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                    <text>Lara Velado, Roberto - Los Ciclos Históricos de la Evolución Humana Editorial Studium - Madrid - 1963.
Lara Velado, Roberto - Estudio Histórico de la Evolución Política de la
Humanidad- Editorial del Ministerio de Educación - San Salvador -1973.
Lara Velado, Roberto - Las Culturas Históricas en el Proceso Evolutivo
Humano - Publicado en la Revista "Hu manitas" - #17, de la Universidad
de Nuevo León, 1976.
Lara Velado, Roberto - Introducción al Panorama de las Altas Culturas de
América Precolombinas - publicado en la Revista "Humanitas" #20, de
la Universidad de Nuevo León, 1979.
L,ra Velado, Roberto - L,s Alt,s Culturas Precolombinas de Mesoamérica publicado en la Revist, "Humanitas" #21 de la Universidad de Nuevo
León, 1980.
Márquez Miranda, Fernando - Los Aborígenes de América del Sur - Tomo IV
de la Historia de América, publicada bajo la dirección general de Ricardo
Levene - "W.M. Jackson Inc" - Editores - Buenos Aires. 1951 - Cuarta
Edición.
Sarmiento de Gamboa, Pedro - Historia de los Incas -Tercera Edición - Emecé
Editores, S.A. - Buenos Aires - 1942.
Séjourné, Laurette - Antiguas Culturas Precolombinas - #1 del Volumen 21
"Amécica L,tina" de la Historia Universal - Siglo XXI - Siglo XXI de
Espafia, Editores, S.A - Madrid - 1975 - Quinta edición.
Spengler, Oswald - La decadencia de Occidente - Espasa-Calpe, S.A - Madrid,
1958.
Toynbee, Arnold J.- Estudio de la Historia - Emecé Editores, S.A. - Buenos
Aires - Tomo: I: 1951.- 11: 1956.- III: 1956.- IV: (la. y 2a. partes): 1955.V: (1 a. y 2a. partes): 1957.- VI: (la. y 2a. partes): 1959.- VII: (la. parte):
1960.- VII (2a. parte): 1961.- VIII: 1961.- IX(la. y2a. partes): 1962.- X:
1962.- XI: 1963.- XII: 1963.- XIII: 1964.- XIV: (la. parte): 1965.- XIV
(2a. y 3a. partes): 1966.
Villacorta,J. Antonio - Curso de Historia de América Central - Sext, Edición
- Tipografia Sánchez y de Guise - Guatemala, C.A. - 1926.
Weber, Alfred - Historia de la Cultura - Fondo de la Cultura Económica México, D.F. - 1948.

438

Sección Quinta
NOTICIAS, RESEÑAS Y COMENTARIOS

�AGUSTÍN BASAVE Y EL FILOSOFAR LATINOAMERICANO
POR EL PROF. DR. WALDO

Ross

Catedrático de Filosofia
de la Universidad de Montreal

El ENCUENTRO.

\

FUE UN DÍA DE JUNIO de 1956 cuando Don José Vasconcelos me dio cita en
un restaurante de Ciudad de México para que yo pudiera conocer "una de las
más fuertes personalidades filosóficas de este país". La personalidad en
cuestión resultó ser Agustín Basave Fernández del Valle.
Vasconcelos no se equivocó en su diagnóstico y, desde ese momento, la
imagen de Basave permaneció en mi memoria como un símbolo de una etapa
decisiva en la evolución cultural de América L'ltina.
En efecto, la contribución de Basave al pensamiento latinoamericano ha
sido extraordinaria. Su Filosofia del Quijote nos ha hecho reflexionar hondamente acerca del compromiso que todos tenemos con ese arquetipo fundamental de la hispanidad. Su visión de Unamuno y de Ortega también apunta
directamente hacia esa preocupación.
Basave ha incrementado su obra con su Tratado de Metafísica. Teoría de la
"habencia" (Ed. Limusa, México D.F. 1982) donde, de manera rigurosa,
expone lo fundamental de su pensamiento. Este libro lleva un prólogo del
eminente pensador argentino Ismael Quiles que resume, también de manera
rigurosa, la filosofia de Basave.
He repetido la palabra "rigurosa" con alguna mala intención. Estamos en
la época donde todo tiene que ser tan riguroso y tan rentable que, al fin,
nuestro mundo se transforma, poco a poco y sin que nadie se dé cuenta, en
un universo concentracionario. Henri Lcfebvre ha estudiado este fenómeno
al referirse a la ideología estructuralista.
Pero el "rigor filosófico" que usa Basave en su libro y Quiles en su prólogo,
es justamente lo contrario de la ideología concentracionaria. Rigor significa
aquí conocimiento profundo del contexto filosófico e histórico en donde se
inserta cada afirmación capital. Significa -atención!- respeto absoluto por
la tradición filosófica y por la cultura de Occidente que fija dicha tradición.

�Cuando leemos a autores como Vasconcelos o Basave tenemos siempre la
impresión de estar frente a alguien que se pregunta cómo una tradición
milenaria ha podido injertarse en ese mundo nuevo que es América Latina.
Para nosotros, "rigor filosófico" no es erudición libresca. Es simplemente
reflexionar sobre nuestro compromiso total con el destino . Y esto, naturalmente,
no se hace con erudición vanidosa. Se hace con silencio. Keyserling tenía
profunda razón al decir que en América Latina "lo importante no es nunca
expresado sino sólo aludido, e inversamente sólo lo aludido es comprendido
en el acto". Al filosofar, el latinoamericano se instala de golpe en el silencio el
cual le da la clave de su propio desti1w. Con esto ya me voy aproximando a
Basave cuando en su Metafisica dice: "A la habencia no llegamos por vía de
predicación, sino por vía de instalación". Y como complemento agrega: "La
habencia en cuanto creada por Dios es un inmenso templo. La palabra del
hombre resuena en ese inmenso templo ante el silencio significativo de Dios".
Es curioso not.,r cierta concordancia. Donde yo coloco "compromiso total",
Basave coloca "habencia". Cuando yo hablo de "destino", él habla de "Dios".
En cuanto a "instalación" y "silencio", parece ser que no hay mucha diferencia.
1A llABENCIA.

Pero ¿qué significa "habencia", aquel término técnico sobre el cual Basave
va a hacer girar todo su pensamiento metafísico? Habencia viene de haber, de
hay, hubo, habrá, podría haber habido, etc. Lo primordial no es la esencia o
el ser en tanto que ser, sino la habencia. Basave lo explica:
El "hay", el campo de la "habencia" esta antes que el "ser-tal", que la
taleidad de la cosa. El campo de la habencia abarca no tan sólo la cosa real sino
también el ente ideal, el ente jJosible y el ente ficticio. La habencia es un conjunto
indiscriminado de todos los entes y de todas las posibilidades, la forma general
de presentarse el ente y la posibilidad, la estructura de ofrecimiento primordial. La habencia no es la esencia, ni la unidad estructural de la cosa, sino el
nwdo primario de entrar en presentaci6n dentro del contexto. La habencia es
ofertividad contextual, presencia plural e ilimitada. Las cosas, los sucesos y
las posibilidades aparecen en la habencia. Se presenta como recuerdo, como
proyecto o como actualidad. Se presenta en el "hay" de "todo cuanto hay".
Se trata, en suma, de una visión totalizante, la visión de un mundo donde
el hombre se inst.,la espont.1.neamente y se siente como elemento integrante
de una totalidad de finitudes situada dentro de la presencia englobante de la
Divinidad.

Pero ¿qué hay más allá de mi mttndo, de este ámbito inmediato de objetos?
Aunque resulte inaccesible para captar intelectualmente en detalle y con
claridad el horizonte de la habencia, no dejo de tener clara evidencia de que
mi mundo está integrado dentro de todo cuanto hay, dentro de una vasta y
compleja urdimbre de cosas, relaciones, entes ideales y entes posibles que
denomino la habencia con sus peculiares principios que he descubierto -no
inventado-y que me interesa poner de relieve: 1) principio de presencia: todo
cuanto hay está de.algún modo presente; 2) principio de pa1ticipación: inclusión
de las partes en el todo por una vinculación espacio-temporal, y entes que son
en la medida que se parecen parcialmente al Ser Absoluto; 3) principio de
sentido: todo cuanto hay es pensable con disposición tendencia! y conexa; 4)
principio de contexJ,o: todo cuanto hay se ofrece en marco existencial; 5) principio
de sinta),is: todo cuanto hay se presenta articulado en función de algo.
Al1ora bien, es fácil constatar que existe cierta analogía entre los principios
de la habencia y los caracteres fundament.,Ies de la literatura y de la sensibilídad latinoamericanas que hemos estudiado en otro lugar 1• Podríamos así
hablar de un "estilo de filosofar" propio de nuestras tierras.
Como el latinoamericano capta sus sentimientos, sus sueños y sus ilusiones
como si fueran "cosas" incorporadas a la realidad de su destino y de su mundo,
resulta así que todas esas cosas que "hay" en él están de algún modo presentes.
Están presentes dentro y fuera de él y, de este modo, pa1ticiJ1an de una
presencia englobante que actúa como realidad tutelar de su destino. No hay
frontera fija, cartesiana, entre el yo y el tú, entre el yo y el mundo, ni entre
el yo y las cosas posibles del universo de los sueños e ideales. Todo participa
de todo y todo se articula con todo. Pero entendámonos bien: hay articulación
orgánica de todo con todo, lo cual de ninguna manera significa panteísmo
brumoso. De este modo, todas las cosas se intuyen como dotadas de un sentido
dentro de la totalidad en que el hombre está inmerso. Es así como todas estas
cosas aparecen en su contex/,o existencial. Y, ya lo anticipamos, cuanto hay en
el mundo del latinoamericano se presenta articulado (sintaxis) en función de
algo.
En su Tratado de Metafísica Basave ha hecho, en realidad, un experimento
interesantísimo: ha tratado de ·incorporar dentro de un sistema de "filosofia
pura" las grandes vivencias del alma latinoamericana. Por entre las líneas de
ese libro se filtran las grandes intuiciones determinantes del sentir y de la
tradición cultural de América Latina.

HABENCIA Y FILOSOFAR lATINOAMERICANO.

Todo esto conduce a Basave a preguntarse por los principios que caracterizan la estructura de la habencia. Al respecto dice:
442

Waldo Ross: Ensayos sobre la geograf{a interior, Madrid 1971 yProble11uiüca de la literatura
hispanoamericana, Berlín 1976.

443

�EVOCACIÓN.

Han pasado más de 30 años desde aquel primer encuentro con Basave. No
quisiera terminar esta nota sin relatar una anécdota que revela hasta qué
punto la voluntad de Basave por propagar el valor del pensamiento latinoamericano está más allá de toda posible manifestación de vanidad intelectual.
Yo entonces tenía que partir a El Salvador para dar una conferencia en la
Universidad y aún no había ftjado el tema que, en general, debía versar sobre
filosofia latinoamericana. Le expliqué a Vasconcelos que me hubiera gustado
mucho hablar sobre su pensamiento pero que, lamentablemente, era ya
demasiado tarde para preparar algo en ese sentido. Vasconcelos miró a
Basave y me dijo: "Basave acaba de preparar un excelente ensayo sobre mis
ideas". A lo que Basave reaccionó de inmediato y me ofreció su ensayo con
palabras que me dejaron atónito: "Utilícelo como si fuera suyo y si quiere
léalo en El Salvador afirmando que Ud. mismo lo ha escrito". A Basave le
interesaba la verdad sobre Vasconcelos y la verdad es la verdad dígala quien
la diga. Lo leí como si fuera mío y recibí los honorario de la conferencia. Pero,
como acto de contrición, siempre le he confesado a Basave que le debo esos
honorarios más los intereses acumulados en 30 años. Nunca podré pagarlos,
porque la verdad está por encima de todos los dineros y poderes de este
mundo.

444

AGUSTÍN BASAVE Y EL RETORNO DE LA METAFÍSICA
Prof. Dr. ABEIARDO LODATO,o.p.
Catedrático de Filosofia en la
Pontificia Universita San Tommaso.
EL LIBRO DEL DR. AGUSTÍN BASAVE FERNÁNDEZ DEL VALLE, "Tratado de
Metaflsica Teoría de la 1-Iabencia ", editado por Limusa en México en 1982, me
fue enviado por su autor con entrañable dedicatoria. Desde el primer momento he quedado prendado de esta obra. El regalo externo se ha convertido
en regalo del espíritu. Me he adentrado en su lectura. En pocos días ya había
llegado al final de las 444 densas páginas, con letra menuda que componen
la obra. Iba anotando las pequefias deficiencias tipográficas. Me hubiera
gustado que no tuviera ninguna errata material, porque desdicen más en una
obra pulcra y tan cuidada. A veces hubiera preferido las citas más completas.
Topé con algunas repeticiones. Al margen iba anotando estas lagunas, para
advertirlas y evitarlas en las próximas ediciones que no pueden tardar en
llegar. Pero todo ello eran minucias en comparación con la aportación
positiva, con la riqueza de pensamiento que iba ofreciendo en cada página,
con el esmero en trabar sólidamente un pensamiento audaz, original, nuevo,
y bien estructurado. A uno le gustan las obras así. Siente una empatía
profunda con el autor. Me iba ocurriendo lo que dice San Agustín de la
verdadera comunicación humana y divina: la palabra que está en tu interior,
desde el momento en que la pronuncias y llega a mis oídos -o a mis ojos en
la escritura- y penetra en mi interior, me va llenando, hasta que hay un
momento en qu~ esa palabra que tú has pronunciado y no ha salido del todo
de tí, ha entrado del todo en mí, y tenemos ambos un mismo pensar, originado
por una misma palabra que ha salido y ha entrado llevada por el peso del
espíritu. En un Congreso de feliz memoria, el primero de la Filosofía cristiana,
celebrado en tierras argentinas, en un paraje ideal, había barruntado algo de
la teoría de la habencia del Dr. Basave. En otro Congreso celebrado en Bérgamo
en 1980 sobre Metafí.sica y ciencias del hombre había otro trabajo suyo introduciendo al lector en su estilo de hacer metafísica. Todo ello había suscitado
hambre de conocer a fondo este estilo de pensar. Quien conoce al Dr. Basave

�y tiene familiridad con su obras y con su conversación siente deseo de
prolongar esa comunicación. Este Tratado de Metafísica llegaba en el momento
oportuno: en la madurez del pensador que ha recorrido a solas un largo y ha
logrado una síntesis viva y valiosa en un constante diálogo de toma y daca con
los más eximios pensadores, y llegaba cuando s-e ha hecho más aguda la
conciencia de una crisis del pensar humano por falto de peso ontológico, y
vacío de trascendencia. Es una obra qnc llega en el momento oportuno. El
Dr. Basave se ocupa de la Metafisica para hacer posible su retorno. Y nos
ofrece no una Metafísica abstracta y lejana, que atiende al grado tercero ele
abstracción y olvida al hombre, sino una metafisica que se ocupa con nuevo
vigor de la gran cuestión del principio, y que lo hace desde la comprensión
plena del hombre. Ha tenido en cuenta la sentencia ele Heidegger: la cuestión
solo es profunda cuando el mismo que la propone queda implicado en ella.
No se trata de una metafisica reducida al horizonte de lo humano, sino una
metafisica que lleva todo el peso de lo humano. "El peso humano de la
metafisica, su gravitación sobre todo el hombre, hacen siempre de la teoría
de la habencia una complicación para el metafísico que la ejerce. Y una
metafísica en la que el hombre no quede comprometido es una metafisica
espúrea. Los hilos desatados del intelecto se entrecruzan - si son....metafisicos- en la conciencia del met:afisico entrelazando voluntad, corazón, lenguaje, sensibilidad estética y ubicación en la habencia" (p.,HO). Justamente esto
es lo que el lector percibe en esta obra de pura raigambre metafísica. En ella
está el hombre que la pierisa y la desvela. Y está próximo, palpable, sensible,
- como hombre que busca y como amigo que alienta en la subida a la trascendencia y en el descenso a las profundidades. Y está en su integridad, con todo
su haber y su ser, con su hambre de absoluto y su inquietud radical de
encuentro con Dios. El lector percibe en la lectura de esta obra un aire nuev:o,
un estilo nuevo de filosofar. Con el Dr. Basave y su teoría original sobre la
habencia hay un ret.orno de la metafísica integral. El encuentro con la obra es el
encuentro coú el autor en la madurez de su pensamiento filosófico, y es el
encuentro con la met,fisica vigorosa, tan insólita en nuestro tiempo. Todo
esto es para celebrarlo.
El encuentro con este libro es vivificante. El lector se siente interrogado.
Cada una de las cuestiones, de las sentencias, de las palabras en múltiples
ocasiones, incita, suscita, inquieta al lector. Es un libro que al leerlo te pide
un comentario. Lo dicho suscita lo no dicho. Más allá de la piel tan tersa del
estilo, de la sentencia tan bien estructurada, del epíteto tan ocurrente, el lector
está percibiendo el nervio y la osatura, las fuentes ele que se siente deudor, la
trama del pensar y las raíces de este árbol que se le ofrece con tanta lozanía.
Y junto a esas raices, el subsuelo en que.las raíces se hunden y del que toman
savia y vigor. Todo ello pide glosa y comentario. Pero aquí no lo vamos a

446

hacer. Yo me voy a limitar a expresar _mi gozo por esta obra, a darle mi
enhorabuena al autor, y a invitar al lector a hacer este mismo recorrido que
yo he hecho por sus páginas. Por ello me voy a limitar a poner de relieve el
núcleo de esta obra, la aportaci6n origi,nal que ofrece en metafisica y la contriln.u:i6n
que ofrece en la soluci6n de la c1isis en que se encuentra la metafisica en nuestro
tiempo. Frente a la profunda c1isis, Basave ofrece su lisis. Es el camino del
retorno del pensar metafisico.

1.- Núcleo y desJJliegue.
En esta obra late una intuici6n Jn·ofunda que le da unid?-d, sentido y valor a
lo largo y a lo ancho de la misma. El Dr. Basave habla de ello repetidas veces.
No es tanto una "creación", cuanto un descubrimiento. Lo que no fué dado a
.Al'istóteles, ni a Marco .Aurelio, ni a Platón, ni a Tomás de Aquino, confesará
con cierto aire de alpinista, le fué dado a él. Se cumple aquí la sentencia de
Bergson, que cada filósofo tiene solo una idea y se pasa la vida balbuciéndola
y expresándola de muchos modos, como si hiciera en música variaciones sobre
un mismo tema. Esta intuición está expresada con una palabra nueva, la
habiencia, un sustantivo del verbo haber. "Me veo Jnecisado a utilizar elneologi,smo
"habencia", porque necesito un sustantivo". "El sustantivo habencia designa todo lo
que hay. En última instancia, la habencia es el luniwnte de lo que hay" (p.32). Así de
sencillo como corresponde a una intuición ,que puede tener cualquier hombre.
El pensamiento fecundo es creador de las palabras a su medida. Hablamos
porque pensamos y no al revés como a veces pretende la filosofia analítica.
Ya Horado advertía que las palabras en el contexto de la lengua tienen un
ritmo vital, están sometidas como las plantas a las estaciones: en una primavera fecunda nacen y en un otoño de vejez mueren. De pronto nos extraña
la palabra habencia. Pero el castellano, lengua muy cuidada y amada por
Basave que tiene arte de buen escritor, admite con pleno derecho esta
hermosa y sonora locución. Ya tiene en uso palabras semejantes. A mí me
agradaba ver en Caracas algunas quintas con el nombre "La Querencia". hace
solo unos años García Morente, gran traductor al español de obras alemanas
vertió la Er/elmis de los fcnomenólogos por vivencia. Y esa versión fué muy
acertada. Hoy la usamos todos con una rica gama semántica, y algunas
lengüas, como la italiana, que por otra parte son muy plásticas, nos la
envidian, porque no tienen algo semejante. El Dr. Basave ha ciado una
palabra nueva a nuestro lenguaje, que tomará muy pronto carta de ciudadanía y será de uso común, gracias a la intuición que él ha tenido. Para precisar
el contenido de la palabrahabenciano se requieren muchos esfuerzos. Se trata
en una primera aproximación de una versión sustantivada de de lo que hay, la
totalidad de lo que hay, lo habido y jJor haber (p.40). El Dr. Basavc tiene carifi.o a

447

�su intuición, y por ello, puede decirse que la habencia es la constante de esta obra,
que se define como una teoría de la habencia. No hay una sola página en la q_ue
no aparezca. En adelante la palabrahabencia tendrá dos connotaciones simultáneas, una al significado que encierra como signo de u.na realidad compleja y
primaria, puesta de relieve por el Dr. Basave en esta obra, la otra, durante el
breve tiempo que la memoria humana conserva los recuerdos, al Dr. Basave
y a esta obra en la que ha siclo acuñada como moneda ele buena ley, para que
pueda circular libremente entre los miles de palabras que ya posee la lengua
castellana.
Esta intuición le ha llegado al Dr. Basave al hilo de sus reflexiones
filosóficas, en el ejercicio unificante de la filosofía y de la historia de la filosofia
que se prolonga hasta nosotros. La filosofía es una tarea humana, un ejercicio
ele la mente que interroga sobre los entes que se le ofrecen en el contorno,
hacia afuera y hacia adentro. Y la filosofía se va haciendo en la historia del
hombre, a medida que el hombre responde a los interrogantes que necesita
proponerse. La primera pregunta ele la mente humana contiene a todas las
demás, a~arca la tot'1lidad. Por ello hay una necesidad de atender al principio,
a los orígenes, y ele abarcar la totalidad. La filosofia profunda es siempre
metafisica. El Dr. Basave estima que la primera pregunta del filosofar
occidental contiene ya en germen todo el proceso. Por ello sti intuición está
en relación con el pensar originario de la filosofía, con el ejercicio del retorno
a la filosofia del hombre normal, de los pensadores presocráticos. Desde Kant
tenemos la convicción de que todo pensador en met1fisica tiene que volver a
comenzar de nuevo. Desde Heidegger ha prevalecido la cuestión sobre los
desvíos de la filosofia occident1I, y el olvido del ser que ha caído en este campo
desde Platón, quien cambió la esencia de la verdad porque cambió el lugar
de la misma, y en vez de atenerse a las cosas, se refugió en las ideas y en las
imágenes de las cosas. El Dr. Basave participa de este ambiente ele nuestro
tiempo. Por ello propone vuelta a los orígenes, vuelta a las cosas, vuelta a la
habencia. Hay un retorno a la primera pregunta de la filosofia y un arihelo
ele orientar rectamente la respuesta. Bastará eso, tan sencillo, para entrar de
verdad en la met'1fisica auténtica, y tener el núcleo de la intuición solicitada.
''La primera pregunta formulada por la primitiva filosofia griega era una
pregunta eminentemente met-ifísica. Al preguntarse los presocráticos por el
archépantón, sobre el principio de todo, no pensaban solamente en un primero
en el tiempo, en un comienzo del que proviene todo, sino en un principio
como entidad o razón originaria que sirve de apoyo o de base a todo ente, y
que en él se hace presente al fündament-irlo. Desgraciadamente ni los
presocráticos mismos, ni Platón, ni Aristóteles; siguieron el correcto cauce de
la gran interrogación metafísica" (p.27). Hay un desvío originario, que se
448

mantiene constante. El Dr. Basave recorre muchos de los filósofos de mayor
peso en la historia ele este desvío. Es siempre muy respetuoso con Santó
Tomás, a quien sigue muchas veces de cerca y a quien cita con verdadero
amor, y por ello interroga: "Hay un olvido del ser en la visión aquiniana?
Para Heidegger si lo hay"·(p.50). Para el Dr. Basavesolo está claro, que "Santo
Tomás nunca llegó a distinguir entre la totalidad de cuanto hay -lo que
nosotros denominamos habeiicia- y el ser" (-.49-50). Pero tampoco llega
Heidegger al "cauce correcto" para responder a la gran pregunta, porque se
queda en "el idealismo ele la significación". Se ha acercado Jaspers en su teoría
ele la totalidad omniabarcante, Das Umgretende, pero se pierde en una niebla
ele la metaftsica de cifras (p.28). Ha estado próximo Zubiri, inviertiendo el
método usual en la escolástica ele ir a la esencia y desde ella a la realidad
concreta, haciendo de la realidad estructurada el centro de su filosofar, pero
ha cosificado su pensamiento al quedarse en la rea_lidad que ya es un momento
abstracto. El Dr. Basave quiere anclarse bien en lo concreto para ciar solución
al interrogante radical, originario, que no puede eludirse en ningún momento. Y por ello estima que la respuesta a ese interrogante tiene dos momentos,
uno próximo, otro último, uno la habencia, otro Dios. Solo desde ellos se puede
responder adecuadamente a la pregunta originaria del hombre que filosofa.
El arché jJantón más inmediato es la habencia, y el arché JÍantón radical y fundan te
es Dios. La habencia es lo que hay, y Dios es el que hace que haya. La intuición
del Dr. Basave se apoya en esta frase ele Zubiri en Naturaleza, Historia y Dios,
glosada ele muchos modos en esta obra que se llama "Te01ia de la habencia".
Frente a dos olvidos radicales, el de la habencia y el ele Dios, dos memorias
y dos desvelamientos constituyen el núcleo ele esta obra. El primer desvelamiento, fruto de la intuición es el de la "habencia entendida com.o ofertividad
contextual, como jJresencia sintáctica, j1lural e ilimitada, como u.rdim.bre omnienglobante de entes reales, entes ideales, entes j1osibles y entesficticios con todas sus relaciones,
imfJlicaciones, comjJlicaciones y confluencias" (p.28). El fundamento ele la habencia es el ser absoluto, es Dios. "Lo que verdaderamente ha olvidado gran J1a1te de
la metaftsica occidental no es el ser, ·sino Dios" (p.28). La primera pregunta nos
lleva a una respuesta radical, que hace el núcleo de la met1física y llega a la
habencia, y alcanza a Dios. "Una sola y misma ciencia universal y fu.ntlamental,
aunque sea bipolar" (p.28). Hay un todo, y hay un fundamento radical de ese
tocio. La metafísica es el despliegue de estos dos momentos. "La met&lt;tfísica es
una teoría ele la habencia que parte del hombre interrogante instalado en esa
propia habencia sob1;e la cual pregunta'' (p.30)

2.- La aJ1ortación 01-iginal.
El Dr. Basave no se ha contentado con tener su intuición de la habencia y
comunicarla. Ha qt~erido ponerla en su debido lugar en el saber metafísico,
449
Humanitas-29

�lograr de ella una cierta comprensión y poder así ofrecer una nueva metafisica. Todo pensador profundo lleva un sello original en su estilo de pensar y
,en su sistema, si lo ha logrado. Pero no todo pensador logra realizar una
aportaci6n original en el horizonte de la sabiduría humana. El Dr. Basave tiene
la convicción de haber logrado esta dificil meta. Ahí está su libro que lo
proclama en muchas páginas. Cuando todo parecía ya dicho, cuando no se
creía ya posible un nuevo horizonte de la auténtica metafisica, el Dr. Basave
se presenta como un nevo Colón que viene al encuentro de los orígenes del
pensar occidental, como otro Aristóteles, de quien confiesa que es el mayor
metafisico de la historia (p.60), con mayor respeto con toda la metafisica del
pasado que la que tuvo Kant, y en su intuición de la habencia cree encontrar
una superación de la situación actual de la metafisica que se ha contentado
con ser la ciencia del ser. En adelante tiene que ser la ciencia de La habencia, que
es algo más originario y radical. Por ello el Dr. Basave se refiere a su
aportación como a un momento divisorio en la historia de esta ciencia: hasta
ahora, y desde ahora. Hasta ahora la metafisica era la ciencia del ser. Desde ahora
esa ciencia del ser ya resulta inadecuada. Es una vieja ciencia, anta1íona. Es una
ciencia del pasado. Dió todo lo que tenía que dar, y dió también un desvío, un
error radical que no se puede repetir. "L., teoría del ser --desde Aristóteles
hasta Heidegger-- no proporciona satisfacción plena al entendimiento me- ·
tafisico" (p.48). Ni puede satisfacerlo, porque en el fondo hay un error grave,
en el cual todos los metafísicos de occidente están envueltos. "El error de la
metaftsica occidental, del cual no escapa Heidegger, es el haber sustantivado el
ser en vez de haber ido más allá de todo ente finito, dentro del horizonte de
la habencia, hasta el último fundamento de todo ser de los entes" (p.28). "El
olvido de Dios --y no el olvido del ser-- nos ha llevado en la época contemporánea, a una metafisica defectiva e inadecuada. A mí no me importa el ser
como tal, sino las cosas, las personas, el mundo, la hnbencia, Dios" (p.49). "El
ser es sólo una actualización, un inomento respectivo de la habencia" (p.49).
Ante este panorama el Dr. Basave se hace un interrogante: ¿No será ya tiemj10
de abandonar el centro tradicional de la metafísica, que_rejJosaba en la vieja ciencia
del se1~ jJara instaurar u.na nueva metafísica de la ltabencia --todo cuan/,0 hay-y de
su causa princij1al y última?" (p.49).
Heidegger había dividido la historia de la metafísica en tres tiempos; la
aletheia, que fué como el momento estelar, auroral, originario de los presocráticos; la larga noche qel olvido del ser, que se extendía desde Platón hasta
nosotros; y los tiemjJos nuevos cuando la experiencia de la angustia ha desvelado el ser del ente y ha manifestado la diferencia ontológica en la cabaña del
pnstor del ser que es el hombre en cuanto abierto al ser, como existente y
como Dasein. Para Basave hay dos momentos desde la pregunta originaria
450

por el principio ele la totalidad, el mome1~to d~l ser, que_ funda una me~fi~ica
inadecuada, y el momento de la habenoa, que lo sustituye por supernc1ón.
Los tiempos nuevos son los de la habencia. El futuro de la metafisica no es el
ser, sino el haber y la habencia. Esto es lo basaviano, la sustitución del ser por
el haber, de la realidad por la habencia. Porque se trata de una superación, de
una Aufhebung, al estilo hegeliano donde lo anterior no queda preterido sino
asumido e integrado. Buena parte del discurso metafisico de Basave gir_a en
torno al ser, pero ya integrado en la visión de la habencia. L'l habenc1a es
anterior al ser, abarca más, da una unidad mucho más profunda a todo, supera
toda abstracción no se aparta de lo concreto. "Por la instauración de esta
nueva metafísica de la habencia nos encaminamos hacia una expresión
unificante y dinámica de la totalidad supraintegrada. Esta totalidad supraintegrada, que no es la indefinitud del ser, es pr~sencia unificadora, si'.1táxis
óntico-lógica, contexto de cosas y sucesos, senado que permea el umverso
teleológicamente, participación del Ser fundamental, subsistente por sí"(p.
53).
La habencia está antes que el ser para Basave. Tiene un prius. "El haber

de hay algo antes de decir qué es, sobrepasa a toda reflexión filosófi~a". "El
haber es un antecedente del ser en uno de sus elementos metafísicos: la
esencia" (pAO). "Antes que el ente, intelijo la realidad. Y an~e~ que la realidad
intelijo la habencia. Aunque en la intelección de la haben~1n mtuya, a la par,
mi yo y mi circunstancia. El lugar de instalarnos en la idea de ser --p~1ro
ideismo-- propongo ir directamente a la habencia como estructura consatucional. Ni reismo, ni ideism.o, sino totalidad de cuanto hay" (p.42). El haber y
el ser hacen posible el estar del hombre. Los tres verbos iluminan nuestro
horizonte.
La obra de Basave desvela el rico contenido de la habencia. En la misma
intuición Basave advierte los principios que la acompañan; "La habencia tiene
sus principios peculiares: I .príncipio de presencia: todo cuanto hay está de algún
modo presente; 2. princij1io de jJarticij1aci6n: inclusión de las partes _en el todo
por una vinculación espacio-temporal, y entes que son en la medida en que
se parecen al Ser Absoluto; 3. jJrincipio de sentido: todo cuanto hay es pensable
con disposición tendencia! y connexa; 4. jJrincipio de conte."do:_ to~~ cuan_to !1~y
se ofrece en un marco lógico y en marco existencial; 5. jm11ajJ10 de sintaxis:
todo cuanto hay se presenta articulado en función de alg~. Los princ'.pi~s _de
la habencia que acabo de enunciar, y que creo haber deswbie1:o, son pnnc1p1os
metafísicos antes que lógicos" (p.38). Y como a esta habenc1a se_ llega por ~ía
deins/,alaci6n y no de predicación, basta mirar al contorno y a las circunstancias
para advertir la riqueza de este horizonte sin clejarl~ nunca por un reemplazo
conceptual. El hombre parte de una verdad habenaal, que es preconceptual:
451

�hay u~··· hay el que nos abre e inmerge de manera radical en el mundo y en la
totalidad de cuanto hay (p.55). La tarea del nuevo filósofo tiene que ser la de
desplegar todo el rico contenido de la habencia sin perder la unidad de la
misma como principio último fundante, y desde ella llegar al fundamento que
es Dios. La habencia es lo trascendental simple. Y por ello en la habencia
tienen cabida todas las modalidades de la misma, todo cuanto hay. La nueva
on~ología como ciencia de la habencia en ·cuanto habencia se despliega con
esa.lo nuevo de la comprensión de la habencia, como vía de la metafisica, a
través de una analítica ontológica y modal, de una compresión del mundo y
la naturaleza, hasta llegar a una antroposofia metafisica, donde tienen cabida
la muerte, el amor y la historia, como -momentos del ser humano, para
culminar en una teología metafísica, en la cual desde lo que hay se desvela el
fundamento que hace que haya. A través de este largo itinerario el Dr. Basave
mantiene su profunda intuición y la riqueza de su contenido. Todo queda
abarcado en el abrazo de la habencia. En cierto modo la afJortación origi,nal del
principio permea todo el amplio tratado.
Para apreciar más a fondo esta originalidad de la intuición basaviana sería
preciso seguir la pista de los precursores de la misma, o de los autores en que
se apoya Basave para llegar a ella, como usando el itinerario que han tenido
y dando un paso más en este generoso esfuerzo. La lista es larga. Cada uno
tiene su parte. El Dr. Basave no oculta sus fuentes y sus autores preferidos,
aunque no siempre lo diga de un modo expreso. Quizá quien está más cerca
de esta intuición originaria es Zubiri.. De Zubiri hay buena parte del vocabulario, de los conceptos, y de las críticas a la concepción metafisica del ser. Pero
Basave pretende ir más allá de Zubiri. Deja su realismo que juzga cosista y
apoyado en la expresión zubiriana, prefiere la habencia como horizonte de la
nueva metafisica (p.56). Otros muchos autores le salen al paso. Basave dialoga
con todos y en cada tema elige los que cree más valiosos. Es un pensador
abierto. Y lo es independiente, sin escuela, con el solo afán de penetrar en la
verdad, en el principio último de toda realidad. Su originalidad no hace
inútiles las fuentes, ni las elimina.
3.- El retorno al j1ensar metafisico.

El Dr. Basave no solo se presenta como un defensor de la mctafisica, contra
todos los que han querido apartarse de ella e impugnarla en los últimos
tiempos, sino que se convierte en toda su obra en un constructor de una
metafísica a la medida de la situación en que nos encontramos. Por su afán
de no perder el contacto con la realidad circundante, por tener bien aprendida
la lección de la historia de los olvidos y desvíos erráticos del pensamiento
occidental, bien armad&lt;;&gt; con la intución de la habencia, y con la conciencia
452

clara del valor de su aportación, se adentra por el campo de la metafísica y
no quiere soslayar ninguno de los problemas capitales de nuestro momento.
Su pensar parte de la situación presente, tiene en cuenta las aportaciones de
los filósofos, se hace en diálogo con los mismos. Yo quiero apuntar algunas
direcciones de su pensar metafísico, indicando la contribución valiosa para
superar la pobre situación en que esta ciencia se encuentra en la mayoría de
los pensadores de nuestro tiempo. Ya en sus días Kant hablaba de la ciencia
metafisica·como de una reina destronada. La comparaba con Hécuba, destinada al destierro y la lejanía de la ciudad de Troya, arrastrada con violencia,
ultrajada, como en la tragedia clásica: nunc trahor e,._·ul, i1wj1s! Esa situación se
ha prolongado y se ha empobrecido más aún. Basave no teme enfrentarse
con esta situación y navegar contra corriente. Yo no puedo silenciar tres
problemas decisivos de nuestra situación en los cuales rompe lanzas en pro
de la metafísica y con ello logra, en la medida en que un hombre puede
hacerlo, el retorno de la metafísica y del pensar profundo. Los temas son: la
superación de la crisis en que se encuentra la metafísica; la unidad profunda de
todo el saber humano desde una visión meta física; el acceso a Dios como principio
y fundamento. En estos tres momentos del pensar metafísico el Dr. Basave
da su respuesta a la gran cuestión del principio de todo cuanto hay, una
respuesta necesaria y una respuesta que solo es posible en el pensar metafísico, hoy postergado y en crisis.
3.1. Crisis y lisis de la 111.etafzsica.
La historia de la metafísica es al mismo tiempo la historia· de sus crisis. El
pensar humano no se desarrolla en un proceso lineal y ascendente, hacia
adelante y hacia arriba como Teilhard de Chardin desea la evolución, sino de
un modo oscilante, pendular. Las crisis de la modernidad han sido más agudas
que las de la época antigua, las del nominalismo y las de la filosofía de la
esencia. Con Kant la crisis alcanza el paroxismo. Y desde entonces la metafísica y el pensar metafísico se encuentran en apuros. Para Heidegger la figura
y el pensamiento de Nietzsche señalaban en la hora moderna el fin de la
metafísica. Max Miiller, discípulo de Heidegger describe patéticamente la
crisis de la Metafísica. Todo ello es problema de reflexión para el Dr. Basave.
"La vieja ciencia del ser hace buen tiempo que está en una crisis inocu.ltable" (p.45).
Hoy se cuestiona desde ángulos diversos la legitimidad de la metafisica.
"Ninguna disciplina filosófica ha sido más duramente atacada que la metafisica" (p.46). Algo tiene que tener cuando se da contra ella toda esta fuerte y
sostenida oposición. El Dr. Basave, conciliador, busca la parte de verdad que
:,e encuentra en los enemigos de la metafisica. Cree encontrarla en la
inadecuación del concepto de ser, para responder a esas cuestiones que la
metafísica se propone. La raiz de la crisis está en buena parte en el empeño

453

�imposible de hacer del ser el centro de la metafisica. Porque el concepto de
ser es vaporoso, abstracto, eidético, vacío. "Ni Aristóteles ni los metafisicos
posteriores han dicho qué es el ser" (46) Desde el ser no se da razón de la
unidad y la diferencia de los entes. Dios y los entes no pueden entrar en la
misma catalogación. No hay ciencia del ser en cuanto tal, ni puede haber
olvido del ser. L'l. razón más profunda de la crisis de la metafísica está en la
obstinación en mantener un concepto de ser como base de todo el pensar
sobre las cosas que se nos dan en el horizonte de todo cuanto hay. La crisis de
la metafísica es real y es profunda. Para Basave la metafisica no solo está en
crisis sino que se encuentra "en trance de muerte" (p.53).
Este análisis de la crisis no es suficiente. No se puede superar la crisis actual
de la metafisica sin interpelar directamente a los autores que tienen más peso
en la situación cultural que atravesamos. El Dr. Basave llama en causa a
cuan~os se sienten seguros con la posición antimetafisica. Pero de 1111 modo
concreto y bien ponderado pide cuenL'l.s a Kant y al positivismo lógico. El Dr.
Basave encuentra respuesL'l.S a las dificulL'l.des Kantianas y admite el valor de
la crítica de Kant dentro de unos límites. Kant, más que at.'l.car toda posible
metafisica, atacó la metafisica anterior. Pedía una completa reforma de la
metaflsica, abrió nuevos caminos, creyó en la necesidad de la metafisica como
anhelo natural y "nos incitó a elaborar una nueva met.'l.física" (p.77). Para el
positivismo lógico tiene respuestas mas contundentes. "No es nuevo el intento
de eliminar la met.afisica como disciplina filosófica. ÚJ nuevo es esti/,o dogmático,
virulento, obt11So del _jJositivis11w l6gico" (p.79). Demuestran ceguera para la
metafisica. La crítica que hacen a la meL'l.fisica en tanto vale en cuanto se
apoya en la metafísica. Si metafísica muere no es por obra y gracia de los
neopositivist.'l.s. !{asta 17 objeciones les endilga en serie.
En alguna ocasión yo me he entretenido en analizar las posturas antimetafisicas de nuestra situación en crisis. Y he creído poder dar razón desde
perspectivas complementarias. En nuestro tiempo los pensadores se declaran
antimetafisicos porque estiman que la metafísica, como ciencia, ha sido
superada, o ha sido sustituída, o está en trance de ser anulada. Suj1eraci6n,
porque ya no tiene campo de aplicación cuando las ramas del árbol de la
filosofía se han ido desgajando del tronco; sustituci6n, porque las ciencias del
hombre responden mejor a los problemas de la vieja mct.'l.fisica; anulaci6n
porque todo se reduce a palabras sin sentido. De cualquier modo la vía de la
trascendencia queda imposibilitada. En la obra de Basave hay una crítica
aguda a todas estas posiciones de la actual situación que han llevado al
pensamiento me~fisico a una lenta agonía. Frente a ellos recurre a los
defensores de la metafisica de nuestro tiempo, con los cuales el diálogo tiene
más sentido. No solo está de acuerdo con Husserl para ir a las cosas sino que
tiene que ir más alla, a la habencia misma (p.54). La fenomenología le sirve,
454

pero no está de acuerdo en perderse en el laberinto de los análisis sin
trascender el orden de los significados y llegar a los principios reales. A
Heidegger le denuncia quedarse en puro juego semántico, y sobre todo del
olvido de Dios. SÍ1s mejores compañeros de defensa en pro de la metafísica
son los grandes filosófos, Aristóteles, Tomás de Aquino, Kant, Platón, Zubiri,
Hartmann.
La lisis de la metafísica está en la proximidad a las cosas, al mundo, a los
entes concretos, a todo cuanto hay, a lo habido y por haber, el orden real, al
posible y al ficticio, a la habencia, a Dios. ÚJ que hay es el haber de la habencia y
lo que hace que haya habencia. He ahí la lisis de la metafísi~a". La m~tafísica es la
gran necesidad del hombre que pregunta porque necesita saber. No se pu~de
fundamentar una cultura, ni se puede procurar eficazmente la cabal realtzación del espíritu humano sin base meL'l.física" (p.425).
3.2. La unidad integradora
Cualquiera de los temas de la metafisica pone a prueba al pensador cuando
trata de llevarlo adelante. Uno de esos temas insoslayables es el de la unidad.
El ser y la unidad van en corrección. La filo~o~a ha brotado c~mo afán de
unificar los disperso, de dar razón de lo muluple desde la mudad. El Dr.
Basave ha llegado a su intuición de la habcncia recorriendo el mismo sendero
de búsqueda de la unidad real de los entes. Ha creído débil el lazo del concepto
de ser, ha pensado con exactitud que el ser no puede ser un gé!-1ero que
contiene todas las especies de sus diferencias, y ha buscado una mudad real,
irrompible, concreta, que mantiene en su.seno la diferenci~ ontológica. Todo
lo contingente queda unificado en la mudad de prese~1oa, de contexto, d_e
sintaxis, de ordenación y de participación de la habencia. N_ada queda_ deshgado en el seno acogedor de esta realidad _rrimari_a y real, siempre abierta y
dinámica, donde se da cita lo real, lo posible, lo ideal. Y desde ella, por su
contigencia y finitud, hay un camino abierto a l_a realidad fonL'l.l _que n~ puede
tener las características de los entes que consutuyen la habenc1a. Umdad de
Jo múltiple y unidad originaria. Unidad abierta e!1 la que _caben todos los
modos de estructura y dinamismo, de ser y de espíritu, de origen y de efecto.
Ha sido siempre un problema lograr la unidad de lo múltiple. Maréchal
demosu·aba que es el (111ico pr?blema de 1~ ~losofía al ct~~! se reducen todos
los demás. El Dr. Basave se atiene a las cnucas que Zubn 1 hace al concepto
de ser, ádmitiendo que no es primario, originario, como lo es para Aristóteles
y para Tomás: "lo primero que la mente concibe y en lo _cu~! resuelv~ to?os
los demás conceptos"; le concede solo un rango secundario, la actuahzac1~:m
de la realidad, o de la habencia". Pero cuando se entra en el orden superior
a la habencia, y se trata del Ij1smn esse subsistens, retorna el c01~cepto de ser,
como si un residuo hubiera quedado, o como si no fuera posible lograr la
unidad de lo múltiple sino desde un solo concepto que se extiende y penetra
la totalidad y del cual nada queda de su comprensión.
455

�Lograda la unidad inicial, el discurso recorre desvelando la unidad de la
habencia, los múltiples lazos que atan los entes. "La multitud de entes reales
e ideales, de posibilidades y de sucesos históricos, es computable en razón de
la unidad de la habencia. Y la habencia -que no es ningún caos- converge
a Dios. El orden -adecuada disposición de las cosas a su fin- exige que la
multitud de elementos tendientes a una sola meta final quede sometida al
principio jerárquico. El Ser fundamental y fundamentante es el que rige y los
demás entes se rigen por él" (p.426). El despliegue de estos principios de
unidad constituye la trama de la obra. El Dr. Basave se atiene a su nivel
metafísico. Pero aplica lo que ya intuía Aristóteles que el matafísico juzga de
todo, y tiene una palabra adecuada sobre cada uno de los entes desde la
dimensión de ser. Desde una ontología es dado construir la visión metafisica
del mundo, del hombre y de Dios. El Dr. Basave acomete esta empresa. Y no
lo hace a priori, sino con la aplicación de su método que se atiene al mismo
tiempo a la luz de la intuición en la experiencia de los entes concretos y a la
fuerza de la razón ordenadora y del logos comprensivo de la realidad. Porque
todas estas zonas de la realidad no solo est.ín bien trabadas entre sí, sino que
son ellas, por su peso metafisico, las que sustentan todos los demás conocimientos sobre las parcelas cocretas del mundo real, sometidas a la investigación de la ciencia. Ninguno de los campos de la realidad se le escapa. Ninguna
de las grandes cuestiones del mundo o del hombre están aisladas de una visión
de la totatidad. La unidad buscada y elaborada por el Dr. Basave se manifiesta
integradora. En cada una de las grandes cuestiones dialoga con algún eximio
representante, aún con los que a primera vista podrían aparecer alejados de
su estilo de pensar. Así hay un recurso frecuente a Ortega y Gasset, o a Nicolai
Hartmann. Y en la visión profunda y unitaria, cobran su puesto real las
múltiples aportaciones de los pensadores dispersos que podrían menifestarse
inconnexos. L'l unidad de pensamiento no viene impuesta desde fuera, sino
que surge de la fuerza originaria de la intuición radical. El Tratado de Metaftsica
del Dr. Basave, al recorrer todos los grandes campos de la realidad, desde la
visión unitaria, nos recuerda los grandes sistemas, los momentos de las
Summas y de las Enciclopedias, que parecían ya imposibles en nuestro tiempo,
dado el gigantesco crecimiento del saber. Pero de nuevo se muestra en esta
perspectiva la profundidad y la necesidad del pensar metafísico, capaz de
llegara la totalidad de lo real y dar una visión de cottjunto, donde cada parcela
cobra su puesto. El hombre se abre a la totalidad de lo real, desde su primer
concepto, y necesita organizar en una visión unitaria la complejidad del
mundo. También aquí la unidad hace la fuerza de este estilo de pensar
metafisico.
3.3 Dios como fundamento.
El penar metafísico del Dr. Basave habla de Dios y no calla de Dios. Su
metafísica está abierta a la trascendencia como fundamento de la habencia.
456

Pero su afán de lo concreto y lo existencial, hace que no pueda hablarse solo
de un ser postulado en principio, sino de un principio real, personal, exi~tente,
del Dios que salva y da sentido a todo, del Dios creador de c~ianto existe en
el mundo. El ser finito, por su condición de límite y fimtud, por estar
circundado de la nada, pide al ser sin la nada, principio de toda participación.
Toda la obra del Dr. Basave está llena de esta presencia de Dios, como razón
fundamental y última de cuanto hay en la habencia. Hay Dios. Y su ser existir
trasciende cuanto hay en la habencia. Su retorno a la metafisica se hace desde
el supuesto que lo que ha ocurrido a occidente,_ no es el o~vido_ d:l s~r, ni la
fuga de los dioses, sino el olvido de Dios. Este ha sido el desv10 ongmano en la
mayor parte de los pensadores. Todos los caminos de la metafísica del ~r.
Basave llevan a Dios. Solo él tiene la respuesta definitiva a la pregunta radical
formulada por el pensamiento presocrático sobre el pri:ncij&gt;io de todo cttant~ hay.
"La idea de Dios en la metafísica, profundamente enra12ada en factores vitales
y teóricos, no ha podido ser desterrada por los vanos esfue_rzos_del ~g_nosticismo filosófico, de los embates antircligi0sos, y del olvido irrehg10so. La
ausencia de Dios en la fenomenología de Husserl y en la ontología de
Heidegger deja a sus sistemas filosóficos sin men:ión relativa del problema
del principio. Grave déficit. Pero el problema subsiste, queramos o no llamar
a Dios el principio de todo cuanto hay. Los términos del problema -abórdense o no se aborden- son racionales. Y no veo impedimento alguno para
encontrar una solución racional" (p.48). Dios aparece desde la ontología con
el problema de la participación de los entes, del s,~r s~1bsistente, ~e la finitud,
y de la nada. Encontramos a Dios en el mundo. B~ando o subiendo por la
escalera inmensa de todos los entes, llegamos al ongen de todos ellos, a la
fuente de todos los grados, de todas las diferencias, de todos los contrastes.
Dios -sit venia verbo- se despliega en el mundo" (p.183). Desde la antroposofia se llega a Dios, porque el hombre se desvela com? se~ para la
salvación, para la plenitud y no para la muerte, para el amor mfimto, como
un cooperador en la historia de la ob1:a de Dios.
.
Basave despliega su pensar metafísico en la trascendencia y desarrolla una
teología mataftsica. Dios es el Ser Absoluto, el que hace que ~iaya (p.37~)- No
hay metafísica sin este retroceso desde los antes hasta la ra1z de los mismos.
"La busqueda del ser en el universo nos hace m~rch~r desde el s~,r-con-la-nada hasta el ser-sin-la-nada, uno único, eterno, mfimto, perfecto (p.377). En
es¡e itinerario el hombre se siente interpelado a pensar en primera persona.
El problema de Dios afecta a la persona que conoce, cree, ama y adora. Basave
glosa a Sócrates al decir "Yo s6lo sé que no soy !~ Absoluto". Hay en ello ~na
mt1straci6n de Dios. Se apela luego a las demostraetones. El hombre las necesita,
y Basave indica algunas; de lo contingente a lo necesario, de lo fugaz a _lo
eterno, de lo finito a lo infinito, las vías tomistas, y hasta una nueva vza:
457

�"Descubro en mi ser un desfiladero hacia la nada y una escala hacia lo absoluto... Si
existe nuestro afán de plenitud subsistencia) -y esto es un hecho evidenteexistió siempre una Plenitud subsistente, porque si no hubiera existido, no se
darían todos nuestros concretos afanes ele vida y de más vicia" (p.391). El
encuentro con Dios, al cual llevan todos los caminos, tiene muchas dimensiones. Pero a medida que el hombre penetra en este misterio ele la trascendencia, por las vías de causalidad, negación y eminencia, descubre que el amor y
la veneración le ponen en relación vital con Dios como ser personal en el cual
tiene razón de ser y sentido todo lo demás, también la vicia humana más
profunda. El hombre es un ser llamado a salvarse. Y solo en Dios encuentra
el camino de la salvación, desde la propedéutica de la metafisica. La filosofia
que no lleva a Dios se convierte en un desvío radical. Todo el pensar
contemporáneo está corroído, en buena parte de sus pensadores, por esta
ausencia y este olvido de Dios.

pesar de estar frente a ilustres pensadores de la modernidad. En el pensar
moderno hay un germen de destrucción del cristianismo, de negación de la
trascendencia, de nihilismo. El pensar cristiano lo ha hecho posible. En el
momento actual debe enfrent,rse con su desvío para que no se autodestruya.
El auténtico pensador cristiano tiene experiencia &lt;le la fuerza y del poder de
la verdad liberadora. El Dr. Basave muestra una vez más el valor de la
metafisica, naturaliter christiana, preámbulo de la fe.

***
Quiero cortar aquí el hilo ele mis reflexiones en torno a esta obra monumental de la met,física de nuestro tiempo. Con ella tenemos todos algo más
de luz, mejor fundamento, un camino más expedito hacia la trascendencia.
Esto nos conforta. Con obras así la cultura cambia cualit'ltivamente, el
hombre respira mejor. El Dr. Basave es un humanist'l consumado. Conoce
lo que le falta al homqre de nuestros días: "Santidad y metafisica responden
a lo que en el hombre hay de más propio y exclusivo, a la estructura vocacional
de su vida" (p.440).
A mi la lectura de est'l obra me ha proporcionado el gaudimn de veritate.
Todavía no soy "basaviano", pero sí me gozo en esta obra del amigo Basave.
Yo me considero a gusto en el tomismo de Santo Tomás de Aquino, cuya
fuerza está presente y constante en esta obra. Por ello mis reflexiones no
concluyen, tienen que proseguir. Para ser fiel a los amigos, y sobre todo a la
verdad, seguiré mis reflexiones, que se despliegan siempre en espiral. Desde
mi filosofia tomista dejo abiertos tres interrogantes: Ulay algo más en la

habencia del Dr. Basave que en el mwulo universo de Tomás de Aquino? - ¿Es jJosible
en metafisica sustitit.ir el ser jJor el haber? Hace poco un libro ele Fromm
denunciaba un desvío radical de nuestro tiempo en esta sustitución y preferencia del tener por el ser. Y por fin, ¿s¡ Dios es raiz y fundamento, y t.odo jJTocede

de quien es ljJsmn es.se subsistens, jJor verdadera jJarlicipación, no basta la comjJrensión
del ser conw acto para no alejarse de lo concreto y jJoder crear una teoria metajisica?.
Todas ellas implican una dialéctica. La filosofía vive en la dialéctica de
opuestos, en cuyo proceso las tesis se afirman, puestas a prueba, si tienen
consistencia y verdad. Pero este ejercicio queda para otra aventura sosegada.
Una cosa que me complace poner de relieve en el pensamiento de Dr.
Basave es su coincidencia con el pensar cristiano, y por ello su actualidad, a

458

4 59

�PALOMAS SOBRE EL MUNDO
DE EMMA GODOY
POR CECILL\ MARTfNEZ CAIRO

Universidad A. ele Nuevo León

Palomas sobre el mundo, de Emma Godoy, obra en dos tomos publicada por
editorial Diana en 1987, es un magnífico trabajo dirigido a los jóvenes, en el
que se intenta abolir las divisiones políticas y se busca acrecentar en el lector
un amor indiscriminado hacia todos los pueblos de la tierra.
Para lograr este propósito, comienza por internar al lector en las raíces
mismas de su nacionalidad y lo lleva a conocer_a Quetzalcóatl, el joven rey y
sacerdote establecido en Tula, que pacificó a su pueblo y lo ensefló a cultivar
la tierra.
El Quetzalcóatl que Emma Godoy nos ofrece; es un sacerdote maestro, que
donó al indígena el grano de maíz, amante de la paz, enemigo de los sacrificios
humanos y libertador de los pájaros.
Este hombre, según la tradición indígena, se internó en el mar fundiéndose
en el sol naciente, para convertirse después en el lucero de la maflana y desde
allí ilumina el cielo de México.
Y una tarde, a orillas del mar, se aparece a Emma y le pide que busque a
los jóvenes y les entregue la semilla del amor, esta semilla, que como el grano
de maíz en los campos, florecerá en los corazones y será la bendición del
mundo.
Emma Godoy acepta la tarea, hace un llamado a los nifios de su patria y
emprende con ellos un recorrido por el mundo llevando su mensaje de amor
a todos los pueblos.
Su primera visita es para Inglaterra, de donde nos ofrece el cuento "El
Príncipe Feliz" de Osear Wilde, la historia de la estatua que se despoja de todas
sus joyas para hacer feliz a lqs hombres. También en Inglaterra tenemos una
biografia de Isaac Newton resaltando en él sú capacidad de asombro, su poder
de observación, su modestia, su indiferencia al dinero, su afán de conocimiento, virtudes todas que posee naturalmente el niño y el joven, pero que
desgraciadamente pierde por una defectuosa educación.
De Inglaterra pasa a España, queriendo unir así a estos dos países, otrora
enemigos. De España utiliza el cuento "Los Tres Deseos" de Fernán Caballero, donde ridiculiza a la avaricia. En seguida nos entrega una biografía de

�Miguel de Cervantes Saavedra, con la que hace resaltar que las almas
intelig~ntes saben obtener grandes triunfos de sus peores fracasos, (El Quijote
fue escrito durante los años de cautiverio del autor) y ensalza a D. Quijote, el
héroe perseguidor de ideales inalcanzables.
Después de una rápida visita a Portugal, en donde encontramos la "Parábola de los Siete Mimbres" de Coelho, encomiando la unidad faniliar, Emma
Godoy nos lleva a Francia. Allí nos hace conocer a Luis Pasteur, "El Cazador
de Microbios" y el inventor de las vacunas, el vencedor de la rabia y otros
muchos descubrimientos. Destaca la autora en Pasteur su modestia, su desinterés, su amor por las cosas sencillas, su pasión por la ciencia.
De Francia pasamos a Alemania y Emma Godoy invita a los dos países a la
unión y al olvido de las pasadas guerras, ensalzando por igual la cultura de
ambos pueblos. Allí nos ofrece un fragmento de "El Tesoro de los Nibelungos"
destacando el desprecio a la riqueza.
Con un lenguaje sumamente poético, Emma Godoy nos dice: "El Tesoro
de los Nibelungos yace olvidado en el subte1Táneo de tinieblas. Nadie querría
llevar la maldición del oro. En cambio, sobre este antro que destruye existencias, se lc'vanta un poderoso canto de vida, el bosque maravilloso, la brisa,
las nubes, los pájaros, las monedas de oro más ricas que las de los avaros; el
sol del crepúsculo cuando brilla en las ondas del Rhin" 1.
De Alemania pasamos a Israel, en un intento de unir a perseguidores y
perseguidos. En el relato "Que raros son los relojes" pone al alcance de la
mente del joven las teorías de A. Einstein acerca del tiempo y explica además
la teoría de la relatividad.
Hay que agradecer a Emma Godoy que logre convertir lo abstracto de estas
teorías, en sencillas explicaciones que logran despertar en el joven el interés
por la fisica, la astronomía y las matemáticas.
También relata la historia del pueblo judío, sus esfuerzos por mantenerse
unidos y sobre todo su lucha para convertir a Palestina, la bella tierra fértil
que conociera Jesucristo, y que siglos de descuido, indiferencia y/ desidia ,
convirtieran en un páramo, en un sitio donde de nuevo florece el yermo y los
desiertos retroceden.
Incluye también un relato de Giovanni Papini que destaca en Jesús la
humildad de su cuna y de su oficio. Después de hacernos deambular por las
profundidades científicas de la mente de Einstein, nos lleva de la mano hasta
el Carpintero Divino que nos enseña que "del mismo modo que de un
retorcido tronco de olivo, nudoso y terroso, se obtiene el lecho del niño y de
la esposa, se puede hacer del sórdido usurero y de la desvergonzada mujerzuela dos ciudadanos del Reino de los Cielos"2
1
2

462

Godoy Emma, Pa./~111as Sobre el Mundo, ed, Diana, México I 987, p.59
Godoy Emma, Op. Cit., p.80

A partir de aquí, las na1Taciones retroceden y avanzan en el tiempo
histórico, desconcertando al lector, acostumbrado al orden cronológico, y que
sigue con dificultad los giros que la mente de la autora le lleva a realizar.
Inopinadamente, nos encontramos en la Edad Media. Emma Godoy incluye un relato de Emilia Pardo Bazán sobre "El Esclavo y la Mttjer en la Edad
Media" describiendo el papel que ambos tuvieron en la época, la poesía de
Rubén Darío sobre "Los Motivos del Lobo" y una descripción de la catedral
de Chartrcs que muestra, en la bella flor de sus vitrales, a obreros, ebanistas,
carpinteros y pastores alternahdo con.santos y reyes; ya que no hay oficio más
o menos valioso sino que aquél, que por hacer bien lo que hace, se purifica y
santifica por igual. Y aquí tenemos un claro mensaje a los jóvenes para que
en el trabajo, busquen ante todo la perfección.
De la Edad Media pasa al Imperio Romano y al Renacimiento, uniéndo así
épocas que muchos autores quieren contraponer. En seguida volvemos a la
Europa Moderna donde alaba la laboriosidad de los países nórdicos, llega a
los Polos, y de las tierras heladas vuelve a las ardientes, a la Mesopotamia,
que fue cuna de la humanidad, y a la civilización Sumeria, ochenta siglos antes,
en un intento por despertar en sus jóvenes lectores el amor por lo antiguo;
con lo que termina el primer tomo de la obra.
El segundo tomo está·dedicado a Africa, Asia y finalmente América pues
las "Palomas", que iniciaron su viaje en el precolombino mexicano, dan vuelta
al mundo llevando su mensaje de paz y rematan de nuevo en el punto de
partida, en un círculo perfecto donde no hay comienzo ni fin.
Para describir el mundo musulmán utiliza cuentos como el de "la Camisa
d~l Hombre Feliz" y los Perros Negros" para ilustrar la cultura árabe.
Del Africa negra nos dice: "Hay que invitarlos a que compartan el fervor
en que ardemos por la amistad universal. No será fácil que acepten porque
se hallan cargados de rencores contra los blancos" ... "de hoy en adelante
.
,,3
debemos compensarlos y darles un lugar de honor entre 1as nac10nes . .
Relata las exploraciones de David Livingstone, el misionero escocés que
ci~•ilizó hotentotes, bechuanas y zulúes. Livingstone curó y enseñó a las tribus
africanas y siempre se dijo: "Debo permanecer trabajando hasta mi último
aliento para curar esta llaga abierta y supurante, baldón del mundo, que se
4
llama exclavitud."
De la India utiliza el relato "El Alfarero y El Lavandero" que es una sátira
de la envidia. China y Japón nos regalan un cuento cada uno. Rusia y Estados
Unidos se nos ofrecen juntos, en esta Cruzada de la Paz y dan pie a claras,
3
4

Godoy Emma, Op. Cit., p.34
Godoy Emma, Op. Cit., p. 38

463

�concisas y sencillas explicaciones sobre la desintegración del átomo y acerca
del mundo sideral.
Por último, llegamos a América Latina, de quien dice: "Todos los Iberoamericanos formamos un solo pueblo, en verdad, una sola nación";5 y nos
ofrece pensamientos de Simón Bolivar y poesías de Gabriela Mistral.
Finalmente volvemos a México, que como país mestizo, siempre ha estado
dividido. Su selección de relatos es un intento de reconciliación entre indios
y españoles, entre conservadores y"libcrales "porque todos somos mexicanos.
Tenemos que amar a la patria tal como nos la entegó la historia y no podemos
renegar de una parte de nosotros mismos."6
Y la obra termina por donde empezó; con Quetzalcóatl, el sumo sacerdote,
La ~erpient~ Emplumada, el dios hombre de la mitología indígena, que llegó
de uerras lejanas trayendo a América palabras de amor.
·
Palomas Sobre el Mundo es un mensaje de paz, de comprensión entre todos
los pueblos de la tierra. Está dirigido a los jóvenes de México y del mundo
con la esperanza de que el grano de amor que allí se entrega, germine en las
futuras generaciones en forma de una mejor convivencia entre las naciones.
El lenguaje en que esta obra se expresa está cuidadosamente medido para
lograr que el joven se enriquezca con la lectura y, al mismo tiempo, el
vocabulario que se incluye al final de cada narración, facilita la comprensión
de la misma, haciendo de esta obra un instrumento didáctico inapreciable
para todo maestro que se interese en ampliar la cultura de sus educandos.
Más importante aún, el contenido profundamente humanista de esta obra
y los valores morales que exalta (amor, humildad, modestia, perseverancia,
hermandad, desinterés) hacen de esta obra un libro indispensable para todos
aquellos maestros interesados en la formación de valores; preocupación
existente en todos los educadores del mundo actual, regido por la codicia, el
hedonismo y la indiferencia.
Palomas Sobre el Mundo tiene además la cualidad de hacer simple y claro lo
abstracto y lo complejo, y de introducir al joven de manera interesante en el
mundo de las matemáticas, la física y la astronomía, volviéndolas fasdnantes.
La Dra. Emma Godoy merece nuestro reconocimiento por interesarse en.
escribir para el mundo de los jóvenes y por preparar para ellos esta recopilación de pequeñas joyas literarias, engarzándolas con su fina prosa y dándoles un sentido humanístico, unitario y universal.
Sólo me resta desear que su trabajo reciba la acogida que se merece y que
la obra se traduzca a muchas otras lenguas para que su mensaje llegue a todos
los confines de la tierra.
5
6

464

Godoy Emma, Op. Cit., p. 84
Godoy Emma, Op. Cit., p. 89

/

ANA.LISIS DE CIERTOS FENOMENOS LINGUISTICOS
EN EL HA.BlADE LOS UNIVERSITARIOS Y
SU REPERCUSIÓN SOCIAL.
DRA. ALMA SILVIA RODRIGUEZ PEREZ
U.A.N.L.
OBJETIVOS INMEDIATOS Y MEDIATOS DE LA INVESTIGACIÓN

A PARTIR DE LA EXPERIENCIA DOCENTE, de las investigaciones en que hemos
participado y de la observación del manejo de la lengua a través de los medios
de comunicación, es evidente que existe una prnblemática lingüística, una
serie de fenómenos de lengua que tienen repercusión en el ámbito educativo,
tales como: pobreza en el vocabulario empleado, incapacidad de producir
agrupaciones sintácticas, fallas en la comprensión de palabras, desconocimiento en el uso de sinónimos y antónimos, etcétera, que restringen en el
individuo su cosmovisión y, por ende, el de su entorno social.
Considerando lo anterior, propuse hacer una investigación, denominada
Analisis de Cie1tos Fen6numos Lingüísticos en el Habla de los Universitarios y su
Repercusi6n Social, que estudiara estos problemas, so pena de que cualquier
cambio dentro del sistema de enseñanza-aprendizaje, quedaría en el papel
por la falta de comprensión de maestros y educandos. Para tal efecto, se
integró, un encabezado por la suscrita Dra. Alma Silvia Rodríguez Pérez;
co-responsable, el Lic. Xorge M. González Guajardo; y colaboradoras, las
licenciadas Ma. Elena Morín Reyes, Ariadna Avila Delgado y Ma. Elena Silvia
Olivares.
·
Como argumentos adicionales sustentamos además, en el plano individual,
que el profesionista universitario es, generalmente, incapaz de desempeñar
su rol social, porque está limitado a causa de sus deficiencias en el manejo del
lenguaje; y en su profesión se concreta al desempeño de una labor eminentemente técnica, descuidando el aspecto de la investigación. Como consecuencia, no puede trascender su propio ámbito, favoreciendo así la conservación
de una sociedad individualista e incapaz de cambios. En suma, el universitario
está -por todo los factores descritos-, imposibilitado para tener una conciencia plena del concepto Nación.

�. Consucuente~nente, nuestro objetivo inmediato fue diagnosticar la situación _del lengua_Je en.la comunidad universitaria mientras que los objetivos
mediatos son:
1. Instaurar un programa institucional
2. Prop_orcionar soluc_iones específicas a los problemas del diagnóstico
3. Realizar la evaluación del programa y su adecuación final
EXPLICACIÓN DEL EXAMEN DIAGNÓSTICO

Uno de !os primeros pasos que se dieron para constatar la existencia de la
problemát:Ica respecto al uso del lenguaje, en el ámbito universitario fue la
ela~oración de una prueba o examen de diagnóstico que evidenciara'lo que
~abiai:nos. observado a través de nuestra experiencia docente y nuestras
mvest:Igaciones.
Con el propósito de dar mayor objetividad a esta prueba, se determinó una
muestra sobre el total de la población estudiantil de la U.AN.L.,
A partir de lo anterior, se elaboró un examen de diagnóstico con las
siguientes especificaciones:
ª: ~n primer término, se buscó que dicho examen fuera capaz de medir ias
habJ!i~ades _en el u_so de la lengua, tanto en el nivel de morfología como en
el de smtaxts y léxico. Para ello se partió del siguiente criterio: un hablante
1
medio posee competencia en estos niveles, aunque ello no implique necesaramente un dominio de las reglas.
b. En segundo lugar, se procuró que el tiempo de su resolución fuera breve
a fin de nos dispersar la atención de los estudiantes y poder conocer realment;
su niv~l de comprensión y, por ende, su grado de dominio de la lengua
c. Fmal~ne~1te, se bus~ó que el examen fuera fácil de codificar; para tal
efecto se dISenaron reactivos precisos, objetivos y directos.
E_n relación a los ap~rtados que cubren los niveles mencionados, la primera
sección del examen mcluyó cinco reactivos, por medio de los cuales el
encuestado pu~iera mani~e~tar su conocimiento lexical. Este apartado se
configuró con cmco, que hmeran posible la coherencia de los enunciados.
~ segunda, observó el conocimiento morfológico -considerando las
vanantes de género y número, de colectivos y despectivos- en diez palabras·
todo esto mediante un cuadro de doble entrada.
'
. La tercera, se constituyó con una lista de frases y oraciones para ser
mtegradas en un párrafo. Con ello se determinó la capacidad de ordenar

Según Chomsky, ~ompe~ncia es el "Conocinúento de la lengua... lo que el hablante
d~ una len~ua sabe 1mplíatam~nte... La competencia del hablante-oyonte puede ser
expresa~a, 1dealme?'te, por un s1Stema de reglas que relaciona representaciones fónicas
con sus mterpretac1ones semánticas".

466

sistemáticamente dichos elementos. Cabe aclarar que tanto esta sección comv
la segunda fueron elaboradas con términos del lenguaje coloquial y en
esquemas simples, con el objeto de apreciar los requerimientos mínimos
exigidos en los objetivos del área del lenguaje a nivel de preparatoria; y que
bajo dicho criterio se auscultó en todas las dependencias de la U.AN.L.
-preparatorias y facultades-, pues salvo Filosofia y Letras, y Ciencias de la
Comunicación, las demás facultades no contemplan en sus planes de estudio
materias de especialización del knguaje.
Dado que el manejo de conceptos abstractos es más complejo que el de los
términos concretos, se consideró más significativo medir la capacidad de
comprensión de los primeros. Para detectar esta comprensión se pidió a los
alumnos citar un sinónimo y un antónimo de las diez palabras que integraron
la cuarta sección. La hoja de respuestas consideró una amplia gama de
posibilidades (variantes lexicales). Y además, la complejidad en este aparado
fue mayor que la de la sección primera, si bien ambas se insertan en lo lexical.
En el ejercicio último se investigó la capacidad para sustituir frases con
palabras equivalentes. Esto nos ayudó a determinar la destreza en comprensión (análisis y síntesis). Considerando que el léxico es esencial como instrumento de comunicación y de configuración de la realidad, se manejó este
aspecto en la primera sección, en la cuarta y en la quinta.
Una peculiaridad de este examen es que los términos incluidos pertenecen
al lenguaje estándar, no son característicos de una zona geográfica y, por lo
mismo, éste puede ser aplicado en diferentes regiones. Esta característica ha
despertado interés en la Universidad Autónoma de Coahuila, donde actualmente se está aplicando dicho examen a nivel de las preparatorias del estado.
Los resultados del procesamiento de datos nos serán dados a conocer por la
propia Universidad, a fin de compararlos con los que se han obtenido en la
U.AN.L.(v. gráfica)
Los resultados del examen de diagnóstico confirmaron nuestras hipótesis
de trabajo en el sentido de que nuestros estudiantes poseen un bajo nivel en
el uso de su lengua materna.
Este hecho tiene una gran repercusión, ya que el carecer de un aceptable
nivel en el manejo de nuestra lengua se reducen considerablemente las
posibilidades de análisis y síntesis, facltades inherentes a la capacidad intelectual. Es decir, el nivel de abstracción se ve limitado, razón por la que no
podemos exigir un alto nivel académico, pues el estudiante tiene dificultades
para expresarse tanto en forma oral como escrita, así como para la comprensión de textos. En consecuencia, se favorece la formación de profesionistas
carentes de ideología e incapaces de asumir una posición frente a la proble-mática social que confronta nuestro país.
Por las razones expuestas anteriormente, confirmamos la necesidad imperiosa de proporcionar a nuestros estudiantes herramientas adecuadas para

467

�un mejo~ dominio de su lengua materna y, por ende de su capacidad d
razonamiento.
'
e

A POINT OF VIEW ABOUT MEXICAN-AMERICAN
lANGUAGE ACQUlSITION
RESULTADOS

100

DEL

EXAMEN

DE

DIAGNOSTICO.
ALMA S. RODRÍGUEZ

U.A.N.L.
80

51
I!

Ingeniería
Salud

r.
o

Preparatorias
Posgrado

~ Ciencias Socialu

60

LEXICAL

MORFOLOGICO

SINTACTICO L.

ABSTRACTO COMPRENSION

TIPOS DE DOMINIO EVALUADOS

THEREARE MORE THAN FIVE MILLI0N Mexican-Americans living in the United
Statcs, most of whom are children.
The object of this is to show the nature of the damage that has been done
to these children. According to some friends opinions and a few studies that
have been written about Spanish-speaking children in the United States will
be the basis for this paper. It has been assumed that children who learn two
languages simultaneously during the process oflanguage acquisition.
Bilingual education for Mexican-American children means thé use ofboth
English and Spanish language's; and since language is the most important
exteriorization or manifestation of the human personality, most of the
problems related to the education of Mexican-American children are based
on a failure understand the language learning problems.
For thousands of Mexican-American, the American educacional school
system can be described as inadequate. A great number of "educators" call
Mexican-Americans "disadvantaged" for not being able to learn at the same
rate as Anglo children. They have even reported that bilingual students are.
retarded.
·
Tests, for example, have been and are being used to categorize and to label
children. Traditionally, intelligence tests results have been formulated with
reference to a· single scale. The basis has relation to only one point on the
scale; because ofthis, a slot is assigned created anda child is placed in special
class with the mentally retarded children. Consequently, tl1e child begins to
think that he is inferior, and he begins to believe that because his own
· complexion and in many cases his speech, are different, therefore he must be
inferior. It would seen tl1at his experience would raise questions regarding a
commonly accepted statcment that bilingual children are retarded.
There is a lack ofbotl1 insight and understanding for tl1e Mexican-American people. The problem is of special importance, because the child who
enters school with a language deficiency is made aware of bis disadvantages,

�but he is unable to resolve them. So, the needs and posibilities for research
in the area ofbilingualism are numerous.
Ofsign!ficant impor~nce could be an investigation comparing the Janguage fundat:Ion of monolmgual and bilingual children at different Ievels of
intellige_nce and socio-economic status. The fact that intelligence and socioeconom1c status were not taken into account in many studies makes it difficult
t? determine whether tl~e language retardation was actually due to bilinguahsm. _It ~ould_ also be mteresting to make a comparison of the Ianguage
funct:100 m cluldren who Iearned two languages during infancy with those
,who learned the second language ata later stage. Availab,le data indicate that
much oftl1e inadequacy, inefficiency, and ineffectiveness ofbilingual children
is due to the difference in monolingual and bilingual environments.
TI~~ school must give tl~em ~ _sense of security and confidence by training
the bilmgual teacher. The mability ofexpression and the language errors will
be_ corr~ct~d mainly following sound linguistic practices, construction drills,
~smg mmnnal pairs or otl1er resources. This means that even though linguistlcs &lt;loes not yet help to measure the relative 12 tl1e motivation or attitudes
~or language learning, it can help in the area of Ianguage proficiency. "As
soon as our society comes to realize tl1at its ideas concerning fonguage ... are
defective and inefficient, and that Iingustic science "can help better them, we
way look for the beginnings of improvement... " (Teachers and Counselors
for Mexican American Children).
Piaget's tl1eory states that the child interacts witli his externa! environment.
The ways in which look at reality and construct the experiences in theirworld
are of i~creasing importance and interest to every study on child dev.elopment. P1aget assumes tl1at in arder to classify objects, the child needs to have
a cognitive structure of tl10se objects. That means his responses to situations
~ill t~nd to ~e influenced by tl1e language adults use and interpret these
s1~uat1on~ to lum. Therefore, tl1e way bywhich the child understands grouping
will be directly related to tl1e operations of his cognitive functions. Then
language. is a necessary factor for tl1e completion of an stable cognitive
structure 1~ tl1ought. Vygotsky states tl1at while initial experiences are largely
se~sory, as language develops, language comes to mediate both thought and
acaon. Thus speech, oral or internalized, becomes an instruments oftl1ought
in tl1e proper sense.
Consequently, tl1e problem ofbilingualism with its implications of discouragement and frustation, can have a &lt;lamaging effect at the child's intellectual
develbpmentand emotional adjustment. Problems inherent in the testing and
evaluation of Spanish speaking children have been a cause of concern witllin
tl1e educational system. Very little attention has been given to consider
whetl1er ?º ~motional factor may be contributing-to tl1e problems of speech
commumcaaon.

470

· It would be hand not to emphasize tl1e importance of tl1is aspect because
we have come to see the unsuccess in the language development of these
children and its effects on their subsequent life. lnvestigators found that
Mexican-American children know even fewer of the complex language
symbols than do monolingual disadvantaged children. They appear unable
to relate tl1e concepts they learn in English back to Spanish,_and thus end_up
with a conglomeration of two poorly ~earned languages_ mstead of bemg
proficient in either one. Children, parucularly form fo~emg cultural bac~ground, need to learn the values and expectations of the1~ new cul~ure. Th~s
means that care must be taken to assure that bilingual cluldren aclueve theIT
potential possibilities by helping them assess tl1eir abilities and tecognize and
develop their talents through tlle u~e oflang~age.
.
The mass evidence shows that, 1f everythmg were equal, cluldren could
learn to read and write a second language more easily and better. If, in
addition, tl1eir English-speaking peers and teachers treat tl1em _with respe~t
aild affection tl1eir understanding of themselves, the meamng of theIT
language and' tbeir cultural heritage will grow, as will tlleir motivation for
furtl1er learning.
.
An insufficient verbal repertory can lead to the developm~nt of n~gaave
attitudes and frustations atan early age. If tltis is so, the lear~mg conangencies make the child become predisposed toward the learnmg of a second
Ianguage and reject any Iearning. lt is n~w rec~g_nize? that tl_1~ process of
language learning is facilited wh~n spec1al tra~nmg m cogmave concept
formation is being communicated m 01~der to ~ndg~ tl1e cultural gap. That
means tliat it would certainly be approp1ate to mvesugate the effects tha~ the
indiscriminate use of12 seores has had on tl1e education ofMexic~n-Ame~1tan
children and move toward the resolution of this problem. Parucularly mteligence t~sts have been proven inadequate and dang~ro~s since th~y are often
used for labeling students as retarded when _t11.e reahty 1s tl1at tl1e1T problems
in language acquisition are what hinder theIT ac~dem1c gr~_wth an_d d~velopment. It has been estimated that 80% of the Mex1can-Ame11~an clul~1 ~n who
enter t11e first grade do not finish high school. This ~ppeallmg ~tatlstlc &lt;loes
not speak highly about tl1e capabilities of tl1e ~encan educatI_onal system
because it does not provide an adequate educauonal opportumty for tl1~se
children. Of course language programs alone can~!ot be e~pected to p_rov1de
the kind ofpreparation needed for life. lncre~sed e~ph_as1s m~st be_ g1ven to
otlier areas upon a sufficient development m mot1v~t1o_n, prnnanly based
u pon meaningful reinforcements of self-concept. A cluld 1s a person of great
capabilities, and when he learns how t~ learn he _becomes ~ore cap~ble. .
According to this philosophy, tl1e clnld has a ngl~t to a b1cultural 1dent1ty.
To achive tllis, supporters ofthis idea have systemaucally atte_mpted to create
a classroom atmosphere that is flexible and yet congrue~t_wlut tl1e values a_nd
Iifestyles ofMexican-American children. So, when the ab1hty to speak Spamsh
471

�is viewed as an asset to be preserved and' reinforced while learning English,
they feel accepted and proud of their background.
Thus, the attitude and individual has toward the group represented by the
second language seems to affect the success he has in learning the new·
language and the extent to which he uses it. Furthermore, the cultural factors
within ~n-ethnic gro~1p may have as much influence as the linguistic ones in
determmmg the ch01ce of words used by individuals and the individual's own
experience in Ianguage acquisition. (Lambert).
An_ overview of first language acquisition shows how children's language ·
learnmg progress comes from a pre-Ianguage, babbling stage to the production of phonemes, the learning of the referent system comes next and ends
with the production ofmorphemes and the development ofsyntac
Brown).
In the process of acquiring a second-language, and individual has to Iearn a
number of new _phonemes anda new set of morphological and syntactic rules.
T1ms the learmng of a second language becomes not only a linguistic task,
but also ~ psych?logical one of adapting to the distinctive cognitive, social, ·
and ethmc reqmrements of the new language learner. Thus, the learner is
faced n~t only with the learning of the linguistic aspects, but also with the task
oflearmng ~h_e_cultural system upon which the second Ianguage is based.
. ~l~e ac~ms1t.1on of tl~~se two syst~ms involves_ a complex process where tl1e
md1v1dual s own capac1t.1es and enviromental stnnuli must interact. Therefore, specific relevance of formalized education may be the best orientation for
tlie Mexican-American children, and language must be the basis upon which
tliis education process should rely.

HACIA UNA NUEVA METAFÍSICA
PROF. LIC. CALIM

(R.

Bibliography
Brown, Roger, A First Language: The Early Stages. Cambridge, Harvard Univ.
Press, 1973.
Lambert, W., "Developmental aspects of second language acquisition." Journal of School Psyclwlog-y, 1956, 43.
Teachers And Counselors for Mexican American Children, Texas Technological
College. Soutl1wes_t Educacio~1al Development Laboratory and the Soutl1western Cooperative Educat1onal Laboratory, Austin, 1969.
Vygotsky, L.S., "Piage_t's Theory of Child Language and Thought" Thought
and Language. Ed1ted and translated by Eugenia Hanfmann and Gertude
Vakar. Cambridge, Mass. M.I.T. Press, 1962 (Summary by Rosalinda
Gil).
Vygotsky, L.S., Thought and Language. Edited anµ translated by Eugenia
Hanfmann and Gertude Vakar. Cambridge, Mass M.I.T., Press, 1962.

J. MUSSI

Catedrático de Filosofia y de Lógica Matemática
de la Universidad de Paraguay

"La teoría del ser -&lt;lesde Aristóteles hasta Heidegger- no
1
proporciona satisfacción plena al entendimiento metafísico" •
EL EMÉRITO ILUSTRE RECTOR de la universidad Regio montana de Monterrey
(N.L. México) -Dr. Don Agustín Basave Fernández del Valle- acaba de
publicar una obra filosófica de trascendental importancia intitulada "Tratado
de Metafísica: Teoría de la Habencia", que constituye algo real y totalmente
nuevo dentro del pensamiento metafísico de Occidente. El distinguido filósofo latinoamericano replantea, en efecto, las cuestiones fundarnentales y el
valor mismo de la "filosofia o saber último" ("prima philosophia") desde una
perspectiva distinta, original e incluso mucho más auténtica que las an~eriores, incluyendo también las metafisicas de este siglo. La obra aparece oertamente, como dice su autor, en una época difícil y precaria, signada por una
indigencia no sólo económica sino también moral y espiritual. El hombre
contemporáneo padece efectivamente de una crisis profunda de valo:e~, que,
en el fondo, es de naturaleza metafísica, pues afecta a un ser más mamo y
person~l y al sentido y destino de su propia ex~tencia. La "Metafísica de la
Habencia" surge precisamente, hoy, por ésto mismo, como una respuesta y
una esperanza-"una propedéutica de salvación"-a ese desamparo y angustia ónticoexistencial del hombre actual, que gime bajo el peso tremendo de
fuerzas y estructuras deshumanizantes. Esta obra no es, un "simp~e tratado
más de metafísica", en competencia con otras similares, como piensan, al
parecer, algunos críticos2, sino un integral_ cue~tionamie~to de _la metafísica
misma en su estructura noética y valor lustónco: Qué sigue siendo y para
qué sÍl~e hoy la metafísica?. Pues la crisis actual ·e xige un planteamiento

1
2

D r.A. Basave F. del Valle: "Tratado de Metafisi~a":,Pag. 48. Ed. Limusa. México. 1982.
Dr. A. Basave F. del Valle: "Tratado de Metafis1ca , pag. 13.
,

�radical. El hombre contemporáneo no sabe ya a qué atenerse. Ha perdido el
sentido metaftsico de su existencia o, tal vez mejor dicho, la metafisica
occidental ha fracasado en su tarea de fundamentar y orientar la existencia
humana. Pues ha perdido su tradicional carácter de auténtica sabiduría y ha
desembocado en el callejón sin salida del idealismo hegeliano, por un lado, y
del materialismo marxista, por el otro, epígonos finales de un largo proceso
hipostático del "ser", iniciado en los albores mismos de la filosofia gi:iega. La
realidad quedó.escindida así en una "sustantivación ideal" y en una "cosificación material" -tesis y antítesis-que hizo imposible toda apertura hacia una
comprensión auténtica del ser humano. M. Heidegger intentó, en nuestra
época, una salida con su pretendido "olvido del ser", pero sólo llegó a una
"ontologización ideal" o "idealismo de la significación" sin darnos una respuesta integral al problema antropológico. Nuestro ilustre filósofo -el Dr.
Agustín Basave Fernández del Valle- nos propone hoy una nueva manera
de hacer metafisica y, con ella, la posibilidad coyuntural de una liberación del
pensamiento y del hombre concreto de su trágica situación actual. Queremos
exponer a continuación algunas reflexiones en torno a ciertos temas de esta
señera obra filosófica, destinada, así sinceramente lo creemos, a revolucionar
la 01;cntación y la forma tradicional de hacer metafisica.
Nuestro filósofo comienza señalando una verdad olvidada frecuentemente
por los pensadores: "la realidad está antes que el mundo prefabricado de
conceptos"3 • La casi totalidad de los sistemas metafísicos anteriores-incluso
los de Aristóteles y la Escolástica- han tomado como "punto de partida", en
efecto, "cierta elaboración conceptual apriori" (vgr. "idea", "imagen" ...etc.),
"ligeramente intuída" o simplemente aceptada por tradición de Escuela. La
"realidad misma", en cambio, quedaba olvidada o permanecía como "un
trascendente más allá" o "un supuesto fundamento o substractum abstracto".
Algunos filósofos contemporáneos, no obstante, tuvieron clara conciencia de
este grave error de perspectiva gnoseológica, pero tampoco dieron una
respuesta adecuada a este problema, perdiéndose, en cambio, en sutilezas
filosóficas puramente formales. Así, vgr., E. Husserl y su principio del "retorno de las cosas mismas" ("Zu der Sachen selbst"), H. Bergson y su intuición
de "L'evolution creatrice" y muchos otros, como M. Scheler, N. Hartmann,
etc. la Metafisica se ha ido gastando o perdiendose de este modo, a través de
los siglos, en meras especulaciones conceptuales o elucubraciones estériles
sin importancia alguna para el ser humano. "Estamos instalados en la realidad, dice nuestro filósofo. Desde ella debemos partir, en vez de descender
desde el concepto, aunque no podamos agotar j amás la dilucidación de su
esencia"4 • Pero el gran tema o "principio primero" de la Metafisica, descu-

3
4

Dr. A. Basave F. &lt;kl Valle: "Tratado de Metafisica", pag. 25.
Dr. A. Basave F. del VoJJ,._. "Tratado de Metafisica", pag. 25.

bierto por el Dr. Agustín Basave Fernández 1el Vall~, no_ es la realidad, "que
es preciso trascenderla", sino "algo fundante -pr~v10 ysi~~.ltáneo a la vezen que la realidad misma se ofrece como tal:
_habenc1a_ -un_ conc~,Pto
nuevo creado por el filósofo para significar el ob~eto propio y p~imero de
la intuición del espíritu humano. Tratemos de penetrar en el senudo de este
concepto trascendental.
. .
El término "habencia" (del latín "habere": haber) expresa o sigmfica
primeramente la "totalidad de lo que hay". Abarca, por ;into,"no tan ~l? ~~
"cosa real'' sino también el "ente ideal", el "ente posible y el ente ficuc~o. •
Es decir "el conjunto indiscriminado de todos los entes y de todas las posibilidades". Pero "no es la esencia, ni la unidad estructural de la cosa o del :nte,
sino el modo primario de entrar en pr~senta;ión d:n~o del ;ontext~ • Es
decir, la "habencia" no se 1dentifica m con el ser m con el ente . 1:-1º
debemos pensar aquí en ella con las categorías conceptuales de la m~tafis~ca
tradicional. Pues si la "habencia" no es ni "el ser" ni "el ente" eso no unpl!ca
que sea equivalente al "no-ser" o _a l "no-ente". Estamos ..en una perspecu_va
totalmente distinta. Tampoco la "habencia" es un nuevo substr~ctu~ apnori" en el cual surgen los entes. Lo cual significaría, pues, una log1zac1ón de la
misma. Debemos pensar o concebir la "habencia", más bien, como "el
contexto en el cual se dan los entes", pero no como " un antes" o " un después"
de los mismos. Pues la "habencia" no es ningún "molde" o ~es~ructura", ~ue
recibe "dentro" algo distinto, como vgr., un vaso y un hqmdo contemdo
dentro. Para acercarnos al concepto de "h:bencia" debemos ate~~rn~~ a su
significación originaria: "todo lo que hay , pero subrayado el hay , q_ue
constituye su ámbito propio. Pues bien "qué es lo que hay?. Cuál es el ámbito
.
·ón de la "habencia"?. El filósofo nos lo dice expresamente: "lo que
o d 1mens1
..~
d · l
t
es, lo que ha sido y lo que será" configuran "lo que hay . Es ecir e pres:n e
0 lo actual el pasado y el futuro de los e_ntes: el hoy, el ayer y el ~anana
ontológico~. Este concepto fundamental de la "habencia" -que con_sutuye el
gran descubrimiento del ilustre filósofo mejicano- se aclara meJOr en su
vinculación con los conceptos tradicionales de "ser" y de "ente". Veámoslo.
Ni la filosofia antigua (griega y medieval), ni la moderna l~a aclarado
suficientemente estos dos conceptos fundamentale~ de la Metafisica. ~or eso
han sido cuestionados a menudo e incluso reactuahzada su p~oblemá~ca por
la filosofía heideggeriana. Notamos, en efecto, una imprcc1s1ón u osCJlac1ón
constante en la significación de los conceptos de "ser" y '.'ente"~ _través de la
historia, que ha obligado a nuestro filósofo a una acut~1d cnuca. y a una
investigación hermenéutica profurda del propio_ lenguaje m_eta~s•c?· P~es
no es posible seguir haciendo metafisica sin previa _Y necesaria d1lu~1dac1ón
llnguística, sin una sana y realista filosofía del lenguaJe. Solamente Aristóteles

,!ª

5

Dr. A. Basave F. del Valle: "Tratado de Metafisica", pag. 26.

475
474

�y Santo Tomás de Aquino han superado, en gran parte, esta problemática con
la conocida doctrina o teoría gnoseo-lógico-metaflsica de la "analogía" ("Analogía éntis"). El ser no tiene una significación única, decía el estagirita, sino
que se entiende de muchas maneras"6 • Igual concepto expresaba también el
Aquinate en sus famosos "Comentarios de la Metafisica de Aristóteles"'. No
obstante esta doctrina de la "analogía entis" ha sido frecuentemente olvidada
o mal interpretada en la historia de la filosofia, que hoy exige una reinterpretación y una adecuación mejor a los grandes problemas metafísicos
actuales. Pues el planteamiento de los temas se hace hoy desde una situación
totalmente distinta y una tradición filosófica diferente, que gravitan poderosamente sobre la misma significación y orientación de los problemas. Pero
indudablemente la gran cuestión ontológica -"el objeto de todas las investigaciones, presentes y pasadas, aquélla hacia la cual la filosofía toda se pone
en camino"- sigue siendo, hoy como ayer, la problemática del "ser": "Qué
es el ser"?, Qué significa el ente"?, "Qué relaciones hay entre el ser y el ente"?.
Nuestro filósofo no niega la importancia primordial que tiene el "problema
del ser". Lo afirma, al contrario, en cada página de su magistral obra. Pero
el planteamiento y la perspectiva de su pensamiento son distintos. Pues parte
de una intuición nueva y original, desconocida por los filósofos anteriores.
He aquí su valioso aporte a la Metafisica occidental.
No obstante analiza y critica profundamente la noción tradicional de "ser".
Comienza distinguiendo, en efecto, en la estructura linguística del término
dos aspectos fundamentales, que muchos no han percibido o simplemente
dejado de lado: el aspecto "lógico-predicativo" y el aspecto "ontológico-existencial". El sentido primero del término "ser" -dice nuestro autor- es este
último: pues "ser" significa originariamente "existir". Primeramente se "es"
y luego "se piensa" en "lo que se es". Sobre esta diferenciación trascendental
fundamenta nuestro filósofo su crítica metafísica al concepto tradicional de
"ser". El aspecto "ontológico-existencial" no debe ser confundido ni, menos
aún, identificado con el aspecto "lógico-predicativo". Aquél es siempre concreto: "ens concretum", éste, en cambio, es abstracto: "ens abstractum et
commune". Esta aclaración conceptual tiene suma import1.ncia en el uso
habitual, que hacemos del término "ser". Así el "ser" --considerado como "ser
abstracto"- es simplemente un concepto o "algo lógico", forjado por la
inteligencia: es "el más universal de los conceptos" ("To ón esti katholou
málista pánton", como dijera Aristóteles:8). Por tanto es absurdo identificarlo
con el "ser concreto" de los entes, de cada e nte en particular: "es inadmisible
sustantivarlo -dice nuestro distinguido filósofo- y hacer de él, de sus
trascendentales y predicamentos, algo existencial". Esta equivocidad en el uso

6

7
8

Aiislóleles: "Metaffsica": L. IV, Cap. 11; L. VII, Cap. l; L.XI, Cap. 11 l.
Santo Tomás: "In Meta,rhysicorum": Lec. 111, Nº ~ 197. Marietti. Turín-Roma. 1950
A ri.slóleles: "Metafísica' : L. 111, Cap. IV. 8 4, 1001 a 21. Bekker.

y predicación del término "ser" ha sido una de las causas principales del
desprestigio y decadencia de la viej~ "ciencia d_e l ser". El g~an ~ram_a de_ la
metafisica occidental, en efecto, ha sido esa creoente sustantJvac1ón lustónca
del "ser", esa innecesaria e injustificable hipótesis del "ser abstracto" ("ens
commune"). Pues casi todos los sistemas y corrientes filosóficas han incidido
en esta entificación del "ens rationis" matafisico: árabes y escolásticos, renacentistas y modernistas, idealistas y materialistas, etc. En Heidegger este
proceso histórico llega a la culminación absurda de pretender identificar o de
9
convertir el "ser abstracto" en un sucedáneo de la Divinidad • El "ser concreto" es el "principio constitutivo" de cada ente en particular. El "ser" como
"ser concreto" --es el ser real, único, que "se da en cada ente" hic et nunc: es
"mi ser", "tu ser", etc. Por tanto es "finito", "individual'', "múltiple" y
"análogo". No es nada abstracto, ni tampoco separado de los entes. No
debemos, pues, confundir este "ser real" ("ens concretum" ) de los entes con
el "concepto de ser" ("ens abstractum"), ni menos caer e~ la herejía de
hipostasiar a este último, como fue el error constante de los sistemas metañsicos anteriores de Occidente. El "ser real y concreto" es "aquello por lo cual
un ente es aquí y ahora". Pero dicho "ser" no se da "separado o fuera de los
entes", sino como mero concepto. Realmente no hay "ser común" ("ens
commune"), ni "ser en bruto", ni "ser en general". Realmente sólo hay "ser
10
·
· de l" ser d e tal o cu~l ente concret º." '
de tal ente y en tal ente". La cxpenenc1a
Esta verdad metafisica incuestionable -señalada y defendida con una pasión
y lógica irrebatibles por nuestro filósofo- es el verdadero "ser olvidado" en
los avatares de la historia del pensamiento filosófico. El tema del "ente", como
uede apreciar~e, está íntimamente vinculado, pues, al del "ser concreto": el
P
.·
"ente" es realmente "lo concreto que está comenzando a ser,,11 o " e l ser-existente como individualidad determinada. Pero aquí es preciso señalar también,
con nuestro autor, otra verdad frecuentemente minimizada: así como no se
da el "ser" separado sino dentro del "ente" -de cada "ente" en particulartampoco puede existir el "ente" -cada "ente" en particular- si1~ e! "ser", es
decir "vacío totalmente de ser". Pues ésto sería una contrad1cc16n o un
absurdo. M. Heidegger se preguntaba al respecto al comienzo de un.famoso
12
texto: "Por qué es el ente y no más bien la nada"? , es decir planteaba el
problema de las" relaciones entre los entes y el Ser". Buscaba el "fundamento"
(Grund) del "ente" y del "ser del ente" ("ens concretu~"), pero sin_llega_r a
una respuesta auténtica y definitiva, porque su "metafísica de la enuficaoón
del ser" era un obstáculo que encubría o velaba el acceso a la Verdad o
Realidad última. La Metafísica de la Habencia", que nos propone hoy nuestro

9
10
11

12

Dr. A. Basave F. del Valle: "Op. cit.", pag. 114 y 122.
Dr. A. Basave F. del Valle: "Op. cit.", pag. 41.
Dr. A . Basave F. del Valle: "Op. cit.", pag_. 4~.
.
M. Heidegger: "Introducción a la metafis1ca : pag. 37. Edit. Nova. Bs. As. 1956.

477
476

�ilustre filósofo-el Dr. Don Agustín Basave Fernández del Valle- nos da, en
cambio, la posibilidad de "trascenden la finitud" y de acercarnos a ese
"Principio y Fundamento último" de todo ente: el "Ente Subsistente" ("Ens
Subsistens") -Ser Absoluto e Infinito- captado en la experiencia óntica de
nuestro desamparo existencial y de nuestro afán incoercible de plenitud
13
subsistencial • Este Ser Subsistente es el Ser por antonomasia: Existe por Sí
y en Sí. Es el ente perfectísimo, puro, actual, infinito, pues nada lo limita, Es
lo que Es, es decir Dios mismo 14.
Ahora podemos precisar mejor el concepto de "Habencia", expuesto
anteriormente. Así de todo lo expresado surge, en primer término, el carácter
peculiar o propio de la misma, como "primum cognitum" y objeto fundante
de la Metafísica. La "Habencia" es -dice nuestro autor- "el cimiento
inmovible que soporta la metafísica, desde donde el hombre se formula
constantemente la pregunta milenaria: "Cuál es el principio de todo" 15 o,
como decía Heidegger: "Por qué es el ente y no más bien la nada"?. La
metafisica recibe así el "de donde" de su preguntar -su radicalidad cuestionante- de la misma "Habencia", que determina y orienta el sentido de la
pregunta metafísica. El Dr. A Basave Fernández del Valle expone en detalle
y con mayor claridad este concepto fundamental en los capítulos siete y ocho
de su magistral obra denominados: "Los primeros principios de la Habencia"
y la "Analítica ontológica" respectivamente, que nos ayudarán a ver, con más
claridad, la profundidad de su pensamiento metafísico. Los "primeros principios metafísicos" de la "Habencia" son totalmente originales y no deben
interpretarse, por analogía, con los "primeros principios" del "ser", que son
de otra naturaleza y estan en una dimensión completamente distinta. Estos
primeros principios son los siguientes: el "principio de presencia", el "principio de contexto", el "principio de sentido", "el principio de sintaxis" y el
"principio de participación". Conviene detenernos un momento en ellos para
formarnos una idea de su importancia y trascendencia dentro de esta nueva
visión de la Metafísica y de la determinación ulterior del concepto mismo de
la "Habencia".
El principio de la presencia se presenta así: "Todo cuanto hay de algún
modo esta presente". Lo real y lo ideal, dice el autor, lo ficticio y lo gosible
están, de cierta manera, presentes en el "horizonte de la Habencia" 6 • Pero
la "presencia" misma qué es?. Nuestro filósofo nos responde con toda claridad: "no es sustancia, ni sujeto, ni objeto, ni accidente, ni relación, sino algo
previo a todo ello, que acompaña a la intuición de la Habencia ... es decir s«&gt;

1:1
14
15
16

A. Basave F. del Valle: "Op. cit.,", pag. 115.
A. Basaue F. del Vallt: "Op. cit.,", pag. 114.
A. Basaue F. del Valle: "Op. cit.,", pag. 29.
A. Basave F. del Valle: "Op. cit.,", pag. 93 y 94.

trata de un trascendental de la misma Habencia" 17• Pero podemos afirmar,
no obstante, lo siguiente: "los entés reales o ideales existen presentándose,
descubriéndose por la presencia". La manifestación concreta de todo ente_ en
el mundo de las cosas y del hombre, exige la "presencia", como condición
primaria. Existir, pues,_es presentarse o "hacerse, de algún modo pres~nte".
En dónde?. Pues "en el horizonte de la Habencia". Como podrá apreciarse,
el término "presencia" no tiene el sentido d~I '.'ser-en-el mundo" h~ideggeriano. Expresa, en efecto, algo mucho más ongiJ?~I y funda_nte_: pro~1amente
es "ser en la Habencia". Dentro de la multivocidad de s1gmficac1ones del
término "contexto" (del latín: "contextus") nuestro filósofo escoge las ideas
de "ilación", "enlace", "trama". Así la "Habencia" es "contextual" porque
"todo en ella está enlazado, ilado o tramado": todo cuanto "hay", en efecto,
se ofrece o "se presenta" en un "marco lógico y existencial" o "ideo-existencial", que configuran el dintorno y contorno (inmanente y _trasc~ndente)
de los entes. Este principio del "contexto" tampoco debe ser identificad~ o
.asimilado a ningún otro parecido o análogo como, v_gr., el conc_epto ortegmano de "circunstancia" o "situación", etc. Pues constituye también otro de los
"trascendentales" -igual que el anterior- de la "J:la~~cia". Por t:,into ~61?,
es comprensible en ésta y desde ésta. El tercer pnnc1p10 o el del sentido
expresa "el aspecto pensable, aprehensible e intencionable de los entes", es
decir de "todo cuanto hay" o se manifiesta en la "Habencia" que, de este modo,
otorga a todo su acento metafísico último 18 • El principio de la "sintaxis" trata
de "articulación que tienen los entes": todos los entes, en efecto, se presentan
19
"en función siempre de algo" • Nada existe gratuitamente~ desvincu_l~doJ
sin ordenamiento". No hay cabos sueltos ni en la naturaleza m en el espm~ .
No obstante este principio pertenece primariamente al orden metafísico
-dice nuestro filósofo- y no meramente al linguístico, como pretenden los
logicistas, o nominalistas actu~les ~vgr. ~ittgenstein, Carnap, _Russell, e~c),
que reducen y diluyen la expenenc1a real mtegra a puro le~guaJe con~~~c10nal. La "sintaxis metafísica" sitúa y comprende toda realidad y p~s1bili~ad
dentro de la misma "Habencia", es decir "más allá de la mera articulación
linguística y mental". Pues los grandes temas filosóficos_ son, en ~l fon_do,
"meta-physicos" y trascienden el simple marco referencial de la smtaXIS y
semántica lógico-semióticas.
.
.
.
Aunque todos estos principios ha~en_cia!e~ tienen su ~r~pt~ va!,or tra~cendente, creemos, sin embargo, que el prmop10 de la parac1pac16n constituye
algo particular, que define y da su verdade_ro senti~o creado~ a esta .~ue_v_a
concepción metafísica del ilustre filósofo latinoamencano. La idea de pat ti1

17
18
19
20

478

A. Basaue F. del Valle: "Op. cit.,", pag. 95.
A. Basaue F. del Valle: "Op. cit.,", pag. 98
A. Basave F. del Valle: "Op. cit.,", pag. 100.
A. Bruave F. del Vallt: "Op. cit.,", pag. 101.

479

�cipación" no es nueva en el vocabulario filosófico. Pues tie11e una rica
tradición histórica en Occidente, desde Platón hasta incluso nuestros días,
especialmente en la versión cristiana de Santo Tomás de Aquino. El Aquinate
distingue, en efecto, entre el "Ser por esencia", que pertenece exclusivamente
a Dios o es Dios mismo, y el "ser por participación", que pertenece a las
21
criaturas • No podemos entrar aquí a los detalles de esta magnífica doctrina
metafisico-teológica, frecuentemente olvidada o distorcionada por las corrientes nihilistas del pensamiento moderno. No obstante esta nueva visión
de nuestro ser teotrópico participado, que nos propone el Dr. Agustín Basave
Fernández del Valle, constituye -a nuestro modo de ver- el aporte más
valioso que se ha hecho, en los últimos tiempos, a la filosofía pa1;a la dilucidación del problema de la esencia y del destino del ser humano. Desde el capítulo
octavo de su ponderada obra, comienza el filósofo el desarrollo temático de
su pensamiento metafísico. Abarca propiamente todo "el horizonte de la
Habencia". Es imposible, por eso, exponerlo en una breve síntesis. Invitamos,
en cambio, a todos los pensadores que lo hagan directamente con la lectura
y meditación de estos temas densos y admirables por su profundidad.
No obstante queremos hacer hincapié aquí en la significación que tiene la
obra en sí misma y en el espíritu trascendental que la anima. Pues constituye
el testimonio insobornable y el mensaje filosófico más maduro de un cristiano
auténtico y valiente, que afirma su Fé y su Verdad redentora --que es la de
Cristo mismo- en esta hora crucial de nuestra Latinoamérica y del mundo
entero. Su pensamiento metafísico es un desafio para todo pensador cristiano
verdaderamente consecuente y fiel a sus principios. Expresa, en primer
término, la necesidad de una definición clara ante los valores fundamentales
de la existencia. Pues ya no basta hoy una metafísica vacía y abstracta, sin una
respuesta inequívoca y definitiva sobre el ser y el destino del hombre. Pero
esta obra nos ensefia primordialmente como hacer una genuina metafisica
cristiana para nuestro tiempo. Pues no es posible seguir pensando sobre el
hombre y las cuestiones últimas como si nada hubiera ocurrido después de
Cristo. El filósofo cristiano, en efecto, no puede ignorar ni menos aún fingir
problemas y respuestas concretas so pretexto de una "búdica pureza intelectual". Posee un privilegio y un don, al cual jamás debe renunciar en la
búsqueda de las verdades últimas: el filósofo y, en especial, el metafisico
cristiano tiene, en efecto, una ventaja y una posibilidad ontológica primordial,
que algunos no pueden comprender, como M. Heidegger,gor ejemplo, atado
como estaba a una temporalidad equívoca y relativizante .
Vamos a terminar estas breves notas esbozadas aquí, al calor de una
profunda admiración y gratitud por esta magnifica obra del ilustre filósofo

21

22

480

Santo Tomás: "Suma Th.": q. 3, a. 4.
M. Heidegger: "Op. Cit.", pag. 43, 44.

-Dr. Don Agustín Basave Fernández del Valle- con el_siguiente ~ensamiento que resume el sentido y autenticidad de esta su gema! conce.rción m~tafisi~a: "La Habencia está en marcha hacia el Absoluto personal e irr~spectivo ...
La Metafisica se eleva hasta ese Absoluto para ~scrutarlo, mamfestarl~ y
anunciarlo al hombre, que siente nostalgia de Dios y qu~ anhela una vida
ersonal, perdurable y santa. La empres_a es ard_u~ y el nesgo es noble. ~
~rea metafisica exige fuerza anímica y vigor espmtual. Pero el hombre ~s1
sabe serlo- está hecho para el saber más elevado y más nob~e, en el ámbito
natural, hasta el grado de poder llamarse 'animal metafisic?': Por eso la
metafisica adquiere cabal sentido únicamente como propedeutlca de salvación23.
Calim J. Mussi
Universidad Catolica
Villarica

23

A. Basave F. del Valle: "Op. cit.,", pag. 426-435.

481
Humanitas-3i

�"T.S. KUHN Y LAS CIENCIAS SOCIALES."
ROBERTO REBOLLOSO

Universidad Autónoma de Nuevo León.

BARNES, BARRY.
(Col. Breviarios No. 390),
Ed. F.C.E., México, 1986.
BARRY BARNES, SOCIÓLOGO DESTACADO, nos ofrece un ensayo sobre Thomas
S. Kuhn, sobre un aspecto no tocado anteriormente por ninguno de sus
críticos. Kuhn, se ha convertido en un clásico dentro de la comunidad
científica, en razón de sus aportes en la historia de la ciencia. La faceta que
hoy nos presenta Barnes es sobre la relación que existe con las ciencias ·
sociales, ya que, sus teorías han tenido un impacto inesperado. En este texto
Barnes revisa casi toda su obra, estableciendo tres etapas importantes en la
obra de Kuhn. La primera es alrededor de los cincuenta con su libro LA
REVOLUCJON COPERNICANA; la segunda con su libro más conocido: LA
ESTRUCTURA DE LAS REVOLUCIONES CIENTIFICAS y la tercera con su
historia de la mecánica cúántica en su texto LA TEORIA DEL CUERPO
NEGRO. Barnes concentra su atención en la segunda etapa.
El ensayo está distribuido en cinco capítulos con la siguiente temática:
Tradiciones de investigación, la formación, la investigación, la educación y
las tendencias recientes. En el primer capítulo Barnes da una vista panorámica del punto de origen del análisis Kuhniano. En primer lugar trae a
colación a Sadi Carnot, quien contribuyó al desarrollo de la teoría de la
termodinámica. De acuerdo con Barnes, Kuhn desarrolla su método de
análisis que se resume en la siguiente idea "al leer las obras de un pensador
importante, búsquese primero las absurdidades evidentes que contenga el
texto y luego pregúntese a si mismo cómo podría haberlas escrito una persona
cuerda" (p. 24).
Barnes insiste en que el trabajo, además de ser un buen ejemplo de método
histórico, es un buen sistema para el estudio sociológico, ya que "trata de
entenderlo en sus propios términos, evitando evaluaciones etnocéntricas y
analogías engañosas con su propia cultura" (p. 28).

�El autor, comentando LA ESTRUCTURA DE LAS REVOLUCIONES CIENTIFI~AS (1970), ~estaca de un modo especial el concepto de "ciencia normal"
considerándole pieza clave de la empresa científica y de esta manera se
acumul~ el _cono~imien~o durante cierto tiempo, para luego ser transformado
~or las msmuaCione_s científicas. También Barnes en esta parte, analiza el
impacto no sólo científico sino filosófico que ha tenido Kuhn. En otros
contex_tos como en el án~a de la s~ciología de la ciencia tuvo una mejor
recepción. Para apoyar la idea antenor bien vale la pena terminar con una
idea".
Y así, aunque en su trabajo hay temas que pertenecen única y exclusivamente al campo de la ciencia, las intuiciones sociológicas y generales de Kuhn
calan tan hondo, que es imposible cofinar su importancia a un área delimitada". (p. 49).
En _el segundo capítulo dedicado a la formación, aparece el concepto de
Paradigma, el cual es un concepto constante en el pensamiento Kuhniano
que es ~onsid~rado como "un problema-solución concreto, que ha ganado
acep~,c1ón u111versal en el mundo científico como procedimiento válido, y
~mb1en como mo~elo de procedimiento válido para uso pedagógico" (p. 50).
Ejemplos de paradigmas son Mendel, Bohr, Watson y Crick.
Lo que se hace al enseñar un~ ciencia, es tramitarla en forma de paradigmas, de tal forma que s~a ventajosa a la presentación verbal y teórica.
Otro pun_to que toca Barnes es la relación de semejanza aprendida. Para
apoyar esta idea expone un caso de padre que ensefí.a a un niño a discriminar
entre cisne, ganso y un pato a través del método de ostensión, a través de este
método el niño terminará descubriendo las diferencias y semejanzas de estas
aves; y e~o es lo que K~lu~ llama relación d~ semejanza aprendida.
Este tipo de aprendizaje lo contrasta con el aprendizaje por aplicaciones
de definiciones y reglas.
Aborda Barnes un nuevo concepto: el jinitismo contrastándolo con la
semántica extensional. El primero "consiste en que el uso propio se desarrolla
paso a paso, en procesos que envuelven sucesiones de juicios emitidos en el
mo~e_nto en que son necesarios" (p. 72). En cambio el segundo es un concepto
~mtnco es o ver?adero o falso de todas las cosas del universo espaciotempoi al (p. 73). El pnmero está profundamente encadenado a un sentido sociológico, en cambio el segundo ya está determinado de antemano.
Para terminar el capítulo, Barnes analiza el finitismo de las teorías de la
física.
En el capítulo III, la investigación, examina tres aspectos: el descubrimiento, la ciencia normal, las revoluciones científicas, para terminar con una
evaluación de los críticos de Kuhn.
·
Barnes retoma las crític.as de Kuhn en torno al descubrimiento científico
acotando una serie de ejemplos: desde el oxígeno hasta los pulsares y esto con
484

el fin de entender que el descubrimiento se entienda mejor como proceso que
como acontecimiento.
Considerando de nuevo el concepto de ciencia normal, Kuhn la describe
"como solución de acertijos, y hacer una analogía de los crucigramas, los
rompecabezas y los problemas de ajedrez" (p. 104). Más adelante Barnes
subraya: que en la investigación el científico resuelve problemas tomando
como modelos los problemas resueltos existentes o los paradigmas". (p. 109)
Pasando al tema REVOLUCIONES CIENTIFICAS que constituyen discontinuidades en la investigación y en el crecimiento del con9cimiento según
palabras de Kuhn. Además se definen por lo general como operaciones de
reinstrumentación con repercusiones importantes para la práctica de la
investigación. Aquí Barnes considera que la interpretación es una descripción
empírica de episodios de historia de la ciencia". (p. 118).
Como punto final del capítulo, el autor repasa críticas a Kuhn por parte
de EPISTEMOLOGOS PROFESIONALES.
Esta crítica está basada en un texto ya clásico la c1itica y el desarrollo del
c01wci1niento, donde se valoran los trabajos de Kuhn y que no tiene caso repetir
por ahora.
El capítulo /V está dedicado a la evaluación. Subyace en el fondo el concepto
de paradigma.Juntamente discute el concepto de racionalidad. Toma ambos
conceptos y los analiza a la luz de la teoría de Dalton. Dedica buena parte del
capítulo a discutir la trama conceptual que es "una estructura compuesta de
generaciones que enlazan conceptos de manera que forman un todo único y
sistematizado" (p. 141). Además añade: "toda trama conceptual es, desde
luego, algo más que una colección de términos ejemplificados empíricamente
y asociados unos con otros de manera tosca" (p. 149).
Tocando de lado el problema de la evaluación y la ciencia normal, donde
se repiten muchos de los argumentos tratados anteriormente, para finalizar
el capítulo, trata ele modo breve las fronteras de la ciencia. Aquí señala la
importancia de definir qué es un campo científico y qué es un campo
pseudocientífico, cuestionando quién es la autoridad científica?
Apunta que "la línea fronteriza entre científico y lo acientífico debe ser en
sí una convención, resultante de procesos sociales". (p. 173).
El Capítulo V está dedicado a las últimas tendencias. En primer término
esboza la etnometodologia donde dice que la técnica de la etnometodología es
la de explorar, con respecto a cualquier término, los métodos de explicación
que emplea la gente para hacer visibles las cosas como casos de tal término
(p. 185). Destaca este apartado la idea de anomalía, lo que viene de alguna
manera a estimular la curiosidad.
En el segundo apartado explica los fines e intereses los cuales nos ayudan a
entender por qué se hizo algo: por qué, por ejemplo, se aplicó el concepto o
aceptó una aplicación, de un contexto determinado en un momento determinado apunta Barnes (p. 210 ).
485

�. Escribe también sobre la ciencia en CONTEXTO, donde critica la historia
t~ter~a y exte~na ~iciendo que ya no tienen importancia metodológica en la
lnstona de la c1enc1a, quedando los trabajos de Kuhn en el contexto esotérico
(p. 223).
Finalmente, dedica un último apartado a la base de la comunidad. Barnes
hace una evaluación bastante significativa de la obra de Kuhn:
"Kuhn es impotante cuando examina las relaciones de semejanza, los
problemas concretos resueltos, y el desarrollo del uso léxico y el procedimiento por analogía y el modelado directo. Aquí aumenta nuestra comprensión
de la naturaleza convencional del conocimiento igual que la de la naturaleza
de su propia convención". (p. 224)
Barnes discute_, analiza y critica cada uno de los conceptos Kuhnianos y
llega a la conclusión de que el valor de su obra, haciendo una analogía con
~arx y. Durkheim "ofrece recursos para la investigación sociológica, no
instrucciones correctas" (p.234)
El ensayo de Barnes es valioso por el manejo tan preciso de la obra de
~uhn ya que ofrece de manera sistemática un tratamiento, por cierto, muy
bien logrado de los aspectos mas importantes derivados de su investigación,
que de una u otra manera repercutirán en la comprensión de las ciencias
sociales como ciencias.

"EL HOMBRE COMO PROMESA"
DE PETERj. WILSON
Reseña por:
ROBERTO REBOLLOSO

Universidad Autónoma de Nuevo León

Las candiciones de la evoluci6n humana
(col. B,·eviariosN° 380), Ed. F.C.E., México, 1984, 256 pp.

t

486

PETER J. WILSON, QUIEN ES PROFESOR DE ANTROPOLOGÍA en Nueva Zelanda,
nos ofrece un ensayo donde plantea la dinámica evolutiva desde la perspectiva
de la antropología social. El argumenta que la cultura humana comprende 1)
un componente duro, material 2) un componente blando, institucional; y 3)
un componente ideacional que une los dos primeros.
Es dificil reconstruir el parentesco, la organización social y la religión a
partir de los remanentes materiales, ya que describir la evolución con elementos materiales reduce la posibilidad de una explicación satisfactoria.
El autor sugiere que el proceso evolutivo es producto de una serie de
factores, no estrictamente biológicos como la ecología y otro tipo de condiciones. Apoyando est'l idea dice que "lo que hace posible la manufactura de
utensilios de piedra también puede hacer posible el desarrnllo de un sistema
de parentesco. No pretendo que desbastar una piedra vaya a producir el
hermano de una madre, sino que el modo de pensamiento, conceptualización
y conexión necesario para lo uno también puede ser necesario para lo otro,
y que a un basto nivel de abstracción, la forma y energía de pensamiento
evidentes en la tecnología de las hen-amientas de piedra puede sugerirnos
cómo fue posible el parentesco" (30-31).
El presente capítulo está dedicado a discutir de manera global los aspectos
filogenéticos puntualizando en torno al cerebro y el pensamiento homínidos,
para apoyar sus ideas hace una comparación con los primates centrando su
atención en las investigaciones de gorilas y chimpancés.
También toca el tema de la postura erecta rechazando de modo enfático
que los cambios ecológicos propiciaron el bipedalismo, sino más bien el tipo

�de problemas a los que se enfrentaron los homínidos. A diferencia del
chimpancé que se enfrentaba a problemas de mayor envergadura.
En este capítulo Wilson insiste en el desarrollo seguido por los homínidos
en su proceso evolutivo. Menciona el ya famoso Australopithecus africanus,
Horno habilis, Horno erectus correlaciones con su propuesta inicial del
componente duro y blando de la cultura.
EN ESTA PRIMERA PARTE Stephen Jay Gould esta debajo de toda
argumentación de Wilson, Además toma el concepto de Generalización como
punto focal de su discusión, donde generalizando refiere a no-especializado,
ya que l_os primate~ están di_stribuidos en vastas y diversas zonas. Concepto
que aphca a cuesuones sociales, y probablemente ahí es donde radica lo
novedoso de su ensayo y para finalizar este capítulo retomaré un texto de
Wilson:
_"Así pues, la premisa mayor de mi argumento es que, como especie
~nmate, la especie humana es la más generalizada no sólo en su morfología,
smo también en todas sus disposiciones y capacidades. Ha nacido a la vez con
incertidumbre y con promesa" (p. 71).
El segundo capítulo lleva el título del primate prometedor: su estructura.
Cen~ra su atención en pri~ner lugar sobre la evolución de los homínidos y
particularmente sobre el mfante humano. Basa su planteamiento en una
comparación con los demás primates en el momento de su nacimiento,
destacando que el cerebro menos evolucionado es el del humano. En segundo
lugar estudia la organización social del primate no humano. Entre los ejemplos destaca el comportamiento social de los gibones, babuinos, el orangut:án
y los gorilas. En cuanto a los chimpancés dice que es el único primate no
humano que vive en una sociedad abierta, con grupos que van entre treinta
y ochenta individuos (p. 81). Del conjunto de ejemptos señalados Wilson
concluye: "Una especie, la humana, vive en tantas variedades de disposición
todo un orden. No hay una sola forma de la que pueda decirse que es
t1p1ca entre los humanos. Así, en materia de organización social, considerada
en_ su sentido más básico, la especie humana es a los primates lo que los
prunates son a los mamíferos: excesivamente generalizados" (82-83).
Conectado con lo anterior, subraya un punto clave en el desarrollo de la
naturaleza sexual humana. A diferencia de los primates, la sexualidad en la
pareja humana genera un nexo, de donde se produce una tercera relación
entre el macho adulto y el infante, constituyendo una forma especializada de
organización: el parentesco elemental.
Wilson insiste en la idea de que "la cultura humana particularmente como
organización social en general y de parentesco en particular solo surge
cuando el macho adulto se transforma en padre social (101 ). Conectado con
lo anterior toca el aspecto del tabú del incesto señalando que "la prohibición
surge como hecho positivo y existencial tan solo después de haber entrado

c?~º

una pareja en relaciones prohibidas y cuando una tercera parte lo descubre
(o el incesto es publicamente admitido)" (111 ).
Sobre el mismo punto arguye contra Levi-Strauss, quien coloca el tabú del
incesto como la parte central de su teoría ya que según levi-Strauss el tabú al
incesto hace nacer el parentesco, a.diferencia de Wilson quien dice que para
que exista tal, debe existir primero un parentesco. Y explica, al final del
capítulo". Toda teoría general del tabú del incesto debe remitirse a los
principios del parentesco y no se puede fundar en instintos o en algún hecho
fisico universal, pues esta prohibición es un principio lógico, no biológico"
(119) así el capítulo finaliza tocando el tema del matrimonio definiéndolo
"por el cual un vínculo de pareja entre varón y hembra adultos se transforma
de atracción natural en hecho cultural".
Siguiendo el curso del capítulo, menciona el punto de la promesa donde
sugiere que "el parentesco es producto de una habilidad con la cual el
individuo puede remodelarse a sí mismo y a otros (p. 145). Y mas adelante
añade "el establecimiento de relaciones sociales y la seguridad de su existencia
continuada en cualquier forma que adopte, depende del ejercicio y la hnposición de la promesa, Así vemos que el hombre puede considerarse como un
primate prometedor, en dos sentidos. Todo lo que se vuelve posible_ por la
realización del parentesco en el animal humano, la promesa de la sociedad y
la cultura como dimensiones adaptativas, depende del desarrollo de la capacidad de los individuos de la especie a comprometerse de este modo (p. 149).
El tercer capítulo, llamado también el primate prome_ted_or, deja_e~trever
que es la parte medular ·del texto. Wilson aborda los sigmentes topi~os: _la
conciencia, la individuación, la promesa y la técnica. En cuanto a la conoencia,
plantea que ésta no es exclusiva de la especie hu?1ana sino q~e también,
gracias a los experimentos de investiga_dore~ trabaJa~do_ con chunpances se
ha encontrado que hay cierto grado de 1denttdad de si tmsmos; aunq~e en el
fondo parecen tener un grado de reciprocidad, hecho ~ue es considerado
distintivo de las sociedades humanas; para reforzar su idea en torno a la
conciencia, dirige su atención al problema de la individuación. El conside~a
la sexualidad como una fuente primaria de individuación en la especie
humana. Además enfatiza que "la sexualidad es el fundamento del nexo de
la pareja" (136).
.
.
Hablando de la técnica, hace referencia a la producción de las pnmeras
herramientas de piedra, por los primeros homínidos. Sugiere que inventos
como el parentesco, las estructuras de grupo, las promesas y los tabúes
requirieron una técnica determinada. CONSIDERANDO al h~mano como
un artefacto, hay que transformarlo y esto es logrado por el ntual. '( para
esto nos aclara la idea con un ejemplo: en las sociedades que practican, la
circuncisión los varones no circuncidados son subadultos que no pueden
casarse ni desempeñar su papel activo en el gobierno de la ~omunidad.
Tambien son materias primas de la comunidad, incapaces de funcionar como
489

488

�herramientas de la estructura social o de otros individuos hasta haber sido
manufacturados" (I 54).
El cuarto capítulo esta dedicado a las consideraciones ·dietéticas donde
plantea la siguiente hipótesis: "que la nacionalidad objetiva humana se
desarrollo en respuesta a una problemática ambiental relacionada con el
alimento; su variedad, disponibilidad, competenciá por él, y las relaciones
entre tales factores y la competencia alimentaria del género Horno. Para
afirmar lo obvio, es cuestión de alimentos por pensamiento, del cambio del
uno por el otro". Para apoyar su hipótesis revisa cada una de las dietas de los
Hominoide y cómo pasan de herbívoros a-carnívoros. Mencionando de paso
la alimentación artificial y los cambios de conducta que existe entre los
primates. Luego expone la evolución de la dieta humana, esto apoyado con
fecundos ejemplos, producto de las observaciones de Jean Lawick-Godall.
Más tarde hace un exámen de la especie prehistórica donde las pruebas
arqueológicas son contundentes en favor de una dieta de carne por parte de
los australopitecinos y más tarde por el horno erectus.
También establece una relación entre el alimento y el cerebro de donde
concluye que "este desarrollo del cerebro, junto con su engrandecimiento, no
es un proceso que hubiese podido ocurrir en un vacío, por sí mismo. Estos
cambios o bien surgen como respuestas adaptativas a condiciones problemáticas del medio, o bien, si surgen por cambio brusco, fueron seleccionadas
porque demostraron ser adaptativos" (195).
La carne según Wilson es un factor determinante en el desarrollo adaptativo de esta promesa humana, ya que en primer término ayuda a romper con
la barrera vegetal y permite adaptarse a medios geográficos variados, en
segundo lugar, el p_rocurarse carne es una actividad que dirige la atención,
más de cerca, al mundo no humano. Cazar animales requiere más inteligencia
que recolectar frutos. De ahí surgirá la capacidad de seleccionar y por lo tanto
el buen gusto por los alimentos. Lo que va a llevar por consecuencia a los
primeros homínidos a calsificar y ordenar los artículos, en el fondo una cierta
capacidad para racionalizar.
Finalmente, el autor en la conclusión destaca la importancia de la teoría
Darwiniana en el proceso de explicación de la cultura apoyándose en autores
clásicos como Darwin, Lorenz, Monod argumentando que "este ensayo trata
de aportar una base epistemológica para una teoría del surgimiento de la
cultura humana y la sociedad humana". El ensayo que Peter J. Wilson nos
ofrece es de suma importancia por las siguientes razones: Primero, nos
muestra un enfoque muy novedoso al tratar de explicar la cultura a partir de
la perspectiva de la antropología social. En segundo lugar, intenta llegar a
descubrir el principio de la organización social a partir de la evidencia
etológica, y paleontropológica. En tercer lugar, el texto, a pesar de ser muy
técnico, ya que requiere un mínimo de conocimientos antropológicos en
cuestión de lecturas ya clásicas: Hobbes, Hume, Levi-Strauss, Fox, Needham

d ués de una segunda vuelta, es BASTANTE COMPRENSI~LE.
i~~i!~1u:~~n, creo que el ensayo de Wilson debe quedar co~o u~a piedra
fundamental en la bibliografia antropológica para futuras d1scus1ones en
función de nuevos planteamientos.

·191
490

�"EL ORIGEN DE LOS AZTECAS"
DE CHRISTIAN DUVERGER
ROBERTO REBOLLOSO

Uversidad Autónoma de Nuevo leén

EDITORIAL GRIJALB0 NOS OFRECE, en reciente traducción, un texto de Christian Duverger, publicado en francés en 1983, sobre el origen de los aztecas,
el cual destaca por la profundidad de los análisis documentales, recuperando
información de los códices tanto precolombinos como postcolombinos hasta
el uso de fuentes de los cronistas más importantes del México antiguo.
Textos clásicos como: TENOCHTITLAN EN UNA ISLA, Berna!, MEXICO, (COE), LOS AZTECAS (Davis), LOS AZTECAS DE MEXICO (Vaillant)
sólo tocaban el tema del origen muy brevemente y casi como un punto
ineludible en la búsqueda de hipótesis sobre el verdadero origen de los
aztecas.
Hasta muy recientemente, las hipótesis prevalecientes sobre el posible
origen, son las propuestas por Paul KIRCHHOFF y las del Profesor Wigberto
Jiménez Moreno, éste último es quien más ha insistido al respecto. El primero
localiza a Aztlán en el Estado de Guanajuato, en cambio el segundo en el
Estado de Nayarit.
Pero el problema persiste porque ésto sigue quedando a nivel hipotético.
La gran ventaja del texto de Duverger radica en su revisión detallada de
cada una de las fuentes de primera mano a fin de detectar el proceso seguido
por los AZTECAS desde su origen hasta su llegada a MEXICO-TENOCHTITLAN.
El enfoque metodológico de Duvergcr es ETNOHISTORICO, pues, a
través de documentos se trata de reconstruir la historia de un pueblo. En la
primera parte él trata de vender la idea, ampliame nte conocida por todos, de
que los aztecas se construyeron un pasado e incluso, transformaron sus
propias tradiciones orales, dándose baños de grandeza hasta quedar como un
pueblo guerrero y conquistador. Esta idea no es exclusiva de los aztecas, ya
otros pueblos al escribir su propia historia la habían mejorado (Chesnaux,).
Pero sigamos con nuestra revisión. Esta primera parte tiene elementos
novedosos en cuanto que estudia fuentes pictográficas, sobre el proceso
migratorio, revisa y contrasta las fuentes colo1úales e incluso, descubre las

�contradicciones, algunas de ellas no tan evidentes: lugar donde nació HUITZILOPOCHTLI, el orden de la sucesión de los soles, el próblema de la
cronología; cuestiones que ~o tie_nen respuesta inmediata y que el autor deja
entrever, de manera notoria, la importan_c ia de las mismas en el desarrollo
de las fu!uras investigaciones. Y termina esta parte diciendo: "La historia no
es el registro fiel de un pasado real, sino la imagen proyectada de un estado
hecho o d~ un orden deseado. El pasado mexicano es un pasado construido.
En el cammo hacia los orígenes, las pistas se enmarañan". (p. 85).
_ El auto~ en la .segunda parte, s~bdividid en cinco capítulos, trabaja el
proceso nugratono de Aztlán a México. Toe particularmente la localización
de Aztlá~ donde incluso, discute los diverso significados etimológicos que el
vocablo tlen:: "lugar de gansos" "lugar de bl ncura, "lugar cerca de las cañas".
Aztlán es mirado por el autor en función , e muchos aspectos además de la
~úsqt_1eda etintológica, de las_ relaciones en documentos con un glifo que
ie?e1e a Aztlán, las ~efe~·~nc1as de Mocfezuma I con la búsqueda de sus
ongenes _hasta la locahzac10n geográfica propuesta por autores diversos.
1
También trae a colación la fundación de México como parte medular del
proceso migratorio.
El capítulo IV de esta segunda part , está dedicado a la TOPONIMIA y
EP?NIMIA; ~E~I~A y MEXITIN. to significa en términos generales,
designar a un md1v1duo o a un gru o humano por su pertenencia a una
ciudad. Añade el autor: habitantes d , CHOLULAN se llaman CHOLULTECAS, los de TLAXCALLAN, TLAXFALTECAS, etc.
.
Después de es~ serie de argumentaciones, el autor se pregunta: ¿cómo
hablar_de los me~cas antes de que liayan fundado México? Ya que el nombre
se denva de la cmdad de México. Y, surge la pregunta: ¿cómo llamarlos
durante la peregrinac~ón~ Ahí_aparece el uso del concepto MEXITIN y ésto
es razó~1 de un personaJe lustónco llamado MEXITL que aparece en el códice
floren~no como un sacerdo~,e, o en el códice Mendoza también representado.
Y asi, el autor concluye: Esta manera de llamar a los Aztecas durante su
peregrinación es particularmente hábil, ya que, la palabra MEXITIN, por su
estructura y resonancia, postula a priori la pertenencia a México. Los Mexitin,
en forma natural están destinados a convertirse en los fundadores de México
y a darle su nombre. El artificio onomástico permite, lógicamente, dar ~
México una etimología "legitimista". (p. 150).
En la tercera parte Duverger descubre las dos herencias culturales:
CHICOMOSTOC y COLHUACAN. La primera el de los chichimecas y la
segunda, la tradición tolteca.
El térmi~10 CHICHIMECA refiere más que a una sociedad TRIBAL, a un
modo de vida, concretamente a pueblos nómadas viviendo de la caza y la
recolección, con características monogámicas, y que como elemento religioso
usaban el peyote para sus excursiones imaginarias, (PREM).

g

494

Es importante destacar que dentro de las siete tribus originales salidas de
CHICOMOSTOC, los Nahuas salieron primero llegando al Valle de México
y por consecuencia nahuatlizando la región antes que los Mexicas se aparecieran.
En cuanto a la herencia tolteca, Culhuacan es el punto de referencia
determinante en la conexión AZTLAN-TENOCHTITLAN. Los aztecas,
primero derrotados por los Colimas, más tarde se culturizaban hasta fundar
su dinastía en el linaje colima. Esta parte de la historia se sigue manteniendo
mítica, a pesar de las evidencias dicotómicas.
Mas tarde el autor escribe sobre los rivales de AZTLAN, donde destaca los
relatos de la migración transatlántica apoyado en el código Boturini, el
códice Azcatitlán, el Mapa de Sigüenza. De donde Duverger concluye: "El
Paso del Agua es, en el fondo, una imagen bastante universal de la ruptura y
• del nacimiento".
Finalmente, en este mismo capítulo, se detiene un poco a discutir y a situar
el famoso TAMOANCHAN.
La cuarta parte está desarrollada bajo el esquema de la afirmación del
particularismo tribal. Aquí el texto se centra en torno a la ideología mexica,
específicamente sobre HUITZILOPOCHTLI, su nacimiento, el parricidio,
la rivalidad con Malinalxochitl. En el fondo esto muestra la idea de los Aztecas,
de mantener una imagen de predestinados o pueblo elegido. Otro elemento
en esta cuarta parte, que fija la sintonía de la cultura Azteca, según el punto
de vista del autor, es el aspecto sacrificial que se mantuvo como constante
en la evolución de la sociedad azteca.
Tenochtitlán, tratado por el autor como parte final del proceso migratorio,
donde hace referencia a Tenoch, personaje legendario quien aparece entre
los fundadores de México. Y retomando las palabras de Duverger: "resulta
curioso por lo tanto, ver cómo un oscuro individuo, que nada hace salir del
anonimato antes de la fundación de México, da su nombre a una capital cuya
historia es simbólica en alto grado: Tenoch es un significante vacío" (p. 353).
Finalmente, el autor concluye con una reflexión en torno a la escritura de
la historia; aclara que la historia de los Aztecas no es una historia lineal, mas
bien, "se muestra como un discurso ahíto de pasiones y de voluntades, de
deseos y determinaciones, un discurso que no excluye ni el énfasis ni la
parcialidad"

495

�Bibliografía
Berna!, Ignacio.
.
1972, TENOCHTITlAN EN UNA ISLA
México, SEPSETENTAS.
Coe, Michael D.
1971. MEXICO
NEW YORK, PRAEGER PUBLISI-IERS
Chesnaux, Jean
1980 HACEMOS TABlARASADEL PASADO?
MEXICO. SIGLO XXI.
Davis, Nigel
1977 LOS AZTECAS
BARCELONA, EDICIONES DESTINO
Jiménez Moreno, Wigberto
1972 lAMIGRACION MEXICANA
ATTI DEL CONGRESSO INTERNATIONALE DEGLI AMERICANISTI ROMA-GENEVA. Settembre, Vol. I p. 167-172
Prem, Hanns J.
1972 THE MAP OF CHICHIMEC HISTORY"-IDENTIFIED
ATTI DEL CONGRESSO INTERNATIONALE DEGLI
. AMERICANISTI ROMA-GENEVA. Settembre 1972, Vol. l. p. 447-452
Va11lant, G.C.
1951, THEAZTECS OF MEXICO
HARMONDSWORTH, MIDDLESEX, PENGUIN BOOKS.

LOS TALLERES LITERARIOS INFANTILES EN LA
ADQUISICIÓN DE lALENGUAMATERNA
LIC. A.RlADNAAVII.A

U.A.N.L.

,

A RAÍZ DE UNA INQUIETUD PERSONAL para tratar de canalizar la creatividad
infantil y fomentar el hábito de la lectura fue diseñada una metodología.
Misma que ha sido puesta en práctica en varios talleres literarios infantiles y
grupos d~ primaria. En 1988 fue publicada con el título "Los talleres literarios
infantiles en la adquisición de la lengua materna" por la Universidad Autónoma de Nuevo León. Los objetivos generales del texto son:
1. Proponer una metodología adecuada para la enseñanza de la literatura
hecha por niños de la escuela primaria y en los talleres literarios infantiles;
metodología que desemboque en una investigación científica para lingüistas
y pedagogos.
2. Presentar un instrumento didáctico, perfectible, a maestros y coordinadores de talleres literarios infantiles.
3. Sugerir como material de apoyo modelos literarios adecuados a la
mentalidad actual de nuestros niños.
Ahora bien, los objetivos generales de un taller literario infantil son:
1. Lograr que el niño se sienta atraído por el mundo de la literatura y, en
consecuencia, no lo vea como algo monótono.
2. Favorecer un mejor uso y comprensión del lenguaje.
3. Constatar cómo el niño, bajo ciertos estímulos, es capaz de adquirir el
manejo de su lengua materna.
4. Sensibilizar al niño con respecto al mundo, de tal forma que pueda y
desee manifestar sus pensamientos e inquietudes a través de la palabra escrita.
5. Permitir al niño confrontar su muy particular universo con el de otros
niños, propiciando que la interrelación con sus compañeros favorezca una
visión más amplia del mundo.
La adquisición de la lengua materna se efectúa principalmente al escuchar
y al hablar. La lectura y la escritura_vienen después, desarrollando lo ya
aprendido. Las destrezas de la comunicación oral son: hablar (codificar y
emitir mensajes) y entender (recibir y decodificar). Mientras que las destrezas
de la comunicación escrita son: escribir (codificar y emitir mensajes escritos)
y entender (recibir y decodificar mensajes escritos). Es decir, se puede hablar

496
H umanitas-'.l2

�de un paralelismo entre las destrezas de la comunicación oral y la escrita:
siendo el primer tipo de comunicación requisito para el segundo. Pues, este
último implica otro tipo de habilidades. En un taller literario infantil son
practicados los cuatro tipos de habilidades. El coordinador del taller motiva
al niño para que hable de sus experiencias, inquietudes e ilusiones. Por lo
tanto, el niño logra encontrar un sentido importante a la actividad de hablar.
Y cuando se da cuenta de que aquello tan importante para él no sólo puede
expresarlo mediante la palabra oral, sino también a través de la palabra
escrita, logra agilizar y perfeccionar su proceso de adquisición de la lengua
materna.
El niño practica la destreza de entender en la comunicación oral al escuchar
cuentos, mismos que deben estar estructurados por medio de oraciones y
léxico de acuerdo al nivel en que se encuentra el niño respecto a la adquisición
de la lengua materna.
En la elaboración de la metodología se tomó en cuenta la existencia de la
gramática mental infantil."...el niño no imita (o al menos no imita solamente)
el habla de los adultos que lo rodean. De los ejemplos de actuación lingüística
que llegan hasta él va extrayendo, en un proceso inductivo, las reglas que
regulan el funcionamiento de su lengua y que van integrando una especie de
gramática mental". 1
La forma en que funciona la gramática mental del niño es a grandes rasgos:
el niño con base en sus experiencias lingüísticas formula hipótesis, las cuales
pueden ser provisionales o terminales. Entre las últimas, un niño que ingresa
a la primaria debe poseer las siguientes: la formación de los plurales nominales, las estructuras copulativas con el verbo ser, etcétera. Las hipótesis
provisionales son aquellas que se encuentran en etapa de revisión, por lo tanto
son susceptibles de ser modificadas.
Por lo anterior, la metodología busca:
1. Producir experiencias lingüísticas adecuadas para motivar al niño a
formular hipótesis funcionales.
2. Posibilitar actividades de corroboración de hipótesis.
En la enseñanza de la lengua materna resulta un importante apoyo la
existencia de talleres literarios infantiles, pues ellos son, entre otras cosas,
generadores de nuevas hipótesis gramaticales y una ayuda para incrementar
el léxico infantil. Aprender a comunicarse por escrito requiere de una capacitación especial, la cual puede darse en las escuelas primarias y en los talleres
literarios infantiles. En estos últimos es importante crear un ambiente lúdico
para que el ni1io se vea en la necesidad de adquirir un mayor número de
palabras y expresar su maravilloso pensamiento infantil. Además empieza a

López Morales H umberto. Dt la enseñam:a de la lengua materna. Lingüística para
maestros de español. Ed. Playor. Puerto Rico, 1984, p. 34.

498

percatarse de la existencia de muchos adjetivos calificativo~; conoce palabras
cuyo significado es muy parecido; se da cuenta de que ciertas estructuras
oracionales son más efectivas para expresar sus ideas, etcétera.
Los talleres literarios posibilitan: el aumento del acervo léxico; la formulación de estructuras oracionales cada vez más complejas; la adquisición de
instrumentos para entender y producir discurs?s; la elaboración?~ mecanismos morfológicos más elaborados y reafirmac1ón de los ya adqumdos, e_tcétera. Con respecto a este último punto, como ejemplo tenei:nos un~ c~nc1_oncita, que el niño debe completar con palabras en aumentativo y d1mmut1vo,
según corresponda:

Est,eera
ungato
con cara
de zapato.
Est,e era
un gatito
con cara
de_ _.
Este era
ungatot,e
con cara
de
Los aspectos literarios manejados en la metodología son:
I. Introducción al gusto por la lectura. En este apartado se pretende que
los niños sean motiva(Jos para escuchar y leer cuentos.
2. Cuento
3. Descripción
4. Metáfora
5. Ordenación lógica
6. Rima
7. Ritmo
·11
Cada aspecto se maneja con una serie de actividades,_ que van de lo se?c1 o
a lo complejo, de tal manera que el niño al final adqmere algunas nociones
literarias. En ningún momento se pretende que el alun_ino aprenda con~eptos
de memoria, sino que más bien los comprenda y le sirvan de herramientas
literarias.
El libro incluye: objetivos, actividades agrupadas en sesiones, modelos
literarios y textos escritos por los integran_te_s del taller. _Los maestros de
primaria pueden seleccionar una o dos act1v1dade~ para mtegrarlas en _su
programación semanal. En el caso de los coordmadores de los talle1es
literarios infantiles -que funcionan una o dos veces por semana- pueden

499

�emplearse las sesiones completas. Cabe aclarar, que la metodología publicada
no posee una clasificación de actividades para las diferentes edades. Actualmente se trabaja en la formulación de actividades para cada grado escolar de
primaria. Un taller literario infantil es una fábrica de la imaginación y, por
lo tanto, constituye una experiencia fabulosa.

,.

500

,

T erminóse de imprimir el día 29
de noviembre de 1990, en lo; Ta,
lleres de la Editorial /us, · S. A.
de C. V. Plaza de .A.baso/o 14, Col.
Guerrero, 06300 México, D. F.
El tiro fue de 500 eiemplares.

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                  <text>Humánitas : Anuario del Centro de Estudios Humanísticos</text>
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                  <text>Humanitas es la revista de investigación más antigua del noreste de México en el área de Ciencias Sociales y Humanidades, se publica desde 1960 y actualmente está indexada en Latindex. Es una revista arbitrada y de acceso abierto que considera para su publicación artículos originales escritos en español e inglés, que sean el resultado de una investigación científica y que representen una clara contribución al debate y conocimiento de las áreas de la revista: Filosofía, Letras, Ciencias Sociales e Historia.</text>
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                <text>Humanitas es la revista de investigación más antigua del noreste de México en el área de Ciencias Sociales y Humanidades, se publica desde 1960 y actualmente está indexada en Latindex. Es una revista arbitrada y de acceso abierto que considera para su publicación artículos originales escritos en español e inglés, que sean el resultado de una investigación científica y que representen una clara contribución al debate y conocimiento de las áreas de la revista: Filosofía, Letras, Ciencias Sociales e Historia.</text>
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                <text>Estrada Jasso, Andrés, 1917-</text>
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                    <text>256
"¿Qué encantos son éstos?", se pregunta don Juan al ver a doña
Beatriz, y lo mismo puede preguntarse un lector al acercarse a la obra: los
encantos son los mismos de la comedia: una franqueza desenfadada, un
estilo impecable y protagonistas próximos a la vida real pero lo
suficientemente caricaturizados para que la obra contenga, como sostiene
O'Connor, una semilla de critica social.
No en balde el propio Calderón de la Barca, maestro de Sa1azar y
Torres, manifestó sin ambages la admiración que le causaba su discípulo.
E.M. Wilson, al comentar las Aprobaciones de Calderón, señaló que este
dramaturgo "sin duda estaba influido por su amistad por su amistad hacia
un difunto cuando alabó tan exageradamente la obra, pero sus tributos a la
21
destreza y habilidad técnica de Salazar no carecían de justificación" •

En síntesis, El encanto es la hermosura... ofrece al lector moderno -y
sin duda al espectador del siglo XVII- no sólo una Celestina singular,
franca y refrescante; no sólo una velada crítica llena de humor, sino
también nuevas interrogantes que estudios futuros habrán de atacar, como
la intención profunda del dramaturgo, la ideología novohispana en la obra,
el contraste de los finales conocidos, y, de comprobarse el carácter
"mestizo" de la pieza, qué implicaciones tendría ello sobre lo contenido en

la comedia.

n Citado por T. A. O'Connor, •Language, Irony and Death: the Poetry of Sal.azar y Torres' El

mainto es la hermosura-•, p. 61.

Sección Tercera

CIENCIAS SOCIALES

�259

LA CONEXIÓN DE LOS CONCEPTOS EN LA SCX::IOL&lt;XÍA DE
LA DOMINACIÓN DE MAX WEBER
Lic. Ricardo C. Villareal Arrambide
Catedrático de la Facultad de Filosofía y
Letras, Coordinador del Centro de
Estudios Humanísticos de la Universidad
Autonóma de Nuevo León

......"'....•

La Sociología de la dominación, en Weber, parte de las categorías
sociológicas fundamentales por él elaboradas. No es posible circunscribir
su estudio sobre la dominación dentro del solo contexto de conceptos tales
como: Poder, autoridad, legitimidad, razón, carisma y tradición. El análisis
de las estructuras de dominación se encuentra estrechamente vinculado
-fundamentado- a los conceptos de "acción social" y "relación social",
conceptos elementales de su teoría sistemática.

En este trabajo intentaremos destacar cómo es que se lleva a cabo
esta vinculación; cómo estos conceptos elementales constituyen la base de
la pirámide de los tipos de dominación.

Weber, después de definir a la Sociología como "una ciencia que
pretende estudiar, interpretándola, la acción social para de esa manera
expicarla causalmente en su desarrollo y efectos" 1; pasa al concepto de
"acción social" . Esta es una acción en donde el sentido mentado por su
sujeto o sujetos está referido a la conducta de otros, orientándose por ésta
en su desarrollo.2 En principio, esta definición destaca dos aspectos
importantes: a) el aspecto comprensible de la conducta; en el sentido de su
importancia para la explicación de su desarrollo y efectos. b)El carácter
subjetivo de la acción social; en el sentido de que si la comprensión no es
acepsible desde el punto subjetivo def actor, la acción no tiene importancia
para la sociología. Lo anterior implica la posibilidad de "Verstehen" sobre
diferentes tipos de acciones; aún las no racionales e irracionales. Weber lo
1

Weber Max, "Econonúa y Sociedad", Ed. F. C. E. México, 1969, Vol. I, p. 5
21hid., p. 5

1

- ..

�261
260
pone de manifiesto, posteriormente, en su cuádruple clasificación de la
acción social. La acción social-dice- puede ser.3

1) Racional con arreglo a fines: determinada por las expectativas en el
comportamiento tanto de objetos del mundo exterior como de otros
hombres, y utilizando esas expectativas como "condiciones" o
"medios" para el logro de fines propios racionalmente sopesados o
perseguidos.
2) Racional con arreglo a valores: determinada por la creencia consciente
en el valor -ético, estético, religioso o de cualquier otra forma que se le
interprete- propio y absoluto de una determinada conducta, sin
relación alguna con el resultado, o sea puramente en méritos de ese

............

valor.
3) Tradicional: determinada por una costumbre arraigada.
4) Afectiva: especialmente emotiva, determinada por afectos y estados
sentimentales actuales.

-

c.

.
J

L\f
•J

.; l

~;)

1

Definidos estos tipos de acción social, Weber pasa al concepto de
" relación social": Esta es una conducta plural-de varios-que por el sentido
que encierra, se presenta como reciprocramente " referida", orientándose
por esa reciprocidad.
La relación social consiste pues, plena y
exclusivamente, en la probabilidad de que se actuará socialmente en una
forma indicable, siendo indiferente aquello en que la probabilidad
descansa.4 Este concepto es importante porque en el estudio de las
relaciones sociales está implicada la existencia de elementos de regularidad
en la acción misma, para que pueda haber una probabilidad significativa
de que se den tales tipos de acción de modo que constituyan una relación
definible.5 Así, por ejemplo, este concepto de "relación social" es básico en
el análisis weberiano de las "colectividades sociales": Si una relación social
es la conducta de una pruralidad de actores en cuanto, en su contenido
significativo, la acción de cada uno de ellos tiene en cuenta las de los otros;
entonces es posible hacer definisibles o caracterizables a las "colectividades
sociales" (término usado por Weber, en vez del de" grupo social"). De esta
manera, por ejemplo, un grupo organizado es una relación social en
cuanto que individios específicos ejecutan regularmente la fución de
imponer orden en el grupo. Un grupo organizado cuya orden de gobierno

lbid., p. 20
!bid., p. 21
PArSOns Talcott, "La Estructura de la Acción Social", ed. Guadarrama. Madrid, 1968, P· 79'
5

3
4

se interesa por la validez te .torial
grganizado. Un grupo organizad:
~s un grupo territorialmente
pertenencia al
.
cuyos nuembros están, por virtud d
. ~po, SUJetos al ejercicio legítimo de la a to "d d
e su
grupo autontanamente organizado
~ es un g!!!po lítiu n . a , es un
. Es,e
administrativo mantiene el orden de tr d
po co s1 su cuerpo
la aplicación o la amenaza de la fun
físe _una zona territorial dada, por
n.....d
•
erza 1ca Un grup
lí •
llllUI o s1 su cuerpo administrati
.
·
o po tico es un
----:vo E?Jerce con éxito el
li
legitimo de la fuerza física para hac
lir
monopo o del uso
-dice Weber- en que no hay o deja ::C : r lasus órde_n_es. En el momento
clases de acciones sociales signifi ti
proba~ilidad de que ciertas
sociales) tengan lugar; un Estado
c~ vamlen~ orientadas (relaciones
' por eJemp o, dE?Ja de existir.6

°

Ahora bien, la correspondencia d 1
.
definidos en la clasificación . . .
e os tipos de acción social,
uucia1, con los concept
b ·
dominación es casi evidente: dentro d 1 ºgnifi• os we enanos sobre la
esto es ,,de la posibilidad de im
e s1 . cado general de ,, pode r",
ajena".7 Weber señala d ti poner la propia voluntad sobre la conducta
os pos antagónicos que ti
·
mología: El poder que deriva de
,,
.
en~n interés para la
en un mercado formalmente lib una constelación de intereses" surgida
constituida, encargada de asi~e, del p~der que deriva de autoridad
obediencia. Weber propuso rese e erlectéo ~ mundo y el deber de la
rvar e
nruno " domina ·ó "
aque11as situaciones que exclu
I
c1 n a todas
•constelación de interés"s ( f yeran e . poder derivado de una
es era econónuca) y lo d finiºó
probabilidad de encontrar obed • . d
e
como la
para mandatos específicos.9
iencia entro de un grupo determinado

r

• racional
.
. . Al parecer' los dos ti pos d e acción
d finid
.
manifiestan una congruencia con los ti
e
os más arriba,
La acción racional con arreglo' a fin
pos de poder antes mencionados.
.
es correspondería la e
económico, o sea al " poder", dentro d
"
ª. es1e ra del poder
acción racional c
e una constelación de interés" La
•dominación" yon :eglo a v~ores correspondería al caso particular
la
.i_,__ .
,
s especialmente -me atreve af
uuuW1ac1ón racional lega1.10 Por otr lad
ria a
irmar- a la
o
o, como es de esperarse, la

de

IWebtr Max' " The Theory of social
. and econouúc Or
, o..____
· ti "
, . : : Talcott, O p. Cit, p. 696
garuza on , N. York, 1947, p. 118
' W...L.. R. "Max Weber'', Ed. Amorrortu, B. Aires 1970 p =s
· y Sociedad" Ed F C E '
• .~rMax' "Econonua
. ' •='
Siconsideraramos a la "domin º6 ',, . fu. ·.• México, 1969 Vol. I, P. 170
• fmes d ,
ac1 n en naón de una "acc-6
·a1
,,
, ten namos que aceptar que la acción social
d º . J n soc1 racional con a rreglo
tTa 1c10nal también puede ser racional

\

¡

�262

263

dominación tradicional estaría vinculada a la acción social tradicional, y la
dominación carismática -aunque Weber no es totalmente explícito en es&amp;
a la acción social de tipo afectivo.

clasificación. De cualquier maner
.
_,.Jmente dentro de c al .
a, repito, estos elementos se dan
u qwer orden co
t
'
como racional, carismático o tradi . nal
ncre o, ya sea caracterizado
cio .

&amp;--·~· '

Esta correspondencia se ve más claramente, cuando Weber
introduce una nueva clasificación: Los tipos de " orientación" de la acciónu,

cada tipo de autoridad Nos interescsanmárr b~ características específicas de

Dice: la acción puede estar orientada en términos de:

..............

,. l
¡,¡
1

.!

•t

··--.

a) el uso: por uso se entiende la probabilidad de regularidad de una
conducta en cuanto ésta constituye un ejercicio de hecho. (cuando este
ejercicio efectivo descansa en un arraigo duradero se llama costumbre).
b) El interés: se refiere a la probabilidad de regularidad de una conducta,
en cuanto ésta descansa en el hecho de que los individuos orientan
racionalmente su acción con arreglo a fines por expectativas análogas.
c) El orden legitimo: que implica la orientación de la acción hacia la idea,
por parte de los actores, de la existencia de tal orden como norma, o
sea que es valorado en sí mismo.
Como se ve, la convergencia de estas orientaciones es bastante
clara: por un lado, con el "poder" referido a la esfera económica. Por el
otro, con la dominación tradicional y la dominación racional. A este
respecto es singular el hecho de que en esta clasificación de las
orientaciones de la acción Weber no haga mención de los elementos
afectivos que, desde luego, se vinculan con la dominación carismática.
Asimismo, cabe señalar, que estos tipos de orientación de la acción que en
su forma "pura" pueden ser relacionados con los diferentes tipos de
autoridad, no se dan en forma separada dentro de una situación concreta.
Una relación social concreta incluye normalmente los tres tipos de
orientación. Téngase en cuenta que éstos son tipos Ideales que no existen
propiamente en la realidad, o más bien, son tipos que no se dan en forma
"pura" en una realidad concreta, sino que, generalmente, coexisten
entremezclados. Así, en una relación social particular es posible encontrar
estos tres elementos: Un elemento de orden fáctico, no normativo, el uso.
Un elemento normativo de eficiencia (adaptación eficaz de los medios a los
fines) y, finalmente, un elemento normativo de legitimidad. A éstos habria
que agregar un elemento afectivo, aunque éste no aparece en la

(También adapta medios a fines), lo cual seria incongruente. De ahí la importancia de Iasdot
concepciones de la acción racional.
u Weber Max, O p. cit. p.p. 804-805

No vamos a señalar y de

.b. la

•
·
s ien el intentar
,
airo tio de elementos que puedan la .
'
encontrar algun
.
re c10nar los tres tipos d d
. .
menoonados. A mi juicio el concepto de ,,ord
, . ,, e_ onunac1ón
a,n esta cuestión. Este concepto
ta d en legitimo tiene que ver
"legitimidad": por un lado, la legi~:;
os aspecto~ en relación a la
cualidad de un ,, orde ,,
puede ser considerada como una
n o que, cuando menos I
tr'b .
lcfores. Por el otro, la le 'timidad
' e e~
i mda por los
cualidad de un ,,ord ,, gi
puede ser considerada como una
en o que, cuando menos le
trib .
actores. Por el otro, la leoitimi
' 'da d unplica
.
. lo
u1da por los
o·
ti es a
posible explicar la adhesión efectiv d. h
s mo vos por los cuales es
primer aspecto se refiere a la clase a a ic_ o orden. Como dice Parsons, el
adscrita al orden. El se do se r ~e motivos por los que la legitimidad es
la legitimidad de
gun 12 efiere a los ~odos en que cabe garantizar
,
un orden. Con referencia a este se undo
garantía puede ser: a) puramente íntima b)
g
aspecto, la
es afectiva o racional con arreglo a al y externa. En el primer caso; o
v ores o religiosa 13 E 1
caso, es externa, en el sentido de ciertas e
. .
n e segundo
edemas en términos de "interés" A ,
xpecta~vas de consecuencias
paeden ser considerados como d~sin;~e:~ el_ pnmer caso, los ~otivos
como una expresión de valores
os. el orden es considerado
lll!glllldo caso, los motivos se~~~ quedes valorado en si mismo. En el
fines del actor o actores y los m ~esa ~s. Esto es, en función de los
lograrlos.
'
m os moralmente neutrales"' para

ª

.
adscritaEna relaciónd a la "leoitimid
o·
a d" considerada
como una cualidad

un or en, Weber plantea otra cla ifi .
desaparecen los motivos de "interés"· éstos
. s cación, en la cual
atribución de la legitimidad al d
· De no tienen nada que ver con la
los que actúan socialme te orden. . n~o de este contexto, dice Weber,
.......__, __ n pue en atriburr valide l ' tim
...:1emunado en función de lo siguiente:ª
z eg1 a a un orden

Talcott, Op. a 't . p.p. ~
OI\A
•ªPanons
..,
neber Max, Op. at,
· p. 'Z7
11 lbid

., p.29

onr

�264
265

En méritos de la tradición: validez de 1? que siem~re e:,tió.
a)
.
ia afectiva: validez de lo e,emp ·
.
b} En vrrtud de una cree™:
. na1 con arreglo a valores. Vigencia de
c) En virtud de una creencia racio
.
.
1 absolutamente valioso.
lo que se tiene como a ?dº
'ti
ente en cuya legalidad se cree.
d) En méritos de lo estatuí o posi vam
'

carismático hace de su sucesor, por revelación manifestada en oráculos,

por medio de la búsqueda de la cualidad carismática en una persona
particular, etc. Para nuestros propósitos no es necesario describir todos los
tipos posibles de sucesión. Sin embargo, hay un punto importante a este
respecto: la idea de que el "carisma" puede trasmitirse, mediante un ritual,
de un poseedor a otro, o que puede crearse en una persona nueva. Lo que

sible observar, el concepto de legitimidad, en ~guna
C~mo es po
. s de autoridad. En cuanto a las tres pnmeras
medida, vincula los tres tipo
. insistir· es clara la conexión con los
,
tanteadas no creo necesano
'
gl
categorias P
.
.
d 0 inicialmente: la racional con arre o a
tipos de acción social menci~~ : E uanto a la cuarta categoría, esta
valores, la afectiva Y tradicdio~ ·d ny~ que la legalidad de lo estatuido
ti'tuí'do
Parece ser de tipo residual o enva o,
·
nte un orden ya cons
·
positivamente supone necesaname

implica la disociación del carisma de un individuo particular,
convirtiéndolo en una entidad objetiva y transferible. En particular, puede
convertirse en carsima del cargo o función. 17

!ª

·-c.1 1

'

. 1
1

-!
IJ

..:§ !
---.;

.
.
, sta donde se puede llegar, en relación a los
Ahora bien, ¿Es aqui ha
alid
'tima atribuida al orden por
1
tipos de creencia involucra~os ~n ladv 1 ~fad a un orden determinado,
los actores sociales? ¿La a~buciónd,/ egiiales (racionales, afectivos y
li
lamente motivos
uerenc
. . .
imp ca so
la '6 al mismo? Yo creo que no: existe un pnncip10
tradicionales} en re ci n
· ,, .
" 1s
unificador más general: el concepto de carisma .

. . . d arisma16 Weber señala que
En el capitulo sobre la rutiníZaci6n e1fue
d la' rutina diaria y de
.
.
tá especificamente era e
la autoridad carismática es
ti'd es diametralmente opuesta a la
f
. que en este sen o
.
la
la esfera pro ana, Y
.
te
la autoridad burocrática y a
autoridad racional; particularmen
licaciones de la sucesión son
autoridad tradicional: Por lo ~to,. 6 .
mientras el problema a que se
diferentes para cada tipo d~ do~aci n~ desaparecer el jefe carismático
enfrenta la autoridad carismática, es bl
ara poder ejercer la
d
ir una base esta e P
personal- el e consegu
.
dominación la situación se presenta
dominación, en los ~tros dos ~~de . ambios dentro de una estructura
de un modo contrano: como m
ucir c
rígida e institucionalizada.

i:s .

:t

. . d e1 cans
· ma requiere de. un
tid la institucionalización
En este sen o,
.
autoridad carismática. Existen
proceso de trasmisión o de sucesión ~e .la por designación que el jefe
diferentes tipos posibles de sucesi n.

Op. ci~. P· _8C17 Ca .
,, En Etzioni (ed), "Los Cambios Sociales", Ed. F.
1•Weber Max, "La rut:inización del nsma ,
C. E. México 1968, P· 57

El proceso de rutinización del carisma, no se limita al problema de
la sucesión; sino que, el problema más fundamental es el de la trasmisión
de un "estado mayor" administrativo carismático a un personal
administrativo adaptado a las condiciones de todos los días.
En este contexto, la relación del carisma con el concepto de
•legitimidad" aparece de la forma siguiente:

Si el "carisma" es una cualidad de las personas y las cosas, en
virtud de la cual se ven específicamente separadas de lo cotidiano u
ordinario, entonces el "carisma" no es una cualidad de la "acción",
propiamente hablando. Es una cualidad que puede ser transferible y hasta
objetibable. Así el carisma en el proceso de rutinización puede tomar dos
direcciones: o bien puede tradicionalizarse o bien puede racionalizarse. En
el primer caso se trasmite por herencia y tiende a convertirse en un criterio
de legitimidad de un orden tradicional. En el segundo, el "carisma" puede
ser transferible u obtenible por personas; también el carisma puede ser
transferible a un cargo o a una estructura institucional. En esta última
posibilidad, el carisma resulta inherente al cargo o al sistema objetivo de
reglas, lo que parece indicar el camino que lleva a la organización
burocrática y a la legalidad como criterio de "legitimidad". El punto
eaencial, como dice Parsons, es el de que la búsqueda de la fuente de
•legitimidad" siempre devuelve a un elemento carismático, sea por
SUCesión apostólica, derecho revelado o una voluntad general. 18 El
carisma, pues, está estrechamente vinculado a la "legitimidad". Es
realmente, en el sistema de Weber, la fuente de legitimidad en general.

15 Parsons Talcott,

17

lhid., p. 29

•Panons Talcott, Op. Cit p. 811

\

�266

-e. 1

.
. guno de los tres tipos ideales de dominación,
Para terminar, run
d histó ·
Lo
nea.
que, a
dice Weber, acostumbre a d arse " puro" en la realida
tual en la forma más pura
. . .
d be · ped' la fiiación concep
su JUlClO, no e un
ir
,.
es señalado explícitamente
tru "ón Como ya se v16, Y
posible de su cons e~ · d
. ma al ser absorbido por lo cotidiano,
1
por él,19 la transf~rmaoón i e cans iricas de dominación. Su tipología
explicita la coneXIón_de_las ºnru:.em~a el trabajo histórico concreto, nos
sociológica tiene la sigwente ~en Jél p
aro· ular de una forma de
"bilid d de decir en el caso P c
ofrece la posi
a
11a ha d carismático, de burocrático, de
dominación, lo que en . e
Yte ~ que su esquema de conceptos
tradicional, etc. Weber Jamás pre n 6

SOMERO PANORAMA DE LA SOCIOL&lt;:x;fA ACTUAL.
Dr. José María Infante

fuese exaustivo.
. . '6
de los tres poderes (tradicional, racional y
La distin~1 n
, signifi"cativa, en la medida en que
carismático), ha dicho Aron, sólo sena
"d
algun
' tipo 20 Esto es,
d ser subsunu os en
·
los innumerables poderes pued~n "d d histórica no sea radicalmente
.d
e
que
la
1vers1
a
ed
en la m I a n
.
mi . "cio Weber logra porporcionarnos un
incoherente. En es~ senti~o, ª bar~ c;sa que el sostenía profundamente,
esquema comprens1bl~. Sin em d g ' ahistórico en el que deban quedar
esto no implica que exista un o~ en_supr
integradas las singularidades históncas.

¡
1

267

1

.t

L
Suele ser un lugar común de la expresión científica señalar a la
IOCiologf.a como una ciencia nueva o joven, como un modo de exculpar las
deficiencias o m.aHormaciones que se le adjudican. Como ya lo he señalado
en otras ocasiones, el bautismo no es el parto y aún cuando no es éste el
lagar para discutir el nacimiento de la sociología, me parece obvio que no
es tan joven como parece y que esta supuesta juventud tampoco puede ser
la explicación de los pretendidos males que ostenta. Pero sí podemos
atar, con Anthony Guiddens (1979), que cada autor que ha escrito sobre
IOCiologfa desde principios del siglo XVIIl -porque Guiddens propone a
Vico como el iniciador de la sociología-, ha pretendido y se ha propuesto
amo el iniciador de una nueva ciencia que rompe de manera total y
lbeoluta con el pasado. Las rupturas en ciencia también han sido un tema
de gran parte de la epistemología de las ciencias en este siglo -ya a punto
de concluir- y tampoco puedo hacer aquí un análisis de ello. De manera
que si no podemos volver hasta los orígenes ni tampoco revisar las
dificultades de la construcción epistemológica para presentar el panorama
de-la sociología actual, ¿dónde hacer el corte y cómo presentar los
elementos sobresalientes?.
Convencido de que, en cierta qiedida, la respuesta a la pregunta

llllerior no puede ser más que · convencional y de que toda

. d" Ed F C. B México, 1969, Vol I.p . 173
.
1,weberMax, "Economía y~ • ' W -~ ~ " ffi Político y el Científico", Bd. Alianf.l.
111 Aron Raymond, " Introducoón , Bn
e r
,
Madrid, 1967, p. 54

COIIVencionalidad no es más que un acto de poder que a veces difícilmente
paede autojustificarse, no parece haber muchas opciones. Tratando de no
ll!rarbitrario, me pareció interesante analizar lo publicado por International

\

�269

268

sociology, la revista respaldada oficialmente por la ISA (Intemational
Sociological Association), que aspira a reflejar la investigación y los
intereses de la comunidad internacional de sociólogos y que define como
sus objetivos: 1. Presentar los avances de la sociología; 2. Proporcionar
nuevas orientaciones para la investigación empírica; 3. Identificar los
procesos y desarrollos sociales que tienen importancia comparativa
transnacional; 4. Analizar los diversos aspectos de la estructura y el cambio
social a nivel internacional; 5. Intentar análisis sociológico comparativo; 7.
Demostrar la relevancia política de la sociología aplicada a la solución de
los principales problemas en el mundo. Tomé en cuenta el período que va
desde marzo de 1988 hasta diciembre de 1994, lo que significa 28
volúmenes de 179 artículos que cubren, en diversa medida, los objetivos
señalados.
En una primera presentación superficial, veamos algunas cifras y
estadísticas: en cuanto al país de origen de los trabajos, los Estados Unidos
de América tienen el mayor número, con 21. Le siguen Alemania (20: aqui
debe tenerse en cuenta que el período comienza con dos Alemanias y
concluimos con una), el Reino Unido, China e Israel (9cada uno), Polonia
(8), Holanda (7), Francia y Canadá (6), Australia (5), Brasil, Bélgica, India,
Suiza y Austria (4) y un resto de países con menos. De México hay uno
solo, de Guina Zabludovsky, sobre la utilidad de la teoría weberiana en
América Latina (Zabludovsky, 1989).

A primera vista, parece una representación un tanto desigual, pero
no nos apuremos a sacar conclusiones: ¿cómo sería una distribución
equitativa?, ¿qué criterios deberíamos establecer para pod~r hablar_ de~
representación adecuada o justa de la producción sociológica
internacional?, ¿debería haber igualdad entre todos los paíseS,
independientemente de toda la consideración, o deberíamos tener en
cuenta variables como nivel de desarrollo socioeconómico global.
proporción de sociólogos o escuelas de sociología o cualquier otra
variable?. Evidentemente es un tema complejo y puede presentarse una
discusión que vaya más allá del criterio estricto de publicación;_Y tam~
es mi intención aquí hacer un análisis profundo de esta compleJ8. c u ~
La misma revista publica en número 3 del volumen 5 correspondiente ª
septiembre de 1990 varios cuadros comparativos sobre el número de
trabajos recibidos, aceptados y rechazados en el período de 1985 a 1990 que
puede ser interesante analizar.

La clasificación de los países segu'n el nivel de desarroll h

d'
o umano
en alto, me iano o bajo está tomada del informe publicado por el

Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD, 1994). Debido
a ~ ~tos contrastes que suelen darse en el interior de los países, la
ubicación de uno de ellos en un nivel particular puede suscitar discusiones:
es elM~
caso de ·Colombia,
colocado entre los países de nivel alto _
·
.
por enctma
de c;uCO, me1usive-, mientras que Cuba está situado entre I d
~--ll
d'
os e
_..u
o me ~o, pero preferimos utilizar esta clasificación antes de
~ una propia que estaría sujeta a críticas más contundentes. Si
aplicamos la prueba estadística de chi cuadrada a la tabla nº 1
~
fil
.
,oo
l!llCOil
os
erencias significativas, o sea la proporción entre trabajos
~dos o rechazados no depende de la procedencia, por lo que
~os_ pensar que el consejo de redacción de la revista tendría en
COI1S1derac1ón solamente el valor científico o académico de lo tr b ·
ind
d'
s a a1os,
epen 1entemente de su lugar de procedencia. Si vemos en detalle el
número d~ trabajos ace~tados y rechazados por países, aparecen algunos
datos c~osos: Argentina y Hungría son los que tienen la mayor
proporaón de rechazados (100%) y, recíprocamente China es el que tiene
la mayor proporción de aceptados (100% ). En cuanto a los países de
desarrollo humano bajo, la India representa alrededor del 50% de
aceptados Y rechazados y el hecho de este país clasificado en este grupo
~ el P:oblema Yª. mencionado: un promedio de ingreso per cápita
bap Ycon mas de 800 millones de habitantes, la India tiene una proporción
de su pob~ción de entre el 10% y 12% que goza de niveles relativamente
altos de bienestar y desarrollo -proporción que representa una población
mayor que la de todo México- por ello una evaluación más justa debería
k&gt;mar ~ c~enta la estructura de la producción, la proporción de escuelas
de soaologia ~ntre las universidades y su importancia relativa y otros
datos que pudieran mostrar más adecuadamente el valor e importancia del
~ e r sociológico en el contexto, datos que por supuesto no poseemos.
Si lenemos en cuenta el orden de los países según el número de trabajos
~ta.dos, encontramos el primer lugar a EUA, seguido de Alemania· 3°
Reino Unido; 4º, Francia; 5º, India y Polonia; 7º, Canadá e Israel y ~
ocupando el lugar _16º. Si consideramo_s ahora el orden de los países en
cuanto a los traba1os aceptados, el primer lugar lo ocupa Alemania y
l!D:ontramo~ en se~d~ lugár a EUA, 3º, Reino Unido y Polonia; 5º,
~~' India Y China; 8 , Francia y 9º Israel. El país conflictivo es China:
plicar la prueba rho de Spearman, el coeficiente con China incluida es _
l116 (correlación prácticamente nula, lo que indicaria diferencias claras
entre la presentación de trabajos y su aceptación); mientras que sin China

�270
el coeficiente alcanza .76, lo que muestra una relación razonablemente alta
entre presentación y publicación de trabajos.

-

.......

Otras estadisticas generales interesantes se refieren a las citas y a
los temas tratados. Los autores más citados son, en ese orden, Max Weber,
A. Giddens, J. Habermas, l. Wallerstein y A. Schutz. La sorpresa, en cierta
medida, la constituye la aparición de Jmmanuel Wallerstein, un sociólogo
del llamado "primer mundo" que en su etapa inicial desarrolló
investigación de campo en los últimos vestigios del África colonial y ha
publicado, entre otras, una ambiciosa obra de tres volúmenes con el titulo
global de The Modern World System aparecidos respectivamente en 19'74,
1980 y 1989. Su trabajo ha sido cuestionado por presuponer un sistema
mundial unidireccional y unidimencional, pero sin duda parece ejercer un
gran atractivo entre los jóvenes sociólogos de países africanos, dado que
todos ellos lo citan como punto de partida de referencia en sus trabajos
sobre modernización y cambio social (la disparidad debida a su casi nulo
conocimiento entre nosotros puede ser motivo de interés). Otro elemento a
destacarse es que una tercera parte de los trabajos contienen
autorreferencias, o sea que los autores se citan a sí mismos con bastante
asiduidad; sin duda, no puede formularse un juicio absoluto en este punto,
pero no deja de llamar la atención este autocitarse. Sabemos que en una
época los burócratas que manejaban las asignaciones de presupuesto de
apoyo a la investigación tomaban como un importante elemento de juia&gt;
el número de veces que un autor era citado y quizá esto sea un efea&gt;
residual de ese criterio burocrático. En lo que hace a los temas tratados, el
primer lugar está ocupado por la teoría general (28.5% ), seguido por temas
de teoría política aplicada (19%), temas tendientes a ana1iz.ar y explicar el
"tercermundismo" (14%), teoría económica (12.8%), problemas
epistemológicos o metodológicos (11.2% ), teorías sobre la condición
femenina (7.8%) y teorías sobre procesos religiosos (4.5%). Dado que
muchos artículos tocaban más de un tema, la suma de estos porcentajes es
superior a cien; además, un análisis cualitativo de temas y enfoques
muestra algo más interesante y significativo que valores porcentuales.

271

de la sociología. Como lo señalaba M
congreso Internacional de Sociolo argaret ~ e r (1991) en su mensaje al
de la sociedad significa que lasgía ~e/!iªdnd en 1990, la globalización
primarias de la sociologta' Es ·d socie ª es ya no serán las unidades
• ev1 ente que Arche
ba
el equivalente de nación-estado, cate orla u r F:'nsa. que sociedad es
lffllllda; creo que cuando habláf

q e ~~oló~camente debe ser
.d d
amos de sociedades" teníam
auy-..
uru a es más o menos
lias
.
os
iderdependencia y autonomía, lo que
c~n cierto grado de
111 fronteras nacionales, pero que la idea deomc1drr_ en ~gunos casos con
tinto la independencia como la a to mía
_globalización, al cuestionar
IIÍIIIIO de la sociedad 'Un N u no M ' obliga a reconstruir el concepto
~:--.
uevo
undo' y 'Un Mundo' se ha
--waan, para Archer y
.
cen
.
a su vez convierte en el ob·
IIICIOJogfa. La formulación ha s1·do .ti d
Jeto de esta nueva
en ca a por lo qu · lifiº
qae pareciera ser implícitam te
. .
e _simp ca y por lo
diversidad (Smart, B 1994) Es en_d se objetivo: la integración de la
·
·
evi ente que la
· l ,
la paralela o derivada de la mode . .
socio ogta del desarrollo y
6
llrea de producción científica en
n, dq': ocupan gran parte de la
0
qae relaboradas completamente ante la ~~ e n ser repensadas si no es
noc1 n de un solo y único mundo.

--'""-tas

poda;:~ . .

=ci,

Creo que lo que el fenómeno de la l baliza .
Df'O!Sidad de dejar a un lado los ó od g o
crón nos impone es la
'-.
c m os esquemas d
.ed
uwderas ligados a los límites
e SOCI ad y sus
anidad de las sociedades aho~::r:~de ~ territorialidad para pensar la
k, que nos obliga a definir'· tambºé
i:m,mos estrictamente sociolóuicos·
I n urudad
d·
·
o·
'
perspectiva. Pero si esto
.
y xvers1dad en una nueva
planeado algun;s años : . : ~ i - z : ~ n y Gi~dens (1979) ya lo había
tiempo y espacio deben se

d
nociones de cambio social,
.
r repensa as en la teo ·
.
amcepción de la agencia tamb·é
. .
na SOCIO1ógica. La
t...
I n entra en cnsIS· ·có
d
.. agentes construyen su sociedad d
. l mo y e qué manera
agencia las acciones de otras socieÍad; qué modo ~ctúan sobre esta
pensamiento romántico asociado al il
.. y sus pr~p1os agentes?. Un
de la acción social de los m·di ºd
unurusmo ha creido en la capacidad
.
vi uos para produc· la tr f
.
propias sociedades con sentido autón
d . ; . ans ormación de sus
m los criterios de territorialidad la .d qm; . e i ~ntidad; mantengamos o
ler relaborada. Pero si las n~io~e:ª

11.

El tema más analizado y discutido se refiere a la constitución de la
sociedad y lo social, tanto en sus definiciones teóricas como en SUS
dificultades epistemológicas. El fenómeno de la globaliz.ación ha obligado
a reconsiderar las definiciones sustanciales y por lo tanto, la materia miSl11I

d: i::;::a:

social ~bién debe
pro_blemáticas, no menos sucede con la de ser h i a y social . han sido
IOdedad; la idea de un ser human
.
umano Y la de suieto de esa
0
desde una cierta
.
~versal, que sigue teniendo vigencia
perspectiva, deviene en compl1&gt;m
-,- realida d conceptual

�Z/2

.
ºd d de la experiencia humana y del
cuand o tomamos en cuenta la diversi a
lenguaje que la capta y representa.
.
.
la sociedad es compleja, la de la sociologfa
Pero si la diverstdad de
d
tran la diversidad de puntos
tr baJOºs presenta os mues
1
no lo es menos: os a
.
la sociología presenta aún, a pesar
de partida teóricos y metod~lólgi~o~ qudeo haber aspirado a una unidad de
ento 'socio ogia pu
.
de que en su mom
la dº
ºdad de fondo En ese sentido, la
día ultar
iversi
·
.
forma que preten
oc
ºd a falsos 'universalismos' adquiere
1
ue
ella
consi
er
O
critica de Archera q
, d la modernización que presenta a
importancia y si~cado; una
meta única y uniforme falsea la
las diferentes sociedades en po d
f tasías escatológicas como las de
historia y falsea la realidad y pro . uce an ,
ral de la sociedad y la
(1992) Pero si la teona gene
Francis Fukuyama
.
d
. is de conversión, no menos ocurre
sociología presenta hoy una agu a cns
en los campos particulares.

:o:W:

---

.
ha algunos temas sobresalientes. En
Mencioné más arnba ~ue Yal . te
político son los primeros
.
· 1 s dedicados s 15 ma
d
orden de rmpor~cia, : difi ultad de establecer categorías absolutas e
(reitero la aclaración de
cmá . ) Los de esta área se refieren, por
.
anto a las te ticas .
al
pertenencia en cu
variedad de problemas con relación
uso_ y
supuesto, a una gran
.
ºedades, a sea a través de la acción
distribución del poder en difere_ntesd soo la mulr- a través de políticas
. al
hista -sometí.en o a
,- ,
.
patriare o mac
.
.
s con intereses ideológicos com0
especificas como las de_ nugración º. ~:tas. La pregunta central que
los movimientos ractStas o nacio_ ué cambian las revoluciones o los
podríamos extraer de tod~ ell~ es ¿q uál es la contribución del agente
procesos sociales revoluc1~nar~os
~s revoluciones de este siglo en el
humano a ellos?. La experiencia
. na son puntos de partida para
.
·éti
la mexica mundo -en espec~ ~v1 ca y teoría que, incluyendo revoluciones como
poder encontrar el rmc10 ,~e una . ,, ueda llevamos a una teoría g ~
la de la agricultura o la industria p
Co dos consecuencias lógicas
que nos permita resolver bola p~eóguennte SC:iólogos e historiadores en _la
. bl la estrecha cola raci n
,, "material
inevita e~:
.
"de "material de segunda mano , º. .
construcción teónca y el uso
d . ,, en el trabajo de investigaoón. A
. ,, d ,, fuentes secun anas
.
en la
secundano o e
.
tad Las teorías revolucionarias,
esto me referiré en último ap~ : · ºdeas de 1) voluntarismo dt;, los
medida en que aparecen asumir s t tec. .entos y 3) la posibilidad de
agentes; 2) contingencia de los acon 1Dll

lll.

c.,

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•1 1 1

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J

~

~§ ~

Je

273
alternativas múltiples para el futuro se opone n las teorías desarrollistas o
evolucionistas que, por el contrario, se sostendrán a partir de ciertas
suposiciones contrarias: 1) cierto fatalismo, que asumiría la inevitabilidad
de los cambios sociales, 2) un progresivismo adscrito a la unilinearidad o
direccionalidad de los cambios y 3) un finalismo de lo perfecto, alimentado
por alguna forma de utopismo (Sztompka, p. 1990). Probablemente,
ninguna de las dos posturas represente la realidad de manera adecuada,
pero ello no es más que una indicación de uno de los caminos posibles:
debemos trabajar en tratar de producir una teoría de los cambios
IOCiopolíticos más satisfactoria y por lo tanto más sistematizada y
comprensiva.
La aparición en los últimos tiempos de movimientos de afirmación
de diversas formas de prejuicio ideológico, como los nacionalismos,
fundamentalismos o racismos parecen haber tomado por sorpresa a las
mentes "bienpensantes" que oscilan entre la condena en todos los términos
posibles a estos grupos hasta la no fundamentada reiteración de la
esperanza de un " no volverán ", como si la racionalidad que algunos
aefan habíamos alcanzado fuese universal o como si la sola expresión de
los deseos pudiese cambiar o frenar la realidad. Sin embargo, podemos
ooincidir en dos aspectos: la incapacidad de la teoría sociológica para dar
una interpretación de estos fenómenos y la consecuente inoperancia
práctica para detenerlos o transformarlos. El hecho adicional de que un
personaje como Radovan I&lt;aradzik (el líder serbio-bosnio nacionalista)
Oltente formalmente el título de psiquiatra no parece más que agregar
confusión. Tráteselos de la forma que se quiera, el esfuerzo del análisis e
interpretación de estos movimientos es impostergable; no sólo por la idea
lllhelante de erradicarlos sino por la no menos necesaria de evitar su
l!pUación en todas y cualquier sociedad.
Asimismo, los acontecimientos de 1989 en el mundo dos
enfrentaron a una nueva realidad, caracterizada por la motivación de
grandes sectores sociales contra las diferentes formas autoritarias del
l!llado moderno con consecuencias diferenciadas, desde el aumento de la
represión en China hasta la transforma~ión poUtica de Sudáfrica, pasando
por la indulgencia nacionalistá en Chechenia o en otras regiones del otrora
centralizado y rígido bloque soviético. Para algunos autores, como Edward
Tiryakian (1991), estas manifestaciones son la "tercera ola" de una serie de
llllnifestaciones que hacen a la "crisis de legitimación" del estado moderno
YI planteada por Habermas en 1973 (cfr. Habermas, J. 1975) y que podría

\

_\

�274

275

1 tado moderno es cada vez más incapaz o
resumirse diciendo que e es
.
la lealtad de los gobernados
ineficiente para asegurar el_ com¡ro~:iad. Para algunos autores, el
hacia las estructuras normativas e
óouc·o el desarrollo social y el
. 0 el desarrollo econ
,
.
lítie
desarrollo po_
,
.
diferentes exigencias y diferentes lógicas; la
desarrollo sociocultural t i ~ la
y la sociología del futuro deben
cuestión es teórica y empfrica a
vez
buscar una respuesta para ello.

- .......

de interpretación del fenómeno
Unido a lo anterior, un esfuerzola gunda preocupación en orden
d'
" parece ser se
llamado "tercermun lSII\O
d
'ed d está cuestionada, es obvio que
de importancia. Si la categoría 'b~ ~if~ias entre cada una de ellas
la correspondiente a las post ~
. entre sociedades?. ¿Es sólo un
también lo estará. ¿Qué hace laf diftoerenoas
o una combinación particuJar de
•
son otros ac re
aspecto econÓnuco,
• tas son capaces de sostener
. , 1 escolimosas más econonus
. --:-'ellos?. Ni aun os
te onómicos como tasas de mvcu,w11
que todo se debe a factores puram~ :esarrollo es la eliminación de la
1
o tasas de inte~és. Ideas
leo" pierden valor cuando se las
pobreza, la desigualdad y e .
p
tecimientos internacionales. De
examina bajo la lu_pa de los ~~~~~: misma de las categorias de
manera que, partiendo de
d fini'do y analizado nuevamente; se
todo debe ser e
.
Ó ·
desarrollo econ mico,
.
ha
6 •ente la producoón, pero
trata por supuesto, de meJOrar y
cerredis~tri~b ción del ingreso en la
'.
alizar l efectos de la
u
también de an
. os
'almentt -aunque éste parece ser un tema
econonúa y en la sociedad y' especr
ó .o
..
las
metas
del
desarrollo
econ
nuc .
tabú-, d e redifinir

coi°':~

.
tro desafio teórico y práctico: de
El crecimiento demográfico esd o
en que se incrementa la
.
te 92 millones e seres
,,___,1
los aproximadamen
% de ellos nacen en países wwuauOI
población mundial ca~a. año, el 93 Hasta ahora, mucho de la politica de
tercermundistas (Urqwd1, ~- 1~5). través de los lentes de la econouúa y
población en el mundo ~ sid:~:~~ defectuosas, ha sido ineficaz para
ello, además de conducir a
l últimos tiempos, en todos los
almente ocurre En os
binada
entender lo que re . .
haba' do debido a la presencia com .
..,.,.,_ la tasa de nacmuentos
Jél ed
'ó r.emeruna· una reducci6D
i-----,
r
· r ucaci n ,,
,
. .
de cuatro factores: ~ mayo Y ~ la expansión de medidas sam~ Y
de las tasas de mortalidad a partir .e
ó . os -trabaJO' y disposiaonel
•ó d los medios econ nuc
de
de higiene, la expans1 n e
del debate público sobre los modos
para el consumo- Y un
sociológica de la dinámica demog,6&amp;:a
vida (Sen, A. 1994). ~na
die. nes para comprender elfenómeno de
deberá estar en me)Ores con 10

ªu:°:

aanera global y contextuada, atendiendo a los factores culturales,
paioosodales, políticos y económicos que llevan a un agente social con
(ll'lderfsticas especiales -la mujer- a tomar la decisión de buscar el
embarazo, evitarlo o interrumpirlo, según sea el caso.
Pero si la economía se transforma, las formas de trabajo también lo
lacen. Los procesos productivos actuales se caracterizan, en general, por
1111 mayor incorporación de tecnologías avanzadas, con efectos sobre la
eocación, los movimientos de población, la composición cualitativa de la
fama de trabajo y las actitudes psicosociales; Lu Juianhua (1991) muestra
cómo las relaciones entre trabajadores y directivos en las empresas chinas
· l!lllán enmarcadas en un ambiente organizacional particular que conduce a
• nula participación de los trabajadores en la toma de decisiones en las
empresas y cómo las altas expectativas de los dir~tivos son incapaces de
motivar a los trabajadores a participar de manera más activa y
amprometida. Pero debemos tener en cuenta que no sólo en China
aparecen cambios asociados a las formas de trabajo o fuerzas productivas,
lino que en todas las sociedades hoy asistimos a una radical y
lffl&gt;lucionaria transformación cuyos efectos abarcarán, sin duda, un
tiempo prolongado.
Siguen en importancia cuantitativa los estudios de género. Y con

lis especiales excepciones, se mantienen una pauta que ya he denunciado
en otras coacciones: los estudios sobre la mujer están hechos casi siempre
por mujeres, como si la ubicación de la mujer en el sistema social fuera un
18111\ID exclusivamente femenino. Un elemento a destacar es la creciente
interpretación teórica -resultando de la correspondiente complejidad de la
construcción de una teoría cada vez más abarcadora- que se manifiesta en
lll pasaje de trabajos que rescatan descripciones de denuncia de las
qasticias a los que tratan de explicar la dinámica de las condiciones de
ecislencia de la mujer en las diferentes sociedades. Gay Young, Lucía Fort
yMona Danner (1994) desarrollan el concepto de "desigualdad de género"
para distinguirlo del más usual en los estudios o análisis comparativos de
"llatus de la mujer". Ellas definen la desigualdad de género como la
"divergencia de partida en la representativa de la mujer y el hombre en las
dimensiones clave de la vida social". El hecho de hayan encontrado que las
diferencias de edad en el matrimonio sean mayores en las clases bajas y en
los países de menores ingresos muestra que Ja desigualdad de género es,
en muchos casos, un problema de poder que recae en el ser humano a
quien la cultura define como más débil y que debemos intentar buscar es

�277

'Z76
por qué la mayoría de las culturas definen a las mujeres como más débiles;
que quede claro que este problema, así planteado como problema de
representaciones o de conocimiento social no intenta justificar ninguna
forma de explotación de la mujer ni ampara de todas las injusticias 0
sometimientos de ninguna mujer en ninguna parte del globo. El trabajo de
las autoras citadas es un intento de apoyar nuevas formas de análisis para
el desarrollo de políticas más adecuadas para lograr la transformación de
las estructuras sociales en apoyo de una igualdad real de mujeres y
hombres en la vida social y, por ello, una contribución a este tema
inacabado (¿alguna vez acabable?) de las desigualdades humanas.

precedidas de manera diferente. Esta epistemología del sentido común, al
~uir principios como 'si dos teorías se refieren a un fenómeno, sean T y
r, diferentes una de la otra, entonces sólo una puede ser verdadera', o
'una teoría verdadera de un fenómeno deberá representarlo tal como es' o
'todo tiene una causa (¿única?)' que pueden ser considerados como de
validez universal en la vida cotidiana, crea confusiones y genera falsas
creencias cuando se aplica en otros contextos, en especial los que atañen a
la validez científica. Debemos, por tanto, revisar nuestras ideas de cómo se
produc~ nuestro conocimiento de las ciencias humanas y cómo
construrmos las categorías de análisis y llegamos a conclusiones sobre él.
Otro aspecto que me parece interesante resaltar es que la gran

El último de grandes temas en cuanto a importancia se refiere a la
teoría de las organizaciones. Supongo que como una de las tantas
consecuencias nefastas del neoliberalismo, en los últimos tiempos tanto los
estudios empíricos como las teorías sobre las organizaciones habían
insistido en la versión de un hombre racional actuando en organizaciones
racionales y confundiendo otra vez el deseo con la realidad. Creo que por
suerte todavía contamos con sociólogos que no se dejan entusiasmar por
los mitos y pueden trabajar en la búsqueda de explicaciones
verdaderamente sociológicas del comportamiento humano. En esa línea,
un interesante estudio de Yiannis Gabriel (1991) nos muestra como los
cuentos en el interior de las organizaciones, sean cómicos, trágicos o
épicos, son construcciones simbólicas que no se expresan más que
cumplimientos de deseo y que deben ser analizados como mitos que
expresan los sentimientos de los miembros hacia su organización y
explican en parte por qué la mayoría de los ejecutivos de la actualidad
prefieren enfrentarse a los dragones antes que matar a los mitos.

Es muy difícil poder establecer conclusiones con pretensiones de
validez universal, pero pretendo sólo remarcar algunos de los aspectos
analizados en lo anterior:

Otros trabajos se refieren a tiempo libre, a las crecientes formas de
criminalidad y violencia, a la aparición de las mafias en sociedades que
aparentemente no las sufrían -como la ex URS5-, lo cual puede ser motivo
de extensos comentarios y análisis que quedarán para otra ocasión.

l. La teoría sociológica sustancial debe ser una fuente permanente de
reflexión y análisis, tanto en lo concerniente a la idea misma de sociedad a
la forma de representarla y simbolizarla en sus aspectos estructurales y
dinámicos.

IV.

2. En consecución de lo anterior, se · hace cada vez más necesario un

Otra área temática infaltable se refiere a la epistemología de lo
social y la sociedad, así como a las estrategias metodológicas para su
estudio. Raymond Boudon (1988) dice que el sentido común está presente
en muchas discusiones científicas, al menos en el campo de las ciencias
humanas y que cuando descubrimos esta presencia -generalmente oculta-,
las discusiones, proposiciones o teorías de las ciencias del hombre son

may~ría de los trabajos no provienen de estudios de campo, sino que
traba.Jélll con lo que podríamos llamar 'datos secundarios' o 'datos de
segunda mano' o sea con informes de investigación de campo, estadísticas
elaboradas por otros con similares o diferentes intereses, documentos de
diversa procedencia, reinterpretados a la luz de los objetivos nuevos que se
proponen. No tengo ninguna objeción a esto -Kepler es el más instructivo
ejemplo de este análisis en la historia de la ciencia-, sino que creo advertir
que los planes de estudio actuales en las carreras de sociología no entrenan
a nuestros alumnos para ello.

v.

estrechamiento de los lazos entre sociología e historia: una sociología que
no busque su justificación de los datos históricos puede ser tan vacía o
estéril como una historia sin teorías de interpretación o explicación que
trasciendan la anécdota y la enmarquen en un contexto de significado.

\

�278

3. Hay temáticas específicas que requieren de trabajo teó~co constante, ya
sea en sus aspectos generales como en elementos p~cular~, co~o la
sociología política, la sociología del desarrollo económico, la soc10logta del
género y la sociología de las organizaciones.
4. Hay que revisar los aspectos metodológicos de la f?rmac~ón de los
futuros sociólogos, en especial en lo que hace al tra~JO de 1?te~retar
datos para explicar procesos sociales globales o que trascienden s1tuacrones
muy específicas.

279
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YO~~G

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RT M. DANNER 1994 Moving from 'the status oJWomen,

~-~ 1~~quazYty': Conseptualisation, Social Indicators andan

Dra. Veronika Sieglin
Profra. Investigadora de la
Fac. de Filosofía. Dra. en
Sociología en Marburgo,
Alemania.

E:pi~cal Aplication, Interational Sociology, vol.9, nº 1, 55-85
ZABLUDOSKY, G. 1989 The reception and _utility of max Weber's concept of
.
. l'tsm tn
. Latí'n America' Internatíonal Soaology, vol. 4,
...... patnmoma
Núm.1, 51-66

1

Introducción
Desde hace tiempo estoy trabajando sobre desarrollo rural y
cultura. Mi atención se centra particularmente en el conjunto de saberes y
prácticas femeninas en tomo al binomio salud-enfermedad en áreas rurales
(Sieglin 1996). Me propuse explorar cómo enfrentan mujeres campesinas
las enfermedades propias y de sus familiares, qué importancia juega aún la
medicina herbolaria y que influencia ha ejercido la modernización en la
práctica curativa campesina. En el centro de todos estos saberes y prácticas
se encuentra el cuerpo. Al cuerpo enfermo se le suministran todo tipo de
remedios para sanearlo, para mitigar sus dolencias, para fortalecerlo
(Wissebom 1996).
El cuerpo constituye el objeto de la acción curativa y preventiva.
Como objeto, el cuerpo nos parece un hecho. Podemos determinar la
estructura de sus tejidos, cuantificar la composición de sus líquidos o
medir el grado de su funcionamiento. Para establecer si se trata de un
cuerpo sano o enfermo, la ciencia médica ha desarrollado una gran
cantidad de parámetros. Nadie dudaría, a estas alturas, de identificar al
cuerpo como parte de la naturaleza y afirmar su independencia de la
cultura (Lindemann 1992). Visto desde esta perspectiva, no me pareció,
inicialmente, problemático sÚponer que las mujeres campesinas y yo
compartiésemos un mismo cuerpo humano y que, por analogía,
experimentaríamos nuestros cuerpos de manera similar.

-

�283

282

Empero, las primeras dudas surgieron al comparar los cuidados
que se recetaron las mujeres jóvenes y de mayor edad durante el
puerperio (Sieglin 1996). Mientras que las ancianas habían retomada
rápidamente sus actividades normales dentro de su unidad doméstica, las
jóvenes reclamaron para si un reposo de aproximadamente cuarenta días.
Las mujeres grandes argumentaron haberse sentido lo suficientemente
fuerte y bien para reiniciar, a los pocos días de haber dado a luz, sus tareas
domésticas cotidianas. En cambio, las jóvenes justificaron su alargado
reposo arguyendo cansancio y debilidad. Ambos grupos reclamaban
autenticidad, es decir, no me pretendieron mentir o engañar.
Considerando que las campesinas grandes no habían sido físicamente más
fuertes que las jóvenes y que las jóvenes no son más débiles que sus
madres y abuelas, ¿cómo se explican entonces las diferencias? Concluí que
ambos grupos de mujeres percibieron su cuerpo de manera distinta y que
detrás de estas diferencias se hallan imágenes del cuerpo divergentes. De
ahí sospeché que la percepción del cuerpo es consecuencia del imagen del
cuerpo predominante en una cultura y en una época histórica precisa.

:

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1,

n

•t

~,

~~
~.:, &amp;

···~

He introducido aquí un concepto central de mi exposición, a decir,
el verbo 'percibir'. Según Merleau-Ponty (Gron 1994:475), la percepción es
parte de las facultades humanas para orientarse en un mundo lleno de
olores, colores, sonidos y formas. A través de la percepción nos abrimos el
mundo y lo convertimos en mundo de la vida. La percepción del mundo es
mediado por el cuerpo, el cual constituye el sujeto de la percepción (479).
El cuerpo puede convertirse, al mismo tiempo en objeto de la percepción.
Aquí el binomio sujeto-objeto se fusiona (el cuerpo como fenómeno, el
cuerpo para si mismo).
Por otra parte, la biología y la medicina han convertido al cuerpo
en objeto (el cuerpo en sí) de la percepción al igual que cualquier otro
objeto en el mundo (una silla, una mesa, etcétera) observándolo,
midiéndolo y calificándolo (perspectiva objetivizante) y creando una serie
de afirmaciones sobre su funcionamiento y sus relaciones con otros objetos
en el mundo.
En síntesis, al tematizar la percepción del cuerpo nos referimos,
primero, a la descripción del cuerpo como objeto por parte de la ciencia
médica (visión objetivizante). Posteriormente, analizaremos las
manifestaciones de mujeres en tomo a su cuerpo (visión desde' adentro').

l. La historicidad del cuerpo
El concepto de cuerpo es
té .
.
. te
un muno de origen reciente En la

i-,..,,,. alemana

-"rJeXIS n aún dos expr ·
·
'Klkper'. Traducido al in lé
esiones para referirse a él: 'Leib' y

el o· .
.
g s corresponden a los vocablos 'loaf y 'body'
Según
iccionano de Larousse (1993)
.
correspondencia entre 'loaf y 'body' M. , aparen~mente no hay una
español como 'cuerpo' 'loaf
· . i~~tras que body' es traducido al
,
parece significar 'pan' 0 'b
d
, .
embargo, una frase idiomática revela que 'loaf tu
arr~ e pan . Sm
significado: 'use your loaf es trad 'd
vo anteriormente otro
,....n......: __ .J
uc1 o como 'pensar inteli te
,
n:uc,uOuar, 'pensar con la cabeza' La alab
gen mente,
·
·
P
ra alemana d 'Le'b' 'l
en mglés
designaron pues el conJunto
.
i y oaf
.
de cuerpo e alma
posteriormente, ambos elementos
y
. Sólo
moderno.
se separaron en el pensamiento
La palabra 'cuerpo' (Korper bod )
. .
durante el siglo pasado aralel
'
Y se mstitucionaliza apenas
(Akashe-Bohme 1995· 7) ~
o al auge del saber médico y biológico
de afirm .
. ·, concepto de cuerpo da por supuesto una serie
aciones comunmente no
robl
.
.
~~iamos entre el cuerpo como 1~
d:. ~nmeramente,
mmaterial radicado en el cuerpo b' 16 . Al
Y
psique como lo
•
10 gico.
pensar al
.
1
como entidades radicalmente distintas resulta 16 .
cuerpo y a psique
enferma de manera distinta
,
gico tratar a una psique
psicosomática ha criticado
~erpo ~nfermo: Aunque la medicina
siguen manteniendo la visión po~:.sta cotorma, muchos científicos

=

ma~rr;:f

úi

manera cómo hablamos d 1
además,La
una relación ·
.
e cuerpo Y de la psique revela,
buen sentido común ¡r~qwc~, entre ambos elementos. Consideramos de
, El
ec~ que. tenemos un cuerpo', en vez de ,somos un
cuerpo
.
cuerpo
constituye
pues una tenencia.
. E1 dueño es nuestro 'yo'
tal
que parece controla al cuerpo La idea del , ,
surgió paralelo a la formación. del m·d. 'd yobcomo amo del cuerpo
individuo ue to
.
ivi uo urgués, es decir, del
por lo
tamb~é podsesión y control de la naturaleza y de la sociedad y
,
i n e su cuerpo · El cuerp
.
: o se convierte
así en cosa. ' '

tanJ

concepción
· como cosa ha· evolucionado, durante las
últimas La
décad
al
ddeld cu efP?

requie d
as ~ª. o e equipararlo, hoy en día, a una maquina la que
repara:~óne ~~::rmento (dieta, ejercicio, un estilo de vida saludable) y
funcionamiento del c:: alu!:, ~lamente . a la restitución del buen
rpo- qwna (medicamentos, operaciones) sino

-

�285

284
incluso a la eliminación de las partes irreparables y su sustitución por
partes refraccionarias (trasplante de órganos).
El mismo sentido común que nos orienta a pensar el cuerpo como
posesión y como máquina, da por supuesto que normalmente los cuerpos
humanos son sexuados: es decir, existen un cuerpo masculino y un cuerpo
femenino. Lógicamente, ser hombre o ser mujer radica en una materialidad
anatómica y fisiológica (Duden 133), representación comparativamente
reciente.
Para comprender mejor la historicidad del cuerpo es útil
preguntarse ¿cómo culturas pasadas han pensado el cuerpo?
2. El cuerpo sexuado como construcción histórica
Si bien muchos autores afirman la aparente universalidad de la
distinción 'hombre-mujer', el contenido especifico de dicho binomio difiere
según épocas históricas y culturas. En occidente, hasta el siglo XVIIl
prevaleció la idea de un sólo cuerpo humano: el masculino. El cuerpo
femenino se diferenció del ideal masculino sólo por su estado menos
perfecto, menos desarrollado y menos completo pero, en principio, la
anatomía femenina y la masculina eran muy similares. Así, se identificó,
por ejemplo, a la clítoris como un pene imperfecto. No solamente los
hombres también las mujeres producirían una especie de esperma, además
de que los líquidos corporales (sangre, orina, esperma, leche) podlan
convertirse el uno en el otro (Maihofer 1995:29).
Por consecuencia, la diferencia entre varones y hembras no fue
ubicada, en primer instancia, en sus cuerpos sino en su 'forma de ser': los
hombres eran fríos, secos, fuertes, activos y formadores , mientras que las
mujeres se caracterizaron por ser calientes, húmedas, débiles, pasivas Y
formables (Anderson/Zinser 1992:446; Maihofer 1995:30). Cambios en
actitudes (pasivo-activo, fuerte-débil, etc.) provocaban, a veces, gran
confusión por lo que se juzgó pertinente normar el comportamiento de
ambos géneros y el tipo de ropa que debían de usar (Maihofer 1995:30).
El modelo unigenérico (Lagueur 1992) se remplazó apenas durante
el siglo XIX por la idea de dos géneros con anatomía y fisiología
radicalmente distintas (Waldeck 1995:94). El modelo bigenérico nadó a
partir de los avances espectaculares que anotó la ciencia médica durante

aquella época. En y a través de los discursos mé .
.
se transformaron en signos de lo contr . Sdic~s, la vagma Y el pene

u;~;:~~:!

femenino y masculino universales (Maih:;·199

los cuerpos
eck 1995:94).
la anatomía humana. Bastaría de ahíUJ~r se dga a un lugar determinado en
.
d 1
'
en a elante una mir d
tr
piernas e os recien nacidos para dete .
'
a a en e las
hombre o ser mujer se convirtió en una . ~ su género. Por tanto, ser
1Ulpos1c1ón de la 'naturaleza'.

Desde entonces, ser hombre O ser m .

li

·

'

En síntesis: Desde el siglo
d la . .
producir una serie de estereoti
pasa o,
ciencia médica empezó a
relaciones de género como parte~: ~ue :,renden los géneros y las
semejanza con el hombre se convierte na ~ e2:8'. Desde entonces, ,, toda
coincidencia, que precisamente e
eln _mqwetante anomalía". No es
n aque instante históri
..
co reVIv1era el
corsé, se afinara el talle y se resaltar
pechos de la mujer (Duby/Perrot 199a;,
de la ropa, el trasero y los

tt;~~

Si bien no se niega la existenc. d
,
(descripción) de este cuerpo es siem ia e un cuerp~ real', la percepción
1992). Los genitales no fueron :~~~~onstrucc1ó; cultural (Laqueur
~o_s culturales como símbolos de lo ~;n:n _to '; loOcs ~empos y
convirtieron en aspectos fund
tal
ano. n
c1dente, se
amen es apenas desde el s · 1
d
I.aq
. ueur_ concluye así que los médicos del . 1O XIX
. ig ~ pasa a.
diferencia biológica sino ue la .
sig
no investigaron la
cuerpo no es algo dado poqr natu~alventar?n. Desde esta perspectiva, el
palab
d
eza sino un fenómeno histó .
E
ras e Maihofer: el cuerpo es el efecto histórico d
n~o. n
formas de hablar, el resultado de
d. .
.
e determinadas
institucionalizadas (Maihofer 1995:~~; letones epistemológicas y políticas

3. ~ construcción del cuerpo y la construcción de la sociedad
El avance de la medicina se 1asma
ayudó a describir mPior el fun . p .
en un nuevo vocabulario que
""--,
c1onamiento del cuerpo y que
ºtió
Plan 1 nuevas
cuestiones de investí·gac1"ón. Lógicamente
.
lennin
,
lapermi
o ogia no estaba independi te d : 1
.
,
nueva
desarrolló la . .
en
e contexto sociocultural en q
ciencia,
entorno
qite
enfrentó
al
.
al
.
.
ue se
cambios.
, igu que la ciencia, grandes

=

�286

287

L
dales, la sociedad .decimonónica
.
.
Rec . liberada de las trabas 1eu
1en
. ó tasas de creonuento jamás
giró alrededor de la produc~ión que registr
de vivir un progreso y
experimentad~s Y que nutrió !:"5 ~ l o s nuevos conceptos para
bienestar continuo. No sorpren ~ asimismo para caracterizar a la
describir al cuerpo humano se
sociedad.

. to burgués se halló la producción cuyos
En el centro del pe~en el trabajo) debían ser renovados
dos elementos (el
asl de la reproducción del capital, de la
incansablemente. Se
ba"
analogía de la reproducción de
reproducción de la fuerza de tra JO y, en
'
la especie humana.

::i~tal

l
· ó un espacio especifico: la
A cada tipo de reproducción se~ : ~ n del capital; la fuerza de
fábrica se convirtió en el área de ~ rep eneración de la especie en el útero
trabajo se reprodujo en el hogar y reg
de la mujer.

. ·
fi •entiz.ar la (re)producción estimuló la
El afán de meprar y .e. c1,
d uno en su área, la buena

rtos que vigilarían, ca a
la
formación de expe
.
mistas se encargarían de
de la empresa. Ingenieros y econo
'
ena ..,_.il,n
marcha
(d ta.das 'por naturaleza de una bu
yv•.....,.·
fábrica, las amas _de casa o
bre todo de amor) se ocuparian, en
de paciencia, cariño, .te:;.: re
espo~ e hijos; y el ginecólogo se
cuerpo y alma, del bien
ti'
relacionadas con la "salud
,
de todas las cues ones
encargana
reproductiva".

:us

édicos revelan una perspectiva
nuevos conceptos m
al y al cuerpo femenim
1 . d al cuerpo en gener '
completamente revo uc1ona a
d
funciones y dimensiones de una
en particular el que poco ª. poco a :e durante el siglo XVIII, el embaram
maquina reproductora. Mientras q ,
encia de etapas difusas
. entada aún como una secu
tard
fue pensada y expe~ .ento constante del vientre, un siglo ~ d ~
marcadas por un crecmu
mecánico de la producción e
se habla transformado en un proceso
(Duden 1991:38).
Los

uiI'id

el 'horno oeconomicus' del
Algunos historiadores concluyen que
fun •onamiento se
O
.
biológico cuyo
.
siglo XIX adqwere un cuerpo
mía de la sociedad (Duden 1991,
al
de
la
econo
Y
,
_
~
comprende en analogta
flejo de las estructuras y re-..v•42s). Sin embargo, el cuerpo no es re

ll&gt;Cioeronómicas nuevas. Detrás de las descripciones elaboradas en tomo a
la IOCiedad y el cuerpo se escondió más bien una nueva forma de ordenar
y lislematiz.ar la realidad. Se intentó separar lo "real" de lo "mítico" para
lograr el control completo del entorno social y natural (Van der Loo/Van
Reijen 1992:65 ss). La economía, la sociedad y el cuerpo conformaron
aolamente algunos de los campos que, a través de un nuevo lenguaje,
adquirieron conturas y formas muy similares.
De lo expuesto podemos concluir que la descripción del cuerpo no

debe a la 'naturaleza' en vista que la naturaleza no es más que un
concepto linguísticamente articulado que expresa una visión determinada
de la naturaleza. Vemos a la naturaleza siempre a través de nuestro ojo
ca1tural (Duden 1991) por lo que las descripciones del cuerpo son
te

antrucciones socioculturales. Nuestro horizonte cultural nos guia al
interpretar lo que observamos. Por tanto, las descripciones (percepciones)

del cuerpo son siempre contingentes, es decir, expresan los supuestos no
problematizados de un espacio cultural y de una época histórica precisa y
an:reta (Lindemann 1992).
Para poder entender mejor las afirmaciones anteriores, es útil
idroducir aquí el concepto de discurso. Detrás de las interpretaciones que
elaboramos en tomo a procesos y fenómenos sociales y naturales, se
encuentran una serie de categorías a las que tenemos acceso a través del
lenguaje. El conjunto de dichos conceptos se sintetiza en un epistema el
caa1 nos permite estructurar el mundo de una manera determinada
(Hauck 1995:9 y 12). El conocimiento elaborado a partir de dicho sistema
categorial es el discurso.

t La construcción del cuerpo a través del discurso
¿Cuando una afirmación se convierte en discurso? ¿Cuando no lo
es? Según Foucault, el discurso es un "acto de habla serio". Para adquirir
leriedad, una afum.ación tiene que ser pronunciado por un sujeto
1111ori7.ado. Sólo entonces adqu.íere verácidad. Los discursos están ligados
aconocimientos específicos elaborados de manera sistemática a través de
las diversas disciplinas. En relación al cuerpo, el sujeto autorizado para
hablar de él es el médico formado dentro de la disciplina médica. Desde el
siglo XIX, el médico y la ciencia médica producen y controlan los discursos
IOOClemos en relación al cuerpo (Krasmann 1995:241 y 246).

�288
Una característica de los discursos es que no solamente describen
un objeto sino que lo producen describiénd~lo. A co~uencia, el cu~
'real' (el objeto del discurso) no es independiente del dISCurso. Lo anterior
se desprende claramente al comparar el concepto de cuerpo como lo
presenta la medicina china a través de la acupuntura con el ~once~ro que
predomina en Occidente. Durante mucho tiempo'. la ~~ncepción china fue
calificada, a pesar de sus éxitos prácticos, como acientífica.

..................

Los discursos determinan, por ende, cómo pensamos y percibimos
nuestro cuerpo y nuestra realidad. Los discursos ~roducen la ~~ad
(Krasmann 1995:247), es decir, las palabras n~ son ~c~~te descnptivas
sino simultáneamente, productivas. No refle,an lo real sino lo producen.
Lo ,;eal' no existe por tanto fuera del discurso. Las afirmaciones anterio~
no se circunscriben solamente a la 'realidad social' sino engloban también
a la realidad natural ya que los objetos naturales forman ~ar~ de ~uestro
orden cultural. La naturaleza no habla, no se autosignifica sino es
significado por medio del lenguaje. En analogía, el cuerpo no ~ significa
sino es significado por la ciencia médica (Lorey 1993: 5; Lindemann
1993:30).

I

c.

•De qué manera se distingue el discurso moderno del cuerpo de
los disc~rsos tradicionales? La principal diferencia radica en la forma ~
que se organiza el conocimiento y que es expresada a trav~s de la práctica
discursiva (Krasman 1995:246). Hasta el siglo XVII. a~r~xtma~~ente, el
conocimiento se elaboró a partir de la categoria de similitud._ Similitud era
interpretada: (a) como analogía; (b) como contiguidad espacial; o ~c) como
simpatía (Hauck 1995:12). La identificación de pene y clíto~ como
elementos similares y no radicalmente distintos es consecuencia de la
presencia de dicho epistema.

Durante el siglo XVII se observó una verdad~ra revol~ció:
epistemológica que introdujo nuevos elementos al _pensamiento con cuy
ayuda se estructuraria y sistematizaria la realidad. En ade~te, el
conocimiento giraria en tomo a la relación causa-efecto y funciones. A
partir de esta base epistemológica, los conocimientos generados en romo
al cuerpo poco o nada tendrian en común con la percepción tradicional del
La mirada médica calificaria, desde entonces, a los cuerpos
cuerpo•
te d · tintos y la
femenino y masculino como anatómico y fisiológicamen
IS •
ue
mujer se convertiría, poco a poco, en a~uella parte de la humanidad q
garantizaria la reproducción de la especie.

289
. Hasta aquí me he centrado en la sociogénesis del cuerpo moderno,

es deor'. en los mom~ntos culturales y discursivos que han moldeado
nuestra_unag~~ del ~ue1!'° y que han situado las diferencias genéricas en la
anaronua Y ~10logia. Sin embargo, como mencioné al principio, al hablar
de la percepción del cuerpo nos referimos no solamente a cómo vemos el
cuerpo s~o tambi~n a cómo lo sentimos o sufrimos. Describir y sentir no
son funciones radicalmente distintos. Intentaré demostrar a través de un
vistazo ~ pasado que la forma de cómo sentimos nuestro cuerpo depende
de los discursos en tomo al cuerpo, es decir, no solamente la descripción
del cuerpo es un resultado de prácticas discursivas históricamente crecidos
dentro de un espacio cultural preciso. Lo mismo se puede observar en
relación a cómo sentimos nuestro cuerpo.

5. Vivir el cuerpo: la discursividad de la percepción corporal desde adentro
Tal vez podríamos pensar que los fenómenos al interior del

cuerpo, por se~ ~arte d~ lo que hoy consideramos procesos biológicos,
fuesen acontecmuentos independientes de nuestra cultura: que dolor es
dolor, Y punto. Sin embargo, rápidamente nos vamos a dar cuenta que al

querer contar a otra persona lo que sentimos en nuestro interior
recurrimos al lenguaje como puente entre nuestras sensaciones silencio~
e invisibles y el otro quien no siente lo que nosotros sentimos. Para
ela~rar nuestra explicación echamos mano a imágenes que el otro
entienda. Podemos describirle nuestro dolor como punzante, como si nos
~~arfan un . cuchillo, o como nos picarian con una aguja. Siempre
u~os imágenes: analogías, comparaciones para expresar
metafóncamente lo indecible. La selección de las imágenes está
culturalment~ determinado. Regresando a la sensación subjetiva del dolor,
Duden enfatiza (1991:107): "El dolor ... no empuja necesariamente hacia
una palabra específica, no desemboca en una expresión determinada
den~ de 1;1mchas ~xpresiones posibles( ...) En cuanto no existe un paisaje
~if!catono y clasificante de los procesos corporales al interior, el dolor
mvtsible, escondido .. objetivamente in~able, tiene que ser expresado a
través ~e una relación con un tercero". La percepción corporal se
caracten.za, pues, por su históricidad y su contingencia lo que explica,
?egresando a nuestras mujeres campesinas, las diferencias observadas
entre mujeres jóvenes y mayores de edad en relación a su cuerpo.

�290

- -1. . . . . . . . .

291

Merleau-Ponty llamó la atención a que no percibimos el mundo y a
nuestro cuerpo como parte de él, de manera pasiva. _No ~egistramos una
percepción tras otra de los objetos. Estamos, más bien, inmersos en un
fluido de experiencias que se remiten las unas a _las ~tras y que se
clarifican así (Gran 1994:480). Por tanto, cada percepción tien~ lugar dentro
de un contexto espacial y histórico concreto y cada percepc1~n presu~ne
un pasado equivalente a conocimientos. Cada nueva percepción a c ~
de esta manera, conocimientos básicos adquiridos. Por co~u~cia'. una
percepción es siempre contingente y no se explica a partir de si nusmo.
Percibimos solo sabiendo. La autocepción remite, por tanto, ª. un con~
social que aporta los instrumentos para in~rpretar la percepción, es dear,
la autocepción se liga siempre a un du;curso fª dado _que pone a
disposición del individuo los elementos. necesarios para interpretar Y
atribuir sentido y orientación a sus percepciones.
¿Cómo vivieron y sufrieron las mujeres en otras épocas_ s~ cuerpo?
El único puente para llegar a ellas es el lenguaje. En una rev1S1ón de los
expedientes médicos y apuntes personales de un ?aleno alemán q~e
consultaba en una pequeña ciudad en la parte onental ~e Alemarua
durante el siglo xvm y quien trataba principalmente a muier~, Duden
(1991:101) delimitó algunas componentes recurrentes en las queJa5 de las
enfermas: (a) Las mujeres indicaron siempre el lugar. en el cuerpo do~e
(b) sospecharon la presencia de un proceso patológico que (c) apareció
comúnmente en otro lugar del cuerpo .
El cuerpo resultó, tanto para las pacientes como par~ el ~édico
quien aún no dispuso tecnologías modernas para ver al mteno~ del
cuerpo un lugar de procesos escondidos. Solamente a través d~ ci~
istas 'ue dio el cuerpo se podía interpretar lo que P~~ en ~u m:tenor.
seiales se leían, comúnmente, en la piel. La piel delimitó el mte:°~r d!
exterior del cuerpo. Fue conceptualizada como una superfioe
intercambio permanente entre lo de adentro lo de afuera.

ias

El interior del cuerpo fue pensado como espacio de metamorfosis
donde los líquidos se transformarían, continuamente,_ el ~o en el
cambiarían su materialidad, su forma, su color, su cons1Stencia, su lugar
salida, y, sin embargo, seguían siendo los mismos (Duden 1991: 1;5"t!~L
la menstruación a veces abandonaba el cuerpo
Así' por PiPmplo
-,'
.
de la saliva. La leche se convirtió, en onna.

º~;

El cuerpo fue imaginado como movimiento, como espacio de

ftujos. La enfermedad se presentó cuando los flujos estancaron por lo que
la curación dependía, en gran medida, de la capacidad del médico a vencer
las obstrucciones abriendo arterias, extrayendo sangre, causando
artificialmente pequeñas heridas o impidiendo, en otras ocasiones, que se

cierren (evacuaciones terapéuticas).
El discurso en tomo al cuerpo orientó la percepción subjetiva del

cuerpo. Duden relata (1993:30) que las mujeres se percibieron de manera
ánestética (como movimiento). Manifestaron de sentirse 'estimuladas',
'lentas', 'duras', 'congestionadas', etcétera. Sabían de los procesos en su
interior a través del tacto dándose cuenta que algo crecía, presionaba,
endurecía, se suavizaba, empujaba, apretaba o picaba. Sus afirmaciones
enfatizaban lo sinestético (de sentidos comunes): hablaron de sabores y
olores, amargura, pudrición, calor y frío que se fundaron, sobre todo, en
su estómago, en su higado y su útero. Además, todas las percepciones
tenían una orientación: se dirigieron hacia arriba o hacia abajo, a la
ir.quierda o a la derecha, hacia delante o hacia atrás, hacia afuera o hacia
adentro, o bien, se encontraban por encima o por debajo o lejos o cerca de
un punto determinado.

Las mujeres del siglo xvm vivieron su cuerpo como una
'materialidad orientada' (Duden 1993). Su percepción fue guiada por los
l!nsores culturalmente dadas en aquella época.
Empero, desde entonces las técnicas médicas han sido
remplazados por completo. El interior del cuerpo dejó de ser un lugar
escondido y se abrió a los ojos de médicos y pacientes a través de la
radiografía ecografía, laparoscopía etcétera. La priorización del sentido
óptico desplazó, también entre los pacientes, la percepción cinestética. Los
~res de la autocepción moderna cambiaron pues radicalmente lo que
tiene, por consecuencia, que, por ejemplo, muchas mujeres embarazadas
tienen poca sensibilidad para detectar movimientos fetales tempranos.
En síntesis: los discursos no guí.ht solamente la forma como vemos

(y lo que no vemos) y como cáracterizamos nuestros cuerpos sino también
como los experimentamos. Por lo anterior, nuestro cuerpo no puede ser un
puente entre nuestras percepciones y las de mujeres en el pasado, como
tampoco entre las percepciones de mujeres que viven en culturas
diferentes aunque pertenezcan a la misma sociedad.

\

�293

292

6. Cuerpo, percepción corporal y poder patriarcal
Ahora bien, ¿que tiene que ver la percepción del cuerpo con el
patriarcado? La respuesta se deriva del papel de la ciencia en la
construcción de nuestro imagen moderno del cuerpo. De la exposición
anterior resulta, que la percepción del cuerpo en sus dos vertientes (ver y
experimentar) depende eminentemente de los discursos que elabora una
cultura en tomo a los fenómenos sociales y naturales de su entorno. Se
anotó que la ciencia ocupa un papel primordial en cuanto al discurso
moderno del cuerpo por lo que la pregunta inicial se modifica: ¿Qué tiene
que ver la ciencia médica con el patriarcado?
Nuevamente, los textos de Foucault orientan la búsqueda de una
respuesta hacia las características del discurso científico. El acto de habla
científico se distingue del cotidiano por su independencia de una situación
local concreto y del contexto cotidiano. Los actos de habla científicos
adquieren su autonomía al pasar por una serie de pruebas
institucionalizadas (como por ejemplo, reglas de argumentación dialéctica,
confirmación empírico, etcétera) (Dreyfus/Rabinow 1987: 71). Para ser
admitidos cómo científicos deben de obedecer las reglas de una "policía
discursiva" (Foucaultcit. En Dreyfus/Rabinow 71). Por consecuencia, alno
acatar los procedimientos de validación científico un enunciado no es
acreditado como verídico. De ahí se explica la incompatibilidad del
concepto científico del cuerpo con otras imágenes del cuerpo así como el
persistente intento de marginar discursos no-científicos en tomo a cuerpo y
salud.
El discurso científico plantea pues siempre la cuestión del poder. m
poder no se plasma solamente en la institucionalización de determina~os
principios de validación (un poder escondido) sino también en su relación
con el objetivo de la actividad científica. Según Bacon (cit. En Fox Keller
1989: 293), la ciencia pretende someter a la naturaleza y convertirla en
esclava de la humanidad por lo que haría falta desarrollar medios lo
suficientemente poderosos para conquistar y subordinarla. Bettelheim al
igual que Marcuse caracterizaron esta visión de la ciencia como un
'proyecto fálico', o, en palabras de Fox Keller, como "pro~ección d~ una
consciencia específicamente masculina" (292). El autoritarismo p a ~
contenido en el concepto de ciencia, convertiría al cuerpo femeruno en
símbolo de la naturaleza a conquistar y controlar y declararía la
inexistencia de cualquier conocimiento en tomo al cuerpo (y especialmente

en tomo al cuerpo femenino) obtenido por vías no-científi
lO
equivale a la invalidación de los saberes femeninas constru .dcas
qlue
·

·
d
1 os por as
mu1eres
urante siglos y a la margina·ción de pro1es10nes
L
•
li
{emeninas gadas al cuerpo Oordanova 1995:362).

wsmas·

. ¿Cómo se p~odujo históricamente la invalidación del saber médico
femenino por el discurso científico? ¿Qué medios se adoptaron
erradicar a los s15
· temas tra dic1onales
·
para
de conocimiento y para desprestigiar
asus representantes? La historiografía ha aportado una rica
d d
'6
la
.
gama e atos
en relaa n a s cuestiones anteriores lo que se resumirán en las s1gwentes
· ·
páginas.
.
Diversos estudios históricos han atestiguado la diversidad de
imá~enes del cuerpo y de prácticas curativas coexistiendo durante la Edad
Media. Dentro de _este contexto destacan, sobre todo la teoría humoral
desarrollado ~r ~1pócrates (la enfermedad es pensada como consecuencia
de ~ desequ~~no entre los cuatro humores: la sangre, la flema, la bilis
amarilla Y la
negra) Y la teoría del alma (Aristoteles) (la enfermedad
~o desequilibno entre el alma vegetativo, el alma animal y el alma
racional) (~oe ~9~: 201). Otras concepciones interpretaban la enfermedad
~~ castigo d1vmo o como consecuencia de la hechizería (Coe 1984:202-

?~.

A la pl~alidad de imágenes del cuerpo correspondió una amplia
~ de ~ro:eS1onales que se dedicaron a curar el cuerpo y el alma.
Médicos, crru1anos, boticarios y magos, curanderos, parteras, herboristas y
barberos, todos se encontraron al servicio de la curación.

El tratamiento de enfermedades era parte de las tareas cotidianas

de las mujeres. No sorprende que algunas de ellas se profesionalizaron y se
ganaro~ la vi~a como curanderas y parteras. El área médica contó, durante
el Med1~0, aun con muchas mujeres. Algunas se habían formado incluso
en las pnmeras facultades de medicina de las universidades de Bologna

Salemo y Nápoles (Anderson/Zinser 1,992:442).

'

~ cuanto a que ningún concepto de ·cuerpo logró convertirse en
hegemóruco, todas las profesiones curativas tuvieron su razón de existir
(Duden 1991:39). La marginación y desaparición de muchas de ellas se
debe, en buena parte, a la homogenización del imagen del cuerpo

�294

295

ia:

. . . nalizada r la aún incipiente ciencia. Al final de
promovida e U\Stitucio
te· el médico de formación cientifica.
este largo proceso quedará so
en .

- .........

f · nes médicas tradicionales parece
La erradicación de las pro esto . Se , Coe (1984: 222), para
d
aguda competencia. gun
haber sido efecto e ~
incrementar los ingresos, los egresados de las
aumentar el estatus social e .
. .
to fundaron asociaciones
edicina uruversdarías pron
. .
facultades de m
tanto la educación universitaria como el
profesionales que regularon
. res no fueron admitidas en los
. . . profesional. Por lo común, mu,e
. --:...1_..
e,eraoo
habían graduadas en una uruv.,...,.,...
gremios. A pesar de que algunas se 1 ·glo XIII y XV se entablaron los
/Zinser 1992·· 42)' entre e erS1de licencias. Tres siglos más tarde,
(Anderson
primeros juicios ~ontra ellas por c¡n~ te depurada de mujeres. El único
la profesión médico qut\co:p e brese:ún no tuvieron acceso constituyó
ámbito profesional don e os om arturientas. No obstante, también esta
la atención de las embarazadas Y ~ masculino ya que desde el siglo XV
1
área entró paulatinamente bajo clion oa~ la cual les seria entregada después
. .6 las parteras una cen
éd' ·--'se les exigt a
e • nal aplicado por un m
1co vcu\111
d O un examen pro1eS10
,
.
de haber pasa
demás las parteras no se podían agrenuar
(Anderson/Z~ 1992: 445). ~ tes a la profesión partera, a pesar deque
..
artir clases a asprran
(
.
lo
~gu.nasr
ley
editado libros sobre o~tetricial gml
. XVIecol/o~
XIII Lo · BourgeotS en e s1g o
Trotula en el siglo
~ wse
Durante muchos siglos sus obras
hacia finales del siglo
tación de los médicos (hombres)
constituyeron la única fuente de Riocum~tas 1995:105-130). Es hasla
(Anderson/Zinser 1992: ~ ; 1 ve:iicos se hicieron cargo del aparam
finales del siglo
cuan od o~m. eco-obstetricia.
reproductivo femeruno fundan o gin
.

~l

f

~:n¿~

XVII)d

XV?I,

• · · médico no se organir.ó
La marginación de las mujeres de1e,ercto10)0 La cazería de brujas
. f rma1 (leyes reglamen s .
.
uruc
, · amente por via O
'
·
la tradición femeruna
caz
para
extemunar
fi
constituyó otro canal aún más e
en Europa.
había relacionado, desde muy
La tradición cultural ~uropea 1
undo de los hechizo&amp;,
f meruno con e m
hada)
temprano, al género. e (
. mplo a través de los cuentos de
.
encantamientos y espiritus .r r ::ada en muchas regiones, como una
La sangre m~trual ~e~ :barazadas no se les permitió entrar a an
sustancia noc1v~. A .mu,e .
.
asimismo, a curanderas y parterll
6
establo. El imagmano colecti~~ asign '
· de la brujería e, incluso, el
de la magia Y
poderes espec·iales, el PiPrc1c10
-,-

_.¡nato de recien nacidos para la celebración de misas negras
(Anderson/Zinser 1992: 187-188).
No había resistencia al declarar el Papa en el 'Malleus
Ma)eficarum' (siglo XV) que curanderas y parteras habían pactado con el

diablo. No quedó otro remedio que quemarlas para salvar a la humanidad
ele sus influencias nocivas y hasta peligrosas (Anderson/Zinser 1992:191).
Aconsecuencia se desató una persecución de miles de mujeres. Entre los
iglos XVI y XVII murieron de esta manera aproximadamente 100 mil

'brujas'.

En la sombra de estos eventos, en Alemania, Francia, Inglaterra y
l!lcoda los médicos lograron poco a poco acceder al cuerpo femenino ya
qae aceptaron jugar un papel clave en los juicios que se celebraron contra
lis brujas. Miles de testimonios relatan como las mujeres fueron desnudas
yaíeitadas para buscar las marcas del diablo. Los encargados de la revisión
experta fueron, comúnmente, los barbero-cirujanos (Anderson/Zinser

tWl:197).

La monopolización de la profesión médica y, más aún de la

llmada gineco-obstetricia moderna, es pues resultado de una persecución
illemática de mujeres. Su exclusión de las universidades permitió
eliminarlas como competidores formales en el mercado de los servicios
mlicos. A través de la cazeria de brujas la población de parteras y
caranderas se redujo drásticamente en toda Europa, por lo que ya no
ffllll)ló muy difícil canalizar, hacia principios del siglo XIX, a las
parturientas hacia las manos expertas de un médico.

Dentro de este proceso, los hospitales tuvieron un papel de gran
importancia ya que atendió, desde el siglo XVII, aproximadamente, a gran
captidad de pobres expulsados de sus aldeas y sin arraigo ni trabajo o
ingreso en las ciudades. Al enfermarse, sólo les quedó el hospital como
centro de atención. En el momento que cruzaron la puerta de los centros
médicos perdieron, de facto, todo derecho sobre su cuerpo. Es en estas
clfnicas donde los profesionales médicos convertidos en científicos se
podían dedicar 'en cuerpo y alma' a explorar el cuerpo femenino hasta en
1111 últimos rincones. Sus pacientes tuvieron que soportar cientos de táctos
vaginales efectuadas por maestros y estudiantes que los realizaron
altemam.ente con autopsias. A consecuencia, muchas enfermas se
infectaron y murieron.

..

�296
Los hospitales se transformaron asimismos en los lugares donde
los ginecólogos se iniciaron en el arte de la cirugía. Ahí se inventó la
histerectom.ía como remedio para combatir la histeria femenina. Pocas
operadas sobrevivieron la extracción de su utero y sus ovarios practicada
aún sin anesthesia (Ehret-Wagner 1994:49)
En fin, la historia de la ciencia médica, especialmente de la
ginecología es, en buena paJ1e, la historia de cómo las mujeres perdieron
su autonomía sobre su cuerpo y cómo el médico (hombre) se convierte en
'protector natural' (I&lt;niebiehler 1993).

297

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......,..____

,

7. A manera de conclusión.
El cuerpo femenino tal cómo lo conocemos en la actualidad es un
fenómeno histórico reciente. Como elemento significatorio del género se
conoce apenas desde el siglo pasado cuando lo ' descubre' la ciencia
médica. La sociogénesis del cuerpo femenino siempre se liga asi
estrechamente al discurso científico y, habiendo sido la ciencia durante
muchas décadas una actividad casi exclusivamente masculina, a la visión
patriarcal. El nuevo discurso científico elaboró una descripción del cuerpo
completamente nueva y remodeló los tensores culturalmente dados. El
cuerpo femenino como puente entre mujeres de diferentes espacios
culturales dejó de existir. Lo anterior se acompaña de la toma de posesión
del cuerpo femenino por parte del médico (hombre) y la marginación de
las expertas femeninas en salud. Es tiempo que nosotras, las mujeres
recuperemos nuestras tradiciones olvidadas y que creamos un discurso
que podria convertirse en una alternativa médica que ayudaría a
humanizar la ginecología-obstetricia.

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Tesis de Maestría,
s
ie from
Unversidad Agraria de Wageningen.

ª gender perspective.

�301

EL LEVIATANA MEDIAS.
FASCISMO Y TOTALITARISMO EN LA ITALIA DE MUSSOLINI
Giampiero Bucci

Un perfil
Una de las razones por las cuales el fascismo es casi desconocido
fuera de Europa, radica en su carácter de fenómeno local, relacionado con
momentos particulares de la historia europea: la crisis de la posguerra, la
del "l.9, la difícil y contradictoria modernización de sociedades agobiadas
por rezagos sociales y políticos. Se ha hablado de fascismo argentino y
japonés1 y hasta norteamericano, en relación al caso Goldwater, pero sólo
se han podido encontrar analogías. Esto, sin duda, circunscribe el
problema, pero hay un factor que lo complica: la necesidad de distinguir
entre el fascismo-movimiento y el fascismo-régimen. Esta diferencia, que
se debe al historiador italiano Renzo De Felice separa las intenciones de
fascismo subversivo de las realizaciones del régimen una vez instalado en el
poder. Gracias a este enfoque se revela un fenómeno polifacético y
contradictorio, pero vivo y real, y se entiende por qué el fascismo ha
podido resistir a evidentes fracasos históricos.
En todo caso es posible describir una tipología del fascismo que

abarca ambas caretas:
a)Ideología: el fascismo es una doctrina irracionalista que cree en la
acción más que en la discusión, en las minorías activas más que en las
mayorias pasivas, en el líder más que en las asambleas.

1Vtue: M. Maruyama, Thought and Behavk,m in Modem Japanese Politics, London, 1963 y
G. Gennani, Integración politíca de las masas y el totalitarismo, Buenos Aires, 1956.

�303

302

d)Sociedad: fuerte movilidad social y crisis de los val
bl
ores
~ es; pro emas de regreso a la normalidad de los ex-movilizados
cli&amp;:ultad de convivencia entre etnias.
'

b)Política: el fascismo intenta crear un régimen de masa basado enla
movilización continua de las masas y en su contacto directo con el jefe.
Otro elemento esencial es el partido, que posee carácter milita y controla
los centros de formación e información.

._,1:,.;,.nal

.

:ºr lo pronto es~ consideraciones nos permiten marcar las
di[erencias entre
el fasclSffio y los movimientos conservadores o
ft!IICCiones, como el Salazarismo portugués o el Franquísmo.

c)Dinámica social: se esfuerza por valorizar a la pequeña y mediana
burguesía, promoviéndolas a puestos de mando, utilizando al partido
como canal de ascenso social.
d)Economía: tiende hacia un régimen mixto, aceptando la propiedad
privada, pero supeditándola a los "superiores intereses" de la nación
(corporativismo). De aquí un crecimiento de la presencia del estado, que
se convierte en mediador en los conflictos laborales e intenta transferir el
control de la economía de las manos privadas a las de burócratas de
formación política.
e)lnstituciones: identifica la nación con el estado, despojando a éstf
último de su típica tarea liberal, la de mediador entre ciudadanos libres en
sus esferas privadas. De aquí el carácter totalitario de las instituciones ~
el fascismo.
En esta tipología faltan tanto el fascismo como el antisemitisml,
que, esenciales en el nacional socialismo alemán, no aparecen en el
fascismo italiano sino hasta 1938, y además en forma muy superficial.

Para que el cuadro sea completo, es preciso esbozar las
contingencias históricas en que el fascismo ha nacido y crecido. Donde Y
cuando:
a)lnstituciones: países de súbditos más que de ciudadanos, CU)'a.l
instituciones liberales son jóvenes y todavía no arraigadas en las
costumbres políticas de las masas.
b)Políticas: sistemas parlamen~os en crisis de representación, sin
salida institucional visible. Problemas de definición de las fron~

~stos últimos, en realidad, se inspiran en el Llegitimismo ultras de
la Francia contrarevolucionaria, rechazan tanto el liberalismo como la
democracia, Yabogan por el regreso a una sociedad jerárquica paternalísta
y
El_ fascismo es otra cosa. Nos puede ser útil, para' comprender
esta diferencia, lo que escribe en propósito René Rémond:

cató!kª·

"Es~ claro ~~e el fascismo no tiene mucho que ver con el
conservadunsmo político y social , y tan sólo por abuso de este término se
le ha co~dido con la "reacción". ( ... ) Por lo contrario, nada hay más
refractario a las seducciones del fascismo que las derechas clásicas: estas
~ ~ inspir~ en ideas políticas opuestas. ( ... ) la derecha
~onalista ha nacido como reacción a los principios de 1789: ( ...) Ahora
bien. no solamente el fa~ism~ no reniega de la Revolución , sino que la
presupone, porque su eXIStencia y sus principios implican los principios de
1789. Tan. sólo después de la Revolución puede surgir el fascismo, que
pone al ongen del poder el mismo principio de la democracia: la soberanía
~ular. ( ...) la derecha social quiere mantener o revivir la jerarquía social,
~~ que el fascismo tiene que luchar en contra de las autoridades
tradicionales. ( ...)Lo que pasa es que el fascismo es un movimiento de
gente venida a menos, de nuevos ricos, de aventureros, que nada tienen
que ver con los prohombres". 2
.
En otras palabras el fascismo, este "hereje de la democracia", es,
Jlllllo con el bolchevismo, un fenómeno moderno, y es por eso que
desemboca en. el totalitarismo. Esta es, cuando menos, la opinión de
aquellos estud10sos que han identificado y descrito este último como la
peculiar creación política de nuestro siglo.

nacionales.
c)Economía: crisis económicas contingentes o estructurales.
2

R. Remond, La Droite en France, Paris 1968

�304

305

El totalitarismo

llislDria en el marco del capitalismo".

El primero en comprender el carácter novedosos, moderno, del
totalitarismo fue Jaques Maritain. A su sensibilidad católica no escapa el
carácter seudoreligioso de esta fe política, cuyas raíces se e~c~ntrarían en
la ruptura de la unidad espiritual provocada por el Renaanuento y la
Reforma. La respuesta a esta crisis es una "reacción absolutista"
caracterizada por una "profunda hipocresía": porque, ~. pesar de la
importancia concedida a lo espiritual, en re~dad _lo político_ lo q~e se
afirma. De aquí nace la reacción exitosa ael rac1onalimo y del liberalismo,
una filosofía de la libertad "que hace de cada individuo abstr~cto ~---) la
fuente del derecho y la verdad". A este punto el proceso de d1SOluc16~ ya
está maduro, porque , en efecto, "el liberalismo era una fuerza negativa,
que vivía en función de un obstáculo,( ....). Con ~a caí~a del obs~culo, ya
no puede seguir de pie" . A esta debilidad del li~ralis~o se anaden los
conflictos internos y una transformación de la vida ~ial que provoca
una reacción violenta: " brotes revolucionarios y ( ...) refle1os de defensa de
orden biológico". De aquí ,de la angustia, nace el totalitarismo:

Y sin embargo su afinidad nace de
"el comunismo suscita y alimenta reacciones de defensa
de tipo fascista o racista, y éstas, a su vez, provocan reacciones de tipo
comunista. Asi ambos crecen al mismo tiempo, el uno contra el otro,
haciendo ambos del odio una virtud, dedicándose a la guerra, de clases o
de naciones, exigiendo para la comunidad al amor que sólo puede darse a
l)i)s, y rebajando al hombre al humanismo inhumano y ateo de la
dictadura del proletariado, o al humanismo idolátrico de Cesar o zoológico
de la raza y de la sangre" .4 A este punto Maritain intenta una prógnosis:
al fascismo no le queda otra que llevar las naciones a "mutuas
deslrucciones, que dejarían a Europa a la merced de la conquista de parte
de otros continentes".s
111 contraposición:

En la posguerra el totalitarismo se convierte en un tema de moda,

a6n por la necesidad, polémica, de demostrar afinidades entre comunismo
yfascismo. A causa de esto muchos estudios carecen de valor científico.
l!ntre los que , en cambio, sí lo tienen, se encuentra The Twentieth Century,
de Hans Kohn, escrito en 1949.

"( .. .) estas reacciones no tienen otra fuente interior , en la vida de
las almas , que no sea la angustia física y moral, y un exceso _de
to Ahora todo esto puede suscitar heroísmo, fe, una abnegaoón
sufrimien ·
'
al
d
· ·tualidad
casi religiosa, pero desperdicia estos mananti es . e esp~,
porque no puede crear otros. De esta manera, la urudad ~olíti~~ de la
comunidad sólo se puede alcanzar por medio de ~ pedago~a política Y_ la
fuerza. ( ...) y puesto que, para la solidez de la urudad política, se precisa
un acuerdo interior de voluntad y pensamiento, se hará el esfuerzo de
crear a fuerza una seudounidad intelectual y espiritual. Toda la
ma uinaria de astucia y violencia del maquiavelismo se lanza sobre la
con~iencia, intentando violar esta fortaleza espiritual, para arrancar un
amor y un consenso que necesita desesperadamente. Y esto provoca una
violación de los santuarios invisibles" . 3
Claro que fascismo y comUJli_smo son diferentes, porque el
segundo "estimula y defo~, al mismo tiempo, un proceso real de la
existencia ( ...) por medio del cual una nueva civilizació~ tiene que nac:r de
la destrucción del mundo burgués", mientras que el pnmero sólo es unala
•
ial", Y tiende "a mantener a
defensa en contra de este proceso eX1Stenc
3

J. Manta.in, Hu.manisme intégral, Pa.ris, 1936

Según Kohn el origen de totalitarismo se debe de buscar en la crisis

del racionalismo que caracteriza el final del siglo XIX: la exaltación de la
"vida" y su contraposición a la "razón" terminaron por provocar el
cambio del "cogito ergo sum" al "agitamus, ergo sumus" . La primera

guerra, hija de este clima intelectual, hizo madurar la situación,
destruyendo a una moral colectiva junto con la clase que la representaba, la
clase media. La sociedad de masas de la posguerra ya no tiene el arma de
la razón, y cae en una Verzauberung del mundo, ( ...) "en la reaparición de
brujos y taumaturgos, capaces de utilizar, ahora, las masas desamparadas,
Ylas empuja hacia "la impaciencia y el desprecio de la razón, de los
meglos y de progreso lento." Nace asi una actitud que transforma los
necesarios contrastes en conflictos, y las convicciones en religiones,
opuestas pero hijas de la misma matriz:
(...) el totalitarismo moderno afirma una pretensión al absolutismo
parecida a la de la fe medieval. La visión de la vida de los que se adhieren
al fascismo a al comunismo es totalmente ajena a la tradición occidental de
la raz.ón y al liberalismo, dispuesto a admitir que, además de su propio
'Ibídem

'Ibídem

-

�306

307

camino hacia la verdad, pueden existir otros. Esta actitud permitía tanto la
libertad de conciencia como el individualismo. Lo que había perdido en
certeza, Occidente lo había ganado en amplitud de visiones y libertad. El
fanatismo de los totalitaristas nace del carácter absolutista de su fe. La
certeza de la verdad salvadora les proporciona la firmeza; el opositor
siempre se equivoca, por eso no puede darse ningún arreglo .. ~n esta
ortodoxia secularizada el rigor que nada teme es como un servicio para
alcanzar la meta. La certeza totalitaria de la victoria se finca en una
confianza escatológica falta de conexiones morales".6

.. -............

El mayor estudio del totalitarismo se lo debemos a Hannah

Arendt Según la estudiosa alemana el totalitarismo nace de tres factores
que se producen y colaboran entre si al principio del siglo: el imperialismo,
la caída de los sistemas de clase, y el nacimiento de la sociedad de masa. La

pnmera guerra mundial mezcla estos factores en un conjunto que acaba

Según Kohn la movilización de las masas es la principal diferencia
entre el fascismo y el autoritarismo tradicional: "Las dictaduras totalitarias
son, por su carácter "democrático", fenómenos típicos del siglo XX:
movimientos de masas. ( ...) El hecho de que las masas siguieron a hombres
como Stalin o Hitler no se pueden explicar tan sólo con el terror. Hay un
vínculo que une a los jefes con sus pueblos, (...) Hitler ~o conquistó a las
masas alemanas, sino que las representó, (...) vulganzando para ellas
algunas de las grandes tradiciones intelectuales y políticas de Alemania" . 7
En los Cincuenta aparece, por obra del filósofo católico italiano

Augusto Del Noce, otra interesante interpretación del totalitarismo,
influenciada por Maritain, pero original en muchos puntos. Del Noce
interpreta al totalitarismo en el marco de la secularización y del ateísmo,
pero también de la interpretación leninista del joven Marx: ''.en la
afirmación de que la filosofía ya no se expresa en la forma de sIStema
(comprensión, autoconciencia, de una totalidad realizad_a), sin~ en las
realizadones de una totalidad, en la construcción de una sociedad sm clases
en que la universalidad del pensamie~to será el resultado de la supresión
de las clases, (...) esta tesis es el desarrollo más consecuente de a~uella
negación radical del pensamiento platónico-cristian~ qu~ es conteruda ~
la , idea marxista del hombre social (de aqlll viene el esencial
anticristianismo del totalitarismo)" .8 Los orígenes del totalitarismo, en
suma, por encontrarse en el activismo del joven Marx,_ ~rían más
marxistas que fascistas, y el fascismo _paga este pecado ongmal con la
9
imposibilidad de ser más que ~na versión irracionalista del comunismo.
, H Kohn. Toe Twentieth Century, New Yors, 1949
1

Ibídem

.

.

a A. Del Noce, 11 fascismo, Bologna, 1961, cit. En: R. De Felice, Le interpretazíoru del
Bari, 1969
9 Véase: A. Del Noce, 11 problema dell' ateísmo, Bologna, 1964

{ascismC&gt;

,

por destruir la sociedad del siglo XIX, borrando las clases sociales, que
constituían, para bien o para mal, un elemento de identificación para el
individuo: "En la sociedad clasista, el hecho de pertenecer a cierta clase
p:ial dependía del nacimiento(...). El estatus social era decisivo para la
participación política del individuo, (...) quien nunca se relaciona
directamente con los quehaceres públicos, ni tenía responsabilidad alguna
en su gestión. El ascenso social de una clase siempre se acompañaba con la
capacitación profesional de cierto número de miembros en el arte político,
(...). Que de esta manera la mayoría del pueblo quedara excluída de la
poJftica y de los partidos, no preocupaba a nadie, (...). El derrumbe de la
muralla protectiva de las clases trajo consigo el derrumbre de los sistemas
de los partidos, sobre todo porque estos, que seguían siendo
organiz.aciones de intereses, ya no tenían nada que representar. Los
representantes de las viejas clases estaban interesados en su sobre vivencia,
y soñaban con el retorno del viejo orden por medio de los partidos. Estos
6ltimos empezaron a dar un tono cada vez más ideológico a su
propaganda, haciéndose cada vez más nostálgicos y apologéticos. Además,
habfan perdido ya el apoyo de las masas pasivas, que nunca se habían
ocupado de la política porque pensaban que los partidos existían para
defender a sus intereses. De esta manera, el primer signo del ocaso no fue
la deserción de los viejos militantes, sino la imposibilidad de encontrar
nuevos entre las generaciones jóvenes, además de la pérdida del consenso
y del apoyo de las masas desorganizadas(...). El derrumbe de la muralla
protectiva de las clases transformó a las minorías adormecidas, hasta
entonces remolcadas por los partidos en una gran masa, desorganizada y
amorfa, de individuos llenos de odio que nada tenían en común sino la
idea que(...) los miembros de la comunidad más preparados e inteligentes
eran en realidad unos locos, aliados de las potencias dominantes para
llevar, por estupidez o maldad, a todos los demás a la ruina" .10
Estos enjambres humanos compuestos de individuos egocéntricos
y desligados de relaciones políticas básicas, ya no se asocian por razones
de intereses gremiales o de clase, sino por odio hacia el viejo sistema y para
1

H. Arendt, The Origins ofTotalita.rianism, 1964

�309

308

.entregado
.

escapar a la sensación de aislamiento y soledad que es el legado de la
desaparición del mundo burgués: "La principal característica del hombremasa no es la brutalidad, sino el aislamiento y la falta de normales

a laliideología
.
. , (.. .) parec1'd o partido
es organizado
f
y o gárqu1ca, y, por lo general es
.
en orma
pJ,emamental, o se identifica con ella.
,
supenor a la burocracia

¡emrqwca

3. Un sistema de terror tanto físi

,

.

relaciones sociales" .11

.,Jamente en contra de los en~migos de¡';é c?mo s1~u1co, (...~ dirigido no

La escasa capacidad política de esta gente la hizo, además,
especialmente sensible a las modernas técnicas de propaganda, que 00
planteaban, como medio de lucha política, la discusión, sino la destrucción

¡,g:ologfa científica.

del adversario:
Los movimientos totalitarios europeos, tanto los fascistas como los
comunistas después de 1930, escogían sus militantes entre aquella masa de
gente indiferente a la política que todos los demás partidos habían dejado
de un lado, por ser demasiado apática o estúpida. El resultado fue que en
su mayoría fueron compuestos de personas que nunca se habían ocupado
de polftica. Esto permitió la introducción de métodos totalmente nuevos de
propaganda y de una actitud de indiferencia hacia los argumentos de k&gt;s
adversarios (...). No teniendo la necesidad de confutar las opiniones
1
contrarias, preferían recurrir a métodos de terror o de guerra civil. 2

dedetmninadas partes de la población· til:'en, Smo también en contra
·
'u
en forma sistemática ( ...) la

4. Un monopolio (...) de todos los medios de comunicación de masa.

5. Un monopolio( ...) de todos los instrumentos de lucha armada.
6. Un control centralizado y la guía d tod la
,
de el coordinamiento burocrático d
ti;
a econ~mia, por medio
ildependientes" (...).13
e en ades corporativas un tiempo

Aún teniendo un conocimiento
fi .
elfa.1cismo italiano y el nacionalsocialis' supealr cial de las diferencias entre
mo emán está lar
merece ser clasifi'cad o entre los reoime
'
c o que tan
el segundo
. .
. sólo
Dlalitarios. En esto coincide la mayona
' d l
o-· nes propiamente
.
e os autores tanto hist • d
amo sooólogos, que han estudia
,
ona ores
Es esta la razón, según Hannah Arendt, de la identidad de loo Maritain: "Es digno de
do el fenómeno. Por ejemplo, para
.
nota que, allá donde la palabra " totalitaris ,,
movimientos totalitarios, a pesar de las diferencias de ideología y a6nnó
por primera vez, el principio totali .
.
mo se
aistencia de la Iglesia católica" 14 Lo _fario ~ya sido doblegado por la
programas.
fmsm ( )
.
mismo afirma Hannah Ar dt " l
.
. . sino
en rmal
e
De este resumen no puede faltar Totalitarianism Dictatorship and ditad o ... no
. fue. un verdadero r égrmen
totalitario,
ura nacionalista, nacida de las difi ul d
una no
Autocracy, de Carl J. Friedrich y Brzezinski, que contiene un útil paradip llllltipartidista" 1s p d
.
c ta es de una democracia
.
o emos afirmar en res .d
de todos los aspectos del fenómeno totalitario:
tlllStrucción del modelo totalitari ' ha umt as cuentas, que a la
!llalinista y a la Alemania hitl . o se
llegado viendo a la URSS
1. "Una ideología elaborada que consiste en un corpus de doc~
IIZÓII de esto dedicaremos ~n:::e::i::n:~talia de Mussolini. A la
que abarca todos los aspectos de la vida, y( ...) orientada hacia un estadi'l
final perfecto de la humanidad. Esta doctrina, pues, contiene llli
Work in progress
afirmación quiliástica basada en el rechazo radical de la sociedad existellf
y en la conquista del mundo por una sociedad nueva.

2. Un partido único de masa, lideriado por un hombre, el " dictado(,
y el consistente en un pequeñÓ porcentaje de la población (alrededor del 'e.Ji: Friedrich y Z. K Braezinski, Totali ·
.
larian Dictatorship
and Autocracy, Cambridge,
10%) masculina y femenina con un fuerte núcleo apasionada y ciegament !Maa) 1965
IJU
• .a...:..
, p . . ._
1

ob. Cit.

H. Anmdt, ob. Cit.

11

Ibidem

12 lbidem

�311

310

c.1 1

Según hemos visto, condición y fin del totalitarismo es el control
total de una sociedad desde un centro, el partido y el dictador. Para
lograrlo es preciso vencer las resistencias de aquellas partes de la
población que no se identifican con la ideología del movimiento. Es esto
que confiere al totalitarismo ese especial carácter de lucha y movilización
continua que falta totalmente en los regímenes liberales. De aquí nace una
especial ventaja, muy bien muy bien aprovechado por la propaganda: el
carácter constantemente inconcluso del régimen, que puede justificar sus
faltas con la resistencia de los adversarios. Las diferencias de opinión. que
en un sistema liberal serian normales, en el totalitarismo se convierten en
actos de sabotaje, útil para reforzar ad infinitum la movilización y, por
ende, al sistema. Esclarecido este punto, está claro que cualquier
totalitarismo queda chico si es comparado con sus sueños de control total.
Esto me lleva a rechazar el concepto de "totalitarismo perfecto" e
"imperfecto" que se maneja en los estudios sobre las diferencias entre
Alemania, URS5 e Italia en los Treinta. Creo que el totalitarismo no puede
ni quiere ser totalitario, sino que aspira a una útil imperfección. Todo es
cuestión, entonces, de grado de totalización y de medios empleados para
lograrlo. En este sentido se puede aceptar la diferencia entre las creaciones
de Hitler y de Mussolini. El porqué de estas diferencias radica en los
diferentes contextos históricos y en las maneras en que los dos dictadores
llegaron al poder. Vamos a verlas en forma comparativa.
El comentario más lapídeo sobre las diferencias entre el fascismo y
el nacional socialismo lo encontramos en una nota del diario de Joseph
Goebbls, escrita en el otoño de 19433: "(Mussolini) no es un revolucionario,
como lo son el Führer y Stalin. (...) le faltan las cualidades del
revolucionario y del subversivo a nivel mundial" .16 Muy acertado, pero
también muy unilateral, porque la creación de un sistema totalitario no
depende por entero de la intención de un hombre, sino de las
circunstancias en que este hombre, el dictador, tiene que operar para hacer
viable su intención totalitaria. No cabe duda que para Hitler la
transformación de Alemania en sentido totalitario fue más simple que la
misma tarea en Italia para Mussolini~ Esto se debe, creemos, a varias
razones:
A)
Hitler llega al poder a raíz de la crisis del '29, cuando en Alemania
hay millones de desempleos, y el régimen de Weimar se ha mostrado
16

Goebbels, Diarios, cit. en: F. W. Deakin, The Brutal Friendship. London, 1962

B) incapaz de dar respuesta al problema. En estas condiciones aún los
ciudadanos más conservadores abogan por la "subversión". Esto facilitó la
tarea a Hitler. Dejando de un lado la compleja cuestión de la naturaleza
antidemocrática de la tradición política alemana, asi como la de la
&amp;agilidad de su liberalismo, es evidente que el arraigado sentido de la
disciplina de la población alemana se prestó para un intento totalitario.
B)

Si en esto haya jugado un papel la confesión luterana con su
tradición de sumisión al poder lo podemos dudar, porque el
nacionalsocialismo tuvo seguidores fanáticos tanto en las regiones
protestantes como en las católicas. Lo que sí impresiona es que el alto
sentido cívico de los alemanes favoreció a Hitler. Una amarga paradoja.

q

La Alemania de los Treinta es un país moderno, culto y plenamente
industralizad~, decir, acostrumbrado a la disciplina de fábrica: la gente
lee los periódicos, escucha el radio y asiste a espectáculos
cinematográficos, lo que facilita la difusión de las ideas y las prácticas
totalitarias.

e:

Examinemos ahora el caso de Italia:

A) Mussolini llega al poder en un régimen que no está realmente en
crisis, y lo hace solamente con el fin de detener una revolución "roja" más
imaginaria que real. Su movimiento llega a ganar las elecciones de 1924 tan
sólo en una coalición conservadora, mas nunca llega a ser mayoritario, y
en ningún momento tiene la fuerza de subvertir las instituciones, que más
bien apoya y "revitaliza". El resultado de esta debilidad fundamental del
fascismo fue la cohabitación con los dos poderes tradicionales de Italia: la
Monarquía y la Iglesia. Y el resultado de esta cohabitación fue el intento de
un totalitarismo que se quedó en las intenciones, y que sirvió sobre todo
para movilizar una población poco amante de la política y permitir a
Mussolini seguir creyéndose un revolucionario.

B)

Italia tampoco, en los Veinte, tenía una tradición liberal y
democrática pero además su cultura estaba carcaterizada por lo que se ha
llamado "familísmo anarcóide". En otras palabras, al italiano de los Veinte
le faltaba mucho para ser un buen ciudadano, y eso tanto en régimen
liberal como en uno totalitario.

�312
313

q

Italia de los Veinte era un país relativamente atrasado, de escasa
cultura técnica y de pocos recursos: limitada parte de la población tenia
acceso a los periódicos y al radio. En este sentido el fascismo, al impulsar
en los años Treinta la cultura de masa, jugó un papel de modernizador.

:..

c., 1

Dicho esto, podemos enfocarnos en las afinidades y las diferencias
culturales y caracteriales de los dictadores. Ahora sí, podemos darle la
razón a Goebbels. No cabe duda que, comparado con Hitler, Mussolini es
un estadista tradicional, que pertenece a la escuela autoritaria de los
Bismarck o de Napoleón m, más que el revolucionarismo apocalíptico de
nuestro siglo. Su política nunca tuvo los rasgos de una utopía racista
decidida a cambiar la cara del mundo, sino que se limitó al intento de
transformar a Italia en una potencia mundial. Al fin y al cabo por las
mismas razones los gobiernos liberales la habían arrastrado, renuente, en
la Primera Guerra. Si bien las dos biografías presentan rasgos sociológicos
comunes, las formaciones culturales de los dos dictadores son diferentes:
Mussolini, bien o mal, se ha formado a contacto con la cultura moderna
(Nietzsche, Pareto, Sorel), y de su milicia socialista le queda un
humanitarismo al estilo Víctor Hugo, capaz de templar las asperezas del
carácter; Hitler, en cambio, se ha criado en los basureros de la literatura
racista, y su desprecio hacia la humanidad no alemana es abismal. Si a esto
añadimos las diferencias entre los caracteres nacionales, el cuadro se
completa.
Si, como dice Hannah Adrendt, el totalitarismo revela su cara más
típica en el lager y en el gulag, no cabe duda de que Italia nunca fue un país
totalitario. El totalitarismo alemán fue un modelo de cómo hubiera sido el
mundo si Hitler hubiera ganado, el totalitarismo italiano fue un intento,
fallido en gran parte, de modernizar a fuerza a un país que había perdido
muchas citas con la modernidad. Otra paradoja: en esto el fascismo se
parece más al estalinismo que al nacionalsocialismo.

UN SIGLO DE PSICOANALISIS
El s.ujeto ante la post-modernidad
Manuel Contreras Ramos.

Unas palabras acerca del mundo.. .La revista Humanitas reaparece como un síntoma de 1 ti
que vtVJmos. En medio del huracán de la histo . la .
. os ~pos
recordamos que si b ·
h
na,
uruvers1dad viene a
ien emos avanzado muchO
desciframiento de la naturaleza -in 1 "d
como especie en el
. al
, c UI o nuestro cuerpo en esa cate ,
~ . progreso de la ciencia, seguimos siendo un eni
gona-,
mismos Justamente en lo que nos d'15tin
gma
para nosotros
,
gue como humanos·
tr
• nues o
(Damémosle as1 por ahora) espíritu.

La historia avanza geométri
s·
acerca de la ovejas clonadas
came~te. . _1 hace unos meses leíamos
posible a imagen y semejanza· J~_qu~ s~gnifican: nuestra reproducción
pronto será posible transpian'tar el :r:~ente nos enteramos de que ~uy

i

q_ue -~ ha descubierto la forma de re-ine:;

1;:: ::~n~e~gracias a

~ca que la prolongación por tiempo indefinidO d lap
' 1~ cu~
individual mediante 1
b' d
e
expenencia
.
.
e cam 10 e cuerpo nos acerca cada dí más
mmo.~dad; ayer pudimos ver la superficie de Marte
~
~1ón; hoy podemos comunicarnos instantán
en nuestra p~opia
tiempo la ·
d
.
eamente y ver al mISmo
,¡:..,.._....,_ imagen e nuestro interlocutor situado a miles de kiló
tr d
\lli)IA(«:ia; ¿qué nos aguarda mañana? La
me os e
naturaleza. Efectivamente la tu al .
.sorpresa ya no radica en la
, na r eza es VISta ahora con naturalidad.

ª

.

ª

Es ahora nuevamente, nuestro viejo desconocido el ser h

~wen vu~lve al centro de nuestra curiosidad. Los hele:os

umano,
lllmanencia. Recurrimos a ellos
recuperan su
humanidad .
d
porque a pesar de los progresos la
sigue estruyendo al mundo y a sí ....,.;.,_.~
, el
................... N unca antes

-

�314

315

,
d
manos de tan pocos. El .conocimiento
y la
.
P rogreso habia esta o en
.
chan
de
la
mano
de
la
destrucción
Y
la
nuseria.
opu1encia mar
pareciera que
Por eso de pronto' a fines del siglo y del milenio,
. .
andnos
allejó . salida. Ya sin los v1eios muros separ oa
encontramos en un c edn s~ . de un sistema que sobrevivió a todos los
d
las 'd loo-{"c con el pr omiruo
i _eo b-:-''
10 lar o de los dos últimos siglos, el mun. o entero se
cuestioruuruentos
_ g
bla de necesidades inaccesibles para la
uniforma, se empequenece y se pue
mayoría pero anheladas por todos.

ª

1

c.

i1
!

•t
11

911,rierte, ni para el soláz, ni para la risa, ni para la admiración de la
)elle,.a. ¿Tendrá espacio la civitas para el psicoanálisis, entendiendo este
~ la disciplina que se aboca al estudio del sujeto?

u.p,Jabras acerca de la universidad.La universidad de la post-modernidad no escapa a las acechanzas

e II época. De ser un sitio para la reflexión y la critica, poco a poco se ve
ilpl!Jida por el llamado mercado de trabajo a abandonar su vocación de

. duda'. La migración causada 1por la
.Extraño momento sm
1
•
•
la diversidad aparece como e nuevo
desi~dad ;:!~~~~:tfu~ro. ¡Que caigan las fronteras no solo para
paradigma P
d los desarrapados del planeta. Pero, ¡no
los bienes! Parece ~r el c~rde; otro lado de la malla. y surgen ~ntooces
alcanza para todos. Se escuc
.
re
tan los científicos: ¿es
nuevos (?) problemas éticos. Por e:m~l~ÍD~ ~n ~ s de países africanos?
licito ensayar la nueva vacuna con a e
taban· . tendrán alma
animales'
Ha cinco siglos los pensadores europeos se pregun . fu. l
ce
.
? ·Se á li ito explotarlos cual s1
eran
.
los indigenas amencanos. l r tac
se consideraban abolidas, como el
y también vuelven otr~s respues_ _s qSoue
demasiados; los pobres S0l\
.
d las consignas nazis.
mos
.
te
raclSO\O
e y por tanto prescm
. dibles. La diversidad no necesanamen
irrescatables
está generando tolerancia.

amar y criticar y cada día más se transforma en una mera transmisora de
ibmación. El maestro, cada vez mas forzado a uniformar sus ideas con
■de sus compañeros de trabajo, sometido a constantes evaluaciones, poco a
poa, se convierte en un cazador de certificaciones... y sus alumnos, antaño
i1q1iefDs cuestionadores, son ahora la moderna mercancía que ha de
pmdacirse en serie para ser incorporados a las vacantes sociales. Asi,
-.O obrero y alumno mercancía, son el paradigma de la universidad
mII post-modernidad. Y de nuevo, no me refiero solo a nuestra querida
• nu,ter sino a la universidad en tanto que institución social. En el
ando entero, los criticos, los pensadores, los artistas, se refugian en las
liversidades pero aún alli son vistos cada vez más como rara avis. Es en
aedio de este sombrio panorama donde intenta resurgir humanitas.

En una palabra, en estos tiempos que corren, quien está
verdaderamente amenazado es el sujeto.

lliversidad es en el proyecto de convertirla en virtual. Allí radica el
amfo absoluto de la homogeneidad por vía de la imagen. Quien ocupa el

Donde más evidente se hace el viento ominoso que sopla sobre la

llliguo puesto de maestro es maquillado y debe ataviarse de manera tal

,e su figura sea adecuada a la proyección que un censor invisible

delennina; sus movimientos son vigilados y determinados de acuerdo al

Unas palabras acerca de la dudad.-

.
de ,- manager en tumo, y sobre todo, su discurso ha de ser uniforme con el
de vista de lo humano, somos los ~
,-,grama previamente determinado. Las preguntas formuladas por los
Desde el punto
blim
también de llegar a los niveles

~dr

siempre: capaces de crear lo ~ s~
y odio. Eros y Tanatos. ¿Qua llilanos a distancia, único remanente intersubjetivo de la antigua relación
más execrables de comportanuen . . d la revIS·ta Un espacio donde -.ferencial entre el maestro y el alumno, son también sometidas a la
.
H alli la importancta e
·
llalra invisible de quien las selecciona y las revisa. En la llamada
vadis humamtas? e
.
. . }a reflexión; especialmente en esta
llhersidad
virtual el puesto de maestro corresponde claramente a un
vertir lo que produce el ocio ~ego.
r antonomasia. Pero no me
-.comunicador
de la educación.
ciudad que ha hecho del ~abaJO ~u ~:: ~ ese conglomerado hUD\IOO
refiero solo a Monterrey sino a . et
' os exige un determinado
regido por el orden n~~o que e :os hace a todos ciudadanos.
rtamiento· el de la civilidad. El qu
.
la duda que
compo
. .
Una avitas
en 'donde parece no haber ya espacio para

�317
316

fJ b,gt11 del discurso psicoanalítico en la univers,·dad humamsta..

Unas palabras acerca del psicoanálisis.Al cumplir un siglo de existencia, el nombre de psicoanálisis ha
dejado de definir a un solo cuerpo teórico. Desde mediados de sigki,
existen dos maneras radical.mente opuestas de pensar el psicoanálisis. Por
un lado esta la postura de considerarlo como una rama de la medicina, es
decir, como un instrumental terapéutico para lidiar con las llamadas
enfermedades mentales. Desde esa perspectiva sus preocupaciones 9011
indistinguibles de las de la psiquiabia, la cual, a diferencia de las demás
especialidades médicas, no ha podido avanzar en el desciframiento de las
causas de los trastornos que pretende curar y se encuentra en ese sentido en
un franco atraso respecto al resto de la medicina. Se ocupa principalinenR
de la tarea de clasificar, en un intento cada vez mas evidentemetlR
infructuoso por categorizar algo que resulta imposible someter a las leyes
de la generalización: la subjetividad humana. Empeñados no obstante en
avanzar frente a ese muro infranqueable de la singularidad, los psiquian
y los psicoanalistas psiquiatrizados están obsesionados con el diagnósoo&gt;y
con el diseño de técnicas eficientes de tratamiento, y dado que la
investigación neurofisiológica no ha podido dar cuenta de la palabra, ni de
la locura, ni del amor, este llamado psicoanálisis ha sacado esos fenómems
humanos del campo de sus preocupaciones. La locura es simplemente 11111
enfermedad cerebral idiopática que debe ser tratada farmacológicamem.
La palabra y el amor son fenómenos ajenos a ellos en tanto no caen dentro
del terreno de la psicopatología.
El otro psicoanálisis, el cual también encuentra su raíz en b
escritos Freudianos, se ocupa del sujeto. En sentido psicoanalítico, la
palabra sujeto alude al cuerpo representado ante los aparatos simbólicos y
en ese sentido, el sujeto es real en tanto cuerpo, es imaginario en taM&gt;
representado ante otro por via de la imagen y es simbólico en tanto forma
parte de la red de significaciones que conforman el mundo cultural. l.,
manera en que cada sujeto se construye es singular, aunque no por elloesll
excluida la posibilidad de universalizar ciertos avatares del proceso de
construcción de cada uno. Todo evento subjetivo es potencialmente un
enigma para el psicoanálisis. Así, la locura, los tortuosos caminos del ano,
los actos intempestivos, la intersubjetividad en toda su complejidad. i
reproducción de la cultura, la destructividad
y las múltiples
manifestaciones del sujeto, son tema para el psicoanálisis.

Dentro de este panorama

Qué

....,.....n4,Jia,i: al be
·
. ¿
puede decirse del aporte d 1
i - - - - sa r uruversal? Mientras me d batía
·
e

~ auxilio

una anécdota. Recordé que cuand: Si en nus dudas, ~ino en
vez
a América, en 1905, mv1
. "tad
gmund
,.--o por la Clark
U Freud
.
. vino por
• serie de cinco conferencias sobre su to
.
ruvers1ty a dictar
del mnsciente, un interlocutor cas al, en nces reciente, descubrimiento
.
u Y muy estadounid
d d
¡aocupaaón !'°r lo práctico, le solicitó que definiera la
ense, a a su
el punto. ,de VISta psicoanalítico· Freud contestó: "la salud
mental desde
·d
pn,ducir'. Los eficientes • .
.
capac1 ad de amar y
.
.
ps1qutatras tradu.ieron la frase
.
abajar, pero s1 respetamos el sentido . .
por. amar y
i-fe decirse que en el desciframie ..... odnginallas de ~- respuesta de Freud,
od
no.u e
cond1aones nec
·
pe se pr uzca esa capacidad radica la ese . d la . esanas para
picoanalítica.
neta e
investigación
llfillll!r8

ia

Así pues, si he de decir al O ue r
.
alis preocupaciones humanistasgde é epre~nte al psicoanálisis dentro
...........i.1;.,;., a la cultu
. clin
poca, s1 he de elegir un aporte del
,--..........,
ra, me m
o por su contribuc1ón
. al entendimiento
deldeseo.

Amar Y producir Ambas
d" •
deante. El trabajo tan e ~ d con ic1ones requieren de un sujeto
del deseo del suje~ que lo realizaº· een estodta ciudad, no requiere para nada
...:.L.,
n
o caso el traba·
aliza
- e r el deseo de quien se beneficia del rod
JO ser~
para
~ an amo; pero el trabajo así realizad0
~ ucto del trabaJO, es decir
llak&gt;, puede afirmarse
. no tiene nada de creativo. Por lo

~=

~~:~~~~
Freud _se referia está mas
0
la moderna oficino d
. .
Y enaJenante de la usina
.
..... e serv1aos La prod ·ó d
~lo, independientemente del recon~imiento ;c:=:i n, e belleza por
tllllllgue, recompensa a quien la aliza
que eventualmente
lllorque la sociedad le o....
re
por el acto creativo mismo. El
.
o.urgue es totalmente secundari
l
.
: ::;rr~ para el investigador científico, para el aui:tia;: ~artista. Lo
.
s tienen que vivir y obtener lo nec
.
estro, etc.
lllido que cuando la ganancia monetaria
para ello, pero es bien
•• creación. Entonces tras d
b se pnonz.a, 10 que se menoscaba
,
e1 asom ro de la ma ria
llllprender como puede haber gente dedicada a yo , que no alcanza a
111 pagadas como el arte o la docencia se ulta cosas tan superfluas y
~ P8kx&gt;análisis· ·Qué
' oc
una pregunta capital para
1....,.,,_
.
· ,
mueve a atgw·en ª la producc1ón
.
''"11111iUlO?
en sentido
del costado de la creaci¿;~~e

Ode

es:m?

�318
la respuesta inmediata es: el deseo. Pero entonces, ¿No es también
el deseo el atributo fundamental del sujeto? Sí, por supuesto que sí. Por
eso producir y amar requieren de un sujeto que tenga ~ capacidad, lo
cual quiere decir que no todos los seres humanos la tienen. De hecm,
muchos seres humanos pasan por la vida sin haber conseguido nwn
producir. Cierto que pasan la vida trabajando, haciendo lo que se espera
que ellos hagan, buscando ser amados y reconocidos, y m~chos también,
al final de la vida se consideran premiados por haber cumplido con ambos
requisitos. Suele llamársele éxito a tal premio. Pero cumplir con lo que
otros esperan de uno no lleva a la producción ni al amor, ni es tampoco
signo de la existencia de un sujeto.
Aquí se hace necesario definir el amor. Cuando se habla de amor
uno puede referirse cuando menos a dos cosas: al am~r ,ue ~ sustenta en
la reciprocidad, propio de la amistad, tal como lo definía Anstóteles. Fste
es el amor cristiano por antonomasia, el amor al semejante, el que está
presente en la fórmula de amar al prójimo como a uno mismo. Por otro
lado, está el amor que surge del deseo y que aunque aspira al d~ del
otro, no se sostiene en la reciprocidad, sino en la falta. Es a éste último al
que Diotima-Sócrates-Platón se refería en el dialogo del banquete, cuando
lo definía como: amar es dar lo que no se tiene. De esta falta es de la que se
ha ocupado el psicoanálisis. Y a partir de allí res~ta ev~dente ~ue para
desear es necesario situarse del costado de la carencia. Qmen lo tiene todo
no puede amar de esa manera. Puede ser caritativo, puede ser gen~
con lo que le sobra, pero no podrá dar lo que no tiene pues para eso haría
falta que algo le faltara. En el amor, cifrado en el deseo de lo que falta, lo
único que no puede faltar es precisamente la falta.

Pero, ¿qué es eso de la falta?
·
Jacques lacan dictó durante el año 1973 un seminario sobre la
angustia y durante él se ocupó en desglosar una característica propia de los
vivíparos que en el ser humano en par~cular produce singulares efectos.
la existencia del ser humano es precedida por la existencia de una
unidad que se rompe indefectiblemente en el momen~ de nacer. Mu~
entienden la ruptura de la unidad como la separación del cuerpo del
infante del de la madre que lo alberga en su vientre a lo largo de la
gestación, pero en realidad de lo que el ser naciente es abruptamente

319

separado es d~ ~us propias envolturas. En otras palabras, el llamado
trauma del nacmuento no consiste en la expulsión del cuerpo del bebé del

cuerpo materno solamente, sino sobre todo, de la pérdida de las
membranas que fueron parte de él a lo largo del embarazo. Esas cubiertas

se ~nvierten en un _re~to que ~ pierde, en un deshecho. Con lo cual, puede

~ que el na~muento de los seres humanos esta signado por una

pérdida. Esa pérdida, a manera de "divisa" a la entrada al "ruedo" de la
vida, d~, para siempre, una falta. Luego de ello y a lo largo de la vida, el
~ ~ á enfren~dose a sucesivas pérdidas, algunas reales y otras
DDagmanas, pero lo importante es que nacemos en falta y aspiramos a

completamos al mismo tiempo que estamos condenados a vivir en la
incompletúd. Es por eso que damos lo que no tenemos cuando amamos y
además, lo damos a quien no es, pues resulta que en el amor buscamo~ e
~ ~ o s completamos, situando lo que nos falta en otro ser, que
~pre ignora lo que de él anhelamos y que, en el mejor de los casos,
ubica en nosotros su propia carencia, contribuyendo a dar origen al
llamado milagro del amor.
Esa cara~ter~tica del amor que surge de la falta y que entre otras
en una eterna búsqueda de lo
perdido, es lo ~ue el psicoanálisis llama el deseo. El deseo pues, nos
mueve por la vida, ~ngendra las relaciones intersubjetivas más profundas,
pero no solo se radica en otro ser, sino que también nos orienta hacia la
creación y hacia el saber. Es la carencia bajo la forma de la ignorancia la
que da origen al deseo de saber, el cual, cuando es genuino, nunca se
colma. Y es también, la carencia, bajo la forma de la insoslayable necesidad
de expresar lo que bulle en el interior como producto de la sensibilidad la
que mueve a la creación artística.
'
~ nos pemute crrcular por la vida

.
~uando decimos que la post-modernidad tiende a abolir la
singularidad, a homogeneizar la producción, a ofrecer valores universales
para que la sociedad se organice sin protestas en tomo a las ofertas de
confort, lo que estamos diciendo es que la post-modernidad atenta contra
el deseo. Y si atenta contra el deseo, el que se haya amenazado es el sujeto.
~o el ser humano, pero sí el sujeto. Hay por ello un predominio de la
~gen en las preocupaciones de la sociedad actual, con sus cada vez más
~entes consecuencias: el goce, y todo aquello que no exalte a su
Dla,JeStad la imagen, ha de ser combatido. Así, la llamada "ciencia médica"
cada vez se orienta más a ofrecer la inmortalidad de la imagen. Los
esfuerzos van desde las dietas hasta los experimentos de genética, pasando

\

�320

321

por la cirugía estética, los transplantes, etc. Las adolescentes mueren de
inanición autoprovocada(?), o de obesidad. coi:no forma extrema de
protesta ,• mientras los viPÍl'ls
-,- arriesgan su vida
,. mtentando perpetuar la
1
imagen de un cuerpo joven. L'image, sur tout tmage.
Ante éste panorama, el futuro no solo del psico~is, sino
también del sujeto y por ende del deseo, el saber y la creación, son cada
día más inciertos.

LAS POLÍ11CAS DE POBLAOÓN EN EL MÉXICO DE FIN DE SIGLO
Angélica Reyna
Investigador de El Colegio de México
Candidato a Doctor en Estudios de
Población

y sin embargo, para consuelo de algunos románticos o~lescen~
de pronto, inesperadamente, aparecen evidencias_ de que ~l su,eto pe~ve,
ue hay aún quienes escriben poesía, y quien~ pmtan Y q ~
q
e
la tecnolooía en arte y quienes, apasionadamente, S1guen
trans1orman
o1 ..d d Ha
· te tand descifrar al sujeto sin arredrarse ante su comp eJl a . y que
m
ndar oesperanzadamente que el psicoanálisis nació justamente
enral
el
recor
. •
.
cina
enraizaba
su
práctica
en
la
ciencia
natu
momento en que la medl
.
como su inevitable contrapeso cultural; y actualmente subs1Ste en ese
•
1
· ó odo de ser un discurso a contrapelo de los valores
nusmo ugar me m
al final d
tas tan
dominantes, a veces molesto y comba~do, pero
e cuen
indomable como la esencia misma del su,eto.
Es r ello que no es ilegitimo su lugar en hu manitas, revis~ que a
fin de cuen: representa un refugio que la universidad aún proporaona al
amenazado sujeto de los tiempos que corren.

Introducción
Una preocupación constante en el pensamiento político mexicano
han sido los problemas de su población, la defensa de su territorio y su
seguridad nacional. Por muy diversas razones, la reproducción de la
población, su distribución y movilidad espacial han sido concebidos como
elementos estratégicos en las políticas estatales. Desde fines del siglo XIX y
a lo largo del XX, el pensamiento político en materia de población se ha
centrado en los vínculos de ésta con el " progreso" o el "desarrollo",
consolidándose la concepción de las políticas de población como parte
integrante de las políticas de desarrollo social y económico nacionales.
Si bien la población es soporte de la vida económica, social,

caltural y política de un país, y por tanto es constantemente retomada en
b planes sectoriales, la especificidad de las políticas de población radica
en que se orientan a adecuar las variables demográficas (como son el
!amaño, ritmo de crecimiento, estructura y distribución espacial de la
población, etc. ) a los objetos del desarrollo económico y social del país.
Cabe destacar dos particularidades de la dinámica demográfica y
sus componentes, que determinan en buena medida las formas políticas
pua su abordaje. Por una parte, la inercia demográfica, que alude a que los
procesos poblacionales del pasado se reflejan en y determinan
parcialmente las características demográficas presentes. Por otra parte, la
Intima vinculación entre la dinámica demográfica y los contextos
~onómicos y culturales, implicando mutuas determinaciones. De allí
que el cambio demográfico que se ha venido gestando en México en las

\

�322

323

últimas décadas, plantee nuevos ~etos
como a la misma política de población.

tanto a las políticas sectoriales,

.
En una pnmera
secci.6n de este trabaJ·o se presenta
. cómo
d ha sido1
.
áfica or el Estado mextcano urante e
adordada ~ problemátic; d=~!cepci~nes sobre población y desarrollo;
presente siglo, destacan ~
lantea brevemente las principales
gunda sección se P
d 1 ·
en una se
. d
áfico en México en los albores e siglo
características del cambio emogr arta secciones los retos que plantea
tando en una tercera y cu
,
XXI
,
apun
,
.
,
ial
omo
a
las
políticas
de
población.
tanto a las políticas sector es c

1amortalidad gracias a las mejoras sanitarias de la época (Ordorica, 1993).
No obstante, se lograron otros objetivos, ya que para 1910 era clara la
tendencia a la concentración demográfica en las ciudades y al poblamiento
en la frontera norte.
A partir del movimiento revolucionario y el establecimineto de la
(Dnstitución de 1917, el rechazo a lo extranjero, y por tanto a la
ímnigración extranjera, se hicieron explicitos. La población se concebía
1111k&gt;como creadora de riqueza, como de instituciones, siendo sinónimo de
-,dedad, la cual para existir y desarrolarse presentaba ciertos
requerimientos que podían satisfacerse adoptando nuevas modalidades de
propiedad privada.

l. Población y Estado en México.
Los nuevos problemas y preocupaciones que se discutieron en los

r

c., 1

.
la consumación de la independencia en 1821, y
El Estado mextcano, desde
d
cabo diversos proyectos de
11
hasta la actualidad, ~ bevado :n leyes y acciones de diferentes
º6 demográfica asa os
fund
f
trans ormaci n
.
ta políticas tuvieron un pro
o
ordenes. Por un largo tiempo .;:. s .entemente adoptar un sentido
contenido II poblacionista", para . s rec1
11 controlista11 del crecimiento poblac1onal.
.
XX
esentó la continuación del
La primera década del siglo
repr d
la necesidad de
.
decimonónicos centra os en
pensamiento y acciones
la º6 o' ante el Porfiriato se concibió
1 1 en de pob c1 n. ur
1
incrementar e vo um
1
la solidez estatal mantener e
como un elemento indispensa~le para ograrómico y social e~ tanto fuente
.torial y alcanzar el progreso econ
,
ba sólo
1
contro tem
.
La
población que ocupa
de estabilidad Y paz SOC~- .
se constituyó en un obstáculo
parcialmente los bastos temtonos nacio es
a la consolidación del Estado.

~=

.
1
blación y redistribuirla a lo largo
,
La necesidad de mcremei:i~ pol
to . dígena y "mejorar" la
,
.
in
0 de diluir el e emen
y ancho del pais, asi com, .
nizadora porfirista, que buscaba atraer
raza se concretó en la política colo
ºtal
artes y conocimientos.
, .
n sus brazos, capi es,
del
extran1eros, que co
,
co~tribuyeran al control y defensa
promovieran el progreso del pais Y
territorio nacional (Reyna, 1993).

ª

siguientes años fueron fundamentalmente dos, a saber la integración
ia:ional y la modificación cualitativa de la población, elementos que
alllribuirían a resolver los grandes problemas nacionales, conformando
ana nacionalidad fuerte, con autonomía económica ycapacidad de mejoría
mal

Se sostenía que la escasez poblacional y lento crecimiento
demográfico explicaban la debilidad económica, social y política del país.
Elk&gt; se debía en gran parte de la heterogeneidad étnica, donde el
predominante elemento indígena se encontraba en condiciones de atraso,
insalubridad, alimentación deficiente y mala condición económica. Cabe
meocionar que, no por ello, se dejó de exaltar el elemento indígena, incluso
anando posiciones eugenistas. Dos extrategias paralelas se propusieron
1111 generar la integración nacional: a) dar al indio y al mestizo facilidades
educativas y económicas para que se igualaran al elemento criollo,
económica y socialmente; b) compensar la hetrogeneidad cultural y
económica con densidad demográfica, creciendo no al limite elástico del
llmbre, sino a uno antes de éste, el de los pueblos modernos (Loyo, 1931).
Como segunda preocupación se consideró la necesidad de

-.idificar ciertas características de la población, a saber su rihno de
~ t o , la familia, la migración y colonización, así como las
IXlldiciones de trabajo y salud. Así, se buscó atender y proteger a la niñez,

d 13 6 millones de habitantes
Si bien la población de México pasó e . .
to no se debió
mill
1910 este mcremen
en 1900, a 15.2
. on~s e~ó extr'an,·era sino más bien al descenso de
fundamentlmente a la uurugrac1 n

i juventud y la mujer, proteger el trabajo, el salario, la habitación y el
'81rimonio familiar; se promovió la fecundidad; se restringieron los flujos
de inmigrantes y la colonización se basó en la redistribución de los

1'
1

�325

324

Tras alcanzar en 1940 una población de 19.7 mili
d
tes q · li ó
.
d
ones e
~-· , ue ~p c un ~tmo e crecimeinto medio anual relativamente
~'. esta política tendría continuidad durante los años cuarenta,
: d olae:ueld fomento de los matrimonios y la fecundidad, en la
,i-,1:~ a
u Y la d~ución de la mortalidad. La Segunda Guerra
JIIIU-:-' presen~ una me1or coyuntura para aobrdar el problema de los
lrabajadores mexicanos emigrantes a los Estados Unidos logránd
~"
· hila
,
ose en
1- un converuo
teral llamado Programa Bracero.
...r.:i....

elementos nacionales; finalmente, se buscó reducir la emigración de
nacionales, que se veía como negativa al implicar la pérdida de los mejores
hombres para el trabajo y presentarles pesimas condiciones laborales en el
extranjero.
Fuen en el primer Plan Sexenal 1934-1940, sostenido como
plataforma política por el Partido Nacional Revolucionario (PNR) y
llevado a cabo por el presidente Lázaro Cárdenas, donde se incorporó por
primera vez, bajo un régimen postrevolucinario, los aspectos demogrfficos
integrados a la planeación económica y social del país, dentro de un
proyecto nacional (Reyna, 1993).

c., l

Bajo un enfoque nacionalista e intervencionismo Estatal, se
proponía una política demográfica que permitiera el aumento, mejoría y
adecuada distribución de la población, que según el censo de 1930
alcanzaba sólo 16.6 millones de personas. Se incluía como estrategías 1)el
fomento de la inmigración de extranjeros asimilables, de cultura latina,
técnicos y agricultores que impartieran sus conocimientos; 2) evitar la
emigración de mexicanos a través de la redistribución de la población, de
acuerdo con las condiciones de empleo regionales, el apoyo al empleo, la
persuación de los daños posibles y solo la autorización de emigración
colectiva bajo la previa contratación y garantías laborales; 3) establecer un
programa de repatriación y establecimiento de colonias; 4) ~ejorar las
condiciones de sanidad, educación y establecer un sistema de
beneficiencia.

Al_ final de la guerra, con la expedición de la segunda Ley General
de Poblaoón en 1947, el gobierno mexicano reafirmó la intención de
~~ el vol~en demográfico del país por crecimiento natural,
nrugraoón
extranJera
.
. . y repatriación
.
.
· En esta ley se desarrolla con mayor
amplitud la c~estión mnugratona, primordialmente como mecanismo d e
~llo nacional; no obstante, la marcada selectividad que establecía
liniló los montos reales de inmigrantes al país. El crecimiento poblacional
olmvado entre 1940 y 1950, año en que se contó con 25 8 mill
d
lllbitan
1 ,
.
ones e
~ en e pais, se basó en altos niveles de fecundidad y descensos de
luoortalidad.

. Al inicio de la década de los años cincuenta, con la entrada de
Mm:o ~ una _etapa de estancamineto económico, en que el resago de la
prodacaó~ agncola y ganadera y el proceso inflacionario habían reducido
la ~~cc1ón y el mercado, comenzaron a percibirse limitaciones para la
lllisfacci.ón de los requerimientos de una abundante población,
eialando_s_e a ésta como fuente de tensión y conflicto. No obstante, la
ta:uperaaon de la economía permitió que durante la década pe · ,..,
· "ó
·•
rSIS&gt;'era
Los funamentos demográficos de este plan fueron incorporados al IIIIVlSl n positiva del crecimeinto demográfico.
marco jurídico del país por medio de la primera Ley General de Poblaó'ln
de 1936. En ella se abandonaba la estrategia de crecimiento basada .
m pensamiento poblacionista comenzó a desquebrajarse en los
exclusivamente en la inmigración extranjera, para optar por la ~ sesenta, fracturándose definitivamtne en los setenta. Desde los años
combinación del fomento al crecimeinto natural, repatriación e : t a , en los países desarrollados comenzó a llamar la atención el
inmigración controlada. Sus objetivos fueron el aumento de la población y . • demográfic~ observado en los países en desarrollo, adoptando
su distribución racional en el territorio; la fusión étinica de los grup» ~ones catastrºfistas neomalthuisianas, en las cuales la población
nacionales entre sí; el acrecentamiento del mestizaje nacional por la IJe!áa fuer~ presiones sobre los recursos naturles y el sistema económico.
asimilación de extranjeros; _ la protección d e los nacionales en_Slll la po~lación pasó de generadora de riquezas e instituciones a
actividades económicas, profesionales, artísiticas o intelectuales m~ ~dora Y fuente de inestabilidad y conflicto.
disposiciones migratorias, y de los nucleos indígenas, para constituir mep
aporte físico, económico y social desde el punto de vista demográfico;y la
~ México, el discurso gubernamental conservó hasta 1970 una
protección, conservación y mejoramiento de la especie (Ley General tk Qlcepción poblacionista. En 1972 comenzó a desarrollarse una nueva
Población, 1936)

�327

326
política de población que se bien aceptaba que su rápido crecimeinto no es
el factor determinante del desarrollo, si podría limitarlo, dadas las
presiones que podría ejercer soblre la demanda de servicios.
La Ley General de Población de diciembre de 1973, puesta en vigor
en enero de 1974, se constituye en el parteaguas de las políticas de
población en México, siendo la legislación que rige actualmente la política
demográfica del país. Esta ley busca "regular los fenómenos que afectan a
la población en cuanto a su volumen, estructura, dinámica y disbibución
en el territorio nacional" con "el fin de lograr que participe justa y
equitativamente en los beneficios del desarrollo económico y social" (Ley
General de Población, 1974). Con ello se busca sustentar una política
demográfica que forme parte y complemente la política de desarrollo.
La Ley faculta a la Secretaría de Gobernación para dictar, ejecutar o
promover medidas para adecuar los programas de desarrollo económico y
social a las necesidades que planteen el volumen, estructura, dinámica y

distribución de la población. Tomando en cuenta las nuevas condiciones
socioeconómicas y demográficas del país, se propone modificar las
tendencias de crecimiento natural, orientándolo hacia su descenco y
estabilización, así como lograr el mejor aprovechamiento de los recursos
humanos y naturales del país. Otros objetivos son la disminución de la
mortalidad, la integración de la mujer a los procesos económico, educativo,
social y cultural; y la integración de los grupos marginados al de~ollo.
Por otra parte, busca sujetar la inmigración extranjera a las modalidades
que juzgue pertinentes, procurar la mejor asimilación de éstos al medio
nacional y su adecuada distribución en el territorio; restrigir la e~~ac~~n
de nacionales cuando el interés nacional lo exija, procurar la planificac1on
de los centros urbanos; estimular el poblamiento en las zonas fronterizas;
promover la movilización interregional en el país para adecuar la
distribución geográfica de la población a las posibilidades de d~llo
regional; y promover la conformación de poblados para evitar el
aislamiento de la población.
Mientras que las dos prim~ras leyes tienen un claro fin
poblacionsita, mediante el incremento de la fecundidad y la_reducción de
la mortalidad, con menor peso a la inmigración, la de 1974 tiene entre sus
objetivos disminuir la fecundidad, para desacelerar el alto crecimiento
demográfico, mostrando una clara voluntad reduccionista que se hace
explicita en los programas de población implementados. A partir de ella se

ha enfatizado la planificación familiar como medio para incidir en la
disminución del ritmo de crecimiento demográfico. El nuevo énfasis
planificador y controlista se sustentó en grupos específicos, y requirió la
negociación con la Iglesia mexicana. Asimismo, han implicado el
desplieque de acciones específicas apoyadas en la sólida organización del
sistema de salud.
La planeación ·e instrumentación de la política de población
mexicana ha evolucionado, pasando hacia enfoques integradores que
conciben las relaciones entre población y desarrollo de manera compleja,
encontrándose aún con importantes retos y limitaciones.

11. El cambio demográfico a fin de siglo.
Cuando hablamos de cambio demográfico nos referimos a las
transformaciones que experimenta una población en cuanto a su volumen,
dinámica, estructura, y distribución en el territorio. Estos cambios están
basados en el comportamiento de las tres vaiables fundamentales que lo
integran, que son la fecundidad, la mortalidad y la migración interna e
internacional. A su vez, la forma en que evolucionana estos tres factores
poblacionales depende de las condiciones culturales, sociales, económicas
y políticas de la sociedad nacional, en que están insertos todos los
individuos o habitantes del país. Así, el fenómeno demográfico y su
evolución son, en parte, consecuencia de la estrategía que adopta un
gobierno en su proyecto nacional.
La situación actual de la población en México se caracteriza en
parte por los efectos de la inercia de tendencias pasadas. Hasta los años

setenta, la población observó un rápido crecimento a ritmos muy
acelarados. El tamaño, el crecimiento, la estructura y la distribución de la
población resultan del crecimiento natural, entendido como la diferencia
entre la natalidad y la moralidad, y los movimientos migratorios.
En México, una vez terminada la fase armada de la revolución, se
inicia el cambio demográfico. Este cambio se vio esforzado en el año de
1936 con las políticas desarrolladas durante el régimen del presidente
Lázaro Cárdenas y los gobiernos subsiguientes, en tanto las estrategias de
desarrollo social y económico se incorporaron, como uno de los elementos
prioritarios, los programas y acciones en materia de salud pública y la
organización de la infraestructura sanitaria. Las acciones en salud tuvieron

\

�328

efectos inmediatos en el descenso de la mortalidad, y es durante ~os años
de 1940 a 1960 cuando este descenso se pr~u_ce con mayor rapidez. Es
·
te en esa época, que continúa hacia fines de 1970,al
cuando se da
precisamen
la gran expansión demográfica en México. Al mantenerse tas tasas de
fecundidad, el nivel de crecimiento observado en la segunda déc~da del
si lo de poco más del 3.5% hacia fines de los años setenta; la vel~idad de
cr~imiento poblacional se triplicó en sólo 40 años y el num~ro de
habitantes prácticamente también hace lo mismo, pasando de 17? ~ones
en 1930 a 50.7 en 1970. Lo fines planteados en estas leyes pob~cmrustas se
se fortaleció en su cuántum demográfico y, por lo
cumplieran: e1 País
lia la base
tanto, la premisa del desarrollo planteada en esos tiempos (amp r
)
se habia cumplido.
·
para 1970 por el efecto de la permanencia de los altos
Asi, nusmo,
,
.d d la
· les de la fecundidad, combinada con el descenso de la mortali a ,
::ctura por edades de la población se rejuveneció aún más de lo ~ue ya
era en épocas anteriores, concentrando grandes volúmenes de pob~ción en
edades menores de 15 años, y se intensificó la migración de_ ~a~,adores y
.
amrw&gt;&lt;:inas hacia las grandes ciudades, nuciándose Y
familia
s c
r---b . .6
o de
consolidándose los procesos tanto de ur aruzac1 n com
metropoliz.ación de la ciudad de México.
Estos cambios demográficos explican en buena medida el cambio
· '6
las políticas de población, en busca de un descenso de la
d e pos1ci
n en
d
. • la
talidad y
fecundidad, no obstante se mantenga el deseo de isrrunuir ~or.
una descentraliz.ación de la
reorientar los fluJO·s migratorios para favorecer
.
distribución de la población en el territono.
De acuerdo a los resultados definitivos del Co~teo de Po~lación y
.
.
da
ascendió a 91.6
V1vien 1995, a fines de ese año la población .de MéX1co
·
d 1 CONAflO
d
habitantes
(INEGI,
1996).
Estimaciones
e
.
millones e
.
meran 23
(CONAPO 1995) nos indican que también en ese ano ocu
millones d~ nacimientos, cerca de 420 mil defuncion~, Y und ~Id~~
. torio internacional de 290 mil pe~nas que emigraron e p ..
migra
· · to neto de la población
-i:--'-:ca de estos eventos resultó en un crec1ID1en
'-lllUlllll
d
· · nto anual de 1 73 por
de 1.6 millones de mexicanos, a una tasa e creclIDle
, .
.
ciento. De los 13.6 millones de habitantes con que contaba el pais, en C8Sl
un siglo la ha incrementado en 78 millones.

329

Entre 1930 y 1995 se observó una notoria disminución gradual y
ll)lllenida de la mortalidad, pasando de 26 a 4.6 defunciones por cada mil

habitantes. La natalidad se mantuvo casi constante entre 1950 y 1965, en un
nivel próximo a los 46 nacimientos por mil habitantes. Desde entonces la

natalidad ha disminuido notoriamente.

El rápido crecimiento de la población mostrado desde las primeras
cWcadas del siglo propició la conformación de una población notoriamente
;,ven. con una alta proporción de niños y jovenes. La juventud de nuestra
población ha implicado que aunque en los ultimas 20 años se ha reducido
a la mitad el número de hijos por mujer (de 6 a 3 hijos), el número de
mujeres en edad reproductiva se duplicó, implicando incrementos
absolutos de la población total casi constantes.

La disminución de la mortalidad y su subsecuente aumento en la
sobrevivencia, se refleja en la piramide de la población con un mayor
número de personas que llegan a las edades adultas.
Asimismo, la
disminución de la fecundidad se ha manifestado en el estrechamiento de la
lJase de la piramide, en la medida en que los cohortes de nacimeinto son
cada vez menos numerosas. Ambas tendencias han promovido un proceso
de envejecimeinto de la población, "caracterizado por una menor
proporción de niños y jovenes, asi como un paulatino aumento del peso
relativo de las personas en edades adultas y avanzadas" (CONAPO, 1994).
Así, entre 1970 y 1995, la proporción de la población menor de 15
aoos pasó del 48% al 36%; la población en edad preescolar (menores de 6
lb) pasó del 22% al 15% del total de la población. La edad media ha
aumentado de 22.3 a 25.3 años, mientras el índice de dependencia
(población menor de 15 años más la de 65 años y más, por cada persona
entre 15 y 64 años, disminuyó sensiblemente de 1.04 a 0.68 dependientes
(lbid).
La población en edad preescolar presenta ya un crecimento
negaitvo, desde 1985 se ha mantenido prácticamente constante en poco
m6s de 13 millones y sus incrementos anuales absolutos han disminuido
hasta volverse nulos en 1992, reduciéndose a partir de ese año, el monto de
1118 efectivos.

\

-

�331

330
La
blación en edad escolar (entre 6 y 14 años) crece ~ ~ ~
cercana a po
cero, d e manera que sus incrementos han dlSUUlluido
marcadamente desde 1970.
15 y 64 años),
En cuanto ª la polaci. ón en edades laborales (enlre
,
to Entre 1960 y 1995 su numero
pasó de 18 a
destacan sus fuer~ aum:r li só en un lapso de 35 años. Si bien a partir de
55 millones, es decrr, se P c
d
en estas
nz6
disminuir el incremento anual e personas
1992 come
ª
d
tinuará siendolo en el futuro
edades, esta reducción es ~odera a fui~~n el año 2010 sus incrementos
próximo. El CONAf&gt;O estima que
anuales serán superiores a 1.2 millones de personas.

. "d 0 de la tercera edad se ha incrementado en
·
d 65 . ta Si bien el grupo de población e
anos Y
una forma nunca an~vISte. sólo el 4 % de la población (3.7 millones de
más representa ª:,1imie:~ es tan acelerado que puede esperarse su
personas), su cr
17 - ( ritmo de crecimeinto paso de menos de
duplicación en cerca de :os ~
manteniendose en ese nivel desde
990
4
1.0% anual en 1960 ª .o ~ tr ' n los años sesenta los incrementos
.
150
) Esto implica que mten as e
entonces .
d 20 mil individuos, actualmente ascienden a
anuales eran de menos e . .
d
te grupo refleja la rapidez del
mil La dinámica de crecmuento e es
.
pr~eso de envejecimiento de la población meXIcana.

Las proyecciones de la PEA al año 2015 la fijan alrededor de 80
amJones de personas que demandarán alrededor de 54 millones de puestos
de trabajo. Ello significa que en los próximos 18 años, deberán
ax,rporarse al mercado de trabajo alrededor de 1 millón de personas
pnimedio anual. Se ha calculado el desempleo abierto en 1986 en . ..
11iJ1ones de la PEA total Considerando la población nacional en 120
aDones de habitantes en el año 2015 . . . millones (. . . %) constituirá la
PBA. Aun y cuando se crearán un millón de empleos anuales en los
próximos 18 años, habría en el país unos . . . millones de desempleados.
Ahora bien, en caso de que la economía sólo fuera capaz de generar medio
millón de empleos anuales, el desempleo abierto se incrementaría a cerca
de ... millones.

.

La población enveieci ª

m.

Retos del cambio demográfico a las políticas sectoriales.
La endogenización de las variables demográficas e n la planeación
bl mas
al d be responder tanto a pro e

social y políticas públicas en ge~ ' :e el rfil demográfico del fin de
sectoriales como a pro~lemas ~ue tmpola
1:ticas sectoriales y el cambK&gt;
. 1 U · rcicio de vinculación entre s po
.
sig o. n eJe
. .
éste último como un input del prrmero, nos
demográfico, concibiend~ a .
·deraciones respecto a diversos
permite formular las siguientes consi
sectores sociales:
.
·
dulto 'óvenes ha aumentado Y
1 EMPLEO. La proporción de jóvenes y a
sJ
b .
Dos grandes
·
tan una fuerte presión en el mercado de tra ªJO·
bajo e
represen
tan· sobre oferta de fuerza de tra
problemas, por tanto, se presen .
incremento en el volumen del desempleo.

Si bien a partir de la crisis de 1982 se agudizó el problema del
deeempleo, que se vió remarcado durante la caída de 1995, en los últimos
a años se observa una estabilización del nivel de desempleo, en parte
por el incremento de las exportaciones no petroleras, el crecimiento del
blrismo y el fortalecimiento de la industria maquiladora, y la clara
mpliación del sector informal de la economía.
Actualmente existe una fuerte discusión en tomos al desempleo
qaepodria generar la modernización de la planta productiva sustentada en
i incorporación de nuevas tecnologías. La experiencia de varios países
earopeos, indica que, aun cuando la introducción de nuevas tecnologías
genera desempleo en algunos sectores, también crea nuevas ocupaciones
m otros. Por lo tanto, la evidencia empírica existente y la escasa
ilbmación disponible para nuestro país, impiden formular afirmaciones
t'llduyentes.

La planeación del empleo implica no solo atender las necesidades

dela población ocupada, sino prever los problemas de desempleo. En ese
llltido no basta referirse a la población como un dato, sino considerar los
elementos cualitativos de los grupos que la conforman, destacando por su
flmerabilidad la población desempleada y desprotegida (viejos, niños,
.;eres y discapacitados), así como la necesidad de fortalecer ciertas
lllituciones sociales que permitan atender a estos grupos ante la
irapacidad del estado de crear más empleo. Ello habla del carácter de la
Pllleación: ¿para quén? ¿para qué? Por otra parte, se hace necesario

�333

332

1:ectos a corto y mediano plazos del cambio demográfico en
consi'derar 1os e1,
la planeación sectorial

2 EDUACION. En los últimos años, el sistema edu_cativ_o continuó
·
.
expandiendose
y d'iversifi'cándose, aunque a ritmos infenores . a los
alcanzad os en décadas anteriores· Como resultado de esta
. expansión, su
ó
latinamente a modificarse. Se ha incrementado la
estructura comenz pau
d'd li
te la d
matrícula de educación preescolar, ha deseen i º. ger~en
. e
·
tado la de los niveles medio, medio supenor y
primaria, y se ha mcremen
superior.
ha elevado el promedio nacional de escolaridad
A pesar d e que se
d l fi · ·
o a e tru
c1enaa
a 7 2 grados, red uci'do e1 analfabetismo a 6.8% , y aumenta
d
tura
.
.
. el sistema sigue comportan o una es e
terminal en primaria,
lad
A ll
be
iramidal debido al fuerte rezago educativo acumu o. e o ca
!gregar la sensible disminución de la calidad de la ensenanza en sus
diferentes ciclos y niveles.

Diversas investigaciones indican que, como res~ta~o de los
.
están roduciendo en el ritmo de crecmuento y la
c~;:raq:: : població~, se prevee una disminución de 1~ pob~ción del
es
_
hará posible que en la próxima decada se
grupo de 5-14 anos, 1o que
d' · ala
. d
. 1 totalidad de la demanda de preescolar, y que tsmmuy
atien a casi a a .
, ul d
rimaria en el conjunto de la
parti~ipación ~enallativa
c:!ecuencia del aumento de la
matrícula nacio ·
'
d'
d'o superior
población de 15-24 años, la matrícula de los niveles me to, me t
y superior se incrementará hacia el año 2015.

:~=~~:o

La planeación del sistema educativo depende en buena parte de las
proyecciones de matrícula escolares derivadas de las proyecciones de
¡,oblación. Metodológicamente se hace necesario mejorar las proyecciones
de inscripción escolar, tomando en consideración las condiciones de
-,rtalidad y eliminando el supuesto de población cerrada a la migración.
La ruptura de tales supuestos puede mejorar las estimaciones, sin
elllbargo, la carencia de datos precisos podría en muchas situaciones
empeorar los resultados. La planeación del sector educativo incluye la
elaboración de proyecciones de inscripción escolar junto con las
proyecciones de los recursos y requerimientos conexos, pero rara vez se
evalúan las implicaciones de sus planes en otros sectores o en la sociedad
en general, o específicamente las implicaciones de las diferentes políticas
educativas sobre el nivel de instrucción de la población. Las proyecciones
de población por edad, sexo y nivel de educación pueden utilizarse para
blKer proyecciones de la fuerza de trabajo por nivel de educación o
calificación. Y éstas, a su vez, aplicar a proyecciones de empleo por nivel
de educación a fin de determinar posibles desequilibrios futuros en los
mercados de trabajo para diversas categorías de instrucción de la fuerza de
llabajo; e incluso arrojando elementos para la proyección de los niveles de
focundación y demanda de servicios derivados de este fenómeno
demográfico.
Hasta ahora el sistema educativo ha sido un elemento fundamental
de legitimación del Estado mexicano, sirviendo como mecanismo de
IKellSO y movilidad social par los distintos grupos sociales. En el futuro,
11 papel seguirá

siendo tanto o más importante ante la creciente aplicación
illensiva y extensiva del conocimiento científico-tecnológico al proceso
productivo.

Al arecer, la fase de expansión cuantitativa del sistema educa~vo
.p
.
Por lo tanto, los mayores esfuerzos deberían
está próxuna a concluirse.
.
calidad con el objeto de satisfacer los
estar encaminados ahora a me¡orar su
.. d
ntexto de crisis
requerimientos de recursos humanos califica os en un co
recurrentes.

· · t de la
Del éxito de la política demográpca en re~ción al crecmu:~ ~lado
población dependerá, en cier~ medida, la capacidad q~e tenla u vez, la
.
las demandas educativas de la poblac1on.
s
para satisfacer última
tará íntimamente ligada al problema del empleo,
atención a estas
~ es
liendo funciones de capacitación y
al menos en dos sentidos: 1) calump te alificados y 2) reduciendo~
formación de recursos humanos ~en c
,
presiones sobre la demanda de trabaJO.

1 SALUD Y NUTRICIÓN. En las últimas dos décadas ha sido notorio el
cambio del patrón epsidemiológico de la población, presentándose una
ambinación de enfermedades infectocontagiosas y degenerativas,
iduyendo el aumento de los casos de SIDA. Como consecuencia de la
aisis económica por la que ha atravesado el país en los últimos años, los
liveles de nutrición ha disminuido, afectando con ello la calidad de vida,
llpecialmente de la población infantil. Asimismo se ha dado una
polarización en el patrón de consumo alimenticio entre los obrero y los
trabajadores del medio rural, significando una profundización en la brecha
de la desigualdad.

�334

Si bien durante el pasado sexenio el Estado amplió la cobertura de
los servicios de salud, el monto de los recursos destinados al sector 00
aumentó en términos reales, lo que se tradujo en una deficiente prestación
de los servicios y en un deterioror de su calidad. Asimismo, se oberva una
gr~ d~paridad en la_ ~istribuci~n de los. recursos hospitalarios y
asistenciales entre las distintas regiones y entidades federativas, lo que
despierta en los sectores más desprotegidos de la población un sentimiento
de abandono y falta de atención.
Dada la transformación de la estructura por edad de la población
(pasaje de una población joven a otra adulta), y su concentración en las
grandes ciudades, cabe esperar en los próximos años una mayor presión
sobre los servicios destinados a la atención de mujeres en edad
reproductiva (pieza clave de la política demográfica), población infantil y
población jóven expuesta a accidentes de trabajo, y población envejecida.
Asimismo, dado el incremento en el número de enfermos de SIDA
será necesario introducir cambios en los comportamientos sexuales de la
población, así como crear la infraestructura médico-asistencial y el
personal médico capacitado para su tratamiento y prevención.
4. DISTRIBUOON DE LA POBLACION - URBANIZACIÓN. La
distribución de la población en México se ha caracterizado por la fuerte
concentración urbana (principalmente en las zonas metropolitanas de la
Ciudad de México, Guadalajara y Monterrey) y la dispersión de la
población en el resto del territorio nacional. Las altas concentraciones han
sido resultado, en gran parte, de los fuertes flujos migratorios rurales
dirigidos a las ciudades.

El patrón de migración y distribución de la población han
comenzado a modificarse parcialmente en términos de una mayor
presencia de ciudades medias en zonas no centrales del país, como son la
frontera norte y las regiones centro-norte y las costas del país. Esto ~
remite a cambios en la organización de la producción, que presenta nuevas
oportunidades de empleo (e~ el sector formal e informal) en distintas
regiones, ligados a sectores económicos muy específicos (maquila.
comercio, turismo) o a la economía norteamericana.
Es notorio que a partir de la década de los ochenta se t.
incrementado el volumen de inmigrantes, haciéndose más complejas las

335

migraciones. Esto se ha debido

r una

de las condiciones de vida en : zonas : , al c~da vez may~r deterioro
del sector agropecuario de retener su blaci:~ :1 com~ a la incapacidad
por otra, a los procesos de localizac .6 P.° d tria1 onónucamente activa, y
.
1 n m us
y apertur
ia1
población nugra a las grandes ciudades (
. a comerc . La

mejores oportunidades que no encuentr granldes y med~s) en busca de
a en su ugar de ongen.
Las condiciones de vida en la urbe
. . .
politiz.ación de la población que b
1 ~ mc1d1do en la mayor
vivienda, empleo, agua alim:ntació usca so uc1onar sus necesidades de
,
n y, en general, su calidad de vida.
El ejercicio realizado nos ilustra breveme
pueden ser conflicitivos a corto
d.
nte algunos aspectos que
demográficos y sociopolíticos sobre
c:~es~b ~lazos. Los procesos
el largo plazo dependeran de la
. .
r que tomar atención en
tendencias actuales ocasionados p conlatinual1dad ? modificación de las
•
or
terac1ón de las te d •
la
. .
n encias
econ6nucas, los procesos social
tanto la crisis económica ha es y ds decis10nes políticas actuales. En
últim
marca o el hacer gube
tal
os años, y y la estrategia económica se
~en
en los
necesario integrar en forma real I
. . ha pnonzado, se hace
,.
e conocrmemto sobre lo
_s procesos
demogrAficos y la política de pobla .6 al
nacional y regional Es d • ha
ci n
reSto de la acción política
·
ectr cer endógena a la variabl
bla
proyecto económico, político y social del país.
e po ción al

1:S

N. Retos a la políticas de población.

El c b' d
¡x,lítica d:u;,~~la::~!~º!!ºys aescpectoreífis_que lo dete~ imponen a la
medida
cos para su eiec '6
En
en que los eventos demográfi
uc1 n.
la
lmllómicos, sociales y culturales de c;s ~n _re_sultado de los contextos
atender a los derechos fundamental d ~ md1v1duos se hace necesario
de la población los medios y la ~s e ~ personas, poneindo al servicio
puedan optar libre y consciente;::c1ón para que todos, por igual,
detenninada (Argüello, 1995)
por una pauta demográfica
E~o implica también eliminar el uso, para alcanzar
demográficas, de medios y estrategias reñid
las metas
fundamentales o que vulneran los derechos y di~~a;~n lanormas éticas
veces, hasta la dignidad de las mismas.
e personas y , a

�336

A nivel de los planificadores, eliminar la sim~lificación id~l~
por la cual se asume 1) que el crecimiento poblac1onal es el pnnapa1
obstáculo del desarrrollo económico; y 2) que lo~_estratos más pobr~ de la
· d a d reqweren
·
un gran número de hiJOS como
estrategia de
socie
.
sobreviviencia, lo cual genera además un gran mercado interno.
Estas posiciones ideológicas dificultan la construcción de un enfoque
integrado sobre las relaciones entre los procesos demográficos y los
socioeconómicos.

337

CONCLUSIONES

Finalmente, algunas reflexiones sobre lo expuesto anteriormente.
f.n primer término, no obstante la importancia que, desde el decenio
pasado, ha adquirido la población y sus cambios demogrÁficos para los
políticos, los funcionarios públicos, los planificadores y los analistas, las
caracterfsticas estrictamente demográficas de la sociedad mexicana siguen
siendo vistas como elementos exógenos, sin ampliar su preocupación por
conocer la forma en que éstas inciden en los procesos políticos, económicos
ysociales.
Debido a que las tendencias demográficas mantienen una inercia
en el tiempo, la variación en sus características no se percibe con claridad
en el corto plazo. Por esta razón, para los políticos y planficiadores, y aun
pera 'el sistema político que se interesa más por problemas y conflictos
inmediatos, pudiesen parecerles como constantes y pasar desapercibidas
1115 relaciones con el resto de los procesos sociales. Sin embargo, en el
mediano y, sobre todo, en el largo plazo, los cambios demográficos se
presentan como un elemento endógeno que redefine las características, la
composición y aun la ideologia de los grupos sociales.
De aquí la importancia de rescatar el ámbito de la "demografía

política" para revisar el estudio del tamaño, composición, dinámica y
distribución de la población en relación al gobierno y a la política. En este
etido, la "demografía política" tiene como campo disciplinario de

análisis: a) las consecuencias políticas de los cambios demográficos y
especialmente los efectos de tales cambios en las demandas que se
plantean a los gobiernos, en la eficiencia de su acción, en la interacción
política de los grupos sociales y en la distribución del poder; b) el estudio
de los determinantes políticos del cambio poblacional, y c) el estudio de las
políticas públicas y su impacto en el tamaño, composición y distribución
de la población.

�338

339

BIBLIOGRAFIA
CONAPO
(1994)
INEGI
(1996)
Ley General de Población (1936)
Loyo, Gilberto
(1931)
Ordorica, Manuel (1993)
Reyna, Angélica (1993)

PROPUFSTA Jl]RÍDICO-POLÍTICAS PARA EL ESTADO DE
NUEVO LEÓN
Dr. Ramiro Ramirez Pérez
Profesor Investigador en la Facultad
de Derecho y Gencias Sociales y en el
Colegio de Criminología de la
U.A.N.L.

Preambulo
Nuevo León ha experimentado recientemente un proceso electoral

que fue precedido por varios meses de intensas capañas de los diversos
aüdatos a elección popular quienes recogieron de la comunidad los

mamos que ésta hace al estado para encontrar el equilibrio de la paz yel

lienestarsocial.

El proceso electoral lo vivió también el resto de México.
Fue reclamo generalizado prioritario el referente a la seguridad
píblica, así como el de procuración y administración de la justicia; por lo
,e he implementado esta serie de propuestas.

La prevensión, el control y la investigación de las conductas
lllilociales, asi como la procuración y administración de la justicia, junto
am la aplicación del tratamiento penitenciario y post-penitenciario, son
1W que al fallar los hombres encargados de su aplicacion, se convierten
lllagr&amp;ventes de la criminalidad. es responsabilidad del estado el reclutar
•• mejores profesionales para brindar el mejor servicio, involucrando en
ileJección a la sociedad civil y a sus grupos especificios.
La venta de plaz.as y la infiltración de sujetos negativos a las
procuración, administración e impartición de justicia ha
PftWocado la corrupción y la delincuencia organizada intramuros.

.iiluciones de

\

�340

341

En estos momentos la justicia no solo debe combatir la
criminali~ad urbana, sino protegerse y controlar la que se produce entre
sus prop10s elementos.

Propongo una política criminolo ·ca b

a&gt;-responsabilidad.

g:t

asada en la democracia y la

Gobierno-Familia-Sociedad Civ.
il
Tan grave es el problema del crimen organizado que este ahora
está compuesto por elementos civiles, funcionarios públicos y policías,
conformando una sola gran banda delincuencia!.
En casos extremos, en los tres niveles de gobierno, municipal,
estatal y federal, la autoridad en desesperadas acciones ha implementado
acciones de depuración como la aplicación de exámenes antidoping O el
inmediato despido masivo de elementos nocivos, provocando el propio
sistema la aparición criminal de un gran grupo antisocial o varias bandas,
componentes son los propios expolicias, quienes poseen la información
necesaria, asi como la infraestructura para actuar fuera del marco de la ley.
Se cumple un vez más el razonamiento que reza:
vale mas prevenir .. .... .
Los policías farmacodependientes no deberán ser dados de baja
sino sujetarlos a tratamiento de rehabilitación, comisionados a areas
administrativas con un seguimiento y control de su enfermedad pues la ley
marca que son eso, enfermos. al mismo tiempo se evitaría la promoción
del crimen que povoca el despido de elemenots con personalidad policiaca

y especial.
La contaminación a la que es sujeto el policía es permanente, su
accion perseguidora se revierte de la noche a la mañana y lo convierte en
perseguido de la ley.
La depuración de lo~ cuerpos policiacos debe ser permanenlf,
paulativa, controlada y con seguimiento hacia los elementos.
Hago esta serie de consideraciones en forma de propuesta, las
cuales si se implementan, podrían coadyuvar para paliar la crisis tan grave
que en esta area padece nuestro sistema.

Existe una gran confusion en ·

·

responsabilidad de ca&lt;;ta una de esta ;as~on de esferas, en cuanto a la

aisladas o no sustentadas y multi'pli

. odg:ta, provocando caos, acciones
.
cacion e esfuerzos
.
confundiendo objeto y objetivo y privand0
vanos Y pasa1eros,
1
yseguimiento.
os programas de continuidad

ª

No han fallado las leyes, smo
.
.
e1 sistema
d
l •
erargados de procurar e impartir j ti .
.
e e ecaon de los
inspeccionar, supervisar, evaluar cu:::tiasi como ~ ~eficiente forma de
dar seguimiento a programas y acciones. va y cualitativamente, así como
A la ciudadanía y a las autorida d es, propongo:

1.- Que la designacion de candidatos a ocu
.
.
melarías de segun·dad d.
.
par las direcciones, jefaturas o
, rreccion de la poli · · d. .
procuraduría general de justicia ta.tal
cia JU icial del estado y
publicas emitidas por clubes d~
' .~an
tr~ve~ de propuestas
medades científicas o culturales
~rvi~o~ asociaciones apolíticas,

\

ª

profesionistas, cuya candidatura, ~:er: a es y cole~os y barras de
malmente ante la soci d d
y
caso func10n, respaldaran
e a .

\

t- Que sea la ciudadanía quien elija mediante el voto directo

que habra de desempeñarse como titular d e la funcion
.
Y secreto al
pretendida.
3.- Podran ser votados para ocupar el car o
.
l'OIISeeutivos a nueva propuesta d la g .' maximo por dos periodos
caooidateo.
e
entidad que primariamente le
~-Encaso de pretenderse la titularidad de al
. . .
~tivo del estado receptor de la propuesta dguna ~tituc1on señalada, el
medios masivos de comunicacion de t
~ cand~dato, convocara a los
lbninio publico.
orma inmediata para hacerlo del
5-·Que los e titular · d
.
xes e las corporaciones señalad
!llisfactoriamente su periodo d
ti
as que hayan concluido
e ges on, conformen a la contraloria

\

�342
. a la que se le agregara las funciones de seguimiento y
interna respectiva
evaluacion de programas.
. pretend a mgr
· esar O reingresar como
agente del
. d policia,
be
6 _ Que qwen
·
.
d
d
del
ministerio
publico,
e
ra
ser
1
ministerio publico o e ega o
la propuesto
.
.
dres de familia y maestros de la escue mas PTOXIIIla
por la ~~~da~:t ~: irante quienes indagaran entre los vecinos del
al donucilio
P
ial, familiar de este y expongan por escrito los
solicitante la conducta soc Y
resultados de la misma.
. . d e las corporaciones policiacas y procuraduría
el
a obligacion
·
7 Qu
.e se
.
d
miembros activos, operativos y
contar con el registro e sus .
20 años
administrativos y de las bajas de los ultimos
.
. .
. •tos ara ser candidato a procurador
Proro~g? lo~ sigwe~tes req~i:~d :u.blica del estado, director de la
general de 1usticta, director e segu
pilicia judicial del estado:
l.- Ser mexicano por nacimiento

2.- Ser mayor de edad
3.- Poseer titulo profesional universitario
• · · no estar procesado
de
la Justicia;
4.- No encontrarse sustrai.do de la. accion
.
.
ni haber sido sentenciado por delito intencional
- mmim
. . o de residencia física en el area de competeroa,
5.-Tener 5 ans
anteriores al dia de la toma de protesta
6 S . tarse a examenes anti'doping, psicometricos, psicologicos y quimko
e; la~ratorios de la universidad autonoma de nuevo leon
el pago de todos sus
7.- Demostrar sumodo honesto de vivir
· y justificar
.
impuestos

343

9.- La institucion que apoye la propuesta de candidato, le presentara
fonna]mente ante la autoridad de la cual dependera, haciendolo ademas
del conocimiento del servicio nacional de servicios policiales, de la
secretaria de gobemacion, quien emitira opinion sobre la conducta y
capacidad del propuesto.
tO.-Ademas de los anteriores requisitos, quien pretenda ser director de
averiguaciones previas, director de control de procesos, director del area
de amparos y director de servicios periciales, debera tener minimo 5 años
de antiguedad en la procuraduria general de justicia, con categoria de
agente del ministerio publico y criminologo respectivamente.

Propongo la creacion de la direccion estatal de prevencion del

delito, que dependa directamente de la secretaria general de gobierno y
que tenga los siguientes departamentos:
Prevencion de conductas antisociales
Menores en estado de peligto
Integracion familiar
Apoyo psicologico y canalizacion psiquiatrica
Menores infractores
Servicios asistenciales
l!studios criminologicos
Propongo se ponga especial interes en la division de
responsabilidades que generan los factores que inciden en la aparicion del
crimen y que son tres, a saber:
Factor predisponente.- responsable de la familia, corresponsables del
estado y la sociedad civil.
Familia deteriorada por la ausencia o ignorancia acerca del amor, lo cual
desintegra al nucleo e impide la transmision de valores positivos.

Hacer prevencion es remitirse a las causas, en el caso de las
conductas antisociales es enfocarse al nucleo familiar y como plataforma y
· ·
publica, en
foro
tar
r escrito y exponer ante la oprmon
aJll8 de l'l!ntro de convergencia situamos personalmente en los planteles
8.- Pre~n
po
r la institucion que le propone, su progr
educativos, involucrando asi a profesores, padres de familia, alumnos y
promovido Y avalado po
d las conductas antisociales.
vecinos; informando, formando y educando sobre el tema de la nueva
trabajo preventivo y de contro1 e
cultura de la seguridad publica, motivando a la comunidad hacia la

�344

~~\
'

'o
j,

c.

Dentro de esta direccion estatal de prevencion del delito, es
prudente agregar el area de servicios asistenciales.

Escuela para novios
Escuela para padres
Escuela para jovenes
al
Conferencias y charlas para la familia en gener

Localizacion de personas extraviadas
Localizacion de domicilios
Canalizacion a instituciones
Apoyo a otras instituciones
Apoyo a indigentes
·
Apoyo a perssonas de la tercera edad
Apoyo para asistencia medica, internamiento y medicinas
Coordinacion con bolsas de trabajo
Traslados foraneos

.
. '-•-entar
la infraestructura,
actualmente
Propongo tamb1en
msu
u..u,
.
d
.
.
.
.,
alimentacion,
formac1on,
e
y.
. . tente para dar aloJanuen.o,
d ucac1on
li
mexis . '
.la alle a los menores en estado e pe gro, asi
capacitac1on a los nmos de d c d y ºd abandono malos tratos fisicos y
ue sufren e escu1 o,
'
11
como
. 1aque
· os q les impidan su d esarrolo emocional y educativo o que
ps1co og1cos que
d
era temporal O permanente; estos
hayan huido de sus ho_gare~ e maninfraccion, mas sin embargo estan
menores no han cometido
onductas antisociales en su afan de
expuestos a sufrir riesgos y a come r c
sobrevivir.

sur;:

.
de un programa de educacion
Recomiendo la impleme~tacion .
cnco para mujeres solteras
.
de apoyo medico y ps1co1ºo1
sexual; as1 como
1
.enes encuentren en este e
d
y
para
madres
so
teras,
qw
bo
al
b
em araza as
.
salir d lante incluyendo el aspecto la r .
respaldo que reqweren para
a e

¡,,
1

1·:¡
.

conciencia de la co-responsabilidad e impartiendo cursos como los
siguientes:

d mas la creacion de institutos separados para
Propongo a e
. d fisica tecnica para manejar las
hombres y mujeres, con la capac1da . . d y d d
personas comprendidas dentro de la mmona e e a .

l

1

345

~

~i... ._,!
.,::,

~

R omiendo tambien la creacion de hospital psiquiadtrico bp:
ec
la
yoria de los casos eam u
enfermos mentales irreversib~es qu::tra=s por sus propios familiares.
por la ciudad o son encerra os y
d
todos los mexicanos tenemos derecho a la salu .
d
economicamente todos los programas
Propongo al esta o apoy~
italaria de internamiento, crear
de salud mental, ampliar la capac1da!
ia para dar el servicio con
un hospital psiquiatrico infan~ con s c1enc
internamiento a la gran demand a.

r:r .

para
Propongo la creacion de dos centros con .internamiento
te
farmacodependientes, para mujeres y varones, respectivamen .

Y por ultimo la incorporacion de la planeacion y diseño de
estrategias que abarque estadistica, evaluacion y seguimiento
programatico, investigacion cientifica y publicacion de resultados.
Factor agravante.- responsable el estado, corresponsables sociedad
civil y familia.
Depende este factor de las autoridades, por lo tanto debera el
gobierno participar activamente en la resolucion de la siguiente
problematica.
Crisis económica, desigualdad social, crecimiento demográfico
descontrolado, reduccion del espacio vital, concentracion poblacional
numerosa, asentamientos poblacionales irregulares, pobreza en el campo y
migracion de familias campesinas a la ciudad por la causa señalada, falta
de empleos, falta de espacios para la recreacion y el deporte en forma
masiva, corrupcion en la administracion de justicia, ineficiencia de los
centros de readaptacion, sobrepoblacion en los centros penitenciarios,
cuerpos de seguridad publica corruptos, insuficientes, impreparados o mal
equipados, falta de servicios publicas, proliferacion indiscriminada de
antros de vicio y locales comerciales con venta de bebidas embriagantes,
produccion y venta incontrolable de solventes quimicos, falta de una
politica criminologica definida, sueldos y prestaciones pauperrimas para
b policias y servidores de la aplicacion y administracion de la justicia,
descuido de la salud mental hospitalaria, aceptacion de la promocion de la
violencia y de la muerte que promueve la television, la venta de drogas
para el consumo de nuestros jovenes en nuestras colonias.

\

J

�346

347

Propongo se contemple con antelacion los recursos suficientes,
tanto humanos, materiales y economicos, para hacer efectiva la
participacion del estado en la prevencion y el control de la criminalidad,
reclamo justificado de la comunidad.
Recalcamos: las conductas antisociales solo tienen dos metodos
de abordaje: la prevencion y el control, o sea que le propongo a las
autoridades no comprometer a las instituciones en el utopico, arriesgado,
no profesional ni etico compromiso ante la sociedad de desarraigar en su
totalidad este comportamiento del ser humano.

Hagamo~ la _guerra en contra de las conductas antisocial
en seno drrecto al campo de batalla· . .
.
es, pero
(ialnStancias
·
' mrrumo en igualdad de
' eqwpo Y recursos que el enemigo.

vaymnos

contemplarse los recursos para actuar 1
(llllempleDeben
el crecimiento poblacional y ban
e presente y segun se
ur o.
No existe seguridad publica barata, hay que invertir y no fin ·
gtr.
,__"l.:•••

uua

La política criminologica que propongo se implemente, es la de

compartir responsabilidades y esfuerzos para combatir la anti.sociabilidad,
creando, dandole vida, forma y arraigo a la nueva cultura de la seguridad
publica que se basa en la corresponsabilidad entre gobierno, familia y
sociedad civil, por eso demando utilizar el medio de comunicacion de
mayor penetracion que es la television comercial, para informar, educar y
concientizar a traves de una campaña permanente que arraige en la
sociedad y reparta la responsabilidad y el trabajo, para interactuar entre los
tres.
t.

Los canones señalan que se deben contar con un elemento
policiaco preventivo en servicio por cada mil habitantes; nuevo leon esta
lejos de esta cifra; por lo que propongo aumentar el numero de policias.
haciendo atractivo el sueldo y las prestaciones de estos servidores
publicos, a quienes actualmente se les paga cantidades irrisorias que no
van aparejadas al nivel del peligro de las funciones que desarrollan.
Aprovechamos el espacio para proponer la creacion de la colonia
habitacional del policía, quien a traves de creditos baratos del gobierno
estatal, pueda comprar la vivienda para el y su familia.
A mayor numero de habitantes, mayor y variado el numero de los
delitos. no podemos ni debemos ser sorprendidos sin la programacion de
recursos para dar el servico a nivel de exelencia..
Lo anterior trae aparejada el aumento del parque vehicular, el
armamento y demas apoyo logístico, asi como la capacidad de aforo de la
academia estatal de policía.

Factor desencadenante.- responsables estad 0 , sociedad civil y

1111

.

mfactor desencadenante numero uno de la criminalid

d
a y muertes
puede y debe hacer el estado en este deli d
nsumlo del alcohol. mucho
ca oreng on.

mentas en nuestro estado es el abuso en el co

Propongo una campaña
akoholizad
.
permanente en contra de los conductores
os, cuya sancion sea lo suficientemente rigurosa adminis'tr .
mrnnralmente
·
.
,
ativa
J-·r, que repnma
drasticamente
·
· · ·
tiempo determinado la crr·cula . d
hi ' por eJemplo, unpidiendo por
aon e1ve culo.
Propongo se niege la autorizacion de
~ o s o de cadenas comerciales que
apertura de depositos
limdas de autoservicio.
disfrazan su giro real como
~ o p o ~ se aplique rigurosamente el derecho para clausurar y
.
pe
ente al establecimiento responsable de la
bebidas alcoholicas a menores de edad pero d
d
ve~ta de
antro! se debe efectuar paralelam
emas e estas medidas de
lbaso en el consumo del alcohol. en una campaña preventiva sobre el

i:

ª

lllividui;;;::g:e::!i:1:::e ~~ y drasticamen~ co~tra aquellos

Jii\ez y juventud, creando la fi qumu:5 para que ~ intoxique nuestra
. d
h
. gura pe
correspondiente que sentencie
e sm erec o a fianza con i al nalid d
por el codigo federal para los delitos'contrat saiud. a que la señalada

Cllpora)emtn

Los operativos policiacos de control de la criminalid d
Yp!'Ograman segun las necesidades del servicio.

ª

d. se tsenan

�349

348
.
Prop?ngo se convo~ue a la f ~ - y a la sociedad neolonesa a que
unplemente Junto a el gobierno esta politica en contra del delito que nos
afecta a todos y en cuya solucion todos debemos participar, pues he sabido
que en ningun lugar del mundo es posible poner a disposicion de cada una
de las familias a un policia para que eduque y controle a los miembros de
la misma.
Propongo la incorporacion oficial en los diferentes organigramas
del gobierno del estado de los licenciados en criminologia, especialidad
que a ese grado academico ofrece la universidad autonoma de nuevo leon
y que es la unica en toda america latina y fue fundada en el año de 1974.

-·-

Propongo al estado aprovechar a estos estudiosos de la prevencion
y el control de las conductas antisociales.
Hay que c9mprometernos todos, pues la problematica es tambien
de todos.
Area y menores infractores

t.1

1

Propuesta especifica.Antecedentes:

- En virtud del indice de criminalidad que es realizada por menores de
-

edad
Que en la mayoria de los delitos graves que cometen los menores, las
edades de estos estan comprendidas entre los 16 y 18 años
Que existe un alto grado de reincidencia
Que la sociedad reclama prioritariamente seguridad publica
. Que la infraestructura de los consejos estatales de menores tanto en
capacidad tecnica como logistica y de espacio, es incapaz e insuficiente
Que los padres de familia de este tipo de infractores, en la mayoria dt
los casos no participan en el proceso de readaptacion social
Que los delitos contra la integridad fisica cada vez son mas violentos
Que los delitos contra el patrimonio se multiplican y que algunos
menores infractores por este motivo son multireincidentes
Que los abusos sexuales alcanzan cifras alarmantes
Que son utilizados menores para trafico de drogas

Que las sanciones impuestas son inco
individuo y del delito

ngruentes con la peligrosidad del

Que en repetidas ocasiones se ha

de 18 a 16 años

.
. .
pretendido d 15nunuir la edad penal,

Que el estado no cuenta con los mee

.

.

para brindar el tratamiento con inte ~mos 1:11 es~ctura necesaria
se diera
manuento, si lo arnba mencionado
Propongo que en

nuestro glorios ejercito:

· tud d
vrr
e la honorabilidad Y disciplina de

Todos aquellos menores de edad
comprendidas entre los 16 y 18 añ
ha
cuyas edades esten
intencionales o sean multirº . ºdos, y que yan cometido delitos graves
emci entes sean canalizad
estatal de menores a la defensa
. na1'
os por el consejo
.
nacio
para el adelanto 0
. .
ron acuartelamiento del servicio militar
.
.
cumplimiento
lraves del trato castrense la forma .
obligatono, en donde recibian a
,
ct6 n para su reinsercion familiar y social.
.

�</text>
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          <description>The Dublin Core metadata element set is common to all Omeka records, including items, files, and collections. For more information see, http://dublincore.org/documents/dces/.</description>
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                  <text>Humánitas : Anuario del Centro de Estudios Humanísticos</text>
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                  <text>Humanitas es la revista de investigación más antigua del noreste de México en el área de Ciencias Sociales y Humanidades, se publica desde 1960 y actualmente está indexada en Latindex. Es una revista arbitrada y de acceso abierto que considera para su publicación artículos originales escritos en español e inglés, que sean el resultado de una investigación científica y que representen una clara contribución al debate y conocimiento de las áreas de la revista: Filosofía, Letras, Ciencias Sociales e Historia.</text>
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                <text>Humanitas es la revista de investigación más antigua del noreste de México en el área de Ciencias Sociales y Humanidades, se publica desde 1960 y actualmente está indexada en Latindex. Es una revista arbitrada y de acceso abierto que considera para su publicación artículos originales escritos en español e inglés, que sean el resultado de una investigación científica y que representen una clara contribución al debate y conocimiento de las áreas de la revista: Filosofía, Letras, Ciencias Sociales e Historia.</text>
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                <text>Universidad Autónoma de Nuevo León, Centro de Estudios Humanísticos</text>
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                <text>Cavazos Garza, Israel, 1923-2016</text>
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                <text>El diseño y los contenidos de La hemeroteca Digital UANL están protegidos por la Ley de derechos de autor, Cap. III. De dominio público. Art. 152. Las obras del dominio público pueden ser libremente utilizadas por cualquier persona, con la sola restricción de respetar los derechos morales de los respectivos autores</text>
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                    <text>RSIDAD AUTONOMA DE NUEVO LEON
1997

��•

.:&gt;

FONoo

UNIVERSITARIO

HUMANITA&gt;l

�~RSIDAD AUTONOMA DE NUEVO LEON
1997

r---

�Derechos Reservados e
. H
nísticos de la U.A.N.L.
por el Centro de Estudios urna
.
los estudios contenidos en este
La responsabilidad derivada de
nornvos autores.
.
de
exclusivamente
a
sus
resr-Anuano, correspon

HUMANITAS

ANUARIO DEL CENTRO DE FSTUDIOS HUMANíSTICOS
DE LA UNIVERSIDAD AUTÓNOMA DE NUEVO LEÓN

CENTRO DE FSTUDIOS HUMANíSTICOS DE LA
UNIVERSIDAD AUTÓNOMA DE NUEVO LEÓN

Director

Dr. Agustín Basave Femández Del Valle
PRIMERA EDICIÓN
Diciembre de 1997.-500 ejemplares.

Jefe de la Sección de Filosofía:

Dr. Ricardo Miguel Flores Cantú
Jefe de la Sección de Letras:

Dra. Alma Silvia Rodríguez
Jefe de la Sección de Historia:

Profr. Israel Cavazos Garza
Jefe de la Sección de Ciencias Sociales:

Lic. Ricardo Villarreal Arrambide
HUMANITAS
Correspondencia: Centro de Es~dios
.
Humanísticos.
- DirecciónBiblioteca
Magna Universitaria. -Ave. Alfonso
Reyes N o. 4000 Nte· Col. del Norte,
C. Postal 64440, Monterrey, N. L.

�ÍNDICE

SECCIÓN PRIMERA
FILOSOFÍA

DR.
DR.

DR.

AGUSTIN BASAVE FERNANDEZ DEL VALLE:

La Dimensión Comunicativa del Hombre

17

HENRICH BECK: Técnica entre sentido y contrasentido
-Análisis Filosófico de nuestra cultrua tecnificada en su
dinamismo óntico. .. . .. .. .. .. .. . .. . ... .. .. .. .

31

RICARDO MIGUEL FLORES CANTU: La Gnosis Moderna .

47

MTRO. LUIS RIONDA ARREGUIN: Temas relevantes del

irraccionalismo religioso
DRA.

.....

MATILDE ISABEL GARCIA LOSADA: Filosofía de la

Cultura y la Filosofía existencial
DR.

59

. . . . . . . . . . . . . . . . . 77

ERWIN SCHADEL: Music as a Holistic Model of Being

85

SECCIÓN SEGUNDA
LETRAS

DRA.

ALMA SILVIA RODRIGUEZ: El habla del noreste

a tráves de la lírica popular . .
MTRO. JOSE JAVIER VILLARREAL: Los Heraldos Negros, Trilce. . .

113

135

�8

BLANCA WPEZ DE MARISCAL: Conquista y Dominación,
la visión de Carlos Fuentes • · · · · · · · · · · · · · · · · · · ·

157

MTRO. ALEJANDRO VALDEZ DEL ~UE: Lenguaje e
inmortalidad en la poesía de Rosano Castellanos . . . . . . . . .

169

ARACELy JIMENEZ: Los corridos, voz del pueblo · · · · · · ·

195

LIC.

LIC.

MTRA. LIBERTAD GONZALEZ: Una hechicera sin magia pero con
suerte ... . .. • • · · · · · · · · · · · · · · · · · · · · · · ·

241

SECCIÓN CUARTA
HISTORIA

PROFR.ISRAEL CAVAZOS GARZA: Sabinas Hidalgo, Nuevo León (Comentarios
sobre su origen)
. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 353

DR.
SECCIÓN TERCERA
LIC.

CIENCIAS SOCIALES

259

MTRO. JOSE MARIA INFANTE: Somero Panorama de la Sociología
acutal
.... • • · · · · · · · · · · · · · · · · · · · · · · · · ·

267

DRA. VERONIKA SIEGLIN: Cuerpo, Percepción corporal y poder

patriarcal . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .

281

DR.

GIAMPIER0 BUCO: El leviatan a medias -fascismo y
totalitarismo en la Italia de Mussolini- · · · · · · · · · · ·

301

DR.

MANUEL C0NTRERAS RAMOS: Un siglo de psicoanálisis · ·

313

373

MANUEL CEBALLOS RAMfREZ: Los dos Laredos en búsqueda
de su identidad . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 383

ARQ. OSCAR EDUAROO MARTINEZ: Testimonios históricos de la
Arquitectura de Vivienda en Monterrey . . . . . . . . . . . . .

RICAROO VILLARREAL ARRAMBIDE: La conexión de los
conceptos en la sociología de la dominación de Max Weber · · · · ·

LIC.

ERNFSTO DE LA TORRE: El movimiento emancipador, los
ideales de la ilustración, móviles reales . . . . . . . . . . . . . .

397

PROFRA. MA. LUISA RODRIGUEZ SALA y Colaoración de

Profra. Rosalba Tena, Profra. Patricia AHaro y Profr. Jesús
Loz.ada: Francisco Báez Treviño y Gregario Salinas Barona
o Varona, Primeros gobernadores del XVIII en el Nuevo Reyno
de León, su estudio histórico-social en fuentes primarias . . . . .

MTRA. LIDIA FSPINOZA: El Convento Franciscano de San Andrés
en la Ciudad de Monterrey . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .

417
449

MTRA. ANGELICA REYNA: Las políticas de población en el méxico

. . • • · · · · · · · · · · · · · · · · · · · · · · · · 321
RAMIRO RAMIREZ PEREZ: Propuesta Jurídico-Política para
el estado de Nuevo León · · · · · · · · · · · · · · · · · · · · · · 339
de fin de siglo

DR.

SECCIÓN QUINTA
COMENTARIOS Y RESEÑAS

Metafísica Medieval y mundo moderno -Una nueva y sobresaliente obra de Ramón
I&lt;uri Camacho-, Dr. Agustín Basave Femández del Valle, 485.-Luckas y
Ortega como precursores de Heidegger en el Zeitgeist de la modernida, Dr. Ricardo
Miguel Flores, 493.-&lt;Filosofía e integración: el filosofar como vía&gt; de Matilde
García Losada, Dr. Ricardo Miguel Flores, 503.-La música, símbolo de la

�11

10
· ·d d Dr Alfonso López Quintas, 507.-Cuadreno de Sarajevo, Cristina
tnm a ,
.
.
ti11 519
Gómez, 513.-Hay dos clases de mujeres, Lic. ~ Gu~errez Cas . o,
.•Análisis de Recursos Educativos desde la perspechva no sexista, Oaudta Gabnela
Loera, 521.-La reunión de Profesores, Lidia Guadalupe Casanova Bravo,
525. _ Dios el fundamento de la vida, Jesús Caos Huerta, 529. -Creer que se cree,
Jorge Luis Bazaldúa, 531. -Códices de México, Joel Baca Pérez, ~--La lengua
y los que hablamos, Angélica Hemández Viera, 537. - En los labios del agua: La
búsqueda de la realización del deseo amoroso, Ramiro Alberto Ríos Torres, 541.

PREFACTO
-NUEVA ETAPA DEL ANUARIO HUMANITAS-

Hace 37 años -precisamente en 1 ~ nació el Anuario Humanitas.

Realidad auroral, entonces, plenitud de realización, años después, que
se vió lamentablemente interrumpida -siete años- por una recesión que no
estuvo en nuestras manos evitar. En 1997 resurge, más que renace, este
órgano de expresión de nuestro Centro de Estudios Humanísticos. El lema
de nuestra Universidad Autónoma de Nuevo León: "Alere F1ammam
Veritatis" nos instó, una y otra vez, a reemprender la noble y necesaria
tarea de la investigación en cuatro secciones: l.Filosofía, 2.Letras,
3.Historia, 4.Ciencias Sociales. Hay una quinta sección -siempre la ha
habido- intitulada "Noticias y Reseñas Bibliográficas" . Albergamos, en ella:
reseñas, comentarios y noticias del mundo cultural humanístico. En
Humanitas hay sitio no tan solo para nuestros investigadores locales, sino
también para colaboradores foráneos: Nacionales y extranjeros.
Humanitas nació a la vida de relación, limpio de prejuicios, con
anhelos de verdad y con voluntad de servicio. Lo dije en la presentación de
nuestro primer Anuario, y lo repito ahora. No basta una copiosa
información adquirible por Internet o por cualquier otro medio. Aunque
tengamos más información que en otras épocas, hay una creciente
indiferencia critica, reflexiva. Se ha perdido el sentido del hombre, el
sentido de universo y el sentido de verdad total, -en vastos ámbitos
culturales-, para caer en la atomización de un puñado de verdades
parciales -cuando no de falacias- que no se sabe como conciliar.
Humanismo es un vocablo ambiguo. Bajo ese término se amparan
múltiples concepciones filosóficas. Todas ellas tienen en el hombre la razón
fundamental de ser de la filosofía. En este sentido, el humanismo
acompaña la historia del pensamiento humano y de la conducta social de

-

�13
12
.
bre se busca a si mismo con el imperativo
los hombres. En Greoa, el hom
. e;"' personal del hombre está
• m" La conc1en ...
socrático: "Gnoscete ipsu .
1 imperativo de Píndaro: "llega a
presente en el imperativo de Sócr~~ Y ~ -según observación de Hegelser lo que eres"• En el mundo ~iáti~o h ~ personal. Los romanos
una radical ausencia de conc1enoa G ia el modelo insuperable de
encontraron -6 creyeron enco~trard- la~'H~tas" tal como se manifiesta
.
Humanismo es cultivo e
~===,, 1 . y el
literatura.
lad d 1 "horno humanus -e gnego
en la "Paideia" griega. Al
?, / alcanzar la perfección y eminencia
romano- está al "horno barbarus . ~ to educación cultivo de la
del ser humano se requiere pu . en , la senda 'del humanismo
,, Lo
enacentistas siguen
.
"Humanitas •
s r
lásti se sirven de la cultura griega,
greco-latino. La patrística y la esco
c~ tiano que envuelve una elevada
rándola en el humanismo cns
d
al
aunque supe
. ' 'd d h
El orden sobrenatural no estruye
valoración de la digru ª
umana. ,, Hay un soplo espiritual del
.
tu al: "Gratia non tollit naturam .
na r
cristianismo
que transfigura y recrea la filosofía gnega .
. . li ba la existencia de esclavos para que
La cultura del ocio rmp ca
.
lativo El trabajo se

di n realizar el ocio contemp
.
.
unos cuantos pu ese
,,
ti ,, ó "nec-otium", es decir,
entiende negativ~ente, co:a ~::~te~da porque el hombre se
negación del ocio. Es cul.
inmediatas El humanismo clásico fue
desinteresa de las preocupaciones
ilustres ("viri illustres"). La
. . .
d 1 h Ombre sino de los varones
,
pnvilegio no e
la se aración abismal entre theoria Y
Filosofía contemporánea no aclepta d ~ ser-en el-mundo es ocuparse y
la
.
Se h mbre es ser-en-e mun o.
praxis. r o
h b
La acción supone
previa
on cosas y om res.
. .ó
preocuparse e
nfu diríamos la acción con la agitac1 n
contemplación. De otro modo co n latín ha cedido su puesto al
·
El humanismo greco- d 0humanismo greco-latino
•
1os
del neurótico.
1
"humanismo planetario" . Recogemos , e
1 caudal inmenso de arte,
geniales imperativos de Sócrates y de Pmdaro, e humanismo rechaza la
.
fil
fía y derecho. Pero nuestro
literatura,
oso
.
. Nuestro humanismo no está en e1
esclavitud y no puede igno;ar la ~ru~~ queremos adoptar la actitud de la
pasado, pero tampoco en e porverifi~· las generaciones presentes a una
. d Lot, · queremos sac car
ta
mu,er e . d m
d in clases Cada cual, a través de su existencia concre la,
utópica soc1e a . s
· "H
'tas". Personalmente no acepto
a1iza la esencia humana, la
umaru
al h
o que
re
. .
brecimiento consciente del v or uman
,
desidealizaoón ~ . empo
El humanismo que se cierra en s1
realiza el existencialimso sartreano.
é trico termina en depresión Y
ha erse inmanente y antropoc n
,
tar
mismo, para c
. ..
d' de lo inhumano, no cabe acep
fracaso. Si humanismo Significa repu 10

ni la violencia institucionaliz.ada ni la violencia revolucionaria. Cabe luchar
contra todas las violencias establecidas y las violencias que se quieren
establecer sin apelar a la violencia. Mahabna Gandhi y Martín Luther I&lt;ing,
para citar tan sólo dos ilustres y recientes ejemplos, hart mostrado al
mundo lo que se puede hacer por la dignidad sin acudir a la violencia.
Puede haber muchos modos de ser humanista, pero todos los
"humanismos concretos" presentan &lt;omún denominador- una coincidente
intencionalidad de llevar a cabal cumplimiento todas las posibilidades de
desarrollar al máximo facultades y capacidades humanas, de respetar
efectivamente la libertad, la responsabilidad y la dignidad de todo hombre.
La integral y universal formación humana a la que todos aspiramos, solo
puede realiz.arse en libertad, en democracia pluralista. I&lt;arl Rahner observa
que "existe un humanismo absoluto" cuya esencia consiste, precisamente,
en la relativiz.ación, en la no absolutización de ninguno de los concretos
humanismos y en la consiguiente apertura a todos ellos, sin agotarse ni
identificarse con ninguno ("Comunicación sobre Humanismo Cristiano"
en el Simposio organizado por la Paulus Gesellschaft en Salzburgo, 1966).
En el auténtico humanismo descubrimos siempre, de una manera 6
de otra, componentes sobrehumanos. Heidegger nos habla del ser, Jaspers
de la Trascendencia, nosotros hablamos del Ser fundamental y
fundamentante al cual nos sabemos y nos sentimos religados. Divinizado
el hombre y cerrado todo acceso al Ser trascendente, la inmanencia vacía
de toda realidad, aún la propia, terminó por devorarse a si misma. En vez
de acudir a la única fuente capaz de saciar sus ansias infinitas de verdad y
de bien y de otorgarle su auténtica plenitud, el hombre se encarceló en su
pobreza total y en la finitud oscura de una inmanencia sin ser.
El
hombre no es un mero ser esencial, sino un ser teleológico; su ser no se
reduce a un mero "consistir en ", sino que adquiere cabal sentido con su
significación funcional de "ser para". El ser humano ama su ser y siente
como un "hambre de inmortalidad", hambre que pone de manifiesto una
etapa inferior del amor que consiste en el amarse a sí mismo. La naturaleza
del espíritu humano consiste en el tender hacia el ser plenario. El espíritu
del hombre es en cuanto desea al Ser Absoluto, a la Suprema Realidad
irrespectiva. Cabe decir que el hombre es un ser axiotrópico y, para ser más
Precisos, teotrópico.

�14
Nuestra tarea es eminentemente universitaria. Si la cultura y las
profesiones no estuviesen en un estrecho contacto con el incesante
fermento de la investigación, la Universidad se anquilosarla muy pronto
en sarmentosa rutina. Nada serla la enseí\aN8 superior si no tuviese
hincadas sus ávidas raíces en el suelo nutricio de la ciencia. La
investigación dignifica a la Universidad y la salva de caer en las redes de
una mecánica ciega. Todo puede ser penetrado, aclarado y objetivado en el
viviente espiritu de la Universidad investigadora. Si la administración de
la verdad esta confiada a la libertad humana, es preciso alentar la flama de

Sección Primera

la verdad.
A más de un decidido y apasionado amor por la verdad, las
disciplinas humanísticas -La Filosofía, La Lingüística, La Historia, Las
Ciencias Sociales- exigen un dominio del instrumental metodologico,
incompatible con la facilidad del saber vulgar. No ha habido ni habrá un
sistema ideológico, por respetable que sea, que pueda erigirse en común
denominador entre investigadores de muy diversa formación y
procedencia. Algo hay, no obstante, que permitirá estampar en los trabajos
de nuestros colaboradores, su sello peculiar e inconfundible: el rigor
metódico, el estilo cientffico. El ensayismo y los trabajos de divulgación dignos de respeto y hasta convenientes en otras circunstancias- quedarán

fuera de nuestros objetivos.

FILOSOFIA

�17

LA DIMENSION COMUNICATIVA DEL HOMBRE
- "Filosofía de la comunicación de masas"-

Prof. Dr. Jur. Dr. Phi!. Agustin Basave Femández del Valle
Director del Centro de Estudios Humanísticos
de la Universidad Autónoma de Nuevo León y
Presidente de la Sociedad Mexicana de Filosofía.

Sumario: l. Lenguaje, pensamiento y realidad.
2. Dimensión comunicativa y función comunicante.

l. Lenguaje. Pensamiento y Realidad.
"Zoon Lógon Éjon" llamaron los griegos al hombre cuando quisieron
definirlo. Mucho antes de que se le llamara "animal racional" se le llamó
"animal provisto de la palabra". Y es que la palabra es una exclusiva del
hombre que no comparte con ninguna otra creatura. Vivimos en un espacio
d~ palabras. Sólo hay verdad a la altura de la palabra. La palabra es mensajera
de la verdad. El mundo humano, nuestro mundo, llega hasta donde alcanzan
las palabras. Pero el lenguaje no agota la comunicación concreta. Se da, entre
los espíritus encamados, una experiencia originaria de contacto que es previa
a cualquier clase de comunicación indirecta. Trátase de un contacto y de una
apertura pre-reflexivos. Dentro de una misma lengua, cada hombre que la
habla ha de constituirse un universo articulado en función de valores. El
lenguaje esencializa la vida espiritual. No se trata, tan sólo, de un medio de
cominicar sucesos, si no de una vida espiritualizada que se realiza en el hablar.
Yo diría que hay hablar -mera consecuencia- porque antes hay una vida
espiritualizada que nos insta a comunicarnos. por eso hablo de una dimensión

�19
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comunicativa del hombre. La comunicación no es sólo un sistema de signos de
entendimiento por medio del cual se comprenden los hombres, sino que es un
ámbito de sentido en que vivimos.
La operación de hablar incluye tres elementos: 1) un yo parlante; 2)
una comunicación, indicación o notificación; y 3) un tú que recoge el mensaje.
En los monólogos un tú ideal o uno mismo hace las veces del tú. Cabe también
expresar situaciones puramente afectivas como en el caso de las exclamaciones.
La persona extrae la unidad de sentido en una comunicación. En el lenguaje
hay significación y sonido. Y no podrían darse conversaciones entre personas
si la unión de sonido y significado no fuese unívoca. El medio espiritual y
cultural en que hemos nacido nos brinda una lengua. Y con el
lenguaje-expresión, apelación y significación- se nos da una peculiar manera
de contemplar y valorar las cosas. Gestos y sonidos pretenden decir lo que las
cosas son. Pero, en rigor, nunca llegan a expresar en plenitud el ser de las cosas.
Todo lenguaje es importante para reflejar con exactitud las vivencias psíquicas.
Lo único a que se puede aspirar es a una mayor o menor aproximación. Hay
que tener presente que todo sistema lingüístico -conjunto organizado de
signos supositivos- es una realidad comunal, abstracta, mostrenca. Y mi decir
pugna por ser individual, concreto, propio. En este desajuste estriba lo que en
el lenguaje existe de frustado.
El lenguaje no expresa tan sólo el pensamiento; es función de la vida
integra: razón, sentimiento, emoción, acción. Ponemos orden en los vocablos
para poner orden en las relaciones humanas. La palabra es -debe ser-,
mensajera de la verdad. Corresponde a cada hombre buscar y encontrar su
vocablo propio y asumir su lenguaje. Sólo hay verdad a la altura de la palabra.
Las frases no son sino un testimonio-auténtico o inauténtico- de nuestro ser.
No . Son las palabras quienes mienten; es el hombre quien se traiciona y
traiciona a la realidad. Mientras haya vida habrá siempre la posibilidad de
pronunciar la última palabra que afirme nuestra persona y que manifieste el
orden. El lenguaje es un puente temporal de comunicación del hombre; es un
entre-dos que nos permite la comunicación, pero que no es la comunicación
misma. Además, menester es decirlo, nos expresamos y nos comunicamos no
sólo con el lenguaje, sino también con el gesto, con el ademán, con la mirada,
con el silencio significativo. Traducimos en una estructura de signos una
estructura de objetos, al modo como la notación musical- La comparación es
de Wittgenstein- sustituye una sinfonía y las irregularidades de las rayas del
disco gramofónico sustituyen una y otras (Ludwing Wittgenstein, "Tractatus
Logicus Philosophicus, 4.01 y 4.011, Editorial Revista de Occidente, Madrid).

La palabra -afirmación de la
mundo del hombre. Supone un com pe~o~a- ~~ la puerta que da acceso al
anatómicos y fisiológicos que se prolo~leJo eJeracio ~e ~onjunto: dispositivos
nos encontramos ya con un voc bulg~enmontaJesmtelectuales. Alnacer
sed'unentano,quetieneelvalordeinstitu
·
ª ano
., Y .una g ramática. Este depósito
personalmente por cada uno de nosotro cion, tiene que ser asumido, encamado
hablada, con toda la carga individual d ~' para_ que se actualice en la expresión
de perfección y de salvación h
emtenciones. Lalenguaesinstrumento
comunicamos. Hablamos a los o;:ana. Con ella nos expresamos y nos
un nombre a las cosas definiénd 1y nos hablan a nosotros mismos. Damos
mundo, la palabra h~ana aclara
Fre~e a la pesadez y espesura del
la lengua penetramos las reconditeces deles ace que fulguren esencias. Por
Instrumento de unión y de diálo
l l proJuno y nos hacemos transparentes
go, engua en su l · , ·
·
en,
recrea
el
universo
e
il
.
l
'
re acion inmanente con el
Ord
H ed
umma as huellas y l · á
ac or. Hay una serie de posibilidad
as un ~enes del Supremo
":'1an:ian su realización. Estamos com ro es ~ el lenguaJe establecido que
hist61:1co que se renueva constantem
~tidos a ser veraces en un mundo
veracidad es un imperativo ético ~ e.
rmamospermanentementeenla
palabra,cuandoesverdaderament~hu:: debemo_s hablar por hablar. La
el o~den, proclama nuestra condición de cr a, comuruca_la armonía, manifiesta
la tris_teza de las cosas -"Lacrimae Rerum" .~~turas de Di~~- Lo mismo expresa
creación. El eco de las cosas -su resonan '. e tschmerz -, que la alegría de la
~ la palabra que revela, que alumbra cia y su consonancia- lo escuchamos
srrve de la lengua para encubrir la reali, que compone, que recrea... El que se
que se ha~a profesión de saber y de co:ª~ no es decente ni digno. No importa
ser_una figura "interesante" y de a da~ca~este~ab~ralosdemás. Se puede
so~~ª· El sofista no es un contempfativo:~.elig_enc~a s~ dejar, por ello, de ser
re~ neo que habla para que se le a lauda amigo e rrurar la verdad", sino un
éxito y a la clientela. Utiliza la akbra y para que se le pague, con visitas al
poder, de la fortuna, y con frecu~ncia defara h_acer de ella un instrumento del
absoluta, concluye que todo es verdad engan~. Al dar la espalda a la verdad
nada e~ verdad para el que no sabe para quien sabe argumentar, o de que
comunicación de masas, el sofis.ta a .¡a En mora~, en reli?ión, en política, en
~ta ~~nfundirlo en sus nociones d~l b:u ~tOJO las pasiones del populacho
e o util y lo nocivo. y no se piense qu 1y efmal, de lo falso y lo verdadero
que pertenece a un país -Gr .
~ e so ista es tan sólo un tipo human '
Crist
,
ecia- y a una ép
His , .
o
trafi o-. Aun en nuestros días nos han . d.¿ª
tonca-Siglo V antes de
est can con cosas tan respetables com:~a i esalturba de impostores que
os malabaristas de la palabra ue la
!azon y a verdad. No advierten
la falsedad absoluta, pues que ha~poca !~ona ~e la verdad relativa conduce a
que verdad aparente y el d .
istanciaentreafirmarquenohaym'
sofistas 1
ecrr que no hay verd d al
as
, a palabra humana pierde todo sentido. a
guna. En labios de los

;::fil

t.

ª

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�20

21

. d ll
implícita una promesa humana.
Toda palabra, al ser pronunoa a, eva
t La cifra de nuestra
. .d d personal nos comprome e.
La palabra vive la a~tenticr a
' nuestra palabra en acto. La palabra
vida personal es leida, por los otros, en
arantía del ser íntimo y una
humana, para que sea plena, ha _de ser una ~bi a realidad. Ante las
afirmación del ho~bre en el nucle~ dde laun po;°enir que es riesgo y es
. . d"""'""" y en presencia e
,
,
circunstancias in =
al b f rmula una profec1a -va1game
incertidumbre, el ho~bre de ~
;ticipación elegida.
el término-, traza un camino Yva

~/:u

2, Dimensión comunicativa Y función comunicante.
. el arte d e h ªblar en público. ,y señala
..
, · " Aristóteles analiza
En su Reton~a ,
.o· l) uién habla; 2) qué dice; 3) a qwen hab1a.
como elementos obJeto de estudi . q . . , soo·al contemporánea no ha
.
1 ·encia de la comurucac1on
Para ser sinceros, a ci
. t télico Se han cambiado vocab1os,
rebasado, enlo medular, este esque~a anst:blecid~ supuestos implícitos. Eso
se han desarrollado conceptos y se an es 1 tudio de la comunicación, los
es todo. En 1930 Lasswell propuso, p~a e ~~bras añadiódosimportantes
mismoselementosque~tótles,Jono
tres ele~entos apuntados por el
elementos que e~taban, ~~o u~ra
uiénhabla),análisisdelmensaje (qué
filósofo de Estagua: análisis de e°:'15 h ~l El estudio del "canal" por el que
dice}, y análisis d~l recept?J (aqwen_ a h:l1a de acuerdo con lo que dice) y el
se envía el mensaJe (escog1 o pdor qu:en
1·e (resultados de la comunicación
estudio de los efectos que pro uce e mensa
'anelestudioespecial,
ante quien se habla) son los nuevos elementos que~erec1 d B Nixon amplía el
puestos de relieve por ~as~well. ~~ter:~:!:nd~t:sq~ema al estudiar
estudio de la comunicación ~oci '_e q .
,
, MM1 aq,uién.con
, .
. .,
nn11Pmtenqones.d1ce~enque~
.
explíotamente.~c_o _...d_ .
s Las áreas aristotélicas empiezan a
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f to baJ· 0 que con ic10ne •
qué e ec Y .
fund
t lidad su carácter de pie ras an ares.
multiplicarse sin perder su
~en ª
'. e ( ué dice) tiene que codificarlo
Quien habla (la fuente}, para e~~: )en:~ odginador de la información o
(cómo lo dice). El e~sor (q~i;n ª ª c~a por él ofrece una codificación de
recopilador de una inf~rmacion, n~ crea
1 '1a codificación informativa
esa información (qué dice) para qwen contemp ~
se habla o se dirige la
(a quién habla). La p~~sonalo las p~rsoifrnadsoa ;::~co quehallegadohasta
. . , n descodifican e mensaJe c a ,
'
d 1
comunicac10
,
l E tamO s ante una subdivisión del proceso e a
él (o ellos) a traves del c'.'°a · s
Ha un interés creciente por el
comunicac~ón pa_ra meJor corpr:terl~. nci/de la comunicación social

:r
.º~:(

:~~:;:pi::::~;:t:r:a:~~álisis le~:clo inte~ral c~m~ca~::s!~~~
back" o comunicación de retomo adq~er~, gran impo ~:1;ª~ Ya se habra
receptor en nuevo emisor de la com~cacdio~ en s~ se~ase se ~onvierte en
.d l' .camente que el ermsor e ia pnmera
.
a d vertí o, ogi
'
La .
. de la comunicación sooal se
receptor dentro de la segunda etapa. s c1enc1as .
ech os de
han desarrollado extraordinariamente en nuestro tiempo. Pero
am

menos una metafísica de la comunicación y una antropología filosófica que les
sirvan de base. Porque es el hombre desde la totalidad de cuanto hay en el
ámbito finito, desde la urdimbre omnienglobante unitariamente trabada y
dinámicamente interrelacionada de la totalidad de entes reales, de entes
ideales, de posibilidades, de sucesos históricos, de normas, y de limitaciones
o no-ser relativo, con todas sus implicaciones y complicaciones -lo que
nosotros hemos denominado en nuestra Metafísica, la "habiencia"-quien habla.
porque es un ser dialógico, provisto de la comunicación. Antes de hablar de
la libertad y ética de la expresión, hay que partir del hombre como ser
diálogico, provisto de la comunicación, esto es, de la dimensión comunicativa
del hombre. Porque la ciencia de la comunicación social descansa,
sabiéndolo o sin saberlo, sobre esta dimensión comunicativa del hombre. Y
todo científico y todo técnico de la comunicación humana, de la
comunicación de masas, manejan implícita o explícitamente un cierto
concepto del hombre. Sobre un concepto verdadero del hombre se puede
edificar una ciencia de la comunicación verdadera, pero sobre un concepto
falso del hombre no cabe edificar una ciencia verdadera, ni una verdadera
ciencia de la comunicación humana y social.
Como espíritu encamado soy un todo individual dentro del todo
habencial. Mi vida -que es autoconciencia, ocupación, situación, circunstancia,
libertad, responsabilidad, ocasión, destino-, transcurre en el "hic et nunc"
habiencial, llevada por su afán de plenitud subsistencia! en tensión dialéctica,
sineidética, con su desamparo ontológico o insuficiencia radical. El deber-cosa
importante pero secundaria- es sustituto del amor. Vivir es comunicarse
sintiendo la contingencia y la miseria de nuestro espíritu en su condición
camal y pre-sintiendo la plenitud de la subsistencia. Si todo ser humano en
cuanto es, tiende a ser en plenitud -axioma que he asentado en la Antropología
Filosófica- no se puede llegar a la plenitud sin realizar nuestra dimensión
comunicativa que se cumple en el amor. La metafísica del hombre sirve de base
a los conceptos de libertad y de responsabilidad, de vinculación jurídica con la
sociedad y de atribuciones de la autoridad en aras del bien público temporal,
de legitimidad y justificación de los medios de comunicación en relación al fin
de la misma. Comunicación -pemútasenos definir- es el proceso personal de
actos intencionalmeoij! dirigidos por medio de signos, a una o varias personas,
para que asimilen el concepto o el conjunto de conceptos idóneos para
modificar o reforzar comportamientos. No se trata de una mera transferencia
ideológica. Las ideas personales son privativas.de cada quien. Lo único que
cabe es suscitar ideas similares. Mientras que en las transfusiones de sangre
se recibe realmente la sangre del otro, en la comunicación de ideas sólo se
reciben signos o símbolos convencionales, pero no las ideas vivenciadas por
el otro. El símbolo sólo es vehículo de una realidad que se quiere transmitir en
el mensaje. Yel mensaje está referido al receptor que tendrá que descodificarlo.
Trátase de inducirle a una vivencia suya aunque similar a la del emisor.

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La buena comunicación produce activos ~t~~s concordes ~tre emiso~ y
receptores. En la medida en que na exista similitud entre las ideas del e ~ r

y las ideas del receptor cabe hablar de _"descomunicación".. No es ~o mtSmo
una mala comunicación donde existe al fin y al cabo una rudimentaria aunq~e
deficiente comunicación, que una descomunicación en donde se da una ausenaa
total de comunicación. Cuando las ideas son totalmente disímbolas en la mente
del receptor, respecto al emisor, es que ha habido una falta de com~~ación.
y la descomunicación es un fracaso causado por una mala tecmca de
comunicación. El emisor quería que se le ei:itendiese en ?ete~da f?rma
y se le entendió en una forma totalmente diversa. ~ ahí la tmpo~cra de
preguntarse ¿cómo me va a interpretar el que me va a tntef}?~tar~, ¿cuál«:5 son
sus parámetros?, ¿qué se va a suscitar en su proceso cognosativo ~1 yo emito tal
0 cual mensaje?. Todas estas interrogantes corresponden a un seno y profundo
estudio del receptor o de los receptores.
Los comunicólogos contemporáneos no sólo quieren que se les
interprete bien en sus ideas sino que además les importa -y acaso más- influir
decisivamente en la conducta de los receptores. Por eso Lasswell se pregunta por
los efectos que produce el mensaje. Los medios masivos
com~~ación
social-prensa, radio, cine, televisión-pueden provocar, con técnicas s u b ~ ,
lavados cerebrales, relativas imaginaciones, incitaciones a la v10lenc1a,
predisposición a las drogas .. . La causalidad en la comunicación está en vías de
desarrollo. El hombre es un animal comunicante-conbuenos o malos resultadosporque tiene una dimensión comunicativa. La existencia de un lenguaje oral,
gráfico y mímico testim~&gt;nian esa dimensión comunicativa: I:Jos c~m~':'1111~
con los otros por imperativos de nuestro desamparo onto~o~co o ~~~en~a
radical. Pero, aunque no existiese ese desamparo ontologtco o msufioencra
radical-hipótesis de trabajo-nuestro afán de plenitud subsistencial, de comunión
con los otros, nos evidenciaría esa dimensión comunicativa tan íntimamente
humana. Razón, volición y emoción -elementos del acto espiritual sintético y
acentuadoenalgunadesusvertientes-sonelementosentrañadosalacomunicación
virtual o actual. Porque no existe un animal racional o animal espiritual o espíritu
encamado que carezca de función comunicante como fruto de su dimensión
comunicativa.

?e

Contra lo que piensa el sofista Georgias, quien planteó el problema de la
comunicación en términos negativos, la comunicación ha existido siempre bajo
diversasformas.Nadie,enlahistoriadel pensamiento,hanegadotanrotundamente
toda posibilidad de participación comunicativa. Escuetamente afirma Georgias:
1) Nadie existe; 2) si algo existiera no podría ser conocido y 3) si fuera conocido no
podría ser comunicado (ninguna posibilidad deconocimientoempíricooracional,
ningún orden moral y ningún sentido posible de la existencia humana). He ahí el
saldo negativo que pretende ofrecemos el radical sofista. ¿Será verdad que es
imposible comunicar lo presuntamente conocido?. Ante todo hay que decir que
sólopuedeserconocidoloqueexiste. Comunicamos intencional y conscientemente

lo real, :n cuanto conocido. Por supuesto que cabe comunicar, con intención
de enganar, lo que se sabe falso. También puede comunicarse lo ficticio en el
arte, Y. lo 9~e se cree real_ y. no lo es. ~unque no esté en el plano 'de ia
comurucac10~ h~ana autentica, la mentira está, por desgracia, en el ámbito
de la_com~ca~15m humana. No hay que confundir la comunicación de la
mentira -~1Stors1on_ d~ la realidad- con la comunicación poética que es obra
de_ fantas1a Y, prodigio ~e la imaginación. Además de la fantasía poética
eXtSte, tamb_1~n, la fantas1a regulada de los investigadores, de los inventore~
y de los pohttcos.
, N_o me _int~resa el plano de la comunicación inconciente porque en
ese a~btto ni s1quier_a_ sa?emo~ que nos comunicamos y lo ue
com~camos_. La específica mtenc1onalidad de comunicar un especJico
mensaje es objeto de una ciencia y materia para la reflexión filosófica.
La dime~sión comunicativa del hombre es radical apertura a los otros.
No se trata, tan solo, de una apertura pasiva, sino de una vocación comunicante
9ue, en algunas person~s, p~_ede p~ofesionalizarse. La comunicación humana
mte1:Personal, la comun1cac1on social y la comunicación a través de los medios
mas~vos-l?_menos humana de las comunicaciones-son tres formas que adopta
la dtm~s1on co~~c~tiva ~el hombre. Puede abordarse la comunicación
desde ~tvti~rsas d1~c1plinas científicas pero, sin olvidar, que el fenómeno
comuruca
.. , ti.ca, la filosofía,
la
· l voprov1enedeladimensióncomunicativa
,
.
,
· LalingutS
1
1
.socio 0~1a Y a ps1co og1a. ac~~eten, desde diversos objetos formales, el
mismo feno~en??e la comurucac1on. Cabe, también, un estudio interdisciplinar
de la co~w:i~cac1on h~ana que aborda múltiples relaciones y estructuras de
~omumcacion: El fen?~eno comunicativo no sólo incluye contenidos
intelectuales, s~o tamb1en operativos, actitudinales, valorativos ... En la vida
personal~ en la vida grupal, en la vida institucional, en la vida social y en la vida
~ter~ac10nal, la c~municación ejerce una enorme influencia. Pocos
~vestigadores examinan_ l~ _comunicación en toda su riqueza metodológica.
odemos ha?l~ de un def1c1t metodológico. La comunicación humana se da
d~sde la soc1al1dad y en la socialidad, porque el hombre no es una mónada
a~lada'. po~que se r~al~~ ex~stiendo individualidad y comunitariamente. La
c?m~1c?b~dad es m_escmdtble de la sociabilidad. Pero la comunicabilidad es
~tda dtn~ca y relacional de persona a persona y de persona al todo social e
u:i,temac1onal. A_~que co~o individuos estemos vinculados a los demás, es lo
aerto que tamb1ei:1 somos mdependien~s de el los. Los símbolos y los mitos
- parte del lenguaje - .tienden _el puente en el vacío entre los próximos que a
veces parecen muy lejanos. Sé trata de conseguir un nuevo enlace mutuo.
b
.Desde la mis~dad d~l ser ~-umano, la libertad de una persona que se
~a e SUJeto. se comuruc~ e1: s1tuac1on y en circunstancia, sin sentir ningún
esg~rro 1:11 suponer ~gun fracaso; se comunica por afán de plenitud
subs1Stenc1al, por apremios de su ser dialógico que anhela no una simple

�25

24
apropiación esencial de los objetos sino una destinación existencial de los
conocimientos y de los efectos. Aunque transida de temporalidad,lacomunicación
existencial busca otra existencia en diálogo. En esta búsqueda aparentemente hay
una fuga de la mismidad íntima, una anulación de la intimidad recóndita pero en
el fondo es todo lo contrario, se trata de una afirmación rotunda de la mismidad
personal que sólo surge frente al otro y los otros. No es lo mismo, dirigirse a un
individuo, a un sujeto libre concreto, que dirigirse a la sociedad, a la colectividad.
No estamos inmersos en la conciencia común, sino aclimatados en un mundo
social en donde encontramos cosas con las que coexistimos y personas con las que
convivimos. No hay comunicación sin mundo. La inteligencia se comunica con
la inteligencia en un mundo que no carece de situaciones y de circunstancias. Un
mundo espacio-temporal y objetivoquenospermitecomunicamosyrelacionamos.
Mundo de cosas, de bienes, de valores, de comportamientos prácticos. Mundo en
que la razón de cada hombre se comunica cognositivamente tratando a los otros
comocosasoreconociéndoloscomopersonas. Enelprimersupuestoseestablecen
relaciones de dominación. El emisor se esfuerza por convertir al receptor en
instrumento. Le anula el interés propio. En la comunicación existencial, que es
siempre interpersonal, no se busca una racionalidad universal sino a hombres
concretos con mundos concretos. Si somos esencial libertad y radical trasendencia
podemos dirigirnos por comunicaciones sociales o por comunicaciones
inter.personales o intersubjetivas. Los ámbitos-del-tú se convierten, por la
comunicación, en ámbito-del-nosotros. El hombre que se va haciendo
incesantemente dentro de su estructura vocacional, se convierte en " gestor sui",
en un mundo lleno de posibilidades: "el regnum hominis "en donde los hombres
se comunican social e interpersonalmente. Porque vivir es comunicarse, porque
no se puede vivir sin hacerse, superándose, comunicándose. Si el hombre es
"mit sein", un ser-con-otro, está cominicándose desde que tiene uso de razón hasta
que muere. La aventura de ser es, a la vez, la aventura de comunicarse con otros,
de existir en común por la comunicación. Las formas de preocupación y atención
al próximo, en la solicitud, no podrían darse sin la comunicación. Ser-enla-habencia. Y si somos" seres relativamente a otros", la comunicación está en la
base de la relación, del vínculo. El otro es un "alter ego" que puede ser mi
compañero, mi amigo o mi enemigo, pero jamás una cosa. Uso las cosas y me
comunico con los hombres.
El abismo entre un yo y un tú se supera con el amor. El otro me llama
solicitado por mi existencia. Esta vinculación por el amor no tiene por qué ser
llamada-comolohaceJaspers- "combate amoroso". Yodiriaquenohaycombate
amoroso sino colaboración, vinculación, unión amorosa. La trasendencia en la
inmanencia - indiscutible en el amor - se da en la comunicación intersubjetiva.
Viviendoenlainstanciadelasubjetividadcreadora,tanalejadadela"masa"surge
la transformaci6n valoral por obra del amor en toda la extensa gama de sus clases:
amor pasional de hombre a mujer, amor de amistad, amor paternal, amor
maternal, amor fraternal, amor al próximo. Hay entre estos amores, uno que viene
de lo alto hacia nosotros y que nos ha amado primero, porque fuimos escogidos

por El desde la eternidad. Nuestra vida en este senti'do
dád' d
'
,sepresentacomouna
obli iva.,e ~ordque nos co~promete a vivir amorosamente. No se trata de
gacion sino e compromiso. Compromiso con ese Su remo Amor
el absoluto, y en e~ cual reside la plenitud de toda perfeccÍón posible que;s
el ho:br~ n_o qwere aceptar ese aboluto, único capaz de ser el patr~~ d~
~:sceªsai:utadas perf~cion~~, es que_s~s propios y mezquinos intereses le
. . _g o para su dimension teotropica. Convivencia más im u1s·
:;-5:'~va, q~e ~eflexiva. El diálo~o intersubjetivo entre el yo y el tú sida::~

é

~~~

0

Tos

comoeheC:~re:
1: :~:1rJ~JJ~: n~estr? amor. Nuestra relación total
trascendenteen l
emas no se comprende sin el tú
0
~el yo-ello, ras:e::~~-s~~:b~f: :::;d:~~ ~C:!sm~, en el sentido
imagen en el propio yo. Tales de Mileto observ b
universo y en la
a sí mismo es lo más difícil
. t Sócr
. ª. ª. 9ue conocerse el hombre
.
.
.
que eXIS e.
ates ms1Stio, una y otra vez en
1
imtí~ra_tivo ~ignpo de est~parse en el pórtico del templo de Delfos: •éon~~~
ª mismo · ero, l· como . conocemos a nosotros mismos
•
individualid d .
en nuestra
. . a si no es examinando nuestra personalidad en su dimensió
comunicativa? Porque hombre que no se comunica no es h b
n
9ue no ve en los otros el vestigio e imagen del tú trascendenºtem red. y ho?1b~e
intelectual cu d
, pa ece nuopia
sin el ser funr~e~~:tre~~- :orqbue no cabe pensar un ser fundamentado
.
, .
·
om re no puede ser reducido a un h d
1
~;F;~~setC::,:~ºq~;~nceb~dos tan extrañamente q1;1e producen alg~á=
us mismos componentes. La intercomunicación d
~:°oi::!~~:~:~:i::n~:spíritus encam~~o~ y es in_concebible dentro d:
se da dentro de un o d . , p~rtura del yo dirigida hacia todas las crea turas
r en cosmico con sus múltiples grados de rfec . , ,
fund~en~ada en_la apertura-religación del yo al tú trascendentiCu~~n{
co~unicación social, egoísta, hace de los otros ob'etos de u
.
., o a
soaedad se convierte en una lucha del hombre co~tra l h soby explotac1on, la
de odios de in·ustici
d
,
e om re, en un campo
se forja ~a siiedada:~t;~c:O~;:~ ~uando la ~omunicación es interpersonal

~i~:!~~~:;!~

~;eJ;!ºr:~:i::~~;rd~ t~~f:::::~Eid~~~t~:~1~=,~
Ainando haremos lo
normaran a convivencia social.
,
que queramos Amando
· , d
la responsabilidad corriuru'taria.
.
y comunican onos sentiremos

Si yo sólo sé q~e no soy lo !1'solutp. tengo que ponerme en camino ara
az:meexytsa~r
que quiero. Pero este camino es comunica~ión
de nu is encia qY1en
con e suprem T, tr
d
encuentro en el
o u . aseen ente y con los otros tús que
comunicación , mundo y me trasc1end~?· Pensamos partiendo de la
hum
. aun cuand_o ~e trate de relacion consigo mismo. La existencia
ana es incapaz de vivu encerrada en sí misma E . .
.
comunicarse con otro existir co
.
. . xis~ como SUJeto es
auténticas sólo se d
tr
mo Sujeto. La comunicación de existencias
a en e yoes profundos. Tenemos que vivir en sociedad
hall

fºY Y

I

�27

26
. . ar de los bienes necesarios a la vida, actuar con los otros seres humanos.
partiap
. .
intercambio comunicativo, hablando, escuchando,
Tenem~s que vivir en. d
roduciendo algo nuevo. Sin la comunidad
aprendiendo, co~prendienlacio. P , imposible La angustia existencial y la
comunicable, la vida de re on sena
.
1 rumbo en morbosa
soledad son siempre provisorias, cuando no se tuerce e
. .ento
d
. 'ón. Lasoledadprolongadaesinsoportable. Lasol~d~morecogimiDesd
esviao
d
ta pobladayadecompaniasideales.
eesa
paraelamoresunasoleda augus '
,
medescribirelencuentroque
soledad surge, alguna vez, un encuentro.. Pemutase_ "
ella visita ( se refiere
tuvo I&lt;arl Jaspers con la que fuese su novia Yesposa. en aqu
.
al primer día que la vió) cayó algo así como un rayo. Y~' ya desd~-elh P~~
dándose la vuelta se puso de pié y se vo1vio aaa mi.
momento, cuand o Gertrud,
hallab unidas
Ocurrió como sien un instante se encontraran dos personas que se
an
·
M
· osible saber cómo sucedió realmente aquello y por lo
desde siempre. e es imp
,
ó
,
mismo no puedo contarlo... Desde quedla c~~oo,:fa~x~ seyd~~
transfonnación Hasta entonces a pesar e mi msa
. d
1
frío deseoso de saber, preocupado de la verdad. A partir e aque
mb
h
era un o re
,
. diariam te se le recuerda que es
momento me convertí en un hombre a qwen
en
d
cia des ierta en mí el impulso a no perderme en un mun o
ho~relectualism
... Su _presend purapreflov,Óf\. Mucho más aún: estoy convencido de que
demte
oy e
...,..
.
,
d · Gertrud"
si mi filosofía tiene una profundidad, yo Jamás la habna ale~ o sin
( "Entre el destino y la voluntad", pp 47-48, Guadarrama, Madrid,1969 ).

Y

=~

Para ser yo mismo, por obra de la libertad, necesito d_e los otr~ en la
. .,
"La comuru'cación existencial a nPC.ar de sus imperfecoones y
comurucaaon.
r--·
'ó h
"
limitaciones sigue siendo el bien más preciado de la comuni~o n . ~ a ,
a unta y ~ Lepp (Ignace Lepp: " La comuni~ció~ de la~ exis~oas , P· 97,
p · gnaCarlos Lohlé) Y al hablar de comunicaaón existenoal, pensam~
Edi
eones
·
d
"
e et aman
espontáneamente en la necesidad de amar y de ser ama otal- .amar.
d los
cu iebam" en sentido agustiniano-, como el más fundamen e im~oso e
aftes h~os. En toda comunicación amorosa hay un~ .~naguez, un
desencadenamiento de fuerzas impulsivas que rompen el equilibno de nuestras
0
rutinas y de nuestras ideas-querencias en las que estamos. El eros terrestre.
camal conduce al eros celeste. o amor espiritual. El carácter humanamente
del ~or se toma dinámicamente espiritual en el ~ - Por~ue el agape
co lementa al eros, pero no se le opone forzosamente como piensa Ny~.
Ct~do se confunde el verdadero amor propio - caso de Sartre - que se posesiona
del otro con fines egoístas y de dominación es que ya no estamoshablando d~ a:I'ºr
sino de concupiscencias. Mala comunicación, porq,ue d~~ye la ver_ a era
comunicación queescomunicacióndeamor. Lacomuniónreligiosaquere~os
conDios,quedafueradelanálisisdelacomunicaciónsocialyd~~-ElTudivmo
se convierte en Tú eternal y pródiga su presencia_ muda e_ ~visible en nuestra
soledad. Esla únicacomuniónquenuncanosdecepaona y la unicaqueco~ tod~
nuestros estratos cordiales. Esa sed de absoluto, que a veces nos tortura, solo~
Absoluto encuentra su bien saciante. Cuando se ha estado en amorosa comuruón
con Dios, cuando nos hemos sentido amados por El, se comprende que

=

todas las otras comuniones y todos los demás amores carecen de sentido si no
nos preparan a vivir esta plenitud de plenitudes. Pero esa infinita
condescendencia de Dios no impide, sino al contrario, refuerza nuestros
verdaderos amores humanos.
Hay comunicación cuando se entiende el mensaje en el sentido en que
el emisor pretende que se entienda. Hay descomunicación cuando el receptor
entiende el mensaje en un sentido totalmente diverso al que pretendió
imprimirle el emisor. No hay que confundir la descomunicación con la mala
comunicación. En la mala comunicación se entiende el mensaje y se contesta
dentro del mismo canal, pero se contesta mal. La objetividad existente en la
ciencia de la comunicación no estriba en la identidad de las ideas -cosa
imposible- entre el emisor y el receptor, sino en la analogía de las mismas. No
es la manera de concebir una noción del emisor, sino la manera de utilizarla,
en forma igual por los receptores, lo que confiere objetividad a la ciencia de la
comunicación social. Las operaciones de comunicación son estandarizadas.
La verificación, la controlabilidad son corolario de la intersubjetividad acerca
de las operaciones comunicativas. Cada vez que podamos establecer control
empírico en una disciplina, con sus propios predicados referentes a algo ( sus
objetos ),estamos ante una ciencia. De la verificación se sigue una previsibilidad.

¿ De donde proviene el impulso de comunicación? Sólo el amor puede
darnos la respuesta. No es la comunicación la que funda el amor. Es el amor
que funda la comunicación. Y no hay amor que se conserve sin comunicación.
En la comunicación social nos dirigimos a los televidentes, a los radioescuchas,
a los ciudadanos, al público consumidor, a los lectores de periódico ... Se trata
de todos y de nadie en particular. El anhelo más profundo del hombres la
comunicación personal, que no se da entre individuos revestidos de un rol o
papel social.
En el modelo de Channon-Weaver -que no anda lejos de la teoría
aristotélica- se presentan cinco componentes de la comunicación: 1) la fuente;
2) un transmisor; 3) una señal; 4) un receptor; 5) un destino. Aritóteles había
advertido tres elementos: la fuente ( el orador); la señal (el discurso) y el
destino ( el que escucha). El propósito de la fuente se expresaba en el mensaje:
traducción de ideas, intenciones debidamente codificadas. Al proceso de
codificar se le denomina encodificador (.p1ecanismos vocales, que producen la
palabra; sistemas musculares de la mano que -producen escritos y dibujos;
sistemas musculares corporales que originan gestos, ademanes y posturas ).
Pero ese componente encodificador supone alguna fuente, esto es, alguna
persona o grupo de personas con un fin y una razón para comunicarse. El
~ e s el medio de comunicación, el portador o conducto de los mensajes. Los
mensajes sólo pueden existir en algunos canales. La efectividad de la
comunicación depende, en buena parte, de la elección de canales .

�29

28
La persona o las personas situadas en el otro extremo del canal pueden ser
llamadas los receptores de la comunicación. Sin otros receptores- blanco a donde
apunta la flecha de la comunicación - no se daría el proceso comunicativo. El
receptor precisa de un decodificador para retraducir o decodificar el mensaje que
se le presenta.
Es la sociedad, en su conjunto, la que configura a los medios masivos de
comunicación. La nueva tecnologíaha servido de base paralaaparicióndenuevos
sistemas de medios masivos de comunicación: las computadoras, la televisión por
cable y los satélites de comunicación. Al lado de una teoría de comunicación de
masas hace falta una deontología de la comunicación de masas. El apremio no
puede ser más urgente. Los efectos sobre la niñez, sobre las amas de casa y sobre
los adolecentes han sido devastadores. Espero que el futuro se abra paso la
exigencia moral que la sociedad no puede descuidar so pena de extinción o de
carencia. Los medios masivos de comunicación social podrán ser un bien, un
inmenso bien para los hombres, a condición de que los dueños de los medios y los
comunicadores fuesen, naturalmente, hombres capacitados y hombres de bien.
En manos de comunicadores irresponsables, los medios masivos pueden hacer
creer en un hecho, tal vez falso, a miles de personas; pueden destruir, para
siempre, una reputación; pueden causar males irreparables en el hogar y en el
patrimonio de las familias y de los pueblos. Afirmar sin información suficiente y
opinar sobre todos los asuntos -incluyendo los más intrincados problemas
técnicos y científicos- es uno de los más graves peligros de los emisores en los
medios de comunicación masiva. Desgraciadamente las rectificaciones, reales y
sinceras, que podrían atenuar los males de una falsa o deficiente información, no
abundan en nuestro medio. El comunicador es profesional de la comunicación y
el profesional de comunicación cuando vende su mensaje es un ruin como el
traidor de la patria. El comunicador auténtico nunca debe doblegar la dignidad
de su persona ante el poderío del dios-número, que representa a la cantidad
sojuzgando a la calidad. Nada significa que los programas televisivos tengan un
enorme "raiting" y que las grandes rotativas lancen a la circulación, millares de
periódicos y que sus ediciones sean agotadas unas tras otras, si sólo dejan en los
televidentes y los lectores la confusión y el desaliento.

En la Instrucción Pastoral "communio et progressio" se convoca a los
profesionales de lacomunicación social y se exhorta" a todos los hombres para que
hagan que estos medios sean realmente útiles a la humanidad y ala gloria de Dios"
(Instrucción Pastoral "Communio et progressio" , pág. 60, actas y documentos
pontificios, segunda edición, Ediciones Paulinas, México, D,F., 1978). Los
instrumentos de comunicación pueden ayudar a la unidad de los hombres o
pueden producir los mayores discenciones que engendran innumerables males.
Apartado de Dios, por su propia culpa, el hombre cae en la discordia después en
el enfrentamiento con sus hermanos y, por último, en el rompimiento de todo
ágape. El hombre mismo, en su cabal dimensión ética, es la norma en el uso de los
medios de comunicación social.

Un
· ·
. impulso casi· constitucronal
ha llevado siempre a todo b
comurucador, a servir a intentar ha
, til Re
'
uen
el auténtico comunic;dor tiene el p~~~o de f :.i ;e;::~dor Y ~eformador,
portador del progreso en sentido axiológico La IJ be 1 os meJores, de ser
cielo, pero los pies bien afianzados sobre Ía ti ca zal ev~tada, cerc~a al
mirando en tom
t
·
.,
erra, Y os OJOS muy abiertos
valores-verdad, ~in~=~~~t:J~:ci1:5i:grualJ?:a~iones de los tiempos". Los
se profundizan en la hist • '
'
ª ' paz Y amory - se descubren
ona aunque sean suprahist , ·
Y
que encaman los hombres están d tin d
?neos. estos valores,
,
es a os a comurucarse humanamente.

�31

TÉCNICA ENTRE SENTIDO Y CONTRASENTIDO
Análisis filosófico de nuestra cultura
tecnificada en su dinamismo óntico
Heinrich Beck
Universidad Otto Friederich
Bamberg (Alemania Federal)

Vivimos en la era de la técnica. Nuestra cultura contemporánea y
la situación histórica de la humanidad están determinadas por la técnica.
Este hecho presenta un carácter ambivalente, pues, por una parte, brinda la
oportunidad para el desarrollo y la realización de posibilidades de sentido;
pero, por la otra, entraña el peligro de una destrucción de todas las
estructuras teleológicas del ser vivo e intelectual, de dimensión cósmica.
Nos encontramos inmersos en una crisis existencial de sentido. La técnica
lleva nuestra existencia física e intelectual a un estar-pendiente entre una
perfección altísima y una destrucción total, entre el sentido y el contra
sentido. Significa, así, un desafío radical de la historia.

Se impone, en consecuencia, que nos formulemos la pregunta
acerca de la esencia de la técnica, en cuanto fuerza determinante de la
historia y de la cultura. Por lo cual, nuestra exposición se desarrollará
necesariamente en cuatro apartados.

l. -¿Cuál es la esencia de la técnica?
.
2. - A partir de su esencia, ¿Qué sentido positivo presenta la técnica en la
historia mundial?
3. - ¿ Se realiza verdaderamente en la historia este sentido?
4. - ¿En qué han de consistir la tarea y la posibilidad de una realización del
sentido de la técnica para que sea posible superar el contrasentido de ésta?

�32

33

d se observa una estructura ciertamente
En este modofundedprocentaecr1'6n realizada en el primer tiempo, los
dialéctica, pues, tras
ame
, .
.
siguientes aparecen como tesis -antítesis- sintesis.
1 ESENOA DE LA TÉCNICA
COMO ACONTECIMIENTO HISTÓRICO-MUNDIAL

.

. duda a los fenómenos básicos de la
,
ría es íficamente hmr.ana.
cultura humana. Constituye, pues, una catego las pee
la técnica del
La técruca pertenece, sm

Ya en la Edad de _Pie~ra conocía el -~ ~::r: ,~:tefa~:~,7or eso, no debe
fuego y de la fabncac16n de herrami
la fi . te d 'gru'dad como
su cien
i
extrañamos que la técnica tuviese
. ya entonces
.
para preguntarse sobre su propia esencia.
· · te definición·
Aristóteles, por ejemplo, ofrece la s1gwen
. . . "Técnica es
.
un comportamiento y poder reflexivos que tiene como_ ~~a~d~
es un comportamiento productivo dirigi po
0 , en otras p alab raS,
planificación adecuada." 1

pro:u:::

los
Así en la construcción de una casa, la fo rma es transmitida
1 almaa del
'
·
d
·
tente
en
e
materiales de construcción por la i ea preexis
e
tá
.
p
dio
de
la
técnica
se
realiza
aquello
cuya
iorma
es
arqwtecto.
or me
d
'6 y
presente en el alma, d e mod o d.istinto a lo que ocurre en la repro
la ucc1. nd
1 '6 natural dentro de la naturaleza.2 Por lo tanto, esencia e
en la evo uo n
terial que debe ser informado,
la técnica se constituye por un elemento ma
'
.
i
al ue debe ser trasmitido a la materia, pero que,
y por un elemento orm . , q
alma del técnico. Ahora bien,
1 , '6
en su raíz, deriva de la idea presente ~n ela
la planificación
.d
d termina asimismo el fin,
e1ecc1 n y
esta 1 ea e
. ,
~ medios y la decisión efectiva. Es por
adecuadas de las diferentes
Y
'
artir de y con
tanto esencial la relación con el hombre, pues sólo a p
ti'd
,
.
1
te
..,.,___;co
Un
árbol
puede
tener
sen
o
relación a él adquiere sentido e en ~ u .
shl tal relación, pero no una casa.
validez tanto en la Antigüedad
Esta concepc1'6n de la técnica tiene
.
y en el Medioevo como en la ~ad Moderna.

Ética a Nicómaco, VI, 4
2 Confer, Met. VIl, 1032 a 33.
1 Confer,

Sin embargo, en la época moderna y contemporánea resulta cada
vez más problemático determinar hasta qué punto la técnica, en relación
con el hombre, está verdaderamente al servicio de un "sentido". Tal es la
razón por la que Eduard Spranger, pongamos por caso, ya no incluye en la
definición de la técnica la relación al sentido y reduce el concepto de
técnica a una simple relación entre un medio y un fin más o menos
arbitrario. Spranger define la técnica solamente como: " ... el conocimiento
de los medios exigidos por un fin, y la elección de los medios prácticos
basados en tal conocinúento. La característica principal de la técnica es, sin
embargo, el no fundamentar por sí misma ningún valor independiente." 3
Pero si se considerara la técnica de un modo tan abstracto, es decir,
como la elaboración de un simple sistema de medios para la obtención de
cualquier fin, necesariamente hay que poner de relieve el medio
fundamental intelectual, a saber, la matemática, que actualmente está
ampliándose a una teoría general de todas las estructuras, campos y
factores. Ésta permite interpretar todas las estructuras posibles de un
modo cuantitativo, esto es, como unidades divisibles a las que descompone
en sus elementos y funciones primarios con el fin de formar, a partir de
éstos, nuevas estructuras. La matemática funciona, así, como una teoría
(universal y formal) de la posibilidad de la combinación de los elementos.
Como un instrumento de la destrucdón y reconstrucdón en todos los planos
del ser.

De este modo, la matemática facilita, en la técnica física, la
transformación de energía cósnúca en nuevas formas en que es
almacenable en todas las direcciones y nuevamente convertible en otras
formas. En la técnica química la matemática facilita la obtención de
productos artificiales a partir de materias naturales. En la biotécnica facilita
la transformación de las estructuras y funciones naturales de la vida,
intentando, por ejemplo, alterar la programación del comportanúento
hereditario a través de un bombardeo continuo de los cromosomas con
partículas subatónúcas, e intentando también dirigir el proceso evolutivo y
obtener nuevas formas de vida para determinados fines. De modo
semejante, la sicotécnica descompone psicoanalíticamente los complejos
3 Ltbensformen, Halle 7 ed. 1930, p. 362: " ... die Brkenntnis des durch ein Ziel geforderten
Mitti!I überhaupt und die darauf beruhende praktische Mittelwabhl... das entscheidende

Kennzeichen der Technik aber ist, dass sie von sich aus keinen selbstindigen Wert
begnindet''

�35

34

psíquicos en funciones elementales y motivos, para obtener a partir de
éstos, psicosintéticamente, nuevas estructuras.
La intención
psicoterapéutica no está ausente, por lo general, en este modo de proceder.
Finalmente, por medio de la sicotécnica se forman nuevas estructuras de la
conciencia individual y del comportamiento social que supone la
eliminación de las anteriores, como ocurre en política con el afiliado
"convencido" de un partido o, en economía, con el consumidor
"decidido". 4
Así, pues, la técnica actual se presenta como un acontecimiento
histórico e incluso cósmico en el que se destruye totalmente la realidad
dada en sus dimensiones inorgánica, orgánica, psíquica y social,
poniéndose a disposición de todo tipo de fines constructivos. Dicho de otro
modo, la técnica se ofrece como proceso de transformación universal y
radical de lo existente, bajo el dominio del hombre.
Mientras que en la Antigüedad y en el Medioevo la técnica estaba
basada en observaciones más o menos causales de la naturaleza, en los
tiempos modernos se ha convertido en un proceso metódico-sistemático
por la aplicación de la matemática. Este proceso fue iniciado por Galileo,
después del redescubrimiento del libro Mecánica, de Aristóteles, que
reducía todo movimiento en el espacio a un movimiento circular, es decir,
a condicionamientos geométricos. De este modo, era posible calcular, de
antemano, el comportamiento de determinados agregados y construir las
máquinas correspondientes, por ejemplo, con fines bélicos. Los esfuerzos
espirituales del hombre se orientaron entonces a reducir lo cualitativo a lo
cuantitativo en todos los campos de la vida.
Mencionaremos solamente algunos aspectos ideológicos. Se trató
de explicar, dentro de un realismo crítico (como suele denominarse), las
cualidades de la percepción sensorial como apariencias sólo subjetivas de una
realidad objetiva sólo determinada cuantitativamente; o bien de
interpretar, en el marco de una teoría positivista del conocimiento, todos los
• Las palabras destrucción y construcci_ón, como se ve, significan sustancialmente algo distín~
en los diferentes planos del ser. El concepto de técnica, visto de esta manera, no es ru
totalmente UIÚVOCO ni totalmente equívoco, sino análogo, es decir: tal concepto está sometido

a un cambio de significado relativo.
Esta forma de analogía interna caracteriza a la técnica, incluso en sus diferentes fases de
desarrollo histórico. La técnica implantada en los tiempos modernos es relativamente algo
distinta a la técnica de la Antigüedad y de la Edad Media.

valores estéticos como decisiones subjetivas facultativas fr te
la
realid~d objetiva de relaciones sociales de las mayorías y d:l po:r.
la
actualidad, con la logística, es decir, con el matematismo de la 16 ·
la tecnifi ·6 •
gica, y con
caci n incluso del pensamiento, parece que nos estamos abriendo
paso a un cálculo y a una disposición total de la realidad.

¿

De este modo, se plantea la cuestión acerca del sentido y de la
razón de tal proceso.

2. EL SENTIDO HISTÓRICO DE LA TÉCNICA
.
La respuesta ya insinuada de que la razón y el sentido de la técnica
estriban en la transformación de lo existente bajo el dominio del hombre,
es en modo alguno unívoca, sino que ha sido pensada bajo aspectos
diferente~. Expondremos en nuestro trabajo las tesis elaboradas al respecto
por tres filósofos: Emst Kapp, Amold Gehlen y Friedrich Dessauer.

n?

. El primer filósofo moderno de la técnica en sentido estricto Emst
Kapp, ~terpreta la intención de la técnica como una proyección de ó;ganos
Y funciones humanas. ~sí, po~ ejemplo, un martillo es la reproducción y
aume~to complemen~o de ciertas acciones funcionales de un brazo con
el puno cerrado. El fin de la técnica consiste en la autoexpresión
~utore~resentaci~n y coRcienciación del hombre y, a través de éstas, en s~
liberación, salvación y vuelta a sí mismo, en la superación de sus límites
en el acercamiento a lo ilimitado y divino.
y
Con otras palabras, el fin de la técnica es la divinización del
hombre.
.
El_ origen y la necesidad de la misma están basados en la
tmperfección natural humana y en la capacidad espiritual de superarla.s
.
. Amold ?ehlen tr~forma este concepto en algo puramente
biol~gico, ~ considerar la técruca como un equilibrio y comprensión de las
manife~~ciones carenciales biológicas por medio del espíritu, con el fin de
sobrevivu.6

5

G'.""ndlinien einer Philosaphie der Technik. Zur Entstehungsgeschichte der Cultur aus neuen
Gtsichtspunkten. Braumschweig, 1877.

�37
36

los sentidos. La esencia del conocimiento no es considerada aquí como la

Friedrich Dessauer representa otro tipo de interpretaci~n, justo la
que destaca la independencia del espíritu creador y se onenta a la
·
· , Dessauer ve la esencia de la técnica en el fenómeno de las
mgeruena.
. • 'd
invenciones. Consisten éstas en el conocimiento de nuevas posibili a~es
de combinación de elementos -como, por ejemplo, la estructura de ~ntido
de un reloj- y en la realización efectiva de tales pe~ento~,
considerando y aplicando las leyes naturales. Técni~a es'. pues, extStencia
real de ideas por medio de la formación y elaboración finales de las cosas

recepción de lo existente por la razón, sino como dominación intelectual de
la experiencia, como técnica ideal.

de la naturaleza" .7
Las condiciones de la realización externa y tal vez incluso del acto
interno de la investigación se encuentran muchas veces en_ las rela:i?nes
socioculturales, como, por ejemplo, en la necesidad econóouca o política o
en el estado e interés del saber en una época determinada.
Pero la estructura de sentido descubierta bajo tales condiciones no
viene determinada por el hombre, sino sólo descubierta. És~ tiene que
haber existido desde siempre como posibilidad plena de sentido, de un
modo semejante a como ocurre en los arquetipos platónicos o divinos. Por
esta razón, el sentido positivo de la técnica consiste, según ~e~sauer, en
continuar la creación de Dios llevándola a su perfección y participando de
las ideas divinas como fundamento de la creación según el mandato
divino: "¡Dominad la tierra!".8 A través de la semejanza del hombre con
Dios se manifestará cada vez más la verdad originaria divina en la obra
creadora de la técnica.
Finalmente1 se ha desarrollado, también en relación con Platón,
otra interpretación no biológica del sentido de la técnica que ~esta
claramente ciertos rasgos de su dimensión sociocultural. Me refiero a
Emmanuel Kant, quien traslada, en cierto modo, las ideas ete~, desde su
trascendencia divina al sujeto humano. Según Kant, las ideas eternas
funcionan como formas de entendimiento por medio de las cu~es
configura el hombre el mundo de las sensaci~n~ do~dolo de un sentido
inteligible. Sólo así se impone el sentid~ a pnon del suJeto en el mundo de
Der Mensch, seine Natur und Stellung ·in dtr Welt, Bonn 4º. Ed. 1959; de un modo especial:
Anthropologische Forschung, Reinbeck, 1961.
1 Streit um die Technik, Frankfurt 'r. Ed. 1958, p.234: "reales Sein aus Ideen durch fin.ale

6

Gestaltung und Bearbeitung aus naturgegebenen Bestiinden" • . .
.
0
a Esta visión de [)essauer tiene antecesores en la Edad Media cristiana, por eiemplo en Hug

de St. Victor.

En el neopositivismo, en Wittgenstein, por ejemplo, la sociedad
humana_concreta aparece en lugar del sujeto ahistórico, kantiano y de sus
formas inmutables del pensamiento. Esta sociedad humana elabora la
experiencia por medio del lenguaje vivo en una conexión de sentido bajo el
dominio racional de la sociedad. Para ello resulta adecuada la precisión del
lenguaje matemático, precisión que, en este sentido, se remonta a la idea de
una mathesis universalis, tal como se encuentra ya en Leibniz.
Sin embargo, con la dialéctica hegeliana, el sentido ideal va a
desembocar en el mundo material en el proceso de su realización, y llega,
pasando por la oposición a sí mismo, a su libertad y dominio.
En el polo opuesto, en el materialismo marxista, aparece el
proletariado, que trabaja material y técnicamente, como el sujeto de la
realización del sentido de la Historia.
Contemplados estos principios en forma crítica y con reflexión
atenta, se manifiesta claramente cómo se comprende indistintamente el
sentido positivo del proceso histórico de la técnica. Como afirman Kapp y
Dessauer, es éste entendido como la realización de una verdad que se
encuentra en el hombre y que tiene raíces profundas en Dios, ese Ser-Señor
del hombre libre y creador, grande. El hombre se manifiesta como señor,
presentándose como tal ante sí mismo, al conseguir por medio de la técnica
la transformación y el dominio de la naturaleza.
Sin embargo, este aspecto, antropológicamente considerado, no
debe malentenderse. El sentido de la historia técnica no puede ser
antropocéntrico. Pues el hombre sólo puede servirse de la realidad en la
medida en que él mismo está dispuesto a ponerse en servicio de ella.
Dominio y libertad no son posibles, a la larga, sin el sentido de
obligación y complementación mutuas. La no-aceptación y la explotación
son el resultado del miedo opresor y constituyen siempre la nueva causa
de éste, resultado y causa que destruyen todo tipo de libertad.

�39

38

Así, pues, el aprovechamiento técnico y el d~~o de _la energía
cósmica, biológica y psíquica imponen como cond1c1ón previa. que el
hombre no la explote inconsciente e irrespo~bleme~te, smo ~ue
reconozca sus leyes de sentido desde el punto de vISta teónco y práctico,
adaptándose y sometiéndose a ellas. De no ser así, el ~ombre po~e e~
peligro los fundamentos de su propia naturaleza ~?r medio de_la ~ruca ~1
acepta la realidad con conocimiento y respon~bilidad, _es decrr, s1 se deia
desafiar por ella en lo que se refiere a sus capacidades éticas. Con lo cual, el
hombre desarrolla su ser-hombre. De este modo, el cosmos puede asumir el
señorío técnico del hombre y no precipitarse en el caos; puede dejarse
desafiar por tal señorío, aparecer bajo ciertas formas :nergéticas f seguir_ su
desarrollo. Como se ve, la condición que hace posible la propia creación
del hombre para conquistar, así, mayor dominio y libertad, el sentido
profundo del proceso cultural de la técnica, están ba~dos en un encu~ntro
universal y en una realización de todo lo exIStente, en desafío y
complementos mu~os.

en_que el_factor determinante de la puesta en marcha de tal sociotécnica y
psico~mca no es necesariamente el respeto al hombre -que tiene que
reflexionar sob~e el sentido de sus acciones y mostrarse como sujeto
responsable-, smo que la cultura tecnificada cae cada vez más en la
ten~ción de_ manipular ilimitadamente al hombre como un simple objeto
de fines posibles. Este problema, a saber, la ausencia de sensibilidad para
la estructura del sentic!,o inmanente al ser, provoca en nosotros un efecto de
neurosis profunda, que no sólo afecta a la relación humana, sino a la vida
en general. Aquí nos referimos, en primer lugar, a la amenaza del medio
ambiente provocada por la polución y la contaminación radioactiva; nos
referimos también al experimento que persigue manipular técnicamente la
evolució~ por medio de modificaciones de la estructura hereditaria y de la
producción de nuevas formas de vida. ¿Cómo tener la seguridad suficiente
de que tal biotécnica no camina hacia la destrucción de la vida en la
naturaleza, sino que avanza por el camino que nos llevará a la consecución
de una vivencia de más alta cultura?

Esto queda confirmado y se concretiza más aún en la ~o~cepción
global de la técnica, que, en gran medida, está en contrap~s~c1ón a las
mencionadas bases de sentido. De este modo, entra en crIS1s tanto la
cultura como la naturaleza, al quedar ésta totalmente subyugada por la
cultura y la técnica.

Dirigiendo la mirada al mundo en su totalidad, aparece ante
nuestros ojos el fantasma del desencadenamiento de la energía atómica,
que escapa al control del hombre, como un efecto secundario e
involuntario de la técnica física, efecto que ya no se puede excluir en
absoluto. Es el fantasma de la alteración desastrosa del equilibrio cósmico.

3. CRÍTICA TEXTUAL DE LA TÉCNICA

. Esta perspectiva tan tétrica del futuro de la técnica y del mundo
~~ fue tra~da ~bién por una filosofía de la cultura de tipo
pesmusta, con drrecc1ones diferentes. Elegimos como representantes de
~ ori~ntació~ a Spengler, Jünger, Jaspers y Heidegger. Oswald Spengler,
baJO la influencia de la doctrina de Friedrich Nietzsche sobre la voluntad de
poder (Willen Zur Macht), considera la técnica como expresión del deseo
humano de destrucción y de poder, como expresión del deseo animal de
rapiña. "Una voluntad de poder, que tiene como su meta última lo
ilimitado, abarca el globo terrestre y lo transforma con el poder de su
energía práctica y con la monstruosidad de sus procedimientos técnicos." 10

Analizaremos, en primer lugar, las manifestaciones características
en el campo de lo psíquico y de lo social. La política trabaja co~ ~éto~os
científicos eficaces e influencia, que tienen como meta la conc1entizac1ón
del elector, es decir, su disposición y actividad para un partido
determinado o para servir a los intereses del Estado. Del ~mo modo, ~
economía trata de estimular el deseo adquisitivo del consumidor con el fin
9
de · programar nuevas necesidades para acrecer las ventas. Ba~ tal
perspectiva encontramos hoy conceptos dignos de ~r tomados_ en ~no: la
regulación y la evolución de las ciencia~ por la política; la motivación ~ la
transformación de la ciencia por medio de ll;l venta en el mercado, la
posibilidad de planificar y mecanizar la enseñanza; f ~ente,_en lo que
se refiere a la esfera de la vida privada, el perfecc1orusmo técnico de los
medios de expresión en el amor o en el placer. El momento crítico estriba
9

Véase el libro de Vanee Packard: "Die Geheimen Veführer", Düsseldorflº. Ed. 1958.

10
Der Mensch und die Technik, München, 1931, p. 64: " Bin Willw zur Macht, der... das
Grenz.enlose... zum eigentlichen Ziel hat , humfasst den Erdbail... und verwandelt ihn durch
die Gewalt seiner praktischen Energie und die Ungeheuerlichkeit seiner technischen
Verfahren."

�40

De modo bastante semejante ha expuesto, posteriormente,
Friedrich G. Jünger la explotación exhaustiva de la naturaleza y de las
fuerzas espirituales del hombre, señalando los peligros apocalípticos del
desarrollo técnico.11
Karl Jaspers ve particularmente en la técnica la tendencia a
regularlo todo y a esquematizarlo todo, a reducir todo a normas. Con lo
cual, el individuo queda reducido en definitiva a simple función de un
mecanismo de vida anónimo, siendo destruido como existencia personal.12
Martín Heidegger relaciona la técnica con el nihilismo y el olvido
de la existencia que caracteriza nuestro tiempo. El hombre ya no reconoce
ni respeta lo existente en su ser, sino, que lo aborda, lo manipula y lo
acondiciona a sus propios fines. La técnica es el "Ge-stell", es decir, en
cierto modo el a priori histórico del hombre moderno desde el que éste mira
lo existente convirtiéndolo en experimento interrogativo para revelarlo
totalmente y, con derecho absoluto a disponer de él, lo construye de nuevo
de forma distinta. Así, por ejemplo, no es la central eléctrica la que está
construida en el paisaje, sino el paisaje el que está integrado en la central
eléctrica. Sin embargo, según Heidegger, la esperanza de poder superar el
peligro que supone tal técnica surge al examinar la esencia de la misma,
manifestándose de nuevo aquel ser inaccesible, sólo que esta esperanza no
resulta, naturalmente, muy clara. 13
Pero tal esperanza, ¿no podría, más bien, estar basada en un
modelo cibernético de interpretación histórica según el cual se adapta, con
el tiempo, la naturaleza a cada uno de los cambios de las condiciones de su
existencia para allanar automáticamente defectos y peligros? Esta
adaptación se atiene a una obligatoriedad siguiendo las leyes naturales
¿No podría estar también basada en una dialéctica idealista o materialista
según la cual se realiza el sentido precisamente después de pasar por el
contrasentido?
Pero un optimismo total de es!e tipo fracasa por la misma razón
que el pesimismo fatalista, si se tiene én cuenta la libertad humana. Una
coacción de tipo cibernético o 'dialéctico encaminada al bien o al mal pasa
u Die Perfoktiun du Ttchnik, Frankfurt 1949.
Situation du Zeit, Berlin-l.eipzig 1931, pp.44 y ss.
13 Die F111ge du Ttchnik, en: Die Ttchnik und die kthrt, Pfllingen 1962.

41
por alto la_ responsabilidad personal a la que el hombre siempre se siente
~~º· S1 comparamos ahora el fundamento positivo de la técnica con la
S1tuacrón bastante negativa de la misma, cada día más evidente, tenemos
que hablar c~~ Amol~ To}:'bee de una situación histórica de "challenge
and response , es decrr, de provocación y respuesta". Digámoslo de otro
modo: se trata de una tarea histórica con la que el hombre podrá perder
to~ente ~l m~do y a sí mismo, o ganar ambas cosas. ¿Cuáles son, pues,
las exigencias éticas de época histórica técnica, exigencias cada vez más
patentes, y cuáles son las fuentes dinámicas de su realización?

4. SUPERAOÓN ÉTICA DEL PROBLEMA QUE PLANTEA LA TÉCNICA
.
Es evidente que tal técnica afecta a la totalidad del ser individual y
social del hom~re. En ~bos sentidos, la cultura técnica ha precipitado
desarro~os ~~es radicales que constituyen más un peligro de
~es~cc1ó~ nihilista que la posibilidad de su superación total: un
mdiv1dualismo pl':""alista y lil~~al que destruye la coherencia y unidad del
todo o un comurusmo colectivISta y monista, igualmente unilateral, que
reduce las diferencias individuales a una unidad anodina. En el primero concretémoslo con ejemplos de estructuras económicas- el hombre
co~idera al prój~o com? simple medio para obtener la mayor ganancia
posible, su ser-en-si esencial, como valor independiente, queda reducido,
como valor efectivo, a un simple ser-para-el-otro, de tipo funcional. En el
segundo, el individuo es sustituido por la colectividad, dentro de la cual el
valor del individuo es medido solamente según la función y el rendimiento
~~n. respecto al todo social, que exige siempre un poder de disposición
ilimitado. En ambos casos, amenaza la planificación total del ser humano
apareciendo con ésta su alineación y destrucción. Se impone, pues, la tare~
de superar los principios antitéticos, con una estructura social que integre
~~ aspectos del hombre: el derecho a disponer de sí mismo
md1v1dualmente y la obligación de ponerse a disposición socialmente. Lo
cual_ ~pone el desarrollo de estructuras en las que cada individuo pueda
~c1~~ en los prc_x:esos sociales decisivos según su capacidad y
~s1c1ón de asumrr responsabilidades, siendo afectado, al mismo
tiempo, por las consecuencias positivas o negativas de participación:
pongamos como ejemplo las pérdidas o las ganancias de una empresa
comercial determinada. t4

12 Die gestig,

:• ~ los ~embros

~~ una_ f~brica

dilerencia de clases

fue_ran al mismo tiempo los propietarios, quedaría anulada la
tradioonal, segun la cual se persiguen intereses parciales, hecha abstracción

�43

42
Así, pues, la exigencia ética del momento histórico actual consiste
en una complementación mutua de todos los individuos bajo el régimen de
compañerismo ("Pamerschaftliche Erganzung") no en sentido abstracto
global, sino formando estructuras concretas oblig~torias_ que impongan
exigencias al individuo y en las que éste aporte, al nusm_o tiempo, en orden
a su configuración, sus propios impulsos personales. _D1:h? de ?tro ~odo,
la tarea consiste en la creación de una sociedad no md1v1dualista liberal,
que destruiría la unidad social, pero tampoco colectivista-socialista, que
destruiría la unidad individual, sino solidaria-social y, por tanto, capaz de
superar todos los extremos. El simple modo de pensar técnico, la reducción
del mundo concreto a categorías de cantidad y divisibilidad, se supera a sí
mismo al ganar en importancia lo cualitativo y lo no arbitrariamente
permutable.15
La realización de esta tarea presenta un aspecto cognoscitivo y otro
afectivo-volitivo. En.lo que se refiere al primero, el círculo de la Escuela de
Frankfurt ha aportado algunas sugerencias. Así, Max Horkheimer, en su
libro "Crítica de la razón instrumental" ("Kritik der instrumentellen
Vemunft''),16 impugna el concepto, tecnológicamente reducido, de
racionalidad y ciencia que sólo admite la adecuación de los medios a ~es
dados como objetivamente cognoscibles, pero que excluye la cuestión
acerca de la legitimidad de los fines y la sitúa en el ámbito de lo subjetivofacultativo. Si los fines no se presentan en su sentido ante el "todo de la
razón dialéctica de la historia", se abren las compuertas a lo inhumano y a
la arbitrariedad. Este criterio, al menos parcialmente equívoco, lo sustituye
Jürgen Habermas por el criterio del "interés emancipador", al que hay que
subordinar el interés técnico-analítico de las ciencias naturales para, de este

modo, respetar a la humanidad.17
de la totalidad. Pero, de la misma manera, quedaría por superar el ti!Bnismo técnico de una
economía forzada en la cual el individuo está totalmente sometido a una colectividad anónima o a
sus funcionarios.

Véase: &lt;figura... est qui qualitas circa quantitatem&gt;, lHOMAS DE AQUINO, Phys. , 5d;
también S. TII. , I q.35, a l. Aquí ya se ve, en un contexto filosófic~n~tur~ q~~ ~da
estructura concreta presenta una parte cuantitativa(divisible) y otra cualitativa (mdiV1S1ble).
Esta forma parte necesaria de la primera y es la que hay que tomar como~..
16 Bd. Por A. Schmidt, Frankfurt 1974. Véase además: Kurt HUBNBR, Kntik dtr
Wissenschaftlichen Vernunft. Freiburg-M~chen, 1978; y Amulf Rieber, ~ Krise der techmschtn
Rationalitiit, en L.ZIMMERMANN,K. KUHNB (ed.) Technische Berufa ZW1schen Leistungs zwang
und Sinnftndung, Kl&gt;ln, 1973, pp. 4-24.
.
11 Technik und Wissenschaft als Ideologit, Frankfurt, 2". Ed., 1970. Se atiene, más o menos'. a la
diferenciación de las formas científicas realiz.adas por Max Scheler, del saber como med10 de
poder («Henschaftwissen») y de la sabiduría de la salvación espiritual («Heilswissen»).

15

La estructura de poder de la sociedad, determinada por la técnica,
es, para Herbert Marcuse, sospechosa, porque oprime la realización
estética y sensual del hombre.18 Sin embargo, una pregunta se impone: si el
así ~ d o "contacto de sentido" no queda agotado, se agota en una
sensualidad demasiado física o si la totalidad del ser no exige otras
dimensiones.

Toda la tarea ética -que comporta una provocación histórica del
tiempo técnico- se puede llevar a cabo por medio del conocimiento
práctico, pues no hay otra alternativa que una paz creadora en la que las
distintas partes de la humanidad y del mundo se complementen
recíprocamente, aceptándose en una actitud de respeto mutuo. Téngase
presente que por el enorme crecimiento de poder técnico, está aumentando
también el peligro de una destrucción del individuo y del orden cósmico,
hasta el punto de amenazar una catástrofe global. Esta experiencia de una
necesidad ineludible, la presión causada por el sufrimiento de la
decadencia y de la destrucción pueden ayudar al conocimiento de las
tareas y de las exigencias éticas, así como también a realizarlas
prácticamente en nuestra vida individual, social y política. La única
posibilidad de sobrevivir biológicamente en conjunto estriba en una vida
ética, llevada a cabo mediante la aceptación y el amor mutuos. De esta
evidencia de marcado orden práctico fluyen simultáneamente, las fuentes
de la energía de la vida tendentes a realizar las exigencias éticas. Hasta el
presente se dio la alternativa entre existir desde el bien o existir desde el
mal. A partir de la hora, se da sólo la alternativa entre existir desde el bien
o no existir en absoluto. El existir desde el mal o, lo que es lo mismo, el
existir sin ninguna responsabilidad, significaría la destrucción del ser total
por el poder técnico. Y, de este modo, por el desarrollo técnico en la
historia del mundo, se revela la esencia del ser como el bien: "Ens et
Bonum convertuntur. "
Esta hermenéutica filosófica del ser por la historia se podría
continuar y profundizar por medio de una interpretación teológica:
vivimos, por la técnica, el advenimiento de Dios; Él quiere entrar en su
dominio, en la totalidad del ser. El mensaje del Evangelio se concreta en la
historia, que es, su significación más profunda, el habla de Dios.
11

Dtr eindimensionale Mensch, Neuwied, 1967.

�45
44

Por eso, la actitud adecuada con respecto al futuro no consiste ni
en un pesimismo conducente a la desesperación ni en un optimismo sin
militancia. En ambos casos se olvidan el ansia de ser, la libertad y la
autoresponsabilidad del hombre. La actitud honesta consiste, más bien, en
una esperanza racionalmente fundada. No tenemos ninguna seguridad
absoluta de sobrevivir, pero los sufrimientos y peligros existenciales que
derivan del contrasentido ayudan a conocer y realizar el sentido.
La pregunta acerca de la técnica y de su integración humana nos

lleva al centro de la existencia humana como unidad indispensable de lo
cognoscitivo y de lo afectivo-volitivo. Cabría que nos preguntáramos si, en
el fondo, no será una suerte de magia moderna el que el hombre, por
medio de la fórmula mágica de las matemáticas, intente apoderarse
técnicamente de la realidad para protegerse totalmente de ella. La
intención totalizadora de la técnica podría ser la expresión de un temor
metafísico que ya n,o vive o que aún no vive del sentido. La apertura al
sentido, reconociendo y aceptando la propia limitación y necesidad, es una
decisión existencial de entrega que puede surgir del fracaso ante la
tentación del poder y del tener que soportar la propia impotencia.19
Este sería, pues, el camino para una experiencia real de la técnica
como expresión del señorío del hombre.
5. CONCLUSIÓN
Nuestra cultura está cada día más determinada por la técnica. Un
análisis filosófico puede llevarse a cabo a tenor de las tesis siguientes:
l. Contemplada en su esencia, la técnica es un proceso histórico
universal, en el cual el hombre, mediante la matemática, descompone la
realidad en su totalidad -materia muerta, vida orgánica y conciencia
humana- en sus elementos y funciones elementales, formando a partir de
éstos nuevas estructuras más aptas para sus fines específicos.

2. El fin positivo de este hechó es el &lt;;iominio del hombre para,
supuesto este dominio, vivir experiencialmente su propia libertad. Sin

Véase mi libro: Kulturphilosophie der Technik. Perspektiver zu Technik-MenschheitZukunft. Trier, 1979.

19

em~g?, el sentido más profundo estriba en el encuentro universal y en la
realización de todo lo existente en desafío y complementación mutuos.
3. El fin en cuestión no llega a realizarse, en gran parte a causa de
la falta de respeto mutu? entre los y a causa de la falta de respeto a la
naturaleza, a causa, en fin, de la opresión, de la explotación y de la
destrucción mutuas.
. 4. ~or esta razón, se impone la tarea de hacerse aptos para la
configuración del poder técnico. Y este aprendizaje se logrará por medio
de una estructura social solidaria y en régimen de compañerismo.
Sin la correspondiente aceptación de la experiencia dolorosa de la
técnica, difícilmente se tendrá éxito.

�47

LA GNOSIS MODERNA
-Racionalismo e inmanentizaciónDr. Ricardo Miguel Flores
Centro de Estudios Humanísticos - U.A.N.L.

"La historia de las
intenciones conscientes
que abrigan los autores
no es la de la filosofía".
FERDINAND ALQUIÉ

Si la Gnosis antigua operaba bajo un dispositivo dual: bien-mal,
Dios-mundo, alma-cuerpo, etc., incorporando elementos conceptuales
orientales y helénicos, en una amalgama sincrética judeo-cristiananeopitagórica-neoplatónica y estoica, la moderna gnosis, inaugurada con
Descartes va a reproponer un esquema estructuralmente semejante, donde
la piedra angular va a estar determinada por la dualidad res cogitans-res
extensa.
El pensar cartesiano, con todo y su pretensión -que deviene

paradigma- de erigirse en un planteamiento refundacional de la filosofía, a
partir de un supuesto grado cero de la misma, en realidad tiene
antecedentes cuyo hilo conductor de inteligibilidad es posible rastrear
hasta -por lo menos- Guillermo de Occam; en este pensador, el proceso de
intelección abstractiva, en el que se coimplican ser y conocer, queda
alterado al identificarse toda realidad con sus accidentes, y quedar
transformado el ser en una noción va9a (flatus vocis) que requiere de ser
saturada por la raz.ón, que de ~ógica ha devenido en univocante.
Al quedar reducidos los accidentes a sólo lo mostrado a través de la
experiencia sensible, quedan sentadas las bases para lo que ulteriormentese
erigirá en empirismo fenomenista, lo cual, por lo pronto muestra cómo, la
fuente generatriz de empirismo y racionalismo es la misma, y también que,

�48
ese a su aparente oposición (siglo XVII), comparten premisas,
fundamentos, y semejante talante antimetafisico.
·
En rigor, es con Occam (siglo XIV) que se da el primer paso en el
progresivo proceso de reducción de la filosofía a una estructura formal
vacía de todo contenido, al postular al conocimiento intuitivo sensible
como el único válido, y como condición del conocimiento abstractivo. Los
universales quedan convertidos en meras intenciones anímicas, sin
posibilidad de realidad extramental.
Cuando Occam define la suppositio o la significatio, cuando
distingue entre ciencia racional y ciencia real, o cuando afirma que esta
última no se refiere a las cosas, sino a las proposiciones que se siguen de
aquéllas, está estableciendo una escisión entre lo real, -entendido como
mundo exterior de realidades irreductibles- y la ciencia. La doctrina de las
relaciones aparece ya con perfiles inequívocos. Se trataba, en la lógica de las
intenciones explícitas, de alcanzar la experiencia de la cosa misma, allende
el concepto relacional y secuencial, a través de la defensa de los &lt;derechos
de lo individual&gt; o de la noticia intuitiva sensible.
Todo ello resultará a la postre en una delimitación y recorte de
identidades, claramente circunscritas y diferenciadas. Sí, pero no sólo en el
espacio noológico, mas también en el de las realidades histórico-sociales.
Inmanentización modernizante y secularización devienen lo que son por
estos y otros inderogables antecedentes teóricos. En lo sucesivo la navaja
occamiana será implacable: dejarán de ser indiscernibles Iglesia y Estado,
razón y fe, ciencia y realidad, teología y filosofía, filosofía y ciencia, Estadonación y Estado-nación, lógica y metafísica, arte y ciencia, etc., etc. La
modernidad no acepta entreveramientos, ni es proclive a admitir espacios
intersectados. Cada ámbito cultural tiende a erigirse en una esfera
autónoma claramente delimitada que opera acorde a su propia
constitución con identidad y legalidad propias.
Quedan así establecidas las precondiciones, para que
posteriormente, en el Renacimiento, emergiera un clima de temporalidad,
de nacionalismo político y de autonomía jurídica y moral. Eclosiona el
cosmos antropocéntrico configurador de la nueva ciencia (Novum
Organum) y el nuevo arte de la burguesía (la nueva clase). Se trata de una
ciencia de la cantidad y de un arte del espacio, donde el espíritu está
presente sólo a través de la representación intuitiva. Ahora el protagonista
central será el pneuma gnóstico. ¡Un mundo justo a la medida de Guillermo
deOccam!

49

Al univocarse el ser con Occam, ha reaparecido el &lt;ser
parmeni~eo&gt;, desde el momento que sólo queda margen para deducir
especulativamente los entes singulares de la "experiencia de un ser vacuo e
in~e~rminado_ del nominalismo empirista" (Jolivet), y para difractar lo
múltiple y lo diverso, a partir de lo unívoco y lo mismo. Este neo-eleatismo
que tiene ~untos de inflexión destacados en Nicolás de Cusa, Jacob Bohme:
y hasta cierto punto, Joaquín de Fiore, ha establecido a la razón como
&lt;medida del ser&gt;, e inaugura propiamente el inmanentismo filosófico
condición sine qua non del pensar de la modernidad. Sin estos mínimo;
~~~de~tes, no cabe a~rdar con visos de suficiencia, los contenidos y la
~i~cación de . la gnos~s moderna. Gnosis, cuya elaboración posterior
lDlplica el asumrr el vaczo de poder teórico que habían legado a Occidente
Occam y Lutero.
En Descartes el uno (inmanente ya), se bifurca en dos· esto es en
realidad el dualismo cartesiano está afincado en un monis~o de
como decíamos líneas arriba, y vemos asimismo que, en el pensador inicial
de una larga progenie, Baruch de Spinoza, el "príncipe de los filósofos",

base,

como le han llamado Giles Deleuze y Félix Guattaril, la sustancia se
convertirá en un concepto que no requerirá de otra cosa que ella misma
~ara formarse, identificando consecuentemente, el orden lógico o de las
ideas co~ el orde~ r_eal o de la conexión efectiva de los seres, preludiando
con claridad mendiana a Hegel, cuyo planteamiento nodal lo sabemos
bien, ~ la "libre convertibilidad" de lo real y lo racional. P;nsamiento y
extensión quedan, en Spinoza, asumidos como atributos de la Sustancia
patentizando aún más si cabe, que el supuesto dualismo que le antecedfu
5?lo tenía un carácter ab intra respecto del monismo que realmente
cimentaba toda la construcción.
. Como en la Gnos~ arcaica, en Spinoza todo habría de suceder por
inalterable necesidad y por un infranqueable destino,
TelDlplantándose, de esta suerte, el determinismo inmanente universal
inheren~ al se_r (Infinito) pleno y eterno de la antigüedad pre.filosófica y de
la _GnosIS antigua. Se puede decir de la necesidad geometrizante de
Spmoza que es una sublimación filosófica del método galileano y de toda
su obr~ que es un &lt;sistema de lo finito?. Para el propio Hegel, con Spinoza
por pnmera vez, la intuición oriental de la identidad absoluta se establece
en el pensar europeo, si bien le critica el ignorar la individualidad concreta,
que en Hegel constituye una mediación necesaria para posibilitar el
~

~ Deleuz.e y Félix Guattari, &lt;l-Vhat is philosophy?&gt;, Tr. by Hugh Tomlinson and Graham
Burchill; Ed. Verso, London-New York, 1994. p. 48.

�51

50

retomo al verdadero universal, y el no haber valorado el papel de la negación
absoluta, esto es, la libertad.

more geometrico. Subyace, en última instancia, un mecarucISmo
geometrizante que en su especulación, alcanza incluso al sujeto.

Y es que el problema central de la filosofía no es -como Heidegger
pretende- el del ser, sino el de lo uno y lo múltiple. Todo pende de la
articulación que se le dé a la pluralidad de contrarios en un Uno, y de si
este Uno se realiza en lo diverso o trascendentemente al mismo.
Asimismo, el asunto central de la Historia de la Filosofía no es deslindar
intenciones, sino en todo caso, mostrar estructuras y relaciones muchas
veces ocultas o sólo translúcidas.

En la filosofía de Spinoza, encontramos nucleadas, y listas para
desenvolverse a lo largo de los próximos siglos (la discusión aún sigue),
tres de las grandes cuestiones-insignia de la modernidad: el verdadero
estatuto de la libertad, la relatividad de los sistemas de valores, asi como
las condiciones de posibilidad de la ciencia concebida al modo matemático
(nwr_e g~ometrico). Asimismo, muy modernamente, considerará que leer en los
sentimientos algo que no sea el mecanismo propio de las variaciones de la
imaginación, equivale a dejarse arrastrar por el prejuicio antropomórfico.

Siguiendo la misma linea de inteligibilidad de la gnosis moderna,
visualizando ahora su vertiente empirista, es posible encontrar un punto
de inflexión decisivo en el inmanentismo del obispo Berkeley, para quien,
ciertamente, la materia, como tal, era una &lt;pura esencia del pensamiento&gt;,
una abstracción, pues. Con todo, recorta mucho más la realidad, ya que, si
para el nominalismo anterior, sólo van a existir los individuos concretos,
para George Berkeley, tal prerrogativa sólo habrá de concederse a las
percepciones [esse=percipt]; las ideas abstractas devendrán un reflejo
mental sin fundamento alguno en la realidad. Esto último abarca las
ficciones matemáticas y aún las suposiciones o hipótesis abstractas como las
nociones de &lt;espacio absoluto&gt;, &lt;tiempo absoluto&gt; o &lt;movimiento
absoluto&gt;. La asociación de percepciones, vía la noción de causalidad (que
será eliminada por Hume en la siguiente escala del trayecto) remite, sin
embargo, a Dios. Para Berkeley las 11 locas quimeras de Hobbes y Spinoza"
son craso materialismo. Ello no obsta a lo aquí propuesto: [toda la
filosofía moderna constituye una sola y misma gnosis].
Entretanto, en Amsterdam, Baruch de Spinoza proseguía con su
gran tesis teórica: una sola sustancia que posee una infinidad de atributos,
donde todos los entes no son sino modos de esos atributos o
modificaciones de esa substancia (Deus sive natura). Mas es una substancia
que trasciende pensamiento y extensión de forma tal que el cogito queda
reducido a una idea inadecuada del cuerpo. No olvidemos que en el
sistema spinozista el alma sólo se autoconoce en la medida de su
percepción de las ideas de las afecciones del cuerpo. El autor del Tratado
teológico- político hace de la necesidad libertad, a través de la claridad y la
distinción de las ideas adecuadas2; éstas, en su transparencia absoluta
propician una sutileza penetrativa, mas no ya sub specie ;;eternitatis, sino
2 En Spinoza, idea adecuada es aquella en que la génesis de lo conocido -a partir de Dioe
mismo- está presente.

Spinoza inicia su pensar justamente con la definición de sustancia,
como ~ axioma que inicia una teoría que, a través de demostraciones y
corolarios perfectamente implicados en el principio de aquella definición,
hará parecer ilusoria una libertad definida como elección incondicionada.
A la base se ubica una aplicación consecuente del método cartesiano al
~ o mismo. El triángulo hermenéutico que proporciona la clave que
pemute leer con alguna probabilidad de aproximación adecuada viene
. constituído por tres elementos: homogeneidad del ser, universalidad de
las leyes y determinismo causal. Necesariamente ello conlleva una negación
de la trascendencia, de la gratuidad y de la libertad.
Antes, Nicolás Malebranche elabora un cartesianismo ligeramente
modificado, donde la verdad como certeza, se ha de basar en la certeza de la
percepción como claridad y distinción, el conocimiento es conceptuado como
conoci~iento de las ideas , y la extensión como el verdadero ser de lo corpóreo;
en realidad, Descartes, colocado en línea con el averroísmo, al considerar al
pensamiento como materia metafísica, esto es, como sólo posible, había
~do un cogito (para Malebranche un 11sentimiento oscuro") que, bien
Visto, era además de finito, precario y dubitativo; no principio espontáneo
de produ~c~n de las ideas, sino mero sujeto material de las mismas y
iu-bia posibilitado que Malebranche, más consecuente, refiriera las ideas a lo
Absoluto, esto es, a Dios.
Mas se, ~ata de un Dios cons~derado como ámbito de las ideas, y
lugar de los esptntus. Y es que en Malébranche las verdades necesarias se
refieren a la extensión, y ésta ·es algo inteligible, inmutable, infinito; es un

modus de Dios mismo. Es justamente en el Absoluto donde conocemos las
leyes de la extensión, las verdades matemáticas. (Aquí se reintroduce
Agustín de Hipona, quien había citado las verdades matemáticas como
prueba de la presencia de Dios en el alma). Lo que no podemos hacer es
construir por un proceder necesario los hechos psíquicos; el pretendido
proceder absoluto de la mente aquí no es en realidad de la mente en cuanto

�53

52
tal, que es contingente y cambiante, sino que es presencia de lo Absoluto
como ya vimos, ya que la mente "está en o·tos".

Para Malebranche,
las ideas no son &lt;modalidades
representativas&gt;, sino que, al ser reales, inmutables, necesarias f eternas,
no pueden ser consideradas como modos de nuestra mente, sino como
arquetipos de las cosas que ellas representan, y son conocidas con
antelación a las cosas mismas. Platón reaparece de alguna manera con
ropaje moderno al tener que separar las ideas ~tidam~te respecto de la
percepción que de ellas se tiene. Esta percepoón remite a~ ~o que de
suyo no se autoconoce, ya que no es el cogito una idea clara y distinta, al no
habemos sido dado a conocer el arquetipo que constituyó el modelo de
nuestro espíritu. El cogito es sólo una pseudoidea; de no ser asi, del mismo
podríamos deducir cognitivamente, lo cual no ocurre. A lo sumo ~ puede
hablar de una mera constatación que en manera alguna constituye un
conocimiento.

la idea de &lt;extensión inteligible&gt; por su parte, contiene la razón
de todas las propiedades de los cuerpos, de todas las figur~ ~ de ~as las
relaciones que el movimiento en ellos determina; es la cond~oón ~ de
la percepción. Esta teoría genera la consecuencia de reductr el ámbito del
conocimiento positivo al de la matemática y al de la física. _su carácter a
priori y sus contenidos mismos preanuncian a Kant, para qUten sólo ~r~
posibles las ciencias del espacio y de la materia, a la vez que ~ metafísica
habría de devenir en mera ilusión trascendental.
la filosofía de
Malebranche en realidad se desarrolló en el siglo XVIII, por filósofos
dentistas, naturalistas y deístas, y por senderos que, a todas luces, no eran
los que Malebranche hubiera deseado y ni siqui~ra ~~~º· Y es que en
filosofía, como ya líneas arriba se esbozara, un '!'~c~p10 a veces está
destinado a un futuro misterioso. Quien crea un pnnc1p10 ya no es dueño
de él. Casi antes de que sea formulado, se transforma en una fuerza que
pugna por expandirse, por dar vida a tod~ a~uello que tien~ ~l poder de
mover a los hombres, incluso a las contrad1cc1ones. Aún la V1S1ón del más
agudo filósofo es demasiado restringida para q~e ~ueda seguir ~~y a lo
lejos las olas de choque que emanan de él. Ni s1qwera puede adivmar en
3
qué dirección seguirán sus ideas, cuanto menos calcular sus efectos" - No
puede incluso prever si contribuirá a destruir aquello que le resulta caro a

3 Maurice Barres· cit. en &lt;la Derecha Fracesa&gt; -de Maistre a Maurras-; Selecci6n e
introducción de J. McClelland. Editorial Extemporáneos. Serie "Rakes de la Derecha"· Tr.
De Manuel Arboli Gascón. México, 1975.

S.

sus ojos. "Se han visto ideas que se han vuelto contra aquellos que las
concibieron".4
De las tesis fundamentales de Malebranche se deriva que el mundo
objetivo es científicamente cognoscible; es posible descubrir relaciones
constantes entre los fenómenos, leyes universales y precisas. Aquí se
encuentra ya potencialmente, toda la concepción que de la ciencia tendrán
Hume y Kant, pero también de aquí derivan los lineamientos generales de
lo que será el estado positivo en el esquema de Augusto Comte. En los tres
casos la renuncia a las causas es explícita, y se postula una ciencia que se
atiene al descubrimiento de leyes y al establecimiento de relaciones.
El último Malebranche parece renovarse a través de inesperados
deslizamientos conceptuales de sentido que resultarán capitales. El
concepto de infinitud se dibuja abiertamente (Pascal y Leibniz no serán
ajenos al mismo, como bien se sabe); por tanto lo incomprehensible se abre
paso y se instala en el centro de un sistema renovado que recibe la
influencia del análisis infinitesimal de L'Hopital, Bemoulli y el propio
Leibniz. Del mismo, Nicolás Malebranche y su grupo derivarán toda una
serie de consecuencias tanto en física, como en metafísica y teología.
Ahora, -a contrario sensu de la vertiente cartesiano-spinozista- la extensión
(la cantidad) no será un elemento irreductible, sino que se construirá a
partir de elementos conceptuales más simples y no cuantitativos. Lo
cuantitativo de la nueva mathesis universa/is se afinca sobre nociones de
carácter cualitativo, no extensional.
La magnitud deja de ser
yuxtaposición, y el número, cantidad, esto es, suma de unidades, para
derivar en relación entre magnitudes, prescindiendo de que haya o no una
presencia espacial. La extensión viene conceptuada como lo infinitamente
divisible en partes. Todo estaba listo para el &lt;golpe de estado teórico&gt; que
Leibniz, de Jacto, preparaba contra Spinoza y el propio Malebranche,
complicando, si cabe, la legítima sucesión dinástica cartesiana.
Ya en Leibniz encontramos una combinatoria semiótica, indagatoria
del signo y de su ser, una inagotable investigación de las equivalencias.
Deviene la filosofía una enciclopedia de lo infinito. Con excepción de la de
Spinoza, todas las doctrinas filosóficas.hallan conciliación y presencia en la
monadología lebniziana. Como su mónada, Leibniz de algún modo refleja la
diversidad de puntos de vista, y construye un texto modélico para toda
expresión múltiple futura. Quiere construir una mathesis algorítmica que
contenga y explique la unidad y la diversidad del mundo (de nuevo, el

•Ibídem.

�55

54

problema de lo uno y lo múltiple). Fue también el precursor de todo
proyecto futuro de un lenguaje simbólico total.

que ~quí se presentará con el peculiar toque leibniziano (tan satirizado
ultenormente por Voltaire, muy inferior a Leibniz, ciertamente) de la
armonía preestablecida.

Leibniz convierte el concepto matemático en sintaxis del discurso
filosófico; lo mismo analiza lo uno, el punto y el límite que las
correspondencias y equivalencias entre las diversas regiones del ser. Su
reflexión ya no esbiba en la clásica regresión infinita en procura del
fundamento último; se trata más bien del análisis del proceder del
entendimiento en sí mismo, en búsqueda de una ley, de una fórmula
matemática que contenga todo de antemano. Comprende tanto lo oscuro y
confuso sensible (verités de fait) como lo claro y distinto (verités de raison), ya
que finalmente se trataría del mismo contenido, sujeto al proceso de la
apercepción (transformación de representaciones inconscientes en
representaciones conscientes-captación de percepciones con la claridad y
distinción de la autoconciencia); Leibniz modifica el clásico aserto
escolástico asumido por John Locke, nihil est in intellectu quod non fuerit in
sensu, agregando: nisi intellectus ipSa!. Leibniz 11neoplatoniza11 al postular la
existencia virtual de las ideas en el entendimiento.

Leibniz lleva el concepto de magnitud más allá de la inmediatez
sensible y lo somete al poder del pensamiento. Su construcción matemática
se efectúa por momentos conceptuales, no por segmentos extensionales.
Logra fijar la ley de la generación de las magnitudes individuale~
dete~das, ya ~ trate de números (aritmética) o de magnitudes
espaciales (geometría); afanes que dieron origen, como se sabe, al cálculo
infinitesimal. El concepto racionalista del devenir esencial, esto es, la
génesis racional-matemática, en Leibniz consistirá en el desenvolvimiento
de una ley que, como se estableció líneas arriba, habría de contener todo de
an~o. Por lo tanto, no. se agrega nada; leyes inherentes regulan por
anticipado toda prolongación del sistema. Ello es concorde con su
postulado ontológico que señala que cuanto deba "añadirse" a un concepto,
está ya en él incluído.

En el sistema leibniziano, lo sensible queda reducido a razón, a
través de los conceptos matemáticos de número y figura, al ser estos
últimos susceptibles de definición y demostración exacta, mas la ciencia
general de signos que busca Leibniz o Característica, no designa cantidades,
sino cualidades, leyes o regularidades del propio pensamiento. Espacio,
figura y movimiento son ideas del entendimiento puro. Tiempo y espacio no
son más conceptuados como sustancias, sino como principios de
ordenación, con arreglo a los cuales, el pensamiento construye la realidad
(el a priori kantiano nació en Hannover, no en Konigsberg). En el orden de
lo que existe simultáneamente viene a consistir el espacio, mientras que el
tiempo consistiría en el orden de lo que existe en distintos momentos; es el
orden de la mutación. Extensión y duración son sus respectivas
magnitudes.
Entonces en Leibniz no hay ya espacio, tiempo o movimiento
absolutos. Estos son concebidos como relaciones. Se busca un saber que
contenga las relaciones y los métodos del propio pensamiento, por cuya
sola intervención se habrían de engendrar y enlazar las cantidades, siendo
asi entonces que la teoría de las cantidades o de las magnitudes finitas sólo
sería un caso particular de la mathesis universalis, la cual versaría sobre las
formas o cualidades de las cosas. Esta mathesis universalis, que busca
conciliar necesidad y contingencia, dogmatismo y escepticismO,
racionalismo y empirismo, en última instancia es un rasgo profundo de la
modernidad, es una nueva versión de la problemática estructural nuclear
de la historia del pensamiento: lo uno y lo múltiple, el ser y el devenir; sólo

Y es que el concepto no es para Leibniz un todo dado, o la mera
suma d~ sus predicados; no es un inventario de sus propios subconceptos.
An~ bie_n, el concepto es el fundamento de éstos, y conlleva en sí propio,
una infinitud de realidad, constituyéndose entre todos los conceptos, una
comunidad originaria. No hay, pues, sucesos aislados, sino que se postula
~~ente, la tesis de la continuidad del ser (basada en el concepto de
~to). Todos los co~ceptos están en último análisis, entrelazados, y las
•gual~ades en lo sucesivo serán conceptuadas como diferencias infinitamente
pequenas.
~

infinito es entendido como una creación ideal, una ley de
generación que está a la base del aludido principio de continuidad,
devenido en este sistema principio general de ordenación. Dicho principio
o.ley de continuidad no es otra cosa que la moderna noción de función,
ciertamente. El hecho es que todo finito ha de ser entendido por la ley de
su generación, no pudiendo ser dado nada al pensamiento desde fuera
como una magnitud incomprendida, ajena u opaca. Aquí hay una ruptura
c~ la noción cartesiana de extensfón; la magnitud determinada,
finitamente extensa habrá de ser entendida como resultado de una ley que
es continuación de un eleménto ideal. Entra en escena justamente el
cálculo infinitesimal proporcionando el método para entender la extensión,
asi_como toda magnitud en general, por la misma ley de su origen. Lo
finito nace entonces de lo infinito, e incluso la realidad física del mundo no
habrá de permanecer ajena a esta conceptuación.

�56

57
A este respecto, encontramos que Leibniz coloca las puras
verdades geométricas y aribnéticas frente al ser físico. Se trata de formar,
con base en materiales del mismo pensamiento, un concepto nuevo que
posibilite precisar, delimitándolo, el ser físico frente al puramente
geométrico. Aparece así el concepto de fuerza, que en el ilustre pensador
alemán carece de todo sesgo antropomórfico. Se trata puntualmente de
una Jundón, un concepto propio del pensamiento puro. Por tanto, está
exento de cualquier nexo con sensación alguna.
Leibniz postula asimismo en el ámbito de la realidad física, el
principio de la identidad de los indiferenciables, que nuevamente, y
contrariamente a diversas interpretaciones desacertadas,
no es un
principio de índole sensualista. Rectamente entendido, hace referencia a
que el distinguir es en realidad asunto del pensamiento conceptual. Para
aquello que ante la percepción puramente sensible no es ya diferenciable,
es que se ha elaborado el inapreciable instrumento analítico del cálculo
diferencial. A través de él, y desde entonces, tenemos los medios para una
individuación del ser más precisa y rigurosa.
En Leibniz, todo pensamiento consiste en relaciones. La noción de
fuerza es un buen ejemplo de ello, ya que sólo tiene sentido en relación con
el resto del conjunto de las sustancias. Los puntos particulares de espacio
y tiempo quedan individualizados por la fuerza precisamente, de forma tal
que, si se concibiese dos sustancias idénticas según su concepto físico, en
rigor no estaríamos hablando de dos, sino de una única sustancia. La
diferencia de lugar o de momento, vendría a marcar propiamente 1a
diferencia de fuerza en el ámbito del ser físico. Sólo a nivel de una
consideración puramente geométrica cabe la conceptuación de dos
sustancias que no se diferencien en nada; mas ello consistiría en una
coincidencia en la ubicación en un mismo punto del espacio (puramente
geométrico) o en una simultaneidad teórica. En realidad, consecuente con
sus premisas, encontramos en Leibniz un desarrollo del concepto de
realidad en un sentido puramente idealista. Todas sus explicaciones del
cuadro físico del mundo subordinan la totalidad de las nociones físicas a
determinaciones puramente matemáticas, a través de la mediación del
cálculo diferencial, instrumento primordial de su sofisticado análisis
infinitesimal.
Así, en esta etapa, quizá la de mayor nivel filosófico en el proceso
de desenvolvimiento de la gnosis moderna, la noción de sustancia, ha
incorporado en sus notas, los conceptos de tiempo y de variación,
deviniendo ley de conservación en el movimiento. Se conserva 1a energía
en sus transformaciones, y por ella, la ley de la variación.

Todo lo antedicho no obsta para señalar que, pese a todo, Leibniz

pensaba que el fenómeno físico individual (adscrito a las verdades de
hecho), no pu_e~e nunca ser completamente conocido; de suyo conlleva un
problema infinito, cuyo progresivo esclarecimiento es justamente objet0
del progreso de la ciencia.
.
Leibniz _extiende el concepto ya señalado de continuidad al ámbito
~ o de la b10logía. En todo caso, la continuidad del ser habrá de
lDlplicar la continui~ad del concepto. Ya hemos indicado líneas arriba
cómo~ ~ través d~ sutiles diferencias inapreciables, los conceptos habrán de
pemutir el tránsito de uno a otro, debido a su 'comunidad' y 'contin ·d d'
Pero . n~s fa~ta aún introducir la noción fundamental que ha;::á d~
consti~ el ligamen que engarza y unifica todas las piezas, piedra angular
de su SIStema: la noción de mónada.

ª

Si bie~ en un princi~io el propio Leibniz ubicaba a las mónadas en
pun~s ~pac~es, con el tiempo se fue abriendo paso una noción no
cuan tativa, ~mo conc~ptual: la unidad de las diversas representaciones
del alma. .Si toda eXIStencia ha de consistir en sujetos percipientes 0
representaciones suyas, y la esencia de la mónada consiste en representar
entonces, la materia y todos los fenómenos y fuerzas físicas del universo n~
habr~ ~e ser sino representaciones de las mónadas. Los fenómenos
apanencial~ son entonces estados de las sustancias individuales, que son
~onsecuencia de su ley conceptual monadológica. La mónada expresa
JU5tamente la unidad de dicha ley.

. .

Las mónadas so~ unidades espirituales que expresan el universo,

~ b1~ sus representaoones alcanzan diversos grados de distinción e

mtensidad. Más que partículas materiales progresivamente divisibles de
lo que se trata aquí es de una serie infinita de unidades espirituales, ;ada
vez de menor rango,_ Y que en el ámbito del ser físico, les pertenece un
cuerpo como conterudo de representación. Sólo que las percepciones
pueden ser ~tintas e indistintas (oscuras), claras y confusas. Sólo es clara
una perc~poón cuando_ ~ posible señalar la característica específica que
!14ce_pos1ble su reconocim1ento al encontrar su objeto nuevamente, lo cual
1Dlp~~ de suyo un grado apreciable ~e distinción. Cuando no se dan estas
~ond1C1ones, estamo~ en definitiva ante representaciones confusas, como en
~ de las ~oones, las cuales para acceder propiamente al nivel de
claridad, precISan de la mediación de los conceptos matemáticos a cuyo
través es posible fijarlas.
'

6

En el caso del hombre, la unidad de pensamiento que es la

D_1 nada, somete a una ley la multiplicidad de percepciones, dotando

sunultáneamente al cuerpo de la unidad conveniente, de un modo tal que

�59

58
sin ella, el cuerpo no sería sustancia, sino un colectivo informe de
componentes inconexos. Esta unidad, vehiculizada por el pensamiento y
la autoconciencia (que Leibniz denomina apercepción), a la vez constituye
la base del concepto del yo.

En el sistema leibniziano, se da claramente la posibilidad de que
las distintas sustancias sean concordes unas con otras, esto es, que se
"entiendan". Ello viene determinado por una relación constante que se
daría entre las leyes de la evolución de las distintas sustancias
individuales. Cuenta asi el ser humano con la garantía de que es capaz de
aprehender realmente el ser mediante sus representaciones conceptuales.
Mas esta adecuación o concordancia, este corresponderse de unas con otras
mónadas ha sido dispuesto por Dios en la creación, estableciendo para ello
leyes internas que regulan la evolución de las sustancias. En esto consiste
justamente la célebre armonía preestablecida del pensar leibniziano.
En última instancia, dicha armonía consiste en la idea de la
posibilidad del conocimiento. Si añadimos a lo anterior que, el ser de la
mónada, en el sucederse de las percepciones consiste en percibir y
ambicionar (aspirar, anhelar, desear), y que aquí se está haciendo alusión a
fines propuestos por la conciencia, a fin de ser ejecutados por la acción,
encontramos el concepto de armonía ahora enriquecido por una
significación más honda y relevante, que habrá de consistir en asegurar la
concordancia y eslabonamiento fluído entre el ámbito suprasensible o
metaobjetivo de los fines y el sector de los procesos mecánicos aprontados
por el percibir teórico, ya explicitado en párrafos anteriores.
A través de la unión armónica de alma y cuerpo, del individuo y el
mundo, quedan postuladas las bases para deducir cuanto haga falta sobre
la representación y la percepción, las cuales se definen por las relaciones de
(nuevamente) lo uno y lo múltiple. Son los llamados corolarios de la
armonía. La mónada deviene clave de desciframiento del universo todo, a
la vez que es su interior cerrado, ya que está pletórica de afecciones
suficientes a fin de representar una naturaleza tan plena y compacta como
ella. Todas las cifras inhieren unas en otras, y la mónada, al incluir además
la cifra de la inmensidad, vuelve inaccesible su nacer o morir.
Con Leibniz, la gnosis moderna vive momentos privilegiados. El
pensador de Leipzig logra trasladar la capital de la filosofía a Alemania,
inaugurando un periplo, que a través de Kant y el idealismo hasta Jaspers,
Cassirer, Scheler y Hartmann, volvió a la lengua teutona la lengua
filosófica por excelencia en los tiempos modernos.

TEMAS RELEVANTES DEL IRRACIONALISMO RELIGIOSO
Luis Rionda Arreguin

La religión personal queda incuestionablemente restringida a la
esfe~a de la interioridad. P~a que el sentimiento religioso subjetivo se deje
sentir sobre el mundo extenor es necesario que se objetive, esto es que se
traduzca en una forma de comportamiento a través del cual se confirme
dicho sentimiento.
Una rama del conocimiento denominada psicología de la religión
se propone estudiar las causas religiosas del comportamiento humano,
~~ en lo in~ividual como en lo social. Por su parte, la sociología de la
~li~ón_ considera que el fenómeno religioso influye en los grupos e
instituaones de una comunidad, del mismo modo que las motivaciones
sociales son determinantes en la religiosidad de los pueblos.
El valor del fenómeno religioso es tanto personal como social. El
primero tiene que ver con la subjetividad de la persona, con su naturaleza
psíquica, con la esfera individual del ser humano; en relación con el
segundo, el fenómeno religioso, lejos de quedar reducido a la privacidad
del· individuo, se vincula a las relaciones entre los hombres que forman
parte de una determinada estructura social.

En cuanto que el hombre e~ una persona integrada a una
comunidad "su religión no pu~de ser una abstracción vaga y sutil o algo
extraño y alejado, sino que debe encajar en la estructura sociológica en la
que vive" .1

1

Paniker, Raimundo. Religión y religi~s, Bdit Gredos, 1965, pp. 105-106

�60

Por otra parte, la dimensión histórica del ser humano implica que
la religión constituye una realidad histórica, ligada a las diversas etapas de
la evolución temporal del hombre. En tal sentido, el conocimiento de las
expresiones religiosas del hombre en su devenir histórico es quehacer
exclusivo de la llamada ciencia de las religiones.
De acuerdo con el punto de vista de Cicerón el término religión
deriva del verbo RELEGERE que significa leer una y otra vez; empero la
acepción comúnmente aceptada lo hace provenir del verbo RELIGARE en
el sentido de atar apretadamente. En suma, religión es un concepto que
supone un vínculo o relación con Dios. Rudolf Otto define la religión
como la "experiencia de lo sagrado". En esta concepción de la religión la
experiencia religiosa tiene una naturaleza objetiva, a diferencia de las
teorías psicológicas que insisten en su carácter puramente subjetivo.
En cuanto que la filosofía de la religión se dirige a investigar el
sustrato último de la esencia de la religión, un estudio fenomenológico se
orientará a describir la esencia tanto del ACTO como del OBJETO religioso.
La fenomenología es fundamentalmente ciencia de esencias, es decir
ciencia EIDETICA. En consecuencia, una investigación filosófica de la
religión será fundamentalmente una fenomenología esencial de los dos
elementos que la constituyen. Asi, la nota que define a lo religioso lo
constituye su relación con lo sagrado, con el objeto numinoso o
MYSTERIUM TREMENDUM. El objeto de la religión se distingue de
todos los demás objetos, no sólo por su absoluta realidad, frente a la cual
toda otra realidad es relativa, sino también por su valor superlativo. 2 En
virtud de nuestra experiencia religiosa "lo divino" se presenta al hombre dice Max Scheler en su obra DE LO ETERNO EN EL HOMBRE- como "un
ente que posee al menos dos determinaciones esenciales: es un ente
absoluto y es santo. . . Siempre se le da como ente absoluto, esto es, como
un ente que está absolutamente por encima de todo otro ente (incluso el
mismo yo que lo piensa) en capacidad de ser, y del cual es, por ello,
absolutamente dependiente el hombre en su existencia total, como todo lo
demás". El mundo religioso se caracteriza por estar dirigido a lo sagrado.
Es su relación con lo sagrado, con lo santo, lo que determina que un
fenómeno sea religioso. Lo sagrado es como un "trascendente" en el
universo religioso, es la atmósfera común de todos los fenómenos
Citado en Otto Gründler, Elementos para una filosofía de la religión sobre base fenomenológica,
Revista de Occidente, 1926, p.34

2

61
religiosos, el punto de referencia al que convergen todas las coordenadas
del espacio y del tiempo del universo religioso.3
Para el monismo axiológico de Max Sxheler el valor supremo lo
constituye el valor "religioso". Ahora bien, el atributo esencial del objeto
religioso es la SANTIDAD. Esta es una cualidad estrechamente unida a
Dios. La atmósfera de santidad que rodea al ente divino induce al ser
humano a confiar en él y sentirse atraido por su misterio y fascinación. El
mundo de lo religioso es un mundo autonómo y peculiar. La religión, por
su propio carácter, constituye una realidad amplísima que puede ser
enfocada desde la perpectiva de distintas disciplinas científicas pero el
origen del conocimiento filosófico de la religión reside en la experiencia
religiosa. La experiencia religiosa individual es condición de posibilidad
para un estudio psicológico de la religión.
A partir de Franz Brentano la psicología es una psicología de la
C0NCIENOA INTENOONAL en cuanto que descansa en la aseveración
de que todo acto psíquico está referido intencionalmente hacia algo. La
conciencia es CONCIENOA DE ..., esto es de un objeto. El carácter
intencional de los actos psíquicos significa que "todo acto psíquico se
acompaña de una conciencia referida al mismo". Se ha dicho que los
axiomas de Brentano se transforman en "conexiones formales de esencia"
en la filosofía de Scheler. La obra de este último sobre filosofía de la
religión, es en realidad una fenomenología de la esencia de la religión.
Siendo Dios el valor supremo, la vida está absolutamente orientada por la
aspiración a él. Los actos religiosos, que forman parte de la conciencia
finita del hombre, apuntan intencional.mente a DIOS, único objeto que
puede colmar y satisfacer a plenitud la intencionalidad de dichos actos. El
acto intencional de la conciencia religiosa trasciende a este mundo, cuyos
objetos finitos son incapaces de llenar y dar cumplimiento a la
intencionalidad del acto religioso.
Sólo la contemplación mística de Dios, en tanto que contemplación
separada del mundo, puede captar en ~da su pureza el valor religioso. La
experiencia de Dios, cuando se aparta del mundo, dice Otto Gründler, no
nos da más que una vista -bien que poderosa y magnífica- del valor santo

3

Herrera Aceves, Jesús. Valores religiosos, (en) Logos, revista de filosofía, Universidad La
Salle, 1980. Pp.22

�63

62
como tal. Sólo el valor es intuido, sin que exista en manera alguna la
representación de un "portador" del valor.4 Algo que no se puede soslayar
es la necesidad que tiene todo valor de apoyarse en un depositario, como
sucede con el que descubre y experimenta a Dios en la naturaleza. En el
caso del pensamineto de los UPANISHADAS, se niegan las distinciones en
el mundo, puesto que cada cosa individual es una manifestación del Uno,
es el Uno mismo. Si las diferencias en el mundo son puramente ilusiones,
cada alma no es disfulta sino idéntica a las otras. Cada alma es una chispa
del "fuego divino". Cada vida personal es, según las enseñanzas del
budismo, en esencia una con la vida del universo, "con lo divino, que es
impersonal". La repetición eterna de la vida se manifiesta en el ciclo de
nacer y morir, que se realiza conforme a la ley de causalidad. La sabiduría
reside en armonizar la vida individual con la vida del universo. "La
salvación no se logra por el desarrollo de la personalidad, sino por el
conocimiento y por una técnica para hundirse, a través del trance o el
éxtasis, en la prístina unidad de lo indiferenciado" .5 Entre los místicos del
mundo oriental se concibe a Dios de un modo impersonal, como una
realidad una e inmovil. No adminten la idea de un Dios personal que obra
en todo desde siempre. Resulta muy conocida la interpretación según la
cual lo peculiar de la religión es la vinculación del hombre a la divinidad.
El hombre religioso es aquel que está atado a Dios. En este aspecto se
destaca la dependencia del hombre con relación a lo divino.
Frente al racionalismo que transforma a la religión en metafísica,
intentando su racionalización, el teólogo y filósofo protestante alemán
Friendrich Schleirmacher (1768-1834) destaca la importancia del
sentimiento en la vida religiosa. Opuesto al racionalismo, piensa que no se
puede decir que la religión sea "por esencia, de carácter reflexivo ... nacida
de la reflexión y creada por la reflexión" .6 Estudioso de la filosofía de
Platón, Jacobi y Spinoza, pero sobre todo de la de Kant, de quien critica su
formalismo ético, Schleirmacher se declara partidario de una ética que
unifique la ley natural con la moral personal, haciendo que la naturalez.a
universal de la ley esté en concordancia con el carácter individual de la
moral.

• Opus dt; p .125
5
6

Micklem, Nathaniel. lJl Religión, Breviario No. 23, FCE. 1950. P .47
Citado en Joachim Wach, Sociología de la Religión, FCE. 1946, p.42

Aunque entró en conflictos con el pensador de Konígsberg en
tomo a cuestiones de índole filosófica, conservó hasta las últimas etapas de
su vida intelectual una postura crítica en filosofía. La descripción física de
su persona lo presenta de estatura pequeña, de "cabello y barba blancos,
que flotaban en tomo al rostro gravemente inclinado, le dan el aspecto de
un viejo marino homérico o de un profeta de la brumosa antigüedad".
Lo religioso es una realidad independiente e irreductible. Lo
religioso constituye, a su juicio, el sentimineto propio y recondito de
sujeción a un ente supremo e infinito. Mientras que la religión racional le
concede prioridad al conocimiento sobre la emoción, en la religión pura lo
verdaderamente importante es el SENTIMIENTO. Unícamente en el
ámbito religioso es posible encontrar la emoción religiosa con toda su
peculiaridad. Siguiendo este derrotero, Shleiermacher al discurrir sobre la
religión declara que se trata de un sentimiento de DEPENDENOA, de "lo
finito a lo infinito" . El sentimiento religioso lo define de un modo más
concreto como un "sentimiento de incondicional dependencia". El factor
sentimental de la religión es tan importante que ha sido el origen de una
teoría que la considera como una proyección del mundo sentimental del
hombre. Sería mejor decir que la religión tiene una parte tan importante en
su esfera sentimental precisamente porque el hombre es tan
fundamentalmente sentimental.7

El hombre al percatarse de su propia finitud e imperfección, frente
a lo infinito y perfecto, experimenta un sentimiento de absoluta
dependencia que lo lleva a sentirse atado a una realidad que está por
encima de él. Resulta criticable que la religión pueda agotarse en una mera
frase, ya que hay otros elementos que también forman parte del
sentimiento religioso, el cual se expresa en el amor a lo divino o en la
entrega al ente revestido del valor de lo santo. En el libro del Levítico (19,
1-2. 17-18) se dice: En aquellos días, dijo el Señor a Moisés: "Habla a la
asamblea de los hijos de Israel y diles: Sean santos, porque yo, el Señor,
soy santo".
El más elevado en la jerarquía de los va:lores es el valor de lo santo.
La mística inefable, expresión superior del sentimineto religioso, es vista
por Schleiermacher como el único camino para tener acceso a Dios. Este
siendo indecible los conceptos humanos resultan insuficientes para
7

Paniker, opus dt; p.99

�64

expresarlo y comprenderlo. Su tesis de que la religión es reductible a un
sentimiento de dependiencia es objeto de una rotunda crítica por el
irracionalismo de Otto, quien expresa que este sentimiento "no consiste
solamente, como haría creer el nombre, en ese componente de anegación y
de propia nulidad frente a cualquier prepotencia, sino exclusivamente
frente a "esa" prepotencia determinada... El segundo defecto de la
definición de Schleiermacher es que con ella solo se hace patente la
categoría religiosa de la valoración del sujeto por sí mismo (mejor dicho,
desvaloración, desestima), y sin embargo se pretende definir con ella el
contenido propio del sentimiento religioso" .8
El que la actividad especulativa del predicador Scheleirmacher
vaya dirigida fundamentalmente no tanto a Dios como a la religión,
determina que su quehacer se orienta a la filosofía de la religión y no a la
teología. El sustrato en que se apoya la religión es un SENTIMIENTO DE
DEPENDENOA. En el hombre la conciencia de "criatura" insuficiente y
menesterosa da origen a un sentimiento de sujeción, de sentirse unido a un
ser infinito. Es evidente la importancia que le concede al sentimiento en la
religión. Así como el pensamiento y la voluntad fueron considerados en su
momento como los elementos esenciales de la experiencia religiosa, en el
suyo Scheleirmacher reduce la religión a una cuesitón de SENTIMIENTO.
"A su juicio,9 el sentimiento religioso sería, inmediatamente y desde luego,
un sentimiento de MI MISMO, el sentimiento de una peculiar condición
MIA, a saber, de mi dependencia ... Pero esto es totalmente contrario a la
realidad psicológica. El sentimiento de criatura es más bien un momento
CONCOMITANI'E, un efecto subjetivo" causado por un onjeto que me
trasciende, al que ha denominado OITO el objeto NUMINOSO.
Dios no es susceptible de ser aprendido conceptualmente. No hay
conceptos humanos que convengan para definir la naturaleza inefable de
lo divino. Por claras y vivas que sean las luces que la inteligencia humana
es capaz de proyectar sobre lo divino, dice Gründler, son siempre luces
interrumpidas, que iluminan lados sueltos de este, mientras que su mayor
parte se queda para nosotros en la oscuridad; asir su entero ser, es cosa que
no podemos nunca lograr.10

Otto, Rudolf. Lo santo, Alianu Editorial, 1980, pp. 19-20
lbid; p.29
10 Opus cit, p. 60

65

Pensamos en la fuerza que los sentimientos suelen tener en el
hombre para dudar del atractivo de una religión demasiado recionalista.
Muchas son las ocasiones en que sin un conocimineto del asunto y
siguiendo un criterio eminentemente empírico se rechaza la idea de una
INTUIOON religiosa como una forma de experiencia. Para esta postura es
imposible hablar de experiencia religiosa. La posición racionalista, por su
parte, restringe la religión a una cuestión de conocimineto fundada en la
razón, que dio lugar al Diesmo o religión natural que se sustenta en el
supuesto de que el hombre debe actuar de acuerdo a la razón.
Dos excesos se han manifestado con respecto a la religión: uno es
considerarla como algo puramente sentimental y otro quitarle todo
vestigio de carácter emocional. El sentimiento de dependencia, a que
alude Scheleirmacher, significa que el ser humano experimenta un
sentimiento de nulidad, de impotencia en relación al ser que todo lo puede.
Lo que se sigue del sentimiento de dependiencia es la disminución que el
hombre sufre respecto de sí mismo. Aquello que se deriva de este
sentimiento es el sentirse completamente anulado. De esta manera, Rudolf
Otto refiriéndose a lo "irracional" en la idea de Dios, expresa:
Esta desvaloración se transforma entonces en exigencia; esto es,
exige ser realizada en la práctica, frente a la falsa ilusión de la
realidad del sujeto, y, por tanto exije el aniquilamiento del yo. Del
otro lado lleva a valorar el objeto trascendente de referencia, como
lo absolutamente eminente, por su plenitud de realidad; frente al
cual el yo percibe su propia nada. "Yo nada, tú todo" .11

El sentimiento de dependencia, al mismo tiempo que reduce al
sujeto a la nada aumenta la estimación por el Ser que trasciende los limites
de nuestro conocimineto. En consecuencia, el conocimiento racional de
Dios es imposible; el objeto NUMINOSO es absolutamente inaccesible y no
es susceptible de ser definido conceptualmente. En opinión de
Scheliermacher, la religión está dirigida a una realidad trascendente al ser
humano, es decir a algo que la razón es.incapaz de comprender y expresar.
La religión, en cuanto que. constituye una· esfera independiente, no
pretende como la metafísica explicar la esencia de todas las cosas, pero
tampoco como la moral intenta ser una actividad como la que se opera en

8
9

11

Opus cit; p. 33

�66

67

los ámbitos de la voluntad y de la razón. De esto resulta que la religión se
presenta como un campo no dependiente de la filosofía y de la moral. _La
naturaleza que le es propia radica en el sentimiento, mas no en la refleXIón
ni en la manera en que las personas ordenan sus actos. De esta suerte, la
religión queda reducida a una simple cuestión de sentimiento. Su filosofía,
pues podemos estimarla como una filosofía del sentimiento religioso.
Muy clara está en su mente la idea de la religión. Esta consiste en
hacer depender los hechos que acontecen en la totalidad de lo creado del
obrar divino. Por lo demás tratar de probar la existencia de Dios
constituye un asunto que no es de su competencia, que trasciende su esfera
de acción. La religión es pura y simplemente el sentimiento de lo infinito.
"por eso la religión no debe tener nada de dogmático; el dogma no es para
Schleiermacher más que la periferia de la viviencia fundamental de
dependiencia, la pura exterioridad a que conduce la pretensión de alcanzar
el conocimiento de la esencia y propiedades de Dios" .12 Desde su punto de
vista hasta con la viviencia religiosa que es lo esencial; lo demás, el aspecto
dogmático de la religión entendido éste como la revelación de la verdad
divina en conceptos humanos, esto es su estructura intelectual, resulta
innecesario.
El modo particular que tiene Schleiermacher de entender el
sentimiento religioso como unidad de lo finito y de lo infinito, hace que su
dialéctica, a diferencia de la de Hegel, no conduzca "a la disolución de lo
finito, sino más bien a la determinación de una representación finita, pero
religiosa, de lo infinito. De aquí la definición del sentimiento re_ligioso
como sentimiento de DEPENDENOA".13 Por consigueinte, entre Dios y el
mundo debe existir siempre un contacto permamente. Ninguno subsiste
separado del otro. Pero a diferencia de la idea_ de creación el m~do no
está respecto de Dios es "unidad con exclusión de dependencia. La
consecuencia natural es que Dios es "unidad con exclusión de toda
oposición", en tanto que el Mundo es "unidad con inclusión de toda
oposición".
Otra de las formas en que se expresa con suficiente claridad la tesis
irracionalista en la religión es en el sentimentalismo de Rudolf Otto (18691937), quien sustenta que la emoción religiosa es por naturalez.a
12

Diccionario de Filosojia.- José Ferrater Mora, Alianza Editorial, 1980, Tomo 4, p. 2956
Nicolás. Historia de la Filosojia, Tomo m, Montaner y Simon editores, 1956, p. 21

13 Abbagnano,

irreductible. El valor religioso fundamental constituye una realidad
independiente cuyo atributo peculiar es ser SANTO. La experiencia
religiosa no es otra cosa que la experiencia de lo sagrado. LO SANTO es,
dice Otto, en primer lugar, una categoría explicativa y valorativa que como
tal se presenta y nace exlusivamente en la esfera religiosa... que se sustrae
a la razón. . . y que es ARRETON, inefable; es decir, completamente
inaccesible a la comprensión por conceptos (como en terreno distinto
ocurre con lo BELLO).14
Lo sagrado, esto es lo NUMINOSO, es en Otto el MISTERIUM
TREMENDUM, FASCINANS ET AUGUSTUM, que provoca en el creyente
una emoción de temor reverente. La visión de lo sagrado nos sublima y
aterra, siendo a su vez causa de una temerosa veneración. Es el Misterio, y
consiguientemente algo irracional (o mejor suprarracional), que el hombre
religioso experimenta como inaccesible, inefable, incomprensible ante el
que sólo se experimenta la nulidad del propio ser, ante el que el hombre se
sobrecoge lleno de espanto, de temor reverencial, de temor religioso. ES el
misterio tremendo que al mismo tiempo es fascinante, que atrae al hombre
religioso, lo seduce, lo cautiva.. .15

El evolucionismo naturalista tiene como argumento fundamental
la idea de que la religión es resultado de un proceso evolutivo. Otto, por el
contrario, basándose en el conocimiento del aspecto místico de las
religiones, concluye que la religión descana en un elemento irracional, es
decir en un impulso original, místico, contemplativo de naturaleza
espontánea. La razón, luego, no tiene capacidad para comprender este
elemento que está por encima de ella, y que sólo se manifiesta al
sentimiento religioso, pero que trasciende las potencias y facultades
intelectuales del hombre.
La experiencia religiosa, en tanto que relación con el objeto numinoso,
unicamente es posible tener una imagen de él por "el peculiar reflejo
sentimental que provoca en el ánimo". Dentro de las formas en que lo divino,
el misterio tremendo, se hace notar son múltiples y diversas. Puede penetrar
con suave flujo el ánimo, en la forma del ~timit;nto sosegado de la devoción
absorta. Puede pasar como una corriente fluida que dura algún tiempo y
después se ahíla y tiembla, y al fin se apaga. . . Puede estallar de súbito en el
H Opus cit;
15

p. 14

Citado en la obra ya apuntada de Jesús Herrera Aceves, p.25

�69

68
espíritu, entre embates y convulsiones. Puede llevar a la embriaguez, al
arrobo, al éxtasis. . . Puede hundir al alma en horrores y espantos casi
brujescos... En fin, puede convertirse en el suspenso y humilde temblor,
en la mudez de la criatura ante ... -si ante quien?-, ante aquello que en el
inclecible misterio se cierne sobre todas las criaturas.16 Lo que importa
realmente es la investigación de las respuestas que suscita lo NUMINOSO,
no lo que éste encierr~ el cual excede a la razón.
El sentimiento religioso es un sentimiento peculiar denominado
por Otto SENTIMIENTO DE CRIATURA, que no es sino el "reflejo de lo
numinoso en el sentimiento de sí propio". Es el sentir una carencia
absoluta de ser ante lo totalmente otro", que va más allá de los límites de
la capacidad de comprensión de la razón. El ente sobrenatural o NUMEN
no solamente es indeterminable y sin representación alguna, posee
también ciertos elementos que le son propios. Por principio de cuentas es
un MISTERIO TREMENDO que infunde pavor y terror y que se
experimenta como temblor del alma", o como "silencio frente a lo
desconocido". Por otra parte, constituye un PODER FASCINANTE, "algo
que atrae, capta, embarga, fascina". Este elemento irracional se presenta
además como algo que fascina hasta la turbación y el enajenamiento del
ánimo, que transporta a la quietud del espíritu o a la salida del alma fuera
de sí misma hasta alcanzar su unión con Dios.
II

II

No es extraño, según Otto, que para Eckehart, el concepto
MISTICO de Dios resulte de la MAJESTAD divina y de la humildad del ser
humano. La dimensión que se padece frente a la MAJE.STAD del poder
omnimodo engendra en nosotros un sentimiento místico de ser algo
creado, de que somos nada en relación a "la realidad única y total del
numen o Ser trascendente". Resume asimismo los caracteres de lo
Numinoso en el término DAS UNHEIMLICHE, lo inquietante, lo enorme:
algo que trasciende nuestra razón, escondido, inexpresable, no
esquematizable, que fascina y desconcierta.17 La mística, como una forma
de experiencia religiosa es la más elevada expresión del elemento
irracional de la religión. Constituye una experiencia personal que nos
permite, en cuanto que somos una parte pequeñísim a de lo divino, una

vinculación con nuestro PROPIO ser. La experiencia mística es una
peculiar conciencia por la que "tocamos a Dios como el E.5 en nosotros . ..
nos damos cuenta de nosotros mismos como una PARTE, CHISPA,
RELAOON . . . del Ser absoluto, sufrimos el Dios, la parte de Dios, el
aspecto de Dios, el amor de Dios, la creación de Dios . . . que nosotros
somos".18
Del estudio de los elementos psicológicos e históricos de lo
numinoso Otto saca como consecuencia todo lo que hay de racional y de
irracional en la idea de Dios. Por principio de cuentas piensa que un error
consiste en creer que los predicados racionales "apuran y agotan la esencia
de la divinidad". En la mística, opina Jaspers, queda eliminada la división
SUJETO-OBJETO. Ambos convergen en una mutua correspondencia
carente de contenido. En la mística, el hombre no habla, solo desea "callar
ante lo innombrado". Dios y el yo no se distinguen de un modo claro y
distinto. El propio yo al vaciarse se llena con el otro vacío. Es el encuentro
de dos vacíos. Entonces, el hombre y la divinidad se aniquilan, se
convierten en una nada sin nombre. Otto estima que debe existir alguna
forma, aun cuando no sea racional, de entender lo numinoso. Si esto no
fuera posible sería algo INDECIBLE. La propia mística no cree que sea
totalmente incomprensible, aun cuando lo llama ARRETON (lo inefable,
indefinible); pues entonces la mistica debería consistir en el silencio. 19

La experiencia mística es inefable. Su naturaleza es el silencio, el
imperio del total silencio. Lo paradójico es que el silencio requiere del
lenguaje para manifestarse. El místico que tiene que abstenerse de hablar,
tiene que hacerlo, pues la gracia de Dios produce en él un regocijo tan
grande que no es posible callarlo. Esto es a lo que Jaspers denomina
PARADOJA DE LA EXPRE.5ION. La turbación que el mistico sufre en la
unión total con la divinidad lo hunden en la anulación de sí mismo. "Sólo
hay estas dos verdades, el todo y la nada. Todo lo demás es mentira. Solo
podemos reverenciar el todo de Dios mediante la aniquilación de nosotros
mismos y apenas estamos aniquilados cuando Dios, que no puede tolerar
ningún vado sin llenarlo, nos llena collS!-go mismo" .20

11
19

Otto, Rudolf; opus cit, p.23
v Sciacca, Michele Federico. Dios y la religión en la filosofía actual, Luis Miracle, Editor.1952,

16

p.p. 168-169

311

Paniker; opus cit, p. 66
Otto, Rudolf; opus cit, p. 11
Citado en G. Van der Leeuw, Fenomenología de la religi6n, Fondo de Cultura Económica,

1964,p.481

�70
Si bien es cierto que en la religión de los primitivos el Numen al
manifestarse como TREMENDO provoca una respuesta de temor, también
es sabido que Dios mitiga el daño del miedo produciendo un estado de
tranquilidad. Lo NUMINOSO como una categoría peculiar no es posible
definirlo, lo único a que podemos aspirar es a esclarecerlo haciendo fácil su
compreosión. Sin embargo podemos describir las experiencias de temor,
de fascinación y de aniquilación que infunde en el hombre. Todos estos
sentimientos constituyen momentos irracionales. Los predicados o
conceptos con que se define a la divinidad son accesibles a la razón.
Con Otto el análisis filosófico de la religión sirvió para sacar a la
luz muchos elementos hasta entonces desapercibidos, sobre todo el que se
refiere a la posibilidad de aproximarse racionalmente al enigma de Dios.
De acuerdo con sus postulados es en lo irracional donde reside el elemento
primordial de la experiencia religiosa. El objeto de la religión es de
carácter eminentemente irracional. En su libro sobre LO SANTO expresa
su inconformidad respecto al racionalismo, que destaca únicamente
aquellas ideas e imágenes que de ningún modo son peculiares del ámbito
religioso, pero también pone de relieve el aspecto irracional que se
manifiesta en la emoción religiosa. El racionalismo, al rechaz.ar los
elementos que trascienden la razón como constitutivos de la religión,
reduce ésta a la pura comprensión racional.
Max Scheler, que está en contra del apriorismo racionalista y a
favor de la importancia del sentimiento, considera que los valores, además
de objetivos y universales, son de naturaleza irracional. No se aprenden ni
por vía sensible ni por vía racional sino por un acto intencional del
sentimiento. Pertenecen, por lo tanto, a la esfera afectiva y de ningtma
manera a la intelectual. Dentro de los valores religiosos, que para este
autor son los supremos, el conocimiento de Dios, de lo sagrado, se realiz.a
por intuición emocional. Aun cuando se elimine el aspecto emocional de la
fe, no podemos decir que el conocimiento racional llegue a consumir su
aspecto teórico. Lo que distingue, según Otto, el racionalismo del
irracionalismo radica en que para el primero el principio racional tiene
primacía respecto al irracional en el concepto de Dios, mientras que en el
segundo el elemento determinante es el irracional.
Empero, está
convencido de que "si en alguna esfera de la vida humana existe algo que
le sea específico y peculiar, y que, por tanto, solo en ella acontezca y se
presente, es en la esfera religiosa . . . En el partido de los adversarios se
sabe muy bien que e l ALBOROTO MISTICO nada tiene que ver con la

71

raz.ón. ¡Ojalá sirva de saludable acicate el observar que la religión no se
reduce a enunciados racionales!" 2t
El HOMO RELIGIOSUS, que se propone elevar su vida dándole un
significado más profundo, se lanza a la busqueda de aquello que para él
constituye el sentido último de la vida, el cual es incomprensible porque es
"un misterio que se revela siempre de nuevo y, sin embargo, permanece
siempre oculto". Otto dio en el clavo cuando a LO NUMINOSO lo
denomina "lo totalmente distinto", aquello que al mantenerse escondido es
imposible hablar de él porque "escapa a nuestros "conceptos", porque
TRASCIENDE DE TODAS LAS CATEGORIAS de nuestro pensamiento" .22
La mística es concebida como la facultad que pretende vincular el
alma personal con la divinidad. A partir de esta unión el alma se ilumina
interiormente, haciendo posible con ello el conocimiento intuitivo de la
substancia divina. En la significación aportada por Otto LO MISTICO es la
"identificación con lo trascendente", con lo que se sustrae a toda
posibilidad de expresión.
Hay una preocupación semejante en
Wittgenstein que gira en tomo a lo que puede expresarse mediante el
lenguaje, por oposición a "aquello de que no se puede hablar", lo
INDECIBLE y, por consiguiente, hay que silenciarlo. Para este pensador,
autor del TRACTATUS LOGICO-PHILOSOPHICUS, todo aquello que
"puede ser dicho, puede decirse con claridad: y de lo que no se puede
hablar, mejor es callarse" .23
•
Lo único que puede decirse con sentido son las proposiciones de la
ciencia natural; en cambio los enunciados de la metafísica carecen de
significado. Los hechos que constituyen el mundo es el ámbito de lo que es
posible decir algo. Lo que puede ser dicho es el límite lógico del lenguaje,
más allá del cual se situa todo lo que no puede ser expresado, es decir, "lo
indecible". Con esto quiere decir que el lenguaje significativo se refiere
solamente a lo que es "lógica o facticamente posible". Lo indescriptible es
lo que trasciende el ámbito de lo posible. Así dice Wittgenstein: "LOS
LIMITES DE MI LENGUAJE significan. los límites de mi mundo". En otra
parte escribe este mismo filósofo: "El mundo es todo lo que acaece". Por lo
tanto, la sustancia del mundo, esto es los objetos, no son de ninguna
21 Otto, Rudolf;

upus cit, pp. 12-13

2111,jd; p. 45
21

Trac:tatus lógico-philosophicus, Alianz.a Editorial, 1973, p.31

�72
73

manera, hechos. "La sustancia es lo que existe independientemente de lo
que acontece". Los objetos en cuanto que no acaecen, no son hechos, son,
pues, algo INDECIBLE, en cuanto que constituyen el límite del lenguaje y
del mundo.
Sin embargo, a Wittgenstein le interesa mucho el mundo de lo que
puede ser MOSTRADO, pero no puede ser EXPRESADO, el mundo de "lo
inefable". Lo inexpresable afirma, es lo que SE MUESTRA, es lo que es
MISmCO. De ello se infiere, que en el silencio tiene lugar la manifestación
de lo indecible. El lenguaje es la herramienta que usamos para figurar o
representar el mundo como un todo limitado. Por este motivo, el límite
lógico del mundo lo constituye el lenguaje. Si para Wittgenstein es mejor
callar acerca de lo que no se puede hablar, aquello sobre lo cual no es
posible otra cosa que guardar silencio es, precisamente, "lo místico". Este
es inefable en cuanto que no puede ser expresado, sino solamente sentido.
Para él, lo que se muestra (lo místico) tiene primacía sobre lo que sólo
puede ser expresado (la ciencia). Su posición religiosa la expresa en los
siguientes términos: "El sentido de la vida, es decir, el sentido del mundo,
podemos llamarlo Dios". Lo único que sabe sobre el sentido de la vida, es
decir, del mundo, es que Dios constituye tal sentido. En las últimas
páginas del TRACTATUS, aceptó la existencia de lo indecible, esto es, de lo
místico, concebido como lo que unicamente puede ser MOSTRADO pero
no demostrado. Dios como una realidad metafísica es inexpresable. La
esencia indecible de lo místico sólo admite el silencio. "La mística, en
general, busca el silencio. La fuerza del poder con la que tiene que ver es
tan grande que sólo el silencio puede darle una "ocasión" . Esta es la
"paradoja" de la expresión, de la que habla Karl Jaspers: se quería decir
todo lo que hay que decir y algo más; la mayor elocuencia alterna con el
silencio total" .24
Mientras que algunos se oponen a admitir una intuición religiosa
peculiar, distinta de otras formas de intuición, que pueda considerarse
como una fuente singular de conocimiento religioso, Otto estima que el
MISTERIO TREMENDO Y FASCINANTE está en la base de toda
experiencia religiosa. Esta lleva a cabo la captación de lo numinoso en el
puro extasis, en la emoción religiosa, sin necesidad de expresarla
conceptualmente. Movido por el afán de buscar los elementos que entran

a formar parte de la idea de lo divino, llama "RACIONAL en la idea de lo
divino aquella parte de él que entra en la clara comprensión de nuestra
facultad conceptual, en la esfera de los conceptos corrientes y definibles.
Afirmamos después que bajo de esa esfera de desnuda claridad yace una
oscura profundidad, a la que no hallan paso nuestros conceptos y que es lo
que denominamos IRRACIONAL" .25
Lo sagrado como algo indeterminado es causa de una emoción
irracional que en reiterados ocasiones se concibe como indecible. Por
último, NUMEN, como lo absolutamente valioso, se hace patente a la
experiencia religiosa, según Otto, como SANCTUM O AUGUSTUM. El
numen tiene un carácter esencialmente AUGUSTUM, en cuanto merece
respecto y veneración por su excelencia y majestad frente a muestra finitud
e impotencia. El "TU SOLUS SANCTUS" en que se manifiesta la
conciencia religiosa es el reconocimiento de lo santo como lo merecedor de
un total respeto, "algo que debe ser reconocido como el valor más valioso
posible". Lo santo es un valor objetivo e infinito que debe ser ensalzado y
alabado en comparación con la finitud de la conciencia religiosa y de
cualquier otra realidad finita. "Al valor absoluto del Numen corresponde
nuestro no valor; a su difinidad, omnipotencia e infinitud, nuestra
profanidad, impotencia y finitud" .26
El objeto de la experiencia religiosa es Dios, el cual es, respecto del
hombre, lo OTRO, algo distinto y extraño con el que tiene que encararse.
La ciencia moderna que ha fijado su residencia en el estudio de los
fenómenos del mundo físico, no muestra interés ni preocuación por el
mundo de los valores. Los entes axiológicos, contemplados por Max
Scheler como fenómenos emocionales, forman parte no de la esfera
teorética sino de esfera sentimental. Los valores religiosos se aprenden
entonces por vía afectiva: en el "preferir sentimental de algo" . Pero aún
cuando se hiciera abstracción del aspecto sentimental, "la fe es, también
desde el punto de vista puramente teórico, superior al saber simplemente
racional . . . pues amplía nuestro conocimiento más allá de éste,
descubriéndonos un saber supnu:racional de objetos que son
sustancialmente inaccesibles a_la razón humana:'' .27

25

2,

Citado en G. Van der Leeww; Fenomenología de la religi6n, pp. 417-418

26
'D

Otto, Rudolf; opus cit, p.88
Sciaa:a; opus cit, p. 169
Gründler, Otto; opus cit, p. 45

�74
En tanto que lo santo es objeto de una detenida consideración
que permite la determinación de su naturaleza, por este motivo lejos de ser
irracional es susceptible de ser expresado y a su vez transportado a
nuestros conceptos. Pero la beatitud producida por el poder fascinante de
lo numinoso es de especie muy distinta. Por muy intensa que sea la
atención, no llegamos a sacarla a la luz de la inteligencia comprensiva, sino
que permanece en la irremisible oscuridad de la experiencia inconcebible,
puramente sentimental.28

Rudolf Otto, como representante de la escuela neofriesiana,
considera que lo santo constituye un elemento irracional, mientras que
para la escolástica es un sentir que la razón puede y debe iluminar. No
han faltado tampoco posturas que sostienen que en lo religioso se observa
un claro predomino de la intuición emocional sobre la reflexión y la razón.
En los tiempos antiguos algo era considerado como milagro aun cuando
ese algo aconteciera de modo natural. Incluso el llover era visto como una
cosa extraordinaria, como un prodigio de Dios. El milagro es precisamente
un signo de la divinidad que está por encima del orden natural y de las
potencialidades del hombre. Entre el hombre primitivo y el moderno hay
una palpable diferencia: para aquel todo acontecimiento es milagro,
mientras que éste último estima que el milagro ocurre muy rara vez. De
manera persistente se expresa que el irracionalismo estriba en la aceptación
de lo milagroso, mientras que el racionalismo dice que admitirlo es algo
carente de verdad. Semejante diferencia es notoriamente falsa o, al menos,
muy superficial. La doctrina corriente de que el milagro significa una
ruptura momentanea de la cadena de las causas naturales por el mismo Ser
que las ha establecido, dueño y señor de ella, es tan groseramente
RAOONAL como la que más. Con bastante frecuencia han admitido los
racionalistas la "posibilidad del milagro" en este sentido, y hasta la han
construido A PRIORI. En cambio, algunos no racionalistas decididos se
han mostrado indiferentes al problema del milagro.29
Hay, pues, investigaciones sobre la religión que descansan en una
total dependencia del hombre individual resptecto al objeto numinoso, el
cual lo rebasa pero al mismo tiempo le provoca temor y sobresalto. Por
otro lado, es muy discutible si lo "numinoso", término utilizado por Otto
para referise a un poder sobrenatural, misterioso tremendo y sublime,
21

Otto, Rudolf; opus dt, pp. 88-39
p. 11

29 lbid;

75

constituye realmente algo que trajo consigo un cambio radical. Su
oposición al naturalismo evolucionista no es totalmente digna de crédito
ya que el sentimiento religioso es básicamente un sustrato natural
inherente al ser humano. Además, no obstante que el sentimiento aludido
sea irracional por cuanto sobrepasa a la razón, su carácter racional consiste
en ser un principio explicativo de las más diversas experiencias y
expresiones religiosas.

�77

FILOSOFíA DE LA CULTURA Y FILOSOFíA EXISfENCIAL

Matilde Isabel García Losada
Investigadora-miembro de la Carrera de
Investigador Científico-del Consejo Ncional
de Investigaciones Científicas y Técnicas (Conrcet)
Buenos Aires, Argentina

Si una Filosofía de la Cultura supone una completa Filosofía de la
Existencia, entonces me propongo mostrar cómo esta corriente del
Pensamiento Filosófico al desarrollarse en Argentina hasta hacerse
autóctona, al desenvolverse, a través de sus distintos representantes, y
desenvolverse en y desde el despliegue de la cuestión axiológica - la cual
conlleva el tema metafísico - desde la consideración de su sujeto: el
hombre, la persona, se ha proyectado como Filosofía de la Cultura.
Con el desenvolvimiento de la cuestión axiológica, cada uno de los
representantes de la Filosofía Existencial Argentina, desde sus sesgos
propios, ha proyectado su filosofar existencial en el plano de la Filosofía y
ha contribuido a iluminarla y a esclarecerla - a esta Filosofía concebida
existencialmente -como Filosofía de la Cultura.
¿Cómo?
Si la Cultura es tarea humana, si la Cultura es recreación y/ o
creación de valores; entonces desde la existencialidad de sus respectivos
filosofares los representantes de la Filosofía Existencial Argentina -con el
desarrollo de la cuestión axiológica- que conlleva el desenvolvimiento del
lema metafísico- han contribuído a fundamentar una Filosofía de la
Cultura como proyección práctica de su filosofar existencial.

�79

78
A continuación ofrezco los lineamientos de la cuestión axiológica
en su desarrollo, en y desde los representantes de la "Filosofía Existencial
Argentina"1 .
Habré de referirme a aquellos autores2 que han recibido en
Argentina a dicha Corriente del pensamiento filosófico europeo, y han
desarrollado hasta hacerse autóctona, es decir, apropiada por un
"nosotros" espaciotemporalmente situado. Lo que ha tenido lugar, en
Argentina, entre 1925 y fines de la década del '40.
Representantes de la "Filosofía Existencial Argentina" en el sentido
antedicho, son Carlos Astrada, Miguel Angel Virasoro, Vicente Fatone,
Carlos Alberto Erro y Homero Mario Cuglielmini.
La cuestión axiológica -preocupación que comparten con sus
compañeros de generación -ha asumido en ellos una presencia teórica y/ o
vivida. Presencia teórica y/ o vivida, que ha quedado expresada - en
algunos de ellos - en cuanto teórica - a través del desenvolvimiento de una
filosofía existencial estructurada sistemáticamente - también en punto a la
cuestión axiológica - y/ o -como vivida- mediante el despliegue de una
actitud existencial.

En el marco de la filosofía existencial Astrada ha desarrollado con

insistencia la cuestión de los valores, a los que concibe como "meras
estructuras desprendidas de la inmanencia temporal de la existencia
humana"3/4.
Advierte la directa referencia de los valores - en cuanto su origen a dicha existencia, es decir, la génesis existencial de los valores; y hacer

notar que olvidar la extracción de ellos, "sus propios productos", y
asignarles objetividad, "objetividad .ontológica", constituye para la
existencia humana una de sus más entrañadas posibilidades5• Atento a la
posibilidad de ser mal entendido. Astrada se esclarece: "Esta directa
referencia del valor, en cuanto a su origen, a la existencia humana... no
significa, de ningún modo- dice- que el valor sea 'subjetivo' y 'relativo' a la
vida6'',
En cuanto, dirección, impulso, o contenido inmanente de la
existencia del hombre, independizado de ella, el valor adquiere y conserva
"cierta" objetividad relativa a dicha existencia, una "objetividad funcional"
en la expresión de Astrada7 •

No acepta este autor la objetividad ontológica, absoluta, en si,
propuesta por Scheler y Hartamnn, en la medida en que ve en esta
acepción una acentuada ascendencia platónica, "un miraje intemporal",
que desconoce el carácter histórico, temporal y finito de la

Carlos Astrada figura de suma relevancia de la Filosofía de la
Existencia en la Argentina ha desarrollado su pensamiento según las
grandes lineas esbozadas por Heidegger en Ser y Tiempo; y ha asumido
finalmente una posición crítica respecto de esa filosofía.

(189&amp;-1970). De entre su vasta producción seleccionamos: m juego exiatencw Buenos Aires,
Babel, 1933, 139 págs.; la ética formal y los valoree - Ensayo de una revaloriución
exiltendal de la moral k.anmna orientado en el problema de la libertad - Facultad de
Hamanidades y Ciencias de la Educación, Universidad Nacional de la Plata, Plata, Bs. AJJ. ,
Argentina, 1938, 142, págs.; m juego metafíaico - para una filosofía de la finitud - Buenos
Aires, mAteneo, 194.2 págs, 165 págs.; Temporalidad. Buenos aires, Cultura Viva, 1943, 205
P'ga. La revolución exiatencialiata -Hacia un nuevo humanismo de la libertad. La Plata,
Buenos Aires, Argentina, Nuevo Destino, 1952, 204 págs.
'Bn: "Para la génesis existencial de los valores"; d . volumen. Temporalidad, data 'éit. p. 129.
5
O. "La hipóstasis del valor y los modelos personales" - articulo en el volumen Ensayos
Fib6fkoe - pp. 313-318 - Universidad Nacional del Sur, Departamento de Humanidades,
Blhia Blanca, Argentina, 1963,318 págs. m mismo articulo ha sido publicado bajo el nombre
"Los modelos personales y la hipótesis del valor: sugestiones para un petsonalismo ético", en
Caademos de la Ftloeoffa, lnst de Filosofia, Fac. de Filoso&amp; y letras, Univ. Nac. de Bs. AJJ. ,
a. lI, fue. IV, n. 5, nov. 1949 - feb. 1950, pp. 31 -43.
'La étka formal y los valorea - -, data cit. p. 110
7
Cf. Op. Cit pp. 110 y SS.
3

Los intentos por definir la "Filosofía Existencial" no han arribado a una definici6n
satisfactoria, entre otras razones, porque el Exisrencialismo, como "actitud existencial •,
rehuye cualquier definición. De ahí que desista dedefinir, en nuestro caso, a lo que denomino
"Filosofía Existencial Argentina", y que considere - como ha acaecido con el Existencialismo
en general - que a lo más que se puede llegar, es 11. subrayar ciertos temas como característicos
de ella.
2 Ellos pertenecen a la "Generación del 25" - promoción de_hombres a través de la cual han
llegado a la Argentina las "Corrientes de Postguerra", es decir, las corrientes filosóficas
vigentes por entonces en Europa, en especial, las germanas. De ahí que la Filosofía de la
Existencia, en su versión alemana, y principalmente, desde Heidegger, sea la primera
difundida en la Argentina. (Sigo el criterio de periodización propuesto por Diego F. Pró en sa
Historia del Pensamiento Filosófico Argentino; Mendoza, Universidad Nacional de Cuyo,
Facultad de Filosofía y Letras, Instituto de Filosoña, Mendoza, Argentina, 1973, 229 págs, P·
185 y ss.).

1

�81

existencia humana. Unica fuente de la dimana cierta objetividad,
"objetividad funcional", la única que Astrada reconoce8.

inmanentes", existencia extrasubjetiva
trascendencia objetiva y absoluta.

Miguel Angel Viasoro9, ha arribado a la filosofía de la existencia
desde la dialéctica hegeliana. El mismo ha caracterizado a su filosofía como
"existencialismo dialéctico".

Los ideales o arquetipos emergen de la existencia humana,
emergen del hombre, tensión inmanente, como de una de sus
polarizaciones. Polarización que señala, manifiesta, a la trascendencia
cenital, ideal, o arquetípica. Habiendo adoptado la intuición metafísica
como método de acceso al ser Virasoro ha reconocido la trascendencia
- en sus diversas modalizaciones - como inmanente no pudiendo
pronunciarse - en conformidad con dicho método - acerca de una
trascendencia objetiva, en sí, o "transexistencial". Todo lo que acerca de
ella se revela en la intuición metafísica, lo expresa en la obra homónima,
donde manifiesta que la conciencia humana, el hombre, "en el acto en que
cree haber descubierto las distintas apariciones de la trascendencia,
descubriéndolas como autocreaciones y proyecciones inmanentes, ve
surgir el sentimiento obscuro incallable, la intuición de un más allá, de un
algo más, indescifrable e inefable, que simplemente está allí, rebasándola, y
conmoviéndola con su enigmática presencia de ausente" 11•

El saber fundante, como explicación de la conexión de los
"aspectos irreductibles del ser", de lo universal y lo singular, de la
trascendencia y la inmanencia, es en Virasoro, Antropología Filosófica, en
cuanto se ha desarrollado como explicación de dichos aspectos del ser en
"la coordenada existencial" que es el hombre. La intuición metafísica concebida como variedad del método fenomenológico - es la vía de acceso
al ser -. A su luz, Virasoro, ha reconocido al ser - y al hombre - como
síntesis de lo singular y lo universal, de la inmanencia y la trascendencia.
En otros términos, como estructura "extática" y "abierta", como
inmanencia distendida, hacia una triple dimensión: a saber, las
trascendencias inmanentes; l. "abisal"1º ; 2. "cenital", "ideal" o
"arquetípica"; y 3. "horizontal". Hacia éstas, sus trascendencias, el hombre
- inmanencia distendida - lo es, como hacia las distintas polarizaciones de
una tensión o impulso. Es en el concepto de trascendencia cenital, ideal o
arquetípica, donde está presente lo axiológico.
En la intuición metafísica, la existencia, el hombre, que es en su
raíz última libertad, tiene la vivencia inmanente de los arquetipos, ideales
o proyectos existenciales, conforme a los cuales - la existencia, el hombre se realiza. Virasoro hace notar que dichos arquetipos son "un producto de
la actividad del yo", son autocreación y proyección inmanente de la
subjetividad; y llama la atención sobre el no conferirles a dichas "formas
a Sú concepción del valor - y del ser - ha conducido a Astrada a asumir una visión critica de
la filosofía existencial. Su critica es al " Heidegger posterior". No ha transigido Astrada con un
ser concebuio como absoluto, transcendente, supratemporal.
9 (1900-1966) Su pensamiento ha quedado explicitado principalmente en artículos, los que
constituyen la mayor parte de su producción. De
sus libros destacamos: Para una nueva
idea del hombre y de la Antropologia Filosófica, Tucumán Argentina, Facultad de Filosofta
y Letras, Univ. Nac. de Tucumán, 1693, 100 págs. La intuición metafísica. Ensayo de
fundamentación de la Metafísica como ciencia eatricta- Bs. A., Argentina, Lohle, 1965, 158

entre

págs.

Virasoro se refiere a ella en términos de"abismo origirlario". Es la trascendencia interior al
yo. Este, la subjetividad, la existencia, el hombre, encuentra en esta trascendencia, el empuje
que sustenta su estructura onlDlógica Cf. La intuición metafísica. - - data Cit. p . 72.

10

extrapolándolas

hacia

una

Corresponde decir que ese "algo más ", ese "más allá", designa,
señala, en Visaroso, " la presencia-ausente de esa trascendencia
"transexistencial. En virtud de su método, este autor no ha podido
pronunciarse respecto -de si ese "algo más" - sentido, intuído - denota
dicha trascendencia, es decir, si él corresponde a algo que exista, en si,
objetivamente.
En Vicente Fatone12 no hay un desenvolvimiento explícito del tema
del valor, éste late a través, de sus desarrollos de la idea de libertad, central
en su pensamiento.
La libertad es raíz última de la existencia humana; el hombre es
libertad, potencia creadora. Así se expresa: "El hombre - ser que se crea a
u Op. Cil p. 151.
(1903-1962) Ha llegado a la Filosofía de la Existencia en sus ai\os de madurez.
Selectivamente mencionamos de su producción: m exiatencialiamo y la libertad cn!adora.Una aftica al Exiatendaliamo de Jean Paul Suttt Bs. As. Argentina, 1948, 179 págs.;
lnlroclacci6n al Exiatencialiamo Bs. As. , Argentina, Columbia, 1953, 6.3 págs. (Hay
ft!ediciones posteriores). ; La existencia. humana y au, filósofos.- Heidegger, Jupen, Barth,
&lt;lleetov, Beardiaeff, Zubiri, Marcel, Lavelle, Sartre, Abbagnano. Bs. As. Argentina, Raiga!,
1~, 193 págs.
12

�82

83

sí mismo - se crea eligiéndose y eligiendo a sus posibles; si no los eligiese
no se crearía a si mismo, y sería creado por los posibles que actuarían sobre

él desde fuera" 13• Según Fatone, elegimos todo lo que somos y somos eso
que elegimos dentro de un juego ya dado de posibles.
La concepción axiológica de Fatone- dado que no hay en él una
expresa referencia al tema del valor - se revela implícita - y latente - a
través del desarrollo de su pensamiento. Los valores tienen, en cuanto a su
génesis, una directa referencia a la existencia humana.

presencia, que - como vívida - se manifiesta en el desenvolvimiento de
una actitud existencial.
He ofrecido los lineamientos de la cuestión axiológica - que
conlleva el desenvolvimiento del tema metafísico - en y desde los
representantes de la Filosofía Existencial Argentina a fin de mostrar su
contribución a fundamentar - en y desde el desarrollo del tema axiológico
_ una Filosofía de la Cultura como proyección práctica de su filosofar
existencial.

La cuestión axiológica - ampliamente desarrollada en Astrada,
menos tratada en Virasoro, latente e implícita en Fantone - tiene en estos
autores a los que me he referido, un desenvolvimiento acorde con el
horizonte existencial de sus respectivos pensamientos. Algo distinto
acontece en Carlos Alberto Erro14 y Homero Mario Guglielmini15•

Implícitamente el primero16y explícitamente el segundo17 adhieren
a una concepción objetivista del valor.

m carácter existencial de su pensar no se ha traducido, en estos
autores, en un desenvolvimiento teórico concordante. En dicho pensar
conviven - según lo muestra su concepción axiológica objetivista elementos no existenciales.
En general puede afirmarse que la cuestión axiológica ha asumido
en los representantes de la Filosofía Existencial Argentina una presencia
teórica y/ o vívida - que ha quedado expresadda -en algnos de ellos -en
cuanto teórica - a través del desarrollo de" una filosofía existencial
estructurada sistemáticamente - también en punto al tema axiológico -; y,

Introducci6n al existmialiamo, data cil p. 21.
(1903-1968) Seleccionamos de entre su producción: Diálogo existencial, Bs. As., Argentina,
1937, Sur. 202 págs.; tiempo lacerado, Bs. As. Argentina, Sur, 1936, 229 págs. Sobre este autor
Matilde Isabel Garda Losada, "Estudio preliminar" , sel~ión y notas a Qui aom.oe IOI
ugentinoe - compilación de estudios dedicados al tema de la identidad nacional - Bs.As. ,
Argentina, unae, 198.3, 10'7 págs.: 'Z'. Ed. lbidem. 1986.
15 (1903-1968) De su polifacética obra selecciono: Tema.e existendales, Bs. As. , Argentina,
Losada, 1939, 219 págs.: Alma y estilo, Bs. As. Argentina, Gleizet, 1930, 309 J&gt;'gs.
1, Cf. Diálogo existendal; data cit p. 21 donde a propósito del valor religioso - la categorfa de
santidad - aparece su concepción axiológica.
17 Cf. Alma y estilo; cil p. 181
JJ

1•

.,,

�85

84
CONCLUSION

Si una Filosofía de la Cultura supone una completa Filosofía de la
existencia, entonces con el desenvolvimiento de la cuestión axiológica que conlleva el despliegue también metafísico - los representantes de la
Filosofía Existencial Argentina - desde sus sesgos propios - han
proyectado su filosofar existencial en el plano práctico de la Filosofía y han
contribuído a iluminar y a esclarecer a esa Filosofía, concebida
existencialmente, como Filosofía de la Cultura, esto es, como iluminación y
vivificación de la Cultura en su desenvolvimiento.

MUSIC AS A HOLISTIC MODEL OF BEING
An Onto-Harmonical Contribution to a
"Polyplwnic" Understanding ofPeace
by

Erwin Schadel (Univ. of Bamberg / Germany)
La Filosofía de la Existencia - asumida la existencialidad de la
Filosofía por cada uno de sus filósofos - propone sintetizar, integrar, el
filosofar y el existir, el vivir; de ahí que al iluminar el quehacer del filósofo
como un quehacer de integración con su existir, contribuya - desde una
filosofía proba, honrada - a iluminar y vivificar al hombre íntegro, simple,
sin composición.

Al mismo tiempo, si la Filosofía supone una completa Filosofía de
la Cultura supone una completa Filosofía de la Existencia, ésta en y desde
su desarrollo metafísico y axiológico ha de contribuir en su proyección
práctica - como Filosofía de la Cultura - a iluminar y vivificar una Cultura
de integración, de síntesis creativa - creadora.
Una Filosofía de la Cultura que se desenvuelva como proyección
práctica de un filosofar existencial, como lo muestra el desenvolvimiento
de la Filosofía Existencial Argentina hasta hacerse autóctona, ha de
desenvolverse poniendo el desenvolvimiento de un pensar acerca de la
comunidad en que el mismo filósofo se ha pensado y se piensa -y se
siente- incluido. Y desde su visión existencial del filosofar- es decir desde
la existencialidad de la filosofía - ha de posibilitar el despliegue de un
filosofar inserto en lo cronotópico y abierto - al mismo tiempo a la
dimensión planetaria.

1. Preparatory ontological rejlections
1.1 Imuardness of timing soul as holistic instance

The following comments can be conceived, so to speak, as an
onto~ ~grammar" of musical basic structures. For, without any doubt,
mUSlC IS a kind of language. I should even like to say: Music is the language
of mankind in an exceptional and proper sense. Its "specialty" as a non-verbal
form of c~mmunic~tion can be found in the advantage of not being
performed m a special set of "phonemes", which - more or less arbitrarily
produced - are characteristic for the singular languages spoken in this world.
In contrast to these, music is immediately understandable: European tourists
can be charmed and carried away by the dance rhythms of an equitorial
~ tribe as well as_ the aborigines of Sumatra - without any preparatory
training - are able to en,JOy a Bach prelude, and so on. In consideration of such
experiences I can formulate the hypothesis: From its deepest meaning music
does not signify any obstacle for intercultural encounter; it is much more an
excellent possibility for world-wide communication. For the different musical
perfo~es, presented by different cultures, grant a direct interchange
between smgular members of these cultures. Or said in other words: With
~ard ~ that direct interrelationship music can be conceived not only as an
mter-nationa.L but even as an ínter-continental medium of communication, as an universally valid holistic model of being, by virtue of which the ontical
conditions of a creative peace can be observed as being realiz.ed and also as
being realizable.
The question is, of course: What is music? Wherein consists the
authenticity of music? According to Eduard Hanslick music consists in

7

�87

86
" sonorouszy ..,,.,,,,d
fiorms"t • This pregnant formula implies that neither• an
mvv&lt;"abstract'' music _ the mere form - nor the formless sound or the bare ~01se •
·
ea1 m".,.·C
an mner15 a r
=~ • Toe true reality of music represents
. much more
hich
·ca1
shaped (and an inner-shaping) process, in ~e m~um of w
an onti
content is expressed into a logical form, which, ~ 1tself, reflects the co~tent
from which it comes forth. Toe acting core of mUS1c, therefore, can be_ de~
as the vividly con-sistent unity, resulting from the con-sonance of ~ ~n-Ststent
content and the (hence proceeding) ec-sistent form. Through ~ m-ec-~onsistence I try to outline the principal structure of every genume musical
wholeness.

This wholeness is neither an aggregate one (as cars in a parking lot)
nor a mechanical one (as the interchangeable spare parts ~f a car). ~
authentic wholeness (especially of music) is rather an orgamc ~n~. By this
kind of wholeness the mineral realm is transcended. The cosmic life opens,
herein, itself in order to win - through the region of firmly rooted plan~ ~
freely mobile animals - an ever and ever incre~ing freedom and sovere1gruty
over the world dimensions, i.e. over space and time.
It's most interesting in this context to observe that every concrete
musical act essentially consists in an insoluble combination. of spatial and
temporal components. For instance: Toe ~ g of the ~~tial) length ~fa
·odically vibrating medium (a stretched string oran arr-filled organ pipe)
~nlies immediately the doubling of the (temporal) frequencies. 0n account of
imp
.
. fun .,;,
such experiences we can affirm that every authentic muSlC
cu.ons as a
genuinely different world symbol of different cultures. The (above
mentioned) direct communication of musical events ~om~ und~tandable
now. It is founded in the spatial-temporal interrelations~p, w~ch as such
signifies the inextinguishable general condition of authentic muS1c as well as
of every human being. Therefore we have the difficult problem n~w to
elucidate more distinctly the ontical meaning of the mentioned
interrelationship.
Time is undoubtedly more comprehensive than sp~ce. For the
material things as well as human self-consciousnes:5 are _subjected to ~
condition of time. Human consciousness, however, m which the e x ~
world is represented in an intensive manner, is not subjected (is not limited}
by the spatial condition. It realizes itself in a spaceless manner. (I can not say,

1 Cf. E. Hanslíck,

Vom Musikalisch-&amp;:honen, I.eipzig 1854 [Repr. ~dt1981), p. 32: "Tontnd
bewegre Furrrren sind einzig und allein Inhalt und Gegenstand der Musik

For this distinction of three kinds of wholeness d . Archie f. Bahm. Metaphysics, Albuquerque
1986, pp. 37-S9.

2

for instance, that my thought has the length of 3 inches.) Thus we have to say
that time is the depth dimension of ali wordly beings, space, however, the

breadth dimension of them3•

•

That implies: The organic wholes, observable in material nature, are
not to be explained mechanically, ie. by a mere juxtaposition of material
elements. As being already expressed, these elements can not be identified
with the act of expression "in itself11• The depth dimension of the moving
principie of natural wholes lies, so to speak, "under the surface" of moulded
tlúngs. It's the spacelessly timed motion of soul.
Hence we can understand why in antique philosophy 'time' (cr_noV)

and 'soul' (yuc_) were conceived as in intimate union4 • Soul1 (the cosmic soul,
the soul of plants and animals and especially the rational soul of man) does
not mean here a shadowily fleeting thing; it's rather the "source and the origin
of motion"5• This concept results from the deliberation that a mere description
of spacio-temporally moved movements leads into a 'regressus in infinitum'
and avoids the deeper insight into the constitution of being in itself. In order
to avoid such a method of avoidance we have to gather that ali observed
nwved movements ultimately originate from a moving movement This "first
movement, it's true, is in motion, but it is not moved by another [motion]; it's
necessarily moving itself by itself116• And since this self-sufficient motion does
not consist of (extemally) composed "parts", it can be understood as the
wholistic motion as such7 •
Concerning the intimate connection between the spontaneous 'soul'

and the herein proportioning 1time1 we can accept Aristotle's opinion that
"time is the [measuring] number of movement''8 • lt's meant here the (above
mentioned) depth dimension within which we dispose our actions,
afterwards performed in the breath dimension of spacio-temporal world.
That inwardness of timing soul is likewise the region within which the
composer (and everybody who wants to "make" music) discovers - more or
less ingeniously - the configurations which he expresses outwards into the

3
Por this distinction and further explication see Heinrich Bedc, Der Akt-Owakter des Seins. Bine
spekulative Weiterführung der Seinslehre Thonmas v. Aquins aus einer Anregung durch das
düktis:he Prinzip Hegels, München 1965, pp. 302s. 3'0 ss.
• Cf. ÍDr instance Aristotle, Physics IV, 14 (223 a.26]: _d_naton e_nai cr_non yuc_VII\... o_shV.
5
Cf. Plllto, Phaidros 245 c-d: Yuc_ ... phg_ ka_ _re_ kiru1ewV.
6

Cf. Aristotle, Physics VID. 5 (256 a. ~21]: L d_ p~ton kino_n kine_tai 11\.A o_c _p__llou &lt;l.,
Jt.¡kh a_t__ a_to_ kine_s'ai.
7

Cf.ibid. [257b.28-29]: Lg_r Jon ... kine_taia_t__ a_to_.

'Cf. id., ibid. IV, 11 (219 b.1-2]: to_to g_r _stin _ cr_noV,_ri'm,_V kiru1ewV.

�88

89
sound matter, so that the finished composition appears as a complt?C of
'sonorously moved forms'.
To round off these considerations, shall be employed the 'in-ec-consistence'-formula; and we distinguish
1. an in-sistent phase: the immanent dynamics of timing soul as real
potency for figuring spatial elements;
2. an ec-sistent phase: the proceeding movement of timing soul,
opening the dynamic space of ideality and producing into it the moved forms
(afterwards moving the sound material)9;
3. a con-sistent phase: the reverting movement of timing soul, fulfilling
the ideal space by combining the in-sistent power and the ec-sistent clearness.

1.2. God, the pre-established hannony, as 'soul of the soul'
By means of the foregoing comments is illustrated the relative
sovereignity of the temporally conditioned human soul over material world.
Time gets here a somewhat positive meaning "on the shoulders", so to speak,
of the holistic self-ascertainment of 'inner man'. We come upon troubles,
however, methodically isolating the time and inquiring what time is in itself.
For the present 'now', the continuously shifted "border line" between past and
future, refuses to be identified by our thinking: Every assumed extension of
that present 'now' (one year, one month, one day, one hour, one minute etc.)
can be diminished. And in so far as every finite being, because it is finite, can
be infinitely divided, finally it seems, that present time does not have any
extension at a111°. It seems that it is nothing as well as the past, that is no
longer, and the future, that is not yet
Within the 'inner man' the experienced nothingness of time causes
anxiety and sorrow (as abundantly described in the nihilistic existentialism,
,esp. in Heidegger's 'Sein und 2.eit'11). Toe 'principie of time' is conceived now

as a 'monster that devours all things'112• And by every-day experience is
testified that nothing in the world and nothing in human consciousness has
such a stability that it could - since ever and for ever - exist by itself. Por all
spatial-temporal phenomena exist, it's true, in themselves, but they do not
~ in a pro~ sense, . through themselves. The succesiveness of one part
~ the ?ther ~m ~te~ spac~) and of one imagination after the other (in
spmtual time) IS an infallible sign of incompleteness. A mere 'beside' (or
'after~ namely does not produce any form or organic wholeness we are
searching for. This lack of authenticity can't be overcome by any kind of
indifferentism (in which is presupposed that nothing is presupposed): neither
~ the monisti~ notion in.
~ty is hypostased by levelling all
nor m the pluralistic ~ew m which differences are hypostased by
extinguishing every mode of uruty. Toe holistic concept that bestows the
inner ~ e o_f the (monistic and pluralistic) constituents of being can nor be
found m a philosophy that declares that the destructive aggressiveness of
time means an internal and eternal moment of being in itselfl3 • This dialectical
immanentism, typical of German Idealism, lets unanswered the question for
~ ~ent cause of being. Because it does not attain any insight into the
onginal act of pure seH-communication, it lacks the transcendental criterion
by ~ of_which ~ ~ebound phenomena could be analised concerning
their essential constitution, which as such is not subjected to the allencompassing monstrosity of the hypostased temporal nothingness.

-.es:

~hi':11

We have to observe in this context a paradoxical change in human
seli-understanding: As soon as man, propelled by the desire to obtain
absolute freedom, decomposes all pre-determination of essential form, he
necessarily becomes a slave of the monstrous deformity which as such results
from the isolated condition of spatial-temporal nothingness14.

a. Nicolai Hartmann, Zeitlichkeit und Substantialitii.t In: Hartmann, Der philosophische
Gedanke und seine Geschichre, Stuttgart 1CJ77, p. 79 - 132,. esp. p. 82: "Das alles verschlingende
Ungeheuer, der Fluch der Realitii.t, ... ist nichts anderes als das Prinzip der Zeit"; see also Ovidius,

12

Melamorphoses XV, 234-236:
"Tempus eda:c rerum, tuque, invidiosa vetustas
omnia destruitis, vitiataque dentibus aevi

.
.
9 This aspect is especially stressed by Alfonso López Quinúís; he says: "La múscia tiene un poder
especial para dinamizar los espacios y tomarlos leves.... La música no es un mero conjunto of
sonidos acordados que halagan el oído. :&amp; un principio de ordenación y de energía espiritual que
crea ámbitos de dinamismo" (Cuatro filósofos en busca de Dios, Madrid 1981, p. 180).

Cf. St. Augustine, Conf. XL 15, 20: "Praesens nullum habet spatium'.
Cf. Mzrgot Fleischer, Die Zeitanalysen in Heideggers 'Sein und 2.eit', Würzburg 1991, p. 73: 'Da
Nichts, vor das die Angst bringt, ist gerade auch das Nichts der Zeit ..., und dieses Nichts ist ÍIII
besonderenMaBe bedriingend".
·

10
11

paulatim lenta consumitis omnia morte'
13

a. Cor example, Ludwig Feuerbach, Vorlesungen über I..ogík und Metaphysik, Darmstadt 19'76,

P: 16: 'Es ist nicht die Zeit, es ist die Natur des Seins selbst, die die Dinge zersffirt; die Zeit ist

hiervan mu die Et9Cheinung ...; die Binheit des Seins und des Nichts ist die wahre wesentliche
~ .2eit, deren ÁuBerung und Darstellung mu die sinnliche Zeit ist Die[se] Z,eft thut ~
~ web. sie ist ganz unschuldig; sie vollbringt bloB, was lingst, von Ewigkeit her geschehen ist"
[ilalica by ES.].

M a. E. Schade1, ~ Dialek~ ~ Sein_und Freíheit Bxistentialistische Absurditiitseríahrung als
l&lt;omequenz positivistischen Wirklichkeitsverstindnisses. In: Theologie und Philosophle 62 (1987)
196-215; á. also Theodor W Adorno, Minima moralia. Frankf. 1986, p. 334: "Je leidenscha.ftlicher der
Gedanke gegen seine Bedingtheit sich abdichtet um des Unbedingten willen, um so bewuBtioser,

�91

90
That implies, however, to utiliz.e one of Origen's allegories: In a
similar manner as the children of Israel had to come out from Egypt, the
house of bondage, for reaching the land flowing with milk and honey, so
each human being has to come out from the enslaving arbitrariness, caused
by isolated temporality, for reaching - beyond space and time - the original
pure actuality flowing withcreativity and inspiration15•
After these deliberations on the necessity of the inner selftranscendence of human inwardness, the foregoing centralization of timing
soul can't be accepted without reservations. We have to state more precisely
now that human soul is a relative center with regard to the spatial phenomena
of the material world; but it is not at all an absolute center, because it is
subjected to temporal mutability. (Por exemple: It remembers something and
forgets it again; it gets inspiring experiences of the origin and it loses sight of
them during the every-day life, etc.)

When timing soul essays to overcome its temporal dispersion, concentrating itself on the essential structures of the problem taken into
consideration, it transcends itself in direction of the absolute center, or better
said: to the timelessly present primordial reality which without any
restriction (without any 'before' and 'after') pre-establishes both the
constitution of being in itself and the interrelatedness of beings. About this
archetypal reality, which as 'causa quae facit nec fit'16 or as 'lux mentium
supra mentium117 means an inwardness that is more inward than human
inwardness, can be also said that it is God. God is, so to speak, the 'soul of the
soul'. For "the life of the body is the soul; the life of the soul, however, is God.
Andina similar manner as the life of the body, the soul, is present in order
that the body does not die, so the life of the soul, God, must be present in
order that the soul does not die"18•

In this perspective the self-transcendence of timebound soul into the
"supernatural" region of the timeless infinitude of the divine origin is by ali
'means a "natural" actof thatsou119. 'Ibis act is, so to speak, "vitally" necessary
und damit verhingnisvoller, flillt er der Welt zu'.
15 Cf. Origen, Homil. in Bxod. 3 [GCS 29, p. i65): •~ u m igitur nobis est de Aegypk&gt;i
relinquendus est mundus"; see also Ludwig ';1/ittgens~ Tractatus logiro-philosophicus 6.41: 'Der
Sinn der Welt muB auBerhalb ihrer liegen".
16 Cf. Augustine, De civ. Dei V, 6,4.
id., Tract. in ev. Joh. 3,4.
Cf. id., Sermo 65, 5: 'Vita corporis anima est; vita animae Deus est. Sicut adest vita corporis, id
est anima, ne moriatur corpus. sic debet adesse vita animae, hoc est Deus, ne moriatur anima'.

11 Cf.
11

1, Cf.

E. Schade~ Anthropologischer Zugang zum Glauben. Implikationen der Beckschen
Religionsphil05l:'phie als konstruktive Kritik neuz.eitlichen Wissenschaftsverstiindnisses in

for the soul. And in this context we can remember here the selfund_erstanding_of famo~ musicians and composers: Bach, Hadyn or Mozart,
for instance, did not believe that their works were direct expressions of the
~boun~ subjecm¿ty or of their social circumstances. They felt themselves
m unmediate relation to the eternal actuality of godlike harmony. Toe
inwardly felt presence of this everlasting harmony inspired and incited them
to ~bo~te their wor~. These works are initiated by the "Einfall" (by a
godlike idea that orgaruz.es the sound material around an internally moving
center) and not by the "Zufal~" (by a casual juxtaposition of different sounds).
We can even say: Toe mentioned composers are outwardly "masters" of the
'sonorously moved forms' because they are inwardly - by transcending their
timebound subjectivity - sensitive disciples of the eternally pre-established
harmony20•
Therewith we can summariz.e the ontological elucidations of the
different dimensions of musical authenticity by the following scheme:

Music

Being

Ontical

Status

pre-established

pure actuality

immutable; beyond

harmony
time and space

[GODJ

timingsoul

inwardness of

mutable,

onlyin time
[MAN]

humanmind

tmilitmnetaphysischer PeISpektive. In: Freiburger Zeitschr. für Philosophie und Theologie 36
(ltJ89) 129 - 158.

ª

A similar e~l.ogical conception we find in Augustine, De magistro xm, 41: 'Quisquis
~ ~ intus est discipulus veritatis, foris iudex loquentis vel potius ipsius locutionis' .- For
lb! identiñc.ation of Gxl and pre-establisched harmony ci G.W: Leibniz, Théod., Preface: ' Dieu est
loatOldre, il garde tousjours la justesse des proportions, il fait l'harmonie universelle: toute beauté
eat ane épenchement de ses rayons•.

�93
92

sonorously moved

material world

mutable in

timeand
forms
space
[WORLD]

1.3. Triadic structure ofbeingness as toticipative actuality
Toe totality of being is here to be conceived by a 1three-world-theory',
already outlined in Bonaventure1s distinction between the regions 'extra nos',
'intra nos' and 'supra nos 121 • Toe two upwards directed arrows of the left column mark the ordo cognoscendi (the order of cognition) which starts in the
sensually given world (the world of sounds) and proceeds from there to the
inner man, where - by attending the visible forms (or by listening to the
waving sounds) - the logical structures of sensual world (or, at least, traces of
it) are disclosed. Human inwardness thus gains the ontic significance of an
mediating instance: It recollects the spatially dispersed phenomena (or
acoumena22) into the direction of their origin. Because of its temporality
human mind (as well as its tendencies) never can be identical with that
absolute origin of finite entities. Human mind always is longing for the origin
by its act of self-realiz.ation, which, for its part, is performed through the
diagnosis of the essential features, presented in sensual word.
Toe 1inner man1 approximates his godlike origin not by a corporal, but
by a cordial ascent23. This ascent does never mean any lo~ of auto-nomy; on
the contrary it implies an increase of inner potencies by onto-nomy. It signifies
an intensifying of man1s sensitive, cognitive and volitional abilities. By
ontologically analysing, therefore, a gradual diminishing of the dependence
on spatial-temporal conditions is observable: Toe 1inner man1 e.g. who
realizes the essential forms of worldly beings, is less 11d~ipated11 than those
beings. 0n account of his objective distinctness he has a greater autonomy
than the given phenomena or acoumena. He can recognize himself, in a
tertain sense, as the inner-shaping dimension of those phenomena or
acoumena.
For all that, can1t be affirmed that h ~ inwardness represents a
complete autonomy. As above already shown, it1s mutable and attenuated by
temporal conditions. Therefore - acording to the mentioned tendency of
21 Cf.

Bonauentura, Itinerarium mentis in Deum, C. V, l.

lt may be allowed here this neologism, íormed in analogy to 'phenomenon': 'phenomenoo'
means thatwhat beromes 'visible', 'arownenon' that what becomes audible.

22

23 Cf. Bonaventura, Ilinerarium mentís in Deum, c. L 1: "Nullus postest effici beatus, nisi supra
semetipsum ascendat, non ucensu corporrú~ sed cordiali".

diminishing the de~~ence ~n space and time - a pure original actuality
beyond space and time ts reqwred which a1so could be named as 1God124 As
an actuality, essentially beyond time and space, God does not have a limited
~~~areness, a limited. self-control or a limited self-maintaining. Such
limitations are observable m human inwardness, but they can be transcended
by ~ in~tion of the .positive features, which only limitedly appear in
the mner man. Thus we find a revealing approach to the 1inwardness of
1
inwardnesses , i.e. to the actual immanence of the transcendent principie of
being. Thus we can -explain now (including an further developing of the
above presented analysis of the dynamics of timing soul) that beingness as
such means a threefold complexity,

. l. an unlimited in-sistence: the primordial resting-in-itself of basic
reality as self-related unmoved motion and as almigthy creative power (causa
efficiens, the evoking 11beginning11 of all being),
2 an .unlimited . ec-sis~ce: the immanently proceeding ideality, by
means of which the basic reality - remaining within itself - differentiates itself
from itself without any reservation (causa farmalis, the forming 11middle11 of all

being);
• ~· ru:_1 ~ t e d con-sistence: the unconditioned goodness, which,
~~g m 1tself both in-sistent reality and ec-sistent ideality, results as
=~~t, overflowing with creativity (causa ftnalis, the fulfilling 11end 11 of all

With regard to this in-ec-con-sistental tricausality of beingness, as
indica~ already by Thomas Aquinas25, it1s possible to explain in the
íoregomg scheme the downwards verted arrows: Related to the ordo fiendi
(the order of development) they demonstrate the all-penetrating effectiveness
1
of the "first1 principie of being (which according to the cognitve order is
reached as the 11last'' one): lt's understandable now that the unlimited
~~~ce of a:ie divine principie of being (the actus essendi as such)
~tes. as the immanent actuality by means of which all temporally and
spa~ limited beings (the timing soul as well as the sensual world) are
constituted. Or, in other words: All temporal and spatial beings 11participaten
(more or less intensively) in the tricausal actuality of the principie of being.
. .

21

Vgl. St Augustine, Epist 18,2: •Accipe hoc quidem grande et breve. &amp;t: natura per locos et
~ra mutabilis, ut corpus. Et est natura per locos millo modo, sed tantum per tempora el:iam
q-. mutabilis, ut anima. Et est natura quae nec per loros nec per tempora mutari potest; hoc Deus
es!".
15

0 . Tlromas Aquinas, De potentia, qu. 7, a. 1, ad 3: "Per unum et idem Deus in ratione diversarum
~ se habet quia per hoc quod est actus primus, est agens, et est exemplar omnium
-•"IRllllil, et est bonitas pura, et per consequens omniumftnis •.

'"""'1

�94

95

In order to overcome the "principal" unconsciousness of relativism
and lústoricism, it seems to be useful here to point out the essential difference
between the absolute and the relative act of being. We can say: Absolute
actuality is the execution of identity as such. I_ts "differen~e". ~ spatialtemporal beings consists in not having any real difference_s ~1thin 1tself. It's
pure self-realization in so far as its constitutive moments (1ts in-, ec- and consistence) are not situated one ''beside" the other or one "after" the o~e~.
divine actuality beyond space and time means ra~er a . to_tia_Pative2'
interpenetration of its constitutive elements: It totally 1r ~ I w~thin 1tself as
basic reality; it totally 'proceeds' out of itself m the pure relationship

!he

of ideal forro, and it totally 'reverts' to itself as "attractive" goodness.
All spatial-temporal beings participate in that toticipative
interpenetration of absolute actuality27• That means, formula~ more exa~tly:
Spatial-temporal beings try to approximate to that a~lute ~terpenetratio~.
They "imitate" it as far as possible; but they are essentially different from 1t
because of an insurmountable 'boundary' consisting in the spatial and
temporal successiveness of their self-realiz.ation.
For example: When I formulate the simple sentence: "Women are
intelligent", so is that, it's bue, a "complete" ~~ce w~ch ~ accodance
with the grammarians comprises at least an (m-sIStent) . subject', an _(ecsistent) 'predicate' and a (con-sistent) 'copula'. The_meanmg o~ the given
sentence consists, in a certain manner, in the mterpenetration of ~
mentioned three elements. But I can not say that it is a toticipattue
interpenetration, since the predicate ("intelligent'') represents only a limited
expression of the subject-content ("women"). Thus l'm forced to formulate
other predicates ("beautiful", "caring" etc.). Finally I become aware of th~ fact
that it is impossible to exhaust the specia1 subject-content by enumerating a
Iot of predicates: I become aware of the "boundary" of the capacity of human
Ianguage. This boundary does not imply a total incapacity for exp~g any
content (When I say: "Women are intelligent'', I do not say nothing at ali;
·
I express, at least, in a limited way what the 'suject'_ is.)_ That_boundary
rather hinders the capacity of a toticipative expression which IS realiz.able

(and realized) in the triunitarian godlike actuality. Thomas Aquinas points to
it, saying: "Deus ... uno verbo omnia dicit''28.

2. Preliminaries far ethno-musicological research
After these considerations we get sorne problems with David
Epstein's conception that music is a mere 'time-art' ("Zeitkunst'')29• It seems to
be necessary here to s~te more precisely the onto-anthroplogical connections.
For within and by ourselves we are, it's bue, the very (timebound) instance
which - by beating a certain rhythm or intonating certain intervals - forms the
eJementary units of musical sbuctures. In this specia1 sense our timing soul is
the active measure of the formed. sound material. But, as explicated above,
soul can't be understood. as an absolute activity: It does not realize the
toticipative process of archetypal harmonic formations; it participates in these
on1y in a limited manner. Thus we can say: In a similar manner, as according
to a strong tradition of classic philosophy time was interpreted as an image of
etemity3°, so timing soul (together with its 'sonorously moved forms') is a
measured measure oran image ofpre-established hannony.

By these deliberations, as principie of integration, the principie of
'Analogia Entis resp. Trinitatis' is introduced now. The "nerve" of this
principie is without doubt the concept of 'similarity', by which it becomes
pc&gt;SQble to establish the peaceful community of different beings by respecting
their specific properties. 'Similarity' signifies here a "middle between absolute
sameness (or identity) and absolute difference (non-identity) of the mode of
being1131 • And since the consitutive "inwardness" of being in itself means, as
already shown, an in-ec-consistential motion, the apostrophized 'similarity',
holistically conceived, is to be interpreted as a respective triadic process. (It's
noteworthy in this context that neo-platonists have a strong predilection for
biadic arrangements. They recognize that "the triad is the smallest and
simplest grouping the members of which are restfully balanced in relation to
one another'132 • Their motto is: "In the whole world shines the triad" [pant__n
11

a. Thomas Aquinas, De natura intellectus, c. 2 [Opuscula philosophica. Ed. R M. Spiazzi,
Taurini-Romae 1954, p. 9'7].

l6The term 'toticipitio', analogously\,uiltlX&gt; 'participatio', is"notusual i n ~ l.atin; italsod~
not become "naturalized' in modem terminology. Nevertheless 1t would be helpful _.,.,
characterizing the ccmstitutive (not: temporal!) prectdence of absulote actuality over all ~
temporal acts. As a rare reference of the term can be cited: Thamas Campanella, Meta~hyso
(Parisiis 16.38), Pars n, l. X, c. Il, a. 2: "Primalitates [se. potentia, sapienta, amor] commurucantur
invicem per toticipationem' .
"Z1 For this see the more detailed elucidations in E. Schadel, Zur onto-triadi.schen Begrün~iq
ganzheitlichen Denkens. In: Schadel (ed.), Ganzhei~ ~ - Festschrift für Amulf Rieber
zum 60. Geburtslag, Franldurt-Berlin-Bem-New York-Pans-Wien 1996, p. 13-48.

a. D. Epstein, Das Etlebnis der .2eit in der Musik. Struktur und ProzeB. In: Die .2eit, Dauer und
Aagenbliclc. (Ve~ff. der C. F. von Siemens Stiftung. Vol. 2), München-Zürich 21990, p. 345-364,
esp.346.
:i,

30

a. Plllto, Timaios 37 d : Plotinus, En. Il, 7, 11.20; [more detaíls in the conunentary of Werner

Btitrwaltes in: P1otin, Über Zeit und Ewigkei.t (Enneade m 7), Frankurt/ M 31981, pp. 252-256
31

a. Heinrich

Beck, Natürliche Theologie. GrundriB philosophischer Gottesleh.re, München-

Salzburg 21988, p. 170: "'Ahnlichkeit' ist ein Mittleres zwischen abolute Gleichhei.t (bzw. Identitiit)
and ab&amp;oluter Verschiedenheit (bzw. Nichtidentitiit) der Seinsweise".
11

Cf. Úlumice /ay ROSlin, The philosophy of Prcx:lus. The final phase of ancient thought, New York

�96

en

k_sm_ l_mpei tri_V]33. And Proclus explains more precisely: ':he triad_ is
found everywhere in each region of being, but always together wtth a specific
property"34•

l

1

We can try now to apply these onto-hermeneutic deliberatio~ ~ the
field of ethno-musicology or, at least, to formulate sorne p r e ~
viewpoints which can help us to find a path through the huge vane_ty of
seemingly incompatible music styles p~ted ~~~ ~e world. For if the
various music styles were investigated, m a poS1_tiv1Stic m~thod, as ~ere
"facts" then, indeed, the resultwould be an irreduoble plurality of descnbed
diffe~t customs to produce clifferent sounds. It couldn't ~ said at ~ in
which the at least, minimal connection consists, that pemuts to explain the
described ~usical styles as musical ones (and notas any kind of noise)._To ~
(pluralistic) inclifferentism, typical of contemporary postmodenusm, IS
opposed the (monistic) idolizing of only one local or historical music style
(the Vienna classic, for instance, the flamenco of Sevilla, certain Indian ragas,
Mexican folklore, certain pattems of African drum rhythms, and so on). In
this case the possible inner richness of the principie of music would be
clismissed. For every singular music style of this spatial-temporal world can't
be anything else than a (more or less) succeeded expressio~ of the preestablished harmony; therefore it can't be hypostased to the dISatvantage of
numerous other possible forms of expression.

resigned pluralism and ideological monism are to be overcome and mediated
in a positive manner. It's the dimension within and through which the
intercultural exchange (according to Yehudi Menu.hin, the 'special task of our
time~ acutally happens; it's the real humane "power to give and to receive, to
teach and to leam1135•

In relation to timing soul the extemally abundant plurality of
different music styles finds an intemal orientation. That means: By operative
(or co-operative) performance of those styles we can identify them as (more
or less} authentical ones, being aware simultaneously of the enormous
multiplicity of expressive forms with regard of their rank, quality, value etc.
The sca1e comprises a rhythmical hand-clapping or foot-stamping as well as
the skilled performance of Beethoven's fifth symphony. As a common
criterion functions hereby that the mere juxtaposition of indifferent sound
eJements is transformed into an articulated and inner-shaped whole, or, said
in other words, that the transition is executed from bare noise to a musical
unit Under ontological aspect this unit means a self-related motion. The
simplest manifestation of such a motion is the duple beat (audible by a slight
stress on the first beat). This duple beat can be, it's true, carried on to groups
of a triple, quadruple, compound triple beat etc. It is, however, not possible to
find. a simpler group than the duple beat, since from a mere oneness (from the
abstract number one) can not be derived any form of self-relation.

In order to overcome this dilemma, caused by merely pluralistic or
monistic conceptions of music, it seems to be n~essary_ to_find an appr~ to
timing soul, the (relatively) inexhaustible movmg p~ple o~ all m~~al
events to be found in the different world cultures. For m the region of timlng
soul the dynamic "inwardness" of various ~usical o~tivations is to be
found. And from here the operative perfomung of muS1c as well _as_ the cooperative listening to it become pos&amp;ble. The lively inwardness of ~ g soul
is, so to speak, the interculturally efficacious instance, by me'.1115 of whi~ the
different examples of different music styles can be directly rec~1ved,
,authentically realiz.ed and - with regard to the conditions of pre-established
harmony - critically evaluated.
Thus it's possible to affirm that timing soul represents the ontical
dimension, accessible to everybody, in which the mentioned extremes of

To sa.y that self-motion is essential to musical unit signifies in general
that every authentic music is to be characteriz.ed as a dynamic tension, - as a
tension in which at least two poles function as presuppositions for the
realization of a balanced coherence between them. That means: The
authenticity of music is rooted in the onticity, so to speak, of a triadically
structured holistic process. For every con-sistent mediation of a given polarity
implies the ec-sistentence of the mediated content; this ec-sistence, however,
can't be conceived at all without the presupposed moment of in-sistence.
The duplicity, interpreted in this way as a tri-unitarian wholeness,
signifies the utmost elemental all-penetrating "actuality" of music, of its
311

O. Ydauli Menuhin, Austausch und Syntfee. In: Peter Gradenwitz, Musilt zwischen Orient und Okzident

En ICallmgelchicht der WechRlbeziehunge Hamburg-Loca.mo-Amstetdam 1971, p. 390 - 392; esp. p. 391:
'BI ilt die ... beeondere Pflicht unaeres Zeitallers .., die groBe Flhigl&lt;eit zu nutun, die wir und alle VOlker und
Kalluren besilzen: die Krút zu geben und zu nehmen, zu lehren und zu Jemen•. - In IJ\ other pusage, in •
1949, p. 98.
33 a . Damaskios, Dubitationes et solutiones, P. I [Ed. C. A. Ruelle, Paris 1889, Repr. Bruxelles 1964.

p. 8'7].
J&amp;

a . Produs, Théologie Platonicienne. L

p.15.

IV. Ed. par HD. Safñey and L G. Westerink. París 1981.

prayer b the eruightoenment of manlánd, Menuhin (after enumerating a lot of triad&amp;) formulates the entreaty:
'Hif mir, in aDen Konfrontationen den 'Trialog' zu eehen im Untenchled zum 'Dialog"' (Y. Menuhin, Mein Gebet
la: Hans Ktlng [ed.1 Ja zum Wellethos. Penpektiven für die Suche nach Orientierung. Mflnchen..Zürich 1995, p.
1112 • tas, áloe p. llM). 11us entreaty nwúfests an integrative fee1ing; but it aeems a little bit •artificial•. For a
pnuae dialogue ful.fils ilself by transforming the posilive elements of the disputecl extreme positions into a
. . . . __Thil wholene8s, however, is nota trialogue. but rather a deeper conceptim of the dÍICU88ed probliem.
~ the extreme positiolw inlo an inlrgrative original prooell8, which • IUCh is triadicaD:y structun!d.

�99

98
simplest manifestations as well as its highly developed ones. Toe statement
that the ultimate musical unit is a duplicity is as "natural" for authentic music,
as it is "natural" for man to stand on two feet and to walk with two feet ('Ibis
comparision claims a special attention, because it indicates the coincidence of
statics and dynamics, indissoluble both in every holistic process and in every
authentic music.)
As shall be seen later on, the 1:2-relation represents (within the
interpretation of the senaric structure) the "paternal" element of the octave.
We, therefore, are tempted to affirm - in accordance to the biblical dictum "In
my Father's house are many mansions "36 - that the duplicity introduced above is
the widest and most comprehensive horizon within which each one of the
widespread music styles can have its own "mansion".

2.1. Various singular examples as challenge to mutual completion

In a similar manner as the duplicity of male und female is the
creative condition for the propagation of mankind, so the 1:2-relation is the
common source of the different music styles and the basicly irreplaceable
precondition of their historical developmenl This development itself is notan
absolute one; it depends upon the texture of worldly contingencies and
human mentalities which often seems to be inextricable37 • Toe difficulty of
diagnosing the patterns of traditional music styles sometimes is still increased
by the variety of materials out of which the singular music instruments are ·
more or less skillfully - made (the drums as "skin-sounders", the "stringsounders" which are plucked, struck or bowed, the "wind-sonders": the flutes,
horns, trumpets etc.). To the material differences corresponds the so-called
"timbre". 'Timbre' (or sound color) is a characteristic quality of sound
determined by the material peculiarity of the used instrument or voice. A
trumpet, e.g., sounds "sharply" because a great number of dissonant
overtones is excited simultaneously with the played melody. A flute, on the
contrary, produces "slender" tones, because these tones are accompanied by
's ome consonant overtones.
An important factor that mus~ be taken into account ethno-

a.

St. John 14,2; a1so Johann Amos Comenius, Via lucis XIV,5: Coelestia {homines] docendi sunt: quia
caelum nobis pabia est Patrisque nostri domus illa, in qua nobis habi.tacula parantur• [Open
omnia. Vol. 14, Pragae W74, p. 3.31).
YJ Sometimes even trivial circwnstana!s are ID be taken inlD account In Asia, for example, tbe
European music prevails over the native and traditional music, beca.use the teachers of Eu~pellll
music come ID the CONervalDrium by car, whereas the teachers of traditional styles use the bicyde
(d. Alain Danielou, Die Musik Asiens zwischen MiBachtung und Wertschatzung, Wilhelmshaven
1973, p. 96).

36

musicologically is without doubt the "mentality" of the music-producing
'sut,;ect' (a clan, a tribe, a nation or an individual composer). In that
mentality' are joined together various constituents (the respective status of
self- and world-cognition, of religious revelations, but also effects of climatic
oonditions, historie situations etc.). &amp;pecially relevant seems to be in this
context the self-understanding of human being in respect to cosmic order.
Whereas, generally spoken, in Europe man finds himself as an individuated
person, opposite to nature, the Asiatic and African people remain embeded in
surrounding cosmic and communitarian structures. That's the reason why in
Asiatic (and African) music does not exist an individual composer as on the
European continent88. And in a certain accordance to this the Korean
"composer" Isang Yun (who lived and worked at Berlin) explains: "Ea.ch of
my pieces must contain the whole of my musical world. That means: Ea.ch
smaIIer sound figure must contain the basic conception of the whole piece•o:w.
A "real polyphony in the European sense" does not exist here40. This feature
corresponds with the Asiatic behavior to time: '"The Asían has a concept of
time, totally different from ours. His relationship to time is much more
¡&gt;l)EV'e. Europeans want to have a grasp of time; they want to limit, influenee
and fonn it People from the Far F.ast in contrast, let time simply to 'work on
them'. This reaffirms their feeling of constant connectedness to the cosmos, a
íeeling which is of vital interest to them''41.

In a11 archaic cultures, as Marius Schneider elaborates, "music is, as a
pure sonorous phenomenon, the primordial form of movement in so far as
the rhythmical sound presents the basic structure of the world'142• Toe West
Afrnn Hu-Yehweh religion, for example, teaches "that the entire existence,
the whole cosmos and a11 life consist of rhythm, vibration, sound, music and

ll

a.id., ibid., p. trl: •Jn der asiatischen Musik gfüt es keine Absichten des Komponisten, weil es

keinen I&lt;om~ gibt".
• CJ. Luise Rinser / Isang Yun, Der Verwundete Draclte. Dialog über l.eben und Werk des
Komponisten, Frankfurt/M. 1'177, p. 100 [l. Y.): "Jedes meiner Stücke muB das Genz.e meiner
lllllSiblischen Welt enthalten. Das hei8t jede kleinere Klangfigur muB die Grundkonz.epion des
ganas Stückes enthalten•.

•a

ibid., p. 101: "Die Musik des Femen Osterd kennt keine reale Mehrstimmigkeit im europiiischen
Sme. Sie ist im Prinzip einstimm.ing".

11

?-

~ Vogt, Neue Musik seit 1945, Stuttart 21982. p. 427: "Der Asiale hat einen ginzlich anderen
~ als wir. Er steht zur 2.eit in eirem viel starker i:-iven VemA!tnis. Europiier mochlen die 2.eit
an Griff haben, abgrenzer\ beeinflussen, formen. Menschen aus Femost lassen dagegen die 2.eit einfach
'111 lich

geichehen'. Dies bestiitigt ihr Gefühl stiindiger Verbundenheit mit dem Kosmos, ein Gefühl,
Wekha fllr sie lebensnotwendig ist".

~Cf: M Sdrneider, Klangsymbolik der fremden Kulturen, Wien 1979, p. 30: •AJs reines Klangphanomen
llt ctie Musik die Urform der Bewegtmg, insoíem der rhythmische K1ang die Grundstruktur der Welt

hildet-.

�101.

100
effective forms of hitherto existing structures"48• That means, however, the
various musical styles, within which the original plenty of pre-established
harmOny is communicated in a differently limited manner, imply by
lhemselves an impulse to mutual completion and appreciation49• A splendid
example for the fertility of such a behaviour can be perceived in Negro
spirituals, in which are combined into a new integral structure both African
rhythmical elements und European tonality pattems.

light"43. This cosmic significance in African music is directlf expressed by
drum-beating. By means of periodical units (which, as mention~ above, at
Ieast, consists of a duplicity) timing soul represents here a creative flow of
motion. By vrrtue of this motion ali entities (nature, man and godhead) are
combined. Nobody is able to evade the embracing forc~ of elementary.~Is.
Singular individuals are not destroyed, but included mto a commurutarian
movemenl

In a wider sense, the holistic interrelatedness of African drumThis immediate participation in African music is practised, too, by
responding antiphonies. And we have to mark in this context that ~ "concer:,
typical of European civilization, is ~ot ':1~ _(or even: no~, ~ b ~ ) m
African percussion rhythms44. A strict distinction between listeners and
"players" (or "singers") is not usual. Musi~ bf, i~lf ~ d~~ mu~ic, andas
such one it is primarily not concemed Wtth vertical objective p1tches and
melodic movements. Its stress líes in the "horizontal" (or successive)
organization of time45. In this specific field African drummers show a
masterly ability and precision46• Their 'talking drums' reveal a highly
developed kind of communication47•

It would be rather foolish, however, to over-stress the rhythmical
element of music by pushing away every form of melodic tonality. As it, on
the contrary, would be silly to over-stress the melodic element of music by
contempting the rhythmical dimension. According to ro:' insight ~f Jean
Gebser ''we have to win the new integral structure w1thout losing the

rhythms (and the stressed communitarian aspect within them) can be
understood as a motive for the correction of subjecto&lt;entric isolation that, for
instance, is expressed in Schoenberg's 'method of composing with twelf tones
which are related only to one another'50• As, on the contrary, the melodic and
poyphonic "valencies'1, developed in European music, especially from the 161h
to the 19th centuries, could stimulate to unfold the "horizontal" drum music
also into the "vertical" dimension of tonality structures. Such mutual
stimulations must not lead into a confusion of styles or even into a "stylebreak"; the aim should rather consist in the intention of the timing soul to
produce an exciting sample of its everlasting efforts to encounter the divine
origin of itself and of worldly things by more and more distinguished
representations of harmonical wholeness.

2.2. Elementary senaric praportions and their world-wide dispersion
Some hints introducing into the cognition of the principie of music

are to be disclosed, without any doubt, in the SO&lt;alled "overtone series". By
this series is concemed a special regularity, described in physical acoustics:
As soon as a certain substance (a stretched string oran air-column) is set into
o Cf. Samutl Dtuy, Rhythmus aJs wnfassendes Gestaltun¡pprinzp im Kosmos. Afrikani~ E r f ~ und Einllchlla
In: "im Ges¡ñcb" 2,2 (1989) 22-24, esp. p. 22: "Seine (meines Gro8vaiers) Hu-Yehweh-Rehg,o_n lelvte ihn,
die g,e.Exlstenz, der ganze Kosmos und alles Leben aus Rhythmus, aus Vibraticn, Klan&amp; Musilc und Licht bestehen

':38

periodic vibration, simultaneously higher tones, more or less perceptible, are
produced. The first of these tones vibrates in the double fequency of the

.. Cf. &amp;j¡ard Pfltz, AfrilC3nische Musilc. In: E. Ptxz / H.W Schmidt (cdd.). musilc inlemational. lnformationen ~ 1111.
Pop, au8emroplische Musilc, KOln 1975, pp. 291-334, esp. p. 292.
"Cf. ibid., p. 295. "Die afrilcanische Penwssionshythmik .. ist i,undsllzlich nichl an melodische Vorpige gebunden 1111
hal i1n votltg eÍF'ltfl l.cil¡jesclze". - In this scnsc repor1s .John F. Carrington: "I ~ often ~ ~ ~ conccp11111
of 'high' and '1ow "'1len making inquines into drum timbre or into other musical questionS w1th Africans mi DIJ

queries have meta lack of comprehenlion' (Talking drwns of Africa. London 1949, p. 24).

.

Cf. op. cil [footn. 441 p. 302: "Bine.erstallJlliche Fertigkeit und ~ z.ei_gen Afrikaner beill
gleichz.eitigen Spielen von ungleich UJllerteilten 2.eiteinheiten' [z.B. beun Spielen von 2 gegen 3
oder 3 gegen 4 Anschligen].
.
"Cf. John F. Carrington, Talking drums of Africa, London 1949.- The above _introduC-:d hypothesi5
of the elemanta.ry duplicity of every authentic music is corroborated here m a certain inanner_ by

t6

Canington's infonnation that African all-wooden drums are hollowed in such a kind that ~ 'higb
anda 'low' lip (symbolizing the male and the female sex) can be difflngh.ished he~ (cf. ibid.'. PP.
21-23). Additional to this see also ibid., p. 77: "Yet another instrument on whlch the sip
lang¡tllge can be played out is the twcrtoned hom" [italics by ES.].

• Cl. JttlPI Gebser, Ursprung UJld Gegenwart. P . 2, München 1988, p. 400: "Wir müssen die neue
inlegrale Struktur gewinnen. ohne der ef:fizienten Formen bisheriger Strukturen verlustig zu

gehm'.
9

This is indefatigably pointed out in a D\Ore general sense by Heinrich Beclc; d. for example in his
e111y: World peace as dynainic unity of cultural contrarieties. The onto-hermeneutic besis for an
andffllanding of the structure of the culture of mankind as a perspective for a "d.ialectic-triadic'
conctption of reality'. In: H. Beclc / Gisela Schmirber (edd.), Creative peace through enco\lJ\ler of
lheworldcultures, Delhi 1966, pp.19-65.
Cl. E. Schadel, Neuz.eitüche europiüsche Rationalitiit und ihr Ausdruck in der Zw~lftontechník.
ht H Beck / l. Quiles (edd.), Bntwicklung zur Menschlicltkeit durch Begegn\lJ\g westlicher und
~ Kultur. Akten des IV. Interkontinentalen Kolloquiums zur phílosophischen In-.iwt1ruopologie, 1. - 6. Sepl 1986 an der Univ. Bamberg, Frankfurt/M-Bem-New York-París

lll

19118, pp. 221-240.

�102
principal tone, the second in the threefold, and so on51 • Because the overtone
series is not limited by itself in the direction of the increasing frequencies, it is
not possible to derive from that series all harmoniously available intervals.
Such a "naturalistic" music theory would necessarily perish in a 'regres.5US in
infinitum'. 'That implies, however: For the development of a commonly valid
system of tonality is indispensably required a diagnosing mind, - a mind that
not out of itself (as it is tried in a rationalistic worldview), but in a
continuously "listening" relation to the overtone series, discloses the specific
qualities of the naturally given quantities (1:2; 2:3; 3:4 etc.)52• This integrative
way of thinking is ubnost demanding. It presupposes a dinstinct-compositive
insight into every singular moment as well as into the holistic structure of the
reality-process as such. This (in the literal sense) meta-physical insight is
attainable for human mind only by an ontologically conclusive analysis of
absolute beingness, to be found in all physical beings as well as in the
mentally effective "inwardness".
As it can be shown by a passage through the history of ideas this
most important "fathoming" of the beingness of being is realized only in a
different and deficient manner. Thus I should like to formulate the thesis: The
enormous number of musical systems and scales, difficult to survey, results
from a widespread lack of genuinely metaphysical diagnosis (by an
insufficient development of this diagnosis or even, as in positivistic and
analytical philosophy, by a "repression" of it).
The mentioned lack can be overcome, as I think, by employing the
holistically conceived in-ec-con-sistence of primordial movement. It can be
shown there that through the senaric ratios (the principal tone and its first
five overtones) is presented, in an astonishing exactitude, the tri-unitarian
"nuclear" reality of music: an in-sistently resting element (1 : 2; "octave"), an ecsistently proceeding one (2 : 3; "first fifth"), and a con-sistently accomplishing
one (4 : 5 : 6; "second fifth" [4 : 6), symmetrically fulfilled by the double
"natural third" [4 : 5 and 5 : 6)). Famous European theoris~ have dealt with
fuese senaric intervals which were commonly applied in occidental musk
51 For better understanding: Because the jirst overtone realizes the ratio 1 : 2. it is signed by lle
ordinal number 2. the second overtone on account of a respective reason by the ordinal number 3,
and so on. Cf. the conesponding schemes in Ludwig Bergmann / Oemens Schaefer, Lehrbuch der
Experimentalphysik. Vol. 1, Berlin-New York 1974, pp. 505, 508 and 511; furthermore Donald E.
Hall, Musical acoustics. An introduction, Belmont (California) 1980.
52 A suggestion to this holistic method is to be found in Thomas Aquinas, Sum. theoL L qu. 78, a. 3,
ad 2: "Figura ... est qualitas circa quanti.tatem' .
53 For example Gioseffo .zarlino [1517-15901 Jean Philippe Rameau [168.3-17641 Giuseppe Tartili
[1692-17701 Moritz Hauptmann [179'2-18681 Peter Singer (1810-1882), Hermann von HelmhollZ
[1821-1894] Hugo Riemann [1848-19191 Paul Hindemith [1895-196.3], Friedrich Neumann [19151989].

103

sn:e the l&amp;h century.

As these theorists did not dispose, however, of a

distiiw:t knowledge of onto-trinitarian wholeness (explicated primarily in neopla~ and medieval phil~sophy), they were not able to give ontologically
sufficient reasons for the mner arrangement of senaric proportions. They
held, so to speak, the "gold" of principal insight in their hands but the
ultimately didn't know with what they dealt
'
Toe result was that the universal significance of the senaric intervals
t be pointed ?ul Likewise couldn1t be shown the way how the
diatorúc and chromatic scales are constituted in direct connection with the
senario. All these harmonic elements were registered as dominant in Western
music, they were estimated only as a more or less arbitrary musical
"convention".
1

~

By ~ ontological argumentation can be demonstrated, however,
that the m~tioned harmonic elements are not a mere convention, but rather
~ ~ o n of commonly approachable primordial movements. 'That
signifies: It's true that the senaric, diatonic and chromatic divisions of tonal
sbuctures are gained and presented in "European" music. But it would be
wron~ ~ affirm tl_tat those elements are only European ones. As it is, namely,
~ posltive ~pac1ty of European thinking to conceive by virtue of an
mtellectual distance the things as they are in themselves, that thinking is aiso
able !'&gt; elucidate the "archetypal" field of interculturally valid harmonical
constituents.
. _By means of the archetypal tonality structure, especially by the
senanc mtervals, it bec:omes possible now, to understand the different music
cultures of the world in a different manner according to the status of their
~eve1opment It can be observed now an over-determination of the employed
intervals as well as an under-determination. (This misbalance must not
produc~ ~e opinion of a total incompatibility of various music styles. In this
~text 1t IS to be conceiv~ asan exp~on of the contingency of timing soul
which, as shown above, 1S only a relative center of muscial forms and not an
absolute instance. Of course, that timing soul is at work, too, in the individual
com~ of Western music. And although it can be understood that the
~ t y structures that appeared in Western music theory are unconditional
wilh regard to their ontical content, nevertheless it is - simultaneously to that
- understandable, too, that every singular music style of Western traditon
must be a c_onditio~ i.e. a more or less exhaustive, a more or less adequate
representa~on of onginal proportions. 'That implies, in other words, that it is
never pos&amp;bl~ to hypos~ ~e predilection of one of the highly cultivated
Western mUS1c styles (the mutative counterpoint of the late Renaissance, the

�104

105
skillful art of the voice leading in the Baroque era, the elaborated
compositions of the so-called Vienna Oassics, or the dramatic-symphonic
music of late Romanticism). We have to affirm much more that every singular
Western music style is - as well as each other music culture out of fürrope - a
specia1 "participant" of the world-wide 11competition11 for presenting - under
spatial-temporal conditions - the best possible expression of pre-established
harmony.

suggested by Vogel. And as it seems, his aim to win a renewed esteem of
conso~es is rather a~ble by a critical examination of the elementary
therr mterrelatedness than by the introduction of the
natural seventh which by itself involves a lot of useless intricacies conceming
a commonly valid concept of harmony.

senanc mtervals and

Empirically searching for the basis of the various music cultures of
the world we can trace out more common elements than expected in the first
encounter with the manifold musical appearences. First of all is to be noticed
the octave (1 : 2), whose duplicity above was characterized as creative tension
and ~~ starting&lt;ondition for further musical developments. It's nót
asto~g, therefore, that the octave is called the "principal interval of all

An example for the under-determination of musical elements mentioned above we can observe in the pentatonic scale which is to be found in
East Asia (especially in Japan and Tibet) as well as in South America,
Scotland or in the region of the Bantus (in Central or Southem Africa). The
structure-building element is here the fifth, which is employed in tuning of
modem volines, which was utilized in the parallel organum of Gregorian
Chants and which probably was already applied in the Sumarian harps of the
3rd millenium b. Chr.54 : The pentatonic scale e - d - e - g- a, for example is to be
explained by the fifth-progression e - g - d' - a' - e" (whereby the last three
tones are reduced to the octave-space in which the progression has started).
We can say, therefore: When a special music cultures refers itself to the fifth, it
participates directly in the nuclear reality of music. But by employing only the
fifth as a structure-building element (as it is done in the consitution of the
pentatonic scale) the respective music culture manifests its specific mode of
participation. It dismisses the morpho-poietic valencies of the natural third.
The mentioned aver-determination can be illustrated by Martin Vogel's
lifelong effort to introduce the "natural" seventh (4: 7 instead of 8: 15). Vogel
suffers from the strong dissonances of contemporary atonal music. His
praiseworthy aim consists in restricting these dissonances for common
welfare. But it remains doubtful, if Vogels method for reaching more
consonances has any ontical meaning. For Vogel does not try to clear up the
basic complex of consonant intervals neglected by atonal composers. He
rather tries to enlarge the tonal space by the mentioned seventh (which as
·such presents a somewhat pleasing sound)55• Methodologically is to be
objected to Vogel's undertaking that it can not stop the fatal 'regressus in
infinitum' which as such requires the reception of other "ec-melic'
proportions, the eleventh, thirteenth, .and so on. It may be commented here,
furthermore, that the seventh step of t:he diatonic scale, the so-&lt;:alled leading
tone, is declared in an ontólogically sufficient manner as the third of the
dominant triad (and Vogel's natural seventh as a lowering of this third by a
semitone). There is not the leastneed of an enlargement of the tonal space as
Cf. Erich Morilz Hornhoste/, Musikalische Tonsysteme. In: li Geiger / K. Scbeed (edd.), Handbuch ds
Physik. Vol. VIII, Berlín 1'127, pp. 425-449, esp. p. 447.
55CT. M Vogel, Schonberg andieFolgen. Partl, Bonn 1984, esp. pp. 42s.; 134-140; 146-148.
54

cultures of the earth"56• In ancient Greece the octave was already
perceived as the consonance as such oras the 'harmony' by all means57.

mUSlC

.
Into the upper octave (2 : 4) proceeds the first fifth (2 : 3) producing
smutltaneously the supplementary fourth (3 : 4). These two intervals can be
found in nearly every music culture: The scales of the Korean music "are
derived from the fifth and the fourth"58 • In ancient Indian music "a frame of
fifths anda frame of fourths are mutually related"59• In accordance with the
~ythical Yin-Yang-symbol in ancient Orinese music even a twelf-tone-scale
IS engendered: The rule is here that a descending fourth must be
compensated by an ascending fifth. Thus emerges as a series for example:

Fe CoGe D 6A e E 6 Be f# oC'•e G•o D '• e A#60.
Arabic music originales "from the three classical consonants of the
Greek: from octave, fifth and fourth' 161 • The ratios of these intervals are
~ressed in the numeral group 1 : 2 : 3 : 4. The Pythagorean school venerated
this group, the so-called 'tetraktys' (
), as the "source and root of eternal
nature"62. And_ i_t can ~ ':11'derstood as a sign of the transcultural (or:
archetypal) validity of basic mtervals that in the Orina of the 61h century b.
"CI. Heirich Husmann, Grundlagen der antiken und orientalen Musikkultur, Berlin 1961, p. 'ZJ.
97

?·

Bonaventura Meyer, APMONIA. Bedeutungsgeschichte des Wortes von Homer bis

Aristoteies, Zürich 1932, esp. p. 34.

"q. Martín Deuchler /

Lee Hye-Ku, Korea. In: AuBereuropiische Musík in Einz.eldarstellungen,
Milnc:hen-I&lt;assei 1980, pp. 'Z77-m, esp. p. 282.

"CI. Htnnann Pfrogner, Lebendige Tonwelt, München-Wien 21981, p. 21.
60
CI. id., ibid., p. 62; see a1so Horst-Peter Hesse, Hannonikales Denken in der altchinesischen

Musik. In: Peter Neubiicker (ed.), Harmonie und Glasperlenspiel. Beitriige 1993 München 1994
~™~

'

1

'

CI· m,nn
u,.; 'chH
usmann, G rundlagen der antiken und orientalen Musikkultur, Berl.in 1961, p. 88.

ca. H. Pfrogner, Lebendige Tonwelt, Miinchen-Wien 21981, p. 240.

'

�1CY7

106
63

Chr. itis already taughtthat"l: 2: 3: 4contains the deepestwisdom"

1

••

•

Problems are arising, however, when the third (or, formulated with
regard to the senario: the second fifth [4 : 6] and its fulfilling by the double
third [4 : 5 and 5 : 6]) is taken into consideration. Arabic music theorist, for
instance, were disturbed by the fact that the 'natural' third exists in the double
form of a major third (4: 5) anda minor third (5 : 6). They tried to find a
'neutral' third by mere mathematical operations. Since, here~, a c~mmo~y
accepted solution couldn't be reached, 19'3~ a pan~arab1c m~sicolo~
I
congress was convoked to Cairo in order to fin~ the ne~tral. third. In this
congress "vehement controversies" arose64, but 1t couldn t gam any results;
finally they had to break up "registering insuperable d~erg~es'165• Andas
it seems, up to our times the problem of the neutral third r e ~ ~lv~.
(Remarkable may be in this context, too, that by number five animabng
tendemess is symbolized: "love, sexual difference, copulation etc."~· One can
wonder here, whether there is a connexion between the avo1dance of
archetypal number five in arabic music theory and. the "dis~bed" malefemale-relation in fundamentalistically govemed Arab1c countries.)

Toe outstanding significance of the natural third for scale-building
can be seen when we observe the ratios of the so-ailled Pythagorean scale:
Toe characteristic of this scale is that affectionate feeling, caused by
natural third, is rejected in favour of the bright irradiating power of the fifth.
Under presupposition of the given 'tetraktys'-intervals (the second 8 : 9, the
fourth 3 : 4, the fifth 2 : 3) and the third 64 : 81 as a double whole-tone ([8 : 9] x
[8 : 9]), the remaining ratios are won now by addition of the fifth. Thus the
sixth 16: 24 (= [8: 9] x [2: 3]) and the seventh 128 : 243 (= [64: 81] x [2: 3])
emerge. Toe last ratio is practically unrealizable ~d points to the ~aradox
that the intention of an exclusively "pure" tuning turns over into an
unintentional impurity and mistunig. Toe presented scale-ratios ~ome
clearer and easier to survey and to realize, as soon as the natural third that
completes the senaric proportions is employed.• According ~ respective
calculations the third 64 : 81 changes now to 4: 5 (= 64: 80), the sixth 16 : 'Zl to
3 : 5, the seventh 124 : 243 to 8 : 15!

Natural third and senaric order show, certainly, a noteworthy age.
They can be traced back to Sumerian-Babylonian culture67 • A distinct
indication is to be found also in the Old Testament, where the "divine"
mst,uction is transmited, according to which Noah's ark should have "the
length of 300 cubits, the breadth of 50 cubits and the height of 30 cubits'168•
These measures, applied to a monchord, mean the length-proportions 1 : [1 :
6) : (1 : 10] or the (reciprocal) frequency-ratio 1 : 6 : 10, ie. an extended major
triad, e.g. e - g' - e".
That the natural third belongs to the archetypally harmonical field is

indicated, too, by its frequent occurence in folk-songs and in the music of so-

called primitive races. A Pygmy wife in equatorial Africa, for example, yodels
in lhe same major triad as a Tyrolean Alpine dairy-maid69.

Greatest difficulties, however, are to be observed in the historical

development which aimes at the installation of the natural third as a regular
element of scale. Under systematic aspect the hindrance consists in the
problem to find out the accomplishing element of musical system. And in an
analogy between the history of ideas and the development of musical
elements one can say (in certain relation to Nicholas of Cusa)70: In a similar
manner as in philosophy an intemal necessity arose to combine the distinct
elements of 'paternal' _re_ and 'filial' l.goV by 'spiritual' pne_ma, so, in a
certain state of music theory, it was necessary to formulate the 'principium
amnexionis': - the con-sistent phase of the third, in which both the in-sistent
octave and the ec-sistent fifth are mutually mediated.

This process of the theoretical completion of the musical nuclear
reality was realized in Europe and required here (as detailedly explained by
the French musicologist Serge Gut) for more than five centuries: From the 9d'
ID the late 12.th century the natural (or: harmonic) third had no value of its
own; it originales only from passing notes. In the second haH of the 13111
century in England the 'gymel' appears which consists of a succession of
thirds. An increasing place is granted to thirds and sixths, also on the
continent, during the 14th century. For the second haH of this century two
examples of final triad (one major, the other minor) are traceable. In the poly

•. a.

\-Whtlm Staudtr, Sumerisch-be.bylonische Musi.k. In: AuBereuropmche Musik in

l!neldanleuungen, München-I&lt;as,el 1980, p. 98-112, esp. 111.

Cf. Fritdrich Glorian, Indische Ragas - Inhalt und Struktur. In: Peter Neubiicker (ed.), Harmoni
und Gaspedenspiel. Beitrilge 1 ~ München 1995, pp. 41-97, esp. p. 49.

63

Arabische Musik. In: AuBereuropiüsche Musik in Ein7.eldarstellungell,
München-I&lt;assel 1980, pp. 131-152. esp. p. 137.
65 Cf. H. Pfrogner, Lebendige Tonwelt, Wien-München 21981, p.140.
66 Cf. RudDlfHllll5l, Die hannonikalen Wuraeln in der Musik, Wien 1969, p. '19.

w Cf. A1ais Oiottin,

•ct.Genesis6, 15.
• Cf. Ywrilff' ~ Noc:hmals: Die Natur der Musik und die Naturvolker. In: Wiora (ed.), Die
Nabar der Musik als Problem der Wis9enschaft, I&lt;assel-Basel 1992, pp. 112-122, esp. p. 112.
" Cf. ~ UlSllnus, De beiyllo 26, 42: 'Omnes phíloeophi ad Spiritum. qui est principium
~ et est tertia persona in divinis secundum nostram períectam theologiam, non
llliprunt, licet de Patre etFilio plerique eleganter dixerunt, maxime Platonici".

�109

100
phony of the 15th century a more frequent use of the third is observable, the
triad or the third, major or minor, are to be found now on prominent
positions. During the 16th and 17th centuries the third gained the status of a
standard consonance and from the beginning of the 18th century onwards the
final major and minor triads are common everywhere71.

3. Polyphony as 'synergistic alliance offreely mcruing shapes'
We have to mark here that this laborious introduction of the natural
third renders possible the real polyphony72. This polyphony can be
characteriz.ed as a "synergistic alliance of freely moving shapes'173• It seems,
therefore, to be obvious to conceive polyphonic pieces as "symbols" for a
succeeding social interchange, - an interchange by which all "dissonances" are
worked through and ultimately solved in the consonance of the final triad. lt's
in my opinion even evident that through the articulated abundance of
polyphonic music a splendid and most adequate possible likeness of the
'perichoretic' interpenetration of intra-trinitarian life and creativity is
perceivable.
lt's typical to polyphony that it combines in a most skillful and
ingenious manner the horizontal flow of melodic motifs74 and the vertical
melting power of harmonic chords. The whole volume of musical
possibilities seems to be actualiz.ed here (or at least actualizable). The plenty
of harmonic experiences bestowed by polyphony as well as the fuD
enjoyment of it can be understood, so to speak, as the "reward" which
European mind receives as "recompense" for its persistent theoretical efforts
to elucidate completely the in-ec-con-sistent totality of tonal structures.

e]abora~ as ~e Euro~ one, does not occur in any other culture of the
word (netther m the Arab1c 1;11usic nor in the Asiatic or African). By Karl
;°pper _E uro~. polyphony ts therefore said, with sorne justification, to be
the uruque, onginal and really marvellous achievement of our occidental
civili7.ation"76, This dictum shouldn't be interpreted in a Euro-centric sense.
For the complete development of tonality-elements, it's true, was obtained in
Europe, but !11e tonali~ is essentially not something European. Jt's much
more exp1:551on of onhcal connections and, therefore, approachable to every
humanbemg.

In a monumental study Wemer Danckert has impressively shown

that traces of tonal elements are to be found all over the world both in high
~tures an~ in primitive ones77._ To ~ only one example: The broken major
~d by which Navaho-Red Indians mtroduce to their 'Song of the daylight'78
exactly the same as that by which Joseph Haydn begins the 'Andante' of his
well-known Symphony 94 ("with the beat of the kettledrum")

IS

Thus we can affirm: Every member of every culture of the word is able
·
poten~ty which, ~ulated in different fields of tonal structures, p~~
the_ontical P~~ppoSition for really polyphonic music. Polyphonic music in
which the distinctly proceeding melodies and the elasticly uniting rules of
~ony are joined together advances hereby as an excellent "model" for
creative peace. For .~ ~ peace both individualization (of a person or of a
peor~) and the socializahon (or solidarity) play an irreplaceable role. And in
a s ~ _a s such a reconciliation is already done in well-arranged polyphonic
mUSJC, so 1t shauld be done in world-poltics.
lo discover within himself and to actual:ize a1so by himself the harm

Polyponic tonality, indeed, represents a highly developed "language'
of the commonly approachable harmonic elements (demonstrable, for
example, by a specific characterstic of intervals75) . A polyphony, similarly

71 Cf. Serge Gut, La tierre harmonique dan, la musique occidentale. Origines et évolution, París 1969 [pp.
195-19'7: an English summary]; furthermore Don M Randel, Emerging triadic tonality in the fifteenlli
century. In: The musical Quartl!rly '57 (19'71) 73-86; William Hutchinsqn / Lean Klwpoff, The significance
the acoustic componentof consonance in Western triads. In: Joumal of musicological research 3 (1979}&gt;
22; lan A. Morlon, Numerical orders in tíiadic harmony. In: Joumal of music theory 4 (1960, nr. 2) l!P-168.

«

72 Cf. M

Vogel, Beitrage zur Musiktheorie des 19. Jahrhunders, Regensburg 1966, p. 9.

Cf. FJrrenfritd Muthesius, Logik der Polyphonie. Beitrage zu einer philosophischen MusiktheorY.
Meisenheim 19'71, p. lZl.

73

An impression of the overwhelming plenty of melodic 'idees" can be gained in Diether de la Mallt.
Melodie. Ein Lese- und Arbeitsbuch, Kassel 1993.

7'

Cf. for ttm Deryk Cooke, The Jangua.ge of music, London-New York-Toronto 1964; Olrt lv',ey, Dr
tiínende Weltidee. Versuch einer Metaphysik der Musik. 111 Part Die metaphysischen Urgesetze ~

15

~ Leipzig 1901; Albert ~

!5·

Bach, l.eipzig 1947 [pp 450-4(,6: Die musikalische Sprache
PP· ~
: Die mus.ikalische Sprache der Kanmten]; Vladimir Karbusicky, GrundriB
111
~ I n : ~tik, Dermstadt 1986; furthermore Werner Wolf Glaser, Intervalle - therapeuti,ch
~

,

_.,... · Heilkimst5 (1950) 170-180.

: a.

K. Popper, -~rlegungen zum Ursprung der poyphonen Musik. In: Popper,
lllglngspunkte. Meme mtellektuelle Entwicldung, Hamburg 1979, pp. 74-80, esp. 75.

71

;;:,: W. Danckert. Tonreich und Symbolwu in Hochkulturen und in der Primitivenwelt,. Bonn
1

"ª·íbid., p. 51.

."""'
\

�</text>
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                  <text>Humanitas es la revista de investigación más antigua del noreste de México en el área de Ciencias Sociales y Humanidades, se publica desde 1960 y actualmente está indexada en Latindex. Es una revista arbitrada y de acceso abierto que considera para su publicación artículos originales escritos en español e inglés, que sean el resultado de una investigación científica y que representen una clara contribución al debate y conocimiento de las áreas de la revista: Filosofía, Letras, Ciencias Sociales e Historia.</text>
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                <text>Humanitas es la revista de investigación más antigua del noreste de México en el área de Ciencias Sociales y Humanidades, se publica desde 1960 y actualmente está indexada en Latindex. Es una revista arbitrada y de acceso abierto que considera para su publicación artículos originales escritos en español e inglés, que sean el resultado de una investigación científica y que representen una clara contribución al debate y conocimiento de las áreas de la revista: Filosofía, Letras, Ciencias Sociales e Historia.</text>
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                    <text>Sección Cuarta

HISTORIA

�353

SABINAS HIDALGO, NUEVO LEÓN
Comentarios sobre su origen
Israel Cavazos Garza
Universidad Autónoma de Nuevo León

Al ser fundada Monterrey, en 1596, la expansión colonizadora
hada todos los rumbos, fue lenta. Por el poniente, surgieron las haciendas
de San Pedro de los Nogales, inmediata a la ciudad; la de Santa Catalina,
de Lucas García; la de la Pesquería Grande (actual villa de García), de los
Femández de Castro y la de la Rinconada, de Alonso Diez de Camuño. El
lfmite lo constituía la cuesta de los Muertos y el contacto con Saltillo fue
muy frecuente. Hacia el oriente, el Nuevo Reino de León llegaba hasta la
costa. Durante la primera mitad del siglo xvn, se hicieron jornadas a fin de
establecer contacto con el puerto de Tampico. Hubo el frustrado propósito
de establecer una población intermedia. En las cercanías de Monterrey, fue
posible fundar dos villas: la de Cerralvo (1629) al noreste, y la de San Juan
Bautista de Cadereyta (1637) al oriente.
Por el sur, durante largos años impidió penetración alguna el
temible cacique Huajuco. Fue mas fácil emprender la entrada por
Matehuala; apareciendo las misiones de San José de Río Blanco (General
Zaragoza) en 1626; y la de Santa María de los Angeles del Río Blanco
(Aramberri) en 1648. Hasta la muerte de Huajuco en este último año, fue
dable entrar de norte a sur.
Hacia el norte de Monterrey, la colonización fue mas lenta. Los
temibles indios cuanaales, cuyo nombre llevó por mucho tiempo el río de
Salinas, se encargaron de impedirlo. Hay constancias, sin embargo, de
entradas tempranas muy al norte. Una "en tiempos del justicia mayor
Diego Rodríguez", -dice el cronista Alonso de León- (en 1612 o 1613,
indudablemente). Seis hombres llegaron hasta la Boca de los Leones.
Cuatro fueron muertos entre éstos, Mateo Tenorio, deudo cercano del

�354
355

gobernador Diego de Montemayor; dos lograron escapar y dieron aviso.
En 1614 fue organizada una compañía de sesenta hombres para ir al
castigo de los indios, pero su campaña fue infructuosa.1

_.¡gnaremos sólo una: la que perteneció al capitán José de Ayala La

-.,ed le fue concedida el 31 de agosto de 1664, por el Ayuntamien~ de
~ . gobernando el Nuevo Reino por muerte de don Martfn de
T,n)a. La concesión _consistió en un área de doce sitios de ganado mayor,
'delde_la cuesta de Picachos, por la orilla de la sierra del Potrero del Oro".
81111 tierras se ~ ~ poniente de la sierra y habrían de formar parte,
~ tarde, del latifundio de don Antonio López de Villegas, dueño de la
11:ienda del Alamo o de Mamulique.3 La merced al capitán Ayala
amiprendió otros doce sitios de ganado mayor:

Es importante observar que ya para entonces el río de Sabinas era
conocido con ese nombre; o por lo menos para 1649 que fue cuando el
cronista describió este episodio.2

---..

Un descubrimiento minero importante, el de San Nicolás Tolentino
(Hidalgo) en 1626, propició el avance al norte. Uno de sus propietarios,
Bemabé de las Casas, fue adquiriendo enormes posesiones de tierras. En
éstas, andando el tiempo, fueron surgiendo las haciendas de Nuestra
Señora de Guía (o Egufa) de Viudas (Abasolo); la del Chipinque (villa del
Carmen); San Nicolás Tolentino (llamada después Hacienda de Enmedio, 0
el Pueblito) (Hidalgo, N. L.); la de San Francisco de Cañas (villa de Mina);
la de la Magdalena, (Salinas Victoria). Estas haciendas formaron el exten.,
valle de las Salinas separado de Monterrey para crear una alcaldía mayor
en 1646.
Muchos afios mas tarde, un grupo de tlaxcaltecas de San Esteban
del Saltillo, obtuvo licencia del gobernador de Nuevo Reino de León para
asentarse en pueblo. Al fundarlo en 1686, le dieron el nombre de San
Miguel de Aguayo, titulo nobiliario del gobernador. Fueron los
tlaxcaltecas, fundadores de este lugar (que es ahora Bustamante) los que
hicieron posible el avance colonizador hacia esa zona. Ellos mismos, al
realizar hallazgos notables de yacimientos mineros, contribuyeron al
origen del real de San Pedro de Boca de Leones (Villaldama) entre los años
de 1688 y 1690.

]o5' de Ayala en Sabinas
El inmenso espacio entre Salinas y Boca de Leones, había sido
ocupado por enormes mercedes de tierra a diversos pobladores. En la
época del auge de la trashumancia ganadera, los dueños de pastorías del
interior de la Nueva España, requirieron de grandes extensiones de tierra.
para pastar sus rebaños. En la imposibilidad de referimos aquí a las
posesiones mas cercanas a lo que habría de ser Santiago de las Sabinas.

desde el río de las Sabinas, camino de los indios alazapas, que cae
a la parte del norte, hasta unos ojos de agua que están en unos
llanos enfrente de unas lo~ que están dellos dos leguas,
poco mas o menos, cuyos OJOS de agua he pedido con cuatro
caballerías de tierra de labor...•

En ~tas tierras tuvo José de Ayala un agostadero que todavía en
1'89 repetid~ veces le era solicitado por ganaderos que entraban con sus
lldos; particularmente en tiempos de sequfa.5
Los documentos de la época registran el hecho de que Ayala usó este
lflllld~- Por lo tanto-~ nuestro juicier el capitán José de Ayala debe de
m: COIISl~erado como pnmer poblador, porque si bien es cierto que no
~ • SI tuv~ allí pastores y gañanes. Un hijo suyo, Nicolás de Ayala,
~ estas ti~rras al licenciado Francisco de la Calancha y Valenzuela, a
fll!II nos refenmos más adelante. 6 Pero don Nicolás no quedó sin bienes
111 esta zona. Por ese mismo tiempo (15 de noviembre de 1689) el
flbemador Pedro Fernández de la Vento.za le hizo merced de treinta sitios
aganado mayor, cinco de menor y cuatro caballerías de tierra también en
~rfo de Salinas, "a lindes de las de su padre" .7
'

•Clli lodos los documentos del siglo XVD aparece esta palabra ll!rminada en¡ y no en e

1

•ahora ae usa.
Alonso de LEON, Historia de Nuevo Ltón..., ed. 1980, p. 67-70 (capitulo xm. De las mam:s
que hubo en este reino, de españoles, y sus castigos).

1

lfbúl., p.68.

'Adiwo Municipal de Monll!nPV
r ..•.:t
'liif.fol.14.
---; (ae citart: AMM),.._.
.., vol 19, exp. 6, fol.25.
:-. AMM, Protocolos, vol. 6, fol. 164, no. 113. 20 de marzo de 1699.
lflrm.l. AMM, Civil, vol 18, exp. 15, fol. 18.

�356

357

Sabinas en los libros

que quienes las recibieron, (el licenciado Calancha y el general Maya)

En la historiografía local, hay divergencia en cuanto al año preciso
del origen de Sabinas. Examinemos, aunque no en forma exhaustiva, estas
fuentes. el primero en hacer referencia es el doctor José Eleuterio González.
En sus Lecciones orales... escribe...

edificar

D. Juan Pérez Merino, nombrado también por el Rey con término
de cinco años. Tomó este Gobernador posesión el 10 de junio de
1693... En tiempo de Pérez Merino en 1693 se fundó Sabinas.8
El mismo autor en otro de sus libros expresa: "En 1693 el general
don Ignacio de Maya pobló y fundó el mineral de Santiago de las Sabinas,
cerca de Boca de Leones" .9
Hermenegildo Dávila, en su Catecismo geográfico, político e histórico
de Nuevo León, publicado en 1881, asienta

,...1

Mineral de Santiago de las Sabinas, fundado en 1693 por el general
D. Ignacio de Maya...10
David Alberto Cossío, en el tomo Il de su Historia de Nuevo León,
basado en el doctor González expresa: "don Juan Pérez Merino tomó
posesión el 10 de junio de 1693" y luego añade:
correspondió a este gobernante el autorizar la fundación del
mineral de Santiago de las Sabinas y ... esta fundación tuvo una
importancia igual a la de San Pedro de Boca de Leones hecha tres
años antes; se realizó en el mismo citado año siendo comisionado
para hacerla don Ignacio de Maya...11
Observamos aquí que el gobernador Pérez Merino autorizó una
fundación que nunca hubo, puesto que sólo fueron otorgadas mercedes y
s Lecciones orales de

mucamente tomaron posesión de lo que ya era suyo y empezaron a
y a instalar sus ingenios de fundición. Considerando, por lo
mismo, que no tuvo el general Maya para qué ser comisionado, si no hubo
ceremonia alguna. Porque, por otra parte, no cita el historiador Cossío
algún documento en el que el gobernador autorice; ni otro alguno por el

cual comisione.
Por lo que hace el libro de Santiago Roel, Nuevo León. Apuntes
Históricos, al referirse al gobernador Pérez Merino, sin citar el año, dice:
Durante su administración fue fundado y poblado el mineral de
Santiago de las Salinas, cerca de Boca de Leones, por el general
Ignacio de Maya.12
Añade Roel una referencia que no traen los demás: "veinte familias
de Candela, Coahuila, fueron las fundadoras". Es posible que Roel haya
conocido la información sobre el general Maya, a que aludiremos más
adelante y en la que se afirma que el misionero de Candela le envió
veinte peones indios; pero éstos no fueron familias "fundadoras" sino
trabajadores alquilados.13 San Bernardino de la Candela acababa de ser
fundada, en 1690, y si hubiera enviado veinte familias quedaría la misión
punto menos que despoblada.
En su Relación histórica sobre las cabeceras municipales de Nuevo León,
publicada en 1942, Timoteo L. Hemández da también como año el de 1693
y a Ignacio Maya como fundador. 14 Pero en la segunda edición, de 1970,15
sintetiza una información levantada en 1712 por Pedro de Echeverz (de la
que me ocuparé en breve con mas amplitud), los testigos declaran haber
sucedido o "hace veinte o veintiún años", lo que nos da: 1692; y expresan
que fue Maya el fundador. El mismo historiador Hernández en su Breve
historia de Nuevo León, editada en 1968, al parecer indudablemente por
error, sitúa en 1695 el origen de Santiago de las Sabinas; y "junto al mismo agrega- San José de Sabinas... ''16

Historia de Nuevo León, Ed. de la Inclia, Monterrey, Imp. del Gobierno, 1881,

p. 76.
9

Apuntes para la historia eclesiástica... Ed. de La India, Monterrey, Imp. del Gobierno, 1882, p. 50.
Tip. del Comercio, A. Lagrange y Hno., Monterrey, 1881, Libro segundo, Catecismo político,

12 l!dici6n 1948,

p. 42.

10

13 Véase el apartado IV

p . 64 (en el catecismo histórico, dice: además de estas misiones había haciendas como la del
mineral de Santiago de Sabinas, fundada en 1693 (p. 130).
u J. Cantú Leal, editor, Monterrey, 1925, t. Il, p . 243.

Hp.52.

de este trabajo, declaración de Tomás Pérez.

p. 100
"Bdit. Trillas, México, 1968, p. 67

15 11,{d,

�358

359

En la Monografía de Sabinas, de Miguel Guadiana !barra, impresa en
1944, se lee:
Sabinas Hidalgo fue fundado en el año de 1693 por el General
Ignacio de Amaya (sic) siendo Gobernador del Nuevo Reino de
León don Juan Pérez Merino, y aunque no existe fecha exacta de
fundación (día y mes) puede asegurarse que fue del mes de julio
a diciembre del año antes citado, pues dicho gobernante empezó
a fungir con este puesto en julio de 1693.
Coincide el autor de la monografía de Sabinas con el historiador
Santiago Roel, al añadir que "acompañado de veinte_familias de ?mdela,
Coahuila, hizo la fundación. Cita para ello "el expediente 10, lega)O 12, de
1712", del Archivo Municipal de Monterrey. Es indudable que Guadiana
!barra obtuvo de don Timoteo L. Hemández esta referencia y
probablemente copia de ese documento. He~d~z lo menciona tamb~ ·
como ya lo hemos visto- y, por otra parte, el onginal, en la boleta antigua
de su título, tiene una nota suya a lápiz: "T. L. H. 5-7-44" año de la ed~n
del libro de Guadiana. Ya para entonces asistía yo diariamente al Archivo,
donde nunca ví al maestro Guadiana; entretanto que fue allí y en ese año
donde y cuando conocí al profesor He~dez. Al _consultar este
expediente, se confunde don Miguel Guadtana al decll" que declaró
Jerónimo de Salas Quintana que conoció a Ignacio de Amaya y que ~
consta fue el fundador porque le acompañó en este acto y que lo despacho
a Candela a traer veinte fanúlias para que le ayudasen a levantar las casas
(p. 36).

Salas Quintana no figuró como testigo, puesto que sólo fue .el
redactor de la solicitud para levantar la información. En ésta nada ~-dke
acerca de que el general despachó a alguien a ?'11dela a ~aer _ f ~ Y
únicamente se asienta que el religioso de esa nus1ón le envió veinte indios
como peones y no como vecinos.

las tierras de ~binas a Calancha, a Maya y a Echeverz; y agrega, entre
otros, a Antoruo López de Villegas que, en opinión nuestra, sólo fueron
colindantes. Expresa también Garza Guajardo que Bias de la Garza Falcón
•tenfa [alli1 pequeñas propiedades", 18 cuando, en realidad eran enormes. En
1705 le fueron mercedados cincuenta sitios, que llegaron hasta mas al norte
del río Salado; alegando don Bias tener ocho años de vecindad en Sabinas·
ésto es, desde ~697; y _seis de alcalde mayor. 19 Lo mismo pudiera dec~
de José Eugenio y de Clemente de la Garza Falcón, quienes tuvieron por
estos rumbos extensas propiedades.20 Fueron personajes importantes. El
general Bias fue dos veces gobernador de Coahuila, 1723-1730 y 1733-1735
y Clemente su hermano, en 1736-1740.21

~ cu~~ al inicio de Sabinas, Garza Guajardo establece dos tipos
de poblaoón onginal: la de Calancha en lo que fue San Francisco Javier (La

;"1~Yª

Lmaldeña) la de
(des~ués de Echeverz) al norte del río. Expresa que
fueron estos dos últimos qruenes la llamaron Santiago porque era el Santo
suyo, entretanto que el del Lic. Calancha era San Francisco Javier; hacienda
esta _última que "estaba retirada del real". Concluye Garza Guajardo
considerando a Maya como "fundador oficial"; a Calancha como "primer
poblador" y a Echeverz como "ejecutor del proceso de fundación", al morir
Maya.22
Lamento no coincidir con estas apreciaciones. La de San Francisco
del Lic. ~~ era_ hacie~da de labor y era distinta a la de minas, que no
eslaba retirada smo mmediata.23 En cuanto a las devociones distintas la
hacienda de minas del Lic. Calancha, era la de Santiago y la de May~ y
J!cheverz era la de San José; devoción que había de prevalecer en la
población al asentarse allí el caserío primitivo. Por lo que hace a haber tres
tipos de fundador no deja de parecemos confuso:
Aunque anterior en su aparición, he dejado al final la obra clásica

sobre el tema: Sabinas Hidalgo. Leyenda, tradidón, historia, por Francisco J.
Montemayor, editada en 1949. Con sentido crítico analiza este autor

Veamos ahora al historiador Cel;so Garza Guajardo, ~uien dedica;
la fundación todo el capítulo _I (páginas 5 a la 15) de su libro El Real ue
Santiago de Sabinas ..., editado en 1974.17 Basado en los documentos q
reproduce Francisco J. Montemayor, establece como primeros dueños de
11

.

.

Edición de la Sociedad Nuevoleonesa de Historia y del Ayuntamiento de Sabmas,

Alfonso Reyes, Monterrey, 1974.

edi1Drll

•lbúl, p. 7.
: Mtr~d, AMM, civil, vol. 3, 4, p. 23, f. 16. Un testimonio en Ibíd. vol. 32, 4 p. 1, f. 192
Mtrced de 60 sitios de ganado mayor, 10 de menor y 8 caballerias de tierra abajo de los Palos
~ YPuerto de San Antonio, AMM, Ovil, vol. 31, exp. 7. También véase nota en 1933.
: Vito Alessio Robles, Coahuila y Texas en la época colonial, edit. Cultura, México, 1938, p. 473.
Gma Guajardo, op. cit., p . 23.
1
V&amp;ae el apartado VID, "Muerte del Lic. Calancha', párrafo cuarto.

�360

361

algunos documentos fundamentales, (cuya procedencia no señala) para
llegar a la conclusión de que fue el Lic. Calancha el fundador y de que fue
en 1692.24 Aunque entra, en contradicción, en las mismas páginas cuando,
no queriendo desconocer la autoridad de los historiadores que le
precedieron, acepta que fue en 1693. Por deducción bellamente romántica
como todo lo suyo, pero desprovista de fundamento histórico,
Montemayor establece el 25 de julio (fiesta del apóstol Santiago) como
fecha precisa del origen de Sabinas.

procedió a construir ~l molino de metales, y que entretanto, ordenó al
declarante que con qumce hombres abriera camino al cerro de las nuna·s.26
. . En parecidos términos se produjo don Felipe Gómez, indio
pnnc1pal del pueblo de San Miguel de Aguayo [Bustamante]. - d · d
el
al
ó"
, ana 1en o
que gener entr atraído por la noticia del descubrimiento de las ·
de Boca de Leones";. y que se hospedó en casa del declarante, quien
~ls
e
ofreció llevar1e a Sabmas, que "era mejor paraje". Declaró además, que trajo
el g~eral algunos esclavos, abundante ganado y mulas cargadas de
bastimento, para el sustento de la numerosa gente que metió· y
ed"ó b ·
'
que
proc 1. a ªJ~ ~e.tales y a fundir. 27 Otro declarante, Pedro de Lara,
mulato libre, c?mcidió con lo que dijeron los otros, de que "fue el primero
~ue ~ pobló sm_ que en él hubiese persona alguna". Dijo ser sirviente del
licenciado Franc~o de la Calancha y que "entró su amo en compañía del
general a poblar dicho real, y fue primer poblador dicho general".28

Hasta aquí lo asentado por las principales fuentes historiográficas,
en ninguna de las cuales, lamentablemente, se cita la procedencia
bibliográfica ni documental.
Examinemos ahora las fuentes documentales.

Ignacio de Maya ¡fundador?

No disfrutó mucho de su obra el general Maya, porque murió al
parecer, en 1693.
'

Ya dije que Timoteo L. Hernández, cita la información levantada
en 1712, sin precisar dónde la vio. Yo le recuerdo con profundo afecto. Le
conocí en el Archivo Municipal de Monterrey y fue uno de los pocos
investigadores que abrevaron directamente en los archivos.

El general Pedro de Echeverz
La misma información fue adicionada con preguntas "sobre

He encontrado, por fortuna, este documento que tiene por título:
"Información levantada a solicitud del general Pedro de Echeverz, por medio de
Jerónimo de Salas Quintana, ante el capitán Pedro de los Santos Coy" .25 Uno de
los testigos, el capitán Tomás Pérez, declara que "habrá tiempo de veinte o
veintiún años" [1692] entró el general Ignacio de Maya al Real de
Sabinas y que "fue el primero que pobló sin que en él hubiese persona
alguna; que era tierra eriaza y muy montuosa". Expresa el testigo que para
edificar, el misionero de Candela le envió veinte peones indios; que Maya
había entrado con cuatro carretas cargadas de fuelles, alcribises Y otras
herramientas para poner haciendas de beneficio de sacar plata. Dijo que,
además, metió maíz, harina. bestias de~carga y de silla y vacas, y "mucha
cría de caballada". Que trajo también a un maestro de carpintería que

~~ hecho a la hacienda" por el general Pedro Femún de Echeverz,
mterviniendo los mismos testigos. Tomás Pérez dijo que Echeverz yerno
del ~~eral Maya, "lo ha fomentado [al real] metiendo muchísima g~nte de
~ o , casad~s, y mucho número de esclavos y esclavas, a costa de
creados gast~s . Declaró también que "cuando la guerra grande" de los
cuaraamas salió con gente pagada por él hasta apaciguarlos; y que le
mataron Y ~evaron mucha caballada que tenía en su estancia de El Salitre;
pero que, ~ente, se vio precisado a cambiar su estancia al paraje de
Santa Ana. 1?i!º' ~demás, que el general "tiene hacienda de labor de pan
~~ costosISima para el avío de sus cuadrillas de gente de minas y
a&amp;músmo se mantienen muchos vecinos, carboneros, arrieros, etx:.29 En

1

/bíd.,f.3.
lbíd., f. 6.
1
/bíd., f. 4 vto.
ª /bíd.,
11

2tp. 29.
:zs Ms. AMM, Civil, vol 39, exp. 10, 10 fojas.

�362

cuanto a la hacienda de beneficio de sacar plata dijo el testigo que el
general &amp;heverz:
T ene dos molinos corrientes y ordinarios fundiendo metales y
~ vaso de afinar, separado, y que no paran en todo el año por
ser único dueño de una mina que siempre la tiene poblada con
bastante gente.
Otro testigo, don Felipe Gómez, declaró q~e &amp;heverz, desde la
muerte de su suegro, "ha mantenido la población con ~ucho_ mas
aumento". Que, en cuanto a las bestias, considera que habrá mil trescientas
yeguas de vientre y "gran cría de mulada", además de~ ganad~ ~yor y
menor; agregando que son tantas las familías que ha me~do de srrv1en~_Y
esclavos, así para el pueblo de minas como para las haciendas de be~efic10
de metales, carboneros, pastores, vaqueros y sirvientes de labor, amer~s y
demás ministerios, que pasan de número de trescientas personas en dicha
poblazón, a mucha costa de su caudal...30

.,
t

t

~-

~o

c.,

1

¡
1

1'j!::
. co

Otro testigo Esteban González, indio_ principal, nos da ~tra
· llllpo
·
rtante al decir que "ti.ene en dicha poblazón un creo.do
ref erencia
pueblo de casas de vivienda, a su costa".
Los testigos aportan otro dato valioso al agregar que el general Echeverz
era dueño de la mesa de Catujanes, en la cual tenía gran cantidad de ganado, no
bstante que era constantemente asaltada por los indios. Nombrado gobernador de
provincia de Coahuila, ejerció Echeverz este importante cargo desde el ~ de
enero hasta agosto de 1714.31 El 21 de ese mes, el alcalde mayor de S~b~
itán Antonio Santiago de Medina, recibió aviso de que el general babia sido
:erto en Coahuila (Monclova) "de una estocada_ que le dio uno de los s~I~
de su compañía" _32 El alcalde procedió, por lo ID1smo, a hacer el reconoc1m1ent~
de sus bienes. El inventario que se levantó registra: "~a casa con sa!a Yapo;~:~~•
una 'cocina de jacal; el molino con su rueda de lanterrulla ~ el annazon de _fu ~
Se enlistan asimismo las herramientas y ollas; las bestias de carga y tiro _Y
lienzo de Nuestra Sefiora de Guadalupe. No faltan ~n~e estas co_~ :::
grillos"; piezas indispensables en las haciendas para apns1onar y castig
sirvientes rebeldes.

fa

JO

363

Un dato que desorienta es el de que los bienes del general Pedro
Bcheverz fueron entregados al general Pedro de Echeverz (¿su hijo?).

El littnciado Francisco de la Calancha, fundador
En los primeros años de la década de 1680, llegó a Monterrey un
destacado personaje: el licenciado don Francisco de la Calancha y
Valenzuela. Al parecer entró a la Nueva España en compañía del
gobernador don Domingo de Vidagaray y Saraza, en 1681. Ostentaba el
bndado Calancha el título de "comisario del Santo Oficio de la
Inquisición y el de vicario y juez eclesiástico del reino [de León] y villa del
Seltillo". Este último cargo le constituía en representante del obispo de
Gaadalajara, a cuya diócesis pertenecía entonces el Nuevo Reino de León.

A la muerte del gobernador Vidagaray, en ese mismo año, el
i.'enciado Calancha le sustituyó temporalmente quedando a cargo del
gobierno del reino. Alternando el ministerio del sacerdocio con actividades
de minero y criador de ganados, el gobernador Pedro Fernández de la
Ventosa le hizo merced de ti.erras en el río de Sabinas.3-&gt; Estas posesiones
is amplió notablemente al comprar al capitán Nicolás de Ayala,
veinticuatro sitios de ganado mayor, que habían sido mercedados al
capit4n José de Ayala, padre de éste, en 1664.34 Le fue hecha también una
eimmienda de indios alazapas.35 El licenciado Calancha fundó en Sabinas
mendas de sacar plata, cuya producción llegó a ser muy considerable y
iedituó importantes ingresos a las cajas reales.
Por real cédula de 15 de agosto de 1707, el rey ordenó recaudar

blo lo que se poseyera "sin título, con vicio o defecto de nulidad 11, a fin de
qDe restituído al rey, éste perdonara al poseedor a cambio de cierta

cantidad proporcionada, aplicada para gastos de guerra. Este trámite llevó

~nombre de "composición". Para cumplir en la Nueva España esta orden,
Íle designado el licenciado Francisco de Valenzuela Venegas como juez
privativo para ventas y composiciones, y éste designó para el Nuevo Reino
del.eón a Manuel de Campuzano Cos y Ceballos.

Ilnd., f. 6 vto.

31 Vito Alessio Robles,
cit., P· 416-4l7,
32 Ms Diligencias formadas por el justicia

op.

•
bre reconocimiento
mayor del Real de las Sa~mas so AMM Cvil, vol.
de b~es de don Pedro Fermín de Echeverz, que murió intempestivamente,
' I
41, exp. 4, 3 fojas.

'Aflradts de rancherías y tierras... AMM, Civil, vol. 23, exp. 1, fol. 70.

•w.1a nota 6.
'lromienda.

AMM, Civil, vol. 23, exp. 1, fol. 40.

m gobernador

Pérez Merino le hace

lalmienda de los indios ipimpales (poatono), vacantes por muerte de Juan Ramirez,

lbdtrrey, 20 de marzo de 1695.

�365

364
El licenciado Calancha presentó sus mercedes, ofreciendo
"componerse" con cien pesos por todas. Reconocidas sus posesiones, le
fueron anuladas las mercedes de 1692 y 1698 que le habían otorgado los
gobernadores Femández de la Ventoza y Pérez Merino. El Juzgado
Privativo, haciendo honor a su nombre, cometió graves abusos privando de
sus tierras a numerosos pobladores. Se alegó para ello, que sólo el
gobernador Martín de Zavala había tenido facultad real para repartir
tierras e indios. Al licenciado Calancha sólo se le dejaron, ratificándole su
propiedad, catorce sitios de ganado mayor, tres de menor y orho
caballerías de tierra desde el cerro de Picachos y Piedras Coloradas,
corriendo hacia el cerro de la Melera, y de allí, por la falda de la sierra
hasta el ojo de agua, y de aquí por la orilla del río, hasta la casa de Bias de
la Garza Falcón.

e

r,.
I

t.1

1

En el largo papeleo burocrático, el licenciado Calancha alegó
servicios, de los cuales presentó constancias del gobernador Pérez Merino,
certificadas por el escribano Diego de Miranda Llanos, de 20 de diciembre
de 1693 y 15 de febrero de 1694 (que lamentablemente no aparecen
agregadas al expediente de composición). Lo ~po~tante para ~u.estro
propósito, es que el Juzgado Privativo, en resolución ~ada en ~ex1~0 el
9 de abril de 1710 certificó, "por ser público y notono", que el licenciado
Calancha gastó su caudal y lo mejor de su vida... y fue el primer_ poblador dt
las Sabinas y a su invitación entró en esta parte el general Ignacio de Maya
y luego los demás.

El documento lo trae en su obra el maestro Francisco J.
Montemayor, en las páginas 22 a la 29, pero para la gen:ralidad ~e los
lectores resulta de difícil comprensión así por el lenguaJe de la epoca
cuanto por la pesada presentación tipográfica en el libro.

nueva sementera de caña. La casa, con toda sus trojes, despensas, oficinas y
cuartos- Mil reses, veinticinco manadas de veinticinco yeguas cada una;

sesenta bueyes mansos y

quince yuntas aperadas; diez caballos mansos,
quince mulas; mil doscientas cabras y una carreta.
La donación incluye (como si se tratara de muebles u objetos): la
gente de servicio de dicha hacienda, así los de servicio de dicha hacienda,
como todos los de salario.

Esta cuantiosa cesión tuvo una finalidad muy noble. Los jesuítas

tenían un colegio en Monterrey, al parecer en vía de prueba, y el licenciado
Calancha en un generoso y filantrópico gesto de desprendimiento, donaba
estos bienes para que dicha Compañía y sus superiores funden en la
áudad de Monterrey... un colegio o casa para que tengan la espiritual
doctrina y enseñanza... y también para que la juventud de este reino tenga
la enseñanza en doctrina y buenas letras... y que en ella se mantengan los
sujetos que le permitieren los réditos de dichas haciendas... que haya de
haber un maestro que enseñe las letras humanas o gramática... y si es
posible... haya también maestro de leer y escribir y que éste sea jesuíta o
secular... y si lo permiten las rentas... haya un maestro que enseñe filosofía

oartes.36
La cesión estuvo condicionada a que, de no realizarse, pasara a la
Compañía de Jesús en Andalucía, para fundar la casa o colegio "en la villa
de Palma, mi patria". Al año siguiente, el 18 de diciembre de 1715, hizo el
licenciado Calancha otra donación importante; ahora a los padres
apostólicos del Colegio de Guadalupe, de Zacatecas. A estos religiosos
&amp;anciscanos les donó un solar con una casa en San Pedro de Boca de
Leones, "para fundar un hospicio para descanso de los padres que pasabari
a misionar a Texas" .37

La donación a los jesuítas
El licenciado Calancha y Valenz~ela, andando los años, tomó una
determinación trascendental: d9nar sus bienes a· la Compañía de Jesús de
la Nueva España. La escritura correspondiente, fue otorgada en Monterrey
ante el escribano Francisco de Mier Noriega el primero de febrero de 1714.
En el documento se enlistan los bienes cedidos: catorce sitios de ganado
mayor, tres de menor mas ocho caballerías de tierra en el nacimiento del
ojo de agua de las Sabinas. Un trapiche o molino con tres calderas, con la

» Donación a la Compañía de Jesús... AMM, Protocolos, vol. 10, fol. 96, no. 50 (1914). Un
testimonio de esta escritura en: Protocolos, vol. 14, fol. 311, no. 116 (1746).
• Donación a los franciscanos, en: Protocolos del escribano Manuel de la Torre, Archivo
General de Notarlas del Distrito Federal. (1715).

..

�366

La muerte del licenciado Calancha

Refiriéndose al general Pedro de F.cheverz y al licenciado
Calancha, el historiador Celso Garza Guajardo asienta que "los dos
pobladores principales se ausentaban del real". En lo que atañe a Echeverz,
la referencia es correcta, ya hemos dicho que fue nombrado gobernador de
la provincia de Coahuila; que tomó posesión de su cargo en enero de 1714
y que no volvió más a Sabinas porque murió en agosto de ese año, de una
estocada que le dio uno de sus soldados.
Pero el padre Calancha no se ausentó. Donó sus bienes a la
Compañía de Jesús pero, si observamos con atención la escritura, se
advierte que cedió todas las tierras, pero de los demás bienes solamente los
de su hacienda de labor (la de San Francisco Javier). Claramente se ve que
nada se incluyó de sus bienes de minería. En la escritura se lee y por
cuanto me queda algún ganado mayor y alguna caballada con algunas
cabras para el avío de mi hacienda de minas, pido ... que por el tiempo de
cuatro años no me impidan el que dicho ganado paste en dichas tierras, por
estar inmediata a dicha hacienda de minas.
Es decir, que él continuó residiendo en el real y que éste prosiguió
en actividad. Desde Sabinas, el padre Calancha hacía frecuentes viajes a
Monterrey o a Saltillo; bien a algún negocio, bien en su calidad de
comisario del Santo Oficio. (En 1714 ya no ostentaba, al parecer, el título de
vicario y juez eclesiástico).
Hallándose en Monterrey, en la casa de don Pedro de la Barreda y
Ebra, alcalde ordinario de primer voto, donde solía hospedarse, le
sobrevino la enfermedad que le causó la muerte, ocurrida el 29 de
noviembre de 1722. Enterado el teniente de gobernador, general Luis
García de Pruneda, "ahora que serán las nueve de la mañana", dio orden
para que se practicaran las diligencias correspondientes por haber muerto
ab intestato.38 La primera fue "para q\le se de fe de si está dufunto".
Declararon: José Lorenzo de Hoyos y Solar, de 24 años, "que vive y asiste
en la casa en que murió el liéenciado"; Ignacio Guerra, de 46 y Domingo
Diligencias que por haber fallecido intestado el licenciado Fran~o de la ~ Y
Valenzuela, cuyos testimonios de inventarios se h.alla.n en este expediente, AMM, Civil, vol.
50, exp. 4 (1723) 54 fojas.

367

Monzón, de 25. Dijo el primero que "llegó de la calle cuando estaba
agonizando y oyó decir que estaban haciendo un poder a don Alonso
García Cuello; el cual no vido ni aún escrebir, ni si lo firmase 11 • El segundo,
declaró que ignoraba si había hecho testamento y que no sabía si firmó el
poder; y el tercero, "que estaba otorgando el poder y al preguntarle a quién
deja[ba] por heredero ya no pudo responder11 • El gobernador, quien llegó
con el escribano Diego Calderón expresó que habiendo entrado en un
aposento bajo, "hallé y vide al susodicho en una cama donde se dice que
estuvo enfermo, cadáver yerto, sin espíritu vital, sin ningún género de
mortaja, con una candela encendida junto al cuerpo..."
Dada fe de que era cadáver, el gobernador ordenó al alcalde de
segundo voto, procediera a iniciar el inventario de los bienes. Pero las dos
veces que, el primero de diciembre, fue a la casa de Barreda, éste le impidió
la entrada, alegando corresponder a él realizarlo. Insepulto aún el
licenciado Calancha y en presencia del cura de la ciudad y de numerosos
caballeros, sucedió en la casa mortuoria una escena violenta, que dio lugar
a la apertura de otro expediente, distinto al de los inventarios.39
La versión del gobernador asegura que Barreda, al ser requerido a
fin de que autorizara la entrada a su casa para iniciar los inventarios de lo
que allí tuviera el licenciado, "con desmedido orgullo y osadía11 golpeó
sobre una mesa. Que García de Pruneda le dijo que atendiera que hablaba
con el gobernador, pero que don Pedro exclamó: ¡Voto a Cristo, que yo soy
el alcalde! y dándole un empellón, desnudó su espada, amenazando hasta
con impedir la elección que habría de hacerse el primero de enero.

El gobernador no procedió a la aprehensión del alcalde pero,
levantando información de todo, la remitió a México. La llegada de estos
papeles a la capital del virreinato, coincidió con la llegada a Monterrey del
nuevo gobernador, don Juan de Aniaga y Brambila. El virrey, marqués de
Casafuerte, con parecer del fiscal, le dio orden para que, apenas tomara
posesión, aprehendiese al alcalde. Así lo hizo Aniaga, dándole su casa por
cárcel y, levantada nueva información, Barreda (quien a su vez había
enviado a México su queja) dió su versión del incidente. Dijo que fue el
teniente de gobernador quien, habiendo entrado en ausencia suya a su
casa, el día de la muerte del licenciado Calancha, exigió a su esposa las

31

"Instancia entre el teniente de gobernador Luis Garda de Pruneda contra el alcalde ordinario
don Pedro de la Barreda... AMM, Civil, vol. 50, exp. 3, (1723), 36 fojas.

�368
369

llaves de los baúles de éste. Dijo, además, que cuando el declarante llegó,
fue García de Pruneda quien le amagó asiéndole de la corbata y que, a no
intervenir los presentes, le hubiese ahorcado.

bestias mulares de tiro y cuatro de carga, además de las mulas, caballos y
yeguas.

Algunos de los testigos, que habían declarado también en la
información enviada por García de Pruneda, dijeron haberlo hecho
atemorizados y señalaron, además, otras graves arbitrariedades de éste. Un
letrado notable falló a favor del alcalde, quien continuó en su cargo. Este
ruidoso altercado, que dio a los pacíficos vecinos mucho qué comentar,
llevó varios meses. Enmedio del escándalo, el licenciado Calancha fue
sepultado, en la iglesia de San Francisco Javier, de los jesuítas.

Revisados los libros de cuentas aparecen lo que se debe y lo que
deben los mayordomos, fletero, carboneros y mozos de servicio, todo lo
cual indica que la hacienda estaba activa. Entre las deudas, figuran: a doña
Beatriz de la Garza, "dueña de recua"; a Antonio, "el cantor, tlaxcalteca"; a
diversos mercaderes; ·a Jerónima "la cocinera de las minas"; al cura, por
entierros; al mayordomo Miguel Pardo; a dieciséis indios "que están
trabajando en la carbonera"; etc.

La hacienda de sacar plata
No hay constancia de haber hecho el inventario de las
pertenencias del licenciado Calancha en Monterrey. Sí las hay, en cambio,
de las del real de las Sabinas. El mismo gobernador García de Pruneda dio
comisión a Juan de Sierra Bustamante, alcalde mayor de Boca de Leones
para realizarlo. Cumpliendo con lo ordenado, al día siguiente se trasladó a
Sabinas. El alcalde mayor del real, capitán Félix de la Serna, le entregó las
llaves de todo. 40 Guiado por Andrés de Luna y Calancha, sobrino del
licenciado y administrador de la hacienda de minas, se procedió a
inventariar los bienes. De éstos se desprende que Calancha residía allí. Lo
primero que se consigna es una casa de su vivienda, nueva, con sala, un
cuarto contiguo a ella y otro cuarto para adentro. Asimismo otro cuarto
con su cocina y corral, dos cuartos altos buenos [y] otro cuarto en que
encierran el maíz...
Se enlistaron también "una cama de vaqueta" y algunos
ornamentos religiosos, así como diversos efectos como: paños de
rebozo,cazos, sebo, etc. al parecer de tienda, y alguna plata labrada. Del
molino de fundición fueron anotados "dos hornos, un vaso de sacar plata,
dos galeras; otra en que se encierra la ~ga; dos ruedas de lanternilla", etc.
Se hallaron entre los bienes ciento cincuenta quintales de greta, dos cargas
de plomo y cinco de metaf, "todo de fundición", además de veinte
revolturas "de plomo rico". Se describe la carbonera y se enlistan cuarenta

'° Véase la nota 38.

Sabinas era sólo hacienda de beneficio. La única mina que figura
como propiedad del padre Calancha, la de Nuestra Señora de San Juan,
estaba en Boca de Leones y la administraba el minero Vital Rodríguez. El
inventario registra la boca de la mina "con su puerta y llave de loba"; las
herramientas, dos cuartos, un jacal y algunas cargas de fundición. El
expediente ofrece mayor información descriptiva, como la de que 11toda la
hacienda [estaba] rodeada de paredes". El avalúo, sin embargo, da clara
idea de que no tenía ya el esplendor de otros tiempos, puesto que apenas sí
se apreció todo en 3,576 pesos; entretanto que las deudas ascendieron a
3,975. No se habla del valor de las ti.erras de la hacienda de minas, por estar
incluídas en la donación a los jesuítas.

Don Pedro, hermano del licenciado, probablemente ya no vivía ;
Andrés de Luna y Calancha, su sobrino, al parecer se volvió a España.
Había probado su parentesco con una interesantísima información
testimonial de nobleza o de limpieza de sangre, levantada en Palma de
Mallorca y que figura íntegra en el expediente (folios38 al 45, vuelto);
aparece también alguna correspondencia del padre Calancha con sus
parientes en España.

Fimdaci6n del real
En las mercedes de tierra, visitas de gobernadores y demás
documentos de la transición del siglo XVIl al XVIII, el lugar aparece, al
principio, como las Sabinas o como hacienda de las Sabinas.
Frecuentemente figura como real, designación aplicada en forma genérica a
todo asiento minero. Algunas veces figura como valle, categoría política

�371
370

parte". El 23 de marzo de 1731, el gobernador conde de Penalva dictó auto
que indicaba la existencia de un alcalde mayor. En las primeras décadas
del XVIII se llama Real de Santiago de las Sabinas, a la hacienda del
licenciado Francisco de la Calancha y San José de las Sabinas a la del
general Pedro de Echeverz; o real de las Sabinas a todas juntas.

decJarando al lugar como Real de Minas.
Para que como tal puedan fabricar casas y todo lo demás que les
11!1 favorable... arreglándose a las cláusulas siguientes y observando lo

nusmo que los demás vecinos de los reales de minas de la Nueva España.

En el apartado "Testimonio de inapreciable valor histórico", el
maestro Francisco J. Montemayor reproduce en su libro (páginas 15 a la 21)
un interesantísimo documento titulado: Testimonio de la fundación y límites
del mineral de Santiago de las Sabinas, hecho por el señor conde de Peniúva,
gobernador del Nuevo Reino de León, el año de 1731; sin indicar su
procedencia.

(J

El texto, incluye un escrito de los vecinos dirigido en 1730 al
mismo gobernador, de cuyo contenido se desprende que "en las tres
haciendas de beneficio de sacar plata" se fueron agregando algunos
vecinos y fabricaron algunas casas, con el consentimiento de don Pedro de
Echeverz; quedando como dueños y pudiendo vender. Se expresa, además,
que ya se había formado una vecindad de sesenta milla. Que desde tiempo
atrás el lugar se había constituído en alcaldía mayor; y que habían
fabricado un templo, como ayuda de parroquia, con obligación de que
hubiese un teniente de cura. Añaden los firmantes que cuando al general
Echeverz le fueron medidas sus tierras, al "componerse" con Su Majestad,
fue separado un pedazo que comprende en su centro esta población, desde
el paraje llamado el Saltillo hasta el puerto que entra para el cañón a Boca
de Leones ....quedando por realengo para que se poblase.

Los sucesores de don Pedro de Echeverz se eximirán de introducir

sus cuadrillas en el real y los miembros de éstas podrán vivir como
vecinos.

2 Los vecinos no harán sus casas fuera del perímetro cedido y sólo
usarán la acequia para su gasto o para hacer adobes o fabricar casas.
3

Si los herederos del general Echeverz cambiaran de lugar la acequia

y el río no tuviese agua, los vecinos podrán usar la acequia donde
estuviese.
4
Los donantes recuperarán su derecho a las tierras, si el real
desapareciere.
Para el infractor de esta reglas, el gobernador acordó una pena de
cincuenta pesos y, además, destierro del reino.
Fue así como quedó fundado el Real de Minas de Santiago de las
Sabinas.

Los herederos de Echeverz, representados por don Juan Ruiz del
Valle, cedieron esta porción de terreno, para erigir el real; pero al decir de
los solicitantes, les impedían fabricar sin su licencia y les exigían pagar dos
reales anuales. Consultado el caso al licenciado Juan José de Ledesma,
abogado de la Real Audiencia residente en San Luis Potosí, el 21 de
septiembre de 1730 emitió su parecer. Dijo el asesor letrado:

Del examen de las fuentes bibliográficas y documentales sobre
Sabinas Hidalgo, se desprenden las siguientes observaciones:

Los vecinos tienen privilegios por ley~ reales y que no pueden estar
sujetos a un particular... may&lt;;&gt;rmente estar ya la población en gobierno
político y constituída justicia eclesiástica y secular.

Que en la historiografía de Nuevo León se establece la duda sobre
si el origen de Sabinas fue en 1692 o 1693.

Turnado el parecer a los herederos de Echeverz, dijo don Juan Ruiz
del Valle que no se hubiera requerido acudir a opinión de letrado; que Y~
ellos habían cedido las tierras y "me allano de nuevo en nombre de nu

Que el primer dueño de tierras en Sabinas fue el capitán José de
Ayala, por merced del Ayuntamiento de Monterrey, de 1664, ratificada por
el gobernador don León de Alza en 1675.

Que la información levantada en 1712 para probar que el general
Ignacio de Maya fue "el primero, sin que hubiese persona alguna" pudiera
ser parcial, por haber sido levantada ante el alcalde de Boca de Leones

�372

373

sobre quien el general Pedro de &amp;heverz, que la promovió, tenía poderoso
influjo.
Que, en cambio, a nuestro juicio, tienen mayor valor las
certificaciones dadas en 1710 por el Juzgado Privativo de México, basadas
en las del gobernador Pérez Merino, de 1693, (más cercanas al origen)
sobre que el licenciado Calancha fue el primero y que a invitación suya
entró el general Maya.
Que la donación del licenciado Calancha hecha a los jesuitas en
1714 comprendió todas sus tierras, las de labor y las de minas, pero que él
continuó residiendo en estas últimas y trabajándolas hasta su muerte; y
que los herederos del general &amp;heverz donaron las tierras en las cuales fue
asentada la población y en las que el gobernador conde de Penalva fundó
el Real de Minas el 23 de marzo de 1731.
Estas consideraciones pueden ser resumidas en dos: que las
haciendas fueron asentamientos, el primero de los cuales se debió al
licenciado Calancha en 1692, y que el Real de Minas fue formalmente
fundado por el gobernador conde de Penalva, el 23 de marzo de 1731.

EL MOVIMIENTO EMANCil'AOOR. LOS IDEALES DE LA
ILUSI'RAOÓN Y MÓVILES REALES
Dr. Ernesto de la Torre Villar
Universidad Nacional Autónoma de
México

La Ilustración, ese gran proceso ideológico que conmovió y
removió al mundo occidental, presentó aspectos políticos-sociales que
influyeron en el movimiento emancipador de los países
hispanoamericanos. Si bien la Ilustración provocó notables
transformaciones en el ambiente puro de la cultura: en la filosofía,
lileratura, artes y educación, también lo tuvo en el ambiente de la política,
pues fue la fuerza que produjo la Revolución Francesa, la caída de la
monarquía y que mezclada con hondos problemas socio-económicos
transformó la sociedad europea y americana.

Si como asienta Adorno provocó la liberación de la razón, el uso de
la libertad de pensar y actuar de acuerdo con la pura razón, también
demolió los sistemas absolutistas, las añejas formas e instituciones políticas
que restaban libertad a los hombres, que desconocían los derechos
naturales que todo hombre, por el sólo hecho de serlo posee desde que
nace. Ese gran fenómeno político que fue la Revolución Francesa, recogió y
enarboló como postulados fundamentales el cambio de formas de gobierno
consideradas como opresoras y erigió un decálogo de mandamientos que
devolvían a los hombres su dignidad, sus derechos y sobre todo la
consideración que el Estado, creado por la sociedad para su mejor
organización y cumplimiento de sus altas finalidades, debía asegurar la
libertad y felicidad de todos y que el pueblo debía participar activamente
en la organización y cumplimiento de la misión estatal.
La libertad total del hombre para vivir en sociedad, para darse la
forma de gobierno idónea, para lograr amplia y segura convivencia,

�374

gobierno en el que podía y debía participar y que además le aseguraba sus
libertades de pensar, de trabajar, de gozar de sus bienes, de cultivarse, fue
tal vez el impulso mayor que las ideas ilustradas dieron al mundo. La
libertad total del hombre y de todos los hombres, viejo ideal que la
humanidad ha sostenido en todos los tiempos, renovó la mente de los
hombres y junto con la libertad, la afirmación torunda de que los hombres
todos son iguales en toda sociedad, en todo pueblo, en el universo entero.
Esta igualdad que vuelve hermano a todos los seres fue enarbolado por los
caudillos ideológicos de la ilustración, impregnándolo con un matiz
político que le dio mayor fuerza.

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Si bien esos ideales movieron a pueblos enteros a sostenerlos,
luchar por ellos y proclamarlos como princi~io~ fundamentales de .su
existencia, también actuaron en ese gran movmuento de transformación
que la ilustración provocó, otros más que tien~n un matiz más jur~dicopolítico que filosófico social. Estos son la adopción de formas de gobierno,
no inéditas ni desconocidas, pues algunas existieron desde los albores de la
organización política de las sociedades occide~tal~s, pero olvidadas, c~das
en desuso, por haberse corrompido, extinguido su fuerza y fines
escenciales, por intereses contrarios e incuria de los mismos hombres. ?&gt;n
transformaciones, una puramente formales, otras de fondo y sentido,
fueron propuestas nuevas instituciones, nuevos organismos, p~ro .e~ los
cuales estuvo siempre presente el principio de que era necesario vivir en
un pleno estado de derecho, en el que la ley, ?ensa~a, establecida Y
aceptada por la sociedad entera, fuera la norma. El rmpeno de la ley, de las
normas fundamentales se impuso en la mente de todos los ho~bres. Podia
aceptarse la forma monárquica de gobierno, pero sometida a una
Constitución no al arbitrio absoluto de un solo hombre o de un solo grupo.
Si el vuelco en las formas de gobierno fue hacia la república, también ésta
debería descansar en una norma fundamental que la definira, rigiera Y
justificara. La participación del pueblo en la elaboración y adopción de s~
ley esencial, de su constitución, fue un postulado rousoniano que adoptó
casi todo el mundo occidental. Jefferson Rea Spell, en su no superado
estudio, ya clásico en nuestra literatura histórica, h~ demostrado como. la
influencia de las ideas del ginebrino en~hispanoamenca, fue absoluta Ybien
próceres de seguir las ideas de R~usseau: comba~an ese signo de
modernidad, de clara influencia de la ilustración que vibraba en la ~~te
de nuestros ideólogos. Un consenso total del puebl? en la ley q~e lo rigiera
fue el ideal de nuestros insurgentes, de nuestros primeros estadistas.

375

Otro .gran principio de la ilustración consistió en sostener y
defen~er_ la idea de que el gobierno del pueblo actúa para el pleno
~p~ento de sus funciones, a través de diversos órganos. La teorías de
la divtSión de poderes que tiende a ser un obstáculo a la concentración del
mando en unas solas manos, y una garantía de que el pueblo interviene en
la toma de decisiones, mas aún de que el propio estado debe ser el
guardián de todos los_ derechos humanos, fue igualmente una idea
ilustrada.
Estas ideas fundamentales jurídico-políticas penetraron en forma
abierta en las sociedades hispanoametjcanas, las permearon y dieron lugar
a nuevas formas estatales alejadas de la tradicional forma monárquica. Los
modelos que los modernos estados, americanos y europeos ofrecieron a
nuestros países en formación, sirvieron para seguir lineamientos, bien
formales, bien esenciales para su futura organización. Sin embargo, no cabe
duda que desde los prodomos primeros de nuestra independencia, las
ideas ilustradas que aspiraban al goce de la libertad, al establecimiento de
un estado de derecho, a la necesidad de definir y precisar sus funciones, ya
fueron bien definidas.
En las Juntas de 1808, la idea de construir el Estado mediante el
vo~ de l~s pueblos ya ~ patentizó, como también lo hizo el principio que
hacia radicar la soberania de la nación en el pueblo. En el año de 1810, el
señor Hidalgo pensó en la creación de un gobierno con órganos bien
establecidos: un congreso, un ejecutivo y un poder judicial. El proceso
organizativo del Estado Mexicano que va desde la Junta Nacional
Gubernativa hasta la Labor de los Constituyentes que nominados en
Chilpancingo y reunidos en prodigiosas sesiones, concluyeron en
Apatzingán el año de 1814, el Decreto Constitucional para la libertad de la
América Mexicana que constituiría nuestra primera constitución, estuvo
impregnada de las ideas que la ilustración nos había aportado.

Pero si aceptamos que esa prodigiosa corriente de ideas influyó en
nuestro desarrollo político, también debemos aceptar que otra corriente,
impetuosa y permanente de ideas, de móviles surgidos de nuestra propia
realidad fue la que actuó con mayor violencia y efectividad en el desarrollo
de nuestro movimiento emancipador.
Los próceres de nuestros movimientos de emancipación desde los
precursores, que encontramos en los diversos siglos de nuestro desarrollo

�376
histórico, hasta los que tomaron el pendón y la dirección de la lucha, tanto
algunos hombres ilustres como Eguiara y Eguren; Francisco Javier Gamboa
como Talamantes y el licenciado Verdad, como Miguel Hidalgo, Ignacio
López Rayón, José María Morelos fueron hombres influídos por la
Ilustración, pero también influídos por las ideas universales que habían
sostenido Francisco de Vitoria, Melchor Cano, el P. Las Casas y
Montesinos; Vasco de Quiroga y fray Alonso de la Veracruz. Inspirados en
las ideas y el pensamiento de Aristóteles y Santo tomás, defendieron la
libertad y grandeza del hombre, los vínculos fraternales que unían a toda
comunidad. Apoyaron la necesidad de que existieran principios de
derecho positivo que reconocieran los del derecho natural y abogaron por
la creación de regímenes políticos hechos por el hombre y para el hombre.
Nuestros pensadores, filósofos, teólogos, juristas, manejaron desde muy
temprano las normas esenciales que tendían a asegurar la libertad del
hombre, su dignidad, la posibilidad de regirse social y políticamente por
principios jurídicos. Larga fue la evolución de estas ideas en las sociedades
coloniales hispanoamericanas, pero también fue efectiva, y al cabo de los
siglos al hallar en las ideas ilustradas esos principios formulados de otra
manera, las aceptaron e hicieron suyas.
Por otra parte, nuestros próceres fueron seres hincados en la
realidad socio-económica de nuestros países. Sabían de la carencia de la
libertad en amplios grupos, de la injusticia que sufría la gran masa del
pueblo, del alejamiento en que vivían respecto a su participación en los
negocios del pueblo.
Conocían su miseria y su sujeción, el mal trato que recibían, su
indigencia cultural, las pesadas cargas económicas que sufrían. Curas de
pueblos alejados, metidos en las serranías y en las tierras mas flacas,
abogados que trataban a diario a multitud de menesterosos ahitos de
jl.1$ticia y amparo, funcionarios honestos, que siempre han existido al lado y
pisoteados por los corruptos, todos estos hombres que portaban en su
sensibilidad y en su diario vivir, sentimientos libertarios y fraternales, al
recibir el incentivo agudo y poderoso que las ideas ilustradas les
brindaban, sintieron la necesidad de prbtestar y rebelarse por el angustioso
sistema en que vivían y reclamar airadamente, el respeto a los derechos
que como hombres tenían y la necesidad de derechos que como hombres
tenían y la necesidad de constituir un sistema de gobierno que les
asegurara, como escribirían los diputados de Apatzingán, la felicidad que
consiste en gozar de la libertad, de su seguridad y propiedades. Es en el

377

proceso emancipador en el que se fusionan y conjugan las ideas ilustradas
y los principios esenciales que la sociedad mexicana reclamaba para ser
libre y feliz.
Vemos ahora con mas detenimiento algunos de estos móviles
socio-económicos que dan razón y sustento a nuestra lucha insurgente.
La sociedad mexicana estaba unificada en tomo de la conveniencia
de lograr la autonomía política, de darse un gobierno· propio con
representantes surgidos de los grupos rectores. Independencia política
primero y luego creación de un gobierno propio, pero dentro de un
ambiente de respreto, de tolerancia, de igualdad sin contrastes económicos
tan marcados. Ese trasfondo que envolvía a toda la sociedad no podía
tolerar la existencia de ciertos males sociales, económicos y culturales que
afectaban a la mayor parte de la población. Entre esos males tenemos en
primer lugar el de una falta total de libertad, como era el caso de los
esclavos negros y el de una libertad restringida como ocurría con los
peones acasillados, los mineros, los trabajadores del campo sujetos pÓr
deudas que la ley o la costumbre autorizaba. Había que acabar con las
diferencias sociales como las castas, privadas de su libertad de
contratación, de posibilidades en el trabajo y de la posibilidad de ascender
a estratos sociales más altos. La abolición de la esclavitud, la desaparición
del régimen de castas que tendía a provocar divisiones discriminatorias
e~~ un sen~do ~acial y la desaparición de un régimen que disminuía por
VICiada aplicación de la ley, la libertad individual de moverse, de
expresarse, de contratarse y tener acceso a situaciones mejores, eran en
suma los males que se trataba de eliminar con un cambio de régimen a
través de la guerra que se estimó necesaria para cambiar el estado de cosas.
La libertad, suprema aspiración que anida en todo hombre fue uno de los
móviles mas poderosos que motivó a todas las clases que participaron en la
guerra insurgente.
Entre las causas económicas hay que mencionar las siguientes:
Desaparición del sistema tributario que gravaba a la sociedad,
principalmente a las clases mas desheredadas. En segundo término la
distribución inequitativa de la propiedad; la existencia de latifundios, de
grandes haciendas, formadas mediante el despojo de las tierras y aguas de
las comunidades indígenas. Este móvil que Alamán advierte
inteligentemente fue el que provocó la adhesión de grandes masas del
pueblo, representó una de las mas fuertes razones del descontento popular.

�378

Si Alamán lo advirtió, fue porque Hidalgo en verdad lanzó
promesas de una repartición agraria benéfica. Los hermanos González,
Emeterio y Epigmenio inodados desde el principio en la lucha habian
propuesto el reparto de las haciendas entre los auténticos labradores. El
plan que se halló entre sus pertenencias, aparte de armas muy
rudimentarias proponía justa e inmediata repartición de tierras. Este móvil
agrario que emparienta y continúa dos revoluciones, la de 1810 y la de 1910
fue sin género de dudas, uno de los más fuertes argumentos de atracción.
Ligado a él estaba el de la libertad de contratación para trabajar sin
apremio de ninguna naturaleza. Ese trabajo podía ser el de jornalero, pero
también el de modesto artesano de aquel que supiera efectuar alguna labor
artesanal, un oficio mecánico. Sabemos muy bien que Hidalgo instaló en
sus sucesivos curatos, centros de aprendizaje artesanal: alfarería,
carpintería, cultivo del gusano de seda, de las moreras, de las vides. De ahí
saldrían varias generaciones que dominando su arte u oficio, pudieron
trabajar libremente ganándose la vida. Este sistema contrariaba el régimen
gremial que regía, a veces pésimamente, en Nueva España. El gremio
significaba una mengua de libertad y una posibilidad discriminatoria; por
otra parte contrariaba la libertad económica por la que tanto bregaba el
liberalismo. Abriendo el trabajo a todos se afianzaba la libertad de
empresa, la de libre contratación. Morelos después de Hidalgo vería ese
mal que solapaba el trabajo gremial y por ello prohibió persistiera.
Otro móvil social muy importante era el derecho a participar en las
decisiones de gobierno, tener acceso a la representación democrática, a
participar de las funciones de gobierno. El principio de igualdad ante la ley
había hecho mella en el ánimo de los insurgentes. Requeríase tan solo de
cierta preparación más no debía existir impedimento legal para ocupar un
puesto representativo. La promesa de Hidalgo, de convocar a un congreso
de ,representantes del pueblo, obedece a esta idea, así como los esfuerz.os
de Morelos para convocar a un congreso en Oúlpancingo. Otros ideales
políticos como la existencia de un convenio social entre los ciudadanos Y
también de derechos como el de libre expresión del pensamiento, derecho
de propiedad, garantías para ser juzgai:lo por ~bunal ~ompetenh: y por
pena expresa en la ley eran aspiraciones justas de la sociedad mexicana Y
estaban intimamente unidas a sus reclamaciones sociales.
Estos ideales que latían en los grupos dirigentes, fueron los que
arrastraron a la rebelión, con el lema de la independencia política en

379

prmier término, pues se pensó que su falta era la que originaba todos los
Jlll)es que sufría la sociedad. Los insurgentes se apoyaron en los grupos
11ep1uperados, pues éstos expresaban mejor que nadie los males que
safrlan. Se llegó a autorizar la violencia, pues se pensó era un desahogo
JlllW'8} ante muchos años de sometimiento. La rebelión que se inició
proclamando la independencia y condenando el mal gobierno pronto se
tranSformó en enorme movimiento social que en ocasiones desbordó a sus
dirigentes. Esto ha llevado a sostener que el movimiento insurgente surgió
sin plan político ni social ninguno. Las declaraciones de Hidalgo y sus
aeguidores nos confirman la idea de que anhelaban un país libre, con un
gobierno representativo, los poderes debidamente separados y en el que
kJdo el mundo siendo igual a los demás ante la ley, gozara de
determinados derechos inviolables e imprescriptibles. Hidalgo mencionó
un congreso legislador; en Guadalajara creó un ejecutivo con el licenciado
)osé Ma. Oúco e Ignacio López Rayón. El poder judicial quedaba en la
audiencia que había que renovar. Morelos convocó al Congreso y lo reunió
en Chilpancingo. Le hizo elaborar una constitución que mencionaba la
presencia de los tres poderes y las garantías individuales. Formó un
legislativo y un tribunal supremo y él se avocó a llevar la ejecutividad del
gobierno muy disminuida por el poder del Congreso.

Si el programa político está debidamente establecido y se confirma

oon la lectura cuidadosa de documentos muy significativos, el programa
9DCial de la emancipación surge de la lectura igualmente cuidadosa de sus
escritos: decretos, proclamas y manifiestos, de la observación detenida de
sus actos. Por ello conviene socioeconómicos y su expresión de parte de los
emancipadores.
La libertad tanto política como social fue una constante en todos

ellos. La desearon para todos por igual, sin hacer diferencias por razones
de origen, raza o condición. Los más afectados por su carencia eran los
ñvos y decretar y hacer realidad la abolición de la esclavitud fue idea
generalizada que revela como los próceres tanto por sus juntas,
conversaciones y trato estaban animados por el mismo espíritu.
La primera proclama abolicionista fue la dada el 19 de Octubre de

1810 por el intendente José María de Anz.orena, "quien en cumplimiento de
las sabias y piadosas disposiciones de... don Miguel Hidalgo" ordenó a
k&gt;dos los dueños de esclavos "los pongan en libertad" y prohibió que en lo
sucesivo se les pudiera vender o comprar. Esta noble disposición indica

�380

381

como un funcionario importante de la administración virreinal se hacía eco
de las intensiones del cura Hidalgo, del jefe de la insurrección. Cuatro días
mas tarde, ésto es el 23 de Octubre ... el licenciado Ignacio López Rayón,
procedente de una familia de mineros acomodados, daba en Tlalpujahua
una disposición en la que ordenaba en virtud de la comisión recibida de
Hidalgo y "en vista de que todos los americanos debían ser iguales y no
debía existir distinción de castas", que "quedaba abolida la mí5trr1
condición de esclavo, y libre el que lo haya sido como cualquier individuo
de la nación". Aquí Rayón calificaba de mísera la condición de esclavo y
proclamaba la igualdad de todos los mexicanos ante la ley.
Un mes más tarde, el 17 de noviembre, desde al Aguacatillo el cura
de Carácuaro, discípulo de Hidalgo a quien se unió en Charo, antes de
pasar a insurreccionar el Sur, como se le ordenó, emitió célebre decreto en
el que mandaba la supresión de la esclavitud y la desaparición del régimen
de castas, imponiendo severas penas a quienes los tuvieran. Al declarar
abolida la esclavitud, Morelos prosigue ese plan general de manumisión y
aun va mas lejos al incorporar en su disposición a las castas para quien
existía una sujeción autorizada por ley y mantenida por la costumbre. Es
dentro de esta misma línea que debemos mencionar el famoso decreto de
Hidalgo dado el 6 de diciembre en Guadalajara y que ratificó como
secretario de gobierno don Ignacio López Rayón. Así fue como por
expresiones directas de las principales próceres, quedaba México libre de la
esclavitud. Siendo ese mal tan grave no desapareció ni con disposiciones
posteriores la esclavitud, como una de 1825, por lo que ya tardíamente
Vicente Guerrero tuvo que decretar su extinción total, con lo cual ese
flagelo social desaparecería como lacra de la sociedad mexicana.
Las castas en las que algunos veían reales diferencias sociales y el

sentimiento discriminatorio que muchos conservaban como pretexto de
sujeción, fueron vistas con interés, principalmente por Morelos que detectó
en s1;1 persistencia un posible peligro. En varios documentos se refiere a las
castas y a la igualdad que debe prevalecer ante ellas. Proclama que todos
los miembros de la sociedad debían considerarse con el amplio título de
americanos y que nadie debía ostentar otro título más digno. Menciona que
el enemigo común es el gachupín, el peninsular, pero que los demás
grupos están incorporados en una sola denominación que debe llenarles de
orgullo. Más aún, cuando unos subordinados de Morelos, David y Tabares.
insurreccionan en las costas del sur a grupos negros para enfrentarlos en
peligrosa guerra racial se les detenga y ejecute para evitar una cruenta,

imtil y peligrosa guerra de castas. Hay que recordar que Nueva España se
a,mnovió en 1805 ante la rebelión de los negros de Santo Domingo cuyos
iesultados fueron funestos. Esa experiencia vibrará en el ánimo de los
mexicanos y les llevará a no provocar rebelión semejante ni a enfrentar un
grupo contra otro por razones raciales.
Una sola denominación, la de mexicanos americanos, sería la de
Edo el pueblo de México que así proclamaba a todos los vientos la
existencia de una auténtica y real democracia social, la cual aún persiste.
l!sla democracia social será alabada y justipreciada décadas mas tarde, por
tmnbres de mente amplia como Lorenzo de Zavala y Justo Sierra O'Reilly,
al recorrer los Estados Unidos y percatarse con dolor que allá no existía
democracia social, que solo actuaba la democracia política. Cosa curiosa, a
más de ciento cincuenta años de distancia, México vive plena democracia
roa!, pero aún no alcanza la auténtica democracia política.
Entre los males económicos debemos contar la existencia del
si.1lenla de tributos que gravaba a las clases bajas, indios, y mestizos.
!iendo el jornal corto y las condiciones de trabajo tan pesadas, la exigencia
fgai de pagar el tributo, significaba una medida a todas luces injusta. El
señor Hidalgo advirtió muy bien ese mal y por ello en reiterados decretos
declar6 suprimido el tributo. Sus colegas Rayón y Morelos, insitirían en su
desaparición total, de alú el sentido de varias disposiciones entre otras las
del Aguacatillo.
Ya señalamos como la pésima distribución de la tierra era la razón

de un grave descontento, generalizado en todo el país, pero mas en las
wnas de latifundio dominado por los españoles.

Hidalgo enseñó a varias generaciones de labradores a cultivar sus
propios campos, a experimentar en ellos nuevos cultivos. Sus seguidores
k&gt;s González que recorrían el centro del país en su función como
comercíantes y granjeros, topáronse con enormes latifundios, con
labradores cautivos en sus casillas, con la penible tienda de raya. Sin gran
preparación captaron que el mal principal era el de la mala repartición de
la tierra, la existencia de haciendas que impedían la propagación de la
pequeña propiedad, que obligaba a los pueblos a vivir cercados por
latifundios cuyas tierras antes les pertenecían, y a éstas despojadas de sus
aguas. Por ello en medio de su rusticidad elaboraron notable plan de
repartición agraria, adelantándose en cien años a los revolucionarios del
Sur, a Emiliano Zapata y sus seguidores. Diversos decretos de Morelos

�382

383

enfatizaban esos males y proponían soluciones, principalmente para
restituir a los labradores sus tierras y aguas.
Estos puntos representan en el ideario insurgente los móviles de
tipo social y económico que motivaron a los jefes a tomar medidas para
contrarrestarlos. La realidad social que ellos conocían muy bien, pues la
vivían, les llevó a tomar medidas durante la guerra insurgente para
hacerlas desaparecer en todo lo ancho del territorio. Al calor de la lucha
fueron resueltos diversos problemas que afligían a las comunidades En
tanto se combatía y tomaban medidas concretas, la capacidad de legislador
y de estadista que tenía Morelos le llevó a reunir al Congreso y
encomendarle la elaboración de la Constitución que debería regir al país
una vez consumada la Independencia. Las disposiciones de tipo político
gubernamental dadas de 1811 a 1815 el año de su muerte, revelan al varón
iluminado por la idea de una patria nueva, sin desigualdades ni injusticias,
al estadista de amplia visión político-social; al militar pundonoroso y
esforzado; al patriota honesto y reflexivo interesado en el bienestar y la
cultura del pueblo. Tan altas cualidades, hacen de Morelos el líder más
sobresaliente de nuestro movimiento emancipador.

LOS DOS LAREDOS EN BÚSQUEDA DE SU IDENTIDAD:
UNA HISTORIA SESQUICENTENARIA
ManuelCeballosRamírez
El Colegio de la Frontera Norte
Universidad Autónoma de Tamaulipas
Soy mexicana sin serlo.
Soy americana sin sentirlo [...]
Soy de la frontera.
De Laredo [...]
Donde festejamos en grande
el nacimiento de Jorge Washington [...]
Soy como el Río Grande,
una vez parte de México,
desplazada.
Soy como un títere
jalado por los hilos de dos culturas[...]
Soy la mestiza[...]
Laque sufre
por no tener identidad propia
y lucha por encontrarla.
Raquel Valle Sentíes1
Uno de los principales problemas que el historiador de la frontera ha

de resolver es el modo de conceptualizar en el tiempo y en el espacio a las
poblaciones fronterizas que durante alguna etapa de su historia estuvieron
unidas y fueron separadas luego del Tratado de Guadalupe Hidalgo de 1848.
Otro problema derivado del anterior, es el de dilucidar la constante
interdependencia entre las llamadas poblaciones gemelas, las inevitables
contradicciones y las frecuentes formas de convivencia y acuerdo mutuo.
Influidos como estamos por las categorías de la historia positivista es fácil
1

Raquel Valle Senties, Soy Como Soy y Qué, M6A Editions, San Antonio Tejas, 1996

�384
caer en aberraciones y confusiones al no distinguir la extremada confusión
que se puede dar a los eventos de la historia fronterizos. En efecto, no
podemos agrupar en un solo haz cuestiones políticas, jurídicas, económicas,
sociales y culturales de la historia porque cada una de ellas lleva su propio
ribno, responde a sus propios estímulos y adquiere diferentes perspectivas;
solamente situándolas en la compleja contextualidad espacial y temporal
podrán recibir una adecuada interpretación.

En este sentido los textos y eventos que presentamos pertenecen a los
poco más de dos siglos de existencia de este espacio geopolítico en el que hoy
se encuentran los dos Laredos. Esto nos sitúa de lleno en la primera cuestión
que es la del origen común de ambos asentamientos, es decir en su inicio
como comunidad geopolítica de origen novohispano a mediados del siglo
xvm. De esta población informaba, poco después de su fundación, el capitán
de dragones José Tienda de Cuervo al Virrey de Nueva España en los
siguientes términos:
Esta pequeña población se formó en 15 de mayo de 1755, situóse a
las orillas del norte del Río Grande de este nombre, en terreno llano y seco, su
temperamento es caliente en verano y frío en invierno y sus vecinos informan
que es saludable.2
Quien inició las diligencias para hacer la fundación de la villa de
Laredo fue Tomás Sánchez quien a su costa trasladó algunas familias. El
encargo primero de José de Escandón a Sánchez fue establ~erse en_ la
margen del Río de las Nueces, pero fue disuadido por las circunstancias
adversas al establecimiento. Así lo había comunicado a José Vázquez Borrego
quien ya estaba establecido en la Hacienda de Dolo~es a d~ez leguas de lo que
hoy es Laredo. Tienda de Cuervo informaba as1 al Virrey acerca de los
primeros laredenses

De la revista que pasé, en que se ven también los bienes con que se
ha principiado este establecimiento y como de las declaraciones constan las
demás circunstancias de él menudamente, excuso molestar a V.E. con la
relación de ellas, y exponer otras de las que, por el juicio que ~e formado,
entiendo que las ventajas y awp.ento que puede tener esta población, las debe

Estado General de las Fundaciones Hechas por D. José de Escandón en la Colonia del
Nuevo Santander Costa del Seno Mexicano, Archivo General de la Nación, Talleres Gráficos
de la Nación, México, 1930, p. 123.

385

fundar en la cría de ganado, respecto a ser el terreno tan a propósito aquí al
efecto como en toda la colonia; pero por lo tocante a siembras, concibo que
prometen poco beneficio y el que resulta al común de este establecimiento es
de ser también tránsito ordinario para la Provincia de Texas y sus presidios
desde [el] Nuevo Reyno de León y la Provincia de Coahuila, cuyos linderos
distan siete leguas en el paraje llamado Carrizo Prieto, siendo esta población
)a última de la colonia por la parte del norte (situada según puede
comprenderse) en veintiséis grados y medio de latitud. Lo reciente de ella no
da bastante conocimiento para solidar más el concepto de la conveniencia
que puede proporcionar; pero no habiendo ocasionado hoy gasto a la Real
Hacienda, ni ocasionándolo hoy, me parece que será conveniente que
subsista hasta reconocerse mejor los efectos que produce y los aumentos que
logra.3
Si para entonces, no podía aún el capitán Tienda de Cuervo "solidar"
su opinión sobre la villa de Laredo debido a lo reciente de su fundación, sí lo
hizo poco después de consumada la Indpendencia, la Comisión de Límites.
&amp;ta Comisión fue dirigida por el general Manuel Mier y Terán quien llegó a
la villa de San Agustín de Laredo el día 1 de febrero de 1828. Durante veinte
días los integrantes de la Comisión estudiaron Laredo y sus alrededores:

la villa de San Agustín de Laredo (...) fue fundada sobre la margen
iz.quierda del Río Bravo del norte el 25 de agosto de 1755 [sic] y pertenece al
estado de Tamaulipas. Sus calles son bastante anchas, y tienen toda la
simetría que observaron escrupulosamente los conquistadores en el Nuevo
Mundo. En diciembre de 1827 la población ascendía a 2041 habitantes.
Laredo que es un pueblo con nombre de villa, estuvo en otro tiempo muy
expuesto a los ataques de los indios( ...) Este pueblo estará floreciente cuando
el Río Bravo del norte sea frecuentado, para lo que se necesita que estos
estados adelanten mucho en población(...) Los vecinos de este presidio son
de sangre mezclada; muchas familias son muy blancas, otras muchas están
mezcladas con la sangre indígena. Aunque no son muy laboriosos ni
industriosos, son aficionados al servicio militar, algunos son arrieros, otros
labradores y la mayor parte son pastores que viven contentos con carne, maíz
y frijoles, sin desear otra cosa. las casas no tienen nada de notable; la mayor
parte son jacales y están colocadas en manzanas de cien varas cuadradas:

2

3 Estado Genral de las Fundaciones hechas pr D. JO!lé de Eacandón en la Colonia del N uevo
Santander Costa del Seno Mexicano, ... , p. 124.

�386
hay dos plaz.as muy tristes, tanto por las malas casas que las rodean como
porque carecen de verdura.4
Como se ve, estos primeros escritos que exponemos son
eminentemente descriptivos. Aún así ya ofrecen algunos elementos más
analíticos que responden a cuestionamientos actuales acerca de la identidad
de la población y de sus habitantes.

íl

Los siguientes textos que transcribimos resuelven una cuestión
geopolítica que ha sido debatida entre los historiadores neolaredenses. Se
trata de la ubicación de la antigua población de Laredo a ambas márgenes
del rio. Acostumbrados como estamos a que el rio sea actualmente el símbolo
y el estigma de la división entre ambas poblaciones, se piensa que siempre
fue así. Es más, se piensa que el antiguo San Agustín de La.redo estaba sólo
situado a la margen izquierda del Río Bravo, como está hoy el Laredo
Texano. Esto se debe, en parte, a que la tradición histórica de la fundación de
Nuevo Laredo, luego del Tratado de Guadalupe Hidalgo, afirma que muchos
de los moradores del perdido La.redo cruzaron el río y se establacieron en su
margen derecha fundando una nueva población. El texto en que se
fundamenta esta tradición histórica fue escrito apenas treinta y siete años
después del suceso por Juan E. Richer. Sin embargo, Richer no afirmó que
estuviese despoblado, aunque solo aportaba que los que se trasladaron del
antiguo Laredo al lado mexicano se establecieron entre dos ranchos,
Monterrey el uno y Saltillo el otro. La duda queda resuelta por los escritos de
los norteamericanos que llegaron a Laredo durante la guerra entre México y
los Estados Unidos de 1 ~1848. En 1846, Bryant Parrot Tilden visitó La.redo
y lo describió así en una publicación aparecida al año siguiente en Filadelfia:

Este pueblo se asienta en ambos lados del río( ...) El Laredo Texano
tiene alrededor de 1500 habitantes y sus construcciones son en su mayor
parte de piedra. En el Laredo mexicano sus construcciones son en su mayoría
de caña, de madera y adobe y el número de sus habitantes no es mayor de
500. Este pueblo es importante desde el punto de vista comercial pues está en

• Luis Berlandier y Rafael Chovell, La Comisión de Limites Diario de Viaje, Archivo General
del Estado de Nuevo León, 1989, pp. 92-93

387

la ruta ~ t a de ~ Antonio de Béjar en Texas a Monterrey a una distancia
de 150 millas del pnmero y cerca de 250 millas del segundo [sic].s
.
Llama ~ a ~ n cómo Tilden no necesitó el Tratado de Guadalu
Hidalgo para adJUdicar la parte texana y la parte
·
pe
del antiguo Laredo. y más que eso manifiesta la pemrp~: dunol y otro lado
contradecirse
d
.
-r
e momento al
cuan o asienta que se trata de una sola población, pero lue o
afirma ~ue un lado es texano y otro mexicano. Esta cuestión también es g
de la discusión del momento pues según los texanos la República de
llegaba ~ta el Río Grande; pero según los mexicanos Texas tenía sus límites
en
el Río de las Nueces. Cuestión ésta admitida
la mayoría de la
...............
u.,.
.
en
... ""b' ....... anterior al conflicto incluid
del ..:t..,..to n ..._____ .
al ,
os algunos mapas angloamericanos y
--~•._.
Ouccuuencano,
menos hasta 1846.6

C

.
En noviembre de ese año llegaron a Laredo las fuerz.as de ocu ión
m~da por poco más ~e ~tenta soldados al mando de Mirabeau B.
~dente de la Republica de Texas quien era subordinado del general
l.acarías Taylor destacamentado en Monterrey Lamar d
"bía ,
población:
·
escn
ast a la

f.:nar,

.El pueblo .se encuentra dividido en dos distintos poblados por el Río
Grande, ambas sm embargo, llevan el mismo nombre de Laredo y son
gobernadas por las . mismas autoridades locales. El poblado original se
encuen~ ~- lado onente y su población conjunta suma alrededor de 1900
almas, ~didas más o menos equitativamente entre los dos lados. Es un
pueblo aJSlado, muy expuesto a las incursiones de los indios y ha sufridi
~ por ese ~otivo, setecientos de sus habitantes han muerto por ~
motivo en los últimos veinte años.7

~ant Parrot Tilden,_Jr. Notes 0n The Upper Rio Grande, Philadelphia, 1847, en Stan
Lazos Econóaucos entre los Dos Laredos 187~1880, Texas A6M Intemational
Universtty, 1994, pp. 2-3
• Vfue "New map of Texas with the contiguous American and Mexic&amp;n states" d
H.
Yoang. publicado por S. Augustus Michell, en Filadelfia en 1835 u _ _.,_ Rey V ' e dJ.
11., ~afta his ·
, ivuuun
es ayssa e et
tónca de Tamaulipu, Gobierno del Estado de Tamaulipas Instituto
~ a l i ~ de C~~ra, 1990, p . 160. Véue también el mapa elaborado por David J. Weber,
Spanish Frontier m North America, Yale University Presa 100.. 293
7BmJ
D Th
' 774,p.
•
erry • ompson, Warm Wealther &amp; Bad Whiskey, Texas Western .,____ 1991 2
Vfue también las lis._d
hab'
' e""""' del, PRí·
...,. e
1tantes de Laredo que comprendía ambos mArgenes
~~o en Charles Adams Gulick Jr. ~ The Papers of Mirabeau Buonaparte Lamar, Austin~
•- York, The Pemberton Press, 1968, v. 6, pp. 44-64.

�389
388

\

'1

A mediados de 1847, admitiendo de facto que Laredo era ya una
población texana Lamar ordenó la elección de autoridades locales. Poco
después dispuso que el lado sur fuera gobernado por Andrés Martínez,
quien había sido alcalde en 1846. Esto lo hacía al mismo tiempo que imponía
la ley marcial a ambos lados del río. Esta circunstancia empez.ó a
desmembrar paulatinamente a ambos asentamientos y a alterar la idea que
los laredenses tenían de su espacio geopolitico. La cuestión se complicó
cuando corrieron rumores de una supuesta devastadora derrota del general
Windfield Scott comandante de las fuerz.as de ocupación en la ciudad de
México. Para entonces los laredenses que habían permanecido a la
expectativa, empezaron a mostrar creciente oposición a los angloamericaoos,
y más cuando a fines de enero de 1848 la Legislatura de Texas creó el
condado de Webb que comprendía a Laredo como centro. Ante estas
circunstancias y más enterados de las consecuencias de la guerra, en abril de
1848, un mes antes de que el Tratado de Guadalupe Hidalgo fuera ratificado,
los laredenses no soportaron más la presión de ver atacados sus propios
espacios y tres de sus más destacados representantes escribieron al general
John E. Woll, comandante a la sazón en Monterrey protestanto por la
presencia de Lamar en Laredo y arguyendo que su pob~ción había sido
siempre mexicana y no tenía por qué ser ahora norteamencana. La protesta
de los laredenses fue respondida por Lamar, en un texto por demás
dramático:
El gobierno de México no se ha ocupado de sostener sus der~ oo
ha aportado nada para su asistencia y la defensa de su causa no beneficia al
pueblo de Laredo. Por más de 12 meses los habitantes han estad~. conten~ Y
felices. Sus derechos personales han sido protegidos y sus familias han sido
defendidas de los indios, y sus excelencias no pueden negar que han
disfrutado de mayor libertad, prosperidad y paz, bajo las ley~ Y las
instituciones de los Estados Unidos. Me disculpo, pero es mi deber
asegurarles que ustedes no podrán v_er realizados sus d~s para el
restablecimiento de la autoridad de MéXIco en este lado del Río Grande. Les
he dicho a menudo esta verdad. La cuestión es imposible, aunque ustedes
puedan creer lo contrario. México ha per~do Laredo para siempre.ª

Esta respuesta de Lamar y las circuns~cias propias de la división
de su población hizo nacer en ambos Laredos un proceso q~e ha ~do que
ver desde entonces con la recuperación de los espaaos sociales, con

a Jerry D. Thompson, Warm Weather ... , PP· 4-5.

iecurrentes demandas de identidad y con un prolongado y constante
{'OOfficto de pertenencia. Dos textos son muy significativos. Uno fue escrito
por un grupo de habitantes de Laredo y de la vecina población de Guerrero
en la que pedían al gobierno de Nuevo León establecer una villa en las
niárgenes del Río Salado:
Los habitantes del Laredo y Guerrero en el Estado de las Tamaulipas
y en virtud del tratado de paz hecho con la República Americana, han
perdido su nacionalidad, deseando recuperarla, hacen a costa del suceso,
sacrificio de abandonar el pueblo de su nacimiento y donde descansan las
cenizas de sus mayores(...) Se han determinado en número de noventa y
cuatro familias cuyos jefes van suscritos en la presenta acta a abandonar
Laredo y Guerrero y trasladarse al estado de Nuevo León( ...) Los pobladores
mismos que solicitan esta sección para trasladarse y conservar su
nacionalidad, religión, idioma, y relaciones con su patria Méxio.9
Pocos días después eran más los que intentaban emigrar, y eran aún

más insistentes:
Salvador Cuéllar, vecino de Laredo, por sí y a nombre de los
firmados en la presente acta, ante V.E. [exponen atentamente] que según se
lee en el mismo documento estamos muy distantes de pasar por el inmenso
sacrificio de renunciar a nuestra calidad de mexicnaos como sucedería si
continuareremos viviendo en Laredo, cuyo punto pertenece a los Estados
Unidos. No nos queda otro recurso para salvamos de tan grande sacrificio, o
de ser extranjeros en nuestro propio país, o de tener que dispensamos a
mendigar la subsistencia y comer el pan amargo de la [derrota]. Queremos
pues ser nuevoleoneses para conservar el nombre de mexicanos ya que la
desgracia de la guerra ha querido que perdamos el de laredeños y que
abandonemos el suelo tal donde existen los restos de nuestros mayores.to
El otro texto, complementario de los anteriores fue escrito por el ya
citado Juan E. Richer en 1885. En él se refería al mismo asunto de la
migración:

1

Aldtivo del Congreso del Estado de Nuevo León (ACBNL9, exp. 129. "Expediente sobre el
ealablecimiento de una colonia civil en el salado por los vecinos de Laredo que lo solicitan".
l.aiedo, 15 de marzo de 1849.
• ACBNL, exp. 129. "Expedientes sobre el establecimiento... ". Salvador Cuéllar a José Marla
Puú Montemayor, 29 de marzo de 1849.

�391

390
Celebrada la paz [de 1848] muchos de los moradores del perdido
Laredo, no queriendo hacerlo igualmente de su nacionalidad, fonnaooo
parte de una nación, cuya raza, idioma, costumbres y religión eran
totalmente diferentes a los suyos, cruz.aron el río y se establecieron entre dos
pequeños ranchos que existían en el mismo punto donde hoy se halla
ubicada esta villa, denominados el uno Monterrey y el otro Saltillo.11
Sin embargo, tanto este texto de Richer, como el afán de migrar hacia
México y establecer una villa en Nuevo León por el grupo que encabez.aba
Salvador Cuéllar no tuvieron resultados inmediatos. En realidad, los
habitantes de ambos lados del río siguieron más o menos sus mismas
actividades. Aún así hubieron de iniciar un proceso de mutua separación
particularmente en lo que se refería a su vi_da política jurídica. ~ cuanto a
cuestiones culturales y sociales, no fue sino hasta finales del siglo XIX y
principios del siguiente que se manifestaron con mayor insistencia las
preguntas por la propia identidad y por la búsqueda de los elementos
simbólicos que explicaban a ambas comunidades. Aún así la economía y el
comercio les siguió ligando en un proceso paradójico. La llegada del
ferrocarril de los Estados Unidos en 1881 y el enlace con la ciudad de Méxi:o
a lo largo de esa década, fue uno de los factores decisiv_os en las de~d'.35 de
diferenciación de ambas poblaciones. Por un lado uruó y por otro IDIOÓ un
proceso de separación.

!

Al menos cuatro respuestas a los cuestionamientos sobre la identidad
se dieron en los dos Laredos entre 1880 y 1920, es decir entre la introducción
del ferrocarril y el fin de la Primera Guerra Mundial y de la Revolución
Mexicana: la de los americaniz.adores, la de los mexico-texanos, la de los
positivistas mexicanos y la de los integradores de los dos Laredos.
La primera demanda en aparecer públicamente fue la de una
agrupación autotitulada Yaqui Tribe No. 59 de los Red Men. Integrada por
angloamericanos llegados a Laredo, desJ:'ués de 1848'. estos laredenses
propugnaron por americaniz.ar a su poblaoón. Para ello 1de~n entre otl'M
determinaciones la celebración de las fiestas de George Washington P~ q~
los habitantes de Laredo " se dieran cuen~ que vivían en temtono

rorteamericano", tal como lo decía el Laredo Daily Times de aquel febrero de
1898 cuando se iniciaron las fiestas. Uno de los momentos claves de las
primeras celebraciones era la representación llena de nuevos simbolismos en
la cual la población de Lared.o era víctima de un ataque indígena. Si bien esto
no era nada nuevo para los habitantes de Lared.o, lo que sí era realmente
novedoso era que la defensa de su población era realiz.ada por el grupo de
angloamericanos pertenecientes a los Red Men. Si esto había sido
parcialmente cierto y reciente pues el ejército norteamericano había
participado en algunas escaramuzas contra los ataques indígenas después de
1846, lo que sí no tenia nada que ver con la población, y era probablemente el
elemento más americaniz.ador de la representación era que en medio de lo
duro de la batalla, y cuando los Red Men parecían desfallecer, era la princesa
Pocahontas la que salvaba a la ciudad. Sin embargo, el intento de
americaniz.ar a la población no tuvo el éxito esperado pues hacia 1908 los Red
Men que, hasta entonces eran los encargados de las fiestas, desistieron de su
propósito, si bien siguieron participando como un grupo más.
En realidad, ganó la partida otro grupo de laredenses y
neolaredenses para quienes la población, a pesar de la separación jurídica y
política, seguía siendo una para efectos culturales, sociales y comerciales. Así,
las fiestas de febrero tuvieron que ceder a la realidad de los que eran ambos
Laredos y sirvieron de un nuevo motivo de enlace entre las poblaciones. Muy
pronto, en 1900 apenas dos años después de instaurada, la fiesta era
celebrada simultáneamente en ambos lados. Al año siguiente, el cabildo de
Nuevo Laredo acordó que la noche del 22 de febrero la plaza principal fuese
iluminada como en las fiestas nacionales. Y ese mismo año de 1901 se sentó
un precedente importarite pues el alcalde de Nuevo Laredo fue recibido
como húesped de honor por el mayor de Laredo en el puente internacional.
Para 1902, la prensa destacaba que el encuentro había sido a mitad del
puente y que tanto la banda del ejército norteamericano del Fort Mclntosh,
como la del llo. Regimiento del Ejército mexicano habían asistido este
evento. Para los años siguientes los integradores de los dos Laredos le habían
ganado la partida a los Red Men pues habían implantado la idea de la
unidad de ambas poblaciones. Así para 1912, el programa ya sin ambages
estaba titulado" Official Program Washington's Birthay Celebration, Laredo
Texas and Nuevo Laredo Mexico". El programa de fiestas establecía que los
eventos serían celebrados indistintamente en ambas poblaciones.

Sin embargo, ya para entonces los neolaredenses tenían en ciernes
una propia y diferenciada respuesta a sus demandas de identidad. :&amp;ta la
11 Juan E.

Richer, Reseña Histórica de Nuevo Laredo. Impresores del Norte, 1958, p.12

�392

había expresado recientemente el referido protohistoriador de Nuevo Laredo
Juan E. Richer en un texto cuya primera parte había terminado en 1885, pero
que no fue publicado sino hasta 1901, habiendo completado en él los 15 años
restantes del siglo XIX. Como buen positivista porfiriano, Richer avizoraba
que eran el progreso y el orden, el sentido primero y la razón última de la
existencia de la población. No diferente había sido una de las varias
justificaciones que el gobierno del Estado de Tamaulipas había tenido para
ascender a la población de la categoría de villa a ciudad en 1891. Tanto la
iniciativa enviada por el gobernador Alejandro Prieto, como el dictamen de
la Legislatura del Estado hicieron hincapié en los progresos de Nuevo
Laredo: tenía alumbrado público, agua potable por cañería, edificios públicos
y bien atendida la instrucción de su juventud; y más que eso había llegado a
ponerse a una altura muy superior al puerto de Matamoros en cuanto a
movimiento mercantil, y "al extremo de ser hoy su aduana la tercera de las
productoras de rentas para el fisco federal" .12 Si bien Richer reconocía que en
Nuevo Laredo no existían solamente elementos comerciales para explicar
toda su historia, no ocultaba su entusiasmo porque fueran éstos los
detonadores y los indicadores de su existencia:

En la parte noroeste del extenso estado de Tamaulipas (...) se
encuentra situada esta villa que goza de gran nombre y reputación comercial,
no solo en el resto de la República sino en los principales centros mercantiles
del nuevo y viejo continente. Esta reputación sólo tiene por base sus
relaciones mercantiles como puerto fronterizo de importación y exportación
(...) Aquí fue donde los primeros pobladores establecieron sus lares, y que en
el plazo de 38 años, bien insignificante en la vida de un pueblo, ha pasado
desde simple rancho, formado en virtud de circunstancias bien azarosas, a
ser una villa ya bastante considerable por su población, y de reconocida
importancia por su comercio y posición topográfica ( ...) ¿Cuál de l~
primitivos habitantes pudo soñar para el Nuevo Laredo, que en el porverur
hal?ía de ser cruzado por ferrocarriles y hilos telegráficos? Grandes
obstáculos se opusieron al progreso de la naciente villa y al desarrollo de su
fuente de riqueza(...) La honradez y laboriosidad de sus habitantes fueron su
única salvaguardia.13

"El control geopolítico en el noreste porfiriano: Nuevo Laredo Y
la fundación de Colombia en 1892''; Frontera Norte, v. 3 núm. 5, enero-junio 1991, p.13
13 Juan E. Richer, Reseña Histórica... , pp. 11-13

393

Por otra parte, en el Laredo Texano había otra corriente de
mexicanos que buscaban también su propia identidad y que no se
asimiliaban a la de los integradores de los dos Laredos y mucho menos a los
americanizadores representados por los Red Men. Esta corriente estaba
integrada por los que se empezaban a identificar como méxico-texanos y que
al no pertenecer a las élites sociales o políticas de origen mexicano eran
víctimas de diversos . grados de discriminación. En esta corriente se
agruparon algunos periodistas, comerciantes, obreros, y algunos integrantes
de logias masónicas o de sociedades mutualistas. La ocasión que llevó a este
grupo a organizar un evento que los uniera fue el linchamiento de dos
mexicanos en Texas, uno en Rocksprings y otro en Thomdale en noviembre
de 1910 y en junio de 1911 respectivamente. Para agosto de ese año se
convocó al Primer Congreso Mexicanista en Laredo que se celebró en las
simbólicas fechas mexicanas que conmemoraban la independencia nacional,
es decir entre el 14 y el 22 de septiembre. En este congreso se institucionalizó
la formación de la Gran Liga Mexicanista de Beneficiencia y Protección, cuyo
lema era el mismo que había servido al Congreso Mexicanista: "Por la Raza y
para la Raza". Al congreso asistieron delegados de 24 poblaciones texanas y
de algunas mexicanas. En él hubo discursos, conferencias, declamación de
poemas, e incluso se leyó el acta de independencia mexicana. La introducción
al escrito en que se conservaron las diversos textos emanados del congreso da
cuenta de los motivos, los nombres y la razón que tuvieron quienes los
organizaron:

La idea luminosa y redentora de proteger a todos los méxicotexanos, nació en el cerebro viril del entusiasta joven Oemente N. Idar.
Viendo como buen mexicano, la diferencia de posiciones sociales y la
desnivelación intelectual del mexicano en Texas e indignado por el acto
inquisistorial perpretado en Roc.ksprings y el linchamiento comentido en la
persona de un niño en Thomdale, pensó en la unificación de todos los
mexicanos de aquende el Bravo, para que aliados fueran más respetables y
para que su voz unánime en demanda de justicia retumbara ensordecedora
en el cerebro empedernido de jueces parciales o predispuestos ( ...)Aún
resuenan en nuestros oídos los atronadores aplausos de todo un pueblo
entusiasmado, aún nos sentimos henchidos de gozo al contemplar a todos los
mexicanos de la localidad unidos en un solo pensamiento y ligados por un
solo vínculo: POR LA RAZA Y PARA LA RAZA.t4

12 Manuel Ceballos Ramires,

1
'

Primer Congreso Mexicanista, Verificado en Laredo, Texas, EEUU de A. Los Días 14 al 22
de Septiembre de 1911. Discursos y Conferencias Por la Raza y Para la Raza. Laredo,
Tipografía de N. Idar (1912), pl.

�394
395

CONCLUSIÓN

Después de 1920 el proceso de autoidentificación de los dos Laredos
pareció no variar significativamente. Una vez pasada la Segun~a Guerra
Mundial fue cuando se registró la diferenciación más sustancial. En un
proceso paradójico de unión-separación se dieron factores muy fuertes de
alianzas comerciales al instaurarse la sustitución de importaciones COJOO
criterio básico de las relaciones económicas entre México y los Estados
Unidos. Pero por otra parte, culturalmente ambos Laredos fueron
encontrando identidades más diferenciadas entre si Esto que parecería que
los separaba en realidad fue un proceso que, en muchos aspectos, contribuyó
a unirlos de modo más maduro. En otros aspectos sí contribuyó a que las dos
ciudades empredieran caminos diferentes.
Para entonces ya no fue para los neolaredenses la idea de pro~eso la
que los explicó a sí mismos, sino que, con ~ón de la celeb~ación del
primer centenario de fundación de su población e,n 1948,_ le dier?n más
importancia al texto de Juan E. Richer que se refena a qmenes deyuon el
antiguo Laredo y se trasladaron al lado mexicano, encontrando en esos
"fundadores" la raíz de su propia identidad.

En Laredo Texas fue un poco más variada la reflexión sobre si
mismos, y no pareció ser unitaria la explicación por la ~ropia identi~ad,
como tampoco lo había sido a finales del siglo XIX. Cuesti~n c~mpreilSlble
ésta por el propio modo de la cultura norteameri~ cuya ~ve1:5idad es_ una
de sus características principales y cuya lealtad poütica no tmplica la urudad
cultural. Antes y después de la Segunda Guerra los lared~ se
· ti'tua·onalizaron en asociaciones que daban cuenta de los . diversos
~
elementos de identidad que los explicaban. Así nacieron las asociaciones que
heredaron, cada una a su modo ciertos elementos de la iden~dad lar~ense:
Lulacs (1929), Sociedad de Martha Washington (1932), ConsE!JO de la Princesa
Pocahontas (c. 1950), Caballeros de la República del Río Grande (1961). Cada
uno a su manera refleja una diversa identidad cultural de Laredo Texas. Los
Lulacs hacen hincapié en el origen mexicano, latino e hispan~ de su ~ul~
los Caballeros de la República dd Río Grande hacén referenaa a_la tejarudad
y todo lo que ésta representa dentro de la cultura _norteamencana, como
· rta apreciación de la autonomía e incluso de una idea de grandeza ~uy
oe
. . . al d ecll'
. "Texas SIZe
. ", "NatiVe
sui géneris (recúerdese lo que se Stgnifica
•
Texan", "Texan and proud"). La Sociedad de Martha Washington y el Conse,,

de la Princesa Pocahontas rescatan a su modo los elementos anglos de la
cultura laredense. La primera a través del recuerdo de los padres fundadores
de los Estados Unidos; la segunda a través de la relación con los indígenas
IK)l'leamericanos y su autoctonismo. No sin hacer referencias por demás
ilel(aCtas a los indígeneas de Mesoamérica en un proceso difícil de explicar
desde el punto de vista histórico por sus connotaciones de mestizaje; pero
qae son explicables para una cultura en busca de sentido y que se ve urgida a
encontrar sus tradiciones, no siempre muy idóneas en sus referencias al
pasado; pero sí integradas al presente.
Por su parte, en el lado mexicano donde, por raz.ones históricas, la
anidad es un requisito derivado de la propia concepción de la cultura es hoy
por hoy la tradición histórica de los fundadores la que parece responder con
mayor intensidad a las demandas de identidad de sus habitantes. Año con
afio los nuevolaredenses celebran con litúrgica recurrencia las fiestas de sus
fundadores, y ya han iniciado el proceso de celebración del sesquicentenario
que será en 1998.
Incluso en momentos como el actual en que la modificación de los
elementos que definen la estructura de la frontera norte parece amenaz.ar su
proyecto de ciudad, la referencia a los fundadores es un recurso presente.
Una de las formas en que se ha materializado esta amenaz.a es en el modo
romo se ha planeado y construido el puente de Colombia en el estado de
Nuevo León pero que tiene frontera con Laredo Texas, y que ha aparecido a
muchos habitantes de los dos Laredos como un nuevo competidor. En un
editorial El Mañana, periódico neolaredense, haciéndose eco de esta
preocupación escribía:
Los dos Laredos están virtualmente a punto de convertirse en
pueblos fantasmas por la intensa promoción(...) de desviar la carga por el
puente Solidaridad-Colombia(...) Nuevo Laredo tiene historia y cultura. En
1847 [sic] nuestros ancestros regresaron por el río con sus muertos a cuestas
para enterrarlos en suelo mexicano, fundar este pueblo y seguir siendo
mexicanos. rrenemos extraordinarios medios y personas]. También en
Laredo Texas, pues la historia ha demostrado que seguimos siendo los
mismos( ...) Ahora más que nunca urge impulsar una promoción turística
agresiva para retener y acrecentar el movimiento vehicular por los dos
puentes internacionales. Que no distraigan los grupos enemigos de Nuevo
Laredo o Laredo Texas, con anuncios sensacionalistas o demandas

�397

396

infundadas ( ...) Que salga la casta heredada de nuestros fundadores, en
defensa de dos pueblos hermanos.15
Independientemente de la forma en que El Mañana 'plantea el
problema, hay toda una historia que da cuenta de una antigua relación entre
los dos Laredos. La agresión que sienten tiene que ver con un conjunto de
problemas que afectan su subsistencia misma. Pues aunque el Laredo
norteamericano parez.ca menos implicado, ya que el puente de Colombia
también le corresponde, la amenaza. de San Antonio parece cernirse sobre él.
Aún así, todo ello no solo muestra la intensa relación entre los dos Laredos,
sino también la particular interacción con poblaciones más lejanas pero que
pertenecen a la estructura de un proceso histórico de regionalización mayor,
como son San Antonio y Monterrey.
La historia y la geografía han hecho que todas estas poblaciones del
noreste histórico mexicano -que incluyen desde luego el sur de Texas- sean
interdependientes y no será fácil desintegrarlas sin tener un grave costo
regional. La solución a estos problemas implica sin duda, la existen~ de una
inteligencia regional que integre a todos los elementos que definen este
antiguo espacio internacional e interestatal.

TE5TIMONIOS HISfÓRICOS DE LA ARQUITECTURA
DE VIVIENDA DE MONTERREY
(PERIODO ANI'ERIOR AL ESfABLECIMIENTO DEL OBISPADO DE LINARES)
{1664-1717)

Arq. Osear Martinez

La llegada de los primeros obispos de Linares a Monterrey y su
decisión por permanecer en la ciudad, segun la noción de muchos
investigadores, trajo consigo el apoyo social y económico que se constituyó
en el lanzamiento del Monterrey independiente en el siglo XIX. El doctor
José Eleuterio González (Gonzalitos) apunta este hecho -junto a la
formación de las Provincias Internas en 1776, cuya comandancia oriente
recayó en la ciudad hacia 1814- entre los principales motivadores que, a su
juicio, contribuyeron al despertar del Monterrey decimonónico. "La Era del
Resurgimiento", fue un término romántico propuesto por Joaquín A Mora
para sugerir el impacto global que se dio con el asentamiento de la sede del
nuevo cabildo eclesiástico en la ciudad. Sin embargo, justamente en el
periodo comprendido entre la muerte de Martín de Zavala y la prolongada
espera por los gobernantes religiosos -aun antes de la creación del
obispado- la arquitectura de Monterrey consiguió evolucionar y
robustecerse. Durante esos años parecen haberse afianzado las bases
arquitectónicas para el desarrollo de la futura ciudad, las mismas que
modelaron las obras y trazos monumentales de fines del siglo XVIII.

Aquella evolución de la arquitectura de Monterrey se originó,
principalmente, en las edificaciones de vivienda. De manera especifica, su
desarrollo se fue configurando a través de una busqueda por superar
problemas técnicos y de uso cotidiano en las habitaciones. Esa busqueda
tuvo lugar hasta que los edificios de Monterrey exhibieron una ansiada
1s u Adelante Laredos", El Mañana, 3 de febrero de 1997.

�398

399

eficiencia y comodidad; ciertamente, una persistencia apoyada en los
términos núsmos de la conquista del territorio que, aparentemente
después de ganarle la batalla a las calamidades, tomó un rumbo inalterab~
hacia la erección de estructuras de piedra como símbolo de permanencia .
orgullosa imposición sobre el suelo de arraigo. De esta manera, la
incipiente población compartió la añeja visión europea de asentar el sitio
con edificaciones perdurables, que se conseguirían con la piedra de sillar.
Esas construcciones, ya en el siglo XIX, formarían parte de la ambientación
de Monterrey y le darían una personalidad propia a su arquitectura.

conjunto parroquial, gozaban de la preponderancia que les daba su
proximidad al ojo de agua; sus casas, cada vez más sólidas, se vieron
provistas de los lujos que proporcionaba la Nueva España". Aun cuando
esta acuciosa visión parece señalar la existencia de una arquitectura mas
perdurable, quizá de estructuras de piedra, no podriamos compartir
totalmente lo que concluye el arquitecto Mora. El intercambio comercial
de aquella época muestra, en efecto, una decidida tendencia de la
población por incorporarse plenamente a la vida colonial del resto de la
Nueva España. No obstante, los testimonios de fines del siglo XVII son
categóricos en lo referente a las construcciones de esos años: revelan, en su
mayoría, casas habitación de adobe debatiéndose contra un sinnúmero de
calamidades y luchando por permanecer en pié.2

El Adobe del Siglo XVII

Israel Cavazos -en su interesante estudio sobre las características
de los pobladores del Nuevo Reino de León en el siglo XVII- comenta que
esta fue siempre "tierra de guerra viva; esto es, de lucha continua contra el
salvaje..." Añade el cronista: "Apenas puede un niño empuñar el arcabuz,
y ya participa en combates" .1 No obstante esta vida de frontera, la
presencia de Martín de Zavala a principios del siglo XVII propició una
intensa migración que, buscando las mercedes de caballerías y estancias y
otras oportunidades, llegó con la intención de permanecer en la región. Esa
núsma situación se prolongó hasta la segunda mitad del mismo siglo. Las
estancias otorgadas en las mercedes, generalmente, comprendían
territorios de entre mil setecientas y ochocientas hectáreas destinados al
manejo de haciendas y ganado. Precisamente en el siglo XVII arribaron los
cronistas Alonso de León, Juan Bautista Chapa y Fernando Sánchez de
Zamora así como los valientes frailes del convento franciscano de San
Andrés y el clérigo don Martín Abad de Uría todos, según sabemos,
llegaron cargados con sus valiosas bibliotecas y con la ilusión de
domesticar el inmenso territorio.
Alonso de León asentó en sus relatos que para el año de 1648 todo
era oro en esta tierra. En efecto, sabemos que para entonces habia llegado
mucha gente; incluso, se estableció correspondencia y comercio con la
ciudad de México. La ciudad metropolitana de Monterrey, por primera vez
en su historia, podía beneficiarse con artículos que venían desde China Y
Europa. Joaquín A. Mora ensaya así una recreación del Monterrey de la
segunda mitad del siglo XVII: "los vecinos, agrupados alrededor del
1 Eugenio

del Hoyo; HISTORIA DEL NUEVO REINO DE LEON... ;1979; Pág.421.

Los documentos de los archivos municipales hacen evidente la
disposición de los pobladores por permanecer en el sitio, la cual se refleja
en el cuidado y atención que recibían algunas viviendas de adobe, material
base de las edificaciones de esa época. Ningun habitante lo fué más que el
servicial y filantropo gobernador don Martín de Zavala. Precisamente, una
cita que detalla la compraventa de una casa donada por el propio Zavala a
sus sirvientes, fechada en 1666, nos permite advertir el excelente estado en
que se conservaban algunas habitaciones en la ciudad: "... una casa de
adobes, en esta ciudad, frente a las casas que fueron del gobernador Martín
de Zavala, por la parte sur..." La casa estaba formada por "dos aposentos
contiguos, techados de morillos y terrado, con su caxal(sic), todo muy bien
tratado", es decir, que su construcción habia sido muy buena y así se
encontraba al momento del registro del protocolo.3 Sin embargo, la vida
útil de los edificios a fines del siglo XVII era muy incierta, tal el caso de la
vivienda que Mateo de Villafranca vendió al capitán y justicia mayor Blas
de la Garza en el año de 1650. La casa "muy vieja, caída y destechada ..." se
encontraba "como se va a la iglesia parroquial, a mano izquierda, por la
parte de abajo (al oriente); y que hace esquina con casa de Juan Cavazos,
quedando calle enmedio."4 Su propietario argumentaba que el edificio se
hallaba " ...sin puertas ni ventanas, mas de las que tiene en un aposento en
que está (en que vive), y las maderas della casi podrida, y que solo hay de
provecho los árboles". En otro documento anterior, Villafranca habia
2

Joaquín A. Mora; ORIGEN Y CUNA DE LA CIUDAD DE MONTERREY; 1983; Pág. 18.
Israel Cavaz.os Garza; CATALOGO Y SfNTESIS DE LOS PROTOCOLOS ...1599-1700; 1966;
Protocolo núm. 280; Pág.78.

3

4

ldem; Protocolo núm. 188; Pág. 53.

�400

,•• 1

\

l

advertido al cabildo la pérdida de los titulos originales de la propiedad "el
año de la inundación", esto sin especificar a cual de las tantas avenidas de
agua de aquellos años se referia. Esa misma catástrofe pudo haber causado
la destrucción del edificio, una frecuente calamidad para la ciudad y, mas
aun, para las construcciones de adobe. La vivienda se ubicaba,
precisamente, por la calle que corre todavia a un costado de la Catedral de
Monterrey y que, desde entonces, hacía su arribo a la plaza de armas desde
el oriente, es decir, la que hoy lleva el nombre de Abasolo. El conjunto que
formaba la finca, " ...en el que hoy vive Diego Rendón, mercader y vecino
de esta ciudad", tenia derechos de agua, arboleda, una huerta y corrales, y
es descrito nuevamente en 1672 cuando fuéra vendido por los hijos y
herederos de Bias de la Garza: la " ...casa de vivienda... que está en la plaza
de esta ciudad, por la parte del oriente; que es (se compone de) una sala
con un aposento, solar y huerta, con algunos árboles de naranjos" se
encontraba funcionando plenamente como casa habitación, lo cual indica
que el edificio se había reconstruido; una transformación sorprendente
considerando la época.5 Finalmente, más de veinte años después, se
registra de nueva cuenta la misma propiedad en otro testimonio que,
entonces, señaló que la casa situada " ...al oriente de la plaza de esta ciudad
y compuesta de una sala y un aposento..." se encontraba totalmente en
ruinas hacia 1695.6 El nuevo dueño de la propiedad y vecino de la ciudad
de Saltillo, don Juan de Zigarroa, expresaba en el manuscrito que " ...está
inhabitable y no poder vivir (en la casa) sin de nuevo fabricarse
(construirse)" .7 La mayoría de las edificaciones coloniales en la población
experimentaron una especie de vida cíclica, tal y como aconteció con la
casa de Bias de la Garza. Construir y volver a construir, era un ejercicio
escencial en la lucha que se libraba por mantener en pie edificaciones en el
poblado. Un periodo de treinta años en la vida de aquella casa testifican
que el edificio se rehabilitó sólo para volver a deteriorarse, confirmando asi
la t&gt;OCª longevidad y la fragilidad de la arquitectura de esa época. De la
misma forma, se hace evidente la inestable economía que operaba en la
ciudad y, sin afirmarlo totalmente, se podría conjeturar la ~s~bilidad _de
ensayos en las distintas técnicas, materiales y maneras de edificar. Quizá
esto mismo pudo propiciar las mejoras en las edificaciones de adobe que se
advirtieron algunos años después. La pequefia popblación, irradiando
desde su plaza de armas, era en aquella época un espacio de constante
Idem; Protocolo núm. 262; Pág. 73.
Idem¡ Protocolo núm. 449; Pág. 139 y 140.
1 Idem; Protocolo núm. 450; Pág. 140.

401
modifica~ión arquitectónica; allí mismo se levantaban edificios públicos y
de uso pnvado en perenne reconstrucción.
A fines del siglo XVII, Monterrey contaba con enormes casonas de
más de diez habitaciones que fueron construidas con el noble y accesible
adobe. El ejemplo más conocido es el de la casa de María González
Hidalgo, hacendada muy prominente, descrita por primera ocasión en el
registro de una capellania fechada en 1690. Esa vivienda representó una
solución habitacional muy particular en su época. Tal vez, configuraba el
ide~o arquitectónico de los hacendados de la región que decidían
avecmdarse en Monterrey y confiaban igualmente sus edificios a este
~terial.,, La impresionante casa de María González Hidalgo, que se
ubicaba en la calle que sale de la plaza pública para el ojo de agua (calle
Zaragoza) ... , aparece anotada por segunda ocasión en otro documento
fechado en 1716. En este último se detallan, minuciosamente, los usos
diversos de cada una de las habitaciones de la construcción, así como los
mate~es_con que fue edificada. Por tal motivo transcribimos una parte
del histónco relato: La construcción estaba compuesta por " ...una sala
principal, un dormitorio que sigue en la misma sala (en el mismo cuerpo
del edificio), un zaguán techado, con dos cuartos a los lados, su cocina,
corral y una torre, y debajo otro aposento; y en la vuelta de dichas casas
otra sala, una tienda con trastienda y dos bodegas... que por todas (las
habitaciones) son trece"; " ... su fábrica (es) de adobe y cal, techadas de
tablazón y viguería, con torta de hormigón en sus azoteas, puertas y
ventanas, con sus llaves en corriente..." Esa y otras casonas que formaban
parte del paisaje urbano de Monterrey a fines del siglo XVII dibujaban,
generalmente, una planta muy sencilla y lineal La construcción, ubicada
en la acera norte de la plaza de armas, delimitaba una parte del perímetro
de la propiedad con los mismos edificios, describiendo un perfil urbano
que, escasamente, se percibía en aquel Monterrey de principios del siglo
11

XVIII.8

5

6

'Israel Cavaz.os Garza; CATALOGO Y SíNTESIS DE LOS PROTOCOLOS DEL ARCHIVO
MUNIGPAL DE MONTERREY 1700 - 1725; Primera Edición; Universidad Autónoma de
Nuevo León; Monterrey , México; 1973; Protocolo Núm. 1423; Pág. 164.

�402

403

ilustrado perfectamente en una nota que refiere la vivienda de José d
Ayala en 1695. Sus habitaciones se componian de "
sala d d bee
techad d
rill
.
una
e a o ,
e mo os, Y encuna (de ésta, había otra ) de jacal y sucesivo de
dicha sala, un aposento, también de adobe, techado de vigas" La
·
·· d
b 11
•
cunosa
VMen a se encontra a ...en la calle que va al convento de San Francisco
(ho~ Jardón) frente a la casa del capitán Francisco Báez de Treviño, y linda
(colinda) por la parte del norte con la casa y solar del alférez real Pedro de
~dos Y por la d~ levante (_el oriente) con la casa y solar que hoy es de
Antoruo ~~~z Hid~go, de_iando calle enmedio por la parte del sur".10
&amp;ta magnifica ilustraci?n nos remite a los primeros vecindarios que se
~eron forrnand o en la ~mdad. Precisamente, la agrupación de esos predios
pmto al convento francISCano, es indicativo de lo que acontecía entonces en
el casco urbano: al subdividirse las propiedades, por diversos motivos los
grandes. terrenos distribuidos en las mercedes de los años anteriore~ se
fu~n ªJ~stando a un orden urbano defu:ritivo. Esto mismo, concetraria el
pnmer ~istema de c~ll~ y manzanas de la ciudad permitiendo que las
agrupaciones de contigmdades se hicieran más frecuentes.

El orden social y el orden urbano

. ª

La arquitectura de Monterrey a pnnc1p1os del siglo xvm
continuaba su busqueda por conseguir edificaciones menos perecederas.
La piedra o sillería" era sumamente costosa y demandaba de una mayor
mano de obra para su corte, traslado y colocación. Mientras tanto, el adobe
era bien elaborado y resultaba muy confiable si se lograba conservar la
integridad de sus muros a base de recubrimientos de cal. La población, no
obstante aislada de la cultura colonial de la Nueva España, había
demostrado su trascendencia estratégica para los proyectos de
colonización de otras regiones más al norte del continente. Esto coincidió,
asimismo, con los primeros brotes de reforma en Europa y el reinado de
Felipe V, primer gobernante de la casa de los Barbones, quien promovió la
instalación de un obispado para esta zona de frontera desde el año de 1739.
La ciudad de Monterrey experimentaría mas tarde, a través de la
educación y la iglesia, la aplicación de algunos objetivos de la reforma .
como lo fueron la erección del Obispado de Linares en 1777 y la fundación
del colegio seminario en 1793.
II

Al comenzar el_ siglo XVIII, Monterrey poseía ya un eficiente
Y cammos que hicieron más factible la evolución de su
arqwtectura. La siguiente anotación, tomada del testamento de Ignacio
Gu~a y fechada en el ~o de 1700, señala la ubicación de su propia casa
por ~ calle que va al OJO de agua ..."; como todos sabemos, así se le llamó
en esa _epoca a la actual calle Zaragoza. Esa calle, una de las más antiguas
d~ la cmdad, se extendía entonces desde el convento franciscano hasta 1
d
11 Otr
os
ops . ~ agua.
a interesante cita, fechada en 1703, demuestra una total
preos1ón e in~e~o al se~lar el sitio exacto de la propiedad que, según
nuestra apreciación, se ubicó en la esquina sur poniente de las calles de
Jardón Y 1?r. Coss. La casa colindaba "por el norte con la calle que va de
San Fr~cISCo, para el río (refiriéndose a la calle de Jardón en su tramo
desd~ la plaza hacia el oriente debido a que, en aquella época, el río Santa
Catarina daba una vuelta de casi noventa grados con dirección norte y, por
~ tanto: era trru:15versal a Jardón) por el sur, con tierra eriaza que hay entre
. dich~ no y la dicha casa (es dec~, sin colindancia hasta el mismo río), por
el onente con la calle que va al no (que debe interpretarse como el nombre
.

Al iniciarse el siglo XVIIl, se observó un mayor esmero y detalle en
la inscripción de propiedades por parte del Ayuntamiento. Por primera
ocasión se documentan las medidas de las habitaciones en algunos
registros de construcciones, lo cual nos permite comprobar las dimensiones
de aquellos edificios. La casa que compró Pedro Guajardo en el año de
1703, por ejemplo, se componía "de una sala de 10 varas (8.30 metros); 2
aposentos de 4 1-2 varas (3.73 metros), con sus árboles y corral cercado de
adobes". Justamente, el acomodo de las habitaciones de esa vivienda,
representaba una solución bastante común para las edificaciones de
economía media en la población. Es decir, aquellas que contaban
re&amp;,tlarmente con una sala de diez a veinte varas de largo, uno o dos
aposentos y una cocina techada.9

Por otra parte, las contigüidades en las viviendas de la ciudad se
gestaban ya desde fines del siglo XVII; Esto mismo muestra una faceta
muy significativa del Monterrey antiguo, raras· veces considerada por los
especialistas. El comportamiento urbano de propiedades como conjunto es
Israel Cavazos Garza; CATALOGO Y S[NTESIS DE LOS PROTOCOLOS DEL ARCHIVO
MUNICIPAL DE MONTERREY 1700 - 1725; Primera Edición; Universidad Autónoma de
Nuevo León; Monterrey, México; 1973; Protocolo núm. 983; Pág. 41

9

siste~ de calles

'Israel Cavaz.os Garza; CATALOGO Y S[NTESIS DE LOS PROTOCOLOS DEL ARCHIVO
MllNICTPAL DE
· y de
litudios
. MONTERREY 1599-1700·' Primera edición·, Insti"tuto ..,ecnoló
,,
gJCo
0

Supenores de Monterrey; Monterrey México; 1966; Protocolo núm 474; Pág. 149.
ldem; Protocolo Núm. 83.3; Pág.11.

�405

404
más antiguo utilizado para la calle Dr. Coss ) y por el poniente con casa y
solar de Juana de Verastegui..." 12
Un testimonio más, fechado en el año de 1703, sitúa una propiedad
"en la calle que va por detrás de las casas donde viven los señores
gobernadores de este reino, hacia el camino ... a la villa del Saltillo",
refiriendose a la actual calle de Escobedo, que corre con dirección nortesur, y a la vieja calle Real, que se convertiría en la calle Hidalgo. 13 El
mismo año de 1703 se describe lo siguiente al ubicar otra propiedad: "por
el norte linda (colinda con) la Iglesia Parroquial", "por el sur con la calleen
que está la casa que era del alférez mayor Andrés González, por el oriente
con casa y solar del capitán José Ochoa Elejalde y por el poniente con la
plaza"; coincidimos en señalar que la ubicación del predio era la esquina
que forman actualmente las calles de Zuazua y Jardón.14 Las
delimitaciones de esas propiedades hacen evidentes la existencia y
operatividad de un tejido urbano en la población el cual se extendía hacia
el poniente y oriente de la plaza. Todas esas fincas urbanas estaban en tola!
funcionamiento desde fines del siglo XVII.

....

desplante se ubicara en un sitio preferencial dentro del predio. Esa sección
de la finca, por supuesto, estaba destinada a guardar las habitaciones de
los propietarios. La "menos principal", sin embargo, acogía las areas de
,ervicio y apoyo de la típica vivienda colonial como eran los corrales, las
o(rinas y las areas de alojamiento para los sirvientes. La calidad de las
areas construidas del conjunto fue determinada por estos mismos
conceptos.is

Barribo de la piedra

En las primeras décadas del siglo XVIlI fueron propuestos y
desarrollados en Monterrey nuevos incentivos de edificación. El esperado
aso de la piedra despertó, finalmente, con la inquietud religiosa por
establecer un centro de educación en la ciudad y, por consecuencia, en la
región. Esto mismo nos remite a la antecedentes de los templos religiosos
primitivos de Monterrey y las escasas referencias anteriores que se han
localizado sobre el uso de la piedra. La construcción de un nuevo templo,
el de San Francisco Javier, se dio, según lo anota Israel Cavazos, con el
regreso del padre oblato Jerónimo López Prieto de la orden de
En aquella época, también parece fortalecerse el orden social y Guadalajara. El padre López Prieto, originario del Huajuco, pidió al
económico de la ciudad, el cual sabemos se convulsionaba por los gobernador don Juan Francisco de Vergara y Mendoza, en el año de 1702,
acontecimientos que ocurrían en el noreste de México, como la inminente •un solar para erigir una capilla a San Francisco Javier y un colegio anexo",
fundación del Nuevo Santander y otros territorios. Este orden fué refiriéndose a un colegio seminario, imprescindible para los propósitos
plasmado fielmente en la distribución de espacios que formaban t:a5 coloniales en la región. De acuerdo con los estudios del cronista se "logra
grandes casas coloniales de Monterrey. Hemos rescatado una cíta levantar el edificio, ya para 1712". Aun cuando existen referencias aisladas
protocolizada en el ayuntamiento de la ciudad en el añ~ ~e 1732 la ~ de edificaciones de piedra en años anteriores, la construcción de las
permite inferir tal concepto. La casa habitación que adqumer,~ el ~c~ habitaciones del colegio seminario fue uno de los logros más ambiciosos de
Matías de Aguirre fue descrita de la siguiente manera: la p~pal la arquitectura que antecedió al obispado y el primer edificio que, sin duda
vivienda alta y baja su fábrica es de adobe, con todos los techos de viga Y alguna, certificó el uso de este material en la ciudad.16
ta:t,las, y la menos principal con corral, corredor y ta?las, dos esc,~leras Y
La magrtifica construcción estuvo compuesta por la capilla de San
algunas oficinas cortas, de piedra, y los ~hos de mo~os y tablas : Como
Francisco
Javier, la cual funcionó como parroquia mientras ésta ultima
se puede advertir, de manera obvia y sencilla se p_r~tsa un ~rden diferenle
en la selección de espacios del conjunto edificado. Ciertamente, .se vivía su tercera etapa de reconstrucción, y las viviendas del colegio cuya
puntualiza en el documento ~ tlara d~parida_d entre la ~ n influencia en las edificaciones domésticas debió ser determinante. Un
"principal" y la "menos principal de la casa. La. pnmera, co~~1da en
dos plantas, recibió mejores terminados y matenales y se dec1d1ó que su 1 lsrael Cavaz.os Garza; CATALOGO Y SfNTESIS DE LOS PROTOCOLOS DEL ARCHIVO

u Idem; Protocolo Núm. .969; Pág. 37.
13 Idem; Protocolo Núm. 983; Pág. 41.
•• Idem; Protocolo Núm. 966; Pág. 36.

MUNICIPAL DE MONTERREY 1726 - 1756; Primera Edición; Ayuntamiento de Monterrey;
Monterrey; México; 1986; Protocolo Núm. 1710; Pág. 25 y 26.
1
Israel Cavaz.os Garza; ESBOZO HISTÓRICO DEL SEMINARIO DE MONTERREY;
Universidad de Nuevo León; Centro de Estudios Humanlsticos; S/ F; Pág.2.

�406

407

documento revelador que detalla una "vista de ojos" realizada al edificio
en 1711, nos permite recoger las impresiones del gobernador, don
Francisco de Mier y Torre, al describir la soberbia construcción. El
documento describe "la casa" (refiriéndose al conjunto formado por la
capilla y el colegio), " ...la cual consta de iglesia con sacristía muy capaz
(amplia), del señor San Francisco Xavier, y la vivienda (los dormitorios) en
clausura (en claustro) con cuartos bajos, que constan ser los fabricados de
siete, capaces y fuertes, para clases, refectorio y vivienda, una sala capaz y
un cuarto sobre la sacristía, con su corredor y el solar es bastante patio,
empezada la una cabecera del portal, (el testero o ábside), cuya fábrica se
ha de cerrar en circuito de cuatro paredes (sic), como están levantadas
(desplantadas) por la cabecera de la iglesia en todo su altor (su altura), y la
otra cuadra por donde están los cuartos y dormitorios fabricados, y la otra
cuadra levantada con los otros cuartos bajos, y por lo que mira a la fachada
de la portada con una puerta grande y hasta la mitad levantada la pared
con que cierra la clausura, cuya fábrica consta de piedra toda, fuerte y
decente ..."17
Sabemos que el tipo de piedra utilizada para construir las
habitaciones del colegio fue de la que hoy llamamos sillar, material
calcáreo muy apreciado en la ciudad y vinculado a su arquitectura hasta
principios del presente siglo. El sillar fue una alternativa interesan_te para
los constructores -considerando la facilidad con la que se podía d1Sponer
de él, esto es, costeando su corte y traslado de alguna de las canteras de la
Loma Larga o del subsuelo de la ciudad. Seguramente, para llevar a cabo la
obra, los constructores se basaron en algún plano proporcionado por los
mismos religiosos. En conclusión encontramos, por primera vez en la
ciudad, habitaciones de traza colonial, de vastas dimensiones y, aunque
inconclusas en el momento en que fue registrado el documento, de una
definitiva estructura de piedra. Desde el punto de vista arquitectónico, esto
constituyó un avance definitivo para la historia de la ciudad.
El conjunto edificado ocupaba una manzana comple~, por lo que
su aspecto debió haber sido muy imp1:esionante para los habitante_s de la
población, tanto, que el in).p~:mente edificio ,~egó a -~,r refen~o _en
documentos de principios del siglo XVIII como El Palacio . La ubicación
exacta del colegio se circunscribía por las actuales calles de Morelos,
11

Israel Cavazos GaTZA; Cortesia tomada de: ESBOZO HISTÓRICO DEL SEMINARIO DE

MONTERREY.

F,cobedo, Padre Mier y Parás. En esa manzana, la capilla se erguía sobre la
esquina de Morelos y Escobedo mientras el colegio se levantaba sobre
Morelos y Parás. El generoso espacio había sido cedido a los jesuitas, por
mediación del padre López Prieto en 1713. Más tarde, hacia 1714, don
Francisco de la Calancha y Valenzuela hizo una petición a la ciudad para
hacerse de más tierras contiguas al edificio que fueron destinadas al
Colegio de Jesús. En· esas tierras se formó una hermosa huerta muy
pondrada en crónicas del siglo XIX. Desafortunadamente, fue abandonado
por los jesuitas en el año de 1746 y, a partir de entonces, su derrotero fue
muy inestable. Hacia el año de 1768, en cumplimiento de una capellanía de
doña Leonor Gómez de Castro, se estableció en el colegio la cátedra de
"gramática"; luego seria cuartel militar y finalmente Palacio de Gobierno
hasta la terminación del actual. El gran edificio, después de recibir
diversas intervenciones, desapareció en el olvidadizo siglo XX.
Aun cuando no podríamos precisar la influencia del colegio sobre
otras construcciones de piedra en la ciudad, a partir del primer cuarto del
siglo XVIII, se multiplicaron los testimonios de casas habitación
construidas con ese material. Esas referencias se hicieron cada vez más
frecuentes hasta la llegada del auge comercial en el siglo XIX, justo cuando
se logró la mayor producción arquitectónica de piedra de sillar. Uno de los
primeros ejemplos de edificaciones domésticas de piedra lo encontramos
en el año de 1725. La referencia se detalla como parte del testamento del
sargento mayor Antonio López de Villegas, quien estuvo casado con Maria
González Hidalgo. La nota describe dos casas, "una cercana de la otra,
calle de por medio, haciendo esquina con la plaza". La primera de éstas, se
componía de once habitaciones "y en ella (había) el adorno de santos y
demás ajuar". La cita anterior merece en sí un estudio por separado debido
a que encontramos, por primera vez, referencias de un decorado en una
edificación privada. La otra vivienda, que se encontraba a un lado de la
casa de María González Hidalgo, se componía de doce piezas "con un
corredor todo de cal y canto ..." .18 Debemos aclarar que existen diversas
acepciones del término "cal y canto" y hemos decidido utilizar la mas
acreditada en la época que estamos analizando. Esto es, muros construidos
a base de cortes de canto de piedra y mortero de cal. Recordemos que la cal
era la base de los morteros que permitían hacer una gran variedad de
mezclas para la construcción. Estas se utilizaban frecuentemente para
11

lsrael Cavazos Garza; CATALOGO Y SfNTESIS DE LOS PROTOCOLOS .. .1700-1725; 1973;

Protocolo Núm. 1637; PAg. 225 y 226.

�408
409

impermeabilizar los techos, para preparar los aplanados de muros, o
sencillamente para formar una mezcla cementante. El término "cal y
canto" se distinguía de otra forma igualmente aplicada en aquella época la
cual combinaba "piedra y lodo", referida claramente en la construcción del
convento franciscano de San Andrés. De esta manera el "cal y canto", como
sinónimo de piedra de sillar, es mencionado en algunas de las edificaciones
más importantes de la ciudad, como la construcción de la antigua
parroquia hoy Catedral de Monterrey.
La arquitectura doméstica seguía su propia evolución.
Precisamente, hacia el segundo tercio del siglo la plaza de armas estaba
prácticamente flanqueada por hileras de casas en sus frentes norte y sur.
También había edificaciones privadas a los costados de la parroquia y a un
lado de las casas reales. Los documentos de la época detallan que la piedra
se trabajaba con más frecuencia y comenzaba a sustituir al adobe de los
primeros años del siglo. Analicemos, por ejemplo, la nota que describe la
casona de quince habitaciones de María Báez de Treviño en 1728: "lo más
principal de toda ella (la casa)(está) fabricado de cal y piedra" -este último
término se usaba indistintamente por el de "cal y canto".19 La siguiente
cita, en la que se hace referencia a la casa del capitán Andrés Fernández de
Tijerina fechada en 1747, nos muestra parte del ambiente que~ formó en
las calles alderredor de la plaza y el definitivo interés de los habitantes por
contar con mejores habitaciones. Según el documento la casa se encontraba
junto a las casas reales en la acera poniente de la plaza y ha~ia ,~I sur
colindaba "con la acequia real que corre por la calle de San Francisco (hoy
calle Jrdón). Su construcción fue "labrada de piedra ... la cual fabricó el
referido capitán..." 20

La vivienda de oficios y quehaceres.
Las viviendas que se construían en la ciudad guardaban en sus
espacios, de hecho, las actividades productivas que se llevaban a cabo. Los
distintos oficios que se practicaban requerían de instalaciones adecuadas
para cumplir con sus funcio_nes y, éstas, usualmente, se realizaban en las

mismas fincas habitacionales. Por ejemplo, la nota que hace re&amp;!rencia al
testamento del h~rrero Marcos Peña en el año de 1726 muestra, justamente,
algunas adaptaciones que fueron necesarias en ese caso particular y que,
d~ ~era general, debían sufrir los edificios domésticos de esa época. La
vivienda se componía de varias habitaciones: "una sala, un aposento alto y
dos .bajos y una cocina dentro (de la casa), techado todo de morillos y
carnzo
·
, ... y la fragua con sus hornillas y demás menesteres". La finca
1
me ~ia c,~atro solares _urb~~s. Marcos Peña heredó la fragua a su hijo
Matias P'.11"ª que s~ disipar nada de ella trabaje y pague mis
dependencias, manteruendo a su madre y asistiendo a sus hermanos" . La
sociedad económicamente productiva transformó así sus habitaciones
privadas_para cumplir con el determinado oficio o giro de trabajo que cada
uno desempeñaba. De esta forma se acondicionaron las instalaciones de
n:iuchas viviendas para hacer posibles las tareas que se practicaban en la
ciudad: zapateros, herreros, carpinteros, alarifes, tejedoras, sastres, etc.
Esto mismo debió transformar la arquitectura básica de la ciudad.21
El perfil urbano de Monterrey seguía contando también con
edificaciones defensivas y preparaciones militares debido al alarmante
estado de guerra con los indios que aún se vivía. Algunas fincas urbanas,
como estrategia de defensa, habían levantado torres dentro de sus predios.
Recordemos, por ejemplo, la anotación al respecto citada en la casa de la
señora González Hidalgo en el documento de 1716: " ... su cocina, corral y
una torre, y debajo otro aposento" . De la misma forma, según se hace
constar en testimonios de la época, se habían construido otras estructuras
similares en la población. Un testimonio, fechado en el año de 1738,
registra la descripción de la casa del capitán Blas de la Garza (descendiente
del anterior) compuesta de "una sala, un aposento y una torrecilla que
sobre este se edificó..." La torre se había levantado por la calle real a
espaldas del colegio que, durante algún tiempo en ese tramo, se le conoció
como "calle del calvario".22 En otro documento fechado algunos años
después (1747), se describe nuevamente la misma torrecilla " ... techada de
tres piezas...", es decir, con suficiente espacio habitable en su interior. La
seguridad de los habitantes era guardada entre los muros de las mismas
construcciones. Aun cuando el estado de alerta constante que la ciudad
mantenía fue disminuyendo con la fundación del Nuevo Santander, esta
situación no desaparecería del todo sino hasta principios del siglo XX. En

1, Idem· Protocolo Núm. 1638; Pág. 226 - 228.
IsraeÍ Cavaz.os Garza; CATALOGO Y SINTESIS DE LOS PROTOCOLOS...1726 - 1756; 1986;

20

Protocolo Núm. 2100; Pág. 185 y 186.

21 Idem;

22 Idem;

•

Protocolo Núm. 1642; Pág. 1 y 2.
Protocolo N úm. 1888; Pág. 100 y 101.

�410

411

·
arruynad"24p
os •
ostenormente,
en el año de 1740, Fernández de Jáuregui
vuelve a referirse a la ciudad en una consulta enviada al virrey donde
señala el número de familias que habitaban en el casco urbano de
Monterr~y en esa é~a: "sinquenta y ocho vesinos españoles, treinta y
quatro dichos de mestisos, y de mulatos veinte y uno". El total de familias
establecidas en la ciudad con sus sirvientes y esclavos sumaban ciento
trece. Esta cifra puede. aproximamos al número de edificaciones existentes
entonces en Monterrey.25

un momento dado, existieron planes en el siglo XVIll para establecer
"presidios" en el norte de México, lo que hubiera propiciado la edificación
de otros sistemas de defensa, sin embargo esos planes no se llegarían a
concluir.Z3

La ciudad a mediados del siglo XVIII

-'

,.,

Hacia el segundo tercio del siglo XVIII, la región sufría grandes
daños por los constantes ataques indígenas. A pesar de los visibles
esfuerzos de los habitantes y su gobierno, la realidad era un tanto
desalentadora. Esa y otras contrariedades hicieron que la consecución de
obras mayores de arquitectura en la ciudad fuera muy irregular. Durante
el segundo tercio del siglo se hicieron peticiones al gobierno colonial para
conseguir el apoyo militar que asegurara la paz en la región. El gobernador
Joseph Antonio Fernández de Jáuregui y el coronel Antonio Ladrón de
Guevara, ambos interesados en la colonización de otras zonas del norte de
México, presentaron informes al Virrey en los cuales se detallaba el estado
de conflictos que vivía la zona y que afectaba dolorosamente el desarrollo
de la población. La debilidad geográfica del Reino de Leon hacía
imprescindible la colonización de la sierra de Tamaulipas, refugio de las
escapadas indígenas y desde donde, periódicamente, se atacaban las
poblaciones de la región. El virrey De Güemes y Horcasitas recibió
múltiples solicitudes para llevar a efecto tal colonización, incluso las
enviadas por Fernández de Jáuregui y Ladrón de Guevara, y en el año de
1746, decidió otorgar esa autorización en favor del coronel José de
Escandón.
En el año de 1735, al enviar uno de aquellos informes al gobierno
colonial, Femández de Jáuregui describió así la ciudad: " ... muy buena su
p~ta, con su Plaza en quadro muy capaz (amplia) tiene su Yglesia
Parrochial.. (igualmente) ay en dicha Ciudad Convento de Nuestro Padre
San Francisco ...ay tamvien otro templo con titulo de Colegio de los Padres
de la Compañia de Jesús, el qual esta ,destechado ..." Más ade~te en el
documento menciona lo siguiente: "su vesitldario (sus habitantes) es
cortísimo (escaso)... Los edificios son pocos y algunos de ellos

La vis~ ruinosa y desordenada de la ciudad parece haber sido un
común denonunador en esa época. Algunos años después de los informes
de Jáuregui,. otro ~obernador, don Pedro de Barrio Junco y Espirella
encontró la c1ud~d mu~ demolida, a causa de un temporal que por el año
pasado de setescientos cmcuenta y uno derribó sus casas, comprendiendo
entre ellas la de gobierno y la cárcel" (es decir, las casas reales). Esta nueva
catástrofe obligó al cabildo de la ciudad a reunirse improvisadamente en
las c~s del prop_io gobernador en tumo. En esa misma época, se
formalizó la ocupación del llamado "barrio de arriba" ubicado al poniente
de la plaza "entre las dos calles Reales" de Hidalgo y Morelos.26

~ _c olo~ción de Tamaulipas, a mediados del siglo, fue señalada
por el distinguido cosmógrafo del siglo xvm, José Antonio Villaseñor y
Sánchez, como un "freno de los bárbaros, que hasta ahora han habitado
estos_ países (~e~ones), hostilizando el Reino de León", según apunta
Rod?g~ Mendmchaga. 27 En efecto, la colonización de Tamaulipas alejó a
los mdigenas más allá del río Bravo haciendo más difícil y menos
frecuentes sus ataques a estos territorios. Sin embargo, el gran entusiasmo
que despertó la nueva tierra hizo también que mucha gente siguiera a
&amp;candón en su marcha colonizadora originando, como se sabe, una
impactante despoblación de la ciudad de Monterrey. Desde el año de 1753
hasta el de 1756 la ciudad disminuyo sus habitantes de tres mil a un poco
menos de mil.
11

Josseph Antonio Femández de Jáuregui Urrutia; DESCRIPCIÓN DEL NUEVO REINO DE
ILON_ (1735 - 1740); Primera Edición; Publicaciones del Instituto Tecnológico y de Estudios
Sapenores de Monterrey; Monterrey, México; 196.3; Pág. 19.
11 ldem; Pág. 92.
11

23

Rodrigo Mendirichaga; LOS CUATRO TIEMPOS DE UN PUEBLO NUEVO LEON EN LA
HISTORIA;Prim~ra Edición; Instituto Tecnológico y de Estudios Superiores de Monterrey;
Monterrey, México; 1985; Pág. 155.
11
ldem; Pág. 151.

Idem; Protocolo Núm. 2102; Págs.186 y 187.

•

�413
412
No obstante, dos descubrimientos mineros atrajeron nueva gente a
estas regiones y se repoblaron algunas zonas del Reino. En el año de 1757,
un año después de otra gran inundación de la ciudad por el río Santa
Catarina, se comenzaron a trabajar las minas de San Antonio de la Iguana
en el municipio que actualmente es Lampazos y, con esto, se estableció
también un correo periódico entre la ciudad de México y Monterrey.
Algunos años más tarde se descubrieron las minas ~e ~ ~los ~e
Vallecillo, en el año de 1766, con lo que se incrementó la uurugrac1ón hacia
el Reino y la ciudad. Aun cuando aquellas minas tuvieron sus momentos
de buena producción, considerando que su existencia fue efímera y difícil,
fue la ganadería la industria que alcanzó los niveles de economía más altos
en aquella época. Se sabe de potentados ganaderos del siglo XVIll quienes
llegaron a tener más de cien mil cabezas de ganado pastando en las
llanuras del reino.
Arquitectura Propia
El inventario de materiales y técnicas en la construcción
habitacional se fue incrementando gradualmente hacia el final del tercer
cuarto del siglo. A pesar de la brusca interrupción causada por la
despoblación del reino, la ciudad de Monterr~y fu~ recuperando su
crecimiento con lo cual se restituyó el avance arqu1tectóruco.
Las grandes casas coloniales contaban ya, en algunos casos, con los
implementos arquitectónicos mas útiles y confortab~es de ~ época. Sus
estructuras eran seguras, sus espacios amplios y bien ventilados y sus
terminados se mantenían en buen estado. Atendiendo a la manera en que,
generalmente, era descrito un edificio en aquella época, se p~dria ,~ecir_qu.e
este se acreditaba de acuerdo con la calidad de su construcción o fabnca ,
así como la de sus "maderas" y "herrajes", elementos indispensables que
se señalaban desde entonces al evaluar una edificación. La "fabrica" o
co~trucción del edificio, la formaban sus muros y cimientos,
fu~r~ de
adobe o de piedra de sillar. También eran parte de la fa~nca , el
"hormigón" para impermeabilizar los techos, el mortero para aJUS~ los
cortes de piedra y las mezclas o "pastas" para "enjarrar" o '.' zarpear' _los
paredones coloniales. Las "maderas" se utilizaban para fabncar todo tipo
de ventanas y puertas así como para elaborar las vigas y tablones de ~
cubiertas y entrepisos. Algunas piezas de mad~ra -~r'.1° ~bradas, es dear,
de talla" 0 también del llamado comúnmente COJinillO o entabla~o. Los
portones, usaban postigos "de abrir y cerrar" y algunas ventanas tentan

:,ª

11

vidrieras -seguramente importadas a la ciudad desde Zacatecas o San Luis
Potosí- Por su parte, los "herrajes" de las piezas de madera, como los
•goznes" o las cerraduras de puertas y ventanas con sus respectivas llaves,
permitían el funcionamiento adecuado de muchos utensilios cotidianos de
]as viviendas. Algunos de estos, sencillos o decorados, fueron fabricados
seguramente en la ciudad.
No podriamos decir que la totalidad de las casas coloniales de
Monterrey contaban con los beneficios de esas y otras mejoras importantes
ala llegada de los prelados. El paisaje urbano de la poblacion debió ofrecer
a los obispos una vision híbrida de construcciones de adobe y sillar asi
romo de palizadas y cubiertas de paja o "jacal". Las grandes casonas
señoriales estaban ditribuidas en los alderredores de la Plaza de Armas asi
romo en los primeros barrios que se formaron al poniente de lo que hoy es
la Plaza Hidalgo. De la misma forma, se habian poblado las calles Reales
de Hidalgo y Morelos y otros caminos de acceso a la poblacion. Hacia los
extremos, estaban ubicadas las casas mas sencillas y, fuera del casco
urbano, se hallaban las estancias y haciendas.
El sillar extraido de las entrañas de Monterrey tomo finalmente el
sitio que le correspondía. Su consistencia lo hacia un material reutilizable
muchas veces, como lo prueban documentos históricos del ayuntamiento
y, por lo mismo, altamente apreciado y económicamente valioso desde
aquellos años. El adobe aún se consideraba, por su comprobada eficiencia
y rapidez de colocación, el material idóneo para levantar habitaciones de
economía media o, quiza, las de uso temporal. Igualmente, con el tiempo,
llego a combinarse en una misma edificación con el sillar. Es decir, el adobe
nunca perdió su lugar intermedio entre la vivienda primitiva de palizadas
yjacal y la confortable y segura habitación de sillar. El uso del barro, como
matrial comun en la construcción, habia tambien evolucionado al punto de
que su aplicacion en bajantes de agua, tejas, almenas, ladrillones y pisos
era cada vez mas frecuente. Todos estos materiales y las tecnicas que se
requerian para su correcta aplicación existían ya en Monterrey antes de la
llegada de los obispos.
El edificio mas importante de aquellos años lo fue , sin duda

alguna, la casa que compró don Pedro de Barrio al general Antonio Garcia
Coello en 1746. Esta casa, que hoy se le conoce como Casa del Campesino,
la adquirió y habitó el tambien gobernador don Ignacio Ussel y
Guimbarda. Según apunta Israel Cavazos, Ussel y Guimbarda debió

�414
completar la construcción de la gran casa entre 1764, fecha en que inicia su
gestión gubernamental, y 1769, año en que conb'ae nupcias con doña Maria
Josefa de Larralde. La magnitud e importancia de la vivienda sobresale a
simple vista en el plano de la ciudad desarrollado por Joseph de Urrutia en
el año de 1765. En tal documento, al oriente de la Plaza de Armas, el
edificio es señalado como "casa del gobernador".

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El testimonio que hemos tomado para ilustrar la casa de Ussel y
Guimbarda está fechado en el año de 1773 y dice lo siguiente: "la casa que
fue de la morada de dicho señor don Ignacio (Ussel y Guimbarda)
comprensiva (comprende) de veinte y cuatro piezas de todos tamaños, yen
ellas veinte ventanas grandes de talla, con sus puertas, seis medianas, con
vidrieras y cinco dichas sin ellas; diez y nueve puertas engoznadas con sus
marcos; dos dichas grandes, la que sirven de zaguán, con clavazón, grande,
herraje de fierro y postigos y la de la cochera , regular, todo con piso de
ladrillo, construida de cal y canto y dichas puertas con veinte llaves; dicha
casa circundada de almenas de barro de colores y en el centro del patio una
noria, con su arte para sacar agua" .28 Como puede advertirse, el avance
constructivo que presenta esta histórica descripción acumula,
seguramente, las experiencias que se habían gestado tanto en la ciudad
como en las edificaciónes de las grandes haciendas ganaderas de la región.
Israel Cavazos complementa asi los datos sobre la vivienda tomados de los
inventarios y avaluos de la propiedad al morir el gobernador en 1772: "En
el techo habia 85 vigas de madera y 897 tablas. De las 37 puertas, 7 eran 'de
talla' . "La casa tenia 25 ventanas; 7 de éstas ' voladoras de bolillo de
madera de mezquite nuevas; 12 chicas de pino". "Hacia la calle, al norte,un
frontispicio de dos varas de alto'. El edificio tenia mas de 160 almenas de
varios colores, una cocina y trascocina, caballerizas, cochera y carpintería,
toda· la construcción rodeada de una barda de mas de 250 varas (2
kilometros) de largo.29 A través de la magnifica descripción de esta casa,
hemos recorrido 150 años de la historia arquitectónica de la ciudad. El
edificio en sí, representa la anticipación del porvenir inmediato que se
29Jsrael Cavazos Garza; CATALOGO Y SÍNTESI~ DE LOS PROTOCOLOS DEL ARCHIVO
MUNICIPAL DE MONTERREY 1756·- 1785; Primera Edición; Ayuntamiento de Monterrey;
Monterrey, México; 1987; Protocolo Núm. 2435; Pág. 75 y 76.
29 Israel Cavazos Garza; Casa del Camptsino alberga historia local. Articulo. Periodico El Norte:
10 de diciembre de 1992. Citado por Juan Roberto Zavala; LA VIVIENDA EN LA HISTORIA
DE NUEVO LEÓN (SIGLOS XVII, XV111 Y XIX) Edicion conmemorativa IV centenario de la
Ciudad de Monterrey; Instituto del Fondo Nacional de la Vivienda para los Trabajadores
Delegación Nuevo León.

415

daría con el establecimiento de la sede episcopal en el reino. La enorme
vivienda fue convertida en hospital por el obispo Llanos y Valdés a fines
del siglo XVIII y, mas tarde, funcionó como convento y escuela de niñas. El
edificio es un testimonio activo de la ciudad que merece su conservación y
cuidado.
Desde el punto de vista histórico, la vivienda de aquellos años no
fue únicamente un resguardo contra las vicisitudes climáticas, el enclave
geográfico y los enfrentamientos bélicos con los indígenas. Igualmente, a
través de su evolución arquitectónica, sirvió de asiento para desarrollar
una comunidad entera. En esa vivienda se impulsó algún oficio artesanal y
se realizaron otras actividades productivas de la población. A travez de su
evolución como arquitectura se encontraron mejores usos y técnicas para
los materiales utilizados en la región, se consiguió tambien una mayor
durabilidad de los edificios, asi como el principio de una apreciación
estética de su expresión arquitectónica. El color, el decorado, las mezclas
de aplanados de muros, la herrería y la carpintería ya formaban parte del
ritual constructivo de las viviendas de Monterrey al llegar los primeros
obispos a la ciudad. En síntesis, podemos asegurar que, en el periodo que
hemos analizado, se elaboró una arquitectura franca con carácter y
modismos propios de la ciudad y la región la cual, en el siglo XIX, llegaría
a su plena madurez.

�417

FRANCISCO BAÉZ TREVIÑO y GREGORIO SALINAS BARONA o
BARAONA, PRIMEROS GOBERNADORES DEL xvm EN EL
NUEVO REYNO DE LEÓN.
SU E.5TUDIO HISTÓRICO-SOCIAL EN FUENTES PRIMARIAS.
Ma. Luisa Rodríguez-Sala
Colaboración de:
Rosalba Tena V., Patricia Alfaro y
Jesús Lozada G.

En estancia de investigación durante el otoño de 1996 en dos
archivos españoles, el General de Indias en Sevilla (AGI) y el Histórico
Nacional en Madrid (AHN), quien coordina el proyecto del cual este
trabajo es parte de uno de sus subproyectos1, consultó y analizó la
información disponible acerca de quienes gobernaron el Nuevo Reino de
León. Durante esta fase de trabajo se abarcó el periodo del XVIII que cubre
las décadas previas a la implantación de las reformas borbónicas 2• La
subsecuente búsqueda en el Archivo General de la Nación de la ciudad de
México (AGN) ha permitido ampliar aún más esta información
historiográfica. Ha sido en esta fase de investigación en la cual han
colaborado eficazmente los becarios del proyecto, quienes aparecen como
colaboradores de este trabajo.
Por razones metodológicas limitamos el periodo del siglo XVIII
hasta los años previos a la constitución de las Provincias Internas, ya que la

1

.- Fuentes Historiográficas para el Estudio de los Gobernadores del Nuevo Reyno de León del Siglo
XVIII: 1700-1775.
1
.- En etapa anterior concluimos el mismo tipo de análisis para el XVIl, aparece en: La
Expansión del Septentrión Novohispano, Siglo XVII, Apéndice Documental, Instituto de
Investigaciones Sociales, UNAM e Instituto de Documentación de Coahuila, Saltillo, Coah.
1997.

�418
investigación de la cual este trabajo constituye una de sus partes 3, cierra su
fase actual, precisamente, al término del periodo previo al que puso en
marcha las reformas borbónicas y que, justificadamente, constituye una
nueva etapa en la historia del septentrión novohispano.
En el presente trabajo incluimos, por razones de espacio, solamente
los dos primeros gobernadores del siglo en estudio. Los hemos
seleccionado del subproyecto ya concluido, en el afán de una ordenación
cronológica, la cual pueda ser el inicio de una serie de artículos; que,
sistemática y paulatinamente, cubran el análisis histórico-social del
ejercicio del poder de subsecuentes gobernadores.
Para cada uno de ellos, proporcionamos, como preámbulo, un
resumen de las actividades de los personajes, basado en obras secundarias,
principalmente, la de don Israel Cavazos Garza 4 y, secundariamente, la de
Ricardo Covarrubias 5 •
De inmediato pasamos a la exposición, análisis y resumen de las
fuentes primarias localizadas expresamente para esta investigación, las
cuales, en la mayoría de los casos, confirman y amplían la información
secundaria.

1.- FRANCISCO BÁEZ TREVIÑO, (1703-1705 y 1714-1718).

419

El gobernador Pedro Fernández de la Ventosa lo comisionó en

1689 para que, con el grado de capitán de arcabuceros de a caballo
solocara el levantamiento de los indios de la sierra de Tamaulipas. El 25 d~
enero de 16~8 el gobernador Juan Pérez Marino le ascendió a sargento
mayor del remo y sus fronteras. Un año más tarde, el 28 de noviembre de
1699, el siguiente gobernante, Juan Francisco de Vergara y Mendoza le
oombró su teniente de gobernador por ser persona de toda satisfacción
suficiencia, calidad, méritos y experiencia. Ya para ese año era sargen~
mayor reformado, esto es, que debería salir a campaña exclusivamente con
el gobernador. En 1703 al fallecer Vergara y Mendoza lo sustituyó con el
carácter de interino y recibió el nombramiento del Virrey Duque de
Alburquerque con fecha del 3 de febrero del siguiente año. Poco después,
en el verano, practicó la visita general de los territorios a su cargo, el cual
desempeñó hasta mayo de 1705, fecha en que entregó el mando a Gregario
de Salinas Varana o Varaona.
. En 1714 volvió al gobierno con carácter de propietario,
sustituyendo a Francisco de Mier y Torre. Durante este periodo de su
mandato tuvo serias dificultades con el juez de comisión, el licenciado
Francisco de Barbadillo, quien lo encontró involucrado con los
encomenderos en la esclavitud y maltrato de los indios de las misiones.
Fue llamado a la capital en donde sostuvo un duelo con uno de los oidores,
ocasión en que fue severamente reprendido por el virrrey; volvió a
Monterrey sumamente enfermo de "perlesía" o parálisis acompañada de
temblor. En julio de 1718 entregó el gobierno a Juan Ignacio Flores
Mogollón.

Según los dos autores consultados se trata del primer gobernador
nacido en Nuevo León. Cavazos anota: Nació en Monterrey hacia 1648,
hijo del capitán Francisco de Treviño y de Lucía de Benavides. Intervino en
numerosas campañas de pacificación, particularmente en la de los
janambres en el Valle de San Antonio de los Llanos, acudiendo con 30
hombres, armados por su cuenta. Ocupó diversos cargos en Monterrey,
procurador en 1688, regidor en 1692, 93, 96 y 97 y alcalde ordinario en
1694. Fue también síndico de los Conventos del Nuevo Reino de León por
la Provincia Franciscana de Zacatecas y tesorero de la Santa Cruzada.

Siguiendo a Cavazos sabemos que fue casado con doña Catalina de
Maya y que otorgó testamento el lo. de julio de 1726. En ese documento
dispuso se le dijesen mil misas en el altar del Perdón de la Catedral de
México. Además, dejó importantes legados, entre éstos algunas cantidades
para el colegio de los jesuitas y para el culto de la Virgen del Nogal (o del
Roble). El 6 de julio de 1726 fue sepultado en la capilla de San Francisco
Javier de la iglesia de la Compañía de Jesús 6•

Mecanisnws de conocimiento, dominio, integrad6n y expansión territorial en el septentri6n
novohispano, investigación auspiciada por CONACYf, PAPIIT de la UNAM y Gobierno del

amplia la que cita Cavazos, este autor menciona sólo a dos de sus hijos:

J ••

Estado de Coahuila.
' ·· Israel CAVAZai GARZA, Diccionario Biográfico de Nuevo I.e6n, Universidad Autónoma de
Nuevo León, Capilla Alfonsina, Biblioteca Universitaria, Monterrey, México, 1984, 2vols. y
' ·· Ricardo COVARRUBIAS, Gobernantes de Nuevo Le6n (1582-1961), Monterrey, N .L. s/J.

En cuanto a sus descendientes la información que hemos analizado
}osé Lorenzo Báez Treviño y Juan Bautista. El primero nació en Monterrey,
'·· Israel CAVAZai GARZA, Diccionario Biográfico de N11roo Le6n..., tomo I, p.39.

�420

421

fue bachiller y en 1722 era capellán del Real Presidio de San Agustín de
Ahumada en la Rinconada. En 1778 fue acusado de irrespetuoso con el
gobernador Melchor Ocampo Vida! de Lorca y Villena. El segundo
~bi~ originario de la capital ~el Reyno, fue ~lesiástico, presbítero y
licenciado, se ordenó en GuadalaJara y tuvo la licenciatura en Sagrados
Cánones. El 31 de enero de 1734 el doctor Nicolás Carlos Gómez de
Cervantes, obispo de aquella ciudad, le nombró cura de encomienda,
vicario y juez eclesiástico de Monterrey. Fue, además, notario apostólico
del Santo Oficio y comisario de la Santa Cruzada. Murió en Monterrey el
11 de abril de 1764, fue sepultado en el presbiterio de la parroquia, la
catedral. En su testamento, otorgado tres días antes de su muerte, dispuso
fabricar un frontal de plata, dos atriles y el palabrero de plata para el altar
de Ntra. Sra. de los Dolores. Dejó también algunos ornamentos 7 •
En otra fuente secundaria 8 se amplia la información familiar, en
ella se asienta que uno de los hijos del gobernador, el bachiller Pedro
Regalado, solicitó su limpieza de sangre para poder optar por las sagradas
órdenes, En la información que al respecto rindieron los testigos se aclara
que los padres de la esposa de Báez Treviño fueron el alférez real, don Juan
de Treviño Navarro y doña Ana de Maya y que, por ambas líneas, los
ascendientes fueron muy conocidos y de importantes linajes de españoles y
cristianos viejos. El matrimonio de Báez Treviño y doña Catalina tuvo
otros hijos, de cuyas actividades, daremos cuenta más adelante.
Parte de las informaciones anteriores están confirmadas por los
documentos que hemos localizado y analizado en AGI y AGN. Su
contenido lo agrupamos en rubros que cubren desde el aspeto familiar
hasta el social, con especial énfasis en el desarrollo de los procesos que
contribuyeron a la integración territorial y al poblamiento en el septentrión
novohispano.

1.- Aspectos Familiares.-

sin embargo, proporciona valiosos datos familiares, personales y de la
carrera político-militar del gobernador que amplian los hasta ah
·d Se
ora
ronoc1 os. encuentran bajo la signatura:
INDIFERENTE, 234 de 1759. Relaciones de Méritos de personas
eclesiásticas.
. . Fue ~resentada en Madrid el 9 de marzo de 1750 y su consulta y
análisIS p~nruten c~~tatar que los padres del gobernador fueron el capitán
don Francisco Trevmo y doña Lucía Báez de Benavides.
.
E~ cuanto al pad:e tenemos documentado que ejerció cargo de
DJ1portanc1a en el septen~ón, consideramos que se trató del padre y no del
gobernador, ya que en runguna de las fuentes, primarias o secundarias se
da noticia de que ~áez Treviño hubiera desempeñado tal cargo. El nombre
que aparece repetidamente en la fuente 9 es el del capitán don Francisco
Treviño y su contenido habla de petición de residencia por posibles cargos,
en su contra y en la de sus ministros, oficiales, e incluso, abarca al Cabildo
de la Villa de Santa Fe.
Según la referencia del General de Indias, confirmamos que estuvo
casado con doña Cathalina de Maya y Treviño cuyos progenitores fueron
el capitán y alférez real don Juan Treviño y doña Anna de Maya, los cuales
y demás sus ascendientes han sido tenidos y reputados por cristianos
~s, limpios _de toda mala raza de moros, judíos, penitenciados y de los
recién convertidos a nuestra Santa Fe y fueron españoles ascendientes
inmediatos de los primeros conquistadores de la Nueva España y como
tales obtuvieron varios empleos honoríficos en aquel Reyno.
.,

De acuerdo al mismo legajo, el matrimonio formado por quien

sena gobernador y doña Catalina tuvo varios hijos, se mencionan los
siguientes: Juan Bautista, Francisco, Joseph Xavier, Miguel, Ignacio y Pedro
Regalado. De cada uno de ellos se proporcionan datos referidos a sus
actividades, los que, expuestos en, forma resumida, completan la

La única fuente de AGI relacionada con el gobernador está

ubicada en información correspondiente a uno de sus hijos, Juan Bautista;

'·· Ibidem., p.39.
.
•.· Lilia E. Villanueva de CAVAZOO, Familias de Nuevo León, Su limpieza de sangre, Archivo
Municipal de Monterrye, Monterrey, N.L, 1993., pp.41-44.

'·· AGN, REALFS CÉDULAS. DUPLICA~, Vol 31, Exp. 278, F.260v.-264, del 11 de febrero
de 1677:
Residencias: Ordenando que se tome residencia a Francisco Treviño, ex-gobernador del
Nuevo México, así como los demás funcionarios que colaboraron con él en su gobierno.
Nuevo México.

�422

423

información acerca de la familia del gobernador, muchos de ellos hasta
ahora desconocidos. En documento localizado en AGN a¡&gt;arece
mencionada, probablemente, la única hija mujer del matrimonio, doña
Josefa Báez Treviño.
La información sobre los hijos del matrimonio señala que:

Juan Bautista estudió toda la Philosophia en el Colegio de los
Jesuitas de la ciudad de Durango, de ahí pasó a la de México en donde
ingresó a la Real y Pontificia Universidad para cursar Sagrados Cánones,
en esa institución recibió el grado de bachiller en esa facultad el 'Zl de abril
de 1725. Se ordenó de presbítero y, en 1728, obtuvo licencia para predicar
en la diócesis de Guadalajara y en 1735 la obtuvo para continuar la
predicación en otros sitios. Fue propuesto en segundo lugar para los
beneficios curados de la Diócesis de Guadalajara y para la provisión de la
Villa de la Purificación y, en tercero, para la del Real de San Pedro de Boca
de Leones en el Nuevo Reyno de León. En 1732 fue teniente de vicario y
juez eclesiástico en la ciudad de Monterrey y sus partidos y cura de la Villa
de Santiago del Saltillo, así como comisario y notario de la Santa
Inquisición.
Francisco, sirvió de capitán de campaña y ejerció el empleo de
Alcalde ordinario de Monterrey. Joseph Xavier fue alférez de milicia en la
capital neolonesa en donde también desempeñó el cargo de a1calde
ordinario y tesorero de la Santa Cruzada. Miguel fue procurador general
de la ciudad de Monterrey. El reverendo padre Ignacio fue religioso de la
Compañía de Jesús, maestro de filosofía en la ciudad d~ Méxic~, de
teología en la de Durango y Rector del Colegio de San Francisco Xavter en
Monterrey. El bachiller don Pedro, quien llevó como se~do nombre~ de
Regalado, fue vicario y juez eclesiástico de la Villa de Santiago del Saltilloy
comisario de la Santa Inquisición.
En cuanto a la única hija mujer del gobernador la información

Interesante documento 10 en el cual, a partir de la sucesión al
disfrute de una capellanía con capital de 4 mil pesos y obligación de treinta
misas anuales por el alma de su fundadora, sabemos que ésta lo fue la
hermana de los clérigos bachilleres don Pedro Regalado y don Juan, y,
consecuentemente, hija del gobernador. Designó al primero de sus
hermanos como su albacea junto con don Pedro de Cuéllar y se la adjudicó
a su sobrino, el bachiller don José Lorenzo Báez Treviño a fin de que, con la
pensión proveniente del capital, pudiera ordenarse sacerdote, lo que hizo y
continuó el goce del dinero de la capellanía por el resto de su vida, que
debió no haber sido larga. No se aclara en el texto de quién fue hijo este
bachiller. Del texto se sabe que a la muerte de su primer beneficiario la
capellanía pasó a los hermanos clérigos de la fundadora, primero a don
Pedro Regalado y al fallecimiento de éste, a don Juan.
A partir de este momento se produce ya el pleito por la sucesión
del disfrute económico, el cual, pasó a línea de no parentesco, en los
descendientes del otro albacea testamentario de la fundadora.

2.- Carrera Militar y Política del Gobernador.La relación de servicios y méritos de su hijo señala que:

Don Francisco Báez Treviño fue Brigadier de la ciudad de
Monterrey, alcalde ordinario en ella, capitán y sargento mayor de campaña
dos veces, tesorero de la Santa Cruzada, otras dos, Gobernador y Capitán
General del mismo Nuevo Reyno de León, y una, teniente del propio
empleo. Acudió con su caudal, asistencia personal y solicitud para la
fábrica material de la Iglesia parroquial de esa ciudad. Ejerció varias
comisiones de las que dió buena cuenta para reprimir el orgullo de indios
sublevados del Real de las Salinas, e inquietudes de los indios cenizos y
agazapaes. Contribuyó con otros a que se labrara una vajilla que se remitió
para el rey en 1717.

sobre ella procede de:

• .• AGN, BIENES NAOONALBS, Vol. 892, Exp. 16, Fs. 15-29, año de 1788: Autos fo_chos por ti

Br. Don José Ftmando Florn, domicílilll'io dtl Nuevo Reino dt León con ti Br. Don José Monz6n, sobrt
tl dtrtcho a la capellanía qiu fundó Doila Josefa Batz Trtuiño. Nuevo 1.Lón

�424

Si bien esta última frase no se relaciona con su carrera, si es
representativa de la estrecha relación que los gobernadores mantenían con
el monarca, de quien, finalmente habían recibido la merced del cargo.
En referencia de AGN u se complementa el desarrollo de su
carrera, ese importante documento acredita la primera designación como
gobernador de Báez Treviño y proporciona información adicional sobre
sus antecedentes ocupacionales. En primer lugar se deja establecido que
sucedió en el gobierno a don Juan de Vergara, por haber cumplido el
quinquenio por el cual se le había concedido el cargo. Que se le confirió el
empleo al nuevo gobernador en atención a su calidad, méritos y servicios
en el desempeño de los cargos como: Capitán de los soldados de a caballo
arcabuceros que se formó para combatir el levantamiento de los indios
chichimecas del Cerro de Tamaulipa, cargo que le fue expedido por el
gobernador del mismo Reino de León, don Pedro Femández de la Ventosa,
el 14 de junio de 1698. Poco después y en reconocimiento a su actuación en
ese levantamiento, fue designado por don Juan Pérez Merino con patente
del 25 de enero de 1698, como Sargento mayor del mismo Reyno y sus
fronteras. El siguiente gobernador, don Juan de Vergara, le encargó
diferentes acciones de guerra, ahora ya con el título de Teniente de
Gobernador de Capitán General del Nuevo Reyno de León, concedido el
28 de noviembre del mismo año.

Báez Treviño enfrentó las sublevaciones de los cenizos y gazapas y,
de acuerdo al documento, lo realizó con mucho éxito. A partir del
desarrollo de todas estas actividades, como se puede apreciar, de carácter
eminentemente militar, el rey le consideró con los méritos suficientes para
otorgarle la gobematura.
Resulta interesante rescatar de este nombramiento, las frases de
recomendación que en el mismo se incluyen, ya que son representativas de
los mecanismos implícitos en la política general del gobierno de _las
Provincias, no sólo de las septentrionales, sino en general de las. de Indias.
El rey le escribe:

REALES CÉDULAS. OUPUCAD05, Vol. 38, Exp.114, F.149v.-151, del 23 de ~brero 1703:
Nuevo Reino de León, Gobernadorts: Título de Gobmuutor y Capitán Gtneral de tstt Rtino qut St di6

11••

a Frandsco Bátz Treviño.

425

...esperando que tendréis siempre delante el servicio de Dios y núo
y bien de aquel Reino, procurando su perpetuidad, aumento y poblazón y
que los indios y Naturales de él sean convertidos a nuestra Santa Fe
Cathólica, sean bien tratados e instruidos y doctrinados en las cosas
tocantes a ella, mantenidos y amparado en justicia y que en todo lo demás
procederéis como de vuestra prudencia y buen celo se confía...que en la
gobematura que sucederéis se hagan fundación de Iglesias y
monasterios...evitéis los sacrificios de idolatrías y embriagueses y otro
pecados públicos cometidos en ofensa de Dios Nuestro Señor ...y no
tomaréis por vos o interpósitas personas dinero ni otros bienes de
comunidad prestados ni en otra manera, ni trataréis ni contrataríes con los
indios ni españoles en género alguno y procuraréis que los soldados y
personas que se ocuparen en las guardas, defensa de dicho Reyno y sus
Presidios sean bien disciplinados en las materias militares y los trataréis a
ellos y los demás mis vasallos que pobalren ese Nuevo Reyno con toda
benignidad, conservándolos en paz y manteniéndolos de justicia...
Se le concedió un sueldo, en cada un año por todo el tiempo que lo
sirviera, de dos mil pesos de oro de minas, pagados por mis jueces,
oficiales de mi Real Hacienda y Caja de la ciudad de Zacatecas desde el día
que tomáredes posesión del dicho Gobierno de los efectos de donde se han
pagado a los demás Vuestros antecesores y en la misma forrna ...Se le exigió
pagar la fianza que le fijara el Cabildo de Monterrey, someterse a la
residencia que le correspondiera y no ausentarse de su jurisdicción durante
el tiempo que durare su gobematura con ningún pretexto ni motivo y en
caso de necesidad inescusable debería solicitar la licencia al virrey, quien se
encargaría de hacerlo en la forma acostumbrada, en caso contrario, se le
multaría con 500 pesos.
Como era bastante frecuente durante esta etapa novohispana, el
pago de los salarios a los oficiales reales, especialmente, cuando ejercían su
puesto en regiones tan alejadas como las septentrionales, se retrasaba
considerablemente. No fue la excepción Báez Treviño, quien, además, solía
retardar los pagos a sus subalternos, es así que uno de ellos se vió obligado
a un reclamo oficial12• En líi solicitud conocemos que se trató de un
u .• REALES CÉDULAS DUPLICADAS, Vol. 38, Exp. 126, F.163v.-164, del 19 de diciembre de
1705: Nuevo Reino de León: Ordenando al gobernador de este Reino administre justicia a
Francisco Pérez Albornoz, pagador de los Presidios del Reino a quien el ex-gobernador
Francisco Báez Treviño no le liquidó sus salarios.

�426
427

anti~o colaborador del ex-gobernador, quien reclamó el pago de los
salarios que le adeudaba su antiguo patrón. Pérez Albornoz, el
demandante, se había desempeñado, a solicitud de Báez Treviño, como su
pagador en los Presidios del Reino, trabajo por el cual le había ofrecido un
sueldo de 1,500 pesos anuales, adeudándole, a la fecha de la solicitud, un
total 3,700 pesos. El interesado pidió al gobernador en funciones, Salinas
de Varaona, su intervención para hacerle justicia y lograr el pago del
adeudo.
Como la falta de pago de salarios era una costumbre que no
respetaba categorías oficiales, el propio gobernador, también la padeció.
Después de haber concluido su primer periodo en el :t-quevo Reino, a don
Fr~~isco no ~ le habían pagado S}IS sala-ríos y tuvo que interponer
solicitud a traves de su apoderado 13• Esta se resolvió, con poco más de dos
años de retraso, que se explica debido a que el virrey solicitó la confirmación de los oficiales reales de Zacatecas de que, efectivamente, no se
le había pagado su salario de dos años con los intereses correspondientes.

Francisco Báez Treviño, quien recibió la aprobación real y se le envió su
~espacho el lo. de &lt;&gt;&lt;:tubre de 1714. Le fue confirmado y aceptado el
¡uramento ~eglamentario en la Real Audiencia de la capital novohispana, el
dfa 8 del nusmo mes y año.
Dos referencias adicionales sobre el gobernador indican que fue
prop~etario d~ tierras en lugar cercano a Monterrey. El primero es un
amplio expediente que consta de seis partes, todas ellas vinculadas con
pleito entre Báez :reviño. y el alférez José Lucas González Hidalg0 por
concepto de posesión de tierras en jurisdicción del Nuevo Reino de León.
Comprende desde el inicio del pleito, el 15 de abril de 1711, hasta la
emisión de la última sentencia, el 8 de agosto de 1714. En ninguno de los
dos expedientes 15 se aporta nueva información, exclusivamente se
confirma que, el entonces ya ex-gobenador, era propietario de tierras.

II.- GREGORIO SALINAS VARONA, (mayo de 1705 a julio de 1707).

Su segundo periodo en la gobematura del Nuevo Reyno de León.-

1.- Resumen General.-

Siete años más tarde Báez Treviño volvió a ocupar el más alto
cargo político-militar, ahora por cesión a su nombre te_ Es así que el
nombramiento de gobernador de ese Reino le fue otorgado originalmente a
don Joseph de la Puente, Caballero de Santiago, Marqués de Villa Puente,
por título real firmado en Madrid el 22 de abril de 1710. Este noble
personaje debería suceder a don Francisco de Mier y Torres, quien dejó el
cargo debido a su quebrantada salud. Pero, también en su contenido
quedaba claramente ex-presado el que, en caso de no poder ejercerlo,
podía cederlo en otra persona, siempre y cuando esa persona obtuviera la
aprobación real. No se asienta el motivo por el cual el titular de la
gobernatura no la pudo ejercer, sólo que propuso en su lugar a don

. De acuerdo a Cavazos, entregó a finales de 1689 la gobernatura de
Coahmla a su sucesor, Francisco de Cuerbo y Valdés y volvió a México a
ocupar su plaza de reformado hasta el 16 de febrero de 1705 en que fue
nombrado_ go~rnador _del Nuevo Reino de León. Entró en Monterrey el 5
de mayo siguiente sustituyendo a Francisco Báez Treviño.

13.-

AGN, REALES CÉDULAS DUPLICADC6, Vol. 38, Exp.150, F.188, del 26 de mayo de 1707:

Nuevo Reino de León: Para que los oficiales reales de Zacatecas paguen al general Francisco 8'tz
Treviño, ex-gobernador de este Reino, siete mil veinte y cuatro pesos y siete tomines que se .le deben dt
sus sueldos.
11.- AGN, REALES CÉDULAS DUPLICADAS, Vol. 38, Exp. 215, F. 316-317, del 6 de octum
de 1714: Nuevo Reino de León: Ordenando se cumpla y ejecute el real título en que el Rey hizo merad
a José de la Puente del orden de Santiago, quien nombró en su lugar al general Francisco Biíez Tm,i/lo,
del puesto de Gobernador y Capitán General de este Reino.

. . Durante ~u . gobierno puso tres compañías en campaña para
pacificar a los md1os del norte del reino. Vigiló personalmente la
pi:ooucción minera de San Pedro de Boca de Leones, entonces en auge.
Hizo un registro de minas, dispuso el trabajo conforme a ordenanzas y
, controló los extravíos de la plata. Hizo que los vecinos construyeran sus

15
,•

AGN, TIERRAS, Vol.255, Exp.l, Fs. 153,313 r: y v.,321~324, 315-316v.,335-338, 569 y 598-

598v.: con _fechas del 15 de abril de -1711 al 8 de agosto de 1714: Hacienda del Topo, Lucas
Gonzalez Hidalgo contra Francisco Báez Treviño, sobre propiedades de TIERRAS ubicadas en términos
dt dicha hacienda. Y:
AGN, TIERRAS, Vol.2958, Exp.226, fs. 2, año 1712: Real Provisión citatoria para que se
notifique a un interesado y se cite a otro con señalamiento de estrados en forma de pedimento
del alférez Don José Lucas Gonz.ález Hidalgo contra Francisco Báez Treviño por la hacienda
del Topo, una legua de Monterrey.

�429

428
casas, mandó edificar las de cabildo y cárcel, disminuyendo los
vagabundos.
Realizó una visita general a los pueblos en 1706, concentró a los
indios en la Misión del Alamillo en la de Agualeguas y señaló los límites
de la de Hualahuises. Durante su gobierno se hizo reconocimiento de
mercedes de tierras, efectuándose la compo-sición por el juez privativo
Manuel de Campuzano. La ganadería alcanzó proporciones mayores,
superando el millón y medio de ovejas y más de 150,000 cameros que
entraban a pastar en el régimen de trashumancia.
En algunos documentos aparece como "gobernador electo de la
provincia de Hondu-ras", cargo que al parecer no llegó a ocupar, en tanto
que sí ejerció el de comandante en el Presidio de Santa María de Galve,
después conocido como San Miguel de Panzacola. De acuerdo al mismo
autor, don Gregorio murió en la Ciudad de México en 1726 16, como se verá
más adelante, esto sucedió en realidad, tres años antes.
Parte de la información anterior ha sido confirmada en la
documentación existente en AGI y AGN, de su análisis deriva el estudio
histórico-social de Salina Varaona.

2.- Su Familia.Hasta el momento no hemos encontrado referencia sobre quiénes
fueron sus padres, pero sí sabemos que fue casado con doña Francisca
Antonia Benavides de Castro con quien tuvo, que esté documentado, un
hijo varón, don Alonso. Ya como capitán don Gregorio pasó a la Nueva
España sin su mujer en algún año de los ochenta del XVII. En 1691 su
mujer solicitó licencia para reunirse con su marido en el tenor siguiente.
Doña Francisca de Castro, mujer legítima del Capitán Don
Gregorio de Salinas y Varaona, dice que en consideración de haber más de
veinte y dos años que el dicho su marido sirve a V.M. en los Estados de
Flandes de donde vino para pasar a las Indias como lo hizo con una
compañía de Infantería que levantó a su costa, se sirvió V.M. de hacerle
merced del puesto de Capitán y Gobernador del Presidio de Coaguila por
cinco años, y por que desea pasar en la próxima flota donde está el dicho
16 .-

ISRAEL CAVAZOO GARZA, Diccionario Biográfico de Nuevo León..., tomo Il, p.435.

su marido; suplica a V.M. se sirva de concederle licencia para ello,
~~ando se le de un duplicado del título que en treinta de Mayo de mil
seJSC1entos y noventa y uno se despachó al dicho su marido del referido
gobierno y la cédula que está resuelta para que el Virrey de la Nueva
~aña le ponga en posesión del cargo, sin réplica ni dificultad alguna en
que recurra particular merced.
(Signado por doña Francisca Antonia de Castro) 11.
No hay duda que pasó a reunirse con su marido en la Nueva
~aña, ya que Cavazos asienta que murió en Monterrey el lo. de julio de
17íYl 18• En documentos de AGN consta que su nombre completo fue el de
Francisca Antonia Benavides de Castro 19
En cuanto a la descendencia del matrimonio hemos confirmado 20
que tuvieron un hijo, Alonso, quien nació en España y sirvió, como su
padre, en la milicia real. Permaneció en este cuerpo destacado en las
Provincias de Flandes durante seis años, desde 1680; de ahí pasó a la
Nueva España acompañando a su padre y también con él, más tarde, sirvió
en el Presidio de Santa María de Galve en la Provincia de los Tejas.

3.- Salinas Varona, Militar y Político:
Sus inicios en España.

Sirve de fundamento principal para la formulación de este inciso la
Relación de servi-cios del Capitán de Caballos Corazas Don Gregorio de
Salinas Varona, residente en la Nueva-España 21. La información necesaria
para redactar esta Relación fue presentada en la Secretaría del Consejo de
Indias de la Negociación de las Provincias de la Nueva España, de donde
se sacó. Madrid, con fecha del 20 de junio de 1701.

17,• AGI,

INDIFERENTE, 2íJ77, N .388, 1691: Expediente de con¡esión de licencia para pasar a Nueva
España a favor de Francisca de Castro, mujer legítima del capitán Gregorio de Salinas y Baralrona
•.• Ibídem., tomo II, p.435.
11-· AGN, Bienes Nacionales, Vol. 241, Exp.29, Cotejo de Testamento de Don Gregorio Salinas
Beraona.
•.-AGI, INDIFERENTE, 139, N.166: Relación de Alonso Salinas Barona.
n.• AGI, INDIFERENTE, 135, N.168:

�430
De acuerdo a ella y arreglada por nosotros en orden cronológico,
don Gregorio inició sus servicios militares en los dominios europeos de la
España imperial:

Sirvió en los Estados de Flandes diez y nueve años, cuatro meses y
veinte y seis días con plazas de Soldado, Sargento, Furriel Mayor, y Alférez
vivo; y que los seis años y nueve meses, fueron en Guerra viva, y los
restantes en tiempos de paz, habiéndolo hecho con toda aprobación, valor
y crédito de todos los Cabos de aquel Ejército, hallándose en las más
ocasiones, que en su tiempo se ofrecieron, obrando en ellas con toda
particularidad, siendo de los nombrados en las más de ellas para guardar,
y defender los puestos y pasos más arriesgados que en diferentes
Campañas se ofrecieron, defendiéndolas (siendo atacado de los Enemigos)
con mucho valor y crédito.
Fue nombrado con 200 hombres para entrar de socorro en la Piai.a
de Terramunda, que el Rey Christianísimo de Francia tenía sitiada en
persona, lo cual ejecutó con gran riesgo de la vida y también en las Piaw
de Lila, y Audinarda y Mons, para cuyos socorros fue también nombrado
por estar, asimismo, sitiadas por franceses, portándose en todas las
ocasiones con valor, logrando las facciones que se le encomendaron.
Cuando el Mariscal de Umiens bombeó y acañonó la dicha Villa de
Audinarda, arruinando lo más de ella, trabajó mucho por tener a su cargo
el proveer lo necesario de víveres y municiones a los que la defendían, a
que también asistió con toda puntualidad y buena disposición, dando muy
entera satisfacción, y cuenta a todo lo demás que se puso a su cuidado, y le
aprobaron sus Cabos por digno de las mercedes que su Magestad fuese
servido honrarle.
En veinte y ocho de Marzo de seiscientos y ochenta y siete, se le
despachó patente de Capitán de Infantería Española, de que Su M. le hizo
merced de una Compañia, que levantó a su costa, para el Presidio de la
Florida, que entregó en Cádiz al Conde de la Calzada, siendo Presidente de
la Casa de Contratación de Sevilla, en diez y ocho de julio de él, habiendo
servido con dicha Compañia en el Castillo de Santa Catalina de Cádiz siete
días, hasta que fue reformado.
El tiempo que sirvió en los Estados de Flandes, fue más de 24 años
con las Plazas referidas, y de Capitán de Infantería vivo y reformado.

431

En la Nueva España.Inicialmente analizamos sus actividades no septentrionales en
razón de que su primera campaña la realizó fuera de esa región y,
adicionalmente, a que en esos varios desempeños no septentrionales, don
Gregorio ocupó la menor parte de su vida militar.
Después de su brillante carrera en España recibió orden real de
llevar una Compañía de Infantería a México y fue así como obtuvo su
despacho con fecha del 2 de junio de 1687 para ponerse a las órdenes del
virrey, Conde de la Monclova.
Así que llegó a México, le ordenó el virrey, en 9 de octubre de él,
pasase con dos Alférez Reformados, que llevó a su orden, a la Provincia de
Teguantepeque, donde estaba un pirata apoderado de la Costa del Mar del
Sur, donde recibió tres heridas peligrosas por desalojarle, gastando mucha
parte de su patrimonio en el Real servicio, y en carta de 2 de diciembre de
aquel año, le dió las gracias en nombre de Su Magestad., y suyo, por lo que
obró en esta ocasión 22•
Años más adelante, después de su último viaje a Texas, regresó a la
Ciudad de México para permanecer en ella y sus inmediaciones durante
un tiempo, y tuvo a su cargo diferentes campañas militares. Fue así que se
halló en el tumulto de indios, que en ella sucedió el día 8 de junio de 1692,
donde fue elegido por Capitán de Caballos, para aquella función; de que el
mismo dia le dió Patente, el Virrey, Conde de Galve.
El mismo virrey le ordenó a la semana siguiente que:
...saliese con las dos Compañías de Caballos Corazas de su cargo, y
del' Capitán Francisco Martínez, a apaciguar los INDIOS de las Provincias
de Tlaxcala, Guajocingo y Cholula, que se habían tumultado, y retirado
después de ejecutadas algunas muertes en Tiaxcala y quemado las casas de
Ayuntamiento, que uno y otro lo apaciguó. Y en 22 de junio de el mismo
año de 92, le ordenó el Virrey volviese a la Ciudad de Tlaxcala, con las dos
Compañías a dejarlos a la obediencia de Su M., como lo están.

zz .• AGI, INDIFERBNTB, 135, N. 168. Hasta nuevo señalamiento las siguientes citas de este
iniciso corresponden a la misma fuente.

�432
433

Después de dejar el gobierno de Nuevo León en julio de 1707 en
manos de su sucesor, don Cipriano García de Pruneda, recibió el título de
Sargento Mayor de la Ciudad de Puebla de los Angeles en atención a los
especiales servicios que tenía ejecutados.

En el Septentrión.Don Gregorio inició su desempeño militar en el septentrión en el
año de 1690, después de haber desalojado a los piratas de la región de
Tehuantepec. El futuro gobernador tomó parte en tres empresas que se
dirigieron a la región de los Texas, la primera por tierra y las otras dos por
mar, todas ellas, además de su carácter eminentemente militar, también
presentaron ciertos aportes al conocimiento científico de parte de la región,
en especial de la porción sur-oriental de la Provincia de los Tejas.
El primero de los viajes tuvo lugar a finales de 1689 y lo realizó
obedeciendo la orden del virrey Conde de Galve, emitida con fecha del 7
de diciembre. En ella le ordenó dirigirse a Texas a donde se trasladó con
cuatro religiosos misioneros del Orden de San Francisco, del Colegio de
Santa Cruz de Querétaro, que fueron a convertir los infieles de aquel
Reyno, en que por ser más de 450 leguas la tierra adentro, y ~ner_ este
sujeto pocos medios para hacer el viaje por haber gastado su patrimonio en
el Real servicio, pasó grandes descomodidades en nueve meses que duró el
viaje.
Durante esta primera entrada prestó apoyo a los preparativos y,
probablemente, también haya formado parte del grupo que capitaneó_ d~n
Alonso de León, en su Jornada a la Bahía del Espíritu Santo y la Provmcia
de los Tejas que tuvo lugar de marzo a julio de 1690. Está documentado
que: en carta de 9 de febrero de 690 le dió las gracias el Virrey, Conde de
Galve, por la solicitud y cuidado que puso en ayudar al General Alonso de
León en el apresto de la jornada de la Provincia de las Tejas.
A su regreso a la capital novohispana recibió, el ~1 de septi~m~re
de 1690, nueva orden virreinal para retomar al septentrión, se le indicó
que:
.. .fuese a la Veracruz a embarcarse con D. Francisco de ~os,
Capitán de Mar y Guerra de la Armada de Barlovento, a dicha Bahía del

Espíritu Santo a reconocer el paraje en que estuvo fortificado Monsiur de
Salas, Cabo de los Franceses, para llevar la artillería que enterró.
Durante el tiempo que estuvo en esa campaña procedió, durante
tres meses, a internarse tierra adentro para reconocerla
...y sondear todos los Ríos que desembocan en la Balúa, Costa del
Mar del Norte ...y en dicha jornada tuvo un reencuentro con los indios
Bárbaros de la Costa de la Bahía del Espíritu Santo, por rescatar cuatro
franceses y una francesa, que entendían la lengua, donde estuvo a pique de
perder la vida por no querer entregar los indios al niño francés, hasta que
lo consiguió.
El tercer viaje marítimo en dirección a la Balúa también quedó a su
cargo, ya que el 3 de abril de 1691 le nombró el mismo virrey por Cabo de
la gente de Mar y Tierra, que fue a su cargo y del Capitán Juan Enríquez
Barroto al segundo viaje de Mar para dicha Balúa, con orden de saltar en
tierra con 50 hombres para pasar a la Provincia de las Tejas y de los
Cadodachos y tantear y demarcar la profundidad de sus Ríos, rumbos,
alturas, latitudes y longitudes, sus corrientes y desembocaderos, en virtud
de la instrucción que le dió en 13 del mismo mes y año.
Salió de Veracruz hasta el mes de junio, ya que por otra carta del
mismo virrey, fechada el 5 de junio de 1691, le ordenó:
...saliese luego de la Veracruz, con dos embarcaciones, que estaban
aprestadas por haber avisado al Teniente de Santiago de la Mondo~~ por
unos Pichilingues, habían despojado de las ropas a los Rehg1osos
Misioneros de los Tejas: y en otra carta de 8 de noviembre dél, le dió las
gracias por haber cumplido enteramente con su obligación, en todo lo que
en dicho viaje fue de su encargo.
Un año más tarde, aún durante su tercera entrada en Texas, recibió
don Gregorio, en reconocimiento a su campaña en contra ~e los pir~tas en
Tehuantepec, su primer nom-bramiento político de rmportancia: Su
Magestad le hizo merced por título de 30 de ma-yo_ de 1691 del pu~sto de
Capitán y Gobernador del Presidio de San FrancISCo de Coa-guila. No
tomó posesión de inmediato, lo hizo hasta el 25 de enero de 1693.
Durante el tiempo que transcurrió, entre su designación y el
ejercicio del cargo, desarrolló varias actividades, la mayor parte de ellas de

�434

435

carácter militar. En el mismo legajo que analizamos se encuentra
constancia de las mismas:

.

.
~ primera fue la continuación del reconocimiento geográfico de la
región circundante a la Bahía del Espíritu Santo y la Provincia de los
Cadodachos, El Conde de Galve, le ordenó e instruyó el 8 de noviembre de
1691:
·.
...para que si reconociese que los Ríos de dicha Provincia de los
Cadodachos eran navegables, pasase a otro que estaba a distancia de 20
leguas; y no siéndolo tampoco, a otros que distaban 40 leguas de aquella
Provincia, y de no serlo ninguno, se volviese con su gente a incorporarse
con la que dejó en las embarcaciones en la Bahía del Espíritu Santo a cargo
del dicho Capitán Juan Enríquez Barroto, y por la Mar pasase a penetrar el
Río de la Palizada, que desemboca en el Mar del Norte y Seno Mexicano,
por tener noticia de que 30 leguas la tierra adentro, hay un Islote, en que
Monsiur de Salas hizo un fuerte el año de 1684 y quedaron 34 franceses, y
que después pasase a la Bahía de la Movila y Panzacola, a reconocer si en
ella desembocaba algún Río navegable, que penetrase la tierra en cuyo
descubrimiento gastó trece meses.

;

c..

Como Gobernador de la Provincia de Coahuila en la Nueva
Extremadura.Como vimos antes, entre el otorgamiento del título de gobernador
y el ejercicio del mismo, pasó un tiempo, fue así que don Gregorio entró
formalmente al cargo de gobernador de la Provincia de Coahuila y Nueva
Extremadura el 25 de enero de 1693 y permaneció en él durante cinco años
hasta el de 1697. A lo largo de este periodo desarrolló varias e importantes
actividades, de las cuales tenemos amplia información, toda ella
procedente de su Relación.
De acuerdo a ella agrupamos su quehacer político-militar en tomo

a dos principales mecanismos de integración de la Provincia de Coahuila y
la Nueva Extremadura: 1.- El de asentamiento y permanencia de los
españoles y 2.- El sometimiento, pacificación y establecimiento de los
grupos indígenas. Analizamos cada uno:
1.- El primero lo logró a través de las siguientes actividades, todas
ellas referidas en su Relación y confirmadas por otros documentos:

~l gobernador_ se preocupó por dar facilidades para su
asentamiento a los espanoles, tanto a través de ayudas individuales, como
através del acrecentamiento de la Villa de Santiago de la Monclova. Desde
que tomó posesión de su gobierno, el 25 de enero de 1693, la misma Villa
de Santiago de la Monclova certificó:
...que luego puso mucho cuidado y solicitud en el reparo de la
Iglesia Parroquial de dicha Villa de Santiago, por haberse endido la testera,
donde puso un pilar muy grande y cercó el Cementerio, poniéndole
decente: y por su solicitud y cuidado se colocó en dicha Iglesia un Retablo
nuevo de Santiago, Patrón de aquella Provincia, que coge toda la testera de
alto a bajo, y otras alhajas de valor que dió, gastándolo de su patrimonio,
fomentando a todos los vecinos de la Villa, para la fábrica de sus casas, que
los más estaban sin ella, y con su ayuda y fomento se hicieron diez y ocho
casas, y cuidó de que se sembrase la tierra. Fue así que procuró el aumento
de todos los Españoles de aquella Provincia: ayudándoles a que hiciesen
sus casas en la Villa de Santiago de la Monclova; haciendo la Cárcel
pública y 25 casas nuevas, llevando a dicha Villa 24 vecinos con sus
familias, con cuyo fomento hicieron muchas casas. Dando a la Iglesia
Parroquial de la Villa alhajas de mucha consecuencia, como Retablo,
Imágenes de bulto, vinagreras de plata y otras cosas para los altares y culto
divino, fundando dos Cofradías del Santísimo Sacramento y las Ánimas
dando cuantiosas mandas para su fundación.
En relación al proceso de poblamiento y mantenimiento de los
asentamientos coahuilenses parte de la política que ejerció Salinas de
Varona estuvo basada en el cumplimiento de las normas existentes. Es así
que en 1695 los vecinos de la Villa de Santiago de la Monclova no habían
atendido a los términos de la capitulación que se efectuó con ellos para la
población de la misma. Consistieron éstos en la obligación de los
pobladores de construir sus casas, corrales y huertas. Esta situación fue
reportada en una carta de consulta 23 enviada por el alcalde ordinario de la
Villa, el capitán Nicolás Flores de Valdés, y en la respuesta del fiscal se le
pidió, al entonces gobernador de la Prbvincia de Coahuila, don Gregorio
de Salinas, procediera a dar cumplimiento a ·l as órdenes que se habían
dado para el poblamiento de la Villa de Santiago de la Monclova.

11

.-AGN, GENERAL DE PARTF., Vol.17, Exp.107, del 15 de junio de 1695

�437

436

Un caso de carácter más específico está consignado en la
demanda2' que le hicieron dos soldados del Presidio de Santiago de la
Monclova al gobernador Salinas de Varaona por no haberles pagado SUs
sueldos. El gobernante alegó que los soldados no tenían derecho a ellos, ya
que de acuerdo a lo establecido en las capitulaciones de poblamiento de la
Villa de 1682, ratificadas en 1685, ningún vecino o hijo de vecino de la Villa
podía recibir plaza de soldado.
Parte del mecanismo para asegurar la permanencia española en la
región se manifestó a través de acciones político-militares que tendían a
ofrecer protección a los reales de minas. En este sentido Salinas de Varona
también procedió a acrecentar la minería, tanto protegiendo a los
trabajadores, a quienes ayudó con lo necesario a siete vecinos de la Villa,
hasta que pusieron sus labores al corriente, con que se le ha dado y da
comercio ...; también ayudó a que se pusiesen ...ocho labores de corriente,
fomentándolas de todo lo necesario, de que se sustenta el Real y Minas de
San Pedro de Boca de Leones y minas del Massapil 25•
Durante su periodo se descubrieron y establecieron nuevos reales:
...y descubrióse en su tiempo la Mina de San Francisco Xavier, la de San
Antonio y Santiago de los Morteros, en cuyos descubrimientos gastó más
de siete mil pesos de su patrimonio, que hasta dicho día 26 de diciembre de
697, se le debían. Todas estas actividades las realizó con su propio peculio:
gastó más de siete mil pesos en dar corriente a las Minas del Cerro de
Castaño, que han cesado, por no haber soldados para el resguardo de los
trabajadores, por ser el paraje muy arriesgado de indios Enemigos, por
cuya causa perdió dicha cantidad.
2.- En la búsqueda de lograr el mecanismo de asentamiento de los
indígenas, Salinas de Varona, como la mayoría de los gobernantes del
septentrión, dedicó parte de su tiempo como gobernante a buscar la paz Y
la obediencia de esos grupos. En su caso lo logró por medios pacíficos_y oo
guerreros, principalmente, a partir del convencimiento y e~ ~torgamienlD
de regalos a su costa. Esta actividad, constatada por lo~ religtosos Y ~~
autoridades, está referida en su Relación, en ella se asienta que: TraJO de
paz a la obediencia de su Magestad ocho Naciones de indios Bárbaros con
AGN, GENERAL DEPARTE. Vol.17, Bxp. 110, del 21 de junio de 1695
Ésta y las siguientes tres citas proceden de la misma signatura: AGI, INDIFBREN11!. ~
N. 168,. Relación de Grtgorio Salinas tk Varona.

21••

29••

quienes gastó en agasajarlos mucha parte de su patrimonio, y a su
ja,itación, iban bajando cada día otras muchas, y se estaban esperando tres
Naciones que bajaban a ponerse a la Real obediencia, de que redundaría
a,.ucha quietud y paz a la Provincia, como se iba experimentando en las
que habían bajado. En otra parte del documento se dice que, en su labor de
apoyo a la evangelización indígena, el gobernador se distinguió en haber
bajado más de seis mil indios de paz a sus expensas, reduciéndose algunos
anuestra Santa Fe.
En relación a este quehacer, la Villa de Santiago de la Monclova
certificó:

Que asimismo puso particular aplicación y cuidado en el fomento
de las Misiones de la dicha Provincia; pues en la nombrada de San
Bernardino de la Candela, se fabricó una Iglesia muy suntuosa, con mucho
aseo, agasajando con diferentes géneros a los indios que trabajaban en la
obra hasta que lo consiguió; y que pusiesen su labor en corriente, de forma,
que los años de noventa y cuatro y noventa y cinco, hicieron muy
considerables cosechas de maíz.
Que en la Misión de San Buenaventura de Consolación hizo hacer

Iglesia con la misma solicitud y gastos, y lo continuaba en la de Santa Rosa
de los Nadadores, donde se empezó la Iglesia, que ya se concluía aquel
ai'lo; y en la de San Francisco de Coaguila, que es Cabecera de todas las
referidas, puso especial asistencia en la fábrica del Templo que se fabricaba
muy suntuoso, con su solicitud y cuidado, y quedaría concluido el mismo
año, dando maíz a los indios para su fomento; y redujo a política y
gobierno a los indios de dichas cuatro Misiones, haciendo hacer a la mayor
parte de ellos sus casas, y muchas sementeras de maíz.
Los religiosos produjeron otro documento en el cual certificaron lo

que el gobernador había realizado, en él se dice:
En dos de mayo de seiscientos y noventa y seis, certificaron los
Religiosos Misioneros de San Francisco de la Provincia de Coaguila y
Nueva-Extremadrua, que desde que este sujeto tomó posesión del
gobierno de ella, hasta aquel día, había procurado y procuraba con mucho
celo y solicitud el aumento de las Misiones, ayudándolos en todo a la
fábrica de los Templos, que en ellas se habían acabado, y estaban
acabando, gastando muchos géneros en agasajar a los indios, para que

�438

trabajasen, asistiendo personalmente a las fábricas, dando corriente a las
sementeras de los indios, bajando de paz algunas Naciones de Bárbaros,
con voluntad de Bautizarse, mediante el agasajo que dicho Gobernador y
Misioneros les hacen, en que el Gobernador había gastado y gastaba
mucha parte de su patrimonio.
Sin embargo, y al igual que sus contemporáneos y los gobernantes
del XVII y XVIlI, Salinas de Varona, también tuvo que recurrir a medios
militares para el sometimiento de los grupos indígenas rebeldes, según la
información de la Relación...hizo dos Compañías a su costa contra los
INDIOS rebeldes, sin otras muchas salidas que de su orden se ejecutaron,
proveyendo a los voluntarios de todo lo necesario para la Campaña, por no
tener más que veinte y cinco soldados y no poderse quedar la Provincia sin
ellos para defenderse de los INDIOS Enemigos; y que en dichas salidas
fueron más de doscientos INDIOS amigos, a quienes socorrió de su
patrimonio.
En relación con la protección a los indígenas, ésta no sólo se
produjo a través de la atención que el gobernador prestó a las misiones,
también cuidando y castigando los excesos de sus subordinados. Fue asf
que para 1695 recibió despacho del virrey, Conde de Galve. En él le ordenó
dar cumplimiento a la destitución del teniente Diego Flores de Abrego, a
quien había nombrado en el Presidio de San Bemardino de la Candela. La
orden fue la respuesta del virrey a la queja que le presentaron, en la capital
novohispana, los representantes de los pobladores indígenas de ese
presidio y pueblo, según la cual el teniente cometía con ellos numerosos
agravios 26•
Comprueba este documento la preocupación oficial por mantener
la paz, tranquilidad y poblamiento en los recientes asentamientos
indigenas, a través del mecanismo de procuración de justicia a los
naturales. Con ello se les confería, simultáneamente, seguridad en el
mantenimiento de las tierras y aguas a ellos señaladas o bien su restitución
cuando les hubieran sido injustamente retiradas, como fue el caso de las
acciones de este teniente.

439
Opiniones sobre Salinas de Varona de sus contemporáneos.-

Las informaciones que se proporcionan en su Relación se
encuentran confirmadas por testimonio favorables que se producen hacia
finales de su periodo como gobernador e Coahuila y que resumen sus
diferentes actividades en ese cargo. Fueron proporcionados por miembros
de la propia sociedad y por autoridades eclesiásticas y civiles. Es así que:
La dicha Villa de Santiago de la Monclova, certificó, en 26 de
diciembre de 1697, que el dicho Capitán Don Gregorio de Salinas Varona,
cumplió enteramente con las obligaciones de su cargo en los cinco años
que gobernó aquella Provincia, atendiento a la mayor honra de Dios y de
los Vasallos y ejecutado muchas cosas, que en diez y ocho años que había
que se publicó, no se había conseguido, en que gastó gran suma de su
patrimonio 'rl.
El obispo de Guadalajara, don Fray Phelipe Galindo escribió, como
resultado de su visita a la región, un elogioso testimonio de la labor de
Salinas Varona. Su carta está fechada el 6 de febrero de 1697. En ella se
asienta:
... que habiendo salido a la visita llegó a la Provincia de Coaguila,
donde están fundadas cuatro Misiones que visitó, y reconoció el logro
grande en la conversión de los indios Chichimecos y deberse gran parte de
ello al dicho capitán de Caballos Corazas, Don Gregorio de Salinas Varona,
que era gobernador de aquella Provincia, pues con su trabajo y los pocos
medios que tenia, por no gozar más que setescientos pesos de salarios,
fomentó las dichas misiones, suplica a S. M. le diese las gracias y tuviese
presentes sus servicios.
Siguiendo la carta confirmamos algunos de los datos ya
mencionado, el obispo escribió que Salinas Varona realizó: nueve jornadas
a tierras de infieles, las cinco de ellas de orden del Virrey y Conde de
Galve, y las iruatro de las obligacio~s de su cargo, sustentó muchos
Bárbaros que hacían hostilidades a aquellas Provincias y Fronteras,
sacándolos de la gentilidad, reduciéndoles a las Misiones en donde estaban
quietos y bautizados; y en cuatro años que había la gobematura, dispuso
Ésta y las siguientes citas proceden de:AGI, INDIFERENTE, 132, N. 168, Relación de
Gregario Sali1111S de Varona ..

'D••

» .• AGN, GENERAL DB PARTE, Vol. 17, Exp. 114, del 23 de julio de 1695.

�440
441
se fabricasen más de veinte casas, haciendo cuatro iglesias decentes
capaces, debiéndose todo al buen celo, trabajo y solicitud de este sujeto. y
Finalmente, el virrey Joseph Sarmiento de Valladares, en carta a
S.M. de 1700 refiere ser este sujeto de los Reformados que el año de 1687
pasaron de España a ella, de orden de su Mag. y que por las certificaiones
que había manifestado constaba que el tiempo de sirvió en Flandes
cumplió con su obligación enteramente, pasando al reconocimiento de las
Bahí_as de el Seno Mexicano y en otro empleos de el Real servicio a que le
des~on los anteriores virreyes, Condes de la Monclova y Galves, y en el
gobierno de Coahuila de su M. le hizo merced, en cuya Provincia atendió a
s~ aument~ co~ tal vig~cia, Christiandad y aplicación, que redujo gran
numero de mdios, extendiendo el Santo Evangelio en cuatro Doctrinas, que
a sus expensas quedaron pobladas, en que gastó gran parte de su
patrimonio; y que siendo estos particulares servicios dignos de la Real
atención de su Magestad, tuvo por de su obligación hacer esta
representación, para que le tenga presente, y honre con alguno de los
gobiernos Militares de aquel Reyno, en que no duda, cumplirá
exactísimamente con las obligaciones de su sangre, y en las que
nuevamente le constituyese su Magestad.
Después de haber concluido su periodo en Coahuila, en el año de
1700 el apoderado de don Gregoio presentó solicitud a fin de que se
procediera al cobro de los adeudos que con el ex-gobernador tenían varios
vecinos de las provincias colindantes. En el documento se acepta su
reclamo y se turna despacho a los gobernadores de las dos provincias a fin
de que procedan a darle cumplimiento y procedierean al seguimiento de
los adeudos que los particulares tenían con el ex-gobernador 2&amp;_

Otros cargos desempeñados.Hasta aquí la parte de su vida que está vertida en su Relación, la
cual cubre hasta el año de 1700., A partir de esa fecha la información
obtenida en AGI procede de la Relación de Alonso Salinas Barona 29, su
hijo, misma que corre hasta el año de 1729. Fue otorgada en Madrid el 19
de julio de 1726 y en ella se hace una referencia general a los subsecuentes
3

no~bramien1?s y cargos que desempeñó don Gregorio después de haber
dejéldo el gobierno de la ~rovincia de Coahuila. Del documento separamos
los cargos en el septentrión y los de fuera de la región y enriquecemos
estos datos con ~tros provenientes de AGN. Así encontramos que Salinas
de Varona también desarrolló las siguientes actividades:

Actividades como Gobernador del Nuevo Reyno de León.A) Su Nombramiento:
Después de que don Gregorio dejara el gobierno de la Provincia de
Coahuila, recibió la gobernatura del Nuevo Reyno de León en recompensa
a sus actividades de evangelización y asentamiento en la Provincia de
Coahuila:
...le confirió su Magestad el empleo de Gobernador de el Presidio
de San Francisco de Coaguila, en cuya Provincia atendió a el aumento de
las Misiones con tal vigilancia, christiandad y aplicación, que redujo gran
número de indios, extendiendo el Santo Evangelio en cuatro Doctrinas, que
a sus expensas quedaron pobladas, en que gastó gran parte de su
patrimonio; y en atención a lo referido, le confirió, el Virrey Duque de
Alburquerque1 el Gobierno y Capitanía General del Nuevo Reyno de
León30.
Permaneció en ese cargo año y medio, de mayo de 1705 hasta julio
de 1707, sus actividades fueron notables dado el corto tiempo de
permanencia en el puesto. Así, y de acuerdo a expedientes de AGN,
sabemos que:
Recibió su título de gobernador del Nuevo Reyno de manos del
virrey. El interesante documento es una copia del original, transcrita en la
ciudad de México y firmada en ella por el virrey, Duque de Alburquerque.
En él se le otorga el nombramiento re~l para el cargo en el Nuevo Reyno de
León y contiene informació~ personal muy similar a la localizada en AGI
en su Relación de servicios. También incluye las instrucciones y
señalamientos para el ejercicio del cargo, los cuales revisten la peculiaridad
de la insistencia real en el buen y justo trato a los naturales, en llevar a cabo

.-AGN, GENERAL DE PARTE, Vol.18, Exp. 146, del 4 de mayo de 1700.
AGI, INDIFERENTE, 139, N.166: Relación de Alonso Salinas Barona.

it .-

31.-

AGI, INDIFERENTE, 139, N. 166, Relación de Alonso Salinas Varaona.

�442
443

y fomentar su instrucción religiosa y su asentamiento para lo cual se les
debe ordenar y facilitar el cultivo de sus sementeras a fin de que puedan
sustentarse adecuadamente 31.
Don Gregorio informó al virrey, Duque de Alburquerque, haber
tomado posesión del cargo en la ciudad de Monterrey el 5 de mayo de
1705.

Su Política de asentamiento poblacional en el Nuevo Reyno de León.-

Al igual que sus antecesores y sucesores a lo largo de los siglos
XVII y gran parte del XVIII, Salinas de Varona enfrentó en su nueva
gobematura, como lo había también realizado en la Provincia de Coahuila,
las rebeliones indígenas.
En información enviada al virrey y citada en el parráfo anterior,
don Gregorio señaló que a su llegada al Reyno había encontrado un estado
de gran inquietud entre los indios, especialmente en los alrededores del
Real de San Pedro de Boca de Leones. En la búsqueda de solución tomó las
providencias necesarias y procedió a formar tres compañías de campaña
que envió a diferentes parajes y él mismo acudió al Real para vigilar la
extracción y el envío de la plata y la recaudación que correspondía a la
Real Hacienda, así como el remedio para la inseguridad y dificultades
sociales que se producían en ese asentamiento minero.

El virrey le respondió que había pasado su informe al fiscal de la
Real Audiencia y que este órgano oficial y él mismo, por la presente doy
gracias a dicho Gobernador Don Gregorio de Salinas Varona por las
providencias que dió en sacar a campaña tres Compañías...para refrenar
los insultos de los Indios. Asimismo le encargó continuar poniendo freno a
las sublevaciones para poder mantener la quietud del Reino y procurar la
correcta recaudación en el Real de Minas de Boca de Leones, extirpar los
delitos, enmendar a los vagamundos, procurar la moderación de juegos, la

prohib~ció~ de rescates, fabricar casas de vecinos del Real y la cárcel. Esta
carta vrrremal lleva fecha del 20 de agosto de 1705 n.

~~ embargo, ~bía necesidad de contar con recursos para el
establ~~ento de vanas dependencias, entre otras, la cárcel y el
sosterunuento de los miembros de las tres compañías. Éstas se formaron,
no con ~ldados de los Presidios, sino con voluntarios de la región cercana
a la capital neolonesa y al Real de Boca de Leones 33.
Otro interesante ejemplo de la actividad pacificadora se localiza en
nuevo doc~ento de :'GN 34, de su lectura queda claro que Salinas de
Varo~ segu_ia ~n funciones, cuando menos hasta julio de 1707, ya que la
re~lió~ de md1genas de la nación bozal se inició en febrero de 1707 en
territono de Coahuila y abarcó también el de la jurisdicción del Nuevo
~º· La campaña de don Gregorio para controlarla tuvo lugar en los
mgwentes meses. Fue así que, para junio, el virrey le comunicó la
aceptación de lo realizado y le encomendó, tanto en esa carta como en una
sub~uen~, de julio, continuará la persecución de los siete cabecillas que
habian huido. ~orno dato curioso mencionamos que el virrey le
encomendó continuara las averiguaciones acerca de la presencia de
hombres blancos y negros hacia el Norteste que se dice habitan en una isla
de ~onde vienen a pescar a las lagunas y esteros hacia la dicha parte.
Debieron haber sido pobladores de las cercanías de la costa oriental actual
Tamaulipas.
'
El contenido de estas dos cartas permite precisar la duración exacta
de su periodo en Nuevo León, el cual cubrió hasta el mes agosto de 1707,
fecha en que lo asumió su inmediato sucesor, Cipriano García de Pruneda
o sea poco más de año y medio.
'

Otros problemas durante su gobernación.-

Una de las situaciones más recurrentes que a lo largo de los siglos

XVII Y XVIII se presentó en_la administración pública de las posesiones

n .• En AGN, REALES CÉDULAS DUPLICADAS, Vol. 38, Exp.123, fs. 53 y 54, del 16 de
febrero de 1705: Título de Gobernador y Capitán General de este Reino al Capitán Gregario SaliffllS

Baraona.

•.•lbidem.

:·· A~N, ~ALES CÉDULAS. DUPLICADOS, Vol. 38, Exp.128, del 20 de agosto de 1705: Se
tllVIII feliataaón a don Gregario Salina Baraona.
• .• REALES CÉDULAS. DUPLICADC6, Vol. 38, Exp.139, fol. 177, del 3 de junio de 1707.

�445
444

Los Últimos Años.-

.

--,
: \
!

1\
l

. 1

españolas fue la dilación en el pago de los sueldos a los funcionarios,
aspecto que no sólo se daba en el lejano septentrión, también era frecuente
entre quienes radicaban en el centro del virreinato y ocupaban puestos de
primera línea en todo tipo de instituciones. Salinas de Varana también
tuvo dificultades para que se le cubrieran sus salarios y, como casi todos
sus colegas en el mismo cargo, se vió precisado a demandar la cobertura de
sus salarios. En la primera carta que al respecto dirigió al virrey en agosto
de 1705 J.S le suplicó interviniera para solucionar su problema, ya que había
sufragado todos los gastos de las campañas a cargo de las tres Compañías
que levantó para protección de su jurisdicción territorial. El gobernador
había proporcionado a los soldados, bastimentos, armas, pólvora y pago
de salarios. Apoyó su petición con la relación de las actividades que los
miembros de las Compañías realizaron para asegurar una cierta
tranquilidad en los parajes cercanos al Real, y que consistieron,
principalmente, en fomentar el asentamiento de los indígenas en las
misiones. Adicionalmente, avaló la solicitud con muy buenos argumentos
para el interés de la Real Hacienda, los aportes económicos que procedían
de las actividades ganaderas y mineras del gobierno a su cargo.
Es importante señalar la especial mención a la enorme riquez.a
ganadera que aún existía en la región, Salinas de Varona mencionó la
crecida porción de lanas que rinden cada año más de millón y medio de
ovejas y ciento cincuenta mil cameros que que esquilman en dichas
haciendas y que pastan y se crian en aquel Reino.
Referencias de años subsecuentes reiteran el mismo problema de la
falta de pago de salarios, pero, no sólo los devengados por el entonces ya
ex-gobernador del Nuevo Reino de León, también los de los Capitanes de
los Presidios de Cerralbo y Cadereyta y los que correspondían a sus
soldados. En todos los casos, el retraso en el pago se extendió por dos
años36•

O~ acuerdo a - ~ Relación que presentó su hljo, el siguiente
nombrarmento que rec1b1ó Salinas Varona padre le puso nuevamente en
relación con el septentrión, ahora en su porción más oriental. Por titulo real
fue desi~d? Gobernador y Cabo Superior de las Armas de Mar y Tierra
en el Pres1d10 de Santa María de Galve, renombrado años más tard
Presidio de San Miguel de Panzacola, debió haber sucedido esto hac~
1717.
Después de haber dejado su cargo en aquel presidio con el cual
~~ protegía sus posesiones extremas en la región costera oriental de la
L ~ fre~~ a los continuados avances de franceses e ingleses, don
Gregono rec1b1ó nueva comisión para proteger aquellos territorios. En 1718
el ~ey envió comunicación al rey en la cual le informó haber tomado
1 medidas para que Don Gregario Salinas, gobernador que había sido de
Panzacola pasara a ocupar la Bahía de San Bernardo con dos embarcaci?nes. A la fecha de la carta se estaban armando y aprovisionando los
navios,_ seguramente en Veracruz, no se precisa el lugar. La medida
obedeció al temor y en previsión de que los soldados franceses ubicados en
~ Luisiana p~dieran pasar a ocupar ese importante bastión español,
Sl~do al poniente de Panzacola, en territorio de los Tejas. Se le pidió a
Salinas Varaona no permitiera que los franceses desembarcaran en el Seno
Mejican? y si así fue~a, los ex_pulsara del mismo-». En el expediente no se
proporciona mayor información sobre este delicado asunto, que como se
sabe, preocupó a la corona española y a las autoridades virreinales
novohispanas durante gran parte del XVIII.
De ese puesto pasó, en 1719, al de San Joseph como su primer
Gobernador y Cabo Superior en virtud del titulo que le concedió el Virrey
Marqués de Valero.
Don Gregario permaneció en el servicio real hasta 1722, año en el
cual se retiró a la capital novohispana_para atender su mala salud. Murió
en la ciudad de México el 30_de enero de 1723; ya viudo de doña Francisca

35,-AGN, REALES CÉDULAS. DUPLICADa&gt;, Vol. 38, Exp.129, fol. 165v., del Zl de agosto de
1705.
» .- REALES CÉDULAS. DUPLICADC6, Vol. 38, Exp.145, fol. 182., del 4 de mayo de 171Xly
Vol. 38, Exp. 146, Fols. 182v., de la misma fecha.

11
·-

RE:ALES ~ÉDULAS DUPLICADAS, Vol.39, Exp. 73, del 13 de junio de 1718: El señor

Clrgono de Salmas salga con una embarcadón para alejar a los fran ceses.

�446

447

Antonia Bermúdez de Castro, vivía en la Alcaeceria y fue sepultado en la
iglesia de la Casa Profesa de los jesuitas 38•

primer tercio del XVII se promovió la beatificación de Gregorio López y
c~ntribuyeron a ella variados benefactores a lo largo de los siguientes
siglos.

Don Gregorio dictó testamento en la capital novohispana el 20 de
enero de 1723 ante el escribano real Gabriel Fernando Navarro. Su cotejo
del mismo lo localizamos en AGN 39• Se trata de un documento de díficil
lectura del que extrac~os aquí los datos generales. No se localizó en el
Archivo de Notarías de la Ciudad de México su testamento, ya que los
libros pertenecientes al escribano están parcialmente quemados y las
autoriadades del archivo no autorizan su consulta.

ll
1

1'

. En otras ,cláusulas del testamento estbleció mercedes para sus
servidores, fue asi que a su esclavo negro le dió su libertad y a otro de sus
sirvientes, rica vestimenta.

Finalizamos este estudio sobre Salinas Varona, citando las últimas
frases contenidas en la Relación de su hijo, que concluye con el
reconocimiento que se le otorgó a su padre y que se plasma en el texto:

De acuerdo al contenido del Cotejo de Testamento, nombró por sus
albaceas testamentarios a don Alonso Romay Sotomayor, vecino de la
ciudad y apoderado del Sargento Mayor don Alonso de Salinas Baraona,
su hijo, y a don Antonio Bentura de Mendoza, su sobi:u'º· lnsti~yó por su
heredero único y universal a su hijo, don Alonso. Dejó establecido que su
entierro se hiciera en la Iglesia de la Casa Profesa de la Compañía de Jesús
y de acuerdo a su voluntad, así se procedí~, celebrándose misa ~e ~erpo
presente. Mandó se dijesen doscientas m15aS rezadas en las. iglesias y
conven-tos que considerasen sus albaceas. Como dato interesante
entresacamos que una de las cláusulas consistió en que en las mandas
forzosas acostumbradas se incluyese la del Venerable Siervo de Dios
Gregorio López, a cada una cuatro reales por una ve~. Recorde~os que
Gregorio López fue un conocido ermitaño y autor de importante ~bro de
medicina 4D, quien vivió en la Nueva España durante la segunda mitad del
XVI. Su libro circuló en copias manuscritas desde que lo escribió, 1586
hasta la impresión de su primera edición en 1672 que se agotó rá~i~en~
y tuvo una segunda, dos años más tarde, después de estos anos siguió
vigente hasta bien entrado el XVIII. Por su_ ~portan~ c?ntenido, en el cual
se hacía uso de medidas terapéuticas tradicionales, sirvió de consulta para
médicos y cirujanos de las principales poblaciones novo-hispanas, .pero
aún más importante, fue texto médico que emplearon durante tres_ siglos,
quienes asentados en las poblaciones más alejadas del centro novohispano,
no tenían fácil acceso a la consulta de médicos o cirujanos. Durante el

:11•• Octavo

Libro de Defunciones de Españoles del Sagrario Meh'opolitano, 1719-1724, Fol.

1~~

.

,,__ BIENES N AOONALES, Vol. 241, Exp. 29, año 1723, Cotejo del testamento de D. Grtgono

Salinas Baraona:
• .- Tesoro de Medicinas para todas enfermedades.

. ...y en todos los empleos que han estado a su cargo y órdenes que
se le dieron, consta desempeñó enteramente su obligación a satisfacción de
sus Superiores hasta el año de 1729, que en virtud de licencia del Virrey de
aquel Reyno ~ retiró a México a curarse de las enfermedades que padecía,
donde falleció, según consta de certificación de Don Juan de Ureña,
Contador Ordenador del Tribunal de Cuentas de México.

�449

EL CONVENTO FRANCISCANO DE SAN ANDRÉS
EN LA CilJDAD DE MONTERREY
Lydia Espinosa Morales
Centro INAH Nuevo León
Muy poco estudiada ha sido la presencia franciscana en el Nuevo
Reino de León; el desinterés es llamativo sobre todo si considerarnos que
durante el periodo colonial fueron los únicos misioneros en la región.1
En las líneas que siguen presentaré los primeros resultados de una
investigación mayor en la que pretendo evaluar la importancia que alcanzó
el convento franciscano de San Andrés y estudiar los cambios ocurridos en
su construcción a la luz de las transformaciones ocurridas en la historia de
la ciudad desde la época colonial hasta el siglo XX cuando el convento
desapareció tras una larga agonía.

Mi trabajo comenzó cuando encontré en el Archivo General de
&amp;tado de Nuevo León (AGENL) un plano del convento franciscano de San
Andrés fechado en 1871. Para su análisis utilicé dos importantes

1

Bn este asunto, como en tantos otros de la historiografía regional, Israel Cavazos Garza es
pionero, véase: "La obra franciscana en Nuevo León", Humánitas, Anuario del Centro de
Estudios Humanísticos, Monterrey, N .L., Universidad Autónoma de Nuevo León, núm.1,
1960. Entre la escasa bibliografía merecen citarse Eugenio del Hoyo: "La evangelización en el
Nuevo Reino de León", Humánitas, núm.6, 1965 y del mismo autor: Indios, frailes y
mcommderos en el Nuevo Reino de Le6n, siglos XV1I y XV1Il, Monterrey, Archivo General del
listado de Nuevo León, 1985. Recientemente, Hedor Javier Barbosa Alanís publicó: "La
evangelización en el noreste de México", Roe!, Órgano de la Sociedad Nuevoleonesa de
Historia, Geografía y Estadistica, Quinta Época, núm.2, 1996. Sobre el convento franciscano
de Monterrey contamos con el estudio clásico de Xavier Mendirichaga: El templo franciscano
dt Monterrey, Monterrey, Dirección Cívica y Editorial del Gobierno del Estado de Nuevo
león, 1983.

�451

450
expedientes documentales localizados en el mismo archivo que son su
complemento obligado. 2
Encontré información muy valiosa en el Archivo Municipal de
Monterrey en las Actas del Ayuntamiento, en el Ramo Civil y en el Catálogo
y síntesis de los protocolos del Archivo Municipal de Monterrey elaborado por
Israel Cavazos.
El primer convento franciscano de San Andrés fue fundado por
fray Lorenzo González y fray Martín de Alta.mira entre 1602 y 1603 en un
sitio que no conocemos. En 1612 se trasladó a su emplazamiento_ definitivo
después de que la gran inundación obligó al traslado de la cmdad a la
banda sur del río de Santa Lucía. 3
El convento se encontraba en el centro de la ciudad, en un costado
de la plaza mayor en la contaesquina poniente de la iglesia parroquial, hoy
catedral. De norte a sur, se extendía de la calle de Melchor Ocampo (antes
San Francisco), hasta las márgenes del Río Santa Cata.tina y de oriente a
poniente, de una pequeña calle que partiend? del río topaba con la p~
mayor (la calle Guillermo Prieto que ya no eXISte), hasta la actual Mariano
Escobedo que durante la época colonial no estab~ trazada. Para 1~71, fecha
del plano que cito arriba, el convento comprendia. un total aproxunado de
14,000 m2 de los cuales 3,200 m2 estaban construidos.
El convento se fundó para propagar entre los infieles la luz del
evangelio. Israel Cavazos informa que los franciscanos sólo tenían a su

20:

2m plano se encuentra en el Nivel Arquitectónico de la Mapoteca del AGE_NL, n~el titulo: Plano del convento de San Francisco y Tercera Orden y es una copia parcial d~
__,_ · más detallado fechado en 1859 que no he podido localizar. B1 Plano del terreno tt·
......,nor
.
.
d la .
Ma-•· es
tnnplo de San Francisco que está en el Nivel Urbanistico, núm. ~ , e misma
r:-~
muy interesante pues corresponde al año 1917. Los expedientes de los tr6mítes _que
raron los planos se encuentran en el AGENL en Asuntos Eclesiásticos (8/272): Erpttlitnlt
:':1 inVffltariO la distribución del terreno que pertenecía al conVfflto franciscano de ~n Andrif.
, fs. y en ~onumentos y Edificios Públicos (bateria 7.5): Templo de San Francisco.
1871 21
3,-iménez Moreno, citado por Israel Cavazos en ºLa obra franciscana...•, op.cit., p.73

cargo a los indios de nueva conversión y que el clero secular se ocupaba
delresto.4

Aunque el documento original se encuentra perdido hay
evidencias de que Diego de Montemayor concedió a los franc~anos
ciertas r~~herías de indios. Los franciscanos perdieron dicha merced pues
el 4 de d1c1embre de 1622, fray Damián de Acevedo, guardián del convento
de San Andrés, solicitaba a Diego Rodríguez, capitán y justicia mayor de la
ciudad, un testimonio "... de la gente que está en la ranchería de la
administració~ del convento y demás rancherías que por merced, el
gobernador Diego de Montemayor hizo en nombre de Su Majestad a este
convento, p~a pueblo _Y_ administración de ello, y de los demás que están
en las estancias en serv1c10 de los españoles, en número y copia de ellos, [y]
qué cantidad serán por todos ... 11 .5
?radas al· historiador Raúl García Flores tengo la respuesta en la
que se informa que: "... los indios que al presente están asentados y
poblados _en el dicho pueblo de San Andrés ... son ocho, por haber muerto
gran cantidad de ellos. Y así mismo de los indios del señalamiento ... son
seis rancherías ... las cuales ... señaladas para pueble, tendrán doscientos
~os, los cuales el dicho capitán y justicia mayor los ha traído por
diversas vece~, los ha asentado en el dicho pueblo de San Andrés y se han
vuelto a sus tierr~ por no haber en él indios en pie y por el poco sustento,
que no lo ha habido para sustentar, ni los padres lo han tenido para se lo
dar. Y que en lo de~~s que pide el dicho padre guardián de la copia de los
que ~tán en servic10 de los españoles y en sus labores, están muy
repartidas las dichas estancias a diez ocho leguas algunas de ellas y que no
se puede saber con facilidad si por esto, como porque al tiempo por cuanto

'r.r.e1 Cav~, Contr~sias sobre jurisdicción espiritual entre Saltillo y Monterrey, 1580-1652,
Saltillo, Colegio Coahuilense de Investigacionesl{istóricas, 1978, pp.6-8.

~~o

del Hoyo, op.cil, pp.55-:56. Para nuestra desgracia, Del Hoyo nos remite al
Archivo ~ral de La Nación, caja del Nuevo Reino de León (????), Exp. 1•. Las
~gaoones son del autor. Tampoco contamos mayor referencia documental, fuera de lo
dicho por Alonso de León, para confirmar la que sería la primera referencia documental del
~~to cuan~o supues~ente el _día 8 de febrero de 1622, sirvió de refugio en el ataque de
b mdios HuaJUco y Colmillo a la ciudad. Citado por Mendirichaga, op.cit., p.12.

�453

452
se les hizo la merced había más cantidad de indios de los que al presente
hay por haberse muerto con pestes y granos que entre ellos ha habido ..."6
Como pretendo mostrar, la importancia del convento no debe
medirse sólo por su éxito o fracaso en la evangelización de los indios que
seguramente siempre fueron pocos. Aún así en 1712, por ejemplo, se le
seguía llamando: "...la parroquial de indios borrados ...de esta ciudad". 7

El convento se ocupó y es lo que ahora me interesa destacar aquí,
de la salud espiritual del conjunto de la población de la ciudad ya fueran
blancos, mestizos o de "color quebrado" y desempeñó un papel variado y
muy relevante dentro de su vida social y económica de Monterrey. De
hecho, hay que recordar que durante largos periodos de tiempo el templo
franciscano funcionó como el único templo de la ciudad pues la iglesia
mayor o iglesia parroquial se construyó tarde, hasta 1626, y que como
resultado de los dañosque le provocaban las fuertes lluvias y temporales
continuamente se estaba reparando.
Por este motivo y por hallarse situado en el centro de la ciudad,
con mucha frecuencia en sus puertas se publicaban los autos,
mandamientos, edictos y Reales Cédulas que atañían al conjunto de la
población y a sus puertas se realizaban toda clase de pregones y almonedas

La centralidad del convento se pone de manifi to
momentos graves de la vida de la ciudad· el día 15 d d . . ~ den los
por ejemplo, el Cabildo dictó una medida d
e tctem re e 1661,
contagio y pestes de viruela" que afectaban a ~sepos~:~~ por el "gener~
ahí un novenario d
·
Ct n Y mandó decrr
concluir con
e ~ s cantadas con sus rogativas, que habrían de
una procesión solemne para implorar la misericordia de
Dios".9

Igualmente, en algunos mom to d
. .
. d' 'd al d 1
en s ramáticos en la vida
m tvt u
e os habitantes de la ciudad, el convento se manifestab
:1ª:Urteys~ de la insti~ción eclesiástica. En él se practicaba el
·to 10 y constancia de que varias veces se utilizó con este
prop6S1 •

de:~~:

Por otro lado los fraile
·
dentro de la vida ·soc~ d 1 M s mISmos ~uparon un lugar relevante
.
e onterrey colonial. Los protocolos notariales
muestran su presencia como testigos d e numerosos actos públicos· en
cartas poder, cartas de obligación de pago, reconocimientos de deuda
desde luego en testamentos y codicilios.11
y
Los franciscanos fueron también testi os fr
.
de compra venta de minas labores hac' d g
ecu~ntes en_operac10nes
'
'
ten as y estancias. Lógicamente, su

públicas con gran concurso de gente. 8
9
AMM, Acta del 15 de diciembre de 1665
61:ondo Franciscano, Biblioteca Nacional de México, Vol. 46, Exp. 104.

7Archivo de la Catedral, Libro de Bautizos, vol.ID, citado por Tomás Mendirichaga Cueva:
' Breve reseña del Archivo Parroquial de la Catedral de Monterrey•, Humánitas, Anuario del
Centro de Estudios Humanísticos de la Universidad de Nuevo León, Núm.4, 1963, p.432.
Sobre la existencia de una supuesta misión de San Andrés la Corona levantó en 1776 una
información al respecto al recibir una representación anónima tras la que por Real Cédula
dada en San Ildefonso el 6 de octubre de 1783, se mandó suprimir la ayuda que se enviaba•
la supuesta misión que: "...jamás lo fue ni tuvo misioneros". AMM, Reales Cédulas, Vol.3, 4
fs. Véase también el "Oficio notificando que nunca ha habido en esta ciudad misión de Sin
Andrés, con otros datos relativos a los pueblos circunvecinos' fechado el 17 de noviembre de
1785, en Carlos Pérez Maldonado: Documentos históricos de Nuevo Le6n, Monterrey, s.e, 19'7,
pp.99-101.
8véase por ejemplo: AMM, Auto del gobernador Zavala prohibiendo que los indio5
chichimecos anden a caballo. Acta del 7 de junio de 1643.

lOy

.

éase, por ejemplo, AMM Protocolos V I X F 345 N ,
Civil, según Catálooo de lsratl 'Cava
, o . , . ' um. 210, que corresponde al Ramo
l1
o
zos.
Todas las referencias documental d
.
del Catálogo y síntesis de los protoc:os e¿;r~toc:1osMque .c'.taré en adelante fueron extraídas
-.A
'd d
re vo umcrpal de Monterr~ que en 6 vols
r-•r--v CUl a osamente Israel Cavazos Garza El
.
-:,
.,
599
fue pudblicado por el Instituto Tecnológico de Estul:'::;:::nd:t::~;r!
Y
1
eegun o cubre de 1700 a 1725 y lo publicó la U . 'd d A
y en
' el

ª

~:i::;~: ~:1:::t res~tes fuero~ e1;;~~;~a

en

!:.

~:~~~;;!e;~~-~~ :~

1785, 1786 a 1795 y 1796 a l~~~engr
· : ~vamen~los periodos ~e 1726 a 1756, 1756lllleStra Lilia Villanueva d
a me ~ taron los indices preparados por la
qae comento Algun
. e c;vazos, a los que renuto al lector para documentar los casos
Ramo
.
os e:,emp os en los manuscritos originales se encuentran en el AMM
f.3. Protocolos, Vol.1, fol.19, núm. 13 y Ramo Civil, Vol.X, Exp.37, f.lOv y Vol.XIII, Exp.17:

�454
investidura religiosa les otorgó una calidad moral indiscutible que los
convirtió en testigos irreprochables y muy solicitados.12
La importancia que la población blanca otorgó al convento en su
vida diaria y aún después de muertos se expresa muy claramente en los
testamentos. Siempre se ha señalado que en el cementerio del convento
franciscano se enterraban los indios de la ciudad; por ello, resulta
sorprendente la gran cantidad de vecinos, muchos pertenecientes a la élite,

que dispusieron ser enterrados en su templo.13
Agustina de Otarles, viuda del capitán Juan Pérez de los Rios,
dispuso el 11 de octubre de 1626, se le sepultara junto a su marido:"...en la
sepultura que tengo en la dicha iglesia...". Igual disponen Pedro de
Suástegui y Juan López (en 1634); el capitán Martín de Aldape (en 1646); el
capitán José de Ayala (en 1666):"...en el lugar donde están enterrados mis
padres y antecesores... "; Diego Rendón (en1678):" ...en el convento junto al
sepulcro de Ma. Valverde", su mujer; Mónica Rodríguez, viuda del capitán
Miguel de Montemayor, hijo de Alberto del Canto, pide lo mismo (en
1680); así como muchos otros. En el siglo XVIII, la costumbre continúa y los
ejemplos podrían multiplicarse.
Otra muestra de la influencia que los hijos del santo de Asís
ejercieron sobre el conjunto de la población "blanca" y la élite, se encuentra
en las numerosas disposiciones testamentarias en las que se asentaba la
voluntad de ser enterrado: "en la parroquial desta ciudad", pero con hábito
de San Francisco. Limitaciones de espacio me impiden citar los numerosos
ejemplos que se cuentan por decenas.
En los testamentos se incluían mandas forzosas que los herederos,
el albacea y los frailes franciscanos deberían de cumplir. A la disposición
del entierro con hábito o mortaja del santo, seguían las peticiones de un
novenario que podía o no ser cantado, de un determinado número de

455

misas, rezadas o cantadas, y d e o tras d evoc1ones
.
A veces tamb.é
encargaban algunas obras piadosas o d
ºd d .
l n se
construcción de un altar hasta la d ta .óe cdan
que podian ser desde la
0 et n e una huérfana.
'

ª'

A nuestro ojos actuales las mand t
pueden parecer excesivas aunqu; d be
as _orzosas y · las obras pías
Iglesia les concedió para alcanzar e te mos ;ns1derar el gran valor que la
Pedro de Suástegui dispuso nove~omo . ese~ del alma. En 1634,
además, cien misas d ·chas
. Y cien misas rezadas por su alma;
t
en el mismo convento por el ánima d
padres y otras cien por An la d So ,
.
e sus

=

,~:,i::

~ab~Sánchez fue :uy g;ner!v;::d~p:::t~e;
e
personas con qwenes he tenido trato"·
general Diego de Ayala, sólo p1'dI.6 una misa.
.
su parte, el
"por , 1poralma
naturales muertos a mi servicio" y otr d
.
as
s de los
.
as os por sus padres y sus do
primeras mujeres".15 Hacia finales de la é
.
s
testamento del Lic. Matías
p . poca_colo~, ~ la atención el
16
penitenciario de la catedral d;~o :eto qwen aun siendo el canónigo
n rrey, encargó una misa diaconada
mensual, rezada, en el templo franciscano. 16
Muchos que fueron enterrados en la iglesia parroquial .d.
.
embargo, misas en el convento En 1643 1
.
.
pt ieron, sm
pidió por su alma· veintic·
· .
'e capitán Miguel de Montemayor
.
.
meo misas con su novenario, más otras diez por
su abuelo y diez para su suegro, el capitán Diego Rodríguez.17
En mi· oprm
· ºón, 1os eJemplos
·
señalados muestran la fu
.
de los franciscanos entre los habitantes de la . d d derte presencia
Des
·d
ciu a
e Monterrey

r:i~~ ;;e;::~~=::::::~~~:~:=~:

de
sobre el númer~
~resuponer que siempre fueron pocos, quizás entre.6 y sº:s17te, p~edo
tiempos Tampoco sé ha ta
, n os me1ores
ro . .
s que grado su manutención fue por cuenta de su
p pia orden y que tanta ayuda les representó el estipendio anual de entre

12Por ejemplo: A.MM, Protocolos, Vol.IV, Fol.28, núm. 3 y Vol.11, Fol.21, núm. 13.

14AMM, Civil, Vol.IV, Exp.29, f.4.

13Para evidencias de entierros de los indios: A.MM, Protocolos, Vol.IV, F.125, Núm.54 Y
especialmente: A.MM, Protocolos, Vol.V, F.5, Núm.2. Para testamentos de la élite, véase Po'
ejemplo el de Mónica Rodriguez: AMM, Civil, Vol.XVID, Bxp.8, f.33. Por motivos de espacio,
no puedo mencionar todos los ejemplos que pude extraer del citado Oitálogo.

lSAMM, e·ivil, Vol.XV, Exp.29, F.1.
16
AMM, Protocolos, Vol.XXIII F.174 Nu'm 98
17
'
'
. .
AMM, Civil, Vol.V, Bxp.16, F.13.

�456

457

350 y 450 pesos con que la Corona los apoyó, por lo menos hasta mediados
del siglo :xvm.18

Consta que también había destinado mil ovejas para el sustento del
doctrinero del Alamillo.22

Sabemos que ocasionalmente el Cabildo de _la ciudad les
·
ba algunos fondos· En la sesión del Ayuntamiento
14
proporoona
.
rod del dfa
d las
de agosto de 1660, por ejemplo, se decretó que la nutad e1 p
ucto . e
multas de 12 pesos que habrían de pagar los enco~enderos de la ciudad
por no limpiar
· sus acequias, debían aplicarse por nutad entre el convento
de San Francisco y la Iglesia Mayor.19
De cualquier manera, la mayor parte de los bienes que permitían la
manutención de los frailes y el funcionamiento del templo y el convento,
provenían de limosnas, mandas forzosas, legados piadosos y de ca~llanfas
dejados por los fieles. El gobernador don Martín de Zavala, por e,emplo,
dispuso en su testamento·"
. .... Declaro tener en esta ciudad de Monterrey
. ...
dos aposentos que ... pertenecen a los padres de mi Padre San Franasco,
· d os para nusas
·
de difuntos naturales cuya
dedica
. cobranza
. d d ha de estar
d loa
cargo del síndico que fuere del convento desta dicha ciu a , para que e
.
dºichas nusas
· ...1120
procedido dello se digan
•
Las obligaciones de :zavala con los franciscanos estaban
ti. ladas en su Capitulación fechada el 3 de abril de 1625; en ella, la
es
pu le obligaba a fundar dos villas de españoles: II •·· bºien provistas. de
Corona
religiosos de la orden de San Francisco y otros sacerdo~, los que p~ere
al dicho mi virrey y sean necesarios para la doctrina, conservaaón Y
enseñanza de los indios y administración de los santos sacramentos, porqut
esto ha de ser a vuestro cargo y por vuestra cuen ta...• " •21 El subrayado es mio.

Como fuera, los gastos de la Orden debieron haber sido modestos:
el voto de pobreza y de humildad, el desprendimiento de los bienes
terrenos y la limosna como única fuente de sustento, eran característicos de
la Regla franciscana.23
Para administrar los fondos que ingresaban al convento y para dar
seguimiento a la gestión de los albaceas testamentarios, el convento
nombraba a un administrador general llamado Síndico o Mayordomo; este
tesorero, representante jurídico del convento, era siempre laico y por lo
general miembro importante de la élite y del Cabildo.
El síndico se encargaba del mantenimiento y las reparaciones del
templo y convento; también cuidaba de los caudales necesarios para la
manutención de los frailes. Como resultado de las limosnas recibidas en
especie, el convento poseía rebaños de cabras que generalmente se
arrendaban por un término de cinco o más años. Así se sufragaban algunas
necesidades que no alcanzaban a cubrirse de otra manera.24

xvm,

Ya para el siglo
algunos de los capitales de particulares
cedidos a favor del convento -ya fuera mediante legados piadosos o por la
fundación de capellanías-- fueron prestados al 5% de interés anual,
abriendo líneas de crédito que seguramente contribuyeron al desarrollo de
la economía local y regional. Pedro de la Rosa Salinas dejó un legado de
1000 pesos para la fiesta de San José, ochenta años después, este capital
todavía se prestaba a rédito, según consta en escritura pública a favor del
capitán Juan Gómez de Castro, alcalde mayor y capitán a guerra de la Villa

· Internas, Vo¡.1.,
i f •230 Y AMM, Reales adulas, Vol.3.
18AGN, Provinc1AS
19eonsúltese el acta de ese di&amp;. AMM, Actas del Cabildo.

22

. d 1 '--tamento· AMM, Acta de Ayuntamiento del 5 de diciembre de 1666.
20utilicé una_.,,.,
coplA e ~
·
· i6
'biendo 1al
1731 a Ma B6ez de Trevü\o aunque el convento sigu rec1
fu
La casa e &lt;-=ª en
·
•
d •cuartoe a.,,,....101• 90ll
O r--·
rentas AMM, VoLXIl, F.142, Núm.60. Ejemplo de donaaones e
lu d .Al nso García Coello en 1735 y la de doña Juana de la Garza (1773).
e o
.
.56-58 ublica un traslado í-echado en 1654 bajo el discutible
21Eugenio del Hoyo, op.ot pp
.' p . • AMM, Ci il, 1 a · 4 Bxp.16.
tftulo de 'Real adula sobre Evangelización ,
v eg )O ,

AMM, Protocolos, Vol.ID, F.175, Núm.109. Corresponde el dato al 7 de diciembre de 1666,
cuando hay Antonio Valdés, ministro provincial de Nuestra Señora de los Zacatecas, con
poder del albacea de Zavala, aprueba las cuentas del administrador de las haciendas de
Zavala y de la venta de sus bienes.

..

~1 voto de pobreza hanciscano es su caracteristica distintiva.
24
Véase por ejemplo el arriendo de 300 cabras de vientre por 30 pesos anuales en AMM,
Protocolos, Vol.V, F.5, Núm.2.

�458

459

de Cerralvo, quien en garantía hipotecó, por tres años, los "agostaderos del
Zacate•.25

La primera noticia más temprana de una cofradia, tiene la fecha de
16.34 y aparece en el testamento de Juan López, estanciero y encomendero
de matah~s, natural de la ciudad de México y vecino de Monterrey,

No podría citar aquí los múltiples ejemplos que muestran el papel
crediticio que desempeñó el convento ( y también sus.cofradías y la Terc~
Orden como se verá adelante); primero seria necesan~ efectuar ~ análisis
detallado de las transacciones realiz.adas, tarea que. aun no realizo. ~ e
luego, puedo adelantár que todas las formas coloniales p~a la obtención
de rentas y créditos a corto y a largo plazo, tales como hipotecas, censos
(consignativos y enfitéuticos), depósitos irregulares, cape~ Y otros, se
utilizaron aqui. Como fuente de crédito, el papel econ~~co del c?nvento
franciscano de San Andrés y de las sus asociaciones religiosas, debió haber

cuando dISpone ser enterrado en el convento franciscano de cuya Cofradia
del Santísimo Sacramento era hermano.28 Las cofradías del Santísimo
Sacramento existieron en muchas de las iglesias novohispanas. Estaban
dedicadas a la adoración del Cuerpo y la Sangre de Cristo, es decir a la
Eucaristía y tenían a su cargo la organización de una de las festividades
m6s solemnes e importantes del calendario cristiano colonial: la fiesta del

sido importante.
Las Cofradías eran asociaciones de fieles fundadas con aprobación
arzobispal con el fin de garantizar el culto a un santo patrono ~ la
realiz.ación de su "función" o fiesta, el dia consagrado a su c~lebración.
También fomentaban la hermandad y solidaridad entre sus miembros, a
través de diversos mecanismos de ayuda mutua; por ejemplo, el pago del

entierro y de otros servicios religiosos para los cofrades pobres.26
Las Hermandades eran muy parecidas a las cofradías aunq~e
carecian de permiso oficial. Eran toleradas porque además de su_ ~eficio
· •tuat se tenía la esperanza de que con el tiempo se convirtieran en
espm
,
d
.. l! • tes Las llamadas
,.,.., una vez que contaran con fon os sw1eten •
.
cofra d~,
d
· '6 i rma1; SU\
Devociones carecian de permiso y también e _orgaruzaci n . o
"''""
emb argo, una vez al año, un pequeño grupo de fieles voluntarios recoc,-•
limosna para la función del santo venerado.27

En el convento franciscano de san Andrés, existier~n tres cofrad~
la Tercera Orden de Penitencia y varias devociones particulares que, SU\
embargo, no llegaron a conformar hermandades.

25AMM, Protocolos, Vol.XVIll, F.271, Núm.t 36.
.
clel
fr clJas rales y urbanas en MéXJCO • fines
26Asunción Lavrin: "Mundos en contraste_: ro a
ru . dt ,A,néria, lAti,ui, siglo, XVI 111 XIX,
igl XVIll" en AJ Bauer (comp.): lA 1glnúi m la tconOIIIUI
~~ico,
Nacional de Antropologia e Historia, 1986, pp.235-276.

Instituto

27Lavrin, Ibid., p.237-238.

Corpus Christi.
Junto con ésta, existieron la Cofradia de Nuestra Señora del
Rosario, documentada desde , 1653 con un patrimonio principalmente
ganadero y la Cofradia de las Animas, única cofradia de indios que existió
en el convento, aunque quizá sólo sirviera para recolectar las limosnas para
pagar sus entierros.29
Entre las devociones practicadas podemos destacar la de Nuestra
Señora de Aranzazú, la del Señor San José, la de San Francisco Javier y San
Antonio de Padua, así como la de Santa Ana y Nuestra Señora de Los
30
Dolores.
Muy importante fue la devoción a Jesús Nazareno, imagen
devota que se sacaba en la procesión del viernes santo.31

La llamada Orden Tercera tuvo la mayor importancia. Esta
asociación religiosa no · puede considerarse propiamente como una
cofradia; tampoco como una hermandad aunque a sus miembros se les
conozca como Hermanos Terciarios. De hecho, se trata de una orden
religiosa en toda forma pues mantiene votos y estatutos canórucos, en la
que sus miembros no renuncian a sus obligaciones familiares y a su vida en

211
AMM, Civil, Vol.IV, Bxp.14, F.1.
29
AMM, Protocolos, Vol.ID, F.35v., Núm.23; Vol.VI, F.182, Núm.118; Vol.VII, F.106, Núm.43;
Vol.VID, F.55, Núm.26 y AMM, Civil, VolVIll, Exp.37, F.1.
~AMM, Civil, Vol.IV, Exp.14, F.1; Protocolos, Vol.ID, F:49, Núm.31; Vol.IV, F.5, Núm.3.

Pioloc:olos, Vol.ID, F.35v., Núm. 23; Vol.VI, F.182, Num.118; Vol.VII, F.106, Núm.13; Vol. Vlll,

F.55, Núm.26 y Civil Vol.Vlll, Exp.37, F.1 y Vol.XV, Exp.29, F.1.
31
AMM, Protocolos, Vol.VI, F.143, Núm.79; Vol.V, F.158, Núm.87; Vol.XIll, F.316, Núm.151,
Vol.XV, F.266, Núm.125 y Vol.XX, F.138, Núm.87.

�461

460
el siglo. En 1221 quedó constituida sobre la Regla que el propio Francisco
32
elaboró junto con Ugolino de Segni, obis~ de Ostia.
•Qué tanta importancia adquirió la Tercera Orden en Monterrey
. 7 nror
frente a '-las otras cofradías existentes? ¿Cuáles fueron sus diferenaas.
el momento, es difícil decirlo pero si atendemos al plano del convento de
1871 la llamada "capilla" de la Tercera Orden destaca por sus grandes
dim;nsiones. Sabemos que los terciarios hacían también el voto de pobreu
de humildad, y que la orden tenía la prohibición expresa de poseer

y

.

.

.

bienes inmuebles.33 Pese a todo, contaba con un_ patrtm~ruo prop10
ultado de las contribuciones y donaciones de los fieles. Al igual que el
;::to de las cofradías su principal patrimonio era ganadero aunque
también prestaba dinero.34 Hacia finales del periodo_ . colonial,
especialmente durante la última década, la fo~ que más u~on los
benefactores de la Tercera Orden fue la fundación de ca~llanías Y obras
pías, cuyos capitales se prestaron bajo garantía hipotecana cobrándose el
tradicional 5% de interés anual.35

1.

l~l\

Desde finales del siglo XVII la Tercera Orden intentó construir su
·
propia capilla. El n·co comerciante y minero vasco, don Blas dde1
Arrechederra y Gallarreta hizo donación de ocho reses en su testamento e
15 de junio de 1697:" ...para ayuda de fundar la capilla de la Tercera Orden

32oino Fienga; Francisco, el pobrecillo de Asís, Prólogo de José Vasco~los, M~~ic~, ~
Coli, 1944, pp. 208-230. Pedro Peano, Historia de la Tercera Orden FranCJScana,
xico, ·
Junípero Serra, 1974, pp.11-12.
33Sobre este punto se tiene que profundiz.ar. En un protocolo fechado_el 3 : :
~~1
debido a la prohibición del papa Benedicto XIII, el convento cede a dona M paldez d l R.eaÍ
viuda del Sargento Mayor Pedro Guajardo, el cuarto q~e se en~:i:a~onad~ ~ qae
Palacio y al costado derecho de su casa y que don Martin de Zavd 1 Santisº
Vid AMM,
con sus réditos se destinasen cinco pesas al año para la cera e
uno.
·
Protocolos, VolXII, F.142, Núm.60.
Vol.xJ.
34AMM Protocolos, Vol.VII, F.146, Núm.70; Vol.X, F.66, Núm.28 Y 258v., Núm.:9; P.322.
F.306, Núm.l19; VolJ&lt;I, F.303, Núm. 117; Vol.XII, F.73, Núm.32, F.243, Núm. Y

I;:º

Núm.132.
35AMM, Protocolos, VolJO&lt;I, F.316, Núm.182.

11
en el convento... •36 En 1723 sin embargo, quizás tras el incendio ocurrido,
hubo necesidad de recomenzar el proyecto. Así, el sargento mayor Antonio
López de Villegas dejó en su testamento 8 pesos para la capilla de la Orden
Tercera "...si se reconstruye como fue la intención de don Blas de
Arrechederra... ".37

Aún no sé cómo fue en sus inicios la fábrica material del convento.
Tampoco puedo precisar el lugar exacto en dónde se encontraba. Consta
que para 1646 la iglesia necesitaba algunos reparos y que algunos vecinos
se organizaron para entregarle a fray Juan de Barrera, padre guardián del
convento, 300 pesos por vía de limosna. Entre los benefactores se
encuentran los capitanes Alonso de Treviño y Diego de Villarreal con
setenta pesos cada uno; con cincuenta pesos, los herederos del capitán
C,onzalo Femández de Castro y de doña María de las Casas y con treinta
pesos el alférez Bernabé de las Casas y la propia María de las Casas.38
Durante el siglo XVII tenemos muy poca información sobre la
fábrica del convento o sobre su ornato. En 1678 Diego Rendón, dueño de
un ingenio de fundición en el camino a Mederos, dispuso en su testamento
que se mandaran hacer cuatro candelabros de plata para la iglesia.39r.a
primera noticia sobre los altares la encontramos en el protocolo del 14 de
abril de 1691, cuando Diego Sáenz y su mujer, hipotecaron su casa para
garantizar una limosna de 10 pesos anuales a fin de que perpetuamente se
les rezaran dos misas en el altar que mandaron erigir a San Juan
Evangelista, en el que puisieron un cuadro del santo en señal de posesión y
que quedó señalado "...al lado de la epístola, más abajo del altar de Nuestra
Señora de Guadalupe...11 .40

36

AMM, Protocolos, Vol.VI, F.82, Num.51.
37
AMM, Protocolos, Vol.XI, F.251, Núm.96.
38

AMM, Protocolos, Vol.U, F.48, Núm.27.

:,¡AMM, Civil, Vol.Xlll, F.17, Núm.l .
11
~
, Protocolos, Vol.V, F.6, Núm.3. Al igual que las ~ tras imagt;nes veneradas, la Virgen de Guadalupe
también recibió donaciones. En 1792 tenemos noticia de que una casa y un solar en •Ja calle de los
pecheros', propiedad de Pedro José Rodríguez estaba gravada con 150 pesos al 5%, censo que fue
~ido por José Ignacio Garda, su comprador. Véase AMM, Protocolos, Vol.XXI, F.242. Núm.127.En
• mismo año otra casa y solar en la Calle Real fue ron gravadas con 200 pesos por Isabel Maria de la
Guu. para pagar de sus réditos s misas del legado hecho a Nuestra Señora de Guadalupe. AMM,
l'rolocolos, Vol.XXI, 309 v., Núm.176.

�462

463

. lo XVIll, el convento franciscano se quemó.
Al comenzar e1 Stg
·
LóTras
6
d
ti bre de 1710 el bachiller don Jer rumo pez
el incendio, el 23 e ~p em . .
. ' eclesiástico del Nuevo Reino de
Pri to "cura en encomienda, v1cano y JUez
.
J
d
e '
te el Cabildo y solicitó se relevara al capitán uan e
1.6
León" comparec an
1b
las fi tas d la
.,
Alonso de Coello del compromiso de ce e rar
es
e
Nonega Y a
on trescientos pesos cada uno, para techar
ciudad para que cooperaran c
d la 'glesia fr...,,.;.,..,...,.
.
----,
1·g1 . • ·ta· • por haberse quema o 1
con teja a la
igl
... esia de San Francisco Javier y no haber o~
quedando tan solam
.
.
ruina en ésta que [la que] padeció
en todo este lugar y temiendo la nusma
rizó la d' dicación
• El
a JU
la otra, por tener el techo d e zacate_....
41 Cabildo auto
de los 600 pesos para la obra requenda.

esta=~

As' comenzó la reedificación del templo franciscano y algunos
t
rial En 1723 el minero y sargento mayor
devo~s coopera;;:: u::u~ en su te'stamento se le diera al padre
Antoruo López e
g '
.
a el techo de plomada que intentaba
guardián todo el plomo necesano par

~

construir.42
el Libro de Cuentas del Convento de San Francisco, 1726-1759, que
Archivo de la Catedral de Monterrey, se
bo durante cuarenta y cuatro
ba' que se llevaron a ca
registraron los tra truJOS '6 de la iglesia Siguiendo a Mendirichaga, que es
años para la recons cc1 n
·
y tercia
, .
ha podido consultarlo: "La iglesia era de nueve varas
el unico que
d lar [una vara equivale a 838 mm], las
de ancho por treinta y dos varas ede' d
go grueso
el templo fue cubierto
más d
a y m ta e
...,
pared~gatesruand
'e sabino ep::ra 'tosca' molida y cal. El techo y pretil43es se
con v1
'
drilla "
hicieron con una torta o mezcla de arena, cal y piedra almen
....

~
. te
el
presumiblemente eXJS en

.
· decenal se continuaban las Obras.· "En diciembre
Con un nbno casi
illa ma or con sillar, vigas de
de 1726 ya se estaba construyendo la cap,.,.
y ...de 1733 se colocó el
ri1l
• Casi diez años despu=, en mayo
'
.
sabino y mo ~s...ta. el Libro· u queda encajonado ya, traído de MéXJCO,
altar pues se as1en en
· ...

U AMM, Acta del 23 de septiembre de 1710.
42AMM, Protocolos, Vol.XI, F.251, Níun.96.
~endirichaga, op.cit., p .12. Vid. nota l .

un colateral [retablo] dorado con sus basas y sagrario enmedio, de siete
varas de alto y el ancho correspondiente con obra salomónica ... •.44
Para este altar mayor, en 1735, don Mateo de Lafita y Berri, recibió
como albacea testamentario, 2000 pesos de oro común procedentes de la
hacienda de beneficio del Real de la Sabinas y herencia del rico
comerciante y vecino de la ciudad, don Alonso García Coello, para
terminar de cumplir con tres importantes cláusulas de su testamento que
había sido dado el 25 de septiembre de 1728. Las cito textualmente:
'Mando a mis albaceas que del cúmulo de mis bienes saque la cantidad de
pesos que pudiera importar un colateral dorado y todo de la hechura y
forma de uno que está en la parroquia de esta ciudad de Monterrey, de la
adoración del Arcángel San Miguel y ha de tener un cuadro en que esté
pintada la Virgen Maria mi Señora y un Ángel echándole la casulla a San
Ildefonso, santo de mi nombre, quien esté revestido para recibirla y ese
colateral y cuadro se traiga de México para que venga con toda perfección
y el cuadro de buena pintura, La segunda es mi voluntad dejar, como
desde ahora dejo, para el nicho que ha de tener el dicho colateral enmedio,
dos imágenes que tengo en mi casa, la una de Nuestra Señora de la
Concepción con su corona de plata y sus dos medias lunas a sus plantas de
plata, y la otra imagen del Sr. San José, su esposo, que tiene al niño Jesús en
sus brazos. Y tienen las dos imágenes sus peanas doradas y es mi voluntad
poner en el convento de mi padre San Francisco de esta ciudad de Nuestra
Señora de Monterrey acabada que sea la iglesia o parte de ella y que se
intitule La Adoración de Jesús, María y José, que así lo pido por el amor de
Dios."45

En mayo de 1733, se había ya encajonado, traído de México, un
retablo dorado, con obra salomónica y con sagrario enmedio, formado por
tres cuerpos: en el primero Jesús, María y José; en el segundo San Fancisco

"1-uedo presuponer que esll! altar mayor e!!tuvo dedicado a San Francisco y a San
Andrés.Cabe destacar que en la iglesia parroquial existi~ un ºcolall!ral• a San Francisco,
legado de doña Juana de León, madre del general Juan Garcia de Pruneda, que ya para 1753
eltaba perfectamenll! acabado. AMM, Protocolos, Vol.XV, F.266, Núm.125. Juana de León fue
entierrada en el convento de San Francisco y en el mismo sepulcro también su hija doña
~ r García de Pruneda. AMM, Protocolos, Vol.XV, F.332, Núm.149.
45
AMM, Protocolos, Vol.XII, F.348, Níun.141.

�464
465

y en el tercero un Señor San Andrés "que se ha de poner", rematado por un
lienzo de San Ildefonso.46
Todavia en 1746, Lafita y Berri, no podia terminar de cumplir c~n
las mandas testamentarias del general García Coello._ Por "eso se VJO
recisado a vender a don Pedro de Barrio Junco y Espnella, ~ casa que
~on Alonso fabricó en esta ciudad...." Don Pedro se comprometió a pagar
al convento 100 pesos anuales, que correspondían al 5% del valor de la
propiedad, para:"dotar el altar de Jesús ~ " _47 Más tarde48en 1756,
estipuló que al vender la propiedad, se reconociera el gravamen.
Entre 1742 y 1743, la portada del templo f r ~ o ,~ hallaba
terminada: "toda labrada, ... con sus columnas, basas y repJ.SaS... ,. ':demás
se había fabricado: "... una pila bautismal, ~ue no_ la _habia... y se
comenzaba a trabajar en la construcción del propio bautiSteno sobre el cual
se levantaría la torre.49
Por estas fechas los altares laterales tal vez a~ no ~taban
ll J sé Femández Fajardo escribano público de la ciudad
completos. Por e O O
'
d
tub d 1744 la
de origen gallego, legó en su testamento dado el 26 e oc re~
1
cantidad de dos mil pesos para colocar un altar a Nuestra
ora e

d

50 En 1748 sin embargo, su albacea declara que quedó ~diente
II
en ·
el cumplimiento
del colateral, que no se ha hecho: ···hasta saber S1 alcaIWl
el caudal...".51

Carm

Otro altar estaría dedicado a la veneración del Santo Cristo de
Burgos, pero no me consta si llegó a existir. El 7 de octubre de 1755, el

.
In tario Avaluo del convento realiudo en 1860, sólo
46 Mendirichaga, op.cit., p.13 .En e1 ven
Y
.
San Antonio de Padua.AGENL.
se registran en el altar mayor a San Andrés, San FranclSCO y
Asuntos Eclesiásticos, 8/'1:72.
47 AMM, Protocolos, Vol.XIV, F.230, Núm.82.
.
...,_ de
, 4 Asi
rrió en los sut"eS1vos cam.......
48AMM, Protocolos, Vol.XVI, F.7, Num. .
ocu Vol XVII, F '1:11, Núm.22.
propietario: AMM, Protocolos, Vol.XVI, F.233, Núm.96 y
.
.

general José Lorenzo de Hoyos Solar y Piedra, natural de la Villa de
Loredo en Burgos, dispuso en su testamento pedir licencia para un altar a
la "milagrosísima imagen", dejando para ello 1000 pesos. En 1760, el
general dictó codicilo testamentario e insistió en el altar, ahora señaló que
de no lograrse la licencia de la provincia de Zacatecas, en lugar de
Monterrey, se levantara en la iglesia parroquial del Valle de las Salinas. 52
El coro y la fachada se terminaron para finales de 1752 y comienzos
de 1753. José Eleuterio González publicó una Descripción de la portada o
fachada de la Iglesia de San Francisco que elaboró fray Francisco Cabrera el 4
de enero de 1753 y que Mendirichaga publica como Apéndice de su
53
trabajo.
Cabrera agradece al gobernador don Vicente Bueno de la
Borbolla el haber tomado a su cargo la fábrica de la iglesia, a punto de
11
concluirse: pues sólo le falta para su perfecta conclusión, la última capa u
hormigón del techo, los pretiles, el coro y campanario". Escribe Cabrera
que el gobernador: "diole a dicha iglesia más capacidad de la que tenia
antes de la ruina y así tiene de longitud cuarenta, de latitud más de nueve

y de altitud diez varas...11 54 En la portada se puso 11especiaüsimo esmero".
Conviene seguir la Descripción de fray Francisco Cabrera:
11

Sobre el arco primero de la principal puerta de la iglesia, sale otro
arco volado rodeando el medio círculo del arco primero y, sobre dicho arco
volado, sale derecha una comisa sobre la que descansa en su medio la
ventana del coro curiosamente labrada, y a sus lados tiene la dicha ventana
de su igual tamaño fabricados dos nichos bien pulidos y hermosos; en el
uno de ellos, que es el del lado derecho, está una devotísima y bien hecha
imagen de Nuestro Padre Santo Domingo, de bulto, de piedra de cantería,
de cuerpo entero, todo de una pieza, y del mismo modo está en el nicho del
lado izquierdo Nuestro Padre San Francisco ..., ambas imagenes en sus
repisas, lucidamente labradas de la misma materia. Sobre la dicha ventana
y nichos sale otra comisa derecha más mediana que la primera, sobre la
que estriba y descansa... un nicho grande muy vistoso dentro del que está

52
.
AMM, Protocolos, Vol.XV, F.328, Núm.153 y Vol.XVI, F.156, Núm.61.

49Mendirichaga, op.cit., pp.13-14.
50AMM, Protocolos, Vol.XIV, F.88v, Núm.37.

"José Eleub!rio González, •Apunll5 para la historia eclesiástica ... del obispado de Linares•

51AMM, Protocolos, Vol.XV, F.26, Núm.15.

en Obr11S Completas, T.m, Monb!rrey, 1887, publicado por Mendirichaga, op.cil, pp.19-20.
56

Hay que recordar que el b!mplo medía originalmenb! 32 varas de largo. Vid. Supra.nota 43.

�467

466
una hermosa y devota imagen de San Andrés, titular de este convento,
fabricada de la misma materia, de piedra de cantería, aún más pulida y
curiosa que las otras dos. Dicho nicho de San Andrés sale todo sobre el
techo de la iglesia ... sobre el que remata y corona su portada una cruz de )a
misma materia de piedra cantería, de estatura de dos varas, toda de una
pieza, con su peana elevada a proporción y primorosamente labrada ...
[Sobre el cierre de la portada] están dos almenas grandes de la misma
materia y más abajo ... en las dos esquinas del frente de la iglesia... otras dos
almenas mayores y son más grandes que la estatura de un hombre
perfecto, de la materia misma, como asimismo toda la obra de la portada es
de la misma materia de piedra cantería... Dichos tod_o s tres santos...tienen...
de estatura vara y media..."_55
La presencia de Santo Domingo en la portada del convento
escomprensible. Él y Francisco de Asís se conocieron en Roma en el Cuarto
Concilio Lateranense en dónde el Papa anunció la aprobación de la Regla
de la orden franciscana. Y si bien Francisco no quiso prestar oídos a Ja
fusión de las órdenes sugeridas por el santo hispano, se dice que como
recuerdo le dio a Domingo la cuerda con que se ceñía.56 Más tarde, Santo
Domingo asistió al importante Capítulo franciscano de 1219 dónde
prometió observar la evangélica pobreza.57
La imagen de San Andrés se debe desde luego, a su carácter de
titular del convento. El porqué se le dedicó es menos obvio, aunque
existieron otros conventos franciscanos dedicados al Santo.58 Andrés fue
uno de los doce apóstoles y como su hermano Pedro, pescador en el lago
Tiberíades. Allí los encontró Jesús quien les dijo: "Síganme y haré de

~endirichaga, op.cit., p.19 y 20.
56pienga, op.cit., p.166.
571bid. p.191-192.

58&amp; la Provincia del Santo Evangelio:

Calpan, Cholula, Hueytlalpan y VeracTUZ. En la
Nueva Galicia, Ajijic y en la Provincia de los Zacatecas, Monterrey. Los agustinos le
dedicaron los conventos de Epazoyucan y Mixquic y los dominicos el de MiahuatlánConsúltese el Apéndice de George Kubler: Arquitectura mexicana del siglo XVI, México, Fondo
de Cultura Económica, 1983.

vosotros pescadores de hombres" 59 Se d .
And
ue allí fue
ti.riza.d
d ·
ice que
rés misionó en Grecia
q
mar
o,
ata
o
de
pies
y
brazo
b
Y
de X mayúscula de la f
h
s so re una cruz en forma
,
,
arma que oy llamamos precisamente: Cruz de San
~1 se comprfrende_ mejor por qué en una tierra de misión y posible
o, e convento anc1SCano de Monterrey le está dedicado.

=·

·
edifi . Cuantas reparaciones' reconstrucc1ones
y modificaciones sufrió el
tendc~o, y que ~ profundos fueron los cambios operados, son asuntos que
r ~ue prec~ en el futuro. En cuanto al templo y a juz ar
r las
fotografías conocidas, la portada permaneció idéntica a la d g ·tapo
1753.
escn para

De¿ª

levanta
~o=cción ~el Templo de la Tercera Orden que intentó
rse ~ e . es del siglo XVII (Véase nota 37), apenas se sabe al o
Tenemos evidenetas de cómo fueron acrecentándose, anexos al conven~.
los terrenos pertenecientes a los hermanos terc·ianos.
. 60
'
El siglo XIX.
No pu~o pretender emitir una valoración estética del edificio ue
com~tamos. C~ertamente, constituye parte importante del atrimo'!uo
pe:ido dde ~iud~d de ~onterrey y es lamentable su desatarición. El
go rna or
tomo l. V~eal siempre ha sido señalado como el
responsable de su destrucción en un supuesto acto de e
tis
'al
,ana ~
ticl
an ene y revolucionario ocurrido en 1914_61
al
Durante las primeros décadas de la vida independiente de México
gunas de los espacios del convento comenzaron a ser utiliza·d
fin ,
ajen
al ul
as con es
os_
c to. En un proceso aún por estudiarse, los franciscanos
Pªd
ec1eron un periodo d e d ecad encia
· en la revión
. que culminó
.
o·
con la

59véase Mateo: 4,20. San Andrés es citado
.
multiplicación de l
J
pocas veces en el Evangelio: se menciona en la
os panes: uan, 6,8-9· cuándó le
ta J ,
que querían hablarle: Juan, 12, 20-zÍ· y cuánd/~ : esus ª, los peregrinos griegos
destrucción de Jerusalem: Me 13 3 · '
gun ª 1esus cuando ocurrirá la
60
, , .
AMM, Protocolos, Vol.XX, F.189, Núm.118 y Vol.XXII, F.82, Núm.51.
6
1cartos
Pérezp.122.
Maldonado·. N arracrones
·
hi 6ri
Regidor, 1961,
st cas regiomontanas, Monterrey, Imprenta El

�468

469

adjudicación del edificio por parte del gobernador ~tia?o Vidau~ en
obedecimiento a la Ley del 12 de julio de 1859, que nacionalizaba los bienes
del clero. A partir de entonces, el edificio y el terreno del convento fueron
utilizados, casi exclusivamente, con fines profanos.
Primero pueden señalarse las ocupaciones militares del edificio. En
1821, fray Francisco Félix, padre guardián, se dirigió al coronel Gaspar
Antonio López para -solicitarle el desalojo de las tropas que se hallaban en
el convento. 62 Aunque no conocemos su respuesta, sabemos _que el
problema se habría de repetir. El ~8 de j~~ de 1839, fray FrancI.SCo de
Paula Pérez, nuevo guardián, envió un oficio al gobe~dor de Nuevo
León, para avisarle que los frailes habían tenido que cambiarse a casas de
particulares por la presencia de la tropa.63 Con todo, las actividades del
convento no llegaron a suspenderse.

1,
1)

f

1

t.

1

Más tarde, la invasión norteamericana significó un grave trastorno
en la vida de la ciudad y en el funcionamiento no~ de conve~to. m26
· b de 1848 llegó al Ayuntamiento un oficio del gobierno del
d e diciem
re
xh
" la
estado en el que dispone que la corporación municipal e orte a
Comisión de alojamientos" a fin de que solicite una casa para la fuerza de
infantería que está en el convento, en razón de los justos motivos que para
ello ha expuesto el R.P. guardián....". Unos cuantos dias desp~~ el
Ayuntamiento quiso conocer cuáles eran esos "justos motivos" y reob~ el
oficio del padre guardián con el que se acompañaba una representación:
"suplicando se le desocupe el convento trasladando a otro lugar la tropa
allí alojada...1164

Las molestias que las tropas provocaban no sólo afectaron a los
frailes. En 1835 con motivo de la celebración de la feria de _Monterrey, los
frailes se quejaron de que las tropas no dejaban espacio para que los

serenos" se alojen en el convento "como es costumbre".65 El problema se
volvió a presentar pues el 29 de febrero de 1842 el padre guardián reiteró
al gobernador su solicitud para que se retiraran las tropas acuarteladas en
el convento y se pudiera instalar la feria. Finalmente sabemos que por lo
meno~ en este c~5?, los_ soldados abandonaron el edificio después de que el
guardián lo solicitó, cinco meses más tarde, pero aún a tiempo para la
realización de la feria. 66
Durante la invasión francesa el convento fue nuevamente ocupado.
Los hombres de Douay y de Jeannigros se instalaron en los más
impor~tes edificios públicos de la ciudad y en sus mejores puntos
estratégtcos. Manuel B. de Llano, miembro de la Comisión de Instrucción
Pública del Ayuntamiento de la ciudad, fue quien ahora solicitó al
Presidente Municipal: "que estando ocupado con tropa una parte del
establecimiento de primeras letras situado junto al convento de San
Francisco y debiendo abrirse el lunes próximo, suplica se disponga por este
Cuerpo, recabe el señor Presidente, la orden respectiva para que se deje

libre..."67
Durante la primera mitad del siglo XIX, otro factor que contribuyó
a la pérdida de las funciones originales del convento fue el interés creciente
que el Ayuntamiento manifestó por utilizar los terrenos e instalaciones del
convento.
Cada año, el Cabildo pregonaba el arrendamiento temporal de una
porción de los terrenos de la Tercera Orden en donde se instalaba una
plaza de toros durante las fiestas patronales de la ciudad. Por la concesión,
el Ayuntamiento cobraba alrededor de 15 pesos por corrida, aunque la
renta se contrataba directamente con el síndico de la Tercera Orden. La
primera operación de este tipo que se registra en las actas del Cabildo tiene
fecha de 17 de octubre de 1842 y a partir de entonces, las referencias a los
remates son continuas.

;,,linde

62AGBNL Asuntos 'Eclesiásticos, 3/104. m coronel, había llegado a Monterrey en i - de
1821 al ~do del Ejército Trigarante y recibió de Joaquín de Arredond~ el ~~
Comandante General de las Provincia Internas, gobernó hasta marzo de 1823. rae1
Diccionario biográfico de Nuevo León, T.I, Monterrey, UANL, 1984, p.269.
63AGENL Asuntos 'Eclesiásticos, 6/171.
la
64AMM, ~eta del 26 de diciembre de 1848 y del 2 de enero de 1849. No ~ ~uye
representación y en una primera revisión tampoco pude localizarla en el Ramo Civil.

65
AGENL, Asuntos Eclesiásticos, sÍt61.
66
AGENL, Asuntos Eclesiásticos, 5/191.
67
AMM, Acta del 29 de septiembre de 1865. masunto de la existencia de un Establecimiento
de Instrucción Primaria se tratará adelante.

�470
A comienzos de la década de los cincuenta, la Tercera Orden
mostró interés por vender este terreno pues el 13 de diciembre de 1853
pedía al cabildo: " ...se desocupe el terreno en que está la plaza _de toros por
tener que cumplir un contrato de venta de dicho terreno que está
pendiente". ~ venta nunca llegó a realizarse y cuatro años después con el
propósito de construir una plaza de toros permanente, el Ayuntamiento·
pretendió comprarlo, aunque sin éxito, como consta en la respuesta que el
22 de junio de 1857 les envió el padre guardián en la que informa: " ...no
poderse vender... el terreno que ... se le solicitó para formar la plaz.a de
toros, por necesitarlo ahora que van a fabricar, pero que lo facilitarán gratis
con dicho objeto por un año. 68
Durante los dos años siguientes, la Tercera Orden estuvo dispuesta
a vender el terreno y el Ayuntamiento que era su posesionarlo deseaba
comprarlo pero no podía. Asi por ejemplo, en 1858, el guardián solicitó de
nuevo al municipio la desocupación del terreno para proceder a su
venta.69 La competencia por el terreno era fuerte; el 3 de enero· de 1859 el
Cabildo decidió mandar una Comisión con el gobernador para plantearle:
" ...la necesidad de conservar la plaza de toros en el punto en que está
actualmente por ser el más a propósito" y para solicitarle su ayuda
pecuniaria ya que el erario municipal no disponia de fondos para
comprarlo o por lo menos: " ...que la tesorería general del mismo [gobierno]
, reconozca su valor mientras [el municipio] puede cubrirlo en términos de
que su excelencia lo arregle con el gobierno" _70
Aunque no dispongo del documento, Vidaurri respondió
afirmativamente a esta petición del Cabildo pues el 21 de marzo de 1859,
en una sesión del Cabildo, se votó por que una comisión pasara a tratar con
el padre guardián " ...respecto a la venta del terreno de la plaza de toros, en
los términos que ha dispuesto el señor gobernador." Tal vez los términos
no le parecieron convenientes al guardián pues intentó como pudo, retrasar
el asunto. Primero, el día 28 de marzo informó que el terreno en cuestión
pertenecía en parte al convento y en parte a la Tercera Orden y que por lo

68No estoy segura de qui era lo que ,e estaba construyendo por esas fechas; quiál •
bóvedas o cerramiento del templo de la Tercera Orden.
69AMM, actas del 11 de enero y del 1 de febrero de 1858.
70AMM, Ver acta del Cabildo de esa fecha.

471
mismo, tendría que darle cuenta tanto és
días después el 4 de abril ante las
~ ta como al smdico del convento;
.
presiones respondió· ,,
ecir
en
cuanto
a
la
venta
del
te
.
· ...que nada puede
d
del negocio al Provincial lo cu~eno ; .. porque tiene ~ecesidad de dar acta
pronto."71
po las actuales circunstancias no será
Después de la ley del 12 de enero d 185
adjudicación del convento dado por 1 be
e
9 . Y del decreto de
rnad
de octubre de 1860, la situación cam~J~e
or San~go Vidaurri el 17
quinta el Decreto estipulaba: "Que la ~era radical.~~ sección
designado /véase el plano/ queda libre secaó~ O con el limite norte
del 13 de julio de 1859. Asf, el Cabild par~ ~na_Jenarse c?n arreglo a la ley
en caso de venderse o darse a otr
o solicfii_tó al supenor gobierno ,, que
o ... se pre era a esta corporación
cuenta de lo que le debe el Estado (Sesión del 8 de abril de 1861)?2 ... por
Cómo cedió el gobierno su uso al Cabildo

.
es una cu~tión que no
propio obispo . te tar
.
tarde algunos particulares y el
Cabildo
, m . n on sm éxito comprar el terreno?3Ciertamente el
cederlo :~1;::;:r::~~mo ~ropi~ pues el 21 de abril de 1874, aco;dó
templo franciscano (véase ad=~)~n que se había convertido el antiguo

he podido documentar, pero diez años más

Esta decisión no procedió
de h hO
discusiones en el Cabildo p • . alm Y
ec
provocó acaloradas
mismo año, en la que el' C ~ Tr:::oen la sesión del 26 de mayo del
contra, logrando ue se rev
argumentó fuertemente en su
de juli'
'6
q
ocara el decreto en la sesión siguiente el día 20
o, sesi n en la que además se acordó
l
. : .
'
vendiera en pública subasta d tinand
que e terreno se d1v1diera y se
O
muni .
.
es
sus productos al pago de la deuda
cipal, previa aprobación del superior gobierno del Estado.74

71 AMM. acta de cabildo.

72
AGENL, Asuntos Eclesiásticos, Caja 8, Exp. V2, f.2v.
73ttubo
incluso algunos particu'. . : comprar tod
An
illTes que qu1Sieron

1
tonio Lozano, el 9 de marzo de 1870. Vid. AMM, eta d
o e convento, por ejemplo,
de compra del obispo las actas del 4 el 18 y 26 d
a
lae esa f'echa.Véase para la solicitud
74Esta
.
.
'
e mayo Y del 20 de julio de 1874.
sesión es muy interesante. Todos los miembros del A
.
detalladamente sus posiciones y es
'ble
yunbuniento argumentaron
..,_,_
posi
acercarse a las
· ·
llluuericales de cada miembro de la corporación AMM, A
~~nes clericales y
·
eta del 20 de JUlio de 1874.

�472

473

mfactor determinante que marcó el fin del convento fue, sin _dud~
. nalizaci'ón de los bienes del clero; aunque tilizó
la iglesia
el proceso d e nacio
. . fun .
do Después de su adjudicación el convento se u
para
S1gutó
cionan ·
.
. •
más de tarde de
albergar instituciones. ~ducativas, perutenctanas y
servicios públicos municipales.
Como a señalé, en este apartado me apoyar~ e~ un_~onjunto de
to ti~dos· Expediente con el inventario y la d1stribucion del terreno
d
ocumen s
·
d , l871 que se encuentra en
que pertenecía al convento Jrand~ca~o de San An
ral del Estado de
la Sección de Asuntos Eclesiásticos del Are vo
ne
Nuevo León.75

:s,

\
1

\

1

C:

El expediente consta de 21 fojas manuscritas q~~ tradtanl div=
ilad
r el municipio a petición e secre o
asuntos del convento comp
os po d
la ionados "con el reparto del
de gobierno, por acuerdo del gobema or, re e .
,,
terreno y fincas que formaban el convento de francISCano... .
ti .ó está fechada en Monterrey el 21 de enero de 1872 y se
ta pe ci n
.
.
al ámite a se había resuelto y sólo
hizo cuando el asunto que dio ongen tr tr
de introducir algunas
Es

~

t?ba

se deseabala ar:v~
~=e~~~::tu/se encontraba en el. antiguo
O
reformas P
e
( é
l
lanos) y de realizar una
primer patio o claustro del convento . \ ~ º:Jo y el Ayuntamiento por
permuta de terre~os entr~ ~ P:a:~u.:: a;lica!n del decreto adjudicatorio
supuestas confusiones angina
del 17 de octubre de 1860, ya señalado.
El expediente s.e encuentra eneabezad o en un hoja suelta
l ldonde
o de se
la
de . tr d . algunas reformas a p an
lee: "Expediente instruido a fin
in ~ u~r bién la permuta de terreno de la
cárcel que se está construyendo, cons,tan o am
de que nadie lo haya
. dad" e n ese título no sorpren
parroquia y la ciu
· º.
to franciscano. Así lo cita, sin
consultado para el estudio d~l- ~o~v: Colegio Civil, el único historiador
embargo, Israel Cavazos en su is ona
76
que hasta dónde sabemos lo ha consultado.

La parroquia del Sagrario estaba por entonces en el templo
franciscano, en respuesta a la petición que hizo el presbítero José Joaquín
de Orozco, cura párroco interino del Sagrario de la Catedral de Monterrey
a Santiago Vidaurri, quien así lo estipuló en el artículo primero del ya
citado Decreto (f.2): " ... quedan definitivamente designados para los oficios
divinos como parroquia del Sagrario de la Iglesia Catedral de esta diócesis
los templos de San Francisco y de la Tercera Orden, reconociéndose como
acceso a ellos para el mismo objeto, la pieza de la portería del ex-convento
y los claustros del segundo patio, con las piezas que están en él de la parte
del sur y las que corren hacia el norte en el claustro del poniente hasta el
número 7 inclusive; quedando por ahora y mientras viva o permanezca en
el estado el ex-religioso fray José Ma. Bringas para su habitación, la pieza,
corredor y cocina que actualmente ocupa."77
La petición del presbítero es muy interesante, en ella reconstruye la
historia del edificio y argumenta la defensa del convento como patrimonio
histórico de Nuevo León: " ... si una prenda de familia -nos dice-, si un
monumento histórico cualquiera se conserva intacto con religioso respeto
¿Cómo no deberíamos conservar uno que viene a ser la historia de cerca de
tres siglos, la historia civil y eclesiástica de estos estados? Ni hay mejor
modo de conservarlo que destinarlo a parroquia"_78
Vidaurri quizás más que atender a este reclamo respondió a otro
argumento del presbítero: "Monterrey ciudad de cerca de cuarenta mil
habitantes todos católicos, sólo cuenta con cinco templos, incluso el de San
Francisco; los de la Purísima y Jesús Maria son demasiado pequeños y
todos no son suficientes al culto, es pues hasta necesaria mi solicitud ...". 79
Vidaurri reconoció " ...la utilidad y necesidad notorias no sólo del templo
de San Francisco y el de la Tercera Orden que existe en esta ciudad, sino
también de los cuatro claustros del ex-convento deben quedar expeditos
pára los oficios divinos".80

77Vid. nota 73.

75AGENL Asuntos EdesiAsticos, Caja 8, Expediente '02.
.
w .....i.
,
.
. .
León Contribución para su ,.,_,.,
.

76 Israel Cavazos Garza: El Colegio Civil de Nuevo
Monterrey, Universidad de Nuevo León, 1957, p.71.

78n,id. Petición del 15 de octubre de 't860, fs.1 y 2.
79rbid. f.2.
IIOzbidem. Llama la atención que se mencionen cuatro claustros, ¿se referirá a los cuatro
corredores del patio?

�474

Un importante motivo de utilidad pública llevó a Santiago
Vidaurri a disponer la repartición del templo y del convento: la falta de
escuelas públicas de instrucción primaria que había en la ciudad. Asf lo
hace saber:" ... que en esta ciudad no hay un edificio para el establecimiento
de escuelas gratuitas, que la educación primaria debe protegerse y
desarrollarse en cuanto sea dable, por ser la base del progreso de los
pueblos y demandando la importancia de esta capital la existencia de un
edificio público para el objeto indicado .." y en el articulo segundo decreta:
"Que las piez.as del referido ex-convento que miran a la calle de San
Francisco, las que están en el claustro del poniente con exclusión de las
designadas para el uso de la parroquia y todo lo que comprende el primer
patio quede separado para el establecimiento de escuelas gratuitas de la
municipalidad de esta capital, quedando ese edificio a cargo del Ilustre
Ayuntamiento para su conservación y mejora, a fin de que llene el objeto a
que se destina".
Con el propósito de ejecutar el Decreto del 17 de octubre de 1860,
se practicó un inventario y avalúo del convento, los templos y los terrenos
anexos. El documento es muy útil para conocer detalles de la construcción,
las imágenes de los altares y su advocación, asi como los vasos sagrados,
los ornamentos, muebles y otros adornos que existían en el convento. Asi
sabemos, por ejemplo, que el "pavimento" de la iglesia tenía entarimado,
que babia cinco colaterales o altares, tres de piedra sillar estucados y
dorados, y dos de talla. También que el templo de la Tercera Orden era de
una sola nave con cuatro bóvedas. El altar mayor estaba dedicado como en
la época colonial a San Andrés y San Francisco y se registran cuatro altares
laterales: El altar de Dolores, el de Nuestra Señora de Aranz.azú, el de la
Soledad y el de San Francisco de PauJa.81
El inventario muy detallado fue realizado por fray José Ma.
Bringas y el avalúo por Domingo B. de Llano, de la Jefatura de Hacienda
del gobierno del estado. La diligencia y entrega se hizo el 20 de octubre al
cura don José Joaquín de Orozco, en presencia de José Maria MoreJos,
alcalde primero de la ciudad de Monterrey.

475

El Cabildo por su parte no re aró
,
Decreto de adjudicación dado ~r V'1d p . du~ el artículo segundo del
patio del convento para el establ . _aum d eJ!ba ª su cargo el primer
. . alid
ecmuento e escuelas gratuitas d la
muruc1p
ad de esta capital" El 11 d f b
e
cabildo la Comisión de Instrucción lo ó\:tor~ro ~e 1861 en su sesión de
con el presidente municipal se solici::ra d nza~ión para que de acuerdo
1
del convento para que recom
'é d ~ gobierno en renta el claustro
F.stablecimiento de instrucción _poru_ n;;: . se trasladara allí el 2o.
aer muy crecido el número de jópnmana,
gido por el Sr. Valdés: " ...por
venes que concurren a él y no caber en la
casa que hoy ocupan".82
. . . El asunto seguramente se aclaró pues desde . ·o del mism IIIJCUU'on las obras de recomposición del claustro ;;;ente que i:b:o~
ocupar la escuela.83. No puedo precisar en
f
que mayo de 1863 un incendio hizo necque . echa se terminó la obra; sé
escuela y que obra duró apro . d esana la reconstrucción de la
bene.
.
xuna amente un año finan · d
ficenaa privada y por el propio Ayuntami to
l
cia a por
feria de la ciudad 84
en con os productos de la
Durante la invasión francesa las
episcopal (hoy esquina de Morelos
tropas ocuparon la antigua casa
provisionalmente instalado el Cole ·o [ivz:uagoz.a) .d~nde se encontraba
ese motivo el 17 d
tub d gi
il y la convrrtieron en cuartel. Por
Prefiecto 's
. e oc re e 1864, el Cabildo recibió un oficio del
del
De artam
.
determinad ·"upenor
P
ento
comurucándole
haber
edific'
º· ...~ue ~ ocupen con el Colegio Civil algunas piez.as del
10 construido Junto al convento de San F
.
establecimiento de instrucción .
.
.
ranasco y para el
el Sr. canónigo o. José Joaquinp=•~piez.as que ha ofrecido facilitar
Colegio Civil hiciera las reformas
acordó además, que el propio
O
ambos establecimientos resultar
Y ~as que para mayor servicio de
.
an converuentes y que las d ·
e
municipio cuando se trasladara
1
. ..
eJara a iavor del
el Cabild
d
a s~ ocal definitivo. En la siguiente sesión
o acor ó que el presidente municipal determinara:" ...la

b

12

f!,AMM,

Acta del 11 de febrero de l~l.
.
AMM. Acta del 25 de junio de 186l y RamO civil,
. .
Clentas de la obra.
Vol.

k
81AGENL, Asuntes llclesiásticos, Caja 8, Bxp. '172, fs.3-6v.

Exp., en el que aparecen las

AMM, Actas del 11 de mayo de 1863 d 1 25 d
llllriembre y del 30 de mayo de 1864.
' e
e mayo, del lero. de octubre, del 23 de

�476

477

indemnización que el Colegio Civil debe hacer a la ciudad ..." por el uso de
esa propiedad municipal y, finalmente, el 31 de octubre el gobierno del
estado comunicó: "...la aprobación del arreglo celebrado entre los señores
prefecto municipal, director y catedráticos del Colegio Civil, para ocupar
provisionalmente una parte de la casa contigua al convento perteneciente a
la ciudad."85

de abril de 1871 el Cabildo a robó
p
un plano presentado por el Sr. Garza
propósito. En esa sesión :npr!ubóe antamtesb.~tulav? el Colegio Civil con este
b::u
1orma de financiam¡
la obra y se decidió abrir un call .
ento de
Todavía en el plano de la . d ejódnd para separar la cárcel del convento.89
c1u a
e Monterrey de 1894 l lar
convento presenta las leyendas . .
, e so
del exs1gwentes: Parroquia de San Fr .

i:

para modificar el edific'

Cuartel de Infantería y Comandancia de Policía y Cárcel 90.

Al año siguiente, la situación nacional obligó a suspender todas las
obras públicas de la ciudad: " ...con exepción del establecimiento de
instrucción primaria contigua al convento porque el ingeniero manifestó
que si no se continúan, se sufrirán pérdidas de alguna consideración". Con
todo, el ex,onvento fue ocupado por las tropas y las obras suspendidas.86

El Colegio Civil se trasladó a su local definitivo el 15 de octubre de
187o87 Desde antes de esa fecha, sin embargo, las autoridades municipales
planeaban la utilización habrían de dar a los terrenos e instalaciones del exconvento y trabajaban en la remodelación urbana del centro de la ciudad y
el trazado de calles en tomo al edificio.
Los antecedentes de la creación de una comandancia de polida y
cárcel municipales son muy remotos. Las limitaciones de la cárcel que
siempre existió anexa al Palacio Municipal comenzaron a ser evidentes
desde finales de la época colonial cuando se intentó construir una cárcel
nueva que sin embargo no llegó a construirse. En 1851 aunque no sé por
cuanto tiempo, funcionó en el convento una "casa de corrigendas" .88 Para
1867 la necesidad hizo que el Cabildo presentara a la Jefatura de Distrito de
la Secretaria de Gobierno, un plano para construir una cárcel en la cuadra
del convento. En ese entonces, la propuesta no prosperó pero ya para el 29

ancisco,

El convento, el terreno que éste
comenzaron a ser materia de p
.6 ocupaba y sus alrededores,
twvv1 .
reocupao n urbana desde final d la
"r---ª co onial cuando las nuevas id
il tr d
es e
fuerza en el Nuevo Reino de Leó eas us a a de los borbones cobraron
el empedrado y nivelación de
co;:enzó a re~odelar la ciudad con
trazado de calles nuevas. En una fec:, u construcción de banquetas y el
que es anterior 1800
.
. q e todavía no logro precisar, pero
' se menciona al onente de la calle de San F
.
'callejó b ·
rancisco un
n a ierto nuevamente que pasa para el río" 91 Esta " all
todavía se llama así en el plano d 1
·
c e para el río"
ciudad fechado en 1894 aparee e con~eallnto de 1871 aunque en otro de la
e como c e sur" y en otro de 1917
"callejón de San Francisco" .92
como

ia:{;

La que se llamó calle de Lecea
1
comenzó a trazarse al
al
Y uego de Melchor Ocampo
sur convento fran ·
.
'
marw de 1842 cuando el
.
ciscano ª partir de que el 10 de
solares por la ~da del sur~oyunndtamidelasnto acordó ?isponer: "del terreno y
O e
casas al no de las hab'ta ·
calle del convento al ,
la
1 c1ones de
la
G
" 93
no y
que sube de la esquina de don Isidro
uerra... .
La necesidad ineludible de m · rar la tr
decisivo que determinó la destru '6 eJOdl
a.za urbana fue un factor
cc1 n e ex,onvento franciscano. El que
/

85AMM, Actas del 17, 20 y 31 de octubre de 1864.
86AMM, Actas del 7 y 17 de noviembre y del 26 de diciembre de 1864. También del 9 de
enero, 24 de abril, 5 de junio y 29 de septiembre de 1865.
811srael Cavazos informa que el Colegio Civil fue fundado el 30 de octubre de 1859 Yqae
quedó provisionalmente establecido en la Casa Episcopal (esquina N .E. de las actualetc:allet
de Morelos y Zaragoza, después edificio de Salinas y Rocha); que el 26 de agosto de 186' 111
tropas hancesas de ocupación ocuparon con violencia el edificio del Colegio en la calle de
San Francisco núm.58 y lo convirtieron en cuartel. Op.Cit. pp. 30, .S y 69.
88AMM, acta del 9 de diciembre de 1851.

19
AMM, actas del 8 y 16 de mayo, y del 31 de julio
' d 1871
'IIA
.
: e
.
'1 GENL, Mapoleca, Nivel Urbanfstico, planos 77 y/0 44__
AMM, Protocolos, Vol.XXV, F.79, Ñum.M.
Sta. Plano de 189' esta en AGBNL' Mapoteca, Urbanfstico, 11 y el de 1917 en Urbanist:ico
~
I
AMM, Acta, 10 de mano de 1842.

nm

�478
la construcción estuviera emplazada en el núcleo central de la ciudad,
fatalmente fue determinante.
La apertura de la calle de Lecea, afectó de manera importante el
predio original que ocuparon el convento, la iglesia y el templo de la

Tercera Orden.94 Sin embargo, fue la apertura de la calle ~agoz.a, q~e
atravesó a lo largo la nave de la iglesia, la que asentó el tiro de_ graaa
se dice y se
d efini'ti'v0 · Segun' la vérsión más aceptada, que no demostrada,
·
I Villarreal II la
repite que en 1914, por órdenes del gobernador Antonio •.
: en
medida que los muros eran destruidos, se sacaron las imágenes de los
11 95
santos y fueron pasad os por las armas .
Por mi parte, no he podido documentar este asunto. Lo que sí me
consta, es que fue mucho antes cuando se plan~ y aprobó por vez
primera, la necesidad de demoler el ex-convento franciscano.

t

El 15 de abril de 1867, se presentó en la sesión del Ayun~~nto,
un dictamen de la Comisión de Policía, el que se propone d":gir. al
gobernador del estado, una exposición: 11 ...solicitando la au~nz.ación
correspondiente para mandar destruir el convento de San Francisco a _fin
de que la calle Zaragoza tenga su salida hasta el río, supuesto qu~ ~ lo
exige el ornato de esta capital y por estar ya acordado que continue la
apertura de dicha calle hacia el norte y haberse h~o !ª al ef~to ~gunos
trabajos de consideración en el ojo de agua pnnc1pal. Discutido fue
aprobado."%
Dos semanas después, se recibió la respuesta en que se comunica
oficialmente que: 11 ...se abstiene el gobierno ~e ª?robar por ahoi:a el
acuerdo municipal en que se pide la autonzación para destruír. el
mencionado convento, reservando la resolución par_a cuando ~ determine
el inicio de la obra de la cárcel penitenciaria ... por si fuese posible que ésta
vez que se recomience a trabajar en ella, se decrete la apertura de_~ calle
Zaragoza por e1 sur hasta el río" La respuesta se mandó a la comtS1ón de

479
policía y síndicos para que "...emitan su opinión proponiendo, si así lo
creyeren conveniente, se insista en la demolición del ex-convento, teniendo
presente que para realiz.ar la idea se necesitan fondos de mucha
consideración, por lo cual podrá llevarse a efecto, pero después de muchos
años. 1197
Ante el peligro latente, el gobierno eclesiástico de la diócesis de
Linares solicitó al gobernador Jerónimo Treviño la devolución del convento

98

Los argumentos que planteó el obispo Francisco de Paula el 15 de
agos~ de 1868 fueron básicamente los mismos que había esgrimido el
presbitero J~~ Joa_q~ Orozco diez años antes: " ...la escasez de templos
para l~s oficios divinos y para la comodidad de los fieles." El obispo
defendió al ex-convento como patrimonio histórico de la ciudad con mucha
elocuenc~ y p~teó, _incl~so, la conveniencia de su salvamento y
restauracrón arqwtectóruca: ...una vez que ese templo este sirviendo a su
objeto será cada día más aseado y poniendo una elegante y sencilla fachada
o frontispicio, conforme a su antigua construcción, será un ornamento a la
ciudad. Hay sobre todo esto la circunstancia de ser este templo el primero
que se levantó en Monterrey y en todo lo que antes se llamaba el Nuevo
Reino de ~n; es hoy un monumento histórico venerable y el más digno
de la a~nción ~e un gob~erno y de la civilización de un pueblo. Si por
desgracia estuviera en rumas, éstas deberían conservarse a toda costa y
perpetuar en ellas las veneradas tradiciones de la fundación de esta ciudad.
Si el Superior Gobierno del Estado accede a mi petición, mi pensamiento es
decorar su frente colocando una lápida del más puro de nuestros
~oles, que rec~erde al pueblo y enseñe a los viajeros, el origen del
pnmer templo dedicado al Señor en el año de 1602 y restaurado en 1868.
Los ilustrados patricios de esta ciudad y el ciudadano gobernador,
coµiprenden muy bien la necesidad de esta iglesia y tienen sobrado
p~triotismo para acceder a esta solicitud y no han olvidado lo que deben a
Dios Nuestro Señor y a la Santa Religión que profesan, cuyo culto han
practicado sus abuelos en este ~ o templo... !Ah Señor! que al

94AMM, Civil, Vol.280, Exp.40: Expediente instruído sobre apertura de la calle de Ltcea al SU1del,

de San Francisco, 1863-1873, 'Z7 fs.

95~1ontemayor, op.cit. p.317.
96AMM, Acta: 15 de abril de 1867.

9'7AMM, Acta: 29 de abril de 1867.
98
AMM, Acta del 15 de agosto de 1868.

�481

480

.
libertades siga el de la justicia en la
renacimiento de nuestras antiguas
,, 99

devolución de este temp1o... ·

·
días tardó Jerónimo
emotivas razones apenas cinco
Ante tan
. d la arte del ex-convento que ya habla
Treviño en ordenar la devo~~o~ c:itopen el decreto de Vidaurri del 17 de
1
sido designada para el serv1ct?ó e haber cesado las circunstancias por las
860·
"
en
atencí
na
d 1
octubre e
. ...
.
bi
el o·tado ex-convento, librese orden
pó por el nusmo go erno
cuales
se ocu
. d d fin de que desde luego, mande entregar
al alcalde
primero de esta ou
a a

.. .
.
do" 100 La toma de posesión tuvo lugar el
al solicitante el edificio mencionad
resbitero José Joaquín de Orozco a
26 de agosto de 1 ~ ~r _P~ tte!plo de manos del c. Serapio Cirios,
nombre de la Iglesia, recibien_ o; frente a Francisco Garza Quintanilla,
oficial primero del Ayunta.míen Y

1

ingeniero de la ciudad.lOl
.
hasta que ocurrió la demolición del
Cuatro décad~ transcume~':o Villarreal finalmente autoriz.ó Ja
I
edificio cuando el gobierno _de And 115
abril de 1867. Se desconoce )a
. •
t: ·tud de Ayuntamiento
e
e
Dos
vie,a souci
. la d
li ·ón y todos sus pormenores.
fecha exacta en que ocumó
em? ci" de Garda Fol y "Confesionarios
,_.fioic• "Los santos de San FranclSCO
.
foto6...._....
.
fotó afo han servido S1empre para
antes de qu~", del ~1?al fe1 G~. José E. Santos y del prof.
tar las acciones antic ene es
tanciaS.
d
ocumen
") N dia'V'lngo aún de las cons
Jesús
Garza ("Chucho Melenas • 0 - r documentales del acontecimiento.

d

. tru ó un Expediente relativo a la destrucd6n
En agosto de 1917, se ms Y.,
calle de Zaragoza por parte de
del templo de San Frandsco y prolongacion de la
102 p ó denes del
.
d Estad de Nuevo León.
or r
la Secretaria de Gobierno : Peña.o ingeniero de la ciudad, debia pasar:
gobernador, el Ing. Edmun
to"
"levantar un plano -por
• ...al lugar que ocupó el antiguo con~:n exp~esando la forma en que ha
duplicado- del terreno que compren '

°

.

99AGBNL, Oamo dtl Gobitrno

'

Eelesiástico solicitando st le dnluelva ti convtnto, Asuntllll

Bclesiástiros, Caja 8, Bxp.272.

l ~ d. f.7v.
101Ibid. f.8.
.
edificios úblicoe, batieria 7.5. (1 caja).
102AGBNL, Acervo Histónco, Monumentos y
p

quedado con la apertura de la calle de Zaragoza que lo atraviesa". El dia
lo. de octubre (dos meses después), se cumplió con lo mandado y se envió
el plano, quizá éste mismo que se conserva en el Archivo General del
Estado.
El plano fue entregado en nombre del gobernador de Nuevo León
al Subsecretario del Despacho de Hacienda y Crédito Público, del que
dependia el Departamento de Bienes Nacionales, con el propósito de que le
fuera cedido en propiedad el terreno donde estaban los restos que
quedaban del el ex-convento franciscano, a "...efectos de que pueda ser
utilizado a beneficio de la instrucción pública o en cualquier otro ramo ...".
Para dar una respuesta esta petición, el 7 de enero del año
siguiente, el Departamento de Bienes Nacionales se dirigió a la Tesorería
General del Estado de Nuevo León y le solicitó "el avalúo del terreno que
quedó a uno y otro lado de la prolongación de la calle de Zaragoza y que
perteneció al templo de San Francisco, incluyendo el avalúo del material
del referido templo". Después de varios recordatorios, el 20 de abril se
mandó por fin el avalúo que realizó Benjamín Pérez, visitador de hacienda
del estado, quién tras describir las medidas de cada lote concluye: "El
primer lote, o sea el de lado oriente, le avalúo en ... 4,488.oo pesos a razón
de tres pesos el metro cuadrado; y el otro por estar unido a la cárcel y
comandancia municipal, a razón de 2.00 el metro cuadrado le resulta un
valor de 3,622.68 pesos. En cuanto al material del referido templo
representan un valor insignificante, porque no hay más de 200 sillares
aprovechables estando inservibles los demás y las vigas en número de 16
están inútiles. Esta es mi opinión en el avalúo de que se trata, tomando en
consideración que el lote del lado oriente de Zaragoza siempre estará
inmediato a la comandancia y cárcel municipal y del lado poniente ...
estará unido a dichas dependencias municipales y nunca representará un
valor mayor que el que los dejo avaluados... lo que tengo la honra de
informar acompañando por triplicado un croquis del terreno que fue del
templo de San Francisco."
Al gobernador le salió el tiro: por la culata. El oficial mayor de
Hacienda le comunicó al gobernador: "...siento manifestar a usted que no
es posible por ahora hacer la enajenación de estos terrenos -[pertenecientes
al clero y por tanto a la Nación] mientras no se reglamente el artículo
constitucional relativo:" ...pero ya que su gobierno destinó parte de ese

�482

terreno para la prolongación de la calle de Zaragoza, si está conforme con
el avalúo que de este terreno hizo la propia jefatura de hacienda, su valor
asciende a 7,200.00 a razón de 12 pesos el metro cuadrado"
Lógicamente el gobernador se negó a aceptar esa venta forzosa del
terreno donde se abrió la calle de Zaragoza: "en virtud de que esa calle fue
abierta por el C. Gral Antonio l. Villarreal..." Las presiones y los tonos
duros se dejaron oir por ambos lados. El oficial de Hacienda argumentó
que: "el aprovechamiento de dicho terreno no fue personal del Gral
Villarreal... sino en beneficio del Estado" y que el gobernador como su
sucesor "no debe desconocer aquella deuda". Después logró acuerdo
presidencial para •que se cargue a la cuenta de ese gobierno... con abono a
la federación la cantidad de 7,200 pesos...".
El gobernador no estaba dispuesto a ceder y quiso devolver a la
federación el terreno de la calle Zaragoza: "pudiendo disponer desde luego
la federación, si para ello fuere necesario del terreno referido que ocupa
actualmente la calle que fue parte del templo de San Francisco"; para ello
argumentó largamente por que no reconocía: "el cargo que se le hace• y
añadiendo que el Gral. Villarreal:" ... sin mira de ninguna utilidad pública
sino por mero apasionamiento de ideas liberales, llevó a cabo la
destrucción del templo de referencia, sirviéndole como pretexto para el
logro de su capricho la prolongación de la calle ... tales actos carentes de
toda justificación... no pueden ser reconocidos por el gobierno a mi
cargo...".
Ante tanta de firmeza mostrada por el gobernador, el presidente
prefirió ceder el terreno ocupado por la calle de Zaragoza al Ayuntamiento
de Monterrey el 11 de septiembre de 1918 y luego dispuso que esta cesión
de 600 metros cuadrados con un valor de 7, 200 pesos era gratuita. Claro
que la historia termina con un agradecimiento del Ayuntamiento al señor
gobernador de Nuevo León •...por el resultado de sus gestiones hechas en
beneficio de esta ciudad ..." dado en Monterrey el 26 de septiembre de
1918.

Sección Quinta

RESEÑAS
y
COMENTARIOS

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                  <text>Humanitas es la revista de investigación más antigua del noreste de México en el área de Ciencias Sociales y Humanidades, se publica desde 1960 y actualmente está indexada en Latindex. Es una revista arbitrada y de acceso abierto que considera para su publicación artículos originales escritos en español e inglés, que sean el resultado de una investigación científica y que representen una clara contribución al debate y conocimiento de las áreas de la revista: Filosofía, Letras, Ciencias Sociales e Historia.</text>
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                    <text>Sección Segunda

LETRAS

�113

EL HABLA DEL NORESTE A TRAVÉS DE LA LIRICA POPULAR 1

Dra. Alma Silvia Rodríguez
Jefe de investigación del
Colegio de Letras de la
Facultad de Filosofía y
Letras y Jefe de la Sección de
Letras del Centro de
Estudios Humanísticos de la

U.A.N.L.
1.-

Introducción
Todo trabajo de investigación tiene una razón de ser: la que le
otorga el investigador inserto en la circunstancia del momento. Las más
grandes hazañas que ha conocido la humanidad, indudablemente se han
debido al genio creadot del hombre que desde su contexto, se expresa a
través de la lengua. Este es el ámbito en el que se ubica el presente trabajo.
La lengua, instrumento de comunicación por excelencia, de
investigación, por construir, es objeto de infinidad de trabajos de
investigación, al construir la manifestación intrínseca de todas las
interacciones sociales.

¿Cómo surgió la necesidad de trabajar sobre regionalismos?
Fueron varias las circunstancias: a) haber encontrado en otras
investigaciones, la pervivencia de ciertos vocablos de la región, cuyo
significado no se localiza en los diccionarios; b) descubrir un sinúmero de
dichos, términos, en antiguos corridos de Nuevo León; c) observar que
dichos regionalismos, no son de uso cotidiano en el área metropolitana de
nuestro Estado; d) cuestionamos si dichas palabras se utilizan todavía, o
bien si sólo se usan en ciertas regiones de Nuevo León; e) considerar una
1

Premio de Investigación (Estatal y Nacional) del Consejo Nacional para las Culturas
Populares.

�115

114

necesidad, el rescatar y copilar en un glosario los regionalismos de esta
Entidad. Sin embargo, había otra circunstancia trascendental, la invitación
directa, en 1995, de la Academia Mexicana de la Lengua para colaborar en
la elaboración del Diccionario de Mexicanismos.
La investigación tenía que enfocarse al tratamiento de vocablos por
vía popular; enlazar fenómenos histórico-culturales, referidos en los
corridos, con variedades lingüísticas. Es decir, tratar de revelar el
significado de cada palabra; de cada regionalismo, a partir de los
diccionarios parlantes, pobladores de los lugares.

,.

Estudiar las palabras en su significado contextual. La diversidad
de significados -de acuerdo a los contextos-, es lo que nos permite hablar
del fenómeno denominado polisemia. Sin embargo, cuando utilizamos el
término "regionalismo", nos referimos, a que tal o cual vocablo forma
parte del acervo léxico de una región particular, por lo que se reduce la
pluralidad sémica; aunque a veces sucede, lo contrario (V. campos
semánticos).
Cuando se detecta y registra un estado de lengua, se evidencia
cierta organización conceptual de la realidad de una comunidad, que
constituye el patrimonio cultural de una población reproducida
históricamente. En otros términos, cada expresión de una comunidad, es
parte de su proceso vital y de su cultura, por eso, el registro de voces se
convierte en una tarea de particular importancia.
Los objetivos de esta investigación fueron:

1. Recolectar voces características de la región;
2. Aportar información de carácter sociolingüístico;
3. Reunir datos léxicos para integrarlos al nuevo Diccionario de
Mexicanismos;
4. Integrar un banco de datos para investigaci~nes futuras.
La hipótesis fundamental de trabajo fue: existe una mayor abundancia de
voces regionales en zonas alejadas y de menor desarrollo; que en las zonas
urbanas, por efecto propio de la urbanización.

P~a la captur~ del co~us, se consideraron las variables de sexo y
edad, considerando la 1deologia que sostiene la existencia de la feminidad
y afirma el uso de ciertos vocablos exclusivos del hombre.
'
Se tomó en cuenta, además, la hipótesis que concierne al nivel
generacional, pues de acuerdo con la edad se presentan los fenómenos de
resistenc~ Y c~bio. Los vi~os tienden a conservar los vocablos propios
de la región; nuentras que los jóvenes se inclinan por la innovación.

. N~~o es mencionar que para la realización de este proyecto se
.tuvieron limitac1ones, tanto económicas -la falta de fianciamiento no nos
permití~ abarcar más poblaciones, ni visitar las regiones previamente
d~das, como recursos humanos, el equipo de investigación se
reduJO a sólo doce personas y una coordinadora, mismos que se dieron a la
tarea de aplicar las encuestas.
Por esta razón el alcance geográfico, tuvo que circunscribirse. De
la división_ de Nuevo León_ en ocho zonas, se escogió un municipio
representativo del ~ta.do, ubicado en la zona 2: el municipio de Cerralvo,
por ser el ~ ~tiguo del Estado con la convicción de que pudieran
quedar remxrusencias de vocabulario ancestral.
La investiga~ión llevada a acabo fue de carácter sociolingüístico.
No está de más repetir que esta área de investigación, incide en el uso de la
lengua en su contexto social.

. Para abordar el léxico, se procedió inicialmente, al análisis, de los
comd~ de,~uevo León y su significado particular o regional, por ser la
~ ó n lírica más representativa del Estado. Después se hizo una
~oón de p~br~ que fueron incluidas en una encuesta, con el objeto
de ~dagar: a) s1 Siguen en uso, y en el caso de que sea afirmativo; b)
registrar sus significados.
. Nuestra búsqueda fue orientada hacia el habla popular, para
aproxunamos al conocimiento de la idiosincracia de los habitantes del
lugar.

�117
116

D.·

El marco teórico fue sustentado en las teorías y los trabajos de
eminentes sociolingüístas: Labov, Fishman, Bemstein, R. Hamel Y Héctor
Muños. Con respecto a Labov, se adoptó la postura que él plantea: es tarea
de la sociolingüística estudiar el habla de la gen~ cuando no es ~b~rv~da
sistemáticamente; aunque, esta misma observación debe ser s1Stemática,
como único medio para llevar a cabo la investigación.
Para obtener datos, la técnica utilizada fue aplicar una encuesta,
por considerarla adecuada a nuestros fin:5 y limitacio!'es.
Los
lineamientos aplicados en su elaboración seguir fueron los señalados por
Lope Blanch y Luis Femando Lara, en su teoría de la lengua estándar.

Análisis de los resultados

a) Nivel generacional
Dentro del universo lingüístico, la manera como se emplea la

palabra nos remite ya sea al pasado (si se trata de palabras en desuso o en
completo olvido), al presente (modismos, palabras de uso diario, etc.), o al
futuro (palabras referentes al avance de la ciencia y la tecnología, por
ejemplo). Es decir, la palabra nos permite una regresión o un avance en el
tiempo, la hisotria cobra vida en cada término que usamos.

La palabra manifiesta nuestra pertenecía a un grupo, de manera
De acuerdo con el estilo, las
características, formas y diferencias de las palabras, se puede ubicar a los
disitintos hablantes en diferentes grupos de edades: niños, jóvenes,
adultos, y ancianos. En la presente investigación se corrobora esta teoría
lingüísitca.

especial, a un nivel generacional.

Esta investigación tuvo como antecedente, otra denominada
"Hacia la búsqueda de regionalismos". En esa prim~ra fase se tu~~ ~orno
objetivo esencial rescatar de regionalismos Se seleccionó un muruc1p10 en
cada zona.
El método fue:

Al comparar los tres grupos generacionales, se determinó que,

entre los cerralvences, existe una marcada tendencia para abandonar el uso
1. Seleccionar ochenta y cuatro palabras extraídas de los corridos de
Nuevo León, cuyos significados no se encuentran en diccionarios.
2 Elaborar un formato de encuesta que incluía las ochenta y cuatro
p~bras regionales, para las cuales se establecía la frecuencia de uso con
los rangos de: siempre, algunas veces, nunca. A un lado de cada palabra se
incluyó una línea en la que, en el caso de que la respuesta fuera una de las
dos primeras opciones (siempre o algunas veces), el encuestador
transcribía el significado, o los significados, de ellas.
3. Indagar sobre esos términos a través de 135 encuestas.
4. En la aplicación, de encuenstas, se co~i~eró los ~veles_ generacionales
y i¡exo, con la finalidad de observar la vanac1ón. (V. hipótes1S) . .
5. Los encuestadores se dedicaron a aplicar individual y eqwtativame~lf
las encuestas en Cerralvo. La muestra de población del lugar se determinó
con base en los datos del censo de pob~ción de 1990 (INEGI).

de regionalismos. El porcentaje de los hablantes que no recurren a estas
voces es muy elevado, mayor al 40% en todos los casos. Es sorprendente
que incluso los ancianos y los adultos de la comunidad ya no empleen, de
manera tan generaliz.ada, los regionalismos que antes los distinguín.
Incluso, al contrastar los resultados se pudo observar que, conforme se
trata de población más joven, menor es el uso de estas voces. Es decir
minetras que el grupo de gente mayor, el 38.65% siempre emplea los
regionalismos, el grupo de los jóvenes sólo un 32.8% recurre a ellos. La
misma conclusión se obtiene si se verifica que el mayor porcentaje (48.77%)
de los que aseguraron que nunca utilizaban estas voces, pertenecen al
grupo de los jóvenes.
Con respecto a este fenómeno, cabe señalar que la hipótesis
fundamental de este trabajo pareciera invalidarse. Sin embargo, si
sumamos los porcentajes en las respuestas siempre y algunas veces,
podemos concluir que los regionalismos aún siguen vigentes. Además, es
preciso aclarar, que esta hipótesis fue perfectamente validada en una
primera fase. Sin embargo, será necesario continuar con este trabajo, para
precisar criterios de validez.

�118
b) La educación como transmisora de la cultura
La lengua es el medio por el cual podemos definir nuestra cultura.
A través de la educación transmitimos nuestros conocimientos como
comunidad a las generaciones futuras. Por eso, la palabra está anclada en
la cultura y en la educación.

Definitivamente, la cercanía con la frontera influye en la cultura de
los habitantes de Cerralvo. Esto trae como resultado la aculturación de sus
pobladores. Las nuevas generaciones se encuentran inmersas en nuevas
formas de hablar que se entremezclan con el habla tradicional. Al recorrer
la ciudad, llama la atención la circulación de automóviles extranjeros con
placas de frontera en la plaza principal, mientras que en otro rincón se oye
música regional en la celebración de una quinceañera. Esa es la realidad
cultural de Cerralvo: un sincretismo particular, debido a su calidad de
entidad pequeña, de costumbres apegadas al campo y, a la vez, una
comunidad donde los lujos de la sociedad norteamericana se encuentran al
alcance de los que tienen dinero.

1

1

l.

Cabe destacar que, en Cerralvo, la educación llega hasta la
preparatoria. No existen planteles de eduación superior en el área, por lo
que, para poder contar con estudios profesionales, se debe emigrar a otras
ciudades, como Monterrey, o al país vecino. Este es un fenómento muy
interesante, pues varios de los jóvenes de 21 a 24 años expresaron con
orgullo estudiar en esuelas norteamericanas. Sin embargo, esto no sucede
con todos los jóvenes entrevistados. El estatus social al que pertenecen
determina la escuela donde estudiarán.

La falta de escuelas especializadas trae como resultado varios
problemas. La migración, antes mencionada, también la necesidad de
briscar buenos planteles en otros lugares. En lo que respecta a este
fenómeno, hay que notar que, mediante la educación formal, el hablante
ingresa al mundo de la comunicación escrita. Por lo que la carencia de ~
trae como consecuencia un alto índice de analfabetismo en la población.
En la investigación realizada .se arrojaron datos muy interesant~ sobre el
tema del analfabetismo en cuanto a los hombres y a las mu1eres. En
Cerralvo hay un alto pocentaje de analfabetismo. Sobre la m~estra
seleccionada, el 11.11 % de la población se encuentra sin haber realizado
estudios de ningún tipo. Este número es muy elevado, por lo que se

119

puede intuir que el problema de la educación es uno de los más graves a
los que se enfrenta la población.
La importancia de comparar los géneros, y los resultados

anteriores, constatan en el hecho de que la educación juega un papel
diferente para los hombres y para las mujeres. En una ciudad chica como
Cerralvo, la mujer todavía se encuentra en la posición de estudiar y
trabajar hasta que se llegue al matrimonio, y después de eso, dedicar a
cuidar el hogar y la familia. El hombre debe estudiar y trabajar para
mantener la familia. Los roles de género se encuentran muy marcados en
toda la publicación. Estudiar, por consecuencia, es importante en la
medida que se pueda mantener a una familia (en el caso de los hombres), o
se puedan adquirir los conocimientos básicos para vivir la soltería (en caso
de las mujeres). La palabra, entonces, se ve limitada al uso que se le da,
según el género. Lo que conlleva un nivel educativo diferenciado según
los sexos.
~parando los géneros, las mujeres se encuentran en amplia
desventaia con los hombres. Un 14.8% de las mujeres son analfabetas
comparadas con un 7.7% de los varones. Sólo un 12.8% tienen
preparatoria/ escuela técnica y un 4 % tienen estudios profesionales. Esto
es, porque la mayoria de las mujeres se dedican a ser amas de caso o si no
trabajan hasta quedar embarazadas.
'

La diferencia entre los géneros y su educación también se ve
reflejada de la forma en los niveles de estudio que alcanzan los dos géneros
~r separado. La mayoria de las encuestadas llegó hasta la primaria,
uuentras que entre los hombres, se da un porcentaje igual entre los que
terminaron la primaria y los que terminaron la secundaria. Comparando
el 9.2% de los hombres que estudiaron profesional contra el 4% (menos de
la mitad) de las mujeres que hicieron lo mismo, podemos apreciar que el
superarse educativamente no es una de las metas de ambos géneros.
El estudio se refleja en la familiaridad que las mujeres muestran
con respecto al léxico regional que se les presentó en la encuesta: el 49% del
listado (menos de la mitad) es conocido por las mujeres encuestadas. Esto
implica que poco menos de la mitad de la sección femenina desonoce los
regionalismos presentados en la muestra. Podríamos aventurear una
respuesta a este fenómeno comparándolo con los resultdos arrojados por
las encuestas hechas a los hombres.

�120
Los hombres que participaron como encuestados conocen el 57%
del vocabulario consultado, lo que implica que las palabras son manejadas
con mayor frecuencia por este grupo. Muchas de las observaciones hechas
por las personas que contestaban el cuestionario apuntaban a que los
regionalismos listados son "de rancho". Esta habla se considera exclusiva
de los hombres que salen a realizar labor en el rancho. Además de ésto, las
mujeres por lo general, no tienen acceso al uso de estas palabras, que en
muchos casos, son pronunciadas en círculos masculinos (a punta de riata,
por ejemplo, una buena parte de los hombres la interpreta con una
connotación fálica) y su doble sentido se encuentra lejano al conocimiento
de las mujeres.
Sin embargo, la diferencia en la educación de los géneros no es la
única razón para el desconocimiento del vocabulario regional, también se
debe tomar en cuenta, el hecho de la aculturación que se mencionó
anteriormente. Ei progreso de la ciudad y el cambio en la educación se
hace evidente en los resultados por edades. Lo urbano desplaza poco a
poco lo rural. Es un hecho que el habla se transforma paulatinamente. El
desconocimiento de la mayoría de los términos investigados denota que la
memoria oral contenida en estas voces sufre un lento, pero continuo
desgaste, al mismo tiempo que da paso a nuevas palabras, nuevos modelos
culturales. Los jóvenes -tanto hombres como mujeres- muestran un
distanciamento mucho más grande con el vocabulario regional. El 52% y el
54% del vocabulario desconocido para los jóvenes de 15 a 24 años hombres y mujeres, respectivamente-, se reduce gradualmente a 38% y
46% en los grupos de 44 años en adelante. Esto muestra que la tradición
oral, contenida en el significado de las palabras, se diluye poco a poco en
las nuevas generaciones, cuyos modelos y patrones culturales se
encuentran influenciados por los de Estados Unidos; incluso por otro
idioma (muchos de los jóvenes que se congregan en la plaza al atardecer,
aquellos que van a estudiar al otro país, se hablan entre sí en inglés,
parecen dominar mejor esta lengua que el español, su lengua nativa). Sin
embargo, también se debe de tomar en cuenta que la mayoría de los
jovénes corregia las encuestas en ciertas expresiones regionales (autopsia
por utopsía, orilla por oría, traía por traiba), eón lo que demostraban tener
conciencia sobre la norma o el uso de la lengua estándar. También la
influencia que ejercen los medios en el habla de la gente, desplaza la
tradición de la cultura oral. La mayoría de las palabras contenida en el
vocabulario de la encuesta tienen que ver con la vida rural, un tipo de
vida

121
que se va perdiendo poco a poco, con el avance de la urbanización y el

progreso.
Los resultados de los niveles educativos son alarmantes cuando se
hace el análisis del grupo muestra. El 39%, sólo tiene el nivel de la
primaria o la comenzó a cursar; mientras que el 26% terminó la secundaria.
La escuela técnica o preparatoria fue concluida por un 17% de los
encuestados , mientras que el grado profesional, fue alcanzado tan sólo por
un 6.6% de la gente entrevistada. Asi fue como se llegó al antes
mencionado 11.1 % de personas sin estudios de ninguna clase.
La situación de Cerralvo es interesante desde múltiples planos.
Siendo la primera ciudad fundada en el estado, la más antigua y por lo
tanto la que más historia poseé, el análisis sobre el uso de los
regionalismos, muestra que la mayoría desconoce el vocabulario
identificado a través de la Lírica, como el característico del habla de Nuevo
León.

Sin embargo, el porcentaje de las personas que conocen estos
términos (poco más de la mitad), nos permite concluir que estas palabras
son imágenes del pasado, de una historia que aún se mantiene en la
memoria oral. Las palabras son el espejo en el que se refleja la realidad de
las personas, la cultura que los envuelve. La palabra es un símbolo de
~en~~ad, que marca, en este caso, los nuevos modelos culturales, que los
identifica ante otros grupos. El uso de ciertas palabras nos define como
gru~ social. Pero la cultura se sustenta en la educación. No tan sólo por
medio de la educación formal, sino también por los ritos y tradiciones
sociales, que se tienen como herencia del pasado. La sociedad se refleja en
la forma en que habla y se expresa, ya que la palabra es el resultado de una
convención social. La educación debe tomar en cuenta, que la palabra es la
sumatoria de la historia de la comunidad, de su progreso, así como de las
raíces que la conforman. La palabra constituye el lazo que une a la
comunidad con su pasado, con su presente y con su futuro.

�122
e) El sexo
En este apartado se hizó una comparación entre los resultados
obtenidos en las encuestas contestadas por hombres y por mujeres. Se
tomó primero los resultados generales, y después los resultados
particulares de cada palabra con sus respectivos significados.

Para los resultados generales se procedió a encuestas a 65 hombres,
de los cuales el 57% había escuchado las 84 palabras que compoI'lía la
encuesta; de este porcentaje el 37% consideró que las palabras se escuchan
o son de uso cotidiano y sólo el 20% restante contestó que son palabras que
se usan algunas veces. En el caso de las mujeres las 70 personas
encuestadas contestaron que sólo el 49% de las palabras se escuchan o se
usan entre la gente de la región; y de ese 49%, el 30%, respondió que son
palabras que se escuchan siempre y el otro 19% palabras que se escuchan
sólo a veces.
La comparación entre los datos obtenidos, con base en los
resultados generales, refleja que un 9%, desconoce el vocabulario, lo que
corresponde a un porcentaje muy pequeño. Esto en primera instancia
podría hacer pensar que no existe·una diferencia marcada entre el habla de
las mujeres y el de los hombres. Sin embargo, un estudio más específico
de cada una de las palabras demostró lo contrario. Las palabras que
integran la encuesta, fueron tomadas de diversos corridos regionales. Las
letras de este género musical generalmente cuentan historias del campo, de
caballos u otros medios de locomoción, de inmigrantes, de revolucionarios,
etc. El mundo que en ellos se describe está más ligado con la vida diaria
del hombre, que con la de la mujer de esta región.

Los resultados que se obtuvieron en algunas de la palabras,
relacionadas con los particulares temas arriba mencionados, muestra
claramente lo anterior. Ejemplo de ello es la palabra cordada, que es una
manera que se utiliza para nombrar a la policía, el 67% de los hombres
encuestados contestaron que habían ~scuchado la palabra, mientras que
solamente el 27% de las mu~res sabían el significado de la misma. Otro
ejemplo es la palabra camella,, cuyo significado es trabajar muy duro o
arar el campo; el 61 % de los hombres la había escuchado y solamente el
27% de las mujeres. El último ejemplo es la palabra torete, que significa
oro chico o apodo que se le da a un muchacho; esta palabra solo la

123
conocían un 50% de las mujeres y un 73% de los hombres. Con las
~bras relacionad~ con peleas sucedió lo mismo. Por ejemplo, gresca y
trifaka, el porcentaJE? de hombres que conocían la palabra fue mayor, en
un 24% y 19%, con respecto a los resultados obtenidos con las mujeres.
Solamente en pocas palabras los resultados fueron inversos, como en el
caso de Luz de Dios, una manera de llamar a Dios o lo relativo a la
divinidad, las mujeres respondieron en un porcentaje más alto, el 52% de
las encuestadas contestaron que habían escuchado la expresión a diferencia
del 42% de los hombres. Lo mismo sucedió, aunque en menor escala, con
la palabra matachines y la expresión la del mero Nuevo Le6n.
Otro factor que influyó en los resultados generales es que muchas
de las palabras que componían la encuesta resultaron ser polisémicas, es
decir, que poseen varios significados. Este aspecto no se tomó en cuenta a
la hora de graficar, por lo que una palabra puede aparecer con un
porcentaje que no siempre corresponde a un significado único. Un ejemplo
de esto es mocho que puede referirse tanto a un lisiado como a un hombre
muy religioso o, incluso, a un soldado; el 89% de los encuestados
respondieron que habían escuchado la palabra. Sin embargo de estas
personas no todas contestaron con un sólo significado.
Si pretendemos hacer un análisis de las diferencias entre el habla

de los hombres de Cerralvo y las mujeres, es necesario hablar de estos
significados. Un ejemplo que puede ilustrar el por qué de esta necesidad
es la palabra mota, que tanto puede ser una forma de nombrar la
marihuana como puede designar una bola de estambre o un banderín de
porrista. En general, la diferencia entre las respuestas es mínima, el 93 % de
los ho~bres c~ntes~n que ya habían escuchado la palabra y el 86% de
~ ?'UJeres dto la nusma respuesta. Sin embargo, al preguntarles el
~ d o , la mayoría de los hombres respondieron que mota significa
~uana y, en el caso de las mujeres, las respuestas acerca del
Significado se inclinaron más a las bolas de estambre y a los banderines.
Lo anterior. no indica que las mujeres desconocen el otro significado de la
palabra. Srmplemente, optaron por decir lo que ellas consideraban como
una mejor respuesta. Otra de las situaciones donde sucede esto, es la
~~ guasa, que puede ser una parte de la tuerca, pero que también
Significa una broma o una burla. La mayoría de las mujeres que afirmaron
conocer la palabra (un 61 %) mencionaron primero el significado relativo a
la broma. Los hombres (89%), a excepción de algunos de los menores de
25 de años, mencionaron el otro significado. Aquí los significados

�125

124
usados tienen más relación con la forma de vida, que con el uso de la
palabra. Es más común que un hombre utilice en su vida diaria las tuercas,
que una mujer. Otros ejemplos de lo anterior son: gallito jugado y mentar.
Un aspectotambién importante que se debe de tomar en cuenta,
son las palabras tabú, que normalmente se usan con un doble sentido, por
lo general relacionado con la sexualidad. En la encuesta vienen dos
palabras que podían ser consideradas como palabras tabú: a punta de riat,
y talegas, las cuales además de sus respectivos significados se utilizan para
nombrar los órganos sexuales masculinos. Tanto hombres como mujeres
optaron, en su mayoría, por abstenerse a dar el significado tabú de la
palabra, por lo que se limitaron a dar el sentido denotativo de la palabra, o
bien, se negaron a responder. Lo anterior demuestra que tanto en hombres
como en mujeres se encontró cierta predisposición para hablar
"claramente" frente al encuestador.
Como hemos visto, existe una diferencia entre el habla de una
mujer y la de un hombre, y ésta principlamente origina por las diferencias
en actividades que realizan. Los hechos que mencionamos son una
muestra de como el medio social influye en la lengua. En un municipio
como Cerralvo donde aún los roles de la mujer y el hombre están muy
marcados, las palabras que ambos usan son el resultado de su visión del
mundo.

1

l.

d) Los campos semánticos
A partir de los resultados obtenidos en las encuestas, se creó un
pequeño glosario de término no de acuerdo con los diferentes significados
que brindaron los encuestados. Para la creación del mismo se observaron
los siguientes criterios: evitar redundancias, repeticiones y datos
irrelevantes, por lo cual fueron eliminadas las respuestas que no
coincidían. De esta manera, sólo se dan la definiciones con un mayor
índice de frecuencias.
Los problemas que surgieron al crear este pequeño diccionario de
regionalismos fueron los siguientes: a) en la encuesta se presentaron
palabras cuyo significado ningún encuestado pudo señalar, b) hubo
palabras que los encuestados no utilizaban tal y como se encontrab~ en la
encuesta y c) hubo palabras cuyo significado resultó dudoso, debido a la
incongruencia de los significados proporcionados.

Dentro del primer grupo, se incluyen las palabras cuari6 y fiebos:
los encuestados respondieron que nunca habían escuchado estos términos.
Por esta razón, no se incorporaron en la clasificación de campos
semánticos.

El segundo grupo lo formaron palabras que los encuestados
conocían, pero no las utilizaban tal y como estaban escritas en las

encuestas. Estas palabras son orla, traiba y utopsia. En estos casos, la

gente respondió que utilizaban los términos: orilla, traía y autopsia,
respectivamente, lo cual significa que se dieron cuenta de la diferencia

entre un uso coloquial y el normativo.
El último grupo lo constituyen las palabras cuyo significado
resultó dudoso debido a que los encuestados brindaron respuestas
variadas, lo cual imposibilitó su integración en una definición común a
todas las respuestas. Se trata de las palabras a topar las hordas, abajeno,
alfajores, arredran, bald6n, gabelas, pardines, remuda y tremolear. Por lo
tanto, tampoco fueron incluídas en la clasificación de campos semánticos,
debido a la falta de datos para catalogarlas.
Considerando a la variedad temática de los significados de las

palabras, las agrupamos dentro de nueve campos semánticos, que a la vez
subdividimos de acuerdo con la utilización de cada palabra.2
Existen distintos criterios y/ u opiniones referentes a la creación de
diccionarios de regionalismos, que atienden a diferentes aspectos. A
continuación transcribimos la opinión de Luis Fernando Lara, del Colegio
de México, con respecto a éstos:
Los diccionarios de regionalismos obedecen por lo tanto, en la
mayor parte de los casos, al interés por registrar la variedad léxica del
español, a la que por lo general se aprecia por su carácter cultural,
étnico o nacional; pero romo su único papel ideológico consiste en el
desvio respecto de lo castellano castiw y en el peligro que representan
para la unidad de la lengua, tienen que aceptar su incapacidad de
principio para competir con el DRAB y para postular valores
lingüísticos independientes.

1

Recordemos que el criterio tomado para la elaboración de campos semánticos está basado
'9tridamente en las respuestas de las encuenstas, por lo tanto, en el uso que los hablantes le
dan acada palabra.

�126

127

mregionalismo, en cuanto desvío de las normas académicas, se ve
como un caso especial del "barbarismo" y adquiere, en relación con el
ideal de lengua general, el valor negativo que atestiguan muchas obras
lexicográficas hispanoamericanas.3
De acuerdo con los criterios descritos, los campos semánticos que
se formaron son: cultura popular, flora, fauna, geografía, autoridades,
acciones, objetos, apodos y maldiciones.

J

Cultura popular: En este campo semántico se agruparon las
palabras referentes a vicios, pleitos, religión y fiestas. Incluimos estos
términos dentro de esta clasificación por la frecuencia de su uso dentro de
la lengua hablada en el entorno popular o pueblerino, ya que son palabras
muy utilizadas en el municipio de Cerralvo por gente de todas las edades y
de ambos sexos.
Las palabras incluidas en el subcampo de vicio fueron: a punta de
borracheras, que se refiere al acto de ingerir bebidas alcohólicas en grandes
cantidades; mota, que en este caso, se refiere a la marihuana;4 pisto,
vinculado a las bebidad alcohólicas; se le llama así tanto a la bebida, como
a la personal que las ingiere.
El subcampo de pleitos incluye palabras como: alegar, que es un
sinónimo de discutir y en ocasiones se puede interpretar como una especie
de discusión violenta, que ocasiona conflictos; borlote, se refiere a un grupo
de gente que hace escándalo o bulla, por lo que altera el orden público;
bravatas, que, al igual que alegar, significa discutir con violencia; gresca,
sinónimo de riña; habladas, que significa hablar mal de la gente con el fin de
criticar; relices, que se refiere a pleitos; trifulca, relativo a un grupo de
personas que buscan involucrarse en conflictos.
El subcampo de religión se refiere a las palabras que aluden a Dios
o a tradiciones apegadas a la iglesia. Estas expresiones son: luz de Dios, que
se refiere a Dios; matachines, que son bailarines que danzan frente a la
iglesia en días festivos eclesiásticos. Y· por úl~o, el subcampo de fiestas,

Lara, Luis Femando. Dimensiones de la lexicografía.. A propósito del diccionario del
espai\ol de México. fil Colegio de México, 1990, p. 172
• Esta es una palabra polisémica, ya que tiene dos significados: uno es marihuana (droga) ye!
otro una pequeña bola de estambre. ID segundo significado se incluye dentro del caDIPo
semántico de objetos, que veremos más adelante.

3

donde incluimos la expresión de hacer gorra por su naturaleza semántica,
interpretada como el hecho de ir a una fiesta o a un lugar sin estar
invitado.
El siguiente campo semántico es el que concierne a la flora en
donde agrupamos las palabras relacionadas con los diversos tipos de
vegetación. Estos fueron: anacahuita, árbol típico de la región de Cerralvo
que se caracteriza por sus flores blancas; comas y anacuas, las comas son una
especie de fruta pequeña comestible que dan las anacuas que son los
árboles de dicha fruta; retamas, que es una variedad de árbol con flor
amarilla y verde.
Después se encuentra una subdivisión para una sola palabra, que
dentro de las encuestas destaca por su correlación con la flora. Por
consiguiente, la clasificamos bajo la categoria de palabras referentes a la
flora. Se trata de la palabra chinampas, que en la mayoria de los casos fue
citada como una parcela de tierra para sembrar.
El tercer campo semántico es el de la fauna, en donde se
encuentran, en primer lugar, aquellas palabras que denominan diversos
tipos de animales de manera directa. Los términos son los siguientes: jaibo,
referente a un animal acuático; jaina, animal del color del caballo; puraques,
palabra que se utiliza ·para designar a una especie de pájaros pequeños;
tamb~én se e~plea para referirse a ciertos pájaros; torete, que
significa toro JOVen; chicharra, especie de grillo que producen ruido durante
la noche; chincuales, pequeños animales que provocan rozadura en la piel
de los niños recién nacidos.

"!"~~,

La subdivisión de la fauna, a su vez, se llevó a cabo bajo el criterio
de relacionar modismos referentes a esta categoria semántica. Se trata de
las siguientes palabras: a punta de riata, relacionada con la acción de arriar
animales; amarrar la carrera, que se refiere a los tratos hechos con respecto a
los caballos en carreras de esta índole; arrió, acción de trasladar el ganado
de un lugar a otro; caballos pelones, designación aplicable a los caballos con
pelo escaso; cabresto, palabra polisémica que encierra varios aspectos
referentes a los objetos utilizados para montar; coleaderas, tradición que se
lleva a cabo en las charreadas; gallito jugado, que se refiere a los gallos de
pelea; llevar en ancas, cuyo significado es montar sin silla; pial, que se usa
para nombrar al mecate que se emplea para amarrar a las vacas durante la

�128
129
ordeña; y finalmente, punta de ganado, expresión utilizada durante el arreo
del ganado.
El siguiente campo semántico es el que se relaciona con la
geografía. Las palabras que conforman este campo son: caminos riales,
cuyo significado corresponde a los caminos vecinales que, en la mayoría de
los casos, son angostos; devisadero, lugar de relieve desde el cual se puede
ver a lo lejos el panorama; y re/ices, que se refiere a una zona específica de
relieve terrenal.

.1 •
)

J

El campo semántico referente a las autoridades lo conforman las
siguientes palabras: cordada, que significa policía; mochos, sinónimo de
soldados; y rinches, policía estadounidense. La subdivisión de este campo
se relaciona con lo relativo a las autoridades, y la única palabra que
conforma este subcampo es chicharra, utilizada para designar un bastón o
aparato de uso policíaco para dar toques eléctricos a los detenidos.
El siguiente campo semántico es el de las acciones, y se subdividió
en verbos, sustantivos y adjetivos. Las palabras incluidas en la subdivisón
de verbos son: a.figurar, distorsión del verbo figurar, que significa imaginar
o creer; apearse, que viene del verbo apear, cuyo significado es bajar o
descender de algo; arrió, conjugación en tiempo pasado del verbo arriar,
que significa trasladar el ganado de un lugar a otro; camellar, que quiere
decir trabajar; cuadrar, sinónimo de medir un terreno; mentar, deformación
del verbo mencionar; motejar, se refiere a criticar o hablar mal de la gente;
parejear, que significa andar en parejas; venadear, cuyo significado es
esperar escondido a alguien para matarlo a traición (como a los venados se
les caza sin que se den cuenta).
Los sustantivos que se refieren a una acción son: calada, derivado
de la acción de calar, que significa probar o examinar algo; dilación,
modismo del verbo dilatar, que significa tardanza; encomendero, derivado
del verbo encomendar, referente a la persona a quien se le encomienda
algo; guasa, vinculado al verbo vacQar, que significa broma, vacilada;
habladas, modismo del verbo hablar, que a su· vez quiere decir chismes o
habladurías; portador, que sé refiere a la acción de portar o llevar algo;
querencia, distorsión de la palabra querer, que se utiliza para hablar de algo
que se quiere o con el que se está encariñado; zambullidor, término con el
que se nombra a una persona que se zambulle.

Y por último, los adjetivos son: fraguado, que se refiere a forjar el
hierro; tapado, derivado de la acción de tapar; y tronchados, proviniente de
la acción de tronchar, que se refiere a las apuestas o también a partir algo.

Algunas palabras utilizadas para designar cosas físicas no lograron
conformar ningún campo semántico que conservara vínculos temáticos, así
que se decidió creél! un campo semántico nuevo denominado objetos.
Dicho campo está constituido por palabras como: belduque, que es un
cuchillo grande con mucho filo; guasa, que es un componente
complementario del tomillo; horcones, troncos grandes utilizados para
detener cercas; talegas, referentes a montoncitos o bolsas de algo; y mota,
denominación dada a bolas pequeñas de estambre.
Los apodos conforman un distinto campo semántico, aunque
muchas de las palabras que incluimos en él ya habían sido incorporadas en
otros campos. Ésto se debe a que los hablantes adecuan el significado de
estas palabras para designar personas o cosas con ciertas características.
Dentro de este campo se sitúan términos como: atrabancado, personas muy
impulsivas; gallito jugado, personas con experiencia y muy decididas;
gañan, hombre mentiroso, ventajoso y abusivo; jaibo, personas originarias
de Tampico; jaina, como se les llama a las novias; la de mero Nuevo León,
expresión utilizada para designar algo o alguien originario de Nuevo León;
mantenedor, persona que mantiene o sostiene algo; mochos, que puede
significar incompleto o, también, foraneo, extranjero; talegas, gente floja u
holgaz.ana; tapado, persona cerrada o torpe; taraváa, persona que habla
mucho y rápidamente; tartana, expresión utilizada para referirse a un carro
o vehículo vi!=!jo; tintina, persona delgada y menuda; torete, joven o
adolescente; y zambullidor, persona que se zambulle.
El último campo y el más pequeño es el de las maldiciones en el
que entran palabras como: diantre, expresión que se refiere a un niño
travieso; mentar, que se emplea como una grosería (mentar la madre)

CAMPOS SEMÁNTICOS
CULTURA POPULAR

a) vicio
a punta de borrachera
mota
pisto

�130

b) pleitos
alegar
borlote
bravatas
gresca
habladas
relices
trifulca
e) religión
luz de Dios
matachines
1 •
)

J

d) fiestas
hacer gorra
GEOGRAFIA

caminos riales
devisadero
relices

131

comas y anacuas
retamas

o) relativo a la flora
chinampas
AUTORIDADES
cordada
mochos
rinches

o) relativo a las autoridades
chicharra
OBJETOS
belduque

guasa
horcones

talegas
APODOS

1

L

atrabancado
gallito jugado
gañán

jaibo
jaina
la de mero Nuevo León
mantenedor
mochos
relegas
tapado
taravfa
tartana
tintina
torete
zambullidor

FLORA
Anacahuita

mota

FAUNA

jaibo
jaina
puraques
tintina
torete

chicharra
chincuales

o) modismos
a punta de riata
amarrar la carrera

126
arrió

caballito aceitero
caballos pelones

7

�132
cabresto
coleaderas
gallito jugado
llevar en ancas
pial
puraques
ACCIONES

a) verbos

1

-·

J

afigurar
apearse
arrió
camellar
cuarar
mentar
motejar
parejear
venadear

b) sustantivos

.

..,

calada
dilación
encomendadero
guasa
habladas
portador
querencia
zambullidor
e) adjetivos
fraguado
tapado
tronchados
MALDIO0NES
diantre
mentar

133
Como se pudo observar, existen muchas palabras que contienen
varios significados y que se incluyen en más de un campo semántico, por
lo tanto poseen la cualidad de ser polisémicas. Dichas palabras se utilizan
indistintamente para designar diferentes cosas. Tomemos el ejemplo de
torete, que dentro del campo semántico de la fauna es un toro joven que
aún se encuentra en crecimiento, mientras que la misma palabra posee la
característica de ser un apodo que se refiere a un muchacho adolescente.
Fsta ambivalencia de significados puede explicarse por medio de la cultura
popular. La gente, al utilizar este término, que originalmente se refiere a
un animal, lo adopta también para referirse a una persona que presenta
características similares al animal (edad joven, hombre que está en la etapa
de crecimiento).

Al igual que esta palabra existen muchos otros ejemplos aplicables
a este fenómeno sociocultural y lingüístico que nos demuestra cómo la
gente se sirve de diversas expresiones para referirse a aspectos de su
realidad cotidiana. En relación a dichas palabras por lo general se puede
detectar un tono de burla o de sátira en su empleo. Por ejemplo, talegas,
cuyo significado original es bolsas, montoncitos o sacos para guardar algo,
pero que los hablantes han tomado para nombrar a la gente floja o, como
vulgarmente dicen, "huevona".

Las fenómenos lingüísticos que se han reseñado, ponen de relieve
la extrapoblación de un momento histórico-social en el uso de la lengua, la
conjunción de la dimensión lingüística inserta en el sujeto, aún más allá de
la autoconciencia.
La perspectiva de la sociolingüística coincide con esta
presentación. En este mismo sentido, la historia social del hombre,
adquiere un carácter protagónico a través de la palabra.
Antes de concluir, quiero dejar sentado públicamente, el
agradecimineto sincero a mis alumnos de la U.A.N.L. y del ITFSM del
seminario de Sociolingüística en el semestre de primavera de 1996, sin los
cuales hubiera sido muy difícil llevar a cabo esta investigación.

t

�135

CÉSAR VALLEJO
(LOS HERALDOS NEGROS, TRILCE._}

Mtro. José Javier Villarreal
Catedrático de Post-Grado
de la Facultad de Filosofía y Letras

"Hay golpes en la vida, tan fuertes ... Yo no sé!"
César Vallejo

m dieciséis

de marzo de 1892, en el barrio de Cajabamba, Calle

Colón (hoy César Vallejo), número%, en Santiago de Chuco, Perú, nace el
poeta César Abraham Vallejo.t

1

Fue el menor de once hermanos. Su afición por la lectura y un
carácter un tanto introvertido se manifestarán en él desde muy tempr~
edad; y es de suponer, por el ambiente que reinaba en la familia, que sus
primeras lecturas consistieran en textos de índole religiosa.
Cursa su instrucción secundaria en el Colegio Nacional de San
Nicolás, en Huamachuco. A pesar de las notas obtenidas, de su facilidad
para el estudio y de__.. sus dotes de buen versificador, por razones de
naturaleu económica, tiene que permanecer en Santiago de Chuco.
1

1.os datos que sobre la vida del poeta aparecen "en este ensayo se basan fundamentalmente
en el imprescindible libro de Ángel flores: César Vallejo: Síntesis biográfica, bibliografía e
IDdice de poemas ( N. del A. ).

•

�136
En 1910 se matricula en la Facultad de Letras de la Universidad de
la Libertad, en Trujillo. De nuevo su precaria economía le obligará a volver
a Santiago. Al año siguiente, apoyado por su padre y su hermano Víctor,
viaja a la ciudad de Lima para incorporarse a la Universidad Mayor de San
Marcos. Esta vez se tratará de la facultad de Medicina, a la que pronto
renunciará para dedicarse -temporalmente- a la docencia particular.
Después de ejercer una serie de trabajos, desde preceptor hasta
ayudante de cajero de hacienda, en 1913 ingresa finalmente a la Facultad
de Filosoña y Letras de la Universidad de La Libertad, en Trujillo, donde
deberá emplearse como maestro en un centro de enseñanza media para
poder sostenerse. En esta época lee la Filosofía del siglo XIX de Taine, que
será fundamental para su tesis sobre El Romanticismo en la poesía
Castellana. Al año siguiente aparecen poemas suyos en revistas y
periódicos, que años más tarde recogerá, luego de previas correcciones, en
Los heraldos negros ("Sauce" y "Terceto autóctono").
1915 es un año decisivo en la formación del poeta. Su vida
universitaria, su labor de maestro de primer año de instrucción primaria y
la bohemia lo llevan a descubrir lecturas (Whitman, Verlaine, Maeterlinck,
Kierkegaard, La poesía francesa moderna de Enrique Díez-Canedo y
Femando Fortún, etc. ); en ese mismo periodo tiene experiencias que serán
claves tanto en su vida como en su obra, como sin duda lo fue el
fallecimiento de su hermano Miguel que marcará con la presencia de la
muerte su poesía. Ese mismo año recibe el título de Bachiller en Filosofía y
Letras con su tesis: El Romanticismo en la poesía castellana.
Continúa en Trujillo con sus estudios de Derecho que realizaba a la
par de los de Letras.
Aparecen publicados más poemas que integrarán Los herald08
negros ("Aldeana", "Noche en el campo", que en el libro se. llamará
"Hojas de ébano"). Vive con María Rosa Sandoval,uno de los más intensos

137

romane~ de su vida de estudiante. María Rosa es una muchacha taciturna
y sensible que embona perfectamente con el carácter del
ta
·d
te
poe ·
Desgracia
amen , tres años más tarde, en 1918, a la edad de 24 años

muere ella.

,

En 1917, gracias a la librería "Cultura Popular" de la plaza 1 ·to
de la ciudad de Trujillo, tiene acceso a revistas como España, Cerv~s ;
La &amp;fera ~e España, y Colónida, revista peruana dirigida por el cuentista y
futuro anugo del poeta Abraham Valdelomar; publicaciones que difund
la vanguardia literaria de aquellos años. Lee a Romain Rolland, a H enn
e~
Barbusse Y el libro: La canción de las_figuras del poeta peruano José María

Eguren.

Inicia su desafortunada relación con Zoila Rosa Cuadra que según
los estudiosos del autor, es el modelo de la protagonista de "H '"
d 1
•
eces , uno
.e os mepr_poemas de Los heraldos negros! Y de lo que integrará este
libro se publican en ese mismo año "amor'' y "Pagana", al ti.empo que es
~ d o el poema "El poeta a su amada" por la revista limeña
Vanedades.

Lee, muy presumiblemente por esas fechas, a Ortega y Gasset, a
Unamuno, Azorín, Spengler, Ibsen, Tolstoi, O' Annunzio, etc.
. . . El 26 de diciembre, después de una escena romántica de intento de
swad10 por celos, provocados al parecer por "Mirtho" ( Zoila) van ·
~dona Trujillo para llegar el día 30 de ese mes a la ciudad de LU:~º
Tiene 25 años de edad.
·

Se inscribe en la Facultad de Letras de la Universidad Mayor de
San Marcos, Y meses más tarde recibe una carta de Federico Esquerre
do~de le notifica la muerte de María Rosa Sandoval. Se ha querido
establecer una referencia de este hecho en el poema "Los dados eternos" de
Los heraldos negros!

Se emplea como maestro en el Cplegio Barrós.

�138

139

El 8 de agosto muere su madre en Santiago de Chuco, lo que
afectará terriblemente el ánimo del poeta, y el día 6 de septiembre fallece
don Pedro M. Barrós, fundador y director del Colegio Barrós. Vallejo,
asumirá la dirección del plantel y se verá obligado a cambiarle el nombre
por el de Instituto Nacional.

"ID poeta a su amada" es uno de los sonetos ~ extraños y
sugerentes que conforman Los heraldos negros. En él, la pasión de Cristo,
concretamente su muerte, se fusiona a la pasión del poeta por su amada.
Gracias a un logradísimo manejo del lenguaje, el autor va creando una
serie de imágenes desgarradoras y violentas en su desmesurada carga
semántica, en su afanosa retórica por revelar lo indecible:

Vallejo sostiene relaciones con Otilia Villanueva, cuñada de uno de

sus compañeros del Instituto. La joven, que cuenta con sólo 15 años de
edad, se embaraza, por lo que su familia presiona al poeta para que éste se

-,. ...
)

J

. ..

case con ella. Vallejo rehusa casarse y propone que Otilia se haga practicar
un aborto. El problema trasciende y la familia de Otilia consigue que lo
despidan de su cargo en el Instituto. Breve periodo de desempleo hasta que
consigue incorporarse en el Colegio Guadalupe. A mediados de ese año
(1919) aparece su libro Los heraldos negros!

En esta noche rara que tanto me has mirado, la Muerte ha
estado alegre y ha cantado en su hueso.
En esta noche de septiembre se ha oficiado mi segundo
caída y el más humano beso.

Es obligado señalar aquí una honda coincidencia entre el universo
lfrico de César Vallejo y el de Ramón López Velarde. La naturaleza de
algunas imágenes; el provincianismo, el dolor, las referencias y
correspondencias con elementos propios del mundo cristiano y el estado
ebrio de la zozobra los hermanan profundamente.

La densidad y el dolor se desbordan a través de los versos de César
Vallejo. Vallejo es un poeta que apuesta por lo verdadero y próximo, por lo
elemental y cotidiano. Su poesía es un tenso testimonio de vida, una gran
alegoría que penetra y corroe, que se estanca en el pecho y nos dobla; se
sirve del lenguaje para configurar un universo sordo y cerrado donde las
imágenes y metáforas dan razón de un padecer alucinante que se cobija,
paradójicamente, en la belleza. Sin embargo, esta belleza tiene varios
canales para manifestarse. Unas veces será por medio de un manejo del
lenguaje cuyas referencias últimas tienen que ver con el mundo presentado
a lo largo de la Biblia, y otras veces, a través del recurso de una zoología
que servirá de pantalla emocional para que el hombre proyecte todas sus
angustias y temores. En poemas como "La araña", perteneciente a su
primer libro: Los heraldos negros, encontramos un manejo exacto de la
ironía al momento que el poeta describe al animal que da título al texto;
pero el efecto que provoca el poema en el lector es de una inmensa ternura
y un hondo desamparo. Años más tarde, en un poema de Trilce, su
segundo libro, escribirá: "lloriquea, gusanea la arácnida acuarela / de la
melancolía."2

Los heraldos negros, "fechado en 'Lima, 1918' ( no consta el
nombre del editor, pero fue impreso en los talleres de Souza Ferreyra ), no
vio la luz hasta mediados de 1919, probablemente en julio",.a es el libro de
arranque de un poeta excepcional, en él encontramos un depurado
lenguaje modernista que proviene de tres de los más importantes poetas de
este movimiento literario: Rubén Darío, Leopoldo Lugones y Julio Herrera
YReissig. No obstante, estas excelentes presencias sirven de trampolín para
que Vallejo emprenda el vuelo rum~ a una retórica más concentrada y

2César Vallejo. Trilce, p. 314.

3Cáar Vallejo. Obra Poétia, p. 6.

La desolación golpea el rostro del poeta y lo hace confesar, en

medio de las arenas movedizas de la depresión, su más oscuro y cierto
lamento:

Esta tarde llueve, llueve mucho. ¡Y no tengo ganas de
vivir, corazón!

�141
140
personal, por medio de la cual la realidad se acerque y manifieste en el
poema sin los preciosismos y exotismos tan caros al lenguaje modernisla,
Los heraldos negros es un primer libro de violencia inusual; su autor afina
en él una voz primigenia y misteriosa, una voz que se alza desde 811
desarraigo para crear su propia realidad lingüística.

)

)
j

..

A pesar del pesado lastre modernista, empieza en este libro a
despuntar un lenguaje coloquial enriquecido con un soporte conceptual
que viene a revelar un trasfondo lírico personalísimo y grave. Las imágenes
más que ser visuales se convierten, por medio de las comparaciones y los
símiles, en energías sugestivas abiertas a la seducción por medio de lo
misterioso; de ahí que el plano alegórico en esta poesía sea fundamental
Buena parte de los textos de Los heraldos negros presenta esta
característica; siendo entonces este libro un saldo de cuentas y un urgente
aviso de algo por venir.

Entre las preocupaciones más evidentes que se manifiestan en este
volumen destacan como un sólido triunvirato: dios, la muerte y la mujer. El
poeta, traspasado por el dolor, se abandonará en un laberinto erigido por
estas tres fuerzas y presencias directrices del universo lírico de Loe
heraldos negros.
César Vallejo establece en este libro una indisoluble relación, una
especie de amalgama acciona! entre dios, la muerte y la mujer. Dios será
una entidad poderosa y soberbia que escarnecerá y jugará con el destino
del hombre; una presencia a la cual el hombre, trágicamente, combatirá La
influencia de Nietzsche en estos poemas es por demás evidente:
Dios mío, si tú hubieras sido hombre,
hoy supieras ser Dios;
pero tú, que estuviste siempre bien,
no sientes nada de tu creación.
Y el hombre sí te sufre: el Dios es él!

La muerte, más que ser el término de la vida, es la vida misma. La
muerte para César Vallejo es la condición miserable del hombre, esa
amargura y desamparo que la culpa agigantará a dimensiones
insoportables:

Hasta cuándo la Duda nos brindará blasones
por haber padecido!. ..
Ya nos hemos sentado
mucho a la mesa, con la amargura de un niño
que a media noche, llora de hambre, desvelado ...
La mujer gestará la vida(" ¿La Vida? Hembra proteica." ),4 que será
la muerte ( "La tumba es todavía / un sexo de mujer que atrae al hombre!"
)5 que, a su vez, estará gobernada por dios en detrimento del hombre. Dios,
la muerte Y la mujer se plasman como una terrible trinidad que reduce al
hombre a la condición de frágil criatura. El pesimismo y la fatalidad serán
las cicatrices más detectables y definitorias de Los heraldos negros.

Si quisiéramos ensayar una especie de disección de Los heraldos

negros_ ésta podría ser una posible guía de lectura: primero, el sufrimiento
en general. Segundo, la desolación íntima vista a través de los otros.

Tercero, la fatalidad, la desesperanza. Cuarto, la rebelión trágica. El poeta,
ula voz de la tribu". Y quinto, el universo íntimo del poeta visto a través
del padre, la madre, el hermano y él mismo como víctima de un destino
adverso.
"Canciones de hogar" es el último de los 6 apartados de Los
heraldos... ("Plafones ágiles", "Buzos", "De la tierra", "Nostalgias
imperiales" y "Truenos". ), y es donde el libro alcanza su momento más
álgido, donde los poemas fluyen de manera cierta y decantada hacia el
~en~ mismo de la emoción. Vallejo, en poemas como "Los pasos lejanos",
A nu hermano Miguel", "Enereida" y "Espergesia" termina de saldar su
4César Vallejo. Poesía_completa, p. 101.
~p.92.

.

�142

143

cuenta con el modernismo, prueba sus recursos y posibilidades, demuestra
ser un poeta de fueru y tono impresionantes. Su ribno es más suelto que
en sus primeros poemas, la musicalidad se apoya en un tono melódico
cercano a la confesión, a la plática en voz baja. El ribno guarda ya estrecha
relación con el hecho revelado, revelado en esas imágenes que se concretan
a través de ese lenguaje aparentemente coloquial que irá conformando. Ese
lenguaje de pasión descamada que se manifestará en su siguiente libro, en
su último libro de poemas publicado en vida: Trilce.
"Trilce se empezó a escribir en 1918; la mayor parte del libro fue
escrita en 1919, y los últimos dos poemas en 1922."6

• &gt;
)
J

."&gt;

..

En agosto de 1919 terminan definitivamente las relaciones entre
Vallejo y Otilia Villanueva, cuando la familia de ésta decide mandarla a
San Mateo de Surco. Al parecer, Vallejo nunca tuvo noticias sobre el
resultado final del embarazo de Otilia.
En noviembre de ese mismo año, muere víctima de un accidente
Abraham Valdelomar, el que fuera su amigo más cercano dentro del
ambiente literario limeño.
A principios de 1920 es cesado, por razones presupuesta.les, de su
cargo de Inspector Disciplinario del Colegio de Nuestra Señora de
Guadalupe. Al verse desempleado determina irse a Europa, no sin antes
despedirse de la familia y de sus amigos de Trujillo.

1

t

De mayo a agosto el poeta se desplazará de Lima a Trujillo, de
Trujillo a Santiago de Chuco, de Santiago, nuevamente a Trujillo; y ya_en
camino a Lima, Vallejo cambia su rumbo hacia Huamchuco, y, de ahí, a
Santiago de Chuco. Este rodeo sentimental acabará trágicamente con los
disturbios que se llevan a cabo, la tarde del domingo primero de agosto, en
Santiago, durante los cuales es saqueada e . incendiada la tien~a de don
Carlos Santa.maría, la casa comercial más importante de la región. ~
6César Vallejo. Trilce, p. 25.

indd~te provocará una ~tencia de formal prisión en contra del poeta.
Vallejo se esconde en Mansiche, en la casa de campo de su amigo y crítico
Atenor Orrego. Después de dos meses y medio de permanecer oculto en
Mansiche opta por refugiarse en Trujillo, donde es capturado el 6 de
noviembre en una redada que tenía como objetivo aprehender a otra
persona. De todos los implicados en el caso, sólo Vallejo y uno de sus
amigos son apresados en la Cárcel Central de Trujillo.
. Gru~s de intelectuale~, estudiantes y periodistas de Trujillo y de
Areqwpa, as1 como la Federación de Estudiantes del Perú se manifiestan
públicamente en contra de la detención de Vallejo.

Ese 24 de diciembre, estando Vallejo en la cárcel, gana un concurso
de poesía que lo hace acreedor a 50 libras.
Al término de 112 días -el 26 de febrero de 1921-, gracias a la
intervención de la prensa como de personalidades influyentes en el medio
cultural peruano como el poeta Percy Gibson, Vallejo es liberado bajo
libertad condicional.

m 30 de marzo llega a la ciudad de Lima e inicia una vida
dominada por el espíritu de la bohemia. Es nombrado preceptor suplente
de la sección primaria del Colegio Nacional de Nuestra Señora de
Gua~upe. Publica en La Crónica, a manera de un solo poema, primeras
versiones de textos que formarán parte de Trilce. A finales de ese año
gana con "Más allá de la vida y la muerte" un concurso de cuento
convocado por la Sociedad Femenina "Entre Nous", por el cual recibe 20
libras. Este dinero el poeta lo destinará para costear la edición de su nuevo
libro_de poemas: Trilce; y en la revista Perú, que dirigiera José Eulogio
Garrido, en el número 3, correspondiente al mes de diciembre, se publica
el texto "Las personas mayores de la casa...", que vendría a ser el poema m
de este nuevo libro.

l

�144
A mediados de 1922, en junio, en la revista Variedades de Lima,
aparece publicado su cuento "Más allá de la vida y la muerte"; el texto es
acompañado con una fotografía del autor y tres ilustraciones de René
Valencia.
Poco a poco Vallejo se va alejando de la bohemia literaria, al grado
que llega un momento en que no convive prácticamente con nadie.
Envuelto en una soledad, a la vez hostil y creadora, aparece en octubre de
ese año, con prólogo de Atenor Orrego, Trilce, impreso en los Talleres
Tipográficos de la Penitenciaría de Lima. Esta edición de ~utor le c?stó a
Vallejo 150 soles, el ti.raje fue de 200 ejemplares, y el precio al público de
cada ejemplar fue de tres soles.

mrihno, la lógica del ribno; ese arrebato del poeta por el rihno es

1

el eje, el cauce que lleva y conduce gran parte de la tremenda carga lírica
de Trilce. "Gallos cancionan escarbando en vano'';7 cuatro acentos que
caen sonoros como badajo de campana, rihno que golpea y con su arrebato
seduce; aviso de un universo que se perfila a partir de ecos que nos van
llevando, que nos van jalando a un mundo subterráneo, a un mundo por
revelar. El yo y la confesión, el lenguaje coloquial y giros gramaticales un
tanto explicativos que estarían más cercanos al tono de la ..prosa se
incorporan a ese hilo ribnico que, de poema a poema, va tejiendo un
telaraña donde los recuerdos se materializan en los integrantes de la
familia del poeta, vistos a través de la infancia, como es el caso de T ( m):

t
1

Aguedita, Nativa, Miguel?
Llamo, busco al tanteo en la oscuridad.
No me vayan a haber dejado solo,
y el único recluso sea yo.

y el lenguaje será infancia. No sólo servirá éste para ev~arla, sino

145
tomará viva y real, inconmensurable y tangible (" delta al sol tenebloso /
bina entre los dos").8 Además la infancia tendrá aquí sus fantasmas
protagónicos en los cuales encarnar: la madre por sobre todo, los hermanos
más allegados, la cocina como espacio cargado del afecto materno y una
sugerente simbiosis entre la madre y Otilia que se manifestará por medio
de un lenguaje infantil:
Nosotros reiremos a hurtadillas de esto,
mordiendo el canto de las tibias colchas
de vicuña ¡y no me vayas a hacer cosas!
Un rihno veloz, en casi todo el libro, y preciso, en cuanto a la
abnósfera emocional de cada texto, va configurado un yo poético múltiple,
un universo que acaba por presentarse de bulto, con todo su peso y todos
sus lados. A medida que se adensa y diversifica esta intimidad lírica, el
lenguaje se dispara, renuncia a una consabida lógica para estallar en un
caos que propicie una naturaleza afín al mundo sentimental del poeta. Así,
los neologismos, las grafías aparentemente caprichosas que también
alcanzan el uso de los signos auxiliares de la redacción, el recurso de la
onomatopeya -quiz.á proveniente, en su caso, de los poetas futuristas--, la
aspereza tonal de los versos en base a la supresión de los artículos y el
manejo de la disposición tipográfica de los versos y de las palabras dentro
de los versos, sacuden al lector, tanto al de 1922 como al de 1996, de una
inercia "poética", de un buen decir que no arriesga, que no busca su "otra
manera". Trilce sigue siendo a la fecha una obra inquietante y nutricia, en
el sentido que motiva al desasosiego creativo. Pero la propuesta de Vallejo
no termina con los recursos antes enunciados, sino que, a parte de ellos,
utiliza términos propios del lenguaje científico e incorpora al discurso
poético, cifras numéricas que vienen a enriquecer el carácter polivalente
del texto; así, en I ( V ), para presentamos el sentimiento de ruptura -el
dolor de un amante- escribe:

que por medio de su misma sonoridad, de su balbuceo deliberado la
7Jbid., p. 48.
'lbid.,p.78.

�146

147
La creada voz rebélase y no quiere
ser malla, ni amor.
Los novios sean novios en eternidad.
Pues no deis 1, que resonará al infinito.
Y no deis O, que callará tanto,
hasta despertar y poner de pie al l.
Ah grupo bicardiaco.

El recurso de la inclusión de cifras numéricas en su lenguaje
poético lo empleará en buena parte de los textos de Trilce. Como también
se valerá del manejo de las mayúsculas. Tendrá versos enteros en altas
(¡COMO NO VA PODER! )9 en los que la intención será demasiado obvia;
otras veces pondrán mayúsculas a mitad de verso como haciendo hincapié
en una cesura dramática ( "bulla que reprende A vertical subordinadan ),
10 y otras, a mitad, a final, o toda la palabra, para subrayar una intención
sonora ( "de pobre sesgo FSFORZAOO" ).11
En cuanto al ritmo, experimenta con formas de estribillo que se
remontan a los utilizados por los poetas galaico-portugueses de los siglos
XIII y XIV; en éstos, a partir de la acumulación, de ir prolongando el verso
se iba produciendo un eco que remataba y servia de final a la cantiga.
Pienso en Martín Codax cuando Vallejo escribe al final de T (XXXIII):

Oh si se dispusieran los tácitos volantes
para todas las cintas más distantes,
para todas las citas más distintas.
Pero si el ritmo se desborda y en su torrente contestatario y radical
va edificando su propia libertad creadora, el tiempo no podrá permanecer
ajeno a ésta. Y esta libertad poética exigirá y establecerá su propio tiempo,
un tiempo que se detiene, que retrocede lo mismo que avanza, que
cronometra la intensidad de la emoción y no el lapso lineal de la anécdota:
"ID traje que vestí mañana/ no lo ha lavado mi lavandera"12. Su caudal
imperioso fluye con una rauda presión; las palabras son signos, sombras de
una contención que se delata en el choque y la fuerza que se generan entre
los sujetos adjetivados y los adjetivos sustantivados. A medida que vamos
leyendo y compenetrándonos con este libro sentimos, no leemos, su
espesura sentimental.

Los arcaísmos utilizados funcionan como puentes desde los cuales
la nostalgia establecerá contacto con un presente ilusorio en el cual sólo el
dolor por la ruptura, ya sea amorosa, física o existencial, hará palpitar y
discurrir ese lenguaje aparentemente complejo y profundamente diáfano
en su extrema expresividad que se tensa a lo largo de Trilce:
Fallo bolver de golpe el golpe.
No ensillaremos jamás el toroso Vaveo
de egoismo y de aquel ludir mortal
de sábana,
desque la mujer esta
¡cuánto pesa de general!

No será lo que aún no haya venido, sino
lo que ha llegado y ya se ha ido,
sino lo que ha llegado y ya se ha ido.
O más radical en T ( LXV ):

Y hembra es el alma de la ausente.
Y hembra es el alma mia.

9Ibid.,p. 63.
1"Ibid., p. 116.

llJbid., p. 143.

UOrid., p. 63.

�149

148

escisión aunque su lógica se quebrante: "me he sentado / a caminar''1s,
Realmente es difícil, mas no imposible, rastrear en Tri.lee el hilo
conductor de la anécdota, ese basamento que cuando no mide como
plomada derrumba el andamiaje todo del poema; mismo que intentaremos
dilucidar en algunos de estos textos cuando así lo consideremos necesario.
En T (X) Otilia y Vallejo se han fusionado en una incertidumbre que anida
en un mundo trágico. La cosmovisión trágica en este texto se da a partir de
la desarticulación de un orden numérico, de una lógica secuencial que ha
sido trastornada y trastocada por la imposibilidad amorosa. La culpa
convertirá a los protagonistas en antagonistas, en victimarios víctimas de
un universo convulso y absurdo, crudo y brutal.

- .,
)

J

La idealización entonces habrá sido desterrada. El poeta no se
permite subterfugios ni entramados que velen la contundencia del urgente
deseo. La amada no sufre metamorfosis alguna en razón de una
determinada retórica amorosa. El deseo, la culpa, el temor y una
desdibujada esperanz.a dictan los lumínicos y sonoros versos de I ( XIIl ):

Pienso en tu sexo.
Simplificando el corazón, pienso en tu sexo,
ante el hijar maduro del día.
Palpo el botón de dicha, está en sazón.
Y muere un sentimiento antiguo
degenerado en sexo.
El fusionar las palabras, como el escribirlas al revés, es decir,
jugando con la realidad visual del espejo, será uno de los recursos de
Vallejo para presentar un mundo negado, una acción deseada que M
puede ser, que en su accionar se imposibilita (¡Odumodneurtse! )13, y
en su imposibilidad nos sumerge en un ambiente de grisácea mediocridad
anecdótica: "Pero he venido de Trujillo a Lima. / Pero gano un sueldo de
cinco soles" .14 El poeta no sólo se distancia de esa realidad cotidiana que lo
confunde, se distancia de él mismo y el lenguaje tiene que avalar dicha
131bidem.

Hibid., p. 91

pero esto no termina aquí, el ritmo va en crescendo a una velocidad tal que
las comas tiene que eliminarse; el mundo edificado se nos viene encima:
En esta noche pluviosa,
ya lejos de ambos dos, salto de pronto ...
Son dos puertas abriéndose cerrándose,
dos puertas que al viento van y viene
sombra a sombra.

Trilce, sin duda alguna, es uno de los libros más herméticos,
experimentales y logrados de la poesía en lengua española. Los poemas de
este libro no aceptan una lectura que presuponga una posible "traducción"
en prosa donde se evidencie el plano anecdótico de los mismos; aunque en
algunos casos sea válido intuirlo. Tampoco facilita una lectura cifrada a
partir de pistas y relaciones implícitas donde pueda llegarse a desentrañar
el "verdadero" sentido de los poemas. Los textos de Trilce, en su
extremada radicalidad, vienen a invalidar todo criterio de lectura, de
acercamiento global que no sea el de la aceptación y comunión entre el
lector y el poema. Acercamiento que deberá estar libre de todo tipo de
prejuicios formales o retóricos. El discurso poético de Trilce no se basa en
la imagen, aunque habría que señalar y aplaudir la contundencia semántica
emocional que en esta poética exhibe; sino en la unión y desunión de las
palabras, en la articulación o desarticulación gráfica de los morfemas:

en la lengua que empieza a deletrear
los enredos de enredos de los enredos,
y unta el otro zapato, a escondidas,
con un poquito de saliba y tierra,
pero con un poquito
nomá.s.

�150

151

Y es desde el plano ríbnico, como ya habíamos dicho, de donde se
desprenden las fuerzas y tensiones de esta poesía. Lo anecdótico, cuando
se presenta, es circunstancial; el tono, las pausas, los ruidos, los acentos
gráficos dramáticos ("que tánto se entreabre, / cása bien los cerrojos")16 y
los puentes melódicos son los que van dictando la intención lírica de los
textos. Trilce no ofrece una memoria, levanta una polifonía sentimental de
naturaleza atemporal.

J

T (XXIII ) es uno de los textos capitales del libro y uno de los
poemas fundamentales de César Vallejo. En él encontramos elementos
bíblicos (nada raros en su orfebrería poética que también, a la manera de
los misterios medievales, utilizó como asuntos pasajes de la Biblia; tener
en cuenta T (XXIV).); así como las pronunciadas evocaciones a la madre y
a sus hermanos más cercanos y una recreación de su universo infantil en
contraposición violenta con su realidad de adulto. Sin embargo, estas
características son aplicables a una buena cantidad de los textos que
integran Los heraldos negros; la diferencia estriba en la fuerza y
decantación del lenguaje utilizado por el poeta. Vallejo en este poema.
suponemos, parte de un suceso biográfico para construir un lenguaje
climático donde el yo no sólo se reafirme, sino que se pluralice en el
desamparo y el dolor. Esto se logra de cuerpo entero, triunfando así un
lenguaje peculiar y concentrado que, de tan urgente y verdadero, hace de
este texto una punta de flecha de lo que vendría a ser, años más tarde, la
vanguardia de los treinta ( Altazor de Vicente Huidobro, 1931 y
Residencia en la tierra de Pablo Neruda, 1933; sólo por citar dos grandes
ejemplos.).

....

Madre, y ahora! Ahora, en cuál alvéolo
quedaría, en qué retoño capilar,
cierta migaja que hoy se me ata al cuello
y no quiere pasar. Hoy que hasta
Tus puros huesos estarán harina
t6lbid., p. 290.

que no habrá en qué amasar
¡tierna dulcera de amor,
hasta en la cruda sombra, hasta en el gran molar
cuya encía late en aquel lácteo hoyuelo
que inadvertido lábrase y pulula ¡tú lo viste tánto!
en las cerradas manos recién nacidas.
Muchos de los recursos cuya función estriba en provocar la
velocidad ríbnica, la mayoría de las veces, violentan el valor semántico de
un verso en su totalidad, o las estructuras internas de interpolación a nivel
de imágenes encabalgadas, o bien, desarticuladas o articuladas en base a
oscuras referencias culturales, ya sean de .o rden particular o universal.
Hoy, dichos mecanismos que operan con fluidez en la obra de poetas como
el chileno Gonzalo Rojas, el mexicano Gerardo Deniz o el brasileño Ferreira
Gullar, tienen su antecedente clarísimo en este libro de 1922, en esta
aventura poética en lengua española que César Vallejo inició con Trilce y
que aún hoy, a finales del siglo XX, no ha sido concluida.
T ( XXVI ) es una de las elegías más concentradas y singulares de

este libro. En ella los versos presentan imágenes contenidas, frases que se
cortan, golpes de voz que no terminan. A partir de un uso indiscriminado
d~ las comas, de imágenes elípticas que se contradicen unas veces y se
ruegan otras, pero que en su conjunto logran articular un ribno de sollozo,
de n~do en la garganta , a la vez que conforman un caleidoscopio
emocional por su retacería metafórica: el dolor y el desamparo se nos
~elven presencias, entidades que habitan el poema, que son el texto
~º· En T ( XXXV ) el tono se recrudecerá por medio de la irrupción de
giros chuscos que restarán importancia al discurso elegiaco, provocando un
distanciamiento que vendrá a subrayar un estado avasallantemente
patético. Vallejo creó su propia retórica a partir de su propio dolor y
desamparo y de una urgente necesidad de exorcizarlos.
El lenguaje empleado en .Trilce manifiesta un sinfín de
posibilidades lúdicas. Hemos ya señalado UI\ buen número de ellas. Sin

�152
embargo, éstas se multiplican dependiendo de la inten~ón lírica de cada
texto de los 77 que integran el libro. Un recurso muy ~ d o P?r ~~- a~tor
es el de combinar, bajo un espíritu de naturaleza barroca, giros lingutsticos
coloquiales, cercanos incluso al caló, con un lenguaje deliberadamente
alegórico cuya esencia última radica y tiene su razón de ser en el mundo
íntimo del poeta; esto vendría a ser una de las líneas del ángulo de lo
hermético en la poesía vallejiana. Otro procedimiento que se reitera es el
de amalgamar en su discurso paráfrasis de versos de otros autores, por
ejemplo de Samain, a la manera del collage; y el de fundir, ríbnicamente, la
prosa y el verso en una perfecta armonía fonética, como es el caso de T (
LV):

.t.

invocación escrita, en el centro del emisor y del receptor, estableciendo así
un canal donde la codificación y decodificación se dan de manera

simultánea.
Pero en esta aventura lingüística tanto la impersonalización, el
desprender los objetos de su rigidez lógica confiriéndoles vida ( " también
/ se acurrucan los rincones" )18 como la certeza de que hay un afuera y
que nosotros estamos en un eterno adentro carga las imágenes, por
desgarradoras que sean, de una infinita ternura, de una inocencia lírica sin
precedentes que se manifiesta por medio de la interpolación:

Samain diría el aire es quieto y de una contenida
tristeza.

)

Vallejo dice hoy la Muerte está soldando cada lindero
a cada hebra de cabello perdido, desde la cubeta de un
frontal, donde hay algas, toronjiles que cantan divinos
almácigos en guardia, y versos antisépticos sin dueño.
El miércoles, con uñas destronadas se abre las
propias uñas de alcanfor, e instila por polvorientos
harneros, ecos, páginas vueltas, zarros,
zumbidos de moscas
cuando hay muerto, y pena clara esponjosa y cierta
esperanza.

1

1

L

153

El lenguaje en este libro elude un realidad anecdótica y alude a una
realidad sentimental. En textos como T ( XLIV ) se construye tod~ una
imagen que embona dentro de la ambientación onírica de la pintura
surrealista. Pienso concretamente en algunos cuad~s. de Magritte cuan~~
Vallejo escribe: "Este piano viaja para adentro, / via.Ja a saltos alegres.
la imagen tiene que ver con un mundo interior que se clava, desde su
1711,id., p. 210.

El compañero de prisión comía el trigo
de las lomas, como mi propia cuchara,
cuando, a la mesa de mis padres, niño,
me quedaba dormido masticando.
Si en Los heraldos negros los tres grandes polos magnéticos eran

dios, la muerte y la mujer; en Trilce se verán metamorfoseados en la
madre, la cárcel y Otilia, que, a su vez, vendrán a representar el
desamparo, la soledad y la pérdida dentro de un universo hirientemente
doloroso que se hermana con algunos poemas del libro anterior;
concretamente con los textos de tema familiar. En este sentido, Trilce es la
coronación de un mundo a la deriva donde dios-madre, muerte-cárcel y
mujer-Otilia se mezclan en un caos que será el móvil, la esencia última de
esta primera y fundamental obra poética vallejiana.

En Los heraldos negros dios juega un papel antagónico: el de ser la
conciencia culpígena del hombre, la omnipotencia adversa que rige el
destino de sus débiles criaturas. En Trilce la madre adquiere dimensiones
divinas, es el bien, la infancia, la época dorada del poeta. En Los heraldos
... la muerte rondará permanentemente, será la bestia acechante, el fin
ineludible. En Trilce se convertirá en la vida entendida como una cárcel a
la manera de los ascetas del siglo x_vI, de donde la madre-dios nos
1'11,¡cf_, p. 272.

----

�155

154
rescatará y premiará. En Los heraldos ... la mujer es la vida que escapa, que
se diluye entre los dedos del deseo. En Trilce ésta encamará en la figura de
Otilia, que es decir, para el poeta, el amor frustrado. Desde esta
perspectiva, la poesía de César Vallejo, contenida en estos dos libros, al
igual que gran parte de la obra poética de su contemporáneo brasileño
Manuel Bandeira, es la crónica lírica de una serie de pérdidas o la bitácora
de una eterna travesía por los páramos de la ausencia, o como bien dice el
último de los versos de Tri1ce: "Canta, lluvia, en la costa aún sin mar¡"19

...

_,

.-

César Vallejo publicó en vida, además de Los heraldos negros y
Trilce, un libro de cuentos ( Escalas melografiadas, 1923 ) y dos novelas (
Fabla salvaje, 1923 y El tungsteno, 1931 ), dejando inédita el resto de su
producción poética ( Poemas humanos y España, aparta de mí este cáliz)
y literaria ( ensayos, reportajes, cuentos, etc.) que vendría a ser de capital
importancia dentro de su obra.
Murió el viernes 15 de abri1 de 1938 en París a las 9:20 de la
mañana. Fue sepultado en Montrouge. Sus restos se trasladaron en 1970 al
cementerio de Montpamasse.

1

Bibliografía:

Flores, Angel. César Vallejo. Síntesis biográfica, bibliografía e índice de

poemas,
México: Premiá Editora, 1982.

Vallejo, César. Poesía completa, Prólogo de Carlos Meneses.
México: Premiá Editora, 1978.

-.

Ferrari. España-México: Consejo Nacional para la Cultura y las

Artes, 1989.

-.

r

l_=

t9Jbid., p, 356.

Obra poética. Edición crítica bajo la coordinación de Américo

Trilce. Edición de Julio Ortega. Madrid: Ediciones Cátedra, 1991

�157

CONQUISTA Y DOMINAOÓN: LA VISIÓN DE CARLOS FUENTE.5

-·

-A través de Todos los gatos son pardos de Carlos Fuentes-

Lic. Blanca López· de Mariscal
Directora del Departamento de
Letras Españolas del ITFSM

El teatro es acción, acción compleja que involucra diversos códigos
y diversos niveles de significado, que funcionan en forma simultánea ya en
el escenario, en el momento de la puesta en escena; ya en el espacio en que
el lector actualiza el texto, acotado por las didascalias, en la lectura
personal.

En una obra como Todos los gatos son pardos de Carlos Fuentes el
trabajo de construcción de la acción dramática necesariamente pone en
juego no sólo los códigos propios de la representación escénica, como son
el tono, la mímica, los gestos, los movimientos, el maquillaje, el peinado y
los trajes de los actores¡ que aunados a accesorios, decorado, iluminación,
música y sonido, son portadores de significados que funcionan como
apoyos y multiplicadores de la significación del texto pronunciado. Sin
embargo, para penetrar en el significado profundo del texto dramático, es
necesario también, actualizar los contextos en los que la acción dramática
se realiza, ya sean éstos religiosos, culturales o históricos.

�158
En Todos los gatos son pardos el lector/espectador asiste a la
gran gesta que da origen al nacimiento de un nuevo pueblo: la conquista
de México. Que en esta obra se plantea, como bien advierte Fuentes en su
prólogo, como el "encuentro dramático de un hombre que lo tenía todo.
Moctezuma- y un hombre que nada tenía -Cortés-." (5)1, como un vasto
intento para recuperar la memoria por medio de la palabra.

Se trata de una obra monumental, con 41 actores en escena, sin
contar el número no precisado de extras, entre los que se incluyen la
familia de Tzompantecutli, doncellas, jorobados, albinos, enanos,
guerreros, músicos danzantes, cantantes, artesanos, mujeres, niños,
educadores, tamemes, mancebos, españoles y un escribano. Una obra que
con gran magnificencia reconstruye, en el tono de las grandes tragedias, el
histórico encuentro entre dos pueblos que habían vivido hasta entonces
ignorantes el uno del otro.

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La obra se abre con una total oscuridad y dos rumores
contrapuestos que van adueñándose del espacio teatral: una pareja que se
ama y una escoba que barre. Barrer en el mundo mesoamericano, y
especialmente en el altiplano es, un acto de autosacrificio mediante el cual
el individuo había de modelar su carácter y expiar sus pequeñas culpas
cotidianas. Encontramos un buen ejemplo de ello en uno de los textos del
Huehuetlatoli en el que las jóvenes doncellas son exhortadas a no dejarse
vencer por la pereza o el cansancio. El padre habla a la hija:

-·

...... ,

Y durante la noche, manténte en vela. Levántate presto: extiende
tus manos, desperézate: lava tu cara, lava tus manos, lava tu boca. Toma
presto la escoba y ponte a barrer. No des gusto a la cama; no te sientas a
gusto en tu calor...(119)

159
Muy diferente de esa abnósfera de sacrificio, es aquella en la que
se presenta a Marina en el primer cuadro de la obra. En un ambiente de
OICUridad y de rumores antitéticos (códigos visual y auditivo), aparece
Marina con una antorcha encendida, única luz en el escenario que al
inaugurar el claroscuro da pie a una nueva antítesis visual, reiterada por el
blanco huipil y el pelo negro enmarañado(13). El monólogo de Marina,
único parlamento de la primera parte, es un lamento profundo en
retrospectiva. La conquista ya se ha consumado y desde un 'futuro
histórico' Marina recapitula sobre las consecuencias de la conquista y de su
propia participación:

Malintzin, Malintzin, Malintzin... Marina, Marina, Marina...
Malinche, Malinche, Malinche... ¡Ay!, ¿a dónde iré? Nuestro mundo se
acaba. ¡Ay!, ¿a dónde iré? Acaso la única casa de todos sea la casa de los
que ya no tienen cuerpo, la casa de los muertos, en el interior del ~ielo; o
acaso esta misma tierra es ya y siempre ha sido la casa de los muertos. ¡Ay!
Totalmente nos vamos, totalmente nos vamos. ¡Nadie perdura en la tierra!
¡Alegrémonos!... Malintzin, Malintzin, Malintzin... Marina, Marina,
Marina... Malinche, Malinche, Malinche... Tres fueron tus nombres mujer:
el que te dieron tus padres, el que te dio tu amante, el que te dio tu
pueblo... Malintzin, dijeron tus padres: hechicera, diosa de la mala suerte y
de la reyerta de sangre... Marina, dijo tu hombre, recordando el océano
por donde vino hasta estas tierras... Malinche dijo tu pueblo: traidora,
lengua y guía del hombre blanco. Diosa, amante o madre, yo viví esta
historia y puedo contarla, no es sino la historia de dos hombres: uno que lo
tenía todo y su nombre era Moctezuma Xocoyotzin, Gran Tlatoani de
México; el otro que nada tenía y su nombre era Fernando Cortés, pequeño
capitán y pequeño hidalgo de España. Yo viví esta historia y puedo
contarla, no es sino la historia de dos historias: la de una nación que dudó
demasiado y la de otra nación que dudó demasiado poco. Malintzin,
Marina, Malinche: yo fui la partera de esta historia, porque primero fui la
diosa que la imaginó, luego la amante que recibió su semilla, y finalmente
la madre que la parió. Diosa, Malintzin; puta Marina; madre, Malinche.

Como podemos ver en este monólogo, Marina se ha erigido ya
1 Cito en forma abreviada, poniendo entre paréntesis los números de las p4~s. La obr~ que he
consultado para este trabajo es Fuentes, Carlos. Todos los gatos ""' pardas. Siglo XXI editores, México, 198l
(La primera edición es de 19'70)

como el narrador testigo de la conquista, y con su presencia en el escenario,
además de las antítesis sustentadas a nivel visual y a nivel auditivo,

�161

160
introduce dos binomios sobre los que va a estar construida la totalidad de
la obra: por un lado los dos protagonistas que se enfrentan; y por otro la
historia de dos naciones, antitéticas también, que entran en coalición. Para
referirse a si misma, en cambio, utiliza una figura triádica, en la que en
forma dialéctica ella misma aparece como tesis (el mundo mesoamericano)
antítesis (los conquistadores españoles) y síntesis (el nacimiento de un
nuevo pueblo, el mexicano).

Existen en Todos los gatos son pardos tres isotopías semiológicas
predominantes2 que garantizan la homogeneidad del mensaje y sobre las
cuales se montan los conjuntos figurativos antitéticos de los que hemos
estado hablando: una isotopía motivacional, una isotopía mítico religiosa y
una isotopía del poder.

1

1

La primera: la motivacional, nos obliga a reflexionar sobre los
motores de la acción en la reconstrucción de esta gran empresa que
significó la conquista. En el texto de Fuentes, a Cortés y sus hombres los
mueve la ambición, la búsqueda del honor, el poder y el oro. En cambio en
tomo a España, al Rey y a Dios se hace un silencio que es profundamente
significativo. Cortés deja muy claro en el texto que en la empresa de la
conquista los grandes protagonistas de la historia son ellos y que el
monarca ha dejado de ser el foco de atención para la historia:

1

l~-."J-·

Hacemos más que el rey ¿Ha marchado el rey con nosotros, ha
barrenado sus naves, se ha enfrentado a un imperio con quinientos
hombres?

Sin embargo, éstas no son verdades que se puedan presentar de

cara a la historia, y por tanto es preciso actuar con tiento: "Nuestro honor o
riqueza dependen de que se nos considere cruz.ados de la evangelización

de estas tierras... " - dice Cortés (145) Los personajes, entonces, intentan
ccniliar en su actuación el nivel del ser con el nivel del parecer, y las
decisiones van a fluctuar siempre entre estas dos oposiciones.

A Moctezuma en cambio lo motiva mantener el orden del mundo
que él domina. Pero este orden está construido sobre frágiles sustentos, de
ahí las dudas y los t;mores que van a teñir su actuación a lo largo de toda
la pieza dramática. El conoce dónde se encuentran las grietas que apuntan
ya el desquebrajamiento de su mundo, y el lector espectador a medida que
avanza en el texto las va localizando también en los conjuntos figurativos
que sustentan las otras dos isotopías.

La segunda: la mítico religiosa, está construida a partir de la
oposición de dos religiones que se enfrentan: el politeísmo mesoamericano
en cuyo seno todos los dioses tienen cabida; y el monoteísmo cristiano, que
oo admite ningún otro dios junto al propio. Sin embargo, la cosmovisión
azteca se construye a su vez a partir de dualidades que al mismo tiempo
que se oponen, se complementan. Esto se ve con claridad en el momento
que presenciamos las dudas de Moctezuma, quien se debate ante la
disyuntiva de seguir las enseñanzas del dios civilizador Quetzalc6at13 con
la posibilidad de recibir al recién llegado como la cristalización del retomo
anunciado. O por el contrario, seguir el mandato del dios tribal, dios de la
guerra, Huitzilopochtli; cuya doctrina místico guerrera lo impelía a
rechazar a los intrusos y aniquilarlos; ya mediante la muerte en la guerra,
ya mediante la muerte al filo de obsidiana (muerte por sacrificio).

No Ordaz, no rebajes tu propia epopeya; lo que hemos hecho tú Y
yo ya es arrebatarle el privilegio del drama a la casta de los reyes y los
cortesanos.
Actuamos este intenso misterio: nosotros el pueblo de España
somos ahora los protagonistas. (144)
2 Llamamos isotopfa semiológi,ca a la que está constituida por la redundancia y la pennanend,I ele
categorías nucleares, es decir de semas nucleares. a . Anáfüis semiótico tk textos. Grupo de entreveres.......

3

Qaemlcó.11 C{Ue en el ll!xto se define como:'el que ensei\ó a aus h.ijoe a pulir el jade, a cultivar el maíz, a
amejar loe lelares, a leil.ir las mantu' (29), creador de la quinta humanidad y dador de los sustentos, y de
..-i" dice que había inventado 'a los hombres en el amor y para el amor, en la luz y para la luz' (28).

�162

163
Augur/ Huitzilopochtli

Concierta a diez mil de tus hombres; lánzalos contra las tierras que
aún no te juran fidelidad, como la insumisa Tiaxcala; o contra las que
murmuran de tu poder, como la intrigante Cempoala; aniquila a sus
guerreros, y a quienes no mates, captúralos; a los capturados ofrécelos en
sacrificio en la gran pirámide de Tenochtitlan tu sede. Te juro Moctezuma,
que el sol beberá esa sangre y renacerá al día siguiente. (26)

Presenciamos también una religión cuyo pensamiento sagrado, y
los ritos conectados a éste, se construyen a su vez sobre el signo de los
opuestos:

.&gt;
)

J

Sacerdote 1

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'1

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1
1

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El orden de lo sagrado es lo mismo en todas partes: alguien muere
para que los demás vivan.(139) ...En el origen de la vida siempre hay un
hecho de sangre: matar para sobrevivir; matar para dar vida; y sin
embargo conservar lo que debe morir, a fin de que nos siga alimentando y
el orden mismo del mundo se mantenga. Patos... venados... hombres... los
dioses mismos conocen el holocausto a fin de dar, con su sangre, la vida.

(138)

bondad y dulzura! ¡huyan estos malditos ídolos de esta señal de la cruz
porque en otra de esa hechura padeciste Tu pasión y muerte por salvar ~
todo el género humano! ¡En Tu nombre hemos venido a estas ti.erras
bérl,aras, en Tu nombre las reclamamos, en Tu nombre salvamos a estos
salvajes del error y el crimen en que los tiene capturados Satanás! (140)
La misma conducta del fraile de la Merced, Bartolomé de Olmedo,
está construida a partir de facetas antitéticas. En las acotaciones, Fuentes
indica que este personaje ha de avanzar "con cólera al centro del altar y
apoya[r] allí el gran crucifijo contra la imagen de Quetzalcóatl. Luego mira
a Cortés y se aparta contrito"(140). Frente a los extremos en los que
Olmedo se mueve (cólera y contrición), destaca el encuentro de la cruz y la
serpiente, los grandes símbolos de dos pueblos que se enfrentan, no sólo en
una coalición armada, sino en el escenario de una conquista espiritual que
en muchos casos va a dar como resultado el sincretismo cultural y religioso
que seguimos presenciando hasta nuestros días.

Cortés se mueve también entre los opuestos al dudar si presentarse
romo el dios que los indígenas quieren ver en él, o saciar su hambre
mostrando así su debilidad humana; duda entre la única posibilidad de
triunfar como dios y la certeza del castigo inquisitorial por la blasfemia.

La tercera: la isotopía del poder, está concebida como una isotopía

.....-·

en Ja que predominan los conjuntos figurativos del imperialismo, la
Una religión que se enfrenta a otra religión, traída por los
españoles y presentada como la buena nueva que llega desde occidente. En
principio aparentemente irreconciliables, pero que en el texto de Fuentes
resaltan sus profundas y paradójicas similitudes.

Olmedo

¡Oh Señor Nuestro Jesucristo, que a nuestros ojos has reservado
mirar estas abominaciones, sólo para creer más en ti y en tu religión de

opresión y el totalitarismo. Como en la anterior encontramos una iteración
de los rasgos semánticos de dichas figuras, no sólo en los dos mundos que
se enfrentan sino también en la síntesis de ambos: el México
contemporáneo.

Ya desde el segundo cuadro, la interacción de dos macehuales un
mercader y un pastor, nos sitúan en el imperio de Moctezuma. ~bos
~ j e s no tienen derecho de levantar la vista, ya que puede cegarlos la
brillante luz que irradia el Huey tlatoani, encarnación del sol y dueño de
~ la tierra conocida. Nadie en su extenso imperio tiene derecho a
mirarle: "No fueron hechos nuestros ojos para mirar tanta grandeza"(l6),

,

1

�164

165

pero tampoco tienen derecho a soñar, ya que sus sueños son presagios del
regreso de la deidad benigna Quetzalcóatl, a la que tanto temor tiene
Moctezuma, ya que se sabe culpable de estar usurpándole el trooo,
exactamente de la misma forma que han hecho sus antepasados los
'advenedizos' tlatoanis aztecas.

Moctezuma se mueve entre el poder absoluto y el infinito temor.
En su palacio los Augures dan cuenta de una serie "presagios que se
suceden sin tregua"(40), anunciando la llegada de los hombres barbados;
Moctezuma duda, y Cihuacoatl anuncia que se acerca "el fin del tiempo'.
Los arrebatos, las dudas y los temores de Moctezuma sólo dan como
resultado un gran perdedor, el pueblo mexicano:

..

Tzompantecuhtli.

Desventurada ciudad, tributaria del sueño; desventurado país,
donde la duda de los poderosos no conoce más solución que el crimen. (55)

Por todos lados brotan en el escenario las voces de Augures y
consejeros de Moctezuma, que desean hacerlo consciente de la
imposibilidad de seguir gobernando a un pueblo desde el principio de la
guerra y la opresión. Lo que el espectador atestigu~ es un momen~ de
cambios profundos, cambios que no sólo se dan a partir del enfrentamienlD
de los dos pueblos, sino que se encontraban ya en gestación y que surgían
del corazón mismo de la organización del imperio azteca.

Amo y señor... le dice Tzompantecuhtli a Moctezuma- lo que bí
pides no es justo. Arruinarás a tu pueblp y ofenderás al cielo. Debes saber
que el dios que invocas [Huitzilopochtli] no será siempre el nuestro Yque
el amo de todo y creador de los hombres no tarda en llegar. (54)

Quetzalcóatl es el principio del bien que tú niegas con tus actos: Y
ese bien es una realidad, escondida, maltrecha, oprimida, oscura, pero

aerta, en el pecho de cada hombre nacido sobre la tierra. Regresará
Qae11.81cóatl. Y su regreso será el de la memoria del origen de los hombres
embrutecidos por la opresión. Esa memoria tiene un propósito: ser dueños
de sus propias vidas; rescatarlas del capricho de un monarca. (55)

Marina, en el cuadro número seis, describe la estructura del
imperio de Moctezuma como una construcción piramidal, tanto desde el
punto de vista del espacio geográfico, como en el espacio de la polis.

Pirámide también el estado, sostenida en su base por los esclavos,
por los maceguales, los cargadores de fardos y los miles de hombres sin
nombre; luego por la hormigueante actividad de los recaudadores de
impuestos, los artesanos, los mercaderes...más arriba por el orgullo y
privilegio de los príncipes; en la cima de la pirámide está Moctezuma, suyo
es el poder absoluto. (97)

Paradójicamente, esta estructura piramidal no es una estructura
sólida, todo lo contrario, el imperio de Moctezuma es un imperio
resquebrajado por la tiranía, por el miedo y por los sueños inconclusos:
'Nuestro mundo está roto, fragmentado por demasiados sueños,
demasiados miedos, demasiados principios opuestos. Por eso puede un
sólo hombre Moctezuma, dominarnos con su tiranía" (98). Ilusión de
poder para Moctezuma, frágilmente construida, ya que los pueblos por él
dominados optarán con facilidad por cualquier alternativa que se les
presente. Esta debilidad es la que permitirá a Cortés penetrar en el espacio
sagrado del mundo azteca, dominarlo y aniquilarlo.

Pero Cortés también construye su poderío sobre la base del
imperialismo y la opresión, utiliza la astucia y el cinismo para imponer su
orden puesto que es el representante del más grande monarca de la tierra,
en cuyos dominios el sol no se ponía. En el siguiente diálogo con Fray
Bartolomé de Olmedo podemos observar su concepción del imperio:

�166

167

Olmedo
¿Tú extremeño?, ¿tú emperador de indios?

para el lector/ espectador, la trágica convicción de que Todos los gatos

Cortés
A un imperio me enfrento
Olmedo
Sí, pero sólo porque otro imperio te sostiene
Cortés
Los imperios no han hecho más que pasar de unas manos a las
otras, desde Alejandro, hasta Carlos. (107)

.

)
)

J
:)

pecho, y el joven sacrificado de Cholula, que ahora aparece vestido como
estudiante, es acribillado por los granaderos. Dejando como única opción

En otro espacio y en otro tiempo, Cuauhtémoc repite con palabras
casi idénticas la idea expuesta por Hemán Cortés, el imperio que pasa de
unas manos a otras, de tal forma que la historia mesoamericana no es ajem
a la historia de occidente, el lector/ espectador se encuentra inmerso en un
mundo en el que los opuestos resultan paradójicamente similares, los
extremos se tocan:

1011 pardos.

La obra de Carlos Fuentes leída a veintisiete años de su primera

edición resulta de una vigencia casi profética, en ella el autor da vida a los
protagonistas de la historia de la conquista, para brindarles un espacio en
el que una vez más son ellos los que toman la palabra.

Sus parlamentos conjugan muchas otras voces que habían quedado
atrapadas en los textos de los narradores testigos de la conquista y, a través
de un mosaico de intertextualidad: como si presenciáramos una danza de
espfritus, se van entretejiendo en el texto fragmentos del libro XIl del
Códice florentino, del Lienzo de Tlaxcala, del Códice Mexicayotl, de las Cartas de
Rtlaci6n, de la Verdadera historia de la conquista, de los Cantares mexicanos y
de tantos otros que al actualizarse en el espacio escénico van construyendo
una memoria que es a la vez "memoria personal y memoria histórica" .

Cuauhtémoc
Los imperios no han hecho más que pasar de unas manos a otras.
Recuerda Señor que el reino de México Tenochtitlan es muy reciente, que
se fundó sobre las herencias de Tula y Teotihuacan, frente a los cuales
nosotros somos unos usurpadores y recién venidos a esta tiern
antiquísima, anterior a nuestra estirpe... Un día nosotros también fuüm
extranjeros y conquistadores en estas tierras. En eso nos parecemos a
Co~tés y sus hombres. (129)
El poder nunca desaparece, ni siquiera se transforma , sólo pasa
de mano en mano. En este momento crucial para la historia de México.
Moctezuma asume su realidad con las siguientes palabras: "El poder... No,
no lo pierdo, no... lo lego a los españoles... ellos lo continuarán... ellos, en
mi nombre, impondrán mi mismo vasallaje a estas tierras... ellos también
sacrificarán." (169). Como si éste fuese un destino del que el Nuevo Mundo
no puede escapar, la escena se repite al fin de la obra cuando aparecen~
mismos personajes ya adaptados al contexto del siglo XX, Cortés en tra,
del ejército americano, Moctezuma con la banda presidencial sobre el

Éste también, como bien ha dicho Gonzalo Celorio, es un texto
escrito desde la posteridad; que desde la perspectiva de los diversos
pasados que se sobreponen, nos transmite información, no sólo sobre la
gesta del siglo XVI sino también, y en gran medida, sobre la realidad de
nuestro presente; trágicamente inmerso en una temporalidad circular en la
que la historia parece repetirse en un acontecer sin fin.

�169

LENGUAJE E INMORTALIDAD EN LA PORSIA
DE ROSARIO CASfELLANOS
Por Alejandro Valdéz del Bosque
Catedrático del ITE.5M

'( &gt;
I

• J

....

En los llamados tiempos posmodemos es revitalizante volver la
mirada hacia una escritora mexicana que ya los anticipaba en su poética:
Rosario Castellanos. La tolerancia tiene un tratamiento posmodemo entre
los versos de "Poesía no eres tú" a través del paradigma: conciliacióninmortalidad. Para lograrlo, reconoce la facultad conciliadora del lenguaje
a través del proceso creador y la memoria . La conciliación, en este sentido,
es resultado de una actitud tolerante que se muestra en el uso poético del

lenguaje.

"Porque una palabra es el sabor
que nuestra lengua tiene de lo eterno,
por eso hablo."

l. LENGUAJE Y CREACIÓN

a. Nacimiento y muerte en el proceso creativo
Hay palabras que nacen y ~tán destinadas a morir. No son
poéticas. No pertenecen a Rosario. Las de Rosario nacen de la roca oscura y
áspera; roca que a fuerza de· alisarse expulsa su luz contenida de siglos
iluminando a quien la percibe. Pero el nacimiento del proceso creativo no
inicia necesariamente en haber tallado con minuciosidad y paciencia la
roca. o en haber dispuesto la fe entera en ella, o en haberla dominado

�170
porque su hermetismo y rebeldía impedían que nombrara algo en forma
poética.
Inicia en la lectura:
Desde hace años, lectura / tu lento arado se hunde en mis entrañas, ¡
remueve la escondida fertilidad, penetra / hasta donde lo oscuro -esto es lo oacuro:
roca-/ rechaz.a los metales con un chispazo lívido. (p. 101)

La prosopopeya: " desde hace años, lectura / tu lento arado se
hunde en mis entrañas..." indica acción, movilidad. El poetizar no es un
fenómeno estático. Atrás parece quedar aquella idea de la musa que
desciende y susurra palabras al oído del poeta. La magia se conquista en el
oficio constante que inicia con una disciplina de lectura. El poeta que lee se
prepara para confeccionar más tarde su poema-cosa, como diria
Heidegger.1 Pero la lectura exige algo más que preparación. Exige asimilar
lo leído para no repetirlo, para no repetir la roca creyendo esculpir un
poema. Rosario posee esta conciencia del proceso creador.
La literatura es acción, revelación y cambio, según Sartre.2 Pero
Rosario percibe que la poesía no puede actuar, revelar ni cambiar al
mundo mientras el autor no se transforme a si mismo. La lectura
consciente lo transforma, lo aproxima al futuro lector que admirará o
ignorará su obra. El poeta necesita situarse en el lugar del lector e intentar

171
un acercamiento. Buscar, como lector, su propia liberación.3 Liberación
pera tener acceso a otra visión del mundo, encontrar la propia y
responsabilizarse por ella. En este sentido la poesía es conocimiento y
dolor, Enfrenta al lector a un mundo-espejo en el que no desearía mirarse.
De ahí el aparente fracaso de la poesía expuesto por Sartre.4 El lector
contemporáneo tiende a rehuir la poesía porque lo confronta consigo
mismO al develar el ser de la vida.

Si la poesía enfrenta y hiere un tanto al lector, ¿cómo sobrevivir a
estos embates? Rosario presenta un posible camino: la fe en el espíritu que
se oculta y mueve dentro del poema:

Lo que soñó la tierra/ es visible en el árbol. / La armazón bien

trabada del tronco, la hermosura / sostenida en la rama / y el
rumor del espíritu en libertad: la hoja. (p.101)

Es el espíritu el que mueve al libro y con-mueve al lector. La
creación es signo de existencia, 5 pero las posibilidades de

::'·

·~

1,

.

1'

1•

'(...)Para Sartre la obra de arte no tiene finalidad; es en si misma un fin. Obedece a un llamamiento puro
qaeea la exigencia pura de existir. La obra de arte es valor porque es llamamiento. Un libro se propone la
lilleitad_ del lector. Esta libertad har.1' existir la obra (. . .) Según Sartre: "La lectura es un pacto de
pnm,aidad entre el autor y el lector; cada uno confla en el otro, cuenta con él y le exige tanto como 11e
exiF • li mismo(...) Los dos toman una decisión libre (que conduce a una exigencia reciproca)(...) As~
m lillertad, al manifestarse, revela la libertad del otro. "!bid., pp. 72-72. 78-79.
t La cosa es lo

percibido en los sentidos por medio de las sensaciones (color, sonido, aspeiw.
dureza, tacto, etx:.). marte es una cosa en tanto es un ente cuya esencia busca ser interpretada
por quien la percibe. La obra de arte es una cosa confeccionada porque tiene un car6da de
"útil": sirve para algo, pero también es una cosa espontánea al provenir no sólo de la 111111D
del hombre sino de su espíritu. Cfr. Martin Heidegger. Arte y poesia, FCB, México, 1958, PP.
39, 35, 40 y 44.
2 "m escritor 'comprometido' sabe que la palabra es acción; sabe que revelar es cambiar Yqlf
no es posible revelar sin proponerse el cambio( ...) mescritor ha optado por revelar el mmlo
y especialmente el hombre a los dem6s hombres, para que éstos, ante el objeto así puellD al
desnudo, asuman todas sus responsabilidades. "Jean-Paul Sartre. ¿Qué es la literatura?
Losada, Buenos Aires, 1957, pp. 54-55.

• "La ~ por otra parte, se vuelven meros pretextos para alcanzar una conciencia del lenguaje en su
~ • . As~ se ha reemplazado, en la poesla, una actitud prActica y utilitaria frente al lenguaje, por
D lldilud conll!mplativa; se ha sustituido un hacer por un ser. De alú que, para Sartre, la historia de la
P-. moderna. en términos de la vida de loe poetas y de su relación con la eociedad, - una historia, no de logro,
-de lracu,. "Frederic Jameson. "Tres métodos en la critica literaria de Sartre" en: La modemll critica litll?raria
' - - . De l'loust y Valéty al estTucturalismo, Comp. John K. Simon, FCB, México, 1984, pp. 217-218.
'PaWiru de Rosario: "Comparto la opinión de los antiguos en el sentido de que vivir no es necesario. Pero
le vive, por lo menos habr, que superar esta contingencia escribiendo" (. . .) Y agrega: "Para
mi,uar_ los fantasmas que me rodeaban yo no tuve a mi alcance sino las palabras. Mu una vez

JI,-

~ su poder se evaporaba, se diluía en el aire, se perdía. Era preciso fijarlas en una 111stancia

• filme, en una materia m'5 duradera". Cardou y Aragón también comparte este pensamiento al
a6nnu que "la poesía es la única prueba concreta de la existencia del hombre•. Véanse respectivamente:
ltaauioCanellanoa. Confrontaciones. Los narradores ante au público, Joaquln Mortiz, México, 1966, p.89
YlaisCardoza y Aragón Poeslas completas y algunas prosas, FO!, Te7.0nde, México, 1975, p.474.

�173

172
etemidad6 sólo las confiere la fe en el espíritu anidado entre los versos de
cada poema.

. ,.
.

)

.,
1
')

Cuando Rosario desea dormir su último día bajo la sombra de 1111
árbol, está indicando también su deseo de no claudicar y seguir
combatiendo con sus mejores armas: las letras. Estar "al pie de la letra• 00
es combatir contra el lector, es conciliarse con él, compartir el ofici,
literario. Siempre a la espera de que algún lector recoja el verso-disparo de
alguno de sus poemas. Quien ha sido "herido" por su poesía, no muere del
todo, renace. Por eso, no importa que ella muera al pie de la letra pues
muere creando. Si crear es dar vida, no hay muerte. Quien la lee
conscientemente germina, renace. Al nacer un verdadero poema renace
quien lo lee y renace quien murió al pie de la letras. Poetas-lectores como
José Emilo Pacheco comparten esta idea al expresar: "Mas si alguien vive,
yo estaré despierto" en un poema dedicado a Rosario.7
Sin embargo, a pesar de la fe en el espíritu anteriormente señalada,
es innegable que subyace la angustia: "Nadie verá la destrucción. Ninguno
/ recogerá la página inconclusa". (p.184)

La muerte es solitaria, pero la muerte de un poeta es una de las
más solitarias.8 Muere sin sus palabras pues éstas se han quedado en la

'~

;1

l.
..

'•

...t:

-··

..,.

tierra para recordarlo. Rosario teme, en apariencia, que nadie se acuerde de
ella después de morir; teme morir dejando interrumpida su labor creativa.
Según Rosario: "Al través de las palabras ( ...) etemiz.amos las formas fugitivas; hacemol
patente la armonía del universo; conjuramos la muerte y la destrucción y el olvido. "Y al 111
entrevistada por Emmanuel Carballo opina: "Las palabras poéticas constituyen el único modo
de alcaNar lo pennanente en este mundo". Véanse respectivamente: Rosario Castellanos. "La
corrupción intelectual" en: La corrupción, Nuestro Tiempo, México, 1970, p. '27., y Bnunanml
Carballo. Protagoniaw de Lt literatura mexicana, Ediciones del Ermitai\o, Diógenes, México.
1986, p.529.
7 "Presencia" (de JOlié E. Pacheco): "¿Qué va a quedu de mi cuando me muera/sino estallaft
ilesa de agonia,/estas pocas palabras con que el dia/dejó cenizas de su sombra &amp;ra?/¿Q,í
va a quedu de mí cuando me hiera/esa daga final? Acaso mía/ será la noche fúnebre Y
vadA/que vuelva a ser de pronto primavera./No queduá el trabajo ni la pena/de creer Y•
amar. m tiempo abierto,/semejante a los mares y el desierto,/ha de borru de la aJIIÍ9
areM/ todo lo que me salva o encadena./Mas si alguien vive yo estaré despierto". José BmiliD
Pacheco. Fin de siglo y otros poemas, SEP, Lecturas Mexicanas" 44, Méxko, 1984, p.13
• Dice Elena Poniatowsb con respecto a Rosario: "Desde niña se refugia en la soledad y salJe
que escribir disminuye esta sensación." mena Poniatowska. ¡Ay vida no me merces! CIIIDI
Fuentes, Rosario Castellanos, Juan Rulfo, La Literatura de la Onda, Joaquín Mortiz, Méxi»,
1985, p.60.

6

De ahí que sobrevenga la angustia. Para contrarrestarla es

necesario apelar al diálogo:
Y sin embargo, hermano, amante, hijo, / amigo, antepasado, / no hay
IOledad, no hay muerte / aunque yo olvide, y aunque yo me acabe. (p. 185)

La paradoja: "no hay muerte... aunque yo me acabe" expone el
deseo de permanencia a pesar de la muerte. Por eso el diálogo es un
recurso necesario para cerciorarse de que será recordada. Escribe para
existir. Esto le contesta Rosario, en tono coloquial e irónico, a un reportero
•sagaz" que le pregunta:
( ...)-¿Porqué y para qué escribe? / - Pero, señor, es obvio. Porque alguien
/ (cuando yo era pequeña) / dijo que gente como yo, no existe. / Porque su cuerpo
no proyecta sombra, / porque no arroja peso en la balanz.a, / porque su nombre es
de los que se olvidan. (p. 293)

El tono irónico no es usual en la poesía de Rosario. Predomina en
su última etapa productiva y responde a un estado de madurez intelectual
alcanzado por el oficio y la disciplina.9 El tono, en apariencia ligero, no deja
de ser estremecedor. La ironía imprime en su poesía una mayor soltura y
dinamismo dándole un carácter autocrítico. 10 Es autocrítico cuando
reconoce que como poeta también tiene un "mausoleo" de poemas, versos
fallidos, no logrados como el feto que reposa en un frasco de alcohol:
¿Quiere pasar a ver mi mausoleo?/ ¿Le gusta este cadáver? Pero si es
nada más / una amistad inocua. / Y ésta es una simpatía que no cuajó y aquél / no
es más que un feto. Un feto. (p.293).

'llatriz Reyes Nevares cita al doctor Nahum Megged, de la Facultad de Humanidades de la
~ a d Hebrea de Jerusalén: "En el ámbitó literario _los años en Israel fueron para ella
{Rmuio) un viraje en su expresión,-dejando la poesía trágica y dolorosa para entrar en la
cmlemplación irónica de los hechos, viendo lo que ocurre sin mitos ni clichés. "Beatriz Reyes
Neva-. Rosario Castellanos, Secretaria de la Presidencia, México, 1976, p.59.
10
Solne su obra Apuntes para WU1 declaración de fe (1949), Rosario opina en forma
l1l1Dcrttica: "Era muy retórica y la mayor parte de las formas de expresión usadas allí no me
11111 propias. Son esos de quienes estaban más próximos a mi o el deseo de seguir una moda,
ana ll6ruca y un acento que predominaban entonces. "Poniatowska, op. cit., p.76.

......,
\

�174
Esta alusión del poema-feto refleja la humildad,11 poco Común
entre los escritores, de reconocer la hechura mediocre12 de una O'eal:Qi
poética. Cada poeta tiene su propio mausoleo, pocos lo reconocen. Por 1!11,
la ironía autocrítica de Rosario conlleva un humor incisivo. Se premia )a
mediocridad con insistencia; se alaba por costumbre:
Nunca fue viable. Un feto en su frasco de alcohol. / Es decir, un poema/
del libro del que usted hará el elogio. (p. 294)

175
Escribir para existir. No es el capricho de una mujer; es la necesidad

de espíritu. No es mera terapia o catarsis; es proyección del ser. No es sólo
femenina;15 es la Poética (visión del mundo) de un ser humano.
Paede ser también un engañoso narcisismo que oculta una intención
demoledora: recordar que la escritura no es juego ególatra; es un

)üeratura

compromiso:
Cuando abro los periódicos / (perdón por la inmodestia, pero a veces / un

poco de verdad / es más alimenticia y confortante / que un par de huevos a la

-

~

• &gt;
)

J

....

Se entrevé una propuesta : aceptar el fracaso de aquel poema puede
ser el inicio de una iluminación.13 El poema no es un ente aislado; forma
parte de una totalidad dada por la obra de arte. El poema fallido no es
necesariamente como la manzana podrida que afecta a las otras, pero si se
persigue la unidad poética deben contemplarse las limitaciones y
posibilidades de dicho poema antes de publicarse. Depurar o abortar, sin
conservar deshechos. Obcecarse en darle permanencia a un ser no logrado
conduce paradójicamente a la intrascendencia de quien lo procrea. Quien
insiste en ello, crea sobre ruina y su destino puede ser el olvido, la
oscuridad. Quien acepta el fracaso identifica el error, recrea, y su destin,
puede ser lo eterno. La literatura es acción. Admitir que el poema aquel es
una acción fallida, transparenta el verdadero ser de la obra literaria.14

C.on respecto a la humildad del escritor, Rosario piensa que:"(...) ser humilde es aceplmll
prioridad del objeto estético por encima del sujeto creador. Que se someta asi a las exigeuil
múltiples de ese objeto: trabajo, constancia, lucidez para admitir los errores, prontitud PIII
rectificarlos." Rosario Castellanos. Mujer que ube latin, Se~tentas, FCE, México, 19'13,p.
166.
12 Para Rosario, el creador artístico se corrompe "sustituyendo la verdadera disciplina porll
hábil simulación abandonando la búsqueda de la originalidad para imitar las modal
imperantes, renunciando a lo auténtico para halagar el gusto del público(...) L a _ ~
desciende sobre el elegido: éste es un hecho innegable. Pero cuando el elegido ha lido
perezoso, cuando se ha abandonado a la ignorancia, a la falta de destreza, el descenso de 11
inspiración es infructuoso". Ramón López Velarde opinaba algo similar: "Nuestros homliia
de pluma aderezan párrafos y estrofas como guisotes. Asi es como el ejercicio de las letnl•
ha vuelto industria de chalanes y filón de trapaceros. "Y agrega: qui7.á la m6s P"
consecuencia del lenguaje postizo y pródigo consista en el abandono del alma. •vt,_
respectivamente: Rosario Castellanos, "La corrupción...", pp. 33-34 Y Ramón López VelmdrNovedad de la Patria y otras prosas, Olimpia, México, 1987, pp.113-114 y 117.
u Según Rosario: "(...) la poesía es un ejercicio de ascetismo, un intento de llegar a la ralzlil
loa objetos(...)" C&amp;rballo, op. cit, p.524
.
H Pffeiffer piensa: "Que la poesía no es &lt;listracción, sino concentración, no susti_tu~ de la~
sino iluminación del ser, no claridad del entendimiento, sino verdad del senmruento (. · -~
Johanne Pffeiffer. La poesia, FCE, Breviarios, México, 1983, p.90.
11

mexicana) / es para leer mi nombre escrito en ellos. (p. 294)

En la acotación aclaratoria, Rosario emplea nuevamente la ironía
critica y autocritica. El poeta narcisista prostituye su creación en tanto la
concibe como un estanque de agua en donde palaciegamente puede
reflejarse. En todo autobiografismo hay cierto aliento narcisista, pero no es
elcasode Rosario.
Se le ha reprochado el tono autobiográfico de su poesía, y aún más
en sus novelas. Aunque ella y algunos de sus críticos admiten esa
tendencia, su poesía está exenta de narcisismo. La suya es creación
intimista que establece un mundo a partir de sus experiencias vivenciales.16
Mundo que supera lo autobiográfico al traducir lo vivencia! en intimista.17
15

Afirmar que la literatura de Rosario sólo es feminista implicaría reducir sus múltiples
polibilidades interpretativas. Según Monsiváis: "En Rosario Castellanos se extingue la
lilmltura femenina (como atenuante y salvoconducto) y se inicia la literatura de la mujer
mexicana". Al respecto, Julian Palley opina que: "Aunque mucha parte de su poesía es
feminista. a fin de cuentas, su arte trasciende el feminismo: a través de su obra encontramos la
inqaietad por todo el sufrimiento humano y una búsqueda de la justicia". Véanse
respectivamente: Carlos Monsiváis. La poesía mexicana del siglo XX, Empresas editoriales,
Mexico, 1966, p.64 y Julian Palley. "Rosario Castellanos: eros y ethos" en: Meditación en el
ail¡ral. Antologia poética, Prólogo de E. Poniatowska, FCE, Col. Popular #'297, M
• In muchas ocasiones se confunden los conceptos: autobiografismo e intimismo.
P'clniatowska reconoce el tono autobiográfico en la obra de Rosario:"(...) Castellanos hace
lileratura con los sucesos de su vida diaria; sus novelas son autobiográficas, sus poemas un
ie8ejo de su desamor, la minuta de sus sensaciones que caen siempre en la angunstia de la
dedad•. Jaime l.abastida justifica esa inclinaciófl en Rosario, al aludir a Blliot y comentar
que la expresiones poéticas se enlazan con las experiencias vitales, pero no son idénticas a
ellas. ~ Joaquín Blanco critica lo autobiográfico en Rosario diciendo que sus poemas "son
may eentimentales, amargos, religiosos y domésticos, aderezados con mitos (Hecuba,
Fenelope, Nausiaca, etcétera) y formas alegóricas (la Madre, la Solterona, la Abandonada, la
Corteana. etcétera). "Poniatowska se opone a esta apreciación pues:"(...) Rosario, además
de religioea y doméstica (...) es critica y autocrltica (...). "Finalmente Pffeifer opina con
1'lpeCto a lo autobiográfico: "La verdadera poes1a puede expresar las cosas más intimas sin

�176

177

Rosario, siempre consciente de su proceso creativo, revela a través
del lenguaje signos de cordura intelectual:
Mi nombre, que no abrevio por rúnguna razón, / es, a pesar de todo, tan
pequeño/ como una anguila huidiza y se me pierde/ entre las líneas ágata queli
hablaban de mí/ no recurrían más que al adjetivo neutro/ tras el que se oculta mi
persona, mi libro/ mi última conferencia. (p. 294)

- ..
.
)

J

\

m temor

del poeta es crear la palabra vacía, la carente de
autonomía y dirección, la intrusa que inevitablemente terminará por
vaciarlo de tanto no designar. Rosario, sin ser ajena a este riesgo, describe
el caso de un poeta cuyo diálogo con su público presencial es ausente.

mvacío que rodea al poeta y

Lejos de vanagloriarse, el símil: "Mi nombre ... tan pequeño /
como una anguila huidiza... " muestra su sencillez entre el autoproclamado
narcisismo. La poesía otorga un lugar en el mundo al verdadero creador.
No estar ahí es no existir:

del cual éste es corresponsable se
describe por medio de poder evocador de los verbos. Según Bergson, los
verbos son las palabras más evocadoras porque expresan accionest9.

¡Bah! ¡Qué importaba! ¡Estaba alú! ¡Existía! / Real, patente ante mis ojos./
Pero cuando no estaba... Bueno, en fin, / hay que ensayar la muerte puesto que ea
mortal. / Y cuando era una errrata. .. (p. 294)

•se arregla la corbata(...) sube al escenario( ...) tiembla / se sobrepone( ...)
profiero (...) se quita la corbata ( ...) la pisotea (...) maldice a Apolo (...)

,

)

b)Palabra y vacío

La reticencia que aparece en: "pero cuando no estaba..." refuerza la
idea de que se escribe para existir. El ritmo estacando por la acotación
inicial del poema: "(perdón por la inmodestia, pero a veces...)" y la
suspensión del último verso: "Y cuando era una errata...", le exigen al
lector una mayor concentración en el mensaje emitido. Y si el mensaje es
un alma hecho objetolS según Sartre, entonces el lector tiene la posibilidad
de aprehender esa alma. El lector ejerce su libertad de aprehenderla. Al
hacerlo, permite que el poema exista y trascienda.

Algunas de las principales acciones ejecutadas por este poeta son:

desciende (...) busca en la luneta algún sitio sin dueño( ...) se entrega a las
delicias del anonimato ( ...) te arrojan con la música a otra parte. Estos
verbos orientan la progresión lineal20 del poema: desde la llegada del poeta
(indicada por el rema "se arregla") hasta su expulsión. En su función
evocadora, los verbos recrean la atmósfera de vacío, tema del poema.
Rosario utiliza el adjetivo "vacío", reduplicado, para ambientar esa
atmósfera:
Pero se sobrepone porque Apolo / le ha infundido el divino valor, lo ha

emborrachado / de vaticinios y helo aquí, en el centro / de un gran espacio oscuro
/ ¿y vacío?¿Y vacío? (p.199)
Rosario le cede lúcidamente la voz al poeta para que dialogue con
un público sordo. En realidad, el poeta no tiene intención alguna de
comunicarse. Su desinterés se indica con una subyección:

hacerae por ello desvergonuda, sin provocar en nosohos la penosa sensación que nos ~
toda impúdica traición de st misma". Véanse: Poniatowska, op. cit pp. 67 y 84., Jaimt
Labestida. m amor, el sueí\o y la muerte, Instituto PolilÉCrlÍCO Nacional, México, 1969, ~.61,
Joeé Joaquln Blanco. Crónica de la poesía mexicana, Posada, México, 1987, p.235., y Pffeifln.
op. cit, p.109.
11 fil establecimiento de un mundo y la hechura de la tierra son, según Heidegger, los rasgos
esenciales de una obra artistica. Establecer un mundo es nombrar, designar los 1'88fll
esenciales de la obra. La hechura de la tierra es la esencia encubierta de esa obra que es
necesario desocultar, descifrar, hasta dar con la unidad del ente-poema. Portuondo interpreta
a Heidegger afumando que: "La poesía resulta ast la designación, el nombramiento ~ la
esencia de las cosas(. . .) la fundación de lo permanente y esencial en el seno de lo cambianlt
y accidental" . Cf. Heidegger, op. cit., pp. 6.3, 60-61 y 68. Véase además: JO!lé Antmlil
Portuondo. Concepto de la poeafa y otroe emayoe, Grijalbo, México, 1974, p.108.
11 Sartre, op.cit, p.62

Señoras y señores... el micrófono / funciona bien. ¿Se escucha? ¿Quién

etcucha? / ¿Uno? ¿Varios? ¿Ninguno? / Nome importa. / (p. 199-200).

11

Henri Bergson. Memoria y vida, Comp. Guilles Deleuz.e, A1ianz.a Bditoria, Madrid, 1977,
p.7'3
ª Progresión lineal: Es una sucesión de remas. El rema de una frase es aquel que antecede al
lema. mrema de una frase se convierte en el tema de la siguiente. El rema se puede dividir
en varios temas. Cf. Cesare Segre. Principi011 de aniliaia del texto literario, Grijalbo,
8an:elona_ 1985, p.199.

�179

178
Al contestarse a sí mismo, muestra su apatía y decepción ante la
sordera de un público ajeno; sordera provocada por "el estruendo que les
reventó los tímpanos". Esta es una alegoría sobre los efectos negativos del
progreso moderno que ha ensordecido o ahuyentado a un numeroao
público lector. Pero el sentido más profundo del poema no ve por ea
dirección. Lo que se plantea es un asunto más delicado: un diálogo de
mudos en el proceso de comunicación poética. El poeta referido se asume
auténticc,21 al sugerir que, en el proceso comunicativo, él es el
incomprendido:
"(...) La sordera no es lo que hace al silencio./ Lo que hace al silencio esla
mudez. / Y no quiero ser cómplice / de ese crimen contra la humanidad. / Porque
sin la palabra nadie es el hombre, nada / distinto de la piedra. En el cosmos entero
/ un dios puso en sus labios el sello de exención. / Y el poeta es quien da voz a lo
que no habla, / es el que..." / reflectores, de repente, se encienden / y el que
declama mira a su auditorio. (p. 200)

Pero el verbo "declama" del último verso connota una falsa
retórica. Resulta entonces un diálogo de mudos pues un poeta vacío dirige
un discurso vacío a una público igualmente vacío. Ante el estruendo que
ensordece, se propone el silencio como restaurador del diálogo. El vado es
una forma cotidiana de muerte. Si el ruido ensordecedor ha conducido al
vacío, el silencio, por ende, debe llevar al diálogo recordando que dia1ogar
es existir. Sin embargo, prevalece el humor incisivo de Rosario al exclamar
sarcásticamente la imposibilidad del silencio:
No hay gemido de víctimas. No hay clamor de justicia / No hay ulular de
fieras. / ¡Cómo, si es inaudible / aun el estruendo de la tempestad! (p: 201)

Y es que el silencio es imposible para quien se ha traicionado a si
mismo. Por tanto, se impone el vacío, ausencia de luz, ausencia de Apolo.
Sobreviene la derrota del poeta que maldice y ha liquidado cualquier
posibilidad de conciliación.22 La sordera es una forma de muerte; la

traid6n es otra. En este caso, la muerte ha derrotado al poeta. El lenguaje
se convierte en lápida. Sepulta al ser poético. El lenguaje es aquí un
peligro,%! "un guante venenoso". El ser es amenazado y devorado por el
siendo (ausencia de diálogo). De ahí la angustia. La inmortalidad se anula.
l)esemboca en un pesimismo que justifica la definición de "palabra" dada
por Rosario: "Una palabra es sólo / la imagen deformada en un espejo". Si
u espejo" se asocia con realidad y la palabra es una imagen deformada de la
realidad (espejo), entonces la palabra es pura apariencia. La relación
paradigmática24 (apariencia-palabra y realidad-espejo) trasluce la angustia
anteriormente mencionada.

mcompromiso del poeta es combatir dicha apariencia tratando de
transmitir su verdadera interioridad a la palabra que crea. Mientras no
suceda esto, todo parece un sinsentido:
Me arrebataron la razón del mundo / y me dijeron: gasta tus años
componiendo/ este rompecabezas sin sentido. (p.174)

La desesperanza lleva a pensar que nada cambia: "Ni siquiera se

muere"; a un interrogarse sin respuesta:
¿Qué vas a amar? ¿Un cuerpo que se pudre / -ese pantano lento en que te

ahogas-/ o un alma que no existe? (p. 174)

11

"Heidegger sostiene con Holderlin (poeta alemán) que el lenguaje es el más peligroso de los
bienes que han sido dados al hombre". El lenguaje es un bien porque testifica lo humano en el
hombre(. ..) Es también un peligro porque( ...) crea la posibilidad de todos los peligros al

CNU la amenaza del ser por el

siendo, la destrucción del ser (...) Por otra parte, el lenguaje es

an bien que actúa. como instrumento de comprensión entre los hombres(. ..) El lenguaje sitúa
11 hombre en el mundo y con ello lo hace un ser histórico. Estar en el mundo y ser histórico se
identifican y realiz.an (...) ' desde que somos diálogo' (.. .) Dialogar es la nota ontológica de la

exilleiicia del hombre. "Portuando, op. cit., p.107.-108.
•(. • ,) los modos fundamentales de la composición verbal son la selección (paradigma) y la
combinaci6n (sintagma). El primero se produce sobre la base de la equivalencia, en tanto que
ehegando reposa en la combinación de la propia 'cadena hablada'. El paradigma es( ...) un

11

n La poesia auténtica, según Pfeiffer, responde espontánea y verdaderamente a la interioridai
de su creador, a un estado de mimo verdadero(. . .) O . Pfeiffer, op. cit, p.55
22 Sobre la conciliación en la poética de Rosario, Martha Robles expresa: "ID suyo puece ail
de levantarse sobre si misma para reconocerse desde fuera, encontrar un sentido de ser en k
palabra y conciliar aspectos espirituales m la creación literaria. "Martha Robles. La ,omllll
fugitivL &amp;critoru en la cultura nacional, Tomo II., Diana, México, 1989, p.155.

~ de posiblidades del cual se escoge el o los elementos para formar un mensaje ( . . .) m
~ es una cadena de signos lingüísticos articulados y organizados m forma lineal(...)
Signoe que se emiten en el tiempo, uno detrás de otro, guardando entre sí relación de
dependenaa", Pedro Chávez y Eva Lydia Oseguera. Literatura Universal 1, Publicaciones

CalturaJ, México, 1987, p.276.

�180
181
La piedra, símbolo de inmovilidad y dureza, refleja un tiempo
circular infinito. La reduplicación: "Otra vez. Otra vez" evoca ea
naturaleza icónica25 de lo infinito:
Ni siquiera se muere. Algo muy leve cambia / y sigues dura, en ~
creciendo en vegetal / y otra vez despertando en lo que eras. / Otra vez. Otra vez.
(p.174)

Evoca también un eterno no morir angustiante, debido a la
búsqueda de lo perdido o robado:

-...

Me dijeron: no busques. Nada se te ha perdido. / Y los vi desde lejos /
ocultar lo que roban y reír. (p. 174)

Para Rosario el ser es lo oculto que da sentido al mundo. Es 1aJa
del creador intenta desocultar dicho ser para revelarlo al mundo y hacen,
existir. Combatir el siendo (la apariencia) para que el ser de la paJabn
brote.
c. Palabra y eternidad
Quien domine la palabra, será eterno. Quien sea dominado por ella
será perecedero. Rosario nos muestra que ambas aseveraciones son 1U1
falacia. El conflicto esta en el verbo "dominar". En su poesía, Rosario m
busca demostrar que domina o ha sido dominada por la palabra. Su méml
es más bien mostrarla espontánea y libremente para que cada lector
desoculte26 el ser inmerso en ella. La palabra sólo es "dominada" en tarm&gt;
su creador le inyecta un sentido de ser. Esto marca la diferencia entre 111l
palabra que "está." acomodada entre varios renglones, y aquella palabn
que "es" entre varios versos.

Inconicidad poética: "Un verso, gracias a la disposición de las palabras o/y simellil
verbales puede imitar icónicamente aquello de lo que habla (...) muchas figuras ietóD1I
tienen naturaleza icónicA; la repetición de una palabra o sintagma en una situci/11
equivalente (anáfora, epifora, complexión) representa también su persistencia e insistmda•
el discurso(...)" Segre, op. cit, p.66.
16 Desocultar es descubrir la esencia verdadera del ente-poema. Según Heidegger hay qll
buscar la verdad desocultando al ente, si está adentro y más allá de lo iluminado por e11 la
Luz que garantiza un tránsito al ente que no somos nosotros y una vía de acceso al en1e qll
somos nosotros mismos. Cf. Heidegger, op. cil, p.68.

En el lenguaje poético de Rosario, vida y muerte se contienen
eslffl:hamente. El milagro de su lenguaje es preservar la vida aunque ésta
tranSCUffll infatigable, y "se parta en ráfagas".
Ya verás cómo sube / de ser semilla a rama. / Ya verás cómo pasa / de

instanlie a hora sagrada.
Ya está y aún no lo adviertes, / ya mueres y aún te alarmas. / Porque es
tuya. eres tú lo que es más tú: / el tuétano, la sangre, la palabra.(p. 203-204).

En los anteriores versos se infiere una analogía: la vida, como el
viento, no termina con la muerte. La vida, además, se metaforiza con la sal:
#sal hay una y no más". Asimismo, Rosario establece una serie de
relaciones paradigmáticas: agua-sorbo / mar-ola / fuego-llama, en donde
asi como el agua está contenida en el sorbo, el mar en la ola y el fuego en la
Dama, también la vida se contiene en la muerte. Además, son paradigmas
que se repiten en el tiempo eternamente.

El movimiento rítmico del poema fluye y asciende gracias a estos

paradigmas relacionados con un símil. De hecho se percibe una
musicalidad o eufonía27 en el predominio de vocales oscuras y bajas
(~u-e.).28 Ritmo y eufonía se complementan favoreciendo la progresión
lineal y vertiginosa del poema. Del rema inicial (viento) se pasa a otros
remas (semilla, rama, instante, hora sagrada, tuétano, sangre) hasta llegar
al tema (palabra). Esta progresión lineal indica la evolución y
trascendencia del ser a través de la palabra. Es asi como surge la última
relación paradigmática entre ser y "palabra". Es decir, el ser del hombre se
contiene en la palabra.29 Y la palabra es el hombre.
En su creativa el poeta trabaja las palabras "fruta verde" hasta
madurarlas, hasta darles color y sentido. Para Rosario, mientras la fruta~ siga verde, la actitud de un poeta será meramente pasiva; se

25

ira.. Wellek y Austin Warren.

Teoría literaria; Gredos, Madrid, 1962, p. 188.

• PStiler considera que dependiendo de los sonidos verbales (melodía) existen vocales
- . . y bajas (o,u,a) y claras y altas (1,e). Píeiffer, op. cit, p.22.

ª la idea de que el ser del hombre está contenido en la palabra, remite a una definición de
eallo lllgerida por Rosario: "Estilo es el modo con que el hombre asume su propio ser, el
~ ffae concede a su persona, el sentido que da a su vida y el repertorio de formas de que
dilpone para realizarla" Santa Teresa. Su vida, Prólogo de Rosario Castellanos, UNAM,
Naestioe Cl6sicos, México, 1962.

��185

184
primero, admitir el dolor ante la memoria ausente; y segundo, ir tras la ea
memoria que se oculta en el más profundo ser de las palabras.
Eflenguaje poético de Rosario buscará crear una nueva memona
que la acerque a sus propias raíces. El lector decide si accede a sa
encuentro o la rehusa; tiene libertad para ello.

Porque el Sur se evapora, / lo arrastra el tiempo, lo hunde la distancia, /
incendiando, a nuestra espalda. / No miremos atrás que sólo llega /
un abrasado aliento de desierto.(p.43)
111! (XJ11111JN!,

Las anteriores prosopopeyas (" el Sur se evapora", "lo arrastra el
tiemp&lt;&gt;", "lo hunde la distancia", "se consume, incendiando, a nuestra
espalda") sugieren un Sur etéreo, frágil, aislado, destruido. No es a la
sombra de cómo Rosario desea recordar al Sur; es preferible olvidarla:

a) La memoria ausente
Sinónimos: el Sur, la patria, el país. Rosario agrega otros: ruina,
devastación, silencio. Asociaciones tentativas: las piedras del sur, la patria
encendida e incendiando, el país que calla. En algunos de sus poemas,
Rosario reconoce la existencia de una memoria que evoca el pasad1r
presente indígena. Sin embargo, prefiere arrullarla para que se duerma y
no duela tanto:
Arrullemos / con canciones de cuna a la memoria / y amemos esta 7An
devastada.(p.43)

Hay imágenes que anticipan la devastación: "los ojos se
acostumbran / a circular en rieles de neblina" pero también hay epitellls
engañosos que muestran sólo apariencias: "íntimas huertas", "árboles
ascendidos de trinos", "hierba temblorosa", "campanas invisibles". 1All
epítetos crean una identidad, pero una acotación intempestiva
desenmascara la anterior intención:

Olvidé mi memoria / dejé jirones rotos, esparcidos / en el último sitio
donde una breve estancia / se creyera dichosa: / allí donde comíamos en torno de
una mesa/ el pan de la alegria y los frutos del gozo. (p.44)

Los jirones rotos y esparcidos evocan aquel poema indígena,
testimonio de la barbarie española del siglo XVI, cuando en los caminos
yacían dardos rotos, los gusanos polulaban por las calles, y la única
herencia era una red de agujeros.34 El Sur, red agujerada, obliga a ladear la
cabeza y olvidar. Pero el olvido conduce a la soledad. Quien busca olvidar
termina aislándose. La soledad personificada como mujer, tiene un destino
aún más amargo: "el más desolado y tremendo crepúsculo" que se
#llamará locura" la soledad-mujer buscará hundirse en el "pantano de
saliva amarga", y desaparecer cualquier registro de memoria. La locura,
•ese alegre extravío de la razón35 hará más llevadero el paso de los
recuerdos. El Sur "estrella, caída", "piedra celeste ya refinada", busca un
lugar en ese mundo. El Sur perdió su cielo aquí, en la tierra. Rosario
lamenta la ausencia de una memoria que transmita y registre la pérdida de

ese cielo:
En vano es que digamos: / "yo vengo de un país de íntimas huertas / Y
recuerdo los árboles encendidos de trinos, / la hierba temblorosa bajo la última
lluvia / y el cielo de las tardes / vibrando de campanas invisible / Vengo de esa
ciudad donde los niños / quiebran en mil pedazos el silencio / y colocan el pie/
en la inmanencia limpia del estanque / y los labios al borde del espejo. / en salones
ocultos un piano negro calla. )" (p.42-43)
Lo negro del piano evoca la noche que también sabe de silenca
Una noche sin teclas, un piano hecho noche. Sin luz no hay música, no hay
Sur. Nadie puede escuchar el mecerse de los platanares ni la lluvia que.
huracanada, los moja. ¿Qué es entonces el Sur para Rosario? Es lo que
observa: una fruta podrida, cuna cárcel:

¿Quién dirá los silencios de mis muertos? / ¿Quién lloraría ruina de nú
aiaa? / Entre la soledad una flauta de hueso / derramando una música triste y

~da y áspera. (p. 76)
Si la memoria se ausenta, la inmortalidad resulta imposible. Sin
memoria, el pasado sepulta al presente, niega el futuro:

11
Miguel León-Portilla. m reverso de la conquista. Relaciones aztecaa, mayas e incu,
Joaquin Mortiz, México, 1964, p.53.
31

1!raano. mogio de la locura, Bspasa-Calpe, Col. Austral, Madrid, 1982, p.73.

�187

186
¿Quién me castró de mi posteridad? / ¿Quién me puso esta gil,a
monstruosa del pasado? (p. 116).

De ahí la angustia al reconocer que mientras el tiempo transcurre

para los demás, en el Sur permanece como prolongación de vida y muerte:

"Esta tierra, lo mismo que la otra de mi infancia, / tiene aún en su rostro,

¡ marcada a fuego y a injusticia y crimen, / su cicatriz de esclava. (p . 112)
La presencia de la extranjera es inquietante porque simboliza la
ausencia de memoria; ella es "el huracán que parte ramas", es traición y
olvido:

Se va empozando en mí, por centurias, el tiempo. Se mueve
y no transcurre. / Se agita y permanece. (p. 116).

..
-

~

)

-

~

J
~

t

..

.&lt;:

Si la memoria está ausente, no habrá un rostr~ en donde se
dibujen los rasgos ancestrales de una cultura:
Se olvidaron de mí, me dejaron aparte. / Y yo no sé quién soy / porque
ninguno ha dicho mí nombre; porque nadie / me ha dado ser, mirándome.

Mirar una cultura es reconocer su existencia; abrazar una cultura
es transformarla. Pero el abrazo no llega, la cultura se entume y la
nostalgia de días mejores es un refugio:

Demasiado temprano / escupí en los lugares / que la plebe consagra para
la reverencia. / Y entre la multitud yo era como el perro / que ofende con su sama
y su íomicación / y su ladrido inoportuno, en medio / del rito y la importante
ceremonia- (p. 113)

Como tal, el anillo de oro que porta es una ofensa contra los de su
rua. Contrasta la opulencia de unos y la miseria de otros:
Basta. He callado más de lo que he dicho. / Tostó mi mano el sol
de las alturas / y en el dedo que dicen aquí "del corazón" / tengo un anillo
de oro con un sello grabado.

Hablamos de la lengua / de los dioses, pero era también nuestro silencio/
igual al de las piedras. / Eramos el abrazo de amor en que se unían / el cielo con la
tierra. (p. 74)

Nostalgia. Cuando la ceiba era el puente de unión entre la tierra y
el cielo; cuando los dioses contemplaban a los hombres del Sur como la
copa del árbol a su tronco, como el tronco a sus ramas:
No era como ahora / que parecemos aventadas nubes / o dispenadal
hojas. / Estábamos entonces cerca, apretados, juntos. / No era como ahora (p. 7475)

Pero no hay memoria que anticipe hasta cuándo terminarán de
desprenderse los hombres del tronco. Ramas en éxodo, sin retoffil.
Algunas, la que logran quedarse, se vuelven "llama petrificada", alcanz.an
"la mudez mineral de la estatua". Son extranjeras en su patria, donde se
han quedado para olvidarla. Igual que la extranjera en su monólogo:

"Su mayor lucha (de Rosario) fue la de forjarse un rostro (...) como s!mbolo de identidad
(que a su vez) tiene raiz en la cultura indigena: perder cara equivale a deshonor, indignidad 0
desvergüenza; no tenerla, DUlrginación total; no dar cara, cobardia. "Robles, op. cit., p.157.

36

manillo que sirve/ para identificar a los cadáveres. (p. 114)
Si la extranjera simboliza el olvido, resulta irónico que intente
identificar los cadáveres cuyos nombres no recuerda ni podrá recordar. En
realidad, la extranjera se avergüenza de su "raza vencida", prefiere
olvidarla. Este sentimiento que desemboca en traición es más palpable en
un poema-crónica de Rosario. En este poema, el yo lírico cede su voz a un
yo colectivo que narra37 cómo:
"Vendimos la memoria y por befa trocaremos / la alegría, por

sarcasmo la esperanza."

11

La nund6n es un recurso estético de la poesla de Rosario. Para Aguia.r e Silva: "El dato
~ , que puede formar parte de la estru~ra de un poema lirico, tiene como función
~ evocar una situación intima y revelar el contenido de una subjetividad". Víctor Manuel
AgaiareSilva. Teorfa de lita-atura lá, Gredos, Madrid, 1979, p.181.

�188

189
El narrador metadiegético38

Esperanza,/ ¿eres sólo una lápida?

Lo dijimos entonces. / Cuando los años de la cobardía, / cuando toda lt
tierra hedió de las entrañas / podridas del augur y enormes animales¡
mugieron en los páramos nocturnos. (p. 101-102)
39

Y a la vez homodiegético:

No diré con los otros que también me olvidaste./ No ingresaré en el coro

que te desprecian / ni seguiré al ejército blasfemo.
Si no existe&amp; / yo te haré a semejanza de mi anhelo, / a imagen de mis ansias. (p.
{6).

Es difícil derrumbar el muro de las lamentaciones: "Lloro por esa

a•

¿Qué le dimos? ¿La voz que o tenían, / los ojos que faltaban
lágrimas, / un corazón que fuera la casa de su angustia? / No, sino la re&amp;puellade
Caín, / la espalda del que niega, del que huye. (p. 103).

Relata desde su perspectiva, en tono de autorreproche, cómo por
miedo traicionó a sus hermanos de sangre. Lo interesante del poema es que
inicia narrando en un pasado continuo:40 "lo dijimos entonces...n para
finalizar en un presente histórico:41 "Nuestra historia la escribe/ reptando
entre cenizas la serpiente." En el poema, el presente inmediato no es 11161
que la prolongación del pasado en el presente. De ser así, el pasado
siempre está presente y condiciona el futuro. Aunque el poema-crónica de
Rosario finalice en presente, el pasado termina por imponerse. ¿Por qué!
La traición (ausencia de memoria) es un hecho del pasado que se prolonga,
y lastima al presente. La memoria que se conserva, en dicho poema, es la
de vencedores. Ante la memoria vendida queda el silencio de la lengua
propia:
Llevamos nuestros pies / donde la soledad tiene su casa / y alli 1111
detuvimos para siempre. / En silencio aguardamos / hasta aprender la muerte.

(p.75).

Si la memoria indígena parece pulverizarse, ¿qué esperanza habd
de recuperarla? Para Rosario, si no existe la esperanza, se construye, com,
el que inventa un dios personal:

Chávez-Oseguera, op. cit, pág. 325.
Segré, op. cit., p .31
.
to Según Bergson: "La duración es el progreso continuo del pasado que corroe el porverur y•
hincha al avanzar. "Bergson, op. cit, p.47.
.

patria que no he tenido nunca", pero es necesario edificar el de las
posi'bilidades. Sin embargo, subyace el miedo, la duda: ¿Existen suficientes
ladrillos y cemento para un muro de esa naturaleza? De ahí el refugio en la
fe. La fe es anterior a la esperanza, a las palabras. Un acto de fe precede al
lenguaje poético de Rosario. La fe que probablemente le permita construir
una nueva memoria.
b) Tras la nueva memoria
La construcción de la nueva memoria, la que inmortalizará
poéticamente el ser de una cultura, le exige a Rosario su involucramiento.
Involucrarse para conformar una memoria colectiva que se imagine un
rostro para una cultura abandonada, y un rostro que refleje
espiritualmente a Rosario. Ambas memorias se integrarán en una sola: la
nueva memoria. Para conformar la memoria colectiva, Rosario utiliza el
n!C1l1'SO de la crónica. Presta su voz a un augur que narra en primera
peraona del plural. El propósito es lúdico: contar nuevamente la fundación
azteca de Tenochtitlan, como si no hubiera contado antes. El augurRosario, narrador homodiegético, relata con una intención evidente:
inmortalizar no sólo el acontecimiento histórico sino también el ser divino
y humano que hizo posible ese hecho; es decir, revelar la comunión dioseshombre. Preservar a los dioses es preservar la vida:
Pero alguno sentía ya dentro de su entraña / el espasmo del dios, / la
quemadura de la profecía. / Al fin prevaleció sobre sus adversarios. / Pasamos a
aer hombres que llevan a su espalda / un cargamento, un peso, un ídolo, un
destino (...)
~
Las deidades descansan en nosotr~s. (pp. 117 y 120) •

:ia
39

u Presente histórico: hechos narrados que sucedieron, pero se narran como si estaVd
ocurriendo. Ibid., p.23

La convicción, no mera duda, de que los dioses moran en el

rombre, despiertan en éste la confianza en la inmortalidad. El narrador,
más que contar o inventar, pretende el recuerdo eterno de su relato. "No es

�191

190

ueon.,

mentira. / No invento lo que digo. / Sólo estoy recordando.
recuerdo, muestra diversos signos evocadores 42 de la cultura azteca: "ht
aquí la heredad: el valle, el valle", "comimos alimañas, hojas inmunda,,
moscos", "Acechador, ladrón, tal era nuestro mote", "fija crueldad dek
obsidiana", entre otros. La nueva memoria registra enemigos y aliados de
esa cultura. Enemigos como la niebla que "juega a enloquecemos", aliados
como el viento, nos dictaba / mandatos la hojarasca. "Sigma de
permanencia como el de la piedra y el tronco "talado y huecon qae
"resonaba invocando a lo divino", pero también el presagio como sigoo de
duda:
Se multiplican voces: / del mar vendrá la tempestad. Del mar.
Ay, todo lo que vemos/ tiene un temblor funesto de presagio.
¡ Del mar vendrá la tempestad ¡ ¡ Del mar ¡ (p. 120).

El lIUlr43 en Rosario surge como un signo temido en k
conformación de la nueva memoria. Puede quemarla sin ser fuego; puede
sepultarla sin ser piedra. mmar insinúa muerte, y en este poema, la mum
reviste un carácter profano, sagrado y funesto.
Profano porque la muerte de algunos peregrinos obstaculiza
temporalmente los designios de los dioses:
El muerto se moría y su muerte nos era / afrenta, deserción, pa
incumplido / y juramento roto. / Lo abandonábamos a la intemperie, / al buillt,al
que devora carroña, al exterminio. (p.117).

Sagrado porque el sacrificio de victimas humanas es necesario JWl
la supervivencia:

a Para Bergson existen dos tipos de memoria: "La habitu~ que rep~ta nuestra~
pasada, y la evocadora de imágenes que es la auténtica memona al ser t.vexliemlVI ala
conciencia. Estas dos formas de memoria en realidad van unidas porque el ser ~
-¡
percibir como hábito las experiencias pasadas llega a concientizar el presente hill6lil
haciéndolo memoria". Ibid., p.85-86.
t-1 m poema "Marcas" de St-John Perse, traducido por Rosario, y que se incluye en el tillo
"Poesía no eres tú", aborda también el tema del mar. St-John Perse ve en el mar ~ ~
inspiradora, un car6cter divino, un poder evocador de "los grandes muros de la ~
•
--"'• •
cel"
• Y ::;;;;.,
-'--'"" •
puerta liberadora sin regreso, "libro de piedra11 que e"""'"ª
a VlVU,
wa
doncellas, promesa de lo eterno, "la inmensa compasión de todas las cosas pe .
·
Rosario Castellanos. "Marcas" de St-John Perse en : Poeeia no eres tú, FCB, MéXJCO, t911.
pp.243-ZJ'l.

Asi fue como abrimos corazones, / como despedazamos materias, como
bidmOI / de toda cosa augurio, y del destazador, / del cuchillo, su intérprete.
(p.117).

Funesto porque los presagios son una amenaza de exterminio:
Más ¿por qué este sabor caduco en nuestros cantos? / ¿Por qué nuestros
adomol ae marchitan? / ¿Por qué aun lo duradero nos predice / el fin de nuestro
agio? (p.120).

Es el mar el presagio más significativo. No sólo del mar provino el
pueblo que intentó ahogar o ausentar la vieja memoria prehispánica;
también arribó el dolor. La llaga de agua evoca destrucción. Los
vencedores exterminaron casi por completo una cultura, el tiempo terminó
con ellos, pero nadie se acordó de ocultar al mar para que ya no siguiera

evocando.
Bn ese momento, Rosario hace uso de su memoria para sobrevivir.
Ella se compara con un pájaro en la orilla de los acantilados. Pájaro que
contempla el mar, "porque la ola exhala una densa humareda de
exterminio". Rosario-pájaro-vuelo contempla la ola-mundo-cadena que
refleja una muerte interminable. ¿Qué es el ir y venir de las olas sino el
recordatorio de una muerte sin fin? ¿De qué le sirve a Rosario contemplar
la destrucción si esto, al parecer, no cambia nada? Pero no Rosario-Pájaro
oo contempla pasivamente. Rosario percibe la imagen del dolor, la grava
en su memoria y emigra. No para evadir la realidad, sino para preservar el
recuerdo y sobrevivir. Según Bergson, un una imagen percibida siempre
111bsiste porque la percepción se proyecta hacia el futuro. 44 Rosario percibe
para conciliar el ser de una criatura consigo misma; percibe para crear la
nueva memoria, la memoria, la memoria que concilia. Pero Rosario
~bién percibe para buscar su rostro entre las ruinas. En algunas
ocasiones monologa y no se considera digna de retomar a sus raíces, a la
tierra de sus muertos:
Acepta nada más los hechos: has venido / y es igual que te hubieras
quedado o que si nunca/ te hubieras ido. Para ti. Para todos. (p.330).

t1Berpon, op. cit., p.50.

�193

192
Y sin embargo el retomo a las raíces es una de las constantes
poéticas de Rosario. Encontrarlas es encontrarse, darles un rostro es
dárselo, recordarlas es reconciliarse. Conciliar, para ella, es la búsqueda de
integración en el ser de una cultura, la suya. Por eso Rosario aspira a ser
selva, y lo logra a través de un juego de ambigüedades. En uno de sus
poemas se imagina a sí mima como una niña ciega que busca borrarse a si
misma, pero no lo logra pues el borrar su nombre sería como desaparecer
la selva. Por otra parte parece ignorar su "destino de vegetal", pero en el
fondo lo sospecha. Además intenta ocultar su "color de selva", pero es
inútil:
(He debido cubrirme el rostro con un velo / por no mostrar este color de
selva / -esplendor y catástofre- / que todavía no me ha abandonado.)
(p.198).
La elipsis del verbo "palpar" ya se anunciaba deseo de omitirse y

omitir:
Niña ciega, palpaba el rostro con mis manos / no para ver / par borrar la
línea / donde el perfil dice "mañana"; donde / alza el mentón su hueso que se
opone a la muerte (p.197)

Suprimir el verbo es como suprimir la memoria que duele. Ocultar
el verde (selva) por medio del negro (velo) es, finalmente, ocultarse a si
misma. El que Rosario perciba un "destino de vegetal" la involucra, en
forma inevitable, con la selva; a ser su sinónimo.

Y, alrededor, la selva ¡Cuánta corteza de árbol / en q
. ,
hill0
de viajero / grabó la letra el rumbo! /·Cuánta h . d' ~e rundgun c~~
.
'bl ' / C ,
1
ºJª !Cien o su 1d10ma
n:omprens1 e. ¡ uanta raíz a la que no desciendo! (p. 206).

· Rosario
te adquiere una identidad al relatar· Al relatar construye la
memona an s ausente y moldea, cual figura de barro, su propio rostro. El
amul~ o ~d~ de ámbar que recibe en la selva es una promesa de
eternidad.
la presencia divina del Sol "para que me recuerden /
d
és Simboliza
d
• espu ' cuan
o
yo
.
1ucrarse
,
.
.muera- aquellos que me amaron" . Al mvo
como persona1e, Rosano evita que el rostro de la cultura ..
;.,.dí
bo
, gena se rre:
Encima de los otros su destino / resplandeció una h

/

. .

como un astro caído. / Pero su rostro no ha sido borrad0 /
ora y se prec1p1tó
fue testigo. (p. 71).
porque uno entre todos

.
. Por otra parte, Rosario va tras la nueva memoria evocando su
infancia y adolescencia. Utiliza la fábula y la topografía como recursos
evocadores de ambas etapas, respectivamente. A través de la fábula ella se
desdobla en una niña perdida dentro de una "Torre de Viento":
10la, en ~ esa Torre_ la niña, en ~ Torre / vieja como mi cuerpo, abandonada, /
rwnas lo nusmo que nu cuerpo. / En esa Torre búscala
rsí ela ¡
rastrea la huella de su pie desnudo / y el olor de jazmín entre s~ ~lo
manos fluyendo como dos breves ríos/ y sus ojos dispersos. (p. 50 ).
y sus

s;1 '

lec
El pro~sito de la fábula no es tanto el mensaje implícito que el
tor pueda mterpretar; es más bien un sentido de búsqueda y
~entro por parte de Rosario. No se trata de descifrar una moral ·a
smo de lograr un mayor acercamiento consigo misma.
e, '

Mientras el mar la tranquiliza, la selva la reconforta. Cuando la
selva le muestra la interioridad de su ser, Rosario es selva. Para lograr esto,
Rosario necesita involucrarse como personaje, como relatora de historias
para reducir la distancia que la separa de su espejo-selva:

Al
, go similar ocurre cuando evoca su etapa adolescente. La
pobién~afíal emp_leada recrea no sólo el abandono de la casa descrita
lam
e prop10:
'

Cuento la eterna lucha de los dioses / para vencer al caos / y las primel'II
peregrinaciones / y los que se perdieron o no acabaron / antes de presenciar el
milagro del alba (p.2a3)

F.n el . ~~ viento, / g~lpean l"8 maderas tercamente / contra los muros viejos. ¡
Jllr
donde la hierba empieza / a derramar su imperio ¡ en las salas d

Cuando percibe que la selva es un cuerpo, abandonado como el de
ella, lleno de árboles y sin viento que los mueva, decide involucrarse:

to

mecen Yo ~erdo una casa que he dejado/ Ahora está vacía./ Las cortinas se
muebles enfund d ¡
.
.
'
e
/ de sil . blanaosd, e~ espe¡os desiertos / camina, se deliza la soledad calzada
enoo Y
o terciopelo. (p. 51).

\

�194

195

¿Para qué evocar dos instantes tan desolados? Rosario destapa la
cañería infantil y adolescente para que drene el dolor y deje de oler a
pasado. Reconocer el derrumbe de "la casa que no supo retenerte" es
aceptar el propio, en ese momento. Ella evoca porque ha olido el presente,
y ha imaginado el olor del futuro.

"LOS CORRIIX&gt;S. VOZ DEL PUEBLO"

Porque Rosario no es ajena a la realidad de su presente, desea
registrar también un hecho oficial recordará "lo que no hay, huellas,
cadáveres". La nueva memoria será la luz que desenmascare a la noche.
Ella concatena oscuridad y violencia para subrayar la complicidad de la
coche en el crimen:
La obscuridad engendra la violencia / y la violencia pide oscuridad / para
cuajar en crimen. (p. 287).

Rosario compara el efecto del arma homicida con el de un
relámpago: rápido y destructivo. Para la memoria oficial es inútil buscar
los muertos que no han muerto:

e

:·..

,.,,..
....:,
1)

1-·►...t-

La plaza amaneció barrida; los periódicos / dieron como noticia principll
/ el estado del tiempo. / Y en la televisión, en la radio, en el cine no hubo ningún
cambio de programa, / ningún anuncio intercalado ni un / minuto de silencio en el
banquete. / ( pues prosiguió el banquete). (p. 288).

El compromiso de Rosario con sus lectores es mostrar cómo se
quiso borrar la memoria al barrer la plaza. La memoria oficial es una
sepulturera; la nueva memoria, desenterradora. Pero ésta no es ese tipo de
memorias que desocultan la verdad para renacer el rencor. La nueva
memoria no responde con agresión y amargura. Su intención es
conciliadora sin dejar de ser imperativa:

Lic. Aracely Jiménez
Catedrático de la Facultad
de Ciencias de la Comunic:ación
1.1 Antecedentes
medios ~:::!~os años ~ ~ visto una proliferación del corrido en los

videos que persisteea :::"~ª~~n, prensa, radio, televisión, inclusive
.
s e empo en nuestro país y en la frontera
norte, porque el comdo es expresión del pueblo a mayo
. .
tendencia a expre
tr ,
'
r cns1s, mayor
altamente difund'~se ~ ave_s de ellos. Considero que este género musical
1 o es sufriendo alteraciones en gran medida por el uso
Yabuso. netamente .mercantil, prod ucto d e una econorma
, consumista Los
Y ~eces1dades que el pueblo creó y que son una elabo · -6
=ta del mismo han ·d te .
rac1 n
intereses .
,
s1 o rgiversados y en ocasiones alterados por
ªr'ºs a suborigen. Por éstas y otras razones, creo prudente hacer
estudios diversos so re el corrido En ta
· me propongo un análisis
acerca de las .
.
.
es ocasión
social
influencias que produce dicho género musical en el entorno

Ena,es

mexi Andrés 1:fenesterosa en su libro Espuma y flor de corridos
~ - c;71der~ que el corrido juega un papel fundamental en la
actuali
ia e mexicano. Este mismo autor señala que el corrido en la
d~d, no representa, en todos los casos, el papel fundamental
1
que naaó un canto épico.
para o

Mas he aquí que toco una llaga: es mi memoria. / Duele, luego es verdad.
/ Sangra con sangre. / Y si la llamo mía traiciono a todos. / Recuerdo, recordamol/ Esa es nuestra manera de ayudar que amanezca / sobre tantas concieroll
mancilladas, / sobre un texto iracundo, sobre una reja abierta, / sobre el rostro
aparentado sobre la máscara. Recuerdo, recordemos / hasta que la: justicia se siente
entre nosotros". (p. 288).

1.2 Características del corrido

"Recuerdo", memoria individual y "Recordemos", memoria
colectiva, se han integrado en una sola. Ya no habrá quien olvide, aunque
se lo proponga. Quien olvida, muere.

lrad' '6 El corrido tiene carácter épico, lírico y narrativo, es producto de la
que: n popular y muchas veces anónimo. Tiene gran éxito entre la gente
en estas obras, hazañas increíbles, tales como los corridos de la

l\

�197

1%
Revolución. Ejemplos: Las esperanzas de la Patria por la rendición de Villa, El
cuartelazo Felicista, La toma de Zacatecas o civiles como el corrido de Diego

Rivera.
Henesterosa, autor de este último, explica cómo John Reed, en
México insurgente, fue testigo del nacimiento de un corrido, después de
aquellas bravas acciones de Francisco Villa y su creación casi instantánea.
"Una noche, dice John Reed, sorprendió a unos soldados en
cuclillas, la cobija colgándole los hombros y las llamas de una hoguera
iluminándoles los rostros obscuros y sencillos, componiendo lo que él
llama la extraordinaria Balada de Francisco Villa, mientras que llllll6
componían una cuarteta, los otros la mirada fija en el suelo arreglaban la de
su tumo. En unos cuantos minutos el corrido se había compuesto y los
soldados lo entonaron." (Henesterosa, 1977: 15)

\
t

El mismo autor nos explica el carácter anónimo del corrido en los
siguientes términos: "La condición de anónimo que persiste en el corrido,
permite que el pueblo lo vaya transformando, agregándole o modificando
circunstancias para acomodarlo a distintas realidades, ya que el corrido es
realista, dice Henesterosa, puede, hasta cuando inventa, manejar una
'realidad ideal', algo que se anhela, una mentira que es imagen y
anticipación de una realidad." (Henesterosa, 1977: 16)

2.1 El arte como cosmovisión traducido en canciones

En el mundo sonoro están inscritas muchas cosas, la historia de b
pueblos, la cultura en sí se funde en gran parte, en no~s mu~
instrumentos de cuerda y aire, sonidos que nos llevan a latitudes 1~
que llegan a nosotros cargadas de historia y geografía; musical resonaroa
que nos sitúa en los tiempos precolombinos, lenguajes entrecortados de
culturas dispares, que unidas por la costumbre impuesta de los años, Y_~
la peor de las conquistas fratricidas, a veces, descubren el quehacer_~
del hombre del pasado y del presente reducido todo esto en tra_d1C1~
multicolores, que guardan con un celo inquebrantable, creencias, viv~
formas de ver el mundo, dimensiones diferentes que a un tiempo
presentan ante nosotros la cosmovisión de un pueblo de orígenes dis~~
fundidos en un todo que llamamos historia, traducida en canciones.
corridos, cultura popular, mezcolanza de pueblos y orígenes que cantan~

mitos, las creencias, situaciones que retratan en verso la vida coloquial de
nuestro entorno.

Desd~ los "cuicatl in xoxchitl", versos floridos de los aztecas, hasta
llegar al comdo en nuestra región, encontramos la historia traducida en
~erso que co~de la realidad co_n el mito, con el rito apocalíptic~ de
ntuales d~ antaño'. otrora cometidos por cuestión religiosa hasta la
problemática de la tierra en que nos tocó vivir: el norte.

Hay que descifrar el mundo a través de los lenguajes, y en el arte
los encontramos todos. La forma en que nos apropiamos del mundo y que
lo hacemos nuestro, es el camino que habremos de seguir para
~on~os con ~ realidades humanas que, plasmadas en el verso de
la histona, toman valioso el estudio del corrido.
: en este c ~ el hom~re se topa con el arte, hecho palabra;
manuscnto hecho canción, hecho historia, pasado impregnado de razones
Yca~, que nos a~dará a tener una cosmovisión más amplia del sentir
del co~do. El lenguaJe, la expresión verbal, escrita, abarca y contiene otros
lengua,es que se descubren como contenedores de la vida en su conjunto.
A través de la conservación del lenguaje sonoro, también se fueron
~ando otros lenguajes. Y así, las estructuras sociales, costumbres,
creenoas, formas de vivir y de ver el mundo, fueron manteniéndose a
través del tiempo.
. Nuestra música es un lenguaje social y poético que retrata la
realidad Y la_ recrea, donde encontramos en lo profano y lo religioso, toda
la problemática que se refleja en una sociedad.
Pero al hablar de cosmovisión en el arte, hablo de realidades vivas
fenómenos ~n movimiento, universos de paisajes, montañas, ríos, tierras:
fies_tas multicolores sacrosantas y profanas, lenguaje diario que contiene la
antigüedad actualizada, hecha vida diaria.
Entonces me pregunto: ¿Qué es el · arte como cosmovisión o
reptesentación del universo? ·

rombre

El arte es una forma de conocimiento como decía Levi Strauss. El
para vivir y sobrevivir en el mundo, tuvo que asimilar lo que le

�198

199

· ·
interno de
rodeaba y darle explicación,
para asi, tranquilizar ese mundo
,
cuestionamientos que le inquietaban. ¿Por qué estaba ~' en ese mundo
. inhóspito y agresivo para su vida? ¿Cuál era la
q ue le resultab a salva,e,
·
él? desd los
.
....
.
e
razón de su extSu::ncia.1 ¿. A qué se debía si estancia en . . ,
rimeros tiempos se cuestionó y respondió a sus propias pre~tas
P
dándose las razones para su estadía en ese mundo que todos los dias era
nuevo.

'"\

Tenía que ~ner sus propios significados y comenzó a ~xplicarse la
vida Se apoderó del mundo a través de su lenguaje, la exp~esión ver~ y
escri~ ue son los portadores de otros lenguajes, expresiones, sonida&amp;,
. os' ~ovimientos corporales, hasta llegar a la palabra, da1l7.as,
ntm_ '
to reencias historias noticias, sucesos, refranes, en fin,
vestimentas, cuen s, c
'
'
· ·6 d
pueblo
alid d humanas dieron como resultado la cosmovisi n e un
'
re . a e~
' afia su cultura su psicología, sus creencias hechas
su histona, su geogr '
'
·d
to de cultura· en
.
·as el pasado y el presente converti o en un ac
.
'
ntos y co_nseJ '
T d esta visión nos da el significado socio cultural
testimoruo, en canto. o a
. to totalmente a
nuestro entorno actual. Pero mis conceptos no serán vis , s
través de la parcialidad de las ciencias, ya que esto estaría un completo
entendimiento de él.
La actividad artística no tiene su soporte exclusivamente en la

técnica sino en la creatividad y el genio del hombre.
':

2.2 Cultura popular
, ul
ular' tienda intencionalmente 1
Tal vez el concepto de c . tura ~p
manifestado entre la&amp;
. • la discusión que desde siglos siempre se ha .
la
supnnur
te Ya que mientras para unos
diferentes clases sociales y sus e~nen s.
ncia la idea de cultivar el
cultura es un elemento que c~ntie~e en s:~do ~ obtendrá la idea de
es íritu de una manera col\SClente, por o
vés del
cJtura en tomo a todo lo que el hombre ha logrado acumular a trrocaeso de
un P
tiempo. Por lo tanto, me apego ª la i·dea de cultura,d como
· gularidad
para
.
tiene elementos e sin
'
comunicación colectiv_a que man. dad humanas de toda mdole. En ese
hacerse presente y satisfacer necesi
es
.
dría que
ti.d al hablar de cultura como conciencia colectiva se teln .i,a..:1 y
sen o,
te · rmente se verá o WIJU1
hablar de folklore. Por lo expuesto an no
tr ultura popular ari
riguroso que es marcar los límites y fronteras en e c
'
popular, folklore y tradición.

La cultura popular es el saber apreciado por el pueblo, es todo lo
que envuelve al hombre y lo hace partícipe de una identidad social
colectiva y regional. Para convertirlo en actor de su entorno a través del
mundo interno y externo. Por el camino de esa cultura popular, se llega al
Folklore, ya que al hablar sobre él se observa un conocimiento general de
una ciencia popular que delimita por costumbre ciertos arquetipos de
nuestro mundo nacional. Por ejemplo, el charro, las charreadas, las corridas
de toros, los mariachis, las serenatas, etc., los que vamos reconociendo
como figuras representativas; todo un mundo que dibuja al mexicano como
tal
Oiré también que es la mitología popular y cotidiana la que
delimita nuestra idiosincrasia y y nuestra identidad como mexicanos y
enmarca los estereotipos que continuamente se darán en toda nuestra
historia: el macho mexicano por excelencia, el valiente, el borracho, la
muerte, Xochimilco, las trajineras, hasta las pinturas de Orozco, Dr. Atl,
Rivera, Siqueiros, pasando por las calaveras de Posadas hasta las
caricaturas de los Supermachos, Kalimán, Los Agachados.

Mundo paradójico, el miedo a la muerte transformado con frases
como "la vida no vale nada", o el día de muertos como en Janitzio y en
toda la República Mexicana. Tin Tan, el pachuco del cine mexicano y
Cantinflas y el peladito mexicano, el teatro de carpa y Medel, el chachachá
y Resortes, el mambo y Pérez Prado,. ritmos y personajes que nutren la
memoria cinética del México nocturno. Ferias, peleas de gallos, el Gallo
Giro, Luis Aguilar, las cartas, las imágenes representando los iconos tan
conocidos, el Ixtla y el Popo en la lejanía del horizonte capitalino, El cine
mexicano con su imagineria, que, gastada por el uso que le da Televisa,
impone los moldes costumbristas de nuestro modo de ser; María Félix y
Jorge Negrete, Pedro Infante y Andrés Soler, mitos del espectáculo
colectivo que ya forman parte de nuestra historia nacional, Pedro
Annendáriz; en "Los tres alegres compadres", Tongolele, Rosa Carmina,
Niñón Sevilla, las rumberas del centro nocturno capitalino de una época de
oro, hoy casi de papel. Hombres y mujeres que alimentaron la historia de
una época del cine y el folklore nacional.
Los caifanes, México nocturno, diferencia de clases, mercado

popular en decadencia. Además de arquetipos que describen la imagen del
hombre de campo, "Allá en el rancho grande", Tito Guízar; imágenes que
fueron dibujando el carácter del hombre de campo, así como el de la
ciudad. Personajes de historia, de cuentos y leyendas. Pedro Páramo y Juan

�201

200
Rulio, que marcan y son marcas de los rasgos venerados y aceptados por
nuestra idiosincrasia nacional.

...

"'

.

,_

Personajes que, a fuerza de repetirse constantemente en nuestro
entorno diario, marcan un folklore por excelencia... Poco a poco se dibuja el
origen y a él se vuelve; indio ladino y abuso de autoridad. ~ , mujer
fuerte e indomable de pasiones inconfesables y obscuras, Dona Bárbara,
más la bondad hipócrita y mezquina con caracteres de santa de domingo,
Doña Perfecta, con Dolores del Río, religiosidad sin límites. El Indio
Fernández, ojo alerta que relata un México que ya se fue; Gabriel Figueroa
que retrata con certeza la realidad del México de todos los días; el ~
alegre y siempre fiel a la autoridad paterna, Pedro Infante en la ~eia
Negra, o padre autoritario de todos los días: Femando ~ler en la ~
película del cine de oro mexicano, Sara Garci.a, la .ª?n~gac1ón hecha mu,er;
río de lágrimas que marca las arrugas de una vieiec1ta buena, pero muy
autoritaria, mujer del norte y del centro, o el borracho parrandero y
jugador, características fundamentales del hombre a carta cabal. Pedro
Armendáriz en "Juan Charrasqueado", México que se repite, celuloide
revelado, Pedro Infante y Jorge en "J?os tipos de cuidado", eso también es
folklore. Y por qué no seguir con las esquinas de cualquier calle del centro
de la gran urbe, nos sale al encuentra ~ , Su~r ~~o, y hasta el
Santo y He-Man. La China Poblana, Pancho Villa, Maximiliano y Carlota, Y
hasta la Diana cazadora lanzando su flecha al aire como diciéndonos
pa' donde está el norte; Los Indios verdes y Garibaldi con su verbena
singular trasnochadora y sedienta de una aventura más. Pero eso no es
todo, Palacio Nacional, 15 de septiembre, el grito con olor a pólvora ~ a
humana muchedumbre, rehiletes fulgurantes, artificios de colores, ata
anual transfigurada en Hidal~o, patriotis°!º' pre.texto trasnochador~.
soledad acompañada de Octavio Paz y su Labennto de la soledad ,
peladito sin madre con añoranza de origen, rabia convertida en lengua que
todos recitan a diario. Más seguridad ferviente que a todos une y enaltece
respeto sacrosanto, el doce de diciembre, fervor patrio y religioso al
unísono, es el símbolo perfecto, la imagen Guadalupana que no~_espera en
Diciembre siempre con sus brazos abiertos para nosotros sus hiJOS, ~
Victoria Lola Beltrán, el Mariachi Vargas, Televisa, Bronco y los comdos,
Mañani~ de Nostalgia, promesas de algo mejor; pero también existe la
otra cara de la moneda olvidada, Salón México, El Tenampa, y el trago que
lo acompaña, ribno que inunda la fiesta de algún lugar alejado, za.patito de
pulsera, piesito y paso menudo, en si bemol por favor ...

Considero que las series de imágenes míticas aquí vertidas, son
ejemplo del folklore que envuelve a nuestro pueblo.

2.3 Arte popular
Hablar del arte popular no es tarea fácil, todos consideramos que el

arte popular es la creación en forma sencilla y artesanal de objetos hechos a
mano por el pueblo, incluyendo su creación y concepción muy personales
con influencia de su región. Sin embargo, la Enciclopedia de México amplía
el término diciendo: "El arte popular comprende las artesanías con intención
artística y la arquitectura, la pintura, la escultura, la música, la danza, las
leyendas y los mitos peculiares de cada localidad. En ocasiones se le llama arte
follclórico, arte etnográfico, arte in situ y aún, arte indígena." (Enciclopedia de

México. Tomo 10, 1977: 872.)
En nuestro país se comienza a hablar de arte popular en el año de
1921, cuando el Dr. Atl (Gerardo Murillo) montó la primera exposición de
arte popular, festejando el centenario de la Independencia de México.

Es la primera vez que el Estado le da importancia a tal vocablo, y
con él todo lo que contiene, pues es cuando cobra vida en el discurso
oficial. Fue José Vasconcelos quien, siendo Secretario de Educación Pública
(1921-1924), realizó un gran labor de difusión cultural, de rescate del
pabimonio del país por considerarlo patrimonio nacional, y así redescubrir
nuestros orígenes indígenas. Sin embargo, es cuando comienza la
verdadera problemática, para poder delimitar qué es el arte popular y, con
ello, qué es la cultura popular, pues cada Administración la propone y
considera de diferente manera. Dado que mi interés se centra en el corrido
como arte y cultura popular, me apego a la posición de Guillermo Bonfil
Batalla, quien considera que: la cultura popular es una manifestación viva del

pueblo, todo un fenómeno en movimiento. (Quijano A., 1994)
Dice Alvaro Quijano, que en México se comienza a hablar de
cultura popular cuando hablamos d~l teatro de revista, la carpa y la
historieta, (Quijano A., 1994). Sin embargo, el.término abarca muchas más
situaciones, la cultura popular va más allá, no sólo se trataba de rescatar un
nacionalismo o de darle forma a la idea del México de ese momento o de
conocer los orígenes de los mexicanos. En el término "cultura popular"

�202

203

encontramos otra serie de manifestaciones que nos hablan de un quehacer
popular, de un arte popular en sí.
La cultura popular es otra cosa, es la representación hecha arte de
toda forma de manifestación que tiene su ancla en la realidad que
circunscribe al ser humano, es híbrida y está llena de sincretismo. En ella se
encuentran todas las formas de las artesanías tradicionales, la pintura, la
alfarería, los textiles, los juguetes de madera, las piñatas, las máscaras, las
calaveras en los días de muertos, los altares de ofrendas, los dulces, las
frutas cristalizadas, los nacimientos de barro y otros materiales. Los
adornos de barro, al igual que lo que vemos en los mercados populares, y
que sólo ahí se venden por ser de manufactura netamente popular.

Eso es lo que se ve, un conglomerado de cosas, más inclusive has1a
lo que se come; pero hay otra faceta de las culturas populares, la que se sale
de los tianguis, de los mercados, la que se encuentra en las alamedas de las
grandes ciudades, en el centro, en las calles, en las bardas de los edificios,
afuera de las escuelas, la cultura urbana, las pintas en los baños y en los
camiones que circulan por la gran mancha urbana de nuestras ciudades
grandes y pequeñas; la otra cara de la moneda, la que se canta en las
alamedas, la que se toca en las bandas en tiempo de los desfil~, los
graffitis, el lenguaje de las bandas, la vestimenta p~a fiestas .º _vel?nos, los
murales en los grandes edificios, las luchas por las ide~s publicitarias~ los
grandes anuncios luminosos, las verbenas de los dommgos, los conoertos,
lo que se vende a grito abierto por otra clase de voceadores, ~ ~ las
palabras groseras y gastadas, al igual que los dichos, las supersti&lt;:1on~, las
consejas populares, las leyendas, y, ¿por qué no?, los cantos testimoniales
de los rituales religiosos, las fechas en que se venera a algún santo
particular de algún barrio o regi~n del p~, las ~estas a la ?uadalu_pana, Y
hasta lo que se edita, que mantiene un cierto tiempo su influencia en el
alma de la gente.
Pero volviendo a la cultura popular, nos encontramos con la
música como es el corrido. Pocos fenómenos sirven tanto de vehículo de
expresión como es este canto popular. El can~ popular, ~l _corrido, que
formado de lenguaje contiene a otros lenguaJeS, las tradioones hechas
música, hechas verso, recordando el pregonero de las ciudades
pueblos; nos encontramos con los músicos en las calles, tocando de pu
en puerta las antiguas canciones de nuestro pueblo.

Y;:

Así los escuchamos en los bares, como en las fiestas de alguna
familia que algo quiere festejar, nunca faltará la música, como el corrido
que pasan de boca en boca, de generación en generación, y que se van
tranSformando constantemente, pero que guardan de igual manera, el
espiritu de la gente y sus orígenes.
Por lo que he citado anteriormente, considero que el corridista es
un artista, es un creador, continuador y catalizador individual y colectivo
de la cultura popular. El hacedor de corridos igualmente crea y recrea los
sua!SOS populares en sus textos.
El arte también es popular por que el artista se recrea en la vida del
pueblo para hacer sus creaciones. De hecho, se han perdido los linderos
entre el arte culto y popular, siendo este último el que invade los museos y
el que impera entre las masas. Es un reflejo indiscriminatorio de todos los
sucesos de un país, e incluso de sucesos que cruzan las fronteras.
Guarda y retrata todos los acontecimientos, los fenómenos sociales,
y además se nutr del vivir diario. Cambia constantemente, es heterogéneo
y permeable, mantiene las sociedades y los pequeños grupos humanos que
a través de él perviven y reciclan constantemente, los valores de esos
pueblos y países. sí resguarda y mantiene su identidad.
En esa misma forma, el corrido que siempre es popular es un

reflejo de lo que contien un país. porque el artista se recrea en la vida del
pueblo para hacer sus creaciones.
Considero que la actividad artística tiene su soporte no sólo en la
bica, sino en la creatividad humana y en el genio del hombre. Así, el
artista popular recrea diario nuevas creaciones para el mundo. La cultura
popular nace en función de la vida misma y del gozo o del dolor de vivir;
de las experiencias que el hombre experimenta a diario y que, en su afán de
fijar los sucesos que vive, crea y plasma en el arte, su ingenio o historia. La
cultura popular en sí, no es más que el reflejo del vivir diario del hombre y
su entorno.

No se puede perder ·esta cultura porque está respaldada por eso,

por ser popular; las raíces de las que se nutre perviven desde siglos, y se
transmutan y catalizan el sentir colectivo que flota en el espacio de las
grandes ciudades, como en las pequeñas. Ahí es donde se nutre y se

�205

204

transforma nuestro arte constantemente, convirtiéndose en cultura
almacenda por siglos, en un saber colectivo y general.

al fo~ore tenía que hablar de tradición. La tradición está contenida en el
len~Je, Y e~ el ~enguaje la principal herencfia del hombre, con él
~esta su identidad, su cultura, su bagaje histórico, y su manera de
~ al -~undo, ~e conceptuar la realidad, el lenguaje contiene e

2.4 El folklore como conciencia popular

mplica trad1c1ón, ongen ancestral, identidad, culhtra, creencias y
costumbres que nos contienen. Por eso al hablar de tradición, llegamos al
folklore.

Si se analiza el concepto de folklore, desde una perspectiva social,
se encuentra que es: "Todos los mitos, consejas, tradiciones de las llamadas clases

populares. La llamada sabiduría del pueblo, considerando como pueblo cualquitr
casta, tribu primitiva, los miembros más simples y menos educados de las masas de
cualquier población" (T. Muñoz y Medina E. JCalvo, 1963: 126)
Además, dentro del concepto del folklore, el elemento de la
tradición, es que es el camino para llegar a los orígenes y conocimientos de
un pueblo: Como dice atinadamente M~i~~ Chavalie_r, La riqueza de la tradición
es tan grande que ni Cervantes la desperdiczo. (Chavalier M., 1978)
Para hablar de folklore hay que hablar de tradición, entendiendo
por tradición el término desde el latín traditio: "Comunicación o tr~nsmisión

de noticias, costumbres, doctrinas, noticia transmitida de un hecho antiguo, etc.,
hechas de generación en generación." (Nuevo Diccionario: 1420, Enciclopedia
Ilustrada, 1960: 1420)

.,
1•

...

'~
~¡:
_:,
,--.

-·

La tradición está hecha de lenguaje, un hecho lingüístico como tal
es contenedor de otros lenguajes. Todos estos hechos, actos, lengua~
corporales, comportamientos, consecuencia del pr~pio l~~~~'
contenedores todos de la historia de los actos del hombre: La tradmon mas
antigua es la oral y en ella encontramos no sólo la ~~~ón de tran~mitir ~g~, sino la

de "algo" transmitido de ese modo: la tradicwn en sentido objetivo. Por
consiguiente, la tradición es por naturaleza tanto un acto de habla, sea en lengwqe
verbal o no, como un mensaje." (Pérez Martínez H., 1989)
La verdad de la tradición se refuerza en sí misma; es una garantía
de la verdad como lo señala Abbagnano: "La herencia cultural es la
transmisión de creencias y técnicas de una a otra generación. En el dominio de la
filosofía al apelar a la tradición, implica el reconocimiento de la verdad_ de la
tradición misma. Desde este punto de vista la tradición resulta una garantía de la
verdad y a veces la única garantía posible." (Abbagnano N., 1966: 1146)
Se dice que la tradición es todo lo que transita a través del tiemPo,

a través de las fronteras, no importando las distancias. Por eso, para llegar

u

El _folklore, se~ ~1 Diccionario de la Real Academia de la Lengua

es: El con7unto de las tradzetones, creencias y costumbres de las clases populares
(Menéndez P, 1956: 629)
.

11

. ~er~ el folklore va. más allá, se encuentra en todas las clases y no
hace d1Stinc~ón alguna; no ~porta a qué clase se pertenezca, el hombre se
~ontrará ,mmer~ en él. Este se encuentra en la cultura misma, en ella
tiene sus raices,
no. rmporta la clase social a la que pertenezca, instituc1ones,
·
.
comportamientos, costumbres, creencias, etc. Desde mi perspectiva el
folklore une y engloba al mismo tiempo que discrimina todo lo que en él se
eocuentra y lo que a él pertenece. Para hacer en todo caso una distinción
habría que plantar, por ejemplo, una diferencia entre lo popular y aquello
que pertenece a las clases altas, pero a fin de cuentas, igualmente folklore.
Cuando se habla de estas dos clases de folklore, el perteneciente a
las ~ s altas, Me?ter de Clerecía, y el perteneciente al pueblo, Mester de
Juglaría, se nos obliga a ~blar i_gualmente de lenguaje tradicional, y es ahí
donde encontramos las diferencias de género en el tema.

..

\

!

1i
Como dice ~e~cedes Díaz Roig: "Para Menéndez Pidal, el pueblo
nroldeab~ los textos recibidos hasta darles un estilo propio, el estilo tradicional,
: segun_ ~odemos ~er, tanto en los texto~ antiguos como en los modernos, este
0
tradicional esta muchas veces salpicado con creaciones de otros estilos
~lares Y aun cultos. ¿Cómo entonces distinguir los textos tradicionales de los
~ ? Por supues~o que es una ~estión de dosis. Así decimos que un texto es
lradtaonal cuando ti~ne una dosis mayoritaria de este estilo y semivulgar 0
stnuculto cuando la tiene de otros estilos. "/Díaz de Roig M., 1989: 126)
N

Por eso es que se púede hablar de diferentes clases de folklore

u~o lenguaje está impregnado de folklore, éste se encuentra inmer~

~~teratura tradicional, la cual aprendemos desde la infancia. El folklore
JUnto con el romance en los cuentos narrados de padres a hijos, de

... ..

'"

�207

206
.
canciones infantiles, como el viejo juego y
abuelos a nietoS, en los Juegos y .
fr és del siglo XVIIl:
canto de Mambrú, romance de ongen anc

ie{orzando desde la infancia los elementos de lenguaje culto y vulgar que

son parte ya de nuestra cultura diaria.

Dice Mercedes Díaz Roig que una de las características del lenguaje

MAMBRÚ
"Mambrú se fue a la guerra"
Mambrú se fue a la guerra,
do, re, mi,
Mambrú se fue a la guerra,
no sé cuándo vendrá,
do, re, mi, fa, sol, la,
no sé cuándo vendrá.

(Henriquez Ureña P., 1984: 380)

tradicional es: "El nivel del lenguaje mismo utilizado en las composiciones
tn,dicionales que se pueden definir como de tipo medio, que guarda un equilibrio
mtrt lo culto y lo vulgar, el lenguaje de uso común en su nivel más alto,
comprensible sin esfuerzo para todo el mundo, por que tiene sus raíces tanto en lo
conocido, como en los sustratos culturales formados por la literatura tradicional.
ú, lírica, la canción narrativa, el cuento y el refranero están hechos, en principio,
aJll los mismos elementos; el oyente va asimilando desde niño, estos elementos; que
st esfuerzan durante toda su vida por el contacto frecuente de con uno o varios
gh,tros tradicionales." (Díaz Roig M., 1989: 126)
Pero, ¿qué es el folklore en sí?, ¿cómo lo aprendemos?

infantiles forman parte de la infancia de
Muchos juegos con cantos 1
manees españoles y franceses, que
.
Tan antiguos como os ro
los mexicanos.
,
dición oral viva.
llegan hasta nosotros a o-aves de una tra

.
di . nal es raigambre de ritos, creencias, mitos
Así, el lengua,e tra cm '
d
tiguas costumbres y culturas.
que de sustratos e an
formar
Lo ·
y relatos.
nusmo
lalíri'
pular que pasará luego a
,
ca M
po bella' el Romance de Delgadina
Sus ongenes
se observan en
te del corrido como el Romance a =ar=--- O
~ de los más antiguos de la lírica castellana.

"DELGADINA"
Delgadina se paseaba
por su sala muy cuadrada

por su sala de hi4' de oro
que su peclw ~flei~Llegó su papa y le d110:
-Yo te quiero para una dama
-Ni lo quiera Dios, papá
ni la virgen soberana,
que es ofensa para_ Dios
y también para m1 mama.

Se puede decir que el folklore nace en todas partes, en donde se
encuentre lo humano, las costumbres, las creencias de un pueblo, sus
canciones, sus ritos, leyendas, mitos, misterios que encierran valores y
modos de vivir, todas las formas que el ser humano use para asirse al
mundo que le circunda , el pasado inmerso en el presente, circundar el
pasado inmerso en el presente, todo lo que le de sentido y razón a su vida
desde las creencias y sus festejos, las formas de vestir para tal o cual
ocasión.

La etiqueta para vivir en armonía con el otro, ritos en sus
religiones, mitos y creencias, manera de preparar los alimentos, fórmulas
para atraer la buena suerte, días de guardar luto o festejar la vida, lugares
que venerar, imágenes que respetarr y llevar en procesión, colores qué usar
cuándo y en qué lugar determinado, todo lo que sencuentra en nuestro
diario vivir para darle un sentido a la vida, nustras formas de pensar y
conservar el mundo mítico ancestral que contenemos y que nos contiene.
Nuestros orígenes míticos y religiosos, todo de alguna manera está
COlllenido en el folklore. De hecho hay que admitir que es el folklore el que
mi contiene a nosotros, el que marca las fechas de nuestro calendario, nos
tiene cautivos y en la mayoría de las ocasiones vivimos de él, con él, para
pn!aervarlo y preservamos al mismo tiempo sin siquiera damos cuenta.

(Henríquez Ureña P., 1984: 366)
.
nu~
se presenta vivo
en la lírica popular, en
imi]andoy
1
E
romance
s·
do
el
pueblo
el
que
va
as
canciones, leyendas, refranes, etc. ten

"El folklore se transmite de una manera subconsciente y se aprende de
igv,l modo de una forma casi intuitiva y a base de imitación. O sea que el folklore

\

�208

no se enseña ni se cultiva de una manera deliberada y consciente. Seria una
anomalía por lo tanto, es difícil hablar de una academia del folklore, ya que éste es
simple y sencillamente alma, intuición, sentir y expresión espontánea de un
pueblo." (Herrera F., 1992: 175)
Hablo de una conciencia popular como sinónimo de folklore, la
cual se encuentra en cualquier pueblo, tribu o nación, todo esto lo
encontramos en la conciencia colectiva de los pueblos del mundo. "En sí, el
término folklore es acuñadi en Inglaterra en el año 1846, por Willyam John Toms
quien hizo un llamamiento para que se recogieran todos los usos, costumbres, ritos,
supersticiones, baladas, proverbios, etc.; de tiempos pasados para ser estudiados y

comparados con el material reunido par los hermanos Grimm y otros
especialistas." (Enciclopedia Internacional de las Ciencias Sociales, Volumen
5: 20)
Estos materiales constaban de cuentos, leyendas, cancines,
supersticiones y todo lo que diera una pista, una razón para conocer las
creencias conforme a la idiosincrasia de un pueblo. Hablar de folklore es
hablar de región y por tanto, con este concepto, se hace referencia a las
semejanzas en costumbre y en relaciones sociales de grupos y subgrupos
cultural y geográficamente unificados. Para hablar de folklore, también
existe el término Foil&lt;.
Podemos citar el término "Folk Sociology. Para determinada dirección
norteamericana constituye una rama de la Sociología que se apoya concretamentt
en el reconocimiento de que el Folk (el pueblo de vida tradicional) es una bast
importante de las relaciones sociales. Está estrechamente identificada con el
concepto de "región" y subraya las relaciones localizadas de los grupos geográficay
culturalmente unificados. Término de difícil traducción cf Pueblo, región, usos
sociales" ( Pratt Fairchild H., 1963: 126)
El término folklore ha sido poco estudiado, pero analizando la
sabiduría popular puedo afirmar que es el estudio de las tradiciones Y
costumbres. Los mitos, los ritos, contenidos en el folklore y las
manifestaciones culturales, no solamente se verbalizan, la mayoria de las
veces se actúan.
Pero ¿Quién es el sujeto folklórico si lo hay? Resulta que el sujelll
folklórico somos todos en un momento dado inmersos en nuestra vida
cotidiana y que habiendo aprendido nuestra lengua, asumimos en ella Y
con ella nuestra manera de concebir el mundo y de asirnos a él. Así nos

209
a,nvertimos en actores y portadores de todos Ios mensaiP!;: q

•

en el fenómeno folklórico como parte d e nuestro devenir,-ue nos insertan
diario.
. . Somos contenedores y portadores cada un
.
recibidos de generación en generación ue
o en su m~d10, de textos
que forman una cultura en un río ~~ . ~ardan m~nsaJes ancestrales,
populares. En sí somos herederos de una no;.d e ~reencias y conocimientos
embargo lo ignoramos.
sa 1 uria ancestral de siglos y sin
La literatura tradicional y folkló .

tipos textuales por toda la lín
ular nea_ está constituida entre otros
.a- al
ea pop
' no tmporta
di .
111111

romancero y,por ende al estud' d I
.
'
10 e comdo.

su con c1ón, la más

Ahora me pregunto ¿cuál es la
.
.
esencia radica en que es un ser híb 'd
esencia del SUJeto folklórico? Su
la calle, a la plaza, a los barrio
n : que pertenece a todos los mundos,
hace fácil de analizar Di Ms, con ene toda una cultura interna que le
.
• ce ercedes Díaz R • . ,, A ,
blklónco posee dos lenguajes parecid
o1g.._ s1 pues, el sujeto
para la vida diaria
ha
os, pero no iguales el que utiliza
.
.
Y que
aprendido del habla d I
'
~ o que ha aprendido de muchos texto
ale os que lo rodean, el
llmbién en su entorno. Man,&gt;;a ambo
s or es que le transmiten,
--•--¡
-,
s con soltura y a
wu.uAr os a veces, en general utiliza ca
' unque puede
adecuado" (Díaz Roing, M., 1089: 127).
da uno de ellos en el contexto
Todo esto nos lleva a concebir al .
como el resultado de una cultur p
T su1;to folklórico y su lenguaje
lffltido amplio o etnográfi
a. ara ylor: Cultura o civilización en su
co es ese complejo d
. .
arte, moral, derecho, costumbres
. e conocmuentos o creencias,
que el hombre adquiere como . y ~ual~squtera otras actitudes y hábitos
H.1989: 25).
nuem ro e una sociedad" (Pérez Martínez

.,
manera ~ ~::~~o~ós~c~;rá ~l resultado en sí de esa sociedad de alguna
'

guaje Y en su comportamiento.

La lengua y el folklore siempre van de la
e&amp;peramos nos encontramos con
te
mano y cuando menos lo
algo cercano de lo que parecía m qu¡e· nemos algo lejano de lo cercano y
uy eJémO a nosotros.

. Se habla de quién

es el1am
sujeto folkló . .
neo y resulta que el sujeto

blklónco lo encontramos no

1116s

b
so
ente en los meno d
d
po res, sino que también d
.
s e uca os y en los
~ todos en algunos aspectopod emos cons~derar que el sujeto folklórico
s e nuestra vida.

-

�211

210

Así pues, interpretando a Maxime Chavalier se puede decir que: el
folklore nos restringe y nos circunda como si estuviéramos presos en él
(Chavalier, M., 1978).

El folklore es vivido así por toda clase de gente y en él también se
retrata, se refleja, pobres, ricos, ignorantes y cultos, religiosos y ateos, todos
en nuestra vida estamos inmersos en el folklore.

·-

El luto, la muerte, la religión y sus ritos hasta el destino final de
nuestro ser espiritual entran en esta fiesta del asombro que encontramos
todos los días. Entre las fechas del calendario que nos aplazan para vivir la
vida de cierta manera, y bajo ciertas normas y circunstancias que parece
que se perdieran en el tiempo y, que sólo llegando por el camino de las
tradiciones encontramos sus orígenes. Muy remotos y muy cercanos a
nosotros, en la mayor parte de los ritos que conforman nuestro diario vivir.
Por ejemplo, la comida típica, las fiestas de guardar, las
peregrinaciones a un santuario determinado, las creencias en lugares
especiales y sagrados, la forma de orar y de pedir perdón, las serenatas,
los cantos, todo tendrá en su momento, razones parecidas por las cuales 11!
actúa de tal o cual manera, en alguna localidad lejana o cercana a nosotros.
Los regalos especiales en las fiestas especiales, los ritos, los nuevos
parentescos después de alguna ceremonia, y lo que ésta representa ante la
comunidad. Todos nos lleva a lo mismo, a enteramos de nueva vez, de que
somos partícipes constantes de la tradición que nos ayuda a descifrar cada
día las marcas que otros antes que nosotros vivieron, dejaron e impulsaron
e impusieron como parte de su y nuestra existencia.

El folklore resguarda a la sociedad en sus costumbres y creencias,
tiene función de cohesión social, es gran evocador del pasado actuando en
tiempo presente.
Llegamos entonces a la conclusión, de que hablar de folklore, es en
sí hablar de cultura y que hablar de cultura es hablar de formas de
comportamiento que nos llevarán como consecuencia a estilos de coIM:ebir
el mundo y nuestro entorno. Cómo nos amoldamos , en dado caso, cómO
captamos la realidad y la transformamos, para hacerla y hacem&gt;S
partícipes, de ella, y así vivir nuestra vida y darle un sentido, formas de
comportamiento, traducirlas en palabras. Palabras que a su vez se
descifran en actos que darán por resultado una cultura y por tanto de una
ideología: "Un conjunto de ideas acerca del mundo y la sociedad" (SátdeZ
Vázquez, A. 1976: 147)

:.i-1nm?'~::~ente la ':"adición y el folklore tienen nexos con la
gia que al igual que todo acto de comportamiento
trmmUte a través del .lenguaje.
Pues de él parten y nacen y a él regresan,
' se
.
,.. estar en comurucaaón continua con el mundo
.-irill
1 ·
Y enmarcan una
,--n ante e nusmo. Un lenguaje que tendrá una forma de ser
~tado y de nuestro derredor y de ser observados y captados por los
~-

. . ~ado que el folklore tiene una de sus representaciones más
~ativas en los textos musicales y se basa en la tradición trataré de
explicar lo que se encuentra a través de su estudio.
,

2.5 el Folklore a través de la música.
Analizar el folklore es en cierta medida una tarea· ardua dado
&amp;le permea todas
q_ue
• las actividades humanas·' conocmu··e'ntos y' creencias
populares están inmersos dentro del folklore.

"Delimitamo~ la etimología de la palabra folklore como
folk-~e~lo y lore-&lt;:iencia. Así entendemos por folklore la cie .
cmocmuento del pueblo" (Pardo J. R. 1981:4)
ncia o

elemen El f~lklorista trabaja con otros elementos difíciles de encontrar con
l!llleditos edl_ ~asado, como son leyendas, refranes, recetas cu~as
os me icinales y canciones entre otras cosas.
,
.

f:

Estas últimas, las canciones en los corridos, son las que realme te
Es
il
ioA.n, cudenta cómo los viejos cantos son sustituidos por otr~s nuev~s
.....
la gen te JOVen,
•
.
vte;&gt;s,en1 o.d en ese proceso
.
con sus expenencias:
pues los
IIICe8()o v~e anr en ~as1ones ~ letra compl~ta, con su tonada o ribno o el
. q
P oduJO la canaón. En ocasiones los jóvenes modifi'
la
fll!ncia
can ue
. del canto y has ta su tonada. Existen canciones mu anti as
deacriben
y tan~ q
aua
m sucesos• acaecidos e una comunidad' hechos, ctrc·uns
cias que
omento cimbraron las bases de una sociedad y hasta c b' ,
eKritaras
am iaron sus
...._ . . n e.J~plo _de estas canciones son nuestros corridos que es el
o----u musical a investigar.

:n:teresan, porque están transformándose constantemente

u ·

·

.

�213

212
En la música, y sobre todo en el corrido se encuentran también las
claves para dilucidar el origen y la esencia de nuestro pueblo y de nuestra
raza. Su fusión política, sus choques religiosos, su naturaleza humana, sa
cultura, su forma de vivir. Todo a través del lenguaje de la música, de sus
textos musicales de sus influencias. Tener una visión de este proceso en un
tiempo determinado, es lo que nos da una idea de las circunstancias del
hombre y del quehacer de su época. Lo que les interesaba, en lo que cretan
y de lo que carecían. Por ejemplo, el corrido enmarca una manera de
analizar y captar la realidad, al mismo tiempo que denunciarla. El corrido
nos permite en esa forma analizar ciertas costumbres, comportamiento&amp; e
historia de nuestro país encontrando su origen en ese género perdido

-

llamado Romance.

"En la época de la conquista los soldados de Hemán Cortés
cantaron el primer romance español que escucharon oídos indígenas y
dice:

En Tacuba está Cortés,
con su escuadrón reforzado,
triste estaba muy penoso,
triste y con gran cuidado,
la mano en la mejilla
y la otra en el costado.

i'1

Este primer romance español escrito en América, dio origen a la
leyenda del llanto de Cortés, a la sombra de un ahuehuete en la calz.ada de
Tacuba" (María y Campos A. de 1%2: 19)
(

....

El romance data de la época medieval. Ahí encontramos kl6
antecedentes del corrido mexicano, en las cortes francesas y en las corll!s
castellanas con los cantares de gestas, representados por el oficio de kl6
juglares llamado "Mester de Juglarla" conjunto de poemas épicos que
constituyen la poesía primitiva española.
Sin embargo, según el autor Armando de María y Campos en su
libro "Orígenes del Corrido, Temas Políticos y Revolucionarios" nos da
otra posición con respecto al origen del corrido y considera que este tiene
su origen en los cantos prehispanicos dándonos un bello ejemplo de
aquellos.

. "Todo esto pasó con nosotros. Nosotros lo vemos, nosotros lo
adJlljramos,
a,,SUtrte lamentosa nos vimos angustiados
t11 los caminos yacen dardos rotos

lo, arbtllos están esparcidos.

'

D,sttduulas están las casas

F.nrojeddos tienen sus mur~s
Gllstmos pululan par calles y plazas
Y'!' las "!"edes están salpicados los sesos.
Rt.;,s estan las aguas, están como teñidas
y cuando las bebemos, es como si hubiéramos bebido agua de salitr
C,olptábamos en tanto los muros de adobe
e.
ytra nuestra herencia una red de agujeros.
En los e_scudos fue un resguardo;
¡Ptro ni con escudos puede ser sostenida su soledad'
lttmos comido palos de eritrina
·
Htmos masticado grama salitr~sa
Pitdra de ado"be, lagartijas, ratorz:s, tierra en polvo, gusanos...
Estt canto pertenece a los manuscritos en Náhuatl de la H" t . de l .
Náhuatl del sabio y erudito An el M , G .
is ona
a Literatura
21)
g
ana anbay K. (María Campos A. de 1962:
cantos Con_ este ~emplo nos dice el autor anteriormente citado cómo los
prehispánicos son los antecedentes de la "Bola S .
;,
corrido típico de las tierras del Sur de nu
,
unana , clase de
El Corrido del Sitio de 11altiza
estr~ pa.IS Y nos da como muestra
di:e el autor "As'
pan (suceso ocumdo el 13 de agosto de 1916) y
i se comprobará como una miste .
h
.
hisla el guitarró _.y
nosa erencia Náhuatl
1
Marciano Silva" ~ ! eCamcorazón!- del extraordinario versero que fue
aria Y
pos A. De 1 %2: 21)
Un canto del último siglo de la colonia dedicado a Cuauhtémoc es:

-CUAUlITEMOCZIN-

Eii oqutlla guerra
411 lchcateopan tuvo
,or libtrar su tierra
;,,.,,, que estuvo,'
Alaatzol y el Rey

�214
Y en esa sonada

y tenaz contenida
a Guauyatital
también con gusto
el valiente Ahuitzol,
que en la triste senda
se la enamoró...
Y allá en lchcateopan

con sincero amor
la joven y Ahuitzol
se unieron en flor
Y "hay" nació Cuautémoc
el Emperador

c.
~I

1

1

l

'•

Por eso dice Armando de María y Campos: "Fresca y débil -no
tímida- imitación en su forma del romance español, apareció el corrido
nuestro de los cuarenta a los setenta años de nuestro primer siglo de nación
independiente. Lo alumbró la llama -el alma- de la noticia oportuna; k&gt;
vivificó la médula de la historia y le brotó en su propia entraña -milagro de
la reproducción eterna- el acento ético, la emoción lírica -hembra y macho
como todo en la naturaleza -; nació en la calle, hijo del arroyo, o en el
campo, fruto natural de la tierra y aprendió a gorjear; de cada trino him
una copla, ensartó sus trinos, sus coplas en el hilo de un relato. Y se echó a
andar, noticia lírica en la voz de los troveros, tirando son en las guitarras.
Los naturales de esta tierra conservaron en su corazón el eco de los
cantantes antiguos, y llegado el momento de expresar sus emociones
-llanto o alegría comunes a todos los hombres- compusieron, mitad
recuerdo de los cantares primitivos, mitad influencia del romance espard
mensajes líricos para exaltar a sus primeros héroes". (Cita María y Cam~

A.1%2: 21)
Por eso es que menciono al principio de mi trabajo en el capítulo
"El Arte como cosmovisión traducido en canciones" eso que se refiere a
"musical resonancia que nos sitúa en los tiempos precolombinos, lenguajes
entrecortados de culturas dispares que unidos por la costumbre impuesta
de los años, y por la de las conquistas fraticidas, a veces descubren el
quehacer diario del hombre del pasado y el presente".

215
Don Andrés Henestrosa tamb·én

.
ct~do
Miguel Othon de
ana de las formas más
r _e comdo Mexicano. "El corrid
lileraria netamente ver:~~es de dcanlctón popular, tiene una estructu~~
.
. uno e os primeros
tar
por )os pnmeros indígenas en espan~ 1 _e
can es compuestos
o , C01uorme a s
ti
que cant6, con acompañamiento d
.
u an gua usanza, es el
alumnos d e1 Co1egio de Santa Cru de vanos
instrumentos, uno de los
Tla
&amp;ente a la iglesia de San HipólitozT_e
telolco, en la fiesta del Perdón
.
final
. tene como corrido tual
'
prmo Y su
despedida y en tod
d
ac
su convité
tratar los asuntos es un c .d
o su esarrollo, y en la manera de
'
om o perfecto 1 .
ampuesto en la Nueva España
' e pnmer corrido, quizá
mcotin, sin duda alusivo a '~que en aquella época llevaba el nombre
habitualmente acompañado" (H
notas del Teponaztle con que era
· enestrosa A: 1977:14)

Mendu.abal en su libro Espuma y Flo ~

ª

También hay q ue reconocer que existe
' .
.
cantando en las primeras fiesta d 1
un corrido antiquísimo
lhúversidad de México allá s er o~
maes~~s de la Antigua y Pontifica
"Colorado, Colorado " y ue vie!:
quuuentos Y tantos llamados
del autor Rafael Landívari.
recreado en la obra (Ruscatio Mexicana
Pero volviendo al Romance ha

cantada por el pueblo iba de boca y bocque recordar que esta poesía era
.a---:bian
'
en
a era na ti'
~
sucesos acaecidos a
rso . ,
rra va y en ellos se
umpeador, o el Romance de la B tallped na,es famosos como El Cid
a e Roncesvalles.

ª

Pero había muchos otros ro

de Amor, etc. que pertenecen a la :;;;nces como el de Delgadina, El Mal
cantados por el pueblo.

ca caStellana, Y que son igualmente

En nuestro país el corrido se tiliza

~ de carácter épico, descriptivo u realis para narrar largas historias y
diíerentes instrumentos, de acuerdo a~ . ta. De esta música se emplean
11! usan el acordeón, la guitarra, el vio:t?n que representa. En el norte
leldo.

, Junto con el tololoche y bajo

.
En el centro y sur se utiliza ~
.
~entos tradicionales de la reo-ió manmba, ~l arpa, unidos a otros
rn.;,.,,__
te
ºª n, como la guitarra. En Michoacán, y
·-...aau1en en lugares de Pacífico se u . .
que ~ muestra que no importa el,ins tiliza la ~hora, la chirimía, lo
bansmitir.
trumento, smo lo que se pretende

�216

217

"El corrido es una prolongación de romance español. Ha florecido
tanto en la altiplanicie como en el norte de México, y ha traspasado las
fronteras con los Estados Unidos, y se escucha en cualquier lugar donde se
hable el idioma castellano". (Henríquez, Ureña P. 1984: 361)

"Según Vicente T. Mendoza, esta forma de romance fue la más
difundida y aceptada en México, sobre todo en la región del centro en los
estados de Michoacán, Guanajuato, Jalisco, Guerrero, Oaxaca, Puebla y
México". (Mendoza, T. 1954: 118)

Lo cual nos muestra una visión particular de lo que es el género
corrido, pues a través del tiempo éste ha evolucionado absorbiendo e
interpretando una casuística social propia de nuestra época, como sería el
narco corrido.

También se canta en Nuevo León, Coahuila, Tamaulipas,
Chihuahua, Sonora y en sí toda nuestra frontera con Estados Unidos y en
cualquier lugar de ese país en donde se encuentre un pequeño núcleo de
mexicanos. Es nuestro representante por excelencia. Incluso en esta época,
en que ha dado pie a tantos y tan variados géneros musicales, como la
quebradita, bailable proveniente del corrido muy popular en el Norte de
México y Sur de Texas, al igual que la música chicana.

Por lo dicho anteriormente, el folklore en lo cotidiano, sobre todo
en nuestro país, tiene su representante más enfático en el corrido.
Expresión representante de la Literatura Mexicana, como el romance en la
Literatura Castellana.

2.6 El Corrido Representante del Folklore.

El corrido es el gran representante de la literatura, la prensa y la
historia mexicana. Fue transmitido y conservado por medio de hojas
sueltas, publicadas por sencillas casas editoriales, como fueron las
Imprentas de Eduardo Guerrero y la Casa de Vanegas Arroyo, su
transmisión fue por tradición oral, alcanzando entre el pueblo gran
popularidad.
Al final del siglo XIX, era material de gran consumo entre el
pueblo, que carecía de dinero para hacerse· de periódicos y además la
mayoría era analfabeta. Su distribución era por semana. No existe
acometimiento alguno que no toque el corrido, cantado y comentado.
Ejercía gran influencia en la población, pues la mantenía informada de
todas clases de sucesos que se registraban. Es el gran portavoz de la prensa
popular mexicana.
En el corrido y su historia, vemos así como en un periódico,
transitar la vida de México, pero con una característica fundamental, es
detallista por excelencia y guarda y resguarda en sus cantos el ingenio
popular. El corrido viene del romance castellano, de los cantos
prehispánicos y su horizonte se expande.

El corrido es un género variado dentro de la música mexicana.
Recibe distintos nombres según sean los temas que hace referencia. Es
llamado: roman~e, historia, narración, recuerdos, versos y coplas,
dependiendo de los asuntos que trata.
Cuando se le llama Romance hay razón para ello, pues tiene su
métrica y ritmo siendo de versos decasílabos, asonantados, pareciendo un
romance real como el romance a Lucrecia.
Para Francisco Valdez se encuentran semejanzas entre el romance
y el corrido en:
1. En la medida silábica, en el carácter narrativo, en lo anónimo de los
autores y en lo popular de los temas.
2 En que los versos de ambas composiciones son octosílabos asonantados.
3. Los asuntos están tomados de la vida del pueblo ...(Valdez F. 1973: 74).

Nos dice la historia que ya para los siglos IX y XI, aparece el
romance, logrando su esplendor en la época de los Reyes Católicos cuando
eran muy populares. Su transmisión fue por vía oral y de generación en
generación. De ahí todas las variantes en sus textos, hasta llegar a nosotros,
pues cada juglar al ir trashumante de-región en región recogía y aprendía
nuevos romances, nuevas historias y poco a poco sin darse cuenta fueron
registrando o imprimiendo cambios en la letra·de los mismos.
"Según Andrés Bello, Milá Fontanals, Menéndez y Pelayo, y
Menéndez Pidal, los romances son fragmentos desprendidos de los
antiguos poemas épicos españoles o cantares de gesta, de los cuales a

�217

218

medida que fueron recitados por los juglares en los distintos pueblos, se
desprendieron dichos fragmentos". (Valdez F. 1973: 74)
El romance pervive a través de la memoria del pueblo, una
memoria legión y guarda en sus versos la imaginación popular, la historia
real, la ficción, la noticia y el cuento. "Por su versificación, son
composiciones lírico narrativas, escritas en verso de dieciséis sílabas,
divididas en hemistiquios, octosílabos, y que tienen la misma rima sonante
desde el principio hasta el final.
En época posterior, los juglares al copiarlos, o las imprentas al
darlas a la estampa, dividieron los versos por mitad, con lo que resultaban
de ocho sílabas, y asonantados los pares, tal como los conocemos
actualmente. Menéndez y Pelayo dice: "El arte no aprendido, que en pocos
rasgos condenan una situación y levantan la figura de un héroe; la manera
franca y sencilla y vigorosa con que se apoderan de la realidad; la precisión
gráfica de sus descripciones; la rapidez cortante expresiva de los diálogos;
el nervioso desenfado, del estilo; el ardor bélico que todavía conservan la
inspiración patriótica dejan indeleble huella en nuestra mente. (Valdez F.

·-

1973: 69)

...

.....

i

r.: (.

Como se puede acotar, el corrido tiene las mismas características
del romance español, una historia que lo remonta con un pasado que nos
transporta y nos permite encontrar el acontecer del hombre a través del
tiempo. Así encontramos al héroe anónimo, al forajido, fuera de la ley,
como al luchador incansable por la libertad, al igual que los amores a una
dama, hasta desastres naturales.

)

Por eso considero que el corrido no solamente retrata una época.
sino que retrata la historia de todas las épocas, es el centinela de la historia.

1.3 El corrido en Nuevo León

Hablar del corrido en Nuevo León, es evocar en verso, identidade11,
microhistorias. El corrido es un gran censor social, un poderoso medio de
información, cronista por excelencia, narrador con mil voces. Nuevo León
es rico en corridos, en ellos encontramos las historias de nuestro pueblo,
gentes que vivieron y que dejaron sus propias marcas, sus propias señaS de
identidad, un modo de ser, una forma de actuar; dibujando con férre8S

"Según Vicente T. Mendoza esta fo
difundida y aceptada en México
to
rma de romance fue la más
estados de Michoacán, Guanaj~a: ; ~ o en la región del centro en los
México". (Mendoza, T. 1954:
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También se canta en Nuevo León Coahuila T
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Para Francisco Valdez se encuentran
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1. En la medida silábica, en el carácter narr .
ntores y en lo popular de los te
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mas. . .
3 Losque os versos de ambas compos1c10nes
son octosílabos a
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.
asuntos están tomados de la vida d e I pueblo ... (Valdez F.sonanta
1973: 74).os .

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Nos dice la historia ue a
romance, logrando su esplend~r
la ~ara l~s ~iglos IX y XI, aparece el
eian muy populares. Su transmisión : a e ,os Reyes Católicos cuando
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pues cada juglar al ir trashumante ds en s~s textos, hasta llegar a nosotros
nuevos romances nuevas histo . e región en región recogía y aprend~
·
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n
e a elosmISmos.
"Según Andrés Bello Milá F
~ e z Pidal, los roman;es son :ntanals, Menéndez y Pelayo, y
llltiguos poemas épicos español
agmentos desprendidos de los
es o cantares de gesta, de los cuales a

�219

218

medida que fueron recitados por los juglares en los distintos pueblos, se
desprendieron dichos fragmentos". (Valdez F. 1973: 74)
El romance pervive a través de la memoria del pueblo, una
memoria legión y guarda en sus versos la imaginación popular, la historia
real, la ficción, la noticia y el cuento. "Por su versificación, son
composiciones lírico narrativas, escritas en verso de dieciséis sílabas,
divididas en hemistiquios, octosílabos, y que tienen la misma rima sonante
desde el principio hasta el final.

En época posterior, los juglares al copiarlos, o las imprentas al
darlas a la estampa, dividieron los versos por mitad, con lo que resultaban
de ocho silabas, y asonantados los pares, tal como los conocemos
actualmente. Menéndez y Pelayo dice: "El arte no aprendido, que en pocos
rasgos condenan una situación y levantan la figura de un héroe; la manera
franca y sencilla y vigorosa con que se apoderan de la realidad; la precisión
gráfica de sus descripciones; la rapidez cortante expresiva de los diálogos;
el nervioso desenfado, del estilo; el ardor bélico que todavía conservan la
inspiración patriótica dejan indeleble huella en nuestra mente. (Valdez F.
c.

\ .
,.
l :5 (.
:

'

►

1

""'·--

pinceladas el carácter, creencias y moral d l

Nuevo León encontramos nuestras tr dº . e nuevoleonés. El corrido en
a 1c1ones.

Nombres como Agapito treviño Chito
Dimas de León Arturo Garza T ._ '
Cano, Porfirio Cadena
':..as61
revmo, Santos Cantú l T .
'
w•"'"'
o son algunos de los
.
, e
eruente de
nuestros corridos. Estos persona·persona,es que conforman los mitos de
hR&gt;ria social
Jes Y otros más fo
colectiva, genera· es la otr his . , rman parte de una
k&gt;dos los días. En Nuevo León 'un
a . torta, la que canta el pueblo
penonaje, ni es norteño es sólo unpseersona1ed~orteño, sin su corrido, ni es
r a me 1as pues , •
'
. urucamente el que
llega a tener su propio corrido logr
en el laberinto de nuestro corrid a su pasaporte a la mmortalidad. Entrar
0 es profundizar en el alma d
•
conocer otra dimensión del espíritu d
el norteño,
de visualizar el mundo El co ºd e nuestro pueblo y descifrar su forma
_._.al las
. ..
º
m O retrata COmO · ,
...__...,
v1c1S1tudes realidades y
.
rungun otro género
~ S
.d
,
carencias del homb d
•~i,-•.. u VI a, su fe, sus sueños Nos d
b
re e nuestra
lA!6n enfrenta problemáticas . las escu re como el hombre de Nuevo
-1:1,..d
,
Y
resuelve describe •
~..-... ose as1 en nuestros corridos conductas muy
'
.
crrcunstancias
vanadas
y temerarias.
Reconocer el corrido como nuestro
, es reconocemos y aceptar a
1as.

1973: 69)

nuestra sociedad en unos cuantas estroc

Como se puede acotar, el corrido tiene las mismaS características
del romance español, una historia que lo remonta con un pasado que oos
transporta y nos permite encontrar el acontecer del hombre a través del
tiempo. Asi encontramos al héroe anónimo, al forajido, fuera de la ley,
como al luchador incansable por la libertad, al igual que los amores a una
dama, hasta desastres naturales.

En el corrido en Nuevo León e
tr
romo pueblo, como comunid d
n~on_ ~os una autodeterminación
11111 identidad étnica y un orgulla' comlo md1v1duos; también descubrimos
0 cu tural El corrid
~
r-e verse como un perfil de dinámi . .
o y su supervivencia
cultural. de nuestra región, de nuestro Es~~:.xial, un rasgo de resistencia

Por eso considero que el corrido no solamente retrata una época,
sino que retrata la historia de todas las épocas, es el centinela de la historia.

1.3 El corrido en Nuevo León
Hablar del corrido en Nuevo León, es evocar en verso, identidades.
microhistorias. El corrido es un gran censor social, un poderoso medio de
información, cronista por excelencia, narrador con mil voces. Nuevo León
es rico en corridos, en ellos encontramos las historias de nuestro pueblo,
gentes que vivieron y que dejaron sus propias marcas, sus propias señaS de
identidad, un modo de ser, una forma de actuar; dibujando con férrellS

El
. y cultural d 1
.
. corrido es una marca étnica
_
exislencia por el propio pueblo se hall
e norteno. Resguarda su
q municipios y en la periferia de la . adrdresentado c?n más calidez en
gálero, distintivo de nuestro Estad c1u a , que en la cmdad misma. Este
pueblos como China General B
o, Tse presenta con mayor vigencia en
Dr. Arrollyo. Los hecl\Os que re:~o, erán, _Allende, El Cercado, Linares
lo confirman como el representante' su creac16 y la vida diaria que refleja'.
de la región, El corrido nunca ha sid~a~or ~r excelencia de los sucesos
~ urbano el que busc~ r e ~ ~~ruo ~el hombre urbano, es el
través de él. Su música que se ese cha las d~ntidad, su auto imagen a
lravés de cassettes o espectácul ud finen
diferentes radiodifusoras o a
en fo
os e
de semana .
.
rma permanente No sól
' eiercer una influencia
.
o con los personajes comentados, sino a

�220
demás convirtiendo a los intérpretes del corrido en verdaderos mitos,
dignos de ser imitados. m pueblo insiste en querer ser, no solamente COIIM&gt;
los personajes de los corridos, sino como los actores de los mismos. Hay
una doble identificación con el protagonista del corrido, en primera
instancia; pero más importante es hacer notar que el corridista ocupe el
lugar preponderante de identificación con el que gusta del corrido. Esa
intérpretes influyen en el modo de pensar, de sentir, de hablar, de bailar,
de vestir, de las grandes comunidades que gustan de este género musical.

De hecho el anonimato social ante una gran heterogénea y latil,
hace que el hombre que emigra del campo a la ciudad, logre en el corrido
recrear añoranzas y carencias de una identidad cultural y psicológica casi
perdidas y por el corrido rescatadas.
Así los personajes, más los intérpretes del corrido, van ocupando el
lugar que antes tenían los héroes de la revolución. Un mito popular era en
singular, como Pancho Villa, Francisco l. Madero. Ahora vemos, como
tienen que ser varios los personajes de un grupo, los que sirven para
identificación e influencia de un individuo o grandes comunidades.

,.,

Esto sucede ante la carencia de imágenes de fuerte personalidad
histórica y social. Los espacios son ocupados por nuevos héroes, mitos del
corrido, y el anti héroe, como el narcotraficante. Ante la falta de personajes
que puedan servir de ejemplo a seguir, para alimentar el pensamiento y el
alma de una sociedad, nace una subcultura. La que hace más fuertes b
lazos de una hermandad social, desértica de mitos hermanadas a aa
territorio desértico en su geografía . En esta forma es como nace en contia
punto la adherencia a mitos necesarios, publicitarios al fin. pelO
igualmente seductores, como los personajes de las epopeyas medievos.
Así vemos a grupos, como el de Bronco, Los Alegres de Terán, Los í¡p
del Norte, Carlos y José, Luis y Julián, Los Mier, que sirven en la actualidad
como ejemplo a seguir. Estos son, junto con los personajes de sus col'filb
mitos que en lugar del héroe revolucionario marcan nuevas derrotero&amp; ell
la fantasía y mitología popular; verdaderos mitos populares que afianan
su existencia a través de la televisión y la radio. Todo esto llega •
conformar un grupo, y se da un fenómeno extraño, pues vemos e~•
arquetipo determinado, sirve para conformar la conducta y persona1idlll
de un solo individuo o una comunidad.

221
Hacia
1920, el. corrido hace su apanc1
. .6n en la md
. u tria d.
_.._...,.
sufr
-r,~,
e mutilaciones por las nec 'd d
s
JSquera, sin

corridos de treinta O sesenta estr0 fas En est ª es técnicas al grabar. Hay
de Higueras, escnto
. por Don Anastasi
•
Nuevo
. León, ..,__
i.cuemos el corrido

elln)fas. Pero, es interesante ve
o Villareal que consta de cien
a,rrido encuentra su camino p: qulae pesar ~e haber sido reducido el
rf
producción d.
áfi
'
CllllpO pe ecto para su divulgación As'
tSCogr ca, que es el
de S;"8" éxito y gran tradición en la ~dus~ c~mo se con~ierte en género
BI cierto que el corrido a través d la
~uera regional y nacional
dllm&gt; 'ginal
e s grabac10n
· d
·
. ~n
es, pero el pueblo lo asimila lo ::ier e su esencia y su
lffllalizándolo constantemente En
'
ta Y lo hace renacer
aguardando una vigencia histó ·. .
esa forma, el corrido sigue
nea, enmarca un se timi
r,,-- y regional, es sentir del pueblo co
n
ento y exaltación
de car6cter nacional y local Su .
. , n respecto a los acontecimientos
de moda
. .
. vigencia persiste' es perenne y nunca pasa
, testigo fiel de nuestra histo .
piwnte en pleno siglo veinte. El cor:: trav~ de los_ siglos se encuentra
llor,voz del pueblo.
está vivo Y sigue siendo historia

ª ª

-1.. .

U El Corrido en la Producción Discográfica
~ e la década de los años vein
lllli,dilusión, tanto en Estados Unid
te, con la aparición de la
•de los géneros más difundid
os, como en México, encontramos que
os en nuestro país es el corrido.

=

. .El paso del tiempo, nos enseña ue es
IIIIMmientos de mercadotecnia como cu'!u . te no que?ª al margen de los
Da de las gentes de
ta
qwer otro artículo que se pone al
de la oferta ~ la de:.m~; el l corrido ingresa al juego de
en su libro Vida y Muerte .en l e/roe
e autor Armando Hugo Ortiz
,e:
a ntera Cancionero Norestense
. "El advenimiento de la fonografía

lllliaci6n ambivalente: por un lado O

_represen~ p~a el corrido una
portunidad de difusión amplia ll
t.-11...:.._
'. .
su aspecto negafivo afectó
, egar
~ se limitó -más bien uniformó la
• . en que por necesidad
'5rev./m. Debe tener entre 6 9
extensión del corrido. Un disco
y cuartetas. (Ortíz G. H. A. 1992: 16)

a11M público· pero

~ lo anterior se comprende ue
.
~ el corrido tuvo que ser red
por motivos técnicos de
uc1 o en sus estrofas. El ejemplo lo

.¿

�223

222
tenemos en corridos como el de Benito Canales, que originalmente contiene

dando pie

maevas.

a una histo na,
· un hecho acaecido una ·
. a otras
'
circunstancia

35 estrofas.

"Una somera comparación" entre corridos nuevos y antiguos
apunta principalmente a:

1. - Utilizar sextillas en vez de cuartetos en las estrofas
2 - Acelerar el ribno musical
3. - Forzar la creatividad a decir toda la historia en un intervalo de 6 y 9
versos" (Ortíz G. H. A. 1992: 16)"
A pesar de que el corrido es mutilado es sus grabaciones pasa aaer
de gran consumo entre la población. Es interesante ver como a pesar de ea
circunstancia, el corrido encuentra en el camino de la produa:ül
discográfica el campo perfecto para su divulgación en la industria disquell
mexicana. Es cierto que el corrido a través de las grabaciones pierde •
esencia y ribno originales, pero lo asimila el pueblo, lo canta y lo lllC!
renacer en pleno siglo veinte, transformándose en patrimonio nacional

c.1
l

l

f:

.'
•

Considero que el corrido sigue resguardando en sus textos UN
vigencia histórica, enmarca el sentimiento y exaltación popular, el sentir
del pueblo, con respecto a los acontecimientos de carácter nacional y local.
Su vigencia persiste, es perenne y como dijo uno de los encuestados "DIDCI
pasa de moda". El corrido está vigente, vivo y sigue siendo historia hay,
voz del pueblo.

La tradición oral junto con la m
.
_emona del oyente son las bases
u::
ero musical.

pua la programación de es.... gén

La aprehensión en la memoria

tr

. .

bale de la difusión del corrido y la c Y -~•ón por la oralidad son la
pm difundirse son la razón para apac1 ~ para pasar de boca en boca
mblar d e la memoria en el corrido sus vanantes
ha
. En el pasado, es básico'
OIII plasmada en la memona· del , pues

y que recordar que la tradición
verso era la , · h
el pueblo para recordar corridos pues ha uruca erramienta que tenía
ayorfa era analfabeta.
'
Y que tomar en cuenta que la
Menéndez Pidal habla de un ,,autor le . ,,
l!xtD8 sus creaciones y recreado
gtón que plasma en sus
..1;d d
nes constantemente
,
.-...,..... a ' capacidad para recordar originali'd d
, segun sea su
•aab' legión" se refiere Pidal '
a para versificar. A este
transformación, del romance lo mism cuaneddo habla de la creación y
0 suc e con el corrido.
El corrido al igual que el romance
.
al, se conforma básicamente de dos
illlginación y capacidad de creac:~ es Y_ el cu~nto, las leyendas, la
mnpoaitores.
n e invención del intérprete y

elementos: las noticias los sucesos

El corrido muestra revolució
1
.
n ~ e testimonio épico de las asañas
..__
,--,
censor social de 1 hech
, ...... de ser cantados por el pueblo s·
b os
os y acontecimientos
el corrido tiene en sus textos un 11 . d m em argo, no hay que olvidar que
Mlacomo cierta.
se O e verdad, que la misma comunidad

de 1118 persona;_ es el gran

1

t-6 El Corrido y el Mito en el Folklore Nuevoleones
El origen del corrido, lo encontramos en el romance espafd Ncl
viene por tradición oral y en sus textos encontramos al tiempo, el corrido•
mueve en espacio y en el tiempo. Estas dos caracteristicas dan pie a •
supervivencia como tradición oral. Cada verso va dejando en sus ~ ~
circunstancias y variaciones de su tiempo, que plasmadas en la tradki»
oral, son el factor principal para su supervivencia. Estas variantes ae VII
amoldando a los gustos de los intérpretes y en ello estriba si renovadól J
adaptación en las preferencias particulareS de la gente, quedando 1Í
plasmados en los textos del corrido las circunstancias que marcaron época. El corrido se revitaliza y cunde por medio de la tradición oral.

El com'do guarda en sus textos los orí
,-bias, de sus hombres de
genes Y el pasado de sus
~ e identidad de ~ his:ages-:i Y aventuras, guarda en sí los
Clllectiva. Esta historia esta respald ;:: común todos; una identidad
~ la cual hace aún más fu rte
por sus personajes convertidos en
•
épico como el tema civJ es su efec~. en la comunidad. Tanto el
~ a n infinidad de co 'd
tán Implícitos en el corrido y asi lo
P81enecientes a la histo . m os que recuerdan los hechos de personaiPs
aJnidos
na como son Pancho Villa Ca
,que recuerdan la época como la ~
d
'
rranza, Madero o
oma e 2.acatecas, o la Toma de

ª·

ª

\

11

�224

Papantla, al igual que corridos de carácter civil como el corrido de la
Güerra Chavela (o Jesús Cadenas) Rosita Alvírez el corrido de Teodoro
Barajas lo mismo que de accidentes y desastres, como el corrido de La
Catástrofe Ciclónica (o Tragedia de Tanúco) o el Corrido de Loa
Temblores de Veracruz. Aquí en Nuevo León algunos ejemplos de
corridos de temática civil son: El corrido de Los Compadres, o el corrido
de la Tragedia del Coyote o el corrido de Lupe Villanueva o el corrido de la
Tragedia del Cortijo. Al igual que en el romance en el corrido la épica nos
da la temática militar, y la balada hecha corrido nos da la temática civil
Todo esto da al corrido un horizonte am.pllsimo en sus temas, pues tiene
visión de noticia, veracidad, realidad histírica, narrativa, testimonio y sobre
todo aceptación en la comunidad. Solo asi se vuelve obra folklórica,
cuando ha sido avalado por la comunidad. Dice Roman Jakobson: "La
existencia de una obra foll&lt;lórica, como tal, solo empieza cuando ha sido
aceptada por determinada comunidad, y solo existe de ella, aquello de los
que dicha comunidad se haya apropiado" . Oakobson R. 1967: 9)

-·
: _I

asánilandolo a su manera ha .énd 1
225
caracteristicas que el mismo p ~l
o suyo dándole validez en las
~ . En la medida en q~: l~s : ; n e c~n los r~gos de su propia
pasan a ser aceptadas por la com "d d gos e mnovac10nes individuales
• -~ pasa a ser obra del foll&lt;l'::. El~:e!a; plasmadas en el corrido y
tocudmm y pasa a ser parte del foll&lt;lore
o ~l foll&lt;lore se unen, se
B8o es el corrido en el foll&lt;lore.
caractenstico de esa comunidad.

?

ª

?'

En SI,, en el foll&lt;lore perduran s61
~ d psicosocial para la comuni¿:que~ fo~ que cubren 1.ma
~ d o en la comunidad, formand
·
ahí, que se encuentre
0
decodificandola.
parte de ella, identificandola,
En el corrido encontraremos narr
poderosamente la sensibilidad de las m ad?s, hechos que han afectado
combates, creando, dando vida y
d ultitudes, describiendo hazñas
el bl
fl .
recor ando una histo . d
,
pue o, re e,ando su identidad Por
. na el pueblo, para
puados y presentes.
.
eso en el corrido se rescatan hechos

Esto se puede observar en el corrido, en donde predomina el
género épico, lírico, narrativo.
C.l

I

1
,.

1

H
i
111

Se dice que la obra foll&lt;lórica para serlo tiene que ser aceptada.
avalada, por la comunicad y esto sucede con el corrido pues es una forma
de creación que pertenece y nace de los sucesos que se registran en una
comunidad. En muchas ocasiones su creación es anónima y es considerado
obra foll&lt;lórica, pues nace en comunidad, y como el foll&lt;lore registra las
necesidades, ideales y carencias que en ésta comunicad existen.
Una obra foll&lt;lórica como es el corrido, unida en ocasiones al
anonimato, preserva en ella el personaje mítico como Agapito Treviik&gt;,
aquí en Nuevo León. De esta manera, va formando parte de la
idiosincracia de dicha comunidad, por eso es válida. La obra folklórica. en
si, el corrido, pasa a ser extraperssonal y tiene por su autononúa. Sil
existenca potencial, que le da la propia tradición oral ya en boca de todos.

El corrido guarda en sus textos características, origen y rasgos de
tradiciones pasadas y actuales que los intérpretes, creadores, recreadores Y
0
propagadores de la misma, animan con su propia cración individual
colectiva, su inventiva y capacidad de creación. Asi pasa a ser propiedad
colectiva y hecho del folklore. La comunidad lo avala, lo hace su)'O
imponiéndole los rasgos de su propia creación y arreglandolo Y

Respecto a sus mitos, el corrido es
.
Dice Malinow ~ semillero de historia, por
11 VIVO, el mito no esuna explicación ue ~ki respect_c&gt; al mito: "Estudiado
la resurección narrativa de
q sa~faga un mterés científico sino
lltisfac
una necesidad
· ·•
'
er profundas necesidades reli .
_pnnutiva, contada para
9).
giosas y ans1as morales". May R. 1992:

~ un semillero de mitos.

. E texto del corrido está investido de
.
~ades del medio de la problemáticaun u~ social, que nace de las
~os quedan en la memoria del ueblo socia! de su tiempo. Los

~ quedan.

La historia del ho!b

. Los nutos guardados en éstos

Yida o Ja muerte del mito Es la histo _re es lo que regula la durabilidad la

ima.,;..,,..;
·
nal humana, sus carencias y deseos' lo
-o----•º
colectivo que hace
que
pase o real al lenguaje mitico.

i-, loDice Roland Barthes "Puesto que la histo .

..,

;:1

.real al estado del habla, solo ~lla re
h~a, es la que hace
ehnítoLejana o no, la mitologia solo puede ten:
vida y ½1 m~erte del
es un habla elegida por la historia" {Barth dameto histónco, pues
·
es R. 1998: 200).

~

E mito
. y el rito se resguardan
la
lllnada y actuada. El corrido es un nido den . ~adición, en la herencia
e tradición narrada y actuada, es

\

�226

227

un testimonio arquetípico, es una forma de dar vida a sus mitos,
(personajes). ldentificatoria en su contenido, marca las señas del individi&gt;,
· sus orígenes. Los chicanos por ejemplo van en busca y al reencuentro de
sus origenes, de sus mitos y en su corrido podría definirse como la herencia
ancestral y mitológica del norteño, es su carta de identidad natal En
nuestros mitos encontramos a nuestros héroes, sus hazañas, sus aciertos, es
la empiria del acierto, el saber, que en el corrido pondera valores
universales. El héroe, el super hombre que supo hacer en su momento, lo
apropiado para su vida y nos dio libertad, valor, valer. Es nuestro propia
heroismo en el reflejado y salvaguardado para siempre, nuestros ideales
realizados y suspendidos en el tiempo. El mito nos da la tranquilidad de la
supervivencia como individuo. Realizada, prolongada y reflejada, en el
héroe, la continuidad, la presencia eterna e imborrable, la inmortalidad y
con nuestro pasado, la herencia, la identificación con nuestros mitos, los
cuales llenan el vado histórico de nuestro tiempo. Por eso recurrimos al
mito, como dice Bronislaw Malinowski "El mito ... expresa, fomenta, y
codifica la conciencia; salvaguarda y refuerza la moral; garatiza la eficacia
del ritual y contiene reglas prácticas por las que el hombre puede guiarlle.
Es pues, un ingrediente vital de la civilización humana; no es un cuento
inutil, sino una fuerza activa muy elaborada". (May T. 1962: 31).
Es en el corrido a Monterrey en donde encontramos nuestra
identidad, nuestro origen, nuestro sentido de pertenencia, nuestro paislje
exterior e interior, nuestra historia particular y privada en coincidem:ia de
comunidad unificada en la palabra "norteño". Es el texto de nuestro
corrido, el que nos convencie de que no somos exiliados en nuestra porpia
tierra, aunque muchos vengan de distintos lugares y de diferenlel
orígenes, todos somos regiomontanos "norteños". Es el texto de nuestro
corrido, el que nos convence de que no somos exiliados en nuestra propia
tierra, aunque muchos vengan de distintos lugares y de diferelllel
orígenes, todos somos regiomontanos "norteños de corazón". El mito pi
lo nuevo y por el cambio. Un Nuevo Nuevo León es una catapulta q1I!
reaccionando en oposición con la idea de pasado y origen nos ~
acercamos y resguardamos en los textos de nuestras canciones para 11
salvaguardar nuestra identidad psicológica y conseguri tranquilidad
interior emocional. En contrapunto con la intranquilidad económica q1I!
sucito tal frase.
Otro mito importante es el mito del héroe solitario. Agav,r,
Treviño (caballo blanco) el justiciero por excelencia, el Robín Hood

rorteño, el que roba a los ricos para darl l
su porp·ia mano, el que recorre
'
os pobres, el que e1erce
·
los e ª tes
justicia
por
de sus seguidores esa llama de re . n_1on . norteños Y brilla en los ojos
lanbres y
ha
m.uucencia y añoranza
C
.
a no
y! Asi los vemos refl . d
. ¿ ómo esos
Tieviño, el que tiene conciencia social
e,a os en el corrido a Agapito
, amor al pueblo, reto a la autoridad.
Conocedor de todos los camino / "
delHuajuco, /Estado de Nuevo León
~?so bandido/, En el Cañón
de corazón./ Como se hizo respetar ,
. itaba Agapito, /un hombre
lemblar, / pues era un hombre de a~~~: tod/Sita la r~gión, / hasta los hacia
sa caballo montado para asalta 1
' u carabma en la mano Í y en
'
r os caminos / era
alli . '
'
un g to Jugado. Al
que llegaba ª asa1tar, / pues el nunca lo
yel dinero les quitaba.JE! a nadie le te=taba,_J nomás los hacia bailar, /
pues se pasaba contento ¡ por esos
. ' / ru ª las Fuerzas Federales ¡
'
cammos reales./
'

;·ahí

En si el mito es la señal d
his .
rolectiva. Apagito Treviño
e una
tona individual que se vuelve
corrid d
pues pertenece a tod
E
o onde encontramos un habla 1 .
os. s en el texto del
•et mito es un hablas". En el discursoc~e~tiva: Dice Roland Barthes que
sa habla no por lo que dice, sino po 1 ,: comdo encontramos al mito en
_r a iorma en que Io d ice,
' mvistiendo
.
r---na,es de todos los valores
a
l!n el corrido encontramos lo ima ~ue _nosotros deseamos y admiramos
añ, y a él lo engendra.
gmano colectivo como sostenedor dei

ª""""' .

-

. Por eso para Barthes ,,el mito .
.
:-m,
designa, notifica, hace comprend:;ne. efecti~:unente una doble
-,.
e unpone . (Barthes
R. 1973:

Die
. e Roland Barthes que no ha
.
: ,eterni~en al mito y aquí encontram~ ~~~ etelmos pero si vehículos
trasciende como tal. Sí c
aiz, e centro de por que un
Cl!O
reo que no hay ·to
que la palabra en su tradición oral
. mi s eternos, pero también
:&amp;eneración, va llevando a los mitos aºe:::!ren su paso de generacióon
~de las g_eneraciones los mitos se revital:nDe una ~era u otra
es particulares para convertir
. , el lenguaJe necesita
~tram
se en mito y e
1
.
.
os con esa resurrección del .to
n e comdo nos
corridos de nuestra reuión de
trmi . Cada palabra que conforma los
tlllbma
o· ,
nues os perso · la t
do el corrido es lo que nos ll
la naJes, . orma en que esta
eva a sobreVIvencia del mito, por

\

�229

"El mito adquiere sentido en una sociedad

228

i1

..
l

I'!

eso el mito no sólo es lo que se dice, sino cómo se dice. El mito en si es un
mensaje, una idea que en su significación guarda una historia. "Lejana 0
no, la mitología sólo puede tener fundamento histórico pues el mito es un
habla elegida por la historia: no surge de la naturaleza de las cosa,('
(Barthes R. 1973: 200): la concepción del mito es consustancial a la historia
del personaaje y la visualización que de él se tiene. El mito no es lo que se
narra, sino como se narra, es el habla traducida de la visión y sentimienkls
internos del hombre en un mometno de la historia. Aquí en el corrido el
mito trasciende y vive gracias a las visiones, ideales, necesidades y
carencias de un pueblo, en el se plasma lo que no se tiene y se requim
para un momento histórico determinado por eso el mito trasciende con la
palabra escrita, en el verso, o en la narración al igual que trasciende en las
formas vehículos e imágenes que hacen factibles y necesaria su
reproducción en la vida particular de un pueblo. El mito es una visión.
transformada en palabras, en imágenes, el mito es una idea que trasciende
en el tiempo. De ahí nace el sentido de su significación y su fuena para
plasmarse en la imaginación. El mito es una lectura de la historia y de la
realidad hecha presencia tangible a travéz de el sentir, el habla y los aca
del hombre. Se desprende de su propia naturaleza para trrascender en su
significación hacia la inmortalidad. Presupone la conciencia de una época
de un girón de nuestra historia y en el lenguaje trasciende. Sí el mito es un
habla elegida por la historia el corrido es el vehiculo de expresión de esa
habla, de esa historia. Aquí es donde el mito cobra fuerza como verdad, en
el se cree, por que delimita y da vida a una realidad extra cotidiana y se
vuerle testimonio, creencia, el mito adquiere vida por su fuerza intrínsea y
su visión y capacidad para descorrer la cortina de la realidad y convertir
las carencias e incluso lo que se tiene como mito con el valor de lo subU..
Por que sublima una realidad, abarca una esperanza y trasciende y cubre
necesidades de toda indole. La escritura del mito implica una investidun
especial de la que es dotado el ser mítico junto con su historia. Asi el mim
se vuelve realidad tangible hecha vierso, hecha canción, hecha creencia Y
trasciende en la historia en la imaginación y en el tiempo. El mito es 1111
significado y un signo traducido en historia y ésta traducido en mito. Pl
corrido es una habla mítica llena de memoria y testimonio, es la narraólD
y cómo se narra lo que hace del mito una realidad mítica, tangible y en ella
va su resurrección y su significación social.
Trasciende en su credibilidad a lo real para transformarse en 11111
verdad.

esa sociadad, esta completo" ,, postu.la un saber un por
que en el se refleja
pasad0
.
un orden
comparativo
de
hechos
de
.d
d
d'
.
.
, una memona,
•
'
i eas e ecisiones El ·to
·
un sistema de valores· una histo .
mi contiene
literatura" (Barthes R. 1973: 209) "un~be~ gogr~, una moral, una
vida actitudes básicas, un saber.
· Los mitos aportan a nuestra

Enpersonal.
primer lugar' 1os mi·tos nos confieren nuestro sentido de
identidad
En segundo lugar hacer posible nuestro sentido d

.

ellos se hace patente nuestro sentido de lealtad a la patria,
. e_
comurudad,
en.
ciudad
o nación
En tercer lugar, los mitos
_......., li º6
'"'""""A re gi n, nuestras creencias.

_e,_____

é1Jü:UU4.lt

tr
nues os valores

al
mor es,

En cuarto lugar la mitolo ,
.
al inescrutable misterio de la crea~~onstituye una forma de enfrentamos
. es el ropaJe
. del misterio" (May R.
l9'12: ).Dice Thomas Mann que "El mito
70
También podemos citar al corrido como . m
testimonial
por que da fé y es t:estim·orno
. d e la E!Je
•
histoplo
· de
é ·una(narrativa
.
épica) del corrido de la revolua·ón, como d e una histo
. na· pica,
·vil (narrativa
pues en sus textos se presenta
h .
na c1 ' narrativa
civil)
ICOl\tecimientos ue
.
un onzonte, un abanico de
q por si solos descubren, la evolución de las 'd
en
nuestro
país desde la C
.
i eas que se
dieron actual
.........
Co
. onqwsta hasta la Revolución llegando a la
..,......
mo narrativa
t:estimonial e1 comdo
.
CÍltunStancias· sociales
.
denuncia las
11 ideología
liti ' la mo~alidad de un pueblo, su nivel de religiosidad
dmibe las :
ca, su ~cología y la forma de asumir la realidad'
11 narrativaes ~~ sociales y la formación de una nación. Descubre en'
•
vii6n de unaposiciones
.edad de persona·Je&amp;, acciones
y acontecimientos y la
.
soa
con respecto a la
d
ICCIOnes y acontecimientos la visi
con ~eta de sus personajes,
Clllducta de sus
. Y
_ó n .de una sociedad con respecto a la
personaJe&amp;. El comdo es t:estimO nial
Name como verdad y esa verd d
por que el pueblo lo
llll'rltiva t:estimoniaÍ, al . al a es una de las características de la
PIOblemá.ti
. .
. igu que al describir en sus textos una
. ca civil, el comdo cmo micro historia d .b . 1
.
l'llnunidades y su forma de actuar y deslinar p;ob~e:ti~a!';:~so::.i!~

\

�231

230
jugando con el reto
locales y nacionales.

O

la muerte'

O

describiendo acciones de personajes

CONCLUSIONES GENERALES
El corrido contiene un lenguaje social, está lleno de significados, de
Belllidos, contiene una carga histórica y emocional, que hace que resutjan
ele manera constante las formas repetidas de apreciar el mundo nuestro, a
tmés de los valores perpetuados por las imágenes y mitos que contiene.
La imaginación colectiva hace del corrido, nido de mitos que
Ollentan valores que sobreviven en la sociedad y que guardan una manera

ele ver el mundo y de actuar en él. A través de las preguntas de nuestra
encuesta, y de las correlaciones que de ellas se hicieron, se comprueba en
primer lugar: que el corrido permanece como acompañante en el tiempo de
ocio de las gentes, incluso es parte de la tradición familiar en nuestro
elfldo, sobre todo en nuestros municipios. Se encuentra instalado en el
pslD de los individuos mayores, maduros y jóvenes. Se descubre que el
corrido funciona como un gran evocador, con él vienen a la memoria
hechos pasados y presentes que afectaron fuertemente a un individuo o a
n comunidad. Los individuos de todas edades pero sobre todo los
maduros y jóvenes, dicen aprender con el corrido por tanto algunos
corridos como los "corridos ejemplos" ejercen en la comunidad una
fanci6n didáctica. Igualmente el corrido mantiene un lazo de pertenencia e
identidad con la tierra, la familia, los amigos, siendo su función la de
enluar y confraternizar al hombre con su medio social Además el corrido
fmima como un vínculo que reafirma al individuo con su pasado y sus
lllfgenes. También se encuentra junto al corrido el alcohol, como
ICOlllpaftante casi constante.
Cuando pregunté a los encuestados ¿Si les gustaría que les
aJmpusieran un corrido? Al ver la sorpresa reflejada en su rostro y sus
"8pUestas al respecto, se demuestra q\le "el corrido es un pasaporte a la
ilnortalidad". Las respuestas_como "los corridos sólo son para quienes se
.,llll!recen", o "la negación a ser parte de un corrido porque tendrían que

haber participado en un hecho delictivo o violento", me permite concluir

�232
. es un énero que causa respeto; incluso el hombre
que el corrido también
g
.d porque en ocasiones afectan su
común, teme formar parte de un com o
imagen o la d e la familia O conlleva la muerte.
.
"d es visto
con respeto por la comunidad y llevatraa la
el
com o
.
T bién en el corrido se encuen
inmortalidad a _sus ~rso.na~ ena:ta investigación se demues~ que b
fenómeno de la identificac1ó .
Gabm·o Barrera Pancho Villa, Juan
•
ser como
'
· de
encuestados qweren_ . .dad de personajes que conforman arqu~pos
Charasqueado Y una infini
bserva en el pueblo, la influenoa de b
nuestra sociedad Y ~ul~a. ~se¡° bandoleros y matones profesionale&amp;,
personajes revoluoonanos o e os l . ginario colectivo para formar
narcotraficantes y como influyen en o una
parte de nuestra cultura.

233

mayoría se enorgullecen de ser muy valientes, muy machos, muy hombres

y asf es como aparecen

y quieren ser identificados en el corrido,
aproximándose éste al prototipo del hombre de nuestra región.

El

ima · ción desbordada, la
En esta identificación se da _la
s:res que alimentan la
. ,
ular los personajes míticos pop
imagmena pop
'
totipo del hombre del norte.
fantasía y conforman e1pro

.
de
tinú tos contenidos
en 1oscorridos y la inclinación
. -'--&amp;:.Por los sen
en
afín se observan las carencias 1111::\.UY""'
los encuestados ha~ lo que les : se logra adentrar en la cosmovisión del
sus deseos, lo que anoran, con es
hombre del norte.

•
•

....

'1
1

.ó
ue tiene el hombre de la mujer, y
Con respecto a la percepa n q_
descrita en forma violenta y
. ómo es tratada en el corrido?, la mu,er es
la sociedad misma. Ncl
¿c
. _,.•.
1 h0 bre tanto como por
muy devaluada por e
~
'da baja como la mujer es col\Sldt:1- 1
informa de la manera desv~a
d . de ser maltratada y devaluada.
pesar de ser vista com~ valien~'. . romo se decía en las concl11Sdl5
siendo blanco de ~gres1onesre:r~rtadora, receptora y causa de':
de nuestra, "la mu,er es c~n h br~ " Para la mayoría, la mujer es tra .
los males que les pasan a os om a. otros es tratada con justicia com&gt; •
· · ticia mas par
'
·d
1111
en el corrido, con m~
, ue se tiene de la mujer en el com o es al
se lo mereciera. La imagen q
mala Con respecto a ¿cómo se trata
imagen despreciada, devaluada,
el .hombre hace gala y se enorgulitt
hombre en el corrido? ; a pesar q~e al .e,__, lle,g o a concluir que el hom1111141
•
de su bravura, machismo y valenüa, .
ues ellos nusmos
se calificall de
está igual de devaluado qu~ la m=r~ pobservo que el hombre se percibe
bandonadores e ingratos. Sm em g '
podrán desean tenet en
a
" ali nte" cualidad que todos
y
·ova. La
a sí mismo, como v . ~ po'r el propio hombre, en forma más post
sí, el hombre, es vis

:O

El corrido es un espejo en el que se refleja el hombre en toda su
dimensión de héroe y de mito, de valiente y de macho, es en la
.-percepción idealizada donde vuelve a aparecer lo imaginario
colectivo, existe una magia general colectiva en donde las proezas y
llmftas de los personajes de los corridos, funcionan como una " unción
agrada" que desprendiéndose del personaje factual del corrido es recibida
por el cantador y el aficionado al corrido, en un contenedor y poseedor de
melas las cualidades dignas de elogio y admiradas en los personajes por
ellos deseados; invistiendo a los cantadores y escuchas del corrido; con
melas las cualidades que el personaje del corrido ostenta y el cantador y el
aficionado al corrido, desea tener, y asf se transforma momentáneamente el
t'll1tador y escucha del corrido en un consagrado y ungido con la
penonalidad y las cualidades, que en los personajes míticos del corrido, el
lanbre del pueblo admira. Por eso, podemos decir que al escuchar y ser
participe de un corrido, se da una ceremonia de "unción", una
•saaaliz.ación", un rito y el que escucha o canta el corrido, resulta ser el
angido. Esta ceremonia se da en lo privado o en una fiesta, no importa el
lagar. Esta es una ilusión y una transposición donde pasan los valores y
tll'lderfsticas heroicas y valerosas, que tiene el personaje mítico del
mrrido, al hombre común, que escucha y siente el corrido, elaborándose así
a relación imaginaria y personal con el personaje ideal del corrido y su
pn,pia relación con la realidad. El corrido en sí es una manifestación
ailectiva de cualidades míticas y heroicas, casi supra humanas, vertidas y
Diadas por una sociedad y/ o por un individuo. En nuestro corrido, en
Ml!VO León, se encuentra una autodeterminación, una identidad étnica y
•orgullo cultural y de origen, ejemplo nuestro corrido de Monterrey. En
lia&gt;rrido y su supervivencia, se puede observar un rasgo dinámico social,
,- ee hace siempre presente ante un hecho sucedido. Igualmente,
-.ro corrido es ejemplo de resistencia cultural, pues es el pueblo quien
., llllntiene vivo; es una marca étnica y cultural de nuestra región, se
lleaentra resguardada su existencia pqr el propio pueblo, lo encontramos
lprelerttado con mas calidE;Z en los municipios del estado que en la
dldad. es un género musical, histórico social distintivo de nuestro estado.

r

�235

234
· · en ocasiones junto con el
El corrido actúa en situaciones propicias,
alcohol en lo imaginario colectivo y personal.
ifflacnnario colectivo", pues guarda en
En el corrido se refugia 10
t&gt;--'d social que enmarca
his · resultado de una VI ª
'
él la tradición oral, una . to_na,d la munidad y que a través de él, le
co
las neces1'da d es Y expenenoas e
. ro historias regionales o --..:--1...
1ULW111111:11.
. .6 y costumbres en mic
..
d
rescata la tra 10 n .
. . tan las épocas de crisis, las trélJlSIClODl!S
También en el comdo se manifi~
los cambio histórico políticos y
históricas del poder, las mutacion~ y
la tradición oral, retratan b
sociales de la nación, que enmarena as enser una nación, contenida en 1IDI
.
para egar a
.
hechos que nos sucedieron .
la histo . actualizada. En el corrido se
•
mantiene
na
las
tradición oral viva que
. .entos históricos, las luchas armadas, y
reflejan las etapas de los ~º~e una sociedad en todos los aspecb
necesidades y problemátic~
1 El corrido se canta, con él se
históricos, sociales, económicos y munaora esca.tarsis colectiva. Como dice Jean
•
tonces como
·
recuerda y funct0na ~n .
.
todas las sociedades, si desapareaera.
"Lo
imamnano
eXISte
en
.
d
estupor
d
Ouvignau
t&gt;--bandonarse a una especie e
la sociedad estaría condenada a a
alucinado de lo real" •
•

...

11

.
énero musical, escuchado en
Cuando me refiero al comdo c~~\tservo el poder de la palabra
.dades y vivo en nuestro pue o,
,
las comuru
comportamiento humano.
influencia poderosa en e1
y su
.
'....mi_
trar al corrido en ésta investir,--"
Deda que para llegar a ~~on de ocio de los individuos. Aquies
tenía que saber qué pasaba con~ ::~:medios masivos de c o m ~
donde se encuentra la influe~c:
unicación oral por excelencia, y &amp;Ir.
como la radio el cuál es m~io e comte en la población. De hecho, en ella
es el que ejerce su influenciaec:;'5:: por ciento de la población tiene ~
investigación, se mu~tra q:re todo en sus ratos de ocio, con~ con 11
algún momento del dta, so . ul "Los habitantes de campo atestigUlll
. Co
dice Claude Pllll'a t
. . d ' nPffl sol,tt
radio. mo
al ,, y es en nuestro medio cita mo, r - - ~
vitalidad de las cultur~ or : ~ sea en los municipios de n~es~ dt
todo en nuestro medio rur_ , nia la influencia de este básico
íácil
donde prevalece y se testim~
te todo es un instrumento oraL
y
. '6 p 0 r que la radio, an
'
rtátil
comunicaci n.
d manPin práctico y po
·
· · es barato e
-,económico de ad qwnr,

Se dispone de él en cualquier hogar, y nos mantiene informados y
,:lullizados con la realidad local y nacional. Abarca con sus transmisiones
ámbitos de la nación y es puente de enlace y ayuda, en momentos
diflci]es para todo el país y la región.

_,.1o5

De hecho, con respecto a otros medios de comunicación, como son
la prensa. la televisión, o el cine, la radio posee un lugar muy especial entre
b medios masivos de comunicación, por estar siempre presente en
amientos de emergencia y por el bienestar que brinda a la comunidad a la
GIDIUUdad. Tomando en cuenta que la radio, no sólo acompaña al hcmbre
en sas momentos de esparcimiento, sino que también tiene una gran
fm:ión didáctica en sus programaciones.

Con respecto al poder de la palabra que él conlleva, informa, forma
opinión y se sensibiliza a un auditorio cautivo y ávido de conocimiento,
lf;ls de enajenar, enlaza y proyecta imágenes, y personajes estimula la
inaginación. Es aquí en este estudio donde vemos a través de la radio,
mgir al corrido, en sí las emisiones de programas de corridos tienen un
laario. En especial, se suceden estos o muy temprano por la mañana
caando los hombres se preparan para sus labores cotidianas, ir al campo, a
labor o a sus trabajos. En realidad las emisiones radiofónicas a temprana
lma van dirigidas al hombre, en otros momentos del día serán dirigidas a
olro p6blico: mujeres (novelas), niños (programas infantiles), noticias
(p6blico en general). Se observa entonces que la radio será un transmisor
de mensajes que llega no sólo a todos los ámbitos de la región, o de la
ación, sino también a cada sector de la población, en un horario y para un
lldmrio diferente en cada momento, e incluso en cada estación. Se puede
aaprobar que entre el auditorio de la ciudad y del campo, existen
ifnt,11:s inclinaciones y gustos, a partir de las predilecciones que el
IÍlllo público, aunadas de estas características que el público radio
~tenga.Según sea sus rangos a nivel de educación y cultura y sus
~ de clase y elección.

Por eso es que se observa, entre el público radio escucha urbano y
el p6bJioo rural, una gran diferencia cqn respecto a las estaciones de radio
,e esa y aquellos prefieren. Es aquí donde la palabra adquiere fuerza,
,-el contenido de esta será simple. En si, las radiodifusoras dirigidas al

llldilorio rural y el contenido de sus programas, son las que sin

lJl'Oponén¡eJo, en la pertinencia de sus contenidos de programación
"8guardan una tradición oral, que se rescata y al mismo

�237

236
tiempo influye en los modos de pensar y actuar de las comunidades. En
esta forma constituyen un gran cerco alrededor de las ciudades, ~
depositarias de toda una tradición folklórica oral, musical y cultural, que
ciñe y restringe y en ocasiones modifica conductas en los individuos. l!n
estas emisiones se impone el corrido y la música ranchera, en el gusto del
público, porque, captan y dan vida al espiritu de una comunidad y región.
a sus personajes, sus historias, su tradición oral viva. En si, la radio rural
es depositaria en retroalimentación constante con el público radio escucha,
del lenguaje, costumbres, tradiciones orales, cuentos, historias, narraciones,
novela y música en general, que hacen que la imaginación colectiva, reviva
su pasado y resguarde sus costumbres y tradiciones locales y regionales.
En si, la radio, es la palabra llevada a larga distancia. Cuando se
pregunta ¿Le gustan los corridos?, se puede constatar que el corrido se
encuentra arraigado en la comunidad, tanto en la ciudad como en b;
municipios, encontramos una muy nutrida audiencia radio escucha, que
mantiene altos niveles de "raitings" en sus programaciones a través de
programas "Corridos y más Corridos", "Puro Corrido", y "Comb
Famosos".
c.

Como se ve' pued0 d ecrr
. que se d la
.
no hay mitos eternos obse
ª presencia
del mito, pero
cambian pero los valores como
_que con el tiempo los mitos
~ - En cada época son otros losJUS ~ta, _el heroísmo y la valentía
del aficionado al corrido. Hay q
lape na~ que capturan la atención
---'-"
ue ac rar también q
1
.
. . ue e comdo "no pasa
de DlUWI , se puede decir que es el an
tnl(ljjón oral. En sí en el corrido
gr ed sobrev1v1ente y depositario de la
deleo", o la aftoranza de haber s1·dseo pu en encontrar las "mitologistas del
como...
aJIIX&gt;

Con respeto al comportamiento, cuando se escucha el corrido,
observo que este influye en la conducta de los individuos; haciéndob
actuar en ocasiones muchas veces violenta. Ya vimos que en muchas
circunstancias este va acompañando del alcohol, e insisten los individll(I
en responder que mientras más ingieren bebidas alcohólicas, más gustan
de este género musical. La mayoría de los individuos consideran que el
corrido si ejerce efectos en la comunidad. El espectro de comportainienk&gt;
que abarca el corrido es amplio, va desde el recuerdo, la tranquilidad ola
alegría, hasta la agresión y la violencia extrema, siendo causa en p&lt;O
ocasiones, de riñas, ofensas, e incluso la muerte de algunos de b
protagonistas.
Entre los oficios contenidos en los textos de los corridos. 9!
encuentra también una amplia gama de gustos y predilecciones. Desde b
individuos mayores que prefieren los corridos de su época haSII b
individuos maduros que al igual que disfrutan de corridos de i0
revolución, sienten preferencia por corridos de bandoleros, asaltantes
narcotraficantes. Es entre los individuos jóvenes donde es más notori&gt; e!
gusto por corridos de narcotraficantes, hombres valientes, tahures, etc.

::~o~

Respecto al nivel de realidad verdad
demuestra que _para el pueblo, el c:rrido la que guarda el corrido se
ffl'dadero, confirma una realidad, un hech
maforía de las veces es
enmarca en la historia como hech
al o sucedido y con su relato lo
-A...
o re La may , d l
,..,,.,.-ron creer como verdad lo
Í
oria e os encuestados
al corrido como testimonio fiel d laquealie_ texto del corrido contiene y ven
de
e re dad y la his ·
'
sus comunidades O incluso d la
.
torta pasada y actual
revolucionario. Para el pueblo el e .d nación, como es el corrido
-A
,
com o en sí es histo .
·..,--er, que hay personajes de co .d
ria, e insisten en
amo el encuestado que relató habem ~s que ellos conocieron o conocen
""'-"
r sido testi d la
'
, "'6" ' personaje de un corrido ori .
.
go_ e
muerte de "La
esto el corrido tiene un sello de gmanal
Po de Sabinas Hidalgo, N.L. Por
deJcubrir
re · ues no hay
más
. en e1 texto del corrido, los ideal
cosa
real que
~ de un pueblo en su transcurrir his _eS, afecto~, necesidades y
de identidad social; ya que el hombre iden . !6nco. El comdo es un género
• pasado histórico, aprende de la
. ~ca _en él sus orígenes, reafirma
expenencta aJena.
.

El corrido modifica conductas r fI .

1'llidad según las necesidad
'. e e_ia, recrea Y transforma la
l1llómico e his
es Y carencias del med ·
. tórico; actualiza un hecho
to y su entorno socio
:::.~oria colectiva, de sucesos refeJ=~~~~ ~l presente, guarda en
SOC_ial,_d~ un suceso local, es depositario de UJO de d_e~es, de una
~ penodIStico por excelencia que e . . .
una trad1c1ón oral viva,
~o no presta jerarquías· d ,
nJ~Cta hechos de toda índole El
~ nacional y reo-ional' Desea
a c~beda qwén el lugar que merece e~ la
~;.,.,
n . costumbres, sacraliza o sataniza
•;--~,
es el otro o·
gran ·
h:bJio histórico nacional ~~d~ social, histórico y moral, es un gran
118achaz.o
da su opinión. El
' -corrido
mo es
Y rural
.
. ..' un repo~teja crónica, que en
Ílbmador con mil voces "V d l
JU1c10 denunciante por excelencia
' oz e pueblo".
,

\

\
1

�239

238
El corrido es inductor de violencia, denunciante, fomenta el vicio,
exalta el machismo, predisponiendo al hombre a pelar, no dejando
11
alternativa como dicen ellos, los entrevistados, pa' rajarse".
Exalta personajes de la región o de la nación, es sinónimo en
ocasiones de tragedia, pues al decir tragedia los personajes tienen que
morir. Algunos si quieren que se les componga un c?rrido, pues de esa
manera pasarían a la posteridad, otros no, pues consideran que tendrian
que morir para que les hagan un corrido. El corrido es libe~d, es ~
también vicio, es didáctico, es agresión, es tabú, es masculino, es historia,
es noticia, es crónica, es romance, es verdad, es lo añorado, es carencia, es
satírico e irrespetuoso, es realista, transgresor de la ley, irreve~te del
gobierno, compañero del justo, res~tuoso del héroe, anórumo . por
excelencia, Voz del Pueblo. El comdo es ante todo una escntura
revolucionara porque describe en sus textos las hazañas, la ~ealidad de una
nación en efervescencia, el poder de la palabra y su presencta.
También la revolución, con su historia, su sangre, su precio vive en
el corrido, con el fuimos y regresamos de una lucha armada ~ue ~
vidas, que peleó territorios, que inundo ~ país ~on_ las pala~ras, ~ufragio
Efectivo, no Reelección", por el Norte, y TrabaJO Tierra y Libertad , por el
Sur. Más allá de los libros y de las escuelas que no bastaban en su
momento, clasistas por excelencia, la Revolución significó y dejó huella por
el corrido su principal cronista, y espectador participe_ vivo y fe~te
real de tal hecho. En él está la historia, su consagraaón, la descnpción
exacta y tangible de la realidad. El corrido es historia, política, traid?res,
narcos y bandoleros, tahures, peleas de gallos, toreros,_ amores perdidos.
trashumantes del sueño alegórico, y místico corolario de ensueños Y
pasiones, por fama, es corrido narrador sin i~8:· Tradición h ~ vm&gt;,
cantar que cuenta historias, "hecho que sucedió .
~ el comdo una
comunidad que se adueñó hace tiempo de la histona, de los hecM
actuales y ;asados y que es firmado por aval, el pueblo, en la mayoría de

1:ªY

las ocasiones anónimo.

Contiene un lenguaje idealmente libre que aprisiona en sus cantos,
las historias de los hombres comunes y corrientes, descubridor Y relator de
nuestro pasado y nuestra selección de estar por siempre ~resentes.
conciencia general, elección que nos da una historia y un pasado, ideas que
renacen en la voz del versero.

Así, el corrido se convierte en propiedad colectiva, avalada por el

pueblo, que lo canta y lo atestigua, con seguridad del autor, asi se convierte
en "autónomo" denunciante de injusticias pasadas y presentes.
El corrido es freno de conducta moralista, didáctico por excelencia,

llll8C11lino por género,_cronista por vocación, segregacionista por selección,
verdad~ por cree~c~, inductor de la violencia en ocasiones no pocas,
ako~lico por co1:1~cción, ~~ú por decr~to general (corridos prohibidos)
machista por decisión, noticia y crónica exacta por descripción, violento
por definición actuaría, libre por convicción, anónimo héroe y crítico por
.,1,revivencia, exaltador de valores, catapulta que lanza a la inmortalidad a
sas personajes, creador y redentor de mitos, escultor de perfiles regionales
ynacionales, moralista y freno conductual, hacedor de héroes, denunciante
de~res, de personajes políticos y hechos delictivos, género lírico, épico y
narrativo, formador de conciencias, testigo fiel y aliado de la otra general
11
del pueblo, consciente colectivo" narrador de tragedias, testimonio
hislórico literario y musical, invitado sorprendente en la fiesta colectiva
del pasado y del presente, entre la gente hoy. Voz del pueblo.
'

1

�241

•UNA HECIIlCERA SIN MAGIA PERO CON SUERTE: LA
CELE5'TINA DE AGUSI'ÍN DE SALAZAR Y TORRES"
Mtra. Libertad González
Coordinadora del Colegio de
Letras de la Facultad de
Filosofíay Letras

Uno de los personajes de mayor impacto en la historia de la

lileratura es sin duda el de la Celestina. Después de la tragicomedia de
Femando de Rojas, decenas de imitadores produjeron tantas versiones del
1
peraonaje que, con el tiempo, su nombre alcanzó el honor de ser
lllltantivado, al punto que hoy día una celestina se define como la
deacnlnó el bachiller hace casi 500 años.
Celestina era -y es- una anciana hechicera, remiendavirgos,
lruculenta, avara, tortuosa, tercerona, perversa, borracha, puta: un
compendio de vicios que contrastaba felizmente respecto de otros

personajes.

Pero no todas las celestinas fueron creadas iguales. En particular, la

que retrató Agustín de Salazar y Torres en su pieza El encanto es la
llmnosura, y el hechizo sin hechizo, aunque funge también como alcahueta,

ofrece rasgos singulares que todavía no han sido estudiados en detalle.
Aunque ni la obra ni el autor forman parle del panteón más ilustre

de la literatura española, la pieza sí se hizo popular a grado tal que fue
1

llmalino Menédez y Pelayo destac., como las aw representativas del género en el siglo

XVI. 11a pizu muy cercanas a la del bachiller Rojas: La segunda comedia ih Celeshna, de
r...., Silva; La terara parte~ la tragicomedia ih Celestina, de Gaspar Gómez de Toledo, y la

r.....,_ ih Lisandro y Roselia, de Sancho Muñón.

En el siglo XVII el erudito encuentra
llpcelesti.,e,roe en Lope de Vega: La Doroteo y El rujüm autrucho, entre otras, y en Tirso de
IWi.: Quitn no ait no 11e levanta y El burlador~ Swilla. M. Menéndez y Pelayo, Orígenes ih la
..... NBAB, Madrid, 1910, t 3, pp. 203 y•·

�243

242

difundida en el siglo XIX2 y ha llegado hasta nuestros días con el más
breve nombre de La segunda Celestina.
El lector atento encuentra en la obra de Salazar y Torres una
Celestina más llana: una alcahueta sin pócimas ni artificios mágicos, que
aprovecha los vaivenes del azar y una astucia refinada para enhebrar
verdades con mentiras en una trama que comprueba el aserto del título:
con personajes hermosos los encantos sobran.

....................

Pese a las cualidades del personaje y a los méritos del autor -muy
celebrado en su tiempo-, Salazar y Torres ha recibido escasa atención de la
crítica. Se admite en lo general su destreza y su talento, pero hay pocos
estudios específicos de su obra, más allá de menciones marginales 0
antológicas.3
Tal parquedad analítica se debe, en parte, al hecho de que el
dramaturgo, inscrito en la nómina de los autores barrocos, tiende a ser
visto o bien como un seguidor -más que un heredero- de Calderón de la
Barca4, o bien, como un antecesor y modelo para Sor Juana Inés de la
Cruz5• Frente a competencia de este calibre, el brillo de Salazar y Torres
queda inevitablemente eclipsado.

Y si el autor quedó oculto por mayores glorias, lo mismo sucedió
con su obra. El encanto es la hermosura... , admitida por casi rodos los
historiadores de la literatura como la mejor comedia de Salazar y Torres,
que ganó celebridad sobre todo por lo accidentado de su historia, que
esbozaré más adelante.
En todo caso, esta comedia también sufrió la suerte de su autor: se le
suele incluir, un tanto de paso, entre las múltiples secuelas de La Celestina,
y como tal queda opacada por la fama de los personajes celestinescos
c&lt;;mcebidos por Lope de Vega y Tirso de Molina.
2

Véase Donald G. Castanien, "la segunda Celestina: XVIlth and XIXth Centuries"; Hispania,

43 (1969), 559-564.
3 Thomas Austin O'Connor, de la Universi4ad de Texas A&amp;m, es uno de los pocos
especialistas que han dedicado análisis específicos a la oura de Salazar y Torres, incluida su
disertación doctoral para la Universiíiad estatal de Nueva York, 1971.
' Ejemplo de ello es el juico de Diez Borque, quien lo incluye en una lista de seguidores a los
que atribuyó "escasa originalidad" y "limitada capacidad". Véase José María Diez Borque, El
teatro en el siglo XVIll, Tau rus, Madrid, 1988, especialmente el capitulo VII.
5 Cfr. Carlos Miguel Suárez Radillo, El teatro barroco hispanoamericano, José Porrúa Turranzas,
Nadrudm 1980, l I, pp. 81 y ss.

Espero mostrar en esta exploración de la opus magna de Salazar y
Torres que no se justifica la oscuridad relativa en que permanece la pieza:
se trata de una comedia redonda, sin cabos sueltos, con una Celestina
notable y perspicaz. El análisis dejará entrever, además, algunos de los
aiedios de que se vale el dramaturgo para divertir y satirizar sin perder de
vista la tesis expresada en su título.

n

Como dije antes, El encanto es la hermosura... tuvo una historia
accidentada e interesante, tan lu'brida como la nacionalidad de su autor.
Agustín de Salazar y Torres, que había nacido en Almazán -en pleno
corazón de Castilla- en agosto de 1642, en realidad creció y se formó como
escritor en la Nueva España, adonde se trasladó antes de cumplir cinco
años para vivir bajo la tutela de su tío Marcos de Torres y Rueda. La
opulencia de su familia la demuestra el hecho de que su pariente fue
primero obispo de Campeche y luego virrey de la Nueva España.
De acuerdo con sus biógrafos6, estudió en San Ildefonso y en la
Universidad de México, donde recibió una educación clásica que se vio
bastante influida por los talentos literarios de Góngora y Calderón.

Durante su estancia en la capital novohispana, el dramaturgo ejerció
la poesía y participó en certámenes literarios lo suficiente como para dejar
huella en los escritores. "Acaso sin Salazar y Torres no habría tanta
maestría en Sor Juana", apunta José Joaquín Blanco7•
Cumplidos los 18 años, el escritor volvió a España en el séquito del
duque de Albuquerque, otro ex virrey novohispano, para incorporarse a la
corte real y convertirse en un autor cortesano. "Calderón lo apreció en sus
días", anota Alfonso Reyes, "fue a hombrearse con los ingenios de España y
podemos imaginarlo, aunque en menor temple, como un segundo Ruiz de
A1arcón" 8 •

mmás destacado - y el primero- fue su amigo y editor Juan de Vera Tassis y Villaroel, que
no s6lo se encargó de editar su obra a título póstumo, sino que aportó un final. Otro que suple
detalles interesantes es Cayetano Alberto de Barrera y Leirado, en su Catálogo bibliográfico y
lliogrliftco del teatro antiguo español, desde sus orígenes hasta mediados del siglo XVIII, Rivadeneyra,

6

Madrid, 1860.

'J.J. Blanco, Esplendores y miserias de los criollos. La literatura en la Nueva España/2, Cal y
Amia, México, 1989, p. 41.
Letras de la Nueva España, FCE, México, 1948, p . 93.

1 A. Reyes,

\

�245
244
Sa1azar y Torres no vivió lo bastante como para alcanzar la fama del
autor de La verdad sospechosa. Después de varios viajes entre la realeza, en
los que llegó a ser capitán de armas de su protector, volvió enfermo a
Madrid. Padeció una larga enfermedad que no le impidió seguir
escribiendo, pero murió en 1675, a los 33 años, dejando inconclusa la pieza
aquí tratada.

Al parecer, como poeta cortesano se le había encargado una
comedia destinada a representarse en diciembre 22 de 1675, durante las
festividades de cumpleaños de la Reina Regenta, Mariana de Austria.
Sa1azar y Torres murió el 29 de noviembre, menos de un mes antes del
festejo, y por ello la representación al menos se aplaz69 •
No existe seguridad de que la comedia inconclusa, El encanto es la
hermosura..., se haya representado pronto en la Península. Lo que sí se sabe
es que la pieza llegó a la Nueva España y se puso en escena en el Coliseo
de México entre 1677 y 167910• Se sabe también que la primera versión
impresa de la comedia apareció en España en 1694, con la conclusión de la
pieza escrita por Juan de Vera Tassis, amigo de Sa1azar y Torres y editor
tanto de su obra como de la de Calderón. Esta amistad queda patente en
los versos finales de la comedia.

Y don Juan de Vera os pide
perdón del atrevimiento
de acabar una comedia
de tan superior ingenio;
pues lo hizo motivado
de un soberano decreto,
y por confirmar, que es solo
el Mejor Amigo el Muerto. 11
Sobre las circunstancias de representación de ésta y otras comedias del aulX&gt;r, véase T.A.
O'Connor, "On dating the Comedias of Agustin de Salaz.ar y Torres: a Provisional Study',
Hispanóftia, 1979, núm.67, 73-81.
10 Véase Suárez Radillo, op. cit., p . 88.
•
11 mya citado Vera Tassis publicó una primera edición de !a obra poética de su difunlD amigo
en 1681 bajo el título Cythara de Apelo. Bn una segunda edición (1694) que tam.b ién incluyó un
segundo IX&gt;mo, el edilX&gt;r agregó las comedias y loas de Salazar y Torres. Aquí se encuentra la
obra cuya tercera jornada terminó Vera Tassis. La cita es de una edición realizada en el siglo
XIX: Agustín de Salazar y Torres, El encanto es la hermosura, y el hechizo sin hechizo, en
Dramáticos posteriores a Lope de Vega, ed. R. de Mesonero Romanos, BAE, Madrid, 1859, t 2, p.

9

264.

Un problema adicional fue exacerbado por errores de los
especialistas, que creyeron ver dos piezas distintas donde sólo había una
-aunque con dos finales-12• La discusión sobre la autoría de los distintos
desenlaces levantó recientemente una polémica todavía no resueltat3.

m
En términos generales, El encanto es la hermosura... se inscribe dentro
del teatro barroco posterior a Calderón. Una clasificación bastante más
precisa la incluye entre las denominadas comedias de capa y espada.
En un estudio sobre la comedia española del Siglo de Oro, Bruce
Wardropper cita así la descripción del género hecha por Francisco Bances
Candamo (1662-1704):

Las comedias de capa y espada son] aquellas cuyos

personajes son sólo caballeros particulares, como don
Juan o don Diego, etc., y los lances se reducen a duelos,
a celos, a esconderse del galán, a taparse la dama, y, en
fin, a aquellos sucesos más caseros de un galanteo14,

ª T. A. O'Connor, "On the Athorship of El encanto es la hermosura: a curious case of dramatic
c:o&amp;boration', Bulletin of the Comediantes, 36 (1974), 31-34.
0
Bsta discusión sobre la posible participación de Sor Juana como coautora de una versión
'mestiza'. de la. comedia quedó registrada en las siguientes publicaciones, en orden
crono~o: Ale¡andro Toledo, ' Por diversos caminos, AnlDnio AlalX&gt;rre y Guillermo
~ u b e r llegaron a úz Celestina de Sor Juana' , Proceso , 1990, núm. 710 (junio 11), 50-55.
An~ AlalX&gt;rre, •~ aprendizaje teatral de Sor Juana' , Proceso, 1990, núm. 710 (junio 11), 5152. Guillermo Schmidhuber, "Las trampas de la investigación literaria: el descubrimiento de
1A segunda Celestina', Proceso, 1990, núm. 713 (julio 2), 56-57. Antonio Alatorre, ' Algo más
10bre Sor Juana y La segunda Celestina', Proceso, 1990, núm. 714 (julio 9), 56-57. Alejandro
Toledo, 'No se comprueba la coautoría de Sor Juana en úz segunda Celestina, Editorial Vuelta
lle adelantó', Proceso, 1990, núm. 725 (septiembre 24), 52-53. Guillermo Schmidhuber, ' Bn el
debate sobre Sor Juana y La segunda Celestina, pide Schmidhuber el beneficio de la obra"
PrOctSo, 1990, núm. 731 (noviembre 5), 50-51. José Pascual Buxó, "Las vueltas de Sor Juana", U¡
/ornada Semanal, 1990, núm. 76 (noviembre 25), 29-35. La revista Vuelta 1990 núm. 169
(diciembre), 44.53, publicó un recuenlD de la cuestión en tres artículos: L¿ Leal: ' Una obra
iecupera~a d~ _S or Juana~; ~IX&gt;nio ~torre, 'La segunda Celestina de Agustín de Sa1azar y
To~. EierOClo de critica, y Guillermo Schmidhuber, ' Respuesta a Antonio AlalX&gt;rre'.
Alejandro Toledo, ' No se comprueba la coaulX&gt;ría de Sor Juana, insiste José Pascual Buxó",
Procno, 1990, núm. 739 (diciembre 31), 46-51. José Pascual Buxó, "Sor Juana Inés de la Cruz,
~ el anonimato y la anonimia', Proceso, 1990. núm. 739 (diciembre 31), 46-47.
Citado por Bruce W. Wardropper, ' La comedia española del Siglo de Oro', en fflder Olson,

i
\

�247

246

Wardropper añade que en estas comedias "normalmente biunfa el
amor, de suerte que el galán desposa a la dama de la que está enamorado y
por la que es correspondido".
El retrato de Bances Candamo y el agregado de Wardropper
describen con bastante exactitud lo que de genérico hay en El encanto es la
hermosura... : es una comedia que se desarrolla en Sevilla y en tres jornadas:
los protagonistas en trance amatorio son dos parejas, aparece el inevitable
viejo que defiende a ultranza su código de honor, y aparecen también
varios criados, con un contraste entre el gracioso y el discreto.
Efectivamente casera y cotidiana, la obra incluye galanes que se
esconden, damas disfrazadas, escenas de celos, puñaladas y duelos (pero
sin muertos), descripciones bucólicas, soliloquios y apartes, y el clásico
recurso trapacero del espejo como medio de escape.
Si lo anterior fuera todo, estaría bien justificada la oscuridad en que
ha quedado El encanto es la hermosura... Pero la pieza tiene elementos
distintivos, que le confieren un aliento particular y en los que me detendré
a continuación.
Por una parte, aunque el eje de la trama son las "industrias" de
Celestina, llama la atención el tipo de representación que se ofrece de la
dama, ejemplificando esto en el caso de doña Beatriz, quien expone con
franqueza sus ansias de independencia y el modo en que solía rechazar (ya
no) las cuestiones amorosas15:

Tan dueña de mi albedrío
Vivía que las violencias
del amar, vuelvo a decir,
despreciaba... (108)
La dama en cuestión también "trocaba/ por la inquietud de las
selvas/las delicias de la Corte". Sa1azar y Torres describe así un personaje
cuyo espíritu práctico tiene un tono resueltame~te alejado de lo

convencional:

Deja las cortesanías,
que imaginaré que no
son verdades tus finezas
si exageraciones son. (140)
Pero no es Beatriz la única dama singular, pues su prima Ana,
aunque en menor medida, también adopta una actitud pragmática en

presencia de don Juan: le pide ahorrarse lamentos y corta: "hagamos los
dos cuenta/ que esto se ha acabado" (124). La misma Ana apura luego a su
prima: "vamos, no se pierda tiempo" (191). Es difícil ver en estos personajes
la sumisión, el recato y la pasividad16.
De acuerdo con Thomas O'Connor, para quien Sa1azar y Torres
quiso ridiculizar los formalismos y la virtuosidad en que había caído la
comedia española, el autor satirizó abiertamente en El encanto es la
hermosura... tres convenciones sociales de su tiempo: la superstición, el
honor y los abusos en la autoridad paternat7 • Veamos.
La justeza del primer punto puede apreciarse en el papel de Tacón,
criado de don Juan, que a más de ser el crédulo de la obra, es también el
graciosos y la víctima más afectada por las maniobras de Celestina. En su
descripción de la alcahueta, Tacón dice que:

Es del amar mandadera,
mas su mayor interés
sólo se funda en que es
tan grandísima hechicera; (60)
Don Juan reprocha al criado su credulidad, pero Tacón responde
convencido: "¿No crees sus hechicerías?/ pues tú lo verás después".
Eventualmente Tacón acusará a Celestina de bruja ante la justicia, sólo para
volver a perder.
Podemos inferir la intención satírica de Sa1azar y Torres al

Teurla de la comedia, Ariel, Barcelona, 19'78, p. 194. [Original en inglés, 1968].
Para las citas directas de la comedia, empleo la siguiente edición: Sor Juana Inés de la Cruz
y Agustín de Salazar y Torres, ui segunda Celestina, ed. Guillermo Schmidhuber, V~II,
México, 1990. Por razones prActicas, al final de cada cita sólo aparece entre parénllesiS la

15

pAgina correspondiente.

" Guillermo Schmidhuber y Antonio Alatorre van en estas afirmaciones de la personalidad

femenina la mano de Sor Juana. Véanse los artículos de estos autores referidos en la nota 13.

17

T.A. O'Connor, "Language, Irony and Death: the Poetry of Salazar y Torres' El encnnto es la
liamosura•, Romanische Forschungen, 90 (19'78), 61-69.

�248
considerar en qué tipo de personaje depositó las supersticiones: en el
graciosos. Y esta perspectiva se refuerza con las palabras del amo; "¡Qué
propio del vulgo es/creer estas boberías!" (61).
El honor está presente en toda la obra, pero alcanza su punto más
exagerado en don Luis, el anciano padre de doña Ana, quien siente
vulnerada la honra doméstica por haber visto a un hombre hablar a través
de la reja de su jardín.
Detalle contrastante: este mismo personaje tan celoso de su honra no
vacilará más adelante en fiarse de la alcahueta, a quien confía "un
secreto/en que consiste mi honor11 (148). Sin embargo, adviértase que don
Luis revela su dilema luego de amenazar a Celestina con la muerte si se va
de la lengua: 11mi pundonor/no he de fiar de tu secreto" (149).
El honor está en todo. Las damas de la comedia, enredadas en
amoríos, saben bien que si don Luis se entera de sus devaneos, perderían
no sólo el honor, sino hasta la vida; y cuando Celestina corre el riesgo de
ser prendida, deciden ayudarla ante el temor egoísta de que la alcahueta
revele sus secretos. Pero también ellas exageran la nota: "ya es faltar al
respeto/ de mi decoro el oírte11, apostrofa doña Beatriz a don Juan (99).

En cuanto a los caballeros, como es común en este tipo de comedias,
apenas sienten el piquete del honor, sacan a relucir la espada, aunque con
caballerosidad".
Curioso código el que lucen los caballeros: pueden asediar a damas
solteras a a escondidas de la familia, pero no toleran asediar pueda ocupar
su lugar. No menos curioso es, no obstante, el que las damas oculten sus
flirteos a los ojos paternos, pero los muestren sin empacho (y hasta con
complicidad) con sus criadas -típicamente retratadas como indiscretas y
chismosas.
El tercer punto anotado por O'Connor, el abuso de la autoridad
paterna, queda manifiesto en el temor que tienen doña Beatriz y doña Ana
de que don Luis averigüe sus correrías y en el hecho de que las bodas de
ambas están arregladas de antemano.

"Mi padre/ casarme en Cádiz intenta/ a pesar de mi albedrío11(110),
se queja doña Beatriz. Lo mismo hace doña Ana: 11a mi padre no/me
atreveré a declarar/ cuando él me trata casar/ en Cádiz" (173).

249
La ironía del autor queda expresada en el poco caso que las
doncellas hacen de la figura autoritaria. Aunque frente a él aparecen
humildes y obedientes, cumplidas seguidoras del arquetipo de una hija de
familia decente, para el espectador -o el lector- aparecen con un cariz
distinto, como ya vimos.

Además, si el anciano es la máxima expresión del honor, es también

el que resulta burlado. de manera más cándida por las criadas, las damas,
los caballeros, su propia superstición y, sobre todo, por Celestina, que
aparece en todos los casos como el hijo conductor.

IV
El personaje trazado en más detalle por Sa1azar y Torres es
precisamente Celestina, la alcahueta. El autor tiene buen cuidado de
indicar que no es la original: es 11hija de Celestina/y heredera de sus obras"
(58). Don Luis tiene de ella esta noción:

...Esta es aquella
insigne mujer, de quien
en toda Sevilla cuentan
raras cosas, aun los hombres
de más juicio, y más prudencia,
y más doctos (134)

A pesar de su fama de bruja, descrita con gracia por el supersticioso
T~ó~ Salazar y Torres deja ver que las personas prudentes comparten la
op~ón de Muñoz, el otro criado, quien afirma que muchos 11la tiene por
hechicera", aunque "eso es mentira11 •

En un par de ocasiones, Celestina alude a pócimas o conjuros, pero
más en tono de burla que en serio, y en un divertido monólogo admite con
franqueza en que consiste su verdadera ciencia:

...yo inventé una quimera,
que es la que más me ha valido;
y es, que yo misma he fingido
que say tan grande hechicera,

�251

250

el amante más leal
no da un cuarto par un tercio (64)

que sé el punto donde escriba
la fortuna, y que comprendo
la astrología, mintiendo
aun de las tejas arriba.
En esto de las estrellas
es más seguro mentir,
pues a ninguno puede ir
a preguntárselo a ellas. (64)1ª

Mira, muchos sienten, que
los desprecios son muy buenos,
a otros enfrían también;
créeme que esto del desdén
tiene su más y su menos. (69)
De ningún amante creas
que no esté expuesto a mudanzas,
parque el amar en cualquiera
hace sus torres de viento,
y le pone sus veletas. (137)

Los engaños y enredos, añade en otro punto la alcahueta, son
rentables:

Aprendan de mí los cuerdos,
que miento, y nada me cuesta,
y me pagan lo que miento. (191)

... l
~

b
t.

Claro que parte del mérito de mentir está en decir mentiras y pese a
ello ser creído. Celestina se ayuda en este afán señalando con falsa
dignidad que "no hay cosa que más me ofenda/en esta vida, que ver/una
mujer embustera" (113).
Pero la alcahueta parece tener un código de honor con un punto
verdadero cuando expresa: "no soy mujer que falto/jamás a lo que
prometo" (94). Esto se desprende de su naturaleza: si no es realmente una
hechicera, sólo puede medrar ganándose la confianza de la gente -esto es,
no faltando a lo ofrecido.
Eso si: la vieja muestra en sus parlamentos que conoce a fondo la
"ciencia del amor", empezando cuando dice a una de sus clientas "que estas
cosas/ piden gran cuenta, y razón" (68).
Hay en la comedia varios pasajes que ponen de manifiesto una
profunda comprensión de los procesos amatorios:

Ya del amar el comercio
está poco liberal:
1' Para Méndez Planearle, las últimas cuatro lineas tuvieron tal repercusión popular que
llegaron a circular como copia anónima o bajo la paternidad de Campoamor o Quevedo
Alfonso Méndez Plancarte, Poetas nouohispancs. Segundo siglo (1621-1 721), UNAM, México,
1944, p. 138.

Pero incluso esto debe tomarse "con un grano de sal", pues la mujer

sabe que el principal resorte de sus compañeras de sexo es fácil de
comprender:

Las doncellas más sesudas
me creen cualquier disparate,
como en casamiento trate,
y no lo escupen las viudas (63)
Lo más parecido a un encantamiento en toda la trama no es sino una

argucia que permite a Celestina resolver dos problemas: don Luis quiere
ver al personaje al que sorprendió hablando por la reja de su jardín; don
Diego quiere salir de la finca sin peligro. Celestina aprovecha un espejo
para "mostrar" al padre celoso quién es el culpable y para permitir al
mismo tiempo que el amante escondido escape bajo las barbas mismas del
anciano. La alcahueta mata así dos pájaros de una limpia pedrada. El hábil
modo en que el dramaturgo manejó este lance ha sido muy elogiado19.
En los rasgos hasta aquí vistos, Celestina aparece más como una
~ astuta que como una bruja sórdida, y el personaje resulta simpático,

snnpatía que aumenta cuando la anciana -frente a la posibilidad de ir a la
cárcel acusada de hechicera- no tiene empacho en admitir públicamente

~

, por ejemplo, A. Alatorre,
Raudillo, c,p. cit., p. 91.

•maprendizaje teatral de Sor Juana', p. 52. También véase

�253

252

V
que nunca hubo hechizos ni encantamientos:

Pues sabe, que yo en mi vida
no aprendí ciencia ninguna,
porque mi buena fortuna
ha estribado en ser creída
[...]
Con lo que a unos oía,
a otros respuesta daba,
y así con éstos ganaba,
crédito mi astrología. (215)
Esta manera de desenmascararse -un tanto cínica-, podría decirse
evidencia en casi todas las situaciones en las que la alcahu~ta no encuentra
una salida. Cuando don Luis amenaza con matarla si no le cumple,
Celestina se encoge de hombros metafóricamente:

...ahora es lo peor,
que no me puedo valer
de engaño, ni de invención
por ingeniosa que sea (151)
El encanto es la hermosura... incluye también un momen~ ~tere~te
la anciana -entre irónica y filosófica- cuestiona su propia identidad
en que
infund · ánim ·
en relación con la Celestina de Rojas, pero termina por
use
os.

¿Mas qué es esto?¿ Yo me aflijo?
¿o soy Celestina, o no?
yo no sé que he de morir
pues ánimo corazón,
el morir es lo peor. (153)
.

En conjunto, El encanto es la hermosura... teje el perfil de la alcahueta
alrededor de un enredo múltiple: ya se dijo que en vez de una pareja hay
dos, y esto agrega un sinñn de complicaciones basadas en equívocos,
honras exacerbadas, celos ciegos y lances amorosos.
La secuencia de presentación sigue un patrón relativamente simple:

cada personaje expone su predicamento, y alguien cercano le sugiere
recurrir a Celestina. Planteando el conflicto, la alcahueta enfatiza las
dificultades del encargo, pero no de su imposibilidad.

En un acercamiento analítico, la docena de solicitudes de ayuda que
se hacen a Celestina pueden agruparse tres categorías: demandas de mera
información (don Juan quiere saber quién es doña Beatriz), demandas de
ayuda directa (las damas le piden evitar el duelo entre los caballeros) y
demandas de búsqueda {doña Beatriz quiere que busque a don Diego).
Celestina, más que alcahueta, parece aquí como una auxiliar buena para
lodo.
Obvia conocedora de la naturaleza humana, Celestina da largas a
sus clientes para obtener dos ventajas: tiempos para urdir embustes y,
sobre todo, tiempo para que los sucesos se desencadenen solos,
limitándose entonces a fungir como transmisora de información, Celestina
tampoco es bruja; es simplemente la oreja, la astucia y la lengua adecuada
en el momento preciso.
La única manipulación real en la que participa la alcahueta consiste

en remediar una situación comprometida cargando la culpa sobre el criado
Tacón: una mentira salva a la vez la honra de las damas, del anciano y de
an caballero.

y a lo largo de la obra, Celestina hace gala de respu~stas prontas e

incisivas y de un ingenio sagaz que, por ejemplo, le pemute volver a lala
' de Tacón contra el mismo cria
· d o, la uruca
, · vic
' tima real de
enemistad
comedia.
La alcahueta, modelo dé transparencia, nunca se engaña a sí ~
:
esta Celestina sabe bien que de no ser por una serie de feli~es casualidad~
bien aprovechadas por su oportunismo, no habría_ podido resolver 1
embrollos -amorosos y de otro tipo- en que se ve metida.

Celestina actúa en toda la obra como la persona de las iniciativas:

los protagonistas le endilgan una y otra vez sus problemas, y sólo actúan
cuando ella les ha marcado una ruta a seguir.
Además del aire desenfadado con que se manejan en El encanto es la
litrmosura... hasta las graves cuestiones de la honra familiar, sopla por toda
la pieza un viento de ironía que en varios personajes se convierte en franco

buen humor. Así, los criados muestran un sólido sentido común cuando

�255

254

eluden las pendencias de sus amos. Confiesa Tacón:

...Al punto
que escuchamos las espadas
fuimos a esgrimir las copas,
que es la pendencia más sana. (88)
En otro pasaje, don Juan se dice "mariposa ciega"ante la hermosura
de doña Ana, admite tener "pavesas" del pasado amor y censura a la dama
que ni siquiera sea como el cocodrilo, el cual por lo menos "lamenta/y llora
al que ya mató" (118). Más adelante, ya en claro que don Juan prefiere que
don Juan prefiere dos amores que uno solo, doña Ana le espeta:

...¿qué hemos de hacer
de aquellas tibias pavesas
de la incauta mariposa,
de la enemiga ribera,
del cocodrilo? (123)
Una convención común en las comedias de la época era recurrir a
medios metateatrales, en que los personajes expresan sin ambages que
están participando en una representación teatral. El encanto es la
hermosura... no es la excepción, y el autor se les arregla para usar el recurso
como llamada de atención a otra novedad:

... Cierra bien la puerta
y el Auditorio advierta
que está Comedia ha sido
la primera en qi:• el viejo se ha escondido (161)
Esta declaración de Celestina revela otro rasgo común a las
cdmedias de capa y espada -la persona que se oculta-, con la diferencia de
que en este pasaje en particular, el que se esconde no es uno de los
amantes, sino el padre de una dama.
Dentro del mismo tipo de recursos, los apartes ayudaban en las
comedias a explicitar ante el espectador detalles no muy claros:

Los apartes son recurso habitual dentro de la
ca,roencionalidad
del teatro para descubrir significados ocultos de la
,ctividad

de un personaje , darle pistas al espectador, ayudarle en

.,.

comprensión , etc. Son una especie de confabulación y se
en el artificio de que los personajes-actores que están en

escena
no oyen lo que otro actor dice al público, pura convención

tt,tral 20•
Este caso no se aparta de la regla, y abunda en comentarios que no

funnan parte del diálogo. Celestina, don Luis, las damas y los caballeros
ejemplifican todos el uso de este subterfugio, que permite al espectador
desatar la madeja de los enredos.
Salazar y Torres supo enfatizar muy claramente la ausencia de
hechicerías: los amores son amores reales, no procurados mediante
pócimas o engaños; si don Juan y don Diego son hechizados por doña Ana

Ydoña Beatriz, ello se debe a que se trata de mujeres encantadoras o, como
diría Celestina, a que dan "cátedra de damas" (112). El desenlace no
requiere hechizos, y en efecto el encanto está en la hermosura.
Celestina aparece entonces como un personaje desmitificador; no es
una anciana sórdida y briaga -por más que así le diga Tacón-: es una mujer
~ta, reconfortante, animosa y lista. Vive en un cinismo feliz, pero no
tiene empacho en admitir que si le va bien, es porque los demás le creen su
pequeña ficción de hechicería. En última instancia explica a todos que sus
"encantamientos" fueron sólo un uso eficaz de las circunstancias -y gracias
a ello se libra de la cárcel-.
El dramaturgo logra un efecto singular: a pesar de las admisiones de
Celestina, lo cierto es que disuelve los embrollos, y queda en el aire la idea
de_que actuó como piedra de toque para sacar lo mejor de cada personaje y
d~ a todos contentos -con la excepción del gracioso-, que como ya se
dijo, paga cara su credulidad.
ªJ.M. Diez Borque, op. cit., p. 164.

....

�256
"¿Qué encantos son éstos?", se pregunta don Juan al ver a doña
Beatriz, y lo mismo puede preguntarse un lector al acercarse a la obra: los
encantos son los mismos de la comedia: una franqueza desenfadada, un
estilo impecable y protagonistas próximos a la vida real pero lo
suficientemente caricaturizados para que la obra contenga, como sostiene
O'Connor, una semilla de critica social.
No en balde el propio Calderón de la Barca, maestro de Sa1azar y
Torres, manifestó sin ambages la admiración que le causaba su discípulo.
E.M. Wilson, al comentar las Aprobaciones de Calderón, señaló que este
dramaturgo "sin duda estaba influido por su amistad por su amistad hacia
un difunto cuando alabó tan exageradamente la obra, pero sus tributos a la
21
destreza y habilidad técnica de Salazar no carecían de justificación" •

En síntesis, El encanto es la hermosura... ofrece al lector moderno -y
sin duda al espectador del siglo XVII- no sólo una Celestina singular,
franca y refrescante; no sólo una velada crítica llena de humor, sino
también nuevas interrogantes que estudios futuros habrán de atacar, como
la intención profunda del dramaturgo, la ideología novohispana en la obra,
el contraste de los finales conocidos, y, de comprobarse el carácter
"mestizo" de la pieza, qué implicaciones tendría ello sobre lo contenido en

la comedia.

n Citado por T. A. O'Connor, •Language, Irony and Death: the Poetry of Sal.azar y Torres' El

mainto es la hermosura-•, p. 61.

Sección Tercera

CIENCIAS SOCIALES

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                    <text>482

terreno para la prolongación de la calle de Zaragoza, si está conforme con
el avalúo que de este terreno hizo la propia jefatura de hacienda, su valor
asciende a 7,200.00 a razón de 12 pesos el metro cuadrado"
Lógicamente el gobernador se negó a aceptar esa venta forzosa del
terreno donde se abrió la calle de Zaragoza: "en virtud de que esa calle fue
abierta por el C. Gral Antonio l. Villarreal..." Las presiones y los tonos
duros se dejaron oir por ambos lados. El oficial de Hacienda argumentó
que: "el aprovechamiento de dicho terreno no fue personal del Gral
Villarreal... sino en beneficio del Estado" y que el gobernador como su
sucesor "no debe desconocer aquella deuda". Después logró acuerdo
presidencial para •que se cargue a la cuenta de ese gobierno... con abono a
la federación la cantidad de 7,200 pesos...".
El gobernador no estaba dispuesto a ceder y quiso devolver a la
federación el terreno de la calle Zaragoza: "pudiendo disponer desde luego
la federación, si para ello fuere necesario del terreno referido que ocupa
actualmente la calle que fue parte del templo de San Francisco"; para ello
argumentó largamente por que no reconocía: "el cargo que se le hace• y
añadiendo que el Gral. Villarreal:" ... sin mira de ninguna utilidad pública
sino por mero apasionamiento de ideas liberales, llevó a cabo la
destrucción del templo de referencia, sirviéndole como pretexto para el
logro de su capricho la prolongación de la calle ... tales actos carentes de
toda justificación... no pueden ser reconocidos por el gobierno a mi
cargo...".
Ante tanta de firmeza mostrada por el gobernador, el presidente
prefirió ceder el terreno ocupado por la calle de Zaragoza al Ayuntamiento
de Monterrey el 11 de septiembre de 1918 y luego dispuso que esta cesión
de 600 metros cuadrados con un valor de 7, 200 pesos era gratuita. Claro
que la historia termina con un agradecimiento del Ayuntamiento al señor
gobernador de Nuevo León •...por el resultado de sus gestiones hechas en
beneficio de esta ciudad ..." dado en Monterrey el 26 de septiembre de
1918.

Sección Quinta

RESEÑAS
y
COMENTARIOS

�485

METAFISICA MEDIEVAL Y MUNOO MODERNO
-Una nueva y sobresaliente obra de Ramón Kuri Camacho-

\

\

Prof. Dr. Jur. Dr. Phil. AgustínBasave Femández del Va!Je
Presidente de la Sociedad Mexicana de Filosofía. Director del
Centro de Estudios Humantsticos de la Universidad Autónoma de Nuevo León y
Presidente de la Academia Mexicana de Doctores en Ciencias Humanas y Sociales

Empiezo por destacar la significación y sentido de un libro en el
horizonte cultural. El libro posee una cierta expresividad transfísica, como
resultante de su estructura y de su puesto en el cosmos. Su materialidad es algo
accesorio, derivado, secundario. Ciertamente un libro es una cosa. Pero una
cosa medial que sirve de vínculo a contenidos culturales más profundos.
Dentro del horizonte cultural, el libro está ubicado en la subregión del ente
expresivo-instrumental. Las palabras sobre el papel son vehículos de
expresiones, sentidos y posibilidades de inteligibilidad. Dicho de modo más
preciso : El libro es una totalidad expresiva de signo más relación más sistema
~físico o cultural. El libro no siempre habla para todos ni a todos dice lo
mismo. Nada dice para un analiabeto y muy poco dice para el torpe mental.
Para el librero es mercancía, objeto de comercio. Para el autor, el libro es
expresión personal, intimidad comunicada, obra de vida humana cristalizada.
Por eso el libro es multifacético, tornadizo, pluridimensional en su sentido.
Curiosa entidad la dellibro: Su coseidad no le impide un hálito de personalidad.
&amp;taentidadentrelanaturalezayelespíritulleva,dealgúnmodo,elresplandor
presencial de su autor. Todo libro nos dá a conocer un nombre, un estilo
humano. En el libro no hay que ver lo que se manifiesta, sino quién se
lllanifiesta. En última instancia, cabría decir que hay tantos libros posibles
como personas-autores. Por eso a los libros hay que escogerlos como se

�486
escogen los amigos. La aspiración ala personalidad, originali~a~ Yautenticidad
es consubstancial a todo autor, por genial que sea, usa un idioma que no ha
inventado, se nutre en una tradición nacional y universal, lleva supu~tos
étnicos, estírpicos o históricos sobreentendidos. Dentro del contexto social e
histórico, cada hombre, que al fin y al cabo es un heredero, proy~ su
autenticidad personal, por cuanto de veras busca la verdad y el bien. La
originalidad le viene por añadidura. Así lo creo yo, por lo menos.
Ramón Kuri Camacho, con una brillante y sólida trayectoria académica,
emprendió la aventura intelectual de confrontar el m~do moderno-en visión
crítica-con la metafísica medieval, singul~ente tomista. Propon~.un ret~~o
a la metafísica tradicional aristotélico-tomista. Su nuevo libro Metafísica
MedievalyMundoModemo-RetomoalaMetafísicadel~r-",estáes~cturado
en cuatro partes, con 259 páginas. Se editó en 19%. baJO los auspicios de la
Universidad Autónoma de Puebla, Universidad Autóno~a de Nue~o León y
la Universidad Autónoma de Zacatecas. Empieza por analizar el olvido del ser
y plantea, en disyuntiva gnoseológica, la conci~cia del ser o el ser de la
conciencia (realismo o idealismo). Concluye_ su p~era parte con un san? y
sabío apotegma; Di¡nifícare naturam. A continuacio~ -~guna part~ ~amina
los espacios de la fe y la razón en una triada de posiciones antagorucas: San
Bernardo contra Pedro Abelardo, Pascal contra Descartes, Kierkegaard contra
Hegel. Destaca su buen conocimiento _de serio historiador de la filosofía, sus
agudas observaciones y sus preferencias medulares. Pasa en la tercera parte,
a disertar sobre el mal .Y lo sagarado, con una brillante _rev~ión que v~ ~el
pelagianismo a la gnosis o, dicho de otra manera: de la histona co~o mis~ca
a la fiebre milenarista. Concluye con una teoría de la verdad ontológica, lógica
y con una acertada crítica del relativismo. Por último:, en la cuarta parte,
propone el retomo al ser, la restauración -no la resurrecaon, porque nun~a ha
muerto- de la metafísica. Se remonta al ser, a la visión de~ ser e~ Parménides,
prosigue con el examen del ser y la vida, del se~ y la e~tenci~, ~~l ser Yla
modernidad, para concluir en un lúcido y valiente testimoruo: Tomar_ la
palabra" esto es, dar a la palabra lo mejor de su ser y nuestro ser. Hasta a~w la
estructurafundamentalylostemasyproblemasenlanuevaymuyencomiable
obra de nuestro amigo y colega Ramón Kuri Camacho.
No me será posible, como quisiera, exponer, rastrear y criticar las
principales ideas directrices de esta provechosa confrontación que emprende
un serio filósofo medievalista con ese caótico mundo moderno que c~ncluye
en el desfondamiento ontológico del postmodemismo. Un pensador nguroso
-y Kuri Camacho lo es- no podía fascinarse por los hist~ricismos fl~tantes, las
indolencias nihilistas, las salidas gnósticas, las aberraciones panteistas ~ :
estructuralismos y posestructuralismos, inconsistentes a la luz de la reali
que traspasa las débiles y limitadas mallas que pretenden capturarla.

487
Séame permitido seleccionar algunas de las más valiosas ideas-madres
que ofrece nuestro autor en el nuevo libro que comentamos. A Kuri Camacho
le duele -com? du~e un craso error que ha precipitado al abismo una buena
part~ -~e la 6:loso~~a mode~a y contemporánea- la desvalorización de la
mtuícion sensible. Porque afirmar que el punto de partida de toda filosofía es
una verdad de conciencia_obtenida por reflexión del alma sobre sus propios
actos,_ es condenar a aq~e~a ª. ~ener que obedecer por siempre un método
reflexivo para ~l q~e. la invitac1on del ser sensible, que es la primerísima de
todas nu_estr~ intuíoon~s, perderá todo su valor ejemplar y paradigmático".
(Opus Cit. P~g: 20). Partiendo de una percepción no se puede llegar a otro ser
que el ser limitado de la percepción. La idea medular en el prfesor Kuri
Camacho_ es de clara expresión tomista: Elfm "es no solo un auténtico conocer
en acto, sino el fundamento basal permanente, es decir, siempre presente, de
todo conocer, de un modo más o menos próximo, según se trate de ciencias
reales o puramente formal~~" (ibid, pág. 22). Sobre la simple aprehensión del
~ se fundamenta la reflexion. La actualización del juicio no es fundan te sino
fund~d~. El prim~do pertenece al plexo~ y no a los otros aspectos de 1~ real
(mov~~to, accidentes, privaciones). El ser y no ser de las cosas mismas sirve
d~ ~nteno de verdad y falsedad, en la afirmación o negación. No podemos
disip~ el ser del ente co~o cuestionabilidad, variabilidad, apertura veritativa
y un estar a la esc_ucha , com~ lo pretende Heidegger. Tampoco podemos
quedamos en el.. srrnple ~ctu~~se del ser c?mo historicidad, ese "puro
esperar de Hege_l : Resulta ina~isib~e la subordinación de la equiparabilidad
del ser con la actividad d~ la conciencia. No queremos ni podemos deslizamos,
por un Horror metephys1cus . a l?s abismos aterradores de la ilusión y la nada.
I?t:scartes puso en J~9ue la realidad del mundo exterior y todo el universo
físico. Esta devastac10n de la evidencia primerísima de la existencia del ser
condujo al principio de inmanencia con su marcha hacia el nihilismo com;
puro activismo, espontaneismo o esteticismo. En suma, se vació a la filosofía
de todo contenido propio. En esta desustanciación de la realidad del mundo
se present~ el exist~~alismo, el atomismo lógico, la fenomenología, eÍ
estructuralismo, el nihilismo, el deconstruccionismo y el esteticismo. La
propuesta ~~ _nuestr~ autor ~s liberarse de la obsesión de la epistemología
como_condio~n previa para filosofar. Lo que importa, primero, es ponerse de
~c~erd~ consigo y con las cosas: "El legado de la filisofía medieval es perenne".
(ibid. Pag. 23). ~o es tarea fácil cambia_r de metafísica -lo sé por experienciapero es necesario cuando la recta razón y la evid_e ncia nos instan a ese cambio.
,,
El ser-acto respecto a la esencia- esporparticipación. Dicho de otro modo:
El ente no es su~ sino que time_al ser". (Ibid. Pág. 42). El acto último y el
fundamento de todo ente es el actus essendj. El olvido del ser es un hecho. Pero
1": comprensión del ser en Santo Tomás y en Heidegger es definitivamente
diversa. Personalmente no me duelo tanto del olvido del ser en abstracto

�489

488

-que se ha hipostasiado- sino del olvido del Ser supremo, del

ESE IPSE

SUBSISTENS.

'1

La herencia cartesiana apunta a todo el contenido de la experiencia que
se halla amenazado por la duda. No tardará mucho tiempo para que "los
nombres de Nietzsche, Heidegger, Sartre o Foucault, radicalicen dicho punto
de partida que en lo fundamental terminará en lo siguiente: "si nada existe
verdaderamente excepto lo Absoluto, lo Absoluto es nada, si nada existe
verdaderamente excepto yo mismo, yo mismo soy nada". Conclusión
deprimente que, al instalarnos en el vértigo de la nada, no_s, arrastra sin
clemencia al terror existencial. Pues el nihilismo como expres1on exacta del
cogito, es la consecuencia real de esta formulación: El Horror Metaphysicus del
que habla Kolakowsky, y su_ contra_p~~ (la n~gaci?n de la búsqueda de una
realidad en sí), se siguen de dicho pnnc1p10. (lb1d., pags. 61 y 62). Por otra parte,
los estructuralismos lingüísticos, con su sistema autónomo de signos, proclaman
la autosuficiencia de la lengua. La estructura inmanente de signos precede al
sujeto que habla. Este sujeto queda borra~o Rrác_tic~~te_en el álge?ra de las
palabras. El hombre es simplemente una ficc1on lingwstica mnecesana. No p~r
mera casualidad, Foucaultproclamó la muerte del hombre. Tremendo extrav10
de un sistema de lenguaje fuera del acto del habla. La crítica semiológica del
psicoanálisis y del estructuralismo no afecta-así lo cree Kuri Camacho- a Santo
Tomás. El semantema del plexo emes lo original, lo que tiene el acto de ser, la
última determinación de la realidad en acto. Piensa nuestro autor que alma y
cuerpo no son dos sustancias, sino dos principios co~s~tutivos d~ un único
. ente, de una única sustancia. Por mi parte creo que espmtu y matena, en cada
hombre, no son sustancias completas, sino sustancias comple~v~s. Santo
Tomás subsana un punto básico del platonismo, ~ro no del agustinísmo: San
Agustín -a diferencia de Platón- conoce muy bien lo que yo llamana la
duiunidad del hombre en tensión sineidética.
La p~tud de sentido del hombre contemporáneo.~loR~ede adq~
porla antropología integral. La fórmula de Duns ~scoto ~1p)ificare natu~am
no ha perdido su vigencia porque está plena de vtda, activa,_ perenne yeficaz.
La existencia del hombre es siempre coexistencia que se realiza a traves del Y2
y elt:ú.
Las vetas nietzscheanas de algunos dandys parisinos (Derrida,Deleuze,
Rosset, Lyotard, etcétera) han dejado sentir su impronta en al~~s feligreses
uhi.veFSitarios mexicanos. En vano arremeten contra l&amp; metafísica; en vano
pretenden sustituir la WQn por el instinto. Y el-deseo, ladiferenc~a'. el de~~
caótico y la desfundamentación abismal no son ~tra-cosa que facticidad finit~
sinsentido, absurdo existencial, fa~ismoen realidad-cruda. En este mundo sm
remisión, hay que vivir en el absurdo con sentido estético-lúdico. Hay, en
todos

est~s "roc~olero~" de la filosofía, un pensamiento que anda sin brújula, que
es~ some~do ~ a~1smo. ~ntregado "a la eficacia pragmatista sin cánones
cntic?s :y sm ma~ on~ntac1on universalista que la fuerza del poder legitimado
por ~1~~mo (~1d. Pa~. 1~~)- Des~barazados de toda coerción, solo les queda
una ~tad~ diferenc1ac1on, una libertad en la dispersión, una diseminación.
Pura sofistena deconstruccionista y postestructuralista con efectos publicitarios.
Todo se vale, con tal de at~~erse al j~ego de las voluntades del poder. El
ab~dono de, 1~ resp~nsab~d~d solidaria no puede ser más disonante,
altisonante, etn1co. El imperialismo pragmatista, más o menos salvaje, se
adorna con la fachada culterana de cierta Hermanéutica.
La corriente desa_cralizante y postmodema tiene en Nietzsche su
verdadero punto_ de partida. No hay distinción entre el bien y el mal, entre la
verdad y la mentira, la realidad y la ilusión, el crimen y el heroísmo. Se piensa
~raso error- ~ue e~ hombre puede emanciparse absolutamente de todo. Solo
tiene que decir un fil al fluir y a la aniq~ación, a la antítesis y a la guerra. Todo
~o pasado -por malo que sea- se redime por un "así lo quiere". Esta terrible
~nsatez ~o lleva a la autoafirmación, sino a la noche de la nada. Todo da lo
mism?. ~ tiene_el derecho a vivir plenamente la diferencia por obra y gracia
~e la _mdiferenqa. Hay mala fe en esta proclamación de la libertad absoluta.
Ser lib~e.~bs~lut~ente noes más que instalarse en una vibración alucinatoria
d~l vacio (Ib1d. , pag. 130). El panorama no puede ser más desolador. "Queda
d1Suelto el ?rden metafísico y moral. Nada es sagrado, no hay mal". (Ibid., pág.
1~3): ~ vida Y la realidad no pasan de ser un texto sin posibilidad de
significado y distinción O- DERRIDA).
. . ~ástim~ -y muy grande- que nos hayamos olvidado de San Agustín y de
su v1S1on realista de la historia. Todo para caer en un desgarramiento entre el
futuro y el Rre~nte eterno, en una indolencia nihilista postmodema que es
puro d_eseo, mstint~ y seducción. ¿Cuál significado definitivo puede haber en
el.c ontinuo c~nstruir y-deconstruir- tejer y destejer no solamente al texto sino
al ~i_mdo mismo de la significación?. Se pierde toda esperanza de co~ocer
~Jetiyamente. Porque no hay "cánones obligatorios de racionalidad- en
tiempo Yespacio" ~Ibid., pág. 150). Resulta por demás curioso, extraño, quitar
las reglas prevalecientes en favor de otr~s reglas relativistas. ¿Por qué hay que
dud~ de todo? El enunciado ~·nada hay de verdadero" es tan relativo es tan
relativo como el enunciado "no es cierto que nada hay de verdadero". Sino existe
algo que sea verdadero, la duda sale sobrando.
~~ro ~ec~r~ar que los primeros pensadores griegos iniciaron la
es~ec_ul_ac1on filosofica, con una primera pregunta: "atje navwv" (cuál es el
pnnc1p10 de todo), y no la pregunta: ¿De qué materia está hecha la realidad?.

�490

491
A una pregunta física, los primeros presocráticos contestaron con una respuesta
de índole física. Parménides, en su poema filosófico, pinta tan solo dos
caminos: ser o no ser. Pero entre el ser y no ser está, también, el poder no ser,
la posibilidad. Y la posibilidad no es lo mismo que la potencia. Aristóteles
estuvo muy cerca de conceptualizar la posibilidad cuando habló de la potencia
frustrada, aunque la potencia frustrada-ciertamente- no es idéntica a la
posibilidad. Ramón Kuri Camacho, con apoyo en Santo Tomás, afirma el
primado del existir, n o ~ el ente, sino en el ente. No importa que no pueda
verse el~ que hace que la cosa sea. Se sabe que está ahí. Cada ente desborda
el marco de su propia definición. La existencia es limitada por la esencia con
que ella se relaciona. Con este andamiaje conceptual,el profesor Kuri Camacho
emprende la crítica de ese pensar experiencial que deja a las cosas ser y
mostrarse tal cual son, sin forceps emanados de medidas extrínsecas, ni
representaciones referidas a objetos. Se refiere, obviamente, a Heidegger,
quien pretende superar los esquemas lógico-categoriales a través d e l ~ y
la metafísica como nueva experiencia del ser. A partir de la interpretación
heideggereana han surgido filosofías y proyectos deconstructores.
En tiempo donde la filosofía, como sabiduría, no tiene seguidores, me
siento hermanado a mi colega y amigo Ramón Kuri Camacho en ese verdadero
amor a la sabiduría. Su lucha contra el "escepticismo" y el pensamiento
postmetafísico es viril, franca, denodada. Ningún ser esencialmente kairético
(radicalmente contingente), ningún reduccionismo relativizante, ninguna
utópica "razón" comunicativa puede satisfacerle. Es preciso desenmascarar las
falacias del pensamiento postmodemo y postmetafísico. El hombre no puede
reemplazar a Dios corno centro del universo. El carácter trágico e ineludible de
la historia, la dimensión de profundidad de lo divino y de lo "demoniaco" no
pueden negarse sin que esta negación nos traiga terribles consecuencias. "El
hombre hace y seguirá haciendo metafísica porque es metafísica en carne y
hueso" (lbid., pág. 245).

Al concluir esa obra sólida, maciza, lúcida que comentamos, el autor
quiere dar a la palabra lo mejor de su ser, porque sabe que "venir al mundo es
tomar la palabra" (Gusdorf). El amor tiene esperanza más allá de la muerte y
contra ella. El amor, "acepta el dolor de la tierra y el sufrimiento de la
obediencia en el cuerpo, porque encuentra esperanza para la tierra y para el
cuerpo".
He tratado de cumplir fielmente mi cometido de presentar, de introducir
un nuevo y valioso libro Metafísica Medieval y Mundo Moderno. Más allá de
mi personal posición metafísica que no está muy distante de la posición del
Doctor Ramón Kuri Camacho, me siento reconfortado al leer las brillantes
páginas dedicadas a poner de manifiesto la inconsistencia, la frivolidad y a

veces el cinismo de muchos aspectos de la
d
.
postmodemo, a la luz de la metafísica medie= .::~:d ~ d~l pensami:11to
el autor podrá rescatar los aspectos vali
l
~ ~ ' futuro_libro,
filosóficasennuestrotiem o de sus mu osos e as _pnnc1~ales comentes
exponentes. Por ahora ~siame dec. chas vleces geniales y siempre mejores
Camacho revis
'
, . ir que ª nueva obra de Ramón Kuri
te un alto valor teonco y un provechoso sentido edificante.

d

�493

LUI&lt;ACS Y ORTEGA COMO PRECURSORES DE HEIDEGGER EN
EL ZEITGEIST DE LA MODERNIDAD
Dr. Ricardo Miguel Flores

Centro
de
Estudios
Humanísticos - UANL.

\

1

Haciendo gala de una impresionante documentación -incluso
gráfica-, de un manejo erudito de fuentes y testimonios y de una aplicación
muy ceñida de las técnicas e instrumentos conceptuales de análisis de la
wissensoziologie al ámbito de la historia de las ideas, es como Francisco Gil
Villegas nos presenta &lt;Los profetas y el mesías&gt;, con el subtítulo que
encabeza esta reseña, circunscribiéndose al período 1900-1929. Es una
eoe&lt;lición del Fondo de Cultura Económica y el Colegio de México,
terminada de imprimir en noviembre de 1996, mas aparecida en librerías
en los primeros meses de 1997. (1 vol., 559 pp).
No deja de ser positivo el hecho de que, después de décadas de
olvido y abandono, El Colegio de México retome, en alguna medida, una
de las vocaciones iniciales que constituyeron su razón de ser al ser
fundado. Al involucrarse en la edición de una obra que, sin ser de filosofía
propiamente, tiene en definitiva que ver notoriamente con ella, manifiesta
retomar a una de sus raíces históricas. Sería de desearse que no fuese esta
producción un hecho aislado.
La información que proporciona el libro acerca del autor lo ubica
como egresado de la propia institución (licenciatura en relaciones
internacionales y maestría en ciencia política); habiendo realizado sus
estudios doctorales en el Balliol College de la Universidad de Oxford,
Inglaterra en la especialidad de estudios políticos. Desde 1982 colabora en
el Colmex como profesor investigador donde ha impartido Teoría
Sociológica y Teoría de la Historia en los respectivos programas de
doctorado en sociología e historia, y de Filosofía Política e Historia de las

�494

Ideas en los programas de licenciatura. Dirige actualmente la publicación

Foro Internacional.
Se trata, de entrada, de atender la serie de reclamos sucesivos, tanto de Lukács como de Ortega- en materia de prioridad cronológica.
referente a la genuina paternidad de ciertas ideas desarrolladas
posteriormente por Heidegger en su sistemático tratado de 1927: Ser y

tiempo.
En este, como en otros puntos, el autor busca encontrar una
explicación prevalentemente sociológica, lo cual ~o exclu~e, cuando_ ~l
desarrollo del estudio lo requiere, abordar el material a traves del anális1S
filosófico, la crítica °literaria, la filología clásica, y aún, la germanística. El
enfoque biográfico basado en fuentes documentales y epistolares, y hasta
consideraciones de índole teológica aparecen a lo largo del volumen, que
resulta así apreciablemente enriquecido.
A lo largo de su estudio, -dividido en ocho capí~o~ más
íntroducción, epílogo y una abundante bibliogr~~ ~l profesor Gil Villegas
se sirve de determinados instrumentos de ana!tsts aprontados por la
sociología del conocimiento, aún y cuando_ -aunque utilizad~s Y
discutidos están "no siempre resueltos con clandad en la metodologia de
la sociolo~ del conocimiento, especialmente cuando ésta. se aplica al
ámbito de la historia de las ideas" (p.14)-. Algunos de es~s -~trume~tos
. de Karl Mannheim, la distinción analítica entre localtzacion, complejo Y
son.
'ó "al tud' de
unidad generacionales, al aplicarse la categoría de "g~nerac1 n . e~ 10 .
la historia de las ideas, y de Georg Simmel, el criteno de localización social
del outsider, indispendsable para comprender la compleja inserci?n de
determinados intelectuales, en ámbitos culturales que no constituyen
propiamente su Heimat.
·
Recopila el autor de esta investig~ción hasta cinc~ distintas
versiones del 'reclamo de prioridad' orteguian~ fren~ a ~eidegge\:
cuanto a determinadas aportaciones al pensamiento filosófico, que
1
desde &lt;Pidiendo un Goethe desde dentro&gt;, de 1932, hasta la obra de 1~
&lt;Meditación de la técnica y etros ensayos&gt;. '.En síntesis, Ortega _ha~
considerado inadecuada -por insuficiente- la problema~oón
h ·deggeriana de la cuestión del ser al haber partido del "estrato inerte Y
;~uilosado de la filosofía escolástica". Ello le ha~ría imped_i~o acceder al
nivel de radicalismo que la altura filosófica de los tiempos exigia.

495
Ortega, de acuerdo a la quinta y última versión, que se encuentra
en su tard~ obra, -pós~ente publicada- &lt;La idea de principio en Leibniz
y la evolucion de la teona deductiva&gt;, habría pensado correctamente en 1925
lo que Heidegger no logró en 1927; esto es, no habría logrado el pensador
alemán
-afirmación por lo demás, altamente discutible- plantearse
al nivel de radicalidad debido, la cuestión del ser. Uno de los primeros
rec~o_s de Ortega, ~bía sido justamente, el de haber anticipado en
Meditaciones del Quijote (1914), diversas cuestiones y enfoques -y sobre
todo, el haber alcanzado un mayor radicalismo- que Heidegger sólo trece
años después pudo obtener.
~ este punto, Gil Villegas consigna dos definiciones liminares que
Ortega dio del ser: en 1910 en su ensayo &lt;Adán en el paraíso&gt; afirma que es
"el conjunto de relaciones de mutuas influencias en que se hallan todas las
demás relaciones", mientras que tan sólo cuatro años después dice: "... no
es materia, ni alma, ni alguna cosa determinada, sino una perspectiva".
(Gil Villegas, pp. 38-39). Cabe irse preguntando desde ya, si Ortega y
Heidegger cuando usan la palabra ser, ¿están hablando de lo mismo?

En vías de esbozar un primer balance provisional, el autor de &lt;Los
profetas y el mesías&gt; concluye que, "si bien es posible aceptar que la noción
de vida humana en Ortega anticipa muchos temas y categorías incluidos por
Heidegger en su obra de 1927, también es cierto que la discusión del Ser no
se desarrolla ni se discute explícitamente en las Meditaciones del Quijote y
que la referencia directa a esa problemática en los escritos de Ortega es, en
todo caso, posterior al año de publicación de Sein und Zeit" (pp. 39-40).
Todo parece indicar, de acuerdo a hipótesis derivadas de la
sociología del conocimiento que, tanto Ortega como Lukács habrían
llegado por distintas vías,
-pero influidos por el mismo Zeitgeist que
permeaba las diversas capas de la élite intelectual europea- a desarrollar
con independencia de uno respecto del otro "estilos semejantes de
pensamiento y similares formas de expresión" (p, 14). Ambos, como
outsiders, siendo extranjeros, de la misma generación y expuestos al mismo
ambiente cultural de la Alemania de principios de siglo, trataron similares
problemáticas filosóficas, y a través del mismo típico instrumento que, de
acuerdo a la wissensoziologie, es más propio del outsider, esto es, el ensayo.
Aquí la referencia a Georg Simmel se torna absolutamente
indispensable. No sólo por sus desarrollos teóricos respecto de la ubicación

�496

social del extranjero, postulada pioneramente en su Sociología, y por haber
sido maestro directo tanto del ilustre teórico húngaro del marxismo, como
del brillante polígrafo castellano, sino por haberse erigído en un decisivo
difusor del pensamiento de Wilhelm Dilthey que, como se sabe, constituye
antecedente efectivamente operante en el primer Lukács, y sobre todo, en
el pensamiento raciohistoricista orteguiano. No sólo eso; Simmel puede ser
considerado, a estas alturas de finales del siglo XX no únicamente como un
gran teorizador y exponente de primera línea de la modermidad, sino
incluso como un ejemplo viviente de la misma (Wilhelm Worringer lo
consideraba Herr Zeitgeist). Fue, en algún sentido, la conciencia viva de su
época, más que ningún otro, como se ha ido evidenciando1, y como ya lo
señalara, con penetrante anticipación, el propio Ernst Troeltsch.
Ortega y Lukács tienen varios intereses compartidos: la crítica
literaria, la teoría de la novela, la reflexión estética, la preocupación por dar
una respuesta a la "tragedia de la cultura" de la modernidad y ..... "la
pretensión de haberse anticipado al pensamiento de Heidegger en ensayos
de reflexión estética y crítica literaria que se remontan a los años de 19101916" (p.16). Estos ensayos vendrían a ser, literalmente, genuinos
fragmentos de la modernidad (Frisby).
En la aludida línea de reflexión sobre la modernidad, es de
destacarse en toda su justeza la crítica del autor de Los profetas y el mesías a
la interpretación de Jürgen Habermas sobre el 'discurso filosófico de la
modernidad', tanto en lo que ésta tiene de incompleto como de inexacto, ya
que, entre otras deficiencias, el pensador alemán omite totalmente la
fundamental vertiente de teorización representada precisamente por Georg
Simmel (para Habermas, mero "intérprete" de su época), I&lt;arl Mannheim,
José Ortega y Gasset y el Lukács joven. Muestra asimismo el investigador
del Colegio de México cómo, la concepción weberiana de la racionalidad,
lejos de ser una "etapa previa" o "antecedente teórico" de la teoría de la
acción comunicativa de Habermas, puede abarcar, -por ser más
comprehensiva- todo el proyecto del sociólogo de Fr~t. Ahora. que
diversas investigaciones europeas han_puesto de manifiesto que, en ngor,
toda la teorización del propio Weber sobre el ~ma pende de la lectura que
éste efectuara de la Filosofía del dinero de Simmel, la exclusión de este

1 ver a este respecto, de David Frisby, &lt;Fragmentos de la modernidad&gt;; Ed. Visor,, Madrid,

199'2. lvol, 500 pp.

49'7
~timo autor por parte de Habermas, es absolutamente inexcusable, y
~en«: escandalosa, como se desprende de los señalamientos de la
investigación comentada.
De~e. ~ interpretación de Francisco Gil Villegas, los años 1900l929 c~nstituirían una especie de espacio de intersección donde la
moderruda~ toma conciencia de su crepúsculo y se da cita la aurora de la
~sm~errudad. En ese período aparecen obras fundamentales para la
intelección de la Zeitphilosophie, -particularmente de Dilthey2 s·
1
Be
Mannh .
, imme ,
rgson,
eim y Weber- que influyeron decisivamente tanto en
Lukács como en Ortega, de cuyas coincidencias cabría decir que habría un
m~y proba~le uso de fuentes y problemas comunes compartidos en el
med~o ~ultural de la época. De ese mismo universo de discurso
denva una similar perspectiva historicista y evolucionista, más diltheyana
en Ortega, pero más hegeliana en Lukács.

mis:°'º

Muy interesante y prolijo, por lo demás, es el análisis
verd~deramente orfebresco que traza Gil Villegas en tomo a las cuestiones
relativas a las posiciones de Ortega y Lukács en materia de teoría literaria _
sobre todo de la novela- y el referente a la conceptualización del Zeit · t
d' tid
'6
geis,
ISCu a noc1 n que Habermas volviera a poner en circulación en 19'79
~a~dola "de los viejos archivos de la Geistesgeschichte alemana" (p.93)'.
~ o es de destacarse el análisis sociológico sobre la ubicación de los
out!iders, desarro~do a pro~sito de la peculiar situación social que, en su
calidad de extran,eros, definían a los entonces jóvenes pensadores _
castellano y magyar- en la Alemania del Kaiser de principios de siglo.
En esa Alemania anterior a la Gran Guerra, va a realizar lo
fundamental de su obra el llamado por David Frisby "primer sociólogo de
la modernidad", Georg Simmel, de fuerte y decisiva influencia no sólo en
Ortega, Lukács y Weber, sino también en otros autores como Ernst
Cassirer, Ernst Bloch, Wilhelm Worringer, I&lt;arl Mannheim y otros muchos.
~a a _estar ubic~~o Simmel ("ardilla filosófica" lo califica Ortega), en una
mme1orable pos1c1ón central en el entrecruz.amiento de todos los caminos y
2 nos recuerda oportunamente a este respecto el autor que, la obra filosófica más leida en
Alemania a principios de siglo era precisamente Vida y poesía de Dilthey. (vol. 4 de la edición
en es~l de sus Obras completas preparada por Eugenio Ímaz para el Fondo de Cultura
Bconóuuca).

�498
vertientes culturales alemanas y, en general, centroeuropeas de la época.
Es de reconocerse cómo la obra aquí reseñada logra recrear en el capütulo
ID la atmósfera común que envolvía a la serie de artistas e intelectuales -no
sólo filósofos- que de una u otra forma gravitaban en tomo a la egregia
figura del sociólogo berlinés, el cual, a lo largo de toda su obra escrita, y en
su vida misma, deja traslucir toda la "transitoriedad, fugacidad y
contingencia" (Baudelaire) de la vida moderna. Llaman mucho la atención
algunas afirmaciones de Lukács sobre Simmel citadas en la obra: "Simmel
tiene la mente más fina entre todas las contemporáneas" y "comparado con
_él (se refiere a Simmel) Husserl resulta un pensador mucho más pobre y
seco" (p. 126).
Aunque quizá no sin alguna tristeza, fue muy sensato y consecuente
Simmel al aceptar que moriría sin herederos espirituales, -la época moderna
no posibilita otra situación-. Dejó una gran herencia, sí; pero su capital
intelectual que distribuyó generosamente entre muchos, al invertirse y
reinvertirse en otras obras, no puede ser percibido con facilidad. Esa fue la
generosidad de Simmel;
su capacidad para un desprendimiento
consciente, suficiente para admitir que cada quien habría de actuar
conforme a "su carácter y naturaleza" (citado en p. 133), no importándole
que la riqueza intelectual creada posteriormente por aquellos en quienes
influyó fuese tan rica, diversa y matizada que no permitiera reconocer su
remisión al capital original. Parece ser que todavía hay mucho que
aprender de Simmel. ¿no es así?
Analiza también Los profetas y el mesías con el debido rigor
conceptual las categorías fundamentales simmelianas de su
Lebensphilosophie y sus alcances, así como la crítica hacia ella ender~~da
desde los bunkers del neokantismo, particularmente por parte de Hemnch
Rickert Sin embargo, es quizá al desarrollar la cuestión relativa a la
tragedia de la cultura de la modernidad donde valdría más la pena hacer una
inflexión. En sus obras Simmel define a la cultura como forma o como el
"refinamiento de las formas intelectualizadas de la vida" (p. 151), Y al
mundo de las producciones culturales como una colección de fo~;
siendo el desarrollo cultural una conse2uencia 4e la dialéctica entre la vida
y las formas. La pluralidad ·de las formas irreductibles en las cu_ales se
expresa la vida constituye la llamada cultura objetiva, la cual ~n los tiempos
modernos ha devenido relativamente autónoma en relación al. agente
creador portador de las energías vitales; en ese desfase o desa1uste se
origina la llamada &lt;tragedia de la cultura&gt;.

499
En Simmel esta última expresión se refiere ante todo a que con

cada avance de la cultura objetiva, "el dominio del valor objetivo se hace
cada vez más complejo e inaccesible a la cultura subjetiva de los
individuos" (p. 153), tomándose los valores objetivos culturales, de medios
instrumentales en fines autónomos, escapándose de las manos, por así
decir, del sujeto creador de la cultura que les dio vida. Lo trágico estriba
en que ya creadas las estructuras culturales así sea de forma muy
espontánea, estamos · imposibilitados de controlar en su totalidad las
direcciones que efectivamente tomarán en el futuro; nacen por así decir,
dichas estructuras, con una legalidad propia "preprogramada", con
directrices necesarias que emanan de su interna constitución y que, en
casos límite, se vuelven contra su propio creador, siendo posible aun la
aniquilación de este..
De toda esta "complejidad trágica" se deriva la angustiosa

pregunta por el sentido de los fines y de la totalidad; para Simmel, es
Arthur Schopenhauer quien más propiamente representa la "expresión
filosófica absoluta de esta condición interna del hombre moderno" (cita de
la p. 157). Se da en el hombre moderno "una profunda nostalgia por un fin
absoluto" (íbid). Mas precisamente la época moderna se va a caracterizar
por la fisión de la Weltanschauung premoderna, y por la penosa labor de
recuperación, acoplamiento y compatibilización de las diversas visiones
fragmentarias en la presente época del desencantamiento del mundo, proceso
este último tan magistralmente descrito en su oportunidad por Max
Weber.
Los conjuntos de medios para la existencia propiamente humana,
llámese técnica, burocracia o dinero, pero también Estado, religión,
tecnología, ciencia y aún filosofía devienen fatalmente entidades
autónomas o si se quiere, semiautónomas, que acaban por oprimir y
limitar los márgenes de libertad, pero la "trágica paradoja" estriba
precisamente en que, por otra parte, esas mismas formas y estructuras
constituyen elementos esenciales para los ámbitos de realización de las
posibilidades humanas.
Este aspecto se puede sintetizar mediante el siguiente párrafo de
Simmel, traducido por Gil Villegas: " ... En su busqueda por la perfección,
el espíritu debe pagar el trágico precio de que las leyes propias que rigen al
mundo cultural creado por él, para alcanzar su propio desarrollo, se
desenvuelven con una lógica y un dinamismo que crecientemente separan

�500

a los contenidos de la cultura de los fines, valor y significado esenciales de
la misma" (p. 158).
Posteriormente, en el capítulo IV analiza Gil Villegas la
transformación del legado de Georg Simmel en función del problema de la
modernidad, particularmente en determinadas obras de Lukács, Ortega y
Max Weber, donde nuevamente el autor analiza magistralmente la
trayectoria evolutiva del "capital" simmeliano a un nivel de detalle tal que
su superación se nos antoja dificil. Es aquí, justo al llegar a la p. 224 donde
aparece una muy rica información gráfica proveniente de distintas fuentes.
Comprende fotografías de los pensadores aquí estudiados en distintas
etapas de su vida-, de algunos de sus maestros, portadas originales de sus
obras de juventud, edificios y fachadas de universidades del sudoeste
alemán, y aún la cabaña de Heidegger en Todnauberg y la casa de Max
Weber enmedio de una zona boscosa.
Precisamente en el capítulo V, se estudia con no menor detalle la
sociología histórica de las universidades alemanas en_particular Heidel~rg,
Marburgo y Friburgo-, su relación con la generación de 1914, la IXUSJ.ón
histórica de dicha generación tanto en España como en Hungría, y el
liderazgo que Lukács y Ortega efectivamente ejercieron en sus res~tivas
naciones, todo ello mediante la aplicación de los esquemas categoriales de
la sociología del conocimiento, ya referidos líneas arriba.
En la misma línea de sentido, la calidad sociológica de outsiders de
ambos pensadores, es escrutada prolijamente en el capítulo VI,
destacándose su marginalidad social en Alemania. En el caso de Lukács,
incluso en Hungría por su condición de noble judío bien situado en
Budapest. Aquí se detalla el tránsito de este último ~~dor, del c~~~
de Simmel a la "órbita" weberiana, y "pormenonza toda la difícil
problemática de su "habilitación", entre otros interesantes tópicos.
También son de destacarse los problemas y algunas influencias
compartidas en la Alemania de 1914 por los outsiders de la inte~ectuali~ad,
como: la oposición entre lógica y vida, !a superación de la dualidad su,etoobjeto, Nicolai Hartmann como fuente· compartida. en el proble~ de ~
verdad1 la influencia del expresionismo en la mencionada generación, asi
como Whi1helm Worringer y Ernst Robert Curtius como "vasos
comunicantes" para los pensadores marginales.

501
Desarrolla el capítulo VII, con una criticidad brillante y un aparato
analítico muy perfilado, un planteamiento muy sugerente en relación a la
estructura diferencial de la forma ensayística y la del tratado académico
formal y sistemático. Siendo la primera la forma preferida y desenvuelta
con brillantez por los dos extranjeros marginales objeto del estudio, y la
segunda, la de pensadores como Heidegger, insiders adscritos a la vida
académica de pequeñas universidades del sudoeste teutón. Desde luego,
la localización espacial; temporal y social de los pensadores son vistas en
toda su condicionalidad respecto de los géneros literarios elegidos.
Culmina finalmente, el voluminoso trabajo de investigación con la
"génesis de Sein und Zeit o arqueología de un tratado", que prosigue en
todos sus meandros el recorrido intelectual heideggeriano hasta la
publicación de su célebre Ser y tiempo. Este capítulo por sí sólo bien podría
haber sido un libro aparte; lo mismo podría decirse de otros, pero del VIlI
con mucha mayor razón.
En suma, es una obra que se volverá, a no dudarlo, referencia
obligada para cualquier estudioso de uno, varios o todos los pensadores
aquí involucrados -no únicamente los tres primordiales-, o para quien
quiera adentrarse con rigor y verdadera penetración intelectual en las
raíces conceptuales más -relativamente- próximas del pensar actual.
Varios académicos, víctimas del ya endémico "fervor sucursalero" y
filoneísta de estas tierras, bien harían en enterarse que "filosofías del
fragmento", "teorías de lo transitorio", "marginalidades nómadas" y otras
novedades parisinas, eran moneda de curso común en los ambientes de la
élite intelectual centroeuropea allá por los años de 1900-1909, gracias sobre
todo a la labor de Georg Simmel.

Es de loarse, y debemos agradecerle a Francisco Gil Villegas esta
valiosa investigación, realmente modélica. Asimismo celebramos que no
se haya dejado vencer por el desánimo al que se refiere en los
agradecimientos, y que su trabajo iniciado en 1986 viera por fin la luz
pública.
Son de esperarse nuevas aportaciones de este importante
académico mexicano en las áreas de conocimiento por él cultivadas, y
mucho nos gustaría ver pronto otros estudios suyos publicados.

�503

&lt;FILOSOFÍA E INTEGRAOÓN: EL FILOSOFAR COMO VÍA&gt;
DE MATILDE ISABEL GARCíA LOSADA.
Dr. RICARDO MIGUEL FLORES
Centro de Estudios Humanísticos
UANL.

Con prólogo del prestigiado escritor Francisco García Bazánt, y
bajo el sello de Editorial Almagesto (1 vol, 113 pp.), apareció en Buenos
Aires en 1994 este interesante libro que hoy comentamos. La solapa
consigna otras entregas de la autora: ¿Qué somos los argentinos?, Ed. Cinae,
y Bibliografía .filosófica argentina (1900-1975), Ed. Fecic; ambas editadas en
Buenos Aires en 1983. Asimismo es autora de otros trabajos publicados en
su país y en el extranjero.
En nuestra tierra se le publicó con anterioridad "Inquietud metafísica

en los representantes de la filosofía existencial argentina"; (Anuario &lt;Ventas&gt;;
Universidad Regiomontana. Monterrey, N. L., México, 1989).
La obra consta de una introducción y diez capítulos, algunos de los
cuales están en vías de ser publicados o han sido presentados en diversos
congresos y reuniones de índole académica.

Desde el inicio, propone la autora "un filosofar como juego cordial
de integración" como "actitud y quehacer"; anuncia desarrollos de la
cuestión axiológica con apertura a una Filosofía de la Cultura, e intenta
trazar caminos válidos para el filosofar iberoamericano.

De su copiosa obra seleccionamos: &lt;René Guénon y el ocaso tú la metafísica&gt;, Ediciones
Obelisco, Barcelona, 1990; &lt;Neoplatonismo y Vedanta. La doctrina de la materia en Plotino y
Shankara&gt;, Ed. Depalma, Buenos Aires, 1982; &lt;Gnosis. La esencia tkl dualismo gnóstico&gt;, Ed.
Castañeda, 1978; y en colaboración: &lt;René Guénon o la tradidón viviente&gt;, Ed. Hastinapura,

1

Buenos Aires, 1985.

�504

El desarrollo filosófico de los capítulos, evidencia un pensamiento
adscrito a las vertientes agustiniana y existencial (en sentido amplio) de la
Filosofía. Reconoce en su primer trabajo su deuda y filiación para con el
pensador argentino Vicente Fatone, -del cual proporciona una muy nutrida
noticia bibliográfica- y se pronuncia consecuentemente por un
pensamiento "integrador -abarcador y superador-", abierto o más bien
entreverado con los caminos de la mística y la religión" (p. 24).

&lt;Filosofía e integración&gt; nos muestra un pensar existencial,
"filosofía encarnada, no meramente pensada", insiste la autora,
vehiculizada por una Metafísica "abierta a la dimensión vertical" (p. 30).
Con una vehemencia claramente afincada en convicciones, nos habla de un
hombre-filósofo que es conceptuado como "libertad creativa-creadoraamante y libertad-creyente", abocado a satisfacer su "necesidad
sapiencial", aspirando al "Dios-Creador-Amor-Libertad-Suma Concordia y
Suma Vida" (p. 47), al cual ha de acceder a través de un pensamiento que
"además de pensar, siente; y un sentimiento que además de sentir, piensa",
en terminología que nos remonta al sabio de Hipona.
Después de sendos trabajos inspirados en San Agustín y en Vicente
Fatone, a quienes toma la autora como incitadores y paradigmas, nos son
presentados materiales referentes a 'la filosofía en su integración a la
mística', a la integració~ como'actitud y quehacer del filósofo' (ponencia al
XIX Congreso Mundial de Filosofía celebrado en Moscú en 1993), 'el
filósofo -sujeto integrador-', 'la cuestión axiológica', 'el filosofar como
juego cordial', 'filosofía de la cultura e integración' y 'compromiso del
filósofo -la verdad existencial y la probidad del pensamiento'.
Imposible sería hacer referencia a todas las ideas presentadas en
este libro -una reseña deberá ser siempre una invitación a leer, nunca una
licencia que exima de la lectura directa de la obra-; simplemente
resaltamos dos que particularmente lo ameritan desde nuestra perspectiva:
1) que el hombre -y el filósofo en él encarnado aspira a saborear su Grund,
como Verdad-Amor-Libertad-Presencia, yendo en pos de la Con-cordia Suma.
En la misma línea de ideas, señala que el juego "a lo divino" tiene por
única "regla" la generosidad, la cordialidad, el Amor, y que el hombre
aspira a encarnar y reconocer en los tú cordiales, a quienes presentifican su
Grund. 2) el señalamiento de que la probidad, la honradez, es la "gran misión
del filósofo, su compromiso", el cual, por otra parte, no puede sostenerse sin
grandes sacrificios y conlleva una verdadera "aristocracia de la conducta, o

505

mejor, un filo~ofar, -en y desde el pensamiento sentido y el se timi
. . to
pensado- heroico .. . 11
n
en
. d
~orm~os_votos porque la autora nos prosiga comunicando sus
m agac1ones filosófico-místico-relio-iosas dentro de
, .
.
. te ial
o·
su vra. mtegrativaeXIS n~ , y qu~ sus obras continúen nutriendo el acervo filosófi d I
?,?nsar 1beroamencano.
co e

�507

LA MúSICA SIMBOLO DE LA TRINIDAD
-"Consideraciones a propósito de una obra extraordinaria1 " \

1

1

Dr. Alfonso López Quintás
Real Academia de Ciencias Morales y Políticas
Madrid, España
La importancia de la experiencia musical se destacó ya desde los
tiempos antiguos. Baste recordar el De música de San Agustín, espíritu
sumamente sensible al encanto de este arte. Multitud de autores resaltaron el
poder emotivo de la música, y algunos se detuvieron a reflexionar sobre la
razón de tal hechizo. Schopenhauerdestacó con inusitada energía la relevancia
que presenta la música y que la sitúa en un nivel superior a las otras artes. Es
"un arte grande y sobremanera espléndido" -escribe-, porque "afecta
poderosamente a lo más íntimo del hombre"2, ya que no ofrece meras
"representaciones de las ideas" sino la "objetivación inmediata" de la Voluntad
originaria que crea las ideas y el mundo. En cambio, los pensadores de la
Ilustración situaron a la música en un plano inferior a las artes plásticas por
cuanto, a su parecer, no habla a la inteligencia sino al sentimiento. Según el
influyente D 'Alembert, la música todavía no presenta el poder expresivo de
dichas artes por cuanto no ha logrado describir -en plan "programatico"- sino
pocos acontecimientos de la vida cotidiana. Esta interpretación superficial ha
provocado hasta el día de hoy numerosos malentendidos, a los que se debe por
ejemplo que en España los estudios mu~icales no hayan sido asumidos en la
enseñanza universitaria, a pesar de haberlo sido.la artes plásticas.
En el siglo XX, no pocos literatos y filósofos han mostrado sumo
aprecio por la experiencia musical. Gabriel Marce! destacó con entusiasmo que
'CF. Schandel, Erwin; Musjc als TónjtatMyrnbol Peter Lang, Franlcfurt 1995
'Cf. Pie Weit als wme und VorsteHun~ en Samtiliche Wiss. Buchgesellshaft, Darmstadt, 1982, p . 369

�509

la música tiene un poder extraordinario para elevamos al conocimiento de
realidades metasensibles3• En un trabajo consagrado a destacar la significación
metafísica del teatro de Marcel, J. Chenu comenta : "En realidad la música nos
pone en relación con el mundo de las realidades espirituales más profundas.
Sin recurso a las ideas, por el solo juego de los ritmos y sonidos nos sitúa
directamente en la armonía, y no es temerario llegar a decir que la música nos
permite, más que todo otro arte, participar con todo el alma en esta 'paz' que
supera todo entendimiento y que es el fondo mismo del ser. La música tiende
a restaurar en nosotros un cierto 'espacio cósmico interior' que nos libre de la
pesadez que hay en nosotros" 4 • Frente a la revolución que supone la música
atonal, sobre todo en ciertas manifestaciones vanguardistas, el compositor y
director de orquesta Ernst Ansermet subrayó con toda decisión que el edificio
musical, con cuanto implica de ordenación estructural y de belleza, pende de
la "dominante" -la quinta-, y, abolida la primacía de ésta, se derrumba elcampo
5
de juego en que se mueve la experiencia musical auténtica •
Estos a análisis presentan notable interés y han contribuido a elevar la
experiencia musical a un nivel de alta consideración en el mundo ~telectual
Pero se echaba de menos un estudio radical de lo que es esencialmente la
música, lo que constituye su núcleo esencial, el que determina lo que ha de
entenderse rigurosamente por música y lo que se sitúa fuera de su campo. Un
joven investigador de la Universidad de Bamberg (Alemania) se ha decidido
a hacerlo, y con tal arrojo que no sólo realiza un estudio de los fundamentos_de
la música sino que los pone en relación con la filosofía del ser y con la doctrina

música en su verdad, me ha aparecido siempre como una llamada irresistible de aquell_o que en
el hombre supera al hombre, y lo funda". (Cf. L'esth~tique ~usicale d e Gabriel ~ar_cel, Aub1er, Parfs
1980, p . 112). "Si una convicción se ha afirmado en JJU esplritua lo largo de estos últimos veinte años,
es que lo esencial de todo ser humano es la parte de creación, por reducida que sea, que hay en él. Y
yo añadirla hoy que la alegría enla que se traduce dicha creatividad se expresa, o al menos se ~xp~a
en otro tiempo, muy a menudo a través del canto". "Si la música se empobrece, entonces la vida misma
disminuye, se hace mezquina". (Cf. O. cit., p. 107).
amplio comentario puede verse en JJU obra.u
experiencia estética y su poder formativo, Verbo divino, Estella, 1~91, pp. 73-96.
'Cf. Le théatre de G. Marce! et sa signification métaphisique, Aub1er París 1948, p. 202.
s "La música nos remite, pues, sin cesar al proyecto de dominante. Nos pre~tába~os como podla
convertirse en un hecho interior: la dominante ha realizado esta metamorfoslS; es, s1 se me penrute
decirlo, el fijamiento del hecho sensible en interioridad, es decir, ni más ni menos el fund~~ento de
la música y, al mismo tiempo, su deter~ción como hecho afectivo. Desde entonces la mus1ca
se organiza para nosotros desde fuera sino ~esde dentro; ~ partir de allf, y como una forma us
dinamismo interno que determina esta tensión de la do~te y toda ~u es.~ ~: tod~ s
cualidades sensibles y formales adquieren su sentido en fun~ón de ese d~mo . (Cf. L expénence
musicale et le monde d 'aujourd 'hui", en Frrits sur la musu¡ue, A la Ba';?nrul!re, Neuchatel, 1971, P·
42; versión española: "La experiencia musical y el ?'undo de ~oy , en _Coloquios sgbre arte
contero¡&gt;oráneo. Guadarrarna, Madrid 1958, p . 81). 'Toda creaoó_n estétic~ lleva co~1~0 una
determinación ética, una elección, un proyecto; pero esta determinaa ón adqwere en la mus1ca una
consistencia particular". (Cf. .E¡;[m.., p. 43; Coloqujos.., P· 83).

&gt;"La

'!~

ya:

religiosa de la Trinidad. Para esta delicada labor interrelaciona! se halla
perfectamente preparado merced a sus estudios de música, filología, filosofía,
y_t~ología, y as~ ~olabor~ción ~n los estudios "triádicos y ontodinámicos" que
dirige el catedrahco de filosof1a de la Universidad de Bamberg, Dr. Heinrich

Beck.
Para el autor, la música tonal es "un símbolo de la Trinidad". Para
mos~arlo de cerca y rigurosamente, estudia a fondo lo que significa la
tonalidad y descubre que se trata de un ámbito sonoro que tiene su punto de
asiento, arraigo y despliegue en la octava. Esta se des-pliega, sale de sí
creadoramente, y da lugar a la quinta. Ambas se cierran en la tercera. Este
tritono constituye un campo de juego lleno de posibilidades sonoras. En él ha
de moverse el compositor, como en una especie de armonía preestablecida
para, como diría Platon, "engendrar obras en la belleza". Este campo de acción
lo encuentra el hombre ante sí, no lo crea, tiene una entidad y una eficiencia que
ha de ser respetada·y aceptada agradecidamente. El compositor no construye
las bases de sus composiciones; las asume activamente, y esta forma activa de
recibir posibilidades es la quintaesencia de la creatividad.
Este punto de partida tiene las más fecundas consecuencias para el
pensamiento y para la configuración de la vida. La música nos ofrece un
ejemplodelaformade unidadendiyersidadenqueestáconstituidoelmundo.
Nos ayuda, con ello, a ver cómo el todo vibra en cada una de las partes y cómo
éstas adquieren su plenitud de sentido confluyendo hacia el todo. La experiencia
musical se convierte, así, en una escuela de vida, de sabiduría profunda. "Si
Bach compara la polifonía con un diálogo sostenido por personas racionales
autónomas, se hace patente aquí una dimensión ética. Se trata de la relación y
socialización, que, en virtud de la coherencia onto-triádica del ente, no está
~gida ~or el esquema racionalista 'o lo uno o lo otro', sino por el esquema
integral tanto lo uno como lo otro'. La experiencia musical polifónica puede ser
considerada como un modelo excelente de la inter-vinculación social (... )"6• "Si
a cau~ de los distintos empeños en individualizarse -como sucede asimismo
en las tramas de sonidos polimodales- surgen 'tensiones extremas', no debe
esto ser motivo de desánimo. Pues, as.í como cada melodía tonal se halla
'enraizada' en el fondo armónico y lo expresa a· su manera hay que suponer
también de cada hombre, que se individualiza como hombre, que represente
a su modo el ser originario. Lo que sucede en la música vale, por consiguiente,
para la 'polifonía' social: 'El poder de la unidad (crece) con el grado de
autonomía
'CF. Schadel, O. p. cit.,p. 504

�510

511

de las voces. Cuanto más fuerte es la tensión entre ambos polos, tanto mayor
es su fuerza'"7•
Este carácter modélico de la música y su correlativo valor pedagógico
fué ya subrayado por diversos autores. Yo mis~o, en mi arnpli~ estudio sobre
El arte de pensar con rigor y vivir de forma creativa (PPC, Madnd 1993), acudo
frecuentemente al arte µmsical para mostrar cómo de hecho son perfectamente
viables ciertas relaciones consideradas demasiado a menudo como contrarias
o contradictorias: independencia-solidadridad, autonomía-heteronomía,
interjor--exterjor. etc. Pero ningún autor conocido por mí ha tratado estas
cuestiones con la radicalidad, la hondura, la claridad y la erudición con que lo
hace el Dr. Schadel. Baste señalar, entre mil ejemplos que ofrece su densísima
obra, la firmeza de trazo con que determina que, en el juego creativo de la
experiencia musical, la "dominante" no "domina", en sentido de mando y
prepotencia, sino "orienta", "ordena", funda un "hoga~" expresivo. Negar la
primacía a la tónica y a la dominante, para conceder igual rango a los doce
tonos como sucede en la música "dodecafónica" (Schonberg), puede parecer
en ~ primer momento una medida liberalizadora q':e _abre horizonte_s de
libertad y dignidad a todos los elementos básicos de la mus1ca, pero en~alidad
se traduce en pobreza de recursos. El mismo Emst Bloch, que considera los
conceptos de "orden" y de "libertad" como "contrastes excluyentes", se muestra
escéptico ante la "euforia emancipativa" provocada por la forma _aton~ de
componer. El prof. Schadel ve con nitidez que, al entrar en un dinamismo
creativo, nadie domina a nadie; todos configuran a todosª.
Su exhaustiva investigación lleva al autor a enfrentarse una y otra vez
con las tendencias atonales que rechazan por principio las bases mismas de la
música. Y, así como muestra que la aceptación de éstas supone una fo~a de
vinculación a los principios del ser, el proceder al m~gen -~ e 1~ ~
implica una profunda alteración del ordo rerum. de la articulac1on pnm~ ~e
la realidad, con las graves consecuencias que ello implic~. Respecto al ~spm~
que guió los primeros pasos de la revolución vanguardista, ata el testimoruo
de Karl Popper, que en su juventud hizo serios esfuerzos por c~~prend~ Y
valorar la música atonal, asistió a las sesiones privadas de audicion musical
organizadas por A. Schonberg, y paulatin~ente_fué ~e~briendo "~ ~obreza
espiritual y la fuerza destructiva de las ideas histoncistas en la mus1ca Yen

'Cf. Q,_j;j1,, pp. 384-385. Las frases entrcomilladas pertenecen a la obr~ de E. Mu_thesius: Lg¡ikJ1c[
Po\yphonje Beitrii&amp;;e zu eioer pbilosophisrbeo Musjktheorie. Meisenhe1m am Glem, 1971, PP· 100,82
• Cf. O. cit., p . 290.

general en el arte", así como el afán de ciertos compositores vanguardistas de
estar siempre más allá del tiempo presente y hacerse valer mediante el mero
recurso de la sorpresa9• Este juicio crítico recibe en la obra de Schadel una
precisa y amplia fundamentación técnica.

#

Este análisis nos permite comprender a fondo por qué profundas
razones se expresó la música durante siglos en un lenguaje común, y fué
comprendida, admirada y vivida por gentes de diversa cultura y procedencia.
Hoy día, casi cada obra de vanguardia presenta un lenguaje diferente y no crea
un campo de comunicación espontánea y viva entre los compositores y el
pueblo. El prestigioso director de orquesta Luis López Cobos manifestó en una
entrevistatelevisivaquenoconsidera"rentable"realizarelesfuerzodeaprender
un lenguaje musical para cada obra. El estudio del Dr. Schadel nos hace ver con
nitidez por qué el afán de configurar las obras desde criterios puramente
subjetivos anula toda posibilidad de colaboración re-creadora entre
compositores y oyentes.
Al mismo tiempo que descubre la esencia de la música, el autor pone
unas bases sólidas al modo relacional de pensar, y lo distingue cabalmente de
toda forma de mero relativismo. Hoy sabemos que el miedo al relativismo
frenódurantesigloslainvestigacióndelafecundidaddelrelacionalismo.modo
de pensar perfectamente adecuado al ser humano y sus formas específicas de
actividad. La música es relacional por esencia, y su cultivo nos dispone el
ánimo para movemos en ese clima de sana ambigüedad y de extraordinaria
riqueza que se crea cuando uno ve la realidad de modo relacional.
Hoy día, diversas leyes nacionales de educación señalan como meta de
la actividad académica enseñar a los alumnos a pensar adecuadamente,
razonar bien , tomar decisiones ponderadas... Esta tarea debe llevarse a cabo
a través del estudio de cada una de las áreas o disciplinas. Una de ellas es la
música, que está llamada a prestar un servicio pedagógico de alta calidad si
sabemos penetrar en todo cuanto implica y significa, más allá del agrado
inmediato que produce y de los contenidos expresivos que trasmite. Esta
mirada trascendente es ejercitada al má?&lt;imo cuando se lee y medita esta
penetrante obra de SchadeL
Seria por ello sumamente deseable que se realizara una traducción de la
misma al español. No es tarea fácil, debido a su densidad de expresión y sus
numerosos tecnicismos. Pero valdría bien la pena, porque se trata de un
estudio que hace época. La hará si encuentra lectores receptivos, dotados de

�512

513

la tenacidad suficiente para adentrarse en un campo de análisis sorpresivos
que exigen moverse a la vez en diversos niveles de realidad. Esta labor
interdiciplinar es rechazada con frecuencia por quienes identifican
"especialismo" con "rigor intelectual", olvidando que el sentido cabal de la
existencia se descubre cuando se ven en bloque aspectos diversos y
complementarios de la realidad. Es admirable que el doctor Schadel haya
tenido el arrojo de presentar este trabajo para las pruebas de "habilitación"
universitaria. Ello no indica, a mi juicio, temeridad insensata sino sana confianza
en la justeza de su tesis.
El gran compositor, director de orquesta y violoncelista español Pablo
Casals declaró poco antes de morir que el mundo todavía no se ha percatado
de la importancia que encierra el hecho de que exista la música. Esta sugerencia
se toma transparente y cobra pleno sentido a la luz de los análisis realizados
por el prof. Schadel, que nos abre horizontes insospechados para comprender
no sólo la música sino la constitución triádica de todo lo real. Eso le permite
descubrir la relación trinitaria (simbolizada en el tritono básico de la música)
como un principio de integración que opera fecundamente en el ámbito de lo
real. El autor estima que se puede esperar justificadamente que el principio
trinitario, tras el gran avance que experimentó en los últimos diez años, sea
reconocido generalmente a comienzos del próximo milenio como "una realidad
integradora"1º. Esta posición optimista explica por qué el autor colocó al frente
de su obra el lema siguiente: "Sin la música no puede ser perfecta ninguna
disciplina, pues nada existe sin ella".
Es de saludar que surjan investigadores, como el Dr. Schadel, que no
ponen trabas al pensar ni admiten las que otros consideran obvias e ineludibles;
penetran en el enigma de lo real con toda libertad de pensamiento y con
absoluta confianza en las posibilidades de la razón.

lO

o. cit., p. 45

-"Cuaderno de Sarajevo. Anotaciones de un viaje a la barbarie"Universidad Autónoma de Nuevo León
Facultad de Filosofía y Letras
División Estudios de Postgrado
Alumna: Cristina Gómez

. Go~ti~olo, Juan. Cuaderno de Sarajevo, Anotaciones de un viaie a la
'

barbane. Mex1co: Editorial Aguilar, 1994. p. 136.

&lt;Pero las 100 000 personas musulmanes, serbios croatas
sefardíes que salieron a las calles de la capital bosnia e~ defenS.:
d_e una Yugoslavi_a que se deshacía bajo sus pies y en favor de la
ci~dad~a plunétnica no disponían, desdichadamente, de
avtonesru a = . Pocassemanasdespués, los "chetniks'º iniciaban
su feroz asedio a la ciudad.&gt; (pág. 95)

E~una muestra de la solidaridad con los habitantes, en particular con
la pobla~on mus~an~ de Sarajevo y en un intento por despertar a la
ad~rmeci~a-comurudad intelectual, Juan Goytisolo y Susan Sontag visitaron
la cmd~d sitiada en ~l verano de 1993. Resultado de este viaje fueron: Cuaderno
de SaraJevo. Anotaciones ~e Wl viaje a la barbarie. Por parte de Goytisolo, y la
puesta en escena, en el mISmo Sarajevo, de "Esperando a Godot" por Susan
Sontag.
El vi~j~ para~ escritor, comienza desde el momento mismo de la partida,
cuand~ se dirige hacra el aeropuerto de Roisy en París y los presagios van
ap~endo ~ su mente; a lo largo de la avenida por la que transita, se divisa un
cartelon
. . de cine anunciando: "SNIPER TIRADOR DE ELITE. El d estinºo final d e
su v1a1e es Sarajevo, nada menos que la capital de los francotiradores.

�514

Por las páginas del libro empiezan a aparecer las atrocidades ya sabidas de
antemano por el escritor. Pero viajar a Sarajevo-nos dice-es como jugar a la Oca
y encontrar que el casillero final es una ratonera. En la primera sección del libro
nos narra las experiencias directas que tuvo en la ciudad sitiada; en la parte
media, aparece una serie de fotografías que por sí mismas narran los
acontecimientos del lil:;&gt;ro; en lo que corresponde al epílogo, hay tres apartados,
donde profundiza los problemas históricos de los Balcanes; cierra el libro con
una serie de notas que amplían, en el momento oportuno de la lectura, alguna
información adicional.

'1

Entrar en ellibro, es entrar de lleno al horror de la guerra y la devastación;
Sarajevo es la" geografía de la desolación", sus avenidas han sido rebautizadas:,
&lt;Avenida de los francotiradores&gt;; hay que familiarizarse con determinadas
siglas: UNPROFOR (Fuerza de protección de las naciones unidas) responsable
de la seguridad de los corresponsales extranjeros, mas no de los ciudadanos.
Para vivir ahí hay que conocer las reglas y leyes de un código elemental de
supervivencia: "conocimiento de las zonas de alto peligro y de las que puede
pasear sin excesivo riesgo, de los barrios donde suelen caer morterazos y
obuses, de las esquinas y cruces favoritos de los francotiradores, de los lugares
en los que conviene caminar agachado y de los que debe salir de estampida.
"(pág. 20). Como dicen los sarajevitas toda salida al exterior es como jugar a la
ruleta rusa. Sarajevo, nos dice el escritor, es una ciudad sitiada, sujeta al infame
ritual de purificación étnica; una ciudad abandonada por el resto del mundo.
La revisión de los informes del Ministerio de Higiene y Salud de la
Presidencia lo ponen al tanto de la dimensión del genocidio ejercido sobre el
pueblo bosnio y en particular contra la población de Sarajevo; pero su visita
hecha al hospital de Kosovo, en especial al pabellón infantil, habla mas que
cualquier informe oficial. La infamia aparece en toda su magnitud en hospitales
y cementerios donde ya no hay cupo para tanta demanda. Las entrevistas se
suceden narrando crueldades inverosímiles. Poco a poco vamos descubriendo
con Goytisolo la dimensión de los acontecimientos y sus macabras
maquinaciones. Esta guerra ha sido fríamente planeada, con una perversidad
comparable o superior ala de Hitler. En septiembre de 1991 el entonces Primer
Ministro de la Federación, Ante Markovic, denuncia un complot entre el
ejército, Milosevic y Radovan Karadzic para reunir a todos los pueblos serbios
existentes en Yugoslavia en un estado serbio puro, presuponiendo esto la
limpieza étnica y racial. El 24 de mayo de 1992, Mirko Jovic, presidente del
Partido de Renovación Nacional, declara: "Los serbios deben comprender que

515

esta ~erra no puede concluir con un acuerdo. Es una guerra por los territorios
y allí donde se combate hoy o bien, no habrá musulmanes o bien no habrá
serbios". (pá~. 87): Bajo ~stas premisas, denuncia Goytisolo, ~ue lo que se trata
es de crear s1tuac1ones irreversibles, es decir sembrar el odio suficiente entre
m~ulm~es y serbios para hacer del todo imposible: "que beban agua del
mis~o no y compartan f~tos de una ~sma tierra" (pág. 87). Sarajevo se
ofrec1acomoelmodelo de ciudad cosmopolita europea:" ...espacio de encuentros
yconvergencias, punto donde las diferencias, en vez de ser causa de exclusión
i:e ~tremezclan y_fe~undan por ósmosis y permeabilidad..." (pág. 42). Ciudad
uruca donde coexistían una al lado de otra la sinagoga y la mezquita, la iglesia
ortodoxa y la católica. De ahí el odio que provocó a los líderes de la gran serbia
y de la gran croada que sólo deseaban repartirse los despojos de una Bosnia
Herzeg?vin~ limpia_de musulmanes. En una entrevista hecha por Goytisolo a
Mustafa Cene, presidente de los imames de Bosnia, éste último dice:
"Ahfestá la raíz del problema. Muchos europeos siguen andados

en los esquemas del enfrentamiento histórico entre la cristiandad
Yel islam. Los !"ntasmas del pasado actúan como una pesadilla
en su subconaente... Ocadente cree poseer el monopolio de la
verdad, de la moral y conductas rectas, perosu polftica desmiente
a diario estas pretensiones. En realidad quiere mantener su
domicilio polftico y economico sobre los pueblos musulmanes
Y en general, de los que llaman del Tercer Mundo."(pág. 59

Se pregunta Goytisolo si alguien - entiendo a este alguien, como a
estados unidos, o la comunidad europea - detendrá esta labor de limpieza,
pero algo le ha de quedar claro, la incapacidad y egoísmo de las democracias
cuando las situaciones no ponen en peligro sus intereses vitales, su denuncia
es directa también a la incompetencia de la O.N.U. y sus mediadores
occiden~ales, quienes, demostraron una total ineficiencia para resolver el sitio
de SaraJevo. La labor de purificación en esta capital también fue de orden
cultural. ~emo~icidio le llam~ Goytisolo a la destrucción del antiguo Instituto
de ~studios Orientales: la celebre biblioteca de sarajevo quedo reducida a
ceruzas por los ultranacionalistas serbios. Miles de manuscritos árabes, turcos
Y ~r~~s; tratados de filosofía, teología, ajedrez, música, etc., se perdieron
definitivamente y con ellos la memoria y cultura musulmana europea.
Bien conocida es la postura del escritor españolGoytisolo, como mediador
entre el cristianismo y el islamismo y así lo demuestra en este libro con una
defensa valiente de la cultura musulmana, en medio de la indiferencia de los
occidentales; el que lo lee no sólo adquiere un conocimiento de lo terrible

�517

516
y nefasta que resultó la disolución de la antigua Yugoslavia para el musulmán,
sino que también se adentra en las raíces profundamente históricas de este
conflicto, descubriéndonos la criminal forma en que se manejó este pasado a
través de mitologías patriótico-religiosas, que destruyeron el punto de
convergencia y encuentro de musulmanes y ortodoxos, judíos y católicos.
Para el escritor español, este "viaje al infierno" ha sido: "una vía única del
conocimiento de las posibilidades de luminosidad e ignomía de la especie
humana" (pág. 7); por lo cual podemos afirmar que la lectura, nos pude ayudar
a desactivar a la luz de los valores humanos y la razón, los mecanismos más
siniestros del hombre, aquellos que nos conducen a las regresiones más
peligrosas; la vuelta a la tribu.
Despertar a la comunidad intelectual y artística, fue uno de los objetivos
del viaje pero, reconoce el autor, las circunstancias ya no son las mismas que
cuando la Guerra Civil española. Tal vez Goytisolo sea una de las pocas
conciencias vivas, en una época en la que la mayoría de las personas que nos
hemos encallecido, insensibilizado, encendemos el televisor y vemos cualquier
barbarie y confundimos la realidad con la ficción, o la ficción con la realidad,
al fin y al cabo sólo es cuestión de oprimir un botón para la supuesta realidad
o ficción desaparezca.

- "Hay dos clases de mujeres" Universidad Autónoma de Nuevo León
Facultad de Filosofía y Letras
División Estudios de Postgrado
Lic. Karina Gutiérrez Castillo

.
López Negrete, Alfonso. Hay dos clases de mujeres. México: Editorial
Diana, 19%, pp. 122 con ilustraciones.
~pto para cualquier tipo de mujer sin importar su edad, ocupación o
clase soaal, el texto nos invita a reflexionar sobre la forma en que este ser ve
el mundo~ el có~o y cuándo se enamora -o cree estarlo-y la enorme influencia
que la soc1ed~d tiene sobre su desarrollo; además de presentarlo con un sinfín
de comparaciones sobre las cualidades y perspectivas de varones y hembras.

•

Al leerlo s~ a~vierte una clara tendencia feminista ya que trata de
demostrar la supenondad de la mujer sobre el hombre en cada uno de los
aspectos que explora, por lo que tendrá mejor aceptación en el público que
gusta ~e este tipo de lecturas, el cual vemos en aumento día con día. Es increíble
la can~dad de publicaciones que podemos encontrar acerca de la liberación
femenina, el papel que juegan en el ámbito laboral y sobre cómo pueden
comprenderse mejor a sí mismas y superarse.
"
C~mpuest? por di~z capítulos entre los que destacan por su volumen:
comparaciones, triste realidad: la mujer es mejor" y "Enamorarse: Programa
con el que crecen las mujeres", el libro escudriña en la madeja de sentimientos,

�519

518
percepciones y emociones que vive y siente en determinados momentos de su
existencia.
En el primero, atinadamente ataca la creencia universal de que la mujer
es el sexo débil por excelencia: "La fuerza femenina se manifiesta atrayendo
sutil e invisiblemente lo que le interesa y manteniéndolo cerca" (pág. 27);
considerando que no es necesaria la imposición para obtener lo que se quiere.
y si esto fuera necesario, bastaría con someterla al igual que a un hombre del
mismo peso y edad a similar entrenamiento, para darnos cuenta de que
resultaría más fuerte que el sujeto masculino.
En este mismo apartado analiza detalladamente su fortaleza física e
intelectual derivada de una mayor flexibilidad, resistencia a largas horas de
trabajo (laboral y en el hogar), mejor sistema cardioivascular e inmunológico
(debido a la protección extra de los genes en los cromosomas), un hígado más
grande (en las bebitas), capacidad sexual superior a la masculina en un 16% y
mayor complejidad en las funciones del orgarúsmo (gestar, concebir, alimentar
y regenerarse). Así como mejor recepción y memoria, aguante del~ ~atiga, una
madurez alcanzada más rápidamente y una sorprendente facilidad para
expresar sus opiniones y sentimientos; lo que en general, la vuelve un ser más
armónico y completo.
Aunque ya es de todos sabido, las clases de orgasmos femeninos y
masculinos que pueden alcanzarse, no está de más su explicación sobre cada
uno de éstos; especialmente que mencione el descubrimiento del punto G
(Grafenburg, 1975) como tercer forma de orgasmo femenino. Seguramente
éste será desconocido para muchas jovencitas -y no tan jovencitas- quienes
debido al tabú existente sobre el tema, prefieren permanecer en la ignorancia
por pena a preguntar sobre el mismo.
Es de lamentarse que encontramos errores de acentuación en
"Enamorarse: Programa con el que crecen las mujeres", que deberán ser
corregidos en la segunda edición.
Aunque no aporta muchas ideas sobre la materia, abarca una gran
cantidad de opiniones sobre el amor, el enamoramiento, algunas formas en
que interactúan las parejas y sobre cómo el enamorarse entontece o enferma.
Resulta interesante entender que muchas de nuestras reacciones son de origen
hormonal y no son controlables por la psique. El desconocimiento de esto hace
que se lo atribuyamos a sentimientos que en realidad no tienen nada que ver.

Sin ~mbarg~, en ocasiones hace diferenciación entre el amor y
enamor~ento; nuentras que en otras, lo toma como sinónimo, dejando
confuso s1 se trata de dos sentimientos distintos o iguales. Aunque certeramente
aclara que no se debe confundir el amor con el deseo de entrega (sensualidad),
o co~ el deseo de tener un hijo {procreación). Si bien los tres se pueden
manifestar en el acto sexual, la preparación intelectual para cada uno debe ser
distinta.
En la cultur~ ~:id~ntal _se tiene la creencia de que la mujer se pude
entregar a un~ relacion intima solo por amor. Es decir, que el acto es justificado
cuando se esta enamorada, lo que sería aceptable siempre y cuando se asegure
de que se trata realmente de ese sentimiento y no un resultado de la excitación
de ~a necesidad de contacto físico o de la simple curiosidad; lo que hará
reflexionar a las lectoras sobre su propio comportamiento sexual.
La respuesta a la interrogante que plantea acerca de si la mujer debe
entregarse íntimamente -sin asegurarse de estar enamorada-, la encontramos
en la educación misma. Es decir, si está suficientemente bien informada sobre
contracepción, placeres y sus consecuencias y si es capaz de hacer una
separación de sentimientos, de tal forma que pueda decidir sin aflicción
alguna.
. En "Mate~dad: Trampa del amor que cuesta cara" expone la diferencia
abismal que existe entre ~~encía e ignorancia. No es posible que sigamos
pensando que cuanto _mas ignorantes somos sobre sexualidad, más puras
~remos; aun~u~ la soc1eda~ eso nos enseñe. La mujer tiene el deber de planear
como ~ en que c":cunstanc1as va a tener descendencia. Es su responsabilidad
a_1 tal_crr~stan~1a, el texto apoya la idea de que una educación anticonceptiva
dismmuma considerablemente el número de embarazos y abortos ocasionados
por la ignorancia.

•

F.inalm_ent~ ~~ce menció~ de algunas cualidades propias de este género
tales como la mtuic1on, la capacidad de adaptación y el discernimiento, al que
nombra el séptimo sentido.
A lo largo de la obra se percibe poca profundidad en muchos de los
comentarios y pasa de uno a otro sin explicar suficientemente la relación con
el anterior, lo que d~ pie a q~e se note cierto desorden en los temas. De igual
forma le suc~de al titulo de~ libro, que es obtenido del pensamiento "Hay dos
clases de muJeres: a la que tienes que cuidar para que no se te vaya ... y a la que

�520

521

tienes que dejar para que regrese" (pág. 3), pero éste no es trata~o ~ ninguno
de los capítulos, por lo que la lectora deberá encontrarle el significado por
cunta propia.

-"Análisis de recursos educativos desde la perspectiva no sexista"Universidad Autónoma de Nuevo León
Facultad de Filosofía y Letras
División Estudios de Postgrado

1

Alumna: Oaudia Gabriela Loera D.

1

Espin V. Julia y colaboradores. Análisis de recursos educativos desde
la perspectiva no sexista. Barcelona: Editorial: Leartes, 1996. p. 165.

•

El texto responde al trabajo de un equipo de profesores especialistas
en campos muy distintos de las ciencias sociales de la educación interesadas
en la investigación de la orientación no sexista. La obra trata, en primer lugar,
de focalizar el estudio en el campo de la orientación profesional desde una
perspectiva no discriminatoria. La segunda aportación consiste en demostrar
cómo se elaboran los instrumentos de análisis para promover y crear materiales
y recursos educativos desprovistos de sesgos y pautas de discriminación de
género. Con esta investigación pretenden conseguir dos objetivos: 1).
propOl"cionar material teórico de reflexión sobre la importancia relevante y al
mismo tiempo negativa del sexismo y de las actitides estereotipadas en el
ámbito de la orientación profesional 3/ , 2). Ofrecer unas sencillas pero
exhaustivas herramientas llamadas "rejillas" paia detectar y eliminar posibles
sesgos sexistas y discriminatorios de los recursos didácticos destinados a la
orientación.
La estructura de la obra consta de una parte teórica que fundamenta
una segunda parte de la investigación cualitativa a lo largo de siete capítulos,

�522

523

lo cual hace que su contenido sea más fácil de comprender. ~l libro puede
tituir una buena introducción para quienes deseen estudiar en nuestra
cons
fun . , d l ,
sociedad todo lo asociado a la diferenciación en
c1on e genero.
Antes de iniciar con la primera parte del libro, las autoras present~ la
siguiente cita: "Los cambios sociales y laborales... han planteado la n~es1dad
de profundizar en la noción de género, en los roles ~~e debe desempenar cada
una de las personas -mujer u hombre- responzabilizados de desarrollar su
sentido a la ciudadanía a través del trabajo, y por lo tanto los n~evos
planteamientos de la función orientadora, tenden~es a_des~oronar a~titude~
discriminatorias y sexistas en los lugares de trabaJo y am~1tos pr~fe_s1?nales
(p. 11). Esa situación de desigualdad que sufre la mu1er se on~~ _en el
·
de la formación de las clases sociales, cuando la d1v1s1on del
momentomtSm0
. , "La ·
a
trabajo dejó de ser natural para convertirse en exp1otac1on
pnm~r"
división del trabajo -dice Engels_ es la que se hizo entre el hombre_y la mu1er
(p.1). Además la desigualdad es producto de la estructura ~sma d~ la
· d d En cambio las autoras dicen que es a causa de la actitud sexista
soc1e a •
· d" ·d
h b
or ue comporta consecuencias negativas para todos 1os m 1v1 uos om. res
~ :ujeres, ya que limita sus posibilidades como person~ les__ruega
determinados comportamientos. Así por ejemplo, cuando se dice l?s~~osno
lloran" 0 "las niñas no deben hablar así", se está indican~o que los md1v1duos
deben adoptar comportamientos específicos y diferenoados por el hecho de
pertenecer a un sexo u otro.

,r

Utilizan el término 'sexismo' para designar aquellas actitu~es que
introducen la desigualdad y la jerarquización en el trato que reciben los
individuos sobre la base de la diferenciación sexual.
La autora del libro: El feminismo. Andree Michel, nos dice que "las
.
·
fenurustas de hoy denuncian el 'sexismo', así como los negros en los Estados
·
"(~- 7):, ynos
Unidos Olos trabajadores de color en Francia acusan al racISmo
· mo "es la actitud de discriminación ante el sexo femenino (p. 7).
d e finee1sexis
disc • ·
·ó de
Tal actitud pone de manifiesto, que el sexo es un factor de
nmmac_i n,
subordinación y de desvalorización. Esto existe a pesar qu~ hay medidasn~
acción positivas para favorecer la igualdad de oportunidades como . ,
muestran en el texto; por ejemplo existen: 1) Normas legales_ de la Uruon
Europea y en España: a) Las resoluciones de la ONU, del c?nseJO de Europa,
de la OTI. 2) Políticas de acción para la igualdad de opo~dades desde~:~
hasta 1995. Aún teniendo esas normas que apoyan a la mu1er, e_sos esfue .
por apoyarla enla inserción laboral son pocos, dadas las actuales orcunstanoas,

porque en todas partes, de una manera u otra, lasmujereshansidocondicionadas
a sentirse inferiores, secundarias, dóciles y complementarias del hombre, y
nunca como seres humanos iguales y capaces. Tanto los hombres como las
mujeres (pero particularmente los hombres) hanformadoestecondicionamiento
que es parte del círculo vicioso de distorsión y alienación que sufren ambos
sexos en la mayoría de las sociedades actuales. Aunque en estas últimas
décadas -dice Espin- se ha puesto en marcha toda una serie de estrategias
educativas intentando cambiar las perspectivas en la tipificación, estereotipos
y roles vividos.
Y es en la segunda parte del libro cuando las autoras involucradas en
la investigación presentan como posible solución los instrumentos llamados
rejillas. Nos indican los pasos que deben seguirse para su elaboración y ponen
comoejemploelcuademo para el alumnado Decides: primeramente, muestran
la estructura del mismo, para después analizarlo unidad por unidad para que
el lector vea cuál es el procedimiento y le sea útil en determinado momento que
analice un recurso educativo. Es importante aclarar, que al momento de
terminar de analizarlo y haber llenado las rejillas, presenten los datos en
gráficas para después hacer una valoración cualitativa de los resultados
obtenidos. esto con el fin de analizarlo desde una perspectiva no sexista, ya sea
en soporte convencional, o con un soporte más moderno (video, televisión,
software, o cualquier otra tecnología) aplicados a la enseñanza, o a la orlentación.
Pero además de valorar el material, señalan que se debe reflexionar sobre los
materiales en soporte escrito, audio, visual o informático, con el objeto que no
transmitan valores androcéntricos y, en el momento en que se sospecha que
están cargados de contenido sesgado, proceder rápidamente a su detección y
análisis de elementos discriminatorios.
La pedagogía, la didáctica y la orientación se verán de esa manera
favorecidas con el uso de instrumentos objetivos de detección y análisis que
servirán, también a la hora de diseñar las diferentes concreciones del currículo
y par~ la redacción, elaboración y publicación de créditos tanto comunes como
variables.
Por último, consideran que es el Iriomento en que los planes de igualdad
de oportunidades de las mújeres con respecto a los hombres fomenten
programas de derechos humanos. Que se planteen políticas de reducción de
los estereotipos que expandan la igualdad de oportunidades entre mujer y
hombre que ofrezcan conceptos útiles, modelos y procesos para el personal
formador, educador, y orientador. Y que se creen materiales y recursos
dirigidos a la desaparición de las políticas discriminatorias.

�525

-"La reunión de pro/esores" -

Universidad Autónoma de Nuevo León
Facultad de Filosofía y Letras
División Estudios de Postgrado
Lidia Guadalupe Casanova Bravo

Izquierdo, Conrad. La reunión de profesores. Participar, observar y
analizar la comunicación en grupo. España: Editorial Paidós, 1996. Pág. 136.
Conrad Izquierdo es profesor del departamento de psicología de la
Educación de la Universidad Autónoma de Barcelona. En su línea de
investigación converge el interés por la metodología observacional con el
estudio de la comunicación interpersonal como instrumento de desarrollo del
comportamiento del grupo en centros educativos.
En este libro expone la experiencia que adquirió a través de varios
años en reuniones con docentes. Su investigación se enfoca a la comunicación
entre profesores. El foco de la reflexión se centra en la reunión de organización
(claustros, ciclos, grupos de trabajo, etc.) porque es precisamente en esta
situación de intercambio donde aparecen con más viveza, los problemas que
se originan en la voluntad (o en la resistencia) de (a) participar.

El contenido ofrece un marco de referencia para el estudio de la
comunicación en grupo desde una perspectiva psicosocial. Cabe mencionar
que la posición peculiar del tema exige un abordaje interdisciplinar.

�526

527

El autor ha procurado explorar una línea de penetración que desemboca
en una presentación sistemática y contextualizada de los procesos_centrales
implicados en las reuniones de organización de los c~ntros de ense~~- En
este sentido, el enfoque dado no sólo es novedoso, smo que ademas viene a
llenar el vacío que existe sobre este tema.

Los cinco capítulos están íntimamente relacionados. Se producen
solapamientos y redundancias, pero no repeticiones inútiles que acaban
cansando o confundiendo. También el lector observará que es posible ubicar
ciertos segmentos de contenido en diferentes partes del texto y que los
términos clave no siempre se definen en el primer lugar en que aparecen.

No se pone énfasis en los problemas dado que la situación de necesidad
es sobradamente conocida, sino que se enfoca la voluntad de afrontarlos de
una forma realista, prudente y constructiva, con el objeto de ~~~dar !os
esfuerzos positivos que un gran número de docentes de educac10_n inf~til y
secundaria, realizan. El objetivo es abrir un campo de sugerenc1~s a ~~ de
obtener una mayor comprensión de las posibilidades de la comurucac10n en
grupo.

Es posible iniciar la lectura del libro por el capítulo que más interese. Las
interrogantes que su lectura plantee inducirán al lector a buscar más información
en los capítulos pertinentes.

El texto consta de una introducción, cinco capítulos y un epílogo. La
introducción hace ún llamado a la participación de los docentes para trabajar
en grupo y así compartir, y si es necesario discutir aspectos referentes al
proceso de enseñanza.
En los tres primeros capítulos se presentan, paso a paso, los conc~~tos
fundamentales que pueden prestar un buen servicio ~ la hora de describir Y
explicar las reuniones y de tomar decisiones para me1orarlas. Se ~s~am~~ean
conscientemente las formulaciones técnicas estándar sobre part1C1pac1on Y
conducción de reuniones, por considerar que cada grupo de profesore~ ha de
deducir sus procedimientos de diálogo (materiales-~b~entales, relac10~ales
y técnicos) a partir de unos principios claramente defirudos y de la realidad
específica de su contexto.
En el capítulo cuatro da una visión metodologica resumida del estudio
de las reuniones sin pretender, con ello que los lecto~~ _obten~an toda la
información que necesitan sobre los dos sistem~s d_e ~ál1s1s resen~~os. Pero
relacionar su lectura ayudará a relacionar los prmc1p1os y caracter1Sti~as ~
generales de la comunicación interpersonal con las ~ab~dades comurucativas
de grupo que se proponen para mejorar la com':uucac1on.

En el capítulo cinco ofrece información sobre un caso real de re~ónEste material nos aproxima a algunos problemas de ese grupo. ~l c~nterudo de
los informes recogidos mediante entrevistas rompe con el cliche de que la
solución para conseguir una buena comunicación ante docentes pasa p0r
incrementar la formalidad del encuentro en todos sus aspectos.

Por último, el epílogo recoge una respuesta que se refiere a cómo debe
ser la relación que surge de la discusión de grupo en el marco de la institución
escolar, lo cual puede servir de guía para unir esfuerzos de todos los participantes
en la conducción eficaz de la reunión. Esta propuesta ha impulsado el trabajo
de estudio e investigación realizado. Formadores, asesores, coordinadores y
docentes encontrarán un desglose sucinto de aspectos que hay que tener en
cuenta para facilitar la tarea de evaluar y perfeccionar el diálogo profesional.

�529

-"Dios, el fundamento de la vida" Universidad Autónoma de Nuevo León
Facultad de Filosofía y Letras
División Estudios de Postgrado
Alumno: Jesús Caos Huerta

Waldenfels, Hans. Dios.el fundamento de la vida. Salamanca: ediciones
Sígueme; 1996, pp. 136.
El presente libro es un intento de hablar de Dios a partir del pensamiento

y lenguaje contemporáneos. El autor trasciende las categorías ortodoxas
establecidas por la teología sistemática "clásica", y evade la tentación de definir
el concepto de "Dios" a la luz de los principios filosóficos helénicos.
Waldenfels se aventura a ir más allá de la teología dialéctica de Karl
Barth, secular de Bonhoeffer y Cox y existencialista de Bultman y de Tillich,
para mostrarnos un nuevo horizonte que hasta el momento ha sido poco
explorado por la teología. Su propósito es hablar de Dios, pero no desde los
sistemas y principios filosófico-teológicos plenamente establecidos y diseñados
por la dogmática eclesiástica, sino más bien a través de la comunicación
interpersonal. De esta forma, el concepto de "Dios" deja de ser algo que
únicamente compete a los filósofos y teólogos, para ser un tema en el que
cualquiera puede hablar a partir de la vida y experiencias cotidianas.
El autor, pues, aborda la problemática en torno al concepto de Dios,
situándonos en la esfera de la vida contemporánea, la cual discurre entre la

�531

530

felicidad y la necesidad, principio y fin, nada y más, desembocando en una
ambivalencia y crisis de las imágenes de Dios. Ante esta situación, es preciso
considerar una nueva apertura ala trascendencia desde la carenciadeimágen~,
para buscar "lugares abiertos" y espacio a lo insondable e indisponible.

\

1

Estos espacios abiertos, tampoco es posible encontrarlos en otras
religiones, pero sí pueden contribuir a clarificar esta búsqueda. El mundo está
saturado de imágenes y palabras, el islam nos brinda un Dios sin imagen,
mientras que el budismo, un Dios sin palabra, ello orienta nuestra búsqueda
y nos confronta ante la nada y el vacío. En esta confrontación se descubren
lugares y momentos, que a pesar de la falta de imágenes, condensan en sí los
atributos básicos de lo divino, la insondabilidad y su finitud, pero también su
poder y su presencia oculta e inevitable. "A partir de aquí puede realizarse la
revolución de la imagen de Dios, a saber, una idea de un Dios que es
increíblemente distinto de lo que pudiera imaginarse" (90).

- " Creer que se cree " Universidad Autónoma de Nuevo León
Facultad de Filosofía y Letras
División Estudios de Postgrado
Alumno: Jorge Luis Bazaldúa O.

Queda así abierto el camino para transitar nuevos espacios y lugares,
peroaúnnosesabeconquésevanallenarestosespacios,yestoesprecisamente
lo peligroso y arriesgado del momento en que vivimos. El error del cristianismo
es querer disponer exclusivamente de Dios y tratar de hacerlo comprensible,
convitiendo así a las teologías e iglesias, en "tumbas de Dios".
Hans Waldenfels, no es claro en cuanto a su manera de hablar de Dios,
y obviamente no intenta definirlo, sino más bien, nos llama y confronta con
nuestras convicciones personales y con nuestro discurso cotidiano en el cual
constantemente hablamos y pensamos en Dios, en expresiones tan familiares
como: ¡Adiós! ¡Dios mío! ¡Si Dios quiere! etc.

Vattimo, Gianni. Creer q_ue se cree. Barcelona: Ediciones Paidós; 1996,
Tr. Carmen Revilla. pp.127.
El pensamiento de Gianni Vattimo se ha difundido a nivel mundial
como representante de la postmodemidad. Creer que se cree es un libro que
por el título nos anuncia el simulacro de creer aún en credos de corte
fundamentalista que soslayan la relación unipersonal con Dios.

Con todo ello, el autor intenta mantener "vivo" el Dios del cristianismo,
en un mundo totalmente secularizado y que proclama a gritos que Dios "ha
muerto". El problema que subyace de fondo es que el cristianismo ha apostado
su vigencia, al casarse con el proyecto occidental, pero dicho proyecto ~tá
derrumbándose. Wandelfels está consciente de esta situación, y de las ruinas
del pensamiento occidental, nos invita a construir una imagen y visión de Dios
que esté acorde con el momento actual y que resista los embates de la
postmodernidad.

El filósofo parte del postulado del retomo a la religión de la fe
sustentada por una creencia secularizada que no acepta o no puede aceptar ya
los principios de la religión natural, como los propone el cristianismo ortodoxo.
H~blar y escribir de fe y de religión, es a causa del "creciente renacer religioso"
en el clima cultural. Además, el hombre como el ente único que se cuestiona
por el ·s er, mantiene una relación constante y viva con lo sagrado, se ve en la
urgencia ante todo por la experiencia del devenir en la muerte, de encontrar
tierra firme dónde pisar; dónde situarse para partir como ser histórico; "es algo
-como dice Vattimo-que todos vivimos como representaciones de un núcleo
de contenidos de conciencia que habíamos olvidado, sepultado de manera
inexacta en algún lugar del inconsciente como ideas infantiles"1.

Este es un libro abierto en donde el lector, finalmente, será el que hallará
sentido, si es que lo hay, al concepto de Dios.

'Gianni Vattimo. Creer que se cree. p . 22.

�533

532
Esta vuelta la fundamenta bajo el horizonte postmetafísico del
"pensamientodébil","ontologíadébil",esdecir,bajoeldeclinardelasestructuras
fuertes de la metafísica tradicional occidental reunidas por un conjunto de
dogmas legitimados por su séquito eclesiástico; o por normas establecidas por
la concepción racional de Dios en la modernidad.
Vattimo se confiesa como un católico "no militante", en base a su
heterodoxia representada en gran medida por aquella célebre frase "Dios ha
muerto", que Nietzsche pregonara como fin de la metafísica y que conduce a
Heidegger a proponer la destrucción de la metafísica occidental, por aquello
del olvido del ser por el pensamiento fuerte.

La secularización es ante todo el motor de la auténtica experiencia
religiosa, "con ella como se sabe, se indica el proceso de &lt;&lt;deriva&gt;&gt; que
desliga la civilización laica moderna de sus orígenes sagrados. Pero si lo
sagrado natural es aquel mecanismo violento que Jesús vino a desvelar y
desmentir, es muy posible que la secularización -que es también pérdida de
autoridad temporal por parte de la iglesia, autonomización de la razón
humana respecto de la dependencia de un Dios absoluto, juez amenazador, de
tal modo transcendente a nuestras ideas del bien y del mal que parece un
soberano caprichoso y extravagante- sea justamente un efecto positivo de la
enseñanza de Jesús y no un modo de alejarse de ella"2 • La vía que nos conecta
con la Kenosis, el abajamiento de Dios a status del hombre.

- "Códices de México" Universidad Autónoma de Nuevo León
Facultad de Filosofía y Letras
División Estudios de Postgrado
Joel Baca Pérez

.
Gt:TIERREZ SOLANA, Nelly. Códices de México. Historia e
mterpretagóndel~s grandes libros pintados prehispánicos. México. Secretaría
de la Defensa Naaonal, 1996. pp. 168.

Tal vez de aquí se parta para entender la frase "no os llamo ya siervos,
sino amigos" ijn. 15:15), mensaje que se puede entender a la luz de la
encamación de Cristo como principio divino, abierto a la intelección y
transcripción del evangelio cristiano.

Códi~s de México. esta dividido en introducción y cuatro capítulos
cad~ un_o d~icado a un n~ero va~a?le de documentos, con lo cual se logr~
la difusión ~teral _de los registros historicos precolombinos y colombinos, a
que son testimoru~s.de !~s pueblos del antiguo México. Están agrupados ~e
acuerdo a una clasificaoon que existe sobre el particular.

Sin embargo, este planteamiento -o replantamiento- de la dimensión
religiosa está profundamente arraigado en la experiencia personal, porque
-como argumenta el propio Vattimo-es imposible producir discursos religiosos
sin asumir el riesgo de un compromiso directo.

ª las Preguntas que~ neófito en la materia podría hacerse sobre el particular.

·

Enlaintroduccióndesuobra,GutiérrezSolana,darespuestaanticipada

Aunqu~ hace, menoo~ a c~i todas 1~ obras conocidas, precolombinas y
colombinas: solo descnbe veinte de las t!xistentes. Destaca por su amplitud el
grupo Borgia.
.
En el prim~r capítulo la autora desarrolla una introducción que
~ -quece s~ conterudo. En esta parte del escrito establece que el grupo de
códices Borgia, está formado por los documentos Borgia Vaticano B Fe" é á
M
La d C ·
'
·, J rv ry
eyer, u Y ospi. Esta clasificación la realizo "...el eminente investigador

' Op. cit. ,p. 41

�535

534

Eduard Soler (...) escogió el nombre de Borgia, pues éste es el (...) más
representativo del grupo"(1l otra de las característi:as de estos libros, es la que
nos ilustra en el sentido de que fueron elaborados ... antes de la llegada de los
españoles;(...) sus simbolismos son(...) co~pl~_os y ~u~cont~d~s serelac~onan
con el tonalpohualli ...".(2&gt; Para su descnpc1on di~~de el códig~ Bor~, en
secciones, láminas y / o páginas. De cada sección utiliza una o
h~Jas qu~
están relacionadas para analizarlas, describiendo el personaJe pnnapal, asi
como los atuendos con los que están dibujados. Igual procedimiento se emplea
para los códices: Vaticano B., Féjérváry Meyer, Laud y Cospi.

:an~

Como en el caso anterior, la autora inicia el segundo apartado con una
descripción de los códices que son agrupados en los ~tecos, cuya principal
característica es que fueron dibujados antes y ~espues de la ~egada de los
conquistadores. El grupo lo integran los códices: Nuttall, Viena, Bodley,
Selden Rollo Selden, Colombino, Becker l. y Becker 11. Estos documentos
recopilan la genealogía de las dinastías reinantes en la región mixteca, que se
localiza al oeste del estado de Oaxaca.
Debido a lo accidentado de la geografía oaxaqueña y a la falta de
caminos que permitiesen la comunicación, existí~ s~orios locale~ ~ue se
encontraban registrados en los pictogramas. Los pnncipales ac~nteanuent~
inscritos eras: nacimientos, casamientos, muertes, guerras y conquistas, Antoruo
Caso dice: "Los indígenas de México y de tod~ ~eso~é~ca, poseían una
verdadera vocación histórica, relataban y escnb1an historia_. Llamaban los
mixtecos Naandeye a sus códices, que rscribían para memoi:ia de lo pas~do;
deseaban comonosotros,saber los antecedentes delo que sucedíaen~o~ces... (3).
En varios documentos aparecen los mismos personajes y aconteamientos, lo
que enriquece las fuentes de investigación.
En enunciados sucesivos, se examinan los códices, en donde la autora
resalta algunas partes que pueden ser de interés para el lector.
El siguiente apartado se dedica a los códices m~yas. A~que debió
existir un número considerable de estos documentos, solo se re~straron ~os
siguientes: El Dresde, el Madrid o Tro-cartesiano y el París, c~n~~do también
como peresiano. Una de las características comunes, es su similitu~ a la del
grupo Borgia, que se encuentran relacionados con el tonalpohualh, en sus
' . Ver Gutiérrez Solana, Nelly. Códjces de Méxjco. Historia e interpretación de los grandes libros
pintados prehispánicos. México. p. 25.
2 • Ibíde m. pp. 26 y 27
3 • Ibídem. p. 81

propósitos augurales. Sin embargo, en este caso, no hay que olvidar que los
mayas habían adquirido conocimientos avanzados de matemáticas, cómputo
del tiempo y astronomía, quedando demostrado en las anotaciones
correspondientes de los códices. En ellos aparecen ilustrados los principales
dioses del panteón maya, así como las ceremonias que era necesario hacer para
propiciar la buena ventura de las peticiones. A la fecha, existe un gran número
de glifos que han sido descifrados, los cuales han enriquecido la narrativa de
los códices.
A continuación se analizan los tres documentos que hemos señalado
anteriormente.
Finalmente habla de los códices de la cultura mexica y a los afines que
forman un sólo grupo; los cuales poseen una característica común, ya que
fueron realizados de~pués de la conquista. Se relatan acontecimientos muy
anteriores a la llegada de los españoles y presentan la peculiaridad de que
fueron elaborados en papel y muestran influencias europeas. A este conjunto
pertenecen los códices: Borbónico, Tonalámatl de Aubin, Magliabechino y la
Tira de la peregrinación o Boturini.
La uniformidad en la hechura de las figuras y colores de los toponímicos
o glifos, nos indica la importancia de la educación que recibían los dibujantes
(tlacuilos), quienes eran los encargados de relatar los acontecimientos por
medio de los dibujos.
La obra de Gutiérrez Solana, describe algunas partes de los códices
utilizando fotografías en blanco y negro, algunas carecen de la nitidez necesaria
para apreciar el relato del texto.
, Existe una gran diferencia en el espacio dedicado al capítulo primero
relativo al grupo de códices Borgia, que el resto de los apartados, reduciéndose
paulatinamente la descripción de algunas de las secciones del texto.
Gutiérrez Solana posee además de ésta obr~ analizada, la intitulada:~

estructuras de terracota de El ZapotaL Veracruz.

�•

537

LA LENGUA Y LOS QUE HABLAMOS

Angélica Hernández Viera

1

"Se dice de alguien que 'no tiene pelos en la
lengua' cuando expresa lo que quiere sin rodeos,
directamente, cuando 'habla claro' o, lo que es lo
mismo, se atreve a 'decirle al pan, pan, y al vino, vino'.
Inevitablemente, esta forma de expresarse tiene sus
riesgos ya que 'el que tiene boca se equivoca' y, como
bien sabemos, 'por la boca muere el pez'. El dilema de
hablar o callar parece no tener solución: por una parte
se dice que 'en boca cerrada no entran moscas' y, por
otra, que 'al que no habla Dios no lo oye' y que 'el que
calla otorga'. Lo que sí logra consenso es que no es
conveniente 'hablar hasta por los codos', pues ya
sabemos que 'al buen entendedor pocas palabras'.
(Raúl Avila, La lengua y los hablantes, pág. 83)

Y es que actualmente, vivimos en un mundo donde la comunicación
es un aspecto indudablemente esencial; las grandes potencias del mercado
la pueden utilizar para manipular las consciencias y los deseos de la gente.
La comunicación se vuelve un arma que sabiendo ser bien utilizada,
facilita a las personas la realización de hechos que podrían haber sido más
difíciles sin ésta. Pero a veces, en este mundo loco, estamos tan
sumergidos en la agitación del diario discurrir, que vamos haciendo como
por inercia muchas de las cosas que sólo los hombres podemos hacer,
como por ejemplo hablar.

�539

538
Así, para poder saborear la fuerza que una buena comunicación
puede tener, es útil hacer un poco más consciente este acto: hablar. En La

lengua y los hablantes (Trillas, 1ª. Edición 1977, 157 págs.), Raúl Avila
señala los aspectos básicos para aprender o al menos tener una idea de la
manera en que está estructurada nuestra lengua: el español, el vehículo de
nuestra comunicación. Es un libro, en cierto sentido, de texto, se ubica en
la Colección "Cursos Básicos para Formación de Profesores", en el área de
Lenguaje y Comunicación de Trillas; pero va dirigido a los usurarios de la
lengua: los hablantes, es decir, a gente "común" que no necesariamente ha
de ser estudiosa y menos especialista del tema, y que tal vez nunca se ha
acercado al mismo.
Por ello, Raúl Avila maneja un lenguaje claro y sencillo, evitando
utilizar palabras técnicas o rebuscadas que impidan al lector la
comprensión del libro. Sin embargo, esto no indica que éste no sea útil a
profesores, ya que su clasificación en la Editorial Trillas se enfoca hacia
ellos, siendo sobre todo que para los de educación superior pueda servir
como una herramienta de enseñanza bastante válida porque los temas
presentados manejan un buen bagaje informativo propicio para la
enseñanza del español bajo todos los aspectos: semántico, semiótico,
fonológico, etc.
Los temas sobre lingüística vistos en cursos de carreras como Letras
Españolas aquí son sintetizados y presentados de forma amena,
presentando para todos los lectores agradables ilustraciones e incluso
caricaturas que facilitan mucho la mejor comprensión del texto. Además,
se ofrecen al final de cada capitulo actividades como cuestionarios y
demás, para que si el lector gusta, vaya evaluando los conocimientos que
recién va adquiriendo; para mostrar luego el autor una gama de opciones
bibliográficas para quien desea profundizar en el tema.
Así, podemos ver en este texto una interesante combinación de
sencillez y complejidad, ya que al finalizar la lectura, "el hablante" habrá
·

recibido valiosa información lingüística casi sin haber sentido lo pesado de
lo que podría haberse presentado en uri texto~ especializado.
Raúl Avila sazona sus páginas con datos chuscos y divertidos, como
cuando platica (retomando a Angel Rosenblat) sobre el turista español que
vino a Latinoamérica y tuvo serios problemas para comunicarse debido a

las diferentes formas en que hablan los latinoamericanos; donde aún entre
éstos hay problemas para entenderse, asi, una invitación como:

"Lo invito mañana a una comida en su casa
segur~ente confundiría a un sudamericano quien tal
vez se disponga a preparar una cena en su propia casa
el día siguiente, si está dispuesto a aceptar una
invitación tan insólita". (Op. cit. Pág. 90)
~úl Avila ~uestra las grandes capacidades del ser humano para
comurucarse; por e,emplo, en el capitulo de "Los fonemas" ilustra con
esquemas y una representación del aparato fonador humano, elemento
clave en la comunicación hablada; y estos datos resaltan sobremanera si el
lector observa en las primeras páginas caricaturas como la de un elefante
quien dice:
'
"Dicen que tengo memoria lo suficiente para almacenar
300 &lt;XXJ palabras. ¡Lástima que no sepa hablar! (Op. cit
pág. 29)

.
Formando un esqueleto de datos, termina por dejar al lector hasta
cierto punto asombrado de esta capacidad con la que los humanos
contamos; ya que este libro habla en si de la lengua y todos nosotros: los
hablantes; los que hablamos, los habladores, los que hablan y hablan y bla
~~

,

,

.
~ Lengua y los hablantes es un libro más que todo útil y práctico,
didáctico, de lenguaje sencillo y bastante completo en el desarrollo de sus
temas, consta de diez capítulos y representa una excelente opción para
profesores de enseñanza superior y para todos aquéllos quienes disfrutan
del sumergirse en temas "nuevos", como aquéllos que hacen conscientes
las cosas que a veces de tan comunes ya casi hacemos de forma
inconsciente, como por inercia, siendo una de ellas, uno de los dones
humanos: hablar.

�541

EN LOS LABIOS DEL AGUA: LA BUSQUEDA DE LA
REALIZACTON DEL DESEO AMOROSO
Ramiro Alberto Ríos Torres

Fue de planeta en planeta
buscando agua potable
quizás buscando la vida
o buscando la muerte
eso nunca se sabe
quizás buscando siluetas
o algo semejante que fuera adorable
o por lo menos querible
besable
vaya
amable
-SILVIO RODRIGUEZ, La canción
del elegido.

En su novela erótica En los labios del agua (Alfaguara, 1996, págs.
165), Alberto Ruy Sánchez explora el deseo amoroso de los hombres. Éste
sirve .como motor para ir entretejiendo la historia de Juan Amado,
personaje principal, quien narra su búsqueda para conocer sobre su
antepasado Aziz, su búsqueda de la ~ujer perfecta1, y la búsqueda de la
completud. Mostrándonos a su vez la ~toria de la casta de Los
Sonámbulos, erotómanos, · "personas que jamás son amadas
satisfactoriamente."
1

Con esto quiero decir la mujer perfecta para Juan Amado, ya que Ruy Sánchez no lo hace
explicito.

�542

543

El narrador dice respecto a la casta:
"Los Sonámbulos no distinguen entre la realidad y el deseo.
'Su realidad más amplia, más tangible, más corporal es el
deseo. Me muevo porque deseo. La vía en sociedad es un
espeso tejido de deseos. (.. .) La realidad es también, y sobre
todo, aqúello que deseo.
"Pero el Sonámbulo no se confunde completamente y sabe
muy bien que desear no es igual a ya haber alcanzado lo que
desea. Sabe que el deseo es siempre una búsqueda." (pág.
59)

i::7
~

r\
1

Juan Amado, al querer saber más sobre la casta de Los Sonámbulos,
va en busca de información sobre los manuscritos del calígrafo de la
ciudad imaginaria de Mogador, Aziz Al Gazali, fundador de la casta. En
su peregrinar hacia Mogador, Juan Amado va encontrando signos que le
reafirman su pertenencia a la casta de Los Sonámbulos; se va topando con
mujeres de su casta, con las cuales por su naturaleza sonambulística se
encuentra de pronto haciendo el amor. De esta manera llegó con Hawa, la
novena, la mujer perfecta, para completar su destino que había marcado
Aziz en un antiguo manuscrito.
Ruy Sánchez pone el deseo al servicio de la exploració~ de
realidades que nos pasan frecuentemente inadvertidas; o bien evadrmos
constantemente. La necesidad de llenar los vacíos existenciales es una
realidad recreada en esta novela. Como lo son también el deseo de la total
plenitud, la búsqueda de la parte complementaria, que al hacerse
consciente proporciona otro significado a la existencia. En la novela, esa
búsqueda, se vuelve un sueño dentro de la realidad o ~ la inversa, ~ reve~
lo que hay más allá de las apariencias. Y es al ~ o tiempo una via hacia
el encuentro de uno mismo. Se hace presente el ansia de complementarnos
y sentirnos más seguros.
El libro se divide en dos partes, en la primera "El agua de Los
Sonámbulos", se conforma de nueve capítulos que van acompañados de
nueve sueños de Aziz, que le dan verosimilitud y fuerza erótic~ al ~lato;
en la segunda parte, "En los labios", de manera bastante poética se
presentan cuatro pequeños capítulos que dan el final inesperado: al darse

cuenta el narrador que desde que empezó a escribir la historia habían
transcu~do más de nueve horas, buscó su reloj y no estaba, buscó el
manuscnto de Aziz y tampoco lo encontró, nadie sabía de Hawa en
Mogador, ~do había sido como un sueño fugaz, sin embargo pudo
encontrar ba10 su cama un fragmento de un sueño de Aziz, que era como
una clave de que todo lo que le había sucedido pudo ser real.
. El lenguaje de la ~ovela se vuelve una caricia para la mente y su
léxico llega a tomar otro significado. El agua significa deseo. A lo largo de
la novela, la encontramos dándole significados graduales al deseo. Por
ejemplo, el abuelo de Juan Amado dice:
"La lengua yaqui es como agua suavecita. Cuando tocas
a las mujeres con esas palabras de agua sienten rico,
quieren más. ¿Por qué crees que los yaquis tienen tanto
éxito con las mujeres, y ellas nunca los abandonan?. Por
el agua. El que toma agua en un pueblo yaqui nunca se
va. De verdad es buena. Allá no hay amor sin agua" .
(Pág. 43)
Así vemos cómo en la novela, la palabra "agua" adquiere una nueva
significación, dando el matiz de erotismo que el autor va exigiendo a sus
palabras a lo largo del texto. Y dentro de la novela, no hay amor sin deseo.
Todo este discurrir sobre el significado nos lleva a reflexionar sobre
el título. Si "En los labios del agua" es en los labios del deseo, entonces,
¿" en los labios" significa la superficie superior del deseo, la superficial, el
deseo no tocado en su totalidad? ¿El deseo es algo impenetrable? ¿La
búsqueda de la realización del deseo es algo que no se alcanza, o cuando se
alaanza se va como agua entre las manos?

�545

CANJE

ALEMANIA

'Zeitschrift für Kulturaustasch, Institut für Auslandsbeziehungen; Stuttgart.
Mundus. A Quarterly Review of German Research. Contributions on Asia,
Africa and Latin America Art and Science.
Universitas. Revista Alemana de Letras, Ciencias y Artes.
Literature Music Fine Arts. A Review of German language research.
ARGENTINA

Cuadernos de los Institutos. Instituto de Filosofía del Derecho. Universidad
Nacional de Córdoba. Biblioteca Mayor.

Revista de Filosofía. Universidad Nacional de la Plata, Instituto de Filosofía;
Facultad de Humanidades y Ciencias de la Educación; Depto. de
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Universidad. Publicación de la Universidad Nacional del Litoral; Santa Fe.
Cuadernos de Historia de España. Universidad de Buenos Aires.
Boletín Bibliográfico. Universidad Nacional de Cuyo.
Sapientia. Universidad Católica Argentina Santa María de los Buenos
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BÉLGICA

Revue Philosophique de Louvain. Trimestralle. Lovaina, Bélgica.
BRASIL

Revista da Faculdade de Direito. Universidade de Sao Paulo.

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CHILE

Teología y Vida. Facultad de Teología. Universidad Católica de Chile. Vol.

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The Hispanic American Historical Review. Published Quarterly by The

COLOMBIA

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d His . B letí
de Colombia. Facultad de Ciencias Humanas. Depto._ e
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Franciscanum. Universidad de San Buenaventura.
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COSTA RICA

Revista de Ciencias Jurídicas. Universidad de Costa Rica. Facultad de
Derecho, Colegio de Abogados.

CUBA
Casa de las Américas. 1996.
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Centro Agrícola. Revista del Ministerio de Educaaón Supenor e
República de Cuba. 3/95.
Islas. Revista de la Universidad Central de Las Villas. Nos. 110 y 112.
ECUAOOR

Anales. Universidad de Cuenca. Ecuador.
Bqletín de la Academia Nacional de Historia.
ESPAÑA

Anales de la Real Academia de Ciencias Morales y ~olíticas. ~ad~d.
Archivo Ibero-Americano. Revista trimestral de -:_studios históncos.
Augustinus. Presencia de San AguStin en Espana.
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RevIS·ta Filosofía• Universitat de Barcelona.
Conv1v1um.

ESTADOS UNIDOS

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Michigan Academician. Papers of the Michigan Academy of Science, Arts &amp;
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Science Bulletin. The University of Kansas.

University of Kansas Humanistic Studies.
The Southern Review. Published Quarterly at Louisiana State University.
Revista Iberoamericana. University of Pittsburgh.
World Affairs. A Quarterly Review on International Problems.

ITALIA
Annuario. Universitá degli Studi di Padova. 1992-93 y 1993-94.
Atti. Classe di Scienze Morali, Lettere ed Arti. Instituto Veneto di Scienze,
Lettere ed Arti.
Giornale di Metafisica. Revista bimestrale di Filosofía.
Instituto Veneto di Scieñze, Lettere ed Arti. Libros recibidos:
Gullino, Giuseppe. L'istituto Veneto dalla Rifondazione alla Seconda
Guerra Mondiale (1838-1946).
Marangoni, Michela. L'annonia del Sapere: 1 Lectionum Antiquarum
Libri di Celia Rodigino.
Tessitori, Paola. Basta Che Finissa 'Sti Cani Democrazia e Polizia nella Venezia
del 1797.
Tonetti, Eurigio. Governo Austriaco e Notabili Sudditi.
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Analogía filosófica. Revista de Filosofía, investigación y difusión. Año 11;
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Anámnesis. Revista semestral de investigación teológica publicada por los
Frailes Dominicos de la Provincia de Santiago de México. Año VII; No. 1;
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�549
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1995.

Revista da História das Ideias. Publicación anual del Instituto de Historia y
Teoría de las Ideas de la Facultad de Letras de la Universidad de

Coimbra. Vol XVII.1995.
SUECIA

Contact with Sweden. Stockholm.
URUGUAY

Boletín de la Academia Nacional de Letras. Montevideo.
Revista Histórico Nacional. Montevideo.

Uruvers1dad Simón Bolívar.

oso

·

�Acabóse de imprimir el día 17 de
diciembre de 1997, en la Imprenta
Universitaria de la Universidad
Autónoma de Nuevo León. El tiro
fue de 500 ejemplares.

�</text>
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                  <text>Humanitas es la revista de investigación más antigua del noreste de México en el área de Ciencias Sociales y Humanidades, se publica desde 1960 y actualmente está indexada en Latindex. Es una revista arbitrada y de acceso abierto que considera para su publicación artículos originales escritos en español e inglés, que sean el resultado de una investigación científica y que representen una clara contribución al debate y conocimiento de las áreas de la revista: Filosofía, Letras, Ciencias Sociales e Historia.</text>
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                <text>Humanitas, Sección Reseñas Y Comentarios, 1997, No 24, Enero</text>
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                <text>Basave Fernández del Valle, Agustín, 1923-2006</text>
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                <text>Humanitas es la revista de investigación más antigua del noreste de México en el área de Ciencias Sociales y Humanidades, se publica desde 1960 y actualmente está indexada en Latindex. Es una revista arbitrada y de acceso abierto que considera para su publicación artículos originales escritos en español e inglés, que sean el resultado de una investigación científica y que representen una clara contribución al debate y conocimiento de las áreas de la revista: Filosofía, Letras, Ciencias Sociales e Historia.</text>
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                <text>Cavazos Garza, Israel, 1923-2016</text>
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                <text>Rodríguez, Alma Silvia</text>
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                <text>El diseño y los contenidos de La hemeroteca Digital UANL están protegidos por la Ley de derechos de autor, Cap. III. De dominio público. Art. 152. Las obras del dominio público pueden ser libremente utilizadas por cualquier persona, con la sola restricción de respetar los derechos morales de los respectivos autores</text>
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                    <text>- Ay, las Siete Maravillas- suspiró y cerró el
libro. Se había aprendido la fórmula mágica de
memoria. Volvió a la ventana.
--¿Las Siete Maravillas?- preguntó la abuela

Alma, que había terminado de secar los platos
de la cena, luego de sacarlos de la máquina
lavadora. Había ido a avivar el fuego de leña en
la chimenea y se encontró a la nieta nostálgica.'14
Los libros mencionados son sólo una muestra de textos con

heroínas más acordes con la diversidad del mundo femenino en la
actualidad.
111d M
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1,,.

NOTAS BIBLIOGRAFICAS

l~
¿:

1 Campobello,

Nellie. • Las manos de mamá".
ílustracciones de Femando Aceves. Col. Botella al Mar. Dirección general de publicaciones del
CNCA/ Grijalbo. México.1991. pág.34
2 • Jacobs, Bárbara.• Las siete fugas del Saab, alias el Rizos".
Ilustracciones de Eko. Col. Botella al Mar. Dirección general de publicaciones del
CNC A/ Alfaguara. México. 1991. pág.52
3 BE&gt;rorny, Roy. "Pat!'ando lunas•.
Rincones de Lectura. Secretaría de Educación Pública. México. 1993.p.16
1 Murrny, Guil1Pm10. fa1 PI momento de realizar eslP escrito la novela aún no ha sido
publicada.

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Sección Tercera

CIENCIAS SOCIALES

�LA CONSTRUCCION DEL "SIGNIFICADO" EN LA OBRA DE
MAX WEBER·: SU IMPORTANCIA PARA LA COMPRENSION
DELO SOCIAL

Lic. Ricardo C. Villarreal Arrambide
Catedrático de la Facultad de Filosofía y
Letras.
Coordinador del Area de
C iencias Sociales del Centro de Estudios
Humanísticos de la Universidad
Autónoma de Nuevo León

. ..

.

'

La construcción del "significado" en la obra de Max Weber, es u~a
propuesta sistemática de s u sociología comprensiva que, como tal,
pretende captar el sentido; "entender, interpretándola, la acción social
para de esa manera explicarla causalrnente en su desarrollo y efectos".1

En principio, la importancia del "significado" para la comprensión
de los fenómenos sociales, tiene -como la tiene en ·general para toda su
obra- intima relación con las opciones que Max Weber escoge en la
discusión entre las ciencias de la naturaleza y las ciencias de la cultura.
Weber es receptor de una polémica que se nutre de Kant y que es
desarrollada, entre otros, por neokantianos como Dilthey, Windelband y
Rickert. Wilhelrn Dilthey (1833-1911), señala en su " Introducción a las
Ciencias del Espíritu", publicada en 1883, que las ciencias de la naturaleza
se ocupan de una realidad externa a nosotros mismos cuyo conocimiento
queremos alcanzar; las ciencias del espíritu, por el contrario se refieren a
nuestra propia experiencia, al mundo vital que nos es más in.mediato¡
pretenden, en consecuencia, captar vivencialrnente lo individual, lo
singular de la realidad histórico social. Mientras que en las ciencias de la
naturaleza el conocimiento se inicia con el planteamiento de hipótesis que,
a posteriori, son verificadas por la observación y la experimentación,
buscando con ello elaborar leyes o teorías, en las ciencias del espíritu la
realidad humana es vivida como experiencia, su objeto de investigación es
el mundo en el que se manifiesta la vida histórico social de los hombres.
"El contexto vital es aquí el elemento primario; de esta manera se
distingue la diversidad de los métodos mediante los que estudiamos la
vida psíquica, la historia y la sociedad, de aquellos mediante los que
delimitamos el conocimiento de la naturaleza2• Es en este sentido que

"Max Weber, sociólogo, economis ld e histor iador Alemán (1864-1920)
1
Weber Max, "EcanamÍII y Sociedad", vol. l, México, F.C.E., 1969, pag. 5
2
Habermas Jürgen, "ConoC11111ento e Interés", Ed. Ta u rus, B. Aires 1990, pag. 153.

349

�Dilthey reclama para las ciencias del espíritu una posición metodológica
especial: Explicamos la naturaleza, comprendemos, en cambio, la vida
psíquica y social en una intersección que se ubica en la relación orgánica
entre vivencia, objetivación y comprensión.3

Windelband, junto al proceder nomoté-tícoéíelas"fiencias naturales, existe
el proceder ideográfico de la historia: "La realidad se hace naturalez.a
cuando la consideramos con referencia a lo universal; se hace historia
cuando la consideramos con referencia a lo particular e individual:8•

Heinrich Rickert, (1863-1936) por su parte, quien ocupó en la
universidad de Heidelberg, la cátedra de filosofía en 1915 a la muerte de
Windelband, tomó de éste la concepción de la filosofía como Teoría de la
Cultura, que desarrolló en forma más sistemática. "Entendemos por
cultura dice Rickert, la totalidad de los objetos reales en los que residen
valores universalmente reconocidos y que por esos mismos valores son
cultivados" 4 • ~echaz.a la distinción hecha por Dilthey entre naturaleza y
espíritu, puesto que, en su opinión, se basa en una oposición material de
los objetos de conocimiento, que desconoce que ,la realidad en su
totalidad, como conjunto de toda existencia corporal y espiritual, puede
considerarse de hecho como un todo unitario; en consecuencia, es posible
investigarla en todas y cada una de sus partes, por medio de disciplinas
particulares con uno y el mismo método. Para superar esta perspectiva, lo
que procedería es establecer una diferenciación analítica, formal; en el
sentido de que existen en la realidad cosas y procesos que tienen para
nosotros una especial significación o importancia, en los que vemos algo
más que mera naturaleza. "Frente a ellos, entonces, no bastará ya, por si
misma, la explicación naturalista, que por lo demás es enteramente
legitima, sino que habríamos de plantear frente a ellos otras preguntas
más y muy distintas; y todas ellas, referidas ante todo, a los objetos que
comprendemos inmejorablemente bajo el nombre de cultura" 5 • Así,
Rickert sustituye la división anterior de ciencias de la naturaleza y
ciencias del espíritu, por la de ciencias naturales y ciencias culturales. Lo
anterior indica que Rickert propone una distinción básicamente
metodológica del asunto; cuestión que en mi opinión, Weber acepta
parcialmente: "No son las relaciones reales entre cosas, lo que determina
los objetos de estudio de las disciplinas , es en las relaciones conceptuales
entre problemas donde nace una ciencia nueva o un nuevo problema de
investigación"11•

Max Weber, más allá de las diferencias entre estas dos posiciones
neokantianas, la de Dilthey por un lado y la Windelband y Rickert por el
otro, y aún no compartiendo algunas de sus argumentaciones, asume la·
diferenciación entre ciencias de Ja naturaleza y ciencias de la cultura como
un importante punto de partida. Es cierto, como ha señalado Runciman,
que "el problema más arduo al que se enfrentan las interpretaciones sobre
Weber, es que muchos de sus escritos sobre metodología no sólo son muy
polémicos sino que, al mismo tiempo, son muy eclécticos"9, lo que hace
difícil precisar las coincidencias y oposiciones en relación a los
planeamientos de los autores con quienes discute. No obstante, creo que
Weber, aún aceptando, en general, la distinción neokantiana, supera, tanto
los excesos de los idealistas como la unilateralidad de los positivistas.
Esto se observa cuando Weber dice que: "No cabe duda alguna, de que el
punto de partida para las ciencias sociales está en la configuración real,
esto es, individual de la vida sociocultural que nos rodea; y todo ello en
su contexto universal, pero no por ello menos individual. En las ciencias
sociales se trata de la intervención de procesos mentales, cuya
"comprensión" revivicente constituye una tarea específicamente diferente
a la que pudieran solucionar las fórmulas del conocimiento exacto de la
naturaleza"; sin embargo, añade, "tales diferencias no son tan
fundamentales como pudiera parecer a primera vista" 10• Weber, a fin de
cuentas, era muy consciente de la importancia capital de los aportes del
conocin,iento científico natural a la civilización occidental, como para
eliminarlo totalmente en las ciencias sociales, aunque siempre con un
carácter complementario y subordinado.

Las ciencias naturales elaboran generalizaciones o leyes
universales, excluyen por lo tanto, lo individual o singular de la realidad;
"Existen, no obstante, dice Rickert, ciencias que no pretenden establecer
leyes naturales, que no les preocupa fom1ar conceptos universales; estas
son las ciencias históricas, en el sentido mas amplio de la palabra"7 • A
estas ciencias les interesa conocer la particularidad e individualidad de la
realidad que estudian, de ahí que, como ya lo había anticipado

Jbid, pag. 153-155
Rickert H, "Ciencia Cultural y Cii:11ci11 Nafuml", Col. Austr..l, M,•xiw, 1952, p.t¡;. 60
s !bid, pag. 44
6 Bordíeu y otros, "El Oficio del S,Kuil,,gt&gt;'', EdSiglo XXI, Mi•xin&gt;, 1978, pdgs. 62-85
7 Rickert H., "Ciencia Culh1ral y Ciencia N11h1ml", Col. Aus tr.tl, M,•xi,o, 1952, p.t¡,. %

Inserto dentro de este marco de referencia, Weber plantea que uno
de los criterios fundamentales para la determinación de los elementos
significativos del acontecer social, es la selección que el científico hace de
él; no sólo en el sentido de que, como el mismo pensaba, es imposible una
ciencia generalizadora de la sociedad, sino en el sentido de la "dirección
de interés" subjetiva del propio científico. Esto no significa, como ya ha
sido discutido en varias ocasiones, la imposibilidad de objetividad en las
ciencias sociales, ya que Weber distinguía claramente entre la
determinación del interés del científico (orientación valorativa) y el
ejercicio de los juicios de valor; una vez dado un elemento de valor en el
proceso de selección, es posible extraer conclusiones objetivamente
válidas sobre una determinada realidad social. Esto es muy claro. Lo que

3

4

' lhid pdg.98
" Rurn im.tn W.C., "Crítica el,: la Fi/o,;oµ,1 de /11,; Crc11c111" ::;,,c,11/t-s ,/,: Max Wel&gt;c:r", F.J. FCE, Col.
lln•v.trios, M,;xi, o 1976, p,1g. 21
·
10
WPlw r M.tx, "_.;olm: l,¡ /"cona de l11:a C1i:11a11,; ::;oci111l',;", Ed fiutura, ll. Ain&gt;s, 1977, pags 38,39

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5

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me interesa destacar aquí es que, según Weber, el mismo concepto de
cultura es un concepto de valor: La realidad empírica se convierte en
cultura para nosotros porque, y en tanto que, la relacionamos con valores.
Aquí es precisamente donde radica la distinción entre los fenómenos
naturales y el caso social. "Los seres humanos, sus acciones y sus
realizaciones culturales son encamaciones de valor. De ahí que nuestro
interés por ellas esté directamente determinado por su importancia para
los valores que el mismo científico comparte o que son significativos para
él por acuerdo con sus propios valores o en conflicto con ellos" 11 • Esto
implica, dada la variabilidad de los sistemas de valores en el tiempo y en
el espacio, que los elementos concretos proporcionados por esos sistemas
no darán origen a una individualidad· histórica (que son los objetos de
estudio, por excelencia, de Max Weber) sino a diferentes puntos de vista
desde los cuales es posible estudiarla. Es de la comparación entre el
individuo histórico y otros dónde se construyen los conceptos generales.
De ahí que los estudios de Max Weber estuviesen centrados en el análisis
de culturas concretas o sociedades particulares. En consecuencia, su
actividad la dedicó a laboriosos estudios sobre el origen y desarrollo de
las instituciones políticas, económicas, jurídicas y religiosas del mundo
occidental.

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1

Ahora bien, ¿Qué implicaciones tiene lo dicho anteriormente en
relación al concepto de "significado"? Primeramente, diremos que un
sistema de valor es una "configuración significativa", y es significativa en
el sentido de que se refiere a un sistema de máximas de conducta
humana.

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Así, la Etica protestante es un sistema de valores, una
configuración de fenómenos culturales ·(en este caso primordialmente
religiosos) por los cuales se orientan los actores sociales. Como dice
Parsons 12, son sistemas de ideas importantes para la motivación concreta
y para ello Weber exigía su formulación ideal-típica: filosofía brahmánica,
teología calvinista, etc.. Son sistemas de proposiciones interrelacionadas y
deben ser entendidos como tales. Sólo cuando han sido entendidos de tal
modo, puede ser entendida, a su vez, su relación con la motivación
concreta por medio de la canalización de intereses religiosos.
Lo anterior supone una diferenciación al interior del fenómeno de
la "comprensión" que no corresponde a diferentes etapas en el desarrollo
intelectual de Max Weber, sino más bien a una distinción metodológica,
incluso pragmática: La comprensión directa, actual e inmediata y la
comprensión explicativa.

, ~tendemos las cosas de la primera forma, en la medida en que,
en termmos de la experiencia cotidiana, normal, habitual son evidentes a
tra~és del solo hecho de ser observadas: Comprendemos lo que quiere
dectr una persona cuando afirma que 2x.2=4 puesto que se trata de una
propos!ción convencional que posee una significación atemporal y que
cualquier persona con conocimientos aritméticos mínimos conocería· 0
bien, nos es evidente que, cuando vemos a una persona en determin¡da
posición con un instrumento que llamamos hacha, ésta está cortando
mad_era. Por otro lado, la comprensión explicativa o la comprensión del
motivo, como algunos prefieren llamarla, es la comprensión de los
elementos de la motivación que no son evidentes en la observación
concreta particular, sino que siguen siendo problemáticos.
La
comprensión explicativa se da cuando podemos reproducir en nosotros el
juicio intencional del actor, o , si su acción no es racional, cuando
podemos mediante la participación simpática comprender el contexto
emocional en que tiene lugar la acción. El Observador no necesita
compartir las opiniones, los valores, ni los fines del actor (no es necesario
ser César para comprender a César) 13, pero comprende intelectualmente
la situación y la conducta implicados.
~ ~cción particular es colocada en una secuencia de motivos cuya
com prens1on puede tratarse como una explicación del curso real de la
conducta. Esto es posible porque el motivo tiene un sentido subjetivo que
les parece al actor mismo y al observador, base suficiente para la conducta
en cuestiónH. En otras palabras, podemos imaginar las emociones que
~rovoca en la g~nte una situación o un acontecimiento dados; podemos
1magmar el motivo que está detrás de la acción de una persona o de un
grupo y podemos encontrar o elaborar un __principio aceptable de acción
que mostraría que el motivo que atribuimos a una acción humana dada,
se sust~nta ~!1 el estado afectivo que suponemos evocado o surgido por
una s1tuac1on que podemos reproducir mentalmente, porque la
conocemos, cuando menos en forma simbólicats.

Se trata, en resumidas cuentas, de la distinción entre la motivación
considerada como un proceso real en el tiempo,. es decir, el significado de
la co~d~~ dentro de una acción intencional y los complejos atemporales
de significados como tales; complejos significativos que, -señalamos de
paso- según Rickert, son los únicos susceptibles a la comprensión.
la distinción, como parece claro, entre "significado" como
configuración de fenómenos culturales y "significado" de la conducta en
un contexto específico, no corresponde a diferentes etapas del
pensamiento de Max Weber, ni son mutuamente excluyentes, por el
13

Weber Max, "Economía y Sociedad" vol.l, Ed. F.C.E., Mexico 1969, pag.6
Weber Max, "The Theoryof Social and EconomicOrganizalion", N York, U.Press, 1947 Cap¡
15
Abel Theodore, "The Operntion Called Verstlle,1", American )oumal of Sociology, Nov 1948,
pag.216
14

11 Parsons Talcott, "La Estructura de la Accwn Social", vol II Ed. Guadarrama, Madrid, 1968, pag
729
u lbid, pag 778

352

353

�contrario están íntimamente conectados: La motivación concreta implica
una rela~ón sustantiva entre los elementos significativos y los demás
elementos del complejo de acción. Un sistema de significado, im!'licado
por ejemplo, en la acción racional, es un saber cien~c~~nte válido q~e
expresa, cuando menos, relaciones intrínsecas hipoteticas entre fin,
medios y condiciones.
En la motivación considerada como un proceso real en el tiempo,
los significados no pueden verse divorciados d~ relaciones intrínsecas de
este carácter O de otro análogol6. En este sentido, los sucesos reales que
pueden ser observados sólo pueden s~r ·si~cativos de una manera
simbólica sin referencia alguna a relaciones inherentes al mundo real.
Esto es cÍaro, puesto que los actos concretos no son tratados ?º~ We~er
como intrínsecamente significativos en un contexto ,de medio-fin, sino
como simbólicos de un sistema de significados.
Ahora bien, si el objeto propio de la "comprensión" es ocuparse
del sentido considerado subjetivamente por los hombres en el curso de
una actividad real y concreta; comprender este sentido según el ~al- han
orientado prácticamente su actividad, ¿No imp~ica que este proc~d1n:u~nt~
-en el plano de lo subjetivo- puede ser considerado como ps1cologico •
Sabemos perfectamente que para Max W_e ber la _acción ~ocial _es una
acción en que el sentido mentado por su su1eto o suJetos esta referido a la
conducta de otros, orientándose por ésta en su desarrollo17• Y este
concepto de la orientación de la conducta sirve para distinguir a
sociología de la psicología. Sabemo~ también ~ue, para -~eber,,,aden:ias
del sentido de un acto para un individuo, ex1Ste tamb1en un sentido
medio" atribuible a una pluralidad de actores e incluso un sentido para
actores hipotéticos en tipos particulares de actividades. Sin embargo, al
hablar de la explicación comprensiva, como señala Freund 18, no se
detiene en los problemas filosóficos que plantea. ¿Pert~nec: ~ una esfera
autónoma, distinta de las de·lo físico y de las de lo psicologtco? Yo creo
que Weber, en alguna medida, proporciona una salida_-a la cual no le hace
justicia Freund- cuando afirma que el problema _se~~lado se debe a la
confusión que se basa en el error de considerar ps1qmco todo aquello que
no es físico.

!ª

Además de los mundos físico y psíquico -afirma Weber- existe el
mundo de las ideas o significaciones: Cuando un hombre cr~e que 2 ~ 2 =
4, este es un fenómeno psíquico; pero la idea de 2 x 2 = 4 es mdepend1ente
del contenido del pensamiento de cualquier persona particular. Y es que
el hecho de que Weber afirme que la "significación" -como atributo
necesario de la acción- sea subjetiva, no implica que el "sentido
subjetivamente considerado" deba ser interpretado como parte del

Es interesante observar aquí que, contra la idea generalmente
aceptada, este enfoque de Weber sobre la psicología que data de 1904 es
bastante similar al planteado por Durkheim en 1895, en sus "Reglas del
Método Sociológíco".

Por otro lado, cabe señalar que, la crítica sobre el "sentido
subjetivo" de la acción social (su supuesto reduccionismo psicológico), fue
quizá excesivamente marcada en contra de Weber, seguramente porque se
oponía a las enseñanzas del Behaviorismo norteamericano, según el cual,
los sentidos subjetivos de los actores no pueden ser objeto de la
investigación científica, ya que no son susceptibles de observación directa.
La sociología Weberiana intentó aprovecharse de las posibilidades
que ofrecían tanto las ciencias sociales como las ciencias ·d e la naturaleza.

El nivel más alto de entendimiento de los fenómenos sociales es
sólo posible si la comprensión es causalmente adecuada, y adecuada a su
vez, al nivel de la significación. De ahí que, para Weber, la relación entre
causación y significación sea de suma importancia para la sociología.
Sin entrar aquí en muchos detalles, diremos que no cabe asimilar
a Weber la distinción hecha por Dilthey, entre explicación y comprensión
como dos métodos autónomos, Para Weber, toda relación inteligíble para
la comprensión ha de poderse explicar también causalmente20• La
explicación es la constatación de la conexión de sentido en que se incluye
una acción social, y la comprensión es la captación de la acción social,
interpretándola. Sin embargo, ambas deben ser articuladas. Así, afirma
que "una imputación causal adecuada de la acción social significa que el
proceso que se dice ser típico es adecuadamente captado en el plano de la
significación, y al mismo tiempo, la interpretación es, en cierto grado,
causalmente adecuada.
Si falta la adecuación con respecto a la
significación, entonces, por alto que sea el grado de uniformidad y por

r

Parsons Takoll, Op ( 'il. ags. 718,719
_
Weber m ax, " Ernnomía y Sod &lt;'ditd", F.( º. E., vol 1, M,,xi«&gt;, 1969, par, :&gt;
,18 Freund Julien, "Soci.,Jogía de Max Wi:bcr", EJ. l'Pnins ula, Biln&lt;'lonit 1&lt;)(,8, pag. &amp;:&gt;
16

"aspecto interior" del comportamiento. La "sociología comprensiva" no
tiene por objeto enumerar las manifestaciones y los elementos psíquicos o
físicos que acompañan o incluso producen la relación significativa de la
conducta con los objetos, A mi juicio, Weber es claro en este asunto;
respetando la esfera propia de la psicología, dice que "precisamente los
intentos, en parte magníficos, existentes hasta ahora, de una
interpretación psicológica de los fenómenos económicos, muestran en
todo caso que, del análisis de las cualidades psicológicas del hombre, no
se progresa hacia el análisis de las instituciones sociales, sino que, a la
inversa, el esclarecimiento de las premisas y de los efectos psicológicos de
las instituciones presupone el conocimiento de estas instituciones y el
análisis científico de sus relaciones" 19 .

17

354

10
1"

W,+,.•r Mitx, "~,,/,rr l,1 Tc:c&gt;rí11 ,/e la~ Cirncia~ ~,,.:in/,:~", F.J. Futura, R. Aires, 1976, pag. 58
~ n•und Jul i,•n, ( )p ( ' ¡¡_ Par, 8 5

J55

�exactamente que pueda ser numéricamente determinada su
probabilidad... es todavía una probabilidad estadísticamente
incomprensible... 21 •
Por otro lado, la explicación más adecuada desde ef punto de
vista de la significación, no tiene sentido si no es posible constatar o
confirmar la probabilidad de un acto en cuestión, en el mejor de los casos,
sólo sigue siendo una hipótesis plausible.

•••I -

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1

1

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~

En este sentido, para Weber, la interpretación causal proporciona
a la investigación comprensiva el estatus de actividad científica. El
procedimiento de la comprensión en Weber, no es más que eso, un
método especial, pero necesario que facilita el desvelamiento del sentido.
Sólo que la "comprensión del significado" debe ser confirmada por la
imputación causal o la observación estadística. De esta manera ha
contribuido la "sociología comprensiva" a construir un conocimiento
válido de la realidad histórico social.

1

~[

Maestro Gabriel Vargas Lozano
Profesor-investigador titular en el
Departamento de filosofía de la
Universidad Autónoma Metropolitana,
U. Ixtapalapa y Co-Director de la revista
Dialéctica de la Universidad Autónoma
de Puebla.

A punto de finalizar el siglo XX uno de los conceptos que han
adquirido un mayor prestigio y un lugar previlegiado en el imaginario
social en una parte del mundo (especialmente Europa del este, la ex-URSS,
América Latina y Africa) ha sido el de la "democracia" .
¿Cuáles son las razones de este hecho?

¡ . l1
J

LA DEMOCRACJA LIBERAL Y SUS LIMITES

Una de ellas proviene de su larga historia. EJ concepto democracia
ha concentrado en períodos determinados, la aspiración legítima de las
mayorías para obtener el poder o al menos establecer limites al poder para
lograr una mayor justicia en todas sus dimensiones.

i:.

.;J

Otra razón, más difícil de explicar en pocas palabras y sin haber
expuesto lo que entiendo por democracia, se.ria que desde 1917 a 1989, se
protagonizó una lucha universal entre dos sistemas: Uno capitalista que
adoptó diversas formas políticas que fueron desde la democracia política
hasta el fascismo y otro, que se autodenominaba socialista y que a nombre
de "democracia social" mantenía una dictadura de partido-estado. Esta
lucha, por múltiples razones que expongo en mi libro Más allá del derrumbe
{1994) terminó con el triunfo del capitalismo, hecho que Francis Fukuyama
identificó, en forma ideológica, como "triunfo de la democracia". Esta
identidad entre capitalismo y democracia no es correcta ya que existen
fuertes tensiones entre las dos lógicas (económica y política) o como dice
John Dunn, sus relaciones son "estrechas y opacas". A mi juicio, lo que
triunfó al caer el llamado "socialismo real" fue la economía del mercado
capitalista que ocasionó, en aquellos países, un despertar de las masas
populares al largamente postergado deseo de democracia, movimiento que
de alguna manera ha dejado su ÍD'!pronta en la reformulación de las nuevas
constituciones. Así, la democracia pudo colocarse nuevamente en el centro
del imaginario social como una esperanza, se realiz.ara o no en su sentido
auténtico.
21

Weber Max, "Economía y Sociedad", Vol I, Ed F.C.E. México 1969 pag 11

357
356

�La tercera razón del asenso de la democracia proviene de los
procesos que hemos vivido en América Latina en las últimas décadas. En
efecto, frente al terrible trauma que constituyeron las dictaduras del cono
sur, las diversas fuerzas políticas han buscado un reacomodo democrático
en países como Brasil, Argentina, Chile y Uruguay, entre otros. En el caso
de México, después de un dominio por décadas por parte del Partido
Revolucionario Institucional (PRI) como partido único del estado, y debido
a las profundas crisis económica-sociales a que nos ha llevado su política
económica (acentuada por el neo-liberalismo), el sistema tuvo que
negociar una lenta y compleja reforma política que se inició en 1970 y que
ha culminado en las recientes elecciones del 6 de julio de 1997 con triunfos
importantes para la izquierda (representada por el partido de la revolución
democrática (PRD) y para la derecha, representada· por el partido de
Acción Nacional (PAN).
Estas últimas elecciones, por la forma
relativamente limpia en que se llevaron efecto, nos permite decir que se ha
iniciado en nuestro país, el tránsito del régimen de partido único de Estado
al de un régimen pluralista en la que permanecen en lucha, el PRI, el PAN,
el PRD y otros partidos pequeños como el Partido Verde ecologista de
México (PVEM) y el partido del Trabajo (PT). Esta nueva situación coloca
en la agenda del debate político, una serie de problemas importantes que
deben ser analizados por la Filosofía y la ciencia política.
Ahora bien ¿Podemos'confiar en que la democracia pueda resolver
algunos de los principales problemas de injusticia social?. ¿Realmente el
acceder a la democracia representa para nosotros un inicio de solución a
los graves conflictos que nos aquejan?.
Estas preguntas io'iportantes en el México de hoy, parecen no serlo
en países en donde, a la inversa de lo que aquí ocurre, se está presentando
un fuerte desencanto sobre la democracia, como en Francia, Italia,
lng]aterra o los propios Estados Unidos de América.

"',..,
· Así nos en&amp;entamos a una paradoja: Mientras en América Latina
y Europa del Este, la democracia es un bien apetecible, en Europa ya están
hablanao sobre el "fin de la democracia", como lo hace Jean-Marie
Guéhenno, en un libro del mismo nombre. 1 •
Lo que procede entonces, a mi juicio, es examinar las causas de

dicho desencanto y extraer las lecciones debidas para poner de manifiesto:
Primero, que existen diversas concepciones de la democracia (elitista,
pluralista, participativa, autonomía democrátrca, radical); segundo, que la
"democracia realmente existente" es decir, la democracia puesta en
práctica en algunos países altamente industrializados, han demostrado ya
sus alcances y sus limites y tercero, que se hace necesario construir nuevas
358

formas de la democracia que permitan contender con el amplio y difícil
conjunto de obstáculos que la acechan.
Ahora bien, mientras la tradición marxista se concentró en la crítica
a la "democracia burguesa" y no pudo desarrollar una nueva alternativa,
la profundización de la democracia, en sus diversos sentidos recayó en los
filósofos Jiberales.2
Es por está razón que analizaré, en forma breve y sintética, algunos
de los rasgos característicos de tres agudos críticos liberales de la
democracia liberal: Norberto Bobbio, David Held y C. B. Macpherson.
Los tres parten de la tradición abierta por Stuart Mili; analizan las
contradicciones de dicha tradición y buscan soluciones a los grandes
obstáculos que ha encontrado la realización de la democracia en los
diversos países industrializados. Sus reflexiones nos pueden permitir
algunas conclusiones útiles también para Latinoamérica.

La democracia procedimental.
Norberto Bobbio (1909), como se sabe, es uno de los filósofos más
notables de la actualidad. La importancia de su reflexión radica en su
profundo conocimiento de los clásicos; su claridad analítica y su
honestidad a la hora de examinar los conflictos de la democracia
contemporánea. Estos conflictos surgen de los obstáculos que genera el
tipo de organización que ha adoptado la sociedad contemporánea. La
mayoría de sus libros han sido traducidos al español en los últimos años y
es por ello que podríamos decir que es él mas conocido de los autores junto
a Sartori, Dahl y otros. Bobbio parte de una definición mínima de la
democracia: Democracia es "un conjunto de reglas (primarias o
fundamentales) que establece q11ién está autorizado para tol}lar las
decisiones coleqivas y bajo qué procedimientos". (Bobbio, 1986: 14). Las
reglas procedimentales son: Sufragio adulto; derechos cívicos (de
expresión y organización); mayoría numérica y derecho de minorías.
Bobbio analiza en su libro Liberalismo y democracia, los encuentros y
desencuentros entre dos corrientes pronunciándose por un liberalismo que
distingue de lo que llama /iberismo, es decir, un liberalismo que está a favor
de los derechos y de las instituciones y no de los excesos y consecuencias
de la economía de mercado.
En e/ J11t11ro de la democracia expone con_agudeza los problep-tas que
enfrenta hoy esta forma de gobierno en los países industrializados. Para
Bobbio, la democracia nace de una concepción del individuo como
359

�soberano y hoy se observa el dominio del corporativismo; debería
representar los intereses de todos los ciudadanos y en su mayor parte
representa los intereses de sectores; las oligarquías debería desaparecer y
no es así; todos los ciudadanos debería participar del poder y el ciudadano
se siente cada vez mas alejado del poder; se ha formado un poder invisible
tras las urnas que orientan las decisiones; la democracia estaba basada en
la educación de la ciudadatúa y lo que se observa es desinformación y
apatía. Son las promesas incumplidas de la democracia. Las causas de
este fenómeno son, a su juicio, la complejidad de las sociedades
contemporáneas que han generadq la tecnocracia; el aumento de la
burocracia y la ingobemabilidad. Todo ello constituyen fuertes obstáculos
para la realización plena de la democracia.

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Detrás de toda concepción se encuentran ciertos valores explícitos:

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La tolerancia entre los mdividuos; la libertad de creencias; la renovación

gradual de la sociedad y la fraternidad entre los hombres.

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política. No la substancia. En este sentido, considera que el marxismo ha
cometido el error de subestimar el cómo par dedicarse al quién denomina.

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Preocuparse por qmen -dicé- generó la confusión entre la
dictadura de una clase y dictadura como ejercicio de la fuerza sin ley.

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Según Bobbio, el marxismo transforma la noción clásica de
dictadura (excepcional y transitoria) en regla ' universal anterior al
comunismo como dictadura del proletariado.

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Perry Anderson sometió la concepción de Bobbio a las siguientes
críticas:

1) Defiende la democracia representativa pero encuentra límites a ella;
2) Crítica la democracia directa pero habla de una ampliación de la
democracia;
,
3) Defiende a la democracia liberal como forma de acceder a un socialismo
pero lo plantea imposible;
4) Camina hacia el conservadurismo.
A su vez, M Bovero respondió a las críticas de Anderson en una
entrevista aparecida en un libro: "La filosofía política de un fin de siglo" (1994)
con los siguientes argumentos:
Anderson tiene una V1S1on simplista de la relación entre
liberalismo y democracia; la prolongación de la democritcia no coincide
con la directa ya que la democracia representativa y directa son métodos y
la democracia política y social son niveles .

La democracia es para él un método, la forma de la comunidad

«:t (,.:;
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'01

La solución que propone para poder sortear estos obstáculos es la "
extensión de los derechos" al igual que el paso del quien vota al dónde vota.
El sistema democrático debe extenderse, a su juicio, a lugares como la
familia; la universidad; el ejército o la iglesia.

condiciones económicas y de la lucha política que se expresa en la
estructura jurídico política y que es uno de los aportes principales de un
marxismo crítico.

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.....

Bobbio subraya la importancia de las instituciones liberales como
el parlamento y derechos cívicos, como baluarte en contra de los abusos
del poder. La dictadura liberal tiene la función de asegurar la libertad
negativa de los ciudadanos:
Derechos cívicos de los ciudadanos
individuales; parlamento nacional. Esto asegura el estado constitucional.
Este es un "instrumento" que puede ser utilizado por cualquier clase
social.
Considero que Bobbio tiene la razón a medias. Tiene razón en que
tales instituciones aseguran la libertad negativa pero no al creer
que el parlamento es sólo un instrumento. Desestima el impacto de las
360

Por mi lado, considero que lo que Anderson está señalando son las
antinomias a las que Bobbio llega de su análisis de la democracia moderna.
El problema que señala Anderson es que. Bobbio ha tocado un limite que
no puede resolver por la vía que se ha trazado.
Por otro lado creo que, en primer lugar, el método utilizado por
Bobbio le lleva a tener una posición un tanto ambigua: Por un lado asume
una definición formalista-Katiana de la democracia y por otro realista.
En segundo lugar, se mantiene dentro de los estrechos límites de
un liberalismo rectificado que se niega a considerar que lo económico
también es político.
Finalmente, su concepción de la democracia procedimental, con
todo lo aclaratorio y útil que pueda ser, descansa sobre un principio formal
que pretende evitar lo sustancial. A mi juicio la distinción sólo es
realizable si se quiere mantener a la definición como un ideal ético pero no
se si se quiere comprender los procesos reales. En ese nivel como deáa el
intelectual y político mexicano Jesús Reyes Heroles, en la política "el fondo
está en la forma".

361

�La autonomía democrática.

Por su lado, politólogo inglés David Held después examinar los
diversos modelos de democracia que se han desarrollado hasta ahora,
(Held, 1992) se pregunta ¿qué debería significar hoy en día la democracia?
Para responder a la pregunta, Held alude a las dos tradiciones
contemporáneas: La nueva derecha y la nueva izquierda. La nueva
derecha buscaría unir los objetivos de libertad e igualdad a los del
individualismo en todas sus d.imensiones. Su idea es que el Estado debe
establecer las condiciones para que los ciudadanos persigan sus propios
intereses bajo la defensa de la ley; la libertad individual y la tesis ~e "cada
quién su vida". La izquierda, por su parte, defen~erí~ lo s~ia~ Y lo
colectivo; consideraría que la libertad y la justicia en sentido autentico no
se pueden alcanzar en el capitalismo. Frente a estas dos posiciones, Held
propone una nueva tesis: La autonomía democrática. Su pr~cipio ~eneral •
en que se basa es el siguiente: "Los individuos deberían ser libres e iguales
para determinar las condiciones de su propia vida; es decir, de~erían
disfrutar de los mismos derechos (y por consiguiente de las mISmas
obligaciones) en la especificación del marco que genera. ~i~ita las
oportunidades disponibles para ellos, siempre y cuando no utilicen este
marco para negar los derechos a otros" (Held, 1992: 326). Se O:ªta de
defender la libertad y la igualdad pero estableciendo fronteras a la libertad
y arreglos institucionales necesarios para protegerla. Para precisar, Held
opone las tesis del liberalismo y del marxismo. A juicio de Held, el
liberalismo está comprometido con el "mercado libre" y falla al no
concebirlo también como provisto de poder. El marxismo, en su opinión,
reduce lo político a lo económico y no advierte los peligros del poder
centralizado. Aquí, en este punto, Held no precisa que se está refiriendo a
un marxismo esquemático y reduccionista que no se verifica en otros
autores como por ejemplo, la filosofía política de Antonio Gramsci. A
pesar de todo, Held dice que en las dos perspectivas se fa_lla: En la
tradición liberal, lo político es el gobiemo separado de lo economtco y lo
culturál; en el marxismo, se reduce lo político a lo económico; al poder de
clase o al fin de la política marginando temas in1portantes que ata11en a la
democracia. Ello no requiere decir que Held no reconozca aciertos en
ambas tradiciones.
La autonomía democrática para Held

implica: En primer lugar,
tomar a la sociedad como un conjunto en donde es posible distinguir al
Estado y la sociedad civil y en donde se requiere empr~nder u'.'ª
democratización de ambos aspectos; en segundo lugar, se necesita amplrar
la concepción de la política entendiéndola como fenómeno . que se
encuentra en todas partes aunque tenga límites en lo que se refiere a lo
intimo; en tercer lugar, se requiere establecer una teoría de las fronteras de
362

la libertad y una concepción detallada de los arreglos necesarios para
protegerla; en cuarto lugar, el establecimiento de un sistema de derechos
en el que se tenga cuidados en la relación entre lo formal y Jo real; y por
último, un sistema constitucional que proteja y garantice todo lo anterior.
Held tiene presente en diversos momentos de su exposición los aportes de
la social democracia sueca. "El problema, en resumen, es doble: La
estructura de la sociedad civil (incluyendo la propiedad productiva
privada, vastas desigualdades sexuales y raciales-malentendidos o
aprobadas por los modelos de democracia liberales) no crea las
condiciones para la igualdad del voto, la participación efectiva, una
comprensión política adecuada y el control por igual de la agenda política;
mientras que la estructura del Estado liberal (incluyendo grandes, y con
frecuencia innumerables apartados burocráticos, la dependencia
institucional del proceso de acumulación de capital y representantes
políticos preocupados por su propia reelección) no genera la fuerza
organizativa que puede regular adecuadamente los centros de poder
"civil". (Held, 1992: 339)
Para que pueda florecer la democracia, entonces, debe ser
concebida como un proceso de dos caras: Reforma del poder del estado y
reestructuración de la sociedad civil. Se trata también de establecer la
soberanía del parlamento sobre el Estado y de la sociedad sobre el
parlamento. ¿Cómo podría ser posible? Held responde que con la creación
de un sistema de derechos: Derechos estatales, derechos sociales, derechos
culturales y derechos económicos. Se trata, nos dice, de una autonomía
democrática o socialismo liberal.
Esta democracia implicaría una
participación verdadera del demos en el gobierno; una concepción amplia
de lo político pero que no vulnere lo personal; igualdad poütica y justicia
distributiva; la igualdad de condiciones no implica el no reconocimiento de
las diferencias sociales, culturales o inclusive económicas, estableciendo de
límites al grado de libertad de los ciudadanos.
Nuevamente aquí nos encontramos una apelación a la voluntad de
tipo Kantiano o una elevación de la conciencia política, pero falta
considerar quién o quiénes serían los sujetos que llevarían al cabo esa
elevación de conciencia y una vez que esto ocurriera, en qué medida
podrían enfrentarse a los poderes reales de la estructura de poder
capitalista nacional e internacional.
Finalmente, abordamos la tercera perspectiva de la filosofía liberal:

La democracia participativa.
Menos difundido que Bobbio en español pero no menos
importante es el politólogo de la Universidad de Toronto, Canadá, C.B.

�Macpherson fallecido en 1987. A· partir de la conclusión sobre la
imposibilidad de un cambio revolucionario en las sociedades industriales,
propone buscar una democracia participativa que pudiera generar
mayores condiciones de justicia social. Para acceder a esta fom1a de la
democracia se requiere, a su JUic10, cumplir dos requisitos: La elevación de
la conciencia de los ciudadanos para no verse sólo como consumidores
sino como hombres en pleno desarrollo de sus capacidades. Se trata de
generar la conciencia de que todos los ciudadanos tenemos un poder como
tales y que se requiere ejercerlo. El segundo requisito es la reducción de la
desigualdad social y económica.
A su juicio, las dos tradiciones más influyentes de nuestra época, el
marxismo y el liberalismo, fracasaron en sus predicciones: La tradteión
fundada por Marx consideraba que la agudización de las contradicciones
del capitalismo llevaría a una polarización entre dos clases lo que a su vez
generaría las condiciones de una nueva sociedad. En el caso de John Stuart
, Mill, su concepción de la democracia como desarrollo de las
potencialidades del hombre fracasó también porque consideraba que la
generahz.ación del sufragio y una ética de la solidaridad con los pobres
llevaría a mejores condiciones sociales. Lo que ocurrió en la realidad fue lo
opuesto: La agudización de las contradicciones sociales y de la enajenación
al concebirse al hombre sólo desde la perspectiva del individualismo
posesivo.

¡ ..., ......... .

...

...

La democracia participativa de Macph~rson se basa en la
necesidad de tener conciencia: a) de los costos humanos y ecológicos de
una forma del crecimiento económico adoptada; b)de los peligros de la
apatía poütica; c)de las dudas sobre la posibilidad de que el capitalismo
pueda satisfacer las expectativas despertadas en los consumidores por el
propio sistema. Se requiere, nos dice, elevar la calidad de la vida y se
pregunta ¿es exagerado pedirlo?. Para poder lograr esta nueva forma de la
democracia realiza dos acercamientos teóricos: Uno abstracto (su modelo
4A) y otro concreto (su modelo 4B). En el modelo abstracto propone un
sistema piramidal que combine democracia directa con democracia
delegada. Las dificultades de su funcionamiento procederían de las
condiciones históricas propicias que eviten un golpe de estado como el
ocurrido en Chtle a Salvador Allende; la confrontación violenta entre las
clases y la apatía de la gente. En el acercamiento más concreto nos dice
que se requiere también un sistema de partidos bien constituido. Lo
fundamental es relacionar la poütica con la ética; el sentimiento a favor de
la igualdad y el desarrollo de las capacidades. Para lograrlo plenamente se
requiere abandonar los supuestos de que parte la sociedad de mercado.

36-t

_
En suma, los tres autores mencionados parten de la tradición
liberal; los tres reivindican formas pacíficas para el cambio; los tres están
conscientes de las consecuencias que genera la economía de mercado. Pero
Bobbio no define con precisión la lucha en contra del imperio del mercado
al menos con el énfasis de Held o Macpherson. Para los dos últimos ~
muy claro que el ámbito económico es poütico. Mientras Bobbio 00 le
oto_r?~ importancia a la concepción marxista, Held hace un penetrante
analtSJS de la aportación de esta corriente sin dejar de adoptar posiciones
críticas. Macpherson, por su lado, asume una justicia distributiva
procedente del marxismo pero declara que su posición es liberal en la
medida en que qutere realizar la vieja aspiración de la sociedad como '
autod~~rollo de las potencialidades mdividuales. Held se propone una
concepc1on superadora de las dos tradiciones. Los tres ponen el acento en
lo ético.
Con respecto ~e las posiciones de Bobbio podríamos subrayar que
le falta una co~c~pc1on global de la democracia que tome a su cargo los
aspectos ~onom icos-sociales y que la neutralidad de su concepto de
democracia es muy cuestionable cuando se trata de _analizarlo en la
práctica.
.
_ En relación a Held podríamos contraargumentar que tanto el neohberalJSmo como los procesos mundiales (acción de las transnacionales·
creación de grandes centros económicos o utilización de organizacione~
como la ONU para intervenir en los procesos intemos de los países) están
alterando las condiciones de una democracia como la propuesta por él.
Y finalmente sobre las posiciones de Macpherson se podría
argu~~~tar que su propuesta es muy general y que se requiere una
def1mc1on mas precisa de las condiciones sociales requeridas y de las
fuerz.as poüticas que llevanan al cabo a su democracia participativa.
A los tres les podría interrogar sobre las condiciones de posibilidad
de la democracia en países como los de América Latina.
Como conclusión podemos decir que:
1.- ExJSte una Línea de reflexión muy importante que procede de Rousseau

en el se~~ido de considerar a la democracia como soberanía popular. Esta
concepc1on se puede mantener teniendo conciencia de sus aspectos
alc~nz.ables y sus aspectos utópicos, es decir, por un lado, es posible llegar
a ciertas forma~ de soberanía popular mediante la democracia directa (alü
do~de sea posible o el referendum) pero no es posible, en las complejas
sociedades actuales acceder a una forma poütica que permita definir el
contenido de dicha soberama.
365

�2.- A pesar de ello, la "soberanía popular" siempre ha sido objeto de crítica
por parte de los liberales. Por tal motivo, han levanta_do ~?da
serie de
obstáculos par evitar lo que llaman, desde Tocqueville la tirarua de las

:m'ª,

mayorías".

-Qué sodalismo? Discursión de una alternativa. ( Plaza &amp; Janes, Barcelona,

3.- Se requiere entonces acometer la formulación de una nueva teoría de la
democracia que recupere los aportes de ]os teóricos liberales pero que
considere como elemento fundamental su relación con los procesos

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NOTAS BIBLIOGRAFICAS

('l&gt;

1t,

-Eshtdios de historia de la filosofía: de Hobbes a Gramsci- (Ed. Debate1 Madrid1

1

'~ a:~

e;.

4.- A pesar de todo, puesto que la democracia es un movimiento ~tórico
de] pueblo para la reivindicación de la soberanía popular, para el
establecimiento de un equilibrio entre los poderes pdlíticos en que se ha
dividido el estado contemporáneo; por el derecho de resistencia a la
arbitrariedad estatal; la elección de gobernantes por medio de votaciones;
la alternancia de paridos en el poder; ]a tolerancia; el p1ura1ismo; la
equidad racial y sexual; la defensa de las libertades individuales_ Y
comunitarias, por tal motivo, la democracia, sigue siendo un bien
apetecible, a pesar de que en nuestros países latinoamenricanos su
construcción haya sido tan difícil y frágil .

¡

«l

'U

1985).

1985).

actuales del capitalismo.

.. .. ...

-La teoría, ~e las formas de go~erno en la historia del el pensamiento político.
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1 Vid. Jean-Marie Guéhenno. La _;i11 de la dmwcrat1c. flanunMion, l\uis, 1993.

1977).

En mj ensayo "la Cuestión de la de010trada" publi,ado en la rC'visla P111~é,:f,ca. Num29/3,
primavera de 1997, analizo el problema de la dem,&gt;&lt; ra, ia en Marx y Pn las d1wl'Sds vnllentes
del marxismo, considerando qul' hay una ,·on«:-p,.i&lt;'in d,,nux rátka en C'I autor dC' f-1 Cflf'llnl 4ue

-La teon·~ ~olítica del individualismo posesivo. (Ed. Fontanella, Barcelona, 1970)
(The Poilhcal. T!1eory of Possessivc lndividualism: Hobbes to Locl&lt;e. (Oxford:

no fue desarrollada por PI marxismo soviético.

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2

--·· . ....

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Milano, F. Angelli Libri, 1985).

JÓÓ

Vargas Lozano Gabriel, Mas allá del derrumbe. Siglo XXI Editores México
'

'

�LAS VIAS DEL PODER PRESIDENCIAL:
UNA COMPARACION FRANCO - MEXICANA

Maestro José Luis Prado Maillard
Maestro de la Facultad de Derecho y
Ciencias Sociales de la Universidad
Autónoma de Nuevo León
Doctorante por la Universidad de París 1
Pantehéon-Sorbonne

Todo Estado tiene una estructura política que organiza a la
sociedad. Dicha estructura comprende órganos de poder que son dirigidos
por una autoridad política. En una democracia, dicha autoridad es elegida
por la voluntad general. Sin embargo, la autoridad que representa al poder
debe tener un ·control que la limite, pues si no lo hay, se corre el riesgo de
caer en el absolutismo. En la teoría, el equilibrio de poderes es descrito por
Montesquieu en su obra &lt;&lt;el espíritu de las leyes&gt;&gt;. El poder limita al
poder. Este clásico se refiere a los poderes legislativos, ejecutivo y judicial.
Mismos que deben estar inscritos en un contrato social, diría Rousseau.
Nosotros haremos alusión solamente a los poderes políticos. El poder
legislativo es un órgano colegiado, bicameral o monocameral, mientras que
el ejecutivo es de tres tipos, monista, du~l y directorial.
Sin embargo, observamos que en la mayor parte de las
democracias contemporáneas, el verdadero equilibrio de poderes se
encuentra en el sistema de partidos políticos. &amp; decir, éste inclina la
balanza del poder a favor del ejecutivo o del legislativo. Si el partido del ·
presidente es mayoritario en .el parlamento, éste tendrá poderes reales que
sobrepasan los poderes constitucionales. En sentido contrario, si éstas
mayorías son antagónicas, veremos un verdadero equilibrio tal como lo
conciben Locke y Montesquieu. A manera de apoyo citamos el ejemplo de
ciertas democracias como Alemania, Austria, España, Francia, Gran
Bretaña, Irlanda, Israel, Italia, Japón, Portugal. Naciones donde el respeto a
la Constitución y a los partidos políticos es la esencia misma del sistema.
En nuestro estudio nos limitaremos a las vías del poder
presidencial en Francia y en México. Por que en tomo a ésta institución
gira la vida política de ambas naciones. Nuestra tesis se centra en la
semejanza de los poderes presidenciales a pesar de que éstos difieren en la
naturalez.a de sus si5temas políticos, asimismo de la variedad del poder
presidencial, dependiendo de las mayorías parlamentaria y presidencial.

369

�Al reflexionar sobre nuestra tesis nos surgen las siguientes
interrogantes: ¿Por qué las prácticas políticas son semejantes a tal grado
que la presidencialización del sistema es su característica?, ¿En qué
consisten dichos poderes reales?, ¿Cómo afecta al presidente una
discordancia mayoritaria entre el presidente y el parlamento?, ¿De qué
medios de acción gozan mandatarios para aplicar su política?

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Para responder a éstas cuestiones es pertinente tomar en cuenta al
Derecho constitucional y a las Instituciones políticas. Esto con la finalidad
de exponer un estudio serio, real, funcional. Del lado del Derecho
estudiaremos los tipos de regímenes poh1:icos y los poderes de que'
disponen tanto el ejecutivo como el legislativo, así como las relaciones
entre ellos. Del lado de las Instituciones políticas, analizaremos a los
partidos políticos y su trascendencia dentro del sistema político. En fin,
organizando nuestro orden de ideas hablaremos sobre los dos sistemas
políticos desde una perspectiva presidencial (l), así como de los poderes
presidenciales. (11)

DOS SISTEMAS DIFERENTES

ésta clasificación, cabe preguntarse dónde encuadra el régun'en fr
,
·
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anees y s1
MexICo encua ra dentro de ésta tipología.
La ~ República es polémica en su clasificación. · Régimen
parlamentario
·, y 1a
, .
, . o presidencial?• Tomando en cuenta la c onstitulaon
practica_ política frances~, _podemos conciliar la definición de la siguiente
man~ra. ~n _cua~to al re~en, semip1:sidenciall y en cuanto al sistema,
presi~en~iahs_ta. ~n Mex1co, la polemica no es menor: ¿Presidencial,
autontano, d1ctatonal o semi-democrático? Digamos que en su régun'
~
.al
ffies
prest enc1 , ~ue su sistema es presidencialista. Para aquellos que insisten
en llamarlo ststema autoritario, es pertinente recordarles los elementos de
una Democr:acia: go~ernantes elegidos por sufragio universal, . elecciones

frecu_~~es Y ~mceri:5, sistema compei:ftivo de partidos, respeto a los partidos de
aposiaon, ~xistencia de grupos apos1tores al gobierno y respeto del Estado de
Der~~ho. VISto estos el~mentos y analizando la evolución de los partidos
políticos, podemos decrr que México ha avanzado indiscutiblemente hacia
la Democracia, tal como lo constata la siguiente gráfica.

Elecciones
presdenciales

Entendemos por naturaleza de los sistemas políticos, la
clasificación que hace la doctrina clásica sobre los regímenes
constitucionales y la clasificación que hace la mínuscula Ciencia política
sobre el entorno político. El régimen constitucional comprende el conjunto
de reglas jurídicas sobre la organización y _el ejercicio del poder. El sistema
político comprende las reglas jurídicas y los factores cotidianos de la vida
política. Ambas clasificaciones difieren, en ocasiones, una de la otra.

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80

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60
40

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1976

1982

1988

Fuente: lfl:-.

A/ Naturaleza de los sistemas
Siguiendo las Constituciones, podemos clasificar a Francia como
un régimen semipresidencial, y a México como un régimen presidencial.
En cuanto al sistema político, ambos coinciden en la presidencialización.

l. Régimen presidencial, régimen semi-presidencial y status presidencial

El Derecho constitucional clásico distingue al Régimen
parlamentario y al régimen presidencial. Al primero por la responsabilidad
del gobierno frente al parlamento y por el derecho de disolución. En éste
régimen hay dos variables, de tipo monista o a la inglesa (un solo jefe del
ejecutivo) y de tipo dualista o a la francesa (dos jefes del ejecutivo). Al
segundo lo distingue por la separación rígida de poderes, donde el
sufragio universal legitima a los poder~ ejecutivo y al legislativo. Vista
370

~asa_n~o al status presidencial, éste es de fundamental importancia
para el eJerc1~10 del poder. Dicho status difiere de un país al otro. El jefe de
Estado_frances es electo p?r sufragio universal directo a dos vueltas (la
mayona absoluta es requenda para la elección). Su período es de siete años
con posibilidad de reelección sin limite} El mandatario mexicano es electo
p~r suf~agio ~~iversal directo a una sola vuelta. Su período es de seis
anos, sm posibilidad de reelección. En caso de que la presidencia esté
vacante, la Constitución francesa señala que el Presidente del Senado se
ocup~r~ del cargo y _él ~~mo convocará a elecciones (art. 7).· Mientras que
en Mex1~~' la Conshtuc10n prevé un Presidente interino, un substituto y
un pro~15 ional ~rt. 84). Es interino si la vacante tiene lugar dentro de los
~o~ primeros anos del sexenio; es substituto si la vacante ocurre en los
últ1IDOS cuatro años¡ es provisional aquel que nombra la Comisión
permanente mientras se convoca a sesión extraordinaria. El interino y el

1994

�substituto son electos por las dt -¡:;~ª;-pati:es del Congreso constituido
en colegio electoral, quien convocará a elecciones, en el primer caso, para
concluir el periodo respectivo. Es pertinente remarcar que, bajo la nueva
configuración del Congreso, es difícil que las dos terceras partes se pongan
de acuerdo. Motivo por el cual debemos reflexionar si éste articulo debe ser
modificado. Bien se podría prevenir una crisis constitucional y politica.4

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1

En lo que concierne a la responsabilidad, ambos mandatarios son
irresponsables politicamente frente al legislativo, pero tienen
responsabilidad electoral. En efecto, las elecciones legislativas intermedias
y la reelección, en el caso de Francia, reflejan ésta responsabilidad. Si el
ciudadano esta conforme con la política presidencial, votará por el mismo
partido del presidente en las elecciones legislativas. Contrariamente, si
esta inconforme, votará por un partido opositor, a fin de limitar al poder
presidencial. En Francia, hemos visto esta situación en tres ocasiones bajo
la V República: De 1986 a 1988, de 1993 a 1995 bajo la presidencia de
Mitterrand y actualmente a partir de junio de 1997... bajo la presidencia
Chirac. Sin embargo, el caso más sorprendente es el de México, ya que no
se había visto una contradicción de mayorías desde hace 69 años. La
diferencia existente entre los dos países es que la cohabitación francesa se
polariza entre la izquierda y la derecha, mientras que la cohabitación en
México es más complicada a causa del sistema de partidos. Los Diputados
franceses son elegidos por un sistema electoral mayoritario a dos vueltas,
mientras que los Diputados mexicanos son elegidos por un sistema mixto,
mayoritario a una vuelta y a la proporcional. Esta elección legislativa afecta
indiscutiblemente al poder presidencial. ·

2. La atribución del poder.
Ante la imposibilidad del pueblo soberano de gobernarse a sí
mismo, nace la democracia representativa. Es el pueblo soberano quien
atribuye el poder a sus gobernantes a través del voto, fuente de
legitimidad. Toda atribución de poder debe seguir un orden lógico. Dicho
orden es jurídico y político.
En efecto. La atribución comienza con la nominación, la cual exige
dos requisitos, uno constitucional y el otro político: En ambos países, la
regla jurídica es parecida en su esencia, salvo dos excepciones: la edad, que
es de 35 años para los mexicanos y de 23 años para los franceses y la
segunda
es el registro de la candidatura. En francia, el aspirante deberá
reunir 500 firmas provenientes de 30 departamentos. En México, sólo es
necesario ser presentado por un partido político debidamente registrado
según el Código federal de instituciones y procedimientos electorales
(COFIPE). En lo que corresponde a la regla política, ésta difiere de un
sistema al 9tro. El aspirante francés debe tener una imagen pública
372

reconocida y una amplia trayectoria política. La historia de la V República
nos muestra que cuatro de sus cinco presidentes han sido lideres de sus
respectivos pa.rtidos.5 C...~les de Gaulle, Rassemblement démocrali.que
Jrancais, Valéry Giscard d'Estaing, l'Union démocralique Jrancaise, Francois
Mitterrand, creador del Parli socialiste y Jaques Chirac, creador de
Rassemmblement pour la République. Por lo que corresponde a México, Ja
regla es (o era) que el Presidente nombra a su sucesor entre los miembros
de su partido (PRJ). No todos tienen una trayectoria política reconocida.
Dicho proceso de nominación tiene .dos etapas: la primera es la
&lt;&lt;oscultación&gt;&gt; que consiste en la consulta que hace el Presidente entre la
clase política para seleccionar a su candidato, el &lt;&lt;tapado&gt;&gt; y la segunda
etapa es el &lt;&lt;destape&gt;&gt;, consistente en la nominación deJ candidato
&lt;&lt;oficial&gt;&gt;. No vale la pena profundizar en éste aspecto, pues es por todos
bien conocido. Empero, hay que reconocer que ésta regla política es difícil
que tenga nuevamente lugar, debido al medio ambiente político actual que
dificulta al Presidente de imponer su voluntad como otra.
Una vez obtenida la nominación, resta hacer campaña para
conquistar el voto ciudadano.
La campaña podemos definirla como actividad eminentemente
política, regulada por la ley, que tiene por objeto la conquista del voto
ciudadano a través de una contienda entre los partidos políticos. En dicha
contiendas, los candidat?s manifiestan sus proyectos por diversos medios.
Su desarrollo difiere de un país al otro. En Francia, las estrategias de
campaña varían de la primera a la segunda vuelta. Varían aún, si se trata
de partidos de izquierda o de derecha. En la primera vuelta el candidato
debe asegurar su pase a la segunda, sin importar los márgenes de
diferencia de un candidato con respecto al otro. Inclusive puede haber dos
candidatos del mismo partido en la primera vuelta, hay quienes llaman a
ésta elección como las primarias a la francesa. Recordemos las
postulaciones de Chirac y Balladur en 1995 por el RPR, Balladur que
obtuvo la votación más baja, se adherió en la segunda vuelta a la
candidatura de Chirac. La segunda vuelta es la más importante. Es ahi
donde tienen lugar las alianzas entre los partidos y se polariza la politica
entre la izquierda y la derecha republicana. En México las estrategias de
campaña varían dependiendo del partido político que se trate. El PRI
trabaja más directamente con el elector al igual que el PRD. El PAN se
enfoca de manera prioritaria a los medios de comunicación. Es lo que
propiamente conocemos como partidos de &lt;&lt;cuadros&gt;&gt; y partidos de
&lt;&lt;masas&gt;, distinción formulada por Maurice Duverger.6 Es interesante
observar los hechos por venir err-él Congreso, pues las alianzas pueden ser
el factor principal de gobernabilidad.

373

�La campaña se encuentra reglamentada por e~ ~go _electoral en
Francia y por el COFIPE en México. En cuanto ~ fin~oannento de las
campañas, nervio de toda democracia, ambas legislaoones reglan_i~
los gastos. En el país Galo, la tensión política producto de la cohabitaoon
de 1986, conduce en 1988 a un esfuerzo de moralización en cuanto recursos
económicos para las campañas presidencial y legislativa. Se ere~ la ley
orgánica en este año, misma que es modificada en 1990 y que ti~~e por
objeto reglamentar los gastos de campaña fijando un tope. En Mexico, la
reciente reforma electoral de 1996, que tiene el consenso de todos los
partidos políticos, fija igualmente, un tope para los gastos de campaña.
Este será fijado por el Consejo General deJ IFE.

Una vez conquistada la elección, el candidato electo pasa a ocupar
la titularidad o cotitularidad del poder ejecutivo.
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1 4 t'.• •11

Bjlógica de los sistemas

Entendemos por lógica de sistemas, la organización Y
funcionamiento del ejecutivo y del legislativo, mismos que varían
jurídicamente de un país al otro, pero que políticamente pueden coincidir.

t. Un ejecutivo bicéfalo, un ejecutivo monocéfalo
La estructura del poder ejecutivo es distinta en Francia que en
México. Uno es bicéfalo y el otro monocéfalo. En el país Galo, el ejecutivo
se comparte entre el Elíseo y Matignon,7_ mientras que en México, el
Presidente es el único jefe del ejecutivo. Sin embargo, la actual
Constitución francesa atribuye mayores poderes al jefe de Estado en
relación con las anteriores Repúblicas: Nombrar al Primero de los
ministros, disolver la Asamblea nacional, nombrar los principales puest~
del Estado nombrar a tres de los nueve miembros del ConseJO
Constitucio~al, entre ellos a su presidente, presidir el Consejo de minis_tros,
firmar O no las ordenanzas así como los decretos deliberados en ConseJO de
ministros, dirigir las fuerzas armadas, así como los comités de defensa,
negociar y ratificar los tratados internacionales, ejercer l°:' pl~nos pod_e res
en caso de ~is grave, dirigir mensajes al poder legislativo, pedir la
interpretación del Consejo Comtitucional sobre una ley o tratado
internacional. La Constitución mexicana reconoce, por su parte, al
presidente como jefe único del gobierno otorgándol~ plena libertad de
nombrar a sus colaboradores. Asimismo le concede ciertas facultades en
materia legislativa: la iniciativá de ley y el Veto. En materia j~d.icial, él
puede demandar la interpretación de la Suprema Corte de Just1Cta de la
Nación sobre la constitucioanalidad de una ley y en su caso, hacer del
conocimiento de esta Corte, para que resuelva un conflicto que se ~uscite

374

entre el ejecutivo y alguno de los otros poderes de la Unión o con algún
estado de la federación.
Como podemos observar, el jefe de Estado francés es excluído de la
mayor parte de las funciones gubernamentales, mientras que el
mandatario mexicano le corresponde la totalidad de éstas. Del lado
político, la situación de ambos mandatarios es contigente. El presidente
francés es, de hecho -salvo un periodo de cohabitación-, el verdadero jefe
del gobierno. El mandatario mexicano, puede verse en dificultades para la
aplicación de su política -a pesar de ser el único jefe de gobierno- si el
legislativo no aprueba su iniciativa de ley sobre el presupuesto de egresos,
tal como lo vimos en San Lázaro en diciembre de 1997, donde b.tvo que
negociar su iniciativa original con el PAN.
Los poderes presidenciales dependen de la configuración del otro
poder político de la Unión. Si las mayorías presidenciaJ y parlamentaria
son distintas, ambos mandatarios se limitarán a sus poderes
constitucionales. Es lo que en Francia se conoce como &lt;&lt;cohabitación&gt;&gt;.s
Es decir, la coincidencia en el poder de dos o más fuerzas antagónicas.
Podemos afirmar, por otra parte, que la presidencialisación de ambos
sistemas es la regla y la cohabitación es la excepción. En Francia, tres son
los elementos de la presidencialisación: La personalidad dominante del
creador de la V República, el general de Gaulle; la elección a la mayoría
absoluta del presidente; la nominación del Primer ministro, hecha por el
Presidente de la República; y la disolución de la Asamblea nacional por
éste último. Si a esto le agregamos, además, que en un período de 40 años
de vida de la V República, sólo 5 han experimentado una confrontación de
fuerzas en períodos diferentes, constatamos la superioridad del presidente
en la vida política. En México, la presidencialisación es debida al &lt;&lt;derecho
real&gt;&gt; que el Presidente tiene de nombrar a su sucesor, así como la
dominación de éste sobre el poder legislativo, dominación gracias a la
hegemonía del PRJ a lo largo de 68 años. No es sino después de las
elecciones del 6 de julio de 1997 que vivimos una cohabitación a rnedias,9
debido a una mayoría heteróclita en la Cámara de diputados. Misma que
puede marcar el nacimiento de un nuevo sistema político y a ún, provocar
el cambio de régimen, dependiendo de las negociaciones de la refom1a del
Estado, llevada a cabo entre el ejecutivo, el legislativo y los partidos
políticos.
2. Dualidad de la lógica semi-presidencial, unidad de la lógicc1
presidencíal
La lógica gubernamental varia jurídicamente debido a su
estructura y políticamente debido a las mayorías. En Derecho, las
facuJtades y estructuras de los gobiernos están delineadas por las

375

�Constituoones. En la práctica pohttca, las-'Mecctónes legislativas afectan
estas facultades y alteran, de hecho, las estructuras gubernamentales.

-· - .

s

Podemos decir que el gobierno francés es lógicamente presidencial,
a pesar de que el gobierno no es responsable más que delante del
parlamento. Cierto, en la práctica política, el gobierno, encabezado por el
Primer ministro, es responsable frente al Presidente, s1 las mayorías son
comcidentes. De 27 gobiernos que ha temdo la V República, 24 han sido
nombrados y cambiados por la voluntad presidencial y solo 3 han sido
impuestos al ¡efe de Estado por la mayona parlamentaria. Un gobierno
cambia normalmente después de una elección presidencial, de una elección
legislativa, por deceso del Primer mmistro (nunca visto) o por renuncia
voluntaria. 10 Por otra parte, vemos que la singularidad francesa es que
cambia de sistema guardando el mismo régimen. 11 Esto sucede cuando el
ciudadano desconfía de la polttica llevada por el presidente,
manifestandolo al momento de votar por un partido contrario en las
elecciones legtslativas. Es entonces que la lógica gubernamental cambia, la
pareja Presidente-Pnmer ministro se ale¡a uno del otro limitándose a sus
facultades constitucionales.

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En el caso de l\.1exteo, la Constitución marca de manera rígida la
separac,on de poderes. Es decir, el Presidente es el único jefe de gobierno y
12
de ninguna manera será responsable pohtteamente frente el Congreso, ni
el Congreso puede ser disuelto por el Presidente. No obstante, las
relaciones entre éstos poderes han sido cordiales, al menos hasta diciembre
de 1997. Fecha en que la Cámara de diputados rechaza por primera vez la
mioattva del E¡ecuttvo concerniente al presupuesto de egresos y al
paquete econom1co -conocido como la Miscelánea Fiscal- para el año de
1998. Este es el medio más efectivo de presión del legtslativo,
concretamente de los diputados, sobre el e¡ecutivo.

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Vemos aqu1, como la logtea un ita na del sistema presidencial puede
ser afectada. A través de este medio, el legislativo puede bloquear o
influenciar la pohttea presidencial. En contrapartida, el ejecutivo posee el
derecho de veto, mediante el cual puede bloquear el trabajo legtSlativo,
salvo en caso de facultades exclusivas de alguna de las Cámaras. El veto
puede ser d e tres tipos: De &lt;&lt;poche&gt;&gt;, simple y sencillamente la ley no es
publicada por el ejecutivo; el veto parcial, el ejecutivo hace algunas
observaciones a la imc1ativa y la devuelve a la Cámara de origen para que
sean tomadas en cuenta sus observaciones; por último, el veto global,
donde el ejecutivo rechaza en su totalidad la iniciativa devolviéndola a la
Camarc1 de ongen.
Para que el legislativo supere el Veto presidencial, es necesario que
las dos terceras partes aprueben la iniciativa origmal.
17ó

En fin, cuando hablamos de dualidad del sistema sem1presidencial, nos referimos, a que el ejecutivo depende en parte del
parlamento y en parte del Presidente. Cuando hablamos de unidad del
sistema presidencial nos referimos a que el gobierno no depende mas que
del presidente.
Después de analizar la diferencia en la naturaleza de ambos
sistemas y el funcionamiento de la lógica de éstos, conviene que veamos la
semejanza de los poderes presidenciales.

II. PODERES EQUIVALENTES
El poder presidencial es total o parcial. Es Lota! si las mavorías
presidencial y legislativa son coincidentes, es parcial si ésta; son
antagónicas. ¿Por qué depende la atribución del poder de estas mayorías?
La respuesta la encontraremos justamente en las vías del poder
presidencial: El Derecho constitucional y el Sufragio umversal. La
Constitución delimita los poderes presidenciales y legislativos, mientras
que el ciudadano atribuye el poder mediante el voto. Por tanto, los poderes
pueden ser semejantes.

A/ Semejanza de las lógicas: legitimida_d dual
En ambos sistemas el poder eiecuttvo y el poder legislativo son
legitimados por el sufragip universal. Por otra parte, la toma decisiones de
los mandatarios depende, en gran medida, de su fuerza política al mismo
tiempo que de sus facultades constitucionales. Son los partidos políticos
quienes determinan, dentro ésta lógica el poder presidenoal dependiendo
de las mayorías presidencial y legislativa.
1. Poder y sistema de partidos

El poder no es fácil de definir, pues hay muchos tipos. Nosotros .
nos delimitaremos al poder político. ¿Qué es el poder político? Philippe
Braud afirma que &lt;&lt;ésta noción debe ser tomada en el sentido de gobierno, es

decir, dispositivo institucional dotado de prerrogativas constih,donales&gt;&gt;.13

E]

poder lo concebimos, entonces, como jerárquicamente estructurado por la
Constitución, quien organiza a la sociedad por medio de facultades de
disuasión. ¿Quién representa al poder político? El Ejecutivo y Legislativo,
sin duda alguna. Es por esta ramn que no podemos estudiar los poderes
presidenciales sin tomar en cuenta al poder legislativo, donde el sistema de
partidos juega un rol fundamentaJ ya que es la balanza real del poder.
Dicho sistema da vida al juego político, al grado de concebir la

377

�Constitución como el cuerpo y al sistema de partidos como el alma de toda
democracia.

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Confirmamos lo anterior al observar la práctica política de ambas
naciones. En el país Galo, los 3 períodos de cohabitación, 1986-1988; 19931995; 1997-, han limitado al presidente a sus poderes constitucionales. La
mayor parte de la función gubernamental pasa a ser ejercida.por el Primer
ministro, jefe de gobierno y por tanto responsable políticamente frente al
partido mayoritario en la Asamblea. Cabe señalar, empero, que en la
mayor de las veces el jefe de gobierno es el jefe de la mayoría.
parlamentaria. En el país Azteca, el poder del presidente depende
igualmente de la disciplina partidaria. Sin embargo, no es hasta la actual
Legislatura, la LVII, quenemos visto una verdadera oposición a la política
presidencial por parte de los legisladores. En efecto, el Presidente .2.edillo
se vio obligado a modificar su iniciativa de ley por los acontecimientos de
diciembre de 1997, donde la alianza mayoritaria de la Cámara de
diputados (G-4),14 rechazo la iniciativa presupuestal del ejecutivo.
Por otro lado, encontramos que en ambas naciones la elección
presidencial es el centro del s~tema de partidos. El ciudadano vota por un
candidato presidencial en razón de su programa de gobierno, y en las
elecciones legislativas, confirma o rechaza su confianza a dicho programa.
¿No es verdad que en toda elección legislativa los temas de campaña son
discutidos en razón de la política llevada por el Presidente? Además, en
Francia las expresiones &lt;&lt;Estados UDF&gt;&gt;, &lt;&lt;Estados RPR&gt;&gt;, &lt;&lt;Estado
PS&gt;&gt; o actualmente gobierno de la &lt;&lt;izquierda plural&gt;&gt; y en México, la
expresión de &lt;&lt;partido en el poder&gt;&gt; confirman ésta tesi5. Por otra parte,
el control de los partidos es fundamental para buscar o conservar el poder.
En Francia, todos los presidentes han sido los lideres formales o morales de
sus partidos, y teniendo la mayoría en la Asamblea, domina &lt;&lt;toda la
política&gt;&gt;. En México, la ausencia de equilibrio político era una
característica del sistema. Un presidente hegemónico, líder natural de un
partido dominante y líder de un Congreso sumiso.
Esta
presidencialisación tienen su origen en la historia constitucional. En efecto,
desde la Constitución de Apatzingán hasta la de Querétaro, el presidente
mexicano ha tenido un lugar preponderante, con la excepción de la de
1957, donde de todas maneras el presidente dominaba debido a las guerras
intestinas Por otro lado, en cuanto a la formación del gobierno se refiere,
éste se integra bajo la lógica partidista. El Presidente forma su gabinete con
miembros de su partido. En México todos los Secretarios de Estado, son
&lt;&lt;miembros distinguidos&gt;&gt;ldel PRI y la dirigencia del Comité Ejecutivo
Nacional equivale, políticamente, a una secretaría de Estado. Las
excepciones son mínimas. En el gobierno de Ernesto .2.edillo, Antonio
Lozano Gracia (panista), al frente de la Procuraduría Gene~ de la
República -quien no duró más de ,dos años- y de Julia Carabias
378

(apartidista) al frente de la Secretaría del medio ambiente. En Francia,
normalmente los miembros del gobierno eran de un mismo partido. Ahora
los ministros pertenecen a diversos. En el gobierno de Batlladur 1993-1995
y de Jupée 1995-1997, había ministros &lt;&lt;del UDF» y del &lt;&lt;PRP&gt;&gt;, en el
actual gobierno de la izquierda plural que dirige el Primer ministro Leonel
Jospin hay ministros de cuatro partidos: Partido socialista, Partido
Ecologista, Movimiento de ciudadanos y el Partido Comunista. Cabe
preguntarse si bajo la actual situación política de México, es conveniente de
formar un gobierno plural.
En suma, podemos decir que los dos sistemas coinciden en la
relación poder - partidos políticos. Si México es objeto de criticas en lo que
refiere la ausencia de partidos competitivos, podemos refutar diciendo que
desde las elecciones de 1997 éstos son más competitivos y representativos,
tal como lo muestra la gráfica siguiente.

Elecciones
Diputados
% votos

80
70
60
50
40
30
20
10

60,04%
1
1

39,09%

o
1979 1982 1985

1988

1991

1994

1997

Fu&lt;'nl&lt;&gt;: IFI-

2. Legitimidad dual: Presidente y Legislador
Vista la influencia del sistema de partidos sobre el poder,
comprenderemos, mejor, como una mayoría legislativa puede afectar los
poderes presidenciales. Es a través de los mecanismos de control que tiene
un poder sobre el otro, como estos influyen.
Medios de control entre los poderes políticos mexicanos.
♦ del Presidente sobre el Congreso:
❖ Previstos en la Constitución: el veto, en sus dos modalidades formales;
el presupuesto que el Presidente programa para el Congreso; el informe

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·&lt;-=-4"

presidencial que el presidente aprovecha para . ~ronuncia~e fr~mte a la
nación sobre la situación del país; co:tivocar a ses1on extraordmaria cuando
lo acuerde la comisión permanente.
._
❖ No previstos en la Constitución: La legitimidad o_b te_n id~-en la votaaon;
el veto de poche; la utilización de los n,1edios de comumcanon.
♦ del Congreso sobre el Presidente:
. ._
••• Previstos en la Constitución: La aprobación del presupuesto; la rev1S1on
~e la cuenta pública; las comisiones parlamentarias; _la aprobació_n de _la
nominación de diplomáticos, ministros y ciertos func1onanos
gubernamentales, así como la creación de empleos púb!i~os de la
federación; conceder autorización para ausentarse del pats, . conceder
licencia y aceptar su renuncia; la ratificación de tratados internacional~~; el
juicio político; el control de la comisión pennanente para la convo~a~1on a
sesiones extraordinarias; la creación de leyes por las cuales puede limitar la
función presidencial; y la participación del Congreso en las iniciativas d1
ley provenientes del Ejecutivo.
.
.
.
❖ No previstos en la Constitución: Las mterpelaoones en los . info':°1
presidenciales; las cuestiones realizadas durante las comparac1_ones,
legisladores pueden solicitar información sobre un asunto determmado.
Esta serie de controles nos muestra la supremacía del Congreso
sobre el Ejecutivo, lo cual nos lleva a pensar ~ue en un . periodo de
cohabitación, el Ejecutivo será no solo limitado smo denomma~o por ~l
Legislativo en el caso de México. En éste aspecto, el mandatan~ fra~~es
aventaja a su colega mexicano debido a su prerroga_tiva de d1Sol_uc10n,
arma de disuación efectiva. Esta arma rinde estab1hdad en el sJStema
político francés. El general d.e Gaulle lo sabía y la u~ilizó en 1%~. No
aceptó el desafío que la Asamblea le hizo en 1%2, al aphcar una moc1on de
censura al gobierno de Michael Debré, hombre fiel al general. Este derecho
ha sido igualmente utilizado por el presidente Mitterrand en 1982 Y ~n
1988, con la finalidad de deshacerse de las mayorías par~a~entartaS
contrarias a sus intereses. Un caso sin precedente en la V Repubhca, es la
disolución que el presidente Chirac hizo de su propia mayoría, trayendo a
la suya llegó a Ja Asamblea nacional. Por otra parte, observamos q~e las
relaciolles entre el ejecutivo y el legislativo francés son menos complicadas
debido a que el Senado galo tiene facultades muy limitadas que no afectan
el'¡ gran medida las decisiones del ejecutivo. Además, hay que recorda~ que
•el responsable de la política gubernamental fre~te a la ~samblea nacional
es el Primer ministro. El Presidente aprovecha esta ventaJa que le otorga la
constitución para maniobrar en su favor: disuade ~l Pr~er ministro con la
responsabilidad por medio de la Asamblea y al mtsmo tiempo lo hace con
los legisladores por la disolución.

380

B/ Poderes y medios de acción presidencial
El efecto de las mayorías presidencial y parlamentaria varia de un
país al otro, a tal grado que los sistemas se encuentran en el
presidencialismo si ambas coinciden. En sentido contrario, si éstas son
opuestas, los dos sistemas estarán situados en lugares diferentes,
reflejándose en el uso de los poderes presidenciales, así como en los
medios de acción que él utiliza.

1. Poderes propios y compartidos
Entendemos por poderes propios del dominio exclusivo del jefe
del Estado, las prerr~gativas que no pertenecen mas que a él, sin necesidad
de aprobación u opinión de otro órgano. Por poderes propios con
intervención de otros poderes, la prerrogativa del Presidente de proponer a
los otros poderes para que tomen una decisión sobre dicha propuesta.
Finalmente, por poderes compartidos entendemos, cuando la proposición
o la decisión sobre un asunto determinado es tomado en conjunto, por el
Presidente con algún otro órgano.
♦ Poderes propios del dominio exclusivo
La Constitución francesa señala éstos poderes en el artículo 19,
mientras que la mexicana lo hace en el artículo 89. Son cinco los poderes
equivalentes. Las excepciones son la disolución y el referéndum a favor
del presidente francés y la nominación de los colaboradores del ejecutivo y
el control gubernamental sin restricciones de ningún tipo a favor del
mandatario mexicano. El nacimiento dé todo gobierno tiene lugar cuando
ambos jefes de Estado utilizan su
prerrogativa constitucional de
nombrarlo (art. 8-1 Fra.; art. 89-11 Méx.). Así bajo la V República 5
presidentes han nombrado 16 Primer ministros y 27 gobiernos, mientras
que en México, ha habido 19 gobiernos (desde la revolución de 1910). El
control de la . constitucionalidad puede ser demandada por aml;,os
mandatarios. En Francia, el Presidente puede apelar frente al Consejo
Constitucional antes de la publicación de un texto (art. 61) y en México el
·mandatario lo hace ante la Suprema Corte de Justicia de la Nación después
de la promulgación (art. 105). En caso de crisis, ambos mandatarios pueden
suspender las garantías individuales, por un tiempo determinado, previa
consulta al Congreso (art. 16 Fra.; art. 29 Méx.). El derecho de dirigir un
mensaje al congreso es bajo el criterio de ambos mandatarios, el Galo lo
hace en caso de alguna crisis o de algún pronunciamiento sobre un caso en
particular, mientras que el mexicano es obligado a hacerlo cada año de
manera escrita (art. 18 Fra.; art. 69 Méx.). Por último, los mandatarios
pueden conceder indultos a través de su prerrogativa de gracia (art 17
Fra.; art. 89-XJV Méx).

381

�♦

Poderes propios con intervención de otros poderes.

La naturaleza de éstos poderes es de tomar en cuenta el principio
de colaboración entre ellos.
❖ En política exterior la intervención es en materia de defensa y de
relaciones internacionales. En materia de defensa, en su calidad de jefes de
las fuerzas armadas, los mandatarios son responsables de la seguridad
interior y defensa exterior (art. 15 Frac.; 89-VI Mex.). Sin embargo, para
movilizar tropas y/ o declarar la guerra, el acuerdo de los legisladores es
necesario (art.38 Fra.; arts. 73-Xll y 89-Vlll Mex.). En la política
internacional, son los Presidentes que dirigen y pueden comprometer a sus'
países en éste renglón (art. 52 Fra.; art 89-X Mex). Pero cuando se trata de
tratados, el acuerdo del Senado en México y del Parlamento en Francia son
necesarios (art. 53 Fra.; 133 Mex.). La nominación de diplomáticos, de
ciertos funcionarios y de militares de alto rango ·debe ser propuesta por
ambos mandatarios, siendo el acuerdo del Senado mexicano indispensable
para el mandatario mexicano (art. 89-111, 89-lV y V) y la firma del Primer
ministro para el mandatario francés (art. 13 y 19).
❖ En política interior, el ejecutivo encuentra un equilibrio en el poder
legislativo. En éste equilibrio, los poderes tienen medios de presión, uno
sobre el otro. El acuerdo de ambos se impone en la nominación de los
responsables del Poder Judicial. Ambos mandatarios nombran a éstos y el
legislador da su cargo. En Francia, el Jefe de Estado nombra directamente a
3 de los 9 Consejeros constitucionales entre ellos a su Presidente (art. 56) y
a los Magistrados de Siege por la mediación del Garde de Sceaux15
mientras que en México el Presidente presenta una tema al Senado para
que las dos terceras partes lo nombren (art. %). Esta facultad del ejecutivo,
le da una cierta influencia sobre el Poder o Autoridad Judicial.16 En cuanto
a las prerrogativas compartidas con el legislativo, los dos Presidentes y las
dos legislaturas se controlan mutuamente en lo que concierne a la
convocación a legislaturas se controlan mutuamente en lo que concierne a
la convocación a sesiones extraordinarias. El presidente francés decide si se
convoca o no a la formulación hecha por el parlamento (arts. 29 y 30),
mientras que el mandatario mexicano convoca al Congreso a sesiones
extraordinarias una vez acordado por la Comisión permanente, (arts. 79-IV
y 89-Xl).
♦

Poderes compartidos.

En caso de mayorías coincidentes entre el presidente y el
legislativo el termino compartido es relativo, pues el ejecutivo no tendrá
oposición si éstas son iguales.
❖ Con el parlamento se comparten las iniciativas de ley, los decretos y las
ordenanzas17 (en Francia). Estos tres factores son indispensables. para la
aplicación de la política gubernamental. J..,a Constitución francesa prevé las
382

ordenanzas y los decretos en los artículos 13 y 38. Mientras que la
Constitución mexicana prevé los decretos y las iniciativas de ley en el
artículo 71-I. Ambas constituciones prevén la facultad de reglamentación
de ambos gobiernos. Aparentemente la situación del presidente francés no
es muy clara en éste respecto, pero si tomamos en cuenta que él preside el
Consejo de ministros (art. 9 C) -donde se originan, los decretos (art. 13) y
las iniciativas de ley (art. 39 C.) y las ordenanzas (art. 38 C.) asimismo su
derecho de firmar o no éstas (art. 13 C)- podemos decir que su función en
este dominio es comparable al mismo del presidente mexicano, siempre
que la mayoría parlamentaria le sea favorable. Las condiciones para hacer
uso de éstas prerrogativas son: Para el mandatario francés, la proposición
del Primer ministro y que sean deliberadas en Consejo de ministr9s y por
el mandatario mexicano, la aprobación del Congreso.
❖ Con el Poder Constituyente. Toda Constitución
susceptible de ser
modificada. En cuanto a las reformas, solamente los poderes legitimados
por el sufragio universal pueden realizarse. La Constitución francesa
concede al jefe de Estado dos caminos: la primera bajo la propuesta del
Primer ministro, el Presidente presenta una iniciativa de revisión al
parlamento erigido en Congreso, quien aprobará o no dicha iniciativa y el
referéndum (art. 89), la segunda. Al observar el mecanismo de dichas
reformas, podemos confirmar la supremacía del Presidente sobre el Primer
ministro y el legislativo. Por citar un ejemplo, ]a refom1a constitucional de
1995 que fué propuesta por el entonces Primer ministro Alain Jupée al
Presidente Jaquess Chirac, para que éste la presentase al Congreso y se
aprobase. En eJ caso de México, el Presidente presenta al poder
constituyente su proyecto de reforma (art. 135). Así el presidente Salinas
realizó un número considerable de reformas a lo largo de su mandato.
Favorecido por que la mayoría en el Congreso de la Unión así como de las
legislaturas locales eran priístas. Por otra parte, en cuanto a la publicación
de las leyes se refiere, los dos mandatarios publican las leyes votadas por el
legislativo (art. 10 Fra.; art. 72-C Mex.). Su publicación la hacen en el Diario
oficial de sus respectivos países. La promulgación debe ser fim1ada por los
ministros o secretarios competentes del ramo. En México. Éste acto es
pura formalidad, ya que el Presidente puede pedir la demisión o cesar al
funcionario que se niegue a firmar. En Francia, ésta prerrogativa puede ser
motivo de tensión entre el presidente y el legislativo. Recordemos cuando
el Presidente Mitterrand rechazó de firmar dos publicaciones, sobre la
exposición universal en 1989 y la demanda de una nueva deliberación de la
iniciativa sobre el status jurídico de la &lt;&lt;Nouvelle Caledonie&gt;&gt;.

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Pasemos ahora a los medios por los cuales, los presidentes pueden
aplicar sus políticas:

18.1

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2. Medios de acción: Partidos polític~ gaffitt~gobiemo.

Los presidentes no pueden cumplir sus funciones si no tiene los
medios para hacerlo. Fstos medios son políticos y jurídicos.
a) El partido al servicio del Presidente
Ya hemos hablado sobre la necesidad que tienen los Presidentes de
su partido para conservar o recuperar el poder real. Ahora hablaremos
sobre la necesidad de asegurar la dirección de ésta institución, para aplicar
su política.

..... ... ...

Una vez en la cumbre del Fstado, el presidente asegura el control
del partido designado a uno de sus hombres de confianza. En efecto,
después de la victoria electoral se organiza el equipo de trabajo en el cual
el partido forma parte. Así en México la dirigencia del PRI es
&lt;&lt;designada&gt;&gt; por el presidente, como si se tratara de alguna secretaría.
Citemos algunos casos recientes: Mariano Palacios Akocer, Humberto
Roque Villanueva, Santiago Oñate Laborde, María de los Angeles Moreno,
Fernando Ortíz Arana, Genaro Borrego Estrada, Luis Donaldo Colosio. En
Francia se cocina de manera parecida la dirigencia del partido a la
presidencia. Francois Mitterrandd &lt;&lt;recomienda&gt;&gt; a Lionel Jospin para
dirigir al Partido Socialista de 1981 a 1987 y en 1995; a Laurent Fabius de
1992 a 1993; y a Michel Rocard de 1993 a 1994. El presidente Chirac hace lo
mismo, &lt;&lt;imponiendo&gt;&gt; a Alain Juppé en la presidencia del RPR de 1995
a 1997Y1
La línea de acción del partido se traza en razón de la política

presidencial. En efecto, el presidente y la dirigencia del partido tienen
reuniones periódicas para coordinar el trabajo gubernamental con el
trabajo partidario y así pronunciarse bajo la misma línea ante la opinión
pública y refutar a quienes se oponen a ésta política. Francois Mitterrand
acostumbraba desayunar lodos los martes en el Elíseo con el líder del
Partido socidlista. De igual manera el mandatario mexicano tiene
reuniones periódicas con el líder de su partido.
Una vez lograda la dirigencia, el ejecutivo y el partido se
coordinan. En Francia, el RPR hace eco sobre la política llevada por Jaques
Chirac contra la exclusión social y el desempleo. En México, los programas
del presidente Zedillo para acabar con la pobreza, el desempleo, combatir
el tráfico de drogas, han sido siempre apoyados por la &lt;&lt;familia
revolucionaria&gt;&gt;.
Otra función del partido en la coordinación de los legisladores al
interior del Parlamento. Dicha coordinación es vital para el éxito de la

política presidencial. Normalmente antes de una sesión, las fracciones se
reúnen con su líder para cool'&lt;Ünar la estrategia a seguir. Es en ésta ocasión
que el coordinador del partido hace del conocimiento a sus compa11eros
sobre la estrategia a seguir en la sesión. Sin embargo, el partido, pilar en
toda democracia, no es el único apoyo con el que cuenta el presidente, los
otros dos son: El gabinete y el gobierno.
b) El gabinete
. P~r gabinete hos referimos _a la estructura de los despachos
presidenciales. Estos tienen una misma finalidad: auxiliar al Presidente.
Pero su organización no es del todo igual, pues varían en sus recursos
materiales y humanos. En cuanto a los recursos humanos encontramos
c~laboradores con funciones técnicas y políticas. Los Consejeros son un
eJemplo, los hay técnicos y de misión. Los primeros tienen un carácter
perm~ente y pueden tener o no la confianza del presidente. Los segundos
son asignados para una responsabilidad determinada y por lo general
?ºzan de. la confianza del mandatario. Ambos pueden ser de gran
rmportanaa, al grado de llegar a ser m~ influyentes que los ministros 0
secre~ios de Estado. Por citar solo dos ejemplos, Jaques Foccart,
Conse1ero del general de Gaulle, quien manejaba la política francesa en
Africa. Su palabra era orden, pues el general le depositaba toda su
con~. En México, la influencia de José Córdoba Montoya se dejaba
sen~u en las ~ecisiones del presidente Salinas, a tal grado que la seguridad
nacional paso, por decreto presidencial, de la Secretaría de Gobernación a
la Oficina de la Presidencia, misma que él dirigía.
La actividad de los consejeros son coordinadas en la Oficina de la
~residencia. Esta apoya al presidente en su organización personal. La
información es tratada ahí, para que los mandatarios tengan elementos
s~c~entes antes de tomar una decisión. Por otra parte, no obstante que su
obJehvo es el mismo, su organización difiere. Al conjunto de colaboradores
del Elíseo se le conoce como el Estado mayor,19 que reúne alrededor de 700
personas y que está organizado en tres organismos a saber: El Gabinete,
integrado por un director y su adjunto, además de una decena de
c?laboradores, quienes se encargan de la administración, ahí se maneja el
hempo del presidente y se organizan los viajes, así como la seguridad
personal; el segundo organismo es el Secretario General, el más
im~ortante, mismo que es dirigido por un Secretario general y su adjunto,
q~ie~es llevan las relaciones del mandatario con el Estado y para ello es
astshdo
de una treintena de personas, el Secretario coordinaI además, la
•;
acc10n de la mayor parte de los consejeros del presidente; por último
tenemos al Estado Mayor Particular, que se encuentra bajo la autoridad de
un general del ejércit;o quien comanda a seis oficiales superiores. Su
director asiste al jefe de Estado en el Consejo de Defensa.
385

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En México, la oficina de la presidencia creada por el Presidente
Salinas por decreto publicado en el Diario oficial de la federación el 5 de
junio de 1992 ha desaparecido, por otro decreto presidencial, seis años
después. Sin embargo, restan cínco organismos en los Pinos: La
Coordinación de Asesores, la Dirección General de Comunicación Social, la
Dirección General de Asuntos Jurídicos, La Secretaría Particular de la
Presidencia y el Estado Mayor Presidencial. La Coordinación de Asesores Y
la Secretaría Particular, fungen una función política, mientras que la
Dirección Jurídica es de carácter técnico y la Dírección de Comunicación
maneja la imagen del presidente. Cabe destacar que el Secretario particular •
puede influir considerablemente en las decisiones del Presidente, así como
el coordinador de asesores, pues estos dos son la antesala del mandatario.
Por último, el Estado Mayor presidencial tiene bajo su responsabilidad la
seguridad del primer mandatario, hecho por el cual un militar con estudios
especializados en seguridad es quien lo dirige.
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El otro órgano por el cual se apoyan los presidentes, y que nos
resta por ver es sin duda el mas importante por tener la mayor parte de los
recursos.

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c) El gobierno
Disponiendo de los medios jurídicos y materiales, el gobierno es el
medio por el cual los presidentes aplican directamente sus políticas. En el
caso de México, la situación jerárquica del Presidente es evidente en
relación a la subordinación de sus miembros. Empero, hay que recordar
algunas obligaciones jurídicas, las cuales no son un verdadero obstáculo,
como la firma de los secretarios o jefes de departamento concernientes en
los reglamentos, decretos y ordenes del Presidente. En Francia., la
obediencia es más complicada pero no menos efectiva. Jurídicamente, bajo
la lógica del gobierno dual, el Primer ministro es el verdadero jefe del
gobierno. No obstante, hay que recordar que su jefe real es el presidente,
siempre y cuando la mayoría parlamentaria le sea favorable. Toda decisión
del gobierno francés esta compuesta por cuatro fases: La primera es la
preparación de la decisión, misma que elaboran conjuntamente el
Secretariado General del Elíseo y el Secretariado General de Matignon; la
segunda fase es la decisión tomada en Consejo de ministros, cada miércoles;
el anuncio de ésta decisión es la tercera fase, misma que da a conocer uno
de los voceros del Elíseo o de Matignon, o bien los dos en caso de
cohabitación; por último tenemos la ejecución de la decisión. En México,
las decisiones gubernamentales son, por lo general, canalizadas por los
Secretarios de Estado o por los Departamentos administrativos del ramo
correspondiente. Los primeros cumplen una función eminentemente
política, mientras que los segundos su función es administrativa: Cada

386

presidente distingue, por su estilo particular, a su gobierno, ya sea de
tecnocratico o de político.

CONCLUSION
Podemos concluir que las vías del poder presidencial son dos: La
Constitución y el Sufragio Universal. En la primer vía, encontramos
poderes semejantes en lo que corresponde a las responsabilidades de un
Jefe de Estado. Pero en la función gubernamental, los poderes son
distintos, debid·o a la naturaleza de los regímenes, uno semi-presidencial el
otro presidencial. Empero, diferenciado al sistema del régimen· político,
hay un punto en común en los dos sistemas objeto de nuestro estudio: La
presidencialización. Esta tiene lugar debido a la legitimidad dual y al
sistema de partidos. Es por la segunda vía, que el ciudadano atribuye el
poder. Lo hace de manera total, votando por un legislador del mismo
partido que el presidente. Lo atribuye parcialmente, votando por un
legislador de otro partido. El efecto que esto lleva consigo es, el cambio de
un sistema político qqe ya de la presidencialización a la aplicación estricta
de la Constitu~ión. of~~{fe otra manera, la variabilidad de un sistema a
otro, conservando la intima constitución .

NOTAS BIBLIOGRAFICAS
1

En a lus ión a la d efinidón propu('sta por Mami&lt;e&gt; Du verge&gt;r.

2

Def¡nición p ropuPSta por Oliwr Ou ha m t&gt;I.
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a ños, co n t&gt;I o bj&lt;•to J,, &lt;'Vita r Id&lt; olldh itd, iún.
4
La ( 'o nstit udón m ('xicana aS('gura t&gt;I mismll rit mo PI&lt;'&lt; t&lt;&gt;MI. 1-s d&lt;&gt;t ir, lds l'lt"'lciones
legislativas y prt&gt;Sidt&gt;ndal , oim id,•n , add s&lt;'is dlll&gt;S. 1" &lt;.·onstitu, i&lt;Ín mt&gt;xi, dna dV&lt;'lltdjd l'll 1&gt;sh•
p un to a la constit u, ión Írnlll &lt;"Sd, la , ual b us. a rt&gt;Ju, ir"' m,mddto pn•sid,•m ial a , in," anos,
para hacer coincid ir las Ít&gt;t·has Jp d,&gt;t, io ,ws p n&gt;«id &lt;'m i&lt;1l1&gt;« y lcr,isldt ivds.
5 La exc-e¡)("ión fue&gt; Ge&gt;orp,,&gt;s l'om p ido u .
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8
Termino emplead o por p rim,·rd Vl'/., ,•n i&gt;sll' s.•nlido, por V&lt;1l,·ry ( ,i&lt;;,.ird d "l--sl&lt;1ing.
• Del'imos ,ohabitd&lt;iún a nwdias por
Idilio 1., ( ,llll&lt;lrd d&lt;' d ipu lddos, omo Id C".imdrd J ,,
Senadores tienen mt&gt;t dn is mos d ,• «lnl rol , on sid&lt;'rdbl,&gt;« -..'lhn• ,•I ,•j1•«1tivo. l',trd d,., ir 11u,•
M&lt;'xico v iv&lt;&gt; u na coh ahjt.i&lt; iún pl&lt;•tM, d,•1'&lt;• ,•xislir 111M n1&lt;1yo ri.t di-;l mt.t d l.i p wsid,•m ial l'n
a mhas Cámards.
3

'I'"'

'º En el caS&lt;&gt; J e

n•nuntia volu ntdrid solo h,•mos v islo PI ,aso d,, l,tt¡u ,-; Chird1 " " 1976, a l·
p resenta r su r&lt;&gt;nuncia a l l'n&gt;siuPnh• V.,l,•ry ( ; i"&lt; drd d ' l-._tdin¡•., .i rr,unwntdndo c.¡u&lt;' ,•I
presidente no I&lt;&gt; d&lt;&gt;jaba &lt;'j,•rct&gt;r plP1Mnw n k sus l,1&lt; ult.iu,&gt;«.

�11

Efectivamente, el cambio va de un practica presidencialistd a una practica semipresidencial, donde el Primer ministro pasa de ser el ejecutor del Presidente a ser el
verdadero jefe de gobierno, responsable, únicamente frente al parlamento y el Presidente se
limita a su función de jeíe de Estado y de guardián de las instituciones.
1.2 La excepción es el juicio político. Donde los diputados acusarán, por mayoría absoluta, ante
el Senado para que éste, erigido en jurado, determine sobre la responsabilidad por las dos
terceras partes.
13 BRAUD Philippe, Du pouvoir en général au pouvoir politíque, in MADELEINE Grawitz et
LECA Jean, Traité de Science politique, Paris, Vol. 1 p.371.
14 Creada a iniciativa de Porfirio Muñoz Ledo e integrada por cuatro fracciones legislativas:
Partido Acción Nacional, Partido de la Revolución Democrática, Partido Verde f.cologista
Mexicano y el Partido del Trabajo.
15 El magistrado de Siege es el equivalente, en México, a un Juez de distrito y el Carde de
Sceaux equivale al Procurador General de la República.
16 Es pertinentee remarcar que la Constitución francesa reconoce una &lt;&lt;autoridad&gt;&gt; judicial
en su título VIII art. 64. Y no un poder judicial como lo hace la Constitución mexicana en su
capítulo TV.
17 El derecho constitucional francés distingue como un acto del poder ejecutivo sobre materias
del legislativo, con autorización éste último (art. 47 constitucional).
18 Es necesario hacer mención que el presidente Chirac perdió el control de su partido después
de la derrota legislativa de 1997. Siendo Phillippe Séguin, quien se a opuesto en diversas
ocasiones a Chirac, quien gana la presidencia del partido. Situación incómoda para el
mandatario francés.
19 Este no tiene nada que ver con el estado mayor presidencial en México.

GRAWITZ (Madeleine) LECA Oean), Traité de Science politique TI II lll
1

PUF, París 1985

1

1

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J88

1

389

�APUNTES PARA UNA
PSICOLOCÍA EN EL SIGLO XXI
Maestro José María Infante
Psicólogo social
Actualmente se desempeña como
Secretario de Posgrado de la
Facultad de Filosofía y Letras de la
Universidad Autónoma de Nuevo.León
Los sueños de un hombre sobre el futuro de la filosofía, del arte,
de la ciencia, sólo podrían realizarse por casualidad. Lo que ve es una
continuación de su mundo en el sueño, por ello, QUIZÁ, su deseo (quizá
no), pero no 1a realidad.
Ludwig Wittgenstein 1947 Observaciones (103)
l.

.......... t

.. ,.,

Para comenzar, debo hacer algunas confesiones biográficas:
habiendo estudiado en una Facultad que tenía por nombre central el de
filosofía, lo que me obligó a más de una forma de intercambio, siempre
desconfié un tanto de aquéllo que oliera a filosofía. Quizá fuese mi oscuro
trasfondo positivista, quizá mi dificultad para entender las
preocupaciones de quienes se autodenominaban filósofos o alguna otra
razón inconciente que aún no he aclarado, pero mis aproximaciones a la
filosofía no han sido hasta ahora una relación amable entre iguales. Y para
continuar, no es ésta la única declaración un tanto sorprendente que
formularé: quizá algo o mucho de lo que sigue despierte animadversione:;
entre quienes ésto lean y para ello no tengo más respuesta anticipada que
pedirles benevolencia y la esperanza de que, aún cuando discrepemos,
podamos llegar a aceptarnos mutuamente en una apuesta por la
comprensión racional, que es lo único típicamente humano que podemos
rescatar a la naturaleza. La esperanza de un pensamiento despojado de
toda subjetividad no ha sido más que una fantasía que algunos seres
humanos han creído como necesidad de su propia realidad, pero que al
presentarse como negación de la autoconciencia no ha servido más que
para dilatar la comprensión o autoimponerse como forma de poder.
Las primeras reflexiones deben dirigirse, sin duda, a mtentar
situar el valor de la filosofía o de aquéllo que, más propiamente,
deberíamos denominar reflexión filosófica; todos hemos aprendido en la
escuela al menos dos cosas: que en el origen el término incluyó muchos
más elementos de los que ahora abarca y que su mismo significado varía
según la tradición filosófica a la que hagamos referencia, al punto tal que
191

�-~I -.,......,. ,,.

1 :1 '
~

r,

1
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l.. :&gt;

'filosofía' a secas es hoy un término polisémico que requiere en muchos
casos ser situado sin omisión del adjetivo que lo sitúa. Originalmente,
además, el término fue verbo antes que nombre y, sin ánimo de que me
tachen de 'reaccionario', creo que esa transformación es la acción
fundante de su propia ruina; si mantuviéramos la posición de evitar
cosificar el producto de lo que hacemos cuando actuamos more
phílosophicus, probablemente tendríamos mejores bases de entendimiento,
además de eliminar esta distinción odiosa entre una filosofía que se erige
en árbitro de ]o posible válido y una otra cosa que espera su veredicto de
inocencia basado más en la benevolencia del juez que en su propia
autenticidad. Hablando de separaciones, hasta hace un siglo, todavía esto
que hoy llamamos psicología no había provocado esta escisión cr la que
parece condenada la filosofía en cuanto se erige como saber autónomo;
pérdida que no se podrá compensar cuando se asume como aspiración de
totalidad. Porque esta aspiración sólo podrá producir, como ya lo dijera
Adorno (1972), un sistema delirante. La filosofía debe repensarse como
actividad de crítica a las expresiones de intento de dominio y
transformación de un mundo, el mundo humano, que cada vez más es en
sí mismo imposible de autorrecrearse sin contradecirse.
Probablemente, la filosofía debería ser una reflexión al interior de
la ciencia, no como cárcel que restringe y separa, sino como posibilidad de
imaginar una realidad de la que la limitación de la ciencia no puede dar
cuenta. Por ello, se trata de una recreación en el límite, allí donde las
certezas de un conocimiento decantado no pueden dar razón de los
procesos ni de las consecuencias de su propia transformación. Para ésto,
sólo puede filosofarse desde el interior de la ciencia misma, dominando
sus conceptos y sus procesos. Pero no sólo allí, porque eso sería ceder a
las pretensiones de un positivismo que hizo de los procedimientos que
garantizan la cientificidad el modus operandí de la filosofía y de la ciencia
misma; también deben analizarse los fines que se esperan alcanzar. Al
poner énfasis en los procedimientos, los positivistas hicieron de Ja
metodología no sólo el elemento que garantiza la fiabilidad del
conocimiento, sino que elevaron el principio de la 'racionalidad de los
medios' a razón · suprema de la actividad de una ciencia, perdiendo de
vista la meta final de una actividad que no puede autojustificarse por sí
misma sino por su aporte al progreso de la humanidad. Como lo
expresara Habem1as (1982) con mucho mayor riqueza, la posición
positivista conduce a enterrar el tema de la constitución de lo dado y así
"el sentido del conocimiento mismo se convierte en irracional", dando por
sentado, en una posición que tiene mucho de ingenua, que el
conocimiento puede asimilarse a la realidad y, obviamente, que ésta a
aquél, como si se tratara de una igualdad matemática que no respeta su
propia ontología ni la evidencia empírica a la que los mismos positivistas
son tan afectos.

192

cl

.
El intento de convertir a la filos~n
juez implacable de la
~alid~z ha sido _recibido elogiosamente por aquéllos que se sentían
mclu1dos en el arculo de los elegidos, produciendo en los excluídos
rea~ciones de diverso tipo: las de quienes tratan por todos los medios
pos1bl~s de se~ ac~ptados, demostrando poseer los atributos exigidos; las
de quienes, sm d1Scutir el sentido del juicio ensayan otros caminos 0
buscan otras bases de sustentación, lo que conduce a separaciones no
exentas de cierto menosprecio mutuo y, por último, las de quienes
rec~azamos ese papel para la filosofía y al mismo tiempo, el significado
últrmo de la discusión.

En_ la~ tres vías, asimismo, podemos encontrar variantes que van
desde la d1gmdad de un Freud tratando de encajar a su producción en la
das: de una ci~ncia de la naturaleza hasta la sumisión vergonzosa de
aquellos que qmeren mostrar y demostrar que cumplen obedientemente
con los dictados del ser supremo.
El decidir si algo es una ciencia no puede ser el ·resultado de una
filosofía sino de la propia autoconciencia colectiva de la praxis, que evalúe
ª. pa~rr de la crítica lo producido históricamente; eso que llamamos
c1enc1a es a la vez una forma de acción en el mundo destinada a la
tran~f~rn~ación de la naturaleza y un modo de representar
~tgnificahvamente ese mismo mundo. En el primero -no por su
tmportancia sino sólo por su mención- de esos momentos, debemos tener
en cuenta que en esa acción de transformación el ser humano se
autotransforma, creando para las ciencias de lo humano -entre las cuales
está incluída, sin duda, la psicología-, un triple circuito de orden
sincrónico: el de la acción humana en sí, el de las ciencias de lo humano y
el de los productos de los dos anteriores, que no siempre están exentos de
sus ~~tuas contradicciones. En cuanto a los modos de representar, sólo el
narCJstsmo de muchos de quienes se han autodefinido como 'científicos'
ha cr~ado_ una imagen de superioridad que excluye otras formas que la
expenencia humana hd construído para interpretar el mundo.
¿Es posible una filosofía en otro plano que en el de la ciencia? o,
dicho de otro modo, ¿podría pensarse que eso que ha devenido en
llamarse filosofía tiene algún otro rol o alguna otra posibilidad en sus
relaciones con la psicologia que no sea el de concederle la patente de
cientificidad?. Sin duda, la respuesta dependerá del modo de concebir esa
misma filosofía, que no puede ser entendida como un saber autónomo.
En síntesis, una filosofía no cosificada no puede encerrarse en la
idea de que la actividad filosófica es inmanente a un modo de proceder en
ciencia sino que debe recuperar la autoconciencia de la unidad entre la
teoría y la praxis en su propio proceder y en la acción humana que le
proporciona las bases para ese mismo proceder.

�u.
Un segundo tema de reflexión es la psicología misma, o sea ¿qué
es la psicología como campo, como ciencia, como sistema, como
estructura o como lo que sea, independientemente de lo que los seres
humanos hagamos con ella (lo que será el tema del tercer punto)?.

- ,. . .......
1

J 1

..

Para mí, la definición dependerá de dos sistemas de estructura
que se ponen en juego: el modelo de concepción de la realidad y la
clasificación que emerge de esa operación y el contexto definicional del
mismo término. Como ya es conocido, hay quienes niegan cualquier tipo
de existencia a eso que algunos llaman 'mente' y las consecuencias de ello·
no son ínfllllas ni menores; también quienes dividen la realidad en
distintos mundos a veces tan separados que ninguno de ellos entra en
contacto con el otro, operación que tall)bién nos arrostrará dilemas de
difícil solución o aporías ilimitadas.

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5

1

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La primera mención a psicología que parece haberse registrado
como título de una obra data de 1590 (Ferrater Mora, J. 1979), donde se la
define como estudio o ciencia del alma o de la psique o mente. No haré
aquí una historia de la idea de psicología, pero todos sabemos que si ésta
se define a partir del análisis de lo que llamamos mente, podemos
encontrar referencias mucho más atrás y no sólo de la nquez.a y variedad
de los aportes del período helénico. Ya entre nuestros contemporáneos,
las ideas de psicología en propios y extraños presentan tales diferencias
que muchos se preguntan si es posible encontrar algún orden o alguna
unidad.

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,

Para com.enz.ar con los 'extraños' -que sm duda son muchísimos
más de los que aquí mencionaré-, siempre preocupados por lo que un
vie¡o amigo define como la actitud de "los filósofos de la casa del vecino",
Popper (1973) pensaba que la psicología era una de las ciencias sociales,
porque "nuestro pensamiento y nuestra conducta dependen en buena
medida de relaciones sociales". Nótese que 'dependen en buena medida'
es una expresión coloquial que sería rechaz.ada por muchos cienttficos
positivistas" duros" como expresión válida o, para decirlo con sus mismas
palabras, como fórmula bien formulada de una teoría científica, pero pese a
la dificultad gramatical, creo que todos podemos acordar que lo que el tal
Popper qu1So decir es que los seres humanos disponemos de dos
estructuras diferenciadas que son el resultado parcial de nuestra vida en
convivencia con otros seres humanos, lo cual no nos adara en que consiste
la psicología pero nos dice mucho sobre una forma de confundir(se)
epistemológícamente. La obviedad popperiana no nos proporciona
ningún elemento sobre la espectficidad de lo psicológíco en el ser humano
y confunde lo sensible baJO la forma de objeto, mal ya denunciado por
alguien más autoriz.ado que yo. Pero hay más consecuencias: ¿podemos

394

separar el pensamiento -cual u·
otras y cuáles son las coqnfi1_er cos~ que ello sea- de la conducta?, ¿qué
gurac1ones que d t
•
pensamiento, ya a la conducta?.
e ermman ya sea al
Otro autor que, si bien no ha al
universal
de Popper, tiene cierta a u ton.d a d entre
ca~fil~o
el dreconocimiento
.
osofos
1 . .,
.
e a aenaa es
Mario Bunge, quien en varios de s t b .
la ciencia y de sus clasificaciones us d ra JJº~ ha ofrecido una versión de
que una definición de sus obj f en (;n e mcluye la psicología a la par
este autor, la ps1cologt'a es "la~ ivost _ u~_ge, M. 1976, 1981, 1985). Para
mves 1gac10n exper·
tal
, .
procesos mentales concebidos
tmen y teortca de los
influídos por el medio naturatºm:~:~,~~sos c~rebrales fuertemente
psicología es una ciencia que t·y
, asJm1Smo, para Bunge la
. . ,
1ene como técnica
bo d. d
ps1qu1atna
y
como
desviaciones
1
.
. y a su
_
a ps1coana-1·1515
)a r ema
l a, a la
parece mnecesano comentar que encontramos aqu ' J
gra10
·
bogia.
... Me
popperiana, matizada con algunos elementos
' a mtsma ~m iguedad
a algunos, como su intención de subordinar laqpue_ pu_e:~n delJar ~rplej?5
La concepción de ciencia en Bun e
. s1qma na a a ps1cologia.
ello aquí, pero subrayo que s· g les comp~eJa y no puedo detenerme en
dirige, Bunge no duda en, u: ~c arar ~tual _de los posibles referentes se
ciencia, lo cual es inter!ant: que e entiend~ por psicología es una
fuertemente influenciado or la : porqu~ . proviene de un pensador
entre ciencia y no ciencia. p
dea pos1hv1Sta de separación absoluta
Podríamos revisar a otros
nsad
menos la misma imagen- el
pe
ores y encontraríamos más o
hacerse a ésta es el estu.d1·oedncalrgo.que des,de fuera de la psicología suele
e a mente· e proble
que la mente es también reclamada
r,
. ~~, como veremos, es
neurocientíf •
d
d .
.,
po otros c1enhf1cos y otras ciencias:
icos e to o tipo b10logos lin ... t
. 1·
(un nombre horr·bJ
Í
' guts as, rnte
igenciartificiálogos
más pretenden la :n:n:'eª;:;og~amsimp ilarme~te horrible), filósofos y otros
o prop10.
Si analizamos ahora qué d .
' ll
sido considerados como ps. , 1 JCenl aque os que se coT1Sideran o han
JCO ogos, e panorama no es
nfu
para Albert Bandura (1976, 1983 1987) 1
.
,
menos co so:
conducta 1 d 1
h
, , , a ps1cologia es el estudio de una
, , a e ser umano, que esta en relación de determm . ,
co~ estímulos y factores de personalidad. Estos determinante::~utua
reaprocamente, ya que las person
.,
uyen
condiciones ambientales que ~ et _as, con su acc1on, producen las
factores personales m
· t
a e ar~ su conducta, existiendo además
emos (concepaones c
·
.
que determinan la cond
, reenc1a~, autopercepc1ones),
definición se . ,
ucta y son a su vez determmados por ella. Esta
co
_s1tua, conceptualmente, muy cercana a una de sociolo ,
mo ~a podnamos encontrar en Anthony Giddens· aún cu d
gta
b
d
.
,
an o creo que
hay diferencias en
desliza . t
. am os pensa ores, quiero destacar este efecto de
en, la defin iaon
.. , d e Band ura; una pretendida
defini m1en
. , d o posible
.
CJOn e la pstcologia que puede ser definición de otra ciencia. Otros

'W5 •

�dos elementos que qu1S1era señalar son la referencia .ª los facto~s
personales internos, en especial los que él llama expectatjvas, _q ue seran
determinantes en la conducta y que, en mi opinión, no h~nen, ~na
definición clara en su obra, pero remiten a complejos proces~s-s~~ohcos
de evaluación, comparación, construcción simbólica y clasificaaon que
Bandura coloca en el cerebro o la mente o como se llame. Lo segund~ :Y
ésto es un defecto no sólo imputable a él, sino a muchos ot_ros ~ue drran
que el ambiente juega un papel fundamental en la determmac1on de las
conductas, es que lo que sea ese medio ambiente qued~ nebuloso y esta
imprecisión se presta a tomas de posición que no permiten esclarecer los
modelos explicativos adecuados.
. t·d
Un pensador sin dud a muy d JSCU
1 o, pero que ha sido
proclamado por algunos como una de las col~nas c~ntrales
la
psicología, definía el estudio de la conducta a parhr_de la o~erante , que
es u~a evaluación de las consecuencias que ha temdo un oerto acto de
conducta en el medio; la psicología consistirá entonces en establecer _las
relaciones entre la conducta de un organismo y las fuerzas que actua~
sobre él (Skinner, 1987). Como sabemos, no hay lugar aqui,
apa~entenwnte, para algo que pueda ser d~nom~ado com~ mental Y u~:
de los te,tos fundamentales del propio Skmner e~tá. plagado
refen•i1&lt; Id'&gt; " cosas tales como las emociones o estados slDlil~res que son
redi•linidos en termmos de fuerza o debilidad de una o mas respuestas
(Skmner, 1977). Pero le cabe a Skinner la crítica que ya he fo~1t1lado a
Bandura· desafiaría a cualquiera de sus lectores a que me sena.le en su
vasta ob.ra dónde y cómo se propone una teoría del m~dio donde las
operantes aparecen con su retroalimentaoón y, por _oerto, una vez
explicitada tal teoría, seguramente deberíamos . analizar su mo_d elo
explicativo v sus consecuencias, tanto en la teona como en la misma
explicación. - En resumen, tenemos aquí un cambio de pers~ecttv~ en el
que, acordemos O no con él, se presenta una visión de la psicolo~a Y su
objeto de estudio como totalmente al margen de la mente o cualquier cosa

?e

similar.
Otro autor con cierto reconocimiento como psicólogo es H.
Eysenck, quien ha desarrolado toda su obra _en Inglaterra, donde s_us
libros han alcanzado vei1tas por millones de e¡emplares. En sus p~op1as
palabras (Eysenck, H.J. 1987), su contribucion más importante ha sido la
de construir puentes entre las (únicas) dos . grandes c~rnentes de la
psicología: la que se ocupa de fenómenos relat1va~1ente _aislados: como el
,. ,rendiza¡e verbal y cosas similares, llamada psicolo_g1a e~penm_ental Y
.-,icologiñ fis iológica y la otra corriente, la de la ps1colog1a social, que
~ .,, .. ...; "
problemas definidos como muy importantes, e¡empl~s de los
1
cuate• &lt;,enc\n las huelgas, las causas de la neurosis y 1~ cnm'.nalidad. Los
ejemplos son del propio Eysenck y sin ánimo de ~iscut1r ~qui su con~ep~o .
de ps icologi,, social, parece claro que la psicolog1a debena ser una c1enc1a
que umficana procesos fisiológicos y procesos sociales que operanan en_
19ó

diferentes niveles: el de los organismo~-el de los.sistemas sociáles (algo
muy parecido, sin duda a lo que pensaban los "materialistas soviéticos",
especie probablemente extinguida).
David Krech, que ha desarrollado una extensa carrera entre la
psicología social, la psicología del aprendizaje y las bases fisiológicas de la
conducta, en especial el cerebro, piensa que la psicología debe investigar
la relación entre los fenómenos bioquímicos y la conducta del individuo,
dando preferencia a los elementos psicológicos, ya que éstos ofrecen una
perspectiva más segura de observación que la fisiología (si remarco
algunos elementos es porque significativamente se1ialan diferencias con
concepciones establecidas y van perfilando este panorama altamente
contradictorio en el que estamos). Krech piensa que deberiamos dirigir los
esfuerzos de las investigaciones hacia dos campos: el de las relaciones
entre estados nutricionales y el desarrollo del cerebro por un lacio y la
interacción entre hormonas y funcionamiento del cerebro por el otro
(Krech, D. 1987).
Para Donald Norman, por el contrario, la psicología debe tratar de
entender los proce_sos mentales del ser humano, tema que -en sus propias
palabras- se ha ignorado durante muchos años en la psicología
estadounidense, aún cuando lo que sabemos hasta ahora sea poco sólido,
muy vago y dificil de precisar (Nom1an, D. 1987).
Otro que piensa que la tarea del psicólogo, que no la de la
psicología, es la de tender puentes, es Neal Miller (1987). Para este autor,
que desarrolló una influyente teoria de la frustración-agresión y trabajó en
clínica psicoanalítica, procesos de esti.mulación cerebral y la teoria del
aprendizaje social, la psicología debe relacionar diversos enfoques que nos
permitan una visión integral de la lucha de los se.-es humanos para
adaptarse a las condiciones sociales de su cultura, de su clase y de su
grupo. En contradicción con esta perspectiva, piensa que el futuro de la
psicología estaría en el desarrolJo de una "medicina conductista", que
investigaría cómo el sistema inmunológico puede ser modificado por
factores psicológicos, así como los efectos que elementos psicológicos
puedan tener sobre el sistema cardiovascular, pulmonar y gastrointestinal
y, cambiando de modelo explicativo causal, cómo las modificaciones en
las aminas, por ejemplo, pueden producir efectos en las emociones.

Un pensador que no puede quedar afuera de esta lista es Jean
Piaget (1975, 1987). Para él, el objeto de la psicología es el estudio de la
"conducta" cunciente y ño conciente. El estudio de esas conductas supone
interrelacionar dos series de fenómenos: los movimientos del organismo y
los estados de conciencia. La conducta está constituida por procesos de
intercambio entre el organismo y el medio de manera tal que se modifican
mutuamente. En el problema de las relaciones entre fenómenos psíquicos
y fisiológicos, Piaget opta por una forma especial de paralelismo

�psicofisiológico, donde los procesos fisiológicos aparecen como la serie
causal única y la conciente como implicatoria. En última instancia, aunque
seguramente -de vivir todavía-, Piaget diría que no está de acuerdo, su
posición no deja de considerar a los fenómenos concientes cómo un
epifenómeno de los procesos fisiológicos.
Este problema de las relaciones "cuerpo/mente" ha sido y sigue
siendo central en todo e] pensamiento psicológico y en los últimos
tiempos otras ciencias lo reclaman como problema propio. Aún cuando
algunos pensadores lo ubican a partir del siglo diecisiete (Searle, J. 1995),
el problema tiene antecedentes desde los pitagóricos en su teoría de las
armonías. Modernamente, tiende a ser expresado en términos de
relaciones entre una mente conciente atribuída en distintos grados a casi
todos los seres vivos -no sólo el ser humano- y una materia inconciente. El
pensar en mentes concientes como un atributo no exclusivamente humano
no sólo no aclara nada sino que complica las cosas, además de que nos
exige una redefinición de la conciencia, cualquier cosa que sea. Y la
definición de conciencia es hasta el momento uno de los problemas
filosóficos irresueltos en la psicología, ya que las definiciones analiticas
caen en contradicciones irresolubles, hasta el punto en que algunos
autores optan por tomar las definiciones de sentido común para
desarrollar sus teorías. Para Searle, hay cuatro dificultades a resolver en lo
que él considera el problema más importante de las ciencias biológicas: el
del dualismo el de la causalidad, el de la naturaleza de los objetos
estudiados y ;l de los modelos de análisis. En mi opinión, el primero (que
él sitúa, lo repito una vez más, en la biología), junto con el tercero (que es
el más interesante e importante), pueden considerarse problemas
específicos de la psicología, mientras que los otros dos son problemas que
toda filosofía de la ciencia debe intentar resolver. El dualismo ha recibido
todo tipo de respuestas; no sólo las ya comentadas del paralelismo, sino
también dualismos de diferente tipo, como el del neurobiológo John
Eccles, reciente premio nobel, quien piensa que dios pone el alma en el
feto alrededor de las tres semanas de gestación, hasta los materialismos
que sostienen que la conciencia es un fenómeno biológico ordinario como
la digestión. Sin embargo, ninguna de esta posiciones resuelve aún lo que
realmente debemos y queremos explicar, a saber, ¿cómo hacemos los seres
humanos para producir un mundo lleno de objetos materiales -concretos o
no- que poseen significados que tienen efectos sobre lo producido y su
reproducción?. Cuando digo objetos materiales asumo que esos objetos,
cualesquiera sean, tienen un soporte material, sean ideas, fantasías,
expresiones verbales o lo que queramos; en una palabra, para repetirlo
con una expresión que todos mis alumnos conocen y han escuchado quizá
cientos de veces, para pensar necesitamos un cerebro, pero la expresión
viceversa no es válida. El punto tercero es fundamental: admitiendo que
no tenemos ninguna idea clara acerca de cómo funciona el cerebro, el
punto a explicar es ¿cómo se pueden explicar ideas de tipo cualitativo,
subjetivo, como mi dolor o mi pena, a partir de procesos neuronales o la
398

liberación de elementos electroquímicos en las sinapsis?. Este problema,
definido en ocasiones como el problema de los qualia, será sin duda uno
de los desafíos funda.mentales para toda filosofía del futuro. El problema
de la causalidad se presenta aún porque seguimos atados, en mi opinión,
a las ídeas de causalidad newtonianas y una reformulación adecuada del
pr?b~ema resolvería_ las cosas, pero no hay tiempo para tratarlo aquí;
as1D11Smo, el uso y tipo de modelos -que para mí se vincula al problema
de la causalidad-, es un problema epistemológico que excede las
posibilidades de este trabajo.
Tratando de sintetizar las ideas de este apartado, diría que casi
todos aceptan que la psicología posee un status científico -dejando de lado
las viejas discusiones de los sesenta-, pero que aquéllo que todavía causa
polémica es su objeto de estudio y su modo de explicar. Adelantándome a
las preguntas por parte de ustedes, daré una breve respuesta con mis
opiniones al respecto: partiendo del supuesto de que el mundo
tal-como-es-conocido se presenta en estructuras con diferentes grados de
organización, hay un tipo de estructuras genéticamente posteriores pero
no por ello subordinadas o determinadas, que podríamos referir como
estructuras simbólicas o de significados del mundo de la vida que son
soportadas por organismos separados materialmente aún cuando su
producción esté determinada socialmente y cuya producción y uso son el
objeto de la psicología. Su circulación e intercambio son estudiadas por
otras ciencias sociales y estos intercambios se imbrican con los
intercambios de otros dos sistemas de intercambios, el de mujeres y el de
bienes. Los organismos productores, a su vez, podrán producir sistemas
simbólicos que sean un modelo de los sistemas simbólicos realmente
producidos y que a veces coinciden con éstos o a veces son una forma de
encubrirlos, por motivaciones que los mismos organismos no pueden o no
saben representar y que son el resultado de significaciones atribuídas a
raíz del manejo semántico de esos símbolos, operaciones que
probablemente nunca podrán ser despejadas en fórmulas sintácticas
monovalentes. Dejo para otra ocasión desarrollar todo lo que esto implica,
pero sólo quiero formular una precisión más: hay sólo un mundo, aunque
las construcciones representadas de lo simbólico puedan producir dos o
cientos o miles; digo esto para señalar mi oposición con Roger Penrose
(1995) y Karl Popper (1982), donde se expone la versión de la existencia de
diferentes mundos donde ocurren cosas independientes.

m.
Pero una ciencia no es sólo un objeto y un método, como quieren
algunos filósofos: es también una comunidad de científicos trabajando de
manera complementaria, aunque como grupo humano reproduzcan
luchas por el poder y agresiones y discriminaciones y explotaciones. Lo
importante es que, cualquiera sea la ciencia que analicemos, siempre
399

�vamos a encontrar a quienes podemos aplicar el término profesional que
los define y, más importante aún, quienes se identifican en él. Aún cuando
estas dos operaciones son de orden sociológico, la identidad requiere de
un análisis lógico al que la operación de filosofar deberá contribuir
decisivamente.

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¿Qué es hoy la profesión del psicólogo?, o dicho de otra manera,
¿cuáles son las actividades que efectúan aquéllos a quienes denominamos
o se denominan a sí mismos psicólogos?. Los nombres y las escuelas
varían, así como varia el campo de aplicación. Hay psicólogos que se
llaman a sí mismos experimentales y que dicen que hacen 'psicología
experimental'; estas expresiones son el resultado de la necesidad de
diferenciar una psicología que, para usar la termínología piagetiana,
privilegiará las operaciones de asimilación sobre las de acomodación. El
resultado es que hay más psicología experimental de la que se llama a sí
misma de ese modo y que en ciertas personas el adjetivo experimental se
ha convertido en una oscura celda de la que algunos no saben salir y a la
que muchos -por obvias razones- no quieren entrar. En otras ciencias,
experimentar no es más que un modo de referirse a cierto tipo de
operaciones en determinados momentos, pero en psicología solemos hacer
de ello algo parecido a una guerra intergaláctica: deberíamos, me parece,
ser más humildes y respetamos más sin buscar la descalificación. No
estoy proponiendo ninguna forma de relativismo que conduzca a un
mundo de espíritus ingenuos portadores de un "amémonos y todo lo
demás se resolverá automáticamente" ni que se pueda admitir cualquier
cosa que se autodenomine psicología como tal, sino señalando este lado
humano del quehacer científico, tan negado por algunos filósofos, que
piensan en el científico como un robot incapaz de turbulencias semánticas.
Hay también una psicología "fenomenológica" o " intencional" o
"existencial" o cualquier combinación de estos tres términos que ha
reclamado a los demás un olvído de lo 'esencialmente humano' o de los
valores que hacen al ser humano una criatura única. Lo curioso es que
este reclamo místico casi religioso se ha hecho, a veces, en nombre de un
materiálismo que pretendía eliminar la metafísica de la psicología. En
general se trataría de una posición filosófico-epistemológica que interpreta
ambiguamente el papel de la ciencia, sin entender el sentido de
generalización y transformación que como actividad tiene y olvidando
que esa ciencia, deseada y detestada, no es la única forma de expresión o
de representación que los seres humanos hemos construido para
transformar el mundo o para enunciarlo.
Hay una psicología genética que intenta dar cuenta de los
procesos evolutivos de los individuos y de la especie, que desarrolla
conceptos y modelos que coinciden con otras orientaciones en algunos ·
puntos, pero discrepan en otros.

-too

Hay con.ductismo(s).
Hay psicoanálisis.

•

.
Pero si estas escuelas u orientaciones son en sí variadas los
po~1bles camp~s- de especialización no lo son menos; la agrupación' que
reune_ a los ps1cologos de los Estados Unidos de América conocida po
su~ ~iglas en ~glés, APA, seguramente la organización ~rofesional d;
p~1~o~ogos mas poderosa del mundo, reconoce cuarenta y nueve
d1vts1ones
d e ap11cac10n,
· -'dínientre
· , , las cuales
. algunas se refieren a campos
.
~orno
ca: ~ducac1~nal' o 'industrial y organizacional'; otras, a
m~er~s~s aca~e~1~os o teoricos, ~orno 'gen~ral', 'historia de la psicología'
? t~r~ca Y filo~ofica , algunas mas a las orientaciones ya señaladas, como
ªI_lálists experimental de la conducta', 'psicoanálisis' o 'humanística';
mientras ~ue algunas pertenecen a un anecdotario de curiosidades digno
de ~tenc1ones borgeapas, como 'consumidor', 'hipnosis', 'asuntos de
lesbianas Y homosexuales'o 'psicólogos en prácticas independientes'. Aún
cuan~o entre n~sotros ni siquiera contamos con una asociación similar y
podri~os _de~rr que la ~ariación es menor, me animaría a decir que un
estudio soc10logico podna encontrar expresiones costumbristas de similar
v~edad. Es _sólo un trabajo desde la metapsicología, acompañado de
acci?~es . _soaa!es correspondientes, el que podrá auxiliar a una
cla~ifteac1on mas racional que proporcione una identidad más definida a
quienes trabajamos en ésto.
1

La psicología es hoy:
-un conjunto de teorías, no siempre coincidentes en el recorte de la
rea(i_d ad ni en la forma de definirla; hay teorías que intentan explicar la
accion humana individual, ya en sus causas, ya en sus efectos; las hay que
intentan dar cuenta de la interacción y sus consecuencias; hay teorías que
exp.res_an las diferencias temporales del desarrollo humano y señalan las
vanac1ones y continuidades de las varias etapas en que demarcan los
procesos; hay algunas que buscan una descripción y una explicación de lo
ment~l Y hay otras que eliminan lo mental de manera radical, arrojando al
drenaJe el agua sucia junto con el bebé.
- ~na serie de técnicas, algunas asociadas a las teorías que acabo de
mencionar, pero otras desempeñadas de un modo tal que, por decirlo de
manera un tanto eufemística, son actuadas sin mediaciones.
- actividades profesionales específicas dirigidas a 1) "curar". Este es un
tema -~ue requiere de trabajo de análisis a fondo. La búsqueda de la
cura.~1on ha impulsado a muchos psicólogos, a veces provistos de un ans·ia
mesiamca, a veces dirigidos por un sincero intento de mejorar algún
estado del mundo. En este punto, me remitiría a las excelentes reflexiones
desarrolladas por David Flores (1994), donde se cuestiona la idea misma
d~ 'enfermedad mental' y por lo tanto, el significado de curar; 2)
busqueda de transformaciones parecidas a "curar", como las actividades
d.e sa rrolladas en cárceles, instituciones de rehabilitación social" 0
smidares, donde los efectos conseguidos no suelen ser los buscados y
II

-101

�donde a veces se juega como aliado de los sistemas de represión social; 3)
'técnico' en comportamientos humanos y por lo tanto proveedor de
modelos para producir comportamientos deseados _~ eval~ar los
producidos, ya sea en escuelas, en organiza~ones, e,~- fa1:1'ilias; en stste~as
de justicia o en otros ámbitos donde se reqmera; 4) mductor de camb10s
en los procesos causales del comportamiento, de manera de lograr que
seres humanos individual o colectivamente tomados produzcan
conductas que ellos mismos no habían presentado antes, tal como se
pretende en procesos de cambios actitudinales, publi~dad y propag~~da;
5) agente social al servicio del poder esta~lec1~0, ~ara ca.lif'.icar
descalificando, construyendo mitos, por ejemplo, cociente mtelectual ; 6)
agente de cambio social real, al servicio de intereses mayoritarios o
construídos racionalmente de manera democrática. Para cada una de estas
presentaciones de la psicología hay o debería haber una reflexión
filosófica que incluyera los aspectos éticos, cosa que me propongo esbozar
en la última parte de esta exposición.

IV.

De acuerdo a lo dicho hasta aquí y a manera de conclusiones que
no son más que un comienzo, una filosofía de la psicología debería:
- repensar su "campo" o práctica real. La psi~ol~~a surgió co_mo
práctica científica en las sociedades av~das de pnnc1p1os ~e es~e siglo
debido a la necesidad de encontrar respuestas menos contrad1ctonas que
las proporcionadas por 1a religión o las ideologías estructurad_as vigent~
sobre el comportamiento humano, en un mundo cada vez mas complejo
en sí mismo. En las sociedades periférieas esta necesidad no se presenta
hasta después de la segunda guerra mundial y casi_por fuerza, en un
proceso de repetición y asimilación que debe ser repensado, se adoptan
los modelos teóricos vigentes que se irradian desde aquéllas sociedades;
como en algunos casos los problemas de adaptación eran diferentes, las
soluciones impuéstas fracasan o son, en términos generales, un
despropósito. Tomemos un solo ejemplo, con la expresa salvedad de que
podemos encontrar rápi~amente much~s 1:'ás en o~os camp?s Y que no
se trata de denigrar particularmente a nmgun companero ps1cologo que se
gana honestamente la vida: el campo de la psicología laboral se desarrolla
en los Estados Unidos para características cambiantes de las
organizaciones, que pasan de procesos técnicos ar_tesanales y mo_d os
relativamente simples a complejas estructuras que mcorporan masivas
cantidades de mano de obra, que implican estructu.ras horizontales y
verticales de relaciones personales burocratizadas y de cada vez mayor
capacitación técnica. En nuestras sociedades, las empresas s?n t~~avía en
su gran mayoría sistemas de producción familiares o semifamiliares de
producción con escaso nivel tecnológico incorporado, dentro de una
sociedad autoritaria con un estado corporativo (al menos en el caso de
México) donde la participación a nivel horizontal es nula tanto por su
402

concepción ideológica como por las prácticas rituales persistentes. ¿Qué
resulta de todo ello?. Que, o bien los empresarios temen contratar
psicólogos o definitivamente no los llaman porque desconfían -no sin
cier_ta ~azón- de que propiciarán la introducción de reformas que
obligaran a un repl~teo integral de su organización, con resultados que
no pueden determmarse de manera absoluta de antemano, o bien los
buscan para realizar tareas adaptadas a los modelos tradicionales de
producción y el resultado concreto -y también lamentable en más de un
sen~i~o- es q~e se pide a.los psicólogos que actúen como una especie de
poliaas avenguando sobre la vida sexual de las obreras o aplicando tests
construídos para otros ámbitos culturales de los que ignoran sus
principios constructivos y técnicos elementales.
Repensar la práctica nos lleva a pensar lo que podría ser el
problema central de una filosofía de la psicología: ¿para qué hacer
psicología?. Y la respuesta no puede limitarse a lo que efectivamente
hacen los psicólogos, tal como acabamos de señalarlo. Tampoco puede
adoptar la forma en que se responde a la pregunta similar en otras
ciencias o campos, al estilo de "para construir edificios", "fabricar aviones
o bombas" o inclusive "para curar enfermos"; intuitivamente, la idea de
una praxis o ciencia dedicada a la transformación adquiere en las ciencias
humanas una dimensión no siempre analizada, la del destino o meta que
se propone o desea. Y si algún significado tiene el término 'civilización',
no puede ser otro que e] de la toma de conciencia social sobre los fines
buscados y, para el caso de la psicología, un proceso por el cual los seres
humanos puedan alcanzar cte manera individual y colectiva alguna forma
de felicidad y, evitando caer en polémicas eudemonistas, ello no puede
estar desvinculado de formas culturales realmente existentes donde sería
demasiado presuntuoso o narcisista pretender que los psicólogos sean los
únicos autorizados para hablar de ello. La petición de un Skinner (1972)
que en su momento propuso imponer su propia ética a los demás, no
puede ser tomada más que como un acto de desvarío.
- Repensar su "objeto". La estructura productora de símbolos, llámese
como se quiera, es una estructura que pertenece a organismos
individuales, aún cuando se construya por intercambios sociales y,
eventualmente, pueda demostrarse cimentada en estructuras orgánicas
genéticamente transmitidas. Mientras avanzamos en la comprensión de
estos sistemas dinámicos, debemos tener clara conciencia de que los
posibles modelos, analogías o metáforas que podamos usar son eso: una
forma de representar las representaciones del mundo representacional. Aquí nos
internamos en un campo en disputa, donde los psicólogos no somos los
únicos en intentar explicaciory.es a los fenómenos, sino que otras ciencias
como la antropología, la lingüística y la sociología también realizan
aportes. El sistema más complejo de todos los elaborados es el de las
lenguas naturales, pero no es el único ni tampoc~ suficiente por sí .mismo
para dar cuenta de todo lo que debemos y necesitamos explicar. Las
403

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soluciones que se proponen son también variadas y no están exentas de
caer en las tentaciones de los reduccionismos; Josef Pemer (1994), por
ejemplo, sostiene que hay que referirse a las representaciones como
procesos, para evitar así las ambigüedades en las que caemos cuando
tropezamos con el contenido, lo cual es una elegante forma de evitar
explicar lo que queremos explicar; en otras palabras, si los procesos que se
denominan mentales fuesen simplemente estructuras sintácticas, entonces
nuestra mente sería, como pretenden algunos, una gran y compleja
computadora. Pero lo que tenemos que explicar es el contenido o la
semántica de los sistemas comunicacionales, problemas de interpretación
que hasta ahora no tienen solución en los programas computacionales. En
el otro extremo, un conjunto de filósofos discute si existen imágenes
mentales, basándose en que siempre que comunicamos sobre imágenes
mentales utilizamos proposiciones lingüísticas, lo cual; además de mostrar
profunda ignorancia e incapacidad para observar el mundo que los rodea,
no puede sostenerse lógicamente. Jerry Fodor (1981) piensa que es
imposible tener un sistema representacional en el cual las sentencias sean
iconos de sus condiciones verdaderas¡ como ejemplo, propone el siguiente
embrollo: ¿qué deberíamos hacer para tener un sistema representacional
en el cual una sentencia del tipo 'Juan es gordo' fuese proporcionada o
remplazada por una imagen?, a lo cual responde que si aportamos una
foto, esa misma foto no serviría para trasmitir la información 'Juan es
alto', con lo que el sistema representacional no podría distinguir entre dos
pensamientos. Es evidente para mí que Fodor: a) equipara las sentencias
del lenguaje ordinario a las de un lenguaje de segundo orden, de tipo
matemático o lógico; b) no puede distinguir entre sistemas de
comunicación, tomando la lengua como uno de ellos, el más complejo y
estructurado, pero no el único ni el suficiente, según sean las condiciones
de pragmaticidad; c) lo más importante, no advierte que, en todo caso, la
única información que un icono no puede trasmitir es la que corresponde
a los significantes sin significado, que en los procesos humanos cubren
una importante parte de las relaciones sociales. Me refiero a los nombres
propios, que son significados a pesar de su imposibilidad lógica .
-Reelaborar el mismo modo de filosofar: hacer fiJosofía de la ciencia no
puede limitarse a aplicar de manera automática sistemas normativos que
enjuician si se cumplen reglas lógicas o elaborar juicios más absolutos aún
sobre si se trata o no de una ciencia. Debemos repensar la psicología a
partir de su misma finalidad y a partir de allí tratar de estructurar
racionalmente los procesos o medios que nos permitirán lograrlo. Esto,
que vale para todas las ciencias, es una tarea de necesidad absoluta en una
ciencia que trabaja con seres humanos, seres que -y no debería tener la
necesidad ~e recordarlo- son idénticos a los psicólogos.
Este último punto, el de compartir una naturaleza, nos lleva al
problema filosófico más importante y com piejo: el de la libertad y el
determinismo en la acción humana y en las ciencias sociales. Todas las

,._

ciencias
y toda la filosofía y episre~
..~-.~un d eSd e ¡OS grtegos,
·
•
~ •v•v51a, --QU
partie:on del ~upues~o. de la existencia de regularidades en el objeto de
estudio, de allí 1~ pos1~ilidad del conocimiento. Si la naturaleza procediera
por azar, no sena p,os1ble ni estudiarla ni mucho menos modificarla; aún
las modernas teonas del caos presentan la idea de que es posible
e~contrar un orden en él. En psicología, ésto lleva a aporías no resueltas;
s1 el ser hum~o no procede por azar y está determinado, ¿cómo y de qué
manera lo está?. Si hay alguna forma de determinación -y yo creo que la
hay-, ¿de que manera esa determinación interfiere con la libertad
humana?. Como científicos, hemos deseado que la determinación fuese
absol~ta; como seres humanos, nos sentimos muy complacidos de que no
sea as1.

hacer.

Espero haber transmitido la idea de que hay muchas cosas por

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LA EVOLUCION DE LA ESTRUCTURA SALARIAL
DEL AREA METROPOLITANA DE MONTERREY DURANTE
LOS NOVENTA
Lic. Jorge Meléndez Barrón
Director de la Facultad de Economía
Universidad Autónoma de Nuevo León
~omo en casi todo _el mundo, en ~I Area Metropolitana de Monterrey se ha
mcrementad~ la des1g11aldad de los mgresos. Ha sido posible ligar directamente
esta tendenaa con el hecho de que los altamente capacitados ven incrementada su
rem1me_racfón :~lativa a la de los poco educados, lo que implica un empeoramiento
en _la d1str~b11aon de los salarios porq11e mejoran los mejor pagados. El premio a los
mas capac,tados se presenta a pesar de que se ha incrementado de manera marcada
':l porcentaje de la fuer:a de trabajo en esta categoría: esto quiere decir que se ha
mcre"!entado su "demanda". Esta es una tendencia generalizada, no de origen
sectorral y por lo tanto, una ve: pasado el impacto negativo de la recesión de 1995
q11e deprimió la demanda agregada de trabajo, no se revertirá con los reacomodos
de la economía ante cambios en la evolución del tipo de cambio real, por ejemplo, o
de ?tr~ variables macroeconómicas como el nivel de endeudamiento del gobierno.
Mas bien, parece q11e las ca11sas ultimas del fenómeno se relacionan con el
desarrollo de la econom{a global: (1) fuerte reducción de los costos de comunicación
y transporte; ~2) innovaciones tecnológicas que se presentan a ritmos vertiginosos;
(3) n_uevos métodos para coordinar la producción; y (4) una ola mundial en favor
del /rbre mercado y del achicamiento de la influencia económica del Estado que
provoca cambios estructurales importantes en muchas naciones, como México.

101-119
- 1982 Conocimiento objetivo (un enfoque evolucionista), Madrid:
., 1 •

Tecnos
SEARLE, J. 1995 The MtStery of Consciousness, The New York Review of
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1972

Más allá de la libertad y la dignidad,

Barcelona:

FontaneUa
1987 Entrevista, en Richard Evans Op. cit., 108-121

l. Distribución del ingreso y niveles de vida en las últimas dos décadas
del siglo

Durante la década de Los ochenta, y posteriormente en 1995-1996,
en el Area Metropolitana de Monterrey (AMM) los niveles de vida de los
trabajadores cayeron dramáticamente. Por supuesto, en ambas ocasiones el
origen directo de este desafortunado fenómeno se encuentra en las graves
recesiones que siguieron a las crisis económico-financieras de 1982 y 1994,
Y a mediados de los ochenta, en La fuerte caída de los precios
internacionales del petróleo.
Además del deteripro real de los salanos, en Monterrey la
distribución de los ingre505 laborales se volvió mucho más inequitativa en
el período 1980-1996. En el cuadro siguiente se resume, primero para la
década de los ochenta, la información que se desprende de dos encuestas

406

407

�realizadas en su oportunidad por el Centro de Investigaciones Económicas
de la Universidad Autónoma de Nuevo León (CIE-UANL).

Cuadrol.1
Cambios en el poder de compra de los ingresos laborales
Area Metropolitana de Monterrey, 1980-1990

Cambio

Grupo de trabaiadores
10% máS bajo de la escala de ingresos
25%
11

s
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43%
21%
15%
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Fuente: cálculos propios, a ¡xutir de datos generados por el CIE-UANL.

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Trabajador mediano
25% más alto de la escala de ingresos
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5%
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Pérdida de

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Los datos hablan por sí mismos. Como quiera, no se debe dejar ele
señalar que la erosión de los niveles de vida durante el periodo 1980-1990 -de 43 por ciento a juzgar por la caída en el salario real más
"representativo", el del trabajador que está a la mitad de la distribución del
ingreso- no fue parejo: aquellos en las más altas posiciones económicas
lograron prácticamente mantener el poder de compra de sus ingresos,
mientras que en los niveles inferiores de la escala social se vivió un
sumamente grave proceso de deterioro en la capacidad adquisitiva de las
remuneraciones.
A principios de los noventa, sobre todo hasta antes del
desaceleramiento de 1994, la incipiente recuperación de la economía
mexicana permitió que los salarios recuperaran parte de su valor. Para el
trabaja~or "representativo", la ganancia en sus ingresos laborales en el
lapso 1990-1993 fue de 38 por ciento en términos reales --como quiera, no
se alcanzó a restaurar lo perdido en la década anterior. Sin embargo, como
se aprecia en el Cuadro 1.2, la recesión de 1995 más que revirtió lo que
apenas se recuperaba, y la tendencia hacia la desigualdad se mantuvo en lo
que· va de los noventa. Este será el periodo en que se concentrará el
presenta análisis.

408

Cua&lt;tk:..:_- ~-=.r
Cambios en el poder de compra de los ingresos laborales
Area Metropolitana de Monterrey, 1990-19%
Grupo de trabajadores

1990-1993

10% más bajo de la escala de ingresos
11
25% " 11
T rabajadór mediano
25% más alto de la escala de ingresos
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11

+23%
+38%
+38%
+6%
+34%
+38%

11

1993-1996

1990-1996

-56%
-45%
---19%
-71%
-45%
-36%

-46%
-24%
-30%
-69%
-26%
-12%

Fuente: cálculos propios, a partir de datos g&lt;&gt;nerados por el CIE-UANL.

Combinando la información contenida en los cuadros 1.1 y 1.2, se
puede concluir diciendo que de 1980 a 1996, la pérdida acumulada en el
nivel de vida de los trabajadores regiomontanos varió inversamente con el
nivel de la escala de ingresos en que se encuentran, desde disminuciones
de más de 30 por ciento de la mitad para abajo, hasta una caída de doce
por ciento real en el ingreso laboral de los que están hasta arriba de la
distribución; es decir, al final, el deterioro en el poder de compra de los
salarios fue mucho mayor para aquellos más pobres.
Desafortunadamente, el estancamiento económico de México en
las últimas dos décadas del siglo no configura un escenario favorable para
la recuperación del poder de compra de las remuneraciones que se perdió
en los ochenta y en la recesión de 1995. En efecto, en las dos "décadas
perdidas", a partir de 1980 y estimando hasta el 2000, el promedio de
crecimiento anual del PIB por habitante será de 0.2 por ciento o incluso
negativo si contamos desde 1981, en cualquier caso, aun suponiendo que se
crecerá al cinco por ciento anual en lo que resta del siglo (Ayala, 1996).
Como será aparente más adelante en este trabajo, en el mediano
plazo, algunos factores de entorno externo que tienen influencia sobre el
mercado laboral de México y de otras regiones del planeta tampoco
permiten avizorar una .reversión en la tendencia de la distribución del
ingreso.
De hecho, ¿qué se puede decir de la crónica de Rifkin (1996)?: de
1979 a 1989 el nivel salarial promedio cayó B por ciento en términos
reales; el número de pobres en 1992 fue el mayor desde 1%2; en medio de
estas disminuciones en los niveles de vida de aquellos en los niveles más
bajos de la distribución del ingreso, los salarios de los altos ejecutivos

-109

�.
O or ciento en los ochenta; el número de billonarios se duplicó
creaeron 22 p
tro 1 d "las cifras oficiales relativas al desempleo
entre 1986 y 1988; por o
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d de las verdaderas dimensiones
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pletas y enmascara as
suelen res tar mcom ,,
'a ue este reclamo se refiere a la situación
de l~s crisis de empleo . Parece~edores sabrán, estas observaciones están
mexicana pero, como no pocos
d 1 1 neta
referidas a Estados Unidos, la economía más poderosa e p a
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2. La educación y la estructura del mercado laboral

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esta tendencia hacia la desigualhda , e _m ~ trabaJO· más probable apunta
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secc10n
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.
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.
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3. Posteriormente, se a~ahzan algud nasdpos las implicaciones de ello y,
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de aquellos ~n ~ ruve to fue de 51 por ciento y los que sólo cuentan con
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y ª :
·odo 1987-1993: los ingresos reales e os
urbanas de Mex1co en el penf .
l
. n a la tasa más elevada de
trabajadores con educación pro esiona creciero
410

todos los grupos de escolaridad, 7.3 por ciento anual, a pesar de que el
porcentaje de Ja PEA con estas calificaciones se incrementó de 15 a 21 por
ciento.
Este patrón es similar al que se ha observado en Estados Unidos:
Reich (1993) sintetiza la cuestión afirmando que "si usted es graduado
universitario, sus ingresos mejoran; si no lo es, y especialmente si es varón,
sus ingresos son insuficientes. Además, la tendencia no se circunscribe a
Estados Unidos; esto ocurre en muchos otros lugares del mundo".
Estudios técnicamente más formales, como el de dos respetados profesores
de las universidades de Harvard y de Chicago validan con todo rigor
científico esta opinión acerca de la situación norteamericana: "el rápido
crecuniento secular en la demanda relativa de trabajadores altamente
calificados debe ser un componente clave de cualquier explicación
consistente de la creciente desigualdad y los cambios en la estructura
salarial en los últimos 25 años" (Katz y Murphy, 1992).
De acuerdo a un importante reporte de la OCDE (1994), esta
tendencia también se ha observado en otras economías desarrolladas,
como el Reino Unido, Canadá y Suecia. Tambi~n hay, por supuesto, países
como Australia, Dinamarca y Japón, que todavía no muestran signos de
seguir el patrón de que sólo los altamente educados ven mejorar sus
estandares de vida mientras que el resto empeora en términos absolutos,
aunque de las más sólidas hipótesis que se han propuesto como
explicaciones del fenómeno se desprende que aún en estas naciones la
desigualdad pudiera eventualmente incrementarse.

3. Cambios en la estructura salarial durante los noventa

Como se documentó en la sección anterior, en otros lugares en
donde se ha presentado esta misma tendencia, se ha encontrado que una
buena parte de este deterioro en la di5tribución de las remuneraciones se
debe a un incremento en la demanda de trabajo altamente calíficado, es
decir, con elevados niveles de educación y experiencia laboral. Esta es la
conclusión de Murphy y Welch (1993) para el caso de Estad05 Unidos al
examinar el patrón de la estructura de salarios en el periodo 1%3-1990: " ...
el panorama general es que el premio salarial se ha incrementado para los
trabajadores más educados, y que el diferencial por experiencia también se
ha incrementado. Vemos estos cambios como indicando una creciente
demanda de habilidades disc,-ecionales generales".
Este fenómeno implica, como ya se ha mencionado, que las
oportunidades de mejora económica sólo se presentan para los que ya
ganaban más, o sea, los más educados, por lo que la revaloración de la

-m

�educación aparentemente causada entre otros factores por la .revolución
tecnológica que cambia los medios de producción, las nuevas formas de
organizar el trabajo de las empresas, la fuerte reducción de los costos de
comunicación y transporte, y la tendencia mundial en favor del libre
mercado, incide negativamente en la distribución del ingreso.

.. .... .......,
~

Se examina aquí esta posibilidad para el caso de nuestra región,
por lo que se analiza primero la evolución en el lapso 1990-1996 de los
salarios del AMM por sexo y niveles educativos y de experiencia de
quienes los reciben. En otra sección, más adelante, se examina el patrón de
las ofertas relativas de estas categorías de trabajadores, completándose así
el estudio de las dos partes del análisis económico del mercadó laboral:
precios y cantidaqes. La hipótesis que se intenta verificar es que en nuestra
región también se ha incrementado la demanda de trabajo altamente
calificado .

com~ en estud_ios laborales en íÍs.,se"'s'úpone que el individuo
comienza a trabajar al dejar la escuela y lo hace de manera continua desde
entonces hasta el momento en que se le entrevista.

Cuadro3.1
Cambios porcentuales en el poder de compra de los salarios
A.rea M~tropolitana de Monteney, hombres ·
Por ruveles educativos y de experiencia

Grupo de trabajadores
Global

Para analizar la estructura salarial, se crearon cuatro categorías
educativas de acuerdo a los a11os de escolaridad del trabajador, como se
indica en los cuadros, y cinco grupos de experiencia laboral, también según
los años. De esta forma, en cada uno de los momentos para los que se
dispone de información se calcularon 20 salarios promedio para los
hombres y otros tantos para las mujeres, de acuerdo al número de celdas
que resultan de cruzar los niveles educativos y de experiencia. La
metodología de este análisis se inspira en la de Katz y Murphy (1992) y ya
ha sido utilizada antes en el análisis del mercado laboral del AMM por
VaJero (1995). Los resultados aparecen en los cuadros 3.1 y 3.2.

Q..6

7-9
10--11
12y más

La variable experiencia se definió como el resultado de restar a la
edad del trabajador su escolaridad y la constante de seis a11os, como es
412

94 96

18

-1

-47

17
12

--46
-39

10

-3
-7
12

27

o

-53

-54

Experiencia en años
0--5
6-10
11-19
20-33
3-1 y más

22
18

-11
-2

13

o

19
17

4

o

-34
-44
-48
-52
-55

Experiencia 0-5
E&amp;.:olariJad 0-6

-5

7-9
10-11
12 y más

15
31
27

Expt&gt;riencia 6-1 ()
Escolaridad 0--6

9

7-9
10--11
12 y más

6

15
26

nd
-t
6

-1-1

-10
-8
20
-5

nd
-37
-61
-33

---17
-39
-51
-46

Ex f'(•ri(•ncia 11 -19

ES(·olaridad 0-ó
Los salarios son por hora y se obtienen calculando el ingreso total
mensual proveniente del trabajo, recibido en efectivo u otras prestaciones
como bonos de despensa, y dividiéndolo por el número total de horas
trabajadas en el mes, incluidas las horas extra.

93-94

Escolaridad en años

Evolución de la estructura de salarios por características laborales

La información proviene de cuatro encuestas realizadas por el CIEUAN L en 1990, 1993, 1994 y 1996. En cada una de ellas se recopiló
información de todos los miembros de las familias que habitaban las
viviendas que fueron muestreadas del universo del AMM, en entrevistas
personales. Los muestreos aseguran en los cuatro estudios la
representatividad estándar, es decir, con los márgenes de error y los
niveles de confianza usuales.

90 93

-2
16

-6

10

-9

18

4

9

-56
-47
-37
-50

7-9
10-11
12 y más

EXJ"('ri&lt;&gt;ncia 20-:n
ES(·olaridad 0-ó

32

-3

-39

ó

-9

-2'.\

35

-37
-61

7-9
10-11
-11:\

�28

12y más

15

-80

Experiencia 0-5
Experiencia 34 y más
Escolaridad 0-6
7-9
10-11
12y más

15
-15
1
76

2
-12

o
o

-56

-20
-67
-80

Fuente: estimadones propias, a partir de datos generados por el CIE-UA NL.
nd: no disponible por falta de dato.

Para calcular los promedios salariales en cada celda se incluyeron
sólo las personas que cumplieran con los siguientes requisitos: (a) que
trabajaran al menos 32 horas a la semana en el caso de los hombres y 20 en
el de las mujeres; (b) que tengan edades de 15 a 65 años; (c) que no sean
patrones o empresariost; (d) que el cálculo de su experiencia potencial no
sea negativo, pues esto indicaría un error de medición de alguna de las dos
variables inv.olucradas en su definición.

Cuadro3.2
Cambios porcentuales en el poder de compra de los salarios
Area Metropolitana de Monterrey, mujeres
Por niveles educativos y de experiencia
90-93

Gruoo de trabajadores
Global

93-94

94-96

3

16
8
2
-2

-39
-43
-68
-30

Experiencia 6-10
Escolaridad 0-6
7-9
10-11
12y más

36

Experiencia 11-19
Escolaridad 0-6
7-9
10-11
12y más

28
32
33
26

-6
-1
-17
36

-35
-42
-55
-55

25
-7

-1
38

-64

Experiencia 20-33
Escolaridad 0-6
7-9
10-11
12y más
Experiencia 3-1 y más
Escolaridad 0-6
7-9
10-11
12 y más

23
54

-60

-!

-10

9

6

11

-38

18

. 37

-80

63

-76
nd

--n
146
nd

-82
nd

-49

20
21

8
10
3
22

-56

Fuente: estimaciones propias, a partir de datos generados por el CIE-UANL.
nd: no disponible por falta de dato.

-49
-55

Se consideraron personas que trabajen al menos cierto número de

16
4
12
10
55

-61
-41
-49
-45
-87

-44

Experiencia en años
17
32
29
23

-2

Excepto en los cálculos para 1990, pues en este estudio no se capturó el dato del
tipo de posición que la persona ocu pa en su trabajo. Como quiera, los res~ tados no
difieren cualitativamente de los que se obtienen haciendo las comparaciones con
los datos de 1993 incluyendo también a jefes o patrones y, cuantitativamente, la
diferencia en las conclusiones es núnima.
414

-32
-47
-59
-69

14

65

1

-13
-2
21
24

22

23

0-5
6-10
11-19
20-33
34 y más

22
32
2
16

-53

Escolaridad en años
0-6
7-9
10-11
12 y más

~olaridad 0-6
7-9
10-11
12ymás

horas semanales para buscar que su salario sea representativo de su
productividad y minimizar la posibilidad de que incorpore premios o
descuentos por condiciones especiales de trabajo. Ya desde Smith (1776) se
reconocía que los empleos cuyos contratos aceptan concesiones o requieren
esfuerzos no comunes tienden a reflejarlo en el salario recibido por el
trabajador en formas que no necesariamente se relacionan con la
productividad de quien toma el puesto.
.
No se consideran a los patrones o empresarios porque su ingreso
incorporaría una ganancia empresarial que no necesariamente reflejaría
una productividad del factor trabajo que puede ofrecer la persona, por lo
que la definición de su ingreso no coincide con la de aquel derivado del
trabajo. Entre los individuos trabajadores que cumplen con los demás
415

�requisitos por lo general el porcentaje de patrones o empresarios es de
aproximadamente cinco por ciento, y se debe aclarar que sí van incluidos
los que trabajan por su cuenta, pero no se autodefinieron como
empresarios o patrones, y que por lo común representan no más que un 20
por ciento del total.

- ....... ., '

Finalmente, la exclusión de trabajadores muy jóvenes o viejos es
una práctica común en estudios laborales, aunque en este caso, la decisión
sólo elimina algunas pocas observaciones de la muestra --en el AMM
trabaja poca gente menor de 15 años o mayor de 65. Estrictamente, como el
trabajo de personas con estas características puede ser "irregula(, "mal
visto", o de plano ilegal, entonces su salario incluipa diferenciales
compensatorios por riesgos de sanciones legales o' de repudio social
incurridos por ellos o sus empleadores, que no necesariamente reflejarían
su productividad.
En suma, el objetivo de estos criterios para incluir observaciones
individuales en el estudio es referirnos en esta parte de la investigación a
los salarios que mejor reflejen la productividad del factor trabajo, de
acuerdo al sexo, la educación y la experiencia de la persona que ocupe la
posición laboral correspondiente.
Ahora bien, el promedio de los salarios para grupos más amplios,
por ejemplo todos los trabajadores con escolaridad de 10 y 11 años, se
obtiene ponderando los promedios salariales de las subdivisiones por
experiencia en esa celda de educación. Los ponderadores son el promedio
para los cuatro años, 90, 93, 94, y%, del porcentaje de trabajadores e'.1 cada
grupo de experiencia para ese nivel de escolaridad. De manera s1mila_r,
para un grupo particular de experiencia, el reporte es el promedio
ponderado de los salarios de los trabajadores de cada nivel educativo, con
los· ponderadores siendo el promedio para los cuatro años del porcentaje
de personas en cada grupo de escolaridad para ese nivel de experiencia.
La idea de usar salarios ponderados con cantidades fijas de esta

forma es medir el cambio en el pago por un tipo de capacidad ofrecida por
el trabajador, aislando el hecho de que la cantidad de personas con esas
características puede haber cambiado en el periodo analizado. En resumen,
lo que se intenta es que los salarios midan precios de las habilidades
laborales de los individuos que, a su vez, estén directamente relacionados
con su productividad.

la mujeres crecieron cuatro por ciento l reracíón""álos de los hombres, y en
el breve lapso 93-94, ellas mejoraron su poder adquISitivo 15 por ciento
respecto a ellos. En la recesión, los hombres recuperaron algo que no
alcanza a eliminar la ganancia salarial relativa de las trabajadoras
femeninas en todo el período 90-%: como resultado, los ingresos laborales
de las mujeres crecieron doce por ciento respecto a los de los hombres en
estos seis años.
Este patrón va de acuerdo con el que se ha observado en otros
países, incluso en plazos mucho más largos, aunque parece ser que sí
representa un cambio de tendencia sobre lo observado en el AMM en los
ochenta, como indica Valero (1995) y, de hecho, por sí solo este fenómeno
hubiera provocado una reducción de la desigualdad en la distribución del
ingreso, porque originalmente los salarios de las mujeres eran
significativamente menores que los de los hombres, pero en el lapso 19901996 esta brecha se cerró. Esto quiere decir que un grupo con
remuneraciones relativamente bajas mejoró en el período analizado, por lo
que este fenómeno contribuyó a que la distribución de los ingresos no
empeorara tanto.
La segunda gran tendencia que se debe resaltar de la inspección de
los cuadros 3.1 y 3.2 se refiere al comportamiento de los salarios por nivel
educativo: en este caso el patrón observado, al menos en el subperíodo 9094, contribuye en gran medida a empeorar la distribución del ingreso.

En el caso de los hombres, en los primeros cuatro años del estudio
los salarios del grupo más educado crecieron 14 por ciento más que los de
aquellos trabajadores con escolaridades de O a 6 años, como se puede
calcular fácilmente con los datos del cuadro 3.1. Para las mujeres, el
fenómeno fue aún más dramático: en el mismo período, los salarios de las
traba¡adoras con doce o más años de escolaridad aumentaron 71 por ciento
más que los de las menos educadas.
Después de la crisis del 95, entre las mujeres la tendencia hacia la
desigualdad continuó, pues de 1994 a 1996, para las más educadas el
salario cayó doce por ciento menos que para las de más baja escolaridad. Si
bien entre los hombres la tendencia cambió, el diferencial salarial en favor
de los muy capacitados' disminuyó ocho por ciento; menos de lo que había
aumentado en los años previos.

Al inspeccionar los datos sobresalen de inmediato varias grandes_
tendencias. La primera se refiere al diferencial salarial que
tradicionalmente se observa en favor de los trabajadores masculinos; de
hecho, en el período analizado éste se redujo: de 1990 a 1993, !os salarios de

En suma, el incremento del premio en el salario por estar altamente
educado se convirtió en un muy importante factor generador de
desigualdad en la dIStribución de los mgresos, pues las remuneraciones de
quienes ya ganaban mucho más --los de elevada escolaridad-- aumentaron
bastante en relación a los que estaban más abajo en la escala de los ingresos
--los menos educados--, sobre todo entre las mujeres.

416

-n 7

�Una tercera tendencia importante se refiere a la evolución de los
salarios por niveles de experiencia de los trabajadores. En este caso, de
nueva cuenta los cambios en la estructura salariaJ en el lapso 90-94
propiciaron una mayor desigualdad de ingresos.
Entre los hombres, el grupo más experimentado incrementó 14 por
ciento sus salarios en relación a los más jóvenes e inexpertos durante los
primeros cuatro años de los noventa. Para las trabajadoras, el cambio fue
un poco más pronunciado, pues los salarios de las trabajadores co~- mayor
experiencia -34 o más años-- se incrementó 16 por ciento en relac10n a las
menos experimentadas laboralmente -cero a cinco años.
La tendencia fue distinta posteriormente a la crisis, pues como se

aprecia en el cuadro 3.1, del 94 al % las remunerac!~nes de los ~~mbres
con más experiencia cayeron once por ciento en relac1on a los muy Jovenes,
mientras que entre las mujeres, las mayores sufriero~ una pérdida relativ~
de 26 por ciento --cuadro 3.2. Es decir, entre los trabaJadores, no se alcanzo
a revertir el cambio en la estructura salarial que se observó hasta antes de
1994, lo que sí ocurrió claramente para las mujeres.
En resumen, durante todo el período 90-%, la moderada mejora
relativa de los salarios de los trabajadores masculinos con más experiencia
se convirtió en un factor que contribuyó a agravar el patrón de la
distribución del ingreso, aunque no en la misma magnitud que el
incremento en el premio por estar altamente educado.

...... '

., 1 ....

--

El repaso de la mformac1ón que cruza los cambios en la estructura
salarial por grupos de experiencia y escolaridad refuerza las conclusiones
alcanzadas, pues por ejemplo, en el caso de los hombres de 1990 a 1994 no
sólo se incrementaron substancialmente los salarios relativos de los mas
educados y con mayor expenenc1a, smo que ambos factores covariaron
positivamente; es decir, entre los más expenmentados ~l premio en el pago
al trabajo altamente educado creció más. Esta tendencia magn1fteadora no
es tan clara entre las mujeres, aunque s1 es el caso que dentro de los grupos
de expenenc1a por lo general las trabajadoras más educadas ganaron
salarialmente en relación a las menos capacitadas.
El efecto de la cristS del 95 cambió los patrones aunque, como ya se
dijo, no revirtió lo ocurrido en el lapso 90-94, o en los ochenta. Como
quiera, se debe hacer notar que ahora la magnificac1ón de tendencias por la
covanacion en los mveles salanales por grupos de experiencia Y
escolaridad no se dio, pues de 1994 a 1996 los salarios cayeron más para los
hombres más educados entre aquellos con más experiencia, y en las
mujeres ocurrió lo opuesto: entre las más expenmentadas ganaron
relativamente las de alta escolaridad.

➔lH

~~

_r

Ahora bien, al correr una regresión de los salarios en términos de
los años de escolaridad, la experiencia y las horas trabajadas, se encuentra
que en los cuatro años estudiados la variación en estos factores explica
entre 34 y 46 por ciento de las vanac1ones md1viduales en salanos, en el
caso de los hombres, y entre 34 y 50 por ciento entre las mujeres. Esto
quiere decir que una buena parte del incremento en la desigualdad del
ingreso puede ser explicada como se ha hecho hasta ahora, en términos de
cambios de salarios entre grupos de individuos distintos en escolaridad y
experiencia, pero también implica la posibilidad de que otra importante
porción del deterioro en la distribución de las remuneraciones durante los
noventa --entre 66 y 50 por ciento-- sea explicada por una mayor
desigualdad dentro de categorías de trabajadores similares en educación y
experiencia.
En el Cuadro 3.3 se muestran índices de cómo cambian diversas
medidas de dispersión de los residuos de regresiones del logaritmo natural
del salario por hora en pesos de 1996 en función de los años de escolaridad,
la experiencia, la experiencia elevada al cuadrado, la mteracción
multiplicativa de la experiencia y la escolaridad, y las horas de trabajo al
mes. El comportamiento de estos indices se puede interpretar como la
evolución de la desigualdad salarial dentro de los grupos de educación y
expenenc1a.
De nueva cuenta, para mcluir trabaJadores en los cálculos, los
criterios respecto a edades, horas trabajadas, experiencia potencial y
posición en la empresa son los utilizados para los cuadros 3.1 y 3.2, por las
mismas razones ya expuestas.
Cuadro3.3
Desigualdad de salarios dentro de grupos de trabajadores homogéneos en
escolarid.td y experiencia
Area Mt&gt;tropolitalld de Monterrey
lnd1CP*
1990
199.1
1994
1996
Homnn&gt;s
Üt&gt;SVlat 1(111 PSlá nJc1r
PPrct&gt;nhl 90 - J"('f&lt;Pnlil 10
,,
" 9510
Muj&lt;'n&gt;s
Ül&gt;sv1c1, ión &lt;&gt;slünJar
PPrn' nlil 9() _ J"('rn•nlil 10
95
10

11

#I

1.0
10
1.0

.89
85
.90

.95

.95
1.0

1.0
1.0
1.0

1.(l-1
.99
.90

.84
89
81

1.02
.97
.92

/1

11

.92
93

.9-1

~u,•1lh•: ,,.,1,111,1&lt; lllnt'S prop1ds, a pdrlir Jl, Jdtos g,•nerados por el CIE-UANL
• R1'1 ordttr qu,• los 111J111&gt;s son JI' los 1'SldJ1sl 11 os mdicados de los residuos de
und n&gt;gn'Siún Jpl logttrilmo ndlurdl Jt&gt;I saldrio (vt&gt;rt&gt;l h•xlo).

419

�Al examinar los resultados, se verifica que la desigualdad salarial
intragrupos de trabajadores sigue un patrón algo distinto que la ya
anal.izada intergrupos: la di5tribución de los salarios para trabajadores
homogéneos en educación y experiencia fendió a volverse más igualitaria
durante los primeros años de los noventa, tanto para los hombres como
para las mujeres, pero se volvió más dispareja a raíz de la crisis del 95. Hay
algunos detalles que se deben cualificar, sin embargo: para los hombres, ya
desde 1993 y 1994 había comenz.ado a incrementarse la desigualdad
intragrupos, mientras que para las mujeres, esta tendencia no se presentó
hasta el período 94-%.
Para concluir entonces esta secc10n, parece razonable hacer un
resumen de los encontrado: al iniciar la década de los noventa, e] deterioro
en la distribución del ingreso obedeció a que se incrementaron los premios
por estar altamente educado o tener mucha experiencia, pero dos factores
contribuyeron a moderar esta evolución; por un lado, las mujeres ganaron
en términos salariales en relación a los hombres y, por el otro, disminuyó la
desigualdad salarial entre trabajadores similares en escolaridad y
experiencia.
Posteriormente a 1994, con la severa recesión de 1995 y parte de
1996, se mantuvo 1a tendencia hacia el incremento en el premio salarial por
estar altamente educado -entre las mujeres- y, aunque el patrón salarial
ahora en favor de los más inexpertos fue.c.ontrario al de los años previos, Ja
desigualdad dentro de. grupos específicos de escolaridad y experiencia
creció significativamente, convirtiéndose en un factor de empeoramiento
de la distribución del ingreso, al igual _q ue el moderado deterioro en el
salario de ]as mujeres en relación a los hombres gue también ocurrió entre
el 94 y el%.
En suma, en el período 1990-1996, se mantuvieron presentes
importantes fuerzas provocadoras de desigualdad en los ingreso laborales,
siendo la más importante de ellas el creciente premio salarial para los que
tienen acceso a la educación superior y, durante la crisis, la mayor
dispersión de salarios entre trabajadores de escolaridad y experiencia
similares.

mercado,· debemos examinar primero Jo que ocurrió con las "cantidades".
Precisamente esto se analiza en la presente sección.
Siguiend~ de cerca la metodología de Katz y Murphy (1992), se
construyen las ofertas de trabajo de los grupos de trabajadores por niveles
de educación y experiencia con una submuestra de individuos distinta que
la utiliz.ada para medir los salarios. El objetivo aquí es reflejar la oferta de
habilidades al mercado laboral por lo que no se imponen restricciones
respecto a la edad del trabajador, ni !a posición que ocupe en el trabajo.
Sólo se requiere que el cálculo de su experiencia potencial no sea negativo,
por indicar esto un error de medición, y que ofrezcan al menos una hora de
trabajo a 1a semana. Es decir, se intenta capturar la presión de los
trabajadores sobre el mercado laboral.
Para ello, se calculan los totales de horas trabajadas para 20 celdas
que resultan del cruce de las cuatro categorías educativas y cinco de
experiencia potencial. Las ofertas totales de grupos más amplios de
trabajadores, por ejemplo, todos los que tienen doce o más años de
escolaridad, se obtienen calculando "unidades de eficiencia" de horas
trabajadas por aquellos en los diversos subgrupos de experiencia: se
supone que si una persona en el primer nivel de experiencia es, digamos,
diez por ciento menos productiva que otra en la segunda categoría,
entonces una hora de trabajo suya es comparable al 90 por ciento de una
hora trabajada por el segundo trabajador, por lo que el trabajo de ambos
individuos, medido en horas, se puede sumar ponderando por estos
factores de productividad.
Entonces, para obtener "unidades -de eficiencia" de las horas de
trabajo de grupos amplios, se multiplican los promedios de las subceldas
por los salarios relativos correspondientes a cada categoría y que se
promediaron para los cuatro años del estudio2. Este procedimiento para
sumar horas trabajadas por individuos heterogéneos en características
productivas es estándar en la literatura económica - por ejemplo, ver la
propuesta original de Welch (1%9), o bien, Katz y Murphy (1992)-, e
intenta medir los cambios en la oferta laboral de los distintos grupos de

2

Las ofertas relativas de trabajo por niveles educativos

En base a una explicación de oferta y demanda de distintos tipos
de trabajadores en el AMM, ¿qué factores se encuentran detrás de esta
creciente desigualdad de los ingresos laborales? Para responder esta
cuestión, y una vez repasado lo ocurrido con los " precios" de este

420

Por ejemplo, dentro de una categoría de escolaridad dada, el total de horas de
trabajo reportado para un año es igual a w1H1+ w 2H2+ w:J-h+ W48.t+ w 5Hs, donde
H; son las horas trabajadas por las personas de la subcategoría i de experiencia, y w,
es el salario relativo del nivel i de experiencia (el promedio del grupo dividido por
el de todos los trabajadores) que se promedia en los cuatro años del estudio. Es
decir, los ponderadoré"s para ~ .k ular unidades de eficiencia de las horas laboradas
son precios relativos fijos en el tiempo. Los salarios, que indican la productividad
de los trabajadores, son los que se calcularon en la sección anterior, tal como ahí se
expone.
421

�trabajadores "limpiando" el efecto de los cambios en la productividad de
los mismos sobre la cantidad de trabajo que pueden ofrecer.
Finalmente, una vez calculadas estas cantidades de trabajo, las
participaciones de cada grupo de escolaridad y experiencia en la oferta
global de horas trabajadas se expresan como un porcentaje del total, y los
cambios porcentuales de estos coeficientes de participación son los
reportados en los cuadros 3.4 y 3.5; es decir, ahí se muestra cómo han
evolucionado durante el período 1990-1996 las ofertas relativas de los
distintos tipos de trabajo que se pueden clasificar en base a estas dos
características productivas, para hombres y mujeres del AMM.

Cuadro3X
Cambios porcentuales de las participaciones relativas en la oferta laboral
Por niveles educativos y de experiencia
Area Metropolitana de Monterrey, hombres
G rupo de trabajado res
90-93
93..94
94-%
Escolaridad en años
0-6
8
-27
17
7..9
27
2
7
10-11
-10
--4
31
12 y más
-13
20
-20
Experiencia en años
0-5

Como se aprecia en el Cuadro 3.4, en el lapso de 1990 a 1994, entre
los trabajadores hombres se incrementaron las participaciones en la oferta
total de horas laboradas de los más educados, es decir, los de 12 o más
años de escolaridad, y los de quienes cuentan con un nivel de secundaria.
En relación a la experiencia de los trabajadores, ganaron participación los
que cuentan con entre 11 y 33 años de estar trabajando.
Posteriormente en el período 94-96 disminuyó substancialmente la
participación laboral de los hombres muy educados, al tiempo que se
incrementaba bastante la de los que tienen una escolaridad de
preparatoria. La tendencia respecto a la creciente oferta de horas de trabajo
de individuos con niveles de experiencia "intermedios" se mantuvo.
En suma, en los seis años del estudio aumentó la participación en
la oferta total de horas de trabajo de los hombres con escolaridades de
preparatoria y secundaria, así como la proporción de lo ofrecido por los
trabajadores con experiencia de 11 a 19 años. Una tendencia al crecimiento
de la importancia laboral de los altamente educados sólo se observa en los
primeros años de la década, pero no después de la crisis.

6-10
11-19
20-33
3-l y más

-6
7
26
-6
-16

-16
-13
-5

91

30

2
16
12
-21

-9

10

nd
-6

nd

-8

9
-18

Experiencia 0-5
Escolaridad 0-6
7-9
10-11
12 y más

44
-9
-25

22

10

Experiencia 6-10
Escolaridad 0-6
7-9
10-11
12 y más

93
2
-17
-12

-15
19

-34

Experienc ia 11-19
Escolaridad 0-6
7-9
10-11
12 y más

121
11
-9
-26

-23
20
-18
2

-13
82
-7

1
24
-18

-25
-1
3.1
25

-37
10

19
16
20

--4

Ex¡x•rie ncia 20-11
Escolarida d 0-6
7-9
10-11
12 y más

-10

Exf'(•riPncia .14 y m,ís
ES&lt;·ola riJad 0-ó
7-9
10-11
12 y más

25
-.16
-.10

➔

-21
18
90
161

17
6
13

-21

18

-8
..5

--41

Fu,•nh•: ,•stim,u 1om-s propids, d pa rtir dP ,fatos g&lt;'nerados por el CIE-UANL.
nd: no dis ponihlP por taita Jp dato.

422

421

�Entre las mujeres, las conclusiones para todo el período 1990-1996
son idénticas: aumentó la importancia de las ofertas laborales de quienes
cuentan con escolaridades de secundaria y preparatoria, así como la de las
trabajadoras con experiencia de 11 a 19 años.
Por subperiodos, las cosas sucedieron de manera diferente que
entre los hombres. De 1990 a 1994, como se puede calcular del Cuadro 3.5,
se incrementó la participación en la oferta laboral de las mujeres con
niveles educativos de secundaria y preparatoria, lo que no corresponde
con los ocurrido con los trabajadores masculinos. Pero en relación a la
experiencia, se presenta el mismo patrón de aumento en la importancia de
las que tienen de 11 a 33 años de trabajar.

.....,

Por otro lado, después de la crisis, se elevó la oferta relativa de
trabajo de las poco educadas -hasta seis años de escolaridad--, así como la
de los grupos de experiencia "intermedios" y más elevados --34 y más
años.

Cuadro3.5
Cambios porcenhtales de las participaciones relativas en la oferta laboral
Por niveles educativos y de experiencia
Area Metropolitana de Monterrey, mujeres
90-93

Grupo de trabajadores

93-94

16
13
-17

72
136
-59

-26
--42
92

Expt'ricncia 11 --19
Escolaridad 0-6

-6

--42

7--9
10-11
12 y más

104
--39
--2

80
--22

10
--26
3
20

&amp;:olaridad 0-6

-12

7--9
10--11
12 y más

63

--13
15

16
21

-

35

Expt'riencia 20--33

--35
5

Expenenc1a 3-l y más
facolaridad 0-6

25

7--9
10--11
12 y más

-35
----16
nd

66

10

-10 ·

-32
¡;

1,

-21
1--18
59
nd

1
8

--100
119

Fuente: estin1dciones propias
d
, d pdrtu e ddtos generddos por el CIE--UANL.
nd: no d1sponillle por falta de dato.

94-96

Escolaridad e n anos

0--6
7-9
10--11
12 y más

15
29
--16
-7

--22
42
102

25
1
--27

-29

8

0--5
6-10
11--19
20--3:3
34 y más

-16
24
9
--19

-16
-20
19
32
19

-17
22
20
--19
22

Escolandad 0-6

7--9
10--11
12 y más

131
14
-8
-7

-81
-3
146
-29

155
52
-35
-2

Experiencia 6-1 O
Escolaridad 0--6

41

-68

161

Expenencia en anos

12

7-9
10-11
12y más

Tratando de sintetizar en una visión global de todo el
, d
agrupe a hombres y mujeres, la constante es la pérdid d . peno o~ que
!a ofe~ laboral de los trabajadores mu . .
a e im portanc1a de
ganancia de aquellos con . 1 d
. y J_o venes sobre todo por la
,
mve es e expenencia d 11 33 aun mayores, y el aumento del
I
e
a
anos, e incluso
aquellos con escolaridades de peso den ~ total de horas trabajadas de
secun ana y p
t .
tendencia provoca que grad lm
. repara ona. Esta última
..
ua ente se vaya mere
ta d
de anos de escolaridad del AMM.
men n o el promedio

Análisis de oferta y demanda Ia b orales por categorias educativas

ExperiPncia 0--5

Finalizado el anáJ15· de ,,can1aes
t ·d d " y"
· "d
1aboraJ por separado s.
h
precios
el mercado
, 1gue a ora su contrasta · · C
que un importante factor ex J" t ·
c'.on. orno se ha concluido
ingreso en los noventa es epi !ca ~vo del deterioro en la distribución del
ienomeno de la m ·
d
1a borales para los muy ed d
1 ºd
!!Jora e oportunidades
uca os, a t ea de esta
rt d l
d eterminar hasta qué punto 1
1 .,
pa e e análtsis es
a evo uc1on de la estructura de salarios por
15
·

-124
425

�niveles educativos puede entenderse mediante los conceptos de oferta y
demanda de trabajadores con distintas calificaciones. Por ejemplo, la teoría
económica más sencilla sugiere que si el precio y la cantidad de un tipo de
trabajo están correlacionados negativamente, esto sería evidencia de una
demanda relativamente estable y de movimientos en la oferta. Por el
contrario, si la relación es positiva, entonces parecería reflejarse una
situación de mayor variación en la demanda que en la oferta de
trabajadores con las características estipuladas.
Para simplificar el análisis de los datos y mostrar más claramente
las relaciones que se han descrito, primero se calculan con las cifras de los
cuadros 3.1, 3.2, 3.4 y 3.5 los cambios totales del período 90-94 y se
consideran separados de los del lapso 94-96. El agrupamiento obedece a
que, tal como se ha discutido, hasta la crisis del 95 el patrón de la
estructura salarial no había variado en diversos aspectos; es decir, que se
puede hablar de tendencias "antes" y "después" de este fenómeno.

CuadroJ.6
Relación entre cambios en la oferta relativa y el salario por niveles educativos
Area Metropolitana de Monterrey
Cruoo de trabajadores

90-94

94-96

Hombres
Esco ldridad en anos
0-6
7-9

10-11
12ymás

+

+

+
+

+

Mujeres
Escolaridad en anos
0-6
7-9
10-11
12y más

Fuente: estimacionC'S propias, a partir de datos generados por el CIE-UANL

Posteriormente, se calcularon los promedios de los productos del
cambio en la oferta relativa de trabajo de un grupo educativo en particular
y del cambio en su salario real3. El signo de este promedio nos indicaría en
qué sentido están correlacionados los movimientos en cantidades con
aquellos de los salarios. Los resultados se muestran en el Cuadro 3.6.

Ejemplificando el cálculo para las mujeres con escolaridad hasta seis años, se
promedió el resultado del cambio en el salario por el cambio en su participación en
la oferta laboral de los cinco grupos de experiencia dentro de esta categoría
educativa durante 1994-1996: como se a precia en los cuadros 3.2 y 3.5, las de
experiencia de O a 5 años aumentaron su empleo relativo en 155 por ciento y su
salario cayó 32 por ciento; las de experiencia de 6 a 10 años crecieron en empleo en
relación a las de mayores escolaridades pero con esta experiencia 161 por ciento y
su salario disminuyó 39 por ciento; aquellas con experiencia de 11 a 19 años
aumentaron su participación laboral 10 por ciento relativo a las más educadas y su
remuneración cayó 35 por ciento; el grupo de experiencia de 20 a 33 años aumentó
su oferta laboral 16 por ciento y su salario cayó 60 por ciento; y las de mayor
experiencia aumentaron su importancia 1 por ciento y su salario cayó 80 por ciento.
Como resultado global, el empleo de las trabajadoras menos educadas aumentó en
importancia en el lapso 94-% y su salario promedió una caída, por lo que el signo
que se reporta en el Cuadro 3.6 es negativo, es decir, el signo del promedio [155*(32)+161 *(-39)+10"(-35)+16*(-60)+1*(-80)]/ 4.
3

426

Recién se acaba de determinar que en el período 90-94, entre los
hombres se incrementó la participación de los más altamente educados en
el total. Debido a que anteriormente se había determinado que su salario
también había aumentado, entonces la conclusión es que se incrementó la
demanda de este tipo de trabajo por las empresas --para otros grupos
educativos, la relación entre movimientos en precios y cantidades parece
ser negativa, como se resume en el Cuadró 3.6. Posteriormente, de 1994 a
1996, de nueva cuenta se presenta una relación positiva entre precio y
cantidad del personal calificado, lo que indica que al caer de manera
generalizada la demanda de trabajo por efectos de la crisis, el salario de
este tipo de trabajador disminuyó y la oferta se mantuvo relativamente
estable. Como sigue habiendo relación negativa para otras categorías de
escolaridad, parecería que sus ofertas aumentaron en comparación con el
grupo más educado: esto sugiere que, durante la crisis, tanto los patrones
de desempleo como de cambios en la decisión de participar en el mercado
laboral fueron diferentes según el nivel educativo. En particular, es
probable que hayan entrado a complementar los ingresos familiares
grupos de personas menos educados que normalmente no participaban
laboralmente, aunque este tipo de hipótesis seria tema de otra
investigación. Al respecto, es interesante notar que el grupo de hombres
con escolaridad de preparatoria incrementó enormemente su importancia
en la oferta de horas trabajadas en el lapso 94-%.
Entre las mujeres, lo ocurrido en el período 90-94 sigue un patrón
diferente al de los hombres; a saber, existe una correlación positiva entre
427

�cambios en salarios y participaciones en la oferta laboral de las
trabajadoras con escolaridades de secundaria y preparatoria, y negativa
para las otras categorías de escolaridad, lo que es evidencia de un aumento
en la demanda de personas relativamente más calificadas --pero sin ser
profesionistas. Durante 1994-1996, por otro lado, se incrementaron las
ofertas relativas de las trabajadoras educaciones distintas que las de
preparatoria, y parece haber sido relativamente estable la de las mujeres
con este nivel de escolaridad, pues ante la caída generalizada de los
salarios reales para todos los grupos, cayó también la importancia relativa
de éste último en la oferta de trabajo, principalmente por el incremento en
la participación de las trabajadoras en el primer nivel educativo --h~sta seis
años de escuela.

· - ·· ·

... . ..

1

En suma, el fenómeno que mueve la estructura de salarios en el
período 1990-1994 es un incremento en la demanda de trabajadores
altamente calificados entre los hombres, y relativamente bien educados -preparatoria-- entre las mujeres, por lo que crecieron tanto su empleo como
su salario relativo. En la fuerte contracción económica que siguió, los
cambios en los salarios por niveles educativos siguieron de cerca los
movimientos implicados por las ofertas relativas de trabajadores de
acuerdo, muy probablemente, a los patrones de participación en el
mercado laboral y desempleo diferenciados por categorías de escolaridad.

Esta apertura comercial debió fomentar el crecimiento
generalizado de los salarios al iniciar la década de los noventa pues, dado
que los principales socios comerciales de México son países que se
encuentran en niveles de desarrollo más avanzados, ellos cuentan con una
abundancia de capital en relación a nuestro país, lo que quiere decir que la
economía mexicana tiene abundancia relativa de trabajo. Esto implica que
los bienes cuyos procesos productivos utilizan intensivamente el factor
trabajo son relativamente más baratos de producir en México, y son por lo
tanto los que se exportan al abrirse la economía, expandiéndose su
producción, lo que impulsaría el crecimiento de los salarios al crecer las
industrias que crean más empleos.
Todavía más, la teoría del comercio internacional también tiene
predicciones acerca de la evolución de la estructura de salarios por nivel
educativo en un proceso de apertura comercial. En particular, si el país en
cuestión tiene específicamente abundancia relativa de trabajo no calificado,
entonces el salario de este tipo de trabajadores es el que se debe expandir
durante la reforma comercial, mientras que el salario de los trabajadores
calificados deberla reducirse puesr de nueva cuenta, como se incrementaría
la producción de bienes que se fabrican a precios más bajos que en el
exterior debido a que utilizan un factor que se tiene con abundancia,
existirá una presión para que su salario se incremente. La tendencia
opuesta en la distribución de los ingresos laborales debería presentarse en
la economía de nuestros socios comerciales. ~

4. Causas del incremento en la demanda de trabajo calificado

La pregunta sobre el origen del incremento en la demanda de
trabajadores bien educados es importante, pues el resultado concuerda con
la tendencia que se observaba en México desde principios de los ochenta -como lo señalan Valero (1995), Cragg y Epelbaum (1995), Garro, Gómez y
Meléndez (1996) y Meléndez (1994)-- y, como se documentó en la
introducción del estudio, con los patrones presentes en muchos países
entre los que se ha deteriorado la distribución del ingreso, como Estados
Unidos.
El hecho de_que esta tendencia se presente en México hasta cierto,
punto contradice las versiones más sencillas de la teoría del comercio
internacional, pues se debe recordar que en la segunda mitad de la década
de los ochenta nuestro país concretó un espectacular proceso de apertura
comercial: en 1980, el 64 por ciento de los bienes producidos en el país
requerían de un permiso de SECOFI para poder ser importados, en 19&lt;x) el
porcentaje había descendido paulatinamente a niveles de 18 por ciento, y
en los noventa se situaba en valores inferiores a diez por ciento; el
promedio de impuestos a las importaciones bajó de 23 por ciento en 1980 a
doce por ciento en 1990 y a diez por ciento en 1993.

Sin embargo, como aquí hemos visto, lo que ocurrió en el AMM y
en todo México antes de la crisis del 95 fue precisamente lo contrario: las
oportunidades de trabajo mejoraron sólo para los muy educados porque se
incrementó la demanda de este tipo de personal. ¿Cuál puede ser la razón
de esto? Este pregunta se volverá sumamente importante una vez que la
economía mexicana revierta permanentemente la contracción de la
recesión más reciente y se reactiven las tendencias de los noventa.
Una posible explicación que se puede llamar de naturalez.a
"sectorial", parte de reconocer primero que, al mismo tiempo que la
apertura comercial, la reforma estructural de las leyes de inversión
extranjera y la estabilización macroeconómica de finales de los ochenta y
principios de los noventa propiciaron un fuerte incremento en las entradas
de capitales externos, a tasas anuales de crecimiento de entre 12 y 13 por
ciento. Lo que se debe resaltar es la simultaneidad de la apertura financiera
y la reforma comercial: la entrada de flujos de capitales externos expande
la demanda agregada de la economía. Al incrementarse el gasto en todo
tipo de bienes, mercancías y servicios, sus precios no responden de la
misma manera, ya que los de aqueUas mercancías que se pueden importar

�fácilmente se deberían mantener relativamente estables, debido al rigor de
la competencia externa. Por otro lado, en el caso de los bienes y servicios
como la vivienda, la educación, la salud, y otros similares, la competencia
del exterior se previene por barreras naturales a su intercambio, como los
costos de transporte, lo que en un entorno de demanda agregada en
expansión implica que su precio debe incrementarse. Se estimula así la
producción de este último tipo de bienes y servicios --llamados "no
comerciables"--, pues su precio relativo se incrementa. Si en estos sectores
se tienden a concentrar relativamente más trabajadores calificados,
entonces la entrada de capitales provocaría que mejoraran los salarios
relativos de aquellos con niveles altos de escolaridad, contrarrestando el
efecto que teóricamente se esperaría que la apertura comercial tuviera
sobre la distribución del ingreso en un país como México.

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1
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....... .....

-··

111

Esta hipótesis se examina a continuación. Es decir, se busca ver si
durante los noventa y hasta antes de la debacle de 1995, se incrementó la
importancia de los sectores "no comerciables" en el AMM y si éstos eran
intensivos en el empleo de trabajadores altamente educados. De ser este el
caso, se explicaría así mediante el impacto sectorial de las entradas de
capitales, el incremento de la demanda de personal calificado y el efecto
negativo que esto tuvo sobre la distribución del ingreso. Entre las mujeres,
la demanda que se incrementó es la de trabajadoras relativamente bien
educadas, no exactamente la de las más escolarizadas, pero de todas
formas el fenómeno puede tener un origen sectorial. En el Cuadro 4.1 se
muestra para los hombres la distribución sectorial del empleo en 1990 y
1994 en las primeras dos columnas de números --la importancia de cada
rama de actividad como porcentaje del total--, y la intensidad con la
emplean trabajadores con escolaridad de 12 años o más en las últimas dos
columnas -como porcentaje del total de trabajadores en cada rama. Se
incluyen sólo aquellos con edades de 15 a 65 años, que trabajaron al menos
32 horas a la semana y cuyo cálculo de la variable experiencia no sea
negativo4 .
Como se aprecia de inmediato, el patrón no es claro: los sectores
que crecieron en importancia fueron los servicios, el transporte, el gobierno
y el transporte. De estos, sólo el primero y el segundo son intensivos en el
empleo de trabajadores altamente educados. Esto es, la base para una
explicación sectorial del incremento en la demanda de personal masculino
calificado es débil.

4 Como se explica en la nota 1, para 1990 no se dispone del dato de si el trabajador
es patrón o empresario, por lo que no se pueden elinúnar aquellas observaciones
para las que este sea el caso. Ver la explicación del texto sobre los criterios de
inclusión en la muestra al comienzo de este capítulo.

430

Cuadro4.7
Distribución sectorial del empleo
y demaanda·de trabajadores con escolaridad superior
Area Metropolitana de MonterTey, hombres
Rama de actividad
Agrkultu ra, Ganadería, ...
Petroqu ímica
Minería
lnd. de la Transformación
Construcción
Electricidad
Come rcio
Servicios
Transporte
Gobierno
lnsu.i. Especificado

% empleo90
1.5
0.3
0.3
32.5
8.0
0.5
18.6
27.3
5.6
3.1
2.4

% empleo94
0.2
0.2
0.8
30.7
8.3

o.o
16.8
31.0
6.6
4.5
0.1

% Esc. Sup. 90
37.5
66.7
333
293
27.4
20.0
31.8
44.1
16.9
37.5
32.0

% Ese. Sup. 94

so.o
so.o
87.5
29.3
14.1

o.o

36.0
46.7
19.1
37.0
10.0

Fuente: estimaciones propias, a partir de datos generados por el CIE-UANL.

Para formaliz.ar esta conclusión, se calcula el incremento en la
demanda agregada de trabajadores con escolaridad de 12 años o más que
pudiera ser explicado por una expansión de los sectores que emplean
intensivamente esta clase de personal. Esto se hace multiplicando para
cada rama de actividad el porcentaje de incremento en su participación en
el empleo total por el coeficiente de intensidad en el. uso de trabajadores
calificados, y sumando para los once sectores del Cuadro 4.1. Con ello se
calcula que la demanda agregada de este tipo de personas debería haber
caído por esta razón 7.6 por ciento; es decir; no hay un patrón que indique
que la mejora laboral de los hombres con más elevados niveles educativos
en los noventa se deba a una expansión de la producción de bienes y
servicios "no comerciables", ocasionada por el estimulo de los fuertes
influjos de capitales extranjeros al inicio de la década.
Por otro lado, un vistazo a los datos revela que el porcentaje de
trabajadores con algo de educación superior se incrementó en casi todos
los sectores que tienen un peso significativo en la demanda agregada de
trabajo. De hecho, se puede estimar el incremento en la demanda total de
personal calificado debido a que ha mejorado de manera generaliz.ada la
calidad de la fuerza laboral, multiplicando el porcentaje de participación
de cada sector en el empleo total de 1990 por el incremento porcentual en
su coeficiente de utilización de trabajadores con 12 o más años de
escolaridad, y sumando para lps once ramas de activ:idad. Una vez que se
hace esto, se obtiene que la demanda agregada de trabajo educado
aumentaría 0.13 por ciento. Aquí se tiene el problema de que un
importante sector de empleo, el de la construcción, disminuyó fuertemente
su utilización de este tipo de personal, "jalando" el promedio: si
-l31

�elimináramos a esta rama de actividad de los cálculos, el incremento
general de la demanda de.los hombres con escolaridades elevadas seria de
cuatro por ciento.

por ciento en la demanda de aqlTeifas co.A-15reparatona. La traducción del
resultado es que, de nueva cuenta, el incremento en la demanda de estos
tipos de personal no tiene un origen sectorial.

En relación a las mujeres, los datos se presentan en el Cuadro 4.2.
Se consideran a las trabajadoras con edades de 15 a 65 años, cuyo cálculo
de la experiencia potencial no sea negativo y que trabajen al menos 20
horas a la semana. En las primeras dos columnas de números se exponen
las distribuciones sectoriales del empleo en 1990 y 1994, como porcentaje
del total; en las siguientes dos se indican los porcentajes de utilización de
trabajadoras con escolaridades de siete a nueve años en 1990 y J994 en
cada rama de actividad; y, en las últimas dos colu~nas, aparecen los
coeficientes de participación de las trabajadoras con educación de
preparatoria dentro de cada sector, para estos dos años. Se debe recordar
que para el personal femenino, la evidencia revelaba un incremento en la
demanda de aquellas con niveles de escolaridad superiores al básico, pero
inferiores al superior, en los años previos a la crisis.

Por otro lado, al calcularse el incremento en la demanda total de
esta clase de trabajo ocasionada por la expansión generalizada de su
porcentaje de utilización dentro de las diversas ramas de actividad y
ponderando por el peso de cada sector en 1990, se concluye que la
demanda agregada de trabajadoras con escolaridad de secundaria se
debería incrementar en 71.8 por ciento, y la de aquellas con preparatoria
80.1 por ciento. Aquí la interpretación evidente es que el aumento en el
empleo de este tipo de personal no es un fenómeno que se presente sólo en
algunos sectores de la economía del AMM, sino que es generalizado.

•

Cuadro4.2
Distribución sectorial del empleo
y demaanda de trabajadoras con escolaridades de secundaria o
preparatoria
Area Metropolitana dt' Monterrey, mujeres

Rama d t&gt; adiv1Jad

.............

-

Agricultura, C anadería, ...
PetrOljutmi&lt;a
Muwría
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En suma, en el AMM, la tendencia hacia el incremento en la
demanda de los trabajadores masculinos que cuentan con educación
superior y de las mujeres con preparatoria, que prevaleció de 1990 a 1994 -y de acuerdo a otros estudios, desde mediados de los ochenta--, no puede
ser explicado por la expansión de los sectores de producción de los bienes
"no comerciables", que ocurrió debido al estímulo sectorial de las fuertes
entradas de capital experimentadas el país en ese entonces. El fenómeno es
generalizado, no sectorial: la demanda de personal calificado se presenta
dentro de todo tipo de ramas de actividad. Esto quiere decir que la
naturaleza de las perturbaciones macroeconómicas subyacentes en este
patrón no son las que normalmente enfatiza la teoría moderna del
comerc io internacional.
~eich (1993) argumenta que los únicos con perspectivas favorables
en Jos mercados laborales del futuro son los trabajadores altamente
educados con capacidad de identificar y resolver problemas complejos -Jos que él llama "analistas simbólicos"--, y que " ... la demanda mundial por
sus conocimientos crece a medida que aumentan las facilidades y rapidez
de las comunicaciones" . Es decir, los adelantos en las tecnologías de
comunicación y transporte, al provocar que los mercados se vuelvan
mundiales, eliminan los límites para las remuneraciones de los más
calificados.

Fui&gt;nte· 1--s tima, 1o m-s prop1&lt;1s, a parltr d1• datos g,•m•rado,; por 1•1 ( H·-UANI.

Se calcula entonces, de la forma en que se explicó antes para el caso

de los hombres, el incremento que se predeciría en la demanda agregada
de trabajo femenino con escolaridades de secundaria y preparatoria, en el_
lapso 90-94, por la expansión económica de las ramas de actividad que las
emplean de manera intensiva, y se obtiene una reducción de 7.6 por ciento
para las mujeres con educación de siete a nueve años, y una.caída de 33.3

Otros autores enfatizan el cambio tecnológico sesgado en favor del
trabajo calificado como un factor relevante para explicar el incremento en
la demanda d e este tipo de personas --el uso de la computadora, por
ejemplo--; y en otra línea de argumentación se ha llegado a mencionar
también, en el caso mexicano, que el entorno de "desequilibrio" que
prevalece desde mediados de los ochen~ a raíz de la serie de reformas
institucionales que se emprendieron - apertura comercial, desregulación,
adelgazamiento del gobierno, etcétera--, provoca que se revalore la
-D3

�educación de los trabajadores (Meléndez, 1996). Sobre este punto y algunas
de sus implicaciones se volverá más adelante.

5. Premios salariales calificaciones laborales y distribución del ingreso:
reflexiones finales

Es cierto que la creación de conocimientos se ha acelerado en el
mundo moderno. Hace poco, el Presidente de 1a Asociación de
Universidades Públicas de Estados Unidos dijo en una conferencia que
actualmente, la información total con que cuenta la humanidad se duplica
cada cinco años y que, para el año 2,000, aproximadamente el 97 por ciento
de los descubrimientos o inventos del planeta se habrá hecho en el último
medio siglo. Todavía más, según él,· para el año 2,020, la información
disponible a la humanidad se doblará cada 73 días (Appleberry, 1995).

Un grave fenómeno se manifiesta en los mercados laborales de casi
todo el mundo: el de la creciente desigualdad _d e los ingresos. Como aquí
argumentó, en el AMM ha sido entonces posible hgar directamente esta
tendencia de deterioro en la distribución del ingreso con el hecho de que
los más pobres generalmente son los ~enos educados y los mejor pagados
en el mercado laboral son los más preparados. Por lo tanto, el que los
altamente capacitados vean incrementada su remuneración relativa a la de'
los poco educados, implica un empeoramiento en la distribución de los
salarios.

Por estas razones, la importancia del análisis detallado del vínculo
entre la educación de los trabajadores y su desempeño laboral se mantiene
hoy más elevada que nunca, y debe ser el punto de partida obligado de
cualquier propuesta de política pública en relación al sistema educativo de
un país o región. El diagnóstico sobre las causas globales del incremento en
la demanda de trabajo altamente educado en todo el mundo es claro.
Aparecen como las grandes fuerzas que marcan tendencias: (1) la fuerte
reducción de los costos de comunicación y transporte; (2) las innovaciones
tecnológicas que se presentan a ritmos vertiginosos; (3) los nuevos
métodos para coordinar la producción; y (4) una ola mundial en favor del
libre mercado y del achicamiento de la. influencia económica del Estado
que provoca cambios estructurales importantes en muchas naciones, como
México.
Todo ello redunda en un formidable aumento en el tamaño del
mercado que enfrentan los productos, lo que de _acuerdo al célebre
argumento de Adam Smith (1776) promueve una más profunda división
del trabajo, que se retroalimenta al generar expansiones económicas, a la
vez que una disminución en los costos de realizar transacciones
comerciales impersonales, los que de otra forma frenarían el crecimiento de
los mercados. Bajo este escenario, los años de consolidación de esta nueva
"revolución" económica de la globalización serian entonces de creciente
desigualdad, con las oportunidades laborales mejorando sólo para los muy
calificados, y esta tendencia se iría moderando sólo conforme se fueran
incrementando los niveles educativos de todos, se diera el acceso a las
nuevas tecnologías a través de los sistemas educativos, y las complicadas
tareas que requiere este entorno de "desequilibrio'' pudieran ser entonces
realizadas por cualquiera.

434

Esto ha sucedido a pesar de un patrón de incremento en el empleo
de los muy educados, lo que quiere decir que la razón del aumento de su
remuneración relativa no se debe a que el talento se haya vuelto escaso,
sino que ocurre lo contrario: el premio a los más capacitados se presenta a
pesar de que se ha incrementado de manera marcada el porcentaje de la
fuerza de trabajo en esta categoría. Tal patrón se ha presentado en Estados
Unidos y también en varios países europeos (OCDE, 1994).
Esta es una tendencia generalizada, no de origen sectorial y por lo
tanto, una vez pasado el impacto negativo de la recesión de 1995 que
deprimió la demanda agregada de trabajo, no se revertirá con los
reacomodos de la economía ante cambios en la evolución del tipo de
cambio rea], por ejemplo, o de otras variables macroeconómicas como el
nivel de endeudamiento del gobierno.
Al buscar explicaciones del fenómeno se debe recordar que, de
acuerdo a una célebre tesis de Schultz (1975), la educación se revalora en
una época de reforma que saca a la economía de un "equilibrio de estado
estacionario". La razón es que la educación proporciona al trabajador una
ventaja en la recepción, decodificación y evaluación de la información
disponible. Es decir, la educación le permite interpretar mejor su entorno,
por lo que se dice que mejora su "habilidad para enfrentar el
desequilibrio".
Dentro del proceso de trabajo, la persona educada es asignada a
labores en las que es necesario organizar, tomar decisiones de uso de
insumos, de adopción de nuevos métodos y tecnologías de producción, etc.
Entonces, ~~do se presenta una "desviación" del equilibrio, digamos que
por la apanoon de nuevos y sofisticados métodos de producción o por una
reforma económica estructural, este tipo de labores se vuelve más valioso
para la empresa y se incrementa la demanda de los trabajadores que las
pueden realizar.
435

�Diversos fenómenos que se presentan en México simultáneamente
en los últimos años contribuyen a configurar tal tipo de escenario de
"desequilibrio" : la acelerada innovación en métodos productiv&amp;s --uso
intenso de los nuevos medios electrónicos y formas de organización
basadas en la mejora continua, la reingenieria y otros conceptos modernos-¡ la disminución substancial de los costos de comunicación y transporte en
el mundo moderno; y la importante reforma estructural en que México se
ha embarcado desde principios de los ochenta, en la que se abrió la
economía a la competencia externa, se cambiaron radicalmente la leyes de
inversión extranjera, se modificó la estructura jurídica del campo, se
vendieron casi todas las paraestatales, se redujo la importancia eeonómica
del gobierno en la economía, se desreguló la activi~ad económica, y se
implementaron otras medidas "modernizadoras".
Tomando ejemplos que ilustren las tesis de Schultz de otras
fuentes, normalmente no citadas por los economistas, considérese que en
una ocasión, al preguntársele sobre si decidió ser escritor desde el
comienz.o, el ganador del Premio Nobel de Literatura de 1994, el japonés
Kenzaburo Obe, respondió que no, sino que todo empez.ó a los 17 años,
cuando partió de su pequeño pueblo para estudiar en la universidad, en
Tokio: "al principio yo quería encargarme del sindicato forestal de mi
pueblo. Era un organismo autónomo, muy antiguo, que finalmente fue
integrado a la administración del Estado. Mi familia no tema campo de
cultivo, sino predios forestales y el agua que irrigaba los arroz.a.les. Los
cultivadores nos pagaban para tener el derecho de usar esta agua. El
sindicato era la agrupación de los propietarios forestales. Si hubiera
permanecido en el pueblo me hubiera encargado de él. Pero mi madre me
dijo que era necesaria una reforma del bosque y me dijo que aprendiera ... latín,
para poder leer las enciclopedias de botánica. Y por eso es que emprendí Los
estudios superíores"s.
En una ejemplo más cercano acerca de como la demanda de

personal educado por las empresas se incrementa en un entorno de
"desequilibrio", examínense las declaraciones del promotor del proyecto
Vaquerías, en el que a principios de los noventa, un grupo de 320
ejidatarios de Nuevo León se asoció con un industrial para producir bienes
agrícolas: en su opinión, la ruptura entre ambas partes que se dió en 1995
se debió a "que todas las importantes variables macroeconómicas que
dieron origen a Vaquerías estaban totalmente desaparecidas cuando los
productores deciden separarse: la inflación se mantema controlada, había
disponibilidad de crédito y una moneda aparentemente estable. Los
Entrevista concedida a Rioji Nakamura, aparecida en el Suplemento " El Angel"
del periódico "Refonna" de la Ciudad de México, el Z3 de octubre de.J994.

productores se dieron cuenta que po~~setós''6. Esto es, cuando el
entorno se volvió estable se acabó la necesidad de contar con gente
educada en este proyecto productivo.
Como se demuestra en Meléndez (1996), el incremento en la
demanda de trabajadores con la capacidad para realizar estas complejas
tareas provoca que se incrementen los estándares educativos para poder
acceder a los mejores puestos de trabajo. Más específicamente, su
conclusión más importante es que, además del incremento en la
desigualdad de ingresos, se ha elevado el mínimo de escolaridad que se
requiere para que un trabajador comience a ser asignado a tareas que
requieren algún tipo de toma de decisiones de planeación de -la
producción. En este sentido, en la actualidad, todo el que no haya
concluido con la secundaria se podría considerar trabajo "no calificado",
cuando en 1980 podíamos decir que esta clase de trabajo era el que a lo
mucho tenía primaria completa.
Este fenómeno representa un importante reto para México.
Nuestro país no se puede evadir de esta tendencia mundial, p.ues ésta
surge del funcionamiento de los mercados en los que se representan las
preferencias de consumo de las habitantes de todas las naciones. En países
~ond~ l~s condiciones iniciales de desigualdad social no son muy
meqmtativas, el fenómeno es precisamente la forma en que el mercado
incen~iva a todos los habitantes del país a educarse y capacitarse, pues el
prem10 por hacerlo se magnifica.
En México, sin embargo, el fenómeno se comenz.ó a presentar sin
que se haya resuelto antes el problema de una muy injusta distribución del
ingreso. Así, se incrementa el premio por educarse pero,
desafortunadamente, una gran mayoría de los mexicanos no está en
posición de tomar ventaja de ello: las oportunidades no son parejas. No
hay que oponerse a las tendencias modernizadoras en los procesos
productivos de México y del mundo, pero sí es necesario asegurarse que
los beneficios se distribuyan de manera justa entre la población.

5

436

0

Pablo Livas Cantú, entrevistado por Velia Jaramillo para el periódico "El
Financiero", 10 de septiembre de 1996.

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Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico, París.
439
438

�FOMENTO INDUSTRIAL Y DEFINICIÓN DE GRUPOS
EMPRESARIALES
MONTERREY 1940-1950
~

Lic. Isabel Ortega Ridaura
Licenciada en Sociología por la
Facultad de Filosofía y Letras de la
Universidad Autónoma de Nuevo
León y candidata a la Maestría en
Metodología de la Ciencia en el
Posgrado de la misma Facultad.

En la década de los cuarenta la industria en Monterrey1
experimenta un crecimiento notable tanto en número de industrias como
en el capital de las mismas. Se fortalecen las empresas (y grupos) ya
existentes y surgen otras que posteriormente se convertirán en los grandes
grupos que hasta la actualidad dominan la escena económico-industrial de
la región, con proyección nacional e internacional.
En este periodo también, se írlcursiona en nuevas ramas como la
química y petroquímica secundaria. Se habla pues, de un segundo auge
industrial2 cuya posibilidad se debe a la conjunción de numerosos factores
que tiene que ver con:
Políticas de estímulo a la industria por parte del ejecutivo estatal que
datan incluso del siglo pasado y que han otorgado toda clase de facilidades
a los empresarios.
·

1.

•

2. Por parlé de los empresarios, una tradición d~ negociación con el
gobierno para obtener ventajas para sus industrias.
3. .Ventajas locacionales, como la cerca.nía de Monterrey al mercado más
grande del mundo (el de los Estados Unidos de Norteamérica), la red
ferroviaria que comunica la región, etc. (ver Cerutti) y que se ven
reforzadas con la introducción del gas natural a principios de los años
treinta. ·
1

Nos cefccircmos a Monterrey pues en b capital del esllldo se concentraba - y lo sigue haciendo más del
90% de w industáas de Nuevo León. Se considera asimismo bajo eslll denonúnación a los municipios de
San12 Catarina y, San Nicolás de los Garza que en esa drcada ya tenían algunas fábricas y que hoy en día
confoanan el Ar.u Mctropolitan.a de Monterrey junto con Apodac2, Cd. Juácez, Gnl. Escobedo,
Guadalupe y San Pedro Garza Gaccía.
2
El pcimer 2ugc industrial es el que se da en b última década del siglo pas2do y principios del actual.
(Ccrutt:i, 1983)
•

441

�4. Una política nacional que inicia con Lázaro Cárdenas y se fortalece
con Manuel Á vila Ca.macho, y que ve en la industrialización el camino
paia el desarrollo del país.

Posteriormente, siendo gobernador Viviano L. Villarreal, se dictó
en 1911 otro decreto de apoyo a las "obras de utilidad pública", en términos
idénticos a los formulados por el Gral. Reyes.

5.

Hasta aquí no se observa una definición clara en la política de
estímulos a la industria. Desde luego no había planeación alguna y se
estimulaba prácticamente todo. Ya con la ley de 1927 se establecen criterios
que van a proteger las empresas ya establecidas, lo que consideramos va a
beneficiar a los grupos ya existentes, a los poderosos económicamente y a
la pequeña indu~ria.

La coyuntura dada por la Segunda Guerra Mundial.

En el presente trabajo pondremos énfasis en el papel que ha tenido
el gobierno (principalmente el estatal), en el desarrollo industrial de
Monterrey, a través de su poJítica de exenciones fiscales. Señalaremos
cómo la década de los cuarenta es un periodo en el que la coyuntura de
guerra hace de la política de estímulos a la industria una pieza clave de la
política económica nacional. Aludiremos brevemente a los demás factores
que hemos mencionado, paia finalizar señalando los grupos industriales
que surgen (o crecen) en el periodo en estudio.

ANTECEDENTES Y EVOLUCIÓN DE LA POLÍI1CA DE ESTÍMULO A
LA INDUSTRIA EN NUEVO LEÓN
Hacia finales del siglo pasado en Nuevo León hubo dos decretos
que otorgaron incentivos a la industria. El primero data de diciembre de
1888 y fue emitido por el gobernador Lázaro Garza Ayala. En éste, se
exime por siete años del pago de impuestos a todo giro industrial que se
establezx::a en los dos años siguientes a la fecha de expedición de la ley,
cuyo capital exceda los mil pesos. Asimismo, a los capitales invertidos en el
cultivo especial de plantas diferentes y en la formación de haciendas en
terrenos no cultivados.
El segundo decreto fue emitido siendo gobernador el Gral.
Bernardo Reyes, en noviembre de 1889. Contiene un artículo único en el
que se "autoriza al Ejecutivo del Estado, para que en los contratos que
celebre en el presente periodo constitucional sobre obras de utilidad
pública, conceda exención de contribuciones, por un término que no pase
de veinte años, dando cuenta al H. Congreso del Estado del uso que haga
de esta autorización".
El criterio de "obras de utilidad pública", como apunta Cerulli, era
obviamente aplicado a muchas inversiones de carácter fabril, lo cual indica
toda una postura con respecto a la promoción industrial. Pero también hay
que resaltar el carácter un tanto discrecional de este decreto que deja en el
Ejecutivo la decisión de a quiénes va a beneficiar, sin tener criterios
claramente establecidos. Aquí, podríamos estar asistiendo a un
antecedente importante de las relaciones y capacidad de negociación entre
empresarios y gobierno. Tradición que consideramos pondrá a los
industriales regiomontanos en una situación privilegiada frente a los del
resto del país.
442

Es hasta el año de 1927 cuando se emite la primera Ley' sobre
protección a la industria, péll.'a reglamentar la fracción XXXIX del Artículo
63 de la Constitución Política del Estado. Dicha ley fue dictada con un
criterio económico (lo que eliminaba en parte la discrecionalidad dada al
Ejecutivo), a la vez que introduce la alusión a mejoras en las condiciones de
los trabajadores. Esta ley expJícitamente declara el fomento industrial
como de "utilidad pública".
A diferencia de los decretos anteriores, las franquicias se
otorgarían no sólo a industrias nuevas sino también a aquellas que
ampliaran sus actividades ya fuera creciendo en tamaño, capital o número
de trabajadores empleados. Asimismo, se podían acoger a la ley las
empresas que tenían hasta más de cinco años en receso.
Lo más novedoso de esta ley fue la inclusión del concepto de "industria
nueva", considerando como tales:
a) Las que produjeran un artículo distinto a los existentes;
b) Las que introdujeran mejores métodos de producción y
c) Las que ocuparan el décuplo de mano de obra de la más grande similar.
Por artículo distinto se entendía aquéllos que se compusieran
hasta de un 75% de materias primas diferentes a las u~uales o cuando su
uso fuera diverso aunque la materia prima empleada fuera la misma.
Asimismo, aquéllos en los que se ahorrara hasta un 50% del tiempo o costo
usual y a los que vinieran a sustituir a 3 o más artículos que cubrieran la
misma necesidad.
Método mejor era aquél que en la producción ahorrara el 50% más
de materia prima o de mano de obra, o del costo; o al que hiciera rendir la
materia prima por lo menos un 25% más, o al que dejara un 25% menos de
residuos. Y, finalmente, también se consideraba como mejor el método que
disminuyera los riesgos del obrero, o mejorara la higiene de la planta o la
localidad.
443

�La franquicia se concedía hasta ~ áa'bs, y de 5 a 10 en el caso
de ampliaciones. La exención consistía sólo en el 75% de los impuestos

estatales y municipales, previo estudio de cada caso. Asimismo, se fijaba
un plazo para que la empresa iniciara la producción y también se exigían
requisitos sanitarios y sujección a reglamentos de pohcía
En diciembre de 1940, se reforma la Ley sobre protección a la
industria, para reglamentar la :fracción XXXIX del Artículo 63 de la
Constitución Política. del F.stado (promulgada en 1927). Aunque el texto es
básicamente el mismo, introduce la posibilidad de reclamo de aquellos que
se consideren afectados por el establecimiento de una nu9'Va industria, ya
que toda sohcitud se pubhcará tanto en el Periódico Oficial como en los
diarios de la locahdad.
En esta "nueva ley'', se extienden los beneficios a otros campos: se
consideran como industrias nuevas las de transportes, cuando explotan
nuevos medios o nuevas rutas, las extractivas cuando mejoran los métodos
o explotan un recurso no utiliz.ado antes, las que industrializan la
agricultura y las que fomentan el tummo por nuevos procedimientos.

El poseedor de una exención puede prorrogarla, así como los
plazos para iniciar la producción o para producir utiliz.ando toda su
capacidad instalada. Es posible también transferir la concesión a empresas
filiales o subsidiarias. Asimismo, al aumentar la línea de producción o
erigir una planta nueva, puede solicitarse otra exención de impuestos para
el nuevo artículo o la nueva fábrica. La concesión se conserva si cambia la
razón social de la empresa.
Las nuevas instalaciones industriales similares a cualquiera de las
ya establecida sólo podrán gozar de las franquicias otorgadas por la Ley:
I. Cuando su capital no sea mayor que una quinta parte del de la planta

más pequeña similar, que exista en el Estado o su producción se encuentre
en igual proporción.
ll. Cuando tengan un capital cuando menos igual al doble del invertido en
la planta similar más grande que exista en el Estado, o produzca más del
doble o dé ocupación a más del doble de obreros que la planta más grande,
similar, que exista en el Estado.
Por último, cuando una industria pretenda los beneficios de
protección, y los tenga a su vez de otra ley federal, queda al juicio del
propio interesado elegir cuáles disposiciones s~ aplicarán en los casos de
incompatibilidad.
444

Además de 1a Ley sobre Protección a la industria, proporciona
ventajas a las empresas la Ley Sobre Franqukias a la Constitución de
Nuevas Sociedades Anónimas, de mayo de 1934. Su objeto beneficia
exclusivamente a las sociedades industriales o las que fomenten la
industria en la entidad. Exime el pago del 75% de· los derechos de
inscripción en el Registro Público de la Propiedad, a los inmuebles en que
se establece la fábrica o el organismo de fomento industrial. La condición
es que en el plazo de un año se compruebe que la sociedad no ha dedicado
los inmuebles a otro propósito.
Esto explica en gran medida la cantidad de empresas que se
registran en el año de 1936, en su mayoría del grupo relacionado con la
· Cervecería Cuauhtémoc, que formaban parte de la misma como
departamentos de producción que después cobran vida propia.
De este recuento de los decretos y leyes de estímulo a la industria
podemos observar que nuestro estado tuvo ventajas ante los demás; entre
las leyes específicas de estímulo a la industria, la de Nuevo León,
promulgada en 1927, es la más antigua. Además hay que considerar sus
antecedentes en los decretos desde 1888. Siguiendo el ejemplo de nuestro
estado, Zacatecas promulgó una ley similar en 1930, Colima en 1934,
Aguascahentes en 1935, Michoacán en 1936 y Chiapas en 1939. De este año
también son las del Distrito Federal, Baj~ Cahfomia y Quintana Roo. Las
leyes de las demás entidades son posteriores a 1941 en que el presidente
Á vila Camacho promulga a nivel federal la Ley de industrias nuevas y
necesarias.

POLÍTICA INDUSTRIAL NACTONAL
El gobierno del presidente Láz.aro Cárdenas (1934-1940), fincó las
bases para el despegue industrial del país. Con la expropiación petrolera
(1938) y la nacionahzación del subsuelo y los ferrocarriles pone fin a la
hegemonía del sector e~portador. A su vez, la Reforma Agraria libera
mano de obra y capital, parte de los cuales se va a la entonces incipiente
industria.
El Estado reforzó su carácter de director del proceso económico.
Reahza inversiones en infraestructura y servicios básicos, participa
directamente, como propietario de medios de producción, dicta ieyes de
estímulo a la industrialización, etc. además de jugar un importante papel
como comprador.

445

�A través de Nacional Financiera (creada en 1933), orienta el crédito
público hacia el desarrollo industrial. De 1940 a 1946, en la industria del
hierro y acero, aparatos eléctricos, azúcar, papel y fertilizantes. A partir de
1947, en obras de infraestructura e industria pesada, y en los años más
recientes, en la industria de bienes de capítal.

La industrialización se vuelve una prioridad, parte medular de la
política nacional para alcanzar el desarrollo. En abril de 1941, el presidente
Avila Camacho decreta la Ley de industrias nuevas y necesarias.3 Esta ley
pretende impulsar el desarrollo de las manufacturas, tiende a la sustitución
de importaciones y a una diversificación -relativamente indiscriminada- de
la producción industrial. Otorga exenciones por 5 años sobre todos los
impuestos federales a las industrias nuevas así como a las consideradas
prioritarias para el desarrollo del país. Esto incluye a las que elaboraran
artículos no producidos nacionalmente o de oferta insuficiente.
En 1945 con la Ley de Fomento Industrial, se añaden algunos
artículos a la ley anterior determinándose criterios más selectivos que
cumplieran con determinados objetivos de desarrollo económico. El
concepto de "nuevas o necesarias" se hace extensivo a las dedicadas a la
exportación, el ensamble y la prestación de ciertos servicios.
En ese mismo año se ·crea el Banco de Fomento Industrial cuyos
objetivos son "investigar, promover, organizar y financiar nuevas o
necesarias industrias nacionales".
Con todo, no podría afirmarse que se haya llegado a plantear una
estrategia explícita de desarrollo industrial~ entendida como un conjunto
de objetivos, instrumentos y medidas estrictamente coord.inados entre sí y
con la política global de desarrollo (Nafinsa).4

11 GUERRA MUNDIAL 1939-1945

La coyuntura dada por la Segunda Guerra Mundial crea una serie
de situaciones: disminuye o desaparece la importación de muchos bienes
que abastecían el mercado interno (principalmente de consumo productivo
y personal), aumenta la demanda externa de algunos productos, sobre
todo los relacionados con la industria de guerra. El país se ve de pronto
obligado a sustituir importaciones con bienes nacionales y a entrar en un
3Pcimeca

ley de promoción industm.l de toda América Lttina que consideraba la sustitución de
impo rtaciones como meta específicamente (Stocy).
4 Es basta principios de los sesenta que comienzan a hacerse los primeros pwtes gcnecalcs de dcsauollo.
(Nafiosa)

446

acelerado proceso de industrialización para poder cubrir las necesidades
crecientes del mercado interno.
Hacia los años cuarenta la estructura industrial nacional se
modifica principalmente en dos sentidos: la gran industria aparece como
forma dominante de producción, desplazando a las manufacturas; y, la
estructura industrial tiende a diversificarse con el surgimiento y desarrollo
de nuevas ramas (Castro Muñoz, 1972).
En las décadas posteriores a la Il Guerra Mundial, mientras que las
industrias tradicionales (textil, cuero, alimentos y bebidas, tabaco.,.) siguen
conservando un importante papel, surgen como contrapartida otras, que
le dan un nuevo aspecto a la estructura industrial. Entre éstas se
encuentran la industria del papel, química, productos minerales no
metálicos, metálica básica, la producción de artículos metálicos, la
industria eléctrica y la del transporte.

NUEVO LEÓN:
COYUNTURA BÉLICA Y
INDUSTRIAL EN LA DÉCADA DE LOS CUARENfA

DESARROLLO

La expansión que se manifestó en el estado desde mediados de los
30, destacó modalidades que se irían acentuando en la década de los 40.
Una de ellas fue la tendencia a la integración industrial (Cerutti y Ortega) y
la otra, la expansión geográfica. Se crean numerosas empresas muchas de
las cuales no son más que departamentos de las ya existentes que se
separan para formar una industria aparte. El ejemplo más característico
suele ser la Cervecería Cuauhtémoc, de la cual se generan empresas de
vidrio, empaques, hojalata para sus corcholatas, materias primas,
almacenes, etc. (Vidriera Monterrey, Empaques de Cartón Titán, Hojalata y
Lámina, Malta, Almacenes y Silos, por mencionar algunas).
Los empresarios regiomontanos son los que están en mejores
condiciones de aprovechar la situación generada por la JI Guerra Mundial,
ya sea porque tienen la capacidad productiva suficiente (o la manera de
aumentarla), porque disponen de capital para rápida inversión (compra de
equipo, maquinaria o lo que se requiera); porque poseen la tecnología o la
manera de hacerse de ésta ( muchos industriales regiomontanos importan
tecnología de los Estados U1údos, reciben asesoría de especialista y
técnicos estadounidenses...).
Las dificultades de aprovisionamiento de hierro y acero (casi el
50% se importaba), obligan a aumentar la producción interna. En
Monterrey, la Compañía Fundidora de Hierro y Acero in6tala un alto
447

�horno nuevo elevando la producción en 500 toneladas ~ia.i:ras· En !942, el
grupo de la Cervecería Cuauhtémoc crea Hojalata y Lámma. Se mstalan
además, talleres para producir artículos de acero.
Medidas nacionales indirectamente van a benefici~r .,el
establecimiento de industrias nuevoleonesas como seria la Exprop1~a~n
petrolera, que abre la posibilidad de desarrollar la ~troqmmica
secundaria. Asimismo, la industria químico-farmaceu~1ca estaba
principalmente en manos extranjeras ~alemane~ en su mayo1;1a)._ Durante
la u Guerra Mundial, el gobierno confisca los bienes de los subditos _de las
potencias del eje. En esa década en Monterrey ,s~gen Celulosa y Denvados
(1944) dedicada a la fabricación de fibras y plasticos, y Protexa (1945? cuyo
desarrollo estará siempre ligado al petróleo, su transportaaón Y
transformación de sus derivados.

..........

Monterrey se vuelve (si es que no lo era ya), la ciudad industrial
más importante a nivel nacional.5
En 1940, con sólo el 3.4% de los establecimientos industriales del
país y el 4.9% del personal ocupado, esta entidad aportaba el 7.2% del P~
nacional siendo los trabajadores 1.5% más eficientes que el resto del pais.
Hacia p~cipios de la década de los cincuenta la región eleva a 7.8% su
participación en el PIB industrial nacional a la vez que aumenta a 1?% la
productividad de sus trabajadores respecto a su contraparte nacional.
{Sobrino, 1995)
El siguiente cuadro muestra el crecimiento industrial de_la _década
en estudio considerando sólo los factores de número de estableam1entos Y
personal ocupado. Puede observarse también cuáles son las industrias más
dinámicas en el periodo.

rubro industrial
Alimentos
Bebidas
Tabaco
Industria tex tiJ
industria deJ vestido
cuero y calzado
productos de madera
Muebles

papel y cartón
imprentas y editoriales
productos químicos
hule y plástico
minerales no metálicos
industrí.a metálica b.ísica
productos metálicos
maquinaria no eléctrica
artículos eléctricos
Automotriz y transporte

Otras industrias
TOTAL

1950
1940
cantidad de cantidad de
industrias
industrias
385
388 '
11
22
5
8
35
41
68
121
195
46
121
78
60
2
2
9
15
60
21
32
1
6
52
65
4
16
111
71
7
78
1
36
8
19
54
23
1061
1215

1940
personal
ocupado
4694
1324
1215
2106
3452
2158
110
36
345
547
389
137
2256
2656
1556

1950
personal
ocunado
2832
1917
1268
1246
5657
2441
143
1066
818
761
535
640
3944
12723
3788

1014.2%

290

2965

3500%
137.5%
-57.4%
14.5%

195
154
1160
24782

353
396
374
43868

%
aumento
0.70%
100%
-37.5%
17.1%
77.9%
-76.4%
-35.5%
2900%
350%
300%
52.3%
500%
25%
300%
56.3%

%
aumento
-39.6%
44.7%
4.3%
-40.8%
63.8%
13.1%
30%
2861%
137.1%
39.1%
37.5%
367.1%
74.8%
379%
143.4%
922.4%
81%
157.14%
-67.75%
77%

•datos tomados de los cuadros: Area metropolitana de Monterrey: principales características industriales
por grupo de actividad, 1940 y de 1950enSobrino, 1995.

De 1940 a 1950 la industria en Monterrey consolidó las prácticas de
centralización de capital en tomo a grandes empresas, tendencia que
continuará varios años · más. Las industrias metálicas básicas, las de
minerales no metálicos y de tabaco mantuvieron elevadas tasas de
crecimiento en producto y empleo, determinando el desempeño global de
la industria en la ciudad. (Vellinga, 1989)
Esto puede constatarse claramente en el cuadro anterior: con un
aumento de sólo 154 establecimientos (o sea, un crecimiento del 14.5% ), el
personal ocupado aumentó 77%, incorporándose a la fuer:z.a laboral 19,086
individuos.

EXENCIONES FISCALES Y ESTÍMULO A LA INDUSTRIA
Las concesiones nos permiten no sólo apreciar el tipo de industrias
qu,e fueron beneficiadas con los estímulos fiscales por parte del gobierno
sino también (dado que a partir de 1927 una de las condiciones era que
fuese una industria nueva o innovadora), detectar en qué momentos
fueron apareciendo nuevas ramas.
; En 1940 h•bí• ro todo el p:tís 31 mil estabkcimientos indus~l~s, que empk2.bui a 509 mil tabaJ:tcfoccs
(11.7% de i. PEA). coo un PIB industrial n2cion:tl de 4.4 b,lloncs de l'C:sos (de los cu~s 831/o _eran
~neudos por i. producción de bienes de consumo iomedÍ2to y 17% por bienes ducadec?s, tntei_med10s Y
dr opiuJ).En ese mi;mo ano en Monterrey 1061 cst:tbkcimicotos ocup:tb:tn 25 mil tnb1,adoccs Y
producÍ2ll 316.3 mil millones de pesos (Sobrino).

448

Hemos dividido en cinco periodos los años transcurridos desde la
primera referencia de exención fiscal a una industria en 1886 hasta el año
1950 en que finaliza la década propiamente en estudio.
449

�A continuación, se presenta una tabla en la que pueden observarse
·
Se destacan
las concesiones
otorgadas por arti'culO O grupo de . artículos.
.
d
asimismo los rubros que van desapareciendo o dismmuyen (como e1 e
pozos de agua, velas y cerillos, cemento), las nuevas !~as en que se
incursiona en las décadas treinta y cuarenta (medianas, p~ductos
químicos, plásticos, artículos metálicos y el~cos, _impe~eab~tes,
etc.) y las industrias típicas como alimentos, bebidas e mdustria textil.
Cuadro 2: Exenciones otorgadas en el estado de Nuevo León entre 1886 y 1950.
Producto / periodo
Alimentos
Bebidas
Tabaco
Cerillos y velas
Cuero y calzado
Paoel / cartón
Textil y algodón
Industria del vestido
Imprentas / editoriales
Productos madera
Muebles
Artículos cerámicos
Hule y plásticos
Vidrio
Cemento
Materiales construcción
Minerales no metálicos
Fundición de metales
Artículos metálicos
Máquinas v herramientas
Artículos eléctricos
Automotriz y refacciones
Medicinas
Productos qu imicos
Gas / combustibles
Aislantes e
impermeabilizantes
Otros (industriales)
Bancos
Pozos de a1t11a
Construir / urbanizar
Fspectáculos *
Comunicaciones y
transnortes
Servicios
Comercio
Truismo
Otros (no industriales)
Total condonaciones y
exenciones

1886-1899
16
6
3
3
1

1900-1910
3
3
1
3

1911-1927
5
4
1

1928-1939 1940.1950
11
22
8
1
2
1

o

2

o

2
1
1

3
4
14
14

2

o

1
1

8
8
9

4

10

10

28

7

2
2

l
3
4
5
4
6

27
4

3
3
1

2
2
2

o

o

2

1

o

o

3
1

2
1

o

o
o
o

3-

1
1

1
4.

o

o

3
4

l
2

3'-

11'-

31
5
2
3
4
14

8
2

1 (hule)
2
5
7
1
3
2

o
o

o
o

o
o

1

o
2

o

4

2
2

2

1

2

15
4
8
3

o
o
o
o

o

o

o

4

3

2

o

o
o

11
2

7
3
6
1
4
1

4

o

22

12
12
9
8

11

4
32
4
3

3

2

11

15

o
o
o

o
o

o
o

o
o

8

3

6
2

2
6

13
13

39
3
6
24
32

o

o

3

3
7
1
1
159

o
o

10
9
2
9
542

o

o

o
o
o

2
82

1
64

3
47

6
2

,

1
2
190

Fuente. AGENL Catálogo de perm isos y concesiones. 1886 - 1950.
AGENL Periódico Oficia.! del Estado de Nuevo León, 1936 -1950.

450

En la década en cuestión, numerosas empresas aumentan de
manera notable -y constante- su capital. Muchas de éstas desde su
nacimiento han estado beneficiadas con exenciones fiscales por uno u otro
motivo (ser industria nueva o necesaria, haber ampliado la planta,
aumentado su capital...).
Si bien es cierto que cuantificar el efecto de las exenciones en la
economía interna de las empresas es difícil, suponemos que éstas,
permitieron acrecentar las utilidades. Desde luego que el crecimiento en
capital no se debió a un sólo factor, sino a varios, entre los que podríamos
mencionar. la racionalización de la producción, el auge del mercado
regional, nacional e incluso internacional (en gran medida debido a la
coyuntura dada por la II Guerra Mundial), etc.

11

7
17
5
26
52
9
10

o

o
o

l

o

Total
57

a) incluye hielo
b) incluye fibras vegetales
c) incluye soldadura
d) artículos de celuloide
e) incluye pinturas, abonos y fertilizantes, aguarrás...
* Teatros, cines, balnearios, plazas de toros, clubes deportivos

LOS GRUPOS EMPRESARIALES Y SU CRECIMIENTO

En el desarrollo_ industrial de Monterrey, destacan una serie de
grupos algunos de los cuales ya eran importantes en los años treinta. Hacia
la década de los cuarenta, se fortalecen y expanden estos antiguos
conglomerados industriales y se establecen nuevas empresas que darán
lugar a los incipientes grupos, mismos que protagonizarán el desarrollo
económico-industrial de las siguientes décadas.

Hemos seleccionado siete grupos que son importantes en la región,
aclarando que esta clasificación ha sido hecha siguiendo el criterio de
agrupación "familiar" en lo que se refiere a sus accionistas, más que por
una autoconcepción de grupo industrial, que aún no se había desarrollado
en esa época.
Si bien la Fundidora de Fierro y Acero de Monterrey no dió origen
a un grupo delimitado, hemos querido mencionarla por la importancia que
tuvo en el desarrollo de la región y por todas las pequeñas y medianas
empresas que surgen en torno suyo ya sea como proveedoras o como
receptoras de sus productos.
Varias de las empresas que conforman estos grupos se han visto
beneficiados con exenciones de impuestos incluso desde su origen a la vez
que han transferido estos beneficios a sus filiales.
451

�Fundidora (Accionistas varios)
fecha
1900

empresa
Fundidora de Fierro y Acero de Mooterrey

giro
metálica

coocesl6n
100% 30 años (1900)

Galletera Mexicana - Gamesa (Familia Santos)
Fecha
1925

empresa
La Industrial, Fábrica de galletas Y pastas

giro
alimentos

alimentos
aceite/jabón
galleus

Harine,a Monterrey, S.A.
La Fama, Fábrica de aceites Yjabones
Galletera Mexicana, S.A.

1936
1941

concesión
50% 10 años (1923)
reduce. imptos (1924)
75% 10 años (1949)
75% 10 años (1949)
concesión (t 949)

Cementos MeJicanos -Posteriormente Cernes- (Familia Zambrano)
Fecha

1931
1934
1941
1941
1942
1943

empresa
Cementos Mexicanos, S.A
Focos Mexicanos, S.A.
Ampollehs Mooterrey, S.A.
Focos, S.A.
Proveedora de procb:tos químicos, SRL
Cemo,utos del Norte, S.A.

Industrias Monterrey - IMSAfecha

1936
1944
1946
1946
1946
1947

giro
cemento
art. Eléctricos
envases vidrio

75% 10 años (1935)
75% 15 años (1943)
75% 10 años (1948 +k)

(familias Canales, aariond. Gana)

empresa
Industrias Monterrey, S.A.
Garza y Domíngue7., S.A
Muebles Tubulares, S.A.
Equipos Camiones Monterrey, S.A.
Jndustrias Metálicas, S.A.
(Capita)deFam. Clariond y Barragán)
Bowers, L.T.l:L S.A.
(antecedentedeAamuladores Mexicanos)

1948

focos
químicos
cemento

concesión

Fmcas Industriales Montem:y, S.A

concesión

giro

construcciones
muebles
compra-venta antos
art. metálicos
baterías
esllldio.
inmobiliaria

ninguna de las
empresas de
este grupo tuvo

concesiones en
el periodo de

Grupo en tomo a la Cerveceria Cuauhtémoc,
..
S da Ga Sada)
Mal denominado()rupo Monterrey etiquwi más bien ideológica. (Familias Garza, Sada, G. a Y na
fecha
1890
1909
1929
1930
1934
1934

1934
1936
1936
1936
1936
1936
1936
1936
1936
1937
1940
1940
1941
1942
1942

concesión
giro
empresa
100% 7 años (1890)
bebidas
Cervecería Cuanhtémoc, S.A
100% 12 años (1909)
vidrio
Vidriera Mooterrey, S.A
100% 17 años (1930)
varios
Fábricas Mooterrey, S.A.
100% 17 años (1930)
art. Cerámicos
Troqueles y Esmaltes, S.A.
75% 10 años (1930)
art. metálicos
Ta11eres Industriales, S.A.
comercio
Cía General de Automóviles, S.A.
(capital de Fam. Zambrano también)
construcción
Cía. Constructora Popular, S.A
(capital de Fam. Zambrano también)
75% 15 años (1937)
vidrio
Vidrio Plano, S.A.
cartón
Empaques de Cartón Titán, S.A.
"fábricas Monterrey, S.A.
inversiones
Valores Indnstriales, S.A
vidrio
Cristalería, S.A.
alimentos
Maha, S.A.
Fomento de Industria y Comercio, S .A/ vidrio
Técnica Industrial, S.A
/ servicios técnicos, consultorias
alimentos
Productos Los Lirios, S.A.
75% 20 años (1940)
urbaninción
Construcciones, S.A
75% l ind. (1940)
almacenes
Almacenes y Silos, S.A.
art. metálicos
Fenoesmaltes, S.A.
75% 20 años (1942)
cerámicos
Kenmos, S.A. art.
75% 20 años (1942)
ind. metálica
Hojalata y Lámina, S.A.

452

1942
1942
1943
1943
1943
1944
1944
1945
1946
1949

Industrial dei Álcali, S.A.
Inversora Industrial, S.A.
(capital de Fam. Mugain también)
Valores Monterrey, S.A. inversiones
Fabricación de Máquinas, S.A
Productos Etna, S.A.
Productos de Lúpulo, S.A
Gas lnduslrial de Monterrey, S.A.
junto con otros accionishs
Celulosa y Derivados, S.A.
Alcornex, S.A.
Cuprum, S de RL

pellos. químicos

inversiones

máquinas hl&gt;eración de imptos para terreno 75% 15 años (1944)
75% 10 años (1944)
alim:n.tos(Camilo G. Sada y otros)
gas
art. Metálico

pcltos.quúnicos
art. Aluminio
tubería de cobre

75% ind. (1946)
75% 5 años (1950)

Maldonado -posterionnente Copamex- (Familia Maldonado)
fecha
1935

194B

Protexa
Fecha
1943
1944
1945
1947
1949
1950
1950

empresa
Bolsas Maldonado, S.A.
Bolsas Ideal, S.A.

giro
papel
papel

concesión
75% 10 años (1928)

(Familias Lobo y Morales)
empresa
Cía Beret
Lobo y Torres, S.de R.L.
Protexa, S. de R.L. (duró 5 años)
Fábricas Protexa, S.A.
Protexa Monterrey, S.A.
VidrioOex Mexicano, S.A.
Inversiones lndnstriales, S.A.

giro
concesión
pinturas
Condonación ( 1943)
impermeabilizantes
impermeabilizantes
75% 10 años (1944)
recubrimientos
75% 1O años (1948)
recubrimientos, instalac de tuberias
muebles y fibra de vidrio
inversiones

A MANERA DE CONCLUSIÓN...
La política de estímulos a la industria es una acción que se ha
realizado en Nuevo León prácticamente desde el smgimiento de la
industrializ.ación. Las condiciones iniciales del otorgamiento de exenciones
y prebendas era discrecional y estaba en manos del Ejecutivo Estatal. Esto
motivó que los entonces incipientes empresarios desarrollasen una relación
de diálogo y negociación con el gobierno para obtener los mayores
beneficios posibles.
En los empresarios regiomontanos hay toda una tradición de
negociación con el estado, lo que les ha llevado a obtener una serie de
ventajas, independientemente del gobernante en tumo. Además, la
experiencia en la tramitación de exenciones y estímulos a nivel estatal
permitió un mejor aprovechamiento de la situación nacional, durante la
coyuntura dada por la II Guerra Mundial. Así, al decretarse en 1941 la Ley
de Industrias Nuevas y Necesarias, ante las necesidades de
industrialización por sustitución de importaciones, quienes estuvieron en
mejores condiciones d e aprovecharla fueron precisamente, los empresarios
de Nuevo León. Sus empresas están más capitalizadas, tienen mayores
posibilidades de mejorar los métodos de producción, de aumentar su
planta productiva, personal ocupado, etc.
-!53

�Por otro lado, habría que seruibn-qTu: 'lá--p(&gt;lítica de exenciones en
Nuevo León, sobre todo cuando ya se establecen criterios más definidos
para su otorgamiento, propicia la concentración de capital. Ya se habló de
esta tendencia a la centralización en tomo a grandes empresas, pero es que
son éstas las que están en mejores condiciones para cumplir requisitos
como el aumento de capital en grandes proporciones, la innovación
tecnológica de los procesos, la fabricación de nuevos artículos, etc.
Por último, la política de exenciones fiscales a las industrias da
margen a la posibilidad de mayor reinversión de capital. Incluso les
permite a algunas empresas hacer inversiones en infraestructura, mismas
que a su vez les crean condiciones favorables y las vuelven más
competitivas. Tres ejemplos ilustrativos de ello serian:

3. ITESM. Así como en términos productivos los industriales han ido
resolviendo sus problemas de falta de energéticos y de materias primas,
también en el plano del capital humano realizan inversiones en esta
década. En 1943 se funda el Instituto de Estudios Superiores de
Monterrey, establecimiento educacional de nivel uruversitario destinado a
generar cuadros para la dirección y administración de las empresas
(Cerutti y Ortega), y suplir en gran medida los técnicos y especialistas que
por mucho tiempo han traído del extranjero, sobre todo de Estados
Unidos.

BIBLIOGRAFÍA BÁSICA
1. En 1943 se asocian para construir una Planta de Energía Eléctrica
Vidriera Monterrey, S.A.*
Vidrio Plano, S.A.*
Cervecería Cuauhtémoc, S.A. *
Empaques de Cartón Titán, S.A.
Malta,S.A.
Fábricas Monterrey, S.A.*
Hojalata y Lámina, S.A. *
Troqueles y Esmaltes, S.A. *
Keramos, S.A. *
En 1945 se unen las empresas
Fabricación de Máquinas, S.A. *

Cementos Mexicanos, S.A.
Cristalería, S.A.
Vidrios y Cristales, S.A.

Cárdenas, Enrique. La hacienda pública y la política económica
1929-1958.
FCE-Colegio de México, México, 1994.
Cárdenas, Enrique. La industrialización mexicana dwante la Gran
Depresión.
El Colegio de México, México, 1995.

y

Cementos del Norte, S.A. *

2. En 1944, otro grupo aún mayor de empresas, fundan Gas Industrial de
Monterrey, S.A. cuyo objetivo es la construcción de un gasoducto para
traer combustible desde la frontera (puesto que el abasto nacional era
insuficiente para las necesidades industriales). La inversión inicial fue de
$2'000,000.00 y participaron en ésta:
Cervecería Cuauhtémoc, S.A *
Hojalata y Lámina, S. A *
Vidrio Plano, S.A.*
Vidriera Monterrey, S.A. ,.
Troqueles y Fsmaltes, S.A *
Keramos, S.A. *
Fabricación de Máquinas, S.A *
Fábricas Monterrey, S.A.*
Empaques de Cartón Titán, S.A.
Malta,S.A.

Bruce Wallace, Robert; Adriaan Ten Kate; Antonie Waarts y Ma. Delfina
Ramírez. La política de protección en el desarrollo económico de México.
Fondo de Cultura Económica, México,1979.

Cementos Mexicanos, S.A.
Vidrios y Cristales, S.A.
Cristalería, S.A.
Fábrica de Ladrillos Industriales y Refractarios, S.A.
Cía Fundidora de Fierro y Acero de Monterrey,S.A *

*Empresas que han gozado de exenciones fiscales.

454

Castro Muñoz, Maria Elena Problemática del desam&gt;llo industrial en
México.
Tesis profesional. Escuela Nacional de Economía, UNAM, México, 1972.
Cerutti, Mario. Bwguesía y Capitalismo en Monterrey ~850 -1910.
Oaves Latinoamericanas. Segunda edición. México, 1989.
Garduño García, Horacio. Nuevo León, un ejemplo de protección a la
industria de la transfonnación.
(Tesis de licenciatura en economía) UNAM, Escuela Nacional de
Economía, México, 1958.
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Siglo XXI, México, 1979

LA EVALUACIÓN INSTITUCIONAL COMO ESTRATEGIA
PARA EL MEJORAMIE~O DE LA CALIDAD DE LA
EDUCACIÓN SUPERIOR EN MÉXICO

Lic. Rogelio Cantú Mendoza
Catedrático del Colegio de Pedagogía
de la Facultad de Filosofía y Letras
de la Universidad Autónoma de Nuevo León
l. Primeras acciones de revaloración:
Diversas acciones emprendidas por el gobierno federal a través de
la ANUIES han pretendido inducir en las universidades públicas
tendencias de innovación y cambio para mejorar la calidad de los
servicios que éstas brindan. Estas acciones han formado parte de
programas diversos que buscan enfati.z.a.r los criterios cualitativos, más
que los cuantitativos al valori.z.a.r la forma como se materializan las
funciones de docencia, investigación y difusión de la cultura.
Como antecedente de estos esfuerzos se puede citar el Programa
Integral para el Desarrollo de la Educación Superior (PROIDES) que en
1986, reconocía los principales problemas de la educación superior en los
rubros de crecimiento de la matrícula, de recursos humanos, de recursos
económicos y de inadecuada planeación y coordinación.
Muchos de los rasgos de la universidad pública que en 1986
diagnosticó el PROJDES, de heterogeneidad de la calidad, de
desproporción entre docencia y administración, tendencia hacia el
incrementalismo
cuantitativo,
insuficiente
vinculación,
no
correspondencia entre la organi.z.a.ción y las funciones, duplicación
innecesaria de funciones, burocrati.z.a.ción, etc., pretendían ser combatidos
con diversas acciones.
También el PROIDES reconocía como puntos problemáticos "en
relación al personal docente:
• Preparación inadecuada de profesores e incorporación de pasantes.
• Formación pedagógica poco satisfactoria.
'• Falta de criterios para definir los programas de formación de
profesores
y de procedimientos de evaluación de los mismos.
• Ausencia de mecanismos institucionales para la incorporación de
profesores de alto nivel" .1
En relación a la docencia el diagnóstico de que partía el PROJDES,
reconocía una insuficiente definición de objetivos, mecanismos y criterios

456

457

�de evaluación institucional insuficientes, falta de información
sistematizada, desactualización de los planes y programas de estudio,
privilegio por la clase expositiva, en detrimento de la actividad del
estudiante, no hay retroalimentación de la docencia, condiciones
materiales inadecuados para la docencia, procedimientos inadecuados
para la contratación , estabilidad y promoción de los profesores, además
de una insuficiente administración de la academia.

La estrategia para enfrentar esta problemática estuvo orientada
por un objetivo general: regular, equilibrar y completar el desarrollo del
sistema de educación superior para que responda con mayor eficacia a las
necesidades de la sociedad mexicana.
Para alcanzar este objetivo se planteó en PROIDES un conjunto de
objetivos específicos, políticas y metas para los siguientes años
en todos los rubros de las funciones de las IES, de tal forma que 1987 y
1988 serían marco de realizaciones.
Sin embargo, los resultados no fueron como se esperaba.
En 1990 el Secretario de Educación, Manuel Bartlett Díaz encargó
al Consejo Internacional para el. Desarrollo de la Educación (CIDE) a
realizar una evaluación del sistema mexicano de educación superior.

El CIDE realizó su trabajo de evaluación en diversos estudios del
país, visitando más de 40 universidades.
En una alusión crítica al PROIDES, el informe que presentó el
CIDE, señala que si bien en su sección de diagnóstico el PROIDES (1986)
reconoce una serie de problemas y en la sección de estrategias "el
documento propone una serie de medidas para restaurar y proteger la
cahdad. Si éstas se hubieran implantado con rapidez, habrían constituido
un buen paso para iniciar la mejora de la cahdad, sin embargo, esto no
sucedió" .2

El informe que presentó el CIDE a la SEP hace énfasis en la
transformaciones que tuvo la economía mexicana entre 1950 y 1980 y que
sin embargo no se vieron seguidas de consecuentes innovaciones en la
educación superior lo que trajo las siguientes consecuencias, según esta
comisión:
Falta de adaptación de los planes y métodos de estudio a los
requerimientos del sector productivo. Los egresados tienen que esperar
hasta cinco años para colocarse en un empleo del campo.
Muchos
egresados de áreas saturadas terminan ocupando puestos de poca o nula
relación con los estudios cursados.

458

El otro factor de análisis de la vinculación de la E.S. con la
economía es el conjunto de cambios en su estructura y los desarrollos
tecnológicos que en relación a la educación superior tienen dos
implicaciones fundamentales:
Nuevos patrones de conocimiento que la economía requiere, que
ha de propiciar modificaciones en planes de estudio, así como
actualización de los recursos humanos de las instituciones de E.S.

La otra relación es a la inversa, es decir el papel potencial que las
UIJ.iversidades pueden desempeñar en el proceso científico y tecnológico
del país.
Este conjunto de circunstancias se convirtieroi;t para la educación
~uperio~ en un verdadero desafío para su transformación, para las
mnovaaones necesarias que finalmente puedan propiciar el desarrollo de
una educación superior que afronte el reto de la calidad.
Como estrategias importantes para lograr el desarrollo de la
calidad en la educación superior se pueden mencionar los nuevos
esfuerzos de evaluación y de planeación.
En este sentido a partir de 1990 la Comisión Nacional para la
Evalu~ción ~e la Educación Superior (CONAEVA) establecida por el
Conse10 Nacional para la planeación de la Educación Superior (CONPES)
logró que la totalidad de las universidades públicas rindiera un informe
de autoevaluación.
Lo anterior significó un paso importante para establecer criterios
en el otorgamiento del subsidio federal.
Se trata pues de un cambio de estrategia ya que va dejándose el
elemento cuantitativo de la matrícula como único o de mayor potencial,
para cada vez darle mayor importancia a elementos cualitativos que
surgen del proceso de evaluación y motivan la presentación de proyectos
~e desarrollo dando lugar a innovaciones especificas que puedan
mtpactar positivamente la calidad de la Educación Superior.

La puesta en práctica, sin embargo del conjunto de medidas hacia
un aseguramiento de un sistema de calidad tiene también un conjunto de
obstáculos, que Coombs señala en su informe en 1990 en los siguientes
rubros:

Un inadecuado ejercicio del concepto de autonomía universitaria.

► Consecuencias no deseables de la participación de estudiantes y
►

profesores en los órganos de decisión universitaria.
Combinación infortunada de los dos aspectos anteriores con el .
crecimiento exagerado y no regulado de las universidades.

459

�Puede reconocerse que los -punlos de ~ta planteados por la
comisión coordinadora por Coombs se refieren a situaciones que
gradualmente se han ido modificando en la medida en que en cada
universidad, se modifican las condiciones y se perfila un nuevo orden,
más orientado hacia la calidad educativa, por otra parte sus conceptos
sobre autonomía merecen un análisis por separado.
Así por ejemplo pudiera pensarse que las sugerencias de esta
comisión se han ido incorporando como iniciativas de la ANUIES y de sus
comisiones para la planeación y la evaluación.

En este sentido destacaban las propuestas que hizo esta comisión
a la SEP-ANUIES para fortalecer la administración entre las que señalaban
la necesidad de contar con suficiente personal administrativo mejor
capacitado, a la vez que la misma administración cuente con un adecuado
sistema de información que le permita supervisar el desempeño de cada
unidad, para mejorar la eficiencia. Se hizo énfasis en la necesidad de que
se realice permanentemente un adecuado seguimiento de egresados y que
la administración se refuerce en el área de planeación institucional.
En conjunto el documento que analizamos propone una serie de
medidas orientadas a mejorar la planeación y la evaluación para normar
criterios que permitan propiciar innovaciones en la Educación Superior.
En igual forma se propuso "la creaci?n de una Comisión Nacional de
Acreditación de la Educación Superior que se encargaría de valorar y
acreditar periódicamente a
las
universidades
e institutos
tecnológicos utilizando los criterios cualitativos nacionales adecuados que
fijaría la comisión conjuntamente con la comunidad de la Educación
Superior mediante la CONPES y CONAEVA" .3
Probablemente la propuesta original de Coombs fue modificada
para darle paso a la evaluación de pares a través de los CIEES, Comités
Interinstitucionales para la Evaluación de la Educación Superior y que
como sabemos realiz.a acciones de ·evaluación entre las diversas
instituciones de educación superior a efecto de derivar criterios que
puedan orientar acciones hacia la mejora de calidad.
Puede reconocerse que el conjunto de medidas que se han ido
tomando en los últimos años por conducto de la ANUIES buscan reflejar
lo que en los nuevos proyectos de modernización se plantea en tomo a la
calidad educativa y que se explica en términos de eficacia, eficiencia,
pertinencia y equidad.
Es por ello que esta tendencia coincide con lo que Guy Neave
identifica como el surgimiento del Estado Evaluador.
Aún cuando no se denomine con este nombre, estas medidas
constituyen una reforma universitaria que puede ser contextualizadá
dentro de un movimiento general de ver y analizar de manera distinta a la
460

~v:rsidad pública y que puede caracterizarse, según E. Ribeiro por los
s1gmentes elementos y tendencias:
►

"Cobro de servicios como forma de cáptación de ahorro.
Limitación de la matrícula en el sector público.
► Implantación de mecanismos de evaluación de la educación y la
producción científica.
► Asociación del financiamiento con la definición de metas y con formas
de evaluación.
► Descentralización del sistemá'4
►

Un reflejo de estos nuevos enfoques en tomo a la educación
superior se percibe_ en~~ acciones tomadas por nuestro país para ingresar
a la OCDE (Orgaruzacron para la Cooperación y el Desarrollo Económico)
en 1994 ~ donde se promovió la solicitud de una evaluación global a
nuestro sistema de educación superior lo cual es parte de "una nueva
actitud hacia la eficiencia interna y la interacción global".s
2. Definición de estrategias:
_ Se puede afirmar que como una primer estrategia para reorientar
la calidad de la Educación Superior fue establecida en 1979 la CONPES
(Comisión Nacional para la Planeación de la Educación Superior) por la
SEP Y la ~IES que a partir de ello inició un conjunto de aportaciones
que en realidad, algunas de ellas se están materializando de manera más
contundente ~n los últimos años. A pártir de 1989 la importancia de
CONPES se mcrementó para convertirse en un "órgano formador de
consensos entre las autoridades federales y las universidades"
~í surgió tambi~,n la CO~AEVA (Comisión Nacional para la
Evaluaaon de la Educaaon Supenor y que tiene la responsabilidad de
pr~mov_er, conducir y dar a conocer las evaluaciones que se realizan en las
umvers1dades, tanto las autoevaluaciones como las que realizan los CIEES
(Comités Interinstitucionales de Evaluación de la Educación Superior).

Otra acción importante en este contexto es la que realiza el
CEN~AL {Centro Nacion~ ~ara la Evaluación de la Educación Superior)
que tiene a su car~~ el ~eno y realización de exámenes de ingreso y
egreso de la educaoon media superior y superior.
.
Otro conjunto de medidas que están orientadas para incidir
directamente en la calidad de la educación superior están vinculadas a
formas de _fin~ci~iento adicional fincados en resultados individuales y
proyectos mstituoonales, entre ellas figuran el S.1.N. (Sistema Nacional de
Investigadores) y el Programa de Carrera Docente, así como los que se
asocian_ ,fines esp_ecíficos como el FOMES {Fondo para Modernizar la
Educacron Supenor) que orienta la asignación de recursos en base a
461

�.....,,.".

proyectos· de innovación en diversas áreas_ de la educa_dón superior, que
imphquen infraestructura y mejor tecnologta en los eqmpos de ªPoYº·

RECURSOS DE FOMES CANALIZADOS A LAS IFS 1990-1994

No obstante lo anterior el estudio realiz.ado Por la OCDE a
nuestro sistema· de educación superior recomienda "instaurar Y
_perfeccionar los mecanismos de evaluación de desempe~os- en cada
ámbito de la Educación Superior, señalando que es mdispensable
obtener resultados académicos considerablemente más homogéneos,
mediante un mayor control de calidad promedio de toda la educación,
Por lo que es necesario la definición y uso de ~terios d~ amplitud
nacional en la evaluación del aprendizaje, que deberan generaliz.arse, para
crear un sistema de equivalencias comunes" .6 &amp;to permitiría según las
sugerencias del estudio del OCDE no solo información sobre aprendizajes
de los alumnos sino además procesos de evaluación de la docencia con lo
que se refuer:za la evaluación institucional.

Institución

1990

1991

Universidades

63320

1,029,800

871800

136100

529200

Otros nuevos retos para estos esfuerzos de evaluación
institucional serán realiz.ar estudios sobre los costos unitarios de cada
carrera e institución, así como la valoración del impacto de la educación
superior en el mercado de trabajo y en los aspectos científico-tecnológicos
del proceso de producción.

Exmen pür otra parte criterios que deben orientar los nuevos
esfuerzos tendientes a mejorar la vinculación y la pertinencia de la
Educación Superior con las necesidades sociales, de tal forma que las
universidades deberán identificar las ventajas competitivas de sus
programas de estudio, mejorando la comunicación con la sociedad en
cuanto a calidad y resultados de sus procesos educativos, rediseñando sus
planes y programas de estudio en consonancia con los cambios de
conocimiento y en los procesos productivos: incorporando actores de
estos procesos en las áreas de consulta, dando una mayor fl.e~ilidad a
sus esquemas de asociación con actores externos, de la comurudad y la
economía, impulsando figuras de colaboración con empresas en proyectos
conjuntos de la investigación sobre problemas pertinentes, propiciando
incluso la venta de servicios educativos como forma de atender una
demanda, pero a la vez de obtener fondos de auto financiamiento. Este
conjunto de medidas planteadas pür la OCDE se han ido abordando en
diferentes niveles de la Educación Superior, pero en conjunto significan
un marco que nos permite reorientar criterios para valorar la cahdad de
los servicios de la educación superior en México.
La forma como han respondido las l.E.S. a estas estrategias ha
sido diversas, pero graduahµente se va capacitando a los recursos
humanos para la elaboración de proyectos que incidan enla calidad, como
es el caso de FOMES, cuya impürtancia ha ido creciendo según informes
de la SEP.
462

(Miles de ~sos a precios de 1980)

Púbhcas
Otras Instituciones
Total

1992

1993

1994

1,103,600 1,066,300

o
33600

66800 1,165,900 1,407,000

490800

301400

1,594,400 1,367,700

Otro aspecto abordado por el informe de la OCDE es el relativo al
impacto que tuvo el crecimiento extraordinario de la matrícula en la
década de los setentas sobre la formación del profesorado, que obligó a
las IES a contratar sin establecer mecanismos adecuados de selección y
que luego incide en los diversos aspectos de la docencia, con lo que se
convierte en un reto para los nuevos proyectos en la educación superior.
Hemos hecho referencia a dos informes resultados de
evaluaciones externas al sistema de educación superior (Coombs-CIDE y a
de OCDE) por que de alguna manera reflejan elementos de juicio en el
contexto internacional y que en los nuevos escenarios de globalización
constituyen factores de gran importancia, tomando en cuenta que la
OCDE está integrada por un conjunto de países desarrollados cuyos
sistemas educativos han alcanzado altos niveles académicos.
Podemos afirmar que muchos de estos elementos de juicio se han
permeado al Programa de Desarrollo Educativo 1995-2000 que sirve de
base para otros sub-programas que están orientados a la mejora de la
calidad de la Educación Superior.
.
El Programa de Desarrollo Educativo 1995-2000 en materia de
educación superior reconoce que "las limitaciones financieras de los años
ochentas ocasionaron rezagos institucionales en materia de instalaciones y
equipamiento" 7 señalando que en los últimos años se ha dado impulso a
las bibliotecas, centros de cómputo y talleres.
No obstante y al reconocer el Programa de Desarrollo Educativo.
1995-2000 que los recursos fueron menores en materia de proyectos para
elevar la cahdad de la formación, actualiz.ación y profesional.ización del
profesorado (p.139) establece en sus políticas generales los criterios que
habrán de orientar las estrategias que permitan responder a los retos de
cobertura, calidad, desarrollo académico, pertinencia, organización y
coordinación.
463

�En este sentido nos parece muy coherente el señalamiento de que
"la formación y actualización de maestros será la política de mayor
relevancia y el eje del programa en el ámbito de la educación media y
superior".8
Forma parte también de las políticas de este programa el
planteamiento de que "se apoyarán acciones que tengan como fin la
creación de nuevas modalidades educativas así como la reforma de planes
de estudio que consideren como criterios fundamentales el mejoramiento
de la calidad de la educación, los avances en el conocimiento, la
pertinencia de programas y la eficiencia en el aprovechamiento de
recursos•".
A nivel nacional "se estimulará la autoevaluación y la evaluación
externa de las I.E.S., sus programas, el aprovechamiento escolar y la
calidad docente" plantea el programa educativo 1995-2000.
Como vemos existe una estrecha relación entre los planteamientos
de Coombs y el OCDE respecto a la orientación que se ha de dar en las
nuevas políticas sobre la calidad educativa planteadas en el programa
1995-2000.
Por otra parte el programa propone la modernización
administrativa para la planeación y control de recursos de las I.E.S. para
mejorar la eficiencia, recomendando que la sociedad esté cada vez mejor
informada respecto al empleo de los recursos púbhcos aplicados en la
educación superior.
Es un propósito de este programa apoyar la ampliación y el
mejoramiento de la infraestructura, los espacios físicos y el equipamiento
de las I.E.S. ... ¿Nos preguntamos en que medida afectará estos proyectos
la restricción en el gasto anunciada por la Secretaría de Hacienda con
motivo de la baja en los precios del petróleo?

Otro aspecto que está siendo redimencionado es el de la
matrícula, a partir de la convicción de que su incremento desmedido en
los setentas propició consecuencias negativas para la calidad educativa en
la I.E.S., se va fortaleciendo criterios para que el ingreso sea menor,
mediante mecanismos de selección se logre que solo los mejores
estudiantes accedan a las carreras, sobre todo a aquellas ya saturadas, el
criterio anterior se fundamenta en los bajos índices de eficiencia terminal
que tienen muchas carreras.
En general existe la orientación para impulsar y mejorar los
criterios, estándares y procedimientos para evaluar los elementos que
intervienen en el proceso educativo: personal académico, estudiantes,
planes y programas de estudio, de investigación, infraestructura, métodos
464

de enseñanza, materiales educativos así como los sistemas de
a~~tración, como punto de partida para el diagnóstico y la toma de
decisiones en la asignación de recursos. ·
. , El Programa de Desarrollo Educativo 1995-2000 dedica especial
!tenaon al des~rrollo del personal académico y se propone el objetivo de
lograr que el sIStema de educación media superior y superior cuente con
profesores e investigadores de alto nivel para llevar a cabo las tareas
académicas que requiere la expansión de los servicios y el rápido proceso
de avance en el conocimiento científico'y el desarrollo tecnológico".
Entre otras estrategias se pretende impulsar la creación del
Sistema N~cional de Formación del Personal Académico de las I.E.S., y
otras tendien!es a a~o!ar la formación de maestros e investigadores y
hace ~ferencta específica el programa a la necesidad de poner "especial
atenaon a reforzar las habilidades pedagógicas de los maestros en activo
e~ _l~ I.E.S., proponiéndose el desarrollo de programas y materiales
~!9-~os a la capacitación de los maestros, en los aspectos pedagógicos,
dtdacticos, de planeación y evaluación del aprendiz.aje y la administración
educativa, así como en temas específicos relacionados con las
disciplinas".9
En todo este conjunto de cuestiones planteadas en los diagnósticos
que propone el documento Coombs del CIDE y el análisis realizado por la
OCDE, así como el Programa de Desarrollo Educativo 1995-2000 en
rela~ón a la mejora de 1~ calidad de la educación superior, la Universidad
Autonoma _de Nuevo León está realizando importantes acciones, las
cuales analizaremos en el siguiente apartado:

3. Estrategias de vinculación de la Universidad Autónoma de Nuevo León
con los proyectos nacionales.En los últimos años se pueden observar en la Universidad
Autó~oma de Nuevo León un conjunto de medidas impulsadas por las
autoridades ce~trales y q_ue cobran cuerpo en las diversas dependencias,
qu~ no~ ~er!Jnten avonzar un tratamiento global de l_os problemas
uruvers1tar1os, que tendrán que impactar en diversas facetas de la calidad
de los servicios que esta institución brinda a la comunidad.

. . . . Figuran en primer término el impulso que se ha dado a diversas
tructahvas que construyen, algunas de ellas, la aplicación de programas
na~ion~es de la ANUIES y otros son proyectos específicos de esta
uruvers1dad, entre los cuales figuran:

465

�► Programa de estímulos económicos al personal docente e ~v~tigador.
► Proceso de homologación de salarios al personal acadenuco de la

Universidad Autónoma de Nuevo León.

► Programa de ·creación de maestrías en enseñanza de las ciencias para

los maestros de preparatoria.

► Nuevo Reglamento del Personal Académico de la Univel'Sidad

Autónoma de Nuevo León

► Programa de apoyo al pel'Sonal académico para la obtención de grado

de maestría.

·

► El desarrollo de acciones específicas de los programas FOMFS Y

PROMEP, que han recibido nuevo impulso en la Universidad
Autónoma de Nuevo León.
► Acuerdos del H. Consejo Universitario relativos a la evaluación de la
docencia.
Atención por separado merecen los dos grandes ~roy~ctos
"Visión U ANL 2006" y el relativo a la acredi!8'ción de la Uru~e~1dad
Autónoma de Nuevo León por parte de la Southem Assoaation of
Colleges and Schools" a partir de los cuales se pretende ~elinear las
características de la Universidad Autónoma de Nuevo León para el
próximo siglo.
El proyecto "Visión UANL-2006" pretende de~arroll~ una nueva
cultura de trabajo en base a los valores de verdad, mtegndad res~t_o ,
responsabilidad, solidaridad y ética que propicien la ~~fo~acron
institucional orientada al logro de atributos como el espmtu cntico, el
liderazgo y la pertinencia.

Lo anterior se visualiza para el 2006 como consecuencia del
interactuar de un nuevo perfil del docente que sea capaz, expert~ Y
promotor de los valores universitarios, humanista y ~ompetente ª, ~vel
mundial· lo que ha de propiciar un nuevo tip~ de . practicas
universitarias en todos los órdenes, que ademas traigan como
consecuencia un nuevo perfil de egresado, es decir un nuevo fro~~ional
acorde a los retos de competitividad en el contexto de la globalizacron que
en el nuevo siglo será una realidad más demandante.
Como una estrategia orientada a este mismo propósito figurarán
el proceso de acreditación, que no es otra cosa que un pro~eso de
evaluación externa a la Universidad Autónoma de Nuevo León para
garantizar los objetivos deseables de calidad académica. y que tendría
como resultado la adopción de políticas a largo y mediano plaz_o .que
hagan del proceso de planeación, ejecución y evaluación una actividad
cotidiana en las prácticas universitarias.
El análisis de estos proyectos en su dimensión actual y en
prospectiva tienen que ser abordados y tienen qu_e v~or~ en cuanto a
su trascendencia en función de factores éomo los siguientes:
466

►

El papel que asuma la U.A.N.L. ante el conjunto de cambios que están
ocurriendo en nuestro país.
► La capacidad de acción y vinculación de la Universidad Autónoma de
Nuevo León en función de su carácter regional.
► La oportunidad y capacidad de respuesta de la Universidad
Autónoma de Nuevo León para incorporarse a los avances científicos
y tecnológicos, mediante la formación y actualización de sus docentes
e investigadores.
► La capacidad de la Universidad Autónoma de Nuevo León para
reformar su estructura organizativa y de administración para
responder a los retos que los nuevos procesos educativos reclaman,
así como los requerimientos de calidad en todos los ?rdenes.
En una visión prospectiva la puesta en práctica de los proyectos
para la transformación de la Universidad Autónoma de Nuevo León
tienen que ser valorados también en relación a las tendencias que están
influyendo en la planeación de los futuros procesos educativos, entre las
que figuran las siguientes:
►

►

►

►

►

►

Se estará dando un mayor énfasis a la educación a distancia, que
propicie la movilidad social y que garantice la solvencia académica,
mediante el aprovechamiento de los mejores recursos tecnológicos y
de informática, sin sustituir totalmente la relación maestro-alumno,
para aprovechar las ventajas de la globalización y circulación del
conocimiento.
La filosofía de las instituciones de educación superior orientará la
búsqueda de mejores formas de vinculación con el sector productivo.
La política educativa estará orientada hacia un desarrollo sustentable
y la solvencia académica se respaldará con mecanismos de evaluación
externa y procesos de certificación.
Las I.E.S. darán un mayor énfasis a "la investigación de frontera para
formar profesionistas altamente capacitados, profesores y técnicos
cuyq trabajo responda a las necesidades del . desarrollo. socioeconómico del país".
La otra tendencia es la de ir modificando los mecanismos de
financiamiento universitario donde se irán incrementando los ingresos
por venta de servicios y teniendo más importancia proporcional frente
al subsidio púbhco, sin que éste pierda importancia.
Otro factor determinante será una lectura adecuada de las
necesidades sociales y el mercado profesional a efecto de que la
Universidad Autónoma de Nuevo León en su carácter de universidad
pública cumpla su misión de compromiso social a través de la
formación de sus egresados.

La construcción del futuro escenario de la universidad pública es
una responsabilidad de todos los universitarios.

467

�NOTAS BIBUOGRAFICAS
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468

469

�</text>
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          <description>The Dublin Core metadata element set is common to all Omeka records, including items, files, and collections. For more information see, http://dublincore.org/documents/dces/.</description>
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                  <text>Humánitas : Anuario del Centro de Estudios Humanísticos</text>
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                  <text>Humanitas es la revista de investigación más antigua del noreste de México en el área de Ciencias Sociales y Humanidades, se publica desde 1960 y actualmente está indexada en Latindex. Es una revista arbitrada y de acceso abierto que considera para su publicación artículos originales escritos en español e inglés, que sean el resultado de una investigación científica y que representen una clara contribución al debate y conocimiento de las áreas de la revista: Filosofía, Letras, Ciencias Sociales e Historia.</text>
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                    <text>Sección Quinta

COMENTARIOS
y
RESEÑAS

�COMENTARIO AL ULTIMO LIBRO DEL DR. EVANDRO AGAZZI
« EL BIEN, EL MAL Y LA CIENCIA »
LAS DIMENSIONES ETICAS DE LA EMPRESA
CIENTIFICO-TECNOLOGICA
(Editorial Tecnos, S.A., Madrid 1996)

Profr. Dr. Jur. Dr. Phi!. Agustín Basave Fernández del Valle
Presidente de la Sonedad Mex1Cana de Filosofía. Presidente de la
Academia MexJCana de Doctores en Cienctas Humanas y Sociales.
Rector-Emérito de la Universidad Reg10montana.

Evandro Agazzi, con una brillante y solida trayectoria academrca,
emprennd1ó la aventura mtelectual de buscar « Las D1mens1ones Et1cas de
la Empresa Científico-Tecnológica ». Este subtítulo de su reciente y últuno
libro debió de ser, a 1111 ju1c10, el título que verdaderamente corresponde a
su trabajo, porque el título que lleva la obra : « El Bien, el Mal y la
Ciencia », aunque acaso sea mejor desde el punto de vista de la
mercadotecnia, no queda bien Justificado a lo largo de la obra. Evandro
Agazzi no dilucida la esencia metafísica del bien y del mal. Nmgun
capítulo está consagrado a examinar el fundamento y esencia del bien, el
bien personal y el bien común. Tampoco es su propósito examinar la
naturale.za del mal como privac1on de ser o como entidad sustancial. En
cambio, examina el sistema moral, las dlÍerentes teorías éticas, las
resistencias frente a una ética normativa y el esfuerzo fundacional de la
ética. Todo ello para concluír en una etica para la ciencia y la técmca.

.. _J

La obra que comentamos consta de un Prefacio, una Introducción y
14 capítulos en 376 páginas.
Evandro Agazzi es, primordialmente, un filósofo de la ciencia.
Pero sabe muy bien que la filosofía es una totalidad y que no puede
desinteresarse del resto de sus disciplmas. Yo dina que tiene un vivo
interés por la axiología y por la ética. Particularmente por la ética de la
ciencia y de la técnica. Manifiesta una fuerte valoración de la racionalidad
científica, sin caer -como tantos epJStemólogos - en la arbitranedad del
cientificismo. Después de Karl Popper, es muy difícil perder la sensibilidad
para advertir el aspecto fa)jble, y refutable de la ciencia. Nunc; se ostenta
con esa arrogancia y con esa ceguera metafísica de la cual hacen gala
algunos positivistas lógicos.
Cualquier filósofo que está al comente del desarrollo científico
fico-tecnologico en nuestros días, advierte la exigencia de crear« nuevas »

559

�formas de responsabilidad moral. Pero la dinamización interna de la
moral, en función de las aportaciones cognoscitivas ofrecidas por la
ciencia, no significa que se carezca de una estructura permanente, sm
mengua de las variantes históricas. Pienso que la vida humana tiene una
textura ética. No se trata de algo que se pueda tener, smo de que la
existencia del hombre, antes de ser honesto o inhonesto, es moral. En este
sentido, quiero hablar de la moral como estructura antes que de la moral
como contenido.

Las acciones

humanas,

para

ser verdaderamente

moralmente prohibidas ». (Evandro Agazzi: « El Bien, el Mal y la Ciencia en
las Dimensiones Eticas de la Empresa C1enti.fico- Tecnolog1ca », pag 22,
Editorial Tecnos, Madnd 1996). Con razon se advierte que la adm1s1bihdad
moral de los medios empleados en una investigación, no pueden eximirse
en una detemünadd investigación aplicada. Menester es tener en cuenta,
también, las condiciones y las circunstancias, las consecuencias y los

valores. El hecho de que la ciencia quede reglamentada, no impide que esa
ciencia impacte a la propia etica. En cuanto a las consecuencias de la
investigación científica, vale la pena tratar de preveerlas, porque cada cual

humanas, tinen que tener justificación. Personalmente pienso que la ética
constituye un capítulo esencial de la antropología filosófica. Por eso hablo
-en mi «Tratado de Filosofía»- de la dimensión ética del hombre. t¿i forma
suprema de la moralidad sub ratio es la referencia al sentido último de la
vida. La relación del hombre con su fin y la realización del acto con su
objeto, constituyen la doble relación de la moralidad. En todo caso, l~s
consideraciones éticas de Agazzi, como problemas autenltcos de la filosofía
de la ciencia, quedan muy lejos de aqueUa perspectiva p~ramente lógicolingüística que venturosamente ha sido superada Es mento del fiJ_osofo
italiano recoger y trasbajar laa problematización completa de 1~ c1enc1~, sm
excluir las graves cuestiones éticas. La ciencia implica una et1ca, &lt;ligase
expresamente o nó; por eso nuestro autor se aplica a estudiar el_ problema
de la « neutralidad axiológíca », es decir, de la independencia de los
valores. Para resolver el problema de la libertad y la responsabilidad de la

y, como tal, no puede sustraerse
a las opciones inspiradas en juicios de valor, dentro de la pluralidad

ciencia, propone una perspectiva « sistemática

axiológica.

&gt;).

Hav un debate generalizado en torno a la racionalidad, el cual no
puede evadir ningún filosofo contemporáneo a la altur~ de nuestro h~mpo.
Abundan, en el doctor Agazzi, los nuevos anahslS sobre el sistema
científico-tecnológico, la racionalidad teorét1ca y la racionalidad práctica.
Resulta muy encomiable una posición, como la suyd, equidistdnte de und
confianza ilimitada -incondicionada en cuanto a las reali2c1ciones- de la
ciencia v de Id tecnología, por und pdrte, y de una actitud de recelo,
rechazo ~y denigración de Id cierKid y de Id tecnología, por el otro extremo.

La ciencia v la tecnología no son algo absoluta e incondic1onalmente bueno
en sí mis~nas, pero @mpoco digo intrínseca e ins&lt;rnllblemente mc1l0.

Comparto su propósito de huír de los terribles simplificadores . . N1
sobrevaloración de la ciencia ni oscurdntismo de la antic1encia. Ciencia y
técnica son buenc1s, pero no incondicio11dlmente. Ciertdmente las dCClones

es responsable de las consecuencias de sus propias acciones. Cuando sea
posible renunciar a él. Para evitar consecuencias maceptables. En este

sentido, cabe decir que ,, el fin no justifica las consecuencias» (lb1d. Pag.
25). Elegir el mal menos significa sacrificar el valor menos importante en
aras de un valor de rango Jerárquico superior. Nrngun valor esta separado
de los otros. Son impresc111d1bles los Juicios de valor para determmar el
modo correcto de actuación. No se puede absoluhzar un solo valor, porque
no todo se puede hacer.
Ciertamente la ciencid no tiene relevancia ética, como sistema de
conocimeinto -considera solamente su conterndo-, pero no menos oerto es
que toda cienoa es una actividad humana

La protección de la libertad de la ciencia es parte grande de los·
deberes éticos referidos a esa libertad.
El nen tífico, que antes de ser cintífico es hombre, está sujeto en sus .'
dcciones humanas o principios morales que le obligan. Hay la esfera de lo
permitído y Id esfera de lo prohibido. Es necesario que los cienhficos sean
más sensibles respecto a la ex1stenoa y a la importancia de valores
humanos mds universdles. ~lenesler es que profundicen en la discusion de
la naturaleza de los valores y de lds condiciones para satisfacerlos. No
menos necesario resulta pdra los moralistas, teólogos y políticos la
sens1b1lidad y la competenoa sobre lds verdaderas cuestiones implicadas

110

en Id practica de la investigación científic,:1 -pura y aplicada -con todos sus
dSpectos- multilaterc1les. Buscc1r la d111amib1C1on de la moral no es propiciar
el relativismo moral. Se trata de que la moral sea capaz de enfrentarse con
nuevas situaciones efectivas del hombre de nuestro tiempo. Es bueno

está, la verdad constituye tan solo un fin secundario, puesto q~e el tin

proponerse elaborar un ,, juicio de conJunlo » sobre la c1encid y sobre la
térnca. En medio de un dmbiente prag11ldl1sta, funcionalista, hedonista,

humanas están subordinadds a normds, pero esa SUJecion no 1111 plica que

puedan ser libres. El objetivo especifico de la Ciencia pura -busqueda de
la verdad- 110 puede ser moralmente ob1etable. En la oenna aplicada, cla_ro
primario estriba en alguna relllizac1ón practJCa. Evdndro Aga~1 lo dice
brevemente y con frase lapid,uia: (( mientras, en pr111np10 conou•r
cualquier cosa es moralmente licito y no exist~n verdades moral~l~.ent:
prohibidas, no sepuede lícitamente hacer cualquier cosa y ex-.sten t1u10nc
5t,()

Evandro Agazz1 sigue 11nperturbable con su proposito de verdadero
filósofo: " A lo que estamos dispuestos a llegar es a un juicio segun
sahiduna, es decir, un Juicio capaz de conformar todos los elemntos
positivos mherentes a Id d 1mensión nent1fico-tecnológica de nuestra

5ól

�civilización con las otras esferas de lo humano que se encuentran
amenazadas concretamente a causa de una dilatación incontrolada de tal
dimensión » (!bid. Pag. 29).
Presentar un übro es ponerlo es la presencia de los otros. Presentar
un libro es introducir una obra y un autor ante un auditorio que espera la
manifestación de una comentarista. En el « Prefacio » y en la
« Introducción » de la obra comentada se presentan los principales
propósitos, las tesis sobresalientes y el programa que se pretende re'alizar.
Imposible resulta ofrecer una pormenorizada reseña de la obra y un juicio
de valor de todos y cada uno de los capítulos que integran el übrp. Solo
resulta viable recoger y valorar algunas -ojalá que sean las más- de las
principales ideas- directrices de esas dimensiones é~cas de la empresa
científico tecnológica, tal como las intelige nuestro amigo Evandro Agazzi.

••

.....

La ciencia, paradigma contemporáneo del saber, está caracterizada
por dos requisitos fundamentales : el rigor y la objetividad.

_

La ciencia no puede ser reducida a ciertas ciencias --ciencia- de la
naturaleza, por ejemplo- ni confiarse a ciertas formas. Se suele decir -no
lodice Agazzi en este nuevo libro- que hay ciencias formales -la lógica y la
matemática- y ciencias fáticas. Estas últimas presentan como característica :
datos empíricos, trascendencia de los hechos y explicación de los mismos,
análisis, especialización, claridad y preCJS1on, comunicabilidad,
verificabilidad, método, sisterma, legalidad, predictividad, apertura. ¿Cuál
es el paradigma científico? ¿Hay otras formas de saber que sean rigurosas y
objetivas, al lado del saber científico?. ¿Es la filosofía una ciencia rigurosa
como lo afirman -en diversas maneras- Aristóteles, Santo Tómas de
Aquino y Edmundo Husserl?. El profesor Agazzi no entra en estas
cuestiones de notable interés porque no entra dentro del programa que se
traz.ó. Le basta el rigor de las afirmaciones singulares, en el interior de cada
ciencia, que deben resultar justificadas y lógicamente correlacionadas, por
una parte; y por la otra la intersubjetividad y la referencia efectiva a objetos.

Reconocer e introducir la dimensión histórica y social en la
comprensión de la ciencia, ha sido un hecho muy positivo. Resulta
conveniente someter a estudio sociológico la empresa científica. El error
empieza cuando se pretende reducir el cumplimiento científico a mero
producto social. La epistemología sociologista ha sido incapaz de mostrar
el nexo casual entre las condiciones sociales de ambiente y de época dados,
y, « verbi gratia », la forma de las leyes naturales enunciadas en el
ambiente y en la época, El profesor Evandro Agazzi sostiene una Visión
sistématica en la relación entre ciencia y sociedad. En el capítulo XTI, •
intitulado « La responsabilidad de la ciencia en un planteamiento
sistématico », Agazzi estudia la responsabilidad de la ciencia desde un
562

punto de vista auténticamente sisté~La7ictiVÍdad científica bien
ejercitada por un particular sistema social, definido como sistema
« científico » inserto en el propio medio ambiente. Este sistema científico es
un sistema adaptativo abierto con « variables esenciales »que no
sobrepasan un cierto « intervalo critico ». El sistema ético forma parte del
medio ambiente del sistema científico, influye sobre él y es al mismo
tiempo influenciado por él. Me parece muy fecundo el planteamiento
sistématico. EVÍta los errores de concebir a la ciencia como sistema aislado,
o de no alcanzar la unidad especifíca del objetivo global suo proprio del
sistema.

Como filósofo nos complace comprobar que la evolución de la
ciencia ha estado siempre profundamente influenciada por las doctrinas
filosóficas, metafísicas y éticas en las diversas épocas. Claro está que
también la influencia del desarrollo de la tecnología y la estructura
económica se deja sentir en esa misma evolución de la ciencia. No
podríamos aceptar, en cambio, la situación de un feedback reciproco entre
la ciencia y la filosofía tratándose de metafísica, por ejemplo. Quiero
recordar que la metafísica nunca ha sido un alto epílogo de ciencia, y que
existió una alta metafísica en Grecia antes de la constitución de la ciencia
física positiva, experimental. Lo que me parece muy justo y encomiable, de
parte de Evandro Agazzi, es su propósito de reiVÍndicar los derechos de la
ética dentro del complejo del sistema globalmente entendido, sin temer ya
acusaciones de moralismo o sospechas de imperialismo o sospechas de
imperialismo eticista. Ninguna sociedad puede de Jacto vivir y funcionar
sin un sistema de normas morales que regulen las relaciones de la
convivencia humana. La moral, en este sentido, es tan necesaria como los
sistemas de comunicación, los recursos energéticos y el ecosistema
apropiado. Requerimos criterios fiables para una conducta humana
conforme al deber. Me parece de poca importancia que no exista -si es que
es así- una « comunidad de moralistas » a la manera de una comunidad
científica. Basta con la dimensión ética del hombre y con la enseñanza de
los sabios en una « tradición moral ».
Distingue el doctor Agazzi la moral como el conjunto de normas y
principios que regulan el obrar humano, y la ética como la reflexión crítica acerca
de la moral. Dicho de otra manera, la moral es el « objeto de estudio » de la
ética. Las llamadas éticas no prescriptivas; como las éticas simplemente
analíticas, pretenden vanamente reducir la ética al exámen de la estructura
lógico-lingüística de los lenguajes en los que están formulados los sistemas
morales.
Ningún pronunciamiento sobre la validez o invalidez de los
principios y normas. Ningún intento de fundamentación. A esto podrá
llamársele análisis lingüístico, pero dudo mucho que pueda llevar el
563

�nombre de ética. En todo caso, más que una ética, sería la anemia de la
ética. Una anemia mortal.
Todos tenemos una experiencia moral que constituye, justamente,
una experiencia de valor. Cada quien está dotado de una conciencia moral
con evidencias interiores. La experiencia de valor originaria funda, a juicio
del filósofo italiano, los principios morales. Evandro Agazzi ofrece un
apretado resumen de las diversas y principales corrientes éticas de nuestro
tiempo, que no vamos a reseñar. Su posición personal está fincada en una
ética de valores implícita en las teorías téleológicas. La solución correcta es
la de incluir en la valorización moral de las acciones, la consideración de la
intención. La ética constituye un saber cognitivo de tipo normativo.
·Deduce de primeros principios, o principios fundamentales, ciertas
normas. Trata de fundamentar esos principios. ¿Cómo lograrlo? El método
dialéctico somete una tesis al espectro de sus posibles negaciones y
dilucida, en un discurso sereno, objetivo y estricto, entre los diversos
defensores de las distintas posiciones, todos los argumentos a favor o en
contra de ella. Las simpatías de nuestro autor van hacia ese procedimiento
dialógico, aunque no se trate jamás de una fumdamentación definitiva.
« No es del todo verdadero que la moral sea una cosa dada y obvia,
respecto de la cual las teorías éticas serían un poco como las
axiomatizaciones tradicionales de la geometría euclídea, en las cuales se
lograba mostrar cómo el contenido de tal geometría, se podría organiz.ar y
justificar lógicamente de otro modo a partir de sistemas axiomáticos
diferentes », afirma el Doctor Agazzi. No' me resulta clara la primera
afirmación : No es del todo verdadero que la moral sea una cosa dada y
obvia. ¿Qué se quiere decir con las palabras no es del todo verdadero? Si ~e
trata de qué sentido no lo es. Personalmente pienso que la fundamentaaon
del.compromiso ético tiene su base en la dimensión de la estructura ética
del hombre cabalmente considerado. No se trata de una naturaleza
inmutable en sentido bológico, sino de una estructura permanenetemente y
de unas variables históricas. Sobre esta base cabe edificar una visión
sistématica de la ética ~poyada en la constitución de una afectiva
antropología filosófica.
Son muchas y muy importantes las afinidades que advierto entre el
pensamiento ¡!el autor comentado y mi propio pensamiento. Ciertamente
hay también -¿Por qué no decirlo?- algunas _discrepancias meno".'". en
número. Pero lo que me importa ahora es destacar un esfuerzo lucido,
equilíbrado, noble en tantos aspectos, de revelar,_ difundir, examinar y
valorar las dimensiones éticas -tan olvidadas en n tiempo de psicologismo
desorbitado- en la empresa científico-tecnológica contemporánea. Evandro
Agazzi enriquece el horizonte cultural, específicamente filosófico, de
nuestro tiempo y enriquece la bibliografía filosófico-científica y ética de
habla española.
564

PALABRAS DE PRESENTACION DEL LIBRO
"MEDITACION SOBRE LA PENA DE MUER'J'E"
DEL DR. AGUSTIN BASAVE FERNANDEZ DEL VALLE
COEDITADO POR LA COMISION ESTATAL DE DERECHOS
HUMANOS DE NUEVO LEON Y EL FONDO DE CULTURA
ECONOMICA, MEXICO, 1997

1.- EN MEXICO, D.F., DRA. MIREILLE ROCATTI
PRESIDENTA DE LA COMJSION NAOONAL DE DERECHOS
HUMANOS

La obra que se presenta en esta ocasión es, a mi parecer, un
conjunto de reflexiones desde el derecho natural teológico y clásico, puesto
en el debate actual, no sólo en torno a la pena de muerte, sino a la
fundamentación de una ética humanista en el contexto de un mundo
plenamente secularizado en los discursos. En tal sentido, el autor transita
por diversos sistemas ideológicos a partir del pensamiento patrístico
-representado por la insigne figura expuesto en el pensamiento de Santo
Tomás de Aquino-.
Un capítulo toral, dada la concentración argumentativa que exhibe
y lo revelador que resulta acerca de la ideología del autor, es el relativo a la
fundamentación y esencia del derecho natural. El autor se adhiere a las
siguientes tesis:
a) La existencia de principios morales en los hombres: Justicia, deber,
licitud, ilicitud, responsabilidad, culpa, etc. No se trata de invención
arbitraria, sino de un dictamen superior a nuestras ideas y a nuestros
sentimientos.
b) Estos principios están inmersos dentro del campo de lo ultrasensible, y
dentro de lo ultrasensible pertenecen a lo racional, y dentro de lo
racional se encuentran en el entendimiento práctico.
c) Estos principios se pueden hallar en cualquier forma histórica, pues su
base estriba en valoraciones y esencias externas, mas no en exigencias y
coyunturas circunstanciales.
En este contexto, el autor enfatiza que "la dignidad es el valor
absoluto de la personalidad humana, resultado del principio divino del
espíritu que le confiere su car¡jcter absoluto. Y este valor absoluto de la
personalidad humana no puede perderse jamas". Y como consecuencia de
esta tesis también sostiene que la pena de muerte, desde el punto de vista
del derecho natural, es inadmisible; piensa entonces que ante los casos
extremos de delincuentes irreductibles e incorregibles, la sociedad puede
legítimamente optar por la prisión perpetu~ y esto es así, sostiene el autor,
565

�porque "el respeto a la vida es imperativo etico, principio religioso )
norma del derecho natural. La vida humana es éticamente intocable, por
razones de su propia humanidad, pero no sólo por ellas, sino por el ongen
y fundamento d ivmo gue la propia filosof1a constata con la teoría de la
religación de un ser fundamentado a un Ser fundamental y
funda menta nte".
En esta tesitura, el autor trae al análisis los argumentos del
humanismo penal expuestos en el pensamiento de los teólogos y filósofos
de la utop1a y del racionalismo ilustrado moderno, este ult11no
representado en la figura de Cesar Beccaria, en orden a que la pena no
debe apartarse de las razones del castigo, la proteccion de la sociedad y la
enmienda del criminal, y a que ninguna de éstas razones es posible ante la
pena d.;, muerte, incompatible con el castigo por ser e,presion de la
venganza, con la proteccion a la sociedad porque el mal moral que causa
su ejecucion no se compensa con la supres1on del delincuente y porque su
radicalidad, al aniquilar a la persona, desprecia todo plan de enmienda.
En un intento por sistematiZélr los argumentos que se han debatido
durante los ultimos aiios en torno a la disc usión de la pena de muerte entre
abolicionistas y partidarios de esta pena, las ~ac1ones unidas publico en
1962 una encuesta en la que apc1recen las principales razones por las cuales
se ha suprimido la pena capital en los pa1ses que han asumido la tesis
abolicionista; este elenco de razones s1n·e de prete,to al autor para reiterar
sus convicciones iusnaturalistas.
Tales tesis permiten tambien intentar un e¡ercicio acorde con las
teorías eticas actuales, porque de suyo son el resultado de In e,perienc1a
ética occidental, propia de los liltimos cuarenta a11os, y demada de
momentos consolidadores de la secularizac1on del pe nsamiento occidental,
cuvo referente ha sido el pensamiento etico posterior a Kant y los mtentos
po,r fundamentar una etica sin metahsica; las razones en cuestión son las
siguientes:
1- La ejemplaridad de la pena capital no esta demostrada o parece
discutible.
2- Muchos de los delitos capitales son cometidos por desequilibrados,
algunos de los cuales a la vez escapan por ello mismo al castigo
t
supremo.
3- Existen desigualdades de trato procesal por razones económicas \'
culturales que han derivado e n condenas injus tas.
4- El inevitable error judic ial.
5- La experiencia colectiva de la pena de muerte es negativa ) puede ser
criminógena.

51 de lo que se trata con la pena dt.-&gt; muertt&gt; es protl'ger a la sociedad dl'
mant.-&gt;ra t.-&gt;ficaz, se ak'gc1 qup parc1 ello basta la condenc1 ¡wrpelua.
7- La conciencia et1Ca colt&gt;ct1va en muchos pa1o;es la retha.,:a por
considerarla 11uitil , odiosa.
8- El caracter 111\'iolable de la \'ida humc1nc1 se opone" ella.
b-

Con el án11110 de lograr un diálogo en torno a estos razona1111entos,
puede apreciarse que las primeras siete tesis son coherentes con una morc1I
de resultados y con una polittca criminal democr,Htca, en tanto l1ue la
última de ellas apela a argumentos suslanc1al1stas dt&gt;I dered10 natural.
:\o cabe dudc1 que las refle,iones del ·or. Basave Femández del
\'alle están en el debate político crjminal de hoy, al igual que lo están las de
la Comunidad Internacional, que como lo cita el autor, han optado por la
postura abolicionista, a pesar de la incongruencia representc1da en el
articulo se,to del Pacto Internacional de Derechos C1\'iles y Polit1cos, el
cual, por una parte, rei, 111dica la naturaleza intrínseca del derecho a la, ,da
al rroclamar que estP es inherente a la rersona humana, al tiempo que
reconoce que es ¡uridicamente legit11110 pm;ar de la ",da a alguien a
condición de que este acto no sea arbitrario. En todo caso, la tesis
abolic10111sta ha ,do ganando terreno al fortalecerse cada \''.:'Z más la tesis
qué considera a la pena de muerte como cruel, 111huma11a y degradante.
El autor también analiza la actitud actual de la Iglesia Catolica ante
la pena de muerte, la que se ad, 1erte no sólo en el capitulo especifico
dedicado al análjs1s del tema en el nue,o catecismo de la Iglesia Catolica,
sino en criterios precedentes, ql'e han 111terpretc1do el mandamiento de la
tradición mosaica como lo que llamariamos hoy una norma prima fi1cic, en
tanto que prohibe matar al ¡usto no al que comett.-&gt; un delito grave, tesis
ésta que resulta acordC', segun e,plica el autor, con el pensdmiento del
propio Santo Tomas y aun con el nue,o ,·atecismo, el etléll postula que es
posible apli(M !a pena de muerte en c.:1-;os e,tremos y con ello no daud,ca
a la just1f1Caoon de esta pt.-&gt; na , En este mismo sentido, al establecer en el
canon 2267 que "s, los medios 111cruentoc, bastan para defender las vidas
humanas contra el agresor ~ para protege r contra el el orden público y la
segundad dt• las personas. en tal cc1so la autoridad se limitará a emplear
sólo esos med 10s, ¡1ur,¡11,· c//(l, &lt;"&lt;&gt;rrc~11c&gt;11dc11 111ciN 11 la, t"&lt;lHdicitmcs t·ci11acft1s del
¡.¡,.,, i"c'1111111 :¡ "-&lt;111 111,1'.'- c"(l11/im11c'.'- r"&lt;'II la dig11idt1d de la ¡wr~cina /111ma11a".
Puede ,1 prenarst.-&gt; que ba¡o una tesis de prudencia v de
t&gt; ntt•nd 1111 ,e nto dl' buenc1 fo con las d ,fe rentes tradiciones punitivas de la
T ll'rra, la lgh'sld C alól ica mantenga su actitud dt&gt; horror a la sangre pero, a
la , ez. reconozca la facultad estatal de matar, así sec1 que sostenga la
formula de lc1 11/11111,1 mfi(I: Al respecto, puede sostl'nerse desde tesis
d 1\ ersas, tanto de origen metaf1sico como de referente contractualista, que

�es imperativo convenir con el doctor Basave en promover la abolición total
de la pena de muerte.

_,

Ahora me referiré· al razonamiento del doctor Basave en el
apartado dedicado a la dignidad óntico-axiológica de la persona, mediante
el cual sos~iene que "el derecho natural exige la determinación del derecho
positivo, que sólo puede existir en la soC1edad política.
Hay un
encadenamiento insoslayable: El orden jurídico se funda en el orden moral
y éste en el saber absoluto, que es Ley Eterna. La pena de muerte contraría
al derecho natural, a la existencia y a la integridad física, no puede evadir
el rigor de la articulacion orgánica que existe entre la ley moral, el derecho
natural y la constitución de la sociedad política". Es pert111ente reflexionar
respecto de una fundamentación ontologista-teológica del derecho natural
y de la dignidad humana para evitar el pefigro de e-xduir la diversidad v la
alteridad en bien de una concepción ideológtca que se niega a recon~cer
que los razonamientos apodícticos, no pueden constituirse en explicaciones
del fenémeno social y del fenómeno del poder, sí pueden, en todo caso,
esgrimirse como referentes epistemológicos de una concepción de la
justicia y de la moral como lo es el sistema del derecho natural. Sm
embargo, me parece que la experienC1a histórica, que ha significado elevar
las racionalizaciones de la justioa y el derecho al plano de lo absoluto,
pueden llevar a resultados trágicos, como en efecto o(urneron en el
derecho natural de la antigüedad, en loi razonamientos de Santo Tomas,
de Francisco Suárez. Por ello, la obra que hoy comentamos nos permit~
enriquecer el debate en ·torno a la pena de muerte y enriquecer también
nuestras reflexiones sobre la base de la experiencia argumentativa qtie
teóricos de la ética y juristas estan desarrollando a partir de los tópicos de
justicia contenidos en los pactos internaoonales de derechos civiles ,.
políticos, y de derechos culturales, sociales \' económicos, así como en la·s
teorías de diverso referente epistemológico, ~uyo elemento constante es un
sentido de verdad surgido de la e,periencia dialógica de entes éticos que
se proponen la superación radical de holocaustos, la tortura, la
desaparición forzada de personas, el genocid~o y toda otra e:-.presión de
barbarie, bajo la convicción profunda de que tales acciones constitU\·en
para las historias privadas y para la historia universal un acontecimi~nto
trágico que aplaza la posibilidad de e:-.perienciar, necer en ctlws de la
tolerancia, la libertad y la fraternidad, triada clasKa de los valores
seculares en los cuales todavía se sustenta la esperanza de la humanidad.
.Sin embargo, estos postulados no han de tornarse en razones para ei
aniquilamiento de la disidencia en el mundo de la \.ida.
Resulta pertinente traer a la memoria los debates del const1tuvente
de 1856, en los cuales se consigna la propuesta de Filomeno !\lata ·en el
sentido de desterrar la pena capital de nuestro derecho; lo mismo hicieron
Ignacio R&lt;unírez, Guillermo Prieto y Fra11eisco Zarco. No obst,inte la
5N{

fuerza argumentativa de tan destacados abolicionistas decimonónicos, la
pena capital subsistió en el texto constitucional por trece votos y para los
mismos casos que aún lo prevé el texto vigente de la Constitución de 1917.
Es de gran relevancia el argumento que en el Congreso de 1856 se hizo
valer para no abolir la pena capital -la inexistencia de una infraestructura
carcelaria que hiciera viable la aplicación de la pena de prisión- dado que
se trata de un argumento puramente pragmático y consecuencialista, lo
cual nos lleva a sostener que los argumentos éticos que se oponen a la pena
de muerte quedaron desde entonces inalterados. Por ello, en el seno del
constituyente de 19'16, el diputado Gaspar Bolaños propuso la abolición de
la pena de muerte, hecha excepción de los casos de traición a la patria y
para ello invocó, además de los argumentos ya conocidos, el ofrecimiento
que el constituyente del 57 hiciera al pueblo, en el sentido de que una vez
establecido el sistema penitenciario, la pena de mue,te sería abolida.
Con la misma convicción humanista, el jurista Ignacio Luis
VaUarta sostiene en su obra Ensayo sobre la justicia de la pena de muerte: . . .
" Yo digo que ella (la pena de muerte) es altamente inmoral; sí inmoral,
porque corrompe y deprava. Desde luego se conoce que su inmoralidad
no influye en el delincuente que la sufra, porque quitando la vida, ni le
puede corromper ni reformar. La pena de muerte petrifica el corazón.
Esta pena predispone al crimen porque sirve para estimular, para vigorizar
esos instintos inmorales del hombre que le piden sangre y que se
complacen sólo con sangre. Plantea el profesor \'allarta la siguiente
interrogante "¿Queréis un hombre inmortal en los fastos del género
humano? Sa1~cionad la im iolabilidad de la vida, dad le ei respeto que se
merece; quitad a la sociedad su barbaro derecho de muerte v estad
seguros, nuestros descendientes os mirarán como liberadores' de la
humanidad".
Hoy día, con nuevos argumentos sustentados en la "i~ión de un
renovado contrato social y anclados en la e,periencia ética que ha
significado la historia reciente de los Derechos Humanos, e,iste, como no
había existido antes, un consenso uni\'ersal que invoca la dignidad
humana como sustento y sentido del rechazo a toda violencia como vía
para restablecer la paz jundica )'. aprecia que la violencia estatal no alcanza
a ser legitimada por el hecho de invocar el imperio de la ley, que la única
explicación posible de la violencia e-xtrema es la incapacidad e-xtrema de
crear una ley que no necesite matar para constituir el sustento viable de la
construcción ética de la persona, en ta11to unidad vital, inteligente y moral
de la comunidad democratica.
No cabe duda que las refle,iones del doctor Agustín Basave son de
especial valor para el debate sobre un tema vital para los Derechos
Humanos y por ello lo felicito.

�2.- EN MONTERREY, N.L., DR. J. RAMON PALACIOS VARGAS
El aproximarse a esta obra del Dr. Basave Fernández del Valle, es
encontrar Ja fluidez del idioma, que camina en las páginas con sobriedad y
elegancia. No acude al fácil atractivo de los recursos arabescos, 111
escamotea su verdad con frases comunes o rebuscadas.- Es estar frente a
un sólido edificio de marmol, que armoniza la austeridad y la tradicion con
el reverente culto melódico de la palabra en homenaje a sus convicciones.
Es este un culto que suena extrafio a muchos tecnócratas jóvenes
de hoy, que trasiegan el idioma para su fácil arrendamiento con fines
crematísticos.
Se puede prescindir de esas cortesías del espíritu que llamaba
Nietzsche, según piensan y practican los arribistas posmodernos, si se
consigue el fin pragmático de cada hora de la existencia.
Y confundirán la inmensa alegria de buscar y de aprender que es el
verdadero estilo del intelectual, con la mama del mercader, de encontrar
las ideas toscas y las cosas simples, y revenderlas como granos venidos de
Andromeda.
El que quiere seguir este camino festivo y grotesco no debe abrir el
libro del Dr. Basave. Este libro penetra en lo mas sensible del alma
humana, el de la dualidad trági~amente milenaria del delito y de la pena.
Que el castigo mayor que ha recibido el hombre desde siglos atras,
no es solo la permaneneta del delito sino la progresión 111firnta del delito,
que ni los más e\.celsos crim inaltstas lograron at1sbdT: El delito contra las
masas; ya no es solo la guerra, la guerra civil, la de conquista, smo la
guerra de unos cuantos socios cavernteolas que consiguen la mmolacion de
decenas o millones de mños, mujeres y hombres s111 rostro. \io los conocen
sin saben lo. que piensan 111 lo que quieren, el del111cuente que porta el
terror mata en abstracto. Esos no son los fines del crimmal, son solo los
medios para persuadir de que el crimen de masas contmu,Ha.
Para entender esta forma catastrófica del alma humana o de lo que
queda del alma humana, no basta encerrarse en humedas y 9partadas
bibliotecas o en laboratorios especializados, y que con una linterna magica
nos descubra en los libros y en los descuartizados el por que de esta
horripilante negación del hombre mismo y el como elim111ar esas almas
confusas y empecinadas en su grito de " hay que matar a la muerte".
La figura admirable de Lombroso se h.-i perdido ya entre la'&gt;
nieblas del tiempo, que apesta a c.:1rro11a, y de lc1 injuria de la riquez.a

571

�exces1\·a de unos Cudntcs y la hambruna como epidemia insandble, segun
el papado.

La pena es un derecho del estado pMa sancionar un hecho L1p1co,
anti-jurídico y culpable.

Van triunfando los genios del mal, los ángeles del exterm11110, que
sobre todo carecen de piedad.

La dosimetría penal ha sido por siglos: A tal dai10 igual castigo. La
justificación vendna como advertencia a la sociedad, como prevennon de
otros deütos y ahora, para readaptar al delincuente.
·

La "solunon final'' que imponen los seres subhumanos, 111v1ta al
anhelo tncoercible de venganZd.
Es la ley del talión, "el que a hierro matd a hierro muere" y en un
palimpsesto la sobrecogedora frase del "Ca n~ar de los cantares": "El JUSto
se regocijara cuando sediento de venganza lave sus pies en la sangre del
malvado".
Ahí empieza esta obra de frescura mediterránea y de las
111acabables llanuras verde suave y las blancas nubes 111móviles que
iluminan el campo abierto de Guadalajara o el sol quemante e inJurtoso y
la prisa artificial, el ajetreo sin sentido y s111 medida d e Monterrey, que
busca y re busca su reformd y el Dr. Basave 111ás allá de los lugares de
acendrada nostalg ia, se ha nutrido ) conserva el anhelo del saber, del
entender al seme¡ante, y su 1r y volver a París, d Roma, a Viena, a medio
111undo que le ha pe 1m1ttdo a sus med1tac1ones Autr en forma natural y dar
vrv ido color a Sll'&gt; pdldbras.
No ha recorrido cdp1tales y alquertdS como un turista de gusto fácil
y d e oh ido pronto a sus d eberes de hombre de bien. El ha querido y ha
cumplido el f111 que se 1mpw,o con la frase de Heidegger: "Yo quisiera
tener un ideal por e l tual \ t\ 1r y morir",) el ideal del Dr. Basave ha s ido
¡unto a sus debere,;, para consigo 1111s1110 y los suyos, sus de beres parn con
s us se111e¡dntes de aq u1, de todo e l pa ts y de todos los lugares que no le son
a¡enos. Lo cont ra no tmpltcarid "El ho mbre un1d1mens1oné1I" d e t\1arcuse o
el de Ench Í'romm. El Dr. Basa\e persigue a traves de a11os y decadas una
sab1duna urstalrna y élKa pdrd ofrecerla frente al horror actual, la
respuest,, de ia hond;i alegrtd de \ 1\ rr cdda 111stante.
\Jegarse él o torgar ese legMlo sena una mgrat1tud frente a la vida y
frente al propmo.
En el aspecto ¡undteo el Dr. Basave nos revela su prefe rencia por lo
g('rman1t o y emp1ezc1 a otar c1 l\lezger, el g rdn l\1ezger que
desdichaddmente fue redutddo por el nazis mo, no ha sido superado ni
s1qu1Na por s us d1supulos o c;us detractores. Recordemos s u " Tratado", la
'·Revis ta" de ps1qu1dlna y su "Crnn111o log1a".

La proporción entre daño causado y pena está ya en las páginas de
Carrara escritas en 1859 y dedicados los 9 volúmenes a sus alumnos de la
Universidad de Parma.

La ejemplaridad de la pena fue y es un 111 ito alegórico. La pena de
prisión perpetua no ha impedido la comisión de esos delitos ) la pena
capital no ha servido para intimidar a los delincuentes natos del grandioso
iluso César Lombroso, como en la Edad Media. La Rema Isabel que nada
tenía de católica, creaba la inquisición, y profusamente encend1a hogueras
por !1echos que hoy nos parecen trágicamente ridtCulos. Y Don Luis de
Carvajal continuaba atado a sus creencias.
Lo cierto es, -como apunta el Dr. Basave-, que el delito crea un
repudio social, y que a ella se une la intranquilidad social como se11alaba
Bentham, y para calmar la agitación ~el pueblo no ha) otro remedio que la
pena a! delinc ue nte.
L&lt;1 impunidad causa mas da11os soetales de los que piensan los
pol1t1Cos, porque el delito ha dejado los círculos concéntricos, como en el
estanque la piedra al caer, y solo volverá al remanso cuando se castigue a
los culpables, mie ntras, cada ciudadano se siente dtnenazado, inerme,
perseguido, vtCtima propicia de un tacito contubernio entre delincuentes y
autoridades, que le hace dudar de los perseguidores, de los juzgadores y
de los carceleros. La impumdad multiplica por esporas el malestar contra
el regimen c ualquiera que sea este, así se trate de la mas perfecta
democracia.

La justicia inglesa mandaba cortar una mano del famélico que
robaba un pan, y desde hace siglos el que no se inclmaba ante la estatua del
emperador, era enviado por aifos a la pena de galeras.
Sabido es que en la última orgía de su falso matrimonio todos los'
invitados fueron degollados y la emperatriz Mesalina solamente
desterrada. Esta oscilación de la dosimetría penal revela la veleidad del
poder público y la injusticia d e la ley.
El Dr. Basave desde su elevada autoridad intelectual, levanta su
enérgica voz de protesta contra esa penalogia que revierte los fines del

571

�hombre y del respeto a su dignidad por infame que sea el crimen, pues
Cam no fue ajusticiado sino un hombre errante que olvidó quién era, para
qué y por qué existía y a dónde iba: Un hombre perdido sin la ilusión de
tocar lo inalcanzable y que reencarna hoy en cada criminal artero ~u
camino sin fin; un hombre vivo, ciertamente, que no ha llegado a saber que
hay que dar de comer al hambriento y de beber al sediento, deberes que le
atarían y le darían la paz mterior al mismo tiempo.
Las ensei1anzas del Concilio Ecuménico Vaticano II dicen: "La vida
del hombre es más que el solo existir en el tiempo" y sin embargo hay
hombres que nacieron para matar, para herir, seres subhumanos que solo
deJai, a su paso un rastro inacabable de dolor y de sangre, son especies
menores de una delincuencia sórdida. Con razón a los insensibles les decía
S,eycs "oudadanos pasivos que solo gozan d~ la igualdad ante la ley" y
bajo este cobijo disfrutan de la vida con una indiferencia vegetal ante las
miserias del hombre y el cuadro conmovedor y triste del drama penal y yo
diría ex1Stenc1al, es el que l\lontaigne con mano maestra y en una frase
graba: "Los p1tagoncos afirman que el bien es cierto y finito, el mal infinito
e mcierto".
Los penalistas de Fem hasta nuestros días se preguntan si la
eluninacíón del delmcuente nato, será suficiente pdra intimidar a los
proclives al crimen, para satisfacer la paz social del grupo que se defiende
contra el delincuente al e\ 1tar la impunidad. Readaptar, pero el monstruo
es madaptable y \'accMo, de la "Tercerd Escuela" propugnabd por la
eliminación de esos seres mfenldles y Lacasasagne al otro lado procldmaba
que todo el mundo es culpable, excepto el cnmmdl. Era tanto como luchar
por la unpumdad o Id pr1Sión perpetua. La sociedad es factor pero no
único, del delincuente y de su delito.
Sdnto Tomás, contra el parecer de San Pdblo, recuerda el autor,
predicaba el matar pecadores perjudiciales o peligrosos para la comunidad
y en este conflicto de los dos grandes padres de la Iglesia el Dr. Basave se
inclina por la piedad implorante de San Agustín, porque el hombre no
tiene d1gnidaa para suprimir con Id muerte la digntddd del reo, porque el
Estado no es el creador del hombre , por tanto de suprimir una
individualidad ajena.
Si los delincuentes en general son readdptables como exclamaba
con optimismo inválido Cesar Beccaria, cómo hablar de la pena capital que
extingue al delincuente.
El Dr. Basa ve no olvida que en el constituyente del 57 se autorizó
la pena capital, pero condicionada al funcionamiento del sistema
penitenciario que nunca funcionó, desde entonces hasta la Constitución de
57-l

Querétaro, que autorizó taxativamente la pena capital para el delito de
homicidio con calificantes o delitos de tra1uon a la patria } del ámbito
militar, ) tampoco oh,idemos que sólo unos cuantos estados de la
republica conservan la pena capital que hace más de 40 a11os no se aplica ni
en los delitos de la 1ushc1a militar.
Hace ya tiempo atrás que la pena capital la aplicaban muchos
gobernantes, rnmo Porfirio D1az, Bernardo Re,·es, \1ucio P. \lartmez ,
otros, no en e1ecué1ón de una sentencia en que ;e hubiese oído en defens~
al reo, s1110 antes o entre tanto se trasegaba un proceso,&gt; le aplicaron a esa
pena la expresión dt&gt; "ley fuga".
El gobierno explicaba, cuando quería explicar, que el supuesto reo
detenido hab1a querido huir, y los gudfdianes del orden muy a su pesar se
hab1an "1sto obligados a convertirlo en difunto.
Estos sacnfinos s111 culpables se han repetido ahora en el Asia
Sudoccidental, Ched1enid, Azerbay.in, por la mald ,ta riqueza del petróleo,
los diamantes y en l\1ed10 Afnca tan largamente e,plotada por los
filantrópKos países del tratado de\ lastncht.
La condena del 3er. \tundo y del Vaticano ha sido una alegona.
Esta pena capital difusa, 111controlable a la que se quiere otorgar el
prestigio de guerra ci\ il, es la pena capital dt&gt; los Cainítas, contra ella ha&gt;
que levantar la \OZ aunque el desierto no conteste.
El gran Carrara tantamente &gt; Radbruch explic1tamente no son
partidarios de la pena ca~ntal y s1 en (amb10 en lo que Ruiz Funes llamo,
hace no muchos lustros "la cr1S1s de la pris,on" &gt; el espectáculo espantoso
de Id muerte dada por el Estado, y sus nulos efectos de prevennon e
intimida e 1ón.
No quedan.:i pues, 111 aun frente al delmcuente nato que nació para
matar, al incorregible o al del111cuente subitamente atacado por el trastorno
mental, s1110 las medidas de segundad, la prisión perpetua~ una busqueda
científica de remedio contra las causas que producen esta horrenda
criminaliddd hoy en auge, o manlenerlos en h1bernac1on hasta que la
ciencia descubra una cura milagrosa de toda esa del111c..uenc1a enferm ,za.
Sólo nos queda despues de leer esas pagmas henchidas de fe en el hombre,
de amor por el semejante y de una religiosidad tan honda, que sus p&lt;1ginas
después de ser leídas, nos llevan a comprender toda la 111tens1dad de un
ideal de justicia por el que grita con voz enronquecida la pasion
desinteresada y noble del Dr. Ba5ave Fernández del \'alle, mas allá de toda
esperanza.

�HISTORIA DE LAS GRANDES EMPRESAS EN MEXICO, 185~1930
Carlos Marichal y Mario Cerutti, compiladores.

Jorge Í\ 1eléndez Barrón
Director de la Facultdd de Economía, UANL

Este libro recopila once magníficas investigaciones que
origindlmente se presentaron en un seminario realiZddo por El ColegJo de
México y que llevó el nombre del texto final. Se reúnen entonces varios
trabajos sobre la historia de las empresas que, de acuerdo d los dutores, es
una especialidad dedicada al ''análisis de los cambios en la organización
económica de las compaiiías o corpordciones, cambios que son parte y
reflejo de las trdnsformaciones económicas y sociales en su conjunto". Por
razones de nuestro interés regional, son particularmente relevantes los
casos presentados de la Fundidora Monterrey y de la Jabonera de la
Laguna; este último trabajado por el Dr. Cerutti, y en el que destacdn los
capitales de los socios regiomontanos y de figuras dmpliamente conocidas
en todo el noreste mexicano. Pero, además, sed iscuten las historias de lds
empresas ferrocarrileras de fines del siglo pasado, tan importantes en
muchos sentidos en el desarrollo económico de 1\1éxico; del contratista de
obras públicas más grande de la época; del Banco \:acional de 1\léxico; de
la fábrica textil de la i\lagdalena Contreras, en el Valle de l\1éxico; del
molino de San l\1ateo de Atlixco, en Puebla; de la empresa 1\linas del Real
del Monte; \' l1e las razones para la e,propiaoón de las empresas
petroleras.
Los ensayos reunidos representan, quizá, la primera coleccion en
\ lé,1co que exphc1t,rniente se pone el objetivo de incursionar en este
campo de la historia comparada de las grandes empresas en el pats. De
111a1wra especifica, se aborda, en mi opinion con mucho exito, el problema
histórico de determinar cuándo comenzaron a crearse la grandes empresas
con caracterislicas "modernas" en nuestro pa1s; también se investiga cuáles
fueron los factores lllle propiciaron estas nuevas formas organizativas que
dieron origen d las primeras socieddJes anónimas; y, finalmente, se
exploran los planteamientos teóricos que permiten entender estd fose
histórica.
\ letodologicarnente, se reconocen en la presentación de lds
im estigñciones tres e nfoques en estél subd iscipl ina de lit historia: el
"parñdigma" de Chandler, que subraya el analisis de lc1 cambiante
morfologtil de lñs grandes empresas en el largo plazo; la moderna teoría de
fil econom1il de los costos de transacción, que se debe a Coase y Williamson
--el primPro, renpiPnte del Nol 1c/ de Econom1a--; y lc1 teoría de North,

�también Nobel de economía, sobre el papel del marco institucional ele la
economía en su desarrollo.
Me parece que varios trabajos del volumen se reconocen a sí
mismos muy claramente dentro del paradigma Chandleriano, y otros
contienen· elementos impücitos del enfoque institucional, aunque
incipientes y no conscientes, por lo que la taxonomía de parad!gmas
elaborada por Marichal representa entonces no sólo una guía, sino además
un interesante reto para los historiadores mexicanos interesados en la
investigación dentro de las metodologías de esta subdisciplina
desarrolladas por los especialistas en el análisis de los costos de
transacción y por los seguidores del enfoque de North.
En relación a lo que implica el desarrollo de la historia de las
grandes empresas, el profesor Marichal reconoce lúcidamente que éste se
ubica en la tendencia hacia la especialización que en todo el mundo y
desde hace tiempo, caracteriza a la evolución de las ciencias, especialmente
las sociales. De hecho, el padre de la Economía, Adam Smith, siempre
insistió en que "La más grande mejora en los poderes productivos del
trabajo, y la mayor parte de la habilidad, destreza, y juicio con los cuales es
en todo lugar dirigida, o aplicada, parece haber sido la división del
trabajo", lo que traducido a la metodología de la historia implica un gran
desarrollo, pues la especialización obliga, como acertadamente lo apunta
Marichal, "a definir con mayor precisión los objetivos de estudio, los
instrumentos de análisis y la posibilidad de someter las principales
hipótesis de trabajo a ensayos empíricos": en suma, se acerca a esta
subdisciplina al ideal "Popperiano" de la metodología científica. Aquí en
Monterrey, George Steiner acaba de discurrir sobre el asunto de las
especialización en la filosofía señalando que en la actualidad, los filósofos
académicos requieren ser expertos en lógica matemática si aspiran a ser
reconocidos en el ambiente de las universidades, y seiiala las mismas
ventajas de esta especialización que el profesor Marichal según él, los
filósofos que no siguen esta metodología pueden "blofear" much~, por lo
que el lenguaje conciso de la nueva filosofía es una especie de vacui)a
anti-sofismas.
Otro beneficio de la especialización, reconocido en este trabajo, es
el diálogo multicüsciplinario que fomenta: Historiadores, sociólogo~,
economistas, estadísticos, ii:igenieros y otros colaborando en la
investigación.
La especialización también tiene sus lados negativos, por supuesto,
pero éstos sólo surgen en niveles de desarrollo que, en mi opinión, no
• hemos alcanzado en las ciencias sociales. En Física, por ejemplo, el famoso
Stephen Hawking plantea desde ya hace varios lustros la necesidad de una
578

teoría general que unifique los enfoques especializados que se
desarrollaron de manera independiente al grado de ser ahora
inconsistentes entre si, como ha llegado a ser paradógicamente el caso de la
física cuántica y la física clásica-newtoniana. Pero, insisto, en las ciencias.
sociales, las ventaJaS de la especialización que enfatiza el profesor Marichal
pesan todavía mucho más: ya surgirá en el futuro lejano la necesidad de
una gran mente integradora de paradigmas que provoque una revolución
científica.
Adam Smith también argumentaba que la división del trabajo
surge de la propensión humana hacia el intercambio de las cosas, por lo
que "Como es el poder del intercambio el que da ocasión a la división del
trabajo, entonces el grado de esta división debe estar siempre limitada por
la extensión de este poder, o, en otras palabras, por el tama110 del
mercado". Se debe reconocer que, por lo tanto, el haber logrado reunir a
once verdaderos expertos sobre la historia de las grandes empresas en
l\1é&gt;.ico en un seminario refleja un grado considerable de madurez del
ejercicio de la disciplina de los historiadores en nuestro país, lo que
aumenta el mérito del volumen que hoy comentamos.
En relación a los trabajos recopilados, además del logro en
tém1inos de] avance de este enfoque, y del éxito en cumplir con los
objetivos específicos que se propusieron para el coloquio que dio lugar a
este libro, al lector no especializado se le presenta una muy rica
oportumdad de reflexiones sobre la realidad mexicana: éste ha sido
siempre uno de los encantos de la historia, esa magia en la que el análisis
del pasado se transforma en ~ertezas sobre el presente y posibilidades para
el futuro. Y en este sentido, el libro de Marichal y Cerutti, definitivamente
se sitúa en la mejor de las tradiciones.
Por ejemplo, al término de la Guerra de Independencia, t\1éxico
entró en una depresión económica que se extendió por cuatro décadas.
Una de las principales causas de ella, por supuesto, fue la inestabilidad
política y social. Es sumamente interesante descubrir que, como el profesor
Marichal apunta, la respuesta de la rlit&lt;' gubernamental de entonces fue
muy similar a la del se:-.enio pasado y toda\'ia del presente: una serie de
reformas para liberalizar algunos sectores de la economía y alentar las
inversiones extranjeras. De hecho, el ministro y empresario Lucas Alemán
impulso entre 1822 y 1825 la inversión británica, originándose con estos
capitales una de las empresas que son tema del te:-.to de hoy: la compai'ua
de Real del Monte.
El análisis de las empresas ferrocarrileras mexicanas, que se hace
en dos excelentes trabajos de Sandra Kuntz Ficker y Arturo Grunstein
Dickter, constituyen verdaderas "joyas" para los analistas de la

�organización industrial; por la investigación que se hace deJ importante
papel de la estructura de costos en este tipo de actividad --fuertes costos
fijos y hundidos-- y del tipo de conducta de las empresas a que esto orilla
patrones de discriminación en el servicio y objetivos de crecimiento
desmesurado de la escala de operación. En el tratamiento del segundo
autor, me llamaron la atención dos hechos: la fom1a en que se crearon los
Ferrocarriles Nacionales, que no fue por una nacionalización "arbitraria",
sino por la adquisición de acciones por parte del gobierno, de acuerdo a la
estrategia del ministro de Hacienda Limantour, justificándose la acción en
términos del beneficio social; y segundo, las acusaciones de los gobiernos
revolucionarios de que estas adquisiciones, aunque necesarias para el país,
financieramente beneficiaron de manera exagerada a las empresas en las
que el gobierno adquirió capital, de forma innecesaria y con cargo a los
contribuyentes. Es evidente la analogía que se puede hacer con algunas
acciones gubernamentales del México de hoy.
En el trabajo d e Priscilla ConnoUy sobre el contratista de obras
públicas porfiriano W.D. Pearson, es muy interesante la historia del
surgimie nto de una actividad que ha sido la fuente de muchas fortunas de
políticos mexicanos --el contratismo--, pero tambié n llama la ate nción el
hecho singular de que este personaje que adyuirió fama mundial con el
título de "Lord Cowd ray", en realidad mició cas i de cero su fortuna en
México, y es un ejemplo d e una empresa importante a nivel mundial,
incluso lege ndaria, con múltiples intereses en otros países, y que tuvo suorigen en la realización de contratos de obras públicas para el gobierno
mexicano, e ntre 1890 y 1907_ Esto nos arroja luz sobre la perenne
controve rs id respecto d la importancia geo- política de nuestra nació n.
El tra bajo de Leo nor Ludlow sobre e l Banco Nacio nal d e f\1éx ico
concluye d e mane ra sugere nte en t1e m pos en que, como hoy, los recursos
que se requie re n pa rd evitar el d errumbe del s istema bancario mexicdno
son fuerteme nte c uestionados: la re ldció n e ntre esta institució n \' el
gobierno d e ·oídZ " re pe rcutio en e l corto pldzo eli Id inmed idta cd1dd e;1 lds
tasas d e interés y e n Id dis po nibiliddd de un mdyor volume n de recursos
cred iticios_
Por s upuesto, hay que d estdcar la bnlldnte investigdc1ó n del Dr.
Ce rutti, que trata sobre la Com pa iiía lndustnal Ja bone rd de la Laguna _Este
caso es s umamente inte resa nte por diversas razones: es un ejemplo
perfecto d e prácticas empresariales sofist icad as e n c uanto a a lianzas,
colus io nes y po líticas de precios, llevad as a cabo hace un _s iglo, po r
e mpresarios que evide nteme nte te nía n un do minio de s u q ue hacer
bastante ad ela ntado pa ra s u tiempo; precisa me nte este es el caso de la
figura de John F. Brittingha m, cu yos descend 1e ntes todavía hoy gozan de
gra n prestigio e n la comunidad e mpresdfia l del noreste de t-. lé,ico. El Dr.
Cerutti s igue de ce rca las maniobras d e este ha brl ho mbre, hacedor d t&gt;
~

)

"negocios brillantes", seguramente en base a su formación académica
universitaria y a su gran inteligencia innata. Realmente, para las prácticas
empresariales de_la época, su visión era incre1blemente adelantada y digna
de admiración. Por ejemplo, en su correspondencia, se podían leer frases
que caben en un aula de maestría en ciencias empresariales en este
momento. Por ejemplo, su concepto del valor de una empresa " El gran
capital de una fábrica es su marca acreditada, sus marchantes íntimos v
leales y sus vastas relaciones en su ramo respectivo: todo esto vale más qu~
el doble del capital social" . Sus cálculos de costos y beneficios para evaluar
negocios que implican acuerdos de producción, ventas y compras de
materia prima son igualmente brillantes. Definitivamente, estamos ante un
empresario pionero en la región. En el trabajo del Dr. Cerutti tambié n
destacan, por un lado, otros nombres de empresarios de Monterrey y
Coahuila que participaron como capitalistas en esta empresa --apellidos
como Madero, Mendirichaga, Belden, Milmo, Maíz--; y, dentro de la
historia económica de t-. léxico, resalta el hecho de la procedencia nacional
de estos capitales, lo que habla de que en esta parte del país había sucedido
previamente un importante proceso de acumulación de capita les que
permitió el financiamiento de este tipo de empresas .• Finalmente, de
acuerdo a Cerutti, la novedad de esta empresa fue la alianza dise1iada por
Brittingham, que mcorporó a estos capitales un grupo de accionistas
agric ultores productores del algodón, cuya semilla _e ra la mate ria prima
clave del proceso productivo. Al centrarse en la figura de Brittingham, una
d e las riquezas del trabajo de Cerutti es precisamente su navegar tan
magistra lme nte, entre la metodología de la historia de las empresas y la
tradición del enfoque "schumpeteriano" que analiza las contribuciones del
empresario inno,;ado r al d esarrollo de los países. Me parece que es un
ejemplo de cómo se pueden ve nce r alg unos de los peligros de la
sobre-especializac ión en la disciplma de la histo ria: no contraponer
e nfoques, s ino utilizarlos e n comple mentació n.
En el caso de la Fundido ra l\1o nte rrey, Aurora Cómez dice que fue
muy mala 111ve rsion, por las bajas tasas d e ganancias que gene ró. De hecho,
el pnme r reng ló n de s u investigación dice que es la histona "de lo que
pudo ha be r s ido y no fue': Brillantemente concluye que la eficiencia de
Fundido rd e ra simila r a la de lds compaiiías inglesas y 3 o 4 por ciento
me no r a las estado urnde nses y alema nas_Sus salarios e ran s imildfes a los
d e la industria ace rera alemana. El costo d e los ins umos básicos si era muy
su perio r e n t-.1e, ico --el precio del coque o combustible utilizado e n los
ho rnos--, pe ro arg umenta que esto proba bleme nte se d eb1a al bajo nive l de
industrialización e n t\ lex1co. Es decir, la tesis centra l d e la a utora es que el
me rcado no estaba listo para esta empresa, que se fund o muy tempra no.
Q uizJ sea esta cond us 1o n un ejemplo d el lad o negativo de la
es pecia lizacio n e,tremc1: me parece algo in¡us ta esta apreciación, porque si
bien es cinto q u&lt;&gt; los p romedios de las tasas d e re ndimie nto sobre e l

�capital fueron inferiores al dos por (iento de 1912 a 1919, e inferiores a 6
por ciento de 1920 a 1930, otras estudios que siguieron el desempeno de
fundidora hasta su cierre, indican que él finales de los treinta y durante los
cuarenta y cincuenta, el rendimiento promedio fue cercano al 10 por ciento
-muchos años incluso superior--, y sólo comenzó a descender a 111\eles
inferiores al 5 por ciento en los sesenta. Como quiera me par~ce
fundamental la frase de North que ella rescata, a propos,to del impacto de
la Revoluc1on Mexicana en el desempei'io de la Fundidora que comenzaba
a mejorar significativamente a f111ales del Porfinato: "Mientras que el
desarrollo económico puede gestarse en el corto plazo en reg1menes
autocráticos, en el largo plazo el desMrollo e&lt;.onom 1co requ ,ere el
desarrollo del Estado de derecho".
No es mi 111tención profundizar en la rese11a de todos los trabaJOS,
pero al menos brevemente s, me gustaría comentar que, de acuerdo a
Mario Trujillo y Mariano Torres, en los casos de la fábrica textil de La
Magdalena Contreras y del Molino de San \ lateo de Atlixco, Puebla, la
clave fue la nueva maquinaria y equipo; es decir, la adopción de nuevas
tecnologías. Estos casos sugieren que el estereotipo de las empresas
porfirianas como empresas feudales atrasadas podría estar bdstante
equivocado.
La empresa de Minas de Real del Monte, cuya h1stona aborda
Roc10 Ru,z revela, de nueva cuenta, una actividad empresarial destacada,
con estrategias innovadoras: en este caso, la triangulación de intereses
comerciales e industriales; la centralización de capitales comerciales e
industriales en una sola empresa; y la inversión en e-xplotacion de nuevos
yanmientos, que revela una visión de largo plazo. En suma, la modernidad
en las practicas empresa ria les.
¿Qué factores explican a nivel "macroeconómico" el surgimiento
de estas empresas? Todos los autores coinciden: la ampliación de mercados
regionales y el creciente proceso de vinculación entre los mismos, las
nuevas corrientes de inversión extranjera, la creación de nuevos marcos
institucionales para las actividades económicas y, como lo hemos visto, al
comienzo la origmalidad de pensamiento y la capacid13d empresarial de
varias personas, innovadores adelantados a su tiempo --y aquí comenzaría
el tema de un enfoque distinto, de tipo "schumpeteriano" .
"Historia de las grandes empresas en México, 1850-1930" de
Marichal y Cerutti es un excelente texto de la historia que realizan los
investigadores de vanguardia en México. Para concluir, me permitiría
sugerir que los casos de las empresas analizadas bien pueden servir para
ilustrar con ejemplos algunos de los conceptos que se tratan en cursos de
economía, especialmente en las áreas de la organización mdustnal en
general, y la regulación en particular.

~2

Williams K. Meyers, Forja de progreso, crisol de la revuelta.
Los orígenes de la Revolución Mexicana en la comarca lagunera,
1880-1911, Gobierno del Estado de Coahuila, Talleres Gráficos,
Saltillo, 1996, pp. 360
Israel Cavazos Garza.
Universidad de Nuevo León.

La producción bibliográfica de Coahuila es admirable. En los
ulttmos cinco a11os ha llegado a nuestras manos una sorprendente cantidad
de libros. Y lo más halagador -para nuestra dedicación al menos- es que
una parte constdernble de éstos es el campo histonografrco. Una de las
obras más notables entre las publicadas, es la de Will,ams K. Meyers: Forja
de progreso, crisol de la r&lt;.'1•11clta. Los ongenes de la RCT•olución Mexicana en la
Comarca Lagunera, 1880-191 I, traducuon de E"a Salgado Andrade. Talleres
Graficos del ConseJO Editorial del Gobierno del Eslado de Coahuila, en
medición del mismo Gobierno, el INEHRM, la Universidad
lberoamencana, Plantel Laguna y el Instituto Estatal de Documentación,
1997, 360 pp, ilustraciones, 23cm.
Trae el libro el índice general, una nota sobre el autor, profesor de
la Wake Forest University; un breve pero mag111fico prólogo del Dr.
Fned rich Katz, reconocido es penalista sobre el tema; los clásicos
agradecinuentos del autor; una introduccion, ), fmalmente el texto a partir
de la pág. 29. Consta el libro de nueve amplios apdrtados mas bien 9ue
capttulos. Al final, las fuentes de consulta y un 111d1ce 9ue se expresa ser
onomástico, pero 9ue es en realidad analítico, por cuanto a 9ue contiene no
solamente nombres pero lugares, instJluciones, temas, etc.
Las
ilustraciones, mapas, gráficas y cuadros, ayudan a complemen_tar la v1S1ón
del lector. En la introducción subraya, entre otra, el hecho de que el grupo
triunfante en la Revolución aun mantiene el poder y 9ue es el que por más
tiempo lo ha mantenido; con la explicación un tanto d1scut1ble de que "los
gobernantes mextCanos han controlado las fuerzas populares mediante
una mezcla de concesiones y represión desde los tiempos de la Revolución
hasta la actualidad".
El primer apartado nos ofrece una inteligente descripción del
medio geográfico " de sol mtenso, dé aridez y polvo..., tierra plana, luz
abundante, días cálidos y noches frescas", pero que debe su vida a los nos
Nazas y Aguanaval. " Por otra parte -dice- la Laguna es estenl y hostil y
desafia los esfuerzos por dominarla. Por otra, es un oasis que ofrece
oportunidades economicas". Da enseguida una clara explicacion del
proceso de su desarrollo desde la pnmera 111 itad del XVI; sobre la obra

�evangelizadora de los jesuítas y sobre la descolonización por el ·extermirno
de los grupos indígenas. Se refiere a la formación de los grandes
latifundios; al poderío de una familta encabeZdda por Miguel Sánchez
Navarro -a quien erróneamente hace obispo de l\.1onclova, (p.41); a la
aparición de las prime·ras poblaciones: Viesca y Matamoros y a la
adquisición de gran parte de esa zona por Leonardo Zuloaga y Juan N.
Flores.
Destaca los sistemas de riego, el cultivo de algodón y
establecimientos de la industna, en particular la textil, como ongen del
desarrollo económico. Refiere la constante -y a veces violenta- lucha por
el agua. Los encuentros de los vecmos de Matamoros con Zuloaga y la
intervención militar y administrativa del general Jerónimo Treviíio, a quien
también erróneamente hace coahuilense (p.49). Subraya con claridad la
actitud del gobierno de D1az para impulsar la región, poniendo en marcha
un programa para superar "el rezago del país; en particular con la red
ferro\ iana que fue detonador del progreso.
Lo que al principio fue sólo unas cuantas tiendas de campat"ias o
furgones, paso a ser una de las zonas más ricas y pobladas de t\1éxico.
Nos hace ver como la avalancha de inversionistas fue incontenible y hace
participar al lector del deSdrrollo que califica de espectacular; con la
formación de las grandes haciendas y la aparicion de poblanones como
Torreon, Lerdo y Gómez Palacio.
E:-,plica pormenonzadamente la
participación de las acaudaladas familias, Terrazas, t\ ladero, Purcell, Lav111,
l\1endirrchaga y otras; mdependientemente de las compa111as extranjeras:
Espar"iolas, inglesas, alemanas, estadourndenses, etc.
En segundo apartado, ademas de dar amplia idea de la
modernización de los sistemas agrícolas, 111111eros e industriales, describe
cada u1M de las zonas agncolas: La Alta, ¡unsdiccion de Durango, con
cinco haciendas, pertenecientes a los Lav111, Lujan, Torres y otros y a la
compa111a Tlahualrlo. En cuanto a la Zona f\1edra, del no en el limite
ocetdental 'de Coahuila, describe los tipos de !as catorce hacrendas ~ se
detiene analizar a Carlos Gonzalez, uno de los más prominentes
hacendados; as1 como a los imersionrstas Andrés Appen, Felrcrano Cobran,
Praxedis de la Per"ia y otros. De la zona BaJa, en la parte central, enfatiza el
hecho de que las prmupales propiedades eran de las poderosas familias
Purcell, de Inglaterra, residentes en Salllllo y \ladero, de las mas
acaudaladas del norte de i\1e"co. De cada zona ofrece el autor grafi(dS ~
etfras que ilustrdn sobre la producnon agncola, 1nduslnal ~ mi1wra.
Trae el libro otro interesantes apartado sobre Industria \
UrbaniZdc1on, 1880-1911.
El autor la califica como la mas nea y
diversificada de Í\ lé'&lt;ico. El auge algodonero prop1uó el su rg1m 1i&gt;nto dt&gt; lit
industria en multiples facetas: Textil, ¡abanera, glicenna, d1na1111ta ~
caucho; independientemente de la minena ,. la fund1c1ón. El 1abo11,
5~1

productdo por los Terrazas, de Chihuahua, y el aceite y el ¡abón por los
Brittmgham de los Estados Unidos y por los Mendirichaga de !\1onterrey.
Las plantas productoras de caud10 fueron 111staladas en virtud de la
enorme produccion de guayule en la zona. Sus propietarios los Madero,
los Rockefeller y los Guggenheim llegaron a producir hasta 863 toneladas
mensuales. La minería floreció merced a la red ferroviaria que dio fácil
acceso al carbon.
Este enorme mov1m1ento económico -observa el autor- trajo
consigo la fundación y el florernn 1ento de villas y ciudades. En el apartado
relativo ofrece el Dr. :\leyers buenas síntesis del origen} desenvolv11rnento
de cada una de éstas. Por citar sólo el caso de Torreón, 1mpres1ona advertir
que lo que en 1888 era una simple estación de Ferrocarril, c11Ko aiios
despues era declarada villa, con 4 mil habitantes. En 97 hab1a all, diez
sucursales de bancos y por teléfono y telegrafo estaba comunicada con el
resto del mundo. Para 1907 -ya como ciudad- tenía 40 mil habitantes. En
menos de 20 a11os hab1a pavimento, drenaje, tranvías, luz, cines, casino, etc.
Logrando ser la tercera ciudad del pars. De igual manera describe la
formacrón de Lerdo, l\1atamoros, San Pedro, l\1apimí, etc De este apartado,
a nuestro JUICIO, debiera de hacerse una separata o sobretiro para
divulgacrón enlre la Juventud de Coa huila.
De profundo 111terés nos parece el apartado que titula Elite de la
Laguna por el andlis1&lt;; que hace de las marcadas d1ferenc1as sociales;
"prod uclo -J Ke- del moderno desarrollo e\.onom reo". La élite -aiiade- fue
el poderoso grqpo moderno progresista que transformó el desierto en un
emporio. El autor lo das1Ílld en tres as pedos bien def1111dos: Los grandes
agricultores, CU) d base de riqueza erd la tierra. Eran 200 hacendados, pero
en real1d,id eran solo 20 íamil1ds o corporaciones. La mayor parte de estas
familias eran e,tran¡i&gt;ras &gt; dom111aban no sólo la econom,a pero la politica
local y part1upaban en los asuntos estatales ) nacionales; todas
europeizadas, no solo las e,tran1eras pero tambren las meX1canas.
Otro tipo de elite lJUe el autor !lama urbana o 111dustnal, que v1\ 1a
en los mismos barrios, fren1entaba los mismos clubes y se casaban éntre s1.
Fntre los e,tran1eros -comenta- predommaban los de E.U., lo que dto
motl\o a que se le llitmard a Torrean ademas de Perla de la laguna, "la
lt11dad ma&lt;; americana de \IP'\lco".
Pero 110 solo de l&lt;l élite se ou1pa el autor, put'sto que ded1ta el
,iparlitdo 5 c1 las l ldses populares, qul' también las separa en pco,u.•s
,1rn.:;1f/11dc1~, qul' res1d1an pPnnanentemente en las hanendits y que
ro11st1tu1itn la m,tad de la poblanon. Hitnemfas hab1a que tt&gt;ma'2 mil \'
hasta ➔ 111 ,1 peo,ws. Eran los que trabit¡aban 12 horas d ,arias, de 5 de 1~
111a11dna ,l 7 dC" l,1 nodw ,. quP 111du1a11 a lds mu¡en's y a los 111110s mayores
&gt;&lt;~5

�de 12 años. En la hacienda había cárcel permanente, castigo en el cepo o
enlistados en el ejército. Las estampas que ofrece el autor son a veces
estrujantes. Los tipos de peones eran eventuales y los emigrantes (a veces
había hasta 4 mil contratados).
En las frecuentes expresiones de
descontento de unos y otros por las condiciones infrahumanas de vida.ve
el autor lós. orígenes de la Revolución. Varias páginas están destinadas a
dar cuenta de los incidentes de violencia que no pocas veces se tradujeron
en bandidaje. El autor encuentra paralelismo entre el trabajador del camro
y el minero y entre fos del medio urbano y los de la industria. En lo que
llama el sector medio describe con amplitud el papel de la comunidad
china.
Uno de los capítulos o apartados más extensos del libro es el que se
refiere a los conflictos entre la élite (38 pags.). Analiza el autor el
enfrentamiento de los Madero con una empresa norteamericana que
pretendía el monopolio del procesamiento del guayule; el largo conflicto
de la jabonera por intereses agrícolas e industriales por el precio de la
semilla del algodón y en el cual intervinieron el presidente Díaz y la
Suprema Corte de Justicia; o las incidencias del largo litigio promovido por
la Compañía Tlahualilo contra el Ejecutivo Federal por el uso del agua del
Nazas.
El capítulo VII, referente a la inestabilidad económica y la protesta
popular, narra de manera entusiasta el auge alcanzado en la cosecha de
1906-1907 que convertiría a Torreón en centro mundial, particularmente en
el proceso del guayule. El lector puede c;larse cuenta de la euforia causada
por el apogeo económico; pero que tuvo un contraste dramático por la
recesión de 1907. Todo se vino abajo. A ello se agregó la peor sequía en
muchos ai,os. En abril, dice el autor, había en Torreón 1800 casas
desocupadas. Millares de despedidos expresaban su descontento por la
preferencia dada o los extranjeros. El libro enfatiza la serie de episodios
violentos. El Partido Liberal Mexicano y el periódico Regeneración
incitaban a sustituir la resistencia pacífica por la acción revolucionaria.
Al descalabro económico sobrevino la confusión política. El Dr.
Meyers relata con vivas expresiones los sucesos a ni.ve! nacional, así como
la división profunda en Coa.huila entre los partidarios de Evaristo Madero,
simpatizadores de Garza Galán y adictos a la fracción de Miguel
Cárdenas. El autor nos da una buena semblanza de Francisco l. Madero a
través de sus actividades antípofiristas que culminaron con su
levantamiento en 1910. El libro concluye con el capítulo titulado" Ahora es
tiempo", que en realidad debiera llamarse" Ahora es cuando" porque esta
es la expresión textual del dicho popular "Ahora es cuando,
· hierbabuena ..."(usado como grito de rebelión a la entrada de los rebeldes a
Gómez Palacio).
586

El texto de la obra está apoyado por numerosas fuentes de carácter
documental, he~w~ográfico y bibliográfico; que le permiten afirmar que el
desarroll~ econom KO d~ la Laguna está vinculado con los orígenes de la
Revoluoon y el surgimiento de hacendados revolucionarios; si bien como
lo observa el Dr. Katz en el prólogo se dieron casos más O menos
semejantes_ en los estados de Morelos, Chihuahua y Sonora. Forja de
progreso, msol de la revuelta, es a nuestro juicio una valiosa contribución
para 1~ hi~t~ria de la Revolución Mexicana, a que se añade que está escrito
un estilo ag1l y claro que hace agradabilísima su lectura.

�EBNER, FERDINAND: LA PALABRA Y LAS REALIDADES
ESPffilTUALES, CAPARRÓS EDITORES, MADRID, 1995

Dr. Alfonso López Quintás
Real Academia de Ciencias Morales y Políticas
Madrid, España

Celebro extraordinariamente que la Dirección de la Colección
Esprit haya decidido publicar en espa11ol la obra básica de F. Ebner, un
autor que ha revolucionado los estudios de Antropología Filosófica y ha
sido a menudo silenciado incomprensiblemente por quienes más se han
favorecido de sus geniales intuiciones acerca de la condición relacional del
ser humano. El lector que medite esas páginas se encontrará con la fuente
de muy diversos análisis antropológicos que enriquecen las obras de
pensadores muy celebrados de los últimos decenios. Era hora de conceder
la debida atención a un filósofo que desde su humilde retiro del
Wienerwald puso las bases de un estilo de pensar mucho más ágil y, por
tanto, más adecuado al modo de realidad abierta y relacional que ostenta el
hombre.
La traducción -nada fácil de realizar- es justa y fluída, lo que
permite captar la fuerza expresiva del autor. Para mayor información de
los lectores, me permito subrayar que en la expresión del autor. Para
mayor información de los lectores, me pemlito subrayar que en la
expresión, tan cara a Ebner, "el sue,10 del espíritu", el genitivo del no tiene
valor s11bicti110 sino objeti110; indica el hecho de "soñar con el espíritu",
considerar como auténtica vida espiritual, vida en el espíritu, lo que no es
sino mero sue110 evanescente, irreal.
La .Colección Esprit da, con esta publicación, un paso más hacia la
meta que se_ propuso: facilitar las obras básicas del pensamiento dialégica.
Una gran tarea que supone un excelente servicio, que debemos agradecer
debida mente.

589

�Ortiz-Osés, A. Y P. Lanceros: Diccionario de Hermenéutica. Una
obra interdisciplinaria para las ciencias humanas, Universidad de
Deusto, Bilbao 1997, 862 págs.

Dr. Alfonso López Quintás
Real Academia de Ciencias Morales y Políticas
Madrid, España

Los dos profesores de la universidad de Deusto nos presentan un
trabajo bien diseñado, magiúficamente realizado, abierto a diversas
corrientes hermenéuticas: la filosófica, la antropológica, la sociológica, la
lingüística, la estética, la lógico-científica, la psicología, la política, la
mitológica, la axiológico-simbólica, la teológica ... Los trabajos han sido
encomendados a diversos especialistas (Gadamer, Durand, Panikkar,
Ricoeur, Trias, Vattimo ... ), y son lo suficienternente amplios para dar una
visión amplia y personal de cada tema, dentro de las exigencias de una
obra de este género.
Se trata de una obra sumamente útil en diversos aspectos, y
ejemplar por su espíritu abierto, que hace posible una colaboración
interdisciplinaria que resulta bastante rara en el clima cerradamente grupal
que se ha ido creando en los ambientes filosóficos.

La presentación es muy digna y manejable.

�Kancyper, Luis. La confrontación generacional.

Estudio psicoanalítico.
Buenos Aires: Ed. Paidós, Col. Psicología Profunda, 1997. p. 204.
Walter J. Gamboa Sandoval
Universidad Autónoma de Nuevo León

Jaques Lacan se hace de nuevo presente en esta obra, escrita por
Kancyper, quien nos presenta un panorama bien delineado de la
perspectiva lacaniana, adecuadamente ilustrado con vh1etas clínícas
tomadas de su propia experiencia analítica. Eros y Tánatos sólo tienen dos
posibles y muy zigzagueantes vertientes: Crear o destruir.
Permitir la difícil confrontación generacional del hijo en la
continencia matriz del amor filial, más allá del deseo parental, sea este una
sujeción sensible -amor que engolfa- o se trate de un sometimiento hostilodio que destruye-, autoriza la resignificación histórica internalizada del
hijo y le da acceso a la reconstrucción de su personalidad en un acto,
creativo e it~tegrador, de propia identidad. F.sta es la tesis que nos presenta
Kancyper en La confrontación, eludiendo el polémico cuestionamiento de la
génesis de Tánatos, asunto aún pendiente en el "tapete" psicoanalítico
actual y que, consider(?, habría convertido esta obra en un difícil y vano
discurso intraacadémico.
Usando mitos clásicos a modo dé paradigmas -Pigmalión, El Gólem,
/acob en Peniel- este autor mantiene una constante secuencia netamente
clínica, conduce sus afirmaciones de un modo dinámico y científico,
directo y honesto, logrando estructurar con sus exposiciones un texto
indispensable para lectores especialistas y, parcialmente accesible, para
todos aquellos estudiosos familiarizados con el lenguaje de La.can.
No cabe duda de que Kancyper organizó previa y cuidadosamente
la división de su texto: Tres secciones bien delimitadas y
consecuentemente, hilvanadas por una congruente fundamentación teórica
refiriendo, en la primera, las vicisitudes del vínculo paterno-filial; en la
• segunda sección, cuya importancia radica -según mi apreciación- en la
clara explicación de las vivencias intemas del adolescente y de la díada .
vincular paciente-analista para un buen manejo de la confrontación
generacional, el autor precede cada capítulo con cuidadosas it1troducciones
como acercamientos al tema; en la última secuencia, una bien configurada
exposición de Patologías en el campo dinámico de la confrontación generacional
sirve de inicio e incluye, además, otras disfunciones de génesis fraternas
por una saturación de hostilidad y el rol en que estas se ".representan" en
593

�vínculos posteriores, cerrándola con un reporte de tres severos e

Marmel, Elaine. Microsoft Excel 97 visual
Tr. de Miguel Angel Martínez Sarmiento
México: Prentice Hall Hispanoamericana, S.A., 1997. p. 264

importantes trastornos: La desmentida, La prcruocadón y El sometimiento.
Particularmente importante es su énfasis acerca del autoanálisis de
la contratransferencia del analista, a que éste se atreva a encarar sus•
propios dinamismos inconscientes -conflictos personales que surgen en el

Sergio Eduardo González González

campo de la relación diádica- generados al trabajar con pacientes en etapa
adolescente. Desde todo punto de vista Kancyper se está aunando,
puntualmente, a la preocupación actual que todas las ·escuelas de_

Este texto es de aplicación tecnológica en su totalidad. Está
dirigí.do a lectores interesados en el uso de la computadora y, desde la
portada hasta la contraportada, se ve claramente la intención de la editorial
de tratar de convencer al lector sobre las bondades del uso de Microsoft
Excel 97, utilizando palabras y frases como "¡Bestsellerl", "¡La manera más
rápida y fácil de aprender!". En la presentación hay mensajes muy claros
que muestran el interés de la editorial por conocer la opinión del público
lector: "Por favor háganos saber si disfruta este libro, si tiene alguna
dificultad con la información ..."(p.iv); también es muy notorio su afán por
mostrar la trayectoria de la autora del texto.

psicoanálisis y psicoterapia profunda fonnulan, con ins_
istencia, como

aspecto básico y nodal para una sana etapa de finalización analítica. Me
limito a mostrar tres de sus más evidentes señalamientos.

En esa descripción no se incluía el modo como (sic), a su vez, las dificultades ejercitadas por la situación parental operan en las
contrarresistencias del analista.

Ni tampoco cómo, en ciertos casos, las

resistencias de los progenitores provienen del "influjo" provocado
iatrogénicamente, debido a una complicidad involuntaria que se establece

entre aspectos inconscientes del nii\o o el adolescente y los del propio
analista que surgen de una contratransferencia ignorada o negada (p.113)

La introducción pretende llamar la atención del lector al explicar
las múltiples funciones que son posibles de realizar por medio de Excel

La patología del paciente como tal no entra en el campo analítico

mediante una enumeración de las mismas y una sencilla ejemplificación de

sino en relación con la persona del analista, quien a su vez contribuye

cómo llevarlas a la práctica. Asimismo, hay un apartado cuyo nombre es

activamente (aunque, es de esperar, en medida inferior) a la constitución
de aquella patología del campo que será el objeto concreto de la
elaboración analítica (p.117).

"Secciones de tareas", donde se ilustran los pasos necesarios para realizar
cada u na mientras se efectúan los mencionados pasos.

Cuando el proceso tropieza o se detiene, el analista no puede sino
interrogarse acerca del obstáculo englobando en una segunda mirada a sí
mismo y a su analizando en una visión conjunta ... (ídem).
¿Hubiera convenido la inclusión de una definición de términos que
diera acceso, ~10 sólo a una más amplia di.fusión, sino a una mayor ligereza

de lectura al texto de Kancyper ... ?. Debe recordarse que la obra fue escrita,
ante todo, para lectores especialistas y que la obra presenta un panorama
por el que podría juzgársele, por algunos, de "particular'' o visión
"sesgada" dentro del caleidoscopio de escuelas psicoanalíticas.
Recomendamos, por lo tanto, que el virtual adquisitor de esta obra
previamente evalué su contenido, _pausadamente y sin arbitrariedades,
antes de transportarla a su biblioteca. Por mi parte creo que debe ser
bienvenida ya que el saber, el saber bien, siempre será una inteligente
i.nversión de tiempo, dinero y esfuerzo.

La obra está confomiada por aspectos técnicos y cuadros de
diálogo que explican paso a paso el proceso de cada una de las tareas
propuestas; dichos cuadros tienen el nombre "Eslabón perdido" y
"¿Confundido?". En el primero da notas aclaratorids del software que se
está utilizando y en el segundo hace algunas referencias sobre cómo se
usaba el paquete cuando era Excel 95 y el empleo que se le da en la
actualidadi.
Élaborado con una metodología sumamente práctica y sencilla, el
texto se compone de ocho secciones llamadas partes, las cuales a su vez se
dividen, a lo largo de 264 páginas, en 73 tareas. Asi, por ejemplo, en la
primera parte se describen los fundamentos básicos para el aprendizaje de
Excel, se definen diversos conceptos como renglón, columna, celdc1, celdc1
activa ... En la segunda sección se aborda la temática de inclusión y edición

de datos.

El tercer apartado da a conocer la simplificación de las
La cuarta sección hace referencia a la administración de

matemáticas.

1

Fstos I u&lt;1drosson muy import,lllh'S pon1u1• gu1c1n .il ll'( h1r t'n ,•I 1 11mplim11•nto d1• 1,1d,1 un.i

df' fos tareJs a rt•dli;,..1r y Í&lt;11 ilil,111 l,11~rc1dual , ompn•n..,ion d1•I h•x1t1.

594

595

�libros. El quinto apartado ex plica cómo dar formato a la hoja de cálculo.
La sexta parte habla de la impresión de la hoja de cálculo. En el séptimo
apartado se describe el trabajo con gráficos y en la octava sección se dan a
conocer las nuevas tendencias ·de la comunicación, describiendo cómo
enviar un libro a un destinatario de correo electrónico; el destinatario
puede ser desde una red local hasta una internacional, sólo se habrá de
activar la opción Send To y se podrá mandar dicha información; el envío
también se haría a un destinatario de distribución; la información podrá
ser enviada a distintas personas, las cuales compartirán los mismos datos.

Habla sobre la creación de una hipervinculación, método abreviado que
abre un documento en un servidor de red, en una Internet o lntranet2.

Una de las ventanas de este texto es, desde mi punto de vista, que
cada parte se inicia con una introducción a los temas, definiendo la
terminoiogía básica sobre los asuntos a tratar en cada sección, lo cual
ayuda al lector en la realización de las tareas propuestas: "Cuando inicia el
programa, Excel despliega un libro en blanco. El libro es un archivo en el
cual usted almacena sus datos; [... ]. Dentro de un libro usted incluye hojas
tales como hojas de cálculo, hojas de gráficos y hojas de macros" (p.8).
Además, el texto muestra la nueva fom,a de obtener ayuda para el uso de

Aunque se trata de un libro ordenado, bien documentado v se
complementa con magníficas ilustraciones, considero que la última parte
podría ser desarrollada con más profundidad, pues lo referente a la opción
para crear una página Web requiere de mayor explicación y más ejercicios
ilustrados para su práctica, ya que sólo dedica un ejercicio para
ejemplificar el tema•.
Co_nsidero que los ejercicios son sencillos y prácticos; lo que no .me
parece muy conveniente es proporcionar datos relativos a otra cultura

diferente sistema monetario.
completa.

y

Pienso que la traducción debería ser

En resumen, se trata de un texto muy bien presentado en el aspecto
visual, con una serie de contenidos cuidadosamente descritos.

Las

pequer"ias erratas no in1piden que pueda ser considerado un valioso aporte
al campo de la computación.

una determi.ndda herramienta, lo cual es explicado de manera muy concisa

y' clara, utilizando para ello una animación con movimiento y sonido:

" Puede emplear el Ayudante animado de Excel para otra forma de obtener
ayuda. Para usarlo, usted formula una pregunta y el Ayudante despliega
una serie de opc iones donde puede hacer un clic para delimitar la
búsqueda" (p.22). Otra de las virtudes del texto es que enser"ia a usar la
herramienta de autocorrección ortográfica, pues este programa "puede

definir su wopia lista de pala_bras que escribe en forma incorrecta y Excel
lds corregirá dutomáticdmente cada vez que las escriba nMI" (p.7i}3.
Podemos apreciar que la autora explica, además, algunos de los

avances má~ importantes que ha logrado Excel 97: El ocultamiento de filas
y columnas de la hoja de cálculo', el uso de comentarios en las celdas',
entre otros.

Aunque se trata de un libro ordenado, bien documentado y se
complementa con magníficas ilustraciones, considero que la última parte

! ~•

dt&gt;l~(''-t'f',Uir l'I n rdt•n

d(' 1,,., l&lt;1 n'&lt;1o.;, 1~u1&gt;o.; lti ,1prendid11•'11 llll&lt;I l,m •.i

-:t•

~ •t•,u irrl ulili ;,..,UH.lo t&gt;ll

l,1s po.,h•rinn-o.;.
"&gt;

1-1 pmf~r,1111&lt;1 1- xu•I 93-%

-:t•

lim1tc1h,1 c1l U'-tl dl' n•vio.;iún orlo t~r.ilk,1, mi1•nlr&lt;lS c.¡u1• Excd W

¡"lt•rm ilt&gt; 1 n•,1r un d i11 it11Mri11 l"'t'Nm ,11 1 1111 pctlrlh r,1'&gt; 11u1•, 111n m rlyo r Írt'i. m•m irl, St' ('Sn ilit&gt;n
t' ffl l ll l'cl llll'/l( I'.
1{

" En la actualidad, la págiI1a Web es una de las herramientas más importantes dentro Je
interne!, por lo que es indispensable conocer la forma de elaborarla.

'1rn 1•-.to '&gt;t' t&gt;vi t,1 lc1 h•d10-.,1 l&lt;1l"l&lt;. 1r d(• v1•r I olunuMs y wnr,lon1•s in11t'l 1'$.:1rit1S.

~ ", 1rv1•n t1 I uo.;u.irio p,u ,1 h,111•r m1tc1., ,11 l,1r.ih1ri,1-.
( u,11lr1N no ,,r,1w1. 1•n 1•n 1,1 im1•n"&gt;i1111 .

dl'

n lni1, '&gt;&lt;' 1•mpll&gt;c.) urM (ó rmul,;1 .

F.stos

597

�Pacheco Méndez, Teresa y Angel Díaz Barriga (coordinadores)
La profesión. Stt condición social e institucional. México: Centro
de Estudios sobre la Universidad, Grupo Editorial Miguel Angel
Porrúa, 1997. p. 202
Alicia Olivares García
Universidad Autónoma de Nuevo León-

El libro contiene siete trabajos distribuidos en tres apartados,
donde se revisa, desde diferentes perspectivas, la temática de las
profesiones. Le antecede al primer estudio, una presentación que ofrece la
panorámica general del contenido de la obra.
El rasgo predominante de todos los trabajos es la inclusión de
_elementos de contexto, destacándose los siguientes: De la ocupación y las
profesiones en las sociedades capitalistas, en la etapa de desarrollo
industrial y en la etapa de sociedad moderna; de la corporativización del
Estado Mexicano y su reproducción en instituciones y organizaciones; de
la relación educación-desarrollo; y del dise110 curricular en la etapa de
industrialización monopólica.
En lo que respecta a revisiones teóricas, hay especial cuidado en el
tratamiento de la institucionalización de la actividad soaal, asimismo en la
conceptualización del término 'corporativismo' y en cuatro enfoques que
explican las relaciones entr~ economía y educación. Además se incluyen
aspectos valorativos en la formación y práctica del investigador.

Se ofrecen también datos y resultados sobre estudios r~alizados en
México, reportándose, falta de relación lineal entre puesto de trabajo y
nivel de escolaridad, así como entre preparación académica y percepción
salarial. Otros estudios concluyen que: El modelo de desarrollo vigente no
tiene respuesta para absorber a los egresados de las instituciones de
educación superior, y quienes cursan parcial o totalmente una carrera,
pueden evaluar altemativas de úwersión mas no desempe11ar un pape.!
releyante en el desarrollo de la sociedad.
Interesa destacar algunos planteamientos que clarifican la relación
de la formación y la ocupación. Uno de ellos es sobre la teoría curricular,
que nace en respuesta a las demandas de la industria monopólica que
requirió de la formación del hombre productivo. También se tiene que las
organizaciones profesionales, más que interesarse por el conocimiento
disciplinario de sus campos, priorizan su acceso al poder de decisión en los
espacios laborales.
Asimismo resulta contradictoria la falta de
599

�reconocimiento al · ilwestigador profesional, quien con su trabajo
desmitifica la apariencia mecánica del mundo académico y el mundo
económico.

No faltan tampoco propuestas y recomendaciones que favorezca el
estudio del papel historico-social de las profesiones modernas, la
elaboración de planes de estudio, el desarrollo de un nuevo proyecto de
universidad, y la formación para manejar contextos complejos y
situaciones imprevistas.

Todas las aportaciones consideran la profesión

como uno de los elementos a tomar en cuenta.
Se trata, en resumen, de una compilación de trabajos que, al ser
elaborados para publicarse uno a uno y reeditados bajo la modalidad de
libro, ofrecen un contenido rico en enfoques y limitado en integralidad. Es
deseable que en un futuro cercano se realicen estudios de la profesión, bajo
la modalidad de trabajo en equipo.

Zaid, Gabriel. Tres poetas católicos. Col. El día siguiente.
México: Ed. Océano, 1997. P. 352.

Juan Carlos Magallanes.

e.sta obra está compuesta de cuatro capítulos centrales precedidos
por una pequet'ia introducción en donde el autor justifica el tema del libro.
Asimismo contiene al. final dos anexos: Uno dedicado a los poeinas
religiosos de Alfonso Reyes y el otro, a un análisis del significado que tiene
la palabra "mocho".
Ramón López Velarde (1888-1921), Carlos Pellicer (1897-1977) y
Manuel Ponce (1913-1994) fueron tres poetas de generaciones vecinas
posteriores al modernismo mexicano, y que se identificaron con la idea de
que se podía ser católico y moderno a la vez.
En "Muerte y resurrección de la cultura católica", primera parte de
la obra -y que bien podría ser una pieza suelta para otro ensayo, por su
extensión-, sirve de preámbulo para que el autor explique que, a finales del
XIX y a principios del XX, surgieron en México diversos autores que
impulsaron la cultura desde una óptica católica -al margen del clero-, con
la particularidad de haber colaborado de cerca con los liberales. Sin
embargo, la historia oficial jacobina nunca reconoció que los orígenes de
nuestra cultura mexicana fueron católicos y modemizantes. Un total de
cincuenta y siete páginas dedica Zaid a este capítulo para explicar el

devenir de la cultura en todo el curso de la historia, hasta llegar a lo que él
denomina "una cultura católica posmoderna".

Ramón López Velarde Ateneísta
El poeta jerezano tenía todas la~ características para pertenecer al
Ateneo de la Juventud, pero no perteneció por ser de provincia. Con la
llegada de ~1adero a la presidencia de la República, emigra a la Ciudad de
Í\ 1éxico procedente de San Luis Potosí; en ese momento entra en contacto
con los dteneístas que encontró: Vasconcelos

y Antonio Caso. Entre ellos

coincidieron en luchar en contra de la cultura oficial positivista. Alfonso
Reyes, por el contrario, siempre se expresó con cierto desprecio hacia la
persona y ohra del Jerezano; reduciendo su poesía completa a La s11a11c
pal ría.

r,(11

�López Velarde y el Plan de San Luis

López Velarde reaccionario.

El poeta zacatecano trabajó de cerca con Francisco l. Madero en la
redacción del Plan de San Luis; sin embargo nunca tomó las armas.
Asimismo no se sabe a ciencia cierta en qué consistió su participación en la
redacción de dicho Plan. Se sabe que conoció a Madero cuando éste visitó
la ciudad de San Luis Potosi y fundó el Centro Antireelecionista donde
López Velarde fungiría como Secretario.

Por su pensamiento católico y conservador, ha sido tildado de
reaccionario después de su muerte. Sin embargo, su catolicismo no era
clericalizado sino demócrata. Asimismo hay algunas frases de su poesía·
que han sido mal interpretadas, por eso algunos lo han caHficado de
reaccionario.

En este apartado, Zaid es muy reiterativo.al ofrecer santo y seña
de fechas y acontecimientos del poeta y su encuentro con Francisco l.
Madero, lo que hace que la lectura sea algo tediosa.

Para López Velarde, el reconocimiento público vino después con la
publicación de su famoso poema La suave patria, que lo inmortalizó entre
los grandes poetas y sus restos descansan en la Rotonda de los Hombres
ilustres.

Un amor imposible de López Velarde

Aclaraciones sobre López Velarde.

Gran parte de su poesía hace alusión a los amores de su vida.
Josefa de los Ríos, "Fuensanta", es considerada como el primer amor
imposible y la musa de su inspiración. Se conocen en Jerez, cuando el
poeta estudiaba en la Universidad, pero unos a11os después rompen la
relación.
Su segundo amor en importancia, y también imposible, fue María
Nevares, a quien con~ió en la Ciudad de México. Lo primero que le
cautivó de María fueron sus ojos azules y, ese detalle quedaría plasmado
en su poesía. Es un misterio el porqué L?pez Velarde nunca pudo tener un
amor posible.

López Velarde civilista
El poeta zacatecano también fue un asiduo periodista de artículos
políticos. Desde 1907 hasta 1913, a110 en que fue asesinado Francisco l.
Madero, escribe en pro de la democracia y en contra del porfiriato. A
partir de ahí, sostiene Zaid, no volverá a escribir asuntos políticos de la
época, sino hasta 1917 cuando opina que México debería apoyar a los
aliados en la I Guerra Mundial.
Esta última afirmación de Zaid es inexacta, pues, segw1 consta en
las Obras Com pletas 1 del jerezano, su última intervención política sería el 4
de Mayo de 1919, con un editorial titulado "Blanquet", en el cual recuerda
a Madero que fue traicionado y muerto haáa seis años. Al mismo tiempo,
en esos días en que apareció su último editorial, moría Blanquet, quien
_junto con Victoriano Huerta, habían sido los asesinos de Francisco l.
Madero.
602

El autor sostiene que todavía falta estudiar más la obra y persona
de López Velarde pues, no todo está escrito. Asimismo, se han escrito
demasiadas cosas en contra sin fundamento.
Lo cierto es que murió muy joven y alejado de la fama. Vivió en
una década de acontecimientos dolorosos que menguaron sus sueños: La
muerte de Madero, sus puestos de segunda como funcionario público, la
muerte de Carranza, sus amores imposibles.
Una bronconeumonía
terminó con la vida del poeta.

En los seis subtemas tratados en torno a la obra y figura de Ramón
López VeJarde, el autor presenta una buena y vasta documentación
histórica del poeta y su época. Pero mucha de esa información que ofrece
se aparta de la tesis original que el autor maneja en tomo a modernidad y
catolicidad, o al menos, no lo relaciona. Por ejemplo, los temas: "Un amor
imposible de López Velarde" y en "Aclaraciones sobre López Velarde",
muy bien podrían aparecer por separado en otro estudio, sin pretender
agotar el tema.

CARLOS PELLICER. Nació en Tabasco en 1897. Es conocido como el
poeta que le canta al Continente Americano, pues realiza muchos viajes
por países de Sudamérica en compañía' de José Vasconcelos, cuando éste
desempeñaba el puesto de Ministro de Inspección Pública.
Característica de Pellicer es que escribe poesía con un optimisQ10
cristiano de la vida y con un marcado a1por hacia la naturaleza, de ahí que
se le llame también el poeta del paisaje.

603

�Asimismo Zaid nos muestra a un Pellicer, poeta aviador y del
trópico; al poeta de lo profano y de lo religioso.

Savater, Fernando.
El valor de educar. México: Editorial Ariel, 1997, p. 223.

En "Pellicer: Un desastre editorial", el autor menciona que Pellicer
no tuvo buena difusión de sus obras porque siempre tomó decisiones
absurdas; en ese sentido fue un desastre. Cree que su calidad poética
puede ser igual o superior a la de Jorge Luis Borges. Este subtema también

Alejandra T reviño Conzález

El libro de Savater se divide en seis capítulos principales y dos
cartas a manera de prólogo y epílogo. En el primero nos ofrece la
justificación de por qué el hombre es capaz de aprender y ensei\ar como
parte de su naturaleza humana. En el segundo establece de manera

muestra inconexión con la tesis original del libro, aunque no le resta
mérito. Si111 plemente es infonnación de más.

general los contenidos de la ensei"ianza

MANUEL PONCE
Nació en Tanhuato, Michoacán en 1913. Fue sacerdote y maestro
de literatura. Como algo fuera de lo común, Ponce, siendo sacerdote, se

dió cuenta que te,úa que reconciliar el arte moderno con el catolicismo. Su
obra en general tuvo buena acogida en los ambientes no católicos. La
originalidad de su poesía radica en la musicalidad que hay en ella, a pesar
de haber sido escrita en verso libre.

En el sexto establece la visión democrática

contexto histórico.
1 López V&lt;•lan..l&lt;', Ramón, Obra~. Cok, dón mbliolPca Anwrica na. FonJn dP c ultura
Enmúmii·a, M1;xi,:o, 199-1, r.79.1.

y universal de la educación, la

cual debe mantenerse al margen de ideologías políticas, religiosas, étnicas,
etc, Pero sin abandonar la promulgación de los logros obtenidos por la

En general al dedicarle más de una tercera parte del total de la
obra a López Velarde, es un trabajo que presenta un contenido
desproporcionado. Zaid pretende agotar el tema con el poeta jerezano; en
cambio, con Pellicer y Ponce, sí logra de una manera más patente su tesis
original en breve espacio., aunque no abunde o no recurra tanto a estudios
realizados con anterioridad sobre estos dos últimos poetas, ni en su

y su función socializadora. En el

tercero plantea el eclipse de la familia como la razón primordial por la que
la educación de los jóvenes no cumple con las expectativas de progreso que
la sociedad reclama. En el cuarto nos explica el concepto de libertad
haciendo énfasis en su relación con la disciplina, si bien la insolencia del
ser humano es virtud, ésta debe ser subordinada para alcanzar el fin de
hacer hombres libres. En el quinto analiza el concepto de humanidad y
redescubre el contenido y fin de las humanidades dentro de la educación.

civilización durante su larga historia de revoluciones.

En el capítulo primero establece que" nacemos humanos pero eso

•

no basta: Tenemos también que llegar a serlo" (Savater, Fernando 1997:21) .
Desde luego el toncepto de humano no es aplicado únicamente a una
especie biologica, sino más bien como el fin perfecto que persigue el
hon1bre. Como prueba de la evolución podemos mencionar la capacidad
mimética de las especies durante su estado infantil, sin embargo el hombre
es el único ser capaz de mantener esta característica hasta el momento de
su muerte. El hombre alcanza su humanidad a través de la socialización y
esta condición humana es lo que le permite ser maestro de alguien al
menos en una ocasión durante su vida .
Es importante d 1fe(enciar entre ed ucacion e instrucción, la primera
implKa el conocimiento de los valores fundamentales de la familia como
núcleo de la sociedad y Id segui1da se refiere al conjunto de conocimientos
específicos de cada profesión. También hay que mencionar que el destino
de cada hombre no es la cultura sino sus semejantes, por lo que los
conocimientos toman su vc1lor frente a ellos nada más. Si bien la enseñanza
y el aprendililje son características innatas del ser humano, por sí solas no
imp!ican ningún beneficio, requieren de ser dirigidas ha~ii'I la socialización
del hombre pa rn hacerlo humano.

nO-t

�En "Los contenidos de la enseñanza" complementa lo arriba
mencionado al decir que "toda educación humana es deliberada y coactiva,
no mera mímesis" {Op. cit., p. 44). Así lo primero, que la educación
transmite es que no somos únicos y lo segundo que no somos los
primeros, para educar es necesario tener la complicidad del educando. En
algunos gi:upos humanos primitivos se carecía de instituciones educativas
específicas: Los más experiencia enseñaban a los neófitos, sin constituir
para ello un gremio de especialistas en la docencia. Así aprendemos
nosotros el lenguaje y los valores familiares. La institución educativa
aparece con el saber científico, es decir, cuando los conocimientos se van
haciendo cada vez más abstractos y complejos, lo que hace imposible que
un hombre los posea todos de manera suficiente para enseñarlos. Tan
importante como absurdo resulta la diferenciación entre educación e
instrucción ya que son complemento la una de la otra y en conjunto tienen
como objetivo la humanización del hombre. El reconocimiento de lo
humano por lo humano posibilita al hombre su maduración para
confirmarse a sí mismo como parte de la sociedad. No es posible pues
obtener toda la instrucción necesaria abandonando la educación, ya que
esto nos llevaría a asilamos de nuestro grupo social.
En el siguiente apartado podemos constatar la importancia de la
fanulia y su papel ante la educación del hombre. Durante su primera fase
la socialización tiene como fin formar ún miembro más o menos estándar
para la sociedad y es tarea de los padres el establecer las aptitudes básicas
que debe tener el niño. Dentro de la familia el aprendizaje se ve nutrido y
facilitando por el afecto de los que rodean al niño haciendo de éste algo
deseado por el neófito. Actualmente resulta difícil esta responsabilidad,
no sólo por el hecho de que algunos padres no cuentan con la solvencia
económica suficiente para dedicar tiempo a sus hijos, sino por el hecho de
que nuestra sociedad margina a aquellos que considera viejos, que es
sinónimo de madurez. Es fácil decir que la televisión desinforma y mal
educa al niño, pero realmente no es más que una gran cantidad de
educación sin dosificar y es tarea también de los padres fungir como
mecanismo para graduar y orientar la infom1ación.

rebeliones nos suenan siempre a exabrupto aún en los casos en que se
expresan como poesía o filosofía. A fin de reconciliar la coacción que
representa toda enseñanza con el postulado de libertad, algunos
pedagogos insisten en que eJ objetivo es liberar al hombre dándole los
elementos necesarios para que más adelante no requiera de maestros ni
socializadores para sobrevivir. Desde este punto de vista no es posible
educar al niño sin contrariarle en mayor o menor medida ya que para
poder ilustrarlo hay que formar an~es su voluntad. De igual modo, María
Montessori propone un método que no admite programas estructurados
ya que éste tiene estructura, la cual es flexible a las necesidades del niño de
acuerdo con el momento y la etapa en la que se encuentre. La función del
maestro se limita il ser un guía en la educación del niño, ya que el que
desempeña es de carácter indirecto y su meta es liberar el propio potencial
del nií'i.o para su autodesarrollo constructivo.

La doctora contempla la libertad como uno de los componentes
básicos en el medio ambiente del salón de clase Montessori, ella creía que
la libertad del nfüo dependía del desarrollo y la construcción previa de su
personalidad, que involucra su independencia, voluntad y su disciplina
interna. Para que el niño logre desarrollar la libertad, es necesario que se le
ayude a alcanzar la independencia través del medio ambiente, también se
le debe estimular tanto su voluntad como su disciplina y por último a
desarrollar una clara comprensión entre el bien y el mal. Este punto es
importante ya que actuah11ente existen escuelas que aplican el método
Montessoricomo modelo para lograr la educación y aprendizaje del niño.

. modo el niño se queja de la escuela, los padres reclaman la falta de
efectividad y los maestros se lamentan de todo lo que deben pulir en el
alumno.

Mientras nos acercamos aJ fu1 del siglo, notamos cómo se
multiplican las alarmas proféticas acerca de lo que viviremos en el siglo
que aún no empiez.a. De la suerte que vivirá la educación es el tema que
ocupa al penúltimo apartado del libro de Savater. La modificación de los
planes de estudio y su reforzamiento del conocimiento científJco parecen
apuntar a una humanidad sin humanidades. Cada vez son más las
materias enfocadas a la ciencia, políticas y economía modernas y menos a
la literatura o filosofía. Sin embargo, Savater afirma que "las facultades que
el humanismo pretende desarrollar son la capacidad crítica de análisis, la
curiosidad que no respeta dogmas ni ocultamientos, el sentido del
razonamiento lógico, etc." (Op. ·cit., p.116) y no podemos menospreciar el
papel humanista de la química o las matemáticas; la clave no reside en el
qué se está enseñando sino en el cómo se está enseiiando. Así, el fin de la
educación humanista es despertar el · espíritu humano, que eche raíz el
sentido crítico y el deseo de aprender.

En "La disciplina de la libertad" nos habla de la tiratúa que
representa el educar a un nfüo. Todo intento por enseñar representa una
· forma de coacción en contra de los deseos y necesidades de éste y las

Savater habla de la tecnología modema, analiza el racionalismo
científico de nuestra época que nos lleva a abandonar la intuición natural
del hombre y que nos aleja del humanismo. Después de diferentes

Durante la segunda fase de la educación es responsabilidad de la
escuela, coro pañeros de trabajo y amigos socializar al niño. Esta labor se
w~~~~~~~~~oo~~-~~~~

606

607

�acercamientos al mismo tema, el autor nos deja claro el significado de una
educación humanista, su importancia y las dificultades para cumplir tal
objetivo.
Hasta este momento, el autor nos ha hablado de la educación en su
fom,a abstracta, sin aplicación o moderación a algún sistema o era. En
último apartado nos acerca a la realidad presente que enfrenta_ la
educación moderna.
Convine afirmar sin escrúpulos el senltdo
conservador de que la educación, ya que se trata de mantener o hacer
permanentes cierto cúmulo de conocimientos que formarán nue:~s
miembros de nuestra sociedad. Este pedestal conservador de la educac1on
no debe ser utilizado para eternizar regímenes políticos, emicismos
separatistas o creencias religiosas de ningún tipo. La educación no es
neutral ya que persigue un fin, pero ese fin debe ser la Urnversahdad
democráticas del ser humano. La permanencia de valores tales como la
· igualdad del ser humano, la historia, "tratado de auxiliar las deficiencias
del medio familiar y social en el que cada persona se ve obligado por azar a
nacer, no refrendándolas como pretexto de exclusión" (Op cit., p. 158). No
podemos ser neutrales ante el terrorismo, la pena de muerte, la impunidad
de la corrupción en cargos públicos, la salud y protección de los ancianos;
simplemente por el hecho de que son logros de la civilización humana Y
sus revoluciones, no de un sistema o régimen político.
Savater comulga con las ideas de Paul Feyerabend al decir que la
potencialidad de cada cultura está en funcióp de su transmutabilidad conotras culturas, que cada una d"' ellas es todas las demás. Neutralidad ante
la idiosincrasia pero fim1e defensa de los valores democráticos acumulados
por el hombre y para él, así, el autor nos plantea la universalidad de la
educación.

y es conocido en todo el mundo. La finalidad del método Freire es lograr
una educación liberadora o de concientización a través de un proceso por

el cual el hombre de procedencia popular despierte a su realidad
sociocultural, descubra para sobrepasar las ahenaciones y las coacciones a
que está sometido y se afim,e consciente de su historia. La educación
como práctica de la libertad es un acto de conocimiento, una aproximación
crítica a la realidad. Es una acción-re~exión. Es compromiso histórico, es

tomar

posesión

de

la

realidad.

Está

basada

en

la

relación

conciencia-mundo.

La alfabetización es una acción cultural al servicio de la
reconstrucción del pueblo y no simplemente la tarea de ensei\ar a leer y
escribir. Tiene como objetivos:

a) Devolver al pueblo en forma organizada aquello que él nos ofrece
desorganizado.
b) Ayudar a los grupos a que la mera opinión sobre los hechos sea
superada por una comprensión crítica de ellos.

c) Promover una visión global de los problemas sociales.
Al respecto encontramos que Savater al enfocare aJ aspecto
hurnanista, hace una crítKa de los aspectos morales de nuestros tiempos de
nue·stros tiempos. Señala que hay demasiado fanatismo en los jóvenes por
los modelos contemporáneos de comportamiento:
La moda, la

despreocupación, el cuerpo delgado y hermoso, los sacrificios, las dietas,
los remiendos en el cuerpo, el deporte, siem·pre a la búsqueda de risas.
Esas son las meta;&gt; dduales, es decir quien no es joven en la actilalidad, es
como estar muerto. Se fomenta PI que si una persona es vieja ya no vale,
nadie lo quiere, nadie lo desea, as1 que para poder sobrevivir hay que
mantenerse deseable, gustar a los demds.

En su ucarta a la ministra" indica que la ense1lanza debe ser

pluralista como la sociedad nüsma, el nii'io va a _la escuela_ par proponer en
contacto cos.1 el saber de su época. La. ensenanza, senala Savater d la
ministra de educación, no puede ser un bien que se ofrezca en el mercddo,
parte de la educación es transmitir el amor intelectual a lo humano, debe

fomentar el desarrollo de la mundialización humanista . .
· se coloca11 e11 el mismo plano al buscdr el
Savater y Fre1re
humanismo en la educación.
Freire, en el periodo de 1962-64 comienza' a poner a prueba un
método de alfabetización que ayude al hombre a liberarse de la
manipulación
y
domesticació;,,
desarrollando
su
capacidad
crítico-reflexiva, este método alcanzó extraordinarios resultados, se
extendió a todo el territorio nacional, posteriormente traspasó las fronteras

608

El nuevo libro de S&lt;lvater es una propuesta por la potenciación de
la escuela primaria, ya que según él es ahí donde se puede tener la solución

de los grandes problemas de los tiempos: racismo, drogadicción,
intolerancia y violencia. Es un llamado de atención para volver la mirada a
la estructura de la educación y dejar de lamentar los síntomas que la
sociedad actual padece por una educación deficiente. Hábilmente utiliza la
información obte111da de una cuidddosa investigación y sin ser un experto
en educación plantea eficazmente la opinión de pedagogos y filósofos
apoyando siempre sus drgumentos. En los tiempos que corren, cualquier
palabra de animo que se dirija a los educadores es bien recibida y el autor
proporciona aqu1 un lugdr ex~elente a los maestros.

país,

Se concluye así que Savater, preocupado por la educación de su
plantea una problemdtica universal y propone con sus
t,09

�cuestionamientos e mquietudes una nueva vía para la educación. Un
aromo diferente por medio del cual se logre forJar jóvenes más capaces,
~ás fuertes y menos influenciab]es a las costumbres Jigeras de la
actualidad, combatiendo todo esto desde la educación básica, dando a los
jóvenes la oportunidad de conocer el ambiente escolar lo que es el
pensamiento reflexivo, el enfrentamiento con la realidad y sobre todo
fortaleciendo su esp1ritu.

REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS
Lillard, Paula Polk. Un enfoqll(.&gt; moderno al metodo Montcsson.
Editorial Diana, 1977.

Méx1eo:

Larou~se. Diccionario práctico de sinónimos /antónimos. México: Ediciones
Larousse, 1987.
Larousse. Diccionario práctico de conjugación. México: Ediciones Larousse,
1987.

LA FILOSOFIA COMO PROPEDEUTICA DE SALVACION

Matilde Isabel García losada
Investigadora -miembro de la Carrera de Investigador C1entíficodel Conse10 Nauonal de lnvest1ganones Científicas y Técnicas
(Concret)
Buenos Aires, Argentma

Agust111 Basave Fernandez del Valle -Rector Eménto de la
Universidad Regiomontana, Profesor Eménto de la Universidad
Autonoma de f\.ue\o Leon, ~liembro fundador de la Sociedad Mexicana
de Filosofía y Catedrático de Metafisica y Antropología Filosófica en
lJrnversidades mexicanas y en la Academia Internacional de F1losofia en
Liechtenstem- autor prol1fico, ofrece -una vez mas- muestras de el1o.
'\os proponemos enlazar la obra que nos ocupa de Agust111 Basa ve
Fernandez del \ºalle al todo de su produccion filosófica.
Para ello, hemos de hacer una mirada retrospectiva.
La obra de A. Basa ve Fernández del \r afie, la cual ha suscitado y
susCJt.a nuestra atenc1on, hoy -como ayer-' nos llama a profund12ar en su
analis1s.
Entonces nos hacemos una pregunta.
¿Es posible encontrar a través de la Obra -desarrollada y
desarroHandose- de nuestro autor una idea directriz, vertebradora, desde
la cual el todo de ella se haya iluminado y se ilunune?
Nuestra respuesta es af1m,ativa.
En efecto, consideramos -desde el análisis de fuentes pnmarias, es
decir, la Obra misma de A. Basave- que la idea vertebradora, ilummante,
de ella es su concepción de la filos~fía amor a la sabid1111a- como propedéutica
de salvación; a la que reconoce él mismo como la mtuic1on fundamental de
su filosofía.
Agustín Basave Fernández del Valle, desde el desenvolvimiento de
su pensar filosofico -0, mejor, metafísico- centrado en el hombre, la
persona; es decir, desde su pensar "antroposófico", a la luz de su visión de
la filosofía como propedéutica de salvación ha desplegado distintas

ólO

611

�vertientes de su pensamiento filosófico el cual lo muestra como autor
polifacético.

D~e esta vision despliega su filosofía de lo mexicano -hombre y
cultura-; o s1 queremos, su filosofía de la mexicanidad.

Y desde su pensar metafísico "antroposófico" -centrado en el
hombre como persona- ha iluminado e ilumina el ámbito de la cultura
como una proyección práctica de aquél.

.
Res~e~o del filosofar de A. Basave Femández del Valle es posible
afirmar lo s1gu1ente: El centro de su consideración es el hombre; dicho de
otra manera: Su consideración filosófica -o mejor metafísica- tiene como
centro al hombre, al existente -c?mo deiforme, como ser afín a lo divino,
como ser fundamentado en el Ser fundamentante o Fundamento-; y, se
desenvuelven de un modo integral.
·

Ahora bien, cabe preguntarse:
¿Cómo ha esclarecido y esclarece A. Basave Fernández del Valle el
ámbito de la cultura?. Lo esclarece desde su concepción filosófica, esto es,
desde su concepción de la filosofía como propedéutica de salvación; y,
desde su consideración filosófica del hombre en cuanto sujeto de ella -la
cultura-.
Desde el desarrollo de su pensamiento metafísico Agustín Basave
Femández del Valle ilumina al hombre como persona; e ilumina a su
quehacer, es decir, lo que el hombre como persona hace: Cultura.
Así, de este modo, articulado a su pensar metafísico, A. Basave
Femández del Valle desenvuelve -a través de su Obra- y como una de las
proyecciones de su filosofía- la búsqueda de los fundamentos de la
mexicanidad, o si queremos, su filosofía, de la mexicanidad.
Y esto, porque A. Basave ve en el filosofar "un irnpresandible

menester de 11bicadón y autoposesión" y desde su imprescindible menester de
ubicación y autoposesión nos ofrece -cómo filósofo mexicano- su filosofía
de lo mexicano -hombre y cultura- proyección práctica de su filosofía, de
su propedéutica de salvadón.
Para nuestro autor es posible forjar una "filosofía con estilo
nacional", en su caso "una filosofía universalmente válida construida por
nacionales con el inconfundible sello o estilo mexicano". Y lo es, en cuanto
A. Basave Fernández del Valle considera que "un filósofo mexicano (en su
caso) concreto puede elaborar una verdad universal en una circunstancia
concretamente mexicana y sobre otros hombres igualmente mexicanos".2
Adviértase que frente a la cuestión de la posibilidad y sentido de
una filosofía iberoamericana A. Basave Femández del Valle asume 411a.
actitud dialogal que busca establecer un equilibrio respecto de las visones regionalista y universalista- extremas defendidas en dicha cuestión.
La temática de la mexicanidad aparece en A. Basave Fernández del
Valle desarrollada como un estilo colectivo de vida, como "una versión de
lo humano", como "un modo de ser en lo universal".

612

Nos importa destacar que nuestro autor -desde el
desenvolvimiento sostenido de su pensar metafísico- se proyecta al ámbito
de la cultura para iluminarla desde una "antroposofía" esto es, desde una
visión filosófica -o meJor metafísica- cuyo centro según hemos indicado- es
el hombre, ser fundamentado en el Ser fundamentante.
Habiendo llegado a este punto nos interesa centrar la atención en
la concepción filosófica, o meJor metafísica, de Agustín Basave Fernández

del Valle -la filosofía como propedéutica de salvación- vertebradora de su Obra
total según ya lo hemos señalado.
El último grado de la Filosofía no es la posesión de Dios sino la
abertura a Dios. La Filosofía como bien comprendió Agustin de Hipona señala Agustín Basa ve Femández del Valle- "prepara para la salvación". _
Dice A. Basave- "la salvación propiamente dicha no la otorga la filosofía".
La filosofía es propedéutica, enseñanza preparatoria.
"Salvación -señala A. Basave Femández del Valle- es, en el orden
filosófico, cabal cumplimiento de la vocación personal, fidelidad a nuestra
dimensión axiotrópica, esclarecimiento y realización del_ dinamismo
ascensional de nuestro espíritu encamado, abertura y encaminamiento a la
plenitud subsitencial". Pero la filosofía -remarca A. Basave- "aunque
abierta a la salvación no nos salva". "Esclarece fundamentalmente la
realidad entera, influye sobre la vida del hombre, y nos ofrece una
sabiduría sobre los últimos problemas humanos".
Hace notar Basave Femández del Valle que aunque finito el
hombre aspira a lo infinito, a lo trascendente. Aspira al Valor de los
valores. Su axiotropismo en última ínstancia "teotropismo". Y es que el
hombre es deifom1e; de ahí su aspiración a Dios, a lo divino. Considera
Agustín Basave Fernández del Valle que la filosofía "es un esfuerzo
máximo de congruencia y de luz". Congruencia del pensamiento con la
vida. Es preciso encarnar y sentir desde dentro ese saber rigurosamente
conceptual de la totalidad de cuanto hay. Así concebida la filosofía está al
6B

�servicio del hombre, de la persona quien filosofa para vivir, "para meJor
. . ,,

integración a la Trascendencia- se ofrece abierto, y en esa medida como
liberador, salvífica.

"Todo auténtico filósofo forja una filosofía y la encama" -según
Basave Fernández del Valle-. Así es que él ha forjado y continúa forjando
una filosofía -que concibe como "propedéutica de salvación" - idea madrede su "filosofía existencial positiva" como él la denomina.

Me mteresa destacar el carácter liberador de la filosofía de Agustín
Basave Femández del Valle.

V1Vlf .

Se trata de una filosofía que es el despliegue de la verdad
existencial, es decir de la verdad encamada, no de la verdad meramente
pensada, especulativa y que surge como imperiosa búsqueda de
congruencia de] pensamiento con la vida. Y de un filosofar que se
despliega bajo el temple de la esperanza.
En tal sentido, A. Basave Fernández del Valle -en la obra que
anotamos- así, se expresa "Nada pues de 'vivir y después filosofar', sino vivir en
profundidad filosofando, y filosofar en profundidad viz1iendo enh1siasmadamente lo
que se filosofa. Este es -en el gentil decir de una vo::: española- el gran mote
heráldico y comprometido de mi filosofía (Pedro Caba)" (p. 117).
Agustín Basave Femández del Valle revela a través de su densa
Obra que su filosofar que desenvuelve como "un imprescindible menester
de ubicación autoposesión" en que se Juega a sí mismo -"me Juego" -dicede manera integral- se desarrolla en e] ámbito de "la habencia" (la
totalidad de cuanto hay) desde el despliegue de una metafísica abierta a la
dimensión vertical y cuyo gozne es el hombre, la persona, que desde su ser
deiforme, desde su existir como un ser a.fin a lo divino cuenta con la filosofia
"propedéutica de salvación" que es un saber que puede desplegar, saborear,

para mejor uivir.
El filosofar de A. Basave Fernández del VaIJe es un jugarse él
mismo. En su filosofar esta e] mcluido, encarnado, entrafiado. Es ésta una
nota existencia de su filosofía; como lo es, también su concepción de la
Filosofía como compromiso y su compromJSo como filosofo.
Es compromiso del filosofo advertir el carácter propedéutico de la
filosofía. Y en cuanto tal, el filósofo esclarecido -en cuanto saber es
saberse- ha de proponer- considera Agustín Basave Fernández del Valleintegrar la Filosofía -o mejor la Metafísica-, a la Religión; como así también,
a otras formas de acceso al Fundamento, v.gr.: el Arte, ... a fin de que en
su integración pueda el hombre desplegar su cond 1ción de existente
deiforme y as1 desenvolverse esclarecidamente en su aspiración a la
divinidad como un ser afín a lo divino que lúcidamente se desarrolla en y
desde su Ser Fundamentante como un ser fundamentado que desde su
Fundamento se salva -"liberat" - se libera en y desde un filosofar que -en su
ol-l

En efecto, Basave Fernández del Valle que concibe su filosofar
como "un menester de ubicación y autoposesión" en que se 1uega a si
mismo de manera integral se compromete en su filosofar como hombre
"entero".'
Desde su menester de ubicación y autoposesión el filosofo
desenvuelve su filosofía. Y advirtiendose un ser afin a lo d1vmo desarrolla
su filosofía como necesidad de desplegar su ser" deiforme". Así el filósofo,
que como hombre, como persona aspira a la Deidad despliega una filosofía
que -sabedora de su L.mite- se integra esclarecida a la religión; y, al Arte.
Considera Basave Fernández del Valle que porque el hombre es un
ser teotrópico no renuncia al propósito de acercarse más y más a la Deidad,
a Dios, aunque advierta que la razón no alcanza a iluminar del todo el
misterio divmo.
Propone nuestro autor unir la búsqueda de la F1losofia con la
busqueda de la Religión, y del Arte, ...
Si somos seres teotróp1cos nuestra aspiración a la divmidad es
necesidad de IQ d1Hno que inhabita en cada quien, en cada persona. Es
necesidad de un Dios \ 1vo. Considera Basa ve Fernández del Valle que
tener el sentido de D10s, tener el deseo de Dios es tener la mtu1C1on misma
del ser y sentir que Dios v1\e. Y este Dios viviente es Amor Pillo que nos
compromete a \ 1\,ir amorosamente; es el Dios presente En síntesis, es el
Dios que nos hace\ I\ ir.
De ah1, que la busqueda de la Ftlosofía que "aunque abierta a la
salvacion no nos salva" por razon de su SUJeto, el hombre, la persona haya
de integrarse a otras busquedas: La de la Religión, la del Arte, ... con sus
aperturas y respuestas salvuicas, liberadoras.
Si -segun señala A. Basave Fernandez del Valle- en filosofia no se
puede presc111dir del suJeto que filosofa y de su estilo colectivo, entonces su
filosofia -la que lo tiene a el como su SUJeto- nos dice de él y de su estilo
colecl1\'o; y nos dice desde donde se ha msertado y se mserta su filosofar
en la filosof1a universal.

hl5

�Así, si su concepción filosófica es iluminante, vertebral, respecto de
su Obra; entonces, por su parte, su Obra dice de su sujeto. Están coreferidos.

Su filosofar integral, une, armoniz,a, integra.

El carácter liberador, salvífico, que cabe destacar en el filosofar de
A. Basave Fernández del Valle se proyecta en el esclarecimiento del
hombre y de la cultura.

También -insistimos en ello- une la vías de acceso al Ser
Fundamentante, a saber: Filosofía, Religión, Arte . . . A las que desarrolla explícitamente- como caminos hacia dicho Ser Fundamentante, Deidad, ...
(nombres que seleccionamos entre los que A Basave Fernández del Valle
usa para designar al Fundamento).

El hombre, el existente, como ser fundamentado en el Ser
fundamentante es esclarecido, se esclarece y libera a la luz de un filosofar
esclareciente, liberador. Y este filosofar liberador, salvífico, se proyecta
asimismo en el plano de la cultura para iluminarla.

Llegados a este punto, cabe decir qu~ desde un filosofar denso,
comprometido y probo, A. Basave Fernández del Valle continúa ofreciendo
muestras del polifacetismo de su Obra. Desde su concepción metafísica ha
articulado y articula sus diferentes intereses temáticos.

La filosofía que A. Basave Fernández del Valle ofrece es liberadora,
salvífica. Y, es integral, integradora. Va en pos de la Unidad. Y, desde su
sujeto -la persona- a la que considera en su unidad.

Hemos recorrido su Obra. Una vez más, hemos seleccionado y/ o
meditado textos; y, hemos querido ofrecer una muestra de cómo ella se
conjuga.

Así, como una, la persona conoce, accede al conocimiento, no sólo
por la vía racional sino también por la vía cordial. En la expresión de
nuestro autor: "No únicamente por vía de ra;:;ón raciocinante, sino por el 'ardo

¿Cómo se ha articulado y articula la Obra de A. Basave Fernández
d~l Valle?

amoris' del que n-0s hablara San Agustín".

El gozne ha sido y es él -su autor- como filósofo que filosofa desde
su ser de "hombre entero" para cumplir -también- con un seroido social.
Con lo cual ha aportado y aporta su visión de la filosofía que le ha
posibilitado autoposeerse, ubicarse y desde su autoubicación existencial
desenvolverse como filósofo a través de su Obra. Obra que ha mostrado y
continúa mostrando al filosofo -sujeto integrador- que hay en A. Basave
Fernández del Valle, quien ha desenvuelto y desenvuelve su concepción
filosófica; y desde ella, ha i,ntegrado el saber, y ha integrado las vías de
conocimiento.

Y, como persona -una- considerada, en su unidad, ser afín a lo
divino el existente, ser fundamentado, va en pos del Ser Fundamentante,
la Deidad; o, sin saborearlo.
En su aspiración al Fundamento, la persona dispone de diferentes
vías: Filosofía, Religión, Arte, . . . Todas ellas posibilitan -en y desde su
integraciól)-- el acceso a la Deidad.
El filosofar de A. Basave por su carácter liberador, ofrece al
hombre,· a la persona, al existente, una propuesta liberadora para desde
ella iluminar al mismo existente y a la cultura desde sú funda111ento.
Con relación al filosofar de A. Basave Fernández del Valle hemos
afirmado lo siguiente: El centro de su consideración es el hombre; dicho de
otra manera, su consideración filosófica o mejor metafísica tiene como
centro al hombre -como existente deiforme, como ser afín a lo divino, como
ser fundamentado en el Ser fundamentante o Fundamento- y se
desenvuelve de un modo integral. Su filosofar es integral e integra.
En efecto, Basave Fernández del Valle desenvuelve un pe nsar
metafísico centrado en el hombre al que considera integralmente.

616

En su interés por el hombre, y desde él, ha esclarecido y esclarece a
la cultura. Su filosofía de lo mexicano -hombre y cultura- se ha mostrado y
continúa mostrándose cob10 una proyección práctica de su concepción
metafísica que se desenvuelve con apertura a la Trascendencia en y desde
la dimensión horizontal. Su filosofar situado se ofrece como una versión
de lo humano, con apertura a lo universal.
El filosofar de Agustin Basave Fernández del Valle -desenvuelto
significativamente en su veta metafísica- se proyecta -centrado
constantemente en el hombre- h,Kia el ámbito de la cultura.
El seguir el hilo conductor de la Obra -toda- de A. Basave
Fernández del Valle nos ha permitido advertir su articulación. Es que el
hombre polifacético que hay en él se ha expresado y se expresa en distintas
vertientes, a las que podemos reunir en y desde su concepción filosófica: La
617

�filosofía como prapedéutica de salvación -" idea madre" de su "filosofía

PSICOLOGIA EDUCATIVA. ANITA WOOLFOLK

existencial positiva"-.
Consideramos que desde su concepción filosófica -en la cual
nuestro autor está encarnado y comprometido- A. Basave Femánde~ de]
Valle ofrece una Obra que se ha desarrollado y se desarrolla desde su
sujeto: El hombre probo que hay en A. Basave (considerado el exist~nte en
el orden iixiológico), y, el hombre que -desde la libertad que él es- s~ ha
desenvuelto y se desenvuelve integrado (considerado el existente en el
plano metafísico).
Una vez más Agustín Basave Femández del Valle nos ofrece la
posibilidad de adentrarnos en el todo de su Obra -expresión fruitiva de lo
que ha sido y es su filosofar: Un filosofar denso, comprometido y probo-.

NOTAS BIBLIOGRAHCAS

1

Lic. Dora González Cortina

La obra de Anita Woolfolk, Psicología Educativa, representa un
valioso documento por el gran acervo que logra recopilar -indudablemente
emanado de un trabajo de conjunto con muy buenos colaboradores- y un
auxiliar trascendente para quienes ejercemos la docencia. Ei sólo número
de sus ediciones, seis a la fecha, ya habla de sus bondades, además de
contar con una excelente traducción del inglés.

Se encuentra dividida en seis partes que cubren perfectamente
todo lo que implica ser docente: 1ª Desarrollo Humano. 2" Variaciones
Individuales. 3ª Aprendizaje y práctica 4ª Motivación y administración. 5ª
Enseñanza. 6ª Evaluación. En el prefacio, dirigido al aspirante a profesor,
la autora explica las secciones y apartados que gracias a una profunda
investigación teórico-práctica, en el sentido de que recaba múltiples
experiencias del trabajo áulico, se han agregado en esta última edición.

FJ1 tal sentido, cí. nuestro Comentario a: Varios Autores. Homenaje a Dr Agustín Basave

Fenuímle::: del Valle. E,¡ sus 35 aiios de inveshgadón y docencia. Prólogo del Ldo. Eduardo Macías
Santos. Universidad Regiomontana, Monterrey, Nuevo León, México, 1984, 886 págs. En:

Sapieutin, Departamento de Filosofía, Farultad de Filosofía y Letras, U.C.A., nº 156 (abril-junio
1985) 158-160. Además•nue1&gt;lra Nota a Tratado de Metafísica. Teoría de la "Habencza''. Prólogo
de lsmat&gt;I Quiles (s.j.). Universidad Regiomontana, eds. Limusa, México, 1982, 444 págs.; cf.
Matilde l. García Losada. Sobre: "El 'Tratado de Metafísica. -Teoría de la HabenCIII-' de Agustín
Basave". En: Revista "Vida Universitaria" U.N.L., Monterrey, N.L. México, 16 de abril de
198!. También, nuestro comentario a Vocación y Estilo de México. -Fundamentos de la
Mex1cmmtad-. Limusa, México, 1989, 1050 págs. En: Sapientia, Departamento de Filosofía,
Facultad de Filosofía y Letras, U.C.A., nº 178 (oct-dic. 1990) 314.
2 Agustín Basave Fernández del Valle. Vocáczón y Estilo de México. -Fundamentos de la
Mex1camdad-; data cit. p . 39.
J A través de la Obra de A. Basave Ft&gt;mández del Valle, una y otra-vez, se insiste en ciertos
términos¡ "entero" es uno de ellos. Con frecuencia, Agustín Basave Femández del Valle se
refiere a sí núsmo como "hombre entero". Cf. Real Academia Española, D1ccio11ano de la
Leng.la Española, 21"., Madrid, 1992. Espasa _Calpe. Madrid, Espa~~ _"Entero-(r~)'' (~el lat.
"i11teger-gri") adj. . De las diferentes acepciones selecnono la 5) f1g. Recto, ¡usto . Con
interesantes desarrollos.

Precisamente el carácter señalado le infiere un valor
extraordinario. Desde el punto de vista de la redacción y la presentación,
resulta de cómoda lectura ya que el interesado puede consultar expediente
el nombre, tém1ino clave o tema que requiere en los mdices respectivos
que guardan un riguroso orden alfabético.
Otro de sus aciertqs es la presentación del material en columnas,
las ilustraciones, esquemas y gráficas; los datos estadísticos actualizados y
la carencia de errores ortográficos.
Woolfolk cumple perfectamente su propósito de ase~rar la buena
enseñanza y los que nos dedicamos a ésta, no cabe duda que agradecemos
su apoyo para desarrollar la docencia como arte. Sus diversas secciones
constituyen un valioso refuerzo que involucra al lector en un
autoaprendizaje constante al hacerlo reflexionar acerca de su tarea
educativa, no sólo a nivel teórico, sino en la clase presencial que se
convierte en un taller o laboratorio, donde unos aprenden de otros y con
otros.
Cada capítulo contiene apartados tan directos como amenos para
el lector que es difícil pasarlos por alto; claro que se puede leer
alternadamente de acuerdo al rubro que despierte nuestro interés. Su
enfoque en el aprendizaje y en la enseñanza, partiendo de una base
psicopedagógica, es muy productivo al invitar a profesores para que

618

619

�respondan algunas preguntas o tomen parl'it-lo en algun debate o
controversia. Esto aparece en algunas secciones como¿ Usted que piensa?
¡Usted que haría? Lineamientos.
Punto/Contrapunto.
Casos de
profesores. En esta ultima deja hablar a profesores expertos que presentan
situaciones reales y cotidianas, es decir, la psicología educativa en
funcionamiento.
En la sección de Lineamientos incluye ~ugerencias muy completas
al brindar la claridad de los ejemplos que propician la transferencia de la
información a nuevas situaciones.
Al principio de cada capítulo ofrece UIJ panorama del mismo y
enuncia los objetivos de aprendiz.aje, lo cual se culmina con un resumen
muy bien compendiado y sólidos ejercicios de aplicación. En comparación
con otros textos pedagógicos o de psicología aplicada a la enseñanz.a, la
obra que nos ocupa, crece por los aspectos ya explicados. La seriedad con
que se enfrenta el acontecer en el aula es un factor que ampara y dupl1ea su
valor para el enriquecimiento profesional del educador (cualquiera que sea
su nivel) y la comprensión de los estudiantes.
Aspectos como la adquisición del conocimiento,, problemas del
aprendizaje, sus perspectivas, motivación, creación de ambientes escolares
adecuados y el difícil plano de la evaluación, son tratados con la
profundidad que requieren en los diferentes órdenes vitales: Personal,
social y emocional. La amplitud bibliográfica -cerca de setecientos autores
del ramo consultados- evidencia el cuidado, tiempo e interés puestos' y
dedicados a la elaboración de esta obra.
Uno de sus rasgos más valiosos sin duda alguna es la
especificidad, característica que explica en el Apéndice y pide del docente,
donde recomienda e] método descriptivo o el experimental para responder
preguntas que interesen a todo docente y encontrar correlaciones tan
importantes como significativas:
Los estudiantes que creen en la
competividad del docente porten más atención que los que carecen de esta
creencia, Jo cual nos sirve para elaborar pronósticos confiables siempre que
se guardan los requisitos del método experimental que exige la psicología
para que una investigación sea válida.
Por las razones enumeradas consideramos que esta obra deberá ser
considerada como una aportación cultural en los terrenos educativos, útil y
atractiva para estudiantes y docentes, tanto por la claridad de la
información como por la facilidad de su consulta.

620

LA INTELIGENCIA EMOCIONAL

Héctor lzagu,rre Rivera

Este texto permite incursionar en un nuevo esquema de
comprens1on en el área de la inteligencia al describir las habilidades del
cerebro izquierdo ) el derecho, as, como la importancia de comprender
que el ser humano es el reflejo de lo que ha vivido y que sus experiencias
son aprendizaje que impacta posihva o negativamente a lo largo de todas
las etapas de la vida.
La descripción de las habilidades de los cerebros se explican
claramente por el autor al hacer una analogía de los sexos y la fonna en
que los hombres actuan mas por los impulsos de la inteligencia intelectual
mientras que las mujeres actúan mas frecuentemente bajo los efectos de las
emociones.

Daniel Goleman señala que cuando a los hijos, a los alumnos, al ser
humano en general, se le enseúa a controlar sus emociones y a sacar
provecho de ellas en los momentos daves, el rendin1iento del área
intelectual es mayor, o al me11os se complementa y evita que se vivían
experiencias desagradables y a comprender mas a los seres que le rodean.
El autor describe la emoción y señala que así como son útiles
controlándolas, también nos pueden destruir nuestro entorno social. "La
palabra emoción proviene del latfu "motere". Es lo que hace que nos
acerquemos o nos alejemos de una determinada persona o circunstancia.
Por lo tanto, la emoción es una tendencia a actuar, activada normalmente
por alguna de nuestras grabaciones en el cerebro o pensamientos,
provocando un estado fisiológico o biológico".

La emoción es un impulso pasajero. Cuando es un poco mas
duradero se convierte en estado ánimo o humor. Cuando se vuelve parte
de nuestra personahdad cotidiana, se le llama temperamento. En casos
extremosos llega a haber alteraciones emocionales como puede ser la
ansiedad o la depresión crónica. Este es el desarrollo que un ser humano
puede sufrir si no se le enseña a conocer, detectar y manejar s·us emociones
adecuadamente.
El leer este libro permite apreciar que una parte de nosotros es
totalmente inteligente y otra es totalmente regida por la emoción, y
podemos entender porqué en ocasiones actuamos llevados por el coraje, el
621

�miedo, la tristeza, la vergüenza, la sorpresa e incluso por el amor, y cuando
el estado anímico ha pasado y sale el lado inteligente, nos cuesta trabajo
reconocer que somos los mismos que minutos antes rompimos una
relación, herimos a un ser querido, ofendimos a quien no nos hizo nada,
porque nos dejamos llevar por un arranque sin control.
El no saber controlar las emociones, asegura el autor, convierte a
muchos seres, desde su niñez y hé!sta su madurez en personas solas,
introvertidas y en apariencia frías, porque no saben como externar sus
sentimientos e incluso pueden vivir confundiendo el miedo con el coraj~, el
amor con la agresividad (sobreprotección)J 1~ vergüenza con la cúpula, etc.
El autor en el capítulo 15, "EL COSTO DEL ANALFABETISMO
EMOCIONAL" señala que es más grave y peligroso un estudiante o una
persona a cualquier edad, no maneje sus emociones, que aquél que no sabe
leer o escribir, ya que lo primero ha llevado a generar asesinos o
delincuentel que reprimidos por mucho tiempo llegan al límite de su
tolerancia y se conducen con extrema violencia.
Este tema es prácticamente un llamado-de alerta para educadores y
padres de familia, de aprender a identificar el concepto de inteligencia
emocional, utilizar la empatía antes que juzgar las actitudes o respuestas
de un hijo estudiante y sobre todo incluir en su ejercicio esta educación

Ahora es más fácil comprender por qué el niño aplicado y el
estudiante que sale con honores no siempre es quien logra el éxito en su
profesión, y aquél que muchas veces sin proponérselo desarrolló sus·
habilidades, sin darle prioridad a las calificaciones, dirige grandes
proyectos, ehgió a la pareja adecuada, demuestra su amor, su vergüenza,
sus miedos, sus repulsiones sin complejos y sobre todo es feliz.
El llevar este proyecto en el desarrollo de un niño, lleva como
résulta.dos, según investigaciones del autor, a un ser más responsable, más
seguro de sí _mismo, más popular y sociable, más prosocial y colaborador;
con mejor comprensión hacia los demás, más considerado preocupado, con
más estrategias prosociales para la resolución interpersonal de problemas,
más armonioso, más democrático y con mejores habilidades para la
solución de conflictos.
El autor de La Inteligencia Emocional, asegura que este ingrediente
en los programas afectivos ofrecen la posibilidad de desarrollar
habilidades de dominio y reducc_ión de estrés, habilidades cognitivas,
como la de llevar una conversación personal al interior y exterior, la lectura
e interpretación claras de señales sociales, comprensión de los puntos de
vista de los demás, actitud positiva hacia la vida, habilidades de conducta,
verbales, no verbales y sobre todo una comunicación clara con el ser más
importante, el YO que todos llevamos dentro.

Algo fundamental en este texto es que a la mente racional le lleva
más tiempo que a la mente emocional registrar y responder, a "primer
impulso" a una situación emocional, propia del corazón, no de la cabeza.
También existe una segunda clase de reac;ción emocional, más lenta que la
respuesta rápida, que fermenta primero en nuestros pensamientos antes de
conducir al sentimiento.
El tomar decisiones rápidas sin saber que prevalece primero en la
respuesta, arroja hasta la fecha seres arrepentidos con una realidad, por no
·c onectar lo que sentía con lo que realmente quería, o viceversa.
Matrimonios al vapor, estudiantes en carreras que no son de su agrado o
personas honestas que en un arranque de desesperación que han caído en
el desprestigio social.
El niño, el adolescente, el adulto, el anciano, las mujeres, los
hombres, los profesionistas, los analfabetas, todos, todos deseamos ser
comprendidos de que en ocasiones decimos o hacemos cosas que
realmente no fueron intencionales. Sin embargo, pocos estamos dispuestos
a reconocer que los demás también tienen emociones.

622

623

�"DE UN DIARIO Y UNA GUFRRA CONSTAl\TF"

"no basta ver lo que se ve, es necesario adivmarlo"
(Luis Rosales, en: Diario de 1111a rcs11rrcccio11 F. C. E., Espa11a, 1993, pág. 69)

Angélica Hernández Viera
Egresado del Colegio de Letras
Espai'iolas de la Facult{td de
Filosofía ) Letras
Universidad Autonoma de I\Juern Leon

Dice Dámaso Alonso: "Luis Rosales Vl\'e un intenso ámbito
fantástico 1lus1onado hacia el futuro ( ... ) y \i uelve los o¡os a su rastro
entreducle, desv1v1~ndose (como a el le gusta decir), ,· de esta
contemplacion nace toda su poesia". (En el prologo a R1111t1s y La Casa
Encendida, de editorial Doncel, Madrid, 1971).

La poesta de Lu1S Rosales se muestra actual, universal
conmovedora, orilla al lector a identificarse con ella mdependientemente
del lugar y el tiempo en que éste se ubique. Su libro, Diario de una
Res11rrecc1on, aparece por primera ven en 1979, en el F. C. E., mJSmo que
presenta en 1993 esta nueva edición en conjunto con la Universidad de
Alcalá de Henares de \1adrid ) la Biblioteca Premios Cervantes por lo que
se vuelve ésta una edición especial.
Los temas son varia~os: El amor por sobre todo, la muerte, la vida,
el inevitable crecimi~to y desaparición de cada nuevo ser humano. La
estructura de este "Diario"· nos hace contemplar poemas insistentes,
reiterativos, como s1 en esa insIStencia defendieran tanto una idea hasta
cerciorarse de que el lector la capto.
En el caso de algunos poemas, se nota UJla estructura circular;
donde el autor abre con una idea, la desarrolla, hasta llegar otra vez al
mismo punto, cerrando otra v~z con la idea que abrió.
Muestra esto la reiteración se11alada antes. Comparando a Rosales
con otros poetas espa11oles de la posguerra, no se escucha en él un tono de
autocompasión, 111 de extremo dolor por la guerra nvil. En todo caso, su
poesía muestra una crítica al sistema político, pero de forma sútil, siendo
más evidente para quien vivió aquel contexto, así dice:
"Sí, / es cierto, / ya sabemos que hay cosas muy
disti11tas: / dividendos,/ gobiemos insepultos sobre

625

�todo en Espaiia, / castraciones, / desperdicios y
esperanza de mejorar,"

en el mes de _agosto _se ubican casi la totalidad de éstos, dato curioso que
pudo haber sido debido a una casualidad o a una causalidad del autor.

(Luis Rosales, Op. cit. pág. 23)
La poesÍél de Luis Rosales en este texto de poesía, nos remite a la

realidad cotidiana, a la difícil tarea de describir lo "común" que de tan
común entendemos como obvio, y que hemos interiorizado quizás
autoexplicándonoslo, pero sin llegar a entenderlo, como pasa con la
muerte, la vida o el amor:

"Sabes que llega un día en que el suelo que pisas se
convierte en pared,
esta es la gran lección
y la medianería que separa los muertos de los
vivos;
los extremos se tocan,
no podemos salir de su contigüidad,
más tarde o más temprano
en cada orilla queda un muerto nuestro".
(Luis Rosales, Op. cit. pág. 30)

La muerte es un elemento furidamental, como concepto inagotable
para definirse; se vislumbra como una obsesión para Rosales, donde a lo
largo del texto, muestra constantes alusiones a ésta:

"-No sé cómo es igual lo diferente pero todo es lo mismo.
La poesía tiene cáncer. Hay palomas viv.idas y no es eso, no es
eso. Los hij95 se disipan en la niebla.
Sólo quiero decirte que no me gusta despertar y ya no voy a
hacerlo. ¿Me comprendes?
Estoy siempre cayendo y el despertar hace más brusca la caída.
Ayúdamt a morir un poco. Un poco nada más. Basta con que
.me oigas.
Sólo me queda Dios,
Es como un perro que me lame y me limpia la vida y las
palabras.
Cuando me calle puedes decir amén.
No interrumpas mi muerte. No necesito nada".
(Op. dt. pág. 39)

O bien, cuando dice" y vivir es tan sólo un espejo sangrando,
un espejo que se vuelve a quebrar todos los
días cuando paso por él para mirarte".
(Luis Rosales, Óp. cit. pág. 41)

Luis Rosales juega, juega con las formas; con las palabras; juega
con la mente, con las imágenes que se forman en ella, como en "La espera
forma parte de la alegría" (pág. 31), poema donde nos presenta un viaje
mental, que lo lleva hasta donde él quiere, dándonos una lección de que se
debe manejar la mente y pensar en lo que uno quiere, así, concluye:

" y yo puedo mirarte para seguir creyendo en lo que veo".
(Luis Rosales, Op. cit. pág. 35)

El texto está escrito como su nombre lo indica, en forma de
DIARlO, fechado cada poema con el día en que se escribió, destacando que

626

Así, los amantes, el absurdo, la soledad, la muerte, etc., son
vislumbrado~ a través de los poemas de Diario de una Resurrección, donde
a ·través de 193 páginas en una edición especial del Fondo de Cultura
Económica, Luis Rosales nos muestra las paradojas de existir, mientras yo
concluyo con sus palabras:
"Vivir o no vivir, este es el juego ( ... )
Lo que suele venir es el cansancio,
La vida y su desagüe en el ahorro,
y ese arrepentimiento primordial de saber que lo vivo era
lo otro, cuando ya está perdido".
(Luis Rosales, Op. cit. pág. 96)

BIBLIOGRAFÍA·
Rosales, Luis. (1993) Diarw de una Resurrección.
Ed. De la Universidad F. C. E. España
de Alcalá de Henares y Biblioteca Premios
Cervantes.
627

�•

LA FRONTERA DE CRISTAL PIDE LA VOZ Y LA PALABRA
- Reflexiones en torno a la frontera norte -

Ramiro Alberto Ríos Torres
Egresado del Colegio de Letras
Españolas de la Facultad de
Filosofía y Letras
Universidad Autónoma de Nuevo León
Para Joan Carlos,
Karen, Laura, y los
demás de quienes me
separa la frontera de cristal.

Carlos Fuentes, en su novela La frontera de cristal (Alfaguara,
1995; 296 págs.), presenta la problemática de la frontera entre México y
Estados Unidos. A partir del año del despojo (1848) de « medio territorio
mexicano », se produce un si11cretismo cultural, social, e idiomático; y se
desata .una frontera de incomprensión, en la que se transforman
costumbres, confundiéndose y desconociéndose uno y otro lado.

La frontera de cristal narra a través de nueve cuentos la rustoria de
la frontera con sus personajes ineludibles y necesarios : « mojados », las
muchachas de las maquiladoras, el estudiante becado en Estados Unidos,
los polleros, los narcotraficantes, los braceros, el desempleado, el patrón, y
el empresario explotador de la frontera. Éste es representado por el punto
de enlace de toda la novela : Leonardo Barroso, « zar de la frontera », y de
quien se dice que « su verdadero nombre es Contr?tos. Su nombre es
contrabando. Su nombre es Bolsa de Valores. Carreteras. Maquilas.
Burdeles. Bares. Periódicos. Televisión. Narcodólares. » (pág. 119). Este
personaje, de alguna manera u otra, en todos los cuentos, es la
representación en la novela de quien _posee « Tierras, aduanas,
fraccionamientos, la riqueza y el poder que dan el control de una frontera
ilusoria, de cristal, porosa, por donde circulan cada año millones de
personas, ideas, rnercandas, todo (en voz baja, contrabando,
estupefacientes, billetes falsos ... ) ¿Quién no terna que ver, o depen4ía de, o
aspiraba a servir, a Leonardo Barroso, zar de la frontera norte?» (págs. 32-33).
La estructura de la novela está conformada por los siguientes
cuentos: La capitalina, La pena, El despojo, La raya del olvido, Malintzin de las
maquilas, Las amigas, La.frontera de cristal, La apuesta, y Río Grande, río Bravo.
Todos estos entrelazados por la presencia de la familia Barroso, y
principalmente por don Leonardo Barroso, quien interviene en la vida de
629

�los personajes al encontrarse, la mayoría de éstos, en la necesidad y/ o la
ocasión de viajar o emigrar a los Estados Unidos. Así es como coinciden las
vidas de los personajes: en la frontera norte.
Uno de los cuentos que a mi parecer es la cabeza de la novela es La
raya del olvido,oya que es un monólogo que representa el estado psicológico
y hasta de alienación en el que se encuentran la mayoría de las personas en
la frontera. Este discurrir psicológico lo realiza un personaje ~emipléjico,
Emiliano Barroso, que ha sido abandonado en una silla de ruedas en la
división de los dos países. Este personaje ha olvidado quién es, como.
símbolo de quíenes permanecen en la frontera y se preguntan quiénes han
sido durante todas las generaciones de em igra ntes, de cómo han sido
regularmente rechazados, discriminados, como representación del
inconsciente colectivo de la frontera. Así, de su mente se escapa un
« Quisiera saber quién soy» que bien puede representar la pérdida de
identidad a través de la Historia en la división norte : « No recuerdo quién
soy. Debo hacer un gran esfuerzo para recordar mi cara. Se me ocurre una
cosa absurda. Nunca he visto mi propia cara. Debo inventanne mi nombre.
Mi cara. » (pág. 103). Y definitivamente, la mayo na se inventa un nombre,
~ o sucede con uno de los protagonistas del cuento Río Grande, río Bravo,
¡José Francisco, hijo de un emigrante, dice: «Yo no soy mexicano. Yo no soy
g·ringo. Yo soy chicano. No soy gringo en USA y mexicano en México. Soy
chicano en todas partes. No tengo que asimilarme a nada. Tengo mi propia
historia.» (pág. 281). Por otro lado, la postura ideológica de Emiliano
Barroso, se deja entrever, con la « táctica » de que la silla de ruedas se
indina al lado derecho y de pronto al izquierdo, donde siente la negativa y
piensa que irse a la izquierda ha sido su desgracia, y le ha provocado el
rechazo y repudio de sus hijos al no haberles legado riquezas por ser
comunista. Es en La raya del olvido donde la división fronteriza adquiere y
toma su significado conscientemente : separación invisible de una cultura
y/o realidad.
0

Por otra parte, el análisis sociológico, histórico, y de relaciones
personales entre gringos y chicanos se lo deja a la mayoría de los otros
cuentos. Por ejemplo, en el cuento Malintzin de las maquilas se presentan las
relaciones interpersonales de las trabajadoras de las maquilas, la relación
entre un gringo llamado Rolando y una hábitante de Juárez: Marina;
además de la relación implícita de esta protagonista con 1o que representó
la Malintzin para el pueblo mexicano. En este cuento encontramos
intertextualidad con la obra de teatro de Carlos Fuentes, Todos los gatos
son pardos, en donde un personaje llamado Marina aparece
«exponiendo» un monólogo en donde nos encontramos con su nombre
como evolución imaginaria de Malintzin, Malinche: Marina. En Todos los
gatos son pardos lo refiere de esta manera : « Malintzin, dijeron tus
padres: hechicera, diosa de la mala suerte y de la reyerta de sangre...

630

•

Marina, dijo tu hombre, recordando el océano por donde vino hasta estas
tierras... Malinche, dijo tu pueblo: traidora, la lengua y guía del hombre
blanco.» Así, Carlos Fuentes muestra los significados de la conquista y la
relación histórica con el argumento del cuento; una vez más se da la
conquista, pero en este caso sucede en las maquilas. Así como en la obra de
teatro Malintzin es « hechicera, diosa de la mala suerte », en el cuento se le
agrega además otro significado, el del oasis y la seducción que lleva a las
muchachas a las maquíladoras; como sucede también con la seducción que
Marina siente por un gr~1go, Rolando, con un teléfono celular que ni
siquiera tiene pilas y que la ha átraído a un sueño frustrado, ya que este
personaje, éomo las maquíladoras, tiene otras mujeres y no necesita
particularmente de ella. Se podría decir que aquí aún el sueño americano
sigue dando sus triunfos.
Como en otras obras de Carlos Fuentes nos llena de información
que siempre resulta « efectiva » para conocernos mejor. Nos muestra que la
crisis económica de los ochenta y su lamentable consecuencia en 1994 han
provocado la emigración y la búsqueda de una mejor vida, junto con todas
las consecuencias psicológicas, culturales y sociales que esto conlleva. Sin
embargo, las fórmulas de las políticas mexicanas son presentadas por
Fuentes en forma sarcástica, dando el sentido mexicano a la percepción y
aceptacion de las tácticas polítfcas, de la hegemonía de un partido político.
En el cuento La capitalina un personaje explica esto de manera irónica :
« La salud de México ha consistido en que renueva sus
élites periódicamente. Por las buenas o por las malas.
Cuando las aristocracias nativas se eternizan, las
sacamos a patadas. La inteligencia social y política del
país consiste, más bien, en saber retirarse a tiempo y
dejar abiertas las puertas a la renovación constante.
Políticamente, la no reelección es nuestra gran válvula
de escape. Aquí no puede haber Somozas y Trujillos.
Nadie es indispensable. Seis afiltos y a su casa. ¿Robó
mucho? Mejor. Es el pago social por saber retirarse y
no volver a decir ni mú." (págs.13-14).

La historia de México se hace presente con mayor precisión en el
último cuento, Río Grande, río Bravo, ésta va intercalándose con el resumen
final de la historia de los personajes. Este recorrido ocurre con algunos
episodios muy significativos de la actual frontera desde la conquista de
América hasta nuestros días. Así se entrelazan las vidas de los personajes
en el mismo momento y espacio de la novela, con la Historia que sigue
pesando en sus vidas. Es la Historia la que une la historia de la novela y la
historia de México, como también une a las dos naciones. Lo mítico, por
631

�CANJE

esto, juega aquí un papel importante, ya que muestra la relación del
pasado con el presente, que a veces cautiva o repele a las dos naciones.
La novela de Carlos Fuentes es además una profunda reflexión del
sign;ficado real de la frontera. El autor le da voz y palabras a la frontera a
través de sus personajes. Ellos encarnan el verdadero sentir y pensar de la
división. A través de su lenguaje nos dice y nos hace discurrir sobre las
preguntas esenciales de la existencia y el sentido de la frontera. ¿Qué fue,
es y será la línea diviso,ia entre Estados Unidos y México?

ALEMANIA

Zeitschrift fiir Kulturaustasch, lnstitut für Auslandsbeziehungen; Stuttgart.
Mundus. A Quarterly Review of German Research. Contributions on Asia,
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636

637

�Acabóse de imprimir el día 15 de
Agosto de 1998, en la Imprenta
Universitaria de · la Universidad
Autónoma de Nuevo León. El tiraje
fue de 500 ejemplares.

�</text>
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                  <text>Humanitas es la revista de investigación más antigua del noreste de México en el área de Ciencias Sociales y Humanidades, se publica desde 1960 y actualmente está indexada en Latindex. Es una revista arbitrada y de acceso abierto que considera para su publicación artículos originales escritos en español e inglés, que sean el resultado de una investigación científica y que representen una clara contribución al debate y conocimiento de las áreas de la revista: Filosofía, Letras, Ciencias Sociales e Historia.</text>
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              <text>https://www.codice.uanl.mx/RegistroBibliografico/InformacionBibliografica?from=BusquedaAvanzada&amp;bibId=1784592&amp;biblioteca=0&amp;fb=20000&amp;fm=6&amp;isbn=</text>
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                <text>Humanitas es la revista de investigación más antigua del noreste de México en el área de Ciencias Sociales y Humanidades, se publica desde 1960 y actualmente está indexada en Latindex. Es una revista arbitrada y de acceso abierto que considera para su publicación artículos originales escritos en español e inglés, que sean el resultado de una investigación científica y que representen una clara contribución al debate y conocimiento de las áreas de la revista: Filosofía, Letras, Ciencias Sociales e Historia.</text>
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                <text>Rodríguez, Alma Silvia</text>
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                <text>El diseño y los contenidos de La hemeroteca Digital UANL están protegidos por la Ley de derechos de autor, Cap. III. De dominio público. Art. 152. Las obras del dominio público pueden ser libremente utilizadas por cualquier persona, con la sola restricción de respetar los derechos morales de los respectivos autores</text>
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                    <text>ANUARIO DEL CENTRO
DE
, ES17UDIOS HUMANISTICOS
25

UNIVERSIDAD AUTONOMADE NUEVO LEON

1998

��HUMANITA~2

�~O DEL CENTRO
DE
10S HUMANISTICOS
25

lJNIVERS DAD AUTONOMA DE NUEVO LEON
.

1998

�HUMANITAS
Derechos Reservados ©
por el Centro de Estudios Humanísticos de Ja U.A.

responsabilidad den ada de los estudio contenidos en este Anuario,
corresponde , lusivamente a sus respectivos autores.

A UARIO DEL CENTRO D ESTUDIOS HUMANÍSTICOS
DE LA
NERSIDAD UTÓ OMA DE
O LEÓ

TRO DE E ODIOS HUM
ÍSTICOS DE LA
NERSIDAD AUTÓ OMA DE NUEVO LEÓ

Director
Dr. Agustín Basave Femández D I Valle

Jefe de la Sección de Filo ofía:
EGU DA EDI 10
Agosto de 1998.-500 jemplares.

Dr. Ricardo Miguel Flores Cantú

Jefe de la ecció11 de Letra :
Dra. Alma 1lvia R drígu z

Jefe de la Sección de Hi toria:
Profr. Israel Cavazo Garza

Jefe de la ección de Ciencias ociale.:
Lic. Ricardo Villarreal

HUM

1T S

Correspondenaa: Centro de Estudios
Humanísticos.- Dirección Biblioteca
Magna Universitaria.- A e. Alfonso
Reyes o. 4000 te. Col. del orte,
C. Postal 64440, Monterr y, .L.

rramb1de

�ÍNDICE

SECCIÓN PRIMERA
1

FILOSOFÍA
DR

AGUSTLN BASAVE FERNANDEZ DEL VALLE: Fundamento y
Esencia de los Valores -Signiftcaci6n y Sentido de la Axiología . . . 13

DR

RICARDO MIGUEL FLORES CANTU: Nicolás de Cusa y la
Docta Ignorancia -Consideraciones lústórico--.ftlosóftc.as- . . . . . .

25

EUDALDO FORMENT: El Legado Agustiniano de ur.a Ciudad
de Dios" . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .

39

ALBERTO CATURELLí: La Sinderesis. Y el Relativismo ético
Contemporáneo . . . . • . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .

6.5

DR.

DR.
1.

DR.

DR.

DRA.

HENRICH BECK: Técnica entre sentido y contrasentido
Ln Co11trnriednil Complementaría e11fre los Hemisferios C11lturnles tle
Europa, de Africn y de Asia -En 111111!0 de partúla de América- . . . . . .

75

MARIANO CRFSPO: Fundamentos de una Teoría
Fenomenológica-Realista del Juicio . . . . . . . . . .. . . . . . . .

93

MATILDE JSABELGARCIA LOSADA: Un Filosofar
Existencial Fttn~nte de una Filosofta de la C11/h1ra . . . .

131 ·

MTRO. JOSE ANTONlO DACAL ALONSO: La Filosofía del Derecho
del. Kant . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . _..

145

MTRO. ENRIQUE l. AGUA YO CRUZ: La Muerte en la Filosofta de
Agustín Basave . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .

171

7

�ERCERA

SECCIÓ
SECClÓ

EGU

DA

CIE

CIAS SOClALES

LETRAS

LIC.
DRA. ALMA SILVIA RODRrGUEZ: LA Sociolingüísticaante el

umbral del Siglo XXI

. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 197

MTRA. EUGENlA HOVENAGHEL: La Estrategia Persuasiva de
Alfonso Reyes: Un Ensayo Representativo . . . . . . . . . .

. 213

MTRA. LAURA ESTHaA GARCIA ALV AREZ: La Enseñanza del

Inglés en el Programa de Educación Bilingüe en el Nivel Medio
Superior de la Univcrsitiad Autónoma de Nuevo León . . . . . . .

DR.

MTRO. GABRIEL VARGAS LOZA O: La Denwcracia Liberal y sus
Limites

357

MTRO. JOSE LUIS PRADO MAILLARD: Las Vías del Poder
Presídendal: Una Comparadón Franco-Me.:xicana . . . . . .

369

231

IV
~1ENDIOLA: El Amor en los Tiempos del Cólera
(Reflexiones Sobre 11r1 Discurso Amoroso) . . . . . . . . . . . . . 261

MTRO. JOSE MARIA INFANTE: Ap1intes para una Psicología en el
Siglo XX1 . . .. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 391
LIC.

MTRA. SARA ALICIA ANCIRA ARECHIGA: Bilingual Educatíon
as Stt~h does not and canr,of Always Replace Second lAnguage
Teaclung far tf,e P11rpose of Developing Second Lmiguage Ski/Is
we Slwuld think of Bifing11al Education and Foreign or Seeond
Language Teaclúng as Natural Allies Rther tlian Alternatives
(Po/it:;er 1977 in Milk 1985:670) . . . . . . . . . . . . . . . . . .
DORA G0 ZALEZ CORTINA: Literatura f-fispm1oamericana
Contemporánea. Argentina, Colombia y Chile . . . . . . . . . . . .

JORGE MELENDEZ BARRO : l.Ji volució11 de la f.str11ctura
alarial del Area Metro¡x,litmm de Monterrey durrmte lo. Noventa . . . . 407

LIC.

ISABEL ORTEGA RIDAURA: Fomento lhd11strial y Definición
de Grupos Empresariales Monterrey 1940-1650 . . . . . . . . . .

441

269

LIC.
LTC.

RICARDO VILLARR:EAL ARRAMBIDE: La Constmcdón del
"Significado" en la Obra de Max Weber: Su Importancia para la
Comprensión de lo Sodal . . . . . . . . . . . . . • . . . . . . . . 349

295

ROGELIO CANTU MENDOZA: La Evaluación Instihtdonal
como Estrategia para el Mejoramiénto de la Calidad de la Educación
Superior en México . . . • . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 457

LIC. GUADALUPE CH A VEZ GO ZALEZ: La Formación de

Profesores; Una Necesidad en Disettsión . . . . . . . . . . . . . . :
LIC. MARGARITA RIOS FARJAT: Cuando la Poesía es Bandera.
Una Introducción a la Poesía Soda/ de YevgLCeni Yevh,slienko

311

SECCIÓ

CUARTA

329

HISTORIA

LIC. ARL~D A AVTLA: Las Mujeres en la Literahtra Infantil y
f11ven1I

. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . • .• _ .

341

PROFR.ISRAEL C;AV AZDS GARZA: Algunas Fuentes para la Historia
de la Evangelizadón en el Noreste . . . . . . . . . . . . . . . . . 473
PROFR.TOMAS MENDIRICHAGA CUEVA: La Seg1tnda Universidad
de Nuevo León (Año Lectivo 1948 - 1949) . . . . . . . . . .
9

487

�ING.

TEODORO AMERLLNCK Y ZIRlON: "Origen_y Desarrollo de
la Ciudad de Monterrey" . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .

MTRA. PATRICIA GUADALUPE ALFARO GUERRA: Francisco
Barbadillo y Victoria, Apuntes sobre su Historia . . . . . . . .
DR.

MANUEL CEBALLOS RAMIEZ: Monterrey y los dos Laredos:
Relación Bicentenario . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .

513

523

547

Sección Primera

SECCIÓN QUJ NT A
COMENTAR I OS Y RESEÑAS

Comentario al ,íltimo Hbro del Dr. faJandro Agazzi "El Bien, El M.al y La Ciencia"
Las Dimensiones Eneas de la Empresa Científico-Tecnológica, Dr, Agustín Basa ve
Fernández del Valle, 559. --Palabras de Presentación del libro "Meditadón sobre
la Pena de Muerte" del Dr. Agustín Basave Fernánde:: del Valle, Dra. Mireille
Rocatti, 565. --Dr. J. Ramón Palacios Vargas, 571. ---Historia de las Grandes
Empresas en México, 1850-1930, Jorge Meléndez Barrón, 577. --Williams K
Meyers, Forja de Progreso, crisol de revuelta. Los Orígenes de la Revolución
Mexicana en la Comarca Lagunera, 1880-1911, Gobierno del Estado de Coahuíla,
Israel Cavazos Garza, 583. -Eb11er, Fcrdinand: La Palabra y las Realidades
Espirihtalcs, Dr. Alfonso López Qu.ú,tás, 589. -Orti:;-Osés, A. y P. Lanceros:
Dicdonario de Hermenéutica. Una obra interáisciplinaria para las ciencias
humanas, Dr. Alfonso López Quintás, 591. -Kancyper, Luis. La Confrontación
generacional, Walter J. Gamboa Sandoval, 593. --Marmel, Elaine. Microsoft
Excef 97 Visual, Sergio Eduardo González González, 595. ---La Profesión. 511
Condición Soéial e l11stit11cional, Alicia Olivares, 599. ---Zaid, Gabríel. Tres
Poet.as Católicos, Juan Caries Magallanes, 601. ---Srwaler, Fernando. El Valor de
Educar, Alejandra Treviño González, 605. --La Filosofía como Propedéutica de
Salvación, Matilde Isabel García Losada, 611. --Psicología Ed11catí11a. Anila
Woolfolk, Dora Gonz.ález, 6]9. --u? Inteligencia Emocional, Héctor lzaguirre
Rivera, 621. -"De 1111 Diario y 1t11a Guerra Constante", Angélica Hernández
Viera, 625. -La Frontera de Cristal pide la Vo:; y fa Palabra -Reflexiones en Torno
a la Frontera Norte-, Ramiro Alberto Rios Torres, 629.

lll

FILOSOFIA

�FUNDAMENTO Y ESENCIA DE LOS VALORFS.
- Significación y Sentido de la Axiología Prof. Jur. Dr. Phil. Agustín Basave Femández del Valle.
Director del Centro de Estudios Humanísticos de la
Universidad Autónoma de Nuevo León y Presidente
de la Sociedad Mexicana de Filosofía.

SUMARIO: 1.- ¿Que son los valores?; 2.- El modo de ser del valor;
3.- Gasificación de los valores; 4.- Significación y sentido final de la
axiología vivenciada.

1.- ¿Que son los valores?.

Hay valores como cualidades de un ente. Decimos entonces, de
una persona o de una cosa, que son valiosas. Todo ente en cuanto ente es
bueno. El contenido del ser del ente funda su valiosidad. Pero hay
también lo ónticamente valioso referido a un posible apetecer o a un
apetecer efectivo. No se trata, en este caso, de un ente real, sino de un ente
ideal. Contra el irradonalismo axiológico hay que afirmar resueltamente
que los valores son. Desde luego no son cosas reales con efectividad
tempoespacial, pero son entes ideales amables, apetecibles. Fritz Joachim
von Rintelen -quien dedicó gran parte de su vida al problema de los
valores- define el valor como "el contenido de sentido de una esenda, en la
medida en que realiza o·puede realizar un fin". (1). Del hecho de que los valores
sean algo irreal no quiere decir que carezcan de consistencia ideal y de que
escapen a la habencia. Resulta inaceptable a todas luces la dicotomía entre
ser y valor. Lotze y Scheler se empeñan inútilmente en hacemos creer que
• punto de vista, de
los valores no son sino que valen. Tratariase, según este
meras cualidades adherentes de contenido a las que conviene una "última
independencia del ser" y que son captadas emotivamente por un "a priori
axiológico independiente" en la realiz.ación del "sentir intencional".

Frente a esta postura dicotómica e irradonalista, me permito
formular las siguientes objeciones:
1.- Es insostenible el dualismo .entre ser y valor. Si los valores son algo
que se ofrece como contenido de un acto, ¿Cómo puede pensarse que este
algo no sea ser?, ¿ Cómo puede haber un tipo de objetos que no son?
2.- La intuición emocional "a priori", al lado del conocer teórico, es otro
dualismo inaceptable. ''Este sentimiento intencional, órgano específico de
13

�aprehensión del valor -expresa el Dr. Antonio Lmares Herrera-, o es un
conocimiento o no lo es. Si es un conocimiento no tiene más que un
sentido, el de ser una actlvidad, que aprehende espiritualmente objetos, y
esto solamente puede hacerlo una facultad de orden teórico. Si no es un
conocimiento, entonces tampoco puede atribuí-raele la propiedad de captar
o a pre hender objetos".

Aspectos objetivos de entes sustantivos que se ajustan a 1a ley o principio
de finalidad que satura todo el campo habencia. Aspectos de cosas o de
personas que presentan peculiares caracteres: Polaridad, diversidad
específica, rango jerárquico, normatividad.

2.- El modo de ser del valor.

3.- Si el hombre es el portador y el realizador de los valores, es un
contrasentido que se pase su vida afanándose por realizarlos para que a 1a
postre se le diga que los valores no son sino que valen. Esto equivale a
decirle que ha .realizado una pura nada.
4.- Si los valores pueden agruparse en clases diferentes- éticos, estéticos,
sociales, utilitarios, biológicos, re1igiosos- es porque sus contenidos
cualitativos están arraigados -o coordinados- en cosas, actos o sucesos del
campo de la habencia. El contenido cualitativo de los valores éticos se
coordina con determinado género de acciones humanas, mientras que el
contenido cualitativo de los valores utfütarios se coordina con determinado
género de cosas. Si el valor no es manifestació11 y expresión del ser real, no
podrá explicarse la conexión del contenido cuaütativo valioso con la cosa
real. ¿Por qué sólo a determinados conjuntos y ordenamientos de
cualidades sensibles les damos el ~aüficativo de valiosos?. Lotze y Scheler
no pueden dar razón de este hecho con su dicotomía: Entes-valentes.
De mí sé decir que no puedo concebir el valer sin algo que valga.,
¿Podrá hablarse de una existencia sin algo que exista?. Pues bien, tampoco
cabe divorciar la idea de valor de los valores reales particulares. El valor
tiene que incluirse en la estructura óntica de los entes, no en un mundo
etéreo esencias alógicas. Trátase de una manifestación activa ·del ser, de
una ordenación del ente fundada teleólogicamente. Dentro de m ¡
concepción metafísica, los valores son las importandas objetivas de /a htibenda
que sabemos estimar. Son los entes valiosos el fundamento del valor y no el
valor el fundamento de los entes valiosos. El "tipo ideal" de la naturaleza
de un ente servir~ en todo caso, para graduar el valor de su
desenvolvimiento. Solamente el ser puede complementar o perfeccionar a
otro ser. De la relación entre la formalidad actual del ente y la formalidad
actual de la tendencia natural surge el valor corno ''bien adecuado". La
potencialidad de perfección sirve d!? modelo ontológico. Cada ser
particular tiené comprimida una abtmdante riqueza de contenido potencial
valioso. En la realidad caben diversos grados de acrecentamiento de las
normas ideales. El supremo valor es Díos: Acto puro y actua1idad suma. A
mayor actualidad mayor valor; a mayor potencialidad menor valor.
.
Los valores son aspectos del ser de los entes. Aspectos de
tmporlancia, de notoriedad o jerarquía que nos mueven a estimarlos.
14

El reino del valor está ubicado en Ja categoría del ser ideal. El
hombre, que no sólo es sujeto cognoscente y sujeto comportante, sino
también sujeto valorante, se refiere intencionalmente a importancias
objetivas que le instan a realizarlas, a estimarlas o a admirarlas. No
confundamos ]a valoración-algo subjetivo- con el valor -algo objetivo-. Es
la valoración la que depende del valor y no el valor el que depende de 1a
valoración. Sobre un mismo valor caben valoraciones distintas. Un bello
cuadro pictórico puede ser valorado con un criterio económico, con
enfoque de documento histórico, o en pura contemplación estética. El
cuadro pictórico es el mismo y en él se apoyan las valoraciones distintas
que descubren diversas cualidades valiosas. Puede haber, desde luego,
errores en ]a valoración. El hecho de que sólo llamemos bellos a
determinados entes y no a otros, o buenas a determinadas acciones y no a
otras, nos está diciendo que los valores son objetivos. El hecho de que los
valores sólo existan para el hombre no quiere decir que sean subjetivos
sino respectivos. Es preciso distinguir entre el modo de ser del valor y el
modo de ser conocido.
La aprehensión sensorial o la emoción no formula juicios de valor.
En consecuencia, la esfera axiol6gica no es una esfera ateórica, como
pretende Scheler. El sentimiento del valor es posterior al conocimiento del
valor. El valor sólo puede ser aprehendido racionalmente · -para las
animales no hay valores- aunque en las regiones axiológicas más altas
entre en juego una forma de "respuesta de valor" -para utilizar los
términos de Oietrich von Hildebrand-, que Ja misma cualidad de valor
exige. El hombre introduce en la realidad un novum: Arte, ciencia, técni~,
moral Este novum introducido por el homb.re es valioso. Pero el problema
del valor no se reduce a los bienes de cultura.
La inseparabilidad del ser y el valor se expresa en los axiomas

"Omne ens est bonum" y "Onme ens est verum". Cuando no se entiende bien
el problema de las propiedades trascendentales del ser -que ya hemos
explicado en otro capítulo- se corre el riesgo de incurrir en toscas
interpretaciones como la de Augusto Pescador en su "Ontología": "Las
cosas no tienen ideas, puesto que carecen de la facultad de ideación. No
realizan operaciones de pensamiento. Luego no pueden dar ideas. Las
cosas no tienen intención ni facultad de elección, no pueden hacer el bien
15

�ni el mal; Juego .no pueden ser moraJmente buení)s. Las cosas no juzgan,
no dicen nada; luego no pueden ser verdaderas". (2). Cuando se habla de
que todo ente es bueno y de que todo ente es verdadero se está suponiendo
que _la verdad y la bondad de los entes so11 :respecto a los hombres que las
_ advierten. Porque son los seres humanos quienes integran el valor de lo
que hay en el campo de la habencia. Y me atrevería a decir que este
conocimiento del valor del ente es considerado "sub spede aeternitatis".
Porque si consideramos los entes "sub spede mortis" -como Jo hacen
Heide~ger, Sarte y Simone de Beauvoir- nada tiene valor. He aquí un
expresivo texto de S.imone de Beauvoír: "Puesto q:ue todo hombre muere,
puesto que todo acaba por terminar, nada de lo que sucede tiene
importancia; es tan equivocado esperar como desespenu'' (3).
Los valores no son cosas sino importancias, aspectos de los entes.
Como objetos ideales son intemporalesr inespaciaJes, inalterables. Al lado
de_los entes reales y de los entes ideales, están los entes posibles que no
ex:JSten pero que puedenJlegar a existir. Algunos valores -no todos- entran
en el mundo por medio de la acción humana. En este caso el valor se "
presenta como ser posible. Son los imperativos de actuar moralmente, de
hacer una ob_ra artística, de escribir un tratado fil?sófico, de forjar una obra
manual ... Tratase de ideales realizables, J,rincipios de la acción, normas de
con~ucta. Sin e_mbargo, el_~alor no debe reducirse al ser posible que puede
realizarse mediante la accton humana. Porque también hay valor en el ser
actual de UJla puesta de sol, de una gacela y de un orden cósmico.
.

3.- Clasificaaón de los va/o-res.

Los valores se clasifican en útiles (capaz, caro, abundante), uitales
(sano, selecto, enérgico, fuerte), espirih1ales (intelectuales --conocimiento
ex~~o, evidente-, '1:arales -bueno, bondadoso, justo, escrupuloso, leal-,
es_t~cos_ -beUo, graet~o, elegante, armonioso-), religiosos (santo O sagrado,
d1vmo, s~premo, milagroso). Esta clasificación orteguiana -más completa
que J~ de NicoJa-i Hartmann- tiene el defecto de hablar de valares positivos y
de valares_ negativos. Los que Ortega llama valores negativos será propio
Uamar dJSvalores. Porque una de las características esenciales de los
valores es su polaridad con los disvalores: Capaz-incapaz, caro-barato,
ab~dante-es~so, sano-enfermo, selecto-vulgar, enérgico-inerte, fuertedébit conocimiento- error, exacto-aproximado, evidente-probable,
bueno-malo, bondadoso- ~alvado, justo-injusto, escrupuloso-relajado,
~eal-desJ~aJ, bello-feo, gracioso-tosco, elegante-inelegante, armoniosomarmóruco, santo-profano, divino-demoniaco, supremo- derivado
milagroso- mecánico.
'

16

Existen otros criterios de clasificación: Vafores de cosas y valores de
situaciones. Según los tipos de bi~es creados: Valores morales que van de
persona a persona,, valores que elaboren objetos (materia espiritualizada),
valares técnicos, valores téoricos, valores estéticos. Las importancias objetivas que
suscitan nuestra estimación pueden ser posibles - (realizables) o actuales
(realizadas). En cuanto realizados, los valores son temporalizables,
individualizables condicionados por una circunstancia real y por una
existencia de un ser humano realizador, sujetos a la hore elección de un ser
personal.
Es indiscutible que en la vida humana hay que optar entre valores
diver~s- Es evidente que unos valores son superiores a otros. También las
capas de la realidad se ordenan jerárquicamente. La jerarquía de los
ví)}ores no sólo atañe a la valoración sino a su ordenación objetiva dentro
del campo de la habenda.

Axios en griego, significa "digno". La axiología en el noble y
profundo significado que derrama su etimología es una teoría de la
dignidad. La dignidad que se levanta sobre todas las núserias: ,rSiempre
creerá el hombre en lo sobrehumano. Llámelo lo divino o lo ideal Sin un
ideal por encima de sí mismo el hombre no puede marchar derecho, en el
sentido espiritual de la palabra. Eso sobréhumano que tiene caracteres de
modelo es·el mundo de los valores espirituales. Aún el más grande de los
hombres tiene a ese mundo por encima de sí, como también dentro de ·si
mismo. Pero estos v_alores, que guían la conducta humana y animan su
pecho, no son inventados ni se los vuelve a acuñar por transmutación; son
descubiertos y, como las estrellas del delo, se van haciendo visibles a los
hombres paulatinamente con el progreso de la cultura. No son viejos ni
nuevos valores; son los valores" . (4). ¡Magníficas palabtas! Añadamos, tan
sólo, que la visibilidad mayor de los valores no solo depende del progreso de la .
cultura sino también -y acaso más- del amor al valor infiní.to que es la absoluta e
infinita perfección del absoluto mismo.

17

�Después de estudiar críticamente varias clasificaciones de valores,
que se han propuesto en la historia de la Axiología, me ab:evo a proponer
u.na nueva y sencilla clasificación:

1.- DEL AGRADO (SENSIBLES)
A).-INFRAESPIRITUALFS{ 2.- DEL PLACER (HEDONI~OS)
3.- DE LA VITALIDAD (BIOLOGICOS)
VALORES

B).- FSPIRITUALES

q.- SOBREHUMANOS

CLASIFICACION DESDE EL
PUNTO DE VISTA FORMAL

1.- ECONOMICOS
2.NOETICOS
{
3.- ESfETICOS
4.-ETICOS
{ RELIGIOSOS

1.- VALORES rosmvos
Y DISV ALORES
2-VALORESPERSONALES
Y VALORFS DE COSAS
3.- VALORES PROPIOS
Y VALORES DERIVADOS

Mi criterio de clasificación estriba en la relación de los valores con

res~~to al hombre. Hablo de respectividad, no de relatividad. Hay valores
espmtuales que encaman los -~ombres; val.ores infraespirituales que
pertenecen al mWldo de la sensíbilulad, del placer físico O de la vitalidad y
valores sobrehumanos,. que el hombre no inventa ni produce, pero realiza ~
uxili
~ a . ~ que vtene de lo alto. En esta clasificación, los valores
infraespmtuales ocupan el rango más bajo en la escala axiológica. Sobre
esto~ valore~, encontramos los valores espirituales (económicos, noéticos,
estéticos, éticos) que el hombre descubre y real.iza en su vida·
la
ús "d d
, Y en
c p1 e e ~os los valores nos encontramos con los valores religiosos:
Lo santo o divmo, la adoración y la piedad.

4. • Significación y sentido de la final de la axiología vivenciada.
E~ta época _de subversión de los valores apremia la tarea de
reconstruir la tabla ¡erárquica axiológica. Toda ética se fundamenta en la
ontología. El valor se entronca en el ser. El mundo con sus componentes no
~ presenta ~omo algo neutro. La valiosidad la encontramos en las cosas
sm confundrrse con ~ - Las cosas son depositarias del valor; por eso se
nos presentan como bienes. Fenomenológicamente, el valo.r: se nos aparece
18

omo una ualidad ideal, residente en las cosas. Estos valores presentan
m dos o categorías de ser y de ofrecer: 1°. - Exigibilidad: Esto es, un
imperativo, con deber ser, que reclama cumplimiento; 2º.- Polaridad:
Siempre aparece el valor y el anti- valor; 3º.- Respectividad: Todo valor,
aunque no s r lativo, se nos presenta como respectivo al hombre, como
referido -directa
indirectamente- a las personas; 4º.- Objetividad: Los
valores n indep ndientes de las valoraciones hu.manas. No es valor el
que depende de la valoración, sino la valoración la que depende del valor;
5°.- Jerarquía: Hay valores superiores e inferiores, unos deben ser preferidos
en confrontación con otros. Se requiere reflexión filosófica para advertir las
jerarquías entre los valores; 6°.- Heterogeneidad: Los valores son
irreductibles los unos a los otros, impo ible cuantificarlos en cuanto a
valores. Lo que p demos uantificar -no sin ciertas dificultades- son los
bienes, los valores concreto de las cosas o de las personas;
7° .- Tncorporeidnd: Uno de los caracteres de los valores -en su acepción
fenomenológicala irrealidad o idealidad. Por eso hablamos de
incorpor idad; 8º.- Intemporalidad: Lo valioso. Las valiosidades que se
desprenden de las cosas valiosas, no sufren mutación en su ser incorpóreo,
ideal La historicidad tá en e1 descubrimiento o proftmdización de los
valores qu se dan en el tiempo y la historia; 9°.- Realizabilidad: El destino
de los valores es u encamación en los hombres o su incorporación a las
cosas; 10º .- Trascendencia: Los valores estánmás allá de las realizaciones
que de ellos se hagan en el mundo y en la historia; 11º.- Inespacialidad: Por
ser incorpóreos los valores no ocupan espacio; 12º.- Difusividad: El valor es
comunicativo, apela a otros valores.
La axiología que cada hombre reconoce y mantiene en su vida,
aunque no es fruto de su cosmovisión, está subalternada a ella.
El hombre es un sujeto cognoscente, un sujeto comportante y un
sujeto valorante. Experimenta valores en el desenvolvimiento de la cultura
y en la comunicación cultu.raJ entre los pueblos. En el aprendizaje cultural
- iempr con ingrectiente axiológico-, los hombres encuentran valores en
las cosas, n la naturaleza, en el arte y en las ob:as personas. Nuestro
contacto on la cultura favorece el descubrimiento de nuevos valores
culturales.
Aprendemos, recibimos y transmitimos valores. Pero
advertimos que esos valores no dependen ni de nuestra nación, ni de
nuestro tiempo. Nos limitamos a preferir, elegir, seleccionar, o criticar lo
que nos parece valioso o disvalioso. El hombre es, no solo un animal capaz
de experimentar valores, ino un incansable buscador y realizador de
valores. o podríamos entender la lústoria sin la infatigable búsqueda
axiológica. Los proyectos -políticos, económicos, o sociales- son siempre
criticables. A la luz de los valoTe , el hombre sueña y programa el orden,
la paz, la justicia, la libertad, la disciplina, la seguridad, el bien común ...
19

�Nuestras esperanzas religiosas de inmortalidad, de resurrección, y de
salvación, giran en tomo a los valores. Por eso tienen un carácter
universal. En el mundo del ser habita el valor.
El valor es algo digno, noble, perfecto en su orden. El vocablo
axiología que viene de la expresión TA AXlA significa dignidades, noblezas
y perfeccio11es en cosas, animales y hombres. En la cultura grecolatina, los
valores significaban los seres dotados de valía, de excelencia, de perfección
que los hacía dignos de estima. La axiológia contemporánea estudia las
cualidades que hacen valiosos a los objetos. Pero esas cualidades se
estudian en sí mismas, independientemente de las cosas. No hay grupo
humano, ni pueblo que carezca de un (núcleo axiológico). Todo hombre,
todo grupo, todo pueblo, presentan un estilo de vida, un modo habitual de
.valorar, jerarquizar y constelar valores. Se vive conforme a una pléyade de
valores que orientan en vidas humanas. Ya sea el valor-ser o el valor como
razón en la forma ,liel ser-valioso, los valores han sido y siguen siendo
objeto de la reflexión filosófica y de la praxis política.
[a esencia o modo de ser peculiar del valor tiene su génesis en el
mundo de los hombres. Pero en sí mismo no depende de ningún origen
g¡Joseológico: Todos los valores se real.iz.an de modo limitado. Todos los
valores, en última instancia, se fundamentan en el Espíritu trascendente, en
el Ser fundamental y fundamente. E1 hombre, desde una perspectiva
antropológica, es producto, sujeto, fin de los valores. Hay una autonomía y
una dependencia del hombre respecto al orden axiológico. Podemos
estudiar los valores en la práxis humana y en el depósito cultural. Si la
valiosidad es inherente al ser de los entes, la noción de valar es una 11odón
primera.. Advertimos el valor desde el momento en que advertimos la noindiferencia que nos suscitan las cosas, la desigualdad entre ellas. Unas
cosas nos ímportan más que otras. Nuestra intinúdad está en contacto con
la notoriedad, la importancia y la dignidad que les acaece a los entes que se
ajustan a su teleológia. El sujeto personal encuentra, en otros hombres o en
cosas, exigencias de actitud preferentes. En este dinamismo teleológico del
ser de los entes, observamos que las cosas o los sujetos valiosos tienen
todas las perfecciones que deben tener según su esencia. Ciertamente hay
una razón formal -el valor- que hace que los entes sean valiosos. Trátase de
valiosidades concretas que encontramos en entes físicos, en entes ideales,
en entes cósicos y en entes-personas.

Los valores son bienes propios del hombre, en cuanto se los apropia,
aunque la valiosiadad trasciende al hombre. No pienso que caiga, formalmente,
dentrq de la dimensión de lo "bueno", porque no podemos limitamos a
ningún sector del mundo de lo valioso. Sabemos que el dinamismo valoral
trasciende toda realización concreta de valores. Apuntan hacia un modelo
ideal infinito o ilimitado. Exigen plasmarse en la existencia humana,
20

conservarse
incrementarse dentro de ella. Son deseables porque son
valiosos. Su valiosidad nos atrae, nos complace, nos agrada No se trata de
proyecciones subjetivas, sino de estimaciones de objetos y personas. Los
entes no son constituídos valiosos por el ser humano, pero no se advertiría
su valiosidad sin el hombre. Los descubrimos y los realizamos en situación
y en circunstancia, aunque sabemos que trascienden todas las situaciones y
todas las circunstancias. En cierto sentido, la persona es correlativa del
valor. Pero el alor, per se se daría en la creación, aunque todavía no
hubiese personas. El hecho de que los animales no adviertan los valores, no
significa que los valores no existan. Tampoco cabe decir que los valores son
solamente bienes propios del hombre, aunque sea el hombre quien los
descubra. Los valares empíricos son realizaciones imperfectas de los valares
ideales. Cabe decir, en consecuencia, que los valores ideal.es son con.figurativos
con respecto al valar empírico. Pensamos en los valores ideales sin defectos
pero advertimos las limitaciones en los valores empíricos. Todos los valares
ideales se realizan de un modo supremo y perfecto en Dios: Valor de los valores,
fundame11to último del orden axiológico. Los valores empíricos participan e
imitan -de modo deficiente- al modelo super-emiente, a la suprema causa
ejemplar. Por ser Dios Ser Supremo, es también valor máximo en el que
están fundamentados los valores ideales. Hasta los más sublimes valores
empíricos nos producen una insatisfacción. ¿ De donde proviene esta
insatisfacción? De que solo imitan parcial e imparcialmente al valor
máximo. Toda experiencia de limitación axiológica nos insta a la
trascendencia. Las valiosidades ideales que el hombre descubre, no pueden
ser infinitas porque se mantienen en la línea de la oúsma esencia de esas
valiosidades. En las ciencias y las artes humanas se encuentran siempre
limitadas en su modo de realizarse. Sin la axiología no habría criterio para
distinguir los verdaderos progresos humanos en la historia. En este mundo
en que vivimos, los valores de toda especie son dignos de realizarse para el
bien de las p rsonas. Nuestra dignidad, nuestra perfecpón, nuestro
desarrollo requiere, exige, la existencia -no solo la esencia- de los valores.
Ciertamente sólo el Ser Absolutamente necesario es el Valor absolutamente
necesario para los hombres. Aún así, cabe hablar de modos convenientes
de necesidad en la experiencia valoral Por eso decimos que los valores
exigen ser realizados y conservados en la vida humana.
Se llama axiología la teoría de los valores y de su estimación o
valoración considerados como aspectos distintos de los seres que se ocupa
la "ontologíi' aunque realizados en ellos. Hay juiáos de esencia, juicios de
existencia y jui~ios de valor. Los juicios de valor insumen una posición
estimativa, no se refieren en absoluto ni a la existencia ni a la esencia de la·
cosa En el fuicio de valor aparece comprometido el espíritu humano,
puesto que la estimación es cosa esencialmente humana.

21

�La cien ia y la técnica no pu den regularse sobre la base de un«
pura ética interna sin soporte óntico-axiológico. Sólo de los valores en
sentido esbicto
originan auténticas normas. El hombre no puede ignorar
que sus achvidades son axiotrópicas; esto , que están siempre orientadas por
valores. Las ciencias humanas no pueden prescindir de los valores y de las
normas. Se justifican las reglas por los fines y las normas por los valores.

El hombre n su totalidad está al servicio de Dios, d los hombres

y de la haben ia como la totalidad de cuanto hay en el ámbito finito. &amp;te
servicio se presenta como valioso por sí mismo. Lo que es intencional en el
conocimiento de lo valores,
hace extramentaJ y es vida valiosa en un
comportamiento concreto. Entre el decir y el ha er Jo dicho, entre 1querer
y el obrar, debe haber oherencia.
En la interiorización mutua del amor, el yo y el tú se convierten en un
nosotros. En este sentido, cabe decir que el amor es una convivencia valiosa,

En
hum nISima in tisfa "ón qu todo hombre experimenta
en su vida, pese a los valor s que realiza, se vislumbra siempre un ideal
uperior, un bi n axiol gic d finitivo. Cuando hayamos encontrado ese
Bi n acian , la a pira i -n convertirá en posesión. Habrá l d anso de
un anhelo cumplido. En todo ser humano xiste una ci rta obscura
conci ncia del
r absoluto, infinito, perfecto. uestro afán de plenitud
subsistencial, onsume plenih1d relativas que no instan a buscar la
Plenitud Absoluta.
Nuestra vida, mientras v1v1mos terrenalmente, es una
autoconstruc ión tica que implora un auxilio que viene de lo alto. La
axiología vivida día a día, en su sentido más profundo, se nos presenta -así
lo pienso y así lo vi o- com una propedéutica d salvación. El r sto
silen io y sper
peranzada.

una compartición de bien s, una corresponsabilidad moral, un libre
compromiso d entrega generosa. En esta generosidad, los seres humano
que se entregan se encuentran a sí mismos en mejor estado axiológico.

Cada hombre tiene una especial disposición para encontrarse, en siritonía,
con determinada zona del cosmos de valores. Ningún hombre recibe en sí toda la
vasta constelación axwlógica. Cada poca establece su sistema de
importancias, de metas, de valores que aparecen siempre en primer plano.
La Edad Media se centra en 1a f r ligiosa, el Renacimiento otorga gran

importancia al arte, l siglo XIX se embelesa con el dominio científico... En
las épo:cas de transición se difumina esa dominante axiológica. La
comprensión histórica busca ompenetrarse con el carácter axiológico
determinante d cada poca, con su rico conjunto de ndencias varias.
"Una filosofía -advierte Fritz Joachim von Rintelen- sólo puede
ofrecer algo al hombr si proporciona un contenido d verdad que incluya
una estructura de valor, que se imponga vigorosamente y esté capacitada
para imprimir un significado interior a la existencia. La vida de los
individuos y de los pueblos está determinada, esencialmente, por los
valores". El que fuera ilustre Catedrático en la Universidad de Maguncia
{Mainz), habla de valores como "un contenido de sentido cualitativo y
objetivizable, que se afirma como finalidad positiva de una aspiración
consciente o inconsciente, en una toma de posición que, según los
diferentes grados de elevación individual, puede ser realizada en el
espíritu viviente (valor real). Dicho espíritu, en virtud de un contenido
interior (valor propio) puede acomodarse, exigiendo un orden ulterior
(valores de·relación, valor de utilidad) y una interior satisfacción, a mas de
suscitar en nosotros una alegria duradera" (5).
22

23

�NOTAS BIBLIOGRAFICAS

NICOLÁS DE CUSA Y LA DOCTA IGNORANCIA
--consideraciones histórico-filosóficas-

(1) Fritz Joachim von Rintelen: "Die Bedeutung des Philosophischen
Wertproblems", en Philosophia Perennis, Geyser, Festschidt, Regensburg,
1930; II pág. 933.

Dr. Ricardo Miguel Flores
Centro de Estudios Humanísticos - UANL

(2) Augusto Pescador: Ontología, pág. 83, editorial Losada, S.A.

l Antecedentes.

(3) Simone de Beauvoir: El Existencialismo y la Sabiduría popular, pág: 27,
Editorial Siglo Veinte.
,

Después de las tinieblas del siglo XIV -(guerras devastadoras, grandes
pestes, involución de la productividad agrícola, despoblamiento en el campo y en
las ciudades)-, en que nuevamente la posibilidad del conocimiento humano, y la
confianza del hombre en sus potencialidades había quedado comprometida,
habrá de corresponder a Nieklaus Otrypffs el laborioso trabajo de -restablecer
paulatinamente las bases para un nuevo despliegue de la razón humana; de
hecho se trata de una labor de reconstrucción. El nominalismo había dejado muy
averiados e inseguros grandes segmentos de lo que durante la Edad Media había
sido consíderado como saber. Pocas veces en la historia se han visto tan
seriamente amenazados los logros civilizacionales de los siglos precedentes -al
igual que ahora, en el tránsito del siglo XX al XXI-.

(4) Aloys Riehl: Friedrich Nietzsche, 17". Ed. Stuttgart, 1920, pág.165.
(5) Fritz J~ac~ von Rin ~elen: "Presentación de mi propia Filosofía'' , en el
vo~~en CnSts de Valores , pág. 82. Compilado por Jesús González López,
Ed1c1ones de la Universidad Católica de Quito, Ecuador, 1982.
1

En el ámbi:-o del pensamiento, la situación que a la sazón se presentaba
era la siguiente: al no ser posible partir de lo Infinito, porque por principio es de
suyo incognoscible, y quedar excluída la posibilidad de un genuino conocimiento
de lo finito, -ya que éste no puede derivar de su Principio-, aparece lo individual
como un irracional Jactum puro. Había entonces la necesidad de plantear el
problema en otro terreno, al lucir como inviable y sin sentido la noción misma de
conocimiento.
Se requería en consecuencia de un nuevo punt.o de partida para el
conocimiento natural, y será precisamente Nicolás de Cusa quien plantee en
primer lugar su problemática en términos filosóficos en e1 siglo XV. No se partirá
más de principios de suyo aprontados por la fe. Fe y conocinúento del mundo
habian quedado separados por 1a filosa navaja de Ockam.
Por otro lado, es esa una época de enfrentamientos de dos visiones de la
realídad que se oporúan tenazmente: «platonismo» y «artistotelismo». Ambas con
sus respectivas 'plazas fuertes'; los primeros nucleados en tomo a la (&lt;Academia
platónica de Florencia», y los segundos, operando desde su bastión en la
Universidad de Padua, con fuerte apoyo en su enclave veneciano.
El aristotelismo del quatrocento estaba cifrado ftmdamentalmente en clave
averroísta, si bien había versiones alternas como la llamada alejandrina. ¿Cuáles
eran entonces las tesis básicas de «el Comentador (de Aristóteles)», ante las que
25

24

�tuvieron que perfilar su pensamiento Nicolás de Cusa y los platónicos de aquel
entonces?

n. Aristotelismo averroísta.
Los grandes filósofos musulmanes coincidían desde luego en varias tesis
aritotélicas. Tanto Alfatabí, como Avicena, Abentofáil y Avempace afirmarán
con Averroes (lbn Rochd [1126-1198]) la wtldad del intelecto, así como la tesis del
alma como forma del cuerpo. Averroes añade que existe una razón -"ht1ica" la
denomina- que es eterna; y es por medio de ésta como el intelecto agente
separado (inmaterial) se habrá de poner en relación con el hombre.
Esto es, Averroes habrá de sostener 1a tesis de una Inteligencia agente
concebida como sustancia separada, divina e inmortal, que en todo caso puede
unírse a nosolros mediante la Imaginación -tesis posteriormente tan debatida
sobre todo en Occident - p ro a 1a vez rechazando la idea de que la inteligencia
humana en potencia quede reducida a una simple disposición producto de la
conformación orgánica del hombre; esta inteligencia humana, nótese, no es la
mteligenda del individuo ccmcreto, el cual, de lo único que al respecto está provisto
es de una disposición para percibir los inteligibles, disposición que a su vez
desaparece una vez que se da la existencia del cuerpo. Para Averroes el principio
de individuación habrá de residir en la materia, de tal suerte que, lo individual se
asimila a lo corruptible, y la inmortalidad devendrá puramente genérica. En el
individuo sólo hay una "eternidad potencial" 1a cual no le pertenece propiamente
a él, sino precisamente, a la Inteligencia agente.
En Averroes, "no hay creación ni procesión sucesiva sino simultaneidad
en un comienzo etemo" 1. Su cosmología, de núcleo aristotélico, admite un motor
inmóvil para cada una de las esferas celestes; esto es, se perfila 1a necesidad de que
haya actos puros sin mezcla de potencia. Estos ''actos puros" mueven por el mero
hecho de ser; además lo hacen desde siempre, puesto que "operan" por lo mismo
que son, sin haber tenido comienzo y sin que jamás puedan dejar de mover. De
esta suerte, encontramos que el ser-movimiento del mundo, es eterno.
En linea con el sistema aristotélico, postula Averroes que un motor
inmóvil mueve enla medida que "es deseado", ya que se trata de una virtud, una
energía finita "que adquiere una potencia infinita por el deseo que la mueve hacia
un ser qu no es ni uerpo ni potencia subyacente a un cuerpo, sino Inteligencia
separada, inmaterial, que inspira este deseo como causa final" 2• Lo anterior
nnplica de suyo que cada cuerpo celeste tiene entendimiento, por medio del cual
conoce a su motor y lo ama.
Corbin, Henry, Osman Yahia y Sayyed Hossein Nasr: La filosofía islámica desde sus orígenes liasta la
m,w-te de Averroes, en: Alain Michel et al., Histc,ria de la Filosofía, vol. 3: Del m"11do romano al Islam
medieual. Edit Siglo XXJ. Madrid, 1972. p. 356.
l

2

I'1id., P. 355

26

Pero así como hablamos lineas arriba de ser-movimiento como un todo
unitario, así tendríamos que referirnos aquí a una diversidad de cuerpos celestesconocimiento, ya que, estos no tendrían un ser que además conocería, sino que su ser
mismo consistiría en conocer a su respectivo motor. Ahora bien, los diversos
motores inmóviles tendrán que estar en una relación de unidad jerárquica donde
cada uno es causa de su inmediato inferior. En rigor, no es que lo mueva (ya no
sería inmóvil), sino que más bien produce o genera a su inmediato inferior, sólo que
e,temame11te; cada motor estaría así procediendo por toda eternidad de su
inmediato superior.
El discurso del aristotelismo averroísta no está exento sin embargo, de
«incrustaciones)) neoplatónicas: se remonta a fuentes de _esa índole la noción de
que todo motor inmóvil es una «inteligencia», y lo que esa inteligencia habrá de
conocer. El sist ma osmológico de Ibn Rochd se estructura sintéticamente de la
siguiente manera: Dios, motor inmóvil absolutamente primero sólo se conoce a sí
mismo; los demás motores también se conocen a sí mismos pero conociendo a la
vez su causa, siendo entonces cada inteligencia intelección de sí misma y de su
inmediata superior. El sistema se complica el especificar el número de
inteligencias y su respectiva procesión, asunto que rebasa este estudio, pero sí es
de mencionar para nuestros fines, que también las &lt;&lt;almas)) de los cuerpos celestes
proceden de las inteligencias respectivas.

El ya referido intelecto q,gente, como se asentó precedentemente, será en
Averroes único para todos los hombres, siendo 1a última de las inteligencias
separadas; al individuo no habrá de pertenecerle, como quedó establecido, más
que una posibilidad -en sentido puramente negativo- que tendr~ un papel
totalmente pasivo respecto de la intelección, la cual será por entero exógena. El _
entendimiento potencial fuúcamente tendrá lugar en el contacto con el intelecto
agente,. no siendo en absoluto, u.na propiedad del individuo en manera alguna.
En este sistemaj que será el eje de las cenadas discusiones renacentistas
entre aristotélicos y platónicos, el alma, si bien sí es la forma del cuerpo, no es
inmortal. La inmortalidad sólo puede ser genérica; la etenúdad potencial que hay
en el individuo no le pertenece en rigor a él, sino a la Inteligencia agente. Es
entonces 1a materia pr..incipio de individuación, sí, pero corruptible.

Una de las cuestiones más controve.rsiales suscitada en torno al pensar
averroísta es 1a famosa tesis de 1a doble verdad. Los especialistas siguen
discutiendo si real.mente dicha tesis le es abibuible o si es producto de
interpretaciones que no han sido del todo justas y/ o suficientemente inteligentes;
aquí no intentar mos desde luego dirimir dicho d.üerendo. Nos limitaremos a
establecer de qué se trata. Habría tesis en el sistema en cuestión incompatibles
tan.to con el Islam como con el cristianismo; el hecho es que en tales casos
Averroes reconocería como necesario 'por la razón' lo uno, pero a 1a vez
27

�sus~ntando 'por la fe' lo otro. Al parecer, nunca sostuvo explídtamente que
pudiera haber 'dos verdades'; al contrario, postuló qúe fe y razón 'telÚall que' ·
coincidir; que religión y filosofía habrían, en última instancia, de ser lo mismo.
En el último tema expuesto, por ejemplo, señaló que-filos6ficament.e no podía ver
cómo el alma podía ser inmortal; sin embargo, como creyente estaba convencido
de que sí lo era, y a la vez afirmaba que entre razón y fe no podría haber
contradicción. Lo menos que podemos decir es que, de alguna forma, no está
alejado de la verdad decir que, A verroes dio pie a esas interp.retaciones, al no
armorµzar explícitamente en su sistema religión y filosofía cuando aparecían esos
lemas controversiales. Fue parte de la complicada pero rica herencia que legó.

fil Humanismo y platonismo en el Renacimiento.
La Florencia del siglo XV va a contemp}ar cómo ante. sus privilegi~dos
se va a efectuar una genuina revoludón cultural por obra de uomini singolari.
dotados y sensible~ cuyo antiguo estatuto de artesanos devendrá en el de a~tistas;
pero este concepto va a connofár una diversidad de aspecto_s. Se trata de
intelectuales que cultivan las matemáticas, creadores de la «perspectiva
moderna» y de ideas originales en arquitectura; se rompe con los espacios
cerrados del Medioevo, para instalarse en espacios abiertos, saturados de 'luz
mágica', regidos por la . 'divina proporción' e impregnado!; de la nueva
perspectiv_a cientificij.
_

OJOS

Los filósofos habrán de explicitar las intuiciones de los artistas. En.medio
de un complicado juego de metáforas, platonismo y hermetismo son
vehiculizados simultáneamente en la avanzada del Humanismo. Proliferan los
tratados sobre la visión, pero alternan con obras de alquimia, de magia y de
astrología que incluyen elementos orientales. Se crearon estructuras súnbólicas
q~e. generalmente se entreveraban con simbolismos mágicos, ·experien~
nusticas del Uno -remonta.bles a Plotino-, matemática pitagórica y metafísicas
astrales. En realidad, mucho hubo de sincretismo en esa eclosión combinada de
tradicim1es medievales, árabes, griegas, romanas y egipcias.
Diferentes modelos de universo alternan y se suceden unos a otros
conf~~e van apareciendo las traduc.ciones, cuya secuencia será Ja que
condic1on~ las modas aut~.rales de pensamientos y cosmovisiones muy antiguos.
El humarusmo de Florenaa elabora su agenda: preeminencia del hombre, culto
de lo bello, universalidad de la religión más allá de cismas, sectas, "herejías y
11
1,eterodoxias.
Más que de un cuestionar sistemática y directamente al
cris~~o, se trata de una ambigua atmósfera, rica en fórmulas aterciopeladas,
tan inquietantes, a veces, en un Erasmo, que habla el lenguaje del apologista,
como en un Pomponazzi, que quiere ser simplemente profesor de «filosofía
natura1»"3 •
3 De

Candil.la¡, Mau rice; Historia de la Filosofía, vol 5: La filosofia en el Renadmiento. Edit Siglo XXI

~~~-~n

28

.

El méto4o fundamental renacentista va a consistir en un retorno a los
prindpios, concepto neoplatónico que fue explícitamente, teorizado por Marsilio ·
Ficino y Juan Pico de la Mirandola. Dios aparece como el principio, y el genuino
cumplimiento del destino del hombre habrá de consistir en un retorno a Dios. Pero
no sólo. En el último autor citado se añade un sigtúficado humano e histórico, de
un retomo al propio principio, esto es, a sí mismo, como medio para la felicidad
terrena, y de renovación de las comunidades humanas.
Ello conlleva .
necesariamente también, un retomo al mundo clásico, co:iicebido este como
expresión privilegiada y lugar señero de encuentro y manifestación de los
mundos y las sabidurías arcaicas, anteriores a la Hélade y la Latinidad clásicas.
Mientras los profesores parisienses se enfrascaban en prolijas y
evanescentes disquisiciones lógicas, los humanistas van transitando de la
prevaleciente cosmología hacia una nueva antropología y nuevas concepciones de
la sociedad, en base a, y a través de, los saberes platónico-plotinianos
redescubiertos (Marsilio Ficino, presa de un «furor)) platónico, traduce completos
a Platón y Plotino, así como muchos ~xtos herméticos, a los que se estimaba
entonces como íntimamente ligados a dichos autores). Y todo esto se hallaba
impregnado de metáforas relativas a la luz, a espejos, sombras, claridades e
imágenes reflejadas. El aporte de Florencia se sintetiza en tres vertientes:
prelación y centralidad del ho.mbre, universalidad de la 1"eligión más allá ,de todo
divisionismo lústóríco en -sectas, y un vehemente culto por lo bello y sus formas.
En Mirandola, sorprendentemente encontramos una especie de «vanee de lo que
serán aJgunos temas reaparecidos en el siglÓ XX bajo el nombre de
&lt;&lt;existencialismo&gt;&gt;: w. gr.: la libre determinación por parte del individuo original, de
su respectivo lugar en la jerarquía de los seres y, por tanto, de las esencias, las
cuales en ,ningún moménto habrán de preceder a las existencias; todo ello
teniendo como t~lón de fondo una atmósfera de angustia (moderna desde luego,
dado que, ya en ese entonces, todo lo sólido se desvaneda en el aire), y desasosiego
moral y social, y por tanto, político, Pico no deja sitío a astrología, a diferencia
de los de Padua, porque esta a su vez no deja margen a la libertad; no sucede así
en cambio, en el caso de la magia, ya que esta investiría de poder al hombre,
incrementando su potencial, sus posibilidades, y afirmando su personalidad ante
el Hades adverso, el destino, el fatum, los astros y cualesquier limitantes de s:u
libre creatividad y expansión.

la

Saturaba a su vez el ambiente la idea de que una sola es la religión pero
que se expresa a través de una múltiple variedad de diferentes ritos. Con todo,
subyace una lucha por la preservación de la cristiandad ante -r_ebrotes de
paganismo más o menos camouflados, lucha presente ya en un Francisco
Petrarca, cuya oposición al averroísmo es patente. Después de todo, no hay que
olvidar que "Fue Francesco Petrarca, poeta y estaqista del siglo 14, quien sentó las
bases para la defensa de cada ser humano en tanto creatura e imagen viva de
29

�Díos, contra 1a id.ea aristotélica de que algunos hombres han nacido para ser amos
y otros para ser esclavos. Petrarca, pese a que no leía griego, fue el impulsor de la
restauración de Platón en la Italia del siglo 15, así como del proyecto de efectuar
traducciones de los diálogos platónicos, por ese entonces poco conocidos en el
Occidente latino. En su ensayo de 1368, De su propia ignoranda y la de muchos
otros, Petrarca, l más influyente de los intelectuales europeos, ridiculizó el culto
veneciano a Aristóteles; sostenía que Platón se acerca más a la fe cristiana . . .".4
Los pensador s humanistas de Firenze eran muy dados a amalgamas
sintéticas que yuxtaporuan ecléctica.mente elementos de distintas procedencias,
originados en diversas tradiciones y geografías, rasgo que repugnaría
marcadamente, como se sabe, a los partidarios de Ja vuelta "Et los Evangelios y a la
letra de las Escrituras, llámense Erasmo, Calvino, Zwinglio o Lutero. Toda
filosofía proveniente de la cultura antigua -no sólo la de Aristóteles- era
sospechosa a pnori de incurrir en herejía a ojos de los reformadores.

IV. Aristotelismo averroís~ y alejandrinista.
Por otro lado, los florentinos, como ya adelantáramos, habrán de
oponerse frontalmente a sus rivales paduanos. Maurice de Gandillac ha
documentado puntualmente el 11 &amp;ente 11 paduano: nLa Universidad de Padua, que
dependía directamente de Venecia, gozaba de ciertas libertades; teólogos
tomistas y maestros en Arte~ notoriamente averroístas vivieron allí con frecuencia
en un régimen de pacífica e incluso anústosa coexistencia. Como si el problema
de la individualidad del entendimiento de cada persona humana contase menos
que el problema de su inmaterialidad y supervivencia, averroístas y tomistas
formaron en ocasiones un frente común contra el «alejandrinismo» (la
interpretación de Aristóteles según los Comentarios de Alejandro de A&amp;odisia)" 5•
Pues bien, la escuela platónica de Florencia acusa al partido veneciano que se
había enseñoreado de la Universidad de Padua de atenerse exclusivamente a
Aristóteles, así como de postular tesis incompatibles con los dogmas del
cristianismo en lo referente a la inmortalidad del alma humana individual, dado
que, si se adscriben a la facción averroísta, admiten (vid supra) un intelecto único
para toda la humanidad, y si responden a la facción alejandrinista, aseveran que
el alma humana es mortal.
La coartada de los paduano-venecianos era, a fin de evadir la posible
acusación de herejía, la consabida argucia teórica de la doppia veritá o doble
verdad6 • "Petrarca, -afirma de Gandillac- veía sin duda bastante claro al
Hamerman, Nora; "Nicolás de Cusa y Pío O salvaron la civilización cristiana•, en: Bmengeli,
Revista de arte, ciencia y buen gobiemo; Volumen 9, número 2; Segundo trim.estre de
1994, p. 13.
5 De Ga.ndillae, Maurice. op. cit., p. 100.
6 Ya expuesta lineas a.rriba, a propósito de Averroes. Hay dos esferas separadas. Una se sirve de la
razón y sus métodos completamente; la otra, sólo toma como a.poya tura la fe, y no rinde cuentas ante
4

30

sospechar cierta hipocresía en la actitud de sus enemigos &lt;&lt;paduanos». No se
trataba, en efecto, de exponer el aristotelismo como simple documento histórico,
sino de presentarlo a la vez como la única respuesta &lt;qacional» a las preguntas
filosóficas y como &lt;&lt;U.!l error» desde el punto de vista de la religión. Al hacerlo
así, se favorecta de alguna manera el fideísmo -o al menos la ampliación de lo
simplemente ac ptado por la fe (los credibilia), ampliación que ya había
com nzado a aparecer con el escotismo y se había acentuado aún más con el
«probabilismo» ockhamista y con la perspectiva más mística de 1a devotio moderna.
En ciertos casos esta actitud podía llevar a una reinterpretación de la «letra»
dogmática, por ejempJo, en lo que atañe a la «creación de la nada» (ex nihilo),
como cuando el Maestro Eckhart, sin ser averroísta.,. juzga que no es incompatible
con la creación ex nilulo una cierta «eternidad» del mundo creado, con lo que se
anuncian ya ciertas posiciones del Cusano sobre el &lt;&lt;infinito contraído» (infinitum
contractum). La mayor parte de las veces era la idea misma de revelación la que
se convertía implícitamente en objeto de sospecha07•
·
Las ideas paduano-venecianas constituyeron un detonador, con
consecuencias e influencias posteriores bastante sinuosas; acudían estudiantes de
muchos países, los cual s se adherían ya a las vertientes más espiritualistas de las
enseñanzas, ya a las libertinas. Sus doctrinas aparentaban ser tradicionales, al
movilizarse exclusivamente en el marco del aristotelismo. Sin embargo, en
materia social y religiosa, presentan una faceta crítica e irreverente,
particularmente en lo que consideraban ser «mitos consoladores de los ideales
platónicosn. En 1516 el veneciano Pietro Pomponazzi8 escandalizó a toda Europa
con su obra De inmortalitate animae, donde concluye después de intrincadas y
farragosas argumentaciones en uno y otro sentido que no hay ninguna razón
natural aducible para sustentar la tesis de 1a inmortalidad del alma, y que incluso
resulta más meritorio el vivir virtuosamente, pero sin esperanza de una vida
eterna. A pesar de artilugios semánticos destinados a aplacar posibles censores,
el libro provocó numerosas reacciones encontradas, y las principales mentes de la
época pronto se encontraron tomando posición respecto de tan explosivo texto.
Hubo incluso quema de libros.

Pomponazzi ratificó sus tesis, y añadió otras, tan incendiarias o más, si
cabe. En Basilea publica De incantationibus donde afuma que los milagros son
pura imaginería, creencia apta para masas ignorantes; ese escrito "se convierte en
la razón. Salvaguardadas la autonomía de ciencia y filosofía, no temían conflictuar con la Iglesia, a la
que protestaban acatamiento y sumisión.
1 Op. cit., p. 99.
.
.
8 Pietro Pomponazzi (1462-1524), filósofo naci.do en Mantua, en el seno de una familia prolegi.da or
los Gonzaga, ti.ranos y luego marqueses de esa ciudad, donde fungieron como honorables mecenas;
estudió y ensefió primeramente med.icina en la Universidad de Padua. Posteriormente enseña.ria
1,filosofía nahnal» en 1495. Pomponazzi tomó como punto de partida a Averroes y, dicotomizando e,I
discurso en filosófico y religioso, argumentó que, según la razón, el alma debe morir con el cuerpo,
aunque aceptaba en base a las enseñanzas del cristianismo que era inmortal Se suicidó el 18 de mayo
de 1524.

31

�un arma de guerra contra lo sobrenatural cristiano desde su misma publicación
en 1556119 • En dicha obra, mediante interpretaciones forzadas de los textos
aristotélicos, pretende afincarse en los mismos en apoyo de su admisión de la
· acción de "fuerzas ocultas" presentes en el alma del hombre, el cual, por ser un
"microcosmos", se encontraría ubicado en la frontera entre dos mundos. Es así
·que acepta la posibilidad de la magi~ como tantos pensadores de la época; con
todo, se trata en Pomponazzi de una magia natural que no debe nada ni a ángeles,
diablos u otros seres espirituales. El problema, dejando de lado todas las
minucias relativas a espíritus sutiles y temas conexos, es que la línea divisoria que
establecía el autor entre lo admisible y lo inaceptable dejaba muy comprometidos
aspectos concernientes a la revelación cristianaJ al sugerir sin ambages la
conveniencia de aplicar al terreno de lo maravilloso cristiano el mismo escepticismo
que se impone de suyo en el caso de ciertas narraciones y relatos fantásticos de
autoria pagana. Todo ello lo hace siempre escudado en su calidad de 11físico 11, sin
referirse para nada a las verdades de la fe, a las cuales por otra parte,
ewlícitamente se adhiere.

Según este aristotélico paduano, el papel de la filosofía "no es transformar
las cosas e introducir un orden nuevo, ya que el mal no es más que una condición
de la armonía eternamente inscrita en los astros. Si hay cambio, ello sucede de
manera cíclica, siguiendo un ritmo que es el mismo de las religiones,
primeramente marcadas por prodigios, decadentes después, y condenadas a
morir cuando los oráculos se callan. Así finalizó el viejo paganismo y así, quizás,
{: se anuncie el fin del cristianismo, pues sus milagros son cada vez más raros.
Fórmulas éstas bastante ambiguas, que parecen anunciar el reino de la razón y
nuevos modos de actuación sobre la naturaleza; pero Pomponazzi resucita el
tema (tan estoico como aristotélico) de un «eterno retomo», que parece poco
compatible con el culto del progreso. "1º [cursivas nuestras].
Lo que ante todo pretendían Pomponazzi y los demás aristotélicos
renacentistas -ya fuesen averroístas o alejandrinistasu_ era afirmar el orden
inmutable y necesario del mundo; orden racional que excluye el milagro, como
acabamos de ver, y en general, la intervención providencial en los asuntos
mundanos, tesis que a la vez se erige en la base para una investigación puramente
natural del mismo. También es de destacarse en este orden de ideas, el estrecho
9

De Gandillac. Op. cit. P. 111.

º Jbíd. P. 114.

1

,n Bs muy ilustrativo al respecto el oportuno señalamiento de Nicolás Abagnano: ' Cuando, por obra
de Pedro Pomponazzi, nace el alejandrinismo que intenta volver en la interpretación de Aristóteles al

antiguo comentario de Alejandro, el mismo averroísmo resulta
modificado, y a menudo m.-ulta
difícil clasificar a cada uno de los pensadores aristotélicos en una u otra de las corrientes. En general,
puede deciJse q11e los averroístas -tienden al panteísmo, porque considei-an ]a inteligencia humana
única e idéntica con la inteligencia divina, mientras los alejand rinistas mantienen la trascendencia de
Dios respecto al mundo." En: Historia de la Filosofía, vol 2. Editorial Montaner y Simón. Barcelona,
t9'ls3; pp.
73-74.

32

margen que queda al libre arbitrio humano, comprometido por un determinismo
cósmico inexorable.

V. El platonismo cristiano de Nicolás de Cusa.
Hay caracterizaciones muy elocuentes del Cusano: "El renovador del
platonismo ... es Nicolás de Cusa.12, la personalidad filosófica más completa del
siglo XV"13; " ..•• pensador tanto tiempo olvidado y que, después de Eckart, es
juntamente con Leibniz y Boehme uno de los grandes nombres de la filosoña
alemana ... "14 • Y se podrian aducir otras aún más elogiosas como la de Dilthey;
pero será mejor centrarse en su pensamiento a fin de hacer patente dicha
relevancia.
Si entre el ockhamismo, la mística alemana y la teoiogía negativa a la
sazón vigente -heredera esta última del Pseudo-Dionisio- habían comprometido
para el espíritu hu.mano la pos10ilidad de alcanzar a Dios, dadas su
inconmensurabilidad y su infinitud, y dado que lo Infinito escapa a toda relación
con lo finito, ·y por lo mismo a todo conocimiento, el único «saber)) posible del
Principio será en consecuencia un «no saber», esto es, será entonces una docta
ignorantia, producto de sucesivas aJ&gt;oliciones de toda determinación y
especificación.· ~í, en lo subsecuente toda afirmación con pretensiones de
conocimiento habrá necesariamente de remitirse de lo que se pretende conocer a
algo ya conocido.
·

En los párrafos segundo y tercero de este escrito se estibleció, en
congruencia con estos planteamientos, la exclusión de la posibilidad de un
verdijdero conocimiento de lo finito -en el presente contexto-, al no poder este
derivar ya más de su Principio que, como vimos, es incognoscible. Así, prima
facie, estaríamos en presencia de, «un mundo justo a la medida de Guillermo de
u Bn la p. 53 de la última obra citada se establece que "nació en Cusa, cerca de Tréveris, Alemania,
el año 1401. Su primera educación le fue dada en Deventer por los 'hermanos de la vida común' que
cultivaban el ideal de la llamada devotio moderna, y que se inspiraban sobre todo en la mistica
alemana (vol J, § 327-29). Estudió en Heidelberg; luego, desde el 1418 al 1423, en Padua, donde
trabó amistad con Pablo Toscanelli, que más tarde fue médico y astrónomo famoso. Se había
orientado hacia los estudios juridicos; pero por haber perdido su primer proceso se dedicó a la
teología, y en 1430 fue ordenado sacerdote. Bn 1432 le llamó el Cardenal legado Juliá.n Cesarini, que
habla sido su maestro en Padua, pillll particicpar en el Concilio de Basilea; por el concilio, que debía
decidir,
.
entre otras cosas, la unión de la Iglesia latina con la griega, fue enviado a Grecia,
desde donde volvió a Italia con los pensadores y teólogos griegos más significados de la época.
Esto le permitWCQntraer una gran .familiridad con la lengua griega y con los clásicos griegos
y,
sobre todo, conocer directamente algunas obras de Platón, de las que extrajo su inspiración
fundamental, Nombrado cardenal (1448) y obispo de Bre;sanone (1450) chocó con ef duque del
• Tito!, Segismundo, que lo tuvo en la cárcel durante varios afios. Murió lejos de su diócesis, en Todi,
Umbri.a, el 11 de agosto de 1464. Bn el viaje de regreso, desde Grecia, tuvo la inspiración de su
doctrina fundamental, la de la docta ignorancia.. , . •
13 Abagrumo, Nicolás. Op. Cif., p. 53.
u De Gandillac, Maurice. Op. Cit. p. 23.
33

�Ockham» 15, dado que el .individuo sólo puede aparecer como un pW"o factum, en
último análisis, irracional. Ello debido a que, el pensamiento medieval habia
situado sus saberes en un espacio epistémico que ahora se habia tomado
problemáti o. Era necesario entonces ubicar el conocimiento en otro terreno,
puramente nahtrat y era preciso en consecuencia, dotarle de un fundamento
,n1rame11te filosófico. La proez.a del Cusano habrá de consistir justa.mene en
mostrar a un tiempo la inaccesibilidad divina a la par que la presencia de Dios en
todo. Se trata entonces de transferir el consabido método negativo a un plano más
general, introduciendo en este contexto la teoría de la coi1lddentia oppositorum;
habrá que encontrar una nueva visión que explique más adecuadamente que"el
Medioevo la trama de relaciones sutiles entre lo Uno totalmente infinito (Dios), y
lo ww múltiple, esto es, los seres por Dios creados. Trascendiendo las filosofías
emanacionistas y procesionistas, trata de explicitar cómo la unidad irúinita se
difunde en el todo de lo creado.
Resulta imperioso en el siglo XV establecer con precisión las posibilidades

y las fronteras dei saber humano, al cobrar conciencia de los acotamientos
conceptuales producto de la nueva 'episteme' protorrenacentista16• El kantiano
interrogante relativo a las condiciones en que es posible el conocimiento se
insinúa por doquier en las páginas de las obras de Nicolás de Cusa, el cual, si bien
es cierto que se hallaba -comparativamente- aún m.uy impregnado de teología,
estaba fundai1do en los hechos un racionalismo que intenta circunscribir los
limites del saber humano pero siempre en relación a lo infinito divino.
Al no estar ya más presente lo Infinito como tema, por no ser cognoscible,
está sin embargo presente, bajo la envoltura de lo finito. El mundo deviene
explicatio Dei, lo que implica la presencia oculta de lo Infinito; con todo, estas tesis
van a posibilitar justamente el conocimiento autónomo de lo finito.

vid. nuestro artículo «LA gtrosis moderna», en: Hu1111mitas; No. 24, 1997; p. 48.
Al respecto señala Edmund Husserl: «En el Renacimiento, como es sabido, la humanidad europea
efectuó en sí misma una conversión revolucionaria. Se volvió contra su modo de existir anterior, el
modo de existir med.ievaJ, lo desvalorizó, y quiso formarse libremente u.na nueva configuración. El
modelo que admira lo tiene en la humanidad antigua. Quiso reproducir en si misma aquella manera
de existir. «¿Qué es lo que concibe como lo esencial del hombre anbguo? Después de una vacilación,
no oha cosa que la forma 1 fil059fica" de existir: el darse libremente a sí mismo, a su vida total, su
legla sacada de la pura razón, de la filosofía. La filosofía teórica es lo primero. Quiere efectuar una
consideración superior del mundo, libre de Jas ataduras del mito y de Ja tradición en general, un
conocimiento universal
del mundo y del hombre con una absoluta falta de prejuicios, percibiendo finalmente en eJ mundo
mismo su razón y su teleología inmanente y su principio supremo: Dios. La filosofia en cuanto teoría
no sólo hace libre al investigador, sino a todos los hombres formados filosóficamente. A la
au,tonomía teórica sigue la autonomía práctica. En eJ ideal conductor del Renacimiento el hombre
antiguo es aquel que se forma radicalmente a sí mismo sobre la base de la rau&gt;n libre. Para el
'platonismo" renovado, de esto se deriva que se hala de configurarse de
nuevo éticamente no
.sólo a si mismo, sino al entero mundo humano circundante, a la existencia política y social de la
humanidad según la razón hore, según los principios de una filosofía unive,sal». Cnsis de las dencias
eurOp!'flS y la fenommología trasce11dental. Folios Ediciones. México, 1984; p. 13.
15

16

34

/\hora bien, 'st, rnnocimicolo dotado Je autonomía, en el istema
cusMlO, 111wn1 pll(' dl' r,m·.&lt;Jí de una lid z d. finitiva. En todo caso, lo que
put'de hau'r, l''i esl11hb:l'r hipótt sis (co11it' l11ra' 1 habrá d deaom.inar) qu
mum&lt;.•ntánca 11 Lransiloriam •nle -.;on v.Hida.; se tr&lt;1ta de crtezas relativas, que
nm•vos d,llns pued&lt;.·n (\Hüribuir a invalidar o a e nfirm r17 . Desde luego, las
••&lt;.o njeturn:-;» &lt;;1111 lc1il•s dl'hido ., que de algún modo remiten lo que ria la
•rd,1d 1111sm.i . Lo ~1u1.: ~ manifiesl, es una perenne prov1s1onal1dad d todo
nmocimicnlo ('&gt;i ' mpr, dt• lo finil 1, Sl.' entiende) que sin mbargo es signo de la
presen('ic d, lo Iníinito, «Verdad in. lcanzable,,, in mbarg conocida en la
all ridad inagl)(.ibJ&lt;., d' las 'conj lura 1 •
Abagnnno car eteriza a la conjetura como «un onocimiento por alteridad
o sea un conot'imienl que rerníte esencialm n~ a lo distino de sí, a la verdad
como tal, pero que, pre is, mente por tal referenci , e tá en relación 011 Ja misma
verdad y partici pa d ell . La alteridad del conocimiento respecto a la verdad
si1ve p~ra fundamentar el val r del mismo, que entra en relación e n ella
precisamente por esa alteridad. C.:m I qu reconozca sus límites y se funde en
ellos el onocimiento hurnano e ( por lo tanto, válido; y d jade serlo cuando no s
ignorancia docta,
es, cuando ol ida su prr;,pia alteridad respecto a lo
verdadero, que es su unica participación posible en lo verdader » 18 •
lo es posible establecer relacio.nes y proporcion s d finidas, escapando
tanto el máx,n,o absoluto como el 111í11i1110 absolutos al conocimiento humano, ya
qu este último e inscribe en el ámbito de la posibilidad y la potencialidad tan
sólo· e I dominio 'd I más v de l menos'. Así, lo que le es dable al hombre son
apr ximaciont' · ucesivc1s d~ conocimiento, cuyo modelo será el onocimiento
malemáti o -ql l' hace pn•s1.mtir •I &lt;&lt;misterio» de la oinciden i de los opue tos·,
al tiempo que lé.1 v rd, d, n tanto que algo bsoluto y necesado estará si mpr
má aU - d toda determinación cognitiva. De hecho, el fundamento de u
m ' todo t ma omo base analogía de origen matemático, extrapolando nociones
geométrica al :mbilo d la metafísi . P nsaba 1 «moderno» card nal que, a
diferencia de la lógica tradicional, a la que consideraba totalmente estancada y
&lt;&lt;maniatada» por 1 prin ipio de no contradicción, la matemática estaba en
condiciones d efectuar navega ione má audaces, abriendo nuevas rutas al
sab r, necesitando tan sólo de perfeccionar u m ' todo. Con este bagaje intent
seriamente i.ncluso r olv r 1 complicada u stiones de la cuadratura del
cír ulo. Se dibujan ya en él rasgos que in quivocamente pr nun ian actitudes
que preva lec rán en los siglos del racionalismo y la ilustración.
1

In lu el hed\O d postular una superación d las oposiciones en un
cierto tipo de i.ínle i ha dado pie a algunos a columbrar antecedentes de la
dial · ti a hegL·liana. Su manejo alterno y original de los conceptos de finito e
1"

18

Esto, cinco siglo~ illllt!s dt los l'opper, los Lakatos y los Fayerabend.
Op. cit., p. 55.

35

�infinito ha conhmdido a algunos, como por ejemplo Dilthey 111, para quien el
Cu.sano incurre en pa,nteísmo. No se percatan estos autores de que en realidad De
Cusa sutilmente distingue dos tipos de infinito: el infinito cüvino que, -como
venimos señalando- trasciende a nuestro entendimiento, y que es conceptuado
como un infinito negativo, y el universo «privativamente infinito» -así sea
ilimitado-, que no es propiamente ni finito IÚ infinito. Si bien Dios está en cada
cosa, el universo está de manera «comprimida» en todo. En realidad en el
Cusano encontramos una m zcla extraña -por lo demás, muy explicable- de ídeas
tradicionales, ntucbas de ellas impregnadas de teología y de la antigua
cosmología, así como precogniciones anticipatorias e intuiciones que constituían
verdaderos atisbos de nociones que siglos después habrían de ser «moneda de
curso común».
La cantidad y por ende, la matemática serán privilegiadas por nuestro
autor quien señala sin ambages: "El número incluye por tanto todas las cosas
proporcionales. Así, pues, no constituye el número Ja proporción en la cantidad
sólo, sino en todas aquellas cosas que de cualquier manera, tanto sustancial como
. accidentalmente, pueden convenir y diferir. Tal vez por esto Pitágoras pensaba
t que todas las cosas se constituían y eran inteligibles debido al poder de los
números. Sin embargo, el llegar a la exactitud de las combinaciones en las cosas
corporales, y a una adaptación adecuada de lo conocido a lo desconocido, es algo
superior a la razón humana. Por eso a Sócrates le pareció que no sabía nada . . . "

Que estas breves páginas sobre Nicolás de Cusa -que ni remotamente
pretenden ser exhaustivas- queden como incitación para estudios más acuciosos y
prolijos, y para contribuir mínimamente a la revaloración de su egregia figura, aminorada interesadamente con la finalidad de sobredimensionar otras, como la
de Descartes y aún la de los aristotélicos renacentistas- y cuyo verdadero valor (el
de Cusa) queda cada vez mejor firmemente establecido. Tan sólo todos su
brillantes esfuerzos en pro de la unidad de las iglesias cristianas, en el contexto
del Concilio de Basilea-Ferrara-Florencia serían más que suficientes para
depararle un $itial de honor en la historia de la civilización occidental.
Finalicemos con este comentario de Nicolás Abagnano: «Así, el último
resultado de la docta ignorancia, es decir, del reconocimiento de la absoluta
trascendencia de Dios, es el llamamiento divino al hombre para que se decida
libremente a ser de sí mismo, a reconocerse en la propia limitación, a aceptarla y
realizarla hasta el final. Tan sólo si no se niega a sí mismo, sólo si acepta
libremente ser lo que es, el hombre se sitúa en la auténtica relación con Dios, y
Dios es suyo como él es de sí mismo. El límite que la docta ignorancia reconoce al
hombre de este modo se convierte, no en la negación, sino en el fundamento del
valor humano» 23
23

Op. dL p. 58.

20

Pocas líneas más adelante señala: " ... y otro varón de espíritu divino
dijo que la sabiduría y el lugar de la inteligencia estaban ocultos a los ojos de
todos los vivientes. Si ocurre, pues ... que en la Naturaleza, en las cosas más
manifiestas, tropezamos con una tal dificultad, semejantes al búho que intentaba
ver el sol, y como, por otra parte, no son vanos los apetitos que hay en nosotros,
deseamos verdaderamente saber que somos ignorantes. Si consíguiérarnos
alcanzar esto plenamente, habríamos alcanzado la docta ignorancia" 21
Una ·cita más del Cusano no viene mal ante tanto neosofista infatuado con
aires de excelsilud enrarecida: "Así, pues, a ningún hombre, por más estudioso
que sea, le sobrevendrá nada más perfecto en la doctrina que saberse doctísimo
en la ignorancia misma, la cual es propia de él. Y tanto más docto será cualquiera
cuanto más se sepa ignorante"22

19 Dilthey, Wilhelm. O. C., vol. lf: Hombre y mundo en los siglos XVI y XVII.. Fondo de Cultura
Económica. México, 1978; passím.
20 De Cusa, Nicolás. lA docta 1g11ora11da. Trad. y notas de Manuel Fuentes Benot. Ed . Aguilar. Buenos
Aires, 1957. P. 24.

zt frkm. Pp. 24-25
22 Ibíd.

36

37

�EL LEGADO AGUSTINIANO DE "LA CIUDAD DE DIOS"

Dr. Eudaldo Forment
Universidad de Barcelona
l. La Iglesia y el mundo

En un libro reciente, publicado en Italia, dedicado a reflexionar sobre la
esencia del catolicismo se dice: "La lectura del Vaticano II como un repensar el
catolicismo, tal como había -sido construido desde el Concilio de Trento al
Vaticano f, ha puesto en discusión la identidad del catolicismo. Lo ha puesto a
nivel de la jerarquía, de los teólogos y de los fieles. Se ha producido un
pequeño cisma, como ha sido el de Econe, que ha sido un signo de una división
también entre los fieles, ciertamente mayor que las dimensiones del cisma. El
pontificado de Juan Pablo Ilha interrumpido una deriva que Pablo VI había ya
intentado detener. Pero muchos piensan que esta puede reproducirse después
de este extraordinario ponficado". 1
Como consecuencia de esta escisión se da: 11Una división entre la
religión del pueblo y la religión de los teólogos. La religión popular se ha
conservado mediante la devoción, especialmente en tomo a la figu ra de la
Virgen. La religión de los teólogos ha aceptado temas de la teología
protestante, los legados de la antinomia entre gracia y naturaleza, entre fe y
razón".
Si para estos últimos, el catolicismo no debe penetrar en lo terreno, en lo
mundano y cotidiano, es porque: 11El Protestantismo ha pensado un modelo de
Iglesia en la cual el lenguaje de la salvación ha sustituido al lenguaje de la
divinización y la trascendencia de Dios y ha estado pensada sin su inmanencia,
la alteridad divina sin la participación del creyente en la naturaleza divina. La
institución es así entendida como una estructura exterior de la vida cristiana,
una obra no significativa del don de Dios. La pertenencia de los cristianos a la
salvación es un acto de elección de Dios no cognoscible. La teología misma
deviene así una disciplina enteramente secular. Ha sido confiada
exclusiv_amente a los teólogos y depende sólo de ~llos". 2
Otro conocido pensador italiano, Massimo Borghesi, recogiendo esta
orientación, ha escrito: ºEl cristianismo, como forma de vida, prácticamente no
existe a finales del siglo XX. Existe la Iglesia, a la que se le ha prometido que las
puertas del infierno no prevalecerán sobre ella y por eso el depósito de la fe no
peligra. Existen las instituciones, la doctrina, los ritos, los preceptos, los
intelectuales e incluso la moral cristiana. Pero lo verdaderamente cristiano, un
acontecimiento sencillo que acompaña y determina &lt;:on su esperanza la
39

�existenoa real de un pueblo, por pequei'lo que sea este pueblo, paree haber
deSapare ido del mapt1' .~

Segw.1 el profesor Borghesi, a pesaI de los distintos intentos históricos:
"La dialéctica entre Iglesia y poder mundano permanece abierta, no se
resuelve. o se puede pretender solucionar dando una fisonomía cristiana a
los estados. Lo que cuenta (... ) es que el cristianismo vuelva a suceder como
una presenciaº. Aclara seguidamente que: "La 'presencia' no es el triunfo de un
proyecto, sino lo contrario de] proyecto; presencia es estar en el mundo con un
rostro nuevo, el descubrimiento de una a.mistad y un afecto diferentes,
presencia es el ser en el que la gracia se manifiesta. En este sentido la
'presencia' es distinta de la utopía, distinta del moralismo. Con el término
'presencia' se entiende lo específi amente cristiano, esa 'creación nueva' a que
sóJo la gracia puede obrar" (... ). Precisa, a continuación, que: "Esta gracia
'sucede', por ella el cristianismo se vu"elve 'acontecimiento', que puede
m~nifestarse 'nue o' hoy como hace dos miJ años, que se convierte en
'presencia "'.4Sostiene el Dr. Borgehese este "procedimiento" apostólico se encuentra
ya en san Agustín, no sólo en cuanto a ]a afirmación de la primacía de la gracia
-de este don maravilloso creado y dado por Dios al ser personal, inherente al
mismo como una cuaüdad espiritual, permanente o transeúnte-, sino también
con la famosa división de las dos ciudades, la terrena y la de Dios. "Si la gracia
es anterior, y es anterior como realidad nueva, rostros distintos con Jos que nos
encontramos, la coincidencia con la perspectiva agustiniana de las dos civitates
es evidente. Lo que separa la Civitas Dei de la civitas mundi, en efecto, no·es el
primado de la ética sino de la gracia, el reconocin1 iento o no de la acción de la
gracia en la historia. ·Es este primado de Ja gracia lo que vuelve a los que
participan de ella 'otros', 'diferentes', 'extraños' al mundo, lo que les vuelve
'extranjeros'."
Añade que: ''Como para Agustín, la Iglesia es aquí una 'comunidad de
extranjeros' dentro de los 'estados terrenos'. No una comunidad de 'alntas·
hem10sas'. Oscilaremos con eUo e11tre e] quietismo cínico de quien abandona el
mundo a su destino y el moralismo presuntuoso del escatologismo de
Orígenes".5
De manera que la Iglesia es: "Una comunidad ciertamente -'carnal'-, pero
cuyo fin no es una hegemo~a, s.ino hacer presente, en la historia, un
a ontecimiento de gracia (...). Una unidad así 'no tiene patria'. No obstante,.
una vez más, no es que 'no tenga lugar', no es utopía. Fs en una rusto.ria donde
sucede una unidad como ésta, o mejor, en una historia particular (... ) El
nrnentro con una historia particular en la que se revela, por gracia, el
significado de la ida: E.5to es(...) el cristianísmo".6

in embargo, la Constitució11 pasto.raJ obre la Iglesia en el mundo
actual, del Concilio aticano 11, indica laramente la soJución a este problema,
al recordar que la Iglesia está aJ ser i io de] hombre, porque quiere: "Poner a
disposición del género humano el poder salvador que la Iglesia, condu.cida por
el espíritu Santo, ha recibjdo de su Fundador. Es la persona del hombre la que
hay que salvar. Es la socíedad humana la que hay que renova~. Es, por
consigt.1iente, el hombre, pero el hombre todo entero, uerpo y alma~ corazón y
conciencia, iL1teligencia y voluntad"?
A este poder de salvación integral de la Iglesia, se refiere otra obra,
publicada recientemente en España. Su autor, el domínico Martín Gelabert,
precisa que. los cristia.nos. "Cuando hablamos de salvación no podemos hacer
presentaciones parciales. Es importante presentar una salvación que sea total,
integrando todas las dimensiones del ser humano e11 un proyecto de felicidad
completa y estable".8

La salvación debe alcanzar tanto la "corporalidad humana" como ''la
convivencia", que también "forma parte de la estructura de la identidad
personal", y "la dimensión social", q11e a su vez "forma part de nuestra
identidad":9 De manera que: "La salvación tiene que ver con todas las
dimensiones de lo humano, pues todas ellas conforn,an la única realidad del
ser humano. Si bien es posible distinguir en el hombre una dimensión 'secular'
y otra dimensión 'religiosa' no es posible separarlas, y, menos aún, oponerlas.
Ambas están íntimamente co.m penetradas. Esto nos permite comprender que el
destino del hombre se juega en su actual. realidad terrena, aunque no·se limite a
ella".

El motivo es porque: "El caniino del hombre n la tierra 110 es una
simple preparación para un 'mas aUá ' llamado cielo, sino el lugar en el que se
puede ya vivir una salvación que el cristiano espera continuar en el cielo de
forma estable, plena y segura. De lo contrario la religión se con ierte en un
consuelo para fracasados y la salvación en un producto de reemplaza a, iento o
en un sucedáneo de los bienes terrenos que no se poseen".'º
Por consigtüente: "En la útüca existencia hun,ana se e11tretejt&gt;n lo
terreno y lo divino, lo espiritual y lo corporal. Más aún: Lo di ino se manifiesta
en lo terreno, lo ~pi.ritual en lo corporal, lo eterno en lo temporal. Este es el
gran misterio de la encarnación que se prolonga en todo cristiano, en todo
aquel que es y debe ser 'otro Cristo'".1 1

-l1

40

�2. La paz
Esta actitud tan actual, desde que la recordó el Vaticano H, se
encuentra claramente expresada en San Agustín, en su teología política. Para
comprender su sentido último es muy útil partir de su concepción de la paz,
concepto nuclear de la teología de la historia y de la sociedad . En La Ciudad
dé Dios escríbe: "La paz de todas las cosas es la tranquiJidad del orden". En el
mismo lugar afirma: "La paz de una ciudad es la concordia bien ordenada en el
gobierno y en la obediencia de sus ciudadan"5".12

Sobre estas últimas palabras omenta Santo Tomás: "San Agustín habla
de la paz que ~s de hombre a hombre. Y dice que esta paz es concordia, no d e
cualquier manera, sino 'ordenada', a saber: por concordar uno con otro en lo
que ambos conviene. Pues si uno con uerda con otro, no de espontanea
oluntad, sino como coaccionado por el temor de algún mal inminente, tal
concordia no es verdadera paz, porque no guarda el orden de ambos
concordantes, antes es perturbada por lo que mfiere temor. Y por esto escribe
un poco antes que · ta paz es la tranquilidad del orden, la cual tranquilidad
consiste en que el indtviduo tenga apaciguados todos los m,pulsos
apet~tlvos". 13

La concordia implica, por tanto, el mutuo acuerdo en bienes útiles,
entre los miembros de la sociedad, de modo volUJ1tano. Esta paz e terior o
social posibilita una paz más plena, la paz personal o paz interior. A esta
última se refiere la pnmera definic10n de paz, que designa, además de la
concordia, la ordena ión y unificación de todas las tendencias impulsos de
cada persona. Explícitamente declara el Aquinate: "La conocordia dice umón
de apetitos de los d.úerentes apetentes; mas la paz, ademas de esta unión,
entraña tambien ]a unión de apetitos en un mismo apetente".H
La paz personal, por mcluir la paz exterior, es, por ta11to, más perfecta
que esta ultima, pero la necesita como uno de sus constitutivos. En cambio,
para que se dé la paz social no es absolutamente imprescindible la paz interior
de las personas, pero con ella más fácil y d-uradera. En onsecuencia: "La paz se
opone a una doble disensión: La del hombre consigo mismo y la del hombre
con otro. A la concorcüa se opone esta segunda".1 5 La paz remueve toda
disensión o disco1rdia.
·
En el Catecismo de la Iglesia Católica, después de citar la primera
definición de paz
San Agustín se die que la paz: "Es obra de la justicia (Cf.
Is 32, 17) y efecto de la caridad (Cf. GS 78, 1-2). 16

de

En el pasaje que remite esta cita de ]a constitución dogmática Gaudium
et spes, se lee "La paz es también fruto del amor, que sobrepasa Ja meta
indicada por la justicia". La paz es un efecto directo de la caridadJ porque la
causa inmediatamente. La paz es igualmente efecto de la justicia, tal como se
42

dice en el versículo, citado en el Catecismo , de Isaías: "La paz será obra de la
justicia" .17 Sin embargo, es un efecto indirecto, porque la justicia causa la paz al
remover los obstáculos, que impiden la existencia de la misma.18

La paz, por consiguiente, no puede lograrse inmediatamente. Es el
resultado de dos virtudes: la justicia y la caridad. La paz no es UJ1a virtud sino
un fi.n.19 Declara, por ello, San Agustín que: "Se puede ·decir que nuestros
bienes supremos consisten en la paz".20 El máximo bien es la vida eterna en
paz o la paz en la vida eterna. También en las cosa meramente humanas.
11 Quien conozca las cosas humanas y la naturaleza de las mismas
-añadereconocerá conmigo que así como no hay nadie que no quiera gozar así
tampoco no hay nadie que no quiera tener paz".21

3. Las dos nciudades"

En este proyecto divino de paz en el universo y en la historia, se da un
enfrentamiento dramático entre "dos ciudades", la terrena y la celestial. No se
identifican con la sociedad política y la iglesia. De ahí que, para San Agustín, el
estado o la sociedad no es algo que no tenga nada que ver con la salvación.
Es una clasificación de los hombres en dos grupos, según como hayan
ordenado su vida personal. "Al género humano lo hemos dividido en dos
clases: los que viven según el hombre y los que viven según Dios. Y lo hemos
designado figuradamente con el nombre de dos ciudades, esto es, dos
sociedades humanas". 22

Estas dos grandes clases de vida están edificadas sobre dos amores
contrarios. Como se indica en el conocido.texto: 11 Dos amores han dado origen a
dos ciudades: El amor a sí mismo hasta el desprecio de Dios, la terrena; y el
amor de Dios hasta el desprecio de sí, la celestial".
Añade seguidamente: "La primera se gloría en sí misma, la segunda se
gloría en el Señor".23 En la ciudad térrena se cae en la soberbia; en la ciudad de
Dios se sigue el camino de la humildad. En la ciudad de Dios, por estar
fundada en el amor de Dios, se vence el desordenado amor de sí mismo. En
cambio, en la ciudad terrena que nace del amor propio desordenado, del
cerrarse al orden supremo del amor a Dios y convertirse a si mismo en el fin
absoluto de la propia vida, en su valor supremo, puede llegar hasta la aversión
a Dios.
Aunque incluye en la ciudad terrena la sucesión de los imperios
gentiles, que aparecen contrastados con los patriarcas y reyes de Israel, de este
desarrollo histórico y concreto de las ciudades no puede inferirse que, para San

43

�Agustín la política y la cultura en general estén enfrentadas necesariamente a la
ciudad de Dios.
Estas dos clases de vida, que implican las dos ciudades, se comprenden
desde la metafísica del bien y del mal agustiniana. En ella se concibe el bien
como integridad y el mal como privación y desorden. El bien finito tiene como
tres dimensiones: el modo, la especie y el orden. La especie es la
determinación esencial, la consistencia. El modo . expresa la concreción
individual, la existenciaJidad y la eficiencia. El orden designa la aspiración y el
dinamismo comunicativo, la referenciaJidad teleológica. El bien de la criatura
es plenitud del modo, de la especie y del orden. El bien infinito está sobre todo
modo, especie y orden.

Si el bien finito es plenitud y orden, el mal, por el contrario, es
privación y desorden. El mal, deficiencia en la perfección debida, no obra sino
lo hace es por virtud del bien El bien en cuanto tal no es causa de lo malo; el
bien no causa sino el bien, según su. _perfección y bondad. Cuanto mayor es el
bien tanto más perfecta es su causación. Sólo en cuanto deficiente puede el
bien ser causa del mal; pero el mal causado lo ha sido en virtud del bien, ya
que la eficiencia no es propia de la deficiencia y privación en cuanto tales.
Desde esta metafísica del bien y del orden, se explica la constitución de
la ciudad terrena. Por no ordenarse a la paz eterna., a .la vida eterna, al
verdadero fin· último, le falta la plenitud del orden. Le falta el orden
trascendente, pero posee la bondad de lo temporal, que es en sí mismo bueno,
pero al que se ha privado de su última ordenación.
Diría por .ello, San Agustín. "No hay que creer que no sean bienes lo
que ama la ciudad terrena, antes bien es ella misma un bien y en su género de
las cosa humanas, el mejor. Por estos bienes inferiores desea la paz la ciudad
terrena, y quiere llegar a esta paz por la guerra. Cuando vencen los que luchan
por la causa más justa quien duda que su victoria debe acogerse con aplauso y
la paz con gozo? Son bienes y los bienes son dones de Dios11 •
·

No obstante, añade: "Pero si se ansían estos bienes inferiores, de
manera que se crea que son los únicos bienes, y abandonados los bienes
supremos que pertenecen a la ciudad soberana, son amados los bienes de la
ciudad terrena por encima de los bienes superiores, se sigue la miseria y el
aumento de la que ya se tenía" .24
Debe insistirse que la doctrina de Jas dos ciudades no conducen a la
pérdida de la esperanza y a la renuncia de los valores del mundo, sino que
enseñan a utilizarlos como medios para el fin trascendente, lo que supone
incluso una eficaz promoción indirecta de los mismos. Basta tener en cuenta el
célebre texto, en el que san Agustín,, contra los que sostenían que el
44

cristianismo no es compatible con los ideales civiles, decía: "Dennos un ejército
de soldados tales cuales los exige la doctrina de Cristo¡ dennos tales jefes de
provincias, tales esposos, tales padres, tales reyes, tales jueces, tales
recaudadores y cobradores de impuestos, como los quiere la doctrina cristiana,
y atrévanse a decir que es enemiga de la república. No duden en confesar que
si se la obedeciera prestaría una gran vigor a la república". 25
En la ciudad terrena, los miembros de la Ciudad de Dios, han de ser
como peregrinos, pero tienen que usar mismos bienes que utilizan los
miembros de la terrena, aunque con una orientación distinta. Estos últimos los
utilizan poniendo en ellos su último fin, buscando su .felicidad en los mismos.
En cambio, los hijos de la ciudad celeste, los disfrutan pero en orden a la vida
eterna.

La doctrina agustiniana de las dos ciudades expresa esta opción
fundamentan que se presenta a todo hombre. Escribe San Bernardo, en este
sentido: "Ora con el profeta y di: 'Señor aparta de nú el camino de la iniquidad'
(Ps 118). ¿De qué manera? 'Y ten lástima de mí según tu ley' (Ps 29), aquella ley
es a saber que has dado a los que se extravían del camino, esto es, a los que
desamparan la verdad. ¿Más qué? ¿Aquel que ha caído no podria volverse a
levantar? Por eso 'he escogido el camino de la verdad' (Ps 30), para subir
humillado al lugar de donde por mi soberbia descendí. Subiré, digo, y cantaré:
Señor, ha sido un grande bien para mi el haberme humillado tú (Ps 71); 'la ley
de tu boca es para mí un tesoro más estimable que millones de oro y de plata'
(Ps 72). Tal vez parecerá que David te ha propuesto dos suertes de caminos;
pero es menester, con todo eso, que no reconozcas más que uno, uno con dos
términos diversos y llamado con diferentes nombres: De iniquidad respecto de
aquellos que descienden y de verdad respecto de aquellos que suben".
Explica seguidamente, en este escrito de 1126: "Porque, en efecto, por
los mismos grados se sube y por los mismos se baja del trono; por un mismo
camino se va y se vuelve a la ciudad, y por una misma puerta se sale y se entra
en la casa. En fin, en una misma escala aparecieron los ángeles a Jacob
subiendo y descendiendo (Gen 28, 12). Mas ¿a qué fin estas cosas? Para que, si
deseas volver a la verdad, no busques un nuevo camino, desconocido, sino el
mismo por el que has bajado. De tal suerte que, sigu.iendo tus mismos pasos
por marchas recíprocas, subas, después de haber sido humillado, por los
mismos grados por los que descendiste dejándote llevar de la soberbiaº.26 Se
trata de un mismo camino, que se encuentra en la misma realidad creada, pero
que tiene dos direcciones: la de la soberbia, que aleja de Dios y el de la
humildad, que aéerca. El mismo camino, como las realidades temporales, en las
que se encuentra, aleja o aproxima a Dios. No hay que cambiar de camino, sino
de dirección.

45

�En nuestros días, el cardenal Martini ha llamado la atención, al
comentar la parábola del Buen Samaritano que: 'l.os hechos narrados en la
parábola tienen lugar en un camino, el que une Jerusalén, ciudad santa, con
Jericó, símbolo de la ciudad seglar, y el camino entre ambas ciudades es el
lugar de su distancia, pero también el espacio que las une. Por este camino
pasan los hombres, símbolos de cada una de las dos ciudades: pasa aquel al
que robaron unos ladrones, pasa e] samaritano, probablemente dos
comerciantes que viajan por cuestión de negocios; pasan el sacerdote y el levita,
hombres de religión. El camino es la realidad de la vida común donde todos se
encuentran, pero es también el lugar de los desencuentros, de los egoísmos de
grupo, que llegan hasta la violencia, como en el caso de los ladrones. Es el lugar
de los egoísmos privados, o quizá motivados por pre~s culturales, como en
el caso del sacerdote y el levita; el mismo camino es también el lugar de la
proximidad vivida, como en el caso del samaritano".27
El bien supremo de 1a paz, en el orden de las cosas terrenas por
consigui nte, no ha de ser buscado como el único fin, tal como hacen los hijos
de la ciudad terrena, sino que los hijos de Dios, peregrinos en el mundo, la
usan y disfrutan en orden a la ciudad de Dios. Afirma explícitamente San
Agustín: También nosotros usamos de la paz de Babilonia". Precisa que la
ciudad terrena: "No disfrutará de esta paz al final, porque no la ha utilizado
debidamente antes de ese final. Y a nosotros nos interesa también que durante
el tiempo de esta vida disfrute de esta paz". Y añade: "Ya el profeta Jeremías,
junto con el anuncio del antiguo pueblo de Dios de su .futura cautividad, y con
el mandato divino de que fuesen dócilmente a Babilonia, ofreciendo sus
mismos padecimientos como un servicio a Dios, les aconsejó también que
orasen por la ciudad, y les dijo: 'Porque su paz será 1a vuestra' (ler 29, 7). Una
paz todavía temporal, por supuesto, común a buenos y malos". 28

4. El encamacionismo
Para una mejor comprensión de esta doctrina enseñada por San
Agustín, que es la de 1a Iglesia, es preciso reflexionar sobre Cristo, como se dice
en la Gaudiu.m et spes: 11 En realidad, el misterio del hombre, sólo se esclarece
en el misterio del Verbo encarnado". 29 Según el misterio de 1a Encamación, 1a
Segunda Persona de la Santísima Trinidad, el Hijo de Dios al encamarse
asumió la naturalez.a humana en su integridad, con todas sus limitaciones e
incluso con los efectos del pecado, como el dolor y 1a muerte, a pesar de no
tener el pecado, para reformarla también en su integridad.

Una posición que podría llamarse "encarnacionista" por su exageración
y unila~ralidad, infiere, como consecuencia, que lo humano, los valores
humanos las actividades temporales y sc,&gt;ciales, son el camino necesario para
llegar al "Reino de Dios". Su postura es optimista ante lo natural, que es
46

considerado autónomo frente lo sobrenatural, que no puede interferir. Se cae
así en un dual.tsmo. Un separatismo entre la naturaleza y la gracia, entre la
sod dad de los hombres y el Reino d Dios.
Esta actitud de buscar en lo natural la salvación, sin tener en cuenta la
donación sobrenatural de Dios, se encuentra en gran parte de la filosofía de la
modernidad_ in embargo, no es nueva. Está en las antiguas herejías
naturalistas y antropocéntri as, como en ]a desviación dualista del obispo de
Constantinopla, estorio. Afirmaba que existían en risto además de dos
naturalezas, Ja divina la humana, dos personas. Fsta división dE&gt; Cristo
estaba hecha con el pretexto de respetar la infinita tra enden ia y dignidad de
Dios, que no se podía rebajar ai1te lo humano. Se .rebaja a Dios el afumar que,
para salvar a los hombres su mismo Hijo se había hecho erdaderamente
hombre, lujo de María y habitado entre nosotros. Había que distinguir en
Cristo entre el hombre y el Verbo, entre el hijo de María y el Hijo de Dios.
Quedaba así establecido con suhl engaño la autonomía y autosuficiencia de lo
humano.
Se ha dicho que: ''La secularización de los cristianos procede de la
secularización de la misma figura de Cristo". La secularización sería aS1 eJ
trasfondo de la: "la herejía nestoriana, que sólo veía en Cristo un hombre, un
hombre elegido, pero no más que un hombre (... ) La desmitificación nestoriana
de la humanidad de Cristo trae consigo una desmitificación secularizado.ca de
toda la Iglesia, y de todo lo que hay en la lglesia".:'lO

Podría incluso afirmarse que produ e la misma modernidad, si se
entiende ésta como: "El proceso de secularización o laicización, es decir la
ruptura y el progresivo distanciamiento entre lo divino y lo humano, entre la
revelación y Ja razón, o, si se prefier , la lenta y sucesiva sustitución de los
principios y valores cristianos, que habían dado unidad y senhdo a los pu~blos
europeos durante al menos diez siglos, por Jos valores pretendidos de-la razón
pura".31
El Concilio de Efeso (432) definió que no había una unión ac identaJ
entre sus naturalezas, una unión de acercamiento o de contacto (synáfheia)
sino que, como dijo San Cirilo, el gran patriarca de Alejandría, -w1a "unión
físi a" (énosis physikée), una unión según la naturaleza no moral. Se trata de
una unión única, sin precedentes en las reaHdades humanas, entre el Verbo y
su naturaleza humana, defendiendo así la unidad de Cristo, Verbo hecho
carne, nacido de María, que era así Madre de Dios (Theotókos)32 y apuntando
ya a Ja teología de la unión hipostática o en la_peJSOna.
Después el ll Concilio de Constantinopla (553) condenó la cristología
de Teodoro de Mopsuestia, maestro de
estorio. El siguiente te to
condenatorio del Concilio refleja muy bien la posición nestoriana: "Uno es el
47

�Dios Verbo y otro Cristo, el cual sufrió las molestias de las pasiones del alma y
de los deseos de la carne, que poco a poco se fue apartando de lo malo y así
mejoró por el progreso de sus obras, y por su conducta se hizo irreprochable,
que como puro hombr fu bautizado en el nombre del Padre y del Hijo y del
Fspíritu Santo y por el bautismo recibió la gracia del espíritu Santo y fue hecho
digno de la filiación divina; y que a semejanza de una imagen imperial, es
adorado como efigie de Dios Verbo, y que después de la resurrección se
convirtió en inmutable en sus pensami nto y absolutamente impecable (,,.)
éste mismo dijo que la confesión de Tomás al tocar las manos y el co tado del
Señor, después de la resurrección : 'Señor mío y Dios mío' (loh., 20, 28), no fue
dicha por Tomás acerca de Cristo, sino que admirado Tomás de lo extraño de
la resurrección glorificó a Dios que había resucitado a Cristo".~
El nestorianismo era en realidad una nueva versión de los cristianos
judaiz.antes, o el "error Judío", n cuanto que concebían a Cristo como un mero
hombre al que se había unido como a "alguienM distinto el Verbo. Su origen
estaba en la actitud d I fariseísmo judáico, que había contagiado al cristianismo
judaiz.ante. Lo propio del fariseísmo consiste en gloriarse y esperar la salvación
d las propias obras . Lo fariseos creían que las promesas de Dios a Israel eran
debidas a su observancia de la ley. Confiaban, por ello, n la justicia divina.
Despreciaban así a las otras naciones, que, en cambio, no eran merecedoras de
la salvación.

m extremo fariseísmo originó la secta de los ebiorútas o los pobres. Se
caracterizaban por: creer que la elección divina del pueblo pobre de Israel se
fundaba en su pobrez.a y opresión. La salvación consistiría en la liberación del
dominio de los gentil s, que llenos de soberbia, poder y riqueza, 1 oprimían.
como poderosos y ricos. Se prometía la liberación de los oprimidos frente a las
naciones y a los poderosos. La el ción divina les era así motivo de orgullo,
por creer que mereóan ante Dios por falta de riqueza. o comprendían qu si
Dios elige al pobre, aJ que no ti.en nada , lo hace para patentiz.ar ante los
hombres que es El quien salva por su gracia. A cambio pide confianza en la
salvación de Dios, y humildad, o reconocimiento de que no se tienen méritos
para ser salvado. El sentido del ebionismo; era, por el contrario, creer que
nosotros, los judíos, los pobres, somos los justos ante Dios.
La actitud ebionita, por u.na parte, llevó al vicio de la soberbia. Aunque
pobres y el oprimidos tenían méritos, que habían motivado la el ci n de Dios.
Tal el ción l enorgullecía y les llevaba a la más profunda soberbia. Desde
ella., se rechazaba la gracia de Dios, porque en realidad los dones de Dios ya no
eran gracias sino y premio debidos. Este rror reviviría en el pelagianismo.34
En definitiva, supone el rechazo d 1 orden sobrenatural y una instalación en el
natural, un ideal rreno y mundano.

48

Por otra parte, el ebionismo llevó al milenarismo. Se entendió también
la elección divina como enriquecedora del pobre. De este modo los elegidos, en
el reino milenario, podrán vengarse, tendrán las riqueza de sus opresores y
entonces estarán a su servicio. De oprimidos por los gentiles pasarán a sus
señores tiránicos. Entre los cristianos prendió también el milenarismo. Lo
Padres que se enfrentaron a él citan textos en los que se interpretan las
bienaventuranzas como si prometiesen el ciento por uno en riquezas y
placeres como premio a la pobreza y a la renuncia.
Lo milenaristas cristianos esperaban la vuelta·de Cristo como rey de

un reino mesíani o par "do al que intenta an los primeros califas islámic .
Deformaban así la esperanza cristiana. Cristo quedaba reducido a ser rey de un
reino mundano y visible, del mismo tipo que los reyes de este mundo.

S. El escatologismo

Frente a esta actitud salvadora de lo natural hay que situar otra
"escatológica". Claramente se manifiesta en 1 que se ha d ominado
"cristianismo de trascendencia 11 • Para esta tendencia, el cristianismo está
orientado de tal modo a lo eterno, que debe considerarse todo lo terreno como
algo ya pasado, sin relación e incompatible con el ajeno el fin ~timo
sobrenatural. o tiene sentido el trabajo por una cultura o una sociedad
cristiana. m cristianismo no
de este mundo, que pasa. El cristiano es un
extranjero, un extraño. o debe esforrarse por un mundo ~ejor. El
es
un testigo del Reino de Dios, del cielo. Es una tentaoón sa~ca, creen
algunos, la aspiración al R ino de Dios 'así en la tierra como en el cielo.

C?5tian

El iru ·0 d
ta otra tendencia deformadora se encuentra en la herejía
m nofisita, Eutiques, abad de un monasterio de Constantinopla, fren~ a
estorio enseñaba que en Cristo no sólo existía unidad de persona, sino
también'una única naturaleza, resultado de la fusión de la naturaleza divina
con la humana. Se seguía a San Cirilo de Alejandría en su afirmación, contra el
error de los n torianos, de que Cristo sel Verbo de Dios, es el "Emmanuel" o
Dios con nosotros. N ob tante, para reconocer la presencia y la acción de lo
divino, en el orden d la salvación, se habían onta.minado del error gnóstico
del desprecio de la obra divirul, y de la dignidad de la naturaleza humana. De
ahí que e tableciesen la necesidad de considerar en Cristo al V rbo más que al
Hombre. o valoraban su humanidad, que consideraban que só)o fue
asumida en el orden salvador y en la actualidad y estamos más propiamente
en la ra del Espíritu más que en la del Verbo encamado.
El monofisism , en
pr tendida reac ión frente al peligro de dividk a
Cristo, cayó r u parte n la onfusión entre 1 divino y lo humano. ~n este
desorientado tem r, n realidad, limitaba y empequeñecía el poder de Dios, ya
49

�que se consideraba que para salvar al hotnbre, tenía que absorber o neutralizar
la naturaleza humana de Cristo. Sólo así se podía tener fe en su divinidad.
Con ello, se modificaba el misterio de la salvación. Esta consecuencia
de la cristología monofisita es parecida a la que resulta de la teología de la
"gracia sin libertad" y de la "fe sin las obras" del protestant:im.ismo. Ambos
pesimismos frente a lo natural -acrecentado en el protestantismo sobre los
efectos corruptores del pecado original-, no parecen tener en cuenta la
omnipotencia misericordiosa de Dios, que ha hecho que la gracia regenere
íntimamente al hombre, y le permita de merecer por sus obras ]a herencia
eterna de la que el mismo Dios se ha hecho deudor en virtud de su misma
promesa.
El cristiano protestante considera que: "Debe cumplir la misión de
custodiar al mundo en su esencial profanidad o secularidad, sin arrogarse de
ningún modo la misión de salvarlo; cosa que sólo Dios puede hacer y baria solo
al fin de los tiempos, sin llamar al hombre para que colabore mediante sus
obras con El. Cuando el creyente se comporta así hacia el mundo secularizado,
también su fe se conserva pura, no se. contamina, pues, mezclándose en la
profanidad del mundo, que Dios confía a la sola razón. Y así como la fe
permanece solo fe y el mundo solo mundo" .35

El IV Concilio Ecuménico de Calcedonia (451) estableció la dualidad
inconfusa de las naturalezas divina y humana en Cristo. La unión de la
naturaleza humana y la naturaleza divina en Cristo nd fue una unión esencial,
en la naturaleza, sino una unión personal. Sin embargo, para el monofisismo el
"Concilio maldito 11 de Calcedonia fue la recaída en el nestorianismo, en el error
que divide a Cristo. También se puede hacer un paralelismo con el
protestantismo. Al igual que le Concilio de Calcedonia fue para los
eutiquianos la caída de la Iglesia en el nestorianismo, así también el concilio
de Trento fue visto por los luteranos en la caida en el pelagianismo o
naturalismo por la Iglesia Católica.

igual que la secta gnóstica maniquea, fundada por el persa Mani, en el siglo m,
despreciaban la obra. de Dios CTeador y Legislador.

6. El poder político
Se manifiesta esta doble actitud encarnacionista y escatologista, el
optimismo sobre la bondad y la fuerza de la naturaleza y ala vez el pesimismo
en nuestra época.. Podría decirse que el optimismo milenarista se encuentra en
la modernidad y el pesimismo maniqueo en el movimiento postmoderno. La
falta de esperanza se da en ánimo de los hombres de hoy. Su pesimismo, que
recuerda el marúqueo, puede considerarse más profundamente anticristiano
que el propio optimismo de la modernidad.

El ataque desintegrador del orden natural mismo se ha ejercido por
medio de los sistemas políticos de la modernidad, que son así expresión
práctica de filosofías anticristianas. La politica ha logrado así más eficazmente
la desnaturalización y al mismo tiempo la descristianización de la humanidad
contemporánea.
En la encíclica Aeterni Patris, en la que se instigaba a la restauración de
la filosofía según la orientación cristiana de Santo Tomás, decía León xm, que:
"Si alguno fija la consideración en la acervidad de nuestros tiempos, y abraza

con el pensamiento la condición de las cosas que pública y privadamente se
ejecutan, descubrirá, sin duda, que la causa fecunda de los males, tanto de
aquellos que hoy nos oprimen, como los que tememos, consiste en que los
perversos principios sobre las cosas divinas y humanas, emanados hace tiempo
en ]as escuelas de los filósofos se han introducido en todos los ordenes de la
sociedad recibidos por común sufragio de muchos.36 El olvido por las grandes
masas de lo natural y lo sobrenatul'al es una consecuencia de las filosofías
encarnacioanistas y escatológicas de la mentalidad dirigente del mundo de hoy

La desestimación de todo lo natural de esta segunda actitud parece
tener una continuidad, en este aspecto con los gnósticos, Para los gnósticos
carecía de sentido la Encamación pues todo lo que hay sobre la tierra y en el
mundo visible es constitutivamente malo, efecto de un principio inferior, que
identificaban con el Dios de Israel. Cristo había venido a liberarnos de la
naturaleza y de la ley que había creado.

Las distintas filosofías antropocéntricas e inmanentistas del mundo
moderno el monismo naturalista de la substancia, el monismo dialéctico del
devenir de lo absoluto, el antiteismo postulativo negador de todo absoluto, la
inversión de valores, las filosofías de la muerte de Dios, personal y creador, y
de la muerte del hombre, ,imagen de su creador, y los distintos irracionalismosson ciegas para las múltiples y profundas dimensiones de la naturaleza y de
todos los dones de Dios.

La gnosis era hostil a todos los bienes terrenos. Este desprecio a toda
la naturaleza expresaba un odio a Dios, su creador. El "espiritualismo"
maniqueo hostil a la materia era en realidad expresión de Ja hostilidad al orden
natural, a los bienes creados. San Ireneo acusó ya a los gnósticos de los
primeros siglos de 'despreciadores de lo que Dios ha creado'. Los gnósticos, al _

Por este motivo, estas filosofías han llevado a establecer que el Estado
es la única fuente del derecho, de la moral y del religión. El estado tiene el
poder absoluto. Oaramente se advierte en Spinoza: "Los que tienen el poder
sobe.rano son guardianes e intérpretes no sólo del derecho civil, sino también
del sagrado, y que únicamente ellos tienen derecho a decidir qué sea lo justo y

50

51

�qué lo injusto, y lo que sea conforme o no a la piedad".37 Por ello, considera
que el régimen democrático es el más "absoluto" de los sistemas políticos.
Explícitamente declara Spinoza que la forma de gobierno democrática
está: "Caractertízada por su absolutismo" .38 La democracia afirma es "el más
absoluto de los regímenes políticos". Quiere decir con ello que el más
desligado, el más independiente. El estado con ella es el origen primero y
único de toda norma y valor moral De ahí que en la democracia se ejerce
propiamente lo que es el poder político, es decir, el único que determina
aquello que es legítimo, justo y bueno.
Todo ello es una consecuencia de sus presupuestos filosóficos, que
establece 1a emancipación del hombre respecto ~el Dios personal, creador y
legislador. la filosofía spinoziana se pone de este modo en práctica en la en la
vida de la sociedad y de la política.
·

11

En el pensamiento de Spinoza, una de las fuentes más decisivas del
_pensamiento de Rousseau en el Contrato Social, se advierte que es muy
oportuno y hasta conveniente de que el poder político conceda a los
ciudadanos el poder de expresar sus ideas con total libertad. Se basa, tal como
indica claramente, en que de esre,modo será el Estado siempre el único que, en
definitiva, decida acerca de todo, hasta de moral y de religión en la sociedad. El
permitir la libertad para el bien y el mal, lo verdadero y lo falso, es lo mismo
que no reconocer a nada como tal, y, por tanto, poder decidir sobre ello
únicamente desde el poder o la fuerza. El principio de que "cada uno piense lo
que quiera y diga lo que piensa.'139 que establece el estado spinoziano, no
obedece al respeto a la libertad del hombre, sino en la tesis de que sólo el
poder político, y en virtud de su propia fuerza, -en que en definitiva consiste
todo derecho- es la fuente de toda norma. El Estado con su fuerza, derivada de
la multitud, es la fuente y árbitro del bien y del mal, de lo justo y de o in~to.

El término 11democracia", por tanto, en Spinoza no significa úrucamente
el que tenía en el lenguaje escolástico como "la deseable participación en -el
poder por parte de todos los miembros de una comunidad". En una 11 sana
democracia" no se niega la ley natural u otra norma que trascienda la voluntad
del hombre. "Una sana democracia fundada sobre los principios inmutables de
la ley natural y de la verdad revelada será resueltamente contraria a aquella
corrupción que atribuye a la legislación del Estado un poder sin frenos y sin
límites, y que hace también del régimen democrático, a pesar de las apariencias
contrarias, pero vanas, un puro y simple sistema de absolutismo. El
absolutismo de estado no hay que confundirlo con 1a monarquía absoluta, de la
que ahora no hablamos, y consiste en el hecho, en principio erróneo, de que la
autoridad del Estado es ilimitada y que frente a ella, aun cuando da rienda
suelta a sus miras despóticas, traspasando los límites del bien y del mal, no
cabe apelación alguna a una ley superior que obliga moralmente". 40
52

El reconocimiento de la vigencia de una norma trascendente a la
voluntad humana de origen divino no atenta contra el pluralismo ni supone no
respetar la voluntad general, que se ha expresado en la voluntad de la mayoría,
sino que las fundamenta. La voluntad hu.mana puede legislar si se somete a la
suprema legislación divina impresa, con la creación, ~ el orden natural puesto
por Dios en el mundo, porque de lo contrario se pone como único fundamento
de toda norma. La omnipotencia ilimitada de la voluntad hu.mana. Se postula
así una autosuficiencia humana que invalida la teoría y la práctica, al igual que
la tesis filosófica de que en la multitud como tal esta el principio de la UllÍdad,

Las corrientes políticas, que, basadas a:i. esta filoSófía, han desterrado
cada vez con mayor radicalidad la ley natural y a su autor divino de la vida de
la sociedad, aplastada en muchos lugares toda hl,ertad personal y todo diálogo
humano. Mientras, invocan la libertad y el diálogo para luchar contra toda
ver&lt;i~d y contra el orden natural puesto por Dios en la naturaleza y en las
relaaones entre los hombres. -

7. La posición agustiniana
Tanto .la primera actitud encamacionista, como esta segunda
escatológica, no han sido nunca las propias de·ta filoso.fía cristiana. Ambas
son exclusivistas y unilaterales, aunque ofrecen una apariencia de verdad en
cuanto pretende completar la carencia de la posición contraria.

Así, por ejemplo, el escatologismo, po.r su orientación sobrenatural y
trascendente: Parece totalmente válida. Si se limitase a oponerse al
encamacionismo unilateral de horizonte mundano y antropocéntri&lt;;o y
mundano, no ~ una desviación. Pero con el pretexto de la primacía de lo
espiritual, de la unicidad exclusiva de lo divino en la línea de la finalidad y de
la effoacia redentora olvidó el v.alor de los bienes finitos y de los fin:es
subordinados, qu~ conllevan. Esta omisión de la bondad de lo natural consiste
en un desprecio y hostilidad al orden de la natural, querido por Dios como
soporte ordinario para la comunicación de sus bienes incluso de la misma
gracia. Por ello, es también ciego ante la acción de la gracia redentora sobre las
realidades humanas.
Esta ceguera de la modernidad ante la bondad de la creación y la
salvación por la gracia de Dios, pone de manifiesto el misterio de la relación
entre la naturaleza humana caída y desintegrada por el pecado y el don divino
de la gracia redentora merecida por Cristo. Enseña San Agustín que la
nah.ualeza sólo con su elevación misma al orden sobrenatural puede obtener la
restauración y sanación de sus deficiencias de orden natural producidas por el
pecado.
53

�Santo Tomás, siguiendo la doctrina de la grada de san Agustín, que
asumió y comprendió perfectamente, estableció como principio capital y
directivo de su síntes_is filosófico-teológica que: "La gracia no anula la
nattnaleza, sino que la perfecciona".u

Según esta fórmula, que es claramente antimaniquea la gracia no
destruye la naturaleza sino que la supone y la perfecciona. Lo natural en
cuanto tal es de suyo bueno, aunque ha sido herido por el pecado original. De
ahí que todas las realidades pueden ser utilizadas legfümamente y tienen
además la posibilidad de ser ordenadas al fin ultimo sobrenatural.H
El don divino de la gracia no sólo no es opuesto a la naturaleza
humana con sus bienes propios y sus imperfecciones, sino que las exige como
sujeto al que perfeccionar. Por ello, del primer, principio deriva Santo Tomás
este otro, que permite comprender la primera función de la gracia señaJada en
el mismo: "La gracia presupone la naturaleza, al modo como una perfección
presupone lo que es perfectible".-13
·
No debe olvidarse que la redención lo fue de la ·naturaleza humana en
su integridad. Cristo bajó de los cielos por nosotros los hombres y por nuestra
salvación. El hombre caído por el pecado es sanado por la gracia en su misma
naturalez.a., a la vez que es ésta elevada la participación de la naturaleza divina.
Al sanar y elevar la naturaleza, 1a gracia no la destruye, antes bien la supone y
la perfecciona.

De ahí que el cristiano lo íncorpora todo, desde lo natural a lo cultura],
como el arte, la filosofía, los adelantos técnicos, etc., y de todo se sirve. o los
rechaza con el pretexto que son utilizados mal. Todo es salvado por la gracia e
incluso es apto para oonshtuírse en instrumento de la salvación. o el maJ en
sí mismo, porque no es un valor humano que asuma la gracia, sino de una
herida del pecado que ésta tiene que sanar. Tal como se afirma en el otro
principio derivado del fundamental, aunque también se sigue del anterior: La
gracia restaura a la naturaleza en su misma línea. Enseña Santo Tomás que en
su situación el hombre: "Necesita del auxilio de la gracia, que cure su
naturaJeza" .44
Afirmación que implica que, sin la acción sobrenatural de la gracia, que
normalmente se distribuye en el Cristianismo, la perfección en todos los
ámbitos de la vida humana es de hecho imposible. El mundo sin el
cristianismo ha logrado auténticos valores de todo tipo, tanto científicos,
técnicos o filosóficos como humanísticos, artísticos y morales, e incluso .
sociales y políticos, pero no han podido llegar a su plenitud de bien, por lo
menos en cuanto a su ordenación a fines superiores. En este sentido, se puede
decir que han fracasado. La actual crisis de final de milenio, con la oposición de

modernidad posmodernidad, confirma por vía histórica esta tesis teológica.
Todo lo terreno no se Tealiza plenamente en su mismo orden si es cristiana
pues, o es cristiano o no se realiza ni siquiera en cuanto natural.
Todas las actividades humanas necesitan de la gracia para recibir su
acción sanante. La gracia penetra y se inserta, sin exclusión, en todos los
elementos y constitutivos del hombre y de su acción, para sanarlos de $US
desordenes y deficiencias. No todo lo que hace el hombre es bueno y tiene así
que ser redimido. En cambio, todos los bienes que hay en las actividades
humanas son respetados por la gracia. No tienen por sí mismos capacidad
redentora ni merecerla salvación sobrenatural, pero pueden ser asumidos por
la gracia.45 Todo lo humano puede ser salvado, e incluso movido por la gracia,
contribuir a la salvación.
Sobre esta necesidad de la gracia para que la naturaleza quede elevada
en el orden sobrenatural, y así el hombre pueda participar de la naturaJez.a
clivina, y también para poder superar el mal, así lograr su completa perfección
en cuanto naturaleza, indica Santo Tomás: "Como la naturaleza humana no
está de tal modo corrompida por el pecado que esté privada de todo bien de la
naturaleza, puede uno -también en el estado de naturaleza caída-, por virtud
de su naturaleza, hacer algún bien particular, _como edificar casas, plantar viñas
y otras cosas semejantes, pero no todo el bien que le es connatural, hasta el
punto de que en ninguna cosa sea deficiente; lo mismo que el enfermo puede
hacer algunos movimientos, aunque no con la perfección del hombre sano,
mientras que no se cure con el auxilio de la medicina". 46

La naturaleza humana es íntegra en lo ·esencial, y, por ello, sus
facuJtades actúan verdaderamente, pero, como consecuencia del mal, no está
corrompida o destruida esencialmente, sino que, por las heridas, que le ha
dejado, esta debilitada Sus facultades están desorganizadas en su
funcionamiento y son más débiles de las que tendría en estado de naturaJeza
sana o pura. Necesita ser sanada de la corrupción del mal y sobre todo más en
el obrar que en el conocer. En la acción moral haya una mayor deficiencia,
pues: ºLa naturaleza humana quedó más afectada por el pecado en cuanto al
apetito del bien que en cuanto el conocimiento de la verdad".47
Manteniendo siempre la primada de la gracia, Santo Tomás afirma la
bondad de la naturaleza, como creada por Dios, y al mismo tiempo la
necesidad de la gracia en el orden natural para ser restaurado en su perfección
propia, ya que es una naturaJeza caída por el pecado e impotente para ei bien
pleno. Tal naturaleza es sanable y apta para ser elevada por la gracia al orden
sobrenatural, e incluso todas sus dimensiones, incluida la social, son llamadas
a ser salvadas, y también a ser puestas al servicio de la salvación misma..

5455

�En la teología política de San Agustín, se condena la mundaneidad de
la ciudad terrestre, que ha reducido sus fines exclusivamente a lo terreno y
natural, pero es profundamente humanista. Se basa en la exigencia de plenitud
hu.mana del hombre en todas sus dimensiones, que es satisfecha por la gracia
de Cristo. No hay perspectiva dualista, propia del maniqueísmo, sino unitaria.
De tal manera, que las palabras iniciales de 1a constitu9-ón Gaudium et spes
expresarían su actitud: "Los gozos y las esperanzas, las tristezas y las angustias
de los hombres de nuestro tiempo, sobre todo de los pobres y de cuantos
sufren, sin a la vez gozos y esperanzas, tristezas y angustias de los discípulos
de Cristo".

Se insiste seguidamente: "Nada hay verdaderamente humano que no
encuentre eco en su corazón." Y se @ña.de, las siguientes palabras, que
recuerdan La Ciudad de Dios: 11La comunidad 'cristiana está integrada por
·hombres, que reunidos en Cristo, son guiados por el Espíritu Santo en su
peregrinar hacia el reino del Padre, y han recibido la buena nueva de salvación
para comunicarla a todos. La Iglesia, por ello, se siente íntima y realmente
solidaria del género humano y de su historia". 48
Por consiguiente, los destinatarios de la gracia son todos los hombres,
pecadores. Pr~ente, Cristo fue enviado a salvar del pecado. La Iglesia
está destinada a toda la humanidad. La Iglesia no es, por ello, una institución
más, presente en el mundo de los hombres, que aporte una opción moral, que
sería un gran óien escoger. La Iglesia ha sido enviada para anunciar el
Evangelio de ~das las naciones, para enseñar a los hombres a guardar aquello
que Cristo les ha mandado para que puedan salvarse.

8. El diálogo
La enseñanza de San Agustín en La Oudad de Dios no es, por tanto,
de condenación d·e la sociedad civil y política, ni de sus bienes. Tal
interpretación es incorrecta. Tampoco, sin embargo, es una sacralización del
poder político, tal como hícieron algunos autores, por influencia neoplatónica,
y que en algunos momentos se vivió en la cristiandad bizantina Su mensaje de
restauración de la sociedad es el mismo que expresó Paulo VI en su primer
endclica Ecclesiam suam.

Escn1&gt;e el Papa en 1964.: 11 Si la Iglesia logra cada ve-z más clara
conciencia de sí, y si trata de _conformarse ~gún el modelo que Cristo le
propone viene a difer~ciarse profundamente del ambjente humano en el cual
vive y al cual se aproxima. El evangelio nos hace advertir tal distinción cuando
nos habla del 'mundo', es decir, de la hwnarúdad adversa a la luz de la fe y al
don de 1a gt1)cia, de la humanidad que se exalta en un ingenuo optimismo
creyendo que le bastan las propias fuerzas para lograr su expresión plena,.

estable y benéfica, o de la humanidad que se deprime en un crudo pesimismo
declarando fatales, incurables y acaso también como manifestaciones de
libertad y de autenticidad los propios vicios, las propias debilidades, las
propias enfermedades morales".
Precisa el Pablo VI que: "Esta diferencia no es separación. Mejor, no es
indiferencia, no es temor, no es desp}'ecio. Cuando la fglesia se distingue de la
humanidad no se opone a ella, antes bie-n se une. Como el médico, que
conociendo las insidias de una pestilencia procura guardarse a sí y a los otros
d_e tal infección, pero al mismo tiempo se consagra a la curación de los que han
sido atacados, así la Iglesia no hace de la misericordia que la divina bondad le
ha concedido un privilegio exclusivo, no ha(!e de la propia fortuna un motivo
para desinteresarse de quien no la ha conseguido, antes bien convierte su
salvación en argumento de interés y de ·amor para quienquiera que esté junto a
ella o a quien ella puede acercarse con su esfuerzo comtuúcati.vo universal".
Por consiguiente, se advierte que: "La Iglesia debe ir hacia el diálogo
con el mundo en el que "la toca vivir. La Iglesia se hace palabra; la Iglesia se
hace mensaje; la Iglesia se hace coloquio". Este diálogo, que parece ser
constitutivo de la Iglesia: "Indica un propósito de corrección, de estima, de
simpatía, de bondad por parte de quien lo inici.é!; excluye la condena
aprioristica, la ·polémiea ofensiva y habitual, la vanidad de inútiles
conversaciones. Si ciertamente no mira a obtener inmediatamente la conversión
del interlocutor, porque respeta su dignidad y ~ libertad, mira sin embargo al
aprovechamiento del otro, y querría disponerlo a una mayor comunión de
sentimientos y de conviccionesu.
.
Los caracteres esenciales del diálogo deben ser. los siguientes: "1) La
~dad ante todo: el diálogo supone y exige la inteligibilidad, es un
intercambio de pensamiento, es una invitación al ejercicio de las facultades
superiores del hombre; bastaría este sólo título para clasificarlo entre Jos
mejores fenómenos de la actividad y cultura humana( ...) 2) Otro carácter es,
además, la afabilidad, la que Cristo nos exhortó a aprender de si mismo:
'"Aprended de Mi que soy manso y humilde de corazón' (Mt, 11,29); el diáiogo
no es orgulloso, no es hiriente, no es ofensivo. su autoridad es intrínseca por~
verdad que expone, por la caridad que difunde, por el ejemplo que propone,
no es Wl mandato ni una imposición. Es pacifico, evita los modos violentos, es
paciente., es generoso. 3) La confianza, tanto en el valor de la propia palabr-a
como en la disposición p;.u:a acogerla por parte del interlocutor; promueve la
.familiaridad y la amistad. 4) Finalmente, la prudencia pedagógica que tiene
aún mayor en cuenta las condiciones psicológicas y morales del que oye (cfr.
Mt 7, 6): Si es un ruño, si es una persona ruda, si no está preparada, si es
desconfiada, hostil, y se esfuerza por conocer su sensibilidad y pór adoptarse
razonablemente y modificar las formas de la propia presentación por no serle

56

57

�molesto e incomprensible". En definitiva, hay que llegar a: "la uniófl de la
verdad con la caridad, de la inteligencia con el amor".
Reconoce el Papa, en esta endclica dedicada a las relaciones de la
Igfesia con el mundo, que: ''Teóricamente hablando la Iglesia podría
proponerse reducir al mínimo tales relaciones- tratándose de apartarse de la
sociedad profana; como podría también proponerse apartar los males que en
ella pu.eden encontrase anatematizándolos y promoviendo cruzadas en contra
de ellos; podría, por el contrario, acercarse tanto a la sociedad profana que
tratase de alcanzar un mfl.ujo preponderante y aun de ejercitar un dominio
teocráfico sobre ella, y así de otras maneras. Pero nos parece que la relación
entre la Iglesia y el mundo, sin cerrar el camino a otras formas legítimas, puede
representarse mejor por un diálogo, que no podría ser evidentemente
uniforme, sino adaptado a la índole del int-erlocutor y a las circunstancias
reales".
Además; advierte que: "Muchas son las formas de diálogo .de la
salvación". Cada cristiano deberá aplicarlas en la vida de los hombres de su
tiempo, de su situación social, de su determinada cultura. Es una actitud
arriesgada para el propio cristiano, para la iglesia, porque siempre se presentan
estos difíciles interrogantes: "¿Hasta qué punto debe la lglesia acomodarse a las
circunstancias históricas y locales en las que desarrolla su misión? ¿Cómo debe
precaverse del peligro de un .relativismo que llegue a afectar su fidelidad
dogmática y moral? ¿Pero cómo hacerse al mismo tiempo capaz de acercarse a
todos para salvarlos a todos, según el ejemplo del apóstol: 'Me he hecho todo a
todos para salvarlos a todos'? (1 Cor, 9, 22)"
~ que si deJó muy claro Pablo VI es que, por una parle: ''Desde fuera no
·se s~ya al mundo. Como el Verbo de Dios que se ha ·hecho hombre, hace falta
hacerse una misma cosa hasta cierto punto, con las form.as de vida de aquellos
a quienes se quiere llevar el mensaje de Crist-0, hace .falta compartir -sin que
medie distancia de privilegios o diafragma de lenguaje incomprensible- las
costumbres comunes, con tal que sean humanas y honestas, sobre todo de los
más _pequeños, si queremos ser oídos y comprendidos. Hace falta, aun antes de
hablar, oír la voz, más aún, el corazón del hombre, comprenderlo y respetarlo
en la medida de lo posible y cuando merece secundarlo. Hace falta hacerse
hermanos de los l10mbres en el momento mismo que queremos ser sus
pastores, padres y maestros. El dima del diálogo es la amistad. Más todavía, el
servicio". Por otra, que: "Sólo e] que vive con plenitud la vocación cristiana
puede estar inmunizado del contagio de los.errores con los que se pone en
contacto" .49

58

9. La presencia de la Iglesia

· Toda esta doctrina de la salvación hace que la presencia de los
católicos en la vida po~tica, y en todas las dimensiones humanas y su esfuerzo
por restamar el orden natural y reconquistar la verdad y el bien en todos los
campos culturales no sólo sea lícita sino también obligada. Ciertamente, como
ha dicho el Concilio Vatiac:no JI: "La comunidad política y la Iglesia son
independientes y autónomas, cada una en su propio terreno. Ambas, sin
embargo, aunque por diverso título, están al servido de la vocatjón personal y
social del nomb:re".so
. . Am~as están _ordenadas al hombre, a su felicidad. Sin embargo: 'l..a.
mJS1Ón prop:ra que Cnsto confió a la-Iglesia no es de orden político, econónúco
o social. el fin que le asignó es de orden religioso. Pero precisamente de esta
misma misión religiosa derivan tareas, luces y energías, que ·pueden servir para
establecer y consolidar la comunidad humana según la ley divina" .s1
El Magísterio de la Iglesia ha ido elaborando u.na doctrina dedicada a
todo lo referente sociedad. La ha ido formando, como ha indicado Juan Pablo
II en la encíclica Sollicitudo rei socialis: "Examinando su conformidad o
diferencia con lo que el Evangelio enseña acerca del hombre y su vocación
terrena y, a la vez, trascen~ente" Precisa además que: "La iglesia no tiene
sol~~ones ~écnicas (... ) no propone sistemas o programas económicos y
p~lít~cos, ru manifiesta preferencias por uno o por otros, con tal que la
digru~c;1d del h~mbre sea debidamente respetada y promovida, y ella goce del
espaao necesario para ejercer su ministerio en elmundo".52

. Lo que pertenece al perenne mensaje evangélico, la Iglesia lo ha ido
ofreaendo en las diferentes circunstancias de cada época. "Por fidelidad a
Cristo, la iglesia. se ha esforzado por conseguir que su mensaje abrazara todos
, los aspectos de la vida a lo largo de los cambios que se han producido a través
de :_los. s~glos, sacando de la herencia del Evangelio 'cosas nuevas y cosas
antiguas (Mt 13, 52). En todos los cambios de la marcha de la humanidad a lo
largo de la historia se han presentado nuevos retos que han afectado a la vida
de toda persona individualmente y de la sociedad ensu conjunto( ...) A lo largo
de toda_su historia, la Iglesia ha escuchado las palabras de la Sagrada Escritura
Y ha mtentado ponerlas en práctica en diferentes situaciones políticas
económicas y sociales".53
'
_
Esta doctrina de la Iglesia es optimista y esperanzada por fundarse en
Dios, Y concebir al hombre como "creado a imagen y semejanza de Dios y
Uamado a plasmar esa imagen en su vida individual y comunitaria".54

.

,

Por ello: ''La Iglesia es 'experta en humanidad' Populorum progressio,
1~), Y esto Ja mueve a extender necesariamente su misión .religiosa a los
diversos campos en que los hombres y mujeres desarrollan sus actividades, en
busca de la felicidad, aunque siempre relativa1 que es posible en este mundo,
59

�de acuerdo con su dignidad de personas" .55 Así se explica que en la
constitución Gaudium et Spes, se diga que: 11La Iglesia, en el transcurso de los
siglos, a la luz del evangelio, ha concretado los principios de-justicia y equidad
exigidos por !a recta razón, tanto en orden a la vida individual y social como en
orden a la vida internacional, y los ha manifestado especialmente en estos
últimos tiempos".56
En definitiva, como se dice en otro documento conciliar, en el Decreto
sobre el apostolado de los seglares: "La obra redentora de Cristo, aunque de
suyo se refiere a la salvación de los hombres se propone también la
restauración de todo el orden temporal Por tanto, la núsión de la Iglesia no es
sólo anunciar el mensaje y la gracia de Dios, sino también impregnar y
perfeccionar todo el orden temporal con el espíritu evangélico". 57 Más
adelante, se insiste en ello, al afumarse: "Este es el plan de Dios sobre el
mundo, que los hombres restau_ren concordemente el orden de las cosas
temporales y lo perfeccionen sin cesar (...) Es obligación de toda la Iglesia
trabajar para que los hombres se capaciten a fin de establecer rectamente todo
el orden temporal y ordenarlo hacia Dios por Jesucrist?" .58

Cada cristiano rea.liza esta misión,59 aunque tiene que aplicar esta
doctrina de la Iglesia de un modo concreto y caben, por tanto, actuaciones muy
distintas. El Papa Juan XXIII en su enóclica Mater et magistra, advertía al
respecto que: "Para traducir en realizaciones concretas los principios y las
directivas sociales se procede comúnmerite a través de tres fases: Advertencia a
las circunstancias; valoración de las mismas a la luz de estos principios y de
estas directivas; búsqueda y determinación de lo que se puede y debe hacer
para llevar a la práctica los principios y las directivas en las circunstancias,
según el modo y medida que las mismas circunstancias permiten o reclamen.
Son tres momentos que suelen expresarse en tres términos: Ver, juzgar obrarº.
En esta aplicación concreta de los principios que se ofrecen en la
doctrina de la Iglesia, como pueden hacerse de maneras distintas, y las
circunstancias van cambiando, pueden darse entre los núsmos católicos .
discusiones sin fin. De ahí que añadiese el Papa: "En las aplicaciones pueden
surgir divergencias aun entre católicos rectos y sinceros. Cuando esto suceda,
que no falten las mutuas consideraciones, el respeto recíproco y la buerut
disposición para individuar los puntos en que coinciden en orden a una
oportuna y eficaz acción. o se desgasten en discusiones interminables, y bajo
el pretexto de lo mejor y óptimo descuiden el bien posible, y por tanto
obligatorio".

religiosos, sino también de intervenir con su autoridad en la esfera del orden
temporal, cuando se trata de juzgar sobre la aplicación de estos principios a
casos_ concretos". 00 ~o hay que olvidar que, como no es la Iglesia la que
necesita del mundo, smo que, como enseña, San Agustín en La Ciudad de Dios
es el mundo el que necesita de la Iglesia.
'
1 Gianni Baget Bozzo, Il futuro del cattolicesimo. La Otiesa dopo papa Wojlyla, CasaJe
Monkrra.to, Edizione Pieoune, 1997, p. '1J11.
2

lbid.., pp. 207-208.

Massimo Borghesi, Posmodernidad y cristianismo ¿Una radical mutación antropológica'
Madrid, Edkiones Encuentro, 19&lt;J7, p. 10
.,

3

• lbid., p. 113.
5 Jbid.,

6

lbid., pp. 114-115

7

Gaudium et spes, Introd., 3

8 Martín Gelabert Ballester, Jesucristo, revelación del misierio del hombre. Ensayo de
antropologia teológica. Salamanca, Madrid, San Esreban-Edibesa, 1997, p. 253.

9 Ibid.,

60

pp. 253-255.

10

lbid., p. 251.

11

Ibid., p. 253.

12

SAN AGUSTIN, De Civitafe Dei, XIX, 13, l .

13

SANTO TOMAS, Swnma Theologiae, II-II, q . 29, a. 3, ad l .

1'

Ibid., Il-Il, q. 29, a. 3, in c.

15 Ibid.,
16

D.-11, q. 29, a. l, ad 3.

Catecismo, n. 2304.

Is ~2. 17. Se dice también en el mismo: •y el fruto de la justicia, la tranquilidad
la
segundad para siempre".
y

17

18

Cf. SANTO TOMAS, Summa Theologiae, II-Il, q. 29, a. 3, ad. 3 .

~

Cf. lbid., ll-II, q. 29, a. 4, in c.

20 SAN

Es preciso tener presente, sin embargo, que "Es obvio que cuando la
Jerarquía eclesiástica se ha pronunciado en la materia, tienen obligación los
católicos de atenerse a las directivas emanadas; puesto que compete a la Iglesia
el derecho y el deber no sólo de tutelar los principios de orden ético y

p. 114.

AGUSTIN, De Civitare De~ XIX, U.

21

Ibid ., XIX. 12.

72

lbid., XV, l .

Z1

Ibid., XIV, 28.

61

�~

~

lbíd., XIV, 4.

15 IDEM,

26 SAN

Esp~la, 138, 2, 15.

BERNARDO, De los grados de Ja hu.mildad y de la soberbia, c. IX, n. 27).

71MASS1MO CACOARJ - CARLO MARIA MARTINI, Diálogo sobre la. solidaridad,
Barcelona, Herder, 1997, p. 23. Concluye el conocido cardenal italiano: "Es por lo tanto en la.
vida cotidiana, en las relaciones de la vida de todos los días, más allá de i\ieologias y de roles,
donde ante todo se practica la solidaridad. Esta exige que abandonemos los roles, que
olvidemos las conveniencias, para damos cuenta de que somos simplemente, hombres o
mujeres, seres hDJllanos'. Añade: "la parábola dice todavía más, haciendo notar que e]
samaritano se detiene junto al herido, no pmque profese principios de solidaridad social o
teorías sobre la igualdad de todos los hombres (sobre este punto calla. el relato) sino porque
dice la palabra evangélica: 'Al pasar junto a él lo vio, y sintió compasión, le miró a los ojos y
escuchó su corazón' (Luc, 10, 34)".&lt;:f.&gt; (Ibid.).

E5PINOZA, Tratado teológíco político, Prefacio.

?11 !bid.,

c. XI.

3'J !bid.,

Prefacio.

10

PIO XII, "Mensa.je en la Navidad de 1944".

ll

SANTO TOMAS, Summa Theologiae, I, q. 1, a. 8, ad 2

28

SAN AGIBTIN, De Civitate Dei, XIX, 26.

12 C.omo observaba Ramón Orlandis, aplicando fielmente los principios más esenciales y
nucleares de la síntesis filosófico-teológica_ de Santo Tomás d~ Aquino: "El elemento
sobrenatural aporta (...) una fuerza o poder doble; a) un poder que podríamos 1lamn
elevativo o divinizador; b) un poder medicinal y roborativo• (RAMON ORLANDIS, •De la
sobrenaturalidad de la vida en los Ejercicios•, en Mantesa (Madrid), 46/XII (1936), pp. '1"1-125,
47/XII (1936), pp 217-218, p. 110. Véase: E. FORMBNT, m mag:istl:rio tomista del P. Odandis,
Apóstol del Corazón de Jesús, en "Doctor Communis" (Cittá del Vaticano), 47/1, pp. 43-71 y
47/2, pp. 155-174).

29

Guadium et spes, I, 22.

43 SANTO

JC5E MARIA IRABURU, Sacralidad y secularizació, Pamplona, Fundación Gratis Date,
1996, pp. 39-40.

:io

CARLOS VALVERDE, Génesis, estructura y crisis de la modernidad, Madrid, BAC, 19'76, p.
XII.

31

En esta expresión esta compendiada su cristología, porque si Maria es MadJe de Dios,
quiere decirse que en Cristo no hay más que una persona, la del Verbo, y a esta persona ha
dado María nacimiento en el tiempo. A este único sujeto se le predican, por ello, todo lo que
es propio de la naturaleza humana, el nacimiento, el sufrimiento la muerte. Dios nace, D.ios
sufre, Dios muere ya que era suya su humanidad, su cuerpo y su alma. Dios tiene madre.
Mari.a dio a luz a un hombre que era Dios y, por ello, es verdadera Madre de Dios.

32

DOz. 224.

'Se sabe, concretamente, cómo los pelagianos se vieron defendidos y acogidos por Nestorio
y por su .maestro, Teodoro de Mopsuestia. Y es que la cristologia nestoriana, dejando a Cristo
en puro hombre, se vincula bien con la negación pelagiana del pecado original, y la no
necesidad de la gracia. Todo entonces iba unido: devaluación de Cristo, negación de la
necesidad absoluta de su gracia, optimismo antropológico, admiración del mundo secular.
0C5E MARIA IRABURU, Sacralidad y secularizad, op. cit., p. 41).

:H

J05E MARIA IRABURU, SacraJjdad y secularizaci, op. cit, p. 38. En cambio, como
recuerda el Prof. Iraburu: "La Iglesia de Cristo ve las cosas de modo muy diverso. &amp;ta muy
de lejos de ei¡a5 dicotomías separantes, y tiene siempre un sentido integrador de naturalez.a y
gracia. La. razón debe servir a la íe, sin dominarla, y la filosofía racional debe crecer ayudada
por la fe, aunc¡ue atendiéndose a sí misma. La. teología católica no ha de ser fideísmo, sola
fides, sino que debe ser ratio fide illusl:r'ata (Dz 2829, 3031-3043) y el mundo secu.la.r de ningún
modo debe ser regido por la sola ratio, y en este sentido, abandonado a si mismo, a sus
propias luces y fuerza.s, sino que personas y pueblos, instituciones y culturas, deben ser

35

cristianiz.ados bajo el Evangelio de la gracia" (Ibid).
36

Aetemi Patris, 4-VDJ.1879, en Acta Leonis X1Il, Romae 1880, pp. 33-69, AAS 12 (1879), p . 109

TOMAS, Summa Theologiae, I, q. 2, a. 2, ad l .

« Ibid., l-11, q. 109, a . 3, in c.
45 Todo lo bueno y positivo del mundo es útil para recibir el cr.istíanismo. Basave Femández
del Valle ha .mostrado incluso que Ja filosofía, verdad· y bien humanos supremos para el
enn:ndimiento el hombre, tiene una función preparatoria para la salvación. Concibe la
filQSOfía como "propedéutica" de salvación. •ta filosofía, 1::on su camino ascendente de la
insatisfacción, nos ayuda a salvarnos -llevándonos al fundamento incondicionado- pe¡:-o no
nos salva. Puede mantener, encendido y vivo, el afán de salvación; pero no lo puede
satisfacer". De manera que, según el eminente y conocido filósofo cristiano: •La filosofía,
aunque abierta a la salvación, no nos salva. Esclarece fundamentalmente la realidad entera,
influye sobre la. vida del hombre y nos ofrece una sabiduria vital de los últimos problemas
humanos. Por eso hablo de la Filosofía como Propedéutiea de Salvación' (AGUSTIN BASAVE
FERNANDEZ DEL VALLE, Tratado de filosofía. Amor ala sabiduria como propedé:i,1tica de
salvación, Méxi~. Editorial L.imusa, Noriega editores, 1995, p.Zl; Véase: EUDALDO
FORMENT, Filosofía y salvación. El 'Tratado de Filosofía" de Agustín Ba.save Femández del
Valle, en "Espíritu" (Barcelona), XLV/114 (1996), pp. 183-199).
.

46 SANTO TOMAS,

SUJ11II1a TheoJogiae, 1-II, q. 109, a . 2. in c.

Dlbid., 1-II, q. 109, a. 2, ad 3.
411 Gaudium et spes, 1. Este mensaje esperanzado se encuentra en muchos textos actuales. Por
ejemplo, en el Prólogo de Diálogo sobre la solidaridad, se lee: •Es necesario, en fin, dar
cuerpo a la esperanza y volver a abrir el corazón a. la uropía, porque siempre es mejor morir
de utopía que de aburrimiento. No se trata, ob~ente, de soñar una imposible 'Ciudad del
sol', sino de no per(l,er la voluntad de empeñarse seriamente en construir una sociedad más
justa y solidaria, a sabie11das, como dice el Libro de la Sabiduría, de que 'Dios ha hecho que
también puedan curarse las naciones' .(Sabiduría, 1,14) y que 'en medio de la plaz.a de la
ciudad -&lt;:°mo reafirma el Apocalipsis- se encuentra un árbol de la vida cuyas hojas sirven
para CU.Jar a las naciones' (Apocalipsis, 22.2) de sus males'" (LUOANO BARONIO, Prólogo,
en MASSIMO CACClARI - CARLO MARIA MARTINI, Diálogo sobre la solidaridad, op. cit,
p.15).

62
63

�LA SINDERESIS. Y EL RELATIVISMO ETICO CONTEMPORANEO.
ti PAULO

VI, Ecclesiam suam,, ID.

!il Gaudium et spes, 76. En la misxna Constitución se reconoce que: "Se nos advierte que de
11ada le sirve al hombre ganar todo el mundo si se pierde a si mismo (Cf. Le 9, 25). No
obstante, la espera de una tierra nueva no debe 11JI1ortiguar, sino mis bien_ aviva.r, la
preocupació11 de perfeccionar esta tierra, donde crece eJ cuerpo de la nueva familia hu.mana,
el cual puede de alguna manera anticipar un vislumbre del sigl~ nuevo. Po~ ello, aUD'.111e ~y
&lt;¡11e distinguir cuidadosamenle progreso temporal y crecinuento del rem~ de Cnsto, sm
embargo, el primero, en cuanto puede contribuir a ordenar mejor la sociedad hlllJ]llll.a,
interesa en gran medida al reino de Dios" (Ibíd., 39).

S:ZJUAN PABLO II, Carta encíclica Sollicitudo reisocialis, 1988, 41.

IDEM, 'A la población de Detroit (estados wudost, 19-IX-1987, 2.

5l IDEM.

515

o.;¡

•A los 'constructores de la sociedad', en Asupcil&gt;n (Paraguay), V- V· 88.

IDEM, Sollicitudo reí socialis, 41.

56 1bid.,

ARGENTINA

1.- El dato inicial del sentido común.

51Ibid~42

s:i

PROF. DR ALBERTOCATURELLI
DIRECTOR DEL CENTRO DE F.STUDIOS FILOSOFICOS
UNIVERSIDAD DE CORDOBA.

63

Decreto Apostolicaxn actuosilarem, Il, S.

ss Ibid ., 7. "Bl seglar se inserta profunda y cuidadosamente en la realidad ~ a del ~rden
temporal y acepta participar con eficacia en los asuntos de esta esfera, y al llllSIIlO tiempo
como miembro vivo y testigo de la Iglesia, .ha.ce a ésta presente y actuante en el seno de las
realidades temporalesº (Ibid ., 29). También se dice en otro docÚinento del Concilio respecto
de los seglares cristianos que: ºP.s propio de elJos, repletos del Espíritu Santo, el animar desde
dentro, a modo de fermento, las realidades temporales y ordenarlas de fonna que se hagan
continuamente según Cristoº (Ad gentes divinitus, 15). Esta misión propia de los seglares,
porque: "A eUos coaesponde iluminar y ordenar las realidades temporales a las que están
estrecluu:nente vinculados, de tal modo que, sin cesar, se realicen y progresen confoTme a
Cristo y sean para la gloria del Creador y del Redentor• (Lumen gentium, 31)

es

Según el Vaticano Il precisa que los laicos: "Bjercen el a~stolado con ~ trabajo para_Ja
evangelización y santificación de los hombres, y para la función y desempeno _de_los negOC1os
remporales, Uevado a cabo con espíritu evangélico, de forma que su labonOSJdad en este
aspecto sea 1lJI claro testimonio de Cristo y sirva para la salvación de los hombres" (lbid., 2).

$

611JUAN XXIl, Mater etmagistra, 1%1, IV.

San Agustín ha dicho, en una suerte de espontánea actuación del buen sentido,
que somos, que conocemos que somos y que amamos este ser. 1 Y, en verdad no es necesario
ser docto sino simplemente hombre para poseer esta hiple evidencia primera del ser,
del conocer (del ser) y del amor (del ser); ,por eso, San Agustín, al escribir aquellas
palabras, interpretó fielmente al hombre común y al modo común de juzgar propio de
la razón espontánea de todo hombre. El orden según el cual se ha hecho la triple
afirmación (que en el fondo es una) es también el que corresponde al buen sentido
cotidiano. En verdad, nada puede ser conocido; nada puede ser amado, si no existe; es
decir, si no tiene ser. Y aunque el hombre común no se haga de esto un problema crítico,
como hace el filósofo, es el supuesto de toda afirmación posterior. Aquella primera
evidencia se constituye en el dato inicial del buen sentido.

Decir, con Russell y el primer Wittgenstein, que no hay ser sino que "el mundo es
'8610) la totalidad de los hechos'' (acontecimientos transitorios), equivale a invertir el
dato inicial y a poner la confusión en el punto de partida. En el fondo, es un acto
volitivo arbitrario por el cual se quiere violentar lo que se nos presenta como la primera
evidencia, pues siempre será imposible hablar de "hechos" y de "totalidad
los
hechos'' si tales hechos no existen; y aun si fueran apariencias o puro engaño, sería
necesario admitir que say yo quien se engaña, que soy yo quien percibe sólo apariencias.
Y al mismo tiempo, el "hecho" más sólido (que no es hecho sino acto) no puede darse si
tales hechos no son. Ni siquiera puede decirse que el mundo es la "totalidad de los
hechos" sin la previa conciencia del acto de ser que es el dato inícial del buen sentido; es
decir que hay sólo hechos y que no hay ser, equivaldría a decir, simultáneamente, que
n.o-hay hechos. Y en verdad, lo absolutamente primero es lo que hay; es decir, el ser.

de

Se me podría acusar de decir lo obvio, sin percibir quizá que esto es,
Precisamente, lo que quiero decir; pues la triple evidencia del ser, del conocer (el ser) y
del amor (del ser) es lo que se encuentra delante, en el camino (obvia); o, mejor, es el
comienzo del camino del intelecto humano. En ese sentido, es realmente obvio el dato
inicial del sentido común: El ser es. Luego, el íntelecto, es un acto espontáneo primero,
conoce el ser y todos los demás entes que son po'r él; no puede decirse sin co11tradicción
que lo que hay (quÍzás el mundo) son sólo "hechos'' puesto que, simw.táneamente,
equivale a sostener que "son"; en verdad, se trata de la espontánea e inevitable
adhesión al dato inicial: El ser es, el no-ser no es. En este caso, se trata simplemente del
64

65

�primer principio del intelecto humano, indemostrable no porque trascienda la
"verificación empirica" (prejuicio neopositivista) sino porque es evidente por sí mismo.
Pero, aJ mismo tiempo, este dato inicial (el ser es) es lo que primeramente se ve, lo que
no podemos encontrar (obvio). Y lo que se ve es lo que se contempla (lo supuesto a
todo), una suerte de saber originario aunque confuso, supuesto a toda otra aprehensión
que no existiría sin aquella evidencia primera. Primer principio, en efecto, que se funda
todos los demás principios, evidencia del dato inicial afirmativo (el ser es) que excluye
su contrario (el no ser no es).

2.- El dato inicial del orden práctico y el relativismo actual.
En virtud de este saber inicial, sabemos del ser y le amamos. Como ha dicho San
Agustín en el mismo texto anteriom1ente citado: "Nadie existe que no quiera existir", es
decir, amamos ser. Y este es también un dato inicial del buen sentido. Si preguntáramos
al hombre común s1 quiere ser, éste se sentiría., quizá, sorprendido ante semejante
pregunta; lo más probable es que nos respondiera que sl como quien expresa lo obvio
declarando, en cierto modo, la innecesariedad de la pregunta. Pero este originario amor
deJ ser (querer existir) no puede ni siquiera formularse sin suponer que el acto de
existir, de ser, es bueno. Más aun: o sería posible si el ser no fuera idéntico con lo
bueno (ser=bien). Esto añade algo al dato inicial del orden teórico, porque esta noción
primera expresa la perfección del ser, lo más conveniente a nú naturaleza y, en cuanto
tal, supuesto aquel orden especulativo o teórico, mueve a la operación, a la acción
práctica. No puede ser de otro modo desde que el dato inicia] del sentido común es
v~to, ahora, como bien. La inteligencia no es sólo especulativa sino también práctica
porque, a partir de este dato inicial (el ser es buen.o, amamos ser) no se puede no
afirmar que se debe obrar el bien (que es lo que no podemos no querer). Luego, toda
operación depende de este dato inicial que afirma el ser (como bien) y, por eso, excluye
no sólo el no-ser (el no- bíen) sino la inadecuación de toda operación respecto del bien.
De ahí que este primerisimo principio se haya formulado así: Se debe obrar el men y roitar

moral. En este sentido, podría decirse que constituye el dato primero ineludible del
sentido común o del buen sentido práctico.
Alguien ha sostenido que "los dictámenes 'evidentes por si mismos' de la razón,
que tantos filósofos pretenden haber encontrado, parecen, al examinarlos, ser
dictámenes de sus respectivas razones (si es que lo son de alguna) y no de la mía"
(Stevenson). Esta .afirmación pueril el resultado de un reducctonismo consistente en
identificar de modo confuso lo "bueno" con el interés agregando a éste "el sigrúpcado
emotivo"; de modo que sólo entonces y al amparo de un subjetivismo enmascarado de
"objetividad" científica (o cientificista) se cree poder descalificar toda evidencia por sí
misma del intelecto reduciéndola al subjetivismo de la razón singular del filósofo; en
realidad, la "confusión" de que se habla respecto de la determinación de "lo bueno", es
la consecuencia inevitable del prejuicio empirista que cierra los ojos ante la evidencia
primera, sin percatarse de que ni siquiera le sería posible cerrar los ojos si no existieran
los "hechos'' que expresan por sí mismos el acto de ser. Como se ve, tampoco será
posible reducir el orden moral a una mera "explicación causal de la conducta moral", de
modo que únicamente la psicología ("ciencia empírica de las leyes que rigen la vida de
la psiquis") puede resolver el problema moral (Schilck); en tal caso, reducida la ética a
la psicología empírica, habrá que decretar la muerte del orden moral, lo que es,
precisamente, contrario a la experi~cia inmediata. Asi, la proposición "hay que obrar •
el bien y evitar el mal", lejos de ~r expresión de un anticuado "residuo metafísico"
,constituye el metafísico dato inicial ineludible, no reducible a los meros "datos
contingentes" de la conducta de un grupo social como quería cierta "soeioloSí::1
empírica" fisicalista. Por el contrario, este rápido examen crítico me ha convencido
todavía más de la verdad de la afirmación agust:inia.na coincidente con la espontánea
del sentido común: "somos, conocemos que somos y amamos este ser y este conocer" .
Esta triple y en el fondo única ~videncia (del ser, del conocer, del amor del ser) es el
fundamento del orden moral.
·

el mal.

3.- La sindéresis reaparece a pesar de todo.
En cuanto eJ entendimiento mira, ve o contempla el dato inicia], es especulativo;
en cua11to contempla este dato inicial (el ser como bien) para obrar, es práctico; por eso,
a partir de la primera evidencia" el ser es", el entendimiento no "deduce", no " infiere"
esta norma primera ("hay que obrar el bien") porque ésta es evidente por sí misma. De
modo que la célebre objeción de Hume (reactualizada hoy por el relativismo ético)
quien sostenia que no se puede pasar, por inferencia lógica, de] "ser" aJ "deber ser" , cae
en el vacío; como bien dice Carlos Massini: "El ser funda el deber ser en cuanto hace
posible la evidencia de sus nonnas primeras y en cuanto otorg_a contenido a las
proposiciones normativas.
Pero no hay inferencia lógica de las proposiciones
enUJ1ciatjvas que expresan Ja reaJídad hacia las proposiciones normativas que expresan
un deber u obJigación".2 Por consiguiente, si el bien es lo primero que aprehende el
mtelecto práctico y la voluntad no puede no querer e1 bien, la proposición "hay que
obrar e] bien y evitar el mal" es por sí misma evidente y está en el fundamento del orden
P6

El texto agustiniano del que me he servido como testimonio del buen sentido que
expresa el primer principio del orden práctico, encontró su más docto expositor en Santo
Tomás de Aquino y es, hoy, más actual que nunca. Todo el relativismo ético
contemporáneo -desde la ética de la "comunicación" a la ética "del discurso" y desde

ésta a la ética de la "interpretación" - es como un continuo y continuado esfuerzo por
eludir el primer principio del orden moral. El relativismo contemporáneo da coces
contra el aguijón porque, allende, la a veces complicada herméutica (esa "koiné" del
inmanentismo actual) no puede eludir la evidencia del sentido cotidiano: Hay que obrar
el bien.
·

La simple presencia del ser al ente autoconsciente, conlleva la afirmación el ser es
como acto primero ineludible del intelecto especulativo; la simple presencia .del acto de
ser querido en cuanto bueno, conlleva, en el orden práctico, la afirmación hay que obrar

67

�el bien como originario e ineludible imperio del intelecto práctico. Como se ve, no se
trata de afirmar que existe en el hombre una suerte de potencia distinta del intelecto, ni
menos aún que semejante afirmación primera sea un resultado·de la razón raciocinante.
Así como la simple presencia del acto de ser a la mente pro-voca la afirmación
espontánea "el ser es", del mismo modo lo bueno (el ser querido) pro-voca la
afirmación espontánea "hay que obrar el bien". Y es así porque esta afirmación primera
es la expresión de algo "tenido" o "poseído" por naturaleza: El participio pasivo de
habeo (yo tengo) es habitus (habido) y corresponde al verbo habere que significa "tener
asido" o simplemente "tener". La expresión clásica ''hábito" expresa exactamente lo
que quiero decir. En cuanto persona, es decir, en cuanto ente autoconsciente que tiene
por naturaleza conciencia del ser (en el orden especulativo) y del el bien (en el orden
práctico), tengo el hábito (expresión en realidad redundante) de esta ineludíble
afirmación primera: "hay que obrar el bien"; en cuanto originaria y por tanto norma
última de todo acto libre, es prindpio; dicho reduplicativamente para expresar de modo
absoluto su primeridad, es primer principio. El sentido común lo descubre desde el
primer contacto con lo real y ante su evidencia se estrellarán siempre todos los
relativismos éticos antiguos y contemporáneos. No es algo "deducido" por la razón o
algo con lo que "me encuentro" al cabo de un argumento, sino una presencia primera
"habida" por el simple hecho de ser hombre.
Decir, como se dice hoy, que la filosofía debe "captar el ser como evento, como el
- configurarse de la realidad particularmente ligado a la situación de una época" es,
simplemente, no decir nada; el relativismo ético que se llama a si mismo
postmoderno", no puede no proponer sino una suerte de ontología nihilista" sólo en
el sentido de "interpretación de eventos". Para semejante "nihilismo" no se puede a
firmar un primer principio (hay que obrar el bien) que supone la objetividad del mismo
ser que se niega: Sólo eventos ligados a una situación. Pero es menester afirmar que
"hay'"' eventos: Si los "hay" al menos este haber resulta ineludible y re-aparece el ser del
evento.
II

11

No es posible eludir que el evento sea y el no-evento no-sea: Semejante
afirmación es primera. Lo es también que como tal (si es) sea bueno y jamás podré
eludir la re-aparición de la intuición que expresa espontáneamente esta presencia y será
menester afirmar que "hay que obrar el bien''. De ahí que, con aparente paradoja, el
relativismo ético contemporáneo ha reactualizado un tema muy antiguo: El del primer
principio del orden práctico (o sentido moral) que los pensadores medievales llamaron
la sindéresis. Cuando San Jerónimo empleó el término syntéresis y fue adoptado luego
por el pensamiento escolástico, no quiso significar otra cosa que aquella primera
"chispa" ~ luz que nos hace afirmar -al primer contacto con el bonum- que hay que
obrar el bien. Y esto 1~ sabe, con saber primario, primero y elemental, todo hombre de
todo tiempo y de toda cultura.

68

4. La sindéresis como hábito natural.
Adquiere, por todo lo dicho, sorprendente actualidad, la doctrina de Santo
Tomás de Aquino sobre la sindéresis y bien el esfuerzo de estudiarla y meditarla.
Para el Aquinate se trata, como para el hombre .común, de este "haber'' natural
que inclina simplemente al bien (synderesis ... ad bonum tantum indinat);3 no es, como ya
dije en el análisis anterior, una suerte de facultad o potencia especial, sino un hábito
natural que, como tal, es propio de todo hombre por el solo hecho de ser hombre, sea
antiguo o moderno, docto o indocto, de ésta o de aquella cultura; con prioridad de
naturaleza y de tiempo respecto de cualquier herméutica, todo hombre sabe que debe
obrar el bien.
Con extrema agudeza desarrolló este tema Santo Tomás al observar que este
hábito natural participa, por un lado, del carácter intuitivo del conocimiento angélico y,
por otro, del carácter racional del conocimiento humano. El Pseudo Dionisio había
enseñado, en texto expresamente comentado por Santo Tomás, que la sabiduría divina
siempre el término de cuanto precede con los principios de cuanto sigue" ;4 es
decu, en un orden de cuerpos contiguos, el inferior, en su parte más alta, toca al
superior en su parte más baja; en ese sentido, la naturaleza inferior alcanza o
- imperfectamente participa, en su vértice, de algo que es propio de la naturaleza
superior; algo análogo pasa entre la naturaleza. angélica y la naturaleza humana; Es
propio de la naturaleza angélica conocer sin búsqueda ni argumentación sucesiva, es
decir, intuitivamente, mientras que la naturaleza humana conoce imperfectamente la
verdad discurriendo de una cosa a otra. Por eso, piensa el Aquinate, la inteligencia
humana, respecto de ciertos principios supremos, logra algo de aquello que es propio
de la naturaleza superior porque puede tener conodmiento directo e inmediato de algunas
verdades, sin búsqueda alguna.s

"un:

Tal es el easo de la intuición del primer principio, tanto del orden especulativo
cuanto del práctico. Los lectores agnósticos no necesitan creer en la existencia de las
naturalezas angélicas porque la argumentación se mantiene indeme con o sin ellas. He
aquí el texto: "Consiguientemente, también en la naturaleza humana, en cuanto alcanza
a la angélica, es necesario que exista el conocimiento de la verdad sin búsqueda, sea en
el orden especulativo como en el práctico, y es menester que este conocimiento sea el
principio de todo el conocimiento que le sigue, ya sea práctico, ya especulativo, puesto
que los principios deben ser los más ciertos e inconmovibles. Y, por lo tanto, es
necesario que también este conocimiento se encuentre naturalmente en el hombre
,uesto que este conocimiento es como el· semillero de todos los conocimiento;
:iguientes -y en todas las nahualez.as preexisten como las semillas naturales de las
ubsiguientes operaciones y efectos; es por otra parte necesario que este conocimiento
~a habitual, ·para que de él se pueda hacer uso prontamente no bien se tenga necesidad
e él"
• •6 Pues, así como tenemos el hábito natural propio de las ciencias especulativas
el ser es"), también poseemos el hábito natural del primer principio ("hay que obrar el
.en'') de las operaciones, es decir, de los principios universales del derecho natural?

69

�Lo que importa principalmente retener es que, con prioridad tanto de tiempo cuanto de
naturaleza, existe en el hombre -en todo hombre- un conocimiento intuitivo natural
(hábito natural) que ilumina y regula toda libre operación humana. Ya se vio también
que este principio inevitable surge simultáneamente -como enseña San Agustín- con
aquel saber inicial que se expresa diciendo que "nadie existe que no ame existir". El
buen sentido cotidiano supone esta evidencia cuando afirma que se debe obrar el bien.
No es el resultado de una irúerencia lógica, sino una proposición evidente por sí m.i,sma
que hace posible toda otra argumentación de orden práctico, incluso aquella que la
niega.

5. - La infalible rectitud de la sindéresis.
Anterior a toda elección o a las elecciones en el tiempo sucesivo, es claro que la
sindéresís posee una rectitud inmutable e infalible. Sabemos también (hasta por
experiencia cotidiana) que existe en nosotros cierta inclinación al mal, aunque también
sabemos que no es posible un mal sin mezcla alguna de bien (el mal absoluto); por eso
mismo hemos descubierto que existe aquello que nos inclina siempre al bien ("hay que
obrar el bien"); sin este principio, no fuese inmutable pues así como todo lo moviente se
reduce a una primera realidad inmóvil, así todas las operaciones humanas " para que
puedan tener cierta rectitud, es necesario que exis~ cierto principio permanente que
posea una rectitud inmutable, a cuya luz sean examinadas todas las operaciones
hu.manas; así, aquel principio permanente resiste siempre a todo mal y asiente a todo
bien" .8 Por lo tanto, en la sindéresis no hay ni puede haber pecado. Como es obvio, no
es este primer principio virtud mortal alguna, pero es el preámbulo al acto de la virtud,.9
No será posible la creación de las virtudes morales (hábitos operativos adquiridos) sin
la anterior luz de la sindéresis que es su condición.
·
Condición sine qua rnm del crecimiento moral, este primer principio no solamente
no admite pecado (aunque sea la luz por la cual discierno espontáneamente el pecado)
sino que, absolutamente, jamás se borra ni se extingue. Los escepticismos filosóficos y
los relativismos éticos se estrellan ante la primera evidencia del primer principio, sea el
del ser, sea del obrar; en este último plano (que es el que interesa para nuestra reflexión)
si no existiese o si se extinguiera totalmente, entonces las éticas de la situación, del
consenso, de la interp.retación y otras semejantes tampoco podían discernir lo que es
bueno o malo moralmente en tal siJnación cambiante o en tal estructura de eventos
históricos: La extinción o la no existencia del sentido moral o sindéresis nos dejaría a
oscuras también en tal situación o en tal estructura de eventos históricos y ni siquiera
podríamos fundar una ética relativista. Los relativismos utilizan la sindéresis que
niegan la que de algún modo se "filtra" subrepticiamente en cada situación.
Santo Tomás recuerda el texto de 1saías en el cual el ~ñor, refiriéndose a los que
se rebelaron contra Él, dice que "su gusano nunca morirás" (ls.66.24) y señala que para
San Agustín se refiere al gusano de la conciencia de la conciencia o remordimiento
causado por la sindéresis que aparta del mal.10 Porque, en efecto, el sentido moral no se
70

extingue; ni siquiera se extingue en la desesperación, como es el caso de Caín. Que la
sindéresis no se extingue, puede entenderse de dos modos: Respecto de la misma luz
habitual, es siempre imposible porque pertenece a la naturaleza del alma; respecto del
acto, podría extinguirse en un doble modo: Cuando el acto se extingue o elimina
totalmente en aquellos que acaecen del uso del hore albedrío y de la misma razón a
causa de un impedimento producido por alguna lesión de un órgano del que tenga
necesidad nuestra razón (causa patológica); o porque el acto de la sidéresis es des~do
hacia lo contrario; pero aun en este caso extremo es imposible que el juicio de la
sindéresis se extinga totalmente. Luego, sólo se anula el sentido moral en algún caso
patológico por una alteración grave de la natúraleza CO!J&gt;Oral. Agrega Santo Tomás
textualmente: "En el particular operable, sin embargo, se extingue todas las veces que se
peca en la elección. En efecto, la fuerza de la concupiscencia o de otra pasión, absorbe la
razón de tal modo que, en la elección, el juicio universal de la sindéresís no es aplicado
al acto particular. Pero no es esto un extinguirse de la sindéresis absolutamente, sino
sólo bajo un cierto aspecto" (secundum quid tantum).11 El fino análisís de Santo Tomás
· no pude ya ir más leJos: Es menester aceptar 'que, absolutamente hablando (simpliciter)
la sindéresis jamás se extinguen. Ella es la condición requerida y el .fundamento (en
nuestra inteligencia) del mismo orden moral. Siempre el hombre sabrá que "hay que
obrar el bien''.

6. - La elección originaria y el fenómeno moral.
El dato inicial d el sentido común que ha sido mi punto de partida, consiste,
simultáneamente, en una originaria, primera y primaria elección a la que prefiero
llamar libertad originaria: Elección primera o amor del ser como bien que es p erfección
del ser. No se trata, por lo tanto, de una inferencia lógica sino de la afirmación de una
evidencia primera. Semejante evidencia justifica una descripción de lo que poaría
llamar (provisoriamente) el ienómeno moral. Aceptado aquel pi:imer principio del
orden práctico válido para todo en hombre cuánto es hombre, resulta posible descubrir
(por ahora extrinsecamente) lo que apareee y se manifiesta como fenómeno moral.
Porque saber con un saber inevitable e inextinguible que es menester obrar el bien y
evitar el mal, conlleva espontáneamente la obligación.de orientar toda operación libre al
bien que hay que realizar; es decir, de dirigir al bien como fin todo acto libre. De ahí el
sentido común no solamente no se cuestiona (ni puede) esta evidencia inicial, sino que,
en virtud de ella misma, se dice a sí mismo "obré bien" o " procedí mal". Esto implica
cierta aprobación o reprobación interior, aunque también es exterio_.r, ya social, ya
absoluta de parte del Legislador-creador del ser finito. Dicho de otro modo, el hombre
común sabe espontáneamente que debe obrar el bien (con el ser) y debe evitar el mal
(contra el ser) y adquiere, por consiguiente, la noción de falta moral. La norma inicial
(dato primero y primario del buen sentido) provoca el análisis inmediato de la
conciencia que nos dice "está bien'', "está mal". Y esto no exige un estudio previo de una
serie de normas abstractas porque simplemente sabe-, desde el principio de su acto de
pensar y de querer, que debe obrar el bien y evitar el mal, aunque, posteriormente,
COlilpruebe la existencia de las discrepancias teóricas acerca del sentido del mismo
71

�obrar moral. Lo que aquí importa de veras es que todo hombre, a p~rtir _del inevi~~e-e
inextinguible dato inicial del sentido común, adquiere la expenenoa de su JWªº
interior que, en cada opción en el tiempo, dice "sí", "no", "justo", "injusto". ~
todavía: Estos actos van acompañados de cierto talante moral, sea el gozo o la alegria
que se sigue del bien obrar, sea la tristeza que acompaña a la conciencia después del
mal obrar. De ahí las parejas de nociones, satisfacción-reprobación, justo-injusto,
bueno- malo; ciertos estados de ánimo como la vergüenza, el remordimiento o el
arrepentimiento que su.elen preceder al restablecimiento del orden vulnerado.

Será siempre posible disentir en el modo o en los modos de obrar; siempre será
poSible el desacuerdo a~erca de la naturaleza del fin del operar; pero lo que no será
nunca posible es rechazar, sin contradicció~ que se debe obrar el bien y evitar el mal.
Este dato inicial es suficiente para descubrir el orden moral objetivo, no reducible
absolutamente al ámbito de la subjetividad o de las situaciones. El relativismo se limita
a comprobar que existen "morales" diversas entre sí y hasta contradictoria e,
inmediatamente, absoluti;a las diferencias y extrae, contradictoriamente, una conclusión
en sí misma absoluta: No existe ni puede existir una moral objetiva de valor universal.
Semejante afirmación erige el relativismo moral en absoluto y, por eso, se niega como
relativismo. Parece más lógico sostener que las diversas "morales" que han existido y
existen, suponen un orden objetivo (aunque lo nieguen) y la exigencia (no aceptada) de
una moral también objetiva.

Esta descripción, ciertamente elemental, del fenómeno moral, pone de manifiesto,
junto al dato inicial del sentido común que es también libertad originaria, la evidencia
de que yo puedo obrar o no obrar; conlleva, pues, la afirmación primera de la libertad
de la cual dependen las otras formas de la libertad: Puedo obrar o no obrar, puedo obrar
Naturalmente, esta conclusión implica el desafió dirigido a la reflexión filosófica,
esto o aquello; de modo que el acto de la libertad emerge del mero análisis de la · de r~escubrir y re-fundar la filosofía moral q·ue en cuanto supone, expresa y
conciencia que es, que sabe que es, que ama el ser que es el bien. Este orden
desarrolla el dato inicial del sentido común, es la única moral objepva y verdadera.
originariamente impuesto a la conciencia, implica, para el sentido común, un también
originario estar obligado (obligatus) que conlleva la propia capacidad de dar respuesta,
1 De Civ. Dei, 11,26.
es decir de ser responsable; ante todo, libertad primera o inicial y, por eso, obligaciónresponsabilidad; análogamente, emergen lo recto (derecho) y el deber y así
2 "Refutaciones actuales d e la 'falacia naturalista'", Sapientúz, XXXIX, 152, p. 117, Bueno Aires, 1984.
sucesivamente todas las nociones comunes de la vida moral como mérito-demérito,
3 STh, I,79,12.
culpa-castigo, etc. Se trata, pues, de consecuencias espontáneas y objetivas de una
evidencia inicial las que deberán extenderse, por un lado, hasta el último fundamento
1 De Div. Nmn., 7,3 in fine.
del orden práctico y, por otro, a la vida moral de la sociedad y de todas las sociedades.

7.-Inconsistencia del relativismo ético y la moral objetiva.

5

Quaestiones Dispu.tatae De Veritate, q. 16, a l.

6

De Ver., q. 16, a le.

' Op. Cit., loe. Cit ·

Admitido el dato inicial, éste constituye la norma originaria evidente por sí·
misma y obligatoria para todo hombre de todo lugar, de todo tiempo y de toda cultura.
El sentido común simplemente lo sabe, lo sabe siempre y no puede no saberlo. Est;a
norma originaria ("hay que obrar el bien") no se nos impone nunca desde fuera
(heteronomía) sino que se nos promulga en y desde la interioridad de la conciencia que del
ser (orden teórico) y quiere el bien (orden práctico). De ahí que la negación de esta
norma originaria (nuestro dato inicial inamovible) sólo sea posible, paradójicamente,
con posterioridad a su evidencia y gracias a ella misma; semejante negación constituye
una suerte de acto contra-natura que la afirma precisamente cuando la niega. Decir que
esta norma primera no existe y que, por eso, no hay normas objetivas, no tiene
consistencia alguna (sólo puede "decirse") y, en el fondo, como ya lo vimos, este decir
se niega a sí mismo. Tampoco tiene sentido sostener que, si se admiten algunas normas.
éstas sólo existen en cuanto relativas a una determinada circunstancia (que cambiará) o
respecto de algunas costumbres pasajeras o simplemente propias de determinada
cultura. Si tales normas verdaderamente existen relativamente a una situación
cambiante, solamente son posibles en cuanto expresan y se fundan en la non.na
originaria, trascendente a toda situación y esencialmente objetiva.
72

8

De Ver., l . 16, a 2c.

9

Op. Cit., q. 16, a 2c.

10De

Civ. Dei., 21, 9.

u De Ver., q .16, a 3c.

73_.

�LACONTRARIEDADCOMPLEMENTARIAENTRELOS
HEMISFERIOS CULTURALES DE EUROPA, DE AFRICA Y DE ASIA
- En punto de partida de Amérlca1

-

Heinrich Beck
Univ. de Bainberg

Alemania

Introducción:
América como encuentro cultural

Primera parte:
La relación de la cultura con la naturalez.a y la
contrariedad entre los hemisferios Europa y de AfroAsia.

Segunda parte:
Ulterior elaboración de las disposiciones básicas de las
culturas.

l.
2.

La contrariedad espiritual entre Europa y Afro-Asia
La subcontrariedad entre África y Asia

Tercera parte:
Interpretación onto-antropológica de estas disposiciones
como estructura dinámica (biádica-dialéctica) -

Conclusión:
¿El futuro como síntesis cultural creatíva?

/

75

�Introducción:
América como encuentro cultural

América y América Latina, en su identidad ~ c a , marca en.
cierto modo un convenio de las culturas de Europa, Africa y Asia (y hay
que tener en conciencia que en viejísimos tiempos los indígenas
inmigraron de Asia). En América, estas culturas capitale~ del mundo
mutuamente se penetran, cuasi como una mezcla quínúca de .elementos
generativos (p.e. de hidrógeno y oxígeno). Bajo 1a presión de las
circunstancias, esta mezcla es provocada de cambiarse en una nueva
materia - la estructura molecular más compleja del agua -, la cual significa
una síntesis e integración de sus elementos y una nueva estructura del ser.
Sus reacciones químicas, sus propiedades del comportamiento de sus
elementos no se pueden deducir simplemente, sino el agua es algo
cualitativamente nuevo. Semejantemente, en América las culturas de
Europa, África y Asia se experimentan provocadas a integrarse y
constituirse en úna nueva estructura del ser y de la conciencia humana, la
cual significa algo cualitativamente nuevo.

Seguro que

hasta ahora estas

culturas, de gran parte, no han
entrado en un encuentro real y viven - una al lado de las otras - casi sin
nínguna comunicación y participación, o en parte aún aconteció y sigue
aconteciendo un mutuo desprecio y choque cultúral destructivo y
humanamente indigno. Pero hay también signos de mejoramientos: como
ya ha sucedido varias veces en el pasado, así aún más va a suceder en el
futuro, que las circunstancias de presión econónúcas, socia1es, políticas y
espirituales "claman" urgentemente por un cambio esencial del ser
humano. Quizá, la evolución de la vida está aquí en la necesidad de hacer
un "salto creativo" a un ser humano más rico, más integral, más humano.
¿Será América la" fábrica" de un nuevo tipo del ser humano, más complejo
y humanamente rico?. 2

Vamos a proceder en tres pasos.
En primer lugar núramos a 1a relación esencial de la cultura con la
naturaleza que a ella subyace y preguntamos, en cuanto la cultura es
precuñada por sus condiciones naturales y en qué medida estas difieren,
hasta un cierto grado, en Europa y en el hemisferio afro-asiático. Se insinúa
la hipótesis, que ambos ámbitos culturales desde su fondo óntico son
típicamente distintos, pero, con todo eso, pueden complementarse en un
sentido humano.
En la segunda parte queremos probar y diferenciar esta hipótesis
por fenómenos empíricos, poniendo así más de relieve las características
distintas y contrarias de las culturas al respecto. En ello se muestra, en
primer lugar, un opuesto contrario entre las tradiciones culturales de
Europa y Afro-Asia; entonces se destaca un opuesto subcontrario entre
África y Asia.

Tercero preguntamos, en una reflexión ontológica, si en la
diferenciación cultural de la humanidad se expresa una estructura
dinámica global de sentido, posiblemente dialéctico-triádica, que pueda
dar impulsos y orientaciones para la interculturalidad, su entendimiento
concreto y desarrollo ulterior.

A entender desde la raíz esta oportunidad y, por decirlo así, la
tarea histórica de América y América Latina, de servir al mundo como
ejemplo y lugar privilegiado del encuentro cultural creativo, hay que
preguntar por ]as propiedades características de las culturas originarias.
Por lo visto, en este contexto será auxiliatorio utilizar como principio
hermenéutico un concepto integral de la realidad. Pues· según este
concepto el ser cultural del hombre y las culturas parciales geográfica- e
históricamente distintas se comportan como la melodía y los tonos
singulares o, dicho más absrractamente, como el todo y las partes. De allí
nuestra tesis dice: Existe una contrariedad complementaria entre los
hemisferios culturales de Europa, África y Asia la cual significa la
disposición onto-antropológica a una tal integración creativa.
76

77

�Primera parte:
La relación de la cultura con la naturaleza

Y la contrariedad entre los hemisferios de Europa y de Afro-Asia
La cultura, como expresión y realización de la vida humana, ·
depende de las condiciones ñsicas de vivir, lo dice ante todo: de la
estructura de la superficie terrestre y del clima En este contexto, las cultura
es cuasi la reacción del espíritu humano a las exigencias, desafíos y
provocaciones de la naturaleza: la "respuesta" del espíritu humano a la
"llamada" de la naturaleza.

Este diálogo del espíritu con la naturale.za, del cual la cultura es
resultado y parte, de vez en cuando tiene éxito, de vez en cuando, sin
embargo, fracasa. Porque este diálogo siempre se realiza por el concurso de
dos componentes: por un lado la naturaleza acciona y habla al hombre, y él
tiene que recibir y escuchar. Pero entonces, por otro lado, el hombre puede
1 re-accionar y re-sponder, en cuanto él se pronuncia a la naturaleza, la
forma y la determina, expresando, objetivizando y realizando sus ideas y
su voluntad. Así la autoexpresión y representación del espíritu humano en
la naturaleza por las obras de la cultura, supone la expresión y
representación de la naturaleza en el espíritu humano, y a ella, en cierto
, sentido, re-sponde.
En esta perspectiva, los ámbitos espaciales capitales de la ti.erra, los
continentes en cuanto manifiestan diferencias significativas en el carácter
de la naturaleza, provocan reacciones y respuestas del espíritu humano,
correspondientemente distintas y así se realizan creando diferentes ti.pos
de cultura.

En primer lugar, el hemisferio afro-asiático se presenta como un
gigan_te bloque de tierra firme, cohesivo y relativamente poco fraccionado,
como un inmenso continuo de contrastes, y determinado por un así
l.laJ:p.ado clima de gran espacio, rico en fuerzas. (Se piensa, por ejemplo, en
los vientos monzones y alisios que abarcan vastas regiones de Asia y
África). Al contrario, el continente Europeo muestra un rostro de paisaje
finamente diferenciado e interrumpido y marcado por numerosos mares y
lagos de tamaño mediano; domina aquí un clima moderado. Por eso no
debe sorprendemos que en África y Asia la conciencia humana sienta la
realidad como unidad ilimitada de contrastes, desarrollando una
capacidad y un hábito básico sensitivo-intuitivo correspondiente. Sin
embargo, en Europa, la conciencia de la gente intenta ante todo distinguir
y estructurar la realidad racionalmente, y busca por definiciones y claridad
diferenciada. La primera disposición de la conciencia humana parece más

78

inmediata y originaria en su relación con 1a realidad, la segunda, es decir
la diferenciación racional, significa más distanciamiento y reflexión
abstracta. Las dos disposidones de conocimiento y conciencia parecen ser
opuestos y contrarios hábitos y proporciones al ser, y así podrian
complementarse mutuamente en un encuentro íntercultural, al enriquecer
la vida espiritual de 1a humanidad.
Es claro que la pescrita vinculación de la estructura de la
conciencia y de la estructura de la naturaleza, no implica ningún
deduccionísmo monocausal de lo psíquico-espiritual desde lo físico
material. La opinión según la que lo espiritual y cultural no es más que un
efecto solo de sus condiciones físicos y materiales, no atentería
suficientemente a la libre autodeterminación del espíritu humano y a su
autorresponsabilidad para sus actos y disposiciones. Por eso, en este
contexto no se habla de una determinación total, sino mucho mejor, de una
disposición inicial de la conciencia de parte de la realidad ñsica. La
naturaleza de la cual el hombre procede y en la cual vive, le fija a éste una
provocación y una tarea, a la que él intenta responder y adaptarse por un
desarrollo correspondiente de su conciencia y actitud.

Segunda parte:
Ulterior elaboración de las disposiciones básicas de las culturas
Queremos explicar, primero, aún más la contrariedad espiritual
fundamental entre el hemisferio europeo-occidental y el afro-asiático, y
segundo una ulterior distinción, sub-contraria, entre el africano y el
asiático.

1.- La contrariedad espiritual entre Europa y Afro-Asia •

Mientras que en el opuesto contradictorio los dos juicios predicados
totalmente se tienen una base común por la cual·pueden mediatizarse. En
este sentido, en lo siguiente, vamos a mostrar que la conciencia europea y
la afro-asiática forman ll11 opuesto contrario.
Como ha sido mencionado, la conciencia europea se inclina a una
distinción racional y, así, acentúa y exhibe la pluralidad de los entes dentro
de la unidad del ser experimentádo: mientras que la conciencia afroasiática más originariamente intuye el contexto profundo del todo y así
mantiene y subraya la unidad del ser dentro de la pluralidad de los entes.
Lo que se manifiesta en múltiples fenómenos culturales y a través de la
historia

79

�Así, en el Occidente la relación con la realidad se caracteriza por la

intención de objetivizar las cosas, de determinarlas y tomarlas
directamente por conceptos racionales. Al contrario, el espíritu original de
los hemisferios de África y Asía, no intenta dominación, sino dominación e
integración en la intuible esbuctura de sentido de la naturaleza. En la
conciencia europea, la unidad de la realidad emerge y se sepai:a en una
multiplicidad de diferencias; el acento va de la unidad a la multiplicidad.
En la conciencia europea, la tuúdad de la realidad emerge y ~ separa en
una multiplicidad de diferencias; el acento va de la uni~ad a la
multiplicidad. En la conciencia asiática y africana, la multiplicidad y lo
distinto no se demarcan explícitamente frente a la unidad básica, sino que
permanecen en ella o regresan a ella. Frente a la pluralidad y diversidad se
acentúa aquí la unidad. En el espíritu europeo, la fuerza originaria se
encuentra en el análisis de las relaciones y en mantener separadas las
diferencias; la debilidad, empero, se halla en el peligro de una separación
de las diferencias y de 1.\1\ extrañamiento. En el espíritu africano y asiático,
la capacidad particular se halla en la conservación de equilibrio y la
armorúa de los contrastes en la un.idadJ la debilidad quizás en una
insuficiencia de diferenciación. El interés del europeo se dirige más hacia
fuera; él busca su libertad por medio del dominio científico y técnico de la
naturaleza material. La orientación del africano y del asiático se dirige, en
cambio, claramente hacia adentro; ellos anhelan su liberación por medio de
la integración en la naturaleza o en la unidad espiritual del ser.
Generalmente, pues-, se puede decir que la conciencia europea más
subraya y acentúa la pluralidad de los entes diferentes; mientras que el
espíritu afroasiático más insiste en la unidad del ser mental o natural. Esta
tipificación se observa en la relación de la cultura respectiva a la
naturaleza, al hombre y a lo divino. ¡Vamos a dar algunos ejemplos de
estas conexiones!
·
La. relación a la naturaleza en el occidente está caracterizada por la
idea moderna de ciencia la que - no por casualidad - se originó en Europa.
&amp;ta ciencia intenta un análisis y disección racional de la realidad en partes
distintas, de la unidad de la experiencia inmediata en unidades más
pequeñas, para que de estas se puedan construir técnicamente nuevas
unidades más complejas, las cuales corresponden a las intenciones
creativas del hombre. Por actos de la ciencia y técnica disuelve las
estructuras de la naturaleza dada en sus elementos y funciones
elementales, y compone de estas nuevas estructuras según los fines de su
espíritu. Así, se mediatiza la evidente intención del espíritu europeo de
dominar la realidad. Al contrario, en África la conciencia humana siente la
realidad directamente como unidad ilimitada. Por eso la medicina afroasiática no tiene un método explícitamente lógico-analítico (como la
europea); no intenta curar singulares enfermedades o singulares órganos
80

del hombre. Más bien observa al hombre entero, su organismo entero o
también su ámbito social. Según la medicina africana, por ejemplo, la
enfermedad significa un aflojamiento de la fuerza vital la cual emana
continuamente desde la fuente divina al organismo entero. Si los "canales"
de aquella fuerza están "obstruidos" deben "purificarse". La terapia,
pues, ante todo consiste en la "eliminación de las perturbaciones",
causadas por la enfermedad en el enfermo con respecto a la naturaleza
desde cual vive, a sus prójimos con los cuales vive, y también al invisible
"trasfondo" divino en la cual vive.
Resumiendo podemos decir: Un opuesto contrario el que tiene que
mediatizar en dirección a una medicina "integral" se halla entre la
medicina europea que más se dirige a las partes distintas y menos al todo,
por un lado, y la medicina afro-asiática que más se ocupa del todo y menos
de las partes, por otro lado.
El concepto de lo real contrario-complementario de las culturas
occidental y afro-asiática se pone de relieve especialmente en su relación a
los prójimcs: Muy típica de la cultura europea es su vigorosa acentuación de
la persona individual frente a la conexión
del todo real (hasta la
degeneración en un individualismo egocéntrico). Con eso están vinculados
, varios fenómenos históricos: la proclamación de los hechos individuales
del hombre como fundamente del "estado de derecho", la exigencia de la
libertad de conciencia, por la cual simultáneamente está pedido el respecto
a la decisión individual de la conciencia, aún cuando ésta se opone a la
opinión común. Estos derechos básicos del hombre, sin duda, representan
una contribución muy importante de la cultura occidental a una
integración mundial y a un orden de la paz (no están conocidos paralelos
de tal contribución desde otros círculos culturales). Esta tendencia a un
destacarse del individuo produce evoluciones sociales las que - porque
parcialmente representan exageraciones de lo individual - permanecen
discrepantes con respecto al valor del ente humano: en la economia los
"ltbres empresarios" (para los cuales es verdadero solamente el principio
capitalista del máximo provecho individual), en la política la idea
democrática de la "autodeterminación " del pueblo
(la que puede
interpretarse también• en el sentido de un relativismo absoluto con
respecto a los valores morales y jurídicos), en la ciencia el dogma de la
"libre
investigación" (la cual puede inducir al particularismo e
individualismo ideológico) etc.
Asia, en cambio, no ve en la acentuación del individuo un valor
deseable; más bien el yo individual debe ser superado y eliminado (tal
como lo expresa el objetivo de una vida COII!Pletativa en el Hinduismo y
en el Budismo), o totalmente integrado en lo colectivo, o bien, en la
armorúa del todo. El axioma de la preponderancia del todo enfrente de las

81

�partes' es valedero también en los indígenos africanos. Aquí el individuo
está, por así decirlo, definido exclusivamente por su relación a los otros
miembros de su b:ibu. Una cierta forma de vida está atribuida también a
los antepasados, en cuanto (y solamente en cuanto) están presentes en la
conciencia de sus familias y de la comunidad.
Por tanto, en la cultura afro-asiática el sujeto individual siempre
queda "oculto" y cubierto en el todo concreto, lo que parecidamente
sucede en las artes. En la música africana, por ejemplo, es desconocido un
"concierto" del tipo europeo. No hay ningún distanciamiento entre
músicos practicantes y el auditorio solamente - ¡y críticamente! - oyente,
sino que todos los presentes están incluidos en el todo del ritmo de los
tambores como actuantes. Es muy significativo en este contexto que
ninguna cultura musical fuera de Europa (ni la asiática IÚ la africana) ha
generado una polifonía real, - una polifonía en la que las voces singulares
son plenamente diferenciadas y - a través de la plétora de sus
diferenciaciones - al mismo tiempo plenamente relacionadas a la armonía
primigenia pre-establecida. A lo que parece con este fenómeno
corresponde que, en el arte pictorio, la representación de la "perspectiva",
proyección d~ la "tercera dimensión" y definidora del espacio, es un
"invento" europeo (introducido por Leonardo da Vinci). La perspectiva es
desconocido en la "pintura de la superficie" china original, sobre la que
está omnipresente el "medio indelimitable".
La referencia a lo real contraria de las culturas se muestra
básícamente en la proporción a la naturaleza, se aumenta en el
comportamiento con los prójimos y culmina en la relación a lo absoluto y
divino. Mientras que en la cultura occidental la diferencia del ser divino,
ilimitado y absoluto, se destacó como "trascendencia" frente al mundo
espacio-temporal, limitado y contingente, en la espiritualidad afro-asiática
ambas dimensiones tanto no divergen; allá la cercanía y la "inmanencia"
de lo divino son más acentuadas.

En· la religiosidad africana los antepasados mismos están entrando
paulatinamente en la dime~ión de lo divino. Y aún eso divino a veces se
comprende como el origen de la serie de antepasados. Así, por ejemplo,
según el cristianismo específicamente africano, Jesucristo está interpretado
como el primer antepasado, omnipresente y todopoderoso, como
omnipotencia inmanente en todos los entes.
En la religiosidad asiática igualmente 1a trascendencia está menos
acentuada que la inmanencia de lo absoluto y divino, sea que la vida
humana está totalmente determinada como destino ("kismel'') por su
fondo divino y entre ambos no existe ninguna distancia por lo cual se
posibilita la libertad (como en el Islamismo}, o sea que lo divino (según la

82

comprensión hindú) se manifiesta siempre de nuevo y de manera limita.da,
básicamente con igual rango en los distintos tiempos y lugares, como en
los llamados" Avatares".
Por eso el hombre asiático no se encuentra por trascenderse
"verticalmente'' a sí mismo y sus condiciones espacio-temporales {como es
típico de algunos místicos europeos), sino que por entregarse
"horizontalmente" a sí mismo en el todo común. Compárese en este
contexto el 'mandamiento de la sabiduría' en el Taoísmo: fundirse a sí
mismo serenamente sin 'sí mismo' con la corriente de la naturalez.a y del
destino; o el principio ético del Confucianismo: ordenarse totalmente en la
estructura de la soci~dad ..

En contraste con este hábito más "femenino" (más receptivo y
respetuoso) aparece la cultura europea en primera línea "masculina", es
decir determinante y dominante. Tal mentalidad se expresa - y culmina en la religión cristiana, tal como ella se ha interpretado en Europa en una
comprensión 'típicamente europea' de 1a religión, Aquí el ser divino no se
entiende tan inmanente con la naturaleza, sino más trascendente, no como
madre que da a luz y trata con amorr sino como padre que crea el mundo y
se coloca frente a él (que el mundo se 'objetiva'). Él es su "Señor y soberano
todopoderoso", lo que puede aún acrecentarse, en la reflexión trinitaria,
como un "triumvirato". Al contrario, en la espiritualidad asiática se
adoran diosas y, con ellas, la feminidad y lamatenúdad.
. Está claro en este contexto que un concepto de lo divino más
completo y más adecuado no se puede obtener, si uno (el europeo o el
asiático) está preferido en perjuicio del otro. Es más bien necesario una
combinación integrante de ambos, es decir una combinación, actoteóricamente fundada, tanto de la espontaneidad como de la receptividad.
Pues de tal modo las unilateralidades en las disposiciones mentales
occidentales o orientales pueden superarse en la perceptiva fructífera de
un encuentro abierto.
2.- La subcontrarl'edad entre África y Asia
El 'opuesto contrario', ejemplificado por las aclaraciones
anteriores, no excluye grados intermediarios o transiciones continuadas.
Así incluye el 'opuesto subcontrario', cuyos polos expresan una mayor
cercanía que los del opuesto contrario. A lo que parece ahora, aquel
opuesto subcontrario se puede introducir en la reflexión del
interracionarse de África y Asia. Pues, según las caracterizaciones arriba
presentadas, las esferas culturales de África y Asia concuerdan en la
desvalorización de la racionalidad analítica y abstracta. Aprecian más
bien la conciencia intuitiva de la "unidad del contexto", la armonía y el
83

�equilibrio de los opuestos. Pero dentro de estas comunidades algunas
diferencias significantes se ponen de relieve, representando el opuesto
subcontrario. Así el ensayo de comprender onto-lógicamente la estructura
geográfica de la cultura del género humano se perfila aún más.
Sin duda, la culturalidad africana y asiática ambas a dos acentúan
la armonía y la unidad integral; pero lo hacen en una manera
cualitativamente opuesta: la espiritualidad africana desde un impulso del ser
natural, la asiática desde la tranqut?idad distanciada y setena. Estas
caracterizaciones, vamos a explicarlas bajo el triple aspecto de la relación a
la naturaleza, al hombre y a lo divino y absoluto.
La mentalidad africana se expresa propiamente por movimientos
ríbnicos. La música, la danza y la drama penetran en toda la vida y en
todas las regiones de la existencia. El ser de la naturaleza material se
experimenta como un acontecimiento totalmente ribnico. Este movimiento
se continúa por medio de una 'identidad eidética' hasta lo espiritual y se
presenta perfectamente por las obras culturales. La mentalidad asiática, en
cambio, muestra un hábito más contemplativo, el cual puede
profundizarse en una mística -filosófica, como en el Budismo. La unidad, la
armonía y el equilibrio se basan en una
"in-sistencia" comunitaria
enfrente de la naturaleza y en un dejar venir y suceder todas las cosas.

Según la concepción asiática, en cambio, la individualidad se
define como algo que tiene que superarse a causa de sus limitaciones. Se
encuentra condicionada por el hundimiento del espíritu en la materia, el
que por su multiplicación espacio-temporal sufre una limitación de su
unidad. Así, en la espiritualidad asiática, el deseo por unidad y armonía
ilimitadas implica la superación de la materia así como de la
individualidad humana. .Estas concepciones diferentes de la individualidad humana se
continúan, en cierto modo, más allá de la muerte. Según el concepto de la
cultura africano las almas de los difuntos viven en la comunidad de sus
familias; las ayudan, las inspiran y protegen como sus "buenos espíritus"
Según el concepto asiático es, por ejemplo en el Hinduismo, un mal y un
signo tanto de falsa detención como de falta de libertad, si las almas de los
4ifuntos aún permanecen entre los vivos. Conforme a eso, los cadáveres en
la cultura africana se entierran (deben devolverse a la unidad inmediata de
la naturaleza material). En el Hinduismo, empero, se incineran (a fin de que
puedan terminar su superación de la materia).

cambio, el espíritu se retira de la materia, en cuanto busca traspasarla,
incluso superarla, como en el Hinduismo.

Una expresión ulterior, típica de la diferencia entre la
espiritualidad africana y asiática con respecto a la relación al prójimo y a la
comunidad puede verse en la diferente manera por la cual la cultura se
transmite: En África es la tradición oral, la que a través de la palabra ~va
lleva una expresión directa de la vida de las generaciones. En cambio, en
Asia se prefiere la tradición escrita, la cual muestra frente a las
generaciones intermediarias un cierto "estado propio" y una cierta
II distancia" .

Conforme a eso, en la cultura africana al unidad del ser espiritual se
encuentra en y con la pluralidad de los entes materiales, en medio de ellos;
es inmanente a ellos. En la cultura asiática, por el contrario, aquella unidad
se busca más allá de los entes materiales; es transcendente a ellos. La
"armonía africana" procede del ser; se realiza por una vitalidad primigenia.
I:.a "armonía asiática'' procede de la conciencia; se realiza por la tranquilidad
distanciada espiritual.

La concepción de unidad y armonía, diferentemente acentuada en
los espacios culturales de África y Asia, se manifiema finalmente en la
relación á lo absoluto y divino. Mientras que, como arriba
ya fue
mencionado, en la mentalidad europea la diferencia y la trascendencia del ·
ser divino están elaboradas racional-agudamente enfrente del mundo
limitado y contingente, en los espacios culturales de África y Asia se
acentúan la unidad de ambos y la inmanencia del absolutó y divino

La relación a la naturaleza, en la cual el espíritu intenta no d o ~
la naturaleza científico-técnicamente, sino vivir con ella consonantemente,
se prolonga hasta la relación al hombre. En eso, quizás, las diferencias típicas
de las culturas pueden destacarse más distintamente. Mientras que en la
cultura occidental el individuo humano está distanciado por estrictos
limites frente a los otros, según la concepción africana la individualidad
humana consiste exclusivamente en sus relaciones a los prójimos, al todo
del tribu y de la naturaleza. En ello se ve el sumo valor de la
individualidad humana.

Eso, de una manera más inmediata,.ocurre en la cultura africana: Lo
divino aquí está concebido co~o el origen de los antepasados, por el cual
la corriente vital emana. Así lo divino es efusivamente junto al género
humano y a la naturaleza y permanece en ello creativamente eficiente. En
la espiritualidad asiática falta tal inmediatez de la inmanencia vital de lo
divino; más bien aquí se realiza un distanciamiento espiritual, causado
ante todo por un tender a la superación de lo material "adentro". Por eso
podria hablarse de una 'inmanencia de la transcendencia como

"En la cultura africana el espíritu entra, por así decirlo, en la materia,
"vibra" con ella, se" encama" en ella y la satisface. En la cultura asiática, en

84

85

�transcendencia'. Así en el Islamismo, oriW1do de Asía occidental, el dios
uno y absoluto se concibe en verdad como trascendente frente a .la
multipbcidad de acontecimiento mundial, pero de tal manera que este
acontecimiento -por él e,tá totalmente determinado y una distancia del
encuentro libre apenas se concede. El Hínduismo sud-asiático conoce una
multitud de manifestaciones de lo dívíno en la naturaleza y la fustoria de
modo que la unidad de lo divino parece ser sumergida en la diversidad
del mundo, pero sin entremez.clarse con él absolutamente. En 2\sía del Este
el Budismo, el Taofsmo y el Confucionismo conciben lo absoluto no como
un "tú" personal, transcendente enfrente del mundo y del géner0 humano,
sino - de manera diferente - como base inmanente de mesura. De allí
resulta el hábito ético de una específica "tranquilidad serená' y
"sabiduría"

T ettera Parte:

Interpretación onto-antropológica de estas disposiciones como

Estructura dinámica (triadica-dialéctica)
A fin de prevenir posibles mal entendidos sea indicado aún lo
siguiente: Las disposiciones ·culturales arriba descritas deben ser
coro prendidas como objetivaciones no solamente de una facticidad
empírica, sino que de una disposición espiritual fundada en el ser humano.
Por eso pueden evitarse no solo 1a posición rrwnistica, según la cual las
diferencias no seria más que "variaciones" arbitrarias de un "tema"
cultural úrúco e idéntico, sino también la posición pluralística, según la cual
las culturas parciales no tendrían ninguna base común y quedarían - sin
vínculos humanos - en una simple e infructuosa ce-existencia. Se insinúa
en este contexto más bien una interpretación de los extremos en el sentido
de una. sentejanza graduada o de un arganísmo espiritual

Según tal interpretación los miembros individuales muestran una
cierta autonomía e independencia así como u.na relativa necesidad de
complementación reciproca. Pues no es sino en la i11teracción de la
complementación que logran alcanzar la "totalidad del ser", hacia lo que
están predispuestos, y en cual encuentran su propia y completa identidad.
A diferencia· de un organismo puramente biológiCCJ, cuyos miembros están
en cierta medida determinados en su función por algo distinto, aquella
identidad es, por la unidad trascendente del todo, un organismo espiritual,
el cual cons5te de miembros que reciben su determinación de su propia
decisión libre y responsable, la cual pueden tomar como respuesta a
exigencias reconocidas de mayor sentido. Es decir. Las personas humanas

86

no son puramente "objetos", sino sobre todo "sujetos" de] dinamismo de la
comunidad hu.mana y de la paz mundial..

En esta perspectiva onto-antropológica la cultura en genetal
aparece como resultado de un continuo encuentro entre naturaleza y
espíritu. Esta relacionalidad óntica se manifiesta, sin embargo, de manera-·
diferente en cada cultura parcial: En la cultura europea-occidental - lo que
se destaca especialmente desde los principios de la edad moderna - . el
espíritu sobre todo está dirigido al orden racional, a la dominación técnica
de Ja natutaleza y a la asinúlación de elJa con respecto a su provecho para
el hombre.La naturaleza no se comprende como un valor y un sentido
subsistente, lo que implica un parcialmente agresivo y destructivo hábito.
El espíritu: aquí se comporta a la naturaleza como una antítesis
En cambio, en la tradición cultural afro-asiática el espíritu busca
primeramente armonía y unidad, es decir participación e integración. En
cuanto en ello no solamente la unidad, sino también 1a diferencia de
espíritu y naturaleza proc,eden (pues de otro modo no se podría hablar
explícitamente de una unidad ·de ambos), aquí se significa un hábito de

síntesis
Una 'síntesis', sin embargo, se basa en la reunión de una 'tesis' y
'antítesis'. Tiene, por lo tanto, su base tanto en la una como en la otra. En
vista de esta doble raíz de la síntesis, se entiende que en .la cultura africana
se realiza Ja vida en cuanto el espúitu fluye de y en la naturaleza material
(en el sentido de participación directa): la cultura africana marca Ja
procesión de la síntesis a partir de la tesis. En la cultura asiática, en cambio,
se realiza la unidad espiritual más por medio del distanciamiento y de la
confrontación con respecto a la naturaleza material Así la cultura asiática
acentúa la procesión de la sfutesis a partir de la antítesis.
Con eso se manifiesta el perfil concreto de una interpretación
integralontológica de la unidad entre naturaleza y cul,t ura en el sentido de
un concepto del ser triádico-dialéctico: La naturaleza (la cual procede a toda
elaboración cultural como el s:ubyacente original "Ser -en-si") se comporta,
por así decirlo, como 1a 'tesis', enfrente de Ja cual la cultura europeaoccidental se destaca agudamente como la antítesis (el "Ser-enfrentando-así"). Las culturas de África y Asia representan
- de una manera
respectivamente diferente - la sfutesis y Ja armonía del espíritu humano
con la naturaleza (el "Ser-regresante -a-sí" o la Reín-sistencia del Ser).
Así se abre 1a mirada a la posibilidad de un "con-cierto" armónico
creativo de las culturas mundiales. A lo que parece, en ello están puestos el
desafió y la tarea de hacerse permeables - una cultura para la otra -, de
marcar las unilate.ralidades y limitaciones hu.manas como tales y de
87

�ensayar de común de eliminarlas. De tal modo, quizás, podrá desarro~se·
- por medio de una complementariedad reciproca - una humamdad
llenamente viva, es decir culturalmente diferenciada y universalmente
integrada
Nuestro ensayo de interpretar la unidad actual de naturaleza y
cultura en un sentido dialéctico-triádico podría recordar, en ~gunos
aspectos, el principio de pensar de la filosofía hegeliana. Pero no comparte
las presuposiciones idealísticas. Por la designación de la naturaleza como
'tesis' está prescindida de la concepción que la naturaleza sea una
"posición" del espíritu absoluto. Con la naturaleza en nuestro contexto se
concibe solamente al ser inmediato y relativamente indiferenciado, el cual
precede y subyace a la elaboración espiritual y a la cultura. La designación
de la cultura occidental como 'antítesis' tampoco implica una agresividad
esencial, sino más bien un enfrentarse, lo que como tal representa un
proporcionarse constructivamente a la na~aleza (aunque, es ver~ad,. esta
potencia y capacidad originariamente positiva, en el curso de la histona de
parte se ha pervertido en un hábito y actitud negativo y destructivo).
Tampoco aceptamos que la antítesis, en cuanto e-s un estado malo,
negativo, destructivo e hiriente, siempre y necesariamente emboca a la
síntesis, es decir al bien, la armonía y la paz; y tampoco que no hay otro
camino al bien que por antes producir .el mal. Un idealismo dialéctico, que
justifica un racionalismo filosófico, no correspondería ni a la experiencia de
la historia ni a la liberta~ y autorresponsabilidad del hombre.

L

La terminología hegeliana, la cual arriba hemos usado (con
algunas restricciones) puede concebirse como la versión moderna-occidental
de un concepto triádico de lo real. Una versión antigua-occidental se
encuentra, por ejemplo, en la doctrina platónica de la "tricotomia del
alma":

Conforme a esta doctrina está considerada primeramente un
"Alma de los Apetitos", el cual funciona como la base de la vida y
corresponde al bajo vientre. Contrariamente opuesta a ella está situada el
"Alma-Espíritu", el cual es el lugar de la intuición y participación de las
ideas y corresponde a la cabeza. Entre estas dos mediatiza el "Alma del
Temperamento", el que representa el asiento de la valentía y corresponde
al pecho o al corazón.
Con respecto a estas atribuciones se puede decir que la mentalidad

europea se refiere especialmente a la "cabeza", mientras que en la cultura
afro-asiática se acentúa el "corazón", desde el cual el hombre se dispone y
vive. En ello según las explicaciones anteriores - la cultura africana está
motivada más por el "vientre", la cultura asiática, en cambio, más por la

El concepto triádico de la realidad en la filosofía occidental se ha
elaborado sobre todo en el neo-platonismo (en Plotino, en Proclo y en
Pseudo-Areopagita). Pero puede encontrarse también en otros círculos
culturales de modo que se insinúa aquí la presunción que por el concepto
triádico se representa un "ar-quetipo" interculturalmente válido.
En el espacio cultural africano está conocido aquel arquetipo
trládico. Según una tradición mitológica egipcia, por ejemplo, la unidad de
lo divino se diferencia en sí núsma por la tríada de los dioses principales
Re (=Dios Creador), Ptah (=Dios Palabra) y Amun (=Dios Espíritu). El
primero puede comprenderse como la fuerza primigenia vital
(especialmente del sol), el segundo como la conciencia la que se realiza
distanciándose desde el origen, el tercero como una indicación de la alegría
amorosa por la cual todos los entes están reunidos.
En el espacio cultural asiático se encuentra primeramente la
"Trinidad" hindú (Trimurti) de los dioses principales füahma, Vishnu y
Shiva: El ser primigenio e ilimitado se ocupa como "Dios Creador"
(Brahma) al emerger en una variedad de seres limitados. Esta pluralidad es
evocada por el "Dios Sustentor'' (Vishnu), pero luego es replegada por el
"Dios Destructor'' (Shiva) en la unidad ilimitada del comienzo. A estos tres
conceptos mitológicos de dioses se les asocia los tres momentos filosóficos
del Ser: Sat - Out - Ananda: a Brahma corresponde con particular
efectividad el "ser reposado en sí" (Sat), en Vishnu resalta, sobre todo, la
conciencia o, bien, el Lagos (Chit), y mediante Shiva, finalmente, debe
sobrevenir la armonía voluptuosa (Ananda).
Por tales indicaciones del carácter transcendental y transcultural
del pensamiento triádico nuestro ensayo de un entendimiento
ontohermenéutico de la conexión integral entre naturaleza y cultura, sin duda,
puede confirmarse y ponerse en una base más amplia.
Va,mos a concluir nuestras explicaciones por una vista a la posible
continuación de la interpr~tadón presentada en el sentido de una "Analogia
et Participatio Trinitatis", como lo que se ofrece por una visión cristiana
filofófica-teológica. Eso aparece en este contexto especialmente significativo,
porque el fundador del cristianismo ha vivido en un lugar en el que las
culturas de Europa, África y Asia se entrecruzan.
Conforme a aquella visión la realidad primigenia divina se concibe
como unidad tri-personalmente estructurada: La divinidad, esto es, el ser
ilimitado en que se basa toda limitación y multiplicidad del ente, está
consciente de sí mismo en una palabra esencial ("Logos"), donde coloca, al
frente de sí su esencia más intima y la "contempla". Así se conduce el ser

"cabeza".
89
88

�divino respecto a su. palabra, que es su. imagen viva e igual, como_ un
"padre" respecto a su. "hijo" en una confrontación personal. En la plerutud
amorosa de su encuentro los "anima" un espíritu común, en el que se
reunen y se gratifican mutuamente. En ello cada dualidad y oposición
están traspasadas (no "borradas" o "extinguidas'', sino "llenadas" Y
"levantadas").
Partiendo de allí, se puede formular que la cultura europea, en tanto
que muestra en su historia, de manera particular, el surgimiento Y
enfrentamiento del pensamiento conceptual concerniente a la naturaleza
material, participa preferentemente en el nacimiento del Logos de Dios
(aún cuando aquí, con vistas a la alineación del "'Logos europeo" frente a la
naturaleza y al origen divino, en términos cristianos se trata, seguramente,
más bien de una participación en el "logos divino crucificado").
La cultura asiática, en tanto que ella busca la unidad del espíritu en
el distanciamiento y confrontación respecto a la materia, hay que
entenderla especialmente en relación con la procesión del Espíritu divino a
partir del Legos divino, que emergido de su origen "pate~-maternal'' se
encuentra distanciado y confrontado con él La cultura africana, en tanto
que acontece en ella la unidad vital-espiritual de todo ser directamente en
la naturaleza material misma, que se experimenta como espiritualidad
consumada y en movimiento, parece participar en la procesión del
"Espíritu Santo" divino del" Dios Padre" (o bien "Dios Madre") y "vibrar''
en ese acontecer divino.
'I
11

De esta manera, se presentan los tres espacios culturales de la

tierra: Europa, África y Asia, partiendo de su origen divino común,
motivados por su sentido y "convocados" a una cooperación significativa
en la realidad cultural estructurada de la humanidad.

Conclusión
¿El futuro como síntesis cultural creativa?

Desde su fondo ontológico las culturas por principio configuran
una contrariedad complementaria; son dispuestas y, en cierto modo,
destinadas a interrelacionarse entre sí en un sentido dialéctico-triádico
profundo.
Pero en realidad, empero, este sentido se ha alienado y en parte
pervertido de vez en cuando hasta un contra-sentido. Especialmente a
causa de eso las culhlras sufren por experiencias dolorosas de mutuos
desconocimientos, frustaciones, violencias y desconfianzas.
Esto implica: Las culturas singulares tienen que superar sus
unilataralidades tradicionales y las varias limitaciones y deficiencias
humanas. La interrelación entre las culhlras tradicionales, entre tanto
globalizadas (por ejemplo por "intemet"), fracasaría globalmente y u.na
oportunidad histórica se desaprovecharía, si las diferencias culturales no se
compensasen en un sentido positivo-complementario. Para toda 1a
humanidad, no hay otra posibilidad de sobrevivír. Esto es verdadero, ante
todo, con respecto al poder destructivo enorme de la técnica moderna, que
se mostraría en el caso del abusado de la energía nuclear o de la ciencia
bio-técnica
Hoy, las culturas de Europa, de África y de Asia, ya se han
penetrado mutuamente, lo que acontece también ejemplarmente en
América. Como ya hemos dicho, se podría compararlo a una mezcla de
elementos químicos generativos: Bajo la presión de las circunstancias
actuales (cuales como tales son resultados de procesos lústóricos, a veces
muy complicados) las culturas tradicionales están provocadas a originar
nuevas cualidades humanas del c0mportamiento. Las culturas tienen que
generar Ul,1a conciencia humana integral con elementos desde Europa,
África y Asia, pero elevada creativamente a otra cualidad humana.
Posiblemente, los sufrimientos actuales de la humanidad en cada
nivel del ser - en el ámbito religioso y moral, económico, social y político los cuales se aumentan ante todo en América - se pueden entender como
'dolores de parto' que llevan a un nuevo ser humanoJ más integrado~ más
libre y responsable, más humano y amoroso. Cierto, el "nacimiento"
podría fallar, podria no encontrarse la base pai:a una paz que asegure la
continuación de la existencia y la ulterior evolución culhlral de la
humanidad. Podría ser que la formación de una identidad más integral y
humana, se malograra por falta de receptividad y por falta de una
disposición a la co-operación con el manantial divino permanentemente

90

91

�FUNDAMENTOS DE UNA TEORÍA
FENOMENOLÓGICO-REALISTA DEL JUICIO

creativo. Podría ser que el género humano se perderá en una catástrofe
cósmica. Seguro que por medio de la filosofía no se puede predecir, si la
historia del mundo se realizará y cumplirá en la dirección de una identidad
siempre más profunda, o si está condenado a fracasar por desorientación y

Mariano Crespo

Aauiernia Internacional de Filosofía

negación humana.

Liechtenstein
Pero en lugar de un pesimismo y fatalismo, los cuales justa.mente
evocan y causan lo d~ que se angustian, y en lugar de un o p ~ o
desconsiderado que cree que todas las cosas van a mejorarse
automáticamente, hay que abrirse la alternativa de una esperanza
metafísicamente fundada. En esta esperanza
se encuentra la
responsabilidad auténtica frente a la historia humana, la responsabilidad
que no exige el saber anticipado de acontecimientos futuros, sino más bien .
el riesgo sensato que - según un dicho del filósofo Peter Wust - por un
'mínimo de entendimiento en el sentido' arriesga un 'esfuerzo máximo'.
¿Podemos, de este sentido, quizás decir que estamos ante un salto
creativo de la evolución?.
1 Una veraión muy amplificada de esta conferericia el m1tor presenta en el artículo alemán
intitulado: "Europa - Afrika - Asien. Komplementaritiit der Weltkulturen" . En· Erwin
Schadel (ed.), Ganzheitliches Denken. Festschriff für Amulf IUeber zum 60. Geburfstag. Con
un Prólogo de Heinrich Beck (Schriflen. zur Triádik und Ontodynamik. Vol. 10), Frankfurt13eTlin-Bem-New York-Wien 1996, p. 51 - 82.

Cf. Del autor el artículo trilingüe: Weltfriede als dynamische Einheit kultureller Gegensiitze.
Onto-heanenentische Grundlangen zuro Strukturverstandnis der Kultur der Menschheit als
Perapektive eines "dialektisch-triadischen" Wirklichkeitsverstiindnisses. Bn: Heinrich Beck /
Gísela Schmirber (edd.), Kreativer Weltfriede durch Begegmmg de.r weltkulturen (Scluiften
zur Triadik und Ontodynamik Vol. 9), Bd. P. LANG,Frankfurt-13erlin-Ver- ew York-ParisWien 1995, p. 17 -69; Paz mundial como -unidad dinámica de contrastes culturales.
Fundamentos onto-hennenéuticos para una comprensión de la estructura de la cultura
humana, como perspectiva de una comprensión "dialéctiro-tirádica" de la realidad. Bn: H.
Beck / G. Schmirber (edd), Paz creativa a partir del encuentro de culturas del mundo, Ed. De
la UNIV. de ZUUA, Maracaíbo 1996, p. 21 - 88; World peaee as dynamic mrity of cultural
contrarieti.es. The onto-hermeneutic basis for an understanding of the structure of the culture
of mankind as a perspective for a "dialectic-triadic" conception of reality. En; Beck / G.
SchmirbeT (edd.), Creative peace tluough encounler of world cultures (Sri Garib Das Oñental
Series, No. 200), INDIAN BOOI&lt;S CENTRE, Delbi 1996, p. 19- 65; además H. Beck, Das ekinsistentielle Verhaltnis von Natur - und Gei.steswissenschaften in dec abenndliindischen
Kultur. En: H. Beck / l. Quiles (edd.), Entwicklung zur Menschlichkeit durch Begegnung
westlicher und ostlicher Kultnre. Akten desN. Intetlcontinenralen Kolloquiums zur
philosoplúschen In-sistenzanthropologie, l .- 6. Sepl 1986 an der Univ. Ba:mberg (Schriften zur
Triadík und Ontodyna.mik. Vol. 1), Fra.nkfurt-Bem-New York-Paris 1988, p. 171 - 186; id.,
Transkulturelle Aspekte menschlicher ldentitat Bin knltur - und evolutionsphilosophischer
Beitrag zur aktuellen Neuorientierung. Bn: H. Matis (et al, edd.), Festschrift fü.r J. Hanns

1

En el presente trabajo nos proponemos esbozar los fundamentos de una
teo~a. fe~omenoló~co-realista del juicio. Para ello partiremos de la
delimitaaon de. las esferas del acto de juzgar y la de Ja proposición de la de los
estados de cosas. Ello no quiere decir que obviemos las relaciones evidentes
que existen entre estos tres ámbitos, a las que también dedicaremos nuestra
atenció~ No o ~ e , una exacta delimitación de estas esferas puede
contr~u~ ~ una me_Jor caracterización de en qué consista en sentido propio
esa obJetiVJdad estructural que denominamos estado de cosas.
·
Por otra parte, el té~ino 'JUicio" encierra una cierta ambigüedad,
puesto que unas veces se util~ para referirse al acto psíquico de juzgar y
~~s ~ra mentar la propos1c1on, esto es, el contenido ideal de la vivencia
¡ud1cativa.
.
Comenzaremos con un anál.i.s.is de las principales notas del acto de
}UZgar para p~~ a continuación a mostrar las caracterísbcas más importantes
de la propos1c1on como wtidad ideal y c-0mpleja de significación Para ello
e~pondremos las líneas básicas de la teoría husserliana al respecto así como las
cnticas efectua~as a ésta por los fenomenólogos realistas. En el transcurso d
~ta ~~~!ción introduciré un excursus: el dedicado a la crítica de 1:
iden~caaon entre proposición y estado de cosas que se encuentra en WlO de
los ~osofos contemporáneos que más ha reflexionado sobre este tipo de
cuestiones, a saber, R.M. Chisholm.

1.- El acto de juzgar

. _ Brentano Y alguLlOS de sus seguidores habían hablado del juicio
como un "reconocer" (Anerkennen), y del juicio negativo como un
"rec~~r" (Verwer~). ~in embargo, estos tém1inos presentan una gran
am~1guedad y multwoc1dad que necesita ser esclarecida. Un primer sentido
posible de "reconocimiento" y "rechazo" es el que se refiere a una estim · ·
a b ··
..
aoon o
pro acton positiva o negativa1. Así, por ejemplo, cuando alguien nos invita 0
positi O

lL.Phro
. Fsta l pm. i&lt;:an1,•nlt•
'" inlt•rpreta&lt; iún ,mp J..,fr,ndió W WindelL·--d
art·icwo
- ·' •13e·llr&lt;1ge
.. zur
•
.•
•
,·
lJcUI en su
Cel: V011 ncgallven Urteil , ro ~frllR.&lt;blu-ga Ab/11mdhmge,1 ::ur PlniCl!'Olillle. Eduard ZeUer zu seinem
:&gt;urtstage, J.C'.B. Muhr (Paul 5 ~ ) , Freiburg und 1ubingl'l1, pp. 167-195.

Pichler, 13etlin 1996 [en prensa].

92

93

�propone determinada activjdad, ésta suscita en n~tro_s un sentin1~to de
aprobación o rechaz.o que traducimos en frases afirmativas o ne~tiva~.
juicio negativo no seria, pues, más que el rechazo del cor.respond:tente JUICIO
_positivo. El juicio negativo "A no es B" equivaldría al juicio doble "el juicio 'A
es B' es falso". Este segundo juicio ya no podria ser pensado como una
vinculación sea de un predicado con un sujeto o sea de dos rep.reseritaciones,
sino que se trataría de un acto totalmente distinto: un "enjuicíam~ ~to"
(Beurteilung, en términos de Windelband) cuyo resultado es1 en ultíma
instancia, un "rechazo", o con otras palabras, un modo de proceder de la
concie11cia que consiste en la desaprobación del intento de vincular un
determinado predicado a un sujeto o de unir dos representaciones. Por
consiguiente, a la función ''teorética" del representar o de la unión de
representaciones se le añadiría una segunda función "práctica'': la estimativa o
desestimativa del contenido de la representación. Este momento de
· "aprobación" o "desestimación" constituiría la clave de la distinción de los
juicios según la cualidad. Esta segunda función seria separable de la "teorética"
sólo en la abstracción, puesto que en la realidad son momentos fundidos entre
sí de uno y el mismo indivisible acto psíquico. Las demás cuestiones
relacionadas con el juzgar como, pcr ejemplo, sj el objeto de ]a estimación o
desestimación es una representación "simple" o una síntesis de
:representaciones, son secundarias. Por tanto, los momentos de "estimación" o
"desestimación" no serian ex.elusivos de los fenómenos de amor y odio, sino
que tambjén entran en la esfera judicati a. De este modo, la diferencia entre
los fenómenos psíquícos de la segunda clase (los juicios) y los de la tercera
(fenQmenos de amor y odio) - según la clasificación de B:rentano - queda
desdíbujada2. Por otra parte y corno onsecuencia de Lo anterior, Ja
"estimación" admitiría una diferencia gradual. Podriarnos "aprobar" o
"desestimar" con mayor o menor intensidad una detem1inada combinación de
representaciones o la adscripción de un determinado predicado a un sujeto.

:U."

Ahora bien, es difícil pensar que conceptos tales como "estimación" o
"desaprobación" sentimentales tengan cabida en la teoría del juicio. ¿Qué
sigtúfi.caría que el juicio ''la suma de los ángulos de un triángulo es 180 grados"
es "aprobado" ·y el juicio "la suma de los ángulos de un triángulo es 360
grados" es "desaprobado'1? Ya Brentano y Marty se refirieron al doble sentido
conteiúdo en la expresión apreciar (billigen), que unas veces se re fiere al
asentimiento positivo del entendimiento que juzga (urtl'ilende Bejahtmg,
Zustimrmmg des Vcrsfandcs) y otra al sentir o querer (Z11ncig111mg ím Gemüfc)'.

z. Plt'Cisall1él11c.&gt; WindeJband nili&lt;.a a Hn.'l1l&lt;mt1 ,&gt;I hc1l ' r d ~Lmgmdn cntl1:' ¡ui, 10s y fonúmm -.s Jt,
amor y odio cua11do, en n.&gt;aliddd, en ellos hay más '-]Ue unc1 simpl&lt;' c1nak1gkl, sino, por as1 th 1r, wm
"comunidad dP gi&gt;nero". Cf. Windt&gt;lbanJ, art.&lt; il., p. 178.
3. a. f. Brentano, F., Vom Ur:;immgsittlu:111:1 Frker111h11s, l)und wr und Hw11hloll, li•1pziy, l!W7 (h•lix
Meiner, Harnburg 195&amp;. (Sobre el origc11 tic/ Ctlll()CUIIÍi11t,n1111m/; TraJ. Je M. Gdr, id Mon-nh'. lntni.l. y
preparacióri de la edición por S. Sán&lt;.hc1.-Migallún, ({Pd l Sot"i&lt;"1c1.I h on1,rni, a Mc1trilPrn;,• ti•• Amigo•;

Sin embargo, cabe habJar con Reinach' de un :reconocimiento que no

porta en sí ninguna carga "sentimental" y que puede caracterizarse más
exactamente como un "asentimiento" (Z1rstimmung). Así cuando escucho el
juicio "A es B lo entiendo, medito sobre él y digo asintiendo: "sí''. Este ''sí",
este asentimiento no se refiere al correlato objetivo del Juicio ''A es B" - el
11,

estado de cosas ''ser-B de A", sino al juicio "A es B" mismo. Ahora bien, el
juicio al cual asiento (" A es B") también puede ser caracterizado. como un
reconocimiento. Sin embargo, en este caso éste se dirige al estado de cosas
mismo.
os encontramos, pues, ante dos sentidos de reconocinüento
(A11erkenn11ng) que es necesario separar ruidadosamente: el reconocimiento en
el sentido de asentimiento y el reconocimiento que juzga. Así podríamos decir
que 11el reconocinliento en el sentido de asentimiento es reconocimiento de un
reconodmie11to que juzga"5 . Es el segundo tipo de reconocimiento, el que se
refiere a un estado de cosas, el que nos interesa en la teoría del juicio.
Una vez que, en la línea iniciada por Reinach, hei:nos excluido
reconocimiento y rechazo - en el sentido de una estimación positiva y de una
desaprobación negativa - llegamos ahora a la cuestión de cuáles son los
sentidos de ''.ju.icio" que tieuen cabida en Wla teoría filosófica del mismo.

Para ello, representémonos la siguiente situación. En estos momentos
es_toy escribien~o sobre un papel blanco. Estoy ante él y veo que es blanco. Al
darseme su ser blanco nace en mí la convicción de que es de ta] color.
Su~~gamos que por cualquier motivo interrumpo momentáneamente mi
actividad y salgo de la habitación en que me encuentro. Una persona me
pregunta por el color del papel en el que escnbo y yo respondo: "el papel es
blanco". De este modo, la convicción que había obtenido anteriormente ante el
se~ b~co del papel "en peISOna" continúa, aw,que no lo tenga de hecho ante
nu. Sm embargo, cuando ante la persona que me interroga formuJo el juicio "el
pape~ (~bre . el que escribía) es blanco", en éste no solainente tengo tma
conv1coon, smo que me estoy dirigiendo aseverativamente a un estado de cosas
concreto, Wl modo de dirigirme al estado de cosas distinto del modo
del País, Madrid 1990)

p. 56.; A Marty, U11tersru:lumge11 zur Gnurdlegung der allgemeine Gramatikw1d Spradrphilosaplúe, Bd. (.
Max Niro1eyer, Halle/ S. 191'»3.
p. 233. Vid todo el §47)

A

4. Reinacb, "Z.ur Tht.&gt;orie des negatlven Urteils", en Sllmflidu: Werke. Textkri.ti&amp;'.he Ausgabe in 2
Blinden. Hrsg. von K Sdiuhman und B. Smith. Philosophia Verlag. Mü.nche:n Hamden Wien ]989 p
96 ss. (fetJTÍll del /uido Negativo, Trad de M Crespo, Excerpta philosophica 22,.'Facultad l&lt;ilosofía,~
la UnivelSi.dad Complutense, Madrid 19CJ7)

de

5. lbid.

95

�interrogativo en e] que la persona que me preguntaba se dtrigí~ ~ _él. Este
momento de poner aseverativamente es característico de todo 1u1c10 y lo
distingue de otro tipo de actos. Falta en aquellos casos en que yo, por ejemplo,
repito un juicio efectuado por otra persona sin comprenderlo_ (com?. cu~do
repito una proposición juclicati:va en otro idioma sin saber_ que s1gi1~ca). En
los dos casos es mentado el mismo estado de cosas, pero solo en el pnmero es
puesto él$eVerativamente'16 •
Lo que aquí nos interesa notar es la necesidad de distit??uir
claramente dos sentidos del término ''juicio", a saber, juicio como conVIcaon y
juicio como aseveración. La confusión de ambos sentidos estarla: ~~1
Reina.ch, en la base de la temía del juicio de Brentano. Esta falta de distinaon
le habría llevado a hablar en la Psicología desde un p11nto de 1.1ísta empírico de 1a
intensidad del juicio en analogía a 1a intensidad del sentimiento, aunque
posteriormente en E/ origen del conocimiento moral modíficara esta concepción7.
También Windelband 8 había hablado de una "escala gradual" del sentimiento

de convicción o de certeza.
Resulta claro que esta "gradación" del juicio no puede aplicarse a éste,
si por juicio entendemos "aseveración". Un estado de cosas no puede ser
"más" aseverado que otro. Sin embargo, la situación es completame11te
diferente en el casó de la convicción. En ella sí que podemos hablar de grados,
de modo que podemos estar "más o menos" convencidos de algo.
Esto último nos muestra - además de una primera diferencia entre
aseveración y ronvicción - que cuando Brenta110 hablaba de "grados" del
juicio, lo que tenía "in mente" era la convicción. Ello indica, asimismo, la
ambigüedad del concepto de "reconocimiento" (Anerkennung).
Una segwida diferencia entre aseveración y convicción se refiere a su
orí.gen. Mientras que la convicción puede ser descrita como tm estado o
disposición de conciencia, que, por así decir, nos ''surge" ante un determinado
estado de cosas, la aseveración tiene un papel activo, es "realizada" por
nosotros y es totalmente d~ta de cualquier sentimiento o estado de
conciencia. Dicho con otras palabras, tiene el carácter de un acto espontáneo9 •
6. A. Reinach, op.cil., p.W.
7. Cf. F. Brent.ano, Vom Urspnmg siHlíd1er Erkermtnis, ed.cil., pp. 21., 2.S-26,nota 2.8.
8. Op. ci1. p. 186.
9. Por su parte, Dietri 'h von l::lildebra114 UJl estudiante de Adolf Reinach, insiste en el carácter
de "respuesta" que tiene la convicción. F.sta "has Ül no way a vohmtary character, much less a
capriaous one... Nevertheless is always the accompl.ishment of my response to the ex.istimce of
an object" (D. v. H:ildebrand, Wliat IS philosophy? 3rd. edn., with a new introdu tory essay by J.

En tercer lugar, tanto la aseveración como la convicción tienen una
naturaleza temporal. Ahora bien; mientras que la pr.imera es un acto pw1htal,
no admite una extensión temporal, la convicción puede durar en el tiempo.

Aunque, como hemos puesto de manifiesto, aseveración y convicdón
son esencialmente distintas, ello no quiere decir que no exista ningún .tipo de
relación ~tre ellas. Por el contrario, están tan estrechamente relacionadéfs que
"no es posible ninguna aseveración que no fuera acompañada de tena
convicción que le sirva de base"1º. Sú1 embargo, no es necesario que toda
convicción dé lugar a una aseveración. Yo puedo adquirir una convicción ant.e
cierto estado de cosas sil1 por ello darle la forma de un juicio (en el cual
asevero el estado de cosas) y, por tanto, permanece esta convit:ción en mi foro
interno.
Una objeción pos.ible a estas explicaciones de Reinach, y que él
mismo, se planteó puede aducir el caso de ciertas aseveraciones carentes de
convicción, como podrian ser la mentira y la pregunta cuya respuesta
conocemos. Sin embargo, un examen más detenido muestra como en ellas 110
puede hablarse de un auténtico aseverar. En el caso de la mentira se trata de
un aseverar _aparente, mientras que una pregunta cuya respuesta sabemos no
es una auténtica pregunta~ pues "el preguntar auténtico excluye 1a convicción
acerca de] ser de aquello que es preguntado exactamente del mismo modo
que la auténtica aseveración excluye la no-creencia en lo aseverado"ll
¿Cuáles son, por tax1to, los rasgos fundamentales del acto de juzgar?
Seifert, London/York: R?ulledge, 1991, p.21. Este cará ter de respuesta está totalmente
ausente en ~einclch: 'Dje ~r~ugung .is\.(...) meineStellungnahme zu dern - meine Quítt.1.mg
so~sagen über das, was mu die Erkenntnís darl&gt;ietet• ("Zur Theorie des negativen Urteils",
ed.at., p. 120). J. Seífert, Erkelmtms objekliver Wahrheit, Die Trm,szendelulenz des Mensche11 in der
Erkem,1111s_, 2 verbesserte und erweiterte Auflage. Anlon Pustet. Salzburg 1976, p. 101 ofrece
una soluaón que combina las dos posi iones. Para ello distingue dos "pasos" o elementos de la
nmvicdón: en primer lugar, y romo consecuencia ne;cesaria del conocimiento de wi estado de
cosas, hay un "dejazse convencer :por él". El segundo elemento hace referencia al carácter
espontáneo de ésta, al "sí" que doy como respuesta teórica al estado de cQSas que se muestra
ante mi

10. ~- Reinach1 op.cit., p . 100. Una de las figuras emblemáticas del circulo fenomenológico de
M~~1~ y de la cual, desgraciadamente, no coI1Servamos ninguna obra, Johannes Daubert,
cntJ:o la tesis de Reinach según la cual toda aserción está fundada en . lll\a convicción.
Basand~ en algunos manuscritos que de este autor se encuentran en Ja Bayeriscbe
Staatsb1b~oth:k, K. Schuhmann ("Johannes Dauberts Kritik der 'Theorie des negativén Urteils'
von A~oli Remach", en Mulligan (ed.) -Speech Ad ami Saclwerhalt. Reinach and /be Foundations
of Realist Phenomenology, ~~rtinus Nijhoff, Dordzecht 1987,pp. 227-238.) reconstruye las líneas
~~amentales de esta cnlica. Para Oaubert la convicción _pertenece a un ámbito totalmente
dis~mto al _de _la aser'.1ón, a saber, al de lo psíquico individual F.s "mi seguridad interna", "un
residuo pstqw o del Juzgar en la función cognoscitiva•.
11. A. Reinach, op.ci.l, p. 100.

97
96

�La concepción fenomenológico-realista del acto de juzgar, en el
sentido de aseveración, se enmarca dentro de una teoría, más general, que
versa sobre 1a esencia de los actos. Fsta teoria parte de una d..irunción,
absolutamente fundamental, entre cuatro elementos12:
a) Las vivencias singulares.
b) •Los actos (las vivencias "in speci.e"). Así _a las vivencias s~gulares (de
determinación, juicio, de pregunta, de orden, etc.) se opone aqw el acto (de
determinar, de juzgar, de preguntar, de ordenar, etc.) que en ellas se .realiza.
e) La proposición. Ésta presenta una objetivación peculiar del acto y no
coincide con 1a formulación gramatical que pudiéramos darla. Así, en sentido
estricto, es 1a misma proposición 1a que se puede expresar en alemán, inglés o

castellano.
d) El contenido de los actos (lo determinado, lo juzgado, lo pregw,tado, 1o
ordenado, etc.) Éste se distingue de los actos y de las proposiciones,
respectivamente. Es justament-e en el modo en el que los actos "desarrollan" su
contenido en el que aparecen las principales diferencias entre ellos. Podemos .
distinguir, pues, entre tres tipos fundamentales de actos: los juicios ("actos de
adaptación"), las preguntas y los actos de "determinación".
Los juicios se caracteriz.an por "reproducir" en su posición algo
existente. Incluso si se afirma un estado de cosas no existente se halla en el
sentido de la afirmación el tenerlo como existente. Junto con el "poner como
existentes" - en actos de juicios llevados a cabo por peJSOnas -hay un existir en
sí de los estados de cosas ai que intenta "adaptarse" la posición

...

.En el caso de la pregunta ocurre algo completamente d.i,5tinto.
Aunque ésta también se refiere a un estado de cosas no reproauce un carácter
existente en sí, sino que, por así decir, lo "pone libremente". En el caso de la
duda acerca de -un estado de cosas sucede algo semejante. Aquí, como señala
Reinach, el "acto de adaptación" no es la duda misma, sino la aseveración de la
"dudabilidad" del estado de cosas.
.
Por su parte, en un acto de determinación - el que, por ejemplo, da
lugar a cualquier proposición del Derecho positivo -se pone algo como
debiendo ser. Fste carácter de posición pertenece al acto en cuanto tal sin que
exista paralelamente a él en la esferá objetiva un en sí al que "adaptarse". Aquí

no tenemos la nota característica de Jos jukiosr a saber, la posición de·un ser
que pudiera juzgarse como verdadera o falsa en virtud de que exista o no este
ser. Más bien, nos encontramos ante un acto de determinación que se
encuentra más allá de la contraposición entre verdadero y falso. De una
proposición del Derecho positivo podemos decir que es 'Justa" 0 "injusta",
"vigente" o "no vigente", pero no que sea lógicamente verdadera o falsa13 •
Relacionado con lo anterior, Reinad, señala que toda teoría acerca de
la esencia de los act,os ha de tener en cuenta toda una serie de posibles
atributos de éstos. El se refiere tan sólo a tres: la corrección lógica, la
fundamentación y la eficacia,
La primera de estas notas la poseen exclusivamente los "actos de
adaptación" en tanto que lo que ponen como existente exista en realidad . Por
lo que se refiere a la fundamentación,

"Una pregunta está fundamentada en tanto que el estado de cosas que
pone en cuestión es objetivamente dudoso; una detenninación lo está en tanto
que realmente y en sí deoe ser lo que pone como debiendo ser según la
determinación"••
Por último, y a diferencia de los "actos de adaptación" y de las
preguntas, las determinaciones poseen la nota de la eficacia. Se trata de actos
~ue a través de su ejecución quieren efectuar y eventualmente efectúan un
cambio en e] mundo.
Unaaproximadónmás detenida a.la esencia del acto dejuzgar revela
el carácter adivo que, a diferencia del contacto cognoscitivo, éste poseels. Un
juicio, en el sentido de aseveración, es un acto específico en el que, a través de
una proposición, nos referimos a un estado de cosas. Éste es ''puesto de
relieve" por nosotros por medio de los concept?5 y palabras. En este juzgar no
obtenemos propiamente conocimiento, sino que más bien objetivamos un
conocimiento que ya poseíamos. Por ello, podemos decir que el juicio
constituye el "punto final" del proceso del conocimiento que no pertenece a
éste, sino que se trata de wi acto en el que el conocimiento "desemboca•'16.
13. Aquí no podemos entrar en las diferencias que existen entre detemúnaciones y órdenes a pesar de
que ambas pertenezcan a la rategoría de los actos sociales. Sobre este punto d. A. Reinach, op. dt., p.
24.1ss.

14. A. Reinad,, op. ciL, p. 245.
12

a.A. Remad,, A., Die aprionsche11 Gnmdlage11 des biirgerlichen Red11es, eu Sitmtliche Werke, ed.ciL, p.

243ss.

15.Sobre las diferencias entre juzgar y contacto cognoscilivo, d . D.v. Hlldebrand, Vobiat is Plúloscphy?,
cap. l y J. Seifert, Erkennt11is ciJjekfroer Wahrlleit, p. 98-100.

98
99

�Podemos resumir, con Hildebrand, las diferencias entre juzgar, en el
sentido de aseverar, y conocer del siguiente modo:

rec!~'

(1) Enel conocimiento un objeto se "revela" ante mí,
de al_gun~ _manera,
el conocimiento de un objeto. Sin embargo, ~n el 1u1c10 la , dtrecno~ de la
intención es inversa. Ésta va de mí al objeto. Este no me esta dado, smo ~ue
afumo que éste existe o que es de tal o cual modo. El conocimiento del ob:ieto

está, par tanto, supuesto.

(2) Objetos de conocimiento pueden ser objetividades de todo tipo: esta~os de
cosas, cualidades, sucesos, personas, valores, etc. Por el contrano, los
correlatos objetivos de los juicios son siempre estados"de cosas.
Asimismo, podemos resumir así )as diferencias entre juicio, en el sentido
de convicción, y contacto cognoscitivo:

(1) La convicción posee un carácter espantáneo mientras que _el conocimiento
es, en el sentido más amplio del término, esencialmente receptivo.

(2) En la convicción el objeto no se "revela" ante mí, sino que más bien yo
tomo una pastura ante él. Este punto alude al carácter de respuesta que la
convicción posee.

(3) El objeto de una convicción sólo puede ser un estado ~e cosas, el "~r~b de
un a", mientras que, como veíamos anteriormente, el obJeto del conocmuento _
no está restringido al ámbito de los estados de cosas.
(4) Por último, 1a convicción se dirige "directamente" al estado de cosas y no a
través de la proposición como lo hace la aseveración. "La ronvicción es, más
bien, el tener por verdadero de un juicio o más bien 1a creencia de que un
estado de cosas existe"17

representaciones.
Por otra parte, representación, contenido representativo y juicio
constituyen algunos de los términos más equívocos en la historia de la filosofía
y necesitan, por ello, de 1Ula clarificación especial como, por ejemplo, mostró,
entre otros, Edmund Husserl18 .

El eje de la crítica de Reinach a la teoría de B.rentano reside en la
ronstatación de que "lo que es verdad del juido como con'llicción no necesita en mpdo
alguno ser verdad del juicio como aseveradón"19, aunque ello no quita que pueda
darse algo que sea verdad para los dos sentidos de juicio. Así, por ejemplo,
tanto la aseveración como la convicción poseen un carácter intencional, esto
es, se refieren a algo objetivo distinto de ellas ntismas. &amp;to último significa
que lo objetivo está, por así decir, "a la mano" de la rondencia. Representado
es, pues, todo aquello que está "ante mí", que me es presente. La cuestión,
sumamente interesante, que Reinach plantea es si este "estar ahí" ant-e mí de
todo objeto intencional lo está siempre en el modo de la representación. Su
respuesta es clara: "( ... ) este no es el caso en ningún modo"20 •
Así, la hoja de papel que estoy percibjendo en este momento, la
catedral de Toledo que ahora imagino, el recuerdo de una experiencia pasada ·
de tristeza, el paisaje que .imagino en la fantasía, etc. tienen todos ellos, aunque
de diferentes modos, la característica común de estar "ante mí". Sin embargo,
este concepto de representación no se limita a la esfera de 1a percepción
sensible, porque como Reinad, afuma "también la belleza de una obra de arte,
como algo que experimento, está ahí para nú como lo está también, por
ejemplo, el número 2, cuya naturaleza me hago presente en relación a dos
objetos individuales cualesquiera 1121 _

Lo que Reinaéh crítica propiamente es que el concepto de
representación agote todos los diferentes modos en que el sujeto consciente se
refiere intencionalmente a los objetos. El rep~ntar es, segán Reinach, una
clase de las ''intenciones a lo objetivo". Esta clase comprende la percepción, la

2-Elmentar
Dentro del esfuerzo por distinguir entre aseveración y convicción,
Reinach propone una critica de la conocida tesis de Brentano de que los
fenómenos psíquicos que llamamos juicios están fundados en

a.

18.
el parágrafo 44 de la quinta bwestigridón lógica (l..ogische Untersuc/nmgei,. Zweitel' Band:
Un~ chwtgen _zur Phiinomenologie und Theorie der Erkenntni&lt;J, Hua. XIX/1 y "XJX/ 2, 1984.
lnvestigr1ac11es lógicas. Tradúcdóo de.la segunda edición por Manuel García Morente y José Caos,

Re~

de Occidente, Madrid 19'29.

19.a. Reinach, "Zw Throriedesnegativen Urteils", p.100. L.acursivaes mía.
16. a. D.v. Hildcbrand,., op.cit., pp. 17-18.
20. A. Reinach, op.cil., p.102
17. J.Seifert, op.cit., p. 101.
21.A. Reinach, op.cif., p.101 .

100
101

�fantasía., etc. A estos actos les es común el q_ue todos ellos son una "representación". Junto a este tipo de actos existe una clase diferente que,
ciertamente, intienden algo objetivo, pero que no es, en modo alguno "representado". F.stos son los actos de ''mentar".
Por consiguiente, de las breves indicaciones de Reinach al respecto,
cabe deducir que existirían una serie de actos que se dirigen espontáneamente
a lo objetivo, pero que en ellos no se puede hablar de una presencia de estos
objetos, de una representación de ellos. Reinach pone el ejemplo de- la
enumeración de una serie de nombres por alguien que desconoce
absolutamente el idioma en el que éstos aparecen. &amp;ta persona se limitaría a
recitar la serie de los nombres, pero sin comprenderlos o, lo que es lo mismo,
sín mentar los conelatos objetivos de ellos. En este caso no se puede hablar de
una ":representación" de esto,s correlatos por la sencilla razón de que no están
en modo alguno "presentes" al sujeto que prommcia las palabras.
General.izando, en la conveJSación normal nos encontraríamos con ciertas
aseveraciones que se refieren a lo aseverado sin, por ello, representarlo.
Ciertamente, tiene que existir una cierta relación con lo que afirmo o niego
para poder aseverarlo. Lo que Reinach cuestiona es que sólo la :representación
pueda consideraise como esta relación.
Los actos de mentar, pues, acompañan al hablar comprensivo y a
ellos les pertenece esencialmente lllla "vestidura lingüística~. Cuando
· hablamos o leemos romprehensivamente, el objeto al que nos referimos no
nos es "re-presentado" por regla general. Incluso si nos fuera representado a
través de la percepción, del recuerdo o de la fantasía, el acto de mentar es un
acto completamente diferente del acto de ~presentar.
·

Las indicaciones de Reinach al respecto no ofrecen mucha más
información acerca del punto aquí di.5cutido. Por otra parte, el problema que
aquí se plantea escapa aJ propósito .fundamental de nuestro trabajo: un anális~
fenomenológico de los estados de cosas. Sin embargo1 puede resultar
interesante completar las "breves" sugerencias de Reinach con algunos de los
puntos que otro de los miembros del círculo de Gotinga, Theodor Comad,
ofreció en su artículo ''Sobre Ja _percepción y la representación". El artículo en
cuestión pretende ser una investigación aceoca de las semejanzas y diferencias
esenciales que existen entre los dos tipos de vivencias ·q ue denominamos
representación y _percepción. Para ello se parte de la constatación de los dos
modos diferentes en lo que lo percibido como tal y lo representado se dan ante
la conciencia. Mienf:ras que en el primer caso lo percibido da la impresión de
estar inmediatamente ahí, lo sólo representado no provoca esta impresión,
sino que, si cabe hablar así, "tenemos una vaga idea ace.rca de ello'122 •

Ahora bien, si utilizamos un sentido ampüo de -representación de
modo que íncluya a ésta en sentido estricto (la comúnmente denominada
"mera representación") y la _percepción, podriamos decir que lo propio de ésta
sería la "visibilidad" del objeto representado. Ahora bien, piensa Conrad, sería
posible "apuntar" a un objeto sin que éste sea "visib1e", pues el sirr\ple "estar
ahf" de un objeto no convierte a la vivencia en representación. En estos casos
habría que l1ablar más que de -representación simplemente de vivencias
intenciqnales2'.
Por su parte, Re.inach di.stingue.2-l entre los actos de representación y
los actos de mención. _En este sentido, podemos destacar tres diferencias de las
cuales la tercera es la más importante:

(1) Mientras que la representación es un acto que puede tener una mayor o
menor duración y es un "tener simplemente receptivo", el acto de mentar tiene
siempre una naturaleza temporal puntual y es un "dirigirse a" espontaneo.

(2) Los actos de mentar están siempre ''vestidos lingüísticamente". Los
representativos 110 necesariamente.
(3) Los actos en ·los cuales los objetos son representados son absolutamente
drrerentes según el tipo de objetividades a las que se dirigen. Así,

"los colores son vistos, Jos sonidos oídos, las cosas del mundo extemo,
perciliidas sensible.mente, los números, pensados, los valores, sentidos''25.

friilierenSchüllem,Johann Amb.rosius Barth, Leipzig1911, p.52.
23. F.xisten, pues, tres ~dades:
1. "ein Gegenstand kann intendiert sein, ohne "da" zu_sein und zwar ohne sichtbar oder aucn
unsíchtbar da zu sein; hier sollte man nicht von Vorstellung, sondem voo intenLionalem .Edebnis
spredten (Beispíele beím Besinnen).
2 ein Gegenstand kann da se.in, gleichgültig ob als ziel einer lntentioo oder nichñntendiert.
~er kann man von Voist.ellung (in erweil.ertE_m Sinne) reden, indem man den Vorstellungsbegriff an
dieiern 'Da'-sein orientiert. lkr Gegenstand ist dann da, aber eventuell .noch gew:is5ennal?en
'verdéd&lt;t' oder 'ttnsichtig'.
3. ein Gegenstand kann 'da' sein und zugleich 'sichtbar' sein und zwar entweder
wahmehmungsmli8ig .oder in der Wei&lt;;e der bloBen Vorstelltmg. Die Gegentiberstellung von
Wahmehmung und blo8er Vorste1Jung ist nur mogliéh in dem du.rc:h die ichtbarl&lt;eit'
ausgezeichneten Bereiche". (T. Conrad, art.dL, p. 6:1-65).

24. CJ'.. A Reinach, op.ciL, p. 102s.s.
25. A. Reinach; op.cít., p. 101.

22. T. Conrad, "Über Wahrnehmung und VorsteJlung", en A. Pfiindet (ed.) Münchener
Philoscphi.sche Abha11dlungen. Theodor Llpps zu seinem seduigsten Ceburtstag gewidmet von

103
102

�,

No obstante, a estas diferencias cualitativas en los objetos no les
corresponde ninguna diferencia cualitativa en los actos de mentar
correspondientes. Es cierto que el mentar un color se diferencia del mentar un
número precisamente en que en un caso se mienta un color y en otro un
número, pero en ambos casos se trata de un mentar. Aqw no hay ninguna
diferencia entre el ver y el pensar como sí la encontramos entre representar un

color y representar un número.
o obstante, podría pensarse que la distinción entre los actos de.
mentar y los actos de .representar es la que existe entre los diferentes grados
de plenitud intuitiva. De este modo, las representaciones serían actos
intuitivamente plenos mientras que las menciones se caracteriz.aría11 por su
"vaciedad" intuitiva.
•
Sin embargo, esto no puede ser así, puesto que plenitud y vaciedad
de intuición se encuentmn tanto en el representar como en e1 mentar. Un
representar carente de plenitud intuitiva no es, por ello, un mentar y,
viceversa, un mentar ''pleno" intuitivamente no es una representación26•

Reinach admite que en la esfera de la representación es difícil
encontrar intenciones totalmente no intuitivas. Veamos qué sucede en el caso
de la representación con un ejemplo tomado de Ja percepción sensible y
aducido por el propio Reinach:
"Un libro está ante nú. El libro me es representado y, sin embargo,
sólo algunas partes de él son representadas intuitivamente. La parte posterior
del bbro, por ejemplo, no se me da, de ningún mogo, intuiti.van1ente. i la
percibo, ni nom1almente, suelo crear wia .representación intuitiva con la
memoria o la fantasía. Con respecto a esta situación quizá se diría que sólo la
parte representada intuitivamente del libro es de hecho traída a la
representación. Pero lo que está ante mí es el libro todo y no el reverso de wi
objeto"27 .
La representación dirige su intención al objeto todo incluyendo la
parte posterior no dada intuitivamente, de modo que podría suceder que al
dar la vuelta al objeto, experimentáramos un "conflicto" entre lo primeramente
representado no-intuitivamente y lo ahora representado intuitivamente. Por
consiguiente, dentro de toda percepción de cosas encontramos este
componente no intuitivo de la representación que, en téwinos de Husserl es
meramente "escor:zado".

Por el contrario, en el mentar son habituales los actos no intuitivos. A
~eces ~ mentar suele ~ acompañado de algunas imágenes intuitivas, pero
estas tienen una funcron completamente distinta a la que tienen en el
representar. En este último me presentan el objeto al cual e.apto en eJlas. En el
mentar, por ~I contrario, falta to~a función representativa; acompañan al acto·
pero no son mmanentes a él
Una v~ asegurada la distinción entre actos de mentar y actos de
representar, Remach vuelve a la cuestión de si todo juicio está necesariamente
fundado en una representación. Con respecto al juicio en el sentido de
aseveración la respuesta de nuestro autor es claramente negativa. Ciertamente
he de estar relacionado de algún modo con lo que afumo para poder
aseverarlo.
_ "Pero es falso que sólo la representación, en nuestro sentido, pueda
cons1_d erarse como esta relación. También en el mentar no representativo me
relaaono con algo objetivo"W_
Por lo tanto, puedo efectuar aseveraciones en las que de ningún modo
me represento aquel1o a lo que estoy asevérando.
&amp;to último lleva a Reinach a sostener que, de hecho, la aseveración
está compuesta de dos momentos, ninguno de los cuales es una
representación. Se trata del momento específico de la aseveración y del
componente del menta.r29. El momento de la aseveración adquiere su .relación
con el estado de cosas merced al componente del mentar, esto es, se funda
necesariamente en él Por el contrario, es ímposíble que una convicción se
funde e~ ~ mentar_semejante. Si esto es así, swge Ja cuestión de en qué modo
la convicaon adqwere una relación con su correlato objetivo., (un estado de
cosas). Cuando.observo un esta.do de cosas surge en mí una convicción. En
est~ ~do, a ésta subyace una representación. Por tanto, podria decirse que
el JUlCl.o, en cuanto convicción, está hmdado en una representación. Sin
embargo, la convicción puede peonanecer aunque la representación no exista.
An~ 0 hay que notar que (1) aquí se trata del juicio como convicción y no
del ~~o en general y (2) que aquí se puede hablar de una posible fundación
del JWCLO en la reptese(ltación, pero no de su estar necesariamente fundado de
este modo.

:5~

28. Op. dt., p.107.
26. lbíd.

29.Ibid.

27. Op. Cit., p.105.

105

104

�la de los actos de juzgar, la de los juicios o proposiciones y la de los estados de
cosas. Así cuando hablamos de "actos" de juzgar podemos referirnos a ellos o
bien desde el punto de vista de la psicología descriptiva o bien desde una
óptica lógica. Podríamos, incluso, decir con Reinach que ]a teoría del juicio
constituye un ámb:ito en el que lógica y psicología se "solapan". Ahora bien,
ambas disciplinas tienen tareas, fines y métodos completamente diferentes. A
diferencia de la psicología (que estudia actos de juicios "realmente" llevados a
cabo) la lógica considera el acto de juzgar con independencia de en qué
esencia se dé éste y si se realiza efectivamente-30.

realistas sostienen es, a mi juicio,. el mi5mo que el de Husser~ a saber, el
En la primera Tnvestigación lógica
Husse,rl plantea el estudio de los témúnos expresión y signo, los cuales se
suelen utilizar frecuentemente como smónimos, aunque no siempre comciden
completamente. ''Todo signo es signo de algo; pero no todo signo tiene· una
significación, -un 'sentido', que esté 'expresado' por el signo'132. Por consiguiente,
es preciso distinguir, según Husserl, una doble acepción de este término: los
signos indicativos o señalativos (señales, notas_, distintivos, etc.) y los signos
significativos o expresiones. Los primeros no "expresan'' nada a no se.i: que
además de su función indicativa cumplan u.na función expresiva. La función
indicativa es realizada por ciertos objetos o estados de cosas que indican a
alguien que tiene conocimiento de ellos "la existencia de ciertos otros objetos o
estados de cosas - en el sentido de que 1a convicción de que los primeros
existen, es vivida por dicho alguien como motivo (motivo no basado en la
intelecdón) para la convicción o presunción de que los segundos también
existen•G$_ Por su parte, el modo en el que los signos signíficativos o
expresiones designan lo designado por ellos es distinto de Ja forma en la que
los signos indicativos remiten a lo señalado por ellos.

En este orden de CóSaS, no pienso que este segundo tipo de
consideraciones sean meram.~ psicológicas, sino que corresponden a un
análisis fenomenológico de los actos de juzgar en cuanto parte esencial de una
fenomenología de las vivencias en general, -cma fenomenología, pues, que no
tiene nada de psicológico y "que se refiere exclusivamente a las vivencias
aprehensibles y analizables en la intuición,-con pura universalidad de esencia,
y no a las vivencias aperabidas empíricamente, como hechos reales, como
vivencias de hombres o animales vivientes en e] mundo aparente y dado
como hecho de experiencia. La fenomenología expresa desaiptivamente con
expresión pura, en conceptos de esencia y en enunciados regulares de esencia,
la esencia aprehendida directamente en la intuición esencial y las conexiones
fundadas puramente en rucha esencia'131 •

El término "expresión" se suele utilizar equivocamente para referirse o
bien a aquellas vivencias psíquicas que convierten a la expresión en expresiól)
de algo, o bien a la significación misma o bien a la objetividad expresada. Es
cierto que a las exp:res.iones le suelen estar unidas ciertas vivencias. Sin
embargo, el hablante no tiene normalmente el propósito de expresarlas. Por
consiguiente, es de la esencia de la expresión el poseer una intención,
significativa. En este sentido, podemos decir, por ejemplo, que ciertas
exterio.riz.aciones como gestos y ademanes que se producen involwitariamente ·
al hablar o que maniliestan de algún modo el estado de ánimo del hablante,
no son expresiones, puesto que el sujeto carece de la intención de presentar
unos pensamientos en modo expresivo. Por ello, podemos decir que estas
exteriorizaciones carecen de significación.

3. El juicio como unidad ideal y compleja de significación_(proposición)

Los análisis husserlianos de Ja expresión son muchos más amplios de
lo que aquí tan sólo hemos esbozado. En ellos adquiere un papel fundamental
la consideración de los actos que dan significación y los que, eventualmente, la

Hemos visto romo Reinach insiste en que es esencial a todo acto de

mentar el poseer una "vestidura lingüística" a diferencia de la representación.
Sin embargo, esto no parece del todo claro, pues parece evidente que en
muéhas ocasiones de la vida ootidiana queremos mentar algo y, no obstante,
no encontramos en ese momento la expresión adecuada. Fs el oorri~tísimo
fenómeno de ''tener algo en la punta de la lengua".
Por otra parte y, por lo dicho anterio:rmente, hemos puesto de
manifiesto la necesidad de distinguir entre tres "capas" de la teoría del juicio:

3.1. Expresión y signiftcacwn.
El punto de partida de la teoría del juicio que los fenomenólogos

análisis del fenómeno de la expresión.

cumplen. Aquí nos interesaba poner de manifiesto que lo que una expresión
expresa no son las vivencias psíquicas asociadas a este fenómeno, ni la
objetividad, sino la significación. A la lógica no le basta, pues, oon distinguir
entre el signo físico y las vivencias que le p~tan sentido, sino que esta
disciplina es fundamentalmente una "ciencia de las significaciones".

30. O. A. Reinad,, •Einleitung in díe Philosophle", en Sitmtliche Werke, p. 460.
31. "jedes 2.eichen .ist Zeichen fiir etwas, aber nicht

jedes hat eine 'Bedeutung', einen 'Sinn'"- (E

32. Ver nota anterior.

_HusserL.lnvestigaciones!ógims, p. 2'3.)
33_ E. Hassed, lnvestigacwnes lógims, p. 25.

106

107

�3.2.

La peculiaridad ontológica de las praposicianes.

Una fum1a relativamente común de comprender las proposiciones es
pensar que las significaciones, en general, están co~tituid~s por .imágenes
ilustrativas de la fantasía coordinadas con la expres1on. As1, por eJemplo, el
Russell de 1919-1921 defendia una concepción semejante cuando a~aba,
dentro de su teoría general del significado, que una "creencia" constaba de_tres
elementos: (1) el contenido en el que recae la creencia (y que cu~1do se
expresa en palabras es denominado "proposición"), (2) la ~Laaon del
contenido con su "objetivo" (Objektiv, Saclrverl1alt), aquello que existe fuera ~e
]a creencia y que hace que ésta sea verdadera o falsa, y _(3) lo ~,ue es la creencia,
el acto de creer en cuanto diferente de la mera cons1deraaon, la duda, o el
deseo dirigidos al mismo contenido (lo que en términos fenomenoló_gicos
podríamos denominar la "cualidad" del acto de creer). Por lo que se refie~-a
(1), Russell señala que 1a pasición que se adopte ~~e~ca de esta cu_estion
depende de qué se entienda por ''idea" o "representaaon 13-i. Fste contemdo dé
La conciencia puede estar fum1ado solamente por pa~ab_ras o por _imágenes, o
bien por una mezcla de ambas o bien por palabras o m1ag~ mud~s con una
0 más sensaciones. Se trata, pues, de una unidad comple¡a que mcluye no
solamente ciertos elementos constituyentes, sino también relaciones definidas
entre ellos. Cuando este contenido de la conciencia se expresa en palabras ~
'110 mismo (o casi lo mismo) que lo que en lógica se llama 'proposición"135 .
Ahora bien, no toda serie de palabras constituye una proposición, sino tan
sólo aquellas que tienen "significación" o, en la terminología de Russell,
"referencia objetiva".
En esta consideración russelliana resulta deci.sivo clarificar qué se
entiende por ''imagen". Según Russell, existen, al menos, dos posibilidades: (a)
considerar que se trata de representaciones sensibles de carácter privado o
bien (b) reproducciones de una sensación, las cuales son radicalmente
diferentes de las sensaciones y que, por consiguiente, a diferencia de éstas, no
están sujetas a las leyes de la física
Prescindiendo de la vaguedad de esta distinción, lo que aquí nos
interesa retener es que, según Russell, "pensar en el significado de una palabra
es evocar imágenes de lo que ésta signilica 1136 • Para descubrir este significado
no es necesario ningún "intermediario mental" (ideas), sino tan só1o atender al

34. B. Russell, "Sobre las proposiciones: qué son y qué significan•, en Lógica y conodm1ento,
Tecnos, Madrid, p. -128.
35. B. RusseU, "Toe Belief", en Tire Analysis efM ind, George Allen, Lonson 1921. p. 265.
36. B. Russell, op.ciL, p. 420.

uso que de la palabra en cuestión se hace37.
Sin querer entrar en un análisis detallado de esta teoria, no creo que
sea correcto deducir de la presencia de ciertas imágenes ilustrativas que se
suelen presentar al pensar el significado de una palabta o enunciado, el que
éste consista precisamente en estas imágenes. Ello - como ya señaló Husserl,
fundamentalmente por dos razones de orden psicológico: (a) porque estas
imágenes cambian aunque la significación sea 1a mi5ma y (b) porque, a veces,
cuesta trabajo, e incluso se malogra, Ja provocación de estas imágenes (como,
por ejemplo, en e] caso del significado de proposiciones de la matemática.
¿Cuáles serían aquí las ~imágenes"?) En resumen, estas imágenes pueden
desempeñar, tansóJo, el papel de "auxilios de la comprensión", pero no e] de
significaciones o depositarias de éstas'38.
También cabria pensar que la proposición se ve afectada, de algún
modo, por el modo de expresión. No obstante, tampoco esto parece cierto
como se muestra en eJ hecho de que comprendemos a un extranjero a pesar de
que viole una regla del uso lingüístico. En u11a situación semejante, Reinach
sostiene que"en todo caso se le objetarla que no se está expresando en el modo
habitual, pero nunca se le podría reprochar que lo que dice es falso solamente
en virtud de su modo inusual de exp.resaise y que cuando se expresara de
otro modo sería verdadero'139
Por otra parte, toda proposición suele tener una "vestidura
lingüística" (ya sea o:ral o gráfica) a la cual Uamamos enunciado. Es a través de
~ como se nos manifiesta una proposición. Sin embargo, se trata de
entidades totalmente diferentes como lo muestra, por ejemplo, el que en
muchas ocasiones la significación se presenta a la conciencia antes que la
palabra (el corrientísimo "tener Ja palabra en la punta de la Jengua")4º.
7. Aqu1110 podemos entrar en ]d chstusió n acerca de la importa ncia q ue la reglas del "uso• de
~na p.ifabra ~ ~e un~ Ordción tienen a iin de determ inar su ignifaado. Sobre esto d ., por
eJl'mplo, el las1to .utículo_de P. Strawson "On .referring" (Muuf 59 (1950), pp. 320..3'14; reimpr.
en P:F. St rnwson, LIJg1cv-l.111gmshc Papers, Methuen and Co. Lid., London 1971 .Ensm¡os l6gicolmgm_·hc&lt;~. Trad. dt&gt; A-_ uárez y L.M. ValJ és, Ternos, Madrid 1983) en el que para ~ le autor
m~ncrom, r o ~acer relerend a .ª a lgo es una caraclerística de un uso de una expresión
Asinusmo e'\ mle rt.'Sd11le la re1o rmu.lau on que de la lE&gt;Orid de la ve rdad como a decuación
Prr&gt;pildeutik, Redam,
sllevdll a caho E. Tugendhat Y.• U Wolf en u obra Logii:ch-sema11h¡i;c/w
.
- ~uttga rt 1983,. p. 235ss. t&gt;mpleando este rilerio J el •uso• de tma expn.&gt;sión. in embargo,
tlrrPmos tan solo qu e no nos parece ,yue el "uso• de un enunliado referido a un estado de cosas
11E't~ rio ¡_up,gi.1t&gt; un pa pel esenc ral para tleterm.ina r su significado.
38. CI. el § 17 o.11" la primera lm 1cshgacrti11 Lógica dC&gt; Hu rl. Zubiri también se refiere a este
punto Pn su ll!Sis doc. to ral: Ensayo de 1111a te&lt;1ria femm11mológ1ca del jmcio,
•ieda&lt;l de Estudios y
Publt a, iones. Mc1 drid 1923, pp. 139-1-lO.
39. A. Rd nach, "/u.r llworit.&gt; des npgaliven Urtcils", p. ] 13.
-lO. X. 7uhiri,op.ot., p. 1-11 .

108
109

�Antes de abordar directamente la idealidad de la-proposición veamos
algunas diferencias entre ésta y su "vestidura gramatical", a saber, el
enunciadoi'. Un emuriado es un producto del lenguaje que consta de
palabras y éstas, a su vez, de letras, mientras que una pro~ición no COffita
de palabras, sino de conceptos y algunas formas conectwas como, poT
ejemplo, la cópula. En segundo lugar y como tendremos ocasión de ver ~ás
detenidamente, a los enunciados se les denomina verdaderos o falsos tan solo
en un sentido traslaticio. En realidad, sólo pueden ser correcta o
incorrectamente formados según las reglas del lenguaje. Por su parte, las
proposiciones son Los portadores de la verdad y de la falsedad. En tercer
lugar, se muestra que en un mismo enunciado pueden expresarse
proposiciones diferentes (por ejemplo, "el gato está sobre La mesa"
dependiendo si en este caso con "gato" nos referimos al animal o al aparato de
levantar pesos) y, a la inversa, una proposición puede expresarse con
enunciados diferentes. En cuarto y último lugar, como señala P.fander, pueden
formarse enunciados sin que ellos contengan proposición alguna mientras que
no es de la esencia de esta última poseer una 11vestidura lingüística". Puede
haber proposiciones no expresa"das en enunciados.

Estas diferencias entre la proposición y el enunciado no impiden el
que exista una relación entre ambas, fundamentalmente _porque la proposición
se manifiesta a través del enunciado. La relación que se establece entre
enunciado y proposición es completamente -peculiar y se realiza en la
conciencia de los seres pensantes, pues solamente ellos son capaces de mrmai:
y "vestir lingüísticamente" las proposiciones. Dicho con otras palabras, la
proposición es sentido, inteligibilidad. El sentido es lo que .se entiende por un
intelecto. Pero de este modo, no se ha determinado e actamente en qué
consiste esta relación entre enunciado y proposición. No parece, como señala
Prander, que se trate de una relación de asociación, pues, por ejemplor una
frase puede recordar un pensamiento que no esté expresado en ella y que, por
el hecho de ser recordado no se convierte en el sentido de este enunciado.
Si at~ndemos a la estructura de las proposiciones, podemos distinguir
con Pranderl2 tres elementos esenciales, a saber, el concepto suj~to, el concepto
predicado.y la ·cópula.
(a) El i;oncepto sujeto es aquel elemento de la proposición que .se refiere al
--11 . C(. por ejemplo, A. Pfander, Logik, eu /al,rbuc/1fiir l'/11/,i:,.ip/11c 1111,l p}liim,111011ai,Jgr,d1c fvn;c/11mg,
Bd.lV, Ma¡c Ni(&gt;meyer 1921, pp. 139-494. (Puhlí aJ0 'i&lt;'llitrddanl&lt;.&gt;nte , oom lA1gik t&gt;Ll Ma Ni&lt;&gt;meyer
1921. Tercera ediciÓll, M Nieireyt&gt;r, Ttiblngen 1963 (fo~'lm, trad. d, J. Pi&gt;rf'z &amp;:m«&gt;s, Rt&gt;visla de

objeto al cual la proposición se relaciona. Si prescindimos de este concepto, ]a
proposrción queda mutilada, le faltaría, por así decirr el ''soporte" objetivo. A
pesar de que se trata de un elemento necesario paia la proposrión, él sól~ no
es sufi iente para formarla .

(b) El amcepto predicado. Una proposición no se refiere simplemente a un
objeto, sino que afinna aJgo sobre éste. Por consiguiente, en toda proposición
ha de estar presente nec;esariamente un segundo elemento, el concepto
predicado. Sin embargo, ní el concepto sujeto ni el concepto predicado son
suficientes para la fom1ación de un a proposición, sino que requieren w1 tercer
eJemento.
(e) La cópula. No basta; pues, con poner el uno jw1to al otro los dos elementos
anteriores, sino que tiene que haber también un elem~nto que les ponga en
conexión. Así el concepto predicado no mienta simplemente una
determinación, sino que al mismo tiempo tiene la función de adscribir dicha
detemlinadón al objeto. El elemento proposicional que pone en conexión al
con epto sujeto y al concepto predicado y que refiere la determinación
predicativa al objeto es la cópula.
Pfander señala que la lógica tradicional ha solido concluir sus análisis
acer:a de los elem_e ntos de la proposición señalando Jos tres que aquí hemos
resenado, pero pasando por alto un elemento más, también necesario para la
formación de un juicio y al que, de algún modo, ya nos hemos referido en
parágrafos anteriores: el momento aseverativo. Se trata del momento que hace
que un mero pensamiento sea un juicio y no, por ejemplo, una pregunta, w 1a
duda, una conjetura, etc.
Podemos vei:-, pues, _que la cópula desempeña dos funciones en el
juicio: por -un lado, ejerce Ja .función de referir la determinación predicativa al
objeto (Hinbezielumgsftmktion) Yr por otro, real.iz.a al mismo tiempo la función
asev~i:ativa. La peculiaridad de esta segunda función de la cópula se pone de
m~esto su comparamos un juicio con una exigencia. En la exigencia de que
un obJeto deba tener una propiedad, por ejemplo, no solamente se adscribe
ésta al objeto, sino que también es exigida. En cambio, en el juicio la pretensión
es que 1a adscripción de la determinación predicativo al objeto coincida con
una exigencia del objeto mismo43.
..
Podríamos señalar una tercera función de 1a cópula, no señalada por
Pfander, pero puesta de -relieve por Conrad-Martius44: la función ontológica.

&lt;xcidente, Madrid 1933)

43.CT. los lPxloo '!adosen la nola8().
42. A. Pfürtder, op.dt., p. 38ss.
44.

a. H. Coruad--Martius, Das Sei11, Kosel, München 1960, p. 19:ss.

110

111

�Esta función e presa el puro ser "estado de osas". Mediante la cópula el ju1 io
asigna al estado de cosas su modo de ser propio antes de que lo pueda
afirmar. Se trata del ser estado de cosas, del ser a de un B, o el no-ser a de un

B.
En conclusión, el Juicio no consiste de objetos a los que se reÍiere ni se
refiere a conceptos de los que consiste. Fsto con eptos que onstituyen los
elementos esenciales de todo juicio son el concepto sujeto, el con epto
predicado y la cópula con su doble función.
¿En qué consiste, pues, la ú1dole ideal de las proposiciones?
hnaginémonos que llevo a cabo el jui io "el cu.adrado de la suma de
los catetos de un tna.ngulo es igual al cuadrado de la hipotenusa". Cuando
realizo este juicio el que me oye se da cuenta de que lo que mí enwiciado
enuncia no es mi vivencia psíquica, mi acto de juzgar rn ninguna otra
actividad o función mía45, sino algo que es siempre lo mismo, sea quien sea
quien lo fom1ule y sean cuáles sean las circunstancias en que sea fom1uJado.
Sea cual sea el momento en el que llevamos a cabo el juicio se repite un quid
idéntico, a saber, la significación o pensamiento judicativos4~ . Fs de esta
45. "Von &amp;&gt;n Akten (b~... dE'll Sau.en) unlers,. heiden ,vír garu ctllgemein dl'll In.hall, ~uf wekhen sie
beziehen, vom dem Lrtt&gt;1I (un dem Urteilssalzf&gt;) dasC.eurteilte, vnn dem &amp;&gt;fhl&lt;' (und Befehlsatze) das
Befohhlene ust" (A. R&lt;&gt;inach, n,e a¡miln.&lt;c:hen Gnmdlageu des b11rgcrl1cl1e11 Rechtl:f., en Samtliclic Wcrke, p.
243). De w1 modo más daro incluso que Reinach, lngarden St&gt; n&gt;iiere también a este pw1to ron w1
texto que podria ser asumido romo el programa de nuestro trabajo: "Wn nehmen die Satz.e nicht aJs
Ausdrückweisen icgendwelcher konkreter psy&lt;luscher Erlebnisse, noch als einen Ausdruck
ugendwt&gt;kher 'C.edanken', die durch irgPndt&gt;m Subjekl im Moment der Aw prarhe des Satz.es
vollzogm werden, sondem wir neh.men si aJs e1Jl(&gt; gew~ ideale begriffliche Einheil, die t&gt;inem
beslimmten Gegenstand (--) zugeordn&lt;&gt;t isl. lndem wir diesen 'Gegenstand' analysieren, erreichen wiT
emerseits die B&lt;'seiligung der subjektiven Untrschiede, ru1dererseits eíne objektive Hinwe.isung
darauf, welche Bedel,tung &lt;&gt;in Satz haben mt.ill, wenn er adaqual den hetreffenden 'Gegenstand'
bez.ekhnen soU (--) Die Aufklarung lllld die Begründw1g bestimn1tt&gt;r logiSche Agt&gt;legenheiten
hetreffs der essent.ialen Fragen wollen wir durch Aufklarung bestimmter ontólogischer Sachlagen
erreichen, diP die GegenstÁnde wahrer und WlS bekannter Bea:ntwortungen der genannten Fragen
hilden" ¡¡:_.,se.nliale Fragen", /nlrrbud1 fiir Plnlosoplnc w1d phti11m1m10/ogi..q;Jie F'o~lnm3, 7 , Halle aS.
19'24, p. 145).
-!6. "fs (el juicio m el SP11tido de wnten1do ideal del acto de ju7.gar) soll im Sinn von Husserls
'&amp;-deutung' aJs CRhalt einer Behauptung gefa&amp; werden. Fs soll das Allgemeine des U.rteils (nicht das
Generelle) genannt werden. Die Billigung oder Verwecfung heziehl ich auf das Urteil in diesan
Sinn" (A. Reinad,, "Über impersonale Urteile", en Siimtliche Werke, ed.dt., p . 343). "Der Sal.7~ nicht der
grammatische, sondem die Bedeutung d r Wortgruppe, der GeJanke, J.er ihr z:ugnmde liegt. Der
Satz isl unabhangig voñ Urtei.Js&lt;.,rl&lt;.'hnissen, von faktisdlen Fallen. Er isl ideell und auBerz.t&gt;jllich" (A.
Remadl, "Notwendigkeil und Allgeow.inheil im Sachverhalt", en Samtlid,e Werke, ed.dt., p. 351).
"Ot&gt;r CedankP ist immer ideel, sein gegenstiindlichl'S Korrelat kann natü.dich real oder ideel in.
Auch im letzteren Falle ist der Gedanke vom Gegenstand zu trennen (gemeinte zwei - die 2.ahl zwei).
Dem gedankl.ichen Gehalt zugeordnet sind gewisse Worte" (A. Reinad\, "Einleitung in die
Philosoph1e", p. 420).

112

wudad de las proposiciones verdaderas de la que fiJóso.fos como Bolzano,
Husserl, Frege y otros concluyen la existencia atemporal de éstas. Fsta unidad
es posible sólo si las proposiciones no dependen esencialmente de los actos
humanos de pensar.

. , Es cierto que no podríamos haber manifestado esta significación si no
hub1eramos llevado a cabo lU1 acto psicológico de juzgar. Sin embargo, "acto
de j~gar" Y "contenido judicativo" (proposició11) son enti~ades - aunque
reJa~nadas - completamente heterogéneas. El acto de juzgar es algo concreto,
realiza~o en un . tiem~ determinado por una persona mientras que el
contenido d~I Jllleto no tiene nada de psicológico o subjetivo. Frente a] carácter
t~mporal, efímero, de las vivencias judicativas, lo que el enunciado enuncia es
s1emp~ lo m_ismo, algo idéntico de naturalez.a ideaJ47. Por consiguiente, es a
~ta w11dad 1deaJ ª. la que aludimos cuando hablamos de "proposición". Es
Justamente el estudio de la esencia y las especies de estas wúdades ideales, de
l~ elementos que las constituyen, de las leyes de construcción de sus
diferentes clases así como las diversas relaciones en que puedan halla.ise unas
c?n ~~as el objeto de la lógica entendida como una "ciencia sistemática de las
s1gnificaciones 146.
Jw,t~ a 1~ unidad de las proposiciones, un segundo aspecto que
mu~ _su idealidad es su universalidad, esto es, el hecho de que las
propos1C1ones verdaderas no son patrimonio de ningw,a persona como sí lo
son 1~ .asentimientos dados a ellas. Dicho con otras palabras, si )as
proposioo~es fueran "productos" de los sujetos pensantes, entonces éstas les
pe~en~enan de algún modo. Sin embargo, dif-erentes vivencias en diferentes
~uJetos JUZgantes pueden tener el mismo contenido judicativo, la misma unidad
1deal de significación. A Ia· misma proposición, pues, pueden corresponderle
t~da una ~e de "vivencias judicativas", en cuanto hechos psicoJógicos de
diferentes SUJetos. Esto último supone Ja posibilidad de distinguir en las
47. ~-

hwarz (Der lrrhun 111 der Pl11loscp/11e, U11tersricl11mgt:11 uher da!&gt; Wei;e11, die Fonne uud dfr

11
ZC wlogiselu:
Genese d~ lrrhmzs im Bereid,e der Philosoplu.e
emem Uberb/ick iibcr die GescJuc/,tc
lrrhm1sproble111atik 111 der abe11dlanáLSChen PlnfoS&lt;Jphie, Aschendoríf Mwiste 1934
11111

8-1)

alude a la heterog neidad de Urteifrakt y Urtei/.sinhalt en lo que se reüere a sur
.li:P· • .
E'S&lt;'n ·al (l&gt;\ri
• ,IJ.
•
ons 1uoon
_._:~
. ~ 1Sffl'Jvtlll), pero, al nusmo tiempo, senala l&lt;1 rela ión "t.--slruchual" que entre
a,u1-,a:, objetividades existe.
48 - CT.~ por tjem.plo, el siguiente texto de la primera /Jroe,iigaei611 lógu:a de Husserl: "1st aJle gegl'bene
l:heo
. re~lie Einheit ihrem Wesen 11ach 6edeutungseinhei1 und · t cüe logik die Wissenscha ·
der
theo......._
__.__ Ei h .
rl
II von
übe"

•~....,,.-:,..,., n eil
1aup1; so ist ruglekh evídent, da8 die Logik Wissenschaft von
~!ungen als solchen, von iluen wesentlichen Arten und Untersc.hiedem sowie
íhnen ·· dend also.
.
'-""' rem ll1
Logik, ~
~(
tdealen) Geselzen st&gt;i.n mul.s".(p. 9'2). Por su parte, en la introducción a su
ueHulander sen~ la g';".1 ~ d de especies de "pensamient • (témuno con el que alude a lo
sserl deilOllllllaba Slgn.ificaoooesj que existen. Por lanto,según este autor, la lógica no puede
. . rse al ~~JO de .una dase de pensamiento,, los enunaativa., ino que habría &amp;, t&gt;xistir,;i
1m ~ ~ logtca de la pcegunld, de la suposición, de la valoración, de! ruego, de la aJ.vertencia de
os man...,.mientos, de las órdenes, etc.
'

"'ºº -•- · ·

tinüta

113

�vivencias entre su contenido ideal y su, por así decir, "vivir" este contenido.

Resumiendo con palabras de Husserl:

"La esencia de la significadón no 1a vemos, pues, en la vivencia que
da significación, sino en el 'contenido' de ésta1 conte~~~ que represe~~ u~
unidad intencional idéntica, frente a la dispersa multiplicidad de las viv~naas
reales o posibles del que habla y del que piensa '149 •
Asimismo, una caracterisbca importante de las proposiciones es el ser
los portadores primarios de la verdad y de la false~ad. La. verdad de la
proposición es comprendida en la fenomenologia realista c~mo la
conformidad entre, por una parte, la proposición y, por otra, la realidad (el
estado de cosas al que la proposición se :refiere). Fsta versión fenomenoló~
de la teoría de la verdad como adaequatio estaría, por otro lado, en consonanoa
con la máxima que manda volver a las cosas mismas, una máxima que
constituye no solamente el "principio de los prioci~ios" , del mét~do
fenomenológico, sino también el hilo conductor de toda filosofía que qwera
atenerse a lo dado. Por consiguiente, no pcdemos constatar la verdad de un
juido sin nmar al estado de cosas que le transciende. Dicho con otras palabras,
la verdad del juicio consiste en un encuentro entre él mismo _Y. el
"comportan:Úento" de las cosas, el estado de cosas. La verdad del JUIªº
depende, pues, de la existencia del estad~ de cosas afirmado por él50• Tan sólo
en sentido traslaticio podemos hablar de estados de cosas verdaderos. En
resumen, sólo las unidades complejas de significación que llamamos juicios
pueden ser verdaderas en sentido propio.

3.3.

Algunas consideraciones criticas.

La teOiía de la idealidad de las proposiciones que acabam~ de
exponer y que sigue .las líneas fundamentales de la interpretación husserliana
no está libre de críticas; criticas que se han ejercido incluso dentro del mismo
movimiento fenomenológico afirmando, por ejemplo, que ésta no es más que
el resultado de un "ir demasiado Jejos" en la crítica del psicologismo y de
pasar por alto la evidente relación que existe entre las proposiciones y los
actos mentales. A continuación me referiré a cinco dificultades que podrian
presentarse al respecto.

En primer lugar, cuando hablamos de la unidad y univeISalidad de las
proposiciones ¿nos :referimos sólo a las proposiciones verdaderas o la
proposición en cuanto tal y, por consiguiente., habóamos de admitir que
también las proposiciones falsas existen ideal y atemporalmente del mismo
modo que las verdaderas? De este modo, dos o más personas pueden creer
erróneamente una y la misma proposición como, por ejemplo, que Platón
escribió la Crítica de la Razón Pura.

En segundo Lugar, ¿qué sucedería con las proposiciones contenidas en
una obra de arte 1iteramt? Se trata de entidades atemporales que el autor se
limita simplemente a "descubrir" y a darlas, si cabe hablar así, "vestidura
lingüísticah? ¿No estamos, de esta manera, privando de todo poder creador a1
autor? Dicho con otras palabras, ¿ tienen todas las significaciones una
existencia ideal?
En tercer lugar, podría decirse cop Reinach que no deberíamos hablar

11

.¡_ 9.

E. Hl.1$(?rl, fnvestigt1c1011es Lógicas, p. 96-'17.

'I

so. Indicaciones sobre Los juidos

mo portadores primarios de verdad en los íenomenólog_os
realistas se encuentran, por ejemplo, en A. Pfander, A., l..ogik (cap. 2), D.v. Hildebra~d, W11at is
PJ1ilosopl1y?, p. 17, A. Reinach, 'William James Uíld der Pragmatismus", en Sltmt~íche Werk~,
ed.cit., p. 49 (dentro de una rílica a la teoría pragmati ta de 1.a verdad), E. Stein, E~ifühmng 111
,üe P/1ilosophfo, Werke Xlll, Herder, Freiburg 1991.p . 10lss., J. Seiie rl, Erkenntms ob¡ekhi•er
Wa/,rlu:11, ed.cit., pp. 98-102. Sin embargo, esta posición no es exclusiva del realismo
fenomenológico, ino que también íue d efendida, entre otros, por ej(&gt;mplo, por G. Frege, el cual

en su artículo "Der Gedanke" se expresaba en los siguientes terminos; "El pensamiento
expresad por el teorema de Pitágoras es 'atemporalmente verdadero~; ve rdadero
independientemente de que alguien lo tome por verdadero. No necesita portador. No es
verdadero solamet1te desde que fue descubierto; al igual que un planeta, ya antes de qu e
alguien I hubiese visto estaba en interacción con otros planetas• (G. Frege, "El peni;antient.o ~,
. m Reitnige ZUT Philosaplúe des denlsche11 lcit'ltlism11s, 1, 1918/1919, pp. 58-77. (Trad. cast.: "fJ
pensamienlo. Una investigación lógu-a" t'l'I G. Frege,lrwestigacume;lógicas. Ed. de~- Valdés,_Madrid
1984., págs. 69-70). Con anterioridad Bou.ano había distinguido un tipo de Siitze mi sich cuyo
contenido es diferente de lo que pertenece al objeto como propíedad suya y a cuya validez le es
indiferente el que sean pensadas por algu:iell (d. W1sse11schajtsielue, Sdentia Verlag Aalen, Dannstadt
1970, § 25). De ESte modo, Bolz.ano Uega a hacer la siguiente afirmación que recuerda la discusión que
tiene lugar en el E11tifr611 platónico: "Fs ist nicht etwas wahr, weil es Gott so erkennt, soodem im
-Gegenteile Gott erkennl es.so, weil es so ist• (loe. d L).

realmente de proposiciones atemporales, sino más bien de estados de cosas
atemporales a los que estas proposiciones se refie~. Fstos estados de cosas
pueden ser conocidos actualmente en propos:i,ciones verdaderas, sin embargo,
ello no es necesario para su existencia. Lo atemporal e independiente serían
pues los estados de cosas y no las verdades de las proposiciones que apuntan
a ellos y que son formadas en el tiempo. Dado que la respuesta a esta cuestión
supone la tesis reinach:iana según la cual la lógica no. es otra cosa que
ontología, esto es, relaciones entre estados de cosas, posponemos su
tratamiento hasta que hayamos analizado este punto.

En cuarto lugar, y recogiendo de algún modo todas las observaciones
anteriores, ¿cómo pasar por alto que Ja verdad consiste en una cierta
correspondencia entre el intelecto y la realidad (estados de cosas) y que, por
tanto, la verdad implica la existencia de dos polos: el de la mente y el dé la
realidad? l.a verdad, en cuanto propiedad de algo "en" la mente - las
_ proposiciones - seria imposible sin una concie:ncia personal. Podríamos

115
114

�formular esta objeción de otro modo: la proposición es sentido, inteligibilidad.
El sentido es lo que se entiende. ¿Cabe un intelligíbi-le desligado de toda
relación con un intelledus? Relacionado con esto, podría afirmarse que las
significaciones (conceptos y proposiciones) presuponen siemp~ UM
conciencia v que, por consiguiente, no existirían sin actos de abstraer YJUZ~Volviendo ~ la cuestión de la verdad de las proposiciones, si aquella cons.LSte
en una propiedad de éstas, la verdad deberla su ser a la mente del hombre.
Dicho con otras palabras, la verdad dependería de la mente humana.

cambjos que se producen en Ja significación de una oración cuando en ella
cambia la posición de una palabra no son, en modo alguno, cambios psíquicos
que experimenta el sujeto que usa estas significaciones. Una teoría que
sostenga la idealidad de las significaciones respondería que lo que en estos
casos sucede es que las significaciones son sencillamente diferentes. Fs
justamente este pw1to el que es rechaz.ado por lngarden, que sostiene que Jo
que realmente tiene lugar son operaciones subjetivas de producción de
proposiciones.

La respuesta a la primera objeción (la cuestión de SI existen falsedades
eternas) depende, a nuestro juicio, de qué se entienda propiamente cuando
hablamos de "unidad de las proposiciones". Esta unidad puede entenderse de
dos formas: o bien (a) como una mera identidad lógico-formal (en este
sentido, podríamos hablar de unidad de las proposiciones falsas) o bien (b)
como unidad intema (cualitativa) en el sentido de no-contradk:toriedad y de
unidad de todas las proposiciones en su complementación mutua. Aun
poseyendo w1a cierta fonna de existencia ideal, las proposiciones falsas
carecen de la unidad y mutua complementariedad que se da entre las
proposiciones verdaderas. Éstas últimas, en virtud de su UJÚdad matei:w o
cualitativa, están unidas entre sí de tal modo que e 15ten toda una sene de
relaciones esenciales entre ellas. Por consiguiente, la existencia ideal que se
atribuye a las proposiciones verdaderas es una jdealidad mucho más
significativa que la mera unidad lógico-formal o identidad de sentido también
encontrable en las proposiciones falsas. Estas últimas se caracterizan más bien
por la confusión, la superficialidad, la falta de conexión entre ell~s y por to~a
una serie de imperfecciones5 1. Sin embargo, nos referiremos mas
detenidamente a este punto cuando consideremos la cuarta objeción.

Si se admitiera una teoría de las idealidad de las proposiciones, ello
supondría, según lngarden, aceptar que el mundo se nos poblara de una
multitud de significaciones equivalente al numero de usos distintos de una
misma palabra. o solamente se llegaría, así, a una multiphcación de las
significaciones, sino que también sería imposible indicar en qué consiste una
significación, puesto que ello sólo podría realmuse con la ayuda de otras
significaciones. Además este mundo de múltiples significaciones sería un
mundo de objetos acabados, existentes atemporalmente, de modo que, en el
caso del autor de una obra de arte Literaria, éste no crearía propiamente su
obra, .sino que se limitaría a descubrir conexiones de proposiciones ya
preexJStentes.

Por lo que se refiere a la segunda objeción, constituye uno de los ejes
de Ja crítica de Roman lngardeñ a la tesis husserliana acerca de la idealidad de
las signifí_caciones. El filósofo polaco parte de la consideracjón de que los
SL bre este inleresantísimo problema ontolót,rico de la lógi d vé-ase el articulo de M. Roberts:
"Timeless Trulhs and Falsities" así como la réplitd a éSte por parte de Seifert, • Are There
Timeless Falsities. 0n the Difference between Truth and Falsity with respect to the Ideal
Existence of Meaning- Unils" (ambos artkulos están publicados en Alet/rem VI, 199-1).
Apoyándose rílicamente en el artículo de Seifert escrito en 1982 ("Is lhe Exist nce of Truth
Dependent Upon Man", en Rev1ew ef Mctaphy!'ics 35 (Marzo 1982), pp. 4.61-481 .), RoberlS
piensa que I argumentos a Javor de la existencia alemporal Je las proposi&lt;'iones verdaderas
(uiúdad y universalidad de ésta ) son aplicables igualmente a las proposiciones falsas. &amp;to
lleva a Roberts a sostener que, a diferencia de lo que Seifert creia, existen actualmente
pr~posiciones ideales falsas. Por u parte, Se"ifert reconoce que la proposiciones falsas han de
tener algún tjpo de existencia ideal (al menos orno ob¡etos de proposiciones verdaderas) pero
"their ideal existence ouinot be tompared in lerms of aduality and propec mode of ,deal
extStenre with Lhe full-fledged and far superior ideal exislence ol !he infinitely many and
perfect proposilions which are lhe bearers of trulh itsélí. 1 express lhis by simplying: in
contrast to the actual ideal existence of truth, the timPlessness of ali false propositions might
be regarded as a cosmos of merely possible false propositions" (art. ·1., p. 289).

116

_
En resumen, según lngarden las proposiciones que aparecen en una
obra literaria tienen la apariencia de proposiciones reales (por eso, los
denomina "cuas.i-juicios"[pro~iciones]) y pueden ser verdaderas o falsas en
el mundo_ fictici~. Exist~, pues, una coherencia dentro de la obra literaria que
nos ~mute deor, por ejemplo, que fue don Quijote y no Sancho Panz,a el que
lucho contra lo~ molinos de viento. Sin embargo, estas proposiciones no son ni
verdaderas ni falsas con respecto al mundo real ni son proposiciones reales
que se refieren actualmente a estados de cosas.
Por consiguiente, estas proposiciones, producidas en la obra de arte
lite~ria, poseen la misma unidad e igualdad de las significaciones, en el
sentido descrito por Husserl. De este modo, las proposiciones contenidas en el
Qu_ijote tienen una cierta autonomía que nos permite saber cuando alguien se
refiere verdadera o falsamente a algún suceso contenido en esta obra. Ésta
pu:de ser leída por millo~es de personas. Sin embargo, estas proposiciones no
deJan de ser crea ión del genio de Cervantes y la cuestión que se plantea es si
sobre la base de esta "w1idad e igualdad de las proposiciones" contenidas en la
obra maestra de este autor, podemos mantener que ésta e iste
atemporalmente desde Ja eternidad.
. . . En definitiva, según lngarden habría que buscar otro tipo de
o_bJet'.vtdad entre lo "ideal" y lo "real" (en el sentido husserliano de estos
term1'.1os) que hiciera justicia al estatuto ontológico de las significaciones. Lo
esencial, en todo aso, es que cada palabra tiene una significación a través de

117

�la cual se mienta intencionalmente un objeto. Este mentar np es una propiedad
de Ja palabra qua palabra, puesto que es de una naturalent diversa a esta. Esta
heterogeneidad es -precisamente la que hace imposible que la palabra "porte"
la significación. Esto solo es posible sí esta función le es proporcionada, por así
decir, "desde fuera•t, por un acto de conciencia que le presta la referencia
it1tencional a w,a significación. De este modo, este acto "crea", de alguna
manera, algo que antes no estaba presente y cuyo ser no es n.i real ni ideal, sino
algo análogo al "aparecer" y que, por tanto, no tiene una existencia
autónoma 52 •

verdad subsiste en una forma atemporal y resiste cualquier intento de
interpretadón que le adscribe un ser que emerge en el tiempo y que pasa. La
verdad no puede eXM:ir parc.iabnente (...) La verdad es un todo ordenado de
una sublimidad, estructwación y orden que contiene todas las conexiones
Jógicas y todas las dependencias entre las diversas verdades del juicio.

Por lo que se refiere a la cuarta objeción, y que como decíamos
comprende al resto, su respuesta está relacionada con los argumentos de la
unidad y UIÚversalidad de las proposiciones verdaderas que hemos
mencionado en aras de probar la idealidad de éstas. En este sentido, habíamos
. afirmado que la verdad de la proposición posee una unidad en virtud de la
cual pueden participar de ella juicios realizados por personas diferentes y en
tiempos distintos. Por tanto, de aquí se sigue que la verdad no depende del
pensamiento humano, no es una creación de éste. Si un juicio correcto que yo
produz.co ahora en mi pensamiento fuera el único portador de verdad y esta
verdad fuera engendrada por mi acto de juzgar, entonces podrían crearse (por
mí y por otros sujetos pensantes) toda una multitud _d e verdades del mismo
contenido. &amp;tas verdades dejarían de existir cuando el sujeto pensante
muriera, se volviera loco, etc.

Ahora bjen, esta .independencia de la verdad con respecto a 1a menté
humana es pJenamente compatible con la afirmación de que la verdad está
ordenada a la persona, que ésta supone conceptos y actos de pensar del
hombre. La clave de la conciliación de estas dos afirmaciones pasa, a mi juicio,
por mostrar, como, por ejemplo, ha llevado a cabo últimamente Josef Seifert,
que la verdad supone ciertas significaciones (proposiciones) de las que es
predicada. Sin embargo, los rasgos de la verdad que mencionábamos más
arriba (univexsalidad, atemporalidad_, etc.) hacen imposible identificar las
proposiciones que son portadores de la verdad con los pensamientos que la
mente humana produce, los cqales muchas veces son confusos y equívocos.
Es, pues, tan sólo de un ámbito de proposiciones ''puras" - del que nuestro
pensamiento puede participar tan sólo imperfectamente y que exceden·
nuestra comprensión plena - del que se puede predicar la verdad e:n sentido
propio. No obslante - aunque, a nuestro juicio, el estatuto ontológico de estas
significa.dones, que son los auténticos portadores de la verdad, no se agota en
su relación con Wlél conciencia personal- éstas no pueden existir aisladas en sí
mismas en un mando de Sat:e mr sich ta- Bolzano ,que, sí cabe hablar así,
están "suspendidas en el vado". Por el contrario, se relacionan siempre con
una conciencia pezronal que las aprehende de modo que ésta se refiere a Ja
realidad •~r medio" de ellas. "En última instancia" - volviendo al problema
de Ja verdad - '"la verdad' no puede ser una totalidad estática, infinita, de
proposiciones ideales sin-vida e intelecto'G.5.

¡11
:.J

Por tanto, si reflexíonamos cuidadosamente sobre la e-xperienda de Laverdad, ésta nos revela una universalidad, atemporalidad, infinitud, claridad,
profundídad, consistencia interna, armonía y "perfección ideal" que
sobrepasan cualquier juicio particular fom,ado por la mente humana y que,
por ejemplo, no posee la falsedad (las proposiciones falsas). Por consiguiente,
la consideración de la esencia de la verdad nos muestra que ésta no puede
depender del pensamiento humano contingente. Así puede decirse que
"~ perfección ideal de la verdad implica la atemporaljdad de la
verdad misma y su wlidad interna perpetua, la cual nunca puede ser
alcanzada por inedio de l.lfl crecimiento exterior del número de proposiciones
verdaderas pensadas y fonnuJadas por el hombre""53 .

"La verdad que hace verdaderas a Jas proposiciones fonnadas por el
hombre es más que la correspondencia de las proposiciones humanas con la
realidad, e.e., con los estados de cosas que existen independientemente. La
52. C[ R. Inga.id~. Das literaril;cb.: 1-:unslwerf... Einc l lnt.ir.mchung aus dcm Gr.:nzg.:bict d~T Orll\•logj.:.
Logik und Lileratmwíssen.-d'Jall 4. Aull. Max Ni""1le)'&lt;'r. T0bingcn 1972. § 19.
53. J. Scifat. J.. "{$!he F.xi!tdireofTrulh ~0011 l 'pun ~tan·. p. 475. (l.atrndua:ioo e; mía).

118

En esta perfección ideal 1a verdad 1,1W1ca puede ser encamada_
plenamente en la mente humana o producida en pensamientos por el
hombre"~.

a

En resumen una significación o pensamiento (se.él un concepto o una
proposición) independiente del pensar, de la conciencia, conduce a una
contradicción en sentido lógico. ¿Cómo pensar en un "sentido" que no lo es
para nadie? Este objetivismo extremo no es en modo alguno defendido por Jos
fenomenólogos realistas, los cuales no obvian el que las significaciones
presuponen siempre -un intellech.ts para el cual son intelligibille y, por ello,
podemos decir mm gran11 satis que "dependen" de él o, incluso, son
54. J. Seifert., &lt;Jp. cit- p. 478-479.

55. J. Señert, op. di., p. 480.

119

�"producidas" por él. Ahora bien, y aqw res1d l componente real1Sta, estas
significaciones no son "productos" arbitrarios del pensamiento, sino que su
"norma" es la realidad a la que el sujeto se refiere por medjo de ellas. En el
caso de los conceptos éstos se refieren a las esencias m [entras que las
proposiciones remiten a estados de cosas56 • El punto decisivo en esta uestión
es darse cuenta de la falsedad que supondría pensar que "ser pensado" y. "ser
dependiente de la conciencia" son lo mismo57 •

Hasta ahora hemos venido hablando de la existencia de los estádos de
cosas como condición de la verdad de los juicios o proposiciones. · Sin
embargo, cabe preguntarse sí ésta es la unica condición o si, por el contrario,
una proposición ha de reunir alguna condición más para que se Ja pueda
llamar verdadera. Esta cuestión también fue abordada en el seno de la
fenomeno}og:ia realista, en particuJar por Edith Stein en su obra Einjiilmmg i11

3. 4.

La ,tiferencia e111're la praposición y la objetividad expre;ada (el estado de

cosas).
a) Lcls diferencias principales.
. ~entro de nuestro esfuerzo por clarificar en qué consJSle la
pro~1c1~~ en cuanto unidad ideal de significación, queremos fijamos a
co~tinuaaon en la diferencia entre esta entidad y el estado de cosas al que se
refiere, entre lo que la expresión judicativa significa o dice y aquello acerca de
lo ~al lo dice. Por otra parte, a falta de un amilisis detallado de en que
consJSta un estado de cosas aquí es suficiente dear que se trata de un objeto
estructural de la foru1a 11ser-b de A", que, en temünos de Hildebrand expresa
,
'
un.· " c?mo
es t1' o " que es n y que estas estructuras son para Reinach los correlatos
objetivos de Jos juicios60.

die Pliilosoplúc.
En este escrd:o Stein se refiere a las condiciones fom1ales de I verdad,
esto es, a las leyes formales en las que lo mentado por un ju.ido, el estado de
cosas, ha de ser expresado. El estudio de estas leyes o, lo que es lo mismo, el
estudio de las posibles formas de proposiciones verdaderas, y de sus
miembros constituye la tarea de la lógica formal 58 • Se trata del estudio de las
categorías significativas. Estas leyes hacen :referencia, pues, a la corrección de
la forma de un JUicio. Sin embargo, estas condiciones formales no garantizan
ellas solas la verddd deJ juicio y, por ·onsigu.iente, no es posible separar la
esfera de los juicios o de las proposiciones de la esfera objetiva a la que se
refieren. Dicho de otra forma, las condiciones de posibilidad de un juicio
verdadero no atafien exclusivamente a su forma, sino también al darse del
objeto sobre el que juzgan, esto es, a la existencia de un estado de cosas, que
en el juicio es mentado59. De esta forma, la ontología formal y la "teoria formal
de las significaciones" son disciplinas correlati as, de modo que el nombre de
"Jogica formal" - piensa Edith Stein - puede ser usado para ambas.

.
Los fenomenólogos realistas consideran que los estados de cosas son
entidades "~era" del juicio, trascendentes y, por consiguiente, con elementos
totalmente diferentes. Ciertamente a todo Juicio pertenece w1 estado de cosas
pero este pertenecer no significa que se trate de una parte del juú ío.
'
. . ~fander señala una clase especial de juicios que, a su vez, se refieren a
otros JUJ tos y conceptos. Se. trata de los juicios lógi os. En ellos los estados de
~osas corre.pondíe1~~-contienen, a su vez, juicios y conceptos. Pero, U1Cluso
n estos ca~, los JUICIOS y conceptos que se contienen en estos estados de
cosas son diferentes de los ju idos que a ellos se refieren.
~na diferencia fundamental entre las proposiciones y los estados de
cosas resrde- omo hemos tenido ocasión de ver - en que las primeras son las
portadoras primarias _d e Ja verdad y de la falsedad mientras que a los
segundos se les denomina erdaderos (o falsos) sólo en un sentido traslaticio.
.
Ahora ~ien, el que nos encontremos con planos absolutamente
diferentes no quiere decir que no e, ista 1úngu.na relación entre los enunciados
las proposiciones Y los fSlados de cosas. A pesar de su diferen ia, estos ~
elementos - cuyo estudio ha de ocupar a toda teoría del ju ido _ están
mhmamente relacionados. Los enunciados e presan . 0 constituyen la

56. En sus me&lt;litos •rrobll!IIIS oí wgi • (dos rursos de lecciones impartidas durante los 1l'Stres ~
y de wrilno de 1944) Dietnch von Hildebrand se ¡('{ien&gt; a ~e carádei
"n&lt;lrmalivo• de la realidad con respocto a las sign.ifkaciooes.

mVll'.'mo de 1913/44

Sl. U. A Reinada, "Einleitung 1n me Philosophie", p. 380.

58. E. Stein, Einfuluw1g mdre Plt.ilosaphi,:, p.103.
59. E.

ein, E., op.ci.Lr

60.
., 1-..irtl-', Y, omo muy dcertad,unente seoald
K.. n V H1ldl'l,mnJ' WI,,,, '"· P/111,,,.,,,/11''
· ' •' ' r · 17· ror {dil
, unrw l'n -;u c1rt11. ulú "1l1I.' lnt(&gt;nhondlity 1ll Thinkíng. TI1f" Oillt'f\&gt;t, e t Lwren Sldte of Affair and
l n,p,."" 111•~nd.l M.-.11tt, r", l,&gt;n MuUigan (~,t.)&lt;.&gt;p.ut., p. 18-1. 'Rí-in.-.1&lt;.h is helpt&gt;J Lo avo1d the 'Austrian'
uinl\1~1;111 ("flln• prop,.llSK 1011 y ,~1c1dn dP «"&amp;Is - llt'l·,1u~ he -'-- -11 ··• ll~ lL 1 -1
,t t
. .
. .• .
•
'-'"'"' '-" =~ 11&lt;1-&lt;.: auses as 1:iames ol
"'.:' 01 ,llldll"i bul dll inl1111hw «&gt;l\"itru,1i&lt;'&gt;n.•. fwhi&lt; hl ,armo! lv .-ompl,,teJ by lhe n&gt;Ji..-ale •·
\rm In lnrm., ~1gn1h&lt;111L 5"nli'll&lt;l'º
P
JS

p. no

121
120

�"vestidura Lingüística" de las proposiciones, de modo que la comprensión de
un enunciado nos remite a la proposición expresada por él Pero, al mismo
tiempo, nos remite, a través de la proposición, al estado de cosas que
cormituye el correlato objetivo de esta última. De esta manera, las
proposiciones son comprendidas como "conduciendo" al estado de cosas. o
obstante, hay casos especiales, como señala Pfünder61, en los que el enunciado
puede ser concebido de modo que ya no esté por el estado de cosas al que., a
través de la proposición, remite, sino por la proposición misma, que en ella es
expresada. En este caso, nos encontramos ante el enunciado en suposidón
lógica o formal. Así, para indicar que un enunciado es tomado en este tipo de
suposición se le suele encerrar entre comillas.
Otro punto en el que se puede notar la diferencia entre la proposición
y el estado de cosas es que ninguno de ]os elementos que componen éste es
elemento de aquélla 62 • En la proposición "el azufre es amarillo", el "azufre",
que es una materia determinada, en tanto que es mentado como parte del
estado de cosas, no es un elemento de la proposición. Tampoco lo es el
"amarillo". La proposición no consta, pues, ni de esta materia ni de aquella
cualidad de color, sino de otro bpo de elementos totalmente diferentes.

b) Excursus:
La identificación entre estado de cosas y proposición en la
ontología de R. M. Chisholn,.

Uno de los filósofos contemporáneos que mas ha reflexionado sobre
la problemática de los estados de cosas ha sido R. M. Ch.isholm6\ A
continuación e pondremos las Lineas básicas de su ontología de los estados de
cosas para después llevar a cabo un e amen critico de ésta.

1,,

La ontologia de los estados de cosas de Chisholm se basa en la idea de
que las proposiciones y los hechos ("facts") no son otra cosa que "s ubespecies"
o clases del género estados de cosas. Chisholm funda la verdad de su posición
en dos premisas de orden metodológico. En primer lugar, considera que las

61 A. Píiintlc&gt;r, A., op., il., p. 17.
62 A l'íiimlN, &lt;&gt;/I.Clt, p. 15.
63. f. R. M. Gusholm, PL'n-&lt;111 a11t/ ()ey.-c:t A Mdt1pl~r.;ic1ú Sh1,~¡. ( -.wg&lt;' Allt'll &amp; Unw in I ttl. Tl rqu.iy
1976. (ca p. IV) y la reformulad ón y dmplkl&lt; ifo ,k• t&gt;'il1' ,apítuln 1'n 1&gt;1 d rtk uln "Fvmts, t&gt;nipo silioru,
and Stales o( Affans". WeingartnN, P.,/ F- Mor,dwr, r)11hilog11: mu/ /;&gt;;,,'!l., Ounki&gt;r und Humblot,
Rerl rn 1979.

teorías que contradicen su postura son incapaces de resolver ciertos
problemas_filosóficos y, en segundo lugar, éstas son más complejas que la
suya propia.

Chic.holm considera que los estados de cosas son entidades abstractas
que existen necesaria y eternamente, y son de tal modo que algunos de ellos,
pero solo a l ~ de ellos, tienen lugar, suceden o subsisten ("tak~ place,
occu.r or obta.in ). De este modo, nuestro autor pretende hacer justicia a lo que
R Camap entendía por proposidón6'. En cuanto asu ser, los estados de cosas
de~d_en en modo alguno de las cosas individuales concretas. Ahora bien,
s1 oo existieran cosas concretas individuales, habría indefinidamente muchos
estados de cosas. En cualquier caso, el propósito fundamental de Chisholm es
mostrar que si su posición es correcta, no habría por qué asumir que junto a
los estados de cosas existen proposiciones y hechos.

°?

En este orden de cosas, Chisholm confiesa que lo que él denomina
estado de cosas se parece a lo que tradicionalmente se ha denominado
"propos~?.ón". As~ismo en el artículo publicado en 1979 y que constituye una
adaptaCJOn del capitulo N de su hbro Persona y objeto, publicado tres años
antes, .reconoce sin ambages que utiliza el termino "estado de cosas" para lo
que Frege denominaba "pema.m.iento" (Gedanke)M.
.
Pe~ veamos más de cerca algunas de las características más
tmportantes ~e los estados de cosas se~ Chisholm. La primera que nuestro
autor ~~na es la posibilidad de que alguien los "acepte". Esta
carac:tenstica de los ~dos de cosas junto con el concepto de implicación
~entm~ment) de estados de cosas, Je permite e1 establecimiento de un criterio de
1dentidad ~ estas entidades. Un estad~ de cosas p "implica" un estado de
c ~ q eqwvale a decir que p es necesariamente de tal modo que (a) si el
~ubs~te, ento~ q subs_iste y (b) quien acepte p acepta q. El criterio de
identidad menaonado a.fuma que si un estado de cosas p "im lica"
n·
)j "
1
p
q Yq
imp ca p, entonces e estado de cosas p es idéntico con el estado de cosas q.
Hasta ahora hemos venido ut:iliz.ando los términos "existencia
n ~ " Y "subsistencia" aplicándolos a los estados de cosas. Chisholm
sostiene que los estados de cosas "existen necesariamente" al igual que las
64 - "I believe lhat lhe informal thin.king of lhe great maJO· rily of philosophers and scient:ists
proceeds in terms O f rntE&gt;ntions,
·
·
· and propositions. lt is true tha t the ·entists
e.g., properties
usually do n~t use the term 'pro~iti~n• in lhis sense, b u! when they speak of possible cases,
;ents, expenmenta l _resul~, dlstribuhons oí lhe electric field or Lhe Hke, they the reby mean
. hat we cal! propos1tions (R Camap, "Replies and ystematic Exposil:ions" en p Schil
The Philosoplry of Rudolf Canurp, The Open Courl Publishing Company, ~ Sall~

196t::

~_&gt;,

~-a. R. M. Oli.sholm, Persa,15 mul Objeds, p. 117-118 y del mismo autor "Even1s, Propositions and

-=ites of Affaus•, p. '57.

122

123

�prop.iedade.s y los atributos. Aho_ra bien, decir d.~ un ~tado de ~~ .qu~
existe no es lo mismo que dear que ocurre ( occurs , o que subs~
("obta.ins"). Para e plicar qué significa ~~ un ~do de cosas subsiste
Chisholm recurre a la e plicación de la relaaon que existe entre los estados.de
cosas y las propiedades o relaciones:

"Para toda propiedad o re]acíón G hay un estado ~e ~ s p Y un
estado de cosas q tales que p subsiste si y sólo si G es eiemplificada Y q
subsiste si y sólo si G no es ejemplilicada1to11
Este principio nos permite decir, pues, que los estados de cosas son de
dos clases: aquellos que subsisten, suceden o t.ienen lu~ Y ~os que no
subsisten, suceden o tienen lugar. A su vez, podemos ~gutr entre
estados de cosas que subsisten necesariamente como, por eJeffi plo, el no
existir cuadrados redondos" y aquellos que, posiblemente, no pueden subsistir
como es el caso del "existir cuadrados redondos". En cualquier caso, ambos
estados de rosas, subsistan o no, puedan subsistir o no, "existen
necesariamente" o existen en todo mundo posiblefl7.

}os

Al principio de esta caracteriución de la posioón mantenid_a por
Ch15holm hemos afirmado que su intención fundamental es constnur una
ontología en la.que la categoría fundamental sea la ~~ estado de ~ s. De este
modo Ch.isholm intenta probar que las propos1C10nes - al igual que los
suc~ _ no son otra cosa que estados de cosas. Veamos brevemente cuáles
son los puntos principales de esta argumentación.
1

1

Si tomamos este termino en lo que suele llamarse su "sentido
filosófico correcto", con él nos referi.mos a un objeto abstracto que existe en
todo mWldo posible68• Por io tanto, las proposiciones - SI es que hay tales rosas
- son muy semejantes a los estados de cosas. Sin embargo, Chisholm reconoce
que a ambas entidades se les suelen asignar notas diferentes.
de las
proposiciones se dice que son verdaderas o falsas y no que !;ubsisten o no,
mientras que ]os estados de cosas subsisten. En segundo lugar, las
proposiciones son eternamente verdaderas o eternamente falsas mientras que
los estados de cosas - algunos de ellos - pueden subsistir en ciertos momentos
y dejar de s ubsistir en otros.

1:5í

1.,

0

obstante, y aquí reside el

estados de cosas y propos.10.ones, Chisholm considera que estaríamos
"multiplicando los entes sin necesidad" si dijéramos que entre las cosas que
existen eternamente en todos los mundos posibles se encuentra el estado de
cosas del ''ser mortal de Sócrates" y, asimismo, la proposición ''Sócrates es
mortal'l().9. Por consiguiente - y a modo de aplic.ación de la "navaja" de Occam Chisholm afirma que utl estado de cosas es una proposición que es
necesariamente taJ que o siempre subsiste o nunca subsiste, o, dicho de otra
forma, una proposición es un estado de cosas que no puede subsistir en un
momento y dejar de subsistir en otro70• De aquí se si81;le una definición de
pro1X&gt;5ición verdadera como aquella que subsi5te y de la proposición falsa
como aquella que no subsiste. A una proposición verdadera se la denomina
también "hecho" ("fact").
Recuérdese que uno de los rasgos fundamentales de los estados de
osas es la posibilidad de que alguien los aceptara. ,in embargo, parece que
hay proposiciones que no son objetos posibles de aceptación, por lo cual no se
podría igualar sin mas las proposiciones con los "objetos de aceptación". Dicho
con otras palabras, 11 un objeto de aceptación puede ser un estado de cosas que
no es tal que subsista siempre o no subsista nunca. Un ejemplo seria 'El cree
que mañana lloverá'""' .
Antes de pasar al examen crítioo de Ja postaon de Chisholm,
pennítaseme unas breves palabras acerca de lo que este filósofo ent.iende por
"sucesos" ("events"). Los sucesos, al igual que Jas proposiciones, constituyen
una clase o subespecie de los estados de cosas, a saber, aquellos que subsisten
en ciertos Jugares y momentos. Pero, ¿no se había dicho anteriormente que los
estados de co,sas existían necesaria y eternamente? Para salvar esta aparente
contradicción Ch.isholm recurre. al concepto de "concreción" de un estado de
cosas:
"e (un lado d cosas) es concretado por A en un ti mpo l = Df e ocurre
("occursn); para toda rrorLedad P, SI e "enlails" p y si p es teruda sólo r
cosas contingenl , e nton('CS algú n miembro d A tiene p en t; y no hay un
subconjunto S de A tal que para toJo P algún mi(&gt;fllhro de S tenga f&gt;"72.

Dado este con~pto de concreción, podemos decir ahora qué es para

paso deci;ivo en la identificación entre
69. R.M. 0 1isholo1, Pcn.111 m1st ai¡a:t, p. ID y "F.vents, Prof

66. R.M Chisholm, "Persons and Objectº p.119..
70. R M. Ch.isholm, art.dt., p. -12-43.

67. Ci . R M. Olisholm, Pen;(JII mul Ob¡ect, p. 119 y del nú&lt;;mo autoc "Evenls, Propooitions and Stat

of

Affairs", p. 32 O. nola 2

71. RM .Ousholm,arl. t, p.-13.

68. R. M. Otisholm, Perso11 mu1 Ob¡ed, p. 122 y "Events, Proposilions alldStates oí Affails", p. -12.

n. R.M. C11isholm, P.cr,;,,11,md Ol.~oct, p. 125.

124

125

itions an\l lates oí Affaus•, p. 142

�un estado de cosas que pueda ocurrir e:n un tiempo y en un lugar dados. El
que Wl estado de cosas ocurra en un tiempo t significa que hay un conjunto A
tal que es concretirado por A en el tiempo t. Que un estado de cosas ocurra en
un lugar quiere decir que hay un conjunto A y un tiempo t tales que e es
concretizado _por A en t y todos los miembros de A están en el lugar P en t.
Finalmente, los sucesos son aquellos estados de cosas que ocurren en eiertos
lugares y tiempos. Por tanto 2 + 2 = 4, 2 + 2 = 5, etc. no son hechos. Por
consiguiente, los sucesos no pertenecen a la clase de los estados de cosas que o
subsisten siempre o no subsisten nunca o, lo que es lo mismo, no son
proposiciones73•

Después de 1,aber analizado las .líneas fundamentales de la ontología
de los estados de cosas de R.M. Chishohn, quisiéramos ofrecer aJgwias
consideraciones críticas al respecto. En primer lugar, no me parece que el
hecho de que -una teoría sea mas "simple" que otra constituya una nota de su
verdad. En este sentido, habría que precisar qué es lo que se entiende
propiamente por un termino tan vago como "simplicidad" de una teoría. En
cualquier caso, n&lt;;&gt; parece que simphcidad sea sinónimo de verdad.
No obstante, el punto más problemático es el de la identificación de
las proposiciones con los estados de cosas. En este sentido, no creemos que el
problema se reduzca a una mera cuestión terminológíca que se resuelve
sustituyendo por "proposición" el temlino "estado de cosas" en los escritos dé
Ch:ishol.m. Así, sus análisis-parten de la con.5ideración de w, ejemplo: sabiendo
que el autor de Waverley era la misma persona que el autor -de Mamrion las
expresiones "el ser armado caballero del autor de Marmion" y "el ser armado
caballero del autor de Wllllerley" expresarían dos estados de cosas diferentes.
El fundamento de esta diferencia residiría en que el primer estado de cosas no
existiría en un mundo en el que no existiera Mamtion y el segundo no existiria
en un mundo en el que no existiera Waverley. Sin embargo, la formulación de
Chisholm es.equívoca. Si con "estado de cosas" se refiere a1 contenido ideal de
un acto de ju.+gar, esto es, a la proposición, es cierto que estamos ante dos
estados de cosas diferent~. Ni uno ni otro podrían haber sido fonnuJados en
mundos en que no se supiera de la existencia de Wcwerley y de M.am1ion, o
simplemente no Jos habría formulado una persona que desconociera en este
mundo la existencia de estas dos obras hterarias. Ahora bien, el uso del
temúno "estado de cosas" es equivoco debido a la formulación "el ser am1ado
caballero ... ", una fonnulación que parece referirse aJ correlato objetivo de un
acto de juzgar, esto es, a 1a objetividad que hace verdadera a una proposición.
Vistas así las cosas, nos encontraríamos ante dos proposiciones díferentes que

se refieren al mismo estado de cosas, el cual si exi5te, existe con independencia
de su ser reconocido por un sujeto a través de una proposición. Lo que sucede
es que, a través de ésta, el sujeto ''pone de relieve" este acto y Je trae, por así
decir, a su presencia consciente.
Por otra parte, si se acepta la visión de Chisholm, queda sin resolver
cuáles serian las objetividades que hacen verdadera a una proposición. En este
sentido, afuma que todos los estados de cosas (proposiciones en nuestra
terminología_) existen necesa.r.ia:mente, pero tan solo algunos de ellos
"subsisten, ocurren o tienen lugar". Estos últimos serían aquellos que
"ejemplifican" una propiedad o atributo. Prescindiendo de la vaguedad del
temt:ino "ejemplificación", no resulta claro cuál es la novedad .radical de los
estados de cosas que subsisten. Ello es fruto de la falsa identificación entre dos
entidades absolutamente distintas. Un análisis del problema - en las claves de
la fenomenología .realista - muestra que 1a situación es bien diferente.

Lo que ocurre,es que es preciso distinguir entre las proposiciones, en
cuanto contenidos ideales de los actos de juzgar, y los estados de cosas a que
se refieren. De este modo, w,a proposición es verdadera cuando aquello a lo
que se refiere, a saber, un estado de cosas, un determinado "comportamiento••
de la realidad, exi5te. Así la verdad consistiría en un "encuentro" entre lo que
la proposldón formula acerca de la realidad y la realidad misma. Siguiendo el
ejemplo de Chisholm acerca de la "no subsistencia" del estado de cosas "el ser
redondo de los cuadrados") lo que tma consideración cuidadosa muestra es
~ue si por "existencia
y atemporal" entendemos "existencia ideal",
esta corresponde a las proposiciones, a las unidades significativas ideales
complejas. Por su parte, los estados de cóSaS ''subsisten" o no y precisamente
en virtud de ello, 1'hacen" que una proposición sea verdadera o falsa. la
idealidad de los estados de cosas dependería del tipo de componentes de éste.

necesaria

En todo caso, no .resultan daros los motivos que impulsan a Chísholm
a llevar a cabo esta identificación a no ser una suerte de "économía" ontológica
qu~ no consideramos justificada, pues estados de cosas y proposiciones son
entidades absolutamente diferentes no susceptibles de ser reducidas unas a
otras.
Otro punto de apoyo de la tesis de Ch.isholm es de carácter rustórico.
Así cuando se refiere a la "existencia necesaria y eterna" de los estados de
·cosas compara su concepción con la de Husserl, según el cual - en la
~rpretación de Chisholm - ]os Stu:Jwerhalte son "unidades jdeales'; que 110

tienen comienzo ni fin temporales74'. Para probar esta semejama con Husserl,
74 - a .- ~ ~ Peison and Object, p. 119·y nota 6 en p. 215 y RM. Chlmolm, "Evenfs,
l'ropa¡itions and States of Affam/', p.32

73. Cf. RM Chisholm, 11p.ol., p .127.

126

127

�no al estado de cosas ~n cuestión.
remite a la página 44 de la edición de las Jnvestigadones Lógicas publica~a en
1928 por Max Niemeyer y que correspande al parágrafo 11 de la pnmera

lmiestigación lógica. Allí se afirma:
"Der objektiven Geltung eines Sachverhalts glaubteo wir vel'Sichert zu
sein und gaben ihr als solcher in der Form des Aussagesatzes Ausdruck. :oer
Saclwerhalt selbst ist, was er íst, ob wi.r seine Geltung behaupten oder rocht.
Er ist eine Geltw1gseinheit an sich. ("Hemos creído estar seguros de la validez
objetiva de un estado de cosas y le hemos dado expresión en la forma ~e la
proposición enunciativa. El estado de cosas m.ismo es lo que es, ya afumemos,
ya neguemos su validez. r.s w,a unidad de validez en sí'175 •
Aunque el modo en el que en este pasaje Husserl utiliza el termino
''Sachverhalt" no es suficientemente claro, sus esfuerzos están encam.inados a
distinguir entre la expresión misma, su sentido , y la objetividad
correspondiente. Sin embargo, como es sabido, Husserl no lleva a cabo una
consideración sistemática de los estados de cosas, limitándose tan sólo a
señalar algunos de los rasgos característicos de éstos. Sin embargo, creo con K
Mulligan7ó, que Husserl modificó profundamente las consideraciones sobre
los Saclwerhalte de los alumnos de Brentano - entre los cuales era habitual
hablar de los estados de cosas, como de hecho haáa, por ejemplo, Anton
Marty, en tanto que contenido ideal del juicio77 y como también lo hace el
propio Chisholm - preparando así el camino para la primera reflexión
sistemática sobre los estados de cosas, tal y como fue expuesta po.r algunos dé
sus disápulos (fundamentalmente Adolf Reinach, pero también Roman
lngarden, H. Conrad-Martius, Dietrich von_Hildebrand, etc.).
En todo caso, los estados de cosas eonstituyen la objetividad que es
significada a través de ·una proposición y, por ello, se trata de entidades
totalmente diferentes. Por consiguiente, es necesario distinguir
cuidadosamente entre el acto de juzgar, la proposición a través de la cual nos
referimos al estado de cosas, y el estado de cosas mismo. F.9-de la proposición
de la que predicamos la verdad o Ja falsedad dependiendo si corresponde o
75. E. Husserl, l1weshgacia11es lógicns, p. 43. Li tradul'Ción es de la edición de M. García Morente y J.
Gaos &lt;.' 00 la salvedad de que he sustituido la versión que estos autores dan al ténnino Sadruerlialt, a
saber, "situación objetiva", por "estado de a:;sas•.
. 76. K Mulligan, "Las situaciones objetivas en las lnveshgaao11es lógials de &amp;!mundo Husserl", - "Las
situaciones obJet:ivas en las hweshgacwnes Lógims de Edmundo Husserl", en Revista de Filosofía, 3.
época, vol ffi, págs. 2348, Editorial Complul~, Madrid 1990, p. 23.

77. A. Marty, U11tersud11mgm zur Gnardlegung de1· allgemeinen Grnmahk 101d Spmchpllilosophie, pp. 288362 En te sentido ..--reemos que Ch:i.sholm comete la ºconfusion austriaca" referida por Künne en su
articulo "'The lntentionalily of Th.iriking: 1l,e Oifference between State of Affair and Prop(lSitional

En resumen, la capa de los estados de cosas es radicalmente distinta
de las proposiciones que se .refieren a éstos. Ciertamente a todo juicio
pertenece un estado de cosas pero este "pertenecer" no quiere decir que se
trate de una parte del juicio.
c)

¿Crean las proposiciones los estados de cosas?

Hasta ahora hemos visto las principales diferencias entre e] acto de
juzgar, la proposición (el juicio) y el estado de cosas. Hemos puesto de
manifiesto como todo juicio se caracteriza por "aseverar" o "poner
aseverativamente" un estado de cosas. Ahora bien, ¿en qué consiste
propiamente este "aseverar"? ¿Se trata de una creación del estado de cosas par
parte del sujeto que juzga?
"Al proyectar el jwcio el estado de cosas distinto de él mismo, Lo
detem1ina a partir de s.í, y, en esta medida, e1 juicio es, pues, lo primario y el
estado de cosas lo secundario. En tanto que exclusivamente proyectado
~entworfen) por el juicio, el estado de cosas es completamente nomdependiente .respecto de éste. E's proyectado por él como Ja imagen en la
pantalla es proyectada por la lámpara. Y los enunciados, pertenecientes al
dominio lingüístico, vienen a ser sólo algo así como el armazón que soportan
las lámparas deproyección'173 •
No quisiéramos convertir nuestro análisis de este importante
pro~lema ~n Wl~ mera consideración terminológica, pero gran parte deJ
~ntí~o de estese Juega en lo que en el texto citado quiera decir Pfünder con e1
térmm~ "proyectar". A nuestro juicio, es daro que "proyectar" no posee aquí
Wl sentido creativo, sino que, más bien, se refiere a la relación intencional que
se establece entre el pensamiento y su objeto (en este caso entre la proposición
y el estado de cosas).
.
El j~cio "pone" w1 estado de cosas pero como si lo creara o produjera,
~":'~ en l!l forma del "poner aseverativo". Por consiguiente, es de la esencia del
JU1ct0 el aseverar que un estado de cosas subsiste. En su aseveración el juicio
tiene la pretensión de coincidir con el modo en que las cosas se "comportan
e~tre sí'' y, por lo tanto, de ser verdadero. &amp;ta pretensión de verdad,
vm~da necesaria.mente con el jujcio como aseveractón, puede verse
cump~~~ o no. En resumen, es preciso comprender, por una parte, la
especifia?ad de, la función aseverativa del juicio y, por otra parte, la
autononua ontologica propia del estado de cosas. De este modo, es la realidad
8. A. Pfander, op. d i., p. 36).

7

Matter".

128

129

�mJSma la que se constituye en "nom,a " para nu tros conceptos y Juicios
al t:ontrano""'.

no

UN FILOSOFAR EXI TENCIAL FUNDANTE
DE U
FILOSOFIA DE LA CULTURA

Matilde Isabel Car ía Losada
lnv hgadora - iembro de la Carrera del
Investigador del Consejo a ional de
lnveshgac1ones Científicas y Técmcas (Comcet)Buenos ires, Argenhna

Desde un filosofar exist ncial -el que aspira a la verdad no
meramente pensada sino real.izada n la e astencia- esto es, el que aspira a
la verdad encarnada -un filosofar integrador, -abarcador y superador- que
se desenvuelve en y desde el desarrollo de un pensar metafís1 o -y
axíológ1co- fundante, s ofrecen los fundamentos de una Filosofía de la
Cultura que se despliega como proyección práctica de d . ho pensamiento
al ual ratifi a.

79.

t · ur1-·'
J..,¡aJo sin rrensar J'd~ alr.is Y
r,n su /¿•~~k. pf;ind&lt;'í ,,, l,trd"' &lt;at&gt;nliUl) d . tllf"&lt;l't7/tll &lt;l~l' h.' ~l)Jd
J.t"t"'ell wud I.K'I An.spnll..h
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rus.1mm&lt;•1vulwffm mJI f'mt•r h;r.l,mmg J...., ( .egl'llSl,~es,,n ,uwid.&gt;r dem SubJektgegenstanJ
M,1&lt;.htspru, hu r J..&gt;tl l,t'f.&lt;'ll!&gt;lanJ, t., ~I u1&lt;&gt;n1 c&gt;tgen..~~ \VdS er ni&lt;hl ~ &lt;ll aus íor&lt;l&lt;&gt;rt.
hm 11,,enJ.•11 as ru,uurw1&lt;'ll,
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lnlt&gt;rplV'I J..., gt•w.ahltt•n e "'f,nt..,ldnJ..'5 .,.,,n un .,~ •
.,.. J _... Id.., Urtet.1 ISl t.&gt;IJll&gt; Sün
k 1 . .,,¡ &amp;.Jru, kung J..-s l.eg&lt;'llSldn..,.,., u ,m ,
J1kt,1lori."l lw (..e,.IP, JE'C- c.&gt;~ • "
'J, · iellel..tuellt• Geivt1
Man muB wher ,ius &lt;lem
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Huuminunr,

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1),1-. Urtt&gt;1l n1t•mt ug &gt;ndwd, 1w • ~ ~\!&gt;Ion '.
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rn•

•

Desde su busca del Fundamento, desde u a pira ·ón al "Grund",
a la Unidad, al Uno, el filósofo sujeto integrador, desde la int gra ión como
actttud y queha er, integra su ser y queha er filosofantes -y desde la
mtegración de su e tstir como libertad despliega un pensamiento senhdo y
senttmiento pensado. Pensamiento sentido y sentimi oto pensado desde el
cual ofrece un pensar probo, honrado, un pensar que se qesen uel e en y
desde su verdad existen ial; y desde un filosofar e 151:en i.al -el que
persigue la verdad encarnada, es decir, no la erdad meramente pen da
sino la verdad r ali.zada en la e isten ta-.
i "] filosofía promete la razón ro al a o poqm imos" 1 enton es
el filósofo. -que como persona- asptra a aborear2 -saber- un saber
liberador-sal íf¡ o, propone la integra ión de la Filosofía a otras formas de
saborear el "Grund". La filosofía se muestra asa int grada a la 1íst· -y si
queremos- a la Religión- y a la P ía.

Porqu ofre er un pensar prob , honra o es la fun 1ón social y -más
aún- el "servic10 social"' del filósofo- ést fr e como ftló fo a la persona
lo que es resultado de su ser y qu ha er f tlosofantes.

'••

1 )

Ahora bien, si la u.Jtura tarea humanct, r a ión /o r rea ión de
valores, ellos han de crearse / o re,rearse desde u géne IS tSten ,al,
esto es, desde el ex · tente -que es en su raíz última Iibertad- el que al
encarnarlos revitaliza la fuente de los alor . O mejor, revitaliza a los
131

�valores fw,dantes de la Cultura; a los que vemos en la síntesis VerdadAmor.

es un juego. Un "juego cordial", el
juego existencial es un juego que eJ existente juega desde lo entrañado. 4 Al
La existencia como Libertad

jugar su e istir como juego cordial la persona revitaliza los valores
fundantes Verdad-Amor.
Se consideran valores fundantes de la Cultura a la Verdad y el Amor
en su síntesis;
y como paradigmas al genio y al santo. Ellos
respectivamente encarnan el valor intelectual y el valor moral en grado
sumo.
Valores que han
sido encarnados y encamables

espaciotem pora lmente.

Al genio, al santo y al héroe, y en su síntesis5 se les propone como
encarnadores, esto es, iluminadores y vivificadores de la Cultura en su
desenvolvimiento.
·Desde el desenvolvimiento de un pensar metafísico -y axiológicoabierto a la dimensión vertical que se proyecta en el orden práctico como
Filosofía de la Cultura, el filósofo que despliega un filosofar existencial
·mtegcador ofrece los fundamentos de dicha Filosofía de la Cultura como
iluminación y vivíficación de la cultura en su desenvolvimiento. Una
cultura de mtegración - de síntesis creativa-creadora-.

El filósofo-desde su búsqueda del Fundamento y en su aspiradón
a él, al Grund-Verdad-Amor-Libertad-Presencia- Gran lntegrador-UnoJugador Cordial 1ayúscuJo-6 se integra. integra su ser y quehacer
filosofantes, y en y desde la integración saboreada como actitud y quehacer
despliega -desde un filosofar concebido como juego cordial- la propuesta
-teoréticamente fundada- de un exJSti:r omo juego cordial también.
Dada la existencialidad de la Filosofía, el filósofo que asuma que la
"Filosofía promete la razón pero salva a _poquísimos"; acaso despüegue un
filosofar mtegrador de otros modos de saborear el "Grund" .
Si acaso todos los existencialistas tienen la obsesión de Dios, para
afirmarlo o para negarlo como "Grund" han necesitado integrar la
Filosofía a la Mística y/ o a la Religión y a la Poesía, para poder expresar lo
que desde la sola Filosofía no habrían podido e presar en su "necesidad
sapiencial", en su busca del Fundamento. -"Grund" -;7 en su necesidad de
saborearlo afirmándolo o negándolo.

112

El filósofo, sujeto integrador, desde un filosofar saboreado como
fuego cordial propone jugar la e istellcia como "juego corrual'' también.
Juego a) que la persona es vacada y con-vocada por su "Grund" . El
existente en y desde 1!! libertad que es; es llamado y !Jamado "con" Uamado con el otro. Así el existir como juego cordial es juego de
Libertades con-jugadas - jugadas y jugándose- como respuesta al "Grund"
--el jugador-Cordial Mayúsculo--.
Si es que las reglas del juego son propuestas por quien propone el
juego8; entonces es el 11GTW1d 11 , el "Jugador Cordial ayúsculo" -que es el
que invita a la persona a jugar su existir como "Juego Cordial" - el que le
propone como única regla de este juego, la cordiahdad, la generosidad, el
Amor, sin medida, el Amor sin más. Así la persona -que es en su raíz
última libertad- juega su libertad, se juega, juega juega con, el juego de
su libertad con-jugada atendiendo a la única regla de este juego: la
cordialidad, la generosidad, el Amor sin más. El juego e istencial como
juego cordial es un juego de Con-cordia, de con-cordancia. Un juego que el
existente juega en y desde lo Cordial -en y desde lo cual quedan asumidas,
integradas -abarcadas y superadas- las diferencias -en respuesta al
"Grund" - lo Cordial sin más.

Se considera importante destacar que si es desde su propio
fundamento, "Gnmd" que el hombre, ·el existente, es fundado como capa:
de Dios, entonces, es desde su propio fundamento que el ~xistente está
llamado a jugar su existir, su juego ex~tendal, como jugador de un "juego
a lo divino".
Al responder a la mvitación de su "Grund" a jugar su e istir como
"Juego cordial" el hombre, o mejor, la persona, asume su ser ca-pa.z de Dios,
Y como tal desarrolla su existir como un desafío en el que desenvolverse
desde su existir saboreado como "juego cordial" es al mismo tiempo
desarrollarse como j1tgador de un juego a lo divino. En efecto, desde su existir
saboreado desde la integración de sentir y pensar, el hombre que se asume
como ser capaz de Dios, se propone desenvolver su existir como "Juego a
lo divino" como juego a desplegar -desde la integración- la Verdad y el
Amor en grado máximo; juego que tiene como modelos -acaso como
supremos ganadores- al genio, al santo y al héroe en su síntesis.

.
En su busca, en su aspiración al "Grund"; el filósofo, sujeto
mtegrador -en cuanto existente- desde su ser consigo como libertad
creativa -creadora- amante y libertad creyente, Juega su existir como juego
cordial, con el otro -h1 cordia/-.9

133

�El juego existencial, el juego de la libertad, es un juego de hbertades
con-jugadas, jugadas y jugándose. Juego que el eKistente juega desde la
esperanza10 en el "Grund" - Concordia Suma- y en el otro -tú co.rdialpresentific.ante de la Concordia Suma-. El otro-tú cordial -también esperacomo libertad creativa-creadora- amante y übertad creyente-.

El yo y el tú -que son en su raíz última libertad- se juegan. Es decir,
la libertad que son la juegan y la c_omprometen en el juego existencial- en y
desde el presente que saboreadamente aspiran "presente eterno". Y desd~
el concebir y el sentir -es decir el saborear- el presente como síntesis de lo
temporal y lo eterno. 11
El compromiso que el yo y el tú asumen en su "juego cordial" es el
de su propio existir como bbertad. Compromiso que asumen en plenitud,
en y desde el saberse fundados en su "Grund" -Concordia Suma, que los
invita a jugar su existir como "juego cordial"- un "juego de sustento"-;
(-comojuegode Amor-. ElAmoralimenta). Un "Juegoalodivinó'.

Consideramos importante destacar lo que sigue:

Así, de esta manera,. desde un filosofar existencial e integrador, el
filósofo desde una propuesta metafísica -y axiológica- ofrece los
fundamentos de una Filosofía de la Cultura -como iluminación y
vivificación de 1a Cultura en su desenvolvimiento- que tiene como sujeto de dicha cultura- al hombre integrado como libertad, es decir, desde la
übertad que el existente es (considerado el existente en el orden
metafísico); y al hombre probo, honrado (considerado el existente ~n el
plano axiológico).
Desde el exi&lt;.tir concebido -y sentido- saboreado como juego cordial,
es posible fundar una Fi1osofía de la Cultura que -ilumine y vivifique una
cultura de integración, una cultura de con-cordia, que desde la justicia -o
mejor desde 1a equidad- como condición de la Paz- aspire a la Paz. Una
cultura de con-cordia, que se despliegue desde la visión del otro como tú
cordial en tanto presentificante de la Concordia Suma.
Siendo el Amor, la única libertad creadora de libertad; la persona
como líbertad-creativá-creadora-amante se funda en el "Grund" -VerdadAmor-Llbertad-Presencia...(anonimia y polionimia). En esta anonimia y
polionimia destaco el Amor- Lo CoxdiaJ.-el Jugador Cordial Mayúsculo-Ja
Concordia Suma- Amante Sustentante-...

El "Grund" que es quien invita a jugar el existir como juego cordial -

un juego de sustento- se juega como Sustento. El "Grund" es así, sustentador
sustentante. Y el existente que también juega "el juego cordial" -como un
juego de sustento- se juega -éJ mismo- como sustento. Y como sustento
sustentado y sustentante. Es sustentador sustentado; como sustentado,
sustentase y sustenta.
En su "juego cordial" -cordial- porque se juega en y desde el
corazón, en y desde lo entrañado- el yo y el tú son redp:rocamente
amantes sustentantes present:ificantes de la Concordia SullJa -"Gnuid"Sustento-Sustentador-Sustentante-Amante-Sustentante...
(El
Amor
alimenta...).
En y desde su "necesidad sapiencial" -necesidad de srwarear al
"Grund"-Concordia Suma.Amantes de amantes- el existente siente, saborea
al,tú -al tú cordial- como presentificante de la Concordia-Suma.
Porque el filosofar es también "un servicio social", el filósofo -sujeto
integrador- desde la integración saboreada como su actitud y quehacer y
desde un filosofar concebido como juego cordial, propone el existir como
"Juego cordial" tambien. El existir es ofrecido por el filósofo como un
"Juego cordial". Un juego de libertades conjugadas, jugadas y jugándose.

134

"La Filosofía promete la raz.ón pero libera a poquísimos"

-insistin,,,os en ello- entonces un quehacer filosófico integrador -abarcador
Y superador- de la mJSDla Filosofía -por vía del filosofar- propone un
quehacer hheradpr, salvíf:ico en cuanto se ofrece mtegrado a otras maneras
de acceso al Fundamento; La Mística, · -y si queremos la Religión- y la
Poesía... (Se trata de otras maneras de acceso al Fundamento a las que un
quehacer filosófico integrador, como el propuesto, abarca y supera en sus
diferencias).
·

Ante la libertad sólo cabe la esperanza.
Porque el Amor es la única libertad creadora de übertad; si la
persona, el existente es libertad creativa -creadora-amante y libertad
creyente; su desphegue~como .libertad entonces supone la esperanza. El
esperar en eJ otro como tú cardial. Esperar .fundado en la Concor:dia-Suma
que nos funda libres-amantes. La esperanza se funda en el "Grund"
· concebido y expetiéncrado -saboreado- eu y desde un pensamiento sentido
Ysentimiento pensado- como lo Cordial, sin más.

135

�La persona que acepta jugar su existir como Juego cordial, desde su
ser capa:: de Dios, juega su "juego a lo divino". Un juego con-jugado en el
que sabiéndolo o sin saberlo -saboreándolo o no- el otro- como tú cordial es
presentificante de la Concordia-Suma-el Jugador Cordial MayúsculoAmante de amantes- Amante Sustentante ...

Si acaso el existente se endiosa para que Dios, su Dios se encame ...;
el Juego Cordial, su Ju.ego a lo divino -acaso también- sea el modo
de traer y atraer al "Grmld", su "Grund" a la presencia existencial.
12entonces,

Y es que si el sustento es lo que nos hace vivir, existir; entonces, el
existir-juego cordial- supone el "Grund" Sustento- SustentadorSustentante-Sustento fruitivo-.
Sí, Sustento fruitivo- ¡acaso no lo son los amantes!- presentificantes
de Jo Cordial sin más -.

de este juego es asumir al convocante, su "Grund", el "Jugador cordial
mayúsculo" -la Concordia-Suma-.
Jugar el "Juego a lo div.ino" es con-concordar e] existente -en el
despliegue de la libertad que él es -con la Concordia Suma en y desde el
asumirla como tal- dimensjón vertical del juego existencial como "juego a
lo divino"-. Yjugar el "Juego a lo divino'' es también concordar el existente
co11sigo mismo y -desde su concordar- jugar su existir como libertad conjugada con el otro -tu cordial-libertad-creativa-creadora-amante y
libertad creyente-. Dimensión horizontal del juego existencial como "Juego
a lo divino" .

El existente es go:::ne de su Juego Cordial, de su juego existencial
como jugador de un juego a lo divino. Y lo es en cuanto es él, quien articula
su juego existencial -el juego que es su existir como libertad- su juego
cordial, en la doble dimensión de este juego -la dimensión horizontal y la
dimensión vertical.

Ahondemos aún más.
¿Cómo responde el existente a la invitación de su "Grund" - "el
Jugador Cordial Mayúsculo" - "Concordia Suma" -... a jugar su existir
como juego cordial?.
Responde asumiéndose como jugador de 11n juego a lo divino; un juego
de libertades con-jugadas, jugadas y jugándose -en las dimensiones
horizontal y vertical del juego-.
En su juego e istencial, en el juego que es su existir como juego
cordial, el hombre, la persona, es elgozne.13

El existente es el que responde al "Grund". En y desde su "sí", ~n y
desde su respuesta afirmativa a su "Grund", e] existente se d~ifica.
Se considera importante profundizar, ahondar, en el "juego a

Sabiéndolo o sin saberlo, saboreándolo o no, el existente
-que
acepta la invit~dón, el convite, 15 al que es invitado, convidado por su
"Grund", a jugar su existir como juego cordial, como "juego a lo divino" ve como valores fundantes a la Verdad y al Amor en su síntesis; y, en y
desde su juego cordial aspira a desplegarlos, desarrollarlos, encarnándolos
en su existir- asumiendo como supremos ganadores de este juego al genio,
al santo y al héroe en su sin tesis, quienes han encamado y encaman el
valor intelectual y el valor moral en grado sumo.

lo

divino".14
El hombre, o mejor, la persona es el gozne del juego que es su existir.
En otras palabras: El existente es el gozne de su juego eri.tencia] como
juego a lo divino. El existente es quien articula su j-uego a lo divino, su juego
existencial en la doble dimensión de este juego -la dimensión horizontal y
la dimensión vertical-. Juego al que es invitado, vocado y con-vocado por
su "Grund".

Jugar el existente su juego existencial, desplegar 1a persona su juego
existencial como jugador de un "juego a Jo divino" en la dimensión vertical

136

En su juego existencial el existente juega la libertad que él es como
despliegue de la Verdad y el Amor en su síntesis, a los que aspira a
e~1~mar en grado máximo, creativa - cradoramente. Los modelos que el
existente anhela asumir en este juego y que se le muestran acaso corno
supremos ganadores son el genio, el santo y el héroe.

Ahora bien aspirar a encarnar el valor intelectual y el valor mo.ral en
grado sumo de un modo creativo-creador ¿no es -de algún modo- asumir
la con-vocación del "Grund" al existente -desde su ser capa:: de Dios- que
en cuanto tal lo llama a jugar desde si -como libertad- un "juego lo
divino", un juego a deificarse?.
Si acaso el hombre se endiosa, se deifica, para que Dios, s11 Dios se
encarne -o dkho de otra 01anera: Para traer y atraer a su Gmnd a ]a
presencia existencial. Y si, además, " Dios quiere dioses";l6 entonces "el
Gran Juego Cordial" aJ que el ex1Stente es invitado, convidado por su

137

�"Grund" -Ja Divinidad-Concordia Suma- que lo ha fundado, romo ser
capa:: de deificarse, en y desde su fw1darlo- es un ju~go qu~ el fugadar
Cordial Mayusculo Juega como convocante y que el existente Juega orno
convocado en elsentido antedic.ho.

DesarroUemos más.
El juego cordial, el "Gran Juego Cordial" . e~ un jue~ ~ue el
existente -el jugador de un j11ego a lo divino-juega endiosandose, deificán~ose.
y es un juego que el Grund -d fugador Cordial , Mayusmlo- . Juega
encarnándose, entrañándose, en el existente-. De ahí que el exJStent~
sabiéndolo O no saboreándolo o no, al desplegar la libertad que es desde s1
,
mismo y así afirmarse
como libertad- al afirmarse des d_e su "Grun d" Concordia urna entrañado en él- se afirme concorde, cordial

Sabiéndolo o sin saberlo, saboreándolo o no su juego existencial es
un "Juego a ser genio a ser santo y a ser héroe".
Desplegar la libertad, el juego existencia], en y desde la aspiración' a
encamar la erdad y el amor en grado máximo
-es, en y desde el
existente, asumirse con-vocado -en la mediada en que como libertad se
despliega revitalizando, en amando la Verdad y el Amor- a la genialidad,
a la santidad y en su síntesis.
Ahora bien, esta con ocación a ser genjos, y a ser santos, que vemos
implícita en la con ocación al "juego a lo divino" -convocación a la síntesi&lt;:;
y a su encarnación, y más que encarnación, entrañamiento -es una
convocación a la heroicidad, a ser héroe.
El "Grund" llama, y llama con. Llanta, convoca al existente a
encarnar la erdad y el Amor en su swtesis, desde su ser .libertad-creativacreadora-amante y libertad creyente espaciotemporaJmente situada.

El Grund llama, convoca, el existente acepta.
¿Jugar el existir como juego cordial cada existente, no es -de algún
modo- creativamente, asumirse convocado a ser genio, a ser santo, a ser
héroe -un juego a lo divino-? .

AJ jugarse como libertad en un juego a lo divino, el existente se
deifica, y através de su al1ondamiento en este _juego, se crea Y se ~e-crea
como libertad -creativa-creadora-amante y libertad creyente. Libertad
que espera en Ja persona -como libertad- y en el pres~nte -concebido,
saboreado, como síntesis de lo temporal y lo eterno. El existente espera en
cuanto se advierte fundado en su "GruJ1d" - Concodia-Suma.

En y desde su "Grund", la persona se asume concorde -y así
asumida como Hbertad concorde, ord ialmente juega su juego existencial juego de con-cordia- con el otro- tu cordial- y con su "Grund" .
Cabe destacar que la genialidad, la santidad, l&amp; heroicidad -en su
síntesis- a que el e istente -en y desde su "Grund" - esta vócado y convo ado han sido encan,adas y son encarnadas y encarnables,
e paciotem poralmente.
El istente se despliega desde la libertad que es -y se despliega
como libertad creativa creadoramente- en su aspiración a en arnar la
Verdad y el Amor en su síntesis -. Y en ese despliegue de su juego
existencial como juego creativo, creador, el existente en y desde sí afirma génesis existe,zcial del valor- y revitaliza a la Verdad y al Amor como valores
fundantes.

138

En este llamado que el existente asume desde su ser capa:: de Dios, el
existente se deifica, se planifica. Al asumir a su "Grund" como Concordia
Suma se asume, desde su ser consigo se juega como libertad conjugada
con el otro, el "tú cordial". Como "jugador de un juego a lo divino" el
e istente asume a su "Gnmd", su ustento como "Concordia Suma'' y se
asume sustentado, fundado como libertad concorde -con- ocado a jugar
su "juego a Jo divino'' como libertad creativa-creadora-amante y libertad
creyente-.
El existente -sustentado por su "Grund" - que espera en el tú aspira- en y desde su aspiración a en amar ]a Verdad y el Amor en grado
máximo -que, en su ju.ego de libertades conjugadas con el l'ú -también el
tú despuegue su übertad como encamación de la Verdad y el Amor en
grado sumo. En el tú cordial el existente ve una libertad que en cuanto es
capa:: de Dios, es capaz de jugarse es su aspiraaón a encarnar a la Verdad y
el Amor en su síntesis. En el tú cordial el existente ad vierte un co-jugador
en el sentido expuesto.
.
Sustentado por su "grund" el existente juega un "juego a lo divmo"
-JUego a ser genio, a ser santo y a ser héroe.

Si se considera la etimología, "héroe", está Ligado a la acción.17 Cabe
preguntarse entonces ¿no es - de algún modo- encamar la heroicidad
asumirse libertad concorde consigo m.:ismo desde ella desplegarse en y
desde la aspiración a encarnar la Verdad y el Amor en grado Sumo?.
139

�Con ideramos que sí lo es, en cu nto ello conlleva a la probidad, la
honradez, del pensamiento. Y el pensar con probidad supon ~ onlleva,
una aristocrllCla de la conducta. Afirmaciones que hacemos 1lummando los
términos en cuestion -es dear- probidad y aristocrarta desde u t1IDolog1a. •3
El "Grund", "Gran integrador" "Jugador Cordial 1ayúsculo" · a
con-voca al e istente como "Jugador de un Juego a Lo di ino",
el
existente respond al "Grund" de un doble modo. Asunuendolo omo
"Grund", "Concordia Suma" y asumi ·ndose • asumiendo al otro, tu
cordial, como "Jugador de un Juego a lo dh-100", en cuanto el otro
sabiéndolo, saboreando/o, o no- también a~eple Jugar est Juego.

Cada exJ.Stente, recíprocamente, Juega su Juego e. tStenctal que
juego a ser geruos, a ser santos y a er héroes. Que as, como gemo, como
santo, y como héroe en su smtesís, la persona, el existente 0010 capa: d~
Dios puede presentifícar su Dios, a su "Grund" presentif• arlo al otro- tú
cord.icll- presentificante -también- de la on ordta urna-.

En , desde su aspira ión a encamaI la erdad y el mor el hombre
O si queremos, en y desde su aceptar el e istenle, Jugar su
existir como "juego a er geruo, a ser santo a ser héroe", se plenifi a y
omo taJ se deifica; se asume orno capa: de Dios- su "Grund" qu lo voca y
con- oca a ser- y ser con el otro, tu córdial- genio, santo, heroe.

se deifica.

El ''Grund", voca y con- oca al e istente a jugar su e istir orno
Juego a ser geruo, a ser santo, a ser hérQe. El e tStente se plerufica como
tal se detfi a, se asume capaz de D,os que lo con oca en y desde su
cronotop1a -aqm y ahora- a d splegarse on el otro creatt acr adoramente como genio-santo hero ...
El "Grund", vaca y con oca orno Concordia Suma- omo ustento.
el e · istente amo libertad responde. El hombre se endiosa para que Dios,
su Dios, se en arne.
En su neces1dad de fundamento, en su necesidad de saborear el
"Grund", el exJStente Juega su e JShr como "Juego a ser genio, a ser santo y
a ser b roe -con el otro-tu cordial- como modo de traer d atraer u
"Grund" a la presencia e istencial.
El gozne de este Juego -no interesar marcarlo- es el existente. El
Juego e istenc1al como Juego cordial, 111ego a lo divino - Juego a er geru , a
ser santo, a ser héroe- se arhcula en una doble dimensión~ horizontal y
vertical. El punto de infle 1ón es el hombre -libertad concorde concordada
y concordante- que como hombre íntegro, probo es el SltJeto de una cultura
de integra 1ón, de 01 ordia

lnslStamos en algo qu ya hemos señaJado.

El sujeto de la Cultura -una cultura de integra tón- de concordia desde un filosofar e. ist nc,al e int grador- abar ador y superador- es el
hombre, 1existente mtegrado
-como libertad que es {considerado el
e ist nte en el plano metafísico).
Y
el hombre probo, honrado
( ons,derado el e IStente en el orden ax,ológico).
El punto de infle ión del "juego a lo di ino" es el e istente, la
persona-libertad con-corde que con-cuerd con su "Grund", "ConcordiaSuma"; y que en d de su con-cardar consigo concuerda, acuerda, con el
otro -tú ordial- como übertad- creativa-creadora-amante y libertad
creyente- presentifica.nte de la Concordia - Suma. Y, quien- en y desde la
Concordia- se despliega como su1eto de una cultura de integración, de
sínte is creativa-creadora. Una cultura de on-cordia.
Desde un filosofar e istencial e integrador -considerado el filosofo
como SUJeto integrador , la integración como u actitud y quehacerhemos desen uelto, desde un filosofar con ebido y sentido-saboreadoomo "juego cordi I", la propuesta del exJStir como "juego cordial"
también. Un "juego de sustento"; un "juego a Jo divmo". Cuestión que
hemos e plicitado.
En y desde un pensar senhdo y un sentir pensado hemos ahondado en
el e tstent "go::ne" de su juego e istencial como "1uego cordial" -un
"juego de sustento" - "ju go a lo djvino". Y hemos ahondado asimismo en
los d, tmtos jugadores de ese "juego cordial" con los que juega el e i.stente
de de la libertad qu ·¡ es. Es d cir, hemos indagando, profundizado -o
me¡or h mos ontinuado indagando, profundiz.ando- en el "Grund" -el
"Jugador Cordial ayúsculo"-" on ordia uma"-"Sustento ustentador
ustentante" ... en el otro -fu cordial- en cuanto juega su existlJ' -como
libertad- desde el
razón y, aun más, desde lo entrañado; y también cordial- en cuanto presentificante de la Con ordia uma.
í, desde nue lra. propuesta metafísi a -y a iológi a- fundante que sed pliega d sde la c1Sunc1ón de la dimen 1ón espaciotemporal ha ia
la _T rascenden ta- hemos ofrecido- y omo proyeccion prcicf a de ella- un
a dummac,ón -y 1v1f1 a 1ón- de la ultura n su desenvolvimiento -e to
es, una filosofia de la ultura que -en su despliegue- ratifica nuestra
propuesta metafis1 a -y a 1ológica-.

En efecto, desde un filosofar exlStencia.l e mtegrador - como
proyec •ón pr.í ica d nue tra propue ta metafí i a- se ha desenvuelto un

140
141

�pensar senltdo y sentir pensado que ílumina.-y Vt~ a- a la ult~ra en su
de arrollo. Así, de sta manera, se ha ofrecido un filosofar tlummante -y
t ificante- de una cultura de integra tón, de intestS creati a-creadora,
una cultura de concordta. Cultu.ra uyo sujeto
el e istente mtegrado
-desde la libertad que él es- (oonsid rado el exJStente en el orden
metafísico)-.; el hombre probo, honrado- (considerado el e istente en el

plano a iológ~ o)-.
J

Augustinus. Prt r&gt;r1lí11e, TI, 16. "I hilosoph.ia rdlionem pronulhl t vix pancissim liberaL ..
Agustín (San): ,)bra;; 0711,plt!,JS, Fd1u n . BUmgu (promovida por la Fed ' ídHon

hah(d o r1 •nsa" En I prt"!l?nlt• anal 'JS n
Expresi · n rnyc1 igníli lión SP J
nvuelve,

usam

el término " lr " como "tu cordial".

'º

l..i l'SperdnU-con ·1dt&gt;rada 11
íkarnent
orr
ndl' a U11 ambito, a una regí n mediaentr,· l.i es-p,.•ranz.t "natural" y la '"sohrenalur.il'' Como lcl.l la
per.tnu, -aill'nd1da
f1los.&gt;fi•·am nlo&gt;- n,, • ig,• lc1. lr.iru.1ción al plano teológi,o. La
ran7.a, .:&gt;bjeto legdimo d
• n~1J ra jon ftk16&lt;•1Jtd, ,l um un sigmfüad t&gt;Spe&lt;."Jal n la onfronta i()n con las fomtas
nthili.std,, Je l.i íiJosofia Cf Otto Friedrich BoUnow, F1l~fta di: ÚI espaa,i=a Buenos Arres,
Arg•ntm.i, 1962.
mJli.lnia (,t&gt;neral fabril Jit Td, 224 p,igs. (Titufo original aleman: Nem:
Gd111rg~1,hrtt 1955, Veilag W. Kohlhrunmer).
•
u C t Matilde Isabel Garcia Losada, Op. Cit., en ~ial, C'aps. lli Y IV.

•.q

Agu tiniana branola -F.A. -) Eds. B.A

• Madnd Espana, 1988.

n

J
M.ttilde (s.ihel Gan.ia I .o',cld.t Fi11l!'ofi.1 e Integra ·ón. F.l Fil
far i; mo Vía, 1 .B. 950751-0%-6. Ed'&gt;. Almagrsto, Bu n Air . , Argenitna, 199-1, U'\ pdg ., en
ial f.'I ap. IX.
1
os 111 teresa senalar la elmlologiil de "entranad " "F.ntrana" (d l l.dt. "lntenmea" neutro
lural del ad¡.: "mteran u "="111temo'') ''enlranar": tr. "lnlroducir en lo mas hondo, llevar
~,mtro J ,"; de-;igna m tal n&lt;arnente '"lo m.i · ulto y . ndid ~," 1 pen trad ha ld lo
mas ultimo Jet ..:orazón. Cf J. Coromina , J. Pascual. [)1cc1011arrC1 Crrhc Ett111111dgicr1 Ca~tdl1mr1 e

u f.s1a c:u tión hd qu J.aJo pldnteada en nueslr hhro ya 1tado

CJ

Cap VU., 111 fimt.

u Nos mterL- desta ar la riquez..i que en, ,erra PI térrnin&lt;1 "go::ne• del qu hacemos uso en
'it'nl1J n, 1.tl rirn. ·¡ Cl1.:ciommo de la Ltm 11t1 .&amp;-pa,1"1a. ReaJ Academia Española, vig · uno
primera edtli ·n, M Jnd, 1992, Ed!
pas.t .ti . Madrid, f.spana; "g11we"· de gonce ·=
'"gozne o perno/2) art ukl I n d LO!&gt; huesos" {d l latm "g,mrplms#-i) (sust. n,asc) "Herraje
arlilulc1Jo Lon que se ÍiJan id hojas d la puert y ventan .il quicial para que al ,1brirla o
•rrarJa giren. tir aquél..."; "tambit'TI
aplican los gozn a la tapas d :aja , baul y
otros ob¡t&gt;tos que n
ildn tem&gt;r un movimient gir;¡ton "
n ampl.i,i&lt;; e mte

e, rh

d(ÍOnL&gt;s.

H1s¡,a111ct1 Madrid, f...c¡pdna, ,reJos, la. 1980, 3• reimpres1on, 1991.
lnsp1ránJonos en Vi ·ente Fatone (1903-1962) - w1 autor representante d la filosofía
x ·tennal argentina- que n se e playd PO el tema pero 1git&gt;re su sentido - nO!, pr ponemos
desarrollar, explayand nos en este punto pr fundizando lmeamient que h mos e pu to
m1oaln1entl' n nu tro llhro F1lo,;oft¡¡ e l,1tegram111 -Fl Frlt&gt;sefar co1111&gt; Vra- ddta &lt;.il En especial
en l l,1p1tul,1 VU
11

~ Cf. J. Corominas

J.

Pascual. n,cao11ano Cnhct&gt; Etmwfogico Ca~tdlím,1 e Hr..~1M111co, data fil.;
R~l c¡d mia
pañoloill. fl1c"1.-,011,mo dt la /,en 11a bpmí la, M,1drid, f.spana, E
.ilpe,
21• ••d., 1992; "h roe": Tomad del lal., /1t-ros, hi:r1&gt;1S, y esl Je; griego [J[IO[ m.
riv.
heroico- ca adt. u u-,o se generali.7..ú antes que
Jt' h roe) 1.. "A pi 11. ase a las
rson.ls
famOSd por
haz.a,, o virtudes y por extension, din ldmbien d la,; acciones, 2//
pl'rlenl'&lt;.,ente a ella '' on esd,uaedores dt'Sdrrollus. 1o h roKo perlen -e di orden dt&gt; la
"'C"ión on-.idero que s1 h1en el gem&lt;&gt; y l &lt;;anto ncarnan r
tivan\mlr el valor mtel tual
y el valor moral, en grado unm,
'" am.:1dót1 lOnlleva , on la pr puesta del l'I m delo d 1
he.roe ;¡sociada a la d I gen111 1 !,dfltO, · •{ll.l red -tarar l.-1 unportanna Je la a , 1 n.

e

An nunia y poli nimi.t: ingún nombre
I nombr y toJ l\llS n&lt;&gt;mbres n el nombre Je
la realidad ul/111,a l.a muhiplicid.:id d los nl mhres no ntradr&lt;e la au n •ia Jr todo Mmbre
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y t&gt;n R Rilbe y se si 11tea Lra és Je él
sobrecugid
Ío grado CI. Vicentellatone, Fi/,.,.,,{út11 P&lt;Ja-111. 1•. 195-1, ~..me&lt;.e; 2" · retc1r1&lt;1
de 'ulturc1 Je l.i Na, 1ón on Fds. B1blos, nº ,15, ( olen 10n "ldenhdad a, tunal" But&gt;l\l)S
Air , 1994, 131 pags. Prólogo, selec 10n y n 1.i J F,a11n:-c.·• García lla:m,
• Asi, M. He.idegy,er J;,us.:a 1 1rrobora, ,on 11) HdlJerlin

po;

e CL Craciela l. Scheines, /11 •1ut.-s y 111xaJ,,,~ Flueno" Am&gt;s Argentma, Ed1tonal d Bt&gt;lr,rano,
1981, 317 ¡&gt;&lt;íg ., / os JII~~ ,1, la ,,¡.fu c,il1di111111 Flul'm~ Airt'!,, Editorial Universitdri&lt;1 J. Ruemos
Aires, 1985, 1
p,ig . Prólogo, 1ni roJu, ¡ ion y Comp1l&lt;'1&lt; 10n J Craciela cheines a qu u:-n
pertenece ldmb n el u.huno , .ip11ulo: · fug.u ~ lun&lt;lar un orJ •n" - pp 127-112- • on
inter~nl!'l&gt; &lt;lPsdfrollO!!.

~ Se ha e tu.1. en el tem\ino "otro" J ·Je su c•limologia. Cí oromína J. rascu,d, J. P1r:x11&gt;1111110
CriJu:o Et111wlóg1co C,1. tdla110 r H1s11,m1L",&gt; Mc1d.rid Espcina, hls. l,reJ,~, l .--,1 191!0, 1 '
reimpresión 1991: "otro• (Jl•I LdlJO c1lli'r-&lt;'rd-erum) "el otro entn• d•,.,•·.
Pnm ra
Jocuménta, ¡ · n, orig nes J.el hli mc1; aJ 01c1 .. , t. Prcoo11anú .le In L.i1¡:w1 b¡•ml,w Real
Aademu Esp,ulola. 21• f.J.. MadnJ, 1992, F.'ipas.t. Calpt.•, &lt;1dnJ, F. p.ln.t "'t1/r,&gt;-a" (ad¡.) Fn
la a epción 7) de 1'!,le /.l1ct-,m111rio ... Se lt&gt;1.' "Apl aw a e u,1lqu1er pnscma d1'illnt,l Je 1,, qur

142

comnl~ a fin de ignili ar el lar.kter -aca
festivo y p.ir.t resaltar el
nlleva lc1 inviladón del u rund". Cf Drccumarro de la Le11gua
E.,pa,iaia. Real Academia p.añota· data at., "com,1I.:" . u tanhvo masn1hn (de la prov. y al.
·\onvíl " y este del lat01 ,.rnnvictus") m ··a d · n y Jecto d ronvid..ir /2 "Función y
es
ialment e: mida
banquete a que uno
onvidadon. O. ad m.i , Coromin.a , J.
Pasru;i.l, J. D,ccwnnno CríhC/1 Etu1111/ógu:oca~tel/Jmo t Hrs¡,rimco: data it.
15

d la.-a la t&gt;Xpr

ofrerum

1• a

kl df' :'11Mento que

t• Expr ·· n de
o alis (Georg Friedkh on Hardenber-g). P la alem.an nacido en
W,ed rstedt (Sajonia) el 2 de mayo delm. muerto en We· nfel (Sajonia) el 25 de marzo de
1801 F. c:onsui rado "el ma. · p1ritual Je los poetas románlteos a.lem
. u udónim ovale d trad.i oón familiar. En 1790 se u1atriculó en Jas farultad(&gt;&lt;; de FU
lía y de
LPye. tJ la Uruv r.;id.td de Jena Jond trat per.;onalment a hiller a quwn admiraba como
úeducad r del siglo íuLuro"
ovalls vivia en We.issenfe~ , en c:asa d
padres, y ha
via,ar a Jena W,_:,1mar, donJ tuvo OC&gt;4Si · n de con t&gt;r d Goelh . La producci ·n de Novalis
acumula en el rnrto espa ·o de tres anos. l. Fragmente cfragmo1toJS), 1.-uy,1 prunera p.irte
ap.ireci · en la R.:v· ta ~ Athenaeum", en 1798, bajo
titulo Bl1U,:ustn11ll (Poi"' dt Flores),
H&gt;rogl'll divt'rsicL.id de escritos en qut&gt; ov.il.1.&amp; rnndensa en forma afonstica su peni;amwnto
sobre los mas variados tem .
n rnmo el breviario de su (ilosoíía romanlira, Uful fil
fía
dmgidc1 -;obr todo a la int rforiddd. La ldrea d I hombre es LI gar d la prop,.:i pert 1 · n.
Hasla alcan1..ar esa meta la t · ruca de Id exislenüa es la anorana, fuent de Id poesía. Cf
" l&gt;vahs"_Cra11 cm:1do¡1edta R1alp. t XVII. Madrid, 1981 pag!&gt;. 60-61.
17

f. Nota 5.

143

�1s Hdu Jo luz en 1 • termmos Jesd su etmmlo&amp;ld ( 1 Coromiru J. Pa ua~ J. f1iccw11'.1~w
Crillct1 Etrmolugzco Cnstella11t&gt; e HL-f%IIIIC, MaJnd. b.pan.i, (,wJos, l.i ed. 1980, 3 n•1mprt"&gt;10n,
1991) "pr,iNdnd" nos condu&lt;e d "rroh1tao;..att~•· f ''h nrddt&gt;z ralltud Jp.i.numi/wlegn,fmf &lt;'11
J obr.u" . Ahora bien, l.i J agu.i grll'ga nos orienta a KttAOV Tt&gt;muno ~,u,vdlente .i
., robus.. honrado. B término
ulov ~ Vinc.·ula al lt•rmm,, -tamb1en gn •&gt;..:piat0Kfl(J.nu"=arishicrncro (f), entre cuya.s a~ puones se &lt;•ncuentr.i· ·· Jase 1wblt dt• UJ1.1
na~ mn, provín ia, ele. Por !'lCIPns1on, dase nonle q~; it&gt;resalP J_~ nlre l11i. de ma~ por ~lgu~a
drnmslan •ia: Arist rada Jel sal'l!r, J I dinero (d S(ibashan Yo1rza, P1ccw111mo Cmgu
Es¡&gt;miol, B.uwlona, f pana, Sopena, 1988),

LA FILOSOFÍA DEL DERE HO DE J. KANT

José Antomo Daca! Alonso
E uela de Fuo ofía
Univer idad la ali

Mé

ICO,

D.F.

lnfrod11cción

lnmanuel Kant (1724-1804)
uno de lo mas grandes filósofos de
todos los ti mpos, pues con él se tní id la F.scuela del Idealismo Alemán,
ademá de que on su pensamiento pro oca una de las mayores
revoJu tones intelectuales a trav de su postura critica o jui 10 a la razón,
de acuerdo al paradigma de las cien ias rnat málí as y fís • as de su época.
Su filosofía discurre por dos grandes líneas de reíle 1ón: una es la de la
cien ia y otra es la de la ' tica. La primera tien r ladón con la natura]ez.a o
el fenómeno; la segunda con la líbertad o el ámbito de lo nouméni o, que
es la metafi ica desde otra perspecti a diferente a la tradictonal.
uestro pensador aborda la m yona de los problemas y temas de
la filo ofía on profundidad, objetiv1dad y ra ionaltdad, in luyendo el
derecho. A lo largo de u e itosa carrera docente llllpartió numerosos
cursos sobr la ética y el dere ho, que se tradujeron n obras rete antes
omo se erá a largo de este trabajo.

!º

onsidero que la reflexiones de Kant sobre el derecho no
solamente e apoyan en los conoctmiento del jun ta, sino que en su obra
subya e una filosofía del dere ho, en cuanto e presa el por qué, el qué y el
para qué de esa ciencia normativa, que en ultima instancia anda en la
libertad y por lanto po ee una ra1z ética, si.n confund i.rs ambas esferas.
El obJeti o del trabaJ es e poner los puntos medulares de la
filosofta kantiana del de ho, que se ons1dera es una lave para entender
en pdrte las propu tas o orn ntes a lual en derecho, polítt a, en
parti ular las de insptra 100 liberal. Para tal propos,to se desarrollan los
ll1 ISO s1gu iente : 1. ntropologia, éti a y der ho, 2. ¿ Qué es el derecho?,
3. El dere ho privado, 4. El der ho públi o y S. Apreciación critica y
c-on lu 1011 •

l+l

Celda punto onlle a otros ompJementario para la mayor
lOmpren 1011 J e 1o enunciado, con énfa is n la estructura de carácter mcis
filosófico llue estn lamente Jundi o, pr p10 de otros espeetalistas.

�1. Antropolog,a, Elica y Derecllo

de los obj t de nuestras representacion m1Smc1s. La f, cultad qu posee
un ser de obrar segun us representa iones se llama v1da 111 •

Para un conocimiento de la filosofía del der ho de Kant, e
mdispensable r ferITSe a su obra La Metajisica de las Coshmzb-res, publtcada
en 1797, la ual, segun él, debia ser una
ición s1Stemáti de otras ~~
obras muy importantes sobre tema éticos: Fundame11taao11 de la metaftsica
de las cosh1mbrcs de 1785 y nhca de Ju ra;;ó11 prá Hca de 1788, y ambas eran,
con respecto a la primera de las citadas, una especie de propedeúti a.

El pensador prusiano ons,dera que eJ desear es una facultad del
espíritu humano que viene a ser ausa de los objetos di rso que nos
representamos. Obrar conforme a esas repre entaoones se Uama t11da.
tas definiciones abstractas con que comienza u e posicion
pueden sorprender a los lectores en rela 1ón c1J derecho. Sin embargo,
hablar del deseo es fundamental, lo mismo que de otros aspectos que a
continua i n se e pondrán, en la medida que esto responde a la
con epción antropológica de Kant. En efecto el hombre es persona porque
tiene conci noa de sí mtsmo, descubre su egoísmo, sus representaciones,
se obs rva a s1 mismo. Además es un ser sen ible e intelectual, por tanto
siente pla ero dolor, imagina apetece2.

Es necesario aclarar que la e presion "Metafisica en Kant", alude a
un conjunto de prmc1p1os y onocim1entos que no son obJeto de
demostrac1on 1enhfica por cuanto no aben en el ámbito de lo fenomemco,
ino de lo noum meo, es decrr, de la libertad, por tanto de la ·tica y su
demostración es subJ twa (lo que e d prende de la estructura ra íonal
del SUJ to humano}. El que Kant estime que la Melafi ica n es w,a 1enc1a
conforme al paradigma geométn o-matemáh o-fís, o, no significa que no
e isla como aber moral exigen ia inelud1 le para 1 r humano, el cual
e defme y signili a frente a todo lo demas orno un er moral.
ética,
basada en la libertad, es fmalmente el oporte y püca 1ón de lo moral, el
derecho, la sociedad, la polít· a, la historia, en pocas palabras del hombre
no unicamente como ser material, sino como ser racional, libre y espiritual.
La obra 1etajisim de las
·tumbres, se di 1d en dos partes. La
primera se refiere a los Prindpios meta¡,- icos de ta doc~rina del d~rec/10. La
egunda, a los Principios mrtafísicos de la doctrma dt• la v,rfud, relahvo a los
deberes o irtudes. mbas son parte del tslema de le 'es de la libertad. s
leyes de la libertad s refieren a las a 10nes e terior y se rigen
r el
prin ipio de la legalidad (derecho); o
refieren a las ac 10n s inte~1or~s se
rigen por el pnn 1p10 d la moralidad ( irtudes). qui,
anahzaran los
prin ipio del derecho ) por tanto lo que
la filosofía del der ho para el
célebre pensador prusiano. La obra compr nde en sus lrneds g neraJes una
mtroducc1ón al dere ho. Una primera parte d dicada al dere ho privado,
unas gunda rei nda al dere ha publico.
ue tro filósofo, en I prologo a u trabajo, afirma que la 1en 1a
del derecho en uanto stStema ranonal pu de llamarse 1etaffsim del
dC'Tec/10, es dectr, búsqueda de prin ip1
racional , por tanto úni os,
umversaJes
necesanos para ser aplicados a Jo empínco y contmgent
pudiendo normar o regul runa ondu ta xter10r del hombre.
En la inlrodu

1ón Kant e amma algunos aspecto d

la r la tón

fa ultades del esp1ritu con las I ye morale , en esp ic1I el deseo, la
z1ida, el placer, el dolor el se11timir11to: ~m desecU e la facultad de r ausa

de I

146

El jercicio de la Ubertad, fundamento último de la éh a, el
derecho, la políti , la soci dad · la hlStona no solo está l1m1tada por las
n cesidades naturales, smo por fines de Ja razon práctica, la cual recibe el
unpa to de la facultad de desear o representase objetos dt ersos en el ivir
otid,ano en íntima inculación on el enlimi nto.
El deseo puede ir acompañado del placer o disgusto, que en el
hombre
el setttin11ento. Pero el placer o el disgusto no siempre se
acompañan del deseo o aversión (puede haber pla er sm deseo del objeto).
El placer o el dolor pu den ser efecto d un obj to y no causa.

1sentinuento es 1a capacidad de experimentar pla ero dtSgu to
on la 1d a de una osa. F.s lo "subjeti o puro" para Kant, ya que pla er y
dolor no pueden pb arse por I mismos. n tenden ias del hombre: "El
sentuniento comprende l efe o de la representación ( ens1ble o
intelectual) sobre el suj to,
pertenece a Ja sensi ilidad, aunque la
representa ión m,sma no puede perlen er má que aJ ntendimiento, o a
la raz · n .
El sentimiento tiene su base en la sensibilidad pero los ont nidos
de su representación pertenecen en e lusiva al entendimiento o a la raz.ón.
Esto significa que el contenido de la r presentación será obj to del

1

lnmañuel Kant, Prmnpii MttnfisiCJ):. ,le la doctrma dd dt:reclto. Trad. Am !do 6rdova, .d1t.
~M. Mé 1 o 1~ , p. 7. l..c1 obra mprmd en su pmn .i part : 1 prim ip1os mt&gt;Wísi&lt;
Jr Id J,l( tnnc\ dt&gt;I del't'( ho. F.n la SPgUnda parte: l
prín ·¡,¡ 01 t.tfis1cos de la doctrina d Id
virtud A&lt;¡u, nos rel rim a la primera parte
2 Vr • lnmt1nul•I Kan1 . Antrtlpofogía. tn St'nlulo pragmnhco. Trad. J C.aos, Alianz.a Fdit rial,
M.tdriJ. 1991 pp. 15 a 15 y lihros segundo y ter er .
3 1, Kant . La 111.-tn(l!óim di las c,~lw11l,res. edi&lt;ion cit. p . 8.

147

�ent ndinuento al buscarse en ella los prin 1pios unkos, umversales y
ne esarios; y obJ to de la razon, uando esos principios sean examinados o
se formule un Juicio por parte de la razón a s,tuaaon empíri as en el
campo moral tanto n el orden terno (derecho) como en el orden interno
( irtud s). Por tanto no cualquier representa 1ón de la facultad de desear o
del sentum nto sera válida o legitima.

El filósofo de Kómg berg ha e otras distm iones que son útiles. El
pla cr práctico es I que se une al deseo del objeto afectclndo el senbmí nto,
e indifer nte que el placer sea el efecto o la causa del deseo. Placer
inactivo, el que se obtiene con la representa 1ón del objeto, su razón no se
encu ntra en )a e JSt n ,a del obJ to. La representa ión deJ obJeto es lo que
llama gtt to.
Al placer practi o lo precede el apetito habitual o m linación.
Cuando el entendlDltento e la umón deJ pla er y de la fa ultad apetiti a, y
la Juzga válida• por una regJa, llama interés. El placer práctico es interés
de la in linación. uando el placer viene despues de una determina ion
antenor de la fa ultad apetíbva, es un pla er intelectual, y el interes, que se
manifiesta al obJeto es un interés de razón. Puede hablarse de una
in linación intelectual, que es un deseo habitual, que r sulta de un interés
ra 1onal pu ro.
distingue el deseo de la conc11pisceneta. Esta ultima es una
determtna 1ón sensibl del alma, pero no convertida aun en un a to de la
facultad apettti a. La co11rnpiscenoa o ,1eletfaho es I deseo de pJa er por
bienes puramente espmtuales o que pertenecen al alma y al cuerpo. Fs en
este senhdo que se toma habitualrn nte.
uestro autor va a pr isar aspecto de la facultad apetiti a y de la
voluntad en este deslinde de pnncip1os éti os
es ribe: "La facultad
apehbva, segun nociones, en cuanto a su principio d detem1inacion se
encuentra en 1 nusma y no en el ob1eto, se Uama la fa u1tad de hacer o de
no hacer a discreción, en cuanto va uruda a la on 1en ia de la facultad de
obrar para producir el obj to, se llama arbitrio. Pero, s1 no va unida a ta
conci ncia su acto no es más que un 1:iolo una a pira 1ón"~.
El apetito es el pnn 1pio de acción ultima como pensaba nstóteles.
F.s lo que impu1sa a un ser 1vo para satisfacer una n
1dad o un des o.
Puede dingirse al bien aparente o al bien real o ser contrario a la razon )' al
deseo. Los escolastJ os distinguieron entre el apetito concupiscible que
persigue el bi ns ns1ble y el apehto irascible que se opone a lo nocivo. Para
Kant e] apetito se relaetona con la facultad de hacer o no hm:r:r, el arbitrio y la

i,ot,mt,u1: "La oluntad es, pues, la fa ultad apelih a onsiderada menos
con relaciona la a ion (como el arbitrio) que con reladon al prin 1p10 que
detem1ina el arbitrio a 1c1 ac 1ón; no a pre edída de ningun principio de
determinc1 1011; por el contrario es, puesto que puede determinar al
arbitrio, la razón prácti a misma' .
El arbitrio para Kant está en r lación a la ac 1 - n, n cambio la
oluntad determina al arb1tno, eUa no va precedida de nmgun pnn 1p10 de
detem1ina ion por eso la razón prácHca misma.

La oluntad puede omprender el arbitrio, as1 como el deseo, la
razón puede determinar en general la facultad apehh a: "El arbitrio que
puede ser determinado por ra:.ó11 p11ra se Uamcl ubre arbttno. El arb1tno que
no es determmabl más que por i11clinación (mó il sensible, sltmulus) es un
arbitrio animal (arb1trum brutum)"0•
El arbllTio detem1mado por razon pura es libre arbitrio, en cambio
el inculado a los ns1ble puramente dice Kant que es el arbitno o elecc1on
del arumaL El arbitrio humano, es tal que puede r afectado por movtles,
pero no determmado, únicamente puede ser determinado a la acción por
una voluntad pura.

La lib rtad -no el arbitrio- tien un todo pos1ti o, otro negah o
se11ala el pensador alemán: "La lib rtad del arbitrio es esta independen ia
de todo impulso sensible n cuanto a su determina 1ón; tal es la noctón
negativa &lt;le la libertad'"'.
El sentido positivo de la libertad cons te en que la razón práctica
solo es posible, uand se omete a las ma un para poder engir una ley
supr ma o unos imperativos. Las le ·es de la libertad se llaman mQTa/es.
uando e r f1eren a las acciones externas y su legitimidad se les llama
j11ndicas. i e igen que la ley s mtsmas s dn I prmcipios determinantes
d la ac ion se llaman étJ as. La conforma ·ón de u1,a
otras se llaman
lcgahdad moral,dad.
nali.za Kant, po;teriormente, la lden 11ea idad de una melafísica
de la co tumbres. Fsto ig111fi a que la fuerza de las leyes morales no
d n a más qu en uanto tán fundadas a priori y ne esanamente, a e to
lo Uc1ma metafís1ra. La busqueda de pnn 1p1os a pnon para una leg1slaaon
un1versaJ es propiam nte la m ta~s1 a de la costumbre .
La anlropolog1a no funda una metafísica de la co lumbres, pero
lh,d p. JO.
'" lh,d I' 10.

- '"'"· p. JO.

148
1-19

�puede aplicarse a la misma. Se trata de la antropología pragmática o de la
e periencia. En cambio una antropología mora! contendría las ondiciones
del cumplimiento de las leyes de la primera parle de la filosofia moral, es
decir, las ondiciones subjetivas, favor-dbles o contrarias, y de otros
prinapios para juzgar de la e periencia. Fsta antropologia es indispensable
pero no debe preceder a la metafísica de las costumbres, ni confundirse on
ella, ya que correría el ri go de establecer leyes morales falsas (las
sub¡ettvasY,.
Al establecer una división de la metafísica de las costumbres, Kant
a.firma que toda la legislacion se compone de dos partes: una ley objetiva,
es decir, que hace de la acción un deber; y n segundo lugar, de que la ley
haga del deber un motivo: "La ley representa la acción como deber; lo cual
es un conocimiento puramente teónco de la deterounación posible del
arb1tno, es decu, de la regla prá tica. El moti o rela 1ona la obligación de
obrar de tal manera con el principio det-erminante del arbitrio en general
en el suJeto 119 •
La le moral en sentido am püo re pres nta la a 1ón como deber en
su aspecto teóriq&gt; de toda posible determinación del arbitrio, s omo una
regla práctica para el obrar. El motivo vincula obligación de obrar
conforme al pmlcip10 deternunante del obrar. Entramos en el ámbito de la
legislación y el deber: "La legisla íón que de una acción hace Wl deber, y
que al mismo tiempo da est deber por motivo, es Ja leg1Sla 1ón moral.
Pero La que no
e entrar el motivo en la ley, que por consiguiente
permite otro motivo que la idea del deb r mismo es la legislación
juríd1 a" 1º.

na

juridi a es Jaque puede ser externa también"12•
La l gíslac1.0n es interna en la moral, los deberes también, aunque
puedan ser también en ocas1ones externos. La legislación jurídica al igual
que sus deberes es e terna aJ regular la conducta de los hombres en
sociedad, sin atender o exigir que entre el cumplimiento de la norma y
intención del sujeto se correlacionen. Basta su cumplinuento y no el saber
si se qwere cumplir por convicción o deber o en todo caso por coacción de
una obligación o el temor a] castigo.

]a

La libertad, dirá Kant, es una noción que no puede tener obJeto
alguno adecuado en una experiencia posible. En otras palabras la libertad
no es una cosa, objeto o fenómeno es dunensión nouménica o espiritual
Las leyes morales son im perahvas y no imperativas técnicas (reglas del
arte), ciertas acciones son pemütidas y otras prohibidas y otras resultan
indiferentes. Las leyes jurídicas igualmente pemuten, prohiben o no
regulan. Sin embargo, en el caso de las leyes morales su incumplimiento no
es exigido directamente, lo cual sí sucede en el caso de las jurídicas. Por eso
se vinculan obligaciones y deberes: "La obliga ión es la necesidad de u.na
acción libre bajo un imperativo categóri o de la Razón"13.

Kant establece en su libro Metafísica de las cosh1mbres, la comunidad
de las acciones que aqw vamos s ñalando tanto para el derecho como para
las virtudes pues se trata de imperativos categóricos de ]a razón práctica y
afuma: rre.1 imperativo es una regla práctica, en irtud de la cual una acción
en si misma contingente se convierta en necesaria" 14. Esto s1gnifica que e]
individuo en sus múlttples acciones guiadas por deseos, sentimientos,
apetito , pla res, dolores p necesidades diversas tiene que someterlas a
principios e imperativos de su razón práctica y en ese momento lo
puramente contingente puede con ertirse en algo necesario desde el punto
de vista éti o.

En el ámbito de la líbertad el obrar conforme a principios conlleva
a una legISla on que tablee deber
on motivos, mó iles o motores de
ese obrar. Esa legisla ·1ón asume dos modalidades. na que establ e
deberes que hacen entrar el motivo en u cumplimiento y es la legislación
moral y otra que establece deberes cuyo cumplim1ento no requ1e re la
inserción del hlotivo en eUas y son las leyes jurid1 as. Todo los deberes
pertenecen a la moral: "Pero su legislación no por esto e tá siempre
comprendida enla moral; un gran numero de Uos le son e tral'los" 11 .

Una a c1ón es lícita (licit11m) cuando no es contraria a la obligación;
Yesta libertad, que no está circunscrita por ningún imperativo ontrario, se
llama facultad (facultas mora/is). De aqu1 se deduce fácilmente lo que es una
acción ilícita (i/licitum)l5.

La distu,ción entre intención conducta ta presente en la mente de
Kant. El motivo en uno y otro tipo de legisla · t011 es diferente. La pnmera
es interna, la segunda es e t rna: "La legisla ión moral es la que no puede
ser e tema aun cuando los deberes pudieran serlo siempre. La legisla ión

Por lo dicho Ullas acciones son lícitas en la medida que no son
contrarias a obligaciones, deberes que derivan de i.mperati os morales,
aquellas opuestas a lo anterior son ilícitas. Por eso el deber es la acción a
que una persona se encuentra obligada. El imperativo categórico manda o

a Cfr. lbid. p. 15.
º lh1d. p. 17

u !bid. p. 19.
Ibid. p. 22.
i• Ibid. P· 22.
15 lbid, p. 23.
13

'º lbiJ. p. 18.

11

JbiJ. ~- 18.

1O

151

�positivas"18 .

prohilie una acaon; una acción que no está mandada o prohibida, es
permitida o indiferente. A este respecto, se puede preguntar, si hace falta
una ley facultativa, para hacer o no hacer según interese, con
independencia de una ley preceptiva o una ley prohibitiva. En tratándose
del derecho no puede plantearse una ley de esa naturaleza, ya que las
acciones le interesan o no le importan al derecho conforme a sus fines. .
En íntima vinculación con lo anterior Kant nos habla del hec~o y la

persona. El primero es una acción en cuanto se somete a leyes de la
obligación según el arbitrio del sujeto. El agente es el autor del hecho
material; y el hecho y la acción, pueden serle imputados.
Una persona es el sujeto cuyas acciones son susceptibles de
imputación. La personalidad moral, no es más que la libertad de un ser
racional sometido a leyes morales. La personalidad psicológica es la
conciencia de sí mismo en los diferentes estados de la identidad de su
existencia. Persona es~ ser que se impone a sí misma y otras la ley16•

Kant está señalando la existencia de las leyes naturales del cosmos
o del mundo físico que son exteriores, más no se confunden con otras
exteriores propias del derecho, y que se denominan positivas.
Tratándose del mundo moral las leyes proceden de la voluntad y
las máxunas del arbitrio. E1 arbitrio es libre. La vohmtad es necesaria y no
susceptible de violen.da. Sólo e] arbitrio puede ser llamado libre. Kant
desde la Critica de la Razón Práctica19 señala que la libertad es indefinible.
Tampoco la líbertad de arbitrio puede definirse (libertas indiferentiae), ya que
esto re.basa lo purament-e sensible (fenoménico) y en cambio la libertad
pos~tíua o real (nouménica) no es sensible, ni comprensible, pues, el sujeto
racional no puede adoptar una decisión contraria a la razón legislativa,
aunque la experiencia demuestra Jo contrarioW.
La ley que obliga a priori e incondicional01el1te por nuestra misma

razón es propia de un legislador supremo, que no tiene más que derechos
Analiza Kant a continuación otros temas como las cosas, la
transgresión y el conflicto de 1os deberes.

y ningún deber (Dios).

Una cosa no es susceptible de imputación. Lo justo y lo injusto es
un hecho conforme o no confom1e con el deber. Un hecho contrario al
deber se llama transgresi_ón.

e. 1mputables: ''La imputación (imputatio), en moráJ, es el juicio por el cual
se dedara a alguien como autor (causa lt"bera) de una acción, la cual toma el
nombre de hecho (fach1m), y que está sometida a las leyes 1121_

La transgresión no premeditada, pero imputable, es una simple
falta (culpa). La transgresión dehberada, (se llama delito). Lo que se
conforma con las leyes externas se llama justo, lo contrario se llama injusto.

La imputación puede implicar consecuencias jurídicas, morales 0
criticas (imputatio dij11dicatcrria). La im patadón se hace por medio de un
juez o tribunal (i11dex oforum).

El conflicto de los deberes sería· una relación entre éstos, tal, que el
uno destruyera al otro (completa o parcialmente). Pero esto no es posíble.
Lo único cierto es que un sujeto, en una reg]a que él se prescriba, no puede
fijar dos principios de acción para lo mismo y no pueden obligar al mismo
tiempo. Entonces uno de ellos no es deber y 110 podrá subsistir, y sí el
principio de obligación más fuerte 17.

En estrecha vinculación con la imputación se encuentra el mérito
que consiste en hacer ~go co~orme al deber. Si se cumple 0011 lo exigid~
se pag~ una deuda (deb1t11m); s1 se hace menos hay delito moral, demérito
(demmh1m). El efecto jurídico del delito es la pena (poena), el de Ja acción
meritoria es la recompensa (premittm)22.

.

La vida ética y jurídica del hombre se regula a través de leyes
dive.ISas. Las leyes obligatorias se llaman leyes exteriores. A estas
pertenecen aquélla~: "cuya obhgación puede concebirse a priori ·por la
· raz.ón sin legislación exterior, las cuales no por ser exteriores pierden su
carácter de naturales. Por el contrario, las que no obligan sin una
legislación exterior real (sin la cual no serían leyes) se llaman leyes

16 Cfr. lbid.
17 Or.

p. 24.

Jbid. pp. 24-25.

152

Las leyes serían inútiles si no hubiese personas libres, responsables

_ Finalmente las consecuencias buenas o malas de una acción que
deb1a tener lugar en derecho y las consecuencias de la omisión de una
acción meritoria, no se pueden siempre imputar al sujeto. En cambio las
buenas consecuencids de una acción meritoria y las malas consecuencias de
JA

füid. p. 25.

19

Ve~ lnma nué l _Ka nt. Crítirn de In Ra::ó11 Práctica. Trnd . E. Minana y Villasagra y Manuel
~ affrn Mo re n te~ F.d1t. r orrua, Méxi( o, 1980, p. 91. y siguientes.
l Kant . Métaps1cn Je l11s C,,sh1111br11S, edición c it. p. 28
21 fuid . p. 29.
.!l ( fr lhid. p. 29.

15.1

�una acción injusta, son imputables 1 suj to. El grado d imputa ión debe
hacerse tomando en uenta las ondiciones del su1eto23•

2. ¿Que es el derecho?

Al referirse al derecho, la primera pr gunta qu formula Kant es
qué es el derecho orno cien ia? Lo define así: "El conjunto de las leyes
lu
phbles de una legisla ión e terior, se llama Teor,a del deredw, o
simplemente derecho (jus)'124 •

El filósofo germano considera qu el dere ho no es sólo una teoría,
también es una ci n 1a de la leyes relabvas a una reguladon externa ntre
los hombres sobre diversos asuntos.
o parece muy afortunada la
presion "conjunto de las leyes s
ptibles de un legisl ción e teríor",
por eso indi amos que es una regula 1ón e tema entre los hombres
onforme a prm ipios que se examinan. Oaro que Kan on las palabras
"Conjunto de las leyes", alude a los prin ipios o fundamentos de la
oluntad en cuanto a la onducta juridtea.

Cuando esta legislac1ón e iste, form la ciencia del derech_o
posih o. Al versado en esta den ia se llama p1r_isc~11 11/to. ~uando _I c1_e 1a
del derech
aplica a los casos e teriores es 1unsprudenc1a La 1 neta del
der ho (j11ris scienha) es la ien 1a de lo JUsto y ~n ien . el té~n_1ino de
Jurisprudencia cuando se produce un cono inuento s1Stemallco del
derecho natura] (ius natura/e).
·Qu · es el derecho en si? Una respu ta a ertada
muy difiol, ya
que ten:mos que decir algo diferente a Jo que señalan los sentidos. Habrá
que buscar en la razon esos prm ipios que informan ~I dere ho. K~~t
c;eñala un principio universal de derecho y escribe: "Fs 1usta toda c1on
que por sí, o por su ma ima, no es un obstáculo a la conformidad de la
libertad det arb1tr10 d todos on la libertad de ada uno segun I yes
uni ersal s".25-.
Toda a ión que por lla misma o la má ima que la msp1ra es ¡usta,
en la medida que no uln ra la libertad de todos
cada un
un
pnnctpio universal del derecho. Kant no da 1 m plo pero es d uponerse
que s trata de condu tas qu se aJu tan a prin ipios o leyes u111vers les de
elevado aracter moral o de santidad 11T prochabl .

v

fr. tbi&lt;l r -30.

La ac ton del derecho no
propone enseñar la virtud, m esta ley
del derecho puede presentarse como un motivo de ac 1ón ruque yo deba
sujetar m1 libertad, simplemente se señala e] límite asignado a la libertad
por su idea o concepto, es decir, la norma ¡undica tutela el mínimo de
conducta e igible para que cada uno goce su libertad. Por eso el derecho es.
inseparable de la facultad de obligar y die Kant: "Por consiguiente el
der ho es mseparable, egun el prmcip10 de contradicción, de la facultad
de obligar al que s opone a su libre ejercí io"26.

El qu no respeta I norma egal es susceptible de ser obligado
coactivamente para prot don de los deredlos de los otros. Kant afirma
que e] dere h puede tambt n: " oncebirse orno la pos1bilidad de una
obligación mutua, uni ersal, conforme on la libertad de todos según
le_ es"27.
ignifi a la posibilidad de conformar la obligación general
reaproca con la libertad de todo . El derecho y la facultad de obligar son lo

m1Smo.

El pensador prusiano estima que el derecho otorga a cada uno lo
suyo con precisión matemática, muy düerente a la moral que tiene que
obrar con cierta I itud
emplea una analogia: "EJ derecho (directum
rech1m), como lo directo, se opone de un lado a lo curvo, de otro a lo
obhquo. En el primer caso, es la cualidad esencral de una línea, en términos
que entre dos puntos dados no puede haber más que una oJa de esta
espeae. Pero en el segundo caso, el derecho resulta de la posición de dos
hneas que e cortan o se to an en un punto, de las cuaJes solamente una
puede ser perpendicular, no inclinándose mas c1 un lado que a otro y
formando dos angulas 1guales"28•

El filósofo alemán habla de un derecho equívoco (,¡us., aequivocum).
Sucede que ha' ocasiones en que la ley no puede determinar los casos en
los uaJes obHga y apai e la duda. te derecho en sentido lato, falso o
verdadero, se resuel e mediante la equidad y el derec'1o de necesidad.
La equidad (aequitas) para Kant es una contradi ión y sólo se da en
la condenoa deJ juez, y no bene fuerza en eJ lribuna1 et il. Se apega al
lema "El dere ho mu estricto es una mjusti ia mu grande". Para nuestro
autor la equidad queda fu ra de Jo establecido n un contrato
no s
e igible estrictamente hablando. ría w,a especie de com pensac1ón a una
de las partes en Ltigio por la aplicación d lo pactado.
b• Jh,d. r-:\&lt;!
r, fh1d. p. ".\-1
~ lbrd. p. :i6.

lbid p. 30.
is lhid. p. 32.
2•

154
155

�EL derecho de la necesidad (j11s necessitatis) es un pretendido derecho
consistente en la facultad moral de dar muerte al agresor que atenta contra
:mi vida: "La máxima del derecho de necesidad es ésta: la necesidad carece
de ley; y sin embargQ, no puede haber necesidad que haga legal la
injusticia 1129.

deriva del primero como derecho positivo, lo mío y lo tuyo naturales,
también pueden ser externos, como en fo natural son internos. Por eso se
estable.ce una correlación entre el derecho natural (razón humana) y el
derecho positivo (reglamentación). Sólo existe un derecho natura] o innato,
que se relaciona con la libertad y la igualdad. La libertad (independencia
del arbitrio de otro) es la que cada uno tiene por el soJo hecho de ser
hombre. La igualdad natural consiste en ser dueño de sí mismo y de ser
hombre irreprensible, es decir justo, mientras no se demuestra lo contrario.
Por eso el derecho positivo en Kant se refiere al mío y h1yo exteriores.

Tanto en el caso de Ja equidad como en el derecho de necesidad Kant
estima que se confunden los principios metafísicos que regulan el derecho
con circunstancias empíricas y contingentes. En ocasiones en dos juicios de
derecho, aparece la ambigüedad, proveniente de confundir los principios
objetivos del derecho con los pnncipios subjetivos del ejercicio deJ derecho.
De allí eLrechazo de Kant a esas dos modalidades jurídicas.

En estrecha vinculación con lo anterior se encuentran los deberes.
Todos Jos deberes son: o deberes de derecho o deberes de virtud.

Al examinar la división de la ciencia del derecho Kant parte de la
división de los deberes. Estos deberes tienen una base moral y son los
siguientes:

Los primeros son exteriores; los segundos interiores. La relación
objetiva de la ley al deber, da una tabla asi, según Kant
Deberes respecto de otro llamados de Derecho o perfectos que se
dividen; 1º. en derecho de Ja naturaleza humana en nuestra propia
persona. 'Z'. Derecho de los hombres.

1º. Sé hombre homado (honeste vive). La honradez en derecho
(honesta jurídica) es .reconocer la dignidad de todos, tratándoselos como un
fin (ley justa).

Deberes respecto de sí mismo imperfectos o de lo natural y que son:
312• Fin de la naturaleza humana en nuestra propia persona y 4º. Fin de Los

'2'. No hagas dai1o a terceros (nominen, loede).

hombres32.
3º. Entra (si no .puedes evitarlo) con los hombres en una sociedad
en que cada uno pueda conservar lo que le pertenece (suum cuique trilme).
Kant rechaz.a. la fórmula "dar a cada quien lo suyo" por absurda, y
la sustituye por la última. Estos son los principios del derecho que Kant
hacesuyos30.
La. división general del derecho para el filósofo germano se
fundamenta en considerarlo como ciencia y como facultad moral y afirma:
"lº. El derecho, como ciencia sistemática, se divide-en derecho natural, que
se funda en principios puramente a priori, y en derecho positivo
(reglamentario), que tiene por principio la voluntad del legislador.

'2'. El derecho romo facultad (moral) de obligar a los otros, es decir,
como título legítimo (titulum) contra ellos, de donde se deriva la división
precedente, derecho natural y derecho adquirido" 3l.
El primero se refiere a lo que a cada uno corresponde por su
calidad de persona con independencia de todo acto de derecho. E1 segundo
p. 39.
Cf.r. !bid. 40.
31 Jbid. p. 41.

Los deberes a que se aluden en el número tres se refieren a siervos
Y esc~avos y en el número cuatro a Dios pues no tiene deberes y sí en
cambio todos lds derechos, al cual deben venerar los hombres.
Por último establece Kant una división de la moral como sistema
del~ deberes en general que comprende u.na moral elemental que a su vez
contiene: deberes de derecho y deberes de t.7irhtd. El análisis del derecho
privado (natural) y el derecho público (civil) y una metodología que
comprende una didáctica y una ascética.

3. El derecho privadp
Este derecho que pai,a Kant puede llamarse nahtral por ser el que le
pertene e al hombre por su condición de persona es incluso anterior al
d~recho público o civil, tiene por obj to determinar de manera general
co~o 1?e obtiene una propiedad y las modalidades que posee. El autor
defme la propiedad así: "Lo mío en derecho (meum j11ris) es aquello con lo
que tengo relaciones tales, que su uso por otro sin mi permiso me
perjudicaría'"'·

29 Jbid.

i2

• 30

1

156

lhíd. p. 45.
lhi.t. p. 51 .

157

�El asegurar el uso y djsfrute de lo que se posee es el fin
fundamental de la propiedad y fin de la tutela deJ derecho pri: ado. La
voluntad del sujeto como razón práctica es el supuesto a la base del
derecho de propiedad. La posesión puede ser nominal&lt;&gt; real o si se quiere
física o fenoménica o bien inteligfble o nouménica.

En cuanto al derecho reaJ no lo entiende Kant en el sentido
trad 1cional de posesión de u.na cosa y lo define así: "El derecho a una cosa
es el derecho del uso privado de una cosa, respecto de la cual estoy en
comunidad de posesión (primitiva o subsiguiente) con los demás
hombres'136 •

Las proposiciones de derecho son a priori por cuanto son leyes de
la razón. La proposición de derecho a priori es analítica respecto de la
posesión física, pero las cond1c10nes restrictivas a la propiedad originaria y
comunal la hacen sintética. Por esto la posesión jurídica se funda en este
postulado de la razón práctica: "Es un deber de derecho obrar respecto de
otro de tal modo que lo exterior (lo útil) pueda llegar a ser suyo'™.
Lo mío y lo tuyo, por tanto el derecho a la posesión se remiten a lo
inteligible, en cuanto se apoyan en la libertad y la razón práctica.
La noción de derecho que es puramente racional, no puede
aplicarse inmediatamente a objeto de la experiencia, ni a la noción de una
posesión física, SÍ!\O a una posesión en general sin referencia a una forma
de ocupación, sino al haber o tener independientP de toda condición espacial
y temporal. En realidad las cosas se tienen que poseer en sociedad. Lo mío
y lo htyo sólo son posibles en esa situación porque debe existir una
voluntad colectiva_, general o común capaz de obügar a todos en el uso de ~
lo núo y lo tuyo.
Los momentos de la adquisición son según Kant tres: 1°.
aprehensión de un objeto que 110 pertenece a nadie, posesión actual,
fenoménica, de algo que pertenece a otro; 'Z'. la declaración de posesión,
sustrayendo el objeto a los otros; 3°. la apropiación como acto de voluntad,
como acto de voluntad exterior (idea) que legisla universalmente y a la
cual todo mundo debe conformarse35.
Se pasa de la posesión sensible fenoménica de un estado natural a la
legitimación de la propiedad como expresión inteligible o nouménica que
emana de la razón práctica.

En e) derecho privado son importantes otros componentes orno el
derecho real, el derecho personal, el contrato y sus modalidades y la
adquisición a los cuales me refiero en lo esencial desde la prospectiva
jusfilosófica.

!bici p. 60.
35 C'fr. lbtd. p. 69.

34

Kant insistirá que la justificación de la posesión

y propiedad de

una cosa sólo es posible en una sociedad y mediante una ley: "En efecto

sólo según este principio puede haber conformidad del libre arbitrio de
cada individuo, es posible un derecho general, y también por último 1~
tuyo y mío exterior"37.
De alli que la adquisición en el estado de naturaleza es provisional
y sólo es perentoria o exigible en el estado social o de derecho. La voluntad
racional necesaria es el título del derecho. Kant entiende que la cantidad y
cualidad de lo adquirido y su determinación es de lo más con, plicado en
una sociedad. Esto supone un acuerdo primitivo -que no es un acto
juríd1co- de la voluntad general de los hombres para que la sociedad civil,
se re ista de forma jurídica y por tanto de obhgación y derecho.
En cuanto aJ derecho personal posee unidad indisoluble a
diferencia del real que puede ser dividido en formas múltiples. Dice Kant
que la posesión del arbitrio de otra petsona como facultad de determinada,
según leyes de 1a libertad (lo mío y lo tuyo exterior con relación a la
causalidad de otro) es un derecho personal: "El acto de Ja voluntad
conjunta de dos personas, a fin de hacer pasar lo suyo de uno a otro, es el
contrato 1138•

Los contratos sirven para la adquisición de bienes y servicios, sin
embargo, necesitan ser perfeccionados con la entrega de las cosas y la
obtención de los servicios. Tienen diversas modalidades que.Kant analiza,
pero que aquí no serán :referidas.
El filósofo prusiano habla de un derecho mixto o derecho realpersonaJ: "B.te derecho es el de la posesión de un objeto exterior como de
una cosa, y de su uso como d~ una peisonaff39.
Kant de conformidad a la ideología de su tiempo se refiere a
relaciones de personas entre sí, que se asemejan a una relación con una
cosa.
·

36 lbid.

p. n.

lbid p. 76.
38 Ihid. p. 86.
39 lbid. p. 93.
37

159

�Este derechos produce en und sociedad libre que no se constitu e
ni por un he ho, ru por un ontrato, smo por una ley y la jurídt a. Es una
comunidad libre. Por esa le; se produ e en nuestra propia persona el
d recho de la sociabilidad.

El derecho real-personal ti ne un triple objeto n cuanto:· "El
hombre adquiere una mujer, la pareja adquiere hijos · la f¡imilta
sirvientes'14

º.

Estas situaciones susceptibles de adquisi ion no lo son por
enaJena ión y el derecho del poseedor es eminentemente personal.
Kant habla de un derecho domestico que di tde en der ho conyugal,
entendido como: "La comumdad sexual (commercium sexuale) es e] uso mutu
de los órganos y de las facultades se uaJes de un md1viduo de se o
dtferente1141 •

El uso dice Kant es natural (entre personas de diferente se o) o
ontra naturaleza, entre persona deJ mismo se o o con anima.les de otra
especies. En los dos ultímos casos no cabe e cepaón y on reprobables
universalmente estas desvtaetones.
El comercio sexual tiene lugar, s gún la naturaleza animal pura

(Jonucatío), o según la ley. Esta ultima especie de comercio es ~l casam~entomatnmoruo- entre persona de diferente se o para toda la ida. El ftn del
matrimonio es la procrea 1ón la educación de los hijos
placer o satisfacción entre los cónyuges·n.

n

el mero

Sólo por el casamiento es posible legitimar el pla er sexual y que el
aspecto de cosa, en que se con\ ierte, el SUJeto para el otro, por la mutua
entrega satisfacaón restablez.ca el marco de humanidad personahdad
que debe e isbr en esa rela tones. Este es un derecho personal y también
real, porque si uno de los cónyuges se escapa el otro tiene dere ho de
hacerlo regresar a su lado4 3•
La rela 'ón entre los con ug es de 1gualdad dice Kant pero sólo
en ]a monogamia, porque en la poligamia una de las pecsonas se convierte en
osa. El concubinato y la fornica ión no pueden ser elevados a contrato, no
pued exigirse el cumplimiento a una d las partes si se arrepiente. o
existe lesión al derecho de las partes; lo mismo puede decirse del
asam1ento morganati o o con restr,caones en sus efectos. Era el que se
p. 94
lb1d p. 9-1.
o Or lbid. pp. 94 -95.
., Cfr lh1d. p 96.
10 !bid.

daba entre un futuro rey · una pi be a.
Por eso el nbato de casam1 nto
rfect por la habitac1on
matrimonia) (copula cama.lis). En lo demci casos e in istenle, e cepto
que Id impotencia de alguna. de las partes sobre enga después de
celebrado el matrimo11io.ti.

Otra forma de derecho real-personal es el erecho d los padres
¿En qué co 1.ste? Al traer a t mundo una persona sin u consentimi nto
y de manera ar itraria, los padres quedan obbgados a uidar del hiJO y
hacerle la ida soportable en cuanto
pueda.
les conf I re por le · a los
hijos e d re o, sin un a to jurídico particular;,.
Por eso los padres pueden dmg1r y educar a su hijos tanto
pragmaticamente (ganaISe la ida) como moralmente, hasta que se
mdependi el hqo. J 11 gar a ese momento lo padres renun 1an a todo
derecho de mandar, y a todo r mbolso por los g-astos o mdemmza i · n por
los sufrimt ntos padecid . Lo h1¡os tienen únicamente obligación de
reconocer lo realizado por los padres.

El derech de los padre de po er us h IJOS no e un derecho real
puro (n es naJ nabJ ) smo personal, aunque tampoco puro personal, por
lo tanto es mudo.
Finalmente, como part del derecho domé ti o anahza. l&lt;dnt el
derrc/10 heril. Este consiste en las rela iones enlre el amo la s rvidumbr ,
también es ~n derecho m1JCto en vtrtud d qu el amo tiene e igencias
obre la persona del s1 rvo, como ha erlo regresar, s1 se escapa, despedirlo,
et ., pero no on c1bsoluta , a que I otro es p rsona no puede renun iar
absolutamente a su J,b rtad.
En uanto a la figura jurídi a de la adquis1 ión esta permite al
individuo el e,e iao tanto d su derechos reales como p rsonales
mixt , d ir, reaJ-personal o \ ic ersa como e pr s1ón de su ltb rtad n
un mareo et1 o.

4. El dcrcclto puhlí o

F.sta rama fundam utal del dere 'ho es factible por la e 1Stencia
prev1dmen deJ derecho prt ado. El pa o del derecho privado al públi o
es posibl medjante el est.ado jundi o, el cual permite a todos los hombres

41

u&lt; Ir. lb1d p. '17 98.
•• &lt; Ir. fl,íJ. p. llXl.
160

lol

�disfrutar de su derecho. El principio formal de un estado de derecho, se basa
en la idea de una voluntad uru ersalmente leg1Slatr a que se llama justicia
p1íblica. La jushcia asume tres grandes modahdades. La protectora, se refiere
a la conducta intrínsecamente justa, la conmutativa,. señala lo que se puede
poseer juridicamente, y la distributiva, mdtca mediante una sentencia Jo que
es confonne a la ley.

En el estado natural no existe justicia dtstributíva. A ese estado le
s:igue el soda/ en el cual tarn poco propra.mente se da la justicia distnbutiva,
esta únicamente se logra en el estado civil o de derecho ptíblico. Los dos
primeros son estados de derecho privado, y solo el último lo es de derecho
público. Las leyes del último se refier na la vida en común a través de la
Constih1ción. La relación del soberano y el súbdito, es de subordinación,
pero no de coordinación, estima Kant'".

El derecho publico tiene un postulado básico para el pensador
alemán que Jo enuncia así: "Tú debes juntamente con los demás, en la
relac1on de una coex1Stenc:ia ne esar.ia, alir del estado natural, para entrar
en un estado de derecho, es decir, estado de una justioa distributi a"-t7•
Mediante el estado de derecho se abandonan las formas de
violencia y abusos que la Libertad de todos provoca en el estado natural.
Esto será posible gracias al convenio o contrato original. Sólo de esa manera
se con.figura un estado de derecho mtegrado por ciudadanos: "El conJmll:o
de las leyes, que sigue una promulgación gen ral para producir un estado
jundko, constituye el derecho público"i8.

para que disfrute cada uno de lo SJyo49•

El estado natural era nás bien una justicia negativa y no
necesariamente la carencia de toca justicia, ya que las adquisiciones en el
estado natural eran provisionalesal carecer de sanción púplica. B estado
civil tiene que reconocer las adqúsiciones del natural de lo contrario no
podría operar.

El Estado
Al -paser Kant a examinare} Estado, lo hace en consideración a la
ciudad. Esta se entiende como la -eunión de un número de hombres bajo
leyes de derecho. Son leyes a prior y necesarias, mediante normas.
La ciudad encierra en sí tres poderes: "El poder soberano
(soberanía) en la persona del legisador, el poder ejemtivo (según la ley) en
Ja persona del gobierno, y el pode1j11dicial (como reconocimiento de lo mío
de cada cual según la ley) en L: persona del juez (potestas, legislatoria,
rectoría et j11diciaria)'!;i().

El primero de los podees afirma Kant representa la ley; el
segundo, el precepto y el tercero, e principio de la subordinación a la ley, la
con lusión o enten ia.

El Poder Legislativo
El derecho publico se mtegra por leyes generale , promulgadas por
la autoridad, on validez para Lodos, a fin de que puedan disfrutar de sus
bienes y libertad. Se trata de Jeyes para todos los miembros de un puebJo.
Cuando los particulares se reunen bajo el con epto de pueblo, esa relacion
se llama estado ci il; y el todo de ese estado con relación a sus propios
miembros se Llama ciudad (emitas). La ciudad se Llama cosa pública ' con
relación a otros pueblo es una potencia. Un pueblo con relacion a otro se
llama nación. Por eso el derecho público se divide en derecho de gentes (i11s
genti11m) y derecho cosmopolílico o de d11dadar10 del mundo (¡11s cosmopolilicmn)
por razón de que la tierra no es mfmita sino lioutada · y en principio
pertenece a todos.

Este poder pertenece a la \Oluntad colectiva del pueblo. Las leyes
de él, no deben ser injustas.
Los miembros de una socedad civil, tienen según Kant, ciertos
atributos j~rídicos inseparables desu calidad de ciudadanos. En primer
Jugar la lrbe:tad legal,_ ~e no obececer más leyes que las promulgadas;
segundo, la igualdad (Wtl de no recmocer más superior que el que tiene la
facultad moral de obligar y ter en la independencia, en ser deudor de su
pro~•~ ex_istencia y conservación, :orno miembro de Ja república, no al
arbitno, smo en sus propios derech&lt;s y facultades5•.

Kant afiro1a que no hemos tomado de la e periencia el estado de
vioJencta entre los hombres. in embargo, para que puedan establ erse
pueblos, Estados, y naciones, es indispensable entrar en un estado ívil,
4b Cfr.

41

lb1d. pp. 113-13-1 .

"' lh1d p. 1-10.
,,, lhlll. p. H2.
' 1{ 1r lh1&lt;l. p. I H .

fbid . p. 134.

~ lbi&lt;l.

p. 139

162

�Esos tres poderes del individuo son d1gmdades políticas,

La sed, ión y la rebelion aj rnngun pr te,to pdra Kant, on
justtfi bl
lo delito de sa naturalez.1 d b ns r ast1gc1dos l n la pena
de muerte. EJ rcgiod10 gun Kant, e un rimen 111e,phcable e 1rrem1 ibie.

comprenden una relación de superior uni ersalidad al integrarse mediante
un Jefe (imperans} y subordinados (s11bditus). El acto por el cual el pueblo se
constitu •e en audad es mediante el contrato primitivo, por medio del cual
todos renun ian a su libertad, para recobrarla al instante de constituuse
como sociedad civil.

EJ autor estima ~ue la modif, anones a una -on_tit11do11 , 1ci0Scl,
no puede ha rse más que por el sober,rn mismo ¡ r medí de una
refomld · nun a por una revoluc,on. , esld aparece, no pu de al c11v..ar
más qu al poder eJecuh o y nunca al I g lati ~

El contrato original

Estos tres poderes e om plementan subordinándose entre sí,
haciendo po ible establecer el derecho de c.ada sujeto. Kant ~íbe "... la
voluntad del legtslador (legtslatoria) on respecto a lo que onoeme a lo
nuo lo tuyo e tenor es irreprensible; qu el poder ejecufü10 del gobiem~
(summi rectoris) es u-resistible, que la sentencia del jue= supremo (supremi
judicis} es sin apelación'152.

El Poder Ejecutivo
El gobernador del Estado (re pnn eps) es la persona (moral o
.físi a) investida del poder ejecutivo (poleslas execuforia) . .Es el agente del
Estado, instituye magistrados, da al pueblo reglas para onser ar lo suyo.
Considerado como persona. m~ral se Uama gobienio (directori11m) ' sus
órdenes al pueblo y a los magistrados encargados de la administraoon del
.Estado (gubc&gt;rnatio) son ordenan:za5 o decr tos (no leyes} ya que pueden
cambtar. Un gobierno al mLffllo tiempo legtslador es despótico; por
oposición al gobierno patriótico que no es paternal.
El legtslador no puede ser gobernador. EJ que mdnda
el que
gobierna no puede Juzgar. La salud publi a constste en í ir bajo un
régimen de derecho, no tanto de lograr una fehcidad 5'.
Kant, afirma que el ongen del poder upremo es mescrutable, es
decir, el súbd.Jto no debe razonar sobre ese ong n, como s1 se tratara de un
derecho controvertido, sin de algo qu d be a eptar conforme a n mldS.
Cierto tipo de d u.si nes sobre el contrato pnmit1 o, la le , la oluntad,
etc., son vana ante el poder constituido.
Al respecto Kant c1Ílm1a qu la max101a: '1"oda autoridad viene de
Dios" no enun ta un pnn 1p10 htstorKo, smo una idea omo prm ip10 de la
razón practica, apoyada en Id sanlidc1d de la ley, por lo que se debe
obedecer al poder e1ecutivo, sea cual sea su ongen51 •
lhíd p. 146.
fr. tl,¡J, pp 14ó d l4R_
54 Cír lb1J. p. 150.
s.?

La actt\. tdades de un gobernante pueden
negati a del pueblo, med,ant el parlam nto.

Forman parte del derecho pubhco otro temas omo lci relación
entre el territorio
I Jefe d un Estado, los empleos y dignidades, el
derecho de castigar, el d r ho a] mduJto, el derecho d gentes • la paz
perpetua. Urucamente me o a referir a los dos ultimo puntos por su
actualidad y s1gi1ificado.
El derecho de gentes o derecho de los pueblos deb ría llamarse derecho
publico de los Estados. Este derecho trata de reguJar las relaciones entre lo
diferentes estados, que por la fuerz.a de su soberarua ví en una situa 1ón
conflictí a o de guerra esté declarada o no.
Los Estados tienen el derecho de ha er la guerra para sostener su
derecho por la fuerza, ya que ca.recen de un medio (jund1co procesal) para
hacer respetar su justas pretensiones.
Kant estima que si bien los Estados pos en el derecho de realiz.ar la
guerra, ésta no puede tener el carácter de e ten111mo ni de conqu1Sta. En
principio no todos lós medios de defensa son legítimos, pues son
rechazables el espionaj , el asesinato, el envenenamiento y otros
instrumentos fraudulentos. Si e licito imponer al enemigo venndo
suministros y contribuciones, pero no aquear los bienes de los parta ulares
a no ser por reqwsiciones con motivo de deudas, pues ello s áa
bandolerismo, ya que e trata de conflictos entre F.stados56.

tr, lbíd. p.p. 11 53-.r .

"'lh1d . p.p. 1117-1118.

164

por la

Insiste I autor en qu I rey al r destronado puede esp rdr una
contra re olucion e mduso la ayuda de pot n ,as e lranJeras . el d r ho
de gentes determ mara en úlhma mstanc1a eso a poyos.

;s e

!a (

r penada

�La guerra debe llevar a un tratado de paz, que gaTantice la
segurjdad y neutralidad de otros .Estados, beligerantes o no, así mismo
preserva las condiciones de paz concertadas ron los encidos ya que eJ
vencedor no puede exigir que se le reembolsen los gastos de guerra, pues
eso sería declarar il1Justa la guerra del enemigo, igualmente se deben
intercambiar los prisioneros sin pago de rescate. Los mdividuos del país
vencidos no deben perder su libertad civil, por cuanto la ervidumbre
repugna. El tratado de paz implica amnistiaSl.

que sea puede ser adquirido por otro mediante herencia, cambio, compra,
donación, o contraer deudas para sostener su poütica exterior, o
inmiscuirse por la fuerza en el gobierno de otro. Por eso crítica a ]as
potencias extranjeras que so-pretexto de vísitar otros pueblos su interés es
la conquista. Por paradójico que parezca es necesario armonizar el derecho
y la poütka en bien de la humanidad60.

5. Apredad6n crítica y conclusiones

En relación a la paz perpetua como un ideal del vin ulo entre
personas y pueblos, Kant lo hace depender en el fondo de la propiedad
privada, por cuanto lo mio y lo tuyo exteriores, que se onservan
ónicamente por la guerra, tienen un valor provisional y para que lo
adquieran defmitivo o perentorio es necesaria la umón universal de las
ciudades: "Así una paz perpetua (último fm de todo derecho de gentes) es
sin duda una idea nnpracticable"58 •
Kant es consciente que el fin del derecho de gentes debe conducir a
una paz perpetua, mas como idea o concepto regulador no resulta factible.
La reunión de todos los pueblos en una confederación universal para
resol er sus querellas los hombres de Jos diferentes pueblos de una manera
legal y no por la fuerza es un ideal al que sin duda tiende el género
humano según Kant.
En la última secaon trata Kant del Derecho cosmopolítico. En
particular la idea racional de una sociedad de paz entre todos los p1,1eblos.

La reunión de todos los ·pueblos aunque difícil afirma Kant, no es
un principio filantrópico o moral, sino de derecho. Ello es así porque
"... todos los pueblos están ongmariamente en comunidad del suelo; no en
comunidad jurídica de la posesión (connmnio), y por tanto, de uso o de
propiedad de este suelo; sino en reciprocidad de acción (commercium) física
posible ... "59 .
Precisamente la unión posible de todos los pueblos con relación a
ciertas leyes universales de su comercio, puede llamarse dereclw

cosmopolitico.
Kant señala que no pueden establecerse los hombres para
comerciar en otros países sin el consentimiento de sus primitivos
habitantes, pues el fin de] derecho es la paz perpetua. En el breve Libro La
pa;; perpetua de 1795, se indica que ningún Estado por pequeño o grande
p.p. 189-190.
lbid. p. 192
5Q lbid. p. 194.

La obra de Kant analizada me parece que es muy rescatable para la
refle 'Ión en los campos de Ja ética, el derecho, la sociedad, la historia, la
política, la importancia de los elementos antropológicos subyacentes en el
ejer icio de la libertad, la cual fmalmente pemlitiría juzgar determinadas
conductas del hombre.
En efecto, los deseos, apetitos, tendencias, placeres, dolores,
sentimientos forman el entramado de la vida humana y repercuten
positi a o negativamente en las acciones susceptibles de ser valoradas
moral o jurídicamente como se señaló oportunamente.

La trascendencia concedida por Kant a la esfera de la libertad, y al
arbitrio, es fundamental para juzgar de las acciones humanas en las esferas
de la ética, el derecho, la política, la vida social y la historia, ya que de otra
manera no se podría exigir responsabilidad, a quien no fuese más que un
ser puramente natural o mecánico. La libertad se manifiesta, no se define,
tú es objeto de tratamiento científico, por cuanto es expresión del lado
inteligible, espiritual o infinito del hombre. La unidad de la libertad se
bifurca en dos lados: uno interno o moral y otro externo, jurid ico o legal.
Por tanto sólo las personas son imputables.
La idea de Kant de que el derecho privado se vincula estrictamente
al ongen y justificación de la propiedad privada, restringiendo sus temas al
estado de naturaleza, incluso previo a la vida social, no deja de ser una
hipótesis cuya base es el contrato original y el acuerdo de voluntades,
cuyos antecedentes se encueJltran en Thomas Hobbes y Jean J. Rousseau y
que Kant con sutileza suscribe. La tesis del contractualistno como hoy se Je
denomina a esa hipótesis ha tenido tanto éxito que llega a nuestros días en
el jusfilósofo liberal John Rawls y~ Teoría de la j11sHda.

57 IbiJ.
~

60

Véase lnmannel K.mt.1.A Pa;; Perprhw Trad F. Rivera Pastor, EdiL Porrua, Me,ci,co, 1980, p.

217 y s1g1lientes.

166

167

�Kant mismo r conoce que la extensión de la propiedad privada
sólo al anza su aplicación en el derecho público o sociedad civilJ sancionada
por Jeyes gen ra1es y un estado d derecho. o obstante, ad ierte los
obstáculos para obtener una adecuada justi ia distributiva.
Discutible resultan las afirma ion de Kant on respecto a la
equidad que suele considerarse como un prin ipio general de derecho para
su interpretación y aplicación por eJ juzgador. Otro tanto puede decirse del
derecho de necesidad o capacidad de recha74r o pri ar de Ja vida al injusto
agresor lo que equivale a la condena de la legítima defensa. Kant se aferra
a los principios - erdaderos- p ro no a epta las condi iones empíricas que
sin menoscabo de los principios tienen que restringir u aph a 16n rígida o
pu r ment ideal.

y reales, que si bien no eran previsibles para Kant, hoy están cuestionadas
como por ejemplo la soberanía de Jos Estados o realizar la guerra con
apego a normas legales.
En con lusión en su filosofía del derecho Kant nos m uestrá la
nece aria unidad de la ética, el derecho y la política, sin confundir sus
contenidos, porque ante todo el hombre es un ser libre, con espíritu cuyo
entendimiento y razón le descubren no sólo la dimensión metafísica, sino
también la esfera de su Libertad y en onsecuencia la ley; la obligación, el
deber y tiene que responder de sus acciones en relación a una voluntad
santa, o Sumo Bien tal es su perenne lección para todos.

En cuanto a su concepc10n del derecho real-personal y su triple
objeto: matrimonio, hijos y servidumbre, si bien en su planteamiento se
trata de sobreguardar los principios de la vida se ual, la edu ación de los
hijos las relaciones on lo trabajadores domé ticos, Kant está inmerso en
la ideologia de un patriar ado on fuerte dosis del derecho romano que ve
las relaciones personales con Ja mujer, los hijos o los trabajadores
domesticas bajo una situación de dominación y posesión por ser inferiores
en algun grado, a pe r de ciertas matizaciones de su parte. Una especie de
on epcion patrimonialista subyace en su is1ón de esas relaciones de amor,
sangre o vínculo de servicio.
En su tratanuento del derecho público que Kant vin ula
directamente con la socied d civil y el Estado es donde propiamente el
,hombre trasc.Jende su condición natural para ingresar en Ja vida urbana,
civilizada y de conexión global con otras ciudades, pueblos y naciones, que
aspiran a una federación y a una paz perpetua. Aquí, Kant, también se
mue tra como un defensor a érrimo de la autoridad real, soberana, que no
puede ser fá ilmente restringida ni en el caso de una Constih1ción viciosa, si
antes el príncipe, jefe o rey no la acepta. Por tanto toda revolución es
condenada, no así una contrarrevolución de un soberano para retener el
poder.

En toda esa parte de su filosofía juridico-política Kant defenderá el
poder real así absoluto, de allí su rechazo aJ regicidio y la revolución, algo
que en pnncipio habían admitido teólogos como Francisco Suárez, bajo
ciertas cond1ciones y restricciones. Sin embargo, el pensador de
Konigsberg, sigue en buena parte el esquema de Montesquieu y otros
ilustrados sobre el Estado, la división de poder, el ejerc1 ·o de la soberanía,
la guerra y los tratados de paz. Puede afirmarse que en su obra Kant trata
de justificar estos principios y lo Jogra por cuanto al fondo ético que los
sustenta, pero su ngorismo conceptual se sesga ante ituaciones históricas
168

169

�LA MUERTE EN LA FILO OFIA DE AGUSTIN BA A E
Enrique l. Aguayo Cruz
E uela d Filo ofia
Universidad La lle
lntroducctán
Agustm Basave ha elaborado, a lo largo del tiempo, un SJS{ema
filosófico que es -en nuestra opinión- sólido. us meditaciones se han
dilatado hacia diversa regiones de la realidad, desla ando dos: la
haben ~ia y el hombre, analizados por el autor profundamente.

De la habencia -su intuición propia y onginal-, Basave ha
e ammado su relación con el ser y con el ente, su anterioridad ontológica
al er, sus pnnc,pios, etc.

E11 cuanto al hombre ha estudiado la estructura óntica, int grada
por Ufi&lt;'t pluralidad de elementos como la contingencia, la finitud, la
d1aléct:icd, etc., dos de las cuales asombran mas a la gente: la muerte y la
mmorta!Jdad, pues dependiendo del concepto que d ambas se tenga el
modo como se viva. Así, si algui n cree que la ida continua después d la
muerte, se abstendrá de realiz..lr ac 10nes ilicitas, pues Liene conciencia del
pr mio o deJ castigo al que se hará merecedor.
Tanto la muerte orno la inmortaJ1dad pueden ser abordadas o por
la fe o por la razón, dando paso a la filosofía, en el primer caso, y a la
teología, en el segundo. Las reflexiones basa ianas son de epa filosófica.
pondr mos las refle iones tanatológicas basavianas atendiendo
a seis asuntos: l. biografía del autor, U. sistema filosófico, lll. ubicación del
hombre y de la muerte en la habencia, f . elementos de antroposofía, . la
fiJosofta de Ja muerte. Añadimos una breve con lus1on.

FF
FH
f'P
IF

MM
MU

SM
TF

T1

"Filosofía y filosofar".

Filosofía del Hombre.
"Filosofía como propedéutica de salvación".

Ideario Filosófico.
Metafis,ca de la Muerte.
Miguel de Unamuno y fose Orl.ega y Gasset.
La Sinra::ón Metafísica del Aleismo.
Tratado de Filosofía. Amor a la Sabiduría como
Propedéutica de Salvacion.
Tratado de Meta.ftsica. Teoría de la Habencia.
171

�l. Biografía

lntegralismo, porque el autor onsidera que en la persona todos los
elementos que Ja constituyen forman una unidad, un equilibrio, orno es el
caso, por ejemplo, de la dialéctica humana.

Agusb.n Basa e Femández del Valle nació en GuadalaJara, Jalisco,
el 3 de agosto de 1923. Obtuvo dos doctorados: en derecho, por la
Universidad Complutense de 1adrid y en filosofía, por la Universidad de
Yu atán.

Metañsico Antroposófico, porque estudia el ser y el modo de ser
del hombre. En el sistema filosófi o basaviano la antropología se denom ma
antroposofía o sabiduría del hombre.

Entre us act1v1dades destacan la de notario publico, cLplomático,
profesor, corúerencista y fecundo escritor.

La filosofía es propedéutica de sal ación porque sólo enseña el
camino a seguir para sal arse, mas no salva3.

Ha publicado varios libros, los cuales pueden clasificarse -a
nuestro entender- en uatro grupos.

111. Ubicación del hombre .lf de la muerte en la habencia
a) Obras filosófi as que
ontienen, e dusi amente, su
pensamiento: Filosofía del derec/10 internacional, Filosofía del hombre, Filosofa

Para Basave, el objeto de estudio de la metafísica no es el ser sino
la ltaber,cia.
'

del Quijote, Ideario filosófico, LA sinrazón metafis,ca del ateísmo, Metafísica de la
muerte, Meditación sobre la pena de muerte, Teona de/ Estado -fundamentos de
filosofia pol(tica-, Teor,a de la democraáa, Tratado de metaJisica -Teoria de la
Habenáa-, Tratado de filosofía. Amor a la sabiduría como propedéutica de
salvadon, Vocación y estilo de Mexico. Fundamentos de mexicanidad.

Etimológtcamente, la habencia es un sustantivo que deriva del
verbo haber. Significa "todo cuanto hay, ltubo y ltabrti'll.
En su defú1ición real, la lzabencia debe entenderse como oferm,idad
cont~xhtal, como presenda sintádica plllral e ilimitada, como urdimbre
omnienglobant1.• de entes reales, entes ideales, entes posibles y entes ftctidos con
todas s11s real,::ac,ones, implicaciones, complicaciones y co11{111enciasS.

b) Biografías: La escuela íusftlosófica española de los siglos de oro, La
cosmovisión de Fran: Kajka, Pensamiento y trayectoria de Pascal, Sam11el Ramos,

Miguel de Unan111110 y José Ortega y Gasset, fose Vasconcelos, el hombre y su
sistema.

Nuestro pensador ha descubierto cinco principios metafísicos de la
haben 1a, a saber: ·

) Te. los: Brez•e historia de la filosofía griega, El romanhcismo aleman,
Ex1slenáalistas y existen,wlismo.
d) Otros estudios: Fisonomía de llernán Cortés ante la juventud ach1al,

Ser y quehacer de la Unwersidad, Visión ,le Andaluda, Visión de los Estados
Unidos -vocación y estilo del norteamericano-.

11. istema jilos~fico
El sistema filosófi o d Basa ve hállase mscrito dentro de la filosofía
cristiana. Por eso -para él- la filosofía es propedéuh a de salvación 1• La
defín como, "muz expl1cacio11 fundamental de la realidad miera y 1111a sabidur(a
vital de los u/timos problemas l111111anos" 2• El sistema filosófico se denomina
i11tcgral1smo metafísico antroposoftco dmtro de 1111a ftlosofta como propedéutica de
sahraoon.

r-21.

1

nr 11-

1

lh,d. pp. 11

1. "Principio de prese11c1a: todo cuanto hay está de algún modo presente",
porque reemos nosotros- la e 1stencia e ige presenta 1ón: la osas sólo
se de ubren e ilumman en tanto están ante alguien. La presencia -dice el
autor- l1e1Je .inco fom1c1s de darse: respectiv1dad o orrespondencia d
personas y cosas, taleidad o naturaleza genérica, alidad o índole
específica, modalidad o forma de pre ntarse, y ualidad o atributos 011
que se presenta el ente.

.
~; "Principio de participación: ÍT1c/11s1011 de las partes en el todo por 1mt1
lllnculaaon espado-ten,poral, y entes que s011 en la medida en que se parecen
pamalmmteal er Absoluto''.

'Cfr. Ff. p41, FP. p. 95.
Cfr TM p. 32. , ub. del autor
· lbid p. 28; TF. p. (15. Suh. J..t &lt;1utor

1

y125; / M. p. .2&lt;&gt;9. Fn Sllllt'SI" h,,11.ist• PO FH. r-11.
172

ub. del .iutor.

�3. "Prindpío de sentido: todo cuanto ltay es pensable con disposidón
tendendal y conexa", ya que se puede reflexionar sobre el cosmos sobre sí

absoluta de ser y la necesidad absoluta de ser'19•

mismo (afán por intentar expli arlo todo).

Por nuestr-a parte creemos que "la imposibilidad absoluta de ser" es
la ausencia total de realización pues lo que no e iste tlo puede actuar; de
nada es causa, de donde se sigue que el hombre, per se, nunca existí.ria.
Luego "contingencia es nula posibilidad". Empero, existe, mas por otro, ya

4. "Principio de co-ntexto: todo manto hay se ofrece en marco lógico y en
marco eristendal", es decir, los seres tienen cierta unidad o trabazón entre

sí.

que es p05ihle que así suceda. La posibilidad necesariamente se encuentra
en una reahdad y el hombre, en última instan ía, e iste porque Dios le ha
dado el ser. Con relación a El, se aleja, por así decirlo, de la imposibilidad
per se para hallarse en la posibilidad per aliud. En este aspecto, en cuanto
existente real se ha distanciado de la posibilidad de ser; está fuera de ella y,
consecuentemente, no puede regresar y permanecer allí para que
nuevamente comience a ser. Po.r ende, ya siendo, la persona no puede
hallarse en la lDl posibi1idad absoluta per se ni en 1a posibfüdad per afiud.

S. "Principio de sinttuis: todo cuanto lzay se presenta artiatlado en
función de algo", o sea, todo posee una razón de existir {aunque la gente, a

veces, la desconozca), por lo que la habencia hene y es dadora de sentido,
rechazando así eJ absurdo6 •
Por abarcar todo, la habencia envuelve seres ideales, ficticios, etc.,
de los cuales mterésanos destacar los reales, entre los que se encuentra el
hombre, que primero vive y después muere. Así que la muerte se ubica,
dentro de la habencia, en 1os seres reales.

La "necesidad absoluta de ser" es la exclusión total de posibilidad y
de contingencia. La necesidad absoluta es de Dios: Él es el Ser necesario, el
Ser por sí, y por experiencia el hombre no puede predicar de sí mismo esa
necesidad.

l . Elementos de antroposofía

2. Composición c,wrpo y espíritu

Dependiendo del concepto que se tenga de hombre será lo que se
piense de la muerte. Así, s1 el hombre es cuerpo pero no esp1ritu, cuando
muera, desaparecerá completamente. 1 el alma es más importante que el
cuerpo, la tda sera ascética, d la manera, v.gr., platónica. Si el hombre está
integrad~ por uerpo espíritu, la muerte destruirá a uno pero no al otro.

El ser humano está integrado por cuerpo y esp1ritu, o sea, es un
espíritu encarnado 10. La e istencia del cuerpo es obvia, la del espiritu no,
por lo cual Basave la analiza tanto en su e istencia como en su
itunortabdad. Fslo lo muestra en su propío argumento.

El filosofo regiomontano tiene su propta concepción del hombre.
La mtegran diversos temas, de entre los cuales e pondremos tres, a saber:
l. la contíngen ,a, 2 la com po ición de cuerpo y espíritu, 3. la dialéctica
humana.

Dicha prueba está fundada -dice- en el afán de plenitud
subsistencia! ínsito en la naturaleza humana que desborda los límites
;pacio-temporales. EJ quid del argumento es esta afirma ión basaviana:

1. Contingmc,a

todo ser h11ma110, en c11a11l0 es, no sólo tiende a perseverar t'II su ser, como fo
afirmó Spino::n ,te/ ser en general, sino a ser más, a ser en plcnitud"II. De aquí

La busqueda del origen de la vída conlleva la consideración de que
el hombre es contingente, i.e. "un ser que de por sí es capaz de ser o no
ser"7.

qlU! perdurar en la existencia le es connatural al hombre; está inscrito en su
ser. Muestra de ello es su deseo de vida, cada ez más y mejor vida. in
embargo, en esta ida unicamente obtiene plenitudes relativas, por eso se
afana onstantemente.

La
ontingencia significa "indiferencia, nula posibihdad,
insuf1den 1a radical para empez.ar a ser y seguir siendo'13; por eso, "nuestra
pos1 ión de contingentes está entre dos extremos, entre la imposibilidad

Ahora bien, la persona e perimenta la ne esidad de una plenitud
absoluta y no se conforma con sus logros reldtivos. Porque vi e estd
confrontación (la plenitud absoluta frente a la plenitud relat1 d) intuye que
Cír. TM. pp. 384.-385; FH. pp. 78 y 81 .
mCír FH • pp. 12, 33, 72·, TF. pp. tiS-69; MM. p. 35; fM. r 14, .282, 32.'l hl,1s
put&gt;S E'S.l d lini jón s,• enc1u•ntra en l&lt;Xld u o hra.
11 ~fr T
• F. p. 148; MM. rP-7 y 161 . Sub. del dutor. Citd ~pino¿,1 r ilen lll

q

• lb,J. pp. 38 y 9&gt; 110; fF p t&gt;6. Los ,omenlan
- Clr l M. p. 258.
3Clr 1/-. p.78.

son nu

Iros. Sub. del i\utor.

,

17-t

175

'

'á;)O

,1lg11nas l il.ts
'

�uerd de ste mundo puede obtener totalmente la plenitud des ada, pues
de lo contrarios na ab urdo qu sintiera algo que jamás iba a al anzar.

H

dlJUI

fom1a omo alguien actúe y e comporte durante su e

Nucslro csp,ri/11 e11ca111ado se aJima ppr la pler11t11d sttbsislencral. Este
afá11 dcsbtmta los Jí1111tc:s del ~paao y di'/ tiempo. La relatiz•a ple111h1d logr~da es
,;n aciailt• paru alca11:ar la plenitud absoluta. Fuera de la Plemtud de plenitudes,
nada ah {11cc est' a{tm dt• plemtud s11bs1ste11c1t1l. sta trascende~na del hempo
m,11uiat1al y finito rt"llel11 la csp1ril11a/1dad inmortal ~el alma. _Mds aim : nuestro
ron&lt; reto afiin de plt&gt;mtud s11bsislmdal ':I las relativas ple111h1des lograd_as se
1111tre11, e;, cierto modo, de la Plenilud ,le plemtudes. Nuestras plen1t1'.des
singulares expresan y ro11s11me11, m la medida de sus posibi/,da~es, la ~lemf11d
absol11ta. Las ple11it11des c:ir1 u/ares consunum, sm agotar, la P_lemh1d !1111versaf y
absoluta Cousig111c11lemenlc, esa potencia humana de plcmlud untversal,_ 1"e
tiesborda los /mutes cspa io-lemporales, e.\/ge, por su misma cstmchtra ontolog,ca,
la i11motfalid11d pt•rsonal 12•

En nuestra opimon, la metafís1 de la muerte ba a\ 1ana consta d
siete temas, a saber: l. ublca 1ón d la muerte n la ida, 2. defmi ion de
mu rte, 3. estructura 1deo-exJStencial de la muerte, 4. au s de la mu rte,
5. a la muert se la en e por el amor, ó. prepdra ion p,ua la mu rt · 7 el
"mas allá".

1. Ubicacion de la nmerll' rn la
Desde que el
queremos decir con
he1deggenano; tampo
que la muert se halla
puede d parecerl~.

3. D1alcct1ca J111111a11e1

O la reflexión sobre la d1aléct1.Ca humana se sigue el lugar que
ocupa el hombre en el cosmos. Al respecto, Basa e piensa .que "entre el
espuitu v la materia, entre la eternidad} el tiempo, el hombre ocupa una
posic1ón,de equtlibno con ierlo difícil, pero necesario" 1• .

V. Fil()S()f{a de la muerte

La persona está abocada a una realidad última e in vitable: la
muerte. El hombre, por ser contingente , )mutado, tiene que monr.

con

Cara a la muerte, la ida humana cobra s1gnifi a ón, pues del
pto que se tenga de ella, será el sentido que se le dé a la vida; será la

ilÍda_

hombre comienz.a a 1 1r a esta muriendo. o
ello que s a un
r-para-la-muerte, aJ modo
o que, stneto sc11s11, la este I iendo. 101 plem nte
polen ialmente n la ida y en cualquier momento

De aU1 la ub1cac1on de la muerte en ld \ida: "la muerte le su ede a
la \ ida [... J 1archamos ha ia adelante, en ten a agoma, deJando Jirones de
la propta e tSten ta [ •..] Ld muerte, mientras ivm1os, e td siempre
despue "111_

Vdiga una analogía, ubi ar la muerte en la ida es orno ubicar una
meta, un punto de Uegada dentro de un camino. 1onr es el fin de un
cammar.
Por ello -a nue tro JUICJO- s falso dectr: mañana sera un d1a mas
por v1vtr; el presente e un año mas de ida. Estas e presion n ha en
pensar que la mayoría de las personas que suelen decfrlas consideran Ja
nda orno un aJendario, sil venia verbo, aJ que le van añad1endo ho¡as.
1 ada más falso• Es al revés, se le estan quitando; se e ta ·• i ndo un d1a
menos de un determinad numero de cuas de ida posible , por l:dnto, e
esta, a cada momento, dejando de ser; se está a tualJZ.ando la muerte.

La finalidad e importan ia de ubJCar la muerte dentro d la vida
para tomar on iencia de que algún día e habra de morir; es orientar la
propra e 1Stencia h da act1 idades "ªliosas que onduzcan hacia Dios.

11 ír. MM. pp. 173-174; TM. p . 328. . ub. J l ,lutor.
1•

H

rr. Tf rr 122.12-1 .
&lt;-Ir. MU. r /!O.

176

ten Id .

Dado que olo muere una vez, el mdi 1duo deb pr pararse para
morrr, para lograr su plenitud ubstSten ial en el mas alla. Por eso, las
reíle iones tanato)ogicas adquieren vil:dl importancia.

I silogismo:

Es la inílu n ta reciproca de dos realidades coe istentes
enhtallvamente en el hombre, a la manera del contrapunto mus aJ. Dichas
reahdades son: desamparo ontológi o y anhelo de plenitud subsistencia!,
amba on su orrespondiente p I ológ1co: angustia, para el primero y
esperdnza, para el s gundo. Las dos son opuestas, per~ e presupon n
mutuamente. Por 1 de amparo eJ hombre onoce su afan de plenitud y
éste exISte sólo en fun lÓn de uperar a aquél 11.

I

1\

Ctr. 1M. p. 22.

lb

lli1J. 1'· 8.

177

�recibirla, puede truncar proyectos exJStenciaJes, etc.
B) Riesgo ineliminable

2. Definición de muerte

Pensamos que el oncepto que Ba ave tiene de la muerte es el
siguiente: la "conclusión de nuestro porvenir temporal" 17. En efecto, porque
el individuo es movimiento, es temporales. El mo imiento se da entre su
concepción intrauterina y su muerte. Cuando fenece, conclu e su
movimiento y, en consecuencia, su tiempo.

3. Estmch1ra ideo,nisteucial de la muerte

La e periencia que la gente tiene de la muerte la adquiere no en la
propia, smo en la aJena, viendo morir al otro. Por eso, Basave denomina
ideo-existencial el conjunto de elementos que se hallan implicados en
cualquier hecho de morir.

Expone nueve características de Ja muerte: A) posibilidad que está
siempre presente, B) nesgo inel1mú1able, C) término in ierto, D) conclusión
del yo•programa; E) desgarramiento y soledad, F) adopción de la propia
medida, G) inherente a la vida, H) tie..,e sentido análogo e 1) no afecta al
espíritu.

Al respecto nuestro filósofo di.ce que la muerte es riesgo
inelimmable que condi iona cualquier posibilidad determinada (por
ejemplo ser arrebatado a la familia, a los amigos y a mí mismo en mi actual
situación de espíritu encamado) que me mcita a la fidelidad conmigo
mismo y a la fidelidad con Dios 19 •
Creemos que la muerte es un riesgo porque trw1ca proyectos de
vida; acaba con relaciones familiares, laborales, etc., cuando más se las
estima o cuando mejor se encuentran.
Tomando en cuenta que Ja muerte es riego, la persona debe actuar
como si fuera el último día de su vida; debe realizar su vocación; debe vivir
rectamente; debe ser fiel a sí misma, a su dimensión axiotrópica y
teotrópica. La fidelidad a sí misma la conduce hacia la fidelidad a Dios,
pues actúa según la recta razón, con lo que morirá en relación amigable
con EJ (en este sentido la existen ia es preparación para la muerte).

C) Término i11cicrto

A) Posibilidad q11e está siempre presente
El autor dice que la muerte es "posibilidad, actualizada n tanto
que posibilidad, que nos está siempre presente, como una ame11aza 1erta y
delimitante 018 •

La muerte es "término incierto. Término, porque se trata de un
a ontecinriento futuro y de realización cierta. lncíerto, por lo que atañe a la
época de su realiza ión'120•
El término se refiere a que la muerte es el fin de la vida. Esto

La posibilidad no se refiere a elegir entre morir o no mo,rir, sino a

que la muerte se actualizará de tal o cual manera, pues se halla latente e
inherente a ld ida y "de repente" aparece. En este aspecto, Ja posibilidad la
refie~e Basave al tipo de muerte, a la fom1a omo e ha de morir.
En sentido estricto no se puede e perimentar lo que es en sí la
muerte:; cómo se le va a presenta a ada quien y ómo se reaccionará ante
ella. Consiguientemente, es Uldeterminada. Ta.m poco se puede saber,
stricto sens11, el día. la hora y el lugar en que se ha de morir, lo que la hare
in ierta.
Sin embargo, las personas saben que la muerte es una menaza
cierta que implica nesgos, ya que pueden ec¡uivocarse al prepararse para

17
18

fbid. p. 109.
ttlld. r-65; r M

dimana de 1a esencia humana: el hombre es un ser finito, limitado, por lo
cual, forzosamente debe llegar, algún dia, a su fin, o sea, perecer.
Precisamente, el fundamento antropo-ontológico de la muerte es la
finitud 1
La muerte es incierta porque los individuos no saben cuándo y
ómo fallecerán, dónde estarán, se hallarán solos o acompañados,
dormidos o desp(ertos, será muerte dolorosa o no, estarán preparados o
no, etc.

En uanto término es cierta, indudable y evidente. En cuanto a su
modo, hora, lugar, día, es incierta.

178

r-

ll•iJ. p. 65; TM . .N4.
lh1ú. l'P· t&gt;S-nt,; 1'M. p. 29.f.
11 lhid . p. 78.
1•

r- 294.

179

�D) Conc/11 ión del yo-.programa
Pensamos que Basa
e refiere a Ja plenitud ub JStencial, a
volver al Origen o Fuent que le participó la e isten a al ser humano.

Esta aracteristi a es la " on lus1ón únjca y definitiva -sm posibles
adi iones ni r formas- d I yo-programa''21 .

Caben, úni amente, dos posturas: morir amando o morir odjando.
Si aquella, el individuo e encontrara cara a cara con Dios. i el odio, puede
quedar ex luido de la presencia d 1vma. Elegtr uno u otro ólo se ha e
mi.entras se vi e. Por o la vida e prepara ion para la muerte; ésta es el
acto defimti o en e] cual cada quien eltgtrá u situa 1011 hnaJ. A este
respecto Basa e dice que con la muerte con lu • el "status viatoris". Y con
el "status viatons" tem1ma el tiempo de merecer y desmerecer. Cesan las
posibihdades de arrepentiouento y con ersión. El alma parada pierde su
mo ilidad y se fija, defirulivamente, en el estadio finaJ 25.

o hay que nfundir: el inLiso anterior se refiere a la terminación
o fm (con Jusión) de la vida. Est m iso alude a la terminación de las
act1 idades que la gente Ueva a cabo en su e istencia temporal
En efecto, ada ser humano tiene un programa, una tarea personal
por desempeñar. Esa act1v1dad 1tal e individuaJ es lo que nuestro fiJósofo
denomina yo-programa.

A nuestro ju1 ío, el estad to final es doble: por un lado, el fin ultimo

E) Desgarramu•11l0 y soledad

Basave afuma que la muerte s "desgarramiento inevitable
soledad devoradora del trance. A más de ruptura dtSonan Ja, la muerte
tien un caracter de opresión torturante de la nada,.23•
Es desgarradora porque destroza al individuo tanto en sus
relaciones
proyectos como en su propio r: separacion de cuerpo y
espíritu.
Soledad devoradora del trance (de la vida a la muerte y de esta a lo
que ha a despué ) n virtud de que es un acto pe onal, pues los
índ1 iduos tienen on 1encia de que tarde o temprano morircin. La muerte,
cuando se actualiza, es experimentada por ada quien, nadie puede morir
en lugar de otro. ada sujeto la e perimentara de man ra única y distinta a
la de los dema .

En cuanto persona, el suieto se disuelve en la muerte, aunque una
parte de ·J sobre ,va. Por eso es "opresión torturante de la nada".

particular escogido por ada qujen; por otro, el fin últuno omun, al qu
todos lo seres humanos estan abocados: la feL 1dad en Dios. Pero la
elección del objeto supremo de felJ idad es una dec1Sión 10d1vidual. En
consecuencia, alguien pued cambiar a Dios por la nquez.a, los placeres, el
poder, et ., del cual a no podrá separars el alma.

G) Es Íllherenle a la vida

Hemos d · ho antes que la muerte se ubica después de la ida.
demás, los hombres están sujetos a múltiples peligros que amenazan su
e isten Jd: nadie puede asegurar, por ejemplo, que en un movimiento
telun o no e le aiga en irna el techo a algu1 n, o al alir a Ja alle no lo
arrolle un camión, etc. Por ello afirma Basave: "la muerte e inherente a la
vida. Marca su fin y onfigura definitivamente su trayectoda. os re ela
nuestro limite absoluto y nos muestra lo abierto, puro y simple''26, es decic,
muestra a Dios.

H) Tiene senhdo analogo

F) Adopción de la propia medida
ignifica que en la muerte nuestro ser adoptara defínm amente su
medida: monremos con amor, en comunión on los otros y abiertos a Dios,
o con odio, e cluyendo a los demas
replegandonos sobre nosot:ro
mismos. En e sentido, la vida s pr pardción para la muerte2t.

Z2
!l
JI

e

lbu1 p. tio; TM . p. 29; .
lbiJ p. 6'1; TM . p. 29-1 .
lb1d. p. 6o; TM. p. 29-1.

180

Al respecto die el filósofo reg,omontaJio qu la muerte, n lo
hombres, no tiene un s ntido u1ú oco, sino análogo. Hay miles de modos
diversos de monr. Y sm mb,ugo, todo ello conservan una umdad o
cone jón fundam ntal: son modos de morir humanos. 1i ntras que para
los animales la muerte es un puro acae er naturaJ, para los hombres la
muerte e un problema, u.n drama e ·traño d1ficiJr.

r-en.

2&lt;

fbid.

26

(b¡J p. 66, TM. p. 29-1.

21 JbjJ_

p. 66; TM pp.

-295.

181

�,n ei o, n uanto que la muerte es d l s r v1 o, se presenta on
un caracter uní &lt;Xo: todos tien n que monr. En el aso humano, la mu rte
l1 ne un sentido anál go, pue será en diversos lugares, momentos, por
distinta ausas, etc., i.c. "hay mi.les de modos d morir".

¿cuál es la causa inmediata de la muerte? La falta de
funcionamiento de algunas células e enciales trae consigo, en mu breve
plaz.o, la muerte del individuo. Las neuronas de los ntro más mferiores
reguladoras de la acti idad organica
-las situadas en el bulbo,
específicamente- pueden into icarse. En es supue to, la mu rte
sobreviene mmedialamente. Acaece lo m ísmo con la detención del
corazón:30.

1hombre no se le p
nta la muerte como algo nonnal natural,
a que es un r que anhela vivir siempre d la mejor manera. Por eso el
morir es un drama e traño y d1fic1I.

La causa eficienl pro ama e trinseca
la a ción de agentes
e teriores (a idente, enfermedad) que. d ruyen al hornbre3 1• De alli que,
pese a todos los andados por tener siem pr un estado saludable,
necesanamente hay que morir.

J) No afecta al espin/11
Basave tiene la convi ión de que el hombre E!!&gt; inmortal. De alli
que "la muerte orporal no puede afectar al espíritu. M1 person no está, en
su propia
en 1a, abocada a la muert
ino a su perfe ión en la
et rmdad"28 .

b) a11sa primera

La causa efi ienle primera está a nivel metafísico, porque brota del
modo de ser, dentro de todo cuanto hay en el ambito mtramundano, del
hombre. El autor la enun ia de la siguiente manera:

iendo el espintu de naturalez.a inmaterial no e afet.-tado por la
propiedades d la materia ( ntre otra la orrupcion que onlle a Ja
destru ión). , ndo inmaterial, el e pintu sólo ta abocado a la plemtud
sub 1Stenc1al.

la ida humana es intrínse a y trascendentalmente limitada,
porque no es un "ens a se", porqu a.rece de sufi 1en ia plenaria respecto a
la realidad. En te ntido metafísico, la causa fi i, nte de la muerte no es
la enfermedad sino la constitutt a limitación d I ser fuuto-'2.

4. 1111sas ,te la 11111 •r/e
u tro autor pli a I h ho de morir recurr1 ndo a las aus
ar1Slotél1c-a : ) 'ef,n nte, B) mat ria 1,
fom1aJ y 0) final.

) e 1111sa cjfric111t•

Expliquemo at nd.J ndo al
desarrolla,
reprodu e
muer
dinami 1dad, tá puesto a la su
cambiando de lo que
a lo que
movimiento.

1gui nte proc : 1 hombre na e, se
. Esto no e 1den 1" que, por su
10n, es de tr, a la lransformac1ón: ir
e ra. En te sentido el hombre es

"el fundamento e tenor op rant que produ e el efe to"29.
d1 ide, entre tras, en pnmera
egunda, pró ima • r mota. Basa e
reíl iona sobre la ausa efo.:i nte pró 1mc1 prim ra.

Ahora bien, todo lo qu se mueve ti ne un punto de partida y uno
de ll gada, .aunque, n el caso de t ull1mo, no sed d fmittvo eslatí
como la mu ,:te humana. Así, d, e nuestro filosofo:

a) misa pro.\ima

el fundamento de la mu rt esta en el mismo ser finito del hombr .
Trátase de un "llegar a u fin" que no s1gnif1 ·a, n e arta mente, perfeccion
o plerutud. Y este "U gar al fm" del hombre pone de reli e su ser I m pre
ya-e istente que es, tambien, un ya-e11-ordcn-al-morír33.

pera en lo fis1co-b1ologi o. La d1v1d1mo n do : intnns
e tnn rn. Aquella
refi re a I órganos qu constilu n el cu rpo:
orazón, nñon , pulmones, arteria , el
ualqu1er organo
1 idl que
ufra un dano irrepMabl , a orto o largo plazo, pro
ar la muert :

MM . pp. 91-92.
lb,d p. 10.
lb,d. p. 2.2..
" íh,d. p. 711. ub. d •I dutor
10 Cfr

11

lhrd. Jl· l&gt;o; 1M. p ..295.
·'&lt; Ir IM. p. 191

182

18.1

�B1 Causa material

Dicha separación no

otra cosa má qu un despedida, un decir

acLos.
El sujeto de la causa material es la corruptib1ltdad mtrínseca del
cuerpo". La muerte aparece cuando 1 cuerpo humano pierde sus
propiedades fis • o-&lt;¡wm1 a .
La corruptibilidad le es mtrmse a al cuerpo -segun reemosporque no es e tah o, mo dinámico. En cuanto dinámico esta en
movm11ento, · al moverse esta deiando de ser lo qu era para s r otra osa.
En este sentid har transito de era no-ser, en el que se va desga tando el
uerpo hasta morir.

) Causa formal
La esencia humana es el alma racional. Cuando se separa del
cuerpo, e opera la muerte: "cuando el alma deja d ser forma sustan 1al o
prm ipio vital del propio uerpo, se opera su muerte D) La muerte carea· de causa final

La muerte no tiene a usa fmal porque es pn\.d 1ón de la ida
P..riva ión "care e de ausa finaJ"'.lt,.

una

Ll desp dida revist do modos: temporal y defm1lt a. a cual
fuer su tipo, lo seres que se ep ran e d an lo mejor;
d n, para
re rda e, algun presente sígnifi ati o.

alejan

Cuando
trata de una des
dan mutuamente amor.

ruda definitiva, las persona que se

Una despedida definití\a es la muerte. Cuando se avecina, los
homb
no pueden d jarse en
uerdo mas qu su amor. Por ello, de
alguna om,a, p ra Basave la muert se puede ncer por el amor: "nada
puede la muert ontrc1 el amor". O, como dice en otra parte. "hay que
salirse d si mism , por I amor, para darse a los demas. · to as1 podremos
e perar erenamente la muerle'138•

Y e que uando realmente e ama, ha ' atrae ion y afinidad on el
amado, atra 10n en la que Ja persona entra u aLención en el otro v se le
a a unir, a fusionar hasta que los dos configuren un solo ser. P~r eso
Basa e define el amor como ''un estado afectivo i o, benevol nte y
promociona! del hombre, que se profesa a D10s al ser humano' "'·

E pl1 amo e to de la 1gu1ente man rd: el hombre "en uanto es,
tiende a
r en pi mtud". En este asp o es un ser-para-la-~ ,da, para
sub 1Sl1r pl namenle. La fmalidad del UJelo es, por su espíntu, s r en
pl n1tud , no morir. Por llo la muerte no t1 n ausa final.

El amor s e penmenta como "una fus1on de almas que intenstf1 a
la ida espiritual") en la que el hombre sale de sí mismo para dars al s r
amado, de suerte que l amor perman e en el! aun uando n se hall n
físt a y geograf1camente cer anos. En este a pe o nuestro autor habla de la
trascend n 1a t mporal del amor:

o obstdnl -a nue lro juicto- se puede cons1derdr omo finalidad
de la muerte lo efector, inmediato que produ e lant en el cuerpo: su
redu c1ón al polvo; omo n I alrna: su ÍIJd 1011 defimti a en el ultimo fu,
parltCular el g,do.

cuando se ama, se exp rírn nla I enl11n1 nto de una f-u 10n de
almas que mtensif1 a la ida espmlual, hasta el grado dt&gt; \ 1 u la durc1uon
en un senti~o absoluto que apunta a unc1 verdad ra termdad'º·

5. A la muer/e se la l'Cllll' ¡1or el ,mw,

El amor, acti idad an1m1 ·a, d l rda al cuerpo. Por e o la
maruf: tac1one amor sas del hombre on msu iu ntes, \d que no s1 mpre
e presan lo qu s1 nte por la persona nMda

La muerte de un indnilduo, con r p do a u
meJant
cel'ldnos, l1 ne un Mader de "desg.uram1 nto me\.1labl "porque es "una
separa 1ón o ruptura.
p,Hdc1on d nuestros res t:¡uendo , rupturd del
alma y uerpo. Desc1par cemos \ 1 1blem •nt "17
lh,d r
lbul. r
•· lh,d. p
. 11, .. , 1
1

JO.
111.
IO .
51

Porqu el mor s ef t espmlual, perman ce en el recuerdo que
ha e penmentar nue amente, uanta \l'\es r, d~ee, lc1
ns,K1 n de
r amado, aun u,rnd un d los c\nldnter, ya no isl . n e l
ntido,
por el am r s enle a Ja mu rte, pu la pre rn.1c1 de- los c1mante s ra
lb1J. pp. 72 _ 77
Ir. º1f . p. 225.
10 &lt; Ir. fH, p. 2ó9.
l" (

U4

IX~

�permanente no a en un plano Ílsico,sino en uno

p1ritual:

deoamos qu la muerte es desgarramiento [...)
trata de una
sepMaoón o ruptura [... ] de nuestro se~ quendos, ruptura d alma _Y
cu rpo. Desclpar emos \.isiblemenl . Sólo quedara nuestra presencia
espmtuaL Por eso e dice-} con razón- que la muerte es la gran prueba del
amor 1•

6. Prqiarndon para la muerte

Tentendo en cuenta que la vida es un caminar ha ia la muerte es
n esario que la g nte va 'a, paulatü,ament , preparándose a encontrarla.
par e que Ba ave habla de tres modo d prepara 1ón para
monr, a saber: A) xpenencia de la muerte propia en la muerte ~el
prójimo, B) e •penencia de la muerte propia por su ant1c1pac1ón
m1 agmahva
) Jer 100 de la virtudes cardmales.
0

A) faperiencia de la 11111crtc propia c11 la m11ufr del projimo
El filósofo regmmontano habla de esta e penencia basándose en el
cap. 1v, 6, de Las 011fes1011es de n Agu un, aJ modo como lo omenta P.L
LandsbergL'. Creemos que el comentano no se refiere al momento en que
muere el otro. Por eUo, amos a d,u nue tro punto de 1sta al respecto.

La preparación conuenza o debe comenzar cuando el hombre toma
con iencia d que algun d1a monra. Esta erdad la d
ubre al ver perecer
a los ser VJVO • D estos la desapart ión que más l duele es la de un
meJant amado.
Al perder a un ser querido la p rsona, 1pso facto, formula la
pregunta ¿por qué terua que monr7 1 manli ne su inqu1 ud aun despues
d que el dolor de apareció , la en auza cor tamente.~ratando de darle
respuesta, estara en camino de lf considerando que tamb1 n monra.
D be ver en el prójimo lo que rodea a I hecho de morir, hasta dond
su ntendm11ento · nodmíento se lo pemlitan;
trata de que, de las
diversas ctr un tandas en que han muerto lo demás, el hombre pueda
anticipar la uya, reonentando su vida, constan mente, hacia I vaJores
mas altos.

B) Experiencia de la muerte pro¡na por su anHci7'adon imaginatil1a
Invitado por Unamuno, Basa e tmagma cómo ha de
mom nto d monr:

la luz se me apaga, las cosas enmudecen
no me dan onido,
envolviendom en silencio; l objetos asideros se m d rrilen entre las
manos, el piso se me escurre debaJO de los p, , los re u rd : se me
desvane en como un d smayo, todo se me a disipando en la nada y yo
mismo me voy dtSjpando n ella; ni aun la conc,en ia de la nada me
queda s1qUJ ra como fantástJco aganad ro de una sombran.

Al situars imaginativamente en u agonía, el individuo piensa
que es un ser mortal, on lo cual podra on ntar su ida ha ia normas
a tologi as, ha iendo de lo material y mundano tan solo un medio para
v1 ir • n un fin de la e IStencia.

C) Ejercido de las llÍrtudes cardinales

AJ r pecto d ,ce Ba

186

e:

nu existencia debe tener un sentido de prepara ión [...] e1erc1tada
bajo la disaplina de las uatro clásicas irtudes cardmales: Fortalez.a en Ja
ta rea, templanza n mis movun iento orporales o espíritudles, justi a en
m1 vida de relación, prudencia en todas I cada una d mJS ac 10nes

Anali emos. Pnmero, la fortaleza en la tarea, es p rseverar en la
aJiz.ac1ón paulatina de la ocación individual, condu ente
hacia la propia salva ·on.
gundo, la templanza
el dominio de los
deseos o p siones inferiores sometiéndolos a la razón; es e itar la amdad
y el orgullo por ser más o tener mcis que otros (templanza en el espíritu)
proceder siempre con humildad
endUez. Tercero, la JUSti ia se refiere al
recto, responsable y armoni
proceder del hombre con su semejantes,
dándole a cada qu.i n Jo su o. Es la virtud de actuar dentro de) orden
moral. Cuarto, la prud ncia
la ordenación de !a conducta mediante eJ
e_¡ r io d la recta razón.

a ión, en Ja

u lbid. p. 243. No da l.i cita
39.
44
r. MM. p. 9.

u ir. MM. p. 53.
11
Ir. FH. rr, 242-243; IF. p. 78.

er el

~ Unamuno, pero la t

1 7

mó dt&gt; l)d 1,;,:ntu111mtc1 tragico de In v1,da, p

�7. El "mas allá"

su constante afán de pJenitud, por tanto ha de obtenerlo en otra, d istmta a
la actual en el mundo.

El hombre muere, ni duda cabe. El alma es inmortal, es mnegabJe.
Pero ,qué hay después de la muerte? ¿Qué sucede con el alma al s pararse

del cuerpo? Ante todo -para nue tro autor- el alma al separarse del cuerpo
"cambia de estado":
el espmtu, desligado del cuerpo, no ocupa lugar. Se trata de un
amb10 de estado, no de un cambio de ubica rón. Un cambio de e~do
posible desde el momento en que ''la" ida psíqu, a es mucho mas rica que
todas la posibles combinaciones de Jos movtm1entos cerebrales"45•

La ultmld parte nos parece un tanto obscura y él no la comenta, por
lo que proponemos una explica ion.
Que al monr cambia de estado el alma y no de ub1cac1ón se
entiende porque la ubteación implica lugar, y lugar lo ocupa solamente la
materia. El alma es de naturaleza umiaterral, es decir, esptritual. AJ ser tal
no ocupa un lugar en el espacio. Por eso sólo "cambia de estado". Pero ¿de
qué estado a qué estado cambia? De espíritu encamado a esp1ritu libre,
desencarnado, cambio que LDlphca la mod.ifi ación del hombre. Esto es
pasible porque "la vida psíquica es mu J,o mJs rica que todas las posibles
ombinac1ones de los mov1m1entos cerebrales". Mas ¿por que la vida
psíquica es mu ho má nea que todas las pos1bles combinaciones de los
movimientos cerebrales? Porque trasnende, en su acti\idad, a] cuerpo.
Para ello basta ver la elaborac1011 de las ideas universales que el cerebro,
matena, no puede hacer, pues de lo material no sale lo inmaterial; las
funciones del recuerdo y el olvido son e · lus1vos del alma, te.

J cambiar de estado, el sujeto, por su espíritu, obtendrá aquello
que en su candi ión en amada buscaba y esperaba afano!¡amente, esto es,
según hemos venido diciendo a Jo Jargo de nuestro estudio, ser n
plenitud, ya que "todo hombr , en cuanto es, hende a ser en plenitud", par
lo que, a la vez, espera su salvación:
por de pronto esperamos segUtr siendo, no dejar de ser, y ... ¿algo
más? 1. Esperamos en nuestro "stalus viatons", una perfe ción, una
plenitud, de la cual arecemos por ahora. Somos, pero no somos
plenamente. Somos seres hacia la sal ación, no somos seres sa]vadosli,.
Ahora bien, el hombre no puede ser en plenitud y estar alvado en
su condición de espíritu encarnado, pues en la ida terrena no Jogra colmar

fS

lhid. p. 169.
p. 168.

iendo el ahna inmortal y el uerpo orruptible, al mom el
10di\,iduo su alma cambia de estado: trasciende sus l.tmites espaciotemporales que le aprisionan en su condición de espíritu encarnado, para
estar en el "más allá":
el más alla de nue tra espera no está en el espacio eu el t1em po.
Por eso, justamente, le denominamos mas allá. 1as allá del hem po y mas
allá deJ espacio pensamos en una vida perdurable que nos representamos 0
imaginamos imperfectamentet7_
La convicción basaviana de la e. isten ia del mas allá liene un
fundamento moral:

el pensamiento del premio y del castigo &lt;oronac1ón del
sentimiento fuhmo de nuestra bbertad- fundamenta, moralmente
hablando, la certeza en el más allá. i existe un D10 personaJ omnisciente
-justiciero supremo de la ida moral- tiene que hab r una correspondencia,
en la allendidad, entre servicio y fidelidad eterna43_
.
Esto lo entendemos así: qué sentido tiene que el hombre se porte
bien_o mal si no habrá después un premio o un castigo justo. S1 no lo
hubiera, entonces ada quten haría Jo que le miera en gana. Empero, los
ho~bres (muchos de ellos) no lo hacen porque tienen la certeza de que sí
e ISte un premio o un castigo, según sea el caso personal, después de la
~u.e~e, el cual lo da un ~r Superior, de acuerdo a una justicia perfecta,
mfalible. Ese ser es Dios. El conoce todo uanto hace y deja de hacer la
gente.
.
Por ello, Él es quien ha de proporcionarle a la persona una sanción
JUS~a _en la otra vida, en el más allá, después de que haya terminado sus
actividades como espíritu encarnado inmersa dentro de todo cuanto hay
en el ámbito de lo finito y limitado.

8. El hombre-ser-para-la-salvación

Si el hombre sigue vjviendo, después de morir, en una vida mejor
a la terrena, entonces no es un ser-para-la-muerte, ino para-la-salvación.

◄ c Jbid.

p. 168.
ca fbid. p. 169; 7 M. p. 329.

&lt;b !bid.

188

1 9

�Por saha :ion, ftlosófi am nte hatilando, l autor entiende abal
cumplimiento de la vocación personal, fidelidad a nuestra dunension
a 1olrop1 a, e lar ,miento y realiza on del dínam,s010 a en 1onaJ de
nuestro spiritu encamado, abertura y ncammam1ento a la plenitud
ubsisten iaJ 4 •

Ahora bi n, porque la presente prueba ti ne a Dios como ausa
eH iente final del afán de pl nitud 51 , con id ramos que su fundamento
también es la partidpadon, pue el er humano
cr ado por Dios · sus
per.li ciones pro ien n d El.

La persona descubre a Dios cuando si nte el d samparo
ontológi o, cuando se da cuenta qu tiene un vado deJado por aJguien.
Dicho aoo no lo puede llenar con osas materiales porque son
efímeras imperfectas. El desamparo mueve al deseo de Henc1r el propio
ser, aJ deseo de al anza.r una pl nitud. En e te momento, el sujeto de ubre
aJ ser que pu e satisfacer sus deseos de plenitud: Dios.

xphquemos su mtamente.
A) El cabal umplimi nto se refiere a que da h mbre debe realizar sus
propios proyectos de acuerdo a sus ~os · aptitudes, rarácter •
t mperamento, etc.¡ debe configurar y actualizar sus facultades para que
llegue a er lo que quiera ser. Mas debe ten r en uenta que todas la
personas tienen una vo ación um"ersal, por la cual henden a poseer el
Bien. Consecuentemente, cada ind1nduo tiene que esforzarse por
compagmar su \'OCacion personal on la occ1 1ón universal, de uerle que
todo lo que haga lo lleve a obtener su salva 1ón.

En la estructura de lc1 ía baSc1 Id.na encontramos tres elementos:
A) un he ho sacado de la realidad humana: la I encia del d amparo
ontológt o y el afán de plenitud ub istencial. B) La e. 1gen ía obietiva de la
realidad que el espíritu humano descubre: la necesidad de una ausa
suprema qu e püque totalmente ese anhelo que tiene el hombre de
subsisttr, ya que esa plenitud en la presente situa ión de espmtu
en amado sólo
obtien relah am nte , por nde, no salisfa e de modo
defmfü o. C) La ondusión: sm una Plem~ud de pleniludes (Dios) lo
afanes on retos de da vez más y me1or ida no se danan.

B) La fidelidad E'S I desarroJlo personal de los alores. El, a ,otropismo
onsiste n I afan humanos por lo \'ah050: la erdad, el b1 n, la JU t 1a,
la paz, et . 1 Valor de vaJore
D10 . Por so I ax1otropismo da paso aJ
teolrop1Smo u onentactón ha ta D10s.
C) El esdaret. m11ento consiste en la lenden ·ia humana a la plenitud
ubsisten-ial, a la feli iJad suprema que on iste n ont mplar ara a ara
a Dios.
D) La abertura radica n sólo en poseer
e deseo d infm1tud ,
lra ndencia, moque, ademas, cada quien tiene qu fectuarlo, tiene que
salisfa erlo d la m ¡or man r : dirig1éndos hacia 10s.

5. Die
La alvaci · n proviene d

1oc;.

Para m trar u
tsl n ld, Basa\!
ha formulado su propi
argum nto, 1 ual ta fundc1d -d1l · en la nalidad, porque -a nu tro
JUKIO- lo qul' el hombre siente t.omo espíritu ncarnado (de amparo
onlológt&lt;.o y ,rnht'I d pl 111tud) debe lener una resolu&lt;.·tón ultenor que es,
pr isc1m nt , n Di :;o_

1~(

Ir. I M . p. 117, 1 ~

Escu hemos a Basav :
A) H ho sa ado d la realidad humana:

Q111siera en ayar par mi parle una 111/C'l'a l11a dt• rleercan11e11fo a Dios.
Descubro, en mi ser, 1111 desfiladero hada la 1111,"1 y 1111a esrnla hada lo ,1b o/uta
port¡,~e soy una mister_i~ _amalgama _de 11/ma y rnerpo, bmto y angel. Hcmpo ;
elern_1dad,. nada_ preh!sfar,ca y deshno s11pralempoml. Mi afrm de plt'mlud
s11bszstenna/ ex, _t~ solo en fimc,011 de superar 1111 dt'sa111p.1ro 011/ologico. ) m,
desamparo_ anlolog,rn ~ hace lan sólo patente porque lcngo 11t1 ajim 1k plc111tud
s11bs1ste11aal. La plr111t11d lograda es siempre rclahz1a y esta a11u'tm:ada por l'f
d&lt;!5_'1mparo. ~ero, a su_ve=, el desamparo sc• z,e t-orn•g1da, amparuda ett pa, te ¡1or el
afan de plemlud ~11bs1stc•11twl que se proytcta ca11 toda su iuttmíó11 s1g11iftcatim.
~ste afan de plemtud 11bsiste11áal, a1111q11c se de ,•11 el ht'lllpo, 110 1.:sta omehdo al
hempo. Trátase de 1111 lesli111011io irrewsable de la cgreg10 ,,ocad&lt;m l111mana. de
un~ l111n11/de s1m11s1011 del hombre intrgml a su inleriorüfad abier/t.1 al ser y 11 la
D('ldad.
B) Exigencia obJ tiva de la realidad, d
necesidad de una causa suprema:

Mi afán de

l'I' 1.i 15.

''( tr. ~H 1 157, I ' ¡•p

.!&lt;)~)

\lll ; .,

p -17 "tb J, l .iutnr

Sl

ubierta por el e ptrilu humdno: la

plemtud subsistmcwl,

(fr. TM. p. lO'J

L90
Jll)

l°OTI

ft)da

II

s1gm_firatwn

�"ml'iahisfórica" participa de In plenitud am:oluta, primera y frascendeute. En otras
pale1bras: mi afán de plenitud 11bs1stmcial, q11e se me presenta coex1sti~ulo
orgánica 1/ dialéctirnme11le con rm desamparo ontológico, con mi insufidenaa
radical, e,; _fim11a ¡1aredd11 al amtrapunto musical, implica la Plenitud ubsistente
e l11Jittila dt• do11d1• prolt;enc, precisnmenle, mi concreto afan de plemt11d que se ~a
en el hempo,
C) Con Ju 1ón: sm una Plenitud de plenitudes ese afán de ada
vida no se hubiera dado:

ez más

i existe nuestro afan de plenitud subs,sfenna/ -y esto es 1111 hecho
e111dr11le- eúslió 1e111pre 1111a Plenitud s11bs1sfe11tc, porque si no hubiera existido,
no se danan nues/ros concretos afanes de irida y de mas vida52.

011clt1 ió11

La filosofía de la muerte d BaSd e haUa
estrechamente
mculada a su antroposofía, cuyo quid -a nuestro ju, m- es poner de rel1 ve
el afán hu.mano de plenitud ubsistencial.
Uno de los meritos de] autor es demo trar que di ho anhelo no
ilusorio, no nos lo i.n entamos los hombres, sino que responde a nuestro
modo de ser. F.se des o de p rfección de inmortalidad sólo encuenlra
total satisfacción en Dios, mas no n la ida terrena, sino en el mas aJlá. De
alh que Él no es un ser iJusono ni inventado por los hombres, sino que, r al
y efecti amente, existe con supenondad y dignidad absolutas.
Por lo anlenor, eJ filósofo reg1omontano tt ne una vJSion
esperanzadora de la muerte, que onsiste en ue, porque D10 e 1ste,
somos inmortal . D alu su afirmacion: el hombr -es-un-ser- para-lasalvación.
Mas para sal arse, cada quien debe reahza.r c1 rtas actividades
durante su ida, dos de las cuales son a) el ejerci 10 de la
irtudes
cardinales, cuya ac ión propor 1011a beneficios tanto al individuo como a la
sociedad, pues la vutudes se traducen en a iones aritah as. Y b) el abal
cumplimiento de la vocación personal en la que lle emos a la práctica
dl\·erso
alo
que nos perfec íonaran. Ambas actJvjdades nos
encaminarán hacia Dios, máximo satisfa tor de nuestro anheJo de plerutud
substStencial.
Quien se eJe11 1te en las J.rtudes y sea fiel a su oca ión estará
preparandose para morir, pero obre todo para encontrarse on Dios, con
lo ual logrétTá su felicidad absoluta.

!12

fr. MM. pp. 82 y 125.; T.M pp. 390-391; FH. p. 256; IF pp.

lllle&lt;ns TM p. 294 , JF. pp. ~

&gt;- ; , M. pp. 47

• 188. b1

- Sub del dulor.

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Sección Segunda

�</text>
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                  <text>Humanitas es la revista de investigación más antigua del noreste de México en el área de Ciencias Sociales y Humanidades, se publica desde 1960 y actualmente está indexada en Latindex. Es una revista arbitrada y de acceso abierto que considera para su publicación artículos originales escritos en español e inglés, que sean el resultado de una investigación científica y que representen una clara contribución al debate y conocimiento de las áreas de la revista: Filosofía, Letras, Ciencias Sociales e Historia.</text>
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                <text>Basave Fernández del Valle, Agustín, 1923-2006</text>
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                <text>Humanitas es la revista de investigación más antigua del noreste de México en el área de Ciencias Sociales y Humanidades, se publica desde 1960 y actualmente está indexada en Latindex. Es una revista arbitrada y de acceso abierto que considera para su publicación artículos originales escritos en español e inglés, que sean el resultado de una investigación científica y que representen una clara contribución al debate y conocimiento de las áreas de la revista: Filosofía, Letras, Ciencias Sociales e Historia.</text>
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                <text>Cavazos Garza, Israel, 1923-2016</text>
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                <text>El diseño y los contenidos de La hemeroteca Digital UANL están protegidos por la Ley de derechos de autor, Cap. III. De dominio público. Art. 152. Las obras del dominio público pueden ser libremente utilizadas por cualquier persona, con la sola restricción de respetar los derechos morales de los respectivos autores</text>
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                    <text>Sección Cuarta

HISTORIA

�ALGUNAS FUENTES PARA LA HISTORIA DE LA
EVANGELIZACION EN EL NORESTE

Israel Cavazos Garza
Universidad Autónoma de Nuevo León

Las fuentes documentales y bibliográficas para el estudio de la
historia de la evangelización en el noreste de México, son abwtdantes.
De aquellas que han estado a nuestro alcance esbozamos ·aquí un
resumen que consideramos podrá ser útil a quien emprenda algún trabajo
sobre el tema.

......... .,n

Los cronistas
De los autores antiguos es sabido que traen alusiones, aunque
breves, a la evangelización del noreste, Fr. Antonio Tel10, en su Crónica
miscelánea ..., (Guadalajara, 1891); Nicolás Antonio Omelas en su Crónica
de la provincia de Santiago de Xalisco (Guadalajara, 1941); Béaumont, en su
Crónica de la provincia de San Pedro y San Pablo .. . (México, 1873-74, 5 vols.};
Fr. Isidro Félix de Espinosa, en su Crónica de los colegios de propaganda fide
(México, 1964); etc.
·
Con más o menos amplitud hablan de la evangelización de esta
región Mota y Escobar en la Descripción geográfica de los reinos de Nueva
Galicia, Nueva Vizcaya y León, 1606 (México, 1930 y 1940); Mota P~dilla en su
Historia de la conquista de la provincia de la Nueva Galicia (diversas ediciones;
Fr. José Arleguí en la Crónica de la provincia de Ntro. P. San Francisco de
Zacatecas (México, 1851); y Fr. Domingo Arricivita en su Crónica saráfica y
apostólica del colegio de propaganda de fide de Sta. Cruz dé Querétaro, (México,
Imp. de Zúfüga y Ontiveros, 1792).
Otros tres autores se ocupan del noreste. Don Pedro de Rivera, en
su lJiario y derrotero . . . a los presidios de la Nueva España Septentrional (Eds.
del P. Porras Muñoz, 1945, y Alessio Robles, 1946); Agustín Morfi, en su
Viaje de indios ... (México, 1935); y José Antonio Villaseñor y Sánchez en el
Theatro Americano (México, 1746).

Autores regionales
De los autores regionales antiguos quienes primero se ocupan de
reseñar la obra evangelizadora, son los cronistas Alonso de León, Juan
473

�Bautista Chapa y Femando Zánchez de Zamora. No dedica De León un
capítulo especial para el tema, pero da frecuentes referencias en los tres
discursos en que divide el relato.
Chapa ofrece mayor información particularmente en las 27 páginas
que ocupan el Requerimiento del Cabildo de Monterrey al gobernador para
contener los ataques de los indios; el Parecer . . . de Fr. Francisco de Rivera,
sobre la guerra justa; la opinión de los teólogos de San Luis Potosí, y la
aprobación del gobernador; documentos todos de 1632. Las referencias
son también valiosas cuando describe las jornadas hechas a Texas por
Alonso de León, el hijo.

Sobre Coahuíla
La bibliografía de autores contemporáneos sobre Coahuila, es mas
o menos abundante. Permítasenos citar con preferencia la obra por
excelencia: Coahuila y Texas en la época colonial, (Méx., 1938) / de Vito Alessio
Robles. Excelente información puede hallarse también en las obras de
F.steban L. Portillo: Apuntes para la historia antigua de Coahuila y Texas. (1886)
y el Catecismo geográfico, político o histórico del Estado de Ox:ihuíla, (1897); o en
1a bibliografía del padre Larios publicada por la editorial Jus en la
Colección "México Heróico".
Otros libros más recientes pueden ser consultados con provecho:

El mismo Juan Bautista Chapa enriquece estas primeras fuentes.
En alguna visita al sur de Nuevo León conoció al Cap. Femando Sánchez
de Zamora, admirable evangelizador laico que está esperando un buen
estudio biográfico, quien le prestó unos "apuntamientos" titulados:
Descubrimiento del Río Blanco y conversión de sus naturales, hecha por los
religiosos de N.S.P. San Francisco de la Provincia de Zacatecas. F.sta .relación de
siete amplios párr~os, comprende más de veinte páginas. El relato va de
1626 a 1678 y describe en detalle el origen de las misiones de San José y
Santa María de los Angeles, en Nuevo León, y las de San Antonio de los
Llanos y Santa Engracia o San Bemardino que mas tarde habrían de pasar
a ser de Tamaulipas. De sobra es sabido que estas tres crónicas han sido
publicadas, en forma conjunta, primero por Genaro García, en 1909; por la
Universidad de Nuevo León, en 1%1; y en el tomo 60 de la Biblioteca
Porrúa, en 1975.

"'NM •tt1~ ........

Nuestro ya clásico autor del XIX, José Eleuterio González, abunda
en datos sobre el asunto en su Colección de documentos para la Historia de
Nuevo-León (Monterrey, 1867); y en sus Lecciones orales de historia de Nuevo
León (1881); pero más aún en sus notables Apuntes para la historia eclesiástica
de las provincias que formaron el obispado de Linares ... (Monterrey, 1877, 164
p.), única en su género en la región.
Nueve capítulos de este libro dedica el Dr. González a la historia
de la evangelización en el noreste. En el Cap. fil se ocupa de Coahuila (la
antigua); en el V, a Texas; en el V1 a los jesuítas y en VIll a Tamaulipas.
Los capítulos X y XI estudian lo relativo a la erección del Obispado de
Linares, y el XII la historia de los templos de Monterrey. A manera de
apéndice concluye con una serie de cronologías de obispos de Guadalajara,
de curas de Monterrey, de visitas pastorales, de obispos de Linares y de
canónigos de la Catedral, hasta 1876.

474

La Historia de O,ahuíla, de Ildefonso Villarello V. (Ed. Rumbo, 1972), y La
Historia del Estado de Coahuila, de Pablo Cuéllar (UAC, 1979).

Existen además, por supuesto, buenos ensayos sobre algunos de
los pueblos que fueron misiones.

Tamaulipas
El F.stado de Tamaulipas ha sido mas afortunado. Bien poco es lo
que registra sobre el tema la Relación histórica de la Colonia del Nuevo
Santander de Fr. Vicente de Santa María, de la que hay la magnífica edición
de Ernesto de la Torre Villar (UNAM, México, 1973). El Estado general de las
fundadones . . . de José de F.scandón, en cambio, si trae buen número de
referencias (México, AGN, 1929-30).
Ya en el XIX, apareció la obra de Alejandro Prieto Historia, geografía
y estadística del Estado de Tamaulipas, Tip. F.scalerillas, México, 1873, 361 p.);
de la que hay la edición fascimilar de Manuel Porrúa, 1975. Los datos
sobre evangelización no son muchos en este libro. El cap. IX ofrece un
resumen histórico de Nuevo León, basado en Mota Padilla, y en los
capítulos XIV al XVII presenta un panorama general de la época de
F.scandón, basándose en los volúmenes del Estado General existentes en el
Archivo General de la Nación.
Ya en nuestros días son muy conocidos los libros: Historia
compendiada de Tamaulipas (1943), de Gabriel Saldívar, que sólo dedica dos
o tres páginas a la posición de los religiosos ante F.scandón; y los Apuntes
para la historia de Tamaulípas. Siglos XVI y XVII, (1944) de Candelario Reyes,
que apuntan mayores noticias sobre el asunto. Libro excepcional, a
nuestro juicio, es el del Padre Fr. Fidel Lejarza: Conquista espiritual del
Nuevo Santander, publicado en Madrid por el Cornejo Superior de
Investigaciones Científicas (1947. XVl-440-183 p).

475

�.,
Justo es dejar aquí pública constancia de la extraordinaria labor
editorial realizada por el Instituto de Investigaciones Históricas de la
Universidad de Tamauhpas en los últimos años. Ha sacado a la luz entre
otros übros la Historia general de Tamaulipas, escrita en 1843 por Toribio de
la Torre y otros (1975); aunque esta obra apenas si toca el tema de la
evangelización al referirse a las actividades de Barba.dillo, basándose, al
parecer, en los informes de Jáuregui y de Ladrón de Guevara. Ha
publicado, además, el magnífico trab~jo del Dr. Carlos Gonz.ález Salas Las
misiones franciscanas en la Colonia del N. Santander (1975) y el erudito estudio
de Juan Fidel Zorrilla, El poder colonial en el Nuevo Santander (1976), con•
certeras apreciaci'i?nes; y lo que ha sido extraordinariamente valioso, el
Catálogo de las fuentes de la historia de Tamaulípas (1947), de Ma. Del Pilar
Sánchez Gómez; con una primera parte entresacada del Archivo General
de la Nación, y la segunda de la Biblioteca · Nacional, Sección de
Manuscritos.

Fundaciones
Referencias al establecimiento de m1S10nes y fundación de
conventos en el noreste, aparecen en casi todos los textos impresos que
hemos mencionado.
De la comunidad religiosa mas antigua en esta z.ona, el convento
de Saltillo, indudablemente que es Alessio Robles quien aporta mayores
noticias, glosando autores antiguos y fuentes originales.
Estudios
posteriores han enriquecido la información. Citaremos únicamente la obra
del Dr. Wigberto J~énez Moreno, Estudios de historia colonial (INAH, 1958).
Del convento de Monterrey el cronista Alonso de León es la fuente
mas autorizada. Su origen ha sido situado en 1603. El maestro Jiménez
Moreno.advierte la probabilidad de 1602.
Personajes y sucesos ligados a esta etapa, han dado motivo a serios
estudios. Eugenio del Hoyo en su Historia del Nuevo Reino de León, 15771723 (Eds. 1972 y1979) desvanece la leyenda que creó a un Fr. Andrés de
León; pone en duda la de Fr. Diego de Arcaya y sólo encuentra que
realmente existieron Fr. Antonio de Zalduendo y Fr. Cristóbal de Espinosa.
Otro suceso que ha sido aclarado desde hace tiempo es el del
martirio de Fr. Martín de Altamira o Altam:ira'ho, primer mártir de la
evangelización en esta z.ona. Arlegui lo sitúa en la Silla; Gonzalitos le sigue
y los caballeros de Colón 'erigieron un obelisco de sillar, con placa de
mármoL latina y española, en la Pastora. Alessio Robles comprueba que
fue en la Pastora, pero hacia el río de Nadadores, y encuentra testimonios
de que Urdiñola fue el castigo. El Documento del Parral, de 1643, corrobora
476

el dato y añade que Diego de Montemayor fue también desde Monterrey aJ
castigo y que ambos se encontraron. De las cosas que quedarían
pendientes de aclaración serían, entre otras, la del empadronamiento de 35
mil indios, cifra que siempre nos ha parecido inconcebible.
Por lo que hace a Cerralvo, no se sabe si hubo o no convento en el
XVI. El P. Canedo ha identificado al "religioso que (Carvajal) trujo de la
Huasteca" como Fr. Juan de la Magdalena, y, de paso, nos ha dado la fecha
exacta de la fundación de la ciudad de León (Cerralvo), 12 de abril de 1582
(H11rnani tas, 1975).
Formalizada la población de Cerralvo, Arlegui pone la fundación
del convento en 1630; lo cual es muy probable porque en 32 fue redactado
alü el Parecer . . . sobre la guerra justa. El mismo Arlegui considera que
"por la parte de esta villa o presidido, es el término del Nuevo Mundo".
Nosotros hemos visto expresiones en documentos de la época en el sentido
de que era Cerralvo en ese tiempo "la parte mas septentrional de la Nueva
Espai1a".
Sobre este convento de· Ntra. Sra. de la Concepción, o de la
Purísima Concepción de Cerralvo y las actividades evangelizadoras en ese
rumbo, hay numerosos documentos en el Archivo Municipal de
Monterrey.
Mas abundantes los hay en el mismo Archivo sobre el origen del
convento del Sr. San Lorenzo Mártir, de Cadereyta. Puede verse allí igual
tipo de documentación, reunida con motivo de largos pleitos sobre
derechos jurisdicionales. Entre otros, está el nombramiento del presidente
Fr. Francisco Lavado (1". de junio de 1640). Este religioso es otro de los
mártires de la eyarigelización en el noreste. Murió a manos de los indios
hacia 1645, misionado en la Florida, considerada entonces como tal, quizá
hasta un poco mas al sur del río Bravo. Don Atanasio G. Saravia en Los
misioneros muertos en el norte de la Nueva España (:2'1 Ed. 1943) da referencias
mas amplias sobre este suceso. El convento de Cadere\'ta existía aú·n en
J737, llamándosele indistintam~nté San Lorenzo.o San Jo~é.
Sobre los conventos de Monterrey y Cadereyta hay otro expediente
notable en la Biblioteca Pública de Guadalajara. Nos dio la noticia Fr.
Leonardo Sánchez y gentilmente nos envió copia el erudito investigador
don Claudio Jiménez Vizcarra. Se titula "Instrumentos por donde consta el
origen y fundación del beneficio curato de la ciudad de Monterre,· . . . \"
de las doctrinas regulares de dicho reyno. El estado de aquel v d~ éstas ~
sus competencias hasta el año de 1680". Consta de 174 fojas v -se refiere ~I
pleito entre los curatos de Saltillo y Monterrey, saliendo a relucir
espléndida documentación para la historia de la evangelización del
--177

�noreste, desde fines del XVl. Hay muchos otros documentos allá, de los
cuales ha hecho una lista la Dra. Cam1en Castañeda, de admirable labor en
aquel centro de cultura. Los hay también en el Archivo del Arzobispado
de Guadalajara, que estuvo bajo el amoroso cuidado del Padre Jose Eucano
López(+) y de que tiene vastísimo conocimiento el Dr. José de Jesús
Jiménez.
De las misiones del sur de Nuevo León y del sur de Tamaulipas
como fuentes relativas a su fundación ya hemos citdo los Apuntamientos, de
Sánchez de Zamora. En cuanto a documentos, es lamentable que los
archivos de San José y Sta. Mana de los Angeles de Río Blanco, (actuales
municipios de Zaragoza y Aramberri) no existan. La ocupación por
fuerzas revolucionarias de 1916 a 1920 en ambos pueblos acabó con la
mayoría de los papeles. Zaragoza nada tiene. Arramberri conserva dos o
tres libros coloniales sumamente maltratados. Hay, sin embargo un
archivo parroquial que sí conserva abundante información sobre dichas
misiones: El de Charcas. El libro primero tiene muchísimos bautizos de
caciques y familias indígenas del sur de Nuevo León. Hay también
muchas referencias a la entrada del obispo Juan Ruíz Colmenero. Sobre la
visita pastoral de este prelado en 1648, haremos mas adelante una cita
bibliográfica.
La fundación de San Cristobal de los Hualahuises no ha sido
precisada. Arlegui la pone en 1646 y casi todos los demás autores en 1664,
invirtiendo las dos últimos cifras, y sin se11alar fuentes. Ninguno de los
dos años nos parecen probables, puesto que la concentración de los indios
l111alal111iscs tuvo lugar en 1655, a raíz de que dieron muerte a Miguel Angel,
mavordomo de la vaquería de Alonso de León. El proceso relativo se halla
en ~I Archivo Municipal de Monterrey, en el Ramo de Causas Criminales
(vol. 8, exp. 99). No hemos logrado consultar los expedientes 11 al 28 del
vol. 3 del Ramo de Historia del Archivo General de la Nación, referentes a
las fundaciones de Barbadillo en esta zona y que pudieran arro¡ar algún
dato mas preciso.
La conversión de San Pablo de los Labradores, actual ciudad de
Galeana, conserva su archivo a partir de 1718. Remitimos a los interesados
a un modesto estudio nuestro publicado en Humamtas, 1979. Una lista de
expedientes coloniales sobre esta misión, aparece, además, publicada en
Actas, No. 3, de Id Universidad de Nuevo León.
La mision de Ntra. Sra. De los Dolores de la Punta de los
Lampazos dispone de buena información bibliografica y documental, para
su estudio. El libro Lampa:os .., de Leopoldo Naranjo (Monterrey, 1934)
es excelente. Su archivo parroquial empieza en 1698 y es uno de los mas
abundantes y completos. Hasta hace muy poco conservaba anexo, por
-1 78

corresponder al mismo curato, el de la antigua misión de ~dn Bernardmo
de la Candela, cuyos registros y documentación suelta d&lt;1tan de 1693. En el
Archivo Municipal de Monterrey hay muchos papeles relativos a
Lampazos y consideramos de mucho valor los Autos de fitndacion de la villa
de San Juan Bautista de los Lampazos, hecha por Ben~ardo de Posada, al
ser extinguida la mis1on, en 1752. El expediente se halla en el vol. 194, del
Ramo Cívil, en el Archivo General de la Nación, y consta de 4ó9 folios.
La de Guadalupe, inmediata a Monterrey, conserva también su
archivo desde 1715. Además de sus libros parroquiales tiene mucha
documentacion suelta, tdmbién desde el XVIII.
No sería imposible, pero s1 tedioso referirnos aquí a Cddél una de
las demás misiones, convertidas, en su mayona, en villas o en ciudades
actuales; y mucho menos aun a las de varias decenas de misiones y de
pueblos de mdios que tuvieron duracion efímera y de que hay muchos
datos en las mismas fuentes citadas.

Tla.,rnltccas
Es imprescindible, sin embargo, subrayar la importancia de la
participación de los tlaxcaltecas en la obra e vangelizadora. Como
bibliografía mínima podemos citar la propia obra de Alessio Robles,
Coahuila y Texas ... ; los recientes estudios de J. de Jesús Davila Aguirre;
etc.
I

Por cuanto a información original es muy provechoso recurrir al
Archivo Municipal de Saltillo, con papeles desde el último tercio del XVII y
el parroquial de San Esteban, en la misma ciudad. No sería exagerado
decir que en el Municipal de l\1onterrey existen documentos sobre los
tlaxca llecas por centena res.
Desde muy temprano figuran en la colonización de Nuevo León.
En el vol. 8, exp. 28, de 1646, está la comisión Alonso de León para fundar
el pueblo de San Juan de Tlaxcala, aledaño a Cadereyta, que dos años
después fue incendiado por los gentiles. En el vol. 28-A, exp. 17, de 1686,
se hallan los títulos de fundación de San Miguel de Aguayo, (hoy
Bustamante) con 49 folios muv ricos en información. En el mismo año está
el expediente 40, relativo a la fundación del pueblo de Ntra. Sra. de San
Juan, a la margen del río Pesquería. En el vol. 36, exp. 19, de 1709, hay un
testimonio de los privilegios que el virrey Luis de Velasco otorgó a los
Tlaxcaltecas que vinieron a poblar al norte; etc. Las familias de éstos
servían de madrineras en casi todos los pueblos indios recién convertidos.
En 1756 los tlaxcaltecas de Purificación y Concepción se concentraron en el
pueblo de Guadalupe.
-t79

�Visitas

Otras secciones

Filón riquísimo para profundizar en el tema de la evangelización
es indudablemente el de las visitas: Las pastorales, de los prelados Y las
g:nerales, de los gobernadores. Las de los obispos aparecen agregadas
invariablemente en los libros de bautismos; rara vez en los de
matrimonios. Suelen ir a11ad1das de edictos, decretos o aJguna otra
disposición ..

De todos es sabido que además de los de bautismos, casamientos y
entierros, hay en los archivos parroquiales otro tipo de libros. De los mas
útiles para la historia de la evangelización son los Libros de Gobierno. En
estos eran asentadas todas las disposiciones provenientes de la curia, reales
cédulas, edictos, etc. en etapas como las de la secularización de las
misiones en la época del obispo Camacho y Avila, o en la Independencia,
cobran mayor interés.

e!

l\1uy pocas han sido publicadas. El texto íntegro de la que hizo,
obispo Juan Ruiz Colmenero en "1648 a las misiones_ ~el sur de Nuevo Leon,
Jo trae don Primo Feliciano Velázquez en su Colecc10n de document~, para la
historia de San Luis Potosí (Tomo IV, 1899, p. 366 a 378). Este documento es
de valor excepcional pdra la historia de aquel rumbo.
En los curatos que conservan sus libros parroquiales desde e]
último tercio del XVII, el de Monterrey particularmente, las hay desde la
que practicó el obispo Fernández Santacruz, en 1676. La local~~ión de
ésta y de las que hicieron sus sucesores hasta 1751, pude verse factlmente
en ]os tres magníficos estudios sobre el archivo de la Catedral. de
l\fonterrev, de Tomás l\1endrichaga, publicados en los números 3, 4 y 5, de
H11manita~. Todas las demás son de fácil ubicación.
De particular interés por las referencias que contienen, son las
realizadas a Lampazos, Agualeguas, Labradores, etc., a partir de 1728, por
el obispo Nicolás Carlos Gómez de Cervantes, hasta las de l\1arín ~e Porras
0 Arancibia en las primeras décadas del XIX. Sabemos que existe en el
Archivo del Arzobispado de Guadalajara un apartado especial de visitas,
que conviene consultar.
Todo esto expuesto así, rápida y hasta desordenadamente, en
cuanto a las visitas pastorales. Las visitas generales de los gobernadores
del Nuevo ReinQ. de León o de los jueces visitadores, se hallan en el
Archivo Municipal de Monterrey desde ]a primera, realizada por don
Martín de Zavala en 1626. Un índice más o menos completo fue publicado
en Actas, No. 10. Algunas, muy pocas, han sido publicadas íntegramente.
El Dr. González en su Colección de Dornmentos . . . reproduce la de D.
Mekhor Vidal de Lorca, de 1775 (pp. 73-88) que tomó aunque incompleta
de la Gaceta de México; y publica, además la que a manera de informe hizo
el gobemador Manuel de Bahamonde, en 1788 (pp 110-1~1~. El bole~ín
Actas, en el suplemento al mismo No. 10, publicó, en 16 pagmas, la VJStta
del gobernador don Pedro de Barrio, hecha en 1754.

No faltan, desde luego los aranceles, que sitúan al investigador en
el ambiente social y económico que estudia. Para e] caso de ·1os curas
doctrineros, es frecuente advertir nom1as cmo ésta: "Si sale a celebrar, se le
han de dar cuatro reales para comida y cuatro para cena; y si va a confesar
se le da una gallina asada o cocida y tortillas, y lo mismo para cenar; y si
fuere a hacienda o rancho, el dueño está obligado a darle chocolate, de
comer, o de cenar".
Son también de gran utilidad los Libros de Fábrica. En estos se ve,
en fonna po'rmenorizada, el movimiento económico. Es posible seguir
paso a paso el proceso de la construcción de los templos, puesto que se
llevaba registro escrupuloso de la adquisición de piedra para los cimientos,
siJlares, cal, arena, herrajes, etc. Se ve luego el costo de las cosas finales:
Campanas, ornamentos, imágenes, etc. Para el estudio de la historia del
arte estos libros son fundamentales.
.
Por supuesto que este tipo de información puede hallarse también
en los archivos civiles. Por citar sólo un ejemplo, mencionaré la petición de
Fr. Juan de Salas, en 1656, para que los encomendadores v estancieros de
los aleda11os de Monterrey construyan enramadas o capilla; para celebrar\'
administrar los sacramentos, porque, no habiéndolas, era preciso hacerl~
en lugares inadecuados.
En unos y otros archivqs existen los lnucntarios, también muv
ilustrativos. Eran realizados por cambios de misioneros, depósita's
temporales, seculariz.ación de los curatos, etc. en el caso de los que se
hicieron al ser agregada la de Guadalupe al curato de l\fonterrey, en 1756,
son interesantísimos porque dan cuenta de todas las pertenencias de la
misión.
Es recomendable revisar con paciencia los testamentos v otro
género de diligencias, donde pueden verse los legados particulares para la
adquisición de retablos, altares, pinturas, etc. En curatos importantes
existe abundante correspondencia, impresos y expedientes del Juzgado
Eclesiástico, indispensables para estudiar el aspecto social. .

�Hay otros cuadernos muy importantes: Los Padrones.
Es
generalmente en los autos de visita donde se encuentran cifras de
población (o de número de almas, como se decía entonces) pero los
padrones puntualizan el número de miembros de la familia, el padre, la
madre, los hijos, señalando las edades. En las comunidades importantes es
posible establecer hasta el sitio de residencia, siguiendo el curso de las
calles. Los que registran a ]a gente criolla son de gran interés para los
genealogistas.
Por cuanto a los templos mismos, es lamentable que muchos se
hallan perdido. El tiempo, implacable; las turbulencias de nuestra historia
(la de 1914 echó abajo el convento de San Francisco de Monterrey); las
restauraciones, encomendadas no pocas veces a inexpertos que los
transforman arbitrariamente; el peor enemigo de todos, la incuria, que
tenía al de Lampazos por fortuna recientemente restaurado y convertido
en museo, y a otros en el mas terrible abandono; y, en fin, la indiferencia de
la mayoría del clero moderno en este aspecto, que -salvo honrosas
excepciones- de la impresión de no tener la menor noción del tesoro
inestimable puesto a su cuidado.

Administración
En casi todos los libros ser'íalados, pero en particular en los de
fábrica, en los inventarios, en los informes y en las visitas, es posible
reconstruir la administración interna de las misiones.
Existen en nuestros archivos muchos informes que los misioneros
o los protectores remitían al gobierno local o al virreinal. Sólo citaremos
para ejemplo el que rindió el alférez Bartolomé Barbosa al gobernador don
León de Alza, referente a la misión de Sta. Teresa del Alamillo, en 1665. Se
ve allí que la mrsion producía 300 fanegas de maíz y 200 de trigo; que se
pagaba el diezmo; que se hacía el reparto semanal a las familias, cuyo
numero dismrnuia al pasar la cosecha. Son descritas las trojes y las galeras,
el número de sementeras y la capacidad de fanegas de sembradura. El
numero de bueyes, reJaS y herramientas; etc. Desaparecida esta misión,
como es sabido, brenes e rnd ios fueron refundidos en la de Agualeguas, en
1675.
De los informes de este genero conviene mencionar el suscrito por
el padre 1\1iguel Sevillano de Paredes, comisario y visitador de las
misiones, rendido en 1727 sobre la de Lampazos. Lo reproduce Leopoldo
Naranjo en su monografía de dicha ciudad y abarca 20 páginas con muy
am pl1a información.

Biografías
Para quienes cultivan la biografía o preparan estudios sobre
personajes ligados a la historia de la evangelización en el noreste, las
fuentes son muy diversas. Arlegui, por ejemplo, trae varias semblanzas.
Mencionaremos solamente la del cruel minero y encomendero Gabriel de
Herregoitia, que captura a los indios. Arrepentido al asistir a ciertos
ejercicios cuaresmales toma el hábito de San Francisco v se convierte en el
estupendo evangelizador Fr. José de San Gabriel, fundador de las misiones
~e- Río Blanco. La piedad de la época asegura que le vieron padecer
vmlentos raptos, levantándose en el aire". En el Archivo Municipal de
Monterrey se encuentran muchos datos de la vida seglar de este personaje.
No se puede precisar dónde van a aparecer datos. Es necesario
revisarlo todo: El Diccionario . . . de Orozco y Berra, para la biogravía de
F~. Ma~cos Guerer'ia; la Historia del Colegio de Guadalupe de Zacatecas, de
V1llasenor, para la de Fr. Francisco de la Garza; etc.
No todo, por supuesto era elevación y entrega apostólica. Cuenta
J~an Bta. Ch_a pa que un religioso carmelita que entró en 1668 a pedir
lr_m~sna. Vio presos en collera a 50 indios, y Je oyeron decir que "era
lastima no ~horcar~~s a todos" (p.163). Sánchez de Zamora comenta que
algunos relrg1osos vienen huyendo el cuerpo al trabajo". La real cédula
del 4 de di_ciembre de 1764 asienta que los religiosos atienden "mas que a
dar a los 111d1os la debida instrucción y a poner en estado decente sus
igle~ias, que son unos pobres e infelices jacales, a adquirir y beneficiar
haoendas para mantener criados y deudos".
El abuso del seglar español es mayor aún. Entre los encomenderos
de Nuevo Leó,_1 priva el criterio de que "el indio sólo por miedo se sujetaría
al rey, al trabajo, a la cristianidad y la religión y no de otra suerte" (Escrito
contra Barbadillo, Arch. Mpal. Mty., Actas del Ayuntamiento, 1715).
Ayudan mucho a seguir la huella de frailes las ternas enviadas
para ~probación de los gobernadores y que frecuentemente aparecen en el
Archivo Municipal de Monterrey. Otro recurso muy eficaz es el de la
elaboración de cronologías de religiosos, a través de los registros
par_roqu!ales. Los de Lampazos, Guadalupe, Galeana, Hualahuises y otros
están mas o menos completos y se puede seguir su trayectoria. En algunos
mformes hasta se precisan la edad y el origen, y se da cuenta de los
~ambi~s jerárquicos en la Orden: ex-rustodios, ex-definidores, presidentes
'.n ~·apite, predicadores generales o conventuales, guardianes, lectores
Jubilados, comisarios de terceros, legos, coistas O hermanos laicos,
hebdomadarios, limosneros, etc. Es interesante ir atando datos hasta
integrar una nota biográfica breve pero útil. Pero no sólo acerca de los
483

�religiosos pueden ser obtenidos los datos. Es posible seguir también la
huella de los evangelizadores laicos. Los hubo que muchas veces
superaron en actividad y en celo apostólico a los mismos frailes. Del
veneciano Francisco de Barbarigo (hay obstinación en alterarlo a
Barbariego), para la región de Boca de Leones; Alonso de _León, ~l hijo,
para Monclova y Texas; Sebastián de Villegas, para Hualahu1Ses y Lmares;
Antonio de Orpinel y Escorigüela para Labradores y Matehuala; Fernando
Sánchez de Z_amora para Río Blanco y San Antonio de los Llanos; etc.

.......... ... lit

El Ramo Civil del Archivo Municipal de Monterrey es riquísimo en,
noticias acerca de estos personajes. Mercedes de tierras o de indios, títulos
militares o de oficios públicos, pleitos sobre tierras, relaciones de méritos,
declaraciones, etc., son fuente inagotable de noticias. Son mas frecuentes,
desde luego, las que se refieren a los abusos de los encomenderos, a la
voracidad de los hacendados por apoderarse de las tierras de las misiones,
etc. las quejas de misioneros o de las repúblicas de indios son constantes.
Un caso típico es la queja de Fr. Martín Herrán, custodio de la Provi1~cia de
Río Verde, en 1668, que abunda en detalles. Está en el AGN, Duplicados,
vol. 60.) En el mismo Ramo, vol. 38, está el expediente sobre los indios
hualahuises que fueron a pie a quejarse al virrey de los abusos de Juan
Cantú quen les había quitado sus tierras y les obligaba a servirle sin
pagarles.
Antonio de Palacios se aduei;ó en 1676, de las tierras que fueron de
la misión de Sta. Teresa y maltrataba a los escasos indios que habían
quedado. Esas mismas tierras habían de ser después de los De la Garz.a
Falcón quienes se aduei'íaron también de los indios y se los llevaron a Santa
Rosa, en Coa huila.
Las querellas contra alcaldes mayores y gobernadores son
numerosas. Las hay contra casi todos. Contra Arriaga y Brambila hay una
en la que se le acusa de entrar con violencia a las misiones a sacar indios,
amenazando a los frailes de prender fuego a los focales si no le son
entregados. Contra el alcalde mayor Juan García de Quintanilla hay ~~ra
acusándole de "arrastrar a los indios amarrados a la cauda de su caballo .
Todo esto forma parte de la historia de la evangelización en el
noreste y puede ser estudiado en archivos civiles y parroquiales.

Novenas y otros
Hay un tipo de bibliografía poco utiliz.ado, pero que ofrece campos
insospechados. Las novenas, por ejemplo, que en su redacción_, candor~~
si se quiere, dan idea de las fom1as de culto y traen, a veces, mformaoon
histórica adicional, de valor inestimable.
·

La de Santo Cristo de la Capilla, del Saltillo, escrita en 1722 por el
regipmontano Dr. Lucas de las Casas, (hemos visto una Ed. de 1794) aporta
noticias 110 sólo sobre la imagen, pero también sobre la capilla y sobre las
familias que iniciaron y promovieron la devoción.
La del Santo Cristo de Tlaxcala, de Bustamante, exvita por el padre
González de Paredes (conocemos una edición de 1800), está antecedida del
relato de los prodigios obrados a través de la imagen.
La de Ntra. Sra. del Roble, editada en 1789, anónima, pero
indudablemente escrita por el obispo Rafael José Verger, es encantadora.
De Fr. Antonio Manuel del Alamo, personaje ligado a la historia de
la Independencia en Tamaulipas, y_ uno de los últimos misioneros en
Nuevo León, conocemos dos novenas: La del Sei'íor de la Expiración del
pueblo de Guadalupe, editada en 1827 y la de Ntra. Sra. de Agualeguas,
arraigada devoción mariana del siglo XVII. La Uama: "Abogada,
protectora y refugio de las Colonias de Nuevo Santander y Reino de León"
y le tributa bellos piropos como "aurora de la mas alegre mañana",
"admirable señora del mas casto amor", etc.
Casi todas estas novenas en sus ediciones antiguas, son fuente
también para la historia del arte. Los grabados de las que hemos citado; el
de la del Sr: de la Misericordia de la misión de San Juan Bautista de Río
Grande, y otros, son muy buenos.
En cuanto a otro género de bibliografía, los sermonarios, las
"vidas", etc., nos sitúan en la época; de igual manera que los vocabularios,
las gramáticas, los manuales para administr..=tr los sacramentos, y otros.

Conclusión
El sólo intento de bordar sobre las fuentes manuscritas o impresas
sobre muchos otros temas afines, haría intermmable este ensa,·o ,·a de
suyo pesado.
,

I

,

A qué hablar de la evangelización en Texas (p..=trte de esta región
noreste) si especialistas como Carlos Castai1eda, el padre Canedo, el Dr.
Felix Almaraz, y otros han publicado ya trabajos e'&lt;celentes. Tampoco nos
hemos atrevido mas que a apuntar apenas sobre el conte111do de los
archivos jaliscienses, divulgado en numerosas publicaciones. Ni del
Colegio de Guadalupe de Zacatecas; el de la Santa Cruz, de Querétaro o de
los archivos franciscanos de la Biblioteca Nacional o de Za popan, etc.

185

�LA SEGUNDA UNIVERSIDAD DE NUEVO LEÓN
(Año lectivo 1948 - 1949)

Tomás Mendirichaga Cueva
Sociedad Nuevoleonesa de Historia
Geografía y Estadística
El problema de Enfermería

..

_.., .....,

Al iniciarse este año lectivo universitario, en septiembre de 1948, el
doctor Roberto Trevii'io Martínez, director de la Facultad de Medicina,
estableció la Escuela de Laboratoristas Clínico-Biólogos, anexa a la
Facultad; dicha Escuela se transformó en 1952 en Facultad de Ciencias
Biológicas. El doctor Trevií'io Martínez pretendía crear, en el futuro, una
facultad de Ciencias Médicas y Biológicas, integrando en una sola
institución la Facultad de Medicina y sus dos escuelas anexas, de
Laboratoristas Clínicos y de Enfermería y Obstetricia.
El director de Medicina había iniciado una restructuración de la
facult~d y de su escuela de Enfermería. Entre otras medidas, a fines de
agosto de este al'io, le pidió al doctor Ramiro Sepúlveda que presentara su
renuncia como jefe de enseiianza de la Escuela.
A solicitud del doctor Francisco Vela González, director del
Hospital Civil, el Consejo Universitario decidió el 22 de septiembre que la
escuela de Enfermería ,. Obstetricia fuera desmembrada de la facultad de
Í\ led icina, pasando a ser dependencia directa de la Universidad. 1 El rector
doctor Enrique C. Livas designó director interino de Enfermería al doctor
Rafael Salinas Rivero, cargo que debía desempeiiar hasta que el Consejo
Universitario enviara una terna al gobernador y éste hiciera el
nombramiento definitivo. La reacción del director y los alumnos de
Í\1edicina fue inmediata, afirmando que ambas instituciones debían estar
unidas y tener una sola dirección. La Unión Neolonesa de Estudiantes
Universitarios (U.N.E.U.) pidió la revocación del acuerdo.
La segregacion de Enfermería era un fuerte golpe a la creación de
la Facultad de Ciencias Í\)édicas y Biológicas, proyecto del doctor Treviiio
t\ lartínez con el que la Facultad tendría mayor ingerencia en la dirección
del Hospital Civil. El grupo " livista" de médicos del Hospital y del
Consejo Universitario se opuso tenazmente al proyecto del director de
medicina, pues, si se realizaba, perdería el control del Hospital Civil.

�En una extensa carta dirigida el día 24 al rector Livas y publicada
el 26 en El Norte, el doctor Treviño Martínez rebatió la decisión del Consejo
Universitario. Afirmaba que las objeciones del doctor Vela González sobre
el funcionamiento de ambas instituciones se debían, fundamentalmente, a
la remoción del doctor Sepú]veda, "su fiel amigo y colaborador", quien
también era subdirector del Hospital Civil. La segregación de Enfermería
se había llevado a cabo apresuradamente, en una sola sesión del Consejo
Universitario, sin consultar a las juntas directivas de ambos planteles. La
sesión del 22 de septiembre, por otra parte, se había efectuado la misma
noche de la inauguración de cursos en la Facultad de Medicina, sin
habérsele informado previa01ente a su director el importante asunto que se
iba a tratar.

.............

El doctor Trevi110 Martínez afirmó que el acuerdo del Consejo
Universitario se aprobó "de una manera premeditada y alevosa". La Unión
Neolonesa de Estudiantes Universitario dio su apoyo al Director de la
Facultad de Medicina, acusando a] rector Livas de haber sugerido al
director del Hospital Civil que pidiera la separación de la &amp;cuela de
Enfermería, con lo cual habría dos consejeros más en el Consejo
Universitario, que serían incondicionales del rector.2
La noche del 28 de septiembre el Consejo Universitario, Presidido
por el rector, en sesión extraordiparia aprobó por mayoría un "voto de
censura" contra el director de la Facultad de Medicina, advirtiéndole que
sería citado para que compareciera ante dicho Consejo.

La U. N. E. U. Insiste en la renuncia del rector
En la asamblea plenaria celebrada en la Aula Magna la tarde del 30
de septiembre, la U. N. •E. U. Decidió volver a solicitar al gobemador,
licenciado Arturo B. De la Garza, la renuncia del rector y del Consejo
Universitario, como lo había hecho unos meses antes:
En seguida una comisión de universitarios se presentó en el recinto
acompañando al director de Medicina. "Puestos todos los estudiantes en pie y
en medio de una ovación ensordecedora se recibió al citado profesionísta...", decía
EL NORTE del 1º de octubre. El director de Medicina se dirigió a los
universitarios, relatando algunos pormenores de la pugna que existía entre
las direcciones del Hospital Civil y de la Facultad de Medicina. Afirmó
haber presentado su renuncia al gobemador, quien no lo aceptó. La
U.N.E.U. ratificó su voto de adhesión al doctor Treviño Martínez.
El estudiantado de Medicina fijó el plazo de una semana para que
el rector y el Consejo Universitario renunciaran a sus cargos, declarándose
488

en "sesión
. dejar de asistir a clases. El
. perrna nen te " aunque sm
declaraciones
a
E/
pon,emr
pub!.
.
, 1º. afirm,
rector, en
.,
JCa d as e1 mismo
d1a
la
separacton de Enfermería aumenta , 1
. .
o que
Universidad; se refirió a los "agitador~sa
d:e~J'd~1:'-te~, y d: 1~
al doctor Trevifio Martínez como único responsable de la agi;;~:n.y senalo

d; 1/;:~~f~

El matutino el porvenir informó el 5 d
'
.
Uml·veUrsitario ~abía solicitado al gobernador la r:f;~l~b~: ~u~yelOCo~s~Jº
d eb a mvers1dad con el fin d e tener mayor libertad
.
en sus fu · rgamca
El
go ernador De la Garza, según dicha inforrn .,
nc10nes.
el pro),ecto Ad
,
ac1on, estuvo de acuerdo con
.
e mas se trato sobre l t . t d 1
Facultad de Me~icina y el Hospital Ci:/:~~~:o ae laª;a;~:iones entre la
regulara el funcionamiento de ambas instituciones.
e una ley que
El mismo día la U.N.E.U entre ó al
.
documento conteniendo seis petici~nes _g d I man~at~no estatal un
renuncia del rector la ex d . ., ,ds1en o as mas importantes: La
'
pe JCton e una ley
1
que regu ara el
fu ncionamiento del Hospital-Escuela I d .. ,
estudiantil en el Conse1·0 Un ·v ·t , . a a mf.1s1on de la representación
d.
• ers1 ano por acultades y escuel
n~e !ante una federación y la creación de la Facultad d c·
.
~s _Y no
B1ologicas.'
e 1enc1as MedJCas y
Vencido el pla zo para 1as renuncias d J
.
.
Umversitario, el 6 de octubre ]a Facultad d
~ . rector y Conse10
Enfermería se declararon en huelga El día \f\.:ed~cma ly la Escuela de
Diurna secundó el movimiento Lo.
d.
a scue a de Bachilleres
.
·
s estu 1antes de los d
, 1
umversitarios' cinco facultade s Y cua tro escuel d ·d·
emas p anteles
margen del confl ·et
as, ect teron permanecer al
1

o.

El vesperti.J,~ El Tiempo afirmó J 10 d
Nuevo León entregaría a1 dia . .
el C e octubre que el gobierno de
s1gu1ente a ongreso d I E t d
de ley orgánica concediendo la autonomía "más compl:ta,,5 ª1 oUun pro~decto
Poco después el rector Liva d..1
.
a a n1vers1 ad.
s JO que en dicho provect
d'
representante estudiantil ante el Conse·o U .
. J. o se conce ta un
escuela, quienes "tendrán libr
J
mve:-'1t~no a cada facultad y
del día 15.
e vo_ pero voto restnng,do", in.fornió E/ Norte

La toma de la Universidad
Una comisión de la U N E U E
. ,
gobernador. El mandatario aiecí~
d: ntrevts~o el 13 de octubre al
estudiantes salieron del pal~cio de e u b ~ el c~1~1cto umversitario y los
acuerdo", deáa El Norte.
go iemo sm haber llegado a ninglÍn

i

-!89

�La tarde del mismo día 13 de octubre los estudiantes de Medicina y
Bachilleres Diurna celebraron un "gran pleno" en la Aula Magna. Al
terminar se apoderaron del edificio central de la Universidad, ubicado
frente a la plaza del Colegio Civil, donde habían llevado a cabo la reunión.
Ahí estaban instaladas la rectoría, las facultades de Ingeniería y
Arquitectura, las escuelas de Bachilleres Diurna y Nocturna, las oficinas
universitarias y otras dependencias como el departamento de ación social,
la biblioteca universitaria y la tesorería. La prensa local calculó después
que los estudiantes atrincherados en ese edificio eran "alrededor de

cuatrocientos".
El 13 de octubre los estudiantes de Leyes eligieron nueva mesa
directiva de la sociedad d alumnos, resultando triunfadora la planilla
encabezada por Héctor Luis de León (presidente) y Enrique de Zamacona
Escandón (vice-presidente). En sesión extraordinaria celebrada la tarde
del día 14, los futuros abogados decidieron fijar un plazo de cuarenta y
ocho horas para que renunciara el rector. Por su parte, los de Odontología
acordaron dar su apoyo moral y económico a los estudiantes en huelga.
El vespertino El Tiempo seiialó el 15 de octubre, en su editorial, que
el rector estaba recogiendo los frutos de aquella labor de agitación que "los
hombres de s11 grupo" habían llevado a cabo en la Universidad hacía más de
una década. Recordaba cuando, en 1934, " los hombres di:que de i:q11icrdt1"
suprimieron la primera Universidad de Nuevo León, fundada un año
antes, para establecer una Universidad Socialista, expulsando a los
maestros y alumnos que se opusieran a sus planes. A11adía que en aquellos
acontecimientos "f11e protagonista el rector de ahora y por elfo a él, menos q11e a
nadie, 110 debe extr~iiarle fo que sucede... "
Cuando el 16 de octubre los estudiantes de Leyes secundaron a los
de Medicina, se calculó en 2,090 los u111versitarios en paro: 1,210 de
Medicina, 200 de Leyes, 180 de Enfermería y 500 de Bc:1chilleres Diurna.
En algunos planteles los estudiantes se rnclinaban a favor del
movimiento de Medicina, pero las mesas directi"as de las sociedades de
alumnos se negaban a discutir el problema porque estaban afiliadas a la
Federación de Estudiantes Universitarios (F.E.U.), única organización
estudiantil reconocida por el Consejo Universitario.
La noche del 21 de octubre los alumnos de la Facultad de
Ingeniería decidieron apoyar a los huelguistdS, pero Id diredivd de Id
sociedad de alumnos no estuvo de dcuerdo y prefirió renunciar. Al día
siguiente los futuros ingenieros se retractaron, af1rnldndo que suspender
las clases "Dcs11iaría el derrotero de trabajo y estudio q11e siempre ha11 seg11ido los
estudiantes de fa Facultad 111encio11ada". decía el vespertino f/ Sol. La
--190

~decisión cundjó poco después de aprobado dicho acuerdo y, el día 23,
dieron
clases. su apoyo moral al movimiento de Medicina aunque sin suspender

,
A raíz ~; la "torna de la Universidad" el Consejo Universitario
hab1a acordado efectuar sus juntas en los lugares que así conviniera" infom1 ó
El Nor!e: Lu~go conminó a
directores de los planteles para que los
catedrahcos dieran sus c~ases ~on los al~tmnos que asilo deseen en los lugares
que crean convemente, pasandose hsta de asistencia como de ordinario".

!~

. Fue hasta una semana después cuando el rector anunció que, a
partrr del 21 _de octubre, los catedráticos y alumnos de Leves y Bachilleres
D_1urna podnan reanudar las clases en la Escuela Normat La medida no
dm re~ultados. Sin embargo, el rector comunicó a los estudiantes de
Medtcma ~ue el Consejo Universitario había decidido que continuara las
clases de dicha facultad en el Hospital Civil a partir del día 25.

La UN.E.U. suspende el diálogo con el gobernador
En unas declaraciones publicadas en El Norte el 23 de octubre 1
U.N.E.U. Rebatió la afirmación del gobernador, repetidamente sosten;daa
de que
1 la •Universidad de Nuevo León era autónoma. La U.N•E•u
• a f·1rmo:
que a misma -~ey orgánica, redactada en 1943 por el gobierno y no por la
U111ve':1dad, . es bastante para des111entirlo". Cé1lificaba a la Universidad
como 111111 smrplc dependencia" del gobierno estatal, pues al rector lo
designaba e_l _gobernador y no el Consejo Universitario. También objetaban
la d'.='tnbuc1on de gdstos de presupuesto universitario, cuvo monto desde
el ano !943 a _la fecha, era de más de diez millones d; pesos, lo cual
equ1val1a a los rngresos del ayuntamiento de Monterrey, siendo superior a
a_lgunos presupuestos del gobierno de Nuevo León en el mismo lapso de
tiempo.
Una comisión integrada por dos estudiantes de Medici 1a O ,
·- F
I
ose
~evmo az ~- José _Rubén Hinojosa) y uno de Derecho 0acobo Avala
V11larreal) hab1an salido a la ciudad de México. Como resultado de, sus
gestiones la C~n~eder~ci~n Nacional de Estudiantes se dirigió el 24 de
octubr~ a la _o prnion publica apoyando a los universitarios de Monterrey.
La C.N.E. afrn~1aba_en la prensa capitalina que el rector de la Universidad
d_e Nuevo Leon solo defendía "/os intereses de una pequeña camarilla de
s1111p11t1:11dorcs
· d e 1 presupuesto
.
. .1¡ los s111¡0s
_ pro¡,io~"
- · A11adía que el 111 aneJO
1
trn. \oers'.tan?,,~1ue ascendía a 1.450,000 pesos, se llevaba a cabo "en Ja forma
111115 ar/JJ!mna c1tdndo por ejemplo el hecho de que la cc1ntidad más alta
destrnada a un plantel universitario era de 84,000 pesos anua 1es a 1a
Facultad de l\ledicina, mientras que e 1 1nstrtuto
·
d e 1nvestigaciones
T

..¡&lt;n

�Cientificas, dirigido por el doctor Eduardo Aguirre Peq~eño~ quien
presidía el izquierdista Partido Popula~, ~~ Mo~ter,~ey tema asignados
150,00 pesos. Se seíialaba, por último, la hbia achhtd del gobernador del
estado respecto al problema estudiantil.
El gobernador evadía la solución del problema _universitario. _El 7
de octubre, cuando la Escuela de Bachilleres Diurna secundo el
movimiento de Medicina, el gobernador optó por irse unos días a Texas.
Apenas regresó a Monterrey, salió a la ciudad ~e México el d~a- 1_4, unas
horas después de que los estudiantes se posesionaran del edificio de la
rectoría. Volvió hasta el día 24, cuando el movimiento parecía estancado,
aunque a nivel nacional iba adquiriendo relevancia.

\

El gobernador había declarado a la prensa el pro~lema de ~a
Universidad "no es de s11 competencia" y sosterúa que él no debta mtervenrr,
siendo el Consejo Universitario el qu€ tendría que resolverlo. Sin embargo,
los estudiantes aducían que la ley orgánica universitaria establecía que el
rector podía ser removido del cargo "por ca11sa graves" y _"ajuicio'.' del
gobernador. Por otra parte, en declaraciones del rector L1vas _publ1Cad~s
por El Norte el 17 de octubre, había afirmado que "la permanenc'.a o a11sencw
de él en la Rectoría de la UniPersidad, es cosa que depende cxcluswamente del
gobernador del Estado... " y tenía razón pues a él le debía su nombramiento.
En una junta celebrada con los estudiantes el día 25, el gobernador
les manifestó, entre otras cosas, que él estaba de acuerdo en que se
refonnara la ley orgánica de la Universidad pero antes debían desalojar el
edificio central universitario. Por su parte, los estudiantes insistían en que
no abandonarían ague! recinto hasta que renunciara el rector. El
mandatario )es dijo, además, que la U.N.E.U. debía rectificar públicamente
sus declaraciones del día 23 a El Norte, en las que se afirn1aba que el
problema universitario era "un juego" entre el rector y el gobernador y,
además una "burla infame" a los universitarios y, en general a los
nuevol:oneses. Por otr~ parte, en el encabezado de dichas declaraciones se
afirmaba que los universitarios acusaban al rector de ser "cómplice"_ del
gobernador, por esto último, decían los estudiantes, era responsabilidad
del periódico.
El 26 de octubre el licenciado Jesús C. Trevit10, secretario general
de gobierno, se reunió con una comisión de estudiantes de Derecho, con el
fin de redactar un proyecto de reformas a la ley orgánica universitaria. El
asunto más interesante era el relativo a la representación estudiantil ante el
Consejo Universitario, pues se pretendía que los estudiantes tuvieran
mayor participación en el gobierno de la Universidad. ~in embargo, ~a
U.N.E.U. sostenía que el prmcipal problema era la autonom1a, la cual deb1a
concederla el gobierno.
492

Las pláticas entre el gobierno estatal y los estudiantes se llevaban
acabo diariamente, sm llegar a un acuerdo. El 28 de octubre el mandatario
decidió ausentarse de la ciudad "por un tiempo indefinido". Ese mismo día
la U.N.E.U.
acordó suspender las entrevistas con el gobernador,
afirmando en un boletín que "el Gobernadar del Estado rehuye el problema
universitario", añadiendo que "le ha dado largas" al asunto fundamental que
era la renuncia del rector"clave de la soludón de los demás puntos".

La representación estudiantil
Debemos recordar que, al crearse la segunda Universidad de
Nuevo L€ón en 1943, la ley orgánica concedió a los estudiantes cmco
delegados ante el Consejo Universitario, pero sólo a través de una
federación "reconocida por el Consejo", que en esa época era la Federación de
Estudiantes Socialistas. Sin embargo, las facultades y escuelas eran once,
por lo tanto más de la mitad de las sociedades de alumnos no tuvieron
representantes. Se les dio ese derecho solamente a los estudiantes de lds
facultades de Medicina, L€yes e Ingeniería y a los de las escuelas de
Bachilleres Nocturna e Industrial" Alvaro Obregón"
A priticipios de 1946 la ·Federación de Estudiantes Socialistas se
transformó en Federación de Estudiantes Universitarios (F. E. U.). Como
las sociedades de alumnos de M~dicma y Leyes decidieron no afiliarse a la
F.E.U., se les negó su participación en el Consejo. El 29 de octubre y el 13
de noviembre de 1947 respectivamente, los alumnos de la Escuela de
Bachilleres Diuma y la Facultad de Odontología, a quienes se les había
concedido tener representantes en el Consejo Universitario, se separaron
de la F.E.U., quedando automáticamente sm delegados ante el Consejo.
Aunque la F.E.U. era la única organización estudiantil reconocida,
las directivas estudiantiles de cmco facultades y una escuela segregadas de
la F.E.U. organizaron, a fines de 1947, la Unión Neoleonesa de Estudiantes
Universitarios (U.N.E.U.).
La U.N.E.U. Afirmó gue el estudiantado universitario no tenía, en
realidad, voz ni voto ante el Consejo. Sus representantes no eran
auténticos voceros del gremio estudiantil pues los nombraba la F.E.U., en
vez de las sociedades de alumnos de las facultades y escuelas
universitarias. Por otra parte, debido a que la U.N.E.U. no era reconocida
por el Consejo, sus peticiones nunca fueron contestadas y sus comisiones
estudiantiles menospreciadas y rechazadas.
La U.N.E.U. exigió la revisión de la ley orgánica universitaria,
tomando parte representantes auténticos · del estudiantado. También
49:'\

�solicitó al Congreso del Estado que se concediera la representación
estudiantil por facultades y escuelas y no mediante una federación.
Los movimientos estudiantiles de 1947 y 1948 fortalecieron a la
U.N.E.U y debilitaron a la F.E.U. En febrero de 1948 la Federación de
Estudiantes Universitarios se disolvió, pero el Consejo Universitario
siguió admitiendo a sus representantes.
En el año lectivo 1948-1949 la Universidad de Nuevo León estaba
integrada por seis facultades y seis escuelas, iniciando sus cursos con 3,800
alumnos.t
La representación estudiantil ante el Consejo de hecho no
existía, pues sólo se admitieron tres consejeros, los de las facultádes de
Ciencias Químicas e Ingeniería y el de la escuela de Música, quienes
pertenecían a la Federación de Estudiantes Universitarios disuelta siete
meses antes.

El movimiento estudiantil toma fuerza
El movimiento estudiantil parecía estar paralizado. El día 30
arribaron a Monterrey los universitarios capitalinos José Audifred y Luis
Peña, delegados de la Confederación Nacional de Estudiantes, quienes
afirmaron que la C.N.E. iniciaría en todo el país una serie de paros en
apoyo a los universitarios de Monterrey.
La U.N.E.U. tomó aliento con el respaldo de la C.N.E. Además, el 3

de noviembre, se constituyó el Comité de Padres de Familia de
Universitarios, con el fin de ayudar a los estudiantes de Medicina, Derecho
y Bachilleres Diurna en su rnovim iento.
La U. N. E. U., secundada por dicho Cómite, organizó una
manifestación que se llevó a cabo la noche del 5 de noviembre, llegando al
palacio de gobierno, el cual, decía El Norte, "estaba a oscuras... " Ahí varios
estudiantes arengaron a la multitu_d , "más de tres mil gentes", para ir a la
casa del gobernador, situada en la calle Cuauhtémoc, a unas diez cuadras
del palacio. Al llegar, se les informó que el gobernador había tenido que
salir "urgentemente de la ciudad", por lo cual el secretario general de
gobierno, licenciado Jesús C. Treviiio, se dirigió a aquel "mar de gente''
calificando la manifestación de "magna".
La manifestación del 5 de noviembre debió influir en los

acontecimientos posteriores. Poco después el gobenlddor puntualizó que
si los estudiantes entregaban el edificio de la rectoría y reanudaban las
clases, el problema universitario sería resuelto en el término de un mes.

En la mañana del 8 de noviembre el gobernador citó a los
estudiantes, reanudándose las pláticas suspendidas once días antes. Esa
misma mañana había corrido la versión de que los üderes de la U.N.E.U.
serían aprehendidos, decidiendo aquéllos solicitar un amparo, el cual les
fue concedido. AJ tem,inar la junta con el gobernador, los estudiantes
obtuvieron que el mandatario redujera a quince días el plazo para resolver
la renuncia del rector, a partir de la fecha en que volvieran a clases.
El gobierno del estado ratificó a la U.N.E.U. la declaración de
resolver el conflicto, bajo las condiciones acordadas: Rectificar en la prensa
las declaraciones del 23 de octubre a El Norte, desalojar el edificio de
rectoría y volver a clases. Por su parte, la U.N.E.U. declaró que "no
aceptamos esas condidones", a,iadiendo que, primero, la rectificación a sus
declaraciones la harían "hasta después de resuelto el problema universitario, si

hay lugar a ello", y "segundo: No desalojaremos el edifido de la universidad, ni
levantaremos el estado de huelga hasta en tanto y renuncie el doctor Enrique C.
Livas como rector".5
Los alumnos de Ingeniería, Arquitectura y Bachilleres Nocturna,
cuyas aulas estaban en el primer piso del edificio central universitario, en
poder de los estudiantes huelguistas, seguían asistiendo a clases pues no
habían secundado el movimiento estudiantil. Los dirigentes de la
U.N.E.U., en un rasgo de compa1ierismo, habían acordado que continuaran
sus estudios. Sin embargo, el 9 de noviembre, ante la amenaza de ser
asaltado el edificio, los huelguistas decidieron clausurar la entrada a dichos
planteles, suspendiéndose las clases. Los alumnos de Arquitectura se
unieron al movimiento, pero el cuerpo docente de Ingeniería protestó
enérgicamente y, el día 13, renunció en masa.
El mismo día 9 Ingeniería y Bachilleres Nocturna suspendieron las
clases, pero no apoyaron la huelga. El día 10 los alumnos de Odontología
se sumaron al movimiento estudiantil.
A fines de septiembre el Consejo Universitario le había "retirado s11
confian:a" al doctor Roberto Trevi1io l\1artínez, director de la Facultad de
f\ledicina, por haberse opuesto a la separación de la escuela de Enfermería
de dicha facultad. Desde entonces el Consejo ya no consideró al doctor
Trevii'io l\1artínez como director de l\1edicina ni como miembro del
Consejo.
La pugna se agravó cuando el 9 de noviembre el Consejo cesó al
doctor Trevirio l\1artínez como catedrático de Gastroenterología en la
facuitad y jefe de servicio del Hospital Civil.

�El director de Medicina, en carta publicada el d1a 12 en El Norte,
afirmó que la ley orgánica no daba facultades al ConseJO para cesar a los
catedráticos universitarios. A11adía que ésta era "una maniobra" del rector
para expulsarlo de la dirección de Medicina, pues la ley organica disponía
que los du-ectores de los planteles universitarios debían sustentar en ellos
por lo menos una clase. Además, concluía, como era miembro de la Junta
de Beneficencia Publica, tampoco pod1a ser cesado por el Consejo
Universitario, en su cargo del Hospital Civil.

Presiones y amrna-::;as
La noche dd 11 de noviembre un grupo de alumnos de ingeniería,
que no simpatizaba con el movm1iento estudiantil, se introdujo
subrepticiamente en el edificio central umversitario, que estaba en poder
de los estudiantes. En las primeras horas del día 12, desam1aron el portón
que aun hoy da acceso a la ala norte del edificio, en la equina suroeste de
las calles Colegio Civil y Washington, donde estaban mstaladas la Facultad
de Ingeniería y otras dependencias. La audaz maniobra culmmó a las 7.45
de la mañana, cuando a la escuela mdustrial "Alvaro Obregón", en la
calzada Madero.

Poco después cundió la alarma en "el barrio del Colegio Civil", pues
se dijo que "iban a tomar la Universidad". Los dirigentes de la U.N.E.U. se
comunicaron con la inspección general de policía y ésta envio un
destacamento con el fin de vigilar la entrada al edificio. Sin embargo,
contra la opinión de los estudiantes, la polic1a se mstaló en el patio y los
corredores del primer piso.
0

Los estudiantes huelguistas consideraban que la presencia de la
fuerza armada en el mtenor del recinto universitario evitaría un asalto,
pero hab1a el riesgo de que el ejército se posesionara del edificio y
desalojara a los estudiantes. En la tarde del mismo d1a 12, los dirigentes
de la U.N.E.U. decidieron clausurar la entrada, colocando tablones de
madera. La policía se negó a abandonar el recinto. Entonces los
estudiantes tomaron como rehenes a varios policías; sus compañeros,
armados, iban a rescatarlos cuando un comandante les ordenó retroceder,
permitiendo la clausura de la entrada.
El incidente se relaciono con la amenaza que habían recibido los
estudiantes por parte de algunos sindicatos obreros, en el sentido de que, s1
no abandonaban paóficamente el edificio, serían expulsados por la fuerza.
La amenaza de los sindicatos obreros se había dado a conocer en la

prensa local. Por ello, cuando se supo en la ciudad que una de las puertas
4%

del ed1fic10 de la rectona hab1a sido robada, se creyó que era inminente un
dsalto al edificio. El Norte dtJO que poco después "se reunieron en los
alredrdorrs del ed1fiáo cientos de prrsonas", mientras que El Porvenir
afirmó que" casi abarrotaban" la plaza del Colegio Civil. La presencia de las
fuerzas policiacas y del pueblo, as1 como el bloqueo de la puerta, evitaron
probablemente un dsalto al edificio central universitario.
Por otra parte, esa maiiana los dirigentes de la U.N.E.U. habían
entrev1s~ado al ~eneral Matias Ramos Santos, comandante de la séptima
zona militar, solic1tandole ayuda para desalojar a los policías del recinto ,
umversitano. El general Ramos Santos les mfonnó que, a petición del
gobernador, las tropas estaban acuarteladas desde las ocho de la mañana
sólo quince minutos después de haberse consumado el robo de la puerta'.
Lo que hizo suponer que ex1Stía un plan gubernamental para hacer
mtervenir a la fuerza armada, como una posible solución al conflicto
urnversitario. Otra versión afim1ó que quizás el gobernador, al tener
conocimiento del mcidente, solicitó el apoyo militar en previsión de un
enfrentamiento entre obreros y estudiantes.

La acción directa
El 13 de noviembre se cumplio un mes de la toma de la rectoría.
Treinta y siete días antes los alumnos de Medicma v Enfermena habían
dejado de ir a clases. Después se sumaron al mov'im1ento una escuela
(Diu~1a de Bachilleres) y tres facultades (Derecho, Odontología y
Arqmtectura). Una facultad )' una escuela (lngeniena y Nocturna de
Bachilleres) se vieron obligadas a suspender las clases pero no apoyaban la
huelga estudiantil. Sólo una facultad (Ciencias Químicas) y tres escuelas
(Industrial "Alvaro Obregon", mdustrial fememl "Pablo Livas" y de
Música) seguían laborando nomrnlmente.
Dos incidentes enmarcaron esta fecha. A la una y media de ]a
madrugada del día 13, desde un automóvil que iba a gran velocidad de
poniente a onente por la calle Cinco de Mayo, fue lanzado un petardo
hacia el interior del edificio universitario. El proyectil debía entrar por una
de las ventanas enrejadas del pnmer piso, que correspondían al laboratorio
de física de Bachilleres Diurna, pero al topar con uno de los barrotes
estalló en la banqueta.
El otro incidente fue hacia las dos de la mañana del d1a 14. Un
veloz automóvil, ocupado por vanos sujetos, se dirigía de oriente 0
poniente por la calle de Washington. Al pasar frente al costado norte del
citado edificio, salió de su interior un grito de ¡Viva Livas!. y, en seguida,
una descarga de cuatro balazos. Los vigilantes estudiantiles del segundo
497

�piso contestaron apedreando el vehículo, e] cual estuvo a P1:1°to de
estrellarse cuando una de las piedras hizo blanco en el parabnsas. . ';l
vespertino El Sol dijo que era un "automóvil convertible, marca Oldsmob1le ,
añadiendo: El orificio de una de las balas disparadas se ~uede,, ver desde la
banqueta... en los vidrios de la primera ventana del segundo piso... Las huellas
de las balas permanecieron varias décadas, a la izquierda de la entrada
suroeste, en e] cruzamiento de las calles Colegio Civil y Washington.
En una larga entrevista celebrada el día 16 entre el gobe~na~or Y
los estudiantes, tampoco se llegó a un acuerdo. El gobernador afrrmo que
los universitarios debían volver a clases y después, él resolvería el
conflicto, mientras que la U.N.E.U. insistía en la renuncia del redol', com_o
requisito para reanudar las clases. El mandatario fijó un plazo, que deb1a
concluir a las nueve de la noche del día 17, para que la U.N.E.U.,
contestara el documento oficial que se les había entregado una semana
antes, pues la U.N.E.U. sólo había dado a conocer un boletú1 en la prensa
local, rechazando las condiciones para resolver el conflicto.

Los apoyos al rector
A principios de noviembre de 1947 se había constituido el Com!té
Estudiantil de Defensa Universitaria, integrado por alumnos de vanas
facultades y escuelas que se oponían al movimiento contra el re~or. _Este
organismo nombró se poco después Comité Pro-Defensa de la U111vers1dad
de Nuevo León. Terúa como base, principalmente, a los grupos de
estudiantes izquierdistas de Medicina, Leyes y Bachilleres Diurna que no
habían acatado los acuerdos de sus sociedades de alumnos de suspender
las clases. Dicho Comité publicó varios "manifiestos" en los diarios
regiomontanos, en los que trató de dividir al movimiento estudiantil.
A fines de octubre de 1948 hizo su aparición el Grupo Vanguardia
Universitaria, organización que pretendía "reprobar enérgicant{'/ltc el
movimiento faccioso" de los universitarios. Su única actividad consistió en la
publicación de un "manifiesto" en él que trataba de demostrar la inj~sticia
de la rebelión estudiantil. Y la noche del 8 de noviembre vanos lideres
obreros y magisteriales, así como algunos profesionrstas y estudian~es, se
reunieron en la Escuela Normal y establecieron la Coalición Social en
Defensa de la Universidad, en la que destacaban: El sindicato médico
"rojo", fundado en 1936 por el doctor Angel t\1artínez . Villarrea~, que
controlaba al Consejo Universitario y al Hospital Crvrl; la Unron de
Burócratas Municipales, el sindicato de trabajadores del Seguro Social Y la
Gran Logia de Nuevo León. Otros grupos que apoyaron al rector fueron:
El Comité de Estudiantes No-Huelguistas y los Universitarios Auténticos,

ambos integrados por jóvenes que laboraban en oficinas estatales y
municipales.
En un mitin celebrado la mañana del 24 de octubre frente al palacio
de gobierno por varias organizaciones obreras, uno de los oradores había
amenazado públicamente, por primera vez, con arrojar a los estudiantes
del edificio de la rectoría.
Afines de octubre el Cómite Pro-Defensa de la Universidad celebró
varios mítines en el cruzamiento de la calzada Madero y la calle Juárez, a
los que asistieron representantes de varias organizaciones obreras,
afirmando estar decididos a expulsar a los estudiantes del recú1to
universitario.
El sú1dicalismo de izquierda presionaba al gobernador para que
resolviera el conflicto estudiantil La noche del 16 de noviembre se llevó a
cabo una manifestación obrera, organizada por sindicatos minerometalúrgicos, ferrocarrileros, petroleros, etc.; la Coalición Social v el
Comité Pro-Defensa de la Universidad, con el fin de apoyar al rector~ La
manifestación se concentró frente al palacio de gobierno, donde se celebró
un mitú1. Desde el palacio, el gobernador pronunció un discurso, cuya
versión oficial, que no fue publicada, damos a conocer en el apéndice de
este trabajo. Esa noche varios destacamentos militares custodiaron la plaza
del Colegio Civil, frente al edificio universitario en poder de los
estudiantes.

Desenlace
Cuando la facultad la Ingeniería fue ocupada por los estudiantes
huelguistas, la mesa directiva de la sociedad de alumnos renunció. Una
semana despues, el 17 de noviembre, los representantes estudiantiles ante
la dirección del plantel decidieron sumarse al movimiento.

En la ma11ana del mismo17, los dirigentes de la U.N.E.U.
tuvieron una entrevista con el gobernador. Las pláticas continuaron
durante la tarde y noche, en un ambiente más amable, en la residencia del
gobernador. Al terminar la reunión, en la madrugada del día 18, se
vislumbró la solución al problema universitario.
El gobernador envió al Congreso del estado el día 18 un proyecto
de reformas a la ley orgánica universitaria. En el preámbulo afirmaba que,
debido a la "deficiencia II omisiones" de la ley orgánica, el Consejo
Universitario no estaba capacitado para resolver la mayor parte de las
..¡.99

�peticiones estudiantiles que se le habían ,~echo al gobierno esta~~; Añadía
que los estudiantes habían solicitado una completa autonomza para la
Universidad, pero el poder público "no puede desentende:rse" de la
educación superior y ésta "debe vincularse siempre , con los m_tereses del
pueblo". Luego insistía: "El Régimen, cuyo origen esta en el ~ro,::o pueblo _Y
tiene como sustentación social y política la voluntad de las mayonas no pod1a
"declinar sus facultades y obligaciones en materia de . Educación Super'.,°:' ni
atender a los intereses de un grupo con menoscabo de los intereses generales . En
varias ocasiones el gobernador había dicho, en fom1a privada:, que no
concedería la autonomía porque era "darle entrada a la Reacc10n en la
Universidad". Por su parte, la U.N.E.U. sostuvo que el "problema de fondo"
en la Universidad era la autonomía y, por lo tanto, los nombramientos de
rector y directores de facultades y escuelas los debía hacer el Consejo
Universitario y no el gobernador.
En los plenos celebrados en la Aula Magna los días 18 y 19 de
noviembre, los estudiantes aprobaron los acuerdos de la U.N.E.U. con el
gobernador.
El día 19 el Congreso del Estado aprobó las refom1.as a la ley
orgánica de la Universidad. No se concedió la autonomía, pero se obtuvo
un representante estudiantil propietario y otro suplen_te por cada una de
las sociedades de alumnos de las siete facultades y cmco escuelas, o sea
doce consejeros estudiantiles ante el Consejo lÍniversi~rio, aw1q~e _sólo
tendrían derecho a siete votos. La escuela de Enfermena y Obstetricia no
fue reincorporada a la Facultad de Medtcina sino elevada a la categoría ~e
facultad. Estaban en estudio el proyecto de la facultad de Ciencias
Médicas y Biológicas, que no se realizó, y la reglamen~ación del HospitalEscuela, así como el plan pedagógico de Bachilleres.
Los lideres de la U.N.E.U. cedieron en lo fundamental, o sea la
autonomía, con la certeza de que el gobernador pediría su renuncia al
rector, pero no rectificaron sus declaraciones del 23 de octub~~ ~ El Norte.
El 21 de noviembre, al medio día, entregaron el edificio central
universitario a los profesores Antonio Moreno, secretario general de la
Universidad, y Oziel Hinojosa, secretario particular del gobernador. Las
clases se reanudaron el lunes 22, excepto en la facultad de Ingeniería ya
que, durante el movimiento estudiantil, habían renunciado en masa todos
los catedráticos.

como representantes suyos ante el Consejo Universitario. Los dos
consejeros estudiantes se presentaron el día 30 en la sesión del Consejo,
pero no se les admitió. El rector afirmó que dichos nombramientos habían
sido expedidos el día 24 y las reformas a la ley orgánica entraron en vigor
hasta el 27. Los consejeros estudiantiles, por su parte, dijeron que la
sociedad de alumnos de Medicina, por acuerdo con el gobernador, tenía
derecho a hacer dichos nombramientos desde el 19 de noviembre" aunque
sus representa1)tes no entran en funciones hasta tres días después de que
fueran publicadas las reformas a la ley orgánica en el periódico oficial, o
sea el día 27.
En la misma sesión del 30 de noviembre el Consejo Universitario
destituyó al doctor Roberto Trevfüo Martínez, director de la facultad de
Medicina, y expulsó de la Universidad a cuatro estudiantes de Medicina y
tres de Enfermería y Obstetricia, pero la opinión pública se enteró de estos
acuerdos, por la prensa local, hasta el día 3 de diciembre.
Los cuatro estudiantes de Medicina expulsados fueron: Jaime T.
Cantú, José Trevfüo Faz, José Rubén Hinojosa y Zeferino Pérez Guerra.
Las tres alumnas de Enfennaría y Obstetricia: María Guadalupe Galindo,
Josefina Raquel López del Río y María Antonieta Ruelas.
En un pleno celebrado el 1º de diciembre, los estudiantes de
Medici11a dieron un "voto de adhesión" al director de Medicina, pues se
extendió el rumor de que había sido cesado. Se perfilaba un nuevo
problema en la Universidad. La U.N.E.U. afirmó que el gobernador había
prometido que no se ejercerían represalias. Luego la organización
estudiantil dijo que convocaría a los futuros médicos para declararse en
sesión permanente.
A las nuev'e de la mañana del 3 de diciembre el gobernador
conferenció en su casa con el rector, a quien "verbalmente expresó s11
agradecimiento" por los servicios que había prestado a la Universidad de
Nuevo León, deáa el vespertino El Tiempo del día siguiente.7
A su vez, El Porvenir infom1ó que, al mediodía, el rector recibió dos
comunicaciones del gobernador; en una de ellas le aceptaba su renuncia y,
en la otra, le informaba no haber hecho uso del veto en la destitución del
director de Medicina. El matutino añadía que, ambas comunicaciones," en

los círculos estudiantiles causaron verdadera sorpresa".
La "renuncia" del rector
E] 23 de noviembre la sociedad de alumnos de la facultad de

Medicina designó a los estudiantes Jaime T. Cantú y José Rubén Hinojosa
500

•

A la una de la tarde de ese 3 de diciembre se llevó a cabo una
reunión urgente del Consejo Universitario, en la que la mayoría de los
consejeros, adictos al rector, amenazaron con renunciar. En sesión
extraordinaria celebrada en la noche, se desistieron y aceptaron el cese del
501

�rector, pero acordaron que se hicieran efectivas las expulsiones de los
estudiantes, pues seguían asistiendo a clases.
Entrevistado por el vespertino El Tiempo, el ex rector calificó de
"atropello sufrido por la Universidad" la decisión gubernamental de
removerlo del cargo.

La U.N.E.U. presionaba para que fuera revocado el acuerdo de
expulsión de los estudiantes. Por su parte, el gobernador les ofreció
intervenir a su favor ante el Consejo Universitario. Sin embargo, los
miembros más radicales del Consejo sostenían que "por ningún motivo"
sería reconsiderado dicho acuerdo. Además sugirieron que también
debían ser expulsados otros estudiantes, en total veinte, de Medicina,
Leyes, Ingeniería y Bachilleres Diurna.

En todas las informaciones de prensa se mencionó la renuncia del

rector. Sin embargo, el doctor Livas no renunció sino que el gobernador,
en uso de sus facultades, lo relevó del cargo. Con la fecha 3 de diciembre
el gobernador comunicó al doctor Livas que "el Ejecutivo de mí cargo
considera prudente rogarle, de la manera más atenta, sea muy servido de-entregar
la Dirección de la Universidad de Nuevo León" al profesor Antonio Moreno,
secretario general de la institución.8 El mismo doctor Livas, en carta al
Consejo Universitario, fechada el dia 6, afirma: "Yo no presenté renuncia
alguna al puesto que desempeñaba, mi separación obedeció a que así lo dispuso
quien tiene facultades legales para ello... ", o sea el gobernador del estado.9

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Nuevo rector
Siendo rector interino el profesor Antonio Moreno, en la sesión del
3 de diciembre de 1948, el Consejo Universitario aprobó los actuales
escudo y lema universitarios, cuya idea fue del ex rector, doctor Enrique C.
Livas, y su diseño del arquitecto Joaquín A. Mora.10 Sin embargo, en e]
informe del año lectivo 1948-1949 se asentó que el escudo y lema eran del
arquitecto Mora y del profesor Alfonso Reyes Aurrecoechea.11
El gobernador De la Garza designó nuevo rector al licenciado
Octavio Treviño, quien tomó posesión del cargo ]a noche del 7 de
diciembre. El licenciado Treviño presidió un Consejo Universitario
resentido en su mayor parte por el cese del doctor Livas. En el Consejo, el
grupo "livista" había impuesto sus decisiones durante más de una década.
Poco después debían agregarse lo_s doce consejeros estudiantiles, quienes
tenían plena conciencia de su reciente triunfo.
Existían varios problemas latentes: El doctor Treviño Martínez, ex
director de la facultad de Medicina, había solicitado amparo "contra actos
del Consejo Universitario", que lo destituyó en los últimos días de rectorado
del doctor Livas, y seguía dirigiendo dicha facultad; los estudiantes
expulsados solicitaban ser readmitidos en la Universidad, aunque no
dejaron de asistir a clases; los catedráticos de la facultad de Ingeniería,
quienes renunciaron en masa durante el conflicto, exigían el cumplimiento
del acuerdo sobre las expulsiones.
502

En las sesiones del Consejo Universitario celebradas los días 8 y 15
de diciembre, se decidió por mayoría no revocar el acuerdo de expulsión
de los estudiantes. A dichas sesiones no asistieron representantes
estudiantiles, pues la rectoría aun no solicitaba a las sociedades de
alumnos que hicieran los nombramientos, como lo estipulaban las
reformas a la ley orgánica.
A mediados de diciembre de 1948 aumentó Ja inquietud en el
medio estudiantil. El Consejo Universitario estaba dividido, ya que
algunos de sus miembros reconocían, en privado, que era "drástica" la
medida tomada contra varios de los líderes de la U.N.E.U. y aun había
consejeros que la consideraban como una "venganza".
El rector también opinó que era excesiva la sanción impuesta a los
alumnos de Medicina y Enfermería. El cuerpo docente de Ingeniería, por
su parte, insistió en que no debía levantarse el castigo a los "estudiantes
rebeldes". El 17 de diciembre, los cuatro alumnos de Medicina y las tres de
Enfermería solicitaron amparo.
Durante las vacaciones de Navidad y Año Nuevo se solucionó el
conflicto de la Facultad de Medicina. El 23 de diciembre el doctor Treviño
Martínez se desistió del amparo que había promovido contra el Consejo
Universitario y, el mismo día, tomo posesión como director interino e]
doctor Serapio Muraira, quien había sido en dos ocasiones director del
nuevo Hospital Civil. Poco después el Consejo envió una terna al
gobernador, quien designó director de Medicina al doctor Mura ira.

N11c'1.'0 tri11nfo de la U.N.E. U.
A principios de enero de 1949 se re1111c1aron los cursos en la
Universidad. Existía malestar entre los estudiantes de Medicina, quienes
se preguntaban: "¿Será peor Muraira?". Los futuros médicos insistieron en
que debía levantarse el castigo contra sus compañeros de estudios.
La prensa local afirmó que el gobernador había enviado una

comunicación al Consejo Universitario "s11giriéndo/c" lil reconsideración del

51.n

�acuerdo. En la primera sesión de ese año la mayoría "livista" del Consejo
acordó, el 4 de enero, que no se tratara "el asunto de las expulsiones". En un
boletín de la U.N.E.U., publicado en El Norte el 7 de enero, la organización
estudiantil afumaba que los miembros del Consejo Universitario, "salvo
escasas excepdones", eran "cómplices del Dr. Livas antes y después de su
destitudón ". La prensa regiomontana publicó los días 7 y 8 un mensaje de
adhesión de la Confederación Nacional de Estudiantes a la U.N.E.U., en el
que aseguraba: "Organismos Estudiantiles de todo México están con ustedes".
En unas declaraciones a El Porvenir, publicadas el 8 de enero, el
rector, con el fin de disipar algunas dudas, afirmó que entre él y el Consejo
Universitario había "absoluta armonía". Sin embargo, sobre el problema de
los estudiantes expulsados dijo, abiertamente, que no era partidario de la
medida dictada y que insistía en la revocación del acuerdo. El mismo día
Federico Gómez, director de El Porvenir, comentó en un extenso editorial la
sanción impuesta a los estudiantes, calificando de "rencoroso" el acuerdo
dictado por el Consejo Universitario.
Las sociedades de alumnos de las facultades y escuelas designaron,
a mediados de enero de 1949, sus doce representantes ante el Consejo,
quienes tendrían derecho a voz pero sólo a siete votos.
Manuel Plowels G., en su sección "Vida Universitaria" de El
Porvenir, deda el 16 de enero que la sem~na anterior "se advirtió inquietud"
en la Uoiversidad, añadiendo que "circularon apasionados comentarios" y que
la relación entre el rector, los catedráticos y los consejeros "se hizo
sospechosa". Concluyendo: Todo hace presumir la existencia de una sorda lucha
interna en el seno de la Universidad de Nuevo León ... "
AL medio día del 17 de enero, el ex rector doctor Livas y el rector
licenciado Treviño tuvieron una reunión "por cerca de treinta minutos" en las
oficinas de la rectoría, informó El Norte. EL matutino añadía que la
entrevista se debió, seguramente, "a la urgencia de un cambio de impresiones
sobre algunos asuntos pendientes de solución..."

El grupo "livista" del Consejo Universitario estaba decidido a que
no se volviera a tratar sobre las expulsiones acordadas el 30 de noviembre
de 1948. Por su parte, el rector sabía que, mientras estuviera latente "el
problema de las expulsiones", no habría paz en la Universidad.
El 18 de enero debía efectuarse la sesión del Consejo pero fue
pospuesta. Carlos Marin Foucher, en sus "variaciones" de El porvenir,
comentó al día siguiente que, la sanción impuesta a los estudiantes, era una
"represalia con varios avisos de venganza" y, tal su severidad, que podría
504

calificarse de "desquité'; entre otras cosas, advertía a los consejeros "que
exigen la expulsión" que dicha medida sólo originaría resentimientos.
En la sesión celebrada la noche del 20 de enero, el Consejo
Universitario acordó el reingreso de los cuatro estudiantes de Medicina y
las tres alumnas de Enfermería, expulsados casi dos meses antes. El
vespertino El Tiempo del día siguiente calificó de "tormentosa" dicha sesión,
a la que asistieron treinta y tres consejeros, añadiendo que la votación fue
de 19 votos a favor de la revocación del acuerdo y 14 en contra. El Tiempo
añade que el primer incidente se suscitó cuando el doctor Arnulfo Treviño ,
Garza,teonsejero de Medicina, abandonó el recinto. Después renunciaron
a sus cargos el doctor Rafael Salinas Rivero y el ingeniero Lauro Martínez
Carranza, consejeros de Enfermería e Ingeniería respectivamente.
Como protesta por la decisión del Consejo Universitario, el
ingeniero Manuel Martínez Ca.rranza, director de la facultad de Ingeniería,
y el personal docente dejaron de asistir a las aulas el 22 de enero y, el 24,
renunciaron a sus cátedras. El rector les invitó Ccl,mbiar impresiones sobre
el problema; luego fijó un plazo hasta el día 31 para que reanudaran las
clases, pero no lo hicieron. El cuerpo docente de Ingeniería había
renunciado varias veces:
Cuando los estudiantes huelguistas se
posesionaron del plantel; como protesta por el cese del rector y al ser
revocada la expulsión de los estudiantes.
A fines de febrero el director y los catedráticos de Ingeniería
tuvieron algunas reuniones con el rector y el gobernador, decidiendo
retirar sus renuncias. Las clases se reanudaron a principios de marzo,
después de casi un mes y medio de haber sido suspendidas.

Reorganización de la Universidad
El rector Treviño, desde el uuc10 de su gestión, se enfrentó al
problema económico de la Un~versidad haciendo un reajuste en los
presupuestos. Algunas partidas se redujeron o cancelaron. Entre las
medidas tomadas se incluyó la revisión de las nóminas y la supresión de
sueldos. Además se exigió a los directores de las instituciones de
enseñanza superior un informe mensual sobre las actividades
desarrolladas, así como las listas de asistencia y faltas de maestros y
alumnos. El rector también ordenó que sólo a través de la tesorería
podrían las dependencias universitarias realizar compras para cubrir sus
actividades académicas, pues era costumbre que lo hicieran sin informar a
la rectoría.

505

•

�..............

Las medidas dictadas por el rector causaron malestar en algunas
instituciones universitarias. La reorganización de la Universidad era
necesaria y provocó tirantez de relaciones entre la rectoría y las direcciones
de varias facultades y escuelas, que dio por resultado, el 1º. de ~arzo, la
renuncia del ingeniero Bernardo N. Dávila Reyes a la direcc1on de la
facultad de Ciencias Químicas.

trescientos pesos al mes. Debía seleccionarse al alumnado, ya que existía el
lastre de "muchos estudiantes" que ni estudiaban ni dejaban a otros estudiar.
El profesorado y el alumnado necesitaban más dedicación y mayor
responsabilidad. La Universidad debía poner mayor empeño en la calidad
académica de sus egresados, pues había una "superabundancia" de
profesionistas de las carreras" liberales" y "no suficientes técnicos".

El derrumbe del grupo "livista" que controló la Universidad de
Nuevo León durante más de una década, era el verdadero motivo de la
oposición al rector Treviño. R.P.L. (R~món Pedroza Lan~;mca) en su
columna "Un minuto" de El Norte deaa el 19 de febrero: Se .mueve la

El licenciado Treviño añadió que, cuando se hizo cargo de la
rectoría, había en caja diez mil pesos y cuentas por pagar que ascendían a
más de treinta mil pesos. Al renunciar, añadió, las deudas se habían
saldado y quedó un superávit de cien mil pesos. Concluyó diciendo que a
la Universidad, con tres mil alumnos, de los cuales la mitad era de otros
estados, el gobierno de Nuevo León le otorgaba un millón de pesos
anuales y el gobierno federal cien mil pesos. Los estudiantes universitarios
pagaban una cuota mensual de diez pesos y a muchos se les condonaba.
En su opinión, el problema universitario estaba íntimamente ligado a "los
gastos superfluos y a los estudiantes superfluos", por lo tanto debía hacerse una
selección entre los estudiantes universitarios para saber quiénes
verdaderamente teruan interés de estudiar y quiénes ingresaban por otras
circunstancias.

intriga, el rencor de los extirpados que a~or~~' las !"e~endas y las posici~~es para
su tarea de zapa ideológica y líberhnaJe , anad1endo que ese compl~t
subterráneo" estaba dirigido por "algunos 'maestros' de la propia
Universidad ... "
Por su parte, El Provenir del día 25 afirmaba: "Tratan de crear
dificultades a la rectoría... Elementos malintencionados hacen correr
constantemente versiones dolosas y falsas".
El año lectivo 1948-1949 llegaba a su fin. El 27 de abril el licenciado
Octavio Treviño presentó su renuncia al gobernador De la Garza_.. Pero fue
hasta el 1° de mayo cuando la prensa local dio a conocer la noticia. En su
renuncia, el licenciado Treviño afumaba que, al ace~~r el cargo de ~e':or,
prometió "intervenir hasta conseguir la paz y la tranqmhdad de los estud_1os , lo
cual se había conseguido. Añadía no haber " un solo problema p~d1ent~ ~:

Finalizaba el ciclo escolar cuando, el 4 de mayo, el gobernador De
la Garza nombró rector al licenciado Raúl Rangel Frías, quien había
dirigido el departamento de acción social universitaria durante seis años,
desde la creación de la segunda Universidad de Nuevo León en 1943.

resolllción, pues aun los económicos han sido solventados en forma satisfactoria •
Consideraba, además, cumplida su misión, después de haber pasado

"aquellos instantes críticos ... "

NOTA

En declaraciones a El Poruenir, publicadas el 3 de mayo, insistió en
que el motivo de su renuncia era que 1a Universidad "se e:,rcont~aba en
completa calma" y que había aceptado la rectoría con el ~in- de coordmar los
intereses en disputa" que prevalecían después del movirrnent~ estud1ant1I.
El día 4 entregó el cargo al profesor Antonio Moreno, secretano general de

El presente trabajo da por concluída nuestra investigación, iniciada
hace más de tres décadas, sobre los orígenes de la Universidad Autónoma
de Nuevo León. Con ésta son once las colaboraciones que dedicamos al
tema en HUMANIT AS, a partir del número 8 del año 1%7.

la Universidad.

El licenciado Octavio Treviño sintetizó los principales problemas
que afrontaba la Universidad de Nuevo León en ~na~ declaraciones a El
Norte, publicadas el 6 de mayo. En primer lugar sena lo la faltad~ recursos
ecónomicos, afirmando que debían aumentarse las aportaciones, del
gobierno del estado y la federación. Otro problema era _la erronea
distribución del presupuesto universitario pues se hac1an gastos
superfluos, mientras se pagaba a los catedráticos cincuent~ pesos
mensuales por impartir una clase diaria de una hora y a los directores
506

APENDICE

Diswrso pronunciado por el C. Gobernador del Estado Lic. Arturo B. de
la Gar:a, d dia 16 de noviembre de 1948, en un mitin organi:ado por el Comité
Por Defensa de la Unfr1ersidad, con por la colaboración de la Coalición en Defensa
de la Unil,crsidad, y celebrado en la Pla=a de la República. (Versión oficial de]
Gobierno de Nuevo León. No se publicó).
507

�Estudiantes universitarios, piiblico en general:
He de empezar por informar a ustedes que hemos querido qu~ el
problema suscitado en la Universidad se desarro~e, que se p~rnute un libre
juego entre el mismo estudiantado con absoluta libertad poruendo _fuera de
los intereses universitarios fuerzas extrañas que nunca han quendo o no
quieren que la Universidad sea del pueblo, y a unos y a otros he de decirl~s
que la conducta del Gobierno debe ser perpendicular, q~e en esta o~s1on
como todas el Gobierno permite la libertad de todos los mtereses en Juego
porque sólo puede llevarse así a una práctica evitando la dernoc_racia que
vivimos en México. Hemos permitido la libertad de hablar y decir aunque
se abuse de esa libertad en nuestro pueblo; las libertades sólo se combaten
en un pueblo demócrata a mazaz.os de libertad del Gobierno. (Aplausos).

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Tenemos interés en explicar al pueblo que el propósito, la
trayectoria del Gobierno es obtener hoy y siempre que la educación sea
gratuita porque sólo haciendo educación gratuita se puede obtener ese
beneficio conquistado por la Revolución para la gente pobre de nuestro
pueblo. (Aplausos).
El tener la educación un carácter público y gratuito es la mejor
conquista de la Revolución, porque por parejo educa al rico y al pobre, al
que quiere escuela y al que la odia, al qu_e quiere las fuen_tes del saber y al
que las repudia. Hemos querido escuchar a todos ~os interesados e~ el
problema que tengan caracter de universitarios. He dicho a los huelgu1Stas
que deseo que sean las fuerzas auténtica:, universitarias las que yo escuche,
que 110 quiero que haya fuerzas escondidas y que he de buscar la m~nera
de que afloren para poderlas tocar. Y eso mismo he di&lt;:ho_ª los estudiantes
no huelguistas: De que no quiero que haya fuerzas e~tranas, y a unos y a
otros les dicho aprovecho la oportunidad para repetirles que la conducta
de Arturo del la Garza, sí, ha de resolver el problema sin presiones ni de
unos ni de otros; un Gobernador que no tenga carácter ~ara impone~e a
unos y a otros no es autoridad. (Aplausos). : a los estud1~tes huelgu1Stas
sin ponerme a decirles si tienen o no la raz.on les he manifestado que_ me
avocaré al estudio del problema y su solución a condici~n de que se retiren
las expresiones de la prensa que insultan al régimen; que se retire la huelga
y se entregue el edificio porque estos actos de

APENDICE Discurso... (2)
Violencia son impropios de la cultura máxima en nuestro Estado Y
en nuestra ciudad como es nuestra casa de estudio: La Universidad. Que
no se puede esgrimir la violencia como razón, y _que si no_ he sido
autoridad para reprimir la violencia de los estudiantes, y s1 no soy
508

autoridad para ellos, como no he sido y lo reconozco, como pasaré a
explicarlo, no puedo ser autoridad para resolver el problema y la pugna
con Livas porque no puedo ser autoridad sobre Livas si no he sido
autoridad sobre· los propios estudiantes. (Aplausos). Y he de decir a
ustedes que si he permitido la violencia en los estudiantes huelguistas -y
no se los estoy diciendo a ustedes; se los he dicho a ellos- es porque no he
de usar la fuerza del Gobierno y la policía -que la tengo para lo&amp; grandespara aventárs~la a los nfüos y a los jóvenes. Y por último, no he de hacer
uso de la violencia contra ellos a pesar de que ellos sí ya usaron como
norma de conducta la violencia, porque los grupos que están atrás -ojalá y
así lo deseo que no los estén azuzando- porque sí desean un fracaso del
Gobierno, es de que el Gobierno se equivoque y pueda ejecutar una
violencia para convertir la ignorancia y la inexperiencia en mártires y en
héroes, y yo representante de la Revolución no he de hacer en mi Estado
un acto de violencia para reprimir las libertades y aún más estas libertades
son de los jóvenes; éstos que sean para ellos la mayor bofetada, el mayor
mazazo con el mejor golpe que la Revolución le da a los grupos contrarios.
(Aplausos)

APENDICE Discurso ... (4)
Hemos de decirles a ellos que la Revolución nuestra fue tan 1útida
y tan grande que no tan solo ha querido la Libertad para los que deseamos
y los que amamos, sino queremos la Libertad para los desordenados y los
que no quieren la Libertad; hecha esta explicación quedarán satisfechos
ustedes y ellos de la conducta del Gobierno, y ya sé que unos y otros le
están llamando a esto, la prudencia del Gobierno, ¡tardanza!, yo sé que
unos y otros le están llamando: ¡Huida!, yo sé que unos y otros le llaman;
¡Cobarde!, pero yo he de ser de los cobardes que respetan la vida, porque
la vida debe ser respetada por el gobernante porque sólo así se pueden
sentir tranquilos los gobernados. (Aplausos). Y éstos que sea para
nosotros el mejor fruto de la Revolución por aquello de que se pueda
suceder una contingencia o una desgracia y que los enemigos de la libertad
lleguen a pisar estos balcones, que tengamos nosotros derecho a gritarles
que las libertades no se venden ni se mutilan, que las libertades las reclama
el pueblo todo entero y que nosotros solamente nos sentimos tranquilos en
un régimen democrático de libertades, cuando no vemos estrangulada y
mutilada la Libertad y no vemos esclavos en nuestro propio suelo. No
queremos que el suelo que pisamos sea pisado por esclavos y no
querernos que el sol que nos alumbra y el aire que respiramos, alumbre y
alimente pulmones de esclavos, por eso he dado libertad a los
universitarios para resolver su problema. (Aplausos).

509

�APENDICE Discurso ... (5)
Sólo he de decir a ustedes que he de resolver el problema tarde o
temprano, pero lo he de resolver. Hemos querido a los huelguistas como
estamos oyendo a ustedes para saber su manera de pensar. Creo que tanto
yo como el público de Monterrey, esté repudiando la forma de tratar el
problema en que están lastimando los oídos con insultos que se vierten; el
pueblo de Monterrey tiene derecho a que no se le moleste en su moral, su
paz y en su tranquilidad. Y constantemente se está aprovechando la
tribuna pública para darse injurias y no para explicar el problema y
orientar. Han sido muchas las solicitudes, no quiero analizar más que uno
de los puntos de los estudiantes porque éste es básico, mientras que el
movimiento sea entre los estudiantes mismos yo he de ser respetuosos de
ese movimiento, pero cuando el movimiento está contra el régimen yo he
de defender al régimen. En uno de los puntos petitorios se me ha pedido
la autonomía universitaria y a ellos y a ustedes he de decirles que yo no
he de conceder la autonomía universitaria en mi Estado, porque es echar
fuera de ella a la Revolución y dar la entrada y alimento a la reacción:
(Aplausos). Que nosotros queremos que la universidad tenga el carácter
de universal, para que en ella se conjuguen todas las aspiraciones y todos
los pensamientos, porque no queremos un pensamiento mutilado ni trunco

NOTAS BIBLIOGRAHCAS
1

La solicitud del doctor Vela González al Consejo Universitario se publkó en los diarios El

Porvenir y El Norte, los días 27 y 28 de septiembre respectivamente.
2 El Norte y El Provenir, septiembre 28 y 29 de 19-18.
3 El Norte, octubre 7 de 1948.
4 Las facultades eran: Medicina, Derecho, Ciencias Químicas, Odontología, fngeniería y
Arquitectura. Las escuelas: Diurna y Nocturna de Bachilleres, Industrial "Alvaro Obregón",
Industrial Femenil "Pablo Uvas", Enfermería y Música.
5 El Norte y El Sol, noviembre 10 de 1948.
6 Las reformas a la ley orgánica se publicaron en El Norte y El. Proi•e111r del 19 de noviembre de
1948, pero el preámbulo sólo en El Provenir. Dichas reformas se volvieron a publicar el 7 de
diciembre en El Porvenir.
7
El doctor Mateo A. Sáenz, consejero universitario, en su obra póstuma A11ecdotario
~Monterrey, 1%8), página 343, afirma que fue el 28 de noviembre ruando el gooemalfor Le
mformó al rector su decisión de relevarlo del cargo.
8 El Norte y El Porvenir del 5 de diciembre de 1948.
9 El Porvenir, diciembre 8 de 19-1.8.
10 El Porvenir, diciembre 5 y 12,, de 1948.
11 Anuario Universidad, número 8-9, julio de 1950, p. 248.

APENDICE Discurso... (6)
Y cuando ahí se vaya con ideas sectárias la libertad no será
libertad: La libertad se confundirá con la esclavitud, con el servilismo o
con el libertinaje. Y es por ello, que yo aseguro a ustedes de que estén
confiados en la actitud del Gobiemo.
No auguro soluciones en el
problema interno porque dejo de ser juez, pero que la parte fundamental
en la defensa ideológica del régimen ustedes seguros que el Gobierno que
está en mis manos no cederá. Sólo me resta muchachos universitarios y
público en general, invitarlos a la cordura y a la ponderación, y esto se
impone más aun en el estudiante, de manifestar su cultura, su decedencia
y su corrección. Que estoy esperando que unos y otros, huelguistas y no
huelguistas, resuelvan su problema con comprensión y sin violencia, y por
lo que al Gobierno toca no he de resolver el problema mientras que no esté
restaurada íntegramente la autoridad del Gobierno que hasta estos
momentos la siento deprimida y la siento conculcada. Muchas gracias a
ustedes (Aplausos).

510

511

�"ORIGEN Y DESARROLLO DE LA CIUDAD DE MONTERREY"

Teodoro Amerlinck y Zinón
Academia Nacional de Historia
y Geografía

Durante mi vida he tenido muchas relaciones de diversa índole
con la ciudad de Monterrey. En reconocimiento de éstas, el Republicano
Ayuntamiento de esa ciudad, el 26 de abril de 1974, me otorgó un
diploma en que me declaraba huésped distinguido, el que conservo con
agradecimiento por la honra que se me hizo.
En correspondencia a las distinciones que en esa ciudad he
recibido, tengo hoy el agrado de referirme al origen y desarrollo de esa
ciudad, fundada hace cuatro siglos y en la conveniencia de que, entre Las
muchas interesantes labores académicas de esta corporación, convendría
hacer una recordación de cómo se fundó y desarrolló una población que
es uno de los orgullos de nuestra patria. Así pues, y entrando ya de lleno
en el tema de este discurso, diré que Monterrey tiene el mismo nombre
que un municipio de la provincia de Orense, en Galicia, España, cercano a
la frontera norteña de Portugal.
Originalmente, en ese sitio, sé asentó un castro romano, fue
fortaleza durante la dominación árabe y castillo en la edad media.
Llamóse MONTE REGIO, y, más tarde,_MONTERREY.
En 1432, fue creado por Don Juan II, el Señorío de Monterrey a
favor de Don Diego López de Zúñiga.
Su hijo fue ascendido a Vizconde y su nieta Doña Teresa de
Zúi'liga estuvo casada con Don Sancho Sánchez de Ulloa, quien fue el
primer Conde de Monterrey.
La segunda Condesa fue Doña Francisca de Zúñiga y Ulloa, que
se casó con Don Diego de Acebedo que, a su vez, fue padre de Don
Alonso Acebedo, cuyo nieto fue el V Conde de Monterrey de quien
hablaré más adelante.

El Castillo medieval de Monterrey ha sido restaurado por su
actual poseedora Doña María del Rosario Cayetana Fitz-James Stuart y
Silva XVlII Duquesa de Alba de Tormes y XVI Condesa de Monterrey,
que es la persona que más Grandezas de España y títulos tiene en ese
reino.

513

�Quien primero pobló esta zona fue el notable personaje Luis de
Carbajal y de la Cueva, nacido en Portugal, en Mogodorio, en 1539, hijo
de Gaspar de Carbajal y de Catarina de León; probablemente eran éstos
judíos que pasaron a ese reino, luego de la expulsión que ordenaron los
Reyes Católicos en 1492. Aun cuando cristiano nuevo, quedó demostrado
que no era de religión israelita, sino católico; a pesar de sus muchas
relaciones con la comunidad hebrea. Su familia regresó a España, a
Benavente, adonde cursó las primeras letras. Dícese que de diez años, su
carácter aventurero, lo llevó a abandonar su hogar, al que nunca regresó.
Un tío suyo, Contador, como tantos judíos : Duarte de León, y que lo era
en la Guinea Portuguesa, lo envió a las islas del Cabo Verde, adonde, por
trece años, fue Luis Contador y Tesorero. Luego de volver a Lisboa y ,
habiendo pasado a Sevilla, se casó con la judía Guiomar Álvarez de
Rivera, lisboeta, hija de Miguel Núñez que había sido Factor de la Corona
de Portugal y contratante de negros para Santo Domingo.
A los dos años de su matrimonio, en el que nunca procreó, vino a
las Indias en una flota que comandaba y en la que traía mercadería.
Habiendo encontrado tres navíos corsarios en aguas de Jamaica, los atacó
y, sin pedir remuneración, los entregó al Gobernador de esa isla, entonces
espai1ola. Llegó a Tampico en 1567 y se hizo ganadero. Habiendo sido
nombrado alcalde de ese puerto, trabajó por años en pacificar la región.
Cuando buques del corsario Hawkins tuvieron, maltratados, que
recalar en la desembocadura del Pánuco, atacó, con fuerzas muy
inferiores, a un centenar de ingleses y apresó a un numeroso grupo de
ellos y los mandó al Virrey.
Habiendo pensado en explotar las riquezas del Noroeste de
Tampico, volvió a España en 1579 y convenció a Don Felipe II de ayudarlo
como poblador. El Rey lo nombró Gobernador Vitalicio, con derecho a
nombrar sucesor, de un vastísimo territorio de más de trescientos-mil
kilómetros cuadrados, desde donde sale el Pánuco al mar y al Occidente y
al Norte. Lo más notable e importante fue el permitirle que condujera a lo
que se llamaría el Nuevo Reino de León a cien familias, sin que tuvieran
que probar ser cristianos viejos y no descender de judíos o moros, como
en el resto de la Nueva España.
Ni cortos ni perezosos se juntaron en Sevilla muchos parientes o
no de Carbajal y con él vinieron, en la flota que traía a la Nueva España al
V Virrey, Don Lorenzo Suárez de Mendoza, Conde de la Coruña. Es
notorio que los cristianos nuevos querían fincar lejos de donde tuviera
predicamento la Santa inquisición y que no todos los que vinieron eran
cristianos sino seguidores de la ley de Moisés; aunque es difícil
determinar cuántos eran de esa religión que no debían de haberse sentido
a gusto en España.
514

Carbajal era respetadísimo por los indios, por preferir la
conciliación a la violencia y logró poblar, entre otros sitios, en los años de
1581 a 1582, cerca del "Ojo" o manantial conocido después por la Alberca
sito en la esquina de las calles de Zaragoza y Allende, del Monterrey de
principios de este siglo. Lo acompañó, en esa fundación, llamada de Sa.n
Luis, Don Diego de Montemayor, "El Viejo", así como en la que después
hizo en la actual Cerralvo y que llamó León, en donde estableció la
cabecera del Reino. Contemporáneamente designó, como Teniente de
Gobernador y Capitán General al supradicho Montemayor. Fundó
también Carbajal a Almadén, la actual Monclova, al tiempo que, en sus
andanzas, descubrió minas de plata.
Doña Guiomar había recomendado a una sobrina de nombre
Isabela que era viuda, que acompañara a la Nueva España a Carbajal y la
juramentó de que tratase de que éste practicase el judaísmo. Rezaba cierta
vez Don Luis y al oír Isabela que decta "DOMINO NOSTRO
/ESUCHRISTO" le dijo a su tío, "NI HAY CRISTO NI HAY MARÍA ", a lo
que Carbajal replicó con una bofetada que la hizo caer al suelo, en donde
le dio "coces" lo que provocó que rompiera él con sus parientes y se
largara al día siguiente.
Quizá algunos, por venganza, lo denunciaron como judaizante,
acaso también estaba celoso el Virrey Marqués de Villamanrique del
mucho poder de Carbajal; el caso es que, acusado de judaizante, se le
condujo a la Ciudad de Méjico, para ser procesado; aunque no se le pudo
probar ello, sí se le demostró que había encubierto a judíos y se le
condenó a ser desterrado de las Jnd1as por seis años; pero, abatido por la
injusticia y las injurias, murió Carbajal en cautiverio.
Cuando había dejado su cargo de Gobernador, in.mediatamente,
su Teniente, Don Diego de Montemayor, asumió la Gobernación del
Nuevo Reino de León.
En 1575, el Capitán Don Alberto del Campo había fundado la
Villa del Saltillo. Al faltar CarbaJal, los indios se sublevaron y los
españoles hubieron de abandonár estas tierras y muchos partieron a esa
recién fundada población, en la que era alcalde ordinario, en 1593, Don
Diego de Montemayor. Éste no olvidaba su antiguo asentamiento, del
que había s ido expulsado y junto con tres celosos sacerdotes franciscanos
fue recogiendo a los indios que seguían siendo cristianos y fuese
convirtiendo a otros; fundó una misión y, con una docena de sus antiguos
compañeros, a los que informó gue los mdios querían que regresara y,
habiéndose establecido éstos con sus familias, decidió Montemayor
fundar una ciudad gue, según un acta del 20 de septiembre de 15%, había
de llamarse Ciudad Metropolitana de Santa María de Monterrey;.
Metropolitana, por ser la Capital del Nuevo Reino de León y de
Monterrey para honrar a Don Gas par de Zuiiiga y Acebed9, V Conde de
515

�Monterrey y IX Virrey de la Nueva España. Se la ponía "bajo la protección
de la Virgen Madre de Dios, Señora Nuestra, en su Santa y Limpia Concepción".
En el acta de fundación se nombraban Alcaldes a Alonso de la
Barreda y a Pedro de lñtgo y, como regidores, a Juan Pérez de los Rlos,
Diego Díaz Berlanga y Diego l\1aldonado; Procurador General a Diego de
Montemayor (el Mozo), escribano al mismo Diego Díaz Berlanga. Se
señalaron ejidos a la nueva cmdad.
Don Diego de Montemayor notificó al Virrey, de dicha fundación
y éste lo designó como Gobernador del Nuevo Reino de León. No fue
fácil su gobierno, pues había muchos indios bravos que alborotaban; pero
fueron avecindandose otros nuevos pobladores como los capitanes
Bernabé de las Casas, Joseph de Treviño, Bias de la Garza Falcón y
muchos otros a los que se les iban concediendo mercedes de tierras y
aguas. r-.1uchos al rededor del Ojo de Santa Lueta, junto al cual se hizo la
fundación y no lejano del Uamado de la Alberca, ya referido. Murió Don
Diego, el que siempre procuraba buena avenencia entre espa11oles e
indios, en 1611, a los 82 años de su edad.

Ese virtuoso prelado fue muy devoto de la Vugen de Guadalupe y
trajo a Monterrey la primera gran IDlagen de ella, pintada por Vallejo en
1782.
Fue el primer monumento histórico de Monterrey el Convento de
San Francisco que existió hasta 1914 en que el Gobernador Antonio l.
Villareal ordenó su demolición.
En 1787, el Sr. Verger pidió licencia al Ayuntamiento para que, en
un ejido despoblado de la Ciudad, le donaran una loma para una casa de
retiro para él, lo que se le concedió en propiedad.
Construida
rápidamente, allí fallec10 el Sr. Obispo, el 4 de 1ul10 de 1790. Ese hIStórico
lugar que ha pasado por muchas vicisitudes, es hoy unportante museo.
En cuanto a la Catedral, su construcción fue lentts1ma, como suele suceder
con esos edificios. Fue consagrada hasta 1833 por ·el sexto obispo
Monseñor Belaunzarán. En 1899 se inició la construcción de la Torre,
siendo ya Arzobispo de Linares, el primero de esa jerarquía, Don Jacmto
López. Desde 1922, los arzobispos lo son de Monterrey.
Tras muchos frustrados intentos, pudo tenerse un decoroso
Palacto Municipal en 1853, se amplió en 1887 y ha sido varias veces
reformado después ese edific10.

t\tonterrey estci situado a los 25'' y 40' de latitud norte y tiene una
altitud de 538 metros sobre el nivel del mar. Su distancia a la ciudad de
1\1eJICO es de 1082 kilómetros y está a 1 10' al oeste del meridiano de ésta.
Su duna, muy cal1do en el verano y muy fno en el mv1erno, ha
contnbu1do, en mi op1111ón, a h,Ker reeto el carácter de sus habitantes.
Está asentado en un valle en el que destaca el Cerro de la Silla, llamado as1
por una depresión en su uma que recuerda el fuste de una silla de
montar, al Oriente; en el Occidente el Cerro de la l\1itra, por su parecido a
una de éstas; al Sur, la Sierra Madre Oriental. Tiene el cerro de la Silla
una altitud de 2006 metros.
El desarrollo posterior de la Ciudad de Monterrey fue lento, no
solo por ocasionales turbulencias, smo también, por la falta de
comunicaciones adecuadas; poco a poco, fue poblándose, al norte de
l\1onterrey, la pro\mcia de Te1as, con la que siempre ha estado
relacionada.
El 19 de dte1embre de 1777 fue designado el Primer Obispo Fray
Don Antonio de Jesús Sacedón, con el titulo de ObtSpo de Linares.
Cuando llegó a l\tonterrey, se enfermo gravemente y falleció el 27 de
d1uembre de 1779, en el convento de San Francisco. Lo sucedió Fray Don
Rafael José Verger, el que logro que el asiento de la Mitra fuese trasladado
de Lmares a ~1onterre}, aun 1.uando se conservo, por entonces, la
designación de Obispo de Lmares.

Habiéndose comenzado a hacer una nueva catedral y fracasado
ese proyecto, se aprovechó lo ya constr,uido para hacer una ciudadela.
Esta fue atacada el 19 de Septiembre de 1846 por las fuerzas
norteamericanas del General Zacarías Taylor. El General Lopez Uraga la
defendió con quinientos soldados y el invasor fue siempre rechazado,
como sucedió en el fortín llamado del Diablo. No fue así en el de la
Federación que el General Worth tomó. Perdióse también el de la Tenería.
Atacada la plaza por el Poniente, el General Ampudia que comandaba las
fuerzas mejicanas, sorpresivamente, pidió capitular cuando ya Taylor se
disponía a retirarse a Camargo por no poder dominar la plaza.
Este tnste suceso fue semejante a lo que acaecio tras de la batalla
de ]a Angostura en que los norteamericanos revocaron la orden de
retirada cuando observaron que el ejército mejicano se volvía hacia atrás.
El 25 de septiembre salió rendido el eJército mejicano. Las
banderas de Jos Estados Unidos y de Méjico fueron saludadas por las
fuerzas antagonistas, al izarse la primera y arriarse la segunda.
Taylor tenia un ejército de 6,500 hombres, Ampudia de cuatro-mil.
De esta guerra el General Ulises Grant que en elJa participó y que
fue Presidente de los Estados Unidos de 1869 a 1877, dijo que era de las

51h

517

�más injustas que una nac1on fuerte hubiera lanz.ado sobre una débil. A
confesión de parte, relevo de prueba ...
No conozco cuántos fueron los soldados mejicanos y los
voluntarios que participaron en la guerra con los Estados Unidos; pero sé
de lo considerable que fue eJ número de los que constituyeron el ejército
norteamericano. Según las informaciones de nuestros vecínos fueron
78,718, de ellos murieron en combate 1,732 de los cuales sólo un marino y
once infantes de manna. De sus heridas o de sus enfermedades
fallecieron 11,550 o sea que, sus defunciones sumaron 13,282, casi el 17%
de los alistados. Como siempre mueren más vencidos que vencedores, •
me atrevo a asegurar que mucho más del 17% deben de haber sido
nuestros defensores muertos en esa guerra, en la que sólo participaron
siete estados de los diecinueve que tenia nuestra Patria en esos años.
En las ciudades mejicanas de la primera mitad del pasado siglo, la
economía estaba dominada por un grupo oligárquico de no muchas
familias, muy emparentadas y relacionadas entre si. No era excepción
Monterrey. La gente de ese precapitalismo era poseedora de grandes
explotaciones agrícolas y ganaderas; soüan también dedicarse al comercio
y a especular prestando dinero. Algunos interesábanse por la minería
pero, muy pocos, a las manufacturas.
Una gran proporción de los capitales pertenecía a la Iglesia y ésta
era prestamista. No habiendo bancos, eran ella y los ricos quienes
refaccionaban. Desde antes de la desamortización de bienes ecles1ásttcos
de los años vecinos a 1860, ya eran frecuentemente arrancados capitales
de la Iglesia, por medio de préstamos forzosos, impuestos por las diversas
facciones sucesivamente predonunantes en el agitado Me1ico de ese
tiempo y que se imponían también a los particulares acaudalados.
El comercio colonial, limitado, salvo el contrabando, a España y
sus posesiones, se extendió, a partir de la Independencia, principalmente a
Inglaterra, Francia y los Estados Unidos, sobre todo el de importación por
vía marítima. De Europa, en mayor parte, venían también capitales.
Curiosamente, el tratado de paz de 1848, al acercar la frontera de los
Estados Unidos a Monterrey, perjudicó a los puertos de Matamoros,
Tampico y Veracruz que recibían mucha mercancía, generalmente
distribuida por barcos, desde la Nueva Orleans. En cambio, Camargo,
Reynosa, Piedras Negras y Monterrey prosperaron. No puede desecharse
que, aparte de la importación legal, enriqueció el contrabando.
E1 gobernador liberal Santiago Vídaurri que asumió el gobierno en
1855, procuró reprimir aquél y, al mismo tiempo, impulsar el comercio;
para eUo, bajó los aranceles, sin el consentimiento del gobierno federal y
centralizó el comercio en la aduana de Monterrey que se convirtió en un
gran centro de distribución para nuestro país. Al estalJar la guerra de
518

Secesión en Estados Unidos, en septiembre de 1862, fue mayor el auge,
pues la flota del Norte bloqueó a Chárleston y a la Nueva Orleans y los
estados confederados del Sur, importadores de armas y exportadores,
principalmente, de algodón, tomaron sus ojos al neutral Méjico para
poder sobrevivir.
Por el Río Bravo se navegaba desde Matamoros a Piedras Negras.
El mayor precio del algodón fomentó su cultivo en el Norte de MéjICo,
Vidaurri creó una zona libre contigua a Tejas y dispuso que lo que de ella
se exportara no pagaría sino la cuarta parte del arancel vigente, lo que
reforzó los lazos con los comerciantes tejanos y cobró mayor importancia
San Antonio. La unión de Coahuila al Nuevo León decretada por Don
Santiago, ordenada por éste sin la aquiescencia del Gobierno centrál, el 19
de febrero de 1856; incrementó tánto el intercambio que los derechos
aduaneros eran de más de 50 mil pesos mensuales. La orden de Juárez de
que los aranceles se pagaran a la Federación no fue obedecida por el
caudillo norteño, el que desafió al presidente zapoteca cuando asiló a su
enemigo el ex-presidente Comonfort y, cuando Juárez, en su huida al
Norte, en la Intervención Francesa, quiso que le diera dinero Vidaurri,
éste se rehusó alegando que lo necesitaba para mantener la paz, por lo que
Juárez lo desconocio como Gobernador. Vidaurri basó su poder en un
eJército de unos cinco-mil hombres.
El Emperador Maximiliano quiso atraer a los liberales y tuvo éxito
con V1daurri que se adhirió al Imperio, del que fue presidente del Consejo
de Ministros en 1866, lo que le costó la vida a la ca1da de aquél, pues fue
fusilado, a los 59 años de edad, el 8 de julio de 1867, en la plaza de Santo
Domingo de la Ciudad de l\1ejico. Me contaba m1 tio abuelo Don l\11guel
Macedo y Saravia que, desde su casa de la calle del ReloJ {hoy Brasil), oyó
la descarga que lo mató.
Patricio Milmo, yerno de Vidaurn, casado con D011a Pudenc1ana
hija de éste; a pesar de ser irlandés y subd1to bntarnco fue aprisionado por
81 días y tuvo que pagar cincuenta- mil pesos para salir libre.
Monterrey hab1a sido ocupada por la d1\ 1s1on francesa del
General de Castagny el 26 de agósto de 1866, seguida por la división
meJicana del General Tomás MeJia el 8 de septiembre que se dmg1a a
tomar Matamoros, como lo logró, compuesta de mdios en harapos que
avergonzaron tanto a los reg1omontanos que cuando desfilaron éstos les
aventaban ropas v1e1as, para que se cubrieran, segun cuenta, en s us
recuerdos, el coronel Lussan que fue aloJádo en la casa de los Zambrano,
la única particular de dos pisos, en aquel tiempo.
Le IJamó la atención mucho a éste lo prolifico de los
regiomontanos en cuyas casas se aloJo. Don \alentm R1vero, tellla doce
hijos y Zambrano 21 más siete nietos de Eduardo, su hiJO mayor.
519

�Muchas quiebras se suscitaron en el marasmo económico que
hubo de 1867 a 1885. Los comerciantes fuertes de ese tiempo resistieron y
embargaron a sus deudores. Pueden contarse, entre los primeros, a los
Sres. Mihno, Coindreau, Degetau, Zambrano Hnos. y Cía . Brach
Schünfeld y Cía. Madero y Cía., etc.

_ ~ Fama y El Porvenir teman ya en 1890, 7884 husos y sus
maqumanas 1065 caballos ,de fuer~. lnvirtiose en la minería de carbón y
de plata e~ las ~ue destaco la familia Belden, de origen belga. Se creó en
!891 la &lt;:=~a. Minera, Fundidora y Afinadora de Monterrey, con gran
mtervenaon de la familia Ferrara.

Por la importancia histórica y económica de la familia Madero, me
extenderé algo con datos genealógicos sobre esta familia neoleonesa.

,
Hay que señalar que el gran auge de Monterrey correspondió a la
epo~a- del, Gobierno del Gral. Bernardo Reyes que fue mandado por
Por~o D1az par~ hacer contrapeso a los generales Jerónimo Treviño y
FrancISco NaranJo, de los que desconfiaba.
Su influencia fue
preponderante desde 1885 hasta 1909. Siendo él gobernador se edificó el
bello p~acio de ~obiemo de arenisca rosada y se fundaron, entre otras
compa~as muy rmportantes la Vidriera de Monterrey, la Cervecería
Cuauhtemoc, la Fundidora de Fierro y Acero de Monterrey y tantas otras
que sería largo e mútil enumerar.

El primer Madero vino a la Nueva España por 1750, llamábase
Juan José. Su mujer, Micaela de S. Martín, era tía del famoso general
independista argentino de ese apellido; falleció en Arizpe en 1767. Su hijo
José Joaquín nació alli y murió en el Parral en 1810, fue padre de Francisco
Madero y Gaxiola nacido en esa población en 1775 y muerto en
Chihuahua en 1833. Casado en segundas nupcias con Victoriana
Elizondo, nacida en Pesquería Grande, Nuevo León, en 1809, murió en
Río Grande en 1853, en donde nació Don Evaristo en 1828, célebre
potentado comerciante y viticultor, fallecido en esa ciudad en 1911,
casado primero con Dofia Rafaela Hernández Lumbraña, nacida en Río
Grande en 1801, muerta en la Hacienda del Rosario en Parras Coahuila en
1870. Tal hacienda fue adquidira en diciembre de 1869 y ha sido un
núcleo para los Madero. Se casó, en segundas nupcias con Doña Manuela
Farías y Benavides, nacida en Río Grande, cuyo nombre se trocó por el de
Guerrero y fallecida en la Hacienda del Rqsario en 1894. Fue Don
Evaristo padre de Don Francisco, nacido en Río Grande en 1849 y
fallecido en la Nueva York en 1916; casado con Doña Mercedes González
Trevü'io, nacida en Monterrey en 1853 y cuyo deceso fue en 1927 en la
Hacienda del Rosario; padres de los proditoriamente asesinados, en
febrero de 1913, Don Francisco lganacio y Don Gustavo Adolfo de iguales
apellidos.
Monterrey con Sta. Catarina y Guadalupe, no terúa sino 18,759
habitantes en 1850, no había entonces sino un establecimiento calificado
de industri&lt;ll con siete mil pesos de capital y cuatro dependientes.
Fue el asturiano Don Valentú1 Rivera quien, con otros
comerciantes, fundó la primera fábrica de textiles en 1854.
Poco a poco fueron creándose más industrias textiles con algodón
de Coahuila y de Tejas. El comercio con Inglaterra disminuyó, en
importancia, en comparación con el de los Estados Unidos. La llegada del
ferrocarril a Monterrey propició la distribución y la importación no sólo
de Tejas, sino del Sur de Méjico. De Veracruz y Yucatán venían café;
chocolate y frutas. De Europa iba mucha mercancía a Estados Unidos y
de allí a Nuevo Laredo y Monterrey y por ferrocarril.

520

La Cervecería Cuauhtémoc, con mayoría de capitales locales
entre los que se encontraban los de los Garza, Calderón y Sada, fundad~
en 1890~ con una inversión de ciento-cincuenta-mil pesos, y que ya era de
ocho-millones en 1909. La Vidriera, que fabricaba los cascos de las
botellas de cerveza fue fundada en 1899 y dirigida por Don Roberto Sada.

Por esos años se fundó también la Fundidora de Fierro y Acero de
Monterrey, en la que tuvo principal papel Don Vicente Ferrara de los
empre~ario~ locales má~ fuertes; con la participación de algunos :apitales
extranJeros ~ portante_s _europeos y norteamericanos como los del español
Don Anto_mo Basago1~1 y el francés Don Adolfo Signoret, así como
norteamericanos, por eJemplo: la familia Kelly y Don Tomás Braniff. Ello
demuestra el refuerzo que teruan los vínculos regíomontanos con los de
otras regiones del país y del extranjero.
Construyó el frimer alto horno de Méjico y ya en 1906, empleaba

.ª. 1700 em~leados, mas que los de la Cervecería Cuauhtémoc que no eran
s1:°o un millar. ~ª- fundidora produjo 71,337 toneladas de lingotes de
hierro en 1911, principalmente para rieles de ferrocarril y 84,697 toneladas
de acero, e~~ mismo año; cantidades superlativas que, en mucho tiempo,
no se repetman por las consecuencias de la Revolución.

Don Evaristo Madero tuvo parte en la creación del Banco de
Nuevo León, inaugurado el 1° de octubre de 1892, en sociedad con Don
Adolfo Zam brano.

La familia Madero, tuvo una gran importancia también en la
Minería; participaba, en 1907, en treinta-y-dós compañías mineras, así
como en numerosos negocíos agrícolas e industriales. En 1905 era socia
de cmcuenta-y-ocho compañías.
521

�El Banco Mercantil de Monterrey fue creado en 1899, con un
capital de 2.5 millones de pesos, principalmente por Don Francisco
Madero y su pariente Don Antonio Hernández.

FRANCISCO BARBADILLO Y VICTORIA, APUNfES SOBRE
SU HISTORIA
,

Patricia Guadalupe Alfaro Guerra
Instituto de Investigaciones Sociales
de la U.N.A.M.

Es curioso que el General Jerónimo Treviño fuera miembro del
Consejo de Administración de ese banco y también del de Nuevo León.
En el Banco Mercantil, figuró el futuro Ministro de Relaciones de
Díaz, el Sr. Don Enrique C. Cree), destacado miembro del Grupo Terrazas
de Chihuahua. También participó otro del grupo político llamado de los
"científicos" de la ciudad de Méjico, Don Joaquín Demetrio Cassasús. Sus
principales accionistas eran Don Antonio V. Hernández y su familia, así
como otras prominentes de Monterrey como los Ferrara, Sada, Zambrano
y Garza.

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De muchas otras compañías que, por entonces, se desarrollaron se
podría hablar; pero este breve trabajo no muestra sino ejemplos del
desarrollo de Monterrey durante los años anteriores a la Revolución de
1911. En años subsiguientes, luego de terminar el movimiento armado, ha
sido inmenso el progreso que ha tenido dicha ciudad, ya que, no ha
dejado de crecer.
El auge de Monterrey se ha revelado en un crecimiento
demográfico mayor que el de todas las capitales de los Estados de Méjico .
De los 45,695 habitantes que dio el censo de 1895, para 1910, era ya de
78,528 habitantes. Ahora y contando las zonas circunvecinas debe de
tener unos 3.5 millones.
Sólo diré que el espíritu de trabajo, la solidaridad humana, el
patriotismo y el afán por aumentar la cultura de los regiomontanos de
este siglo, no tienen paralelo.
Monterrey es ya una verdadera metrópolis con instituciones de
enseñanza e industrias que irradian a todo el Mundo y de los que estamos
orgullosos cuantos amamos a esa bendita ciudad.

INTR0DUCOÓN
Desde la llegada de los españoles al septentrión novohispano una
de s~ constantes preocupaciones fueron las sublevaciones indígenas que
ocas10naban graves perjuicios a los pobladores de esta región. El Nuevo
Reino de León no fue la excepción, a lo largo del siglo XVI y hasta el XVII,
encontramos una infinidad de documentos que se refieren al
enfrentamiento entre indígenas y españoles.

En este Reino, el primer gobernante que logró conciliar los
intereses de los colonizado~ y los naturales, fue don Francisco
Barbadillo y Victoria, como buen estadista, llegó a la conclusión que
solamente respetand!) los derechos de estos, se podría lograr su
incorporación a la sociedad novohispana.

Este personaje del siglo XVllI, eliminó 1a congrega que era la
institución que tenia las mismas características de la encomienda, también
fundó pueblos indios en la región.

Existen algunas biografías sobre este importante personaje, la
primera fue de José García de San Lorenzo, pubücada en una revista
española llamada: En ·Berceo: Boletín del Instituto de Estudios Riojanos,
Logroño, en 1956. Israel Cavazos Garza ha realizado tres publicaciones
sobre este personaje, la más importante fue realizada en 1991, con el
nombre de: el Licendado Francisco Barbadillo y Vitoria, fundador de
,Guadalupe, Nuevo León, edición auspiciada por la Universidad Autónoma
de Nuevo León y el Ayuntamiento de Ciudad Guadalupe Nuevo León.

La presente semblanza histórica de Francisco Barbadillo y
Victoria, trata de rescatar aquellos datos que no fueron tomados en cuenta
en las anteriores biografías, sin pretender que toda la información sea
inédita, porque existen referencias que necesariamente se tuvieron que
tomar en consideración.
522

523

�l. FRANOSCO BARBADILLO Y VICTORIA. ANTECEDENTES

También para ratificar esta hipótesis cito a Ignacio Rubio Mañe, eJ
cual afirma ~ve Barbadillo llegó a América, como Teniente de Capitán
General, Auditor de Guerra y Asesor del Gobernador y Capitán General de
Yucatán de don Martín de Urzúa en 1703 y continuo en ese cargo hasta
1710.3

Este personaje nació en la Villa de Escaray, provincia de Logroño
el 28 de marzo de 1670. Fueron sus padres Cristóbal de Barbadillo y
Antonia de Vitoria Lecea 1 •

Francisco de Barbadillo estudió en la Universidad de Valladolid,
fue graduado de Bachiller en Sagrados Cánones y Leyes, el 15 de marzo de
1695. Para el año de 1699, obtuvo el titulo de abogado de los Reales
Consejos, este grado académico fue certificado por el abogado Isidro de
San Pedro.

.........

~

Por último, es importante señalar que el gobernador de Yucatán
Martín de Urzúa, realizo un viaje a España en 1703, es decir que los
periodos corresponden a la llegada de Barbadillo.

Su entrada a Yucatán no ha de haber sido vista con muy buenos
ojos entre los residentes de la comarca, los cuales eran sumamente
regionalistas y no querían a los foráneos, ya habiendo ocurrido en el
pasado un asesinato en contra de un capitán general.

Cuatro años después fue considerado por el rey Felipe IV, para el
cargo de Teniente de Gobernador y Capitán General de 1~ provin~ ~e
Mérida de Yucatán, además de ser Auditor de Guerra de dicha provmcta.
A Barbadillo se le destinaron 500 ducados de plata anuales, para que
realizara su futura tarea.

También don Francisco Barbadillo y Victoria, fue Asesor y Teniente
General de Yucatán, en el gobierno de don Alvaro de Rivaguda y de don
Femando Meneses,

Don Francisco Barbadillo y Victoria, abogado de mis Reales
Consejos, he tenido por bien elegir y nombrar, por teniente de gobernador
y capitán general de la dicha provincia de Yucatán para suceder en este
empleo a don Pedro Femández de Ureña que cumplió el primero de
diciembre del año pasado de mil setecientos y un años o antes si vacare
por su fallecimiento u otro cualquier accidente para que lo podáis servir
por tiempo de cinco años, más o menos el que fuere _mi vol~ta~ y que
juntamente seáis Auditor de la gente de guerra de la dicha provmoa...y es
mi voluntad que con estos empleos hagáis y llevéis; 500 ducados de plata
de salario en cada un año de los cinco.2

Según Israel Cavazos, Barbadillo pasó a la Nueva España con el
virrey Fernando de Alencastre Noroña y Silva, duque de Linares y
marqués de Valdefuentes en 1711, sin embargo a través de una intensa
investigación hemos encontrado que este personaje se traslado nueve años
antes con el virrey Francisco Fernán~ez de la Cueva Enríquez, duque de
Alburquerque, además gracias a las referencias encontradas por la
Doctora María Luisa Rodríguez Sala en el Archivo General de Indias, se
encontró información que confirma este acontecimiento. Esta situación
adara que Barbadillo viajo al lado del duque de Alburquerque en 1702.
Cavazos Garza, Israel. EÍ Licenciado Francisco Barbadillo y Vitoria, fundador de Guadalupe, Nuevo
León, Universidad Autónoma de Nuevo León.ye! Ayuntamiento de Ciudad Guadalupe Nuevo

t

León. Monterrey.1991.p.32-33.
2 Archivo General de Indias, Contratadón, 5791.LLF.15 v. 18 .Tl de julio de 170'2.

El 30 de abril de 1711 se le nombro a Barbadillo; Alcalde del
Crimen de la Audiencia de México, este honorable cargo le costó dos mil
pesos:

Supernumeraria en atención a sus méritos, literatura y a la aprobación con
que había servido el empleo de Auditor de Guerra de la provincia de
Yucatán,_ con la calidad, de que antes de tomar posesión hubiese de pagar
en las caJas reales de México dos mil pesos.4

Ante la anarquía que prevalecía en el Nuevo Reino de León el
virrey duque de Linares, de la Nueva España, convocó el 7 de septiembre
de 1714, a la Real Audiencia a una junta de Guerra y Hacienda, la cual
comisionó a Francisco de Barbadillo como juez, para resolver lo~graves
problemas de aquella región:
'"

Francisco de Barbadillo Alcalde de la Real Audiencia, para que
pase del Nuevo Reino de León. Arreglado a lo resuelto en la junta inserta
de todas aquellas providencias, que en ella se previenen a fin de aquietar
y pacificar aquel reino y extirpar los abusos que se cometen en la forma
3
4

524

Rubio Mañe Ignado, El virreinato. Fondo de Cultura Economica, 1983.p.65
Archivo General de Indias. Indiferente, 138,n.Tl. 30 de abril de 1711.

525

�que se expresa. En la Nueva España y presidencia de la Audiencia que
reside en esta Ciudad de México y tuvo con los señores licenciados
Francisco de Valenzuela Venegas, don Joseph de Luna y Arias, el doctor
don Juan Díaz de Bracamante, el licenciado don Felipe Gonz.ález de
Aguero, doctor Francisco de Oyaguren, doctor Agustín Franco de Toledo,
oidores de esta Audiencia. Licenciado don Juan Francisco de la Peña y
Flores, don Agustín de Robles Lorenzana, don Juan de la Veguellina
Sandoval, don Diego Francisco de Castañeda, don Francisco Barbadillo
Victoria, don Pedro Sánchez de Alcaraz, Alcaldes de la Real Sala del
Crimen. Don Nicolas de Rivera Santa Cruz, regente, don Isidro Pardo de
Nagera, don Joseph Manuel de Avendaño, don Tomás de Sabalia, don
Pedro de Barbosa y Barena contadores del Real Tribunal de Cuentas,
Joseph de Miranda, Juan Antonio de Clavería, reales tesoreros, Jueces
oficiales de la Real Hacienda y Caja de esta Corte, don Joseph Luis de los
Ríos contador general de tributos y el doctor Joseph Antonio de Espinosa
Ocampo y Cornejo, fiscal de su majestad.S

El licenciado Francisco de Barbadillo a través de esta consulta, se
le otorgaban facultades, para desempeñar el cargo de juez privativo de
recaudadón de tierras, aguas y baldíos, además se ordenó se le satisficiera
todos los requerimientos que fueran necesarios para su futura empresa.
Monetariamente se le apoyó con dos mil pesos en oro. La ayuda material
que se le concedió a Barbadillo consistía en:

...se le enviaren ochenta rejas, ochenta hachas de desmontar, y ochenta
azadones de todo fuese calzado y así mismo un quinto de acero y
veinticinco escoplos de a media vara y por lo que toca al número de
bueyes que necesitare dicho licenciado se le comprare.6

También, La junta real, considero pertinente organizar una
compañía volante, para la reducción y pacificación de los indios en el
Nuevo Reino de León, que estuviera bajo las ordenes de Barbadillo.

La compañía 'volante, debería ser financiada por los hacendados
más ricos- de la región, porque su función principal sería el resguardo de
sus haciendas, además de la fundación de una villa que. tendría como
nombre San Felipe de Linares, para que el sargento mayor Sebastián de
Villegas, estableciera un sitio de ganado mayor y ocho caballerías de
tierra. ·

Conveniencias que tendrá la compañía volante que se ha tratado
de formar y resultando haberlas y que no deja para perjudicar a los indios
sino solo para defenderse de sus hostilidades y perjuicios y mantener en
paz y quietud aquel reino y sus habitantes, misioneros y poblaciones ... y
según el tamaño de las haciendas y tierras hará regulación en el numero
de cabos y soldados que fueren precisos como en los sueldos.7

En esta junta real, otro asunto importante que se trato, fueron las
propuestas para lograr que los indios de la sierra de Tamaulipas, cercanos
a donde se proyectaba establecer la villa de Linares, se incorporaran al
mundo civilizado.

Al mismo tiempo preocupaba a Barbadillo, el comportamiento de
los españoles, quienes explotaban a los indios, en contra de los
mandamientos reales. El duque de Linares ordenaba a Barbadillo que los
indios no realizaran trabajos forzados, sino que los hacendados les
pagaran un sueldo, a excepción de los naturales que se rehusaran a
trabajar.

Antes de la llegada de Barbadillo al Nuevo Reino de León, los
indios que se encontraban en la sierra Tamaulipas, en San Cristóbal de
Gualaguieses, basados en una real cédula de 1686, concedida a su favor,
propusieron a Francisco de Valenzuela Venegas, que se le dieran cinco mil
varas de tierras, para la fundación de un pueblo de indios. esta petición
fue reiterada a Victoria.

Fray Juan de Lozada, presidente del convento de San Andrés de· la
ciudad de Monterrey en el Nuevo Reino de León y procurador General de
la provincia de Nuestra Señora de los Zacatecas, fue de los primeros en
enviar i:nfom1es al virrey de la situación del reino, en los cuales enfatizaba
las terribles condiciones en las que se encontraban los indios.

II. ENTRADA DE FRANCISCO DE BARBADILLO Y VICTORIA AL
NUEVO REINO DE LEÓN, ELIMINACIÓN DE CONGREGAS
La llegada de Barbadillo en el Nuevo Reino de León, fue el 28 de
diciembre, de 1714. Este personaje llevaba una inusual tarea, el de
encontrar tierras para fundar poblaciones exclusivamente de indígenas,

s AGN, Reales Cédulas Duplicados. Vol. 38. Exp.209, Fs. 19'3 r. 7 de septiembre de 1714
6 AGN. Reales Cédulas Duplicados, Vol.38. Exp.234, Fs. 233 v. 11 de abril de 1715.

526

7

AGN, Reall's Cédulas Dupli, ddos. Vol. 18. f-.xp.209,h ..198 r. 7 d,• s,•pliPmhrP\I,• 171-1.

527

�para abatir un poco el hostigamiento al que eran sometidos por parte de
los colonizadores a través de las encomiendas y que en el Remo fueron
conocidas como congregas.

Habiéndoseme entregado los despachos para la com 1S1ón del
Nuevo Reino de León, que la grandeza de Vuestra excelencia, ha sido
servido poner a mi cuidado con ciega pronta obediencia y venerac1on
sacrificio m1 persona para pasar de eJecutar y poner en práctica los puntos
y negocios que en ella se previenen y porque entre otras cosas se me da a
entender y asienta que las cuotas y salarios han de tener su reguJacion por
cuantas partes real haciendas, por lo que mira a la reducción y población
culpados en los excesos cometidos contra los indios de aquél país, los
hacendados interesados en una compañía volante que se desea formar y
de los que hubierPn faltado a lo capitulado y demás que resultare en la
fundación de la villa de San Felipe de Linares y para que hallándose
ejerciendo dicha comisión pueda yo aunque por mayor fonnar dicha
regulación para la eJecución del importante que a cada uno de dichos
ramos corresponde ... siendo tan notorio la dilación de este viaje las
incomodidades de sus pasos y despoblados me precisa como sucede a
cuantos los transitan a la prevención de un todo tan molesto como
cuantitativo cuya expresion omito por impertinente, aunque pudiera para
que la Justificación de vuestra excelencia viniera en conocimiento del justo
recelo que me asuste en salir de esta ciudad, llevando de antemano
gastado la mayor parte de lo que puedan darrne.8

Barbad1ll0 desde sus primeros contactos con los indios bárbaros
logro establecer una buena relacion, Sll1 embargo era de suma importancia
que la compai11a volclnte se formara, para imciar el proceso de pac ificación
en la reg1on.

Los 111d1os de este pa1s se van po111endo cada d1a más tratables, y
se goza de casi total sosiego, aunque hasta ver tendida la compañía
volante, esta re con toda desconfianza.9

La descnpc1011 que ofrece l\1ota Padilla de la manera que se
lle\,aron a cabo las expediciones nos ofrece un panorama general de la
capacidad log1stica de Barbadillo.

Ba¡ó el 5r. Barbadillo con el numeroso escuadrón, y lo d1vidio en
tantos trozos cuantos eran los pueblos que se hab1an de fundar, y

capitaneados de un religioso cada escuadrón, les ordenó fuesen a la parte
señalada y aprendiesen posesión. Aquí fue Ja oposición de los dueños de
las tierras optadas, tanto, que fue necesano la resolución de un ministro
de la graduación del Sr. Barbadillo. La primera misión se fundó medta
legua de Monterrey, con mas de mil familias de bárbaros; otras dos se
fundaron á los dos lados del Río del Pilón, y- se les puso por nombre a la
primera, Guadalupe; y á las otras dos que no bajan de 600 familias cada
una, nombró concepción y purificación, y las demás familias se agregaron
repartidas en otras mtSíones antiguas, y para que en las tres nuevas
hubiese algún resguardo y quienes les enseñasen á cultivar la tierra y la
vida pol.ttica, sacó dicho señor cien familias de md1os tlaxcaltecas de los
pueblos de la villa de Saltillo y del Venado. Esta fue acordada providencia
y la que á mi ver se había de practicar en todas las pacificaciones del
reino, porque los mdios fueron gustosos con htulos de pobladores, y por
verse privilegiados y estimados de los españoles, y entonces se portan
como tales y procuran darse á respetar, aprenden a leer y escribir, y aun
aspiran á que sus h.tJos sean de la iglesia, y asi hemos vtsto que en el
Saltillo y Parras ha habido algunos sacerdotes , y se han mezclado por
casamiento los indios con españoles, de que han salido mest12os de mucha
honra, y después por casamiento se han pocreado muchos que ya son
españoles, sin negar la sangre de indios sus antepasados, y se tienen aun
por mas nobles en probando haber sido de los pobladores, y a su
imitacion los indios. 1º

Barbadillo planeaba la fundación de cuatro pueblos, incluyendo al
de la villa de San Felipe de Linares y las que se lograran realizar entre los
ríos de San CrtStóbal y PabliUo hasta donde convergen en un solo río, en
esos lugares existían diversas tierras desocupadas.

Uno de los primeros pobladores del reino que le ofreció ayuda a
Barbadillo, para pacificar la región, fue el franciscano, Juan de Lozada,
quién era respetado por los mdios y los españoles. Otro personaJe
unportante, para termmar la anarquía del Nuevo Reino de León, a
principios del siglo XVIII, fue Juan Pérez de Cañamar, capitán del presidio
de Cerralvo, que se convrrtió Junto a Lozada, en los más estrechos
colaboradores de Barbadillo.

El primer encuentro entre Barbadillo y el capitán Cañamar, estuvo
marcado por la desconfianza mutua, sm embargo lograron un gran
entendimiento para diseñar un plan de trabaJo para atraer a los indios
belicosos e incorporarlos a una vida sedentaria.

10

• Al ,N i,:,,,11,.., ( ·,•dul," dupli, ,id,,.,. Vol..~. h cp.209 Fs. 1'!7.v.19Rr. 7 J,, wpl i,•mt-in, d,• 1714.
0
Al ,N. H1,1nri.t, Vol ',()~xp 12. l·s .. lAA.r. 15 dt• h'hrl'fo d1• 1715,

528

Mo td,Mahds de. Histo ria del Re ino de Nue vd Gali, 1d en la A mérica Septentrional. lns htulo
Ja lisc-i&lt;&gt;nse d &lt;&gt; Antropología e histo ria, colP&lt;:ción historio1 d &lt;&gt; obras fascimilar&lt;'S. 1766. p. 353.

529

�Lozada le advirtió a Barbadillo, que la comparua volante su
principal objetivo seria resguardar la integridad física de los indios y los
españoles y no para perjudicar a los bárbaros. La compañía volante
serviría exclusiv~mente para la defensa de futuras hostilidades de indios
que no se quisieran incorporarse al nuevo proyecto de poblamiento. Para
este efecto se debía conversar con los dueños de las haciendas de ganado
mayor y menor para persuadidos de llevar sus ganados a los ~ontes y
llanos, para no afectar a los nacientes poblados de indios y evitar
confrontaciones.

......,......

Para Barbadillo era primordial conocer exactamente cuales eran
las necesidades de los naturales en el Nuevo Reino de León, por esta
razón se trasladó a los remotos lugares donde se encontraban las tribus
nómadas. La pacificación de los indios que se encontraban en la sierra
Tamaulipeca se llevo a cabo en compañía de Juan Pérez de Cañamar
(capitán del presidio de Cerralvo) y Fray Juan Lozada(misionero
franciscano). Los indios conocian a Cañamar y a Lozada como hombres
bondadosos y con la promesa de Barbadillo de fundar pueblos
exclusivamente de indios, estos ya no recelaron de sus intenciones de paz.

Bastaron dos jornadas de pacificación en la sierra de Tamaulipas
para lograr la rendición de los indios: En la primera incursión, el fraile
Lozada expuso a los nativos sublevados, las nuevas propuestas de
Barbadillo para lograr pacificar el reino, en las cuales, ellos tendrían varias
concesiones, para el establecimiento de pueblos indios. En la segunda
avanzada se entregaron varias tribus.

De este hecho, y se hallan en los autos, quiso dios que arrojando
los arcos y las flechas se entregasen de paz, excesivo numero de indios,
manifestando particular jubilo, de que los ponga en pueblos, para este
efecto vinieron a verme sus capitanes, los recibí con aquel arte, y
benignidad que pide su naturaleza, regalándolos para si, y para los otros
capitanes que quedaron en la sierra con vestidos de sayal, tabaco y
asegurarse la paz.11

A raíz de este triunfo, nuestro protago1ústa en junio de 1715,
suplica al virrey que el Capitán del presidio de Cerralvo, Juan de Guerra
Cañamar y Fray Juan Lozada, conserven de forma vitalicia sus cargos .

No pueda en tiempo alguno quitarle su capitanía de dicho
presidio de Cerralvo, sin justificación de causa, consultando primero con
la capitanía de dicho presidio de Cerralvo sin justificación de Causa.12

El padre fray Juan Lozada, calificador del Santo Oficio y
presidente del convento de Monterrey, porque habiendo sido quien dio
principio a esta empresa, pasando a esa ciudad a informar a vuestra
excelencia, a desear su continuación, y teniendo yo presente los trabajos
que ha padecido, a fin de atraer a los indios, atravesando serranías a pie,
por no poderlas cruzar los caballos, arriesgando su vida por meterse entre
los indios que han estado de guerra, sin haber sosegado desde que vino a
este reino por montes y caminos, la ardentía de este país, sin mas mira
que su sagrado instituto y mi insinuación.13

Al final del documento, Barbardillo concluye con el panorama en
general del reino. Para el juez los misioneros fueron rnando no ángeles, más

que hombrcsu.

Los indios que se encontraron en la mencionada sierra, según el
padre Arlegui 15 sumaban alrededor de 5000 las familias.

m. INCORPORACIÓN

DE PUEBLOS DE COAHUILA DE ORIGEN
TLAXCALTECA PARA LA FUNDACIÓN DE PUEBLOS EN EL
NUEVO REINO DE LEÓN

A fray Juan de Lozada se le dio facultad para sacar de los pueblos
de Santa María del Río, San Migue l Mezquite y Sa n Sebastián del Ve nado,
que fueron de la jurisdicció n de San Luís Potosí y de Saltillo, y que
pertenecían a la Nueva Vizcaya, poblaciones de indios origina rios de Id
provincia de Tlaxcala, para que se les re partie ra tierras y aguas necesarias,
en los luga res y sitios más cómodos y útiles que se cons ig uiera n parc1
iniciar la fundación de pueblos indios e n el Nuevo Reino de León.

El a rgumento que justificaba su la bo r humanista del padre
Lozada, se pued e entende r en la lógica, que s i los ind ios vivían en libertad
ACN. Histurí&lt;1, Vol.JO, 1-xp.12 h . 18-l v. 15 d,, k h n•rn d,, 1:""1:i.
ACN. Historí&lt;1, Vol.10, f-.xp . 12 h .187 r. 15 d" lt•b rNo d,, 1715.
14 Ard1ívo f r,111, is,, illlo , , .,j,d6. 1'Xp&lt;'di1•11h• 1050, ~"- ~-10. ()715).
15 Arl,•r,u i, Josi•. Cronin l d 1• )., provin, i&lt;1 d,• N_&lt;,.)'.'-&gt;. h ,rn, i"&lt; o d,, / ,1&lt; dh'&lt; ,,~. l'orrn,t.18 5l.p.9h.
12

11

11

AGN. His toria, Vol.30, Exp.12. Fs. 182r-182v. 15 de febrero de 1715.

530

511

�y se considerabdn dueños de su mano de obra y territorio, aceptarían con
mayor facilidad la doctrina cristiana.

a cualesquiera y au~ la mas irregular, por otra saber las malas influencias
tan continuas y repetidas de las españoles ponderándoles las necesidades
que han de padecer en los pueblos, y la esclavitud a los religiosos e indios
tlaxcaltecas y estas circunstancias ser tan públicas y notorias, sin poderlas
remediar, por no hal1ar autor.17

La causa principal y más fundamental de este hecho que es la de

nuestra santa fe católica y religión cristiana conservación y propagación
de ella se frustre y por consecuente no tenga ningún efecto la intención y
mente de nuestro rey y señor, ni las disposiciones de sus leyes reales y
cédulas noblisimas que tanto encargan y recomiendan la reducción,
catequismo, pacificación y poblaciones de indios, su libertad y buen
tratamiento.16

El pueblo de Concepción se fundó en la orilla del Río del Pilón,
sus habitantes eran alrededor de 600 familias.

Para el establecimiento de los pueblos indígenas, BarbadiUo se
amparo legalmente con un edicto real que establecía que era valido
despojar de sus propiedades a los espa,,oles cuando se intentara realizar
un proyecto de colonización y fueran necesariamente requeridas para
Uevarlo a cabo. En el Nuevo Reino de León se llevaron estas ordenes
reales al pie de la letra cuando se establecieron los pueblos de
Purificación, Concepción, y Guadalupe, siendo afectados Juan de León,
Pedro Guajardo, José de Trevi110, los Ochoa de Elejalde, Ángel de Robles
y Doña Nicolasa de Escamilla.

En la siguiente etapa de pacifica.ción, Francisco Barbadillo v
Victoria, fundó un nuevo pueblo con _el nombre de la Purificación, cuy~
territorio pertenecía a Juan de León y Angel de Robles, esta acción se llevó
a cabo con up sin fin de conflictos, a tal grado que Barbadillo se tuvo que
enfrentar a Angel de Robles, vecino del Valle del Pilón, que argumentaba
que se estaba invadiendo su territorio, este problema lo resolvió
desterrando al inconforme a Coahuila, sin embargo se le advirtió a
BarbadiUo, que según la ley décima cuarta, titulo tercero, libro sexto de la
Recopilación de Indias, se le debía otorgar en otro lado la misma cantidad
de tierras que se le habían guitado.

Con los indios pacificddos de Id sierra Tamdulipa y los indios
incorporados de Coahuila se fundaron tres pueblos de indios: Guadalupe,
Purificación y Concepción, con cudtro leguas de distancia de cada uno,
también repobló, las misiones, casi abandonadas de San Cristóbal de
Hualahuises y Sdn Antonio de los Llanos y por último se les designo un
protector pard que vigilMa y ayudara al establecimiento de dichos
pueblos.

Lo más importante de esta etapa de conquista y colonización en el
Nuevo Reino de León, fue el gran interés que mostró Barbadillo y su
equipo de trabajo, para enseñar a leer y escribir a los naturales, tal vez
procurando que esta nueva situación l9s incorporara con mayor facilidad
una nueva sociedad. tal como ocurría con los indios de Saltillo y Parras,
que en su mayoría ya hablaban castellano y con mayor facilidad se
defendían de las extorsiones de los españoles.

El lugar elegido p&lt;Hd el establecimiento del primer pueblo de
indios se situdba a med ia legud de Monterrey en el Río de Conchas y se
lldmaria pueblo de Nuestra sei1ord de Gudddlupe, en el cuál los nativos
planedban cosechar nMÍZ. Este establecimiento se logró con más de mil
familias de indios.

Una anécdota ilustrativa de los conflictos limítrofes entre
espafioles e indígenas en la región, fue cuando Santiago Díaz de la
Madrid, teniente del Alcalde Mayor del pueblo del Venado, expuso a
Barbadillo, que cuando fue de paso al pueblo de Mathehuala los indios le
mencionaron que iban a pedir justicia y que se llevara a cabo, porque
cierto decreto referido a la concesión de aguas y tierras dado a dicho
pueblo se les había arrebatado don Pedro de la Serna y el alcalde Mavor
del Real de Charcas.
,

Sin ernbMgo las dudds lo exaltdban d Barbadillo, respecto a que
los indios quisiernn permanecer en el pueblo de Guadalupe:

El desconsuelo que me cc1usd ra, por una pdrte considerar lo
nove lero que son los indios, su facilidad de emprestar oído, y dar ascenso

Para BarbadiJlo, una de sus primeras misiones fue otorgar castigo
a los españoles que abusaban de los indios, en febrero de 1715, procedió en
contra de don Pedro de la Serna y los que habían golpeado y herido a los
1
'

AGN. Hislorí.a, Vol.30, Exp.12. Fs.4r. 15 de febrero de 1715.

533

�.......,.......

indios de Mathehuala, por no estar de acuerdo en que se les concediesen
tierras y agua:

destruir y aniquilar el pueblo, y ser lástima que el trabajo que me hubiere
costado en agregar familias de indios.19

Se hallara moribundo un indio llamado Mateo Blanco de un balazo que le
había entrado por el pecho y salido por la espalda lo cual es constante por
certificación que se halla en los autos dada por Manuel de , la Torre
escribano de _su majestad ...lo que se ha obrado con los pobres indios del
pueblo de Mathehuala es una iniquidad aún en la ocultación de mi
superior despacho que expidiesen orden a sus tierras corno en haberlos
herido y puesto presos de que tiene el señor fiscal.18

El problema de localizar baldíos para establecer pueblos indios
cada día representaba un gran problema, para el juez.

Cayetano Medellín vecino de Charcas pidió que a don Pedro de la
Serna se le llevara al Valle de San Francisco Matehuala y lo escoltasen el
teniente del Río Blanco don Juan de Zamora o con el sargento mayor don
Fernando Sánchez de Zamora, ambos residentes de San Antonio de los
Llanos. porque era una injusticia lo que se cometía a su persona este
asunto termino con la ordenanza a don Francisco Barbadillo Victoria
alcalde de la Real sala del Crimen que en virtud de su comisión
procediera a que se ejecutase el tenor de los despachos del 13 de febrero
de 1715 que envío el duque de Linares.

Barbadillo comunicaba al Alcalde la Corte que únicamente
confiaba en dos hombres de aquella región:Juan Guerra Ca11amar y Fray
Juan de Lozada.

IV: CONFLICTO ENTRE EL PUEBLO FELIPE DE LINARES Y SAN
CRISTÓBAL DE HUALAHUISES

San Felipe de Linares Y San Cristóbal de Linares se encontraban
en franco enfrentamiento por cuestiones limítrofes: Barbadillo informó al
virrey, de este conflicto y comisionó a Manuel de la Torre, para que
averiguara y propusiera soluciones al respecto, ya que Barbadillo, estaba
en otras comisiones. Finalmente Barbadi11o soluciono el conflicto
ordenando trasladar a Linares, para que la villa y el pueblo no fueran
cercanos, porque al transcurrir el tiempo, sería una constante las disputas
por la tierra .

...la villa y el pueblo juntos no caven, y que si salgo de este reino, y queda
el mas leve resquicio de pleito sobre este particular, se ha de tirar a
18

AGN. Reáles Cédufas Duplicados. Vol.38.Exp.218. Fs.213r-21Jv. 6 dP octubrt&gt; d&lt;• 17H.

534

Por lo que permite el introducirle si puedo cuatrocientas varas y
quinientas familias, ni la villa adelantaría ya por no tener ejido ni tierras,
ya por el recelo de este pleito, , pues los vecinos no se atreven a hacer
fabricas por considerarse, en como de prestado con la neutralidad de si
esta villa se mantendrá o no, lo cierto es, que el pueblo se halla favorecido
con Real Cédula en que su majestad manda se le dé una legua de tierra
por cada viento.20

La gran cantidad de gente que se quería introducir ocasionaba
graves problemas en opinión de Barbadillo, la villa debió ser fundada en
un lugar donde sirviera de contención de los indios de la Sierra de
Tamaulipas, además de la escasez de agua del lugar por lo cual
recomendaba que se trasladase tres o cuatro leguas distantes donde
existiera tierras y agua.

...es que si este pueblo ·11ega a tener el número de gente de razón; la agua
de necesidad ha de faltar en un todo a la villa o el pueblo, no ha de tener
la que baste para sus sementeras.21

El presidio de Cerralvo se situaba cerca de la tribu de paramanos
quienes ocasionaban molestias a los españoles, por sus frecuentes
levantamientos, el encargado de contenerlos era el capitán Juan Pérez
Cañamar.

Cañamar, para los residentes españoles en el Nuevo Reino de
León representaba la antítesis, de un buen capitán en guerra, ya que no
solamente defendía a los indios, sino que aprehendía a sus opresores.

•• AGN. Historia. Vol. 30. Exp.12. Fs.. 191 r.15 de febrero de 1715.
AGN. Historía, Vol.30, Exp.12. Fs.190 v. IS de febrero de 1715. Veás,:, el mismo dorumt&gt;nlo en
el Archivo Francisrnno, e-aja 46, expediente 1050, Fs. 4-10.1715.
21
AGN. Historia. Vol.30, Exp.12. Fs..190v. IS de febrero de 1715. Veáse el mismo documento en
el Archivo Frdnciscano, caja 46, t&gt;xpediente 1050, Fs. 4-10.1715.
2o

535

�m~nos de adobe, y los techos de zacate, la iglesia de la dicha villa, es de Ja
mJSma materia que las casas de adobe, y con misma materia que las casas
de adobe, y con el mismo techo de tova 1, las campanas en la calle colgadas
d~ ~n pal~, y preguntando por la casa del alcalde mayor, me dijeron no
v1v1a en dicha viJla, sino en su potrero, tres leguas distante de ella en que
así mismo vi la plaza cercada de palos, y preguntando por los ejid~s de la
dicha, me dijeron no tenerlos, y esto es lo que hallo digno de la noticia de
dicho señor ~lcalde ~~ corte, para lo cual, y para lo demás efectos que
convengan as1 lo certifico en cuanto puedo y ha impartido por derecho de
el lo doy fe hecho en San Cristóbal de los Gualaguises en IS días del mes
de febrero de 1715.22

Es decir que Barbadillo y sus colaboradores se enfrentaban a la
clara oposición de los hacendados de la comarca y hasta la del gobernador
Francisco Báez de Trevi110. Basta señalar que en una breve ausencia de
Barbadillo se despojo a Cañamar de su puesto, sin embargo a la llegada
de éste nuevamente se le reintegro a su cargo.

Barbadillo, entre sus propósitos estuvo la exploracion y el
descubrimiento de vetas minerales y el reconocimiento de la región en
busca de nuevos caminos hacia el norte, para desarrollar esta empresa
tuvo grandes colaboradores como el capitán Juan Guerra Cañamar y los,
Frailes Juan de Lozada, Tomás de Páramo, Sebastián de Torres, y Margil
de Jesús. También fue un leal colaborador de los franciscanos,
restituyéndoles las misiones que había secularizado el obispo Camacho y
Ávila.

....,.........

Durante la visita de Manuel de la Torre, escribano del rey y
receptor de la Audiencia de la Ciudad de México, en el a110 de 1715,
realizo una minuciosa descripción de la región y concedió la razón a
Barbadillo respecto a sus planes de colonización.

11
a

Su comisión abarcaba a la Villa de Cadereyta, Valle del Pilón y la
Mota, al pueblo de san Cristóbal de los Gualaguises, y la Villa de Linares,
para que reconociese su situación real.

1

hl ..
......

Su opinión sobre San Cristóbal de Gualaguises fue la siguiente:

\

--'

...Conocí ser un paraje, que con cultivo de la tí~rra promete mucha
amenidad, muy alegre, y los indios que en el asisten, serán como veinte o
veinticinco, poco más o menos, como otras tantas viviendas, jacales y la
iglesia de dicho pueblo, la mejor según parece de las de Monterrey
Cadereyta, Pilón y Linares, porque es espaciosa de larga, y altas las
paredes de su fábrica, y el día quinto del mismo mes, pase a la villa de
linares, que distara del referido pueblo de la labor de el como tres
cuadras, y la iglesia de el, a dicha villa, como medio cuarto de legua,
mediando un río que a la presente lleva como un buey y medio, a le mas
dos bueyes de agua, en que conocí que aprovechándose el pueblo de esta
agua, si es de crecido numero de familias, totalmente d.icha villa carecerá
de agua, pues aunque hay otro arroyo, que llaman el de la Lara, este le
pase seco, y en junio, que es lo que se me dio por asentado sucede simple
en el tiempo de sacas cuando las aguas se necesitan para las sementeras, y
reconocida la villa con el cuidado de una a este fino hallé, ni vi cosa
alguna de piedra solo si como quince o diez y ocho cosas poco mas o
536

,
Para _octubre de 1715 el licenciado Barbadíllo realizó la propuesta
mas progresista que ningún otro gobernador del Nuevo Reino de León
había realizado para terminar con la opresión de los indios.
'

. . . Así m_ismo que declararon, algunos experimentados, y prácticos
, dtr'.g1dos a fm de alivio de los naturales, y que uno fue el que se
extirpasen l~s que llaman ~ongregas de los indios que se hayan en guerra,
Y se repartian a los duenos de haciendas, y labradores, con titulo de
protectores para _q~e los alimentasen, introdujesen en nuestra Santa Fe y
baut1.2ados les _s1r~1esen en sus haciendas, sobre lo cual se advirtió que
estos mismos md1os quedasen en las haciendas con titulo de ga,'ianes
pagándoles sus salarios como se estila en esta Nueva Espaiia.23

V. RE~RESO DE BARBADILLO A LA CAPITAL DE LA NUEVA
ESPANA

BarbadiUo estuvo en ese cMgo dos a11os de diciembre de 1714 a
abril ~e 1716. esto es u,~ lapso de 16 meses.Regresó a la capital
NovohJSpana, en donde se mcorporo nuevamente a su antiguo empleo.

. El 17 de junio de 1718, ocurrió un suceso trágico; un intento de
asesmato en contra del virrey Marqués de Valero, en el cual Barbadillo
participo como Alcalde de la Real Sala del Crimen.

•
Estuvieron presentes el oidor decano, Francisco de \lalenzuela
Venegas, caballero del orden de Santiago, el l\larqués de Villehermosa de
22

ACN. Hisloria VoL10, l-.xp.2!J&lt;l. 1--..J&lt;nr. 15 d&lt;' Jdm•ro d,• 1715.
ACN. Rc&gt;al,&gt;s Cc&gt;dulas 1)upli«1do&lt;;. vol.~, Pxp..?'\7.h . 2-&lt;w -2~ :!v..1 d,• '" lubn• d,• 17'15. V,w.,•
c&gt;I mismo do, unwnlo Pn PI An hivo h,rn, Í'« ,1110, «1j&lt;1 ~6, "'l"'d1&lt;•nlt• 1050, ¡..._,, 4-l0.1715.
!l

517

�Alfaro, Lic. don Fehx González de Aguero, Lic. don don Antonio de
Terreros y Ochoa, Lic. don Felix Suárez de Figueroa, Juan de Olivar,
doctor don Antonio de Terreros y Ochoa, Lic don Felix Suárez de
Figueroa, Líe.don Juan de la Veguellina y Sandoval, don Diego Francisco
de Castañeda, don Francisco de Barbadillo y Victoria y don Pedro
Sáncbez de Akaraz.24

Este juicio fue en contra de Nicolás Joseph Camacho, de origen
español, este proceso duro del 17 de junio de 1718 y termina el juicio el 20
de junio del mismo año, se dictamino que era un hombre que estaba fuera
de sus cabales y su sentencia fue que lo enviaran al manicomio de San
Hipolito. Este caso por su gran importancia le concedió más renombre a
Barbadillo en la Nueva España.

Sin embargo la situación en el Nuevo Reino de León empeoró en
su ausencia, por este motivo el virrey considero necesaria la presencia de
Barbadillo en el Reino. Barbadillo retorno al Nuevo Reino de León el 4 de
julio de 1719, pero ahora con la investidura de gobernador.

Este nuevo episodio en la vida de nuestro protagonista va estar
enmarcado en un contexto histórico diferente al encontrado a11os atrás, ya
que por Real Cédula se ordenaba que los presidentes, ministros, alcaldes y
oficiales no traten, ni contraten, ni se sirvan de los indios, ni compren
casas, chácaras, estancias, huertas, ni tierras y lo más importante se
prohibía que los protectores de indios abusaran de su poder, es decir que
Barbadillo regresaría al Nuevo Reino de León con una legislación a su
favor para lograr la pacificación.

Y llegó en circunstancias en que tiene lugar el acontecimiento más
notable de su administración. El marques de Agua yo le pidió ayuda a
Barbadillo, porque un grupo de franceses al mando de St. Dennis se había
internado en Texas y se estaba posesionando de las misiones de San José,
Corpus y San Antonio, fundadas por los franciscanos. El I de noviembre
de 1721,. el gobernador para socorrer a la expedición militar envio
cuatrocientas cabezas de ganado menor y trescientas de ganado mayor.

La figura de St. Saint Denis, en la historia de Texas es de suma
importancia, porque fue un gran contrabandista francés y tan audaz que
se caso con t\1ar1a Román nieta del famoso capitán Diego Ramón.

y,,.

~• Ruh10 M,llll'. lgn,h 10.
&lt;1l,1n du r&lt;1nh• los ln&gt;s ..,¡gJos dP domin,i. ión l'S¡Mnol&lt;1s. R1•visl&lt;1
triml',lr,il MPxi, n.i. lnv,"&lt;li¡•,.i, ion,,.. histori, ,is f',_p&lt;1&lt;;&lt;1 ( ·,11 ,-..,.J&lt;l.'W. huno l. p.65. Al :N.l ' rimi11&lt;1l.
T,11110

578, t..1tló-122. 17 18.

Paralelamente al gobierno de Victoria, acontedan eventos
importantes que influían en la zona, como la declaración de guerra de
Francia a España y la invasión a Panzacola por los gaJos y el despueble de
las misiones orientales de Texas.

Una de las aportaciones más notables de su administración fue el
levantamiento de un censo ganadero25 que tuvo como consecuencia la
propuesta de credf un obispado en Monterrey.

El Marques de Balero ordena a Barbadillo que ejecute ai:itos en
contra de don Juan de Cedros, alcalde de la jurisdicción de Charcas, por
haber violentado a los indios de la nación Tlaxcalteca y los guachichiles,
que viven en la frontera de San Sebastián de los Venados.

Los tlaxcaltecas argumentarían que la propuesta de Cedros de
incorporar otras tribus a su región, en lugar de beneficiarlos los
perjudicaría, porque ellos eran autosuficientes. La opción que ofrecían
estos indios es que llevaran a los indios recién incorporados a lds misiones
de San Antonio de los Llanos, donde si se necesitaba gente.

Par resolver este conflicto se fundó una población de negritos
llamada Venado y San Geronimo de la Hedinda y se ordena que estos no
tuvieran armas, solo en casos de necesidad precisa y que las conservasen
los gobernadores de estas regiones.

A Francisco Barbadillo este conflicto le agobiaba mucho, por lo
cual planteo la posibilidad de aclarar los limites limítrofes de donde
vivían los naturales chichimecos de Id Nación negrita del pueblo de San
Francisco Matheguala, porque estos se encontraban sin saber a ciencia
cierta a que Audiencic1 pertenecidn, algunas veces pretendían su
reconocimiento al alcalde mayor de Charcds de la gobernación de la Real
Audiencia de Guadalc1jara, y otras,a las justicias del Nuevo Reino de León.
Esta circunstancia ocasionaba retrasos en sus trámites administrativos ,.
en consecuencia decayeran sus c1ctividades cotidianas y productivas.
Finalmente el 4 de abril de 1721, se resolvió que el pueblo de l\fatheguala,
en lo político se sujetarc1 a la Rec1l Audiencid de Guc1ddla¡ara y a lo militar
al Nuevo Reino de León.

l li( ( innclrio hiop,r,lfic u d(' Nupvo J f't&gt;ll MonlPrrPy. Uni\lPr,..idc.td
Aulonom&lt;1 d,• Nu,•vo IA'llll, 1'&gt;14.p.-12. Pur&lt;1nlt• lod&lt;1 l&lt;1 inv,'«tii•,,1&lt; inn ,w logr.im,,.., lo,.il11.ir ,·1
cPnso, prohabJ,,m,•nh• ,rni, &lt;1mPnh• s.• &lt;'ll&lt; 1u•nlr&lt;1 Pn ,,J Ar, hivo M11n1t ip.il di' M,in1t•rrc•y.
1:5 Cdvc1:,.o s C(-tr.l'.d, lsrdl'I.

�Francisco BarbadiJlo y Victoria fue gobernador del Nuevo Reino
de León a lo largo de cuatro años, an los cuales restableciét la concordia
entre sus habitantes. En 1723 se trasladó a la capital del virreinato. En este
mismo ario el 29 de septiembre, contrae matrimonio con la viuda de
Martín de Urzúa y Arizmendi, conde de Lizarraga, llamada Juana Rosa
Bolio Ojeda y Gúr;man su nupcias duran tan solo tres arios, porgue don
Francisco Barbadillo y Victoria muere el 14 de mayo de 1726 y fue
sepultado en iglesia de Santo Domingo, su viuda muere el 23 de agosto.
de 1737.

Los datos de Francisco Barbadillo sobre su matrimonio,
testamento, y muerte se encuentran en amonestaciones, libro 18, f.104;
matrimonios libro 16, f.108v, entierros, libro 10, f.95v; y testamentos, libro
5, f.21 ven el Archivo parroquial de la Catedral Mexicana. y en el Archivo
General de Notarias,R 576, 1726, f.216 v.

El 14 de mayo del a,,o del señor de 1726 murió el se11or licenciado,
don Francisco Barbadillo, Alcalde del Crimen y juez de Provincia en esta
corte, casado con doiia Juana Rosa Bolio; recibió los santos sacramentos,
vivra en las calle de donceles, se enterró en la iglesia de Santo Domingo.
26

A la muerte de don Francisco Barbadillo \' Victoria, termino una
etapa de colonización en el Nuevo Reino de Leó,;, la cual se caracterizo
por intentar conciliar los interés de los conquistadores y los colonizados,
sin embargo al analizar lo que sucedió arios posteriores de su gobierno, se
percibe que la situacion social no fue en mejoría sino empeoro:

Al termino de. gobierno de Francisco Barbadillo \' Victoria, el
capitán don Nrcolas de Villalobos envía al virrey una l~rga lista de
atropellos cometidos por el nuevo goberrMdor , y entre los que se cuenta
su destitución como Capitán Protector de indios.

Villalobos exige un castigo para el gobernador del Nuevo Reino
de León y los soldados que estaban bajo sus ordenes, por los delitos de
abuso de poder, homrcidio,despojo, robo \' recuerda como Barbadillo
hdbra abolido las congregas:

...se les obligue a los indios a pensiones y servidumbres de los
gobernadores y vecinos del Reino sino es que sea pagándoles su trabajo y

que no sean forzados sino voluntarios y sin que hagan falta sus pueblos
arreglándose dicho protector a las leyes reales y ordenanzas de aquellos
pueblos echas por el licenciado don Francisco Barbadillo Vitoria.27

Sin embargo, gracias a las reformas aplicadas por Barbadillo,
algunos de sus antiguos colaborndores continuaron con su labor
conciliatoria. El misionero fray Juan de Lazada, logró incorporar a una
serie de tribus nómadas para establecerse en pueblos: Cadimas, Pelones,
Nasas, Pamoja11os, Quedefe11os, Pintos, Palmitos, Quiniquanos,
Atagu ia pe mes.

Yo deseo que e.stéis en paz, si queréis volver a las congregas como
antes, os pondré.en ellds, del que quisiere estar en las misiones le daré un
pedazo de tierra en ellas, o si queréis servir a los espa,,oles del mismo
modo os atenderé.28

Aquí cabe mencionar una triste historia sobre el trabajo realizado
por Lazada para terminar la obra que había comenzado Barbadillo. Para
lograr sus objetivos el misionero invito al jefe de las naciones indias a
encontrar juntos una salida pacifica, el sujeto ·se llamo Pedro Botella, sin
embdrgo este episodio tendría un desenlace trágico, ya que el gobernador
trdiciona la confianza del misionero y al representante indio, y manda
detener al ltder nativo.

Ya para el a110 de 1728, el visitador don Pedro de la Barrera
certifico que existían los siguientes conventos y misiones en el reino, San
Andrés de Monterrey, San Gregario Cerralvo, Gualeguas, Guadalupe, San
Pablo de Labradores, Cadereyta, Pilón, Purificación, Concepción, San
Cristóbal, Linares, San Antonio de los Llanos y Río Blanco, pertenecientes
a los religiosos de San Francisco de la Provincia de Zacatecas. Es decir que
en su mayoría, los fundados por Martú, de Zavala y Francisco Barbadillo
y Victoria.

Tres años después de la muerte de Barbadillo, todavía existían
evidencias de este hombre justo, en la Real sala del Crimen, ya que antes
de morir, había iniciado un juicio en contra de los oficiales de la Real
Hacienda y Caja de la ciudad\ de México, don Ignacio Joseph de Miranda
factor de don Alejo López de Cotilla contador y don Manuel Jiménez de
los Cobos tesorero .

27

AC N. Rc&gt;alC'S C,, dulas Orig inal&lt;'S. Vol.44.bcp.124. Fs. 301-311 v. 2 d&lt;.' abril de 1726.
FrandSt ano Caja 46. Fxpe di,,ntt&gt;.I0-18. Fs.a.29

28 Ard1ivo

5-il

�Los autos en que entendió el licenciado don Francisco de
Barbadillo alcalde del crimen que fue de esa mi Real Audiencia y por su
muerte los acabo el doctor don Geronimo de Osilia y Rasio alcalde de
Corte de ella en virtud de comisión vuestra contra don Ignacio Joseph de
Miranda factor de don Alejo López de Cotilla con todo y don Manuel
Jiménez de los Cobos tesorero todos tres oficiales de mi real hacienda y
caja de esa dicha ciudad de México sobre abusos y mala
administración"29

La sentencia final de este proceso fue que se suspendió por tiempo
indefinido de sus funciones a Alejo López de Cotilla, y se le obligo a pagar
una fuerte suma de dinero, a don Joseph de Ignacio de Miranda y don
Manuel Jiménez los condenaron a 8 años de suspensión de sus empleos y
una multa de 16 mil pesos.

Por último cabe sei'ialar como anécdota de la vida personal de este
importante personaje en la historia del Nuevo Reino de León, que su
entenado don Joaquín Francisco Javier de Urzua Bolio, conde de
Lizarraga al casarse recibió una gran fortuna 30, cuya dote incluía a siete
mil esclavos, este episodio encierra una triste ironía, mientras Barbadillo
abolió la esclavitud en el Nuevo Reino de León,, su hijo adoptivo la
aceptaba y la fomentaba.

CONCLUSIONES
A través de la historia del Nuevo Reino de León, se comprende el
difícil proceso de conquista y colonización en el Norte de la Nueva
Espafia. La incorporación de esta inmensa región al universo novohispano
fue un desarrollo más lento y difícil que el del centro y el del sur.

Algunos de los factores que seiialaron este devenir fue: el
abandono económico y administrativo de las autoridades del Virreinato
hacia aquella región, los constantes ataques de los indios nómadas, la
leja,úa de los territorios y tal vez lo más importante en el Nuevo Reino de
León no existían centros de producción que redituaran grandes riquezas,
que atrajeran a los españoles.

29

30

AGN.C.oncuJ"SO J,, Cotilla. Vol.3.Fs..359-585. 1729.
AGN. Tierras. Vol.711. F.xp.2. Fs.. 19. 1746.

Desde Luis de Carvajal y de la Cueva hasta la llegada de
Francisco Barbadillo y Victoria, los problemas a los que se enfrentaron los
gobemadores del Nuevo Reino de León fueron los que se mencionaron
anteriormente. Los gobernadores del Nuevo Reino de León en los siglos
XVII y XVIII, más destacados por sus contribuciones al conocimiento de la
región y establecimiento de pueblos, sin lugar a dudas fueron Martín de
Zavala y Francisco Barbadillo y Victoria, el primero fue el que estableció
las bases para una real tarea de exploración y colonización, y el segundo
sentó los cimientos para concretizar la a11orada pacificación de la región.

Entre los aportes más destacados de Barbadillo al conocimiento
cientifivo-tecnico, son sus valiosas descripciones de la geografía del
Nuevo Reino de León y su particular interés por poblar el norte de esta
comarca, sus primeras misiones logradas fueron la repuebla de San
Antonio de los Llanos, Hualahuises y Agualeguas; in1pulsó al mismo
tiempo, las de Río Blanco y Labradores. Este personaje fundó los pueblos
de Purificación, Concepción, Guadalupe y Linares.

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historicas Espasa Ca/pe. 1939. tomo l.

FUEl\1TES PRIMARIAS
-Datos obtenidos del Archivo General de Indias, Jndiferente,138,n.27 del 30
de abril de 1711.
·
-Archivo General de Indias, Contratación, 5791.Ll .F.15 v. 18 .27 de julio de
1702.
·Archivo General de Indias. Indiferente¿ 138,n.27. 30 de abril de 1711.
-AGN, Reales Céd11las Duplicados! Vol. 38. Exp.209, Fs. 193 r. 7 de
septiembre de 1714
-AGN. Reales Cédulas Duplicados, Vol.38. Exp.234, Fs. 233 v. 11 d~ abril de
1715.
-AGN, Reales Cédulas Duplicados. Vol. 38. Exp.209,Fs . .198 .r. 7 de septiembre
de 1714.
-AGN. Reales Ccdttlas d11plicados, Vol.38. Exp.209 Fs. 197.v-l98r. 7 de
~eptiembre de 1714.
-AGN. Reales Ced11/as Duplimdos, vol.38, exp.237,Fs. 236v-242v.3 de
octubre de IT15. \'eáse el mismo documento en el Archivo Franciscano,
caja 46, expediente 1050, Fs.c1 4-10.1715.
--AG'.\. Historia, \'ol.30, E,p.12. Fs.182r-182v. 15 de febrero de 1715.
-AGN. Histoná, Vol.30, Exp.12 Fs. 184 v. 15 de febrero de 1715.
-AGI\:. Histona, \'ol.30, Exp.12 Fs.187r. 15 de febrero de 1715.
-ArchiPo Fra11ásca110, caja 46. e,ped iente 1050, Fs. 4-1 O. (1715).
-AGN. Histor(a, \'ol.30,Exp.12. Fs .. 188.r. 15 de febrero de 1715.
-AGN, Reales Cédulas D11plirndos. Vol. 38. Exp. 209, Fs. 195v. 7 de
septiembre de 1714.
-AGN. Histona, Vol.30, Exp.12. Fs.4r. 15 de febrero de 1715.
-AG\!. Reales Ccd11/as D11pli(t1dos. \'ol.38.Exp.218. Fs.213r-213v. 6 de
odubn, de 1714.
-AGN. H,~toria. Vol. 30. fap.12. Fs .. 191 r.15 de febrero de 1715.
-AGN. Hisfonn, \'ol.30, Exp.12. Fs.190 v. 15 de febrero de 1715. Veáse el
mismo documento en el Archivo Frc1nciscano, cajc1 46, expediente 1050, Fs.
4-10.1715.
-AGN. Histiiria. \'ol.30, Exp.12. Fs ..190v. 15 de febrero de 1715. Veáse el
mismo documento en el Archivo Franciscano, cc1ja 46, e'-pediente 1050, Fs.
4- 10.1715.
~-1

-AGN. Historia! Vol.30, Exp.209. Fs.193r. 15 de febrero de 1715.
-AGN.Criminal. Tomo 578, f.306-322. 1718.
-Archivo del Sagrario de la Catedral, Libro 10 de Defunciones de Espc111oles,
f.95 v. 1725.
-AGN. Reales Cédulas Originales. Vol.44.Exp.124.Fs. 301-311 v. 2 de abril de
1726.
-Archivo Franciscano Caja 46. Expediente.l048. Fs.c1.29
-AGN.Concurso de Cotilla, Vol.3.Fs ..359-585.1729.
-AGN. Tierras. Vol.711. Exp.2. Fs .. 19. 1746.
-Archivo del Sagrario de la Cátedral. Amoncstacionts, libro 18, f.104.
-Archivo del Sagrario de la Cátedra!. Matrimonios! libro 16,f.108v.
-Archivo del Sagrario de la Cátedra l. Testamentos, libro 5, f.21 v. 1724.
-Archivo General de Notarias, R 576, f.216 v. 1726.

�MONTERREY Y LOS DOS LAREDOS: RELACION
BICENTENARIAl

Dr. Manuel CebaUos Ramírez
El Colegio de la Frontera Norte ,
Universidad Autónoma de Tamaulipas
La relación entre el Estado de Nuevo León -&lt;especialmente su capital,
la ciudad de Monterrrey- y los Dos Laredos data por lo menos, desde la ,
fundación del antiguo San Agustín de Laredo en mayo de 1755. Como lo ha
mostrado Israel Cavazos Garza, la Colonia del Nuevo Santander establecida
por los acuerdos entre José de Escandón y el Rey de Espai\a a mediados del
siglo XVIII, debió su poblamiento en gran parte a la movilización de los
habitantes del Nuevo Reino de León hacia la también llamada Costa del Seno
Mexicano. Si esto fue cierto para los pobladores del centro y del sur del Nuevo
Santander, para caso de las villas asentadas por órdenes de Escandón hacia el
norte, no hubo duda alguna, pues prácticamente todas las familias que
emigraron para fundarlas procedían del Nuevo Reino de León. Así Cavazos
Garza considera a San Femando como una sucursal de Cadereyta ya que de
allí y de otras partes de Nuevo León llegaron las 43 familias fundadoras.
En el caso del las poblaciones situadas en las márgenes del Río Bravo,
conocidas también como villas deJ norte, su cercanía y comunicación anterior
con los reineros hizo que éstos emigraran a los nuevos asentamientos. La villa

.....__ __

o lugar de Mier fue fundada por 38 familias, "todos los más de la villa de
Cerralvo". A la villa de Revilla -que luego cambió su nombre por Guerrerollegaron 58 familias y a Camargo llegaron 40; en ambos casos procedían de
Nuevo León. A fundar Reynosa llegaron fam iÜas procedentes de Cadereyta,
el Pilón, Sabinas y Pesquería Grande.' Los apellidos de las familias de las villas
del norte atestiguan la procedencia: Rantírez, Martínez, Garáa, Vela, Saénz,
Be.navides, Gutiérrez, Chapa, Hinojosa, De la Garza, Guerra, Cantú, Salinas,
Del Bosque, Bazá.n, Barrera, Serna, Villarreal, Adame, Canales.
San Agustín de Laredo, que fue la hmdación escandoniana más
occidental y de las últimas en realizarse también, recibió pobladores del
Nuevo Reino de León. Un grupo de familias se establecieron en las márgenes
del Río Grande del Norte. Tomás Sánchez, originario de Ciénega de Flores,
encabezaba este grupo de familias y eran mantenidas a su costa. Esta
fundación pretendió hacerla Escandón en las márgenes del Río de las Nueces;
sin embargo, Sánchez optó por reaüzarla en el Bravo ante la lejaoúa y los
1 Un texto semejante a ésle fu e prt&gt;Senlado en la ct&gt;rt.•monia t¡UE' l"l lnslitulo dt-' lnvestigaciont&gt;S
Históricas dE' la Universidad Autónoma de Tamaulipas tt&gt;lebró en homenaje a la Ciudad d&lt;.&gt;
Monterrey con motivo de su cuarto centenario de fundación. Ciudad Victoria, "l!-) d&lt;' i:lgosto de

1996.
2
Israel Cavazos Garza, Nuevo León y la cduní:;aci611 del Nuevo Santmuilr, Monterrí'y, SNTE, 1994, pp. 4Q..
43ypassim.

547

�peligros que representaba el Nueces. Para ello hubo de negociar con José
Váz.quez Borrego, originario de San FrancJSCo de Coahutla, quien habta
establecido también a su costa la Hacienda de Dolores a diez leguas de donde
Sánchez fundó Laredo. De las poblaciones legalizadas y aprobadas por
Escandón en las márgenes del Bravo, Dolores fue la w-tica que no subsistió,
aún cuando pareaa me¡or orgaiuzada y con más recursos que Laredo mJSmo.3
Dos años despues de fundada en la inspeccion que real120 en 1757 el capit:in
de dragones José Tienda de Cuervo, daba razon de las 85 personas que
habitaban La redo y de sus apellidos: Sánchez, Saldivar, Uribe, Casas, Gama,
Treviíio, Rodnguez, Ramón, 5ahnas. Al nusmo tiempo hablaba de la
inseguridad que terna de que esta poblacion progresara, y cuyo úmco
beneficio ve1a.,&amp;rc1

Er1Seguida el gobernador Palacio prosiguio con el caso haciendo que
el parroco del lugar certificara y confirmara la veracidad de la peticion de la
viuda de Jose Rodríguez. A lo que el padre Juan Jose Lafita y Vern respondió
que la viuda se habia mudado a la villa de San Agustín pues hab1a venido a
este lugar donde ya v1v1an vanos de sus hermanos y su madre."
A principios del siglo XIX, la Com151ón de Limites al mando del
general Manuel M1er y Teran llego a Laredo procedente de f\1onterrey el 1 de
febrero de 1827. La descripción que la Comisión de Límites hJZO del proceso
de llegada de Monterrey a La redo confirma la relac1on que paulatmamente se
fue entrelazando entre las poblaciones de lo que ya St" nombraba desde el siglo
XVIII "las fronteras":'."

El que resulta al comun de este establenm1ento es de ser también
tránsito ordmario para la Provmcia de Texas y sus presidios desde [el) Nuevo
Remo de Leon y lc1 Provincia de Coa huila cuyos lmderos distan 7 leguas en el
para¡e llamado Carnzo Pneto, siendo esta poblac1on la ultima de la colonia
por la parte del norte.4
Una decada más tarde, fue nombrado gobernador y te111ente de
cap1t:in general del Nuevo Santander Jose Fernando de Palacio. Una de las
encomiendas prmc1pales fue la de legali.zdr el repc1rtirmento de tierras de los
pobladores de la colorna. El virrey marqués de Cro1&gt;.. comisiono para que
acom pai1ara al gobernador PaJano el licenuado }oSt" de Osorio \ Llamas. En
su v1S1ta a San Agustm de La redo, ambos estableneron los hnde~os de la vtlla
y entregaron las poroones cl quienes las p1d1eron. Los apel11dos fueron mas o
menos los m 1S111os de diez c1nos antes: Sánchez, Careta, Guaiardo, Bustamante,
Rodnguez, Martmez, V11larreal, Moreno, Tre, i110, D1az, Salmas, Chapa, De la
Garza, Unbe, Faz, Duran, Pe11a.~ 51 bien no espec1f1Caron s u procedencia al
momento de adiudicarles las pornones que les correspond,an, s1 se h120 en un
caso:

Después de haber descansado quince días en la capital de Nuevo

León, nos ding1amos a Teias pero inciertos todav1a del cammo que
deb1amos llevar. Esta mcertidumbre no fue de larga duración
porque a cinco o se1S millas de la etudad (...) encontramos dos
soldados de presidio que veman de correos y traían al senor Terán
cartas del general Bustamante. Este se110r hab1a salido de Béjar y
com 1dabc1 al ¡efe de la corn 151011 a pasar por La redo a donde aquél
se dmgta.x
En el cammo de t\1onterrey a Laredo pasaron por los siguientes
lugares: la estancia de los Garzas, Salmas, la Hanenda de Mamulique, Boca de
Leones, el pueblo de Tlaxcala, la Hanenda del Carnzal, la Punta de
Lampazos, la I lanenda de la Barranca, el Rio Salado y un paraje llamado el
Hu1Sdch1to. Las obSt&gt;rvauones de la ruta seguida por la Com1s1on de Li1111tes
fueron por &lt;lemas 111teresantes:
El estado atmosfémo de estos patses desde l\.1onterrey es semeiante
al de las tierras calientes leJclnas del mar(...) Al l\i.N.O. las monta11as
parec1a hu1an; e n las otras d1recc1ones el horizonte natural sólo
estaba 111le rrum pido po r ~1equenos valles. Casi toda nuestra
rom1tiva &lt;'Staba a caballo, y el ruido de seme¡ante caravana hacia
le,antarse gran numero d e venados d e los que algunos pasaban
terta de nosotros. Partidas d e cabc11los silvestres errabc1n por entre
los l ha par ros en todas direcc iones (...) El aspecto físico del pa1s fue

Doiia María de Jesús Sánchez, viuda de Joseph Rodnguez, vecmo
que fue de f\ 1onte rre) ) ho, ,enna ) pobladora de esta v tita de San
Agustín de Laredo, como más haya lugdr en de recho y al 11110
convenga (. . .) que por cuanto ha llegado a 1111 not1eta el que no
estoy mencionada en el apunte del padron que a vuestra St"ñona
hicieron presente del vecmdario de dicha villa v sie ndo ,·o una de
las familias que esto) avecmdada \ con fam;lta crecida de se1S
huérfanos ...
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ldS Nu,•u"&gt; 4u,,fdfon «Hno proy,.,_ lt» lru,lr.id, .... \',·,,.,. l',1tri, "' 1 i.,...mtc
·, .,' ,
•,,
Nlllt1111ilt1, M,•x110, U111vpr,1d.td N.t, ton.ti Autcmo m.t d,• M,,x1&lt;11, Un1v,•r,1d,1d Aut,&gt;1111111&lt;1 d,•
T&lt;1m,rnl1p.ts, 1997, p 12~
1
jc)S(&gt; T1t•nJ.i d,• ( ·•u•rvo, F,/11d11 Grllt'llll de /11, F1111d,1.-i,m,-,; lt,t1111, 1••1 / l /•"-&lt;·,h· /-..,_·,111,/,,11 m 111 l,•/,,111,1 ./.t
N11a.~ 1 °'1111tt111d,1 C,i,./a dd •..,-11,1 Mrllúl/1•' MP~ko, Ar, h1\ll 1 ~•nN.il d~ l.t N,k 1011.

l,1 lllt')'ll ltlíllM lit• ..t,•rt'\IHl d1f.&lt;l

4ut• \.·u,-..lrtt

h·n1c1( } lfllt' t'll

,,..... Hl".c-1.... )~í,Hldt. .....

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,\\·11, 1 ,;¡ ,lt· ,lt:•N• ·11 I 1 /ll:1111,d Alw II I n1111, c'll l,ll ,111111,,r, M"nh•m•y, A rt tuvo ( ;.,,i.•r.il ,t.•I l'st,1,f.1 J&lt;,
Nm•vo I nin, J&lt;,i..'&lt;1, 1'1'·

1,, hh

�siempre monótono, porque toda la vegetación de este desierto sm
agua, está reducida a una gramínea corta, seca y sm flores, la que es
un excelente pasto para los animales (...) La marcha de esta jornada
fue muy lenta y penosa, los soldados tenían que abrir paso con sus
sables cortando los brazos espinosos de algunas múnosas que
embaraz.aban el paso de los carruajes (...) Cuando la luna se elevó
sobre el horizonte, soplaba con fuerza la brisa del E.S.E.; pero a
pesar de esto, d1Sminuyó poco el calor que habíamos sufrido todo el
día; al amanecer la humedad fue excesiva.9

Esta descripción puede servir de guía para conocer como era la fonna
de traslado entre Monterrey y Laredo a principios del siglo XIX; además, de
aclarar cuestiones fundamentales y detem1mantes en la vida de una sociedad
como es su dima, su topografía y vegetación. LlegaJ1do a Laredo la Comisión
de Limites describió así a la población:
La villa de San Agustín de Laredo o presidio de Laredo fue fundada
sobre la margen iz,quierda del R10 Bravo del Norte el 25 de agosto
[sic] de 1755 y pertenece al Estado de Tamauüpas. Sus calles son
bastante anchas y tienen toda la sin1etría que observaron
escrupulosamente los conquistadores en el Nuevo Mw1do (...)
Laredo que es un pueblo con nombre de villa, estuvo en otro tiempo
muy expuesto a los ataques de los mdios, pero el día de hoy lo
temen (...) Este pueblo estará floreciente cuando el Río Bravo del
Norte sea frecuentado, para lo que ~ necesita que estos estados
adelanten mucho en población(...) Los vecinos de este presidio son
de sangre mezclada; muchas familias son muy blancas, y otras
muchas están mezcladas con la sangre indígena. Aunque no son
muy laboriosos ni industriosos, son aficionados al servicio militar,
algunos son arrieros, otros labradores, y la mayor parte son
pastores, que viven contentos con solo carne, maíz y frijoles, sm
desear otra cosa.1°
Según la Comisión de Lunites, Laredo tenía 2041 habitantes mientras
la población de Monterrey ascend1a "apenas" a 12 mil. Era así descrita:
Monterrey, ciudad y capital de Nuevo León , está situada al pie de
la sierra y a la extremidad N.O. [sic] de un inmenso valle (...) Las
calles por lo regular, se cortan en ángulos rectos, dirigidas más o
menos de N. a S. y de O. a P. muy mal empedradas, no siempre
rectas y adornadas de malas banquetas(...) La industria de la ciudad
de Monterrey es muy corta; la mayor parte de sus habitantes se
dedican a la agricultura. Los productos extrajeros le vienen a
Monterrrey del puerto de Matamoros, y el comercio de ellos lo han
monopolizado, por una ley, unos cuantos particulares (...) Los
ºDian,·de Vlíl¡e de la ComL"lÓ11 de L»mt~, pp. 90-92.
IO Diario de Via¡e de la COIIIISIÓn de Lím1tes, pp. 92-93.

550

contornos de la capital de Nuevo León son muy agradables a la
VJSta y el Cerro de la Silla, situado a una legua de distancia
hem10sea el paisaje.11
Una de las intenciones de la Comisión de Límites era buscar la forma
de poblar el norte del pais y evitar que '1os aventureros que habitan las
fronteras de la Republica" 12 am1aran a los indígenas u ocuparan las tierras
nacionales. Poco lograron realizar pues los proyectos de defensa y
colonización -de los que la Comisión de Límites pretendió ser instauradora- se
vuueron aba¡o diez años después con la mdependenc1a de Texas en 1836, y
aún más con la perdida del territorio después de la invasión americana de
1846-1848.
Después del Tratado de Guadalupe Hidalgo ftrmado el 2 de febrero
de 1848, la situación para ~lonterrey y Laredo cambiana sustancta.lmente a lo
largo de la segunda mitad del siglo XIX; sm embargo, este cambio no supuso
la desapanc1on de la relación entre ambas, smo que dJCha relación se
intensificó. El Tratado de Guadalupe Hidalgo estipulaba, entre otras cosas,
que sena el Río Bravo la nueva frontera mternacional entre México y los
Estados Un.idos. La población de La redo que, s, bien había sido fundada en la
margen izquierda del no CJen a11os antes, y de ese lado te11Ja sus prinic1pales
edificaciones, su plaza principal y la mayor parte de sus habitantes, también
había ido ocupando la margen derecha.
La porcion de pueblo que quedó a la margen derecha del Bravo fue
desmembrada del antiguo San Agushn de La redo que en un mismo momento
se convirtió por obra de los decretos legales en norteamericano y texano.
Según el primer historiador neolaredense la porción de San Agustm de Laredo
que quedó a la margen derecha fue nombrado desde entonces Nuevo Laredo
"como ¡usto tributo de recuerdo y para perpetuar el nombre" de la población
perdida, por decreto del entonces gobernador de Tamaulipas, Francisco Vital
FernáJ1dez. n Sin embargo, en los documentos mas antiguos aparece
indistú1tamente con los nombres de Monterrey de Laredo, t\1onterrey-Laredo
o ú1duso Nuevo Monterrey. Esto último que parece menos probable lo afirma
Gabriel Salruvar, distinguido historiador tamaulipeco. 1~ Sea lo que fuere,
debió haber confusion en cuanto al modo de nombrar el nuevo espacio
geopoütico que se formó en la parte del antiguo Laredo que quedó a la
margen derecha del Bravo. En efecto, un mapa elaborado por la Sociedad
Mexicana de Geografía y Estadística fechado en 1850 asienta frente a La redo el

11

fl1J1TWde Vmjedela Ct.mL&lt;w11,td.nmt~, p.60.
u l11J1rio ele Via¡t· de la C.misl&lt;ll1 de L»mh:s, p. ifl.
13
AHMNJ T )Udil ..~ Rid1t&gt;r, Rt::«7/Q /11~1,in,:11 úlln¡1t11d,ad11 ,lt-Nu,,.'1111.,1,, 1 s.r-1ss.~, 1M5, Ms .• 1'· 1.
14
C'odbriel &lt;;aJdJvdr, Hi;;t,&gt;rii10~11pe,1,l11kla ,k Tamaulipas, Méxiw, fal1torial &amp;•dlri;, deS1lvc1, Nl5, p. 1%.
fo el oon&gt;to en que el pres1d1&gt;nlt&gt; Brnilo Juaw;,sa11&lt;.i on&lt;1 la mslilur,1&lt; ión d,• lil m na l1hw PI 10 &lt;lt&gt; ¡ulio
de 1861 aun se lt&gt; denom.inil Mont,•rn.-,y-1 .are..lo. Vea.,., Ul1s..'S lrigoy&lt;'n, f-1 p1rl/&gt;/m1c1 u.vm•1111er&gt; .le la,;
fro11hTas lllt:rlC/11lilS, Méx1&lt;.o, S.t'., 19J5, p. 16.

551

�nombre de Monterrey.15 Según Richer la fundación de Nuevo Laredo se hizo
entre dos ranchos, uno de nombre Monterrey y el otro llamado Saltillo.16 Sin
embargo, en el libro de defunciones de la parroquia de San Agustín, que era la
única que seguía subsistiendo para ambos lados del río, ya se consignó el
nombre de Nuevo Laredo en los decesos ocurridos en 1849 que, por cierto,
fueron más de los acostumbrados por w1a epidemia de cólera morbus que
desoló las dos poblaciones entre marz.o y abril de ese año.17

.

Un episodio importante después del Tratado de Guadalupe Hidalgo
fue el protagonizado por un grupo de laredenses que pretendieron hacer la
fundacion de la villa de Mier y Terán en territorio nuevoleonés en las
márgenes del Río Salado. Estos laredenses fueron encabez.ados por Andrés
Martínez y Salvador Cuéllar y se atuvieron a un decreto federal que ápoyaba
la repatriación de los mexicanos que habían quedado en los territorios
perdidos. Independientemente de que, ante las dificultades del momento, la
traslación de mexicanos no se efectuó de modo masivo, es importante
destacar las intenciones que guiaban a los que pretendían repatriarse. Para
efectos del caso que nos oc~pa es menester destacar parte de la petición que
aquellos laredenses hicieron al gobernador de Nuevo León José María Parás.
Luego de pedirle los recibiera en su Estado decían:
No nos queda otro recurso para salvamos de tan grande sacrificio, o
de ser extrajeros en nuestro propio país, o de tener que dispensamos
a mendigar la subsistencia y comer el pan amargo de la (derrota].
Queremos pues ser nuevoleoneses para conservar el nombre de
mexicanos ya que la desgracid de la guerra ha querido que
perdamos el de larede11os y que abandonemos el suelo tal donde
existen los restos de nuestros mavores; \' sólo la bondad de la
legislación del gobierno y de los h~bitante's de este estado pueden
suaviz.ar el dolor de tan grande sacrificio que nos acompa11ará hasta
la tumba. rn
La íntima relación -aún conflictiva- entre Nuevo LMedo v Nuevo
León vivida en la décadas de 1850-1860 da cuenta de la fundación de la
aduana de Laredo decretada por Santiago Vidaurri. Esto inició una relación
ri..1t\XitcUl &lt;I h.ií Ol&lt;idd f"'- lí Id ~ , .. .,m t~l"\ "'2'/rlli,ct ,J..~ Id ~ ... ~t",lchJ
df' ( :..\ogrcal Id y E..;1c1dtsti, el H.)11 vbla dtl l.r1 '-llU".:lírt''f'.ló Id nll'•mlrl ~, l ion t,ll cHlO cHlli nor y
d&lt;'m&lt;1s d&lt;1Lo&lt;; &lt;1ck1uirido, r'-lSl&lt;'riornwnt,·. ""'' d" J83(r_ 1-.,t(• . m,,p,, q11,· ¡--..·rt,·1w«' " l,i "&lt;x 1&lt;'l.l&lt;1d
M(•xi1 &lt;111&lt;1 d(• ( ~"'l'/dfkl y l-.'&lt;t&lt;1,hsti1 d ill(' l'"""'nl,1do ,•n la l-xp1,.;i, ion 1)o . unw11t&lt;1I Nw..,tr,1 h (&gt;nt,•r.i
Nor\(' ('11 d An hivo ( ~•rn•r,,I d(• l&lt;1 N&lt;1, ion dP h&gt;i&gt;n•ro ,, ¡unto d,• 1'Jl~. Vl'.tS&lt;' Nu,-,./1,1 fi,•11/&lt;1:1 11,•1 r.,
Mí•xiw, ALN, J998, 1 1 pp.
11• AHM NI ., )11&lt;111 f_ Ri( lwr, R.__"&lt;·1i11 /11,;t,•11cn,,•111¡•cud1t1,/,1 ,l.: N11&lt;~'•' 1,u.:./,• 1S-r-ISS.'i, JAA3, t\h.. r 2.
•~ An hivo lr,1,-si.i d(•~n Agu~tm () ,m.._1,,, T&lt;'x&lt;1,), 1 1hm 1. l ld u11&lt;1nnt•atl,•I l o . .il 17 d,, .,hnl d,• J~tJ.
IR Ar(hivo dt'I Conr,r(•so d&lt;'I 1-s tdd,&gt; dt' Nw•vo 1&lt;'&lt;&gt;n (Al 1-NI.), ,•xp. 1.N. "hp,•d i,•ntP .,.,l,r,• ,•I
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1,-.in, 19'-JI, 775 PI'·

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comercial que aún no termina. Ante el intenso movimiento comercial aún
entonces sin ferrocarril, el consulado de Matamoros hubo de abrir en 1871 una
oficina comer?"J en la__Villa de Nuev~ La redo para que conociera y tuviera
control de _la tmportaao1: y exportacion.19 Años antes, durante la guerra civil
norteamencana se hab,a desatado también una intensa moviliz.ación
conv~endo a la región del Río Bravo en un espacio económico común, como
lo ~ons1deran Ma~io Cerutti y Miguel González Quiroga.20 A este periodo se Je
atribuye la espeae de que la franja ribereña de Tamauüpas fue entregada a
este ~tado por el presidente Benito Juárez en desagravio de las deslealtades
cometidas por Vidaurri privando a Nuevo León de contacto con el Río Bravo.
Como recientemente lo ha mostrado Israel Cavaz.os Garz.a, nada más lejos de
la verdad, pues esa franja perteneció a TamauJipas -incluso hasta el Río
Nueces- desde mediados del siglo XVJJl.21
AJ inicio de la década de 1880, la entrada del ferrocarril a Laredo
Texas y a la Villa de Nuevo Laredo hicieron que esta pequeña villa se
traiis~?rmara paulatinamente en w1a población importante en la mutua
relac1011 con Monterrey y Laredo Texas, y que absorbiera la centralidad de la
región ?anándole la partida por un lado a Camargo y a Guerrero en
Tamaulipas; y por el otro a Lampazos en Nuevo León. Varios fenómenos es
preciso destacar: el progreso relativo de los Dos Laredos; el incremento
demo~áfico que experimentaron; el traslado de comercidntes y compañías
comerciales. Entre quienes migraron y tenían intereses en Nuevo León
debemos nombrar a Patricio Milmo, Francisco Am1endáriz, Tomás
Men~i~ichaga, Francisco y Santiago M. Belden.22 Este último fue presidente
mumcipal de Nuevo Laredo en varias ocasiones y es recordado como
benefactor.

Otro evento importante que no debemos desatender fue la pretensión
del general Bernardo Reyes para convertir a Nuevo Laredo y a Guerrero
ambas villas tamaulipecas, en parte de Nuevo León a principio; de la décad~
de 18~. Para ello se valió de una vieja discusión histórica: la pertenencia del
terntono neos,mtan~erino al Nuevo Reino de León. Fracasó en el intento, pues
en Ta1~1~ulipas topo con pared al enfrentarse a la discusión histórica y
to~grafica que le propuso el gobernador de esa entidad ingeniero Alejandro
Pneto en respuesta a sus demandas. Para convertir a Nuevo León en estado
colindante con los Estados Unidos, Reyes hubo de aceptar entonces la
Hacienda de la Pita en el Estado de Coahuila, donde sin mediar un estudio
mas que circunstancial -y sin duda inducido por la conflictividad política de
los grupos coahu1lenses con el porfiriato- se estableció la población fronteriz.a
'" 1l,-p.: rtnwnt 1&gt;1_'-l,11&lt;• by Un11t•d '-,t.i lt.., , onsulM offi, idls &lt;11 Nu,•v,, 1dí(•do, ( \din C. 1on•n,
H1,t,•11rnl ~Ai tel1 ;,f Nu,: ,, I ,11 u/11 C.•11,11/:11,, Nu,•v,l 1 .irPdo, J&lt;l-11 .
;,, M&lt;trio c·,·rulti y Migu(') ( ;1111,,l,•1 0 u in~~•l, "( ;u,•rr&lt;1 y l 0 111,•r, io &lt;'11 torno c1I Rk&gt; Br,,vo (1855-1867).
l 11w&lt;1 lro11t,·n1&lt;1, '"'I" " 10 &lt;'&lt;•norni,o 11&gt;1111111". H1,t,•11n A-kx1cmm, (15R), v. XI., Núm. 2, o,t uhn&gt;di, 1&lt;•mhn• d,· J&lt;)ll(), PI' 2¡;__297_
.!I l",rctd ( ctVd /t'S ( ,(l í/(1, 1:,,.~ 1l 111~f1 1lltl1h N1tc\..1,1 f &lt;.'llu, M,,xil(), F( ....., fl}l).t , p. 17:\.
-- hlu,,rdo Al,1n on ( ,mtu, f-;•,•/11,1,•11 :¡ ,/rf'c·ml.-11011 C/1 d 111•/l':'lt la~ ,111,/adc~ ti·,111/cn:n~ de
1111/lflllh/"1", Tiju ,111&lt;1, H ( &lt;ll&lt;'gi1&gt; d,• 1,, ¡. ron!N d N,&gt;rh•, 1990, 1'·
0

:n.

.

�de Colombia en 1892. Como resultado de la escaramuza políticia del
momento, Nuevo l..aredo fue ascendida de la categoría de villa a la de ciudad,
con el nombre de Ciudad l..aredo de Tamaulipas; y Colombia resultó ser una
fundación laredense -de los Dos Laredos- ya que la mayoría de las familias
que emigraron a hacer la nueva fundación llegaron, como era n~tural, de_estas
poblaciones que eran las más cercanas.23 Con esto se reprodujo el patrón de
poblamiento del noreste que ya había consignado Israel Cavaz.os Garza_ f que
hemos anotado anteriormente. Fue la Aduana de Laredo la que abno w1a
pequeña oficina que se encargara de la vigilancia fiscal en la nueva población
de Colombia.
La Revolución mexicana trajo a la entonces nombrada Ciudad Laredo

de Tamaulipas una nueva oleada de migrantes del mismo Tamaulip'."5, Y de
Coalluila y Nuevo León. Varias familias de esos estados se ~?leaeron en
alguno de los Dos Laredos. O bien llegaron a w10, e mdJStintamente
cambiaron al otro. Por citar solo algunos regiomontanos o nuevoleoneses que
vivieron o nacieron en l..aredo se debe nombrar a Nemesio Garáa Naranjo,
Enrique Naranjo, Manuel De la Garz.a, Isidro Vizcaya Canales, Aurelio
Gonz.ález Henry, Matías De Llano y Manuel De Llano Martínez. ln~uso se
debe recordar a la comunidad de religiosas del Sagrado Corazon que
"trasladaron su colegio y sus alumnas de Monterrey a Laredo Texas.24
En el decenio de 1930, la carretera nacional fue un nuevo vínculo con
Monterrey. En ese tiempo un incipiente proyecto de industr~ción en
Nuevo Laredo atrajo capitales y bancos regiomontanos. Pero no fue smo ha~ta
mediados del siguiente cuando, después de la Segunda Guerra Mundial,
Nuevo Laredo y Monterrey fijaron su propia identidad al me~os hasta
principios de la presente década. Se estableció así un consenso regtonal que
equilibró las actividades geoeconómicas de la región noreste. Monterrey se
definió como ciudad industrial y comercial, y Nuevo_Laredo como centro
prestador de servicios aduanales y todo lo que ~plica: ~!ta~~n,
afianz.amiento, transportación (carretera y ferrocarrilera), fiscaliz.aaon,
financiamiento, alijo.

laredenses -especialmente los del lado mexicano- tienen en Monterrey lazos
familiares, comerciales o académicos.
En estos últimos años, esta pequeña región del norte de Nuevo León,
del noreste de CoahuiJa y del occidente de Tamaulipas, cuyo centro de
atracción son los Dos Laredos y que indudablemente se vinculan con
Monterrey, ha tenido una serie de cambios derivados de la virtual
modificación de los elementos fundamentales que definen la estructura de la
frontera. Se ha _puesto de manifiesto que la planeación del desarrollo regional
de la frontera no puede fundamentarse solamente atendiendo a cuestiones
económicas, comercialés o fiscales; sino que hay cuestiones sociales, políticas,
éticas e históricas que es menester tener en cuenta ya que la frontera no es solo ,
un lugar de paso de mercancías o pasajeros, sino que, al menos
históricamente, las fronteras mexicanas han derivado en lugares de
establecimiento de poblaciones con una intensa interacción.
En todo este proceso histórico de la frontera la ciudad de Monterrey
ha desarrollado un papel fundamental que aún no termina. El futuro había
augurado para ella y para su región nuevos derroteros que se han visto
temporalmente ensombrecidos por las circunstancias políticas y por las
recurrentes e intempestivas devaluaciones del peso y la inestabilidad de los
precios del petróleo. Pero no es ésta la primera vez que esto sucede. Los
norestenses salieron adelante a pesar de las circunstacias adversas de guerras
internacionales, revoluciones civiles, divisiones internas, sequías o
inundaciones. Monterrey esta ahí desde hace cuatro centurias, otras
poblaciones de la región estaban ya antes y otras vinieron después. Los
hombres y mujeres van y vienen por la región fundando pueblos, familias y
patrimonios. Y la historia es ya muy vieja como para no mostrar a cada paso,
que los lazos que wien a los habitantes de esta región, podrán estrecharse a
medida que tengan en cuenta los conocimientos de esa historia interestatal, y
ahora también internacional, que los explica a sí mismos y a los espacios
donde conviven.

Hoy muchos regiomontanos y nuevoleoneses tienen e~ ambos
I..aredos intereses y relaciones por compartir. Los Dos I..aredos tiene una
centralidad innegable en el norte de Nuevo León que el Ejército mexicano y la
Iglesia católica han entendido al rebasar las fronteras -políticas ~tales al
momento de diseñar y establecer sus propios espacios. La guanucron de_ la
plaza de Nuevo Laredo comprende las poblaciones del norte de Nuevo León;
y Nuevo Laredo pertenece a la zona militar con sede en Monterrey. Por su
parte, la diócesis de Nuevo l..aredo establecida muy ~ent~mente en 1989
comprende varias poblaciones nuevoleonesas. Al nusmo tiempo, muchos
Manuel Ceballos Ranúrez, "El control geopolítico en el noreste porfiriano: Nuevo Laredo y la
fundación de Colombia en 1892", Frontera Norte, v. 3 rnÍII\. 5, enero-junio de 1991, P· 9 Yss.
24 [María del Refugio Ornelas], Vida del Ilmo. Monseñor Dr. Enrique Tomás Lozano, Nuevo
Laredo, Impresores del Norte, 1957, s. p.
Z3

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                    <text>Bibliografía
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Filosofta, n. 70, vol. XXI'-', ed. Universidad La Salle, México, 19%.

LETRAS

�LA SOCIOLINGÜISTICA ANTE EL UMBRAL DEL S IGLO XXI

Dra. Alma Silvia Rodríguez
Centro de Estudios Humanísticos
Universidad Autónoma de Nuevo León

El cambio fundamental e·n la metodología de las ciencias sociales y
por ende, de la enseñanza radica en la diferencia entre la postura
positivista y postpositivista. La primera considera el conocimiento como
copia de la realidad; la segunda, como resultado de una interacción, de una
dialéctica entre el sujeto y el objeto.

'

..

Con vista a este último parámetro me propuse elaborar un texto,
en donde el axioma de la relación lengua y sociedad constituye la base
para sustituir el paradigma de la enseñanza nom1ahva. El libro fue hecho
además, con la intención de llevar tanto al docente como a los alumnos, a
una reflexión seria sobre la Sociolingiiística, ante el umbral del siglo XXI,
misma que hoy presento en este artículo.
El modelo que utilizo en mi texto se funda ~n los principios que
explican cómo se produce la diversidad lingüística, desde la variación
social y situacional, aspectos sobre los cuales investigué ampliamente y
que constituyen la piedra angular de la Socioling1iística, mismos que la
hacen desempeñar un papel de gran importancia en el mundo de hoy.
En la lengua se entreteje la cultura de un pueblo, sus valores y la
concepción de su realidad.
Desde esta perspectiva, la interacción
comunicativa es un dato explicativo de las actitudes y los comportamientos
de las comunidades de hablantes, circunscritos en un entorno social y
geográficamente determinado.
La
relación lengua, tiempo, lugar, agentes, patrones
interaccionales, etc., están en una encrucijada cuyos efectos se exploran día
con día. Examinar e indagar qué se esconde detrás de la interacción
misma, es uno de los mayores retos de la Sociolingtiística.

Los investigadores ac;tuales, están especialmente interesados en las
prácticas discursivas, que constituyen el indicador mas predictivo del
cambio social, así como de los mecanismos de poder que determBian las
formas de comunicación. Desde este punto de vista, la investigación sobre
estos hechos y su reflexión, es el único camino cierto, desde donde surge la
fundamentación teórica y el soporte epistemológico de la Sociolingtiística.

197

�Los avances que se han hecho en este campo, bastan por sí solos
para apoyar el estudio de todo aquello que atañe a la competencia
comunicativa, El investigador ya no puede recurrir únicamente al prototipo
descriptivo. Es necesario, un enfoque basado en el análisis de la interacción,
cuyo paradigma está orientado a lograr modelos de representación
dialógica, que incluyen elementos extralingüísticos y accionales.
La Sociolingüística se interesa en los procesos de cambio, implícitos
en cada hecho social. Este aspecto además, se estudia desde un nivel miéro
hasta lo macro. Circunstancias cuyo alcance encierran en sí, una gama de
factores múltiples.

F.stamos en una etapa de globalización y la microsciolingüística se
queda todavía, sin establecer claramente, la interacción con los macroniveles. Los diferentes estudios en este campo carecen, hasta la fecha, de
una integración conceptual de los niveles micro y macrosociolingüísticos;
porque, en muchos casos, el componente lingüístico no se articula con los
roles sociales de los agentes que intervienen, la variación social y
situacional del habla (Rainer, 1987).
Sin embargo, conviene destacar que lingüistas y antropologos de las
últimas décadas, se han preocupado po( el lenguaje, la cultura y las nuevas
formas del significado. Para ellos el proceso de comunicación, es un sistema
de adaptación cultural, t1n principio único que organiz.a el pensamiento y
constituye un poderoso mediador del entendimiento humano.
El lenguaje, según Vygotsky es un componente necesario en el
sistema cognitivo, que posibilita el desarrollo del sujeto, mediante la
representación de las actitudes sociales y culturales. La investigación
psicobiológica, ha mostrado también que las neuronales en cada individuo
cambian y evolucionan en relación con el ambiente. Incluso, los procesos
de intervención, llámense históricos, económicos, ideológicos, políticos,
etc., favorecen o inhiben el desarrollo cognitivo y lingüístico.

La dimensión temporal, la categoría situacional, la idiosincracia de
los miembros de una comunidad como colectivo, determinan procesos de
pensamiento y usos de la lengua -proyectivos e introyectivos-, que la
persona pone en juego, en su interacción con el mundo.
Desde este ángulo, es interesante señalar que el modelo de
interacción social en el mundo actual, enfrenta al sujeto a una nueva lógica.
Una dialéctica que interroga a partir de la situación del hombre en el
mundo y en su entorno social. Las generaciones de hoy aprenden otras
formas de socializ.ación y la visión cosmológica del mundo es cuestionada.

Hay un pensamiento racional que construye nuevas modalidades
éticas de la colectividad. Se irrumpen los códigos; los signos, inventan otra
historia. La sociedad se autorefiere para sobrevivir. El drama de la
modernidad es contradicción. Los elementos de la situación y el
componente lingüístico se vinculan.
La interacción comunicativa,
constituye la única realidad del sujeto.
El lingüísta se ocupa entonces, de observar la competencia
comunicativa para entender el nuevo modelo de interacción social, en
donde la dinamiz.ación sociocultural, asume un papel protagonico.
Para la Sociolingüística, la relación entre lengua y sociedad,
constituye su objeto principal de estudio, considerando: a) La lengua como
conducta social; b) La lengua vinculada al hombre inmerso en el proceso
de socialización, donde no sólo aprendemos palabras y sus significados,
sino también reglas de comunicación social y comportamientos de acuerdo
a roles, (Haberman, 1981).
El aprendiz.aje humano es aprendiz.aje de roles, que se reconocen,
se aceptan implícitamente, y se manifiestan en la interacción.
La
comunicación reproduce el modelo del mundo compartido por los
-miembros de un grupo social.
Las lenguas y sus correspondientes variedades responden a las
necesidades de comunicación de sus respectivos hablantes; pero, en tanto
que fenómenos sociales, están íntimamente relacionados con el conjunto de
hábitos, valo'res, actitudes, comportamientos, etc., adoptados por una
comunidad.

La Sociolingiiistica estudia la lengua como actividad social, hace
comparaciones entre las variedades de una lengua, se interesa por las
normas y la conducta comunicativa propias de una comunidad; analiza la
competencia comunicativa, y se mteresa fundamentalmente por lo que los
hombres hablan (Halliday, 1990); por la palabra como un signo que no
ocurre aislado de otros aspectos de la conducta humana (Gregory y Caroll,
1986).
S111 descartar, por supuesto, que los comportamientos y las
variedades de lengua, son también resultado de la conciencia lingtiística del
hablante, puesta en juego en la interacción comunicativa.

A partir de estos hechos, se sei1ala que existen varios elementos
mvolucrados en el proceso comunicativo:
a) PMtinpantes en la interacción (comunidad lingiiisHca).

198
199

�Sistema formal de comunicación (conducta verbal).
Tiemp.o en que ocurre.
Tipo de actividad de los participantes (estructura social)
Canal, medio para establecer la comunicación.
f) Forma del mensaje en escala pequeüa (sonidos, palabras, etc. ..) o en un
género específico. (uso lingüístico).
g) Tntencionalidad o contenido del mensaje.
h) Situación o circunstancia.
b)
c)
d)
e)

.,
,1
j

,l

Holliday plantea que la situación puede interpretarse como .una
estructura semiótica; como un marco conceptual de tres dimensiones: La
actividad social, las relaciones y el canal simbólico. El modo del discurso es
un reflejo lingüístico de la relación entre el hablante, su actividad social,
relaciones y medio, induyendo las diferencias entre los grupos sociales:
desacuerdos, tensiones, etc. El hombre aprende su lengua materna en el
contexto de un marco social, donde se representan y se enuncian los
sistemas de valores y los modelos de conducta que serán asimilados por el
sujeto.
Los estudios de la lengua no pueden consecuentemente aislarse de
la cultura. La lengua es el registro de la conducta de un grupo social. Es el
mapa léxico donde es posible rastrear las preocupaciones de una cultura
(Fowler, 1981). Los aspectos más importantes culturalmente hablando, se
ven plasmados en la palabra; en el uso del lenguaje que permite reafirmar _y
conservar el ámbito de sentido del mundo en que vivimos (Basa ve, 1998)
De la relación entre lenguaje y contexto socio-rnltiiral se deriva el
concepto de competencia con111nicatim, tema fundamental de estudio para la

Sociolingiiística.
Según Hymes por la competencia comunicati11a el hablante adquiere
la aptitud de comunicarse de acuerdo a reglas sociales. Por esta razón, él
propone formular una teoría que refleje, la diversidad de la lengua dentro
de la sociedad a nivel de la ejecución, considerando:
a) La comunidad o grnpo social
b) La competencia con11111icatiua
c) La variedad de lengua
d) El contexto funcional (circunstancia explicita del uso de la lengua)
La competencia comunicativa no entraña entonces, la aceptabilidad o
gramaticalidad, sino la relación entre el /Jecho li11gü1stico y el contexto; los
modos de hablar pertenecientes a una variedad de lengua. Las ¡,ariedadcs según
el uso; así como las restricciones discursi11t1s (el acto, el emisor-receptor, el
propósito, la forma, etc.)
200

Las variacionistas ponen aJ descubierto las estructuras lingüísticas
en correlacióri con factores sociales y esto lo denominan covariación.
Los patrones de vanacton y cambio, resultarán en esta forma
comprensibles, si se consideran los rasgos contextuales, es decir:
a)
b)
c)
d)
e)
f)

Conocimientos compartidos
Creencias
Presuposiciones
Intención inferencias
Acciones no verbales
Características de los hablantes y oyentes como sexo, edad, raza, nivel
educativo y clase social, etc.

. __ , . Los intrincados patrones que enlazan las conductas sociales y
lmgmshcas, son explicados por medio de la Teoría social del lenguaje, que
consideran las normas, los usos de la lengua y los problemas de causalidad e
isomorfismo en relación con la comunidad de hablantes. Lo mismo que los
valores y actitudes sobre la lengua, así como la red de categorías
conceptuales que resultan de las experiencias compartidas y las formas en
que el conocimiento se transmite de generación en generación. (Lastra
1992).

'

Las lenguas naturales y las reglas socioculhirales, están íntimamente
relacionadas, porque el significado comunicativo no existe hasta que es
creada la interacción.
Los individuos impücados en una interacción social ejercen un uso
de la lengua de acuerdo a su realidad. La codificación nace como respuesta a
la necesidad de comunicarnos en un marco de normas o reglas

socioculturales.
La Sociolingüístic¡a estudia el comportamiento lingüístico; el uso que
se hace de la lengua. Es decir, las normas que determinan la elección de un
~ódigo que ~e identifica con una variedad de lengua. Se afirma que en la
mteracaon soaal, se ponen en ejercicio, los componentes esenciales de la
metacognicíón, sinónimo de autorregulación cognitiva.

r

Este enfoque nos encara el dia de hoy con el hecho de que no hay
una lengua descontextualizada. Es decir, los factores de cambio parten
fund~entalmente, de las condiciones generadas por la estructura social y
la actitud del hablante. El llamado contexto intralingüístico del sujeto, donde
se mueven, valores, actitudes, comportamientos, mitos, creencias, etc.
201

�El fenómeno de cambio lingüístico se vincula entonces con la
dinámica social. De esta manera, los acontecimientos del habla, como
macrounidades de la comunicación, son fenómenos que presentan
diferencias de una comunidad a otra. Respecto a la actividad lingüística
concreta debe señalarse la universalidad; así como, que la elección se hace
en base a las leyes de la comunicación, las regularidades pragmáticas o los datos
objetivos del sistema (Schmitt, 1988).
Para dar cuenta de los fenómenos de variación soda/, Labov señala
que deben evaluarse de la situación y el contexto. La situación dice
Halliday, es el medio en el que el texto cobra vida. Gregory, por otro lado,
establece como categorías situacionales: La individual, temporal, geográfica,
social y de inteligibilidad; y como categorías contextuales: ldiolecto, dialecto
social, temporal, geográfico y el normal o fuera de la norma (Gregory y Caroll
1986).

La comunicación humana forma parte de la vida misma. La lengua,
al cumplir con la necesidad de comunicación del hombre, está sujeta al
axioma de la interdependencia entre el cambio de la sociedad y la variación
lingüística.
La Teoría social del lenguaje da prioridad al papel que desempeña la
lengua en los diversos tipos de interacción soda/, y consecuentemente se
centra en la covariación, en el uso que hacemos de la lengua.
Por el uso, se refleja nuestra posición soda/, conducta, ompación, etc.
Hablamos diferente en cada situación. Aprendemos cómo comportamos,
así como qué se hace y cómo se dice. El uso de ciertos códigos marca a los
hablantes de un grupo.
El estudio de la lengua desde la perspectiva social, implica
reconocer que es justamente la situación, el ámbito semiótico, en que la gente
intercambia significados, Jo que determina la conducta lingüística del
hablante.
Este fenómeno forma parte consubstancial del proceso de
interacción social, que determina el cambio lingüístico, llamado cavariación.
Hay diversas normas universales del cambio lingüístico, pero es el uso,
la fuerza innovadora que imprime a la lengua su dinamismo particular.
En el uso del lenguaje subyace el análisis de la realidad y su
codificación. La codificación se ha ido creando socialmente como respuesta
a la necesidad de comunicarnos. La lengua posibilita la comunicación y
permite el desarrollo del pensamiento. La lengua es un hecho institucional,

existe en la colectividad, es la cristalización social del habla. La lengua se
asocia consiguientemente al individuo y a la tradición colectiva. La lengua
es una forma de interacción y, por lo tanto, de transmisión de culh1ra.
Mientras la lengua es el modelo colectivo; el habla es el acto individual
de voluntad e inteligencia, por el cual, el sujeto utiliza el código de la lengua;
el enfoque pragmático estudia cómo se producen los significados cuando
usamos la lengua; cómo decimos lo que queremos decir, etc. En otros
términos, los actos del habla (/ocutivos e iloattivos), de acuerdo a los
diferentes contextos culhirales en su forma, frecuencia, distribución y
función. Fundamentalmente el por qué de los actos.

La Lingüística Social sinónimo de Sodolingüística se ocupa en tanto
de las actitudes lingüísticas colectivas; poniendo en consideración tres
factores: a) las variedades lingüísticas, b) las características de las funciones, c)
y las de los hablantes. Se destaca, como señala Fishman, la conducta
extralingüística y los grupos de interacdón, referidos no sólo al sujeto que
entra en contacto e interactúa con la sociedad, sino también a la apropiación
y transformación de la realidad.
Hymes con su modelo speaking investiga los contextos de interacción,
la comunicación en las microestruchtras sociales. En general, los sodolingüístas
han llegado a la conclusión, de la importancia que reviste la interacción
lingüística; la forma en que el hablante analiza y transforma, la realidad en
que vive.
Desde esta perspectiva, se analiza la microestructura, y se refiere a
los actos lingüísticos en el proceso de la interacción comunicativa. Es decir,
elementos tales como: emisor, receptor, código, situación, finalidad, etc., cuya
organización asegura la comunicación entre los hablantes. También atiende a
la influencia del contexto social en el comportamiento del individuo (red de
relaciones personales del individuo), y los factores que regulan la selección
del lenguaje por parte de los usuarios, dentro de una serie de normas sociales.
En la microestructura se investigan, las unidades de la comunicadón
lingüística en interacdón social. Es decir, lo que subyace al acto del habla. Las
estructuras secuenciales; la concatenación de actos lingüísticos en el contexto
de una situación dada. De esta manera, se puede también observar el hecho
de lengua desde la Teona del comportamiento social (Psicología social).

La macrosociolingüística, estudia la estructura social -toda comunidad
social- y bajo qué circunstancias se alteran o producen los cambios de lengua.
Al igual que la variación sistemática; los procesos del cambio; la dispersión
0
contracción del lenguaje.

202

203

�La postura ante lo macro, es que la socialización, condiciona los
procesos mentales de los individuos por medio de agencias de transmisión,
diseñadas con arreglos macroinstitucionales. En esa forma, se estudia las
variedades funcionales o contextuales, las sociales y las geográficas, a partir de
repertorios.
La postura ante lo micro, es que la gente se expresa en consecuencia
a su experiencia de socialización. Es decir, de la esfera soda/, a partir de la
cual, cada individuo interactúa, asume un rol de acuerdo a su stahis.
Según Fishman (1972) cuánto más se oriente el estudio a lo

lingüístico, mayor la probabilidad de pem1anecer en el nivel micro; si vamos
a los procesos sociales, se tenderá a lo macro.
La condicion más importante, sin embargo, para la interpretación
de estos fenómenos es, la correlación de procesos comunicativos en
situaciones determinadas. Es decir, los factores determinantes de la
conducta del sujeto.

comunicación verbal. De esa manera se habla de una forma sígnica de la
comunicación humana (R. Barthes).
Las formas paralingüísticas son una semiotización del habla, en la cual
los sujetos intercambian específica y sistemáticamente signos que tienen un
contenido.
Lo paralingüístico no es competencia de la Sociolingiiística, pero
resulta pertinente mencionarlo, porque constituyen prácticas sociales
correlacionadas con la intención comunicativa del hablante.
Las mediaciones que intervienen
evidencia el polifimcionalismo del lenguaje.
hasta su fin, el proceso de comundación
parámetros; normas, valores, principios, etc.,

en la comunicación, ponen en
Desde el objeto de referencia
involucra un sin número de
que determinan un modelo de

representación del mundo.
La mediación cognitiva, elabora un relato que, a través del acto
comunicativo expresa [os cánones sociales, éticos, politicos, institucionales,

El estudio de la conducta lingüística, enmaracada en el modelo de
comunicación, muestra claramente su vinculación con el rol que asume cada
sujeto, y que gira en tomo a las actitudes y la conciencia linguística, en ünea
directa con la etnicidad y la reproducción culhtral. (Bernstein, 1981).

etc., y aún, los parámetros sociales se interrelacionan con un uso, una
forma de hablar.

La Sodolongüística ha demostrado interés, en el conocimiento
intralingüístico y extralingüístico relacionados con las funciones del lenguaje

Los grandes desafíos de la Sociolingliística están en relación con el
contexto social en que se produce el '¡1Jlb/a. Es decir el papel del lenguaje en
cada una de la variables mu/ti-dimensionales del contexto social.
Determinante, a su vez, de la identidad del hablante.

pertinentes y apropiadas culturalmente. (Garton, 1994).

En todo ado comunicativo, hay un proceso de intenoriz.ación que
•representa el input lingüístico asociado a otro input social. Es decir la
progresión evolutiva de la apropiación del entorno. Un sistema normativo
consolidado; donde están implicados los roles que el sujeto ha aceptado en
su grupo social.
La identificación de cada hablante se hace a través de su discurso.
Se comprende que, el hablante asume una función referencial en el marco
de una metacomunicación, sin perder su papel de emisor-receptor en el
contexto situacional, en el cual se inserta el acto del habla (Halliday, 1990).
Pero también es necesario agregar que E. Hall y George L. Trager
postularon en 1953, una Teoría de la cultura basada en el nuxlelo lingüístico.
En la teoría establece que junto a la forma üngüística, existe un cimiento
que llaman infraculhlra, es decir, manifestaciones cond11ch1a/es que han
precedido a la culhtra; estas prácticas no verbales suelen acompañar a la
204

Todos los aspectos antes mencionados, están íntimamente unidos a
los procesos inconscientes de los hablantes, que determinan, en gran parte, la
visión que éstos, tienen del mundo. El presupuesto subyacente a esta
postura ha contribuido al avance de la Sociolingiiística al afirmar que el
mensaje recuperado por el hablante, conlleva su interpretación del
significado inserto en los mecanismos sociales de la interacción.
(Bemstein: Teoría de la determinación lingüística del aprendizaje).

La Lingüística tradicional minimiza el significado social. De acuerdo a
esta teoría, el lenguaje significa estruchtras gramaticales, reglas que
determinan la gramaticalidad del habla. La Sociolingiiística en cambio, aborda
las conexiones entre las variables contextualizada en un espacio
m11/tidimensional, que rebasa los limites del formalismo y la colocan ante el
umbral del siglo XXI, como la disciplina por excelencia para abordar el
sinom io lengua-sociedad.
La investigación sociolingüística guarda también, una relación con
situaciones históricas concretas. La aprehensión de la realidad sociolingiiística,

205

�consiste en desplegar las variables en sih,ación y, en la medida de lo posible,
poner en tela de juicio las categorías mismas, en función de tres clases de
desigualdad social lingüística: La subjetiva, la estrictamente lingüística y la
comunicativa (Hudson, 1981).

•

•

A este respecto Halliday señala que las funciones del lenguaje deben
encaminarse hacia:
•
a. Comunicar sucesos y procesos del mundo y sus implicaciones (ideacional).
b. Expresar la actih1d del hablante hacia esas p¡oposiciones y la relación
con su interlocutor (interpersonal).
c. Presentar lo anterior en textos coherentes (textual).
La Sociolingüística respalda el argumento de que las variables
lingüísticas están relacionadas con el papel que juega el poder de las
macroinstih,ciones. Labov y Ferguson han realizado investigaciones en este
sentido, favoreciendo la discusión metodológica acerca de la
interdependencia entre lengua, sociedad y poder (Teoría de las mediaciones).

El modelo más sencillo sobre la relación entre lenguaje y poder está
basado en el principio de correlación o rovaración. Lenguaje y poder están
teorizados como dos entidades distintas (ambas variables). En un contexto
social dado, las relaciones interpersonales ocupan una posición especiaL pues
dan como resultado una elección lingüística por parte del hablante. La
elección es un indice de las relaciones que están en juego. En esta forma,
las covariaciones documentadas de formas lingüísticas, revelan las relaciones
de poder. Ejemplos de esto, son la utilización de una jerga especializada por
élite profesional, los reclamos de las mujeres al preguntar en una entonación
alta, la diferenciación entre la variedad alta y baja de la diglosia (Ferguson),
extranjerismos introducidos en el discurso artístico, etc. (Bright, 1992).
R. Fowler y Bob Hodge, en su análisis crítico sobre la novela de G.
Orwell, 1984, hablan de este fenómeno, afirmando cómo la influencia de la
estruchlra social afecta la experiencia lingüística activa y pasiva, debido a la
desigualdad en la distribución del poder en nuestra sociedad. Orwell
vislumbra la siguiente paradoja: Cuando el lenguaje es apoyado por el
en el poder, el control es más poderoso e irracional.

grupo

Estas reflexiones, han favorecido el surgimiento de otras líneas de
investigación como la Lingüística crítica que propone para análisis del

Gramática de la modalidad: Construcciones lingüisticas pragmáticas o
intl!Tpersonales que expresan las actitudes de los hablantes consigo
mismos, para con sus interlocutores y para con sus temas.
Transformaciones o manipulaciones: Nvminalizaciones y pasivizaciones,
asociados con el poder; clasificación (examen del léxico de textos):
Creación de nuevos términos o cambio del sentido de otros: Producto de
los mecanismos psicológicos que subyacen en toda interrelación.
El nivel descriptivo: Coherencia, orden y unidad, que no puede soslayarse
si se quiere enfocar científicamente un objeto de conocimiento.

Hudson, en relación con los variables sociales que ocurren en un
espacio multidimensional, hace una llamada a la investigación, en apoyo a las
áreas de desigualdad lingüística y s~dal. Coordina esfuerros como sociedad.
Señala también que, el uso de una variedad de lengua no aceptada
mayoritariamente, es la causa, no única, pero definitiva, para la
descriminación social. En este proceso el concepto de derechos lingüísticos,
cobra mayor importancia cada dia, Los derechos lingüísticos forman parte
de los derechos humanos, especialemtne para las minorías étnicas (Hamel,
1995).
De acuerdo a Hudson, existen tres clases de desigualdad lingüística:
La subjetiva, la estrictamente lingüística y la comunicativa.
La desigualdad subjetiva se refiere a lo que la gente piensa de
acuerdo a la forma en que habla un individuo. De esta manera, el lenguaje
contribuye a la descriminación social, al utilizarse como medida para evaluar
a las personas.

La desigualdad estrictamente lingüística, hace alusión a la
discriminación social, elementos que uno puede reconocer por experiencia.
La desigualdad social se plantea, en las oportunidades de vida, trabajo, etc.
Los perjuicios desfavorables son proyectados como resultado del habla, así
como en otros factores observables, como el vestido.
La desigualdad comunicativa subraya la forma como se utiliza el
habla para comunicarse eficientemente. Este tipo de desigi1aldad, incluye la
subjetiva, tanto como a los diferentes niveles de concephlalización y cultura.
Relacionando este campo con la política educativa y el mercado de trabajo
(Hudson, 1981).

len.guaje:
•

La gramática de la transitividad: Análisis de los tipo~ de predicados
presentes en los textos, por ser encargados de presentar los
acontecimientos.
206

En relación a estos hechos, los derechos humanos lingüísticos, han
aflorado recientemente. Se desarrollaron primero como un subcampo de la
planificación de lenguaje, para luego, constituirse como un derecho.

207

�Los derechos lingüísticos se han enfocado a: políticas del lenguaje;
políticas educativos; políticas de empleo y acceso al mercado de trabajo; políticas
sociales y de atención a la salud. Igualmente, a la implementación de estas
políticas y la autonomía social y cultural de las minorías (Bratt Paulston, 1995).
El interés de la Socioling,iística hacia: La desigualdad lingüística y
social, la lengua en contacto, el estudio de la variación, la planeación lingiiística,
etc., son prevalentes.

La discriminación relacionada con la dimensión biológica y política,
preeminentes muy nueva. Es John Baugh, afirma incluso, que los lingüistas
son un arma decisiva contra el racismo, pues son los únicos que pueden
desterrar el concepto de superioridad de los grupos de poder.
Baugh explica que la forma como se concibe al negro en contraste
con el blanco, es por factores etnoling,Hsticos, que postulan supuestas
deficiencias genéticas, ocasionadas por problemas de racismo y estratificación
social.
Al respecto, existe una creencia común entre los blancos, de
considerar a los negros, de raza inferior, incluso de inteligencia limitada, a
consecuencia -muchas veces- del uso de un código restringido, no imputable
a ellos como lo ha destacado Bernstein y otros grandes lingüistas. Este
problema se corresponde con el de estratificación que tiene dos
dimensiones: La política y la económica. la primera se basa en una
interpretación estrictamente genética y se corresponde con la postura racista,
y la segunda, no toma en cuenta los fenómenos etnolingiiísticos funcinales . .Es
decir, la postura de deficiencias genéticas, pero postula que los negros
tienen una inteligencia inferior y una falta de lógica y de abstracción. Esto
implica supuestamente, una deficiencia en el nivel de desarrollo del lenguaje y
una deficiencia en las aptitudes para establecer asociaciones de ideas. Las
dimensiones políticas y económicas de esta actitud, implican la superioridad
de los grupos blancos en el poder (El Modelo Blanco).
El problema se ha agravado en la actualidad, porque los medios,
han utilizado como estrategia perpetuar y reproducir el status quo étnico.
Van Dijk en su texto sobre Prensa, racismo y poder el poder social que ejercen
los medios informativos, su influencia sobre las audiencias, y el papel que
asumen sobre las estructuras sociales, culturales, poüticas y económicas. Las
categorías teóricas para explicar el problema son: poder, acceso, influencia,
comprensión, modelos e ideologías. Para probar sus postulados, examina el
problema del racismo en sociedades occidentales, después de haber
analizado mil ciento ochenta y cuatro notas informativas publicadas en la
prensa inglesa y holandesa. Los tres papeles que descubrió que juega la
208

prensa son: Informar de actividades, reforzar actitudes de élites políticas y
tener un papel autónomo en la legitimación del grupo racial blanco.
Por otro lado, estudios hechos en Estados Unidos, México y
Venezuela, han encontrado una relación estrecha entre este problema y las
operaciones de mercado. Se elige una variante, porque los hablantes saben
que les favorece en su vida social y laboral. Los mecanismos de poder
generan las formas de prestigio.
Si los discursos son la materialización de formas ideológicas ya
establecidas, el hablante reproducirá el discurso previamente aprendido o
impuesto por los mecanismos de poder.
Este fenómeno lingüístico asociado al prestigio, lo mismo que al poder
de un grupo social están ligados a la conciencia lingüística. Los integrantes de
una comunidad poseen una conciencia lingüística que les permite identificar
sociolectos estigmatizados. la relación entre estratos socioculturales y
conciencia lingüística, es muy estrecha. El sujeto sabe que hay un juego de
factores establecidos que determinan, por ejemplo (relaciones asimétricas:
jefe/subalterno) y (relaciones simétricas: amigo/amiga).

La conciencia, igualmente · le proporciona al hablante, criterios de
corrección o de prestigio, conforme a un status quo étnico y a un mercado
laboral. Este fenómeno se relacion!i con la seguridad o inseguridad lingüística,
que a su vez provoca la hipercorrección.
Factores como: educación, profesión, ingreso, determinan un
mercado de prácticas lingüísticas, un uso de variables identificadas con un
sociolecto de prestigio. A lo que habría que agregar los comportamientos de
sociedades urbanizadas en contraste con otros marginados.
Las instituciones que cumplen la fu.nción de perpetuar un sistema
social, se sirven de la comunicación de las masas para preservar el poder o del
orden social. De esta manera, los sociolectos se asocian con la dinámica
social; con el uso que la sociedad hace de la lengua en múltiples facetas. La
interdependencia a nivel de las macroestructuras puede analizarse en
términos de congruencia y manipulación; legitimación del poder y expresión de
presión o pasividad sociopolítica.
La variedad de lengua que caracteriza a un grupo hablante, representa,
la dimensión inherente y oculta de todas 1as culturas. la Sociolingüística
estudia la covariación, para desarrollar un mayor entendimiento de la
naturaleza del lenguaje y la influencia de las redes sociales que vinculan al
individuo con un grupo. El ethos cultural, el sustrato axiológico que opera en
una cultura y que afecta de una manera directa o indirecta, el habla.
209

�La Sociolingüística afuma la relación entre el desarrollo del lenguaje
y los procesos cognitivos y funcionales de cada individuo, entendiéndolos
como un todo.
Este enfoque sociocognitivo y la incorporación de las variables de
orden situacional y contextual, han favoreci&lt;J.ó el florecimiento de diversas
disciplinas que abordan el lenguaje con un enfoque comunicativo y
funcional.

La orientación del hablante hacia la norma social dominante, abre
una gama de posibilidades en tomo a considerar la lengua como un referente
simbólico. El proceso inconverbal, de creación y transmisión de sentido conduce
a configurar un nuevo tipo de metodología lingüística, que se encarga del
estudio de los significados connotativos que a través de diversas estrategias
discursivas, expresan el entorno sociocultural.
La perspectiva actual se orienta al estudio del lenguaje, no sólo desde
las bases cognitivas, sino ante todo, de las sihtaciones comunicativas. Los
enfoque sodocognitivos, y la incorporación de los derechos humanos
lingüísticos, implican una nueva postura de la Sociolingüística que se enfoca
hacia las desventajas que ocasiona el uso de una variedad de Lengua no
aceptada mayoritariamente (variada no estándar, etc.); al análisis de la
separación entre grupos sociales que hace más profundos los prejuicios
lingüísticos.
La contribución de la Sociolingüística es de suma importancia
también para el proceso educativo. Connotados especialistas señalan, en
este renglón, que la educación que recibe cada individuo afecta su forma de
comunicarse, y esa manera de comunicarse afecta su desarrollo académico.
Para la Sociolingüística, los sistemas de ideas y creencias, que por lo
general se organizan en tomo al sistema axiológico de una comunidad,
constituyen la base de la organización sociocultural y la fuerza que afecta
directamente el comportamiento lingüístico. Se puede comparar la ideología,
con el contexto social, desde el momento en que los individuos que se
encuentran inmersos en ella, son afectados por códigos y repertorios
' comunes que identifican al individuo con la ideología que profesa (Crystal,
1994).

I,.a vida social y profesional, exige un uso Lingüístico legitimizado por
la ideología dominante, que reclama al mismo tiempo, una conducta
Lingüística para mantener el sistema. Esta direccionalidad explica un
componente esencial del sistema. Un mecanismo de control que sirve para
ordenar las sociedades a través de todos los tiempos.
210

_ Las decisiones acerca de las políticas del lenguaje, incluyendo las
cd11cahvas, sé basan principalmente en razones políticas y económicas
reflejando los valores de los grupos que sustentan el poder. La escolarizació~
. favorece el acceso a los derechos humanos lingüísticos, pero no puede
oponerse a lasf11er:as políticas, económicas y sociales (Bratt Paulston, 1995).
Las dif~re1_~~ias lingüísticas -acorde a las explicaciones de HaUiday y
muchos otros lmgutstas, dependen, sin lugar a dudas, de las diferencias de
p~der y _estatus. La distancia y las barreras sociales potencializ.an las
d~ere~c1as de_ estatus en el lenguaje, en el mismo sentido en que las
d1st~nc1as espaaales generan los dialectos geográficos (Newmayer, 1988). La
Soao/ingüística implica entonces una postura que enfrenta la época en la
que vivimos, pues aborda el fenómeno lingüístico como un°acto simbólico
y pragmático.
_".'ºr tanto, el entorno cultural queda entramado en el leng11~je y es
transmitido por el hablante, en términos de una conducta verbal y no verbal.
Lo que significa, en última instancia, que las formas lingüísticas son
conformadas de acuerdo a nuestra experiencia y a los valores del grupo 0
comunidad a la que pertenecemos.
"Ningún problema sociocultural, en ninguna sociedad moderna,
puede ser enfrentado y resuelto sin dar gran importancia a los factores
lingüísticos en análisis; el progreso civil de una nación, debe ajustar
cuentas con la lengua y tener en cuenta los condicionamientos sociales de
ella" (Berutto, 1979;.134).
_ Este es el marco de referencia de la Sodolingüística que propone un
paradigma donde los planteamientos acerca del objeto de estudio, se
estable~en sobre la _base de contextualizar el hecho de lengua, a partir de la
comple1a red de vanables sociales. Donde esta perspectiva, se rompen mitos,
al abordar la lengua desde una perspectiva contextual o situacional.

La dinámica del cambio social, la transformación del entorno o el
acontecer, el área geográfica sobre la que se asienta un grupo, la influencia
de factores políticos, económicos y culturales, están relacionados con la
diversidad de lengua.
El cambio además, explica el grado de avance de una civilización.
A may~r progreso, se habla de nuevas formas de comunicación; a mayor
comple11dad, se observa la existencia de grupos lingüísticos múltiples.

~ dinámica del cambio social, pone en evidencia el polifuncionalismo
d~I le_n_guaJe, resultado del proceso de interacción. La lengua entonces, no
significa una abstracción, sino un proceso social a través del cual, la
211

�comunidad de hablantes se expresa y define su visión del mundo y de la
vida. En este marco de la contextualidad, la Socíolingiiística ha encontrado
su gran desafío; la posibi.lidad histórica de artic~larse con un _movimiento
de universalización que crece a partir de cada umverso especrftco.

LA ESTRATEGIA PERSUASIVA
DE ALFONSO REYES: UN ENSAYO REPRESENTATJVO1
Eugenia Hovenaghel
Universiteit Gent
Fonds Voor Wetenschappelijk Onderzoek
Ylaanderen2

La Sodoling,Hstica desde el contexto y desde las ex_¡gencias r~ales de
la interacción comunicativa, se presenta nueva dimensron que exige este
fin de siglo.
Es decir, con la apertura que plantea el diálogo, desde las exigencias

..,

concretas de las culturas. Desde la mleracción que implica el proceso de
transformación intercultural que apunta a un futuro que no agota )as
tradiciones pasadas, pero advierte una nueva tarea. La que exige de
nosotros estudiar el lenguaje desde las experiencias actuales, incluyendo la
atención a las nuevas modalidades éticas de la colectividad y a los
problemas de los oprimidos de todos los universos culturales.
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Jalapa.
&amp;hmitt.
212

INTRODUCCJON
El ensayo que escogí es para comentar aquí en la Capilla Alfonsina
es representativo de Alfonso Reyes por dos razones. Primero porque gira
en torno a Goethe (1749 - 1832); en segundo lugar por la valoración
positiva de América en general y de lberoamérica en particular.
El estudio de Goethe es una constante en la obra de Alfonso Reyes.
Ya en 1910, el regíomontano redacta el artículo "Sobre la simetría en la
estética de Goethe" (Reyes, 1955). En el primer centenario de Ja muerte del
célebre alemán, Reyes escribe el estudio extenso "Rumbo a Goethe" para
publicación en la revista Sur de Buenos Aires (Reyes, 1932). De 1947 data
el soneto ""Goethe y Lopez""(Reyes, 1983, X: 433). Cuando se celebra el
segundo centenario del nacimiento de Goethe", Alfonso Reyes contribuye
con el texto "Notas sobre Goethe" al volumen de homenaje promovido por
la UNESCO (Bentler, 1949). Cinco años después, el Fondo de Cultura
Económica publica otro estudio titulado Trayectoria de Goethe (Reyes, 1949).
En 1993, finalmente, José Luis Martínez recopi.la en el tomo XXVI de las
Obras Completas una cantidad impresionante de notas inéditas de Alfonso
Reyes sobre Goethe (Reyes, 1993).
0

Alfonso Reyes logra una familiaridad con la obra goethiana y con
la crítica goethiana a través del estudio de las obras que encontramos en su
biblioteca. Reyes dispone de algunas ediciones de la obra goethiana en
3
alemán a más de una extensa colección de traducciones de Werther,
Wilhelm Meister, Faust y otras creaciones de Goethe. Se trata tanto de
traducciones al español• como al francés5 y al inglés6. La colección de
textos sobre Goethe, propiedad de Alfonso Reyes, consiste principalmente
en trabajos biográficos7• Entre los documentos que ofrecen testimonio de
la vida del poeta alemán, hay que destacar unas traducciones españolas y
francesas de las conversaciones de Goethe con Eckermann, en las cuales
Reyes investiga con mucha precisión (Reyes, 1993: 17)8. También son
numerosos los estudios de crítica goethiana en la biblioteca de Alfonso
9
Reyes • Huelga resaltar finalmente entre los libros propiedad de Reyes
algunos estudios extensos sobre la obra científica de Goethe1º.
213

�-

La preocupación por América constituye un tema recurrente en la
obra ensayistica de Alfonso Reyes. A menudo, Reyes defiende la capacidad
cultural e intelectual del Nuevo Mundo. Pensemos en ensayos como "El
diálogo de América" (1959, IX: 230 - 233), "En la VII Conferencia
lntemacional Americana" (1960, XI: 71 - 74), "El sentido de América"
(1960, XI: 79 - 81), "Notas sobre la inteligencia americana" (1960, XI: 82
- 90), "Posición de América" (1960, XI: 254 - 270), La división XIX de No
hay tal lugar (1960, XI: 381 - 384) o "Europa y América" (1989, XIT: 723
- 724). En el ensayo "Goethe y América " de 1932 (Reyes, 1980; Reyes,
1983), Reyes comenta en qué medida el célebre poeta alemán se sintió
ligado con el continente americano. El ensayista cita varios puntos de
contacto entre el poeta y América: La presencia americana en la obra
goethina, los encuentros con sabios y trotamundos alemanes que le
relataron a Goethe sus vivencias americanas, los objetos americanos que
Goethe poseía, el extenso viaje al nuevo continente de Alejandro von
Humboldt (muy estimado amigo de Goethe) y las declaraciones del propio
creador de Wether acerca de América. Reyes concluye que Goethe mostró
amplio interés por América y que debe haber tenido confianza en eUa.

1

\

1

Es harto sabido que Reyes trata detalladamente el arte de
convencer de los clásicos en La Antigua Retórica (Reyes, 1983, XTII: 347 558). Sin embargo, la crítica dedica menos atención a la retórica de Reyes
en sus propios ensayos. Analizaremos a continuación el ensayo "Goethe y
América" centrándonos precisamente en sus procedimientos de
argumentación. Por ello partiremos de las conocidas exposiciones de
Perelman y Olbrechts - Tyteca (1952, 1977, 1989) quienes religan la retórica
(el arte antiguo de persuadir) a la filosofía. Religan, decimos, porque en el
contexto del análisis literario, se suele referir sólo a una de las tres partes
de la antigua retórica: La "elocutio", o sea, el estudio de las figuras
literarias. Perelman y Olbrechts se oponen a esta tendencia y hacen
hincapié en los dos otros apartados de la retórica que se vinculan con la
filosofía: La "inventio" (encontrar argumentos válidos) y la " dispositio"
(arreglar los argumentos en un discurso bien ordenado). Ambos estudiosos
señalan además la facilidad con la que se pueden aplicar estas categorías
retóricas al análisis del discurso literario. En concreto, mediante la
aplicación de la teoría de Parelman y Olbrechts - Tyteca a un ensayo
representativo de Alfonso Reyes, querríamos investigar cómo el mexicano
universal pone en práctica la teoría de la Antigua Retórica que le es muy
familiar.

2. LAS LINEAS ARGUMENTA. TI VAS
Consideremos ahora de modo más detenido las líneas
argumentativas elaboradas por Reyes con el objetivo de persuadir al
214

público de la validez de sus conclusiones: Importa no pasar por alto la
técnica de asimilación aplicada en el título "Goethe y América". El titulo, a
primera vista, ·no parece argumentar, pero gracias a la mera asociación del
Nuevo Mundo con tamaño escritor, Aménca participa en la gloria que
envuelve a Goethe. Podemos referir en este contexto a algunos ensayos que
Reyes escribió practicando la misma estrategia de asimilación entre
europeos de gran renombre y el continente americano: "Góngora y
América" (1983, VII: 235 - 245), "Samt- Simon y América" (1983, VII:
299 - 301), "Ortega y América" (1983, XXIII: 328), "Chateaubriand en
América" (1983, 111, 426 - 433), "VaUe - lnclán y América" (1956, IV:
283 - 286), "Paul Valéry contempla a América"
(1983, Xl: 103 - 105)
y,
saliendo del ámbito literario, "Garibald1 y América"
(1983, IX:
74 - 80).

Pasemos del título al "exordio", el párrafo en que Reyes procura
granjear la benevolencia del público. En un primer momento, Reyes llama
la atención del lector refiriendo a una declaración sorprendente de H.
Krüger: "Siempre es posible escribir sobre Goethe y ... -añadiendo
cualquier tema, porque todos parecen haber tentado aquella robusta
curiosidad" (GA: 71). Enseguida, Reyes provoca la risa citando asuntos
como "Goethe y la aeronáutica" y "Los dolores de muelas de Goethe y sus
dentistas" (GA: 71). Reyes aprovecha la ocasión para resaltar que,
comparando con temas de esta índole, es muy razonable el tema "Goethe y
América".

Pero el exordio no gira tanto en torno al tema smo a la persona del
orador. Reyes admite no saber todo sobre el tema propuesto, diciendo que
es un "tema en e l cual confieso no conocer ninguna investigación anterior,
aunque estoy seguro de que existen" (GA: 71). El ensayista también pone
de relieve las posibles imperfecciones de su trabajo: "A lo mejor, por
buscar en los rincones goethianos, habré olvidado algún pasaje
fundamental y de bulto." (GA:71). Reyes insiste en el carácter limitado de
su investigación: "Mis contribuciones son escasísimas, pero son de primera
mano." (GA:71). El ensayista concluye con suma modestia: "Por lo que
valgan, he aquí mis anotaciones". (GA: 71). La prudencia y objetividad
manifestadas resultan muy eficaces porque el lector, tranquilizado por este
exceso de moderación, va espontáneamente más lejos y supone que el
estudio de una persona tan prudente ha de ser bien documentado.
Además, esta técnica de atenuación causa una llllpresión muy favorable de
sinceridad y contribuye a alejar la idea de que el discurso es un
procedimiento con objetivo preestablecido. Ello nos conduce a otro punto
relacionado con la aparente naturalidad del dJSCUrso: La falta de anuncio
de las partes que se van a tratar en el estudio. Quintiliano (Perelman y
Olbrechts - Tyteca, 1989: 760) menciona que tal anuncio tendría el

215

�inconveniente de quitar al discurso el enca11to de la espontaneidad. En
"Goethe y América" no sólo falta un anuncio del orden de los argumentos,
Reyes tampoco presenta la tesis que va a defender en el discurso. Cicerón
(Perelman y Olbrechts - Tyteca, 1989: 751) distingue es este contexto dos
tipos de argumentación: Una directa {que empieza con la exposición de la
tesis del discurso, argumenta y enseguida concluye) y otra que da un
rodeo por la emoción (elabora los argumentos, conmueve al lector y por
último presenta la tesis defendida). "Goethe y América" es sin duda un
ejemplo del segundo tipo de argumentación. Ya volveremos más
detenidamente sobre ello al llegar a los párrafos concebidos para
emocionar al público.

\

Si el exordio transmite cantidad de información, el párrafo
siguiente se puede comentar de modo sumario. Reyes menciona
brevemente que para el joven Goethe, América es "sólo una palabra" con
sonido parecido a "Turquía o Arabia" (GA: 71). El ensayista no insiste en
este hecho ni se esfuerza en refutarlo. Reyes sugiere así que esta fase del
joven poeta es de poca importancia y aprovecha hábílmente la ventaja de la
distinción tradicional entre los actos de la juventud (menos decisivos) y los
de la madurez, que tienen más peso.

Los sabios de todos los puntos cardinales se las
arreglan para gasta.r un par de días en la corte de
Carlos Augusto, aldea versallesca. Entonces, por
entre el tumulto de las demás, rompen las visiones
de América. (GA: 72)
Después Reyes analiza las aportaciones de "J.G. Seume, poeta y
vagabundo que fue soldado en América" (GA: 72), "el naturalista y
bibliógrafo norteamericano Joseph Green Cogswell" (GA: 72 - 73), "el
coronel de ingenieros W.L. von Eschwegw, mineralogista que vivió en el
Brasil" (GA: 73) y "C. F. von Martius, el de la Flora Brasiliensis, que vino al
Brasil en 1817" (GA: 74). En la segunda parte de la descripción del período
en Weimar, Reyes repite esta ampliación síntesis - análisis. Reyes resume
que "no sólo las plantas, los fósiles y los objetos de museos, también la
obra humana en América da asunto a sus meditaciones" (GA: 75). Reyes
sigue con el análisis de partes de la obra goethiana (Reflexiones y aforismos
sobre las ciencias naturales y Reflexiones morales) y de conversaciones con
Eckermann y Müller (GA: 75).

Reyes se apresura a entamar el período que Goethe pasó en
Weimar con su amigo Carlos Augusto, duque de Weimar. En contraste con
el párrafo anterior, aquí Reyes aplica varias técnicas para fijar bien la
presencia de este período en la mente de los lectores. A continuación
comentaremos dos entre las muchas estrategias utilizadas a este fin. Así,
Reyes acentúa el apartado so·bre Weimar mediante una acumulación de
figuras. Una metáfora expresa la residencia de Goethe en Weimar: "aquella
harmoniosa naturaleza se siembra en Weimar" (GA: 72). Una comparación
equipara Weimar a "un suelo neutro donde prosperar libremente" (GA:
72). Y una paradoja subraya la facilidad con la que llegan a Weimar las
noticias de todo el mundo11 •

Es evidente que la evocación de cantidad de ejemplos de la misma
índole (ora visitas de conocedores de América a Weimar, ora presencias
americanas en la obra o conversación goethianas) se destinan a pasar desde
los casos isolados a una generalización. A partir del caso particular, uno
busca la estructura o regla subyacente. En efecto, citando varios ejemplos
concretos en que el escritor del Fausto mostró interés por América, Reyes
lleva al lector hacia la conclusión que este interés no es gratuito sino que
constituye una característica permanente del gran poeta alemán. A veces,
Reyes explica además esta generalización. Dice el ensayista por ejemplo
que Goethe recoge su versión de dos canciones de carubales brasileñosl2
para corregirlas, "lo cual indica el interés con que las miraba" (GA: 72). En
otra ocasión, Goethe,

[...] puede decirse sin exageración que Goethe✓el
sedentario viajó más sin salir de la Sala de Juno
que cuanto había viajado antes -y no era muchoel Goethe agitado y wertheriano de la primera
manera. (GA: 72).

[...] como no encuentra asunto de qué hablar con
los curiosos que lo visitan, se pone a decir lo
primero que se le ocurre sobre los Estados Unidos,
lo cual prueba que se le ocurrían muchas cosas.
(GA: 72f

Tal paradoja se soluciona si uno piensa en los dos sentidos de
" viajar", un sentido literal de desplazarse y otro sentido figurado de
conocer otras culturas. Otra técnica de ampliación es la elaboración
analítica de lo dicho de modo sintético. Reyes amplia la materia al resumir
el papel de los huéspedes de Weimar (síntesis) antes de enumerar los casos
concretos (análisis}. Aquí tenemos la sintesis:

Reyes aplica otra técnica para incitar al lector a generalizar el valor
de los ejemplos dados: el ensayista insiste en el entusiasmo del autor de
Fausto a propósito de América. Goethe se interesa "vivamente" por los
estudios de Martius de botánica americana, anuncia "con entusiasmo" una
nueva variedad de palmera brasileña, habla "con verdadera emoción" del

216

217

�viaje de Spix y Martius por América. (GA: 76)Algunos ejemplos más
extensos:
(...) Uoseph Green Cogswell}, con quien Goehte departió a su sabor,
apasionándose tanto por las cosas del Nuevo Continente, que llegó a decir
a su amigo el pinto Meyer: "Si tuviéramos veinte años menos, ahora
mismo nos hacíamos a la vela con rumbo a la América del Norte. (GA: 74)
(...) Goethe describe la colonización de América en términos tales que
Julia Egglofstein se sentía deseosa de hacer un viaje al Nuevo Mundo[...).
(GA: 76)

.... 1

Así, al explicar y al intensificar, Reyes estipula al lector hacia la
generalización. Ahora bien, para no generalizar indebidame~te, es p~o
tener ejemplos en gran cantidad, ejemplos variados y e_iemplos bien
fundados. En cuanto al número de ejemplos (son doce), podemos
comprobar que la ejemplificación ocupa seis de las ocho páginas y media
del ensayo. Ya hemos aludido lo bastante a la variando de los ejemplos que
van desde obras literarias, sobre placas, monedas, piedras, obras de arte,
hasta conversaciones. Y es difícil contestar los ejemplos proporcionados
gracias a las excelentes y detalladas referencias insertad~s por ~?yes. _A~í,
Goethe ha traducido una parte de los Ensayos de Monta1gne en el Diano
de Tiefurt - año de 1783, nº 38" (GA: 73).
Un criado negro, Sebastián, "trató con Goethe la venta, primero, de
siete diamantes brasileños y, después, de otros noventa y dos para la
Colección del Gran Duque" (GA: 73). A más de la inserción de estos
detalles, Alfonso Reyes suele citar minuciosamente las fuentes de su
información: Principalmente los testimonios del canciller Müller, de
Ekermann y de Soret pero también sirve el diario de Goethe o reseñas por
él redactadas. Otro procedimiento que inspira confianza es la admisión de
dudas e inseguridades, que fueron o no solucionadas. Reyes confiesa por
ejemplo que no estaba seguro de la aportación del coronel von Eschwege
hasta poder informarse mejor gracias al trabajo del investigador F.
Sommer. (GA: 73). Además, el ensayista admite tener alguna dificultad en
interpretar esta frase de Goethe: "Allá (en América) también hay ya
demasiada claridad" 13•
Creo entender que habla, irónicamente, de la
cuJturalización excesiva hecha por el racionalismo,
por el llamado progreso de las luces - Aufkliirung
-, pues, de otro modo no se entiende que se queje
de la "claridad" de América cuando acaba de
quejarse de la confusión y complicación de Europa.
(GA: 73)

Otra frase que ilustra lo documentado que Reyes era al redactar el
ensayo, a pesar de la modestia expresada en el exordio:
[... ) tengo especial agrado en señalar [la reseña en
la que Goethe refiere al Brasil) porque escapó a la
diligencia del profesor RoquettePinto, de Joao
Ribeiro y demás brasileños que buscaban días
pasados el nombre del Brasil en la pluma del autor
del Fausto. (GA: 74-75)
En breve: Sobran las muestras de precisión mediante las cuales
Reyes crea la impresión de trabajar de modo muy concienzudo, lo que
aumenta la credibilidad de su estud,014 •
Dejemos la ejemplificación (que se utiliza para fundar una regla,
en este caso, el interés de Goethe por América) para considerar la
ilustración (insertada una vez que la regla ya se admite). Hemos visto que
el ejemplo debe ser incontestable. La ilustración, en cambio, ha sobre todo
de apelar a la imaginación o al sentimiento. Y en efecto, Reyes se
conmueve cuando introduce Alejandro de Humboldt, "hombre también de
estirpe goethiano y amicísimo del poeta" en el discurso (GA: 77). Reyes
lamenta poder aludir sólo de pasada a Humboldt y sin embargo tiene
dedicado casi una página entera al caso. Para describir esta "verdadera
influencia de América sobre Goethe", Reyes adopta un estilo menos formal
y más firme. De modo muy convencido, establece un paralelo entre el viaje
a España de Guillermo y el de su hermano Alejandro a América.
Enseguida describe la calurosa relación entre Goethe y los Humboldt, con
una estructura de tres partes, en la que reconocemos una línea de
entusiasmo creciente:
Goethe
1) Admira a los hermanos Humboldt.
2) Celebra que se hayan formado a sus ojos.
3) Reconoce (y lo más hermoso es que, por
su parte, Alejandro confesaba lo mismo,
porque sus dos naturalezas mutuamente
se fomentaban) que en un rato de
conversión con Alejandro aprende más
que en varios años de estudio. (GA: 77)
Después, siempre en cuanto a la amistad y la estima que unen
Goethe y Alejandro de Humboldt, Reyes inserta dos hipérboles, que ambas
consisten en dos partes repetitivas.

218
219

�1) El día en que [Goethe) recibe cartas de Alejandro es para
él un día de fiesta.
2) y cuando tiene la suerte de poder retenerlo en Weimar, se
queda de buen ánimo para todo el mes.

"de siglo en siglo". Reyes enfatiz.a la esperanza asociada al Nuevo Mundo
en esta estructura doble:

1) Casi todo une a Goethe y a Alejandro y
2) casi nada los separa. (GA: 71).

1) Más abierta que Europa
2) Más dispuesta a recibir la obra del hombre

Y Reyes corona el todo con esta comparación:

Alejandro es como una proyección de Goethe hacia
nuestra América, y con él vislumbramos algo de lo
que Goethe hubiera encontrado en nuestra
América. (GA: 71)

1

.1

O sea que este párrafo muy caluroso y repleto de figuras, en
posición final del apartado principal del ensayo, este párrafo est~átegico
pues, nace ya no tanto de la investigación bien fundada smo del
entusiasmo personal de Reyes y resulta por tanto muy favorecedor a la
persuación. En breve: esta extensión sobre los Humboldt constituye un
primer rodeo por la emoción, tras el que Reyes considera como
demostrado el interés de Goethe por América.
A continuación, Reyes reflexiona acerca de la representación que
Goethe posiblemente tenía de América. El ensayista presenta
significativamente a Goethe como "este admirador de Chat~a~b~iand que
ponía la Ata/a sobre su cabeza, declarándola, con Pablo y V1rgzn1a, una de
las mayores obras de la moderna literatura de Francia" (GA: 71) y establece
con ello la relación entre, por un lado, el creador de Werther y, por otro
lado, Bernardin de Sint Pierre y Chateaubriand. Como se sabe, ambos
escritores franceses, contemporáneos de Goethe, pintaron América como
una nueva tierra de esperanza, pureza y bellez.a, de síntesis entre
naturaleza y sociedad. Al profundiz.ar en la imagen europea de América,
Reyes explica que, desde siempre e incluso antes de descubrirla, los
europeos (Platón, Tómas Moro, Montaigne, Rousseau, los conquistadores)
han asociado América a la utopía. Con una frase algo solemne, Reyes
plantea que esta imagen utópica, sin lugar a dudas, corresponde a lo que
pensaba Goethe de América.

Goethe no podía sustraerse a esta imantación
general de América que perduro de siglo en siglo.
(GA: 78)

América le [a Goethe) parecería sin duda tierra:

Luego Reyes observa que Goethe pensaba sin duda más en la
América sajona que en Iberoamérica. En un primer momento, sorprende
esta observación, porque parece como si Reyes hiciera una objeción contra
su propio empeño en la valoración positiva de Jberoamérica. Pero en el
fondo, de este modo el ensayista sólo anticipa las protestas previsibles de
los lectores. En efecto, la acusación anticipada implica que es obvio que la
gran mayoría de los ejemplos citados refieran a la parte sajona de América
y no a la parte ibérica del Nuevo Continente. As~ J.G. Seume "hizo la
campaña del Canadá" (GA: 72), Joseph Green Cogswell es norteamericano
y ciudadano de Boston. (GA: 73) Goethe menciona en su ensayo Nueva
York, el célebre alemán también habla de "las productivas colonias negras
que los ingleses han establecido en América" (GA: 76) y dice por último
que "es fácil reconocer en la América del norte al inglés, al francés y al
alemán" (GA: 76). Es sobre los Estados Unidos que le ocurren muchas
cosas a Goethe y es a los Estados Unidos que consagra un poema en sus
Xenius Mansas. En breve, A. Reyes tiene pues que explicar esta dominancia
norteamericana. Reyes se defiende diciendo que la idea utópica tiene
respecto a América toda y debe vincularse tanto a la América sojona como
a Jberoamérica. Sólo que, en el caso de Goethe, por la tendencia general de
la época, "no viene a su espíritu" la América meridional porque "la
realidad política de los Estados Unidos da un perfil más claro, más seguro"
(GA: 78). Reyes minimaliz.a esta situación pasajera al afirmar que "esto sólo
quiere decir que, en aquel instante, la idea americana parecía refugiarse en
la zona septentrional del Nuevo Mundo, porque a todos nos va tocando la
vez en la gran marea de la historia" (GA: 78). Disipadas así las dudas
respecto del público, Reyes hace brillar con fuerza la imagen de esperanza
y utopía de América (América toda, tanto la sajona como la ibérica) en esta
hermosa metáfora: "América representaba, pues -tras el fracaso de la
primera-, la segunda salida de Don Quijote, la segunda y la definitiva"
• (GA: 79) El impacto argumentativo de este párrafo es trascendente: Todo lo
que proporciona un argumento contra la tesis que el orador defiende
(como aquí la dominancia de los EEUU en la representación americana de
Goethe), se transforma en indicio de sinceridad, causa gran impresión de
lealtad en los oyentes y refuerza así la confianza del púbüco en la solidez
de la argumentación.

La solemnidad y firmeza radican en la negación (que afirma con más
fuerza) en el adjetivo "general", intensificado por el perdura y el sugestivo

220

221

�Por remate, Reyes da un segundo rodeo por la emoción. Notemos
que la argumentación se dirige al hombre entero, y una vez convencido el
público en cuanto al intelecto, cabe conrnoverle para lograr la verdadera
persuación. Reyes pinta un cuadro precioso en el que aparecen cuatro
personajes de Los años de aprendizaje de Wilhelm Meister, de Goethe.
Wilhelrn, Philine, Lydie y Montan están emocionados por la idea de un
futuro prometedor y fructífero en América:
Soñemos en Wilhelrn Meister, dispuesto a rehacer
su felicidad en el Nuevo Mundo. En las manos de
Filina, buena costurera, las tijeras están temblando
a la sola idea de cortar los vestidos para la futura
colotúa. Lidia se siente maestra de primeras letras
para las generaciones que han de venir. El grave
Montano sólo piensa en laboreos y minas. (GA: 79)

...... .

Reyes subraya que todo el dolor de antes ya pertenece al pasado:
Atrás quedan:
1) Los flaqueos y sufrimientos
2) Los años de aprendizaje sentimental y
3) Los años de veleidosos viajes. (GA: 79)

de América para aplicar después esta imagen de utopía y esperanza al caso .
de Goethe.
Las líneas argumentativas del ensayo son pocas. La principal se
construye a partir del argumento de autoridad. Uno tiende en efecto a
adoptar las convicciones de imitar las acciones de los personajes admirados
por él. El ejemplo de los grandes es tan buen rftórico, dice Gracián, que
persuade hasta de las cosas más infames. (Perelman, 1977) Es evidente que
el inmortal creador del Fausto se presenta aquí como modelo por seguir en
cuanto a su interés por América y su confianza en ella. Una segunda línea
argumentativa concierne, a nuestro parecer, todos los elementos que se
pueden interpretar como indicios de espontaneidad o de emoción, que .son
particularmente eficaces para favorecer la persuación. Incluimos aquí los
indicios de pasión que dan lugar a figuras literarias. En tercer lugar, cabe
aludir a las manifestaciones de exactitud y precisión que sugieren una
investigación muy documentada y profundizada. Podemos concluir, pues,
que la estructura de "Goethe y América" combina esencialmente tres
procedimientos retóricos en función de lo que nos parece el objetivo del
texto: Inspirar confianza en una América prometedora.
Por lo que es de la Nueva Retórica de Perelman y Olbrechts-Tyteca
ésta nos ha parecido un instrumento muy manejable y extremadamente
ú.til para descubrir, ordenar y entender mejor las estrategias
argumentativas en que el discurso persuasivo se basa.

Y con la siguiente emocionante descripción de la salida, Reyes
aprovecha la ocasión para hacer hincapié en la idea sostenida en el ensayo,
a saber, la confianza de Goethe en América .
NOTAS BIBLIOGRAFICAS

La barca se desliza río abajo. Una leve brisa seca,
en las mejillas de Félix, las lágrimas jubilosas con
que fue devuelto a la vida. De pie en la proa,
Wilhelm Meister - Goethe - cruza los brazos, y
llenos de confianza en América, contempla el
horizonte. (GA: 79)

3-. CONCLUSION
El orden demostrativo de la argumentación en "Goethe y
América", parece muy natural y por ello aceptable. En un primer
momento, después de haber asegurado al público de su honestidad en la
investigación, Reyes sucesivamente ejemplifica (con exactitud) e ilustra
(con entusiamo) el interés de Goethe por América. A continuación, el
ensayista explica cuál era la representación que solían tener los europeos
222

1

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Fondo de Investigaciones Cientificas - Flandes
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1
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Litchtenberge r, 1937; Loiseau, 1914, 1930; Ludwig, 1929; Masu r, 1939; Meak.i.n, 1932; Mezieres,
1872; Monee), 1932; Mutterer, 1930; Ortega y Gasset, 1933, 1941; Pange, 1925; Ribeiro, 1932;
Romain, 1930; Rukser, 1958; Saint - Vícto r, 1884; Soret, 1932; Witkop, 1932.
8
Ayala, 1949; Chu zeville, 1930; Déle rot, s.a.;, Pére z Bances, 1920, 1950.
2

223

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l'ap1"'k, 1932; CassirN, 1947;, DaudPt, 1932; Donoso, 1933; Fairley, 1947; Farinelli, 1933;
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NNval, 1932; Riva Ar,iil•m, 1932; Rol&gt;bt•rtson, 1912; RoJ, 1898; Rudino, 1947; Salterain y
H,•rrPra, 1933; S.hweilzN, 1949; Si'&lt;.hé y &amp;,rtaut, s.a.; Spranger, s.a.; Stem, 1906; Strich, 1949;
Süan•z, 1932; TrPwlyan, 1942; Vali•ry, 1933.
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11 Los subrayddos en PSta, ita, y en todds las citds de este trabajo, son mios.
12 RPyl'S prt'&lt; isa qu&lt;' ,-stas, am ion&lt;-s aparl'l &lt;&gt;n &lt;&gt;n los Ensayos dc- Montaigne, 1, xxi.
11 F.s «Hdtlc-ríslirn 4u1' R,•yes no dejd de dtar Id refermcia completa: Wilhem Ludwing von
f_o;,, hw&lt;'gw, hiogrdlla J., un al,,m.ín en t'I t&gt;Xlranj&lt;&gt;ro, u&gt;n memorias sobre la historia de la
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229

...

�LA ENSEÑANZA DEL INGLÉS EN EL PROGRAMA DE
EDUCACIÓN BILINGÜE EN EL NIVEL MEDIO SUPERIOR DE
LA UNIVERSIDAD AUTÓNOMA DE NUEVO LEÓN

Laura Esthela García Alvarez
Preparatoria No. 23
Coordinación de Preparatorias, Secretaría Académica. UANL

El presente trabajo es parte de un estudio realizado para
fundamentar la decisión de incluir curricularmente la materia de inglés en
el programa piloto de la Preparatoria Bil.ingüe de la Universidad
Autónoma de Nuevo León. Por mohvo de la extensión del mismo se
presenta solamente una parte de los antecedentes históricos de la
educación bilingüe.

Introducción

Como parte del equipo que-se encargó de la tarea de desarrollar el
Programa de Educación Bilingüe en el Nivel Medio Superior de la
U.A.N.L., en su primera fase como proyecto piloto, dos de las muchas
cuestiones a resolver, además de 'las bases teóricas, metas, propósitos y
objetivos de este programa fueron ¿Es necesario, además de impartir en
inglés los contenidos de las materias de matemáticas y el área de ciencias,
añadir más horas al programa de inglés? Y ¿cuál es el curriculum de inglés
más apropiado para los estudiantes del Programa de Preparatoria Bil.ingüe
de la U.A.N.L.?
Puesto que esta es la primera vez que una .institución pública de
educación superior ofrece este tipo de servicio a la comunidad, y es un
hecho que los estudiantes, procedentes en su mayoría de instituciones
públicas también, necesitan mejorar su competencia l.ingilistica en esta
lengua extranjera con el fin de desenvolverse con efectividad en las
materias de contenido que se impartirán en inglés -Matemáticas, Química,
Física, Biología y Computación, se añadió una hora-clase de Inglés (5
horas-clase por semana) al programa regular del currículum de
preparatoria de la U.A.N.L.
Dado que las características de estos estudiantes difieren de las de
los estudiantes que se mencionan en la literatura sobre educación bil.ingüe
en nuestro país, donde el español como segunda lengua ha sido
ampliamente estudiado, mas no así el caso del inglés. Y en Estados Unidos
231

�de Norteamérica, los estudiantes de las escuelas bilingües (inglés como
segunda lengua) -especialmente los mexicanos, son considerados minorías
étnicas con carencias no sólo en el idioma, sino en lo académico, amén de
lo económico: Por oposición, en México los estudiantes de instituciones
bilingües (inglés/francés/alemán como lengua extranjera) corresponden,
por lo generaL a un estrato socioeconóm ico medio y/o medio alto q lle
considera el aspecto académico como importante para el desarrollo
personal y profesional de los individuos y cuentan con los medios
necesarios para propiciar el aprendizaje del inglés, lo. cual los sitya más
cerca de las características del estudiante canadiense del modelo de
aprendiz.aje de francés como segunda lengua llamado "por inmersión".

•

1

-

De ahí la necesidad de desarrollar un curriculum de inglés como
lengua extranjera -en un sistema q.e enseñanza bilingüe, que contemple las
similitudes y analice las diferencias para que se adecue a las características
propias de nuestra institución pública, la cual recibe e_gresados tanto de
escuelas públicas como privadas.

características propias de estos estudiantes, en cuanto a preferencias y
estrategias de. aprendizaje que podemos tomar en cuenta para que el
proceso de mejoramiento constante de la lengua extranjera ~e facilite?

Este estudio se limitará a las necesidades específicas de inglés
forrnal de los estudiantes presentes y prospectos del Programa de
Educación Bilingüe en el Nivel Medio Superior de la U.A.N.L. Se tomarán
en cuenta, además de los resultados obtenidos en las investigaciones
documentales, el perfil del maestro de inglés de las preparatorias de la
UANL, así como los datos arrojados por las encuestas a los alumnos en
cuanto a ~tilos de aprendizaje, y sus preferencias de estrategias de
estu_dio. l.Qs resultados podrán servir de pauta para el diseño del
programa de inglés para los alumnos de la preparatoria bilingüe.

Panorama de la educación bilingüe

¿Cómo decidir el enfoque más apropiado para apoyar
simultáneamente las demandas de la lengua extranjera, así como el
progreso cognitivo y académico requerido por nuestros estudiantes? -con
características distintas a las de los modelos teóricos estudiados- es la tarea
,a resolver, y la decisión que se tome para resolverla afectará en forma
definitiva la formación integral de los alumnos del Programa de
Preparatoria Bilingüe. La decic,ión además puede ayudar o entorpecer el
establecimiento del mencionado progr~a en nuestra institución que es la
primera en el país en implantarlo, y por lo tanto comtituye el modelo a
seguir por otras instituciones públicas de nivel medio superior.

Las interrogantes que se plantea resolver este trabajo 'San las
siguientes: 1) dado que el modelo de educación que sigue el currículum de
la Preparatoria Bilingüe de la U.A.N.L. -inmersión- asegura, en principio,
que el aprendizaje de una segunda lengua o lengua extranjera a través de
los contenidos de sus materias curriculares es más efectiva que a través de
la clase tradicional de lengua extranjera, y de acuerdo a la teoría puede
prescindir de la en.5eñanz.a formal de ésta ¿se justifica la inclusión de 1 hora
diaria de clase .de inglés (lengua extranjera) a lo largo de todo el
curriculum de la preparatoria? Y, 2) dado que los estudiantes necesitan
enfrentarse tanto al inglés académico como al interpersonal, lo cual
significa no sólo entender nuevos conceptos en otro idioma sino establecer
una comunicación en inglés con maestros y compañeros, que satisfaga sus
propósitos y necesidades; y que se convierta sistemáticamente en una
comunicación cada vez más eficiente y correcta. ¿Cuáles son las
232

Definir educación bilingüe es como toda tarea de definición, difícil.
Primero necesitamos definir qué entendemos por "educación" y qué
entendemos por "bilingüe". Aunque esto resulta insuficiente, pues la
yuxtaposición de los d~ concl!ptos no responde al axioma d~ HUe 'el todo
es iguala la suma de la~ partes'. El Webster's College Dictionary señala en
su primer entrada para _education lo siguiente: " the ad or process of imparting
or acquíring general knowledge and develüping the powers of reasoning and
judgement".

Por otra parte, el diccionario de Ciencias de la Educación de
Santillana es más prolijo en su definición: "El análisis epistemológico pone
de ·manifiesto que e. proviene, fonética y morfológicamente, de educare
(&lt;&lt;conducir&gt;&gt;, &lt;&lt;guiar&gt;&gt;, &lt;&lt;orientar&gt;&gt;); pero semánticamente recoge,
desde el inicio también, la versión de educere (&lt;&lt;hacer salir&gt;&gt;,
&lt;&lt;extraer&gt;&gt;, &lt;&lt;dar ª, luz&gt;&gt;), lo que ha permitido, desde la más antigua
tradición, la coexistencia de dos modelos conceptuales básicos: a) un
modelo &lt;&lt;directivo&gt;&gt; o de intervención, ajustado a la versión semántica
de educare; b) un modelo de &lt;&lt;extracción&gt;&gt;, o· desarrollo, referido a la
versión de educere. Actualmente puede conceptualizarse un tercer modelo
ecléctico que ádmite y asume ambas instancias, resolvJendo que la e. es
dirección (intervención) y desarrollo (perfeccionamiento)".

. Como puede verse cada variante de la definición anterior
corresponde a un enfoque epistemológico diferente. De esta manera, se
tiene la educación que instruye y desde fuera marca el modelo a imitar y el
233

�camino a seguir por los educandos; y aquella que forma y se concibe como
colaboradora del educando en el descubrimiento y construcción del
conocimiento. El decidirse por una u otra define una postura frente al
fenómeno.
Incluso al inclinarse por la opción ecléctica se está
conscientemente conciliando dos posturas encierto modo excluyentes.
Veamos ahora el siguiente término.

De nuevo el diccionario Webster define bilingüe como: "Able to
speak two languages, esp. with the fadlity of a native speaker'. Como cualquier
definición de diccionario es muy "objetivá' y, por ende, amplia. Todo
cabe. Carece del matiz subjetivo que le dé la consistencia de una postura
&amp;ente al fenómeno.

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Bilingüe, según Haugen (citado en Hakuta, 1986: 4 traducción de
la autora) es "el hablante de una lengua que pueda producir enunciados
significativos completos en otra lengua". Reduciendo el bilingüismo a
aquéllos que hablaN la lengua. Sin embargo, algunos autores como Baker
(1993), y Hamers y Blanc (1989) se preguntan¿se es bilingüe sólo cuando se
habla una segunda lengua? ¿Qué pasa con los que son capaces de leer y
entender completamente lo que leen, aun cuando son incapaces o tienen
limitaciones para comunicarse verbalmente? Y 1~ que entienden lo que
escuchan, y se pueden dar a ·entender oralmente, pero no tiene las
estrategias necesarias para la comprensión lectora o la redacción, ¿son o no
son considerados bilingües, y porqué?

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c::li

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...

De acuerdo a Baker (1993:34) "a quién se clasifica o no como
bilingüe depende del propósito de la clasificación". Podríamos agregar
que en algunos casos se observa una doble 'moral' &amp;ente al término. Hay
bilingües, a secas, y 'bilingües' con una segunda "i'' larga de admiración.
En una sociedad multicultural -como hay tantas, incluyendo Méxicodonde la inserción en la fuerza de trabajo está condicionada al aprendizaje
de la lengua de poder, se etiqueta a los que están en proceso de asimilación
a la mayoría como bilingües con un sentido deprecatorio o folklórico. En
otra sociedad, o aún más, en esa misma sociedad, los miembros de la
mayoría que aprenden otra lengua, por lo general de un status similar o si
se puede más elevado que el de la propia son denominados 'bilingües' con
un asomo de admiración y/ o envidia por parte de aquellos que no lo son.
Por lo tanto los intereses y escalas axiológicas sociales, familiares,
económicas o políticas pueden intervenir en la selección de los criterios que
establecen la líneá divisoria y tabla valorativa para personas o pueblos
bilingües o 'bilingües'.

Dejando de lado el aspecto social y centrándonos más en
individual, Baker también ~tablece otra distinción significativa, entre
capacidad y habilidad.
Estas son producto respectivamente del
ap~ndiuje formal y la adquisición informal de una segunda lengua (L2).
~ ~portante hacer notar que la adquisición informal en los pueblos o
m~1v1duos naturalmente bilingües - y por n ~ entiéndase no obligados
a mtegrarse a una lengua coloniudora, o a una mayoría dominante- no
requiere esfuerz.o para tener asegurado el éxito, ni tomar en cuenta las
características individuales para facilitar el proceso cognitivo. Contrario a
que sucede cuando el bilingüismo es producto del aprendiz.aje -formal 0
informal- y salvo en ocasiones especiales llega al grado de dominio de una
lengua extranjera equiparable a la de un hablante nativo. A continuación
presentam~s un cuadro que abarca los términos de Baker para
conc~ptualiur al~s categorías del bilingüismo individual, y que debe
considerar tamb1en las subdimensiones lingüísticas de: pronunciación,
vocabulario, gramática, significado y estilo.

!º

CAPACIDAD

COMPETENOAS
(latentes)
Destrezas
receptivas

Destrezas
Dimensiones Lin2iiísticas

productivas

Escuchar

&lt;-Oralidad

&gt;

Hablar

Leer

&lt;--Literacidad

&gt;

Escribir

Tabla 1 Categorías del bilingüismo individual de acuerdo a Baker.

Volviendo a la distinción entre ser capaz de: entender, hablar
escribir o leer y, ser hábil o diestro para hacerlo, las diferen~
combinaciones que esto puede provocar, y de hecho provoca nos hacen
~~ junto con Baker que la línea divisioria entre un monolingüe y un
bilingue generalmente es difusa.

Por ejemplo un joven polaco traído desde la infancia a este país,
hablará. naturalmente polaco con sus padres, familiares y amigos de ese
?aís radicados aquí, y español con el resto de compañeros de estudios,
Juegos, trabajo, religión, etc. En la escuela aprenderá a leer y escribir en
esp~ol, y con suerte a redactar, recados, cartas, d~entos, formas y
trabaJos escolares de diferentes estilos. Por una _parte sus destrezas en
español se desarrollan en las dos dimensiones, o al menos hipotéticamente

234

235

�es más plausible que así se dé. Mientras que sus destrez.as en polaco
pueden quedarse en la dimensión de la oralidad, pues las de literacidad,
ante la escise~ de estímulo y oportunidades para desarrollarlas no
evolucionarán.

.m~terna, y la del resto de los contenidos en la segunda lengua o lengua
extranjera. No se puede denominar educación bilingüe aquella en la que
todos los contenidos curriculares se imparten en la lengua materna y sólo
existe el curso de lengua extranjera, o donde se imparte la totalidad de la
instrucción en lengua extranjera. Veamos ahora un poco del pasado de la
educación bilingüe para conocer y tratar de entender su praxis actual.

Se puede, naturalmente dar el caso contrario, y que mientras sus

... ...

'

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j

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C'tS

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e

JSI
a:~

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..e:.,

habilidades de escritura en espa11ol sean más bien limitadas por una
escolaridad deficiente, las correspondientes en polaco, al menos
epistolam1ente, se vean impulsadas por fuertes lazos familiares. O qu~ sólo
entienda la lengua del dominio familiar pero no sea capaz de producrr Il)as
que oraciones a medias o no apropiadas en otro registro como el
académico o laboral, .etc. Parece entonces que más que ün_ea divisoria, se
pueda pensar en una línea que conduce del nionolingüismo al bilingüismo,
y los que la tomen podrán estar más o menos cerca de sus ~es o
necesidades especificas y no tanto de un ideal abstracto de perfecc1on en
las dimensiones, destrez.as y subdimensíones lingüísticas mencionadas,
que por otra parte tampoco muchos hablantes nativos alcanzan.

Para el propósito de este estudio, bilingüe es la persona capaz de
participar en un acto comunicativo -sea entendiendo o comunicando de
manera verbal o escrita, en una conversación, o en una conferencia, o
lectura- y de interactuar de m.anera satisfactoria a sus posibildades y
necesidades en alguna o varias de estas dimensiones.

tr&gt;

~·
C,I

~

:e
f;!

Perspectiva histórica

"Polyglotism is a very early characteristic o/human societies,
and monolingualism a cultural limitation. "
Lewis, 1977:150

La oportunidad de ser bilingüe o plurilingüe nace, desde los
orígenes de la historia, dada la necesidad de comunicación con personas o
pueblos enteros pa:ra fines comerciales, o por necesidades de expansión. Se
puede decir que la educación bilingüe se vuelve un imperativo y práctica
generalizada cuando, para recibir una enseñanza que permita el acceso a
determinado estatus -académico, económico, social, poJítico- el niño o
hablante de una lengua determinada debe aprender otra lengua. Por lo
tanto, estamos hablando de una educación bilingüe involuntaria. Se
imparte la instrucción en una lengua distinta a la del estudiante y éste a]
término de la instrucción maneja dos lenguas, la de su comunidad original
y la de la comunidad en que quiere desenvolverse.
.

e:-

...2

';',i:
~

1.::.
-~

·a
=&gt;
......-. ....., ...
~

Veamos ahora qué es la educación bilingüe. En términos
generales, como menciona Fishman (1976:24) y posteriormente Edwards
(citado en Baker, 1988:46) este tipo de educación supone el uso de dos o
más lenguas para la instrucción de los cursos de las materias del
currículum, independientemente de la enseñanz.a del curso de lengua
extranjera. Genesee y Tucker (1989:484 traducción de la autora) ampüan la
definición: "en un programa educacional bilingüe se usan al menos dos
lenguas para la instrucción del currículum durante alguna parte de la
educación de los . alumnos. La instrucción-en ambas lenguas no
necesariamente debe ocurrir en el curso de la misma sesión académica, y
puede darse de manera consecutiva a lo largo de los· años escolares.
Tampoco es necesario que los estudiantes conozcan o hablen la lengua
antes de entrar a la escuela."

Por lo anterior, se deduce que la condición sine qua· non para
considerar bilingüe o no el tipo de instrucción es que la instrucción de los
contenidos de algunas materias se imparta en una lengua, puede ser la
236

La verdadera instrucción bilingüe, es decir aquélla que se imparte
en dos idiomas, aparece con el advenimiento de la escritura y la necesidad
de guardar un registro o memoria de las transacciones o . eventos
significativos -importaciones, exportaciones, conquistas, fusiones,
desastres, etc. Con el fin de preparar escribas capaces de registrar en
diferentes lenguas los datos o eventos relevantes en el desarrollo de un
pueblo se instituye la educación bilingüe. Son entonces las necesidades de
expansión comercial y/ o política - correspondientes ahora a la
globalización, ]as que impulsan originalmente este tipo de instrucción..
Propósitos de la educación bilingüe

De acuerdo a Lewis (1977:158) se han encontrado tablas sumerias
grabadas en tres y hasta cuatro lenguas, aparentemente usadas para
enseñar a los escribas. Y, naturalmente, durante los grandes imperios:
persa, egipcio, griego y romano, el b_ilingüismo y en algunos casos el
multilingüismo eran la norma más que la excepción. Sobre todo para las
237

�....

capas media y alta de cualquiera de los grupos en contacto que quisieran
ingresar a la vida administrativa o pública de la comunidad.

cultura y conocimiento del resto de las lenguas vecinas en parte porque su
literatura se asoció con las cortes y clase en el poder (Lewis, 1977:157).

Sin embargo, es con los romanos que la instrucción del griego
supone algo más que un requisito funcional. Aún antes del gran auge del
imperio romano y hasta la declinación en el siglo cuarto d.C., los romanos
estudiaban griego como una segunda lengua, ya fuera contratando tutores
griegos, o incluyendo esclavos griegos en la servidumbre (Mackey,
1%5:141; Lewis, 1977:163).

Posteriormente el arameo, gracias a una escritura superior a la
cuneiforme, captó la atención y el interés de los mismos pueblos
mesopotámicos, incluyendo los judíos. También el griego, producto él
mismo del contacto e intrusión de lenguas de diferentes grupos
-frigios, tracianos, ionios, euboanos, helenos, etc.- aceptaba, como
colonizador, aprender las lenguas locales. Pero a la vez su alfabeto, por
razones de comodidad fue adoptado por otros pueblos (frigios, lidios).

Los romanos consideraban que el estudio del griego era piedra
angular de la educación, ya que no sólo lo reconocían como una base sólida
para el desarrollo intelectual, sino que además el estudio comparativo de
ambas gramáticas les permitía un mejor conocimiento y dominio de su
propia lengua (Lewis, 1977:182, citado en Genesee 1987:1).
Esta perspectiva proporciona a la educación bilingüe una nueva
dimensión. Ya no sólo tiene como fin satisfacer necesidades o intereses
poüticos, económicos o comerciales. Adquiere además, a partir de los
romanos, un valor intelectual formativo. No obstante, señala Lewis
(1977:183), ya desde esa época, lqs detractores de la enseñanza bilingüe
aducen las mismas objeciones que se escuchan hasta la actualidad:
-La adquisición simultánea de dos lenguas puede resultar más una carga
intelectual que una ventaja.
·
-La destreza en el manejo de la lengua materna puede verse afectada si su
estudio formal se retrasa en favor del estudio de la segunda lengua.
Cómo podrá observarse no hay mucha diferencia en cuanto a las
que se consideraban, y aún actualmente se consideran ventajas y
desventajas del bilingüismo.

RctZones del bilingüismo

La historia del bilingüismo es compleja además de interesante. Las
personas o los pueblos enteros se volvían bilingües por diferentes razones.
Los inmigrantes no siempre adoptan la lengua de su anfitrión, o viceversa,
y existe también la posibilidad de utilizar una lengua diferente a la de estos
dos para usarla como lingua &amp;anca (Fishman, 1976:12). En la antigüedad
el hecho de eliminar o promover el uso de una lengua se fincaba más en
razones administrativas o de comodidad. Pero así como se tendía a la
tolerancia de la diversidad, otras raz.ones, como la de la facilidad para la
transmisión del conocimiento y la historia favorecieron a algunas lenguas.
En el caso de las lenguas semíticas, el acadio, gracias a la invención de su
escritura cuneiforme se transformó en el vehículo de transmisión de
238

Hasta que llegó el momento cúspide de unilicación/helenización
de la lengua griega o koiné. En el siglo de esplendor de los griegos, éstos
tenían en tal aprecio su cultura y por ende su lengua, que si bien no se
interesaron por imponerla tampoco se interesaron por aprender otras
lenguas, por lo cual impulsaron un bilingüismo unilateral (Lewis,
1977:164), lo mismo hacia Egipto, Irán y el Punjab, que hacia las costas del
mediterráneo - Francia, Italia y España. "La gran contribución de la lengua
a la unificación de la civilización, a una sensibilidad compartida y a un
conjunto común de prácticas y creencias en educación, derivan de la
existencia de bilingües letrados, las élites que han aprendido la lengua
dominante además de su lengua nativa, ya sea por razones teocráticas o
administrativas, o simplemente porque pertenecían a cierta clase social."
(Lewis, 1977:172 traducción de la autora)
Fue hasta finales del S. 11 a.C. que los romanos establecieron su
hegemonía lingüística en Italia. De ahí en adelante, los oficiales, los
soldados, y los maestros llevaron consigo la lengua de la administración
pública hasta los c&lt;&gt;Rfines y la caída de su imperio en el S. V d.C. (ibid:1779).
Durante la Edad Media, aun cuando existe controversia, se tendió
a la uniformidad. La imposición del Latm, hasta el siglo trece, se basó en
considerar que "el latín, la lengua sagrada, era la única salvaguarda de los
acervos de cultura, ciencia y fe del hombre"(ibid:154 traducción de la
autora). En la actualidad la uniformidad del uso del inglés está ligada a la
, difusión científica y tecnológica, razón no muy diferente de la aducida en
la Edad Media.

Un país una lengua
Es hasta el Renacimiento que la idea de exclusividad lingüística,
por oposición a la de pluralismo lingüístico se relaciona con los intereses
propios de grupo o de nación. Después de la llustración el sentido de la
239

�identidad de un grupo se ligó, íntimamente, al mantenimiento de su
lengua. Y es durante el Romanticismo con la idealización de Lo folklórico,
que esta idea se reafirma. "Los aspectos Románticos (Idealistas) de la
filosofía, el nacionalismo lingüístico, y el desarrollo de la moderna filología
que extraen su fuerz.a de las mismas raíces epistemológicas" (ibid:152
traducción de la autora).

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Estas condiciones sin embargo no fueron las determinantes.
Fueron otros los factores que rnnvirtieron al nacionalismo lingüístico en un
cambio de actitud mental de fuertes implicaciones para la educación en
general y para la enseñanz.a de lengua en particular. El surgimiento de
una vigorosa clase media consciente de su poder, la invención de la
imprenta que hizo posible el uso de la lengua vernácula como lengua
literaria, el rápido crecimiento del industrialismo que requería de un
proletariado instruido, y el avance de un proceso de integración social que
era alimentado por una autoconciencia nacional como medio de asegurar
la aceptación en medio de la incomodidad del violento cambio social
aseguraron un nacionalismo lingüístico. La lengua se transforma en este
momento en una poderosa arma de acción y cohesión social (ibid:153). Y si
bien se estudian y describen diversas lenguas, finalmente sólo se privilegia
una como el vehículo de unificación de diversos pueblos.
En síntesis, tomando en cuenta que el fenómeno de la expansión comercial o militar- de diferentes pueblos nace con la civilización misma, la
educación bilingüe fue más la norma que la excepción en el mundo
antiguo.
El aprendizaje de la lengua de los colonizadores o
conquistadores, de la lengua franca usada por los colonizados o
conquistados, o de la lengua de prestigio para ambos bandos, fue visto
desde entonces como el vehículo para incorporarse a los cambios· en la
sociedad producto de colonias, conquistas o invasiones.

Lo interesante es observar los cambios de enfoque al valorar las
lenguas
extranjeras
que
se
aprendían.
Algunos
pueblos
enseñaban/aprendían en otras lenguas como medio de ingreso a la
administración pública -éstos son los que querían mantener o elevar su
estatus económico o político. Otros sentían que la lengua de las colonias
era el vehículo ideal para su administración y no se cuestionaban siquiera
la imposición de la lengua de los conquistadores.
Fueron los romanos los que concedieron un valor educativo al
aprendiz.aje a través de otra lengua. Antes y después, otros pueblos
habían adoptado otras lenguas por motivos de carencia de escritura en la
lengua vernácula, o adopción de alfabetos más sencillos, que facilitaran el
proceso de escritura, educación, o de difusión de sus leyes y costumbres.
Es hasta el siglo XIX que se ve la lengua como vehículo de cohesión social y

240

se piensa en la unificación de los ~tados a través de su enseñanz.a.
Aparece así ta lengua nacional, seleccionada arbitrariamente y desde la
administración pública, que se enseña e impone a las demás lenguas, que
coexistían en un espacio geográfico, como medio de unificación. De esta
,nanera pueblos enteros multilingües van perdiendo sus lenguas y la
lengua oficial se vuelve la lengua de la escuela, cerrándose oportunidades
al enriquecimiento que la diversidad proporciona.
Dejando como
accesorio 'folklórico' parte de la identidad nacional

Modelos de Educación Bilingüe

"Progress and creativity depend on confrontation of ideas, cultures, ideoiogies, etc.
... Monoling11alism tends to eliminate such necessary conjlict." (World Council
ofCh11rches, 1972 citado en Hakuta, 1986:191)
En el presente siglo, dos de los principales motores de la evolución
de los diferentes enfoques del bilingüismo han sido la perspectiva
psicológica y la sociológica ante este fenómeno, esta última marcada no
sólo por cambios en la dirección de las tendencias de la profesión sino por
los cambios sociales mismos (Hakuta 1986:10). En este apartado se
describirán los diferentes criterios para clasificar programas de educación
formal bilingüe, con el fin de distinguir los principios que los definen.

La perspectiva psicolingüística

Tocó a la naciente psicometría (Binet se revolcaría en su tumba) ser
el instrumento con el que se catalogara como'inferiores en inteligencia a los
inmigrantes llegados a los E.U.A., a principios de siglo. Por un lado se
argumentaba que se trataba de raz.as inferiores -los inmigrantes ya no eran
nórdicos sino mediterráneos (factor genético), razón suficiente para
cambiar las políticas migratorias (¿causa o consecuencia?). Por otra se
argüía que el bilingüismo temprano conduáa a consecuencias negativas
para el desarrollo intelectual y del lenguaje (factor experiencia!):
"Al apre~der un segundo idioma se vuelven a recorrer los pasos del niño
que aprende la lengua en situaciones naturales de com unica&lt;:ión.
Cada lengua es un sistema internamente consistente de relaciones y
contrastes, y por lo tanto uno debe aprenderlos por separado para evitar
interferencia y errores" (Smith y Yoshioka citados en Hakuta, 1986:29-30,
traducción de la autora).
Como se mencionaba en el apartado anterior, este último juicio data
de los romanos.

241

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Las posiciones de la psicolingüística han ido de la negación
extrema de la posibilidad de aprender dos idiomas simultáneamente, so
pena de crear confusión en la mente de los niños y retardar su aprendizaje;
a la afirmación de que el aprendizaje de dos o más lenguas desde la
infancia propicia un mejor y más rápido desarrollo cognitivo. Como puede
verse el punto de conexión en ambos es la relación inteligencia/L2. Y
como en tantas otras áreas del conocimiento, un punto intermedio entre
estas dos posiciones extremas parece lo más sensato.

mismo valor. Por el contrario, en el enfoque sustractivo se enseña una
lengua con el fin de que ésta sustituya a la lengua materna para
incorporarse a un grupo social de estatus -económico, político y/ o
cultural- más elevado. Estas dos categorías se refieren al estatus que el
sistema social y educativo le confieren al bilingüismo a la vez que
establecen las variables sociales y culturales del contexto que lo
determinan tanto en el nivel sociopolítico como en el individual

Además la psicolingüística se interesa también en la relación entre
aprendizaje de L2 y edad. Refiriéndola con otra clasificación del aspecto
neurológico, según la cual existen dos tipos de bilingüismo: compuesto un
solo sistema conceptual para las dos lenguas, y coordinado -sistemas
conceptuales diferentes para cada lengua; se clasifica la edad en que los
individuos aprenden la lengua. Genesee y sus colegas (1978) en un estudio
denominaron tempranos (early) y tardíos (late) a los bilingües según
hubieran aprendido los dos idiomas más o menos jóvenes. Después, ésta
ha sido la nomenclatura que se usa para clasificar los programas de
enseñanz.a bilingüe.

Modelos

En principio se dividió el espectro de la escuela elemental, media y
media superior en tres categorías: temprana (early), demorada o media
(delayed), y tardía (late) (Baker, 1993:227). A los programas que inician
desde preescolar hasta el 6o. grado de educación elemental se les
denomina de educación bilingüe primaria. Aquellos que posponen el uso
de la segunda lengua hasta el grado 5 ó 6 de educación elemental, de
acuerdo al sistema educativo americano, se les llama de educación bilingüe
media. Y los que inician en el grado 9 se les conoce como programas de
educación bilingüe tardía, estos programas pueden estar precedidos de
cursos de L2 durante la primaria o cursos especiales preparatorios uno o
dos años antes del programa de inmersión (Genesee, 1987:22).

Dentro de las dos categorías mencionadas -aditivo y sustractivo- a
nivel macro, se ubican otras subcategorías que definen el modelo de
programa de acuerdo al enfoque. En el aditivo se presentan: el de
mantenimiento de una lengua patrimonial en vía de desaparición, y el de
enriquecimiento con otra lengua de igual estatus social, o que se quiere
revalorizar, el de inmersión de doble dirección, el de inmersión en dos
lenguas extranjeras. Estos modelos serán descritos sucintamente en el
apartado Modelo de inmen.ión canadiense. Por otra parte, dentro del
enfoque sustractivo -paso de la L1 a la L2 con el propósito de integrarse a
la cultura dominante se distinguen: el modelo de sumersión, y el de
transición o transitorio.
El modelo de sumersión ,hace referencia a-la alegoría de nadar o
hundirse con que se compara la experiencia de los estudiantes del grupo
mionoritario de L1 que se ven forzados a 'aprender' en una L2, que no
dominan, contenidos del plan de estudios, con altas posibilidades de
fracaso (Cohen y Swain, 1976:46). Y el de transición se refiere a aquellos
programas bilingües que ofrecen tero poralmente instrucción en L1 a los
estudiantes del grupo minoritario hasta que se considere que han
alcanzado el manejo adecuado de L2 para recibir la instrucción de
contenidos en esta lengua (Baker 1993:224).

La perspectiva sociolíngüística

Orientación social, económica y política

Por otra parte la sociolingüística se ha ocupado a nivel micro de los
valores de identificación (dominio) expresados a través del uso de L1 o L2
(Hakuta, 1986:187-8), y a nivel macro del estatus que goza cada lengua en
el contexto social, nacional e internacional
De ahí la clasificación de la orientación de los programas bilingües
a nivel macro: aditivo y sustractivo (Lambert citado en Baker, 1988:182).
Aditivo se denomina el enfoque según el cual una lengua se enseña con el
fin de ser usada al igual que la lengua materna y otorga a ambas lenguas el

También a la sociolingüística debemos la clasificación de los
programas en cuanto a la orienta€ión social, económica y política que
define a los programas bilingües. Stem (1983,:270-7) al hablar de las
relaciones entre el medio social y el aprendizaje de lengua en el ámbito
escolar se refiere a los modelos de Mackey y Spolsky principalmente (ver
anexo 1) que sin duda alguna son muy comprehensivos, pero no se aphcan
a la situación del programa de la UANL. Por lo tanto, para los fines de este
estudio nos referiremos a otros dos modelos. En el primero de ellos se han

242
243

�delineado 10 diferentes categorías. De acuerdo a sus metas los programas
se pueden clasificar en aquéllos que buscan:
1. asimilar individuos o grupos. a la sociedad o grupo social/étnico
dominante
. 2. unificar una sociedad multilingüe
3. capacitar a las personas para comunicarse con el mundo exterior
4. ganar beneficios económicos para individuos o grupos .
5. conservar identidad étnica o religiosa
6. reconciliar diferentes comunidades política o socialmente separadas
7. difundir y mantener el uso de una lengua colonizaclora
8. embellecer o reforzar la educación de las élites
9. dar estatus iguales a lenguas de preeminencia desigual en la sociedad
10. profundizar el conocimiento de la cultura y la lengua
(Ferguson, Houghton, y Wells 1977 citado en Hakuta, 1986:4 traducción de
la autora).
·

a

... ,_

Con respecto a la importancia de la percepción de la instrucción
bilingüe, las categorías 1 y 2, así como la número 7 han sido generalmente
decididas desde una posición de lengua de prestigio o de poder. En
muchas ocasiones, sobre todo en la historia moderna, la lengua
colonizadora desconoce o descalilica no sólo la lengua de la colonia, sino
el valor de ser bilingüe. Así mismo de acuerdo a Dendrinos (1992:97
traducción de la autora): "_El discurso como práctica social ... su uso y
usuarios son afectados por la estructura social y la forma cómo se usa y la
manera cómo los usuarios se ubican frente a él puede afectar el orden
social. Manteniéndolo o transformándolo". Por lo que es importante tener
claro en que posición se ubica la L1 y sus usuarios frente a la L2 en el
modelo de educación bilingüe que se desee seguir.

Según Phillipson (1992:186-191), uno de los dogmas de la
Enseñanza de la Lengua Inglesa (English Language Teaching ELn es la
percepción de que ser monolingüe, especialmente en inglés, es mejor que
ser bilingüe o en su caso plurilingüe.
De acuerdo a la tradición
imperialista del inglés el bilingüismo es asociado con los países de la
periferia del inglés ·o sea los del tercer mundo y por tanto el bilingüismo o
mult.iliogüismo está asociado a condiciones de pobreza, subdesarrollo y
ausencia de poder.
Opina lo mismo Bolinger (1981, 217) quien precisa que
generalmente es la minoría desprovista de poder la que es obhgada a
desempeñarse en más de una lengua. Las más de las veces la lengua de la
mayoría es obligatoria y, en el mejor de los casos la lengua de la minoría se
mantiene con diversos grados de éxito, o se enseña otra lengua distinta de
la dominante a una comunidad multilingüe con propósitos
segregacionistas -Apartheid (Baker, 1993:223). En este tenor, en diversas
244

etapas de la enseñanza del inglés, se ha fundido la tradición colonialista de
enseñanza de lengua y algunos principios de los métodos directos, que
desalientan un t:onocimiento o manejo profundo, por parte del maestro de
inglés -nativo o no- de la lengua nativa y de su cultura.
Sin emb1¡1rgo podemos pensar que la posición de los países donde
el bilingüismo o trilingüismo ha formado parte de su historia y desarrollo,
y donde de alguna manera los grupos étnicos han conservado, y/o
luchado por conservar su estatus, es diferente. Así mismo, en fecha
reciente "la actitud oficial es favorable por lo general al desarrollo de las
lenguas y un número de países cada vez mayor apoya una política
educativa bilingüe o multilingüe, al menos en principio" (Crystal, 1994:
366).
Brothy (1995 :17 traducción de la autora) menciona una tipología
de proyectos de educación bilingüe de acuerdo a seis situaciones
sociolingüísticas en los países de la Unidad Europea.
1. Defensa prioritaria de identidad y de lengua de un grupo étnico
integrado a un estado-nación cuya lengua es diferente. (Tiro! du -Sud
alemán e italiano)
2. Recuperación de la lengua de una minoría. (Romanche en Suiza)
3. Definición de una nueva identidad regional. (nueva identidad bilingüe y
bicultural común a todos los habitantes de la región: Alsacia,
francés/lengua regional -alemán/ dialecto)
4. Cohabitación de dos comunidades de lengua diferente en el mismo
pueblo o región donde una de ellas se siente amenazada. (Bienne)
5. Una población con una lengua relativamente homogénea se abre a la
lengua del vecino. (Sierre)
6. Educación bilingüe con vocación internacional en una región no
fronteriza. (Alemán o inglés en París)
De esta manera, se matizan las posiciones asimétricas y se
promueve la coexistencia pacífica.
ENFOQUE ADITIVO
Modelos

Orientación social, política v económica

Mantenimiento de
lengua patrimonial

Conservar lazos étnicos o religiosos.
Dar estatus igual a lenguas desiguales ante la sociedad.
Profundizar el conocimiento de lengua y cultura
Capacitar a la gente para comunicarse con el exterior.
Obtener beneficios econórrúcos indiViduales o de grupos.
Reconciliar comunidades política o socialmente separadas.
Profundizar el conocimiento de lengua y cultura
Unificar una sociedad multilingüe.
Conservar identidad étnica o religiosa.
Dar estatus iguales a lenguas de preerrúnencia desigual en la
sociedad.
245

Enriquecinúento

Inmersión en doble
dirección

�Inmersión en dos
lenguas

Capacitar a personas para comunicarse con el mundo exterior.

Conservar identidad étnica o religiosa.
Dar estatus iguales a lenguas de preeminencia desigual en la
sociedad.
Profundizar el conocimiento de la cultura y la lengua
ENFOQUE SUS1RACTIVP

Orientación socia], política y económicaa
Sumersión
Asimilar a individuos o grupos al grupo dominante.
Unificar una sociedad multilingüe.
Difundir y mantener el uso de una lengua colonizadora.
Transitorio
Asimilar a individuos o grupos al grupo dominante.
Unificar una sociedad multilingüe.
Difundir y mantener el uso de una lengua colonizadora.
Tabla 2 Modelos de programas bilingües de acuerdo a la clasificación de
Ferguson, Houghton y Wells.

de inglés {primero en Inglaterra y posteriormente en EVA) acceso a un
amplia gama de actividades, donde el contenido y la lengua están
enlaza.das, conel fin de que le permitan afinar sus habilidades de lenguaje
en el aspecto académico y lo preparen para la educación superior. Este
movimiento ha repercutido en la teoría y práctica de la enseñanza de
segunda lengua (Brinton, Snow and Wesche, 1993:139).

Modelos

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Origen de modelos de lengua a través de contenido

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Por otra parte, de acuerdo al modelo de instrucción tenemos desde
el tradicional L2 como segunda lengua o lengua extranjera cuyos
resultados no parecen ser siempre los óptimos en cuanto al dominio de L2;
y los programas de instrucción de L2 a través de contenidos. Varios
autores {Bjorklund, 1997:85; Snow: 1989:43) afuman que w,o de los
motores del desarrollo de enseñanza de la lengua a través de contenido fue
el grado de aprovechamiento tan poco satisfactorio de la mayoría de los
frogramas de L2 o lengua extranjera (FL).

&lt;~

..." . .... .......
,

Los modelos de Instrucción de Lengua basada en Contenidos o
Integración de Instrucción de Contenido y Lengua comparten la noción de
la importancia de un contenido significativo. El desarrollo de estos
modelos fue influenciado por tres grandes movimientos: Lengua a Través
del Curriculum {Language Across the Curriculum ), Lengua para
Propósitos Fspecíficos (English for Specific Purposes ESP) y la Educación
por Inmersión (Brinton, Snow and Wesche, 1993:136, Crandall, 1994:2).

El movimiento de Lengua a Través del Currículum corresponde al
resultado obtenido por el reporte Bullock de 1975, en el cual un comité
especialmente formado por las autoridades de educación del gobierno
británico preocupado por los altos índices de deserción escolar, daba
cuenta de la necesidad de reforzar la enseñanza del lenguaje . - lectura y
escritura- con la enseñanza de todas las materias del currículum. Las
políticas derivadas de este reporte intentan proporcionar al hablante nativo
246

Las autoras antes citadas también mencionan que de acuerdo a los
principios de Lengua para Propósitos Específicos (English for Specific
Purposes ESP) el programa debe contemplar el uso que el alumno hará de
la lengua. Se presume que el uso de contenido informativo relevante para
el alumno aumenta la motivación del mismo. Además este modelo de
instrucción aplica el principio pedagógico de que el nuevo conocimiento
debe construirse sobre l11' conocimiento previo, lo cual se logra a través del
conocimiento previo de la materia y del medio académico y el de la lengua.
Por lo tanto, se enseña la lengua concentrándose en su uso contextualizado
más que en la norma formal. El más importante promotor de la enseñanza
de ESP es sín duda alguna Widdowson quien fue uno de los primeros en
analizar la forma en que se usa la lengua en la comunicación real y no en
cuanto a lo que prescribe la norma (Hutchinson y Waters, 1990:7).

Modelo de inmersión canadiense

En la década de los sesenta se introdujo en Quebec un nuevo tipo
de educación bilingüe que resultó exitoso (Stem, 1983:271; Genesee, 1987;
Hakuta, 1986; Snow, 1989; Crystal, 1994), y se conoce con el nombre de
Modelo de Inmersión. Fstos programas de ínmersión canadienses se
dieron como "respuesta a eveptos políticos sociolingiiísticos particulares
en la provincia de Quebec y Canadá" (Genesee, 1987:11 traducción de la
autora).
De acuerdo a Met (1993:1 traducción de la autora) "Inmersión se
define como un método de instrucción de lengua extranjera en el cual los
contenidos del curriculum regular de la escuela se enseñan a través de la
lengua" . Ella misma menciona que las metas de este tipo de programa son
al mismo tiempo: el desarrollo de una alto nivel de dominio de L2, y
aprender las habilidades y conocimientos de las áreas de contenido del
curriculum.
El objetivo del programa es aditivo (Snow, 1989; Baker, 1993;
Baker, 1993; Johnson &amp; Swain, 1997). Los estudiantes ingresan con niveles
similares o limitados de L2; la exposición a L2 está circunscrita al salón de
clase y se permite exposición abierta a la L1 (Baker, 1993; Johnson &amp; Swain,
1997). La participación en el programa es voluntaria (Baker, 1993; Swain,
247

�1989:6.3). Johnson y Swain (1997:) se refieren a los contextos en los cuales se
han desarrollado los programas de inmersión.
• Inmersión para estudiantes del idioma de la mayoría en un idioma de
minoría.
• Inmersión para apoyo de lengua y revitaliz.ación de lengua.
• Inmersión en una lengua de poder.

Así mismo el reconocimiento del estatus de L2 beneficia a los
alumnos socialmente, académicamente Qohnson &amp; Swain, 1997), y en un
futuro quizás económicamente también. Finalmente, a nivel de primaria
no se da instrucción formal de L2 (Met, 1993; Rennie, 1993:).

...

Respecto a este último punto, Snow (1989:56) afirma que gracias a
la experiencia acumulada cada vez más maestros de inmersión, a causa de
persistentes errores gramaticales, aceptan que enseñan reglas formales de
gramática en la lengua de inmersión. Esto ha servido como argumento
para proponer la inclusión de las 5 horas por semana adicionales de inglés
en el programa de la preparatoria bilingüe de la UANL.
Los modelos de inmersión se denominan: de Inmersión Total
cuando el 100 por ciento del curriculum se cubre en L2; Inmersión Parcial más del 40 por ciento del currículum se imparte en L2. Doble Inmersión o
de Lengua Dual cuando se realiza inmersión en dos idiomas diferentes de
Ll. Y, por último, Inmersión de Doble Dirección (two-way) cuando la L1
de la mitad de los alumnos, o una proporción que no exceda 70/30, en un
salón de clases es diferente de la L1 de ·la otra parte del salón y las dos
lenguas se usan para impartir el currículum. Ya sea un día una y al
siguiente la otra, o aumentado el promedio de tiempo que se le dedica a
una y otra lengua desde 90/10 hasta alca.nz.ar la meta de 50/50 (s/a 1990
ERIC Digest DE321589}.

Cantidad de
tiempo
de
instrucaón en
la
segunda
lengua

TOTAL
Toda la mslrucción
se imparte en la
segunda lengua La
instrucción en Ll
reduce
a
se
&amp;pañc&gt;I.

PARCIAL
Cincuenta
por
ciento
de
la
instrucción
se
imparte en Espanol
y cincuenta en
segunda lenl!tla

?.48

OOBLE DIRECCIÓN
La cantidad de instrucción
en cada lengua varía No
menos del cincuenta por
ciento de la instrucción
diaria se imparte en L2

Mat&lt;&gt;rias quP
1mparh'n
&lt;'n s&lt;&gt;eunda
lc&gt;ngua

La instrucn(m c&gt;s la La sc&gt;IKción d&lt;' la&lt;; La
SE&gt;lección de las
dPI
curmulum materias que se materias que se imparten
rt'gular
d&lt;'
la impartt&gt;n
&lt;'n t•n segunda lengua es
c'S&lt;..ul'la;
p.&lt;'. segunda lc-ngua es decisión de la escuela
matPmáltca,
decisión d&lt;' la
cit&gt;ncic1s S&lt;.&gt;c1c1l1~, escuPla
rPdacuón, et1..
Grado
de Al final dt&gt; la Al final
la Los estudios en progreso
dominio de la escuela
primaria escui&gt;la
pnmana mdtCan que los dos
segunda
los
f&gt;St udianlc&gt;s los
ffitud1antt'S g rupos desarrollan un alto
lengua
alcan.r.an
alcanzan un alto nivel dC' dominio en
hab1hdadr-s
nivel dc- dominio ambas lenguas.
recC'ptivas
casi de la segunda
nativdS y un alto lengua
grado de soltura en
las
habilidades
productivas.
Dominio
Los
estudiantes Los
estudiantes Los resultados a la fecha
académico
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alcanzado
mismos niveles de mismos niveles de dominio
de
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estudiantes
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relaciones
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intergrupales positivas.
habilidades de los ningún retraso en El programa proporciona
estudiantes son del las habilidades de interacción diaria con
mismo nivel en español.
hablantes nativos.
español que las de Un maestro de
sus compañeros de inmersión parcial
no inmersión. En puede enseñar a
medidas
de dos
grupos
habilidades de L2, diariamente.
los alumnos de
progrrunas
de
inmersión · total se
desempeñan por
encima de sus
compañeros
en
programas
de
inmersión parcial y
en no inmersión.
Consideracio El
programa El
programa El programa requiere
nes especiales requiere maestros requiere maestros maestros calificados y la
calificados
y calificados y El separació n de los dos
materiales
programa requiere idiomas.
adecuados.
El la separación de los El programa requiere un
programa reouiere dos idiomas.
número suficiente de

249

�la separación de ]os
dos idiomas, una
vez introducido el
español.
En los primeros
años,
los
estudiantes
experimentan un
retraso en cuanto a
la
puntuación,
ortografía y uso de
mayúsculas
en
esoañol.

El
programa hablantes nativos de la
necesita asegurar lengua extranjera en cada
que los estudiantes grado escolar.
desarrollen
las
en
habilidades
lengua extranjera
necesarias
para
el
aprender
currículum.

Tabla 3. Características de los modelos de acuerdo a Snow reproducido en Lorenz &amp; Met,
1989:50-2 (traducción de la autora).

Finalmente Brinton, Snow y Wesche, establecen que los tres
modelos de prototipos básicos que ellas describen en su artículo: Basado en
Temas, Instrucción Protegida, y Modelo Adjunto; se apoyan en los
resultados de la investigación en Adquisición de Segunda Lengua (Second
Language Acquisition SLA), concretamente en Krashen.
Las
investigaciones de este autor señalan que el nivel de dificultad del input
debe ser entendido por el alumno y además debe incluir nuevos elementos
para ser aprendidos. Los tres modelos comparten también las siguientes
características: a) Se usa el contenido cómo el principio organiz.ador del
curriculum; los modelos persiguen un doble objetivo: b) Dominio del
contenido y desarrollo de la segund_a lengua; se utiliz.an materiales
auténticos y tareas (que reflejen los tipos de demandas académicas
planteadas a los alumnos}, con apoyos y adaptación por parte del maestro
c) se realiz.an ajustes a los materiales (y a los enfoques pedagógicos
usados) de acuerdo a las necesidades y nivel de dominio de L2 por parte
de los estudiantes.

De acuerdo a las tipologías antes mencionadas el enfoque del
programa de la preparatoria bilingüe de la U.A.N.L., es aditivo. Se busca
agregar al acervo de los estudiantes el manejo con destreza del inglés como
lengua extranjera. Además existe un fuerte compromiso y recursos
conducentes a hacer del programa un éxito y mantener una actitud clara
hacia la cultura de la lengua objetivo (Baker, 1993). En el caso del
programa bilingüe de la UANL el alto nivel de desempeño de los alumnos
en L2 no debe afectar su sentido de identidad ni de pertenencia a su propia
cultura. En cuanto a la edad de sus estudiantes y el nivel de instrucción en
que se imparten contenidos a través de una segunda lengua se considera
tardío. Las metas u objetivos sociales del programa bilingüe se ubican en
el tipo 3 de Ferguson 'capacitar a las personas para comunicarse con el
250

mundo exterior', pues este programa está desarrollado para permitir a los
estudiantes de educación pública tener las herramientas necesarias para
acceder a intercambios, becas y programas de apoyo que muchas veces no
pueden ser aprovechados en las diferentes dependencias de nuestra
Universidad por la falta de dominio de una 12. Y en cuanto a la situación
sociolingüística se ubica en el tipo 6 de la clasificación propuesta por
Brothy, y mencionada en este mismo apartado, la cual se denomina
"educación bilingüe con vocación internacional en una región no
fronteriza". Por las características de la instrucción se utiliza un modelo de
inmersión parcial, ya que no todas las materias se imparten en inglés.

Educación bilingüe en México
"La sustitución de una lengua no es un proceso evolutivo natural. Refleja un
cambio económico, cultural, político, social y tecnológico." Baker, 1993:75

Desde la Colonia la política del lenguaje en México, entonces la
Nueva España, ha sido en favor del castellano como lengua oficial, pero en
la práctica la transición a la nueva lengua se vio afectada por otras
disposiciones políticas y administrativas. Además las características de la
composición de la población tampoco ayudó a la difusión del castellano.
Por ejemplo, en el momento de contacto con los españoles en 1521, había
en México aproximadamente entre 7 y 9 millones de habitantes que se
comunicaban en 147 lenguas (Cifuentes, 1992).

De origen se puede considerar a México un país multicultural, y
por ende multilingüe, ante lo cual una sola lengua manejada por un
reducido número de conquistadores y evangelizadores hizo su mejor
esfuer.zo. La lengua de dominio -el castellano- fue permeando de manera
lenta durante la Colonia, y de manera brusca durante el siglo XIX las
diferentes capas sociales y las comunidades urbanas y rurales que
conformaban la naciente república.

De acuerdo a Baker (1993:75) "la sustitución de una lengua no es
un proceso evolutivo natural. Refleja un cambio económico, cultural,
político, social y tecnológico". En el caso de México, como el de cualquier
otra colonia, todos estos cambios se dieron, aunque no simultáneamente.
Si bien podría pensarse que el conquistador impuso su lengua al triunfo
sobre los indios, la realidad del proceso concuerda con otros indicadores

251

�La lenta penetración del español es reflejo fiel de los cambios de
composición de la población y de las políticas de segregación para los
indios, y prohibición de mezcla de razas, donde vivían los indios no
podían vivir españoles, mestizos, ni negros. En el siglo XVI la población
indígena se vió reducida a 2 millones como resultado de la esclavitud y
hambruna a que fue sometida después de la conquista. Lentamente se
recuperó, y para fines del siglo diecisiete la población indígena
representaba el 83 por ciento de un total de cuatro y medio millones de
habitantes, y a principios del siglo diecinu~ve representaba un 64 por
ciento de la población de seis millones, de los cuales la inmensa mayoría
no tenía acceso a la educación, y por lo mismo la exposición al castellano
por parte de los indígenas era limitada al comercio o trabajo, pero en su
comunidad y hogar utilizaban su lengua materna.

Sin embargo un siglo después la proporción se invirtió y del total
de la población de México sólo el 13 por ciento eran indígenas que se
comunicaban en no más de 60 lenguas pre-hispánicas. Muchas de sus
lenguas habían desaparecido producto de la extinción de las etnias que las
hablaban o debido a ~líticas de reubicación -en ocasiones de etnias
enteras- que por esta razón al paso de dos o tres generaciones la olvidaban
por no usarla más.

Es después de terminado el dominio de España y con el nacimiento
de México como república independiente, que se decide el uso del
castellano corno el lenguaje exclusivo de las funciones del gobierno y la
administración, como parte de un proyecto que ayudara a uniformizar tan
vasto y heterogéneo territorio. Por consiguiente, el castellano, aún sin ser
declarado lengua oficial se convierte de facto en ello. "En 1810, el español,
la lengua materna del 36 por ciento de la población mexicana, inicia un
intrincado proceso que lo convertirá en el idioma legal y estadísticamente
dominante" (Cifuentes, 1982:12 traducción de la autora).

Retomando lo expuesto con anterioridad y parafraseando de
nuevo a Lewis (1977:153): El surgimiento de una vigorosa clase media
consciente de su poder. . . y el avance de un proceso de integración social
que era alimentado por una autoconciencia nacional como medio de
asegurar la aceptación en medio de la incomodidad del violento cambio
social aseguraron un nacionalismo lingüístico. En este momento se
transformó la lengua en una poderosa arma de acción y cohesión social.

252

Esto natural.mente tuvo un efecto decisivo para el multilingüismo
en México. Ante las políticas de moderniz.ación del recién surgido país y
los movimientos migratorios producto de las guerras y rebeliones agrarias
en la primera mitad del diecinueve, y la creación o crecimiento de las
ciudades en la segunda mitad, la proporción de la población indígena y el
uso de sus lenguas disminuyó. Por otra parte la población total de México
aumentó en 149 por ciento y "La lengua oficial se volvió la única llave
para el ascenso social dentro de las fronteras de México" (Cifuentes,
1982:13 traducción de la autora), lo que forzó a millones de indígenas a
usar el es pañol.

Bilingüismo L1 - español

Es hasta el siglo XX, que las autoridades educativas trataron de
cubrir las necesidades de educación de las comunidades indígenas
mexicanas, función que al principio de la Colonia era desempeñada por los
evangelizadores. Francisco León de la Barra firmó en 1910 un decreto,
como presidente interino, autorizando el establecimiento de una
instrucción 'rudimentaria' diseñada para educar

principalmente a aquellos individuos de raz.as indígenas, ... a
hablar, leer, y escribir en castellano, y efectuar las operaciones aritméticas
más usuales y fundamentales." (Aguirre Beltrán citado en Nunez, 1994:15)

Este enfoque paternalista percibía a nuestros indígenas como
intelectualmente inferiores , y por lo mismo tenían que ser instruidos con
un currículum que incluyera sólo lo básico de matemáticas y ninguna otra
materia de contenido en su lengua. Las poblaciones indígenas se
resistieron a esta metodología, así como posteriormente -1925- a la escuela
rural de Moisés Sáenz cuya " meta final sería la integración de la
nacionalidad mexicana: la eliminación del mosaico racial y cultural que
impedía el progreso de México" (Arce, 1981:182). Afortunadamente estas
metodologías fueron rechazadas y olvidadas después de muchos años de
aplicación infructuosa.

Posteriormente, en 1939, gracias a los esfuerzos de la Asamblea
Filológica Mexicana, se creó un instituto de metodología y enseñanza,
llamado el Proyecto Tarasco, en Paracho, población purépecha en
Michoacán. El objetivo de este proyecto fue integrar la instrucción con
materiales y temas que los purépechas consideraran útiles, como medidas
253

1

1 '

.,

�de higiene, profilaxis de enfermedades, técnicas de irrigación, actividades
de extensión agrícola, etc. El proyecto fue doblemente exitoso ya que no
sólo sirvió para enseñar a los indígenas a leer y escribir en español, sino
que además logró documentar la literatura tarasca oral (Aguirre Beltrán
citado en Nunez, 1944:16). Sin embargo, aun tuando se estudió y
documentó la lengua tarasca, el enfoque de este modelo bilingüe seguía
siendo de asimilación.

En 1948, después del Segundo Congreso Indigenista Americano en
Cuzco, Perú, el presidente Miguel Alemán Valdés aprobó la ley para crear
el Instituto Nacional Indigenista (INT). Con esto se satisfacían dos
necesidades: mostrar a la comunidad internacional que México estaba
comprometido con las necesidades educativas y administrativas de su
población indígena; y ejecutar las políticas que la SEP creyera conveniente
imponer a estas comunidades. Los intentos de este Instituto de cambiar la
vida de las comunidades indígenas y 'educarlas' para asimilarlas al resto
de la cultura de los que hablan español fueron infructuosos. El INI se
convirtió en otra instancia burocrática inútil, mientras las necesidades de
los indígenas permaneáan insatisfechas (Nunez, 1994:16).

En la actualidad existen 56 lenguas nativas en México (Francis,
1991:51; Nunez, 1994:17; Currículum" Perspectives, 1995:8), con algunas
variantes dialectales. Al repecto, el Artículo 4o. de la Constitución de los
Estados Unidos Mexicanos (1997:4) dice a la letra:

"La nación mexicana tiene una compos1eton pÍuricultural sustentada
originalmente en sus pueblos indígenas. La ley protegerá y promoverá el
desarrollo de sus lenguas, usos, costumbres, recursos y formas espeáficas
de organización social y garantizará a sus integrantes el efectivo acceso a la
jurisdicción del Estado."

Y el artículo 38 de la Ley de Educación
educación bilingüe establece que:

que se refiere a la

"La educación básica, en sus tres niveles, tendrá las adaptaciones

requeridas para responder a las ~racterísticas lingüísticas y culturales de
cada uno de los diversos grupos indígenas del país, así como de la
población rural dispersa y grupos migratorios".

254

Así mismo, en el Plan Nacional de Desarrollo 1995-2000 se
menciona el compromiso singular con la población indígena y con la
diversidad étnica y cultural del país que ha dado origen a la educación
bilingüe y bicitltural. Lo anterior, no necesariamente se ve cubierto en toda
su extensión.

Si bien actualmente se imparte educación bilingüe en 54 lenguas,
con cartillas para primer y segundo años, la política de lenguaje en México
no apoya las lenguas de las etnias nacionales. Retomando lo que menciona
Cifuentes a propósito de los estudios sobre las lenguas indígenas de fines
del siglo diecinueve y principios del veinte "Éstas no son consideradas
iguales al español, ya que no se les apoya política o legalmente para su
mantenimiento como lenguas de trabajo, y sólo interesan en la medida que
proporcionen información sobre el pasado" (1992:16 traducción de la
autora).

En síntesis la educación bilingüe en México está dirigida a una

minoría compuesta de muy diversas etnias cuyo rezago económico y social
las sitúa en desventaja y desigualdad de oportunidades. El objetivo de este
modelo de educación bilingüe, si bien en un principio se vale de la lengua
materna para su alfabetización, es la asimilación a lo que se denomina la
lengua y cultura nacionales.

Bilingüismo español - L2

Por otra parte, se denomina también educación bilingüe aquélla
que se imparte en una lengua extranjera -inglés, francés, japonés, etc. Su
historia se remonta a la conquista cuando la educación se impartía en latín,
o en alguna lengua vehículo -náhuatl- diferente a la lengua materna de los
evangelizados, y se encuentra documentada en las crónicas de los
evangelizadores. En 1830, Luis Napoleón Jaubert y M. Teissier fundaron
un colegio francés que si bien no impartía las clases en este idioma,
"ofrecía español, francés, inglés, álgebra, geometría, trigonometría, historia
antigua y moderna, sagrada y profana, teneduría de libros, dibujo de
planos y mapas y algo de música." (Staples, 1981:137). Sin embargo, en
esta época la principal preocupación consistía en cómo ofrecer educación a
la población, estando el erario público tan desprovisto a causa del
reacomodo después de la emancipación y los cambios consiguientes, por lo
cual la educación bilingüe de cualquier tipo significaba un lujo. ·

255

�Más recientemente Joshua Fishman reahza una investigación a
nivel mundial sobre el estatus de la educación bilingüe en el mundo. He
aquí una reseña del panorama en México de la información recabada en
ciento diez países durante 1972-73, sobre la educación bilingüe a nivel
secundaria:

11

México

En las grandes ciudades abundan las escuelas
secundarias para la minoria de residentes y miembros de
la colonia extranjera, las cuales sirven a W1a pequeña
proporción de los estudiantes locales también.
Sin
embargo no se encuentra disponible ninguna forma de
educación secundaria bilingüe para la gran mayoría de
los jóvenes mexicanos, ni para ninguno de los cuatro
millones y cuarto de indígenas que constituyen cerca del
diez por ciento de la población total. Para estos últimos,
de los cuales una pequeña proporción no conocen el
español, la educación primaria bilingüe compensatoria
está recibiendo de nuevo limitada atención, después de
un siglo de cambios de una política oscilante entre el
apoyo y el olvido a este respecto. La mayoría de los
jóvenes mexicanos inevitablemente aprenden un poco de
inglés (en gran medida de manera informal, de turistas o
medios masivos de comunicación}, pero no se
proporciona instrucción en este idioma debido a
sensibilidades históricas y políticas." (1976:64, traducción
de la autora).

Comparación de políticas

¿Cuánto ha cambiado en poco más de veinte años la realidad de la
instrucción primaria y secundaria en inglés, o en lenguas indígenas en
México? Poco y mucho. Según declaraciones de la Profesora Ludka de
.Gortari, entonces Directora General de Educación lndigena de la SEP, en
1994 la población indígena representaba el diez por ciento de la población
total del país. También mencionó que gracias a recientes políticas de
iniciativas legislativas, se ha hecho un llamado para que los programas
ecwcativos se adapten a las características lingüísticas y culturales de los 56
grupos étnicos del país (Curriculum Perspectives, 1995:8). En 1990 se
había elaborado cartillas de ledo-escritura en lengua indígena para 36 de
las 56 mencionadas, pero sólo para el primer grado. Francis (1991:51),
añade que la distribución de las mismas es limitada y qut, si bien las
256

cartillas valoran significativamente las lenguas indigenas, éstas no
sati,5facen las necesidades de desarrollo de habilidades para la lectura
independiente y la redacción ..

Existen intentos de revalorización de las lenguas indígenas, como
el caso del proyecto Corima en la zona Tarahumara del estado de
Chihuahua. Éste está apoyado en un enfoque de orientación aditiva
"lubrido entre un programa de transición y uno de mantenimiento"
(Nunez, 1994:20 traducción de la autora) y consiste de un programa de
inmersión parcial combinado con uno de doble dirección de
enriq'llecimiento a través del contenido·(two way content enriched). Pero,
si bien el autor lo considera un exitoso programa de mantenimiento de las
lenguas: Tarahumara, Tepehuano, Guarijio, y Pima, podemos hablar de
que ésta es, hasta el momento, la excepción y no la regla. Por lo tanto en
esta oscilación atención-olvido, mencionada por Fishman respecto a la
educación bilingüe, nos encontramos en periodo de atención a lenguas
indígenas en cuanto a la retórica oficial, más no de forma contundente en
los hechos.

En otr~ países del continente como Bolivia y Perú, ambos con
población indígena mayor al 60 por c;iento y que reconocen el Quechua y
el Español como lenguas oficiales, se han creado programas de
cooperación horizontal para proporcionar instrucción a la pobla,ión
indígena que comparte cultura y tradiciones y sólo es separada por una
frontera nacional. Perú ha proporcionado principalmente asesoría a
Bolivia, pues gracias al Programa de Educación Bilingüe en Puno
desarrolló en 10 años los materiales de grado 1 a 6 én Quechua y Aymará y
otras lenguas amazónicas con la intención de convertir estas en lenguas
polifuncionales y no sólo para comunicación informal. Además creó
cuatro centros de capacitación para maestros y cuenta con una esp"'ecialidad
de educación bilit1güe a nivel superior y un postgrado (López y D'Emilio,
1992). A decir de los autores, sin embargo este proyecto se encuentra aún
en fase experimental y no ha alcanzado el grueso de la población indígena
en ninguno de los dos países.

Volviendo a México, por lo que respecta a la educación bilingüe en
lengua extranjera, a mediados de los 70s -primero en el Distrito Federal y
luego en las ciudades polo del país- se empezaron a crear escuelas
bilingües privadas conforme a los acuerdos publicados en el Diario Oficial
de la Federación (DOF) de esta época. Algunas desde pre-primaria hasta
preparatoria, pero la mayoría hasta secundaria solamente y con rangos de
calidad que van de regular a excelente. Predominan 'tas que imparten las
257

�materias en inglés. Si bien existen escuelas para &amp;ancés, al~mán, italiano,
etc., éstas representan un porcentaje mínimo comparativamente. La
mayoría de los programas que se siguen en estas escuelas son, en cuanto a
contenidos, los aprobados por la SEP.

El caso de "American School Foundation" es diferente, ya que su
instalación en el país se remonta a hace más de SO años y, _aunqu:
incorporado a la SEP hasta nivel medio -en el medio supenor esta
incorporado, localmente a la UDEM_(Keller comun'.cación ~rsonal)- su
programa sigue los contenidos y libros _del m;e~ equiva!ente en
preparatoria en E.U.A. (high school), en ingles y la uruca materia que se
cursa en español es, naturalmente, español. Aproximadamente el 5% de
los estudiantes son de nacionalidad estadounidense o canadiense (Keller
rnmunicación personal), y el resto son mexicanos. Por lo t~to es~?5
hablando en realidad de un programa general en inglés con la t.mparttc10n
de espaiiol como lengua extranjera, que resulta en bilingüismo pero tal vez
no en biliteracidad -al menos en español.

Además, tenemos el caso úmco del "Colegio Japonés", el cual con
autorización expresa de la SEP ofrece programas que corresponden a sus
equivalentes en Japón - desde pre-primaria hasta preparatoria (OOF
Acuerdo 1974 ).
Así mismo, en enero 26 de 1983 se firmó el Acuerdo No. 91 (OOF,
1983) por el que se autoriza el Plán de Estudios del Bachillerato
Internacional, el cual menciona los siguientes considerandos:

..............., .......

"Que la Oficina del Bachillerato Internacional es una organización no
gubernamental que posee estatus consultivo con la Organización de la
Naciones Unidas para la Educación, ]a Ciencia y la Cultura (UNESCO), e
impulsa laadopción del Plan de Bachillerato Internacional, como _opción
curricular de reconocimiento múltiple entre los países que autoncen su
aplicación;
Que para mejorar permanentemente los servicios educativos y
elevar su nivel, es necesario buscar nuevas alternativas, que impulsen su
evolución en función de las necesidades del desarrollo Nacional e
Internacional".
En Monterrey la única institución que ofrece esta modalidad es el
ITESM y sus últimas dos generaciones no rebasaron los 30 estudiantes cada
una (lng. Maqueo comunicación personal).

Los problemas de estos dos tipos de educación bilingüe son de
alguna manera similares y disímbolos a la vez. Mientras que la instrucción
bilingüe en lengua nativa para los grupos étnicos no cuenta con una
amplia escolarización formalizada a nivel universitario, pues sólo la
Universidad Nacional Autónoma de México, la Dirección General de
Educación Indígena de la SEP y el Instituto Nacional de Antropología e
Historia ofrece preparación para los maestros bilingües L1 - español,
contadas universidades estatales se diversas carreras para preparar a los
maestros de lengua extranjera, principalmente en inglés.

Sin embargo, como bien apunta en su comentario Fishman, en
México las mayorías no reciben instrucción en lengua diferente al español
Son las minorías a quienes está dirigida la educación bilingüe. El 10%
correspondiente a la población indígena, con su respectiva carga de
marginalidad geográfica, rezago económico, social y cultural -de acuerdo a
la cultura dominante- y bajo nivel de rendimiento académico que recibe
instrucción en su lengua materna, contrasta sobremanera con el perfil de la
otra minoría que recibe educación bilingüe en lengua extranjera -asociada
esta minoría a zonas urbanas- residenciales, prestigio social, estatus
socioeconómico medio o alto, y que relaciona los logros académicos con
movilidad social o beneficio económico. Los contrastes se observan
también en el grado de rendimiento y escolaridad máxima de las dos
minorías.

Por otra parte el currículum oculto de la planeación de lengua,
parece mostrar un desbalance en cuanto a la preparación que se ofrece a
los maestros de los dos tipos de minorías arriba mericionados, lo cual nos
habla de una limitante más para eJ bilingüismo L1 - español. Y si bien se
da instrucción en los primeros 2 años de primaria en lengua nativa, ésta no
se continúa en los años subsiguientes. Además, debido al uso limitado de
las lenguas nativas, sobre todo en zonas urbanas -familia, miembros de la
misma comunidad- éstas están en peligro de desaparecer aún más. Así
mismo, la preparación que se ofrece a los maestros bilingües en lengua
extranjera en la mayoría de los casos los capacita para trabajar como
maestros de lengua extranjera y no de contenidos en lengua extranjera.
Esto en el nivel de primaria, mas para los niveles de secundaria y sobre
todo preparatoria no se ofrece una preparación sólida ni por parte de la
SEP, ni de ninguna otra institución superior. Por lo cual en ambos se
observa siempre una limitada oferta de personal docente capacitado, y en
múltiples ocasiones se echa tnano de maestros que dominan la materia,
pero no la lengua, o viceversa.

258

259

•

�En síntesis podemos parafrasear a Fishman (1976:20~ q_uien
sintetizaba la situación de la educación bilingüe en U.S.A. de la siguiente

manera: caiencia de fondos suficientes; de personal capacitado; de
experiencia evaluada; y de perspectiva socio~tórica; mi~iendo las
necesidades de la instrucción bilingüe actual en Mextco con la mISma vara.

EL AMOR EN LOS TIEMPOS DEL CÓLERA
(Reflexiones sobre un discurso amoroso)

Dr. Ivan Mendiola.
Psiquiatra Egresado de la U.A.N.L.
Psicoanalista de la Asociación Regiomontana
de Psicoanálisis

Llegó con tres heridas :
la del amor,

•.

.... ,
~~

~

1•
1

,1

la de la muerte,
la de la vida.
Miguel Hernández

,

·:·~~ \

Estas líneas, más que un análisis, expresan la reflexión, envuelta de
dudas y pasmo, que produjo la lectura alucinada de El Amor en Los Tiempos
Del Cólera. Se trata -como el título lo ostenta- de una historia de amor llena
de datos que muestran el profundo conocimiento que•tiene Gabriel García
Márquez del ser humano. El libro es una sinfonía, en el que una vez
presentado el tema en las primeras páginas, éste, será lo que le dará cuerpo
a la novela. Como la mejor de las sinfonías, tiene un inicio y un final que
se unen, de ta} manera, que el FIN de la página 473 expande su significadó,
es decir, deja que el lector continúe su propia novela. Lo que no tiene fin, es
la cantidad de recursos literarios, poéticos y nuevamente, de la asombrosa
conciencia que tiene de la vida, de los actos y mas que nada de los
sentimientos humanos, de los que hace gala Gabriel García Márquez en ·
este libro. El tema central es la historia de amor triangular -como todas las
historias de amor- entre Florentino Ariza, Fermina Daza y Juvenal Urbino
de la Calle. De la temprana adolescencia a la senectud. Y como todos los
cuentos, el final será ... y vivieron felices el resto de sus días; lo que suena
tan falso como la democracia, la justicia o la verdad. Antes de iniciar,
quisiera advertir que las especulaciones tienen este mismo rasero y solo
son responsabilidad mía. Relato aquí los sentimientos e ideas que el libro
El Amor en Los Tiempos Del Cólera despertó en mí.

\

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~-

-.,

\

ro
t

Cuando por primera vez leí el título del libro, tuve un lapsus
visual, leí "El Amor en Los Tiempos De Cólera". No me sorprendió,
corrociendo las excentricidades del autor por un lado y la cólera como otra
de las caras del amor, por el otro, lo tuve como algo de lo mas razonable.
Es mas, hoy día, pienso que no hubiese estado mal un título así. Pero mi
equivocación no fue un simple lapsus Iecturis, pues todo el libro está
plagado de nombres que dicen más que lo que tienen escrito. Para esto,
empezaré por el título, pues en diferentes partes deJ libro el autor invita a
260

261

�los personajes a confundir el amor con una enfermedad y con un
sentimiento, lo cual no es infrecuente en la vida cotidiana, que el amor,
tenga diversas manifestaciones y que se confundan los sentimientos y estas
manifestaciones sean patológicas, de muy variadas formas y conductas
biz.arras. En la pág. 88 dice" ... y su madre se aterrorizC? porque su estado no
se parecía a los desordenes del amor sino a los estragos del cólera", o en la
pág. '299 Tránsito Ariza solía decir: "de lo único que mi hijo ha estado
enfermo es del cólera. Confundía el cólera con el amor". Para cimentar esta
idea, mas adelante hace decir a Fermina Daza que no podía imaginarse que
aquella carta suya, instigada por una rabia ciega, pudiera ser interpretada
por Florentino Ariza como una cana de amor (pág. 381), y luego ella
pensar que " ... la rabia volvía siempre, y muy pronto se dio cuenta de que
el deseo de olvidarlo era el más fuerte estímulo para recordarlo" (pág. 385).
En esta forma une lo que siempre esta unido, el amor y el odio, las dos
caras de una misma moneda. Nunca encontraremos al amor desligado del
odio y viceversa. En toda ocurrencia de amor hay una dosis, mayor o
menor de agresión, odio. El deseo de poseer al ser amado, los celos, las
recriminaciones, el control, etc. se encuentran en toda relación amorosa.

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Mas los temas del libro son variados y extensos, porque si hay que
no puede desligarse del amor es la vida, y esta es todo lo que sucede
mientras uno respire. Gabriel García Márquez describe los temas mejor que
nadie cuando Florentino le envía cartas escritas a máquina a la recién
viuda Fermina Daza, quien al leer s1,1s cartas dice: "Eran meditaciones
sobre la vida, el amor~ la vejez, la muerte: ideas que habían pasado muchas
veces aleteando como pájaros nocturnos sobre su cabeza, pero que se le
desbarataban en un reguero de plumas cuando trataba de atraparlas'' (pág.
407). Esto mismo lo había escrito antes en su suplemento práctico del
"secretario de los enamorados". Naturalmente que el-autor dice esto y más,
tanto en los temas como en la forma de tratarlos, de entretejerlos, dándoles
coherencia y sentido. Descifrar esto, es un tanto cuando especular en el
vacio, pero ni queda más remedio. La cumbre soñada Qorge Luis Borges)
de cualquier poeta o literato, pudiera (digo pudiera) ser el premio Nobel,
pero que hacer después de obtenerlo? suicidares como Heminway o seguir
escribiendo obras menores como Churchill?. Admira leer una obra que
sobrepasa a la premiada "Cien años de Soledad", en su estilo y pureza.
Única novela dedicada a Mercedes (su esposa) por supuesto y aquí
el juego del lenguaje que tan bien maneja, pues uno se pregunta si es por
supuesto o por su lenguaje que tan bien maneja, pues uno se pregunta si es
por supuesto o por supuesto (de esposa), y ante tal aclaración acude la idea
de si este acervo de conocimientos acerca del amor los aprendió por
correspondencia o son simples factores genéticos transmitidos.

El libro, decía, se inicia con el tema del suicido, de un santo ateo,
Jeremías del amor santo, descrito hermosamente por el autor en una bella
metáfora en donde. el "se había puesto a salvo de los tormentos de la
memoria con .un sahumerio de cianuro de oro". Este tema, no descrito
abiertamente por el autor persiste durante todo el libro. Por ejemplo: la
primera &amp;ase del texto es usada para evidenciar la vida y la muerte a la
vez. "Era inevitable: el olor de las almendras amargas le recordaba siempre
el destino de los amores contrariados". Y después la pág. 350, cuando
Florentina Ariza se encuentra con Fermina Daza en el cine, dice: "Se
deleitaba con los hálitos del perfume de almendras..." así, este mismo olor
tiene esta m~ma y doble contrapuesta significación.
En éste, digamos, primer capítulo -ya que no los numera-, como lo
decía con antelación, nos expone el tema central del libro. Dice Jeremías
"nunca seré viejo" "tenia la determinación irrevocable de quitarse la vida a
los sesenta años" (pág. 26). La novela termina con el suicido de una niña,
~érica Vicuña: y dos viejos, Florentino Ariza y Fermina Daza, que son
mterpelados por Diego Samaritano , el capitán del buque; "Y hasta cuando
cree Ud. Que podamos seguir en este ir y venir del carajo? Puedo
terminarla diciendo: Y vivieron felices el resto de su vidas", pero contesto:
"Toda la ~ida''. Podríamos pensar que Gabriel García Márquez, premio
nobel_de literatura, galardonado por las reinas de la belleza, propuesto más
de mil veces como presidente de su república natal, hijo predilecto de su
~ueblo, ovacionado por sus ávidos lectores, próximo a cumplir 60 año,
tiene un~ idea ínicial que modifica al final, pero mejor esas especulaciones
se las deiamos a los conocedores del inconsciente a control remoto y a otros
sabedores de la vida y mejor volvemos al texto y sus temas.
El amor y sus celos, la sexualidad y la sabiduría de la vida y la
muerte campean libremente en todo el libro, con lo que esto contiene, la
~eje~, .el tiempo, el matrimonio, la diferencia entre hombre y mujer, la
fidelidad etc... Es un texto inacabable donde podemos bordar temas tan
diversos que tardaríamos mucho en acabar. Por esta razón, he decidido
limitarme a pocos temas y más que nada, a las palabras del autor, para así
dejar a la imaginación del lector.
.
Gabriel García Márquez enaltece a la mujer y le da un trato de
igual, aún cuando Doña Blanca, y la madre del Dr. Juvenal Urbino trató de
imponerle ideas y acciones, se encontró con una mujer como Fermina Daza
quien solía _deCU: "a la,,mierd~ abanico que es tiempo de brisa". En la pág.
462 Florentmo piensa Na&lt;lJ le habría sorprendido, porque el sabía que las
mujeres son iguales a los hombres en sus aventuras secretas" las mismas
estratagemas, las mismas inspiraciones súbitas, las mismas traiciones sin
remordimientos''. Es más, en otra parte hace decir lo siguiente al Dr.
Juvenal Urbino "Los hombres somos unos pobres siervos de los

.

262

263

�· · ·
en cambio cuando una mujer decide acostarse con un hombre,
preJUictos...
,
d ·be
·
no hay talanquera que no salte, ni fortaleza que no ern , ~
consideración moral alguna que no esté dispuesta a pasarse por e
fundamento no hay Dios que valga". (pág. 448).

•••

·-·

1

Con propiedad y elegancia García Márque_z m~eja la difícil
relación entre el hombre y la mujer, ya sea en un matrimo":1° ~erdur;:~ Y
aparentemente sólido, como los amores fugaces de las paJaritas pe 1 as
de la noche. El libro es un tratado del amor con sus frecuentes
componentes; la mirada, la fidelidad, los celos, la locur~ y sobreto~o la
alid d a la que da un trato especial durante todo el libro. A traves del
sexu
a ,
d
,
• ~t..:
dos
que
Dr. Juvenal Urbino dice: "Estaba contra to a razon c1enuuca
,
t s
rsonas apenas conocidas, sin parentesco alguno en~ s1, con carac_ ere
ped15
_ tintos con culturas distintas, y hasta con sexos distintos, se vieran
'
·
comprometidas
de golpe a vivir juntas, a dormir en .1a misma
cam~, a
compartir dos destinos que tal vez estuvieran determmados en sentidos
·
t " Dea'a• "El problema del matrimonio es que se acaba todas las
d 1vergen
es ,
·
.
d 1
noches después de hacer el amor, y hay que volver a reconstruirlo to as as
mañanas antes del desayuno" (págs. 286-287).
Cuando leemos las primeras partes del libro, hace sentir que el
matrimonio es posible y no sólo eso sino hasta e~table y feliz. Poco a poco,
como en una disección roma del mejor anatom1Sta, nos va mostra~~o la
·dad para sólo de1·arnos al final con la fantasía de la felicidad.
cruel real 1 ,
d
d ·
Algunas muestras: "El problema de la vida pública es apren ~r a omu~a!,
el terror, el problema de la vida conyugal es aprender a dominar el tedio .
, 289) "Era un marido perfecto. Nunca recogía nada del suelo, 111
(pag.
·
d d l
apagaba la luz, ni cerraba una puerta. En la , obs~i~~
e a m_a nana,
cuando faltaba un botón en la ropa, ella le 01a decu: Uno necesita dos
esposas, una para quererla y otra para que le pegue los botone~" (pág. 304).
" ...se trataban con la confianza de dos esposos que se habJan ocul~d?,
tantas cosas en esta vida que ya no les quedaba casi nada para dectrS~
(pág. 376), Juvenal diciéndole a Ferm ina: "Rec~~rda si~m pre que
ma~
importante de un buen matrimonio no es la feltc1dad, smo la estabilidad

!~

(pág. 409).
La mirada, lenguaje universal, portón de entrada a los secretos del
alma y que sirve para iniciar o derrumbar amores, o conocer ~l siti~ donde
se ocultan. "La lección no se interrumpió, pero la niña levanto 1~ v1Sta para
ver quien pasaba por la ventana, y esa mira~a casual -~e el ongen de un
cataclismo de amor que medio siglo despues le envio una carta de dos
líneas: "Hoy, al verlo, me di cuenta que lo nuestro no es _mas que una
·, " . (pa' g. 144). Cuando Florentino hacía sus correnas nocturnas
ilus1on
bastaba una mirada de sesgo para saber donde estaba el amor" . (pág. 247).
26-!

Con los celos ponemos en duda la razón del amor. Cabe preguntar
si el amor no es mas que la transferencia de nuestras partes queridas,
necesidades, odiadas o temidas, en la figura amada, para después poseerla
y convertirla en nuestra propiedad, nuestro objeto de seguridad. Los celos
cuestionan la razón del amor, si la hay, y nos provoca a pensar
profundamente en el sentido de las relaciones de pareja en el contexto de la
fidelidad ¿Es el amor monolítico? ¿Por qué aparece y por que desaparece el
amor? ¿Se puede amar a más de una persona a la vez? ¿Por qué entonces
llegar a necesitar a más de una persona para tener satisfechas las
necesidades de amor? Estas y más preguntas está aludiendo el autor en su
obra.
Cuando Florentino Ariza fue nombrado director general de la
Compañía Fluvial del Caribe se sentía nostálgico bajo la sombra de
Fermina Daza "Lo acoro pañó el recuerdo de todas; tanto de las que
dormían en los cementarios, pensando en él a través de las rosas que les
sembraba encima, como las que todavía apoyaban la cabeza sobre la
misma almohada en que dormía el marido con los cuernos dorados bajo la
luna. A falta de una deseo estar con todas al mismo tiempo, como siempre
que estaba asustado"(pág. 368). Con Ángeles Alfaro la del sexo tierno y su
violonchelo de pecadora "Florentino aprendió lo que ya había padecido
muchas veces sin saberlo: que se puede estar enamorado de varias
personas a la vez, y de todas con el mismo dolor, sin traicionar a
ninguna" ... "El corazón tiene más cuartos que un hotel de putas" (pág.
370).

Dice Garáa Márquez que no hay cosa más complicada que el
amor, y al adolescente Florentino lo ubica en la pág. 82 sintiendo que
"poco a poco fue idealizándola, atribuyéndole virtudes improbables,
sentimientos imaginarios, y al cabo de dos semanas ya no pensaba mas que
en ella". Su padre "le recordó que los débiles no entrarían jamás en el
reino del amor, que es un reino inclemente y mezquino, y que las mujeres
sólo se entregan a los hombres de animo resuelto, porque les infunden la
seguridad que tanto ansían para enfrentarse a la vida" (pág. 93 y 94).
Florentino padece de un amor extraterreno. Nada lo amilanaba, todo lo
reservaba. Incluso "la propia Tránsito Ariza se murió convencida de que el
hijo concebido por amor y criado para el amor estaba inmunizada contra
toda forma de amor por su primera adversidad juvenil" (pág 271). A través
de Sara Noriega aprendió "que todo lo que hicieron desnudos era amor.
Dijo: Amor del alma de la cintura para arriba y amor del cuerpo de
la cintura para abajo" (pág. 273). Fermina pensaba diferente, pensaba que
el amor era un espejismo, un autoengaño, una quimera del corazón.
Cuando ya viejos Florentino sentía que: "Te1úa que enseñarle a pensar en
el amor como un estado de gracia que no era un medio para nada, sino un
265

1

' •

�origen y un fin en si mismo" (pág. 400). En su viaje por el río de la
Magdalena después de haber hecho un amor tr~quilo y san?, de ab~elos
percudidos, Fermina y Florentino sentían que: Era co~o s1 _se h~b1eran
saltado el arduo calvario de la vida conyugal, y hubieran ido sm mas
vueltas al grano del amor" ..."Pues habían vivido junt9s lo bastante p~a
darse cuenta de que el amor era el amor en cualquier tiempo y en cualquier
parte, pero tanto más denso cuanto más cerca de la muerte" (págs. 469 Y
470).

Los celos acusan la propiedad privada, el objeto del deseo, como
tal, como objeto transferible, como cosá de la cual uno puede apropiarse o
si no, como la herida narcisista de no ser la única persona amada deseada Y
centro cósmico de la relación. "Florentino Ariza no entendía como una
soltera sin pasado podía ser tan sabia en asuntos de hombres... se retorcía
de celos regresivos pensando que tal vez ella fuera más paseada de lo que
fingía, pero tenía que tragárselos enteros, porque también él le deáa, como
les dijo a todas que ella había sido su única amante". (pág 272) El manejo
de los celos no siempre es tan tranquilo y maduro, en ocasiones es cruel Y
sanguinario como cuando Olimpia Zuleta se desnudó delante del marido
sin acordarse del letrero que Florentino le había escrito en el vientre con
tinta roja y que deáa: ésta cuca es mía. El marido la degolló de un tajo con
su navaja de barbero y sin inmutarse (pág. 297). El único momento en que
se encuentra próximo a derrumbarse el matrimonio entre Fermina Daza Y
Juvenal Urbino es por el amorío de éste con la señorita Bárbara Lynch. Es
en este pasaje donde más claramente el autor muestra el dolor narcista,
cuando después de que Ferrnina Daza le recrimina que tiene el derecho de
saber quien es y el le relata los pormenóres de este desafuero, pues "el no
había hecho lo que ella esperaba con el alma en un hilo, y era que lo negara
todo hasta la muerte, que se indignara por la calumnia, que se cagara a
gritos en esta sociedad de mala madre que no tenía el menor reparo en
pisotear la honra ajena y que se hubiera mantenido imperturbab~; a~
frente a las pruebas demoledoras de su deslealtad: como un hombre (pag
342 y 342). La celebre viuda de Nazareth comprendía la fidelidad diciendo
acerca de su marido muerto: "Soy feliz porque solo ahora sé con seguridad
donde está cuando no está en la casa" (pág. 207).
Viejos, Florentino y Fermina viajaron en el buque, que por cierto se
llama Nueva Fidelidad, ella le pregunta de un modo casual que nunca
había oído decir que el tuviera una mujer "y él le replicó de inmediato sin
un temblor en la voz: -Es que me he conservado virgen para ti-".
El temario es inagotable y trataré de ser breve con los asuntos que
a continuación abordo: la sexualidad, la vejez y la muerte. El por que de
estos tres temas está resumido en el epígrafe que escogí para esta
disertación. Pienso que el hombre vive en este mundo (si es que pudiera
266

existir alguna razón) para la preservación de la especie, como un pequeño
eslabón de esta ya larga cadena cósmica, en este ignoto universo. El
hombre tiene la pecuµaridad diferencial con el resto de los animales, de
que además de t,rasformar sus alimentos antes de ingerirlos, puede y desea
aprareserse sin necesidad de celo. Es pues la sexualidad, en esta doble
razón, altamente valiosa. El hombre se comunica, habla y a veces, piensa.
Se anticipa con el pensamiento a los hechos, especula, discierne,
medita sobre su pasado y prevé para el futuro. Sabe ineludiblemente que
es mortal. No ignora que la vejez es la antesala del último eslabón de su
ciclo vital. Estas razones me han empujado a signíficar la vejez y la muerte
a la par con la sexualidad. El Amor en Los Tiempos Del Cólera es un breviario
sexual bastante completo. Es en la ciudad escenario de este libro, a donde
llegaban barcos de Europa, pasando de contrabando "desde postales
obscenas y pomadas alentadoras, hasta los célebres ·preservativos catalanes
con crestas de iguana que aleteaban, cuando era del caso, o con flores en el
extremo para que desplegaran sus pétalos a voluntad del usuario" (pág.
142). Sin embargo, reconoce que se trata de un instinto personal del amor,
que no hay teorías artesanales ni científicas, capaces de entorpercelo, tal y
como se lo enseñó Ausencia Santander (pág. 243). Deáa Florentino Ariza:
"El mundo está dividido entre los que tiran y los que no tiran. Desconfía
de estos últimos: Cuando se salían del carril, era para ellos algo tan
insólito, que alardeaban del amor romo si acabaran de inventarlo. Los que
lo hacían a menudo, en cambio, vivían sólo para eso. Se sentían tan bien
que se portaban como sepulcros sellados, porque sabían que de la
discreción dependía su vida". (pág. 251). Pero este conocimiento no lo
dudo asimilar tempranamente a pesar de haber tenido un magnífico
maestro, lotario Thugut, quien no tan sólo le enseñó el uso del telégrafo y a
tocar el violín, sino la vida de las pajaritas y la verdadera sexualidad. "Al
contrario de lo que hacía creer su corpulencia, Lotario Thugut tenía una
perinola de querubín que pareáa un capullo de rosa, pero este debía s.e r un
defecto afortunado, porque las pájaras más percudidas se disputaban la
suerte de dormir con él, y sus alaridos de degolladas remeáan los estribos
del palacio y hacían temblar de espanto a sus fantasmas. Deáan que usaba
una pomada de veneno de víbora que enardecía la silla turca de las
mujeres, pero el juraba no tener recursos distintos que los que Dios le había
dado. Decía muerto de risa: "Es puro amoé' {pág. 91). Gracias a estas
enseñanzas y a las que el aprende de todas las mujeres que ama se vuelve
un experto en el amor. Su vida práctica la inicia con la viuda de Nazareth
"la que le sobraba en ternura lo que le faltaba en artes marciales" (pág. 209)
"La incitó a dejarse ver mientras hacían el amor, a cambiar la posición
· convencional del misionero por la de la bicicleta de mar, o del pollo a la
parrilla, o del ángel descuartizado..." (pág. 208). Y así Gabriel García
Márquez nos pasea por todos los recovecos de lo que el llama amor de la
cintura para abajo.

267

�El libro está basado en gran parte en la historia de amor de U11
joven de 76 años y su amada de 72. Florentino dice: "sólo entonces había
comprendido que un hombre sabe cuando empieza a envejecer porque
empieza a parecerse a su padre" (pág. 233). Fermina lo reconoció "Una
noche, después de mucho eludir el pasado, llegó a la hacienda de la prima
Hildebranda, y cuando la vio esperando en la puerta estuvo a punto de
desfallecer; era como verse a sí misma en el espejo de la verdad. Estaba
gorda y decrépita..."(pág. 347). El autor en defensa de la senectud habla de
que el amor a esa edad es una dicha y no una cochinada, de quien vive en
el desea, a esa edad lo continua, tirar en su destino. También nos muestra
su miedo a podrirse en vida, a perder en vida, a pesar la memoria , a morir
en la total ignominia y burla de los demás.

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Antes de terminar, tres alegorías a la muerte llenas de gran poesía,
para hablar de un tema tan difícil como penoso: A los nueve años tuvo sin
darse cuenta una señal prematura de la muerte, pues estando con su padre,
éste le dice: "Si yo me muero ahora apenas si te acordarás de mí cuando
tengas mi edad. Lo dijo sin ningún motivo visible, y el ángel de la muerte
flotó un instante en la penumbra fresca de la oficina, y volvió a salir por la
ventana dejando a su paso un reguero de plumas, pero el niño no las vio.
Habían pasado más de veinte años desde entonces y Juvenal Urbino iba a
tener muy pronto la edad que había tenido su padre aquella tarde. Se sabía
idéntico a él, y a la conciencia de serlo se había sumado ahora la conciencia
sobrecogedora de ser tan mortal como él" (pág. 158 y 159).
El padre de Florentino Ariza había escrito: "Lo único que me duele
de morir es que no sea de amor" (pág. 233).
El tío de Florentino Ariza, León XII, que hacía llorar a las piedras en los
entierros, cuando le entregó la dirección general de la Compañía Fluvial
del Caribe, concluyo: "La única frustación que me llevo de esta vida es la
de haber cantado en tantos entierros, menos en el mío" (pág. 367).
Para finalizar este breve recorrido por el libro, la frase que
realmente pudiera englobarlo y que es la que piensa el Capitán
Samaritano: " ...y es que es la vida, mas que la muerte, la que no tiene
límites" (pág. 473).

BILINGUAL EDUCATION AS SUCH DOES NOT AND
CANNOT ALWAYS REPLACE SECOND LANGUAGE TEACHING
FOR TIIE PURPOSE OF DEVELOPING SECOND LANGUAGE SKJLLS
WE SHOULD TIIlNK OF BILINGUAL EDUCATION AND
FOREIGN OR SECOND LANGUAGE TEACHING
AS NATURAL ALLIES RATHER THAN ALTERNATIVES
(POLITZER 1977 IN MILK 1985:670)

Sara Alicia Ancira Aréchiga
Preparatoria No. 15
Coordinación de Preparatorias, Secretaría Académica, UANL

Introduction

lncreasingly, due to economic, social, cultural, and academic
reasons proficiency in English is becoming a must in Monterrey, México.
To meet thi.s need the Universidad Autónoma de Nuevo León (UANL) has
developed different English language programs which seek to promote
the_ ma~ter_Y of ~nglish among university students. Presently, the
umv~rs1ty IS offenng a program at the high-school leve} that integrates
English language instruction into academic content instruction. This
means that English language is used as the medium of instruction for
sci~nce - biology, chemistry, physics- mathematics and computer science
whtch are part of the official school currículum. English language, in this
approach, becomes the vehicle for teaching and leaming the specific
knowledge of such academic subjects.
Many programs have been developed conceming the integration
o~ the academic content with language instruction. Those programs meet
different needs. For example sorne have been implemented in countries
(e.g. USA) which receive immigrants and seek to integrate them into their
new society. Therefore, those programs are addressed to minorities.
Such programs have a lot of implications, mainly social, but also economic
and cultural.
Co_n~ersely, other programs such as this high school bilingual
program fit mto what John Edwards (1984a in Baker 1988: 46) defines as
the "maintenance or enrichment bilingual educatio~ where two languages
are k~pt through~ut ali or_ most of schooling". That is, both languages are
used m school wtth the aim that students develop academic achievement
and proficiency in both languages.
Pluralism, enrichment and
biculturalism are aU involved, as Baker puts it.
'
.
Ta~ing into account intensity, goal, and language status as
vanables FIShman &amp; Lovas (1970 in Hamers and Blanc 1989: 190) would
describe this program as partial - bi/iterate bilingualism in which L1 is

268

269

�utilized in cultural academic subjects (e.g. history, arts, literature) and L2
is used in science (e.g. economics, biology, chemistry). According to its
goal, this is an enrichment program designed for a majority whose aim is
based on "developing an additive form of bilinguity," that is the second
language does not replace the native language. Language status refers to
the confrontation of major world language versus a minor language. or
about language of primary importance versus language of secondary
importance in education. Thus at school two languages are used in
teaching, the native language, Spanish, and an intemational language,
English, both of equal status.

....

On the other hand, due to the social context wherein the high
school bilingual program of the UANL is developed, it belongs to what
Goader (1976 in Baker 1998: 47) refers as "Élitist bilingualism". This is the
type of bilingual schooling in which the proficiency of two languages are
both related to cultural and economic value. To have access to economic
rewards, the key factor is the "choice" that students make for having
bilingual schooling. Students in these bilingual programs are expected to
progress at least at the same rate as nonbilingual students.
Many bilingual programs, i.e. bilingual, immersion, and two way,
are (mainly in the USA) based on Krashen's theory of second la11guage
acquisition which, broadly speaking, is stated as follows,
Krashen suggests that a second language is most successfully acquired when
the conditions are similar to those preseni in first language acquisition: that is,
when the focus of instruction is on meaning rather than on form ; when the
language input is at or jusi above profictency of the leamer; and when there is
sufficient opportunity to engage in meaningfol use of that language in a
relatively anxiety-free environmenl. This suggests that the focus of the second
language classroom should be on somelhing meaningful, !;Uch as academic
content, and the modification of the target language facilitates language
acqu isition and makes academic content accessible to S(&gt;(·ond language leamers.
Krashen suggests that a second language is most successfully acquired when
the conditions are similar to those present in first language acquisilion : that is,
when the focus of instruction is on meaning rather than on form; when the
language input is at or jusi above profictency of the leam er ; and when there is
suHicient opportunity to engage in meaningful use of that Janguage in a
relalively anxiety-free environment. This suggests that lhe focus of the second
language classroom should be on something meaningful, such as academic
content, and the modification of the target language facilitates language
acquisilion and makes academic content accessible to second language Jearners.

Taking into account the vast literature that presents the benefits to
be gained by implementing a bilingual program, with empirical as well as
theoretical considerations, an economic review of integrating a second
language into the academic instruction is presented in order to be aware
of the im plications and results that such integration convey.
Using the theoretical framework for language development
proposed by Bialystok (1988, 1991) this paper was developed to elucidate
the psycholinguistic nature of the bilingual program that has just begun in
the UANL and is a brief description to give a ge11eral idea of the program,
its aims and its social relevance for the community.
·
The descriptio11 of Bialystok's model explains the acquisition and
processing of kllowledge, i.e. a second language. This cognitive model is
embodied by two processing components named analyzed kllowledge
and automatic or more recently, control of processing, "that jointly
function to develop proficiency in the language" (Bialystok 1994: 157).
To detect if bilingual schooling has a positive or negative effect on
students' academic achievement, this study also attempts to produce
em pirical data that bilmgual education programs encourage accelerated
educational progress, that is academic achievement, and promote second
language proficiency. Results from academic examinations and from the
TOEFL (practice tests) at the end of an academic semester are introduced
in order to present preliminary results related to the effectiveness of the
program.
Of course, these are not considered definitive results. Instead,
they are oruy a part of the whole process of evaluation that is in progress.
Since the program was implemented seven months ago, oruy partial
results are shown, but to present a congruent scenario that I consider
relevant, it gives sorne evidence of the results of participating in this
bilingual program. Needless to say, there is still much work to be done
since this type of program causes controversy and raises questions
without absolute answers. However, the research related to this program
will continue in order to guide the decisions that will be made, since this
program is considered highly relevant for the Universidad Autónoma de
Nuevo León dueto its aims of pursuing academic excellence a11d language
proficiency.

(1982Crandall 1994: 1)

Crandall (1994) mentions the benefits of integrating language and
academic content instruction since English as a means of instruction
promotes in students not oruy academic development but also English
language proficiency.
270

•• •

271

1

.,

�The Bilingual Program of the Universidad Autónoma de Nuevo León
-A Brief Description

It is precisely those educators and intellectuals
most interested in the Global Community
who must be interested in bilingual and bicultural education
Jor all our chíldren, for it is only out of such education
that the multiple-group membership can come
that can foster such a community
for the masses rather than for the ehtes.
Monohngual and monocultural education is artificial and false,
·
particularly if we have One World in mind.
The world is not unifiable on the bas:is of cultural monisms.
Indeed, such monisms are more likely to destroy the world than to save it!
(Fishman 1976: 9)
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The high school (preparatory) bihngual education program of the
Universidad Autónoma de Nuevo León, in Monterrey, Mexico, seeks to
achieve high academic levels and bihngual proficiency in the students. In
th:is educational program, content area subjects are learned through both
Spanish and English. Among the main program aims are encouragement
of academic excellence and development of English language proficiency
as well as the promotion of awareness of cultural diversity.

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This program was launched in 1997 by the Academic Vice
Presidency of the Universidad Autónoma de Nuevo León (UANL), through the
Coordinación de Preparatorias (Preparatory Academic Coordination). It was
designed and its implementation is under the supervision of the author
and _L aura Esthela García Alvarez. [t started as a pilot program with four
groups of thirty students each, who are now in the second semester of the
four-semester currículum. English is used more than 50% of the
instructional time. An extra ESL class, which is not part of the official
currículum, is given each semester in 8 modules of 40 hours each, as a
support and complementary course to meet the need of increasing the
formal knowledge of language.
The bilingual high school students attending Preparatoria 15Florida, (located in the southeast area of Monterrey) come from middle
and upper middle class families with solid professional and academic
- backgrounds. According to preliminary results of a follow up study -now
in progress- this program could be offered to the rest of the high schools
(28 schools with a 40,000 student population) by year 2000.

planned and given in at least two larrgu¡fge"'r.''rtrere are many different
types of bilingual education programs, e.g. immersion, submersion, twoway instruction, etc. Whatever the program be or character:istics it
possess, all of them involve instruction in both languages.
In th:is program English is used more than 50% of the instructional
time, i.e. biology, chem:istry, physics, computer science, and mathematics,
besides the English language courses. Spanish language, literature, social
studies, arts and humanities are given in Spanish. as well as counsehng,
and physical education.

Most salient characteristic features of the bilingual program

• First bihngual pubhc school program in Mexico
• Pilot progi:_am for further implementation in the rest of UANL high
schools
• Systematic follow-up and evaluation
• Teacher development program: -joumals, peer and self-observation
and evaluation (refl.ective teaching)
• Innovative instructional practices, i.e. cooperative learning, task-based,
project-based
• Academic a~hievement, not language learning, becomes the main goal
and L2 acquisition results from language exposure through content
• Traditional high school currículum plus an extra English course to
support students to handle academic content in L2
• International exchange programs -teachers/students
• Adjunct enrichment activity programs, i.e. music, Jeadership, student
newspaper, German introductory courses, history of comics strips, and
drama (Ancira and García 1997).
With regard to the nature of the program, two groups of students
take a "communicative" Enghsh course that seeks to help students to
develop social, interpersonal communication skills (BICS). The other two
groups receive "content-based" second language instruction in order to
develop their cognitive academic language proficiency (CALP), a
discourse distinction that has been presented and studied by Cummins
(1981 in Christian et al. 1990: 144). The purpose of implementing different
~ourses 1S to determine ~hich of these two language course types fosters
1mprovement of the students' English performance in the academic
subject classes. When results emerge, a decision will be made about the
approach of the instructional dass of English in this bihngual program.

Hamers and Blanc (1989: 189) define bilingual education as "any
system of schoo] education in which, at a given moment in time and for a
varying amount of time¡ simultaneously or consecutively, instruction is
272

273

�A local context
Monterrey (with a population of 2 million )is 230 km south of t~e
Texas border and due to the city's commercial, financia}, and industnal
dynamism, English has an important presence.
According to t~e
Department of Economic Development of the ~tate of Nue,vo Leon
(Gobierno del Estado de Nuevo León 1997), Monterrey lS t~e country s se~ond
largest industrial center after México city. People m the top busmess
positions usually are proficient in English.

In order to establish a context wherein this bilingual program is
developed, it might be fruitful to consider how many bilingual
educational programs have been implemented in Monterrey area. See the
following chart:

,.. ""ª

...

Level

K

2-7 Elementary

S-10
Jr High-School

Bilingual
Schools

35

34

26

11-12
High-School Commercial

6

9

Source: Gobierno del Estado de Nuevo León 19'17

These schools basically develop similar ed ucational programs, the
official curricula of the Ministry of Education. They present slight
differences in their bilingual programs and the proportion of instructional
time in each language varíes among them, but they ali share the airo of
developing bilingual proficiency.

...........,, .......,.,,.

Most of the above schools are kindergarten and elementary schools,
fewer belong to junior high-schools and only six are high-schools
(preparatory). All except the one of the UANL, are private and ex~nsive
schools. In the light of this information it is easy to see the correlation of
social class with English language proficiency as well as the status that
English has in the community. According to a survey carried out by E/
Colegio de la Frontera Norte ( Zúñiga 1990) in Monterrey there is a strong
relation between social class and English proficiency.
Among all the benefits that a bilingual program might offer: L2
proficiency, schema flexibility, acceptance of other cultures, academic
enhancement, cultural enrichment, and better professional opportunities,
the major benefit would be to let more people have access to these
. opportunities. Thus the first commitment of this program is to benefü a
wider range of the population, in order to help students to attain
intemational standards and enable them to become informed and active
citizens in the age of globahty.

274

lt is important to point out that because of its nature as a pilot
program, a systematic evaluation is in progress, and depending on results,
changes and adjustments will be made.

Some Reasons forTeaching-Leaming Through a Second Language
-Language integration vel'Sus isolation
Experiences in immersion classes
illuminate the practice of second language teaching
and indicate effective ways of attaining high levels
of academic content mastery and target language proficiency.
Evaluations of a variety of immersion programs suggests
at least three elements of general relevance
for second language instruction:
1) instructional approaches.that integrate content and
language are likely to be more effective than
approaches in which language is taught in isolation;
2) an activity - centered approach that creates opportunities
for extended student discourse is likely
to be beneficia} for second language leaming; and
3) language objectives should be systematically targeted
along with academic objectives in order to maximize language leaming.
(lntegrating Language and Content: Lessons from lmmersion 1995:3-4)

Content-based language instruction emerged as an approach to
language leaming as a response to general conditions that must be met for
successful language leaming. Brinton, Snow, and Wesche (1989: VII)
affirm "second language is leamed most effectively when used as the
medium to convey informational content of interest and relevance to the
leamer" . As a result of both empirical research and second language
acquisition theory, learning in this approach is focused not on language
but rather on meaning in a context wherein content becomes the principie
factor for developing functional language skills in the first and second
language for any age group.
When academic content is leamed by a second language
Cummins (1982 in Lewelling 1991: 2) points out that in order to achieve
success, cognitive academic language proficiency (CALP) is needed, since
this "type" of language is involved with cognitive skills and conceptual
knowledge which, according to him, "can be transferred from the native
language to English". Such transformation is described by Saville-Troike
(1988 in Lewelling 1991: 2) as the a priori knowledge that can be
extrapolated to second language, in other words is a "preexisting script
for school". As Hakuta (1990 in Lewelling 1991:3) demonstrates, a child
learning about velocity in Spanish can transfer this knowledge t~ English

275

�withoút learning again the concept if the relevant needed vocabulary is
given.
Because of the advantages of integrating content and language
learning .different educational programs have emerged using the second
language as the medium of instruction. The main aim of immersion
programs is academic achievement not language learning. The integration
of second language instruction and academic content is more effective
than teaching the language per se. Results given by immersion programs
(Crandall 1994: 1) have de.monstrated that:

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1

► Language is ~cquired effectively when students are engaged in real
acts of communication, and the academic content of currículum gíves the
basis for that meaningful communication.
► Relevant academic content encourages authentic communication in the
classroom, motivating students to learn the new language. There is a
correlation between language and cognition as well as social awareness.
lntegrating language and academic instruction help to strengthen the
concurrent development of these components.
► Each academic subject has its own discourse.
Evidence has
demonstrated that students develop awaxeness of different discourse
types, i.e. the way language is used in mathematics is not the same as in
the other academic subjects.
To integrate language and content, there are at least five different
reasons that Brinton et al. (1989: 3) draw up. The first is }?ased on English
for Specific Purpose (ESP), which seeks to promote successful language
learning via the uses of the taxget language that the leamer will need,
focusing, then, on language functions and forms. Second, it is related to
content, taking into account that information is relevant and motivating
for learners, assuming this eases leaming.
Third, pedagogical
considerations are borne in mind since learnihg is based on previous
knowledge that the learner possesses of the subject content area as well as
of the a~ademic context and the second language. Fourth, it refers to the
teaching of language in context, focus on this approa~h is towards both
language use and language usage. Leamers, then, get in contad not only
with grammar conventions but' mainly with wider discourse features and
interperson@l interaction pattems. Finally, they emphasize, the main
argument, for content based courses, is derived from research in second
language acquisition. A condition for successful language leaming
according to this research is that input provided to leamers must be
comprehensible to them, but if the purpose of this is the acquisition of
language, new elements supported by ~ontextual and verbal devices must
be added to this input. _The leamer interacts with limited knowledge of
language, h.is schemata and his expectations, combining language form
and meaning which are the basis for language acquisition.

276

Taking into account the conditions of language learning one issue
of concem is the distinction between acquisition and learning. Even
though these terms axe sometimes used interchangeably, the term
acquisition is used for the process where language is acquired as a result
of natural and chiefly, random exposure to language. The term language
learning is used when the exposure is purposefully structured for
language teaching (Wilkins 1974:26 in Ellis 1990:41). According to Ellis
(1990) this is the same as informal and formal language learning contexts
(see Ligtbown and Spada 1993:121-2). Conversely for Krashen &amp; Terrel
(1983: 26-7, Ellisl985: 229-30, 1990: 57) acquisition and learning might
occur in both contexts since Krashen defines such distinction in process
terms, i.e. the way language knowledge is internalized and st?red.
What Krashen &amp; Terrell (1983, Ellis 1985: 261-3, 1990: 56-7) label as
acquisition-leaxning distinction has become the key feature of Krashen's
theory of second language acquisition -The Monitor Model theory,
wherein this dichotomy, besides of the natural order, the monitor, the
input, 'and the affective filter hypotheses embodied in the Natural
Approach proposed by Krashen. Language acquisition is the result of
using language in real communication which is the natural manner of
developing language ability. This is a subconscious process, similar to
child first language acquisition, in which there is no awareness of the rules
of the language. Instead, a feeling of correctness or incorrectness is
perceived.
0n the other hand, learning, for Krashen, is knowing about the
language through formal teaching and purposefuJ study. This is a
conscious process employing the explicit knowledge of language ·rules
which leads to awareness of them. Besides emphasizing such distinction,
Krashen argues that acquisition and learning are stored separately and
that the knowledge that has been learned can not become acquired
knowledge. Krashen thus makes a sharp and simple distinction.

.
Examining how classroom second language learning takes place
EllIS (1990:1-2) states that as a starting point it is necessary to define
"classroom language leaming" and its opposite " naturalistic language
leaming" whose differences can be analyzed from sociolinguistic,
psycholinguistic, and educational bases. From the psycholinguistic point
of view, which is the concem of this paper, Ellis adds that the key factor is
the distinction between formal and informal leaming.
Formal leaming is related to structured language activities which
seek to teach about the language through explicit rules of grammar, i.e.
the
~ormal organization of language. 0n the other hand informal learning
mvolves a spontaneous process, from exposure toan environment which
277

�provides certain conditions for promobng participation in
communication. Despite that formal learning is considered equivalent to
classroom learning, and informal learning is related to nonformal settings,
this does not mean that informal learning can not take place in a
classroom. For example, a class which seeks to engage leamers in
effective communication, where meaning is emphasized rather than
Ianguage structure or forro, provides informal learning as is proposed by
the communicative approach (Richards and Rodgers 1986). In the same
way, Ellis adds, formal leaming may be present in informal learning when
in a natural environment the leamer participates in a conversation and
asks for linguistic information.

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Dulay, Burt and Krashen, in their Language two (1982), mention the
positive effects of natural exposure or communication, i.e. when the focus
of the speaker is on the content not on the forro, since, they affirm, this
promotes the development of communication s.kills in a second language
in foreign as well as host settings.
This argument is supported by research reported by Saegert, Scott,
Perkins and Tucker (1974 in Dulay, Burt and Kashen 1982:16) who
surveyed students at the American University in Cairo, Egypt and at the
American University in Beirut, Lebanon. Nevertheless many of the
students had attended schools wherein academic subjects were taught in
English; Saegerl et al. analyzed the students English proficiency and the
number of ye~ of formal English ~anguage instruction or whether
students had academic experience through learning content subjects in
English or another foreign language. As they did not find relationships
between English proficiency and the number of years of formal instruction
of English as a foreign language, but found conversely that English
proficiency was related to the use of English as a medium of instruction in
academic subjects. Consequently the study concluded that leaming
experiences where the academic subjects are taught (leamed) in English
make the difference in predicting English proficiency.

In trying to pin down the role of second language as a medium of
instruction, it must be home in mind that there are many educational
programs in the context of bilingual or immersion programs whose
implementation, depending on social, cultural, pohtical, economic,
hnguistic, and academic factors among others, meets different needs.
Useful definitions of such programs are provided by Hamers and Blanc,
· • Bilingual Education Any system of education in which, at a given
point in time and for a varying length of time, simultaneously or
consecutively, instruction is given in two languages.
• Immersion Programs A type of bilingual education in which a group
of leamers is taught through the medium of a language different from
their mother tongue, the latter being introduced later.
278

• Early immersion Immersion program in which a second language is
used exclusively as a medium of instruction in the early years of
schooling.
~ Late Imme~ion ·Im.mersion program in which a second language is
mtroduced as a medium of instruction at a later stage.
• Partial Immersion Immersion Program in which both the first and the
second language are used as media of instruction
(1989: 264, 267)

. . _The im~l~mentation of bilingual education has to do not only with
mmonties acqumng the language of the host environment, but also as an,
altemative method for acquiring a second language (see Krashen 1983:
~67-75). _Among the pedagogic considerations and principies for
llllple~entmg a high school bilingual program in Monterrey, are the
followmg: second language is acquired by meaos of messages with the use
of ~omprehensible input, language is developed in language rich
envuonments, and the content areas can provide such a context. Another
mo~ve to just_ify a bilingual program is that of language development
which, accord~g _to Rigg and Allen (1989: X), means "leaming to use a
language to socialize, to leam, to query, to make believe, and to wonder".
For that reason students need permanent but different kinds of support in
order to develop language proficiency. Bilingual education gives
o_ppor_tumty to this continuing full development even though most of the
time IS needed for academic reasons, and ESL classes support such
development for a limited time (Krashen 1991: 1, Rigg and Allen 1989: X-XI).
Another factor to take into account in a bilingual program is the
background knowledge of the leamer, which leads to consideration of
~ow dependent and relevant is previous cultural experience as well as
first language development (Saville-Troike 1991: 2).
Similar findings are from immersion program research. Dulay et
al.(1982) present results which corroborate the benefits of the natural
:nvironment_in the ~cquisiti?n of a second language, regarding such
natural envrronment when m most of the classes instruction is given in
the second language. Thus second language becomes a medium, instead
of an end itself, as in immersion programs.
Findings are reported from immersion programs developed in
Canada where French is used in instruction for English speaking children,
as well as from the program implemented in Culver city, California (see
~:;esse 1987: 117-9) with Spanish as a medium of instruction. In
programs, according to Dulay et al. (1982), children improved second
language acquisition, achieved adequately in the academic subjects taught
279

• ►-

�in the second language, and first language development did. not present
problems.

....

...

t

...

Stem (1983: 425-6) mentions that when the second language
becomes the language of instruction or it is in the environment e.g. French
and English in sorne countriE;S, that second language is lea~ed more
successfully. Bilingual schooling, as the immersion program m Canada,
designed to create bilingualism, tends to be "more succ~ssful th~
conventional language teaching as a subject because language lS treated m
school as a medium rather than as a subject". Although he admits that•
this type of program needs to be supported by bilingual contacts and
intemational exchange programs. Widdowson (1990: 15)found that in
such immersion programs language proficiency is , not attained • since
evidence has demonstrated that after seven years in an immersion
program, grammar and lexicon differences persist between students of the
second language and native speakers.
Widdowson points out in Aspects of Language Teaching (1990) that
formal language instruction cannot be replaced by acquisition in a natural
exposure. Instead, it seems that they complement each other. This
argument is supported by Spada (1985, 1987 cited by Widdowson 1990:
15) who points out the importance of providing practice in both formfocused and function-focused leaming. The lack of either does not seem
to help in the development of different language skills. Which im plies
therefore, even students who are in an environment which facilitates
language acquisition in Krashen terms, that is to say, by means of the
communicative use of the language, need to observe the form of the
language. As Widdowson puts it,
It would seem that students need something
in the way of formal instruction
as well as acquisition by natural exposure and engagement.
lt is not just that one supplements the other :
effective leaming would appear to be a function of
the relationship between formal instructional and natural use.
(Widdowson 1990: 15)

Taking into account that each setting, the classroom and the
natural one, favors formal and informal leaming respectively. lt should
be remembered that although there are different sorts of classrooms anda
variety of natural settings, it might be possible to characterize the features
of each domain. These differences,. even though not complete are vital
from the psycholinguistic perspective view point (Ellis 1990: 2).
Wilga Rívers (in Arnold 1994: 122-3) emphasizes that bettet
language knowledge and language control allows leamers to use a mental
representation (which is very similar to that of a native speaker). This
280

enables them to be as accurate as possible when they are speaking a
language. Rivers reference support the view of teaching grammar
through activities that promote the utilization of rules which integrate
with the structures tó make up "a performance memory" . Not taking this
into account is as if you try to leam chemistry without learning the
periodic table. Therefore Rívers condudes that it would seem that we are
involved in the only science in the world that is afraid of principies.
Grammar is the framework wherein people (children in first language
acquisition and students of second language) operate, since agreement to
convey meaning with the accepted forms as a medium takes place thanks
to grammar.

Milk (1985: 669-70) pointed out that researchers in bilingual
education (using target language as a medium of instruction) and in
second langu~ge teaching (only formal instruction) mention the need for
overt second language teaching where there is no contact with native
speakers.
Krashen's viewpoint about the explicit-implicit dimension
(learning-acquisition) is considered too narrow (Stem 1992: 332), not only
because by explicit knowledge he only considefS grammar and conscious
learning but also because he makes a sharp distinction between both
dimensions as independent entities instead of regarding them as related
and complementary dimensions.
Palmer in 1922 (Stem 1992: 328) was one of the first
methodologists who made a distinction between spontaneous (implicit)
versus studial (explicit) leaming,. pointing out the need of joining them in
order to achieve success in language leaming.

Bialystok's Model
-Second Language Proficiency from a Psycholinguistic Perspective
-A Cognitive Leaming Theory
With regard to the explicit - implicit distinction EUen Bialystok
(1978 in Stem 1992: 332) developed a model which considers sources of
knowledge to be explicit and implicit.. Bialystok, unlike Krashen, believes
that rather than being !1 dichotomy, both interact with each other. Later
Bialystok (Spolsky 1989: 48), in developing this theoreti~al model explicit implicit distinction comes into analyzed and nonanalyzed knowledge, and
automatic and nonautomatic knowledge. With these two dimensions a
four way matrix is formed for describing kinds of second language.
For
Bialystok (1988: 32) " Language proficiency" in the present framework
com prises development along two dimensions". Since, as she argues,

281

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language is processed like other types of knowledge or information, then
knowing a language imphes both the mental representation of the system
and organization of the target language, that is, the analyzed dimension as
she names it. The procedures that permit one to have access to such
target language knowledge, are those named the automatic dimension
(see also Brown 1994a: 285-6).
·

those forms relate to meaning, these representations are formed around
"formal composed symbohc categories" instead of semantic or empirical
ones (as is organized in the nonanalyzed knowledge) and "the structure of
those categories is explicit". This makes possible the metalingual
knowledge, whose real value is based on the fact that this language
knowledge can be used by the leamer and is accessible for formal
education language use requirements, i.e. academic writing (Ellis 1990:

The analyzed knowledge is the extent to which the leamer is
aware or makes a mental representation of the corpus of knowledge, in
this case the language system. As language leaming takes place, the
learner advances through a continuµm, starting in the nonanalyzed
extreme, characteristic which is of the beginning level of second language
learning where the leamer is not aware of the structure or organization of
the language. As the leamer goes on, language awareness grows allowing
the leamer to understand the formal structure of the language. Control
over such structure means to move towards analyzed knowledge which is
the basis for using language in different situations. Since the leamer
controls the hnguistic elements, this permits him to be creative with the
language, producing a variety of constructions. In other words, the
leamer can use specialized language depending on the need. The leamer
moves &amp;om the nonanalyzed to the analyzed continuum while language
development increases. (Bialystok 1994:160)

1~}

In language processing the analyzed dimension awareness is
embodied by mental representations of hnguistic knowledge which are in
progress; changing these into "more structured, more exphcit and more.
interconnected" (Bialystok 1991: 116), while at the same time progressive
analysis leads to restructure those mentaj. representations.

In this model such awareness does not mean that the leamer is
conscious of the mental representations. The analysis dimension is not
involved directly at a conscious level nor is it present in an exphcit way in
the mind of the leamer (E1lis 1990: 179). Analyzed knowledge is
considered to be a propositional mental representation wherein the
relationship between formal structure of language and its meaning can be
identified, while the nonanalyzed knowledge is represented by mental
representations, too, but the representation structure of those propositions
is not evident. Hence, the information is the same represented in
nonanalyzed and analyzed knowledge. The difference is that the
analyzed knowledge can be characterized as a means of approaching to
the structure of nonanalyzed knowledge. In these terms the learner
controls the properties of the structure and the relations that rule the
knowledge already known in the nonanalyzed form as it becomes
analyzed knowledge (Bialystok 1988: 331).
Language structure is based on mental representations w hose
organization is based on forms and structures. Besides pointing out how
282

.

Taking int-0 account that metahngual knowledge "concerns the
ability to get above or outside language, being aware of language forros
and properties" Baker (1988:28) presents a review of studies whose results •
suggest the metahnguistic advantages for bihnguals. Malakoff and
Hakuta (1991) in their paper Translatíon skíll and metalinguistíc awareness in
bilinguals argue that metalinguistic awareness and bihngual proficiency
are interrelated linguistic skifls. They refer to metalinguistic awareness as,
an awareness of the hnguistic
nature of language µse
... allows the individual to step back
&amp;om comprehension or production
of an utterance in order to consider
the linguistic form and structure
underlying the meaning of the utterance
(1991: 143)
Jt is in this way that the language leamer restructures the
language knowledge through making clear the language's formal
structure. As a result of this process the new analyzed symbohc
representations appear from the semantic or nonanalyzed representation
(Bialystok 1991: 118).

An example of the proeess of analysis is given by Karmiloff-Smith
(1986 in Bialystok 1991: 118) with the acquisition of the indefinite article in
French (un). At the beginning the leamer uses this form, in context
wherein specífic reference is not required, as well as the numeral "one"
and the appelative function as suitable uses of the form. The form un is a
representation in each of the semantic contexts without any relation
among them. However in the process of development, through the
continuum, the independent representations are reorganized and grouped
under the formal category of indefinite article.

lf language
function

profjciency

in this model is determined as "a

28.3

�y

of the level of development of the linguistic representation and the
particular cognitive process applied to those representations" (Bialystok
1991: 116), then language proficiency is functional in terms of relation with
the apphcation of analyzed dimension, taking into account that
knowledge is considered as a mental representation wherein the
propositional structure is known, so that knowledge can be used in
different and new contexts. Conversely nonanalyzed knowledge has
hmitations in its apphcation because of aspects of language that are only
to sorne extent analyzed. Then this knowledge is used l)S pattems in
generating hmited language uses through the generation of new
grammatical constructions which leads to a restricted use of such a
knowledge for new purposes (Bialystok 1988: 33-4).

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The automatic dimension (later named as control of processing in
Bialystok 1991, 1994 and Brown 1994a: 286), the other fundamental
component of language proficiency, refers to the access or control the
leamer has over the knowledge without considering the degree of
language analysis. Th:is is very similar to the notion of "pragmatic
competence" of Chomsky (1980 in Bialystok 1988: 36) which deals with
the appropriate uses of language knowledge. Of course, there are many
ways for the leamer to gain information and different demands on that
recovered information take place depending on the situation, the
information required and the degree of control (i.e., the extent of fluency
or automaticity) the learner exercises over the knowledge or information
(Bialystok 1988: 36). Hence, this dimension is formed by control
procedures or "retrieval" procedures. The efficiency of those procedures
leads to automaticity which at the same time becomes the basis for
fluency, according to Bialystok (Spolsky 1989: 49). ln th:is dimension
automaticity (fluency) is acquired as learning takes place through practice;
the bridge to an easier access to information, which leads to a fluent
performance (Ellis 1990: 179-180).
Automaticity is presented by Brown (1994b: 16-7) as one of the
cognitive principies of language leaming. He lal:&gt;els them cognitive
because they essentially refer to mental and intellectual functions. Within
this principle are included the subconscious absorption of language by
means of meaningful use and the resistance to the tem ptation to analyze
language forms.
Since the two dimensions presented in the Bialystok's model are
independent, the analyzed dimension _takes place independently of the
development of the automatic one. In the early stage, the learner starts
with unmarked knowledge, that is . nonanalyzed and nonautomatic
knowledge. The type of knowledge to be acquired will depend on the
leaming context, and the preference manifested by the learner. For
example the informal leamer will prefer automatidty while the formal one
will emphasize language analysis.
284

These two independent dimensions of language proficiency of the
Bialystok's model produce a framework divided into four sections (see
figure 1) wherein different sorts of learners and language uses are
established, taking into account that the lines do not label sharp categories
but continua (Ellis 1990: 180).
With regard to the development of proficiency the unmarked
forros precede the marked ones, therefore as Bialystok (1988: 37, 19!}1:
135) emphasizes, development includes completing both components,
analyzed and automatic (control) knowledge that is already known in less
specialized forms, which can be considered to be the metalinguistic
dimensions of language proficiency.
The two processing com ponents are considered to be the
mechan:isms by which language proficiency improves through age,
experience, and instruction. They are also the mechanisms which are
responsible for a language leamer's ability to carry out various language
functions.
Automatic
Fluent speakers

Hig hly skilled
literate

Native speakers
in ord inary
conversation

Specialized uses
of language-e.g.,
rheto rical

Nonanalyzed

Analyzed

L2 k~arnPrs
al Parly s tages

L2 formal
lcarners

ChildrPn lc&gt;arning
Ll
Nonauto malic
H gure 1 Kidlystok's l wo Jimensions o ( languagi&gt; pro(idt&gt;ncy (l:líalyslok 1988: 37)

In this context, when language proficiency is explained in terms of
these two components with their four "types" of knowledge (the
analyzed-automatic dimensions), implications for language instruction
arise. Differing methods and programs of language teaching seek to
support the development of such processing components, considered
285

�there as two independent continua, in order to develop different aspects
of proficiency. lf a program emphasizes the teaching of grammar and
structure in which written work accuracy is favored, this program aims to
develop analyzecl language knowledge. However, if the development of
oral language shills .is the priority of a program, fluency and learner's
ability to express meaning rather than accuracy will be encouraged. This
program .is focused on developing automatic language knowledge
(Bialystok 19'Jl: 135-6).

Pretending that language instruction programs fit easily in one of
these two components would be ~aive and simplistic. An edectic
approach to develop a more integrated proficiency, i.e. accuracy and
0uency, based on analyzed and automatic knowledge, would be ideally
what programs should offer, as many claim, even they really do not.

university. Moreover, when students finish high school, a national
examination will be applied to them and their results will be analyzed.
Depending on these results, decisions about the program will be made.
Although at the- P.resent students are in the second semester a sample of
results given by \hose interna! institutional examinations of academic
achievement of tJ,e first semester can illuminate to sorne extent how
students perforn1 in leaming high school content through a second
language. Of course, the data presented does not pretend to be extensive
nor exhaustive, since evaluation of the program is in progress, and several
variables have to take into account. However to compare bilingual and
monolinguaJ program students, the most relevant variables are present
(i.e., age, socioeconomic status, schooling background, "schooling"
oriented parents, English learning motivation, similar grades in the
admission test for entering school, among others) and results of the
sample is as follow:
Comparative Sample of Academic Results

Conclusion
One of the implications of integrating content and language instruction
concerns the relationship between learning and teaching.
1
.;J

rs

Ell.is (1984) has argued that language use, or "doing discourse",
and language learning are the same thing
That is to say, "the procedures that the learner employs
in using L2 knowledge are also the means
by which new L2 knowledge is inte malised".
(Snow, Met, an~ Genesee 1989: 216)

Biology

Social
Science

Chemistry Computer

Spanish

Math

Admission

Test
Bilingual Program

MEAN
DfFFERENCE

98.43

94.37

13.12

-.63

t- value 3.91

1-

p&lt;0.01

96.87

95.31

97.50

85.31

12.50

2.18

.63

-2.19

value 3.57 t- value .87 t- value .31
p&lt;0.01

p&lt;0.5

470.6
2.25
t- value 1.77

p&gt;0.5

p&gt;0.05

Monolingual Program

lt .is important to point out that in this Bilingual Program an
Engl.ish dass .is induded in order to provide the formal instruction of the
language which seeks to be a solid basis for meeting'the requirements of
the academic subjects taught in a second language by trying to develop
high levels of analyzecl language knowledge. 0n the other hand, as the
program, through the academic subjects, provides a natural and rich
context wherein automaticity or fluency is sought, .due to the second
language is used as a medium of instruction, then the learner is focused
on meaningful language use. Therefore, based on the model presented by
Bialystok th.is bilingual program pursues second language proficiency by
developing the two dimensions of the model, analyzed and automatic
knowledge, ie. accuracy and fluency in addition, to encouraging
successful content learning, since learners are high school students and
the priority of the program is academic excellence.
As part of the evaluation of the Bilingual Program in order to
measure the progress of students with regard to academic achievement,
data to be examined and analyzed are taken from results of intemal
examinations as well as from those applied by a central department of the
286

MEAN

85.31

95

84.37

93.12

96.87

87.50

468.4

DlFFERENCE

-13.12

.63

-12.50

-2.18

-.63

2.19

-2.25

1-

value .16

t- valu e
.41
p&gt;0.5

p&gt;0.9

Table 1 Comparative sample of academic results

Note:
• First semester results of sixteen students from both programs.
• The admission test is a requisite for entering university schools.
• Biology, Chemistry, Computer, and Mathematics instruction is in
English as a second language in the Bilingual Program.
• Bilingual students selected for this sample obtained a score of 477
average in the admittance TOEFL
• The only difference between both groups is the language of instruction.
As can be observed three out the four subjects taught in English
show a positive difference in the final results of academic achievement.
287

�,.
The difference in biology and chemistry is significant, as is shown by the
high t value that emerged in the comparison of both groups.. ~ the
computer class a slight positive difference is pre~ent for the bilmgu~l
group. Conversely, the monolingual group obtained better results m
mathematics than their peers in the bilingual program. On the other
hand, subjects taught in Spanish in both groups do not pre~ent a
significant difference. Social Science presents better results m the
monolingual group while results from Sparush class favor slightly th~
bilingual group. Such differences are not important for detecting if
teaching sorne of the academic subjects through a second_lanS'_lage affects
those in the mother tangue. With respect to the acadenuc subJects taught
in English, according to this sample only biology and &lt;:hemistry
demonstrate a significant difference in favor of the bilingual group. These
results are from the fust semester of high school and a lot of work is still
to be done as the programad vanees and more data is gathered in order to
complete subsequent analyses.

.....

With regard to second language proficiency, the instrument
utilized for measuring progress in language development is the TOEFL
(Test of English as a Foreign Language) practice tests, as well as
considering the performance of students in classes whose instruction is in
English as a proof of proficiency in the second language. The TO~FL_was
applied as a requisite for entering to the Bilingual Program, and 1t will be
appüed at the end of each academic semester in order to determine the
progress in second language development. The range of seores among
students who entered the program was between 400 and 600.

.......,...........,

, •• 1

The TOEFL was selected as the instrument for meas uring the leve)
of proficiency due to the many international programs in the uni~ers~ty,
those from the USA being the most widespread. The TOEFL exammatton
is the fundamental requisite, for participating in such programs as well as
for attending post-graduate studies. Because the TOEFL is a valid and
reüable instrument, it can be used for stating the leve) of language
profi&lt;;iency.

shown. lt is relevant to mention that the four groups were formed
according to the results from the fust TOEFL, going in descending arder.
Universidad Autónoma de Nuevo León

TOEFL
Leve! o f Ad vancement
During the fust Semeste r

Jncrease
Number of
Studen ts
21

Decrease
Number of
Students
6

Same
Number of
Students

Mean
of the Increase

Groupl

lncrease
Percentage of
Students
78 %

Group 2

89%

24

2

1

33 Points

43 Points

Group 3

75%

21

6

1

Group4

67%

20

9

1

So far the TOEFL has been applied twice to students of the
program, at the beginning of the course and at the end of first semester.
Results from those tests are presented m table 2, where the level of
advancement by each of the four groups of the Bilingual Program is
288

35 Points
Table 2 TOEFL -Leve! of Advancement dUiing Lhe First Semeste r

As is shown in table 2, students in general improved their results
in the TOEFL, in spite of the fact that the second TOEFL was more
difficult than the fust one. The group in which most students improved
their results is the group two. Group three presented the greatest mean
improvement. Since the differences in the mean seores is significant at the
p&lt;0.01 level, (see table 3) it appears that the students are improving their
English proficiency.
1-tests for Pa1red Samples
Number of
Variable

pairs

2-tail
Corr

Sig

TOFFU
112

Depending on the development of the program, the performance
of the students and their results this test may be replaced by another. This
is because of the controversy that the TOEFL generates when it is argued
that this test presents limitations in measuring language skills and is only
useful to measure the ability to attend classes in English. In spite of that,
it is the most common here in Monterrey and is the instrument which
certifies the language proficiency of the high school bilingual students.

29 Points

.837

Medn

SD

SEof Mean

447.1875

46.475

4.391

471.41 07

52.154

4.928

.000

TOI-FL2

Paired Differe nces
Mean

SD

Sl:.of Mean

t-value

df

2-tail Sig

24.2212

28.665

2.709

-8.94

111

.000

95% CI (- 29.591; - 111.856)
Tablt&gt; J Difl.-rence in TOEFL results after one semester in t.he Bilingual Program

289

�Program

Bibliogiaphy

Because the program has been underway less than a year, it is too
soon to assess def:initive results &amp;om its implementation. As the program
develops results will emerge which will complete the corpus of research
for evaluating the program. The psycholinguistic conside_ra~ons ~ased on
Bialystok's model, although are not examined in detail m this pape~,
present a basis to develop this program. A more complet~ s~dy of this
issue is necessary in the future as well as the exammati~n of the
sociolinguistic and educational implications that underlie this type of
program and are necessary to examin.e.

...., ¡,a,,'

,,
1

,¡

1

g i-ª,

11

1

l

e;.
? ::&gt;

\

....

Even though there are many studies that present positive results
from bilingual programs, sorne generate controversy. Resul~ can no~ be
generalized because each program is developed to me~t ce~ needs m a
particular context with unique social situations and w1t~ specific students.
There are considerable variations in bilingual educahon programs and
these need to be borne in mind when drawing conclusions. Hence,
systematic research on bilingual education considering theory of _s~cond
language acquisition is crucial for implementing a successful bilingual
program.

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292

�LITERATURA HISPANOAMERICANA CONTEMPORÁNEA
ARGENTINA, COLOMBIA Y CHILE

(Ensayo)
Líe. Dora González Cortina
I
En el presente ensayo nuestra propuesta será demostrar a través
de algunos textos de autores hisp_anoamericanos que América ha
contribuido a la cultura intercontinental y también, la universalidad de lo
literario. No pretendemos ser exhaustivos pero sí muy claros en el
sentido de que la esencia de la poesía no morirá -hay numerosos
estímulos que la inspiran como deda Gutiérrez Nájera- mientras haya un
ser humano capaz de verter en una hoja de papel sus anhelos,
sentimientos e impresiones sin más interés que abrir un diálogo con un
lector desconocido, o bien, consigo mismo. El éxito de su empresa
dependerá de su autenticidad, conocimiento de su lengua y de su prójimo,
y por supuesto, de su imaginación e ingenio. Pero lo trascendente es que
satisfizo la necesidad de comunicar y que al crear la obra literaria se elevó
a la altura de los dioses. Hoy por hoy la literatura rebasa y trasciende
toda realidad, aun ésta de fin de milenio que se nos vuelve cada día
menos asible y comprensible dadas las circunstancias que en todos los
niveles nos asedian como para destruirnos antes de lo que los profetas
habían señalado.
·

II
No se puede hablar de la literatura hispanoamericana sin
mencionar a Jorge Luis Borges, y como quisimos comenzar con Argentina
lo hemos tomado como el más representativo de sus poetas, al lado de
Julio Cortázar, quien después se dedicara más a la narrativa.
De Borges seleccionamos uno de sus poemas que aunque ya ha
sido estudiado retomamos porque refleja la angustia que produce la
soledad y está exento del nacionalismo que imprimió en otros:
"Insomnio". No queremos aquí detenernos en las estructuras sintácticas
ni en el ritmo fónico, otros lo han hecho; sino más bien buscar y llegar a la
producción de significados que el lenguaje polisémico de lo literario
permite a los maestros de este arte como Borges.
En el trozo poético marcado con el número uno subrayamos dos
frases y un adverbio: abarrotados ojos, las duras cosas e
insoportablemente que modifica al verbo pueblan. Estas líneas llegan al
lector y duelen por la pregunta pertinente: ¿Qué cosas ha visto el poeta?

295

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La respuesta él mismo la da: muchas, duras e insoportables. La
ürica es la mejor forma para expresar el individualismo y el poeta capta la
frialdad del fierro para transferirla a la noche que lo mantiene ausente de
sueño. El vocablo cosas (objetos) crece para abarcar hechos y situaciones
que pesan porque duelen. En la segunda estrofa, la transposición de que
los niveles, las temperaturas y las luces son fatigados por su cuerpo en las
situaciones reales que ha vivido, se completa con una línea que cala
porque es una antinomia existente: "en un banquete de hombres que se
aborrecen." Aquí, el sentido sociopoütico es tan patente que criticamos a
los que han tachado a Borges de escapista por sus narraciones fantásticas
que a veces tocan el absurdo; empero e~ éstas se mueve el hombre
talentoso capaz de filosofar a través de lo literario. En la tercera estrofa
compuesta por dos versos expresa otra antiJ1omia: esta noche encierra
olvido -carente de memoria- pero también la precisión de la fiebre; este
elemento sí es medible, el olvido, no. En esta fiebre -el insomnio- el que
no permite que su cuerpo se distraiga (estrofa 4) y pueda desprenderse de
imágenes reconocidas que se reflejan en un espejo también desvelado que
se encarga de prodigarlas y como cumpliendo su destmo, no deja de
acecharlo. Sabemos que en la amplia producción borgeana el espejo es
una de sus constantes más recurrentes y ha conducido a este conflicto que
suscita el querer ver a otro dentro de nosotros UJismos y después dudar
de cuál de los dos es uno.

Este sentido metafísico está presente en varias composiciones de
Borges. Las nuevas imágenes realistas que lo asedian, impiden no sólo
que no concilie el sueño, sino que tampoco acudan a él los símbolos
precedentes: el bostezo que produce el alejamiento de la realidad y la
reducción de la importancia de ésta ante la relajación que provoca el
ensimismamiento.' El tiempo circular -otra constante de Borges- se marca
en la historia universal: "la circulación de mi sangre y de los planetas" . El
dístico que comprende la estrofa siete expresa el odio por la rutma y la
despedida del pájaro que canta rurnnciando la noche, otra noche en que no
se pegarán los ojos. ·
Después, otras imágenes que cobran vida al recordar paISaJes
lúgubres del sur de Buenos Aires que se nombran porque en esta noche
no se quieren ir y el poeta los aborrece y a su vez se siente aborrecible por
hacer el papel de centmela. En la antepenúltima estrofa, el poeta ha
encontrado una razón para la inmortalidad: esta mevitable realidad "de
fierro" y de "barr~ torpe" romperá la mdiferencia de los hombres dormidos o muertos- para condenarlos a una vigilia espantosa. La
amenaza "-aunque se oculten en la corrupción y en los siglos-" es una
promesa del castigo que merece el hombre por no vivir para el bien de sus
homólogos. Esta idea mítica que conlleva una carga sociopoütica de
mucho peso -porque el hombre nace limpio y la sociedad lo corrompe,
pero-luego él se encarga de enseñar a otros y de superar a sus maestros El número se refiere a la estrofa.

nos hace pensar en el valeroso Prometeo y en el atormentado Sísifo.
Borges termma este poema con una línea quejumbrosa: "amanecerá en
mis párpados apretados"; pero es una queja serena, certera: la fatiga que
causó mantenerlos abiertos en la espera vana por la llegada del
desaparecido sueño. El poeta aquí fue sumamente realista, no es el
soñador en busca de ensoñaciones dulces o amenas, bebe su patria con
dolor pero sabe que otros hombres como él también no duermen, otros
hombres de otros tiempos y lejanos a su patria. Aquí radica lo universal
de lo literario, una noche de msomnio es una "pesadilla que deja un mal
sabor de boca y del alma; esto no sucede sólo a Borges, sino que él ha sido
emisor de una _vivencia en la que se reconoce w1 argentmo pero también
un inglés, francés o mexicano. Lo trascendente que encierra lo literario
también está presente en este poema, escrito hace seis década-s, y que
conserva su frescura porque quién no conoce el insomnio. La visión iJwoluntariamente- negativa de su mundo próximo -la patria- nos la
ofrece con su estilo personal pero también con el rasgo común de los
estetas: la gratuidad.
Ahora pasaremos a un hijo adoptivo de Argentma: Julio Cortázar.
Otra voz, otra visión, pero hermanos de patria y en e] arte literario.
En su cuento "La noche boca arriba", Cortázar coloca un epígrafe
que no se puede leer sm captar su lirismo: "Y saüan en ciertas épocas a
cazar enemigos; le llamaban la guerra florida." 1 Después de leer la
narración entendemos su referencia: los aztecas, que sacrificaban a sus
víctimas entre gritos de júbilo y alaridos de fiesta para complacencia de
sus dioses.
El narrador nos relata al principio, un accidente de los que suelen
suceder cotidianamente en las grandes ciudades de acero y concreto; un
motociclista -llevaba tiempo de sobra, caso insólito en las calles citadinas,
lo cual le produjo cierto estado de distracción y relajamiento- por evitar
atropellar a una mujer que cruz.tba imprudentemente la avenida, frenó
súbit~mente y se desvió a la izquierda; el resultado: abertura en la ceja,
brazo derecho fracturado y contusión en la rodilla. El personaje es
llamado él porque como iba pensando no tenía _nombre para sí mismo.
Después de un leve desmayo, siente un gran alivio al saber que
hay testigos que lo vieron cruzar en luz verde, su derecho, y que la mujer
estaba a salvo. Luego, es llevado a un hospital donde le practicarán una
intervención quirúrgica en cuyo inicio le viene un sueiio curioso, porque
es de olores y él nunca los sueña. El olor inconfundible de la guerra le
llega avisándole de sus peligros y llenándolo de un miedo que crece
porque él es un moteca que necesita no salirse de la calzada para no ser
atrapado por los aztecas, cazadores de hombres.

1 Corlá7.ar,

2%

Julio. / ,11~/r1 a 111,:,/1,~lia. . p..12

297

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Dos veces logra despertar d~clíffif'por el comentario de su
compañero de al lado y dos veces regresa a ese sueño angustioso y
escalofriante porque corre con el peso de su soledad en una noche oscura,
silenciosa e interminable. En sus dos despertares siente plácidamente su
estancia en el hospital puesto que es como un remanso fresco y seguro
que lo salva de su pesadilla; pero en la tercera vez que la pesadilla vuelve,
el sofocamiento es peor, porque ahora es levantado entre cuatro acólitos
que lo conducen por un pasadizo interminable a la piedra de los
sacrificios. En esta ocasión su cuerpo ha sido despojado de su ropa y del
amuleto que le aseguraba su vida, ya que al tocarlo diciendo una plegaria
a la Muy Alta -dispensadora de los bienes motecas- ella le enviaba su
salvación. Está perdido, ahora lo Uevan boca abajo, quiere abrir los ojos y
despertarse en su cama de hospital pero no puede, por un segundo cree
que lo logra y luego se da por vencido al abarcar su verdad: ahora está en
su tumo de ser sacrificado, el otro ha sido el sueño maravilloso en que lo
alzan para salvarlo, en esa evasión de su realidad ha conocido "una
ciudad asombrosa, con luces verdes y rojas que ardían sin Uama ni humo,
con un enorme insecto de metal que zumbaba bajo sus piemas." 2 Pero
también en este sueño, como en su realidad, él yace boca arriba y alguien
se acerca a él con un cuchillo en la mano.
El hilo conductor que recorre este cuento de Cortázar, no cabe
duda que es la sensación olfativa que permite esa duplicidad de planos
que facilita la ruptura y continuidad de la diégesis y la metadiégesis: él
olió las antorchas antes de ver su Uama, olió la guerra antes de ver a los
aztecas, olió la muerte antes de ejecutarla y olió la suya antes de ser
victimado. La postura inicial del accidentado en el principio de la
narración se conserva intacta -boca arriba- en esa transfiguración donde el
sueño de la selva y su sacrificio resultó realidad y en esa transmutación
donde la realidad del accidente resultó un sueño maravilloso.
El narrador de "La noche boca arriba" nos dice que todos los sueños
son absurdos y nos muestra esa verdad en la mezcla de las imágenes del
médico con el bisturí y el verdugo con el cuchillo en la mano en un acto
sacerdotal donde el primero, por salvar una vida a veces la quita y en el
segundo, por obediencia a los ritos se destruye inmisericordiosamente.
El protagonista muere en sus sue11os, la noche se le vino encima,
se volvió caos, la quimera feliz dio paso a la atroz pesadilla que el mestizo
no puede sacudir de su pasado; los sue11os mentiras son, pero hay signos
que cdusan la desgracia: la pérdida del amuleto provoca la caída, no hay
roca a cudl asirse, caída es igual a muerte; entre los citadinos y los
indígenas se da una relación de asombro mutuo: los unos no logran
entender Id magia de sus ritos, los otros enmudecen ante el alto desarrollo
técnico-industridl; pero ni unos ni otros pueden vanagloriarse de
inocentes.

La brecha abierta en la memoria del joven marcada en ese
~omento que constituía un vacío o hueco que no lograba llenar, entre el
instante del accidente y el momento en que lo habían levantado1 señala
cómo el ~ueño deforma la realidad, lo mismo que la fiebre y el miedo.
Boca arriba es la posición que permite ver las estrellas, las luces de la
ciudad, las lámparas, los arbustos y las sombras. Boca abajo sólo se ve ~l
~uelo, la tien:a. ~ue clama por el agua, el sudor y la sangre de sus hijos;
esta es la pos1oon del vencido.
~ que es de admirarse de Cortázar es la exactitud con que escoge
su lenguaJe, el personaje simboliza dos épocas, dos culturas, pero en cada
momento rep~senta muy bien su papel, sirvan de ejemplo las siguientes
frases: algo distraído, involuntario relajamiento, la vista falló primero,
dormirse de golpe; las siguientes definiciones: Moto = gato, Accidente =
malasuerte, una semana de quietud y ya; pesadilla: sueño curioso de
olores.

.
Otro rasgo que caracteriza el estilo de Cortázar es ese manejo del
tiempo que parece que no transcurre y sin embargo no se detiene. En el
hombre citadino es crucial -quien no usa reloj se la pasa preguntando a
otro la hora- ~ero en los _indígenas, trabajadores de sol a sol, el tiempo es
marcado por este, ademas del canto de los pájaros y de los grillos. En el
cuento que nos ocupa pudiera decirse que el tiempo es circular pero a la
~ez cae como en una espiral que a medida que crece en dramatismo
impacta por un final inesperado con el ,cual el autor se anota un triunfo
sobre~! lector. La escena final, planeada desde el principio -no creemos lo
que afirman algunos escritores de que cuando escriben una obra no saben
en qué v~ a parar- nos ofrece un juego, de evasiones muy interesante: si
abre los OJOS sale de la pesadilla, pero como esta realidad es espeluznante
los _vuelve a ce~~ y así la evade; además, en el sueñ~ hay mentira, pero
en este que suena el, es infinita.
La reiteración de la posición boca arriba quizá sea un llamado del
auto_r-~gentino para que veamos las estrellas en el campo, ya que a veces
es difícil verlas en las grandes ciudades por el smog. El cuento, pese a sus
~o~edosas estructuras, nos enfrenta a un problema no solucionado: al
mdígena se le invita a que se incorpore a la cultura nacional pero no se le
otorgan los medios para que entre en ella al mantenerlo marginado
repudiado Y desempleado. Cuando leemos en los periódicos la;
atrocidades cometidas por hombres preparados, "católicos", bañados,
per~ados Y bien vestidos, nos preguntamos porqué ese interés de
encanunarlos a nuestra "civilización."

. El ?ersonaje de Co~zar sale de su cuento para recordarnos que
la diferencia entre esos dos tipos de hombre quizás estriba en el uso de un
cu~o de pi~dra o un bisturí; sin un genuino respeto e interés por el
proJimo, podnamos pensar que una bestia duerme en el corazón de cada
hombre, y que no debemos despertarla.
299

�Colombia ha sido favorecida por ser cuna de grandes escritores,
ahora sólo pondremos nuestra atención en dos: Gabriel García Márquez y
Alvaro Mutis. Como_afuma José Luis Martínez los críticos sirven de
promoción a las 9bras de los escritores que enfocan y éstos, refiriéndose a
los de América Latina, han establecido entre ellos una comunicación y una
alianza muy activas aunque escriban en otro continente. Cuando cita a los
novelistas cuyas obran han sido más celebradas destaca a Garcia Márquez
aunque reconoce que las nombradas, "todas tienen una libertad de
lenguaje y de invención, una desenfrenada acometividad y una
participación tan decidida en los conflictos y en las corrientes de
pensamiento de hoy que las hace significativas y vivientes para el lector
moderno, de nuestra lengua o de cualquiera otra. El provincialismo
quedó atrás."3 Martínez termina su ensayo (1 %9) ensalzando la obra
cumbre del colombiano donde se vence las fórmulas literarias porque
todo está -en ella: "historia y mito, protesta y_ confesión, alegría y
realidad." 4
En su obra, Doce cuentos peregrinos, García Márquez nos dice que
la idea de estas narraciones le vino a raíz de un sueño que interpretó como
un buen punto de partida para escribir sobre las cosas extrañas que les
suceden . a los latinoamericanos en Europa. El primer cuento de esta
colección lo escribió en 1976: "El rastro de tu sangre en la nieve" y es del que
hablaremos aquí. De ellos ha dicho su autor que son cortos, basados en
hechos periodísticos pero redimidos de su condición mortal por las
astucias de la poesía y se deben a su estadía en Europa.

........ , ....... ,.,t ,

~

Cuando realizamos la primera lectura del cuento mencionado nos
sorprende que apenas en tres líneas el narrador exprese tanto, explícita e
implícitamente: una pareja, en el extranjero, ella sangra de un dedo; estos
indicios le bastan al reconocido creador literario para hilvanar una
historia en la que la joven y culta protagonista muere por falta de seriedad
ante un pinchazo y el vacío que produce en su esposo -enterado ocho días
después- en un París festivo por una incipiente nevada. La pareja
realizaba un viaje de Madrid a París cuando su luna de miel fue rota por
un regalo, el mal tiempo y una negligencia.
Si como se ha dicho la novela es uná exageración y el pretexto
para contar una historia, García Márquez ha elaborado en este cuento una
narración que si la hubiese dotado de mayor extensión lo sería. Detrás de
ese comienzo en que Nena Daconte desafía al joven pandillero ocultando
el terror de ser violada, en ellos se da el amor que nace bajo la,s notas del
saxofón y es cuando ambos descubren su ternura.
Popriamos marcar como antecedentes porque vienen a la
memoria con esta lectura la novela de Hemingway -Las Nieves del
3

4

Mtz., José Luis. Unidad y diversidad. .. p. 71.
Loe. Cit.

Kilimanjaro- y la trágica pluma de Horado Quiroga, por la rapidez y la
falta de . romanticismo en El almohadón de plumas. Sin embargo, se
distancian porque son otros los propósitos y es otro el estilo. El maestró
del realismo mágico está presente y, aunque a veces ese pequeño universo
que describe se asemeja al Ka.fkiano, es su mági~ pluma la que nos lleva a
un desenlace inesperado: Billy Sánchez de Avila -marido de Nena
Daconte- no maduró al lado d~ ésta y menos lo lograría sin ella. Ella que
no lo contagió de su serenidad, su claridad de juicio y su dulzura,
tampoco podría darle amparo y menguar la soledad a que lo condenaba
su muerte.
Con la exactitud del recopilador de datos el narrador da cu~nta de
cómo sucedieron los hechos; de paso aprovecha para mostrar el
burocratismo -desinterés, lentitud, pereza- y marcar las diferencias entre
América y Europa. Así, el lector se entera que acá se compra a los
porteros, y que allá los franceses usan voces antisonantes pero no llegan a
los golpes.
Lo demás corresponde a lo universal de lo literario: la alegría de
la juventud, el choque de los idiomas, el horario de las embajadas y de los
hospitales, el tráfico en las horas pico, los dolores de las culpas
menguadas a través de cuantiosos regalos, el complejo de orfandad social
que conduce al pandillerismo, las costumbres púdicas e impúdicas de una
familia de alcurnia y la admiración a lo nuevo que como magia cautiva a
la juventud, en una palabra: la vida.

El conocimiento de la técnica del periodismo y el hábil manejo de
la crónica -subgénero que en los últimos tiempos ha cobrado nuevos bríos,
recuérdese "Noticias de un secuestro" del mismo autor -donde la relación
espacio-cronológica es tan pertinente como relevante, han permitido que
' la pluma, ahora detectivesca de García Márquez, nos ofrezca una
narración que gusta por lo que dice y como lo dice; él afirma en el prólogo
de su colección narrativa que el cuento no tiene principio ni fin, que
fragua ·o no fragua; sin duda alguna, muchos lectores habremos de
reconocer que uno de los cuentos mejor fraguados ha sido éste. El
protagonista -Billy Sánchez de Ávila- que adquiere el perfil de antagonista
frente a la figura femenina que crece por esa lucidez y serenidad que no la
abandonan ni siquiera en la antesala de la muerte- sale del hospital en
busca de alguien en quien pudiera cobrarse su desgracia, pero el narrador,
a la usanza griega, ya había repetido y preparado su destino que tenía que
cumplirse.
Alvaro Mutis, compatriota de García Márquez escribe "La nieve del
almirante" en 1986 que -es parte de una trilogía integrada también por:
"llana llega con la lluvia" y "Un bel morir".5 Ded icado también a los

5

300

Empresas y tribulaciones de MagroUel Ga viero. {Título de la trilogía).

301

.

;

�poemas no puede sustraer el lirismo en su narrativa la cual le hizo ganar
el premio Médicis de Francia (1990).
Nos cuenta el narrador cómo llega a sus manos el Diario del
Gaviero y después deja su lugar al personaje -aventurero y filósofo- para
que nos relate lo azaroso de su vida. A medida que el lector se interna en
ese mundo -selvático y peligroso donde el personaje vive sus más
arriesgadas aventuras para luego encontrar la calma al lado de Flor
Estévez en la fonda "La Nieve del Almirante" cuya voz delgada denotaba el
fatal desamparo para convertirse en un canto nostálgico ya inseparable de
sus audientes -va conociendo al hombre que se enfrenta a la naturaleza
con mayor ánimo que a sus iguales. Esta actitud frente a la vida, este
punto de vista que nos ofrece Mutis a través de su solitario personaje es lo
· que denota a su narración de unidad y diversidad, de nacionalidad y
originalidad, y, sobre todo, de ese interés humano que conlleva toda obra
literaria.
El Gaviero -hombre emprendedor, deseoso de felicidad- parece
traicionarse porque nunca lo abandona su querencia por la derrota, por
las caídas. Su pesimismo aceptado lo hace escribir: "Estaba escrito que
nunca aprendo. Su presencia acumulada, en el curso de la vida, es lo que
los necios llaman destino. Pobre consuelo." 6 De sus meditaciones y
experiencias ante el peligro, en la enfermedad que contrajo por su relación
con la india y de su proximidad a la muerte en el difícil paso de los
rápidos, el Gaviero rescata sus viejas lealtades a la vida y celebre la dicha
de estar vivo.
Cuando el Gaviero sospecha que el aserradero no existe (él lo
llama factoría y era la meta de su viaje) y por lo tanto el negocio fabuloso
que le contaron no es más que un espejismo, se consuela pensando "que
en la aventura misma estaba el premio y que no hay que buscar otra cosa
diferente que la satisfacción de probar los caminos del mundo que, al
final, van pareciéndose sospechosamente unos a otros. Así y todo, vale la
pena recorrerlos para ahuyentar el tedio y nuestra propia muerte, ésa que
nos pertenece de ·veras y espera que sepamos reconocerla y adoptarla."7
El Gaviero sabe que la vida es un constante elegir y que las
aventuras que emprende terminan en desengaño por ello comienza así la
carta que escribe a la mujer amada: "Flor señora: Si los caminos de Dios
son insondables, no lo son menos los que yo me encargo de transitar en
esta tierra."s
Lo que más asombra de este personaje es su manera de vivir, ese
dejarse llevar a la deriva, su no resistencia a los fracasos, su costumbre de
• Mutis, Alvaro. l,1nie1.1e... p. 44
7 O¡m.-., Cit. p. 88.
8 Cl¡1Us, Cit. p. 91.

restar importancia al pasado y su inclinación obsesiva por la lectura y la
escritura como medios de evasión no sólo social sino también personal.
Ante la muerte del capitán a quién c~noció muy bien e intuyó el porqué
de su suicidio, piensa que quiz.ás ahí comience su muerte pero no se
atreve a pensar mucho en ello y se dice: "Prefiero que todo trate de
ordenarse solo de nuevo."9
Parece que en este conocido Magroll el Gaviero existiese una
tendencia de desplazamiento o desdoblamiento que en otros hombres
amerita de la bebida o de la droga para darse, a él le basta la testarudez de
su carácter y esa filosofía extraña qué carga desde no pocos años. Antes
de llegar a la vejez física ya había llegado a la interior atosigado por sus
inusitadas experiencias y sobre todo por sus fúnebres sueños recurrentes.
Cuando relata algunas de sus anécdotas -singulares y cruciales porque
gracias a ellas fue fabricando su soledad y adquiriendo la fijeza de plomo
en su mirada, indicador de que ya lo había visto y vivido todo- evidencia
la necesidad que tiene el hombre de encontrar la felicidad y cómo la vida
se vuelve breve en ese afán.
La serie de obsesiones que lo inquietan y le obligan a permanecer
lejos de la paz -estado próximo a la felicidad- no dejan de hacer
reflexionar a sus lectores y de agobiarlos por el grado de certeza que
poseen: "saber que nadie escucha a nadie. Nadie sabe nada de nadie.
Que la palabra, ya, en sí, es un engaño, una trampa que- encubre (...)
Aprender, sobre todo, a desconfiar de la·memoria (...) La nostalgia es la
mentira gracias a la cuál nos acercamos más pronto a la muerte. Vivir sin
recordar sería, tal vez, el secreto de los dioses." 1º

Cuando el Gaviero de vuelta de sus desventuras abre su
monólogo ante el narrador es el momento en que éste se entera de las
o~as caídas: su incesto no buscado; el ataque de malaria que lo conduce a
un hospital donde otro enfermo se suicida con un arma de fuego; su libro
inconcluso por una investigación entorpecida y la traición de su
compañera y de su socio en el asunto de la fábrica de explosivos. Aquí
infiere el narrador que se trata de una despedida, porque le ha dejado una
cruz de hierro que le trajo mucha suerte pero ya quiere andar sin ella.
El hábil narrador nos ofrece en su relato y descripción de la selva
y el río Xurandó el enfrentamiento de dos culturas: la indígena y la
civilizada; también la distancia que impera entre los nativos y los
extranjeros: aquéllos sobreviven con mayor facilidad que éstos. Los temas
brutales que trata con la naturalidad de la pluma ágil e ingeniosa dan
cabida a los hechos más temibles y tristes porque alejan al hombre de la
bondad divina: bisexualismo, homosexualismo, incesto, crimen, suicidio,
corrupción y orgías.
9

Opus, Cit. p. 82
Opus, Cit. p. 126.

10

302

303

�. El Gaviero es el primero que se intriga de esa toma de decisiones
erróneas que constituye su vida y luego, su lector es el segundo; si nos
preguntásemos en qué coincide con los demás hombres responderíamos
que en su vocación de felicidad y si buscáramos su singularidad, ésta sería
esa indiferencia por la vida que jamás, estamos ciertos, lo conductrá al
suiciqio. Cuando pierde el amor de Flor Estévez reconoce que sólo es una
pena que tardará mucho tiempo en sanar; ha pasado por tantas
desventuras que ya conoce lo benefactor que es el tiempo, por eso sabe
que en el ahora, lo de ayer reduce su importancia.

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El personaje de Mutis -alejado de la teoría de Jung sobre el
inconsciente colectivo- parece dar más cuenta del individualismo y los '
problemas que enfrenta el hombre consigo mismo para dar paso a esa
corriente cristal.i.-&gt;)a en que como espejo debemos no sólo buscar a los
demás, sino al otro que llevamos dentro -el ser y el deber ser- el cual ya ha
sido descrito por los grandes poetas: Unamuno, Borges, Neruda, Paz...
corriente que no es otra que la fraternidad, rota desde el principio por
Caín.
En 1978 publica José Donoso una de sus mejores novelas: Casa de
campo. El también cuentista chileno prefigura en esta novela una historia
que mantiene lejos de la realidad y de la verosimilitud; no obstante, el hilo
conductor que representan las gramíneas y los vilanos -el paisaje- la salva
de caer en el género de lo absurdo. También la idea temática: el rumor que da lugar a la venganza, la indiferencia y a la ficción dentro de la
ficción- une las dos partes en que se estructura la novela: La partida y El
regreso.

~

Desde el inicio, la ágil pluma de Dónoso nos lleva de la mano para
soltarnos repentinamente y así ignoremos en qué momento la narración se
ha convertido en una fábula y de ésta evoluciona a un drama narrativo.
. . . . . . . ., . . .,

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Aparentemente los adultos salen de paseo -un día de campo- pero
los oráculos del niño Wenceslao, que por capricho de su tía Balbina debía
parecer niña. se cumplieron: los adultos no volverían y los antropófagos
los atacarían.
El narrador utiliza la técnica autorreferencial -conciencia de
inventor- y con ella se adelanta y retrocede en los acontecimientos de su
historia. La familia -los Ventura- se dedicaba a la producción deí oro
laminado y estaban orgullosos de su monopolio. Celosamente guardaban
en secreto la base de su poder transmitida de generación en generación: la
disciplina y la codicia. Los niños no recibían educación porque la cultura
no sirve para nada.

Ventura, con sus leyes intransigentes y secretos de familia daban pie a que
los niños y jóvenes observaran su mundd y aprendieran cosas más graves
que aquéllas que les ocultaban; así, Arabela encerrada en una biblioteca
donde leía libros inexistentes, Mignon imitando el sacrificio del cerdo por
los nativos en su propia hermana -Aída- y pagando el crimen con su vida
a manos de su padre, éste encerrado en el torreón como el Segismundo
calderoniano porque el horror borró de un tajo su cordura. Todos, los
treinta y cinco niños -treinta y tres sin Aída y Mignon- inventando sus
juegos donde los adolescentes mandaban por ser los mayores y las reglas
tenían que respetarse. Melania pregunta a Mauro: -¿Y mis penas de amor
por ti qué son entonces? -Me amas y te amo sólo cuando jugamos a La
Marquesa Salió a Las Cinco -repuso Mauro.- Somos incapaces de sentir
nada cuando no acatamos las reglas de algún juego. -Es la única manera
de amar -suspiró Melania-. ¿Cómo se puede amar sin convenciones?''11
Y es que esta familja, lo mismo que sus antepasados, eran
expertos en correr un tupido velo sobre cualquier cosa que los
incomodara. Sus costumbres de "buen gusto" los obhgaba a guardar las
apariencias de una rectitud con tal suerte, que ellos eran los primeros en
ser los convencidos de su existencia.
Ni siquiera se molestaban en regañar o castigar a los niños por
alguna indiscreción o atrevimiento, bastaba depositar su comportamiento
al cuidado de la servicJ.umbre y ésta misma corregía la falta ante la vista
gorda de los amos. Además los jóvenes se iban dando cuenta -pese al
tupido velo- de las cosas que ocultaban los adultos: el fraude, la codicia, la
prepotencia, el adulterio, las triquiñuelas del trueque de los fardos de oro
a los extranjeros vendidos a un precio muy superior del pagado por el
trabajo de las minas, el incesto propiciado u obligado para la conservación
del monopoho,· la carga de los marginados, el peligro de los nativos, más
latente ahora por la posible liberación del padre de Wenceslao y su
conspiración con los antropófagos.
, La primera parte se cierra con la invasión de, Marulanda por los
nativos que con sus ropajes y rostros pintados se confunden y entrelazan
con los niños que jugaban -disfrazados de .mayores- al teatro: La
Marquesa Salió a las Cinco; los nativos venían presididos por Adriano, el
padre de Wenceslao. En la segunda parte, El regreso, los padres de los
. niños se encuentran a Casildá y Fabio convertidos en padres y
traicionados por Malvina. e Higinio que huyeron con el oro; ante esto
deciden irse a la ciudad y armar a los sirvientes para que rescaten
Marulanda del poder de los antropófagos y de Adriano y limpien la
propiedad, no sin antes dejar bien asentado que su ausencia ha sido de
doce hqres y no de un a,ño como afinnaban los adolescentes y de matar al
"muñeco" que creyeron ver en el hijo de Casilda.

El autor pretende que su lector no pierda el sentido de apariencia
que guarda la novela y por ello interfiere con frecuencia. Los Ven~a y
11

304

Donoso, José. Casa de campo... p. en.

305

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Lo que viene después es la serie de acontecimientos que terminan
por arruinar la grande y elegante casa de campo de lo~ Ventura_ ha~ta
convertirla en un infierno. La novela se mueve en un fluu de apanencias
que casi deriva en una obra de teatro que el autor pudo configurar
inspirándose en un cuadro. Además su predominio sobre el narrador y
sus lectores lo hace patente tantas veces que parece tratar de suav:iz.ar
mediante justificaciones corteses el hecho de llevar la voz cantante.

XIX, hay muchas obras de ficción que contienen fuertes dosis realistas de
más atrás -y en otras, abrazando la fantasía para como mago sacar del
sombrero palomas, conejos, bufandas, convertidos en palabras llenas del
sentido polisémico de lo literario; así, los Ventura se convierten en un
símbolo que se autodestruye para dar paso a otra gene~ación que abre las
puertas a la tolerancia y a la justicia, y sobre todo a la razón: el hombre
que no respeta a la naturaleza construye su muerte.

Con su hábil manejo de la pluma, Donoso llega a la audacia de no
dejarle nada a la imaginación del lector, y por ello, enreda y des~nreda las
relaciones de los personajes -tan extraños porque no son reales, mcluso se
disculpa por nombrar a Wenceslao con ese nombre: personaje- hasta una
confusión donde es difícil distinguir si son los niños los que se comportan
como adultos o si son éstos los que han vuelto a su infancia en ese afán
desmedido por aceptar sólo lo que agrada y conviene, lo demás no existe
y resulta irracional nombrarlo.

Como en esta novela lo que destaca es la apariencia, a pesar de las
escenas en que se da la antropofagia, surge la duda de si los nativos la
practican o si su único pecado es haber nacido con la categoría de
"inferiores." Recuérdese aquí que son ellos los que impiden que Adriano
mate a su hijo en una escena que nos recuerda el caso bíblico de Abraham.

1•141

Indudablemente que el autor en apariencia dice mucho pero es
mucho más lo que calla. En esta llamada fábula por Donoso y que luego
él mismo reconoce y auspicia como novela por su gran extensión, se
presentan tres mundos: el creado por los adultos con base en reglas
intransigentes y faltos de moral, el de los pequeños que sufren_~ª tirantez
impuesta para la comodidad de todos y el creado por los runos en un
juego que no termina nunca porque suple la falta de libertad: La marquesa
salió a las cinco.
El ejercicio del arte literario se ha definido como juego y en esta
obra queda bien demostrado. El autor pone sus reglas pero puede
transgredirlas por ser su creador, por eso tiene la baraja y va sacando la
punta de los ases cuando así lo prefiere. El tiempo, no cuenta, un día pudo
durar el paseo de los adultos o pudo ser un año, lo que cuenta es que los
personajes evolucionan cuando las circunastancias cambian. Los Ventura
tienen una moral acomodaticia y han hecho con ella lo que muchas
familias en las sociedades reales han hecho con la religión: dotarla de
elasticidad.
Fluyen en la historia ese paisaje de gramíneas inacabable, los
vilanos que vienen con el viento y los sentimientos de poder y venganza
que corren por las venas de los marginados, repudiados y nativos de
color.
La escena de la antropofagia cuando Amadeo se ofrece como
aÍi.mento para Arabela, Agapito y Wenceslao cuando ya no tienen pan, es
una de las pocas sentimentales, dado que el autor insiste en recordar a
cada momento que todo ha salido de su imaginación y que está pleno de
fantasía. Donoso transita en su triple universo a veces acercándose a la
realidad como los escritores tradicionalistas -el realismo no parte del Siglo
306

Este drama narrativo en que los personajes se convierten en
actores -tanto niños como adultos, de éstos recuérdese lo del tupido velo y
de aquéllos su juego de La marquesa salió a las cinco- que se cubren de
vestimentas y poses para representar lo que quisieran ser y no son:
invulnerables y eternos, nos deja planteado un sinnúmero de problemas
reales y actuales: la lucha por el poder, la prepotencia de los que
conservan la riqueza, la impunidad de los que tienen el mando, la brecha
generacional, la corrupción, la indiferencia ante la pobreza, la falta de
moral y de cultura, entre otros.
El autor-narrador despeja -en o,asiones con lentitud y en otras
con celeridad- la atmósfera de misterio y de secretos que rodeaba a los
Ventura advirtiendo al lector -irónicamente- que son seres ficticios. Por
su libre voluntad dota a algunos de -ellos de cierta heroicidad pero
muestra cómo los más inútiles, pequeños e insignificantes cobran fuerza
motivados por las circunstancias. La carencia de_ identidad de los
pequeños por su falta de arribo a la adultez es la misma que padece Juan
Pérez aunque por otros motivos: un cochero, un criado, un mayordomo,
no son más que la misma persona para el amo, dada su condición de
subordinado.
Si transferimos el sistema de vida impuesto por los Ventura a una
realidad social y vigente, encontramos más semejanzas que diferencias.
La reja de lanzas que sirvió de protección también conlleva al pehgro del
ataque: los instrumentos destinados a la defensa de un país son los
mismos que sirven para mantener el régimen impuesto y para callar las
bocas que exigen igualdad. Dado el status quo presente, el pueblo -esa
masa anónima y castigada con leyes que protegen al poderoso y hunden
al desvalido, sin contar con la blandura de los jueces- ya no sabe quiénes
son los más culpables, entre los gérmenes sociales que están acabando la
familia: prostitución, narcotráfico y terrorismo, y los que portan
deshonestamente una "placa" de impunidad.

307

�La novela de Donoso en que el autor inicia como si fuera a contar
nada extraordinario, adquiere esta proporción no sólo por sus estructuras
internas en que mezcla lo tradicional con lo novedoso, sino también por
ese terror que sienten sus personajes y se transmite a los lectores cuando
padecen la lucha por la sobrevivencia, no importando la calidad de la
vida.

7 He odiado el agua crapulosa de un charco,
he aborrecido en el atardecer el canto del pájaro.

8

INSOMNIO

De fierro,
de encorvados tirantes de enorme fierro tiene que
ser la noche,
1 para que no la revienten y la desfonden,
las muchas cosas que mis abarrotados ojos han
visto,
las duras cosas que insoportablemente la pueblan.
Mi cuerpo ha fatigado los niveles, las temperaturas,
las luces.
en vagones de largo ferrocarril:
2 en un banquete de hombres que se aborrecen,
en el filo mellado de los suburbios,
en una quinta calurosa de estatuas húmedas
en la noche repleta donde abundan el caballo y
el hombre.

3

El universo de esta noche tiene la vastedad
del olvido y la precisión de la fiebre."
En vano quiero distraerme del cuerpo
y del desvelo de un espejo incesante

4

Las fatigadas leguas incesantes del suburbio del
Sur,
leguas de pampa basurera y obscena, leguas de
execración,
no se quieren ir del recuerdo.
Lotes anegadizos, ranchos en montón como perros,
charcos de plata fétida:
soy el aborrecible centinela de esas colocaciones
inmóviles.
·
Alambre, terraplenes, papeles muertos, sobras de
Buenos Aires.

Creo esta noche en la terrible inmortalidad:
ningún hombre ha muerto en el tiempo, ninguna
mujer, ningún muerto,
porque esta inevitable realidad de fierro y de barro
9 tiene que atravesar la indiferencia de cuantos estén
dormidos o muertos
-aunque se oculten en la corrupción y en los
siglosy condenarlos a vigilia espantosa.

10

Toscas nubes color borra de vino infamarán el
cielo;
Amanecerá en mis párpados apretados.
Jorge Luis Borges

que _lo prodiga y que lo acecha
y de la casa que repite sus patios
y del mundo que sigue hasta un despedazado
arrabal
de callejones donde el viento se cansa y de parro
torpe.

En vano espero
5 las desintegraciones y los símbolos que preceden
al sueño.
Sigue la historia universal
6 los rumbos minuciosos de la muerte en las caries
dentales,
la circulación de mi sangre y de los planetas.
308

309

�BIBLIOGRAFIA
- Cortázar, Julio. La isla a mediodía y otros relatos. Alianza, 1971.
- Donoso, José. Casa de campo. Sei.x Barral: Barcelona, 1981.
- Expliquémonos a Borges como poeta. Comp. y Pró. de Angel Flores,
Siglo XXI, Méx.. 1984.
- García Márquez, Gabriel. Doce cuentos peregrinos. Diana, 1992.
- Lezama Lima, José. La expresión americana. Edición de Irlemar Chiampi,
F.C.E., Méx., 1993.
- Mutis, Alvaro. La nieve del almirante. Diana: Méx. 1991.

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LA FORMACIÓN DE PROFESORES : UNA NECESIDAD EN
DISCUSIÓN

Lic. Guadalupe Chávez Gonz.ález
Introducción
En México la formación de profesores es parte importante de la
política educativa desde los años setenta; aunque anteriormente se dieron
prácticas en este sentido, fueron cualitativamente distintas a las que se
empezaron a configurar en la época señalada. Así lo consignan los
diversos estudios, investigaciones y propuestas que desde la UNAM y
otras instituciones de educación superior han realizado sobre este campo
específico de la educación.

El Estado, a través de la política de modernización educativa creó
en esa época las condiciones para que se desarrollaran las diversas líneas
de formación de profesores, puesto que esta política señalaba y señala al
profesor como uno de los ejes centrales en la consecución de las
transformaciones que se planean en las instituciones de educación
superior. Esto porque la educación universitaria, que ya para entonces
denotaba un importante grado de masificación; requería adecuarse a las
nuevas condiciones, lo que no era po_sible lograr sin el concurso de
profesores debidamente preparados.

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Así, se puso de manifiesto en diversos foros, la importancia de la
formación pedagógica y didáctica específicas para ejercer la docencia.
Esto porque tradicionalmente se había considerado que para ser un buen
profesor era suficiente con ser experto en el área, pero como afirman
investigadores y especialistas del campo en México (Díaz Barriga,
Martiniano Arredondo, Alicia de Alba, Zarzar Charur, Ana Hirsch, etc.) la
historia ha demostrado que no basta el dominio de un campo
disciplinario, si no va acompañado del elemento pedagógico que permita
desarrollar formas efectivas de transmisión y apropiación del
conocimiento. El dominio de la materia no garantiza en todo caso, que
alguien sea capaz de enseñarla.
Además, es un hecho conocido que en el nivel superior se reclutan
continuamente como docentes, egresados de las diversas licenciaturas que
por lo general, no poseen formación específica para la docencia, es por
ello que la necesidad de formar a los profesores universitarios es
insoslayable. Esta necesidad, se hace quizá, más patente en el nivel medio
superior (preparatoria), ya que además de los problemas propios que el
profesor debe enfrentar en el proceso de enseñanza-aprendizaje, también
debe conocer en sus peculiaridades al sujeto de este proceso : el
adolescente.
311

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Por otro lado, si en las Facultades, los profesores generalmente
enseñan lo que han aprendido, o sea su especiahdad, en las preparatorias
no siempre es así; los profesores imparten materias sobre las cuales no
han recibido formación inicial alguna, ni en el campo del conocimiento, ni
en el campo de la didáctica. Esto sucede con cierta regularidad en áreas
como las de ciencias sociales, o humanidades (y otras más, seguramente),
integradas por colectivos de profesores de diversa formación académica
cuyo ingreso a la Universidad no les exigió en ningún momento
demostrar sus saberes y que además, suelen estar sujetos a 'movilidad' sin
previo aviso, y muchas veces por motivos no académicos, lo cual impacta
en muchos sentidos sobre la práctica del docente . La movilidad en última
instancia y por los motivos que fuere podría afectar menos, sí el profesor
recibiera una capacitación que le permitiera incorporarse a otra área del
conocimiento con elementos suficientes para el desempeño de su labor;
en todo caso incursionar en otra área, sobre todo cuando es afin, nos
puede proporcionar más ventajas que desventajas~ Desafortunadamente,
esto pocas veces sucede.
Aunque de manera asistemática y poco formalizada ( a excepción
de las maestrías, que son punto aparte), la UANL ha emprendido en
diversos momentos prácticas tendientes a la formación de sus profesores,
dichas prácticas se han concretado en cursos sueltos, talleres y
diplomados, frecuentemente sin diagnóstico previo sobre necesidades, sin
una línea teórico-metodológica definida y sin programas de evaluación y
seguimiento que den cuenta de sus efectos en el aula. Esto quizá, porque
en otros momentos, la formación se vio sólo como un esfuerzo voluntario
e individual.
En el nivel medio superior fue hasta la Reforma Académica de
1993, que la formación de profesores se consideró una de las estrategias
fundamentales para propiciar efectos nuevos y diferentes en la enseñanzaa prendizaje. Ahora existen ya diversos mecanismos y programas
tendientes a este fin, se reconoce la importancia de fortalecer esta línea
que en definitiva le da soporte a todo sistema educativo. El Proyecto
VISION 2006, establece entre las condiciones para alcanzar las funciones
básicas de la Universidad, la conformación de "un cuerpo docente de
clase mundial'', lo cual implica un nuevo perfil del docente, que deberá
promoverse a través de una formación
que integre y articule
adecuadamente conocimientos, habilidades para la enseñanza, así como
actitudes y valores que posibiliten y hagan realidad una educación de
calidad.

Ahora bien, llegad.os a este punto nos surgen algunas
interrogantes: ¿qué es la formación? ¿qué aspectos comprende? ¿a qué
se llama formación de profesores? ¿en qué disciplinas o teorías debe
apoyarse el curriculum de la formación? ¿es este un campo específico de
estudio? ¿cuáles son las tendencias que se conocen? ¿cuáles son las
312

prácticas más frecuentes en que se concretan estas tendencias?
Intentaremos, con las salvedades necesarias, responder a ellas a través de
los planteamientos siguientes.
1. Acen:a de la fonnación. Aunque la importancia de la
formación de los profesores es un hecho indudable, los problemas que
existen sobre la precisión o definición del concepto, son muchos. Autores
como Bemard Honore (1980) y Gilles Ferry (1990) otorgan a la formación
características diferentes pero complementarias. Así por ejemplo, Honore
ve a la formación como algo para" algo que se tiene" o es adquirido" ;
cuando se habla• de la formación se alude a la formación para algo :
formación docente, formación psicopedagógica, formación para la toma
de decisiones, etc. Siempre ligada a un contenido que la precisa, la
delimita. En esta perspectiva la formación está colocada·bajo el signo de la
exterioridad y por lo tanto se conquista, se aprende, se adquiere. Esta es la
concepción más extendida.
II

•

II

II

La formación es mucho más raramente entendida desde el punto
de vista del sujeto, de la interioridad, como una dimensión característica de
la persona: "es la capacidad de transformar en experiencia significativa
los acontecimientos cotidianos generalmente sufridos, en el horizonte de
un proyecto personal y colectivo" (p. 20). En este caso no es algo que se
posee, sino una aptitud, o una función que se cultiva, y puede
eventualmente desarrollarse.

Ferry integra de alguna manera las dimensiones que le atribuye
Honore, al admitir que sobre la formación suelen sostenerse tres tipos de
discursos : 1) Se considera a la formación como una función social de
transmisión del saber, como suele decirse, del saber-hacer o del saber-ser,
que se ejerce en beneficio del sistema socioeconómico o, más
generalmente, de la cultura dominante ; 2) También es un proceso de
desarrollo y de estructuración de la persona que lo lleva a cabo bajo el
doble efecto de una maduración intema y la posibilidad de aprendizajes,
de reencuentros y de experiencias; y, 3) La form¡ición puede verse
también como una institución. Una institución es un dispositivo
organizacional que, por ejemplo, está hecho de programas, de planes de
estudio, de certificaciones, de construcciones. Es precisamente en estos
términos que siempre se ha evocado la formación dentro de la esfera de la
·enseñanza .
En la práctica, la formación toma aspectos muy diferentes, según
sea considerada desde el punto de vista del objeto (exterioridad), o desde
el punto de vista del sujeto (interioridad), o incluso desde el punto de
vista de la relación sujeto-objeto.
En todo caso, la formación es un problema que se refiere a la
adquisición de conocimientos y destrezas, a la asunción de un conjunto de
313

�valores así como al acceso a la cultura en su sentfü.o más amplio Y a la
recon~cción histórica que de la misma puede hacer sólo el ~om~re
(Díaz Barriga, 1990, p. 27). Sin embargo, ésta se ve con frecuencia solo
como una preparación para el trabajo; lo cual _hace desaparece~. el
concepto propiamente de formación. En cierto sentí~~ la actual políti~a
de formación de profesores privilegia la preparacron para el trabaJO
docente como tarea central de dicho proceso, soslayando -aunque lo
contemple en el discurso- la formación integral. ~sí ~or ejem~lo, la
VISIÓN 2006, establece metas de calidad para la Uruvers1dad Autonoma
de Nuevo León, a través de las siguientes condiciones básicas : Una
estrecha interrelación con la sociedad de la cual forma parte ; un cuerpo
docente de clase mundial; egresados capaces de desempeñarse
exitosamente en los ámbitos mundiales; y, una mística institucional
basada en principios y valores. Lograr una planta docente de clase
mundial es una expectativa que pretende alca~rse a~entand~ ~r
ejemplo, el número de profesores con maestna ( ¿sera ese el uruco
camino ?) ; en todo caso, deben atenderse los diversos niveles de la
formación, o las expectativas pueden quedarse en el discurso.
Para algunos la formación de profesores ha sido entendi~a _Y
abordada en el aspecto operativo, a partir casi exclusivamente del d-1Seno
de cursos con los que se pretende proveer a los profesores de
instrumentos prácticos para desempeñar su labor d~e~t~ cotid~a ; se
desvincula la formación de la práctica docente de la dinam1ca cotidiana en
que se desarrolla. Se olvida que la práctica docente es ante todo una
práctica social y que su posible transformación supone rescatar para ella
una dimensión más amplia que la del salón de clases.
Ana Hirsch Adler (1984) insiste al respecto, al establecer la
necesidad de vincular estrechamente la formación docente y la práctica
cotidiana del profesor en relación con la problemática institucional y
social. Es decir, la formación de profesores es importante para superar la
calidad de los servicios educativos, pero no es suficiente si no se enmarca
en un proceso institucional de planeación y desarrollo académico. Es
decir, no se puede -apunta Martiniano Arredondo (1988~- . apelar
excesivamente a la responsabilidad de los profesores prescindiendo o
soslayando las condiciones institucionales y sociales.
En el ámbito de la educación media y superior, la tendencia a
constituir programas formales ha acentuado la visión práctica u operativa
de la formación. Constituye un ámbito privilegiado que crea múltiples
expectativas ; se espera que la formación remedie la baja calidad
académica, además, que actúe como legitimadora de los esfuerzos
institucionales en pro de la solución de sus problemas, es decir, cuantos
más cursos o programas de formación se realicen y cuanto ~~s pers~nal
docente acuda a ellos, tanto más podrá esperarse una superac10n del ruvel
académico; estimación sumamente simplista que no atiende a la
314

evaluación cualitativa de tales procesos sino solo a su cantidad, hecho de
fácil observación en nuestro medio.
En buena medida coincidimos con Días Barriga, cuando al hacer
alusión a la formación integral destaca que ésta es solo tarea del hombre,
pero también pensamos que la formación puede promoverse o facilitarse
desde las instituciones que planean , diseñan y hacen operativos los
proyectos educativos.

Por ello, entenderemos por formación docente o formación de los
profesores, aquellas acciones institucionales encaminadas a propiciar la
reflexión de los profesores sobre la práctica educativa, con el fin de lograr un
mayor desarrollo y profundización tanto en el aspecto cognoscitivo (o área de
conocimientos) como de lo didáctico pedagógico. Acciones que se traducen en
un currículum que, formal o informal, sistemático o no, abierto u oculto,
es elemento indispensable en la configuración y fortalecimiento del campo
de la formación de profesores.
2. Una conceptualización del campo de la formación. La
educación es un fenómeno social que como campo particular de la
cultura, se ve determinado por la multiplicidad de factores que confluyen
en la vida social. Así también la formación de profesores es un campo
complejo y específico de la educación, de hecho elemento importante al
soporte de la misma , que además suele traducirse en una variedad de
prácticas, formas históricas, expectativas, connotaciones y contextos.

Aquí nos interesa destacar dos aspectos que nos servirán de
herramientas para intentar una aproximación más adecuada en el análisis
de nuestro objeto de reflexión, la formación de profesores. Por un lado, la
noción de campo aportada por Bourdieu que utiliza .como categoría en el
análisis de la educación francesa ( La Reproducción,1976), y que
proporciona elementos para delimitar y conocer este campo específico de
la producción cultural. Esta noción nos permitirá identificar ese ámbito
particular de la educación que es objeto de nuestras reflexiones, el campo
de la formación de profesores.
Por otro lado, la interdisciplinariedad del currículum de la
formación, ya que al reconocer la educación como un fenómeno de
carácter social, se hace ineludible aceptar también, que todo lo que en ese
ámbito suceda , tiene de alguna manera, sus determinaciones en el medio
social (mediato o inmediato), lo cual conduce a afirmar que el currículum,
como proyecto cultural global o específico (como en el caso del
currículum de la formación de profesores), tiene un carácter
interdisciplinario. Es decir, éste debe construirse como lo afirma
Margarita Pansza (1987) a partir de la selección y ordenación de los
objetos de la realidad, donde los fenómenos se dan integrados e
interactuantes, y, mismos que por su complejidad, no pueden ser
315

'"

�abordados satisfactoriamente desde la perspectiva de una disciplina
única, ya que las disciplinas aisladas siempre implican un recorte de la
realidad.

efectos que se logran. c) Como los agentes y elementos que determinan la
actividad y el contenido : fuerzas sociales, institución escolar, ambiente y
clima pedagógico, profesores, materiales, entre otros.

Noción de campo. La teoría de los campos es una de las
aportaciones de Bourdieu (1990) al análisis sociológico de la cultura, a
través de la cual caracteriza la vida social de las sociedades 'modernas',
estableciendo que no solo depende de la estructura y del carácter general
de la lucha de clases, sino que se reproduce en campos particulares
(económico, político, científico, artístico) que funcionan con una fuerte
independencia interna. Los campos, dice Bourdieu , se presentan para la
aprehensión sincrónica como espacios estructurados de posiciones (o de
puestos) cuyas propiedades dependen de su posición en dichos espacios y
pueden analizarse en forma independiente de las características de sus
ocupantes (en parte determinadas por ellos). De esta manera, la sociedad,
y por tanto, la confrontación entre las clases, es resultado de la manera en
que se articulan y combinan las luchas por la legitimidad y el poder en
cada uno de los campos.

3. El cuniculwn de la fonnación de profesores. Sirve para la
comprensión del tema que nos ocupa, el trabajo de Margarita Pansz.a
"Notas sobre planes de estudios y relaciones disciplinarias en el
currículo" (1987), ya que explica con claridad los núcleos disciplinarios
que aportan elementos al currículum de la formación de profesores. El
currículum de la formación de profesores debe construirse a partir de la
selección y ordenación de los objetos de la realidad ; esta es cambiante,
dinámica y dialéctica ; sus fenómenos se dan .integrados e .interaquantes,
y, por su misma complejidad, no pueden ser abordados satisfactoriamente
desde la perspectiva de una disciplina única, ya que las disciplinas
aisladas siempre implican un recorte de la realidad.

Así, en el análisis de Bourdieu, el campo cultural es un sistema de
relaciones constituido por los agentes sociales directamente vinculados
con la producción y comunicación de una obra específica. Llamo campo dice Bourdieu- a un espacio de juego, a un campo de relaciones objetivas
entre los individuos o las instituciones que compiten por un juego
idéntico.
En la noción de campo de Bourdieu se pueden destacar dos
elementos constitutivos del mismo : la ·existencia de un capital común
(conjunto de conocimientos, habilidades, creencias, usos lingüísticos, etc.,
acumulados en un campo, ya sea científico o artístico); y, por otro lado, la
lucha por su apropiación (debido a que el capital cultural constituye el
fundamento del poder o de la autoridad del campo)... Toda la gente
comprometida con un campo tiene una cantidad de intereses
fundamentales comunes, es decir, todo aquello que está vinculado con la
existencia misma del campo.
Los campos profesionales -dice Margarita Pansza-, entendidos
como nivel de la división del trabajo en que se agrupan las prácticas
profesionales, involucran un objeto y un conjunto de procesos técnicos
que se pueden descomponer en áreas que agruparían objetos particulares.

La formación de profesores para ser comprendido exige, como
afirma Gimeno Sacristán (1992), entenderlo: a) Como una actividad que
se expresa de formas distintas, que despierta procesos que tienen ciertas
consecuencias en los alumnos, por lo que es preciso entender los diversos
métodos de conducirlo. b) Como el contenido de un proyecto de
socialización y de formación : lo que se transmite, lo que se preténde, los

.

316

Hay, cuando menos, cuatro núcleos disciplinarios cuyo
aprovechamiento se hace indispensable en relación al currículum: la
epistemolo.gía, la sociología, la psicología y la pedagogía, entre los cuales
se establecen nexos interdisciplinarios que permiten abordarlo en forma
integral
Además de estos cuatro grupos disciplinarios, concurren las
disciplinas particulares de las que se ocupa el currículum que se diseña, y
d_e las cuales se obtienen los contenidos específicos del mismo. Así, por
e1emplo, en el caso del currículum para la formación de profesores de
~e.n~s _so~l~ en el nivel medio superior, se requiere un trabajo
mterd1SC1pltnano, apoyado en las cuatro disciplinas señaladas con
anterioridad, para poder ubicar las prácticas, campo profesional,
tendencias ideológicas de esa práctica, las características y problemáticas
propias de la enseñanza de las ciencias sociales, etc., y además, el análisis
de las ciencias sociales como campo científico.
.Se debe tratar en todo caso, de diseñar un .curriculum que no
resulte obsoleto ni en lo científico ni en lo pedagógico y que se nutra de la
práctica contribuyendo a su enriquecimiento, que es en última instancia
su objetivo básico.
De la epistemología, o teoría de la construcción del conocimiento
científico, se toman elementos muy importantes para la ordenación y
secuenciación de los conocimientos en función de criterios válidos. Estos
criterios se desprenden de la adecuada delimitación del objeto de estudio
de la disciplina respectiva y de sus modos de construcción, es decir, de
sus métodos, así como. de los límites y relaciones entre investigación,
conocimiento y aprendiz.aje. El problema que siempre ha existido al
respecto es que se desconoce mucho sobre esto y los problemas

317

,.

�epistemológicos del currículum se dejan al sentido común, con lo que se
debilita la fundamentación científica del mismo.
La ciencia, objeto de la epistemología, es producto de una práctica
social; representa una forma histórica de la relación de los hombres con la
naturalez.a y entre sí. Generalmente al hablar de ciencia se hace
abstracción de los fenómenos sociales, económicos y políticos. Se pretende
ver la ciencia como una realidad no influida por las ideas, formas de vida
y la estructura socioeconómica del país. Pero la ciencia no es neutral, tiene
también una función ideológica y responde a un estilo de sociedad
determinada.

De las reflexiones epistemológicas se derivan importantes criterios
para la instrumentación del currículum de la formación, como son el
concepto de ciencia, de conocimiento, de las disciplinas y sus límites, así
como las relaciones internas de éstas, el papel de la práctica, la relación
entre teoría y práctica, el problema de la investigación y sus métodos y,
por último, los criterios para una metodología dialéctica.
La ciencia que tiene como objeto de estudio la sociedad y sus
instituciones, es desde luego, la sociología; y puesto que el currículum es
una concreción de la relación educación-sociedad, tomará de esta
disciplina los criterios que le permitan esclarecer las relaciones que se
advierten entre el conocimiento y la ideología. Esto porque el currículum
implica una realidad histórica, una concepción de la formación, de su
función social e institucional, así como del tipo de .ejercicio que ella
requiere. Explica de alguna manera, las relaciones y juegos hegemónicos
que en tomo a ella se dan.
La formación no es exclusivamente un problema didáctico o de
metodología, es también político, y tiene consecuencias institucionales e
inclusive sociales.
......... ........... . , ,

4 •

De la psicología, cuyo objeto de estudio es la conducta humana, se
extraen importantes datos para la construcción del sujeto. Esta disciplina
explica, desde la perspectiva del sujeto, el proceso de enseñanz.aaprendiz.aje y las relaciones que los sujetos establecen entre sí.
Los currícula tradicionales suelen fundamentarse, por lo que
respecta al aspecto psicológico, en la teoría de la disciplina mental ; los
tecnocráticos, en el conductismo, y las visiones criticas de Jos curricula se
fundamentan frecuentemente en la psicología cognoscitivista, el
psicoanálisis y la psicología genética (inclusive suelen encontrarse algunos
que entremezclan corrientes sin congruencia alguna).

El último núcleo disciplinario en que se apoya el currículum es la

pedagogía, que estudia la educación en general, medio y fin para la
318

transformación social. Los diversos modelos pedagógicos se apoyan
necesariamente en una concepción de hombre, de educación- y de
sociedad, elementos estos que suelen traducirse (implícita o
explícitamente) en el curriculum de la formación y en las tendencias que
éstos suelen adoptar.

4. Tendencias en la formación de profesores. Según diversos
autores, la formación de los profesores como campo específico de la
educación, se enfoca desde diversosferentes paradigmas que
corresponden a la investigación en ciencias de la educación y al concepto
de hombre. Los paradigmas más analiz.ados actualmente en el campo de
la investigación de las ciencias de la educación son, en palabras de
lmbernón (1996), el de presagio-producto, el de proceso-producto, el
madiacional y el contextual o ecológico. Gimeno Sacristán (España, 1983)
por su parte, define los siguientes paradigmas : culturalista, analíticotecnológico, humanista, ideológico y técnico-crítico. Zeichner (E .U., 1983),
autor que pertenece a la corriente crítica, diagnostica el paradigma
conductista, el personalista, el tradicional-artesano y el orientado hacia la
indagación. Jennifer Gore (1993), analiza las pedagogías crítica y feminista
en relación a los efectos de éstas sobre la práctica docente, a partir del
concepto de régimen de verdad (noción que, quizá con algunas precisiones,
puede equipararse a la teoría de los campos de Bourdieu) el cual explica
siguiendo a Foucault (p.76): "La 'verdad' está vinculada en una relación
circular con los sistemas de poder que la producen y mantienen y con los
efectos del poder que la inducen y la extienden" ; es decir, toda sociedad
tiene su régimen de verdad, su política general de la verdad, o sea los
tipos de discurso que acepta y hace que funcionen como verdaderos. En
particular, este tipo de concepciones, se enmarcan en lo que Liston y
Zeichner (1991) llaman "tradición reconstruccionista social" de la
formación del profesorado. De hecho el mismo Gimeno (1992) se apoya en
Zeichner al elaborar sus "perspectivas" en la formación de profesores.
Así las tendencias o concepciones de la formación de los
profesores se relacionan con las grandes aproximaciones paradigmáticas
de la educación y de la investigación educativa, "entendidos los
paradigmas como marcos generales de reflexión e investigación" (
Rodríguez, A., 1995, p.17); en este sentido son : la orientación positivista,
fundamentalmente cuantitativa, derivada del positivismo lógico ; la
orientación naturalista, cualitativa, interpretativa o hermenéutica ; y la
orientación crítica o reconstruccionista, derivada de la teoría crítica.
Por otro lado, la función del docente y los procesos de su
formación y desarrollo profesional se consideran también en relación con
los diferentes modos de concebir la práctica educativa. Así, encontramos
que en las prácticas contemporáneas de formación de profesores suelen
identificarse cuatro modelos o tendencias : 1) la tradición académica ; 2) la
tradición de la eficiencia social, 3) la tradición basada en el desarrollo, y 4)
319

�la tradición de reconstruccionismo social. Los autores mencionados
tienen coincidencias, una de las cuales es que suelen afirman que ningún
progiama para la ·formación del profesorado, puede ~ntenders~ en
relación exclusiva con una sola tradición. Lo que deternuna la entidad
particular de cada programa, es el énfasis y el significado otorgado a los
diferentes aspectos presentes en esas tradiciones.
_
En el caso de México, como afirma Díaz Batriga (1988), estas
tendencias adquirieron múltiples matices y en realidad subsiste~ de
diversa manera en los distintos programas (esto intentaremos explicarlo
más adelante}, sobre todo en espacios donde el desarrollo del campo de la
formación de profesores ha sido importante. Evidentemente "alguna de
ellas adquiere una expresión hegemónica respecto a ellos (los
programas}".

·
Por su parte, en un interesante texto coordinado por Ana
Rodríguez Marcos (1995) se toma como base la clasificación que enuncian
Liston y Zeichner y se enriquece con nuevas aportaciones . Las cuatro
tendencias expresadas las esbozamos a continuación:

La concepción tradicional-oficio, que se enlaza con lo que Liston y
Zeichner llaman tradición académica, para lo cual lo importante para
enseñar es dominar los contenidos que hay que trasmitir y con eso es
suficiente, o, al menos, eso es lo fundamental. Bastaría añadir un leve
barniz de materias psicopedagógicas y algunas prácticas. Despues el
oficio se aprende ejercitándolo.
La concepción persona/isla, tenden~ia que centra la formación en la
persona del profesor como garantía de futura eficacia doce~te. Esta
tradición obedece a una concepción de la educación y de la ensenanza de
tipo humanista, y se asienta, entre otros elementos, en la epistemología
fenomenológica y en los principios de la psicología perceptiva, y en
general de la psicología humanista (Maslow/Rogers).

La psicología perceptiva subraya la trascendencia del
autoconcepto. "El autoconcepto positivo del profesor tiende a repercutir
positivamente en el autoconcepto de los alumnos y como consecuencia en
los rendimientos". En definitiva que la formación de los profesores no
puede basarse sólo en los aspecto cognitivos (en abierta crítica -~
psicologismo exacerbado) o en destrezas comportamentales, es tamb1en _
una cuestión de afectividad, actitudes, valores ...

La concepción tecnológica, esta tendencia aparece en E.U. en los años
sesenta vinculada estrechamente al positivismo ;
al movimiento
"accountability" o "rendimiento de cuentas" ; a la psicología conductista ;
a la teoría de sistemas ; a los modelos didácticos proceso-producto ; al
desarrollo de la e~eñanza individu~da, y a una concepción analítica
320

de la enseñanza, es decir " ... la enseñanza entendida como un conjunto
estructurado de actividades susceptibles de predecirse y controlarse..." .
Muchos de quienes laboramos en la UANL, fuimos (o hemos sido)
resultado de una formación que puso en práctica esta tendencia.
Este enfoque en la formación de profesores, ve la actividad del
docente como instrumental, dirigida a la solución de problemas mediante
la aplicación rigurosa de teorías y técnicas espeóficas. Aquí pueden
diferenciarse cuatro grandes grupos de modelos de formación de
formación de profesores basados en: 1) las técnicas de microenseñanza;
2) el análisis de la interacción; 3) la· supervisión clínica, y 4) las
competencias (ya sea de bases conductistas, o las que se integran en los
paradigmas mediacionales, o sea que aceptan que existe una mediación
en los procesos del aprendizaje).

Los enfoques de profesar orientado a la indagación, cuyo origen
aparece ligado a la orientación naturalista en sus diferentes versiones de
"pensamiento del profesor'', "aproximación crítica", "paradigma de
investigación-acción", y "formación del profesorado en centros". Todos
· ellos, aunque diferentes, comparten algunas características generales (se
les denomina "enfoque alternativos") : tales como :
• Una nueva concepción del hombtt, más activo y constructivo, con
compromiso social ;
• otorgan un nuevo estatuto epistemológico a los fenómenos
educativos, considerándolos como construcciones sociales.
• predominio de los procedimientos y técnicas de investigación
cualitativa y etnográfica. Estudios de la enseñanza contextualizada en los
centros.
• diversos autores (Stenhouse, Schon, Pérez Gómez...) subrayan la
dimensión artística de la enseñanza, por cuanto los problemas que
atañen a ella no siempre se muestran bien definidos, por lo que el profesor
no puede aplicar sin más el conocimiento técnico (como recomienda la
tradición ternológica}, sino que debe "construir" el problema.
• Además, a esta consideración se añade que la enseñanza es una
actividad política (Giroux y McLaren, 1987, citados por...).
• entienden. el aprendizaje como consbucción personal condicionada
por la estructura psicológica de la persona y el contexto.
• creciente interés por el pensamiento piáclico personal del profesor (
el que surge de circunstancias, acciones y experiencias que tienen
contenido afectivo o relevancia emocional para el individuo).
• defienden una nueva ttlación de integración dialógica teoría-piáctica
de la enseñanza, tanto en lo relativo a la investigación como a la
formación del profesorado.

321

l

�El campo de la formación en México. Como ya apuntamos, la
formación de profesores en el ámbito universitario se empiez.a a perfilar
como un importante campo de prácticas educativas desde el inicio de la
década de los setenta, ya que la política estatal de modemiz.ación
educativa, crea las condiciones para que se desarrollen las diversas
prácticas de formación de profesores. Por entonces, empiez.a a
considerarse en la política estatal al profesor como uno de los ejes
centrales en la consecución de las transformaciones que se proyectan en
las instituciones de educación superior.

..

Una de las primeras investigaciones sobre el campo, corresponde
al trabajo de Hirsch, A. (1984), quien nos dice que a pesar de que las
instituciones públicas y las universidades no definen con precisión qué es
la formación docente, encontró que se incluyen en ella diversas
actividades aunque a veces aisladas, las cuales son :
• Promoción para la elaboración de planes de desarrollo de recursos
humanos en las instituciones y firma de convenios interinstitucionales
para programas de formación.
• Creación de centros, unidades, departamentos u oficinas de didáctica,
tecnología, servicios e investigación educativos a nivel local y regional
(institucionales e interinstitucionales).
• Apertura de carreras (licenciatura y posgrado) relacionadas con la
educación.
• Creación de posgrados en todas las áreas de conocimiento.
• Proyectos de investigación en ciencias y técnicas de la educación:
• Becas para estudios de posgrado (especializ.ación, maestría, doctorado)
en México y en el extranjero.
• Formación de especialistas en programas educativos.
• Cursos, seminarios, coloquios, conferencias, etc., de formación (antes y
al incluir el servicio docente), actualiz.ación y perfeccionamiento en áreas
de conocimiento o en pedagogía y didáctica de muy distinta duración y
contenido.
• Promoción para la contratación de maestros de tiempo completo y
medio tiempo y para la integración de docentes e investigadores en año .
sabático en instituciones educativas con fines de formación docente.
• Asesorías directas a departamentos y unidades académicas en tareas
específicas, apoyo técnico para el diseño de planes y programas,
elaboración de materiales didácticos, publicación de estudios
especializ.ados, apoyo al profesor en el lugar de su práctica, etc.
El campo de la formación se configura pues, con las tendencias
teórico-educativas, metodológicas y prácticas formales e informales que se
desarrollan en diversos contextos y épocas históricas. Esto lo expresa muy
claramente Díaz Barriga cuando afirma: "El cúrriculum de la formación...
se convirtió en un escenario de conflicto frente a diversas posiciones sobre
322

la manera de entender la educación (aquí entra en juego la noción de
capital cultural de Bourdieu) y la estrategia gestada para enfrentar tal
situación...los centros de formación de profesores ...logran conformar
espacios de 'autonomía relativa', lo cual confirió posibilidades singulares
a quienes académicamente intervinieron en ellos, docentes y alumnos"
(1990).
En México, las experiencias formales y de amplio alcance en la
formación docente, se encuentran ligadas a la aparición del CISE (Centro
de Investigación y Servicios Educativos) en la UNAM, órgano académico
que surgiera a finales de los años sésenta como efecto de la fusión del
Centro de Didáctica y la Comisión de Nuevos Métodos de Enseñanza.
Desde este espacio el campo de la formación de profesores va
adquir!endo su propio estatuto. Centros similares surgirán
postenorm~nte en las diversas universidades públicas del país, adaptando
o reproducrendo en todo caso, los esquemas puestos en práctica por la
UNAM.

De~de ~ntonces, se han realiz.ado diversos trabajos que recuperan
las expenenaas a lo largo de estos años y que nos permiten conocer el
tipo de tendencias o corrientes teóricas que fundamentaron las prácticas
d~l CISE y_por ende, de muchas otras instituciones de educación superior.
D1az Barnga, encuentra que tres momentos de la evolución de los
programas de formación de profesores se vincularon a su vez, con tres
tendencias que se fueron desprendiendo de ellas:
la. La incorporación de la pedagogía industrial norteameriéana · las áreas
tíricas del pensamiento didáctico serían reemplaz.adas por mcltitud de
dJScu~os con ~aracterísticas típicas de modernidad. El nuevo lenguaje
educativo refleJa una visión científico-técnica de la acción pedagógica.
Este momento se conoce como la incorporación en México de la tecnología
educativa.
2a. Búsqueda de alternativas pedagógicas frente al pensamiento técnico
~tam~nte deshumaniz.ado (se revisan téoricos como Freire y Gramsci,
mtegrandose conceptos de la pedagogía crítica).

3a. Negación misma de los programas preestablecidos y la búsqueda de
una formación in situ.
Una cuarta tendencia, no muy generaliz.ada por cierto a pesar de los
esfuerzos (Diaz Barriga hace una interesante críticas al respecto), es la que
busca incorporar la investigación educativa en los programas de formación
de profesores, con todas las implicaciones que esto puede tener.
. . Por su parte, pero también en la experiencia mexicana, y
pnncrpalmente en las universidades públicas, Carlos Zarzar Charur
(1988), reconoce las siguientes tendencias en la formación de profesores:
323

1

-

�La primera de ellas sostiene que lo único que los profesores
necesitan es ser expertos en su materia y estar actuali7.ados en los últimos
avances del conocimiento en el área.
La fo~ación así concebida, se orienta por lo regular a ofrecer

internamente cursos y conferencias de actuali7.ación y profund.iza.ción en
la disciphna y, por otro, a ofrecer, tanto interna como . externamente
oportunidades para que sus profesores reahcen estudios de maestría y/ o
doctorado (opciones que por lo general no incluyen formación para la
docenci.; o cuando lo hacen éstas no constituyen una parte significativa
del currículum).
La segunda tendencia da un paso más, y afirma que es tan
importante el "saber enseñar", como el ser experto en su materia. Un
programa de formación docente diseñado con __base en esta _se~da
concepción se orientará por un lado, a ofrecer opcrones de actuali7.acron Y
profundización en la disciplina y, por otro, a propiciar la formación para
"la enseñanza".

En este sentido, la formación se centrará en la figura y las
funciones del profesor : se le capacitará para exponer, transmitir la
información, elaborar material de apoyo, diseñar objetivos y programas
de estudio, utilizar recursos y aparatos de tipo didáctico y audiovisual,
etc.
La tercera tendencia da todavía un paso más adelante, sin dejar de
reconocer la necesidad de las dos primeras (conocer su materia y saber
enseñarla), afirma que se requiere una tercera condición como necesaria
para ser buen profesor : Saber propiciar en sus alumnos aprendizajes
significativos. De acuerdo con esta concepción, la función principal del
profesor no es enseñar, sino propiciar que sus alumnos aprendan.

El ser buen profesor y saber enseñar, dice Rocío Quesada (1987), no
es garantía de que se alcanzará el aprendiza.je. Las estrategias de
enseñanza son unas, y las estrategias de aprendiza.je otras.
Un programa de formación docente diseñado con base en esta
tercera concepción, además de los aspectos tocados por las otras dos
tendencias, incluirá y enfatizará la formación orientada a propiciar
aprendizajes significativos (apoyada esta concepción en el
cognoscitivismo). En este sentido la formación se centrará no en la figura
del profesor, sino en la figura del alumno, en sus procesos internos que lo
lleven a aprender significativamente y , de manera secundaria. o
subordinada, en lo que el profesor puede hacer para propiciar, facilitar o
acelerar este procesos.

324

Carlos Zar:zar sugiere que para lograr mayores alcances y
resultados de los programas adoptados, seria importante:

1) Ampliar la cobertura ; es decir, tratar de alcanzar con estos programas
al mayor número posible de profesores.
2) Buscar mayor cercanía con el lugar del quehacer docente; es decir, con
las escuelas y facultades. Se busca también responder a demandas
expresas de los centros.
3) Acompañar procesos de superación de las academias de profesores de
las escuelas y facultades. Se trata de acompañarlos en cahdad de asesores,
en los procesos de superación académica que ellos mismos han generado
y desean continuar.
.
•
4) Fortalecer la integración las dimensiones discipliparia y didácticopedagógica en los programas de formación.
5) Diseñar programas de formación de formadores, con el fin de
conseguir la autosuficiencia institucional.
La formación en la Universidad Autónoma de Nuevo León. De las
concepciones, tendencias y prácticas que hemos señalado, la tecnología
educativa , o concepción tecnológica, basada en la pedagogía industrial
norteamericana, fue quizá la más conocida en la UNAL. Los Planes y
Programas de Preparatoria que se pusieron en práctica en 1983, se basan
en esta corriente ; aunque muy informalmente y a veces por cuenta
propia, los maestros aprendimos a elaborar objetivos conductuales, a
planear unidades didácticas, a evaluar por medio de pruebas objetivas,
etc. Sin embargo, en esta época (los setenta y ochenta), la formación no
a~quirió un estatuto propio ni definido ; la planeación de cursos, talleres y
diplomados correspondió por lo regular, a la Secretaria General, desde aJú
se invitaba a los profesores a incorporarse, pero siempre como una acción
voluntaria e individual. Salvo contadas excepciones, los cursos no tenían
una línea teórica o metodológica bien definida, o por lo menos no se hacía
explícita a quienes se íntegraban a ellos.
A partir de la Reforma Académica en e] Nivel Medio Superior
puesta en práctica en 1993, se estableció la formac;:ión de profesores como
una estrategia concreta para llevar a cabo la misma, aceptando que sólo
con el concurso de los profesores, sería posible concretar el Plan. En ese
entonces la movilización de profesores hacia los cursos fue inducida v
promocionada desde la recién formada Secretaría Académica y con ~I
apoyo de las administraciones de cada una de las preparatorias; lo que se
logró fue mucho, pero ahora pareciera que este proceso (que como sea
sigue siendo informal y asistemático) está en una especie de agotamiento,
sobre todo porque no se han logrado verdaderos efectos innovadores en
el aula, como se pretendía en un principio.

325

�En estos momentos, en que la sOdeCracÍcaáa vez demanda más a
la educación, la·tarea in$oslayable es sin duda, formalizar un currículum
de la formación para la educación media y superior en la UANL que
contemple tanto lo académico, como lo político-institucional, que conjunte
esfuerzos de la administración, concilie intereses y necesidades de los
maestros, pero también que considere a ésta como una actividad que se
expresa en distintas formas, como el contenido que debe transmitirse y
proyectarse con el fin de lograr ciertos efectos, así como los agentes y
elementos que determinan dicha actividad y contenido. El currículum y
programas de formación deben ser un apoyo indispensable para el
desarrollo y promoción de una verdadera educación de calidad

BIBLIOGRAFÍA

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El currículum : una rejlexi6n sobre la práctica.
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'.'26

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en Zarzar Charur, Carlos (Comp.) Op. Cit.
Guadalupe Chávez González
Licenciada en Derecho por la Universidad Autónoma de Nuevo León.

..,

•
• Maestría en Enseñanza Superior de la División de Posgrado
de la Facultad de Filosofía y Letras de la U ANL
• Maestra de Tiempo Completo de la Preparatoria No. 15, UANL desde
1974
• Coordinadora del Area de Ciencias Sociales en la Preparatoria No. 15
• Integrante del Comité Técnico de Ciencias Sociales para la
Reforma Académica en el Nivel Medio Superior, desde 1993.
• Colaboradora en la elaboración de Manuales Didácticos para el área
de Ciencias Sociales en el Nivel Medio Superior de la UANL
• Colaboradora en la elaboración de Exámenes Indicativos de Ciencias
Sociales para el Nivel Medio Superior de la U ANL
·Localizable en: Preparatoria No. 15, Unidad Madero. Tel . 01 (83) 3 46 76
30 Biblioteca Magna "Raúl Rangel Frías" Cuarto Piso, Coordinación de
Preparatorias. Tel. 01(83)329 41 21 y 22

Lic. Margarita Ríos Farjat
Universidad Autónoma de Nuevo León

Se ha vuelto un lugar común señalar que la biografía de un poeta
se encuentra en sus versos, de hecho lo hace Yuri Nehoroshev en el retrato
hablado que nós ofrece del poeta Yevgueni Yevtushenko en el umbral de
Adiós, bandera roja, una selección de los poemas y textos que Yevfushenko
escribiera entre 1953 y 1996. Sin embargo, tal afirmación adquiere respecto
a este poeta una relevancia particular, ya que es notoria su constante
preocupación por dejar testimonio de los sucesos políticos que rodearon su
entorno. Esta característica permite ver a través de sus versos el
desenvolvimiento social de una generación, de aquella que nació con la
filosofía del Estado férreamente incrustada, que vivió su infancia en los
carruseles de la Segunda Guerra Mundial, que soportó inviernos no sólo
geográficos sino también políticos y que finalmente, en su madurez, vio
derrumbarse dramáticamente el monolito de su estructura social, llegando
a perder hasta la bandera.

Yevtushenko nació en 1933 en Zima, Siberia, región
simbólicamente trágica en el diccionario de la historia rusa. De hecho,
Nehoroshev precisa que los antepasados del poeta fueron enviados a ese
lugar precisamente como castigo a un alzamiento en el siglo XIX. En 1956
Yevtushenko publicó un poema épico llamado como su lugar natal,
Entronque Zima, que fue oficialmente condenado, seguramente porque en
este se debatía la confunsión moral de un joven soviético en la etapa que
siguió a la muerte de Stalin. Es una lástima que esta antología no incluya
ese texto. También es una lástima, y ya que estamos en eso, que el orden de
los poémas no sea fiel a la cronología, que no haya acotación alguna que
oriente temporalmente al lector. Se tendrá que apelar pues, al sentido
común o a un conocimiento previo sobre el autor, lo cual no revistiria
mayor importancia si no fuera porque para entender gran parte de la
poesía de Yevtushenko hay que ubicarlo dentro de un contexto geográfico
e histórico. Salvo esa omisión, la antología de este poeta es definitivamente
un acierto. Todo libro de poemas lo es, por supuesto, pero este aprovecha
muy bien su momento: Yevtushenko es el poeta vivo más importante de
Rusia, por una parte, y por la otra, el mensaje que lleva es precisamente de
despedida, como lo anticipa el titulo, Adiós, bandera roja, y antes que se
cierren las heridas de la historia, aún abiertas, hay que asegurarse que los
testimonios formen parte de sus cicatrices.

E-Mail : guchavez@ ccr.dsi.uanl.mx

329
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El libro está dividido en cinco partes: la primera dedicada a
introducir a la vida de este poeta; la segunda se concentra en algunas
prosas sueltas; la tercera compila lo más representativo de su poesía y se
subdivide a su vez en tres partes; la cuarta es un largo poema, Una paloma
en Santiago, publicado por primera vez en español; y la quinta es un
conjunto de brevísimas reflexiones de Yevtushenko sobre la poesía y los
poetas. La parte más importante de su obra, al menos de la que se compila
en este libro, es la tercera, su poesía. Las tres divisiones de este apartado
son: El lujo de los pobres, ¡La mitad no quiere de nada!, y El último intento. Esta
división resulta un tanto abrupta ya que no se señala el criterio para
decidir qué poema van al principio y cuáles al final. De hecho,, en la
primera parte El ajedrez de México, escrito en 1968, y en la segunda parte,
Babi Yar, de 1%1. Quizá con los del tercer apartado no haya tanta
confusión porque, atendiendo a sus temas, se desprende que fueron
escritos en la década de los noventa.
Desde los primeros poemas de Yevtushenko se aprecia el afán
testimonial que lo ha seducido durante toda su trayectoria poética. La
sección de poesía de este libro abre con Corrida, una serie de poemas sobre
diversos aspectos de la fiesta brava pero utilizándolos como símbolos de 1~
sociedad de la que él es testigo. Por ejemplo, en el poema El público, se
aprecia cómo este tiende a "lavarse las manos":
Soy el público, el público, el público.
Contemplo el espectáculo mientr~s algo mastico.
¿Es que produzco temor?
Sabe Dios que no bebo sangre.
Es una verdadera infamia
matar con nuestras propias manos.
Por lo tanto yo,
permaneciendo limpio,
he clavado profundamente con los ojos
claveles en las palmas de Cristo.
No me he manchado de sangre las manos,
nada se me puede reprochar.
(Fragmento)
El mismo desen-cantado humor negro aparece en Los Vendedores:
"No nos importa quién ha vencido / lo nuestro son las monedas"; La arena
simboliza el disimulo: "Mi vergüenza / consiste en que yo oculto elegantemente
las huellas de los crímenes"; en Escobas y rastrillos se ironíz.a duramente la
función de la prensa: "Y nosotros, escobas y rastrillos, / te peinaremos a tiempo,
/ arena, / para darte una aparienda /limpia y lisa. / ... / ¿Cómo no lo vas a
entender?/ Querida, ¿para qué recordar al pueblo lá sangre?" Por otra parte, en
El torero se debate: "El que ha matado una vez, se ve obligado a matar
330

nuevamente. / ¿Cómo podría volver a la infanda? ¿Qué oradón / es la de los
criminales?" y se le .recomienda al torero niño, en el poema Ex torero:
"Torero, niño, sé tú mismo, / ya que el honor es lo que más vale. / ¡No brindes,
torero,/ tu toro al palco del gobierno!" El poema El toro representa el resultado
de la provocación:
Me clavan de uno y otro lado banderillas.
De hinojos el torero
me pide que embista la roja muleta.
¿Le lamo la mejilla perdonándole?
Quizás él tire el estoque ...
Mi imagen,
como la faz de su muerte, se desdobla ante sus ojos.
"Somos las banderillas,
gemelas, rosadas.
Toro, ¿jugamos alegres al martillo?
¡Nosotras, obrando como jeringas,
aumentaremos tu fuerza!
En un momento te transformaremos
sin emplear el látigo,
a ti, humanista abstracto.
Te pinchamos una y otra vez,
y ¿todavía no eres una fiera?
No estar a la altura de las circunstancias
es un espectáculo lamentable. ·
¡Aprende a ser tierno empleando los cuernos
con los enemigos!
¡El odio es humano,
sólo el odio lo es!"
(Fragmento).
El caballo del picador es quizá el poema que resume la desilusión
que el bardo ruso plasmó en esta Corrida, que concentra también la tensión
de su tono y que muy probablemente ha mantenido presente a lo largo de
su vida:
Soy el caballo del picador
A pesar de que luée el soL estoy a oscuras.
No hay condena peor
que llevar orejeras.
Obede.zco a las riendas y siempre estoy con el freno echado.

331

�Es éste mi oficio,
el de llevar vendas en los ojos.
El amo ha levantado la vara.
Su amenaza es grave.
Pero, ¿cómo podría yo suspender el tormento?
Tengo vendas sobre los ojos.
Y tú, pueblo, ¿cuándo
te librarás de tus amos?
Eres como el caballo del picador
Con las vendas sobre los ojos.

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Las metáforas empleadas con los textos que componen la serie
Corrida, y el simbolismo propio de este espectáculo, la fiesta brava, la
sangre, el capote rojo, contribuyen a establecer las preocupaciones de
Yevtushenko, sus obsesiones y sus rebeldías, que si bien obviamente el
resto de sus versos no son sobre toros, lo aquí planteado constituye la
médula de su poesía. Aquí, como diríamos los abogados, se fija la litis de
sus poemas: se cierra el círculo: la poesía social, política, patriótica. Yuri
Nehoroshev defiende la amplitud de temas de Yevtushenko al afirmar que:
"Es un error pensar que Yevgueni Yevtushenko es nada más un poeta
político". Estamos de acuerdo, no es nada más poeta político, pero sí lo es
eminentemente social. De hecho, en ningún poema se percibe relación
erótica alguna, diríamos amorosa, pero corremos el riesgo de aceptar que sí
habla de una relación amorosa respecto a su pueblo, su país, etcétera. El
poema Magdalena narra la desilusión de una mujer policía de Buenos Aires:
"Y comencé/ controlando el Río de la Plata,/ a salvar a la Argentina/ con s11eldo
de polida. / ... / Ingresé a la fuerza policial / sin muchas ganas / y, en parte, /
debido al odio por las instituciones, / pero la polida / resultó ser también una
institución ... "Hay otra mujer que aparece por su nombre, está en El puente
de los suspiros y se llama Raquel, pero tampoco se agota el poema: "Cada
uno de nosotros entiende los suspiros del otro, / y eso quiere decir que amamos. /
Como ningún cheguevaiista lo haría, / inhalando espacio y libertad con tus
suspiros, / no tuviste miedo de arriesgarte en el amor / y esa fue tu devoción. /
Como un suspiro / te desvaneciste, / Raquel." Y más adelante, en el mismo
poema, se aprecia lo que podríamos considerar la razón del por qué de su
poesía social: "He peleado contra los muros,/ contra lo cenagoso, / pero siempre
contra algo sólido, / no importa qué tan líquidos fueran. / Estoy rodeado de
lodazales/ y charlatanes. / La cosa más líquida/ es un vado. / Pero cuando choco
mi rostro contra las paredes del vado/ veo/ que el vado es lo más duro." Como se
ve, Raquel queda de lado, no es más que una fugacidad en el poema, que
luego, una vez mencionada la lucha personal, crece en contenido político, y
eso es innegable: "¿Ha olvidado la gente cómo suspirar?/ ¿Tenemos miedo de
que al expandirse libremente/ nuestros pechos choquen contra bayonetas, / como
en Chile?/ Cualquier patria que caiga en el lodo que no suspira/ se convertirá/ en
Pinochetlandia. .. 11 Obviamente, Raquel pierde relevancia. En el poema El
332

amor siberiano, si bien trata de dos novios, es más bien un poema que se
propone rescatar del olvido el valor de las pasadas tradiciones siberianas.
Hay vestigios, quizá, de algún amor en Hace tanto, pero vuelve a
prorrumpir en el texto su voz social. No te vayas de m( y El último intento
son dos excepciones, aunque breves, afortunadas: "Un fantasma enamorado
~huyenta más que un ':'1'1áver. / Pero tú no te asustaste sino que comprendiste¡ y
1untos nos hemos arro1ado como a un abismo/ y el abismo desplegó unas blancas
ª!as/ que nos leoantó sobre la niebla" (de El último intento). En otros poemas de
libro aparecen nuevamente las mujeres, pero de manera genérica ·como
puede serlo la e~presión: "Quisiera amar/ a todas las mujeres del mundo...
11

, . Si bien el amor erótico o las mujeres no son algo de O que
poeti~mente se ocupe Yevtushenko, podría decirse, si.no que la geografía
substituye tales preocupaciones , al menos que es una constante en su
quehacer literario: casi todos su poemas mencionan algún país,
pr~f~rentem~nte de América Latina, sea Argentina, Perú, Paraguay,
Mex1co, Chile, Cuba, costa Rica, etcétera, aparecen en el libro incluso
algunos poemas escritos en español: El ajedrez de México, La llave del
comandante, Los ríos profundos, o Mi perunanita, por ejemplo; y si a esto
aunamos algunos personajes que invo~, como Pablo Neruda, el Che
Guevara, Pinochet, entre otros, resulta evidente que Latinoamérica ha
representado para el poeta una preocupación y a la vez una fascinación.
Esto se refleja ~~amente en el poema El ajedrez de México, que
Yevtushenko escrib10 en 1968 cuando recorría nuestro país acompañado
por Carlos Monsiváis. Es interesante el efecto que produce la repetición de
la palabra "amodorrado" al inicio y como contribuye a elevar la fuerza de
las imágenes que le siguen:

El sol amodorrado.
El polvo amodorrado se derrumba por el camino.
El tañido amodorrado del espejismo.
El gemido amodorrado de un buey.
Flotan bamboleándose con modorra
un sombrero y otro sombrero;
el primer peón,
el segundo peón,
el tercer peón.

En castellano el peón es el campesino más pobre.
y es también
la figura más pequeña del ajedrez.
Sacrificar al peón es una ley de todos los partidos.
El triste ajedrez de América Latina
333

•

-◄

�es una burla amarga para ustedes:
primer peón,
segundo peón,
tercer peón.
Los pedacitos de la tierra campesina

son las casillas de este tablero tan cruel.
Con ustedes, los héroes del machete,
juegan desde los tiempos más lejanos
las manos sucias que no huelen nunca
como huele el mango salado del machete.
Juegan con el primer peón,
con el segundo peón,
con el tercer peón.
¡Qué lástima, señores socios del ajedrecismo político,
que este tablero no sea liso!
¡Sería magnífico nivelar estas incómodas montañas!
¡No dejen de jugar!
¡Afuera estas torpes palmas y estas cabañas!
Y la muerte mete en su sombrero,
brillante por fuera, pero negro por dentro,
los mete a ustedes:
el primer peón,
el segundo peón,
el tercer peón.
(Fragmento)
En este poema, Yevtushenko crea una atmósfera de tensión, en
parte por las imágenes desoladoras e .impasibles que siembra en los
primeros versos. Sí existe movimiento pero es más bien una mera
oscilación. La falta de encabalgamiento contribuye a esa tensión oscilante y
permite que el tono del poema sea casi dogmático, desesperanzado, grave,
por lo qube la palabra "peón" resuena profundamente como un deseo de
despertar de su "modorra" a Latinoamérica, tensa, pero oscilante.
En La llave del comandante, escrito también en español se puede
apreciar igualmente la intencionalidad del poeta a partir del tono, ¡y qué
tono! (seria dificil atribuirle a Yevtushenko estos efectos en los poemas
traducidos):
Nuestros caballos caminan
hacia La Higuera.
334

El abismo, a la derecha;
a la izquierda, el abismo.
Pensar en ti, comandante,
no es una carga ligera.
Dentro de mí hay silencio
muy parecido al sismo.
Por aquí, para los guerrilleros
no hay monumentos.
Sus monumentos son las rocas
con las caras cansadas, humanas.
Las nubes están inmóviles,
como los pensamientos,
como los pensamientos
de las montañas bolivianas.
Yo me siento como la sierra.
Estoy lleno de las quebradas,
de las rocas ásperas, duras.
Mis nervios están tensos
como la brida de un ganadero.
El ritmo de este poema
me lo dictan las herraduras.
que tropiezan con las piedras
de este mortal sendero.

(Fragmento)
En los dos poemas anteriores, El ajedrez de México y La llave del
comandante, escritos ambos originalmente en español, lQ que nos ayuda a
apr_eciar la voz sonora, el tono, del poeta, se aprecia claramente su
fascinación por América Latina, de hecho en uno se menciona a México y
en el otro a Bolivia. En el poema Me gustaría, el Yevtushenko pone de
manifiesto su gusto por los viajes como símbolo de libertad: "Me gustaría /
nacer en todos los países, / tener un pasaporte / para todos / que provoque el
pánico de las candllerías... " Sin embargo, la geograña también le duele como
si quisiera desatarse de ella. De su rencor a las fronteras surgió el poema
del mismo nombre, Las fronteras, que adquiere especial relevancia dentro
del contexto actual de la Europa del Este, donde recientemente han
brotado fronteras políticas como por generación espontánea.
Supongo
que al principio fue la gente quien inventó las fronteras,
y luego las fronteras
comenzaron a inventar a la gente.
Las fronteras inventaron a la policía,
335

�los ejércitos y guardias fronterizos.
Las fronteras inventaron
a los aduaneros, los pasaportes y otras mierdas.
Mientras haya fronteras
todos estaremos en la prehistoria.
La verdadera historia comenz.ará
cuando todas las fronteras se hayan borrado.
De todos aquellos miles de fronteras
tan sólo hemos perdido la humana:
la frontera entre el bien y el mal

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(Fragmentos)
Este afán de desatarse geográficamente quiz.á sea debido a que la
geografía es la que le impuso la ideologia al poeta, la que lo ubicó
políticamente, la que lo sembró adentro y erurente de toda una convulsión
histórica contra la que Yevtushenko quiz.á por eso se descubrió poeta: para
rebelarse, para denunciar, para testimoniar. Podemos constatar lo anterior
con el poema Adiós, bandera roja nuestra, que le da título a todo el libro:
En nuestra ingenua infancia
jugamos al Ejército y al Ejército Blanco.
Nacimos en un país que ya no existe.
Pero en aquella Atlántida estuvimos vivos y fuimos amados.
Yo no tomé el Palacio de Invierno del zar.
Ni asalté el Reichstag de Hitler.
Ni soy lo que llamarías un comunista.
Pero te acaricio, bandera roja, y lloro.
(Fragmentos).
Yevtushenko debe la fama internacional de la que goza
precisamente a que, como señalábamos, a través de su poesía se rebela,
denuncia y deja testimonio. En la sección, ¡La mitad no quiere de nada!,
aparecen dos de los poemas mundialmente conocidos de este bardo ruso, y
en los que se puede apreciar la madurez de su poesía como crisol de
rebeldía, denuncia y testimonio: Babi Yar y Los herederos de Stalin. Babi Yar
fue escrito en 1961, con tal repercusión social que el rostro del autor
336

acaparó la portada de la revista Time, y fue tema de la decimotercera
sinfonía de Shostakovich. Babi Yar es un barranco en proximidades de
Kiev, tristemente célebre desde septiembre de 1941, cuando, según las
estadísticas, más de treinta mil judíos fueron asesinados por los nazis
durante la Segunda Guerra Munc;lial. Veinte años más tarde, en 1961, en
plena Guerra Fría, Yevtushenko fue a este lugar, seguro de que habría un
monumento a las víctimas pero no fue así, de hecho, en varias entrevistas
ha dicho que encontró un montón de basura, lo que le causó una profunda
impresión. Palabras más, palabras menos, el poeta recuerda: "Estaba tan
consternado y tan terriblemente avergonzado de que no hubiera
monumento alguno que nos recordara a nosotros y al mundo lo que había
sucedido ahí que apresuré por regresar a mi hotel, me encerré en el cuarto
y escribí Babi Yar ese mismo día. El verso inicial .dice: "No e:riste un
monumento en Babi Yar" Tan pronto como terminé el poema, telefoneé a
Moscú y lo recité por teléfono. Esa noche tuve una reunión con poetas
locales y se los leí a ellos también. Para el día siguiente tenía programada
una lectura pública en Kiev, pero probablemente mi cuarto estaba
interferido o alguno de los poetas que escucharon el texto eran
informantes, porque en la mañana, la KGB retiró los posters que
anunciaban mi lectura. A pesar de ello, el recital se llevó a cabo, y leí
entonces públicamente este poema. Al terminarlo surgió un largo silencio,
seguido de una avalancha de aplausos que duró al menos quince minutos.
Esta fue mi última aparición en Kiev durante mucho tiempo. Las
autoridades ucranianas consideraron que yo había roto la conspiración del
silencio en trono a Babi Yar, y durante más de veinte años que viajé por
todo el mundo no recibí invitaciones de Kiev, sino hasta 1991. Cuando
volví y visité nuevamente Babi Yar, vi un gran monumento dedicado a los
rusos y ucranianos que lucharon por la libertad, pero también ví graffitis
que decían: /udíos y rusos Juera de aquí. Entonces me dí cuenta de que nada
había cambiado" .1
No existe monumento en Babi Yar;
sólo la agria ladera. Y tengo miedo.
Hoy me siento un judío en el desierto
que de Egipto escapó. Me crucifican
y mis manos conservan los estigmas.
Me parece ser Dreyfus, condenado,
al que juzgan, escupen, encarcelan;
pero de pie resiste la calumnia
y el grito filisteo. Con la punta
de sus sombrillas en mi rostro vejan
mi indefensión mujeres que se acercan
con vestidos de encaje de Bruselas.

337

·-

�O también soy un niño en Bielostok
De pronto estalla el pogromo.
La sangre derrama cubre el suelo.
Los que huelen a vodka y a cebolla
salen de la taberna y gritan todos:
"Matan judíos: salvarás a Rusia".

... ~ - u .. '

,,,••

•► 111

Y en torno a Babi Yar suena la hierba
que ha crecido salvaje desde entonces.
Los árboles nos juzgan. Todo grita
pero el grito está hecho de silencio.
al descubrirme observo mi cabello.
También ha encanecido. También grito
por los miles de muertos inocentes
masacrados aqlÚ. En cada anciano
y en cada niño al que mataron muero .
Pueblo ruso, mi pueblo: te conozco.
Tú no odias ni razas ni naciones.
Manos viles trataron de infarmarme
al usurpar tu nombre y llamarse
"Unión del Pueblo Ruso". No perdono.
Que La Internacional llene los aires
cuando el último
antisemita yazga bajo la tierra.
No soy judío. Como si lo fuera,
Me odian todos aquéllos.
Por su odio
soy y seré un verdadero ruso.

..,..

(Fragmentos)
En estos fragmentos del poema, traducido por José Emilio Pacheco,
se erige una riesgosa autocrítica, sobre todo si recordamos la sangrienta
censura que todavía se aplicaba en Rusia en los años sesenta. Yevtushenko
critica a la Unión del Pueblo Ruso, que era un movimiento antisemita de
principios de siglo, recordado por las destrucciones y linchamientos de que
hacían objeto a los judíos (progromos), y que se había infiltrado en la
policía secreta zarista. Otro texto de gran alcance social y que demuestra la
madura agresión de su poesía es Los herederos de Stalin:
Callado estaba el mám10I.
Destellante y callado continuaba el cristal.
La guardia allí callada
frente al bronceado del viento.
338

Pero el féretro humeaba
como si alguien respirase dentro.
Sombríamente apretando su puño embalsamado,
el ojo vivo en las rendijas del ataúd,
yace este hombre que se finge muerto.
Yo pido a nuestro gobierno que refuerce la guardia,
que duplique,
y triplique
fuertemente la guardia
en la tumba de tierra donde Stalin está
para impedir que Stalin se levante de ella
a imponer el pasado otra vez.
Hay quien me dice: "Calma",
y no sé estar tranquilo,
pues mientras haya herederos de Stalin
en la tierra,
yo pensaré que en el mausoleo sigue Stalin.
(Fragmentos)
En su novela No te mueras antes de.morir, Yevtushenko advierte que
es peligroso mencionar políticos vivos en la poesía porque no se sabe cómo
actuarán ni qué harán el día de mañana. Sin embargo, él mismo ha
ignorado su propio consejo, y este libro, Adiós, bandera roja, es evidente con
la lectura de poemas como Gorvachov en Oklahoma y No quiere decir que
Yeltsin ganó. Por sus títulos, puede advertirse que estos-textos son bastante
recientes y que por lo tanto no fue precisamente un error de juventud el convertir un poema en porra a Gorvachoc. En un solo poema, que por
cierto no es largo, Yevtushenko se refiere a Gorvachov como "el más amado
comunista por los capitalistas", "Gorby", "mejor comprendido por los
extranjeros", "Creador de la libertad", e incluso "Catrógrafo de la próxima
centuria", que "está completamente solo, como todos los héroes del
mundo", y resalta que "Algunos veces el perfil de África se dibuja en su frente/

cuando es insultado por la turba./ Pero aún en la jungla de África, algunos labios
murmuran las palabras, glasnost, perestroika."
No sólo es sincero Yuri Nehoroshev sino también cauto y objetivo
cuando dice: "Sobra decir que la importancia social de la poesía y la
calidad de la misma son cosas diferentes. Yevgueni Yevtushenko está tan
ocupado siempre que resulta evidente que ha escrito de prisa algunos de
sus poemas" . Nos atrevemos a considerar que uno de los ejemplos de esta
afirmación, además del poema dedicado a Gorvachov, es Una paloma en
339

.,.......

�Santiago, escrito dmante un viaje que el poeta hizo a Chile en 1968. La
importancia de este largo texto no es precisamente literaria, sino la que
señala el mismo Nehoroshev: El poema se tradujo a muchos idiomas y
Yevtushenko recibió cerca de 400 cartas de lectores jóvenes que confesaban
que el poema los había salvado de suicidarsé'.

LAS MUJERES EN LA LITERATURA INFANTIL Y JUVENIL

11

El lector finalmente converge con Nehoroshev, y admite que sí,
que la importancia social de la poesía y su calidad son cosas distintas, pero
se queda con lo mejor de Yevtushenko y con su substancia: la rebeldía la
denuncia, el testimonio de una época. Y no podría uno reprocharle nada al
poeta, él mismo había advertido sobre su misión en el segundo poema de
Una paloma en Santiago:

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Hay demasiadas pequeñas historias
perdidas dentro de la historia del mundo,
tantas que los historiadores no se dan abasto.
Necesitamos más historiadores. Es suicida saber todo,
pero la ignorancia también es suicida
y, aun peor, cobarde. La vida sin conocimiento
es un palco inerte. La vida está hecha de vidas,
y la historia es el nexo entre ellas.

.... 11 •

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1

En todas las edades las mujeres y los hombres poseen sueños, los
cuales necesitan evolucionar de acuerdo a las condiciones históricas. En la
sociedad actual, algunos niños se sienten cada vez más condenados al
silencio, al abandono, a la soledad:

Padres trabajando con menos tiempo para sus
hijos, padres divorciados, padres peleándose,
ritmo de vida acelerado, menor número de
veladas familiares, falta de pláticas a las horas
de comida por horarios incompatibles o la
presencia del televisor.
Algunos niños han dejado de compartir sus aventuras, no
preguntan sus inquietudes, no son escuchados.
Existe la profunda necesidad de un afecto verdadero como defensa
contra la soledad.

(Fragmento)
Ya veremos el día de mañana, cuando llegue la objetividad del
tiempo transcmrido, cuál es el valor literario de la obra de Yevtushenko;
pero, para medir lo que con su obra hizo socialmente, no tenemos que
esperar el juicio de los años. En este sentido, el poeta cumplió con la misión
que se fijó a sí mismo y ese es su triunfo.
1

Lic. Ariadna Avila
Licenciada y Maestra en Letras Españolas
Escritora de Literatura Infantil

Las declaraciones pueden leerse en inglés en The Jerusalem Post Daily Internet Edition.

Ciertas mujeres pueden tratar de buscar canno mediante los
sueños tipo "amores de cuento", ilusionadas durante años con un príncipe,
regalo maravilloso del cielo.
Varias historias de las vidas de ciertas mujeres podrían tener como
resumen o explicación, el título de determinados cuento de hadas.
Historias coincidentes con argumentos y roles jugados por algunas
mujeres en sus vidas.
Los nombres de estas clases de amor han sido asignados de
acuerdo a los cuentos y leyendas que los Estudios Disney se han encargado
de hacer más famosos a través de algunas de sus peüculas:
►
►
►
►
►

340

"Blanca Nieves y los siete enanos" (1937)
11
La Cenicienta 11 (1950 )
11
La Bella Durmiente " ( 19?)
11
La Sirenita "(1989) y" La Bella y la Bestia" (1992)
11
Pocahontas 11 (1994) y II Mulan 11 (1998)

341

�Cabe resaltar, que las producciones cinematográficas mencionadas
no son fieles a las versiones tradicionales.
A) Amor de Blanca Nieves. Las mujeres fungen como mamás sustitutas
de los sobrinos o enanitos. Ellas esperan la llegada de un príncipe azul
que las libere de la rutina.
B) Amor de la Bella Durmiente. Las mujeres esperan el beso de un
hombre como símbolo de la salvación de su vida aletargada.
C) Amor de Cenicienta. Las mujeres detrás de la familia se sacrifican en el
hogar por el binestar de los suyos. Ellas aguardan la venida de un
príncipe azul para rescatarlas.

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D) Amor de Sirenita. Las mujeres necesitan el consentimiento paterno
para casarse.

1

E) Amor de la Bella y la Bestia. De las mujeres sólo se espera que sean
obedientes, primero con los padres y mas tarde con los esposos. Las
mujeres ven un príncipe escondido en sus compañeros. Viven soñando
en convertir a sus esposos en hombres maravillosos.
F) Amor de Pocahontas. Las mujeres no se consideran cap!}ces ellas solas
de convencer a otros. Ellas necesitan el apoyo de figuras masculinas
envueltas en el hechizo de lo desconocido.

En la literatura infantil contemporánea es importante la presencia
de mujeres capaces de no dejar sus alegrías casi exclusivamente en las
manos de los hombres. Es necesaria. la actividad y creatividad de las
mujeres en los diferentes campos de la vida.

En consecuencia, no es posible seguir proporcionado a las niñas,
como material de lectura y cinematográfico, sólo cuentos de hadas
tradicionales que casi no promuevan la participación de las mujeres. En la
mayoría de estos cuentos, las historias de amor terminan justo cuando
empiezan los problemas de la vida en común.
La literatura infantil se enriquece, al abrir la posibilidad a un
mayor número de heroínas con una correlación más directa con los
problemas cotidianos de los niños: la necesidad de afecto y la realización
de sueños.
Por lo tanto, es importante la existencia de una literatura infantil,
que permita reflejar sueños susceptibles de ser concretizados en la vida
diaria.
Las mujeres, en la literatura infantil contemporánea, pueden
protagonizar aventuras en la vida cotidiana.

G) Amor de Mulan. Las mujeres esconden sus cualidades femeninas bajo
disfraces masculinos.

Los niños, al leer las historias de héroes o heroínas, las construyen
en su imaginación, sueñan, viven las alegrías y sufrimientos de los
protagonistas y, finalmente, la satisfacción de los obstáculos superados.
Algunos niños llegan a tomarle gusto a la lectura cuando logran
identificarse con los personajes y convertirse en los héroes o heroínas.

Desde niñas a algunas mujeres se les ha enseñado "Había una
vez.... " una mujer que con su amor pudo lograr un mundo maravilloso en
compañía de un apuesto principe y juntos " vivieron felices por siempre
jamás".

El común denominador de los amores de cuento es una autoestima
(manera de pensar, sentir y comportarse con uno mismo) baja originada en
cierta medida en una sociedad, que valora en parte a la mujer por su
capacidad de tener o mantener a los hombres a su lado.

Ciertas mujeres en sus fantasías sueñan con un amor tierno, dulce
y romántico.

Tal parece, que las mujeres no valen por sí mismas. Por momentos,
pareciera que sus virtudes sólo fueran la belleza, el sexo y la maternidad al
servicio de los hombres.

Ellas cuando encuentran al supuesto príncipe hacen todo lo posible
para que con su amor manifestado, en ocasiones, mediante la sumisión éste
permanezca a su lado.
Por lo anterior, circunscribir la lectura de los niños a determinados
cuentos de hadas tradicionales puede propiciar que las mujeres tengan la
actitud pasiva de esperar a alguien para resolver sus problemas y hacerlas
felices.
342

Las mujeres al tener una baja autoestima se colocan
automáticamente del lado de la oscuridad. Ellas cuando tienen un
concepto pobre de sí mismas llegan a convertirse en las sombras de los
hombres.

343

�Entonces, ¿ qué hay de los estudios, inteligencia, liderazgo,
personalidad, profesionalismo, tantas otras cosas, de las mujeres puestas al
servicio de la sociedad -en general o simplemente de ellas mismas?.
No hay que olvidar que una autoestima alta o positiva permite a
las mujeres mta mayor realización personal y social.

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En la liter~tura infantil contero poránea, las mujeres tienen la
posibilidad de representar papeles de heroínas con una dimensión más
humana, no necesariamente polarizadas entre la bondad y la maldad. Los ,
personajes femeninos pueden poseer algunas de las siguientes
características: Ser activos, buscar satisfacer sus curiosidades intelectuales,
explorar sus emociones y realizar sus sueños. Heroínas contemporáneas a
partir de las cuales las mujeres puedan identificarse &lt;;on un alta autoestima
misma que les permite tener una postura positiva ante la vida. A
continuación algunos ejemplos:

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" Las manos de mamá ", de la escritora mexicana Nellie
Campobello, tiene como figura central a una madre. Está escrita a partir de
las evocaciones de la autora acerca de su niñez. La autora presenta a la
figura materna como una mujer con razón y sentimientos.
Ella no es un simple puente entre la mujer que da luz y sus hijos.
Es un ser humano que logra la fortaleza en base a sus experiencias. El
personaje principal de la obra no está subordinado a la imagen patriarcal
representada por la compañía masculina ~ Papá Gobierno. Por ello, al
permitirse tener su propia vida ayuda a sus hijos a ser libres,
independientes, conscientes de sus responsabilidades.
Desarrolla su misión maternal al realizarse ella misma como mujer.
" Ella orientaba nuestro futuro. Sus palabras sencillas, dichas con el
pudor de las mujeres que sólo tienen una clase, hicieron el milagro de no
convertirnos en protegidos de un jefe de la revolución. "1
"Las siete fugas de Saab, alias el Rizos" , de la
autora mexicana Bárbara Jacobs, entrecruza
diferentes tiempos y personajes mediante
cartas, diarios y dichos. La escritora presenta la
lucha de las mujeres por descubrir,
comprender, explorar y manejar su propia
sexualidad.

" Pero imagina un champiñón chiquito, no
vayas a creer que eso era nada del otro mundo.
Además imagínatelo partido a la mitad.
¿ Verdad que eso cualquiera tiene y que en
realidad, en el fondo, lo que se dice de veras, no
es nada, aunque la otra Gabi y yo no
tengamos? '12
"Pateando Lunas", del autor uruguayo Roy
Berocay, muestra el conflicto femenino de no
poder realizar determinadas actividades
culturalmente señaladas como exclusivas para
los varones.
Trepar a los árboles, jugar a los indios y pertenecer al equipo de
fútbol del curso. La sociedad machista aparece representada en ]as
actitudes de los jugadores, en los chismes de las vecinas e incluso en el
comportamiento de los padres. Mayte, la protagonista de nueve años,
finalmente recibe asesoría futbolística de parte de su padre.
Finalmente, ella logra conciliar su femenidad y su éxito como
jugadora de fútbol.
"- ! Un momento ! - dijo el gordo enemigo - ella
no puede jugar.

- ¿ Ah sí?¿ Y por qué?
- Como que por qué, es una niña -dijo el gordoy sus amigos movieron sus cabezas de
arriba-abajo, arriba-abajo, lo que significaba que
estaban de acuerdo.'13

"Las siete maravillas", del escritor mexicano Guillermo Murray
Prisant, entrelaza datos históricos y viajes reales e imaginarios.
Es la historia de Arnaranta y de su amorosa abuela Alma, quienes
parten en pos de la Maravilla tras leer una fórmula mágica.

Ambas gracias a su inteligencia, sensibilidad y perseverancia serán
capaces de realizar grandes descubrimientos.
"Era el principio de la media noche.

344

345

�- Ay, las Siete Maravillas- suspiró y cerró el
libro. Se había aprendido la fórmula mágica de
memoria. Volvió a la ventana.
--¿Las Siete Maravillas?- preguntó la abuela

Alma, que había terminado de secar los platos
de la cena, luego de sacarlos de la máquina
lavadora. Había ido a avivar el fuego de leña en
la chimenea y se encontró a la nieta nostálgica.'14
Los libros mencionados son sólo una muestra de textos con

heroínas más acordes con la diversidad del mundo femenino en la
actualidad.
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NOTAS BIBLIOGRAFICAS

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1 Campobello,

Nellie. • Las manos de mamá".
ílustracciones de Femando Aceves. Col. Botella al Mar. Dirección general de publicaciones del
CNCA/ Grijalbo. México.1991. pág.34
2 • Jacobs, Bárbara.• Las siete fugas del Saab, alias el Rizos".
Ilustracciones de Eko. Col. Botella al Mar. Dirección general de publicaciones del
CNC A/ Alfaguara. México. 1991. pág.52
3 BE&gt;rorny, Roy. "Pat!'ando lunas•.
Rincones de Lectura. Secretaría de Educación Pública. México. 1993.p.16
1 Murrny, Guil1Pm10. fa1 PI momento de realizar eslP escrito la novela aún no ha sido
publicada.

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Sección Tercera

CIENCIAS SOCIALES

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                <text>Humanitas, Sección Letras, 1998, No 25, Enero</text>
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                <text>Cavazos Garza, Israel, 1923-2016</text>
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                <text>Rodríguez, Alma Silvia</text>
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                <text>El diseño y los contenidos de La hemeroteca Digital UANL están protegidos por la Ley de derechos de autor, Cap. III. De dominio público. Art. 152. Las obras del dominio público pueden ser libremente utilizadas por cualquier persona, con la sola restricción de respetar los derechos morales de los respectivos autores</text>
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        <name>Discurso amoroso</name>
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                    <text>El darnos la oportunidad de ser víctimas de historias contadas a
medias o demasiado exageradas. poder sentir la sensación del narrador, por
ejemplo cuando el capítulo termina en que se cae en un pozo y la página de
enfrente nos recrea ese lugar utilizando la ausencia de luz con el color
·negro; o cuando nos remite a un mundo al revés con la hoja en donde la
tiografia está invertida o bien es el reflejo de la otra.
La presencia en parodia de frases de la Biblia, poesía literatura,
sabiduría popular, dibujos, sintaxis ambigua ponen a jugar al lector y en
repetidas ocasiones lo llevan, jugando, a reflexiones serias en las que se
identifican algunos conceptos e ideas del pensamiento existencialista. La
más latente es la importancia que se le da al espejo. Influencia de Lewis
Carroll o no, Cabrera trabaja esta hipótesis, jugando también, con sus
personajes, su ideolecto, sus herramientas fónicas y extralingüísticas,
jugando.

Notas

* Al referimos al reflejo fonnal queremos significar la imagen tangible que vemos en
el espejo y que se da gracias a la exposición de un cuerpo frente a éste. Mundo funciona como
la visión convencional que conocemos, y cuando ésta cambia, la denominamos como Mundo
al revés o volteado.

CIENCIAS SOCIALES

** (¿Y si son dos?).
Bibliografía

-

Sección Tercera

Becker, Udo, Diccionario de símbolos, Océano, México, 1996.
Biedermann, Hans, Diccionario de símbolos, Paidós, España. 1996.
Carroll, Lewis. Al otro lado del espejo. Porrúa, México, 1996.
Cirlot, Juan Eduardo, Diccionario de símbolos, Labor, Colombia, 19?4.
Cabrera Infante, Guillermo, Tres tristes tigres, Seix Barral, México, 1998.
Eco, Umberto, la estructura ausente, Editorial Lumen, Barcelona, 1989.
Femández, Pelayo H., Estilística, José Porrúa Turanzas. Madrid, 1979.
Giraud. Pierre, la semántica, Fondo de Cultura Económica, México, 1995.

280

�LAS CIENCIAS SOCIALES Y EL PROBLEMA DE VALOREs*

Lic. Ricardo C. Villarreal Arrambide
Jefe del Area de Ciencias Sociales
Centro de Estudios Humanísticos
Universidad Autónoma de Nuevo León
I Planteamiento

El problema se refiere a la posibilidad y deseabilidad de una
sociología "libre de valores", pero detrás del sencillo enunciado aparecen en
las discusiones sobre el tema una serie de preguntas, respuestas y
argumentaciones cuya diversidad de niveles y perspectivas hacen
indispensable su ordenación para obtener, por lo menos, una formulación
más clara del problema principal. ¿Es un auténtico problema· el de los
valores o más bien es un pseudo problema? ¿La incidencia de los valores es
perjudicial para el conocimiento social o más bien éste requiere de las
valoraciones como modo propio de conocimiento? ¿Los valores inciden en
el proceso científico mismo o sólo fuera de él; inciden en todo el proceso o
sólo en algunas de sus fases? Si es necesario excluir los valores, ¿cuáles son
los modos más eficaces de hacerlo? ¿Hay una separación necesaria entre la
sociología profesional y las responsabiiidad política del científico? ¿Cuál ha
sido la posición. más favorecida por la práctica científica? ¿Qué
consecuencias ha tenido esta elección para la historia de la sociología?
Éstas y otras preguntas son planteadas por quienes abordan el
problema de los valores, pero, ¿importan las respuestas?
Más que reproducir aquí las respuestas y las justificaciones dadas por
los distintos autores, la intención es manejar el problema a través de una
pregunta clave, tratando de entender las posiciones divergentes de los
contemporáneos mediante el examen de las respuestas dadas por los que
podemos llamar clásicos en el tratamiento del problema -en este caso: Max
Weber y Karl Mannheim- en vista de que las actuales posiciones están
expresamente referidas a ellos, bien sea por vía de reiteración o de
refutación.

• El presente artículo es una versión corregida de un trabajo presentado conjuntamente con
Jorge Amador A. y Gloria leff Z. en el Seminario Teórico-Metodológico del Centro de
Estudios Sociológicos de El Colegio de México en diciembre de 1973. Se publica aquí por
primera vez.

283

�La cuestión fundamental no es la de reconocer o negar la incidencia de
los valores en el quehacer científico, pues ésta es un hecho que nadie ~ega,
hasta los más acérrimos defensores de la sociología libre de valores lo tienen
presente: los señalamientos de Bergmann ~obre la ideo_logía, que ~~s
adalente analiz.aremos, son un ejemplo de ello. La clave radica en la func1on
que a los valores se les atribuye en el proceso científico; son elementos
negativos desvirtuadores del quehacer científic~, . o más bien el~mentos
positivos, medios indispensables para el conoclfillento ~~ , lo social.. En
general, encontramos dos tipos de respuestas: la pos1c~on deno~ada
"positivista" -Nagel, Dahrendorf, Bergmann entre otros que considera
necesaria y posible la exclusión (o el control) de los valores en el ~roceso
científico. Una segunda posición, menos homogénea que3 la anteno~ -en
donde estarían Strauss, Rudner, Gouldner y quizá Erikson -:-, car~c~e_nz.ada
por su actitud "antipositivista" y el reconocimi~nto_ de la _imposib1~dad e
indeseabilidad de la "libertad valorativa" en las ciencias sociales. ¿Como se
relacionan estas posiciones con las de los clásicos? Curiosamente, ambas se
originaron en la obra de Max Weber y de aquí la necesidad de comprender
las tesis de éste perfectamente. La referencia a Mannheim, a través. de la
crítica que le hace Bergmann, tiene el. sen~do de comp~etar el ?onzon~e
filosófico que está en las raíces de la soc10lo~a contemp~ranea, _al mtro?ucrr
al debate una perspectiva originalmente marxista: la teona de la ideologia.

Il Las posiciones de Max Weber

...

No encontramos en Weber una sola posición, más bien un proceso de
transición entre las tesis de una ciencia social ese~cialmente. valorativa Y
diferente de las ciencias naturales, a la manera ~e Rickert ~ ?ilthey;, Y otr~
en donde se enfatizan una serie de ciencias sociales especializadas puras
radicalmente libres de valores, en términos más semejantes a los pr~y~ctos
positivistas y las modernas ciencias empíricas. Los dos ~OI~~entos ~~~tos
de este proceso están señalados en dos ensayos de Weber : . La ob1et1v1dad
del conocimiento en las ciencias y la política sociales", p~bhcado_ en, 1?04, Y
"El sentido de la libertad de valoración en las ciencias socwlogicas Y
económicas", publicado en 1917.

En el primer ensayo, Weber se manifiesta fie~ a_la ~?nsidera~ión de las
ciencias sociales como ciencias culturales y a la distmc10n entre. ~stas Y las
naturales. con las implicaciones que esto tiene para la cuestlon de los
valores.
Ciencias de cultura. dice Weber. son: "Aquellas disciplinas 5 que
aspiran a conocer los fenómenos de la vida según su signifi~ado cul~~l • El
concepto de cultura es un concepto de valor y la realidad empmca es
284

,.

'cultura' porque mientras la relacionamos con las ideas de valor ella abarca
aquellos elementos de la realidad que a través de sus relaciones cobran
.
.
unportanc_1a para ?osotros . De este modo, se descarta una objetividad
absoluta, mdependiente de las perspectivas específicas y parciales desde las
que se enfoca la realidad; consecuentemente, el fin de la investigación no es
reducir la realidad a leyes y factores hipotéticos, no lo cuantitativo de los
hechos, sino lo cualitativo, su "comprensión" reviviscente. El análisis causal
tiene aquí la función de un medio y no un fin en sí mismo; más aún, no se
trata de una causalidad general, abstracta, sino individual y concreta: la
imputación de un hecho singular como resultado de una constelación de
hechos también singulares.
La importancia de los valores en la investigación es subrayada por
Weber: "Sin las ideas de valor del investigador no existiría ningún principio
de se~ecci?n temát_ica ~ un c?nocimi~nto sensato de la reali~ individual."'.
En smtesis, la c1enc1a social es diferente radicalmente de las ciencias
naturales; su objetivo es la comprensión de los fenómenos sociales y para
esto son elementos sine qua non las ideas de valor del investigador.
Contrastando con ésta posición, en el segundo ensayo, -que por cierto
contiene la tesis discutida en la célebre reunión de 1914- encontramos que
'Yeb~ defie~~e la abs~lu_ta independencia entre las valoraciones y las
c1enc1as empmcas especializadas, como la economía política. En éstas, la
''refe~encia ~e.valor'' sólo domina la selección y la formulación del objeto de
estudio empmco, pero una vez construido éste, es decir, propuesto un fin
dado de forma absolutamente unívoca y preguntando sobre los medios
apropiados para conseguirlo, la ciencia empírica sólo nos muestra los
inevitables medios, los inevitables resultados secundarios, determinados por
l?s factores anteriores. De aquí que Weber sostenga enfáticamente que la
libertad de valores, "es el presupuesto de todo estudio científico sobre la
política y, ante todo, de la política social y económica" 8•
. . ¿Luego, el famoso condicionamiento valorativo de toda comprensión
rev1v1scente de una individualidad histórico social ha sido abandonada por
Weber? Parece que sigue creyendo en su necesidad, pero la segrega del
campo específico de la ciencia, por lo menos eso se vislumbra cuando afirma
que las disciplinas filosóficas son encargadas de las valoraciones, son las
"capaces de asignarles el 'lugar' dentro del conjunto de todos los valores
últimos posibles y delimitar su esfera de validez significativa". 9
. Weber contempla el panorama de la economía empírica en su pasado
rec1~n~e y señala la confusión de las dos esferas: las valoraciones y el trabajo
empmco. En una teoría que es política y moralmente "neutral" los
economistas clásicos no distinguieron la pureza metodológica de su enfoque
285

�individualista y la realidad social misma, lo que hizo que imputaran a ésta
aquel carácter como "natural". Weber reconoce los resultados positivos de
esta ciencia a pesar de la impureza, pero señala la necesidad de que en
adelante se haga una separación más estricta, de lo contrario produce ''una
constante degradación del trabajo teórico y estrictamente científico, como
consecuencia normal de la confusión de los problemas" 1º
El tránsito del primer al segundo Weber, implica pues, una continua
restricción de la intervención de las valoraciones en el conocimiento
científico. Desde el principio encontramos una distinción entre valoraciones
legítimas o ilegítimas. Aquéllas son las que corresponden a un universo y se
dan en el conocimiento del mismo universo; son necesarias, por ejemplo, en
el conocimiento histórico, porque "dentro de un universo que posee sus
propios criterios de apreciación, el historiador no puede dejar de apreciar sin
11
falsear la comprensión de lo real" -"apreciar", vale aquí como "valorar"-.
Las valoraciones ilegítimas o juicios de valor en estricto sentido se hacen al
comparar valorativamente elementos culturales de universos distiptos con
los patrones valorat~vos de uno de ellos o de un terc.ero. Después, Weber
limita la función de las valoraciones a la elección del fin unívoco planteado
como problema a la ciencia empírica, es decir, a la selección temática; fuera
de eso toda valoración se convierte en ilegítima. No es extraña entonces, la
consecuencia práctica, curiosamente también valorativa, a la que llega
12
Weber: la separación absoluta del científico social profesional y el político.
¿En qué medida este proceso de Weber se ha reflejado en el desarrollo
posterior de la sociología occidental y en el debate sobre los valores?

m Los positivistas
La ciencia positivista en su forma final perfilada en la última década
del siglo pasado, desarrollada y consolidada durante la primera mitad del
13
siglo veinte, según Strauss , tiene como supuesto básico la diferencia
fundamental entre hechos y valores y el principio básico de que sólo los
juicios sobre hechos competen a la ciencia. Si aceptamos esta característica
bien podríamos denominar positivista al Weber de la última etapa, así como
a Dahrendorf, a Nagel y a Bergmann, puesto que esencialmente coinciden
con el programa de una ciencia libre de valores, proponiendo una serie de
medidas para implementarlo.
Dahrendorf, como los otros, parte de las definiciones weberianas de
valor14 y analiza las fases del proceso científico en las que la incidencia de
los valores puede ser problemática. Concede poca importancia a la
incidencia en la selección temática y en la construcción teórica, así como al
286

problema de los valores mismos considerados como objeto de estudio. Las
ru.ones. son_ sencillas: la selección temática queda fuera del proceso mismo
de la c1enc1a; la construcción teórica implica una selección arbitraria de
hipótesis y teorías, pero la validez de ellas no es el resultado de una
preferencia, .sino de su prueba empírica. Por último, el conocimiento de un
valor no requiere ser necesariamente valorativo. Estos tres son para
Dahrendorf pseudoproblemas. Los verdaderos problemas son la distorsión
ideológica, la cuestión de la aplicación de los resultados y el papel social del
sociólogo. La ~.storsió? id~ológic~ se da cuando se introducen juicios de
valor como pos1c10nes científicas, bien sea de generalizaciones indebidas de
proposiciones específicas -como es el caso de las ''teorías de un solo factor"
o bien ~ediant~ ,la afirmació~ d~ proposiciones inverificables (especulativas)
c?mo _s! ~bi~n. fueran científicas. Para solucionar los problemas de
distors1on 1deologica, Dahrendorf propone tres métodos: la revelación de
nuestras "racionalizaciones" mediante el psicoanálisis o la sociología del
conocimiento, la explicitación de los juicios de valor profesados por el
ci~~tífico ~ "el más eficaz",. el trabajo intelectual en equipo que propicie la
cntica reciproca entre los mtelectuales; solución que comparte con Karl
Popper: "La objetividad científica radica única y exclusivamente en la
tradición crítica, la objetividad de la ciencia no es un asunto individual de los
científicos, sino un asunto social de su crítica recíproca 15". Por lo que ve a
los_ resultados de la investigación científica, convencido de la validez de la
tesis de Weber, Dahrendorf considera que la ciencia debe mantenerse al
margen de los problemas práctico sociales. En lo que no sigue a Weber es
en el último problema, pues considera que el sociólogo debe asumir su
responsabilidad política ante el uso social que se haga de los resultados de su
investigación. Como se advierte, el verdadero problema es el de la distorsión
ideológica y los modos propuestos para eliminarla están todavía hoy en
discusión.
'
'
Con un planteamiento similar, Nagel considera la incidencia de los
valores en la selección de los problemas, la determinación del contenido de
las conclusiones, la identificación de los hechos y la evaluación de los
elementos de juicio. Acentúa también la importancia de lo que Dahrendorf
denomina "distorsión ideológica" y afirma que: "los científicos sociales a
menudo trasladan sus propios valores a sus análisis de los fenómenos
sociales"; hacen radicar la solución en la distinción ''relativamente clara"
e?tre, juicios fácticos y juicios de valor, y reitera la necesidad de que ei
científico abandone la pretensión de estar libre de toda parcialidad,
formulando explícitamente sus valoraciones y sometiéndose a los
~ecanismos autocorrectivos de la ciencia como empresa social: la
mvención, el intercambio y la crítica recíproca de ideas. 16

287

�• ·
de principio sobre la
Bergmann también coincilde enaleste .ºJ=~~:guunos con exactitud
. . . · del problema de os v ores.
. .. d
solucion 1ogica
. . .
11 la a arición de una propos1cion e
juicios fácticos de jWcios de valor •
pl ve de un discurso científico
1
valor como si fuera fáctica en un ugar et ªmente deia de ser científico.
.
é
· d olooia y consecuen e
, ;i
•
convierte a ste en i e o- ~
cuestión de la sociologia de1
1
Pero este problema nos remite .ª a
. . to que más adelante consideraremos.
conoc1m1en

IV Los antipositivistas
.
ás directo de positivismo y de las tesis del
Leo Strauss es el eríneo m
.
arte de su
último Weberts. Lo que el primlero n~ paretsced:~vpnme~e:s ::::~mo lo ha
· ··
· i·de con los p anteamien
fi ,
posicion come 19
.
ºbilidad de estudiar enomenos
demostrado Aron : ~~uss so:ene ~ : : ; : esta afirmación está la tesis
sociales sin hacer jWCios de v dolr. . e
Weber- la caracterización de los
. . da
una de las raíces e mismo
.
l ,
ongina en
.almente valorativos que la fenomeno ogia
fenómenos cultural~s co~o eCsenc~
r "entre paréntesis" esta tesis para
de Husserl ha precisado . onviene ve
comprender mejor el postulado de Strauss.

°

.

d l fenomenología tres grandes esferas
Se reconocen dentro e da
tres campos de conocimiento
. .
. nales que han da o 1ugar a
.
(
ontologicas regio
.
tural
terizados porque existen son
científico: 1) los objetos
~ c~a experiencia y son neutros al
espacio-temporales), son re es, ~ .
e la rosa sea bella o no); 2) los
. l
t para el botámco que
stán
valor ( es rrre evan e
.
. m lo) que no existen, no e
en
1e pal : por wtun· 3) los objetos
obietos ideales ( como los numeros, por eal
0
;i
•
•
b' •
neutros
v or,
.
la expenencia y tam ien son
e resión sensible), que sí existen,
culturales (los productos h::i~: ~:: : valen positiva o negativamente,
son reales ~ no son neutr~s .d ~ial" (la belleza de una obra de arte, la
según realicen o no s~ ~!1º º1a funcionalidad de una institución, etc.). De
eficacia de ~ norm~ jundica o dio son diferentes, diversos deben ser los
este modo, si los objetos d~ estu l
ctitud cognoscitiva y la estructura
métodos de acceso al objeto, a ade los fenómenos sociales, que son
gnoseológica resultante. En el e~ . . o-dialéctico" ("dialéctico en un
objetos culturales, el método es empine ·ti·
es "comprensión"21 y la
· sta) la actitud cognosci va
sentido no marxi . . ,
b' rta ( unca se agota lo cognoscible de un
estructura gnoseologica es a ie
n
objeto cultural).

:1

.
. te ubicar la raíz de la posición de
La disgresión antenor nos permi
b', fue origen de los primeros
Strauss en una de las concepciones ~ue tam ienl nti·do de las afirmaciones
be nos permite captar e se
planteamientos de W e r Y .
d
d finida sin referencia a su
del primero: "ninguna sociedad pue e ser e
288

22

propósito (intención, sentido)" y la determinación de éste es, evidentemente,
una cuestión valorativa. La corrección de una preferencia está determinada
en todo caso históricamente y no vale aquí el "ahistoricismo" positivista que
pretende dar, por ejemplo, una definición general de Estado, cuando lo que
hace es señalar el sentido del Estado occidental contemporáneo y extenderlo
a toda la historia. Pasamos por alto el razonamiento de Strauss y destacamos
su conclusión: "las proposiciones son respuestas a preguntas, la validez de
las respuestas es -puede ser- determinada por los principios de la lógica.
Pero las preguntas dependen de la dirección de los intereses de cada quien y
de valores sobre principios subjetivos. Como consecuencia, la ciencia
moderna viene a ser un punto de vista, un modo de conocimiento de las
cosas históricamente relativo ~ue, en principio, no es superior a otros modos
alternativos de conocimiento". 3
4

Las apreciaciones de Rudner2 y de Gouldner25 son menos directas,
pero también tienen el propósito de limitar los excesos positivistas. Rudner
parte del reconocimiento de que, en efecto, se hacen juicios de valor en el
curso de la elaboración científica, pero propone una solución opuesta a la
positivista. De acuerdo con ésta, el problema se resuelve en términos
lógicos y normativos, diciendo que no debe haber juicios de valor en los
discursos científicos y que si los hay, entonces no son propiamente
científicos; de acuerdo con Rudner, reconocer la existencia de tales juicios
en la ciencia implica aceptarlos y, puesto que son inevitables, elaborar cierta
26
jerarquía axiológica que permita discriminar de entre las distintas
valoraciones cuáles deben preferirse dentro de las ciencias; para llevar a
cabo la tarea propone la creación de una "ciencia de la ética" con la cual
espera "se asegure que el progreso hacia la objetividad sea continuo".
Gouldner hace una evaluación de los efectos positivos y negativos del
principio de la neutralidad axiológica en el desarrollo de la sociología.
Reconoce los innegables progresos de la investigación empírica realizados
con ese supuesto, pero advierte el defecto que ha traído consigo: la "actitud"
"conformista" y "acrítica" frente a la sociedad. D~sde ese punto de vista, la
"neutralidad" juega un papel de preferencia '·valorativa" y, por lo mismo, es
imposible hablar de una sociología propiamente libre de valores. El mito
contribuyó a la adquisición de la actual actitud mental de los sociólogos
acorde con las necesidades de objetividad, pero sólo desde esa perspectiva
fue positivo. Ahora el imperativo es la corrección del defecto.
Hemos examinado las actuales posiciones positivistas y sus antítesis,
ambas originadas en filosofías más antiguas. ¿El cuadro de alternativas está
completo? No es así. El propio positivismo se ha preocupado de desacreditar
una posición que no es, como las anteriores, weberiana, sino originalmente

289

�marxista: la sociología del conocllD.lento. Debemos considerar, pues,
brevemente las relaciones entre Mannheim y el positivismo.

V Sociología del conocimiento

La teoría de Mannheim vino a ofrecer una nueva perspectiva para el
problema de las valoraciones y la objetividad en las ciencias sociales,
consistente en destacar el carácter histórico y socialmente condicionado de
los valores y formas de pensamiento que intervienen en la actividad
científica y en las acciones humanas en general. La nueva problemática
originó una nueva disciplina, la sociología del conocimiento, y una nueva
propuesta de "solución" al problema de los valores: "propone un nuevo tipo
de objetividad en las ciencias sociales, alcanz.able no mediante la exclusión
de las valoraciones, sino a través de su conocimiento critico y de su
control',27 ; lo cual, sin embargo, no constituye un sustituto del criterio de
verdad propio de la investigación, sólo su crítica.
La estrategia de Mannheim, más que en la crítica de afirmaciones
concretas sobre la realidad social, se centra en el estudio de las estructuras de
pensamiento que propician afirmaciones falseadas; por eso dice, que si frente
a un contrincante, desacreditamos la estructura total de su concienticidad, no
lo consideraremos más con capacidad para pensar correctamente.28 En este
caso, habremos demostrado el carácter ideológico -deformador- de ese
modo de pensamiento.
La sociología del conocimiento es el producto de un desarrollo
histórico que se inicia con la "concepción particular'' de la ideología. En este
sentido, la ideología se refiere a nuestro propio escepticismo frente a las
ideologías y representaciones sostenidas por nuestros adversarios. Por el
contrario, en su "concepción total", la ideología destaca estas mismas ideas y
representaciones, pero referidas a una etapa histórica o a un grupo histórico
social concreto. La extensión metodológica de esta noción tiene como
consecuencia la proposición de que los hechos y acontecimientos humanos
no pueden ser comprendidos mediante el aislamiento de sus elementos, sino
como sistemas de significados interdependientes que varían, a la vez, en sus
partes y en la totalidad. Hasta aquí, dice Mannheim, nos mantenemos en el
nivel del análisis marxista del concepto de ideología; no obstante, mediante
una formulación más general del mismo nos conduce a la sociólogía del
conocimiento. Lo anterior, en el sentido de que ahora, no sólo se acepta la
crítica ideológica de las otras posiciones, sino que también se incluye la
crítica de la nuestra. Esto lleva a plantear como epistemología de las ciencias
sociales un "relacionismo"(no relativismo) que concibe que la realidad social
290

surge en el flujo histórico y es imposible imaginar una verdad absoluta al
margen de la historia.
.
En este sentido, la crítica positivista sustentada por Bergmann e
mcluso por Popper a la sociología del conocimiento 29 es inconsistente en
.
'
vanos aspectos. Principalmente porque pasa por alto el sustrato
met?dol?~ico ~ue la_ soporta; ignora, por ejemplo, el tipo de lógica de esta
teona (logica dialéctica) y la somete a una crítica lógico formal; formula una
def~~i?n d~ i~eol?,gía: "discurso con proposiciones valorativas que pasan
por Jwcios factico_s , que_ no co~sponde a la noción dialéctica sobre la que
se apoya Mannheun: la ideologia en cuanto "que es falsa conciencia y no
obstante no sólo falsa; el velo que se interpone necesariamente entre la
sociedad Y la comprensión social de su naturaleza, expresa al mismo tiempo
esta naturaleza, en virtud de su carácter de velo necesario".3º
Señalado lo anterior, puede advertirse la debilidad de las refutaciones
de Bergmann a Mannheim: 1) que se contradice lógicamente, porque afirmar
q~e. t~o es ideología implica que tal aseveración es ideológica; 2) que la
distinción entre juicios fácticos y juicios de valor es lógica, no sociológica;
3) que la alternativa de la "libre intelligentsia" de Mannheim no es eficaz
co~~ In:edio de control de las ideologías; 4) que su perspectiva es sesgada al
pnvdegiar los elementos materiales frente a los mentales o espirituales (las
''necesidades" frente al "conocimiento", en términos conductistas). En
síntesi_s, _las proposiciones de Bergmann más que refutar la sociología del
conoc1ID.1ento expresan, desde nuestro punto de vista, un especie de resumen
de l?s supuestos y los límites del enfoque positivista, a los que nos
refenremos brevemente a manera de conclusión de este ensayo.

VI Consideraciones finales

La solución positivista al problema de los valores en la ciencia es
planteado en el nivel de la distinción precisa entre juicios de hecho y juicios
de valor; es_ un problema de lógica. En este sentido, sus prescripciones y
recomendac10nes son provechosas y pueden ser aceptadas sin reparo. Sin
embargo, este enfoque remite -salvo algunas excepciones- a esa
"neutralidad" de la ciencia que tiende a desvincular al científico de los
p~o?lemas humanos concretos, llevándolo incluso a plantear cuestiones
triviales. En este sentido, como dice Giddens: "Cualquier aproximación a
las ciencias ~dales que procure expresar su epistemología y ambiciones en
similitud directa con las de las ciencias de la naturaleza, está condenada al
fracaso en sus propios términos, y sólo puede concluir en un entendimiento
limitado de la condición del hombre en sociedad".31 Las posiciones
contrarias, con sus variantes, tienen la desventaja de no poder ofrecer un
291

�cuerpo teórico metodológico del grado de sistematiz.ación de las
investigaciones empíricas de las ciencias naturales; pero tienen el mérito,
nada desdeñable, de plantear una exigencia de compromiso que, sin violar
los cánones científicos, pretende hacemos reflexionar sobre un proceso cada
vez más prenicioso: la mercantilización y deshumanización de la ciencia.
John Ziman 32 , físico y pedagogo inglés, en un artículo reciente
señalaba, criticando los excesos del cientificismo positivista, que el Ethos de
la ciencia con su "norma del desinterés" y su obsesión por la completa
objetividad, ha difundido una imagen distorsionada del trabajo científico,
donde pareciera que es factible realizarlo, como si los científicos estuvieran
realmente separados del mundo de la vida, como si fueran androides o

10

!bid., pp. 156

11

Raymond
Aron,47Introducción, en Max Weber, El polzllco
.. y el Científico· Ed. Ali
Madrid
1%7
, p. .
'
anza,

12

Max Weber, op cit.

13

L Srauss, op. cit. P 736.
Dahrendorf, op cit. p.6, Juicios de valor "afirma .
suceder, de lo que es o no deseable en el.
d ;1o~es ac_e,rca de lo que debe o no debe
rechazo o la aprobación desde un punto dem~ tao e. ª. acc1on humana." Valoración: "el
.
vis practico de un fen ,
omeno capaz de ser
influenc1ado por nuestras acciones".

14 R.

15

popper K. y Adorno T., La ló&gt;g1ca
· de las ciencias sociales, Editorial Grijalbo. México
1978.

16

E. Nagel, op. cit. pp.440-441.

17

C. Bergmarm, op. cit.
· P.125.. "Ju1c10
. . facheo
. . es aquel
dº
1
objetos a los que hace referencia y de endie~do d
que .ice a go acerca del objeto u
falso o verdadero". Juicio de valor no p dº di
e las ?rop1edade~ de estos objetos será
que se refiere. no puede ser falso ni 'verd:J~ro.ca una propiedad al obJeto, acto o situación al

ángeles.

Notas Bibliográficas

1

G. Bergmann, Ideology, en Brodbeck (ed) pp.123-138

l8L

2

E. Nagel, The Structure of Science, New york, Harcourt, Brace and World, 1961 pp. 447502. H. Darhendorf, Ensaye in the Theory of Society, (mimeografiado), G. Bergmann, op.

19

Raymond Aron, op. cit.

mE. Husserl, Investigaciones Lógicas Revista de Occident.

Ma .
"~a teoría egológica del derecho y el concepto jurídico de\ber1:"dd,A1b9616d, y PCarlos Cossío,

cit.

Aires, 1964.

Srauss, The Social Science can no/ be val~,e Free, en Krimerman, pp.736-741.

3 L.

srauss, op. cit..

R. Rudner, No Science can be Value Free, en Krimennan, pp.754-758.
A Gouldner, El Antiminotauro, el mito de una sociología libre de Valores, en Horewitz I,
La Nueva Sociología, Ed. Amorrortu, Madrid,1971.
E. Erikson, " Verstehen and the method of discip/ined subjectivity", en Krimerman (ed)
pp.736-741. El caso de este autor quizá convendría ponerlo aparte; la especificidad del
trabajo clínico determina que la subjetividad sea puesta en el centro de la problemática, ya
que la comunicación exige un acercamiento empático por parte del analista; esto no quiere
decir que la objetividad no sea posible; la interpretación exige a la vez un "alejamiento'',
pero aún aquí, el analista tiene que reconocer que debido a que sus actividades se dan en
función de procesos históricos, en cierto sentido, él está haciendo historia tal como la
interpreta".
4 Max Weber, Sobre la Teoría de las Ciencias Sociales, Barcelona, Ed. Península, 1971.

•

e e o- errot, Buenos

e·itado por Abbagnano Diccionario de 1 F"1 fi M , .
183-184. "El comprender-diceDilthe - e: 1oso a, eX1co y Buenos ~es, FCE 1966 pp.
es aquí idéntico a su objeto y éste e;el :
reencuendtroldel yo en el tú El objeto del saber
smo en to os os grados de su obieti · • ,, p
su parte, Weber dice que en el análisis de la actitud h
. . ~ vac1on or
descubrir un motivo concreto que pueda ser
.w:nandª. como h1stona, comprender es
comp b
dºfi
rev1vi o mtemamente y que nosotr
ro amos con I erente grado de precisión, según el material de las fuentes".
os

21

22L

. Strauss, op. cit. p. 738.

23

!bid. p. 741.

24

R. Rudner op. cit.

25

A. Gouldner op. cit.

5 !bid., pp.

41.

6

!bid., pp. 42.

7

!bid., pp. 43.

8

!bid., pp. 157.

9

!bid., pp. 118.

26

R. Rudner,por
op. Rudn
cit p. 758. Podríamos pensar en una cierta
.
, entre esta solución
propuesta
analog1a
er Y 1a propuesta por Hartm
¡
•
~~i~ilidad de desterrar los valores de la ciencia y:: e~st:e~:;:oo de que, ¡dada la

:i

=~:~::•

U: :: ::~~:

::¡::.lución estaría en que los axiólogos se pusieran de ac~e:o

293
292

�27

Karl Mannheim, Ideología y Utopía, Ed. Aguilar, Madrid, l 958 p. 58.

28

Jbid, p. 116.

29 Popper
30 T.

FIN DE LA IDSTORIA*
Dr. Gabriel Vargas Lo:zano

Karl, La lógica de las ciencias sociales, Ed. Grijalbo, México, 1978.

Adorno y Max Horkheimer, La sociedad, Ed. Proteo, Buenos Aires, 1969, p. 200.

31

A. Giddens, Las Nuevas Reglas del Método Sociológico, Ed. Amorrortu, Buenos Aires,
1993, p. 16.

32

John Ziman, ¿Por qué los científicos deben ser más sensibles éticamente de lo que suelen
ser, Rev. Este País, No. 95, México, febrero 1999.

Profesor Investigador
Universidad Autónoma Metropolitana
Director de la revista Dialéctica
de la Universidad Autónoma de Puebla
La frase "fin de la historia" nos remite en forma inmediata al
esclarecimiento de los dos conceptos: "fin" e "historia". El concepto "fin
nos conduce a los conceptos te/os (gr.) y finis (lat.), que tienen una alarga
estirpe filosófica que va desde Aristóteles a Hegel y de éste a los filósofos
actuales. Te/os y finis significan "cumplir" o también "frontera", "limite",
"término". "Fin" es la consecución de un proceso, su cumplimiento, aunque
también su frontera, horizonte o limite. Pero habría asimismo otro sentido
del concepto "fin" que significaría "intención de". En esta dirección
Aristóteles distingue, en su teoría de las causas, la eficiente y la final, en su
Metafisica y el •'fin': como la "intención de" en la Éticp a Nicomacó.
El concepto historia ha adquirido, a lo largo del tiempo, numerosos
significados: historia natural, historia humana, historia de las ciencias, de la
cultura, de la filosofia y de la política, entre otras. Ya Hegel distinguía, en
sus Lecciones de jilosofia de la historia, la historia pragmática que se
refería a los acontecimientos empíricamente determinados y la filosofia de la
historia que descubre, de acuerdo a su concepción, su racionalidad. "Quien
mira racionalmente al mundo, lo ve racional. Ambas cosas se determinan
mutuamente" (Hegel, Lecciones sobre filosofia de la historia
universal,p.45).
Por su lado, Marx establece la diferencia entre la historia real que los
hombres hacen objetivamente ( con conciencia o sin conciencia de ello) y la
explicación científica de la historia a partir de La ideología alemana. Aquí
no es innecesario aclarar que el concepto "científico" tiene en su obra una
significación particular ya que implica una superación crítica de lo que se
consideraba en el siglo XIX y en la tradición anglosajona, la science; la
concepción de los jóvenes hegelianos "Kritik" y la "wissenschaft" de Hegel,
como lo demuestra Manuel Sacristán en su ensayo El trabajo científico de
Marx y su noción de ciencia (M. Sacristán, 1980). Y finalmente, habría que

294

• Este ensayo fue escrito para la: Historisch-Kritisches Worterbuch des Marxismus.
Herausgegeben von Wolfgang Fritz HAUG, Band 3.Argument-Verlag 1997. Hamburg,
Dutschland. Se publica en Humanitas por primera vez en español.

295

�agregar la interpretación que realiza el filósofo, bien sea en su sentido
clásico, como filosofia de la historia o en su dimensión epistemológica.
Cuando se habla entonces del "fin de la historia" se puede entender de
las siguientes formas: la de un sentido que ha adoptado la historia explicada
a posteriori (consideraba H~gel~; la de una pr~vi~ión del futuro ~c~mo en las
clásicas filosofias de la histona o en su s1gruficado escatologico, como
ocurre en la tradición judea-cristiana) y la de un término o agotamiento de
una etapa o periodo de la historia. Habría, sin embrago, un senti~o ~e la
filosofia de la historia expresado en forma deslumbrante por W. BenJamm en
sus Tesis de .filosofia de la historia. Se trata de la imagen del Angelus
Novus plasmada en un cuadro de K.lee y en la que el angel vuelve su rostro
hacia atrás y observa, asombrado, las ruinas del pasado que crecen hasta el
cielo mientras desde el paraíso sopla un viento. "Este huracán -dice
Benj~- la empuja irreteniblemente hacia el futuro, al _cual da la espa~,
mientras los montones de ruinas crecen ante el hasta el cielo. Este huracan
es lo que nosotros llamamos progreso" (W. Benjamin, Tesis de .filosofia de
la historia, p. 183). Aquí se trata de buscar un nuevo sentido de la historia a
partir de una recuperación d~ la_~emoria hi~tó_rica desde el presente, pero
con la misión de que se haga Justicia a los opnmidos.
A partir de la segunda mitad del siglo XX, el término "fin" e~pezó a
aparecer en diversos contextos: como "fin de las ideologías" (Da~el_Bell,
End of Ideology, 1960) para significar el inicio de una etapa tecnolo~ca en
la que supuestamente desaparecerían las ideologías_':'~do en r~~h~ad ~e
estaba formulando otra nueva: "la ideología tecnocratJca o tamb1en razo~
instrumental" (vid: Adorno, Horkheimer, Dialektik of aufkliirung). Se hablo
también de otros fines de la historia, del " fin del marxismo", del "f~ de la
filosofia", de los "fines del hombre" y del "último hombre" .. J. Demda nos
dice que estos temas escatológicos "eran en los años cmcuenta, hace
cuarenta años, el pan nuestro de cada día" (Espectros de M~x , P: 28) Y
menciona que Hegel, Marx, Nitzsche, I:Ieided~ger, e~~ mclus_1ve los
clásicos del fin. Sin embargo, en un sentido mas dramanco, a rruz de la
"guerra fría" y la carrera armamentista, que se inicia entre los bloques
capitalista y socialista, aparece también el espectro del " fin de_l mundo",
aludiendo a la "posibilidad real" de autodestrucción de la especie humana
por una conflagración nuclear, como lo denunciaron en su momento J.P
Sartre, B. Russell, H.M. Enzensberger (H.M. Enzensberger, Two notes_on
the end of the world NLR, n.110, 1978; o E.P. Thompson, vease
Exterminismo) entre muchos otros.
En las décadas de los setenta y ochenta, resurge la problemát~ca ~~l
"fin" pero ahora entendido como "fin de la modernidad" y ~a caractenzac1on
de la época actuai como "postmodernidad". Con las teonas del "fm de la
296

modernidad" se ha pretendido dar por terminada una forma de civilización
que sur~ó en el siglo XVI; adquírió una nueva fuerza en el periodo de la
Ilustrac1on Y llega en la agonía del siglo XX para mostrar la crisis de su
forma capitalista.
En la década de los noventa se vuelve a hablar del "fin" pero ahora
como_ "fin de las utopías" y "fin de la historia". Estas interpretaciones
constituyen, como veremos, una ampliación ideológica de un hecho real: el
fin de una experiencia histórica representada por el modelo soviético ( 19171989-1991 ).
, ~as reflexiones s?bre el fin de la modernidad, el fin de la historia y las
polemtcas que han susc1~do, han tenido consecuencias para la historiografia
actual en la que se ha acuñado el término "posthistoria".
Todos estos debates han tenido como centro permanente de critica 0
~terlocuc~ón a~ pensamiento marxista, al que se le ha pretendido enterrar por
diversas v1as, sm embargo, como examinaremos más adelante, muchas de las
mue~es an~ciadas ( ~e la modernidad, de la historia, del marxismo)
constituyen mterpretac10nes unilaterales, en algunos casos, o francamente
errón~as, e~ .otros, ~e diversas crisis que, explicadas desde un enfoque
marxista cnttco, abierto y renovador, arrojarán las nuevas reflexiones
téorico-prácticas que van a iluminar el siglo XXI.

l. El "fin de la historia" en Hegel y el "fm de la pre-historia" en Marx

Como se sabe, la concepción de la historia hegeliana fue la
culmin~ción de las diversas reflexiones acerca del sentido de la historia, que
se veman planteando desde Agustín de Hipóna ( La cuidad de Dios); G.
Vico (La ciencia nueva); l. Kant, (Idea de la historia universal desde un
punto de vista cosmopolita); J.G. Herder (Ideas hacia una filosofia de la
historia del hombre); o Voltaire (Ensayo sobre las costumbres y el espíritu
d~ las_ naciones). Hegel fue también el primer pensador en plantear a la
histona como un proceso racional desde el punto de vista de la economía
política (G. Lukács, El joven Hegel y los problemas de la sociedad
capitalista). En casi todas sus obras pero en especial en sus Lecciones sobre
.filosofia de la historia universal, consideraba que la historia debería ser
entendida como el proceso de autoconocimiento del espíritu en el cual éste
cancelaba su enajenación. Es por ello que decía: "Debemos buscar en la
historia un fin universal, el último del mundo, no un fin particular del
espíritu subjetivo o del ánimo. Y debemos aprehenderlo por la razón, que no
puede poner interés en ningún fin particular y finito y sí sólo en el fin
absoluto" (Hegel, Lecciones, p. 44). No se trata de la razón de un sujeto
297

�particular sino la razón divina y absoluta. A partir de esta idea central,
Hegel recurre a las categorías de variación, rejuvenecimiento, razón, idea
(en relación con ésta, la libertad), espíritu del pueblo, eticidad, Estado Y
otras. El fin del espíritu es su propio autoconocimiento en sí y para sí. En
palabras de Hegel "el fin es que produzca un mundo espiritual conforme al
concepto de sí mismo, ·que cumpla y realice su verdad, que produzca la
religión y el Estado de tal modo, que sean conformes a su concepto. Tal es
el fin universal del espíritu y de la historia" (Hegel, Lecciones, p. 67). Este
proceso se realiza a través de fases cuya lógica determinada devela la
filosofia. El proceso de realización del espíritu culmina en el Estado
racional. El Estado no es sólo su aspecto político sino también el espíritu de
un pueblo, de una nación.
Como se ha demostrado ·en la amplísima bibliografia que hay sobre
este tópico, existen en esta concepción de la ~sto~~ señalados. apo~es pero
también problemas. Aportes como la e~phcacio? d~, la hi~tona co~o
proceso; la forma dialéctica empleada en dicha exphcacion; la .mterrelacion
entre espíritu y mundo; la reflexión sobre el Estado. ~orno un_ todo ~u~
implica la estructura tricotómica conformada por la familia, la sociedad.civil
y el Estado y que impugna la dicotómica propuesta por el Iusnaturalzs":?·
Sin embargo, también la critica ha señalado, ~esde Marx,_ ~a con:epcion
idealista· la identidad entre racionalidad y actualidad del espmtu (Meszaros,
1995, p'.9) y que se traduce en una legi~ación del propio_ momento
histórico en que vive Hegel, su logocentnsmo, su eurocentnsmo y su
ambigüedad cuando dice, por un lado, que "Europa es absolutamente el
término de la historia universal" (Hegel, Lecciones, p. 201) Y por otro, q~e
"América (léase Estados Unidos de Norteamérica) es el país del porverur"
(Hegel Lecciones, p. 177).
Marx, a través de toda su obra, rechaza el "fin de la historia"
teleológico hegeliano aunque conserva otros signi~cados. Para él, la ~storia
no tiene un fin determinado previamente; no considera que sea m~vida_ por
un sujeto trascendente o inmanente y tamp~co considera que, la racionalidad
de la historia esté determinada por su finalidad. Pero a traves de la obra de
Marx podemos descubrir diversos sentidos del concepto ~storia. En ~?s
Manuscritos económico-filosóficos de 1844 desarrolla la tesis de_ la relac1on
dialéctica entre el hombre y la naturaleza cuando dice: " La histona es de por
sí una parte real de la historia natural, de la ~8:11sformaci~n de la na~ale~
del hombre. Las ciencias naturales se convertrran con el tiempo en la ci~ncia
del hombre del mismo modo que la ciencia del hombre englobara las
ciencias n~turales y sólo habrá entonces, una ciencia" (K. Marx,
Manuscritos ec-fil de 44, pp 88-89).

298

En los manuscritos económico-filosóficos de 44, Marx considera a la
~storia como la r~c~ón d_e una esencia ~umana generada por el trabajo.
Toda la llamada hzstorza unzversal no es mas que la generación del hombre
por el ~abajo h~~o, ~n cuanto la génesis de la naturaleza para el hombre
ha naczdo de si mismo (K. Marx, Manuscritos ec-fil de 44, p.90). Este
concepto de esencia humana fue interpretado por algunos autores en forma
tel~oló~ca i,ei:o en realidad implica una critica, si bien especulativa, de la
e~stenc~a enajenada. A pesar de ello, Marx ya distingue en esta obra, a
diferencia de Hegel, entre enajenación y objetivación (véase Sánchez
Vázquez, 1978). _Este carácter especulativo desaparecerá un año después,
cuando en sus teszs sobre Feuerbach define a la esencia como "el conjunto
de relaciones sociales".
~n 1845 encontramos ya un concepto de historia abierto y producto de
la praxis, aunque esta praxis esté condicionada por las relaciones sociales
precedentes. «Esta concepción revela que la historia no termina
disolviéndose en la "autoconciencia, como el espíritu del espíritu" sino que
en cada una de sus fases se encuentra un resultado material, una suma de
fuerzas de producción, un comportamiento históricamente creado hacia la
naturaleza y entre unos y otros individuos, que cada generación transfiere a
la que le sigue, una masa de fuerzas productivas, capitales y circunstancias,
~ue, aunque de una parte sean modificados por la nueva generación, dicta a
esta, d~ otra parte, sus propias condiciones de vida y le imprimen un
determinado desarrollo, un carácter especial; de que, por lo tanto, las
circunstancias hacen al hombre en la medida en que éste hace a las
circunstancias» (K. Marx, F. Engels, La ideología Alemana, p. 39). No hay
por lo tanto una dirección previa de la historia sino que los hombres tendrán
que ir construyendo dicho sentido. Esta concepción abierta de la historia se
mantendrá en toda su obra posterior.
A partir del célebre prólogo a la Contribución a la crítica de la
eco~omía política de 1859 se generaron interpretaciones equivocadas que
tuvieron una enorme difusión a través de las versiones esquemáticas y
dogmáticas que difundieron el stalinismo y el postestalinismo. Por un lado,
la idea errónea de que en Marx existía una concepción lineal de la historia y
por otros, la tesis del reduccionismo economicista. Sobre la primera, esta
interpretación se desmiente plenamente en un manuscrito anterior: «Las
formaciones económicas-pre-capitalistas» (que forman parte de los
Grundrisse der kritik der politischen okonomie) y en donde se demuestra que
Marx considera que la historia es un proceso complejo, desigual y
combinado (véanse K. Marx, Eric J. Hobsbawn, Formaciones económicas
precapitalistas, México, 1971).

299

�De igual forma, en esta idea no sólo se reafirma sino que inclusive se
confirma la tesis de la oposición de Marx a formular, de manera apriorista,
una historia universal. Este es el sentido de la carta dirigida a
Otiéchestviennie Zapiski (Anales de la Patria), a fines de 1877: «A mi
crítico le parece, sin embargo, poco. A todo trance quiere convertir mi
esbozo histórico sobre los orígenes del capitalismo en la Europa occidental
en una teoría filosófico-histórica sobre la trayectoria general a que se hallan
sometidos fatalmente todos los pueblos, cualesquiera que sean las
circunstancias históricas que en ellos concurran, para pasmarse por fin en
aquella formación económica que, a la par que el mayor impulso de las
fuenas productivas, del trabajo social, asegura el desarrollo del hombre en
todos y cada uno de s1:15 aspectos._ (Esto es hacerme ~e~asiado honor y, ~l
mismo tiempo, demasiado escarmo.)» Y agrega que el no desea constrwr
una filosofia de la historia".
·
Sobre la segunda interpretación equivocada se puede leer la conocida
carta de Engels a J. Bloch del 21-22 de septiembre de 18~0, _en donde d_ic~···
"Si alguien lo tergiversa diciendo que el factor economico es el UillCO
d~nninante convertirá aquella tesis en una frase vacuna, abstracta,
absurda"
Engels, carta a J. Bloch). Y a continuación expone la
complejidad e incidencia de todos lo~ demás .elementos políticos,
ideológicos y culturales que conforman el s1st~ma so~1al. Un~ gran parte d~
los esfuerzos realizados por los autores marxistas mas creativos (Gramsc1,
Bloch, Lukács, Mariátegui y tantos otros) del siglo XX estuvieron dedicados
al análisis y profundización de todos estos elementos.

(F:

Pero en dicho prólogo también se hace la afirmación de que «Las
relaciones burguesas son la ~tima !orma antagónica ~ ~ue c~n esta
formación social concluye (comillas mias GVL), por cons1gwente, la prehistoria' (comillas mías) de la sociedad humana». Esta ~ase _recuerda la
concepción de Hegel en sus Lecciones de .filosofia de la h1s~o~1a en la que
habla del comienzo de la historia. En efecto, para Hegel, el UillCO momento
digno de reflexión filosófica es el inicio del
que ~s también el de la
rad.onalidad. No en donde todavía es una posibilidad smo en donde ya es
conciencia, voluntad y acción. En este sentido, Hegel dice: "Los pueblos
pueden llevar una larga vida sin el Estado, antes de alcanzar esta
determinación. Y pueden lograr sin el Estado un importante desarrollo, ~n
ciertas direcciones. Esta prehistoria cae empero fuera de nuestro fin, segun
lo ya indicado; aunque lo haya se~do una hist~ria real, o los pueblos no
hayan conseguido formar un Estado (Hegel, Lecciones. P. 136). P~ Marx,
en cambio, la prehistoria concluye con el término de las rel~c1~~es de
explotación, en una primera fase (el socialismo), y con la extmc1on del
Estado en una segunda (es decir, el comunismo), como lo expone en su
Críticd al programa de Gotha. Hoy, a la luz de lo ocurrido en el siglo XX,

la propuesta de esa sociedad autorregulada, la desaparición de la
enajenación, la extinción del Estado y por tanto la superación de la prehistoria de la h~anidad _se ~ vuelto, contra lo que deseaban Marx y
Engels, una utop1a. Pero s1 consideramos que no sólo siguen existiendo las
contradicciones sociales que generaron su idea del fin de la pre-historia sino
que éstas se han agravado; que no debemos entender a la utopía como el
advenimiento de "reino de Diós" sino como una critica contrafáctica. un
pre-s~r-se en el sentido de ~- Bloch (Das prinzip hoffnung) y un proceso que
debena desarrollarse a partir de un nuevo sentido de la historia; tendríamos
que, contra Marx pero también con Marx, su utopía sigue siendo valida
aunque la posibilidad de su realización no se encuentre hoy a la orden del día
y aunque se requiera que el marxismo desarrolle nuevas teorías sobre la
transición entre la vieja sociedad y la nueva.
Como quiera que sea, en Marx no se trata de una superación de la prehistoria humana que necesariamente tendría que sobrevenir sino de la
necesidad de que se inicie una vía más justa y racional para la
autorrealización de la especie humana.
A pesar de lo anterior, la concepción de la h{storia en Marx fue
interpretada, tanto en el llamado "socialismo realmente existente" (Suslov)
"socialismo fordista" (Haug) o "colectivismo burocrático", como ~
teleología, y dicha interpretación proporcionó la base para que sus
detractores más connotados impugnaran dicho planteamiento hasta encontrar
inclusive la formulación de "un nuevo historicismo", como lo hizo Karl
Popper en su libro La miseria del historicismo. Popper realizó allí una
interpretación de la obra de Marx muy poco seria y poco rigurosa al no
considerar los diversos significados que adquiere la historia en su obra y su
concepción abierta de ella. Su crítica equivoca el objetivo porque parece
dirigirse más a los manuales soviéticos de los cincuenta que a las obras de
los autores citados por él.

Es~?~

300

2. ¿El fin de la modernidad?
A partir de la segunda mitad del siglo XX, como hemos mencionado,
aparecieron las teorías del "fin de la modernidad" y el inicio de la
"postmodernidad". Estas reflexiones se ofrecieron como explicación de las
transformaciones operadas en la sociedad contemporánea a partir del uso de
las nuevas tecnologías en la producción y la comunicación (las
computadoras, la robótica, el fax, el modem, las fibras ópticas, entre otras) y
cuyos efectos se empezaron a presentar como un síntoma del cambio en el
arte Y la cultura en la tendencia a la desaparición de los museos, en el uso
collage, en la confusión entre una cultura de masas y una superior, en la
301

�impugnación de las vanguardias, la nueva arquitectura y la realidad virtual,
entre otras manifestaciones.
Dos de las interpretaciones más importantes han sido desarrolladas
por J.F. Lyotard y G. Vattimo.
J. F. Lyortard, en otro tiempo miembro del grupo socialismo .º
barbarie, da cuenta de estos cambios desde la óptica de que "el saber cambia
de estatuto al mismo tiempo que las sociedades entran en la llamada era
postindustrial y las culturas en la edad llamada postmoderna" (J.F.Lyotard,
La condición postmodema, p.13).
La modernidad estaba caracterizada, según él, por los "grandes
relatos" como la dialéctica del espíritu, la emancipación progresiva, la
emancipación del sujeto o del trabajador. Ahora, a partir de los cambi~s
operados en la ciencia y la técnica, cambia el estatuto del saber, cambia
también la forma de Estado que empieza a aparecer como un factor de
opacidad y ruido para una ideología de "transparencia" comuni~~cional,
cambian también las formas de legítimación. Las clases tradicionales
desaparecen y los individuos se convierten en "nudos de circuitos de
comunicación" En lugar del "gran relato" -nos dice- es mfs ad~~uado el
"pequeño relato". La gran política se transf~1:°1ª _en pequena política. La
toma del poder se sustituye por la pequeña accion ciudadana.
Algo ha cambiado, dice J. Baudrillard, ''y el período de ~r~du,cción Y
consumo fáustico (quizás edípico) cede el paso a la era 'prote1IDca . ~~ las
redes a la era narcisista y proteica de las conexiones, contactos, contlgmdad
Jeed back y la zona interfacial generalizada que acompaña al universo de la
comunicación" (J. Baudrillard, P. 188).

...

Por su lado Guianni Vattimo (El fin de la modernidad) considera,
apoyándose en l;s concepciones del eterno retomo de Nietzsche Y el
rebasamiento de la metafísica de Heidegger, que estamo~ al final ~e la
historia. Nietzsche y Heidegger, cada uno desde sus ~ropias perspectivas,
habrían puesto en cuestión la tesis de que el pensamiento ~s un proceso
continuo y progresivo de apropiación de los fundamentos u ongenes., Y a no
hay aujhebung -nos dice- sino evento. . ~o p~s~ode:?o no es solo ~a
novedad respecto a lo moderno sino tambien l~ di_solucion de las categonas
de lo nuevo, como experiencias del fin de la hzstorza, en lugar ~e presentarse
como un estadio diferente (más avanzado o más retrasado, no nnporta) de la
historia misma" (Vattimo, El.fin de la modernidad, p.12).
«Lo que caracteriza el fin de la, historia&gt;~, -se~ V ~tt~o- «es la
circunstancia de que mientras en la teona la nocion de histoncidad se hace
302

cada vez más problemática en la práctica historiográfica y en su
autoconciencia metodológíca, la idea de una historia como proceso unitario
se disuelve, y en la existencia concreta se instauran condiciones efectivas
-no sólo la amenaza de la catástrofe atómica sino también y sobre todo por
la técnica y el sistema de información- que le dan una especie de
inmovilidad realmente no histórica» (G. Vattimo, El.fin ...p.13).
Ya no hay historia como progresiva emancipación ni como entidad
unitaria. ¿En qué consiste, para Vattimo, la emancipación? En el desarraigo,
la liberación de las diferencias, en la multitud de racionalidades locales
(véase «.Postmodernidad ¿una sociedad transparente?» en En torno a la
postmodernidad).
Aunque existen diferencias importantes de enfoque que no queremos
obviar, los dos autores, comparten el diagnóstico del fin de la modernidad y
el inicio de una nueva etapa y distinta que llaman "postmodernidad".
Los planteamientos anteriores suscitan una serie de objeciones:
1) La primera es que a la luz de las ciencias sociales la explicación de los
nuevos fenómenos, que objetivamente han aparecido en la sociedad,
como efecto de las nuevas tecnologías es una explicación muy pobre. A
mi juicio, no es posible explicar estos cambios sin ponerlos en relación
con las transformaciones económicas y políticas del sistema capitalista.
Cuando se utiliza el concepto "postmodernidad" como concepto
alternativo, se requiere, dice F. Jameson: "Correlacionar la emergencia
de nuevos rasgos formales en la cultura con la emergencia de un nuevo
tipo de vida social y un nuevo orden económico, lo que a menudo
eufemísticamente se llama modernización, sociedad postindustrial o de
consumo, sociedad de los medios de comunicación o el espectáculo, o
capitalismo multinacional", (F. Jameson Postmodernidad y sociedad de
consumo» en Hal Foster, «Postmodernidad, p.67). En las concepciones
filosóficas de la postmodernidad queda oculto su verdadero carácter, es
decir, el de ser la lógíca cultural del capitalismo en su actual etapa, con
sus rasgos característicos: la transmutación de la realidad en imágenes y
la fragmentación del tiempo en presentes perpetuos, fenómenos muy
acordes con la orientación del capitalismo consumista.

•

2) La segunda objeción es que los autores mencionados tendrían que haber
analizado en forma más precisa las relaciones entre modernidad y
capitalismo. Si se considera a la modernidad, como lo hace B.
Echeverría, "como una forma histórica de totalización de la vida
humana" que arranca desde el Renacimiento y si consideramos su
relación específica con el capitalismo como "forma o modo de
303

�reproducción económica del ser humano", podemos establecer, por un
lado, diversas relaciones entre la modernidad y el capitalismo y, por
otro lado, podemos determinar las diversas modalidades o formas que
asume la modernidad. (3 . Echeverria, «Modernidad y capitalismo» en

cultura inter~•·ie~e en la creación de todos estos problemas de una
manera muy mdirecta y mediata. La modernidad fue formulada por los
fil?s~fos ilustrados, dice Habermas, como un proyecto de ciencias
obJetivas, una .1?oralidad y unas leyes universales, un arte autónomo y
una ~c~~ac10~ de la cul~a p~~ lograr el enriquecimiento y la
?rgamzac1on racional_ de la .vida cotidiana. Por ello considera que estos
ideales de la ~oderrudad siguen siendo válidos; lo que ha ocurrido es
que en las sociedades actuales no han logrado su consecución.

Las ilusiones de la modernidad, 1991, p. 138).
3) La tercera es que su critica al marxismo implica la omisión de que Marx
es justamente el primer critico de la modernidad capitalista, al
considerar que este sistema implica no sólo formas de alienación,
cosificación, desigualdad e injusticia social sino también un atentado en
contra de las relaciones entre el hombre y la naturaleza.
4)

La cuarta objeción es que con el concepto de "grandes relatos" se
pretende, en un solo movimiento, impugnar una filosofia de la historia
que, como hemos analizado anteriormente, es inexistente en la obra ~e
Marx para descalificar los contenidos gnoseológicos de la teoría social
marxista. Es lógico pensar que las transformaciones económicas,
políticas y sociales que se han operado en el sistema en la última;;
décadas tienen que implicar cambios importantes con respecto a la
concepción que tenía Marx en el siglo XIX, y de ello ha dado cuanta
puntual la teoría marxista contemporánea.

S) La quinta objeción es que la determinación de una nueva etapa, '_'la
postmodernidad", que no tendría nada que ver con la antenor
"modernidad", no se funda al exaltar unilateralmente lo nuevo frente a
lo viejo. Lo nuevo co-existe y está interrrelacionado c?n lo a~terior Y
--si, como afirman, la modernidad ha concluido, ¿ello qwere decir que la
estructura capitalista ya no responde a las nuevas necesidades que se
han producido en la sociedad? Los postmodernistas mencionados
guardan silencio al respecto o, como dice Adolfo Sánchez Vázque~ en
su ensayo Hacia la nueva modernidad, hablan del fin de la moderrudad
pero "se cuidan mucho de asociar a ello, la necesidad del fin de la
estructura profunda, social que ha engendrado la forma de la
modernidad cuyo fin se proclama" (Sánchez V ázquez, 1996).
6)

. , A ~e~ar d~ las anteriores afirmaciones de Habermas, se requiere
~bien .distinguir, como hace Hall Foster, un postmodernismo de
resistencia y otro de reacción. Es decir, uno que acepta que nos
encontramos (y cuando se dice "nos encontramos", H. Foster se refiere
sólo a una tercera parte de la humanidad ya que las otras dos terceras se
encuentran en estad? de pobreza o inclusive de extrema pobreza) en una
nueva et~pa denommada postmodernidad que no rompe abruptamente
sus _rel~ciones con la modernidad y que no soslaya sus relaciones con el
capitalismo y otro que, al convertir a la posmodernidad en una "forma
~utónoma y fmal", pretende legitimar este nuevo paso del sistema al
tiempo que elimina la posibilidad de uná alternativa emancipatoria
sistémica (como en el caso de Lyotard).

Tiene razón J. Habermas cuando dice que en muchas de las
interpretaciones que se hacen de los fenómenos actuales hay un as~ecto
neo-conservador (J. Habermas, «Modernidad versus postmodernzdad»
en J. Pico, Modernidad y postmodernidad). Estos neoconservadores no
"revelan las causas económicas y sociales de las actitudes alternadas
hacia el trabajo, consumo, el éxito y el ocio. En consecuencia,
atribuyen al hedonismo la falta de identificación ~~~ial; la. falta de
obediencia, al narcisimo; la retirada de la pos1c1on social Y la
competencia por el éxito, al dominio de la "cultura". Sin embargo, la
304

7)

Finalmente, con respecto a lo que Vattimo dice acerca de la
emancipación, sería necesario considerar que la acentuación unilateral
de las diferencias y la fragmentación descuida la dialéctica entre el
proceso_de homogenización ideológica producido por el capitalismo
consumista_~ue pretende imponer un nuevo relato de la historia y la
fragmentacio~ real y excluyente que está produciendo en una gran parte
d~ la humarudad. Podemos y debemos pensar las diferencias, . las
diversas formas de racionalidad e inclusive, el desarrarigo pero sin dejar
de ponerlas en relación con el proceso económico, social y cultural que
se encuentra en la base.

Al impugnar la modernidad como un todo y no, como sería deseable,
algunos aspectos de ella: al no considerar con precisión las relaciones entre
modernidad y capitalismo; al hacer una crítica ciega frente a la teoría
marxista: al impugnar una racionalidad práctica y una racionalidad
comunicativa y al desembocar en un relativismo. el postmodernismo

conservador no ofrece ninguna alternativa a las injusticias sociales que hoy
angustian a una gran mayoría de la humanidad.

305

�3. El fin de la historia según Fukuyama
En el verano de 1989 Francis Fukuyama publicó un artículo titulado
The End of History? Luego, este artículo fue convertido en un libro (F.
Fukuyama, The end of history and the last man, 1992) en donde expone una
inti;pretación ideológica (en el sentido falaz de que habla L. Althusser como
reconocimiento/desconocimiento, claro/oscuro, mistificación) del complejo
de fenómenos arriba anotados y en especial acerca de las consecuencias del
derrumbe del llamado "socialismo realmente existente".
Fukuyama
considera en su interpretación que la democracia liberal puede constituir "el
punto final de la evolución ideológica de la humanidad", la "forma final de
gobierno" y que como tal marcaría "el fin d~ la historia" (Fuku~am~, 1992,
p. 11). Sobre esta idea podemos decir que si tomamos la expenencia_de la
humanidad es imposible pensar que no existirán nuevas propuestas teóncas o
nuevas realidades que vengan a modificar, a superar (aufhebung) o a
substituir a la democracia liberal.
Tras la anterior idea, el autor agrega que "mientras las anteriores
formas de gobierno se caracterizaron por graves defectos e irracionalidades
que condujeron a su posible colapso, la democracia liberal estaba libre de
estas contradicciones internas fundamentales" (Fukuyama, 1992, p.11 ).
Esta también es una petición de principio ya que la contradicción
principal de la democracia liberal es justamente ~u ~educción_ d~ la
democracia al ámbito político dejando fuera de ella los ambitos economtco Y
cultural. Los estudios contemporáneos de la democracia (C. Macperson, N.
Bobbio, K. Offe, D. Held, F. Cunnigham) han expuesto, d~ diversas form~s
y bajo diversos enfoques, los grandes problem_as que ha temdo la_democracia
liberal para realizarse, así como las deformaciones y las perversiones q~e la
han llevado a atentar, justamente en contra de lo que Fukuyama considera
que se ha resuelto: la igualdad y la justicia.
Fukuyama sigue diciendo que sí ha ha~ido injusti~ias o ~roblemas en
democracias estables, como las de Estados Umdos, Francia o Smza, pero que
éstos se debían "a una aplicación incompleta de los principios gemelos de
libertad e igualdad, en los que se funda la democracia moderna, más que una
falla de los principios mismos" (Fukuyama, 1992, p.11 ).

J. Derrida en su brillante crítica al libro de Fukuyama, Espectros de
Marx, dice que Fukuyama pretende emitir un men,~~e evangélic~, (la buen~
nueva sería la unión entre la democracia liberal y libre mercado ) que está
basado en severas contradicciones lógicas: se atreve a considerar que t~da
una serie de horrores, opresiones, represiones y genocidios que han ocurndo
306

a nombre de la democracia son sólo fenómenos empíricos que no
de_smen~?an el ~deal. "Como tal, como te/os de un progreso, dicha
onentac10_n tendría la ~orma de una finalidad ideal. Todo lo que parece
contradecirla procedena de la empiricidad histórica, por masiva y
catastrófica y mundial y múltiple y recurrente que ésta sea" (J. Derrida,
Espectros ... p.71).
Ante los supuestos malentendidos que habían suscitado sus tesis
Fukuyama dice que no sugiere el fin de los acontecimientos sino de "la
historia entendida -tomando en consideración la experiencia de todos los
pueblos en todos los tiempos- como un proceso único, evolutivo, coherente"
(Fukuyama, 1992, p.12). Según él, esta concepción era atribuible a Hegel y

a Marx.
Desde hace bastante tiempo los análisis sobre la historia mundial han
puesto de manifiesto la quiebra de dicha concepción pero, como he
mencionado más arriba, la misma concepción histórica de Marx sobre la
evolución de las sociedades es bastante más compleja, como la analizó Eric
Hobsbawn en su estudio introductorio a los Formen.
Fukuyama re-propone un fin de la historia hacia la democracia liberal
teniendo como base el desarrollo económico fundamentado en la economía
de mercado; la ciencia natural "que confiere una ventaja militar decisiva a
los países que la poseen" (Fukuyama p. 15) y "un horizonte de posibilidades
de producción económica. Ello conduce a un estado de creciente
homogeneización. Pero esto no basta, se requiere también considerar la
lucha por el reconocimiento que plantea Hegel y que es el eslabón perdido
entre la economía liberal y la política liberal."
_
En su comentario, J. Derriba dice que el autor reivindica no sólo al
Hegel de la lucha por el reconocimiento sino al de la visión cristiana. El
Estado universal y homogéneo, fin de la historia y basado en la economía y
el reconocimiento, representa "la venida de Dios al mundo".
Para apuntalar la buena nueva requiere, por un lado, señalar la
presunta muerte del marxismo y por otro, la presunta realización del Estado
de la democracia liberal. "Por no reelaborar un pensamiento del
acontecimiento, Fukuyama oscila confusamente entre dos discursos
irreconciliables" (p.77). A pesar de las guerras económicas, el
proteccionismo, las contradicciones entre los países ricos y pobres, la
pauperización, la deuda externa, todos estos fenómenos parecen no importar
a Fukuyama, quien sólo se limita a señalar, por un lado el ideal y por otro, la
llegada del ideal, "el fin de la historia".
307

�La ideología del "fin de la historia" no tiene consistencia alguna.
Funcionará por algún tiempo para ser subtituida por una nueva, por esa
necesidad incesante que tiene el sistema de mantener deseperadamente la
. cohesión social frente a las tendencias de desintegración.

4. El fin de la historia y la posthistoria
Como era previsible, también en la teoría de la historia han tenido
consecuencias las concepciones del fin de la modernidad y del fin de la
historia. Este hecho se puso de manifiesto en las recientes reflexiones que
han hecho los propios historiadores pero en ellas también entra en
consideración la crisis de la ciencia histórica a raíz de las objeciones hechas
tanto a la tradición del positivismo lógico planteadas por Kuhn como a las
diversas bases epistemológicas que han sustentado al materialismo histórico.
Miguel Angel Cabrera Acosta, en su intervención en una importante
reunión internacional de historiadores celebrada en Santiago de Compostela
en 1993 con el propósito de hacer un balance de la disciplina, ~oncentra en
lo siguiente, el actual problema de la historiografía en rela~i~n al tema
planteado: «Por lo que a la teoría de la ~?cieda~ se refiere, asistimo~ a una
revaloración de lo subjetivo, a una atencion creciente a la fragmentanedad Y
a la discontinuidad en detrimento de la totalidad y a una primacía de la
variación ) la contingencia frente a la determinación estructural. En cuanto
a la teoría del conocimiento, se ha emprendido la revisión del concepto de
verdad y del referente real como criterio de cientificidad y se h~ dado pa~o al
protagonismo epistemológico del lenguaJe y de la teoría narranva, al mis~o
tiempo, la explicación analítica ha perdido terreno frente ª. la compre~sion
descriptiva. En esto consiste, me parece. en apretada síntesis, lo esen~ial ~e
la concepción postmodema de la historia». (Miguel Angel Cabrera, Hzstona
a debate, p. 209).
En efecto, en el caso de las teorías del fin de la historia, hemos citado
las concepciones de Lyotard, de Vattimo y d~ F~yama. La se~d~, salvo
un aspecto ideológico, no tendría un mayor s1gruficado para la histonografia
actual.
El principal aporte del debate sobre el postmodernismo es el rechaz~.
que por otro lado ya había sido planteado por autores ~orno Cla~d~ Lev1Strauss. a las concepciones lineales. coherentes. homogeneas, optlilllstas de
la historia y el paso a una complejidad de lo social. El problema es que_en
las concepciones postmodernas como las señaladas la pr_opuesta ~lt~rnativa
se queda en el otro extremo: la prioridad de lo fragmentano, lo subJehvo Y la
negación de lo estructural y lo objetivo.
308

Al renunciarse a la objetividad, la realidad empírica se reduce al mero
discurso hermenéutico, el análisis se limita a la pura intraducibilidad de los
lenguajes; de esta manera se pierde todo lo desarrollado por las teorías de la
historia. El principal defecto de las concepciones postmodernas es pretender
extraer conclusiones en dos niveles diferentes: el de una filosofía de la
historia y el de una teoría de la historia substituyendo un "metarrelato" por
otro "metarrelato". No es fácil eliminar la teoría de la historia.
Por mi lado, considero que las relaciones entre la filosofía y la historia
se van transformando a medida en que las dos disciplinas encuentran nuevas
formulaciones, sin agotarse mutuamente. Se puede aceptar la critica a las
filosofías de la historia tipo Hegel, basadas en el concepto acrítico de
progreso, pero la filosofía de la historia sigue teniendo funciones más acá y
más allá de las teorías de la historia. En efecto, considero que se mantienen
en pie: 1) las reflexiones científico-sociales globales procedentes de los
resultados de la historia (véase, l. Wallerstein) de las cuales se pueden
extraer reflexiones filosóficas; 2) el análisis ontológico y epistemológico de
la historia y; 3) reflexiones filosóficas como la que expone Walter Benjamín
en sus deslumbrantes Tesis de filosofia de la historia: "Articular
históricamente lo pasado no significa conocerlo "tal y como verdaderamente
ha sido". Significa adueñarse de un recuerdo "tal y como relumbra en el
instante de un peligro" (W. Benjamín, Tesis VI ... p. 180).

S. El verdadero fin de la historia
La frase "fin de la historia" permite, como hemos mostrado, múltiples
significados. Su debate surge en un momento particular, el momento en que
se agotan ciertos rasgos de un proceso o de un periodo. Muchos de sus
discursos interpretativos pretenden dar cuenta de lo nuevo y cerrar el proceso
anterior. Al hablar de "fin" se crea una nueva ideología. Es una tentativa,
inútil, a mi juicio, de congelar la historia en una nueva metafísica. Sin
embargo, habría un fin de la historia que apenas hemos mencionado; el
verdadero fin de la historia como autodestrucción de todas las especies. Este
seria uno de los fines de la historia; y constituye una novedad en la historia.
Se trata, como consideró E. P. Thompson en sus «Notas sobre el
exterminismo, la última etapa de la civilización», de un nuevo rasgo de la
historia: se trata no sólo de una intención o previsión criminal que
Thompson percibiría en la carrera armamentista entre los bloques, sino de un
tipo de sociedad que se expresa en la economía, gobierno e ideología y cuya
dirección conduce al exterminio a consecuencia de una dinámica especifica,
es decir, de "una acumulación y perfeccionamiento de los medios de
exterminio y de la estructuración del conjunto de las sociedades de manera
que tienda hacia ese final" (E. P. Thompson, Opción cero p, 103). Hoy, el
309

�principal adversario del bloque occidental capitalista, la URSS ha
desaparecido pero ¿ello ha significado la desaparición del peligro latente de
una conflagración nuclear o desaparecido la lógica misma_ del e~termini?~ A
mi juicio no, y por lo tanto, el llamado de Tho_mpson sigue ~1endo v~1do
como también es vigente el llamado de J. Demda en el sentido asumu la
herencia marxista para iniciar de nuevo, como un angelus novus, un nuevo
sentido de la historia.

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Universidad Autónoma de Puebla, México, num. 29. 1996).
.
J. Baudrillard, «El éxtaisis de la comunicación», en Hal Popster, La posmodernidad, Jairos,
Barcelona, 1985.

312

La globalización es un punto de inflexión histórica que anuncia un
orden que nace frente a otro que muere y se resiste a morir. Hace poco el
gran historiador social de las revoluciones industriales, Eric Hobsbawm 1,
apuntaba la semejanza del clima social de este fin del siglo y la era de las
revoluciones del siglo XVill, como dos épocas en las que el mundo humano
y la civilización material están en un punto, en que las sociedades se
mueven, en una dinámica de cambio permanente con una dirección
impredecible. La magnitud y densidad histórica de las transformaciones
actuales rompe cualquier parangón, porque, como lo señalara él mismo, se
han dado en un lapso menor a una vida humana y la escala de los cambios es
planetaria.
Frente al vértigo de estos acontecimientos, no obstante, lo primero que
debemos apuntar es que la proclamación del triunfo del ideal de Occidente;
del consenso universal sobre la legitimidad y viabilidad del capitalismo y de
la democracia liberal, que planteara Fukuyama2 como el punto final de la
evolución ideológica de la humanidad ha sido aventurada y, sobre todo,
prematura, porque, de cara a la profundidad e incertidumbre sobre el
resultado final de estas transformaciones, cierra las posibilidades de que
surja una nueva propuesta filosófica e ideológica adecuada a las nuevas
realidades. Fukuyama cancela con demasiada celeridad, en el modelo de la
racionalidad política del Estado y la sociedad civil napoleónica, las
posibilidades de surgimiento de nuevas formas de participación y control
democrático del ejercicio del poder legítimo y de la soberanía popular que,
de cara a la integración de bloques regionales y a la sociedad informática de
las nuevas tecnologías, apenas se están configurando.
Desde nuestra perspectiva, la caída del socialismo real no significó el
ocaso de los ídolos que Nietzsche anunciara. Nuevos mitos e ídolos se erigen
en su lugar. Uno de ellos es que la caída del socialismo extiende un
certificado de salud y perfección para el capitalismo, que lo exime de culpas
y errores. Y hay que decirlo con claridad, la muerte del socialismo no
significó la beatificación del capitalismo. Sobre todo, no anula la crítica, las
diferencias y los resultados económicos, sociales y ecológicos distintos de
los capitalismos realmente existentes. Porque ahora, que se eliminó la
división binaria del mundo, que la línea divisoria entre "el amigo y el
313

�enemigo" fue derribada, tenemos que distinguir entre capitalismos._ Y aquí
de nuevo encontramos a las ideologías animando proyectos y moviendo al
mundo.
Pero, · cuáles son los grandes trazos, las tendencias emergentes de este
mundo que ~e mueve hacia la globalización? Entre éstas, cabe destacar las
siguientes:
¡) Presencia de una gran transforma~ión impulsa~ por la llamada _T ~rcera
Revolución Tecnológica e Industnal, que se asienta en la electromca, la
informática, la robótica, los nuevos materiales y la biotecnología.

2) Nuevos esquemas de producción global a través de la fábric~ m~dial,
que integra a través de la subcontratación y la desce~!1'altzacion de
procesos en un gran número de país~s; la produccion de }artes,
componentes y diseño de productos y servicios, en un pr~ceso de Justo a
tiempo". Paso de la economía del volum~n .ª la economia del valor, con
productos y servicios intensivos en conoc1m1ento.
3) La creciente integración de las economías nacionales a la nueva_ dinámica
de los mercados globales, donde la estabilidad económica Y ~l
crecimiento de los países dependen de su participación en la economia
global. Paso de las economías nacionales ~ los m?d~los de de~arrollo
integral O autosuficiente a la interdependencia economica Y la busqueda
de ventajas comparativas dinámicas.

los siglos XIX y XX. En cuanto al desarrollo económico se refiere, ni el
arsenal de la experiencia de recuperación de la posguerra, ni el bagaje
teórico del auge de los años cincuenta en adelante, o las teorías redivivas
del pasado liberal, pueden hacer frente a la explicación y, sobre todo, a la
solución de los nuevos problemas que surgen en el contexto de la
globalización.

El triunfo del capitalismo

Más de cuatro siglos después de su surgimiento, en la última década
del siglo XX, y tal vez por mucho tiempo, el capitalismo se presentá hoy, a
escala internacional, como la única alternativa de sistema de organización
económica y social.
En efecto, situados en los albores del siglo XXI, dos elementos
históricos recientes sirven para definir a este sistema como el paradigma
base del actual comienzo epocal. En primer lugar, el surgimiento más que de
una ideología, de una nueva racionalidad de los gobiernos, que significa una
revisión de sus prácticas a la luz de los resultados de nueve lustros de la
llamada "pax americana". Esta revisión produce un nuevo consenso, en el
sentido de que el papel del gobierno debe mantenerse dentro de márgenes
acotados, pero fundamentales para el funcionamiento del mercado, con un
máximo de eficiencia.

4) Fin de la bipolaridad y surgimiento de una tripolaridad ~c~nómica entre
tres grandes lideres y sus respec~vo~ bloques economicos: Estados
Unidos, Japón y Alemania. Esto no sigmfica otra cosa que la batalla e~~e
diversos tipos de capitalismo, donde el papel del Estado, la co~ormacion
de las reglas e instituciones del mercado, el rol del empresanado, d~ las
organizaciones de trabajadores y consumidores, s?n clave _P~ª _defimr_la
capacidad de competencia de cada bloque y el tipo de dinam1ca social
que se genera.

En segundo lugar, el hecho de que toda una enorme zona del planeta
que se encontraba empeñada en alcanzar la satisfacción de los anhelos
naturales de los pueblos, como son el progreso económico y el bienestar
social, mediante la puesta en práctica del sistema comunista, declara
abiertamente su equivocación, rompe filas y comienza rápidamente a
moverse en la dirección del capitalismo. A estos dos eventos se les ha
llamado La Nueva Revolución Conservadora y El fin de la Guerra Fria.

5) Formación de alianzas estratégicas entre países y entre empresas.
Integración de países en grandes zonas económicas (blo~ues), que se
abren entre sí y establecen condiciones de libre comerc~o, apertur~ Y
reciprocidad; que además de aprovechar ventajas c?mparativas, permiten
la complementación económica y elevan su capacidad exportadora para
competir con otros bloques.

Más allá de sus excesos retóricos y de sus resultados reales, estos
cambios dieron un nuevo aire a la filosofia de la Mano Invisible del Mercado
y tuvieron muy amplia repercusión en el resto del mundo, llegando incluso a
penetrar a las zonas aisladas de Europa del Este y China comunista. Entre
otras causas, este impacto propició los drásticos cambios políticos que se
iniciaron en esa zona del planeta en 1989 y que aún estamos atestiguando.

6) Crisis de las ideologías, de los modelos social~s Y de l_os yaradi_gmas
científicos que dominaron el horizonte noseológ1co y el diseno social de

Sin embargo, la ola de cuestionamientos al estatismo no sólo provino
de sectores de la derecha. El societalismo de los nuevos movimientos
sociales (ecologistas, feminismo, derechos humanos. democratización local,

314

315

�etc.), y la creciente autonomía de innumerables organizaciones sociales
surgidas desde los años sesentas, llegaron, desde posiciones de centro y de la
izquierda, a cuestionar la centralización y el burocratismo estatal, dando un
nuevo impulso a las demandas por la descentralización política y la
participación social. Lo que también impactó en el tamaño y la eficiencia del
Estado.

prop~?s países musulm~es, contando con el apoyo de la ONU En esta
ocaston, la URSS por pnmera vez deja de ejercer su poder de amenazar
am~drentar al "~undo li?re" para mantener el "equilibrio de poder " en un~
antigua zona d~ _influencia, en consonancia con el cambio político mundial.
La_ reco~_ac1on de esto se ha manifestado hace apenas algunos meses con
la mtervenc1on de la OTAN en el conflicto Servio-kosovar.

El fin de la guerra fría y la bipolaridad

La integración de los nuevos bloques económicos

Además de recibir el impulso de la reestructuración de las relaciones
entre el Estado y la economía que se inicia a fines de los años setenta, la
globalización se acelera con el fin de la Guerra Fria.

.
~a agudización ~e la competencia entre las grandes potencias
~dus~ales que se .suscita en los años ochenta y la propia reconversión
mdustnal a que obhga la crisis de esta década, llevan a nuevas formas de
cooperación económica.

Poco tiempo después de concluida la Segunda Guerra Mundial,
cuando la paz casi parecía asegurada, la guerra civil en un pequeño país
asiático, Corea, marca, en la década de los años cincuenta, el inicio de un
enfrentamiento que duraría casi medio siglo y que habría de dominar las
relaciones políticas y económicas del planeta: la guerra fría.
En esas circunstancias, los antiguos aliados, Estados Unidos y la
Unión Soviética, expusieron por primera vez, abiertamente, sus diferencias
insalvables en cuanto a su concepción del mundo y de su propio papel dentro
de éste. Obligando al resto de los países a expresar sus preferencias, tomar
posiciones y pasar a funcionar dentro del perímetro de alguna de estas dos
potencias.
Siguió, como sabemos, una carrera armamentista que alimentó la
innovación tecnológica y significó un impulso económico en los Estados
Unidos, debido al constante aumento del gasto militar.
En la Unión Soviética, por el contrario, el agotamiento de los
impulsos iniciales del desarrollo industrial, la inercia del burocratismo Y el
debilitamiento progresivo de los consumidores frente al _Estado, llevaron a
que la misma carrera armamentista significara el agobio de _las finanzas
estatales. Cuestión que pone en evidencia Mihail Gorvachov, qmen encabeza
los esfuerzos por reformar al sistema pero que habrían de sobrepasarlo Y de
ocasionar su desmembramiento. En noviembre de 1989, la caída del muro de
Berlín, elemento material y símbolo de la división de los dos sistemas,
señala el fin de la guerra fría y de la división binaria del mundo.
La constatación de este parteaguas histórico se produjo en 1990 con el
enfrentamiento de un solo país, lrak, contra los Estados Unidos, como país
líder y contra una coalición de veintiocho países, incluyendo a ocho de los
316

C?mo resultado de estas dinámicas se abre una profunda revisión de
conc~pc_10nes del desarrollo nacional y de la propia idea de soberanía
eco~on11ca, basada en nociones como la autosuficiencia e integralidad.
~e~vado de ~as nuevas f?rmas de pr~ducción compartida, que implica la
fabnca mundial y las alianzas estrategicas entre empresas y países, se
transformaron los modelos económicos de crecimiento.
.
Actualmente y~ no hay economías ni empresas nacionales propiamente
dichas y las. concepc10nes de desarrollo y crecimiento, se ven replanteadas
por el funcionamiento de los mercados globales. En tanto la creciente
interd~pendencia y la ~reación de zonas económicas (con sus respectivos
me~a_msmos de regulación, órganos de decisión, etc.) está conduciendo a una
rev1s1ón teórica e histórico-critica en tomo al Estado y, por ende, al propio
concepto de soberanía.
Sobre este conjunto de factores, cabe establecer distinciones en la
configuración de los diferentes bloques económicos. Por ejemplo, entre lo
que ocurre en la Europa de los Doce, con su concepto de Casa Común como
guía de la unificación de la zona, de lo que acontece en la Cuen~a del
Pacífico a partir del paradigma del Vuelo del Ganso y el Mercado de
América del Norte.
.En _el caso e~o~eo, la noción de casa común, a partir de una previa
exp~ne~c1a com~tana y de lazos culturales que parten de la matriz
ong~~a de Occidente, implica la creación de entidades supranacionales, la
ab?lic10?, de fronteras, la creación de una moneda única (ECU), la eventual
uruficac1on de ejércitos y la creación de políticas unificadas. De donde
re~~ta la experiencia más provocadora en términos de las concepciones
clas1cas de Estado y Soberanía.
317

�La Unión europea supone la cesión de atribuciones de los Estados
soberanos, no a favor de un Estado asociado alguno, sino de una entidad por
encima de todos, a la cual todos contribuirían a fortalecer.
La modalidad de la integración del Pacífico es muy diferente, en este
sentido, de la experiencia europea, por la gran diversidad cultural,
económica y política de los países de la cuenca. Aquí la integración se
orienta a la creación de asociaciones productivas, entre Estados y empresas,
que implica más una coordinación de políticas industriales y aún de agentes
económicos, que una cesión de espacios de decisión soberana o integración
territorial. El propio ideograma del vuelo de ganso ilustra esta disparidad en
la capacidad de arrastre y liderazgo económico, financiero y tecnológico de
estos países, donde un país líder, en este caso Japón, es el vértice de un
pirámide que vincula, en redes jerarquizadas, sectores y segmentos de la
industria, la agricultura y los servicios de los otros países de la zona.
En el caso del mercado de América del Norte, la integración tiende a
la complementación industrial, más que al libre juego de los factores
productivos, no hay intención de moneda común, ni de unificación de
políticas o de abolición de fronteras.

La competencia entre los capitalismos realmente existentes y el
surgimiento de la tripolaridad
Como otras de las tendencias emergentes de la globalización, la
tripolaridad económica está reemplazando la extinta bipolaridad militar en
el centro del escenario mundial. El orden internacional de la Guerra Fria, que
generó alineamientos bilaterales y multilaterales que se centraban alrededor
de Estados Unidos y la Unión Soviética, extendiéndose hasta lugares como
Vietnam del Sur y Cuba, está dando paso a otro muy diferente, en algunos
casos más natural, de agrupamientos regionales. Los países del este de
Europa, miembros del antiguo Pacto de Varsovia, están ya firmando
acuerdos de asociación con la CEE y presumiblemente se convertirán en
miembros de ésta, aproximadamente en una década. Los estados del Báltico
y otras repúblicas que han surgido de la desintegración de la URSS, buscan
acuerdos similares. Rusia misma puede asociarse con Europa Occidental en
un futuro cercano.
Actualmente, la CEE ya tiene una economía más grande que Estados
Unidos y funcionará como actor individual en asuntos económicos globales
en un grado creciente.

318

En Asia, la OTAN está buscando igualmente nuevas formas de
cooperación con sus antiguos adversarios.
L~ ~reación del EAST Asia Economic Caucus (Grupo Económico del
Este A.s,1~hco) propuesto
Malasia, representaría el primer grupo moderno
pan-as1ahco, que pondría fin a las ancestrales rivalidades asiáticas entre
China, Vietnam Y ~o:ea del No~e, creando un nuevo marco de cooperación
de enonnes potencialidades economicas, que eventualmente pudieran deriv
incluso en acuerdos militares.
ar

por

Japón, por su parte, es ya el mayor acreedor a nivel mundial y un líder
en muchas tecnologías, y su economía probablemente se convertirá en valo
.
'
r
abso1uto, en una casi tan grande como la de Estados Unidos a finales de l
próxima década
ª
~-atrones similares están ocurriendo en América Latina con la reciente
explos1on de pactos subregionales como el Mercado Común del Cono Sur
(~ercosur~ y la revitalización del Pacto Andino. Esos esfuerzos
la~oamencanos están siendo parcialmente motivados por el deseo de
calificar par~, Y fortalecer sus posiciones en, subsecuentes negociaciones con
Estados Urudos, que expandirán el Tratado Trilateral de Libre Comercio
entre EU-Canadá-México.
,
En el nuevo orde~ internac!onal que se perfila, las tres potencias
lidere~ depend~n en la 1?1sma medida del comercio exterior y de los flujos
financieros, as1 que a mnguno le convendría una guerra comercial porque
los .tres perderían casi lo ~smo. Estas tres grandes economías' son ya
eqwv~entes, o en un corto tiempo lo serán, en base a los parámetros que
detennman el status global.
Sin embar~o, la tendencia a la competencia entre bloques y líderes de
lo~ bloques, sera reforzada a corto plazo, por el bajo crecimiento que los
paises des~ollados observarán en el futuro cercano, al tener que lidiar
Es?1dos Urudos con sus profundos problemas estructurales. En tanto los
patse~ de Europa Occidental tuvieron que reducir sus tasas de inflación ; sus
défi~tt presupuestales para calificar para la unión económica y monetaria.
Japon: por su l~do, se ajusta a la escasez de mano de obra y al colapso de la
burbuJa fin~nc1e~. El resultado será una competencia aún más fiera por
mercados e mvers1ones alrededor del mundo.
La P?s~bilidad de una escasez de ahorro global si se alcanzara un
ma~or crecimJento, sostendría y aún intensificaría la competencia por atraer
c~p~tales. Además si la Ronda Uruguay del GAIT fracasara, a causa
basicamente de la negación europea para modificar sus prácticas comerciales
319

�agrícolas, la tensión que se desataría entre la CEE y EU se sumaría a la ya
existente entre Japón y EU, lo que conduciría a una mayor preponderancia

sido considerada tradicionalmente como la
. .
económico; e incluso por algunos como :ns~cu~nc~~ Justa del progreso
desarrollo económico· ya que por d' b . d ª m~ntuci~n que favorece el
·
'
e ªJº e un cierto mv l d
b
exclwdo se vuelve irrecuperable E ta 1
,
e e po reza, el
desarrollados (Alemania Franci~ ; . es ~:zon por la que los países más
garantizan un salario , '.
, emo m o, Países Bajos y Dinamarca)

J

de la agenda económica.
Así la competencia ideológica entre capitalismo y comunismo fue ya
reemplazada por la competencia entre versiones alternativas de la economía
de mercado.
A pesar de que la victoria del capitalismo tranquiliza a gran parte del
mundo y que significa en apariencia establecer el monopolio de un sistema,
como comenta Michel Albert3 en sú libro Capitalismo contra Capitalismo,
ello puede ser contrario a la propia naturaleza competitiva del capitalismo.
No obstante, lo que se revela en el fondo es una acre competencia
entre los tres líderes, que no es otra cosa que una batalla entre capitalismos,
que sustituye la lucha entre capitalismo versus socialismo.
Las modalidades actuales del capitalismo parecen reunirse en dos
grandes grupos, cuyos fundamentos e impulsos son diferentes. Así, han
surgido diversas maneras de enfrentar y solucionar los principales
cuestionamientos prácticos del orden capitalista, como serian, por ejemplo,
la política fiscal y la seguridad social, el papel de Estado, la relación entre

llllllltnO.

Los sistemas de bienestar social de la E
.
otra alternativa al modelo de Estados Uni
uropa ~ontin~ntal presentan
considerablemente mayor en guiar .
dos. El gobierno Juega un papel
1
Los bancos desarrollan un rol consiJe:~1~:e supl~tar 1~ actividad privada.
las corporaciones, especialmente en Alemania~te mas activo en el manejo de
El capitalismo europeo, lejano a la doc . d
.
.
. .
consenso social del trabajador, promueve s u ~ .el l~_ssez farre, solicita el
le extiende una amplia protección social As. p~cipacton e~ las ~mpresas y
economía de mercado se sustenta en un~ sól1[;;:tno,_ el ~c•?namiento de la
regulaciones que auspician su efi . .
insntucionalidad de reglas y
ciencia en términos del u d
naturales y responsabilidades públicas.
so e recursos
Por su parte, en la concepción ·
1
.
asunto del Estado sino de
Japonesa ª segundad social no es
1a empresa teniendo e
'
t
poderosa y rica que sirve de apoyo y prot~cción de susna:i~:d= empresa

empresarios y trabajadores, etc.

••

En el aspecto fiscal, hay diferencias en la forma como la política fiscal
de estos países propician el ahorro, la racionalidad en la producción y el
consumo. Esta diferencia hace, por ejemplo, que Japón y Alemania sean
países que privilegian el ahorro y racionalizan el consumo individual. En
cambio, en Estados Unidos se propicia el consumo dispendioso como
símbolo de estatus y poder. Además de que plantea concepciones opuestas
en cuanto a la función del gobierno en el estímulo del ahorro nacional, que
pudieran catalogarse como modelos opuestos: el modelo germano-nipón y el
modelo americano-británico.
La seguridad social, es otro aspecto que diferencia a los capitalismos
actuales. Los puntos de vista surgidos de La Revolución Conservadora
postulan que la seguridad social crea un espíritu de "dependencia" que
favorece la irresponsabilidad y la pereza. Sin embargo, la ética de la
seguridad social está tan enraizada en los países europeos que, aún en
Inglaterra, los gobiernos conservadores no han conseguido reformas
importantes para restringir la seguridad social.
Los países que llevan esta filosofía a mayores extremos son
generalmente los países escandinavos, para quienes la seguridad social ha
320

Pero es el capitalismo japoné d 1
.
el falso dilema entre mercado vers~ ~ :dos iigres de A_sia el que cuestiona
un mayor papel intervencionista
s 1o. n estos paises, el Estado tiene
gran diferencia es ue en a , que _en os modelos latinoamericanos. La
más complementJo que ~':s~:tai~e~ es más promotor que regulador y
capitalista de mercado" .a o
o 1 e . mercado. En la economía "no
proveedores y las comuJciad::sa, o~ mtereses de los empleados, los
dentro de las empresas y por e preva ecen_ sob_re los de los accionistas
t
Japón valora más la producción q~~ : 1\::!an eS as d~ m~era diferente.
mucho más activo en este modelo qu
l o ~l gob1em?_Juega un papel
que han alcanzado en poco tiem : e~ e mo_ e o an_~l?saJon. Por el éxito
occidentales están estudiando .d
os paises as1at1cos, los analistas
modelos asiáticos para ver q~: s: os~ente al modelo japonés y a otros
mejorar el desempeño econóIDI'co d Opue_de retomar de ellos, en cuanto a
e cci ente.

J

d

Las paradojas de la globalización
A pesar de que las tendencias u · ul
desarrollo tecnológico son más .
. q e unp san la globalización y el
tmpres1onantes que cualquier sueño futurista,
321

�el proceso de cambios de este fin de siglo no está exento de riesgos y
paradojas cuyo desenlace es todavía incierto. Entre éstas se pueden anotar
los siguientes:
1) Apertura económica al interior de los bloques que coexiste con un fuerte

proteccionismo hacia otros bloques.
2) La integración de una economía global coexiste con la extrema
balcanización política en lo que fue la antigua URSS y la Europa Central.
La globalización coexiste con el resurgimiento de todas las variantes del
nacionalismo (étnico, religioso, cultural).
3) Medios de comunicación y globalización cultural que coexisten con el
resurgimiento de lo local, de lo tradicional y con la superposición de
tiempos y culturas.
4) Muerte del socialismo real, triunfo universal del capitalismo, que
coexisten con el conflicto entre la lógica del mercado y la preservación de
la naturaleza y la implementación de soluciones tecnoeconómicas
adecuadas a la realidad ecológica global.
5) Victoria de la democracia frente a los autoritarismos y totalitarismos
(Europa del Este, América Latina, Asia y Africa) que coexiste con el
conflicto entre el capitalismo posmodemo y la justicia, la equidad y la
supresión de todas las prácticas discriminatorias.

....

En las naciones que salen de yugo autoritario, concretamente en la
antigua URSS y Europa central, las nuevas libertades de las mayorías y las
minorías no han sido aseguradas por la cultura política de fuerz.as y actores
sociales, y la satisfacción de las aspiraciones sociales no ha sido garantizada
por las reformas económicas en marcha.
6) Elevada capacidad económica que coexiste con una extrema
concentración de la riqueza entre países y entre personas (el 20% de la
humanidad, acapara el 80% de la riqueza). El nomadismo de lujo como
señala Jacques Attali4. coexiste con el nomadismo de supervivencia de
los pobres y en las grandes ciudades, las nuevas fortalez.as de la
opulencia, que apuntara Umberto Eco, coexisten con las periferias
hacinadas de la miseria. Según Hobsbawm. los horrores de la primera
revolución industrial, pueden palidecer ante los horrores de la tercera
revolución. Así, la bipolaridad económica en todos los puntos de la
esfera, tiene el riesgo de ser el sustituto de la bipolaridad geopolítica.

322

7) Fin del tercermundismo económico, localizado en las coordenadas del
norte _y_el sur Y del tercermundismo político con el fin de la Guerra Fría.
La cns1s de los estados nacionales subdesarrollados, la reestructuración
de los centros y la descomposición de los bloques de la posguerra han
provocado
·' tos
El la ola
• .de migraciones más intensa de los últimos doscien
anos.
cre,c1ID1ento y los movimientos de población establecen
c~ar,~ente como . los estados individuales han sido rebasados por la
dmamica de camb10.
_El trabajo de los inmigrantes ha reinstalado al tercer mundo en el
corazon de l~s metróp~lis industrializadas y las elites de las periferias
reproducen mveles de vida y de cultura del primer mundo, en ocasiones
francamente ostentosas.
'
8) El surgimiento de una enorme diversidad de organizaciones sociales de
orden local ~u~, poco a poco, van tejiendo redes para la consecución de
fmes filantropicos (derechos humanos, ecología), que coexisten con el
poder global. de ~as grandes empresas, que se reparten los recursos
naturales patrtmomo de la humanidad.
Así, algunos d_e ~~s m~~ apremiantes retos de la globaliz.ación, para dar
paso
a
·
. . unal' nueva c1v1hzac10n y evitar que los cambios y las trans·ic10nes
mciertas a imenten los racismos, los fascimos y de nuevo se levante el
caballo de la guerra serían:
• Extender el desarrollo a todo el planeta, ya que resulta imposible desde l
punto de vista político, e irracional, desde el punto de vista e~onómic~
pretender separar el mundo en pobres y ricos.
'
• dUnir democracia,
, y
11 ·
•crecimiento y justicia; garantizar sem1ridad
o-·
comun
esarro ~ mstanci_as para encarar los desafios globales, como la polución
Y el deterioro ambiental, el hambre, las pandemias, la guerra, el respeto a
los derechos humanos de los individuos y de los pueblos.
• lnsti~ espaci~s Y medios efectivos de cooperación internacional, en
materia de trabajadores migratorios, derechos humanos, seguridad.
• Ge~erar las condicio~es p~a que los cambios políticos, económicos,
s~ciales: culturales Y aun temtoriales que se están procesando, encuentren
v1as pacificas y cauces de solución.
• Construivcr 1~ estructura institucional que sustente a una economía de
merc_a~o eficiente y a~tosu~tentable desde el punto de vista social y
ecologico. Hoy, la racionalidad económica que pude hacer posible el
323

�desarrollo, implica formas y políticas renovadas de relación entre trabajo
y capital, entre productores y consumidores, entre empresarios, sociedad
y gobierno.

La crisis de los paradigmas científicos y los modelos sociales
El mundo actual no sólo se caracteriza por la crisis de los modelos
socioeconómicos, como el del socialismo real, también por la crisis de los
paradigmas teóricos sobre la economia y el Estado. Los paradigmas, los
modelos de pensamiento y análisis de soluciones universalmente
reconocidas, que se construyeron durante casi un siglo, son hoy objeto de
una profunda crítica y revisión.
En efecto, la rapidez de los cambios en las economías y las sociedades
contemporáneas, se encuentra ante la insuficiencia de los esquemas
preexistentes, exigiendo la búsqueda de nuevas claves para la interpretación
de esos fenómenos y para definir los modelos de política que puedan
enfrentarlos. Requerimos de una nueva revolución científica, de una nueva
Gestalt, como diría Kuhn5, de fórmulas políticas que constituyan otras
alternativas, insertas dinámicamente en la realidad, para transitar por el ciclo
de los cambios económicos, tecnológicos, políticos y sociales que
caracterizan este fin de siglo.
La cuestión del Estado y su relación con la sociedad y el mercado, es
una de las temáticas centrales de este debate.

- ...

En el siglo XIX, para el modelo clásico y el liberalismo económico en
boga, el lugar del Estado se definió a partir de la filosofía individualista de
Adam Smith. Según este enfoque, cada individuo, al buscar su propio
beneficio en un escenario de economía de libre mercado, automáticamente
aseguraba el bienestar de la comunidad, el equilibrio del pleno empleo Y la
optimización en la asignación de los recursos. Por lo tanto, no había lugar
para el Estado como agente económico y se consignaba al Estado como
gendarme del orden social.
La crisis de la Gran Depresión de 1929, al mostrar que el libre juego
del mecanismo de precios del mercado no llevaba, de manera automática, a
una situación de equilibrio, de pleno empleo y de uso óptimo de los recursos,
puso en crisis el modelo clásico, que se derrumbó. Surge entonces la Teoría
General como un nuevo enfoque teórico y de política económica que explica
esta crisis, que da origen a otro modelo: el paradigma keynesiano.

324

Este establece una nueva fórmula y un nuevo papel del Estado en el
mercado, que asienta la necesidad de su intervención para regular la
actividad de la economía y recuperar el pleno empleo. Keynes proporcionó
la racionalidad económica para el surgimiento de un Estado Benefactor que
enfrentara los problemas sociales derivados de los ciclos económicos,
creando una amplia institucionalidad, ligada a los aspectos sociales.
Sin embargo, la crisis de los años setentas abrió un nuevo escenario
sin parangón en la historia económica precedente: la combinación inédita d;
estancamiento e inflación, puso en crisis al paradigma keynesiano
planteándose -en la práctica- a los excesos e ineficiencias del Estado
Benefactor como una de las causas principales de la misma.
Ante esta realidad, no ha surgido todavía otra revolución científica o
paradigma que replantee el papel del Estado y su relación con la sociedad y
el mercado en un mundo de economías interdependientes. Un mundo
marcado por la presencia de gigantes corporaciones multinacionales, que
actúan en un plano global, apoyadas en sistemas de telecomunicaciones y
tecnologías flexibles, que les permitan seleccionar las ventajas comparativas
de cada país, en un proceso de globalización de la producción a través de la
fábrica mundial.
Por ello, la pregunta central de hoy en muchas instituciones y países
es: ¿cuál es el paradigma que puede llevar a una nueva estabilidad y
crecimiento mundial, que responda, al mismo tiempo, a los imperativos de
democracia. soberania e independencia de los Estados nacionales?.
Las cuestiones básicas para caracterizar un sistema económico. siguen
siendo: cómo se determina el qué, el cómo y el para quién producir.
La economía neoliberal resuelve estas preguntas con la intervención
del mercado, pero éste, si bien es capaz de responder en general al qué y al
cómo producir, con racionalidad y eficiencia económica, no responde
plenamente al para quién, porque en el libre mercado vota quien tiene
demanda efectiva. Esto es. en el mercado \'Ota el que tiene demanda efectiva
y tiene demanda efectiva quien tiene ingresos y tiene ingresos, quien tiene
empleo. Y en un país donde hay desempleo estructural, el empleo no
depende sólo del nivel de la actividad económica, presenta además
subempleo, por lo que no hay un voto democrático en el mercado, sino un
proceso económico que produce desigualdades no sólo economicas.
El triunfo, tan proclamado, de la economía de mercado no significa
que podamos pasar --como por arte de magia- de sociedades estatistas a
sociedades liberales, sino únicamente que la economía se aparta de las

325

�Notas bibliográficas
lógicas no económicas que se le habían impuesto. La economía global, por
su racionalidad, es en sí misma dominante, porque constituye el polo
dominante en la relación social asimétrica, desigual entre ella, los Estados
nacionales y las culturas fragmentadas, que define la sociedad mundial en
6
que hemos ingresado •

1
Eric Hobsbawn,
Adiós a Todo AqueII
Planeta,
México, 1992.

- Decisivos (1985-1992) Editorial
º· en Los Anos

l

Francis Fukuyama, El Fin de la Historia y el Ultimo Hombre, Ed· PIaneta, MeXIco,
. . 1992.

3 Michel

CONCLUSIONES
En síntesis, la globalización de la economía en la producción y en los
mercados se da con características propias y con las implicaciones de un
mundo tripolar de guerra económica cuyos resultados se verán en el futuro.
La globalización económica y la apertura no se dan entre todos los
países sino entre bloques regionales encabezados por un líder: el de Europa
encabezado por Alemania, el de Asia por Japón y el de América por Estados
Unidos.

Albert, Capitalismo contra Capitalismo, Ed· p~;dó
.
.... s, Buenos Aires,
1992.

4

Jaques Attali, Milenio, Seix Barral, México, 1992 _

l

Thomas Khun, La Estructura de las Revoluciones Científicas, Ed. F.C.E., México, 1990.

6 Alaine Turaine,

¿Podremos Vivir Juntos?' Ed· F·C·E·• MeXICO,
, . 1997.

7

Ulrich _B~~• ¿Qué es la Globalización?" Falacias del Gl0 b ¡Global1::ac10n, Ed. Paidós, Barcelona, 1998 _
,smo. Respuestas a la

1

Francis
Fukuyama, El F.º,n d e la Historia, die:: años después, El Norte, Monterrey, 20 de
. .
JllnlO, 1999.

ª

En este contexto, la perspectiva de éxito de los países y bloques
dependerá de la eficacia y la estrategia que sigan respecto a los papeles del
Estado y del mercado en la economía; de la inversión e incorporación
tecnológica y su priorización con respecto al consumo. Así como del propio
esquema de apertura al interior de los bloques y las negociaciones entre los
diferentes bloques.
La evolución y perspectivas de esta tripolaridad económica es dificil
de predecir, porque se da en un contexto de crisis de los modelos históricos
reales y de los paradigmas económicos. Estamos por presenciar todavía los
resultados de la revolución científica que marque, desde un punto de vista
teórico y económico, el mejor camino para alcanzar un crecimiento
económico autosustentable, con estabilidad de precios y equidad social, en
un mundo globat7.
No es éste el fin de la historia -&lt;:orno lo reitera, con los mismos
8
argumentos y a diez años de distancia, Francis Fukuyama- , sino una nueva
etapa de la civilización, donde la caída del socialismo real de la Unión
Soviética y Europa Oriental le dieron un triunfo indiscutible al capitalismo.
Sin embargo, la batalla sigue ahora entre los modelos históricos e
ideológicos del propio capitalismo, lo cual es impredecible entre los
capitalismos realmente existentes.

327
326

�EL CASO DEL ESTADO DISTRIBUIDOR VENEZOLANO: O
COMO EL PETROLEO NO FUE SEMBRADO*

Dr. Freddy Mariñez Navarro
Ph. D en Sociología. Profesor
Instituto Tecnológico y de Estudios
Superiores de Monterrey {ITESM)
campus Monterrey

Articular la democracia y el desarrollo social con la renta petrolera es
genuino de un país, cuya historia contemporánea ha estado marcada por un
Estado en el que su proceso de regulación ha permitido a los actores
estatales centrales concentrar el poder y los recursos, en torno a los partidos
políticos, quienes han gerenciado todo el proceso de distribución de la
riqueza, así como las políticas públicas sociales emprendidas. Este trabajo
tiende a explicar la relación de estas tres variables a todo lo largo de la
historia democrática venezolana, desde 1958 hasta nuestros días. El objetivo
es precisar el por qué la democracia venezolana no ha favorecido al
conjunto de la población del país a pesar de haber contado con inmensos
recursos económicos.

La génesis del sistema democrático venezolano
El primer gobierno democrático instalado en Venezuela a partir de
1958, elaboró una política económica basada en la industrialización
sustitutiva de importaciones, orientada hacia el mercado interno, la
industrialización de los recursos estratégicos y la reforma agraria. El propio
presidente de la época afirmaba que «el desarrollo armónico de la
producción agrícola, ganadera e industrial permitirá diversificar su actual
fisonomía típicamente monoproductora y afrontar sin zozobras la hora, que
inevitablemente llegará, en que se agoten los reservorios del aceite mineral»
(Rómulo Betancourt, 1963: 18).
Para reforzar esta política, consolidar la nueva democracia y formar
un gobierno de unidad nacional, la administración gubernamental de la
época institucionalizó:

• Este trabajo forma parte de una investigación que el autor está realizando sobre políticas

sociales y la globalización (México, Canadá y Venezuela).

329

�A) La Oficina Central de Coordinación y Planificación (CORDIPLAN),
creada el 30 de diciembre de 1958, por Decreto - ley No. 492 de la
Presidencia de la República. Esta entidad ha permitido poner en obra el
principio de racionalidad en la gestión del sector público_ echando_ las bases
de esta manera de la orientación de las acciones públicas y pnvadas en
función de los objetivos del desarrollo. Esta decisión se ~iculó co? las
políticas de desarrollo regional, que a p ~ de 1962 el p~er go?iemo
democrático impulsó. El objetivo era reducir la dependencia del pais con
respecto al petróleo, gerenciado por las empresas ex~anjeras. De e_s~
manera se creó en los primeros años de la democracia, la Corporacion
Venezolana de Guayana (CVG), que desarrollaría los recursos mineros e
hidráulicos para implantar el bienestar social y económico en el sur del país.
B.- Una alianza con la Iglesia Católica, los empresarios, el Ejército, los
sindicatos fonnados y los partidos políticos democráticos a fin de asegurar
la unidad nacional. Rómulo Betancourt a este respecto afirmaba:
«Debo decir que tengo absoluta confianza en el pleno Y
total respaldo de las Fuerzas Armadas
al
Gobierno
legítimamente constituido(...). En nombre del Gobierno de la
República aprecio la significación que tiene el que los hombres
de empresa de Venezuela -industriales, comerci~tes,
agricultores- hayan dado un tan decidido respaldo al Gobierno
Constitucional ( ... ). Cordiales serán las relaciones con la
Iglesia Católica, cuyo máximo prelado, monseñor Raf~el Arias
Blanco ha contribuido en mucho a las buenas relacione hoy
existen~es entre
el
arzobispado y
las
distintas
colectividades políticas» (Rómulo Betancourt; 1963 :22, 27, 29).

caracterizan el Pacto de Punto Fijo se reflejan en la ley fundamental de la
nación (Constitución Nacional). La idea de la representatividad es pues la
de la representatividad política-partidista, tanto en el establecimiento del
sistema electoral como en la participación política2. En relación con este
procedimiento, la Constitución Nacional del país expresa:
"Todos los venezolanos aptos para el voto tienen el derecho de
asociarse en partidos políticos para participar, por métodos democráticos en
la orientación de la política nacional. El legislador reglamentará' la
constitución Y actividad de los partidos políticos con el fin de asegurar su
carácter democrático y garantizar su igualdad ante la ley" (Constitución
Nacional de la República de Venezuela, 1961, artículo 114).
, . Numerosos ~utores han reconocido el monopolio de la participación
pohtica de los partidos en el sistema político venezolano, reconociendo que
ellos han precedido la democracia y por consecuencia, han obtenido la
primacía sobre otras organizaciones intermediarias (sindicatos
organiz.aciones profesionales, organizaciones campesinas, etc.), las cuales s~
han desarrollado bajo la dominación de las propias instancias partidistas.
En resumen: para mantener el sistema democrático, nacido en 1958,
se ha establecido un Estado de partidos y una forma de organización estatal
centralizada. Es decir, "un Estado en el cual hay una completa interacción y
articulación entre el sistema jurídico-político estatal y el sistema sociopolítico (de partidos)"(Allan R. Brewer-Carías, 1989: 426). Es la razón por
la cual la función de legitimación, como proceso integrador del Estado
venezolano, es imposible sin la participación y la intromisión decisiva de los
partidos políticos para con los intereses nacionales, lo que conduce a diseñar
un sistema de representación democrática donde ellos son los conductores
reales de la vida nacional.

c.-

En este marco, a nivel político, un acuerdo ha sido gestado el 31. de
octubre de 1959 entre los partido Acción Democrática (AD), el partido
Social Cristiano COPE! y la Unión Republicana Democrática (URD), que
apuntaba a fonnar un gobierno de coalición tripartita d~_nde el Partido
Comunista había sido excluido. Llamado Pacto de Punto Fl)o, este acuerdo
fue una tentativa por construir la regla de juego de un nuevo.siste°;1a político
así como una nueva manera de regulación estatal tutelar (Lws Jose Oropeza,
1983), donde los partidos políticos fueron definido~ co~o los canale~
principales de agregación, de articulación y de interes socio-c~tural, as1
como agentes privilegiados intermediarios entre el Estado y la sociedad.
La configuración de un sistema político de partidos ha sido de es!a
manera el principal instrumento concebido en el inicio de la democracia
1
para implantar mejor y mantener el régimen • Es así como las reglas que
330

Los rasgos particulares del sistema político de Venezuela: El Estado
distribuidor

Nosotro_s podemos estimar que el sistema político de este país,
!larnado tambi~n «sistema democrático de partidos», presenta tres rasgos
importantes. Pnmeramente, se puede considerar que el sistema político basó
su estructuración sobre la Coalición política de partidos. Rómulo
Betancourt, sobre este particular, puntalizó al inicio de la democracia lo
siguiente:

331

�«Los partidos políticos venezolanos, obligados por el despotismo a
laborar en la clandestinidad, convinieron en la acción concertada y unida
para abrirle a Venezuela caminos hacia el orden democrático ( .. ). Y al
recuperar el país su fisonomía democrática, el pacto, para erradicar el
despotismo, se transformó en otro, de tregua en pugnas antipartidistas
y de esfuerzo coordinador para ofrecer a la nación soluciones a sus
problemas básicos, políticos, económicos y sociales» (Rómulo
Betancourt; 1963: 13).
Los partidos políticos, como lo hemos mencionado antes, se han
fortalecido en el medio de este acuerdo puesto que el monopolio de la
gestión pública es impuesto a ellos, subordinando a la sociedad civil. Es así
que estas organizaciones son convertidas en el mecanismo de mediación
entre la alianza de los actores sociales (la Iglesia, los empresarios, el
ejercito) y la estructura populista. Bajo este ángulo Luis Gómez Calcaño ha
considerado en su análisis sobre la democracia en Venezuela que,
" ... desde los profesionales, como los médicos, ingenieros, abogados,
periodistas, educadores y otros, hasta los campesinos y habitantes de los
sectores más pobres, el control partidista (generalmente AD y COPE! con
predominio del primero), orienta las actividades de las organizaciones de
la sociedad civil(...). Ello hace que cualquier reivindicación de un gremio
específico deba ser cotejada con los intereses del partido que la «controla»,
permitiendo una mediatización desde el germen de las demandas" (Luis
Gómez Calcaño, 1988:182).

.. .

El segundo rasgo del sistema democrático de Venezuela está centrado
en la alianza de las élites3. Este sistema ha permitido garantizar, a todo lo
largo de su estructuración, a los sectores minoritarios pero poderosos, que
sus intereses no sean amenazados por la aplicación de la regla de la mayoría.
Por consecuencia, la toma de decisión se basó sobre la creación de un
sistema de participación y representación semi-corporativo (Juan Carlos
Rey, 1988), que ha permitido a estos grupos establecer controles
democráticos regulares. Del otro lado, el sistema ha asegurado la confianza
de la población a través de los mecanismos de la representatividad
reguladora, garantizando así la regularidad y el respeto fuera de la elección.
En esta perspectiva, el estudio hecho por Moisés Naím y Ramón Piñango
(1986) sobre las paradojas del sistema político venezolano afirma que las
elecciones constituyen el principal proceso de participación popular en el
país. Estos autores dan tres motivos que impulsan a la población a votar
cada cinco años. Primeramente, hay una razón formal expresada en la
Constitución Nacional. Así «el voto es un derecho y una función pública. Su
ejercicio será obligatorio, dentro de los límites y condiciones que establezca
332

la ley» (Constitución Nacional, 1961, articulo 110). En segundo lugar, existe
un motivo utilitario o «materialista» favorecido por la ayuda de los partidos
políticos gubernamentales, y en tercer lugar, hay una razón individual que
expresa la adhesión fundada sobre la ideología personal.

El último rasgo del sistema político de Venezuela es el relacionado
con el clientelismo político. Después de 1958 se había obtenido un consenso
sobre el rol central del Estado y sobre el proceso de desarrollo concerniente
al crecimiento y la distribución de la renta. En cuanto al crecimiento, la
«siembra del petróleo» era una tarea del Estado4 • Eso significa que la
organización estatal tenía que promover, financiar y guiar las actividades
económicas, descuidando la actividad privada productiva. Esta visión ha
sido expuesta por Rómulo Betancourt durante los años 50 en su obra
Venezuela, Política y Petróleo.
Sobre la base de esta política, el Estado venezolano adquirió un
carácter muy particular puesto que él se ha fundado sobre la noción del
Estado distribuidor, con una vocación intervencionista donde el empleo
público ha constituido el elemento principal. El proceso histórico a través
del cual se va a conformar la base económica del país tendrá en el empleo
público uno de sus más importantes pivotes.
Baste decir que entre 1936 y 1983, por ejemplo, la ocupación de
trabajadores por el Estado creció en algo más de la mitad del crecimiento de
la población económicamente activa, y en algo más de un cuarto respecto
del crecimiento del empleo en las actividades manufactureras. Desde luego,
tras ese factor dinámico, en lo fundamental habrá de hallarse la inmensa
capacidad de gasto del Estado provista por la renta del petróleo (Asdrubal
Baptista, 1995: 247, 248).
En lo que concierne la actividad distributiva, se puede estimar que en
el Estado venezolano la participación política estuvo ligada a la distribución
populista de la renta estatal a través de la alianza de las élites que dirigen la
toma de decisión, así como la regulación de la organización del Estado con
el objeto de mantener el equilibrio socio-político, utilizando el mecanismo
del clientelismo. Sobre esta afirmación, Luis Gómez Calcaño estima que si
"la primera faz del clientelismo depende estrechamente de las
disponibilidades de recursos a distribuir, la segunda se apoya más bien en ..
los poderes coercitivos del Estado, en su carácter de regulador de las
relaciones sociales más que en el de distribuidor" (Luis Gómez Calcaño,
1988: 183).

333

�De esta manera, podemos ver que el rol jugado por el Estado en el
proceso de desarrollo, así como en la cantidad y naturale~ de los recursos
del cual dispone en el marco de un régimen democrático.' hace d~ la
organización estatal un amortiguador y atenuante de_ conflicto~. sociales
frente a las luchas redistributivas o demandas frente al sistema polí~ico. Esto
ha permitido que el Estado también haya a~entad~ el gasto social con el
objeto de mejorar la calidad de vida de los mas neces1~~d~s. Al menos e_n las
décadas so y 60, la agonizante dictadura y el rec1en instalado gobierno
democrático dedicaron porciones crecientes del presupuesto a los
ministerios de salud y educación. "En consecuencia, las tasas de
alfabetismo aumentaron rápidamente, y la inscripción ~~ .~scuelas Y
secundarias creció mucho más de prisa que la poblacion (~ustavo
Marquez; 1995:440). En consecuencia, los servicios de esta na~al_eza
constituyeron uno de los principales proveedores del empleo publico,
generando que el sistema de distribución de los empleos. ~e h~~a
caracterizado por una clientela amplia para puestos en la administrac10n
pública.
Los ejes de funcionamiento del Estado distribuidor

Dado que el sistema político de Venezuela presenta los tres r~sgos
que nosotros acabamos de analizar, queda poner el acento sobre_ el eJe de
base que ha puesto en función los diversos componentes de este sistema. Se
trata de la renta petrolera.
Es necesario recordar que la economía del país presenta la
singularidad de un proceso de modernización muy rápida, q~e se ha apoyado
no sobre la ganancia productiva de los recursos excedentanos engendrados
al interior de su propia actividad productiva, sino sobre el uso de una renta
internacional (Asdrubal Baptista, 1989). Por consecu_encia, e_s s~l~~nte por
el carácter estatal de la renta en su origen que se realiza su distnbucion en el
seno del país con el objeto del crecimiento nacional. Dicho de otra m~era:
la distribución del producto no es más que el proceso de transferencia en
manos privadas de la renta petrolera del Estado. En relación a ésto, Arturo
Sosa. A, estima:
"La decisión sobre la distribución de la renta pública petrolera
es, por consiguiente, un asunto de participación políti~a. Desde e°:tonces,
quien obtiene el poder sobre el ~stado ve~e~lano, obtiene la capac1~ad de
·dir sobre la distribución del mgreso mas importante de la economia. Por
deci
1
l'u·
tróleo
eso en la historia contemporánea de Venezue a, po 1 ca Y pe
(re~epción y distribución de la renta) van de la mano" (Arturo Sosa, 1991: 9).
334

De esta manera, nosotros compartimos la op1D1on de Asdrubal
Baptista (1989) en el momento que precisa tres mecanismos a través de los
cuales pasa el proceso de transferencia de la distribución de la renta al
conjunto de la sociedad, con el objeto de mantener el equilibrio sociopolítico. En primer lugar, se puede mencionar el Gasto público. Durante
toda la historia petrolera del país, el Estado ha aprovechado el negocio
petrolero para llevar a cabo la modernización. Este proceso ha permitido
establecer una infraestructura administrativa que ha engendrado un gasto
corriente muy fuerte, una infraestructura fisica e inversiones productivas
(inversiones públicas), así como la transferencia de recursos fiscales a
diversos sectores y a través de los préstamos, de los subsidios y de las
exoneraciones.
El segundo mecanismo fue el de la sobrevaluación de la moneda
(bolivar) y de la libertad de cambio. Este mecanismo permitió subsidiar la
compra de moneda extranjera, fundamentalmente la divisa americana ($
US), así como la adquisición de bienes y servicios del extranjero para
reforzar la industrialización del país. Por ejemplo, el proceso de
acumulación en el sector agrícola venezolano estuvo ligado a la existencia
de una moneda sobrevaluada, la cual ha permitido obtener maquinas y
equipos a costos relativamente bajos.
Finalmente, la baja contribución de los impuestos exigidos por el
~stado a las personas fisicas y morales. Es decir, que el Estado recoge
impuestos cuyo componente fundamental es la renta petrolera, engendrada
fuera del proceso productivo. En este sentido, Asdrubal Baptista dice que
"cuando el Estado realiza sus gastos, de los cuales los particulares derivan
naturales provechos, hay una transferencia neta de recursos en favor de estos
últimos, toda vez que de su parte no hay contraprestación hacia el Estado"
(Asdrubal Baptista, 1989: 123, 124).

Las transformaciones del Estado distribuidor

Desde el fin de los años 70, el modelo económico construido a partir
de la asignación de recursos de la renta petrolera viene estando en crisis. El
reconocimiento explícito de esta crisis es la base de la puesta en obra de una
estrategia económica con nuevas orientaciones que buscan poner en marcha
una economía sujeta a las leyes de la competencia, más abierta y más
competitiva. Esta política económica evidenciaría el gran viaje de la
economía y de la política sociai5.

335

�Fue en 1989 cuando el gobierno venezolano, presidido por segunda
vez por Carlos Andrés Pérez, decidió presentar un programa de ajuste para
hacer frente a un Estado paternalista, a una dosis masiva de
reglamentaciones, a controles y a proteccionismos, así como a un sector
industrial público muy desarrollado. Este programa tenía tres elementos
fundamentales:
A.- El ajuste económico que comprendía la reforma de precio, el fin del
sistema de tasas de cambio múltiples y la devaluación, y el equilibrio del
presupuesto del Estado.

B.- El ajuste estructural: privatizaciones y apertura económica.
C.- Las medidas económicas.
Con estos tres componentes se trató conseguir, a la luz de un nuevo
modelo de distribución de la renta, un mecanismo distinto de funcionamiento
del Estado. Por primera vez el gobierno anunciaba no una situación temporal
sino un cambio en la estrategia y en la filosofia del gobierno. Se abandonaba
de súbito el Estado rentista de bienestar y se ingresaba por la vía de
propuestas programáticas impuestas a la economía de mercado. Esta
estrategia llega en un contexto de transición de la actividad económica,
engendrando así fuertes tensiones sociales y políticas. Estas situaciones
conflictivas permicieron poner en crisis las instituciones democráticas y la
6
capacidad de los partidos políticos en la gestión de la renta pública •
A pesar de esto. el gobierno de Carlos Andrés Pérez siguió adelante
con su programa. en el que se establecían algunas medidas para contrarrestar
el efecto del proceso de estabilización. Estas medidas estaban constituidas
por un conjunto de acciones como las transferencias directas de efectivo
hacia familias con hijos en el sistema escolar, la atención médica y la
entrega de alimentos a mujeres embarazadas y lactantes, y un nuevo sistema
de seguro contra el desempleo. No obstante estas iniciativas, en 1992 dos
intentonas militares sucesivas fueron vencidas, obligando a renunciar al
presidente de la República a seis meses de culminar su mandato.
Simultáneamente. actores estatales habían venido haciendo
proposiciones que apuntaban a introducir importantes reformas al Estado
distribuidor. La Comisión Presidencial de Reforma del Estado (COPRE),
creada en 1984, propuso por primera vez la modernización de las relaciones
entre el Estado y la sociedad civil en el orden económico, político, judicial y
social. Sobre la base de amplitud del funcionamiento del Estado, estas
proposiciones han apuntado a las siguientes acciones:
• Profundizar la democracia en el seno de los partidos políticos.
336

• Reformar la ley orgánica del sufragio.
• Poner en obra la elección popular, directa y secreta de los gobernadores
de las entidades federales.
• Reformar la ley orgánica del régimen municipal.
• Vigilar el financiamiento de los partidos políticos.
• Abrir la economía, respetando el principio de las ventajas comparativas.
• Redefinir el rol del Estado en la economía.
• Articular la política económica y la política social.
El ~pacto de ~~tas propo~~ciones así como el rol jugado por los
actores sociales y pohttcos permitieron al Congreso Nacional, en 1988 y
1989, promulgar la ley sobre la elección y la remoción de los gobernadores
la rf~rma de I~ _ley orgánica del sufragio, y la reforma parcial de la le;
orgamca del regzmen municipal. Esta última establece por primera vez el
estatus de la alcaldía como gobierno local.
El noveno Plan de la Nación, llamado Un Proyecto de País.
Venez~~la en consenso (1995-1999), propuso cinco grandes lineas
estrategicas para promover y establecer las bases de un desarrollo sostenido
políticamente, socialmente y económicamente. Estas cinco lineas están
ligadas a la inserción del país en el contexto internacional, la transformación
del . aparato pr~ductivo, la puesta en obra de un proyecto de solidaridad
soc~al, con~e_b1do para generar transformaciones en la participación de la
sociedad c1V1l, la transformación de la educación y del conocimiento
cambiando los sistemas de enseñanzas y, finalmente la reforma del Estado7~
~a política social en este plan es presentado en el capítulo
d_en~mmado _L~ calidad de vida y solidaridad social en el que establece los
s1gwentes obJettvos:
• Facili~ a toda l~ población el disfrute de los bienes y servicios
matenales de la calidad de vida, y
• ~r.omover una transformación cultural que sirva de soporte valorativo y
etico al proyecto de país, a la vez que garantice el acceso de la población
al consumo de los bienes no materiales (IX Plan de la Nación, 1995).
Estos objetivos se enmarcan en cinco dimensiones que el Estado
venezolano los define de la siguiente mariera:

1.- Garantía de las necesidades básicas para el desarrollo personal y
familiar
·
_En esta_ dimensión, el Estado instrumentaría un conjunto de políticas
sectonales onentadas a la satisfacción de las necesidades básicas de los
337

�ciudadanos y familias, así como a la garantía de sus dere~~os a la ~tegri~~d
personal, la justicia, la alimentación, la salud y la educac1on. Esta dimens1on
se fundamenta en siete estrategias:

• Impulso prioritario de la organización comunitaria y la acción pública en
las zonas populares.

4.- La promoción de la cultura y los valores

• El fortalecimiento de las familias y de los valores familiares que
sustentan el desarrollo humano.
• El mejoramiento de la situación de la salud.
• La política nacional de alimentación y nutrici~n.
.
• La construcción de un sistema eficaz de segundad social.
• La política de educación como parte del co~b~t: a la pobreza.
• La garantía de la seguridad ciudadana y la ~~sticia.
• Las políticas de atención integral a las famihas pobres.

Esta dimensión está orientada a promover y apoyar la construcción
del nuevo proyecto de sociedad, orientado a enaltecer valores y principios
de una sociedad productiva, pluralista, democrática y solidaria que se abra al
mundo, se desarrolle y se modernice en un proyecto común. Son varias las
políticas a desarrollar en esta dimensión:

2.- La integración estable al empleo y a las actividades productivas

• El rescate, la protección y la valoración del patrimonio cultural de la
nación.
• El estimulo de las manifestaciones artísticas y de todas las producciones
culturales venezolanas.
• Intercambio y proyección internacional.
• Fortalecimiento de las bases de la producción y la difusión cultural.
• La política de comunicación social.

Esta dimensión se desarrolla en base al fomento de la economía
.d
· e-~ocada
en forma prioritaria hacia los sectores pobres de la
so l1 ana,
1u
población. Este, constituido como un instrumento orgaruzatlvo para
aumentar la capacidad de negociación social frente ~ ~tros sectores., ~a
estrategia principal dirigida es vincular la política econom1ca c~~ la poh!1ca
social, orientada a la equidad, a la estabilidad ~ocia!, a la ~reac1on ~e ma~, Y
mejores empleos, y a la redistribución _de la r~queza med~~nte la. mvers1on
pública tendiente a la formación de capital social. Las pohtlcas orientadas a
satisfacer esta dimensión son:

El Estado impulsará una política para la juventud en el marco de la
estrategia para la integración social. Esta política se impulsará a través de
dos líneas:

• El desarrollo y articulación de un sistema de empresas asociativas.
,
• La incorporación de la microempresa a las redes de la economia

• El servicio juvenil.
• La política diferenciada e integradora del Estado hacia la juventud.

1

•

•

5.- La política para el protagonismo de la juventud

solidaria.

3.- Políticas dirigidas a la integración en la convivencia colectiva

!ª

Según el IX Plan de la Nación, la convivencia. ~electiva Y
cooperación comunitaria requieren de un proceso de edu~ac10~ qu~ ~otenc1e
las capacidades y actitudes de los individuos para asunur el _eJerc1c10 pleno
de sus deberes y derechos como ciudadanos. Es con este mst~en~o de
responsab1·1·d
1 ad compartida Comunidad-Estado con que las . orgaruzac1ones
. •,
· l
comunales de las zonas pobres servirían de vías para l~ p~rt1c1pac1~~ so~1a
y la relación con el Estado. Esta dimensión esboza las s1gu1entes pohticas.
• Mejora de los servicios públicos y del ambiente urbano.
• Asistencia habitacional.

338

Con estas políticas se puede observar muy claramente que el Estado
venezolano apunta de una manera prioritaria a darle respuesta, por un lado,
al problema de la pobreza, y por otro, a la pérdida de solidaridades entre
esta organización estatal y la sociedad, y entre ésta misma.

¿La política social del Estado distribuidor?

En el contexto de toda la experiencia rentista venezolana se podría
señalar que el Estado distribuidor ha impulsado algunas líneas de acción de
política social, orientadas al asistencialismo. Estas estuvieron adscritas unas,
y están otras, a diferentes burocracias ministeriales. Por ejemplo, la
Asistencia y la Seguridad Social 8 fue dirigida por el Ministerio de Sanidad y
Asistencia Social (MSAS) y organismos de la administración
descentralizados, tales como el Instituto Venezolano de los Seguros Sociales
339

�(IVSS) y el Instituto Nacional de Nutrición (INN); la política d~ emple~ _P~r
el Ministerio del Trabajo y la Oficina Central de Personal, el pnmero dirigia
el empleo correspondiente a la empresa privada, y la otra, el empleo público;
la educación es administrada por el Ministerio de Educación, y en un
tiempo la educación técnica por el Instituto de Cooperación Educat~va
(INCE); y recientemente la política familiar y el desarrollo social,
9
coordinada por el Ministerio de la Familia •

,..

.

En base a las características de los gobiernos democráticos del país,
podemos precisar, a la luz de algunos compo~entes de, evaluación de
políticas sociales, que el Estado venezolano a p~ir de la decada de ~~s 80,
más que sistematizar una política orientada al bienes~ de la pobl~cion, lo
que ha hecho es enunciar objetivos para el abordaje de los diferentes
problemas sociales. Vemos así cómo en el VI ~lan de_Nación (1,981-~985) el
aparte relacionado con el Desarrollo Sectonal Social pone enfasi~ ~n la
familia, la infancia y la juventud, así como en el desarrollo y fortaleclilllento
de la Seguridad Social. El siguiente, el VII Plan de Nación (1984-1988),
orientó su política social en dos vertientes; la una, la estrategia social, cuyo
objetivo fue alcanzar una sociedad más justa, tuvo como proyectos el
combate a la pobreza; el acceso a una educación más creativa, el
mejoramiento de la calidad de la atención a la salud; la racionalización ?el
proceso de desarrollo urbano y el impulso ~ la genera~i~n de e~pl~os y bien
remunerado. La otra, la estrategia polztica, definio su objetivo en la
profundización de la democracia y la descentralización. Fue durante este
periodo que el Ministerio de la Familia logra institucionalizarse. De esta
manera, entre el carácter distribuidor clientelar de la renta petrolera a causa
del monopolio de los partidos políticos en el seno del poder de los actores
estatales y los objetivos anteriormente expuestos, se evidencia una ~gidez
en su aplicación, que lejos de solucionar la pobreza, la reprod~Jo. No
obstante que la Constitución Nacional del país ( 196 ~ )_, en el Capi~o ~
(Derechos Sociales), establece la protección de la familia Y del matrimomo,
del niño y la salud, así como el derecho a la educación y_la cultura de ~odos
los ciudadanos; las políticas emanadas de los diferentes penodos
gubernamentales han sido parte más de un me~~smo de re~~ción de los
grupos sociales de poder estatal, que ha permitido a la poblacio~ l~grar el
acceso de una fonna residual a recursos escasos de orden economico, que
del cumplimiento real de los tres objetivos básicos de toda ~~lítica ~o~ial:
satisfacción de las necesidades básicas de toda la poblacion, objetivos
económicos y no económicos, orientados a mantener ingresos mínimos
regitlares y medidas de redistribución progresiva de recursos a objeto de
minimizar la brecha entre pobres y ricos.

340

Basándonos en el esquema de John Crane (1982) sobre los
paradigmas de inves~gación y aproximaciones de evaluación de políticas, se
p~e~e constatar a mvel de la valoración de la política social del país, lo
sigwente:
-

En cuant~ a la inclusión de los sectores concernidos, las políticas han
est~do onentadas a satisfacer objetivos políticos grupales y no de la
sociedad en el largo plazo. Aunque los sectores sociales más
beneficiados han sido los pobres urbanos de las grandes ciudades
(Caracas, Maracaibo, Valencia, Maracay, Barquisimeto), los actores
estatales han orientado sus preferencias con criterio utilitarista dado a
que ello ha permitido poner en práctica la regitlación del Estado'a través
del clientelismo y del manejo de una estructura de poder importante
para la reproducción social, tal es, la manipulación de la nación
el~ctoral, Y algunos grupos de interés como los sindicatos, las empresas
pnvadas y las asociaciones profesionales.

-

Al hablar de adecuación nos referimos a que el Estado distribuidor
v~nezolano no ha cumplido objetivos cualitativos en cuanto a política de
bienestar. Por el contrario, su intencionalidad ha sido guiada por el
~xces~ de recursos generados de la renta petrolera, razón que nos hace
mducir que el costo económico de la política social del sistema
democrático ha sido demasiado alto.

-

E_l sistema político venezolano se ha caracterizado por no ser equitativo
m desde el punto de vista económico, ni social, ni político. Esto se
expresa justamente en el momento que se evalúa la distribución de
beneficios y riesgos entre los diferentes grupos o personas involucrados
en _la~ ~olíticas sociales. Se ha podido constatar, según estudios
soc10logicos elaborados, que muchos recursos dirigidos a sectores
sociales son desviados a otros sectores en vista del clientelismo
electoral. Esta situación plantea el problema de la eficacia de la política,
puesto que los grupos favorecidos no están en concordancia con los
objetivos de la política.

-

Otra valoración importante a considerar es la implicación democrática
de los grupos sociales objetivos. Dicho de otra manera: considerar si
éstos están involucrados en la planificación, ejecución, mejoramiento,
fin~lización ~ evaluación de los programas generados por la política
social. En vista de que el Estado distribuidor venezolano se ha
caracterizado por el exceso de centralización y ejecutivismo ha
permitido que los actores sociales de la sociedad civil no encue~tren
espacio para impulsar sus propuestas democráticamente. Ello ha
341

�generado que el Estado se ha constituido en actor protagónico de todo el
proceso de la política social y económica.

A manera de síntesis

Esta reflexión, basada en el análisis del funcionamiento del Estado
venezolano, nos conduce a reafirmar que éste, a causa de su especificidad,
ha distribuido recursos proveniente de la renta petrolera sin darle un sentido
social de justicia. Cuestión que permite inferir que todos los gobiernos de la
democracia del país, a pesar del reciente intento de transformación del
sistema político, han producido políticas sociales que lejos de satisfacer las
grandes lineas maestras de la Constitución Nacional, lo que han hecho es
reproducir el esquema bipolar de la injusticia en la sociedad: la cada vez
más distanciadas pobreza y riqueza, reguladas por actores estatales que
dictan las directrices de acción así como sus objetivos grupales. De esta
manera, compartimos la reflexión de Alain Touraine cuando afirma que el
«Estado «movilizador» en América Latina ha unido en él objetivos políticos,
económicos y sociales. Lejos de separarlos, la organización estatal ha
querido integrar política económica y política social, modernización y
reforzamiento de la sociedad nacional, en un modelo único, elaborado por el
Estado ante que negociado por los propios participantes sociales a nivel del
parlamento» (1994:50). Por eso debe surgir, en la reforma del Estado
distribuidor venezolano, una dimensión de la política social que esté ligado
al replanteamiento del desarrollo, es decir al sentido integrador del
fenómeno. Esto implica que la «política social bosqueje una idea de política
desde la sociedad, entendida como un pacto entre las organizaciones
sociales, los gobiernos de los estados y los municipios» (Gabriel Torres,
1996:71). También que se parta de una definición amplia, donde se retomen
las nociones de actividades, de actores (no solamente acciones emprendidas
por actores gubernamentales), de problemas y de soluciones, articulándose
en una dimensión cualitativa de la evaluación que complemente la
dimensión cuantitativa. En otras palabras, es hacer menos público a las
políticas sociales. Se trata entonces de un Proyecto Nacional de Desarrollo
Social que no signifique una política asistencial destinada a ayudar a los
pobres a soportar su pobreza, sin rebelarse ante el obsceno enriquecimiento
de quienes ya lo son por nacimiento y otras ventajas (Manuel Caballero,
1997). Si repensar el Estado quiere decir reducir su acción en la sociedad,
repensar el Estado «distribuidor» en Venezuela significaría entonces que el
exceso de regulación de los actores gubernamentales sea minimizado con
objeto de democratizar con justicia la vida social, política y económica de
los actores sociales civiles de la sociedad. Así, al decir como Bernardo
Kliksberg ( 1998), se estaría planteando la necesidad de reconstruir el
342

Estado, avanzando hacia un "Estado inteligente", un Estado eficiente
centrado en papeles estratégicos para la sociedad en el que uno de ellos se
hallaría en el campo del desarrollo social. Sólo así se garantizaría la siembra
del petróleo con rostro social. Es el gran reto del nuevo gobierno electo el 6
de diciem~re de 1998 al plantearse como uno de los objetivos la
convocat_o,na a una Asamblea Nacional Constituyente que tenga como fin la
refundac10n de Venezuela sobre la base de la democratización del sistema
político, así como la combinación de la iniciativa privada y el libre mercado
con el compromiso social que alega debe tener el Estado.

Notas bibliográficas
1
_

Según Mirian_i Kor?Iith y Daniel H. Levine (1995:37,38), el término sistema de partidos

tien~ _cua~o ~~s1ones: 1.- los partidos son la herramienta básica de Ja acción y

movihzac1on ?~htica; 2.- esto asegura que el consentimiento y los votos sean Ja política

central ~ legitima; 3.- la dominación de los partidos figura en la metodología política
prevalec1~te alrede~~r de la p~opaganda, en las elecciones y ahora en Ja mass media; y 4.como. P~'.dos pohticos dommantes, ellos se convierten en la principal agencia para la
orgamzac1on y desafio de los conflictos políticos.
2

Desde su origen, la democracia venezolana recurrió a un sistema electoral clásico: el voto

por planchas cerradas de partidos, con asignación proporcional de los puestos parlamentarios.
'. Los actores c~aves varían_ en función de su práctica. Sin embargo, el esquema característico
~cluy~, ademas ~el gobierno, los principales partidos políticos (representados por sus
direcciones nacionales); el sector de los empresaríos privados capitalistas
(FEDECAMARAS), . el sector de los trabajadores (CTV), el Ejercito y la Iglesia
(representados por la Jerarquía) (Juan Carlos Rey; 1988:203).
4

La _«~iembra del petróleo», s~g~ Asdrubal Baptista y Bernard Mommer (1987), presenta
d?s ~1S1ones peif~ctamente delurutadas. La primera perspectiva, expuesta por Arturo Uslar
P~~ en 1936, estima que el destino deseado de la renta es el de la inversión productiva. Esta
vis1on e~ _expresada por la élite venezolana partiendo de la tesis del desarrollo capitalista de Ja
producc,1~n y de la productividad. La otra visión, salida de los movimientos populares
democraticos en Ven~zuela a partir también de 1936, expresa que es necesarío que la renta
~etrole~a . se . _con".r~~ce en una política de distribución popular así como en una
mdustnal1~~1on dirigida por el Estado, la cual cumpliría entonces la función de disolver al
sector tradicional de 1~ econo~a y de crear un mercado nacional con una alta capacidad de
co?1"ra. Esta perspectiva populista es la que ha reinado durante la historia contemporánea del
pais.
1

La políti~a basada_ en el _)ran viraje" representó el octavo Plan de la Nación (1989-1994), el
cual ~~to a la sat1sfacc1on de las necesidades alimentarias de la población de una manera
eco~o~ca Y segura sobre la base de una agricultura eficiente y competitiva mediante un
crecuruento acelerado y sostenible.
6

A un mes de iniciado el segundo gobierno de Carlos Andrés Pérez (febrero-1989), así como
de haber puesto en marcha el Programa shock de ajuste estn,ctural, se produjo una reacción

343

�violenta en la sociedad, con un estallido anárquico, "el caracazo". Por otro lado, las tentativas
de golpe de Estado, una en febrero y otra en noviembre de 1992, la primera liderizada por el
Coronel Hugo Chavez Frías, hoy presidente constitucional de Venezuela, así como las
reacciones de conformidad de los ciudadanos, hacen constancia del agotamiento de la élite
política del país, expresada por la falta de legitimidad tanto a nivel de las instituciones como
de los dirigentes políticos.
A través del programa denominado Agenda Venezuela, el gobierno de este país inició a
partir de 1996 un conjunto de medidas socio-económicas con el objeto de alcanzar la
estabilidad macroeconómica y la recuperación social. Este programa se ha basado en las
redes de servicios sociales fundamentales tales como educación, salud y vivienda, llevándose
a cabo con la meta de cubrir las necesidades de tres millones de familias. Los programas
sociales son los siguientes: programa de subsidio a la familia, el programa de nutrición en las
escuelas, el programa de donación de uniformes escolares, el programa de cuidado diario de
los hogares. el programa de subsidio para el transporte escolar, el programa de desayuno y
comida en las escuelas, el programa de ayuda a la madre para la alimentación de los niños, el
programa de protección del ciudadano viejo, el programa para las personas retiradas, el
programa estratégico de nutrición, el programa de empleo para los jóvenes, el programa de
ayuda social, el programa de ayuda de materiales médicos, los programas de provisión de
medicina.

7

En diciembre de 1997 se promulgó la «Ley Orgánica del Sistema de Seguridad Social
Integral», donde se establece que el órgano de dirección del Sistema de Seguridad Social
Integral es el Ministerio del Trabajo y la Seguridad Social.
8

"'

9 Durante la presidencia de Luis Herrera Campins (1979-1984) se designó a una ministra de
estado para la participación de la mujer en el desarrollo. En los dos períodos siguientes este
ministerio de Estado fue creciendo e institucionalizándose hasta convertirse en lo que hoy es
el Ministerio de la Familia, cuyo objetivo principal es el de realizar y promover acciones
destinadas a la protección de la familia. así como el de la integración al desarrollo socioeconómico del país (Art. 38, Ley Orgánica de la Administración Central, 1995).

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'

345

�MONISMO, RELATIVISMO, PLURALISMO

s

a Arturo A los 30 años de la Constitución democrática. La participacón política en la
::v~
Vene~ela, Revista SIC, Centro Gumilla, año LN, No. 531, enero-febrero, 1991.
0

Isaiah Berlín y la filosofia de la cultura
Dr. Mario Teodoro Ramírez
Universidad Michoacana
de San Nicolás de Hidalgo
Nuestra cultura es nuestra; las culturas
son incomensurables; cada una es
como es, infinita en valor, como lo son
las almas a la vista de Dios.

I. Berlin1

Introducción

Las posiciones relativistas y pluralistas ganan cada vez más terreno en
el campo de las discusiones culturales. Diversas razones dan cuenta de este
triunfo: crisis de ideologías y proyectos sociales de corte universalista,
generalización de la idea democrática, ampliación de los procesos de
comunicación intercultural, movimientos migratorios y consolidación del
multiculturalismo, etc. Sin embargo, persiste en ciertos ámbitos y desde
ciertas perspectivas teóricas una desazón respecto a la validez del pluralismo
y respecto a las posibles o reales consecuencias negativas del relativismo
cultural -caos "ideológico", relativismo moral, nihilismo, regresiones
nacionalistas, conflictos bélicos.2 Estas preocupaciones no están
necesariamente ausentes en quienes sostienen concepciones relativistas y
3
pluralistas. Inclusive, no está ausente una preocupación por el
replanteamiento de los aspectos comunes a las diversas culturas y por la
necesidad de hacer posible (teóricamente, pero también prácticamente) la
comunicación y comprensión interculturales. Que lo anterior podría
llevarnos -después del escabroso pasaje por el relativismo y el pluralismo- a
la conformación de una nueva perspectiva universal, es algo que todavía no
podemos anticipar; lo que sí podemos hacer es afinar nuestros conceptos y
precisar nuestras expectativas.
Para ese objetivo nos parece útil retomar algunas ideas de Isaiah
Berlin, uno de los pensadores más reconocidos de los últimos años, y que
posee la rara virtud de combinar en sus escritos originalidad y profundidad
con pertinencia y claridad. En principio, nos parecen muy atinados los
argumentos que presenta Berlin en contra de la tradición "monista'' de la
filosofía occidental y, específicamente, en contra del "monismo
epistemológico". Damos cuenta de estos argumentos en el primero y
346
347

�segundo apartados de este trabajo para en seguida -tercer apartadoocuparnos de la defensa que Berlin hace de la especificidad e irreductibilidad
del conocimiento histórico-cultural. En el cuarto apartado abordamos el
asunto central de nuestra reflexión: la distinción que propone Berlin entre
"relativismo" y "pluralismo" y los argumentos que presenta a favor de una
posición pluralista (tanto en los planos epistemológico como histórico y
moral). Sobre esta base analizamos en el quinto apartado su planteamiento
respecto a la tensión entre libertad y reconocimiento, marco donde ubicamos
aspectos de su teoría política relativos a la discusión sobre el "nacionalismo"
y la relación entre culturas. Finalmente, en el sexto apartado hacemos una
serie de observaciones sobre el valor y las consecuencias del "pluralismo"
berlineano para afrontar y permitir aclarar diversos problemas relacionados
con la diversidad cultural, el conocimiento intercultural, y los aspectos
políticos y morales de la interculturalidad.

1. Crítica del racionalismo monista
Aunque la crítica epistemológica al racionalismo y, en general, al
pensamiento moderno-ilustrado se ha convertido en un truísmo de nuestra
época y se la ha llegado a identificar a veces con ciertas corrientes de
pensamiento concluyentemente antirracionalistas, existen pensadores, como
Isaiah Berlin, que por su filiación filosófica o por su estilo y talante intelectual
están libres de la sospecha de radicalismo o irracionalismo. Berlin llama la
atención por su capacidad para plantear o replantear de manera precisa algunos
de los problemas filosóficos básicos de nuestro tiempo y por su aptitud para
hacer ver el significado vital, el alcance humano, de ciertas discusiones teóricoconceptuales aparentemente abstractas. En todo ruomento Berlin ha hecho de la
"actitud crítica" la condición tanto como el efecto del pensamiento filosófico.
Esto significa que para él la tarea de la filosofia es comprender los problemas y
clarificar nuestra situación (teórica o práctica) antes que tratar de dar
4
"soluciones" o explicaciones últimas. Esta suposición -la de que es posible
encontrar respuestas últimas y únicas- subyace a la teoría positivista del
conocimiento, al pensamiento ilustrado moderno y, en general, a toda
"ilustración", esto es, a toda concepción racionalista monológica, ya en la
epistemología, en la vida práctica moral o en otras formas de pensamiento no
filosóficas como la religión.
Con la expresión "racionalismo monológico" designamos lo que Berlin
llama la "tradición central" del pensamiento occidental, "que se remonta por lo
menos hasta Platón", y que, según nuestro filósofo, puede caracteru:arse en
tomo a tres suposiciones básicas:

348

(a) que para todas las preguntas genuinas hay una y sólo una respuesta
verdadera, y que t ~ las demás son desviaciones de la verdad, y por lo tanto
falsas; esto se aplica tanto a las preguntas que tienen que ver con el
comportamiento Y el sentimiento, es decir, con la práctica, como a las que
tienen que ver con la teoría y la observación -preguntas de valor tanto como de
hecho-; _(b) que las respuestas verdaderas a tales preguntas son por principio
cognoscibles; (c) que estas respuestas verdaderas no pueden oponerse entre sí
pues una proposición verdadera no puede ser incompatible con otra; que'.
Juntas, estas respuestas deben formar un sistema armonioso. 5
. En suma, podemos decir que la tradición occidental dominante es: a)
morusta en cuanto a la verdad; b) racionalista en cuanto al procedimiento
cognoscitivo, y c) uniformista o universalista en cuanto a los resultados del
conocimiento. Cabe destacar que Berlin comprende de este modo no solamente
un programa epistemológico sino también una concepción ética o una filosofia
práctica, misma que se remonta igualmente a los orígenes de la tradición
occidental. En términos prácticos -morales o políticos- el racionalismo
monológico funciona con la idea de que existe una forma de la ''vida perfecta"
~ de la '_'sociedad perfecta", que es única, universal y necesaria, verdade~
mdependientemente de que se haya realizado o no, de que pueda ser realizada 0
no, válida "para todos los hombres, en todas partes, en cualquier tiempo".6
. Los, ?ºs aspectos o momentos del racionalismo monológico -el
ep1stemologico y el moral- se encuentran íntimamente vinculados e incluso se
refuerzan mutuamente, por lo que la critica de uno involucra necesariamente la
crítica del otro. Particularmente Berlin está interesado en observar las
implicaciones p~áctico-morales de esa crítica. Pues las consecuencias negativas,
nefastas en algun momento, del monismo son más preocupantes en el plano
moral que en el epistemológico. El "monismo ético" ha sido, según Berlin, la
fuente de las diversas visiones "escatológicas" o "utópicas" de la vida
histórica Y social, y es responsable en gran medida de la mayor parte de los
procesos sociales autoritarios, sectarios, violentos y hasta criminales que se
~ dado en la historia de la humanidad. Cuestionar esta persistente y casi
msuperable visión de las cosas es uno de los aportes imprescindibles del
pensamiento crítico-filosófico a la sobrevivencia del ser humano. Ahora
bien, no obstante la precisión y contundencia de la critica de Berlin al
racionalismo, él no va a defender en un ningún sentido una conclusión
irracionalista; por el contrario, va a tratar de mantener y defender -y en primer
lugar de comprender- la diferencia entre una actitud irracionalista meramente
'.'romántica", igualmente ahistórica y monológica, y una críti~a racional,
informada históricamente, de los límites e insuficiencias del ''racionalismo
mon~lógic~"- Precisamente, el uso por nuestra parte de esta expresión nos
permite dejar abierta la posibilidad de definir otra forma de racionalidad
(obviamente no "monológica", no monista).
349

�2. Critica del monismo epistemológico
La versión contemporánea más famosa del racionalismo monológico es
el "positivismo lógico" o "neopositivismo". A ella dedica Berlin, en sus
primeros escritos, una critica acuciosa. Según él, el positivismo lógico se
caracteriza porque realiza una doble reducción: en primer lugar, reduce toda
forma de conocimiento a una que se considera básica o paradigmática (el
conocimiento científico-natural); en segundo lugar, dentro de esta última busca
reducir los diversos componentes del proceso cognoscitivo a unas unidades
elementales, fundamentales -las proposiciones atómicas o de "contenido
empírico"-, de las que supuestamente todo provendría, y que proporcionarían
la justificación última de la validez del conocimiento. Con gran perspicacia
refuta Berlin la teoría empirista del conocimiento, mostrando cómo, a pesar de
las declaraciones explícitas tal teoría se encuentra profundamente comprometida
con la gran tradición de racionalismo monológico del pensamiento metafisico.
En el artículo «Traducción lógica», y en otros materiales incluidos en
Conceptos y categorías, Berlin muestra una rara capacidad para moverse
críticamente y con originalidad en el ámbito de la filosofia analítica. Profesor
también en Oxford, Berlin tuvo oportunidad de conocer y tratar a dos de los
más importantes representantes de esa tradición: A.J. Ayer y J. Austin. Esto le
permitió tener una comprensión aguda de los aportes y el valor de la filosofia
analítica tanto como de sus límites y eqtúvocos. Así, su perspectiva rebasa los
lugares comunes de la crítica al positivismo lógico -el formalismo logicista, la
exacerbada negación de la metafisica, o la fascinación por la claridad y el
rigor- para concentrarse en el carácter problemático y hasta absurdo de algunos
de sus supuestos y consecuencias.

.. .

Particularmente Berlin se dirige a la llamada teoría empirista del
significado, fundamento de la epistemología neopositivista. La idea de que
las únicas proposiciones de nuestro lenguaje que tienen significado son las
"proposiciones empíricas" (empirismo "deflacionario"), o bien de que todas
las proposiciones se pueden traducir, con reglas y referentes ad hoc, a
proposiciones empíricas (empirismo ''inflacionario"), no es una tesis
simplemente errónea: es un programa filosófico cuyas intenciones de fondo
-monistas y reduccionistas- resultan cuestionables, esencialmente inviables
y, al fin, carentes de sentido. Las "intenciones de fondo" -los supuestos- de
la teoría empirista del significado son, según Berlin, las siguientes: l) la
teoría del lenguaje como correspondencia, es decir, la suposición de que
existe algo así como un función básica -y tendencialmente única- del
lenguaje que sería la de "reflejar" o "describir'' la realidad, a partir de lo cual
otros usos del lenguaje (no descriptivos, sin '·correspondencia") resultarian
incomprensibles o puramente accesorios; 2) "la falacia jónica'', esto es, el
350

supuesto propiamente "metafisico" del positivismo, que consiste en asumir
la vieja creen:ia de _que la r~-~d está compuesta por "entidades" básicas y
elementales, constituyentes últimos que nuestro lenguaje y conocimiento
~bieran poder re~ejar al fin; _Y 3)_ "la búsqueda de la certeza", supuesto que
sigue de los antenores y los smtetiza en términos de teoría del conocimiento
científico consiste en creer que la tarea de la ciencia estriba en alcanzar unas
"proposiciones incorregibles", esto es, unívocas, exactas y plenamente
"garantizadas". Según Berlin, este supuesto, como los dos anteriores no
tiene sentido, pues "para decir algo significativamente acerca del m~do
tenemos que traer a colación algo que ya no es la experiencia inmediata (se~
lo _que fuere lo que signifique 'inmediata'); a saber: el pasado y el futuro, y
obJetos ause~tes '!. otras pe~sonas,_ y posibilidades no realizadas, y juicios
gen~es e hipotet1cos, y as1 sucesivamente". 7 Como no podemos evitar esto,
es decrr,_ ~orno en t~o _proceder cognoscitivo tenemos que dar por supuestas y
hasta Utilizar propoSiciones que no son incorregibles, resulta que "la única
manera de estar absolutamente seguros consiste en no decir absolutamente
nada".ª Es a esta pureza silenciosa a donde nos conduce tendencialmente la
teoría empirista del conocimiento.
Cabe insistir en que la clave de la crítica de Berlin debe buscarse por el
lado de los "supuestos" del positivismo lógico que él se propone esclarecer, y
no solamente por el lado de los limites de los procedimientos empíricos o
formales de la verificación o corrección de las proposiciones. La limitación de
estos procedimientos no tendría que ver con que hubiera una "resistencia" de lo
rea_} a nue~ dis~sicione~ cognoscitivas o una condena de nuestro lenguaje a
la mexacntud, a la incapacidad de "describir''. Tiene que ver con el hecho de
que cualquiera de los elementos de nuestro lenguaje sólo tiene sentido en
relación con otros -no hay lo "cierto" o "incorregible" sino porque hay también
lo• ""ft'ft-"
1cm,u , 1o. "dudoso" , 1o " corregi'ble", lo meramente ''probable", etc. Y,
c_iertamente, nmguno de estos elementos puede ser absolutizado y "separado" a
nes~o de perder su capacidad para significar algo coherente. En otras palabras,
Berlín ~mparte -quizá sin proponérselo- la tesis hermenéutica (gadameriana)
que sostiene la preeminencia de la "comprensión" sobre el "conocimiento'' y
los elementos "empírico-positivos" que él nos aporta.9 Ciertamente, su
perspectiva no deja de ser propia y se distingue claramente de ciertas
radicalizaciones hermenéuticas en que para él la preeminencia de la
"~~prensión ~el sentido", es decir. la preeminencia de nuestro lenguaje en sus
múlnples funciones sobre alguna de éstas no elimina la posibilidad de que
~o~ hablar de verdad, objetividad o confiabilidad respecto a los
conoclilllentos que las diversas ciencias nos proporcionan. Lo que dice Berlin
su tesis hermenéutica, es solamente que para que una "proposición empírica':
tenga "sentido", es decir, comprensible para un ser humano, es necesario que
haya en nuestro lenguaje otras proposiciones distintas de las empíricas y que
reconozcamos que ellas también tienen "sigrúficado". Así pues, sostener-como
351

�-=-Mln función del lenguaje es la
·· ·
que una deteTI.lllilllU4
hace el neo~siti~~o- . te" seria como sostener, por eje°:'plo, ~ un
"fundamental o e t e ~ .
ue en consecuencia, el sistema
organismo no se mantiene smd ~e~tarst~ yq
éstos deben "reducirse" o
digestl·vo "determina" a los emas'lsi e
''traducirse" en los términos de aque ·

q:ie

d .sta metafisico cualquier búsqueda de
Igualme~te? desde el p~~.~ :sulta también un afán absurdo. Pues, si
"componentes últimos de la reali
,
d finir x? Tendríamos que hacerlo
,
x'
·cómo podríamos e
.
e•
ul
''todo no es mas que ,. ~
''n s x" pero entonces la 1orm a
necesariamente en relac1on ~ algo ~e tiºod e Debemos aceptar que la única
.
ul r::...1
imposible o smse111 o.
.
d
morusta res ta éllsa,
.
estro conocimiento del mun o
manera de hacer que _nuestro len~ ;;,;~pción de la realidad una postura
tengan sentido es asunuendo en nue l
este pluralismo básico no está
''pluralista". Sin em~argo, cabetalac ~o=da de ciertos componentes en tal
afirmando que la realidad como
es
.ón de ue hay una pluralidad
o cual número; solamente establece ~~ l~ asunc1. dibl2 para la posibilidad de
de seres o modos de ser es una condicio~ im¿re:~eza de la argumentación
nuestro conocimi~nto y _n~estro len~~- a las condiciones del pensamiento-,
pluralista de Berlin es l~g,ca -se reafi.rmaciones a priori sobre lo que existe o
no ontológica o metafisica-no hace
no existe en el mundo-.
.
,
sitivista es insuficiente como teoría del
Así pues~ la ~p1stemologia ~:po teoría del conocimiento en gen~.
conocimiento c1&lt;:°tifico ~ ~s r,arci :mo a de la "ciencia unificada"- Berlin
Al ''monismo ep1stemolo~co -el .P , ~ta ara asumir y comprender la
opone una "epi~mologta pl~~~oc~e!to científico, de corte empirista
complejidad del ID1smo proce~ e cdar d
ta de otras formas y modos del
y natmalista, y para hacer posible, y
e cuen
,
conocimiento humano.

3. Pluralismo epistemológico y conocimiento histórico
.
.
de la crítica al "monismo
Una consecuencia impo~te
y replantear la diferencia
, . ,,
que nos permite retomar
. .
l
epistemo ogico es
.d d 1 todo entre el conoc1ID1ento
fundamental, nunca ace~ta_da y ahis~t' ·ªco e entre '"las ciencias" y las
. ,
l conoc1ID1ento
s on '
.
,
científico Y e
.
ensadores de nuestro tiempo que mas
"humanidades". Berlm es un~ de
dad especificidad cognoscitiva de
han contribuido a de~ender la rrre,, uclti ihi~st ·a antropología, la psicología,
" .
as humanas - a
on ,
ºfi .
las llamadas c1enc1
.
.
. . s do , ticas del cientl cismo
etc.- frente a las prete°:5iones imp~n~1stade~de s~inicios en la Ilustración
moderno. Básicamente este ha ~onsis o, e osible y necesario aplicar los
del siglo XVlli, en la cre~ci~ d~;~:l :o~ocimiento científico al campo
métodos, supuestos y proce 1ID1en

¿ºs tr y

352

de lo social-humano, a fin de alcanzar en algún momento un saber en este
campo tan preciso y exacto, y con capacidad de explicación y predicción tan
firme, como el que nos ofrecen las ciencias naturales. Esta pretensión no es
solamente parte de un programa epistemológico, expresa más profundamente
una cierta forma de entender al ser humano, cuyos supuestos principales, y
no puestos en duda por el cientificismo ilustrado, serían: a) que la
humanidad es una sola y la misma en cualquier circunstancia y en cualquier
época (que hay algo así como una ''naturaleza humana", una "entelequia"
que subyace a las diversas, casi infinitas, modalidades en las que el ser
humano se realiza en el espacio y en el tiempo); b) que a lo largo de la
historia esa humanidad única ha ido avanzando paulatinamente, en un
sentido teleológico-progresista, hacia estadios de mayor conocimiento y
perfección, superando definitiva y felizmente estadios de oscuridad,
ignorancia y fanatismo; y c) que, por ende, los rasgos esenciales y superiores
de esa "naturaleza humana" son aquellos que tienen que ver con el desarrollo
de las capacidades intelectivas y cognoscitivas y con las posibilidades
transfonnadoras y liberadoras de la acción práctico-técnica. Desde este
punto de vista, para un historiador ilustrado (Voltaire) hay bien poco que
indagar: ''la historia es un desierto árido con unos cuantos oasis''. 1º La
mayor parte de ella puede ser tranquilamente desechada: "¿quién quiere
saber acerca de Salmanasar o Mardockempad?", ¿y de tantos e inacabables
datos relativos a acontecimientos fútiles, pasiones terribles, hábitos
incomprensibles, mitologías exóticas, visiones infructuosas? En fin, la
Ilustración -y todas sus variantes posteriores- sólo hace posible la aplicación
de los métodos científicos al campo de lo humano a condición de
desvirtuarlo, de suplantarlo por algo en que ya no se reconoce en lo que
verdaderamente es.
Otros pensadores contemporáneos de la Ilustración denunciaron desde
entonces esa suplantación, esa visión fundamentalmente errónea de lo que es
el ser humano y de nuestros medios para "comprenderlo". Berlin ha
dedicado diversos trabajos a recordar y revalorar las concepciones, a veces
oscuras y en aspectos equívocas pero siempre agudas y profundas, de Vico y
Herder. Autor de una verdadera revolución intelectual, Vico introduce la
idea -mantenida y desarrollada por posteriores pensadores historicistas y
humanistas- de que la tarea del historiador no es relatar una serie de hechos
Y ordenar una serie de datos sino tratar de aprehender las intenciones
humanas que se ocultan detrás de esos hechos, los valores, las ideas, y las
fonnas de vivir y sentir de los actores de aquellos acontecimientos, mundos
o épocas. Y sólo este conocimiento nos enseña lo que realmente son los
seres humanos, lo que son sus obras, sus actuaciones, sus culturas. Para
Vico, "comprender la historia es comprender lo que los hombres hicieron en
el mundo en que se encontraron, lo que exigieron de él, cuáles fueron las
necesidades sentidas, las metas, los ideales". 11 Pero, ¿cómo podemos obtener
353

�..

este conocimiento?, ¿cómo podemos acercamos a otras mentes? Vico no
creía que fuera imposible, ni siquiera que planteara mayores problemas. El
caso es que podemos hacerlo; que contamos con el lenguaje y con diversas
formas de expresión de la vida espiritual. Basta que "imaginemos" cómo es
la experiencia del otro. Es la perspicacia imaginativa -en las antípodas del
entendimiento analítico- el modo de conocimiento propio de la historia y del
conocimiento humanístico en general. Sólo ella nos permite y asegura que
estamos en el punto de la cuestión: acceder al mundo de otros hombres y
otras mujeres y comprenderlos como tales. Esto lleva naturalmente a una
visión de la pluralidad, irreductibilidad e inconmensurabilidad de las épocas
y las culturas. Dado que cada época o cada cultura debe comprenderse a
partir de ella misma, es falaz suponer que existe una sola cultura, la misma
para todos los seres humanos, y es también inaceptable, como desarrollará
posteriormente Herder, ya en la época del romanticismo, que podemos
comprender aspectos de una cultura separados de la "totalidad" que
conforman. "Cada cultura tiene su propio y único Schwerpunkt ('centro de
gravedad'), y al menos que lo tengamos a nuestro alcance, no podemos
entender su carácter o valor". 12 No hay, por ende, una sola sino muchas
culturas; y ellas deben ser comprendidas a partir de ellas mismas y no de
criterios extrínsecos y ajenos. "El juzgar una cultura con el patrón de otra,
demuestra un fracaso de la imaginación y el entendimiento. Cada cultura
tiene sus atributos propios que deben ser captados por ella misma en su
interior". 13 La tarea del historiador y del humanista en general es
comprender lo propio y singular de cada modalidad de la praxis humana,
tarea ésta que no puede tener otro objetivo más que el de ampliar la propia
comprensión de nosotros mismos en tanto que humanos.
Berlin ha desarrollado por su cuenta las inspiradas tesis de los
filósofos historicistas clásicos. En el artículo «El concepto de la historia
científica» se ocupa precisamente de demostrar que la historia no se ajusta a
los moldes y procedimientos del conocimiento científico. Su forma de
conocimiento no es la deducción. ni la inducción. ni la generalización, ni la
verificación empírica precisa. ni tampoco. ob,iamente, la cuantificación o la
predicción exacta de los acontecimientos. En fin, está fuera de lugar la
expectativa de que el objetivo del historiador sea llegar a ciertas ''leyes
generales'' o '·constantes uni,ersales·· de los fenómenos históricos. Y esto,
nuevamente la vena lógica de Berlín, no por una cierta imposibilidad de
principio. por una falla o defecto de los métodos de que hace uso el
historiador, sino por la simple razón de que tales generalizaciones o
regularidades no tienen sentido ni utilidad y son esencialmente inexactas
respecto a aquello que se trata de conocer: precisamente, la singularidad de
un acontecimiento, lo que él tiene de nuevo y distinto a los demás. La única
manera de acercarse cognoscitivamente a esa singularidad es poseyendo la
rara habilidad para concatenar diversos datos, quizás aleatorios y hasta
354

distantes entre sí, para hacer con ellos una "textura" que permite comprender
y entender lo que se nos da. Este proceder no se parece en nada a ·
d
los del pensamie~to científico. '.'Lo que pasa en el pensamiento
par~ce mucho mas a la operación del sentido común en que entret ·
vanos co
t
. .
,
eJemos
, .
ncep os Y propos1c10nes generales, a primera vista independientes
lo~camente, y hacemos que vengan al caso de una situación dada de l
meJor manera posible". 14 En general, no se trata en el pen.,.,. ....; t hi t, • ª
" 1· ,, -d
•.
= e n o s onco
de exp 1car
e utilizar un esquema "causal" en el se ti.d
,·
b. ·
·
"
n o empmco? ~eti~o- smo de comprender", de adentramos a las razones, motivos
mtenciones ~ pr?yectos de los seres humanos que estudiamos. El uso dei
porque •en• histona, la respuesta a la pregunta "&lt;.,· por que·?"
· , a un
• e n re1ac1on
acontecumento o una acción, funciona más de acuerdo con la manera como
~bran:ios en nu~stra vida cotidiana y comprendemos expresiones tales como
María perdono a Juan porque lo quería". Lo que nos permite entender y
ace~~ esta resp~esta es el modo de ser de nuestra propia experiencia la
posib1hdad
tr
odded vivirhalgo parecido a la relación referida, y , en gener'al,
nues o m o e ser umanos, que nos capacita para entender, o poder llegar
a hacerlo, a otros co~o nosotros. Porque "no soy aquí primordialmente un
observador extern~, smo que yo mismo soy un actor; comprendo a otros
seres human?~• Y se lo que es tener motivos, sentimiento y obedecer a reglas·
porque tambien soy humano". 15
'

i::~~ ;

En fin, lo qu~ ~l . historiador tiene que poner en juego para
~omprender un hecho histonco es lo mismo que siempre está poniendo en
Jueg~ para actuar Y moverse en su mundo, para vivir y convivir con los
demas, darse a entender y entenderse con ellos. Berlm· llama a ta
"capaci.dad" - 1a capacidad
.
es 16
de ser humano- tener sentido de la realidad
~sto es, ~ener "sentid~" para aprehender y comprender una serie c~si
~perc~p~ble Y ª!eato~a de datos, matices ínfimos, gestos evanescentes,
giros mmusc~os,_mtenciones que son apenas un temblor, y a través de todos
ellos J&gt;?der identificar un esti_lo, un idea, un modo de ser O una cultura.
~emasiado numerosos, demasiado complejos, sutiles e indiscernibles entre
si ~sultan esos datos como para ser identificados, mencionados, ordenados
registrados_ Y expuest~s '·en un lenguaje científico neutral". 17 Desde est~
punto de vista, resul~- ~~lmente absurda la pretensión de que el historiador
deba procurar una v1s10n neutral" de los hechos, esto es, que deba tratar de
poner en suspenso sus propios "valores" y ''valoraciones". ¿Cómo podría
enton~es . comprender los valores que constituyen esencialmente la
e~J&gt;C:~enc1a de_ los otros y son un componente fundamental de los fenómenos
~ston~os:, sociales y cul~al~s estudiados? No se trata de que el historiador
..m~r~ic~, , ~~l~a B~~llll, smo de que esté consciente de que por más
ob~etivo Y dis~~e q~e q~era ser respecto a lo que estudia no puede
~bviar su comprension axiológica y su juicio valorativo, ínsitos en su manera
e ser Y comprender el mundo y en sus procedimientos cognoscitivos. Aun
355

�intentándolo, resultará al último que la pretendida objetividad o neutralidad
terminará siendo ella también una "toma de posición" y un tipo de
compromiso valorativo.
Por otra parte, cabe observar, aunque brevemente, que el
conocimiento histórico y la misma acción histórico-social se parecen, tienen
rasgos y supuestos semejantes. El "sentido de la realidad" no es solamente
privilegio y requisito del buen historiador, del humanista. Todavía más, es la
condición y el rasgo del sujeto que actúa socialmente, del político; es aquello
que distingue -y no sólo desde el punto de vista de la eficacia- al buen
político del mal político. Igualmente, el saber del político no es ~ saber
teórico-científico, o un saber de principios y doctrinas abstractas. Existe en
su actuar "un elemento de improvisación, de tocar de oído, de ser capaz de
valorar la situación, de saber cuándo saltar y cuando quedarse quieto, que
ninguna fórmula, ninguna panacea, ninguna receta general, ningún talento
para identificar situaciones específicas como ejemplos de leyes generales,
podría sustituir". 18 Esto significa, y tal es la preocupación ~d~ental de
Berlin, que la historia real (efectiva) no es un proceso detemurusta, que la
humanidad no es una entelequia, y que la verdadera acción político-social es
una aventura creadora, un ejercicio de libertad. Es decir, que la libertad
sigue siendo, a pesar de todos los determinismos cientificistas, ideológicos o
mediatizadores, un rasgo, un valor, un desafio de la acción humana, de la
19
vida social y de la historia.

4. Del relativismo al pluralismo

Cuestionar el monismo epistemológico y la pretensión de cientificidad
en los estudios histórico-sociales, abogar por el uso de la imaginación, la
comprensión y el compromiso axiológico del investigador, ¿no nos lleva a
postular un subjetivismo total, un "relativismo cognosciti~o" y a fin de
cuentas a un "relativismo general" respecto a las cuestiones humanas
básicas? Berlín se cuida de esta implicación. Según él, el reconocimiento de
las peculiaridades y problematicidades del conocimiento histórico-social no
debe atentar contra el sentido de verdad, objetividad y validez que este
conocimiento, como cualquier otro, debe cumplir. Volviendo a sus
reflexiones sobre el pensamiento ilustrado y contrailustrado del siglo XVIII,
Berlin muestra que los creadores del historicismo no avalaban una posición
"relativista". Ni Vico ni Herder veían mayor dificultad en el conocimiento
histórico y en la comprensión de la "diversidad" histórica y cultural de la
vida humana. Es decir, no eran en ningún sentido relativistas
epistemológicos; le resultaría bastante extraña la idea de que '.'no podemos"
tener un conocimiento de la historia y la sociedad, pues, más bien, en el caso
de Vico por ejemplo, creían que se trataba del conocimiento más cercano,
356

profundo y útil que podemos alcanzar (puesto que es verdadero, ante todo, lo
que hacemos). Pero ¿eran relativistas en un sentido axiológico y moral? Es
decir, ¿consideraban que los valores eran históricos, que eran relativos a una
époc~ Y cultura, Y só~~ válidos en sus límites? Berlín responde
negativamente.ª. esta cuestion. Tampoco en un sentido axiológico eran Vico
y Herder relativistas. En verdad, el relativismo tiene que ver con otra cosa:
n? ~on la idea de q~e las épocas y las culturas poseen concepciones y valores
distintos. y hasta mconmensurables, sino con la suposición "de que las
perspectivas de los seres humanos están inevitablemente determinadas por
fuerzas de las que comúnmente no tienen conciencia",2º esto es con la
suposición de que los valores, las ideas, las intenciones y proyectod que los
seres humanos nos formamos para vivir y actuar son, en realidad máscaras
que oc~tan intenciones oscuras, intereses aviesos, conveniencias ~ersonales
o necesida~e~ pedestr_es'. esto es,. que en realidad no son valores. Es por esto
que el relativismo esta siempre signado por el "nihilismo".
Lo que Vico y Herder nos enseñan es otra cosa, según Berlin: que hay
muchos valores. Ellos "nos exigen mirar la vida como abarcadora de una
pluralidad de valores. igualmente genuinos, igualmente esenciales y, sobre
todo, igualmente objetivos; que, por lo mismo, no pueden ser ordenados en
una jerarquía atemporal, o juzgados en términos de una norma absoluta". 21
~sí. p.u~s, :l "~!urali~?1o", a diferencia del relativismo, no niega la
obJettvidad -el valor - de los valores, pero, en oposición al universalismo
monista, no cree que existe una jerarquía axiológica única, objetiva y
absoluta. Lo que es relativo, diverso e irreductible es la ''jerarquía", la
"escala de valores" que caracterizan y definen a una época o a una cultura
··cuestión que, desde luego, conlleva la permanente posibilidad del conflict~
inelu~i~l~ en~e valor~s, así como la incompatibilidad entre las perspectivas
de civihzac10nes diferentes o de etapas diversas de una misma
civilización". 22 Pero éste ya es otro problema.
El relativismo no es entonces la única alternativa al universalismo al
•'unifonnitarismo", remarca Berlín: hay además el pluralismo. Ciertame~te
el relativismo es como una vía de acceso al pluralismo: una sana y razonabl;
conciencia relativista es un requisito casi indispensable para ampliar nuestra
percepción y comprensión de la realidad y especificidad de los fenómenos
culturales. Más que ciego a la diversidad cultural, el "universalista" no tiene
tacto pai:a la cu~tura como tal: todo fenómeno y realidad cultural le parecen
una_,~eahd.~d epifenoménica, secundaria, artificial, si acaso anecdótica, y al
fin irreal . Poner cotos a esta actitud y volvernos más sensibles a la cultura
es el gran aport~ del relativismo. Pero el relativista quiere tirar al niño junto
con ~l agua sucia. De negar que ·•sólo hay una cultura que vale" concluye, a
traves del condescendiente "todo vale igual", que ninguna vale, y que, en
general, "nada vale", esto es, que las realidades culturales no tienen ningún
357

�sentido de objetividad y validez y que únicamente remiten al vaporoso
campo de los intereses, gustos y deseos. Paradójicamente, el relativista
extremo se reencuentra con el universalista abstracto en su común
denegación de la "objetividad", ciertamente propia y específica, de los
fenómenos culturales. Ellos son algo meramente "subjetivo": simplemente
uno cualifica tal rasgo en forma "negativa" (el universalista) y el otro en
forma "positiva" (el relativista). Ninguno está en posibilidades de reconocer
y aceptar un grado de objetividad y validez en las realidades culturales como
tales o bien en cada una de las diversas culturas particulares.
Así pues, el pluralismo consiste en asumir que hay muchas culturas,
muchos y distintos (aunque no ilimitados) sistemas de valores, que ellos no
nos son en principio inaccesibles e incomprensibles y que podemos incluso,
hasta un cierto punto, sopesarlos y juzgarlos; o, al menos, que no podemos
suponer que nos sean totalmente ajenos y distantes. "Hay muchas clases de
felicidad (o de belleza o de bondad o de concepciones de la vida), y a veces
son inconmensurables; pero todas ellas responden a las necesidades reales y
23
las aspiraciones de seres humanos normales". Podemos, naturalmente,
compartir unas visiones y rechazar otras, indignarnos incluso ante algunas.
Pero no podemos decir que no las entendemos. En realidad, lo que se está
sosteniendo cuando se dice que "no podemos entender" otras culturas es que
no podemos aceptar su "sistema de valores", o que no lo consideramos tal. Y
cuando una posición universalista y monista niega la diferencia y diversidad
de los mundos culturales y nuestra posibilidad de comprenderlos, lo que dice
en verdad es que considera inaceptable que haya diversos sistemas de
valores. Y este es el punto medular del monismo: la creencia en que existe,
ahora en algún momento pasado o futuro, un único, definitivo, absoluto y
plenamente "armonioso" sistema de valores. Un sistema donde quedan
superados los conflictos y las contradicciones, donde todos los valores
convienen entre sí, son felizmente compatibles, y no nos plantea otro
problema que el de cómo aplicarlo y dejarnos conducir por él. Este
"idealismo", tan viejo como el pensamiento humano mismo, es fuente de
toda clase de dogmatismos, intolerancia, incomprensión, frustración e
incapacidad de vivir. Es lo que, por fin, debemos cuestionar y sustituir por
una nueva, más humana y realista, concepción de las cosas.
El punto clave para Berlín es que, en el plano de nuestra experiencia
real, los valores no son necesariamente compatibles, que pueden entrar y de
hecho entran en conflicto. Esta situación es, simplemente, inherente a la
"condición humana"; así es y así será siempre, mientras el ser humano sea
humano (y ni siquiera es incuestionable que para un "entendimiento infinito"
no haya conflicto de valores). Identificar un estadio de perfección humana
con la situación en que los conflictos de valores (y quizás, todo tipo de
conflictos) estén resueltos no es un ideal falso o inalcanzable para el ser

humano, es, llanamente, un ideal absurdo. Pues si hay valores es porque
somos seres que actuamos libremente, que podemos eleair d 'dir tal
1
d
· , y d 'd
o~ Y eci
o
cua curso e accion.
eci ir significa que a veces tenemos que optar
un_ valor en contra de otro -sin que éste implique que este otro sea fals~º;
deJe de valer, pues en otra circunstancia podemos actuar al
tr · y
I
t
b, b
con ano.
~o amen e un ~ aro, como calificaba con lucidez Schiller, cree que hay un
'valor absol~to , que va antes que todos, subordina O niega a los demás, }
debe ser realizado cueste lo que cueste. Justicia libertad igualdad
dad
· d d
'
,
, ver ,
1ealtad • pie
a .. etc., son todos valores, a veces, qw·za·s raras, son ·mas
· o
menos. compatibles
entre
sí
a
veces
no·
y
tenemos
d
·d·
,
. . , .
,
que eci rr cuál
prefe~mos, cuales son pnontaríos y cuáles pueden posponerse. "Algunos de
los bienes supremos no pu~den coexistir. Ésta es una verdad conceptual.
Estamos condenados a elegir, y cada elección puede conllevar
· d'da
·
bl ,, 24 ,
. .
•
una per i
irrep~a e · . _Ese es nuestro pnvileg10 y ésa nuestra responsabilidad.
Ele?'mos, deci~os algo, incluso de forma drástica. Pero nunca podemos
olvidar que ha sido una decisión, por ende, "que podemos estar equivocados
~ue . nuestra certeza acerca del efecto de tales medidas conduc~
mvanablemente al sufrimiento, en otro caso evitable, de inocentes". 25 No
hay_ 1_13da peor, m?ral y humanamente hablando, que decir que ciertas
d~~,szones no h?n sido tales, que en realidad son aplicaciones de un mandato
~1vmo, etapas meludibles para alcanzar un ideal impoluto consecuencias
inmutables de la lógica implacable de los "hechos·• 0 de la .:histo · ., N d
de st ti
d d
na . a a
. ~ o ene en ver a ~ntido y razón de ser. Ningún valor hay que pueda
Jushfic~, ~ue pueda legzhm~; de fonna a priori e incontrovertible, el exceso
de sufrinuento. Y la ~oluc1on, la regla básica que nos propone Berlín es
bastante modesta y simple: .
mejor que puede hacerse, como regla
g~ner~I, es mantener un eqwlibno precario que evite el advenimiento de
situa_c1_ones desesperada~, de alternativas intolerables -ése es el primer
reqwsito para una sociedad decente; un requisito por el que siempre
podremos luch~, a la luz del limitado espectro de nuestro conocimiento, y
ª~ de nue~tra imperfecta comprensión de los individuos y las sociedades.
; 1erta hu~ruldad ,,en estos asuntos es muy necesaria". 26 La renuncia a los
grandes _ideales no es una renuncia: es un reencuentro con la vida, un
co~~rom1so con el presente, con los demás que siempre están ahí una
opc1on por nuestro deseo y nuestra libertad.
'

' .L~

5. Libertad y reconocimiento, crítica del nacionalismo

¿Es posible combinar una defensa de la libertad individual y los
d~rec~os humanos. básicos con una posición que reconoce y acepta la
: 1verSidad Y plurahdad de las culturas? Berlin responde que sí, siempre y
uando seamos capaces de pensar con prudencia y creatividad, es decir en
tanto superemos las formas esquemáticas, "cuadradas", unívocas y definit¡'vas

358
359

�del pensamiento. Básicamente se concibe a Berlin, y él así se asume, como
un liberal, en lo mejor de la tradición clásica, en la línea d~ ~ocke, Cons~t
y Stuart Mill. Berlin se identifica particul~ente con el últuno, co~ ~~en
's allá de principios e ideas, actitudes y una aguda sensibilidad
comparte, ma
.
l'b al · 'fi
hacia el problema social.27 Al igual que Mill, para Berlin ser 1 er . si~ ca
primordialmente cuestionar y denunciar todas las forma~ de domm~cion Y
opresión, todas las formas de imposic~ón_ ~ control social, es dec_rr,. todo
aquello que atente contra la libertad del mdividuo -aun aquellas restrl~ciones
que benévolamente plantearían asegurar o encauzar racionalmente esa libertad
en un sentido "positivo"-.
8

y éste es el punto de la teoría de la libertad ~e Berlin.~ Su insistencia
en que no se deben confundir dos conceptos de libertad diametra~ente Y
esencialmente distintos: el concepto negativo y el concepto po~ztzvo. El
rimero -propio de una postura liberal e individualista- es el ~entido ~n el
~ue hablamos de que alguien es libre "de", es decir,_ q~e no esta sometido a
algo, es independiente y no acepta obstáculos y restr1cc10nes al desarr~llo de
sus actividades y al cumplimiento de sus deseos. El se~do es el senndo en
el que hablamos de que alguien es libre "para", es ~ecrr, del uso que v~, a
hacer de su libertad y del sentido que le va a dar. ~qw se pr~gun~ por qwen
es el "sujeto" de la acción libre; el concepto de ~1~rtad ~e idennfica con el
de "autodirección", "autocontrol" o "autonomia :_es libre el ser que ~s
"dueño" de sí mismo y actúa conforme a sus propios mandatos, para m~s
precisión conforme a los mandatos que su razón le indica, pues toda teona
de la "libertad positiva" conlleva una concepción del ser humano como ser
"racional".

..

Vemos la sutil pero fundamental diferencia entre ~bos conceptos.
No hacerlo ha llevado, según Berlin, a discusiones inn:~esarias,_y, lo que es
peor a confusiones y errores garrafales. ¿Ser libre es que na_die mande en
o ser libre es que "yo mande en mí mismo"? ~~ual de l~s dos
definiciones es prioritaria? La teoría de la libertad p~~1tiva -teon~s,, del
contrato social y del estado racional- argument~ que ~dependencia no
significa libertad, porque un individuo que se mdependiza de alg? p~ede
volverse dependiente de otra cosa -por ejemplo, de sus, des~os o mstmtos
personales (e irracionales}--. Por lo tanto, dice esta teona, sm un c~ncepto
positivo de libertad no hay "verdadera" libertad. Por ~u parte, ,la t~ona de la
libertad negativa contesta, argumento básico del sentido comun. liberal, que
del hecho de que nosotros no sepamos "qué queremos" no se sigue qu~ no
odamos saber, y con certeza, "qué no queremos", ~ que toda ref~rencia a
~a "verdadera libertad" es un artilugio metafísico y te~dencialme~te
autoritario (puesto que deja abierta la posibilidad de que al,gu1en -el sabi&lt;&gt;;defina para los demás cuál es la libertad verda~era y cual no). La_ teona
positiva considera, en contra, que sin sus acotaciones el uso de la hbertad

mí",'

360

puede conducirnos al caos y el desorden. ¿Cuál es la solución al dilema?
Consideramos_ que el err_or de ambas posiciones estriba en que se plantean de
fo~a ~bsolutista y punsta,_ ~ue no matizan y relativizan sus perspectivas.
Rad1cal1zada, la concepc1on "negativa" lleva a un individualismo
recalcitrante, ciego a los problemas que surgen de la realización de la
libertad y que pueden llegar a cancelarla. La concepción "positiva", previa
identificación del "sujeto" de la libertad con una instancia supraindividual
-la voluntad general, la razón, la sociedad o el Estado- puede conducirnos a
una concepción dogmática y autoritaria de la vida social. La primera no ve
que el concepto de libertad no puede ser absolutizado al grado de desatender
totalmente otros valores como la justicia, la igualdad, la solidaridad, etc.; a
su vez, la segunda no se da cuenta de que el concepto de libertad no se debe
inflar_al ~ado d~ confundírsele con otros valores y perder su especificidad, y
que si bien la libertad requiere ciertas condiciones, el que se den éstas no
s_ignifica ~ue se dé la libertad. En fin, es ingenuo y simplista creer que ser
hbre consiste meramente en eliminar los obstáculos de la acción individual.
Tal concepción supone equivocadamente, como enseñaba Sartre, que los
"obstáculos" tienen existencia y sentido independientemente de las
intenciones y los proyectos del sujeto. La teoría negativa de la libertad
conlleva una concepción "objetivista" de lo real, incompatible al fm con una
filosofia de la libertad. Sin embargo, también sería una mera "ficción"
suponer que es suficiente con "sentirse" libre para serlo; esto es, llegar a la
conclusión de que "si no puedo lo que quiero, basta querer lo que sí puedo"
y entonces soy libre, o que un esclavo que "se cree libre" ya por eso lo es;
aquí "la impotencia política significa libertad espiritual: la derrota material
29
significa victoria moral".
La teoría positiva de la libertad conlleva un
"subjetivismo" que, radicaliz.ado, conduce a una pasividad que justifica y
acepta cualquíer situación y cualquier conducta.
Lo que Berlin propone es en primer lugar distinguir con claridad los
dos conceptos de libertad y no absolutizar ninguno de ellos. Esto significa
que debemos ser capaces de reconocer que existen dos rasgos o necesidades
diferentes e irreductibles y a veces contradictorias, que parecen ser, ambas'.
inherentes a la condición humana. Por una parte la necesidad de "libertad"
-la necesidad de no ser un "objeto" para otros- y por otra parte la necesidad
de "reconocimiento" -la necesidad de ser un "sujeto" para otros-. Esto
último es lo que el liberalismo radical no toma en consideración, y es lo que
las teorías de la libertad positiva -el racionalismo ilustrado, exceptuando a
Hegel- piensan que se puede resolver mediante la mera autoconciencia o el
diseño de una sociedad racional. El no calcular la importancia de la
necesidad de "reconocimiento", de "pertenencia" (o de status, como también
la designa Berlín) en cuanto rasgo dificilmente eliminable de la condición
humana, hizo incapaz a todo el pensamiento Ilustrado y a los teóricos
sociales del siglo XIX y principios del XX de percibir algo que estaba
361

�surgiendo desde entonces y que iba a convertirse en uno los ~robl~mas
sociales más agudos y terribles_ del si~lo XX: el nacionalismo,
particularmente en su vertiente sectana Y agresiva.
La ideología nacionalista consiste, según Berlin, en el siguiente
conjunto de suposiciones o creencias: a) _que los sere~ hum~os,perte:;cen
·
di
··
un "grupo" especifico que determina to
Y
sm
scusion a
"
l tr, de una sociedad
definitivamente su ser, quehacer y valer; b) que e pa on" . , "
es similar a un organismo biológico" ,30 es d_ecir que una n~~ion ,;s una
entidad que tiene vida, intereses y fmes propios; c) que_ estos fines ~ ,Y los
valores y todo aquello que se identifica como lo propio de una ~~cion_
ace tan otra justificación sino la que les da el hecho stmple de ser propi_a '
p "nuestra"· "mi cultura" vale no por lo que propone y apo~ smo
de ser
. que la " nacion
· · " está legitunada
"mía"·· y d) por todo lo antenor,
porque es
d,
'd n'dad e integn'dad o incluso para ampliarla,
para salvaguar ar su i en
'
. . d
haciendo uso. frente a los "otros" que la amenazan o no, de cualqwer upo e

~?

acción por violenta que ésta sea.
La postura de Berlín respecto al nacionalismo es clara. De?emos
condenarlo sin cortapisas, pero no podemos negarnos, y es esa la
responsabilidad del teórico social, a comprenderlo. a ~alar en sus r~s~rtes
rofundos en los motivos a que responde, en las necesidades que sa~s ace,
pues sólo'esta actitud nos permitirá superarlo verdaderamente. Berhn cree
p ue "rechazar sin comprender'' sólo lleva a hacer crecer la fuerza ~ , la
q_
. d 1 " 1...-~~do" Esto es lo que la soberbia de la Ilustracion,
virulencia e o reculUA
·
.
tanto en su versión liberal como en la comunista, fue mcapaz de ~rever, Y,
.
.
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l manos Para un libera1 es
literalmente el nacionalismo 1e est o en as
.
.
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im ensable , que ciertos seres humanos prefieran soportar ~ e en er
diJtaduras autóctonas y tradicionalistas que aceptar las libertades y

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rr;:~:a:~=~

beneficios que les promet~ un sistema "occiden:1;• Y mod:e~;¡
ara un comunista era impensable que 1a. e ~nsa
. .,
:acionales se sobrepusiera a la lucha interna~10nahsta por la e~~cipacion
de los trabajadores de la explotación capitahsta y la ~onstruccion de una
. d d . sta e igualitaria El liberal y el comumsta son las dos caras
nueva socie a ,Ju
·
, ·
· a az de
de la misma arrogancia ilustrada. moderna y eurocentnca, me ~ "
comprender las raíces y las razones del nacio~~lis:~· .P:t y
nacionalismo brota, no pocas veces, de un senti o
aJa
nte
di .d d humana del deseo de reconocimiento. Este deseo es, segurame .. ,
:deªlas mayor~s fuerzas que impuls~n l~ historia hum_an~. ~ue:it:r:i~
formas espantosas, pero no es en si mismo un senturuen o
. ,, 31
repu1sivo .

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mo un humano y un igual- es lo
Pues "reconoctmiento -ser tra a o co
.
.
•
t do antes que hbertad o
que un individuo reqwere y exige antes que o '

362

justicia, antes que leyes justas, educación, repartición de la riqueza o
procedimientos democráticos. Y ese reconocimiento es algo que el individuo
sólo encuentra en principio, con todo lo limitado que se quiera ver, entre "los
suyos" que son como él, en la "comunidad" a la que pertenece, con sus
tradiciones reconocibles, su idioma propio o sus giros idiomáticos
particulares, sus formas idiosincráticas, sus "recuerdos históricos reales o
32
imaginarios", los objetos y las obras que le son familiares hasta la saciedad,
los rostros y los gestos que identifica -amenaz.antes o amigables, no
importa- de un vistazo y en toda su complejidad y sutileza. Todo lo cual
ampara al individuo, y da sentido y realidad a su ser y quehacer. El
nacionalismo abreva insidiosamente de esta profunda e indestructible
condición humana -la necesidad de pertenencia y reconocimiento-, que la
modernidad creyó superada o fácil de negar, pero que, en verdad, sólo hizo
que retornara en sus modalidades más violentas e irracionales (no sólo bajo
la forma nacionalista; caben aqui todo tipo de protestas grupales, aun las más
singulares o destructivas). En fin, lo que seguido se olvida es que el
nacionalismo, y otros movimientos retardatarios semejantes, no son otra cosa
que la contraparte oscura y negativa de la modernidad, algo cuya posibilidad
ella mismo hizo surgir cuando destruyó, también violentamente, "los órdenes
de la vida social y de las jerarquías tradicionales en las que las lealtades de
los hombres estaban profundamente envueltas",33 es decir, cuando barrió con
las cosmovisiones y concepciones del mundo que daban sentido y razón de
ser a la vida humana, y sobre todo, cuando fue incapaz de poner en su lugar
34
otra cosa que no fuera un vacío, un desierto existencial generalizado.
El nacionalismo responde pues -de modos más o menos adecuados,
más o menos aberrantes- a una necesidad profunda y parece que insuperable
de la condición humana. La modernidad debe rectificar. Particularmente el
liberalismo, una vez que ha triunfado sobre su contraparte comunista, debe
enfrentar la agenda pendiente e irresuelta de las nacionalidades y las
identidades culturales y comunitarias. Berlín considera razonable la
necesidad de independencia y autonomíá de las comunidades humanas, pero
le parece incorrecto abogar por el "purismo" y el aislamiento culturales, pues
estas actitudes hacen morir a las culturas tanto como las formas de
dominación, el colonialismo o la reproducción pasiva de lo ajeno. Su
propuesta es clara: "Lo nuevo debe injertarse en lo antiguo; ésa es la única
alternativa a la petrificación, o a la desdichada imitación de algún original
extranjero mal comprendido. Una nación, si quiere crecer, no puede ser
tratada como una planta exótica durante mucho tiemfo: sólo puede crecer a
3
cielo abierto, en el mundo público común a todos". Para nuestro autor, la
lucha por el reconocimiento pasa necesariamente por la autoafirmación y el
respeto a sí mismo, pues como predicaba R. Tagore, "sólo los que se
respetan a sí mismos serán respetados por otros. Por tanto, debemos
36
emanciparnos, pues nadie más nos ayudará". Esta lucha debe ser rigurosa,
363

�implacable incluso, pero siem~re pacífic~. .Pue~ sólo ~lla P~~tirá la
auténtica unidad y coexistencia mtercomumtana o mtemacional. ,E~te es el
elemento externamente válido del nacionalismo, el verdadero Y umco c~so
de autodeterminación -la forja de eslabones nacionales, sin la que no existe
la gran cadena de la humam.dad- ,, .31
Por otra parte, como fácilmente se puede colegir de la perspec~va de
Berlin, el nacionalismo no es necesariamente la única respuesta. posible Y
válida a la necesidad humana de reconocimiento, que sólo le d~ o~g~n o que
él utiliza ideológicamente. Consideramos que caben, en pnncipio, otras
posibilidades para la resolución de esa ne.ce.sidad (~ue Berlin apenas b?r~ea):
serian comunidades identificadas por d1stmtos, diversos y hasta múltiples
rasgos (más allá de la nación, real o imaginaria), interactuantes con ?,tras e
interesadas en ellas, efimeras a veces, abiertas siempre a la c_~mpre~s1on _del
pasado y a la creación del porvenir. Atenuando la exacerbac1on nacio~ahsta
y reconociendo la diversidad de necesidades y de val~res q~e.caractenzan la
situación humana, una postura pluralista no es mco~ciliable con una
perspectiva liberal sensata. Por el contrario, debiera considerarse c~mo uno
de los derechos humanos básicos el "derecho a la cultura", Y asumir que la
libertad es un valor tan necesario e indiscutible como otros.

6. Conclusiones: del pluralismo a la interculturalidad

Hemos seguido, eri forma breve y quizás esquemática, el rico
pensamiento de Isaiah Berlin, desde sus planteamientos más abstractamente
filosóficos hasta sus preocupaciones más políticament~ te~enales, ~~sando
por sus reflexiones epistemológicas, su teoría de la histona, su cnnc~ del
monismo y el relativismo y su defensa d~l .pluralis~o, sus concepciones
éticas y su teoría de la libertad y.el recono~~ento. Finalment~, Y a m~era
de conclusión, conviene puntualizar las prmc1pales ~o~~cuencias que. tiene
su pensamiento para la definición de las bases y ~nn~ip1os, en el honzonte
de la :filosofia de la cultura, de una ética y una política mterculturales:
a) El conocimiento cultural como ejercicio de comprensión. Una
práctica de la interculturalidad, un proyecto que se propone respetar Y
afirmar la pluralidad cultural y que busca la realización ~ás adecuada Y
razonable de las relaciones interculturales, debe Partu: de qu~ . _el
conocimiento del otro y de lo otro no puede operar baJo una . v1~10n
pretendidamente científica, abstracta y en una relación de extenondad
respecto a aquello que se quiere conocer. Aquí se trata de comprender, pero,
precisa Berlin, "comprender no es perdonar". Suponer esto ha ~evado a dos
posiciones aparentemente opuestas pero igualmente cuestionables. La
posición que "todo perdona" y la posición que "nada comprende". La
364

primera conduce a un actitud de tolerancia acrítica, condescendiente y
finalmente indiferente a la pluralidad cultural que dice aceptar. La segunda
lleva a negar la posibilidad de comprender, finge que no entiende otros
modos de ser, y concluye reafirmando una visión monocultural y
etnocéntrica de la realidad humana. Para Berlin comprender significa asumir
a la vez que hay diversas culturas y modos de ser humano, que debemos y
podemos entenderlos y hasta criticarlos y juzgarlos, y asumir que nuestros
criterios y parámetros no son definitivos (y no podrían serlo).
Se trata claramente de encontrar un punto de equilibrio, donde
ninguno de los dos requerimientos se convierta en pretexto para negar al
otro. Juzgar sin comprender es imponer; comprender sin juzgar es abdicar.
En verdad, no podemos comprender sin comprometer un juicio sobre lo que
comprendemos. De la misma manera que no podemos describir
comportamientos humanos sin poner en juego un acto de comprensión, no
podemos comprender -es decir, aprehender intenciones, proyectos y
valores- sin poner en juego un acto de valoración, esto es, una actitud de
aprobación o desaprobación de esos valores, o de la prioridad o no prioridad
que tengan en tal o cual conducta o mundo cultural.38 Ahora bien, nuestra
''valoración" depende siempre de una perspectiva -personal, ideológica,
histórica, cultural, etc.-, y su carácter necesariamente parcial no lo eliminamos
con sólo negarlo, o tratando de convencemos que no es tal, que nuestra
perspectiva es universal u objetiva. Precisamente, sólo conseguimos ir un
poco más allá de esa parcialidad -sin nunca superarla del todo- cuando la
reconocemos y asumimos como tal. Pues entonces podemos abrimos a otras
perspectivas, confrontar la nuestra con ellas, aprender y enseñar, y así,
corregir si estamos equivocados, reafirmar si estamos en lo correcto, o, si no
hay flagrantes contradicciones entre esas perspectivas, enriquecerlas.
Ciertamente, ninguna de estas posibilidades es definitiva, incorregible;
siempre podemos ir ajustando y cambiando, y siempre hay algo que
podemos mantener. La asunción de la relatividad de nuestro punto de vista
no niega que haya valores ni nos inhabilita para poder actuar y juzgar. Ésa es
nuestra condición y ésa es la condición del ser humano en cuanto tal, pues
"darse cuenta de la validez relativa de las convicciones de uno y, sin
embargo, defenderlas sin titubeo, es lo que distingue a un hombre civilizado
de un bárbaro". 39
b) La frónesis como principio ético-político de la interculturalidad.
Además de la convergencia con la hermenéutica en torno al status de las
ciencias humanas, Berlín coincide con ella también en la necesidad de
revalorar, en el ámbito de la vida ética-política, la especificidad de la razón
práctica, del juicio o de la frónesis 40 . Cuando nuestro filósofo llega a la
c~nclusión de que el supuesto monista, esto es, la idea de que existe un
sistema de valores único y armónico, es falso o sinsentido, la consecuencia
365

�que se sigue de esto no es que la acción sea imposible (puesto que carecería
de parámetros precisos); todo lo contrario: ella adquiere ahora toda su
dignidad y relevancia. Pues es en la acción, en la práctica, donde hemos de
definir compatibilidades relativas, provisionales, entre los valores; es ahí
donde, atendiendo cuidadosamente a las situaciones y las circunstancias
concretas, podemos lograr que ciertos valores vengan al caso y muestren su
valer -aunque ciertamente, también podemos hacer, tenemos que hacer, que
otros valores no vengan al caso, que haya que posponerlos o colocarlos en
segundo plano-. Y para todas estas posibilidades no hay una "teoría" que
nos apoye, un saber que nos oriente, una ciencia que nos ilumine el camino.
La acción es aquí aventura y riesgo, y todo depende de ella, y de nuestra
agudez.a, sagacidad, prudencia, ¿y no también de la fortuna?
Ahora bien, que no hay valores absolutos y únicos no significa que no
haya ciertos valores; y que debemos conformar nuestros esquemas de valores
de acuerdo a las condiciones y situaciones existentes, no quiere decir que
debemos subordinar los valores a lo que hay, disminuir nuestras convicciones
axiológicas, o eliminarlas y actuar de forma meramente empírica e
instrumental. El moralista cree que así sucede porque lo que en realidad se
esconde tras su fascinación por los valores puros y absolutos es un desprecio a
la acción, al mundo y, al fin, a la realización de esos valores. El moralista
comete un error categorial (muy común por lo demás, sobre todo en los
sectores medios): creer que los valores son "cosas" o "conceptos", es decir,
algo que "es" por sí mismo. No se percata de que los valores sólo son en cuanto
valen, esto es, en cuanto logramos hacerlos ''valer" en nuestra acción y en
nuestras vidas.
Nuestra derivación es que el principio de la frónesis apuntado por
Berlín vale no sólo para las relaciones interpersonales y para la situación de
diversidad o conflicto de valores en el nivel de la experiencia individual sino
también para el nivel de la relación intercultural y de una situación de
conflicto ético entre culturas. Igualmente se trata aquí de no suponer que
debe haber un único esquema de valores, una única jerarquía, y de que hay
ciertos valores incontrovertiblemente primarios o más valiosos que otros.
c) Liberalismo y reconocimiento. Asumir que hay una pluralidad de
valores y de esquemas de valores implica reconocer que ningún valor va sin
otros, con los que se complementa o incluso a los que se contrapone. La
libertad absoluta, pura, nos puede hacer independientes y autónomos, pero
también egoístas, aislados, desarraigados. Por su parte, la necesidad de
reconocimiento y pertenencia nos puede conducir, sin ningún punto de
referencia que la limite, a la dependencia, el servilismo o la pasividad.
Libertad y reconocimiento son necesidades humanas insuperables, y no
siempre convergentes; a veces pueden ser opuestas, a veces pueden
366

coincidir.
• • , El, asunto es que no tenemos la fórm ula que nos defina con
precision
· · ·
·gua1d d cuanto
fi · debemos conceder de cada una --O de otros v alores· Justicia
i
a ' dehdad,
etc.y
cuál
es
el
orden
prioritan'o
L
,
.
.
•
.
.
• o uruco a 1o que'
. .
podemos aspirar 'bes a mducrr sensatez' ecuanimidad, en 1as posic10nes
d
U
l
encontra
· · ·
t da as. n i eral debe estar consciente de que mantener sus pnncipios
a o . costa 1o puede ~levar a la incomprensión y a la intolerancia lo
contran~ de lo que q~en~ alcanzar. Un defensor de las regularidades y' los
requermientos
comunitanos
-un "comunitarista"- no d eb e o1v1'dar que las
·d b
• .
certi
, l um
1 res
1 y solidaridades que los seres h umanos buscamos son a veces
so o e .sue o en el ~ue_ quer~mos apoyarnos para dar el salto a la libertad,
que es rnmoral, o bien imposible, querer evitar que se dé ese salto.
y

Notas bibliográficas
1

l. Berlin, La decadencia de las ideas utó ica
;
O 'd
Capítulos de historia de las ideas, Vuelta, ~é~~n 19;~ ent5e7, en Arbol que crece torcido,

'

,p.

.

z g:~es~adada críti~a del "anti-relativismo" y sus excesos es presentada por Clifford
, gura prommente de la llamada "antropolo ía h
. . "
.
antirelativismo, en C. Geertz, Los usos de la diversidad, Pai~ós, B:r:::~,t1;;9~. cf. Anh-

;:t~;o:~~!i,

3

~:st~~!:'.

~ru:~~e;:1cie;/;;~o;~~;::;:.~~~~~~:~;;~na, 1994;

4

'}1· l. Berlin, Una introducción a la jilosofia, en Bryan Magee; Los hombres detrás de las
Er;,.;lgunos creadores de lajilosofia contemporánea, FCE, México, 1982, pp. 17-46·
198/ o de la filosofia, en Conceptos y categorías. Un ensayo filosófico, FCE, Méxi~

s

I/d!;;':

~a:~oteosis de la vo~untad romántica: la revuelta en contra del mito de un mundo
otros' artíc~o:· qp:~ ;ece ;orc;od, _op. ~it., pp. 256-257; Berlín menciona estos supuestos en
,
~emp o,
1vorc10 entre las ciencias y las humanidad
c ¡
corriente. Ensayos sobre historia de las ideas, FCE, México, 1983, pp. 144-14t' en ontra a

6 I.

7

Berlin, Vico y el ideal de la ilustración, en Contra la corriente, op. cit., p. 189.

I. Berlín, Traducción lógica en Conceptos y categorías. op. cit., p. 142.

ªOp. el/.,
. p. 218.
9

Op. cit., loe. cit.

IOC

tI

f. Hans-Georg Gadamer, Verdad y método /-JI, Sígueme, Salamanca, 1988 y 1992.

l. Berlin,
.
.
p.
154. El divorcio entre las ciencias y las humanidades, en Contra la cornente,
op. cit.,

367

�12

Op. cit., p. 171.

13

l. Berlin, La contra-ilustración, en Contra la corriente, op. cit., p. 70.

14

La decadencia de las ideas utópicas en Occidente, op. cit., p. 57.

15

El concepto de la historia científica, en Conceptos y categorías, op. cit., p. 198.

16

Cf. I. Berlin, el artículo que da título al libro: El sentido de la realidad, Taurus, Madrid,
1998.

3-4

El tema del ·'reconocimiento" -con su raigambre hegeliana- ha sido desarrollado por el
filósofo canadiense Charles Taylor; cf. El multiculturalismo y la política del
reconocimiento, FCE, México, 1991; La ética de la autenticidad, Paidós, Barcelona, 1994.

35

l. Berlin, R. Tagore y la conciencia de nacionalidad, op. cit., p. 371.

36

Op. cit., p. 375.

37

Ibidem. , p. 376.

31

17

Op. cit., p. 56.

18

Ibídem, p. 69.

39

Sobre la crítica al determinismo histórico. cf. I. Berlin, La inevitabilidad histórica, en
Cuatro ensayos de la libertad, Alianza, Madrid, 1988, pp. 121-214.

40

19

20

El supuesto relativismo en el pensamiento europeo del siglo XVIII, en Árbol que crece
torcido, op. cit., p. 104.

21

Op. cit., p. 105.

22

Ibidem, p. 106.

23

I. Berlin, op. cit., p. 110.

24

I. Berlin, La búsqueda del ideal, en op. cit., p. 28.

25

Op. cit., p. 33.

26

/bid., p. 33.

27

Cf. John Stuart Mili y los fines de la vida, en l. Berlin. Cuatro ensayos sobre la libertad,
op. cit., pp. 281-322.

28

I. Berlin, Dos conceptos de libertad, en Cuatro ensayos sobre la libertad, en op. cit. pp.
215-280.

29

I Berlin, Kant como un origen desconocido del nacionalismo, en El sentido de la realidad,
op. cit., p. 345.

30

I. Berlin, Nacionalismo: pasado olvidado y poder presente, en Contra la corriente, op_. cit.
p. 424. Ver también: La rama doblada. Sobre el surgimiento del nacionalismo, en Arbol
que crece torcido, op. cit., pp. 291-318.

31

I. Berlin, Rabindranath Tagore y la conciencia de nacionalidad, en El sentido de la
realidad, op. cit., p. 360.

32

I. Berlín, Nacionalismo: pasado olvidado y poder presente, op. cit., p. 435.

33

Op. cit.,, p. 435.

368

Una idea semejante sostiene Apel aunque en la perspectiva de fundamentar un posición
universalista; cf. Karl-Otto Apel, La transformación de la filosofia, v. I, Tauros, Madrid,
1985 (ver "Introducción").

I. Berlin, Dos conceptos de libertad, op. cit., p. 280.
Cf. l. Berlin, El juicio político, en El sentido de la realidad, op. cit. de Hans-Georg
Gadamer, Del ideal de la filosojia práctica, en Elogio de la teoría. Discursos y artículos,
Península, Barcelona, 1993.

369

�ALGUNAS CLAVES INTERPRETATIVAS
SOBRE LA NUEVA SITUACIÓN SOCIAL
COMO MARCO DE REFERENCIA
PARA LA INTERPRETACIÓN DE LOS CAMBIOS
EN EDUCACIÓN SUPERIOR•
(Las reinvenciones frente al riesgo: el riesgo de las reinvenciones)
Mtro. Miguel de la Torre Gamboa
División de posgrado
Filosofia y Letras

UANL
l. La importancia del tema

Entre las diversas problemáticas que pueden abordarse respecto de las
dimensiones sociales de los procesos de formación de profesionales en
México, en el momento que vivimos, hay una que no por ser menos tangible
deba ser considerada menos importante: la problemática de los contenidos
axiológicos de los proyectos de cambio educativo que las dependencias
gubernamentales y las principales instituciones de educación superior del
país vienen formulando de unos años a esta fecha.
Establecer cuáles son las concepciones ético-antropológicas de las
propuestas de cambio educativo, es decir, tener una idea clara de ¿cuál es su
idea de hombre y de sociedad? ¿cuál es su idea del lugar social del
conocimiento?, su idea del ¿para qué? de la educación superior y del deber
ser de sujetos sociales tales como los profesionistas, los académicos y las
burocracias universitarias, reviste la mayor importancia toda vez que dichos
proyectos aspiran a ser uno de los medios para construir un nuevo modo de
articulación entre el conocimiento (particularmente el conocimiento
científico y científico-técnico) y la vida social, pues en ellos se promueven
unos específicos usos sociales de ese conocimiento, su significación
económica y política, al mismo tiempo que una valoración de estos nuevos
modos de la relación como éticamente superiores a los que habían
prevalecido en el pasado.
Una reflexión de este tipo es particularmente necesaria si se quiero
profundizar en el contenido de expresiones (tan comunes como poco
reflexionadas) como la de "hacer a la educación superior responder a las
necesidades de su tiempo", que en el uso ordinario de funcionarios, de
• Este trabajo fue presenado durante el Congreso Nacional de Ciencias Sociales, celebrado
entre el 19 y el 23 de abril de 1999, en México, D.F.

371

�.
arte de una visión de las cosas que se
maestros o estudiantes (us? que p l tan .ble) remite tan sólo al problema
queda en el nivel de lo maru~esto ~ ºdel ~bi~ económico y sociocultural,

de ~ u_na re~puesta a l~~:!e~:t:jercicio profesional, nuevos objetos de
en termmos e nuevas . .
rofesionales de nuevas formas de
conoc~~~to y d ~us_ ap~:~~~:;:ti~a y de nuevo's recursos en los procesos
orgaruzacion aca emico-a . d l do recisamente la explicación de esos
académicos, pero qu~, deJa e ª t p de constitución de nuevos sujetos Y
cambios como expres10n de proyec os
nuevas estructuras sociales.

n. El origen de la problemática
e ha determinado la aparición de los proyectos de
Es claro que lo qu
cesidad de reflexionar sobre sus
cambio educativo (y consecu~~tem)ente l~= nueva situación social cuyos
fundamentos ético-antropologicos e~
deza en los últimos
•
h · · dose sentir con mayor agu
componentes vienen acien
fi ar al mundo prácticamente
.
ue comenzaron a trans orm
.
vemte arios, pero q
rra mundial. En estos últimos vemte anos,
desde el fmal de la_ ~egunda gueido testigos del desmoronamiento de los
con grari expectacion he11:1os s
e si .ficaron al mundo moderno,
modelos ec~nómicos_ y socio~ullturXa~s qquue p~uraron, extendiéndose a las
d d los pnmeros anos del sig o
Y
d~:t;tas latitudes de la tierra, hasta la primera mitad del presente.
.
las estructuras económicas y sociales, y
Junto a estos camb10s en
l . t dor''' hemos visto aparecer
" arco conceptua onen a
'
precisamente como_su m
realidad social Y humana, provenientes
nuevas interpretac10nes de la
,
o'mi·ca y la sociología, pero luego
.
d ¡ ampo de la teona econ
, . .
pnmerarnente ~ c
d la filosofía y la teoría pedagogica,
también producidas en el t_erreno e l't·cas públicas se convierten en el
.
·
que traducidas en po i i
.
E
mterpretaciones
.
.,
. l de los procesos educativos. sas
nuevo "deber ser" de la mteracc~on socia y a cn'tica contundente de las
.
ofrecidas como un
.
interpretaciones nos son . .
anti
situación y de sus sistemas
fallas, limitaciones ~ deficiencias de la
"~vención''2 de los diversos
de interacción social, tanto como una
aspectos de la totalidad social.
.
las reinvenciones aparecen como
En el terreno d:l d1scur~? como demostración teórica y práctica
disquisiciones acerca ~~l deb~r tre; decir las políticas públicas que
de que la conduccion_ socia .
;rror conceptual y político, pero
prevalecieron hasta ~os anos sete~taderaln un gumentos y los datos empíricos
.
t mpo a partir e os ar
.
.,
intentan al ousmo ie
•
d . s .. necesarias" e ''ineludib1es
que ofrecen, ser expresión de las ten encia
372

del desarrollo de la economía y la vida social. Por supuesto, se proponen
marcar el "nuevo rumbo" de la vida social, desde la economía hasta la
educación, el arte, la moral o la práctica de las religiones. Surgidas en los
nuevos centros de poder económico como una estrategia para defender un
modo de funcionamiento del sistema capitalista que les favorezca en la
coyuntura actual de "onda larga recesiva de la crisis" (Pedro Montes)3, se
han difundido a lo largo y ancho del planeta, al modo como, en su momento,
ocurrió con la visión del mundo a la cual éstas desplazan. Progresivamente
los países han ido asumiendo la "nueva verdad". los "nuevos valores" y las
han ido traduciendo en políticas públicas, en proyectos de sociedad.
Lo que caducó, dicen los teóricos productores de la "reinvención
social", fue un modelo de socialidad; un modo del funcionamiento
económico, político y social, que no satisfizo las expectativas puestas en él
(la razón de su fracaso y de la necesidad de su abandono). Frente a ese
fracaso, es necesario reconceptualizar, reconvertir, reinventar las reglas del
juego en todos los sentidos; por ello proponen y promueven no sólo nuevas
formas de organización de la actividad económica y "nuevas" orientaciones
de los procesos productivos, sino también un proceso de cambio que afecta
al conjunto de las instancias de la estructura social, tanto como a la
comprensión de las relaciones entre el hombre y la naturaleza y del hombre
con los otros hombres.
4

Lo directamente criticado es esa estructura de funcionamiento
económico y sociocultural representada, hasta los años setentas, por el
llamado Estado benefactor (Estado planificador del desarrollo, interventor y
rector en lo económico y "protector" de los intereses de los sectores sociales
desfavorecidos por el desarrollo).
La nueva visión del mundo y las nuevas políticas públicas se
proponen combatir aquellas otras políticas (y su visión del mundo) que
serian las "culpables" de haber producido la crisis en la que el sistema
capitalista se encuentra desde los años setentas: las de la preservación de la
soberanía y el desarrollo nacional a través de medidas de control de la
inversión extranjera, el mantenimiento de un sector público de la economía
aún en ramas rentables para el capital, el proteccionismo del mercado
interno y la asunción del endeudamiento externo como medio de fmanciar el
desarrollo nacional, el fmanciamiento de programas de bienestar social
(salud, vivienda, educación, transporte) a cargo de entidades estatales
apoyadas en los recursos fiscales y la asunción de los sindicatos y las
diversas organizaciones sociales como entidades de interés público.

373

�Sobre la base de una interpretación equivocada del origen de la crisis,
puesto que no son las políticas del Estado de bienestar social las ~ue la
produjeron, sino la recurrencia de problemas estruc~~les d~l sistema
capitalista, tales como la tendencia al paro~ la co~centrac~o~ del ~greso (P.
Montes), se han diseñado y puesto en func10n~e~to ~ohttcas onentad~s a
responder eficientemente a la situación de mundiahzacion de las ~cº?º~~s,
a la movilidad sin límite de los capitales y a los procesos de pnvatizacion,
sujetando todos los aspectos de la vida social a la~ ley~s de la_ oferta Y la
demanda. "Derechos sociales que parecían conqwstas rrreversibles Y que
formaban parte ya de la cultura occidental están en retr~ceso. Un
funcionamiento del sistema capitalista regido por las leyes de la Jungla que
había sido corregido parcialmente por la intervención estatal, se está
imponiendo de nuevo" (Montes).

m. Interpretaciones de la nueva situación que apuntalan la perspectiva
de análisis

.. .

En la interpretación de la nueva situación social encon~~os much?,s
enfoques (por supuesto, no provenientes del terreno de los remventores )
que resultan provechosos para el análisis que nos pr~po~emos, tod_a ve_z que
aportan una comprensión del contexto (y de las motivaciones, que ~sprran a
los proyectos de cambio educativo) como resultado d~ especificos 1:°tereses
de los grupos sociales (vale decir clases) y de especificas correlaciones de
fuerzas entre ellos. Este enfoque es fundamental si se quiere comprender los
proyectos educativos (y sociales en general~ como ~~rtad~res de un!
interpretación de la realidad y no como ~l refleJo de una nece~idad causal
de la dinámica propia de lo real, como si en ellos no se contuviera otra ~osa
ue la "pura realidad". como si el "deber ser" que formulan no estuviese
~contaminado" 0 "empañado" por ninguna clase de subj~tividad, ~e busca
más bien, todo lo contrario: concebir los proyectos educativos precisamente
como "proyecciones de la subjetividad" (aunque ~poco sean pura
subjetividad), como resultado de la especial inte:yreta~i~n q~e surg~ del
modo como un grupo social (o sus representantes ideologicos _) se articula
a los otros en el sistema de las interacciones sociales y en particular de las
relaciones de poder. Quisiéramos revisar aquí algunos ~~ ellos con la
intención de incorporar después sus aportes a la refle~on sobre _l?s
fundamentos ético-antropológicos de los proyectos de cambio en educacion
superior en México.
Con una óptica que parte del supuesto de la centralidad de lo
5
económico en la vida social, René Villarreal sostiene que el contexto

social, intelectual e histórico de la contemporaneidad resulta de cuatro
grandes procesos de cambio: 1) El surgimiento de una nueva estructura,
organización y funcionamiento de la economía mundial, cuyo rasgo
distintivo es la globalización y la interdependencia en las finanzas, los
aparatos industriales y los servicios; 2) La crisis y derrumbe del modelo
socialista; 3) La búsqueda de una nueva economía, nuevos enfoques y
procedimientos de articulación entre el Estado y el mercado; y 4) La crisis
de los modelos histórico-reales y los modelos teórico-ideológicos que
interpretan esos cambios.
Para René Villarreal, la evolución de la sociedad moderna en los
últimos doscientos años, sin considerar los Estados socialistas ( a los que
considera una especie de variante del Estado benefactor), ha transitado a lo
largo de tres modelos de articulación de las relaciones individuo-sociedadEstado: 1. El Liberalismo económico clásico (época del laissez faire); 2. El
liberalismo keynesiano y neokeynesiano (welfare state o Estado benefactor),
y 3.- El liberalismo moderno o neoliberalismo (Estado mínimo)
El liberalismo clásico, conceptualizado por Adarn Smith y D. Ricardo,
en el que se apoyaron las políticas que rigieron a las modernas sociedades
desde el siglo XIX y hasta la primera mitad del XX, pensaba que cada
individuo al buscar su propio beneficio en el marco de una economía de
libre mercado automáticamente generaba el beneficio de la comunidad6, el
equilibrio de pleno empleo y la optimización en la asignación de los
recursos. Con una vigencia de casi cien años, a lo largo de los cuales
rigieron a los sistemas capitalistas del mundo, sus límites quedaron claros en
"la gran depresión" de 1929: una realidad de recesión, deflación y profundo
desempleo, con efectos devastadores a escala mundial.
Ante esa situación no parecía haber otra salida que la de la
intervención del Estado para regular la actividades económicas y controlar
los efectos sociales de la libre competencia. La interpretación de la realidad
que J. M. Keynes elaboró en su «Teoría general&gt;/ (1936) parecía ofrecer
precisamente esa salida. Él desarrolló una nueva conceptualización del
Estado y de la política social que "suavizaría y acortaría" los efectos de los
ciclos económicos. Esta interpretación daría luego lugar a la idea de Welfare
State (neokeynesianismo). Era una propuesta que reformaba al
funcionamiento del capitalismo, preconizando un papel regulador de la
actividad económica y de búsqueda del bienestar social para el Estado.
Su éxito fue muy amplio en los treinta años que corrieron de la década
de los cuarentas a la de los setentas. El excepcional ciclo de expansión y
crecimiento económico de la posguerra en el ámbito internacional, con la
375

374

�. , de un sistema internacional, financiero y
consiguiente conformacion
licia 'ó del Estado benefactor. Pero la
.
bl e
eció la conso
ci n
comercial esta e iavor
l
- setenta desencadenó un nuevo
. .
·
del
petróleo
en
os
anos
,
cnsis de 1os precios
.
. nto e inflación y que marco
.
l
e combmaron estancamie
.
escenano en e . que s
.
d lo neokeynesiano ( que no explicaba
1
los límites te~nco~,Y pr~cticos debi:\:tructurales en el sistema económico
ni la nueva situacion, ru los cam
fin d la bipolaridad capitalismo1
intemacional), agrav~do~ , con lae rofund~ción de las diferencias entre
socialismo, la globah~cion Y
de la planificación económica.
países ricos y pobres, asi como e1 acaso

f/

. . .
. . del Estado benefactor en los ochenta fue
Aunque el llllC~O ~e la ~n~:ación (reinvención) del liberalismo en las
el punto de arranque e a ~ee a
.
an F von Hayek), sin embargo,
tesis de los ''teóricos" ne~h~rales (Flnedm yta io que más claramente ha
. l
,da del socialismo en os noven
.
. al .
ha sido a cai
.,
. , ,, del individualismo radie , sm
favorecido la "re~uperacio~-exac:ba~o:n la preeminencia de las leyes del
controles ni cohesiones ~ocial~s y sasa o
mercado, típico del neohberahsmo .
En otros enfoques (un tanto más s~ciol~g~:o~~ ~~ :;::~:;i~::
también interpretada como el fin de una c~~::s' sobre lo social y lo humano
modelo y la aparición ~e nueva:~~i:::p úblicas. Lo primero que destacan
que consiguen convertuse en p
, p l modernidad es un fenómeno
1 h ho de que asi como a
estos enfoques es e ec
d' ,
el mundo hemos de aceptar que,
de cuna europea, que luego se exten
P?~d como , el signo o la clave
si se puede hablar de _la posmo enu d uevo hablando de fenómenos
interpretativa de nuestro tiempo, estamosE, e n
q~e desde ahí se difunden
nte ocurren en uropa Y
b, ·
y p~ocesos qu~ asicame_ ularmente a los Estados Unidos y al Japón.
hacia otras lautudes, parhc

t

,
, .
tr stos intelectuales, para hablar de
El argumento mas catego~c~.;n d: ~a eficacia de aquella visión del
una nueva époc_a, es e~ de la per i :re ue cobró cuerpo en lo que ellos
mundo, de la vida social y del hom
q
haciendo las funciones de
llaman " narraciones" modernas que ope~aronb
la idea de un devenir
hist · . que proporciona an
filosofías de la
ona )
. d des y una visión del derrotero
.
.
h b es y de 1as socie a
1
emancipatono de os oro r .
. bl hacia la libertad, la absoluta
rogreso mdec1ma e
b
humano como un P
.
di trib ción de la riqueza con ase en
soberanía de los pu~blo,s y/o la Justad sLos~'Grandes Relatos" encontraron
una visión laica y c1ent1fica del mun o.. historia -que según los mismos
, ·
l
to en que la propia
, l
d 1
su lumte en e pun
.
1·zac1'ón cada vez mas pena e
,, d b' conseomr una rea i
"Grandes Relatos e ia
ol ar al hombre una vez
.,
l
b sus pasos para co oc
hombre-, parecio vo ver so re
.
.
el caos. El lenguaje de la
. m'dumbre , en la contmgencia Y
más en la mee

376

posmodernidad, dice Nicolás Casullo9, es "un idioma de desconsuelo frente
a la historia"
10

Desde este enfoque J. F. Lyotard realiza una crítica de los modos de
producción y de utilización del conocimiento en la sociedad contemporánea
y de la razón y el saber científico-técnico como mercancías. En la condición
posmodema es previsible una disociación creciente entre el saber y el
sabiente. La relación entre el saber y su poseedor será, cada vez más, la de
un consumidor y las mercancías que adquiere en el mercado. El
conocimiento es y será producido para ser vendido, no por su "valor de
uso", sino como simple mercancía.
11

Octavio Ianni , por su parte, recurre al análisis de las metáforas en
que se ha expresado la nueva situación, en busca de elementos que lleven a
una heurística del fenómeno de la globalización en el marco de la
posmodernidad. Algunas de esas metáforas son, según él: el "shopping
center global", la "economía-mundo", el "sistema-mundo" y la "aldea
global".
Algunas de ellas, advierte Ianni, son tanto metáfora como realidad (al
menos tendencialmente). En las que se reflejan los elementos centrales de la
visión del mundo y de la vida social que se ha venido conformando en los
últimos tiempos, instalando, lo que Ianni llama: "Un pathos sorprendente y
fascinante: la decadencia del individuo ilustrado y un pesimismo del nuevo
sujeto (quizá hasta inexistente), abrumado por las promesas incumplidas de
la razón ilustrada; por el fracaso de la utopía que ofreció la emancipación
individual y colectiva nacional y mundial y la imposición, en cambio, de la
globalización tecnocrática , instrumental, mercantil, consumista".
Bajo la idea de "shopping center global", Ianni da cuenta del
fenómeno económico que ha estado teniendo lugar desde el fin de la
segunda guerra: la internacionalización del capital, caracterizada por la
creciente pérdida de nacionalidad de los grandes capitales, generando
nuevas condiciones y nuevas posibilidades en sus procesos de inversión y de
reproducción, dando paso a una especie de virtualidad del capitalismo.
La globalización e internacionalización del capital ocurren en el
marco de la internacionalización y globalización de los procesos productivos
en todos sus aspectos: tecnológicos, fmancieros, distributivos y de consumo.
Así la internacionalización del capital, como relación social, conlleva la
internacionalización de la fuerza de trabajo y de las clases sociales en sus
relaciones y antagonismos.

377

�La metáfora-realidad del "sistema mundial" presenta a las naciones,
regiones o zonas geográficas articuladas entre sí con base en un imaginario
mundial institucionalizado en agencias como la ONU, el Banco Mundial, el
FMI o el BID, constituyendo la realidad y la ilusión de la "aldea global". Al
sistema mundial se articulan otros más o menos amplios o autónomos, tales
como el sistema económico mundial, los sistemas políticos y los sistemas
religiosos o educativos.

Ianni sostiene la idea de que el predominio de Occidente frente a los

..

otros sistemas socioculturales tiene por base la identificación de la idea de
modernización con las de desarrollo, crecimiento, evolución y progreso;
desde que los procesos de modernización iniciaron, las otras formas de
sociedad pasaron a ser desafiadas por los valores de Occidente
(urbanización, industrialización, mercantilización, secularización e
individualización) y a percibirse a sí mismas como fuera de lugar.
Occidentalismo y capitalismo son los patrones, los ideales, los referentes
que ordenan la organización y la dinámica de la mundialización.
Por otro lado y matizando un poco el alcance de los cambios, algunos
de estos autores prefieren considerar que la posmodernidad es simplemente
una fase en el desarrollo de la sociedad moderna, (aunque una fase que
representa cambios sustanciales). En esta postura se ubica Ronald
Inglehart12, para quien la causa fundamental del cambio posmoderno (el
síndrome cultural posmodemo, lo llama él) seria el agotamiento gradual de
los sistemas de valores surgidos bajo condiciones de escasez y la
diseminación de valores de seguridad entre un segmento cada vez más
amplio de población en Europa occidental (sobre todo en países nórdicos y
no católicos: Estados Unidos, Japón y China). Aquellos valores que fueron
claves en el surgimiento de la sociedad industrial: el éxito, el crecimiento y
la racionalidad económicos, han perdido importancia para ellos; obtener
ganancias ha dejado de ser una preocupación del individuo para orientarse a
la realización personal y la obtención de un trabajo creativo, dando mayor
importancia a la calidad de la experiencia laboral.
En esos países la autoridad jerárquica, la centralización y la grandeza
han caído bajo sospecha en tanto que: a) han alcanzado un punto en que su
eficiencia se vuelve menor y b) han tocado el punto en que resultan menos
aceptables. El posmodernismo refleja una disminución creciente de la
importancia que se acredita a toda autoridad y una pérdida de la confianza
en las instituciones jerárquicas.

y de . alcance
mundial · Por el contrano,
· piensa
·
érealidad incuestionable
,
.
que
ste ,es un fenomeno que se hmita a la acción de las grandes transnacionales
(y ª1:111 esto en el _marco de grandes contradicciones) y que lo que refleja es
precisamente los mtereses de esas grandes empresas.
Para él, la expresión "_sociedad global" no tiene mucho sentido, toda
vez que las grandes transnacionales (cuya actividad y poder en el mundo es
lo q~e hace hablar de globalización) siguen siendo muy dependientes de sus
~rop10s ~stados, e~ tanto que se benefician continuamente de sus
mterven~iones especi~cas. La expansión de los negocios de las grandes
corporacione_s se ha hgado y se ha visto beneficiada por decisiones de los
Estados nacion~les que son distintas en cada caso y que responden a
coyunturas particulares. También cree que aun cuando las operaciones de
estas
grandes
corporaciones
se dan en el marco de transacc10nes
·
.
.
.
mteT?acionales, :,~encialme~te se trata de comercio intrafirma (divisiones de
la mis~a compama co~ asiento en diferentes países), lo que no representa
necesanamente comercio internacional.
A la pregunta sobre si puede hablarse de progreso en la historia
~homsky co~testa que quizá pueda hablarse de cambio positivo O desarroll¿
si n~s refe_n~os a los niveles de libertad individual; pero que en otros
~ntldos asistunos hoy a 1:111ª gran expansión del totalitarismo y pone como
~~em?lo _el caso de ~as _mismas grandes corporaciones económicas que son
ms~tucion~s t~tahtanas de mando centralizado, que combinan las
funciones eJecutivas, legislativas y judiciales en una unidad de control
superior".
Interrogado sobre la vigencia de los ideales de la Ilustración
Cho~sky cree que existe una vigencia de esos ideales y valores, pero qu~
debenan ser ~daptados a las circunstancias contemporáneas; y que ahora,
como_ en el siglo ~~ es posible levantar una critica de las consecuencias
neg~tiv~s. del crecim~ento del capitalismo, como un ataque a las libertades
del mdivid~o conqwstadas en las revoluciones que fundaron el moderno
EStado-naci~n. Cho~sky cree que las políticas neoliberales representan esas
consecuencias_ negativas y que son sólo programas para los explotados y no
par~ los °:1ampuladores. Pone de ejemplo la pretensión de los Estados
Urudos ~e imponer esas políticas a América Latina mientras que las evita en
los propios Estados Unidos.

Por su parte, Noam Chomsky 13 , también relativizando la idea del
cambio posmoderno, combate la idea de que la globalización sea una
379
378

�IV. Los proyectos de cambio educativo en el marco de la nueva
situación
Ahora bien, ¿cómo se refleja esta nueva situación socia~ y estas
.
sobre la vida .social
nuevas concepciones
.
' en. los
? procesos educan.vos y en
particular en los sistemas de educac1on supenor.
En el si lo asado y en el marco de la consolidación del s~ste~a ~abril
.
g p rático liberal se constituyeron tanto las mst1tuc1o~es
y del ~1stema tmoc nfi an los 'namados sistemas de educación supenor.

:::~;:!;'°º!~: ~;~:.:-:i~-:c::::~::-::,~::==:~ra.:~

democratiza oras.
d
finalidades educativas en la
México quedó consagra o como
.
en
. .
•da
l artículo tercero constitucional Y en 1os
normat1v1dad contem
en e
.
. • on la vida académico.
t
d política educativa que ngier
de ~os distintos niveles del sistema educativo nacional hasta los
afios ochenta.

:=~~t

d · una visión del mundo, de la
Era ese un discurs~ ~odemo, es e~:• en el ideario filosófico y las
sociedad Y, ~el hombre ba~1cam::te 1:poÍt:tración (liberalismo social Y
posturas ehco-antropol~gicas
odemos ubicar como correlato a
filosófico); mov~ent~ mt~le;~o~aq~e Derecho, de las teorías de la
nivel de la teona soc1~. a . I ofr .
horizonte de felicidad para el
• 1· · a Ese 1deano o ec1a un
'd
Economia c as1c . .
.
l dor toda vez que estaba convenc1 o
retendió un discurso sa va ,
b
hom re y se P
.
.
histórica representaba el avance, e1
de que la moderruda~,' como a::s~ del aut~ritarismo y la superstición
progreso, la superac1on ~ e l l ,
fundamentales son: pensamiento
. .
di 1 ( fr Berman) Sus va ores
me eva es e. · . .
. · 1.dad confianza en la ciencia y en la tecruca
laico y seculanzac1on, rac1?~ª I b y l naturaleza eficiencia y éxito tanto
como instrumentos de doIDlillO so_ ::ci:nal o cole~tivo, libertad individual.
en lo per~onal_ como ~~ lo
en tomo al Estado-nación en el cual se
democracia e mtegrac1on so I
encarna la racionalidad.

!

~:=

rocesos de formación de profesionale~ aparecen en
Por lo tanto, los p
ti
d la práctica social moderna,
.
.
una de las ormas e
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la histona como
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. dad que comporta la moderru a •
'd
n el proyecto e soc1e
.
. .
compromeh osco
.
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las instituciones uruvers1tanas
La ciencia (objeto de trabaJO Y/::nació~o~;nprofesionales tienen lugar) se
en las que los procesos de . o
t rac1·onalización de los procesos
.
fu
roducnva en cuan o
b
constituye en erza P
..1 'ado (bajo la forma de sa er
económicos Y es un ~ec~so p~: ;!damental de la modernidad: la
tecnológico) de otra_ pr~~tica _soc1 'taria aparece como una institución al
industria. Así la inst1tuc1on uruvers1
380

servicio de la sociedad; sirve a los intereses de la colectividad a través de las
fimciones de docencia, investigación y difusión de la cultura. El Estado
asumirá el compromiso de fomentar y difundir la ciencia y la formación
universitaria en la misma medida en que se convierte en regulador de los
procesos económico y como responsable del bienestar social.
En América Latina, particularmente a través de la idea de universidad
nacional, la institución universitaria moderna constituye una estrategia de
política cultural del Estado moderno, que a partir de los atios cincuenta
asume la función de formar profesionales orientados a atender tanto las
necesidades del aparato productivo industrializado, como las expectativas de
ascenso social de las clases medias urbanas. Junto a esta tarea de formación
de cuadros profesionales para el desarrollo nacional es innegable la
orientación de las instituciones de educación superior (al menos de las
públicas, pero también de muchas privadas) para el cumplimiento de otras
"fimciones estatales" tales como la defensa de la soberanía y la identidad
nacionales (en tanto que difusora y defensora de la cultura nacional) y la
democratización en el acceso al conocimiento.
Pero, según hemos visto en las páginas precedentes, en los ochenta las
cosas empezaron a cambiar: la actividad académica. la inserción social y la
nonnatividad de las instituciones de educación superior comenzaron a
reflejar (en distintas formas y en distintos grados) el surgimiento de esa
nueva estructura de organización y de funcionamiento de la economía
mundial caracterizada por la globalización, la reinserción de las economías
nacionales en las corrientes internacionales de comercio, inversión y
tecnología, la transformación de las ocupaciones, el control extremo de las
tecnologías y su correspondiente visión del mundo y sistema de valores.
Desde ese entonces empezó a ser claro que las instituciones de
educación superior y en particular la universidad pública, no volverían a ser
los actores sociales de otros tiempos. A partir de entonces un egresado con
Wl fuerte perfil de compromiso social. tanto en lo que se refiere a sus
valores y actitudes como a sus objetos de conocimiento, no pudo ser ya una
finalidad institucional y consecuentemente, la actividad de transmisión, de
creación y aplicación de nuevo conocimiento habría de ajustarse a las reglas
del mercado (cfr. Gerstner) 15•
En México, también desde esa época, el Estado ha asumido como
16
propio ese nuevo discurso • Con la refonna del artículo tercero inicia una
gradual reconceptualización de los procesos educativos. marcando un rumbo
completamente disociado de la experiencia educativa mexicana y comienza
a promover una reordenación del sistema de educación superior en el país,
381

�argumentado la necesidad de adaptarse a las nuevas exigencias del aparato
económico mundial y a un propósito de racionalización y eficientización del
gasto en los servicios que él ofrece.
En el nuevo marco normativo, el Estado mexicano abandona las ideas
de difusión de la cultura, de formación de cuadros para el desarrollo
nacional, de uso de la educación para la democratización y satisfacción de
las expectativas de ascenso social de los sectores medios urbanos como
finalidades del sistema educativo nacional, para asumir un conjunto de
nuevas orientaciones entre las que se pueden anotar las siguientes:
definición de la actividad como prestación de un servicio; autonomía de las
instituciones, conceptualizándolas como comunidades académicas y
profesionales distintas de él; orientación de los procesos dedicados a la
obtención individualizada de niveles de excelencia en el dominio de los
objetos de conocimiento y en el desarrollo de valores, habilidades y
actitudes competitivas para los mercados de trabajo constituidos.

La mundiarizac10n
·· de los procesos económicos
argumenta,
constituyen
la nueva realidad soc1oecononnca
.
, . Y de
"
d
La la cultura
•
. , se
a
empresa
e
los
noventa"
(
constituida
or
,
.
·
s
exigencias
de
1
las plantas y equipos multipropósito d l p amip~1.s1mas redes abiertas), de
.
, e a revo uc1on en las c
• .
y la constante innovación tecnolo'o.ca,
o-i
de1 sistema
.
de pr0 d omurucac1ones
·, b
. .
ucc10n asado en
1a reconversión constante de los
transformación de los empleos perm conoc1D11entos utiliz.ables, de la
circulación constante de los trabajad:e;te; Y establ_es p~r _una dinámica de
tasados por hora de trabaJ· o o t
y on horanos l1D11tados y flexibles
area, etc producen c b' dr, •
mercados de trabajo y en las condic10nes
. ' del desem am- ios ti asttcos
en los
.
que, de nuevo, si no queremos caer en 1 b 1
peno pro es1onal; por lo
nuestros procesos de formación d
\ o _so esce~cia, hemos de reformar
nueva realidad.
e pro esionales mtentando reflejar esta

V. El debate necesario

No es desconocido que el origen de este nuevo discurso se encuentra
en el proceso de definición de criterios para las políticas de financiamiento
(en el marco de la nueva situación mundial) elaborados por parte de
organismos internacionales tales como el Banco Mundial (BM) y el Fondo
Monetario Internacional (FMI)17 que rigen los programas de apoyo para
proyectos educativos en los distintos países, traduciéndose en exigencias y
recomendaciones a los gobiernos financiados. Desde allí ha sido retomado
por parte de los funcionarios gubernamentales y educativos e incorporado
18
que en las propuestas de cambio educativo presentes en proyectos tales
como las reformas al artículo tercero constitucional, la Ley General de
Educación, el Programa de Desarrollo Educativo 1995-2000 y los proyectos
de cambio en las instituciones de educación superior (públicas y privadas,
en particular UNAM, UANL, UdeG. ITESM), al menos en su parte más
importante y sin desconocer los aspectos en que se mantienen elementos de
la anterior orientación (principalmente para los procesos de educación
básica).
Desentendiéndose, entonces, de las funciones sociales y "estatales'"
cumplidas hasta los setenta por el sistema de educación superior (como fiel
reflejo de la condena neoliberal al Estado benefactor y sus excesos
populistas), nuestros ··visionarios.. refonnadores argumentan que debemos
damos cuenta de que la concepción de la educación superior vigente hasta
los ochenta era de producto de la rigidez propia del sistema fabril
decimonónico y de la cerrazón económica del modelo de Estado
proteccionista y tercermundista en que estabamos atrapados.

382

Si bien es cierto que hasta ahora en M, .
educativo no se han expresado tr ',
exi~o, los proyectos de cambio
embargo, con un lenguaje i a a~::~ede I_a ~dea de "reinvención", sin
compromiso de orientar la vida~cadémica ~sttfic~dor_ h~ asumido el
transformación inspirada
l
.
e las mstttuc10nes hacia una
" .
en os nnsmos plant
.
remventores" neoliberales'9. Al . l
eanuentos de los
esgrimen quienes formulan esos igua que ellos, el argumento principal que
proyectos es el del " ·
"d
escomposición
y
la
parálisis
total
.
'
nesgo
e caer en la
d
nueva situación y si se mantiene el ~~~o se _responde a las exigencias de la
los servicios educativos y de la b
opo_ho del Estado en la prestación de
quehacer educativo2º.
s urocracias estatales en la definición del
.
Por supuesto, que estos planteamiento b
,.
discusión, sobre todo si cuestion
a ren un amphsuno campo de
la realidad de la globalización y : : \co~o lo hacen Inglehart y Chomsky,
esta argumentación.
s enomenos que se dan por sentados en
Por ello es necesario elaborar la crítica re
.
Y la visión antropoló ·
,
specto del sistema de valores
educativo que imponegniclaosqoueg e~tan pr~sentes en el discurso de cambio
r arusmos mternacio l d d
elabora esa "política educativa"
. na es es e los cuales se
sin que sea necesariamente perorc;:e ;e re~eJa, por
razones que sea (y
cambio educativo en nuestro aís ; ' en a ~~yona de los proyectos de
puede correr, sea precisamen~e ~l ~;q~: q~z.a el, ?1ayor riesgo que se
concepciones y fmalidades sob e t d . ~ acntt~amente las nuevas
'
r o o si estas han sido elaboradas para

!ªs

383

�otros contextos y situaciones o si sólo han sido planteadas en abstracto, sin
hacer el esfuerzo de llegar a un planteamiento respecto al modo concreto en
que las profesiones y la formación de profesionales habrán de articularse
con los cambios en un país como México y en la situación en que éste se
integra a la "mundialización"21 ; esto es, sin intentar resolver el problema de
la construcción de un marco conceptual de referencia axiológico, social, y
educativo con base en una comprensión profunda de la articulación social
históricamente moldeada, que los procesos de formación de profesionales
han observado en México.
Porque aunque no puede desconocerse la razón que asiste a la crítica
neoliberal de las ineficiencias de la burocracia educativa (Gerstner), toda
vez que sí es un factor determinante en muchos de los problemas señalados,
sin embargo, no puede asumirse que esas ineficiencias sean el origen de la
crisis de la educación pública, si es que realmente puede hablarse de una
crisis (Berliner y Biddle22); así como tampoco puede aceptarse sin más la
identificación que se hace de la burocratización y la ineficiencia con la
estructura social de la modernidad (Osborne y Gaebler).

7

J. M. Keynes, Teoría general de la ocupación, el interés y el dinero, FCE, 1974.

~ No se_ sabe si para. b_i~n o p~a mal, pero ya para "cerrar el siglo" se empieza a revelar Ja
m~ac1dad de la v1s1on neohberal para dar lugar a la elaboración de políticas sociales
exitosas Y va qu~ando claro que los problemas que lo vieron nacer y a los que pretendía
hacer .frente, persisten (en la "onda larga recesiva" de que habla Montes), por Jo que en Ja
a~uahdad los respo~sables de elaborar políticas empiezan a dirigir su mirada a otra parte.
V1llarreal recoge baJo el nombre de "liberalismo poskeynesiano del consenso" la llamada
tercera via ( "clintonmanía"), que impulsada por los Estados Unidos e Inglaterra asume un
nuevo enfoque en la intervención del Estado en la vida social, caracterizado por elementos
co~ _los sigui~te~: intervención económica del Estado en tomo a los objetivos del
crec~~to econonuc~, el empleo y el desarrollo tecnológico, la regulación del impacto de lo
econonuco en el medio ambiente, la redistribución de la carga fiscal en beneficio de los
pobres ~ una activa p~lí~ica social que brinde servicios de educación, salud, capacitación para
el tr~baJo, empl~ Y_ Vlv'.en~: No obstante, esta tercera vía sigue pensando que el mercado y
la libertad econorruca mdiVIdual deben ser los motores del funcionamiento del sistema
económico y social.
Ante la imposibilidad de la vuelta al laissez faire, ante la quiebra del Estado
controlador, centralizador, rector y benefactor del keynesianismo y neokeynesianismo, ante el
fracaso del neoconservadurismo preconizado por MiJton Friedman con políticas regresivas
como las de Reagan, Tatcher y Mulroney, que en los ochenta suponían la no-intervención del
Estad_~ en la economía, asignando a éste la obligación del control de la inflación antes que la
atenc1on a los ~robl~mas del desempleo, privatización y control del gasto social, etc. y el
fracaso del neohberahsmo en los noventa se ha puesto la vista hacia otras posibilidades.
9

Casullo, Nicolás (Comp.), El debate modernidad posmodernidad, Ed. Punto Sur. Buenos
Aires, 1989.

Notas bibliográficas

10
11

Jean-Francois Lyotard, La condición posmoderna, Reí-México, México, D.F., 1990.
Octavio Ianni, Teorías de la globalización, (Siglo XXI, 1996).

12

1

Octavio Fullat. Filosofias de la educación. (CEAC 1985).

Ronald lnglehart publicó en mayo de 1994 un magnífico artículo en "Este País"
analizando los resultados de la ICPSR-World values survey, 1981-1984 and 1990-1993
(Michigan University).

2

Dos ejemplares preciosos de estas reinvenciones son los textos La reinvenci~~ del gob~erno
de David Osbome y Ted Gaebler (Paidós 1997) y Reinventando la Educac1on de Lou1s V.
Gerstner (Paidós 1996).

En la entrevista aparecida con el título La sociedad global en el libro Globalización,
Exclusión y Democracia en.América Latina. (Joaquín Mortiz 1997).

3

14M

Pedro Montes, El desorden neo/ibera/, (Trotta. 1996, p. 24).

4

Esto es así, porque en muchos sentid~s la "rei~v~nción" ~e presenta, como una
reivindicación de los principios de funcionamiento econom1co y social y de los 'ver_dade~os
valores" del liberalismo clásico con los que se dio origen al capitalismo Y que habnan sido
abandonados en este siglo por el Estado benefactor (Montes 1996).
s René Villarreal, Liberalismo social y reforma del Estado - México en la era del capitalismo
posmoderno-, NF-FCE, México, 1993.

13

arshall Berman. Todo lo sólido se deS1·anece en el aire, Siglo XXI, México, 1992.

ll

Louis Gerstner. Reim·entando la educación. Paidos. Buenos Aires, 1996.

16

Programa de modemi:ación educatirn (SEP 1984); Reformas al Articulo Tercero
constitucional (1985. 1993); Programa de desarrollo educativo 1995-2000 (SEP 1995), etc.
17

En ellos se desarrolla y se lleva a la práctica una concepción de los procesos educativos sus
sujetos Y las relaciones de estos procesos con otras esferas de la actividad social, propia de la
visión del mundo del neoliberalismo.

Por obra de una mano invisible, expresión de las tendencias naturales de los sujeto so~iales,
preconizada por Adam Smith en el siglo pasado como primer intelectual del nuevo sistema
económico.

6

385
384

�11 Elena Zogaib Achar, en el artículo La influencia del Banco Mundial en la reforma
educativa, contenido en el libro Los actores sociales y la educación, coordinado por Aurora

Loyo.
Al menos en las principales instituciones de educación superior en la ciudad de Monteney,
(UANL, ITESM. UDEM y UR) los proyectos de cambio educativo curiosamente están
formulados en el mismo lenguaje: se habla de los fines institucionales en ténninos de una
"visión", una imagen ideal del "deber ser" de la institución, de la que se desprende una
"misión" como anticipación de futuro para la comunidad y como obligación moral de realizar
la ''visión''; esta "misión" se concreta en "proyectos estratégicos" que acercarán a las
comunidades académicas a ese "deber ser" prefigurado en la ·'misión"; a su vez los proyectos
estratégicos se traducen en "metas" que, de lograrse, serán la encarnación del "deber ser'" en

F~AMENTOSTEÓRICO-CONCEPTUALES
o t : ~ A PROPUESTA DE EVALUACIÓN
TEGIAS pARA EL APRENDIZAJE

19

Lics. Elena Cisneros
Irma María Flores Alanís
Oralia Flores de la Cruz
Araceli Frías López
María Guadalupe Madrigal
Miriam D. Ramírez
Oiga de Santiago y ázquez
.
.
Colegio de Pedagogía
Uruvers'.dad Autónoma de Nuevo León

el mundo.

Así lo afirman, para el caso de los Estados Unidos, los documentos "A Nation at Risk: Toe
Imperative for Educational Reform'' y ''The Nation Responds", publicados en 1983 y 1984
respectivamente por la National Commission on Excellence in Education (U.S. Department of
Education, Washington, D.C.). Aunque elaborados en relación con la escuela pública
norteamericana, esos documentos coinciden con los planteamientos de los "visionarios"
reformadores mexicanos y curiosamente también con los del Banco Mundial y El Fondo
Monetario Internacional en sus políticas a nivel mundial.

20

Leonardo Boff, citado por P. Montes, dice: "Cada vez se habla menos de desanollo. más
de mercado y de integración en el mercado mundial. En ese proceso de mundialización dentro
del sistema neoliberal, nosotros ni siquiera tenemos el privilegio de ser subdesanollados,
nosotros somos excluidos. No contamos para nada porque no tenemos competencia en el
mercado mundial. Los que no tienen competencia no existen en el mercado mundial. Y los
excluidos del mercado están abocados a la muerte ..."

21

David C. Berliner y Bruce J. Biddle, The manufactures crisis (Myths, Jraud and attack on
america 's public schools (Addison Wesley 1995). En este trabajo ellos demuestran que, para

22

el caso de los Estados Unidos, la "crisis" de la escuela pública ha sido realmente •'fabricada''.

Introducción
. Un pro~lema grave que enfrenta la edu . ,
.
.
supenor en uruversidades tanto 'bl"
. cac1on media supenor y
, d" d
pu icas como pnvadas e l ,
m ice e reprobación y el baio
rend'1n11ento
.
, .
n e pais, es el alto
~
academ1co.
Este es un hecho que h
d .
es de gran importancia co a protca o investigaciones de todo tipo pues
formas de solución.
nocer as causas del problema para pro~oner
Los estudios han girado en torno
d
habilidades de los estudiantes
ª
os grandes aspectos: las
•
para enfrentarse a las t
d
a
influencia
del
aspecto
a•ectivo
m
t
·
.
areas e aprendi=aje y
l
'J'
o zvaczona1.
Como maestras y estudiantes nos enfren
. .
consecuencias de la falta de hab11
T dad
tam?s c?t1d1anamente con las
básicas como la lectura
. para la realización de actividades tan
comprensiva Ja elabora · , d
esquemas, la redacción de trab .
,
. . c10n e resúmenes o
e
a.JOS, etc. Esto dmge nue tr ·
,
onocer con mayor profundidad 1
.
s o mteres por
ven involucrados en la realizació o; asrctos mtelec~a!es y afectivos que se
n e a gunas tareas bas1cas de aprendizaje.
Por tal razón se conform ¡ s • .
para el Aprendizaje plante;de emmano d~ Desarrollo de Habilidades
investigaciones y m~terial b"bliose 'ficomo obJetivos generales analizar
1 ogra 1co que propo ·
•
fun
rc1one
damentos
te6nco-conceptual-metodol , .
(habilidades para el apren:~-º; c~n respecto al objeto de estudio
orienten la práctica dirioida
~~ , asl1 como para formular principios que
o·
a meJorar as.

386
387

�Ahora bien, a raíz de la revisión bibliográfica y con fines de facilitar el
aprendizaje de nuestros alumnos, al equipo se le propuso elaborar un método
de evaluación de las estrategias de aprendizaje, técnicas, habilidades y
procesos que utilizan los alumnos de educación media superior y superior.
Tal tarea nos exigía precisar las variables a medir (que evaluar) y la
relación que guardan entre sí, esto es, esclarecer las interrelaciones entre
procesos de pensamiento, procesos de aprendizaje, habilidades, técnicas y
estrategias, pues se detectó a raíz de la revisión, poca claridad en el
establecimiento de dichas interrelaciones. Además, nos impulsa a construir
una serie de instrumentos diagnósticos que permitan valorar el uso que hace
el alumno de estrategias, lo cual requiere de mucha precisión en cuanto a las
estrategias a medir y las variables implicadas en su uso.
En este trabajo se presenta un modelo conceptual para fundamentar un
método de evaluación de estrategias para el aprendizaje, que se sustentaría
en las premisas siguientes:
•
•

El rendimiento académico depende de que se realice el aprendizaje.
El aprendizaje se logra mediante el constante trabajo del estudiante con el

contenido.
• El trabajo del estudiante consiste en la realización de diferentes
actividades y tareas.
• Para que el estudiante elabore una tarea puede hacer uso de estrategias de
aprendizaje (procedimientos o pasos a seguir para lograr una meta).
• Una estrategia de aprendizaje requiere para su ejecución el empleo de
técnicas de estudio. tales como tomar apuntes. hacer resúmenes, etc.
• Una técnica de estudio requiere que el estudiante utilice sus habilidades
de tal forma que pueda avanzar paso a paso.
• Al hacer uso de sus habilidades (intelectuales y socio - afectivas) los
estudiantes ponen en marcha ciertos procesos de aprendizaje como la
asimilación, la retención, etc. Procesos de pensamiento como la síntesis.
el análisis. la deducción, la inducción, que son herramientas básicas de
•

aprendizaje.
Los alumnos requieren estar conscientes de los procesos, habilidades,
técnicas y estrategias que utilizan, es decir, deben tener cierto grado de
metacognición (conocimiento sobre su propio aprendizaje).

Etapas de investigación

y superior. Para ello, contempló la necesidad
siguientes:
de delimitar las etapas

l. Diseño.
2. Aplicación.
3. Análisis de datos.
4. Retroinfonnación.
5. Propositiva e instruccional.

A continuación se desen'ben 1os ob;etzvos
. . correspondientes por etapa:

Diseño
Construir el modelo conceptual ue fundam
.
de evaluación de las estrateiñas dq
d. .ente el diseño metodológico
Defi •
o·
e apren tzaJe
. mu la metodología de evaluación.
.
Diseñar 1os instrumentos
·
de evaluación diagnóstica.

Aplicación
V alorar las estrategias de aprend.tzaJe
. que ponen en práctica los alumn

os.

Análisis de datos
Detectar niveles en la ad · · • , d
Establecer la magru·tud yqwdir~1c10~, edestrategias de aprendizaje.
ecc1on e los cambio "
..
sea necesario realizar.
s cognosc1tivos" que

Retroinformación
Dar a conocer a los alumnos los
.
desarrolladas), fallas ventajas y limitc1ertos (procesos y habilidades
aprendizaje.
'
antes en el uso de estrategias de

Propositiva e instruccional
Contribuir al diseño instruccional sobre 1 , .
.
de las integrantes del eq .
a practica educativa de cada una
D"
wpo.
iseñar un programa para la enseñ
d
.
Aplicar el programa.
anza e eSttategias de aprendizaje.
Evaluar el proceso y resultados obtenidos.

Como se señaló anteriormente. el equipo se propuso elaborar una
metodología de la evaluación de las estrategias de aprendizaje, técnicas.
habilidades y procesos que utilizan los alumnos de educación media superior
388

Hasta el momento sólo
ha
etapa de diseño, por lo que en s:ste

b •
trtr:
~Jado dla c~nceptualización de la
a ªJº se escnbe la clasificación de

389

�estrategias de aprendizaje (objeto a evaluar), en donde se especifican las
técnicas, habilidades, procesos de pensamiento y procesos de aprendizaje,
variables que se ven implicadas en el uso de estrategias.

Delimitación del objeto a evaluar

De acuerdo con la bibliografía revisada en tomo al problema de
aprender a aprender se puede señalar que éste se ha constituido como un
área de la Psicología Instruccional que explica los principios del aprendizaje
activo y participativo, y los procedimientos necesarios para el estudio
eficiente. Hay diversas influencias sobre este campo, una de estas es la
Psicología Cognitiva. Si bien existen dentro de ella diferentes orientaciones,
todas coinciden en concebir al aprendizaje como una "interiorización de
pautas de conducta mediante la transfonnación de la estructura cognoscitiva
que resulta de la interacción del individuo con el medio ambiente"(Quesada,
1988); esto es, lo señalan como un proceso de cambio cualitativo y no
meramente cuantitativo. Asumen que el sujeto construye significados que
interpretan la realidad. Así, aprender a aprender plantea un tipo aprendizaje
a alcanzar: el aprendi=aje signifiativo.
Algunos investigadores señalan que para el logro de este tipo de
proceso es necesaria la adquisición de estrategias de aprendi:aje. Parten de
la idea de que el alumno las desarrolla mientras aprende, pues además de
aprender el qué, aprende también el cómo, es decir, la fonna en que la
materia es enseñada y aprendida como respuesta al tipo de trabajos, tareas y
procedimientos de evaluación.
Estos estudios han demostrado los roles que los alumnos juegan en la
facilitación de su propio aprendizaje. Al hacer uso de estrategias, lo que hace
el estudiante es, ante todo, obtener un mayor aprovechamiento de sus
procesos de aprendizaje y, por consiguiente, contribuye a incrementar su
nivel académico.
De tal forma que el surgimiento de las estrategias de aprendizaje como
una sub-área de estudio y de interYención de los fenómenos de aprendiendo
a aprender se ha dado en función de mejorar los procesos que subyacen al
aprendizaje, que van más allá de la relación causal entre estímulo y
respuesta. Desde la perspectiYa del procesamiento de la información. el
aprendizaje se convierte en un proceso que implica prestar atención a lo que
ha de aprenderse. adquirir conceptos. controlar el ritmo y calidad del
aprendizaje y ser consciente de que el aprendizaje se ha dado. En este
enfoque se le define como el modo de adquirir. organizar. almacenar.
recuperar y utilizar información; por lo que las etapas se conforman en una
390

serie de procesos activos y constructi
d
. .
principios de este enfoque de estudi
vos e aprendiza~~- Siguiendo los
1
orientación selectiva de un es~:it proces? de atenczon "se refiere a la
0
(Mahoney, 1974,417).
especifico Y a su asimilación"
La codificación, señala Ellen Gai é
mediante el cual la información nue gn_' es un pr~eso de transformación
información conocida. Este proce:: s~:t~~fide d~;ersas maneras con la
subprocesos tales como la activac. , d
1cac10n pone en marcha
interpretación. Como resultado d
ion e un esquema, selección e
generó el proceso de elaboración
est~ subp~oceso ,de ~terpretación se
añadir "algo a la información qu~ secuat, permit~~ segun Ga1gné (1991: 137)
inferencia lógica, una prolongación es ~ apr~n iendo. Esto puede ser una
cosa que sirva para conectar la info~una _eó~e,?1p o, un detalle o cualquier otra
CI n .

:1

El proceso de codificación hace que l
. .
.
memoria a largo plazo donde
a1m e nuevo conoc1ID1ento entre en la
.• d
.
•
es
acenada. El almacenami t " 1
retenc1on e la información codificada" (Mahoney, 1988,417). en o es a
La organización "es el proceso de d' 'd'
.
.
en subconjuntos indicando la
. , iv1 rr un conJunto de información
1991: 145) de tal fi
rclac10n. entre los subconjuntos" (Gaginé.
. .
'
orma que para los SUJetos que
·
•
imphca que la clasifiquen la
orgaruzan 1a información
I
rd
relaciones L
. ,'
agrupen, ª º enen Y establezcan sus
. a recuperac,on conlleva según Mah
utiliz.ación de la información alma
d E
oney (1974,417) a la
d~ .las investigaciones en mem~e;;: a. ste autor.señala que_ "gran parte
distmguen entre recuerdo y reconocimie~1/rocesam1ento de información
les pasa al sujeto un cuestionario d
. En las pruebas de recuerdo, se
respuesta correcta entre varias alte e ~espuesta abierta y se le pide que dé la
son generalmente bastante su .ma va~. Los resultados en reconocimiento
sugiere que puedan interver:"diº~;s a os obtenidos en recuerdo, lo cual
1erentes procesos En
b
recuerdo rara vez se le dan al . d' 'd
.
·
una prue a de
"mirar" en sus almacenes me m 1:11. uo pistas que indiquen adónde debe
.
monstJcos así que pre
'bl
acudrr a procedimientos de bús ueda En c'
.
s~ .emente debe
solamente que el individuo co q
·1
1ambi~, el reconocuruento requiere
hay en sus almacenes mem::~~o:~ :;~rnahvas. pre~ntadas con las que
0
(Mahoney, 1974.428).
·
necesita casar el estímulo"
en el ;!c:~o~~~~:i~oc;;o de recurración plantea problemas básicos tanto
alrededor de los
mo _en e recuerdo. En este último se centran
La transferenci~ro;ees~:i:r:us¡ueda, selección ) ~roducción de respuestas.
aprendidos inicialmente a c a _proceso. de . apltcar los conocimientos
situación original.
ontextos o s1tuac1ones nuevas, lejanas a la
391

�Al incluir el componente socio-afectivo en la adquisición de
estrategias, el proceso de motivación se contempla como un proceso de
aprendizaje, desde la perspectiva del aprendizaje social, pues de acuerdo a
Bandura "trata la adquisición en términos de los subprocesos del
componente cognitivo (atención, retención) y de reproducción conductual
(respuestas motoras y motivación) (Bandura, 1971ª, 1977b,195). "La
motivación es considerada como un subproceso que explica y destaca el
hecho de lo que la gente es capaz de realizar imitativamente, a menudo se
deriva de lo que la gente elige realizar. Las condiciones de incentivo dictan
frecuentemente el punto en el que una adquisición correcta será expresada en
la conducta manifiesta" (Bandura, 1965,197).
Mckeachie ( 1985) señala que cada proceso de aprendizaje requiere
para su desarrollo de estrategias de aprendizaje, por esto son identificadas de
acuerdo al proceso de aprendizaje que favorecen. Por lo cual este autor las
clasifica de la forma siguiente: las estrategias de adquisición ayudan al
estudiante a seleccionar y elaborar estructuras de conocimiento que sirvan
como puentes mediadores entre las condiciones de estímulo y las respuestas
apropiadas. La estrategias organizativas habilitan al estudiante para resumir
un texto, inferir las relaciones de subordinación entre las ideas y relaciones
de índole temporal y causal. Las estrategias de retención tratarían de evitar
el olvido y de apoyar la integración de lo adquirido. Las estrategias de
recuperación penniten al estudiante seleccionar o generar claves ( espaciales
y conceptuales) para recuperar información necesaria en el momento
oportuno. Las estrategias de autorregulación permiten al estudiante ser
independiente y autosuficiente.
Por otra parte, el empleo de estrategias de aprendizaje implica el uso
de técnicas de estudio, entendiendo a éstas como un conjunto de acciones
ordenadas para la realización de actividades específicas. Las técnicas
requieren del uso de habilidades y las desarrollan.
Cabe aclarar que generalmente se hace referencia a las técnicas de
estudio como si fueran una serie de acciones mecánicas que con el simple
hecho de aplicarlas garantizaran el aprendizaje. Sin embargo, es la estrategia
la que permite el uso flexible de las diversas técnicas, adaptándolas de
acuerdo a la finalidad de la tarea de aprendizaje; es por esto que una
estrategia no se reduce al empleo de técnicas de estudio.
Ahora bien, el uso de cada estrategia de aprendizaje requiere del
desarrollo de ciertas habilidades o destrezas específicas. Sin embargo, cabe
señalar, citando a Pozo, que "no puede decirse que la simple ejecución
mecánica de ciertas habilidades o destrezas sea una manifestación de la
aplicación de una estrategia de aprendizaje. Para que ésta se produzca se
392

requiere de una cierta planificación de
..
a un fin, lo cual sólo es posible medí hab1bdad~s en una secuencia dirigida
hace que esas habilidades se usen d ante un cierto metaconocimiento que
Es esta una distinción important e un modo estratégico" (Pozo, 1992 202)
. .
e a contemplar es dec' 1
'
·
aprendizaje no son reducibles a Sllll.ples hab'l'da'
rr, as estrategias de
1 1 des.
Otra distinción importante se refi
. .,
(Mckeac~e, 1985:184) de las estrate ~: ~:~ definic!o~ que hace Tobías
como ~ macroproceso que contero 1f10
. aprendiza.Je, a_l concebirlas
las hab1hdades generales de pensamie~to" s m1croprocesos de mteligencia y
el pensamiento está formado
. De acuerdo con Shardakov( 1968)
., .
por procesos tales como· 1 •¡· . ,
'

comparac10n,
inducción' deducc1on,
. , analogza
' , abstr . e. , ana rszs, smtesis'
.,
concrec10n, determinación d
.'
acc10n, generalización
l ifi
,
e nexos y relac10nes fi
.,
'
c as, cacion y sistemati=ación.
, ormac10n de conceptos,
El análisis es un proceso orientad h .
selección de elementos que i t
I
º. ac1a un determinado fin
re~idad en sus rasgos y propi:d::a;
Objetos y los fenómenos de 1~
existen entre ellos. Con respecto a l~ , co':110 los nexos y relaciones que
cognoscitiva que se manifiesta en ~mteszs se. d~fine como la actividad
propiedades de carácter único entr I e ~stablecuruento de cualidades y
cual da como resultado la obt -~ ods e ementos del posible conjunto lo
,. .
encion e un nu
b'
•
ana11s1s y la síntesis son formas esenc. 1
evo ~ ~eto o fenómeno. El
elementos que sirven para constru· 1 ia es de la actividad mental, son los
.,
rr as restantes fo
d
.
comparac10n
es el establecimie
t de Ia seme· nnas e pensamiento
,
mu no
. · La
enomenos
de
la
realidad.
Janza
entre
los
objetos
y
fi

a;t

La inducción es un proceso mental ue v d 1
,
a los conceptos las leyes las
p q
a e os fenomenos parciales
I
'
·
reg as or el co t · 1
proceso mental que va de lo general ;
.
n rano, ~ deducción es el
1
se analizan desde un punto d .·
º. s1~~ular. Los objetos y fenómenos
..
e \ 1sta smtetlco La d d
·•
clas1 6 cac1on e inclusión de b'
.
.
e uccion asegura la
.
o ~etos smgulares al ·
.
re fl eja en la capacidad de a ¡·
. . genero correspondiente. Se
· · .,
P icar 1os conoc1m1ento
as1mtlac1on de otros nuevos La
,
s que ya se poseen a la
.
·
ana1ogta
es un pro
.
.
ceso menta1 que procede
de 1o smgular a lo singu1ar. La \erac1dad
del
·
razonamiento analógico
depende del volumen y la profund'd d
rasgos esenciales de los fieno· 1 a que tengan los conocimientos de los
,
menos que compara •
numero de conocimientos esenciales sob d' h fin., cuanto mayor sea el
será la analogía.
re ic os enomenos, más auténtica

La abstracción es la capacidad d
.
fenómenos singulares. los ras
. e separ~r ~ aislar de los objetos y
Distinguir rasl!os \ nexo/os. ~edxos ~¡ relaciones comunes } esenciales.
~

.

.

acci enta es
393

~

prescindir de ellos. La

�generalización se refiere a los objetos y fenómenos del mismo género que
poseen rasgos o nexos esenciales que son siempre comunes.
La concreción de lo conceptual se expresa en la forma de su
ilustración con objetos o con fenómenos concretos, el conocimiento a través
de lo general, de nuevos objetos, fenómenos, casos y la aplicación prácticoeficaz de los conocimientos generalizados a la resolución de problemas de
tareas prácticas.
En la interdependencia entre los objetos y fenómenos del mundo,
ocupa un lugar muy importante la relación causal. El pensamiento causal es
la habilidad para distinguir relaciones causa-efecto. Relación en donde un
fenómeno explica al otro.
Al mismo tiempo que se desarrolla el pensamiento causal se desarrolla
el pensamiento crítico, pues para llevar a cabo cualquier tarea de carácter
creador, es necesario comprobar críticamente si el proceso o resultado de la
actividad son correctos.
Entre los requerimientos para el desarrollo del pensamiento crítico se

decir, "de. abajo hacia arriba''· 0 urante e1estudio
. Jo l
. .
, .
' s a umnos asurulan con
free uencia algunos conceptos genencos
antes que los específicos.
La clasificación se refiere a la distrib . ,
individuales en la distribución o . l . , uc1on de los objetos o fenómenos
clase.
me us1on en el correspondiente género o
. La _acti v1'dad mental de sistematizac. ,
,
estudio, distribuyendo los con'untos
. wn _se efectúa en el proceso del
clases y ordenando las materi;s s , y dobJetos_ aislado~ diferentes en grupos o
eguo etermmados sistemas.
Flavell (Pozo 1992 208) señal
períodos en la adq,uisición d
a que se _pueden identificar tres fases o
.
e una estrate01a de
d' .
estrategias no disponibles defi . .
o·
apren lzaJe, estas son·
.
,
ciencias de produ · ,
·
em:ategia. Presenta los siguientes criterios de .c~1.on y uso maduro de la
registro: habilidad básica para ejecutar]
análisis P~ su observación y
su uso (beneficios de la instrucc· ,
ª•1 uso espontáneo, mtentos de inducir
ion en e uso de la estr t · )
uso sobre el recuerdo Se puede
ª egia , efectos de su
mis~a definición de ~strategias de\ª::tar ~tros criterios, derivados de la
preciso de la estrategia uso
p. d zaJe, tales como: uso selectivo y
efectos de su uso sobre ~tros pr:cuencd1a o de ~bilidades, uso consciente
esos e aprendizaje.
'

tienen los siguientes:
Poseer los conocimientos necesarios.
Acostumbrarse a comprobar cualquier resolución.
Relacionar con la realidad las leyes, reglas, etc.
Un nivel de desarrollo suficiente para la construcción de razonamientos
lógicos.
Desarrollo de la personalidad.

Los obstáculos para el pensamiento crítico-son:
Insuficiente espíritu de observación.
Falta de capacidad para crear hipótesis.
Tendencia al dogmatismo y a rutina.
Propensión a dejarse influir e imitar.
Falta de independencia.
El concepto es el conocimiento de los rasgos y propiedades esenciales
y generales de los diferentes objetos y fenómenos de la realidad objetiva, así
como de los nexos y relaciones, con la ayuda de los cuales los objetos y
fenómenos de un género se distinguen de los de otro. Los conceptos se
forman no sólo durante la actividad mental de abstracción y generalización,
sino también durante el proceso de diferenciación intelectual. Este es el
procedimiento de formar los conceptos desde lo singular hasta lo general, es
394

Las características de las etapas se describen en el cuadro s1gwente·
. .
Aspectos

Estrategia no dispomble Deficiencia de producción

{hasta los 5 o 6 aílos)

(de 6-10 aílos)

Uso maduro de la estrategia
(de 11 aílos en adelante)

Habilidad básica
para eJecutarla

Nula o pobre

Regular o buena

Excelente

Uso espontáneo
Efectos de su uso
sobre el recuerdo

Ineficaces

Eficaces
Positivos

Innecesarios
Positivos

.
•••

Pozo advierte que las edades fi 1
estrategias del aprendizaie son
se a atlas en la adquisición de las
.
~
meramente indicativas
d
entrenamiento en el uso de la estrategia.
.
, ya que ependen del
Un aporte significativo de Vi
ky
.. .
del aprendizaje es con
gots ' en la adqws1c1ón de la estrategia
formación" segun', la cualrelspe~to a la manifestación de la "ley de doble
'
os 1nstrumentos de
di · ·
estrategias de aprendizaje so
l
~e ac1on, en este caso las
que debe realizar se d' ~ un e e~ento ~ediador entre el niño y la tarea
.
. .
'
a qweren pnmero mterpe na1m
mtenonzarse y convertirs
.
rso
ente para luego
intermedia, la deficienc~a endemtraperso~es. De. hecho, en la fase
ambigüedades los dos niveles de de prod~ccd1on permite identificar sin
sarro o e que habla Vigostky, el nivel
395

�de desarrollo real (los niños no repasan por sí mismos) y el nivel de
desarrollo potencial (y sin embargo se benefician de instrumentos
mediadores externa o culturalmente proporcionados)" (Pozo, 1992:210).
Además de considerar los criterios de análisis para la definición del
uso de una estrategia, es importante tener en cuenta que la elección adecuada
de una determinada estrategia de aprendizaje el alumno debe basarla en los
siguientes criterios (Pozo, 1992,204):
a) Naturaleza cuantitativa y cualitativa de los materiales presentados.
b) Sus propios conocimientos previos sobre el material de aprendizaje.
c) Condiciones del aprendizaje (la finalidad o uso que se persigue en la
adquisición del material de aprendizaje).
A partir de estos planteamientos surgen interrogantes que guían los
orígenes del presente proyecto: ¿los alumnos de escuelas de nivel medio
superior y superior utilizan estrategias de aprendizaje en su actividad como
estudiante? ¿están planeadas y organizadas? ¿qué procesos del pensamiento
ponen en acción? ¿a qué procesos de aprendizaje contribuye su uso?
¿desarrollan un uso espontáneo? ¿tienen conciencia del empleo de tales
estrategias?
Es por ello que planteamos la necesidad de diseñar e implementar
formas de evaluación que permitan conocer cómo se adquieren las
estrategias de aprendizaje, cómo se organizan y cómo se hace uso de ellas;
en suma, procedimientos que puedan ser capaces de dar y explicar cuáles son
los procesos cognoscitivos específicos (procesos, estrategias y habilidades)
que intervienen en la solución de una pregunta o tarea dada.
Descripción general de las estrategias de aprendizaje

El estudio de las estrategias de aprendizaje es un campo complejo,
pues requiere del análisis de los procesos cognoscitivos y de establecer sus
relaciones.
Una relación a considerar es a partir de la manera en que las
estrategias de aprendizaje son definidas. Si bien es un concepto con diversos
significados, algunos investigadores coinciden en considerarlas como
"cualquier comportamiento o pensamiento que facilite de tal manera la
codificación, que mejore la integración y la recuperación del conocimiento.
Más específicamente, estos pensamientos y conductas constituyen planes
organizados de acción diseñados para alcanzar una meta'' (Weinstein,
s.f.,249). Otra relación a establecer es desde la forma en que éstas son
clasificadas.
No existe un esquema organizacional que se acepte
396

generalmente, pero Weinstein y M
categorías que refleian los d1'
a~er ( I 985,250) crearon un conjunto de
:.,
versos tipos de estrat . d
es, cada categoría se compone de procedimi
egias ~ aprendizaje; esto
que p~ed~n ser usados para influir en entos (es~ategias de aprendizaje)
aprendizaje.
uno O mas de los procesos de
Se tienen así las ocho categon'as s1gwentes:
. .
1. Estrate~as de ensayo para tareas básicas.
2. Estrateg~as de ensayo para tareas complejas
3. Estrategias de elaboración para tareas b, . .
4. Estrategias de elaboración para tareas c:ms1cals:
5. Estrateoias
· •
P ejas.
º: orgaruzac1onales
para tareas básicas
6. Estrategias organizacio 1
·
7. Estrate~as de monitore~ªd:\~::~;:e:s~i:plejas.
8. Estrategias afectivas.
·
.
.Tomando como base el listado
.
mvestigadores (EMCA Danse r ) 1
antenor y el aporte de otros
·
'
eau as estrategias d
d. .
organizar en cuatro grande
e apren Izaje se pueden
procesos cognoscitivos y no c~gngrup?~• conformándose de acuerdo a los
osc1ttvos que desarrollan:
A. ESTRATEGIAS COGNOSCITIVAS:
l. Ensayo (simples y complejas).
Elabo~aci~n (simples y complejas).
. Orgaruzac1onales (simples y complejas).

i.

B. ESTRATEGIAS .METACOGNOSCITIVAS·
1. Planeación.
·
2. Control.
3. Evaluac.ión

C. ESTRATEGIAS A!'.'ECTIVAS O DE APOYO
I. Metas de onentación intrínseca.
2. Meta~ de orientación extrínseca.
3· Manejo de la ansiedad.
D. ESTRATEGIAS PARA EL
I B,
d d
MANEJO DE OTROS RECURSOS
· usque a e ayuda.

A. ESTRATEGIAS COGNOSCITIVAS

. S?n usadas para actividades de
•
.
cons1gu1ente, influyen en el desarrollo :rocesarm~nto de información Y, por
e uno o mas procesos de aprendizaje.
397

�Dentro de este grupo se incluyen las estrategias de ensayo o repaso
simple, que contribuyen a la memorización o repetición literal de la
información. Requieren un recuerdo simple, que sirve de base a formas de
procesamiento más complejas. Son útiles cuando los materiales carecen de
significado y cuando la tarea es meramente reproductiva.
Las estrategias de ensayo o repaso complejas tienden a involucrar
conocimientos de materiales más complejos y requieren de seleccionar
previamente las partes que deben repasarse.
Este tipo de estrategias favorecen el aprendizaje por asociación (Pozo,
1992, p. 206), de carácter mecanicista, en el que el sujeto adquiere una copia
o reproducción más o menos elaborada de la realidad. Sus técnicas,
habilidades y procesos cognitivos se presentan en los cuadros siguientes:

Dentro del grupo de estrategias d
. .
estrategia de elaboración misma qu
d' _ed apre~dtzaJe se encuentra la
,
e se 1v1 e en szmple y compleja.
De acuerdo con Pozo la elaboración . l
..
s1mp e fac1hta el aprendiz.aje de
estructura de significado externo e em~ntos no organii.ados) mediante una
darle significado sólo ~umentandquelsirve de apoyo al aprendiz.aje, pero sin
o a construcc100
· · stm
· b , li
estructura externa presta su significado al
. 1
o ca, ya que la
dichas elaboraciones requieren que el alU::.tena ,q~e debe aprenderse, pero
en el procesamiento de la inform . ,
o este mvolucrado activamente
ac1on a ser aprendida.
un material poco significativo ( 1

Estrategia de elaboración simple:
Técnica

Palabra clave

Estrategia de ensayo o repaso simple:
Técnica

Procesos de pensamiento

Habilidades

Procesos de
aprendlzaJe
Retención

Análisis externo
Repettción Leer los apuntes y libros una y otra vez.
Recuperación
Decir el matenal para uno mismo, una Abstracción.
(reconocmuento).
Generahzación.
y otra vez.
Formación de conceptos
Hacer hsta de términos relevantes
(identificación
de atributos
Memonzar listas de palabras
físicos
o
externos).
Nombrar conceptos de una hsta.

Marcado de texto Seleccionar mformac1ón relevante
Destacar 1nformac1ón
(subrayar)

Retención
AnáltSIS
Comparación (discrimmac1ón). Recuperación
(reconocimiento).
Síntesis.

Retención.
Seleccionar mformactón relevante. AnáJtSIS.
Comparación (discriminac16n). Recuperación
Repasar de manera escrita el
(reconocim1ento).
Síntesis.
material de aprendiz.a.Je.
Abstracción.
Generalizactón
Formación de conceptos
(identificación de atnbutos).

398

Análisis

Cod1fícac1ón

conceptos

Comparación

Elaborac1on

Establecer relaciones entre conceptos

Abstracción

Retenc1on

med,ance una palabra

Generalización

Recuperac1on
(reconoc1m1en1o)

Asociar superfic,almente lermonos (por

Formación de conceptos
(1denhficac1on de atnbutos)

Imagen (impuesta

lden11ficar rasgos comunes

Anahs1s

Codificación

o 1nduc1da)

Establecer relaciones entre conceptos

Comparac1on

Elaborac,on

med1an1e imágenes

Abslracc1ón

Retenc1on

Utilizar imágenes proporcionadas

Proceso de aprendizJ)e

Abstracción
Generahzac1ón
Formación de conceptos
(ident1ficac1ón de atnbutos).
Copiado

Proceso de aprend,zaJe

ldenhfícar rasgos comunes entre

- Generalización

(imagen propuesta)

Formación de conceptos

Crear imágenes (imagen ,ncb:ida)

(1den11fícac1on de atributos)

Recuperación
(reconoc1m1ento)

Asociar superfic1almen1e 1erm,nos

Proceso de pensamiento

Habilidades

Proceso de pensamiento

su ortografía o pronunc1ac1ón)

Estrategia de ensayo o repaso compleja:
Técnicas

Habilidades

(imagen por su ortografia o pronunc1ac1on)
Formar imágenes a partir de palabras
clave
Rimas, abrc-,at uras

lden11fícar rasgos comunes entre

&gt;frases

conceptos

Comparac1on

Elaborac1on

Establecer relaciones entre conceptos

Abs1racc1ón

Re1enc1on

Anahs1s

Cod1fícac1on

med ,ante una palabra

Gcncrahzac1on

Recuperacoon

Asociar superfic1almen1e lermonos (por

l'ormacoón de concep1os

(reconoc1m1en1o)

su ortografía o pronunciac,on)

(1dent1fícac1on de ambuios)

Formar siglas, nma,. y frases cla,es
Códigos (numéricos, ldcnuficar rasgos comunes entre
verbales o espaciales) conceptos

Anahs1s

Cod1ficac1on

Comparación

Elaboración

Establecer relaciones entre conceptos

Abstracción

Retención

medianle una palabra

Generahzac,ón

Recuperación

Asociar superfic1almen1C termino, (por

Formac,on de conceptos

(rcconoc1m1ento)

su ortografía o pronunciación)

(1den11ficac1on de ainbuios)

399

�u111izar y oommar un código conocido

al que asociar uno a uno los elementos
de la lista

La elaboración compleja difiere de la simple en el sentido de que la
estructura externa pasa a ser asumida (parcial o total) por el material de

interpretar palabras Yoraciones

Abstracción

Descubrir y seleccionar e interpretar

Generalización

palabras, oraciones y pán-afos

Concreción.

1mportantes

Formación de conceptos

Eliminar información no relevante.

(atr1bwr sigmficados).

Reconocer Ydisllngwr los diversos

Sistematización

1vrgamzac1ón

recursos que el autor empica para
acentuar los conceptos importantes
Preguntarse, reflexionar Yexplicar lo qué

aprendizaje.

el autor quiere decir y por qué lo dice

Estrategia de elaboración compleja:

Dchm1tar los problemas que el autor logró
Procesos de pensamiento

Técnicas
Análogía

Habilidades
Análisis

Conocer y dominar características

Síntesis

Esenctales de los conceptos a comparar.

Comparación

Establecer comparK1ones entre

Analogía

Conceptos

Abstracción.

Crear metáforas

Procesos de aprend1zaie

resolver y los que no pudo solucionar
ldcnuficar obJehvos y propósitos del

Análisis sistemático

Elaboración

escnto.

Síntesis sistemática.

Elaboración

Retención

Evaluar si cumple con dichos objetivos

Abstracción

Organización

Recuperación

Ypropósitos.

Comparación.

Recuperación (recuerdo)

(recuerdo)

Analizar unidad, coherencia y

Concreción.

Transferencia

Concordancia de las ideas, los pán-afos,

Gcncralizac,ón

Codificación

Lectura critica

Generalización.

Establecer una correspondencia

formación de conceptos

Profunda y no sólo superficial entre la

(atr1bu1r s1gmfícado)

Metáfora y el propio matenal de
AprendizaJe
Transfenr el s1gn1ficado de la metáfora

Inducción.

Adoptar una postura critica (acordar

Deducción.

d1scnllr, suspender juicio, etc.)

Establecimiento de nexos.

Tomar una posición con responsabilidad

Pensamiento criuco

ante los argumentos del autor

Al contenido por aprender.

Argumentar la propia postura (por qué

Lectura comprensiva !)Lectura analítica estructural
D1s11nguir caracterisucas de un texto

Análisis complcJO y profundo
Deducción.

Identificar la estructura del texto

Codifícacion

se toma dicha postura).

Elaboración

Identificar dónde el autor carece de
Información, está mal informado, es Ilógico
.

Abstracción.

(descnpc1ón, 1lustrac1ón, secuencia,

Generalización

argumentación, persuac1ón y

Formación de conceptos

operac1onalidad)

o no completa su análisis.
'

Resumen

(atnbuir s1gn1ficado)

ldenuficar y reconocer palabras claves

..

los temas y subtemas.

Codificación

Ut1hzar palabras claves para reconocer e

Clasificación
S1stema11zac1ón

mfenr propósitos del autor
Explicitar las relaciones entre las ideas

Eliminar matcnal sccundano,

Análisis.

Codificación

Redundante.

Síntesis.

Elaboración

Sustituir por un término más general

Deducción.

Idcn11ficar oración tópico.

GcncralJZaC1ón.

Traducir a palabras propias (paráfrasis).

Abstracción.

Elaborar idea tópico.

Formación de conceptos

Identificar el obJet1vo central del libro

(construir s1gmficado).

ldeÍIUficar y enumerar temas y subtcmas

Identificación de nexos

ldenuficar y definir los problemas que el

Tomar apuntes

autor trata de solucionar
Descubrir y seleccionar oraciones y
párrafos importantes
Buscar significados de términos no
conocidos
Valorar la organización del texto.
2)Lectura inte,pretati,-a o sintética
Proceder del análisis de las panes al todo
Uulizar el conte"&lt;to de la lectura para

400

Smtes1s compleJa y s1stemát1ca Cod1ficac1ón
Elaboración
lnduac1ón

Escuchar con atención

Análms

Atención

Relacionar lo que se escucha con

Síntesis

codifícación

conocimiento prev,o

Abstracción

Elaboración

Concentración

Generalización

Organización

Selecc1onar ideas

Concreción

Registrar la oración de manera rápida.

CIasifícación.

lde nuficar aspectos confusos

Sistematización

Usar claves y abreviaturas.

401

�Organizar información.
Representar información.
Gula de estudio

Determinar las ideas clave.

Análisis.

Codificación

Elaborar preguntas para cada idea

Síntesis.

Elaboración.

clave

Deducción.
Abstracción
Identificación de nexos y

Estos . ,ti~os de , estrategias contribuyen al "aprendizaje por
reestruc~ac10n , de caracter estructural y organicista, en el que se aprende
reorgamzando los propios conocimientos a partir de su confrontación con la
reali~d, o lo _q~e es lo mismo, estructurando la realidad a partir de los
propios conoctm1entos y reestructurando a éstos a partir de la realidad"
(Pozo, 1992, p. 206).

relaciones
Solución de
problemas

Mantener la atención

Análisis sistemático.

Codificación

Estrategias cognoscitivas de organización simple:

Usar conocimientos preV10S

Sintes1s sistemática.

Elaboración

Técnicas

Habilidades

Procesos de pensamiento

Procesos de aprendizaje

Relacionar nueva información con lo

Comparación

Orgamzac1ón

que se sabe.

Abstracción.

Recuperación (recuerdo).

Cuadro sinóptico

Identificar y seleccionar palabras clave.

Análisis.

Codificación.

Clasificar ideas de manera ordenada,

Síntesis.

Elaboración.

según su función.

Comparación.

Organización.

Relacionar elementos esenciales.

Abstracción.

Recuperación (recuerdo).

Representar gráficamente la

Generalización.

Concreción.

Establecer juicios.
Argumentar

Generalización.

Plantear problemas.

Inducción

Proponer soluciones.

Deducción

Demostrar soluciones.

Establec1m1ento de nexos.

Transferencia

Pensamiento critico
Ensayo

Establecer propósitos y objetivos

Análisis sistemático

Codificación.

Elaborar las hipótesis, afirmaciones y/o

Comparación

Elaboración

posturas que se argumentarán

Síntesis s1stemattca

Organización

Identificar las variables que se

Abstracción

Recuperación (recuerdo).

maneJaron.

Generalización

Transferencia

Argumentar (mediante exphcac1ones.

Concreción

1lustrac1ones, ejemplos, etc.)

Inducción

Redactar, cuidando coherencia,

Deducción.

concordancia, unidad o integración
entre las ideas, párrafos y temas

ldent.ificación de nexos y

Mediante llaves.

relaciones.

Mediante cuadros de doble entrada.

Formación de conceptos
(construir significado).

'

Clasificación.

Estrategias cognoscitivas de organización compleja:
Técnicas

Red semántica

Habilidades

Procesos de pensamiento

Procesos de aprendizaje

Identificar conceptos e ideas clave.

Análisis sistemático.

Codificación.

Establec1m1ento de nexos

Reconocer relaciones entre

Síntesis sistemática

Elaboración.

Pensamiento cnt1co

conceptos e ideas.

Comparación.

Organización.

Denominar nexos y relaciones

Inducción.

Recuperación
(recuerdo).
Transferencia.

Establecer relaciones causa-efecto

Pertenecen a este grupo también las estrategias de organi:ación que
consisten en establecer las relaciones internas entre los elementos que
componen los materiales de aprendizaje; implican una clasificación
jerárquica u organización semántica de los elementos. La elaboración de las
conexiones dependerá de los conocimientos previos que el sujeto pueda
activar y de un mayor esfuerzo de aprendizaje. Particularmente, las
estrategias de organización simple requieren de clasificar los elementos de
acuerdo a las categorías relacionadas en función del significado del objeto de
estudio.
Las estrategias de organi:ación compleja llevan al alumno a construir
jerárquicamente el material. Requieren de alta dosis de metaconocimiento.

402

información:

Denominar nexos y relaciones

Deducciórt

1mplic1tas en el texto.

Generalización.

Establecer niveles jerárquicos de los

Concreción.

conceptos clave (nodo superior e

Determinación de nexos.

inferior)

Formación de conceptos

Representar las interrelaciones

(construir significado)

(conexiones de las ideas clave) en

Clasificación

forma de un mapa de redes, mediante

Sistemauzac1ón.

Jerarqu1as, cadenas o racimos.
Reconocer patrones de información
Mapa conceptual

ldenttficar conceptos e ideas clave.

Analis1s

Organizar los conceptos clave.

Smtes,s

Elaboración.

D1ferenc1ar los conceptos

Comparación.

Organización.

supraordmados y subordinados.

Inducción.

Transferencia.

Especificar las relaciones entre los

Deducción.

conceptos.

Abstracción.

403

Codificación.

�Repme,ur la información

Generahzac1ón

Visuahzar las relaciones entre los

Concreción

conceptos

Ducnnunación de nexos y relaciones

Tomar conciencia de ideas propias

Formación de concep«&gt;s

objetos diferentes
Establecer correspondencia entre
ideas {metáforas) y objetos

Valorar la consistencia (orpnización) (constrwr SJ¡ruficado)
de las ideas propias

3) Secuencia:

Clasificación

a)Pensarn1ento causal

Sistematización.
Técnica heurística Buscar.ante cada tarea, los elementos Análisis sistemático
o mapa en ·v·

conceptuales y metodolóaicos en que Síntesis s1Stemát1ca.

(basados en la •v• se apoya

lden11ficar sucesos conectados
Codificación
Elaboración

Establecer y descnb1r nexos y
relaciones

Comparación

Organización

Establecer pasos senados

Inducción

Rec:upcracióo (recuerdo)

lden11ficar relaciones causa-efecto.

Transferencia

epistemol611ca de

Formularse presumas que centren la

Gowin)

conc1enc1a sobre la relación entre

Deducción.

realidad y conceptualizac1ón.

Generalización

ldcnl1ficar relaciones causa-efecto.

Vincular el conoc1m1ento teórico y/o

Concreción.

ldcnl1ficar cadena causal.

ICbVldad prícbca

Oetemunación de nexos

Representar gráficamente la

Formación de conceptos

información

(constrwr 51¡ruficado).

Tomar conciencia de los elementos

Clasificación

implicados en la construcción de

S1stemat1Z&amp;Ción.

4) Argumento y pcrsuac1ón
a)lnducción
ldenhficar detalles
Establecer datos
b)Deducc1ón

nuevos conocim1en10S
ldenttficar juicios de valor
Informes esenios

Identificar conceptos generales

Establecer objetivos.

Anál1S1s s1Stemit1co

Cod1ficac1ón

Diseñar esquemas,

Síntesis s1stemá11ca

Elaboración

Determinar tipo de estructura:

Comparación

Orgaruzac1ón

1) Descripción:

Inducción

a)Defimc1ón

Deducción.

Recuperación
(recuerdo)
Transferencia

Descnbir los rasgos de un objeto.

Generalización

Elaborar defimc1ones

Concreción

b)Clas1ficación

Determinación de nexos

Caracterizar aspectos de obJetos de Formación de conceptos
una clase
Establecer relación enlre los
obJetos de acuerdo a rasaos SJmilares.
c)Comparación
Identificar rasgos semejantes
De:scnbir s1mihtudes
d)Contraste •
Identificar rasgos diferentes
Descnbir diferencias

b)Proceso

Establecer generalidades
Diferenciar entre información
suborthnada y supraord1nada
c)Pensamiento crítico
Establecer h1pótes1s, afirmaciones,
opiniones.
Convencer al lector de dichas
op1mones
Comunicar opiniones

Clas1ficac16n.
Sistematización.

S) Operac1onahdad
a)lntroducc10n
Establecer propósitos del texto a
comunicar
Elaborar 1n1roducción clara,
interesante y breve
Organizar 1nformac1ón o contenido
b)Trans1c1ón
Establecer relaciones entre la nueva

2) llustneión
a)Ejemplos
Seleccionar ejemplos típicos
b)Analogla:
Establecer comparaciones entre

1nformac1ón y la conocida
c)Conclus1oncs:
Sintetizar.
Destacar ideas esenciales
Establecer conclusiones

�!
.______..__,__-----L-_
Ordenar •deas
Redactar.

r

nivel de éxito.

1SistematW1C1ón

Identificar conocimientos previos

____.__----.J

Pensamiento cótico.

relevantes

B. ESTRATEGIAS METACOGNITIVAS

ReíleXJonar sobre la motivación por
la act1vi&lt;bd

Lo que caracteriza a esta categoría de estrategias es su enfoque hacia
el conocimiento y control del proceso de aprendizaje en general, a diferencia
de las estrategias cognoscitivas que están orientadas hacia un proceso
específico de aprendizaje.

Identificar estdo de aprendizaje.
Conciencia de las

Establecer objetivos, metas y

Anáhs1s

Cod1ficac16n

wriables de la tarea

propósitos de la tarea

Síntesis

Elaboración

Establecer grado de dificultad de la

Inducción

Organización

tarea

Deducción

Recuperación

Enhstar caracteristicas de la tarea

Abstracción

Transferencia

Podemos hablar de tres estrategias metacognitivas básicas: la
planeación, el control y la evaluación del aprendizaje.
La estrategia de planeación se centra en el desarrollo de un plan o
programa a seguir, considerando para ello las necesidades de la tarea, las
habilidades personales, las estrategias disponibles y la influencia del
contexto (el lugar de estudio, el maestro y la materia). Para esta estrategia es
fundamental el grado de autoconocimiento, conciencia y reflexión que tenga
el sujeto.
La estrategia de control tiene por objetivo supervisar cada una de las
variables que influyen en el aprendizaje, medir o valorar el grado en que se
están alcanzando las metas de aprendizaje y ajustar o modificar el grado de
esfuerzo y las técnicas que se están empleando. Esta estrategia además de
autoconocimiento requiere autosupervisión de la propia actividad para
controlar el proceso de aprendizaje.

ReíleXJonar sobre la 1mportanc1a de la Generalización,
tarea y su utih&lt;bd
Concreción
Asignar y d1stríbwr tiempos para su
realización

Mot1vac1ón

Determmac1ón de ne,cos
Clas1ficac1ón
S1stematizac1ón
Pensamiento cntico

Conciencia de las

Selección de la o las estrategias para

Análisis

Codificación

variables de la

la act1vi&lt;bd o tarea.

Síntesis

Elaboración

Eslraregia

Establecer pasos a seguir de la

Inducción.

Organización

estrategia

Deducción.

Recuperación

Establecer cómo y por qué es útil la

Abstracción

Transferencia

estrategia seleccionada

Generalización

Motivación

Reconocer lim1tac1ones y ventaJas

Concreción.

de la estrategia

Determinación de nexos

La estrategia de evaluación tiene el objeto de establecer el grado de
aprendizaje alcanz.ado y la utilidad que tuvieron para éste las estrategias
empleadas.

Clas1ficac1ón
S1stematizac1ón
Pensamiento cn11co.

Estrategia de planeación:
Técnicas

Hab1hdades

Proceso de pensamiento

Conciencia de las

a) Del lugar del estudio

Análisis

Codificación

wnables del contexto

organizar el ambiente füico

Síntesis

Elaboración

Inducc1ón

Organización

Proceso de aprendizaje

Conc1enc1a de las

Identificar hab1hdades con que

Anáhs1s

Cod1ficac1ón

vanables personales

cuenta para dicha ac11vidad

Smtes1s

Elaboración

Reílu1onar sobre sus expcctau,as

lnducc1on

Organ1zac1ón

b) Del maestro·

Deducción

Recuperación

Identificar estilo de enseilanza

Abstracción

Transferencia

Identificar las expectauvas del

Generalización

Mot1vac1ón

maestro respecto a la actividad

Concreción

de ex.110

Deduccion

Recuperación

Concient1zar autoconcepto respecto

Abstracción

Transferencia

Identificar cnterios de cah&lt;bd del

Dcterm1nac1ón de riexos

Mouvac1ón

maestro respecto a la actividad

Clas1ficac1ón

Pensamiento critico

a su capac1&lt;bd.

Gcncralizac1ón

Sistematización

Reílexionar sobre sus creencias

Concreción

de aprend1zaJe

Determinación de nexos.

c) De la matena:

Relacionar grado de esfuerzo con

Clas1ficac1ón.

Establecer grado de dificultad de la

l

406

407

�matcna

Pensamiento critico.

Establecer u1thdad e importancia de

Evaluacoón de

la malcna.

atntqJas

usadas

Rcfle&gt;oonar sobre si la selección de

Análosos

Codificac16n

CSlralc¡,as fue adecuada.

Síntesis

Recupcrac16n

Identificar deficiencias en el uso de

Deducción

Transferencia.

estrategias

Abstracción

Mouvac1ón

Estrategia de control:

Pensamiento enoco
Proceso de pcnsam1en1O

Habilidades

Técnicas

Proceso de aprendizaJe

Anahs,s

Cod1ficac16n

Control de vanables

Adccuac,on de los recursos de atención
y esfuerzo de la wca•

Sin1cs1s

Recuperación

Del SUJelO

Man1encr el interés, mo11vac1ón y

Deducción

Transferencia

Acutudcs posiuvas hacia la tarea

Abstracción

Mo11vac16n

Esforzarse por alcanzar melJIS

Pensamiento critico.

Suponer el grado en que se van

Anáhs1s

Cod1ficac1ón

Control de variables

Cumpliendo los objell\OS de la tarea

Síntesis

Recuperación

de la tarea

y erificar la cahdad de la tarea

Deducción

Transferencia

Abs1racc1on

Mouvación

Pensamiento cri1,co.
A¡ustar o modificar estrategias. de ser

Anahs1s

Cod1ficac1ón

Control de las

necesario segun las necesidades de la

Sintes1s

Recuperación

Estrategias

Deducción

Transferencia

Abstracción

Mo11vac1on

tarea

Pensamiento cnuco
Control del contexto

Cod1ficac16n

V1gílanc1a constante del lugar de

Anáhs1s

trabaJo para que cumplan con las

Sin1es1s

Recuperación

Deducción

Transferencia

Abs1racc1ón

Mo11vac16n

cualidades necesarias

Pensamiento cnllco

Evaluación del

Identificar el grado de 1nfluenc1a del

An.áhs,s

Codificación

conlcxto

macsuo, el lugar de estudio y la

Sin1esos

Recuperación

matena que se estudia en el propio

Deducción

Transferencia

rend1m1ento de la tarea

Abstracción

Mo11vac1on

Pensamiento cru1co

C. ESTRATEGIAS AFECTIVAS O DE APOYO
Las estrategias afectivas o de apoyo hacen referencia a todas aquellas
actitudes, percepciones y toma de decisiones que permiten al estudiante
incrementar y/o transformar sus motivaciones (tanto intrínsecas como
extrínsecas) así como su autoconcepto, de tal forma que posibilite el
aprendiz.aje significativo. En el documento Estrategias Motivadoras para
Cuestionarios de Aprendizaje (EMCA) las escalas de motivación a las que se
presta interés son: las metas de orientación intrínseca, las metas de
orientación extrínseca y las de ansiedad.
La estrategia de metas de orientación intrínseca se refiere a la
percepción que los estudiantes tienen de las razones por las cuales se
comprometieron a la tarea de aprender.
Estrategia de metas de orientación intrínseca:

E strategia de evaluación:

Tccn,cas
Proceso de pcnsam1en1O

Hab1hdades

Reto

Hab1hdades

Procesos de pcnsam1en1O

Pcrc1b1r las necesidades de aprend1zaJe

Anáhs1s

Mo11vac1ón

Codificación

Determinar razones por las cuales se

Comparación

Atención

Medir el grado de esfuerzo y s1 este

Sontes1s

Recuperación

compromc116 a la tarea de aprender.

(d1scnmmac1ón)

Codificación

fue el adecuado para la tarea

Dcduccí6n

Transferencia

Concebir como un fin su propia

Síntesis

Elaboración

ldenltficar hab1hdades deficientes que

Abstracción

Mo11vac1ón

patt1c1pac1ón en la tarea

Abs1racc1ón

Orgaruzación

Partoc,par de manera acu,a en la tarea.

Clas1ficac1ón

Transferencia

Proponerse retos cumpliendo sus

Sostemauzación

Evaluación de la propia Cn11car su propia actuación

Pensamiento críuco

debe desarrollar.
Au1oexan11nar el grado de aprend1za¡e

propias expec1a1vas

1
Evaluación de la tarea

Procesos de aprendizaJc

Anáhs1s

Técnicas

actuación

Proceso de aprend1za¡c

alcanzado

Cod1ficac1ón.

Cuestionar sobre el grado de cahdad

Anáhs1s

alcanzado en la wea

SinleSIS.

Recupcrac1on

Cnt,car la presentación de la tarea

Deducción

Transferencia

ldenufícar dcfic1enc1as de la tarea

Abstracción

Mo11vac1on

408

a) En cuanto a la cahdad de la tarea y

su loempo de en1rega
b) En cuanto a los compromisos con
sus metas

409

�Cunosidad

Análisis

Mo11vac1ón

Comparación

Identificar problemas.
Planteme preguntas

Fomentar la cunos1dad por el
conoc1m1ento

Buscar soluciones a sus dudas

Dchm1tar el ongen de sus

Dctmrunación de nexos

Atención

prcocupac,oncs, es dectr, si

Pensamiento critico

(discnminac1ón)

Codúicac1ón

corresponden a aspectos

S1ntcs1s

Elaboración

cogruuvos (falta de estudio o

Abstracc1on.

Orgamzac1on

desconocimiento y no empico

Clas1ficac1ón

Transferencia

de técnicas de aprendizaje) o

auto, m.agcn negativa, inseguridad,

Pensamiento critico
Análisis

Mot.-ac1on

Comparac1on

Atención

Onentarse hacia el aprcnd1za¡e

(discnm1nac1ón)

Cod1ficac1on

S1nteS1S

Elaborac,on

cualitativo
Orientarse al desarrollo de habilidades

Abstracc1on

Organización

Clas1ficac1ón

Transferencia

Comprender el contenido lo mis
completo posible

.

cte.)
Establecer correspondencia entre
sus preocupaciones y su desempeño
académico.
Mantener un estado de ánimo
adecuado

Pensamiento criuco.

. ' extrznseca,
se refiere al grado
'
. de metas de ,orientac1on
La estrategia
.
en que el estudiante se percibe a s1 mismo.

Estrategia de metas de onentaCl·ón extrínseca·
Técnicas

Recompensas Y Percibir su participación como un
medio para un fin (la obtención de
Competencia
cahficac1ones, recompensas,
reconoc1m1entos)

l'rq,arac1ón para

Organ,zar el material y tiempo de

Anahs,s

el examen

estudio

S1ntes1s

Atención

Utilizar eStrategias y técnicas de

Comparación

Codificación

aprendíza¡e de acuerdo a la finahdad

Gcnerahzación

Elaboración

de la tarea de 1prcnd1za¡c

Abstracción

Orgamzac,ón

Rcahzar una autocvah1ac1ón de

D1scnmmac1ón de nexos y

Transferencia

conoc1m1cntos

relaciones

Sistemauzación

Procesos de pensamiento

Habilidades

.

aspectos afectivos (miedo,

Sistematización

Destreza

Transi crmcia

Procesos de aprend1za¡e

En la realización del examen

Mouvac1ón

1)Comprender la tarea

Comparación (discnminac1ón)

Atención

2)Dctcnmnar la complc¡1dad de las

S1ntes1s

Codificación

Abstracción

Elaboración

Análisis

preguntas
3)1dent,ficar las tareas que requieren

Organización

Valorar el ¡u1c10 que otros uenen de

MOllvac,ón

mayor tiempo.

Transferencia

4)Ascginr tiempo para una rev,sion

su desempeño

final

Comparar su descmpei\o en función
de otros
Obtener buenas cahficac,oncs

E. ESTRATEGIAS PARA EL MANEJO DE OTROS RECURSOS

Busqucda de reconoc1m1cnto )

buenas cahficac1oncs

. de la ansiedad tiene dos componentes, el
La estrategia de mane10
influyen en esta categoría son: en
cognitivo y el emocional. Los factore~ q::iocional: el temor a reprobar, el
lo cognitivo el querer aprobar y en 1~e menor calificación.
temor a equivocarse y el temor a ser e

. dad·
Estrategia de manejo de la ans1e
Procesos de pcnsanucnto

Procesos de aprend,za¡e

Técnicas

Habilidades

Reducc,on de la

ldenuficar las preocupaciones

AnállSIS

Atención
Cod1hcac1on

(pcNiillm1entos ne¡at"·os) que

Síntesis

ansiedad

Comparac,on

Recupcrac,on (recuerdo)

generan la ansiedad
·-

410

-

-

En el docwnento de Estrategias Motivadoras para Cuestionarios de
Aprendiz.aje (EMCA) se plantea que las estrategias para el manejo de otros
recursos son un complemento de las estrategias metacogrútivas de
planeación y de control, aseverando que la planeación de actividades ayudan
a "activar o preparar aspectos relevantes de los conocimientos previos que
hacen la organiz.ación y comprensión del material" (EMCA, 1988, 17); y las
de control a la supervisión de las actividades para el aprendiz.aje.
Por esto, se establece la estrategia de búsqueda de apoyo, que es la
capacidad de acercarse a otras alternativas para mejorar el estudio; puede
mencionarse el uso de recursos impresos, el uso de recursos audiovisuales, el
uso de la biblioteca, el uso de equipo de cómputo, la asistencia a eventos, el
comentar con los compañeros todas éstas como formas de aprender.
411

�Estrategias de búsqueda de apoyo:
Técnicas

Habilidades

Procesos de pensamiento

Procesos de aprendizaJe

Uso de eqwpo

Identificar para que ut1hzar el

de cómputo

equipo de cómputo.

Slntes1s.

Atención

Identificar el paquete adecuado

Comparación

Codificación

Anáhs1s

Motivación

Uso de recursos

Seleccionar adecuadamente el

Análisis

Moti vac1ón.

bpo de recurso

Slntesis

Atención

para la reahzac1ón de la tarea

Inducción.

Impresos

Elaboración

Usar cooecta y apropiadamente

Comparación.

Cod1ficac1ón

Deducción

Orgaruzac1ón

el recurso.

Inducción

Elaboración

Ullhzar el paquete
adecuadamente
en la reahzac1ón de la tarea

Analogía

Organ,zacaón.

Retención

Deducción.
Analogla

Retención

Abstracción.

Recuperación.

Generahzac1ón

Transferencia

Formación de conceptos

D,scnm1nac1ón de nexos y relaciones

Clas1ficac1ón

Formación de conceptos

S1stemat1zac1ón
Pensamiento cnuco

S1stemauzac1ón

Asaslenc1a a

Anáhs1s

Motlvac1ón

Pensamiento crítico

eventos

Slntesis

Atención

Comparación

Codificación.

Seleccionar adecuadamente el

Análisis

Mot1vac1ón

tipo de recurso.

Síntesis

Atención

Inducción

Elaboración.

Usar correcta y apropiadamente

Comparación

Codificación

Deducción

Organización

el recurso

Inducción

Elaboración

Analogía

Retención

Deducción

Organización.

Abstracción

Recuperación

Analogía.

Retención

Generahzac1ón

Transferencia

Abstracción

Recuperación

Concreción.

Generahzac1ón

Transferencia

Díscnnunación de nexos y relaciones
Formac1ón de conceptos

Concreción

Clas1ficac1ón

Discnm1nac1ón de nexos y relaciones.

S1Stemat1Z1C1ón

Formación de conceptos

Pensanuento criuco

Clas1ficac1ón
S1stemauzación
Pensamiento crítico
Uso de la
Biblioteca

Transferencia

Díscnminación de nexos y relaciones.

Clas1ficac1ón

audiovisuales

Recuperación

Generalización.
Concreción

Concreción

Recursos

Abstracción

Buscar hbros

Anáhs1s

Mot1vac1ón

Comentar con los

Colaborar con los compalleros

Análisis

Motivación

c:ompalleros

con las tareas

Slnles1s

Atención
Cod1ficac1ón

Dialogar sobre los temas VISIOS

Comparación

en clase

Inducción

Elaboración

Trabajar en equipo.

Deducción

Organización
Retención

Smtes1s

Atención.

b) Por autor.

Comparación

Codificación

Inducción

Elaboración

Analogla.

c) Por tema

Orgamzación

Abstracción.

Recuperación

Re1enc1ón

Generahzac1ón

Transferencia.

Abstracción

Recuperación

Concreción

Generahzac1ón

Transferencia

D1scrim1nación de nexos y relaciones

a) Por titulo

d) En el fichero del dicc1onano Deducción
y/o equipo de computo

Buscar re-,sw y art1culos

Analogía

a) Por tttulo

Concreción

b) Por tema

Disc:nminac1ón de nexos y relaciones
Formación de conceptos

Buscar olros matenales.

Clas1ficac1on

Formación de conceptos
Clas1ficac1ón

.

Sistemauzación.
Pensamiento crítico

S1s1ema11zac1ón
Pensamiento cnuco

412

413

�Hasta aquí se presenta una amplia clasificación de estrategias de
aprendizaje, sus respectivas técnicas, habilidades y procesos cognitivos,
mismos que posibilitarán la elaboración de instrumentos diagnósticos
eficaces para evaluar el uso de estrategias de aprendizaje que emplean los

. EL MUNDO AL REVÉS
El pensamiento antidemocrático en la Grecia clásica

alumnos.
Profr. Giampiero Bucci
Pro~esor de los Colegios de
Soc10logía y Filosofia de la
Facultad de Filosofia y Letras
de la Universidad Autónoma
de Nuevo León

Bibliografia
Antinori. D.M., La Lectura y comprensión lectora, Artículos de la Universidad Regiomontana
de Monterrey, N.L.

Go tell the Spartans, passer-by,
that here, obedient to their
word, we /ie.
Simonides

Cassidy, M y Baumann, Cómo incorporar las estrategias de control de la comprensión
lectora a la enseñanza con textos de lectura, Comunicación, Lenguaje y Educación.
Castañeda, S., Lecturas de apoyo al curso de evaluación de habilidades de estudio, ITESM.
Folletos de "Ser estudiante", CISE, UNAM (1991).
Garrido Flores, M.R., Antología curso de psicología cognitiva, Postgrado de FFyL, Secretaria
Académica, U.A.N.L., 1998.
Ladrón de Guevara, M., La Lectura, SEP, Ed. Caballito, México 1985.
Mahoney, M. J., El procesamiento de la información, en Pérez Gómez y Almaráz (editores),
Lecturas de Aprendizaje y Enseñanza, Fondo de Cultura Económica, México, 1988.
Pihtrich, P.R., David A.S. Smith, Teresa García y Wilbert J. McKeachie, A mannual for use
of the motivates strategies for learning questionnaire (MSLQ), Suite 2400 School of
Education Building. University of Michigan, 1991.

I - Los antecedentes
En pocos asuntos como en la olíti
.
afirma que "en principio era la acci&lt;~n". ca es cierta 1~ frase de Goethe que
tras las duras luchas del si lo La democrac1~ que nace en Grecia
autorepresentación y los
g . VI . es practicamente falta de
~
,
pocos testimoruos q
t
,avorables. Son las voces de 1 1·
ue enemos no le son
os o 1garcas derrotad
por entender sino por dar voz a s di C
os que no se preocupan
Teógnides de Megara vencido u o
orno se ve en estos versos que
discípulo Cirno:
'
y ext 1ª 0 por los demócratas, dedica al

-td

Pozo, J. I. &lt;&lt;Estrategias de aprendizaje» en Coll (editor). Desarrollo psicológico y educación
JI Psicología de la Educación. Alianza Editorial Madrid, 1992.
Rosenthal, T.L. y B. J. Zimmerman, «Cognición, cambio de conducta y aprendizaje social».
en Pérez Gómez y Almaráz (editores), Lecturas de Aprendizaje y Enseñanza, Fondo de
Cultura Económica México, 1988.
Shardakov, M.N. (1968), Desarrollo del pensamiento en el escolar, Editorial Grijalva,
México, 1968.

La ciudad sigue siendo la misma Cirno
pero los habitantes han cambiacÍo:
'
los que antes no sabían de ley ni de justicia
los que llevaban puestas pieles de cabra ,
y como ciervos pastaban fuera de los muros,
ahora son los nobles, hijo de Polípas
~ los_ ~obles de ayer ahora son los m~los.
t. Quzen soportarlo podría?
Estos que se engañan los unos con los otros
y que no distinguen lo bueno de lo malo. ,
No sea para ellos tu amistad sincera
no ~ntregues tu corazón en ningún c:iso:
muestrate amigo, pero sólo con palabras
y nada que sea serio compartas con ellos
'

414

415

�porque sus almas miserables no conocen lealtad,
sólo engaños y fraudes aman,
estos hombres perdidos para siempre(])
No hay argumentación, aquí, ni puede haber, porque argumentar,
discutir, sería plebeyo, puesto que la superioridad de los virtuosos,
01. aya0ot, es axiomática. Sólo hay asombro por un mundo que se ha roto
con los muros se la ciudad: lo que estaba afuera confundido con las fieras.
ahora está adentro y manda. Por esto los nobles ya no están vinculados al
orgulloso deber de la veracidad, que antes los distinguía, y pueden actuar
según una doble moral: verdad entre pares, mentira con ot KClKOt, los
malvados.
Esta nativa identificación de lo social con lo natural, típica del
pensamiento arcaico, se nota todavía en Heráclito, entre el VI y el V siglo:
"(...) todas las leyes humanas se alimentan de la misma ley divina" (fr.
Bll4). Sin embargo, con Heráclito el pensamiento ya se encuentra en su
dimensión crítica. En realidad Heráclito lo hubiera tenido todo para pensar
con frialdad el sentido de las luchas de su tiempo, porque su filosofía es
meditación del cambio y de su necesidad providencial. Para Heráclito el
mundo es una serie de eventos en constante movimiento: "En los mismos
ríos entramos y no entramos, estamos y no estamos" (2). Esta dinámica no
acontece acaso sino por obra de una ley, un logos, cuya regla es la guerra
(pólemos) y cuyo efecto no es solamente el estado de las cosas sino su
estado óptimo: " Hay que saber que la guerra es común, y la justicia es
discordia, y todo se engendra por discordia y necesidad" (3). Con estas
premisas las luchas caben en la dinámica de la totalidad y escapan al juicio
que discrimina para inscribirse en un orden necesario, ajeno al entendimiento
humano, pero no al divino: "Para el dios todo es bueno, bello y justo, para el
hombre, en cambio, unas cosas son justas, otras injustas" (4). Lo que
diferencia al filósofo de los demás es esta capacidad de ver cuasi divina:
"Esta doctrina mía, aun siendo real, los hombres no la entienden(...)" (5). Y
sin embargo, Heráclito no aplica, en su interpretación, la regla que él mismo
ha descubierto. He aquí unos fragmentos "políticos" en los cuales la
polémica toma el lugar de la observación:

Bueno fuera que los efesios se ahorcaran todos, y
dejaran la ciudad a los niños, ellos que expulsaron
a Hermodoro, el mejor de todos, diciendo: "que
nadie sea el mejor, entre nosotros: y si lo es, que
vaya a serlo en otro lado y con otra gente" (6).
¿Cuál es su intelecto, cuál es su mente? Creen a
416

los cantores p opulares y aprenden d l
muchedumbre, sin saber que "los m h e a
malo ¡ b
uc os son
s, os uenos son pocos" (7).
"Que nunca les falte la riqueza oh e'e's.
que sepu d
;r.
'
:1• zos, para
e an mam.1estar en toda su maldad" (8).

Aquí no es el filósofo el ue h b
.
originariamente destinado a los c q
,ª la smo el hombre: un noble
encuentra despojado de todo pode:UXºs mas el~v~dos de su ciudad, que se
el orgullo de clase en afinnación d~ est~ ~eracl!to responde transfonnando
el logos común, los más viven co~~s7º~~~d mtelec~I: "(... ) aun siendo
(fragm.9). Que se toma en abierto J'f
eran un mtelecto particular"
también obedecer a la voluntad de e 1,:smo en el fragmentos 33: "Es le;
para mí como diez mil, si es el meio ~o , dy pdor el fragmento 49: "Uno vale
;i r . ver a eras apologías de la tiranía.
.
Esta transformación de la su erioridad
intelectual revela uno de
p
de sangre en superioridad
Ios rasgos del
.
•
capacidad de adaptarse a las
. . pensamiento conservador su
nuevas condiciones
. d
,
, .
d
, oporuen o a los avances de
1os ,adversarios los temas elasicos
e una difi
• .
cara~ter dialéctico del pensamiento olític erenc1a u:inata.Esto revela el
medir valores: los pensador
. P . o, Y proporciona una regla para
es reaccionanos im rt
escuchar las razones de los ad
.
po antes son los que logran
.
versanos y respo d
d
n era optando elementos del
discurso ajeno. No cabe duda que H , 1·
erac ito sabe hacer este cambio.
D - La democracia realizada

Como ya diJe,
.. las democracias d 1
•
pertenecen al orden de los h h
e a pnmera parte del siglo V
proporcionan, de sí mismas teori::1 os. n; al de las ideas, porque no
a reflexionar sobre sus ~dam
guna. ara que una democracia empiece
. .
entos. hay que espe
fi
.
crectmiento de la democracia
. ateruense
.
rard Ia a . mnación -' el
en la
tomando en cuenta que no se trata tan , 1 d
seg~ a mitad del siglo.
aquel extraordinario florecimiento cu] so ~ e un f~no~eno político. sino de
Edad de Péricles.
tura que se smtetiza con el nombre de
Todo empieza con las g
.
ciudades griegas de Asi·a
uerras ~ers1anas. En el 5-l6 a de C. las
menor caen baJo el co
1d 1 ·
.
1as reduce a la condición de satélites. im oni t ro _e impeno persa. que
una dura explotación. En el -l99 las ciuda~ en o gobiernos de confianza y
que Esparta } Atenas inten ienen ct·
es se rebelan~ nace una guerra en
pangriega que. en el 4 79 derrot
ILrectamente. encabezando una alianza
.
a a os persas. Ambas ciudades salen de la
-H 7

�. . de los dos bandos políticos de Grecia: el
guerra como los polos de atra~10:ado or Esparta, y el progresista'. de
conservador, encabezado e ms~. 1 p bºo
1 definitivo de Atenas hacia la
·
Tamb1en
orientación filo-ateruense.
l e cam porque las tripulaciones de los
democracia plena es efecto de a ~:a:Oos de las clases más humildes,
barcos atenienses, integradas por c1u
ºal
luchan por traducirlo en
. · de su peso soc1 , Y
• d ¡
adquieren plena conciencia . d d , se percata de la importancia e
· T0 da la cmda ' a emas,
· Pr to
capacidad po1ítica.
1 d las rutas, por su economia. on
tráfico marítimo, y por ende del contro e nir un retomo de los persas, se
la alianza Delio-ática: pensada Par¡1
controla las ciudades del Egeo
transfonna en el medio c_on el cua ~ democracia que financia sus logros
.
Nace as1 una extrana
.
que la mtegran.
,.
t . agresiva de tipo impenal.
internos con una poht1ca ex enor

x:::s

,.
Péricles perteneciente a la élite de la
El inspirador de esta pohnca e~ l d de elecciones, pero a la vez
ciudad, extr~ordi~ario orado~ y ~:°11~u ~m;~rtancia de la cultura en la
político vis1onano ~o~venc1do dero ue se identifique con las costumbres
construcción de un regimen dura l ·~ereses económicos de unos cuantos.
de una ciudad, y no tan sólo con_ os el sentido de su nuevo rol, construye
Así, para proporcionar a l?s ~teme~::cia fiestas populares, se rod~a _de
monumentos y obras ~ubhcas,
termina por transfonnar una pracnca
intelectuales, figuras sociale~ nudevlas. y do y todo lo logra sin transformarse
· ··
lecnva e mun ·
e
política en una vis1on co
o militar de estratega, un puest~ qu •
en un tirano, ocup~do el l~bargrtad de maniobra totalmente proporcionada
.
t le permite una 1 e
•
d1scretamen e,
. .
d I áquina política ateruense.
a su perfecto conoctm1ento e a m
,
b. n este fenomeno
es prec1·so que
. no lo
Si queremos comprender ie d
porque las diferencias son
interpretemos con categorías mo
1 1emas
o de la participación como a1 d.e 1os
I gn·ego clásico la cmdad
fundamentales y se refieren tanto_ a p an
·
E pnmer lugar, para e
derechos políticos activos. ~ .
. o ético y religioso a la vez: nosotros
no es sólo un fenómeno pohtico sm d interrelaciones de tipo contractual,
VI.vimos en una sociedad, una suma e . da por relaciones inmediatas y
"dad caractenza
d. t
ellos vivían en una comum
la democracia ateniense es ~rec a.
espontáneas ( l ). En segundo ~g:\ctas y esto cambia la perspectiva en
mientras que las modernas son m ir ie ~ se ejerce, y en el nuestro .se
relación al poder, que en e~ cas~ ~d; voto finalmente, a nuestros OJOS
controla. En cuanto a los erec o or ue ios ciudadanos que realmente
Atenas sería una oligarquía de masa¡, p qte los varones adultos indígenas,
..
ti a son so amen
.
pueden hacer pohtica ac v .
esclavos y los µE'tEKOt, extranJeros
quedando excluidas las muJeres~los an puerto. Tucídides calcula que el
residentes, muy numerosos en
:ente se reunían en la &amp;KKA.T)tCl • la
número de los ciudadanos que re~fr d dos mil. sobre un total de x
asamblea, raramente pasaba la ~~ \as~ desconoce uno de los más graves
derechohabientes. Atenas, en cam io,

i

418

problemas de las democracias modernas, el del profesionalismo político,
porque cada habitante, además de poder votar, puede ser llamado, por
elección o sorteo, a cubrir un cargo público cuando menos una vez en la
vida. Esta elegibilidad de todos los ciudadanos a todos los cargos hace que la
cualidad principal ya no sea el nacimiento noble, sino la fuerza de las
opiniones sustentadas por la oratoria. Con esta capacidad de convencer se
relaciona la faceta cultural que acompaña a la democracia y que llega a
identificarse con ella, la sofistica.
Así como en la Francia del siglo XVIll philosophe no se decia de un
intelectual cualquiera, sino de uno progresista, en la Grecia del siglo V
sophistés no designa genéricamente al "sabio", sino a un tipo especial de
intelectual, un maestro de oratoria que pasa de ciudad en ciudad dando
cursos y cobrando por ellos. Su figura es novedosa, su manera de ser choca
con la mentalidad común: es un vagabundo autoexiliado, y el griego
desconfía de los metecos; gana dinero con su saber, y para la mayoría el
saber debe de ser desinteresado; sustituye al padre en la educación de los
hijos, y esto es peligroso. En fin, el sofista enseña con el ejemplo el valor del
individuo, del hombre que se construye a sí mismo pasando por alto el
tradicional familismo tribalista. Son los mismos valores de la democracia a
los que los sofistas proporcionan una ideología y las habilidades
imprescindibles para los que quieren prevalecer en los debates: la retórica,
que es el arte de presentar una tesis, y la dialéctica, la confutación de las tesis
ajenas. Las clases acomodadas y cultas no vacilan en proporcionar a sus
hijos los medios indispensables para la elección a cargos útiles para defender
y confirmar el poder familiar; seguir los cursos se convierte en status
symbol, algo como lo es ir con el psicoanalísta. A un político advertido como
Pericles no puede escapar la importancia de los sofistas para su proyecto.
A su alrededor se forma un círculo intelectual de altísimo nivel: el
naturalista Anaxágoras, el historiador Heródoto, el filósofo Protágoras. Su
apoyo no es circustancial ni cortesano, como lo demuestra la coincidecia de
sus ideas con la acción de Pericles. Es a hombres como estos a quienes la
democracia con.tia su primera autorepresentación.
De Protágoras de Abdera quedan pocos fragmentos, y muchas de las
noticias sobre sus obras son indirectas. He aquí cómo Platón, que de
Protágoras fue un respetuoso adversario, reconstruye y relata su defensa de
la democracia: "Al principio los hombres vivían desparramados, pues no
existía la ciudad. Y por esto las fieras los podían matar, porque eran más
débiles que aquellas, y sus técnicas, aunque fueran útiles para la
sobrevivencia, no lo eran para su defensa: es que no poseían todavía el arte
bélico. Así intentaban reunirse y fundar ciudades, pero cada vez que lo
hacían acababan por ofenderse entre sí, porque les hacía falta el arte político,
419

�y tenían que separarse otra vez y morían. Entonces Zeus, temiendo que
nuestra especie desapareciera, envió a Hérmespara a que llevara a los
hombres el respeto para la autoridad (aidos) y la justicia (dike), útiles para
los lazos de amistad y la creación de ciudades". Y cuando Hermes pregunta a
Zeus si debe de repartir aidos y dike en forma selectiva, como lo hizo con las
técnicas, o a todos, "a todos, contesta Zeus, pues las ciudades no pueden
existir si tan sólo pocos tienen respeto hacia la autoridad y justicia" (2).

Para Protágoras, pues, las virtudes políticas son indispensables para la
sobrevivencia de la humanidad y, lejos de ser naturales son adquiridas tras la
constatación de la imposibilidad, en su ausencia, de una vida colectiva. Con
esto Protágoras puede justificar al mismo tiempo tanto la democracia como
su obra de sofista: la primera porque la actitud para la política es igualmente
repartida entre todos los hombres, la segunda porque, siendo esta virtud
adquirida, es preciso educarla, y ésta es precisamente la tarea del sofista.
Abandonando la recolección de noticias sobre usos y costumbres y de
mitos. propia de los logógrafos, con Heródoto la observación histórica por
primera vez responde a un proyecto, el del esclarecimiento del sentido de los
eventos cuyos efectos no dejan de actuar. En su narración de las guerras
persas Heródoto enfatiza el papel de Atenas y disminuye el de Esparta,
justificando, de esta manera, al imperialismo ateniense y convirtiéndose en
un verdadero intelectual orgánico al servicio del proyecto de Pericles. A
pesar de cierta ingenuidad en la recolección de las noticias, su enfoque es lo
suficientemente realista como para dar a sus páginas el sabor de la
actualidad. Por esto es importante para la reconstrucción del debate político
de sus tiempos la conversación que relata en el tercer libro de sus Historias.
Los interlocutores son tres persas que discuten sobre la mejor fonna de
régimen para su país: Megabize defiende la oligarquia. Darío la monarquía y
Otánes la democracia. que llama "isonomía". igualdad legal. Queda así fijada
esa teoría de los regímenes que involucrará a todos los autores clásicos: "La
isonomía, en su ideal de igualdad legal generalizada, no tiene ninguno de los
defectos de una monarquía, porque permite la elección a los cargos, controla
a los magistrados, abre a todos los ciudadanos la puerta de la cosa pública"

(3).
Si recordamos que Heródoto leía en público sus páginas y que éstas se
discutían animadamente, nos damos cuenta de que lo que se debate aquí no
es un problema persa, sino la cuestión. actual y cercana. de la superioridad
de la legalidad democrática sobre el arbitrio tiránico.
Otro texto fundamental para una definición de la imagen que los
1tenienses teman de su régimen lo encontramos en el segundo libro de la

420

P"ª
del Peloponeso, obra con la ue
, .
total madurez, por medio d
q . Tuc1d1des lleva la historiogr

fi

ª ªª

razón de los h h
e una actitud racionalista
su
de la pol'f dec os e~ los caprichos de la fortun . que ya no busca las
1 tea e potencia. A pesar de ser at .
a, smo en las necesidades
l~ ~~rra, Tucídides es partidario de Es eruense, y de haber participado en
histonco de la derrota de los
parta, a la que reconoce el , .
atrib
persas y del d
mento
d u:e la responsabilidad del conflicto ti:rumb~ ~e las tiranías. Por eso
~rec os no nacen de una su uesta
~ 1;111penaltsmo ateníense cu o
sunples relaciones de fuerza ps·
supenondad política Y moral s'. yds
"di
• m embarg
, mo e
di, scurs_os co?trapuestos" de la sofistica o, su 1enf?que, inspirado en los
a~os1s racional, le impone una fría _Y en e_ ~etodo hipocrático de la
;llicar las r~nes d~ los beligerantes.k7cthdad en_ ~l momento de
anz.a, Y al nusmo tiempo la t • . ,
' ª que qwzas es la ma
-.;' su relato del discurso de
amplia, de la democra~:r
e o e guerra: «Nuestro régimen no e;e onor_ de los muertos del prime;
xtranJeras.
Nosotros no
ºtamos más bº msprra
.
, .
• . en las constt·tuc1ones
e~~ ~meo es democracia, gobiedio no d ien msp1ramos. y el nombre de
~1u, ~ os. y es más: de un lado vi e pocos, sino de la mayoría de los
Ju_nd_ica. de otro (... ) cualquiera de
ge para todos la absoluta i !dad
pubhco en virtud de sus ca acida noso~os (... ) puede conseguir ~ar
¡uel b~do político. Al mis!o tie!es, ~as que de su milicia en este o
e ser uttl al estado, su pobreza ntº· s! un_ cmdadano es pobre, pero ca az
Entre n~sotros (... ) la amable toleranci: i:~1de _obrar para el público bien
convierte, en los asuntos públicos enq llliipira el trato entre particulare;
o ver~~&gt;nzoso no es ser pobre, sino ~o estncto apego a las leyes. ( ... ) Aquí
cada cmdadano no se distingu I
vencer la pobreza con el trabajo E
los_ asuntos privados. y en tod~s ªe;~~ de :osf:~uehaceres públicos de l~ d:
:e:a:anera posible.( ... ). Somos los1:; a an de cubrir los cargos de la
tu
o que se aleja de 1
,.
os. en el mundo. en pensar
decisiones las tomamos en fon:.a
no es tranquilo, sino inútil:u~=~
afelcbtada p~r la discusión, sino por la fal.ta(.d
.. ) y no creemos que la acción sea
a
ras
diré
q
A
· (....
) En pocas
d
ue tenas es la escuel de examen previo.
pa
emuestra su potencia, logro de esta maneª de toda Grecia, ( ... ) como lo
ra e ser» (4).

~

P:~~:,"º"tás

uru·

!~

~

~~!~~:

~ay puntos de esta oración ue
roporc1o?an. con admirable economí~ de me:_cen ser comentados. porque
emocrac1a tuvo que ser a los oios de los atme_ ios. un fiel retrato de lo que la
no.
J
eruenses, que Je fueran favorables

O

J,

La democracia es. en rimer 1
.
toma de decisiones confiada
uga:· p~áctica colectiva de gobiem
do~le fundamento legal: la~:s amp_ho numero de ciudadanos. De a
"?gor,a,_ oportunidad generalizad;n~m,a, que es la igualdad legal, / la
mismo tiempo que un honor. facilita~oacpc;:~ a l~s cargos: un deber al
a ,mstoforia, el pago de la

~

421

~

�jornada perdida por los ciudadanos de condición econom1ca humilde
llamados a cubrir cargos públicos. No falta, en la alusión al apego a las leyes
más que a las personas, la tradicional desconfianza de los atenienses hacia la
tiranía, en contra de la cual existía una medida preventiva, el ostracismo, la
expulsión de personalidades sobresalientes. Sin embargo, Pericles parece
decir que el verdadero fundamento del régimen no se encuentra en la esfera
político-jurídica, sino en el carácter ateniense, alabado por activo y tolerante,
abierto tanto a las personas como a las ideas: aquí la critica se apunta a la
cerrazón de la mentalidad espartana ( 5). El conflicto, en suma, es algo más
que un choque de potencias, es la revelación de la incompatibilidad entre dos
maneras de ver la vida, lo que hace del enemigo un otro en sentido
existencial. En efecto, la guerra fue el intento de decidir el rumbo de la
entera civilización griega, al cruce entre tribalismo e individualismo. entre
sociedad abierta y sociedad cerrada (6). Capaz de alta retórica, el Pericles de
Tucídides sabe también hablar el lenguaje directo y hasta cínico de los
hechos, como cuarido recuerda a sus conciudadanos cansados de guerra:
"Nuestro imperio es, de hecho, una tiranía, algo que se conquista
ilegalmente, y no se abandona sin riesgo" (7).
La orgullosa justificación del derecho ateniense de ser la guía cultural
y política de Grecia, en suma, no se alimenta tan sólo de retórica, sino
también de libertad de palabra, una libertad criticada y, como veremos,
ampliamente utilizada por los adversarios del régimen.

ID-Tiempos de sombras
Pericles pronuncia este discurso en el 430, a un año del principio del
conflicto. El año siguente muere, sin dejar detrás de sí una clase dirigente a
la altura del momento. La democracia, sin embargo, le sobrevive y cuando
en el 411 cae. la resistencia popular la restaura. En el 404 los espartanos
ocupan Atenas y la dejan en manos de sus partidarios, los Treinta Tiranos,
quienes instauran un régimen que, a pesar de su brevedad, deja un sangriento
recuerdo. Los democráticos no tardan en volver al poder, pero se manchan
las manos con el homicidio legal de Sócrates y pierden definitivamente la
guerra; la ciudad cae nuevamente en manos de los espartanos y a duras penas
se salva de la destrucción. Los años de la posguerra no representan
solamente el ocaso de una ciudad, sino de una política. Cuando en el 338
toda Grecia se rinde a los macedonios, las libertades ciudadanas sólo son un

en efecto, surgen posturas inconfionnes radicales
.
q
••
'. ue no cnttcan la manera
de go,bernar una democracia' s·mo 1a democrac1a
, y
ademas, eran populares co
d
en s1.
estas criticas
comediógrafo .
'
mo 1O emueStra el éxito de Aristófanes, eÍ

. ~~ comedia ática representaba a erso .
convlrtlendose así en espejo d 1
p
naJes reales en fonna satírica
era gente que gustaba reír de se' o~ gustos y las idiosincrasias de la gente y'
1 misma un puebl
b
.
teatros para verse representado e '1
o so erano que llenaba los
en - d
n e papel de una
da
gana os por demagogos holgaza
.C ,
mana
de idiotas
¿Como una prueba de madurez nes. &lt;., orno hay que interpretar esto?
democra't'1cos.? ¿Se limitaban a re' , do como un desapego de 1os valores
1
el tosco conservadurismo
•
, también
de Ari irtO, f:e as ocurrencias
,
, 0 compart1an
·
s anes? Este no h , ·
wia receta sunplista para los
·.
acia smo proporcionar
1
tiempos" Y las "buenas costumbi;::.~s socia!es: añoranza por los "buenos
en esos tiempos que veían la dad p;7ert1das por los sofistas. Nada raro
Hesíodo (1) y lo hará Platón
e
e_ ~ro en el pasado, como lo hizo
1st
ser especialmente fuerte: c~II~º/:~ ofanes esta idealización tenía que
exponer el mito del andro' .
pi
~ ~n e! Banquete de Platón es para
·md'iv1'duo que el amor intentagmo, a ongmana constituc1on
· · , bisexual del
poner esta edad del oro al alcarestaurdarl (2). Frente a su público no vacila en
. . .
nce e a memo . d 1
vmr s~n cuestionamentos, sin las incertidum na e os que habían podido
hace sm darse cuenta que a
1
bres del examen cotidiano. y lo
.
veces a representar 1
.
Juega con el fuego: en el 423 e
N b
as pasiones colectivas se
I
co
t d
' n as u es muestra a S ·
rrup_or e jóvenes, y veinticuatro .
ocrates como un ateo
acusaciones, un tribunal
l
anos mas tarde, con las mismas
expiatorio del desastre cond~~~ularfil pre"ocupado de encontrar un chivo
,
e 1 oso,o a muerte.
. ~n realidad los ataques de Ari , f.
senbm1entos más que en argum
sto anes a la democracia se basan en
examen del pensamiento pol't' entoys, ~- por esto no tendrían cabida en un
1 ico.
po
sm embargo h
·
rque son tan clásicos que representan un r
. ay que mcluirlos aquí
~rque nos recuerdan que la política a
p ot~t~po del conservadurismo y
pruner lugar de sentimientos· el p , dun ~a pohtica pensada, está hecha en
el hombre común solamente ias pa~;i;asor us~a ~as ideas que los justifican,
todo en el caso del conservadur'
par~ ec1rlos. y esto es cierto sobre
que lo aleja instintivamente d i~mo. que _tien~ un matiz antintelectualista
~namiento compartido. Por :soas :1::phcac1one~ de la dialéctica y del
sido repetidas. con pocos cambios p dras como estas de Aristófanes han
para de,en
" derse del peso de 1 1·. .en to os lados
.
. . .\ en todos tiempos.
como
a po it1ca con la hnandad de lo ob\ 10.
.

recuerdo.
Desastrosa para las instituciones, la guerra fue, sin embargo, fértil
para las ideas, como si la crisis hubiera desarrollado aún más el talento
griego para el pensamiento abstracto y las disputas. En los años de la guerra,

422

.
La comedia es Los caballeros.
mstruyen a un salchichonero
. los personajes son dos sier\'OS que
prevalecer en una asamblea: , aspirante demagogo. sobre la manera de
423

�El salchichonero - (.. .) es que no sé cómo podría gobernar.
, fácil No dejes de hacer ¡o q ue siempre
. haces.
. nes
Primer siervo - Nada mas
.. uieres ser amado por el pueblo solo. tz~
Nada más sigue transando, y si q
I d • tienes todo lo necesar10. voz
que cocinarle bien 1~ palabras. ~~esº d::~bundo. Eres perfecto para la
de canalla, origen miserable, mo
política. (.. .) (3).

El salchicbonero aprende bien la lección:
ados por sus mentiras, (. .. ). y
Los miembros del consejo, estab~n env:e;us engaños están por triunfar:
cuando veo que lo toman eln serzol,lay dqe la triquiñuela, de la idiote¡=z· d~ /al
· · de a cana ública
,
· · • ego. e"
"Vamos, digo, espmtus.
pla::a en que me cr~e.
malicia y la impudencia, y
I plocuacidad y la chispa de la ms_ole;¡iamomento de inspirarme el va
a ha un maricón me da valor, tira o ~
y mientras pienso en esto, a mi derec on o a gritar: "Señores del conseJ~,
edo. Me inclino. y de repente me.~e gue se declaró la guerra, el precio
~engo grandes noticias_P°',~ ustedes. to q~e lo digo, la calma regres~ s_obre
d las anchoas ha subido. Tan pron
Entonces les doy un conseJO. que
s~ rostros, y me premian con una co~~';:¡~ cuantas anchoas puedan. J.:e
compren todos los toneles, para_ gido boquiabiertos. Pero Paphl~~omo,
lauden y me se me quedan vzen ,
e se festeje la buena notma con
°fuen con~cedor de la asamblea,).rop:neE~seguida aprueban la propuest~.
un sacrificio de cien buey~ a '::;o~go otro sacrificio: cien cabe~as ~

tº:··

!:::-::::. ;~~::¡,~ ~:j{;Jn •~~;:e;::~:i~;~a:.k;'1:;,~~
que

, -rodos me miran. El otro ya no h blar de pa::" "¿De pa::? , e
mas. , ,
,,
-1 "para a
ada'
embajador de Esparta ,
a,
mos a comprar anchoas por n
.
,, .d.
.no entiendes que va
contestan, 1 101 l
.
erra (4).
No queremos paz, que siga la gu
.
· blancos para 1ª angusna . de, sus
Muy habilidoso en construi;, . a sin contradicciones, Aristofanes
es ctadores, muy bueno para la po emic hubiera dado cuenta de que 1~
pet1·ene talla de filósofo. De tenerla seh más peligrosas para el pequeno
no
. a odían ser mue o
novedades de la sofisncfi p d de lo que se podía ver.
mundo tranquilo que de ien e,

ª·

P''

IV - Nomos y pbysis

. eros
. ..
artista la que capta los prun
A menudo es la sens1b1hdad de un d la guerra Sófocles, en su
1 442 antes e
'
· · el
signos de un pr~blema. En etre religioso y político que se convertira en
Antígona, bosqueJa un tema en
424

máximo argumento en los tiempos de la crisis.
Como todas la tragedias, Antígona es una sombría historia de sangre y
destino: Etéocles y Polinice, hijos de la unión incestuosa de Edipo y
Yocasta, se matan recíprocamente en la contienda por Tebes. El tirano
Creón, tío de ambos, ordena la sepultura de Etéocles y el abandono del
cadáver de Polinice a las fieras. La joven Antígona, hermana de los caídos,
no obedece la orden, y sepulta a Polinice. Ésta es su respuesta a Creón, que
la condena a muerte: "No es orden de Jupiter, esta, porque la Justicia (...)
nunca ha dado a los hombres parecidas leyes; no creo que tus decretos te
permitan, siendo hombre, pisotear leyes divinas que no se han escrito,
inquebrantables, vivas desde siempre ( ...)" (1). Antígona, en suma, es la
heroína de las luchas libradas en contra del derecho positivo y en nombre de
la ley divina o natural. En efecto, muy pronto el tema se laici:za sin cambiar
sus rasgos. En este planteamiento no hay nada del estéril amor griego a las
discusiones: la realidad es que se empie:za a percibir la pólis como cada vez
más incapaz de garanti:zar, con la justicia, las condiciones básicas de la vida
asociada.
Toda la discusión se reali:za en un ámbito semántico muy bien
definido, porque el idioma griego distingue la ley natural, physis, de la
convencional, nómos. Ahora, si la physis se fundamenta en sí misma, y no
tiene que justificarse, ¿en qué se fundamenta el nómos? Como ya lo vimos
en Heráclito, la filosofia arcaica percibe la ley humana como parte de la
divina. Sin embargo, entre el quinto y el cuarto siglo la ley convencional se
desprende de la religión, y es la misma práctica democrática la que acelera
este fenómeno, porque en las asambleas se nota cómo la ley surge de
discusiones y de arreglos que nada tienen de sagrado. Además, el contacto
con pueblos extranjeros y la difusión de las obras de Hecatéo y Heródoto
insinuan la idea de la relatividad de leyes y costumbres. Cuando en el 444
Pericles encarga a Protágoras el texto de la constitución de la colonia de
Turis, está claro para todos que el nómos es asunto humano.
La difusión de esta convicción es obra de los sofistas, de sus vidas
errabundas, de ese espíritu laico que hace de ellos agudos observadores de
las diferencias culturales. Coherentemente con estas bases, la sofistica de
Protágoras y Gorgias plantea un radical relativismo, llega a negar la
universalidad, supeditando la verdad de un aserto o la bondad de una norma
a su utilidad y a la capacidad persuasiva del discurso que la afirma o la
fundamenta. Para Protágoras ley y justicia conciden, y "lo que a la ciudad
parece justo y bello, eso es justo y bello" (2). La imposibilidad de establecer
una norma común no constituye un problema, porque el "discurso mejor", el
más efectivo, fijará la regla en base a su practicatilidad y al interés común,
puesto que Protágoras no duda que los gobernantes actúen en pro de todos
425

�(3). El positivismo jurídico de Protágoras depende sin duda del momento
asertivo y optimista de la democracia de su tiempo. Las cosas se complican,
sin embargo, con Gorgias, el otro "gran viejo" de la sofistica. Gorgias va más
allá del relativismo, en su Tratado del no-ser, o de la naturaleza llega al
nihilismo, a la afirmación de la imposibilidad de conocer y de comunicar las
experiencias. Disuelto así el ser en la nada, todo lo que del ser depende
busca fundamento en sí mismo: el lenguaje se libera de la relación con las
cosas. la dialéctica se convierte en técnica de confutación pura, indiferente a
la verdad de los asertos, la ética y la política se refugian en el
individualismo. En este clima de negación radical se forman muchos de los
sofistas activos en tiempos de la guerra, gente que plantea el problema
physis-nómos en términos extremos. A estos sofistas la ley humana aparece
como una violencia en contra de la ley natural. Nace así un sentimiento
critico hacia los fundamentos mismos de la ciudad, objeto de ataques
concéntricos tanto de la parte democratico-radical como de sus tradicionales
adversarios conservadores. Los sofistas se parten en dos: una izquierda y una
derecha, y si no ponemos comillas es porque el parecido con los homólogos
modernos es un hecho. no una analogía. La izquierda es representada por
Antifón. Hipias, y los gorgianos Licofrón y Alcidamas; la derecha
seguramente por Critias y por los "realistas" Glaucón y Trasímaco. Al lector
se presentan, resumidos en pocos renglones, fundamentos del pensamiento
político que todavía constituyen problemas de primera magnitud, y que se
pueden reasumir en una pregunta fundamental: ¿ hay reglas dictadas por la
naturaleza, o todo depende de las convenciones? Así, por ejemplo, leemos en
un fragmento de Antifón: "(...) las leyes civiles son accesorias, las de
naturaleza son esenciales; las reglas legales nacen del acuerdo, las naturales
(...)no.Por esto, si alguien transgrede la ley y logra escapar a sus autores, se
salva de la reprobación y de la pena; si no, no. En cambio, si llega a
transgredir la ley natural( ... ) no ofende la opinión, sino la verdad" (4). Aquí
la oposición no podría ser más radical, puesto que la justicia se identifica con
la naturaleza y la verdad y la ley positiva tan sólo con la legalidad y la
opinión. Está claro que desde el momento en que el nómos contrasta con la
physis produce injusticia, y cualquiera tiene el derecho de transgredirlo, a
condición de no ser descubierto. Las leyes, en suma, no tienen que ver con lo
justo, sino con el crimen y la sanción. De esta manera la pólis deja de ser la
comunidad ética de referencia y lo humano hay que buscarlo en la
naturaleza, que une y no divide. De esta premisa Antifón ataca a uno de los
cimientos de la cultura griega, el racismo: "(... ) por naturaleza somos todos
iguales, tanto los griegos como los bárbaros. Observando las necesidades
naturales de de todos ( ... ) averiguamos que nada distingue a los griegos de
los bárbaros" (5). En la misma línea se mueve Hipias: "Todos los hombres
somos parientes por naturaleza, (...) la ley, en cambio, es el tirano del
hombre" (6). La extrema consecuencia de este enfoque cosmopolita y
humanitario se da en Alcidamas, que llega a negar el fundamento legal de la

426

esclavitud, afirmando que "( ) 1
(7)
··· alanaturaleza
. . El, cuadro se completa con
teoría
no ha
. ~echo esclavo a nadie"
Licofron proporciona del estad 'd .
protecciorusta y protoliberal
a la defi
d
o, i entificado con "
.
que
. ensa e los derechos indi .dual
una asociación destinada
moralidad y la justicia de los ciuda~os'~~sj. que no tiene control sobre la
. También los sofistas de derecha
obviamente las consecuencias son difer!%1:n de premisas naturalistas, pero
V - Los soflstas de derecha

Entre los interlocutores de S ,
fu~r~n personas reales, de los cualesocrates se encuentran tres sofistas que
plást!ca representación que de ellos ~~-queda _nada o casi nada, fuera de la
Trasunaco, aparecen en la Politéia otro~~ ~!a:on. Dos de ellos, Glaucón y
r~nes para afirmar que Calicles' no ' ~ tc es, en el Gorgias. Hay buenas
p~mo de Platón (1 ). No cabe dudaes smo ~ máscara de Critias, tío o

:i=~:~nd_~~:{~":: : f;':~~:.~i::tfe;;:~:: o:tq':c!";::::~;

p~~ipac1on en el turbio affaire de la e am tente que frecuenta y su
pol~tico reaccionario, llegando a di . s _hermas. Fue brillante escritor
Tren:1!ª Tiranos. Fue justamente la ~~~gwrs_e: por su ferocidad, entre lo~
perdio en combate en el 401 P_ on pohttc_a la que le costó la vida q
dem ' ·
, mtentando
dº
, ue
ocraticos en Atenas El
.
, .
unpe ir el retomo de 1
panfl t L
·
escnto mas important d C
os
e o a democracia de los Ateniense
e e ritias parece ser el
plena gu~rra, publicado anónimo
~ (AOtvmrov TToA.t,tta), escrito en
d~, un Viejo Oligarca sobre cu:a 1~:n:/egad? a nosotros como la obra
D10genes Laercio cataloga el librito entr ad existe una vexata quaestio:
m~dema~ prefiere hablar de Critias el , e las obr,as de _Jenofonte, la crítica
tmte anos antes(2) de convertirs~
lde :laton, qwen lo habría escrito
rranos. Sobre la personalidad de C 't' e mas sanguinario de los Treinta
tenru:emos que volver después. Ah n ias y el pape! que jugó en la política
considera "el primer tratado políticoº;: ~~~s a analizar el texto que Popper
c1 ente" (3) en sentido cronológico:

e:º

I

«En. cuanto al récrimen
aten·1ense ( ) d' , ¡
l'
o·
og1co (4) que allí prevalezcan los 'oh.
zre o siguiente: es
nobles y ricos porque es el
bl p res y el pueblo sobre los
nav~os s~n la fuerza de la pc~~:/ue arma los navíos, y los
e~nqueczeron Atenas son los r · Los que fortalecieron y
llmoneles, no los on/ítas 1
. emadores, los pilotos y los
ló ·
r
• os neos Y los nobl
p
gzco q~e toda esta gente sea ele .
es. or eso es
las magistraturas y
gzble, por sorteo o elección a
asambleas De 1:is fique. tengan el permiso de hablar en las
.
unciones ( ) com l
zparquía, el pueblo sabe q
, l .. .
o a estrategia o la
ue no e rmden dinero, y entonces no

427

�le importa que estén accesibles a todos por sorteo, y las deja a
los poderosos. En cambio busca ocupar los cargos que
proporcionan dinero» (5).
El enfoque está claro desde el principio: dado por asentado que la
democracia es condenable hay que explicarla, encontrar la razón de su
manera de ser y de su íntima coherencia. Atenas es una democracia porque
es una talaxocracia, y lógicamente las clases ligadas a la economía marina
son las que prevalecen. Los calificativos genéricos del lenguaje político
relativo a las clases, que no dejan de tener matices éticos, se precisan: dentro
de los pobres (1tEVl1'tEcr) y del pueblo (&amp;eµocr) se distinguen con claridad las
categorías profesionales que han llegado a tener esa importancia económica
preponderante que se expresa en preponderancia política. Los derrotados son
los ricos (krestoi) y nobles (gennaioi), pero también la clase media que
integraba, en la guerra, a los oplitas. La actitud pública de las clases
humildes está bien lejos del desinterés y del "apego a las leyes" del discurso
de Pericles: si los plebeyos ocupan los cargos es para cobrar la mistoforía
que aquí se ve sin ilusiones, como una manera de repartir el gasto público
con finalidades políticas.
Por todas estas razones no hay que asombrarse del régimen ateniense:

«Los que se admiran porque el sistema favorece a los plebeyos,
a los pobres y a la gentuza a expensas de los mejores (krestois),
deberían de reflexionar y entender que esta es la manera de
favorecer la democracia. (. ..) En todos lados a la democracia
se oponen los mejores, por ser disciplinados y virtuosos,
mientras que en el pueblo cunden la ignorancia, el desorden y
la maldad, y esto porque la pobreza y la ignorancia inducen
con facilidad al vicio. Se podría decir que no conviene
conceder el derecho de deliberar a todos, sino a los mejores,
pero (.. .) si deliberara tan sólo la gente noble, lo haría en
provecho suyo, y no de todos, y así el plebeyo, al decidir, lo
hace en ventaja suya y de los suyos. (. ..) Es que el pueblo no
quiere
ser
esclavo
en
una
ciudad
justa
(evvoµovµ&amp;v&amp;u r17u 1w).swa), prefiere vivir libre y mandar, y
de la injusticia (Ka1&lt;ovoµzau) le importa poco» (6).
El autor no se hace ilusiones sobre la naturaleza del orden social, la
cual concibe como una opresión normalmente ejercida por el que se\
encuentra en el poder, que sea aristócrata o plebeyo. Y esto porque el poder
se ejerce siempre en ventaja del que lo tiene: teoría típica de los sofistas
"realistas" que identificaban justicia y poder, dominio legal y dominio justo,
con lo que conviene al más fuerte, aun en situaciones en que el conflicto
428

y,:~

todav.ía está reglamentado por la le
descnbe a~uí. Esta observación nos
suc~e en la situación que se
la ~rsonalidad del autor, que tenía pe
arr?Jar. una luz más clara sobre
racionalistas de la sofistica
d que estar bien imbuido de las premisas
.
ma ura que prod •
progresistas como reaccionarias D 1
. UJO consecuencias tanto
explicación de la condición mor~l d el a mtsma raíz brota también la
causa de tipo social (pobreza e i
e ~s pobres, de la cual se busca una
de entender. sin embargo, no sug~:r:::i~~~ ~bserv~ble y objetiva. El deseo
la pobreza, con las previsibles co
. e un mtento de eliminación de
nsecuenc1as "h
·
autor: que probablemente escribe desde el . ~arustas", y no impide al
emotiva que se traduce en . . .
. exiho (7), expresar una c
N
,
JWc1os evaluativo
arga
o pod1a f~ltar, en ambas perspectivas
s y n~ _solamente descriptivos.
las categonas tradicionalmente falta
evaluac1on de las condiciones de
1.0~ metecos. En la Atenas democráicael erechos, la de los esclavos y la de
uruca en el mundo antiguo. De esta li os esclavo~ gozaron de una libertad
otra vez, en las condiciones econo'mtcas:
. bertad el oligarca busca explicación ,

dU::ª

«_Tanto esclavos como metecos
l,cencia, en Atenas· allí
d gozan de una extraordinaria
'
no pue es atrever!
¡
e a go pearlos, y no
hay esclavo que te ceda el
necesidades de la flota I pas~ en la calle (. ..) porque, por las
si los esclavos pued , os ese avos trabajan por dinero ( ) y
en poseer d '
' .. ·
nadie. ( ..) Por la misma razó t' mero, entonces no temen a
los metecos también por,qu n ,enen derecho de palabra( ..) y
l
. .
•
e son necesarios p
I b
as actzvidades económicas» (B).
ara os arcos y
La apertura económica de Aten d
as esplaza el centro de la política
uno de los puntos más exam.in dor. por esto la condición de las alianzas es
ª os por el autor:

desde lo interior hacia lo exteri

«Los atenienses, (.. ·), conscientes
.
qu
·
a1iadas llegaran al d
e s, en 1as ciudades
I
contados, favorece:°a /:Sfios r.icos su poderío tendría los días
. ,
acczones populares
. d
ar,stocratas sus derech
b.
, quztan o a los
'd
os, sus ,enes su patr.
l
v1 a. (..) Aparentemente es una
'.
za y a misma
aliados a discutir sus asunt l maia idea la de obligar a los
detrás de esta medida h os ega es en Atenas, en realidad
beneficios de parte d l
bayl un ~smerado cálculo de los
e pue o atemense q
.
gana los intereses de las fianzas de
. ue, en primer lugar,
gobernar las ciudades .
posztadas, y luego puede
limitándose a ª"º"ªr a lsmdten~r que salir de la casa
r :r
os emocratas y r · • d
'
, epr1m1en o a sus
adversarios en los tribunales ( A
Atenas se enriquece
./ ... ) demas, de esta manera,
con os aranceles 1
·
uaneros
del
Pireo
y
1
' os impuestos
ad
con a renta de casas, caballos y
429

�caso. Es cierto: con dinero todo es posible,

esclavos a los extranjeros» (9).

(1 J).

Cabe aquí alumbrar el fondo de todo el discurso: la razón de la
democracia ateniense reside en el cálculo de las ventajas económicas y
políticas, siendo las segundas dependientes de las primeras. Es la respuesta a
una retórica que tenía que ser común y corriente entre los oradores políticos,
pero es también una tesis de alcance general sobre la naturaleza de la
política, que aparece como la consecuencia de un principio de orden
económico, un disfraz de intereses. Aquí Critias se parece a Marx, y es tan
habilidoso como él en la busqueda de las causas ocultas de las instituciones.
Una vez que las causas están identificadas, todo sigue como en un teorema.
Desde esta perspectiva Atenas ya no es una sola sociedad, es también la
arena de lucha permanente de grupos unidos solamente por el deseo de
prevalecer los unos sobre los otros. No solamente, como ya vimos, la plebe
se reserva los cargos políticos menores lucrativos, dejando a la nobleza las
magistraturas caras con la esperanza de arruinarla, sino que la devastación de
los campos de los terratenientes por obra de los Lacedemonios no provoca
en el pueblo la menor conmoción: "( ..) el pueblo, sabiendo que ningún

enemigo puede devastar ni incendiar sus propiedades, vive sin miedo,
mientras que los ricos buscan la complacencia de sus enemigos ( . .)" (] 0).
Tanto la justicia como la administración no están a salvo de este
principio escondido que es el verdadero e impersonal gobernador del
régimen. Y la política no es una excepción: monstruo de mil cabezas, la
democracia es fisiológicamente incapaz de asumir las responsabilidades de
una conducta política. Toda su acción consiste en el enredo de intereses
particulares que apuntan a satisfacciones inmediatas. De aquí la
irresponsabilidad, la ineficiencia y finalmente la corrupción, que es el triunfo
de lo particular sobre lo colectivo. De estas críticas deben de haberse
acordado Donoso Cortes y Carl Schmitt, en su planteamiento del
"decisionismo":

«Las alianzas y los convenios suscritos por los gobiernos
oligárquicos son necesariamente firmes, porque, si hay alguna
falta, es posible acusar a los que tomaron la decisión. En
cambio, si el que decide es el pueblo, este puede echar la culpa
al que dio el consejo o escribió el texto. ( ..) Si en Atenas apelas
a la asamblea popular o a la restringida, puedes quedarte
esperando la respuesta durante un año entero. &amp;to porque en
la ciudad hay una enorme cantidad de asuntos que solucionar.
¿ Y cómo podría ser de otra manera, si hay un número de
fiestas mayor que en cualquier otra ciudad?( ..) En Atenas hay
más juicios, acusaciones, amparos que en todo el resto del
mundo ( ..). Claro que si vas con dinero en la mano te hacen
430

en Atenas» ( ..)

Es muy probable que el texto tuviera
.
.,
fuera la parte teórica de un proyecto s b
. una mt~nc1on práctica y que
en la medicina, lo dice· la búsqued ; ;rs!vo. Su misma forma, inspirada
enfermedad permite c~nocer su ~ . r? as1s) de las causas naturales de la
(prónoia). La ruda terapia s ~~ctp: (Jogos) y describir su desarrollo
evidentemente duedora de las t"dunuerudstra _po_r los Treinta en el 404 es
as e este libnto.
. Decía1:11os de la probable atribución del
..
estudiar me3or la interesante
rsonali
panfleto a Cntias. Para
intelectual en el que se forma pe d
dad de este escritor y el clima
Gorgias.
y se esenvuelve, vamos a ver su retrato en el

VI - Hombres y superhombres
. Hay más que afinidades entre las
,
Cabcles-Critias. Los tres profiesan s b plosturas de Trasunaco, Glaucón y
·
, o re e estado y la · sti' •
tienen mucho en común. la . ti .
.
JU eta, doctrinas que
obe
·
JUS eta es el mterés del
, fu
g .. rnantes obran en provecho propio· "E
mas erte, y los
uttl1dad (... ) del más fuerte" dº
. : . n cada estado la justicia es la
Gl
,
ice smtettcamente Tr ,
(
aucon añade una idea contractual, ti
b
asimaco 1) Y a esto
hombres( ... ) pensaron que el intere's is c~ so re_ el o~gen del estado: "los
d •
comun era impedir q al .
. .
.
ue gu1en hiciese
0 pa ec1ese daño alguno. De a uí
llamó_justo lo legitimo, lo que 1a 1
leyes ~ las conven~iones. y se
esta lmea, pero no son concebidas tant
( ). ~s ideas de Calicles siguen
toda dominación sino como arma ttºd o como. cntica de todo gobierno y de
an emocráttca.

:;~:J~::a~;

. En primer lugar, Critias merece
ate1smo, un ateísmo cuya raíz es pol'ti un puesto de honor_en la historia del
de los dioses con el orden
"al tEca ~ que pretende vmcular el invento
.
soc1 . stnctamente babi d C ..
mventor del uso de la reliºaio'n
.
o·
como mstrumentum
·anElº• ntlas es el
1~o que queda de su producción de tr di , r:gn1.
fr~gmento más
tiempo en que la vida human tr
. a~e ogra o rez.a as1: "Hubo un
fuena; un tiempo en que no .:bía~1scurn_a sm orden, bestial y esclava de la
los malvados. Luego los ho b premios para los buenos, ni castigos para
em .
m res crearon leyes para e ti
(
. pezo a sancionar a los que erraban
b
as gar, ... ) Y se
unpedían cometer delitos abiertam ; m em argo, puesto que las leyes les
actuando en forma malvada. Hasta e::• pero no a escondidas,_ éstos seguían
el terror de los dios
q un hombre astuto Y sabio inventó ( )
eS, para que los malvado t ·
···
pensaban o actuaban en secreto
"
s e~eran aun para lo que
aparecido con Pródico y De , . \·-) (3). En el V siglo el ateísmo ya había
mocn o, pero en el contexto de una problematica

s·

431

�cosmológica, el ateísmo de Critias, en cambio, es político y social, ético y
jurídico a la vez. Lo que realmente le interesa es la sociedad, el único
transfondo del hombre. O más correctamente del superhombre, su tema no
solamente literario sino existencial, del cual el Gorgias de Platón
proporciona una representación escultural:

«No es digno de hombres, sino de siervos, soportar la injusticia
sin devolver/a, (. ..). Para mí, el problema se reduce a esto: los
que hacen las leyes son los débiles, la mayoría, y claramente
las hacen por su utilidad e interés, distribuyendo alabanzas y
castigos según esta lógica. Atemorizan a los más fuertes, los
que sí tendrían la capacidad para prevalecer, y para que esto
no pase, inventan que es feo e injusto querer tener más
(pleonektein) y que en esto consiste la injusticia. (. ..). Claro que
los que integran la muchedumbre se conforman con la
igualdad: ! son inferiores ! (. ..) Yo, en cambio, creo que la
naturaleza revela con claridad que lo justo es que el mejor
prevale=ca sobre el peor, el más capa:; sobre el menos capaz.
(. ....) que este es el criterio de la justicia (. .. ) la naturaleza lo
muestra tanto entre los animales como entre los hombres, tanto
en las familias como en las ciudades. ¿Con qué derecho crees
que Jerjes hizo guerra a Grecia, y su padre a los Escítas? Y se
podrían dar muchísimos ejemplos más. Toda esta gente actúa
según justicia, !por dios!, y de acuerdo con la ley natural (. ..).
Nosotros, en cambio, tomamos a los mejores. a los más fuertes,
y desde niños deformamos su mente con la educación,
domesticándolos como se hace con los leones, y con hechizos y
encantamientos los hacemos cual esclavos, afirmando que la
igualdad es bella, justa y moral. Pero llegará un hombre fuerte
de mente y brazo que romperá las cadenas, y pisoteando
nuestras leyes y nuestras brujerías antinaturales. se elavará por
encima de todos, y, de esclavo que era, será dueño. Será la
aurora del derecho natural» (4).
Al introducir la igualdad entre individuos diferentes, la ley positiva
distorsiona la naturaleza, y crea injusticia: ésta podríamos considerarla la
lectura básica. Pero es posible una inmediata objeción (5): una ley positiva
que garantiza intereses particulares no hace sino respetar la natural tendencia
a la pleonexía. De esta impasse Calicles no puede salir sin admitir una
diferencia existencial entre los hombres. entre los que puede prevalecer y los
que se conforman con protegerse. En efecto, esta diferencia existe. como
vemos ya en las primeras palabras: precediendo a Maquiavelo, Critias divide
a los hombres entre los que soportan y los que no soportan, entre los que
quieren prevalecer y los que se confonnan con defenderse. Esto proporciona
432

WUl división aún más radical
.
individuos y masa. Está muy ~{ especi~lm.ente moderna, la división entre
en esa época Y en ese lugar es
q~e al1cles es un individualista, Y esto
que es un hecho natural es 1 ~UStiec.18:1mente raro (6). Este individualismo
d
,
aJ
c1a y es tamb · ·
'
emocracia pretende negar. De a uí ¡u . . . . ien un derecho que la
protectora, sino de su violencia ant~ las . 1IlJ~c1a: no de su naturaleza
sin embargo, no se deja am
.d
~erarqwas naturales. La naturaleza
parece prever el destino
de e~~~ el tono profético de Calicles, qu~
equilibradora de la naturaleza es
; ts¡ E~ . confianza en la virtud
al mismo tiempo un cánoO" no se'ptrarat da ic es-Cntias, una bníjula política y
d
·
aa e esperar I ' ·
e preparar la aurora del derecho de natural
l a proxuno ganador' sino
que el poder se muestre por 1
eza, e momento de la verdad en
sal
Cal'
o que es. Esta confianza
fun
va a
1cles-Critias del nihil·
,
en un
damento
un olvido que parece un lapsus. ismo. Que raro que Nietzsche nunca lo cite:

:o

=

. y si a este punto queremos un elem
,
.
.
Cahcles y Critias aquí lo tene
.
. _ento mas de identificación entre
1
ocuparse de cosa~ más adultamsoqs. enl efidilá1ogo, Calicles sugiere a Sócrates
ue a osofia· "A ·
~sas más importantes, y deja ya la filoso
· . si, pues, ( ... ) dedícate a
idea de que ocuparse con mod
. , d fía,( ... ) digna de adolescentas" La
erac1on e filosofia
d
. .
·
exce1ente para la juventud (q
.
ha
pue e ser actividad una
Atenas, y se encuentra tambu~. qweraT ~e_r política), es un lugar común en
.
.
1en en uc1dides y
J
fi
en eno onte (7) pero en
Cal1c1es tiene otro significad
deber cívico, sino el mediood:uae~ara_ ~l no constituye la form;ción del
honorum de la tiranide Es inte
ac10n de la personalidad, el cursus
prohibe expresamente. a S , resantte not~ que Critias, estando en el poder
J e
ocra es seguir filosofand
'
eno1onte en los Memorables (S).
o, como lo cuenta

VII - ... Y ¿Platón?
, No presentaré aquí un análisis de la filosofi
li .
ser esta demasiado conocida ni d'
. , .
ª po tica de Platon (1) por
The Open Society, me paree; una •~:u::e m _absentia con Karl Popper, cuya
jamás escritas. Sólo quiero subra
al s meJores obras de filosofia política
las circunstancias en que su at~:Ció!º qu~ ~~pper escapó, sin duda por
derecha. El asunto es el sigui t . 1 se
g10 ~ una polémica con la
afirmar que el debate entre Pla;::rt o que hemos. visto arriba nos permite
Glaucón del otro es una querelle to~: l:d? y Cahcles-Critias, Trasímaco y
entre sus dos almas la tr d' . 1· en e mtema a la derecha. Una ruptura
.
,
a 1c10na 1sta y la rad· 1
.
.
siglo conoció ambas ·U
. ica -revo1uc1onana. Nuestro
.
· &lt;, nos nombres? Ehad G ,
·
, . e, uenon, Evola, contra
Mishima, Jünger Céline En el t
Vichy y esos fas~istas
en:en~ pohtico el régimen petainista de
guerra civil, sabiendo que t~;oq~;tas~gwerod~da Mussolini en los años de la
a per I o, en contra de toda lógica y

últim

433

�racionalidad, solamente preocupados por la buena muerte, repitiendo con
Nietzsche que no son las buenas causas que hacen buenas las guerras, sino
que las buenas guerras hacen buenas las causas. Viendo la cuestión de cerca,
hay muy poco en común entre estas dos almas, probablemente menos de lo
que comparten, al extremo opuesto del espectro político, la socialdemocracia
y el leninismo. Son diferencias que se dejan describir en pocas palabras:
organicismo versus individualismo, jerarquía funcional versus anarquismo
elitista, fe en el origen versus culto del Caos. Platón contra Nietzsche, en
suma. ¿Seguiremos hablando de una pelea en familia? Creo que toda la
cuestión de una definición de la derecha habrá que replantearla. Espero que
estas imágenes de Grecia sirvan a esto, Grecia no está ni nunca ha estado
lejos de nosotros.

6)

Utilizo los conceptos que Karl Popper maneja en The
.
porque creo que son categorías sociológicas inme·orabl Open Soc,ety
Its Enemies,
que la guerra reveló y que al mismo t·e
.
~
~
para la descnpc1on de la crisis
1 mpo mtento solucionar.

7)

Tucídides, Guerra del Peloponeso, II, 63.

Parte III
1) "Bajo •el imperio
de Cronos los hombres vivían sosegados como dioses
.
.
no co
,
1
traba.JO, m el dolor ni la vejez. se deliciaban
ti
.
'
noc1an e
con iestas Y, aleJados de los mal
•
~::=~~:o~~~:=í~et~:o::~::~;: ~:: tierra fértil produ~ía ( ...)". Es~

2) Véase Platón. Banquete. J89c- l 93e.

1)

Teógnides, vv.

3) Aristófanes, Los Caballeros.

2)

fragm. B49a Diels-Kranz.

4)

3)

fragm. 80.

4)

fragm. 102.

5)

=~:i~::

cristianismo afiade otra perspectiva y desde lao~~ ~os. traba1os Y los d,as. Pero el
ver en el porvenir. Véase
, :
.
ed1a la Edad del oro se empieza a
Wien 1960· edició
'.ª proi:s.1to, E. Vogelm, Ersatz Re/igion, en Wort und Wahreit
,
.
n amencana ,,.,c,ence. Politics and Gnosticism, Chicago, 1968.
•

Notas bibliográficas
Parte I

.ª"':,

ibidem.

Parte IV
1)

Antígona, vv. 450-457.

2)

Platón, Teeteto, 167 c.

3)

ibídem.

1)

de Papiros de Oxirinco, XI, n. 1364.

2)

ibidem.

3)

Platón, Protágoras, 337c.

4)

Cit. en Aristóteles, Retórica, 1406ª.

fragm. l.

6)

fragm. 121.

7)

fragm. 104.

8)

fragm. 125ª.

Parte II
1)

Estoy utilizando la clásica distinción de F. Tonnies entre Gemeinschaft y Gesellschaft.

2)

Platón , Protágoras, 322d.

3)

Heródoto, Historias, III, 81.

4)

Tucídides, Guerra del Peloponeso II. 37- 40.

5)

En el texto las criticas son muchas y abiertas: véanse, por ejemplo, los parrafos 37 Y 39.

12 ) Cit. en Aristóteles Política VII y Ari , ¡
.
id d L'
, '
'
. .
stote es dedica mucho espacio a la crítica de las
eas e icofron. como para rendirle un polémico homenaje.

Parte V
1)

Lo

t

·

·

· .

s est1momos sobre Cntias son consistentes: de él escriben Jenofonte. en Historias II,

434
435

�3, 13 y ss. y Memorables, I, 2, 29, y 37; Aristóteles, en Retórica XVI, 1416b, y De
Anima I, 2, 405b. Platón lo cita a menudo, hablando de él como de un gran orador y un
hombre culto.
2)

La cuestión del "modelo" de Calicles ha sido debatida por filólogos e historiadores
ilustres: Wilamowitz, Gomperz, Meier, Menzel. Acepto, de éste último, argumentos que
me parecen irrefutables, basados principalmente en la lectura de Jenofonte, de la cual
resulta una total congruencia entre las ideas exhibidas por Calicles y los discursos y las
acciones de Critias. A propósito véase: Adolf Manzel, Kalikles. Eine Studie zur
Geschichte der Lehre vom Rechte des Stiirlceren, Franz Deuticke, Wien und Liepzig,
1922; edición mexicana, Calicles, UNAM 1964, especialmente la apendice l.

3)

Que Critias sea también el autor de La constitución de los atenienses lo afirma, aunque
de pasada, Popper en The Open Society I, cap. X n. 36, apoyándose en estudios de J. E.
Sandys; mientras que Menzel subraya el parecido de ciertas frases de la obra con los
fragmentos de Critias que Diels ha catalogado: (véase Menzel, op. cit. en Apéndice l.)
También sobre la fecha de composición hay incertidumbre. De ciertas frases del libro
resulta que no hubiera podido escribirse después del 431 ni antes del 426. Por un
resumen de toda la cuestión, véase la edición española, Madrid 1957. Aquí el curador y
traductor niega que el opúsculo sea obra de Critias; Karl Popper, en cambio, lo afinna en
The Open Society, I. cap. X n. 36, apoyándose en estudios de J.E. Sandys.

3)

Sisifo, fragro. 25.

4)

Platón, Gorgias, 483.

5) Objeción que en efecto Sócrates hace: véase ibidem 488 d-e.
6)

El. individualista AJcibiades fue constantemente rodeado
,
vida que pisoteaba las tradiciones· un
dd
por sospechas 'por su estilo de
L
. a ver a era ofensa a la d
. " ,
a guerra del Peloponeso, VI, _
emocrac1a , as1 leemos en
28

7) Tanto en el discurso fún ebre relatado por T ,did
con Alcibiades (Jenofonte Mem bl I uc1 es~• 40, 1), como en la conversación
,
ora es , ' 2, 46), Pencles afinn
1
exce1ente ocupación para la .
a que a filosofia es una
"afi .
Juventud, y que en At
eromamiento": es la misma expresión ut1·1· d
. enas se cultiva, pero sin
JZa a por Cahcles.
8)

Véase Memorables, I, 11, que contiene' adem,as, vanas
. y venenosas noticias sobre Critias.

Parte VIl
1) No se analiza aquí la política de Aristo'te1es, en parte por la mi
,
a pesar de su desprecio por la democracia, identificada co
,s'.11ª razon, _Y en ~arte porque,
los pobres con daño de los ricos difi ·1m
n un regimen de s1stematico robo de
,
c1 ente se le podría identificar con un "derechista".

Así traduzco el original füKmcocr, literalmente "justamente", por razones inherentes a la

4)

lógica del texto

...

•

5)

Régimen de los Atenienses, I, 1-4.

6)

Ibidem, I, 5-8.

7)

Se habla de Atenas como "allí". "en ese lugar": cfr. I,2 .

8)

Ibidem, I, 10-12.

9)

Ibidem, I, 14-18.

10) Ibidem, 11, 14
11) Ibidem, ID, 1-3.

Parte VI

1)

Resp. I, 338c.

2)

lbidem, II, 359".

436

437

�</text>
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                  <text>Humanitas es la revista de investigación más antigua del noreste de México en el área de Ciencias Sociales y Humanidades, se publica desde 1960 y actualmente está indexada en Latindex. Es una revista arbitrada y de acceso abierto que considera para su publicación artículos originales escritos en español e inglés, que sean el resultado de una investigación científica y que representen una clara contribución al debate y conocimiento de las áreas de la revista: Filosofía, Letras, Ciencias Sociales e Historia.</text>
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                <text>Humanitas, Sección Ciencias Sociales, 1999, No 26, Enero</text>
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                <text>Humanitas es la revista de investigación más antigua del noreste de México en el área de Ciencias Sociales y Humanidades, se publica desde 1960 y actualmente está indexada en Latindex. Es una revista arbitrada y de acceso abierto que considera para su publicación artículos originales escritos en español e inglés, que sean el resultado de una investigación científica y que representen una clara contribución al debate y conocimiento de las áreas de la revista: Filosofía, Letras, Ciencias Sociales e Historia.</text>
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                <text>Universidad Autónoma de Nuevo León, Centro de Estudios Humanísticos</text>
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                    <text>Sección Quinta

COMENTARIOS
y
RESEÑAS

�DE RICARDO MARIN IBAÑEZ
EL PENSAMIENTO DEL PADRE ISMAEL QUILES, S.J.
EDICIONES UNIVERSIDAD DEL SALVADOR, BUENOS AIRES, 1998
Profr. Dr. Phil. Dir. Jur. Agustín Basave Femández del Valle

Hay vocaciones singulares que luchan, a lo largo de toda su historia,
por los verdaderos caminos que trazan los enamorados de la sabiduría. por
amor a la sabiduría encontró e hizo suyo el pensamiento filosófico de Ismael
Quiles, un ilustre cultivador de la Filosofia en España: El Profr. Dr. Ricardo
Mario Ibañez. Esta noble tarea sapiencial se agudiza en tiempos de
transición como los nuestros. Muchos órdenes de vida se han vuelto
inaceptables o, por lo menos, confusos. Ideales que han perdido su
transparencia nos mueven a mirar hacia las verdaderas fuerzas vitales
específicamente humanas. La obra del Dr. Ricardo Mario Ibañez es una
larga serie de pensamientos sobre la obra integral de Ismael Quiles, S.J.,
magistralmente vertidos, con fidelidad inquebrantable a su pensamiento y
con encomiable lucidez y orden académico.

..

En esta presentación trataré de ofrecer a mi auditorio una síntesis de
esta fértil exposición de temas y problemas quilesianos que han preocupado
y ocupado la existencia del Profr. Dr. Ricardo Mario. Nos habla en los
diversos capítulos, con una simplicidad sorprendente, de los problemas más
intrincados del pensamiento de Ismael Quiles y de la lucha por la verdad y la
sabiduría. Sabe comprimir los pensamientos, y sabe presentar sus
concordancias y sus divergencias con varios de los más relevantes tratadistas
de la filosofia en nuestro siglo. Esperemos que de esta obra surjan
influencias esclarecedoras y fonnativas para las nuevas generaciones. Hago
votos porque su esfuerzo por la filosofia y por la verdadera educación no
transcurra en vano y porque despierten las fuerzas interiores vivas de los
jóvenes educandos.
En medio de la fugacidad de nuestro quehacer terreno cabe advertir la
configuración de la vida en función de la eternidad.
Pemútaseme ahora destacar algunas de las ideas directrices que ofrece
Ricardo Marín Ibañez, en su nuevo libro: "El Pensamiento del Padre Ismael
Qui/es, S.J. •·. que salió a la luz pública, en este año de 1998, bajo los
auspicios de Ediciones Universidad del Salvador, Buenos Aires, Argentina.
Ricardo Mario Ibañez estructura su obra en un prólogo, una biografia
compendiada ) nueve capítulos más. Estructura ejemplar por el orden
cronológico y sistemático. Vayan ahora enunciados nueve temas
575

�, Ibañez: 1) Concepción de
tra l Profesor M ann
· t
fundamentales en que se c~n e li .ón- 2) Historiador del Pens~en o
la Filosofía (Filosofía, Vida y fe ~ ' Francisco Suárez, Filo~o!os
(Aristóteles, Plotino: S~ . gusOrte a y Gaset); 3) Etapa ~scolastica
Latinoamericanos, Existencialismo,
. gde la a la filosofía tomista); 4) El
(Introducción a la filosofía y a la ese~:i~tropología filosófica in-sistenc~~l,
Insistencialismo (La persona ~~=~l Wojtyla); 5) Filoso~a de la Educacion
la filosofía de la pers?na se~ 1
.smidad personal, libertad Y_ cultura,
(Educación personahsta, hacia. a miel yoga- evolucionismo, Teilhard de
budista y
'. ·o'n de Europa y de Corea,
filosofía oriental -filosofía
. .
el mundo su visi
.
Chardin, Aurobindo, viaJes ~or
. ~as catolicismo -su esencia ~ _su
vida Y educación en los paises co~urusescritos espirituales. Una tema~ica
. ·tualidad- filosofía de lo fememno y
. to del Padre Ismael Qmles
espm
', .
. b cantes del pensanuen
. .,
y una problematica _omm~ ar lar a paciencia y honda meditacion.
hecha a golpes de simpatia, con g
. vital de la filosofía, porque la
.
S J va a la esencia
. .d ?· . Qué
Ismael Qm1es, · ·
.
. Cuál es el sentido de mi vi ª ·• " .
füosofia nace y se nutre ~e ~a ~ida. ~ en el mundo?; ¿Qué significa en si ~1
significa el hombre?; ¿Qu~ s~';,~co es el uesto del hombr~ e~ el _mund~ ..
dp "insuficiencia, msigruficancia,
do en que tengo que vivir.' ¡_,Cu
mun
. · h ana es la e
· dad
La Primera expenencia . um e . · m
·satisfacción, fracaso, vacie ,'
· impeneccion,
finitud , _nada"1 .
limitación, impotencia,
infi licidad soledad, muerte,
pequeñez, temporalidad, acaso,. etan h~ano que muestra este eJemp ar
Adviértase la sensatez, el sentlddotodos los fracasos, la vida humana no els
. . tenc·al
. .
"Y0 no soy para a
filósofo m-sis
i · A pesar e del existencialismo.
absurda como pretende un sector
y para la soledad sino para la
muerte, sino para la vida. Yo no ::o ara la plenitud"2. Filoso~ar. es,
comunicación. y o no soy para la ~:~emas ~umanos que surge_n en_ mi vida,
primordialmente, preocuparse de ~ trabajo estudio, lucho, me distraigo? gof
en la vida de cada cual. ¿Para ~~e os lleva al problema central_: Di_os_, a
y sufro?. Toda esta problem~~c~ ~a libertad, el derecho, el d~s~o úl~o
inmortalidad del alm_a, la mora i ~3 ' No se trata de engarzar amficiosamen e
del hombre la esencia del mundo . .
un deporte intelectual -mera

f¡

e~.~~

conceptos. 'ab~tracdtoslotpr~;ip:{:sc;~:lemas que afronta el hao;~~:.
1 maqwa- smo e
p
1 hombre se va
eoxgi.ºstencia: Amor, vida, dolor, muerte. . otn~cea y el estudio del hombre su
ra antropocen
,
. 1 d. o para
filosofía es en alguna m:,n~ central al mismo tiempo que e me~ sino
unto de partida y su o ~e o
~ d'"' No somos para la mue e,
ilegar al conocimiento ~ota~ de la tal:!tud. Los problemas de l~ filoso~a
ara la vida, la comumcación y a ? exclusiones, en cuanto conciernen a a
pon los de la realidad entera, total, sm_
. teórica se complementa con la

"p::t:i

:azón natural. La filo~ofi:ió~m~ac::~:;encia es el "proton ~n'.'•
filosofia como autorreahza_
Í do de las relaciones ontologicas r
" Estamos ante el eJe, e nu
n· Ser en sí que se autorrea iza.
esse .
.
prójimos y con ios.
mundo material. con 1os
576

Marin Ibañez, en su ejemplar esfuerro de sistematización de todo el
pensamiento de Quiles, articula la pirámide de conocimientos entrelazados
que es la ciencia con la filosofía y la religión. En mi estudio sobre "La
Dimensión Religiosa del Hombre -Fundamentos Ontico-Axiológicos para la
Filosofia de la Religión de Ismael Quiles-" me detengo en el examen de la
filosofía de la religión.
El Dr. Marin lbañez expone las aportaciones de Quiles no tan solo
como filósofo in-sistencialista, sino también como historiador del
pensamiento. En esta historia del pensamiento, Ismael Quiles produce uno
de los mejores estudios -si no el mejor- de mi "Tratado de Metafísica -Teoría
de la Habencia-". Con gran fidelidad, el autor comentado reseña pormenroes
de mi filosofia y de la filosofía de otros filósofos latinoamericanos. Apenas
empiezan los europeos a reconocer la madurez de la filosofía
latinoamericana que hace ya buen tiempo cumplió su mayoría de edad. El
descubrimiento y el encuentro de culturas no podía estar ausente en la obra
de un hispano-argentino que vivió siempre entre dos mundos: España y
Argentina, sin quedarse en localismos geográficos. Porque Ismael Quiles uno de los filósofos con el cual he sentido una mayor afinidad y corriente de
simpatía mutua-, es un hispano-americano verdaderamente uruversal. Nada
de apelar a sus genes occidentales para "hacerle el asco" al pensamiento
oriental. Orientalista profundo, conocedor cuidadoso de las principales
escuelas orientales, permaneció siempre fiel a su modo de pensar filosófico y
a su religión católica, sin confusiones y vanos sincretismos. Sin mengua de
su mérito como orientalista -en él se apoyó la UNESCO varias veces para
organizar encuentros entre pensadores occidentales y pensadores orientales-,
la más genuina aportación de Quiles a la filosofia, su obra capital, es -como
bien lo destaca Ricardo Marín lbañez-, la Antropología filosófica insistencia/. El in-sistencialismo, como doctrina filosófica, surge en el clima
de un diálogo de Ismael Quiles con los existencialistas, principalmente con
Haidegger, y del fondo de la filosofia cristiana específicamente agustiniana.
Aún sabiendo del aterrador desgaste de los "ismos", el audaz y decidido
jesuíta hispano-argentino lanza un nuevo término más expresivo y más
adecuado para su filosofia más personal. Cabe poner de relieve, ante todo,
lo que puede y debe denominarse la autonomía estructural de la persona
humana. Trátase de una autonomía psicológico-ontológica. La contingencia
afecta esa unidad ontológica individual del hombre, aún con el privilegio de
su inteligencia y libertad. Solamente Dios refuerza la autonomía del
individuo frente a los demás individuos, y frente a toda autoridad humana;
pero solamente Dios mitiga esa autonomía yorque el hombre es radicalmente
dependiente de Dios y responsable ante El por el uso de su libre arbitrio.
Existe una polaridad, a menudo dilacerante, en todo ser humano: Inmanencia
y trascendencia, contingencia y absolutez, individualidad y dimensión social.
Ni totalmente independiente, ni completamente dependiente de la sociedad,
577

�-.._ ..

el hombre con su fin último supera a la sociedad; porque el hombre -diría
yo- es relativamente para la sociedad, pero la sociedad es absolutamente para
el hombre. Solo el hombre experimenta su yo-psicológico-metafísico. La
sociedad carece de esa ''yoidad" psicológico-metafisica. Esa personalidad
ontológica "es realidad espiritual, permanente, distinta de los actos y
5
principio de ellos (sustancialismo espiritualista)" . En última instancia, el
yo-ontológico no es otra cosa que un principio individual, ontológicamente
independiente, espiritual e idéntico a sí mismo a través del tiempo. Esta
precisión de Quiles supera las concepciones incompletas de Scheler, Ortega,
Jaspers y Marcel. La presencia inmediata de Dios en el alma y la prueba
racional de la existencia de Dios se complementan. La in-sistencia es no tan
solo la primera realidad óntica, sino el primer conocimiento del hombre. Por
esa experiencia in-sistencial llegamos al encuentro con el ser. Somos
indigentes sociales que vivimos entre dos extremos: La nada-absoluta y el
ser-absoluto. Nos explicamos, así, nuestras perfecciones y nuestras miserias.
Tan pronto nos orientamos hacia la perfección integral de nuestro ser
racional, como también nos orientamos hacia la imperfección radical de ese
mismo ser. Ismael Quiles no está de acuerdo en que la materia signada por
la cantidad sea el principio de individuación, como lo pretende Santo Tomás
de Aquino siguiendo a su maestro Aristóteles. Espiritu y materia son
individuales. Una materia indeterminada no podría ser el principio de
individuación del espíritu. Aunque la materia nos imponga limitaciones y
juegue un papel importante en la constitución de la persona humana no
determina con exclusividad nuestra personalidad, nuestra individualidad. Ni
el espiritualismo absoluto, ni el puro materialismo pueden explicar los
principios constitutivos esenciales del hombre. El humanismo de Quiles, es
un humanismo con Dios y con naturaleza, que incluye la personalidad moral
y la personalidad social. La experiencia in-sistencial nos revela la realidad
más íntima, más original del hombre. No puedo detenerme en las precisas
relaciones que establece Quiles entre in-sistencia y mundo, entre in-sistencia
y prójimo, entre in-sistencia y Dios, entre in-sistencia e historia. Básteme
recordar que para Quiles la in-sistencia es "el primum esse" más originario y
6

mas fundamental del hombre" .

La ''Filosofia de la Educación" escrita por Quiles, en sus últimos años,
resume su pensamiento y fundamenta e ilumina el panorama educativo.
Marín lbañez nos ofrece una magnífica síntesis de la educación personalista
donde desfilan los elementos esenciales e integrantes del proceso educativo.
Derecho a la educación, libertad de educación, fin de la educación revela, en
Quiles, una filosofía cristiana de la educación con matices propios.
Hay una incitación, en Ismael Quiles, que reviste no tan solo un valor
teorético, sino edificante: Como ser sí mismo. Tenemos que afianz.amos en
la in-sistencia y extendemos en la ex-sistencia para aumentar y enriquecer el
578

yo y el tú. Quisiera que todos lle ,
tom~emos una consciencia máss::~os a la ~utorrealización integral, que
esencial
todos los días. El padre Qwles
. seY .posible
.
.
. b de lo que es sz, mismo
sistencia)
con su identidad'su paz y su se eJercita
.
'd d a en su centro inten·or e·mse eJercitaba también en esa aut
~ a de estar en sí y no en otro·
practicaba
el autocontro,l 1a autodecision·
º~~~ciencia
para ser más él nusmo,
.
'.
.
s
angustia, de su impulso al Absoluto de la' e p~rcataba de su limitación y
m~do, la trascendencia y el prój~o ~aravilla de la trascendencia y el
filo_sofos se han preocupado tanto co
y .ª trascendencia y Dios. Pocos
reviste una filosofia, como la suya c:~1wles de ese aspecto edificante que
la. cultura, y permeada por la di.diens. ,a a ~~ ~a per~ona, en la libertad y en
onentales no le desviaron de su fil~;~re i~o~a siempre. Las filosofias
afianzaron en ella haciendo su pensami
a ~n~ana, todo lo contrario le
ento mas vivencia} y vivenciado.
. Pre~cindo de tantos temas y problemas
.
~xpenencia del inquieto pensador bis , . sur?1dos en los viajes y en la
tierra natal conservó s·iempre la claridad
paruco nacido
di
, en Valencia• De esa
mesura, la vitalidad y la acendr
. . . me terranea, el sentido de la
sacer~~te jesuita que no oculta :~ai~~;Ji~;idad.. Lúci~o filósofo y ejemplar
trasnutrr. De todo ello nos da cuenta
. santidad, smo que nos lo quiere
fiel amigo y su mejor interp'rete Ri ,dmeM~or ~ue n~die, hasta el momento su
car o arm Ibanez.
'
Es hora de cerrar este come
.
te~do la fortuna de contar con un fiei°:t El J?r. Ismael Quiles, S.J. ha
van~s. años, que siguió su trayectori
go ~:¡:Oº~ _que le conoció durante
reahzo un titánico esfuerzo o
a con a
acion y con cariño y que
egregio filósofo hispano-ar ~ ;. ofrecemos, a los lectores de la obra del
producción quilesiana. Noti° mo, ~a ~rdenada síntesis de la extensa
continuar una obra abierta, atractiva
e Y mentono
esfuerzo fil
1
.
oso'fiico que pide
, 1ununosa...
Advierto en esta ejemplar obra d .
.
Orden arquitectónico del pensamiento . e ~mtesis no escasos méritos: a)
humana de Ismael Quiles; c) Resuelta a~:~i:io; b) ~or por la sabiduría
y a una trayectoria de excepcional es . .
. e fidebdad a un pensamiento
votos porque las nuevas generacion!~~hdad, que _no decae nunca. Hago
magna obra que constituye un testim . van sus OJOS y su corazón a una
enam?rado de la sabiduría. Es
orno, en alguna manera viviente, de un
trasnute Ricardo Marín lb - perarnos q~e el fuego oe la verdad que nos
b
anez, se convierta
al· da
uscan -y a veces no encuentran- la con·
. , den re I des humanas que
~uncion e amor y conocimiento.
.
Personal.mente me siento herm d
~utles por la honda y noble amista;n3 o a la _obra y a la vida de Ismael
mtelectual, específicamente filosófi
que cultiv3:111os y por la afinidad
vez apuntó Ismael Quiles que "la . ~ ~~e ~econocimos siempre. Alguna
m cion e la habencia, como un cierto
579

�~~:O

. s allá del ser y de los entes y aún
fundamento universal de todo lo q~e
aporte nuevo y original, para
del ser en cuanto s~r. ~oncreto, s1~1~ tal de la experiencia in-sistencial"1.
aclarar con más prec1s1on el conteru o o

CONCEPCION NAVAL
EDUCAR CIUDADANOS
EDICONES UNIVERSIDAD DE NAVARRA, PAMPLONA, 1995

.
antes de la sabiduría y manos piadosas
Quiera Dios que nuevos am
fu
de mi metafísica de la
.d
longuen
el
es
erzo
O
rescaten del olvi
Y pro
fi ·
En todo caso, me ha dad0
una nueva meta sica.
dil t
d
b
habencia como ase e
. d M . lbañez sobre nuestro ec o
'
l bra de Ricar o arm
mucho gusto ~omentar a o ·1
El futuro es de quienes saben pensar
y común amigo ~sm~el dQw e~ y esperar con espera esperanzada.
hondamente, trabaJar sm escan

Profr. Dr. PhiJ., Dir. Jur. Agustín Basave Femández del Valle

Toda persona que pretenda ser filósofo deberá cumplir tres requisitos
insoslayables:
1) Estar a la altura de nuestro tiempo, para no andar descubriendo
mediterráneos, cuando el Mediterráneo fue descubierto hace muchos
siglos.

Notas bibliográficas

Ismael Quiles. S.J .• Filosojia Y
Argentina, 1983.
i

. . nes de Palma, Buenos Aires,
V'd
. 16' Obras' Ed1c10
' a, pag.

Quien cumpla estos tres reqms1tos estará filosofando, de manera
modesta o de modo egregio -depende de los talentos recibidos y del ahínco
prestado-.

2

lsamel Quiles. S.J.• /bid . pág. 19.

l

lsamel Quiles. S.J., /bid., pág. 21.

4

Isamel Quiles, S.J., /bid ' págs. 50-51.

..

. t del Padre Ismael Qu '.1es, S.J . pag. 364' Ed1c1ones

s Ricardo Mario Ibañez, El pensam,_en o
entina 1998.
.
.d ad del Salvador• Buenos Aires, Arg
U01vers1
6

2) Pensar por cuenta propia, porque de otro modo seriase un mero epígono,
pero nunca un filósofo.
3) Ser lógicamente congruente.

Ricardo Mario Ibañez, /bid .• pág 445.

.

. de /a H,abencia del Dr. Agustm
ad de Metafisica -Teoria

Ismael Quiles. Prólogo al Tr~t ·º1 L" sa México, 1982, pág. 21.
Basave Femández del Valle, Ed1tona imu '

7

..

580

Concepción Naval es una filósofa de la educación con escuela, con
honestidad intelectual y con rigor filosófico. Esas cualidades destacan en su
obra más reciente "Educar ciudadanos" - la polémica liberal-comunitarista
en educación-, estructurada en una Introducción y tres capítulos: I)
Educación y sociedad; 2) Comunitarismo vs liberalismo; 3) Liberalismo,
comunitarismo y educación. La autora nos insta a ''recuperar como un
paradigma de conocimiento ampliado, que reconozca el valor de la ciencia,
pero que reconozca también que otros modos de conocimiento tienen igual
dignidad. La razón práctica, en su serttido clásico de razón moral, necesita
recuperar su importancia en la vida educativa" (Opus cit., pág. 14). Arte,
literatura y, sobre todo ética, resultan imprescindibles en la educación
ciudadana. La ciencia como proceso social no puede escindirse del
aprendizaje moral, y de la imaginación creadora, sin caer en una educación
anem1ca. La profesora Concepción Naval no desconoce el movimiento
"comunitarista" norteamericano, se sirve de él -hasta donde es aprovechablepero no se queda en él. Definitivamente la enseñanza no puede reducirse a
una mera transacción entre individuos aislados, porque constituye una
práctica social realizada de acuerdo con una tradición comunitaria.
Imposible eludir, en el aprendizaje, el agente moral que se proyecta en una
comunidad ética. Sólo así podemos aprender a ser personas. La educación
moral de la comunidad -¡cuanta razón tenia Platón!- es parte medular y
pivote de la Educación. No basta con aprender a ser persona; menester es
involucrarse en las variadas actividades teoréticas y prácticas de la
581

�comunidad. Cada quien tendrá que saber ocupar su rol social. Para
desempeñar ese rol social, agregaría yo, es preciso descubrir la vocación
personal. Porque la vida humana tiene una estructura vocacional: Llamada,
respuesta y misión. Si somos infieles a la llamada, truncamos nuestra vida.
Si somos leales a la vocación, nos cumpliremos cabalmente en lo individual
y en lo social. La misión singular, privativa, insubstituible, que tiene cada
persona, se inserta en los roles sociales sin mengua de la singularidad
personal. Entiendo por vocación un modo de propender a la plenitud -cada
quien a la suya-, una incorporación existencial de una pléyade de valores que
se prefieren. Todo ello sin mengua de la vocación humana común hacia el
Bien saciante.
"Llegar a ser educado, dice la autora, es por tanto llegar a ser miembro
de una sociedad y así haber aprendido qué es ser y vivir como un miembro
de esta sociedad" (Opus cit., pág. 20). Pero no tan sólo eso, diríamos
nosotros, necesitamos cumplir cabalmente la vocación humana y personal.
Porque la sociedad no tiene destino ultraterreno y porque la sociedad es, en
definitiva, para la persona. Dicho en forma lapidaria: "El ser humano es

relativamente para el Estado y para la sociedad; pero el Estado y la
sociedad son absolutamente para el hombre. Habría que distinguir, con
nitidez, lo vivo y lo muerto de la idea liberal. Lo vivo es la apasionada
defensa por la libertad; lo muerto es la concepción del Estado-gendarme, de
la libertad económica irrestricta, que culmina en monopolio, explotación y
deshumanización del trabajo" y la sacralización del "free marlcef'. El
Estado, como gestor del bien público temporal, tiene que intervenir cada vez
que el bien común lo requiera.
Pero el Estado debe detenerse
respetuosamente ante la persona humana con su dimensión trascendente y
con su vocación a:xiotrópica -y si se me permite- teotrópica.

..

.
Indudablemente la sociedad lib
.
cmdadanía· El moV1IDiento
• .
una educac1on
. , para la
comunitari re reqwere
.
de as_pe_ctos sociales de la educación sta ~edane mucho que decir en materia
constituirse, desarroll
..
a uno de nosotro
cultural e hist , .
arse y perfecc1onarse fuera de
s no puede
1
onco. Esto no quiere dec·
su contexto socioª. persona humana quede subord' d ir, por supuesto, que el último fin d
Libertad, relación del indiv1·d
mal o al contexto sociocultural e hist, . e
f. T
uo con a soci dad , .
onco.
ami ia, 1a escuela y la ley en el
e
' cnbca comunitaria, rol de la
neutros, derechos del educando todo e:7os per~onal, educación en valores
parte de la profesora Naval. Por foe o es ob3eto de cuidadoso estudio r
subyugar, del todo, por la gran ~ • nuestra autora no se ha dej:
norteamericano. Reconoce
com~nte comunitaria del
ns . o
Casi al finaliz.ar
sus excelencias, pero tamb. ,
~ . amiento
.
su obra asevera: "Se ha
d. d
ien sus hill.l.taciones.
co~prens1vo de la persona de l
per_ ~ o en gran parte un conce to
onentar en esta tarea al y
a educac1on, que es el wu'.
p
Y s var a la ed
., d
co capaz de
1 ucac1on el relativismo" (Opus cit ,
40 7). Todo relativismo -di ,
perplejidad y extravío.
gamos o por nuestra cuenta- produce de~!·

'

La ~bra "Educar ciudadanos" re
en educación -valiosa, por ciertoc~ge_ toda la aportación comunitarista
per~onal con dimensión comunitari~er~ mserta dentro de una concepción
ennquece la bibliografia filosófica d~ las: obr~,_no tengo reparos en decirlo
e ucac10n en habla española.
,

t

El estudio que nos presenta la Dra. Concepción Naval está forjado
desde la perspectiva filosófico-educativa. "Es de interés por tanto aquí el
comunitarismo y el liberalismo; la igualdad, la justicia y el cuidado; la
sociedad civil y la persona desde el punto de vista del papel que juegan en la
educación o que la educación juega en ellos" (Opus cit., pág. 21).
Desde la perspectiva del pensamiento aristotélico, Concepción Naval parte
para discutir los problemas educativos con nuevas perspectivas._ Piensa que
de esta manera se podrán evitar algunos finales muertos. Compara
incidentalmente al Estagirita con otros relevantes filósofos -Locke,
Rousseau, Kant- en el tratamiento de la educación moral. No sigue una ruta
analítica; prefiere considerar idea y argumentos variados, discutir sin
referencia pormenorizada a los amplios sistemas de pensamiento que
involucran a esos grandes pensadores.

582
583

�SAMUEL P. HUNTINGTON
EL CHOQUE DE CIVILIZACIONES
Y LA RECONFIGURACIONDEL ORDEN MUNDIAL
EDICIONES PAIDOS, COL. ESTADO Y SOCIEDAD, 1 VOL., 429 PP.
1• EDICION EN ESPAÑOL, MEXICO, 1998

Dr. Ricardo Miguel Flores
Hay libros cuyos títulos son tan fulgurantes, que en ellos pareciera
agotarse la totalidad del contenido. Mucha gente tiende a "creer" que ya los
ha leído -y aún más-. entendido. cuando sólo está en condiciones de citar una
referencia bibliográfica más. Recordamos ahora algunos: La rebelión de las
masas, de Ortega y Gasset, La decadencia de Occidente de Oswald
Spengler, El fin de la utopía de Herbert Marcuse, y más recientemente, El fin
de la historia de Francis Fukuyama.

El choque de civili::aciones de Huntington está viviendo ahora similar
peripecia. En otras geografias ya ha suscitado vivo interés y. a veces, agrias
polémicas. En Iberoamérica si bien ya se ha iniciado su asimilación y ha
habido algunos análisis y comentarios. no es sino ahora, con la presentación
en castellano -en traducción de José Pedro Tosaus Abadía- que estará en
boga en ambientes cada vez más amplios y menos "especializados".
La prestigiada editorial Paidós ya antes había publicado otros dos
títulos de este profesor de ciencias políticas y director del Instituto de
Estudios Estratégicos de la Universidad de Harvard: El orden político en las
sociedades en cambio y La tercera ola (no confundir con obra de idéntico
título de Alvin Toffler, quien por cierto, en libro publicado en nuestra lengua
en 1994 por Plaza y Janés: Las guerras del futuro, trata de "montar". por así
decir, su conocida visión de tres grandes olas civilizacionales sobre los
esquemas de Huntington que aquí comentamos).
El libro tiene su origen en un venturoso -por lo polémico- artículo
aparecido en Foreign Affairs en I 993: «The Clash of Civilizations?». Se
consigna en el prefacio que los editores de la revista afirman que desde los
años cuarenta, ningún artículo por ellos publicado había provocado tales
reacciones, las que han llegado de todos los continentes y de multitud de
países: "unos estaban impresionados. otros intrigados, escandalizados,
asustados o perplejos ante mi tesis de que la dimensión fundamental y más
peligrosa de la política global que está surgiendo sería el conflicto entre
grupos de civilizaciones diferentes ....... Prescindiendo de otros posibles
585

�efectos, el artículo tocó una fibra sensible en personas de todas las
civilizaciones" (p. 13).
Señala el autor que el libro tiene como propósito "proporcionar una
respuesta más completa, profunda y minuciosamente documentada a la
pregunta del artículo", aclarando, precisando, definiendo y ampliando los
temas de debate, pero además el libro pretende ir más allá, exponiendo y
desarrollando temas que, o no se tocaron, o sólo lo fueron de pasada. Entre
estos últimos involucra el concepto mismo de civilización, si existe o no una
civilización universal, la relación entre poder y cultura, el "equilibrio de
poder" entre civlizaciones, la "indigenización" cultural en las sociedades no
occidentales, los conflictos generados por el universalismo occidental, el
proselitismo musulmán y la "autoafinnación china", y otros del mismo tenor.
El libro se halla dividido en doce capítulos agrupados en cinco partes:
«Un mundo de civilizaciones)), «El cambiante equilibrio de las
civilizaciones)), «El orden emergente de las civilizaciones», «Choques de
civilizaciones» y «El futuro de las civilizaciones»; incluye además del índice
general y de notas bibliográficas, listas de las tablas, figuras y mapas con que
necesariamente se ilustra la obra.

i

..... ..

Dada la brevedad del espacio, aquí nos limitaremos solamente a
analizar dos o tres puntos destacables -a nuestro juicio- de los múltiples
asuntos abordados en la voluminosa obra, cuya lectura es más que
aconsejable para todos los internacionalistas, politólogos y, en general,
personas interesadas en cuestiones de política internacional. Ni de lejos
bastan los artículos hasta ahora publicados por Huntington para abordar
seriamente su pensamiento. El libro en cambio, ofrece una visión holísta y
orgánica de sus tesis fundamentales y ofrece claves de interpretación del
resto de su obra, la cual, por lo demás, presenta varios flancos debatibles y
puntos realmente vulnerables, lo que no merma su interés.
Una vertiente de relieve a discutir es la relativa a sus premisas
epistemológicas, lo que él denomina -en la línea de Kuhn- "paradigmas". El
suyo, dice el autor, al igual que todos los demás, "omite muchas cosas,
distorsiona algunas y oscurece otras. Sin embargo . . . . ~ecesitamos una
especie de mapa simplificado de la realidad, una teoría, concepto, modelo o
paradigma" (p. 30). Como se ve. de entrada no luce precisamente como un
andamiaje sólido. Con esos planteamientos, se corre el riesgo de derivar en
una anarquía epistemológica del "todo se vale", o algo por el estilo, ya que
se presta a que cada quien opte por la distorsionada visión que mejor le
acomode, de acuerdo a preferencias afincadas en múltiples factores, que no
siempre son precisamente racionales.
586

. '.

· sobrio y vertebrad
.Luce mas
.
Se~dad Nacional de la Casa Blan~a e:e ex-nuembro del Consejo de
paradi~as se requieren para·
" uando aduce que los modelos o
generalizaciones acerca de ll . ·2
l. Ordenar la realidad y. ha
fenómenos; 3. Preveer y esi \e . Entender las relaciones causal;· en:;
fu~os; 4. Distinguir lo qu; es im
suerte, predecir acontecimientos
que pasos debemos dar p
l
p
te de lo que no lo es· Y 5 Indi
ara ograr nuestros objetivos" (p. 32). .
carnos

:e:::::t

· ili. Postula Samuel Hunt·mgton la
·
c1v :zaciones, cuyas "línea d fr
existencia de nueve gr d
los . .
s e actura" en tod
an es
. pnnc1pales conflictos venid
. l
. o caso marcarán la pauta de
~frícana, la islámica la china l e~d occidental, la latinoamericana la
Jap~nesa. Lo que ~ostiene ~l ªautor u, la esla~o-~rtodoxa, la budista ; la
ha~1end~, conflictos internacionales ar 1u~ SI bien hay y puede seguir
seran mas peligrosos, y conllevarán unm enor d~ una civilización, éstos
guerras generalizadas o en
d d mayor nesgo de convertirse en
co~te?d~entes provengan de civil~=cia eras . ~onflagraciones cuando los
de !dentic~ o affo civilización tender~n:s di~tmtas. E? tal caso, los países
no ideológ1cos, sino precisamente c1·v·1· ~se, constituyendo bloques ya
1 1zac1onales.
•

.ª

1
·
los recientes ciertam
. . . Algun?s eJemp
.
VlSlon: la disolución de la ex-Unión
~~t~ trabaJan en favor de esta
sub~ecuentes-, el estallido que
. Sov1etica -y conflictos "internos"
des~t~~~ción de la ex-Yu¡oslavi/;s~gue, que ha desembocado en la
mult1c1vih:zacional Hoy
, ' pico caso de un estado multiétni
c
.
vemos como los musulm
co y
dsus amigos y aliados a naciones como T
~es de Bosnia perciben
s va ora" (?) OTAN, o el caso de C
. urqwa o Irak, más que a su
mayo
·
•1·
roac1a
· Eslovenia -de
. na cato 1ca- que giran en la órbita d
. y aun· mas,
vmculos cada vez más estrechos con Al e Oc_c1dente, sobre todo a través de
-,;o~o se patentizó en el reciente confli::~~ con Austria, y finalmente
qu: e_ntro de su aislamiento encontró fu e osov~ vemos una Serbia
sohdanas en Grecia y Rusia el m d
ertes y masivas manifestaciones
•
un o ortodoxo.

"º:º

f

El planeta se vuelve tribal, etnicista
. ..
a los pueblos una "realidad" ant
.. , en esta v1s10n. Imposible que Wla
e l •c1,
,
es perc1b1da como d
s, a I eologza, y hoy considerada e
. . po erosa y actuante, esto
evanescente. Hoy unifica a los ue' n ~l meJor d~ los casos, tenue o
represente raíces como etru·a I p blos .} . a las sociedades, todo lo que
l kur
'
, engua rehg1ón hl
·
os
dos (tienen todo lo mencio
I
o stona. Sobran ejemplos:
reconocimiento internacional) lo na o, es falta el territorio acotado y el
tamil
, s vascos los chech .
1
es, etc. Otra manifestación es el ,
eruos. os corsos, los
pueblos geográficamente dispersos
I reencuentro de raíces comunes a
patente es el de finlandeses esto por o~ _avatares de la historia. Un caso
,
ruos y ungaros,
que ahora como VleJOS
. .
.
587

d

�parientes que tuviesen mucho sin verse, multiplican los encuentros y toda
suerte de nexos.
Muy discutible es lo que dice de México; lo ve como un país con una
cultura "claramente no occidental" y lo equipara a Turquía(!); se apoya en el
reconocido poeta pero lamentable pensador Octavio Paz para repetir el
consabido cuento de que "el núcleo de México es indio. Es no europeo" (y
ahora el heredero Krauze se lamenta de que tenga tanto auge el indigenismo;
¿deveras no ve dónde ha surgido toda esa mitología -tan cara a los europeos
que siguen soñando con el buen salvaje- de la que incluso se han servido
movimientos armados como el de Chiapas?). Y en el colmo de la
desinteligencia total respecto de nuestro país llega a comparar al anterior
presidente de la República con Kemal Ataturk. Esto es no tener ni sentido
de las proporciones ni una decorosa brújula axiológica que ayude a apuntalar
un solvente sentido histórico. En esta línea hay más innegables desatinos,
pero como muestra, estos son suficientes.

el mismo Toffler, a veces producen más b.
.
sugerir, o d: plano querer provocar co . ie? la un~resión de propiciar,
labor de "onentación" e "infl
. " nfüctos mtemac1onales, a través de su
. .
uenc1a en la formul • , d
,.
en matena mtemacional sobre tod
1
ac10n e políticas públicas
En el caso específico de Huntm·ogten o que a Estados Unidos se refiere.
.
on los "ch
"
p_arec1eran apuntar a revivir de al ,
,
. oqu~s que más enfatiza
siglos Xill y XIV que se ab ti. gun modo las mvas1ones mongoles de los
•
ª eron sobre crisfianos, musulmanes y chinos
confuc1anos. Subyace al paradi
co~parten 1~ visión de Thomas J:~e;ue estos y o~os autores afines
nac10nes estan en constante estad, d
de que necesarzamente hombres y
o e guerra entre sí: horno homini lupus.

Sin darle el debido crédito a Oswald Spengler, se adhiere Huntington
a la arcaizante tesis de la "Decadencia de Occidente" -ya mencionada-.
Confunde el ascenso, sobre todo en aspectos cuantitativos, de las
civilizaciones islámica y china con un necesario "declinar de Occidente".
Enumera por ejemplo, algunas características presentes en la sociedad actual
de los Estados Unidos, y muy etnocéntricamente las generaliza y extiende a
todo lo que él considera que es "Occidente": aumento de conducta antisocial,
decadencia familiar (mayores tasas de divorcio, hijos ilegítimos,
adolescentes embarazadas, familias con un solo padre), menor número de
miembros en asociaciones de voluntariado y asistenciales, debilitamiento de
la "ética del trabajo" y auge de toda suerte de relativismos, así como "interés
cada vez m~nor por el estudio y la actividad intelectual, manifestado en los
Estados Unidos en unos niveles inferiores de rendimiento escolar" (p. 365).
¿Declinar de Occidente o decadencia de Estados Unidos?
Hay desde luego otros puntos que sería de interés discutir, pero
resultaría prolijo, y no se pretende contribuir a lo que se criticaba al
principio: que se dé por leída y entendida una obra con sólo saberse el título
(o con haber leído una breve reseña); la idea es que se lea, se discuta y se
critique como aquí lo hacemos; suscitar un mayor interés por el libro al
debatir sus planteamientos. Ello nunca eximirá de un enfrentamiento directo
con el texto mismo y su problemática.
Finalizemos diciendo que, autores como Samuel Huntington,
Zbigniew Brzesinski (del que habría que leer El gran tablero mundial;
Barcelona, Paidós, 1998), el historiador Paul Kennedy, Robert D. Kaplan, y
588

589

�RAFAEL AROCENA
VASCOS, AGRICULTURA Y EMPRESA EN MÉXICO
GRUPO EDITORIAL MIGUEL ANGEL PORRUA, MEXICO, 1999

Profr. Israel Cavaz.os Gana
Universidad de Nuevo León
Ante nuestros ojos un hennoso volwnen, magníficamente impreso en
fino papel de 130 gramos. Páginas que invitan a la lectura; titulares de los
capítulos en caracteres suaves. Se trata de la culminación de un proyecto de
la Fundación E. Arocena, A.C., coordinado de manera inteligente por María
Isabel Saldaña. En primer término la presentación de la obra, por Eneko
Belausteguigoitia, poniendo de relieve en sólo dos páginas lo realizado por
cuatro generaciones; luego el prólogo, escrito en San Sebastián, en España,
por J. Ignacio Tellechea ldígoras, subrayando el papel de los vascos en
América y el de la misma familia en México.
El resto del libro nos brinda el texto de la investigación coordinada
por la vasta experiencia de Mario Cerutti. Comprende l O capítulos
realizados en equipo. Cuatro ( l, 8, 9 y l O) debidos a la plwna de Sergio A.
Corona Páez; otros cuatro (2, 3, 4 y 5) a la del propio coordinador, Maestro
Cerutti y dos (6 y 7) escritos por Roberto Martínez García. Trae además el
libro un anexo con una buena síntesis sobre la historia del país vasco, escrita
por el padre Antonio Hortelano, y, en 17 páginas finales, una sinopsis
cronológica de 1847 a 1994, de la familia, de la Laguna y de la historia de
México.
Ilustran la obra 86 fotografias de personajes, de grupos y de lugares,
30 cuadros estadísticos, 6 m¡tpas. 3 cuadros genealógicos a toda plana y 9
reproducciones de membretes de papel de correspondencia, típicos de la
transacción del siglo XIX al XX, de instituciones comerciales y bancarias de
la región, citadas en el libro, todas las ilustraciones están impresas en sepia,
lo cual contribuye a ambientar y a situar al lector en la época.
En cuanto al contenido del libro. principia con la descripción del país
vasco, en particular de Vizcaya. El lector sigue el curso del río Nervión y se
asoma, aunque de paso, a los pueblos y aldeas de esa misma zona. Al
referirse a los orígenes de los lugares. nos permite repasar la antigua
jerarquía política de lo que eran el barrio. la anteiglesia, el caserío, la
merindad. Resulta interesante saber que los apellidos Barbachano y Arocena
eran uno sólo, por cuanto éste último aludía al oficio del primero, dedicado a
la industria del hierro; esto es que Arocena significaba la casa o la propiedad
591

�del herrero, puesto que arotz es eso, el herrero. Clavazones, llantas, aros,
anclas, armas, etc. salían de los famosos talleres de esa región. Gente
dedicada al trabajo rudo. Privaba el concepto de que únicamente los cargos
del alcalde, regidor, procurador, etc., llamados de república, eran motivo de
reconocimiento social y daban honor y riqueza (bueno, esto último todavía).
Entretanto que lo manual era entonces poco o nada honorífico. Pero en
Vizcaya no se desdeñaba este tipo de actividad. Allí eran tan nobles los
patrones como los empleados y los ricos como los pobres.
Por siglos esta familia de herreros, perdiéndose el primer apellido y
quedando sólo el de Arocena cuando, en el siglo XVIIl, el oficio dio un
viraje para pasar al de agricultor.
Tras de estos antecedentes, se da razón de la sucesión genealógica,
hasta llegar al nacimiento de Rafael Arocena, en 1847, quien habría de
heredar los valores ancestrales: el trabajo, el amor a la familia.
La lectura resulta atrayente y permite la huella del personaje. La
convulsión de las guerras carlistas le obliga, como a muchos otros, a
emigrar. Tiene apenas 20 años cuando aparece en la ciudad de México, en
donde es protegido por los Muñuzuri, sus parientes. Estos, además de sus
negocios en la capital, los tenían también en la Laguna, donde ya Leonardo
Zuloaga y otros, hacían florecer al desierto y surgía la bonanza algodonera,
efecto -dicen los expertos- de la guerra separatista en los Estados Unidos.

..

En los capítulos siguientes. se advierte el cambio de estilo pero no el
de la riqueza de información. Autoridad en el conocimiento de la época,
repasa Cerutti sus observaciones. La nómina de santanderinos, asturianos y
vascos que participan, a partir de los 850. de la metamorfosis económica de
Monterrey y de Matamoros. Aparecen registrados los Rivero, Armendáriz.
San Román. Máiz, Hernández, Mendirichaga y otros quienes "del paisaje de
verde rabioso del norte de España pasan -dice- a los ocres y ruidos
desiertos". Ellos contribuyen a impulsar las bases comerciales e industriales
del noreste y a formar los capitales que servirán de apoyo a lo que está

hectáreas ( 15 mil de cultivo)
.
Estación Lerdo, dan origen a l~ ;;:i:c!º°:c1ones de terrenos circundantes a
n e este nombre en 1885-86.
Las casas comerciales de Monterre
.
grandes sumas. Subraya el caso de H y _sedconvierten en refaccionarias de
otorga créditos a los Arocena
eman ez Hermanos. Sucursales que
hipoteca,
Y ª otros hasta por 99 ·1
'
por supuesto, de la enorme producció
d l
mi pesos, previa
n Y e as fincas.
Es impresionante la descri ción d
~lgodon~s, la de Santa Teresa, ~on 11; ~ :e 1~ más grandes haciendas
os Hernandez pasó a ser de Arocena.
mi ectáreas y que tras de ser de
No sólo Monterrey estimul ,
Chihuahua, Saltillo, Durango y laoC~~:i;attale~ ~ste rápido desarrollo.
recursos. La transformación de esta
e Mexico, también aportaron
empresariado_ que no sólo invirtió en ;z;na e~ el lapso 1870-1910 gestó un
su pod_eroso influjo en todo el ámb"t propia comarca, pero que dejó sentir
explosivo crecimiento que vivían c~U:rteño, porque así lo demandaba el
ua YMonterrey.
agreganamos
,
.fi Nosotros
.
los casos d s
.
.
e onora, Sinaloa y la B .
Cab11 ornta. Acabamos de 1eer 1a tesis
doct al d
ªJª
so re la minería en aquella zona
or. e J. Manuel Romero Gil
economtco
' · se reflejó en otras áreas, den1 esa misma epoca.
'
Ese movimiento'
la ban~a, el urbanísmo, la explosióned~~ogre_so: el ferrocarril, el comercio,
pob!ac1ones. Por citar un solo cas . ografica, etc. De la nada surgían
habitantes, en 1905 sobrepasaba los 2;~_ananea que en 1890 tenía I 00
Por lo que hace a la La
.
del norte de España, en partfc:~ e~ L:r~ exalta el papel de los españoles
central y el hilo conductor de la obra eEl ; ael Arocen~, quien es la figura
surge en 1908 como parte de l
..
aneo Refacc1onario de la Laguna
fo~d?s requeridos, merced : t~:t~:tie~~en;s de ~O ~as son reunidos los
~nttm~: Con el auge algodonero c
el p_nnc1pal anímador Juan
mdustnal: hilados y tejidos, jabón harin orre pareJ~ e~ desenvolvimiento
'
a, cerveza, mmena, etc.

sucediendo en la Laguna.
Aprovechando sus estudios anteriores sobre el tema. nos da cuenta del
auge del algodón en la ribera sur del Bravo; del papel de los fleteros de
Monterrey para transportar el algodón de los estados sureños del país vecino,
para llevarlo a Matamoros a fin de que salga a los mercados europeos.
propiciando, de paso, la prosperidad de la Habana.

Es muy interesante el a
d
.
Chihuahua y Durango, empare!=:so es?~c1al relativo a -los vascos de
Creel y otros. También lo es la referencfa°~~came~t~ e~~ los Terrazas, los
en el despegue industrial regi
a part1c1pac1on de los españoles
barajan viéndoseles actuar en :~;n:.: del 890 al 910. Los apeJlidos se
desvanece la tesis de que el peninsul
~elntenar de empresas. Este libro
ar era so o terrateniente o abarrotero.

Analiza a cada uno de los grandes terratenientes de la Laguna,
enfatizando el poderío del montañés Santiago Lavín. dueño de hasta 50 mil

De apasionante lectura son las , .
revolucionaria. Es censurada
.
pagmas dedicadas a la etapa
1a actitud de los españoles que abiertamente

592

593

�estuvieron en contra del movimiento social y que imprudentemente apoyaron
a Huerta. La medida de Villa en abril de 1914 de darles sólo cinco días para
abandonar el país provocó el caos. La cifra de expulsados fluctuó entre 800 y
1000. El episodio de la orden terminante de abordar el tren con destino a
Eagle Pass fue dramático; aunque tal vez hasta chusco. Todavía en nuestros
días cuando un grupo no cabe en alguna parte se comenta con gracejo que al
ser informado Villa de que ya el tren no tenía más cupo, contestaba: el que
no quepa que lo fusilen!... y sobraba espacio.
El lector parece estar viendo la violencia al romper las cerraduras de
las bodegas y de las cajas fuertes, el saqueo de casas y oficinas; los pianos
destrozados, las salas elegantes convertidas en caballerizas.
Rafael Arocena continúa como actor central. Secuestrado por los
villistas logra autoexiliarse a los Estados Unidos, donde no la pasó tan mal.
Su residencia fue el Hotel Plaza, de Nueva York, que sigue siendo en nuestro
días uno de los más caros del mundo. La lectura de esta etapa nos impone de
sus trámites ante el embajador español en Washington a fin de recuperar lo
perdido. En estas gestiones diplomáticas es ayudado por Brittingham quien
residía en Eagle Pass. En carta de noviembre de 1914 le asegura que "con
sólo un año algodonero podrá recuperar lo perdido". Arocena, por su parte,
comenta proféticamente que de triunfar la Revolución, las tierras serian
fraccionadas y repartidas.
Durante el torbellino de la revuelta, Arocena a distancia y por medio
de Francisco su sobrino y yerno, sigue manteniendo el control de sus bienes.
No obstante la situación, la producción de Santa Teresa llegó a ser tan
grande que a nuevos inversionistas les produjo hasta cinco veces más.
Tiene el libro un amplio apartado para describir el estado de la
industria jabonera de los Arocena. Esta logró sobrevivir merced al
asesoramiento de Brittingham. Se mencionan los cambios de razón social; el
papel de Elvira y Rafaela Arocena como accionistas; el reparto de bienes
entre éstas, en 1933; etc. La historia de la institución se sintetiza hasta los
años 40's, ya como Cía. Industrial Jabonera La Esperanza. Varias páginas
son dedicadas también al estudio del agua. En detalle es descrita la
construcción de represas, canales, sistemas de riego, acequias, bordos, etc.
La década de los años 30's reviste tintes dramáticos. Elvira Arocena y
Francisco Belausteguigoitia residiendo ya en San Ignacio, en la Laguna,
afrontan el conflicto agrario surgido de la implantación de los distritos
ejidales. Luego, durante el régimen cardenista, la visita del presidente y de
Lombardo Toledano; los enfrentamientos sindicalistas y agrarios; la fijación
del salario mínimo en $1.50; las exigencias de prestaciones sociales:
594

vivienda,
escuela' medícmas,
.
e,
d

.

vacaciones sépf
d,
l ~~~s en julio del 36; el decreto dei 6 dlDlo ia. La nueva visita de
ati dio; etc. Otra visita
'd .
e octubre que desinte ó l
~reación de la Unificación cfere; tnc1al en noviembre del mismo
tierras, 18 mil hectáreas para .. de eranos de la Revolución· la venta de'l a
eJ1 os y 11 mil p
.
'
as
ara co1ornas de veteranos· etc

E

!o

~

'

.

,
. n el capítulo VID, ante núl .
smtes1s, un documento de notablr;eval~~º- d; . la obra, se transcribe, en
Arocena pero para España y par l
histonco, no sólo para la familia
cubre desde la boda en 1925 h a a Laguna: el diario de doda Elvira
refi
.
asta 1948 En las ta
.
, que
erenc1as a la historia del apetr d d .
no s escntas por ella hay
los conflictos en Espada y su in:sJ~doe e~so; a su boda, a sus viaj~s; a
Comenta_ e_I proyecto agrarista de Cárde Mexico, por la salud de sus hijos.
guerra_ c1vtl en España, la caída de B7t,s y las alarm_antes noticias de la
Guerruca. Habla de la venida de R f; 11 ao y la temble destrucción de
llegada de los refugiados es añoles a ae ª: su hermana, a México; de la
vascos. Alude al gobierno :'epubl' , protegido~ _por Cárdenas, 200 de éstos
Guerra Mundial; al despliegue d:c~o. e: e~lio, al estallamiento de la
automóvil por la entonces nueva carreªterma us~a miexicana y a su viaje en
nac1ona.

:u

Il

El capítulo IX está dedicado 1
.
la ~e?1blanza de Don Francisco de eª t estudi~ de la familia Belausteguigoitia
~exico; sus inversiones bursátiles· ; e apelhdo; -~us negocios en España y e~
cmdades de la Penínsul
, a enumerac1on de sus fincas en di
C
a; etc. Al describir 1 .
versas
o~stancia, de Veracruz, productor de azúc a unportancia del Ingenio La
capital de esta empresa era en 1979 d 64 .ar y de alcohol, señala que el
de la fábrica de cerraduras y l L e
Dllllones de pesos. Habla tamb. ,
la . dad
a e y ock y la de m, .
d
ien
cm
de México; referencias todas u ~qumas e coser y otras, en
hombre emprendedor y din.;..... ;
q e pmtan de cuerpo entero al
&lt;U.U!CO.

E!,

capítulo nos impone de lo reali
generac1on de estas fructífera ~ ·1· D
zado hasta ahora por la cuarta
Eneko heredan la responsabilidad
ianu 1ª· de los. ocho
. . hi'~os, 1os dos varones Iker
Y
muere lamentablemente en nuestro
; tngrr los negocios. El primero
nombre de Guadalupeko (des·
. pais, e fue añadido el mexicanísun·o'
,
menc1a que si 'fi d )
en Torreon, suma a sus e
gru ca e · Promotor del IPADE
derivados. Destaca por su
~n esa ~iudad la de la leche y su~
restaurador del hermoso edificio _P'ª. en e terremoto del 85 y como
Creador de la Fundación E Ar
vmemal del Colegio de las Vizcaínas
tiene eI fund ar un museo en· Torre,
ocena, A . C. que entre sus múltiples
·
proyectos•·
on.

rif::~:

El libro con la síntesis histórica del ,
las que referimos al principio Vi
~ais vasco y con la cronologia a
con el libro de Juan Barra
as_cos, ~gr1cultur_a y empresa en México ...
g } Mano Cerutti: Juan Br'tti'
1 ngham y la

án

595

�industria en México (1993); con el de Manuel Plana: El reino del algodón en
México ( 1996) y otros, viene a hacemos más amplia y clara visión del
desarrollo del norte de México en la segunda mitad del siglo XIX y primeras
décadas del XX. Su publicación debe ser motivo de ufanía para la Fundación
E. Arocena, para la Universidad Iberoamericana Laguna y para el Grupo
Editorial Miguel Angel Porrúa.
No quiero concluir este comentario, sin hacer una rápida alusión a
algunos de los vascos notables en la historia de Nuevo León. En el siglo XX
ya por concluir en el 2000, numerosos nuevoleoneses llevan apellidos
vascuenses. En el siglo XIX, además de los Mendirichaga, los Armendáriz y
otros ya mencionados, conviene citar a Diego y José Díaz de Mendívil ,
nacidos en Ocbandiano; el primero, cura del valle del Pilón (Montemorelos)
y el segundo lector de teología y secretario del obispado de Monterrey, en
1810; al Ilmo. D. J. Ognacio de Arancibia y Hormaegui, natural de Lequeitio
y obispo de Linares en 1818-1821; a Pedro de Arguindegui quien ejerció la
medicina en Lampazos durante veinte años. Agregaríamos, aunque en
segunda o tercera generación a don Cosme Aramberri, diputado al primer
congreso local en 1824, y a don José Silvestre Aramberri, su hijo,
gobernador de Nuevo León; así como al célebre don Santiago Vidaurri,

las cercanías de Bilbao y gobernad
de Ecbeverz y Subiza, marqués de ºsr deMi~uevo León en 1681; a don Agus
· tín
en
Navarra
y
b
an
guel
de
Agua
•
S
. go ernador en 1684_87 . d
. yo, nacido en Asiain,
araza, nacido en Rentería en G .. .
, a on Domingo de Vida ara
1~86; al capitán Pedro de Alm=~=oa, ~obemador de Nuevo feó; e!
mmero en Lampazos· a d
, nacido en Pamplona
d
Leone~ _desde 1694; gene~:l !!:s Ld~ Arrechederra, minero
:::a~~
Sebastian Y gobernador de 1665 al
de A~za, nacido en Oyarzum San
o~tuvo el escudo de Monterrey en
a on N1co!ás de León que gesti¿nó

al

1tº:
16

~e;o en;3ca1ecas, gobernador de 1::2:
a a, go ernador de Nuevo León d

En el siglo XVIII, a don Francisco Ignacio de Larralde, nacido en
Azpeitia en 1696 y teniente de gobernador en Nuevo León en 1744; a don
Antonio de Urresti, natural de Inanaria y también teniente de gobernador; a
don Domingo de Aldasoro, nacido en Plasencia en 1753, alcalde mayor de
Lampazos y benefactor de la educación. A don Francisco de Echeagaray,
gobernador de Nuevo León en 1772; a don Andrés de Ayarzagoitia, nacido
en Durango, España y alcalde en Monterrey en 1772; a don Domingo de
Ugarte y Burgoa, nacido en Ocbandiano en 1770 y rector del Seminario de
Monterrey; a don Juan Zuazua o Zúazúa, natural de Armallona, en Vizcaya,
minero en Lampazos desde 1803 y padre del célebre general del mismo
nombre.
En el siglo XVII al capitán Cristóbal de lrurreta, p~óspero minero
desde 1626; a Juan de Abrego, vizcaíno, escribano de gobremación por más
de tres décadas desde 1626; a Martín de Aldape nacido en Elorrio y poblador
importante desde el mismo año; al padre Martín Abad de Uría, vizcaíno,
primer cura de Monterrey, dedicado a la minería y muerto en 1645; al
minero Gabreil de Herregoitia quien al ingresar a la orden de San Francisco
adoptó el nombre de fray José de San Gabriel y que misionó en el sur de
Nuevo León ; a Juan Bautista de Urquiza, alcalde mayor de Monterrey en
1638; al capitán Andrés de Arauna, inventor en 1636 de un procedimiento
para beneficiar metales; a don Juan de Echeverría, natural de Portugalete en

596

597

7~~';'º hacia 1567, acaudalad~

y padre de don Martín de
urante 38 aíios.

La lista podría multiplicarse.

controvertido gobernador local.

:n

�SUSANATAMARO

VA 'DOVE TI PORTA IL CUORE
EDITORIAL OCÉANO, MEXICO, 1996

Lic. Angélica Hemández Viera
Lic. Letras Españolas
Universidad Autónoma de Nuevo León

"Y cuando frente a ti se abran muchos caminos y no sepas cuál tomar,
no elijas uno al azar, siéntate y espera. Respira con la profundidad confiada
con que respiraste el día en que viniste al mundo sin dejarte dístraer por
nada, espera y vuelve a empezar. Quédate quieta, en silencio, y escucha a tu
corazón. Cuando te hable, levántate y marcha hacia donde él te lleve". 1
Donde el corazón te lleve, o bien, en su original italiano: Va 'dove ti
porta il coure. Novela de Susana Tamaro escrita aproximadamente en 1996,
publicada en ese año por Editorial Atlántida (Océano de México) contando
con un total de 139 páginas. Esta edición está envuelta en una agradable
presentación ilustrada por una foto de Ikko Tamaka en sus pastas, es una
excelente opción para meditar sobre la vida, sobre Jo que somos, sobre el
pasado, el presente y el futuro.
Con una estructura a manera de diario, epistolar, a través de 15 fechas,
siendo una fecha el título de cada capitulo, comenzando del 16 de noviembre
al 22 de diciembre de 1992, una abuela en Italia trata de dejar a través de
sus cartas un legado de enseñanzas para "vivir" (de verdad) la vida a su nieta
joven (veinteañera) rebelde por naturaleza que la acababa de dejar para irse a
Estados Unidos.
Comienza con un fragmento (a manera de canto) de un texto sagrado
del sivaísmo de Cachemira: "...¿qué es esta vida más allá de la forma que
2
penetra las formas?" lejos de los toques religiosos, o matices de
convencimiento por alguna disciplina fanática, Tamaro logra despertar en el
lector cuestionarios y meditaciones sobre su manera de vivir y de pensar, en
ésta, la única vida presente en este momento.
La abuela hace un recorrido por su vida, desde aquellas vivencias
suyas en la Primera Guerra Mundial cuyos recorridos aún resuenan en sus
oídos, con eso en la espalda. relata la situación "inconveniente" para muchas
mujeres en esas épocas de su juventud, poco antes de los años S0's, cuando
1

2

Susana Tamaro, 1996; págs. 138-139.
Tamaro, 1996, pág. 13.

599

�sus únicas aspiraciones eran casarse y formar una familia, hace
observaciones de cómo se casó hasta "tarde" (casi a los treinta), realmente
tarde para la época, debido a su carácter, de muchachita lista y preguntona.
Relata que debió casarse casi por necesidad o deber, por cumplir tal requisito
y en base a ello pude cuestionarme junto con ella, viniéndome a la mente
Nadia de Breton, ¿tendrá una persona el derecho de disfrutar del amor si
encuentra tarde al amor de su vida (una vez ya casada)? No sé, no me
aventuro a afumar ni a responder, ni a negar nada. Es una abuela amorosa y
comprensiva para quién el dolor ha sido parte fundamental de la fortaleza de
la conciencia de tratar de vivir con la mayor plenitud posible.
Podemos considerar estructuralmente la existencia de una linealidad
con retrasos temporales, respecto al manejo del tiempo, siendo esta
estructura necesaria, pues es el arma de que se vale la abuela para su objetivo
a fin de cuentas. La hija rebelde, la nieta rebelde, los sinsabores de dormir
con un marido no amado como hombre, sino más bien como protector, de
atravesar una guerra, los estigmas de ser mujer, etc. Peculiaridades que
marcan el "monólogo" de esta mujer.

"Luchar
• sin tener
. por una rdea
una rdea de uno mismo es una
de las cosas más peligrosas
que se puede hacer"
(7'amaro, 1996, pág. 13B)
No
"
. se sabe s·i rea1mente la nieta le , 1
co~eJo" que es el epígrafe de este eser/º as cartas, termina con el último
Navidad acompañada del fiel rro
to Y la_ a~uela poniendo el árbol de
esmerada construcción en base ~estTBuck, qwzas esta obra no tiene una
propuesta válida y sencilla para
t izadas figuras retóricas, pero sí es una
pasar un rato agradable y optimista lectura.

Quizá para algunos ésta podría ser considerada como una novela cursi,
rosa, light, ligera, ñoña (en términos juveniles "tonta") más yo no la
considero así. Inicié estas líneas diciendo que se trata de una excelente
opción para meditar, la considero una obra novedosa, amena, digerible,
fresca, recomendable para elevar el ánimo en estas vísperas del año 2000,
donde a veces parece que nos dejamos contagiar del pensamiento y temor
ambulante
Lectura de moraleja, no por ello panfleta: "Las cosas que nos suceden
no se acaban nunca en sí mismas, no son gratuitas; cada encuentro, cada
pequeño acontecimiento encierra en sí un significado"(Tamaro, 1996, pág
122).

Al encontramos con este libro podríamos encontrar dentro de nosotros
más de lo que pudiéramos pensar. Personaje de varios tipos: viejas
chismosas, vecinos comprensivos, jesuitas, hippies, médicos, entomólogos,
etc. Desfile de seres que dejan marca en su travesía por la vida de esta
anciana empíricamente bien "equipada" para la vida, e incluso para la
muerte.
Novela recomendada para toda persona que le interesa vivir mejor y
tener un sentido más consistente, sincero y coherente de lo que significa para
él su propia existencia, a través de estas 139 páginas, el lector termina con
un buen sabor a boca y una palmadita en su espalda para seguir adelante:
600
601

�ROSA MARÍA GARZA, SUSANA LEVENTHAL
APRENDER COMO APRENDER
TRILLAS/ITESM, MEXICO, 1998

Lic. Rosa Adriana Cantú Ortíz
DIU de Postgrado, Fac. Filosofía
U.A.N.L.
En el contexto de los nuevos avances científicos y tecnológicos de la
actualidad, y con la intención de aportar a los lectores nuevas estrategias
para la activación del aprendizaje, Rosa Maria Garza y Susana Leventhal,
nos ofrecen este original y útil texto cuyo tema principal se centra en uno de
los procesos más importantes dentro del marco general de la educación: "El
aprendizaje''.
A lo largo del documento, las autoras afirman que uno de los
elementos en común, en la gran mayoría de los sistemas educativos, es la
preocupación por despertar el interés de los alumnos por adquirir nuevas
estrategias que le permiten activar su propio aprendizaje.
Es por esto que la educación, en el presente y en el futuro inmediato,
requiere centrar sus esfuerzos en promover el desarrollo de habilidades de
autoaprendizaje entre sus estudiantes, de modo que al aprender a aprender
puedan ir avanzando e integrándose al ritmo con el que caminan las otras
dimensiones de la vida social.
Aprender cómo aprender está integrado por cinco capítulos, los cuales
exponen algunos aspectos teóricos y prácticos relacionados con el
aprendizaje y con la habilidad de aprender a aprender. Estos temas tan bien
planteados y ordenados, están trabajados de tal manera que el lector no los
vea como materiales de estudio obligatorio, sino como temas amenos, de
fácil y provechosa lectura, y con un contenido altamente formativo.

Al respecto, los primeros tres capítulos, sirven de base para toda
aquella persona que posee poco conocimiento sobre el tema central del texto.
En ellos se encierra, de manera clara y precisa, y con un lenguaje sencillo,
todo aquello que comprende el proceso de aprendizaje; desde su concepción
hasta las posturas que explican de manera breve, cómo aprende el ser
humano, así como también los diferentes estilos de aprendizaje.
En el cuarto capítulo, se presentan seis modelos y/o estrategias de tipo
cognitivo que cumplen con la función de enseñar al alumno a aprender a
aprender. Se reconoce que existe un gran número de estrategias, métodos y
modelos con el propósito de enseñar a aprender por cuenta propia; sin

603

�.
de las cuales son muy generales
y
t
incluyen cmco
.,
embargo en este tex o se .
te tos La efectiva aplicac10n de las
pueden ser aplicables en ~~~rsods counnaxper~ona que juegue el papel de
.
.
en un 1D1cio e
dimi. t
mismas reqwere
e de monitorear los proce
en os.
facilitador de modo que se lencar~diantes tengan disposición para querer
También es indispensable que os es . .
desarrolllar habilidades de autoaprendizaJe.
,
ncluir este material sin antes abordar de
Por último, no podía co
. . to ·por qué? Porque por más
1
del metaconoc1ID1en · t.,
•
al
manera breve e t,ema ,
enseñanza -aprendizaje que aparezcan,
estrategias, por mas met~d~s de
lograría el propósito de enseñar a los
parecer' sin el metaconoc1ID1ento no se
.
estudiantes a aprender a aprender.
luir que el texto Aprender cómo
Con todo esto, podemos co~~- como un proceso que hay que
bli
nsar el apren
~e
·d
aprender, o ga ~ pe .
ar una mejor integración en la vi a
desarrollar y ejercitar siempre, para 1ogr
social que estamos viviendo.

'

l

LA IDENTIDAD

Lic. Aurelio Hernández Lerma
DIU de Postgrado, Fac. de Filosofía

U.A.N.L.
Es una novela estructurada en cincuenta y un pequeños apartados. Se
desarrolla en una pequeña ciudad francesa a orillas del mar de Normandía.
La obra gira en tomo a los problemas de Chanta! y Jean Marc. Ella es
varios años mayor y al divorciarse de su primer marido se une a Jean Marc,
pero descarta toda idea de matrimonio.
La unión lleva algunos años y si bien su amor es apasionado, los
protagonistas no viven sólo una historia de amor ya que analizan con actitud
crítica las relaciones que se dan entre ellos y en su entorno social.
La protagonista trabaja en una empresa funeraria donde se encarga de
la publicidad; y aunque su desempeño es responsable y eficaz, no acaba de
gustarle por la actitud hipócrita que debe poner en el juego. Sin embargo, se
justifica y le dice a su pareja: "No olvides que tengo dos caras".

~'

.i '
•

MILAN KUNDERA

1

Jean Marc, el otro protagonista, tiene puntos de vista en donde se
expresa de manera irónica y crítica sobre su idea de la amistad: "La amistad
es indispensable al hombre para el buen funcionamiento de su
memoria"."Atravesamos nuestra vida sin mayores peligros, pero también sin
amistad".

1

Jean Marc se ausenta por varios días en un viaje a Bruselas y cuando
regresa busca a Chanta! en la playa, cree encontrarla, pero confunde su cara
con la de una pequeña Chanta!!". Esas obsesiones son producto del miedo
que tiene a perderla y quiere asirse a una identidad que se difumina en un
rostro transformado. Ella también piensa que un día lo puede perder.
Después de tanto buscarse en la habitación del hotel y ya en la
conversación afloran los pensamientos que Chanta! había tenido en su paseo
en la playa y le manifiesta una inquietud: "Los hombres ya no vuelven para
mirarme". Eso la entristece.
Inicialmente Jean Marc sintió celos, pero luego le dice: "¿ Y yo?
¿Cómo puedes pensar en los que ya no se vuelven para mirarte cuando yo
604

605

�voy a todas horas corriendo tras de tí y a donde quiera que estés?". Al fin
Jean Marc encontró para sí una explicación: "Todas las mujeres miden el
paso del tiempo según el interés o desinterés que los hombre manifiestan por
su cuerpo".
Jean Marc urde una especie de juego para animarla: le envía pequeñas
misivas como un secreto admirador. Chanta! atribuye la autoría a diferentes
personas hasta que al fin deduce que es Jean Marc. Ella responde con
algunos desatinos. La situación entre ellos se vuelve caótica: toda la relación
es como un sueño lleno de miedos e incertidumbres: es el laberinto de la
angustia.

Chanta! y Jean Marc viven en
reg_las, _vigila constantemente, fomenta ~ :~do ~onde el Estado impone
solidaridad.
e m viduahsmo y no deja lugar a la
Kundera, más que un im ulso
, .
exbplora y sigue las ideas existedcialis~:e ~onas literarias, en esta novela
o ra, el lector de pronto se da
.
recorrer algunas páginas de 1
la
.
cuenta que ha deiadO ,
a
narrativa realista para adentrar
:.i
atrás la verosimilitud de
a las obsesiones del autor: libe~~en una ~ovela irreal, es decir, una revista
etc.
, angustia, muerte, suicidio, posibilidad

'

Ella en su confusión emprende un viaje a Londres con un grupo de
amigos. Él la sigue. Al final, angustiado se da cuenta que él o ella o los dos
han soñado o padecen su mutua pérdida de identidad. El viaje significa la
libertad de sustraerse al destino, la necesidad de una necesidad superior. En
Kundera, esa libertad se pone a prueba cuando un personaje se revela en su
diferencia radical, porque son seres separados, libres en ese sentido y porque
viviendo en libertad es como se vive el presente y el porvenir.
Kundera nos da los personajes muy críticos y reflexivos del mundo y
de los valores occidentales. Nos los crea para la entrega y la pasión. Sus
reflexiones van dirigidas contra los convencionalismos sociales: "Desde
hace veinte años, besarse en las mejillas se ha convertido en Francia en un
gesto para los que se quieren de verdad". Más adelante dice: "El intercambio
de salivas no es, pues, una fatalidad del erotismo, sino un capricho, una
desviación, una cochinada específicamente occidental''.
El autor fue un crítico en su país de origen y esa postura lo obligó al
exilio. En occidente rechaz.a la idea de ser indiferente en el mundo de las
libertades y por eso no quiere que sus personajes ignoren a los demás y sólo
vivan para sí mismos.
Cuando se habla de la muere Jean Marc expresa: "El fuego del
crematorio es la única manera de no dejar nuestro cuerpo a merced de
nadie'', " ... sólo nos queda el fuego del crematorio. Es la única muerte
absoluta".
Esta es la idea de la muerte como separación total cuando ni siquiera
la palabra queda como recurso. La muerte no se puede aplaz.ar, pero mientras
se viva. existe la posibilidad de dar sentido a la vida.

606

607

�FERNANDO SAVATER
LAS PREGUNTAS DE LA VIDA

Lic. Francisco Javier Rosales
Universidad Autónoma de Nuevo León

Femando Savater, autor de más de cuarenta libros de narración y
teatro, entre los que se destacan, Ética para Amador, Política para Amador y
El Valor de educar. Recientemente presentó en Monterrey su libro las
preguntas de la vida, en el cual. como su nombre lo indica, parte de hacer
preguntas con el fin de invitar a la reflexión filosófica. Atinado resulta que
se busque desde un principio fomentar una actitud positiva hacia la
reflexión.
Ya desde la introducción, titulada: "El por qué de la filosofia" el autor
comienza por plantear: "¿Tiene sentido a fines del siglo XX, mantener a la
filosofia como asignatura en el bachillerato?". Esta misma pregunta es el
principal motivo que me llevó a interesanne por la obra, ya que es pertinente
aclarar que la revisión de la misma se hace desde el punto de vista
pedagógico, es decir, qué puede aportar en el ámbito educativo en general.
El trabajo se divide en introducción, diez capítulos y un epílogo; en el
tema "La muerte para empezar", explica que es la certidumbre de la muerte
lo que lo motiva a ponerse a pensar filosóficamente, invita al lector a
filosofar desde esta perspectiva, que es la propia experiencia intelectual del
actor. Como primera aproximación para atraer la atención del lector parece
ser un buen método, pero se contradice con una explicación anterior respecto
a que cada cual debe filosofar por su propio camino, por lo cual, para
aprovechar el hecho de dirigirse a "neófitos", el autor debería invitar primero
a la búsqueda de lo que a cada cual lo motiva a reflexionar, así lograría
introducirlos de manera más significativa en el tema.
En otro de los temas, "Las verdades de la razón". el autor se instala en
la duda metódica al decir: "Debo someter a examen los conocimientos que
ya creo tener, hay cosas que sé, porque me lo han dicho otros ... por que las
he estudiado ... o por experiencia propia". Es decir, se pregunta cómo puede
estar seguro de esas cosas que sabe. Aquí lo que trata es más bien de
establecer la validez de la "verdad" y la "razón". Por la manera de
explicarlo, puede servir para motivar a iniciados, pero ¡cuidado! Hay que
estar conscientes que en estos temas es necesario profundizar para obtener
algo de claridad en lo referente a la "verdad", ya que resulta muy esquiva
cuando se le pretende atrapar, recordemos a los sofistas con su pretensión

609

�.
"
b 1 tos de la verdad absoluta"; es común
que tenían de decirse
dueños a _so u
llll·sma idea Si se trata de
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·
que encontremos muehos que siguen
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' "Y d ntro yo fuera" el autor hace una
, •
sto en el tema o e
,
'b
de s1 llllsmo; para e ,
al
Dice· ''No sólo siento y perc1 o,
exploración al yo, a la mente y, . cnuteorpyop.ercib~ así cómo preguntanne qué
.
d
guntanne que sie
,
,
ul l
smo que pue o pre
.
"b ,, Momento idoneo res ta a
significa p~a mí lo que siento { ep::~~s ot~mas ya que por su edad, los
adolescencia para preguntarse, so_ r
jóvenes buscan encontrarse a s1 mismos.

Un tema que también llamó mi atención es "El placer de la Belleza",
ya que trata del arte y me doy cuenta como docente de la facultad de Artes
Visuales, de la conexión que tiene esta actividad con la filosofia. de ahí
llegué a la conclusión de que no sólo puede ser útil la obra para maestros de
filosofia, sino para cualquier área del saber, ya que el maestro ganaría el
saber que va a conectar su propia disciplina con las preocupaciones vitales
del alumno, para lograr un aprendizaje más significativo y sobre todo, lograr
la empatía docente-alumno.

LlL.&lt;U

, 11
mi atención por su potencial
Uno de lo capítulos que mas ~an ue or tener una hipótesis
didáctico es "Artificiales por naturaleza_ , ya Ja :gumentar en un debate
polémica, se puede apr~vechar l~ reflexi:Jo a lo artificial y la cultura es
grupal. Por ejemplo: S1 lo natur ~s _co; to es más natural que el cálculo
contraria a lo_ natural, entonc~\1¿ ho:~r:?, ya que si es culto, ¿es _más
racional? ¿Coin:o queda a~w
re esión a lo salvaje?. Esta paradoja es
antinatural? y s1 es natural (,Es una l gr
. ·o·n de las ideas en un debate,
de fomentar a expos1c1
. .
muy interesante, se pue
.
d
d
tolerancia como ya lo hiciera
0
1
un
chma
e
or
en
Y
'
,
.
al
Procurando de sde ueg
do en un lenmrnie
acadetn1co. actu
,
,
ulos
que
expresa
o-J
.
.
di
Sócrates con sus sc1p
'
..
afiectivos mediante el eJerc1c10
tan cogruhvos como
'dad
b. .
sería lograr o ~etlvos
.
rtante actualmente rescatar en la hwnaru _es
de filosofar en grupo. Es lDlpo
tiguas pero muy útiles estrategias
y en la educación en general estas an
,
didácticas.
" . . .
" se menciona que todos los seres
En el apartado Vivir Juntos_
tros seres humanos, nunca solos,
hwnanos lo son siempre con refere~c1ad a o
transmitida primero por la
,
l humaruda nos es
.
d
habla también, e como a
interesante el ejemplo para explicar
mirada despues por la palabra. Es muyh
'dad nos dice: "El humor es
'
1 humor para la umaru ,
lo importante que es e ,
de auténticos compañeros vitales, por 1o
como un guiño en la busqued~
l hwnor" En el ámbito de la
• bl t uruficador como e
·
tanto nada tan socia
e y an
1
. lw'a dosis de humor como
'
'd
Aristóte es ya me
"
pedagogía es conoc1 o qu~
t,
la novela de Umberto Eco El
. didáctica, esto IDJsmo se tra o en
estrategia
nombre de 1a rosa" •
.
. , al O de lo escrito sobre la
Para fundamentar esta idea. m~nc•::~esJta llevar conocimiento por
importancia del humor y lo converuenhestq modernas investigaciones. Por lo
.
d l t· empos remotos a a
·
'd
su medio, des e os 1
ste punto ya que cons1 ero que
do con el autor en e
,
. • d
d
revisado estoy e acuer _
llevándolo con moderación_ Y s~gwen
con el humor en la ensenanza,
nseñanza más sigruficattva.
objetivos específicos, se puede obtener una e

°

610

En el epílogo titulado "La vida sin porqué", el autor trata de temas que
no se corresponden estrictamente con el título del apartado; comienz.a por
mencionar dudas existenciales, y se nota cierta contradicción cuando, luego
de declararse ateo, refiere muy seguido su primera formación en colegios
católicos, pero nunca explica cuál es para él mismo el sentido de la vida o
cómo pueden hacer los muchachos para encontrarlo, parece ser que de
alguna manera el autor pierde un poco el rumbo y conjunta temas que por
presentarlos yuxtapuestos resultan confusos; esto no demerita el trabajo en
general, pero sí deja mucho que desear como un colofón digno de esta obra.
Lo mejor del epilogo son los "consejos" que da el autor sobre lo que todo
maestro de filosofia debe enseñar a sus alumnos diciendo: "Primera, no
existe la filosofia, sino el filosofar ... Segunda, el interés en la filosofia no
radica en grandes luminarias que la hayan estudiado, sino que se dedica a
temas de interés para nuestra propia vida humana ... Tercera, los grandes
filósofos se equivocaron y mucho, pero fue por que se atrevieron a ir por
caminos no trillados ... Cuarta y última, filosofar es aprender a preguntarse
mejor".
Tenemos que, si se pretende dejar atrás la costumbre de enseñar la
filosofía como sólo memorizar datos bibliográficos de filósofos ilustres, para
cambiar a la idea y la práctica de que sea sinónimo de pensar, criticar,
defender ideas, debatir, dudar, y sobre todo preguntarse, entonces, el
presente libro es una magnífica oportunidad para que todos los maestros que
buscan un apoyo bibliográfico, ya que si el programa de estudios es muy
"rígido", se puede desarrollar en el alumno el deseo de investigar por su
cuenta lo que le interese, fomentar el no tener miedo por temas "profundos",
sino arriesgar a través de la duda metódica, para llegar .a alcanzar mayor
claridad de la vida, o simplemente para saber preguntarse mejor.
En general la obra es buena, tanto que parece ser la ideal para
introducir a los jóvenes a la "verdadera filosofia" y no sólo a enseñarles
"historias de la filosofía". Pero como ya se convierte a veces en un
verdadero problema cuando el maestro quiere hacer actividades pero por
cuestiones programáticas, administrativas o simplemente porque no alcanza
el tiempo, no se logran concretizar.
61 I

�.
irve de "relleno" o tiene por objetivo
Cada docente sabe s1 s~ cldaasel s
. , por el saber- cabría hacerse la
" hi " que encien a pasion
'
que sea una c spa
.
l idea de la trascendencia que puede llegar a
pregunta: ~Realmente : tiene ªcada maestro la reflexión, y puede ser la luz
tener ensenar filosofía .. Toca a
de este libro.
.
. anzas que encontré entre ·el
Antes de concluir, men~ion¡° lªs ie:~o los dos son españoles,
autor Femando Savater y Mdigue . , e e:ritore~ y ex.istencialistas con
dedicados a la e ucacion,
'
l, '
fi oso1os,
te hay otras que desconozco.
tendencias vitalistas, pero seguramen
.
.
h bl
de las semejanzas de pensamiento
Estas coincidencias nos a : . ducadores? Porque hay muchas
entre ambos filósofos ¿o debemos fiel~u fie por buscar de alguna manera la
semeJ·anzas entre ser educador
. .y ser i oso o,
formación integral de conciencias humanas.
l t r podemos concluir, que por la
De la manera q~e exponl: e o::n~i;l eficiencia pedagógica ~e su
riqueza de sus reflexion_es y
p 11
a ser una exposición valiosa y
constante claridad e~presi:~• la obra ;ga_ nfravalorada de la producción
fidedigna de una dimension a menu o i
filosófica general.

LOPEZFRIAS
PENSAMIENTO CRÍTICO Y CREATIVO

Lic. Miguel Angel Domínguez Gálvez
Fac. de Filosofia y Letras

U.A.N.L.
El libro de la Maestra López Frias abarca dos parte diferentes, la
primera dedicada a la explicación del pensamiento crítico; y la segunda,
centrada en el pensamiento creativo. En ambas, el autor describe la relación
estrecha que guardan los pensamientos en el contexto educativo mexicano.
Los temas son presentados al lector en ocho secciones, las que incluyen:
cuadros, ilustraciones y una serie de actividades específicas que serán
realizadas al finalizar cada uno de los temas.
De acuerdo a la tendencia educativa actual, se le debe proporcionar
una atención especial a los materiales didácticos, mismos que pueden ser
determinantes para mejorar el desarrollo de los estudiantes con respecto al
pensamiento crítico y creativo, en la toma de decisiones, para establecer una
comunicación en base a razonamientos, y sin lugar a dudas para lograr el
aprendizaje metacognitivo.
La intención del texto es aportar indicadores relevantes en la
elaboración y ariálisis de recursos, estrategias, actividades, instrumentos de
evaluación y mecanismos retroalimentadores que estimulen los dos tipos de
pensamientos en los alumnos, colaborando de esa manera en la fonnación de
jóvenes en el ámbito cognoscitivo.
El aprendizaje cognitivo es importante, pero el elemento afectivo y el
psicomotriz representan un todo, junto con la cognición, por lo tanto, las tres
secciones de la personalidad son importantes, ya que interactúan
permanentemente en el quehacer educativo de los seres humanos.
El autor considera que el pensamiento critico contiene en esencia
características como: "pensamiento reflexivo", "la necesidad de poder
suspender los juicios" y "el pensar para sí mismo". Estas manifestaciones
involucran al pensamiento critico en una actividad productora, acertada,
imaginativa, de explicación y alternancia. En consenso, representa la
habilidad para pensar de lo que uno está pensando.
Para S. Lee Winocur los papeles que el maestro desempeña en la
educación están relacionados con los factores que favorecen la estimulación
del pensamiento crítico:

61 2
613

�a) Fomentar un clima de confianza, b) Animar a los estudiantes a interactuar
y cooperar,
c) Demostrar actitudes de aceptación, d) Motivar a los estudiantes a reunir
información.
Con lo anterior el rol del educador debe ser el de un ayudador,
facilitador y motivador, procurando tener a los sujetos pensando por sí
mismos.
Anali:zando los roles del maestro considero que debe cumplir como:
animador de la educación, supervisor del proceso de aprendiz.aje, analista de
su práctica educativa, investigador de los sucesos de autoconstrucción,
organiz.ador y mediador en el encuentro del alumno con el conocimiento. Y
actuando así se sostiene lo que dice el Profesor Morán (1994), que el docente
debe promover el desenvolvimiento de estrategias pedagógicas criticas y
creativas para que los alumnos puedan transformar su producto en algo
abierto a nuevos contenidos, recrear la teoría y no repetir lo que dice el
maestro en clase o lo que dicen los libros.
En el libro se señala una serie de tácticas y de recomendaciones
teóricas para el surgimiento del pensamiento critico que pueden ser de
utilidad en la labor del profesor. Hace referencia a estilos de preguntas,
dividiéndolas en limitadas y amplias, al igual que lineamientos para el
diseño y ejercitación de sesiones de clase, en cuanto a su planeación,
conformación del contenido y estrategias complementarias.
Es importante señalar las sugerencias de las tareas generales y
específicas de un curso, siempre fincadas en la práctica y el ejercicio,
elaboradas con claridad para fomentar el pensamiento crítico.
En cuanto a la creatividad se sostiene en el contenido del texto, que
existen muchas definiciones sobre el concepto creativo, algunas lo elaboran
como un proceso, otras desde el punto de vista del individuo y sus
capacidades, también como motor de ideas y soluciones a los problemas o
desafios de la vida académica y sociocultural. Sin embargo, la maestra
López menciona que cualquier enfoque creativo resulta válido, siempre y
cuando su propósito sea el de producir ideas innovadoras enmarcadas en la
cotidianidad de las personas.
Para el desarrollo del pensamiento creativo es necesario que se
considere el estilo de enseñanza que se imparte, entendiendo que la
enseñanz.a creativa es activa, motivadora, dinámica e implicativa.

614

El disefio y aplicación de lo
estrategia central fomentar el s reclursos de enseñanza tendrán como
d' .
,
emp eo d
.
'
apren ii.aJe en base a supuestos creativo / ~ccl wne~ . que propicien el
0
~star representada en un e
.
s:
ª acttvtdad creadora debe
idealizar desestructurar
spacio apropiado para imagm·ar transco
1
'
y reestructurar.
,
1 rmar,
.
Me permito sefialar que el enfo
.
tiene un valor especial, aunque su os':::re educattvo_manifestado por el autor
sus postulados se encuentran plas p d a no es reciente, ya que desde 1993
que dice textualmente· "La dma ~s en la Ley General de la Educación
·
e ucac1ón como
,
permanente que contribuya al des
. . .un proceso constructivo
de ~a s~ciedad, haciendo hincapié :~!l~ del i~~ividuo y a la transformación
sohdandad social" Claro
onnac1on del hombre con sentido d
d be
.
que para llegar a lo esf ul d
e
se e
capacitar al magisterio es
i~ a o en la Ley educativa
general y sobretodo crear los re .' t tablece~ acciones eficaces en el plan
de educación planteada.
cm os apropiados para llevar a efecto el tipo
Es una tarea dificil, en general sólo s h
.
que no son detenninantes en el cam d I e an re~11.ado esfuerzos aislados
po e a educac1on nacional.
La parf1c1pac1on
· · · del docente
responden en el aula representa un l es trascendental, la forma cómo
~e los estudiantes. Se contem
e :;ada i~uencia sobre la formación
importante que las actividades p q
la actitud del maestro es más
que encarga en 1 • b. .
produce en el aula.
e am 1to mteractivo que se

1:

El éxito del educador depende en
.
~aducido en actividades de su ob· ~a~dm;dida de ese tacto pedagógico
mf?rmación adecuada, de ia sistemati ~e_ ~v1 a ' de ~u~ cuente con una
apltcación de métodos y técni
~c1on del conoc1m1ento, también de la
cas apropiadas y un plan de evaluación.
.
Con esmero es tratado el té .
. .
distintos:
nnmo de creatividad desde tres ángulos
a) Relacionado con la responsabilidad de los . . .
una relación soldada entre lo afectiv
l md1v1~~os, en donde expresa
O
O
b) Relacionado con el proc
Y cognoscitivo.
eso, o sea las fases 0
.
hecho creativo.
'
pasos que se siguen en el
c) Relacionado con el producto es l
del resultado de la generació~ d a respoduesta a ~ requerimiento obtenido
. •,
e un pr ucto onginal ·
d
combmac1on de elementos de vanos
. productos.
' mnova ora o una

615

�El rasgo esencial de la creatividad se engloba en la vinculación del
pensamiento convergente y del divergente, sintetizados en los párrafos
siguientes:
El pensamiento convergente se produce cuando se organizan los
estímulos en clases, significa pensar para generar una respuesta única a un
problema, sin importar que ésta sea de razonamiento, memorización, etc.
En cambio el pensamiento divergente se produce cuando se extraen
significados de los estímulos, es pensar en muchas respuestas posibles para
un problema. Es básico para el surgimiento de la creatividad, en base a
cuatro características:
a) Producción de muchas ideas o soluciones de un problema específico
(fluidez).
b) Generar alternativas, aceptar las ideas de otros, seleccionar para resolver
un problema a partir de un conjunto de posibilidades, cambiar enfoques o
puntos de vista.
c) Encontrar soluciones únicas y novedosas a problemas.
d) Percibir deficiencias, redefinir ideas, incluir muchos detalles.
Los dos tipos de pensamiento cumplen una función especial en la
emanación y avance del entorno creativo.
Como parte importante de este material bibliográfico se encuentra el
tema de la evaluación, aspecto en donde la profesora Blanca Silvia se
esfuerza para proporcionar indicadores y ejemplos apropiados para constatar
el pensamiento crítico y el creativo, sin embargo es complicado modificar el
modelo evaluativo que impera en la mayoría de nuestros centros de
enseñanza, considerando que en la última década hemos sido testigos de
modificaciones constantes en los sistemas y prácticas de la evaluación.
Estos ajustes evaluativos están considerados como una necesidad
dialéctica, producto de múltiples causas, entre éstas, puede mencionarse la
insatisfacción con la evaluación tradicional. cambios en los enfoques de la
enseñanza-aprendizaje y la imperiosa interrelación de evaluación. enseñanza,
aprendizaje en un proceso armónico y con un carácter permanente.
Evaluación en nuestro contexto tiene un significado demasiado
amplio, la usamos en un sentido simple cuando se evalúa el aprendizaje del
alumno, y en un sentido amplio cuando se aplica a un programa, curso o
currículum. Ambas perspectivas evaluativas mantienen una estrecha
relación, que es mostrada al servir la primera evaluación de los estudiantes
como elemento para toma de decisiones en el plan de estudios.

.
Lo anterior nos lleva a decir u
?11smo, ~s un proceso que facilita Ía e la evaluació? no es un fin en sí
~~rmación en dos preguntas fundame tom~ ~e decisiones para proveer
(.Como podemos mejorarlo?.
ntales (.Como lo estamos haciendo? Y
~n lo general el autor ha
.
aprend1zai
·
a una vis1on
· · , holística del
. :,e, misma
que se refle'acee referencia
l
tendencias constructivistas q
~ n as novedades contempóranea
dificultad
ue presentan una
•,
s con
es educativas del país.
opc1on en la resolución de las
En este marco de
_
estru
·
ensenanza- aprendiza·
d
ctura mterpretativa que le d
.
~e es onde se presenta una
eventos. que un profesor promueve :nsei°tido y cohesión conceptual a los
:~at~:~ pedagógicas, actitudes, e;i~: ~ se comp~ne ~; metas, valores,
en_:;i
en el uso de la tecnolo ,
e co~~cac1on Y niveles de
ensenanza en forma eficiente.
gia, que pos1b1hten llevar a cabo la

i

Para aprender se parte de ue 1
. .
se construye permanentemente.
d: conocmuen~o no está hecho, sino ue
con los objetos de estudio de c pende d_e la mteracción del estudii!te
problemas, etc.
asos, las Simulaciones, la resolución de
El maestro será una mente
~espuestas, que goce de la b,
mterr~g~torios y que intente
conoc1ID1ento·

~'J:t~

Se contempla la confianza en el
.
acercarse al conocimiento El
estudiante, en su capacidad d
l
· maestro deja d
e
I
a umnos son considerados intérpretes activos~ ser e centro de atracción y los
Existe la colaboración maestro
construcción del conocimiento
-alumno, contribuyendo ambos a la
aprende a través de la transmis:~vo: D~do que la información no se
agrupan las tecnologias que propicie~ ~1?º e un. evento comunicativo, se
e mtercamb10 de experiencias.
Todos los anteriores comentari
.
de la _calidad educativa fundamenta: ~:s transpo~ a un mejoramiento
educativos, en una capacitación c
los cambios de los materiales
que la selección relevante d l oncreta y :eal de los profesores al igual
n
·d d
e os conterudos
h
'
eces1 a es que demandan los indi .d
' para acer frente a las
vi uos Y el desarrollo social.

617
616

in . . .
qu1S1ttva, con más preguntas qu
constante, arriesgando en lo:
escanso hacer aportac·iones al

�. .
uentra inmersa en los postulados de la
Concluyendo, esta v1s16n se en\1
los cuatro lineamientos para la
UNESCO. organismo rector para esta ecer
educación del siglo XXI.
•
•
•
•

BEERS, JAMES, ROLAND L CRAMER Y W. DORSEY HAMMOND
EVERYDAY SPEUING
ADDISON-WESLEY EDUCATIONAL PUBLISHERS INC., USA, 1998

Aprender a ser
Aprender a hacer
Aprender a conocer
Aprender a convivir.

Lic. Silvia Marcela Salinas Chávez
Facultad de Filosofia y Letras
U.A.N.L.
Uno de los principales problemas que enfrenta la enseñanza del
idioma inglés es el uso de reglas gramaticales y de ortografia, ya que, como
es sabido, toda regla tiene su excepción y esto no hace más fácil de
desarrollar esta actividad.
La adquisición de estas reglas presenta un gran dilema para
estudiantes de cualquier edad, pero es mayor en el nivel de primaria, debido
a la falta de madurez y otros factores. Es raro encontrar alumnos que signa
las reglas, y mucho más si se trata de estudiar. La mayoría de los estudiantes
sólo memorizan las palabras sin considerar la regla. Everyday Spelling es un
cuaderno de trabajo que se recomienda ampliamente para facilitar el
aprendizaje de palabras con mayor frecuencia de error y está dirigido a
estudiantes de educación básica. Las características principales de este libro
son la claridad de su contenido y la facilidad de manejo.
La estructura de los capítulos permite lograr con éxito el objetivo de
facilitar el aprendizaje de reglas en forma sencilla, dinámica y divertida. El
cuaderno está dividido en dos secciones. En la primera se presentan treinta y
seis unidades, en cada una se estudia un sonido diferente o la forma
ortográfica de las palabras relacionadas con éste. También hay algunas
lecciones donde se explican diversas reglas gramaticales, como la
pluralización de sustantivos. la forma posesiva de los mismos en su forma
singular y plural, y demás.
El número de lecciones es vasto y la información incluida es muy
completa, ya que se estudian varias áreas y de esta manera el alumno tiene
una perspectiva más amplia y clara que le permite obtener un mayor
conocimiento. Un rasgo interesante de esta sección es que motiva al
estudiante a realizar diversas actividades.
Los autores recomiendan realizar una lección por semana, cada unidad
tiene cuatro ejercicios diferentes, los cuales se contestan uno por día. El
primer ejercicio tiene un listado de dieciocho palabras relacionadas de
acuerdo con su pronunciación u ortografía; el segundo es de reconocimiento
618

619

�del vocabulario nuevo, el cual se realiza mediante definiciones, sinónimos,
antónimos, etc. La tercera actividad es de composición; esta tarea ayuda al
alumno a desarrollar su imaginación para escribir un párrafo de tres
oraciones y así corregir errores gramaticales y de ortografia. Aquí el
estudiante debe usar algunas de las palabras estudiadas en el capítulo y otras
que ya formen parte de su léxico. El último ejercicio es de repaso y varia de
una lección a otra sin perder el objetivo general. La presentación del material
es apropiada y las actividades son excelentes para aumentar el léxico con
facilidad.
Al realizar una tarea diaria, el instructor puede introducir las palabras
del primer día con un enfoque y manejo de la ortografia a través de diversas
actividades para así verificar la comprensión del alumno en cuanto a su
significado y uso correcto. Trabajar el segundo día con el vocabulario en
diferentes contextos ayuda al maestro a comprobar que el conocimiento ha
sido asimilado.
El tercer día redacta un párrafo y el profesor tiene la oportunidad de
revisar tanto el uso correcto de las palabras como la estructura de oraciones
para corregir errores existentes. De esta manera, el estudiante perfecciona
sus habilidades de redacción. Es recomendable dejar al alumno contestar el
último ejercicio por sí mismo; al hacer esto, el instructor certifica que el
estudiante entendió cada una de las palabras y las emplea adecuadamente,
apoya con las prácticas extras a guíen tiene dudas. Al realizar cada una de
estas actividades y dedicarle el tiempo necesario, el maestro tiene una mayor
seguridad de que sus alumnos obtendrán una mejor calificación al momento
de ser evaluados.
Después de cada cinco lecciones, hay un capítulo de repaso que es
oportuno. En éste se incluye el vocabulario estudiado en las unidades
correspondientes y se agregan algunas palabras nuevas relacionadas con este
material. Este capítulo también está formado por cuatro actividades, donde
los alumnos trabajan con el vocabulario, lo aplican en diferentes contextos y
así ponen en práctica el conocimiento adquirido.
La segunda parte del cuaderno de trabajo está constituída por
información adicional dividida en cuatro apartados. El primero ofrece un
vocabulario relacionado con diferentes áreas de conocimiento, como ciencias
sociales, salud, ciencias naturales, lectura y matemáticas; también hay una
sección dedicada a diferentes oficios y juegos. El segundo apartado tiene
sugerencias y pasos a seguir para escribir diferentes tipos de párrafos,
también se incluyen reglas gramaticales y de puntuación. En la tercera parte
se encuentra un diccionario especialmente diseñado para este cuaderno de
trabajo; donde se presentan solamente definiciones y la pronunciación de las

620

p~la?ras incluidas en los capítulos L
.,
diccionario de sinónimos ant, . . a cuarta seccion contiene un pequeño
de la lista del vocabulario ~stu~"::11º~ do_n~e se incluyen algunas palabras
las palabras con su traduc . , a alo. or último, se encuentra un listado de
.
cion
español A .
considerar que esta segunda art d
·
simple vista se puede
1
rel
·
P e e cuaderno pare
'
~vante; sm embargo, su utilidad de nd
ce no tener una función
el mstructor para integrarla al material~ási~o~e la metodología empleada por
El ab~rda~e del material es adecuado a
uno de los eJerc1cios con un
t
y . que los autores presentan cada
significativo que se incluy~e: ructura sencilla de comprender. Es bastante
gramaticales y de puntuación en:ectos como la pronunciación, las reglas
enseñanza de vocabulario. ,
e otros, con el propósito fundamental de la
.
Las secciones del cuaderno de
. .
mdependiente. Cada una tiene su fun . , dtrabaJo_ tienen un valor y uso
en 1a ortogra fia, la pronunciación cton
etennmada.· 1a prunera
·
1
se enfoca
refiere tanto a la relación de las y el buso del vocabulario. La segunda se
pa a ras con otras
t ·
.
ma enas curnculares
eºmo a 1as reglas gramaticales del inglés.
En contraste con otros libros simil
vocabulario cotidiano se enfi
1 ares, Everyday Spel/ing presenta un
'
oca en a palabras co
fr
error y 1as agrupa de acuerdo co
. . , n mayor ecuencia de
co
n su pronunc1ac10n v lo
bl
~unes que representan para el al
d
J
s pro emas más
eqwvocación de letras al escribir ~~nr:~~uerdo a su error, como son la
falta de letras de una palabra
.
10n de_ una palabra por otra, la
ac~vidad, el alumno comprenJtc:~;er pro?unciadas, etc. Mediante esta
satisface uno de sus objetivos . . al y cuando usar cada palabra y así
entendido en otro idioma de m pnnctp els al a~render inglés: entender y ser
anera ora y escnta.
Otros libros sólo seleccionan las 1 b
comunes sin considerar si el v b
Pª ª ras por sus características
ºd
oca u1ano es apro . d
necesi ades del estudiante es d .
h
. pta o o cumple las
de entender en determinad~ niv:t~• mue ~ªs veces mcluyen un léxico dificil
utilizarse diariamente.
e ensenanza Yque, por lo tanto, no puede
La repetición de ejercicios en cada
d
,
Spel/ing puede ser un arma de d fil puno e los cap1tulos de Everyday
· os 1os. or un lado al c t
· ·
s1m11ares en cada unidad se
nfi
.
on estar acttndades
.
crea co ianz.a y se ·d d
lo aruman a trabajar por sí mismo p
1 gun a en el alumno y estas
actividades causa aburrirnient .
. o~ e otro lado, esta repetición de
Y cansancio en el estudº
1
.,
, tante, o cual provoca
1a falta de ganas de estudiar y la dºistracc1on
en el salon de clases.

°

621

�,
.
ue el libro mantiene un equilibrio a
En forma gen~ral podría _d~cu: q
o son la relación de las palabras
través de diferentes ttpos_de ~c~1v1: =~~=a la producción de sonidos, los
con su significado, los eJe~c1c1os
\e al estudiante enriquecer su
demas Todo esto permt
.d.
b
al
juegos de p a ras Y
. · d' , . ca ayudándolo a entender el 1 toma, Y
léxico en una forma sencilla y m~ ,
de esa manera lograr uno de sus obJetlvos.

LOPEZ GUIX, JUAN GABRIEL Y JACQUELINE MINETT WILKINSON
MANUAL DE TRADUCCJON INGLES/CASTELLANO
GEDISA, BARCELONA, 1997

Lic. Eduardo Carmona Rodríguez
Facultad de Filosofia y Letras
U.A.N.L.
A pesar de ser una actividad realiz.ada por el hombre desde hace
mucho tiempo y de tener gran relevancia para la difusión del conocimiento,
la traducción es un área de estudio que no ha alcanz.ado el mismo grado de
formalidad de otras disciplinas. Esta característica es uno de los principales
obstáculos para los estudiosos de la misma y tal vez sea la causa de la falta
de reconocimiento de una labor fundamental en la sociedad actual.
Para quienes nos dedicamos al estudio y la práctica de la traducción es
común encontrar material bibliográfico que por lo regular aborda el tema
desde una perspectiva meramente teórica y conceptual y deja de lado el
enfoque práctico. De esta forma, es grato descubrir este Manual de
traducción ingles- castellano que logra el objetivo de proporcionar un
panorama general de algunos aspectos principales que rodean a esta
profesión. El libro está dirigido a los futuros traductores, a los docentes de
esta disciplina, a los profesionales y a quienes necesiten llevar a cabo alguna
prueba de traducción en el ámbito profesional. Así mismo, puede
considerarse una herramienta básica para estudiantes del idioma inglés o del
español ya que enfatiz.a los rasgos distintivos de cada lengua.
Este manual consta de diez capítulos, apéndice, bibliografia, índice
onomástico e índice conceptual. Está dividido en dos secciones: la primera
comprende los capítulos primero al sexto y tiene carácter descriptivo; la
segunda está formada por los capítulos séptimo al décimo y aborda temas
específicos como son la teoría, el análisis del discurso, los procedimientos
técnicos y las fuentes de consulta. Es importante reconocer la labor de los
autores de esta obra ya que, si bien es obvio que no logran cubrir de manera
exhaustiva todos los aspectos relacionados con la traducción, representa un
buen intento por incluir temas fundamentales para su estudio.
En el primer capítulo, "El papel del traductor", se expone la
importancia de la labor del traductor a través del tiempo y las características
o habilidades básicas que debe poseer. Es un capítulo motivante que a la vez
nos concientiza sobre los rasgos que debemos desarrollar.

622

623

�Temas como la naturaleza del lenguaje, la indeterminación de la
traducción y algunos conceptos sobre el significado, se incluyen en el
segundo capítulo, "Filosofia del lenguaje, significado y traducción". Cabe
mencionar que, a pesar del matiz abstracto de estos contenidos, los autores
logran exponer de manera clara y concisa la relación entre lenguaje y
traducción.
Con la idea de que existen rasgos compartidos por todos los idiomas
del mundo, el capítulo tercero, "El genio de la lengua y la traducción", hace
referencia a los llamados "universales lingüísticos" para analizar algunas de
las características comunes del inglés y del español. Con este capítulo, se
inicia una descripción comparativa de estos idiomas que continúa en los tres
siguientes: el capítulos cuarto está dedicado al análisis de estructuras
sintácticas; en el quinto se estudian algunos elementos morfológicos y el
sexto se encarga de algunos rasgos de puntuación. Sin la rigidez de un
tratado de gramática comparativa, este manual consigue resaltar algunos
rasgos lingüísticos de manera ágil y rápida. Aún así, se presenta un
inconveniente: en muchos casos, los ejemplos de traducción con el español
como lengua receptora, sólo consideran su uso en la variedad que se emplea
en España, por lo que algunos de ellos pierden naturalidad en países con un
uso más estándar del idioma. Para fines didácticos, será labor del docente
adaptar ejemplos a los requerimientos específicos de su variedad de uso y así
evitar confusión o ambigüedad.
Si la teoría da las características básicas de un fenómeno y dado que la
traducción es tan diversa en este aspecto, el capítulo séptimo, "Aportes de la
teoría", es uno de los principales atractivos de este manual. Aquí se lleva a
cabo un recorrido histórico que se divide en cuatro etapas: la empírica (desde
los romanos hasta inicios del siglo XIX), la hermenáutica ( de 1813 a 1946),
la lingüística (de 1947 a 1955) y la actual (de principios de los años sesenta
hasta el presente). Es muy interesante ver la sistematicidad con que los
autores de esta obra han recopilado las contribuciones teóricas de personajes
clásicos de esta disciplina y las han conjuntado con las ideas de autores
contemporáneos como son Jean Paul Vinay y Jean Darbelnet, Eugene Nida y
Charles Taber, Octavio Paz, Peter Newmark, Louis G. Kelly y otros. Este
capítulo es de gran valor para el traductor consciente de que su trabajo no
debe estar desprovisto del análisis y la reflexión para poder realizarlo
profesionalmente.
El capítulo octavo, "Análisis textual", donde se enfoca en la primera
fase del proceso traductorial: la comprensión incluye temas referentes a los
ámbitos peritextual y textual, la unidad de traducción, las tipologías textuales
y, a pesar de hacerlo en términos muy generales. aborda el tema de la

624

traducción a través d e 1a perspectiva
. del análº ·
·
lingüística que ha brindado aport
. ºfi . 1s1s del discurso, corriente
es Sigru cattvos a esta área de estudio.
Con base en una de las contribucione
,
l
Francocanadiense de traducción
b ; mas re ~vantes de la Escuela
capítulo noveno describe los "Pro'ced~ca_ eza adpor Vmay y Darbelnet, el
·
.
e lllllentos e traducción"
d
mconsc1ente el profesional de esta a ti .d d T
que e manera
Préstamo, calco, traducción literal ~ v1 ~ . ~ti iza en su quehacer diario.
algunos conceptos que forman P~ d s~s~c1on, modulación, etc., son sólo
'."1ás ,que la simple enumeración d: t: ª_Jerga fundamental del traductor.
~teres principal de los autores de este
y 1concept?,s, parece que el
dicho_s procedimientos, su aplicación
~ es a reflexion con respecto a
solucionar algunos problemas recurr t yd
dman~~a en que se pueden
en es e tra ucc1on.

=~s

Un tema poco tratado e l"b
d
.
c~pítulo: "Diccionarios y otra: ~:~:esed:ste tipo e~, el ~ue ocupa el décimo
diccionario es una de las rinci ale
c?nsulta . S1 recordamos que el
han decidido incluir un a~artad~ s he_~ai;:entas del ~aductor, los autores
monolingües que se consideran ~~ec1 fuonde descnbe~ los diccionarios
recomiendan diversos libros de ;:i~~s /ntes de ~u!ondad. Así mismo,
estilo, diccionarios es cializado: ica e _ambos. idiomas, manuales de
computación, y demás Cpeabe
: enciclopedias, programas de
,
·
mencionar que este úlf
tecnologia al servicio de la trad . ,
uno aspecto, la
ve de manera muy superficial. ~c;:::•c~;ece un tanto descuidado ya que se
un excelente anál · ·
.
traparte, los autores nos presentan
"
1s1s comparativo de cuatro diccionarios bilin ..
cuales Todo traductor profesional del in J' 1
. gues, de los
uno ..." (p 308)· s·
&amp;
. ges a castellano tiene al menos
·
· unon
Schuster, Colhns Larousse O f◄ d .
esta sección será de gran utilidad tanto
'
Y .x ~r. • Sm duda,
expermentado
.
para traductores pnnc1p1antes como
cada uno.
s, ya que permJte evaluar los contenidos y la funcionalidad de

.
Además de extensa lista de obras para consulta di . na1
mcluye un índice onomástico con una
an
ª. c10 ' este manual
reconocido prestigio en este ámbito así cogrmo c~tld~d de autores de
f. ilit I I
• •,
'
un ID ice conceptual que
ac a a ocahzac1on de temas particulares.
La teoría de la traducción a menudo es resentada
independientes en los diversos tratados sobre ~I tema Estceomo dualos aspectos
·
man
trata de

625

�. para convertirse en material básico de
conjuntarlos de forma clara y precisa
consulta que todo traductor debe poseer.

STUART CAMBEL
TRANSLATION INTO THE SECOND LANGUAGE

Lic. Eva Patricia Puente Montoya
Facultad de Filosofia y Letras

U.A.N.L.
El libro Trans/ation into Second Language, escrito por Stuart
Cambell, tiene como tema principal el estudio de trabajos de traducción a un
segundo idioma.
Esta es la primera obra en su género, pues nunca antes lingüísta
alguno había abordado la problemática de la traducción a un segundo
idioma. Al contrario, lo más usual o recomendable hasta hace pocos años,
era que el traductor debía realizar su trabajo hacia su idioma natal, no a un
segundo idioma; puesto que el dominio de este último no alcanz.a. Stuart
Cambell se atreve a cuestionar esta recomendación proporcionando
fundamentos críticos, en mi opinión muy válidos y bien fundamentados.
En el primer capítulo el autor define el concepto de translation
competence, aunque esta definición no es del todo clara y/o comprensible,
uno puede sacar sus propias conclusiones. A continuación cuestiona la
insistencia en la recomendación de traducir de un segundo idioma natal. En
este punto es donde establece la necesidad de la traducción a un segundo
idioma. Luego presenta la investigación que realizó en varias partes del
mundo, con candidatos a certificación como traductores a un segundo
idioma. Incluye aspectos que ya han sido estudiados con anterioridad en el
área de la lingüística, pero con un nuevo enfoque. Finaliza con la
presentación de un modelo que interpreta el desarrollo de este tipo de
traducción, el cual implica básicamente tres elementos: competencia de un
segundo idioma, disposición del traductor y el monitoreo de la calidad en la
traducción (Cambell 154).
En mi opinión, esta obra contiene tres áreas fundamentales: el
establecimiento de la meta u objetivo de la investigación, el cuestionamiento
sobre la insistencia en traducir a un primer idioma y, por último, la
presentación de Cambell, con sus diversos elementos.
El objetivo está claramente definido y nos ayuda a tener una lectura
más sencilla, amena e interesante, pues de antemano se sabe hacía dónde
estamos dirigiendo nuestros esfuerzos. Además, el escritor explica algunos

626

627

�fundamentos y conceptos de lingüística aplicada que serán relevantes para
un mejor entendimiento de sus teorías.
El lector encontrará interesante la propuesta de Cambell, pues basta
donde tengo conocimiento, no se había estudiado la problemática de la
traducción a un segundo idioma. Los únicos países que se han preocupado
por esto han sido Australia e Inglaterra. Hoy en día, el resto de los
traductores que se enfrentan con este problema, tratan de resolverlo de la
mejor manera, empíricamente; mientras que el autor nos propone varias
estrategias para mejorar no sólo el desempeño de este tipo de traducción sino
que propone a los catedráticos de esta área, estrategias pedagógicas para
enseñar y asesorar en esta dificil materia. Incluso convoca a que estos sean
más conscientes del problema, que en nuestros días, es más que real debido a
la inmigración y al dinamismo del mercado de la traducción.

idioma
como para su e nsenanza
_
rfi
Y aseso , E
.
~e ectamente con lo que el lector e
na. n mi opinión cumple
mtroducción al tema p
spera encontrar al leer el título m'die
.
ropuesto A lo
di
,
eo
recomiendo lean el capítulo ocho do d
estu antes y traductores les
par~ traducir a un segundo idio~a
autor p~opone un modelo a seguir
capitulo referente a la insistencia. en la :~edr~~cos les sugiero revisen el
com~ el subtema que trata sobre el di - uccion a ~ idioma natal, así
ensenanza individualizadas (Cambell 1:eno de e~tr~tegias de aprendizaje y
las escuelas de traducción de
Una últuna recomendación para
pues la realidad que enfrenta e~uestro ~ais, adapte? ~ste libro en sus cursos
escuela.
egresa O es muy d1stmta de la que plantea l~

t
11::
?)-

El modelo que propone el autor es simple y explica con detalle cada
uno de los elementos involucrados en el mismo. Si uno trata de seguir
indicaciones, sin duda alguna la traducción inversa, de un segundo idioma al
natal, será menos dificil. El lector quedará cautivado con los diferentes
métodos que existen para monitorear la calidad de este tipo de traducciones.
En lo personal, he experimentado la traducción inversa en los diversos
trabajos donde he laborado. realizando traducciones empíricas pues en la
escuela nunca tuve la oportunidad, siquiera, de experimentar este tipo de
tareas. Al terminar la lectura de este libro, en realidad, la traducción a un
segundo idioma será de más calidad.
Definitivamente considero que la propuesta de Cambell es muy
práctica, ya que en las escuelas de traducción no se nos prepara para este
trabajo y, la realidad es muy diferente. El entorno que nos da la
globalización y el Tratado de Libre Comercio (TLC) nos está empujando
cada vez más a realizar trabajos de esta índole, ya que nuestro país está
incrementando sus exportaciones, para la cual hay que traducir a los idiomas
de los países a donde se exporta; y si pensáramos que sólo los hablantes
nativos pueden hacer este trabajo bien realizado, no cubriríamos la demanda.
Además, no se puede dejar todo a los extranjeros por los problemas de
legislación laboral que hay en nuestro país, en referencia al número de éstos
trabajando para una u otra empresa.
Este libro tiene una redacción excelente, pues nos facilita muchísimo
el entendimiento de ideas, no tiene un lenguaje rebuscado, aunque claro,
utiliza términos y conceptos propios de la lingüística aplicada. Una idea está
perfectamente ligada a otra, por lo que su lectura es ágil. Los temas que aquí
se tratan son prácticos y realistas, además que es sencillo tratar de ejercitar lo
que el autor propone, tanto para la práctica de la traducción de un segundo
628

629

�MICHEL W. APPLE
POLITICA, CULTURA Y EDUCACION
EDITORIAL MORATA, MADRID, 1996

H. Martell
Michel W. Apple, maestro de Educación en la Universidad de
Wisconsin -en Madison, Estados Unidos- ha edificado su carrera
profesional como profesor de educación primaria y secundaria, como
presidente del sindicato de profesores, asesor de gobiernos, de docentes, de
sindicatos y de activistas; autor de numerosos libros y publicaciones.
En su obra "Política, cultura y educación" nos da un panorama crítico
de la educación y a la vez del neoliberalismo y neoconservadurismo. Su
preocupación por el quehacer educativo lo lleva a la conceptualización de la
educación en su relación con los "valores de mercado" y los ''valores
tradicionales", así como la actuación del Estado en la política y la cultura.
"La Educación está profundamente comprometida con la política
cultural... se produce a partir de los conflictos, tensiones y cambios
culturales, políticos y económicos que organizan y desorganizan un
pueblo".
Es necesario considerar el elemento socia] global donde se desarrolla
la política actual del conocimiento oficial. Economía, cultura y
escolarización para la elaboración teórica y práctica de la educación pública.
No se puede quedar fuera la historia de las sociedades para configurar
la historia y la experiencia social en lo que los profesores enseñan o dejan de
enseñar. Los maestros deben estar comprometidos con la transfonnación
social y la educación progresista, con una comprensión estructural crítica y
autocrítica de la educación.
La educación no sólo es curriculum y evaluación, sino que requiere de
una reflexión para hacer un mundo con justicia social y una educación
democrática con igualdad para todos, situando el quehacer educativo en un
trabajo, eminentemente moral.
"Nuestros problemas se resolverán si reorganizamos todas nuestras
instituciones en tomo a un sentido social, donde la educación no se convierta
en un producto como un pan o como un coche". La política cultural no se
631

�refiere sólo a complejas cuestiones de capital cultural, se convierte en saber
oficial y saber a quién pertenece este capital cultural.
También poco se refiere a las versiones de familia, gobierno, identidad
y economía, donde han de plasmarse nuestras instituciones y la vida diaria.
La política cultural se refiere también, y profundamente, a los recursos
que empleamos para oponemos a las relaciones establecidas, para defender
las formas anti-hegemónicas que ya existen o para implantar nuevas formas.
El trabajo educativo es un trabajo que abarca muchos aspectos, desde
las desigualdades de género, de raza y de edad; así como las condiciones de
desigualdad como se realiza la educación. Y esto es doloroso para el
maestro.
El maestro tiene que preocuparse por la justicia social, por el bien
público, por la democracia, por el futuro; tomando en cuenta qué es lo que
significa educar.
La enseñanza es un trabajo moral. ¿Pero qué tipo de moralidad?. La
enseñanza y el aprendizaje tienen que permanecer relacionados con los
propósitos, los criterios, los recursos -incluyendo autoridad-, conocimiento,
sobre todo la responsabilidad y la consecuencia de la acción.
Y esto, la autenticidad en el carácter moral de la educación afecta
directamente a la calidad moral de las instituciones que educan. La
educación no está exenta de los males de la sociedad, incluyendo la

corrupción.
Los maestros debemos tener la visión social y prestar la atención tanto
a nuestra retórica como los efectos ocultos de muchos programas educativos.
Debe existir una comprensión y esto requiere que veamos a las
escuelas, los curricula, la enseñanza y la evaluación que llevan consigo, de
manera que no se mantengan imperceptibles estas conexiones entre lo que
hacemos como educadores y relaciones globales de poder.

Tenemos
que ver la educacion
. , como un d
.
h
erramienta para lograr mayor e uidad
erec o, como una
trabajo y como un derecho a la "ormq .. ' como un aspecto fundamental de
u
acion.
h

. . " L a enseñanz.a y los curricula ráctic
.
cnhcos, desde el punto de vista soci~.
os y prog_resistas no siempre son
como la que vivimos el aprendiz.a· En una sociedad muy estratificada
emocionales puede ~onfigurar d. ue ?~sado en experiencias afectivofacilidad, en sentidos que favorezcai:sp~sici~nes y lealtades, con mucha
favorecidos".
mas a os poderosos Y no a los menos
. El interés de Apple es crear unos
.
sensible y responsable que dependerá de l cum~ula_ ~ una _enseñanza más
las fuerzas en conflicto que
a eva uacion realista y crítica de
• da
operan en el interio d 1
socie d en general. Que no so'1
b
r e as escuelas y en la
il
o se ase en una "alfab ti •,
en ustrar a los maestros d sd
. e z.acion crítica" sino
1
economía, los conflictos cultur:lese e l puntol dde vista critico acerca de la
Y e pape el Estado.

Una estrategia amplia para la transfo
.,
.
afrontar la realidad y la profundidad d 1 rmac1on social y educativa para
esto exige una reconstrucción del disc~ os problemas de la educación. Para
?fensa moral ante la persistencia d l \moral de los maestros, que trate la
msuficiencia de asistencia sanitaria e ~bre,_ la falta de vivienda, la
ampliar los principios de la di y
pnvaciones, así como defender y
democracia en hechos concret grud
humar~a, la realización de la
ti
os e nuestra VId
ormas de insistir que las erso
"
ª cott·diana, redescubrir
hablar de ello en consecu~ncia~!!:r no son .e~los" s~o "nosotros" y
que lleven a la justicia social.
las pobticas social y educativa

?!:

Concretar estratégicamente los ob·etivos
.
norteamaricanos, como la libertad
.~
pro~esistas Y los valores
destruye familias comunidad l , pomen,do de mamfiesto que la pobrez.a
'
es, a economia y otras tantas cosas más.
Si la educacion
· · es un trabajo moral. ; De que' lado
maestros.?
v
estamos los

Tenemos que situar la educación en una evaluación del contexto social
y reivindicar con reformas educativas, el objetivo legítimo de la creación, de
un orden social más justo y democrático, más crítico y pensante. Para ello es
necesario una reconstrucción más completa de fines y medios de la
educación.

632

633

�CANJE
ALEMANIA
Zeitschrift für Kulturaustasch. Institut für Auslandsbeziehuñgen, Stuttgart.
Mundus. A Quarterly Review of German Research. Contributions on Asia,
Africa and Latin America Art and Science.
Vorlesungs und Verzeichnis Personal. Martin-Luther-Universitiit.HalleWittenberg. Sommersemester 1999.
Forschungs Bericht. 97198. Martin-Luther-Universitiit. Halle-Wittenberg.
Literature Music Fine Arts. A Review of German Language Research.

ARGENTINA
Cuadernos de los Institutos. Instituto de Filosofía del Derecho. Universidad
Nacional de Córdoba. Biblioteca Mayor.
Revista de Filosofia. Universidad Nacional de la Plata, Instituto de
Filosofía; Facultad de Humanidades y Ciencias de la Educación; Depto. de
Filosofía.
Boletín de la Academia Argentina de Letras. Tomo LXI, julio-diciembre de
1996, Nos. 241 -242.
Cuadernos de Historia de España. Universidad de Buenos Aires.
Sapientia. Pontificia Universidad Católica Argentina Santa María de los
Buenos Aires. Facultad de Filosofía y Letras. Volumen LIV, 1999,
(fascículo 205).

BÉLGICA
Revue Philosophique de Louvain. Trimestralle. Lovaina, Bélgica.

635

�BRASIL

COSTA RICA

Revista da Faculdade de Direito. Universidade de Sao Paulo.

Revista de Ciencias Jurídicas. Universidad de Costa Rica. Facultad de
Derecho, Colegio de Abogados.

Raízes e Rumos. Departamento de extensao da UNI-Rio e do Fórum de
Pro-reitores de extensao da regiao sudeste, 1994-1997.

CUBA
Casa de las Américas. No. 209, octubre-diciembre de 1997. No. 211
abril-junio de 1998. No. 213, oct.-dic. 1998. No. 214, enero-marzo 1999.
'

CHILE
Centro Agrícola. Revista del Ministerio de Educación Superior de la
República de Cuba.
Humanitas. Revista de antropología y cultura cristiana. Nos. 12 Y 14, 1998 Y

1999.

Islas. Revista de la Universidad Central de Las Villas, Nos. 113 a'¡ 18.

Teología y Vida. Facultad de Teología. Universidad Católica de Chile. Vol.
XXXVill, No. 4, 1997. Vol. XXXIX, Nos. 1-2, 3 y 4. 1998. Vol XL, Nos.

ECUADOR

1-2, 1999.
Anales. Universidad de Cuenca, Ecuador.

COLOMBIA

Boletín de la Academia Nacional de Historia.

Boletín de la Academia Colombiana. Tomo XLVII, Números 197 Y 198,
julio-diciembre 1997, y vol. XLVIII, Números 199 y 200, Enero-junio 1998.
Santafé de Bogotá.

ESPAÑA
Anales de la Real Academia de Ciencias Morales y Políticas. Madrid.

Franciscanum. Universidad de San Buenaventura.
Archivo Ibero-Americano. Revista trimestral de estudios históricos.
Thesaurus. Instituto Caro y Cuervo, 1998.
Augustinus. Presencia de San Agustín en España.
Investigación y desarrollo. No. 7, abril 1998. Universidad del Norte.
Santafé de Bogotá.

Convivium. Revista Filosofia. Universitat de Barcelona. No. 11. 1998.

Revista Universidad Pontificia Bolivariana. (Medellín) Vol. 47, No. 144,

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ESTADOS UNIDOS

Instituto Caro y Cuervo. Biblioteca Colombiana XLI, Santafé de Bogotá,
1997, pp. 372.

Handbook ofLatín American Studies. University of Florida Press.

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Pennsylvania State University. Santafé de Bogotá, 1997, pp. 416.

The Hispanic American Historica/ Review. Published Quarterly by The
University of Illinois Press.
The Journal ofEnglish and Germanic Phi/ology, 1998.
The Philosophical Record Denison University. Granville, Ohio.

636

637

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Michigan Academician. Papers of the Michigan Academy of Science, Arts &amp;
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Anámnesis. Revista semestral de investigación teológica publicada por los
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Science Bulletin. The University of Kansas.

Armas y Letras. Universidad Autónoma de Nuevo León. Números
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University ofKansas Humanistic Studies.

Boletín del Instituto de Investigaciones Bibliográficas. UNAM.

The Southern Review. Published Quarterly at Louisiana State University.

Bibliografia Mexicana. Biblioteca Nacional. Instituto de Investigaciones
Bibliográficas. UNAM.

Revista Iberoamericana. University of Pittsburgh.
Buzón 11. Voces Nuevas. Memoria de Poesía. 87-97. UANL, 1998.
World Affairs. A Quarterly Review on Jnternational Problems.
Ciencia UANL. Números correspondientes a 1998 y 1999.
Estudios de Cultura Náhuatl. Índices: volúmenes 11 - 20; Instituto de
Investigaciones Históricas, UNAM. 1997.

ITALIA
Annuario. Universitá degli Studi di Padova.
Atti. Classe di Scienze Morali, Lettere ed Arti. Instituto Veneto di Scienze,
LettereedArti. Tomos 155y 156, 1997y 1998.

Estudios de Historia Moderna y Contemporánea de México. Instituto de
Investigaciones Históricas, UNAM, 1997.

Giornale di Metafisica. Revista bimestrale di Filosofía.

Estudios de Historia Novohispana. Instituto de Investigaciones Históricas,
UNAM. volumen XVI, 1997.

Instituto Veneto di Scienze, Lettere ed Arti. Libros recibidos: Bovolato,
Luca. L 'arte del Luganegheri di Venezia tra seicento e settecento.

Deslinde. Revista de la Facultad de Filosofía y Letras. UANL. Colección
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Cavaggioni. Francesca. L. Apuleio Saturnino -Tribunus plebis seditiosus

Foro Internacional. El Colegio de México.

Montalto, Marcello. Sii Grande e Jnfelice -pensiero umanistico (1416-

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Nanni, Giacomo. Della difesa di Venezia, 1997.

Nueva Revista de Filología Hispánica. El Colegio de México.

Pellegrini, 'Giovan Battista ed Paola Barbierato. Compara:ioni lessicali

"retoromanze ".

Quiñones Melgou, José. El rostro de Hécate.Ensayos de literatura neolatina
mexicana. UNAM-UANL, México, 1998.

MÉXICO

Revista de Filosofia. Universidad
Núms. 92 y 93.

Analogía filosófica. Revista de filosofía. investigación y difusión. Año 11,
Nos. l y 2, 1997 y 1998.

Sepúlveda García, Francisco. Cronología de Santa Catarina. UANL,
Escuela Preparatoria No. 23, 1999.

638

Iberoamericana. 1998, Año XXXI,

639

�La Antropología en Querétaro Universidad Autónoma de Querétaro,
Facultad de Filosofia y Letras. 1998.

Revista Histórico Nacional. Montevideo.

VENEZUELA
POLONIA
Dialectics and Humanism. Toe Polish Philosophical Quarterly Review.
W arz.awa, Polonia.

Cultura Universitaria. Revista de la Universidad Central de Venezuela.
Revista Venezolana de Filosofia. Sociedad Venezolana de Filosofía.
Universidad Simón Bolívar.

PORTUGAL
Boletim da Faculdade di Direito da Universidade de Coimbra. Vol.
LXXIII, 410 pp, Coimbra, 1997.
Revista da História das Ideias. Publicación anual del Instituto de Historia
y Teoría de las Ideas de la Facultad de Letras de la Universidad de
Coimbra. «A cultura da nobreza», vol. 19, 1998.
Revista da Faculdade de Letras. Universidade do Porto. 1997 -serie de
Filosofia-, No 14.

SUECIA
Contact with Sweden. Stock.holm.

URUGUAY
Boletín de la Academia Nacional de Letras. Tercera época. No. renero-junio
1998, Montevideo.
Libros de la Academia Nacional de Letras:
Bausero, Luis. Patrimonio, restauración y artes del fuego, 1998.
Ciancio, Gerardo. La crítica literaria integral, 1998.
De Enriquez, Xosé. El lenguaje adolescente en el Uruguay contemporáneo.
1998.
Dossetti, Santiago. Cuentos y ensayos, 1998.
640

641

�Acabóse de imprimir el día 30 de
Agosto de 1999, en la Imprenta
Universitaria de la Universidad
Autónoma de Nuevo León. El tiraje
fue de 500 ejemplares.

�</text>
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                  <text>Humanitas es la revista de investigación más antigua del noreste de México en el área de Ciencias Sociales y Humanidades, se publica desde 1960 y actualmente está indexada en Latindex. Es una revista arbitrada y de acceso abierto que considera para su publicación artículos originales escritos en español e inglés, que sean el resultado de una investigación científica y que representen una clara contribución al debate y conocimiento de las áreas de la revista: Filosofía, Letras, Ciencias Sociales e Historia.</text>
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              <text>https://www.codice.uanl.mx/RegistroBibliografico/InformacionBibliografica?from=BusquedaAvanzada&amp;bibId=1784592&amp;biblioteca=0&amp;fb=20000&amp;fm=6&amp;isbn=</text>
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                <text>Humanitas, Sección Comentarios y Reseñas, 1999, No 26, Enero</text>
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                <text>Humanitas es la revista de investigación más antigua del noreste de México en el área de Ciencias Sociales y Humanidades, se publica desde 1960 y actualmente está indexada en Latindex. Es una revista arbitrada y de acceso abierto que considera para su publicación artículos originales escritos en español e inglés, que sean el resultado de una investigación científica y que representen una clara contribución al debate y conocimiento de las áreas de la revista: Filosofía, Letras, Ciencias Sociales e Historia.</text>
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                <text>Universidad Autónoma de Nuevo León, Centro de Estudios Humanísticos</text>
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                <text>Cavazos Garza, Israel, 1923-2016</text>
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                <text>El diseño y los contenidos de La hemeroteca Digital UANL están protegidos por la Ley de derechos de autor, Cap. III. De dominio público. Art. 152. Las obras del dominio público pueden ser libremente utilizadas por cualquier persona, con la sola restricción de respetar los derechos morales de los respectivos autores</text>
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        <name>Identidad</name>
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        <name>Padre Ismael Quiles</name>
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        <name>Pensamiento crítico y creativo</name>
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                    <text>ANUARIO DEL CENTRO DE
ESTUDIOS HUMANÍSTICOS

26
1'
UNIVERSIDAD AUTÓNOMA DE NUEVO LEÓN

��FONDO

UNlVE'RSlTAll\O

�HUMANITAS-3

�ODE
DE
DIOS HU

ISTICOS

AD AUTONOMA DE NUEVO LEON
. 1999

�Derechos Reservados ©
por el Centro de Estudios Humanísticos de la U.A.N.L.

La responsabilidad derivada de los estudios conte~dos en este Anuario,
corresponde exclusivamente a sus respectivos autores.

HUMANITAS

ANUARIO DEL CENTRO DE ESTUDIOS HUMANíSTICOS
DE LA UNIVERSIDAD AUTÓNOMA DE NUEVOLEÓN

CENTRO DE ESTUDIOS HUMANíSTICOS DE LA
UNIVERSIDAD AUTÓNOMA DE NUEVO LEÓN

Director
Dr. Agustín Basave Femández Del Valle
TERCERA EDICION
Agosto de 1999.-500 ejemplares.

Jefe de la Sección de Filosofía:
Dr. Ricardo Miguel Flores Cantú

Jefe de la Sección de Letras:
Dra. Alma Silvia Rodríguez

Jefe de la Sección de Historia:
Profr. Israel Cavazos Garza

Jefe de la Sección de Ciencias Sociales:
Lic. Ricardo Villarreal Arrambide
HUMANITAS
Correspondencia: Centro de ~s~dios
Humanísticos.- Dirección Biblioteca
Magna Universitaria.- Av. Alfonso
Reyes No. 4000 Nte. Col. del Norte,
c. Postal 64440, Monterrey, N.L.

�ÍNDICE
SECCIÓN PRIMERA
FILOSOFÍA
DR.

AGUSTIN BASAVE FERNANDEZ DEL VALLE: Fenomenología

Ideo-existencial en la teoría de la habencia
DR.

. . . . . . . .. .. ..

RICARDO MIGUEL FLORES : El Bien Común: noción analógica

y proyección social notas para una comprensión fundamental . . .
DR.

41

MARIA LUCRECIA ROV ALE'ITI: La platonización del cuerpo

en la experiencia anoréxica
DR.

21

HENRICH BECK: La esencia de la cultura occidental: su relación

existencial con el logos y su alienación como provocación . . . . .
DRA.

13

. . . .. . . . .. . . . . . .. . . . .

53

JOAQUIN LOMBA: Lo semita medieval como conformador de la

cultura europea . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .
PROFR.JESUS CONILL: Re-examen de la fenomenología de Zubiri

67
83

97

DRA.

LUZ GARCIA ALONSO: El amor personal .

DR.

MARIANO CRESPO: Filosofía del amor . . . . . . . . . . . . . 113

DR.

JORGE GARCIA GOMEZ: La teoría orteguiana de las ideas y las
creencias -una dificultad interpretativa- . . . . . . . . . . . . . . . 133

SECCIÓN SEGUNDA
LETRAS
DRA.

ALMA SILVIA RODRIGUEZ: El impacto de la transculturación

143

MTRA. LETICIA PEREZ GUTIERREZ: Temática e imaginería en la obra

poética de José Emilio Pacheco

.. .. .. . . . . .. . . . .
7

163

�MTRA. LAURA ESTIIELA GARCIA ALVAREZ: Educación bilingüe en
Norteamerica y Europa . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 185
LIC.

GEORGINA DEL ANGEL GAVIÑO: El beso de la mujer araña

LIC.

Intertextualidad en el cuento "Album de
familia" de rosario castellanos . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 227

LIC.

LUDIVINA CANTU ORTIZ: Presencia del pensamiento ocultista
en "El burlador de Sevilla y convidado de piedra" de Tirso de Molina 237

LIC.

GUADALUPE CHAVEZ GONZALEZ: Curriculum, formación

LICS.

207

CRISTINA ELENES:

ELENA CISNEROS, IRMA MARIA FLORES ALANIS, ORALIA
FLORES DE LA CRUZ, ARACELI FRIAS LOPEZ, MARIA
GUADALUPE MADRIGAL, MIRIAM D. RAMIREZ, OLGA DE
SANTIAGO VAZQUEZ: Fundamentos teórico-conceptuales para

una propuesta de evaluación de estrategias para el aprendizaje . . .

El mundo al revés el pensamiento
antidemocrático en la Grecia clásica . . . . . . . . . . . . . . . . 415

PROFR.GIAMPIERO BUCO:

SECCIÓN CUARTA

docente y régimen pedagógico en las preparatorias de la UANL . . . 251
LIC.

387

LUCILA ALVAREZ DE LA CRUZ, LIC. GEORGINA DEL
DEL ANGEL GAVIÑO: Tres tristes tigres . . . . . . . . . . . . 267

HISTORIA
PROFR.ISRAEL CAVAZOS GARZA: Haciendas y ganados.en el Nuevo
Reino de León -siglos XVII y XVIII- . . . . . . . . . . . . . . .

441

MANUEL CEBALLOS RAMIREZ: Estados Unidos en la
historiografía católica mexicana: la interpretación del siglo XIX . .

463

DR.
SECCIÓN TERCERA
LIC.

CIENCIAS SOCIALES
LIC.

ERNESTO DE LA TORRE VILLAR: El deceso de Felipe II, sus

repercuciones en Nueva España . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 471

RICARDO C. VILLARREAL ARRAMBIDE: Las ciencias sociales

y el problema de valores . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .

283

LIC.

JESUS CANAL:FS RUIZ: Don Benito Juárez y Cantabria . . . . . 497

DR.

GABRIEL VARGAS LOZANO: Fin de la historia .

295

DR.

DR. JOSE MARIA MURIA: Iglesia y Estado en Jalisco durante la

LIC.

RENE VILLARREAL: La globalización económica . . . . . . . . 313

DR.

FREDDY MARIÑEZ NAVARRO: El caso del estado distribuidor

República Restaurada y el Porfiriato . . . . . . . . . . . . . . . . . 509
LIC.

TOMAS MENDIRICHAGA CUEVA: El barrio antiguo de

Monterrey
Venezolano: o cómo el petróleo no fue sembrado . . . . . . . . . . . 329

LIC.

.... .. . . . . . . . . . . . . .... .. . . . . . . 521

MARIO CERUTII: Gran propiedad y organización de la

Agricultura en el norte de México . . . . . . . . . . . . . . .
DR.

Monismo, Relativismo,
Pluralismo; Isaiah, Berlín y la filosofía de la cultura . . . . . . . . 347

539

MARIO TEOOORO RAMIREZ:

MTRO. MIGUEL DE LA TORRE GAMBOA: Algunas claves interpretativas

LIC.

JORGE SADA ORTEGA: Dioses, abejas y tributos en el México

Antiguo, presencia y persistencia de elementos de religión
prehispánica . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 559

sobre la nueva situación social como marco de referencia para la
interpretación de los cambios en educación superior . . . . . . . . . 371
8
9

�SECCIÓN QUINTA
COMENTARIOS Y RESEÑAS

El pensamiento del Padre Ismael Quiles, S./., Dr, Agustín Basave Femández
del Valle, 575. -Educar dudadanos, Dr, Agustín Basave Fernández del
Valle, 581. -El choque de dvilizadones y la reconfiguradón del orden mundial,
Dr. Ricardo Miguel Flores, 585. -Vascos, agricultura y empresa en México,
Profr. Israel Cavazos, 591. --Va'dove ti porta il cuore, Lic. Angélica
Hemández Viera, 599. --Aprender como aprender, J:;.ic. Rosa Adriana Cantú
Ortiz, 603. -La identidad, Lic. Aurelio Hemández Lerma, 605. --Las
preguntas de la vida, Lic. Francisco Javier Rosales, 609. -Pensamiento crítico
y creativo, Lic. Miguel Angel Domínguez Gálvez, 613. -Everyday Spelling,
Lic. Silvia Marcela Salinas Chávez, 619.
-Manual de traducdón
inglés/castellano, Lic. Eduardo Carmona Rodríguez, 623. -Trnaslation into
the second language, Lic. Eva Patricia Puente Montoya, 627. -Política,
cultura y educadón, H. Martell, 631.

Sección Primera

FILOSOFIA

10

�FENOMENOLOGÍA IDEO-EXISTENCIAL EN LA TEORÍA DE LA
HABENCIA
Profr. Dr. Phi!., Dir. Jur. Agustín Basave Femández del Valle
Presidente de la Sociedad Mexicana de Filosofia, Director del
Centro de Estudios Humanísticos de la Universidad
Autónoma de Nuevo León

Contra lo que afirma Lyotard de que la fenomenología no puede ser
definida y «que sólo se puede precisar el sentido de "ese movimiento", de
"ese estilo", si se le asume desde el interior, haciendo propia la interrogación
que encierra», 1 yo pienso que la fenomenología es definible y se ha definido
con toda precisión: la fenomenología es la ciencia eidética que describe la
esencia de la conciencia pura. Husserl hace suya una viva aspiración de la
Filosofia: constituir una ciencia fundamental sin supuestos. Busca un punto
de partida indubitable y absoluto. El "fenómeno" es lo que se nos da tal y
como se nos da o aparece. No supone nóumeno detrás del fenómeno. La
"presencia" de entes, del hecho desnudo, está antes de toda interpretación o
explicación del mismo. Toda explicación supone principios desde los cuales
se realiza. La Ciencia Fundamental no supone nada, carece de supuestos. Se
atiene al dato -no exclusivamente sensible- libre de pre-juicios. "Zurück zu
den Sachen sebst" (vuelta a las cosas mismas), rez.a el lema de la escuela de
fenomenológica. Su método describe, inventaría lo que se nos presenta sin
pre-juicios ni interpretaciones previas. Describe las esencias de la conciencia
pura. Las cosas, los objetos en general, se nos dan por intermedio de modos
de conciencias. La dirección espontánea es directa, pero cabe interesarse por
los modos de conciencia -en la actitud refleja o reflexiva- a través de los
cuales se nos dan objetos. La reflexión fenomenológica, a diferencia de la
reflexión natural, se dirige a sus propios modos de conciencia y en ellos se
establece, desinteresándose por completo de toda instancia objetiva, estamos
en la inmanencia de un sujeto que no cuestiona la realidad trascendente, que
la pone "entre paréntesis". El mundo queda "suspendido" mediante esta
epojé o reducción fenomenológica de la realidad trascendente. El ámbito así
demarcado por la epojé -el flujo puro de la vivencia- es lo que Husserl
denomina la conciencia pura. Una ciencia fundamental puede manejarse con
datos empíricos y variables. Versa sobre esencias universales y permanentes.
Estas esencias no tienen la forma de realidad de ser real o individual porque
son intemporales, universales, con identidad numérica permanente,
inalterables y a priori. La cognoscibilidad de las esencias, sin desestimar la
intervención del pensamiento, se nos da por medio de la intuición eidética
Wesenschau. Hay una prioridad lógica de las ciencias eidéticas sobre las
ciencias fácticas.
La intencionalidad -un concepto de origen escolástico que Husserl
tomó de Brentano- constituye el carácter fundamental de la conciencia.
13

�Mientras los fenómenos fisicos están, por así decirlo, centrados en sí
mismos, los fenómenos psíquicos se caracterizan por estar siempre
proyectados hacia algo, hacia un objeto. La conciencia es siempre
"conciencia de". El objeto intencional del pensamiento -contenido del
pensar- es un objeto inmanente del pensar (lo pensado), diferente de la cosa
real. En la estructura de una vivencia intencional encontramos
invariablemente tres elementos: 1) /o entitativo (lo trascendente), 2) lo
noético y 3) lo noemático. Entre el objeto como trascendencia (lo entitativo)
y los datos organizados que nos suministran los sentidos (noésis) se
encuentra el objeto mentado en la vivencia respectiva: el noema. El noema
carece de existencia real, como el objeto exterior, está en el ámbito
puramente ideal, intencional. El noema, objetividad inmanente en el sujeto,
no es un conjunto de sensaciones variables, sino un correlato intencional del
objeto. En tanto la nóesis es variable, episódica, incompleta, el noema es la
esencia invariable, completa. Trátase del correlato intencional del objeto.
Más allá de las vivencias puras está el yo puro, el fenomenológicamente
reducido que no es una vivencia entre otras vivencias, sino el núcleo que
soporta y vive las vivencias; el centro de los cambios vivenciales que sufre
una especie de incrementación histórica por la experiencia. El método
filosófico de Husserl desemboca en una filosofia idealista, que no comparten
algunos de sus discípulos. La métodica puesta entre paréntesis de toda
trascendencia, con el fin de conseguir datos intuitivos de seguridad absoluta,
está antes de la disyuntiva entre realismo e idealismo. Pero la reducción es
también -y aquí está lo grave- reducción de la realidad a los modos de la
conciencia pura. La realidad es de tal manera, y no de otra, porque el sistema
de mis modos de conciencia es así y no de otro modo. En su obra Ideas
relativas a una fenomenología pura y unafilosofiafenomenológica, Edmund
Husserl produce afirmaciones idealistas que podríamos sinte~ e~ dos
vertientes: 1) no existen objetos que no estén afectados por la conc1enc1a, 2)
el ámbito espacio-temporal tiene sólo un ser para una conciencia, e~_ una
mera constitución intencional de la conciencia pura. En una de sus últimas
obras, Lógica formal y Lógica trascendental, Husserl nos llega a decir qu~ la
conciencia pura es "el único ser absoluto indi~cutible". Ya en 1~ introdu~c1ón
de su libro Ideas relativas a una fenomenologia pura y una fimtud filosofica,
Husserl nos aclara que la fenomenología -ciencia fundamental de la
filosofia- "es una ciencia esencialmente nueva, alejada del pensar natural".2
y líneas adelante, nos advierte que el método de "reducciones
fenomenológicas" acabará "ganando el libre horizonte de los fenómenos
3
purificados "trascendentalmente". ~a ciencia_ eidética quie~~ lleg:';
exclusivamente a conocimientos esenciales y no fiJar, en absoluto, hechos .
Los fenómenos de la fenomenología trascendental los caracteriza como
irreales: «todas las "vivencias" trascendentalmente purificadas son
4
irrealidades, exentas de toda inserción en el mundo real».
14

La fenomenología de Husserl se ha mostrado notablemente fecundada
por lo que atañe a su método. Casi todos los filósofos de mi generación
hemos usado de una manera o de otra el método fenomenológico, porque
describir está más cerca del "dejarse determinar por las cosas mismas" y
porque nos asegura un punto de partida absoluto. Admiro en Husserl su
critica del escepticismo bajo todas sus formas modernas y bajo todos sus
ropajes contemporáneos. Haber rebatido enérgicamente ese escepticismo
corrosivo en el pensamiento de la post-modernidad, constituye una de sus
grandes hazañas. Pero debo decir que no comparto el idealismo del último
Husserl. Ciertamente comparto con el creador de la escuela fenomenológica
que la idea de la verdad, con toda su conciencia objetiva, es independiente
del sujeto cognosente. Mi camino se separa del de Edmund Husserl en la
pesquisa sobre el principio y criterio de toda verdad. Toda verdad de la cual
podemos hacemos partícipes, brota del Ser fundamental y fundamentante, de
la Suprema Realidad irrespectiva. El fundamento de la totalidad de cuanto
hay en el ámbito finito -que yo denomino habencia- es Dios mismo. La
Teoría del Conocimiento -que los filósofos modernos colocan en el
principio como justificativa de todo lo demás- es una parte de la Teoría
general de la habencia que abarca todas las disciplinas filosóficas. Mientras
que para Husserl la pregunta principal es: ¿Cómo se constituye el mundo
para una conciencia (Bewsstein) examinada o examinable en la inmanencia?,
para nosotros la pesquisa exigente de verdad y de ultimidades no puede
descansar sino en Dios mismo. Como sustento una filosofía e~océntrica.
Concuerdo plenamente con Edith Stein5 cuando afirma: "Esta es la
contraposición más aguda entre la fenomenología trascendental y la Filosofía
católica; en un lado una orientación teocéntrica, en el otro egocéntrica. No
convence esa visión aparentemente inmediata de verdades eternas en un
cielo ediético que parece, por su estricta "inmediatez", estar reservado a los
espíritus bienaventurados". No ignoramos la fatigosa y rigurosa elaboración
intelectual de las "intelecciones" (Einischten) husserlianas. Admiro el
método fenomenológico con su fino y penetrante análisis de las vivencias
perceptivas, pero no puedo quedarme en él, porque postulo una
fenomenología ideo-existencial dentro de una teoría de habencia.

En 1957 publiqué la primera edición de mi Filosofia del Hombre.
Advertí desde esa época la necesidad de una sólida fundamentación para
todos los análisis fenomenológicos: « Mi propósito fundamental - afirmé en
esa obra- ha sido el de ofrecer las bases y las lineas directrices de una
metafísica del hombre concebida como prolegómeno de toda fenomenología
existensiva; pues aunque abundan los análisis fenomenológicos - agudos y
penetrantes- sobre el hombre, échase de menos una antroposofia metafisica
6
que pueda servirles de fundamento y de guía ». Después de esa obra de
antropología filosófica he publicado un Tratado de Metafísica - Teoría de la
Habencia-, que trasciende la vieja metafisica del ser y amplía el horizonte
15

�de la metafísica misma. El "hay", en el campo de la habencia está antes que
el "ser-tal", que la taleidad de la cosa. El campo de la habencia abarca no tan
sólo la cosa real sino también el ente ideal, la posibilidad, la normatividad y
el ente ficticio. La habencia es un conjunto indiscriminado de todo lo habido
y por haber, la forma general de presentarse el ser del ente, el no-ser-relativo
y la posibilidad, la estructura de ofrecimiento primordial. La habencia no es
la esencia, ni la unidad estructural de la cosa, sino el modo primario de
entrar en presentación dentro de contexto. La habencia es ofertividad
contextual, presencia plural e ilimitada. El ser es la primera epifanía de la
habencia, la presentidad situacional, respectiva del "hay". La habencia es
simpática, consistente, primigenia. No está circunscrita a la presencia. Por
eso puedo decir: Hay, hubo, habrá, habría. El ente es la unidad estructural
de la cosa que es. El ser del ente se manifiesta en la hab,encia.
·
El error de la metafisica occidental, del cual no escapa Heidegger, es
el haber substantivado el ser en abstracto, en vez de haber ido más allá de
todo ente finito, dentro del horizonte de la habencia, hasta el último
fundamento de todo ser y de la misma habencia, entendida como ofertividad
contextual. como presencia sintáctica plwal e ilimitada, como urdimbre
omnienglobante de entes reales, entes ideales, entes posibles, normas,
valores y entes ficticios con todas sus relaciones, implicaciones,
complicaciones y confluencias.
El "Hay Dios" es más originario que "Hay Ser" y que el "Hay ente".
Porque Dios es el que hace que haya. Dios es el fundam~nto de ~a
metafísica y, por consiguiente, no es ya un puro problema metafísico. Es mas
originario de suyo. Pero el hombre parte de la res sensibilis visibilis y desde
ese punto de partida se pregunta por el principio del universo, por el
principio de sí mismo y por el principio de todo. ¿Cuál es el principio de
todo? Esta pregunta parte del supuesto de que hay un todo. En
consecuencia, quien formula la pregunta está instalado en la realidad, más
aún en el todo cuanto hay -que nosotros denominamos habencia- desde
donde interroga por el principio de todo. Sólo en el horizonte de la habencia
le es comunicado el ser de los entes, la realidad en su conjunto -y por tanto,
también su propia realidad-, aunque se trate de un saber problemático. La
metafísica se asegura su propio suelo luchando por sus propios principios.
La habencia es -según mi propia tesis- el inmovible cimiento que soporta la
metafisica y la ciencia del hombre. El ente que tiene ser es limitado por
esencia. Por vía causal arribamos al ser sin más, no limitado. Pero entiéndase
bien que el ser intramundano sólo existe en los ent~s. Y los entes e~tán en la
habencia. Luego, la metafísica debe tener por obJeto no el estudio de los
entes que son de esta o de otra manera, de las realida?e~ múltip~es Y ~picas,
sino de la habencia en cuanto tal. La fenomenologia ideo-eX1stencial que
propongo está apoyada, también, en el inmovible cimiento de la habencia,
16

de la totalidad en cuanto hay en el ámbito finito. La totalidad de cuanto hay
-y no simplemente de lo real- en extensión y comprensión, considerada
como habencia, es el objeto de la nueva metafisica: Teoría de la habencia en
cuanto habencia. La metafísica recibe el "de dónde" y el "hacia dónde" de
su preguntar por la habencia, es decir, por todo cuanto hay. Todo preguntar e
interrogar actual proviene de que el hombre, "Animal insecurum", tiene que
preguntar para saber a qué atenerse. Al tomar conciencia de que pregunta por
la realidad, por lo eidético y por la habencia que incluye el ámbito eidético
husserliana. ¿Si no estuviese instalado en la totalidad de cuanto hay, cómo
podría preguntar por ella? Algo sabe de la habencia si pregunta por ella. Un
saber atemático, pre-científico, pre-filosófico, pero un saber que es también
un sabor, un hombre finito pregunta siempre. Un ser infinito no necesita
preguntar, si el hombre puede ponerse en presencia del todo, es porque el
objeto de su inteligencia es la realidad, la habencia. La fenomenolo~a
clásica realiza, con las reducciones fenomenológicas, un tremendo sacrificio
de la realidad que no estamos dispuestos a aceptar. El hombre está presente
a la habencia no sólo como parte de la misma y tomando parte en su
realidad, como las restantes cos~s, sino también como conocedor de esencias
y de todo cuanto hay o de la realidad del todo.
Lo omnienglobante ofrece vertientes fundamentales: a) naturaleza,
b) cultura, c) persona, d) pautas valiosas.
La habencia tiene sus principios peculiares: 1) Principio de
presencia: todo cuanto hay está de algún modo presente; 2) principio de
participación: inclusión de las partes en el todo por una vinculación
espacio-temporal, y entes que son en la medida que se parecen parcialmente
al Ser Absoluto; 3) principio de sentido: todo cuanto hay es pensable con
disposición tendencial y conexa; 4) Principio de contexto: todo cuanto hay
se ofrece en un marco lógico y en marco existencial; 5) principio de
sintaxis: todo cuanto hay se presenta articulado en función de algo. Los
primeros principios de la habencia que acabo de enunciar, y que creo haber
descubierto, son principios metafisicos antes que lógicos. Sobre estos cinco
principios se dan y operan los principios lógicos supremos. No hay esencia
del ser en cuanto ser sustantivado. Nadie ha podido hablar de los atributos
del ser, porque no los tiene. Ahora bien, sin atributos nos cabe edificar una
ciencia real del ser. El más universal de los conceptos es el más vacío, el
que tiene lógicamente menos comprensión. Ni Aristóteles ni los metafisicos
posteriores nos han dicho qué es el ser. Los trascendentales no contribuyen,
en lo más mínimo, a resolver la cuestión de lo qué sea ser. Si nos queremos
elevar a una teoría pura del ser en cuanto ser nos veríamos impedidos de
incluir en las diversidades reales, concretas. O bien esa teoría unitaria se
quebraría en un número creciente e ilimitado de formas, modos, tipos,
géneros, especies, clases, grupos, que se van desvelando en la habencia.
17

�Dios y los entes intramundanos no pueden pertenecer a un mismo género,
Dios no pertenece a ningún género ontológico, está más allá de todo género
y de toda ontología humana.
La intuición de la totalidad de cuanto hay nos produce una
certidumbre vital directa e i"ecusable. En las partes intuyo el todo. Si
existen partes, no puede dejar de haber un todo. Y este todo se me presenta
como mutable, contingente finito. El problema de Dios es, a la vez, el oculto
resorte y el coronamiento de esta búsqueda de la habencia.
No podemos quedamos en puras definiciones fenomenológicas sin
trasponer sistemáticamente en el plano conceptual los resultados de estas
descripciones. Tampoco podemos encarni7MllOS con la finitud humana y
quedarnos en el lado sombrío de la existencia. No todo se reduce a un mundo
reducido a la existencia como la formal relación de liberarse. ¿Dónde
quedaría todo verdadero valor y todo verdadero sentido? Falta, además, un
punto de arranque para una filosofia de la naturalez.a, para el mundo
espiritual articulado del hombre. En la cultura no podemos confundir
esencia y existencia para reducirlos al existencial puro, a la tensión continua.
Podemos concebir una nada relativa, un no ser, pero nunca una nada
absoluta y "un ser con nada" en donde el ser y la nada dejan de oponerse.

fenomen?logía de la intersubjetividad y una fenomenología de la libertad y
del destlno ,h~ano. .Por eso propongo una nueva fenomenología: la
fenomenologza 1deo-ex1stencial dentro de la habencia.

Notas bibliográficas
1

f

ean-Franc;ois Lyotard, La fenomenología, Editorial Universitaria de Buenos Aires 1960
pag. 5
'
'
2

Edmdund Husserl Ideas relativas a una fenomenología pura y una filosofia fenomenolóaica
0
Fon o de Cultura Económica, México, 1949, pág. 9.
'
3

ldem, pág 9.

4

ldem, pág. 11.

5

Stein, La fenomenología de Husserl y la filosoi:a de Santo
n·Edith
'l
F'l :r.
,
'.I' '
,a ogo I oso,,co, num. 17 mayo/agosto, 1990, Madrid, pág. 159.
6

·
quino en

•

Agu~tí~ Basave_Femández d~l V., Filosofia del Hombre, pag. 16, Editorial Fondo de Cultura
Economtca, MéXIco-Buenos Aires, 1957, pág. 16.

Dentro de mi campo trascendental nunca lograré llegar a la plena
evidencia de la totalidad de cuanto hay. Pero la extravasación de la realidad,
de la totalidad de cuanto hay en el ámbito finito (habencia), me produce una
incertidumbre vital directa. No es la habencia la que está en mi campo
trascendental, es mi campo trascendental el que está en la habencia. La
totalidad de cuanto hay en el ámbito finito abarcando el tiempo, el otro y su
unidad en historia, no pueden ser reducidos a mi "campo trascendental", a
una conciencia pura.
Aunque jamás se exprese de manera exhaustiva la totalidad integral de
cuanto hay en el ámbito finito, porque nunca podremos hacer un inventario
de la habencia, no perdamos de vista que sólo 1a razón habencial con hambre
de saber fundamental o teleológico puede explorar la urdimbre
omnienglobante de entes reales, de entes ideales, de valores, de normas, y de
posibilidades. Está muy bien evitar las fugas de la realidad, desechar las
estructuras conceptuales extrañas al mundo, pero no podemos quedarnos en
una fenomenología existentiva carente de base en la óntica antropológica y
en la habencia. De otra suerte estaríamos ante saberes puramente
mostratorios, descriptivos, inventariables. . . Tras la fenomenología de
esencias y después de la fenomenología existencial está la parte más
significativa de la razón humana: la reflexión metafisica. Sobre esta base
resultan muy aprovechables una fenomenología del conocimiento, una
19
18

Thomas de A

�EL BIEN COMÚN: NOCIÓN ANALÓGICA Y PROYECCIÓN SOCIAL
Notas para una comprensión fundamental

Dr. Ricardo Miguel Flores
Centro de Estudios Humanísticos - UANL
ITESM - Campus Monterrey
l. Noción preliminar
La noción de bien común es una noc1on dotada de relativa
complejidad, en la que se pueden advertir distintos aspectos que dan lugar a
diversas caracterizaciones, y aún definiciones, si bien todas convergen en un
mismo núcleo esencial.
Dice Santo Tomás en la Suma contra los Gentiles' : «Bueno es
aquello que todos apetecen, como dice atinadamente el Filósofo al introducir
la Ética, libro 1, cap. 1. Y todos desean estar en acto, según su naturaleza;
lo cual se muestra, por ejemplo, en el hecho de que naturalmente todos
rehúyen su corrupción. Y el ser en acto implica la razón de bien. Por
consiguiente, cuando uno está privado del acto, y queda sólo en potencia,
entonces se dice que hay un mal, lo cual se opone al bien, como explica el
Filósofo en la Metafisica, libro 9, cap. 10».
Y más adelante agrega: «Y corresponde a la noción de bien el ser
apetecible y ser el fin por el cual obre el agente; por tal motivo, se dice que
el bien tiende a difundir su ser»2• El hecho es que si bien se considera que la
noción de "bien", por su naturaleza simple y originaria no admite definición,
sí es posible analizar todo el contenido nocional de la expresión "bueno"
cada vez que la predicamos de un ser. Debemos procurar encontrar la 'razón
formal' que le da su especificidad a "bien", y que debe considerarse el
principio fontal de las significaciones derivadas o análogas que se presentan.
Dice también Santo Tomás: «Cualquier cosa se dice buena en cuanto
es perfecta: y es así como resulta apetecible»3. «Una cosa es perfecta en
cuanto está en acto»4 ( de lo cual se deriva que será defectuosa en cuanto esté ·
en potencia o carezca de ser), y complementa: «Todo ser en cuanto es, es
bueno»5• Colocados en el plano de los seres limitados, podemos decir que el
bien puede designar tres cosas: la perfección que se anhela, y de la cual se
carece, el sujeto que posee esa perfección -y que resulta bueno en cuanto la
posee- y el sujeto que está en potencia para alcanzarla.
Es esta última perfección a la que se puede considerar «bien&gt;&gt; en
sentido pleno, y es alcanzada por la operación mediante la que se pasa de la
potencia al acto, y por lo tanto no viene dada en la criatura con el ser
21

�substancial. De ahí que, como afirma Santo Tomás en la Suma Contra los
Gentiles6: «La operación propia de cualquier cosa es su fin, ya que se trata
de su segunda perfección;
por ello es virtuoso y bueno cuando
correctamente se relaciona con dicha operación». Ahora bien, como
sabemos, hay dos clases de operación: la transeúnte o trascendente y la
inmanente, de las cuales, es esta última la que propiamente perfecciona al
ser. Oigamos lo que al respecto dice el distinguido filósofo argentino
Alberto Caturelli: «Así como nada opera sino en cuanto está en acto, la
operación misma es el acto último del que opera (operatio est ultimus actus
operandis). Lo cual equivale a decir que la operación es la última perfección
de quien opera. El sujeto de la operación -el hombre- es precisamente tal, en
acto, por la forma que le confiere el se~ absolutamente; de modo que, ante
todo, el ser del operante participa del acto primero de todos los actos que es
el ser (esse) y, consiguientemente, su operación (y todas las operaciones
sucesivas) es acto o perfección de tal ente (agente); de modo que esta
potencia de operar (acto primero) es la causa-agente de la operación misma
( acto segundo) de tal ente; lo que, en última instancia, depende del acto
originario del ser participado en el ente. Así se comprende por qué no
solamente todo ente obra en cuanto está en acto (de ser) sino que el modo de
obrar de un ente se sigue del modo de ser del mismo ente (S. Th., l, 89, l)». 7
Más adelante afirma: «La acción inmanente (de in-manens del verbo
manere, permanecer en) no produce un efecto exterior y, por eso,
propiamente no consiste en el ejercicio de la causalidad; en ese sentido, si
no hay un algo por ella producido, es decir, un término distinto de la misma
acción, es claro que perfecciona a la operación y, en el fondo, al agente. Por
eso se ha dicho con verdad que la acción inmanente no pertenece al
predicamento "acción" sino a la cualidad desde el momento que perfecciona
al sujeto. El mejor ejemplo de la acción inmanente es el entender o el querer
que permanecen en sí mismos y no son causas eficientes de un efecto
extrinseco; en realidad, la actividad del pensar no "produce" su objeto -la
verdad- sino que la descubre en la interioridad y la contempla». 8
El hecho es que en primer término se denomina «bien» a aquello que
perfecciona a un ser bajo el modo de fin; la idea del bien, . fundado
materialmente y coincidente con el ser real de las cosas, es este tmsmo ser,
en cuanto expresa la perfección en sí misma y en cuanto perfectivo de otros.
Expresa Teófilo Urdánoz, siguiendo a Santo Tomás, que todo ser, en tanto
que .tal, contiene un acto, y todo acto es una cierta perfección; de ahí que
toda cosa es buena según que es perfecta, como señala Santo Tomás con
insistencia. Así conceptuada, la bondad viene a ser la perfección, el grado
especial o título de nobleza de la misma en los seres.

Claro está que es posible determinar un signo adicional de bondad

22

íntimamente ligado con el anterior, que es el ser apetecido por todos, de
suerte que el bien, en esta línea de sentido, mientras más se extienda a más
seres, será aún mejor. Esto sin olvidar que la razón principal de bien está en
la perfección misma, y sólo de manera derivada en los demás sentidos
indicados.
Existe, además, la noción de bien particular, y la de bien universal,
siendo esto último aquello que es bueno por sí mismo y por esencia, siendo
entonces los bienes particulares buenos por participación. Esta última
noción de participación requerirá, a su vez, algunas precisiones, las cuales,
junto con las que hasta aquí llevamos establecidas, constituyen un basamento
indispensable a fin de cimentar con solidez el concepto de "bien común",
objeto del presente estudio.

2. Bien común y participación: noción general y analógica

En un sentido material·o cuantitativo, participar es tomar una parte de
un todo, y supone que un todo cuantitativo es dividido en partes entre
diversos participantes. Se trata de la división de un todo anterior en diversas
fracciones o partes constitutivas, y de una cierta relación de los participantes.
En rigor, este sentido cuantitativo es derivado y secundario, debido a que
cada participante no entra en comunidad más que_por la porción que recibe,
y sólo hay participación en el acto mismo de la división; la parte tomada
excluye necesariamente a las demás, y es supuesta la destrucción del todo
como tal. Todo esto es característico de los objetos materiales, afectados de
cantidad.
En el lenguaje común es dable encontrar varios usos de la palabra
"participar" que incluyen un contenido más rico y diversificado, como
pueden ser -en las relaciones interpersonales- un propósito o fin común,
unidad de sentimientos, cooperación con los demás, y otros por el estilo.
Asimismo, como bien indica Carlos Cardona, también es posible encontrar
un sentido transitivo del verbo mencionado, en ciertos casos de aspectos
inmateriales, como comunicar una noticia. Aquí - a contrario sensu del caso
de los objetos materiales- no sólo no hay destrucción o división de un todo
previo, sino que el bien participado sufre un incremento (así como el mal
participado constituye un decremento).
Así como la idea de bien, como fin y objetivo, se impone en todo
obrar voluntario del hombre singular, así también se presenta la idea de un
bien común en el obrar solidario y comunitario de los individuos, al unirse
éstos y actuar con su esencial sentido y tendencia de sociabilidad.
Corresponde el bien común en la vida y actividad de los grupos sociales,

23

�exactamente al bien privado en la vida y actividad ética de la persona
individual; sus funciones son enteramente equivalentes.

misma forma que todas aquellas asociaciones, a su vez, quedan incorporadas
como miembros orgánicos dentro del Estado.

De esta suerte, al surgir la noción de bien común, aparece como una
categoría nueva de bien, propia de lo social, al decir de Urdánoz.9 Son
características esenciales suyas la "unidad, puesto que es meta y aspiración
única, igual para todos los individuos, y la universalidad o totalidad, por el
hecho de ser un bien común que engloba los bienes de todos los individuos;
social, no puramente personal; público, no privado". 10

Santo Tomás de Aquino es sumamente cuidadoso al distinguir en el
bonum ordinis universi un doble aspecto; esta distinción permite al
Aquinate justamente salvar el principio de analogía en materia de bien
común. Presenta por un lado el bien del orden universal como bien
trascendente o separado -bien divino--, o como orden o bien inmanente del
universo mismo. En este segundo sentido se trata de un fin intermedio, «ya
que el universo entero, con todos los seres de él, sólo puede ordenarse al fin
último que es Dios, bien separado y trascendente»12• El bien inmanente del
universo no puede ser fin último de las personas humanas, aunque éstas
formen parte del todo que es el universo, ya que el hombre, por su propia
naturaleza, sólo puede ordenarse a Dios, bien infinito, como fin último.

El hombre tiene múltiples necesidades que le llevan a agruparse en
diversas formas de sociedades, según las distintas modalidades que revisten
aquéllas: van desde la sociedad familiar - la más natural y cercana- hasta la
sociedad perfecta: el Estado (en el plano temporal) y la Iglesia (en el orden
sobrenatural), pasando por las sociedades y asociaciones libres;
encontraríase por último, la "sociedad universal de la humanidad entera"
(Urdánoz), o la sociedad trascendente, el universo creado por Dios.
Todas las sociedades mencionadas poseen su correspondiente bien
común, que a su vez actúa como primer principio impulsor motor de la
constitución de las mismas y principio directriz de las actividades de sus
miembros, erigiéndose a la vez en causa final de dichas sociedades. Sin la
cooperación de los demás, no le es posible alcanzar al hombre los bienes que
a través de ellos le resultan asequibles. De todo ello resulta con claridad
que la de bien común es una noción analógica, que tiene diversas
concreciones en las distintas sociedades en que se realiza, y que a la vez es
una totalidad o concepto análogo respecto de los bienes particulares en él
contenidos. De acuerdo a Teófilo Urdánoz «los grados fundamentales de la
primera analogía serán: primero, todas las formas del bien común imperfecto
referentes a las sociedades imperfectas u organizaciones sociales inferiores a
la sociedad política: de la sociedad familiar, corporaciones municipales o
provinciales y asociaciones libres antes citadas. Otro, el bien común
temporal, o bien humano completo de la sociedad perfecta, que es el Estado;
el bien común natural de la humanidad entera, el bien común sobrenatural de
la Iglesia, el bien común inmanente de todo el universo; por fin, el Bien
común trascendente, que es el Bien divino». 11
Luego entonces, resulta ser el analogado más propio el bien común
perfecto de la sociedad civil que a su vez, de acuerdo al autor últimamente
citado, se constituye en objeto inmediato de las ciencias ético-sociales y
políticas, bien entendidas. Las demás realizaciones del bien común -bienes
comunes inferiores de las sociedades imperfectas, bien común familiar,
profesional, etc.- quedan englobadas o incorporadas en el bien común
superior de la sociedad perfecta, como particularidades del mismo, de la

24

Urdánoz añade a lo anterior, extrayendo consecuencias de las
premisas de Tomás de Aquino, que existen suficientes razones para
,distinguir y delimitar, respecto del bien general del universo, el bien común
natural, esto es, el bien común de la humanidad. Ésta habrá de ser
necesariamente una categoría superior a todas las formas contingentes de
bien común histórico-políticas dadas, y será elemento indispensable
justamente para marcar normas y pautas a efecto de la estructuración
efectiva de la comunidad internacional y a fin de orientar la vertebración del
derecho internacional.
Por otro lado, no podemos perder de vista la clásica división entre
bien honesto --que tiene razón de fin, aunque no último, pero se subordina a
éste-, y bien útil - su bondad, llamada utilidad, sólo viene dada en orden a
cierto fin y su participación de bien es realmente mínima; simplemente
conduce a la participación de la bondad de otros bienes. Resulta de todo lo
hasta aquí expuesto que usamos la expresión "bienes" en un sentido análogo,
denotando cierta proporción en cuanto a la dependencia de los mismos
respecto de un primer principio de bondad, o en función de su ordenación a
un solo fin al que se subordinan.
En el orden creado, todos las creaturas participan del ser, y en esa
medida forman un todo, del cual ellos son partes. Ninguna parte es perfecta
si está separada de su todo, ni el todo puede ser perfecto si se le separa de su
parte principal; ello debido a que, «en el reino del ser, las partes principales
contienen, de modo eminente, la perfección de las menos principales». 13
No es lo mismo poseer todo lo participado que poseerlo totalmente.
Esto último no es posible porque lo participado excede la capacidad del
participante. La naturaleza de la especie, al no poder contener toda su
25

�perfección en un solo individuo, requiere de multiplicarse en una pluralidad.
A esto se le denomina "participación predicamental análoga de la especie" 14 ;
esto es, todos los individuos poseen toda la esencia de la especie, -si bien no
del mismo modo o en el mismo grader- mas no toda su riqueza posible. Así,
todos los individuos de una especie constituyen una totalidad -o comunidad,
en el sentido que venimos indicander- precisamente por la participación que
se da de su común especie.

3. Estructura formal del bien común humano

La sociedad civil (Estado) ha sido definida por Santo Tomás como la
"comunidad perfecta" (en el orden natural) no sometida a ninguna otra en su
ámbito, y su bien común ha sido conceptuado como paradigma y arquetipo
que incorpora toda suerte de bienes. Por otro lado, la sociedad civil, así
concebida, debe proporcionar a sus miembros «todos los recursos necesarios
· · una v1"da humana comp1eta». 15
para v1vrr
Dice Santo Tomás en el Opúsculo sobre el gobierno de los príncipes:
« ... como el hombre vive según la virtud para conseguir otro fin, que es la
felicidad eterna, es necesario que tal fin sea también el de la sociedad, como
lo es de cada individuo. Luego, el fin último de la sociedad no es vivir
juntos conforme a la virtud, sino viviendo juntos conforme a la virtud lograr
la felicidad definitiva. Y si fuese posible llegar a tal fin con las solas fuerzas
naturales, sería necesario que atañese al oficio de rey el ordenar a los
hombres a tal fin; pues suponemos que al rey corresponden las más altas
funciones respecto al régimen de los hombres; pues tanto es más sublime un
régimen cuanto más puede ordenar lo humano a un fin más alto. Y siempre
se encuentra aquel a ~uien corresponde mandar todas las acciones que se
6
ordenan al fin último».
Existe un señalamiento importante por parte del pensar realista en el
sentido de que el bien de la sociedad política no constituye todo el bien del
hombre [Santo Tomás de Aquino de hecho establece una clara distinción de
los dos bienes comunes -espiritual y temporal- y de los gobiernos - humano
y diviner- de ambas sociedades perfectas-Iglesia y Estado].
·
El bien común, en la línea del pensamiento realista, tiene ~ clara
característica de totalidad, mas no cabe entenderlo de un modo colectivo
desde ninguno de sus ángulos, al modo de los diversos mitos totalitarios, a
los cuales se sacrifican los individuos y su propio bien particular. Si no hay
genuino bien particular, tampoco hay verdadero bi~n ~omún. Ello d~b_ido entre otras razones- a que el primero es de suyo difusivo. El colectivismo,
es una mera abstracción del bien común rectamente entendido. El bien

26

común tampoco es una mera adición de bienes particulares, ya que para
Santo Tomás la diferencia entre bien común y bien particular no es una mera
diferencia cuantitativa o de grado, sino que es formal.
A la idea de bien común, pues, sólo cabe encuadrarla «en el marco
especial de un todo o universal análogo, en virtud de las dos notas
fundamentales de la analogía La una, que este universal análogo es un todo
actual, que contiene actualmente, y no sólo en potencia, a todos los
singulares, sin prescindir ni abstraer totalmente de ninguno de ellos y . . .
que este bien común, como cualquier universal análogo, se participa en los
singulares, no en igualdad absoluta, sino en modos diversos de igualdad
proporcional. Por eso adquiere también la categoría de un todo virtual o
potestativo . . . el bien común es comunicado a cada individuo no en todas
sus virtualidades, sino en modos parciales y escalas variables,
17
proporcionalmente a la aptitud funcional y puesto social de los mismos».
En suma, entendemos el bien común como el «conjunto y
sobfeabundancia de bienes particulares, no en forma cum~ativa y de a~ción
aritmética, sino en una dimensión geométrica proporcional. El bien o
suficiencia de cada uno, considerado solidario del bien de los demás. . . no
como una entelequia abstracta, sino como ya distribuído y en parte
comunicado a la multitud del cuerpo social; como bien inmanente de los
individuos singulares e incluyendo todos los bienes de los particulares, con
tal de que estén debidamente proporcionados entre sí. Es el bien de todos,
pero formando unidad de orden; es decir, la coordinación de todos los
.
· gulares». 18
b1enes
sm

4. Ordenación de los individuos al bien común

La ordenación de las personas singulares al bien común de la sociedad
está basada en normas de justicia legal exigibles por el poder público y la
fuerza imperativa del derecho. Ahora bien, la justicia legal, para Santo
Tomás, es virtud general, ya que extiende su radio de acción imperativa a la
operación de todas las virtudes. Para él puede preceptuar obras de fortaleza,
de templanza, de mansedumbre, de paz, de caricia~, de religión y, más
frecuentemente, de justicia interindividual o conmutativa; pero, en t?do ~aso,
se trata de los actos exteriores del hombre, no de los actos mtenores
(principio de exterioridad; el derecho como moral autolimitada).
De acuerdo con Urdánoz, se puede establecer como una ley de
subordinación de los individuos al todo social, que el hombre está obligado a
tender hacia el bien común y procurar y promover este bien de la multitud
en todos sus actos exteriores, de modo tal que subordine a la utilidad común
27

�toda su actuación y obras personales de virtud. Esta preocupación por el
bien común debe ser uno de los deberes primordiales del hombre. Para
Santo Tomás, no es recta la voluntad de quien desea su bien personal sin
referirlo al bien común como a fin.
Santo Tomás enseña que el ·bien común temporal -fin de la actividad
política- debe consistir en la suficiencia perfecta de medios de vida para
toda la multitud, esto es, en la abundancia de bienes -materiales, culturales y
morales-, y en medios de toda clase que los individuos deben encontrar en la
sociedad para su perfección humana y el desarrollo pleno de su personalidad.
«El bien común es un ideal de perfección nunca totalmente realizable,
que señala una meta de progreso indefinido, pero que el Estado debe
constantemente promover y los individuos cooperar a la realización de la
mayor cantidad posible de bienes». 19
_
Desde luego que las diversas clases de bienes aquí comprendidas
deben escalonarse jerárqui.camente en función del valor e importancia de los
mismos en los objetivos de la sociedad. En primer término estarían los
valores morales que el Estado debe promover y defender: el orden, la paz,
la concordia de los ciudadanos, la seguridad política social, la tranquila
convivencia en el orden, etc. Luego estarían -en función de los anterioreslos valo~es y bienes de cultura, los medios de educación y formación
intelectual técnica y científica, el progreso de las ciep.cias y las artes, etc.
Y es así que sólo en un tercer lugar y con carácter instrumental habrán
de señalarse los bienes económicos, y todo lo relativo al bienestar material.
Aun así, es de comprenderse que un buen gobernante se desvele por este
último aspecto, ya que un mínimo de bienestar material es base y condición
indispensable para todos los otros bienes; en ese sentido, se puede
considerar a dichos bienes como "piedra angular" de todo el edificio social.

Hemos efectuado la anterior digresión con el fin de dotar de
fundamento metafisico suficiente la noción de bien común; la idea es
básicamente evidenciar cómo la genuina concepción del pensar realista está
provista de un adecuado cimiento, y cómo ésta última es totalmente ajena a
ciertas· interpretaciones materialistas o de otra índole, que desvirtúan o
falsifican la recta doctrina acerca de este principio.
Dentro de esta línea de pensamiento, nunca debemos perder de vista la
perspectiva del último fin. Cualquier consideración de índole finalista que se
efectúe sobre algo que no sea el último fin de todo, debe referirse
necesariamente a dicho último fin, y enseguida, a lo que está más próximo al
mismo. En ese sentido, -y como ya lo hemos señalado líneas arribasabemos que el último fin de todas las cosas es Dios, mientras que el último
fin secundario -participación del otro- viene a ser la perfección del universo.
Pero dentro de este último lo principal es el "universo humano", la
comunidad humana toda que, por supuesto, se compone de hombres
singulares.
En determinados autores de la modernidad -Hobbes, por ejemploaparecen desvinculados, y aun opuestos, individuo y comunidad; ello ha
traído consecuencias funestas en el devenir de la política y de la historia. En
una sana concepción realista, el hombre es concebido como parte de la
comunidad, pero aquí "comunidad" es entendida en un sentido nofragmentado, sino tomándola en toda su generalidad: la comunidad de todos
los hombres y de todo el hombre.
Cuando se admiten estas ilegítimas -por falsas- concepciones, lo que
acontece es que termina afirmándose lo individual hipertrofiado [no otra
cosa es lo que se observa en los autores llamados posmodernistas
-deplorables herederos tardíos de la gnosis empirista e individualista-] hasta
la exacerbación, o, en caso inverso, se afirma exaltadamente la colectividad,
concibiéndola falsamente como sustantiva, a expensas del indíviduo,
prohijando de esta manera toda suerte de totalitarismos.

5. Bien propio y bien común

De acuerdo con esta línea de pensamiento, cabe afirmar que cuando se
busca realmente el bien común, necesariamente se está buscando el bien
propio. Bien propio y bien común no están ni pueden estar desvinculados.
Hay una redistribución o reversión del todo hacia la parte, y por otro lado, la
parte se debe al todo. La parte no puede ser todo lo que debe ser sino en
relación al todo. Hay además una difusión del bien propio que es
consecuencia de la propia perfección, y es mayor la perfección de un ser en
la medida que es causa de bondad para otros. Así, de este modo, el bien de
uno se hace común a muchos, mediante la difusión de la propia acción.
28

Otra cosa que ocurre, es una curiosa combinación de ambas
acentuaciones, en la cual, al concebir -por un artificio conceptual- de una
manera dísociada individuo y persona, queda como resultado una "persona
acomunitaria" con una religiosidad reducida al ámbito de lo "íntimo" y de la
conciencia, y una sociedad en que prevalece lo colectivo y formas
socio-políticas hiperideologizadas.
Hay que dejar bien establecido que si bien el fin de la comunidad
política (Estado) es el fin del hombre en cuanto parte de esa comunidad,

29

�dicho fin comunitario a su vez está subordinado al fin de la comunidad
humana toda, y éste a su vez, al de todo el universo -"comunidad
universal"-; así queda claro que el bien público temporal o bien de la
comunidad política estatal nunca puede ser fin último, sino meramente
subordinado. Hay una jerarquía ordenada de bienes y de fines en la
estructura del ser que el hombre está obligado a respetar.
A nivel de la comunidad humana, el bien común es el fin de las
personas singulares, como el fin del todo es el de cualquiera de sus partes.
Sin embargo de ello, el bien de una persona singular no es el fin de otra, ni
tampoco el de muchas personas singulares, ni aun el del Estado -que,
rectamente entendido, es una parte del todo comunitario-, toda vez que
necesariamente debe tratarse de un genuino bien común, para que éste sea
fin de todas las personas singulares.
Para Santo Tomás de Aquino --es oportuno mencionarlo-- la política es
una parte de la ética, y así aparece con toda nitidez cómo, en su concepción,
el fin de la política no es otro que la felicidad de los hombres que, como bien
sabemos, para él no significa otra cosa que obrar virtuosamente. De esta
suerte, la misión de la política y, más precisamente, del Estado, habrá de ser
el proporcionar los medios legítimos de que dispone a fin de que los
ciudadanos obren el bien y sean virtuosos -fuertes en la realización del bienSe requiere, para que se dé una ordenación virtuosa [recordemos que
virtud es sinónimo de.fuerza] de los hombres entre sí una unión de afecto; se
trata de una amistad que es necesaria para la cooperación --elemento
dinámico del bien común-, fundada en la comunicación de bienes, en la
benevolencia y en la unión producida por amar los mismos bienes. Ello
implica, entre otras cosas, el tener como propio el bien de los demás; cada
quien, de esta manera va logrando su propio fin, así como también el todo
comunitario, que implica el bien de las partes ordenadas, como ya hemos
visto. Hasta aquí este apretado preámbulo metafisico, que juzgamos
indispensable antes de acometer aspectos más específicos y puntuales del
bien común de la comunidad humana, ya en el terreno de la filosofia de la
sociedad y de la filosofia política.

6. Bien común temporal
Ya hemo~ contemplado cómo el bien común no es un mero agregado
cuantitativo, esto es, no es meramente la suma de los bienes individuales.
Lo social posee una entidad supraindividual, aunque no posea un ser
independiente de los individuos; en el análisis del bien común esto se hace
aún más patente. Por el bien común se busca el acrecentamiento del

30

patrimonio común resultante de la recíproca vinculación de las aportaciones
individuales. De lo cual se deriva que necesariamente bien común y bien
individual son de índole diversa, aunque posean un nexo fundamental que
les comunica.
Como bien supraindividual que es, el bien común es entonces una
totalidad a la que se ordena el bien individual de los miembros de una
sociedad como una parte al todo al que pertenece, como lo hemos indicado
ya varias veces.
Ahora bien, visto desde otro ángulo, el bien común también puede ser
conceptualizado como «el conjunto de los supuestos sociales que hacen
posible a los miembros de la sociedad la realización de sus cometidos
20
culturales y vitales en libre actuación».
Hay en definitiva medios que
constituyen partes esenciales del bien común. Entre las fundamentales
tenemos: la legislación u ordenamiento jurídico y las instituciones que lo
garantizan; las instituciones comunitarias que redundan en beneficio
distribuido de todos, como las instituciones de salud, de educaéión; las
.
'
comunicaciones; las instituciones de seguridad y previsión social, y aun las
instituciones que tienen como finalidad la salvaguarda de la existencia de la
sociedad, como puede ser el ejército.
Lo anterior implica consecuentemente que son los individuos y las
sociedades menores o intermedias quienes tienen la obligación de procurar
su propio bien en forma responsable y, mediante ello, contribuir al bien
común del todo. Sin embargo, necesitan hallar para su eficaz actuación la
ayuda supletoria o subsidiaria que a tales efectos requieran. Ello pone de
relieve que el bien común es resultado del despliegue y activación de las
fuerzas personales del hombre individual. De ahí la definición de bien
común temporal dada por Cathrein -citado por Messner- que traemos a
colación: «Conjunto de las condiciones necesarias para que dentro de lo
posible todos los miembros del Estado puedan alcanzar libremente y por sí
21
mismos su auténtica felicidad terrena».
Desde la óptica de la acción, el bien común temporal es la
participación de los individuos y comunidades menores de la sociedad, en
medida proporcional a su aportación, en los bienes que resultan de su
cooperac10n. La sociedad obtiene su plenitud ontológica natural en la
medida en que esplende el bien común, y éste no se realiza sino en la medida
en que existe una ayuda que hace posible la cooperación de todos y que
redunda en su beneficio a efecto de la realización de sus finalidades
esenciales.
Todo lo anterior en ningún momento obsta para considerar que el bien
31

�común debidamente entendido es dinámico, es un estado de la sociedad que
está en evolución constante; no se trata de un orden que pueda quedar fijado
de una vez para siempre, sino que continuamente tiene que tomar una nueva
forma. Ello porque no solamente se transforman, como resultado de la
evolución de. la ciencia y de la técnica, los tipos, modos y entidad de las
aportaciones efectivamente aprontadas por individuos y comunidades, sino
que también existen variaciones sumamente notables en las capacidades, y
aun en la voluntad de colaboración de distintos grupos y estratos sociales;
esto evoluciona con el tiempo. Pero también cambian las exigencias
objetivas del bien común. Piénsese en todo el problema ecológico que,
como problema de bien común, ciertamente no existió en otros tiempos. Se
pueden aducir multitud de otros ejemplos. Para que el bien común sea una
realidad, se requiere necesariamente se den cambios en la forma y medida de
la participación en las respectivas esferas, tanto de los bienes espirituales
como de los materiales.
Son totalmente infundadas las concepciones que presentan tanto el
liberalismo como el socialismo, en el sentido de que el principio del bien
común así como el principio de la justicia que enuncia "a cada uno lo suyo"
carecen de contenido concreto, y no cabe, por ende, deducir nada de los
mismos en función del orden social, y no son útiles .en manera alguna si se
ha de emprender una reforma social.
En realidad, si se piensa en la justicia social, cuya noc1on está
indefectiblemente ligada a la concepción dinámica del bien común, es viable
en un momento dado visualizar con claridad si los distintos grupos y estratos
de una sociedad dada -y a nivel internacional también, desde luego- reciben
la parte de la renta nacional -o mundial- que les corresponde según criterios
de justicia y equidad. No se trata de cómputos exactos; además -ya lo
hemos señalado- el bien común no es un mero agregado de bienes
materiales que habrían de distribuirse. De lo que se trata en orden al bien
común es de la proporcionalidad de la participación en el despliegue del
bienestar material y espiritual, social e históricamente condicionados.
En todo caso, la escala de medida de proporcionalidad se integra, por
una parte, del total de bienes y servicios aportados por una comunidad dada,
en función de los cuales habríase de determinar, considerando las
necesidades humanas condicionadas por el grado de evolución cultural
efectivo, lo que sería el "mínimo vital social"; y por otra, de la contribución
de los distintos grupos sociales en orden a su relevancia para el monto y para
las expectativas futuras de la productividad económico-social en general,
ante la evolución de precios de la economía nacional y mundial. No
podemos entrar aquí en más detalles por rebasar el objeto del presente
escrito.
También puede ser visualizado el bien común y su esencia desde la
32

óptica de su extensión con respecto a los miembros constitutivos de una
sociedad. El bien común, para ser tal, lo ha de ser del todo social, mas
presente en el conjunto de sus miembros. Ello se condice completamente con
lo que hemos venido indicando: el bien común no es fin de sí mismo, sino
que su ser y su fin lo tiene en los miembros de la sociedad y, de esta suerte,
no puede ser concebido desligado de la totalidad de los miembros de la
sociedad, considerados en su unicidad irrepetible.
Mas con todo, en rigor, el bien común visto en toda su extensión e
integralidad se refiere no sólo a los miembros de la sociedad, considerados
individualmente, sino que también comprende a las sociedades miembros
("sociedades intermedias") de una comunidad dada. Realmente, el bien
común de la sociedad total sólo puede alcanzar su plenitud en la me~da de
la realización del bien común de dichas comunidades integrantes.
Desafortunadamente, han prevalecido en tiempos recientes
concepciones que -si bien de signo diverso- coinciden en negar todo lugar,
o al menos lugar suficiente, a dichas comunidades menores. Ni colectivismo
ni individualismo han sido respetuosos de la protección que es debida a las
comunidades miembros, aun las naturales, como la familia. Esto ha incidido
notablemente en los fenómenos de masificación y despersonalización de los
últimos tiempos.
Tanto uno como otro niegan a la persona humana su centralidad y su
pleno valor ontológico. Ambas concepciones la consideran únicamente
como un medio que permite la producción -y acumulación- de mayores
riquezas.
La explotación capitalista -exacerbada con el llamado
"globalismo"- transformó al trabajador en una cosa, en instrumento de
producción. El trabajo humano quedó convertido en un objeto en el
mercado, y ha sido tratado como simple mercancía, quedando a merced de
las fluctuaciones de la oferta y la demanda. En el socialismo soviético -hoy
felizmente derrumbado- las cosas no eran muy diferentes, sólo que en lugar
del mercado, las instancias determinantes eran el Partido y el Estado.
Otro punto de convergencia de ambas concepciones es su fal~amente
pretendida moralidad, en donde se considera que t~~os los m~dios_ son
buenos. Se ha querido sustraer a la economía y a la pohtica de la directriz de
la moral. La Edad Media tuvo el buen tino de no aceptar a estos efectos
separación alguna entre vida privada y . vida pú?lica.
Y~ , con el
mercantilismo, que instituyó la primacía del dinero, casi nada subs1st1a de las
antiguas normas de moralidad que regían la vida económica de hombres y
sociedades. Posteriormente, el individualismo de la Reforma protestante
favoreció la separación entre moral y economía; se propició el que se
convirtiesen en compartimientos estancos a fin de que quedasen
33

�incomunicados. Y la separación largamente gestada llegó a su culminación,
cuando se pretendió que la economía, -como ámbito de la realidad y como
disciplina científica- fuese tratada como una más de las ciencias fisicas. Y
así, al no ser la Física ni moral ni inmoral, se pretendió tendenciosamente
que, al ser la economía "la fisica de los cambios", fuese ésta amoral. Se
quiso constituir un ámbito totalmente autónomo respecto de la Ética, a fin de
que dicha ciencia sólo se ocupase de cuestiones de producción y de mercado.

7. La genuina noción de bien común ante el individualismo liberal y el
colectivismo socialista
Dejaríamos incompleto este estudio si no hiciéramos algunas
consideraciones -adicionales a las ya efectuadas a nivel doctrinal- relativas
~ los sistemas socio-económícos que han prevalecido en nuestro siglo,
mcluyendo en las mismas críticas y comentarios a las tendencias
prevalecientes en el mundo, en este fin de siglo.
Ya antes aludimos en varias ocasiones a que el concepto de "bien
comi'm" en más de una ocasión ha sido tergiversado. Tanto representantes
de las tendencias individualistas como de las colectivistas han pretendido
apropiárselo, cuando así ha convenido a sus propósitos, dada la raigambre y
el prestigio del concepto.
Es así como del lado individualista se ha pretendido que la noción
tomista de "bien común" avala sus tesis desde el momento que dicha noción
no sustenta en manera alguna el igualitarismo, ni las formas de organización
de la sociedad que anulan al individuo o que vulneran sus derechos, lo cual
es verdad, desde luego. Sin embargo, se cuidan mucho de mencionar los
aspectos contenidos en una recta intelección de lo que es "bien común" que
les puedan resultar desfavorables, tales como que las personas nacen con
derechos ~ntre ellos, los económicos- inalienables; que hay obligaciones de
las personas y de los grupos - sobre todo, de los poderosos- para con la
sociedad, concebida como un todo; que, por encima del principio ciertamente legítimo- del derecho de propiedad privada, se ubica el principio
del destino universal de los bienes terrenales, y otros más que les resultan
igualmente adversos.
Hay todo un proceso metafisico (ciertamente involutivo) detrás del
advenimiento del liberalismo laicista y del iluminismo que sustentan al
capitalismo; proceso que analiza magístralmente Alberto Caturelli22 : «El ser
deja de ser la medida de la razón, de la voluntad, de la sensibilidad; en el
proceso que se desarrolla de Occam a Locke y Hume, es la razón "medida"
de la verdad y su origen: racionalismo, voluntarismo y empirismo, aunque
34

puedan parecer contradictorios, en realidad no lo son y provienen de un
origen común: al ser destruida la relación entre el concepto universal y la
forma del ente concreto, nuestra lógica se reduce a un mero juego estéril de
símbolos formales; al escindirse el conocimiento sensible del conocimiento
intelectual, se. destruye la unidad del compuesto humano y se hace posible el
materialismo y la consiguiente negación de la espiritualidad del alma; al ser
plenamente autónoma la voluntad respecto de la inteligencia, se abre paso el
indeterminismo irracional (voluntarismo) que conduce directamente al
fideísmo protestante; al quedar ante nosotros sólo el desnudo hecho
empírico, la metafisica se vuelve imposible.»
Es bien conocido, por otra parte, el nexo que existe entre la ética
protestante -particularmente en su versión calvinista- y el llamado "espíritu
del capitalismo", nexo puesto en evidencia oportunamente por Max Weber
en su conocida tesis. De igual modo, otras vertientes iluministas también
desembocan en el capitalismo: las tesis contractualistas - tanto en la versión
de John Locke como en la de Rousseau se mueven en la misma línea de
sentido.
Resulta ser que para ellos la sociedad es una mera colección o suma
de singulares y el origen absoluto del poder hay que atribuirlo al pueblo, al
no poderse demostrar la existencia de Dios con base en las premisas de sus
respectivos sistemas. Todo ello conlleva a una autosuficiencia del orden
temporal, a un inmanentismo temporalista y a la permanente exaltación de
los valores puramente terrenos. En último análisis - y como lo salienta muy
bien el propio doctor Caturelli- , es en estos últimos elementos citados que
radica el núcleo decisivo de la concepción liberal del mundo y de la vida.
Para Locke, Hume y sus adláteres, el pensamiento se reduce a
sensación y los conceptos a "voces" (el sensualismo se ubica en línea directa
en continuidad con el nominalismo ocammista) o a réplicas de las
impresiones sensibles; la certeza así se indistingue de la mera intuición
inmediata, resultando identificadas verdad y acción práctica (realmente
Marx y William James no hicieron sino extraer consecuencias de premisas
ya establecidas), disponiéndolo todo en una línea de progreso necesario,
unilineal e indefinido (Comte, Jeremy Bentham, James Mill, John. Stuart
Mill). Estas ideas centrales de la Ilustración pretenden convertirse en el
nervio motor del mundo y de la vida en todos los ambientes y soc_iedades
imbuidos de una concepción secularista de la vida.
Hoy día pareciera -después del estrepitoso derrumbe del bloque
soviético- haber triunfado la concepción liberal o neoliberal del mundo y de
la vida; pareciera como si necesariamente todo el mundo debiera adoptar ~ n
bloque y sin matización alguna- el sistema que hoy día parece triunfar e

35

�imponerse a través de los procesos de globalización y modernización
tecnológica acelerados, y que ya no hubiera ninguna otra alternativa viable a
efecto de estructurar y vertebrar las sociedades de nuestros tiempos.
Diversas voces han alertado al respecto; se trata de un espejismo nada
más. No puede ser ni ideal ni definitiva una organización del mundo y de las
sociedades tal que impliquen la muerte por hambre de poblaciones enteras,
la condena a deber eternamente deudas impagables y usureras que gravitan
sobre muchos países, el despojo y saqueo indiscriminado de las materias
primas y recursos naturales de muchas naciones y la correspondiente
manipulación de los respectivos precios, el deterioro constante e irracional
del medio ambiente, etc. Esto jamás podrá ser considerado legítimamente
"bien común".
Ya hemos visto antes cómo una cosa es estar de acuerdo con una
economía de mercado con libertad ordenada (al modo como la propone
Johannes Messner, por ejemplo), y muy otra es propugnar por una economía
liberal o neoliberal sin ulteriores matizaciones. [La llamada 'economía social
de mercado' resulta las más de las veces neoliberalismo y globalismo
recalentados, así como la reciente propuesta de la 'tercera vía' del primer
ministro británico, Anthony Blair.]
En el primer caso estamos ante una ordenación de la sociedad acorde
y compatible con el concepto de "bien común" (y con la doctrina social de la
Iglesia, por cierto), mientras que en el segundo, sólo abusando de las
palabras podría sustentarse tal equívoco.
Ambas posturas concuerdan en que debe haber libertad y debe haber
mercado, cierto; pero mientras para los defensores a ultranza del
neoliberalismo, mercado y libertad son entendidos en un sentido absoluto, y
como principio supremo, para los defensores del genuino bien común,
mercado y libertad son, entiéndase bien, condición necesaria, mas no
suficiente para una certera ordenación de la sociedad y de la economía.
Requiérese además la justa intervención de la autoridad legítimamente
constituida para, precisamente -entre otras cosas-, incidir en las políticas de ·
bien común necesarias en la sociedad. Y éstas incluyen -aunque a los ojos
de los neoliberales resulte sacrílego- medidas concretas de redistribución de
la riqueza, políticas de bienestar social, equidad en la asignación de las
cargas fiscales, y otras.
Asimismo, debe interponer sus buenos oficios, para -en base a
criterios eficaces de justicia y equidad- mediar y dirimir las controversias
que puedan surgir entre capital y trabajo, sin inclinarse previamente en uno u
otro sentido, según vaivenes políticos y modas ideológicas.

El bien común genuino nunca estará presente ahí donde las sociedades
constan de individuos aislados, insolidarios, y que actúan como si carecieran
de vínculos ontológicos entre sí. Tampoco donde se piensa que la propiedad
es meramente una relación entre sujeto y objeto, y no una relación entre
sujetos a propósito de los bienes materiales, relación que por otra parte está
referida necesariamente al todo de la sociedad y a su propio bien común.
Por otro lado, desde posiciones de signo contrario también se ha
intentado manipular la expresión "bien común" a fin de apuntalar regímenes,
partidos o movimientos socialistas, sobre todo en su modalidad
específicamente marxista.
En cuanto a los regímenes, hoy felizmente la mayoría se han
derrumbado. La crisis interna, vuelta inevitable por las contradicciones de la
dialéctica marxista en el plano especulativo -y que han sido evidenciadas
por muchos filósofos, desde Berdiaeff hasta nuestros días- tenían que
estallar necesariamente ~n el plano fáctico algún día. Si el Estado, habida
cuenta de que para Lenin era "el producto y la manifestación del carácter
irreconciliable de las contradicciones de clase", y de que estaba destinado a
desaparecer de acuerdo con las premisas de este sistema, al advenir la
sociedad "homogénea"; y de que, en el mismo contexto, la llamada
"dictadura del proletariado" habría de tener un carácter meramente
transitorio, se evidencia con toda nitidez la absurdidad y la contradicción
interna de dicho sistema al constatar cómo lo que debió ser transitorio se
convirtió en permanente. Lo que surgió fue «un Estado atrozmente
despótico y permanente que viene a mostrar, por sí mismo, que la sociedad
sin clases (y sin Estado) era una utopía irrealizable». 23
Dicho carácter permanente ha servido «para poner en evidencia que,
propiamente hablando, no es ni dictadura ni del proletariado, sino una atroz
tiranía totalitaria no del proletariado sino de un déspota (Lenin, Stalin) o de
24
una nueva clase opresora, propietaria y explotadora, ... ». El hecho es
que dicho sistema no funcionó, se derrumbó estrepitosamente, y llama
poderosamente la atención cómo, fue precisamente por los flancos
económico y tecnológico -que ocupaban un lugar de privilegio en dichos
regímenes- por donde la nave hizo más agua, hasta llegar al hundimiento
total. Ahora esos Estados sobreviven gracias a la ayuda de los bancos y
países occidentales, otrora sus enemigos a muerte.
'
Otras críticas que se podrían efectuar son las que realiza René
Bertrand-Serret en El mito marxista de las clases; en dicha obra señala que
la filosofía marxista trabaja con dos abstracciones o dos mitos "inexistentes
en el orden concreto". Dicho autor argumenta que el concepto de "clase" no
37

36

�es aplicable a la "burguesía", debido a que el primer concepto constituye una
categoría estricta cuyos elementos están rigurosamente delimitados, mientras
que la noción de "burguesía" se caracteriza por no poseer una definición
precisa y, por tanto por carecer de limites claramente establecidos.
Abunda Bertrand-Serret en este análisis aduciendo que, en rigor, la
"burguesía" no es una clase, sino solamente un ambiente que sólo tiene en
común un cierto estado de vida, o algo así como un conjunto de rituales
identificatorios, interpretando por nuestra parte las ideas del autor
mencionado. Con la noción de "proletariado" o de "clase obrera" se presenta
una situación similar, de carencia de suficiente delimitación. Desde luego,
nadie niega la existencia de conflictos y contradicciones en el seno de las
sociedades concretas, mas de ello no se sigue que la realidad sea en sí
contradicción, lo cual es muy distinto.
La recta noción de bien común jamás tendrá que ver con filosofías
totalitarias que prescinden del hombre concreto, que postulan la violencia sin
límite a efecto de que advenga la "sociedad sin clases" (utopía absolutamente
irrealizable, además de indeseable, como hemos visto), la supeditación de
sociedades enteras a la voluntad de un partido político, de éste a un "comité
central" , y de este último a su vez, a un autócrata constituido en el único y
verdadero intérprete de las "sagradas escrituras marxistas", y amo y señor de
vidas y destinos.
Del hecho de que la auténtica noc1on de bien común exija una
concepción de naturaleza humana en la que se incluye claramente su
dimensión social, y de que se postulen deberes sociales en el ámbito ético,
no se sigue un "primado de lo social" , que vaciaría totalmente la interioridad
del ser humano y anularía la dignidad de la persona.
Hay muchas reformas sociales que efectuar ciertamente - aquí hemos
postulado principios certeros de los que éstas habrán de derivar-, mas nunca
dichas reformas se deben confundir con cambios tales en la sociedad a los
que subyazca una concepción materialista del hombre, la vida y la sociedad.
No olvidemos que detrás del concepto del hombre de Marx, está el "buen
salvaje" preconizado por Rousseau. Se trata de un hombre "bueno por
naturaleza" . La concepción filosófica realista, en cambio, no acepta tal falso
optimismo, ni tampoco un pesimismo --como el de Calvino--, sino un
optimismo moderado, en cuya base se ubica indefectiblemente la creencia en
que el hombre fue creado bueno, pero cuya naturaleza está herida -como
consecuencia del pecado original-, mas que sin embargo ha sido llamado a
la plenitud de lo sobrenatural a través de la redención de Cristo. Cuando y
donde no aparece esta noción, surgen todos los desequilibrios y desórdenes
que tanto daño causan a la humanidad.

38

Notas bibliográficas
1 Tomás de Aquino, Suma contra los gentiles. l, c. 37, Traducción de Carlos Ignacio
González, Editorial Ponúa, Colección "Sepan Cuantos ... ", núm 317, México, 1977, p. 46.

2

Ibid.

3 Tomás

de Aquino, Suma Teológica. 1 q.5 a.5c. -vol. I de la Biblioteca de Autores Cristianos:
Introducción general / Tratado de Dios Uno. Traducción de Raimundo Suárez, tercera
edición, Madrid, 1964. p. 380.
4

idem., p. 375

5

ibid.

6 Tomás

de Aquino, Suma contra los gentiles, m, c. 25. Edición citada, p. 322.

7

Caturelli, Alberto, Metafisica del trabajo, Librería Editorial Huemul, Buenos Aires, 1982,
pp. 27-28.

8

ídem. , p. 29.

9

Urdánoz, Teófilo. Introducción, en Suma Teológica, Nueva edición de la BAC, Madrid,
pp. 757 - 758.
10

ídem., p. 758.

11

idem., p. 759.

12

ídem p. 760.

13

Cardona, Carlos, Metafisica del Bien Común, Ediciones Rialp, Madrid, 1966, p. 31 .

14

idem., p. 32.

15 Urdánoz,

Teófilo. op. cit., pp. 760 - 761.

16 Tomás

de Aquino, Opúsculo sobre el gobierno de los príncipes, Libro I, cap. 14, Editorial
Porrúa, México, 1975, pp. 280.
17

Urdánoz, Teófilo. op. cit., pp. 762 - 763.

18

ídem., p. 763.

19 Messner,

Johannes, La cuestión social, Ediciones Rialp, Madrid, 1960. p. 355.

20

ídem. p. 356.

21

idem. p. 362.

22 Caturelli, Alberto, El nuevo mundo, coedición de Edamex y UPAEP, México, 1991.
p. 424.
23

Jdem , Pensamiento parf al e total, Edi~es Loyola, Sao Paulo, 1977 p. 63.

24

Berdiaeff apud Caturelli. op. cit., p. 59.

39

�LA ESENCIA DE LA CULTURA OCCIDENTAL:
SU RELACIÓN EXISTENCIAL CON EL LOGOS Y SU
ALIENACIÓN COMO PROVOCACIÓN

Dt:- Henrich Beck
Bamberg, Alemania
La cultura secular moderna, en primer lugar, se entiende como el
resultado de la extensión e influencia mundial de la cultura europea. Por eso,
para juzgar la potencia constructiva y destructiva de dicha cultura en la
formación de una paz dinámica del mundo, en un encuentro con las culturas
asiáticas y africanas, un análisis de las propiedades características positivas y
negativas de ésta parece necesario. Estas características hay que
comprenderlas por medio de sus manifestaciones históricas, especialmente
de la evolución de la Filosofia europea desde la Antigüedad y el Medioevo
hasta la Modernidad, de la que tendremos que darnos cuenta bajo este punto
de vista en nuestra siguiente exposición.
V

En la primera parte intentaremos elaborar la disposición y capacidad
primordial del espíritu europeo. Éste consiste, como quiero demostrar, en el
desenvolvimiento existencial del logos y de la lógica; la cultura europea
desde su identidad y tendencia onto-antropológicas es una cultura racional.
Esto fundamentalmente significa la facultad de un conocimiento objetivo y ·
distante del ser, que hace posible un entendimiento y una trascendencia
critica del pasado, además de proyección y creación activas del futuro. Esta
habilidad racional ha generado a las ciencias y técnicas modernas, que tienen
que analizar y dividir la unidad originaria de la realidad experimentada en
sus componentes y funciones parciales, además de sintetizar y recomponer
las partes en nuevas unidades ingeniosas. De esto se sigue un progreso
especial de la mentalidad y cultura europeas.
La misma conciencia racional, confrontando y diferenciando la
realidad, también ha implicado la evolución de los derechos individuales de
la persona humana, tanto como la construcción de órdenes racionales de la
sociedad y la economía. En estos valores básicos humanos, la contribución
necesaria de la cultura europea a la integración del mundo es fundada. Pero
simultáneamente, esta capacidad especial del logos y de una estructuración
lógica de la realidad empírica parece ser parcialmente pervertida en hábitos y
actitudes negativas: en alienación, explotación y destrucción.
Explicar este lado de la cultura europea será la intención de la segunda
parte de nuestra exposición. Aquí ocurren fenómenos históricos como el
Racionalismo, el Empirismo y el Positivismo, los cuales indican el peligro y
la tendencia permanentes del espíritu europeo a caer en un nihilismo
41

�sujetocéntrico. El mismo hay que entenderlo como privación y perversión
parciales de la facultad y disposición originariamente positiva, lógica
existencial ( del espíritu europeo mencionado, que significa una honda crisis
de esta cultura y -en una amplificación en la moderna civilización secular
mundial- una amenaza y provocación fuertes para la supervivencia de la
humanidad). La tarea de superar esta crisis exige un encuentro creativo con
las tradiciones culturales asiáticas y africanas, que exactamente realizan
valores humanos, que no acentúan la racionalidad analítica, distante y
trascendente, y la existencia del ser, sino más bien la intuición inmanente y
la in-sistencia en éste, es decir, la unidad y armonía estética con la
naturaleza y lo divino; así, aquellas culturas pueden equilibrar la
unilateralidad racional existencial del acceso europeo a la realidad. De esta
manera, una reflexión in-ex-insistencia!, que significa la Filosofia Insistencia} plenamente desarrollada, puede abrir un camino para entender y
superar la alienación del hombre en la cultura secular moderna, desde su raíz
onto-antropológica y lograr un estado cultural más integral y humano.

La representación del logos como la capacidad y el destino primordial
de la cultura europea, y como una contribución posible a la integración
del mundo

Observando la evolución histórica de la mentalidad europea en su
conceptualización filosófica, encontramos la idea del logos como motivo
capital y dirigente del pensamiento desde los primeros tiempos, es decir, de
diferentes maneras en la Antigüedad y la Edad Media hasta la Modernidad.
En la Edad Antigua, el pensador presocrático Heráclito fue el primero,
como parece, que llamó logos al principio más supremo e interno de la
realidad, como la ley y regla de todos los procesos y eventos que componen
y determinan las diferencias y contrariedades del ser a una unidad fluyente
universal en el sentido de un Palintropos Harmoniae. En Pitágoras, este
logos asumió características más matemático-harmonicales y psíquicas. Más
tarde, con Sócrates, el logos en el juego dialéctico del diálogo interrogativo
fue conocido como el principio metodológico para descubrir l.a verdad;
según su alumno Platón, toda la realidad fisica es transparente a su logos
metafisico, es decir, a un orden de arquetipos traslúcidos o ideas hipostáticas
como el bien, el amor, la verdad, la belleza, la igualdad, la armonía y la
justicia. Por último, a estos principios trascendentes de sentido y
cognoscibilidad Aristóteles los puso en la materia del mundo como las
formas inmanentes de los seres y acontecimientos físicos.
Como se ve, para los antiguos griegos todo el mundo resultó ordenado
homogéneamente por principios harmonicales matemáticos y gobernado por
42

el logos, el cual elaboró del Caos el Cosmos. Pero, por qué el sustrato
material hasta cierto grado resiste al logos, éste en el mundo visible aparece
sólo de manera limitada y el orden no puede superar al Caos perfectamente.
Esta oposición y dualismo en la constitución del ser del mundo también da
razón para un último fracaso de todas las fuerzas éticas y para un sentimiento
profundamente trágico del destino. Por eso, la educación y formación
humana resultó entendida como la tarea de elaborar, representar, actualizar e
imitar al logos y un orden de ser que corresponde al logos: teóricamente en
el conocimiento y conciencia racional, prácticamente en la voluntad y
carácter éticos y poiéticamente en la construcción de la cultura externa.
Esta concepción europea del logos cósmico, que abarca toda la
naturaleza y la humanidad y .que funda el orden del mundo, seguramente
asigna y puede abrir una perspectiva básica para una futura integración
cultural del mundo. Pues, en esta concepción del logos y de su primacía se
revela la potencia activa del espíritu europeo de existir, es decir, de egresar
del mundo fisico de la experiencia inmediata y de entrar en el logos como
fondo metafísico trascendente de su orden, distanciándose y enfrentándose
desde éste su fondo al mundo mismo para que pueda volver cada vez más
profundamente al mundo in-sistencial traduciendo el logos y ordenando al
mundo. Esta potencia activa del ordenar es ineludible para cada integración
cultural del mundo que implica el ordenamiento cooperativo de todas las
culturas, continentes y naciones.
La caracterizada capacidad originaria del logos y del ordenar según él
se reveló en la segunda etapa de desarrollo de la cultura europea, en la
llamada Edad Media. Ahí, bajo la influencia de la revelación judaica y
cristiana, la imagen cosmocéntrica del ser se cambió en una imagen
teocéntrica, lo que significa que en el centro del ser no obra la lógica de una
energía divina anónima, sino que actúa el omnipotente Dios personal, quien
crea el mundo a través del logos, que es su palabra personal, por el que llama
todas las cosas el ser. Ahora, el logos no debe ser entendido como una parte
del mundo, como su inmanente energía formante y estructurante, sino como
una realidad divina personal.
Según filósofos cristianos como San Agustín y Santo Tomás, Dios en
sí mismo realiza una vida interpersonal; su acto de ser consiste en un diálogo
trinitario: por una autopenetración intelectual, Dios percibe su propia esencia
infinita y la expresa y pronuncia en el logos, el cual consecuentemente es
llamado 'el Hijo co-esencial de Dios'; él representa y corresponde a Dios
perfectamente. La coacción del Padre por su acto de pronunciarse y del Hijo
por su acto de corresponder acaba por el acto del amor, por el que ambos se
aceptan mutuamente y originan el Espíritu Santo en el que tienen y gozan su
unidad perfecta. Y así, según nuestra interpretación, la vida divina trinitaria
43

�describe un movimiento circular in-ex-insistencia! arquetípico: la esencia del
ser ilimitado insiste en sí originariamente en la persona de Dios-Padre, existe
de sí y es expresada en la palabra o logos, la persona del Dios-Hijo,
constituyendo un recinto interpersonal del encuentro divino consigo mismo,
vuelve y re-insiste en sí en la persona del Espíritu Santo, el cual 'penetra y
llena las profundidades de la divinidad' como dice San Pablo.
En este diálogo divino ilimitado, el mundo, como ser limitado en
espacio y tiempo, participa. De donde Dios creador ocurre como Padre, tanto
de su Hijo co-substancial del logos divino, como de toda su creación, la cual
es pronunciada a través del mismo logos en el amor del Espíritu Santo y el
mundo, especialmente el hombre siendo persona se concibe como ser
invitado a integrarse en el logos y su correspondencia a Dios, es decir, en su
ser hijo-compañero de Dios y su acto de responder o corresponder a Dios.
En este horizonte la evolución e historia del mundo aparece como no menos
que una creciente o decreciente conformidad a la realidad del logos: la
historia en el acto de su ser es respuesta y responsable resonancia a la
llamada del Creador o deficiencia y fracaso en esta tarea. En el primer· caso,
se encuentra una adecuada participación en el movimiento divino trinitario
in-ex-insistencia}; en el segundo caso, sin embargo, su alienación, un egresar
y existir del hombre de su origen divino sin ningún correspondiente retomar,
re-insistir en el bien.
Incluye un misterio de la fe cristiana, que en la historia de su
compañerismo paternal con el mundo Dios ha enviado a su Hijo como un
encarnado ser fraternal con la humanidad y que resultó crucificado; esto hace
que la cruz sea entendida como símbolo del ser desordenado del orden del
ser, y del sufrimiento, como consecuencia de la deficiencia y del fracaso
frente al logos y amor divinos creativos y, en forma simultánea, como un
ofrecimiento permanente de reconciliación y libertad.
Filosóficamente, en este contexto se han elaborado dos aspectos
importantes del logos, los cuales articulan más profundo el aspecto
específico existencial de la cultura europea:
1) 'Logos' implica diá-logo personal y encuentro creativo, y todo el ser
humano desde su fondo divino es llamado y dispuesto al diálogo y a la
interpersonalidad. En esta participación en el logos-compañero de Dios
radica una dignidad insustituible de cada persona humana y sus derechos
individuales y obligaciones sociales como dimensiones de su ser
dialógico y responsable. Este valor, elaborado de manera particular en
Occidente en el medioevo cristiano, sugiere una suposición y
contribución indispensables a una paz e integración del mundo.
44

2) Pero el logos y todo el orden participante en él, en realidad parece
violado y sufriendo. El acto y movimiento de existir que implica el logos,
realmente, es pervertido y alienado, por una parte, y en tanto no conduce
a un cada vez más profundo in-sistir en el bien, sino produce el mal y la
destrucción. Consecuentemente, como meta de la historia se da la
liberación y libertad por una relación rectificante con el logos, por su
asimilación, apropiación y subjetivación. Y así, en la línea del desarrollo
de la cultura europea, que acentúa la relación existencial con el logos,
después de la visión cosmocéntrica de la Edad Antigua y la teocéntrica
del medioevo, ahora en una edad tercera, una versión antropocéntrica
parece ser iniciada.
Desde la Modernidad, la evolución cultural e intelectual del mundo
europeo occidental aparece como un movimiento espiritual de liberación; la
filosofía moderna occidental se entiende a sí misma en su intención
fundamental como 'filosofia de libertad y liberación'.
Este paso histórico, primeramente se anunció en una nueva relación
con la naturaleza y ganó forma en las ciencias y técnicas modernas. En la
Edad Antigua y Media, la razón humana fue considerada como capacidad de
percibir el logos, el contenido inteligible de la realidad sensorialmente dada
y de expresarlos en conceptos racionales; el orden lógico de la razón humana
tuvo que corresponder al precedente orden del logos inmanente a la
naturaleza. Desde la Edad Moderna, empero, una nueva tarea se ha atribuido
a la razón humana, la tarea de tomar la realidad empírica lógicamente en sus
manos y bajo su poder, formándola como materia disponible según las
intenciones subjetivas del hombre -o según las ideas innatas, como en
Descartes; formas a priori, como en Kant; o también los intereses de la
sociedad, como en el Positivismo o Neopositivismo-. El hombre intentaba
captar la realidad racionalmente por medio de conceptos 'lógicos' y a
dominarla teóricamente por medio de la ciencia. De esta manera esperaba
poder someterla prácticamente y disponer de la misma por la técnica. Se
enfrentaba con la naturaleza oponiéndola como objeto determinado y se
imponía a ella como sujeto determinante y libre. Mediante la objetivización
de la naturaleza, debería suceder la subjetivización del ho!]lbre; la
constitución de la naturaleza como objeto determinado tuvo que servir como
medio a la autoconstitución del hombre como sujeto dominador y libre.
Esta tendencia del logos occidental moderno liberador se formulaba
característicamente en el paradigma científico de 'reducir todo lo cualitativo
a algo cuantitativo subyacente', es decir, a distanciarse de los seres
individuales de la experiencia inmediata sensorial por un acto abstracto que
prescinde de las propiedades concretas cualitativas y solamente exhibe las
45

�propiedades cuantitativas, expresables matemáticamente en leyes generales
mediante las que se podría dominar la realidad.
La misma intención del apoderamiento lógico de la realidad vale
respecto a las estructuras fisico-químicas y biológicas de la naturaleza con
respecto de las estructuras psíquicas y socio-políticas de la humanidad. Por
los métodos del llamado psicoanálisis y socioanálisis se intentaba un
conocimiento objetivo de los complejos y sucesos subconscientes,
individuales y sociales, que determinan y estrechan la vida, al sustraerse y
liberarse de ellos creando en su lugar, según su libre autodeterminación,
nuevas y deseadas estructuras psico y sociotécnicamente, por ejemplo,
usando y manipulando los medios de comunicación. En los fenómenos
contemporáneos del 'hombre esclarecido' , así como de la 'mujer
emancipada', o del 'capitalista liberalista', o del 'socialista marxista', se
presenta al espíritu occidental moderno que pretende progresivamente cada
vez más libertad, rechazando siempre de nuevo cada estado ya logrado, y
existiendo de ello por los actos racionales teórico-científicos y prácticotécnicos, es decir, por el Logos antropo-logizado.
En resumen, ¿cuál es el rostro que prevalece en la cultura y
mentalidad europea occidental, cómo se manifiesta en su autoexplicación en
el curso de la historia? Lo que parece ser una relación especial existencial
con el logos, la lógica y la racionalidad. En la Antigüedad griega, que
pensaba más cosmocéntricamente, el logos parecía ser incluido en el cosmos
como su más interna y fundamental parte divina y principio formativo y, así,
como valores humanos, se originaban una sensibilidad intelectual para el
orden y armonía cósmicos, para su representación, imitación y continuación;
tanto en el conocimiento racional teórico como en la cultura práctica, ética y
externa.
En la época segunda, la Edad Media cristiana, que se orientaba más
teocéntricamente, el logos trascendía y veía al mundo como la palabra del
creador divino todopoderoso, el cual enunció y misionó su palabra en su
creación hasta su encamación personal en Jesucristo; por asociación con él y
participación en él, a la humanidad se le ofrecía la posibilidad y oportunidad
a in-sistir y comprometerse con el mundo desde su fundamento divino
absoluto y libre, y así, nuevas dimensiones de valores humanos se abrían,
como un compañerismo personal y libre en la base de la insustituible y
responsable representación de Dios por la persona humana.
En la época tercera y última, la Modernidad, con su cambio y
orientación antropocéntricos, el logos resultaba apropiado desde su
trascendencia divina y en cierto sentido identificado con la racionalidad e
historia humanas. El espíritu occidental en la Modernidad se concibe a sí

46

mismo siendo en evolución y realización hacia la libertad, superando y
trascendiendo cada situación por objetivización y dominio racional; así
busca su progreso hacia una más amplia libertad en todas las regiones de la
naturaleza fisica y de la estructura psíquica del individuo y de la sociedad.
Puede ocurrir que en la diferenciación y cooperación de los geográfica
y culturalmente distintos sectores de Europa este proceso se da acentuado de

manera distinta. En la parte del norte, es decir, la cultura anglosajona, que se
extendía también a Norteamérica, prevalece una más abstracta y
lógico-analítica teoría de la ciencia y el esfuerzo a una apropiación
económica del mundo, y en este sentido tenemos una cultura progresiva.
En cierto contraste con esto, en la parte sur de Europa, es decir, en la
cultura romana, que se extendía también en América Latina, prevalece un
intuitivo y estético acceso al logos, visible en un desenvolvimiento típico de
las artes y la religión; en este sentido, una dimensión no tan progresiva sino
más bien expresiva de la cultura humana es acentuada aquí.
Como situada eri el centro de Europa, la Alemani; participa en ambas
regiones y por esto parece ser particularmente llamada a una confrontación
ideológica y conciliación creativa, lo cual se ha manifestado en grandes
alemanes científicos, inventores, artistas, filósofos e innovadores de la
religión, que han influido en la historia del mundo. Y así la identidad cultural
de Europa, según el carácter explicativo y diferenciativo del logos mismo, no
es monótona, sino polífona; no expresa uniformidad sino analogía.

La crisis existencial de la cultura europea en la Edad Moderna y la
oportunidad de su superación in-sistencial mediante un encuentro
cultural mundial

La habilidad particular del espíritu europeo para el logos y la
estructura y estructuración lógica de la realidad, ya descrita, que básicamente
significa la capacidad creativa y disposición positiva para el ser humano,
integral en la Modernidad, en la actualidad parece estar parcialmente
pervertida en un estado negativo y así ha caído toda la humanidad en una
honda crisis por sobrevivir. No hay que negar que dominación y libertad
- ganadas por la ciencia y la técnica en la base del nominalismo, el
escepticismo y el positivismo- han conducido a un removimiento, alienación
y extrañamiento del conocimiento teórico de las estructuras de sentido de la
realidad y en consecuencia, a un hábito y actitud prácticos de hybris, es
decir, de explotación, destrucción y manipulación ilimitada.
47

�Para el temprano nominalista filósofo moderno Ockham nuestros
conce~tos racionales no deben percibir y representar un sentido pr;cedente 0
~ogos ~anente del ser, sino captar la realidad empírica y tomarla bajo la
mtencion ordenadora y potencia activa de la conciencia humana· en cambio
según Kant,. las intenciones racionales formativas se tenían ~ue entende;
como expresiones del llamado "sujeto trascendental" de la eterna humanidad
co~o tal; desp~és el positivismo sustituía este "sujeto trascendental",
estnctamente universal y transhistórico, por las últimas sociedades y culturas
humanas concretas y sus intereses parciales y variables, las cuales ahora
resultan ser entendidas como las últimas y supremas sustancias y
autoridades del sentido.
La naturaleza no perseguía ser comprendida como un ser con sentido
pr~pio, sino como un objeto para el hombre, quien intentaba y se quería a sí
mismo como sujeto exclusiva e ilimitadamente libre. La naturaleza era
aceptada sólo como un instrumento de la autorrealización del hombre· no
aprendida y reconocida como ''valor de sentido en sí" sino como "valo~ de
us~ Y utilidad para ~l hombre". Yace en el fin y efecto de esta mentalidad y
actitud, -~ue hoy di~ nos e~contramos amenazados por el peligro de una
destrucc1on de la vida debido a la contaminación del aire con emisiones
venenosas, efectos secundarios no intentados de la radioactividad y el cierto
desarrollo de la bio-técnica que escapa de la responsabilidad humana· en el
futur~ ulte~o~ no se puede excluir la alteración del equilibrio cósmico.por la
energia atomica que no parece ser controlable de manera absoluta. Se
manifiesta una provocación de la historia que afecta la posibilidad de
sobrevivir de la humanidad desde su fundamento fisico.
Se presenta un panorama sombrío por el desarrollo en el ámbito de lo
psíquic~, social y político. Parece que las relaciones de los sexos y de las
generac10nes caen cada vez más en formas neuróticas, y las actividades
económicas e interculturales de los pueblos resultan gravemente afectadas
por falta de respeto y confianza mutuos. ¿A dónde va la libertad?
Es evidente que la historia occidental de la libertad se manifiesta no
sólo como en movimiento de abrir, representar y confrontar la realidad sino
también p~cialmente se pervierte en alienación y destrucción que pie~de y
falta al sentido. En este contexto se da la concepción de la libertad en Sartre
. ~orno un . rechazo de todas las pretensiones obligantes del ser; la
10terpretac1ón del "Seinsgeschick'' occidental, que significa el destinó o la
misión del ser en Heidegger; como un 'olvido del ser' en la línea de la
profecía del nihilismo en Nietszche. Este contexto filosófico amenaza caer
en un nihilismo sujetocéntrico que ataca el fundamento óntico del sujeto
humano y su libertad.

48

Es verdad que recientemente se pide y busca una nueva ética, por
ejemplo, en los ámbitos de la manipulación biogenética de la vida o en las
actividades socioeconómicas; pero hay que preguntar, si en estas demandas
generalmente subyace una concepción adecuada de la 'ética', es decir, si
'ética' es entendida como hábito J actitud por relación del ser en sí por causa
de sí, o sólo como otra forma de la 'técnica', en este caso como una técnica
de sobrevivir.
Así, bajo diferentes aspectos, parece probado concretamente que la
capacidad peculiar del espíritu europeo de distanciar y objetivar la realidad
-que es el fundamento de la libre determinación en sí mismo y de cada
proyección del futuro y significa una cualidad originariamente positiva- se
ha pervertido hasta un alto grado, en un alejamiento y alienación de la
realidad. La racionalidad occidental ha caído en una actitud racionalista, que
no permanece suficientemente abierta y susceptible por la voz del ser; el
logos occidental significa -si se quiere interpretarlo en una perspectiva
cristiana- una participación particular en el logos divino crucificado.
"Lo que falta al logos occidental en su estado actual de alienación, es
una referencia e insistencia correspondientes, la obligación y re-implicación
adecuadas al sentido originario del ser. La cultura europea, hoy día parece
unilateralmente más progresiva que expresiva, mirando la materia fisica
como un mero instrumento racionalmente dominante de la prosperidad
económica y no como un medio y representación de un sentido metafisico
intuitivamente perceptible en concordancia y amor espirituales; parece más
mental y lógica que espiritual. Si el acto acentuado y favorecido de existir y
confrontarse del ser por el logos, no es equilibrado y complementado por el
acto de in-sistir en el sentido originario del ser por el espíritu de la unidad y
armonía, entonces la mentalidad europeo occidental conduce a la alienación
y destrucción, como carácter predominante en la cultura de hoy que arroja a
toda la humanidad en la crisis de sobrevivir.
Por eso, como un camino aún más integral, libre y humano se sugiere
un encuentro creativo de la cultura del Occidente europeo con otras culturas,
que en su disposición básica onto-antropológica parecen ser acentuadas más
espiritualmente, es decir, con las del Oriente y de África. Y se origina la
impresión de que en el último y más reciente desenvolvimiento de la cultura
europea moderna y secular, en la así llamada época 'postmodema', bajo la
. influencia de impulsos espirituales asiáticos y africanos, está abriéndose una
nueva sensibilidad para la expresividad metafisica del mundo fisico que
inicia una 'conciencia cósmica' transparente a la totalidad y al fondo del ser.
Pero es verdad que los primeros signos de una apertura a una 'Nueva
Edad' o 'New Age' de la humanidad, en gran parte parecen bastante

49

,,

�•

confusos y se necesitaría una más desarrollada capacidad para distinguir las
cosas -por una racionalidad que ha renegado su fundamento intuitivo y en
esta base su competencia metafisica-. Entonces se da la espera.nz.a que la
reflexión racional, abstracta y analítica, que segrega la unidad y coherencia
de la realidad en sus partes y componentes, será acompañada y balanceada
por una devoción emocional, que· reúne y reintegra las partes separadas y
reconoce la totalidad hasta su fondo : por un tal salto creativo de la evolución
de la conciencia y cultura humanas -¡y no hay otra oportunidad de
sobrevivir!- resultaría un más lleno e integral acto del ser, reali:z.ándose en
una estructura triádica in-ex-insistencia/: por un paso primero, el in-sistir y
reposar del ser en sí; por un paso segundo, el consciente y abriente existir del
ser, o moverse hacia fuera y confrontarse; y por un tercero y último paso, el
respetable y amante moverse por dentro y re-insistir, por el que el ente se
acepta a sí mismo y los demás expresivamente y perfecciona su propia
identidad y la unidad del ser. Es claro: estos tres pasos no marcan diferentes
partes del tiempo sino se realizan simultáneamente y constituyen sólo juntos
el lleno e íntegro acto del ser de la humanidad como comunidad cooperaµva
de diferentes culturas y CO!fespondientemente connotan dif~entes aspectos y
capacidades según las culturas participantes.

in-ex-insistencial, culturalmente más comprensivo y rico, representa en
esencia más de diferenciación e integración, de humanidad y libertad.

.,

Un encuentro creativo re-insistencial de la moderna civilización
occidental mundial con culturas asiáticas y africanas tradicionales, un
encuentro que es demandado y favorecido por la actual provocación
existencial de la humanidad podria realizarse ejemplarmente en América
Latina, que por la presencia de los grupos etnológicos distintos parece ser un
lugar privilegiado del encuentro. Así, en la civilización científico-técnica se
iniciaría una autoconciencia crítica: tanto de los valores humanos positivos,
elaborados en la historia de la cultura humana desde la Edad Antigua y
Media, como de los propios límites y deficiencias.
Por un encuentro críticamente abierto con las cualidades y
capacidades semejantes y distintas de otras culturas puede ocurrir el impulso
práctico a recordarse de las propias facultades positivas como articuladas,
por ejemplo, en las experiencias místicas cristianas de la Edad Media,
revitali:z.ándolo y desarrollándolas de nuevo, el impulso de conocer,
reconocer y aceptar las propias unilateralidades y faltas, superándolas
gradualmente por diálogo y complemento mutuos.
Motivación e inspiración para un cambio y desarrollo de disposiciones
vienen de la experiencia de que podemos complementarnos mútuamente y
así alca.nz.ar nuestra más plena identidad e in-sistencia en el ser. Quizá, los
sufrimientos actuales de la humanidad hay que entenderlos como dolores de
parto de un nuevo tipo de ser humano, que por su movimiento
50

51

�LA PLATONIZACIÓN DEL CUERPO EN LA EXPERIENCIA ANORÉXICA

Dra. María Lucrecia Rovaletti
Universidad de Buenos Aires
El cuerpo, esa experiencia ambigua

El cuerpo en su polaridad de sujeto y objeto, de presente y olvido,
representa la experiencia más profunda y al mismo tiempo la más ambigua
del ser humano. Por eso podrá decir Nietsz.che: "Hay más razones en tu
cuerpo que en tu mejor sabiduría" 1•
El cuerpo, ensayo provisorio, jamás me es dado totalmente como
acabado ni a mí ni al otro, él se muestra sólo como un anticipo y esquema
anunciador de mi ser total. Él expresa mi estilo y lleva sedimentada una
biografia modelada por los usos, las costumbres y las tradiciones, pero
también por el entorno propio. Es por ello que "no existe imagen de uno
mismo sin la imagen del cuerpo del otro" (Castets, 58). El ser-con los demás
y ser-para los demás es una co-existencia de seres corpóreos. Necesito del
prójimo para captar con plenitud todas las estructuras de mi ser hasta tal
punto que sin el otro mi ser se desvanecería.
En efecto, la forma y el contenido del cuerpo se constituyen desde el
reconocimiento que los otros hacen de él, por eso el interés positivo o
negativo por algunos aspectos de nuestro cuerpo modifica la imagen
corporal, acentuando o removiendo aquello que se siente como aceptado o
rechazado. De allí que en la psicopatología, el cuerpo juega un rol
fundamental en el determinismo de las modificaciones estructurales y hace
de la experiencia corporal la más frágil de todas (Basaglia, 12). En este
sentido, la tríada clásica que define e) sindrome anoréxico -perturbaciones
de las conductas alimenticias, adelgazamiento y amenorrea- , muestra hasta
qué punto el cuerpo está implicado en diferentes niveles de esta afección,
llamada sin embargo "mental". El mismo discurso del paciente revela su
preocupación por el cuerpo, ese cuerpo que es a la vez negado e
hipervaliorizado, ese "cuerpo pretendidamente ignorado que, a cada tanto,
irrumpe en la escena como si vlillese de fuera, · reclamando
persecutoriamente unos derechos que en otros son deparadores de placer"
(Caparrós y Sanfeliu, 93).
¿Pero entendemos todos lo mismo cuando hablamos del "cuerpo"?
Un dualismo que nos constituye

Hablar del cuerpo significa enfrentar una cultura dualista que desde
hace más de dos mil años opone espíritu y materia, alma y cuerpo,

53

�concibiéndolos como dos realidades en sí y organii.ando para cada uno un
orden de ciencia con metodologías radicalmente diversas. Al objetivar "mi
cuerpo", lo desdoblo y lo hipostasio como una dualidad sustantiva.
La axiología cartesiana encumbrará al hombre en un cuerpo
considerado como una mera máquina,2 objeto de las leyes fisicas; lo
autonomizará privileginado el polo espiritual en forma absoluta, elevando la
res cogitans al mismo tiempo que denigra la res extensa. El cuerpo es
acusado de sospechoso, y se lo pone a distancia como algo despreciable. De
este modo las pasiones, como mero desplaz.amiento de los espíritus animales
del cuerpo, pueden ser dominadas calmando las ansiedades de moralistas,
inquietos por las causas del pecado.
Por su parte, el alma, alejada de toda influencia corpórea es reducida a
puro intelecto, a un yo puramente intrasubjetivo. De esta forma, la relación
del yo con su cuerpo es vivida como extraña, en tercera persona. Si el cuerpo
recoge toda la carga de decepción, de no valor, por el contrario, el espíritu en
.revancha -como si hubiera que conservar para el hombre una parcela de
divinidad a pesar del desencanto del mundo que lo oprime- permanece bajo
la tutela de Dios.

Liberarse de los estigmas del cuerpo

Si anali:zamos detenidamente las raíces del dualismo cartesinao, no
sería arriesgado afirmar que éste constituye una secularización de gnosis3.
4
Como muestra H. C. Puech : "En esta baja tierra, el gnóstico se siente por
todos lados oprimido por el tiránico peso del destino, sujeto a las
limitaciones del tiempo, del cuerpo, de la materia y entregado a sus
tentaciones y degradaciones ... La necesidad sentimental de redimirse adopta
así las formas de exigencias y problemas, y cree poder satisfacerse -al
menos teóricamente-- en un acto intelectual de conocimiento y de conciencia
de sí mismo", aunque se admitan en algunas direcciones como medio de
salvación también los ritos y misterios.
El dualismo meta.fisico constituye una de las principales tesis de la
gnosis, en sus dos modalidades. Por un lado el dualismo cósmico5 u
oposición entre dos principios universales, uno bueno y otro malo; y por
otro, el dualismo antropológico con la oposición absoluta entre alma y
cuerpo. Y es a éste último que nos referiremos en este trab~jo.
Precisamente la antropología platónica constituye un paradigma de
este dualismo. "El hombre es su alma" (Alcíbiades l., 13 a; Fedro. 247 c),
más aún: "De todas cuantas cosas tiene el hombre, su alma es la más

54

próxima a los dioses y su propie~a~ más divina y ~erdade~" (Leyes, 726 a,
959 ab); es el principio del movmuento y de la vida, es sunple. El cuerpo,
por el contrario es el resultado de la Kpa.cncr" (mezcla) d~ elem~ntos
corporales, como la armonía que resulta de 1~ cuerdas de la hra (Fedon ~5
e, 86 d, 93 c, 95 a; Leyes ~92, 896), que se disuelven con la muerte (Fedon,
79 c).
El alma tuvo que encarnarse a causa de un pecado y es condena~a a
descender a la tierra y a ser encerrada sucesivamente en cu~rpos mate~a~es
hasta lograr su purificación y la expiación perfecta de su crunen (Republ,~a
498 d, 613 a, 617 d; Timeo 42 ad)6. Unida al cuerpo, el alma pare_ce ebna
(Fedón, 79 c), por eso busca separarse ?e él para al~anz.ar el bien Y la
verdad. De allí la necesidad de un ascetismo para SUJetar el cuerpo a la
dirección del alma. Ella tendrá que liberarse de los estigm~s de esta ~arga, de
este cuerpo del cual es prisionera. Por eso: "Desde antiguo se dice en la
sentencia el separar al máximo el alma del cuerpo y el acostumbr~se ella a
recogerse y concentrarse en sí misma fuera del cuerpo, y a hab1~ar ~n lo
posible, tanto en el tiempo presente c~!11º en, el futuro, sola en si misma,
liberada del cuerpo como de una cadena (Fedon, 67, d-e).
He aquí una lógica de la separación, que coloca por un lado una
psique o conciencia clara y evidente o un yo, y por, o~o ~ cue~o
c~cel-tumba crroµa (sw 'ma-shvma), pero además un~ logzca disy~ntz~a,
fundada en un pensamiento antitético para el cual la realidad de cada termmo
excluye a otro (Galimberti).

La angustia de tener un cuerpo extraño

Nos enfrentamos ahora al reverso de una situación antropológica
originaria, pues se vivencia el cuerpo más como ~ ,objeto entt:e !º~ demás
objetos que como el núcleo del propio ser. En relac1on a la subJeh~1dad del
yo, el cuerpo comienza a ser considerado un objeto. complement~o Y s~ ,1e
exhibe como el aspecto exterior del ser, suscepttbl_e, de una mspec~10n
objetiva. Un paso más y est~ ?ualidad se c~nvertira en una polandad
insoportable y el cuerpo acabara siendo un extrano.
Por ello: "La semiología de las vivencias de alteración del yo co~oral
como angustia de ser y tener un cuerpo extraño, meta~o~~seado, e~~anJero,
irreal, objeto inerte y vacío, constituye una reahz.ac1~n pa~ologtca del
dualismo" (Mainetti, 61). En este sentido, la perturbac1on evidente de la
imagen corporal (verdadera percepción delirante) junto ~ un trastorno
profundo del sí mismo ha llevado a al~o_s autores a con~1derarlas en las
verdaderas anorexias como un tipo de ps1cos1s (Bruch, 1978) .
55

�En el caso de la anorexia el cuerpo es vivido como una amenaza.
Alimentarse es potencializar el cuerpo a expensas de su yo y convertirlo en
indestructible. Para esta alma exiliada, el alimento signo de vida deviene
paradojalmente signo de muerte. "El alimento condensa así multitud de
mensajes, de significados, una historia sepultada en el pasado, pero que a la
vez es constituyente del sujeto". "El alimento es el 'culpable" (Caparrós y
Sanfeliú, 93). ¿Temor al alimento o a su cuerpo'r
Desde el comienzo de nuestra existencia la boca nos asegura el
contacto más importante con el exterior, en su doble significado erógeno y
alimenticio. Más aún el amamantamiento materno, esa primera marca de
amor que se imprime de modo duradero y repetido, constituirá la matriz de
todo vínculo. Como muestra Ellen West, el caso paradigmático de
Binswanger, ella rechazó desde su niñez temprana ser alimentada por su
madre. En efecto, ser nutrida, ser amamantada, constituye un modo de
relacionarse con la madre desde la necesidad (besoin) pero también debe
serlo el deseo (desir), a fin de ser reconocida en la red comunicativa y
pertenecer al mundo social. El paso de ser nutrida a ser alimentada es el paso
de la naturaleza a la cultura. Por eso para Hermann Lang, en la biografia de
Ellen, esta búsqueda de lo espiritual por medio de la negación del cuerpo
constituye una tentativa para alcanzar de una manera concreta la etapa
faltante de incorporación oral. Desde el punto de vista estructural, ella se
mantiene entre un no ser más de la naturaleza del instinto y un todavía no a
la comunicación simbólica.
En efecto, como lo muestra Anzieu, es el intercambio de objetos el
que inaugura la unidad dual madre-hijo, y será la madre -ese objeto apenas
externo- la responsable de los futuros límites corporales. Para alcanzar un
yo-corporal que permanezca fuera del continente materno, se necesitan
buenas representaciones de cosa, es decir que las constancias objetales
iniciales se impongan sobre el &lt;lis-estar, automáticamente interpretado como
"malo" o mejor dicho "persecutorio". Cuando no hay suficientes objetos
buenos, la relación con la madre no es adecuadamente continente o adolece
de ritmo o es impredecible en cuanto a su cualidad. En el . caso de la
anorexia, la función materna muestra una entrega sobrecompensadora y al
mismo tiempo maquinal, inaccesible. Esta mezcla peculiar y contradictoria
trae menos fragmentación de la psicosis pero obliga a disociaciones no
menos evidentes. La separación de la diada no se realiza de manera total,
queda como una zona de fusión madre-cuerpo y el cuerpo infantil permanece
como apéndice (Selvini).
Se. comprende entonces por qué Ellen West se siente mal si come
demasiado: aunque exista el apetito junto con la ingesta se abre paso el "mal

objeto". Cuando ella come no se satisface como el animal, sino que tiene un
sentimiento torturante de vacío. Pero nada puede saciar el hambre, pues el
hambre es la actualización de un apetito miserable requerido por algo -el
cuerpo- que no es digno de existir. Su cuerpo pulsional la hace sentirse
apegada al mundo terreno y al mundo de la naturaleza como un gusano que
se arrastra por la tierra. Por eso, busca trascender para "ser'' como un ser sin
cuerpo. ''Ni ángel ni bestia, espíritu puro".

Por mi cuerpo, me descubro a la mirada del otro

Toda existencia humana por ser corporal, se manifiesta y se descubre
a la mirada del otro, hasta e~ expuesta a su potencial dominio (Sartre). Ser
mirado es ser reconocido y al mismo tiempo aceptado incondicionalmente,
pero implica también ser juzgado y observado. Ello dependerá de la mirada
de la madre, que prolonga así su presencia más allá de lo táctil, envolviendo
y acogiendo o distanciando y rechazando.
Como la anorexia no tolera la mirada del otro, la única vía que tiene
para sustraerse del otro es evitar alimentarse para reducir lo más posible su
corporeidad. Le está prohibido el pasaje a un orden afectivo común que le
otorgue confianza y seguridad. Entonces, el yo descorporeiudo siente el
cuerpo desesperadamente presente, y por ello Ellen West choca con él
contínuamente arañándolo y persiguiéndolo. El yo interior le imputa la
trágica condición de poder ser visto y oído. Ella se avergüenza de su
dimensión ontológica corporal. Busca la "eterización" del cuerpo, sin
comprender que "sólo porque es esencial al hombre tener un cuerpo" es que
"el hombre se puede avergonzar" (Scheler)9.
Si la histeria es la condición de aquel ser que sólo puede vivir
10
exponiéndose a la atención de los otros en este tipo de presencia alienada ,
que no es sino porque otros tienen el poder de hacerla presente, la anorexia
al contrario, es la contradicción de una presencia que no puede vivir sino
negándose como tal, sustrayéndose a la exposición que el cuerpo hace
inevitable. Se ata a la esperanza de llegar a ser absolutamente magra, es
decir, sin cuerpo; se obstina en el deseo de ser otra, en ser etérea y plena de
espiritualidad. Habiendo abandonado la dimensión corpórea, que es el metro
de toda dimensión y medida, la anoréxica se asila del mundo real -de los
hombres y de las cosas- para vivir en un mundo ideal. Su mundo etéreo está
desprovisto de todo advenir, pues es un mundo sin contornos ni limites, el
mundo de un selffantástico.
Este rechazo del cuerpo deviene símbolo de un rechazo más grande
que se expande a la sociedad, a la solidaridad con los otros y a la inserción

56

57

�con el mundo. Se siente excluida y aislada de la comunidad. "Yo tiendo mis
brazos hacia ellos, pero mis manos no hacen sino chocar con las paredes de
mi esfera de vidrio ... yo estoy prisionera de mi misma, ... mi corazón está
helado alrededor mio, no hay más que frío y soledad". Por eso Ellen West
convertirá a su muerte en un llévame de vuelta, "créame una vez más pero
créame mejor de lo que soy ahora",' para no sentirse vacía, abandonada, rota,
cáscara inútil.
Si el Dasein es un ser arrojado al mundo como dice Heidegger, en la
joven anoréxica es este arrojamiento corporal el que convierte paulatinamente
a su existencia en una carga que la aprisiona y con ella se enfrenta a su
cuerpo, a los otros, al mundo y también a la muerte.
La anoréxica hubiera querido ser la única dueña de su destino, libre de
toda atadura, y hubiera querido liberarse del cuerpo para no ser sino pura
trascendencia. Se encarniza entonces por mantener su cuerpo en un espacio
insignificante, ilusorio, lo pone entre paréntesis y desde esta epojé enta?la
una lucha pertinaz con los padres, esos "otros significativos". Ella está
obligada entonces a seguir· una imagen a la que no aspira y que ni siquiera
sospecha, para poder ser reconocida como una simple presencia por sus
progenitores.
Aplastada su ''trascendencia" por su facticidad corporal, prisionera de
una estructura de un ser casi intemporal, .la adolescente comienza a
experimentar el tiempo como doloroso, ya que no puede sustraerse ni de la
facticidad corporal ni de su proyecto vital. Su principal cuidado es impedir
toda maduración femenina de su cuerpo, y se desespera cuando experimenta
la posibilidad de eternizar esa "edad de la inocencia". De allí que el móvil
primero de este combate anoréxico no sea el rechazo al mundo de la
adolescencia y de la adultez y hasta la desconfianza y repugnancia hacia éste
como tanto se repite, sino el "drama de pasaje" de la niñez a la adolescencia.
La madre vive el crecimiento de su hija como una amenaza pues
dejará de ser necesaria, y al retomar entonces su rol con fuerza no resulta
raro que sustituya la ternura por la exagerada vigilancia de las apariencias.
Al cuerpo criticado y marginado sólo le queda la posibilidad de escindir su
self de su cuerpo. Por eso, incapaz de sustraerse a la doble violencia de los
otros y la de la misma existencia, se opone a esta vida con la cual no quiere
hacer su historia, pero el desenlace de su lucha es incierto. La anoréxica se
extravía construyéndose un ideal, que luego es nihilizado cuando el mundo
de la muerte la supera y encuentra un campo libre donde desplegarse. En
Ellen West, el intento de ser "allende el cuerpo y allende el mundo" acabará
constituyendo una vuelta a la nada.

58

El honor de ser mujer

Paulatinamente, la presencia de los otros nos descubre el mundo
también como un mundo de deseos. Pero la sexualidad no es un accidente
ligado a nuestra naturaleza fisiológica, sino que constituye la estructura
esencial del ser-para-otro. "Ser sexuado significa existir sexualmente para
otro que existe sexualmente para mi". "El deseo me descubre a la vez mi sersexuado y su ser sexuado, mi cuerpo como sexo y su cuerpo" (Sartre, 453).
El deseo deviene revelación de mi propio cuerpo.
Cuando se dice que la anorexia no acepta la sexualidad, la
femeneidad, la maternidad, volvemos a introducir la tesis freudiana sobre la
histeria. Sin embargo, es preciso ahondar más y comprender que en estas
caracterizaciones se ha jugado y se juega aún hoy el "honor" del ser mujer.
La diferencia se convierte en signo de no-igualdad, acorde con lo cual la
mujer siente marcada en su carne la ley de la preservación de la especie: su
lucha contra el cuerpo es la lucha para no cosificarse. Y frente a ello, algunas
prefieren arriesgarse con la muerte tomando a su cuerpo como rehén
(Jonkheere), para no ser con-los-otros, bajo este sello que las marca como un
estigma.
¿Por qué esta rebelión, esta lucha contra el cuerpo, por qué tal
suspensión del tiempo vivido? El cuerpo cárcel-tumba del alma, el cuerpo
lacerado del pecado y "purificado" por el ayuno, el cuerpo cargado de
negatividad de la tuberculosis, el cuerpo instrumentalizado por los massmedia, se expresa ahora en el cuerpo anoréxico. De la tuberculosis a la
anorexia nerviosa. Nadie se vuelve loco como quiere sino como la sociedad
lo permite.
Habiéndose superado la tisis por la tecnología de los antibióticos, la
sociedad retoma nuevamente los modelos etéreos de mujer. Una nueva
concepción estética -tan alejada de aquella que Rubens expresara en Las
Tres Gracias- rige ahora este trazo grácil desde los senos a las caderas, el
cuello de garza, las manos afiladas" (Caparrós y Sanfeliú, 17). ~oda una
vuelta al Greco ¿Pero esta peculiar estética puede internalizarse hasta el
sacrificio? Más aún, aunque ese cuerpo llegara a cumplir los requisitos de
ese canon tan duramente alcanzado, no bastaría para calmar ese deseo de
algo todavía más etéreo. ¿Qué imago se esconde detrás de tal apariencia, de
tal distorsión? El espejo de Blanca Nieves repite cada día el rito "eres la más
gorda", aunque las carnes huyan y los ojos se pierdan en las cuencas, aún
cuando los muslos no puedan sostener el peso a no ser por el frenesí del
ímpetu que lo impulsa (ib). En la medida que mi cuerpo deja de ser mio,
deviene "un ente odioso cargado de afectos desconocidos, una desagradable

59

�presencia, un lastre que como la fuerza gravitatoria aprisiona al anhelo
inefable" (Caparrós y Sanfeliú,18).

deseo. Sólo si ''yo soy mi cuerpo", podré arriesgarme a la mirada del otro, a
los juegos del amor y el azar.
Como dice Paul Valéry, en el Jow-nal d'Emma,

La experiencia de mi realidad corporal es la percepción de mi propia
presencia en el mundo

... ¡Mi cuerpo, mi tierra! ¿Cómo se puede pensar en ti,
cosa la más íntima y la más extranjera? Mis senos me
sorprenden. Me parece que son bellos. ¡Pero qué hacen
sobre mí esas bellas formas de carne? Después de todo,
lo que llamo mi cuerpo es el fruto de una cantidad de
descubrimientos, ¿acaso se ha jamás terminado de
explorar? A veces, un gesto improvisado, un movimiento
que hacemos para no caer, nos dan la sensación de que
todo es nuevo en nosotros ... ¿Por qué no hacer un Diario
del propio cuerpo? ¿Osaría escribir mi cuerpo? ¿Todo lo
que yo sé de él? No mi cuerpo, aquel de los médicos, sino
el que Yo conozco. El es mi ciencia y, estoy segura, el
límite de toda ciencia; él, sus asuntos, molestias,
necesidades e· impedimentos; sus regularidades y
trastornos; sus digestiones, reglas y los sucios detalles
húmedos del Amor ... ¡Oh, cuerpo sin gloria, algún santo
debería haber amado tu excremento! Interior todavía, es
sagrado como algo de Mí, y cuando digo: mí, él esta allí,
comprendiendo. Luego se vuelve distinto todavía en mí, e
imperioso. Un extranjero que se debe expulsar. Sin
embargo, es Mí creación, mi obra más importante ...

Si por el contrario el cuerpo es aquello que me define en mis límites,
siempre será aquello gracias a lo cual es posible la relación con el otro. Por
eso, retirarse del cuerpo es retirarse del mundo. No existe un espíritu que se
una a un cuerpo, y se des-una de él; no hay nada detrás del cuerpo sino que
el cuerpo es íntegramente psíquico (Sartre, 368). La existencia no es una
entidad que flota por encima del-cuerpo o que residiría en el interior de él ni
como cáscara ni como cárcel. Mi cuerpo mio no está junto a mí (Descartes),
sino que es siempre mío y conmigo, no puedo distanciarme de él ni es
expropiable. Cuando yo digo ''yo soy mi cuerpo" (lch bin mein Leib), afirmo
una relación pre-lógica entre el sujeto y su cuerpo, vivida de una manera
~ a t a en el curso de las percepciones y de los movimientos. La
expenencia de mi realidad corporal no es primariamente interioridad, sino la
percepción de mi propia presencia en el mundo.
Es verdad que también ''yo tengo un cuerpo" (Jch habe ein Korper), es
el cuerpo objeto; es el cuerpo que distancio de mí cuando siento dolor,
cansancio, enfermedad, despersonalización hasta crematización (en la
depresión mayor con delirio, síndrome de Cotard). Sin embargo, este Korper
no es un mero objeto, frente al cual me sitúo como frente a las estructuras
objetivas del mundo fisico. La experiencia de la corporeidad no es la
experiencia de un objeto, sino de nuestro modo de habitar el mundo.
Si mi cuerpo es siempre unidad implícita y confusa, enraizado en la
naturaleza al mismo tiempo que es transformado por la cultura, nunca
cerrado en sí y nunca superado, siempre distinta de lo que es; si mi cuerpo
no es un hecho sino esa experiencia que sin cesar se renueva y se me
impone; si yo puedo asumir por mi cuenta el drama que lo atraviesa y busco
confundirme con él, siempre sexualidad a la vez que libertad, entonces no
dispongo de ningún otro medio de conocer el cuerpo humano más que
viviéndolo (Merleau Ponty, 1945, 231). Más aún, si "mi cuerpo está hecho
de la misma carne que el mundo ... y el mundo participa de la carne de mi
cuerpo, la refleja, se superpone a ella y ella se superpone a él. . . esto
significa que mi cuerpo no es solamente un precepto, es el mensurante de
todos ellos, Nullpunkt, punto cero de todas las dimensiones del mundo"
(Merleau Ponty, 1964, 302).
Si la organización del cuerpo conduce a la organización del mundo, la
anoréxica instalada en un mundo etéreo se alejará también del mundo del

60

Precisamente esta experiencia es la que se prohibe la anoréxica.

Notas bibliográficas
1

Nietszche, F.; Así habló :laratustra, Madrid, Alianza, 1980.

2 R,

Traité de f'homme, Oeuvres, Tome XI, Ch. Adam y P. Tannery (ed.), París, Vrin, 1966.

La gnosis proviene del Oriente próximo y esta repres~tada ~ 1~ ~octrinas religiosas
iraníes, en los misterios egipcios, en el orfismo y en los antlguos p1tagon~s. ~ el orfism?,
hay además una fuerte inclinación pesismista, y es a ella a la_que Platon, pago ~ ~ho
tributo. Posteriormente esta concepción del mundo y de la vida encontro tamb1en sohdo
apoyo en la doctrina helenística del destino.

1

4

"Erlosung im Manichaismus", Eranos-Jahrbuch, 1936, IV, p. 190.
,
. .,
Aunque la actitud del cristianismo es francamente antiagnóst_ica,.':s innega~I~ q~e esta eJerc10
un considerable influjo sobre el cristianismo. Es la plato~c1on del ~nstlarusmo que tan
fuertemente denunciaran Nietzsche y Ricoeur. El gnost1c1smo hallo su sucesor en el

61

�maniqueísmo y, a través de él, volvió a surgir en algunas sectas medievales (cátaros), en la
teosofia moderna.

Bauserfeld, K-H., Vegetalité (Planzlichkeit): exprime dans les peintres de une patiente
atteinte d'anorexie menta/is, en P., Fedida (ed): Phénoméno/ogie, Psychatrie, Psychanalyse,
Greup, Acte du Colloque, París, Echo-Centurion, 1987, pp. 41-46.

s Cfr. Nuestra presentación "Ascética y anorexia mística: del rechazo a la reconciliación", IV
Jornadas de Investigaciones de la Facultad de Psicología de la Universidad de Buenos Aires,
Diciembre de 1997.

Bell, R., Holy Anorexie, Chicago &amp; London, Toe University Press, 1985.
Bergeret, J., La violencefondamentale, París, Dunod, 1984.

6

Es verdad que en el Timeo, se atenúa el concepto pesismísta del cuerpo y de su unión con el
alma. La primera encamación de las almas es natural e igual para todos. Primero en un cuerpo
de varón, pero si no se ha vivido rectamente en uno de mujer y después de animales (Timeo
91 d) el cuerpo es el vehículo del alma y mantiene con ella un equilibrio: "no hay mayor
simetría ni disimetría que la del alma con su propio cuerpo" (Timeo, 87 d). Esta distinción
alma-cuerpo no desconoce por eso el influjo mutuo. En la República (439 d) muestra la
influencia de los defectos corporales hereditarios. Como dice C. Joubaud: "La conception du
corpus expresé dans le Timée romp radicalment avec celle contenue daos le premíére
philosophie platonicienne... elle propose une étude réelle du corps J'envisageant comme
globalité. Trois axes de recherche iterpendants permettent de retrouver. .. J'unité de la
compréhension platonicienne du corps. Quelle est la structure du corps, en tant quéntité
physique? Quelle structure répond-elle á une finalité, le corps et l 'áme devant former
l'homme? Quelle est alors la signification du corps et comment passe t-il de la neutralité á
ládquisition dúne valeur? En fin quels sont sa place, son róle et son influence daos la vie
humanine". A pesar de estos planteamientos, digamos que es la interpretación platónica de la
negatividad del cuerpo la que se ha inscrito como significante en el pensamiento occidental.
7

bidaud, E., Anorexie menta/e, ascése mystique, París, PUF, 1997; "La tentation de
/ 'anorexique", L 'Evolution Psychiatrique, vol. LXI, fase. 2, 1996 pp 359, 369.
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Burgeois, Ph., Les limites de l'image du corps dans l 'anorexie menta/e, L 'Evolution
Psychiatrique, 1973, vol. xxxvm, fase. 1, pp. 73-121.

Algunos autores, como Caparrós, consideran a la anorexia primaria como una patología de
un nivel posterior de desarrollo que la psicosis pero anterior que el nivel simbólico, dado que
se preserva lo esencial del self a expensas de dañar su cuerpo (Caparrós y Sanfeliú, 125).

Brés, Y., La psycho/ogie de Platon, París PUF, 1973.

8

Bruch, H., The golden cage. The enigma of anorexia nervosa, Cambridge-Massachussets,
Harvard University Press, 1978.

En la anorexia ascética, con sus discursos patéticos, a veces infantiles pero siempre
auténticos, la adolescente rechaza todo el alimento simbolizando a sus ojos el espíritu
materialista de la sociedad consumista.
9

Janet, hablando de esquizofrenia, se refiere a la vergüenza del cuerpo, es decir, a la
vergüenza de ser observado cuando el cuerpo no es vivido como mi subjetividad: el cuerpo
distanciado de mi, es objetivado y reducido a la dimensión de cuerpo anatómico. La propia
inseguridad ontológica compensada con este vacío ideal lanza a la presencia esquizofrénica al
"delirio de ser observado", donde la corporeidad emerge sólo como superficie expuesta a la
mirada ajena.
10

Callieri, B, Fenomeno/ogia y corporeidad, en M.L. Rovaletti: La problemática del cuerpo en
el pensamiento actual, Ediciones del Ciclo Báscio de la Universidad de Buenos Aires, 1996,
pp. 343-353.
Caparrós. N. y Sanfeliu, l., La anorexia; una locura del cuerpo, Madrid, Pirámide, pp. 57-61.
Castets, B.: El cuerpo del otro, en F. Alonso Femández (ed.), Cuerpo y comunicación,
Madrid, Pirámide, pp. 57-61.

Alienus, en latín significa ajeno, que pertenece a otro.

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62

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fenomenológica-antropológica, Chile, Editorial Universitaria, 1995. Se tienen en cuenta: Cap.
XVII, El mundo de la paciente con anorexia nerviosa y Cap. xvm, El rol de la familia en la
patogénesis de la anorexia nerviosa, pp. 362-419.
Falcón, H., Acerca del cuerpo, Relaciones (Uruguay), mayo 1995, No. 132, pp. 14-15.

63

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64

65

�LO SEMITA MEDIEVAL COMO CONFORMADOR
DE LA CULTURA EUROPEA
Dr. Joaquín Lomba
Universidad de Zaragoz.a, España
Grecia y Roma son, cierto, las raíces de la cultura europea, pero sin la
presencia semita, judía y musulmana, esas raíces hubieran operado sobre ella
de manera completamente distinta. Y no solamente porque, como se dice,
hayan hecho de transmisores e intérpretes de lo griego, sino también por su
misma idiosincrasia semita que dejó su impronta en el ser de Europa1• Y hay
que subrayar que es en el medievo cuando se hace realmente operante y
adquiere una relevancia especial este impacto, cuya huella todavía nos
penetra hasta las entrañas, como dice Gilson2:
Para todo el pensamiento occidental, ignorar su Edad
Media es ignorarse a sí mismo. &amp; poco decir que el
siglo XIII está cerca de nosotros, está en nosotros, y no
nos desembarazaremos de nuestra historia renegando
de ella, del mismo modo que un hombre no se deshace
de su vida anterior por el hecho de olvidar su pasado.

Esta es la razón de que sea precisamente en esa época del Medievo en
la que me voy a centrar.
Y, ante todo, para no entrar en la interminable discusión de la noción
de "Europa" y de "europeo", entenderé por tales lo que normalmente, en el
lenguaje cotidiano y actual, se significa con esos términos. En este sentido,
coinciden más o menos "Europa" y "europeo" con "Occidente" y
"occidental", en cuanto que la cultura de Europa se ha expandido por
muchas áreas del planeta difundiendo lo que es más propio de ella y que es,
precisamente, lo que hunde sus raíces en lo griego pero, como veremos,
también en lo semita. Sin embargo, quiero subrayar de pasada algo muy
propio de Europa, y que veremos confirmado en adelante: su eurocentrismo
o manera de ver la historia y cultura entera desde ella misma en exclusiva.
Porque Europa y Occidente y su cultura se extienden de una forma casi a
priori a todos los países que están al oeste del continente asiático o de
Oriente, así como también se dice que Australia tiene una cultura
"occidental". Y todo ello porque toda la cultura está simplemente
interpretada desde la propia Europa.
En cuanto a la época que me ocupa aqui, el Medievo o Edad Media,
entenderé por ella el periodo que va desde la aparición de las grandes
religiones monoteístas Gudaísmo, cristianismo e islam) en el seno de la
cultura greco-latina, hasta la vuelta a las raíces griegas y latinas en el
Renacimiento y Humanismo, es decir, desde el siglo mal XV, más o menos,
67

�sin que estas fechas signifiquen hitos fijos aduaneros entre una época y otra.
Pero se imponen dos observaciones. La primera, que este concepto de Edad
Media es tan elástico, relativo y cargado de prejuicios que, al final, en la
actualidad, ha quedado por completo vacío y válido únicamente con fines
metodológicos de cronología histórica, más cómodo y nada más. Como dice
Curtius3:
.
Antigüedad, Edad Media, Edad Moderna son nombres
que designan tres épocas de la historia europea,
nombres que desde el punto de vista científico son
«absurdos», como ha dicho Alfred Dove, pero que para
el intercambio práctico de ideas son indispensables. El
concepto que menos sentido tiene es el de Edad Media,
creación del humanismo italiano, explicable sólo desde
su perspectiva particular.

La segunda observación es que el concepto de Edad Media es otro de
los prototipos del eurocentrismo antes dicho con que el occidental considera
la historia universal. Porque entendida la Edad Media como la épO'ca que
está entre una Grecia y Roma, portadoras de la gran ciencia y de las grandes
letras, y otra del renacer de esa misma cultura tras largos siglos de una
supuesta oscuridad y olvido (olvido igualmente visto desde Europa, como
diré), sólo es aplicable a la cultura europea. Ni el judaísmo ni el islam ni el
budismo ni ninguna otra cultura del planeta han tenido esa misma
experiencia. Sin embargo, aplicamos alegremente a toda la civilización
universal esa periodización, sin tener en cuenta la idiosincrasia de cada una
de las que nos rodean. Más aún, sin considerar que ni el islam ni el judaísmo
olvidaron en absoluto la cultura griega, sino todo lo contrario. No obstante,
utilizaré este concepto a modo de instrumento expositivo, como acaba de
decirnos Curtius, consciente, eso sí, de la relatividad del mismo y del defecto
de paralaje que comporta.
Por "semita", entenderé, como es obvio, tanto lo judío como lo
musulmán, a manera también de simplificación. Más aún, tratándose de la
Edad Media, lo judío participa en buena medida de lo musulmán por cuanto
que las grandes personalidades del judaísmo que influyeron en la cultura
europea se encontraban insertas en el mundo musulmán, hablando el árabe,
practicando la ciencia árabe, pensando con las categorías árabes.
Y, ante todo, volviendo a la Europa Medieval, esa que según la misma
Europa "olvidó" la cultura griega y latina, es preciso subrayar que,
efectivamente, tuvo un verdadero desnivel cultural si comparamos lo que
ocurre en lo que llamamos hoy Europa y en Oriente Medio, concretamente
en el islam. Mientras aquélla se debatía en luchas internas para construirse,
el islam extendía irresistible su imperio por todo el Mediterráneo,
imponiendo un tipo de Estado políticamente bien constituido y una cultura
68

floreciente. Mientras los europeos, "olvidada" casi por completo Grecia,
bebían de las fuentes de una latinidad tardía a la que volvían constantemente
los ojos, el islam se afanaba en traducir al árabe cuantos escritos griegos de
medicina, filosofia, ciencias en general encontraban a su paso, bien a través
de los sirios, bien por medio de Bizancio, bien de forma directa. Y no sólo se
traducían sino que se comentaban y ampliaban hasta límites que los propios
griegos jamás sospecharon, como veremos. Ahí está la "casa de la sabiduria"
de Bagdad, fundada y patrocinada por Harun al Rashid (786-809) y alMa'mun (813-833), por la que desfilaron prácticamente todos los libros de
ciencia y filosofia griega y los más eminentes traductores como Hunayn ibn
Ishaq (809-873).
Y, a modo de ejemplos curiosos e ilustrativos: mientras Carlos V el
Sabio, rey de Francia (1337-1380), contaba con una biblioteca de 900 libros,
cuatro siglos antes, Bagdad tenía cien bibliotecas públicas, la principal de
las cuales contenía 1,000,000 de volúmenes, la de El Cairo 1,600,000 y la
de Córdoba 500,000. Y, bajo el punto de vista del arte, mientras el
Románico y el Gótico se estaban aún formando, la mezquita de Córdoba
había alcanzado ya hacía tiempo una de las cimas más altas del arte islámico
y universal. Que cuando las teorías estéticas de los Victorinos (XII-XIII), de
San Bernardo (1090-1153), de Guillermo de Auvernia (1180-1249), de San
Buenaventura (1221-1274) y de otros muchos más empezaban a aparecer en
Occidente, el islam las había vivido y repasado cien veces. La situación la
resume Dawson con estas palabras4:
La cultura musulmana tuvo una relación directa con el
helenismo y pudo apropiarse de los fértiles veneros de la
literatura griega. Por otra parte, los nuevos pueblos del
Occidente fueron tributarios de la cultura latina y sólo
poseían un contacto indirecto y secundario con la tradición
helénica. Porque, aunque la cultura latina había sido
adoctrinada en la tradición clásica de la literatura
helénica, nunca había asimilado por completo la tradición
científica griega. En consecuencia, mientras los árabes
pudieron apropiarse de las riquezas acumuladas de la
tradición aristotélica, de Ptolomeo y de los astrónomos
primitivos y de los matemáticos griegos, el Occidente tuvo
que contentarse con la labor de doctos aficionados, como
Plinio, y con las nociones elementales de la filosofia
griega, transmitida por escritores como Boecio, Casiodoro,
Mario Victorino, Macrobio y Apuleyo.

El hecho es, pues, que el islam, y los judíos que bajo su dominio
vivieron en calidad de "dimmíes" o "protegidos"5, lograron unas cotas
sumamente altas en cultura, ciencia y filosofía que dejaron una huella
indeleble y definitiva en la cultura europea. Lo que ocurre es que todavía se

69

�arrastran viejos prejuicios heredados de la llamada «Reconquista» de las
Cruzadas y mil más, por los cuales no reconocemos o no q~eremos
reconoc~r el legado fundamental que nos entregaron musulmanes y judíos.
1:"'-. l? mas que llega el europeo es a admitir que hicieron de transmisores
llllciales de una cultura griega que se había casi olvidado. Pero lo cierto es
que ~ ellos tuv~eron conciencia de tal transmisión, sino que construyeron su
prop10 pensamiento y ciencia sin parar mientes en quiénes se iban a
ap_rovec~ ~e ello, ni se limitaron tan sólo a copiar y transmitir. Al legado
~ego anadieron las experiencias y pensamiento persa, hindú, extremoonental, aparte de sus propias aportaciones al saber heredado tan valioso
como lo recibido o más. Que el eurocentrismo que lleva metid~ el europeo
has~ los hues?s le hace pensar que toda la cultura que los musulmanes
tuvieron la bebieron de "su Grecia" en exclusiva, lo cual es totalmente falso,
pues~~ que e~ la "casa ~e 1~ sabiduría" de Bagdad se tradujo lo griego,' pero
tambien Y en igual medida libros de sabios de todos los rincones conocidos y
c~tos del P!aneta. De hecho la cultura europea hubiera sido completamente
difer~nte, s1 ~l le~a~o griego lo hubiera heredado tal cual, sin tocar y sin
amp~ar. lo mas mlllllllo. La grandeza de la cultura europea consiste en el
mest~zaJe pro~do que lleva: Grecia romanizada y semitizada. Sólo que
po~_amos ~e~rr que Europa es la gran "mestiza orgullosa" que, habiendo
recibido múltiples aportes culturales, niega tal ascendencia, esgrimiendo el
argumento de que todo es propiedad e invención suya.
.
Veamos algunos puntos, elegidos casi al az.ar, para ilustrar esa
importante aportación semita al ser de la cultura europea.
• En p~er lugar, el ideal científico griego se había cifrado en la mera
contemplac10n, en el bíos theoretikós, ("vida teorética"). Lo práctico manual
era asunto_ ?e esclavos y las máquinas y aparatos técnicos que se inventaban
er~ cuestion de taumaturgia o frutos del tanteo y de la casualidad. No
e~s~ía la ide~ _de "ciencia aplicada" y cuando, partiendo de esquemas
teoncos s~ qu1S1eron construir máquinas, éstas resultaron ser un auténtico
fr~ca~o. Sm embargo, los árabes transforman ese mismo saber teórico en
practico abocánd~lo_a lo útil. A~í, en el terreno de la medicina introdujeron
como saberes au~ent1cos y de pnmer orden la disección, la experimentación
Y la :armacol?g1a~ la química la convirtieron en alquimia; la astronomía,
ademas de ciencia, la hicieron también astrología. De este modo,
construyeron aparatos de cálculo matemático, de observación astronómica
como los astrolabios, edificaron observatorios. Como dice Cruz Hernández6 :
Esta lección la aprendieron muy bien los averroístas
latinos, desde el propio Siger de Bravante (siglo XIII)
h~ta el casi ateo Biagio Pelacani de Parma (finales del
siglo XIV); y bien pronto será una creencia común

científica, pese a las muchas dificultades y sobre ella se
levantará la intención de la obra de Galileo.

Y esta lección la aprendió de modo especial Roger Bacon (12141294), que ligó ciencia a poder, dominio, experimentación, técnica, los
cuales habrían de ser algunas de _las características del racionalismo y de la
revolución industrial europeos.
Pero aparte de esta actitud intelectual, abocada a la teoría pero
también a la praxis técnica, conviene recordar todo el cúmulo de avances
tecnológicos que entregaron a Europa y que hicieron que ésta se pusiera en
la ruta de la moderna tecnología y ciencia aplicada. Así, por ejemplo, hay
que citar, aparte de lo ya dicho en el párrafo anterior, la elaboración y uso
del papel. fabricado por los chinos en el 757 y que pasó a Bagdad, Túnez y
luego a Sicilia y España, siendo en esta última donde se construyó la
primera fábrica de papel en Europa. a saber, en al-Andalus, en Xativa, a
comienzos del siglo XI; el uso de los molinos de viento; la técnica de
conservación de alimentos y bebidas refrigerados con nieve; los múltiples
sistemas de riego, la captación de aguas subálveas (un caso muy claro·es el
de Madrid, con una conducción de aguas totalmente árábe); un sin fm de
aparatos e ingenios para la industria textil, la molienda, la tintorería y otras
industrias; el uso en navegación de la vela latina y del timón de codaste;
una serie de inventos que hacían más cómoda la vida diaria que aparecieron
por primera vez en Europa y que hoy son tenidos por habituales, tales como
el uso de la calefacción, del agua corriente fría y caliente en las casas, etc.
Pero las aportaciones científicas más importantes en el siglo XI son, a juzgar
por el manuscrito 225 de Ripoll, el astrolabio y, con él, el cultivo de la
trigonometría y la nominación de las estrellas que durará hasta nuestros días.
Entrando en el orden teórico y filosófico, un elemento heredado de alFarabi (h. 870-950), Avicena (980-1037), Ibn Ibn Gabirol (h. 1020-h. 1050),
Ibn Paquda (fl. 1080) y, sobre todo, de Averroes (1126-1198) y Maimónides
(1138-1204) es la convicción de que el supremo saber es algo divino y su
posesión absoluta pertenece sólo a Dios, el cual manifiesta su verdad a través
de la revelación, tocándole al hombre el aceptarla por la fe. Pero la filosofía
racional, por su parte, depende por completo del esfuerzo humano. Ahora
bien, ambas, la revelación y la filosofía son manifestaciones de la misma
verdad o, dicho de otro modo, dos caminos para alcanzar la única verdad
absoluta. En otras palabras, fe y filosofía son por completo independientes,
con lo cual la filosofía deja de ser ancilla theologiae para convertirse en un
saber autónomo que jamás debe contradecir a la religión puesto que las dos
conducen a la misma verdad. Dice Averroes7:
El razonamiento filosófico no nos conducirá a conclusión
alguna contraria a lo que está consignado en la

70
71

�Revelación divina, porque la verdad no puede contradecir
a la verdad, sino armonizarse con ella y servirle de
testimonio confirmativo.

Y, dentro ya de la misma filosofia, el pensamiento árabe y judío
aportó notables novedades a la filosofía europea que o no estaban en
absoluto en el pensamiento griego o, al menos, no elaboradas como en
Grecia, pero que luego fueron ampliamente desarrolladas por los europeos
gracias al impulso inicial que dieron los árabes. Citaré algunos de esos temas
a modo indicativo.
La llamada metafisica del Sinaí surge de la afirmación divina a
Moisés de ''yo soy el que soy", con lo cual a Dios se le empieza a conocer
como "ser" y, más en concreto, como el "Ser Absoluto", el "Ser Supremo"
del cual se predica el concepto de «ser» de modo analógico.
La distinción ya planteada por Aristóteles, pero con consecuencias
desconocidas para él, entre "posible" y "necesario", con la aplicación a un
mundo concebido no como eterno sino como contingente, como "posible por
sí" y "necesario por otro", frente al ser divino que es simplemente "necesario
por sí", tal como lo plantea A vicena.
La idea de "nada", por completo desconocida, o al menos
generalmente rechazada en Grecia y contra la cual se expresan con toda
claridad todos los filósofos, desde Parménides a Aristóteles. Y esta idea se
desprende de dos principios: uno, del de causación creadora de Dios que
supone una producción «ex nihilo» del mundo. Otro, de la idea matemática
de «cero», con su correlativo valor posicional de las cifras ("cifra" viene del
árabe "sifr" que significa "vacío", "cero", "nada"), cosas desconocidas
también por los griegos, romanos y europeos. El cero no es invento directo
de los árabes pues lo heredaron de la India. Sin embargo, fueron ellos los
que lo incorporaron a la matemática. Entre los árabes, sobre todo alJwarizmi (siglo X), de donde viene «algoritmo», y entre los judíos, fue
precisamente Abraham ben Ezra (1089-1164), uno de los más destacados
que introdujo esta cifra y el valor posicional de los números en Europa.
Elemento de suma importancia en la filosofia y teología escolástica
será la distinción entre "essentia" y "esse", la cual fue inventada y aplicada a
la distinción entre el ser de Dios necesario y el contingente de las ·creaturas,
primero por al-Farabi y, sobre todo, por Avicena.
Y dentro de este concepto de "ser" y de "existencia" inaugurado por
A vicena, es notable la coincidencia que tiene, tal como lo ha observado y
demostrado Henry Corbin, no sólo en el propio A vicena sino también en Ibn
'Ar!lbi de Murcia (1165-1240), en Suhrawardi (1154-1191), en Mfilla Sadra
72

y

Shlrazi ( 1571-1640) ·
en el pensamiento shiíta, c~n el "Úaséin"
heideggeriano. Curiosamente, los árabes, que carecen del verbo ser, al
menos en el sentido del "einai" griego y del ''esse" latino, utilizaron como
equivalente el de "wuyud", "ser" y "mawyud", "ente" que literalmente
significan "hallar" o "encontrar" y "lo hallado" o "lo encontrado",
respectivamente. Y no solamente d concepto de ser, sino la misma
hermenéutica empleada por el pensamiento iraní y shiíta tiene, según el
mismo autor. importantes paralelos con la que lleva a cabo Lutero ( 14831546), por parte de la teología protestante europea, por Schleiermacher
(1768-1834) y por Heidegger (1889-1976)8.
También es de Avicena la idea del que luego llamará Duns Escoto
( 1266-1308) el "hombre volante": un ser humano desconectado por
completo del entorno que, enfrentándose solo a su propia conciencia deduce
de su autoconocimiento su propia existencia. San Agustín (354-430) ya lo
había dicho en otro contexto con su '•si fallar sum··. pero la imagen utilizada
por Duns Escoto es directa de Avicena y recuerda en gran manera el
posterior ·•cogito ergo sum·• cartesiano.
Las pruebas de la existencia de Dios. tal como las propone Tomás de
Aquino, tienen sus antecedentes claros en A verroes y Maimónides.
podríamos decir que punto por punto.
Finalmente. una serie de conceptos como los de "substancia".
··accidente". "persona·· y otros muchos más. tomados de Grecia pero
reelaborados por losfaldsifa o filósofos musulmanes. incidirán directamente
en la escolástica europea. Incluso. el de "intencionalidad" cocmiti\'a.
planteado por Avicena. tendrá un tratamiento similar en Brentano -( 18381917) y Husserl ( 1859-1938).
Y pasando a otro orden de cosas. hav un acontecimiento en el siglo
Xlll de cuya autoría e invención se conside;an en exclusiva los europeos.-Se
trata del nacimiento de la Uni\'ersidad y del paso de las cerradas y
provincianas escuelas catedralicias y monacales a estudios generales o
universidades. Ahora bien. respecto a esto hay que advertir dos cosas. Una.
que ese paso vino totalmente forzado por la avalancha de saberes nue\'os
que, provenientes, como veremos. de España (Toledo y la corte de Alfonso
X). de Sicilia (de la corte de Federico 11) y de los judíos que extendieron las
nuevas ciencias por Europa, hicieron que surgiese un nuevo modelo de
institución docente que aprovechase maestros de todas partes y diese la
licentia ubique docendi a sus alumnos. Las anteriores escuelas, limitadas al
distrito y personal docente y de alumnado de su demarcación eclesiástica. no
tenían profesores preparados para tarea tan ingente. Así, surgió la
Universidad. de estructura más flexible. de horizontes más amplios. Y en
esas universidades se montaron enonncs bibliotecas repletas de nuevos
73

�libros hasta entonces desconocidos, se dividieron en facultades las
enseñanus, se aprovecharon los maestros de todas partes. Y en esa nueva
institución, uno de los primeros problemas que se plantearon fue el de la
admisión o no, salpicada de condenas y prohibiciones, de la enseftanz.a del
Aristóteles traído por los árabes y judíos y de los comentarios de Averroes,
hasta que finalmente se admitió el aristotelismo y se echó mano de los
comentarios árabes y judíos, para seguirlos o rebatirlos. Todo ello, sin entrar
en el obvio fenómeno, tan crucial para la cultura europea medieval y
renacentista, del averroísmo en sus distintas yersiones.
La otra advertencia que hay que hacer respecto al nacimiento de la
Universidad es que esta institución era ya conocida en Oriente y en el mundo
musulmán hacía mucho tiempo. En efecto, tenemos un caso muy claro: el de
la Universidad de al-Azhar ("la Resplandeciente") de El Cairo. Fundada por
el general al-Yawhar, a poco de la fundación de la ciudad en el 969,
originariamente fue una institución fütimí, destinada a formar predicadores
shiítas ismailitas. Ello hizo que los califas abbasíes creasen, a su imitación,
otras universidades o "madrasas" (escuelas) sunni tas en Si.ria, Palestina y
Persia. De esta forma, al-Azhar fue el origen de un gran movimiento
docente e investigador que impulsó el desarrollo de la educación superior en
el mundo islámico. Esta Universidad tenía un rector o director a sueldo y
estaba dividida en Facultades, en las cuales se distinguía entre estudiantes y
diplomados que adquirían grados superiores o perfeccionaban sus
conocimientos. Profesores y estudiantes celebraban periódicamente debates
públicos, revestidos de unas togas negras. En fin, una serie de detalles
organizativos que pronto se extendieron por todo el islam y que, claramente.
son muy parecidos, por no decir idénticos, a los que luego veremos en la
Universidad de París y en las que la imitaron por toda Europa.
Un aspecto de suma importancia para la historia posterior europea y
para la constitución política de las naciones que la integran es lo que con
acierto afirma Rafael Ramón Guerrero9:
Un análisis del término política en .rn sentido griego no fue
posible durante la Edad Media latina, al menos antes de la
segunda mitad del siglo XIII. Y, a1111q11e se hubiera dado, ni
siquiera habría sido relevante porque se desconocía la
realidad nombrada por ese término. los latinos, antes de ese
siglo, ignoraban por completo el concepto de Estado como
conjunto independiente, autónomo y autosuficiente de
ciudadanos que viven de sí mismos y según sus propias leyes,
según la conocida definición de Walter Ullmann. En rigor,
no existía ni problema de Estado y ni problema político,
términos ambos que sólo aparecieron después de que fuera
descubierta y traducida la Política de Aristóteles, ya bien
w ·w•:ado el siglo XIII. Y. sin embargo, en una época

74

bastante anterior a ésta, el mundo islámico ya había
desarrollado ampliamente tanto una teoría del &amp;todo,
expresada en diversas doctrinas sobre el califato y el
imamato, como, de una manera más general, una teoría
política.

En efecto, Europa tenía una idea de la vida social y política anclada en
el concepto de civitas Dei agustiniano, en cuanto que era reflejo y anuncio
de la comunidad celestial de los santos. Por otro lado,
el Medievo
consideraba el poder del monarca como una participación del de Dios, con
lo que podía hablarse del "rey por la gracia de Dios". Finalmente, en cuanto
a organización, se inspiraban en fórmulas heredadas de Roma estereotipadas
y sin una teoría"política actualizada que las sustentase. El islam, en cambio,
identificó desde el comienzo política y religión, siguiendo la tradición del
Profeta. En efecto, éste no solamente predicó la revelación religiosa sino que
hizo que ésta fuese el fundamento de una nueva forma de sociedad y de
Estado, no basados, como antes, en la etnia, en la lengua, en la historia, en
la sangre, sino precisamente en la comunidad de fe. Esto explica aquel
versículo del Corán que dice'º:
¡Que constituyáis una comunidad que invite al bien
ordenando lo que está bien y prohibiendo lo que está
mal! [. ..). Sois la mejor comunidad humana que jamás
se haya suscitado.

En consecuencia, se vieron los musulmanes, desde el comienzo, en la
necesidad de construir una teoría política que sustentase aquella suya, nueva
por completo, que era a la vez social y religiosa. Pero, pasado el tiempo, al
entrar en contacto con el pensamiento griego encontraron en él una
magnífica ayuda para seguir en la tarea. Concretamente, echaron mano de la
República y de las Leyes de Platón y de la Etica a Nicómaco y de la
Política de Aristóteles. El resultado fue que los falasifa o filósofos
musulmanes construyeron una nueva teoría política con la creencia inicial de
que la encargada de elaborarla habría de ser la razón autónoma del hombre.
No sólo eso, sino que dicha teoría había de abocar, necesariamente, a una
praxis, al modo como antes se ha visto en el terreno de la filosofía y de la
ciencia. Ahí están los grandes teóricos de la política, como son al-Farabi,
Avicena, Avempace (h. 1070-1139), entre otros.
Ahora bien. la aparición de estas obras árabes sobre teqría política
traducidas al latin, cambió la perspectiva en Europa. Se comenzó a elaborar
una teoría política autónoma, independiente de la civitas Dei y de lo
religioso, de forma que la unión de Iglesia y Estado medievales se fue
rompiendo poco a poco hasta llegar a la secularización total que ha ido
fraguándose a través del tiempo. De este modo, las teorías políticas y del
75

�Estado fueron proliferando en Europa, tal como hacia tiempo lo había hecho
el islam.
Este planteamiento racional, natural, de la política, llevó en Europa al
intento de hacer la experiencia de la soledad, de transplantar el Estado
absoluto político a la vida individual del sujeto. Es lo que hizo Daniel Defoe
( 1661-1731) y quienes le siguieron, al plantear la figura del Robinson
solitario en su isla, en la cual él es el rey de aquel territorio y de si mismo.
Pero esta-idea y experiencia ya había sido vivida en el islam, precisamente
porque se había elaborado una teoría del Estado en la que el sujeto era parte
esencial. Y este robinson musulmán tiene tres manifestaciones de sumo
interés. Una, la del l.arBgoz.ano Avempace que, precisamente, intenta
experimentar el gobierno o régimen político comunitario en el hombre
aislado para llevar a cabo, en su soledad, el ideal religioso de la comunidad
( el Robinson de Defoe intentará realizar en soledad el ideal político y laboral
11
de su momento). Y así, escribe El régimen del solitario • La segunda
manifestación robinsoniana es la de lbn Tufayl (1110-1185), de Guadix
11
(Granada), en su El filósofo autodidacto , en que el solitario de Avempace
aparece solo en una isla desde niño, hasta que de mayor llega a la apoteosis
de la vida religiosa, en forma de mística. Esta idea y hasta el nombre del
protagonista solitario (Hayy ibn Yaqzan) están tomados de Avicena, que
hizo también en su obra literaria esta experiencia del solitario místico (y
esta es la tercera manifestación robinsoniana en el islam, aunque
11
cronológicamente es la primera) .
Capítulo aparte merece el de la mística, si bien en este terreno hay que
andar con suma precaución. Los parecidos entre la mística musulmana o
sufismo y la judía o qabbala, con respecto a la cristiana posterior, son
extraordinariamente llamativos. Pero ocurre que, en muchas ocasiones
(sobre todo en lo que se refiere al islam) faltan los eslabones que establezcan
la continuidad de estas similitudes y que expliquen la cadena de posibles
influjos. Esta falta puede perfectamente explicarse por el miedo que en
España y en Europa había a que la Inquisición descubriera los orígenes
musulmanes o judíos de muchos de los fieles llamados "cristianos nuevos".
Bien sabido es el tema del origen judío de Santa Teresa o de San Juan de la
Cruz, aparte de otros y los problemas que ello acarreó. Igualmente conocido
es el afán por esconder libros de piedad y de oraciones entre las paredes de
las casas para que nadie pudiera hallarlos y que luego, en la actualidad, se
han encontrado, bien en árabe directamente bien en aljamiado. Por otra
parte. hubiera o no tales influjos literarios directos, lo cierto es que hay que
admitir dos cosas: una, que caben los contagios indirectos por medio del
ambiente, las enseñanzas orales, predicaciones, etc. Otra, que, al ser las tres
religiones fruto del mismo tronco abrahámico y monoteísta, es lógico que
haya respuestas similares ante problemas parecidos, concretamente en lo
tocante a ascética y mística.

76

En todo caso, señalaré algunas coincidencias, con la convicción por
otro lado, de que fueron primero los musulm~mes quienes formularon ci~rtas
pro~osi~io~es místic~s y _de que, en lo tocante a la qabba/a judía, como
indicare, s1 que hubo mfluJo claro y trasvase del judaísmo al cristianismo.
La gran mística islámica ( el sufismo) se inicia en la Península Ibérica
con el cordobés lbn Masarra (883-931 ), siguiéndole lbn al-'Arif ( 1088-1141)
e lbn 'Arabi (1165-1240), terminando, al final, con los shadilíes lbn al'Abb~d ~: Ronda (1332-1398) y ~bu-1-'Abbas de Murcia (muerto en 1287).
Las s1m1htudes que hay entre ellos y San Juan de la Cruz y Santa Teresa las
es~diado minuciosamente Asín Palacios14, siguiéndole en nuestros dí~s la
15
mves~1gadora portorri~ueña Luce López Baralt . Señalaré algunos
p~ectdos, a m~d~ de eJemplo: la manera de concebir la unión mística con
Otos, el amor d1vmo, la renuncia de los llamados "carismas" en San Juan de
la Cruz Y en los grandes maestros del shadilismo; multitud de términos como
" ensanch
. to", "recog1m1ento",
· ·
am~en
"vacío", "desnudez", "aniquilación"
"pem1ane
''
"
"
"
··
neta
.
apretura
.
expans1on".
"noche" , "día", "easfI 11os" ,'
"
d "
..
mora as y muchísimos más.
'
Por otro lado, el in.flujo de la mística musulmana en Ramón Uull (h.
1232-1315) Y en s~ obra _Els cent noms de Deu (Los cien nombres de Dios),
~s d~ sobra conoctdo, as1 como la tesis de Asín Palacios acerca del mismo
mfluJo sobre Dante (1265-1321 ), el cual se habría inspirado en la "Escala de
tv_t~om~". o "Ascensión ~e Mahoma" o subida del Profeta al cielo en su
1
VtaJe m1sttco a Jerusalén . Esta "Escala de Mahoma" fue bien conocida en
la Edad Media cristiana. Primero la tradujo al castellano el judío Abraham de
Tole_~º (s._ Xlll). Pero luego se ext~ndió por toda Europa a través de la
vers10n la_tma y francesa hecha por el notario gibelino al servicio de Alfonso
X el Sabio, __Buenaventura de Siena (1264), con el título de Libro de /a
Escala., verston que es la que conocería Dante en Italia.

?8

'gualmente se aprecian ciertos matices quietistas de la mística
m~sulmana qu~ se ven repetidos de la misma manera en autores como
Miguel de Molinos (h. 1628-1696), Meister Eckhart (h. 1260-1327), Juan de
Ruysbroeck (1293-1381 ), Jacob Bohme (1575-1624).
Autores de la_ ~abbala judía, tanto sefardita como azkenasí, y libros
c_omo el Sefer_ Yets,ra. o el Zohar, han tenido un muy especial eco en la
ht~ratura m1st1~a medieval y renacentista europea. Así, se sabe que las
~m~era traducciones de la qabbala al latín o a lenguas romances las hicieron
JUdtos conversos,_ entre los cuales el más conocido fue Pablo de Heredia (h.
1480). El Papa S1xto IV (1471-1484) ordenó la traducción de setenta obras
de la qab~ala al. l~tín. Y los primeros que estudiaron la qabbala desde el
pw11~, ~e vista cnstJan_o yarece qu~ fueron Pico de la Mirandola (1463-1494)
Y R ·1 on Llull que qu1s1eron explicar el dogma cristiano con ella.
77

�Por otro lado, la qabbala se puso de moda en Europa y, así, la
estudian y conocen muy bien Juan Reuchlin (1455-1522), Enrique Comelio
Agripa (1486-1535), Paracelso (1493-1541), Juan Thenaud de Angulema (s.
XVI), Knorr von Rosenroth (s. XVII), Juan Esteban Rittangel (1606-1652),
entre otros muchos más.
Atención especial merecería el explicar por extenso un capítulo
sumamente interesante como es el de la estética, la educación, la poesía, la
literatura, el ideal de amor, la veneración por la mujer y todo lo que supone
una vida civilizada y refinada.
·
Solamente algunas muestras. Mientras Europa y la Península Ibérica
en los comienzos de la Edad Media ignoraban las formas más elementales de
la educación y del protocolo en las recepciones, banquetes, fiestas, actos
oficiales y las nonnas más imprescindibles de higiene y aseo corporal, 'Abd
al-Rahmán 11 (821-852) llamó a Córdoba al músico iraquí Ziryab para que
enseñase en la corte las buenas maneras de comportarse que se practicaban
en Oriente. Y así fue, no solamente las impuso aquel hombre exquisito en
Córdoba sino que pronto se extendieron por el resto de al-Andalus y Europa.
Entre las cosas que enseñó están, por ejemplo: el poner en los banquetes
variados menús señalando, a la vez, el orden en que se debían servir a la
mesa. el uso de cubiertos en la misma, ciertas formas musicales,
instrumentos, danzas y su uso en las fiestas y banquetes, el empleo de
determinados vestidos para las ceremonias cortesanas (la palabra "gala'' es
de origen árabe y significa el traje que los cortesanos usaban para
presentarse ante los califas abbasíes), el empleo de desodorantes químicos y
perfumes, etc.
A todo ello hay que añadir el uso de baños públicos: escasos y mal
vistos en Europa, en Córdoba parece que pasaban de los trescientos, siendo
además dichos baños no sólo lugares de limpieza y aseo sino centros de
rewúón de intelectuales y poetas.
En literatura, la poesía árabe y judía tuvo un gran peso en la evolución
literaria europea. Poetas judíos como Ibn Gabirol, Abraham ben Ezr~ ( 10891164 ), Yehuda ha-Levi (h. 1070-1141), Maimónides (1138-1204), y árabes
como el sirio al-Mutanabbi (915-965), Ibn Hazm de Córdoba (994-1063) y
el andalusí lbn Zamrak (1333-1393), el poeta cuyos versos, como. se dice,
han tenido la edición más lujosa de la historia pues están escritos adornando
las paredes de la Alhambra.
Dentro de esta misma línea de la literatura, es preciso señalar toda la
larga. densa y curiosísima tradición y transmisión de sentencias, cuentos,
kyendas que los predicadores y escritores morales europeos tomaron de
h11:ntl':-. árabes y judías. Se trata de colecciones de hlstorias y sentencias del
78

más variado origen (griego, árabe, persa, hindú) traducidas al árabe en
Bagdad, en la "casa de la sabiduría", por Hunayn ibn Jshaq (que entre otras
cosas tradujo Cali/a e Dimna y el Sendebar ) y sus sucesores ; que luego
fueron usadas por _los musulmanes y judíos ampliamente. Son claras las
fuentes árabes de b?ros como Las siete partidas de Alfonso X, Libro de
buen amor del Arcipreste de Hita, Castigos e documentos para br'en · ·
'b 'd
S
vrvrr,
atn w ~ a ~cho IV, Libro del Caballero Zifar, Libro de los buenos
proverbios , Lrbro de los doce sabios , Bonium o Bocados de oro Libr d,
Ale~andre , Poridat ~e poridades y otros muchos más, así como ~l rest~ d:

la literatura sentenciaría europea medieval y aún posterior, pudiéndose
señalar. nombres como el de Jacques de Vitry, EtieMe de Bourbon
Bocacc10, Shakespeare y otros.
'
Atención especial merecen el estilo de amar y la concepción de la
b~lleza y de la mujer que profesaba el llamado amor udrí que, importado de
c1rculos sumamente refinados de Oriente, cristalizó en una literatura
cordo_besa como es el caso de los poetas Ibn Shuhayd (992-1035), Ibn
Zaydun ( 1003-1070) Y, sobre todo, Ibn Hazm. Este último, en su El collar
de la palo":ª , ~atado de amo~ sumamente conocido en la Edad Media,
pare~e que influyo poderosamente en El libro del buen amor del Arcipreste
de Hita, el Breviari d' amour de Matfre Ermengaud, el De amore /ibri tres
de Andreas Capellanus, la Ley d' amors de Guilhem Molinier17•
De ·o~~en árabe, y concretamente andalusí, es la concepción del
amor Y de lo erottco, ~orno algo sublime, espiritual y corporal conjunta.mente,
mezcl_a de deseo apasionado a la vez que de castidad y privación; la idea de
la mu3er como a~go inalcanzable y sagrado a la que hay que respetar a la vez
~ue &lt;;lesear, _se~1r y elevarla a la categoría de "mi señora", siendo el hombre
el fiel serv1_do~ d~ tal señora. Es interesante leer un fragmento de Averroes,
s~amente indicativo del valor que para los musulmanes andalusíes terna la
mu3er:
1

En estas sociedades nuestras se desconocen /as habilidades de
las muj~~es, porque en ellas sólo se utili:an para /a
pro~reac,on, estando por tanto destinadas al servicio de sus
m~ndos Y relegadas al cuidado de la procreacign, educación y
cnan=a. Pero esto inutili=a .rns otras posibles actividades.
Como en dichas comunidades las mujeres no se preparan para
ningu~a de las virtudes humanas, sucede que muchas veces se
aseme1an a las plantas en estas sociedades, representando una
carga para los hombres, lo cual es una de las razones de /a
pobr~za de dichas comunidades en las que llegan a duplicar
en numero a los varones, mientras que al mismo tiempo y en
tanto c~~ecen de formación no contribuyen a ninguna otra de
/~ ac//v1dades necesarias, excepto en muy pocas, como son el
hilar Y el tejer, las cuales realizan la mayoría de /as veces
79

�cuando necesitan fondos para subsistir. Todo esto es evidente.
Así las cosas, y en tanto que es evidente en el caso de las
hembras que comparten con los hombres la lucha y lo demás,
conviene que a la hora de elegirlas busquemos las mismas
condiciones naturales que consideramos en los varon~, por lo
que deben ser educadas del mismo modo por medio de la
música y la gimnasia.

Por fin, sólo queda dej~ asentado que todo este cúmulo de elementos
tuvienin sus cauces bien precisos por los cuales pasaron a Europa.
Simph:mente me limitaré, por brevedad, a enumerarlos.
A falta de los mass media y de las modernas vías de comunic~ción
·
J
socia \:• cuJtural , había en el Medievo varios hechos •que· •favorecieron
1M
extraordinariamente la transmisión cultural. Uno, 1~ peregnnac1on a a eca,
preceptiva para todo musulmán con salud y medios para hac~rlo. ~sta se
cumplía fielmente desde la India hasta al-Andalus, con la pamculandad de .
que estos viajes tan largos y costosos eran aprovechados por tnuchos para
comprar libros asistir a tas· clases de los maestros famosos, aprender
costumhres, tra~r telas, inventos, productos desconocidos ~n Europa. Otro
cauce. 110 pacífico como éste, fueron las Cruzadas,. a traves de las cuales
también entraron en Europa multitud de novedades importantes. Y, por fin,
conectando con estos dos caminos hacia Oriente, o~ que . entraba en
Europa: el Camino de Santiago. Todo ello suponía un ir y veru~ de gentes
que, portadoras de libros, aparatos y productos, renovaron sm duda el
ambiente cultural europeo.
Pero, de fonna más eficaz intelectualmente, tu~o _una especial
relevancia el movimiento de traducciones, con dos focos pnnc1pales:_uno en
Sicilia en la corte de Federico II Hohenstaufen, en la cual se vertieron al
latín i~finidad de libros de medicina, matemáticas,. astrono~~ Y filosofia
tanto griega como árabe. El otro foco fue _la Perunsula lben:a con tres
subfocos que conviene precisar. Uno, en Castilla, en la llamada Escuela de
Traductores de Toledo". Digo " llamada" porque _son muchos l~s que hoy
ponen en duda la existencia de una escuela prop1arne~te tal. Simplemen~e
hubo un Obispo francés, Arzobispo de Toledo, D. Raimundo de Sauvetat
( 1126-1151) que impulsó la labor traductora haciendo de mecenas de ese
trabajo. utilizando un grupo de judíos y musulmanes (_araboparlantes y que
también hablaban romance) y cristianos (que sabían latm y rom~ce) a cu~a
cabeza estaban Domingo Gundisalvo y Juan Hisp3;'1º• que traduJe~on al latm
prácticamente toda la literatura que estaba en arabe, ~to gnega como
musulmana. Allí trabajaron también Daniel de Morlay, AleJandro Nechkham,
Alfredo de Sareshel y otros muchos más. La labor de mecenas de D.
Raimundo, la siguió su sucesor D. Rodrigo Ximcnez de Rada.

El otro subfoco, castellano también, fue el de Alfonso X ( 1221-1284)
que asimiló perfectamente la ciencia musulmana y soñó con llevar a cabo
una vasta enciclopedia española de todos los conocimientos humanos. Su
esfuerzo se centró, sobre todo, en la astronomía y astrología. Toda la
actividad cultural de la corte de Alfonso y que se lleva a cabo bajo su
mecenazgo tiene lugar en dos etapas: primera, hasta 1259, en que sólo se
hacen traducciones, segunda. en la cual se revisan o rehacen las versiones
anteriores y se asimila lo traducido y se escriben las Tablas alfonsíes.
Y, finalmente, el tercer subfoco peninsular fue el valle del Ebro,
incluido el sureste de Francia. En esta zona, hubo también centros de
traducción del árabe al latin, como en Tarazona y Pamplona, pero fueron
sobre todo los judíos quienes hicieron de transmisores, lo cual llevaron a
cabo de dos maneras: una, traduciendo no del árabe al latín sino al hebreo
obteniendo versiones de mucha mayor calidad que las de Toledo, entre otras'
razones porque el latín, en los siglos XII y Xffi aún estaba muy inmaduro y
poco preparado para adoptar la exquisita y precisa terminología científica y
filosófica que había adquirido el árabe. Traductores judíos fueron: al-Harizí
(h. 1170- h. 1230), Abraham ben Ezra (1089-1164), Abraham bar Hiyya
(1065-1138). la saga de los Tibbónidas (s. XIII), entre otros muchos más. La
otra fonna de transmisión de los judíos fue directa, enseñando personalmente
en los centros europeos las nuevas ciencias que habían aprendido de los
árabes. Casos ejemplares de ello son: Abraham ben Ezra, que se recorrió
prácticamente toda Europa y Mosé Sefardí (h. 1062- después de 1145), de
Huesca, que convertido al cristianismo y adoptando el nombre de Pedro
Alfonso propagó, sobre todo por Inglaterra y Francia, lo mejor de la
matemática y astronomía árabes.
Por la parte cristiana, también hubo asimilación de lo árabe en la
Corona de Aragón, a diferencia de Castilla. Son numerosos los ejemplos que
se podrían aducir, entre ellos: Raimundo Marti (h. 1220-1284), Ramón Llull,
Arnau de Vilanova ( 1240-1311) y otros muchísimos más.
Esta es, a grandes rasgos, la impronta que el mundo semita dejó en la
cultura europea conformándola de una manera muy peculiar y personal. Y en
estos momentos de finales del siglo XX en que tanto se habla de libertad,
comprensión. tolerancia. bueno será añadir un elemento más: el
agradecimiento. Agradecimiento a un mundo semita que nos ha dado una
Biblia, un Evangelio, sin los cuales no se entendería Europa, un despertar al
racionalismo y ciencia, un nuevo modo de ver la vida y la cultura, como
acabamos de ver someramente.

80
81

�Notas bibliográficas

RE-EXAMEN DE LA FENOMENOLOGÍA DE ZUBIRI

Aconsejo la lectura de un libro recientement~ traducido al español de Remi Brague, de la
Sorbona, Europa, la vía romana, Gredos, Madrid, 1995.

Dr. Jesús Conill

1

2

Gilson, E., El espíritu de la filosofía medieval, Rialp, Madrid, 1981, p. 704.

J

Curtius, Literatura europea y &amp;Jad Media latina, F.C.E. Mexico, 1955, p. 41.

◄ Dawson, Ch., Ensayos acerca de la &amp;Jad Media, Aguilar, Madrid, 1956, p. 178.
s De t t'tulo gozaban legalmente y por derecho propio la «gente del libro» (~ saber, los
cristia~o: ~ judíos) que, aunque no se convertían religiosamente al Islam, sm embargo
aceptaban el Estado y situación política impuestos por los musulmanes.
Cruz Hemández, M., Pensamiento de al-Andalus y los su1:uesto~ ~deológicos ~del
• •
de Estudros /slam1cos de Madn ,
Renac1m1ento
europeo, en Rev,·sta del Instituto Emncio
o·r

6

XXVI, 1993-94, p. 110.
'Citado por Cruz Hemández, Historia del pensamiento en el mundo islámico, 1996, t. 2 p.
522.

Catedrático de la Universidad
de Valencia España
Zubiri constituye, junto con Ortega, el lugar privilegiado de la recepción
y asimilación de la fenomenología en España. No hay contextualización
posible del pensamiento de Ortega y Zubiri, si no es en conexión con la
fenomenología.
Por lo que a Zubiri se refiere, los estudios de Antonio Pintor-Ramos y
I
Diego Gracia han puesto de manifiesto con precisión que, desde los primeros
escritos hasta su época de madurez, Zubiri cuenta con la fenomenología como
fuente de inspiración para su propia orientación filosófica. No es raro, si
tenemos en cuenta que sus tres maestros, Husserl, Ortega y Heidegger, se
movieron en ese ámbito y que el propio Zubiri ha r~conocido explícitamente
su vinculación cori la fenomenología2.

a Ver, por ejemplo: Henry Corbin, Ed. L' Herme, Paris, 1981, sobre todo p. 23-67.
9

Ramón Guerrero, R., al-Fárábf. Obras filosófico-políticas, C.S.l.C., Madrid, 1992, P· 110.

10

Avempace. «El régimen del solitario», Introducción, traducción y notas de J. Lomba,, Ed.

Trotta, Madrid, 1197.
11

lbn Tufayl &lt;&lt;El filósofo autodidacto», Introducción, traduccción y notas de E. Tornero.

Trotta, Madrid, 1995.
12 Avicena, Risála Hayy ibn Yaqzán, trad. francesa de A.M. Goichon, Le récit de Hayy ibn
Yaqzán, Paris, 1959.
13 Asín Palacios, M., Tres estudios sobre pensamiento_ y mística hisf~no-musulmanes,
Hiperión, Madrid, 1992, Obras escogidas, C.S.I.C., Madrid, 1946; Shadrl1es y alumbrados,

Hiperión, Madrid, 1990.

1◄ López Baralt, L., San Juan de la Cruz y el Islam, Hiperión, Madrid, 1990.

1. El "de dónde" y "hacia dónde" de la fenomenología de Zubiri
En principio parece clara la procedencia de la fenomenología en Zubiri,
ya que en su tesis (presentada en la Universidad de Madrid en 1921) alude a
3
Ortega como "introductor en España de la Fenomenología de Husserl" y un
historiador de la fenomenología como H. Spiegelberg considera a Ortega
4
como su transmisor en España .
Sin embargo, ya Antonio Pintor indica que "no es seguro ni probable
que fuera en los cursos de Ortega donde Zubiri oyó hablar de Husserl por vez
5
primera" • Antes de 1919 otros también habían hablado de la fenomenología;
así que Zubiri tuvo otras vías de acceso a la fenomenología, seguramente la de
6
Marcelino Arnaiz y la de la Escuela de Lovaina, en especial, L. Noel, su
7
director de tesina sobre "El problema de la objetividad según E. Husserl" •

u Asin Palacios, M., La escatología musulmana en la Divina Comedia, Hiperión, Madrid,
(1919) 1984.
Entre otros, puede consultarse: Lacarra, M.J., Cuentís_tica medieval ~ Es_Pª?ª:_ los
1979 y Lomba• J•• Dichos y narraciones de tres sabios 1ud1os. lbn
Gabirol.' lbn Paqúda, Pedro A/fonos, Mira Editores, Zaragoza, 1997•
16

,
zaragoza,
ongenes

Además, repárese en que el punto de vista que Zubiri tomará con
respecto a la obra de Husserl es, al menos inicialmente, diferente del
presentado por Ortega: éste comienza por Ideen y Zubiri arranca de

Investigaciones lógicas.

,1 Averroes, Exposición de la República de Platón, Trad. M. Cruz Hemández, Madrid,

No obstante, aunque es posible que Zubiri no se 1n1ciase con y en
Ortega sobre la fenomenología, a mi juicio, no está ya tan claro que en su
recurso a la fenomenología no buscaran cosas semejantes: una salida al
idealismo moderno, evitando la recaída en el realismo antiguo, y una

1986,p. 59.

82

83

�transformación de la fenomenología que rehabilitara la perspectiva metafisica.

Entre Ortega y Zubiri hubo indiscutiblemente una auténtica relación de
maestro-discípulo, que debió tener su repercusión en lo que respecta al
peculiar modo de asimilar la fenomenología. Pero, sobre todo, a Zubiri le
alcanzó la "irradiación,. orteguiana que impulsaba a encontrar una salida al
fracaso de la modernidad filosófica y a la crisis vital/cultural que se percibía.
Para lo cual no les satisficieron totalmente ni Husserl ni Scheler, según cuenta
Zubiri:
Hace años, paseando por la carretera de Zumaya, me decía
Ortega: 'lástima de Scheler, no es un metafísico; pasea
filosóficamente, eso sí, su retina sobre las cosas; pero nada más'.
Por parecida razón jamás le satisfizo como posición última la
fenomenología de Husser/'.

Se comprende que Ortega dijera que abandonó la fenomenología en
cuanto la recibió9 -dado que comenzó por Ideen-, si lo que buscaba era superar
el idealismo; y, si la fenomenología no nos libraba de él, habría que
abandonarla, corregirla o transformarla. Y, a mi juicio, esta es la resultante del
proceso de asimilación de la fenomenología por parte de Ortega y Zubiri.
No es mi deseo adentrarme en los vericuetos historiográficos, sino
llamar la atención sobre el giro que toma la fenomenología en Zubiri. Quisiera
aportar una perspectiva complementaria a la historiográfica genética,
aclarando no sólo "de dónde" viene sino sobre todo hacia dónde va Zubiri con
la fenomenología, hacia dónde se dirige su peculiar transformación, qué
finalidad persigue y qué resultados obtiene.
2. Fenomenología objetivista

¿Cuál fu~ esa orientación? Zubiri desde el comienzo de su trayectoria
fu~ mu~ c?~~ente del fracaso de la modernidad, debido a que el planteannento crzflco moderno conduce al "ideísmo", término que engloba todas las
formas de "filosofia de la conciencia" (empiristas, racionalistas, idealistas) que
se apoyan en ella para acceder a la realidad, pero que fácilmente conducen a
crisis ?e escepti~ismo por pretender sustentarse sobre los conceptos e ideas de
la razon, como si este rodeo permitiera resolver la pérdida del vínculo radical
con las cosas y la falta de .fundamento en la realidad.
Muchos han interpretado esta crítica zubiriana de la modernidad corno
una rec~da invo~~tiva en el realismo antiguo. Pero Zubiri tampoco acepta la

pretendida soluc1on del "realismo" (ni clásico, ni crítico), pues asume el
~roc~so ~~e~o ~n c~to desvela el tránsito acrítico del "objeto" a la
. re~dad . ~m Ju~ficac1on y se opone, por consiguiente, a la acrítica
1dentificac1on del ruvel de los objetos con el de la realidad.
. Por lo tanto, Zubiri no acepta ni el "realismo" ni el "idealismo",
sencillamente porque se trata de dos explicaciones contrapuestas del mismo
probl~?1ª· J~to en este punto aporta la fenomenología de Husserl una vía de
~luci~n:. _si~ . en un nuevo nivel filosófico más radical, el de la
descnpc1on , preVIo a las posibles "explicaciones" (realista o idealista).
, La fenomenología de Husserl ofrecía un enfoque descriptivo de los
f~nom~nos, al mar~en de cualquier mediación explicativa que pudiera
distorsionar la manifestación originaria de los datos. Sólo mediante este
regreso a ~ de~ri~~ón previa de los fenómenos es posible superar la tiranía
de c~qwer explicac1on. Este modo de asumir la fenomenología por parte de
Zub~ se ha denominado "objetivismo", entendiendo por tal la tarea
consistente en "una descripción esencial y sin presupuestos previos de los
datos del problema".

Zubiri había conocido a Ortega en 1919 y a Noel al ir a Lovaina en
1920. Se encuentra entonces entre Ortega y Noel, director de tesis y de tesina,
respectivamente. Escribe sus trabajos fenomenológicos en 1921: la tesina
sobre la objetividad en Husserl (en Lovaina), y la tesis sobre la teoría
fenomenológica del juicio (en Madrid), partiendo directamente de la
fenomenología de Husserl, en la formulación objetivista de Investigaciones
lógicas, lejos de todo idealismo y como plataforma para intentar dar una
respuesta a la "bancarrota" del subjetivismo moderno1°.

~l uso peculiar zubiriano de la fenomenología objetivista, inspirado en
las 1:'1_gzsche Untersuchungen de Husserl y dirigido a superar tanto el realismo
~adi~1onal como .el idealismo moderno, obligaba a rechazar también el giro
ide~sta qu~ _el IDismo Husserl imprimió a su fenomenología a partir de Ideen.
~egun_ Zu~m, Husserl "lleva demasiado lejos el carácter autónomo de la
~ten~1onalidad; esto va a conducir a la fenomenología hacia cierto
idealismo" 11 •

Estos escritos de la primera etapa de Zubiri (1921-1928) revelan la
importante contribución magisterial de Husserl, hasta el punto de que su
fenomenología puede considerarse la plataforma desde la que Zubiri orientó
su propio quehacer en filosofia.

. . . La tesis doctoral de Zubiri Ensayo de una Teoría fenomenológica del
;u1c1? (presentada en 1921 y publicada en 1923) parece ser el primer libro
publicado sobr~ ~eno~enología en lengua no alemana. Forma parte de un
proceso de as1DUlac1on de la fenomenología y pretende explícitamente

84

85

�contribuir a "una Filosofia de la Objetividad pura" de base fenomenológica.
En ella encontramos un rotundo rechaz.o del subjetivismo e idealismo
mediante una defensa del objetivismo: defensa de la esencia como idealidad
(separada de la realidad) y de la presencia intencional en la conciencia del
fenómeno esencial.
La "vuelta a las cosas" de la fenomenología fue preludiada por el
objetivismo de Bolz.ano y Brentano, y hasta compartida por diversas
tendencias como el materialismo, el positivismo y el pragmatismo12; pero este
común empeño de lograr moverse en el mundo de la objetividad alcanz.a su
madurez filosófica con la fenomenología.

3. Transformación de la fenomenología
A partir de 1928 se abre una segunda etapa, que dura hasta 1944 -fecha
en que13 se publica Naturaleza Historia Dios-, en la que la influencia de
Ortega y el nuevo horiz.onte abierto por Heidegger impulsan a Zubiri a
desvelar las insuficiencias "modernas" pendientes en Husserl y a radicafuar la
fenomenología buscando el nivel prelógico (preconceptual, prejudicativo,
prerracional), que sea raíz y fundamento de la conciencia.
A esta segunda etapa se la ha denominado "ontológica", porque ya no
está centrada en el problema de la objetividad dada a la conciencia, sino que la
inspiración fenomenológica dirige la atención hacia la estructura entitativa de
las cosas. Zubiri sustituye la fenomenología objetivista por la ontológica: "la
constitución de un ámbito filosófico de carácter ontológico" 14• Todos concuerdan en que en esta etapa es decisiva la influencia de Heidegger.
Sin embargo, Zubiri no seguirá el camino hermenéutico de la
fenomenología ontológica de Heidegger. Tal vez porque vislumbró
tempranamente los peligros que llevaba consigo la transfonnación hermenéutica del pensamiento
ontológico, especialmente bajo la influencia
15
nietzscheana : la radical temporalización del ser (el ser mismo es tiempo), la
reducción del ser y de la verdad a sentido y su posible difuminación (en el
destino del ser y en el acontecer de sentido) y, a mi juicio, lo más importante:
la problematización del fundamento (la renuncia radical a la fundamentación)
y la factualización destranscendentalizadora de la razón (la razón es tiempo)16•
Pero, igual que, según Zubiri, "Heidegger ha partido de la
Fenomenología, y pese a las hondas, radicales, transformaciones que en ella
in~oduce, sin embargo, permanece en el ámbito fenomenológico" 17, del
IDismo modo podríamos decir que -a pesar de ir prescindido de casi toda

86

alusión directa a la fenomenología (como en Naturaleza Historia Dios)- Zubiri
se encuentra en esta etapa también en el "ámbito fenomenológico" y mantiene
la "actitud fenomenológica" de lograr una "descripción inmediata del acto de
pensar11l8.
Ahora bien, lo que ocurre es que está buscando una transformación de
19
la fenomenología , diferente a las de Ortega y Heidegger, dado que le
parecían insuficientes, tanto la vía orteguiana de superar la idea fenomenológica de la conciencia mediante la de vida humana como la vía heideggeriana
mediante la comprensión del ser.
Por eso, a partir de aquí, Zubiri recorrerá su propio camino en discusión
explícita o implícita con sus maestros. Por ejemplo, en la relación de Zubiri
con Heidegger, Antonio Pintor destaca la importancia que debió tener el
carácter incompleto del enfoque heideggeriano sobre el tema de la verdad para
exigir un replanteamiento que desbordara el marco ontológico20 . Y no es que
le falte razón, sin embargo, creo que hay otros aspectos relevantes, como el de
evitar los peligros de la hermenéutica y la cuestión del fundamento, que
debieran tenerse muy en cuenta para explicar el progresivo distanciamiento de
Zubiri respecto de Heidegger, tras una etapa de gran influencia.
¿Y a dónde conducirá la transformación propiamente zubiriana de la
fenomenología?
la fenomenología, frente a la dislocación que el saber
filosófico había llegado a padecer, coloca de nuevo el
problema filosófico en la genuina raíz que tuvo en
Aristóteles. 'Desde las cosas': tal es también el lema de
toda la Fenomenología. Pero hay que añadir: desde las
1
cosas, hacia lafilosofia2 •

La fenomenología "coloca" el problema filosófico en la genuina raíz:
"desde las cosas". El lema más corriente de la fenomenología, "A las cosas
mismas", queda sustituido aquí por "Desde las cosas mismas", bien expresivo
del propósito zubiriano: recuperar el horizonte de la realidad superando las
mediaciones de la conciencia. De ahí que el saber fenomenológico. de la
descripción de los fenómenos no fuera para Zubiri más que el comienzo de
una nueva filosofía, porque:
«la fenomenología ha ido desflegándose en una filosofia
2
y culmina en una metafzsica» .

Zubiri aprovechará este nuevo impulso para abrir un camino desde la
fenomenología a la metafisica. Por consiguiente, el nuevo lema, que resume la
trayectoria zubiriana, podría decir así: Por la fenomenología a la metafisica.

87

�Ahora bien, ¿cómo acceder a la realidad desde la descripción de los
fenómenos, es decir, desde la objetividad de lo dado a la conciencia? ¿Es
posible pasar fenomenológicamente del objeto a la realidad?
Para resolver este problema -que constituyó una auténtica
"encrucijada"-23 , pero rebasando el enfoque moderno de la objetividad y el
tradicional del ser (es decir, más allá del enfoque gnoseológico y del
ontológico), Zubiri radicalizó el análisis fenomenológico de los hechos hasta
descubrir que la realidad está dada en un nivel previo a la conciencia y a la
relación sujeto-objeto, sin caer en los típicos defectos de la metafisica precritica. Con lo cual, a mi juicio, abrió un nuevo camino para transformar
24
radicalmente la metafisica, capaz de salir al paso del reto nietz.scheano •

4. "Superación metaf'lsica de la fenomenología"
Si en las dos primeras etapas Zubiri está dentro de la fenomenología,
sea en una versión objetivista o en una ontológica, hay que preguntarse ahora
si también en esta tercera etapa (1944-1962) sigue siendo su filosofia una
moda1idad de la fenomenología.
Desde 1944 mi reflexión constituye una etapa nueva: la
etapa rigurosamente metafisica. En ella recojo, como es
obvio, las ideas cardinales de la etapa anterior (..). Pero
estas ideas cobran un desarrollo metafisico allende toda
5
objetividad y allende toda ontología2 •

A tenor de estas manifestaciones del propio Zubiri, Antonio Pintor ha
dado una respuesta negativa a la cuestión planteada sobre el carácter
fenomenológico de la última filosofia de Zubiri: a su juicio, la filosofia de
Zubiri "arrancó de la fenomenología", pero no concluye en una
fenomenología, ni siquiera puede seguir entendiéndose como una forma
''ald~
' 26 .
ongm
e 1enomeno1og¡a
Esto parece cierto si lo referimos a la metafisica, entendida como teoría
de la realidad, tal como se desarrolla por Zubiri en Sobre la esencia y
Estructura dinámica de la realidad, su principal producción en los años
27
sesenta .
No obstante, en la producción de esta etapa encontramos pasajes
decisivos, en los que queda bien patente que la asimilación zubiriana de las
nociones fenomenológicas constituye la plataforma desde la que se intenta
alcamar otras nuevas que las superen.
Por ejemplo, en un pasaje de Sobre la esencia (al que remite en Sobre el
88

sentimiento y la volición) Zubiri se enfrenta expresamente a Husserl,

Heidegger y Scheler (tres autores pertenecientes al ámbito fenomenológico),
con el fin de distinguir -sin separar, ni ind~n~- el ámbito del sentido y
~el valor respecto del de la realidad.
.
Tanto en Sobre la esencia•de 1962 como en eÍ trabajo "El problema del
mal" de 1964 (recogido en Sobre el sentimiento y la volición), Zubiri defiende,
frente a Husserl y Heidegger, la anterioridad, no sólo "kata physin" sino "kath'
aisthesin", de la realidad sobre el sentido: "una anterioridad por el modo
28
primero y primario como la cosa es percibida" • Porque, aunque la fenomenología de Husserl y Heidegger ha descrito como obvio que lo que primariamente percibimos son cosas-sentido, Zubiri piensa que la aprehensión de las cosas
en su nuda realidad es anterior a la aprehensión de las cosas-sentido; se trata
de "una anterioridad de estructura aprehensiva":
La aprehensión de la nuda realidad no es una especie de
residuo de la aprehensión de la cosa-sentido, sino un
momento primario, constitutivo y /undante de esta última
. , 29
.,
aprehenszon. ·

El "error fenomenológico", según Zubiri, consiste en creer que
aprehendemos primo et per se cosas-sentido. Pero ni el sentido o la esencia (el
nóema de la conciencia intelectiva en Husserl) ni el valor (el noema de la
conciencia estimativa en Scheler) pueden independizarse de la realidad, a no
3
ser cayendo en un "ingente platonismo de la conciencia" º. Lo presente en un
acto de intelección es la realidad y en un acto de estimación, una "realidad
valiosa".
La terminología empleada por Zubiri para delimitar su propio pensamiento en los momentos cruciales sigue siendo de corte fenomenológico.
Repárese, por ejemplo, en el siguiente texto, en el que Zubiri aclara que el
valor "se funda en la condición en que la realidad misma queda ante mi acto
de estimación":
La condición no es una especie de reacción subjetiva ante
lo real. Cuando me enfrento con una realidad para
estimarla, ciertamente, si no hubiera un acto mío de
estimación no habría condición. Pero ( ..) como este acto
es objetivo, es decir, va intencionalmente a la realidad
como un intentum de la estimación, resulta que es la
realidad misma la que queda como término objetivo de la
estimación. Yo la hago quedar, pero es ella la que queda.
Mi hacer no es una reacción subjetiva ni una
intervención en la realidad de la cosa; es simplemente un
'hacer-quedar'31 •

89

�Lo curioso es que en esta etapa madura del pensamiento zubiriano,
considerada como "metafísica", persista de modo tan pronunciado su vinculación fenomenológica, aunque sea en una peculiar versión transformada. Por
eso a pesar de las declaraciones del propio Zubiri, cabría hablar, o bien de una
nue~a etapa (¿"noológica"?), o bien habría que dividir la "etapa metafísica" en
dos subetapas: 1ª) la propia de Sobre la esencia ( 1944-68), en la que se expone
la metafísica como tal, en el sentido estricto de "teoría de la realidad"; Y 2ª) la
de la trilogía Inteligencia sentiente (1968-83), en la que se presenta la
"metafísica" en el sentido de "filosofía primera", en forma de Noología. Y
entonces habría que preguntarse más concretamente si la noología es, o no,
alguna modalidad original de fenomenología.
La respuesta de Pintor-Ramos sigue siendo negativa: la noología de
Zubiri no puede ser nunca una fenomenología, ya que sólo conserva de
Husserl la exigencia de un planteamiento radical, pero justamente no en su
forma fenomenológica; y los conceptos básicos de la filosofía de Zubiri (el de
realidad, esencia, sustantividad, actualidad, religación) no pueden entenderse
como derivados de la fenomenología ni como alternativas a otros conceptos
c.
, . 32
1enomeno1ogicos .
En cambio, Diego Gracia considera que la actitud filosófica de Zubiri se
asemeja a "lo que a su modo pretendió Husserl con la fenomenología, plantear
el problema del saber a un nivel más radical que el de la antigua metafísica y
33
el de la moderna teoría del conocimiento" • De ahí que relevantes novedades
de la filosofía zubiriana se produzcan al hilo de un diálogo (crítico y
superador) con la fenomenología; así, por ejemplo, «el concepto zubiriano de
realidad no surge frente al aristotélico de naturaleza, sino frente al
34
fenomenológico de cosa-sentido» •
En efecto, al acotar en Inteligencia sentiente el concepto de realidad
como formalidad -el "de suyo"-, lo hace primero frente a la realidad "en sí",
como algo independiente de mi percepción, propia del realismo antiguo; pero,
35
sobre todo, frente a la fenomenología de Husserl y Heidegger . Porque, ante
la cuestión "¿qué es, en efecto, lo que nosotros hombres apreµendemos
formalmente en el sentir?", la respuesta fenomenológica de Husserl Y
Heidegger ha sido que lo que aprehendemos en la percepción son cosassentido (paredes, mesas, puertas, etc.). Pero, según Zubiri, «esto es radicalmente falso. En una aprehensión impresiva yo no intelijo jamás, no aprehendo
sentientemente jamás, una mesa. Lo que aprehendo es una constelación de
notas que en mi vida funciona como mesa( ...) que tiene en mi vida función o
sentido de mesa.( ...) Las cosas como momentos o partes de mi vida son lo que
yo he llamado 'cosa-sentido'».

Por mi parte, habría que añadir que esta vinculación y confrontación
con la fenomenología se detecta en otros conceptos básicos de la nueva
filosofía de Zubiri: por ejemplo, las nociones de "nuda realidad" y "condición"
están en relación con las nociones de "sentido" y de "valor", dando como
resultado las contraposiciones de "nuda realidad" y "realidad valiosa", "cosarealidad" y "cosa-sentido".
También es muy probable que la noción zubiriana de "esencia" haya
surgido en confrontación con la fenomenológica: frente a la esencia como
idealidad intencional estaría la esencia física no desvinculada de la realidad.
Cuando Husserl descubre la estructura de la "pura" conciencia, la intencionalidad, y el nuevo objeto como correlato intencional, el "sentido" (un puro
"eidos"), se debe a que ha puesto entre paréntesis el carácter de realidad.
Mediante esta reducción de la realidad a sentido se logra un saber absoluto de
la esencia, independiente de la realidad fáctica.
Pero el análisis formal zubiriano ya en Sobre la esencia ofrece una
crítica de las ideas husserlianas centrales: las de saber, conciencia y esencia.
En primer lugar, el enfoque todavía predominantemente epistemológico
de Husserl "no va directamente a las cosas" sino que busca evidencias
apodícticas, un saber absoluto. La fenomenología nos dice sólo el modo de
conciencia en que algo nos es dado; pero, al desviarse de la cosa y dirigirse a
la conciencia, ha perdido lo esencial de la realidad.
A ello se suma una critica de la conciencia, no sólo en su versión
cartesiana, sino de la intencionalidad. La conciencia no consiste formalmente
en "ser-intención-de", sino en ser "actualización"; la intención es un modo de
actualizar. Por tanto, el ser objeto intencional "consiste" en remitir
formalmente a lo que el objeto es independientemente de la conciencia y de su
sentido. Se trata de una remisión no de "sentido", sino "física", como fisica es
también la actualización.
Así pues, según Zubiri, la esencia no es formalmente "sentido", ni la
realidad de hecho y la esencia se contraponen al modo husserliano. Porque
toda esencia es esencia "de" la cosa, un momento de ella. El "de" pertenece a
la estructura formal de la esencia misma: "esencia-de". La esencia no es
independiente de la realidad de hecho (no es una "cosa ideal"). Por
consiguiente, a juicio de Zubiri, con la reducción del carácter de realidad,
"Husserl ha descoyuntado la realidad, y la realidad se le ha ido para siempre
de las manos", al separar esencialidad y facticidad.
Por su parte, la "actualidad" es una noción que supera la noción de

90

91

�36

"objetividad" intencional fenomenológica • Zubiri "afina" el análisis de
Husserl y Heidegger, aclarando en qué consiste "estar presente", que no es ni
intención ni desvelación, sino actualidad.
Tampoco acepta Zubiri el denominado "principio de todos los
principios" husserliana: cuando nos dice Husserl que el principio de todos los
principios es la reducción de toda nóesis intencional a la intuición originaria,
esto es, a la impleción [E,füllung] de lo intencional por lo intuido, a mi modo
de ver enuncia algo absolutamente inexacto. (...) Husserl ha emprendido el
camino desde la claridad hacia la cosa; cuando lo que hay que emprender es el
camino desde la cosa hacia la claridad. El principio de todos los principios no
es la impleción intuitiva, sino algo más radical: la exigencia real de
. l . , .. 31
lll1p ec1on.
Así pues, Zubiri critica las bases de la fenomenología de Husserl, la
primacía de la conciencia y su presunto saber absoluto: Husserl se mueve
siempre en un plano conciencial. Por eso, toda su filosofía tiene un solo t~ma:
'conciencia y ser', y un solo problema: el saber absoluto en. una 'visión'. Pero
conciencia y ser se fundan en intelección y realidad. Intelección y realidad son
los hechos radicales y básicos. Su unidad intrínseca no es la correlación
intencional expresada en la proposición 'de'. No se trata de conciencia 'del' ser,
ni del acto de intelección 'de' la realidad sino de mera 'actualización' de la
realidad 'en' la intelección, y de la actualización de la intelección 'en' la
38
realidad. La unidad intrínseca es 'actualización' .
Asimismo, una noción tan importante como la de "religación" (la
noergia del poder de lo real) responde a las insuficiencias de la intencionalidad
noético-noemática, típica de la fenomenología, y a la necesidad de corregir el
concepto de nóesis y noema: «se ha resbalado sobre el carácter impresivo del
39
noein, esto es, sobre su unidad formal con la aisthesis, con el sentir» .
Por tanto, si atendemos al carácter sentiente del inteligir, (1) «la nóesis
no es sólo como se ha dicho un acto cuyo término fuera meramente
intencional, sino que es en sí misma un acto físico de aprehensión, es decir, un
acto cuya intencionalidad no es sino un momento, el momento direccional del
aspecto atingencial o aprehensor de lo inteligido en impresión. (2) Por otro
lado, el noema no es tan sólo algo que está presente a la intencionalidad de la
nóesis, sino que es algo que se impone con una fuerz.a propia, la fuerza de la
realidad, al aprehensor mismo.» «En su virtud, el noein es un ergon y por esto
su estructura formal es Noergia. Noergia significa 'a una' que la noesis es
atingente, es impresivamente aprehensora, y que el noema tiene fuerz.a
40
impositiva propia de realidad. Es la fuerza de la impresión de realidad.»
92

En todos estos casos de confrontación y delimitación del propio
pensamiento (conciencia-ser/intelección-realidad, intencionalidad/actualidad,
noesis-noemalnoergia), lo que parece claro es que su último punto de
referencia en los temas decisivos sigue siendo la fenomenología, y sobre todo
la de Husserl.
41

Pero que persista la "inspiración fenomenológica" hasta en los
momentos de configuración de su filosofía madura, no quiere decir que se
confundan fenomenología y noología. Tan sólo es que responden a una
preocupación semejante o a la misma actitud filosófica radical de "filosofía
primera". Ahora bien, la noología no es un mero complemento de la
fenomenología de Husserl, sino fruto de una transformación de la
42
fenomenología que aporta una "corrección radical" •

5. Noología y metaf'tsica
Como indica Diego Gracia, la distinción entre noología como filosofía
43
primera y metafísica concuerda con una actitud fenomenológica , por la que
se desarrolla un análisis del "carácter impresivo" de la "formalidad de
realidad"; y ante la que cabe pensar en un nuevo enfoque interpretativo del
desarrollo de la filosofía de Zubiri. En vez de comprenderlo en función de sus
etapas, una vez llegados a su madurez, también cabria un tercer enfoque, ya no
cronológico sino sistemático, según el cual en la llamada etapa metafísica
habría que considerar dos vertientes, la estrictamente "metafísica" y la
"noológica", inseparablemente unidas.
A mi juicio, un texto de esta época de madurez puede iluminar y
acreditar la visión que hemos expuesto sobre el tránsito desde la
fenomenología a la nueva metafísica zubiriana, en su doble vertiente:
«En el rigor de los términos, el residuo de que nos hablan
los fenomenólogos es (..) el momento mismo de realidad.
44
El animal carece de este residuo» •

Es decir, la noologf.a seria el desarrollo pormenorizado del análisis de
45
este residuo fenomenológico : el momento de realidad dado en la
sensibilidad humana. El análisis de este dato no es una construcción teórica
sino, según Zubiri, un "prolijo y complicado" análisis del acto de intelección
sentiente, es decir, de la impresión de realidad; un análisis que exige una
filosofía de la inteligencia (noología) y una filosofia de la realidad (metafísica), más fundamental que la ontología de Heidegger y que la filosofía de la
vida de Ortega, es decir, que las otras vías por las que se ha intentado superar
también la fenomenología de Husserl.
93

�Zubiri ha descubierto un camino que va desde la fenomenología
46
transformada en forma de noología a una nueva metafisica postnietzscheana ,
que -según José Luis Arangw-en- le hace merecedor del calificativo de "el
último gran metafisico" en una época caracterizada como postmetafisica.
Como acertadamente indica Pedro Laín, la filosofia de Zubiri constituye un
intento de «superación metafisica de la fenomenología de Husserl», al pasar
«de la intuición de esencias a la visión de realidades». A diferencia de
Heidegger que no rebasa el ámbito de una ontología fenomenológica, Ortega y
Zubiri impulsan una nueva línea metafisica desde dos nociones diferentes de
47
realidad, que "son perfectamente conciliables" dentro de un nuevo programa
de metafisica.
También Diego Gracia considera que la filosofia madura de· Zubiri tiene
por objeto encontrar una salida al método fenomenológico. Para ello Zubiri
traslada la indagación fenomenológica desde la "conciencia" (Husserl), la
"vida" (Ortega) y la "comprensión" (Heidegger), a la "aprehensión". Con lo
cual, a mi juicio, rebasa la fenomenología de la esencia y la de la existencia (la
analítica hermenéutica), para ofrecer una Analítica noológica del saber de
realidad, en la que se parte de la unidad radical y originaria de esencialidad y
factualidad.

'A. Pintor, "El magisterio intelectual de Ortega y la filosofía de Zubiri", Cuadernos salmantinos
de filosofía, 10 (1983), 55-78, p. 72 y 73; "Zubiri y la fenomenología", 398-401.
6

M. Amaiz, Psicología.fundada en la experiencia 11: La inteligencia, Madrid, 1914.

7
D. Gracia, Voluntad de verdad, pp. 51-66: A. Pintor-Ramos, "El magisterio intelectual de Ortega
y la filosofía de Zubiri", Cuadernos salmantinos de filosofía, 10 (1983), 55-78; "Zubiri y los
inicios de la fenomenología en Espafia", en J. San Martín (ed.), Ortega y la Fenomenología,

Madrid, UNED, 1992, pp. 285-295.
8

X. Zubiri, en El Sol, 8 de marzo de 1936.

9

J. Ortega, Obras completas, Madrid, Revista de Occidente, 1970 (3ª), VID, p. 273.

10

X. Zubiri, Ensayo de una teoría fenomenológica del juicio, p.16.

11

X. Zubiri, le Probleme de l'Objectivité d'apres Ed. Husserl, p. 21.

12

Cfr. Diego Gracia, Voluntad de verdad, pp. 29-30.

13

D. Gracia, Voluntad de verdad, pp. 51-66 (Diego Gracia interpreta que Heidegger ha suplantado
a Ortega); A. Pintor, "El magisterio intelectual de Ortega y la filosofia de Zuoiri", Cuadernos
Salmantinos de Filosofía, 10 (1983), 55-78.
'
14

X. Zubiri, Naturaleza Historia Dios, p. 14.

15

Cfr. H.-G. Gadamer, Verdad y método, p. 322-323.

16

¿Significa, como señala Pintor, que en la obra madura de Zubiri hay
una revalorización de Husserl y un progresivo alejamiento de Heidegger? A
mi juicio, el tránsito desde una fenomenología de la conciencia y desde la
hermenéutica de la existencia a una Analítica de la facticidad (como noología)
no se produce al margen de la inspiración heideggeriana, pero sin renunciar a
la radicalidad fundamental de Husserl; por tanto, incorporando el nivel de la
facticidad (la formalidad de realidad en la aprehensión), pero sin claudicar
ante el giro hermenéutico y su derivación desfundamentadora.

Cfr. K.O. Apel, "Sinnkonstitution und Geltungsrechtfertigung", en M Heidegger: 1nnen- und
Aussenansichten, Forurn für Philosophie, Frankfurt a.M., 1989; J. Conill, "Zu einer anthropologiscben Hermeneutik der erfahrenden Vemunft", Zeitschrift far philosophische Forschung, 47/3
(1993), 422-433.
17

X. Zubiri, Sobre la esencia, p. 452.

18

X. Zubiri, Naturaleza Historia Dios, p. 21.

19

J. Conill, "La transformación de la fenomenología en Ortega y Zubiri: la posmodernidad
metafísica", en J. San Martín (ed.), Ortega y la Fenomenología, pp. 297-312.
20

A. Pintor-Ramos, Realidad y verdad, pp. 45 ss.: La verdad no sólo tiene relación con el ser y la
patencia sino también con la firmeza (la seguridad y confianza).
21

X. Zubiri, "Filosofía y metafisica", Cruz y Raya, 30 (1935), pp. 59-60.

22

!bid., p. 21.

23

A. Pintor-Ramos, "Zubiri y la fenomenología", p. 559.

24

J. Conill, El crepúsculo de la metafísica, Barcelona, Anthropos, 1988.

25

X. Zubiri, Naturaleza Historia Dios, p. 15.

X. Zubiri, Naturaleza Historia Dios, Madrid, Alianza, 1987 (9" ed.), pp. 13-14.

26

A. Pintor, Realidad y verdad, pp. 55 y 320.

X. Zubiri, Ensayo de una teoría fenomenológica del juicio, Madrid, 1923, p.8.

27

La primera edición de Sobre la esencia es de 1962 y Estructura dinámica de la realidad

Notas bibliográficas
1

A. Pintor-Ramos, "Zubiri y la fenomenología", en Rea/itas ID-IV (1979), pp. 389-565; "La
'maduración' de Zubiri y la fenomenología", en Naturaleza y Gracia, vol. XXVI/2-3 (1979), pp.
299-353; Realidad y verdad, Salamanca, Universidad Pontificia, 1994; D. Gracia, Voluntad de
verdad, Barcelona, Labor, 1986.
2
3
4

H. Spiegelberg, The Phenomenological Movement. A Historical 1ntroduction, Toe Hague,
Nijhoff, 1969 (2. ed.), II, p. 611.

94

95

�EL AMOR PERSONAL

responde a un curso de noviembre y diciembre de 1968 (aunque se publicó póstumamente en
1989).
28

X. Zubiri, Sobre la esencia, p. 105.

29

X. Zubiri, Sobre el sentimiento y la volición, p. 230.

30

!bid., pp. 214 y 215.

31

Jbid., p. 219.

32

A. Pintor, Realidad y verdad, p. 334 y 331.

33

D. Gracia, Voluntad de verdad, p. 104.

34

!bid., p. 199.

35

X. Zubiri, Inteligencia sentiente, pp. 59-60, remitiendo en este contexto a Sobre la esencia, p.

104.
36

Cfr. por ejemplo Sobre el sentimiento y la volición, p. 220, e Inteligencia sentiente, pp.134-136.

37

X. Zubiri, Inteligencia y lagos, pp. 237-238.

38

X. Zubiri, Inteligencia y lagos, p. 238.

39

X. Zubiri, Inteligencia y razón, pp. 93-94.

40

Jbid., p. 94

41

A. Ferraz, Zubiri: el realismo radical, Cincel, Madrid, 1988, p. 26.

D. Gracia, Voluntad de verdad, p. 109. (Cfr. Sobre la esencia, p. 104; Inteligencia sentiente, pp.
59-60, 85; Inteligencia y lagos, p. 238; Inteligencia y razón, pp. 93-94).

42

43

D. Gracia, Voluntad de verdad, p. 113. (Cfr. Inteligencia sentiente, p. 35).

44

X. Zubiri, "Notas sobre la inteligencia humana", Asclepio 18/19 (1967-68), p. 346.

Contra este carácter residual se ha expresado de diversas maneras Zubiri (Sobre el sentimiento y
la volición, p. 230; Inteligencia sentiente, p. 85), porque ahora el análisis zubiriano de la

Dra. Luz García Alonso
Academia Hispanoamericana
de Ciencias, Artes y Letras,
correspondientes de la Real
Española
El amor es la actualidad del apetito, la a petición en algunos casos y,
en todos, el fundamento de la petición. El amor es la unión entre el bien y el
apetito, la coadaptación entre ambos.
Toda pasión implica la pasión amorosa, todo querer es amor en últim¡
instancia. Amar es sucumbir al atractivo del ser.
La realidad es
multiatractiva y el apetente es profundamente vulnerable frente a ese
atractivo. Es por eso que el amor inflama la realidad, la respuesta amorosa
no se hace esperar ante los requerimientos de lo que se capta como bueno.
Sin embargo, ello no significa que el amor se bonifique a sí mismo.
Hay amores que pueden ser perversos, aunque sean naturales y
psicológicamente plenos, en ellos la maldad se debe a una deficiencia en su
ordenación al fin debido, a una falta de ser de orden, ya que el orden es
también una realidad. El motor de toda acción es el amor, de todo heroísmo
y de toda villanía. Por eso la misión de la fortaleza y de la templanza es la
reordenación de los amores pasionales. El cometido de la justicia es someter
los amores racionales. La tarea central de la moralidad consiste en regular
los amores en función del fin eterno: suprimir o fomentar algunos y crear
otros.

45

sensibilidad, de inspiración fenomenológica, no la considera algo residual: "la sensibilidad no [es]
una especie de residuo 'hylético' de la conciencia, como dice Husserl, ni unfactum brutum, como
la llaman Heidegger y Sartre, sino que es un momento intrínseco y formal de la intelección
misma".
46

J. Conill, El crepúsculo de la metafisica, Anthropos, Barcelona, 1988 y El enigma del animal

"El motor de toda acción es el amor... de todo heroísmo y toda
villanía". "En el amor está la salvación del mundo y en él está también su
ruina". La realidad del amor es bivalente: hay amores positivos y amores
destructivos; amores virtuosos y amores viciosos. El amor es una razón
análoga que se predica proporcionalmente del amor natural, del pasional y
del voluntario.

fantástico, Tecnos, Madrid, 1991.
47

P. Laín, Cuerpo, alma, persona, Barcelona, Círculo de Lectores, 1995, pp. 115-116 y 201-202.

. El amor que constituye la fuerza integradora de las cosas consigo
m1smas, el que hace que el río fluya hacia el mar, que los satélites sigan su
órbita y el oído tienda al sonido, el amor como inclinación espontánea a su
objeto, no procedida por ningún conocimiento, es al que se le llama amor

natural.

97

�El amor a los bienes sensibles como el vino o el platillo suculento, el
clima agradable y, en general, a cualquier bien placentero, es el amor elícito,
o precedido de conocimiento sensible.
Si la inclinación del apetito ~s hacia lo bueno descubierto por la
inteligencia, el amor es elícito intelectual o amor voluntario. El amor de la
voluntad es espiritual, ama lo real aunque no lo palpe, es recio y puede ser
permanente y desinteresado. Entre los afectos de las bestias y los del hombre
hay un abismo, la voluntad es la explicación de tal diferencia. La voluntad
se coloca en la cúspide de lo afectivo, el amor voluntario es más cálido y no
es condicionado como el sensible, es libre y creativo porque es el amor más
propiamente humano.

El lugar en el hombre de estos tres tipos de amor
Cada una de las facultades humanas es un apetito natural que amas~
objeto propio, esto es, amor .natural en el ser racional, tanto como lo es su
apetencia ciega de persistir siendo. Desde luego, el amor natural no es
exclusivo del hombre, cabe también en los seres inorgánicos y en los
vegetales. El amor natural tiene lugar en todos y cada uno de los seres.
El amor pasional, en cambio, es el propio del reino animal. Las bestias
-y los animales racionales en cuanto animales- padecen el amor sensible. El
gato ama la leche y odio al perro, desea al ratón, tiene aversión al agua,
espera conseguir su presa, se desespera de estar encerrado, se enfrenta con
audancia a la víbora, teme al león, se entristece si está enfermo y,
ronroneando, demuestra su alegría.
El voluntario es el amor propiamente humano, del que carecen tanto
los seres inorgánicos como los vivientes vegetales y los vivientes
irracionales.
Si el amor voluntario o amor racional se dirige hacia algo bueno en sí
mismo, considerado como fin, es amor de benevolencia. De lo contrario, al
dirigirse hacia algo que no se quiere por sí sino por otro, el amor se llama de
concupiscencia.
Sería erróneo suponer que el amor constructivo es el de benevolencia

y el negativo el de concupiscencia, como lo sería el conjeturar que es bueno
el amor voluntario y malo el pasional. Ciertamente existe jerarquía entre los
amores y el de mayor jerarquía es -en el orden de la naturaleza- el amor de
benevolencia. Sin embargo, no siempre es apropiado profesar el amor de
benevolencia. La calificación moral del amor depende de la recta razón que

98

mira la ordenación del apetito respecto al fin en función de la naturaleza de
los seres.
Todos estos tipos de amor, desde el natural hasta el de benevolencia
consisten_ en la proporción o adecuación entre el bien y el apetito. En el cas¿
del amor natural, la coadaptación está dada; en el caso de los amores elícitos
tanto del sensible como del volitivo, hace falta descubrir la adecuación par~
que surja el amor.
.
La causa d~l am~r es el bien. El bien, como fin, atrae al apetito. El
bien como esenc~a lo informa en cuanto tiene razón de semejanza. Sin
e~b~go, la semeJanza no es causa de todo amor ya que la identidad tiene
pnondad sobre ella y funda un amor más perfecto. La semejanza puede
entenderse de ~os maneras. El primer tipo se da entre dos seres que poseen
en acto una misma forma o esencia, cabe entre dos artesanos o entre dos
hombres. El segundo tipo de semejanza se da entre dos seres cuando uno de
ell~s tien~ en potencia lo que el otro posee ya en acto, porque en la potencia
es~, en cierto modo, e~ acto gracias a la relación trascendental que los une.
Asi, c?n e~te segundo tipo, son semejantes el sediento y el agua, el estudioso
y la ciencia, el carullo y la mariposa. El conocimiento no es causa esencial
sino causa accidental del amor, es su condición indispensable.

Amores de concupiscencia y benevolencia
Ya los griegos clásicos formularon explícitamente la distinción entre
el am?r difusivo nacido de la riqueza y el amor que, procedente de la
precanedad se profesa a lo necesario para remediarla.
La reflexión a propósito de estos ejemplares afectivos, se ha hecho
l~gar común a lo largo de la historia del pensamiento. Algunos filósofos han
P.mtado en}l~c~ y negro 1~ ~ferencia entre el "amor a" o directo y el
amo~ para o _mdirecto, descnbiendolos de un modo más bien imaginativo y
matenal. Arist~teles aporta una visión llena de matices, la cual aun
presen~do las dificultades de comprensión inherentes de una concepción
mtelectiva y formal, ofrece los elementos de una solución tan
asombrosamente armónica como apegada a la realidad.
Santo Tomás sigue por esta vía de la distinción entre concupiscencia y
benevolencia.
Al bien que se quiere para un sujeto, se le tiene amor de
concupis~encia. Amor al éxito que se quiere para un hijo, amor a la salud
que se qwere para un paciente, amor al pastel que se compra para un amigo.

99

�Al sujeto para el cual se quiere el bien, se le tiene amor de
benevolencia. Amor al hijo para quien se quiere el éxito, amor al paciente
para quien se quiere la salud, amor al amigo para quien se quiere el pastel.
El amor de benevolencia se funda en la identidad del mismo ser, o
bien en la semejama entre dos seres en acto. El amor de concupiscencia se
basa en la semejama entre un ser en potencia -el apetente- y otro en acto -lo
apetecido-. De esta última manera, el hambriento ama al alimento, el
enfermo la salud, el torpe la habilidad. En cambio, en función de la
identidad, el ser se ama a sí mismo con benevolencia y el hombre ama a otro
hombre -su "semejante"- también con benevolencia.
El amor de concupiscencia es por tanto el que se le tiene a un bien al
que no ama de modo absoluto, sino al que se ama para otro.
El que un bien se ame para otro no significa -como se acaba de
apuntar- que no se ame el propio yo. César puede querer la victoria para sí
mismo y, al hacerlo, ama la victoria con amor de concupiscencia.
El amor de benevolencia se profesa al sujeto para el cual se quiere el
bien, a este sujeto se le ama por sí mismo y en absoluto.
El que este amor sea "para" otro, no significa que el término del amor
no pueda ser el propio yo. Cada hombre se arna a sí mismo con amor de
benevolencia. No obstante lo anterior, el amor de concupiscencia es un amor
directo -en nominativo- mientras que el de benevolencia es un amor directo
-en dativo. Hechas estas consideraciones, caben algunas dificultades: lo
amado se ama porque es bueno para el amante, lo perfecciona, lo
actualiza . . . Pero ¿qué perfección le puede otorgar el amigo al yo? El
amigo, como amigo en cuanto fin indirecto, no perfecciona. Puede tratársele
como bien directo, se puede querer a Pablo sólo porque su simpatía recrea al
ego y-lejos de desearle bienes- colocarlo en el papel de bien (diversión) que
se desea para propio yo. Pero en este desempeño, si Pablo no se considera
como un bien perfeccionante para apetente, ¿cuál es la razón de amarlo? Más
aún, ¿cuál es la razón del amor propio -amor indirecto también- si el yo no
se auto-perfecciona?.
En efecto, el bien se ama por apetecible y apetece porque perfecciona,
pero para que perfeccione no es necesario que se care:zca de él; que se trate
de un bien ausente. Un bien ya poseído puede ser tan apetecido, tan amado
como el que no se tiene.

La persona se encuentra constituida por una serie de perfecciones
substanciales que por lo mismo ama para sí antes que ningún otro bien que
pueda perfeccionarla de modo accidental. Antes que amar la ciencia que
perfecciona por adornar el espíritu, se ama la propia persona, su esencia. El
auto-amor es posible porque el yo se halla integrado por perfecciones no
sólo poseídas sino, más aún, es(?ncialmente constitutivas.
Así las cosas, el fin directo por constituir a la persona para quien se lo
quiere se convierte automáticamente en fin indirecto. Al integrarse en un
mismo tiempo el fin directo y el fin indirecto ya es posible hablar de un
auténtico fin, puesto que este último siempre se constituye por el mismo
proceso genético, a partir de fin directo si se tiene en cuenta la noción
humana de apetito.
¿Se podría asentar ahora que el amor de concupiscencia es interesado
mientras que el de benevolencia no lo es?
Autores como Vemeaux, Nicolas y Rousselot han hecbo tal
identificación gracias a la cual más tarde se dificulta explicar la posibilidad
de un amor desisnteresado.
.
Pero, ¿cómo decir que es interesado el amor que yo tengo al éxito (fin
directo) que deseo para un amigo? (amor de concupiscencia); ¿cómo puede
ser interesado el amor al bienestar (fin directo) que se quiere para un hijo?
(amor de concupiscencia); ¿cómo podría calificarse de interesado el deseo
(de concupiscencia) de que Dios sea glorificado?
Identificar el interés con el amor de concupiscencia y el desinterés con
el de benevolencia es una tentación primaria en la que frecuentemente se
incurre por seguir el modelo de las divisiones materiales y no el de las
formales.
Por otra parte, el amor que se profesa al propio yo es, según la
definición de Santo Tomás, amor de benevolencia pues esta clase de amor se
le tiene "al sujeto para el cual se quiere el bien".
Es por tanto en la identificación de estos binomios en la que radica el
fondo de la confusión.
El amor propio es interesado -le interesa su perfección- aunque sea de
ben~volencia; y el amor al caramelo que Juan quiere para Luis, es
desmteresado aunque sea de concupiscencia.

Platón decía que lo apetecible era aquello de lo que carecía el apetente.
Santo Tómas no reduce así el campo del apetito.
100

101

�Lo que es cierto es que el amor de concupiscencia, cuando los bienes
apetecidos se refieren al yo, es interesado. Y, generalmente, en el amor de
benevolencia, cuando el sujeto no es el yo sino otro, el amor es desinteresado.
El término principal del amor es la persona mientras que la cosa buena
que para ~lla se quiere es un término secundario o intermedio. Es una
consecuencia obligada: la persona es fin, y el fin es la razón por la que se
quiere un bien.
Se ama a una persona porque está constituida por fines directos, pero
si esos fines directos se aman (aun como constitutivos de la persona) es
porque perfeccionan a alguien (al yo o al amigo); esto significa que están en
el orden de los medios mientras que los fines indirectos son verdaderamente
fines. Al formularse la pregunta, ¿en qué perfeccionan los fines indirectos al
sujeto, en qué se perfecciona el propio yo?, debería responderse que por no
estar ordenado el fin indirecto a perfeccionar a ningún otro no lo hace, no es
un bien útil; en cambio, él mismo es ya una perfección constitutiva y,
substancialmente, es un bien honesto.
La división del amor racional en amor de concupiscencia y amor de
benevolencia por estar fundada en la realidad objetiva es una división
auténtica. El amor se especifica por su término, pero este término es doble:
aquello que se ama (fin directo) y aquel para quien se ama aquello (fin
indirecto).
El término amistad tiene dos acepciones, una corresponde como
sinónimo del amor de benevolencia, la otra implica una mutua benevolencia
entre los amigos, llevada a cabo mediante una libre elección.
A la filosofia, ciencia de todas las cosas, no le está vedado el tratar
ningún tema. Ya Aristóteles asentó que la metafísica, ciencia del ser en
cuanto ser, tiene al dios, al theos, como objeto principal, ya que es el ser
perfecto. Este filósofo pagano y precristiano descubre y demuestra la
existencia de Dios a través de la razón natural. El tema de Dios es común a
la filosofía, a la revelación, y a la teología, así como el tema del hombre es
común a la filosofía, a la psicología experimental y a la medicina. Por ser
una ciencia universal, la filosofía puede reflexionar también sobre los temas
de la religión y de la teología, siempre que los aborde al modo filosófico y
que no introduzca verdades reveladas como filosóficas sin las. pruebas
correspondientes. Esta digresión pretende aclarar que el presente trabajo
discurre por los cauces de la filosofia.

102

El amor puro
El pr~blema d_el ~or puro se plantea al preguntarse: "¿Cómo puede
~arse el bien por el mismo ordenándose el mismo sujeto a él, cuando el
bien no puede provocar el amor más que en razón de su conveniencia en
vista de aquel que lo ama?". O bien al preguntarse, "¿es posible un amor
que no .sea eg_oísta?" O con la fórmula: "En el movimiento apetitivo
voluntano, el bien absoluto, que es sin duda alguna el bien último directo
~Es también fin último indirecto, o por el contrario es el bien propio el qu~
Juega este papel?" O, finalmente: "Si hay en nosotros dos amores el de
nuestra felicida? personal y aquel por el cual preferimos a Dios con r;specto
a nosotros, ¿cual es el fundamental, el primordial, si no en el orden concreto
de las manifestaciones psicológicas, al menos metafísicamente en la esencia
misma de la primera inclinación natural de la voluntad?"
_El problema del amor puro se inicia en el Medioevo, lo replantean
Fenelon y B?ssuet en ~l si~o XVII y lo tratan hoy, entre otros, Nygren,
Rousselot, Ntcolas, Lewm, Pteper, Garrigou-Lagrange.
. , La doctrin~ ?e Santo Tomá~ sobre el amor, lejos de romper con
Aristoteles continua su pensamiento pero enriqueciéndolo con las
aportaciones del cristianismo, que es la religión del amor. Dentro de la
sínt:si~ epistemológica realizada por el Aquinante descuella la rique:za de la
patrtsttca, la que -además de aportar líneas y verdades filosóficascon~tituye el ~o~plemento de las santas escrituras, pues en ella se recoge por
escnto la tradic1on oral, con una y otra se integra la revelación.
. El pensamiento tomista, por su mesura, objetividad y asombrosa
lucidez, cobra una gran importancia en la solución del problema del amor
puro. Lo que Tómas vierte en su teología, San Francisco de Sales lo vuelca
en su ~tica._ El Tratado del amor de Dios, del obispo de Ginebra, predica
una espmtual1dad basada en la dulzura, más atenta a la misericordia con uno
mismo que al anonadamiento o al desprendimiento sobrehumanos.

tnf

La concepción estática del amor -clasificada y descrita por Rousselotde orig~n cri~tiano, consiste en apartar al sujeto del amor propio, ;
proporciona directamente el grado de desprendimiento del ego con la
perfección del amor.
"La concepción fisica o natural del amor -escribe este autor- consiste
en fundar todas las formas de amor en la tendencia necesaria que tienen los
seres de la naturaleza a buscar su propio bien".

103

�Aunque dentro de esta postura colocan algunos autores a Santo
Tomás, Garrigou-Lagrange sostiene que esta tesis es solamente uno de los
aspectos de su doctrina, éste es también mi sentir.

La voluntad es una forma de apetito, por eso Santo Tomás busca y
encuentra en la naturaleza del apetito en general la raíz de esta ordenación al
amor de Dios, aunque ella, como racional, tenga ciertas peculiaridades
propias, que ya se pondrán de relieve.

Errores extremos por lo exagerados, son, por ~- parte el
subjetivismo, en el cual se sitúa al ego como centro y punto pnnc1pal -acaso
único- de la realidad; y por la otra parte el panteísmo, en cuyo seno e~ amor
a Dios o a otro no ofrece ninguna dificultad, puesto que todo hace urudad Y
se identifica con el yo.

Este amor sobre todas las cosas (incluso sobre el propio yo) se halla
implícito en cualquier acto de apetición. Aun el apetito natural tiene por
centro y está ordenado a ese bien absoluto que es su fundamento. Las bestias
al amarse, sin saberlo, aman a Dios más que a sí mismas.

Nicolas y Vemeaux han calificado esta querella de pseudo-problema Y
aun Rousselot dice que "la doctrina de Santo Tomás n~ se opone
concepción estática más que en el punto en qu~ !quella ~eJa de ~er efus1on
lírica para convertirse en teorema de ontolog1~ . Garngou .opma que_
oposición entre Santo Tomás y San Be~ardo, ~cardo y Kemp1s, es cuestion
más bien de método que de doctrina. Particularmente acerca d~ San
Bernardo, afirma de este último que en vez de oponerse su doc~a al
sistema tomista, se incorpora a él como uno de sus aspectos; el pensanuento
del Angélico incluye y trasciende el pensamiento de San Bernardo.

ª. !ª
!ª

En distintos pasajes de la Suma Teológi~a, Santo Tomás escribe: "1:~d?,
apetece su perfección", "porque apeteciendo cada uno su perfecc10~
"Supuesto que Dios no fuera el bien del hombre, el hombre no tendna
ninguna razón para amar a Dios". "Todo lo_que es amado por nosotros, es
amado como nuestro propio bien".
Es un hecho palpable que todo ser se ama primariamente ª. sí mismo
por apetecer su perfección. Que a partir de est~ amor -&lt;:orno_ pnmer paso
inicial- y sin abolirlo, sea posible un amor desmteresado hacia otro, es lo
que afirma Santo Tomás.

El amor a Dios
Sostiene Tomás que: "Amar a Dios sobre todas las cosas es connatural
al hombre y también a cualquier otra criatura".

El hombre para amar al modo humano, colocando su apetito en el
rango que le pertenece, ha de explicitar este amor implícito. Para hacer de su
voluntad no sólo un apetito sino un apetito racional, debe salir de la
ignorancia de ese amor, ignorancia propia de los brutos, reflexionar sobre él
mismo, y por medio de un acto de elección, explicitarlo. Esta explicitación
es pues natural pero no necesaria.
Aun en el actuar pecaminoso, sin saberlo, tiende realmente a Dios el
pecador. Rousselot comenta que Santo Tomás "en vez de reducir el amor a
Dios a no ser más que una forma del amor de sí, es el amor de sí al que
reduce a no ser más que una forma del amor de Dios".
¿Pero cómo conciliar afirmaciones tan diversas? Ello es posible
gracias a la doctrina de la participación. Al tomar esta doctrina debe
evitarse el error de interpretarla como un panteísmo, escollo que salva
pulquérrimamente nuestro Doctor porque concibe al ser como análogo.
Santo Tomás afirma que hay diversidad entre los seres, y supera así el
monismo. Pero afirma también . al mismo tiempo, la conexión entre ellos,
una semejanza que tiene lugar gracias a la participación. Participar es
"recibir de una manera particular lo que pertenece a otro de una manera
universal".
La relación de dependencia que tienen los seres compuestos respecto
al Primer existente (que tienen en sí mismo la razón de su existencia) es la
que funda la relación de semejan=a entre todos los entes finitos . Negar la
comunicación - la semejanza- de los seres entre sí sería un error tan craso
como el de pretender que todo es uno y lo mismo.

Y escribe en el De veritate:

"Así como Dios por ser primera causa eficiente
obra en todo agente, así también por ser fin
último, es apetecido en todo fin. Así pues, la virtud
de la primera causa está en la segunda como los
principios en las conclusiones "
104

Todas las criaturas por ser actos mixtos existen por la existencia que
les comunica Dios, que es ser absoluto y necesario. Antes, al analizar la
naturaleza del bien se afirmaba que no era otra cosa sino el mismo ser
considerado en su aspecto de apetecibilidad. Por eso el ente finito ama, más
que a su propio ser, a aquello por lo que su ser es.

105

�El bien absoluto -omnímodamente bueno-, al que tiende la voluntad,
no es otra cosa más que el bien subsistente: Dios, pues el bien no es tal si no
existe. El hombre no existe, no es y no es bueno más que en dependencia del
Dios creador y conservador.
Desde el momento en que la naturaleza humana considerada en sí
misma está ordenada a amar a Dios más que a sí, no hay por qué plantearse
el problema como una reacción de la libertad contra ella, como si se hubiera
de ir contra esta naturaleza para superar el egoísmo.
¿Cuál es la idea de Santo Tomás?, se pregunta Pieper, para responder:
"No otra sino que esa noción interior de la que brota la expresión ¡bueno es
que existas! únicamente adquiere su fundamentación y justificación en la
realidad del ser bueno de la persona amada, y que este orden de cosas tiene
vigor no solamente para nuestro amor a las cosas o a las personas, sino
también a Dios ( ... ) siendo así, ¿cómo es posible que alguien afirme que
nuestro amor a Dios es "inmotivado", "sin causa" o "soberano"? A estas
razones se añade el comentario de Lewis: "Seria de una soberanía y de una
vanidad idiota la criatura que se dirigiese a su creador y le dijera
jactanciosamente: no me acerco a ti como mendigo, te amo sin interés
alguno".
Garrigou- Lagrange afirma:
"Los verdaderos bienes del espíritu coinciden con
el bien en sí, y deseando con rectitud su propia
perfección, amándose como se debe a sí mismo, el
espíritu creado ama más aún a su Creador. Más
aún, dejando de amar su verdadera perfección, el
espíritu creado dejaría de mar a Dios ".

En el sermón 368, San Agustín ofrece esta paradoja: "¿Amas a tu
alma? Entonces estás en peligro de que se pierda. Luego no debes amarla,
puesto que no quieres perderla. Pero al no querer que se pierda, la estás
amando". En esta vida, la subordinación del amor propio al bien de Dios
implica sacrificio, pero este sacrificio no puede ser sino transitorio.
No hay por qué preguntarse si en aras del amor puro se debe sacrificar
la felicidad personal. El deseo de la felicidad no es un deseo desordenado,
sino que coincide perfectamente con el bien amado.

106

Amor a los semejantes

Nicolas hace la advertencia de que:
Mientras el amor propio no puede dejar de
prolongarse en amor de Dios salvo faltando a su
ley fundamental, podría dejar de prolongarse
hasta los otros sin, directamente al menos, abjurar
de esta ley.

~l yo exis~e :orno in~viduo gracias al ser absoluto, es natural que lo
ame,~as q~e a s1 ~smo. Dios hace unidad con el yo, pero el prójimo es "lo
otro , un bien particular que no fundamenta, en la cadena de los medios y los
fine~,. ninguna serie en la que se apoya el ego, es como el yo, un
participando, una parte, un finito.
Es imposible amar al prójimo más que a sí mismo. Sólo puede amarse
de este modo a un sujeto: Dios. Al otro se le podrá amar como a sí mismo
aunque no tanto como al propio yo, pues este es el fundamento del amor. E;
más fuerte la unión por identidad que por semejanza. El amor a otro es
posible por la semejanza que se encuentra en él, respecto al ego. Cuando el
yo se reencuentra en el amigo es posible desearle bienes.
"Los signos que caracterizan la verdadera amistad -enseña Aristótelesestán evidentemente tomados de la forma en que el hombre la practica para
consigo mismo".
El amor a otro es posible por la semejanza que se encuentra en él
r~specto al ego. Cuando el yo se reencuentra en el amigo, es posible desearle
bienes, pues se le desean como deseándolos para el propio yo. Al amigo, al
alter ego, se le ama por lo que tiene de "ego" y no por lo que tiene de "alter".
La identidad del yo se desdobla, extendiéndose por la semejanza,
hasta el amigo. Por la semejanza que establece la naturaleza común hay una
simpatía natural entre un hombre y otro, el ''yo" se abre al "tú", las.personas
se unen. La semejanza puede ser de tipo más particular: comunidad de
sangre, de carácter, profesión, aficiones, intereses, incluso comunidad de
infortunio.
La c~munidad de naturaleza es el fundamento sobre le que se levantan
los otros tlpos de amor de benevolencia, y causa un amor original; a los
d~m~s hombres, por el mero hecho de serlo, se les desea que se les trate con
dignidad humana (se les desea un bien, esto es benevolencia). Es el primer

107

�nivel del amor de benevolencia el cual deviene más y más profundo según se
van encontrando semejanz.as que unan más estrechamente.
Arsitóteles divide la amistad en útil, deleitable y honesta; sin embargo,
de estas tres, sólo la última es verdaderamente tal. Cuando el amigo es sólo
un medio por el que se procura diversión, bienestar, vanagloria, o cuando se
le subestima convirtiéndolo en un simple objeto estético sin desearle bienes,
haciéndolo converger hacia el ego como a cualquier otro fin directo, se ha
roto la benevolencia, ha cesado la amistad.
Nicolas afirma que, fundada en la comunidad de naturaleza, es
también la comunión de fin, causa de la amistad. Efectivamente, en el orden
de la finalidad ésta es asimismo semejanz.a, no hay por qué reducirla
únicamente al orden de la causalidad formal.
Más aún, la naturaleza es un bien, no ya como perfectible sino como
perfecto. Así que la comunidad de naturaleza es, en última instancia,
comunidad de bien, si se adopta esta segunda definición del Santo: bueno es
lo perfecto.
Esto ayuda a comprender por qué no es posible el perfecto amor de
benevolencia hacia los irracionales. Con ellos el fin no es común, no hay
comunidad de vida, ni les es propia la posesión de bienes, como dice Santo
Tomás en el artículo tercero de la cuestión vigésimo quinta de la secunda

secundae.
«Hacia sí mismo no se siente amistad, explica Tomás, sino algo
superior... Consigo mismo se vive en unidad, y este ser-uno está por e~cima
del hacerse uno con otro. Y de la misma manera que el ser uno es lo pnmero
frente al hacerse uno con otro, así también es el amor que se tiene el hombre
a sí mismo, la forma primigenia y la raíz de la amistad. La amistad que
sentimos hacia otro consiste en portarnos con él como con nosotros
mismos». Y añade: "Todos se aman a sí mismos más que a los demás".
Pieper comenta: «Esto es así, y no hay que lamentarse por ello, dado que, en
definitiva, así estamos hechos, y por razón de nuestro ser de criaturas, en el
mismo momento de recibir la creación de (nuestro) ser, fuimos lanzados por
el camino de la propia plenitud, de la tendencia a la felicidad y a la
realización de todo aquello que está contenido en germen dentro de
nosotros».
Garrigou-Lagrange dice que:

"San Bernardo y Richard se sitúan en lo
concreto y hace falta admitir que en el orden de
108

las manifestaciones psicológicas concretas lo que
aparece generalmente ante todo, es el
desordenado amor de sí mismos, propiamente
dicho. Pero importa llegar más a fondo y
considerar la esencia misma de la inclinación
primordial de nuestra naturaleza tal como ha
sido concebido por Dios desde toda la
eternidad".
El problema debe plantearse en toda su raigambre metafisica. Si no se
cala así de hondo y se permanece en el plano de las puras manifestaciones,
no se hace ciencia y existe el riesgo de todo análisis superficial, qued~se
atado a las intricadas apariencias.
Después de lo expuesto es más fácil comprender por qué el amor y el
desprendimiento no son identificables. El desprendimiento es manifestación
del amor a Dios y del amor a otra persona humana, pero a condición de que
tal desprendimiento no lesione la obtención de la felicidad eterna de quien
así ama. Dígase otro tanto del anonadamiento. Negarse a sí mismo, vaciarse
de sí, alejaría de Dios si se pretendiera hasta el extremo de negarse la
obtención del fin último. El amor es donación en la medida en que el
donante es y mientras más sea. Dar objetos poseídos, enriquece. Esto
significa que en el contexto del ser, el amor es difusivo. Pero el compartir
generosamente los bienes exteriores no enriquece a quien los comparte en
función de la carencia, sino en función del ser de quien comparte. La nada
no es causa ni principio de nada.
Solamente Dios, ser perfecto, puede amar con total desinterés. El
hombre sólo puede ser relativamente desinteresado. Dios quiere ser amado
por el hombre y quiere que el hombre encuentre su felicidad en tal amor.
Este desinterés relativo no significa que el hombre esté condenado al
egoísmo, entendiendo por egoísmo el amor propio desordenado. El amor
propio ordenado no es egoísta sino manifestativo de la esencia humana como
principio operativo, que -estructurado así por Dios- une la motivación, la
felicidad, la plenitud y el amor a Dios y a los demás en un mismo punto tan
noble como luminoso.

Benevolencia y persona
La categoría del ser personal exige que sea tratado de acuerdo a la
dignidad que le corresponde. Ese gran filósofo español que acaba de morir,
Victoriano Rodríguez, define a la persona como el ser con derecho a la
existencia. La persona humana, una vez en la existencia, existe sin término.

109

�La muerte del hombre constituye un tránsito doloroso, pero no final, sino el '
comienzo de su existir intemporal.
Entre los homenajes que corresponden a la persona, debe estar
entonces el del respeto por su existencia y el reconocimiento de que ella
constituye algo deseable, un bien, una perfección. El ser con derecho a
existir: la persona, es, de suyo, amable, digna de ser ~ada. El amor de
benevolencia no sólo le es conveniente, sino que le es debido.
Aristóteles, en la Etica Nicomaguea (8, 2: 1155b), afirma qu~ "seria
ridículo desear el bien al vino(...) (o amarlo con amor de bene~olenc1a), a_lo
sumo se desea que se conserve bueno para poder disfrutarlo : En cambio,
"no es lícito -hace advertir San Agustín (In Epistolam Johanms at Parthos,
8, 5, Migne P:L: 35, 2058)- amar a las personas como el buen comedor que
suele decir: adoro las ostras".
Personas no son únicamente los demás, personas es el propio yo,
persona y persona fundante es Dios. A todas ellas. se les aebe el amor ~e
benevolencia. El orden del amor es: Dios, la propia persona Y los &lt;lemas
hombres.
Aunque no es denigrante amar también a la persona_ con ~or de
concupiscencia, seria indigno amarla sólo con ~or de concupiscencia.
Antes se sostuvo que el del amor puro más que un problema es un
pseudo-problema. Desorbitada la preocupación por el egoísmo, pretende
evitarse construyendo un romanticismo altruísta como un modelo ~temo con
el que habría que substituir la idea del ?ombre e~ la mente de Dios Y en la
realidad de las cosas. Si el hombre se siente humillado por la na~aleza del
amor a sí mismo, supone que enmendándole la plana a Dios .pue~e
justificarse. El hombre, dolido por no poder amar a Dios con un d~smteres
absoluto -de carácter divino- se rebela contra esta verd~d;
actitud, P?r
donde se la vea, es de una soberbia tan desmedida como mutil. Una soberbia
más dañina que el supuesto egoísmo que pretende superar.

:ª1

¿Es encomiable suicidarse para no molestar a los demás? ¿Ama a su novia
quien la expone a ser una mujer fácil o una madre soltera? ¿Es sublime el
amor conyugal del esposo que permite que su esposa se convierta en
matrimonio consintiendo, por compasión, que se practique un aborto?
El amor de benevolencia no debe consistir únicamente en desear
bienes a la persona amada, sino en desearle los bienes que corresponden a su
dignidad.
El amor de benevolencia debe querer para la persona todos los bienes
reque~dos respecto a la conservación de su vida, su honra, sus posesiones
matenales y respecto al enrequecimiento de su espíritu: los hábitos
científicos o técnicos que perfeccionan a la inteligencia y las virtudes que
perfeccionan a la voluntad.
La mejor benevolencia es la que desea los bienes mejores. No
solamente la benevolencia se alegra porque el amado exista, sino la que
desea que alcance su meta última: la felicidad.
. La persona es, entre los demás seres, el único, que tiene derecho a la
existencia, pero a la existencia en toda la extensión de la palabra. Una vez
ot~rgado ~l .s~r a la persona, Dios no se lo rehúsa jamás. El hombre que
existe, existira por toda la eternidad. Lo más importante para el hombre es
a~canzar a Dios, su fin último, la meta de sus metas, porque sólo en Dios,
bien absoluto, el hombre sacia su sed de felicidad.
La _mejor be~evolencia respecto al Dios personal, es la que se alegra
de que D~os_ s~a Dios, la que se complace en sus perfecciones y la que sabe
hacer coincidir las metas de ambos. En el verdadero amor a Dios se
armoniza 1~ que Dios quiere para el hombre: la felicidad humana y lo que el
hombre qwere para Dios: la gloria divina. La unión permanente del hombre
con Dios es el bien de ambos, porque Dios modeló al hombre para que
buscando en rectitud y en verdad su felicidad, se encontrara con ÉL

La elevación moral, el previlegio, la libertad y la gloria de amar,_ no
consiste tanto en alejarse del egoísmo sino en amar a la persona como esta
merece ser amada. No es sencillo respetar a la persona profesándole el_ amor
debido. Comparada con esta empresa, resulta más fácil el propósito de
desprenderse del amor propio desordenado.
· Podría considerarse una meta de elevación moral el que una madre,
'1 .
amando a su hijo -supuestamente más que a ella- amara en e mas su
libertad que su honestidad y así apoyara su actividad como narcotraficante?
¿

110

111

�FILOSOFÍA DEL AMOR

Dr. Mariano Crespo
Intemationale Akademie für Philosophie
Liechtenstein1
A Pablo

INTRODUCCIÓN
No cabe duda que una de las realidades más interesantes que tienen
lugar en el ámbito de la persona es e_I amor. Se ha dicho mucho acerca de él
y de su carácter específico. Poetas, literatos, filósofos y teólogos de todos los
tiempos han ensalzado su sublimidad y alguno de ellos incluso ha llegado a
2
afirmar que «sólo el amor es digno de fe». No cabe duda que amar y
sentirse amado son experiencias que engloban a la persona en su totalidad.
Quién ama y quién experimenta ser amado llega a percibir la realidad
habitual que le rodea de una forma diferente. Aspectos que no tenían una
relevancia especial, adquieren de repente una importancia como antes no se
había pensado. Es precisamente a esta centralidad del amor a la que se
refería San Agustín cuando caracteriz.aba a éste como el peso de una
persona. Por consiguiente, reflexionar sobre el amor supone hacerlo sobre
una de las realidades más importantes para la persona, y en última instancia,
sobre la persona misma.
Sin embargo, existen dos peligros a la hora de hablar del amor. En
primer lugar, en muchas ocasiones se ha considerado que el amor es un
fenómeno puramente psicológico, y que por tanto, escapa a cualquier
análisis racional. En el amor aparecerían mezclados toda una serie de
aspectos subjetivos, que varían de persona a persona y que harían imposible
una consideración del amor en general. A lo sumo podríamos hablar de
distintas experiencias de amor, pero no de en qué consiste el amor. Ahora
bien, si esto fuera así, tampoco serían posibles análisis de fenómenos tales
como el conocimiento o la voluntad. Nadie pensaría que por el hecho de que
conocer y querer sean actos personales, ello signifique que su estudio deba
reducirse al ámbito de lo puramente psicológico. En segundo lugar, se ha
intentado reducir el amor a algo que no es y se ha dicho, por ejemplo, que no
es sino un instinto sexual sublimado (Freud), o el modo de acallar el
sentimiento de "separatidad" experimentado por los seres humanos con
respecto a la naturaleza (Fromm). No obstante, resultante evidente que el
amor y el instinto sexual son dos realidades diferentes y que no tiene ningún
sentido querer reducir el uno al otro.

113

�S~ría muy pretencioso de mi parte querer intentar un análisis
exhaustivo de todos los aspectos relacionados con el fenómeno del amor: Lo
que _me ~r,opongo, es establecer algunos elementos esenciales de esta
consideracion filosofica del amor ~1:1e haga justicia a la riqueza y dignidad,
tanto de la persona como del propio amor. Primeramente me referiré a los
presupuestos epistemológicos del amor, en segundo lugar me ocuparé de los
aspectos que ~ de ser tenidos en cuenta, a mi juicio, por toda Filosofia del
amor Y, postenormente, les ofreceré una breve descripción de los rasgos 0
características principales del amor.

Presupuestos epistemológicos
Antes de abordar directamente cuáles son los elementos
~~entales del amor, quisiera referirme a cuál ha de ser, según mi
cnteno, el modo en el que hemos de acercarnos a esta realidad si queremos
conocerla en forma adecuada.
, Primero, pienso que la actitud con la que hemos de acercarnos al
fenomeno del amor ha de ser una actitud fenomenológica. Con este término
m~ refiero a un enfoque a través del cual se pretenda acceder a las cosas
mi!mas, esto es, a las cosas en su darse a sí mismas. En este sentido, y como
3
sen:i1a Max S~h~ler, la orientación o el enfoque fenomenológicos son
r~dic~ente_ ~stintos del procedimiento metódico con el que operan las
cienc~as posi~i;7as. Aquí no se trata de la observación, la inducción y la
e~enmentac10n, como sucede en el caso de una ciencia empírica como la
fisica. La filosofia fenomenológica es aquella que tiene como característica
fund~e?tal_ un "contacto vivencia! con el mundo mismo", no mediado éste
por rungun tip_o de símbolo que impida el acceso directo a las cosas mismas.
En ~~te sentido, podríamos decir que la fenomenología constituye el
empmsmo Y el positivismo m~s. radicales. Fenomenólogo es aquél que funda
todos ~us conceptos y proposic10nes en el contenido mismo de la vivencia
ren~ciando a toda sistematización prematura o prejuicio asumid~
acnticamente; ~ste es el "principio radical de la experiencia propio de la
fenomen?logia . De modo que la verdad de las proposiciones que el
!enomenolog~ form~a pe~anece suspendida hasta que éstas no hayan
superado ~tisf~ctonamente el examen de la experiencia. Vistas así las
cosas, las discusiones acerca del criterio para probar la realidad de una cosa
mentada ~ la verdad de un juicio pasan a un segundo plano. Lo que
realmente importa es el darse a sí mismo de algo mentado.
A pesar de est~ semejanza con el empirismo y el positivismo en lo que
se refiere a la fidelidad de lo dado en la experiencia, existen, claro está,

114

grandes puntos de discrepancia con respecto a estas corrientes filosóficas y
que podemos resumir, con Scheler, en tres:
En primer lugar: el empirismo y el positivismo '(y también la filosofia
de Kant) manejaban un concepto demasiado estrecho del término
experiencia. Experiencia era única y exclusivamente la captación de algo a
través de los sentidos. Ello suponía una reducción de lo dado en la vivencia a
lo experimentado sensiblemente, a lo vivido por medio de los sentidos. El
error consistía, justamente, en no apreciar que el concepto de experiencia es
más amplio que el concepto de sensación o impresión. Podemos decir, pues,
que tenemos experiencia de realidades no sensibles como, por ejemplo, la
belleza de una obra de arte como la catedral de Toledo, la bondad de una
persona, la inocencia de un niño, etc.
La segunda gran diferencia entre empmsmo y fenomenología se
refiere a la existencia de entidades a priori. Con este término me remito a
entidades necesarias cuya validez no puede ser extraída de la experiencia
sensible. Permítanme que aclare lo que quiero decir con un ejemplo:
consideren los estados de cosas (o hechos) que constituyen los correlatos
objetivos de las proposiciones siguientes: "el calor dilata los cuerpos a 100
grados centígrados" y "de toda promesa surgen· una pretensión y una
obligación". Tenemos la impresión de que aquí se trata de dos hechos
completamente diferentes. Si nos fijamos en el primer hecho nos damos
cuenta de que se trata de un hecho contingente, no necesario en sentido
estricto. El primero es contingente; sucede, pero podría no suceder. La
observación de muchos casos en los que la actuación del calor ha provocado
la dilatación de los cuerpos nos permite suponer que el resto de los casos no
observados se comportan del mismo modo. Ahora bien, esta necesidad a la
que llegamos por medio de la constatación real y de la inducción es, por así
decir, una necesidad contingente, una necesidad que no es más que alta
probabilidad. En principio, no queda excluída la posibilidad de que en el
futuro se descubra que no es realmente el calor lo que dilata los cuerpos, sino
un factor hasta ahora desconocido. Por consiguiente, nadie puede afirmar
que el estado de cosas que constituye el correlato objetivo de la proposición
" el calor dilata los cuerpos" es absolutamente cierto. El fundamen~o último
de que nunca podemos llegar a una certeza absoluta acerca de este estado de
cosas reside en que nunca podremos intuir una conexión tal en su necesidad.
Sin embargo, si atendemos al hecho de que de toda promesa surge una
obligación por parte del que la realiza y una pretensión en el destinatario de
la promesa de que ésta se cumpla en el segundo, notamos que se trata de un
hecho que se nos da como no pudiendo ser de otro modo, o sea, como algo
esencialmente necesario. Esta necesidad que aquí percibimos es un momento
inmanente al hecho. Se trata de un dato último, que no puede ser deducido
de otra cosa y que, por tanto, no puede ser explicado, sino que lo
115

�aprehendemos directamente con certeza absoluta. En nuestro ejemplo, la
necesidad se funda en la esencia de la promesa y no, como Reinach escribe
con humor, en que "sea realizada por sujetos que caminan erguidos sobre
dos piernas y a los que llamamos hombres". Se trata, pues, de una necesidad
esencial. Mientras que, el "principio radical de la experiencia" conduce de la
fenomenología a la justificación del apriorismo y, aún más, a la ampliación
de este concepto, el positivismo y el empirismo eran radicalmente
antiaprióricos. La aprioridad de ciertos estados de cosas, que defiende la
fenomenología realista, no es un carácter que venga dado por conciencia
trascendental alguna, como Kant sostendría. El a priori del realismo
fenomenológico se desmarca de toda forma de filosofia idealista en cuanto
que se trata de un a priori que se funda, en última instancia, en la esencia de
lo conocido. A priori no se ap4ca, en sentido primario, a una determinada
clase de conocimientos o a la forma de ciertas proposiciones sino a "lo
dado", a la esfera de los hechos.
Ello determina que todo aquello que vale para la esencia de estos
hechos vale también a priori para todos los objetos de esa esencia. En
consecuencia, la esfera de lo a priori no se reduce a lo formal -en este
sentido, las proposiciones de la lógica son formalmente a priori para la
aritmética y las proposiciones de la ciencia matemática para la fisica- sino
que también hay un a priori material que encontramos, por ejemplo, en la
teoría de los números, la teoría de las cantidades, la teoría de grupos, la
geometría, la mecánica, la fisica, la química, la biología, la psicología.
En tercer lugar, la fenomenología se distingue del empirismo en que la
primera recurre a la "plena vivencia espiritual". Dicho con otras palabras: la
Fenomenología considera los contenidos esenciales que se dan
inmediatamente en las vivencias y que se diferencian de todo cuanto se da
sólo en semejante "oportunidad". Se trata, pues, de separar entre el
contenido apriorístico de las vivencia del contenido concreto causal de la
posible observación e inducción.

persona con respecto a cualquier otro ser. En este sentido, la diferencia que
existe entre las personas y los animales es una diferencia cualitativa que está
fundada en la racionalidad de la persona. Ésta es capaz de comprender los
objetos individuales, de nombrarlos, de formar conceptos a partir de ellos, de
usar el lenguaje, de realizar actos libres, de amar a las otras personas por sí
mismas, etc. Todos estos actos hnplican una racionalidad que en modo
alguno poseen los animales. (Dicho sea de paso, esto no significa negar que
los animales tengan un valor específico que hace, por ejemplo, que sea
moralmente malo el torturarlos. Lo que sucede es que en la jerarquía de los
valores ocupan un lugar inferior al de los seres humanos.)

b) La capacidad de la persona
significativamente con los objetos

de

relacionarse

consciente

y

Una de las características fundamentales de la persona, y que hace de
ella una realidad completamente nueva con respecto al resto de los seres, es
la capacidad de trascenderse a sí misma en ciertas vzyencias comÓ el
conocimiento o en respuestas como la duda, la alegría, el amor, el odio. Con
esta nota me refiero a lo que también se ha denominado intencionalidad. Con
el término intencional se alude a una relación racional, consciente, entre una
persona y un objeto. Si pensamos en estados como la irritación, el cansancio,
el mal humor, etc., nos damos cuenta de que éstos no parecen tener un objeto
al que se dirijan.
Sin embargo, existen ciertas viviencias que implican la relación del
sujeto, de la persona, con un objeto. Un ejemplo de este tipo de viviencias
serían la percepción. La percepción es siempre percepción de algo que es
externo a mí. Se trata de un ser consciente de algo que, por así decir, está en
el lado del objeto, está frente a mí. En otras respuestas como la alegría, es
más clara esta capacidad de la persona de trascenderse a sí misma. La alegría
de algo. Estoy alegre porque estoy esta noche aquí con ustedes. El hecho
como tal no es suficiente para originar mi alegría, debo conocerlo. Si no
supiera que me ha tocado la lotería, no podría estar alegre por ello.

Elementos fundamentales de una filosofia personalista del amor

Después de haber considerado cuál ha de ser el modo en el que nos
hemos de acercar al amor, pienso que es necesario poner de relieve los
elementos fundamentales de toda filosofia del amor.

a) La diferencia insalvable entre personas y animales
Una filosofia personalista del amor cuyos fundamentos queremos
esbozar aquí se basa en el reconocimiento de la novedad radical de la
116

El conocimiento constituye una de estas "vivencias intencionales" que
pertenecen específicamente a las personas. A través del conocimiento el
hombre es capaz de captar esencias, sean necesarias o no, de hacer juicios,
de derivar unos juicios de otros, etc. Asimismo, es capaz de captar a las otras
personas en cuanto personas, esto es, en cuanto individuos dotados de un
valor ontológico peculiar. Esta capacidad de captar a las otras personas en
cuanto personas desempeña un papel fundamental en el amor. Me referiré a
este punto un poco más adelante.

117

�Esta capacidad de salir de sí mismo, de transcenderse en el
conocimiento, constituye uno de los rasgos más importantes que definen la
novedad de la persona. Todas aquellas teorías éticas que, basa~as_ ~n el
idealismo y en el subjetivismo encierran a la persona en s:i mera subJetiv1dad,
no hacen justicia a la novedad que representa la persona.

c) La libertad de la persona
5

Otro de los rasgos característicos de la persona es la libertad. El
término "libertad" es uno de esos términos que todos creemos entender
perfectamente, pero que cuando hemos de explicarlo, tenemos -~~cultades.
Con libertad nos podemos referir a la, por así decir, toma de pos1c1on ante un
objeto que nos aparece revestido de cierta importancia. Esta toma de postura
es motivada por la importancia del objeto y está en nosotros el decirl~ "sí" o
"no". Un segundo sentido o dimensión de la liberta~ alude a la capacidad_ de
engendrar acciones que no son el efecto de causas mternas o externas, smo
que surgen verdaderamente del centro de la persona. Esta capacidad de la
persona de ser -&lt;:on palabras de Aristóteles- "señor del ser y del no ser ~e
sus acciones',6 constituye una esfera totalmente nueva de la persona. A traves
de ella podemos iniciar una cadena de actos que van desde los ~enos
importantes hasta aquellos que tienen influencia decisiva en nuestra -~ida Y
en la vida de los demás. Evidentemente, factores como la educac1on, el
medio ambiente, el carácter, pueden influir en la persona, sin embargo, estos
factores nunca determinan a la persona en el sentido de una causalidad
estricta, sino que siempre le queda la posibilidad de poder querer y obrar de
otro modo.

d) La afectividad en la persona

Junto a la libertad, la afectividad constituye también una esfera
típicamente humana. Aquí me refiero a las r~spuestas efec~vas a c~ertos
objetos como la alegría ante el éxito consegwdo por ~ amigo, la tnsteza
ante la muerte de un ser querido, el respeto y la est1mac1on a una persona, la
alegria ante el mal ajeno. Estas respuestas pres~ponen la imp~rt~cia
(positiva o negativa) del objeto al que responden as1 como el conocl.IDlento
de esta importancia.
En este orden de cosas, podría pensarse que en el ámbito de la
afectividad reina una cierta "irracionalidad". A veces sentimos alegría o
tristeza por ciertos acontecimientos y este "sentir" parece escapar a nuestra
voluntad. Quiz.á hemos tenido la experiencia de experimentar, por así

118

decirlo, involuntariamente alegría en el mal ajeno y saber al mismo tiempo
que ello no es algo moralmente bueno.
Creo que aquí hay que eliminar una cierta confusión en tomo al
término "sentimiento" como si éste fuera el ámbito de lo puramente
irracional y arbitrario. A pesar de la dificultad del tema, pienso que también
en esta esfera existe, por decirlo así, una cierta racionalidad. Hay, pues,
ciertas respuestas afectivas que son adecuadas y otras que no. Ciertamente,
estas respuestas no son libres en el mismo sentido en que lo son las
respuestas de la voluntad. No están en nuestro poder del mismo en que lo
están aquéllas. Pondré un ejemplo para expresar más claramente lo que
quiero decir.
Pensemos en el acto de ·sacrificio llevado a cabo por Maximilian
Kolbe en el campo de concentración de Ausschwitz. Como todos ustedes
saben, allí existía la práctica de que cada vez que se escapaba un prisionero
eran ejecutados otros diez. En una ocasión, alguien se evadió del campo y
los oficiales nazis procedieron a "seleccionar" a los diez que deberían ser
ejecutados. Entre ellos figuraba un padre de familia que pedía clemencia a
los oficiales debido a que si moría, ésta quedaría desprotegida. De repente,
Kolbe da un paso al frente y pide reemplazar a este preso alegando que era
sacerdote católico y que no tenía familia que dependiera de él.
Con independencia de la motivación que llevó a Kolbe a ofrecer su
vida en lugar de la del padre de familia, a todos nos parece que se trata de un
acto dotado de un valor ante el cual no debemos permanecer indiferentes. Si
alguien permaneciera, por poner otro ejemplo, insensible ante los horribles
crímenes cometidos en la antigua Yugoslavia o incluso se alegrara ante ellos,
diríamos que en él existe una disarmonía entre algo que realmente es trágico
y su respuesta. Volviendo al ejemplo de Kolbe, cuando percibimos el valor
positivo de su acción nos damos cuenta que exige el respeto y la admiración.
Por su parte, la respuesta afectiva que "pide" el valor negativo de los
crímenes en la antigua Yugoslavia es la de la tristeza e indignación.
Toda filosofía que no tenga en cuenta esta esfera de la afectividad, y
que reduzca a la persona a su vida intelectual o volitiva, fracasa a la hora de
dar cuenta de la novedad de la persona. 7

e) La persona como sustancia racional

Hoy día existen algunas teorías éticas que reducen a la persona a un
centro de relaciones, de actos, a funciones cerebrales, a productos de
instintos, de tendencias, etc., sin embargo, datos como el conocimiento, la
119

�libertad, la racionalidad, ponen de manifiesto que la persona no puede ser
reducida a algo diferente de sí misma. Dicho en positivo, la persona es algo
en sí misma. Es a esta irreductibilidad a la que, por ejemplo, Boecio y Santo
Tomás se referían cuando definían a la persona como sustancia individual de
naturaleza racional. La persona, por tanto, posee un ser sustancial, subsiste
en sí y no puede ser considerada como algo que, en última instancia, puede
ser explicado recurriendo a otro tipo de realidades.

j) La objetividad de los valores morales
Otro de los elementos fundamentales de cualquier filosofia del amor
reside, a mi juicio, en el reconocimiento de la objetividad de los valores
morales. El mundo de estos valores se nos presenta con una peculiaridad y
seriedad propias. Como decía anteriormente, refiriéndome al amor mismo,
para comprender mejor el mundo de los valores es necesario "sumergirse" en
él desde una actitud de admiración y, por tanto, de renuncia a explicaciones
precipitadas. Es necesario ser fieles al dato moral que puede ofrecerse en la
vida cotidiana, en la literatuta. Para comprender más claramente qué es lo
que quiero decir con objetividad de los valores y en qué sentido constituye
ésta un elemento fundamental de toda filosofia del amor, permítanme que
me refiera a dos experiencias.
Supongan, primeramente, que alguien nos elogia. Se trata de una
experiencia agradable y placentera. No nos es algo neutral como el que una
piedra esté a un lado u otro de una calle, sino que tiene una cierta relevancia
para nosotros. Consideremos, en segundo lugar, una acción generosa como,
por ejemplo, la del sacerdote Kolbe en el campo de concentración de
Ausschwitz, a la que anteriormente me refería. También en este caso su acto
nos llama la atención, a diferencia de lo que ocurre en una actividad neutral
de un hombre que enciende un cigarrillo o que se rasca. En efecto, el acto de
sacrificio del padre Kolbe brilla como algo notable y valioso; lleva en sí el
sello distintivo de la importancia. Nos produce admiración. Como afirma
Hildebrand:

No sólo nos damos cuenta de que ocurre ese acto,
sino de que es mejor que ocurra a que no ocurra;
de que es mejor que el hombre actúe de ese modo
que de otro. Somos conscientes de que ese acto es
8
algo que debe ser, algo importante.
Nos encontramos, pues, ante dos tipos diferentes de importancia a los
que se refieren estos dos ejemplos. En el caso del elogio se trata de lo sólo
subjetivamente importante; mientras que en el segundo, el acto de
120

generosidad del padre Kolbe, nos hallamos ante una acción que posee una
importancia en sí misma, o lo que es igual, un "valor" en sentido propio. El
elogio posee el carácter de importante sólo en la medida en que nos causa
placer; mientras que la importancia de la acción del sacerdote Kolbe es
independiente del deleite o del placer que nos provoque. La importancia de
esta acción no surge de su relación con nosotros, sino de su propia dignidad.
Así, en el caso de lo subjetivamente importante se trata del ser
agradable "para mí" o "para tí". Su cualidad reside únicamente en su
atracción subjetiva. Lo que a mí me gusta a otro le puede disgustar, y
viceversa. Piénsese en el caso del fumar.
Por consiguiente, existe una gran diferencia entre lo importante en sí
mismo, el valor, y lo subjetivamente satisfactorio. Se trata además de una
diferencia esencial. Nos encontramos ante dos puntos de vista completamente
distintos. Ahora bien, tanto en la esfera de lo agradable, de lo subjetivamente
importante, como en la de los valores se da una gradación. Así, no es lo
mismo beber agua cuando tenemos sed y beberla en condiciones normales.
En este sentido, hablamos de un placer mayor o menor. Se trata aquí de una
escala de más a menos en la forma de intensidad o de una gradación según
sea el placer fisico, espiritual, profundo o superficial. Sin embargo, los
conceptos de superior e inferior que aplicamos a la esfera de los valores
tienen otro sentido diferente. Cuando decimos, por ejemplo, que la acción de
donar sangre a un amigo que padece leucemia posee un valor más alto que
prestar unos apuntes a un compañero, estamos utiliz.ando "más" y "menos"
en un sentido diferente a cuando afirmamos que me gusta más comer en un
restaurante de lujo que en una taberna. En el primer caso, superior equivale a
"más noble". En el segundo, a placentero. Resumiendo, podríamos decir que
lo subjetivamente satisfactorio tiene escala y los valores jerarquía. Por
tanto, la diferencia entre los dos tipos de importancia es una diferencia
esencial.
Ahora bien, y como también apuntaba anteriormente, los valores
exigen de nosotros una respuesta adecuada. Cuando nos enfrentamos a algo
intrínsecamente importante, percibimos que los bienes que portan esta
importancia exigen una respuesta adecuada. En este sentido, tenemos la
impresión de que golpear al "David" de Miguel Ángel no parece una
respuesta adecuada a la bellez.a objetiva de esta estatua. En cambio, en el
caso de lo subjetivamente importante parece que ocurre algo distinto. Esto
nos atrae o nos repele, pero no percibimos que sea necesaria una respuesta a
ello .y queda a nuestra voluntad seguir o no su invitación. Si un platillo
apetitoso nos atrae, queda a nuestra voluntad seguir o no su invitación. Sería
ridículo que alguien dijera que se ve sometido a la grave obligación de

121

�comer en un restaurante lujoso o que ha vencido la tentación de perdonar a
otra persona. La "invitación" del valor es totalmente distinta.
Por otra parte, la diferencia entre estas dos clases de importancia se
refleja también con claridad en el tipo de respuesta que ~es damos. V ~l;amos
brevemente a nuestros ejemplos anteriores: al considerar la accion del
sacerdote Kolbe experimentamos entusiasmo ante el valor heroico de su
acción. Este entusiasmo se traduce en una entrega de nosotros mismos a los
valores y en un intento de trascender nuestro egoísmo. En el caso del interés
en algo sólo subjetivamente satisfactorio, por ejemplo, sa~sfacer n~estro
apetito comiendo en un restaurante, se trata de una adaptacion del obJeto a
nosotros. Se trata de una relación que no tiene el carácter de una verdadera
entrega.
Pero ahora demos un paso más. ¿Qué diferencia existe entre la
felicidad que experimentamos cuando oímos un elo~? o cuando,. por
ejemplo, teniendo sed, bebemos un vaso de agua y la felicidad q~e sentimos
al llevar a cabo un acto de generosidad o cuando perdono a alguien que me
ha ofendido? La diferencia que existe entre ambos tipos de felicidad no es
una diferencia de grado, como si la felicidad experimentada al beber un vaso
de agua fuera cuantitativamente inferior al gozo que sentimos al regalar algo
a alguien. No. Se trata también de una difere~c~a esencial o, lo ~ue es_ ~o
mismo de dos "felicidades" completamente distintas. La pura sat1sfaccion
subjeti~a sin relación alguna con los valores objetivos es una felicidad vacía.
Así, por ejemplo, el placer sexual ha de ser buscado en cuanto que es
expresión y cumplimiento de un amor que res~o~de al valor. _Por otra ~arte,
si toda nuestra vida estuviera orientada a la felicidad en el pnmer sentido, a
una felicidad egocéntrica, ésta acabarla destruyéndose a sí misma. Dicho con
otras palabras, una felicidad sin valores es un~ felicida~ v~cía. Por el
contrario, la participación en lo valioso en si, en lo mtrtnsecamente
importante, nos proporciona una felicidad más profunda.
En resumen, pienso que la objetividad del valor, entendido éste como
lo intrínsecamente importante, constituye un elemento fundamental que debe
tener en cuenta toda filosofia del amor.

g) La dignidad de la persona

Otro aspecto importante que ha de ser tenido en cuenta por cualquier
teoría ética que quiera hacer justicia a la novedad radical que representa la
persona es su valor único. Cuando hablamos del valor de un ser personal
estamos ante algo intrínsecamente importante. Se trata de un valor que no
depende de nuestros apetitos o inclinaciones. Una vez que una persona
122

existe, posee un valor y es imposible que lo pierda. Este valor intrínseco de
la persona es el fundamento de su dignidad. Una dignidad que nos prohfüe,
por ejemplo, usar a otra persona como mero medio para nuestros intereses.
En este sentido, Josef Seifert9 ha puesto de relieve cuatro fuentes de la
dignidad personal a las que me referiré brevemente. La primera es la
dignidad ontólogica e inalienable que posee una persona simplemente por el
hecho de ser persona, con independencia de si vive conscientemente o en
"estado vegetativo", de si lleva a cabo acciones moralmente buenas o malas.
En esta dignidad se fundan derechos humanos tan básicos como el derecho a
la vida. La segunda fuente de la dignidad de la persona requiere la vida
consciente de ésta. La persona adquiere una nueva dignidad dependiendo de
la plenitud de la actualización de su conciencia y de su madurez como
persona. Muchos derechos humanos fundamentales, como el derecho a la
educación, a la libre expresión de la opinión, a la participación en la vida
política, etc, están fundados en esta segunda fuente de la dignidad personal.
En tercer lugar, hay una dignidad de la persona que procede de su esfuerz9
por buscar la verdad, la just~cia o cualquier otra virtud moral., Esta dignidad
es una dignidad moral y tiene su opuesto en la dignidad moral de muchas
personas. Así hablamos de personas que nos parecen más dignas que otras,
porque sus acciones son mejores. En este sentido, la dignidad moral de un
San Francisco o de la Madre Teresa nos parece infinitamente mayor que la
de un Hitler o la de un Mussolini.
Este valor y dignidad únicos de la persona hacen que ésta exija ser
afirmada por sí misma, ser tratada siempre como un fin y no como un medio.
Este es el punto fundamental, por ejemplo, de la ética personalista polaca
que insiste continuamente en que la persona est amanda propter se ipsam.
La persona posee, por así decir, una "preciosidad" interna, una dignidad tales
que exige por parte de las otras personas una respuesta especial. Una
respuesta que no puede hacer de la persona objeto de apetitos, de tendencias
a la felicidad. Un modo especial de la afirmación de este valor único de la
persona tiene lugar en el amor. El amor constituye, a mi juicio la respuesta
más perfecta al valor de las personas. El amor, a diferencia de lo que sucede,
por ejemplo, en el respeto o en la admiración, comprende y afirma a la
persona toda. Como señala Hildebrand:

.. .el elemento de donación de sí mismo que existe en
el amor no es comparable con ninguna otra respuesta
al valor. No necesitamos más que pensar en la
diferencia entre ser estimado y ser amado. Entre
ambos existe un abismo. Aquello que recibimos
cuando somos amados supera incomparablemente lo
que recibimos al ser admirados, estimados o incluso
123

�venerados. La palabra interior del amor encarna el
mayor interés posible en el amado, la más radical e
íntima armonía con el valor, la más estrecha unión
con el bien al que se dirige. El amor es la más 10total,
central e íntima de todas las respuestas al valor.

Las características esenciales del amor

Hasta ahora me he dedicado a hacer un repaso rápido de los elementos
que constituyen, a mi juicio, los fundamentos de una filosofía personalista
del amor. Una filosofía que -como vengo insistiendo- ha de basarse en el
reconocimiento del valor y dignidad únicos de la persona. A continuación, y
como acabo de enunciar, quisiera centrarme en el amor como la respuesta
más perfecta a la "novedad" representada por la persona. Este pensamiento
es el que está en la base de la denominada escuela personalista polaca Y que
también constituye el centro de la filosofía personalista de autores como D.
V. Hildebrand y Josef Seifer, entre otros.
Antes de comenzar a esbozar los rasgos esenciales del amor conviene
señalar lo que no es el amor. En primer lugar, no es_solamente un acto de la
voluntad libre. Me explico. Acabo de decir que el amor es una respuesta, la
respuesta más perfecta, a la "novedad" representada por la pers~~ª· Ahora
bien, nos podríamos preguntar, ¿se trata de una respuesta volitiva como
cuando, por ejemplo, queremos algo y ponemos los medios para conseguirlo
o se trata, más bien, de una respuesta afectiva, y, por tanto, no está tanto en
nuestro poder como lo están las respuestas volitivas? Si nos fijamos en las
respuestas volitivas, éstas se caracterizan por estar dirigidas a estados de
cosas aún no reales, pero realizables por mí. Aquello que quiero tiene que ser
algo realizable por mí, algo que esté en mí poder. No puedo "querer" en
sentido propio personas, sino que lo que quiero es siempre un estado de
cosas, por ejemplo, que esta exista. La voluntad, pues, tiene la capacidad de
"mandar" una serie de actos tendentes a la venida al ser de un hecho o de un
estado de cosas. Esto no sucede en el amor. El "objeto" de este no es la
reafüación de un hecho. Además, el amor no es libre en el mismo sentido
que lo es la voluntad. Se trata, pues, de una respuesta afectiva. Como diré
más adelante, esto no significa que el amor esté mas allá de nuestra libe~d.
Lo que aquí me interesa dejar claro es que el amor es una respuesta_afectiva
diferente de la volitiva, de los actos de la voluntad.
El amor tampoco es un impulso, su carácter difiere radicalmente de
éste. Cuando hablamos del amor que sentimos hacia la persona amada
estamos hablando de una respuesta al valor de esta persona muy distinta del
impulso. El principio del auténtico amor es la nobleza y el valor intrínseco
124

de la persona amada. En el amor la persona amada se me presenta con un
~alor que exige una respuesta adecuada por mi parte. En cambio, el impulso
tiene su fuente creadora en nosotros mismos y no abarca nuestro ser en su
totalidad como sucede con el amor. En el caso del amor se trata de una
actitud espiritual que procede del conocimiento del valor de la persona
amada mientras que en el caso del impulso se trata de un despliegue de
nuestras propias fuerzas.
Pero, ¿en qué se caracteriza en sentido propio el amor? ¿Cuáles son
las notas esenciales que lo distinguen de otras respuestas al valor como la
estima, el respeto, la veneración, el aprecio, etc.? En primer lugar, podemos
decir que el amor es un tipo de acto que, en sentido propio, solamente tiene a
las personas como objeto. Es cierto que podemos decir que amo una obra de
arte, a mi país, a mi ciudad, pero

( ...) es totalmente evidente que el amor a una persona
es el amor más genuino y plenamente auténtico (..) El
amor a otra persona es el arquetipo del amor. Todo
amor a un ser impersonal es, más o menos, una
analogía, una derivación, una copia del amor en
sentido pleno. 11
Es esta captación de la persona amada como dotada de un valor
especial lo que justifica el rasgo específico del amor, a saber, su carácter de
entrega. En la medida en que una persona solamente es útil par mí, en la
medida en que para lo único que me interesa es para servirme de ella, falta
por así decir, la base para un auténtico amor. En este sentido, el amor e~
todas sus formas incluye una conciencia del valor de la persona amada. El
amor consiste precisamente en una respuesta a este valor en sí de una
persona individual y concreta, ello hace que se diferencie de cualquier otra
respuesta a algo meramente importante para mí
Además, en el amor se nos hace especialmente patente una
característica esencial de la persona, a saber, su irrepetibilidad. Toda persona
por el hecho de ser es única e irrepetible y ello hace, al mismo tiempo, que
no pueda ser tratada como medio sino como fin en sí mismo. Pues bien, en
el amor la persona que ama percibe esta irrepetibilidad de una forma
especial. Es a una persona individual, concreta e irrepetible, a la que nuestro
amor se dirige.
En segundo lugar, el amor es, como señ.ala Hildebrand 12 la más
afectiva de las respuestas al valor de la persona. Hemos visto cómo no puede
ser reducido a un impulso o tendencia, sino que tiene el carácter de
respuesta. En este sentido, la filosofía tradicional ha caracterizado al amor
125

�como una respuesta volitiva, una respuesta de la voluntad.
Independientemente de que la delimitación entre respuestas voli?~as Y
respuestas afectivas no es suficientemente clara en la filosofia tradicional,
parece claro que el amor es una respuesta eminentemente afectiva. Ello es
especialmente claro si comparamos estos dos tipos de respuestas. La
voluntad en sentido positivo no está dirigida a un objeto, sino a un hecho, a
un estado de cosas aún no real, pero realizable. Me explico: en sentido
propio, yo no puedo querer cosas o personas, sino que algo sea o no sea.
Además, el hecho debe ser realizable en sí y realizable por mí para poder ser
objeto de mi voluntad.13 Dicho con otras pala~ras: el "tema de 1~ vo~~tad"
es la realización de un hecho determinado y, ciertamente, su real1zac10n por
mí. (En esto se diferencia precisamente el querer del desear.) A to40 esto se
añade el que solamente la voluntad es libre en sentido adecuado. Esta tiene
la capacidad de irúciar una serie de actos, una capacidad que le hace ser,
como decía Aristóteles, "señora" de su acción.
Estas características de las respuestas volitivas muestran, al mismo
tiempo, que el amor no puede ser una respuesta de este t~po. El objetó de éste
no es un hecho que yo pretendo traer al ser.
Por otra parte, en el amor se da una participación del "corazón" de la
persona, como no se da en otras respuestas afectivas com~ la ~dmiración o el
respeto. Cuando admiro o respeto a otra persona no me tmphco tanto como
en el amor que siento hacia alguien. Con otras palabras: el amor es una
respuesta al valor percibido en la persona amada en la que el sujeto invierte
su propia vida.
En tercer lugar, el amor posee un carácter sobreactual. Con
"sobreactual" me refiero a la propiedad de un tipo especial de vivencias. Hay
viviencias que existen solamente durante el tiempo que son sentidas. Este es
el caso, por ejemplo, del aburrimiento experimentado deja de existir. Sin
embargo, hay otro tipo de vivencias de existir cuando no estoy con la
persona a la que respeto o cuando me ocupo de otras cosas. Lo que sucede,
más bien, es que cada vez que me encuentro con la persona respetada es el
mismo respeto el que se actualiza. Dicho con otras palabras, el respeto que
se siente por dicha persona persiste aunque no me encuentre muy a menudo
con ella. A este segundo tipo de vivencias o de respuestas al valor se les
conoce como "sobreactuales". Con ello se alude a su, por así decir, "ir más
allá del momento actual". A esta clase de respuestas al valor pertenece el
amor. Es evidente que el amor a otra persona no deja de existir cuando nos
ocupamos de otros objetos. El amor a otra persona sigue existiendo aun
cuando no esté actualizado. A diferencia de lo que sucede con el
aburrimiento, "el amor que se actualiza en muchos momentos diferentes es
una y la misma entidad individual"14 que permanece a lo largo del tiempo Y
126

que "colorea" todas las situaciones de mi vida. Tiende a ser actualizado, pero
no vive de sus actualizaciones.
En cuarto lugar, el carácter de respuesta al valor de la persona amada
que representa el amor se muestra cuando lo comparamos con el mero
sentirnos atraídos por una persona. Este segundo caso es el de don Juan.1 5
Don Juan comprende la hermosura y el encanto de doña Inés no como un
valor, sino como algo subjetivamente satisfactorio para él. Por eso su
respuesta es un querer poseer sin ningún tipo de entrega por su parte. No
comprende el valor de la persona de doña Inés y de sus cualidades. No
considera a éstas como expresión de la persona de doña Inés en su conjunto,
sino que únicamente la ve como atractiva por su belleza física. Quiere
"adueñarse de estas cualidades". Sin embargo, en el amor ocurre algo bien
distinto. La persona que ama percibe las mismas cualidades que, por
ejemplo, percibe don Juan en doña Inés, pero, eso sí, en un modo
r~dicalmente diferente. Estas cualidades no son percibidas aisladamente,
smo como expresión de una "preciosidad" y nobleza interiores. La respuesta
ante ellas no será la de la "apropiación", sino la de la entrega auténtica y el
deseo de una urúón permanente.
Muchas de las características que aquí hemos adscrito al amor podrían
predicarse también de otras respuestas afectivas como la admiración. Sin
embargo, existen dos características, la quinta y la sexta, que son excluidas
del amor. Me refiero a lo que se ha llamado intentio unionis e intentio
benevolentiae.
La persona que ama aspira a una urúón espiritual con la persona
amada; anhela una urúdad con el corazón de la otra persona que solamente el
amor recíproco puede proporcionar. 16 Esta intentio unionis, aunque está
presente en una forma muy específica en el amor de pareja, también lo está
en cualquier forma de amor verdadero como, por ejemplo, el amor al
prójimo, el amor filial, etc. En todo amor me "muevo espiritualmente",
permítaseme la expresión, hacia la persona amada. La intentio benevolentiae
constituye también una característica esencial del amor. Ésta consiste en el
deseo de hacer feliz a la persona amada. Se trata del interés en su propia
felicidad, en su bienestar. Al igual que la intentio unionis, la int~ntio
benevolentiae está presente especialmente en el amor esponsal, aunque no es
exclusivo de él. No se puede separar, pues, del amor el interés profundo en la
felicidad del otro. Aquí aparece, por cierto, el carácter paradójico que la
felicidad tiene en el amor. Somos felices no en la medida en que
directamente lo buscamos, sino que lo somos cuando la persona amada lo es.
La felicidad propia surge en el amor cuando es la felicidad del otro nuestro
objetivo fundamental.

127

�Otra característica del amor, la séptima, como respuesta más perfecta
al valor de la persona y a la que de alguna manera ya me he referido, es su
carácter de autodonación. Este elemento de autodonación está íntimamente
relacionado con la intentio unionis de la que hemos hablado con
anterioridad. Al igual que ésta adquiere una expresión especial en el amor
esponsal pero no es excluida de él. En todo amor existe un elemento de
autodonación. Esta autodonación no supone la anulación de la individualidad
de las personas que se aman. Todo lo contrario. La dualidad es esencial para
la vivencia de la donación. La persona que ama -como también Hildebrand
ha puesto bellamente de relieve- es más ella misma en su entrega, en ~u
donación. En la medida en que se entrega vive más profundamente su propia
vida. Este elemento de entrega de uno mismo a la persona amada no está
presente en respuestas afectivas como la admiración, el respeto o la
veneración.
En octavo lugar, el amor contiene un compromiso de la persona que
no se encuentra en otras respuestas afectivas. En todo amor existe un
compromiso semejante aunque en cada tipo de amor (amor filial, amor de los
padres a los hijos, amor al prójimo, etc.) es diferente.
En este punto de nuestra argumentación se nos podría hacer el
siguiente reproche: si el amor es una respuesta afectiva, la respuesta más
afectiva al valor, ¿en qué sentido puede decirse que es libre? Es evidente que
el amor no es una respuesta libre en el mismo sentido en que lo es un acto
voluntario. Así entre el mero querer amar a una persona y el amarla
realmente existe un abismo. Este carácter específico del amor hace que éste
no sea un "producto de nuestra voluntad", sino un regalo que no nos
podemos dar a nosotros mismos. Sin embargo, sería un error pensar por ello
que la libertad de la persona no desempeña aquí ningún papel. Al contrario,
poseemos la libertad de tomar postura de las vivencias que tienen lugar sin
nuestra libre intervención. La autodonación que supone el amor no seria
plena si no fuera sancionada por la libertad, si nuestra libertad no dijera "sí"
al amor que sentimos por una persona. Dicho con otras palabras: la
autodonación presente en el amor tiene una doble dimensión: por un lado,
una de la naturaleza puramente afectiva, "la voz del corazón"; ésta tiene el
carácter de un regalo que no podemos darnos a nosotros mismos con nuestra
voluntad; por otro lado, la segunda dimensión de la autodonación constituye
la voz de nuestro libre centro personal. Se trata de la sanción por parte de
nuestra voluntad libre de este "sí" afectivo a una persona. Sólo cuando
17
ambas están presentes adquiere la autodonación su carácter pleno.
Una característica especialmente significativa del amor, la novena,
señalada también por Hildebrand, reside en la felicidad peculiar que
proporciona, es decir, en la felicidad que está profundamente unida a él. La
128

cuestión de la relación entre amor y felicidad es una cuestión sumamente
compleja que escapa a los límites de esta conferencia. La felicidad que se
despr~nde del amor a una persona es una felicidad que en modo alguno se
expenmenta en el respeto, en la admiración o en la veneración. Esta
f~licidad que, ~asi siempre, como decía antes, surge cuando no se pretende
directamente, tiene mucho que ver con la "solidaridad" especial con la otra
persona que surge ~n el amor. Esta solidaridad es la que hace que todo
aquello que hace feliz a la persona amada haga feliz al mismo tiempo al que
ama.
Por último, el amor se caracteriza por un aspirar a ser correspondido
que ~o ~~ encuentra en cualquier otra respuesta al valor. Ni el respeto ni la
admiracion presentan una intentio unionis, como sucede en el caso del amor.
Como señala Hildebrand, en el respeto y la admiración la unilateralidad de
la relación no es fuente de infelicidad mientras que la n~ correspondencia en
el amor hace desgraciadas a las personas.

CONCLUSIÓN
Los rasgos del amor que acabamos de mencionar se nos muestran
como evidentes. Nadie pensaría seriamente que un animal -un ser no librepuede amar en sentido propio a su amo o que una persona puede amar con
un amor personal a~ ser no personal. También. nos parecería absurdo que
una persona amara smceramente a otra y no tuviera ningún interés en buscar
la felicidad de ésta. La inteligibilidad y unidad con la que las diversas notas
del .amor se nos presentan es muy diferente de la que posee una unidad
a~cidental como ~ conjunto de escombros o un organismo como, por
eJemplo, una especie arbórea. Esta mayor inteligibilidad que encontramos en
el caso del amor es, por así decir, la cara epistemológica de la necesidad
estricta de ese qué denominado amor: dado que la esencia del amor es
necesaria, entendemos por qué su estructura esencial comprende las
características mencionadas.
Encontramos esencias de este tipo -esencias necesarias- no solamente
en la filosofi~, sino en lo~ más variados ámbitos de la realidad como pueden
ser las relaciones matenales "concretas" de semejanza y orden entre los
colores ( el naranja está en el orden de semejanza entre el rojo y el amarillo)
el movimiento, el amor, la moral, el derecho, la persona, etc.
'
En resumen, el término esencias necesarias alude a una serie de
entidad~s que pr~sentan unidad en sentido estricto, que son objetivamente
nece~as, que tienen un modo de existencia ideal, que constituyen las
condiciones de la posibilidad de todo mundo real, que posee una
129

�inteligibilidad incomparable y cuyo conocimiento es absolutamente cierto.
Es precisamente el estudio de este proprium de las esencias (analizar cuál es
el "núcleo" de esencias tales como el agradecimiento, el amor, la
responsabilidad, etc.) la tarea suprema de la filosofía en el análisis esencial.
Soy consciente de que he apuntado muy rápidamente algunos aspectos
que necesitarían una elucidación más detenida. Sin embargo, estas
consideraciones tienen tan sólo el carácter de un esbozo de los fundamentos
de una filosofía personalista del amor. De lo que se trataba era de esclarecer
los presupuestos de toda reflexión acerca de esta realidad y, ofrecer, al
mismo tiempo, un catálogo de las notas esenciales del amor. Como decía al
inicio de mi exposición, creo que el amor constituye una clave indispensable
para el esclarecimiento del problema del hombre. Con el amor están
conectados, en última instancia, todos los problemas que afectan
directamente la situación concreta de los seres humanos y, ¿por qué no?, las
realidades que van más allá de estas situaciones. Como alguien de mi país
dijo hace ya algún tiempo: &lt;&lt;A la tarde nos examinarán del amor».

11 Hildebrand, D. V., Das Wesen der Liebe, Gesammelte Werke m Kohlhammer Stutt art
1971, p. 31 SS.
'
'
g '
12

op. cit., p. 68.

13

op. cit., p. 66.

14

Hildebrand, D.V., Ética, ed. Cit., pp. 237_239_

is El ejemplo es de Hildebrand, Das Wesen der Liebe, p. 75.
16

op. cit., p. 77.

17 op. Cit.,
. p.

85 .

Notas bibliográficas

Conferencia pronunciada el 28 de enero de 1997 en el Museo Metropolitano de Monterrey,

1

México.
2 Balthasar,

Hans Urs Von, Glaubhaji ist nur Liebe, 3. Auslage, Johannes Verlag, Einsiedeln,

1996.
Scheler. Max, Phaenomeno/ogie und Erkenntnistheorie, 1957.

3

Cf. Hildebrand, D. V., Ethik, Gesammelte Werke II, Stuttgart: Kohlhammer, 1973, pág. 201
ss. (Ética, Ediciones Encuentro, Madrid, 1983, pág. 180 ss.).

4

H~debrand. D. V., op. cit, p. 277 ss; Seifert, J., El papel del concepto de persona en la
renovación de la ética y de la teología moral: personalismo y personalismos, Universidad de

5

Navarra, Pamplona. 1996 (en prensa).
6

Aristóteles, Ética Eudema, II. Vi. 8-9.

En este contexto se encuadran las reflexiones de Dietrich Von Hildebrand acerca de lo que
él denomina ·'libertad cooperadora". Cf. El cap. 25 de su Ética, ed. cit.

7

8

Hildebrand, D. V.• Ética, p. 42 y ss.

9

Seifert, J., What is lije?, Rodopi, Amsterdam, 1997, cap. 4.

10 Hildebrand,

131

D. V., Ética, ed. cit. p. 343.

130

�LA TEORÍA ORTEGUIANA DE LAS IDEAS Y LAS CREENCIAS
Una Dificultad Interpretativa

Dr. Jorge García-Gómez
Long Island University
Southampton, N.Y., E.E.U.U.A.
Me propongo considerar aquí, aunque sólo sea brevemente, una de las
varias dificultades que pueden surgir en el intento de hacerse cargo
críticamente de esta teoría fundamental de Ortega. La diferencia entre creer y
conocer, que noéticamente corresponde a la distinción entre creencia e idea,
exige cuando menos un somero examen. Julián Marias, por ejemplo, nos
habla de "verdadera creencia" por oposición a idea (aun a la mejor fundada y
hasta especialmente por contraste con ella), o sea, de aquélla que como tal ( o
en virtud de su realidad como ingrediente de la vida) lo es auténticamente.
Pero en otro lugar no se limita a referirse a dicha noción, sino que procede a
colocarla en el nexo decisivo a que pertenece. Así nos dice que
es más radical en mi vida el sentido de la verdad
cuando hablo de verdadera creencia que cuando
juzgo verdadera una creencia, porque sólo puedo
hacer esto desde la situación anterior. Ahora
bien, a la verdad en este sentido se llama
autenticidad.
A mi modo de ver, es este texto tanto más interesante cuanto que se
presta fácilmente a serios malentendidos, por lo que quisiera hacer ciertas
precisiones que creo pertinentes. Permítaseme comenzar por subrayar el
punto de partida de estas puntualizaciones, a saber: el de la verdad como tal
(y en particular el del sentido de la misma al que podemos referimos
mediante expresiones como "autenticidad" -que emplea Marías- y
"coincidencia del hombre consigo mismo", según la encontramos en En
torno a Galileo de Ortega2. En segundo lugar, es menester señalar que
Marias plantea el problema de la relación entre verdad y creencia no de
modo puramente lógico y abstracto, sino que la examina funcional y
concretamente a la luz de la totalidad de la vida de cada quien, que es
exactamente lo que hace al preguntarse "¿cuál es el sujeto primario de la
verdad y, por tanto, su sentido radical , quiero decir, raíz de los demas?" 3.
Si no se ve con claridad este aspecto de su planteo de la cuestión, sus
afirmaciones pueden causar la impresión de arbitrariedad o marginalidad, lo
cual es justamente lo más ajeno a ellas. Pero vayamos aún más lejos, pues,
para adecuarse a una posición teórica de base como es la de Ortega (y la de
Marias, en cuanto intérprete y continuador del pensamiento de aquél), no
133

�basta meramente tocar su origen, sino que también es necesario indicar
-aunque sólo sea en principier- el contexto a que da lugar y los rasgos
primordiales de su elaboración.
A ese fin, valgámonos de la distinción que hace el propio Marías entre
verdadera creencia y creencia verdadera . Podemos establecer tal
diferencia porque, según él, aquélla es "algo que efectivamente se cree"
(aunque pueda ser falso), mientras que de ésta únicamente puede afumarse
con legitimidad que "es verdad su contenido, lo creído en ella"4. Ahora bien,
cabría tomar esto como indicativo de una división en el seno mismo de la
creencia pero, si así se comprendiese la tesis de Marías, nos llevaría ello no
sólo a malinterpretar a Ortega, sino además a cometer un error de la mayor
importancia en lo que se refiere a "la misma naturaleza de las cosas". No
creo, sin embargo, que sea menester dar tal paso, ya que, si nos fijamos en la
antítesis que Marías establece entre "algo que efectivamente se cree" y "lo
creído" en la creencia, pronto se hace evidente que, por ese medio, no nos
propone él en absoluto clasificación alguna de las creencias. Pese a ello,
ciertos términos que emplea pueden dar pábulo a entenderle como si lo
hiciese. Veámoslo.
El pasaje en cuestión encierra o implica una dificultad, por cuanto, en
el vivir originario de lo que aparece en un campo pragmático cualquiera de
la experiencia mundanal, una "verdadera creencia" es aquélla en que estamos
sin más. En otras palabras, no exige, para usarla de fundamento, que
lleguemos a ella en el sentido de idearla , lo cual es precisamente privilegio
de lo que Marías llama "creencia verdadera" o idea (o sea, de la
interpretación que proponemos o logramos de lo que se da como conflictivo,
opaco o problemático en lo que aparece a base de las creencias vigentes).
No creo que discrepe Marías de este modo de comprender lo que nos dice, o
que se aparte ello de su intención de fondo; sin embargo, poco después del
texto citado, afirmaba él -&lt;:on inconsecuencia, si no me equivocer- que
cuando yo digo de una creencia que es verdadera

Y digo "con inconsecuencia" avisadamente, pues, si bien es cierto
asev~rar, con Marías, que ". . . [u]na verdadera creencia es algo que
efectivamente se cree ... ", como ya tuve ocasión de notar, lo es también
proseguir -como de hecho lo hace él- al advertir que "ese algo puede ser una
6
falsedad ..." , ya que lo que importa a ese nivel de concreción funcional en
que discurr~ Marías es que cuente como verdad en la vida de que se trate (y
no la avenguación o la falsificación del contenido correspondiente). Pero
reconocimiento tal hace palmario que la palabra "creencia" queda empleada
por él en dos sentidos no sólo lógica y temporalmente diversos, sino también
opuestos, por lo que no cabe afumar sin contradicción formal -&lt;:orno Marías
piensa poder hacerlo- que, al juzgar que mi "verdadera" creencia es
rea~ente o v~r_dadera o falsa, paso a adoptar una creencia verdadera que
consiste en vivir (ahora) en una nueva y verdadera creencia7 sobre otra
anterior. Eso únicamente sería posible lograrlo de una idea que haya sido
propuesta como tal (como el mismo Marías lo reconoce al llamar ideas a las
"creencias verdaderas", por contraste con las "creencias en sentido más
estricto")8, jamás de una que haya sido "petrificada" o convertida en
"verdadera creencia" (o creencia sensu stricto , es decir, en "uso" intelectual
en 1~ _acepción orte~ana d~l vocab!o)9. P~r tanto, no _cabe que lo qu~
exphcit~ente nos dice Manas sea cierto, ru en cuanto mterpretación del
pensamiento de Ortega ni como concepción adecuada a la "naturaleza misma
de las cosas". De esto se sigue que la "vivencia" que podríamos describir
como "estar en la creencia" no significa lo mismo en ambos casos. Esto
puede colegirse del hecho de que la "primera" creencia es diferente de la
"segunda" no sólo temporalmente (aquélla al fin y al cabo es, en general
anterio~ ), sin?, además y s~bre todo, porque la "primera" no es un estar qu~
resulte mmediatamente del IIDaginar, ni mucho menos de la reflexión o del
juzgar que en ello se funde, mientras que la "segunda" sí lo es'º. El creer
sensu stricto consiste en tomar las "cosas" como reales de esta u otra
manera en la pura espontaneidad (es decir, sin cumplir requisito de
mediación presente _alguna). Es, como repetidamente nos lo dice Ortega, un
estar ya en la realidad, lo cual quiere decir siempre en una de "especie"
determinada.

-o falsa, tanto da- [o sea, cuando a base del
proceso de ideación acabe por juzgarla así], estoy
en una nueva creencia [el énfasis es mío], a
saber, aquélla cuyo objeto es la verdad o la
falsedad de la primera creencia [el énfasis es
míoJ porque estoy en la creencia de que es
realmente verdadera o falsa; es decir, porque
tengo a mi vez una verdadera creencia acerca de
la anterior [el énfasis es mío/.
134

Con todo, si se insiste -&lt;:orno lo hace Marías- en emplear los mismos
vocablos (o sea, "creer" y "creencia") en ambos casos, se presta uno al
equívoco y, por consiguiente, se abre a la posibilidad del error, a menos que
~n ca~ ocasión se califiquen los términos de modo apropiado al uso
mtenc10nal que se haga de ellos, lo cual no es sólo engorroso sino además
innecesario. "Estar en la creencia" consiste, cuando se trata de una
"verda~era creen~ia''., en serla; es en este sentido que cabe afirmar que la
creencia funda nu vida. Estar en ella es, entonces, vivir con ese fundamento
Y en él, no únicamente desde tal. Por contraste, cuando afirmamos que nos
135

�.,

encontramos en una "creencia" posterior (en el sentido que le da Marías a
esta expresión), quiere ello decir que no sólo hemos. c_obr~do_ ~cceso a ella
-lo cual también sería el caso, en situación de cnsis histonca, de toda
creencia constituida ya en el sentido de "anterior" (de nuevo, según el ~odo
de hablar de Marías}-, sino que lo habríamos hecho de un modo especial, a
saber: deliberadamente y por motivos y recursos ideativos que son nuestr~s a
título personal (aunque no sean necesariamente originales), ya que consi~t~
en confirmar o en modificar (o hasta en abandonar, rechaz.ar Y qmza
sustituir, por "demostración" de falsedad) la creencia en que vivía~os ah
origine. En otras palabras, viviríamos de esa manera por haber descubierto la
insuficiencia de la "primera" creencia al "~aer_en la duda" en torno a ella (ya
sea espontánea o científicamente) y -si asi sucede- por haber logrado
identificar las razones de tal menesterosidad y, a base de ello, por haber
podido dar expresión a una "creencia verdadera" o idea ~ue la supere
precisamente en cuanto dudosa (e idealmente como dubita~le). En el
supuesto de que esta situación se , dé, sería yo . -en ~1 sentido del Y~
1
proyectivo O segundo yo de la formula ortegwana yo soy fo Y ~1
circunstancia"- el que animaría mi vida, ciertamente que tom~do esta en su
totalidad aunque no espontáneamente, sino en relación_ a _mí mismo por
reflexión O en virtud de la propia responsabilidad . Mi vida entonces se
fundaría en mí, aunque sin duda únicame~te en ~ierto sentido, lo _c':1'11 ~s
precisamente lo contrario del modo en que ~1v? a~ _eJer~er el _creer orzgznarzo
(o con mayor precisión cuando no hay distmc10n vivencial entre creer Y
' por ser mi vida la 'creencia en que me hallo)'. ya que _en ~exo tal "yo "
vivir,
-sensu strictissimo y de modo explícito- no existo o, si existo, lo hago
exclusivamente como aquello de que mi vida es implícitamente o
virtualmente responsable, es decir, como lo ~ue surge d~ ella Y como
aquello que ésta exige y que a su vez sostiene y mantiene, aun en el
paradójico caso que lo haga con el sell~ de la contr~~i~ción y _del rech~zo;, O
para ponerlo sucintamente: la "creencia verdadera , c:eencia post~nor o
idea es fruto del imaginar de intención recta y del Juzgar ~ue tiene su
fundamento en él, no del creer en sentido propio. Cabe por lo mts~o hablar,
como [o reconoce Marías , de verdad como autenticidad en el pnmer caso
( 0 sea, en cuanto coincido en lo que hago y decido hacer, con lo que creo '.
aun cuando tal coincidencia sea la de una ruptura espontánea dentro de mi
vida), pero no cuando se trata de lo fundado o deriva~o de verdad en tal
sentido ( es decir, cuando coincido en lo que hago y de_c1do hacer con lo que
ideo justificadamente), aun cuando el contenido se~, i ~ _en ~~.os caso~.
y esto es así porque la acepción del vocablo com~1dencia cambia
radicalmente de un caso al otro, al verificarse -respectivamente--: ? P?r
unidad entre la totalidad de la vida consigo misma en el creer ongmario
(aun cuando viva en escisión intra-vital) o por 1ivisión en~e el yo (en el
segundo sentido del máximo filosofema ortegwano, es decir, como parte

136

integrante y constituida de la vida) y la totalidad de ésta (mediante la
creencia verdadera o idea).
Por oposición a Marías, habría por consiguiente que insistir -si
empleamos sus propios términos- en que tanto la proposición que reza "una
verdadera creencia puede ser una creencia verdadera" como su recíproca son,
de iure , falsas 11 , es decir, que lo son si se toman tal y como funcionan
originariamente en la vida de cada quien y no meramente en lo que respecta
al contenido. O al menos sería menester matizar las cosas y decir que una
verdadera creencia no precisa ser una creencia verdadera, pero que, si lo
llegara a ser, ello resultaría de que la materia correspondiente habría perdido
-o se le habría suspendido- el estatuto credencial que le es propio en la
economía vital -ya por motivación espontánea (o sea, en una crisis o de
índole personal o de naturaleza histórico-social, que es lo consueto), ya por
recurso científico (y, por tanto, de modo cuasi-real y, de consiguiente, sólo
por vía metodológica), respectivamente- y del haber alcanzado uno nuevo
-el de idea- mediante una determinación a posteriori , que se efectuaría por
medio de una modificación dóxica posible a base de la creencia originaria12•
Es por ello que la conclusión a que llega Marías -por razones en
parte inexactas, según hemos visto- es, sin embargo, perfectamente cierta, a
saber: que ". . . también consiste en autenticidad la verdad de la vida
misma, su efectivo ser patente y seguro" 13, si bien ahora sobraría el
"también" o, más bien, implicaría una contradicción, por cuanto -si nos
valemos de sus mismas palabras- habría que decir lo contrario de lo que él
afirma, o sea, que una idea no es, en última instancia, una creencia
auténtica, aun en el caso de que se demostrara la verdad de aquélla y de que
su contenido y el de la creencia correspondiente resultasen ser idénticos. Y
esto es así, como bien lo sabe Marías, porque mi modo de estar en una idea
-el de cada quien- consiste precisamente en hallarme en una "creencia" de la
"que me siento solidario" por razones propias (o que, al menos, he hecho
mías por algún esfuerzo o asentimiento personal). En otras palabras, se
trataría de razones que en principio podría justificar, si hubiera menester.
Pero ello, como puede ya verse, es justo lo opuesto de lo que acontecería si
nos moviéramos en el plano de las creencias en el sentido orteguiano del
vocablo.
Mas, con todo, quizá lo infundado de algunas de las aseveraciones de
Marías se deba a la ambigüedad característica de la frase que sirve de
introducción al texto ya citado, o sea, que "a la verdad en este sentido se
llama autenticidad ", por ser primariamente aplicable a la coincidencia del
hombre consigo mismo (o a la de la totalidad de la vida consigo misma), y
no a la del segundo yo (o yo proyectivo) con la interpretación (verdadera)
137

�•
•,
por mot1vac1on
persona1 y no, como apunta
de inmediato, de lo que "corresponde a la distinción entre dos modos de
creencia . . .", pues no es cierto que haya continuidad --0 mera gradaciónentre la creencia originaria (o "en sentido más estricto", como
impropiamente la califica Manas) y la idea (presuntaménte en cuanto
"creencia", en sentido menos estricto). Come ve Marías con claridad, nos
encontramos más bien con una diferencia funcional y no de contenido 18, por
lo cual hay que afirmar -como hice más arriba- que una verdadera creencia
no es una creencia verdadera y viceversa. Pongamos esto de acuerdo con la
terminología al uso: que el creer no es conocer, sino lo que lo posibilita, aun
cuando los contenidos que aquél genere hagan crisis o nos lleven a la duda
pre-reflexivamente. Pero por ello es preciso afirmar que las creencias -en
cuanto correlatos del acto de creer en que el vivir fundamentalmente
consiste- constituyen las condiciones reales (y, en este sentido,
trascendentales) de todo lo que en ello se funde, inmediatamente o no, como
son el pensar (y su fruto, la idea), el sentir (y su efecto, el sentimiento) y el
actuar (y su producto, la acción)19. O dicho de otra manera: que el conocer
no redunda.en creer, lo cual se compagina a la perfección con la tan repetida
posición de Ortega según la cual las ideas están siempre abiertas a la duda y
sujetas a la prueba (y que son por tanto en principio revocables por esfuerzo
y conflicto personales). Mas esto nos lleva a rechazar una vez más la tesis ,
como fundadamente lo hace Marías, de que la teoría de las ideas y las
creencias de Ortega sea --0 implique- una ¡meva clasificación de las ideas o
"contenidos de la conciencia".
1111

que proponga a una dificultad o problema particular. Se trataría así del vivir
primordial, en el cual uno piensa, siente, sufre y actúa -~e consu~toconforme a la creencia sensu stricto , para lo cual no se reqwere ese hiato
que es siempre fruto de la "reflexión", según la forma y la intensidad
adecuadas que tome en función del campo pragmático en cuestión, aún
cuando el nexo sea tal que la creencia de marras se viese confirmada de ese
modo. Sería válido calificar de "auténtica" a una creencia verdadera, en tanto
y en cuanto se encuentra ésta racionalmente justificada (o puede en una
determinada coyuntura de la vida presentarse como algo que puede llegar a
serlo) a base de las verdaderas creencias que se hallen entonces en vigor. Y
tal cosa es hasta tal punto correcta que Marías no podrá menos que
reconocerlo, pues llegará a hablar más tarde -con toda razón, a mi parecerde la "contravida", o de la vida como "formal inautenticidad , que es el
modo de no ser de la vida humana" 14, es decir, cuando se la ejerce, como
mínimo, a base de la "sospecha" de que el "supuesto de ideas y creencias" en
el que se vive sea falso. Nos encontraríamos entonces abocados al "estado"
espontáneo de la duda radical, que es fuente última de la ideación y de sus
frutos. Si esto es así, habrá que afirmar que sólo sería posible aplicar la
noción de "autenticidad" -por "analogía" y sin duda únicamente a
posteriori- a las "creencias" que surgen por prurito de ideación justificada Y
15
mediante la modalización de la creencia originaria • Pero es esto lo que nos
permite recuperar y refrendar la siguiente opinión de Marías,, ~u.e de otra
manera nos parecería sorprendente y fuera de lugar en el analis1s que ha
llevado a cabo:

Advirtamos entonces la existencia de dos modos de
verdad: una, la verdad sensu stricto o "verdad
conocida", que nos hace recobrar una
certidumbre perdida [en el sentido de encontrarle
el lógos de su ser o no ser; el énfasis es mío]; y
otra que llamábamos "estado de verdad" [cf J
Marías, op. cit., pp. 79 y 81], es decir, la
certidumbre en que estábamos [el énfasis es
mío]; ésta -decía yo antes- no es conocida [el
énfasis es mío], no tiene "idea" de sí misma, y por
eso se opone a ella la idea de verdad, que sólo
surge cuando yo [en el sentido del segundo yo del
fundamental teorema orteguiano; el énfasis es
mío] caigo en la incertidumbre y la he menester . .
/6

1a verdad a que se 11ega . . .

Notas bibliográficas

1

Julián Marias, Introducción a la Filosofía , 9ª. ed. en Obras , 2ª. ed. (Madrid: Revisla de
Occidente, 1962), II, p. 95. Los dos subrayados intermedios son de mi responsabilidad.
2

José Ortega y Gasset, En tomo a Galileo , cap. 7 en Obras Completas (Madrid: Alianza
Editorial/Revista de Occidente, 1983), V. En lo adelante me referiré a esta colección mediante

las siglas OC.
3

J. Marias, op. cit ., p. 93.

•/bid., p. 95. El énfasis es mío.

s /bid . Cf. J. Ortega y Gasset, Introducción a los problemas actuales de la filosofía,
Meditación de nuestro tiempo. Las conferencias de Buenos Aires, 1916 y 1928 , edición de J.
L., Molinuevo, México, Fondo de Cultura Económica, 1996, pp. 72-73 y 84.

Se trata, pues, como afirma Marías a continuación, de la ". . .
diferencia entre la verdad en que se está [gratuitamente y por descontado] y
138

6

J. Marias, op. cit ., p. 95.

139

�7

Cf. ibid .

• /bid.

Cf. Jorge Garcíli-tiómez, La acción y los usos intelectuales. En torno a la problemática de
las ideas y las creencias en la filosofía de Ortega, Torre de los Lujanes (Real Sociedad

9

Económica Matritense de Amigos del País), Nº. 34 (octubre de 1997), pp. 117 ss.
10

Cf. J. Garcia-Gómez, Caminos de la reflexión. En tomo a la teoría orteguiana de las ideas

y las creencias, Revista de Filosofía (Universidad Complutense de Madrid), 3ª. época, XI
(1998), núms. 19 y 20.
11 Para un examen de los varios sentidos de la tesis conexa de que "la creencia es
inconsciente", vide Jaime de Salas, Razón y legitimidad en Leibniz, Tecnos, Madrid, 1994,
pp. 93-95.
12 Cf. Edmund Husserl, Ideas relativas a una fenomenología pura y una filosofía
fenomenológica , trad. J. Gaos, 2ª. ed. (México: Fondo de Cultura Económica, 1962), I, §
104. En lo adelante me referiré a esta obra como Ideas, l.
13

J. Marias, op. cit., p. 95.

14

/bid ., p. 98.

is Cf. supra , n. 12. Como puede ahora verse, la posición orteguiana va más allá de la de
Husserl, por cuanto de la creencia originaria se "seguiría", según Ortega, hasta la creencia en
la existencia del mundo (tal y como la entiende Husserl), pues seria aquélla la genuina prot&lt;r
doxa "mediante" la cual se cree siempre en un mundo de consistencia determinada, creencia
realmente fundamental que sirve para enmarcar la serie dóxica de las modalizaciones que
cabe producir a base de la pura creencia en la existencia del mundo, que seria su "miembro"
primordial. Vide E. Husserl, Ideas , I, pp. 30-32.

..

16

J. Marias, op. cit., p. 95.

11

/bid. El énfasis es mío .

is /bid.
19

Cf. J. Ortega y Gasset. Guillermo Dilthey y la Idea de la Vida, OC, VI, p. 190.

140

Sección Segunda

LETRAS

�</text>
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                    <text>Sección Cuarta

HISTORIA

�HACIENDAS Y GANADOS EN EL NUEVO REINO DE LEÓN
-SIGLOS XVD Y XVIDProfr. Israel Cavazos Gana
Universidad Autónoma de Nuevo León
La colonización española en América trajo consigo el traslado de
ganados mayores y menores al Nuevo Mundo. Para el caso de la Nueva
España, pronto proliferó la cría conforme fue avanz.ando la población,
particularmente hacia el norte de la ciudad de México. La multiplicación fue
prodigiosa y, además de propiciar el consumo de carnes, tuvo como
consecuencia la industríafüación de la lana, el sebo, etc. y hasta la
exportación de pieles a España, en gran escala.
Las vastas extensiones de tierra donde surgieron las grandes
haciendas y estancias fueron muy pronto insuficientes. Por lo mismo, la
ganadería fue desplaz.ándose gradualmente hacia los desiertos norteños. A
ello habrían de contribuir los descubrimientos mineros de Guanajuato y
Zacatecas, en la primera mitad del siglo XVI. 1
Autorizado Luis de Carvajal en 1579 para poblar el Nuevo Reino de
León, uno de los puntos de sus capitulaciones con Felipe Il establecía que
había de traer ganados. 2
Desde la fundación de Monterrey, en 1596, se observa que la pobreza
de la minería en la región es compensada con una dedicación manifiesta a la
cría de ganados. Por lo que hace al ovejuno, Alonso de Treviño declaró en
1619 tener 16 mil cabezas de ganado menor;3 pero predominaban el caballar
y el bovino. La cría de mulas era abundante, por su importancia para las
recuas que transportaban los productos de la región. Los caballos, al
principio muy caros, llegaron a multiplicarse de tal suerte que, mostrencos y
cimarrones, daban la estampida en los desiertos. Relata el cronista Alonso
de León que "en tiempo del justicia mayor Diego Rodríguez, en 1611, el
capitán Femán Blas Pérez "dio sesenta caballos de rienda a Su Majestad
4
para la guerra... " En lo que atañe al vacuno, el capitán José de Treviño al
entrar a poblar en 1603 declara que "he metido en este reino dos mil vacas".
El mismo Alonso de Treviño, su sobrino, tenia en 161 9 en el Corral de
Piedras tres mil reses, y José Cantú en el valle del Pilón, hacia 1645, tenia
cinco mil.
La primera década del gobierno de Martín de Zavala fue más de
estancamiento que de avance colonizador. Ello obedeció, en gran medida, a
la "guerra de diez años" contra los tepehuanes que, al ser lograda su
441

�La tierra

pacificación, "dan lugar a que nos ocupemos en la labor de la tierra", dice
5Lorenzo

Ori . Para la cría de estos enormes

Díaz en 1636.

Vinieron épocas mejores y fue entonces posible que el gobernador
cumpliera su compromiso de fundar dos villas. Una, la de Cerralvo,
intentada desde su llegada, sólo tuvo este título hasta 1629 y no logró tener
ayuntamiento sino hasta nueve años más tarde. La otra, la de San Juan
Bautista de Cadereyta, fue fundada en mejores circunstancias y con todas las
formalidades en 1637.

La fertilidad

No obstante que en nuestros días resulta díficil aceptarlo, el suelo de
Nuevo León, si no fue muy pródigo en yacimientos mineros, sí lo fue en
pastos para la cría de ganado. El cronista Alonso de León lo6 elogia diciendo:
"la tierra es fértil, de muchos pastos y casi siempre verdes" .
Los mayordomos de haciendas de ovejas declaran con frecuencia: que7
"es tierra de los mejores pastos, aguajes, salitrales y otras comodidades" .
En 1653, Manuel de Valdés Noriega expresa que "es cierto y por tal se dice,
por ser de los mejores agostaderos y demás logros entran muchos pastores ...
8
por las muchas comodidades que hallan" . Agustín de Trejo, solicitó tierras,9
reconociendo "la bondad y fertilidad de este reino y la abundancia de él" .
En un despacho al virrey Vizarrón, en 1734, se dice que la fidelidad de los
sirvientes es tanta que "por la fertilidad y conveniencia de la tierra casi
1110

sirven de valde ...

Cerciorado por sí mismo de la "bondad de la tierra", Antonio Leal
decidió en 1635 entrar con su rebaño de 30 mil ovejas. Procedente de
Huichapan, el recorrido de más de 700 kilómetros había sido penoso, pero el
resultado de su experiencia fue halagador. Su ejemplo fue imitado por otros
dueños de ganados, al grado de que en el capítulo VI de su crónica, Alonso
de León asienta: "cuando esto se escribe, entran trece haciendas de ovejas y

b
gi~almente los mayordomos de l re años era necesaria la tierra
recumeron al arrendamie t
os grandes señores de
.
inmesidad del Nuevo Rein: ~~:o?~staderos. Pero, al darse cuen!a:d~s
e~ sus capitulaciones de 1625 estab1c~taron en merced. El gobernador Zavala
eJ1dos a r~ondición de que fuese ~s_aculta_d~ ~ara repartir tierras solares ya
tercero". •
m pefJUIC10 de los indios ru'. de otro
. La merced implicaba, desde lue
. .,
por s1 o cumplir con
.
go, la obhgac1on de poblar " da
vecmo casado" L
d
, ca uno
personal mente; enviaron a mayordomos. y os· po
.
• erosos nunca lo hi c1eron
pronto se observó que éstos "1
S1IV1entes con sus familias p
con sus mujeres y con esto 'no
los ganados salen, ... vuelven ~;;
~recuentemente se lamentaban
d_o verdadero asiento la población" 13
mcump~imiento "seis meses ocasi:~tondad y ve~inos de que con es.te
otros seis las dejan despobladas". 14 an las alteraciones de los indios y los

u::~ec::;e

~

advirtió también el v1c10
. . de que quien
hacíanSe
.
so, 1o para darlas en arrend
.
es solicitaban
las tierras lo
de_ que "los ganados de unos past arrue~to a los que entraban cada año el
evitar ésto, en auto de 1646 s d'an Y disfrutan las tierras de los otros" ,py
los
d
e ispuso que las t·
· ara
mayor omos no entraran .
ierras fuesen medidas
correspondientes· 15
sm traer poder de los hacendados o los tltulos
que

~

.
.La extens1·o·n de 1a tierra
'b'd
expedidos ordinariamente de 25 a ;ec1_ '. a no _era pequeña: los títulos
Hs) y de determinado número d
5 s1h~s (equ1\alentes cada uno a 1755
Has. cada una).
e caballenas de tierra (equivalente a 40.80
El impulso dado a la
bl ..
fav~rable. El incremento de:O~á~10n con _e_l reparto de la tierra fue
vecmos_ ~e Cadereyta, procedentes enc~u se deJ~ sentir. Los 22 primeros
~~acc1on esencialmente ganadera 16 U ~ayona de Huichapan, fueron de
on.
.
no e ellos fue el cronista Alonso de

de más de treinta mil ovejas, cual más, cual menos".
Años más tarde, en 1685, eran dieciocho las pastorías que entraban y
el número de ganado había ascendido a 555,000 y en 1690 eran ya 22 las
haciendas trashumantes.u

.
pol'f El interés por obtener tierras
se ext d', h
1 ico y económico más elevado· .d
. en io asta la gente de nivel
reales. escribanos. etc. obtu,ieron ·:~ ~res de la Real Audiencia. oficiales
otorgaban a algunos persona. es -d n e~ mercedes. Los gobernadores las
beneficio. Luis de T ovar G
e quienes habrían de recibir alg,
gobernador Zavala sobre c~e~~es. secretario _del , irreinato. en carta
merced decia que·· "tendr.an ,uestros

d'

~

443

442

�diente en los de vuestra merced que llegare~ a
negocios más franco ex?&lt;: .
y 1 fi tuoso deseo que tengo de servrr a
mi mano y oficio mostrare siempre e a :c
. s" n
e
vuestros
acrecentamientos
y
premio
.
vuestra mereed Y d
.b.
esas donaciones. También fue
No sólo los foráneos reci podieron
ntre los pobladores locales.
ial muy
eroso e
formándose un grupo soc
. 1 El capitán Blas de la Garza fue
Mencionaremos sólo algunos eJemp
los municipios de Apodaca Y
dueño de las tierras que hoy comprlen en ahora son los municipios de
d L ón obtuvo as que
.
Pesquería; Alonso e e ,
1 Cantú creó un enorme latifundio que
Montemorelos y Gral. Teran; Car osdí los vastísimos actuales municipios
empezaba en Gral. Terán y compren . ,ª d
a's de 200 kilómetros. Por otra
B
n una extension e m
.
de China y Ora1. ravo, e
hab , de 1'avorecer a parientes y amigos,
nan
•
' de
parte algunos gobernadores
,• l de tierras sino
tamb.ien
otor~ándoles las mejores mercedes no so o
. dio.
s 18
1D

º\

. . del Nuevo Reino de León por este
La ocupación del tembtondo . , la entrada de los ganados. Primero
dual y o e ecio a
·
procedimiento fue gra
.
fi' rtil zona del valle del p·1
1 on
.,
ara subrr hasta 1a e
t .
en la region sur, P
,
d el poniente y el noroes e, Y
·es) Mas tar e,
l
Lmar
(Montemorelos Y
· ,
Mier Camargo y Reynosa, en as
finalmente hasta las que habnan de ser
,
márgenes del río Bravo.

Entradas
• muy semeiante
a la
. . o' una trashumancia
de ganad os ongm
E
- :.i
La entrad a
.
C .11 Extremadura, en spana.
que hubo en la Edad Media entre ash a y
,
los ariados al Nuevo Reino de Leon
La temporada cuando entraban d !itad de noviembre. Algunos se
era por regla general, en la segun a . d Mateo de Arce "hizo noche"
'
1 h ienda de oveJas e
'.
,, 19 El
anticipaban. En 164 1' a _ac
M
or "el ocho de noviembre .
· d Diego de ontemay
"
1 er
cerca de la estancia e
1646 ordenaba a los mayordomos no vo v
auto del gobernador Zavala de . . b " 20
or el mes de d1c1em re .
a entrar a Pastar P
,
.
ados a sus lugares de origen, se hacia
Por cuarito a la sahda de los gan
d l mes de mayo. Alonso de
·1 durante to o e
b
. ariamente a fines de a n Y
. aban daño a la labores
dm
or
l s anados no ocasion
León expresa en 1639 que o g
" es el tiempo en que están en sus
porque "cuando salen a los fmes dedmayo. ' bre" es cuando "la cosecha de
do entrari "a fin e noviero
. "21
cosechas... Y cuan
.
b . f erra sin haber salido •
maíz está hecha y los tngos aJO 1
'

444

El mismo De León, en escritura de 11 de enero de 1640 fechada en
Cerralvo, se obliga a pagar a Gaspar Rodríguez 300 chivos, "para fines del
mes de abril, al tiempo en que las haciendas de ganados menores salen de
este reino".22
Algunos pastores salían cuando mayo había terminado. Antonio de
Lecea, mayordomo de la hacienda de ovejas de don Martín Pérez Romo,
declara el 7 de junio de 1706 hallarse "próximo a salir con la hacienda de mi
cargo a los reinos de Nueva España".23

Rutas y cañadas
Los lugares de origen fueron, durante largos años, Huichapan,
Querétaro, Lagos, Tepetitlán, San Luis Potosí, San Juan del Río y otros. Los
señores de ganados formalizaban contratos, ante notario, con los
mayordomos de las haciendas trashumantes. Los rebaños, como ya lo
expresamos, tenían que hacer un recorrido de más de 700 kilómetros. Tras
de pasar por la villa de San Felipe, proseguían hacia el río de Medina, al
oriente de Zacatecas, para continuar hacia el norte. Los mayordomos, antes
de llegar a cada provincia y en particular al Nuevo Reino de León, daban
aviso a los gobernadores, a fin de que les señalaran los caminos o cañadas
por las cuales habían de entrar. Hacerlo sin este requisito les hacía
acreedores a una multa de hasta 500 pesos.
Había dos entradas al Nuevo Reino de León, una en el sur, pasando
por San Luis Potosí y Armadillo hasta el puerto natural de Matehuala y otra
por el poniente, por Saltillo, hasta la cuesta de los Muertos. Los del sur, se
bifurcaban para entrar por San Antonio de los Llanos (Hidalgo, Tamps.);
otro por la boca de San Cristóbal para proseguir hasta el valle del Pilón. Los
del poniente, continuaban desde Charcas por las haciendas de Guadalupe,
San Juan de Vanegas, Pozo de Animas, San Salvador, Encarnación y
Aguanueva. Continuando por Saltillo por los Ojos de Navarro proseguían
por Ojo Caliente, Encinillas y Rinconada, desde donde se proyectaban hacia
diversos rumbos, hasta la Boca de Leones y el río Bravo.

Toponimia
Estas rutas han dejado su huella en la toponimia regional de nuestros
días. Muchos accidentes orográficos o topográficos perpetúan el antiguo
auge pastoril: Puerto de Pastores, Paseo de las Cabras, Puesto de la Parida,
etc.
445

�Haciendas, ranchos y agostaderos recuerdan en sus nombres su origen
ganadero: Las Alazanas, El Abrevadero, la Azufrosa, El Apartadero, Las
Borregas, El Salitral, etc. Por lo menos cuatro municipios de Nuevo León
tuvieron denominaciones relacionadas al ganado: El Capadero (Los
Ramones), El Reparo (Allende) y la Manteca (Los Herreras). Uno, lo
conserva todavía: Salinas (en el siglo XIX se le afiadió Victoria). Este está
hablando de los salitrales usados como parte de la crianza del ganado. Los
rodeos, tan típicos ahora de Texas, se practicaron desde los albores del siglo
XVII. Existen en Nuevo
~ León por lo menos diez lugares llamados El Rodeo'
desde aquella época.

Extorsión y mordida
Además de los asaltos de bandoleros y de indios, los pastores sufrían
en el lento y largo recorrido otro tipo de molestias. Muchos alcaldes de los
lugares por donde pasaban, "inventaron" lo que se denominó una "visita" a
las pastorías. Esta extorsión o "mordida" se observó desde los primeros afias
de la entrada de los ganados. Si ya habían pagado en una parte, tenían que
hacerlo en la siguiente. En 1653 fue levantada una información sobre este
abuso. Uno de los testigos declaró que "son tan intolerables las vejaciones
que las justicias hacen a nuestros sirvientes y las imposiciones y costas que
les llevan, que nos obligan a representar nuestras quejas y agravios".
Señalaron, en particular, la contribución arbitraria de la "visita" , cobrándola
en cada partido dos veces, una a la venida y otra a la vuelta, llevando por
cada una hasta 12 y 24 pesos; exigiéndoles además, hasta cien, doscientas y
hasta cuatrocientas ovejas. "A tal extremo llegan -dicen- que salen las
justicias a los caminos, donde con aprietos les obligan a que vengan en
cuanto quieren". Pero no sólo los alcaldes los extorsionaban sino también
los labradores del trayecto que les impedían usar el agua de los arroyos,
manantiales y ríos. Algunos tenían que desviar el camino tres o cuatro
jornadas antes de entrar al Nuevo Reino, "trayendo sus ganados por cerros y
lomas".

semillas a la gente de serv1c10,
. . ní las 0 11
enseres de cocina Mu .
as, metates comales 1

lona, utili"'1das p.;,a a~':'::: :~;~o esto er.;, las gr.,;d:,~;n:m::
mucho de remimscencias bíblicas de Eoi t el ddtlatado trayecto. En ello había
o-Po o e Mesopotamia.
El traslado requería mucha
Godoy, uno de los .
gente de diversas castas J
1635 traer consi pnmeros en conducir a este reino sus .
Alvarez de
indias hi
go, además de la gente criolla
~ oveJas,
expresa en
11
, c cos y grand
o espanola
•
indios los t ,
es y negros Y esclavos" 26 Pr d ' . setenta rndios e
.,
o Olllles, los mexicanos
1
. . . e omrnaban entre los
tamb1en_ los mestizos, los mulatos
y os chichimecas; pero abunda
de Santiago de León y Gar . y los negros esclavos. El obispo d Jban
avito en aut0 d • .
on uan
, reconoció que e
. .
e visita de 27 de d' • b
1681
Bemardin
n 1as m1s10nes de río Bl
ic1em re de
.
o y otras, "han entrado al
, aneo, San Antonío San
mestizos, n~gros, mulatos e indios
p~~tonas en q~e vienen espafíoles
con:espondia al cura benefici
nos ' cuya admmistración es . . ,

~

ra::s.

eS1ncta prohibición de

sacar in:, ;; l~onten:ey_

La jornada era continua Se
.
noche" en lugares se
.
camrnaba solamente de día

446

"

detenerse largo tiemi!"';; ia ~:tmvenidos. Con frecuenci/:::.~iaha:;
best•~· el aviso de la proximidad tda/ • los ríos. la pérdida de al~a
otro mc1dente.

e m tos o malhechores o por cua1qwer
.

Debido
.
, a ell o, 1os cnadores
ponían "e
"
tema ordenado a los gobernad
scolteros para su protección: el
~ dos del presidio de Cerralvo y ores ~ue no se les impidiera. Los
17
cada uno en las cercanías de s~:stenorm~n!e los del de Boca de
'el gobernador Mier y Torre man ona, auxiliaban a los pastores. En
d~ escolteros. pero se desorganizó
tuvo por cuatro meses una compañía
;rrey la creación de otra, pero se o p:ó su alto costo. Propuso entonces al
e los hacenderos, puesto que "por ~ qhue no era forzosa la contribución
pero
. suerte co ·erec
F no
. ofender" ·JO MeJor
, 1 o natural se habían de de fiender
rancisco de Barbadillo
.
mo a propuesta hecha por el lic . d ,
Se e . . ,
, qwen en 1715 entend ' d 1
.
encia o
ons1gwo entonces la creaci·o·n de una com
ta e a fundación de pueblos
-· volante de setenta·
parua

;~es.

En su largo recorrido, estas inmensas caravanas conducían bestias de
carga, caballos mansos de silla y perros pastores. Traían también lazos de
Tebuacán o de San Juan del Río, arpilleras, hilo de arria, jáquimas y muchas
otras cosas. En el renglón de herramientas figuraban barretas, hachas,
hierros y tijeras de trasquila. En el de armas, había arcabuces, adargas.
machetes, etc. No faltaba tampoco el almud o medida para dar la ración de

,,P;'::7~

Escoltas

virr

La caravana

su vicario.

~

1:

25

.º a

~~da causa contra don Juan de Z ' - _Jurisdicc1on del reino. En 1654 fue
, Ulllga por sacar diez indios
rndias, cuando la licencia u
condenado en 150
e terua era sólo para cuatro y d p y cuatro
pesos. En 1706 1
os. or ello fu
algunos mulatos "hijos de las
. ' e gobernador Salinas Varona hall~
hualahuises" .29
muJeres que han casado con los indios
o

447

�hombres y un capitán, dependiente del virrey. Quedó establecida no sólo
"para la seguridad de las haciendas de ovejas sino también "por la
estabilidad de las misiones y poblaciones que nuevamente se han fundado y
conservación de todo este reino". Barbadillo redactó las reglas. Una de éstas
prevenía que cada soldado dispondría de ocho caballos, "a lo menos" y que
usaría "garniel, con doce cartuchos, espada y cuchillo de horqueta, arcabuz y
ardaga. además de la cota de malla". A la entrada de las ovejas ocho
soldados "limpiarían los caminos". La compañía campearía dividiendo los
soldados en cuatro escuadras cada una, con un cabo, y continuamente
31

deberían de andar "mariscando la tierra" .

En cuanto a los soldados de Cerralvo y Boca de Leones, el brigadier
Pedro de Rivera, visitador de presidios, opinó entonces (1730) que para que
Cerralvo no experimentara hostilidades, cumplirían con la obligación de
"salir todos los meses, luego que alumbre la luna (que es cuando lo
enemigos cometen insultos) a registrar los parajes amenazados". Esta
medida se aplicaría "por la parte de la hacienda del Alamo, las del pueblo de
Gualeguas, las de inmediaciones de Cadereyta (sin entrar a ella) y las
pastorías de las márgenes del río Grande, manteniéndose en campaña hasta
que mengüe la luna". Las compañías volantes, aunque con algunos
32
intervalos, habrían de prevalecer vigentes durante casi todo el siglo XVTII.

Beneficios
Independientemente del obvio beneficio económico que reportó para
el Nuevo Reino de León la entrada en las haciendas de ovejas a pastar,
desde que empezó este auge se subrayó como más importante lo que
significaba para la evangelización. Juan Francisco Vértiz al solicitar tierras
en 1637 argumentaba que quería entrar "para que con el comercio y
comunicación con los indios chichimecos que están aún bárbaros... se vayan
reduciendo a vivir en pulicía, para ser atraídos a nuestra santa fe católica,
33

con la suavidad que Su Majestad desea" .
Para los vecinos de Nuevo León, la entrada propició un nuevo giro
comercial, el de los avíos. Mercaderes y labradores locales se constituyeron
en aviadores de las haciendas o proveyéndolas, los primeros, de efectos de
sus tiendas y los segundos de "productos de la tierra" como el trigo, el frijol
y particularmente el maíz. Había aviadores que proveían también de caballos
y yeguas a las haciendas. Algunos tenían notables ingresos puesto que
surtían de los que les faltaba a tres o más haciendas. Por citar un solo
ejemplo diremos que de la tienda de Juan José Gómez de Castro se proveían

en 1741 las grandes h . d
Y otras.34
. ac1en as de los condes de Penalva• Landeta, A vendafio

Industria
_La ganadería favoreció también
. .
desdenable, la textil Aun
el surguruento de una industri
da
1
llevados a sus lugare.s de q~e os ganados en tiempos de trasqw·1ª na
ongen los g d
a eran
1ana que era conducida a los tel~es deana er?s locales comercializaban la
En las haciendas se hacía el "ro
. ~ueretaro en grandes cantidades 35
correspond'1a a los mayordomos. 36 manaJe' de la lana Y se separaba la que
·
Pero en Nuevo León, desde los rim
ganados, aparecieron también .
p er~s anos de la entrada de los
de Zúñiga Almaraz y otros est:1~º':antes obraJes. Alonso de Treviño Juan
en Cadere~a.37 Para adiestramie~;:rod: talleres en e_l valle de las Salinas y
~leg3:an teJedores otomíes de Querétaro los_ operanos fue frecuente que
mte~o~. En estos talleres se hacían man ' H~1chapan y de otros lugares del
los md1os de los encomenderos.
tas, Jergas y otras telas para vestir a
A nivel domestico
, · se hacían tambié
.
"
JOrongos y zarapes. Estos últimos re . .
n las colchas del reino" o los
llevados a vender a la fi . d
c1b1eron el nombre "de Saltillo"
•d
.
ena e aquella p bl . ,
por ser
m ustnales, como las del sebo la
o a~10n. Hubo otras dedicaciones
, manteca, el Jabón, etc.

Uso del cuero
Una de las industrias que más fl
.,
XVIII-XIX, fue la del curtido de ielesorec10 en la tran_sición de los siglos
en 1_795 fueron establecidos taller~s al ~ri~:::e muy antiguo las había, pero
hamo que por lo mismo aún se llama d I T de :"1onterrey, formándose un
e as enenas.
La bonanz.a paston·1 infl ,
con"d•iana regional. El uso deluyo mucho e n a 1gunos aspectos de la vida
r .
cuero y de 1
· 1
ap 1cac1ones muy diversas Co
.
as pie es, por ejemplo tuvo
hacían desde la Nueva E . - mo es sabido, en los siglos XVI Y xv'II
.
spana grandes
, d
se
recubnmiento (que por ello se 11
env1os e cuero a Europa para el
cuero eran fabricados tarnb. , 1 amaron acora=ados) de las naves. Co
la cota de malla.
ien os petos y corazas militares que sustituían:

449
448

�.
, el cuero tuvo también usos múltiple~. Se
En el Nuevo Remo de Leon
l arreo de metales en las romas.
• f O para e ac
hacían cubetas para uso domes ~co
respaldos claveteados de sillones,
También se fabricaban los ~s1efuntosl y del cuero de res y de las zaleas de
e cama
e usode la gente hurru·1de, aunque para
bancas y taburetes. Muy comun
,
carnero como tapetes y ª~. c~:o ieles de cíbolo o bisonte. Para acost~se,
este fm se emplearon tamb1en 1 p h ia arriba en el invierno, o con esta
las zaleas eran tendidas con la ana ª~e res solían tenderse a manera de
hacia abajo en el verano. Los cueros carretas a efecto de atenuar la dureza
alfombras, en el piso: ~ en los carros y
de la madera en los viaJes.

promovidos por quejas contra mayordomos y pastores. Predominan los
ocasionados por invasión de tierras. En 1678, Pedro de Zamarripa,
mayordomo de don Diego de Orduña, invadió las tierras de los herederos de
Hemando de Mendiola.
El alcalde mayor le obligó a pagar "todo lo comido"
41
por el ganado. Al año siguiente Inés de la Garza se querelló contra el
mismo Zamarripa por invadir sus potreros en el Huajuco y la Boca de
Santiago, no obstante haberse amparado. Desatendiendo el mandamiento y
respaldándose en unas cartas de su amo, dijo que siendo este hombre
poderoso le sería fácil entrar con violencia en esas tierras. 42

Elganado,moneda
.
· l tuvieron
tambºte'n notorio incremento.
Las transacciones comercia es
observa que el pago era hecho
En los contratos celebrados entre p~es, :~, etc Sin embargo, lo más usual
"en reales". "en moneda del c~o ;e~c:ato·s el ~ago se hiciera con ganado.
fue que en un altísimo porce~taJe e ~~ en Cerralvo, en 1640, a _Gaspar
El cronista Alonso de Leon c?m~n 300 chivos. Una primera escntura en
Rodríguez 20 yeguas, que le pagohi~
fue cancelada "porque las yeguas no
· a dar 400 c vos
la que se comprometta
•
11 38
eran castizas ·
.
. de anado se pagaban con
Pero no sólo las compras de c1ert~a!1~: esJ forma. En 1691 Juan
También las deudas eran saldDa. . ·o de Roias 700 pesos de oro
ganªdo .
. ,
agar a 1orus1
J
b a
N, - ez de Carbajal se ob1ig~ a p
d
7 reales cabeza y 231 ca ras
un
1
n "635 chivatos castra os a
común en rea es. e
S l ·11 "39
5 reales cada una. puestas en a t1 o .
.
.
ra de casas y solares, honoranos a
Arrendamiento de tierras, c~mp h t la adquisición de esclavos se
escribanos o de otros serviclios ~fic:~~~c~br:: ~uenas de dar y recib_ir", "conl
t sus precios en
pagaban "con borregos de ana .• ed. , dose generalmene
. e
primales de pelo y lana". etc .. i_n i : los protocolos de Monterrey e~s~en
momento de celebrar el com·eruo. se ve ue el ganado en el Nuevo e~o
centenares de escrituras en lasdcu~~scual n; dejaría de represe~1ar un seno
de León sustituyó a la ~o~e a.
.smáticos de nuestros días.
problema para los colecc1orustas numt

Daños

· ·1

. de Leon.
, En el Ramo•Civ1
.
1N evo Remo
No todo fue beneficio para e u
abundantes los expedientes
del Arehivo Muru.cipal de Monterrey son
450

Pero las quejas eran no sólo por invasión de propiedades, sino porque
. .. "los pastores vienen... a alzar la tierra... y encarecer los bastimentos, sin
hacer ningún beneficio a Su Majestad, sólo a meter pleito en nuestras casas
y a queremos echar dellas ... " A fin de acabar con el problema, los
gobernadores mandaban hacer "vistas de ojos", ordenando "que luego, sin
dilación, salgan de dichas tierras, pena de 200 pesos... "43 Alguna vez,
cuando el fallo se hacía dificil. era solicitado el parecer de algún letrado de
Zacatecas, quien dictaminaba en favor de los vecinos, pena de 500 pesos.44
Otro de los perjuicios era el de robo de caballada. Comisionado en
1646 Alonso de León, el cronista, para visitar pastorías encontró que éstas
"entran a agostar a este reino de tierra de paz, trayendo mucha cantidad de
bestias, caballos, yeguas y mulas y machos hurtadas" y que se juntan y
revuelven en las caballadas de las pastorías ''y cuando vuelven a salir se
llevan de este reino las que encuentran, dejándole sin las necesarias para la
guerra y servicio de los vecinos", contraviniendo las ordenanzas de mesta
que prohibían traer de las haciendas bestias mesteñas ni que no tuviesen
yerro del fiador. 45
Bemabé González se quejó en 1661 de que a sus tierras, a las faldas
de las Mitras, "entran los pastores con sus ganados por la boca de San
Jerónimo, a salir al llano y se hacen dueños de todos los llanos, sin guardar
cañada y le destruyen y talan los pastos ahuyentando su caballada". 46
Los vecinos protestan también por los escándalos provocados por los
pastores. En I 662, denunciaron que en la casa de Diego Sáenz, en
Monterre), "hay juntas así de noche como de día, de criados domésticos
mestizos e indios, que se juntan a jugar y el susodicho con ellos, de donde se
sigue robo a sus amos y escándalo a la ciudad, y además desto juegan reses,
yeguas, caballos y mulas".47
Pero el más grave de todos los perjuicios era indudablemente el de la
alteración de la paz. Esta la provocaban los pastores porque se salían de los
451

�.
n~alados "metiéndose en las mesmas tierras de los indioshi~ue
cammos se
•
- les y les hurtan sus JOS
.
conocen a espano
todavía están por conqwstar y no l
b, baros sienten" El gobernador
y otros usos deshoneStos que os ar
, t · ustifica los asaltos de
Azcárraga, al entender en 1674 de ~~sos como e~~¿ de las carnes de las
los indios a las pastorías porque tienen necesi
11 48
ovejas y por eso las roban •
alcaldes mayores y en especi· al los alcaldes
Gobernadores,
dad
.ódicamente hacían visitas a las
provinciales de la Santa Herman
' pend lincuentes y si a los sirvientes
, " er si había ladrones o otros e
'
.
b
pastonas. a v . .
. l hacían algunas vejaciones y si les paga an
los tenían en pnsiones, o si es d
, bl·cos ). si la vara de medida estaba
·
·
etían peca os pu i ,
sus salanos ... y si c~m .,49 Los amancebamientos y las muertes por
conforme al padro_n... "
frecuentes y los más eran severamente
"liviandades de mujeres eran bl a destierro o se les amonestaba por
castigados, condenando a los cul,~a es . . de Dios Nuestro Señor" _so No
" l
d " hasta ponerlos en servicio
,
l
su ma esta o '.
.
El alcalde mayor de Río B aneo,
siempre era. posible proceder con ng~~~ an escándalo" estaba en ilícita
"viudo y sujeto de edad
ovej~s que traía Cristóbal de Aldape;
amistad con una mulata de r~~ o loe estaba también en el paraje de San
y Femando de Zamora,__su hiJo,
s or ue "desampararían las fronteras
Joaquín; pero no procedi? contra ell:i:an q ara contener la avilantés de los
en donde es muy converuente que re
pahora" y "extrajudicialmente les
,
,, p
11
andó "sobreseer por
.
•
barbaros . or e o m
veridad que se requiere les dio 1a
1
mandó no comunicarse con ellas y con a se
.
11 51
reprensión correspondiente .

ªtnzai\i

Haciendas de la nobleza
b
lt s cargos en el virreinato por
Al interés de quienes ocupa an a Ro . de León se sumó el de la
d
. ones en el Nuevo emo
.
adquirir gr_an es posesi.
XVIII se multiplicaron los títulos nobilianos y
nobleza cnolla. En el siglo .
do éstos multiplicaron también los de sus
fue justamente en esa centuna_
d l
que unos de los primeros.
dO
esta reg10n Des e uego
d S
tierras y gana
en
, . · C h ila fueron los marqueses e an
un ue no en Nuevo Leon smo en oa u . .
'
~i!el de Aguayo, en el último tercio del siglo X\ II.

:uan

170" ,a entraban a ~ue\'O León a
Al iniciarse el siglo ~VII~. e; ~1~t~o Femández de Santa Cruz.
Pastar las haciendas de oveJaS e on , d s "n la Pesquería Grande. se
.
S grandes a{iosta ero "
d 1
marqués de Buenavista: us ~ la Hediondilla hasta el arroyo del potrl!ro e
extendían desde San Miguel de
. es en el , alle del Huajuco. U~
Cercado. También fue~o~ ~uyas otr~t p~ses1~n llama por ello Buena,·ista.5.
lugar actual del municipio de A en e. s
452

Todavía en 1744 sus herederos, don José de Velasco y Tejada y doña
Francisca Bolio y Santa Ana, las poseían.53
Cercanamente ligado al gobierno virreinal, el licenciado Juan
Rodríguez de Albueme, marqués de Altamira, fue dueño hacia 1740 de la
hacienda de Mamulique, una de las más notables en el norte de Nuevo León.
En ese año, 1743, la hacienda pasó a ser propiedad de la acaudalada familia
Fernández de Jáuregui, marqueses de la villa del Villar del Aguila. 54
Otra de las más opulentas propiedades, cuyo casco se conserva hasta
nuestros días, es el de la hacienda de la Soledad, en el municipio de
Aramberri. Perteneció durante más de medio siglo, a partir de 1737, a don
Ildefonso de Ayza, marqués del Castillo de Ayza, vecino de Guadalajara,
quien la había adquirido por compra a los Lobo Guerrero. Fue el de Ayza
uno de los señores más poderosos, y los vecinos de San Pablo de los
Labradores se quejaban constantemente de sus extorsiones. 55 A esta misma
familia pertenecieron los dilatados agostaderos de Sandia.
También en la región sur de Nuevo León tenían sus posesiones los
condes de la Canal, de la villa de San Miguel El Grande. Su mayordomo
Roque Barrera proveía en 1751 de maíz y ganado a las fundaciones que
hacía José de Escandón en el Nuevo Santander. 56
Al norte del Nuevo Reino de León, en Vallecillo, estaban las tierras
de don Manuel Rodríguez Sáenz Pedrozo, caballero de Santiago y conde de
San Bartolomé de Jala, quien además tuvo tienda en los minerales del
mismo nombre.57
Una espléndida hacienda, la de Albarcones, situada en Dr. Arroyo, en
la llanura que sirve de acceso natural a Matehuala, pertenecía en 1783 a los
condes de Casa de Loja.
Por ese mismo rumbo, doña Teresa de Medina y Sarabia compró en
1746 al sargento mayor Pedro de Montes de Oca la hacienda del Potosí, en
el valle de Labradores. Más tarde, en 1789, los mismos condes de Medina
adquirieron las cuantiosas haciendas de San Antonío de Pablillo y Santa
Rita en el mismo valle. que habían sido de don Francisco Mariríquez
Malacara. 58
Otros títulos nobiliarios como los condes de Mora, los de Casa Rul,
entre otros, fueron dueños también de grandes latifundios en Nuevo León.

Los condes de Santander tenían sus enormes ranchos en los Chupaderos y
los habían comprado a Femando Sánchez de Zamora en 1742.
453

�de de Penalva, quien en 1730 habría
Don Bemardino de Menes~s, conL . fue dueño de las tierras en las
de ser gobernador de~ Nuevo Remo de eon,
• ahora Mier Y Camargo.
cual es estáD

. unidad
des haciendas gozaron de mm
.
hum.antes los mayordomos
M uchos de los señores de gran
stonas tras
'
d
1
ante la autoridad ~o~ún- E~d/~~~o propio"' según queja de Marcos e
. ban a sus sJ.rVientes
cast iga

Inmunidad

Villanueva.

"d
or
. contra reos protegi .os Psus
. .
día interverur
La justicia ordinana no s~º haciendas tenían su cárcel propia y
- es de minas o de ganados. Las .
En 1753, los herederos de d~n
senor
demás instrumentos de c~stigo.
despacho para no estar baJo
cepoe~~o de Medina, conde de Medma, gan:~: de los Labradores" _ro Otras

~..jurisdicción del alcalde ~7; t\!7o:marqueses del Castillo de A~

:~=~·~E:::~:~!:.;~:~~::::::J:~Ef:z~~6:

castigos y .
. dades. La hacienda de Lagun
someterse a la
las de las villas y ciu
1749 totalmente exenta de
. da de
Sánchez Navarro, estaba en .
61 El administrador de la ~acien1799 a
n del HuaJuco.
• · sulto en
autoridad del va ~
uceno de Sobrevilla, golpeo e 1D
de Salinas,
~:ti:~~~';1He;::e~. E1~ta se ~u;l~e1ioª~~::d:;: don Juan no
Santiago de Vi.11arreal, qwen
. . no pus
,, 62
podía ser llamado por jusncia a1guna .

Las hermandades o cofradías se multiplicaron: la de las Benditas
Animas, la del Rosario, la del Santísimo Sacramento y las de otras
devociones recibieron importates donaciones de ganado, directamente o por
legados testamentarios. Estos bienes los rentaban o vendían a particulares.
Los legados
testamentarios o de otra índole fueron cada vez más
frecuentes. 63
Fueron apareciendo también las fundaciones de capellanías para los
gastos de determinado culto, para sostener una carrera eclesiástica o con
cualquier otro fin piadoso. La administración de los sacramentos que
originaba ingresos considerables provocó muchas veces largos y enconados
litigios jurisdiccionales entre las comunidades religiosas y el clero secular.
Los curatos de Monterrey y de Saltillo sostuvieron un pleito sobre
jurisdicción espiritual que duró más de la primera mitad del siglo XVII y
que, en el fondo, no obedecía más que al interés por estos ingresos.

Posesiones de la Iglesia
Las órdenes religiosas empezaron a poseer por merced, por compra o
por donación, grandes extensiones de tierra. El convento de San Francisco,
de Monterrey, recibió considerables legados para la obra material o para
festividades, capellanías de misas, etc.
Los bethlemitas de México y de Guadalajara llegaron a ser dueños de
grandes agostaderos y de numerosos ganados cuyo producto aplicaban
directamente o los rentaban para el sostenimiento de sus hospitales. Frailes,
juaninos, carmelitas y de muchas otras órdenes entraban periódicamente a
recoger limosnas para sus comunidades.

.....
. ganadera tuvo
. .
de la trashumancia
l
En el fenómeno econo~coU de los principales motivos fue e
t la Iglesia. no
intervención constan e
bis ado de
cobro de los diezmos.
~os de la entrada de los ganados, el o partpicular
rimeros an
,
na puso
d l
Des e os p
. ·sdicción pertenecia esta __zo_ ' n el Archivo
Guadalajara, a cut
esta contribución eclesiastl;~entos de los
cuidado en el co ro
nservan los nom r .
l .glesia
Municipal de Monterrey ~e c;a recolectar lo pertenecien~e a a iara el
d os designados no solo p
h bo también especiales p
m;;~:sº:anados menores, sino. q~:sl~:~bres, los pollos y las gallinas.
pbovmoy
.
el caballar y para el maiz,

Bienes de la Iglesia

J:

Sin embargo, indudablemente fue la Compañía de Jesús la orden que
mayores bienes tuvo en el Nuevo Reino de León. Las haciendas de ovejas de
los jesuitas de Querétaro empezaron desde 1646 a pastar sus ganados en 30
sitios que compraron a Diego Femández de Castro. 64 En la década de 1660
tenían títulos de cuarenta sitios entre los ríos del Pilón y Pablillo, comprados
a Cristóbal de Perales. En 1689 eran dueños de otros 50 sitios en el río de la
Pesquería Grande, desde la Ciénega de Flores hasta Mamulique.

Creación del obispado
En 1717 el oidor Juan Picado Pacheco propuso al virreinato la
creación de dos obispados, uno en Sonora y otro en el Nuevo Reino de
455

454

�León. Fundamentó la propuesta de este último, argumentando que entraban
a pastar en él "como un millón de ovejas de las demás provincias de la
Nueva España, según el cómputo hecho por el licenciado Francisco de
Barbadillo". De éstas, según la regulación de agricultores y ganaderos, había
más de 300 mil partos anuales, 30 mil de los cuales correspondían al
diezmo. "De las lanas -añadió- aun al ínfimo precio que hoy valen", el
diezmo seria otro tanto. El costo del sostenimiento del prelado y demás
ministros estaba calculado en 24 mil pesos, por lo cual y con lo que habrían
de pagar los vecinos de otras especies, había lo suficiente para erigir la
diócesis. Sugirió además que durante los tres primeros años, esta suma fuese
recaudada por la Real Hacienda librándose al prelado lo necesario. Pasado
este tiempo tenía la seguridad de que ya el obispado tendría los ingresos de
las obvenciones y demás, lo que garantizaba que el real erario no fuese
65

"grabado en un solo peso" .

La diócesis no fue creada entonces, por la muerte del monarca. El
proyecto fue revivido en 1739, reinando Felipe V, pero se pospuso su
realización hasta que concluyeran los trabajos de colonización del Nuevo
Santander, por Escandón. Fue hasta el reinado de Carlos m cuando se erigió
el obispado, en 1777.
El establecimiento del gobierno eclesiástico, debido en su casi
totalidad a la ganadería, dio gran relieve al Nuevo Reino de León, no sólo en
el aspecto económico sino también en el cultural al ser abierto el Seminario
Conciliar de Monterrey en 1792, centro educativo por excelencia para todo
el noreste.

Decadencia

¿Qué fue de este auge extraordinario de la ganadería en el noreste de
la Nueva España.? ¿Porqué sobrevino la decadencia de este notable
fenómeno económico y social?
Señalaremos sólo algunas respuestas. La abundancia de pasto estaba
sujeta, desde luego, al buen tiempo. Cuando sobrevenían largas temporadas
de sequía los problemas para el pastoreo se acentuaban. Pero,
independientemente de los fenómenos naturales, hubo otros no menos
perjudiciales. Ya casi a fines del siglo XVID. en 1775, los pastores se
quejaban de la alarmante disminución de los pastos y subrayaban una de las
causas principales: "en donde pasta el ganado cabrio -dicen- no vuelve a
salir zacate"66, y pedían al gobierno que se ordenara sacar los ganados
menores de los potreros más o menos verdes para lo dilatado de los demás
456

agostaderos
.
' dejando l'b
1 res aquellos p
vecmos, porque "de lo contrari
ara mantener la caballada d l
"El ganado cabrí
o -aseguran- ninguna podr,
.
e os
.
"
o es tan dañino, añad'
a servrr al rey"
atierran . Ya en escritos del siglo XIX tan, que hasta los ojos de a .
han acabado con el pasto" ·
se lee con frecuencia·· "los arumales
. gua
. _Pero hubo otras razones Para
tamb1en contribuyeron las luchas .co
esta _d~cadencia, indudablement
Independencia hasta la Revolución d:~~t~~• ClVlles y extranjeras -desde

1:

La causa primordial d l
testimo · d 1
e descenso obed · ,
•
de'
ruos . e a época, a las asoladoras ~c _ec10, a Juzgar por múltiples
~aron sentir con mayor intensidad a , urs1ones de los apaches. Estas se
colonos de Texas en 1836 l
ra1z de las concesiones h ha
co 1 ,d
Ya acercarse definiti
ec s a los
ne w a 1a guerra entre ambos países.
vamente la frontera en 1848,
Los
robos de ganad0 eJecutados
.
,
p 1 • .
ra
enas
de
los
Estados
Unidos
a1
or os md1os que bajaban de las
d
P
fueron c_uantiosos. y no se 1· . os pueblos de la ribera sur del Brav
depredaciones, acabaron tamb· , llllltaron a caballada sino que
o,
bah , d
ien con el g d
, en sus
N nan : proyectarse hasta casi fmal'
o ~enor. Estas incursiones
uevo Leon sucedió en Bustamante, hacia
_iza188
o el
siglo XIX. La úlflllla en
5.

:ª

¿Qué nos queda?

. Sin aceptar que la im o
.
extmguido del todo, puesto que ~n :~ia ganadera del noreste se ha a
tan desdeñables y en la actualidad glo XJ?C las cifras estadísticas no s~n
:eguntar: ¿qué nos ha quedado de aqu:~ ~eJ_a ~e ser considerable, cabe
0 ·, l.que huella existe de al
e tan abundante?.
~~
Nos quedan, desde luego al
en ~sta exposición: los nombr;s ;nos_ :e los aspectos que hemos señalado
registr~ la antigua presencia de ogra cos que en la toponimia re .onal

:d7tria doméstica ca!":!~\é~ ~:";':;:

ya
L a reminiscen!a de
, . e ana. La del uso de al
x c16n, como la de las
domestico o del vestido co
I gunas prendas de cuero tambie'n d
I
.
, mo as cueras L d 1
.
,
e uso
as raices culturales del noreste, de extrao~d. a ~ _gobierno ~clesiástico y de
mana importancia, etc.

: ,1

Nos quedan tamb · •
~atices folklóricos de n::r:::~s huellas en hermosas costumbres con
Jmeteo, la chiva colgada, el sal{~e~:s !e ~aballos, como las carreras, el
anca, las corridas de toros
457

�celebradas aquí desde el siglo XVII. Nos quedan referencias constantes en
la literatura y en la música populares, particularmente en los corridos. Nos
quedan en el habla cotidiana en expresiones pintorescas como la de llamar
vaquetón al disimulado o desvergonzado; amachado (de macho, mulo) al
porfiado y terco: cerrero, al huraño o mal educado; borrego a una versión o
noticia no confirmada, etc. Nos quedan también las huellas en modo
singular de la alimentación: como comer machacado, o la costumbre de asar
el die:mi/lo (que algo pudiera tener que ver con el diezmo pagado a la
iglesia) o, en fin, con la tradicionalísima costumbre de comer el cabrito.
Finalmente, y ya también en extinción, nos queda la huella
monwnental de los cascos de las casas grandes de las antiguas haciendas
ganaderas, algunas con posibilidad de rescate y restauración, las más en
estado de ruina pero hablándonos de una pasada grandez.a. En muchas de
ellas se ven todavía los cuartos altos y bajos, las galeras de piedra, los techos
de morillos: los enormes paredones que las circundan a manera de muralla;
los contrafuertes, las claraboyas o troneras para combatir: los pretiles
almenados con marcada reminiscencia de los antiguos castillos feudales: las
capillas, huérfanas ya de todo el explendor de altares churriguerescos o de
pinturas de buenos autores: los subterráneos y pasadizos secretos; las
inmensas dependencias de administradores y mayordomos; los restos de las
cárceles y hasta los vestigios de algún panteón particular. Todo esto nos
queda de un pasado que se antoja ilusorio e inimaginable, pero algo más
existe aún: la presencia del hombre de campo, del hombre de a caballo, del
hombre rudo hecho para las grandes jornadas y que ha tenido en el decurso
de los años un papel tan decisivo en las grandes luchas nacionales de nuestra
historia.

Notas bibliográficas
Amplia infonnación sobre el tema en, Fran~ois Chevalier. La jcirmación de los graneles

1

latifundios en México. México. 1956.
Parte de la capi111lació11 en. Santiago Roel. N11e\·o León Ap11ntes históricos. Monterrey.

1

. . vol. 3, exp. 11, f. 32
' Ms. Encomienda' AMM'CIVIi,
6

7

Ms. Merced de tierras. Archivo Municipal de Monterrey (se citará AMM) vol. 17. exp. 13.
f. 42. 2 de febrero de 1636. También en Causa contra Vicente Guerra. Civil. vol. 3. exp. 35.
Alonso de León, et al.. Historia de Nuevo León... , Monterrey, 1985, p. 71. En una merced
de tierras otorgada a Tomás Pérez. su nieto. alega éste como servicios de su abuelo haber
hecho donativo a Su Majestad de trescientos caballos... AMM. Civil, vol. 26, exp. 4, fol. 34,

4

no. 22, 22 de febrero de 1699.

.

49.

Ms. Declaración de Gabne
. 1Maldonado AMM . .
•
, C1v1I, vol. 7, e

1 Declaración,

ibid., f. _
1

..
,oMs. Merced de tierras, 1654, AMM, CIVIi,
vol. 30, exp. 4, f. 36.

Ms. Despacho, AMM, c·ivil,
. vol. 61 exp 3 f 6
'
• , • vto.
11

Alonso de León, op. cit, p. 90.

12 La
.
capitulación puede verse en T. .
.
Cadereyta, Monterrey 1863
esllmomo de las constancias
.
nuevas», ibidem.
•
. Las obligaciones del poblador enrelallvas
la fundación de
Ja &lt;&lt;LeYa d
e poblaciones
13

Ms. Auto. 4 de mayo de 1638' AMM' CIVIi,
.. vol. 6 exp 6

14

'

•

•

Civil, vol. 7, exp. 9, 1653 _
u
Ms. Comisión a Bernardo G ,
vol. 6, exp. 27' f. 3.
arc1a de SepúJveda para rectifi1cac1"ón de medidas, AMM, Civil,
16

17
11

'º

Testimon · de Ias.. .' ver nota 12.
Ms. Carta ' M'e,aco,
·
l Ode agosto de 1640 AMM
,

,

. .
Civil, vol. 20, exp. 2, f. 18

Ms. Autos del gobernador Az.c,
.
5, f. l. Mercedes de otros gobem:-:!: :º~.:;pe::ts de ~e:cedes. AMM, Civil, vol 11
19
es en ,bid vol 14
2
. 'exp.
Ms. Declaración AMM C
'
. • exp. 6.
'
, ausas Cri nunaJes,
·
20 M
vol. 5, exp. 66, f. 18.

s. Auto, AMM, c·1v1,
.1 vol. 6, exp. 27, f. 3.
21 Ped·
. ,mento del procurador 3 d
.
LegaJo l, fol. 147.
'
e septiembre de 1639' Arch.ivo Mumc1paJ
..
de Cadereyta,
22

p

agare,' AMM' c·iv1.1'exp. 18, no. 19, fol. 29.

21

AMM, c·1v1I,
· vol. 30, exp. 4, ( 19.

24

Uno de los más antiguos rod
.
AMM, Civil. vol. 16 e
eos mencionados "el de san .
prohibiéndolas un /
12, f. 11 vto. Por cuanto a las
Miguel en el río Pesquería"
coger cabaJlad~ ni g::: o: del gobernador Pedro de la a::e~as Y corridas, hay auto¡
azotes a los de color qu:b;:~:;nº··· pe~a de doscientos pesos a~ e;u~n~ pasen a co~er ni
y pérdida de sus bienes d
p o y de... doscientos
y esterrado de su jurisdicción".

xi:·

459

458

8

xp. • f. 2 vto.

9

1938. t. l.
3

•

Op. Cit., p.

�46AMM

AMM, Civil, vol. 64, exp. 2, f. 54, 17 de enero de 1729. También del gobernador, conde de
Penalva en ibíd., vol. 58, exp. 7 (1731).

c·.
IVII, vol

· 9' exp. 2• f· 11, Monterrey' 20 de octubre de 1661.

Ms. contra Diego Sáenz• AMM, Civil,
. . vol. 13, exp. , f. _
9 9

Ms. Información sobre extorsiones a los ganaderos, AMM, Civil, vol. 7. exp. 8, 12 fojas.

25

,

47

41
49

26 Ms. Merced a Juan Alvarez de Godoy, 16 de abril de 1635, AMM. Civil, vol. 6, exp. 42.

Ms. Auto del gobernador ~.,.rrnga
A--~-- AMM c· ·1
'
' ivi,vol.11 ' exp• l , f• 10 vto
Ms. Visita • AMM• c·IV!·¡ exp l f 78
·
'

27

Ms. Auto de visita. AMM, Civil, vol. 41, exp. 13 (1681).

21

AMM, Causas, vol. 10, exp. 134.

29

Visita del gobernador, AMM, Civil, vol. 29, exp. 7, f. 26.

30

Ms. Autos, Archivo General de la Nación, México, tomo 38, f. 173 vto.

·

• •

SS.

soM v:-·
, Menno,
.
vto. s. isua del gobernador Juan perez
1694• AMM• c·ivi•¡• vol. 21, exp. 12, f. 12
~I

[b 1ºd,

nota 49.

52

Ms. inventarios de la haci
.
exp. 9 ( 1702).
enda de oveJas del marqués de Buenav1sta.
.
AMM, Civil, vol. 25,

Ms. Disposición y orden de la Compañía Volante para seguridad de las haciendas de

31

53

ovejas. AMM, Civil, vol. 47, exp. 7, f. 15 ss.

~

Ms. Títulos de tierras de.... AMM. C1v1L
.. vol. 73, exp. 1, 87 fs
.

32

Ibid.

Ms. relativo a la hacienda d M
.
(1741). En algunos documento: ap:!1~~:;it~;:1::u~.8. exp. 5, (1740) y vol. 70, exp. 9

33

Ms. Merced de tierras, AMM, Civil, vol. 32, exp. l, f. 163.

SS

34

AMM. Civil, vol. 70, exp. 13, f. 26.

35

Ms. sobre conducción de lana a Querétaro, AMM, Civil, vol. 65, exp. 6.

36

Ms. sobre romanaje de las haciendas del sargento Pedro Guajardo, l 720, AMM, Civil,

. ~s. promovido por los vecinos de Labradores, sobre extorsiones del
, AMM,
marques,
Civil, vol. 77, exp. 18 ( 1748).

so AMM, Civil, vol. 80, exp. 4.
57

SI

vol. 47, exp. 5, f. 23 vto.

59

Ms. relativo al obraje de Alonso de Treviño, AMM, Civil, vol. 17, exp. 13, f. 40 (año
1634). Sobre el obraje de Juan de Zúñiga, Civil, vol. 5, exp. 11, 2 fs. (1642).
60

Ms. pagaré, AMM. Civil, vol. 4, exp. 18, f. 29, no. 19, Cerralvo, 11 de enero de 1640.
31
61
pagaré, AMM, Civil, vol. 23, exp. 13.
62

Para este tipo de documentos consúltense, Israel Cavazos Garza, Catálogo y síntesis de los
40
Protocolos del Archivo Municipal de Monterrey, seis volúmenes.
41

Ms. promovido contra Pedro Zamarripa, AMM. Civil, vol. 11, exp. l, f. 2.
Ibid.• f. l.

Ms. promovido contra Juan Sáenz de Mendiola, AMM, Civil, vol. 28, exp. 12.

0

44

45

.

Ms. Carta poder' AMM. p rotocolos vol 15 f 223
• · • ·
vto.. no.

Jo 1.

AMM. Civil. vol. 108, exp. 4.

Ms. Causa contra Sobrevilla, AMrn• Causas Cnmmales
. .
vol 33

63y,

,

•

·

,exp.581.

case, Catalogo y síntesis de los Protocolos del AMM, 6 voIumenes.
'
64

65

42

Ms. escritura de venta• AMM• Protocolos vol 21 f 49
•
•
• •
• 24 de noviembre dde 1729
AMM. Civil, vol. 41, exp. 14.

37

39 Ms.

•

AMM, Civil, vol. 107, exp. 4.

Ms. tierras de la Compañía de Jesús

. .

' AMM. C1v1I, vol. 53, exp. 12 (1646).

Proposición
para eI establecimiento de los obi
Sonora
h
1979 ~o ;c;os ¡por el oidor Francisco Picado p::::os del Nuevo Remo de León y de
• · • up emento IX.
co, en «Actas», Monterrey, UANL,

66Qu.
eJa de Joaquín Salinas• AMM, Civil,
. . vol. 108, exp. ,r.
15 6 0775).

Ibid , f. 34.

Ms. Comisión a Alonso de León, AMM, Civil, vol. 8, exp. 28, f. 4, no. 4, 7 de mayo de

1646.

461
460

�ESTADOS UNIDOS EN LA HISTORIOGRAFÍA CATÓLICA MEXICANA:
LA INTERPRETACIÓN DEL SIGW XIX

Dr. Manuel Ceballos Ramírez
El Colegio de la Frontera Norte
Yo no soy de los que piensan que nos devuelvan
lo que nos robaron. Yo solamente pido, y pido a
los Estados Unidos, y eso sí en la forma más
enérgica, de la manera más noble y frente a
frente a cualquiera que sea, monseñores, lo que
sea, lo que fuere( ...)de masones y todo, una
cosa: que nos devuelvan la libertad. Eso sí, y eso
nos la han quitado ellos.
Miguel Palomar y Viz.carra a James Wilkie
(1964) 1

La particular visión que W1 grupo de historiadores católicos mexicanos
han dejado sobre el papel desarrollado por los Estados Unidos en la historia de
México se encuentra profundamente cargada de elementos negativos, de
adjetivos denigrantes y de tesis de combate. Este articulo pretende dar cuenta
somera de la visión de estos católicos.

El catolicismo intransigente: matriz explicativa

La explicación de esta apreciación de los católicos va en relación con la
particular \isión del mW1do que éstos desarrollaron a través de lo que se ha
denominado el catolicismo intransigente. Profundamente antiliberal y
antimodemo el catolicismo intransigente se constituye en la matriz explicativa
de la visión histórica de los católicos2• Si a la mentalidad intransigente de los
católicos mexicanos añadimos la conflictividad propia de los acontecimientos
históricos desarrollados por los Estados Unidos en la historia de México, fácil
es deducir la prevención hacia este país. la fuerz.a de sus ataques, e incluso lo
visceral de algunos de sus análisis.
Como en el plano de las ideas los Estados Unidos aparecen como el
modelo de país liberal y moderno, por el hecho mismo fue condenado por los
católicos intransigentes. Si a ello añadimos algunos eventos particularmente
conflictivos, se entenderán las razones de su encono: Poinsett y su
antiiturbidismo; la instauración de la masonería yorkina; la Guerra de Texas;
la Invasión americana y la pérdida del territorio; la supuesta simpatía por los
liberales mexicanos; las inversiones norteamericanas y la instalación de
bancos extranjeros; la introducción del protestantismo; la ocupación de
463

�. .ento al presidente Carranza,. la intervención
14
·
el
reconoclDll
19
Veracruz en
'
.
C · u· da etcétera.
en la ns a '
.d
grupo de católicos
.
haya hab1 o un
.
od sto no quiere decrr que no
los católicos liberales que
T oe
intransigentes. Estos fueron
orfiriato tuvieron mayor
opuestos a los amente a aquéllos y que e~ el p Oaxaca, el prototipo de
floreciero~ p ~ sea Eulogio Gillow, arzob1s~ot:adores de su liberalismo
beliger~c1a. 1 d factura mexicana. Uno de los 1Darta al presidente Díaz le
clérigo libera e
l Estados Unidos. En c
fue su simpatía por os
aseguraba:
h. ·eran abstracción de
. f artas1 ICI
« deseaba que dichos escritrd:mo ya que los tiempos ~
l~· pasado, dándolo por º.v, es e~o una nueva época en.~
b1·ado y comien=a, segun p , ista hasta la intervenc1on
cam
. .
Desde la conqu
,.
n las
orden político relzg_ioso.
México acción pol1tzca, e
francesa la Iglesia tuvo en l tiene por fuerza de las leyes
presentes circunst~~i~ /:st; el trabajar por _es~able~e: ::
vigentes, y en m1 an1m ue la acción eclesiastzca ~1g . na
régimen autorizado para q l &amp;tados Unidos, es decir, a1:
México el curso que ll~~a en ~:rciendo sus esfuerzos en el or en
leto de la polzttca Y eJ 3
por c~mp ente le corresponde» .
que d,rectam
. 'd a la Exposición
.ll
haya as1st1
G
ue monseñor i ow
Porfirio Díaz, quien
Nada raro fue q ,
1884 como suplente de
l González4.
. sal d Nueva Orleans en .
l presidente Manue
. al
Uruver
e b d delegado mexicano por e
.cana Ignacio Mansc '
había sido nom ra o 1899 en otra ciudad norteame~ famosas frases que
Años más tarde, en
'
.ores pronunció aque as
ministro de Relaciones E~lien s si especialmente a ellos:
..
. sólo a los cato co '
hirieron, s1 no
.
nd cia La primera
u mdepe en .
,
México ha luchado dos vece~ por s do ninguna nación qu~1a
fue a principios de este szg:::
menos de cuarent~ ~os,
ni-podía ayudarnos. lLahase;i:;:m;a la intervenci~n napoleo:~~Jo
.mos que uc
. habriamos sucu
cuando tuVI
tra heroica resistencia
la poderosa
a pesar de nues
si no hubiera sid~ por
tamente el
vencidos por fuerzad s Unidos, que resolvieron
ue nos
influencia de los Esta o( ) No es solamente la vecm
mado
asunto a nuestro favor ... tras instituciones; hemos or el
.
h mos adoptado vues
·ante a la vuestra, y
lzga; e
a de ser política, semeJ . 'd, tico al vuestro,
estra maner
al'dad es casi 1 en

°

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.

=

P:º~

fi

á~~~ 8;;';;:~:;::.

:;mbolo de 1:ufi~::Sana;::e ~úpiter, el
ambos son aguilas
. . remonten Juntas su
que ambas
464

surcando las alturas en líneas paralelas: la americana guiando y
la mexicana siguiéndola, siempre animada por el ejemplo de su
hermana mayor&gt;/.
Entre los liberales radicales estas palabras de Mariscal y el episodio que
representó causaron gran extrañez.a, porque les pareció desmedido, servil y
"notoriamente trágico". Pero entre los conservadores y tradicionalistas
católicos. como aseguró el padre Cuevas, no fue sino "una confesión de parte",
y además "satisfactoriamente cómica". Confesión que degradaba a México
porque se pretendía asimilar su símbolo más representativo a "un águila
achicada, en un vuelo forzado y humillante en pos de otra águila, que no es ni
6
su hermana ni su madre" • De este modo las palabras del diplomático
mexicano eran la confirmación de la antigua tesis de combate de los católicos
de que el país había sucwnbido en su último esfuerzo contra las fuerzas de la
seculariz.ación que destnúan a la Iglesia porque los Estados Unidos habían
apoyado a los liberales. Pero si ésta era la conclusión a la que habían llegado,
las premisas que la acompañaban ahora confirmadas por un liberal, no eran
menos reveladoras del papel infame que, según ellos, los Estados Unidos
habían desarrollado y seguirian desarrollando en la historia de México.
El hilo conductor: la conspiración

Del mismo modo que para algunas historias anticlericales la Iglesia
católica y las "fuerzas reaccionarias" son la causa y motivo de los conflictos
mexicanos y del atraso del país, para las historias clericales son una extraña
mezcla de masonería. protestantismo. hispanofobia y anticatolicismo
decididos desde los Estados Unidos. O si se quiere ser más preciso, desde
Nueva Orleáns o Filadelfia, en un momento en que la presencia
norteamericana ya había hecho sus estragos en México desde el arribo de Joel
R. Poinsett.
Tanto la temprana presencia de Poinsett como los \'iajes de los liberales
mexicanos a Nueva Orleáns } a Filadelfia parecen ser los dos núcleos
generadores principales que explican en algunas historias católicas la historia
de México, ya que en ambas poblaciones existían las logias masónicas que
aquellos frecuentaban. En un par de páginas casi elegidas al azar, el padre
Mariano Cuevas en la Historia de la nación mexicana da cuenta del primer
núcleo de esta interpretación:

«En 1822 llegó a la República Joel R. Poinsett en calidad de
enviado sin credenciales de los Estados Unidos. Era
sencillamente un espía. Era hombre de grandes talentos
465

�. ueczr,
,, . u,,,e una astucia diabólica,
r me1or
.
d
natura1es o po
:,
. . por todas las naciones e
us largos via1es
aumentada por s
A , . En Chile con conducta poco
or algunas de merzca.
,
. .
La
Europa Y P
d .
la persecucion re/zg,osa.
digna, manifestó su ten
¡::;endiente de los protestantes
llevaba en la sangre.
p . tt la osadía de proponer al
. ado ( ) Tuvo oznse
franceses emzgr s ··· M' . aceptase las instituciones de
emperador Jturbide el que e(x~c; a desarrollar [sus planes] y
los Estados Unidos del Norte ... ar
tar ( ) con una
. ¡- .
era menester con
···
ara
su
idea
antzrre
zg,osa
.
.
,
,·n.nuyese
en los destinos
P
oruanraczon
que
•p
verdadera y poderosa, .º
asonería escocesa de origen
de la política de Mexzc_o . . , ,,::S que para comenzar y así la
semiespañol (..) no le sz':zo ,
ejables por los Estados
utilizó. El necesitaba lo~as
las yorkinas; rito que él
Unidos y de allí su empento e? denes de poderes de los Estados
podía dominar Y poner ª as or
Unidos»7.

;;:'ª

La

mfan=

do núcleo, el mismo padre Cueva~ e~ , la
y con respecto al segun .
'tul a la supuesta conspirac1on.
.
M · ·co dedica un cap1 o
,
Historia de la Iglesia en exz
Orl áns" y en él trata de probar como
Lo intitula "El pacto secreto de Nu~va 1 ed 'embración de México para
. d promov1an a esm
, .
al b
hombres desnaturaliza os
. . , . anglicismo, ésta últuna p a ra,
aumentar el territorio de otra_ denomznaczoMn, , y en la realidad equivalía a
"dad de [Miguel] Santa
.
s ana
que en la mentah
• · norteamencano •
"protestantismo masoruco
,
11

.
en las historias católicas, Valentín
Uno de los grandes conspira~ores ~s,_ , 1 Junta Anfictiónica de Nueva
, u s él qU1en as1st10
a a
.
Gómez Farias. Segun e as, e
• trumento de las logias yorkinas11 Y
. b d 1835 "como tns
Orleáns en septtem re e , .
fra
la independencia de Texas.
como ,,,-icepresidente de Mexico a guar
, a Farias se le concedía
ta virtual de su pais,
, . el
A cambio de esta ve~ . .
ex ulsión de obispos y canorugos,
desarrollo de sus ideas ~~ehgiosas,. o ~e sus bienes, libertad de cultos
supresión de órdenes religiosas, despoJ
bemos si esto último era un ideal
.
as· aunque no sa
b
introduciendo hasta smagog , - ,
d tierras rústicas y fincas ur anas.
· También hab1a reparto e
·
·oh qué
personal de Fanas.
. . de las bases era que senamos -,
Otro premio que le daban en la ult1~a l Estados Unidos del Norte (.. ) Esta
dicha!- reputados como hennan~sd e osd.ante los lazos masónicos, con la
,
tá mu, uru a, me 1
.
- 9
traición de Fanas es
•
, a verificarse aquel rrusmo ano ·
independencia de Texas. que empezo

Los muchos y abigarrados textos
Luego de dejar en claro que en la historiografia católica son estos dos
núcleos explicativos en los que parece encontrarse, en gran parte, la
interpretación de la historia de México del siglo XIX, todo lo demás no son
sino lugares comunes y tortas y pan pintado: Comonfort debió traer de Nueva
York algo más que armas y municiones, "trajo instrucciones secretas"; la
Refonna mexicana cargó desde su cuna con la tutoría de los Estados Unidos;
el federalismo mexicano fue impuesto por Poinsett para así manejar más
fácilmente cada uno de los estados; los liberales mexicanos eran los
representantes de un bando masónico norteamericano; Estados Unidos
respecto al México independíente siempre ha tenido el plan de destruir a la
Iglesia; la "causa católica" en la Guerra de Tres Años se vio derrotada por la
intervención de los Estados Unidos a favor de los liberales; la "criminal
misión" de José María Mata en la negociación del Tratado MacLane-Ocampo
fue ofrecer territorio nacional a cambio del reconocimiento; de entonces fue
"la cadena forrada de terciopelo con que quedaba nuestra patria, como en
efecto quedó hasta la fecha, esclavizada"; las Leyes de Reforma "son leyes de
la vieja reforma protestante para la destrucción de la Iglesia"; Juárez repasó
"verosímilmente" en Nueva Orleáns el programa anticlerical que Gómez
Farías había acordado en 1835; Ocampo era un subordínado a los Estados
Unidos; en el episodio de Antón Lizardo los buques norteamericanos fueron
los que díeron el triunfo a Juárez; ahí "los humildes oficiales americanos sin
orden de su gobierno, dócilmente se doblegaron ante el zapoteca"; después de
Antón Lizardo "Juárez y su mala conducta fueron condenados por las naciones
europeas que protestaron, por sus propios amos los Estados Unidos"; durante
la instauración del Segundo Imperio "la tutoría y protección de los Estados
Unidos sobre don Benito fue cada vez más acentuada"; fue entonces cuando el
general James Carleton de Nuevo México estaba "más cercano a Juárez para
trasmitirle órdenes de Washington"; al derrotar el Imperio de Maximiliano,
Juárez levantaba "el imperio yanqui sobre su patria"; desde entonces "la
intervención yanqui que venía, era peor que la que se iba"; es por eso que "el
pueblo ciertamente no quería a Juárez ilegítimo en su elección y en su
continuación, por sus traiciones a la patria y por su impúdíca entrega a los
Estados Unidos"; los "yanquis siempre han estado al frente de los liberales
mexicanos"; Juárez firmó en barbecho cuanto los americanos habían querido;
por la Reforma y el protestantismo se les entregó el alma de la nación, y por
los ferrocarriles se les concedíó el sistema nervioso; poco antes de llegar a ~r
presidente Porfirio Díaz, cuando iba huyendo, fue "naturalmente" también a
10
Nueva Orleáns ; en suma, concluye irónicamente el padre Cuevas en uno de
sus muchos textos:

467
466

�«En los momentos precisos y decisivos de nuestra política, o en
los que tales parecen a los Estados Unidos, éstos, si pueden
ocultamente, y si no, aunque sea abiertamente y en forma
autoritaria, intervienen e inclinan la balanza hacia el platillo de
sus atentos y seguros servidores que besan sus manos, los
liberales mexicanos»//.
Si bien no en toda la historiografía católica está expresada de ese modo
la aversión hacia los Estados Unidos, sí está presente en muchas de las
historias católicas. Entre otras destacan las obras del sacerdote Jesús García
Gutiérrez, quien en algunos de sus primeros textos escribió con el pseudónimo
de Félix Navarrete. García Gutiérrez escribió La lucha entre el poder civil y el
clero a la lu:: de la historia (1935), Acción anticatólica en México (1939), De
Cabarrús a Carran:a, la legislación anticatólica en México (1957), La
masonería en la historia y en las leyes de México (1957). Un libro muy
exitoso en los ambientes católicos fue Poinsett, historia de una gran intriga
(1951), de José Fuentes Mares. En la advertencia a la cuarta edición (1964)
Fuentes Mares afirmaba que la buena fort\llla con que había corrido su texto
no sólo se debía a que se trataba de "un personaje atractivo, sino, además,
clave de buena parte de nuestra historia &gt; coautor del México actual, a la
altura de Juárez" 1:?. El padre José Bravo Ugarte -jesuita, al igual que el padre
Cuevas- en su Historia de México de varios tomos trató a los Estados Unidos
con mayor racionalidad. pero no sin dejar de situarse en la corriente del
catolicismo intransigente. Muy socorrida también por los católicos fue la obra
de Alberto Maria Carreño La diplomacia extraordinaria entre México y los
Estados Unidos 1789-1947 (1951 ). No menor fue el éxito de la Breve Historia
de México de José Vasconcelos que vino a confirmar muchas de las tesis de
combate de los católicos. Cabe hacer mención de dos prolíficas colecciones
que alimentaron estas mismas tesis. ambas publicadas por la Editorial Jus: una
fue Figuras y Episodios de la Historia de México y fue continuada por México
Heroico. En ellas aparecieron algunas de las obras de los autores antes
mencionados y, además, de Alejandro Villaseñor Villaseñor, Miguel Palomar
y Vizcarra. Alfonso Junco, Carlos Alvear Acevedo. Recientemente ha
aparecido la colección Episodios Nacionales Mexicanos de la Editorial
Tradición, que ha continuado publicando algunas de estas obras.

catolicismo
intransigente. p or otra parte st hi
b
donde tanto el el~~ :
storiadores escribieron sus
msprra an muchos de sus anál • . E
c smo como el anticlerical·
oficial de la Iglesia frente is1s. n realidad, pretendían elaborar la hi It~o
hi ·
a esa otra hi t ·
s ona
stonadores del Estado revol .
.
s ona oficial que elaborab
1
una
.,
uc1onano En amb hi
an os
. concepc1on moralista, orgánica
. .
as storias estaba presente
nacional en base a buenas o malas ~:aru_quea que hacía variar la historia
Como lo he~os anotado, para la histon"oenc1as del pr~p_io país o del exterior.
Estados . Umdos
, .
católica fueron 1os
,
' si no
· el umco,
s1, el grafia
p · •apologetica
al
corromp10 con sus ideas, hombres políti ~c1p y más nefasto país que
era el alma de México··
'
cas, influencias e instituciones 1o que

~ ra_s ebn un ambiente

«Independientemente de que el hombre
y el de Guelatao [.Juár ~J
d
de Charleston [Poinsett'}
·
e. pro 1.ecan dis
.
impone el reconocimiento d
gusto o entusiasmo, se
versión de México esta' . e sulpermanente actualidad Que su
. ,;,
viva en a entrañ d
in_¡orma todavía: que el México
a e este país, y que lo
otras palabras, no como el M/ . moderno es obra de ellos en
que existió por un momento ex1~0 de ltur~~de o el de Madero,
actuales»IJ_
Y esaparec10 sin consecuencias
, . Ciertamente, todo este arsenal d

catolica
e combate. que fue la hist onografia
.
hi
. antiliberal , antim·oderna y antin
stona de México. De que no ha desa
o~eamencana pertenece hoy a la
y, sonoros debates públicos que han par,ec1do del todo lo prueban los largos
decada
· • . de la
. de 1os anos
noventa fre vue to a la palestra a pnnc1p1os
constitucionales de 1917
1 . b ~te a la reforma de los arti' ul
1y •
Y a esta lecunie t d
.
c os
e aticano. Sin embargo al m
n o e relaciones diplomáticas
1
•
•
enos en los amb·
con
~ a ~goma de la apologética que no t d t:ntes académicos asistimos ya
fustonador. siguiendo el consej~ de Tho o ~via a su muerte. En ellos el
e ~~e hombres inteligentes fueron
mas uhn, debe dar cuenta de cómo
;scnbtr tales cosas sobre un país de lasc?aces. de concebir una historia así y
stados Unidos.
unens10nes y de la complejidad de los

Notas bibliográficas
1
Miguel p aIornar y Vi-carra
.
·1
México iisro en el sigl; X\' 1n
' c~to ,co ":'~ltante. James W. Wilkie y Edna M

Conclusión
En mayor o menor medida todos los historiadores católicos de la
primera mitad del siglo XX fueron recibiendo la influencia del padre Cuevas.
quien al elaborar una gran síntesis sistemática de la historia de la Iglesia en
México se constituyó en portavoz de una interpretación nacida al calor del

468

422 ·

,
.
, sntuto MeXJco de lnvest"1gac1ones
.
W1lkie,
Económicas• onzon
MeXJCO,
, . de1969,
p.

469

�2

. .
ial et Démocratie Chrétienne, Paris, cerf, 1986, pp.
Jean-Marie Mayeur, Catholzc1sme soc

Manuel Esparza, Gillow
. .
·o Díaz, Oaxaca, 26 de diciembre de 1892, en 202. Véanse también en
3 Eulog10 G11low_
a Porr;;revolución en Oaxaca, Oaxaca, s.e., 198~~ a la conciliación de los
durante el porfinato y
históricos de 1889 sus ideas que se re
. ráctica" Cuestiones
1 introducción a los Apuntes
Mé . de "verdadera tolerancia p
. cil" .ó
a
., disfrutar en
xico
.
igentes La con 1aci n
"ánimos intransigentes ' y
b huecas para los católicos mtrans
.
impropia
éstas que, aún en e~e m~::;~:a ;:,r ser para ellos wia idea d;
de Jesús,
por parecerles wia ~aG Gillow Apuntes históricos, Imprenta e
para México. Eulogio .
,
México, 1889, p. 12.

17-45.

~=:t::

4

, • se
,
1 h. torio, Mexico,
. ., 1967 ' p. 280.
Femando Itum"barria, Porfirio D1az ante a is

.
, Porfirio Díaz ante la historia, p. 268.
s En Femando Itumbama,
, .
1068-1069.
, mexicana,
.
porrúa, Mexico, 1986, P·
.
Historia
de
la
nacion
6 Manano Cuevas,
·, ... , pp . 546-547.
.
Historia de la nac1on
Manano Cuevas,
.,
602-604
.
Historia de la nac1on ... 'pp.
. ,
ás en Mariano Cuevas,
29 972 974 y pass1m.
a Los textos anteriores y otros m7 839-842, 853-856, 866-867, 927-9 '
'
677-680, 751, 817-819, 831-83 '
. .
C rvantes México, 1942,
u, •
5' Ed1c1ones e
'
.
C
s
Historia
de
la
Iglesia
en
mex1co,
v.
9 Manano ueva ,
p. 212.

7

10

.
Cuevas, Historia de la nación. .. , p. 603.
Manano

· · ... , p . 1002.
.
Historia de la nac1on
Manano Cuevas,
xico 1964, p.v.
.
. historia de una gran intriga, Jus, Mé
'
12 José Fuentes Mares, Pomsett.

11

n Jose, Fuentes Mares, Poinsett: historia... , p. V.

470

EL DECESO DE FELIPE Il
SUS REPERCUSIONES EN NUEVA ESPAÑA
Lic. Ernesto de la Torre Villar
Universidad Nacional Autónoma de México
Vivía en Nueva España a fines del siglo XVI situación favorable: de
asentamiento institucional, de cohesión territorial y social, de progreso y de
paz. Había cesado la guerra chichimeca gracias a la labor de los virreyes
Henriquez y Velazco II y el domino colonial se extendía por Nuevo México
y las Californias; la población indígena se concentraba en virtud de las
disposiciones de congregar a la población que obedecían a razones políticas,
económicas y religiosas, la unidad de la fe motivada por razones políticas se
lograba con la fundación del Tribunal del Santo Oficio. Estas tres vertientes,
producto del deseo del monarca de fortalecer su imperio, unificarlo
políticamente apoyándose en la unidad religiosa, y de preservarlo de las
injurias de los infieles y de los grupos separados, eran resultado de la política
de aseguramiento de sus posesiones, férreamente impuestas por Felipe 11. Se
vivía bajo las consecuencias de su política fielmente cumplida por los
soberbios administradores que la Nueva España tuvo en el siglo XVI.
El país, regido por un fiel servidor del monarca, quien le auxilió en las
campañas de Portugal y en la defensa de la Coruña asediada por Francis
Drake, concluía prudentemente el proceso congregacional que cambiaría la
distribución demográfica de América, principalmente en aquellas regiones
en que se cumplió fielmente, como fueron Nueva España, Guatemala y
también Perú. Concentrada la población indígena para lograr mejor su
control y vigilancia, pudo el Virrey don Gaspar de Zúñiga ) Acevedo
(1595-1603) apoyar la expansión al septentrión, avanzando tanto por las
Californias como por Nuevo México y el Nuevo Reino de León. En las
Californias surgiría nuevo puerto importante. Monterrey, nombrado así por
el navegante descubridor. Sebastián Vizcaíno; y en el Nuevo Reino de León,
debido a los esfuerzos de Diego de Montemayor, se fundaría una población
también llamada Monterrey en honor del Virrey. Bajo estas bases y sin
mayores plagas y problemas que afectarían a la población, el virreinato se
asentaba, fortalecía y prosperaba.
El gobierno eclesiástico no presentaba la misma situación. El enérgico
arzobispo Pedro Moya de Contreras, quien también gobernaría como Virrey
en 1584-1585 y había promovido la celebración de Tercer Concilio
Mexicano que puso las bases de la vida eclesial novohlspana, había sido
llamado por el monarca para presidir el Consejo de las Indias, como sería
más tarde otro hombre experimentado en el gobierno de ellas, don Luis de
Velasco segundo. La vasta, rica y abundosa arquidiócesis de México se
471

�· · que se
l bildo-catedral, situac1on
sede vacante, regida por e . ca
.cana don García de Santa
b
encontra a en
ocuparía la DUtra mexi
, hasta 1601 en que
prolongo
1601-1606).
Maria y Mendoza (
.
. staba fuertemente
.
al la iglesia e
.
. .
· stía cabeza ep1scop •
dí
ás que el cabildo. e1
Si bien no eX1:
blo de Dios la aten a, m
frailes dominicos.
tada y la vigilancia del pu~ .
asen
. · .. presidido por
. . d. 1
T ºbunal de la Inquis1c1on
n
E -a de la not1c1a e
rt el arribo a la ~ueva sp~ el 13 de septiembre
D~ esta sue e oso señor don FehJX: II, ocum . ó a la administración
fallecillllento de\ p~dermonasterio del Esconal, co~o~l Virrey recibió con
de l 598 en su pa ac•?:stica y a la sociedad col_orua . uestras de dolor que
virreinal: .ª la ec~e::stas y fingidas, más_q~e c1erta:~1:ó el luto necesario y
satisfacc1on las s p . dades civiles y religiosas y d das Dada la ausencia de
le expresaron l_as aut~~ , same que le fueron ot~rga . arrogó celebrar los
las manifestaciones
peorden de Santo Dommgo se gni·fica iglesia con
.
la poderosa d b'an hacerse y sen-aló a la ma
arz.ob1spo,
fun rales que e 1
solemnes
e
ue en ella se efectuaran.
que ya contaba para q
. did funerales hechos a
ceremonias con los es~len os administración de
Contrastaban e:o monarca Carlos V • baJO 1~ .rec:virrey dispuso que
su antecesor, el poder! 1 año de 1559. En es_ta ocas1on. el convento de San
don Luis de Vela~ob~ en el enonne pano que te;ia de había establecido
las exequi~ se ce le 1l'.amosa capilla de San José: en 1ºvnirrey encomendó se
·
Junto a a •su famosa escuela. Ese ano ' e
· ¡ al
Francisco,
Túmulo Jmperza
1
fray Pedro de º;°~erales ) de que se levant:aB:maldino de Albornoz.
encargase de_ 1~
alcalde de las atar~s doCl udio de Arciniega. Este
regidor de Mex1co ) . . del túmulo al arqU1tecto a dechado de cultura
.
nfi · la erecc1on
fue un
. .
quien co 10 .
aflaco en tres mese~ y
sías e inscnpc1ones
levantó el regio cat b
de arte compettan con las poe
renacentista, pues las o ras
latinas que se fonnularon.

.
lendorosamente
l bra dio cuenta esp
.
lendor de esta real y ~er~ o
ta e historiador Fran~1sco
Del ~sp
drático universitario, poe
r encargo del Virrey
el humanista, ~te en la primorosa obra. ~ued tipógrafo Antonio de
Cervantes de s_ ~ 1 talleres de impres1on e
.b. .
publico en os
. .
escn 10 Y
la ciudad de Mexico
60
Espinosa en l 5 , en
. la ieza admirable de
or ser no solo
P
·stico de
El Túmulo Imperial, que _Pªsa l~osa del desarrollo hurnaru oción
antera viva Y
d a de la conrn
nuestra tipogra~a smo ~ambién obra histórica revle1~doren Yuste, magnifico
N
Espana, es
rte del rec w o
la ueva
. ·tua1 que produjo la mue . . to de la Nueva Espana.
política y espm los I de España. en el vrrrema
emperador don Car

f

El deceso de su sucesor, inflexible, intransigente y también piadoso
señor Felipe II, dio lugar también a muy célebres exequias que se realizaron,
no en la catedral que estaba en construcción, sino en el templo que los
dominicos tenían. frontero a la casa que ocupaba el Tribunal del Santo
Oficio. Estas exequias. no tan solemnes como las del padre, también
tuvieron a su cronista en la figura no de un humanista, como lo fue Cervantes,
sino de un consultor del Santo Oficio. el doctor Dionisia de Ribera Flores,
quien también tenía una buena fama de predicador.
La orden de Santo Domingo estaba en su esplendor y el laz.o que la
unía con el tribunal de la fe era cada vez más fuerte. El Tribunal que había
establecido en la capital novohispana don Pedro Moya de Contreras en 1571
babia prosperado. Contaba con el franco apoyo del monarca, quien había
ordenado al Virrey Conde de Monterrey, al darle las instrucciones conforme
a las cuales debería de gobernar Nueva España, lo siguiente: "Con los
inquisadores de la ciudad de México os encargo tengais toda buena
correspondencia y los honoreis, proveyendo y procurando que las
audiencias, gobernadores, corregidores y otras justicias de todo el distrito
se lleven bien con los comisarios y oficiales, por lo mucho que importa que
en partes tan remotas y donde está tan recién plantada la fe, sea el santo
oficio reverenciado, temido y estimado. para que se exusen los encuentros y
diferencias que se han ofrecido en el pasado sobre cosas de jurisdicción y
preeminencias, y proveeré lo que convenga, de que se os avisará".
Con este apoyo gubernamental, la Inquisición novohispana por mano
del inquisidor apostólico, licenciado don Alonso de Peralta, y en ausencia de
arzobispo, conducía los negocios ecelsiásticos. Por ello era por que los
funerales se realiz.arían en el templo soberbio, amplio y reluciente de Santo
Domingo.
Comisionado para hacerse cargo de la conducción de las exequias
quedó el canónigo don Dionisio de Ribera Flores, natural de la Serena en
Extremadura, quién había llegado a México el año de 1560 e ingresado en su
Universidad habiendo obtenido el grado de licenciado en cánones el 17 de
septiembre de 1584 y de doctor el 7 de octubre del mismo año. Fue cura de
la catedral de México y promotor fiscal del Tercer Concilio Mexicano,
"cuyo oficio desempeñó con acierto y alabanza" El 3 l de enero de 159 l
babia tomado posesión de una carionjía vacante por la muerte de Diego
López de Agurto y se había distinguido como orador sagrado. De sus
sermones tenía un volumen impreso y otro en preparación.
La muerte del monarca originó que en México se celebrara solemne
novenario que se efectuó en la capilla del Tribunal de la Inquisición y

473
472

�, tarde se dispusiera el solemne
. .
• para semanas mas
repetiría en vanas ig1esiaS,.
d b ·1 de 1599
·
.
funeral que tuvo 1ugar e1 pnmero e a n
.
, al arquitecto y maestro reloJero
La erección del túmulo se encargo_&amp;: . , n artí'stica el notable pintor
.
T , en su cowecc10
di 1
Alonso de Arias, a qwen a~1 t~albuena en su Grandeza Mexicana o e
Andrés de la Concha. a qwen
título de "grande''.
ental como la consagrada a Car~?s
La pira funeraria no fue tan mom~ pero a través de la descripc1on
de la ID1sma,
al
se
1
v. No contamos con un d"buio
:i
a 'fica, digna del monarca . que
que poseemos podemos aseverar fue ~ ~ no tuvo el aire renacentista del
Este monwnento funerario y
estructura como en las
recordaba •
· 0 tanto en su
.
d·
Túmulo Imperial. El barroquism '1 xhomaban se revela de mme iato,
inturas. emblemas y P?emas que ae~ la sensibilidad de la época. Con
~ues ya ese estilo hab1a penetrad~
arafemalia fúnebre, el pueblo pudo
abundantes réquiems. responsos ) n;a ~leos y pinturas, la mayor parte de
admirar a sus anchas ese dechado 1 e bresalían las que representaban La
Andrés de la Concha, entre las cbu~. es ds~ otros artífices, entre los cuales
.
• pero tam 1en
Fama y /a V1ctona,
,
R a Prado y Franco.
odríamos citar a Requena, Vazquez, u ,
p

.
a las de Andrés de la Concha que son
Las más notables fuero~ sm dud "el lien=o principa/fue /afama, de.
descritas por un testigo de cahdad,_~ues lo romano descubriendo el desnudo
la estatura del natural, con el vest1 o ªanta pecho y planta y otros lugar~s

-

de músculos y bra::os y partes de g:~!snudo el arte de un artífice... p~rec,a
e con honestidad mostraban en e
. , de escoro en el rostro, sm que
;;tar arrebatada al cielo c_on una ele;:~::elle=a. le~ disminuyese la de :us
esta postura que suele quitar.far!~
el cabello suelto y desord~na o,
ba perJect1s11nas,
is pies· en
facciones que mostra
'das con algunas plumas a si
. I
signi.fica~do su congoja. las ~as caz dos partes, representando que aq;e,
las manos la trompa quebr ~ en
s hechos ha::añosos del grande_ e},
. trumento con que antes pu?l,caba /~
traba en los efectos de OJOS }
ms. .
no era de ningun efecto, mo~
la onia a los que la
Ph1l1ppo, ya
etimiento, tanta tr1ste=a, que pfi
en lo que
tr semblante Y acom
, ·
acabadas ,guras,
::ra~~n. y sin duda fue una de ~as m~ v;:::ban esta figura los cuatro
representaba, que se ~ud~i::e:~~a '. con gentil aire y rostro ;er:;s;/e
elementos y un manee o
p la mano diestra una corona e o
y en
a legre , con vestido. romano
..
• ificaba el premzo... ·
.
añadirá en elogio de este notable pintor que
El mismo testigo ocular México lo siguiente:
trabajó tanto en España como en
'

sign

474

«Maravilloso pintor cuyas obras en España
suspenden los pinceles de los más celebrados y
pierden el brío de enviarlas a estas partes, donde
hay quienes las acabe tan al vivo como lo
manifiestan las que han hecho en este reino y lo
dice el Famoso retablo que ahora de próximo
asentó en el convento de San Agustín de esta
ciudad».

A más de estas figuras realizadas por la Concha, el túmulo ostentaba
muchas más figuras como las que representaban Temor, Espanto,
Sentimiento y Llanto, Genio y Entendimiento, Deseo y Pensamiento y otras
más alusivas a las virtudes y cualidades del monarca difunto.
Unidas estrechamente a las pinturas se encontraban escrita numerosas
poesías: sonetos, canciones, epitafios latinos y españoles, epigramas, etc.
Estas fonnas literarias fueron producto de la inspiración ) dominio
versificador que tenían muchos miembros de la Compañía de Jesús, pero
también del dominico Fray Luis Vadillo, del canónigo Bernardo de la Vega,
de amplia y buena producción; de don Francisco Solís, Lorenzo de Herrera,
el bachiller Antonio Brambila de Arriaga, Rodrigo Dávila, el notable Mateo
Rosas de Oquendo, que fue el secretario del Marqués de Cañete; el doctor
Jerónimo de Herrera y otros más. Varios de ellos no los consigna en sus
caudalosos y bien informados estudios don Alfonso Méndez Plancarte, por
lo que debemos decir que pertenecen a esas innúmeras generaciones de
versificadores novohispanos poco estudiadas.
Cada figura se complementaba con una explicación, bien poética bien
en prosa. Los epigramas latinos y españoles eran abundantes. No poseemos
estudios en torno de estas fonnas latinas que, con los poemas y explicaciones
de las pinturas, enriquecerian el conocimiento de las letras novohispanas de
este periodo.
Si el catafalco fue para la delectación del pueblo y también para que
mostraran su conocimiento del mundo greco-latino las clases letradas,
asimismo sirvió para expresar la sensibilidad de una sociedad ante el
pavoroso accidente de la muerte.
Levantóse la pira funeral por la diligencia que puso en él el canónigo
Dionysio de Ribera, a quien el inquisidor ordenó "el peso de la ordenanza y
disposición del túmulo que se fabricó a la medida de su ánimo generoso y
agudo ingenio, obligándome a mí a que pasase la raya y limite del corto
mío, para el ornamento de letras y figuras y resplandor de flores y lumbres
con que se vistiese...".
475

�.

. muestra de la grandeza del monarca
Ante monumento tan soberbio, d México· el virrey, los oidores y
. , desfil ar el pueblo
entero. e . .dor apostólico,
'
.
.
• ·dores ,
difunto. debio
.
mqwsi
.
.
d l gobierno e1 mqwsi
1 R al
altos funcionanos e
. b ' d las órdenes religiosas y de a e y
.. ti·cos,
comisarios y f:ami•uares, m.1em , ros de , institutos civiles y ec1esias
Pontificia Universidad, cofrad1as y emas
luego vendría el pueblo de los pobres.
.
.
. e fueron solemnísimos. El
Los funerales con asistencia del ~ ySanto Domingo de México,
sermón se confió al prior del Rdeal ~ondves~igntoadeo comisario del Santo Oficio
· roa•s tar e sena. e muy conceptuoso, conmovio
· · a los
fray Juan Díaz, qwen
en el obispado de Chia~as. Su se;:;¡es del monarca, el amor y el respeto
oyentes; m~festó las virtudes y c b: a la labor de la Iglesia en In~as. Los
que se le tema y el apoyo que ~
siguieron a ese hecho, pusieron de
novenarios, triduos y rec~~da~nt q::te que adolorida asistía a esos actos
manifiesto tanto la devoc1on e a g ,
cuanto la lealtad y apego a la monarqwa.
dos más suntuosos efectuados
De estos solemnes funer~es, los se~ guna historia ni anales de la
consignados en 010
fusa Obra
en la Nueva Espana, Y n0 . ,
, •go Ribera Flores en pro
,epoca, nos deJ· ó amplia relacion e1 canoro
que escribió titulada:
·as funerales de la
Relación historiada;e }::./x;:u;l Nuestro Señor.
Majestad del Rey . ·
'dipl sa:ito Oficio de la
u has por el tribuna1 e
. .
nec
Es
aña
sus
provmczas,
t
Jnquisició~ _d~ eS a
:olo Licenciado don
0
e islas Philipi;s
Inquisidor Apostólico, Y
Alonso de
era a,
el doctor Dionysio de
dirigido a su perso~a _porde la Metropolitana de
Ribera Flores, Canonligo d 1 Santo Oficio de la
•.. ,,Jad y Consu tor e
esta ciuu, ,
, .
d trata de /as virtudes
Inquisición de Mexzco. _D~nd \ tránsito felicísimo:
esclarecidas de su ~;es a 'Letras Hieroglíficos,
/as Figuras,
•
.
dec1arando . .
en el túmulo se pusieron,
Empresas y Divisas, 1!u:iornó y compuso, con la
~omo ~~rson;;;;edel aparato sumptuos~ con que
mvencion Y
I t hasta su fenecimiento.
se vistió desde su Panª

~:i~;:i

'%

J

.,
nsta de varias decenas de cuadernos, la
Esta amplia relac1on, pues co
d Pedro Balli el año de 1600.
M' ·co en casa e
·
do
hizo imprimir su autor e~ exi .'
d tipografia novobispana, mte~
Con ella se cerraba un s1gl? glonoso e se abría la producción tipografica
'ficos impresores, Y
por pocos pero m~~ dante pero de menores logros.
del siglo XVII, mas ª un

476

La Relación Historiada escrita por el canónigo Ribera Flores,
representa un testimonio amplio, bien circunstanciado de cómo Nueva
España, dio muestras de su pesar por la muerte del monarca don Felipe II, y
de cómo iglesia y sociedad conmemoraron su deceso. La relación es la
descripción viviente de la cultura funeral existente en este lado del océano,
de la sensibilidad ante la muerte. Es una aseveración psicológica de la
sociedad novohispana en la que se observa mas la tradición eW'Opea ante el
fin de la vida, que la indígena. Bien se cuidaba la inquisición de mantener la
ortodoxia de los ritos y costumbres. Si bien el aparato obedecía ya a •
influencias barrocas, el fondo acataba las reglas que una larga tradición
eclesiástica fijaba.
El doctor Flores, quien ostentaba muy ufano el título de consultor del
Santo Oficio, trató de cumplimentar con holgura la encomienda recibida del
inquisidor Peralta y luego de levantar el túmulo y realizar las exequias, quiso
perpetuarlas, dejando amplio testimonio de las mismas; por ello se apresuró
a redactar su Relación Historiada, describiendo cómo Nueva España
honraba la memoria del monarca fallecido. El esfuerzo realizado ya mereció
elogios por un notable contemporáneo que dio su parecer, expresando no
pudo hacerse mejor elección para ese trabajo que la persona de Dionysio
Ribera Flores, de ''fe/ice ingenio y todo género de buenas letras y de quien
dejando aparte los insignes estudios de santa teología y sagrados cánones,
que desde la primera flor de su juventud siguió en la Universidad de ,
Salamanca y la eminencia de predicador en que resplandece... "".
Con estos atributos, el canónigo se dio a la enorme tarea de narrar

desde la invención del túmulo, traza de su planta y de explicar y alabar la
labor de los poetas, pintores y todas las personas que intervinieron no sólo en
su erección sino en el desarrollo de los funerales.
Que este trabajo pudo agradar al inquisidor don Alonso de Peralta y
cuerpo entero del tribunal de la inquisición, no hay duda alguna; pero que
sea un trabajo histórico literario, digno, recio y notable no se le puede
calificar. Si bien aporta amplia infonnación para conocer a las generaciones
literarias y artísticas, su calificación no es muy confiable. Si revela nombres
de funcionarios inquisitoriales que sirven para establecer la historia del
tribunal, esto, como lo estimó don Joaquín García lcazbalceta que tanto se
interesó en la historia del tribunal, sí resulta valioso. En cuanto a juicios
críticos en tomo de pinturas y poemas que describe, con lo cual enriquecería
nuestro conocimiento, estos son de menor valor. El propio don Joaquín da un
juicio totalizador sobre la obra al decimos lo que sigue: "Asombra
ciertamente ver todo lo que el doctor Ribera Flores sacó de su cabe=a para
celebrar las exequias, y más para describirlas. Es inútil decir que no pudo
llenar tal volumen sino afuer~a de digresiones impertinentes, sacadas, como
477

�dice el Dr. Herrera, "del projwzdo Océano de la Escritura Sagrada y centro
de la humanidad".
Aun cuando esta Relación Historiada no es un monumento literario ni
histórico, sí es rica fuente para conocer cómo la Nueva España y la ciudad de
México en concreto rindieron honores a su amado monarca y cuál era la
sensibilidad del pueblo y las autoridades. Es también rica en cantera que nos
informa acerca de los literatos, de los pintores, de los artífices en general. Su
contenido no ha sido estudiado como es debido, pues es una pieza rara que
sólo se halla en contadas bibliotecas. Por otra parte, el mismo autor advierte
que debido a que salía en los primeros meses del año 1600, los impresores
no tuvieron tiempo para hacer las correcciones necesarias, por lo cual salió
con graves deficiencias.
El virrey concedió el 18 de abril de 1600, desde su morada en
Chapultepec, licencia para su impresión. En esta licencia se asienta lo
siguiente: Por cuanto el Doctor Dionysio de Ribera Flores, canónigo de la

catedral de esta ciudad de México y consultor del Santo Oficio de la
Inquisición de esta Nueva España, me ha hecho relación que él ha
compuesto un libro intitulado Relación Historiada... , que era de erudición y
aprovechamiento y le pretendía imprimir, pidiéndole le mandase dar
licencia para ello... para que libremente lo pueda hacer, y que Pedro Balli,
... u otro impresor, pueda imprimir por tiempo de seis años".
Las muestras de dolor de la sociedad novohispana no se concretaron a
las celebradas en la ciudad de México, sino que en toda iglesia catedral,
como Puebla, Oaxaca. Valladolid. Nueva Galicia, se efectuaron exequias
dignas. y en todos los monasterios y parroquias principales se rezaron
responsos, solemnes réquiems y se elevaron oraciones por el eterno descanso
del monarca. Al poco tiempo, celebrarianse con otro aspecto y esplendor las
noticias del advenimiento de Felipe III al trono. Esta vez hubo regocijo y
alegria, desaparecían los semblantes adustos, y en vez de sombrías y
doloridas exequias, había contento y alegria. La sociedad novohispana,
seguía de lejos. leal y emocionadamente los sucesos de la península.
El contenido poético de las exequias
En el enorme túmulo levantado en el templo de los dominicos.
monumento efímero de madera y cartones pintados, cubiertos de crespones.
cintas, coronas de trapo, candeleros y cuya confección se confió al arquitecto
y relojero Alonso de Arias. auxiliado en el aspecto artístico por el notable
pintor Andrés de la Concha, en sus diversos cuerpos, a uno y otro lado de las
pinturas emblemáticas, arriba y debajo de las columnas, fueron colocados.
primorosamente dibujados, multitud de epigramas castellanos y latinos e

478

innumerables poesías • m,as de sesenta
·
pues no se menciona su
y cmco, muchas d
Rosas de Oquendo el d autor, pero otras debidas a a te ellas anónimas,
Guzmán. Fernando ,de B octor Jerónimo de Herrera ;. ores como Mateo

Ant?nio de Brambiia de uz:ante, presbítero, capeilán'1:i :e Ovaiie _de
canorugo de Tucum, B
aga, el hcenciado Sanf
anto Ofic10·
Francisco de Solís· Lan emardo de la Vega· Pedriag; de E~uivel; ei
Dávila' fray Luis Vad~;:~ºp de Herr~ra, hijo del doc~or
Medina Va_ca;
. . Y un miembro de la C
- , errera, Rodrigo
D
omparua de Jesús

~

.
e esos sesenta y cinco
.
veintiséis sonetos
poemas tenemos diez oct
.
una redondilla y o~h~ue fueron los más numerosos· cintvas; diez canciones,
versos variados.
,
o versos castellanos.
. De los autores, Mateo
mencionados en las nómin
Rosas de Oquedo
el
, .
El doctor Jerónimo d H as elaboradas por Don Alfon~ M, canorugo, son
identificarlos y estudi e errera aparece en la flor de o . endez Plancarte.
ar su aportación poética m'
vana poesía. Precisa
as general.

:::ª

La que aparece re . tr da
Flores es
,
gtS a en el libro del
, •
la alegria~
!e duelo, triste, con aire dece::~~ Di~~~sio de J_libera
virtudes y grande~s d 3{°or. Es poesía dolorida que
~o mea y abierta a
está contenida po l e . Rey prudente. La exaltación ls ~mente exalta las
poesía dolorida r_ a tristeza, la añoranz.a del gr
g onosa del monarca
y circunstancial tiene sus luru'·ta . an rey fallecido. Por ser
c10nes.

tri

Pese a ello se manifi
en muy diversas fo
esta en sus versos el estro
,.
del soneto. de las o:~· Adopta y adapta las formas ~:ro de sus autores
respeto y atención d ads y con ellas construye un edifi . cas_ ~e la canción,
na a eleznable.
ic10 sohdo, digno de
Son estos abundant
ocasiones seme'antes
es poemas. los más ue se
.
Imperial, levanldo e. que ~eron pocas. Recuérde~e u reurueron para
las aportacion
n o~as10n de las exequias de
q e para el Túmulo

funerales del :Jo":ib7sahendo las de Francisco Ce.';:\os ~, fueron escasas
más despliegue de :ar:t:adr Felipe ,11, hubo mayo~m:~~o~· En los
poes1a española llegaban, e ormas poeticas, de hallazgos L
e poetas,
poestas novohi
a nosotros y enri uecí
. . . os ecos de la
de San Juan de ~p~os. Algunas voces de Gardiaso
msp1r~ción de los
decenas de
a ruz, de Jorge Manrique recor , e ray Lws de León y

~

1;

elevado a ¡~mas que se inscribieron ~ leye~:10s, al¡"pasar las varias
observam
onosa memoria del catolic' .
en e barroco túmulo
os en este poe
.
.
isimo rey don F r
logros reveladores d ~an?,
repetición total ni imita . , e ipe _II. No

~

apoyadas en lo .
e msprraciones particulares l al cion servil, sino
s sistemas, modos, alegorías y e bl' oc es y auténticas,
m emas de allende el mar.

479

�Aparecen ya las menciones a elementos nacionales y un embrión
nacionalista muy estimable.
Esta poesía si bien suena a Réquiem, no tiene la gravedad del dolor
tremebundo que se observa en las letras europeas, sino la música que brota
de alguien quien canta las virtudes del ser perdido. Lleva un melodioso
canturreo que a través de imágenes muy variadas exalta la memoria del rey
difunto.

. Tiempo es de que se
.
se1 llsitúe en este fin de siglo
. analice
.
.
con 1 fiesta poesía, se mvestxgue
e orado Alfonso Ménd PI e n de completar el bal a sus _autores y
las excelencias de las 1 tr ez ancarte, quien tanto
- anee realizado por
e as novohispanas.
empeno puso en mostrar
En igual forma se han d
.
de Horacio Vir T
e analizar las ver ·
los latinos'. bi!~ i ~°':'idio, señal de conoc~::~: castellanas de la poesía
decimosexta centuria. ocidos por nuestros humarustas
. y cultivo
de la obra
de finales
de de
la

He separado del fatigoso libro de Dionysio de Ribera Flores, Relación

historiada de las exequias funerales de la Majestad del Rey don Felipe II,
todo este material que ofrezco al conocimiento de quienes se ocupan de la
poesía cultivada a fines de la decimosexta centuria en la Nueva España.
Algunos poemas podrán ser calificados de sobresalientes, otros de medianos
y algunos desechados, pero en todo desarrollo poético tenernos que encontrar

Lo que nos aporta la ob
comentario, pues así se co
ra, es algo desconocido di
Vengan las aport .
mpleta nuestro conoc· . ' gno de
estudio Y
t
d
aciones y sirv
imiento de la 1, .
orno e esa hermosa faceta d an para hacer más vasto
mea patria.
e nuestra cultura.
nuestro saber en

una producción de variada calidad.
En un rápido y primer regusto de esta poesía, hallamos logros
sobresalientes que animan a una valoración más rigurosa de esta rica parcela.
Así notamos los siguientes versos y poemas.
La Canción de don Lorenzo de Herrera que empieza; "Suene mi triste
canto... y el final de otra canción anónima: . .. más en dichosa suerte de

....

_

holgan=alsin temor de mudan=allibre del tiempo, golfo y de
enemigo/teniendo el bien conmigo/seguro alegre y siempre venturosos/moro,
vivo, descanso en el reposo" O estos versos de esta Canción: ... "en divina
centella/inflamado del rayo glorioso/contempla el sol hermoso/en
descansados gustos de alegría/viendo el eterno día.la quien ni el luto, ni el
temor asombra/ni el cerco toca de la oscura sombra", y también la última
parte de esta Octava: "Que aunque suceda a muerte el sentimiento I no sigue
al alma, que en divina alte=alajena vive de suspiro y /loro/ilustrada entre
bellas luces de oro".

Octava

a los ricas despojos
pues despreciar/as ;s
que vivir en las
mayor victoria
y a sagrada ha gustos de su gloria
ilustres triunf:~: remo/ altivo
temida
' uro g orioso
ma1estad que al
Y al extendido
ancha fierra
pus1ste1sfreno a{ impetuoso
solo al cielo d. lora pues ya vivo
• oe santob,
Y ciego e/paso h,erra
en se encierra·

Sacra corona, cetro esclarec,d
ms,gma de m, remo soberano o
quedaos, que quier D
ha de deJar las so,n':,r ,~ está ofrecido
venciendo yo gobem~oel bien vano,
honor eterno preso en ve/ hz conseguido
ahora roto el vuelo
l o umano,
al ¡
me evanto
c,e o, y dejo en tierra peso tantO.

n:a

d,elcammoel
de esta confus!":,;;: en la tm,eb/a

Seguíase esta canción:

Justo
es de1ar la muera
•
d,
alegría
e vuestra
com1pa111a,
-·
l
por evanlar al Alto O/
do se goza la I
impo el alma
uz, se da la palma

De Marte con es.fa
acrecentó a su
erzo no vencido
m, excelso pad imperio nuevo imperio
ceñ,d, puso :;• Y de lustroso acero
0
con.fuerte bra: ano en caut1ver10
la bárb
o_de valor crecido
ara nac,on de r fl
en fierra}' en mar 11gero ,ero;
a1enemigo asad
humilló d, d,
osadamente
· es e Oriente
hasta el nebuloso
su.nombre d1/ata/,¡:partado bando
nias estas glorias
de¡ó y mu .
en mortal cadena
'
no, y subió a la /u: serena

En
1 otra
• . t&lt;&gt;n
~Jª• en medio de .
a egoncas esta castellana:
pmturas

"º

º·

También el primer cuarteto de este Soneto, tal vez de Antonio de
Brambila: "Soy de Philipo el raro entendimiento/nací, cuando nació; crecí

creciendo/la edad cuando rigió, regí trayendo/gloria a la pa::, honor al
vencimiento".
Y en este de Rodrigo Dávila en el que escuchamos el eco de Jorge
Manrique: "Cual río cuyas aguas amorosas/se van calladamente

desli:andollas imágenes vanas de las cosas/así de nuestras vidas van
volando/van las calladas horas presurosas/de ver nuestro descuido
murmurando, ... "
480

ª

D1óme el cielo el potentad
la tierra su rico seno
o,
el mundo el cetro do;ado
D, su remo dilatado
•
y hoy por Él de10 el re"eno

En otra tarja esta oct
de Oquendo, Secretari':'~~eMMatheéo
arqu s
de Cailete:

De su Virtud m1rand
regí mis remas
o el simulacro
=a--'
a sus grand, •Y ma!)lor .,.
• nueza
Junté
e~ espacias terminados
dur,as· y rend, con a/tafortale•a
a m, cetro sacro
•
-.:. cervices
l
......,a aedad
h
·
todos esas
que uye, y allegadas
cu, ados
encendiendo en m~fa
0Jp1rando al t ,r.
er;:a del deseo
del
roJeo
gozo eterno c1erro;-a IOS OJOS

A D,os vida, que ya llegó la m
: g;as mdauerte, que ya llegó la
as v, 1nfehce, que das m
·
a D,as muerte. que das/el,
uerte,
en II vida temí la eterna muerte
ce vida:
en II muerte hallé la eterna vida,

':,;J;:

r1,'

481

�llegaste muerte y vida a un mismo punto.
A darme muerte y vida todo Junto.

y lo vivo más vivo quedó en gloria,
gozando la inmortal y eterna palma.

Otro soneto junto a un mechero:

Al inquisidor don Alonso de Peralta,
el doctor don Jerónimo de Herrera, en
razón de la historia funeral de este
libro:

Mísero afán, solícito cuidado,
honras dadas por don, merecimiento
al vuelo de m1 noble pensamiento
con glorias de victorias igualado.
El gozo vuestro cese, que ha llegado
a la v1dtl el postrero mov1m1ento,
que el mío en mayor bien está ocupado,
Lejos de ti ya el cielo me levanta.
A Dios, más s1 eres /lerra avara
en la compuesta piedra el cuerpo cubre;
Que el excelso monte a la luz santa
el alma doy con las virtudes claras,
y a ti los huesos. que la muerte cubre.

El rey en su despedida dice estos
versos:
Con imperio y con gloria florecía,
Más alto que otros reyes levantado,
Y con toda la grandeza de mi estado
con santo acuerdo y justa ley regía:
Cuando escondiendo muerte en niebla el día
del alma y cuerpo nudo desatado,
de la subbme cumbre de mi grado
me pone en la pesada /lerra fría.

...

Defensa estable de la Fe Cristiana,
honra inmortal del hombre de Peralta,
que a la gente de luz del cielo salta
en.frenáis, y dais lumbre soberana,
Hoy coronada la Ribera ufana
con vario lustre, que sus espacio esmalta,
os descubre esta muestra, que es más alta,
que cuantas mira la grandeza humana.
Veréis cifrado en ella de la muerte
el furor, de Philipo la victoria
eterna, que sus hechos esclarece;
y que alcanzasteis tan dichosa suerte,
que por vos se consagra a la memoria
lo que la docta mano al mundo o.frece.

De don Diego de Ovalle de Guzmán:
Si llevas tu pacto/o en la corriente
mezcladas con las perlas tu grandeza
descubriendo con presta ligereza
el oro por tu seno transparente;

¿De Creso y Midas que aprovecha el oro?
¿los reinos y la sangre generosa?
¿el invicto valor? ¿la heroica diestra?

No estés alegre, porque tu alta.frente
llene en sus aguas limpias tal riqueza
que da valor más rico la fineza
el mexicano lago en si ya siente.

a todo lo mortal ocupa el lloro,
sola virtud ilustre es gloriosa
y ella fue de mi eterno bien la muestra.

Solo quitar Ribera pudo al curso
de tus sonoras hondas el tesoro
y dallo a la región de Nueva España;

Este soneto en el pedestal del túmulo:

Mostrando de su ingenio el gran discurso
que lo levanta al estrellado coro,
con fama, que sus obras acompaña.

Sopló la muerte y apagó la llama
de la vida mortal, más no la lumbre
del alma que subiendo a la alta cumbre
por el empíreo cielo se de"ama.

De Fernando de Bustamante,
presbítero, capellán del Santo
Oficio:

Del tronco de Austria, la segunda rama,
la Parca (no mudando su costumbre)
cortó, y en el cortar, la pesadumbre
terrenal dembó, más no su fama,

Hoy de aquel mayoral de mayor suerte
el pastor generosa de Fenisa,
su vida y muerte, en gloria la eterniza,
cuya memoria a todo mundo advierte.

el alma dividió la muerte dura
del abrazo del cuerpo, y la v1ctona
ganó con el partir en Dios el alma.

Con senllm1ento en llanto se convierte
que de su pecho la grandeza avisa,
por aquel gran señor que estrellas pisa

Lo muerto se quedó en la sepultura,

482

triunfando de la vida y de la muerte.

Ni más comprenda breve historia
Vistiendo con ingenio, ind11Stria; arte,
Del sujeto real la altiva gloria.

Alfonso aquel pastor de la Fe, ordena
las exequias y túmulo divino,
y el coronista es docto cortesano:

Pues para celebrar parte por parte
las proezas del máximo Philippo,
un mundo entero, fuera poca parte.

pues pinta con deidad la glona y pena,
la glona de que goza el sacro Austnano,
y la pena que llora el pueblo Hispano.

Y el mármol y escultura de Lisipo,
y de Apeles los cuadros de /aje
y sabia cortesía de Ar1stipo.

Del licenciado Santiago de Esquive!
en alabanza del autor:

Y vemos que tu raro ingenio llama
diversas cosas bellas y curiosas
y en un compendw breve las de"ama.

Ribera coronada de inmortales
plantas y vanadas flores olorosas,
bien muestras que te bañan los cnstales
de rica vena y agua caudalosas.
Y así produces yerbas sustanciales
de toda vanedad, y ho1as hermosas,
y al túmulo real las acomodas
gwmaldas bellas y floridas todas.

Empresas, y divisas ingemosas
jeroglíficos, letras y figuras,
mármol, cuadros y estatuas generosas.
Y así la anllgua Menph1s las hechuras
calle sus pirámides tembles
que fueron de SI/S reyes sepulturas.

Pues que refieres grave y dulcemente
los debidos honores que ha pagado
el defensor de /aje del Occidente,
al gran Ph1/,po al cielo trasladado,
y dictando tu ingenio preeminente
versos dignos del coro consagrado,
cantas túmulos, arcos y divisas,
pirámides, sepulcros y cem=as.

Y el mundo sus milagros imposibles,
que más es de imposibles haber hecho
ínclito don Alonso de Peralta
interwene el valor de tu alto pecho.
Que tu propia v1rtud que tanto esmalta
tl/S grandezas ilustres no podía
en serv,r a tu Rey hacerle falta.

Y en tal sujeto y ministerio honroso
ambos a dos conformes, habéis dado
cada cual por su parte cuidadoso
lo que pudo obligar un pecho honrado.
Que don Alfonso con valor piadoso
y gastos grandes. muestra su alto estado.
y tu doctor Ribera a SI/S grandezas
de ingenios y arte, añades más nquezas.

Que como a defensor de la Fe pía,
el que en el Nuevo Mundo la defiende
funerales exequias le debía,
Y tales como el libro comprende
que las mandó hacer tal caballero,
que de sangra clarísima desciende

Del licenciado Santiago de Esquive!:

Y así al mayor monarca y más entero,
en celo, el celador de la Fe pura,
celebró su memoria, y el postrero

Ribera fértil, que del alto cielo
con favorables prensas adornada
pudiste enriquecer el ancho suelo.

hecho, que lo s11b1ó a la eterna altura.

Y tus grandezas ínclllas la alada
fama con dulce trompa manifiesta
desde la parte AIIStral a Scilla helada.

Del canónigo Bernardo de la Vega,
describiendo lo que contiene este
libro:

Y donde tiene Atlante la molesta
máquina celesua/ tu nombre suena
hasta el lugar do Febo su luz presta.

La vida san/a, observante y pura
Y la muerte que triunfa de la muerte;
de Phibppo segundo Rey de España.
El hecho que al pensar más alto apura,
y lo más de valor que el mundo advierte,
que el sen11m1en10 y pensamiento entraña.
La glona que acompaña
el a/,na del /11spano

Tu gallardo discurso, y libro en.frena
en su alabanza la mayor corriente
derivada de más copiosa vena
Que el es11/o más dulce y eminente
materia triste y funeral memoria
no vio la anllgua edad ni la presente.

483

�...

que al opuesto de Roma,
la dura cerviz doma
con brazo fuerte, y belicosa mano.
que a la arrogancia altiva, .
.
y al cuello terco y presunc1on derriba.
las exequias y asalto /ast,moso.
la soledad que llora el mundo solo
del sacro Rey, que en el etéreo canta
el túmulo real. y ornato honroso.
a quien pudo envidiar el Mausoleo
con el aplauso y gravedad que espanla,
la ofrenda honrosa y santa,
de un senmmento /terno,
por ser más agradable.
que Alfonso al bien estable
le consagra a su Rey, cuyo gobierno
de su cetro en el suelo
hi=o escalón para subir al cielo.
Hoy describe el d1vmo coron1sta
en su llorosa y funeral l,istona.
conqueeI a lma Compimge y enternece.
La vista l,umana p1érdela de vista,
y por no ser capa= de tanta glorw
con un s1/enc10 al mundo la encarece.
Ciianto el orbe apetece
de conceptos divmos.
y cuan/O en /,bros vemos,
haciendo con extremos
de nombre eterno a sus autores dignos.
verán en su d1fcurso,
y que Apolo por verlo ~ara el curso.
Con pecho blando Y misero /amemo
el alma piadosa lea aten/a
la obra que /,a de obrar para ganarse.
y al cielo. /evamando el pensamiento
de aquesta vida y de esta muerte sienta
lo que puede elegir para salvarse:
)' vera eterni=arse.
1111 Rey en el Emp1reo.
a cuyo cuerpo sa/1/o
el mundo con espanto
le pondrá por milagro ardiente cmo
cierta seiial que el alma
de v,da eterna mereció la palma
. callando le dirás al mundo
eanc1on.
lo que exp/,car a humanos se le mega
pues al s1/e11cio el no saber remites.
Que P/11/,ppo segundo. a/fin segundo
or verse entemi=ar su /11stona entrega
~ 111. porque esta gloria no /i1111tes
·dirás que en breve suma
su v,da y muerte mide con su p/111110

donde no hará mella
el tiempo n, el olvido,
por ser /a vo: de acero:
el Betis y el Hibero
en este nombre quedará dormido.
Porque esta gran Ribera,
no ríos, mas el mar vencer pudiera.
Las armas y victorias
los triunfos y banderas
el túmulo bellísimo y soberbio,
perdurables memorias
Pluhppo ver esperas,
pues del bra=o Chnst1anofu1ste el nerv10.
De hoy mas será proverbio
y con razón usado.
que en extremo hay ribera
de eterna primavera,
.
donde es ambrosía el paslO del ganado.
su vo= es de serena
mas encanta con canto de sirena.
Virtudes y grande=as.
figuras por efectos,
empresas. y divisas y trofeos.
Jnmor/a/es proezas,
sen/Idos y conceptos,
que vencen en /a altura col,seos,
purís11nos deseos,
alli a /a par cumphdos:
y los golpes osados
al punlo e1erc1tados,
en obra y e11 victoria converlldos,
nuestra ribera canta.
esc11cl,e al ruiseñor, que el cisne canta.
y aunque la dulce avena
Jamás /e J11c1erafalta
Por ser en toda Arcadia la primera.
dióle /a mano llena
de fruta la Peralta.
despertó el apetito la alta pera.
y así esta vo= entera
de dos recibe aliento.
y con esta henda.
vuela más esparcida
por el orbe, tocando _con su acenlo
la estatua de memona,
donde v,ve de dos el trono y glona.
A Dios canción. que importa
s1/enc10 en la Ribera, por que es corta
la glona que dais. y hacé1sfalla
no subiendo al pimpollo de Peralta.

Del doctor Jerónimo de H~rrera, en
alabanza de la católica maJesta_d_ del
rey nuestro señor don Phihppo
segundo:

De Pedro de Medina Vaca:
Desde el sepulcro helado
Pluhppo. y desde el c,e/o
levanta el cuerpo. y ba1a el alma bella.
escucha el canto y celo
del cisne regalado
que en bronce v1vulor III nombre sella.

Humtl/e al duro yugo el cuello enluesto
el /ero= enemigo más osado
,
ahora , o/, gran Phthppo glonoso
que deJ do en la 11erra ya el molesto

ª

484

peso sub1s1e con trofeo ornado,
suello y alegre en vuelo generoso
al cielo luminoso,
por entre neos cercos. entre estrellas,
por entre mmensos orbes, y astros de oro,
del fuego la región con luces bellas
ilustrando mmortal, donde el tesoro
de la glona sm término haz hallado
que en siglo alguno no sera usurpado.
Tu smg11/ar valor e1érc11osjormados
con espumoso hierro reluciente
y con horror del trueno producido
de los duros cañones fabricados
del Cíclope humoso en Etna ardiente,
domaron brava gente.
Húmedo se volvió el seco elememo.
el ex1end1do mar, campo manchado
de los vencidos con humor sangrien10
y fue en tu honra el triunfo celebrado,
cuya grandeza vida a la memoria
dará qu11ando al /tempo la victoria.
Hecho ilustre, más ya más claro hecho
aguarda el remo de III larga mano,
con que el imperio en cumbre levantada,
se verás, de amor abres el pecho:
y es, que puesto en el gozo soberano
del mglés ciego la arrogan/e armada
confirme d1es1ra armada
del vigor de celes/e fortaleza
en medio romperás de roncas ondas
del pumo arrebatado con braveza,
y del pro.fundo en las cavernas hondas
a los cuerpos darás la sepultura,
las naves desharás en S1r1ts dura.
Tu lela de los remos que haz de1ado
por el más a/10 premio. que se alcanza,
llegue la voz humilde al santo oído;
tu suelo, q11e registe, sea amparado
con 111/avor, que alten/a la esperanza
contra el impío furor aborrecido
en í111pe111 encendido:
que 1111rándolo tu del sacro cielo
será llevado en boca de /afama
del venc11mento el canto, y con el vuelo,
penetrará do hiela y do se inflama
la limeb/a, y la 111=, la noche y día
pubhcarán del remo la alegría.
¿Faraón, que harás 111 ,mento i·ano,
111s robustos e1érc11os vencidos,
lus carros anegados, lus banderas
rotas en el eslrecho mar insano
lus suertes de armas hórruias. veshdos,
surcando sm calor. vita/ las fieras
hondas menos l,geras.
(.tmped,das de bárbaros despojos'
Ocupará 111 pecho el frío espanto.
tu rostro mebla. lágrimas los OJ OS,
dolor intenso de áspero quebranto
el senudo, y 111 vida en hondo lago
lendrá muer/e con no acabado estrago?
Y 111 señor excelso, a cuya fuerza

más que de Marte airado poderosa,
el orgullo mas fiero y denodado
temblará: /u valor heroico es.fuerza,
que del Monarca el alma piadosa
prome/e al brazo luyo, confiado
en el cielo sagrado;
que tu imperio será, y tu nombre en tan/o
eterno, que en su seno el mar hundoso.
tuv,ere peces, y el tendido manto
colores, y la tierra el tronco hojoso,
y a las aves el aire diere aliento,
y tocare del.fuego el ro10 asiento.

Soneto que se puso en la moldura que
corría del pedestal:
Sube /aje volando en alas de oro
hasta el umbral del cielo y su alta puerta
que la tiene de par en par abierta
porque entre de Philtppo el gran tesoro.
No es despojo del Indo, ni del moro
presa rica es deje, que con la cierJa
mano de su verdad dejó desierta
la casa de la seismo, y pues/a en lloro.
Con esta rica presa alza la fama
su vuelo, y roca en la suprema esfera,
y con sonora /rompa alegra el cielo.
la región celestial su son inflama
y la entrada del gran Phi/ippo espera
que con trofeos m,I sube del suelo.

En el fin del sotaplinto se puso esta
castellana:
Dt a la fierra el cuerpo helado,
al mundo mt clara/ama.
el alma encendida en llama
al asiento consagrado
donde el bien, al bueno llama.

Versión de un texto de Virgilio:
Soy lauro glorioso,
de la vtrtud y triunfos ornamento,
por/ero c111dadoso
de la casa, y defensa
que los.fieros rayos siempre ahuyento.
Llevo pa.:: a la ofensa,
y alfuerte que ha vencido
descanso, gozo, premio esclarecido.
Adora el lauro bello
Febo, y c11al bello Febo coronado
ornamos el cabello,
debO)o de mt rama
de/Juego a los dos bra::os el cuidado
al e1erctto llama,
que admira las señales

485

�de mis heroicos hechos mmortales.
Tengo eterno verano,
estos muestran su lustre reluc,ente,
de do el virg1hano
asiento tiene el nombre,
que seguro estará de rayo ardiente
sm q11e e/furor le asombre.
cuanto fuere en ,m gloria
perperuo con las /rojas de 111ctona.

Al final de primer lienzo aparecían
estos versos:
Cual el árbol frondoso
plantado a la garganta
que corre de agua pura,
y da fruto sabroso:
y sus ramos levanta
con nueva vestidura
de sus ho_¡as pomposas
yflores olorosas.
tal es el alma santa
de P/11/,ppo. que planta
s11 planta en la ribera
do siempre go:ará de la primavera.

En el segundo lienzo apareció una
octava en coloquio, igual que la de la
fama, ya registrada:
T ¿Qué haces d1, Victoria?: vivo en llanto
T ¿Llanto puede ocupar t11 alegre suerte?
V Murió Pluhppo. cuyo valor tanto
q111tó del mundo la envidiosa m11erte.
T Mayor victorw alcan:as, pues al santo
cielo voló postrado al hado fuerte,
111ctona, trmnfa. ensa/;a la v1ctona,
con que venció y subió a la eterna gloria.

...

En otra pintura al lado de unos versos
salidos de la Epístola a los Gálatas,
había lo siguiente versión castellana:
Vivo yo, mas ya no yo,
porque del mortal encuen1ro
el cuerpo en tierra cayó
pero el alma fue a su centro.
y así muerto vivo yo.

A su pie estos versos que declaraban
parte de un trozo de la Carta a los
Corintios:
Espíritu sagrado
que subes al celeste firmamento.
con peso sosegado.
llegado ha; al asiento
que mereció III celo:
ya remas en el c,elo.
con otra 1111evaforma.
de rey, que en rey divmo te transforma.

En el segundo pedestal se impusieron
estos otros versos:
No las grandes crecientes
del Nilo ca11daloso,
ni las fieras armadas
de las bárbaras gentes,
q 11e corren por sus hondas presurosas.
111 las aguas turbadas
del sur. y el océano,
pudieron con su mano
apagar en P/11/1ppo la encendida
llama de candad. q11e a eterna vida
sm perder de este.f11ego 11na centella
s11be resplandeciente como estrella

A esta octava respondía un soneto
que se puso en el otro ángulo del
pedestal:

redondilla:

En el eterno asiento defirmew
p1sá1s, P/11/ippo el estrellado manto
encendido en la luz del esplendor santo
del sacro rey de la mmortal belle:a.

Oh gran rey esclarec1do,
Santo Dommgo te llama
y esta virgen que te ama
es la que tu has defendido.

No turbará la excelsa fortaleza
de vuestro gran valor mortal espanto.
que es seguro descanso, todo. cuanto
alcan:aste ,lustres dos memorws.

Al pie de octava:

De fray Luis Vadillo O. P. esta

Detente oh rey, oh sol 110 te adelantes. aguarda
para un poco, tarda, espera,
1
¿no ves que para el remo no hay atlantes
Ya no puedo esperar, que bien qumera
que me lleva la muerte, y no te espantes.
a setenta y dos años que me espera,
y aunque Ph1hppo muere. hoy sube al cielo
y al rey Ph1hppo deja acá en el suelo

una en la 11erra, el remo poseyendo,
otra gozando el bien en la alta cumbre,
más de aquestas dos subhmes glorias
mayor, la que está el alma enriqueciendo
con pura, esclarecida y nueva lumbre.

486

Soneto
¿~'.én. en aqueste espacio está encerrado
c ,e~to _con el túmulo espantoso?
•
Un P_rmcrpe en gobierno venturoso,
del imperio y de vida despojado.
¿El que tiene a sus pies su;eto? El hado
venc~do en el asalto riguroso
¿Que celebra /afama? El valeroso
esfuerzo de su pecho no domado.

goza Phi/ippo del cielo
Dice que el eco le advi~rte
que en elfin de su partida
g?;D del bien sin medida
siendo/e medio la muerte
de gozar eterna vida.
El erario de /a fe
Y tesoro del gobierno
ya tan premiado se ve
que de lo mortal se fue
ser inmortal y eterno
Y a mí el cuidado me queda
cwdado en no descuidarme'
de Philippo, púes honrarm;
puede, diciendo que queda
en el ere/o eternizarme.

ª

~~:n es aqueste? Aquel que defendiendo
e nst? la/e santa, nueva gloria
acrecen/o a su gloria floreciente.
Di el nombre
I
rindió
a /a · El gran Ph'/·
ippo, que muriendo
.
muerte, Y lleno de victoria
Vive eterno en el cielo reluciente.
Castellanas

Siguiendo
. .,
este mismo intento
pros1gu10 con estas castellan
'
el cuidado de la pregunta: as en que

Paseando el mexicano
lago en Philippo elevado
por saber si se Je ha dado
en el trono soberano
lo que en Dios llene ganado.
Dye ¡ay' con un gemido
,ay' el eco respondió, '
y yo dye ¿ q111én me oyó?
Del eco fue respondido ·
c~n vo: sonorosa, yo.
Dyele ¿sabrás decir
lo que te preguntare?
Respond1óme el eco, haré;
yo con gozo de le oír
de esta suerte pregu~té:
dime ¿Ph,J,ppo, ha hallado
el escondido tesoro?
Respondióme el eco, oro
oro dino atesorado
de sufe en el sacro coro
Dije por quedar seguro ·
¿esto que digo es así?
Respond1ome el eco, sí.
Yo que sólo esto procuro
luego el luto eché de mí.
Dye, diré que /a palma
de la gloria llene fe?
Respond1óme el eco.fe
promete, la go=a el alma
esto me dyo, y se fue.

Levante más eterno m, trofeo
que ~e metal la estatua fabricada,
y mas excelso que el real asiento
de so~erbras pirámides alzadas·
a qwen n! tempestad consumid;ra
derribara, ni el Aqwlón airado
el. curso. innumerable u,_,e losanos
-.
nr del lrgero tiempo el presto vuelo

Estos versos compuso Bernardo d 1
Vega, Canónigo de Tucumán:
e a

Al colateral de esta trad ucc1on
. . se
puso este soneto famoso:

Ha querido el santo celo
de 1111 oficio desc111darme
con dar a elllender al suelo
que por gozarse y gozarme'

Soy PJ11lrpo de Carlos praducido
el fue del turco vencedor primer;
segundo. que fue en el Egeofiero•
a m1 valor sus fuer.as he rendido.

¿Al gran rey qué le han dado?
Dado la gloria palma
¿alma en tan suprem; estad ?
A do toca Dios su palma º·
Fe/ice rey cuya vida
·
ida donde se transplanta
planta para Dios, y plan;a
queª muerte pisa rendida
¿Y tiene corona be/Ja? ·
Ella y el cetro glorioso
¿oso decir que es estrella?
Ella en cielo luminoso
Vuélvome con este bre~
bien puedes, pues ya el d1vmo
himno entona el rey con quien
en el cielo de contmuo
cantará al cordero, amén.

Tradu~ción aJ romance de una oda d
Horac10:
e

487

�El padre con trofeo esclarecido,
el hijo de sus tnunfos heredero,
el uno, el otro defensor severo
de /aje, se mostró Jamás vencido.
Ahora en breve espacio sepultado,
siendo a mi nombre corto el cerco inmenso
del orbe. me levanto eterno al cielo:
donde no en la v,g1lia del cuuiado,
mas en segura paz Jodo suspenso
meJor defenderé el hispano suelo.

Al pie de una columna se pusieron
unas Castellanas:
Términos puso en el suelo
en plus u/ira de estas dos,
pero hoy pasando al cielo
suben sm término a Dios
que es el plus de aqueste vuelo.
Gran Ph1hppo. habéis volado
con alas de candad.
donde ya desechpsado
del humo del cuerpo helado
v,v1réis en e/andad.
Soneto
¿Turbaste? no te turbes pecho humano,
de ver el cuerpo en este monumento,
que a lo terreno aquesle frío asiento
ordena muerte con avara mano.
¿Turbas/e? no te turbe, que /emprano
o tarde, cuanto cría el elemento
duro, trueca el ligero movimiento
de la suerte fatal en polvo vano.

...

Y si quiere lurbarte, viendo el alma
del Rey, hyo de Carlos colocada
en la eterna región de la alegría:

pero su curso, que de grado en grado
por los lúcidos signos le traía
hasta el profundo ocaso le ha bajado.
Y al fin de su curso, lumbre y alegría
hoy esconde la tierra en breve estado,
al que ayer en el mundo no cabría.

En el sotaplinto del anterior se puso
este otro soneto:
Yo v,ví con corona y cetro de oro
de la vida sujeto a la mudanza
llena de afán y mísera esperanza
de fugitivo bien, y eterno lloro.
Yo vivo en el supremo y santo coro,
donde de gloria a la mmorlal holganza
el horror de la niebla nunca alcanza
ni robará la muerte m, tesoro.
Yo triunfé con la palma de victoria
en duro marte con valor comprada,
que será igual de tiempo con el vuelo.
Yo triunfo ya, con más ilustre gloria
de más altos despojos alcanzada
seguro en la región del claro cielo.
Octava
Hermoso, limpio, sacro, inmenso cielo,
si tú le gozas porque en alto asienlo
has dado al rey que dio leyes al suelo,
con inmortal grandeza acogimienlo,
alégrase la tierra en el consuelo
ahora de tu grave sentimiento,
pues a tu grande cumbre ya acompaña,
el honor, el valor, la luz de España.

Habla el rey en este soneto:
Con imperio y con gloria florecía
más alto que otros reyes levantado,
y toda la grandeza de mi estado
con santo acuerdo y jusla ley regía.

El horror cesará, que quien la palma
alcanzó de la gloria deseada
el canto no consciente de agonía.

El autor de este soneto también hacía
epitafios latinos. Un soneto de Don
Francisco de Solís:

Cuando escondiendo, muerte en niebla el día
del alma, y cuerpo el nudo desatado,
de la sublime cumbre de mi grado
me pone en la pesada tierra fría.

Salió el dorado sol por el oriente
alegrando la tierra con su lumbre
levantóse l,gero a la alta cumbre
con presto vuelo y dorada frente;

¿De Creso y Midas que aprovecha el oro?
¿los reinos y la sangre generosa?
¿el invicto valor? ¿la heroica diestra?

,lustró con su luz resplandeciente
de nobles remos, varia muchedumbre,
regaló con calor y mansedumbre
los más helados pechos de la gente;

A todo lo mortal ocupa el lloro,
sola virtud ilustre es gloriosa,
y ella fue de mi eterno bien la muestra.

488

Versos de Lorenzo de Herrera hi.
del doctor Herrera:
' ~o
De do las puertas de oro
abre la mensa1era del sol claro
hasta do engendra el sueño pe;ezoso
la noche. asombre el golpe del avaro
hado, Y m, grave lloro
dilate el Ponto hondoso
el curso presuroso
Y a la dohente vo= de m, lamento
resuenen los peñascos con gemido
el caso sucedido
Jamás falte el ci,;dado al sen//m1ento
pues veo, triste España, aquí encerrddo
m, defensor amado.

Ani~ales, Escipiones,
aqu1 abatan sus pendones:
que esta es, la que vence a todos.

Soneto_que explica la buena suerte de
su maJestad, en que habla d su
traslación dichosa:
e
Dichoso rey, que vivo ya sm vida
y remo, sm temor de ver la muerte
porque pasando el trago de la muerte
pase pisando el cielo a me1or vida.
Que desligar el alma desta v,da
es deshacer el nudo de la muert~
porque ~IVlr sm D10s es más que muerte
, Oh cuan sabrosa y leve/ulSte, muerte,

Soneto
Venció!ª muerte, pero el firme intento
del espmtu vuestro soberano
venció. haciendo el paso arduo llano
para los gustos del eterno asiento.

y la muerte por Dios es más que vida
llegando a tiempo y punto que mi vida
estaba sepultada ya en mi muerte.,

Que solo pudo en es/e venc11111en10
del hado riguroso la impía mano
poner el cuerpo con furor insano
en el callado y Iris/e mowm1en10.

y en darme entonces wda,Jueras m:erre

Muy más dulce mef111ste que la vida
como por darme muerte.fuiste vida.

Soneto de Lorenzo de Herrera:

Mas negaron al crudo /os despojos
el valor y /aje que defendiendo
en Vida, en muer/e habéis lambién guardado.

¿Qué haces, vmud sacra, en este bando
sentada en urna de cemzas llena?
'
D~rramo de los OJOS larga vena ·
misera mis cabellos arrancando.

Dichoso vos. que ya con nuevos OJOS
en/re lumbres del cielo reluciendo
el bien m1rá1s de gloria coronado.

¿Q111~n engendró el dolor.? ¿qué estás llorando?
¿qwen lavo: a la lengua libre enfrena?
el profundo s1lenc10 y grave pena
me suspenden mis lást11nas callando.

Soneto de Don Lorenzo de Herrera:

¿Qué causa? Haber terminado ya la gloria
que me daba el gran rey de las Españas
ilustre resplandor de todo el suelo.
'

El curso de la vida lermmado
confiero asalto de la muerte dura
declara aquesta noble sepultura
de unpr'mcipe,
· que en ella es1á encerrado.

¿Fuese? Murió pues sola la memoria
te puede consolar las hazañas
con que subió inmortal al alto cielo.

Cuanto pudo impedir el crudo hado
que a ninguno su limite asegura
impidió aques1e horror y sombr~ obscura
de que miras el lúmulo cercado.

Al

.

~t~ de este soneto, se puso esta

canc1on del mismo Dr. Lorenzo de
Herrera:

Mas del Señor inmenso de grandeza
queriendo darle el premio merecido
de la paz, de la guerra, del gobierno:

Suene m1 triste canto
del mísero s1ispiro en compañía
de donde nace el velador lucero
hasta do el sol s11 resplandor en~ía.
Y con 110 usado llanto
·
más espamoso yfier;,
szistentando en ligero
vuelo rompa los montes levantados
abra las peñas. turbe el mar l11nch;do,

dy·o ª la parca, rompe la estrecheza
del cu~rpo, con que el alma está impedida·
romp1ola. y levantóse al premio eterno.
.

Seguíase este cuarteto:
Las victorias de /os godos.

489

�del orbe dilatado
de"ibe fuertes muros bien trabados, .
- he ya perdido
pues yo la Nueva Espana,
mi rey esclarecido.
Quién muere levantado en generoso
vuelo a la luz del consagrado asiento
las alas del heroico pensamiento
haciéndose inmortal y glorioso:
deja el mísero bien y afán penoso
de las sombras del frágil fundamento
y alcanza en el celeste ayuntamiento
los eternos contentos de reposo.
Salve, Philippo sacro, que murien1o
la niebla habéis dejado, el claro dia
gozando en la alta cumbre colocado.
A do con bello resplandor luc1~ndo;
miráis lleno de gloria la alegr,a
del santo de los santos venerado.

Al pie seguía esta canción:
En el supremo inaccesible bando
de la mmortalldad de inmensa gloria.
con ,lustres despo¡os adornado.
trofeos eternos de victoria,
el tiempo usurpador amenazando
a m1 grandeza, m el furor airado
del hondo mar 111rbado,
ni el ímpelll de horror fiero temiendo
del enemigo estruendo,
más en dichosa suerte de holganza
sm temor de mudanza
libre del t,empo, golfo y de enemigo
teniendo el bien conmigo,
seguro, alegre. y siempre venturoso
moro, vivo. descanso en el reposo.

:o

...

En una tarja graciosa, Y en ~izarro
cartón aparecía de Don Francisco de
Solís, este soneto:
Quemó al segundofémx de e!te suelo
el encendido sol, cuando salia,
.
y conv1rt1endo el cuerpo en 11errafrw,
el alma se llevó para su cielo.
La tierra se cubrió de mste ve(o
y la esfera mrbando s11 armonia_
con ll11vws y con truenos parec,a
el caso. lamentar, gemir tal d11elo

Arriba de un pedestal se puso una
letra que dice:
·A dónde vengoforzado?
l_ no es tiniebla mi aposento?
l
ad ?

.temor y de luz cerc o
~s que el rey mudó su intento
y hame el nombre a mí mudado
de temor en venc1m1ento.
Temía, mas ya no temo
porque se trocó m1 suerte
en otro contrario extremo,
que de portero de muerte
lo soy de este rey supremo.
y aunque ofrecerle no puedo
lo que merece y yo pienso,
ya que me hallo sin miedo
derramaré mi"ª e incienso
aquí con semblante ledo.

A mano derecha del pedestal puso
este soneto:
El túmulo, qt1e miras levantado
en el espacio des/a d11ra tierra,
del vencedor Ph1l1ppo el cuerpo cierra
de títulos ilustres rodeado.
Mas de santo esplendor acompañado
el coro al alma venturosa encierra
q11e del conflicto de la cruda gue"a
subió libre a la /¡¡z del sol dorado.
Será perpetua al s11elo la memoria
de su valor excelso. a quién olvido
.
podrá esconder jamás en sombra oscura,
y el cielo, que le dio rayos ~e gloria
en supremo lugar esclarecido
se gozará en su nueva lumbre pura.

A unas letras que dicen esto:
Espanto soy conocido
y hoy me espanto yo de ver
al que nunca fue vencido,
que se ha sabido vencer
de¡ándome a mí vencido.

Gozó estas letras Bernardo de la
Vega, canónigo de Tucumán:

Pero el d1vmo sol enamorado
de aquesta singular naturaleza,
sobre las m11ertas brazas me/mando.

En esta 11erra me puso •
el temor, y es cosa extrana
ver aqueste horror confuso
que el sent1m1ento dispuso
de Phil1ppo rey de España.

y entre llantos y lutos de msteza

otro tercero fénix ha engendrado
cual hyo de su luz y su grandeza.

490

De ver el dolor crecido,
a quién acompaña el llanto
estoyfuera de sentido,
y pues de verlo me espanto,
espanto soy conocido.
Con ver la tragedia amarga
aquí la muerte me exhorta
que el representarse encarga
a la wda, vida corta,
y a la muerte vida larga.
Y cuanto al mundo ha admirado
no me ha alterado m1 ser
ni a mi condición trocado,
de ver nunca me he espantado,
y hoy me espanto yo de ver.
Pues el pensamiento tengo
atónito yo me admiro
y a un extremo extraño vengo
si de mirar lo que miro
con mi espanto me convengo.
De ver trocada mi suerte
la más nueva causa ha sido
ver que mi espanto me advierte
que hoy ha vencido la muerte
al que nunca fue vencido.
Canta el vencido victoria
por ser su suerte tan buena,
que triunfando su memoria
el suelo llora su pena
y el cielo canta su gloria.
Quedar puede el muerto ufano
llegando el mundo a saber,
que hoy me espanto y vengo a ver
a Philippo rey hispano
que se ha sabido vencer.
Después de vencer la he"a
el padre del cristianismo
tal valor su pecho encierra,
que así se hace la guerra
con que se vence a sí mismo.
En la vida que ha vivido
más que hombre se ha mostrado
y en la empresa que ha emprendido
pues de la muerte ha triunfado
dejándome a mí vencido.

Recibió el puesto inmenso de luz lleno
al alma bella libre de graveza
y fue la tierra al cuerpo morada.

En uno de los pedestales se puso esta

letra:

¿Qué es esto como no siento?
¿El sentimiento no soy?
soy pero he mudado miento,
porque a Ph1lippo dan hoy
corona en el firmamento,
y al gozarla con el voy.

Seguíase luego esta canción:
Entre las puras luces de dorado
cielo, desnudo de mortal corteza
vestido ya con nueva lumbre belÍa
vice inmortal con inmortal grandeza
el sacro rey Philippo, y levantado
en trono inmenso puesto por estrella,
en divina centella
inflamado del rayo glorioso
contempla el sol hermoso
en de cansados gustos de alegría
viendo el eterno día,
a quién ni el luto, ni el temor asombra
ni el cerco loca de la oscura sombra.
Allí conoce al caro padre ilustre
ínclito emperador de las &amp;pañas
más alegre y dichoso y más luciente,
que cuando levantó de sus hazañas
la fama en alas de oro el vivo lustre
al feroz enemigo en marte ardiente
quebrantando la frente,
el hijo al padre, el padre al hijo en blando
acento razonado
descubren el valor de la victoria,
que los subió a la gloria
do eternamente viven colocados
con paz segura, libres de cuidados. •
Desde el sublime y soberano asiento
miran los astros y región delfuego,
el aire, que se esparce en leve vuelo,
y el hondo mar, que co"e sin sosiego,
el terrestre y pesado fu,ufamento,
y cuanto cerca el luminoso velo,
el tendido suelo
de sus soberbios reinos dilatados,
los bárbaros domados
con hie"o ensangrentado y ronco trueno
de horror fogoso lleno,
y aquesto y más, que hubiera todo junto,
Juzgan al bien, que tienen por un punto.

Soneto puesto en el colateral:
Soberano Philippo, honor del suelo
¿qué haces en aqueste humilde bando?
La dura muerte Viene acelerando
la división del alma y mortal velo.
Tu cuufado es virtud, tu asiento el cielo
rompe los astros. que te están mirando '
que yo virtud alegre acompañando
iré tu lustre y generoso vuelo.
Cuando lo inmortal y lo te"eno
trabado en.fuerte nudo la estrecheza
de rigurosa parca fue cortada.

En una colateral se puso esta octava:
En tomo del eterno monumento
hable el mudo silencio, y la tristeza

491

�rompa el curso del mísero lamento
cantando de Phr/,po la grandeza:
que aunque suceda a muerte el sentimrento,
no sigue el alma. que en d1vma alteza
a1e,,a vive de suspiro Y lloro,
,lustrada entre bellas luces de oro.

Luego de los signos del sentimiento,
venían estos versos:

...

Una extraña novedad
veo. que me maravilla,
que qurero tener mancilla
del fin de su ma1estad
y no puedo en mí sentilla.
y cuando qwero llorar
lo que manda el sentm11ento,
/os OJOS siento e11J11gar,
y contra 1111 propio mtelllO
por gen11r doy en callar.
Y como soy producido
del sentrmrento gran ,medo
que he de ser reprendido
porque a llorar soy venido
pero llorar ya no puedo.
Y mirando s, yo soy
el llanto, quedo sm 11no
porque sr a llorar almo,
vuelvo contra lo que voy
sm proseguir 1111 desuno.
A/fin mirándome bren
soy ya otro del que he sido
porque el dolor Ira /1111do
y ha llegado el sumo bren
que me ha en go:o convertrdo.
Trocó Phi/,po su estado
y trocóme a mí la suerte
el deJÓ mortal cwdado
yo ser mmistro de muerte
y por esto no /re llorado.

Abajo de la figura de una mujer vieja
que representaba la . tierra esta
canción de cuatro estancias:
Llanto y luto de horror acompañado.
y túmulo cubierto en veste triste
muestren de la espantosa Y cruda muerte
e/furor riguroso no domado,
que con obscura niebla el orbe viste.
usurpando fa gloria a nuestra suerte
su 1,ranía fuerte.
Vaya la vo: a donde el nuevo día
cobra el color perdido, a donde cubre
fa luz, la sombra de la noche fría.
por do el estío su rigor descubre.
por do de Sc,11a el /rondo mar /11nchado
esta con densas nieves apretado.
Hoy, el hado cruel cerró los OJOS
al príncipe más alto y generoso,

que todo el ancho mar ha conocido,
y el suelo, que le daba los despojos,
el cerco de mis tierras espacioso
queda sm su ornamento obscurecido,
el sol ha recibido
y la luna en su faz hermosa el manto
de obscuridad. los astros, las estrellas,
niegan su clara lumbre oyendo el canto
acerbo de m,s míseras querellas,
munó el sacro Phil1po rey potente
de /a apartada y conocida gente.

En la segunda hoja:
Ent.

Al ínchto valor esclarecido,
que puso nuevo espanto a gentes fieras
,que su fuerza domó confirme diestra
que en el lrondoso piélago extendido
hundió del enemigo las banderas 1
GAi que es de virtud santa ilustre muestra
y con su e1emp/o muestra
como puede subir a suma alteza
de prudencia y 11istrc1a, quien sostiene
en sus hombros del remo la grandeza
el sueño de la cruda muerte tiene?
T,éne/o. que la osada no rehuye
,mperro y cetro que en su ley se mcluye.
1Trí, muerte /rorrrble, que con dura mano
rompiste el nudo estrecho. y la vrctoria
alcan:aste de1ando sm aliento
el cuerpo. que el honor qwta a 111 gloria
el grande. mmenso, eterno vencm11ento.
con que rmd1ó 111 miento
/a alma mmortal. que en el dorado bando
otro remo mayor, otra corona
de más sublm,e estmra está gozando,
a qwen la eternidad el cielo entona,
que el señor soberano el premio JUSIO
dro del descanso al gran Ph1/1po augristo.

Diálogo entre
entendimiento:

el

genio

y

Gen.
En1.

492

Soneto en correspondencia con el
anterior:
Soy de Ph1lipo el raro enlendimienlo
nací, cuando nació; crecí creciendo '
la edad; cuando rigió, regí trayendo
gloria a la paz, honor al vencimiento.
En el ex/remo lrance en que el aliento
del cuerpo estaba muerte despidiendo
aco':'pañe al espmlu, y subiendo
,
vote con él al puesto del contento.
Por mí igualó los as/ros con /afama
de al11vos hechos y de nombre ilustre
haciéndose mmortal en todo el suelo,'.
Por mí de amor divmo en viva llama
encendido con más elerno luslre
estrellas pisa en la región del cielo.

Entre la~ figuras pensamiento y deseo
se puso esta canción:
Pens.

Deseo, que con alas ex/endidas
por la región del fuego puro ardiente
cual el rayo flamígero par/idas
de1a sus llamas con ligero vuelo
¿por qué dejas al suelo?
'
Deseo Porque queda la gente
turbada en ver caído
de España al león temido
Y la tierra en la sombra obscura y fría
medrosa de occidente
Y Phil,po me envía '
al celesllal oriente
con nueva, de que parte
a su alegre región do, llene parle.
¿Y vos señor, a que parle
cuál v1en/o y más lrgero
hacéis tan bello y levantado vuelo,
Y sm parar en parte
con el ros/ro severo
moviendo os remontáis del bq¡o Sllelo,
Y en este sulll velo,
que es de gracia pureza,
por sendas tan es/rechas
arco lleváis y flechas
de los orbes pasando /a grandeza,
Y con a//1vafrenle
no paráis hasta el cielo más luciente?
De guerrero tenéis mueslra.
Pens. Pensamien/o es mi nombre
más cierto en el IÍrar que el di~slro Apolo
hice faerza en m, diestra
Y flechando a Dios hombre
despaché en virtud de mi arco solo
Y a es/e mausoleo
'
vuelvo en vuelo fogoso
a decir que en el seno

ª

el

Decid genro, qué mo11vo
os transmontó en estas partes?
Gen. El mosirar que el nombre es v,vo
del rey. cuyas grandes partes
yo sólo noto y escrrbo
Ent. tEs de P/11/rpo, que es m11er10
el nombre que dices vrve 7
Gen. Sr porque en mí quedó cierto
su valor. su ser IIÍ escribe
de su vida el gran concierto.
y qwero entend1m1ento
sr alguna ve: la pluma
subiste al sacro asiento,
que ahora por la suma
de su merec1m1ento,
cuenten a todos lo que gana el ere/o
y fo que pierde nuestro esperio suelo.

Ent.

Porque nunca en el suelo
puso planta criatura,
que mostrase del cielo
su máquina y pintura,
como el humano velo
descubre en es/a bella vestidura
que es de este rey naJuraleza pura.
Y a este ilustre coro
la traigo por grandeza
de su mayor Jesoro,
porque de su belleza
que excede a plala y oro
Y vence de las perlas la pureza
se viste el nuevo Rey por extrañeza.
Pues acabado el oficio
nos iremos mano a mano
porque quiero de mi mano
hacerle o/ro gran servicio
que no es menos soberano.
Será lo joya debida,
que a su grandeza le cuadre.
Un compás con que se mida
con que se midió su padre '
en la muer/e y en la vida.
Este globo lambién Junio
le he de dílr, porque en su ruedíl
sin que se pierda el asunto
del Rey Sacro:tomar pueda
su gran gobierno el punto.
Piiso la una punta al centro
del globo, y liró el compás,
con tanto acierlo y compás
que el círculo hizo encuentro
sin quedar la línea atrás.
Y con es/e grande aviso
midiéndose en es/e polo,
aunque el suelo dejó solo,
se trasladó al paraíso
sobre el Anlárhco polo.

Del presbítero y bachiller Antonio de
Brambila este soneto:
Qwen s11 vida con Dios, compasa, pasa
seguro en m11erre tan eslrecho, lrecho,
pues no le paga a su despecho, pecho,
que es para Dios la v,da escasa, casa.
El amor con que a Dios abraza, braza
de un nuevofémx, mas deshecho, es hecho
m1rando al mundo en wda estrecho, hecho
puso a la ma1estad sm tasa, tasa.
Pues nada dura m el tesoro, es oro.
que es bien que cuando más desala ala
Y de¡a el alma más quendíl, henda.· ·
El gran cesar sacó del lloro, oro,
Y le es vida la muerte mgrata, grata,
porque es la muer/e apercibida, vida.

493

�del paraíso ameno
el gran Philipo queda ya gozoso
de rosas, m1rtos,jlores, coronado
que el cielo nos esparce de su grado.
Yo he hecho la jornada
al alto de la gloria
y he visto de Ph11ipo la corona:
de1ad vuestra embajada,
y la eterna memoria
podréis cantar de su ínclita persona,
y lleve el río Sana
su nombre esclaree1do
hasta el Ganges y Nilo
y sm perder el hilo
camme hasta el mar más extendido,
y diga que sostiene
el cielo, al que la tierra ya no tiene.

...,.

En el pedestal del deseo se puso este
soneto, del bachiller Brambila de
Arriaga:
La nave San Felipe combatida
del pertinaz inglés, francés y moro
quitándoles la presa y el tesoro
para el estrecho de la muerte en vida.

Con viento en popa en alta mar metida
segura va, que todo el lastre es oro,
Dios el piloto, el norte el alto coro
a puerto rico, puerto de la vida.

sin hacer diferencia en la medida
al rey, al pobre, al rico, flaco y fuerte
igualo con las puertas de la muerte.
2. Cual río cuyas aguas amorosas
Se van calladamente deslizando
Las imágenes vanas de las cosas,
así de nuestras vidas van volando
de ver vuestro descuido murmurando,
cuan mal debía de entender el tiempo
quien juegos inventó de pasatiempo.
3. A detener mi curso acelerado
me inventa tu algún nuevo encantamiento,
que de pasar yo tengo tal cuidado,
que no perdonaré solo un momento;
locura es de este siglo desdichado
ponerme espuelas y aguijón sin tiento,
pues con mi furia llego sin reparo,
y me llevo de encuentro lo más caro.
4. Todo se acaba y vuela como el viento,
de mí todas las vidas van colgadas
y las figuras de su fundamento
no son venidas, cuando son pasadas:
es todo un sucesivo movimiento
de aquellas nueve ruedas estrelladas,
haz tú que no se muevan como suelen,
tendréte yo las horas, que no vuelen.
5.

Que pues alcanza en este mar victoria
de los tres enemigos y el infierno,
y el e1erzo de la muerte no le hiere:

.........

pase al inmenso golfo, al mar de gloria,
donde hay bonanza y es el puerto eterno
pues nunca muere quien en vida muere.

...

En el pedestal que cercaba el túmulo
se puso esta octava:
El tiempo soy ligero, y no detiene
mi carrera veloz el tardo freno:
cuanto el centro moral en sí contiene,
mido siendo de términos ajenos;
todo pasa, mas límite no tiene
el pío y santo oficio de luz lleno,
que por ser de lafefinne defensa,
no recibe del tiempo alguna ofensa.

El que quisiere verme retratado
lo que será su vida y lo que ha sido,
mire en la mano lo que le ha quedado
de las horas y edades que ha vivido;
verá que lo pasado es ya pasado,
y lo que es por venir, aún no ha venido,
y si algún gusto goza en lo presente,
temiendo el venidero no lo siente.

6. Aquella edad de vida ya madura
de setenta y más años que ha vivido
el gran Philipo, rey si con cordura
se mira, habráse visto fue un ruido
de un trueno, que entre nubes poco dura:
pues si se acaba así lo más lucido,
añude cada cual con diestra mano
el inmortal estambre al hilo humano.

Otro soneto (anónimo):
Si puede celebrar mi débil canto
del tribunal sagrado la grandeza,
habré subido a la suprema alteza
de su heroico valor y pecho santo;

De Rodrigo Dávila, octavas:
1.

y habré, del un polo al otro cuanto
baña del sol dorado la belleza
cogido (para muestra de extrañeza)
de virtud, lo que cubre el rico manto.

El tiempo soy, soy fábula y engaño,
en nada tengo perfección cumplida,
corro las vidas confueror extraño
hasta donde la muerte está escondida;
cortando a todos de vestir de un paño,

Pagaré la alabanza a la hazaña

494

del santo tribunal· Y ª la persona
que de tal grande rey hace memoria.
.

de Fenicia y sus piedras espantosas,

Cantarle la gloria Nueva Es _
cons
d
:pana
agran o a su nombre una
y yo la esculpiré en perpetua hcoro~a
1storia.

Pudieran, m fas maq
· .
d/
umas Y escud
e extraño inventor, y sus bombar':ias
romper los escuadrones infernales, '

En el ~edestal de este soneto se puso
un urucomio· A 1as espaldas d
~eon que significaba la personae d~~
ey, se puso esta lira:
Voló el diestro guerrero
g'(rda de lafe bella sm segundo
a movedor primero
Y del nombre segundo
tercero guardador de10
., en e1 mundo.

Aquí ya siguen
·
elogios a F r
En lo alto del testero de la ~~ III.
puso este soneto de la C
-· a se
Jesús:
omparua de
Pudo la muerte confimesto asalto
romper de Espana
~ fu
pud
ene los reparos
d I o sacro Ph1hpo despo1aros
.
e remo, que en el mundo era el mas
. aIto;
Mas no impedir el venturoso salto
con que la firme fe•Y Ios hechos claros
'
pud·
d ieron en un punto colocaros
onde no habrá temor ni sobresalto.
Clarísimo. monarca· bien
. mostraste
hab
er reinado en vo- viva
/aje e
d
~
Y entera
. n cuya efensa os empleaste:
p~s en esta batalla postrimera
;mm;ndod,e/ cetro, y el vivir dejastes
e1ar e las manos su bandera.

Estos otros versos pusieron:
Iba la parca cortando
por derribarme en el suelo
mas yo mefa, levantando '
z1 golpe, que ella iba dando
asta elevarme en el cielo.
Otro soneto:

No de marte las armas bel
md // d
icosas
e ace emonio las celadas •
: el agudo venablo y las pesadas
chas del bravo Eta/o rigurosas.
No de Perseo diestro las fiogos
saetas
I
. • n 1 de M.das
laaceradaas
1onga, ni la honda arebatada

495

pero el grande Ph º/ .
sus fieras fuerzas I ipondromper pudo
Y re ir sus guardas
para entrar por laspuertas eternales.

�DON BENITO JUAREZ Y CANTABRIA
Lic. Jesús Canales Ruiz
Santander, España
Quizá parezca una osadía que un historiador español se acerque a
estudiar la controvertida figura del libertador Benito Juárez, aunque en este
caso, atendiendo el lado humano de su descendencia.
De Benito Juárez se ha escrito mucho, no sé si suficiente, aunque no
todo ha sido en su honor, pues como toda figura pública también le alcanzan
la diatriba y la calumnia o el panegírico exagerado, a veces más la leyenda
que la historia.
No vamos a ser ni Homero o Virgilio, ni Demógenes o Cicerón a la
hora de estudiar a este personaje de la Historia, de personalidad compleja; ni
alabanza ni distriba se encontrarán en este escrito; no añadiremos nada que
no sea ya conocido, aunque quizá sí olvidado.
Con interés particular nos vamos a acercar al Beruto Juárez, hombre,
esposo y padre de familia numerosa.
Apenas escapado de su pueblo Gueletao, tiene el primer contacto con
el mundo de los "blancos", con la familia de don Antonio Maza, en cuya
casa servía su hermana, y que andando los años habría de ser su suegro.
Siempre nos ha extrañado ese afán por afirmar que el origen de don
Antonio Maza es italiano y no es por imposible pero sí por inverosímil y
quizá traído por conveniencia política.

...

Tanto el apodo de gachupín como el tipo de comercio a que se
dedicaba don Antonio Maza, los abarrotes, eran muy españoles; si a esto
añadimos que en la ciudad de Oaxaca había entonces una numerosa colonia
de emigrantes cántabros (Antonio y Francisco Ibáñez Corvera, José
Mantecón, Miguel Revuelta Escalante, capitán de comercio, entre otros)
creemos que don Antonio Maza descendía del Valle de Soba. donde el
apellido Maza es habitual muchos sobanos emigraron a América.
Es una hipótesis nada más, pero con posibilidad de verosimilitud,
tanta por lo menos como pueda tener su ascendencia italiana.
No vamos a contar las circunstancias de su matrimonio con doña
Josefina Eustaquia Maza Parada por conocidas, pero sí sabemos que de este
497

�os murieron niños, incluso
.
. nac1er
. on 12 hiJ. os• de los cuales algun
matnmoruo
en el destierro.
, .
d na~ Jesusa casaron con dos
hi' d - Fehc1tas Y O
'
Pero dos de sus JaS ona
d la villa Cabezón de la Sal.
hombres de Cantabria, concretamente e
.
lle a a Cabezón de la Sal el Joven
En la primavera del ano 18~5 , g h Martín y doña Isabel Ramos
.
d or don Andres Sane ez
matrimoruo forma.º. p . de Alba de Tormes (Salamanca).
Femández, eran ongmanos
,
tudiado durante tres cursos en la
Don Andrés, que hab!: ae;a villa cántabra a hace~se cargo de la
Universidad de Salamanca, veru
E
das (tabacos, umbres, etc.) y
plaza de administrador de Renta_s . s~c\efe de las Reales Salinas de la
posteriormente fue nombrado administra or
Villa

...

.
.,
Cabezón de la Sal le nacieron
_
ue permanec10 en
_ d dad·
Durante los l 3 anos q
dr contando un ano e e ,
.
Delfin
vino
con
sus
pa
es
otros cuatro hiJOS, ,
Clemente, Teresa, Jose y Sotero.
. , con desahogo económico pues
camilia numerosa v1v1a
Aunque era una i,
00 al
Andrés era de 6.0 re es.
el sueldo anual de don
. . se uebró el 23 de septiembre de
La felicidad matrimonial y fanuhar ~e a sus 37 años, dolor que se
d - a Isabel Ramos mue
s
sin
1855 cuando la joven on
d l pequeño de la casa, otero
agrandó al día siguie~te con la muerte e
cumplir aún los dos anos.
de más responsabilidad,
·
esposa Y un cargo
· · dor
La muerte de su Joven
S tander como administra
hicieron que don Andrés Sánchez pasase a an
principal de Hacienda.
menzaria sus estudios de segunda
Su hijo Delfin, con 14 ~os, codiria a una de las afamadas escuelas
;;.,.,7" mientras José, de 6 anos, acu
ense1uuUA-6
de la ciudad.
l
tituto Cántabro de Santander, en su pan
Precisamente aquel ano el Ins
de a licación a la agricultura, ~es,
estudios
divide
a
éstos
en
generales
y
hill
p en artes y peritaje mercantil y
de
• t1·tu1ando otros·. bac er
industria y 'comercio,
agrícola.
.
tal de ue acudieran a estos centros, pero
No hay constancia documen
. ,q
, s tarde acreditaron los dos
dada la preparac10n que ma
los hemos de suponer,
hermanos.
498

Sí hay constancia documental sobre uno de los cursos al que acudió
José; aparece como interno y matriculado en el colegio de pp. escolapios de
la Villa de Villacarriedo en el curso 1865-1866. Este colegio durante
muchos años fue el centro donde se educó la juventud de la burguesía
cántabra, entre alguno de los alumnos podemos citar el poeta
cántabro-mexicano don Casimiro Collado.
Dado que normalmente se asocia la emigración a la necesidad de una
mejora económica, pues emigra generalmente el pobre, extraña aún más que
Delfm y José fueron unos más de los emigrantes de Cantabria a México,
puesto que en Santander les esperaba una vida cómoda y socialmente
privilegiada. ¿Por qué emigraron a México, "tierra de volcanes políticos" en
aquellas fechas, donde lo español no era bien acogido? ¿Llevaban algún
cargo oficial? Es un enigma por desvelar pues nos parece paradójico que
cuando la emigración se dirigía por entonces a la Habana, ellos eligieran a
México.
En un principio hemos de pensar que no les debió ir muy mal a Delfin
y José, pues no es dado a cualquiera, y menos si es forastero, acercarse a una
familia como la del Presidente de la República de México, don Benito
Juárez.
No era Delfin ningún príncipe A:ul, tampoco se llevaba en el Palacio
Presidencial, pero muy cerca del poder tuvo que estar para conocer,
enamorar y llevar al altar a doña Felícitas Juárez, hija del Presidente de la
República, paradigma de las libertades, de la Independencia de México y de
lo indígena.
El matrimonio de José con doña Jesusa, entra dentro de lo nonnal, tras
el de su hermano.
El año 1872 muere el libertador don Benito Juárez y sus yernos Delfm
y José toman partido por don Porfirio, lo que le costaría a Delfin ser
deportado a España el año 1874, adonde vino acompañado por su esposa
Felícitas.
No tenemos constancia que se acercasen a Cantabria.
Delfín, en vida de su suegro, en el año 1870 fue el encargado de
realizar las gestiones a través de la embajada española en París para reanudar
las relaciones diplomáticas entre México y Francia, rotas tras el fusilamiento
de Maximiliano.

499

�José también cumplió alguna misión diplomática en Estados Unidos,
posiblemente económica.
Las circunstancias política, su vocación y formación económica y las
ayudas externas recibidas, apartaron a Delfm y a José de la política y les
acercó a los negocios. No vamos a entrar en la política de don Porfirio Díaz,
pues ni somos expertos ni es tema de este trabajo, aunque hay que hacer
referencia a la entrada de capitales extranjeros para la explotación de los
negocios mineros, cultivo de las tierras baldías, fundación de bancos y
empresas de diversa índole económica e industrial.
Era donde mejor se desenvolvían las habilidades de los hermanos
Sánchez Ramos que, protegidos por el máximo responsable del gobierno,
don Porfirio Díaz, entraron a formar parte de los diversos consejos de
administración en las empresas recién creadas.
A Delfín se le concedió la construcción y explotación del ferrocarril
transoceánico en varios de sus tramos; José, abandonada la diplomacia, se
incorporó a la empresa Remington, en la que alcanzó puestos de
responsabilidad.
En una de las tarjetas de visita, de José Sánchez Ramos se presenta
como: "Superintendente General del Ferrocarril Interocéanico Acapulco,
Morelos, México, Irolo, Veracruz". Tarjeta que ha despistado a más de un
investigador, pues era su hermano el que tenía ciertas concesiones en este
ferrocarril.
José compartió negocios con el norteamericano Thomas Braniff,
poseedor de una gran fortuna y presidente del Banco de Londres y México,
además era dueño de la fábrica de papel San Rafael.
Esta capacidad de José para llevar los negocios hizo que el presidente
don Porfirio le encargase la administración de sus bienes.
Volvamos al hombre, al José cercano a sus orígenes, quien a pesar de
haber alcanzado la riqueza y la fama. no olvida ni añora la villa que le vio
nacer y dar sus primeros pasos.
El progreso exigía a los pueblos tener una nueva fuente de energía
recientemente descubierta, la electricidad. El año 1895 comienzan a
recibirse en Cabezón de la Sal los primeros donativos para la compra de una
turbina y un dínamo, que movidos por las aguas del río Sajón comienzan a
proporcionar luz eléctrica a los domicilios y calles de Cabezón de la Sal.

500

.
turbin El año 1898
. ' una vez mstalado
el tend. d
a por el mgeniero alemán J
1 o de cables y ajustada 1
hogares de Cabezón y
orge Ahlemeyer, se hizo la 1
1a
"C
.
, como rezaba en
uz en os
l 8;8n,~tru1da por la generosidad del señor ¡1ª Jpla~a, , gracias a que fue
.
on ose Sanchez Ram os, año
P:ro no iba a quedar ahí la a
.,
acompanado de su esposa don~a J
portac1on de José, pues él m1·
M · e· •
esusa y de
hi •
smo
aria nstma, llegaron a Santand
sus ~os Andrés, José, Delfí
de mayo de 1900, hospedándose e:r en vlapor francés "La Navarre"
entonces como lugar de
un ote del Sardinero zona
.
entonces.
verano para la familia real y para '10s burgueses
que surgia
de

:l

e~~

.
La intención de José no era
. .
.
smo también estudiar la posibilidadsJ;ºe;:¿~ar la villa de Cabezón de la Sal
ecerse en España.
El 4 de junio de 1900 t'i
honor de
' echa histórica para e b •
doña Jesu::nt~ entn~. sus visitantes a don José Sánc: ezon, va a tener el

~~odia to~:•~ :.,~~~~:-::~dente

•~j: po~

de Mé~~~:~,
a ezon de la Sal, a unos 50 kms d 1
~tander les había de trasladar a
pueblo donde son esperados por
e a ~ap1tal; a las 4 de la tarde llegan al
entr: ellos el diputado provicial do:sEv:=;s ;~~ sus autoridades al frente
coc . ~• entre los sones de la música el
o . e ez Hernández, quien en s~
familia Sanchez-Juárez al barrio de
{stallido de los cohetes acercó a la
~asa de do~ Antonio Abin, donde se haªbrí:ad l~gar donde se encontraba la
e cuatro d1as.
e ospedar durante su estancia

i

i

Aún se conservan las
1
Espina y cantadas con música ;;~i::y~~~puestas por la novelista Concha
Así decía la copla dedicada a don José San'ch ez Ramos:
"D~sde el último vecino / hasta la .
veruda / de don José Sánchez Ramo Vrrgen del Campo / se alegran con la
s.
En Cabezón de la Sal ¡ tro ,
.
claridades de aurora.
co su mano piadosa / las tinieblas de la noche / en
Luz brillante y gratuita él en
.
merece el favor de Dios.I ' g eroso, nos d10;/ el que hace bien a su pueblo /
La hidalguía y la nobleza / han
.d
hasta el suelo montañés.
veru o con usted,/ desde el suelo mexicano /

501

�de esta V1·11a,·/ y que se quede en sus
Bendito sea mil veces / el b"enhechor
_1
brazos / y en ellos dichoso viva.

Estos picayos, señores,/ en sus acentos entrañan / voces de toda la villa / ecos
de todas las almas.

/ ara recibir con ella a
La Virgen presta las fl ores / de sus vergeles de mayo, p
don José Sánchez Ramos.
.

Homenaje cariñoso / con ellos reciba Usted, / portador de los anhelos / de
este pueblo montañés.

- / viene a buscar a este valle / las memonas de su
Al llegar a la montana
infancia / y el recuerdo de sus padres.
Dios·/' mande elevar un
d
Quédese usted con nosotros,/ .no
, se vaya uste ' por
l . / aqw' donde usted nac10.
Pa
~
•
tro
.
. amistad solicitamos, nues
Sus hijos y su señora / no serán extranJeros,/su
.. /
.
l
multitud
/
sonrisas
de
regoc1JO
Mire usted en tomo suyo ¡ y vera en a
lágn·mas de gratitud.
-,
.
en la villa/ un montanes
En la montaña hay un va,lle / y en el valle una villa, y

Poco después empezó la fiesta en el paseo de la Losa mientras don
José y los suyos se retiraron a descansar. Al día siguiente don José recorrió
las calles del pueblo y visitó la casa en la que había nacido, donde ante un
arco de flores levantados en su honor las mujeres le cantaron:
A don José Sánchez Ramos / venimos a cantar / las del barrio La Pesa / de
Cabezón de la Sal.

amor les ofrecemos.

la eléctrica
.
ue hubiera sombras, / y
' l v1·ó la luz primera / no qmso q
Donde e
h a'
. . ·Qué bien estamos a or ..
nos traJo,/ 1
hi. s / la villa
. , . ¡ para generosos JO
.
/
la
montañesa
reg1on,
Para flores y muJeres

De esta villa se fue joven,/ y los mares traspasó / y los años no le hicieron /
olvidar a Cabezón;
que jalan recio las Corubas / de Navas y el Arenal / y Cutío y San Vítores / y
Piribí a la Sornó.

/ que trocó la noche en d1a.

J
~

.........

. ¡ y si usted no
quiere / que usted no se marche nunca,
La Virgen del Campoponer muy tristuca.
la complace, / se va a
,

de Cabezón.

...

,
Sánchez la cantaron as1:
A su esposa doña Jesusa Juarez
.
h /
s
de
nuestro
b1enec
or
, / doña Jesusa Juárez; / que e
Bienvenida a Cabezon
di a y amable.
esposa gn
./ flor que brinda a la
irtud la queremos,/ por su gracia la cantamos,
Por su v
. .
ericano.
montaña / el Jardm am
. . / porque ha sido
la
memona,
dre el nombre ilustre / guardamos en
De su pa
América española.
benemérito / de la
ya usted a verla;/
l recado / de que va
La patrona de la villa / nos manda con e
que le está a usted esperando.
l d lee mirada /
, •/ y con a u
tas
/
verá
como
se
sonne,
Si usted se llega a sus plan
amorosa la bendice.
l romesa / de ser, con
.
Venimos
a sup1·icarla / que nos haga a p
mexicana y montañesa.
502

A su pueblo siempre quiso / con alma de montañés / y borró la noche oscura /
que más no reina por él.

Ya se puede andar de noche / por las callejas aquí / desde Tresano a San
Diego / marras y el ferrocarril.
Del monte, con el coloño / bajamos, y al ver la luz / decimos ¡ por don José!/
¡Dios le dé mucha salud!
Dios le de mucha salud / y nos le deje, también / con sus hijos, y la dama que
es dichosa su mujer.
Enséñeles al Brañona,/ Mimbrales y Torretín,/ y el Saja y Bardalón./ . ./ y ya
no se van de aquí.
Que de España la montaña / y en la montaña es la flor, / con salinas y La Pesa
/ la villa de Cabezón.
A don José Sánchez Ramos / concluimos de cantar / las vecínas de San
Roque / con muy buena voluntad.

Tras este picayo en honor de don José cantaron éste a doña Jesusa:
Por su carácter amable / a alto grado está elevado / que la hija del presidente /
por esposo le ha aceptado.

el corazón,/
A doña Jesusa Juárez, / que es señora distinguida / pues se ha dignado
escuchar / unas coplas tan sencillas.

503

�Maria que es dulc~ ~omb re
llama Maria Cnstma.
se

. . ¡ como la reina de España /
/ de prudencia d1vma
•

descansaba en su flamante mansión, "Quinta Guadalupe", en el pueblecito
de Colombres (Asturias).
e

, , ·1 un
. amnar
las emociones qu
ahora es 1aci
o-Leyendo estos versos
.almente en su esposa y en sus
·1 tres huéspedes, especi
despertarían_e~ los i u~ d s al ver y oír todo aquello.
hijos que asistían asom ra o
..
. en la v1·11a' don José y suhfamiha
d estancia
Después de cuatro días e
l stación hubieron de escuc ar a un
S tander pero en a e
decidieron v~lver a anl antaban estas coplas:
o de muJeres que es c
.
grup
/ al marcharse de este pueblo / no le decimos
.
.
,
/
que
s1
alguna vez se
.. han dicho ayer / enó una alegre reuruon
Sus hiJOS
. den / los busquen en Cabez n.
p1er
b d d / nos ha ofrecido volver / y
Su señora que es un ánge¡ ¡ de dulzura Y on ª
no nos puede engañar.
. hermoso recuerdo / en
, / estos amables señores / deJan
Al partir de Cabezon

Lo sabemos, por lo escrito por María Cristina Sánchez Juárez, la
menor de los hijos del matrimonio, que estuvo en España hasta el año 1939,
cuando regresó a México. También sabemos en qué empleó está su estancia
en España.

todos los corazones.
.
y aunque nos digan

l Villa
diós,/ porque va el tren a Partir,/ con ellos se va a

ª.

¡ y ellos se queda aqw.
.
·/ vayan con
. v1aJe
·· / yvuev
l an Cuanto primero,
Que lleven fehz
.
Virgen / y los ángeles del cielo.

...

Los hijos de don José y de doña Jesusa no olvidaron su estancia en
Cabezón de la Sal, ni el cariño recibido por sus vecinos. Su hijo Delfin
Sánchez Juárez pasó por Cabezón de la Sal en viaje de bodas el año 1916.
Establecidos en España, concretamente en Madrid, nada sabemos de
la vida de esta ilustre familia, sino pequeñas anécdotas, tales como las visitas
a casa de don José de algunos políticos como Sagasta o Castelar y la de
algunos mexicanos ilustres como el poeta Amado Nervo, secretario de la
legación mexicana en Madrid.

A don José Sánchez Ramos
adiós / le decimos hasta luego.

........

Colombres está muy cerca de Cabezón de la Sal, y además como paso
obligado para trasladarse de Santander a la villa asturiana, en esa ocasión
don José volvió visitar a Cabezón de la Sal.

o ·os y la
1
, .

· · esporadicos a
.
Santander con viaJes
Tras nueve meses de estancia enJ , emb~có en Santander rumbo a
f .lia Sánchez uarez
Cabezón de la Sal, la ami
XIl el 17 de febrero de 1901.
Veracruz, en el vapor Alfonso
'
zón de la Sal y don José fue permane;t:e~
El contacto entre Cabe
d doña Jesusa en 1908, y un d
epistolar: con motivo d~ la m~etrte;,..s~ó un retrato suyo en el Salón e
.
l A tamiento, es e u•
comunicada a - ):1Il .ente le dedicó una calle.
Sesiones Y al ano sigw
·
p rfirio Díaz, ya octogenano,
Los avatares políticos hicieron ~ue :~: P~s el 31 de mayo de 1911.
.
barcar rumbo a su destierr
, , timos colaboradores,
tuviera que ero
f T es y algunos de sus mas m
Le acompañaban sus ami iar
entre ellos don José Sánchez Ramos.
-a
, don Porfirio quiso pasar por Espan
Pero antes de domiciliarse en ~aris, turiano don Iñigo Noriega, que
'
para saludar a su ami.go el terratemente as
504

La Cruz Roja de San Sebastián convocó a exámenes para Damas
Enfermeras; a cuyos exámenes se presentó Cristina, residente entonces en
aquella ciudad.
Corría el año 1918 cuando una veintena de jóvenes señoritas, unas
pertenecientes a la nobleza, otras a la burguesía y una con su "dosis de
sangre india zapoteca", como escribió ella misma.
Los exámenes tuvieron lugar en el Paraninfo del Instituto y fueron
presenciados por S.M. la reina de España, Doña Maria Cristina de
Hapsburgo, presidenta del Comité de la Cruz Roja. Terminado el examen la
reina se dirigió al grupo de examinandas y futuras enfermeras ) a Cristina le
dijo: "Ya sé que usted es mexicana y la felicito por el examen que ha
hecho".
La reina sabía que aquella joven mexicana era nieta de don Benito
Juárez, quien había mandado fusilar a su tío el emperador Maximiliano de
Hapsburgo, y sin embargo la distinguió con un saludo especial.
Pero no acabó aquí el contacto entre las dos Cristinas, la reina y la
nieta de Juárez, pues se entabló una especie de relación amistosa entre las
dos, durante los veranos que la reina pasaba en San Sebastián.
505

�Fueron muchas las veces que Cristina Sánchez Juárez hubo de acudir
al Palacio de Miramar al llamado de la reina.
Cristina Sánchez Juárez fue nombrada dama jefe de Damas
Enfermeras del recién inaugurado Hospital de la Cruz Roja de San

Estas líneas son un
desde que Juan de E
recordatorio de la unión entr
esos emigrantes ha::al:te lle~ara con Cortés hasta C:tabria y México,
contribuyen a que el n o patri_a en México y con y a, e? que siguen
progreso anide en esa
. , su trabaJo denodado
gran nac10n.

:o

Sebastián.
En aquellas conversaciones del Palacio de Miramar, "a la derecha de
la entrada del hall está el despacho de S. M.", donde era recibida con toda
amabilidad y a pesar de guardar algún recuerdo de Maxiroiliano, como un
jarrón de cristal grabado con la corona imperial y una M, anagrama de las
pertenencias de Maxiroiliano, la reina Cristina jamás hizo referencia alguna
que pudiera herir a la nieta de Juárez.
Solamente dos de los hijos de don Benito Juárez visitaron Europa;
Felícitas, acompañando a su marido en el destierro el año 1874, y Jesusa,
acompañando a su esposo e hijos en visita a la villa natal de su esposo. En
contra de lo afirmado por el periodista don Fabian Vidal, jamás tuvieron
oportunidad de hablar con la reina regente doña Cristina de Hapsburgo. Sin
que José y sus hijos pudieran conocer algunos personajes de la historia de
Madrid.
Los lazos afectuosos e históricos que unen a México y Santander
tuvieron el emotivo exponente de la inauguración de la Plaza de México en
Santander el 17 de octubre de 1985, con asistencia del embajador de México
en Madrid, don Rodolfo González Guevara.

...

En el centro de la Plaza se levanta un pedestal de piedra, en uno de
cuyos laterales aparece la efigie en bronce de don Benito Juárez, Benemérito
de las Américas. El monumento fue inagurado por el alcalde de Santander,
don Juan Hormaechea. habiendo sido donado por el exmo. sr. don Angel
Losada Gómez.
Santander. 17 de octubre de 1985.
En lo alto del pedestal se yergue un grupo escultórico, también en
bronce que personifica las etnias que fonnaron la población mexicana (indio,
mestizo y blanco) que conjuntamente ayudan a remontar el vuelo al águila,
símbolo de México. El monumento fue realizado por el escultor cántabro,
residente en México, Enrique Femández Criach.
En la misma Plaza de México podemos contemplar una reproducción
del Calendario Azteca.

506

507

�IGLESIA Y ESTADO EN JALISCO
DURANTE LA REPÚBLICA RESTAURADA Y EL PORFIRIATO

Dr. José Maria Muriá
El Colegio de Jalisco
A partir del triwúo de la Republica en 1867, sobre el desafortunado
imperio de Maximiliano. con el que tan involucrada estuvo la jerarquía
eclesiástica mexicana, las relaciones entre Iglesia y Estado fueron
adquiriendo ciertas peculiaridades en Jalisco que, sin llegar a ser del todo
diferentes a las que predominaron en otras partes del país, sí alcanz.aron
niveles que las hicieron más complejas y contradictorias, hasta el extremo de
convertir esta parte de México en núcleo vital para el intento que más tarde
haría la Iglesia de reconquistar de facto privilegios que eran mucho más
difíciles de recuperar en le terreno de las leyes.
Pronto se percató el alto clero mexicano de que la oposición frontal y
abierta a los liberales triwúantes y a las Leyes de Reforma -aplicadas desde
tiempo atrás pero elevadas al rango constitucional en 1873- le acarrearía
más prejuicios que utilidades y optó por hacer pública su aceptación al
nuevo orden legal. De este modo, ahora tomando el papel de mártir, la
Iglesia procuró conservar el respaldo de sus comulgantes, una conducta
mucho más sutil que la de antaño.

...

Desde la década de los sesenta. antes de que en otros lados, la
arquidiócesis de Guadalajara -creada por Pío IX en plena intervención
francesa para favorecer a los conservadores mexicanos- instituyó, por una
parte. los "arreglos de conciencia", cuya finalidad era recuperar el capital
perdido a causa de la expropiación de bienes inmuebles decretada en su
contra, pues por una suma de dinero podían ser preservados por los nuevos
propietarios sin que corrieran peligro de perder el alma; y, por la otra, los
"contradocumentos", que certificaban que la iglesia era la verdadera dueña
de una propiedad pero posibilitaban que estuviera a nombre de algún
particular para evitar el riesgo de que pasara a manos del gobierno. Estas
transacciones cobraron auge en la década de los ochenta y se mantuvieron
vigentes por lo menos hasta el advenimiento de la República.
Con los "arreglos de conciencia" y los "contradocumentos" se dieron
los primeros pasos conducentes a un socavamiento del poder oficial que las
autoridades civiles no lograron o no quisieron evitar. lo que dio a pie a que
se abrieran amplios cauces a la reacción eclesiástica. Así, en 1869. cuando
Pedro Loz.a 1 Pardavé, asumió sus funciones como segundo arzobispo de
Guadalajara -&lt;iespués de la muerte de Pedro Espinoz.a y Dávalos- , la

509

�arquidiócesis tapatía estaba en el umbral de la desubstanciación de las leyes
que tan grande ámpula habían levantado una década atrás.
Fue precisamente este prelado quien se dio a la tarea de conseguir el
acoplamiento de su institución a las circunstancias sociopóliticas
prevalecientes, procurando no entablar ningún pleito directo con las
autoridades civiles. El fue quien usó a discreción otra componenda conocida
como la "contraprotesta", mediante la cual el empleado público que había
jurado la Constitución y las Leyes de Reforma se retractaba en privado y por
escrito ante las autoridades eclesiásticas. De esta manera, en caso necesario,
el arzobispo podía denunciarlo y hacerle perder el empleo.
Poco a poco las operaciones de la arquidiócesis se extendieron hasta
cubrir las áreas afectadas por el movimiento reformador, siendo las primeras
aquellas que resultaban vitales para la perpetuación de los ideales católicos:
en 1871, apenas vuelto del Concilio Ecuménico Vaticano I, Loza mostró
gran "empeño... en que las parroquias establecieran escuelas primarias"
1
enderezadas hacia la "la cristiana enseñanza de la niñez y de la juventud" •
Para 1873 tales planteles habían proliferado por toda la arquidiócesis,
pero no fue sino hasta 1874 cuando empezó a funcionar la primera escuela
parroquial en la ciudad de Guadalajara. Manifiesta fue la preferencia del
arzobispado por las escuelas parroquiales en poblaciones pequeñas, antes y
en menor número que en la ciudad sede, debido a que en ellas habría de
encontrar menos resistencia gubernamental.
Maniatando funcionarios públicos menores con la "contraprotesta",
convirtiendo a legos en salvaguarda de sus intereses económicos mediante
los "arreglos de conciencia" y los "contradocumentos", implantando el
sistema de escuelas parroquiales para propagar con mayor eficacia su
ideología y defender la moral cristiana del "mortal ataque liberal", y
construyendo los recintos necesarios en donde los fieles practicantes
satisfacían sus necesidades espirituales, la Iglesia católica en Jalisco tendió
puntales que precisaba para mantenerse en su sitio sin ser acusada de
desobedecer flagrantemente las disposiciones legales a que estaba sujeta.
Los frutos de este conjunto de artificios se hicieron patentes el 16 de
enero de 1875, cuando el gobierno de Jalisco prohibió la recolección de
diezmos fuera de los templos, a fin de reducir los ingresos de la mitra a lo
que buenamente quisieran dar los feligreses. Sin embargo, "en ningun punto
de la arquidiócesis hubo obediencia a la ley o a la circular relativas a los
diezmos". "Muchas autoridades prefirieron preceder prudentemente sin herir
a la iglesia católica, por lo que estaban dispuestas a tolerar la recolección en
la mayoría de los pueblos"

2
•

510

. En consecuencia, no sólo no men
q~e mcluso aumentaron de 508 mil
guaro~ _los ingresos diezmales sin
mtl, recolectados en el cuatri . . pe_sos ~ercibidos entre 1870 y 1874 , 8 o
eruo sigwente .
a 40
El mtsmo
·
·
mcremento
h b,
de misas bauti
.
ª na de sobrevenir con
establecido la 0~:~a~:~:~:~[ir ~~más sacramento:~:a::.:r;::~~~!
aportar.
que 1os fieles quisieran buenamente
De hecho al iniciarse el gob.
r~~do por completo el control ~:~~sde Porfirio Díaz, no obstante haber
a dia ya l_ogrado sortear muchas limitancementerios, la Iglesia en Jalisco
pue e decirse que fue d
é
.
tes de las leyes refo .
.
"pol'ti d
espu s gracias a l
b
nrustas mas
i ca e_conciliación" de
os o stáculos eliminados , r 1
fuerza antenor.
az , cuando pudo recuperar casi to1:a s:

Dí

E~ 1877, al tomar Porfirio D'
.
h~oqwales seguía experimentand~az la presidencia, el sistema de escuelas
a ia ya ocho◄ de las 18 que al
, un progreso notable: en Guadal .
Loza se sentía más seguro /anzo a te~er en 1898s. Como ahora /Jdrara
Guadalajar
e no sufrir un
di
e o
dió .
a eran financiadas por el obispo· . repu o, las escuelas de
m cesi~, que también aumentarían e , Illlentras que las del resto de la•
anterudas por la propia feli
,
n gran proporción debí
eclesiásticas habían dec1·did greds1a,_pese a que desde 1874 1~ aut ~dadser
patr · • 6
o estmar un
on es
?ciruo. Lo que sucedía era
a parte de los diezmos a s
realizarse con igual ostentación uque l~ ceremonias de culto volvían u
en realidad al sustento de las escu~l e en tie~pos idos y la cantidad asi a¿
gastos del alto clero y del culto exte::e veia notablemente mermada p: los
Aunque hubo ocasiones en u
, ,
ant~ ~os requerimientos gubernam;n::ino quede ~a~ remedio que doblegarse
actividades eclesiásticas fueron lle des Y, en terminos generales las dema'
que la ed
·
va as a cabo d
'
s
que p ~c~~va, no por eso dejaron de contrib . e }manera_~~nos tangible
enrutio a la clerecía J.al• .
. wr a a adqws1ción de fue
preceptos
.
isciense
la
mobse
. frecuente de rza
c
. constitucionales. De hecho
1;anc1a
los
ontravenc1ones de gran ostentac. ,
, tan solo recibieron casti
ion pero de poca monta.
go
Por ello los mandatari
., .
que amenazaban la existenciaosinsti
ec1esiasticos
.
' una vez salvados los escollos
que las. demostraciones del cultotuc1~~~l de la Iglesia católica, trataron de
establecido por la ley, a efecto de n~u I~O se celebraban conforme a lo
asuntos de verdad importantes.
amesgar las conquistas obtenidas en

�. , se v·10 dispuesto a
, blica tambien
Por otro lado, e~ pre~i?e:te ~~:~: a las Leyes ~e ~eforma en aras
una que otra v1olac10~
gm . s en la paz porfiriana .
tolerar
"al ciones mnecesana
de no provocar tera
Lo en su jurisdicción
. .
ta por Pedro za
•
· ndas en la mayona
Lo cierto es que la política unpues- ban sus encomie
clérigos desempena
.
mientras que en 1a
había dado frut?s: lt áneas sin mayores contrane~pos, aldo del pueblo en
de las parroqui~s or el relado contaba con e ~esp mostró en 1888, al
sede del arzob1spa~~ de ras autoridades civiles. _A_s1 s~identes muestras de
general y con re~p~ de oro sacerdotales y rec~~ir ; vista de las grandes
solemnizar ~~s do to~os los sectores de la poblac1on.donquedar satisfecho de
lealtad y canno e lcanzaron los festejos, el clelr~. pu presentaron su valiosa
proporciones que a .
la Autoridad Po inca,
de ordinario
" l Supremo Gobierno y
·tar los accidentes que
que e . , para cuidar el orden y evi
cooperac1on.
. tes" a
casos semeJan .
.,
ocurren en sus
.
. p dro Loza deb10
~
aruversario, e
.
.
- os después del iastuoso
resentó su renuncia como
~meo an fuerzas llegaban al fin~l. ~ p
e társela. La salud del
presentir que sus al .
mas Roma dec1d10 no a~ p fin s de 1898. En el
arzobispo de Guad ªJ:do poco a poco" hasta m~nr a .b: Luis C. Curiel,
arzobispo "fue emp;: los familiares y los canó~~oqs~: fuese sepultado en
cortejo fúnebre. en
.
bargo no se permitlo
'
gobemador9 del Estado; sm em
la catedral .

. ar uía eclesiástica pareció
los inicios del siglo XX la Je:usqrelaciones con el E~tado
Hasta
ndiciones imperantes, y.
ue ambos cumplieran
conforme con las co d l equilibrio necesano para q rtunidad el clero
haber alcanza ~ e
pero en la primera opo
Parecían
,
t sus funciones,
.
pac1ficamen e .
. e intransigencia.
reasumió su beligerancia
fu nombrado tercer
L'pez y Romo e
sa
de 1900 Jacinto o
ólo nueve meses a cau
b
En fe rero
.
'ermaneció en el cargo s . ,
r la enseñanza
arzobispo de Guatl~Jarªdfa del siglo. Su preocupactn ~:a las escuelas
de su muerte el_ tuno bar "un nuevo plan de ~stu i~s enseñanza oficial
ondiente al que regia en a
Primaria lo llevo ~ apro
. l
no solo corresp
, "
parroqwa es,
, amplios que este .
sino en ciertos puntos mas
.
ngendró la idea
tablecirmentos
e
.
..
diestram1ento
1 , ·to de estos es
1
A fin de cuentas, e eX.1_ , elemental, sino tamb1en aR a
lill..ció la
, l la educac10n
L, z y orno
de manejar no s~ o artieran. Para tal efecto, ¡°Je Profesores Católicos y
de quien~~
im~dificio para la escuela ~~nna : señoritas en 1902, a
construccion e un
l Nonnal Catohca par
dal . a'º
tió fundar una escue ª.
arzobispo de Gua aJar .
pr?~e.
iruc1ativa de José de Jesús Ortiz. cuarto

1

512

Quizá lo más sobresaliente de la gestión de López fue la tolerancia
para con otras religiones: el gobierno del estado pennitió la apertura de un
templo evangelista en el apartado municipio de Colotlán, lo cual se llevó a
efecto sín que se registrara ninguna reacción hostil de parte de las
11
autoridades eclesiásticas • Sín embargo, esta actitud tolerante cambiaría por
completo años después, cuando algunos hechos menos amenaz.antes dieron
lugar a protestas que llegaron a convertirse en verdaderos motínes.
En realidad, durante la primera década del siglo XX empezaron a
hacerse patentes los anhelos reivindicatorios de la preeminencia eclesiástica,
bajo el influjo de la encíclica Rerum Novarum, expedida por León XIll en
1891.
Desde su divulgación en México, este documento fue motivo de gran
polémica en virtud del cambio que preconizaba en cuanto a la posición de la
Iglesia con respecto a las relaciones obrero-patronales, puesto que formulaba
"el derecho de los trabajadores a una justa retribución y a otras
compensaciones materiales y espirituales". Además, declaraba a todas las
asociaciones católicas libres de cualquier sujeción ajena a la Iglesia 12•
Polémicas aparte, lo cierto es que la encíclica brindó a la Iglesia
católica mexicana la oportunidad de sobrepasar la acción del Estado a
beneficio del mejoramiento de las condiciones de vida de los trabajadores, lo
cual significaba aproximarse a un dominio político que le era vedado 13•
En medio de este nuevo motivo de divergencia, Guadalajara recibió a
su cuarto arzobispo, José de Jesús Ortiz y Rodríguez, quien arribó a
principios de enero de 1902, justo cuando terminó el Primer Congreso
Católico Nacional que se encaminó a buscar el modo de aplicar la encíclica
Rerum Novarum. En este congreso se trató "la reglamentación de los
círculos católicos, de los problemas obreros, de la beneficencia, del
alcoholismo, de la prensa católica, de los recreos populares, y de la
instrucción pública". En él participó de manera más destacada el delegado
por Jalisco Miguel Palomar y Vizcarra, quien propuso por primera vez en
México la creación de las cajas Reiffeisen 14• Probablemente a raíz del
susodicho evento, el interés del arzobispado de Guadalajara por las escuelas
parroquiales se acentuó sobremanera, pues no vaciló en imponer su
autoridad sobre el Cabildo Eclesiástico a fin de redistribuir los diezmos de
modo tal que pudiera disponerse de una cantidad mayor para la mejora y
sostenimiento de tales planteles.
Asimismo, reorganizó el Boletín Eclesiástico, dándole el nombre del
Boletín Eclesiástico y Científico del Ar=obispado de Guadalajara a partir de
1904, año en que con su ayuda "material y moral" apareció El Regional,
513

�municipales al gobernador
habría sufrid
,
.
' hasta 1907 soste ,
o mas contravenciones que l~s delitruand lque la paz pública no
os e orden común19

"primer diario católico con que contó Guadalajara", el cual llegó a alcanzar
15
mayor circulación que cualquier otro .

Por otra parte a fi
·
· · impuesta
' mes
• . un decret
prohib'icton
l de 1905
. se exp1d1ó
adquirir y administr /
as_ asociaciones de benefi º. que ~erogaba la
las operaciones de e~ i:nes mmuebles2º, lo cual vino acen~i~ pnvada para
de Guadalajara21
se tipo que ya practicaba rutin . facilitar todavía más
.
anamente el anobispado

El Segundo Congreso Católico tuvo lugar en Morelia en 1904 ) dos
años después, en octubre, se efectuó en Guadalajara el Tercer Congreso
Católico Nacional y Primero Eucarístico. Se llegó a las siguientes
conclusiones: obligación del patrono de tratar con el obrero como igual ) de
respetar su dignidad personal; obligación de concederle el descanso
dominical y de crear escuelas para la instrucción de los obreros y sus hijos;
obligación de pagar su salario íntegro y en dinero con efectivo. Se proclamó
que el salario individual nunca debería descender del salario mínimo y ser
suficiente para el sostenimiento de un obrero honrado y sobrio.

Comoquiera, las frecuente
. .
la~ leyes del culto público d. s y casi siempre violentas infr .
reimprimiera al
d'
ieron lugar a que el
b'
acciones a
prohibía la r;aliz.tc~' iard 1906, el texto legislativo q go iemo del Estado
l
ion e actos r .
ue en forma
os panteones a
re ig1osos en los atri d
expresa
anexos a las i~les:2fu33d: aquellos estuvieran ce~sad e los t~mplos y en
de la celebración d j
ien la medida surtió efecto os y estos _fueran
decidieron no ca e Congreso Católico de Guad 1 ante la proximidad
incidente durante ulsar problemas, pero el caso es a ªJara los sacerdotes
e resto de 1906.
que no suscitó ningún

Como debe suponerse, no faltaron clérigos contrarios a tales
conclusiones, mayormente la referida al derecho de recibir un salario justo.
Incluso se pensó en retirarla no por "falta de valor cristiano", sino porque
16
contrariaba la política laboral del presidente •

•

l

Hasta 1903, los jerarcas clericales siguieron afanados en que las
manifestaciones del fervor católico no rebasaran los límites establecidos;
incluso, se llegó a considerar la suspensión de procesiones o fiestas cuando
las autoridades no dieran su franca anuencia para su celebración. Asimismo,
la mayoría de los curas de las parroquias foráneas se habían abstenido
normalmente, por órdenes superiores, de inmiscuirse en asuntos ajenos a su
ministerio.

...

Pero la lucha de la Iglesia por la reivindicación de los obreros provocó
también que la clerecía de Jalisco asumiera una posición más aguerrida en
asuntos del culto público. A partir del Primer Congreso referido empezaron a
menudear los casos de desobediencia a las limitaciones legales del culto
externo, hasta el grado de que ciertos curas se enfrentaron más de una vez a
las autoridades civiles sin que el arzobispo ni nadie pusiera remedio.
Asimismo, la intolerancia católica se hizo de nuevo presente 17con
agresiones frecuentes de palabra y obra a ministros y fieles protestantes • A
partir de entonces, cobró nuevo impulso la educación clerigal, se reorganizó
mejor la prensa católica y se formalizó la existencia de los Círculos Obreros
Católicos en Guadalajara, que tenían la misión de •'difundir una versión
católica del mutualismo y del cooperativismo, cuyo objeto era ligar más al
obrero con la iglesia"

18

°.

Apenas entrado el año . .
. ;urales y autoridades municip:i';tente, la~ confrontaciones entre cié .
ornaron cada ve
.
por motivos en
. .
ngos
había sido recupe::::i~s efecuen!es, lo que no era sino
dr~ligiosos se
de las clases tra .
anob1spado de Guadal a. ara a
~º. e poder que
necesidades, no ~;:¡~~ras que, an_te la indife~enci:
las causas
surgiendo de los co
ron e~ . afiliarse a las organi . reg1men a sus
ngresos catohcos.
zac1ones que iban

ª:ia;:~:~ia

~:iud1!l~

De tal suerte que
h .
ante una formid b
ya . ac1a 1907 el gobierno de
.
actividades e . a lle organización clerical que inte J~hsco se encontraba
gubernament;le:c uso, ponía en tela de juicio nrverua en c~si todas las
.
umerosas disposiciones

" · Por• otra pªrte. 1as organi ·
. meJo:~tento colectivo'' cada d' zac1bones católicas mutualistas
d
mtenc1on no era
co raban mayor
.
y e
una es .
promover una revolución v·
empuje. Si bien su
efectiv:~:t:e/ducación d~ los trabajadore:º!::ª·q puesto_ que se reducía a
. .
n sus neces1dade
ue, Uiudos se ayud
practicas parlamentarí 23
s y para acostumbrarlos al 0 0
aran
Guadalajara a la be as • el resultado puso a 1
. ~ Y a las
importantes
ca za de un movimiento que e
~ arqwd10sesis de
jaliscienses. en las relaciones sociales, econó;;~::°}a efel~~ar
po it1cas cambios
de los

ia

ah

.

Los trastornos causados por los párrocos foráneos subieron de tono a
principios de 1905, pero el poder público parecía no querer darse cuenta de
tal rebeldía; de manera que los informes anuales rendidos por los presidentes
514

E

. El último congreso católico tu
n el se propuso instituir una jom ~o l~gar en ~axaca al comenzar 1909
a a e traba.Jo de siete' och0 o nueve.
515

�°

político.
Este llegó cuand ya la ca1'd d
· · de
cuestion
pocos d' .
,
a e don Porfiri
.
participación con· ias. e1 día de la Santa Cruz 3 de o y su régunen era
Nacional, quedó~~ta de los Operarios Guadal~panosmayi° d_e 1911, con la
Libre, pues del orma1:tn_ente establecido el Partid y ~~culo Católico
Madero, la iglesia ~:~fllllº presidencial y sin
atohco N_acional.

horas, según el sexo y la edad del trabajador, así como el tipo de labor que se
desempeñaría. También se trataron los problemas de los "accidentes de
trabajo; los medios para evitar el juego, la embriaguez
y las riñas; la difusión
4
de la higiene industrial y el derecho de huelga',2 •

esi::

Las soluciones propuestas debieron haber parecido demasiado
atrevidas, por lo que, para no provocar represalias de parte del poder civil,
"los obispos y arzobispos asistentes declararon en una carta pastoral
colectiva que estos congresos no eran cámaras legislativas, y menos de poder
ejecutivo; por tanto, su único objeto era rechazar lazos entre los laicos y
25
orientar el estudio de los problemas sociales" • De este modo, la iglesia
pretendía porpalar que sus intereses radicaban nada más en el mejoramiento
de las condiciones sociales prevalecientes y que los asuntos políticos no la
inquietaban. Sin embargo, en su conjunto, las resoluciones adoptadas en los
cuatros congresos católicos celebrados muestran que la nueva jerarquía
estaba decidida a que el catolicismo retomara un papel he¡emónico
en la
2
vida pública mexicana, convertido en un agente de progreso •

consolidarse como rec~o~:ªJe~!~ ~~cstin~ar de n~evo, legal /~::~:::1eª con
os nacionales.
, para
La candidatura de Made
.
apoyada por todos los
.
ro a la presidencia de la R , .
ellos el Católico N . partidos políticos, pero al prin . .
epubhca fue
Barra como
.dac1onal, pues se pensó en lanzar Fcip10 _no figuró entre
.
presi ente con F
.
a ranc1sco Le · d
vicepresidencia. e
rancisco Vázquez Gó
on e la
comprendieron , p ro ante la apabullante popularidad mez para ocupar la
tamb',
que no era posible el triunfiO d
cobrada por Madero
ien para postular M
e sus candid
'
Barra obtuviese la v· a ~dero, aunque lucharían por
ato~ y optaron
icepresidencia.
consegwr que de la
No obstante el a 0
la candidatura de Mad yo que el Partido Católico Naciona
,
temores de lo que odrí ero, l~ arquidiócesis de Guadala' l ac~bo dando a
Jesús Ruiz escribí¿ al a su~ la institución. El 28 de ma~:~ anidaba serios
pues vio que· "El tn· arzobispo de México comunicánd yl e 191 1, José de
.
·
es cto cumplimi
d
o e su desconfi
ien
con
el
program
.
ento
e
la
Leyes
de
Refi
. anza,
b
tolerancia
y el es , . a rev~lucionario, sin que odam
onna encaJa muy

Como es sabido, el movimiento encabezado por Francisco l. Madero
alcanzó escasas proporciones entre los jaliscienses , en contraste marcado
con el enorme respaldo que le dieron éstos al Partido Católico Nacional, en
cuya gestación y consolidación no poco tuvieron que ver.
Desde 1907, el jesuita Bernardo Bergoend había entablado contacto
con los Operarios Guadalupanos -organización fundada en Guadalajara dos
años antes- a la que hizo ver "la necesidad de crear un organismo político
católico, que estuviera bien organizado al producirse el desmoronamiento
del porfiriato para implantar los principios de la doctrina social cívica y
27

política de la Iglesia''

...

•

Sin saber de dónde vendría el desmoronamiento, los católicos
siguieron agrupándose en asociaciones con tendencias cada vez más
claramente políticas; así, en 1909, año en que se celebró el Congreso de
Oaxaca, se estableció en el Distrito Federal el Círculo Católico
Nacional
28
"para preparar a los católicos en la necesaria actuación política" •
A pesar de las reiteradas declaraciones de Madero en el sentido de que
la actividad política de los católicos quedaría garantizada en la nueva era
democrática que con él iniciaría el país, la Iglesia católica y sus fieles se
abstuvieron de cualquier demostración que diese la apariencia de respaldo.
De la misma manera, y por igual motivo, rehusaron apuntalar a Porfirio
Díaz, cuando éste trató de apresurar la creación del Partido Católico con el
solo fin de disimular la represión política prevaleciente; la iglesia católica ya
había decidido esperar el momento oportuno para la fundación de su partido
516

~

sido hasta ahora Ju:s~b~n~vº!º y conciliador dJ ilustr~si~~~-ya con la
uruca efensa después de Dios"29
. iaz, que ha
Tres años más tard l
.
jusdtificados, .pero antes ;~ ~:~e:o;gef d_el prel~do tapatío se vieron de sob
po er muy difícil de .
.
es1a mexicana hab , d
ra
imagmar poco tiempo atr,as.
na e alcanzar un

•

Notas bibliográficas

Jos~ Ignacio Dávila Garibi A
México, 1967, t.N, pp. ll40y~t8t9es
.
. para la historia de la Iglesia de Guada1QJara
Cultur
'
a,

2

Joseph Robert Juárez C
.
Archbishopric o/ Guada1;·araonj/1c~ and Cooperation between Ch
Texas Press, 1967, pp. 32-~3 [tes1s
1u]nng
":chToe
andUruversity
~tate. the
. de Porfiriato: 1876-1911 ' Austin,
of
3

Idem.

;:g:

◄
En_ ~ayo de 1874 se había cread
presulida por el canónigo Florencio

.
· Junta Directiva de Instrucción Priman'a p arroqwal

517

�s Diana Romero de Swain, Las escuelas parroquiales de Guadalajara, 1873-1898. Boletín de
Archivo Histórico de Jalisco, Guadalajara, Gobierno del Estado de Jalisco, yol. IV, núm. 3,

26D

:.ro

septiembre-diciembre, 1980, p. 14.

us Facuis, op. cit., p. 8.

Dávila Garibi. op. cit., p. 1127.

6

21

lb1.d., p. 11.

29

e·11. por Juárez, op. Clf.,
. p. 265.

Antonio Ruiz Facuis, De Don Porfirio a Plutarco. Historia de la A.C.JM, prólogo de José

7

González Torres, Jus, México, 1958, p. XIl.
8

Dávila Garibi, op. cit., p.p. 1199-1201.

9

Gaceta Mercantil, Guadalajara, 1898.

.

C·.BaileY, .1,,.
Mi' avtd
·
nva Cristo R ¡ Th
ex1co, Umversity ofTexas p
ey. .e Cristero Rebellion nd
21 Ri
.
ress, Austm, 1974 (Texas Pan
t~e Chur.ch-State Conjlict in

encan Senes), p. 19.

Zenaido Michel Pimienta, Del cometa del 82 a los satélites artificiales, Guadalajara, ed. del

10

autor, 1975, pp. 40-42.
Archivo Histórico de Jalisco, Gobernación , 1900.

11

Alicia Olvera Sedano, Aspectos del conflicto religioso de 1926 a 1929. Sus antecedentes y
consecuencias. Instituto Nacional de Antropología e Historia, México, 1966, (Historia, XVI),

12

p. 13.
13

Jean Meyer. La cristiada. 4", Siglo XXI. México, 1976, t. Il, p. 46.

14

Olivera Sedano, op. cit., p. 34; Michael Pimienta, op. cit., p. 74.
Juan B. Iguíniz, El periodismo en Guadalajara, 1809-1915, Universidad de Guadalajara,

15

Guadalajara, 1955, t. II, p. 291.
16

Juárez, op. cit .. , pp. 261-262

17

Archivo Histórico de Jalisco. Gobernación. 1904.

'\

Barry Carr, El movimiento obrero y la política en México 1910-1929, Sepsentas, México,

18

1976, t. n, p. 97 .

...

19

Archivo Histórico de Jalisco, Gobernación, 1904 a 1907.

20

El Estado de Jalisco, Guadalajara, 25 de febrero de 1906.

21

Juárez, op. cit., p. 154.

22

El Estado de Jalisco. Guadalajara. 3 de junio de 1906

José G. Zuno, Historia de la Revolución en el Estado de Jalisco, Instituto Nacional de
Estudios Históricos de la Revolución Mexicana. México, 1964, p. 30.

23

24

Moisés González Navarro, Historia moderna de México, Vol, W, &lt;&lt;El porfiriato. Vida

social», Herrnes, México, 1973, p. 366.
2

s Jdem.

518

519

�EL BARRIO ANTIGUO DE MONTERREY
Lic. Tomás Mendirichaga Cueva
Sociedad Nuevoleonesa de Historia,
Geografia y Estadística
El 17 de mayo de 1988 la Comisión de Planificación del Estado de
Nuevo León declaró Zona de Monumentos al Barrio Antiguo de Monterrey.
El ayuntamiento regiomontano, en sesión celebrada el 16 de agosto de 1989,
ratificó este acuerdo. El Barrio Antiguo de Monterrey comprende las calles
de Padre Mier al norte, Doctor Coss al poniente y avenida Constitución al
sur y oriente. A esta área urbana se le llamó popularmente, durante décadas,
el barrio de Catedral.

I
El Barrio Antiguo está situado al oriente de la trai.a urbana de
Monterrey, delineada a partir de 1626 por el gobernador Martín de Zavala.
Las dos trai.as anteriores, la de Diego de Montemayor en 1596 y la de Diego
Rodríguez en 1612, no se conocen. Tampoco se sabe cómo se llevó a cabo el
reparto de solares a los primeros vecinos.
Los documentos más antiguos, cuando se refieren a esta área urbana,
sólo dicen que está "a espaldas de la iglesia parroquial (ahora
catedral) ... ". A fines del siglo XVII, lo que hoy se denomina Barrio
Antiguo, aún era un terreno yermo y despoblado. Sin embargo, ya estaban
poblados algunos solares aunque la mayor parte de las calles y callejones
todavía no aparecen trai.ados en el plano de José de Urrutia, levantado en
1765, que es el más antiguo que se conoce, (véase apéndice).

...

Por "la calle que baja del convento de San Francisco para el río", o
sea la actual calle Padre Raimundo lardón, en los tramos comprendidos en el
Barrio Antiguo, desde la calle Doctor Coss hasta el cauce del río Santa
Catarina, hubo algunas casas de vecinos importantes, descendientes de
antiguos conquistadores y pobladores. En la acera norte se llevaron a cabo,
a principios del siglo XVIII, varias transacciones. En l 703 el capitán Alonso
Rodríguez compró a Manuel José Ruiz y a José de Treviño sus partes de una
casa que al norte colindaba con el solar de Pedro Montalvo y al sur con la
calle "que viene del convento de San Francisco para el río". Rodríguez
pagó 40 pesos a cada parte 1•
Margarita de la Garza, viuda del citado capitán Rodríguez, adquirió
del capitán Cristóbal González, en 1717, un terreno que éste había heredado
de sus padres, el capitán Andrés González y Juana de Ochoa, y que
521

�colindaba, al oriente, con la propiedad de Margarita, quien pagó al capitán
2
•

González 59 pesos en reales

La casa que compró en 1703 el capitán Alonso Rodríguez ocupó,
seguramente, el predio en que muchos años después se levantó la capilla
dedicada a Santa Rita de Casia. En el plano anónimo de 1791, atribuido a
fray Cristóbal de Bellido Fajardo, está señalada la Capillita de Santa Rita, en
la esquina noreste de las actuales calles del Padre Jardón (antes Ocampo) y

la barranca", es decrr
. en la actual
:~~asaJardón hacia el ~ur. El mismoc~í: ;reevDm·~ctor C~ss, desde la calle del
1
, un corral y
h
o vendió d. h
Nicolás Loz.ano ui una uerta en I 60 pesos de oro ic so ar y en él
francés Pedro d;
en, en I 720, lo vende en I 50 peso comun en reales a
ee, casado con Gertrudis Rodrí
s en reales al cirujano
guez de Montemayor7

?

i

La casa de Diego O h
.
que había sido del capitán\ ºª,Y Juana de Treviño lindaba al .
que sus hijos vendieron e ose González de Quintanilla 'M:ente, con la
alférez real José Félix de Anlml7ld4,
a de
Ochoa,
an ozean. 300 pesos de oro c~mun· en
reales,
al

Doctor Coss.
El doctor José Eleuterio González ( 1813-1888), en sus Apuntes para
la historia eclesiástica ... (Monterrey, 1877), dice: «Por los años de 1780 un
devoto de Santa Rita, llamado don Celedonio González, le edificó una
capilla en la cuadra que está frente a la espalda de la que hoy es Catedral, en
la esquina que cae en la calle de San Francisco. Esta capilla estuvo en pie y
en uso cosa de cuarenta años y se destruyó ... ». La capilla aún existía
en
3
1852, aunque muy deteriorada. dice un informe municipal de ese año .
La capilla de Santa Rita colindaba al poniente con "el callejón que
pasa detrás de la Parroquia (ahora calle de Doctor Coss)..." y, al oriente,
con la casa, solar y huerta del capitán Juan de Elizondo, quien había
comprado dicha propiedad en junio de 1771 a Marcelo Valdés en 240 pesos
y 4 reales. En marzo de ese mismo año Valdés la había adquirido por 73
pesos de los hijos de Domingo Peña4.
En 1792, Josefa y Gertrudis de Elizondo, hijas del capitán Juan de
Elizondo, vendieron la casa que fue de su padre a Rita de la Paz, viuda de
Francisco Caballero de los Olivos, en 240 pesos. A su vez, Rita vendió en
1794 a María Guadalupe Guerra, esposa de Pedro Ignacio de la Garza, parte

...

5

del solar en 7 5 pesos

.

En la acera sur de la misma calle del Padre Jardón. entre las calles de
Doctor Coss y Diego de Montemayor, también había, a principios del siglo
XVIII, solares y fincas de antiguos vecinos. Diego de Ochoa y su esposa
Juana de Treviño tenían su casa, solar y huerta en la esquina sureste de las
calles del Padre Jardón y Doctor Coss. En 1722, Juana, ya viuda. vendió
dicha propiedad en 150 pesos de oro común en reales al francés Mateo de
6

Lafita y Berri

•

Al oriente de Alm
Montalv
·
.
andoz, estaba la e
1715 al ºdaqp~tán1~n vJen~1ó la propiedad en 80 pes~:ªdesolar y huerta• de José
'
ose de Ese ·11
oro común en 1
era dueño del solar
ami a, casado con Luisa d O h
rea es, en
por merced del ayuntamten
· to regiomontan
.
e e 9oa. Montalvo

o.

.
G
,Junto a Escamilla, a1 onente
estuv l
~an, casado con Juana de' B l o a casa Y solar del capitán Juan d
e austegui que h d
e
D1ego,Antonio T
5

~!8L;=,'~,:i•~::~:1 ~b~;;:.:;~d~•~:,:1::qf~F11aht

0 os; Juana Sánch
padres 1
·
c ez, vmda
'e escnbano Francisco Sánchez de 1 ;z, a su vez, lo heredó de sus
a arrera y María Dur,

Por último, en la es uina
an.
calle que va al río", ahor~ Di suroeste de la calle del Padre Jardón

:~~:~~l1:i:do
capitán Joaqu;!ºd:~~:ti~~a;rfin,se endcontraba la c~~a ;
nea en 5 pesos
al
·
es e 1703 E
•1

2
las .e.asas, quien la heredó d:n¿:rtruesd. _La propiedad había sido de it::a1dla
cap1tan Marcos de as Casas. En 1684 Ge
1s de la. Vega, su madre, esposa dele
25
1

~~¿:::~

ve:;~º:;r:~~~:a s~~~:;l~ viuda de Andr:U;::t~t~~a1
el ~olar, en
Durán10
materna Catalina d T ._
, quien, a su
.
e revmo, casada con Antonio
Hemos visto que Juana S,
de su a~uela materna y el otro de~chez heredó dos solares colindantes un
res~ct1vamente, a Gertrudis d l usV padres, que los vendió en 1684
687º
vendido a Gertrud·
e ª ega Y Juana de B 1
.
Y
•
Catalina de Treviñ~s E!e lla Vega habían tenido su c:s:u:f·. En el solar
s
d
·
e que vendió a J
d
orno Durán y
u mora a Francisco Sán h d
uana e Belaustegui tu .
Sánchez. En 1690
. e ez_ e la Barrera y María Durán ' drv1eron antes

i

0

La casa y solar de Diego de Ochoa y Juana de Treviño colindaban por
el sur con un solar que había sido de Alonso Rodríguez de Carbajal y Luisa
de las Casas. En 1716 su hijo, el capitán Alonso Rodríguez, lo vendió, por
15 pesos y un real de oro común a Francisco Alejo de Treviño. El terreno
estaba "en la calle que va a la calera, que baja al río, ... rematando cerca de

de sesenta años de ~ : ; t;~~~:s !e~lar_ardon que ambos s¿l:es
0
,
ec1r esde antes de 163011

~:!::1::

La acera norte de la call
.
Jardón, poblada a fines del siglo ¡V~~asolo ya estaba, como la del Padre
523

522

,,1

�En 1697 Francisco Barrera tenía su casa y solar en la esquina noreste
de las actuales calles de Abasolo y Doctor Coss. Más de medio siglo
después, en 1760, Maria García, viuda de Esteban Barrera, 12vendió aquella
propiedad en 150 pesos en reales a José Cayetano de la Garza .
Al oriente de la casa y solar de José Cayetano de la Garza, estaba la
que había sido del capitán José de Chapa, quién falleció a principios de
1707. En 1745 su viuda Maria Josefa Sánchez de la Barrera, vendió la finca
13
en 200 pesos a José Antonio Rodriguez .
En la acera sur de la calle Abasolo también se habían repartido
solares, pero seguramente sólo estaban construidas unas cuantas casas.
A mediados del siglo XVIII el general Pedro de Elizondo vivía en una
casa "a espaldas de la parroquia (hoy catedral) ... " En su testamento,
dictado en septiembre de 1740, afirma que dicha finca la construyó en un
terreno comprado a Pedro Montalvo, el cual estaba ubicado en la esquina
14
sureste de las calles Abasolo y Doctor Coss .
En 1748, Magdalena y Josefa, hijas del general Elizondo, venden sus
partes de la casa, "a espaldas de la parroquia", 15al capitán José Adriano de
la Garza) a Tomás de Elizondo, respectivamente .
El solar de Pedro Montalvo, donde levantó su casa el general Pedro
Elizondo, colindaba al oriente con un solar de casa, corral y huerta de
Micaela de Salazar, quizás la esposa de Nicolás Cantú. Micaela vendió el
solar en 1714 al capitán Antonio García de Sosa, quien a su vez, lo vendió en

quienes, en 1788 I
ndi.eron en 400
Prieto. Gertrudis
• había
' ª ve
recibido
di
pesos al sacerdote M ,
pa e José Lorenzo B ,
cha casa, en 1775
atlas López
dr
aez de Treviño19_
, como regalo de su tío el

11
Ya dijimos que en 1684
Cobos. vendió a Gertrud· d Juana Sáncbez. viuda de Andr'
Casas.
solar ub· d is e la Vega viuda d 1
. , es Pretel de los
1ca o en la
. '
e capitán M
a e lardón y Die o d
esquma suroeste de I
arcos de las
P dr
terr~no de su abue~a ; Montemayo:. La vendedora~ a~tuales calles del
Duran. quienes lo hab' atema Catalma de Treviñ
ab1a heredado aquel
ian poblado con su casa.
o, casada con Antorno
•

un

En 1687, la mencionada J
,
e~posa del capitán Juan de Guzm~a Sanchez vendió a Juana
anos antes había vendido
an_, otro terreno colindan
Belaustegui,
padres, Francisco Sánch ad Gertrud1s de la Vega. Lo h b'te, con el que tres
su casa. También , e~ e la Barrera y María D , a I~ heredado de sus
Andrés Pretel en : hab~;"1l vivido muchos años
i~1enes ahí tuvieron
'
casi a de piedra.
a anchez y su esposo

1::t•

Los datos anteri
solares, en la acera s:r~s nos remiten a otros dueños ,
.
Doctor Coss y Diego de Me la actual calle del Padre Jartas antiguos de
Barrera y su esposa M , ontemayor: el escribano F
. on, entre las de
quienes fueron vecino ana Durán y Antonio Durán ranc1sc? Sánchez de la
Zavala (1626-1664) · s de Monterrey en la época de{ gobernador
Catalma deMartín
Treviño
d;

6

1717 al padre Jerónimo López Prieto1

...

•

Al oriente del padre López Prieto estaba otro terreno, del que era
propietario Marcos Freire, también llamado Marcos Rodríguez Freire. En
1785 Baltasar Rodríguez Freire, hijo de Marcos Freire y Juana17de Reina,
vendió el solar, en 270 pesos, a José Antonio Máximo de la Garza .
A fines de 1780 el alférez real José Joaquín Canales compró, en 400
pesos, la casa que había sido del padre José Lorenzo Báez de Treviño, " a
espaldas de la iglesia parroquial (catedral) .. "Dicha finca se encontraba en
el extenso terreno que fue del general Pedro de Elizondo, esquina sureste de
Abasolo y Doctor Coss, al que ya nos hemos referido. A mediados de 1791,
Canales decía que la casa estaba "recientemente hecha " o, quizás,
18
reconstruida .
La propiedad de Canales colindaba, al oriente, por la calle de Abasolo,
con una finca de José Maria Sulé y su esposa Maria Gertrudis Treviño,
524

En la venta que hi
se asentó que ese terr zo, en. 1687, Juana Sánchez a J
poni:nte, con
solar ;~or c~lindaba. ,"por la parte
~e ~.elaustegui,
el Illlsmo solar que h . eg1dor y alferez real Juan d T r_1~a , o sea al
Nicolasa de Escamilia ~1a 1720. pertenecía a su viu~ revmo. Quizás era
Padre lardón tambié . ntre los primeros dueños de t a y segwida esposa
dejó un solar' en heren d_ebe mencionarse al capitán A edrrr~nos en la calle del
v d.,
nc1a a su hi" I
n es Go ·1
.
en io. en 1717
M
. ~o e capitán Crist ' b I
~ ez. qwen
Rodríguez.
' a
arganta de la Garza .. ~ a Gonzalez Y éste lo
• \IU a del capitán Alonso

un

J;an;

. Otros vecinos de esta e
Quintanilla cuyos hf
alle fueron- el ca . ,
Almandoz,, J , Jos venden en 1714 .
p1tán José González d
} ose Mo t l
su casa al lfi'
e
Escamilla. González nd: vQo q_ue v~nde su finca en
e:iez
Félix de
respectivos solares
umtarulla y Montalvo
cap1tan José de
Monterrey.
por mercedes que les había otorg atan
dueños de sus
O el ayuntamiento
de

17:5

525

r~~

�último Alonso Rodríguez de Carvajal
E la calle de Doctor Coss, por
'lindaba por el norte con la ~a~a
. nd l Casas tuvieron un solar_,_que co
1716 su hijo el capitán
y Lwsa e as
Juana de Trevmo, y que, en. '
de Diego de Ochoa Y . ,
.
Alejo de Trevmo.
Alonso Rodriguez vendio a Francisco

finca abarcaba toda la manz.ana, hasta la calle del Padre Jardón, siendo la
única del Barrio Antiguo que tenía patio central y traspatio.
La llanura comprendida entre la calle Morelos y la margen izquierda
del río Santa Catarina, que en el plano de Urrutia ( 1765) aún no estaba
urbanizada, en el de 1791 ya tiene trazadas, hasta el cauce del río, las calles
de Abasolo y Padre Jardón, así como los callejones de Diego de
Montemayor y Doctor Coss.

ID

arte de lo que ahora
el plano de Urruti~ (~765\:ª ~¿¡~r i!bían sido trazadas las
n
. Antiguo esta sm po ar.
Mier al norte, Morelos
llamamos Bamo mprendidas entre las calles Padret Lo demás aún no se
tro manzanas co
Coss al oes e.
. . d
cua
d l río al este y Doctor
. ~ Unas cuantas vivien as
al sur, el cauce e anzanas· era terreno eriazo. d Morelos Abasolo y
había dividido en m
1 ' de las actuales calles e
,
.
·
adas
a
lo
argo
lin
das
d
aparecen isemm ,
,
habían sido de ea .
ero estas aun no
d,
Padre Jar on, P
b mador Barrio
.
1 oblado la mansión del go e
. barda,
Urrutia señaló a onllas de p
, el gobernador Usel y Gmmp
l
en 1766 compro
b lo y Mina. or e
Junco y Espriella, _qu\ureste de las actuales call~s
ª::ente y terminaba
ubicada en la esqwna
b la acequia que verua e p
costado sur de la fin~a pasa a
E

En lo que hoy conocemos como Barrio Antiguo, las cuadras están
divididas en solares de distintas dimensiones. Eran pocas las casas de un
piso, techo plano y seguramente construidas de sillares, las cuales aparecen
alineadas a lo largo de las calles Padre Jardón, Doctor Coss y Abasolo.
También había tres o cuatro casas con techumbres a dos aguas. La mayoría
tenían puerta adintelada y ventanas pequeñas. Quizás la puerta de entrada de
alguna era con arco de medio punto. Las fachadas eran muy sencillas y
ninguna casa tenía patio interior, excepto la del gobernador Use! y
Guimbarda.

:1

en el río Santa Catanna.

.
d Monterrey es la
.
alleJ· ón al onente e
.
d
citado plano el pnmer c
les calles de Mina, Diego e
tual 1:u:l de Naranjo. Este callejón y
hacia el norte, per';tl~ a
:ontemayor y Doctor Cos ya apare:e:ás al norte de Juan Ignacio amon,
MOrelos hasta un poc
partir de la de
1río Santa Lucía.
donde están cortadas por e
C tarina corrían las

1"!::::,

...

en izquierda del río Santa :
Monterrey por
Paralelas a la ;.~rgque venían del poniente y c~a~campo, pasaba
acequias para el¡e~~t~ 'acequias seguía la a~tuaj ª~:cantil Mutualista) y
el Sur. El agua e de San Francisco (ahora Crrc_
tedral) y la casa del

¡° (

d~~

:~;l:a~/~tce:S~~do sur de la ig!:~~: :::i°¿:~:e
Santa Catarina.
h t derramar su com
gobernador, as a
.
d l traza urbana es
· · 1 onente e a
d
En el plano de 1791 el primer call:J~:tno aparecen los callejones
l calle Diego de Montem~yor, y 1 Barrio Antiguo por el sur y
la actua
. U acequia circunda e
Mina y NarartJO. na

:i

oriente.

Usel )' Guimbarda, que
la mansión del gobernador
. está erróneamente
Tal parece q~e de 1793 por el Hospital del Rosar~o, o de Montemayor,
seria ocupada a p~ir
este de las calles Abasolo y Dieg ce en el plano. La
ubicada en la esquina s~
es esta última calle no apare
en vez de Abasolo Y Mina, pu
526

En la acera sur de la calle del Padre Jardón, una casa a mitad de la
cuadra tiene, en ·cada una de las dos esquinas de su fachada, un torreón o
mirador, reminiscencia de las antiguas torres de vigilancia. Las demás
viviendas, levantadas en medio de los predios, eran jacales o chozas de
adobes y techos de morillos, cubiertos de carrizo o zacate, como se explica
en el mismo plano de 1791. Algunas de ellas quizás fueran como las
viviendas indígenas, de planta redonda y techumbre cónica, que menciona el
cronista AJonso de León: "chozas a modo de campanas" y "de zacate o
carrizo, a forma de campana". (Relación, discurso primero, capítulos VI y

VII).

La única construcción del Barrio Antiguo que se menciona es la
Capillita de Santa Rita, que, como hemos dicho, estaba ubicada en la
esquina noreste de las calles Padre Jardón y Doctor Coss. Su puerta de
acceso, con arco de medio punto o semicircular, veía a la calle Doctor Coss,
al poniente.
En el plano de Crouset ( 1798) las seis marizanas comprendidas entre
Padre Mier, Mina, Padre Jardón y Doctor Coss tienden a ser cuadradas.
Mientras que, las tres manzanas al oriente de Mina y las otras dos al sur de
Padre Jardón, son alargadas e irregulares pues están cortadas por el cuace del
río. En este plano las actuales calles Doctor Coss, Diego de Montemayor y
Mina ya están trazadas hasta la calle Juan Ignacio Ramón, deteniéndose a
orillas del río Santa Lucía.

527

�Las calles Allende, Matamoros, Padre Mier, Morelos, Abasolo y
Padre Jardón son "las salidas o entradas de la Ciudad al Oriente". Los
callejones de Doctor Coss y Diego de Montemayor eran dos de las entradas
y salidas hacia el sur, ya que la de Mina estaba cortada por la calle de San
Francisco, después llamada Ocampo y ahora del Padre Jardón. Hacia el norte
estos tres callejones, como ya vimos, estaban interrumpidos en la actual calle
Juan Ignacio Ramón, debido al torrente del Ojo de Agua de Monterrey. Sin
embargo. en el callejón que es ahora la calle Diego de Montemayor ya
aparece la presa de la Purísima Concepción, que era puente y comunicaba a
Monterrey con las llanuras del norte.
Los otros callejones que también salían al sur pero no están
comprendidos en el Barrio Antiguo, eran las ahora calles de Escobedo y
Capitán Emilio Carranza, la avenida Juárez, la calle Garibaldi y, quizás, la
de Zarco; ésta última es la única dudosa.

Sm embargo, la calle . .
comprendidos en 1
pnnc1pal, en su extrem
.
XVID la calle real o que h~y es el Barrio Anti o o onente, o sea los tramos
la villa de Cad que partía al Pueblo de Gua: ' era en los siglos XVII y
Pri .
ereyta. El arr
upe, el valle d l G •
nc1pal, está señal d
anque de este camin
e uaJuco y
denominó Mor I a o en el plano de 1791 D od, que salía de la Calle
e os nombr
· es e 1864
pro ongación hacia ;l
. e que adquirió tamb. ,
esta arteria se
l
denominación.
poruente, o sea la del Comerc10,
!en,desapareciendo'
desde 1906 esta
su
A principios del siglO

costado
norte de la p arroqu · "XVIII
·
ah Abasolo era "la cal/
JU~to a la iglesia parroquia/ª , . ora catedral, o bien "la c:/l que pasa al
Jrusmo nivel que la laza
v~ene a la plaza". Esta vía
e real que va
'.'.'ªYºr altura que la

IV
El límite norte del Barrio Antiguo es la avenida Padre Mier. Desde
principios hasta fines del siglo XVUl la actual avenida Padre Mier se
menciona en diversos documentos así: "la calle real que corre a espaldas
del Colegio de San Francisco Javier", ya que éste se hallaba ubicado en la
esquina noroeste de la Calle Principal (ahora plaza comercial Morelos) y la
actual calle de Escobedo.

..

colegio de San F ranc1sco
.
ll
Jav· d
amar caJle del Comercio y, ~::d:~~::0ª%eos6jeMsuítas. En 1864 se empezó a
.
, orelos.

~

!u

xnnc,pal, por ello la catedr I urbana M terúa el

la calle que as .
e. mediados del mism . ª Y su atno están a
Hacia l 770 a:are:~u;~o a 1~ iglesia parroquial; s:r]: la mencionan como
Guajuco" En 1 1 mo la calle que sale d l
e la pla::a pública,,
uno con ~I qu: v; W:ºade _1791 se bifurca en ;o,° plaz_a para el valle deÍ
Principal, se diri e a

uaJuco y el otro con el

~~¡";::t

instaló el Hospi!I
Gwmbarda, se empezó a ll
,

camm?s que entroncan,

Guadalupe. A PJ~~e~;;;do.de la Calle
o en la finca que fue del
b ' ano en que se
amarla calle del Hospital.
go emador Use! y

En alguna escritura

d.

cazdas del río. En el lan se ice que es la calle real

En 1749 el general Juan García de Pruneda compró en tres mil pesos
la mansión de sus padres, el general Luis García de Pruneda y Juana de
León, ubicada en la calle a espaldas del mencionado colegio. A partir de
entonces, a esta arteria se empezó a denominarla calle de los Prunedas. A
fines del siglo XVIll y principios del XIX la llamaban calle de los Arcos y
también de los Pedreros. En 1814 era la calle de la Aduana pero, en su
prolongación hacia la iglesia de la Purísima, se denominaba en 1819 de San
Joaquín. En 1838 era la calle de la Aduana vieja y, en 1842, calle de Terán
en memoria del general Manuel Mier y Terán. En 1859 ya se denominaba
Doctor Mier y, a partir de 1906, Padre Mier.
En su prolongación hacia el oriente. Padre Mier fue, durante siglos, la
salida al pueblo de Guadalupe, ahora ciudad Guadalupe.
La que hoy se denomina Plaza Comercial Morelos es la antigua Calle
Principal, llamada, desde principios del siglo XVIll, calle de San Javier.
pues en su cruzamiento con la actual de Escobedo se estableció, en 1714, el

528

.

la salida al "C . p o de Monterrey fechad
que baJa hasta las
Abasolo.
ammo de Cadereyta". A partir
? endeseptiembre
de 1846' es
1864 se llama
calle
La después avenida O
"campo era designada así· ../
llamada Capitán
Esta arteria empezaba
a ~a/le que viene al
Catarina Sin
10 Carranza y concluía
, poruente, en la ahora
hoy es ~l B e~bargo: al oriente de la plaza d en el cauce del Río Santa
amo Anhgu
.,
e armas o pri · al
Francisco para el río" ~;lera la calle que viene del nc1p ' en lo que
plano de 1791 es
.º a calle de San Franci
convento de San
de San Francisco 1:1
al valle del Guajuco. ;:~ ~;~a el ori~nte ". En el
cuatro cuadras de la caller~de Ocampo en toda su exte.: dio a la calle
averuda Constitución ah
~;unpo, comprendido entre la ~n. l tramo de
de~de el 6 de enero' de o;a eva_ el nombre del Padre Ra' e uazua y la
aruversario de su fallec· . 996, d1a en que se cumpr10· 11mundo Jardón
1rruento.
e sesenta y dos

~

convento de San Franc.

Emiteº .
s:~~~

!e

529

i

�La calle Guillermo Prieto, llamada así desde 1906, es la antigua de
Lacea, que se iniciaba a espaldas del convento de San Francisco, y cuyo
apellido recordaba al prominente vecino Gregorio Lecea. Esta calle se
menciona como callejón hacia el año 1720, pero no aparece en los planos de
1765, 1791 y 1798. Por último, la avenida Constitución eran "las márgenes"
del río Santa Catarina o tierra eriaza. En el plano de 1791, entre el cauce del
río y la acequia que rodea al Barrio Antiguo por el oriente y el sur, aparece
tra:zado un camino que entronca con el que se dirige al valle del Guajuco.
Ahora trataremos de las calles que corren de norte a sur en el Barrio

sesupnnuó
· · el nombre de S
.
trayecto.
anta Rita Y se le dio el de Doctor Coss a todo su
. A las actuales calles Do
parur de la calle del Padr
~tor Coss, Diego de Mont
que baja al río " E l le Jardon hacia el sur las d . emayor y Mina, a
. ne pano d 179
'
es1gnaban . "
entroncan con el cam.
e
l, Doctor Coss y D"
as1: callejón
a su vez. se enla
que corría sobre la marge . i~go de Montemayor

:;o

0

~:aj~~:~:~,~o¡}•~f:C¡~/;!,.~~t: c~,:7?%%~ :~: 1~s ~:;
marcado declive en s:s\:i~dacomo los callejones tení; con ~l c~o del
' Y aun tienen, un
1 s a los caminos.

Antiguo.
En el plano de José Urrutia, fechado en 1765, están tra:zados cuatro
callejones: las actuales calles de Naranjo, Mina, Diego de Montemayor y

Apéndice

I

Doctor Coss.
Cinco años después, en 1770, la ahora calle de Mina era mencionada
así: "el callejón que sale de la casa que fue del señor Guimbarda para el
paso ", es decir, el camino o vado por donde se cru:zaba el río de Santa Lucía,
a la altura de la actual calle de Juan Ignacio Ramón. Desde mediados del
siglo XIX hasta principios del XX, fue la calle del Colegio de Niñas y, en
1906, se le dio el nombre de Mina.

..

En el plano de 1791, el primer callejón al oriente de Monterrey es la
actual calle Diego de Montemayor, pero sólo aparece tra:zado cuatro cuadras,
desde el cauce del río Santa Catarina hasta la ahora calle Padre Mier.
Cuando en 1799 el gobernador Herrera y Leiva mandó construir sobre esta
vía urbana la presa de la Purísima Concepción, se empezó a designarla calle
de la Presa Grande o de la Purísima. En 1907 se le dio el nombre del
fundador de Monterrey.
Doctor Coss fue durante muchos años la "calle que corre de sur a
norte, a espaldas de la Parroquia". En realidad era un callejón que se
iniciaba. como los demás, en la margen norte del río Santa Catarina y se
prolongaba cinco cuadras, concluyendo en la calle Matamoros. A fines del
siglo XVlll era "la calle a espaldas de esta Santa Iglesia Catedral", ésta
concluida en 1791, aunque su imafronte o fachada se terminó hasta el año
1800.
Doctor Coss también era llamada callejón de Santa Rita, pues en su
cru:zamiento con la de San Francisco, estuvo una capilla bajo dicha
advocación. A principios del siglo XIX se referían a esta vía urbana como la
calle del Pez, "que va a la Presa ". En 1864 se le impuso el nombre de
Doctor Coss a varios tramos, hacia el norte, de la calle Santa Rita. En 1906

Son muy escasas la
. .
solares concedidas
s noticias que tenemos s b
Monterrey
en lo que ahora se den . o re las mercedes de
.
omma Barrio Antiºguo de
. Sabemos por referencia
otorgo un solar a D"
que, en 1682, el gob
esquina sureste d iego de Ochoa, "enfrente de la . e~ador Echeverría le
construyó su cas e las actuales calles del Padre Jar~g_lesza parroquial", en la
propiedad. A pri~~e~o p~co después se incendió p:r~?', ~octor Cos. Ochoa
de Aguayo, le ratific~1~sO:h~:81a5 otro go~;mador: el m~;qnu~:~eloSsantítuMil?s de
merced~ .
guel
El 3 de junio de 1682 l .
para casa, corral y hue
" a VIUda Juana de Montalv
. . .
lindes del solar
rta, que cae a espaldas de la . l ~ soltc1to otro solar
viuda la posesió~ude lera de J~an de So/ís ... " Al 1 ~sz~ parroquiar' y "a
e terreno- ·
ª siguiente se le dº10 a 1a

/g

· Como se ve, en d"1cha f · ·
antiguo, Juan de Solís
.
pe ic1on se menciona a
que solicitaba Ju
M' quien había sido dueño de
un poblador más
ana ontalvo.
un terreno colindante al
. ElmaeStro de escuela val citado gobe d
icente de Treviño id º•
solar "detrás d:; ~r, m~qués de San Miguel d! A10, el 3 de abril de 1685,
el fin de construi/s~gl~s~a mayor'' y frente a la casa
la merced de un
v1v1enda ''.Y tener la dicha escuela '~§~ de Ochoa, con

J:i?·

i ~~~t:•

En la solicitud Treviñ
a las viviendas del ~lférez

. ..
d:d~mlás de la casa de Diego de Ocb
a azar, Juan de la Cruz Y. cap1tan
.º.ª'

531
530

�Nicolás Ochoa de Elejalde, que estaban cercanas al terreno que pretendía se
le otorgara, ubicado en la esquina noreste de las calles (del Padre Jardón y
Doctor Cos. Ahí levantó Treviño la casa que, en 1703, vendieron su hijo
José y su yerno Manuel José Ruiz, éste casado con su hija Micaela de
Treviño, al capitán Alonso Rodríguez.
También fue vecino José de la Cruz quien, el 5 de marzo de 1687,
solicitó la merced de un solar "a lindes" de la morada de José González de
Quintanilla, casado con Maria de Ochoa, "dejando calle por la parte del

11
De acuerdo a las d
treinta tr
or enanzas reales 1 l
varas /do:st;r::: y tercia de frente (casi v;;tio:~::eara casa debía tener
del siglo XVII, s/e fondo (casi cincuenta y seis metr!~s) y sese?ta y seis
huerta" que estab~ª~t;1e eran pocos los solares
T odavia a fines
sólo una
po ª os. De las casas a 1
e casa, corral y
construcció:.ue otra son descritas, mencion¿5d~~= ~os
_referido,
os hemos
matenales
de

"d

23

norte y, por la del sur, enfrente del río. .."

•

La casa de González de Quintanilla, a la que alude José de la Cruz, es,
seguramente, la que sus hijos vendieron casi treinta años después, en 1714, a
José Felix de Almandoz.
A principios del siglo XVUl se concedieron otros terrenos en el Barrio
Antiguo.
El 7 de agosto de 1699 Manuel de Mendoza solicitó un solar, que
colindaba por el levante y el poniente con los que eran de Domingo Peña, al
norte con tierras realengas y al sur con calle real, ahora llamada del Padre
Jardón. Fue hasta mediados de marzo de 1703 cuando se le dio a Mendoza
la posesión del terreno, que tenía algunos solares cercanos de los que eran
dueños Santiago Barrera, Diego Montalvo, Tomás de Treviño y Pedro de
24

Chapa

...

•

Otro solar del Barrio Antiguo fue, quizás, el que pidió a fines de enero
de 1702 Agustín de la Puente, "hacia la parte del levante", que lindaba con
un terreno de los herederos de Gabriel de Reina. La merced se le negó a De
la Puente, pues esa tierra era de los herederos de Melchor Barrera. En
realidad eran dos solares, uno comprado a Juan de Loya y el otro concedido
25
por merced del gobernador Martin de Zavala •

A mediados de marzo de 1703 se concedió otro solar para casa a
Magdalena Montalvo. El terreno lindaba al poniente con el de Manuel de
Mendoza, teniendo al sur la calle real, hoy del Padre Jardón.
Eran
colindantes las tierras de Santiago Barrera, Hernando y Desiderio de la

Los hermanos Onofre
J ,
1714, a José Félix de A1m y ose González de Quintanill
techada con =acate "
andoz una vivienda "fabricad ad venden, en
e adobes y

· ··

ª

La casa que Franc·
.
Lozano, "se com one isco Alejo de Treviño vende en
.
techada con morillos
s~la aposento, su fábrica de
a Nicolás
Lozano vende a Pedro de;:;~:•
su t~;-rado (techo plano). ~- .~ tielr7r2a0,
que, cuatro Vivienda de adobe
n
Tre ·anos antes, había adquirido
con su terrado (azotea)"
vmo.
por compra a Francisco
·
. de
Alejo

y~: y~o~

~1~

~

d E Por.otra parte, en su testamento d.
.
e ~~~lla describe la vivienda q , fu1ctado a pnncipios de 1711 Joaq ,
adqumo: ''se com on d
ue e de María de las C
,
wn
entero de huerta IJJ e e una sala y un aposento una d
asas y que él
jacal.. _,,21
y arboleda frutal; de adobes, t~chada espensit~,
concon
solar
de morillos,
su

:;~~¡1':o,:~~~~:"iel ~•~:'io;";,.,"'::;'~1::~~~r:vi6:es del
.

Mencionaremos otras dos vivie

vze¡a, que amena::a ruin
" an es, terna "dos piezas una
o, que
sillería ... ,, y la de
el terreno estaba demarc~do " nueva y otra
en 1788 al adr
,
,e y su esposa Gertrudis de
. - con pared de
sillería y loJo" ce Mat1~s Lopez Prieto, que era una ;revmo, que venden
, on UD jacal y una cocina techad d
~ y un cuarto "de
os e carnzo.

Jos: Sttl: ;

m

,6

Cerda y Pedro de Chapa- .
Podemos concluir que las tres mercedes de solares más antiguas, de
las que tenemos noticias, son: la otorgada a Diego de Ochoa en 1682,
ratificada el 8 de abril de 1685; la concedida a Juana de Montalvo el 3 de
junio de 1682 y la de Vicente de Treviño, fechada el 3 de abril de 1685. En
dos de esos documentos se hace referencia a otros vecinos.
532

En 10 que ahora ll
.
embargo'una mans1on
. , queamamos
Bamo Antiguo de Monterrey hubo sin
aun subs·st
I e aunque muy transformada.
'
El 20 de julio de 1722 Al
,
Coel_lo, solicitó la merced de unonsf Garcia Cuello, también llamado G ,
Santiago Barrera, "a las goteras
co~al y hu~~ a lind=~:
a . . . Tamb1en pidió, en el

~~ 3:st:~::.s;,
533

�de fundición de plata.
l.
·
sitio para construir un mo mo
.
, /timos de ella (de lª
mismo paraJe, un
estaba ubicado "a las salidas y~ e viene de Santa
Señalaba que el terreno
do a las orillas del rzo qu
d' ho
. dad) por la parte del sur, pega
lle que baja de la plaza para ,c
cm · ' ypor 1aparte del norte con ca
Catarma,
alle Abasolo.
,
" o sea la actua1e
.
rro. . . ,
.,
rced del solar para que edificai:a
A García Cuello se le con~~dio la ~emolino de fundición porque sena
el sitio para e
su casa, pero n o se le otorgó
.
. . • de los vecmos.
en pefJwcio
l dio a García Cuello la
d 1723 cuando se e
Fue hasta fines de enero e despoblado, que lindaba "condla b~;';'~:
•, d
uel terreno yermo Y
stamento fecha o e
poses~on
Ahí edificó su casa. E~ s_u_ t; cláusul~s, no se mencionan
del rzo. . .
e consta de vemtisie e
septiembre de l ~~8, aunqu

Daban acceso a la mansión dos portones, uno en el zaguán, "con
clavazón grande, cerraje de fierro y postigos", y otro en la cochera,
"regular". En el centro de un gran patio había una noria, "con brocal, marco
y carril/o para sacar agua. . ." Los pisos de la finca eran de ladrillo,
excepto en la cocina, trascocina, caballeriza, carpintería y cochera.
Alrededor del patio se distribuían veinticinco piezas, "fabricadas a cal y
canto, de sillería y laso . ..", con treinta y siete puertas, veinte ventanas
grandes "de madera de mezquite", seis medianas con vidrieras, doce de pino
y otras cinco sin vidrieras. Había, además, siete alacenas.
Era "e/fondo en circuito de dicha casa de doscientas cincuenta y tres
varas (doscientos doce metros), en lo labrado por una parte, y otras tantas
por la otra". Los techos estaban sostenidos por cuatrocientos ochenta y
cinco vigas de madera y ochocientos noventa y siete tablas "de lo mismo".
La entrada tenia como remate un frontispicio de dos varas (un metro y
sesenta y ocho centímetros) de alto y, el frente de la mansión, era coronado
por ciento sesenta almenas de barro "de varios colores" y noventa y ocho en
el resto.

~,f~

sus propiedades.

'd
1730 la finca fue
, Cuello ocurn a en
,
,
Después de la muerte de GarJcia Báez d~ Treviño, quien la ocupó mas
s al padre uan
. 30
vendida en 2,3 00 peso b, de pagarla y la desocupo .
- pero no aca o
de tres anos
.
Espriella compró la
" d la
d de Barno Junco Y
E 1746 el gobernador Pe
d " y estaba "en el remate. e .
n
La finca era de pie ra
.
" La venta mclma
casa en 2,000 peso_s. "en la orilla del río, al oriente; . ello a Nicolás de
calle de San Francisco,
" omprados por Garcia u
S tiago
"que la circunvalan • c . d . .do por compra a an
l
tres so ares .
ez, los habia a qwn
Van Dale quien, a su v

Años después la finca era descrita así: "se compone de veinte y cinco
piezas, fábrica de piedra y cal, con techos de vigas y tablas, con todas
puertas, ventanas34y buenas cerraduras y las más (de las piezas) con suelos
enladrillados . .." •

~? .

C

31

Barrera •

...

sos al convento
metió a pagar los 2
pe
se diera
El gobernador se compro
, Cuello había dispuesto q~e
hi o
.
d Monterrey' pues Garcia
El nuevo dueno le z
franc1sc~o e
I construcción de un altar._ d
mediados de 1756.
esa cantidad para a
en su testamento, dicta o a
• as a la casa Y
d
grandes meJor
.
e cubriera el adeu o .
.
vendiera Y s
ordeno que se
. b da adquirió la finca
Ignacio
Usel
Y
Gmm
ar_ ' . ,,
n crecido
d
En 1766 otro gobema º~•
tidad32. La reedifico a u
. de
con la obligación de pagar.::c:~r:ipios de 1772, fue valuada en mas
costo" y ' a su muerte, ocurri

•º~º

e
ada en la manzana
trans1orm ,
,
.,
x.iste aunque muY
p dre Jardon a1 sur
La mansion aun e
' 11 de Abasolo al norte, a
.
tan'os
.
.,
. t En los mven
1 ctuales ca es
comprendida ~or as ª1 venida Constitucion al onen e.d ripciones de su
Y Mina al poruente y a a U l Guimbarda hay dos ese
1 obemador se Y
33
de bienes de g , d 11 da que la primera •
casa, la segunda mas eta a

El 15 de agosto de 1793, el tercer obispo del Nuevo Reino de León,
doctor Andrés Ambrosio de Llanos ) Valdés, abrió el Hospital de Pobres de
Nuestra Señora del Rosario en la antigua residencia del gobernador Usel y
Guimbarda. La institución estuvo en servicio casi sesenta años, hasta
principios de I 853. En 1856 el obispo Verea estableció en aquella finca el
Colegio de Niñas de San Vicente de Paul, a cargo de las Hermanas de la
Caridad, que cerró sus puertas casi dos décadas después, a principios de
1875. Luego funcionó alú mismo un nuevo colegio de niñas, que sostuvo de
su peculio el obispo Montes de Oca. En 1887, por gestiones del primer
arzobispo, doctor Jacinto López y Romo, inició sus clases el Colegio de San
José, atendido por las Hermanas de la Caridad del Verbo Encamado. El
edificio fue confiscado en 1936 y convertido en Casa del Agrarista.

6,000 pesos.

534

Notas bibliográficas
1

Protocolos, volumen 7, años 1700-1704, número 120. Archivo Municipal de Monterrey.
2

Protocolos, volumen JO, años 1713-1716, número 185. Archivo Municipal de Monterrey.

535

�22

Ramo Civil, volume 20 años 1697-1702, exped7ent~ ~~s 1693-1694, expediente 5, folios 76 y vue1ta, Yvolumen 22

En un documento de fines de 1788 se alude al predio donde poco después se levantó la
capilla de Santa Rita, afirmando que era un solar de Matiana de Escamilla, esposa de
Celedonio González (Protocolos, volumen 20. años 1786-1789, número 149, folio 268,

23

3

24

vuelta).
4

Protocolos, volumen 18, años 1774-1779, números 78 y 79.

s Protocolos, volumen 21, años 1789-1792, número 163, y volumen 22, años 1793-1795,
número 108.
Protocolos. volumen 11, años 1717-1725, número 69. En la cláusula décima tercera de su
6
testamento, dictado a principios de 17 47, Mateo de Lafita y Beni menciona este solar.
comprado a Juana de Treviño, donde había empezado a constrUir una sala y una tienda de
piedra. Añade que tiene otros dos solares, seguramente en la misma calle, y, en el segundo,
que lindaba con la barranca del río. "abrí cantera y saqué piedra . .." (Ramo Civil, volumen

HR

Protocolos' voumen9,años
¡
1709-1712'numero
.
89, folio 244
1
Merced de solar a Al
vue ta.
expediente t.
onso García Cuello en 1722. Ramo Civil, volumen 50, año 1723,
28

30

Protocolos, volumen 10, años 1713-1716, números 145 y 146, y volumen 11, años 1717-

7

.

amo Civil, volumen 26'ano
- 1703, expediente 2 .
26 Mi
, numero 7
smo ramo y vol
.
27
umen, expediente 4, número 27.

29

78, año 1749, expediente 1, folios 10 y vuelta).

Ram c· o tVJ1' volumen 26-A, año 1703
'segundo tomo ex d"
Ramo Civil. volumen 26 , pe tente 1, número 78.
' ano 1703, expediente 5

3i

1725. número 43.

Testamento de Alonso Garc·ta Cuello en Ra C" .
• •
mo ,v,l. volumen 55 añ
Ramo ClVII, volumen 78 - 1
, o 1728, expediente 12
' ano 749' expediente l, folios 7 vuel
.
Protocolos, volumen 14, años 1743-1747

32

,

.
numeros 81 y 82

Protocolos, volumen 10, años 1713-1716, número 90

9

Protocolos, volumen 10, años 1713-1716, número 132

33

° Compra del capitán Joaquín de Escarnilla de la morada que había sido de Maria de las

Inventarios de biene d
1771-1773, número 56.s el gobernador Use! y Guirnbarda en p rotocolos, volumen 17 MRam
,~
o Civil. volumen 124• ano
- 1784. expediente 1, folio 10.

1

Casas. Protocolos, volumen 7, años 1700-1704, número 103.
Sobre la venta de solares que hizo Juana Sánchez a Gertrudis de la Vega y Juana de
11
Belaustegui. Ramo Civil, volumen 15, años 1681-1689, expediente 8, y volumen 19, años

Protocolos' vo1umen 16, años 1756-1769 nu·
,
mero 96.

1690-1698. expediente 5.
12 Protocolos,
13

..

ta y 8.

8

volumen 16, años 1756-1769, número 59.

Protocolos, volumen 14, años 1743-1747, número 59.

14 Protocolos,

volumen 13, años 1736-1742, número 186.

is Protocolos,

volumen 15, años 1748-175S, número 4 y 17.

16

Protocolos, volumen 10, años 1713-1716, número 183.

17

Protocolos, volumen 19, años 1780-178S, número 147

18

Protocolos, volumen 18, años 1774-1779, número 1S6, y volumen 21, años 1789-1792,

número 91.
19 Protocolos, volumen
20

20, años 1786-1789, número 149.

Ramo Civil, volumen 20, años 1693-1694, expediente 5, folios 77 y vuelta. Archivo

Municipal de Monterrey.
21

Ramo Civil, volumen 23, años 1693-1697, expediente 7, número 4. Archivo Municipal de

537

Monterrey.

536

·

,

�GRAN PROPIEDAD Y ORGANIZACION DE
LA AGRICULTURA EN EL NORTE DE MEXICO
la experiencia de la laguna (1870-1920)
Lic. Mario Cerutti
Facultad de Filosofia y Letras
Universidad Autónoma de Nuevo León

Resumen
La comarca lagunera -ubicada entre los estados de Coahuila y Durango,
en el norte de México- resultó ser uno de los escenarios fundamentales del
cambio agrícola en el México de finales del XIX. El cultivo del algodón,
centrado en el mercado interno, transformó este auténtico desierto en una zona
de rápido desenvolvimiento rural, urbano y demográfico. Si bien se mantuvo en
la región la gran propiedad. el empleo sistemático del arrendamiento y la
aparcería permitieron la apertura de nuevas tierras al cultivo y la constitución de
nwnerosas explotaciones de pequeña y mediana dimensión. Este comportamiento
de muchos grandes terratenientes, junto a la acción del capital mercantil,
posibilitaron un uso más intensivo del suelo y del agua y una clara ele\ación de
la producción en menos de dos décadas. La comwúcación describe de manera
particular el caso del vasco Rafael Arocena y Arbide, quien arribó a La Laguna a
mediados de los años 70 y se transfonnó en propietario de una de las haciendas
más extensas del conjunto lagunero.

l. La Comarca Lagunera: fertilidad en el desierto

.........

...

La Laguna se convirtió en un espacio de producción agrícola de creciente
importancia nacional a partir de 1870. En menos de dos décadas pasó a ser la
proveedora fundamental -alrededor de un 75%- del algodón que utiliz.aba la
industria textil autóctona, y abastecedora casi exclusiva de la semilla destinada a
la elaboración de aceite, jabones, glicerina y otros derivados industriales.
De acuerdo con la descripción de Vargas-Lobsinger. la comarca se
caracteriza porque "hacia esa zona desértica. que forma parte del abrasador
Bolsón de Mapímí. fluyen dos ríos: el Nazas y el Aguanaval. Sus aguas se
diversifican y evaporan sin llegar al océano. Los cauces empequeñecidos de
estos dos1 ríos se hundían en las lagunas y pantanos que dieron nombre a la
comarca" •
Las lluvias anuales hacían bajar sus impronosticables torrentes
-entre julio y diciembre- desde la Sierra Madre duranguense.
Pero hasta mediados del XIX. según Emiliano Saravia, La Laguna era una
comarca inexplotada en la que sólo se levantaban "algunos ranchos de pastores".

539

�La gran propiedad territorial se repartía entre tres personas: Leonardo Zuloaga,
de origen vasco, Juan Nepomuceno Flores, poderoso terrateniente duranguense y
Juan Ignacio Jiménez. Zuloaga ocupaba la porción que correspondía a Coahuila,
mientras que los otros dos propietarios habían delimitado sus enormes predios
del lado de Durango. "Por los años de 1840 a 1850, recordaba Saravia en
vísperas de la revolución de 191 O, empezaron a cultivarse las tierras en muy
2

pequeña escala"

•

Pero el suelo de La Laguna ocultaba una ingente riqueza: formado por
profundas capas de aluvión, era dueño de una gran fertilidad y, a la vez, de una
notoria facilidad para la construcción de canales. Acompañado de un clima
adecuado, ese suelo estaba preparado para cultivos intensos, para acoger, en
cualquier momento, un vigoroso desarrollo agrícola.

••

Las guerras de Reforma, las consecuencias de la intervención francesa y
las políticas liberales modificaron el sistema de propiedad y de tenencia de la
tierra en La Laguna3 • Desde los años 70 surgieron nuevos y numerosos
propietarios, se subdividió la tierra, se generalizaron los sistemas de aparcería y
arrendamiento y arreció el flujo de jornaleros. Capitales provenientes de otros
puntos del mismo norte -Monterrey, Chihuahua, Saltillo, Durango- y de la
ciudad de México, se encargaron de estimular el cultivo que habría de marcar la
historia de la comarca: el algodón. La grave crisis que se descargó sobre los
plantadores del sur de Estados Unidos durante y tras la guerra de Secesión

· La transformación a ·
.
herramienta
fundamental· elgncola
.
ca ·talde la Laguna4, a su vez se a
,
relación entre come . .
, p~ mercantil. Hacia 1870 '
poyo en una
de sistemas de irrig rc~~tes, cr~d1to, uso intensivo de la ti
resultaba visible la
arrancó en estos añ;;~~~: ~gncultur~ del algodón. La av:~~desenvol~ento
con frecuencia el c . rzo la~ funciones de la interrned· . , a prestamista que
ciudades como Mo amt mo hacia la apropiación de ti iac1on comercial, abrió
.
n errey- una am r
erras y perfiló -d
ongen mercantil jugó
P 1a geografia del e ,di
esde
nuevas tierras
l ~ papel estratégico en el fin . re. to. El capital de
incorporación 'dee~ec:ot°~oducc~ón de semillas :::ue~o del cultivo de
au_sencia de un sistema ~c a~cola y agroindustrial a ~ : s y en la
bnndaron el combustibl . . . ano estos capitales -&lt;:on o .
. ~te la
casos de desarrollo a , e ~cial para que detonara uno d I ng~nes regionalesgnco a en el México decimon . . se os mas espectaculares
orneo.

ºf

Esta comuru· cacion
• , se re tr. .
d
e desenvolvimiento em
_s mgi.rá a analizar uno de lo
.
los 70 y 1920· el d R f:presanal en la agricultura del al d ~ casos mas salientes
arrib ,
. , . e a ael Arocena y Arb. d
go on entre mediados d
o a esta anda co
,
i e, uno de los t t
e
seleccionado por tr marca en v1speras de la revol ~ o6s espanoles que
arrendamiento a
es. razones: a) haber comb· ucion. Arocena fue
etapa de arran ~ parcena en su evolución em resari 1'.nado gran propiedad

la ,m¡plia canti~a~~.l~i:~du~ción de algodón

( 1861-1865) fue otro factor favorable.

..

agrícolas el arrendador
estimular el proceso d
no p_a_gaba renta: una fórmula
e ocupac10n efectiva del suelo
bastante eficaz para

Mucho antes que llegara el ferrocarril (1883), por lo tanto, La Laguna se
había definido como un espacio especializado. Su producto básico se orientaba
con fuerza hacia un mercado interior en plena articulación y con signos de
expansión. La industria textil instalada en el centro y norte de México gestaba
demandas suficientes para provocar el auge regional del algodón.
Entre 1870 y 1920 la organización de la producción agrícola en la Laguna
-en lo que atañe a unidades medianas y grandes- combinó diversos mecanismos
de explotación: a) el propietario de la tierra dirigia de manera personal la
producción en su predio; b) entregaba parcelas (ranchos y lotes) en
arrendamiento; e) operaba porciones de su propiedad con el sistema de
aparcería; d) los arrendatarios podían subarrendar tierra o cederla bajo el sistema
de aparcería; e) combinación de varias de estas formas explotación.
Para autores como V argas-Lobsinger o Manuel Plana, un mecanismo
habitual durante la fase de expansión consistió en entregar parcelas sin cultivar a
arrendatarios cuyo compromiso consistía en abrir nuevas tierras a la producción;
lo hacían en la medida que el dueño construía canales y acequias. Muchos
convenios de los años 70 y 80 indican que durante los dos o tres primeros ciclos
540

y pnvados
.

ksta 1: ~,~);~: ~correr
de~e ¡~
a revoluc1on· e)

encias sobre su devenir

asentada en archivos públi~os

II. Arocena: del arrendamiento a la grao propiedad
.

Rafael Arocena -oriundo
.
durante
la segunda mi·tad d e los añ
de Vizcayaarribó a la comarca la
·
70
exitosa carrera en la a .
os . Una vez instalad
gunera
la de arrendatario· b) gncultura ~uya evidencia empírica
o, desplegaría una
de ~onterrey, qu~ lo c~::ul~o;~ad~ a la casa mercantil, ~~%:d::s ~tapas: a)
propietario de esta mi
. n a enorme hacienda San
errnanos
Arocena protagonizó
hacienda, desde 1897. En cada ta T;resa; c) como
con el arrendamiento', e:: ~aU:pª;/~ª posición, operacione~:e ;e:!;t etapas,
vez.
ena, con la propiedad o con todas estas
queaver
la

~m~

1. Arocena, arrendatario

No parece extraño que Rafael Arocena haya comenzad
.
0 su expenencia
541

�. . l santanderino Santiago Lavín. A~entado
como agricultor con otro compa~:t:i· ~e uno de los pioneros en e_l cultivo de~
en la comarca en los aíios 60, vm de los más grandes terratement~s, op;~

~~

algodón, se co_nvirtiód::a!~s;~:;0~~nflictos en tomo apr~::~:~: :
como prestam1sta y de su propio ciclo de expans1on_,d sin duda otro1
,0 Nazas Dentro
•.
odria haber s1 o,
, ,
n
dami' . to de manera sistematlca y p . . , El contrato que firmo en
arreo
en
en esta comumcac1on.
ece en
excelente ejemplo para ana 1~ rimera mención sobre el vasco que apar
1881 con Arocena, de paso, es a p
.
tariales locales.
archivos no
,
e· el "agn·cultor" Rafael
· dad Lavminco
Y 1años:
ª· Y aludía al rancho san
En marzo de aquel aíio, la soc1e
ocena asentaron en escritura un con~~tºsf:~a en la municipalidad de _Lerdo,

r

~tonio, propiedad de la ci::;;.~:=•en vigencia el l de

t~roe':":º'b~:i

en Durango. El conv~ru~
na no pagaría renta e pnm
' . ·1
las siguientes carn~tenstica~: 1ot:i~esos, cinco mil pesos el ,cuarto ~~:
d
tercer anos pagana
d
comprometía a co
s~~~/y último; e) la comp~a arre;::::o~que abastecía la finca a través

8
~p~dor de •~so~:;.~~:;0 :,'pecificaciones en :;:~

..

..

U,:/~~;

de tres compu:n•ctos y elementos conexos); d) tras m de la renta quedan
even~~les co e i o eración, señalaba que "al pagoue la tierra sea cultivada
cond1c1ones d
p l frutos todos de la finca, aunq
, nfasis· la renta
especialmente afectos os
d t ·o" El contrato cerraba con e
. ga de
di · ta del arren a an ·
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por persona st~
frutos a cualquier otro ere . . o, a
-como era
"tiene preferencia sobre lo~
ues Arocena deb10 enfrentar 1
.dado
• , ,,1 E
sus conuenzos, P ·
d 1 gua y del sue o, cw
refacc1on . n . ,
láusulas atinentes al empleo_ e a
paldadas con los
habitual en la region~ e_ . ,
por supuesto, hipotecas res
en los sistemas de imgac1on y.
. frutos de la fmca.
.
propios
h San Antomo
. fu recisamente en el ranc o
d . de
. 1882- semillas de algo on .
S . El Siglo de Torreon, e p
egun
. ,
rimera vez - hacia
L Laguna habna
donde Arocena utihzo por p d'fu . . de esta semilla en a
b'lidads
'd
La t sion
. d
en renta 1
.
origen estadouru e~e. dr' u· tanto en productivida como
fi s del 83
ambio as co
in:fi · que para ne
provocado ~ e . documentales permite~
enr . dal:J De ser correcta
Diversas evidencias
. . . económica consolida . .
nzaba a
. fru b de una pos1c1on
.
. ndatano come
Arocena ~is . , ta ~ .ficaría que su experiencia como ~e n otros agricultores
esta apreciacion, sigru
. 'lar a lo que ocuma c~ •
mismos
resultar fruct~fera, de mane;~c:: comparable al que s_e vlVla e~d~:~el sur de
laguneros exitosos (en un p
argentina, en especial en partl
· rt s áreas de la pampa
.
10
tiempos en cie a
l de Buenos Arres) .
la rica provincia agropecuar a

542

2. Hernández Hermanos y Santa Teresa

La hacienda Santa Teresa era una de las más extensas de la comarca
lagunera. Ubicada en San Pedro de las Colonias, esta enorme propiedad pasó a
manos de la casa Hemández Hermanos de Monterrey, consecuencia lógica del
creciente peso crediticio de la firma en la comarca y, a la vez, nítida expresión
del impacto que el capital mercantil iba asumiendo sobre la propiedad y la
producción.

Santa Teresa había sido sólo una porción de la hacienda San Lorenzo de la
Laguna, propiedad de la familia Sánchez Navarro y que fue vendida en 1848 a
Leonardo Zuloaga y Juan Ignacio Jiménez. Junto con otras propiedades, fue
cedida en 1877 a Eduardo Avila, un agricultor que con mucha frecuencia era
habilitado por casas de Monterrey. Al morir Avila, en 1879, sus tierras fueron
sucesivamente transferidas
hasta que en 1881 pasaron a manos de Hemández
11
Hermanos Sucesores • Una rápida mirada al mapa 2 permite confirmar que
Santa Teresa destacaba entre las propiedades de la comarca a finales de siglo: al
morir Estanislao Hernández y Luengas, en 1887, quedó asentado que se
12
componía de unas 100 mil hectáreas • Se extendía con vigor hacia el norte del
Nazas, hacia la sierra de Tlahualilo, con una estratégica entrada sobre el río en
su extremo sur.
Conocemos con mayor certeza la organizacion productiva de esta
propiedad a partir de 1886, cuando se constituyó la sociedad agrícola Hemández
y Arocena;
agrupó a la sucursal Lerdo de Hernández Hermanos y a Rafael
13
Arocena • Esta sociedad agrícola era, en realidad, una prolongación operativa
de los negocios de Hemández Hnos. en La Laguna. Se formó justamente para
explotar de manera más intensiva Santa Teresa y expandir sus áreas algodoneras
bajo el financiamiento de la casa de Monterrey.
Numerosos rastros, por otro lado, parecen confirmar que la Casa
Hemández acogió en algún momento de la década de los 80 al vasco de
Arrancudiaga. Su transformación en un sobresaliente productor y propietario
estuvo anudada con tenacidad a la firma mercantil de Monterrey. No resultó
fácil. Un año después de su constitución, la firma Hemández y Arocena
reconocía una gran deuda en la cuenta corriente que le había· abierto la firma
regiomontana: ascendía casi a cien mil pesos, insumidos en "costosísimas obras
para el cultivo y explotación" de los terrenos de la hacienda. Debieron
reconocer la deuda, garantiz.ar su pago con frutos y rentas que produjera la finca,
dejar hipotecados además todos los enseres, herramientas, aperos y semovientes
(incluyendo 125 arados y 194 bueyes), aceptando intereses del 1% mensual y
comprometiéndose a pagar el total antes del 15 de enero de 1891 14•

543

�4. Nueva sociedad y compra de Santa Teresa

3 Arocena, arrendador

·

• n al menos dos u·pos de contrato
. con
. los
b)
H mández y Arocena establecier~ d S t Teresa: a) de asociación;
e
ba· ar predios e an a
.
agricultores interesados en tra ~ . da de ser puestas en cultivo.
ento en tierras necesita s
~arr~dami
.
.
·restó con Fedenco Crespo en
Un ejemplo en el primer_ sentid::\:;ar el rancho La Fe, colin~te
b ·1 de 1888. Se creó una socie~ad ,P
cho Santa Teresa (que lleg~a a
a n lo que con el tiempo constituyo el _ranes de toda la hacienda, ademas de
con
tro de operacion
al) c espo se
funcionar como casco y cen
, .
del Ferroc~l Centr .
r., d 1
. to de la estación homoruma
- os de la administracion e
ser as1en
ar o durante cuatro an
.
raban a la

::::~~::j: :.:;::,~n\

;,o:~d~z~~c~:~,:c~~acilitar los
1

sociedad "su industria personl . , "y demás gastos del rancho .
•
ara el cu uvo
recursos necesanos p
.
diticio
.
dinero mecanismo ere
·ba a ser habilitado con mercancias y
1 óltimo cuarto del siglo
Crespo i
a otras regiones mexicanos en e . de las facturas que
típico en LaL Lagunrun
· er;s las habría de recibir "al prec,~oMercancías y efectivo
do
as p
• d z y Arocena .
,
Hnos Sucesores pa~e a Hem~n:erés del 12% anual, ademas de 1os
habrían de cargarse al negocio coln unsalarios de los dependie~tes. Co~odas~
·
d la casa Y os
d
l tación la soc1e
gasto~ de cultiv\hoe en lotes's para una más adecua a expd: ellos:, 1.200 pesos
fraccionaba el rHan ández y Arocena la rentad~ cadad':111º.b . 'an al 50%. Una
d b' abonar a ero
.
anc1as se istn um
)
eualia
Segun' el contrato, pérdidas y gan l s frutos (productos o cosechas
an es.
d d. aba a recordar que O
H ández Hnos.
cláusula específicFa se ed:~ían entregar obligatoriaro~nl~e a ~; allí derivaría
del rancho La e se irma de Monterrey los comerc,1: izara.
Sucesores para que fi b nar a Hemández y Arocena .
"el líquido producto a a o
. .
tr tipo de convenio,
a suscnb1eron o o
.
Ar
. . de 1888 Hemández y ocen
'ficamente el arrendamiento
EnJ:~:sticas eran diferentes: ~dicaba es~:~res. En realidad, lo qu~ _se
cuyas cara
· mencionar sus n
lotacion.
de terrenos de Santa_ Teresa, ~uerían deslinde para ser ?uest~s
tarde se
arrendaba eran predios que r q fa también vasco, quien anos
El agricultor era Leandro Urru 1 ' dquirir la misma Santa Teresa.
. ,
1 ropio Arocena para a
asociana con e P
on la siguiente
.
- 0 s pero e
· fue por cmco an '
d últimos
En este caso el convenio . bl' ción de pagar renta; b) os
b
., .
rimeros años, sm o iga
.
en cultivo. Se suma an
progresion. a) tres p uales por lote que se pusiera
.ón de acequias y
1 200 pesos an
. , d 1 gua construcc1
. d
anos, .
'fi s sobre utilizacion e a '
darían en beneficio e 1a

r::~~dez

.~ª

...

en:::

::~~:\e~r;~ci~:e~, _por ejem~:{aq~=n~ :::\0~u~tos de los te:;~r~s::~~~
e1 pago
datario en favor de los arreo
fin ca. Urrutia garantizo
fi al renda al arren
cuales constituyen orm p
544

La sociedad Hernández )' Arocena -primera experiencia agroempresarial
conocida del vizcaíno- quedó disuelta el 31 de diciembre de 1891. Los
resultados, si se atiende a lo manifestado documentalmente, no habían sido
espectaculares 18.
Como el pasivo que reportaba la negociación era "enorme", y como en
caso de realizarse una liquidación "minuciosa y exacta" resultaría que "los
bienes que le pertenecen no bastarían con mucho á solventar siquiera una parte
atendible de aquel pasivo", los socios decidieron devolver "lisa y llanamente"
toda la negociación a la casa Hernández, sus "únicos acreedores". Por lo tanto,
la hacienda Santa Teresa --&lt;:on sus anexos, enseres, herramientas, aperos,
maquinarias, muladas, boyada semoviente- retornaba como propiedad
"exclusiva" de la casa Hemández.
Pero de inmediato -el mismo 19 de enero de 1891- se firmó otra escritura
que sugiere que el panorama o el futuro de Santa Teresa no era tan negativo.
Ese día Arocena adoptó dos decisiones fundamentales: se asoció con su paisano
Leandro Urrutia, ambos tomaron en arrendamiento la hacienda 19• El contrato
que selló la sociedad Arocena y Urrutia puntualizaba que su objetivo era la
explotación de Santa Teresa y sus anexos. Duraría seis años, desde el 1 de enero
de 1892. Su capital social se apoyaba, por un lado, en el contrato de
arrendamiento de la finca consumado con Hemández Hnos. Sucesores más la
suma de 12 mil pesos en bienes que, por mitad, aportaban los socios. El
arrendamiento de Santa Teresa fue fijado hasta fines de 1897. El primer año no
supondría pago de renta, pero en el segundo deberían abonar 10 mil pesos.
Desde el tercero hasta el fin del contrato, esa renta subiría a 12 mil pesos.
Finalmente, la casa de Monterrey vendía a sus arrendatarios "el semoviente,
mulada, boyada, aperos, máquinas y herramientas", cuyo valor superaba los 19
mil pesos. En la lista de bienes enajenados sobresalían más de 11 O arados en
buen estado y 1O mil arrobas de semilla de algodón. Como garantía por las
rentas, deudas y demás obligaciones quedaban "especialmente afectos todos los
frutos sin excepciones de la hacienda rentada"2º.
El ciclo de aproximación de Rafael Arocena a Santa Teresa remató en el
primer cuatrimestre de 1897, cuando junto con Urrutia pasó a ser propietario de
la extensa hacienda. La operación. escriturada en abril. supuso el pago de 400
mil pesos (unos 200 mil dólares) a la familia Hernández Mendirichaga, que
quedó completamente desligada de la finca. Los compradores acordaron
entregar 200 mil pesos al contado. lo que puntualiza cuánto había crecido su
capacidad económica y habían mejorado los resultados de la explotación durante
los años 90. El 50% restante se entregaría en cuatro anualidades con un interés
del 6% e hipoteca sobre la propia hacienda "con todos sus derechos y acciones,
545

�labores, fábricas, montes, acueductos (y) derechos de presas". Se cancelaba, por
otro lado, el convenio de arrendamiento previsto hasta diciembre de 1897.
Propietario de Santa Teresa tras muchos años de operarla parcial o globalmente
21
como arrendatario, Arocena inauguraba así, en 1897, una nueva sociedad •

i~:

5. Perfil de una gran explotación algodonera
En vísperas de la revolución de 1910, Santa Teresa se contaba entre las
propiedades de mayor superficie global y de más capacidad productiva en el
conjunto lagunero. Sus tierras cultivadas fueron ampliándose en la medida que
canales y acequias lograban llevar agua hacia el norte, a cada uno de sus
rincones. Su red de irrigación --derivada del río Nazas y pendiente de sus
crecientes anuales- tenia dos canales principales: El Cuije, en su parte oriental, y
el de La Vega, hacia occidente. Merced a esos canales y su geografia de
acequias, Santa Teresa hacía funcionar casi una veintena de ranchos que
oscilaban entre los 700 y las 3 mil hectáreas (cuadro 1)

Cuadro 1
Ranchos de Santa Teresa

Nombre

1
........ _

..

Hectáreas
1.065
795
1.207
2.272
1.817
716
942
1.786
2.370
2.954
1.446
853
821
846
816
972
1.161
1.574

Lequeitio
Colón
Covadonga
La Pinta
Finisterre
San Juan
Santa Maria
La Niña
El Salvador
Santa Teresa
La Fe
Vega Larga
Begoña
Victoria
Santa Anita
Sofía
Nuevo Mundo
El Cántabro
Total hectáreas en cultivo

hectáreas' de e IIas, casi 25 mil
cuadro 1, con sus labor
.
eran ocupadas por los
35 mil hectáreas de
es y sistema interno de riego C ranchos citados en el
se encontraban 'dagostadero y unas 13 mil de s· . ontaba además con unas
um os po
, d .
ierras Mu h
ramales hacia la col' d r mas e cien kilómetros d . ,
c os de los ranchos
.
m ante ha · d .
e v1as tip D
.
a estación Santa Te
d
cien a Bilbao, red que ed b o . ecauville, con
I
resa el Ferrocarril Central.
qu a a uruda en el casco a
No puede extrañar
fmes del XIX en una de
la hacienda -en su conjunto- se
. .
en la comarca. El cuadr fincas con mayor producción d conv1;111era desde
confiables, permite ob o 2, aunque basado en esti..... .e algodon y semilla
·
servar la
.,
u..uac10nes n t 1m
mcorporaba a la región N
. pr?porc10n de algodón
o ota ente
del total, aunque con b . o era difícil que aportara entr l ?te anualmente se
por ciento.
aStaote frecuencia su contrib •, e e . Yel l8 por ciento
uc10n vanaba entre el 4 y el 9

p d

Año
Tajo irrigador
Cuije
Cuije
Cuije
Cuije
Cuije
Cuije
Cuije
Cuije
Cuije
La Vega
La Vega
La Vega
La Vega
La Vega
La Vega
La Vega
La Vega
La Vega

.,

Cuadro 2

ro ucc10n Santa Teresa/Lª Laguna (1897 19 12
En quintales de 47 kgs
)

1897
1898
1899
1900
1901
1902
1903
1904
1905
1906
1907
1908
1909
1910
1911
1912

Comarca
382.700
551.700
430.030
374.300
319.800
348.000
365.300
339.000
402.700
745.200
801.000
341.400
374.400
41 l.100
471.200
322.200

Santa Teresa
42.270
99.810
33.650
29.310
14.610
14.570
13.690
20.250
45.470
52.940
77.770
38.740
14.990
100.280
71.230
45.100

Fuente: AHPF, colección Arocena, caja 499, 30 de diciembre de 1933.

546

ll ,40
18,09
7,82
7,83
4,56
4,18
3,74
5,97
11,29
7,04
9,70
11 ,34
4,00
24,39
15,11
13,99

Fuente: cuadro que acompaña plano de comarca algodonera .
. Federico Wulff, 1912.
' mgemero

24.411

Santa Teresa sumaba en tiempos posteriores a la revolución unas 63 mil

% del total

547

�Ruiz Lavín, Bilbao fu
siglo xx:2s_En cualqui:r:omada en arrendamiento por Aroc
.
~godoneros, fraccionaba ldetiambas funciones, Arocena co ena a pnncipios del
diverso calibre y capacidadª err~ la rentaba o subarr'e dmbo otros ~mpresarios
economica.
n a a a agncultores de

6. Los años de oro del arrendamiento

~

Hasta la severa crisis de 1907 -coyuntura prolongada por el desgarramiento
revolucionario- el arrendamiento resultó ser uno de los mecanismos centrales
del desenvolvimiento agrícola en La Laguna. Los beneficios que dejaban el
algodón y su semilla ante un mercado expansivo hicieron subir las rentas,
multiplicaron hasta el limite el cultivo de nuevas tierras y generaron una
demanda ascendente de ranchos y predios en condiciones de ser explotados.

Manuel Plana ha cal ul
consolidado tras más
c . ado que al comenzar el si l
.
Nuevos ranchos y lotesde vem!e años de Jamar al cul~: est~ sistema se había
haciendas, merced a la d:btabi~ ~sentado "en las tierras Je miles
hectáreas.
del Nazas y suscribir co
e accion de ampliar las redes d _re~erv~, de muchas
su lado, describ
ntra!os de arrendamiento26 M , e rrngac10n derivadas
Con
·,
e con minuciosidad
· ana Vargas-Lobs·
cepcion, del coronel Carl G
un caso específico· l h ~ger, por
apretada reseña podrí
os onzález27 Otros
. a acienda La
:con la hacienda
s~r los del ya citad~ Santia;~s~: ~ recordar en esta
mstrumentaron con . y a poderosa familia meXI·c
d vm y sus sucesores
.
vigor el
d .
ana e los L · , 2s
porfiriato (1885 y 1905).
arren amiento durante 1os anos
- UJan
. Todos
dorados
del

~?

Santa Teresa, la sociedad Arocena y Urrutia, y el propio Rafael Arocena
pueden ser adoptados como modelo de lo que sucedía en La Laguna; como otros
propietarios, arrendaban parcial o completamente sus tierras pero -este
fenómeno también se manifestaba en la provincia argentina de Buenos Airessolían a la vez ser arrendatarios de fincas aledañas, a las cuales con frecuencia

No:

subarrendaban en porciones.
Arocena y Urrutia verbigracia, cedieron en arriendo sectores de Santa
Teresa (agosto de 1898) a dos agricultores, Paulino y Policarpo Madrazo. La
parcela transferida para su explotación comprendía los terrenos del propio casco,
el rancho Santa Teresa, más los ranchos La Fe y Vega Larga. Los propietarios
convinieron por lo tanto entregar por nueve años cuatro de los ranchos de la
hacienda en una zona próxima al cauce del río Nazas y abastecida por la presa
Guadalupe22. El precio del arrendamiento era en los tres primeros años de 35 mil
pesos anuales (unos 17 mil dólares), mientras subía a 40 mil en 1902, 42 mil en
1903, 44 mil en 1904, 46 mil en 1905, 48 mil en 1906 y 50 mil (cerca de 25 mil
23
dólares) en 1907, cuando terminaba el contrato .

...

Pero el arrendamiento no sólo involucraba a agricultores a veces
desconocidos. Muchas veces eran empresarios de importancia los que
pretendían arrendar, como sucedió con el enriquecido comerciante español
Francisco Martínez Arauna quien, en noviembre de 1898, rubricó un contrato
muy similar al anterior. Martínez Arauna arrendó por nueve años otra porción
de Santa Teresa: incluía Lequeitio, Colón, La Pinta y El Salvador, y era regada
por el tajo del Cuije. El precio, empero, era diferente: ascendía a 65 mil pesos de
plata fuerte mexicana por año. Una diferencia sustancial con el contrato ar.ierior
era que Arocena y Urrutia se mostraban dispuestos a construir la presa del Cuije,
sus compuertas y el tramo de canal necesario. Martínez Arauna podía hacer uso
de todas estas obras pero pagando el interés del 7% anual del capital invertido en
24
su construcción .
Los documentos de Arocena brindan múltiples referencias sobre el uso del
arrendamiento, pero no sólo como arrendador sino, en ocasiones, como
arrendatario. El ejemplo más llamativo resultó ser la hacienda Bilbao.
Adherida a Santa Teresa en su parte inferior, propiedad del español Ulpiano
548

7. La crisis de 1907 Y el sistema
.
de aparcería
La crisis de 1906-07
-y al consiguiente a o
parece haber hecho perder terr
se basaba en la cesfó; en moneda- para dejar paso o
eno arrendamiento
que osciló - se ,
al dueño de la tierra de una
generalizar la aparcería:
incluir un com
los momentos- entre el 20 elpart~ de la cosecha, porción
conflictos29 n!vómento en. efectivo). La revolu~ión 33 1/o (antes de 191 O solía
,
,
a entroruzar l
, con todos sus
bl
ego
a
su
grado
extr
a
aparcería
desde
1914
pro
emas y
11
emo-hasta el inicio de los años 30. -cuando la guerra civil

~

s;:

Una larga lista d
asentaron en libros de e c~ntratos suscriptos o avalado
privado. El régimen de notario~. Muchos otros se detect s por Arocena se
tanto a agricultores aparcena -como el sistema ue lo aron e~ su archivo
empresarios de fuste. pequeños como mayores' ~ propietarios
~rec~dio-medios
involucró
Y
. Veamos los convenio
.
Fehciano Cobián·
. s considerados en 1908
1
industrial; el segun.ed pnmero era hermano de Satuminc?n Bartolo Sauto y
.
o, uno de lo
.
o Sauto p d
prospendad mercantil le
.. , s asturianos más ricos de
,' . o eroso
de algodón y semilla en itnrutto
convertirse
en
uno
de
los
d
Mexico,
cuya
a aguna.
gran es productores
Con Bartolo Sauto, Arocena funci ,
arrendaba la hacienda Bilb
. ono en el doble sentid
.
Sauto, por siete años uno de
a Rwz Lavín; 2) pasaba en ap~: ~enc10nado:
cuarta parte de los ~t d
o~ ranchos de Bilbao: el Alb. S
na agrícola a
os e Alb1a, además de pagarle 2
auto le cedía una
rru pesos anuales3º.
1)

tº

·t

549

�Con Cobián se intentaron una serie de contratos que si finalmente no
cristalizaron sirven como referentes para observar lo que sucedía en los años
1906-1910. Algunas de sus cláusulas principales: 1) Arocena pasaba a Cobián
"en aparcería agrícola" los ranchos La Niña y San Juan, regados por el tajo del
Cuije; 2) la duración del contrato era cinco años; 3) en este caso se asentaba que
Cobián entregara el 20% o la quinta parte de los frutos que cosechara, pero
además pagaría 4 mil pesos anuales; 4) estaba obligado (como Sauto) a vender
la
31
semilla a la Jabonera de la Laguna tras entregar la cuarta parte al arrendador •
En tiempos de la revolución y en años posteriores se eliminaron las
exigencia en moneda y se concentró el esquema en la cesión de una porción de
la cosecha, que comenzó a establecerse en porcentajes próximos a una tercera

Los contratos de aparcería no ofre 1,
.
1
:i~:~~i:n
15: a) el converú: ~/;~~~e; :;~~s _entre sí. He aquí
labores del rancho C edresa; b) Arocena pasaba "en aparª~º Alvarez, con
ova onga · c) l d
.,
cena agn'col " 1
Alvarez debía culti
' . a urac10n del contrato
.
a as
entregar a Ar
var exclusivamente algodón· e) d ra por cmco años; d)
algodón -d oce_na el 33.3% de los frutos·
1
e a cosecha tenía que
ls
espep1tado y empacado- deb' ,
a parte correspondiente del
1a entregarse en la estac1on
. , Santa
Teresa .

=ª~~~

f

r/

Bajo su mandat F
·
cuadro 3.
o ranc1sco configuró los convenios sintehuzados en el

parte (33%).
Cuadro 3
8. Los años 1914-1920

Contratos de aparcería de Franc1sco
.
Arocena ( 1 915)

La revolución que se precipitó en México desde fines de 191 Oalteró de
manera radical el escenario en que habían prosperado muchos de estos grandes
agricultores, banqueros, comerciantes, mineros o industriales. La crisis políticomilitar se prolongó durante buena parte de la segunda década y afectó
profundamente la estructura social y el dinamismo económico forjados por el
porfiriato.
32

- ..

Uno de los agricultores más afectados en La Laguna fue Rafael Arocena .
Obligado a salir hacia Texas, posteriormente emigró a Nueva York. No volvería
a ver sus tierras algodoneras. Fue su sobrino y yerno, Francisco Arocena, quien
tuvo que responsabilizarse de sus propiedades y de las operaciones de Santa
Teresa Limited, compañía colectiva creada en Estados Unidos para operar las
tierras de La Laguna bajo protección de las leyes estadowlidenses.
Ya desde que estaba en constitución dicha sociedad se propusieron
algunos contratos de aparcería. Uno de ellos fue con Onofre de la Mora,
setiembre de 1914, relativo al rancho San Juan. El convenio exigía la entrega
del 33% de los productos, además de las más clásicas obligaciones de colocar
algodón y semilla en la estación Santa Teresa y reservar toda la semilla a la
33

Compañía Industrial Jabonera

•

A partir del primer trimestre de 191 S. cuando Francisco Arocena asumió
el control general de las operaciones en la Laguna, se generalizaron contratos
para la explotación del conjunto de Santa Teresa que apuntaban en dos
direcciones: a) los de aparcería; b) las sociedades agricolo-mercantiles,
4
presididas por el propio Francisco (a las que aquí no haremos referencia)3 •
550

Aparcero
Máximo Alvarez
Brun~ Cayetano Arozarena/
Serap10 de Santiago

V. lturriria y Cía
Urraza y Cía
Silvestre Faya
Rendueles y Cía
Larrabeltía y Cía
Femando Alonso
Larrea y Cía
F. Rodríguez y Cía

Ranchos
Covadonga
Nuevo Mundo

Santa Sofia
Lequeitio
La Pinta
Bilbao
La Victoria
Santa María
El Retiro
La Niña

Fecha
19-V-915
8-V-915

3l-V-915
4-V-915
21-V-915
26-V-915
29N/915
17-V-915
27-V-915
21-V-915

Fuentes·. ANEO. protocolos de Manuel Sida 1915

Los negocios de la Laguna fu
,
.
~ebrer~ de 1918. cuando falleció. ;r;:~~c;uzados por Francisco Arocena hasta
e su tlo Rafael -como Enrique Bu·- co u e ~~tonces, algunos de los asociados
de 1919, menos de un an~
~mpartman el mando. Pero el 13 d . .
0 Y medio despu , d I
Raf. l
,
e Jllil.:o
ae mona en Nueva York L
es e a desaparición de Fran .
el régimen de aparcería· ses~ _os ~ultuosos años 20 no hicieron desa ;seo,
en vísperas de la inmin~nte refo1:i:~t~grh~~~~ a Lc~mienzo_s de la década si!lie:~:r
e azaro Cardenas.
'

IIl. Comentarios finales
1. La comarca lagunera fu e, a la par del Yucatán h
enequenero, uno de los
551

�operaba en el coniunt
.
:i
o regional.

espacios regionales de mayor desenvolvimiento agrícola en México a finales del
XIX. El cultivo del algodón, destinado casi exclusivamente al consumo interno,
logró implantarse de manera explosiva en una región que hasta entonces ( 1870)
había resultado marginal dentro de la economía mexicana.

8- Finalmente, mteresa
·
indi
de estos agn·cultores del nort dcar el comporta.mi·ento empr
•
comentarlo por falta d
e . e México. Aunque
h besarial de muchos
Santiago Lavín, Rafael ~ espacio, ?ueno es recorru::.º u o opo~dad de
se movían con efic . ocena, Gwllermo Purcell F l~~e persona.,es como
dº
acia en el · bº
e bº,
iversa manera a múlf 1
~ ito agrícola; estabo e iciano
d , ~ ian no sólo
cas~s comerciales baip es sociedades anónimas: esta: ª. er.nas vL?culados de
ac_c~onistas fundad~res ~ceo~ª y comp_a_ñías mineras. M;;:entos mdustriales,
utih~ba la semilla del algod , Comparua Industrial Jabonera d die ellos fueron
1907 .
on- Y al Banco de la La
e a Laguna -que
guna, fundados entre 1898 y

2. La expansión del algodón supuso una utilización diferente del suelo y del
agua que descendía estacionalmente de la Sierra Madre Occidental. Tierra, agua
y capital mercantil se anudaron para dinamizar el surgimiento de centenares de
explotaciones. La gran propiedad -aunque de dimensiones menores a la
existente en los tiempos previos al algodón- no sólo mantuvo su presencia en la
región, sino que logró convertirse en uno de los factores que contribuyeron a
elevar con rapidez la producción a partir de los años 70.
3. Aunque La Laguna no excluyó la actividad de numerosos pequeños y
medianos propietarios, era en haciendas como Santa Teresa, La Concepción o
Noé donde se generaba el mayor porcentaje de fibra y semilla de la comarca. El
mecanismo utilizado por la gran propiedad para emplear al máximo sus tierras
fue, inicialmente, el arrendamiento, reemplazado de manera relativa por la
aparcería tras la crisis de 1907 y la revolución.
4. El arrendamiento resultó decisivo, además, para abrir nuevas tierras al
cultivo: se lograba expandiendo los sistemas de irrigación y descargando al
arrendatario del pago de la renta durante dos o tres años. Una vez puestas en
producción las nuevas tierras, las rentas tendían a elevarse en forma sustancial,
consecuencia de los beneficios que el mercado algodonero proporcionaba a los
productores.

..

5. Como sucedía en el sur de Buenos Aires, el arrendamiento se manifestó
en ciertos casos como vía adecuada para acumular capitales y adquirir tierra.
Rafael Arocena y Arbide fue uno de esos casos, aunque su creciente prosperidad
dependió también -y en fuerte medida- de los lazos que logró establecer con
una de las casas mercantiles más poderosas del norte de México: Hemández

Notas bibliográficas
1

2
3

Vargas-Lobsinger, 1984, p.13.
Saravia. 1909, pp. 2 y 3.

Plana, 1996, cap.lI.

4

El algodón se extendió . .
decenas de miles
• de hectár
sigwendo las presas, canales y ace .
Ma~oros, Torreón y San~ed en los mwiicipios de Lerdoqu~ que se fu_eron bifurcando por
autentico imán mi
.
ro de las Coloni
E
'
mez Palacio Ma i . .
principio (antes def~~n)o~I Se~ ~I análisis de ~ a I s~r~~eso ~onvirtió a La L~g:av;~s:;
del siglo XX se acentuó la crecuruento
Gó
tende . de 1a población' rural·manusmo
en tant demográfico se debió al
mez Palacio. Plana cale I
neta a la urbanización sob' od o que en la primera década
alcanzó los 55.6 habitantes u a qu_e la tasa anual de creci~ent;e t o en las villas de Torreón
en 1~71 el conjwlto la~r mil (muy por encima del nacionalen la comarca entre 1871 y 191~
ampliado a casi 172 mil PI o sumaba poco más de 20 ·1 qu~ no llegaba al 18 por mil) s·1
· ana, pp.205-218.
nu abitantes, hacia 1910
· .
,U ,
se babia

h

nas mt es1s
· del impacto del ca .
encuentra en Cerutti, 1992.
pita! mercantil en diferentes regiones de M.eXJco
. durante el XIX se

6

Hermanos, de Monterrey.
6. Arocena, por otro lado, combinó en ocasiones su carácter de gran
propietario y arrendador con el de arrendatario. Este mecanismo fue utilizado
por otros productores relevantes de La Laguna, algunos de ellos mencionados en
esta comunicación. Aunque desconocemos el grado de generalidad de este
fenómeno, parece evidente que se manifestaba con alguna frecuencia.
7. De todos modos, lo que más se ha intentado destacar es la vinculación
entre gran propiedad y sistemas de arrendamiento/aparcería, mecanismo que, de
hecho, fraccionaba las explotaciones, permitía una utilización más intensiva del
suelo y del agua, y una aplicación más uniforme del capital mercantil que
552

La ul
actividad en M,eXJco
. de los em
.
cons tarse en Cerutti, 1995.
presanos de origen español, especialmente
.
en el nort
d
7 Ar hº
e, pue e
e ivo de Notarias d l
1881, fs. 147-149.
e Estado de Durango (ANEO)' protocolo de José S ·~
annana, marzo de

1

El diano
· narraba en 1932
fronterizo) y "la cond .
qu_e el agricultor vasco introd . 1
.
arrend
.
UJO por tierra en e
UJO a senulla po M
prime/tarío (y) en cuyas labores se cult~;tas has~a el perímetro Lavín d: e at~or~s (pwito
. o, segwido y tercer afl d
vo por pnmera vez y e
. . ,
uya ac1enda era
agncultores y el uso fu
o e aquella variedad extran·
on eXJto. De las semillas d l
en alºzó ...
e extendiénd
~era vendió el eñ
e
os~; cuando el tráfico de fe
. s or_ Arocena a otros
g er i por completo el us
de Torreón. 15 de setiembre d: t;312a senulla norteamericana en susrr¡_c~I qued_o generalizado, se
' segunda sección , p ·5•
is mtas vanedades"• El s·1gIO

553

�9

• ½&gt;s arrendatarios compraban al contado la existencia en semilla de "algodón americano" que
hubiera en galera, la maquinaria y herramientas agrícolas y la mulada dedicada al cultivo. El
precio de los bienes quedaba por establecer.
• Los agricultores deberían construir, a su cargo y antes de 1903, una finca similar a la de la
administración
del Tlahualilo, gran empresa con mayoría de accionistas ingleses adherida a Santa
Teresa.

• d'iversas escrituraS.
ANED, libros de notanos,

.
199 l · Zeberio, Bjerg y Otero, 1998.
10 Zeberio, 1991; BJerg,
'
. M . · al de Saltillo (AMS),
.
28-29· Plana, PP·84-85 y 111-113; Archivo wuc1p
11 Vargas-Lobsmger, PP·
'
d l896 fs I0v- 18.
• Pé ez, enero e
, ·
protoc0lo de Francisco r
lo de Tomás C. Pacheco, marzo
d
de
Nuevo
León
(AGENL),
protoco
11 Archivo General del Esta o
25
de 1995, fs. 308v-3 ·
de 1892, fs.80v-82.
87
fs.
l 5v-l 7' y enero
18
de
ano
· Sariñana, m
'
13 ANED protocolos de lose
. . t de la casa de Monterrey.
'
· e¡ financ1anuen o
Tierras algodoneras
baJo
• Sariñana mano de 1887 • fs. 15v-17.
14 ANED, protocolo de lose
'
..
endar a pequeños
·
ut1hzada para arr
·
rfi
.
Fue una supe c1e muy
.
nómico y productivo
is El lote constab~ de 100 h:~e~iotes configuraro~ ~I diagr~~é::,º~secular- que permitía
agricultores. Haciendas. ranamiento - probablemente umco en e
de La Laguna. en un ~scalon I ex lotación intensiva del suelo.
articular la gran propiedad con a p
• Sariñana abril de 1888. fs.124-125.

16 ANED, protocolo de Jose

·

.
'ñana 'ulio de 1888. fs. 142-43v.
11 ANED protocolo de lose Sari
·J
. b
e "emprendida la
•
)
menciona a qu
892
.
.ón ( 19 de enero de 1
s~ .
fuerte costo de las obras
i1 En la escritura de d1soluc1 .
.cola sus escasos rend1rruentos y
año a tales términos
explotación del expresado negoc~o adgnouna p.érdida de consideraci~ndaño pohanr pe~dido las fuertes
di
han detemuna
totahda se
•
que se empren eron . , el capital social. sino que en su
refaccionaron aquel nego_c1~.
que no sólo se consurruo eñ
Hemández Hermanos sui:esores
del compromiso social .
cantidades con que los s_ ores
I abrieron independientemente
mediante el crédito pa~1cul:11' queen:ro de 1892. fs.80v-82.
ANED, protocolo de Jose Sariñana.
,
'ñana enero de 1892, fs. 82-86.
ANED, protocolos de Jose San
.
d , derecho a pedir rebaja en
· "no ten ran
·
. ante, que los arrendatarios
f Ita de agua, caso fortuito_ o
20 Se señalaba, de manera ~e~ y demas obligaciones al~gando a e la pérdida total o parcial
el importe de la renta_ est1pu ~a ªas o cualesquiera otro motivo que caus
fuerza mayor. inundaciones~ p g
.. ANED ib,dem.
·dd
de las cosechas .
.
264-265v. La nueva soc1e a
48
·1
de
1897
fs.43v•
V
Y
·
21 ANED. protocolos de !ose, s an'ñana. abn

iq

- ..

• La semilla de algodón que levantaran debía venderse, obligatoriamente, a la Compañía Industrial
Jabonera de la Laguna, una sociedad constituida en 1898 y que asociaba a agricultores locales con
buena parte del empresariado del norte de México.
• Además de no contar con derecho a pedir rebajas en el arrendamiento, quedaban "especialmente
afectos todos los frutos de las fincas rentadas", los cuales daban los arrendatarios a los locadores
"en formal prenda". Se mencionaba, además, la posibilidad de subarrendar tierras o contratar
aparceros.
24
ANEO, protocolo de José Sariñana, noviembre de 1898, fs.9-14.
25

Archivo Brittingham (AB, Monterrey), de John Brittingham a H.Francke, 12 de enero de 1909.
"Dón Rafael -mencionaba el industrial Brittingham, uno de sus grandes amigos- está otra vez
trabajando duro en Santa Teresa, y a su lado ha rentado Bilbao. Ha dividido todas estas tierras en
pequeños lotes (destinados a) pequeños granjeros y, en realidad, él no trabaja por sí mismo tales
propiedades".
26

Plana, pp. 172-184.

27
En abril de 1883, el coronel González adquirió la hacienda La Concepción (fraccionada
también, como Santa Teresa) de San Lorenzo de la Laguna. Un año después se estableció con su
familia en uno de sus ranchos, La Concha, donde comenzó a dirigir la explotación de su extensa
propiedad. Según Vargas-Lobsinger (que consultó archivos de la familia), cuando González llegó
a La Concepción "la mayor parte de su superficie eran agostaderos vacíos. En la medida en que se
amplían los sistemas de irrigación se van extendiendo las zonas de cultivo, formando nuevos
ranchos trabajados en parte por el dueño y en parte por arrendatarios. En su conjunto, formaron
una unidad económica dedicada desde sus inicios al monocultivo del algodón y orientada hacia
una economia de mercado". Entre los arrendatarios de González figuraban prominentes hombres
de negocio del centro y del norte de México (no pocos de ellos de origen español): Sinforiano
Sisniega, Juan Francisco Flores, Francisco Martínez Arauna, Feliciano y Prudencio Cobián y
Joaquín Serrano y Cía. Vargas-Lobsinger, pp.47-65.
21
Referencias a Lavín y sus sucesores y a la familia que encabezó Ramón Luján, pueden
encontrarse en ANED, AHPF, AB, Archivo Historico del Banco Nacional de México (AHBM),
Archivo General del Estado de Coahuila (AGEC) y en autores como Plana, Vargas-Lobsinger,
Saravia. Meyers (1996) y Machuca Macias (1991).
29

se constituyó por cinco anos
·¡ a principios de los 90: entre
•
· ultor y
.
r varios empresanos
agr0 -mercanti
. Lesvín (comerciante, agnc
22 Esta presa fue constnuda po
. 1santanderino Ulpiano ~u1z a d 'gnificación; Guillermo
· dez Hermanos, e
•
gncultor e si
de
otros, la casa Heman
lgodoneros); Federico Ritter, afi
arril regional y gran pr~ductor
financista de n~ero~os a
iante. minero. dueño de un erroc
o cu o jefe -Luis Gu~
Purcel de origen mgles, comerc
rcantil de la ciudad de _Durang , 1: AHPF. colecc1on
,
H nnanos, casa me
.
b canas y agnco .
algodón; y Gurza ~asticidad actividades industnale;892an
entremezclaba con p
.
.ñana 18 de agosto de
.
Arocena, protocolo de Jose San
•
44 Otras cláusulas indicativas de
.
. a agosto de 1898. fs.340v-3_ .
ían•
n ANED. protocolo de Jose S~~b~ a fines del XIX en La Laguna dec .
1 múltiples condiciones que se iJa
as
554

La revolución generó ingentes problemas en el plano económico. Entre ellos hay que contar la
desintegración del mercado interior, el uso militar de los ferrocarriles, el debilitamiento de las
demandas internas, la impotencia para abastecerse de insumos fundamentales, la virtual
desaparición del sistema bancario y los actos de confiscación (fábricas, tierras productivas, bienes)
llevados a cabo por los ejércitos en combate. La comarca lagunera fue uno de los escenarios más
afectados. Nudo ferroviario estratégico, Torreón, Gómez Palacio y su entorno inmediato
concentraron, a partir de 1913, miles de soldados que protagonizaron épicas batallas. La derrota
de las fuerzas porfirianas frente a Francisco Villa, en 1914 y el sitio y ocupación de Torreón,
jamás serían olvidados. Entre mediados de 1913 y mediados de 1915, los habitantes, propietarios,
áreas de cultivo y empresas de la Laguna vivieron en permanente ajetreo. La expulsión de los
españoles, ordenada por Villa, complicó aún más el panorama.

555

�30

ANEO, protocolo de Manuel Sida, noviembre de 1908, fs. 118-124v.

Palacio, Legislatura del Estado de Durango. Gómez Palacio.

31

lbidem, escrituras diversas de noviembre.

revolución mexicana en

Meyers, WiJliam K. (1996)

Arocena integró el grupo de españoles expulsados por Villa que dejó Torreón y México durante
la primera semana de abril de 1914. Comenzó un exilio que tuvo como punto final Nueva York,
ciudad desde la cual procuró reestructurar el funcionamiento de sus propiedades, proteger sus
cosechas y mantener Wl flujo adecuado de recursos monetario por medio de tres agentes
fundamentales: su amigo John Briningham, el Banco de la LagW1a (del cual era accionista) y su

32

sobrino/yerno, Francisco Arocena.

AB, caja 19, 1 de setiembre de 1914. John Brittingham, pese a que se encontraba en Texas,
dirigía personalmente estas operaciones. Meses después regresaría Francisco Arocena a La Laguna
y se encargaría de los contratos y de la constitución de sociedades adecuadas a estos tiempos

33

tumultuosos.
Un ejemplo de sociedad agrícola mercantil fue la que constituyeron Francisco Arocena y José
Larrea el 15 de marzo de 1915. bajo la razón Larrea y Cía. Su objeto era la explotación de los
ranchos El Retiro, Lequeitio. Victoria y Begoña. "del perímetro de la Hacienda de Santa Teresa".
recibidos en aparcería -previamente- por Francisco Arocena a nombre de su tío Rafael. La
duración prevista era tres años. y Arocena sobrino se obligaba a proporcionar "los fondos
necesarios para la explotación de los ranchos expresados, semoviente y aperos para las atenciones
del cultivo". Francisco Arocena quedaba como director del negocio, mientras Larrea prestarla
servicios bajo su dependencia. El socio Larrea iba a ganar 250 pesos mensuales y percibiría entre
el 6 y el 7% de las utilidades netas. según el rancho que se tratara. En caso de fallecer Francisco,
la sociedad continuaría bajo el mando de Rafael Arocena o "de quien designara". Numerosas
sociedades de este tipo se configuraron entre marzo y mayo de 1915. ANEO. protocolos de

34

F,

.

1d º"Jª del progreso,

Vargas-Lobsinger, María (1984

.

'./, en Anuano IEHS (Tandil.

Zeberio
. BJerg
.
,
• Blanca, Mana
y Hem'
an Otero (1998), De hijos excluidos
Zeberio, Bjerg y Otero (c
y daneses en las tierras del nuevo
a padres iguahtarios.
comparada Tand1'l U . o~ps.), Reproducción socia/y s1·ste
dsurhbonaerense, 1870-1930 en
•
, mvers1dad N ac1onal
·
· en una perspectiva
•
del Centro de la p mas
. . e erenc1a
rovmc1a de Buenos Aires.
Practicas de herencia de vascos

ANEO, protocolo de Manuel Sida. mayo de 1915. fs.244-250. El poder para realizar estos
contratos había sido otorgado por Rafael Arocena. desde Nueva York, el 10 de abril de 1915.

35

Ceruni, 1994 y 1995.

Bibliografía

..

Bjerg. María (1991). Donde crece el oro La incorporación de los inmigrantes daneses a la
estructura productiva del centro-sur bonaerense. 18./8-1930, en Anuario IEHS (Tandil.
Argentina), 6.
Cerutti, Mario (1992), Comerciantes y generali:ación del crédito laico en México (1860-1910) .
Experiencias regionales, en Anuario IEHS (Tandil. Argentina), 7.
-----(1994), Empresarios y sociedades empresaria/es en el norte de México (1870-1920). en
Revista de Historia Industrial, 6.
-----( 1995), Empresarios españoles y sociedad capitalista en México (1840-1920). Colombres.
Fundación Archivo de Indianos/Ministerio de Asuntos Sociales.
Machuca Macias, Pablo (1991), Ensayo sobre la fundación y desarrollo de la ciudad de Góme:

556

.,

Laguna ,1883-1917, Universi~ Ni:ci:::7:'ªt,de
"LadeConcha"
Una
u onorna
México M
, .empresa algodonera d e La
z be ·
, exico
e no, Blanca L. (1991) La 'ut , ,
.
trayectorias y estrate ·a •
. op1a de la fierra en el Nue
Argentina). 6
g-r s product,~·as de los agricultores (1900-~~;;d. Explota~iones agrícolas.

Manuel Sida, 1915.

36

crisol de la rev I

Históricos de la Revolución M;~marca l~gunera, 1880-1911. lns:tu~c,~ ~os orígenes de la
XJcana/lnstituto Estatal de Do
. o ac10nal de Estudio
cumentac1ón Salti'II
s
Plana, Manuel (1996) El .
'
o.
' Aremo
del al odon
' en Mexico
,
(1855-1910), Universidad
utónoma de gNuevo
León/ U . La. estructura agraria de La La
.
ruvemdad Iberoarn .
guna
Saravia, Erniliano G (1909 H
encana, Monterrey.
Ribereños Inferiores .del N~sl
, "a::as,
.,
.
, Mstéon_a
XJco.de la comarca de La Laguna y del rio
Smdicato
de

557

�DIOSES, ABEJAS Y TRIBUTOS EN EL MÉXICO ANTIGUO:
PRESENCIA Y PERSISTENCIA DE ELEMENTOS DE RELIGIÓN
PREHISPÁNICA
Lic. Jorge Sacia Ortega
Investigador
Colegios de Historia y Sociología
Universidad Autónoma de Nuevo León

Advertencia

Más que un trabajo de investigación, el presente escrito pretende ser
una propuesta en este sentido. La inquietud emerge de las notas marginales
extraídas de una serie de lecturas que formaron parte de un estudio exploratorio acerca del papel desempeñado por la apicultura en la integración de la
denominada región citrícola de Nuevo León I a la economía nacional e
internacional.

La indagación bibliográfica de bases históricas sobre dicho fenómeno,
en el contexto del país que de algún modo u otro nos condujo al terreno de la
etnohistoria, en cierta medida se ve reflejada en este trabajo. Se han añadido
otras glosas surgidas de lecturas complementarias, dando como resultado un
cuadro más fragmentado del fenómeno, pero a la vez más amplio, lo que en un
futuro podría conducirnos a entretejer algunos cabos sueltos.

..

En la actualidad la miel de abeja es una mercancía que recorre enormes
distancias para el consumo de millones de habitantes del orbe, en el México
antiguo el tráfico de este producto fue también de vital importancia: además de
su riqueza como complemento alimenticio, formaba parte de un universo
social, político y religioso complejo y dificil de desentrañar. Si bien en forma
somera, estos últimos puntos serán tratados en las siguientes líneas .
En virtud de que muchas de las investigaciones etnohistóricas sobre
gran parte de Mesoamérica ponen especial énfasis en los sistemas agrícolas así
como en las formas de trabajo y organiz.ación social asociadas con la
agricultura2, esperamos que con esta breve contribución se sienten algunas
bases indagatorias complementarias referentes a la organización social del
pasado indígena de México. Nos interesa particularmente mostrar cómo a
través del culto a las abejas en diversos contextos indígenas del país, sobre
todo en el área de influencia maya, se establece un puente que une a sus
miembros con su pasado.

559

�El vínculo con los elementos de la naturale:za aparece así como una
constante en la religión de las antiguas culturas mesoamericanas. Y si bien
estos nexos gradualmente se fueron perdiendo a partir del contacto español, a
través de investigaciones etnográficas y etnológicas se han podido rescatar
diversos remanentes de aquel pasado, mismos que actúan y en parte rigen la
vida de diversos pueblos indigenas actuales. Las deidades no sólo están
asociadas con el viento, la tierra, el agua y el fuego, sino con todos los seres
vivientes y el cosmos, conformando así un círculo míticorreligioso cuyos
componentes están estrechamente ligados entre sí.
El sincretismo religioso no es la única forma bajo la que se manifiestan
los elementos de religión prehispánica. Al menos hasta hace algunas décadas,
en algunos de los pueblos mesoamericanos con mayor raigambre indígena,
todavía prevalecía abiertamente el culto a deidades pertenecientes a un pasado
que yace cada vez más oculto. Este último, como iremos viendo, es el caso de
las ceremonias del colmenar y las abejas, sobre todo en diversas poblaciones
peninsulares.
Recolección, domesticación e intercambio: algunos indicios

Indagaciones etnohistóricas y arqueológicas realizadas en la zona
central y el sureste mesoamericano registran indicios no únicamente de
recolección melifera entre sus antiguos pobladores, sino también trabajos de
cría de abejas con fines apícolas. Calabazas y troncos huecos, así como ollas,
eran algunos de los implementos en los cuales, según descubrimientos que
datan de l S18, primeramente en la isla de Cozumel y después en casi todo
Yucatán, se efectuaban las tareas apícolas (Krickeberg, 1983, 326)3. De hecho,
fray Diego de Landa (1997, 72-73) en los primeros años de la Conquista
observó que los naturales de Yucatán realizaban dos tipos de recolección de
miel: la que recogían de pequeños panales y la de abejas criadas en los
montes, entre las concavidades de piedras y árboles.
Los apicultores peninsulares celebraban dos fiestas anuales que
correspondían a sendas recolecciones de miel (Krickeberg)4. La importancia
cultural y alimenticia de la miel de abeja en tiempos remotos también se
manifestaba, entre otras cosas, en mitos y rituales en los que con frecuencia
deidades y héroes legendarios eran asociados con dichos insectos.
La región maya, que comprende el sureste mexicano y allende la

frontera con Belice y Guatemala, hasta Honduras, constituye quizás el
principal bastión de hallazgos arqueológicos que han arrojado mayor luz
acerca de la importancia de la apicultura en la organi:zación social de los
560

pobladores mesoamerican
encuentra
.
os. En una de las obras d E ·
dispersas unpodría~ne de ~eferencias sobre lo anteri e ne l_b~mpson (1982), se
'
an servir de pa ta
or, que s1 bien son ai 1 das
enfocados no sólo al área d . u p~a desarrollar estudios ,
sa
Y
mesoamericanos p
.
e influencia maya sino tamb. ,
mas profundos
a la cría de abe· . or e3emplo, Eric Wolf (1986 67)
ien a otros contextos
~as entre los poblad
•
se refiere en form b
Y totonacas del Golfo) p
ores de las tierras bajas (m
. a reve
dieta de al
. or 1o demás, la miel fonn b
a~as peninsulares
hecho masagunyº~f¡~eblos mesoamericanos la cuat a parte unportante de la
se as de amaranto (Rojas, '19 ). era consumida con maíz
76
La apicultura era un
· •
de México
. ª actividad poco practicada 1
principales ~e:is
d que tan ampliamente ~:

~:!:~~

:b::::~•

del valle

:::: pobladores, amén del eu::::i'::'!;' como parte de la dieta co:=
arrancado a los
bl
tributación (Krickeberg,P;8/ ;

:~;if

9

que se le daba fi
,
stados mediante el :Oe~:::;:;e

d~~

De acuerdo con las Relac.
!~c:rritorio que actualmente oc:: i~e~~án,5 se. sabe que los naturales
cera ~le¿aban a ~éxico, Honduras y otros lu y las mmediaciones del lago
de trá~fi el . Es posible que estos dos últunº ~ares, mantas de algodón sal
co comercial
os generos tamb., fu
' '
de sitios fríos a los : : Ias regiones altas del propio territo~:n eran objeto
América anti~ (Thom e:ono se adaptab~ la abeja silvestre sin:ªY~_:_se trata
géneros de ori
, P n, 1982, 194) . Por lo d ,
. gwJon de la
los d ti
gen ap1cola radicaba en los múlti I
emas, el interés por los
e po ceremonial Yreligioso, entre otros. p es usos que se les daba, como
_ tr .
.
.Hacia fines de 1os anos
investigaciones etnográfi
einta de este siglo en
.
fronterizo Robert Redfi ledas en la península de Yuca~ sus amplias
anf
te encontró la
.
Y su entorno
iguos relacionados con abe.
persistencia de elementos . 1
en la villa de Chao Ko .
~as y colmenas incluyendo el co
ntua es
en las tribus de T . m, elementos que paradójicamente n nsumo de balché
y Belice de usik y X-Caca!, pertenecientes estas últun·o fueron detectados
,
manera re
·
as a Quintana R
subordinadas a los
spectiva (1944, 127-129)ª En I
oo
obli • ,
campos agrícolas y
·
as ceremonias
1
gac1on recíproca entre h b
.
a as colmenas se afi
om res y dioses. Escribió Redfield:
anz.a una
Siempre que un hombre toma
campos o el colmenar
. lo que producen los
retribuir en forma a ' !e siente con el deber de
éstos les han con?e';.~1ada a los dioses por lo que
primeros frutos y los ;/· /as ceremonias de los
la milpa" y "comida d zl ua es llamados "comida de
e as colmenas" constituyen la
561

�devolución formal a los dioses de lo que ellos han
otorgado... Un hombre que escatima lo que debe a
las deidades, está "regateando"; se resentirá su
9
salud y se malograrán sus cosechas •
Es decir, a través del uso religioso del balché se tiende un puente que
une a la apicultura con el cultivo del maíz, aunque también con otras prácticas,
las cuales tienen que ver con la alimentación. Veamos:

...el balché se usa en los ritos agrícolas para
asperjar/o en la tierra hacia los cuatro puntos
cardinales; para purificar, dándoselo a beber por el
pico, a las aves que se sacrifican y para libar/o
como parte final de las ceremonias (Barrera
Vásquezy Rendón, 1972, 192-193).
Los ceremoniales vinculados con las abejas se han seguido
manifestando en años más recientes. En \ID estudio monográfico que data de
los setenta acerca de Yoy, una comunidad maya del sureste de Yucatán, Marie
Odile Rivera observó que los apicultores del pueblo ejecutaban rituales
asociados con el cuidado de las abejas en agradecimiento a los representantes
de las divinidades que les proveen de miel (1976, 88-89).
Según Thompson (1984, 133), los antiguos mayas adoraban a cuatro
dioses llamados Bacab, quienes sostenían al cielo en cada uno de los puntos
cardinales para que no cayera sobre la tierra. Muy próximas a las
observaciones de Redfield, Thompson registraba que todavía hasta la tercera
década de este siglo se manifestaban vestigios del culto a esas deidades,
asociándolas de manera muy particular con las abejas y los colmenares1°:

De hecho, Hobnil, Bacab jefe, era el principal
patrón de los apicultores, y su nombre es
seguramente síncopa de hobonil, "de la colmena".
Es posible que sean los mismos que Ah Muzencab,
los dioses abejas de los mayas yucatecos actuales...

(1982,337).
Y de hecho, Ah Muzencab representa un papel determinante en la
formación del mundo y en la aparición del hombre (Piña Chan, 1984, 114115). Sin embargo, en la versión de Barrera Vásquez y Rendón de El libro de
los libros de Chilam Balam, a dicho dios sólo se le identifica como "El que

Por su parte G
los indi
·
' onz.alo Aguirre Beltr,
·
inquisic~tnv:;~:~ :n las milpas y colma:;;:,e::eq:t~
i~olatrías de
anterior se explica ' sumaron con mucha facilidad l
qwetaron a la
en raz.ón de que:
os negros esclavos. Lo

1:

La conversión de los
es fácil psicológicame:::º: a las religiones locales
cambio involucra la ad. ~ que, en gran medida el
,
1c1on de sob
·
pan~eon poblado por deidades
renaturales a un
a diferencia del D. ·..,J
~to tolerantes que
,os J""eocnsti
'
repudio de la creencia
ano, no exigen el
ancestral (1994, /4?).
Con base en las d
. .
siglo XVI acerca de las ::~;!c1~nes d~ ?"ªY Bemardino de Saha ,
España F
d
oruas religiosas d 1
gun en el
'. eman o Benítez ( 1979)
e os naturales de la N
consllm.Ida · t
nos narra e ,
.
ueva
1
el dulce n~:~ c~; l?s hongos alucinógenos co~:;a:e ~1el. de abeja era
principalment
~1a para sobrellevar el sabor
os ntos de éxtasis;
e en razon de que al libar alcaloide
am~go del vegetal, sino
s pote_nc1aba su efecto
. Por su parte, Ruz ( 1996 l O
.
cakchiqueles efectuaban rit , ~-104) da cuenta de cómo los h
dioses cuando salían de cazaº; :e~!centes 1mªgranjearse la benevolen~:t~:osl y
ar co enas.
os

Tributación y despotismo
En el plano de lo económic
.
menos, de la cuestión ceremo .
o (~~ desligar este elemento .
los pueblos sujetos a los gob. rual y pohtica), entre los géneros tribu:dmucho
:: abejadatt. De este últim~e;~~~:~:~es se encontraban la cera y ¡~si!~~
rmenta s para us
.
os naturales elabo b
cu o co
os ntuales y ceremoniales "
ra an bebidas
Y
nsumo pretendieron prohib'
. paganos", como el balch ,11
1
censura a los cere
.
ir as autondades españ l
N
e ,
0

sólo lo_referente a : :;~:~ó~i::;~ b~ebaje, ~espué: : re~~~t:~:
c~:terudas; de otro modó, según se obse: a~ propiedades medicinales en él
q se propagaran enfermedad
ana, eran mayores los .
es y muertes masivas entre 1os naturales
n~~gos de
Entre las extensas inves . .
.
culturas de Am , .
tigac1ones de Raphael Girard b
.
.
enea se encuentran 1
.
so re las antiguas
~=~n~~a lde la be~~da _elaborada a b:s~:s r!1:~~ no sólo acerca de la
una
os ~ayas ' smo también acere
e~entada en el pasado
de sus ramificaciones: los lacand
Ea d~ su persistente consumo entr
ones. scnbe Girard:
e

guarda la miel" ( 1972,177).
563
562

�El balché, bebida compuesta de miel, era, y es
todavía, entre los lacandones, una bebida sagrada
destinada a usos rituales. El culto a las abejas y a
la miel data de la época prehispánica, como puede
apreciarse en el Códice Tro-cortesiano, que le
dedica varias páginas... (1976, tomo I, 298).

Cabe suponer que tanto la cría de abejas como la recolección de miel y
cera se efectuaban cíclicamente, de acuerdo con los complejos cómputos del
tiempo característicos del calendario maya.
En la cultura zapoteca también se han encontrado vestigios de los
géneros tributados por diversos pueblos a Monte Albán. Los registros
arqueológicos muestran que algunos sitios sujetos al poder central eran de
particular interés en virtud de ciertas especializaciones desarrolladas por sus
habitantes. Inscripciones en varios de los montículos evidencian la virtual
existencia de un lugar de abejas en el que sus pobladores debían tributar cera y
miel (Piña Chan, 1993, 99-101). La apicultura y/o recolección de miel y cera
seria una de las actividades orientadas a satisfacer la codicia no sólo de los
principales jefes y caciques mesoamericanos, sino también la de los dioses,
que en última instancia eran el sustento de su poder (Carmack, 1976).

Los nuevos amos

........

..

Dada la gran variedad de abejas de las que se tuvieron noticias en vastas
extensiones territoriales de Yucatán. Chetumal y Cozumel, los excedentes de
miel y cera fueron los principales géneros de intercambio comercial, sobre
todo con las regiones altas. En los primeros años de la Conquista de lo que
seria la provincia de Yucatán. la cera y la miel fueron los principales
productos tributados por los naturales a los encomenderos (Quezada. 1990.

201: Ruz. 1996. 88).
No obstante la difusión que en territorio novohispano tuvo el cultivo de
la caña de azúcar introducido por los españoles. según se evidencia con el
establecimiento de haciendas cañeras (muchas de ellas de considerable
extensión). todo parece indicar que la apicultura continuó practicándose a
pesar de que el azúcar y el piloncillo habían substituido en los principales usos
a la miel de abeja. Incluso, el gran auge alcanzado por la caña de azúcar en
Morelos durante la Colonia no impediría el desarrollo comercial e industrial
de la cera de abeja entre los siglos XVI y XVIII, sobre todo en virtud de la
demanda para el culto ordinario de la iglesia: la fabricación de velas y

564

escamadas's de
. pasó a ser un . d
oc
b
artesarua
.
upa an trabajadores de tiempo comple~o1:!. ustría especializ.ada en la que se

Hacia el año de 1766 J
comisio
' uan Antonio
Vª1era Y Francisco de c
.
nados para efectuar visi
.
informan, entre otras cosas d tas ?e mspección a la provincia de y orr~s,
convirtió en una industri , . e como la extracción de cera
u~atán
identificada,junto con la a _v~mda a menos, lo que no obsta p de abeJa se
el comercio con Es - true , como uno de los géneros de
ara que fuera
pana y otras naciones (1976 208 209 mayor potencial en
'
- , 242-243). Veamos·
El tercer renglón
.
.
provincia es la cera qmasfi :~ns1derable en esta
mansa y sin ª°'' ... ' ue a rzca la abeja yucateca
.
o-Y0 n, con bastante b dan .
'
m1e1es de diferentes ca/'dadi
a un cza. La
su cristalina claridad ~ . es. La de Xtabentún por
,1
, ue1
zcado gusto
pueue ser delicia de los . .
Y suave olor,
vendrán a ser cu t prmc1p~s. Los colmenares
aquellas costas yan ~~-~e quieran tener, y sin
cuzuuuosas p
.
necesitan los de E
17
recauczones que
uropa...

·

Si bien la miel y la cera si .
de la Colonia, aún ueda
. ~eron formando parte del siste
.
géneros (además d~ al d.idr dilucidar no sólo cuán importante ;: com~rc1al
de distintas re .
~ o caso de la provincia de y . s eron dichos
1
~:•!':t:i°'g,t;~I;o:~~o=:~~: ~:ta1~ ~::~:sEcspiranc;::~ e;r:i:~~i~~m::
m enor de sus pr · .
a, as1 como su tr 'fi
existen al
ovmc1as sino más all . d
a co
, . respecto amplios vací infi
.
a e sus fronteras. Aun
economi~a colonial, algunos hilo;s o~rmativos ~n el campo de la hist!::
este sentido.
P
an conducirnos a establecer nexos en
. ~ raíz de la consolidación del
.
sustttwda en cierta medida
orden colomal, la cera de ab .
m~~actura de bujías. Nt°:b:l~~~o / la c~delilla, sobre todoeJ:n~:
pnnc1palmente de ti o li .
o antenor, muchos
apícola
.
p re gioso siguieron elabo • d
ornamentos
' trusmo que se ha seguido usand
ran ose con el producto
consagradas a los santos patronos
o en las ofrendas y ceremonias
general, en los altares católicos
de numerosos pueblos mexicanos
mo religioso.
como una de las manifestaciones de smcretis. ' y ~n

em;:a:;

"es . _Aunque en el sureste el balché fue
esp:~:s~guals"que los naturales siguieron
la~ principales bebidas
que el pulque, el a
.
. 0 aun después del arribo
1
de la melaz.a de la cafia de azucar
.
fuguardie~te
obtemdo mediante la desti1ac1on
.•
e Wla mdustri
a controlada por españoles y
565

�criollos que sólo parcialmente las desplazaría, sumándose a la lista de bebidas
alcohólicas consumidas en algunos festejos del calendario católico. Por lo
demás, estos últimos asumirían un contenido autóctono, principalmente entre
los pueblos indígenas, lo cual no sólo pretende ser ignorado y rechazado por lo
representantes del clero desde la época colonial, sino incluso se intenta que
dichas expresiones colectivas desaparezcan.

Comentario final
El hecho de que entre los mayas precoloniales y, como observaron
Redfield y Rivera, la creencia todavía en tiempos más recientes en un dios
específico de las abejas así como cultos asociados a él, cobran particular
relevancia. Como ya se ha sugerido, estos insectos eran parte de un orden
natural y cosmogónico vinculado no únicamente con la producción melífera,
sino también con la fecundidad de las plantas, y por ende, con un elemento tan
vital como la lluvia18• Y si ha sobrevivido el culto a las abejas junto con otros
elementos de la naturaleza, ello se ha debido a la conjugación sincrética con la
que se adapta el catolicismo con el conjunto de creencias autóctonas
ancestrales, como nos lo refiere el propio Redfield al analizar el significado
tan profundo que tuvieron las festividades de los santos patrones en pueblos y
9
barrios de distintos lugares del sureste mexicano 1 •
Por lo demás, tanto los preparativos del balché como la extracción de la
miel de colmena, que a través de díversas fuentes han sido descritos,
convergen en los ritos y ceremonias que testimonian la presencia de un pasado
religioso autóctono hasta hace relativamente poco tiempo, en donde a su vez.,
se ratifica la creencia en dioses abejas. El culto religioso asociado con las
actividades apícolas se mantuvo casi intacto desde los tiempos precoloniales.
Dicho de otro modo: los ritos relacionados con la apicultura entre algunas
comunidades mayas siguieron siendo, hasta hace relativamente poco tiempo,
uno de los canales de expresión más directos con el pasado de sus pobladores,
ya que en el culto de las colmenas no intervinieron los misioneros católicos, a
diferencia de lo que ocurrió con respecto a las prácticas ) creencias sobre
20 la
muerte, asunto en el que estos últimos incidieron enérgicamente (Redfield ).
Sin embargo, en la actualidad existen elementos perturbadores de
cultura más profundos que tienden a sepultar a las antiguas deidades: no es
sólo el hecho en sí mismo representado por la penetración de valores
21
culturales provenientes de una sociedad más amplia , sino también de valores
y símbolos religiosos cristianos no católicos que, a diferencia de los católicos,
han sido más radicalmente opuestos e intolerantes con respecto a los de la vida
local. Más en lo concreto, nos referimos a las tareas de evangeliz.ación

llevadas a cabo
di;~ comwú:a;s ~ : : prote~tes que han penetrado con , .
practicas que suelen
dg nas, poruendo en entredicho . l
ex.tto en
ser e mayo
·
me uso una
d 1
patronos, culto en donde
r raigambre, como el cult
e as
-como nos lo refiere Red':e~dveergenl los creyentes, sean indios oºmªestil?s santos
Por lo d ,
n e caso del
bl
zos,
dan . emdaas, en los pueblos en donde las PIube ~ yucateco de Chan Kom22
nen suelta a
.fi
ce e raciones a l
.
como
maru estaciones consideradas
os santos patronos
paganas, este último ha tratado de abolirlas. por el clero católico oficial
facili Por otra parte, e1 hecho comprobad
ta_ la_ fecundación en diversas a . .
o de _que la presencia de abe.
~~~espx.t~~ra una apicultura asocia~ti:~~:guns
agncdolas, abre la posibilidai:
arucos, como el maíz., cal b
os e los principal
u! .
procedentes del continente euro;o~ y frijol, y más adelante, con

1:: ~u1::::

Con el establecimiento de las .
e~ la Nue:a España, los principales e~:eras plantaciones de caña de azúcar
e aguamiel del ma
z.antes de bebidas y r
durante la Col . 23gu~y y la miel de abeja fueron
·a1mª lDlentos, como
orua . Sm embar
,
,
parci ente re! d
amos se siguió m .fi
go, no solo en forma de trib
ega os
sino también
~ estando la actividad apícola entre
uto a los nuevos
desarr
en e arte culinario autóctono
,nuestros antepasados
olla en numerosos poblad
~ue: todavia en la actualidad ,
ornamentos elaborados a base de os tanto mdígenas como mestizos , se

~os santos patronos, son también :,era de abe¡a ofrendados a los mue,.;, Los
esempeñando un papel importana muestra d_e cómo la apicultura ha se ~da
0
pueblos.
te en la vida social y re]'igiosa
.
degui
esos
Pese al auge de las haciendas
en .el valle de More1os y en
hotros
h territorios novohi spanos. entre azucareras
11
1
~e ~ de que la miel y la cera de \ ~s e pr_op10 estado de Yucatán el
crrcu1to
.
a eJa· Icontmuaran formand O parte 'del
• tributario durante e1 penodo
col
?ecesidades comerciales no sólo de 1 orua, res~o~día en gran medida a las
mterno
a metropoh,
smo
también del mercado
v
, de la Nueva España y de sus econo
,
.
ez mas controladas por las élites crioll
rruas regionales, estas últimas cada
as.

Notas bibliográficas
i
Compuesta por los m . . .
General T ,
uruc1p1os de Santiago Allende Cad
a
~ Y Hualahuises, esta wna
',
'
ereyta, Montemorelos, Linares
gropecuano en Nuevo León no sól
g_eográfica es considerada Ja de
. '
lo ganadero y apícola, rub ,
o por la importante producción de
. ~yor potencial
municipios Yde la entidad. ros que generan divisas del exterior paran~Ja,
sino _también
en
a econonua
de estos

566
567

�2

tributarias no sólo de miel
.
(Ochoa, 1996, 248) Según y ~ SlllO también de otros én
que tributaban miei a los ~Cód,~e Mendocino, en la zona ~el ;;:•Bc:mo : •, a~es y plumas
Yohualtepec (Kobayashi, 1993~)~mco
distritos
• · Tiachco, Tepequacuilco, Tiacozauh:an•bQuia1a
uhteopan
y

Varios de los textos aquí citados son en este sentido, no obstante que sus autores ofrecen

importantes datos de referencia acerca de nuestras escrutinios específicos.
Es ampliamente extendido el uso de técnicas apícolas muy parecidas a las aquí citadas, que si
bien en muchos lugares de México aún se emplean, en la medida en que los productores se han
ido integrando a los grandes mercados de la miel, están siendo reemplazadas por una apicultura
más moderna. Según registros etnológicos de hace varias décadas, para captar miel, los boro y
menirnehe sudamericanos colocaban troncos huecos en sitios estrat~cos (Forde, 1966, 158). El
propio Forde observó el uso de estas técnicas entre los masai del Africa Oriental (1966, 322).
Ollas de barro. troncos huecos y otros implementos conforman así nichos en los que establecen
hábitats artificiales para las abejas. Por otra parte, la domesticación de abejas en el pasado lejano
de Mesoamérica y muy particularmente en el área de influencia maya. sugiere cómo las
necesidades de miel y cera fueron en aumento, situación que podría ratificarse en virtud de la
importancia que estos géneros fueron tomando para efectos de tributación e intercambio.

12 En realidad, bafché es el nombre autócton
;;:!;~~º: agua y mi;l de abeja, poniend: 1!e;!~I. La corteza del tronco se tritura para
q ez y Rendon (1972, 192-193).
a fennentar. Sobre el particular, véase

3

13

u

s .

egun Krickeberg (1983. 326), el bale •
.,
Tabasco. Pero si cabe destacar
.
he tamb1en era consumido por 1
peninsul
·
una particularidad ·
os naturales de
~es, esta consiste en los ritual
J~rtante con respecto al balché d
preparac1on es siempre hech
es Y creencias relacionados
e los mayas
meliporna y de a
, .
' a por el Ahmen y nunca r r
con su preparación: "La
aquella que no h::d::?: (suhuy~. recogida de cenot:i~~:o;: sól~ usa de la miel de la
pozos
is por muJer. Cuando falta al .
. ara e maya, agua virgen e
inicien
el líq~!do ha de ser extraído en~== s;reto. el Ahmen recurre a lo:

e;;::;!:º

• Op. cit., p. 326

Citadas por Toompson (1982, 164).

5

lbidem. 229.

' En sus Cartas de relación Hemán Cortés describe la intenSa actividad mercantil de
Tenochtitlan, en donde se encontraba una rica variedad de géneros, como miel y cera de abeja.
Más bien pereciera que los mexicas no eran tanto productores como acopiadores de estos últimos
artículos (1975, 62-63). En los años treinta del siglo XVI, fray Bartolomé de las Casas advierte la
presencia de cera de abeja en la isla de Cuba, siendo que, al decir de él, nunca antes la hubo en
ese sitio. De las Casas conjetura que lo anterior fue debido tal vra a un contacto accidental o
premeditado con naturales de Yucatán, en donde existía abundancia de abejas y vegetación
(1981 , 245-246).
Este hecho sugiere la generalidad de una división territorial del trabajo con base en los
mecanismos de tributación impuestos por los imperios mesoamericanos a los pueblos sujetos.
Aguirre Beltrán esboza interesantes lineas indagatorias a este respecto (1991, 123).

1

!;t~

incl_uso, que si Ja con::ps:;¡~e=:o" (Ban:era ~ásquez :ªR~:~~1
~as) mujeres
punficador que se da en t
por muJer, esta perece (So
•
. Se cree
observaciones de Redfiel/m~ a la preparación del balché se expli u_stelle, 1969, 50). El halo
mediante el patron
• qwen repara en elementos de sincre . cana_ ~n base en una de las
de la Virgen (Redfi~~ :; ~:~~)
s·obre ciertos animales, y que ;~~;:1:ºa~asquebes;
a 1asestable_cen
tratariase
4 •
1S "
· ·..eran flores coloridas Y barrocas hechas de ce
1
capillas en las festividades er .
"
ra, e emento local tradicional
d
r igiosas (De la Peña. 1980. 59).
para ecorar las

16

De la Peña, op. cit.

11

!bid. 242.

11

..

• Lo paradójico radica en el hecho de que, de acuerdo con los informes de Redfield, Tusik y X-

Cacal son sociedades culturalmente más tradicionales que Chan Kom.

La presencia de abejas en un d t .
virtud de esta característica es come' enrunado hábitat facilita la polinización d 1 fl
;;:1utuamtales e incluso de h~rtalizas.unA~~e l:a::1toodem_a alpicultura se desarrolle p:iant:::~nEens
ente. Por Jo d ,
•
•
ap1cu tor como
•
influencia m
e~_a,s. el habita/ selvático. caracterís .
agncultor se benefician

e:

actividad queª~~· ::::;~d:~ ::~: gy desarrolio ~e la ap:~:t~;/:::~s/;:t~e~:0detl área de
1
ran re1evancia para la econo ,
~ s 1empos,
m1a yucateca.

' Jbúi . 149.

19

Otra de las deidades de suma importancia en la antigua religión maya es Chac, dios de la
lluvia, en cuyo honor se celebraban ceremonias después de la siembra del maíz. _De igual modo, a
Chac se le asociaba con el ya mencionado dios Hobnil, patrón de los criadores de abejas Y
cultivadores de cacao (Blom y La Farge, 1986, 183-184). De alguna manera. este vínculo
también se manifiesta con el ofrecimiento de balché a los dioses en la ceremonia de la lluvia

10

. En estas celebraciones• la beb"1da de corteza co
1m
· J
al meno: ~:t!b~~::)d~ uno d~e los v~hículos más
324-361).
estudio, ten1an mayor significación que en ese entonces
los anos(Redfield
treinta, cuando
.

R~~:::~~~ ::erent~s ritu~les que,

• Op . CI/.

20

(Redfield, op. cit.: 155).

Op cit., 172.

Sobre este particular, Teresa Rojas (op. cit.) hace algunas referencias no muy nutridas acerca
de los territorios de dominación mexica. La Huasteca fue una de las más importantes zonas

11

569
568

�naturales
, en otros estados del sureste WlO de los productos
.
. ales
n La miel de abeja es en Yucatan y .
da en los mercados nacionales e mtemac1on h.
virtud de su ampha deman
. décadas indudablemente a
d
más explota os en
.
tando desde hace vanas
•
, 1 uales se
'dades rurales de esa región del pais, as c
Esta situaeión que se ha vemdo presen
•
, d I diferentes comuru
.
da por wias cuantas
impactado la econonua e as
roducción y mercado de la nuel contro1a
han integrado en la _es~era de la p
empresas e intennedianos.

Kobayashi, Munehiro, «El abastecimiento de alimentos en Mé.xico Teochtitlan un análisis del
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0p cit., 294.
.
·
ruzana
se
introdujo
1 egión de la huasteca verac
u Se calcula que fue hacia 1522 cuandod en ~ r (Ruvalcaba Mercado. 1991. 128).
,
•
la
caña
e
azucar
por primera vez a Mesoarnenca

22

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Thompson, Eric, Historia y religión de los mayas, Siglo XXI editores, México, 1984.
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571

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                  <text>Humanitas es la revista de investigación más antigua del noreste de México en el área de Ciencias Sociales y Humanidades, se publica desde 1960 y actualmente está indexada en Latindex. Es una revista arbitrada y de acceso abierto que considera para su publicación artículos originales escritos en español e inglés, que sean el resultado de una investigación científica y que representen una clara contribución al debate y conocimiento de las áreas de la revista: Filosofía, Letras, Ciencias Sociales e Historia.</text>
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                    <text>7

Cf. ibid .

• /bid.

Cf. Jorge Garcíli-tiómez, La acción y los usos intelectuales. En torno a la problemática de
las ideas y las creencias en la filosofía de Ortega, Torre de los Lujanes (Real Sociedad

9

Económica Matritense de Amigos del País), Nº. 34 (octubre de 1997), pp. 117 ss.
10

Cf. J. Garcia-Gómez, Caminos de la reflexión. En tomo a la teoría orteguiana de las ideas

y las creencias, Revista de Filosofía (Universidad Complutense de Madrid), 3ª. época, XI
(1998), núms. 19 y 20.
11 Para un examen de los varios sentidos de la tesis conexa de que "la creencia es
inconsciente", vide Jaime de Salas, Razón y legitimidad en Leibniz, Tecnos, Madrid, 1994,
pp. 93-95.
12 Cf. Edmund Husserl, Ideas relativas a una fenomenología pura y una filosofía
fenomenológica , trad. J. Gaos, 2ª. ed. (México: Fondo de Cultura Económica, 1962), I, §
104. En lo adelante me referiré a esta obra como Ideas, l.
13

J. Marias, op. cit., p. 95.

14

/bid ., p. 98.

is Cf. supra , n. 12. Como puede ahora verse, la posición orteguiana va más allá de la de
Husserl, por cuanto de la creencia originaria se "seguiría", según Ortega, hasta la creencia en
la existencia del mundo (tal y como la entiende Husserl), pues seria aquélla la genuina prot&lt;r
doxa "mediante" la cual se cree siempre en un mundo de consistencia determinada, creencia
realmente fundamental que sirve para enmarcar la serie dóxica de las modalizaciones que
cabe producir a base de la pura creencia en la existencia del mundo, que seria su "miembro"
primordial. Vide E. Husserl, Ideas , I, pp. 30-32.

..

16

J. Marias, op. cit., p. 95.

11

/bid. El énfasis es mío .

is /bid.
19

Cf. J. Ortega y Gasset. Guillermo Dilthey y la Idea de la Vida, OC, VI, p. 190.

140

Sección Segunda

LETRAS

�EL IMPACTO DE LA TRANSCULTURACIÓN
Dra. Alma Silvia Rodríguez
Jefe de la Sección de Letras
Centro de Estudios Humanísticos
Jefe de la División de Posgrado
Facultad de Ciencias de la Comunicación
Universidad Autónoma de Nuevo León

...Communication cannot be studied in
isolation; it must be analized in term of its
effect on people 's lives. We must focus on what
communication does: how it constrains
evaluation and decision making, not mere/y
how it is structures... we want to find ways of
analyzing situated talk that brings together
social, sociocognitive, and linguistic constructs,
and to develop relevant analytic methods that
build on the perspective of sociolinguistic
theory...

John J. Gumperz
INTRODUCCIÓN
Con la llegada del nuevo milenio y las implicaciones de la
globalización y la transnacionalización, WlO de los retos más acuciantes para
el investigador en el campo de las ciencias sociales es el estudio de la
transculturación. Los trabajos que se han hecho de este fenómeno, desde el
ámbito de la comunicación, han tomado en cuenta el concepto de identidad
cultural, sin reparar que la identidad se compone de múltiples factores como
resultado de la interrelación entre los miembros de un grupo de acuerdo a su
realidad social.
El contacto e interacción entre hablantes que participan de
experiencias culturales distintas, presuponen W1 conflicto de identidad, al
situar a la persona entre formas de vida que muchas veces difieren
diametralmente una de otra. Las migraciones masivas y los diversos
procesos transnacionales e interculturales que se están dando en nuestro país,
han propiciado nuevas prácticas de comunicación social asociadas a una
ideología, que presupone otras formas de pensamiento, comportan1iento y
actitudes que ponen en crisis los sistemas de representación del sujeto.

143

�Desde esta perspectiva, es obvio que la lengua constituye el
instrumento privilegiado para mostrar cóm~ la ~cotomía e~tre ~a -~~n~
dominante y una lengua dominada, en una situacio~ de co~cto hngwstico,
tiene una pertinencia sociológica, pues -como ~enala_ Halhday - esclarece
comportamientos del sujeto asociados a una praxis social.
La identidad, el ethos, la cosmovisión, subyacen en la lengua: La
palabra es signo del devenir, del proceso socio~stó~co de toda com~dad
hablante, así como de sus creencias, valores y vivencias. Es la ex~~es1on de
la vida de un pueblo, el medio para acercarnos a la comprension de su
realidad, de su pertenencia a un espacio (H. Muñoz, 1986).
Ahora se trata de demostrar cómo el análisis lingüístico ?ermite ver
en forma tangible el fenómeno de la transculturación ~n relación ~on los
cambios en el habla, y sus efectos en la identidad del suJeto y la sociedad a
que pertenece.

Mi investigación se realizó en Monterrey, N .L., en la franja fronteriza
entre los linderos del sur de Texas y el noreste de México.__M?nterrey es_una
ciudad cuya creciente composición pluricultural y plune~ca, su fluJO Y
reflujo migratorio, han permitido el surgimiento de un conflicto de ~~/turas.
Fonnas innovadoras desplazan lo que es propio de la reg1on. La
transculturación está latente imprimiendo sus signos en la lengu~. _Los
anglicismos utilizados en las prácticas comunicativas vienen a sustt~tr al
español para convertirse en los vocablos en boga. La diglosia se advierte Y
se legitima en esta zona como consecuencia de _la ~p~ión socioc~tur~l de
los Estados Unidos. Esta misma circunstancia, ongma que el ~gles se
prefiera porque es la expresión de prestigio, de estatus, o bien por
mimetismo o inercia.
,,

.

De este hecho se derivan préstamos léxicos, cambios semánticos, o
incluso interferencias sintácticas. Los dos sistemas en contacto so_n ~e.nte Y
origen de un desplazamiento lingüístico en pro~eso._ Hay mdiv1du~s
bilingües, a la par que diglósicos, y en esta f?:111ª la td~nttdad del neolones
se debate entre la tradición y la innovac10n, que t~plem~ntan nuevos
patrones de comunicación con un sentido de reconstrucc1on social.
Pero, antes de continuar, es preciso aclarar los con~epto~ de
bilingüismo y dig/osia a los que me refiero. Si ~x~i~~~os su et1ol?g1~, el
significado es el mismo, sin embargo, para la ~oc10lmgui~ttca, esto~ ten~mos
han pasado -como refiere Antonio Ma. Bad1a- a polanzar dos situaciones
distintas (Lapesa, 1987).

144

El bilingüismo se refiere a la condición en que la persona utiliz.a
indistintamente dos lenguas; piensa y se comunica en una u otra lengua, sin
necesidad de traducirlas; puede incluso pasar de una lengua a otra en el
curso de un mismo proceso de pensamiento. Esto se define como bilingüismo
total; pero también hay bilingüismo parcial que se refiere al sujeto que no
domina la segunda lengua como la materna.
En cambio, la dig/osia es un fenómeno antropológico-cultural, pues se
refiere al papel que juegan la lengua materna y otra alterna en la
reproducción de la identidad étnica y la sobrevivencia de grupos dominados
o minoritarios (Hamel, 1995).
Existen, sin embargo, otras definiciones para diglosia. La primera se
refiere a dos variedades de una lengua, cada una con su función social: el
código formal y el informal, dependiendo de la situación comunicativa; y la
segunda, alude al uso de dos o más lenguas que tienen un rango de uso
distintivo, como mencioné anteriormente.
Indiscutiblemente, el problema lingüístico que surge del conflicto
entre lenguas ha llegado a convertirse en una fuente de preocupación
pública, en la medida que el lenguaje juega un papel significativo dentro de
la estructura social de un país. Las raíces del problema entroncan con
movimientos migratorios, domirtio político, económico y cultural de unos
países o grupos sociales sobre otros, etc. Por esta misma razón, el tema
resulta ser un tópico que ha conseguido despertar el interés de lingüistas,
comunicólogos, pedagogos y antropólogos, al poner en juego la identidad
cultural de los hombres y de los países, cuyo patrimonio nacional, regional,
local o tribal empieza a verse amenazado (Schiller, 1976). Los teóricos
latinoamericanos conciben este problema como un producto de topografias
de interacción cultural-comunicativa que contribuye a la formación de
sujetos con nuevos paradigmas de representación (Herlinghaus, 1997)

l. Antecedentes
La aparición de este fenómeno en la zona metropolitana de Monterrey
y en general en todo el estado es diferente de lo que ocurre en el centro y sur
de México, donde el conflicto está marcadamente relacionado con
movimientos indigenistas y política lingüística. Sin embargo, es necesario
señ.alar que el problema entre las lenguas concierne a todo el país, pues la
influencia de Estados Unidos en México se impone y viene a ser un factor de
dominación y de conflicto lingüístico, derivado del llamado imperialismo
cultural o transculturación compulsiva, como lo llaman algunos
especialistas en comunicación.
145

�Hay entonces una tendencia hacia la homogeneización que ocasiona
conflictos lingüísticos. Estados Unidos lleva a cabo el imperialismo cultural,
con el consiguiente ahogo de las culturas locales a través de la interacción,
entre receptores y productores de la información. Pero también influyen los
desafios del mercado, los retos de la competencia, las nuevas tecnologías de
la información, etc.
·
El uso del Internet ha abierto las puertas a formas de comunicación
diferentes, poniendo en situación de desventaja a la lengua regional como
resultado de la necesidad de usar inglés para comunicarse a través de esta
vía. La supresión de las barreras comerciales, por otro lado, ha hecho surgir
el problema de si se respetan o no los derechos de hablantes de lenguas
minoritarias que tienen que enfrentarse al dilema entre la asimilación y la
extinción versus la sobrevivencia y la evolución (Maurais, 1995).
El impacto del fenómeno en esta franja fronteriza es muy peculiar.
Los límites fronterizos de Monterrey se ampliaron. San Antonio Texas se \la
convertido en el centro colllercial de gran parte de la población de clase alta;
lo mismo que la Isla del Padre, que es el lugar de recreo y de conciertos de
rock para los jóvenes de este mismo estrato social. Para los niveles medio y
bajo, en la misma ciudad, se encuentran Sam's Club, Wall Mart, JC Penny,
etc., como lugares comunes de consumo. El conflicto lingüístico surge en
esta situación y se proyecta en patrones de interacción verbal, inmersos en
un juego de mecanismos de legitimación.
Hasta la fecha, no existen antecedentes sobre estudios de anglicismos
realizados en Monterrey con el enfoque de la presente investigación. Se han
hecho estudios que buscan la relación entre clases sociales y lenguaje; son
ensayos que muestran una especie de catálogo sobre el habla característica
de la zona. Este trabajo presenta un nuevo acercamiento: la descripción y el
análisis de fenómenos lingüísticos, producto de una diglosia sustitutiva, es
decir, de una relación asimétrica entre una lengua dominante y otra
dominada. La base operativa para comprobar este fenómeno fue un
acercamiento al objeto de estudio, para llegar por medio de la semántica
cuantitativa a la ponderación de los datos.

II. Planteamiento del problema
El problema real es, por tanto, estudiar el conflicto lingüístico
asociado al fenómeno de transculturación y su efecto en los procesos de
homogeneización sociocultural en la zona de Monterrey.

146

. .. , ~ste he~ho es_ un fenómeno multidimensional, pues la problemática
lmgwstica está asociada a la transformación del sistema sociocultural de
valores, de estatus y de identidad. La reorientación de los hablante~ se
demuestra, ~or eje~~lo, en la incorporación de nuevos tipos de textos,
patrones de mteraccion verbal, marcos de referencia discursiva técnicas de
~gume_ntación Yneologismos, entre otros, que producen una ree~tructuración
discursiva y un enriquecimiento del repertorio bilingüe colectivo
(Hamel,1995).
El propósito d~ la presen~e investigación es, por consiguiente,
confo~ar un nuevo objeto de estudio, en un continuo temporal y situacional:
el fenomeno de transculturación. Describir la variabilidad inherente a la
ac~ción lingüística ~el hablante de esta zona. Muchas son las palabras del
espanol que se c~bian por las del inglés: input, manager, marketing, test;
otr~ se castell~zan c~m~ ?est-seller, ~~trés, panel, póster, etc. De aquí el
subtitul~ de ,esta mvestigacion, donde utilizo el verbo impactar de acuerdo al
uso del mgles y el habla coloquial de la región.
Si toda comunidad lingüís~ca puede catalogarse como diglósica,
des~e el mo~ento . en que coexisten variedades de lengua con usos
socialmente ~~erenciados, también es cierto que la diglosia ocurre cuando se
trata de sustitwr una lengua con otra. Este es un fenómeno patente en el
estado de Nuevo León. ¿Será ésta una transición histórica en camino hacia
un desplazamiento lingüístico? ¿Será una nueva forma de identidad?

ID. Objetivo
_ El objetiv? fue anali_zar la interferencia lingüística del inglés sobre el
espanol._,Es decir, e~ conflicto y el desplazamiento en el uso de la lengua de
esta regio~, como. ~ign~ de un fenómeno sociocultural tangible sólo en el
seno de la ~t~raccion misma, en la vida de la comunidad. En otras palabras:
nuestro objetivo fue analizar los efectos de la transculturación en el
contexto del cambio.
A partir de la reflexión sobre este problema han surgido algunos
interrogantes:

l. ¿Cuáles son los elementos que intervienen en el problema lingüístico de
esta zona?
2. ¿Cómo afectan dichos factores en las prácticas lingüísticas de la
localidad?
3. ¿Cuánto pueden influir en el cambio de los esquemas culturales propios
de la región?
147

�4. ¿Podría hablarse de que en esta zona hay una ideología diglósica?
5. ¿Qué implicaciones prácticas tiene este problema en la identidad del
neolonés?
6. ¿Se puede llenar un hueco de conocimiento con este trabajo?
Para lograr dar respuesta a mis inquietudes, y evitar resultados
irrestrictos que pudieran ser causa de controversia, consideré necesario hacer
un planteamiento formal con base en:
-

Hacer un estudio descriptivo y sociohistórico de la zona, para analizar la
irrupción sociocultural de los Estados Unidos en la región y, por
consecuencia, el fenómeno de transculturación.
- Examinar la actitud de los hablantes respecto a la aceptación del inglés.
- Hacer una recopilación de anglicismos usados en la localidad para
confirmar o rechazar las hipótesis siguientes.

IV.

.,

Hipótesis

Mi primera hipótesis está basada en el presupuesto de la existencia de
una diglosia en este lugar como consecuencia de la transculturación, como
conflicto de culturas que genera una aculturación flexible asociada a la
estructura social.
La segunda hipótesis postula que existen dos niveles de penetración
del inglés: por el estrato alto, donde la lengua constituye una forma de
prestigio, de poder y los sujetos son bilingües; por el estrato medio y bajo,
donde el inglés es el medio de sobrevivencia que ocasiona la diglosia o el
spanenglish.
La tercera hipótesis se desprende de la anterior para mostrar la
interrelación que existe entre el conflicto lingüístico y la identidad del
hablante.
¿Por qué mi interés en realizar un estudio sobre el conflicto de
culturas, sobre la lucha entre dos lenguas que empiezan a coexistir en un
mismo territorio? Es un hecho evidente que cuando el contacto de lenguas
se intensifica, se produce un proceso de resistencia y desplazamiento
lingüístico. Hay una ruptura de modelos culturales, un fenómeno
sociohistórico cuya trascendencia se debe a los cambios que experimenta la
comunidad de hablantes.
La dimensión y el alcance del proyecto son, sin lugar a dudas, de
importancia capital. La vida de los hablantes de una entidad no puede quedar
148

~or -~á~ tiemp? al ~argen del dato histórico, porque las particularidades
hn~mstlcas est~ en m~errelación directa con la vida de un pueblo, su praxis
soci~l. Ademas, la ~cot_~mía entre una lengua dominante y una lengua
dommada en una situac1on de conflicto lingüístico es particularmente
relevante, porque en el estu~io de las palabras reside el sustrato axiológico
que opera en todas las culturas y que permite acercarnos a la identidad de
cada comunidad, en un mundo cada vez más móvil y étnicamente
fragmentado.
Al terminar el siglo XX y en vísperas del tercer milenio estudiar la
~ansición de la. socieda~ al proceso globalizador y entender ei papel que
Juega el lenguaJe es, sm lugar a dudas, un tema que merece atención
especial.

VI. Marco conceptual
El sustento teófico y metodológico de este trabajo está fundamentado
en la te?ría d_el cambio lingüístico (Weinreich). Sin embargo, considerando
las particularidades de la zona, se incluyen también las corrientes que parten
de los conceptos de diglosia y lenguas en conflicto asociadas a los nombres
de Fishman, Ferguson y Grimshaw, pero bajo la reformulación de Rainer
Hamel y éctor Muñoz, quienes sustentan que la diglosia no estable surge
del conflicto entre una lengua dominante y otra dominada.

!f

Si bien en esta zona no se trata de dominación en un sentido pleno, sí
se tra~ d~ una dominación social. Condición que bajo ciertas situaciones
comumcatlvas favorecen el uso del inglés, convirtiéndolo en una forma de
prestigio, de estatus.
.
Lo~ estudios sobre el contacto entre dos lenguas, señalan que el
b_1c~.t:m"~ismo en estos casos d~semboca en la incorporación de préstamos
lmguzstzcos, que poco a poco se mtroducen en situaciones de habla, donde se
alte~ e~- ~s? de las dos lenguas. Este tópico es de gran interés para la
s~c1?l;10gu1stlca y. 1~ etnografia de la comunicación, pues el proceso
~st~n~o y confücttvo de cambio lingüístico, es decir, los procesos
diglosicos, forman parte de los fenómenos socioculturales.
. .. , ~uchos conflictos ya existentes son resultado de problemas no
lmgwsticos del pasado: guerras, negociaciones, etc. Por eso, las variables
s~ciológicas son necesarias para explicar el conflicto y la situación en que se
dio el contacto de lenguas. Además, es dificil determinar exactamente
c~ándo ~e inicia el cambio de lenguas, cuándo progresa y cuándo ya ocurrió,
sm considerar el cambio social.
149

�•

Las investigaciones que se han llevado a cabo en torno a conflictos
lingüísticos demuestran que el cambio va de acuerdo con las leyes de
interacción. La estructura del sistema de lengua está en correspondencia con
la estructura sociohistórica, pero siempre se supeditan a los imperativos del
sistem.a lingüístico. Los "variacionistas" han comprobado que los factores
sociales están en interrelación con el uso y la evolución del lenguaje. Es
decir, los mecanismos sociales de la interacción son mediadores en el
proceso del cambio lingüístico.
Un mecanismo social sería. por ejemplo, la transculturación que
propicia dos procesos lingüísticos importantes: la diglosia y el cambio
lingüístico. Este último entendido como un bilingüismo; mientras que la
diglosia se asocia con una nuern forma de comunicación que avanza dentro
de una comunidad al tomar prestadas expresiones de otra lengua, en nuestro
caso, el inglés.
Las dos formas se relacionan con la variación social ahogada por el
prestigio, como diría Gem1án de Granda. La situación en este lugar obliga a
que en el estrato alto y medio alto, el hablante debe dominar la lengua
extranjera si quiere alcanzar las esferas del poder; en cambio en el estrato
medio bajo y bajo. el factor de sobrevivencia conduce al sujeto al uso del
inglés para obtener mejor ingreso. Me refiero principalmente al manejo
que de esta lengua hacen los legales e ilegales que emigran temporalmente a
Estados Unidos en busca de trabajo y que al regresar constituyen otra fuente
de penetración.
Sin embargo. está probado que no todos los cambios lingüísticos
reciben una aceptación social. Esto es, los hablantes, en ocasiones, llegan a
rechazar y resistirse a los procesos de cambio, manteniendo su lengua nativa
y reforzando su prestigio histórico, en la interacción verbal cotidiana. No
obstante. cuando la transculturación se hace presente, hay
formas
innoudoras que empiezan a desplazar los vocablos propios de la región.
Los procesos de cambio conducen a una diglosia que se desarrolla tanto en
actiYidades culturales como laborales.
En síntesis. la diglosia, sin llegar al bilingüismo, · constituye un
proceso en a\'ance hacia el desplazamiento lingüístico. Hay dos lenguas que
se intercambian por medio de préstamos lingüísticos e interacciones verbales
de naturaleza distinta.
,.
La línea del marco teórico gira, consecuentemente, en torno a la teoría
del cambio lingüístico (Weinreich, Labov Gumperz, etc.), los conceptos de
bilingüismo y diglosia (Ferguson y Fishman) y lenguas en conflicto
(Greimshaw, Hamel y Muñoz).
150

1

.
Los mtentos por estudiar el cambio lingüístico son múltiples y de '
diferente alcance. Mencionaré algunos: Labov (1969, 1977, 1979), Sankoff
y S~off -~1973, 197~), Ló?ez ~forales (1983), y otros. Sin embargo, para
la real1zac1~n de _e sta mvestigac10n de carácter sociolingüístico tomé como
base a dos mvestigadores destacados en nuestro país: Hamel y Muñoz.

VII. Método
. . Los parámetros metodológicos para el estudio de este fenómeno se
delimitaron en las fases que a continuación se señalan:

•
•

•

~escripción del ~bito socio-cultural en que se presentan las
mterferencias lexemáticas (1997).
·
Creación de ~trumentos para la fase operativa de esta investigación:
encuesta de actitudes y cuestionario sociolingüístico (1997).
Recopilación de datos (1997-1998) .
Análisis de resultados ( 1998).
Discusión ( 1998).
Conclusiones.

VII.1 Modelo socio-histórico
. ~l tr?bajo de campo se inició con la descripción y contextualización
soc10histónca de la zona metropolitana . Los resultados de la investigación
mostraron q_ue, de acuerdo al censo de 1995, Nuevo León ocupa el 3.22% en
el macro-mvel de la población total por entidad federativa, contando
Monterrey actualmente con 2'938,072 habitantes (INEGI).
No obstante este porcentaje, los fenómenos de industrialización y
urbanización vertiginosa son factores que han convertido a la ciudad en un
verdad~ro centro urbano cosmopolita, determinando la manera de vivir de
los regiomontanos, sus costumbres y creencias.
. . El .soporte de la sociedad regiomontana, y por ende el sector más
s1gruficativo del poder socioeconómico, son los grupos industriales,
r~p~~sentados por gr~des compañías nacionales. Muchas de ellas, por su
v1~1on d~ d~sarroll~, tienen ~articipación extranjera, lo que propicia un flujo
~~a~~no mternac1onal a mvel empresarial. Sus altos ejecutivos todos son
bilingues, porque la relación del mercado laboral establece como norma el
?5º del inglés. Pero, ~demás, cabe hacer referencia en este apartado al
mcremento de las maquiladoras, que en los últimos años, han favorecido la
151

�generación de un nuevo sector de producción,
número de empleos.

generador

de un buen

La forma de ser del hablante de la ciudad de Monterrey es dificil
separarla de sus demás características como mexicano. Sin embargo, debe
señalarse que esta región es un desierto, sinónimo en alguna forma de
carencia. Característica que hace de esta área un campo cuya aridez
propicia la búsqueda de otros horizontes de trabajo y de intercambio laboral.
Así se inicia el proceso sociohistórico de dependencia que Nuevo León tiene
con los vecinos del norte.
En general, la situación económica y política del país ha propiciado
que México sea un país de grandes contrastes que refleja la incertidumbre
provocada por la crisis. Los últimos años enmarcan un proceso recesivo en
la economía, con la consiguiente caída de la demanda laboral y el aumento
significativo del desempleo. Existe una alta tasa de desocupación; la lucha
contra el desempleo no ha tenido el éxito deseado y miles de familias
mexicanas todavía viven con un salario mínimo. El índice de calidad de
vida, en fin, ha men·guado.
'

,.
1'

En estas condiciones, el comportamiento de desarrollo se ve impelido
hacia el cambio en los esquemas tradicionales de la organización. La
empresa incorpora personal extranjero. Además, el carácter de esta zona
casi de ciudad fronteriza y la perspectiv~ de ejecutar en el área proyectos de
inversión, sobre todo en el orden infraestructural, son variables que
determinan nuevos roles sociales de dependencia y subordinación que, a su
vez, propician situaciones comunicativas bilingües y diglósicas. Lo mismo
sucede cuando se realiza la venta del trabajo en el extranjero, que ocasiona la
emigración legal e ilegal hacia los Estados Unidos.
En 1996, Nuevo León ocupó el primer lugar como proveedor de
ilegales a Texas. La patrulla fronteriza en el sector de Laredo detectó y
repatrió a 1941 indocumentados regios, esto es, el 21 % del total de ilegales
mexicanos, incluyendo profesionistas (INEGI).
Todos estos factores, aunados al hecho de que el inglés se ve
favorecido por la educación bilingüe en los colegios privados, propician la
diglosia. Además, como las empresas ven imperiosa la necesidad de que
sus trabajadores aprendan inglés, en todo Monterrey se promueve el
aprendizaje de esta lengua. La publicidad, la influencia de los medios
masivos de comunicación, la transmisión vía satélite y las redes locales e
internacionales favorecen el uso alterno de las dos lenguas prácticamente en
todo el estado. De esta forma el inglés viene a ser parte del desarrollo
económico, político y social de esta entidad.
152

En la z.ona metropolitana hablar inglés constituye una forma de
prestigio, por estar institucionalizado en las esferas de poder. Los hechos
anteriores ofrecen un panorama general de la situación que se vive en la
~egión, -~l confli~to entre ~l es~añol y el inglés; la resistencia al cambio y la
mno;acion, asociado a la identidad del neolonés; conflicto que se expresa a
traves • de nuevas formas de comportamiento lingüístico en donde va
implícita la lucha por integrar dos sistemas distintos de organizar y valorar
la realidad.

VII.2 Encuesta de actitudes

P~a establecer ~~ grado de aceptación o rechazo respecto al inglés en
es~a ~e~on, se proced10 a elaborar la encuesta de actitudes integrada por
vemttsi~te p~eguntas, de las cuales nueve fueron abiertas. Para su formulación,
~e considero una b~se _de datos que permitiera relacionar la respuesta del
informante, con el ,sigmficado dominante. La evaluación se hiz.o a partir de
cada palabra. El numero total de encuestas fue de 256; 131 se aplicaron a
hombres y 125 a mujeres. Su distribución en la zona metropolitana se hiz.o
de manera aleatoria, en la forma siguiente: Monterrey, 97 encuestas;
Guadalupe, San Pedro, San Nicolás de los Garza y Apodaca, 32 encuestas en
cada municipio; Escobedo, 31 encuestas.
Los resultados sobre las actitudes de los hablantes son concluyentes:
83% de los encuestados estimaron que era imperioso hablar inglés
(preguntas 4 y 1O):
CUADRO 1. Encuesta de actitudes

1

PREGUNTA4 ¿CREE QUE-ES NECESARIO
HABLAR INGLÉS?
NO
17%

SI
83%

Respecto a la preferencia por el inglés la gráfica muestra los
siguientes resultados (preguntas 6 y 8):

153

�CUADRO 2. Preferencias del idioma en el ámbito profesional y personal.
70%
60%
50%
30%
20%
10%
0%

Para la elaboración del cuestionario se tomó la orientación sobre el
concepto de anglicismo que establece el trabajo sobre Voces Extranjeras en
el español de México, hecho por la Comisión para la Defensa del Idioma
Español, así como los estudios realizados en la U.N.A.M. a cargo del
maestro Juan M. Lope Blanch, y los de López de Lara sobre el Diccionario
del Español en México y sus referencias sobre lexicografia.

¡ ■ PERSONAL

40%

■

..J

en

o

-w

~
en
UJ

(!)

•Z

PROFESIONAL Y
\ SOCIAL

VIl.3 Cuestionario sociolingüístico

I

1

..J

z

Otro aspecto importante de los resultados de la encuesta es que el
80.08% de los encuestados muestra una total conciencia de la influencia del
inglés en nuestra entidad, pero el 61 o/o está inconforme con el uso del inglés
en los menús, anuncios y propagandas en general (preguntas 19,16):

CUADRO 3. Influencia del inglés sobre el español
,;

El cuestionario se hizo en base a la escala de Osgood, considerando la
semántica cuantitativa. El propósito fue medir la frecuencia en el uso de
palabras. Analizar su aceptación y reconocimiento, dentro de un espacio
semántico previamente delimitado. Así fue como cada término se ubicó en
la escala para finalmente proceder a su análisis.
Cabe mencionar también que para el diseño de este instrumento se
procedió a un sondeo previo con el objeto de captar las voces extranjeras
utilizadas en la región. Se revisaron revistas, periódicos, anuncios,
programas de radio y televisión, noticiarios y se preguntó a hablantes
nativos. Finalmente se seleccionaron 575 anglicismos distribuidos en 10
diferentes campos semánticos: deportes y juegos; alimentos y bebidas;
transportes, vehículos e implementos automovilísticos; ropa y cosméticos;
espectáculos y diversiones; cine y TV; vivienda, casa y mobiliario; artículos_
de oficina o trabajo; música y equipos de S(?nido; varios y frases.

"'!

"I'

El diseño de este mecanismo evaluador y recopilador de información
se hizo en base a las variables: sexo y edad de los informantes y área
geográfica. Con estos parámetros se determinó una muestra de 35
cuestionarios en base a: 3 niveles generacionales; 3 lugares de residencia.

NO

19.92%

80.08%

El análisis de la encuesta de actitudes muestra en forma evidente una
tendencia a la penetración y el dominio de la lengua dominante con el
consiguiente desplazamiento de la nativa. Esto da origen a la _diglosia q~e se
convierte en una variante lingüística con una marca social de caracter
diferenciador.

154

La aplicación de los instrumentos se llevó a cabo de acuerdo con un
plan preestablecido. Para trabajar tanto en la encuesta de actitudes como en
el cuestionario se hizo un mapa zonificado y, finalmente, el establecimiento
de la sumatoria se efectuó con interpolaciones para darle mayor validez.
La cantidad total de respuestas arrojó un total de 19,653 voces: 10,539
anglicismos incorporados al habla coloquial, lo que significa un 53.38% del
total de respuestas como lo muestra la gráfica que sigue:

155

�CUADRO 4. Resultados de la pugna entre dos lenguas obtenidos
por cuestionario lingüístico.

■ RESISlENCIA

1

AL CAMBIO

1

46.43%

■ INNOVACIÓN

53.57%

_JI
_ __J

L__

Lo anterior confirma mi lúpótesis de trabajo, en el sentido de que
existe una tendencia hacia el desplazamiento lingüístico, un bilingüismo
parcial que origina la diglosia. La transculturación favorece nuevos roles
linguísticos que corresponden a una posición diferencial asimétrica de
acuerdo al estatus social.

.,
'1

.;

1

,,.,..

La naturaleza de este fenómeno es de origen sociolingüístico. Desde
un macronivel hasta el micronivel, la interrelación entre las dos culturas
genera una aculturación flexible asociada a comportamientos lingüísticos de
acuerdo con una conciencia de clase.
Para comprobar mi segunda hipótesis, el trabajo de campo se realizó
en el ITES:\1. campus Monterre). por ser representativo del estrato alto. Por
razones de carácter institucional. la selección de la muestra se lúzo sobre el
total de la población. La encuesta que se aplicó fue la de actitudes.
Los resultados arrojaron que la mayor parte de los encuestados
dominaban las dos lenguas. Pero alternan el inglés con el español en
situaciones informales, pláticas de amigos, cine, etc. Es preciso advertir que
en el estrato alto, las diferencias en los comportamientos lingüísticos reflejan
las diferencias de la estructura sociocultural que se superpone a las
diferencias de sexo y edad. Todos coinciden, por ejemplo, en afirmar que la
influencia del inglés sobre el español se debe principalmente a la cercanía
con los Estados Unidos, la tendencia en el nivel educativo de implementar
el inglés como segunda lengua, los procesos de digitalización, la
globalización, los intercambios estudiantiles y los congresos en los cuales se
habla el español y el inglés. La conciencia de grupo favorece los procesos
de aculturación en forma más rápida y, por ende, la formación de un estatus
bilingüe. En cualquier caso, el comportamiento lingüístico relativo a la
156

ele~ción Y el uso de un código o de una variante, casi siempre se orienta
hacia aquella de mayor prestigio social.
En relación a los motivos por los cuales creen necesario hablar · g1 '
se pu:de adv~rtir que difieren de acuerdo con su escolaridad. Amnivel
es,
prof:s~onal,_ p1en_san que es necesario hablar una segunda lengua como un
reqws1to p~or~al para el trabajo. En maestría, el motivo más importante
es_ la globalizac1on, los mass media, etc., y a nivel doctorado, para tener
abiertas las puertas a una nueva forma de selección de la información.
. El aspecto informativo de los medios juega un papel decisivo en los
estudiant~s del f!'ESM. La encuesta mostró la existencia de lo que se ha
llamado z~creas_zng-know_~edge-gap. Es decir, el fenómeno por el cual a
mayor fluJo de mformac1on en un sistema social, los grupos de población
con ~~yor es~atus socioeconómico, o con estudios formales más
espec1al1~~os, tienden a una apropiación más rápida de esa información con
may?r. rapidez, aumentando la brecha cognitiva con otros grupos y
prop1c1ando la creación de una élite de clase.
A continuación, se presentan los términos de uso más frecuente:
CUADRO 5: Palabras más utilizadas en inglés.
aerobics
amateur
antidooinR
backa:round
baffle

beef
best-seller
b12 mac
bu
board
boicot
bomR
boom
box
brand
break
bud2et
buldozer
bussines
bve
bv-nass
camner
cash
•cassette
anvwav
com1c
1moactar
sorry

coach
computer
convrioht
cracker
chairman
•charter
ch1cken
chio
choice
data sheet
date
default
dial
d1et
d1scotheauc
disolav
•d,souette
dumnmo
duolex
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157

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walkman
travesll
you know
ves

nna
•rol
savin11.
sex-an""al
olease
sec you
helio

�Respecto de la tercera hipótesis, la investigación confirma que existen
un bilingüismo y diglosia en esta zona, por efecto de la transculturación. Es
decir, un proceso de contacto e interacción entre dos lenguas, el español y el
inglés, que determinan comportamientos explicables en términos de cambios
en la identidad del sujeto. El problema no sólo es lingüístico sino
sociocultural e ideológico, pues los códigos lingüísticos responden a una
conciencia de clase, que presupone un nuevo aprendizaje con finalidades
comunicativas concretas.
Menciono la que se ongma por la necesidad de sobrevivencia
económica, hasta aquella que implica el logro de la movilidad social, y por
ende, de estatus. En esta situación sucede lo que afirman Gumperz y
Ferguson: en las sociedades donde se usan dos o más lenguas, la asimetría
de la relación entre ambas provoca que una de las dos, reciba la
categorización superior, mientras que la otra se relega al plano informal. Este
hecho suele aceptarse por los usuarios de las mismas, pero la conciencia de
pertenencia a un grupo va a determinar o bien una ideología diglósica o un
bilingüismo. Los comportamientos lingüísticos eQ el interior· de la
comunidad entre los · diferentes grupos de individuos provocan entonces,
procesos de cambio y transformación; el desarrollo y asimilación,
confrontación y fugas hacia el pasado. Hay una nueva identidad cultural que
requiere la coherencia y la estandarización de numerosos aspectos cognitivos
en tomo a la personalidad de los individuos (Titone, 1986).
'11!

.,.

Es oportuno señalar que mi tesis principal en tomo a los
comportamientos lingüísticos como resultado de una conciencia de grupo, se
confirma y está de acuerdo con las explicaciones de Halliday y muchos
lingüistas, en el sentido que las diferencias lingüísticas van acordes con la
dinámica de la sociedad. Estos componentes pragmáticos son objeto de
estudio de la sociosemántica, pues las opciones semánticamente pertinentes
tienen una validez sociológica, ya que esclarecen estructuras de
comportamientos, que son a su vez explicables como actos simbólicos en
cuyo interior convergen áreas de interés para múltiples disciplinas.
Por ejemplo, desde el punto de vista actitudinal, el estereotipo que se
presenta en el grupo de inmigrantes (económica, política y socialmente
inferior), implica también el fenómeno de la resistencia contra el
desplazamiento lingüístico. Es decir, la resistencia que se centra en la
defensa por la lengua materna, y la preferencia por el ingl~s. Los estudios
enfocados hacia el bilingüismo establecen que los cambios producidos en el
momento de contacto entre lenguas atraviesan una fase d1 transición que
pone en juego la identidad étnica y cultural de los hombres y de los países.

Conclusiones

_La n~cesidad de analizar las prácticas comunicativas que surgen de
los pa1ses mas desarroll~dos y que tienden a implementarse en otras culturas
afe~t:1°do s~ fo_rma de vida, es el tema principal que irrumpe en el escenari¿
pohtico y científico de los últimos años.
. . Se ~ ~-~m_ostrado que la transculturación determina un mercado de
rctica~ l_mguisticas, con un uso de variables identificadas a un sociolecto
e P;8tigio. A lo ~ue habría_ que agregar las categorías pragmáticas que
contn _uyen a clanficar el sistema interactivo que se desarrolla en
comumdad con un conflicto de identidad cultural entre los hablantes.
una
. .. • ~alliday se~a ~e acuerdo con esta postura-, que el problema
linguistico es en realidad un problema social que reclama el análi· · d l
conducta
.. · tica de ~cuerdo con los roles sociales. Esta direccionalidad
sis e a
. rmguis
se ~socia con los mecanismos de control que han servido para ordenar a las
s_oci~~?es a través de todos los tiempos, lo cual significa que las formas
hnguisticas son determinadas por los valores del grupo O comunidad a la
que pertenecemos.
La orientación del hablante hacia la norma social domman·te b
ºbil'dad
' a re una
d
gama
c.
te
· bT e posi i es .de estudio en tomo a la lengua como un re1eren
sim o ico. El p~oceso ico~overbal de creación y transmisión de sentido
plante~ la necesidad de a~licarnos al análisis del comportamiento lingüístic¿
entendido como un fenomeno socialmente determinado La di
'dad
lin .. · ·
l
•
versi
guistica Y e .choque que experimenta el hombre ante otra cultura es un
problema de pnmer orden en el panorama lingüístico internacional u
de la mano con lo educativo.
' q e va
La per_spe~~va ac~l del análisis sociolingüístico y de la etnografia
de la com~caci?n se onentan al estudio del lenguaje, no sólo desde las
bas~s co~~vas_smo_de las situaciones comunicativas. Es decir, los enfoques
soc10cogmtivos implican una nueva postura hacia el acto comunicativo.

Bibliografía

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L., 1992.
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160

161

�TEMÁTICA E IMAGINERÍA
EN LA OBRA POÉTICA DE JOSÉ EMILIO PACHECO
Mtra. Leticn Pérez Gutiérrez
Ph. D. Universidad deMissouri, U.S.A.
La poesía es lenguaje pero no cualquier forma de lenguaje ya que
produce efectos que en principio no provoca el lenguaj: cotidiano. La
estilística se considera usualmente como una sección especial de la
lingüística. En este nivel, la estilística se encarga de estudar los elementos
del enunciado lingüístico para poder acercarse más al eso:itor tratando de
encontrar las claves en la construcción de sus poemas, misnas que denotan
su sensibilidad, y que en último término producen una impesión perdurable
en el lector.

..•
..

Dos son los aspectos a los que dirigiremos nuesoo análisis de la
poesía de José Emilio Pacheco, a la temática y a la imaginera. Por supuesto,
dados los límites de este trabajo, nuestro estudio no es exhaustivo.
Tocaremos sólo algunos de los aspectos que a nuestro parecir resaltan más .
Existe la creencia de que el escritor nace y no se hace, pero esta
aseveración es una falacia. La persona llamada por una cara inclinación a
hacer del lenguaje su oficio, además de tener esa vocaciór innata y talento
natural, gran imaginación, facilidad de palabra y emociór, necesita de un
largo proceso de estudio, perfeccionamiento y disciplina paa poder llegar a
dominar la corrección en la palabra escrita; con mayor rwn si el vehículo
que adopta para expresarse es la poesía, que es la suma y d último peldaño
en la escala de la estética del lenguaje. A veces son aios de estudio y
lectura, de apuntes y notas, de borradores y correccioms en este largo
proceso de la adquisición de un estilo. La poesía de JoséEmilio Pacheco
aparece así a nuestros ojos, como un largo camino en el cutl el poeta ha ido
puliendo, modificando su expresión, hasta hacer de la pal1bra un vehículo
dúctil que exprese sus sentimientos e ideas; ya lo escribió Jesé Emilio en "A
quien pueda interesar:
A mí sólo me importa / el testimonio / del mommto
que pasa / las palabras, / que dicta en su jluil /el
tiempo en vuelo. / La poesía que busco / es c,mo
1
un diario I en donde no hay proyecto / ni medda •
Y es que el poema debe nacer de lo más proñndo
del alma, porque en última instancia, escribir I es
vivir / en cierto modo.
(TOT, p. 146:

163

�Tal vez podrá parecer que nuestro estudio deja al margen muchas
dimensiones en la poesía de José Emilio y estamos conscientes de ello; éstas
podrán ser exploradas en otros estudios. El campo es fértil y la mies es
mucha.

Los Elementos de la Noche fue el primer libro de poemas de José
Emilio Pacheco. El libro se halla dividido en tres apartados: Primera
condición (poemas escritos del 1958-59); De algún tiempo a esta parte
(poemas de 1960, 61) y Crecimiento del día ( 1962). El estro poético de José
Emilio se vuelve hacia lo que lo rodea, la naturaleza, el sol, el mar, las
campanas, la enredadera, el amor. Son los primeros titubeos d~l esc~tor.
Contaba con veinte años. En alguno de los poemas de este pnmer libro,
como "La enredadera", las imágenes se presentan en abigarrado grupo y la
enredadera se aferra a la piedra como los años se anudan y se rompen. El
"tiempo" será uno de los temas preferidos por Pacheco, que ampliará en
libros posteriores. Sin embargo, las imágenes son puras y se desgranan en
metáforas donde la enredadera, y el muro son las dos partes de un binomio
enredadera-piedra, y dice José Emilio:
Son los años / que se anudan y rompen. Son los
días / del color del incendio. / Son el viento I que a
través del otoño !toca al mundo.
La segunda parte lleva un poema intitulado "Los elemento~ de la
noche", que le da el título al libro; el tiempo aparece como un reloJ donde
"cada hora es el cadáver de otra hora abolida" (TOT, p. 21) y la noche:

Será tuya la noche, será tuya
esa oquedad sin nombre ese vacío
en que reina la nada, el poderío
f

tt!

del instante perpetuo y desterrado.
El tiempo en el que estás y ya es pasado;
La arena que en su abismo te destruya.

, . Hacen su ap~ción _también en esta parte varias prosas de factura
poe~~ª: _La presenciad~! tiempo unido al tema del amor anuda el presente,
que_ . vzvzmos... en funcwn del mañana y del pasado" (TOT, p. 28). José
Em1ho hace una comparación: "como el río que humedece tus labios amor
mío" (TOT, p. 25).
'
E~. otros, ~oemas José Emilio reflexiona sobre el tema de la génesis de
la cre~~ion poetica, de la poesía como lenguaje, y con voz adelgazada por la
emoc10n busca en su propio oficio una definición:

Vuelve a mi boca, sílaba, lenguaje
que lo perdido nombra y reconstruye.
Vuelve a tocar, palabra, el vasallaje
que con tu propio fuego te destruye.
(TOT, p. 28)
Y a través del análisis 1e la palabra, a la que personifica, escribe: "La
palabra despierta, I abre los ojos, dice apenas que existe, / se dibuja...

(TOT, p. 33).
.En la tercera parte "Crecimiento del Día", continúa la temática de la
fugacidad del tiempo, "las horas desechas" y aparece por primera vez uno de
lo~ temas que continuarán en desarrollo en poemarios posteriores, el de los
animales:

Medio comido por la tarde el tigre
suma sus manchas,
sus feroces manchas;
legión perpetua de su imagen,
hierba
hojarasca, prisión
que lo hace tigre.
(TOT, p. 31)

(TOT, p. 35)
Los poemas con temática amorosa son muy escasos en la poesía de
José Emilio. En este su primer poemario destacan dos: "Egloga Octava" Y
''Estancias". No es José Emilio un poeta romántico sentimental o erótico.
Sin embargo, las imágenes son altamente elocuentes: "Atrás de este minuto
se ha borrado / una playa en que el mar entró incendiado" (TOT, p. 26).

164

.
En la historia de la crítica literaria uno de los aspectos más
mteresantes y de gran riqueza lingüística es el estudio sobre las imágenes.
Wolfgang Ka~ser, Bo~oño, Wellek y Warren, Riffaterre, Giraud, Stephen
Ullm'.11111 Yv~os escntores y poetas han dedicado ensayos a sus respectivas
doctnnas poeticas, y todos han llegado a definiciones interesantes. André
Breton escribió: «Comparar dos objetos lo más alejados posible uno del otro
o, por cualqui~r otr~ medio, ponerlos en presencia de una manera brusca ;
sorprendente sigue siendo la tarea más alta a que pueda aspirar la poesía»,2 y
165

�Baudelaire vio en el culto a las imágenes su "grande, única y primitiva
3

pasión".

El estilo de un escritor establece un modo particular del manejo del
len~je. A través de éste el escritor nos entrega su visión personal de las
cosas y es en este momento donde el uso de imágenes ocupa una posición
clave dentro de la obra de un escritor. La labor del poeta, del escritor es no
sólo el de describir objetivamente los objetos sino el de añadirles una carga
emotiva que logre impresionar al lector.

El tiempo lo hace exclamar:

:e

"Si en mil años / nada cambió / en la tierra
regunt°.: I ¿N_os iremos también sin hacer nada?¡
o empana el tiempo y da el olvido ".
.
o o
(TOT, p. 41).

Ti

El poema duodécimo de la se d
repletas de imágenes en dond 1
gun a parte presenta cuatro lineas
labios; José Emilio no utiliza :i ª::1:bras bro~ atr~~elladamente de los
emoción abre sólo el signo de tgne
.~untuac1on, deJandose llevar por la
rrogac1on:
m·

Hay algunos críticos que se muestran en contra del abuso excesivo de
este recurso, otros por el contrario ven en él una fuente de riqueza
inigualable. Desde este su primer libro de poemas, José Emilio presenta un
interesante manejo de imágenes. Los símiles son pocos: "Tenemos que
gastarnos como ese lápiz sordo contra el muro" (TOT, p. 33) y las metáforas
son de excelente factura. Espigamos unas cuantas: "Cada río / busca en la
sal del mar / su propia muerte (TOT, p. 34). "Porque hoy el mundo
amaneció de cobre" (TOT, p. 21 ).

En el poema "Estancias" presenta dos imágenes que se desarrollan una
junto a la otra: "nube y paloma que en su vago enlace / son un mismo dibujo
en este suelo (TOT, p. 25); y éstas a su vez desembocan en un símil
concluyendo: "Así en la sombra o en algún espejo / eres tú mi contorno y mi

¿Para q~é estoy aquí / cual culpa expío
es un crzmen vivir el mundo es sólo
calabozo hospital estercolero
ciega irrisión que afrenta al paraíso?

(TOT, p. 47)
En la tercera parte de este con·
para ver si allí puede encontrar
~unto Pache~o se vuelve a la historia
suféretro depiedrci' (TOT pun49a)rehsp~estal. Hacia el gran "lago muerto en
'
, •
ac1a e "ax l 'tl"
emblema / el temor de ser nad:
' l
o o que encarna "nuestro
p. 50).
ze y rep egarse / ala noche perpetua" (TOT,

reflejo" (TOT, p. 25).
El Reposo del Fuego es un gran poema unitario escrito entre 1963-64,
con un epígrafe del libro de Job 36:20 y dedicado a Patricia y Mario Vargas
Llosa. Está dividido en tres partes, sin títulos, de quince poemas cada una.
José Emilio amplía el tema del tiempo que esbozara en su primer libro, lo
enlaza con el fuego que es su destructor y a la vez purificador y así dice:
'•Miro sin comprender, busco el sentido / de estos hechos brutales, / y de
pronto / oigo latir el fondo del espacio,/ la eternidad muriéndose. Soledad,
polvo, muerte, tiempo, donde el cuerpo es 'mala vasija' y la vida mortal es:
... color de sangre, vino
de la humana ternura transitivo.
Contempla tu dominio: este es tu reino,
una triste ciudad de agua y aceite
que sin unirse flotan ... "

(TOT, p. 41).

166

La ciudad es otro de 1 t
. .
se transforma refleXI·o
1 os emas prmc1pales de José Emilio. La ciudad
,
na e poeta:
"La ciudad en estos años cambió t
/
50), y con un aire que recuerda las :ptfas !~eJ~:genoMes
"'.i ciudad'
(TOT, p.
annque
exclama:
¿Qué se hicieron / tantos jardines l
embarcaciones
'. as
,
·.. ¡ · · · "¿.Que' s e h.zczeron
l~s . rzos, las corrientes? /... ¿Qué se
hzczeron / los bosques, y los lagos y los
campos...?

y una amarga respuesta le sale al
."
palacio del cacique / del se~
1paso. Los cegaron / para alzar el
con esta frase lapidaria con:~; !~n~~a :. del em_presario" (TOT, p. 53). y
tierra / son seres para . y . Dyo el vzrrey: Los hombres de esta
.
szempre condenado ¡
abatimiento. / Para callar
bd
. s
a eterna oscuridad y
Y O e ecer nacieron" (TOT
, p. 53). Y sigue
buscando una respuesta y dirige sus preguntas hacia sí mismo:
167

�Hay que darse valor para hacer esto,
no es posible callar, comer silencio.
... Es doloroso hablar. Más doloroso,
más dificil aún, callarse a tiempo,
antes que los gusanos, los instantes
abran la boca muda de una letra
y le coman el espíritu.

La concepción del poema como obra no terminada e inconclusa o
perecedera es uno de los temas en la poesía de José Emilio.
Es hoguera el poema / y no perdura. / Hoja al
viento I también ... Cada poema / epitafio del juego
I cárcel / llama / hasta caer en el silencio en
llamas. / Hoja al viento/ tristísima / la hoguera.

(TOT, p. 58)

(TOT, p. 55).
Las imágenes audiovisuales y auditivas toman aquí un ritmo
dinámico, se apretujan, sin signos de puntuación parecen salir
atropelladamente llenas de emoción. Algunos ejemplos son los siguientes:
Con sustantivos:
"Ecos pasos recuerdos destrucciones" (TOT, p. 51).
"Moho, salitre, pátina: descenso
dei polvo al refluir sobre las cosas'"(TOT, p. 42).

Con adjetivos:
Y embozado, recóndito, al acecho
sobreviene el intenso garabato
el febril desdibujo de la muerte.

(TOT, p. 39).
Examinando el deber que tiene el poeta de hablar y de escribir,
porque: "No es posible callar, comer silencio" (TOT. p. 55), uno de los
poemas se desenvuelve en una lluvia de metáforas e imágenes, y termina en
palabras cortas que semejan sollozos:
Hay palabras / carcomidas, rengueantes: /
sonsonete / de algún viejo molino. / Cuántas
cosas, / llanto de cuantas cosas ya inservibles I que
en el polvo arderán. I Chatarra, escoria, / sorda,
sórdida hoguera consumiéndose. I Fuego la luz.
Ceniza. Un lirio I es cada I pobre / rescoldo I
triste I y ya fundiéndose.
(TOT, p. 5)

No me preguntes cómo pasa el tiempo conjunta poemas escritos
entre 1964-68, es decir, entre los 25 y 29 años de Pacheco. Dividido en 4
partes: "En estas circunstancias", "Mira cómo son las cosas"; "Postales /
Conversaciones / Epigramas", "Los animales saben", y un Apéndice
"Cancionero apócrifo" (1966).
'

En la primera parte de este poemario José Emilio se convierte en
testigo de su época. Hombre de gran sensibilidad, vive angustiado ante la
fugacidad de la vida: "Pertenezco -exclama- a una era .fugitiva, mundo que
se desploma ante mis ojos" (TOT, p. 59). Una sociedad consumista
desequilibrada, una sociedad que se desmorona. "Arcadia azul que sin
saberlo presagiaba menos irreales pastoreos hacia la guillotina" (TOT, p.
62). " Te preguntas -escribe con cierto aire borgiano en el poema "Ser sin
estar-": Si entre tantos desastres ... / no serás ya un fantasma / o el último
~estigio de un fantasma I o la sombra / de una especie extinguida que
interrumpe I con la mirada absorta e implorante I la procesión del
matadero" (TOT, p. 65).
"El Manuscrito de Tlatelolco" conjunta tres poemas y abre el tema
histórico en su poesía. Uno de los poemas lleva la fecha del 2 de octubre de
1968, misma que quedara grabada con letras de fuego en la memoria de
todos. Escribe en "1968", con voz preñada de emoción: " Un mundo se
deshace I nace un mundo. I Las tinieblas nos cercan. / Pero la luz llamea. /
... Hay vida y I Todo es nuestro" (TOT, p. 73). José Emilio, consciente de su
res~o~sabilida~ c?mo poeta " Mira cómo son las cosas" evalúa, piensa, toma
pos1c10nes, e mc1de en la temática del paso veloz del tiempo y del hecho
poético: ' 1Escribo unas palabras / y al minuto / ya dicen otras cosa /
significan I una intención distinta" (TOT, P. 73). Todo poeta tiene sus temas
prefe~dos, y todo puede ser materia poética, así en "Crítica de la poesía",
des~u~s de ensayar las lineas iniciales de un poema en forma muy
trad1c1onal, explota en forma virulenta:

Todo llega a encenderse en llamas, odio, usura, dolor, pesadumbre,
mundo, y aun el mismo poema.
168

169

�La pe"a infecta, la sarnosa JJ:&gt;esía
risible variedad de la neurosis,
precio que algunos pagan
por no saber vivir.
,
La dulce, eterna, luminosa poesia.

(TOT, p. 76)

. "
. "L
esía tiene una sola realidad: el
En "Dichterliebe conclu~e . . a~
robará" (TOT, p. 77).
sufrimiento / Baudelaire lo atestigua, Ovidio ap

". C , do terminaréis con las pa1abras?"
. y
En "Job 18:2" pregun~, l., uand
tando / un idioma ya seco: /
•
"y
imos puliendo, esgas
1
d l
reflexiona:
segu , .
d 1 ables- ¡ para que brote e agua e
experimentos 1-tecnologicamente e ezn
desierto" (TOT, P· 78).

wtu!

. " se ropone redefinir la métrica
En "Disertación sobre la con~na::Ct
siglo que poco tiene en
y ha~e una reflexión en~ ~ª1!°::dé~cos y preceptistas de otro tiempo,
comun con la llamada as1 po dí 'tan razonablemente' leen un poema y
pues hay muchos que hor ,~n a
dicen: "Esto ya no es poesia (TOT, p. 79).
.b
"Postales ¡ Conversaciones /
La tercera parte de_ , este li r:~as de diversa índole donde se
Epigramas", es una colecc1on . de po .
ci·as de todo tipo en variados
. . muy diversas viven
dam
yuxtaponen expenencias
1
',ti. a del paisaie desde Amster
'
Esto
abre
a
tema
c
~
d
d
l
lugares d e mun o.
. seo
donde se mencionan codo con co o
Venecia, Pompeya hasta el AJu
e Goethe Ortega y Gasset. Con
pintores y escultores: Ingres, Jorge annqu \
s y ~stas tienen un tema
esto José Emilio afirma, que to_dos l~s escn ore "
, . e mago
.
table, "Un río de vivencias: este mundo .
uruco

iJ .

¿ Y cuáles son los animales preferidos por José Emilio? Pequefios y
grandes, murciélagos, monos, peces, mosquitos, grillos, halcones, elefantes,
ratones, cerdos, leones, escorpiones, tigres, cangrejos, hormigas, babosas,
orugas, lombrices, pájaros, moscas, cocuyos, ratas, pavos reales, búhos,
sapos, elefantes marinos, polillas, gorriones, gatos, protozoarios, grillos,
avispas, arafias, ballenas, langostas, zopilotes, insectos, moscas, reptiles,
pulpos, perros, termitas y basta lombrices solitarias, y los míticos dragones y
centauros. Hay poemarios en los que este tema y motivo literario se
encuentra en mayor cantidad. Los poemas que están dedicados a los
animales son: en No me preguntes cómo pasa el tiempo, 13 poemas; en Irás
y no volverás, 12 poemas; en Islas a la deriva, 13; en Desde entonces, 5
poemas; en Miro la tierra, 5 poemas. En Los trabajos del mar, 4 poemas y
en Ciudad de la memoria, 4 poemas. Esto sin contar las alusiones que se
encuentran aquí y allá en otros poemas.
José Emilio no sólo se dedica a poetiz.ar sobre los animales o
describirlos sino que los compadece en su lucha por la supervivencié\, en la
que el papel del hombre viene a ser el de verdugo, el de dictador; y es por
eso que el mono no quiere salir de entre sus barrotes: "Sólo muerto / me
sacarán de estas brutales rejas porque llega la 'multitud que llaman gente/
y le gusta enardecerme, se divierte". (TOT, p. 213).
Las imágenes son abundantes y merecen wi análisis más profundo que
no podemos hacer en los límites de este trabajo, pero espigaremos algunos
ejemplos. Dice Mallarmé que el misterio de las imágenes poéticas está en
«establecer identidades secretas por Wl 'de dos en dos' que gasta y consume
los objetos, en nombre de una central pureza».4

. "Los animales saben"' presenta,
El cuarto aparta~o de este poe:odonde los animales son el moti_vo
con toda su gama multicolor, los poe, tesis para ahondar sobre la temática
oético. y permítaseme hacer un pare~.
~e los animales en la poesía de Jose Emiho.

En algunas comparaciones José Emilio escribe, por ejemplo, que en
los elefantes se "observa su estructura casi de templo" {TOT, p. 97); el
murciélago es "por supuesto... un ángel caído" (TOT, p. 95); las vacas son
"útiles señoronas" (TOT, p. 94); los cangrejos: "caminantes oblícuos",
"nómadas en el fango", "armaduras errantes" (TOT, p. 93); los mosquitos
se presentan como "caballitos de pica del demonio" (TOT, p. 97) y los tigres
aprisionan su figura en "esas rayas / que encorsetan su fama" y son "el
pavorrea/ de los feroces" (TOT, p. 100).

. , bamos, se encontraba
•
libro donde menciona
b la
Desde. ~u pnmer . al' todos los demás libros presentan un uen
primera alus1on a un anim '
.
número de poemas dedicados a diversos anima1es.

También se encuentran desarrollos dinámicos de imágenes en base al
uso de adjetivos como en esta descripción de los ratones, a los cuales: "se les
ve/feroces, huyendo, incisivos/ hambrientos, enfrentados" (TOT, p. 98).

111 1) se destacan los animales
En El reposo del Jueg~ (part~
lótl para ser utilizados con toda
emblemáticos, el águila, la serpiente, e axo '
su carga simbólica emotiva.

En este tercer libro de poemas de José Emilio se hallan algunos
poemas que indican diversas formas de lectura. Con un aire vanguardista y
lúdico "Copos de nieve sobre Wivenhoe" presenta una doble interpretación

170

171

�de lectura, si ésta se hace en los versos nones y luego en los pares (TO!, p.
84). Lo mismo pasa en "La lluvia" (TOT, p. 84~, ordenado en dos líneas
paralelas que ahondan el sentido del caer de la lluvia.
· El poema "Rondó 1902" (TOT, p. 87) enm~ca en~e ,aliteracion~~ de
vocales y consonantes un aire musical que profundiza la~ in:1;a~e~es ~u~ttv~
acordes con el n·tmo del rondó·. "Calles
_ - de niebla
- - ., -Ti!J..za tzme!J..la ,
"Verdor salobre ", "Hora de cobre ", "Longitud de olvido", y en el poema
"José Ortega y Gasset contempla el viento":
Molicie de la mole, o bien escoria
de la que deja al transcu"ir
la historia.
molicie de la historia
Una mole de escoria,
El Escorial, molicie de la escoria.

..
•

(TOT, p. 91)
No podemos dejar pasar en este poemario una no~ humorística ~ue
habla de un José Emilio sumamente crítico de una sociedad consumista
como lo es la norteamericana:
Murió en la selva gue"illera un hombre
confiado en el Vigor que da el Com Flakes
en las promesas torvas de Lyndon Johnson.

(TOT, p. 64)
Y en otro poema:
Lo que me paguen
aumentará en unos cuantos pesos las arcas
de Carnation, General Foods, Heinz
Colgate-Palmolive, Gillette
y California Packing Corporation.

(TOT, p. 74)

es que no se cuáf'.

(TOT,p. 79)
Cierra el libro el Apéndice: "Cancionero apócrifo" con poemas de
Julián Hemández y Femando Tejada, dos de los heterónimos de José Emilio.
El siguiente estadio en la obra poética de José Emilio lo constituye el
poemario Irás y no volverás con poemas escritos entre 1969-1972, con una
dedicatoria al también poeta José Carlos Becerra, muerto trágicamente y con
epígrafes de don Quijote y de !talo Calvino.
En un breve poema intitulado como el libro José Emilio define la
temática del mismo:
Irás y no volverás. / Sitio de aquellos cuentos
infantiles / eres la tie"a entera. / A todas partes /
vamos a no volver. / Estamos por vez última / en
dondequiera.

(TOT, p. 141)
La visión poética de Pacheco sigue atormentada por el fluir del tiempo.
La vida transcurre como el mar, cambiando constantemente. En la poesía de
José Emilio hay muchas imágenes acuáticas acordes con el eterno vaivén del
tiempo. En "Heráclito" escribe:
El viento pasa y al pasar se desdice
se lleva el tiempo y desdibuja el mundo
somos piedra a la mitad del torrente
siempre igual y distinta a cada segundo
pulida por las incesantes aguas del cambio.

(TOT, p. 124)
Mi único tema -escribirá- es lo que ya no está / y mi
obsesión se llama lo perdido. / Mi punzante estribillo es
nunca más / y sin embargo amo este cambio perpetuo /
este variar segundo tras segundo / porque sin él lo que
llamamos vida / sería de piedra.

(TOT, p. 144)

y el hai-kú "Autoanálisis" le da pie para reconocer que:
"He cometido un error fatal
-y lo peor de todo
172

El poemario está dividido en cinco partes: primero, "Tres poemas
canadienses" que agrupa poemas donde la vivencia de estar en otras
ciudades y otros paisajes enriquece la experiencia y la llena de nostalgia.
173

�Innumerables imágenes visuales se yuxtaponen en esa "necia basura que
roba el aire a la existencia, el recuerdo" (TOT, p. 117). En este apartado
hay un poema intitulado "Fisiología de la babosa" en el que el arreglo
tipográfico semeja el lento caminar a pausas de la babosa (TOT, p. 121).
"Señales de vida" y "Revés del Almanaque" conjuntan poema~
.
En "Examen de la Vista" y "Considerando en frío" la voz de Jose
d iversos.
b· ,
Emilio se va haciendo epigramática. Los poemas tam ien se. van
empequeñeciendo y algunos llegan a ser haikús, con toda su carga emotiva.
José Emilio vuelve a hacer un balance sobre la ~oe_sía ~ el poeta Y
expresa: "Todos somos poetas / de transición. / La poesza ;amas_ I se queda
· , ·r• (TOT, p • 144)· y en "Augun·o" dirá: "Dentro de poco
tiempo estos
mmovz
hay fi. · d
l
poemas / sonarán más ridículos que ahora. I Como no .
r.;a , or en e
mercado ¡ se irán desvaneciendo mis palabras / -snaP_hots znstantanec:s..m~l
tomadas (TOT, p. 144), y afirma con un cierto deJ? de amargura. ,1:11s
poemas no conquistan un público. / Mis libros congestzon~n las bodegas •
Siempre cerca d~ libros y de estudiantes pues parte de su l_a bor
·
al J , Enn"lio la ha dedicado a la enseñanza, en sus clases se siente
profiesion ose
,
,,
·b .
perturbado ante sus estudiantes, y así en "Mírame y no toques escn e.
· Cómo podría explicar Las Soledades
~oncentrarme en Quevedo, hablar de Lope
si en vez de alumnos tengo ante mis ojos
(con permiso de Heine y de mis clásicos)
la rosa, el sol, el lirio y la paloma?
(TOT, p. 147)

Supervielle define la imagen como "la linterna mágica del poeta"5 y
esto es lo que hace José Emilio, buscar con su extraordinaria sensibilidad la
imagen oportuna y en este poemario se destacan las siguientes imágenes: El
búho es ''pez .de tif!rra firme" (TOT, p. 129) el pavorreal "con soberbia
despliega I sus vitrales" (TOT, p. 129), la luz es "la piel del mundo" (TOT,
p. 132) y el dedo pulgar es un "Pobre bufón que ignora su pasado" (TOT, p.
132).
Islas a la Deriva colecciona poemas escritos entre 1973 y 1975. José
Emilio sigue ahondando en la temática del tiempo. Éste en su caso particular,
le asfixia y le angustia, así escribe: "Ayer no es hoy I y aún parece muy lejos
la mañand'.
Mar, agua, tierra, historia antigua, descubrimientos, Tulum, mayas,
Tlatelolco, la ciudad que se desintegra, alternando con escenas del invierno,
viajes, Canadá, hoteles y terminando con especies en peligro (y otras
víctimas) son los motivos poéticos que analiza, observa y poetiza José
Emilio en este poemario, pues el hecho poético se detiene en todas las cosas,
todo lo explora, todo le interesa. Uno de los motivos preferidos de José
Emilio (y que ya habíamos mencionado anteriorment~) es el de los animales,
y en algunos de los poemas el hombre es presentado como destructor de la
vida en el planeta, y en él, ballenas, langostas, zopilotes, caballos, insectos
todo muere ante el avance aplastador del progreso y del hombre, que
indiscriminadamente va dejando la tierra convertida en un páramo.
Los zopilotes -{ y cito a José Emilio}- fueron
nuestras brigadas de reciclaje. I Ahora se han
acabado los zopilotes: la basura está a punto de
ahogar al mundo.

José Emilio se duele de que sus libros predican en el desierto:
Más temprano que tarde la poesía
llega a los claustros.
(TOT, p. 147)
y se encuentra inventariada en amplias y sesudas bibliotecas donde:
La poesía es la sombra de la memoria
pero será materia de olvido.
(TOT, p. 149)

(TOT, p.192)
Esta parte del poemario es un llamado de atención, un alerta, en la que
José Emilio interroga, cuestiona y hace reflexionar al lector sobre el cuidado
que se debe ele prodigar a los seres vivientes del planeta.
Stephen Ullman explica que la distinción primaria entre las imágenes
es cuando la imagen que se da entre dos términos presenta cierta analogía,
por ejemplo, en las metáforas siguientes: el mar es el "tigre entre la
hojarasca" (TOT, p. 152); " el dragón que llamamos trueno" (TOT, p.195);
los ojos de las ballenas "son los párpados del alba" (TOT, p. 190); los
pájaros son "densa marej ada" (TOT, p. 187).

Tiempo, poesía, dos hitos en la poemática de José Emilio.

174

175

�,
d s con mucho poseer el
Aristóteles expresó que «La cosa mas gran e :
. artido a otro·
dominio de la metáfora. Esto es lo único que no pue e ser lDlP
.

.

6

es la marca del gemo» •
ue demuestra José Emilio en este poemario, y si no,
"Las Moscas" en el cual Pacheco pide disculpas
digalo el siguiente _eJemplo,
.
d
ºdos· "Mientras yo sobre ti / tú
S 1 ,
empieza con un Juego e som
.
,
a a om~j
dos al lado / dos alados insectos se persiguen... "; y mas
sobre mz :.il l
táfi ra· " Tal un lirio entre las espinas / es su mosca
adelante el s
Y a me O •
d,
trompa son como joyas / como
entre muladares. / Los contornos e su
púrpura real sus vellosidades" (TOT, P· 195)-

y e~to _es lo ~

¡

o de los temas abordados por José Emilio es el de. la ciudad de
Otr
.
iviendo en una ciudad que viene a ser hoy
México. Hombre de su ttempo Y v
d
ual se hacinan centenares
h
d las más grandes del mun o y en 1a c
por oy una e
ll
das "Vecindades" que otrora fueron palacios y en
de personas, en esas ama
h. t ·as indescifrables" y se encuentran
donde "Los muros I relatan susd zs
En el XVIII fue un palacio esta
1
"Por-doquiera / autos manchas u~n~:ef:;,,,ilias pobres / una tienda de ropa
casa. / Hoy aposenta a unas q
" (TOT
164) Otros poemas
una imprent~ta / "'!talle~ q":; restaura s~~~o)s "H &amp; ' ~;, (TOT, p. 182), "El
como "México: vista aerea (TOT, P·
·
.
Pozo" (TOT, p. 186) presentan otras facetas de la ciudad.

º::

;:!::~:~

El siguiente estadio en la poesía de Pacheco es ~~br~~~:e

( 1975-1978), con epí~afe de~e:.an~o Pe::~ue~ y David Huerta.
por Octavio Paz y dedicado a

e

a

ava,

José Emilio ahonda y perfecciona su mane~a de ~er y deElescribir~~
l ·t tiv el devemr del tiempo. poem
este libro donde aparece como ez mo
,
d distinta índole.
, . . did
4 artes cada una de ellas reune poemas e
esta div1 o en P
,
tema del tiempo. Los poemas
"R
·das cuentas" vuelve a retomar e1
1
~:ide:s::~a fugacidad del tiempo, el ayer q~e pasó, la ciudad, la natura eza,
y las multitudes con sus "de"oches de caras .
En el poema que da título a este libro escribe: "~ desde;?t~;i~~~~
t ºdad / me dio un gastado vocabulario muy breve: ausenc ' " (TOT,
e emz
, ' . , ' /
nunca más nunca más / nunca, nunca
'
'desamor , le1anza Y . .
tible el tiempo ya no es la fuerza ciega
p. 2 l3); pero hay un cambio unperce~
,
.
y destructiva, se convierte ahora en smtoma de vida.
. umerables en poemas como "En Resumidas
,,
Las imágenes Son mn
d Marzo
" " vanderia" "Bagatela"' "Nocturno"' "Bosque e
. '
Cuentas ' La
. ' " "Multitudes" "Retrato de familia" ' por citar
"Espectro" , "ExtranJeros ,
•
algunos.
176

Una serie de haikús bajo el título de "Sentido contrario" entregan su
sintética frescura. Se destacan dos a nuestro parecer: "El planeta debió
llamarse Mar./ Es más agua que Tierra" y "Ya somos todo aquello / contra
lo que luchamos a los veinte años" (TOT, p. 208).
Pacheco incluye en este libFo una serie de prosas de recia factura.
Diversos son los temas abordados en ellas pero sobre todo sigue aleteando el
leitmotiv del paso fugaz del tiempo, aún en "Graffiti", un pequeño ensayo
sobre el lápiz y donde concluye que "El sino de las cosas es gastarse".
El libro se cierra con una serie de 20 poemas intitulados "Jardín de
Niños", en los cuales se dedica a filosofar sobre el origen de la vida del
hombre, desde su etapa embrionaria, nacimiento, primeras percepciones,
comida, bebida, amor "asfixiante" de los padres. El niño es "el único Adán
que tiene para sí toda la casa"; y el niño crece "hasta que el paraíso se licúa
/ y entran por fin los otros"; y el descubrimiento y la reinvención de las
palabras. Los días pasan uno tras otro como en el ... "calidoscopio / de
figuras compuestas al infinito" (TOT, p. 241). Y concluye: " ... entretanto J el
camino es la meta y nadie avanza solo" (TOT, p. 245).
Las imágenes, ya se formulen explícita o implícitamente, no son
estáticas sino dinámicas. Brotan de una misma situación, de la observación
del poeta ante un hecho, de una vivencia. Hay en José Emilio un sentido de
critica ante la situación de los animales y una responsabilidad ecológica de
preservar el entorno en que vivimos. Poemas como "El monólogo del
Mono", "Cerdo ante Dios" y "Ratus norvegicus" hacen pensar y meditar al
lector. Espigamos algunas imágenes que nos parecieron extraordinarias: El
insecto muerto es "estrella herida en la prisión de la mano" (TOT, p. 209), y
a las luciérnagas las llama: "estrellas verdes / a ras de tierra / lámparas que
se mueven / Jaros errantes / hierba que al encenderse / levanta el vuelo
(TOT, p. 208).
La última parte del libro, "Aproximaciones", conjunta poemas desde
1958 a 1978, muchos de éstos fruto de sus lecturas, otros son traducciones
que le sirven para reinventarlos o reescribirlos.
Los poemas de Miro la tierra (Poemas de 1983-1986) se acercan más
a la temática de la destrucción. La ciudad, sitio de encuentro, se convierte en
angustiante lugar de tragedias. La catástrofe que el 19 de septiembre de
1985 convirtió a la ciudad de México en un río de dolor y de duelo, sirve a
José Emilio para encadenar una serie de poemas donde la ciudad es el
personaje colectivo más importante. Al lado de su riqueza emotiva
presentan un hondo tono elegíaco. "Llega el sismo -escribe José Emilio- y
ante él no valen oraciones ni las súplicas",1 la ciudad:
177

�Era tan bella (nos parece ahora)
esta ciudad que odiábamos y nunca
volverá a su lugar... (M la T, P· 36)Nadie pensó en las siete como una hora
~~opicia a los desastres (M la T, P· 36),
vuelven también breves para estar
El acento se acorta y los poemas.se
L . dad se convierte en una
.
·
do y angustioso. a cm
acordes al sentir emocio~
J , E 'lio más que observador se hace uno
honda cicatriz llena de do or. e ose si:te en carne propia el expolio y la
con el otro, con _el que sufr , ~ l l h mbre sino a todo lo que lo rodea,
destrucción. Su vista abarca no so -~ a o Tod¿s sufren "Sólo las moscas /
insectos, animales, perros, ratas, P~Jarods. d " (M la T p 40). "Con qué
l strago y se apropian e to o
· ·
¡
reinan entre e e
,
d 1 1 la ceniza el desastre y la muerte.
1
facilidad antes h_ablab~mos e haypo vo, I bras / ,capaces de expresar qué
Ahora que estan aqui ya no
pa a
" (M l T
23) y
•gnifican / el polvo, la ceniza, el desastre y la muerte
' a , p.
.
si
. d
ranza·
concluye los poemas con un gnto e espe
.

No quiero darle tregua a mi dolor.. · .
con piedras de las r~inas hay_ que for1ar
otra ciudad, otro pazs, otra vida.
(M la T, p. 41)
.
alabanzas" se destaca el poema "Y o con
En "Lamentaciones y
l h cia la definición de su vocación
mayúscula", donde Pacheco, ~ vudelv~ a .
poética y la funde con la temat1ca e uempo.

Por eso qué presunción decirle al mundo. / Yo soy
poeta./ Falso: Yo no soy nada. / Soy el que, ~anta
el cuento de la tribu / y como yo • hay muchzsi~os.
/ Ocupamos el puesto en el mercado / qu~ deJO el
saltimbanqui muerto / y de pronto nos iremos y
otros vendrán / con su yo , por delante.
(M la T, p. 45)

· 11
1 sensibilidad y la agudeza, el
Todo es poetizable para q~en eva a emas dedicados a la lombriz
"daimón" • como decía Platón. As1 se.hallan po
l f a la noche, el
solitaria de Pedro, al fumar, a los ammales_, al ~gua, , a i~rr '
haikú de la IBMPC, y a la cama a la que dedica cinco lineas.

de la lectura y la poesía, nave sin ancla
de la vida que va y no vuelve:
que resignada esperas en silencio
al fin escenario de la muerte.
(M la T, p. 49)
En la tercera parte, "Los nombres del mal", analiz.a ritos, mitos y
ceremonias. "El infierno está en todas partes y te asfixia" -escribe en "Altar
Barroco" (homenaje a Rosario Castellanos). La última secc1on,
"Aproximaciones", vuelve a conjuntar poemas nacidos al calor de sus
lecturas de los griegos, de Pound, Holan, Víctor Hugo y Théophile Gautier.
El análisis formal de las imágenes individuales -escribe Ullman- cabe
describirlo en términos gramaticales, especificando si la metáfora o el símil
viene expresado por sustantivos, verbos o algún otro elemento. En la poesía
de José Emilio se hallan imágenes como las siguientes, en las que además de
la imagen misma la yuxtaposición de sustantivos acelera el dinamismo: así el
mal es "codicia, crueldad, opresión, / soberbia, desprecio, lucro" (M la T,
p. 57-58). Las imágenes ''trinarías", es decir, con tres elementos aparecen
más frecuentemente en este poemario: "En el proceso me volví / piedra,
planta, raíz / y luego... basura flotante" (M la T, p. 43). La raíz del árbol es
"el cordón que ata el árbol a la tierra / madre, sustento y memoria" (M la T,
p. 18); "con piedras de las ruinas hay que forjar / otra ciudad, otro país,
otra vida'' (M la T, p. 41 ).
Según Stephen Ullman, las imágenes pueden ser estáticas. 8 Son
aquellas, por ejemplo, en las que ''un escritor se demora en una analogía,
bordando y elaborando sus diversos aspectos aunque permaneciendo todo el
tiempo dentro de los límites de una sola imagen". Un ejemplo excelente
dice así:

Hay terror en la luna que brilla plena entre los escombros.
Porque la luna es un desierto flotante, un espejo
De lo que nuestra tierra será algún día.
Ni árbol ni pájaro.
Continentes de arena helada, mares sin agua...
Rocas toda mudez, toda ceguera,
Huellas de un terremoto planetario.
Sólo silencio,
acre silencio que por fin ha anulado,
innumerable, el gran clamor de los muertos.

Cama del sueño, lecho del amor, gabinete
(Mla T,p. 30-31)
178

179

�Puede suceder, seguimos citando a Ullman, «que surja una serie de
imágenes totalmente dif:rentes por ~a esp~ie d~. reacción en ca~ena en
tomo a un mismo tema». En la poesia de fose Ermho hallamos un eJemplo,
cuando después del terremoto las "moscas azules" hacen presa de todo Y son
"las pregoneras de los muertos" y? así, escribe José Emilio:

Enjambran, tejen, amotinan, deslíen
su rococó zumbante las moscas azules
en su traje de luces que un día también
será bordado en mi taller de tinieblas.
Minueto, rumba, vals de circo o marcha guerrera,
Vibra la danza de las moscas azules
En esta que es la ciudad de los muertos.
Angeles condenados al subsuelo y hoy al escombro.
Abejas poderosas: todas son reinas.

que nos dejó respirar y alabó
los ojos con su estampa
y fue luz
pero también dio sombra y duró
más que nuestras edades y todo;
éste que parecía eterno
o estable al menos,
ha muerto asfixiado
y masacrado con otros mil
por el gas venenoso que echan
los autobuses
en la innoble y letal colonia
penitenciaría
que hasta hace poco llamamos
ciudad de México.
(Ant, p. 128)

(M la T, p. J9)

Ciudad de la memoria es el título del último poemario de José Emilio
El siguiente poemario recibió el nombre de Los trabajos del Mar,
desafortunadamente no me fue posible encontrarlo completo. Este es uno de
los problemas con que se enfrenta quien gusta de la poesía. ~~ p~blic~ciones
a veces son de corto tiraje y esta parquedad pubhc1tana dificulta
grandemente la investigación. Conozco sólo unos cuantos po_e~as publicad~s
en la "Antología fin de siglo" por el Fondo de Cultura EconoIDica en su ~e?e
de Lecturas Mexicanas. La "Antología" agrupa 24 poemas cuya temat1ca
gíra alrededor del mar, la costa, la muerte, el s~e~cio_, },ºs animales Y el
tiempo. Las metáforas siguen fluyendo en forma tnnana , ya que el pulpo
. . t ,, 10
es "heleeho, hongo,1aczn o .

...,

En el proceso de análisis de las imágenes -mencionábamos
anteriormente- Stephen Ullman habla del desarrollo estático. Enco_ntr~~s
un buen ejemplo en el poema "Paseo de la Reforma", c~do fose Ermho
analiza al fresno, y cito el poema completo para poder aprec1~ que el poema
se mueve alrededor del árbol en distintas facetas hasta conclwr en su muerte
por los gases venenosos de los autobuses:

Este fresno tan bien plantado
que ni el rayo ni la tormenta pudieron
estremecer, que ni el hacha
osó injuriar con su afilado silbido
este monumento
a la belleza del mundo;
este pródigo
180

que reúne poemas escritos entre 1986-1989. Fueron escritos después del
sismo de septiembre de 1985. Para José Emilio es importante entablar una
conversación íntima con el "otro", es decir, con el lector. Está convencido
de lo provechoso de esta dialéctica. De nuevo, todos los temas que han
aflorado en su poesía siguen vigentes y se desenvuelven en un dinámico
desarrollo, como si de un mismo prisma se fueran delimitando, demarcando
y descubriendo mil y una facetas que en última instancia nos devuelven a un
José Emilio comprometido con su circunstancia, testigo, crítico, agudo,
observador del momento que le tocó vivir. Estos poemas aún presentan un
dejo de angustia y fatalismo : "A vivir y a morir hemos venido/ Para eso
11
estamos". La mirada de Pacheco se dirige hacia la historia y la condición
humana y dirigiéndose a los hombres del futuro les comunica:

Red de agujeros nuestra herencia a ustedes
los pasajeros del veintiuno. El barco
se hunde en la asfixia,
ya no hay bosques, brilla
el desierto en el mar de la codicia.
Llenamos de basura el mundo entero
envenenamos todo el aire, hicimos
triunfar en el planeta la miseria.
Fue un instante el siglo;
un segundo su fin.
181

�Y no obstante
creo en ti
enigma de lo que existe
terrible, absurda gloriosa vida
que no cambiamos(ni en el anzuelo) por nada.

Nos despedimos
para dormir en la prisión del ámbar.
(CM, pp. 26-27)
Como lo hemos venido haciendo hasta ahora, el análisis de las
imágenes nos entrega a un poeta en plena fuerza y vigor de su creación
poética. Basten algunos ejemplos. En el poema "Caracof', con el que se abre
el poemario, utiliza imágenes visuales y auditivas en número de tres, a las
que dimos el nombre de "trinarias"; así, llama al caracol: " ...debajo / del
palacio tornasolado / flor calcárea del mar /vaso de la tormenta / recinto de
un murmullo que es nuevo siempre /círculo de la noche /eco, marea,

(C de M, p.59)

Notas bibliográficas

tempestad' (CM, p.18).
El poema es: " Más que botella al mar o vuelo del vampiro, roto papel
que va hacia ti en la calle"(CM, p.39). La escarcha es: "hielo que es casi
todo nieve de plata" (CM, p.16), y "La sal es el desierto en que hubo
mar''(p. 18) y nosotros, los seres mortales que habitamos en la tierra: " Live
bait nosotros también / los encarnados para ser carnada. Lombrices
pensantes / a quienes programaron con lenguaje y conciencia I para
reflexionar en su desdicha" (CM, p.59).
Este es, pues, José Emilio Pacheco, el joven, el hombre, el poeta, una
voz y mil voces. Su poesía es un escenario en el que figura como director
que convoca ideas y metáforas que son alumbradas por la luz de su musa
inspiradora, y conforman sus creaturas poéticas, sus poemas. Hombre de
nuestro siglo, comprometido, testigo atormentado por el fluir del instante
que, huidizo, corre y se estampa en ritmos sonoros e imágenes desafiantes.
Le interesa la realidad y adiestró su sensibilidad para ponerla en perenne
estado de alerta y todo ha sido motivo y motivación de su poesía. Su estilo se
abre en gamas multicolores donde el tiempo, el agua, los animales, los niños
y los paisajes encuentran la imagen adecuada, ya dinámica o estática, ya
única e irrepetible. «Escribir y escuchar; las voces ajenas y la que aspiramos
a llamar propia -ha escrito Pacheco- es una de mis metas». Son 30 años de
creación poética, José Emilio es ya un poeta cuajado y reconocido como una
de las voces más recias de la poesía mexicana. ¿Cuál habrá sido su actitud y
preferencias en estos últimos 5 años? ¿Seguirán vigentes los temas sobre los
que ha poetizado? No lo sabemos. Sólo él tiene la respuesta. Lo que sí
conocemos es su sinceridad, su anhelo de superación, su angustia por el paso
del tiempo y su deseo de dejar en sus poemas constancia de ese paso por el
mundo, y además su amor por la vida. Una vida que si bien pasará merece
la pena el vivirla como lo escribe en la última estrofa de "Live baif':

182

i José ·Emilio Pacheco• T.a~de
A
' ' o 7iemprano antol • Le
1 p~r de esta cita al mencionarse los po~ d~giia tras Mexicanas, FCE, México 1980
a pagina.
es antología se pondrán las siglas TOT ;

2

Citado por Stephen Ullman, Lenguaje y Estilo, Ed. Aguilar, p. 207.

J

!bid., p. 206.
4
j

6

Cfr.
G. Davis citado por Ul'-nuuau, Th e demon ofana/nav
. IX (1955), p. 2l0
.
· o.r• French Stud1es

~. ~~

.

!bid. , p. 238.

7
.
h José
, ,Emilio
, Pacheco, M¡',ro 1a fierra,
Ed. Era M , .
ara solo as1: M la T y la página.
• eXJco, p. 14. Al volver a citar este libro se

a Cfr. Ullman op., cit., p. 216.
9

!bid., p. 217.

'º

José
. de siglo antolo , F
. Ernilio Pacheco, Fm
abreviatura, ant. y la página del poem;.
gia, CE, p. l lO. Al citar este libro se usará la
11 J , E .
de la memona
,1
•
usarose
án 1asmtlio
. Pacheco
• Ciudad
siglas
CM y la
página del
libro.
, Ed. E ra, p. 12. Cuando se cite este libro se

183

�EDUCACIÓN BILINGÜE EN NORTEAMÉRICA Y EUROPA

•

Mtra. Laura Esthela García Alvarez

"Los programas europeos para los jóvenes
favorecen los intercambios, pretenden aumentar la
movilidad de los jóvenes y las experiencias
asociativas, promover la modernización de la
formación profesional y el aprendizaje de las
lenguas y estimular la cooperación entre los
investigadores. "
(Comisión de las Comunidades Europeas, 1992:5)

Introducción
La relevancia actual de la educación bilingüe radica en las mismas
razones que en los albores de la civilización. Pueblos o comunidades con
lenguas diferentes que necesitan comunicarse por razones económicas,
políticas, sociales, religiosas, culturales o meramente geográficas. Además,
conforme avanza la globalidad anunciada como emblema del siguiente
milenio, para bien o para mal, esta necesidad se vuelve imperiosa ante la
creciente movilidad geográfica no sólo de empresas, y por ende empleos,
sino también de alternativas internacionales para la educación.
Un ejemplo de ello es el programa de Movilidad Académica
Regional, RAM por sus siglas en inglés (Regional Academic Mobilty),
mediante el cual los países firmantes del Tratado de Libre Comercio (TLC)
México, Estados Unidos de Norte américa {EUA) y Canadá apoyan el
intercambio trilateral de alumnos y maestros. Universidades públicas de
estos tres países, entre las cuales se cuenta la Universidad Autónoma de
Nuevo León, participan con el fin de propiciar un mejor y mayor
entendimiento cultural, académico y profesional.
Con el objeto de ofrecer una oportunidad para la formación de
estudiantes de nivel medio superior con un dominio aceptable de la lengua
inglesa, que les permita aprovechar las ventajas de esta movilidad, la
Universidad Autónoma de Nuevo León ha desarrollado un programa piloto
de preparatoria bilingüe. Para la elaboración del mismo se realizó la
presente investigación documental con el fin de identificar y analizar
diferentes modelos de educación bilingüe. En el volumen previo de este
185

�anuario fueron presentados algunos de los modelos representativos
utilizados en México y resto de Latino américa.
Se intenta, en la medida de lo posible, rastrear la historia de estos
modelos para identificar las causas de su evolución o permanencia, así como
para localizar coincidencias y diferencias con. las condicion~~ contextuales
de nuestra realidad local. Lo anterior penmte la planeac1on Y toma de
decisiones informada de acuerdo a los lineamientos de la UNESCO ( 1998)
"Pensar globalmente y actuar localmente".

Educación bilingüe en E.U.A. y Canadá

La historia de los Estados Unidos desde sus orígenes ha sido
multicultural y por lo tanto multilingüística. Cuando los ingleses compraron
la isla de Manhattan, en ella se llegaron a hablar dieciocho lenguas europeas
diferentes además de las aproximadamente quinientas lenguas de los
nativos d~ Norte américa. No es impensable entonces que por motivos de
vecindad y necesidad de interactuar de las diferentes comunidades haya sido
necesario cierto grado de bilingüismo sino es que plurilingüismo, al menos
funcional. Sin embargo no existe una historia documentada de esta época Y
sólo se puede inferir a partir de informaciones aisladas en documentos
(Crawford citado en Ovando, 1990:344).

...

De lo que sí existe documentación es de la enseñanza bilingüe Y en
algunos casos monolingüe en un idioma diferente al inglés -alemán-,
francés, español, noruego entre otros, e incluso cherokee- desde 1~50 hasta
antes de la Segunda Guerra Mundial. Wisconsin, Iowa, Kansas, Minnesota,
Indiana Nebraska y Oklahoma son algunos de los estados que aprobaron
leyes p~a impedir que se interfiriera con la educación. e~ una le~~
extranjera. Concretamente, entre 1880 y 1900, un millon de runos
americanos recibió su educación primaria en inglés y alemán (Genesee,
1987:2; Crawford citado en Ovando, 1990:345).
Sin embargo, esta situación cambió radicalmente a partir de
principios de siglo cuando la idea de "am ~canización" o le~lta~ a los
Estados Unidos se ligó al hecho de la hab1hdad para hablar mgles. La
asociación entre nacionalismo y lengua tuvo su origen en el Renacimiento, Y
su época de esplendor en el Romanticismo, de do~de fue retomado
posteriormente por los socialdemócratas alemanes (Lewis, 1977: 152). La
defensa de la lengua nacional se convirtió así en sinónimo de la defensa del
país. En este caso, como muestra de su 'americanidad', los ~iudadanos de
E.U .A. debían demostrar su dominio de la lengua inglesa. Quien no lograba

7

186

aprenderla º. pretendía te~er además otra lengua era visto poco menos que
como un traidor a la patria. Esta xenofobia se acentuó aún más durante la
Primera Guerra Mundial. En 1919 se revirtieron en diecinueve estados las
leyes que permitían el uso de otras lenguas en la escuela e incluso se
prohibió el uso del alemán, por considerarlo subversivo ' en reuniones
públicas, llamadas telefónicas· y en la calle (Hakuta 1986: 168· Ovando
1990:345).
'
'

Programa bilingüe inglés-español

, . Esto afecta profundamente la evolución de la educación bilingüe
publica, la cual entra en un impasse que dura de la década de los años veinte
hasta el año de 1963. En este año se aprueba el presupuesto para el primer
programa de educación bilingüe (español-inglés) después de la Segunda
Guerra Mundial, el cual se realiza en Coral Way Elementary School en el
condado de Dade, Miami. Este súbito resurgimiento de la educación
bilingüe pública se d~be, primordialmente, a la conjunción de di~ersos
factores políticos (Genesee, 1987:133; Nunez, 1994:12)
. C~n la entrada a E.U.A. de los refugiados cubanos, en su mayoría
pr~fes1omstas de clase media y media alta, que huían del comunismo y
quienes supuestamente regresarían a Cuba una vez derrocado Castro el
gobierno y los ciudadanos norteamericanos-recibieron calurosamente a ;sta
minoría ilustra_da -tan diferente de otras minorías de habla hispana, piénsese
en los portomqueños y mexicanos- y se decidió proporcionar educación
adecuada a los hijos de estos refugiados para que no se interrumpiera su
desarrollo (Genesee, 1987:133-4).
Para el ~i~eño de este programa se conjuntó un equipo formado por
maestros y administradores de Puerto Rico y Cuba con amplia experiencia
en la enseñanza del nglés como segunda lengua (English as a Second
Language ESL) ( Hakuta, 1986:193-8). Lo anterior aseguró no sólo un
mayor conocimiento de las particularidades del proceso de enseñanza~prendizaje en inglés y español, sino que sirvió de enlace de los mejores
mtereses entre la comunidad, la escuela y los padres de los estudiantes que
se embarcarían en este experimento-aventura, cuyo éxito repercutiría en el
desarrollo de posteriores programas similares con resultados no siempre
igual de exitosos.
Paralelo a lo anterior, el movimiento de Derechos Civiles promovió
una educación más equitativa, lo cual repercutió en una educación
favorecedora no sólo de la desegregación racial, sino además de la
187

�educación bilingüe y la educación especial, entre otras (Sleet~r, 1987:421).
La entrada oficial del bilingüismo a la educación proporcionada por el
Estado está señalada por el título VII en el Acta de 1968 -la cual es_ una
enmienda hecha al Acta de 1965 de la Educación Elemental y Se.cundaria en
E.U.A. Esto representó la culminación de las demandas de ~gualdad de
programas y de educación bilingüe de las organizaci?nes de chicanos en el
sudoeste de EUA. Tal enmienda estaba encaminada a subs~ las
deficiencias de aprovechamiento de los estudiantes con habilidades
limitadas para hablar en inglés (Limited English Proficient Students LE:'S) Y
provenientes de familias cuyos ingresos fueran menores a 3,000 dolares
anuales, (Blanco, 1978, citado en Hakuta, 1986: 198).
El beneficio se extendió luego a otras minorías gr~ci~s a una
demanda ganada en 1974, que dio pie lueg~ a otras demandas s1m1lru:es por
parte de diferentes grupos étnicos. En la pnmera dem.anda (Lau vs .Ni~hols)
los alumnos de ascendencia china de la Escuela Umficada del Distnt? de
San Francisco argumentaron que dado que no ha~ía programa~ especiales
para satisfacer sus necesidades lingüísticas, ,sufrían una desi~ldad . ~e
oportunidades en la educación ya que no po~an aprovechar 1.~. mstruccion
en inglés por no dominar este idioma (Fishman, 1976:xm, Othe~y,
1982:301; Hakuta, 1986: 135). La Suprema Corte de los ~~tados Umdos
falló que la escuela debía aplicar su experiencia para la s?lucion al pro.~lema
y rectificar la situación. En respuesta a ello, el ConseJO de ~ducacion de
San Francisco ofreció un programa de educación bilingüe y bicultural a !?s
grupos de español, chino y filipino que conformaban el 80% de la poblacion
estudiantil del distrito.

...

Asimilación o pluralismo

Existe una amplísima variedad de modelos de programa para la
instrucción en una segunda lengua o en lengua extranjera en los Es~dos
Unidos de Norteamérica. Una distinción mayor sería, por una parte, aquellos
que buscan la asimilación a la cultura ~ericana y, por otra, los que buscan
el pluralismo o el enriquecimiento multtcultural.
En este apart.ado no se hará mención a los programas. de enseñ~ de
una lengua extranjera en E.U.A., con el fin de no extender ~~~esan~ente
este punto. Sólo mencionaremos que en aparente contra~~cion existe un
fuerte interés por parte de las autoridades de educacion ~e . que los
estudiantes angloparlantes -grupo mayoritario- alcan~en el do~o de una
lengua extranjera en la escuela, mientras estas m1~mas autondades no
demuestran un interés consistente por que los estudiantes de los grupos
188

minori_tari_o s mantengan su lengua materna o ayuden a los del grupo
mayontario a aprenderla. Además, estos programas en su mayoría están
basados en los programas de inmersión canadienses, mismos que se verán
más adelante. Sin embargo, se hará una referencia un poco más detallada de
los principales modelos de programas bilingües para tener una idea clara de
la historia, orientación y aplicación de éstos.
En sus orígenes, la educación bilingüe en los Estados Unidos tiene
como objetivo primordial proporcionar a las minorías étnicas de inmigrados
recientes -&lt;:on habilidad limitada en el inglés (LEPS}- igualdad de
oportunidades en la educación. Las escuelas étnicas privadas sumaban
2,000 en 1960, y la mitad de ellas usaba una lengua diferente del inglés
como medio de instrucción (Otheguy, 1990:311). A pesar de que á nivel
público siempre ha existido una actitud en pro de la integración, las
estrategias han resultado oscilantes entre el apoyo a la educación
asimilacionista, o de orientación sustractiva, y la pluralista, o de orientación
aditiva. Muestra de esto es el apoyo reciente a movimientos como "Sólo
Inglés" (English Only), que incluye las organizaciones "US English" y
English First, y aboga por una instrucción en inglés desde el principio con
el supuesto fin de lograr una más rápida integración de los emigrados. Por
otra parte, cabe mencionar que como respuesta a este movimiento aparece el
movimiento de enfoque aditivo "Inglés más" (English Plus) el cual busca
que los niños adquieran fluidez en inglés sin perder su lengua materna
(Baker, 1993:350).
El término educación bilingüe en Estados Unidos de Norteamérica
abarca una amplia gama de actividades o modelos de enseñanza. Grosso
modo, sin embargo, se puede establecer dos corrientes de pensamiento que
permean el conjunto de actividades que cada modelo involucra. Una de
~Stas corrientes concibe a la educación bilingüe como un paso por cuya
mtermediación el recién inmigrado se incorporará a la cultura
norteamericana, fundiéndose en ella, y por ende, perdiendo parcial o
totalmente su cultura propia. A este enfoque se le puede denominar de
"asimilación a la cultura americana" o sustractivo (Otheguy, 1982:303). La
otra apoya la enseñanza de los contenidos a través de la lengua materna,
reconociéndola como igualmente valiosa. Lo cual aparentemente conlleva a
un multiculturalismo o al menos pluralismo. Sin embargo, esta disyuntiva
puede no corresponder solamente a lo que indique un currículum. Tiene
mayor importancia la actitud del docente, de la administración y del sujeto
mismo de aprendizaje, puesto que el currículum puede convertirse en letra
muerta frente a una metodología inapropiada o una actitud negativa por
parte de administrativos o maestros, y aun del sujeto y la comunidad misma.
189

�El inglés como segunda lengua

De las estadísticas de O'Malley (1982, citado en Hakuta 1986:201)
sólo un 23% de un total de 1.7 millones de estudiantes con habilidad
limitada en inglés (LEPS) en EE.UU. está inscrito en programas bilingües,
11 o/o asiste a salones cuyas clases se proporcionan en inglés y sólo recibe
clases de inglés como segunda lengua (English as a Second Language, ESL),
y el 58% está ubicado en grupos de clases sólo en inglés. En 1983 las cifras
fueron en apariencia más halagüeñas pues se menciona que un 40% recibe
servicios clasificados como "movimiento de instrucción de cursos de
contenido en lengua materna hacia instrucción totalmente en inglés"
(Hakuta 1986:205); en 1989-90 2.03 millones de estudiantes LEP (Olsen,
1991:3). «De acuerdo a la Schools and Staffing Survey 1993-94, más de
2.1 millones de estudiantes de escuelas públicas son considerados LEP, lo
cual representa un 5% de la población total de estudiantes de escuela
pública ... El 76 por ciento de las escuelas con registro de LEP ofrecen
programas de Inglés como segunda lengua (ESL), y el 36 por ciento
proporcionan programas de educación bilingüe . . . T¡ece por ciento de las
escuelas (4,832) que tienen alumnos LEP registrados no cuentan con
programas de ESL ni con programas bilingües, y 3 por ciento de todos los
estudiantes LEP (59,373) asisten a estas escuelas . . . El treinta por ciento
de los maestros que instruyen estudiantes LEP ha recibido capacitación para
enseñar a estudiantes LEP, y menos de un 3 por ciento de los maestros con
estudiantes LEP tienen algún tipo de grado en ESL o educación bilingüe.»
(National Center for Education Statistics 97-472).

bajo nivel. Esto, aunado a los datos del NCES d
,
maestros de educación bilingüe o ESL de lo LEP; ~ue solo el 3 o/o de los
recibido sólo algun' ·
d
.
s
tiene grado Y el 30% ha
mve1 e capacitación
li
1
,
educación bilingüe en EUA y
d ' exp_ c~ e poco exito de la
1
Only.
e avance e mov1ID1entos como el English

ñal bEstohaya ~bía si~o mencionado por Fishman (1976·20)
.
se a a, ce mas de vemte años las .
.
.
qwen
enfrenta la educación bilingüe en E'u A ~smas .carencias que actualmente
personal capacitad
d
: . :· carencia de fondos suficientes, de
0,
.
e expenenc1a evaluada
d
.
soc10histórica. Cabe mencionar .
Y e perspectiva
educación bilingu"'e son mas' alenta'dsm embargo que los resultados de la
ores en unos grupo · · •
otros. Co~cre~ente. los resultados de la educación ~il:n.~ntarios ~ue en
grupos mm~ntarios asiáticos son muy favorables, mien~e para a gunos
grupos mexico-americanos no son e
.
que para los
(1987:143) señal
d
~peci~ente alentadores. Genesee
a que, e acuerdo a diversas
f
•
indicar que además de los factores de difi
.mves _igaciones, esto parece
l'.
erencia soc10económic
ultur 1
el iactor de ambivalencia ante 1
. ul
a Yc
a
mayoritario .ue a un
.
a propia c tura y la cultura del grupo
estudiantes. J g
papel importante en los logros alcanzados por los

Programa de inmersión en Canadá

Veamos ahora el caso de Canadá e
. , .
en la década d 1
.
: orno se menciono antenormente
..
e os sesenta se mtroduJo en Quebec un ti d
., '
bilingüe conocido con el nombre de Modelo Bilingü d
educac1on
~~si~dos fueron sorprendentemente exitosos (Ste::i. el 983 ~;;;~n
.
, _Hakuta, 1986; Snow, 1989; Crystal 1994) E t
'
mmers1ón canadienses se die
"'
· s os programas de
sociolingüísticos articulares ron como _re~puesta a eventos políticos

in:' ~-

Categoría

LEPS
ESL
Ed. Bilinlriie
No ESUEd. Bilinlriie

O'Malley
1982
1.7 millones
11 % (estudiantes)
23% (estudiantes)
58% (estudiantes)

Olsen
1989-90
2.03 millones

NCES
1993-94
2.1 (5% oobl. total)
76% &lt;escuelas)
37% (escuelas)
3% (estudiantes)

T1bl1 1 Estudiantes con habilidades limitadas para hablar inglés (LEPS) y diferentes programas de
mglés que se ofrecen en escuelas públicas de E.U.A
Matenas en mglés e Inglés como Segunda Lengua (ESL)
Materias en lengua materna y en mglés además de enseílanza de Inglés como Segunda Lengua (Ed

Bilingüe) Matenas en lengua materna e inglés sm enseílanza de Inglés como Segunda Lengua (No
ESL/Ed. Bilingüe)

No obstante lo aparentemente alentador de estas cifras, el Dr. Hakuta
(Currículum Perspectives, 1995: 15) afinna que una investigación
evaluativa de la educación bilingüe señala que sin importar el enfoque usado
para la enseñanza a niños con habilidad limitada en el inglés (LEP) ésta ha
revelado ser de no muy alta calidad, ya que tiende a enfatizar habilidades de
190

c?e::~:s

(Genesee, 1987: 11 ~traducción d:~a ~:ti:~~mcia de Quebec y Canadá"

provin~i::r:~~: ::q:~:::r:d:a~a~~:;:~:J!e~~
~becial eMn8 de 10
deseaban que su hi ·
d
·
rt, ontreal
fi .al
s JOS se esenvolvieran con soltura en francés (1
'
;nic~e:!i~~~O d~~~in~ia~), para qu~ pudieran participar más activ~::
desventa. a
e ~ im~ortancia del francés, que se encontraba en
sector fr~J:n;!ªJ'ree:menc1a. ~~cuérdese las tendencias separatistas del
denominó la Revolu:;n
últimos ~5 años qu~ llevaron a lo que se
trato igualit . 1
, (The _Qu,et Revolullon), la cual reclamaba

~::í!~:

evidencias d~:;a~:c:;e~:~:l

~~c~:~~s t~~:~~eedne~a• 1c)ió1egis
n .. Al~s
1acion 0

191

�número de provincias que lo consideran lengua oficial; 2) patrones de uso de
la lengua -para trabajo/negocios inglés, para la familia francés; 3) actitudes
hacia la lengua .-reacciones frente al hablante, según sea en inglés o francés
(Lambert.et al:, 1960, citado en Genesee, 1987:8). Este programa recibió un
gran apoyo político pues la lengua francesa podía servir_ como vehículo. ?e
unión, no sólo de revalorización del estatus de la lengua smo de la poblac1on
que habla esa lengua. Una clara muestra de planeación de lengua que se
manifestó en políticas de lengua a nivel a nivel federal y provincial fue lo
que definitivamente impulsó este modelo (Cohen y Swain, 1976:49).
La decisión de estos padres de St. Lambert de ofrecer enseñanza de
contenidos en francés, se apoyó en las teorías neuropsicológicas,
psicolingüísticas y sociopsicológicas de la época (Genesee, 1987: 13). La
característica principal de los programas de inmersión es el uso de la
se~da lengua para la enseñanza de las materias del curriculum regular, y
se basa en el concepto de que para aprender una lengua " los alumnos deben
participar en una comunicación interesante, significativa y con un propósito
. &lt;l_eterminado (Macnamara, y Terrell, citados en Genesee, 1987). De esta
manera se enfatiza la adquisición de una segunda lengua para desarrollar
actividades académicas. Los programas de inmersión se caracterizan por el
us9 de L2 por el personal docente y los estudiantes, al menos después de una
fase preliminar durante la cual se permite a los alumnos el uso -entre ellos Y
con los maestros- de su lengua materna (Genesee, 1987:26).
Como se mencionó anteriormente, la participación en el programa es
voluntaria, éste tiene dos metas académicas: aprender las habilidades Y
conocimientos de las asignaturas del programa de estudios y lograr el mayor
dominio de la segunda lengua; el enfoque del programa es aditivo, los
estudiantes ingresan con niveles similares de dominio de la segunda lengua.
Además, el grado de convicción y compromiso de _los profesores, padres Y
de los mismos niños afectan positivamente el ambiente de la escuela y la
motivación y rendimiento de los involucrados.
Otras estrategias características del modelo de inmersión canadiense
son el uso de maestros monolingües de la segunda lengua Y el
establecimiento de territorios franceses dentro de la escuela. Esto es: el
salón de las materias de francés, con el maestro monolingüe francés y el uso
obligatorio d~l francés en estos salones ayuda a promover el aprendizaje de
este idioma (Genesee, 1987: 17).
Hay dos entornos para el modelo de educación bilingüe por inmersión
en Canadá. Uno es el de los centros de inmersión, en donde sólo se ofrece
este tipo de programa, y proporciona un medio ambiente rico en francés
192

donde prácticamente la totalidad de la comunicación es en este idioma. El
otro es el de las escuelas que ofrecen el programa regular en inglés y el
programa de inmersión en francés. En estas escuelas la comunicación dentro
de los salones de clase del programa de inmersión se da en francés, pero el
resto de la comunicación -pasillos, cafetería- es en inglés. La evidencia
hasta el momento sugiere que el aprendiz.aje del francés es más efectivo en
los centros de inmersión que en las escuelas con los dos programas
(Genesee, 1987,53).
Según apreciación de Fishman (1976:127), la población estudiantil es
evidentemente de clase media -una muestra auto-seleccionada con altas
probabilidades de éxifo académico. Después de cinco meses de inmersión,
los estudiantes se comunican en inglés en los pasillos y la cafetería. Están
complacidos con ellos mismos y sus maestros. Aunque la fonología es
obviamente inglesa, las preguntas, respuestas y comentarios de los alumnos
en· clase son completos y espontáneos. No obstante, de acuerdo a LarsenFreeman (1991:319), Swain reporta que los estudiantes de inmersión, no
sujetos a instrucción formal de la segunda lengua, no llegan a dominar una
amplia gama de sintaxis y morfología (no-marcada) antes de siete años.
Después de algunos años de éxito del modelo de inmersión
canadiense, se trasladó de la población de estudiantes voluntarios de clase
media y de alto promedio académico, a estudiantes voluntarios de clase
trabajadora y promedios académicos no tan altos (Holobow, Chartrand y
Lambert, citados en Genesee, 1987:94). Aquí la deserción es mayor (14 de
116). Los maestros no son nativos de L2 , y no prevalece la atmósfera del
francés que se observa en la preparatoria de clase media. Sin embargo su
nivel de rendimiento académico, a decir de los maestros y director del
plantel, es alto. Así mismo se observa un grado substancial de facilidad en el
manejo de francés (Fishman, 1976: 128).
De acuerdo a Genesee ( 1987 :61) éstos son los hallazgos en Canadá
respecto a los diferentes modelos de inmersión:
1. los estudiantes de los programas de inmersión total primaria alcanzan
niveles más altos de dominio de la segunda lengua que los estudiantes de
programas de inmersión parcial en primaria;
2. los estudiantes de inmersión primaria logran niveles de dominio de la
lengua superiores o equivalentes a los de los estudiantes de inmersión
secundaria; y
3. los estudiantes de inmersión total en primaria generalmente alcanzan
niveles más altos de dominio que los estudiantes de un año de inmersión

193

�tardía, y dominio superior o equivalente a los de los de dos años de

inmersión
en
Canadá.francesa, lo cua1 representa el 6% del total de la población escolar

inmersión tardía.
Atendiendo al punto 3 arriba mencionado, se puede observar que los
niveles de dominio alcanzados por estudiantes de inmersión total durante los
6 años de primaria son equiparables a los alcanzados por los estudiantes de
inmersión tardía en 2 años. Genesee afirma que los estudiantes jóvenes son
aprendices más eficientes de la segunda lengua que los estudiantes niños, y
que es más importante la intensidad de la exposición a la segunda lengua
que su duración, por lo cual es posible esperar que los estudiantes del
programa bilingüe de la preparatoria de la UANL alcancen niveles más que
aceptables de dominio de la lengua en dos años, sobre todo gracias a la
madurez de las habilidades cognitivas que poseen en comparación con los
niños de primaria.
Como lo establece Baker, es importante no considerar las enseñanzas
por inmersión en Canadá en términos únicamente educativos, sino también
reconocer la orientación de la ideología política, social y cultural que al
promover el bilingüismo, promueve también una clase diferente de sociedad.
Además, hay que considerar los aspectos tanto positivos como negativos que
los mismos canadienses han señalado en este rubro. Por una parte, la
inmersión puede apoyar a las comunidades de lengua francesa, aumentando
las oportunidades de los francófonos fuera de Quebec al promover el
bilingüismo en el sector público (discutiblemente en el sector privado). Sin
embargo, otros argumentan que en realidad la educación por inmersión es
como el caballo de Troya, propicia una posterior asimilación al inglés por
parte de algunos francófonos. «Los francófonos se preguntan si el aumento
de los anglófonos bilingües no servirá sólo para privarles de la histórica
ventaja que ellos han gozado al ocupar puestos bilingües. . .)) (Lapkin,
Swain y Shapson, 1990:649). Como apunta Baker (1993:250-1), la
enseñanza por inmersión puede actuar para reproducir a los grupos de élite,
dando a los niños anglófonos que tienen capacidades bilingües una ventaja
en el mercado de trabajo.
Como puede observarse no todo es color de rosa respectp a los
programas de inmersión canadiense, al menos para los canadienses. En
cuanto al éxito en cifras de la educación bilingüe en Canadá, tenemos los
siguientes datos: El número de estudiantes inscritos en programas de
inmersión ha aumentado de aproximadamente 17,763 en 1976 a 102,168 en
1982 (Stern, citado en Genesee, 1987). Las cifras aportadas por Baker
(1993:230) hablan de un incremento constante: un cuarto de millón de
canadienses anglohablantes en aproximadamente 1 600 escuelas de

194

.
!'-sí mismo la investigación gener d
mcursionado en otros campos di tin'
a a por estos programas ha
·,
s tos a la sola com
·,
,
re acion causal entre el nivel del
.
. paracion o busqueda de
l
generando nuevas alternativas para :iente mtelectual y bilingüismo
del bilingüismo en el desarroll
el aprovechamiento y el impact~
o cogrutivo de los estudiantes.

~~

Otros programas

. L~s _programas de inmersión en Canadá
. .
ennqueclIIllento con una len
d •
. no se llIIlltan a los de
enfoque aditivo· Mantenimi;t de iguall estatus, mcluyen otros modelos del
l
.
n o e engua patrimonial d .
enguas, y el de inmersión centrada en tareas.
, e mmersión en dos
Un ejemplo de programa de revitalización d
es el programa de educación bilin' ..
. l'
e una lengua patrimonial
· ·
gue en mg es y u
·
lllmlgr~tes ucranianos del occidente d C d, cr:'111~º para los hijos de
educación bilingüe en inglé
e ana ª· Asi mismo el programa de
I
pobladores aborígenes de Canasda.~ a lengua de la comunidad Mohawk,
El programa de doble inmersión
h
como modelo de educación multil. .. en ebr~o-francés resulta relevante
connotación de revitalizar el
mdgue y multicultural, sobre todo por la
h b
uso e una lengua d
l
. .
e reo-, y el de promover el uso de
1
e va or religioso -el
(Genesee, 1987:62).
una engua de valor nacional: el francés
En cuanto a los programas de d
.,
..
centrada en tareas, su particularidad r _e uca,cio~ bilingüe de inmersión
trabajo y no debe considerarse
, a~ica mas bien en la metodología de
. . ..
.
en si mismo como
d 1
i mgue diferente. Estos
.
un mo e o de programa
b 1 di
programas tiene la arti ul ·
estu antes trabajan en proyectos de su elección dp fi c ~~d. que los
pequeños grupos, sobre temas generales c
e , orma m~vidual o en
maestros. Stevens (citado en G
y on gwas presentas por los
, .
enesee, 1987·75)
·
para el exito evidente de este enfo ue
.
s~~ere que las razones
proporcionada por el uso de la 1
q _pued_e residir en la motivación
en las oportunidades proporcio:~ en situac~ones de elección personal y
compañeros. Ellis (citad
por el discurso prolongado con los
, .
0
en Genesee 1987)
•
caractensticas/rasgos
del discurso que pued•
.
· menciona ocho
aprendizaje de la lengua, y por lo tanto
en ser llllportantes para el
con el modelo de inmersión centrad
para su enseñanza, y que coinciden
o en tareas:
195

�1. cantidad del input.
2. la necesidad de comunicarse.
3. control independiente sobre el contenido proposicional del discurso (esto
es, los significados a expresar en el discurso).
4. adherencia al principio del "aquí y el ahora".
5. el desempeño de una variedad de actos del habla.
6. input rico en directivas (ej.: imperativos: "Termina tu trabajo" Y
enunciados de necesidad: "Quiero que hagas el ejercicio 3").
7. input rico en expresiones "extendidas" (ej.: expansiones).
8. práctica sin inhibiciones.
Como puede observarse, tanto el enfoque como los resultados de los
programas de inmersión en E.U.A. y Canadá son, en general, contrastan~~s.
Sin embargo, esto resulta comprensible si se considera que la educac10n
bilingüe para grupos minoritarios presenta características tan diferentes en
ambos países. Por una parte, en los E.U.A. la enseñanza del inglés como
segunda lengua presenta una dicotomía muy evidente. Al~~s de l?s
programas son de enfoqu~ sustractivo y otros de_ enfoqve aditivo.. Las
carencias mencionadas por Fishman se han agudizado en la actualidad,
sobre todo lo referente a fondos suficientes y maestros capacitados. Los
grupos de oposición -English Only, English First- poco a poco van ganando
batallas y logrando que se reduzca el escaso presupuesto para los programas
bilingües de enfoque aditivo (s/a NCBE, 1994). Y sobre todo no hay una
política de educación bilingüe clara a nivel nacional.
Por otra parte, una clara muestra de planeación de ~en~ con
políticas -tanto en la administración central c~mo en ~as. provmc1~s~ que
apoyan una educación bilingüe en el plano social, econonuco, ~cadennco Y
de investigación han logrado un éxito consider~ble en Canad~. ?esde el
enfoque aditivo, que considera como _enriqu~c~1ento_ el aprend1zaJ,e de una
lengua de estatus internacional, y nacional, similar al mgles - fr~ces- como
segunda lengua, hasta los niveles de a~ept~ci~n y compromiso con los
programas de inmersión, por parte de las ms~tuc1o?es, maes~os, ~l~os Y
comunidad, el modelo canadiense represento un hito en la histona reciente
de la educación bilingüe.

m~rc_ancías, capitales y servicios (Delegación de la Comisión Europea en
Mexico, 1995:2).
El Comité de las Regiones es el órgano responsable, no sólo de hacer
respetar las identidades y prerrogativas regionales y locales, sino además de
hacerlas participar en el desarrollo y ejecución de las políticas de la Uttión
E~opea. Está dividido en ocho comisiones, de las cuales Europa de los
Ciudadanos es la encargada de desarrollar los programas mencionados en el
epígrafe de este apartado. Con este fin ha lanzado varios programas:
Leonardo da Vinci, Sócrates, Tempus, European 'Year ofLifelong Learning
1996' Y Juventud por Europa. Algunos de ellos, como el Leonardo da Vinci
y el Sócrates tocan el área del aprendizaje de una lengua extranjera. El
primero está dirigido al área de trabajo pues en él el interés por la lengua
extranjera (LE) constituye más bien un medio para el desarrollo de
proyectos transnacionales de capacitación. El segundo está directamente
vinculado a la educación y considera la LE como un requisito para facilitar
los intercambios académicos (Al Servicio de la Unión Europea, 1996:26-7).
,
Una de las áreas de cooperación europea que apoya el programa
Socrates es la promoción del aprendizaje de lenguas. Esta área se
denomina LINGUA, y como su nombre lo sugiere, Lingua considera el
aprendizaje de la LE un fin en sí mismo, y su objetivo consiste en "mejorar
la formación lingüística de los ciudadanos" (Comisión de las Comunidades
Europeas, 1992:5). Este programa proporciona asistencia sólo a proyectos
organizados por instituciones de enseñanza o capacitación (Decisión No
818/95: l.)
De las tendencias en el proyecto de largo alcance denominado
"Language leaming for European citizenship", la que aquí nos interesa es la
de la enseñanza de contenido a través de una segunda lengua o una lengua
extranjera. Su inclusión en el plan de estudios ha desencadenado una serie
de reuniones, conferencias, talleres, etc., cuyo objetivo es no sólo el
~omp~ _i?eas y experiencias, sino desarrollar proyectos de cooperación e
mvestigac1on entre los países de la Unión Europea (Rasanen, 1994:26).

Planeación de lengua en la Unión Europea

Entre los temas que se han discutido se mencionan los principios de
la educación bilingüe que deberían ser observados de acuerdo a una de estas
primeras reuniones:

La Unión Europea está conformada por 15 países y en ella viven 3~0
millones de personas. Su gran desafio es arribru: al siglo_ XXI en un espacio
unificado, sin fronteras nacionales, y en el que circulen libremente personas,

• El bilingüismo y la educación bilingüe en Europa no son una excepción
sino una realidad viva. No debe ser sólo para una élite sino para todos
los ciudadanos.

196
197

�citado
en Baker,
presentados
son: 1993:238). L os factores comunes en los modelos europeos
• La totalidad de las políticas de la escuela deben apoyar verdaderamente
el bilingüismo.
• Hay que integrar el lenguaje tanto como la comunicación intercultural a
lo largo de todo el curriculum.
• Deben desarrollarse formas de exámenes y evaluación adecuadas a las
necesidades de la educación bilingüe y no tomar las diseñadas para
educación monolingüe.
• No hay evidencias en la investigación que determinen que sólo ciertas
materias pueden ser enseñadas a través de una L2 o LE. Aunque en
niveles elementales se deben preferir las materias que permiten amplio
apoyo gráfico-visual.
• Un mínimo del 25% del programa debe ser enseñado a través de L2 para
que se obtengan buenos resultados.
• El establecimiento de metas realistas es decisivo. Tomando en cuenta las
necesidades de los alumnos, su perfil y experiencias, así como las del
maestro.
• Los programas bilingües deben estar apoyados por la enseñanza formal
deL2 o LE.
• La enseñanza de contenido debe utilizar enfoques centrados en el alumno
que proporcionen oportunidades de práctica auténtica de L2 o LE.
• El apoyo institucional debe incluir desarrollo profesional del maestro, y
cooperación sistemática en la escuela, diseño de materiales de
instrucción y evaluación así como re-evaluación de las fronteras entre las
materias tradicionales (Rasanen, 1994:27-8).
De entrada, la autora menciona que los programas bilingües y
multilingües en Europa no están tan bien documentados como los de
Estados Unidos y Canadá. Y señala que entre los prototipos que cuentan con
mayor investigación se encuentran :

1. Las
lenguas implicadas son mmediatament
.
.
.
entorno.
e pertmentes,
accesibles en el
2. L?s maestros tienen un gran dominio de
ruveles de competencia lingw", n·
L2 lo cual hace posible altos
s ca en los alumnos
3. Se promueve la participación de los padres.

4. Caminos diferentes pueden llevar a altos niveles de do . . d
S. El bilin ...
miruo e la lengua
gwsmo es promovido por las políticas de la escuela.
.

.
.
En Luxemburgo, dado que no ha
a umnos en alemán y fran ,
y uruvers1dad, se instruye a l
uni
. .
ces para que puedan
.
os
l
vers1tanos en el extranjero. Se introd
l
:ontlnuar sus estudios
e~ preescolar y primaria donde
. uce a ensenanz.a en luxemburgués
niños es~dian francés c~mo LE s;e:::t:~~da d~ materias en alemán y los
~cundaria se sustituye el papel do .
o ano. Al alcanzar el nivel de
mstrucción por el francés,
dur mmante del. alemán como lengua de
francés como LE. No hay q:e l .:;te todo el tiempo estudian alemán y
país, por lo que no es dificil o v1 ar que los tres idiomas se hablan en este
a
d l
contar con maestr
T
poyo e a comunidad (Rasanen, 1994:24).
os tn mgües, además del
, El modelo de European School cue
pa1ses, y se fundó en 1958 para 1 hi' nta con_ nueve escuelas en cinco
aunque el acceso no está restringí;; ~:s/e ~:10narios civiles europeos,
todas el mismo programa de do p - tros nmos. Estas escuelas siguen
European Baccalaureate ( . ce anos y _al fmal toman el examen de
idiomas. La L1 predomin mismo qu~ bac~llerato internacional) en do

d

1. El modelo de European School en cinco países.
2. El modelo Foyer en Bruselas.
3. El modelo Luxemburgo.
Lo más sobresaliente de todos es que se han desarrollado con base en
criterios locales para satisfacer propósitos locales (Beardsmore, citado en
Rasanen, 1994:25). En realidad estos modelos no son bilingües, sino
trilingües y, lo más importante, buscan ser aditivos. Otra diferencia con los
programas de inmersión canadienses es que "la segunda lengua se enseña
como asignatura antes de ser empleada como medio de instrucción. Esta
segunda lengua también sigue siendo enseñada como asignatura, lo que lleva
a un nivel más elevado de precisión gramatical" (Baetens Beardsmore,

.

.

a como medio de mstru . ,

.

.

s

una gra ual sustitución por L2 (in lé fr
,
cc10n en la pnmana, con
L3 se vuelve obligatorio a partir gd ~• 3 anees o alemán). El estudio de un
Total de horas 1 100 estudio '
led er grado de educación secundaria
360
d
'
iorma
L2 + mat enas
·
·
y
e L3 + cursos opcionales en L3e (Ra
con mstrucción
en L2·
sanen 1994:23-4)

~

El modelo Foyer de Bruselas es un
.
con el .
de integrarlos a la ciudad bili:r~grama ofre~1do a inmigrantes
educac1on. Se proporciona en 1O
l gue ~n frances y al sistema de
Los 3 años de preescolar están d' _ed~cdue as cuya mstrucción es en holandés
.
1v1 1 os al SO¾ en
, .
·
pos mtegrados. En el 1er año de .
. o grupos etrucos y 50% en
gru
pnmana 60% del tiempo se ocupa en
199

198

.

�estudiar en un grupo aparte, 30% se estudia holandés y 10% en grupo
integrado. En el 2do. año se aumenta este último porcentaje a 30, y a partir
del tercer año en delante 90% del tiempo se pasa en grupo integrado. El
francés se enseña como materia obligatoria a los siete años y se enseña al
grupo integrado de acuerdo a la ley de Bélgica. Aunque se encuentra en su
fase experimental, sus resultados actuales parecen ser alentadores (Rasanen,
1994:24).

partir del 3er año progresivamente se fue aumentando el uso del catalán
como medio de instrucción; (3)este modelo usó predominantemente el
español y el catalán se impartía solo como materia. Desde 1994 el gobierno
eliminó la posibilidad de opción individual limitando a un sólo modelo la
educación de jardín de niños y primaria. En el modelo actual, el catalán se
usa como medio de instrucción en el jardín de niños, a partir del grado 3 se
utiliza el español para impartir una materia y desde el grado 6 son
obligatorias dos materias en español (Artigal, 1997: 147).

Lenguas patrimoniales en España
Otros modelos son el programa Catalán y el Vasco en España. En los
dos casos se trata de un programa para recuperar la lengua de una minoría
(Brothy, 1995: 17), o como lo llama Genesee, de revitalizacio~ y desarrollo
de lengua patrimonial ( 1987: 19). De acuerdo a Arzamend1 &amp; Genesee
( 1997: 151) esto se presenta cuando la lengua de una minoría étnica (catalán,
vasco) se encuentra subordinada a otra lengua dominante ( español).

•

Las dos lenguas se hablan en regiones de España y Francia, ambas
dejaron de ser usadas a raíz de la prohibición del uso de lenguas_ regionale~
en la educación y en los lugares públicos, durante el franqwsmo. As1
mismo, ambas, resurgen después de la muerte del dictador y en 1978 l_as
respectivas legislaturas autónomas les otorgan estatus de lengua oficial
junto con el español (Artiga!, 1997:135, Arzamendi and Genesee, 1997: 155).
En el caso del catalán, no se trata sólo de aprender dos idiomas sino
de recuperar parte de una herencia cultural. Dos situaciones que facilitaron
la aceptación para (re)aprender el catalán fue en primer •~~ar que esta
lengua era conservada y utilizada por gente de gran prestigio y cultura
(Miró, Cassals, Gaudí); y en segundo término el parecido del español y el
catalán que facilita grandemente la transferencia.
A partir de esa fecha y hasta 1983 se incrementó de 3.3% a 90% los
niños de primaria que estudiaron el catalán como materia por lo menos ~
horas por semana. Sin embargo, el Servicio de Ense~ ~atalán pre~ento
en 1983 un informe en el que se establecía que el aprend1zaJe del catalan no
podía garantizarse con un número tan limitado de horas. Por lo qu~ d~ 1983
a 1993 se diseñaron tres tipos de escuela de acuerdo a la lengua pnnc1pal de
instrucción: ( 1)este modelo se volvió la opción de la mayoría, usaba
predominantemente el catalán como únic~ me~o de instrucción desde el
jardín de niños y a partir del 3er año se mclwan 4 h~r~s. ~or _semana. ?e
español y una materia en español; (2)en este mod~lo se 1Il1~10 la mstrucc1on
en español y se introdujo la enseñanza del catalan a partir del ler año, a

200

Inmersión en dos lenguas
De acuerdo a Duff (1997:23), lo que ella titula un experimento en LE
en Hungría corresponde a un modelo bilingüe de inmersión, también
llamado en este caso Lengua Doble/Dos Lenguas {DL), iniciado en 1986.
Estos programas de DL incluyen no sólo escuelas donde se instruye en
húngaro e inglés, sino también en LI y diferentes L2 como: ruso, alemán,
francés, italiano y español.
Los programas de DL siguen el currículum estándar establecido por el
gobierno, pero presentan dos variantes: un currículum de 4 años para
aquellos alumnos que demuestran un manejo satisfactorio de L2, y altos
promedios en el examen de admisión, y quienes empiezan su instrucción en
inglés inmediatamente. El otro programa es de 5 años -el primero llamado
"año cero"- y en éste reciben 20 horas semanales de instrucción LE de las
cuales 4 se dedican al vocabulario especializado de las materias de
matemáticas, física, historia y geografía. En el siguiente año la instrucción
de dichas materias empieza en inglés.
Los objetivos de este primer año en cuanto a lengua es aprobar el
'Cambridge First Certificate Examination' (equivalente británico del
TOEFL), para el cuarto año deben aprobar el 'Cambridge Proficiency
Leve/'. Se realizaron ajustes en algunas escuelas pues el programa de
matemáticas demandó más tiempo y se aumentó de una a tres horas por
semana en el "año cero", enfocadas a contenido y lenguaje. En otras
escuelas, debido a que en el año cero se redujo la exposición intensiva a LE
en aras del contenido, se complementó con tres horas adicionales de LE en
los años 2, 3, 4 y 5.
De acuerdo a los resultados obtenidos en los diferentes exámenes
presentados (TOEFL, SLEP, Cambridge, etc.), los estudiantes han
demostrado altos niveles de dominio del inglés, aunque los resultados de
discurso y redacción aún no han sido completamente analizados. En cuanto
201

�.
tos índices de ingreso a las universidades
al manejo del conteru?º• lo~ ~) es rueba fehaciente del excelente grado
(20% arriba_ de la media nac1: t s psi bien detractores de este programa
de preparación de estos estu ~ e . d 1 alumnos esto no es inusitado.
argumentan que dado el perfil e mgreso e os

Enriquecimiento en inmersión temprana

d inmersión de sueco en
Bjorklund (1997) establece ~ue el rogr:: ~e inmersión temprana
Finlandia es esencialmente semejante a mo
1988 El curriculum en
d,
inicia uno en 1987 y otro en
.
total de Cana a Y se
.
.
los 6 años a preescolar y a los 7 a
Finlandia pid~ que los niños ingrese:/inmersión es opcional y los alumnos
primaria. El mgreso a estos ~pos
dmitidos. La instrucción en L2
no requieren un examen previo ~ara sñer ad
.....,,,..;a inician instrucción en
l
n el qumto a o e pn.U&lt;U •
inicia desde preesco ar Y e
L
s tienen contactos frecuentes con
L3 (inglés) 2 horas por semana. os grupo elas para evitar el registro de
grupos de hablantes de ~ueco en otrlas ;,scude ¡lase como en el caso de
lengua orientada exclusivamente a sa on
Canadá.
. .
ñalan que se ha tenido los
Aunque los resultados prelm~:~:\:ersión canadienses, aún hay
mismos resultados que los pro~am
der discutir las ventajas o
mucha investigación por realizar para po ,
desventajas de este modelo de inmersión finlandes.

Conclusión

el caso de algunos países de Europa, al
Como se puede observar, en
· · de lengua. Sus
d,
identifica una clara p1aneac1on
C
igual que en ana a, se. . d
·d·omas como una medida más que
,.
l aprendizaje e otros i i
'
,
pohticas apoyan e
. t Cabe hacer notar que la cercarua
propicie la unificación del contment Tta por una parte la experiencia
geográfica de los países eur~pe_os -~c1 ~e '1a necesidad de comunicarse en
multicultural y, por otra, la ~bjehvac1on d' minuye en buena medida las
diferentes lenguas. Así mismo esto isd nuru·.o de LE ya que se puede
. .
gw·r maestros con o
.
limitaciones para conse
.
resulta económico enviarlos a
tr0 s hablantes nativos, o
.
contar con ma~s .
. ero Además de que los apoyos financieros
perfeccionar el idioma al extran{
Europea son numerosos, al menos
con este propósito por parte de a ruon
en el papel.

U.,

, .
d los europeos corresponden a las de los
Las caractensticas de los _mo e L , .ca diferencia con los programas
descritos en los apartados antenores. a UDl
202

de inmersión canadienses es la enseñanza de LE antes y durante la
instrucción. Lo anterior para asegurar no sólo la fluidez (jluency) en el
manejo del idioma, sino también que el estudiante se exprese con corrección
gramatical (accuracy).
Es importante señalar lo anterior, ya que probablemente por
influencia del enfoque comunicativo de la enseñanza del inglés, el cual da
preeminencia a la fluidez en la comprensión y comunicación del mensaje
(jluency) por sobre la enseñanza de la precisión gramatical (accuracy), el
modelo de inmersión canadiense en principio eliminó la enseñanza de la
segunda lengua (francés). Sin embargo, si se atiende a los resultados de
Swain (Larsen-Freeman, 1991 :319) quien reportó que los estudiantes de
inmersión, no sujetos a instrucción formal de la segunda lengua, tardan
aproximadamente siete años en adquirir un nivel de corrección gramatical
adecuado, es evidente que han reconsiderado esta posición.
Por lo tanto, es válido suponer que para los estudiantes del programa
bilingüe del nivel medio superior de la Universidad Autónoma de Nuevo
León, cuyos antecedentes de inglés son limitados, es necesario incluir la
enseñanza del inglés previo a, y durante la instrucción de las materias en
inglés.
Así mismo, es necesario considerar los siguientes principios tomados
de los modelos presentados: los estudiantes que ingresen deben contar con
niveles similares de dominio de la segunda lengua (L2); durante una fase
preliminar se permitirá a los alumnos el uso -entre ellos y con los maestrosde su lengua materna; un múúmo del 25% del programa debe ser enseñado
en inglés; se deben preferir las materias que ofrezcan apoyo gráfico-visual, o
manejo de laboratorio ya que facilitan la comprensión de la lengua y el
contenido simultáneamente; se debe tomar en cuenta las necesidades de los
alumnos, su perfil y experiencias, así como las del maestro para establecer
las metas del programa; la enseñanza de contenidos debe utilizar enfoques
centrados en el alumno que proporcionen oportunidades de práctica
auténtica de L2; el apoyo institucional debe incluir desarrollo profesional
del maestro.

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204
205

�EL BESO DE LA MUJER ARAÑA:
UN JUEGO DE RELACIONES TEJIDO POR PUIG
Lic. Georgina Del Angel Gaviño
ITESM
Es el único paraíso abierto a todos los
hombres, a condición de que se olviden
de sí mismos. Es el momento de la gran
abstracción y de la gran distracción:
somos el centelleo de un vidrio tocado
por la luz meridiana, la vibración de un
follaje oscuro al pasar por el campo, el
crujir de la madera en una noche de frío.
Somos bien poca cosa, y no obstante la
totalidad nos mece ...
Octavio Paz

Manuel Puig, escritor argentino, tiene dentro de su producción obras
como La traición de Rita Hayworth (1971), Boquitas pintadas (1972), El
beso de la mujer araña (1976), Pubis Angelical (1979), entre otras. En las
novelas del autor sudamericano, es posible encontrar una serie de constantes
que definen su estilo muy característico. Así, dentro de algunos de los
elementos que irrumpen y dan forma a algunas de sus obras, está el hecho de
recurrir a narraciones acerca de películas que permiten dibujar y hacer más
evidentes ciertos roles dentro de la historia principal que se cuenta. Mientras
la aparición de la música puede brindar las lineas que clarifican relaciones o
circunstancias entre los personajes, y la primacía del diálogo que elimina a
un narrador omnisciente tradicional, cuya función radicaría en ordenar las
acciones y plantear una visión predominante. Entonces, en El beso de la
mujer araña, novela que se analiz.ará en este trabajo, vemos en Manuel Puig
a un autor que juega con discursos cinematográficos, a la vez incluye textos
científicos, impregna un relato con boleros de letras reveladoras, muestra
algunos informes policíacos y permite al lector adentrarse, a través de unas
voces que se alternan, en la realidad de dos personajes que . se van
desnudando y reconociendo entre sí. El beso de la mujer araña, título que
abre la novela, guarda en sus entrañas todo un significado para entender
relaciones y circunstancias dentro del relato. Será preciso desentrañar
algunos' de los factores y mecanismos de los procesos experimentados por
los personajes confinados en un espacio, para después descubrir el sentido
que guarda el nombre de la obra con respecto a la historia. Cabe mencionar
que no es éste el único camino para descubrir los hilos del tejido
confeccionado por Manuel Puig. El beso de la mujer araña ofrece múltiples
posibilidades para ser explorada, gracias a su riqueza en técnicas,

207

�información, símbolos y demás. Pero ahora seguirem?s, el camino trazado
para descubrir cuál es la importancia del título y por que ese.
De entrada, es muy importante hablar de quién narra en la no_~ela, Y
aquí podemos recordar que ésta se encuentra sustentada por un tejido de
voces es el producto de una polifonía. En esta ocasión nos e~contramos con
la a~encia de un narrador, los personajes tienen la oportumdad de darse a
conocer por su propia voz, sin someterse a los lineamie~tos_ marcado~ por un
ser supremo que en muchas ocasiones resulta ser auto~tano, es decir, en el
caso de un narrador omnisciente. El diálogo predomma a lo ~ar~o de la
novela. "A mí me interesa la manera de hablar, por defectuosa o _lllllltada_que
sea, de las personas reales" (Casares 221). En un afán de ref~nr la re~idad
en la ficción creada, como una de las principales preocupaciones. senala~a
por el escritor en una de tantas entrevistas, en El beso de la, m~Jer aran._a
Puig provee de libertad a Molina y V alentín para hablar de si mismos. ~m
embargo, a lo largo de la historia podemos enc?ntrar a uno de los personajes
erigiéndose como narrador, y será pues quien lleva la batuta. Am~os
prisioneros llegan a ocupar esa posición. Pero, la mayoría de las veces quien
lleva el control de la historia es Molina. Esto es porque a él se le _co~ere la
capacidad de recordar las cintas vistas en el cine, y porque es ,q~en nene la
mayor parte de la información en sus man?s. Digo e_s!o últt.mo porque
Molina va conociendo íntimamente a Valentín, y tambien sabe lo q~~ el
Director del penal está haciendo y qué desea ob~e~er del preso p~litJ.co,
además de la incitación de la que es objeto para traic10nar a su comp~er? de
"( ) •cumnle la promesa el director de la penitenciaría?, ¿sera cierto
celela · ... l
-r
" (Pu'
110)
[o que me promete?, ¿indulto?, ¿reducción de pena_?(.. .)
ig.
.•
Pareciera que el único dotado de la posibilidad de elección, y de conciencia
de ello, es el preso homosexual, y esto. le da. cierta supremací~ dentro de la
historia. Molina está provisto de una cierta libertad para elegir, pu~s ~uede
obtener información de V alentín y proporcionarla al Director, consigwe~do
Uo el indulto. Sin embargo, el hombre maduro de identidad femenma
con e
· ·,
· tras va
está en la búsqueda de algo más, prefiere permanecer en pnsion mien
conociendo a la víctima de los grandes ideales sociales. "Proces~do:
Entonces ... por ejemplo, si él se entera, por ejemplo, que viene, un guardia ,Y
dice que en una semana me cambian de celda, porque ya entre en categoi:ia
especial ( ... )si él cree que nos van a cam?iar de celd~, se v~,ª ablandar mas.
Porque me parece que está un poco encanñado conmigo( ...) (202).
Así en el relato a voces, Molina es quien aparece, primero, es~
narrando una de las tantas películas que le han cautivado. Estas revel~an
mucho de él mismo, constituirán el pretexto para interactuar con Valen~ Y
serán el medio para evadir y al mismo tiempo enfrentar una realidad
incomprensible y absurda. "Que me dejes un poco que ?1e escape de la
realidad, ¿para qué me voy a despertar más todavía?, ¿queres que me vuelva
208

loco? Porque loca ya estoy" (85). Y en la voz viene impregnado un punto
de vista, la conciencia o personalidad del hablante (Wertsch 70). Entonces
descubrimos las diferencias entre V alentín y Molina, su orientación en el
aspecto ideológico. Pues mientras Valentín es un muchacho revolucionario
comprometido, inconforme con el sistema, que pareciera duro al moment~
de escudriñar la realidad y ·1os significados aun en las mismas historias
contadas por el preso de identidad femenina "( ... )quien no habla
políticamente es porque tiene un falso concepto de la responsabilidad. Ante
todo mi responsabilidad es que no siga muriendo gente de hambre, y por eso
voy a luchar" (Puig 108); su compañero de celda pareciera un hombre
sumamente sensible, anhelante de vivir una vida ideal, semejante a las
plasmadas en la pantalla de mundos mágicos que él tanto rememora. Molina
está inconforme con su condición de hombre pues vemos cómo en las
películas busca esa identidad envidiable, la de heroína amada y mártir.
"-¿Con quién te identificás?, ¿con Irena o con la arquitecta? / -Con Irena
,
,
'
que te crees. Es la protagonista, pedazo de pavo. Yo siempre con la heroína"
(31).

V

Aquí, se estabiece el diálogo entre Molina y alentín quienes, a su
manera, son rebeldes, pues no entran dentro de los límites que la sociedad
I
marca, uno es amoral por sus inclinaciones sexuales y el otro quiere cimbrar
las estructuras políticas. Pero el hecho de intercambiar opiniones, hace que
paulatinamente cada uno trate de comprender al otro, de ponerse en sus
zapatos. "-No es verdad. Creo que para comprenderte necesito saber qué es
lo que te pasa. Si estamos en esta celda juntos mejor es que nos
comprendamos, y yo de gente de tus inclinaciones sé muy poco" (65). Pero,
como en un principio parecieran tan distintos, se va a desatar una dialéctica
una lucha en la que se iniciará el camino para reconocerse cada uno en el'
otro, como en un efecto de espejo. Y encontramos a Molina relatando con
tal efusividad las películas de parejas inmersas en un romanticismo, que cae
en lo cursi. " ... como de merengue, y los ventanales también, un palacio
blanco todo de merengue como en los cuentos de hadas, que las casas se
comen y lástima que no se ve a ellos dos, porque parecerían dos miniaturas.
¿Te gusta la película?" (63). Valentín entonces dará su visión crítica
dejando ver su afiliación a las ideas marxistas que repudian los concepto~
falsos provenientes de una idealización, no hay nada como lo palpable, lo
real. "¿Y por qué? Es una inmundicia nazi, ¿o no te das cuenta?" (63).
Están los personajes en un confinamiento espacial que permite la
confrontación, coexistencia e interacción. La continua dialéctica de voces no
se presentó de manera libre. Molina y Valentín están forzados a reconocer al
otro. Es como en el infierno de Sartre, representado en A puerta cerrada. El
pensamiento en ese lugar no puede resguardarse, existe el otro, y los
personajes encerrados en un cuarto minúsculo se tienen que soportar. Ellos
209

�están condenados a conocerse, a escuchar la voz del otro para sobrevivir,
para permanecer con la seguridad del Ser, para descubrirse en el otro que t!S
el espejo. Molina y Valentín están solos totalmente. Por su parte, el
prisionero político no puede tener contacto con ninguno de sus compañeros
de lucha, pues e~ significaría condenarlos a su mismo destino. Además, es
preferible no reconocer ningún lazo con las personas que le rodean, así le es
posible sacrificarse más fácilmente y no delatar a nadie. " ... Y vos no sabés
lo peor, y es que a nadie de ellos les puedo escribir, porque cualquier cosa
sería comprometerlos, o qué ... peor todavía, señalarlos"(l46). "Quiere decir
que me estaba extrañando mucho, y nosotros tenemos el pacto de no
encariñamos demasiado con nadie, porque eso después te paraliza cuando
tenés que actuar"(139). En tanto, Molina se encuentra en las mismas
circunstancias, su madre está enferma y no puede visitarlo, además aparece
ante los otros como un ser despreciable por andar corrompiendo a menores.
Y pues tampoco su amigo, el mesero, lo va a visitar. "-No, el que vino es
una amiga, es tan hombre como yo. Porque el otro, el mozo, tiene que
trabajar a la hora en que acá entran visitas"(6S). Entonces, para evitar perder
conciencia de sí mismos en un letargo asfixiante, en un enfrentamiento con
la soledad generada por la individualidad, hablan de películas, de sus
anhelos, de sus recuerdos, de la melancolía. Mientras la araña va tejiendo su
fina y delicada red, cautelosa.

Las voces se lanzan al vuelo, V alentín el revolucionario y Molina es la
loca de la visión burguesa. El preso político quiere derribar esquemas, roles,
superestructuras que reprimen al hombre. El objetivo de este joven es hacer
justicia a las personas ninguneadas, explotadas, basureadas. Sin embargo,
cuando V alentín expone sus metas, desde una persepectiva muy realista para
él, Molina las derrumba. Es decir, con sus palabras el homosexual toca la
llaga. V alentín finalmente es un idealista con sueños acerca de cambios
radicales en bien de una colectividad sin rostro, de sombras desconocidas. Se
sacrifica, ha dejado de lado a Marta por una lucha que ante los ojos de
Molina aparece como inútil y absurda. Tomando en cuenta las circunstancias
en las que se encuentra su compañero de prisión, y mientras el homosexual
no perciba la lucha de Arregui a través del gran espejo del cine, todo es un
sin-sentido. "-¿Y vos te creés vas a cambiar al mundo? / -Sí, y no me
importa que te rías .. .Da risa decirlo, pero lo que yo tengo que hacer antes
que nada .. . es cambiar al mundo"(48). Por su parte, el preso político se
desespera cuando ve a Molina aceptar los paradigmas sociales creados y
sostenidos por un sistema autoritario y represor. Por ejemplo, la visión sobre
la mujer y el hombre. Molinita se concibe a sí mismo con una identidad
femenina, pero acepta su función en un sentido tradicional. Es decir, acepta
el papel de sumisión ante el hombre, admite, aparentemente, una actitud
pasiva en una relación sexual o de pareja, acepta el orden falocéntrico de un
Estado cuya función radica en no admitir otro poder fuera de sí. En ese
210

sentido, el prisionero gay contribuye d sd 1
.
mantener un sistema obsoleto y antma'rur:i e ª ~s~cbva de V alentín, a
el sometimiento del otro ya sea é t
.' cuyos Cl.IDlentos descansan sobre
'
s e 1a muJer o un obrero.

Recuerdo a mui
. .
:J eres muy inteligentes que decían
~osas como 'no puedo disfrutar del sexo si no
:;:,.go ~ poco de miedo al hombre que me
~doa (~as~es 225). -Pero sí un hombre ... es mi
mar,
b . &amp;, el tiene que mandar para que se sienta
h'e\ ~ e~ lo natural, porque él entonces ... es el
om ~e e a casa. / - No, el hombre de la casa
la mu¡er de la casa tienen que estar a la par s· Y
eso es una explotación (Puig 246).
. ' no,
Al truc10
.. · de la novela podemos ver
. .,
de Valentín, es sarcástico y
dire
una pos1c1on más dura por parte
·
muy
cto con sus co
tari
vanas veces provocan el llanto d M Olina
. men os, tanto que
homosexual da la unagen de se
e
·, ~entras el prisionero
• •
r sumamente frágil y
tim.
resistir palabras como las que Va1entin
, acostumbra lanzar
seny ental,
d , de no
entereza demostrada, el rebelde lítico
. · a emas de la
después de todo es como si tu:ra se ~r~~ un es~~c10 para su lectura y
pasará después de estar en . . ,
una v1s1on positiva acerca de lo que
cambiar al mundo Es co pns1?n, pues todavía considera la posibilidad de
.,
·
mo s1 en un principio guardar
mantemendose en pie. Pero esa fi rtal
a una esperanza,
frágil y absurda. Conforme se va ~;za, o esa. ~speranza, va mostrándose
hombre marxista se permite asumir do la relac1on entre los prisioneros, el
en ella.
y emostrar su debilidad, hasta hundirse

-No~otros no podemos estar pensando en que
alguien nos quiere, porque nos quiere vivo y
entonc~s eso te da miedo a la muerte ... (139) No
desahógate
. no,
das , todo lo que puedas, llora' hasta que
pu~.. mas, Va/entín (147). ( ... )como vos no me
co?1~rmo a ser mártir, Marta, me da rabia ser
marhr, no soy buen mártir(.. .) pero adentro mío
tengo otro torturador ...y desde hace días no me da
&amp; que estoy pidiendo justicia, mirá qué
surdo lo que te voy a decir, estoy pidiendo que
hay
· ticza,
·
r a. una
.
JUS
que intervenga la
p ovidenc,a ... porque yo no me merezco podr'
en esta celda(. ..) (182).
zrme

::gua. .

!

t:

Vivir en situaciones de 1 bl
quiebra la voluntad, pero eso º~e

211

en un eVspacio_limitado, maloliente,
0 para alentin, no fue sólo eso lo

�que le condujo. En un inicio, él se muestra hermético, no co~a en su
compañero, y no tanto porque éste no merez.ca su confianza, smo pai:a
proteger a Molina y a sus camaradas. V alentín para e~tonces ya ~abia
probado la tortura y sabía, no cualquiera puede saborearla sm desquebrajarse
y ofrecer todos los secretos al verdugo. Pero además de ~as c~c~c~as de
vida en prisión y de las golpízas, el Director de la pemten~iana empieza a
envenenar al preso político. La comida le provoca una diarrea que hace
mella en el revolucionario, debilitándolo, doblegando su voluntad. "Director:
¿Ayudó o no que lo debilitáramos por el lado fisico? ( ... )¿Y Arre~ cómo
está de moral?, ¿conseguimos que se ablandara un poco?, ¿cual es su
opinión?" (153). Y así, poco a poco, Arregui se va convirti~ndo e~ una
piltrafa humana, descubre la lástima hacia sí mismo. Al mismo tie~po
aprende de Molina el sentimentalismo cursi. El ho~bre puede llorar, s?n~,
ser dulce, tierno, y otras tantas cosas que en una sociedad bastante auto~tana
logocéntrica son sólo propias de la mujer. Así, ~n el relat_o se hace evidente
0
el cambio experimentado por V~entín Arregw. A_ Pat:11'. d~ entonce~, el
preso político se refiere a su pareja de celda co~o ~?lllllta , Y. ade~as se
abre le hace confesiones porque ya no puede mas vivll' en un silencio que
carc~me por dentro. "¿Por qué? ... vamos, hablá, ya es ?~raque c_onfiem~s el
uno en el otro. De veras, te quiero ayudar, Molinita, decime que te
pasa"(219). Se va dando un acercamiento del joven marxista a s~ compañero
de celda, hasta un momento dado cuando llegan al punto culminante de su
relación.
Valentín y Molina comienzan siendo seres separ~~os, diferen~~ados,
ellos no guardan mucho en común. Pero la narrac1on, ~a relaci?~ se
desarrolla, y uno se empieza a confundir con el otro. Valentin se debilita Y
aprende a dejar fluir su sensibilidad. "- Es que habría que saber aceptar las
cosas como se dan, y apreciar lo bueno que te pase, aunque no d~e. Porque
nada es para siempre"(263). Pero todavía existe un leve gobierno de la
razón. y Molina es todo sentimiento, la pura cursilería. "Sí, pero hay razones
del corazón que la razón no entiende"(263). El prisionero homosexual
necesita desea a un hombre, alguien cuya función sea ayudar a reafirmar su
identidad. Valentín quiere deshacerse de la soledad, de la. ~poten~ia, de la
muerte que lo devora en el interior. Entre ellos se d~ la ~on, el c?ito como
un anhelo de fusión con el otro, mediante un acto mstantaneo, dejan de ser
solitarios, un instante. "Es preciso un sacrificio infinito para escapar de esta
muerte que nos mira de frente desde ese rostro tumefacto Y
alerta . .."(Becerra, 190). Y Valentín, más que Molina, vive e_n los dos
extremos. El placer y el dolor, buscando tal vez r~spues~s a una_;1da os~ura,
sin alternativas ya. Se logra, después de un flujo de informacion contmua
entre Molina y Arregui, la comunicación máxima, la inmersión en el otro. :
entonces ambos están completamente desnudos. Se dan plenamente. Sm

212

secretos, tal cual son, sin defensas. "El cuerpo desnudo se abre para
participar de la pluralidad del otro" (Becerra 197).
. De hecho, creo que esta fusión entre Molina y Valentín se hace
evide?te por otro aspecto, no sólo por mencionar la relación íntima
expe~en_tada por ambos prisioneros. Los diálogos, las voces de los
personaj~S ~ .pueden ~ec~nocer en los primeros capítulos, pues existen
mar~as lingwsticas ~ue. mdican qué línea corresponde a Valentín y cuál a
Molma. No hay otro mdicador en los diálogos, pues no se ponen los nombres
de los presos antes
de cada
frase. El punto es que al avanzar en la lectura,
.
.
ocurre en vanas ocasiones una confusión, pues no se sabe si la voz
corresp~nde a un? _u otro personaje. Es como si fueran uno, llegan a
comp~ caractensticas en un momento dado. "-Por un minuto sólo, me
parecio que yo no estaba acá, .. .ni acá, ni afuera .. ./ -Me pareció que yo no
es~~ª·. :que estabas vos sólo. / -O que yo no era yo. Que ahora yo ... eras
vos (_Puig 222). Y esto es un acto de sobrevivencia, para trascender y no
hundirse en e~ fango de 1~ sole_dad, aunque el otro siempre sea el infierno.
Para hacer evidente la existencia se necesita del otro. Uno pasa a ser parte
~el compañero, ~ en ese acto se presenta la vida y la muerte al mismo
tiempo. Uno monrá para producir la vida en el otro.
Los prisioneros se compenetran totalmente, en la libertad, puesto que
dentr~ de la cel~~ no está el opresor. Aparentemente ambos poseen la
~apacidad de _d~~1drr el punto al cual pueden y quieren llegar en su relación,
~1enen la pos1bihdad de establecer o elegir el rol a desempeñar. Valentín
J~ega el papel de hombre, entonces es quien lógicamente iría marcando las
lme~s o lo~ cauces por donde podría desembocar la unión con el otro, con
Mo_lina. Mientras el homosexual maduro elige dar sentido a su identidad de
mujer, que desde un~ perspectiva muy burguesa y logocéntrica sería pasiva.
Aunqu~ _es neces8:1o r~cordar, a Molina le gustaba siempre el papel
protagomco. Ademas, es mteresante encontrar la respuesta del prisionero gay
8?~e la pregunta hecha por Arregui, sobre qué juguete le gustó mucho en la
nm~z. Res~~ ser una muñeca el juguete predilecto. Un juguete sobre el cual
decide Molinita, el objeto de su afecto, de sus deseos, pasivo y sin defensas.
"-Nada... que quería ver si _había alguna relación entre ese juguete ... y yo"
(225). Creo es de suma importancia la asociación del juguete. con el
compañero de celda del homosexual, pues revela la relación entre los
pers~najes. La que se da en el plano del ser y no del parecer. Pues quien
efectivamente llevará las riendas será Molina, y no quien desempeña el papel
de hombre.
De nuevo, en el acto sexual y en toda la relación, existe uno, como el
narrador en turno, que va marcando la pauta sutilmente. Uno de los
personajes predomina, va elaborando el tejido suave y resistente para
213

�aguardar a la víctima, ésta cae en las redes. Lo más impresio~~te es que la
presa no se percata, hay una convicción acerca de una ele~c10n tomad~ ,de
muy adentro de sí. Esto tal vez como producto de un m:carusmo ~e evas10~,
de una conformidad automática después de estar en el infierno mismo. Ahí,
el ser humano es coaccionado por un homosexual y por el sistema opresor,
hasta el punto de querer olvidarlo todo y dejarse llevar por cierta~
situaciones al no tener ya fuerzas para resistir. "La mayoría de la gente está
convencida de que, mientras no se le obligue a algo mediante la fuerza
externa sus decisiones le pertenecen, y que si quiere algo, realmente es ella
quien 1~ quiere ( .. .) gran parte de nuestras decisiones no son realme_nte
nuestras, sino que nos han sido sugeridas desde afuei:a" (Fromm 19?); Existe
pues la tortura fisica, ésta corre a cargo de los ofic1~es de la policia. Pero
también está un acorralamiento psicológico, y se eJerce al encerr¡µ- en un
espacio reducido a un revolucionario joven y temeroso, aunque ap~ente lo
contrario en un principio, y a un homosexual con altas expectativas con
respecto a su compañero de celda. Molinita, un. hombre maduro,' sagaz Y
paciente como la pantera o la araña. "Valentín .. _.si alguna_ vez paso ?lgo, yo
cuidé bien de empezar, porque no te quise pedir nada, s1 no te saha a vos
mismo. Espontáneamente, quiero decir"(Puig 264).
Encontramos a lo largo de la novela de Manuel Puig dos voces
predominantes, la de un prisionero de ideología m~sta y la de un
homosexual pervertidor de menores. Pero podemos tambien escuchar la voz
del Director de la cárcel en relación principalmente con el procesado, que es
Molina. En este caso las identidades sí son marcadas desde el ~ombr~
antepuesto a cada línea del diálogo. Aparecen el 'Procesado' y el 'Drn:ctor
alternando comunicándose y urdiendo un plan para doblegar a Arregui. Un
plan apare~temente impuesto por el Drr:ctor a _Molinita. Creo se esta~lece
bien la diferenciación entre estos personaJes debido a que, en este caso, estos
estarán siempre separados; no es posible . y no es deseable,_ , desde la
perspectiva y expectativas de ambos personaJes, lle~ar a un~ fus10n, como
en el caso de los prisioneros de la celda 7. Adema~, el ~ect~r no, es el
hombre ideal para Molina, pues el homosexual más bien lo iden~can~ con
los personajes malvados deseosos de seducir a la heroína, para mducrrla a
traicionar a su amante.
Aparecen dos personajes totalmente distintos, pero tienen una relación
muy importante y reveladora dentro de la obra de Puig. Aquí, encontramos
que el Director de la cárcel cree estar engañando a V ale~~ Y usar ~~mo
· strumento al maricón transferido a la celda junto con el pnsionero político.
~ero en este punto podemos hacer un mayor énfasis en el nivel ~el ser Y ~el
parecer, pues se juega con éstos a lo largo de_ la nove~a.
es qwen
tiene el control, en cierta forma, y no es m Valentm m el _J~f~ de la
penitenciaria. Si el Director quiere información, .él es la posibilidad de

:t&gt;.:fo~

214

alcanzarla. Pe~o a cambio, Molinita toma el poder, elabora y ejecuta su plan
p~a conseguir lo deseado, la realización de su ideal. La posición del
Director hace creer que es él quien decide por dónde se van a dirigir los
contactos entre Arregui y el homosexual, cree se darán sólo en función de
los intereses del sistema opresor. Pero el prisionero "amoral" es quien sabe
realmente lo que está llevando a cabo, este personaje tiene la información
tiene el poder. El preso manipulado resulta ser un manipulador cauteloso. Ei
homosex~l s_ugiere y el Director está convencido de seguir la sugerencia,
pues es lo optimo.
. "Director: ¿Por qué? / Procesado: Nada... / Director: Le ruego,
Molina. Hable. / ( ... ) Procesado: Bueno, nada, le juro, señor. Es una
corazonada, que si él piensa que me voy, va a tener más necesidad de
desahogarse conmigo. Son así los presos, señor. Cuando un compañero se
va ... se s~enten más desamparados que nunca."(203) En esta cita creo queda
al d~scu~ierto la posic~ó?, del prisioner,o gay. Es decir, este hombre, o mujer,
sabia c~l era la condi~10n de Valentm, y conocía la manera en que podía
conducirlo para cumplir lo anhelado, al punto culminante de la ·relación.
Molinita pre~~nde los :avor~s de Valentín, ese es su obJetivo, pues constituye
la reafirmacion de su identidad. Así, el preso "amoral" convence al Director
de que mediante la presión ejercida al hablar de su transferencia a otra celda
Arregui estará tan endeble y se verá tan desamparado que finalmente podrá
confiar sus grandes secretos. Efectivamente, el preso político ofrece sus
secretos, pero eso es tan sólo un indica4or para Molina, de su avance más
seguro hacia su ideal. Las confesiones del hombre convertido en piltrafa
humana no son reveladas por Molina, pues esto también constituye parte de
su sueño dibujado en el cine. La araña logra ser la heroína que hace todo por
amor.
Después de las voces, entre parejas, aparece una charla del Director
por teléfono. En este caso sólo tenemos la oportunidad de escuchar al
hombre que pareciera el dueño de las situaciones, pero aquí se nos muestra
que éste es sólo es un subalterno de alguien más. Esta plática toma sentido
en tanto nosotros vamos completando o dibujando en nuestra imaginación
las posibles respuestas del interlocutor. Los huecos en la conversación
indican el momento en que otro personaje, desconocido, está respondiendo o
dando indicaciones al Director. Existe alguien, no tiene rostro, ni voz, es
parte de la superestructura del sistema, y es quien, aparentemente, maneja
los hilos en las situaciones, todo mediante órdenes. En esta técnica, se trata
de consolidar una idea, que luego se va a desconstruir. El Director tiene los
ases bajo la manga, junto con el otro personaje, quien también es parte de la
policía secreta. "Perfecto, si le da un mensaje, el mismo Molina nos
c~nducirá a la célula. La dificultad está en que no note la vigilancia. Pero
mue ... hay algo raro en Molina, hay algo que me dice, no sé cómo
215

�explicarme, hay algo que me dice ...que Molina no está actuando limpio
conmigo ... que me oculta algo" (249). Estos oficiales hacen rutas de acción
alternativas, ya desesperados, porque requieren disolver el movimiento
revolucionario de V alentín. El juego es engañar a Molina, darle la libertad,
seguirlo y ver si realmente se había puesto del lado del joven marxista. Y
dan con el asunto, el homosexual efectivamente puede conducirlos al grupo,
pero sólo por un instante, la policía no logra capturarlos. A pesar de ello,
Molina sí sella su sueño, su objetivo de pantalla de cine. Y entonces cabe
preguntarse aquí, qué tanto había una inocencia por parte de Molinita.
Aunque todavía es necesario adentramos al ideal, al sueño del amante de
divas de los cuarenta, para comprender, para tener una idea más amplia
sobre el juego del ser y del parecer dentro de la historia tejida por Puig.

•

En El beso de la mujer araña, V alentín y Molina están más
elaborados como personajes que, por ejemplo, el Director y el mozo querido
de Molina. Los presos de la celda 7 tienen una ideología, preferencias,
anhelos, miedos, y esto se hace evidente desde el momento en que sus voces
irrumpen en toda la novela. Recordemos, la voz es la personalidad o la
conciencia del hablante. Y bueno, el Director hace acto de presencia en tres
ocasiones, cuando está con Molinita, así que no tenemos oportunidad de
conocerlo a profundidad, no percibimos un proceso psicológico en este
personaje, así que el lector no puede adentrarse en su intimidad. Este
personaje pareciera sólo como si estuviera esbozado, cumpliendo la idea del
opresor desconocido, que al ocultar su rostro hace más evidente el terror, la
víctima se siente así más desprotegida, pues no puede conocer ni los rasgos
de su torturador. Entonces, el Director no es un personaje bien redondeado,
con una psicología bien determinada, sólo conocemos su papel dentro de la
sociedad, él es el guardián del statu quo y es el verdugo en la cárcel. En
apariencia él marcará las pautas dentro del recinto de la represión. Aunque
hay otros seres moviéndose en la oscuridad, no aparecen totalmente en
escena, y ellos hacen patente una relación vertical en el Estado inmerso en el
autoritarismo. El Director, que ni siquiera tiene nombre, es parte de todo un
aparato burocrático, que pretende engañar y manipular. En cambio, el preso
homosexual y Arregui reflejan en la novela su pensamiento, nos
impregnamos de sus voces, y en este sentido pueden parecer más humanos
que el Director. Aparece un devenir de la conciencia. Nosotros los pó&lt;lemos
conocer porque Puig traduce a la escritura la conciencia de estos personajes.
Molina, en una historia que está contándose a sí mismo, muestra una
corriente de conciencia, la cual puede identificarse con la forma de percibir
el cine. Con oraciones simples, estableciendo sólo el instante y elaborando
las líneas de acción de personajes de manera nada compleja, así es como se
presenta el pensamiento de Molina. "(...)la falsedad de todo lo que haba, la
retirada brusca de la novia, el paso de los días, los dibujos que hace el

216

muchacho encerrado en su estudio
.
ventana(. ..)" ( 111 ). Es una s, t . ' 1a vista de~ bosque nevado desde la
m es1s, no se comphca La "da 1
pued en pasar a imágenes y dar una rs
.
· , v1 , os relatos se
pensamiento del homosexual de la cel~ pectiva mas sencilla. Ese es el
forma en que éste actúa Molina
. : Y creo que ayuda a comprender la
·
va moviendose d
· 1
metas, las circunstancias se las m tra
, . espacio, ogrando algunas
ues a s1 mismo y se 1
otros de tal manera que todo apare
.
as presenta a los
1 tr
finalm
zca muy sunple Primero
hil d
e o oy
ente tenemos la totalidad del 1 .
, . un o, espués
la araña triunfante. Mientras en el sueñ
re ato: _La v1~tuna en las redes,
morfina, después de una santa gol izaº~~~ la evasio°? ha.Jo los efectos de la
sumerge en la inconsciencia ue a~ , Jov_en marxista. Valentín nada, se
sueño también es una síntes ~
;:• que. deJa entrever ciertas verdades. El
denuncia, expresa por me~• sed por imáge_nes, clarifica la realidad, la
. .
o e su lenguaJe una
· d
repnmidas. El preso político está d
~e e verdades
dificilmente alcanza una perspecti· entrol_d e la red'. percibe los hilos, pero
va amp 1a de su s1tuació " ¡
ahora es una mujer una nativ
d ,
n. .. . o que se ve
nadando tan rápidd no la ale a, po na a1canzarla si ella no se me escapara
a~ y decirle qu~ no ten:::~i~°;tª:f ¡s _im~oslible gritarle debajo del
pzensa'"(283). Es un piltrafa h
'
e ª1º e agua se oye lo que
umana su pensamient0
ordenado como para discutir(
'
h ,
ya no aparece tan
, E .
como 1o ac1a con Molina)
.
razon. 1 idealista de la revolución mu
., ya no reina la
1
elección En fin el punt
ere, en a soledad, sm ser para él una
pensami~ntos Puig bnn"da o es que nosotros podemos adentramos a sus
'
esa oportunidad.

y las voces, de Valentín y Molina 1
. .,
q~e ~os invita a completar el sentido de ioªn::':1~on del Director, ~a charla
tecrucas, manejadas por Puig nos introd
c.? por un personaJe. Estas
diálogo con la obra con el e~ ·t Lo ucen ~ teJ1do. El lector entra en un
'
n or. s enunciados las fras
•.
y para comprenderlas, el lector también se .
,"
es son emitidas,
de los personajes. Pero no hay tanto r bl tiene que "J:oner en los zapatos"
convence de que pone en libertad p o ema. E~ escntor sudamericano nos
posibilidad de conocerlos y te
ª sus personaJes, Y así el lector tiene }a
establecidas dentro de la novel:erpuna ~lrspectiva plena sobre las relaciones
Pui
. ero so o esto sucede en a .
.
g condiciona a su lector, lo encauza ha . , d I
panenc1a. Manuel
una total ausencia de la voz d 1 t' c1e~ o e creer que en verdad hay
capacidad de elección eso es l e au or. _As1, el lector puede ejercer su
cede la batuta, por más ti
o que se piensa. Pero desde un inicio Puig
.
empo, a uno de los personaies M lina Ad
qwen tiene un mayor espacio de
..
, :i ' o
.
emás,
ramplona puede elaborar intencioneascc:?• y deti:as de una sensibilidad
homosexual. y todavía lo más . t
asd complicadas, es el personaje
en la obra, está en los datos cien:fi:resante, e?tro de las técnicas utilizadas
os proporcionados por Manuel Puig.
este punto, , .tomando en cue~ta la información
.
al finalEsdeenalgunas
en letras pequeñas
pagmas, que el escntor argentino establece un diálogo,
217

�muy desigual, con el lector. Sólo es preciso revisar las notas al pie de página
y contemplar los tópicos. Esta información se refiere a la homosexualidad, a
las diferentes teorías elaboradas en tomo a esta problemática, para entender
esta tendencia sexual: "la liberación requiere de una nueva moralidad y una
revisión de la noción de 'naturaleza humana' , Y después agrega que toda teoría real
de liberación sexual debería tomar en cuenta las necesidades esencialmente
polimorfas del ser humano. Según Marcuse, en desafio a una sociedad que emplea la
sexualidad como un medio para un fin útil..."(155). Puig recurre a las voces de
autoridades en la sociedad, que han aparecido a través de la historia, a las
voces de Freud, Marcuse, entre otros; para justificar a uno de los personajes
con los que se identifica. Ese diálogo entre lector y autor, basado en las
concepciones de otros autores, va haciendo que el inocente en cuyo camino
va descubriendo el relato de los presos, se ponga en el lugar de uno de ellos,
lo conduce a comprender al "amoral". Y entonces Malina está mejor librado
que cualquier otro de los personajes. Molinita logra lo que quiere, burla a la
represión y puede vivir su ideal. Y el lector termina creyendo a Malina un
mártir real, pues ante sus ojos pudiera aparecer sin campo para elegir,
pareciera sacrificado por una "causa buena" y no por el ideal que realmente
lo impulsaba.

Además sostiene que sólo recientemente hemos
advertido que mucho de lo que se consideraba
normal o instintivo, especialmente en la
estructuración familiar y en las relaciones
sexuales, es en cambio aprendido, por lo cual
sería necesario desprender mucho de lo que
hasta ahora se ha considerado natural, incluso
actitudes competitivas y agresivas fuera del
campo de la sexualidad (] 70).
Por otro lado, las citas expuestas por el escritor argentino en la novela
guardan una relación muy importante con los diálogos. Si bien es cierto que
las notas al pie de página exponen diferentes teorías sobre la
homosexualidad, también hablan de la represión de una sociedad sobre el
individuo, que comienza desde lo más íntimo, en la sexualidad. Y al mismo
tiempo, en esta información, es posible encontrar un espejo que absorbe y
refleja la realidad de los países que están inmersos en un sistema autoritario.
Así, está lo referente a la Alemania nazi, en la que el Führer, digno
representante del Estado y apoyado en todo un sistema militar, establecía
inclusive las funciones sexuales de sus patriotas. Es decir, al hombre le era
conferido un papel activo, de héroe de la nación, mientras la mujer debía
aparecer tan saludable como para tener una veintena de hijos y así fortalecer
al país. Entonces no era posible una libertad que dañara, desde la perspectiva
de la élite política, a la nación. El hombre no podía autodeterminarse en
218

cuanto a sus roles sexuales pue 1 h

.

más 'súbditos' al sistema, ; en :seªse::;;exuali~d, p~r ejemplo, no daría
sexual como antinatural.

se podía calificar esta tendencia

'Nuestro ideal de belleza deberá ser siempre la
sal~', ha dicho nuestro conductor, y más
precisamente en cuanto a la mujer 'la . . , d
ella es ser hermosa y traer hy··os ~l mundmzszonlJ¡ e
mu·
dº .
o. na
ger que zo cinco hijos al Volk dio mas
'
l
,
bl" ·
,
quea
mas
nota
e
Jurista
del
mundo
No
hay
1ugar para
¡
•
/'
·
a ":uJer po ztica en el mundo ideológico d l
N~cional Socialismo. (. ..)necesitará de 2;0
millones de patriotas que rijan los destinos del
mundo, tanto desde el Padre Estado ... (89).
Puig, a traves
, d e 1os datos em1tidos
..
, . Ahora,. Manuel
.
al final de al
pagmas, va Justificando lo que se presentará en la l . ,
gunas
Arregui. Se va elaborando la telaraña
v . , re ac10n entre Molinita y
parte del preso homosexual hacia , al a ~ dan~ose una seducción por
prisionero político, su aceptación de
entínl.. ~entras, la actitud del
•b·
una re acion homosexual
dr ,
perci rr como algo normal desde 1 infi
.,
' se po a
"( ... )la se e ación se ,
a orm~cion mostrada al pie de página.
solos, sin :nt.cto ~on =~:e:U:l ~:~~~:rv;~c_it?s ~riado,s ~ntre varones
entre sí. ( ... ) falta de contacto 'sicoló .c
. . . llllcianan p~acticas sexuales
por la segregación total qut comp!r:
~t:exo fem~?-"1º" ocas~onado
información resulta ser también un e .
rnado .. . (_103). Asi, esta
personajes y de éstos
speJo de las relaciones entre los
,
'
con respecto al aparato opreso E
.
r. . s como s1 en los
diálogos expuestos a lo largo del relato se cuidar
gran parte de las ideas importantes se maniti
a m~y bien lo _que se dice, y
de actitudes y acciones. Pero las voces de a::::;olo ~ntre líneas'. a través
procesos psicológicos de los ers .
es vienen a clanficar los
establecen las el ·
~ onaJes, para entender cómo es que se
r ac1ones entre estos Así
·
.
trata de obligar a Molin
darl.
' por eJ~mp10 , mientras el Director
político de la celda 7' se :v~d::ia o a ~bt~?erd información del prisionero
también en el cúmulo de datos en ~: re acion~ e poder que se hace patente
muestra a toda l 1
e as peque_nas al final de la página, que
uz as razones y los mecanismos
1
presentar ese contacto vertical dond
d
por os que se puede
subordinado "La
•, '
e uno man ª Y el otro es simplemente el
.
.
represion , en términos general
.
Imposición de dominación de
. di "d
es, _proviene de la
individuo no otro que el padr:°Am
u~ sobre o~os : ,siendo. ese primer
forma patriarcal de la sociedad basa~ en 1: ~ d?~Jion, se e~blece la
fuerte represión de la sexualidad"(154) y
enon , de la muJer y en la
t
constantemente la voz de Puig
;
ben eS os parrafos se encuentra
, pues está e1a orando una pr
ta
.
1a enarbola, quien la expresa en su ser mismo, es Molinita. opues , y qwen

.J

C:

a:r

219

�.•

Vemos la visión de Puig reinando en la obra,_ ya sea_por las ci_tas ~ pie
de página O por las actitudes y opiniones de M?lina. 1:rlg no se identtfica
con el joven revolucionario que en primera mstancia aparece fuerte e
inquebrantable, consciente de su realidad. Porque realmente. es endeble, sus
sueños se quiebran fácilmente y su manera de querer cambiar al mundo. es
absurda. valentín resulta ser muy romántico, un héroe que da hasta la _vida
por la patria, por su grupo, por la nación. Pero acepta torturas y carencias a
cambio de una soledad infinita, de un anonimato total, de una f~t:1 del otro
en su vida para tener la certeza de la existencia. "(: ..) Y vos ~bien so~ una
ersona muy buena muy desinteresada, que se ha Jugado la vida por un id~al
~uy noble ... Y no rifes para otro lado, ¿te da vergüenz.a?"(207). E~ camb_10,
Molina que ve materializ.ados sus sueños en la pantalla del. cm~, vive
suspirando por las parejas y por las heroínas ~e por;te y. de vida ~tensa,
onstituye una propuesta más profunda y facttble. El mismo, a pesar de
~ceptar, aparentemente, los modelos establecidos ~ afianzados en las
películas propone un cambio radical. "Eso es lo temble: que estamos tan
determin~dos por nuestra cultura. Principalmente porque aprendemos a
desempeñar roles. Para mí empieza con los roles sexuales, completamente
antinaturales y espantosos"(Casares 224) .
Puig crea a un homosexual poseedor de una voluntad de ?º_der, éste
sabe qué es lo que quiere y se dirige lentamente y seguro a su obJetlvo, mu~
diferente a Arregui. y la propuesta del escritor ~ge~tin~ podemos verla s1
tomamos en consideración que la máxima repres1on eJercid:1 ~or_ el E~o o
el sistema sobre el individuo, es la referida a su mtlmldad. . S1 la
superestructura establece los roles sexuales, y los individuos están obl~gado~
a seguirlos, entonces el Estado puede regular cualquier aspecto de la vi~ de
V alentín se encuentran solos en la celda, nadie los
ser h umano. M otina Y
.
1
l ·,
limita en sus actos íntimos. Son libres en tanto expe~entan_ ~ r~ acion
ual y nadie determina si eso es correcto o no. El Director m siquiera se
~e:'cu;nta de lo sucedido entre los presos de la celda 7. El j~fe del~ ~~cel
intuye que algo ha pasado entre ellos, pero pareciera como st la posibilidad
de un encuentro sexual entre V alentín y Molina no existiera. Ento~ce_s, ~
liberación con respecto a ese aparato regulador que trata de. opnmrr
hombre, se puede iniciar con una transformación en lo más íntimo,~el ser
humano para luego volcarlo a la realidad, en las e~tructuras ~líticas Y
sociales. y no como V alentín pretendía hacerlo, cimbrando primero la
realidad y las estructuras que la determinan, para. luego transformar al
hombre, y proveerle de la sensación de libertad.. ~ero el hombre debe
sentirse libre, eliminar al torturador alojado en el mtenor, y l~go pretender
llevar a cabo un cambio en el mundo."( ...) p!ro ~entro mio tengo otro
torturador ... y desde hace días no me da tregua ... (Puig 182).

220

Es sumamente interesante encontrarnos con que el lector es envuelto
por Manuel Puig hasta caer en la telaraña elaborada por el autor. (Aunque el
lector no tiene el mismo final que la mosca.) Realmente es el autor argentino
quien va marcando los lineamientos y establece una propuesta, entre muchas
otras, bastante clara y más subversiva en comparación con lo que pudiera
parecer la lucha del revolucionario Valentín. La sexualidad, lo más íntimo
del ser, es por ahí el inicio del desquebrajamiento de múltiples moldes
provocadores ?e la alienación del ser humano. Como Valentín y Molina, el
hombre es obligado a responder ante paradigmas que no toman en cuenta su
naturaleza. Como en la celda, el hombre está encadenado a requerimientos
impuestos por el sistema, y vive una vida incomprensible y sin sentido para
él. Así, se refugia en ideales que se desvanecen, como le sucedía a V alentín
y como en un principio pareciera hacerlo Molinita. Pero esta visión o
perspectiva acerca de la liberación removedora de los roles sexuales
establecidos, se va elaborando poco a poquito; y Puig, junto con Molina, la
va dejando ver hasta que tenemos la totalidad. En esa totalidad están
inmersos autor y personajes, e incluso el lector.
Pero ahora, después de haber reservado, a lo "largo del análisis, un
recorrido por el ideal de Molina, es necesario abordarlo ya, pues es uno de
los aspectos necesarios para dibujar la relación entre la historia y el título
que Puig estableció para su novela. Y en este renglón podemos dirigir
nuestra mirada hacia el cine, una pasión de nuestro personaje homosexual.
En la cárcel, Molina se dedica a recordar sus películas predilectas, mientras
V alentin escucha atentamente. Estas narraciones dan lugar a que los
prisioneros empiecen a conocerse, pues surgen preguntas y al responderlas
se va construyendo la identidad de cada individuo. También aparecen
criticas, y de igual manera hablan mucho de quien las emite. Pero cada cinta
relatada muestra varios aspectos del personaje que está recordándola. La
primera, la película de la pantera, habla de sexo pero no explícitamente. Está
vedado el tema y prohibidas las imágenes que lo muestran plenamente. Se
presenta la relación de pareja, el romanticismo cursi. La mujer sumisa
deseando ser protegida por su amante, y aquí se afianzan los roles sexuales.
Y la muerte de la heroína, por amor, para evitar cualquier daño que ella
pudiera hacer a su hombre. Y en estos sueños de imágenes en la pantalla,
podemos hablar del discurso del kitsch. "El kitsch elimina de su punto de
~ista todo lo_ que en la existencia humana es esencialmente inaceptable.( . .. )
impera la dictadura del corazón ( .. . )no puede basarse en una situación
inhabitual, sino en imágenes básicas que deben grabarse en la memoria de la
gente" (Kundera 254).
El personaje homosexual de El beso de la mujer araña, tiene bien fijas
las imágenes de amor, de traición, de heroísmo, y las comparte con un
prisionero político. Lo más importante es que se va identificando con los
221

�personajes femeninos, mientras relaciona a Valentín con los personajes
masculinos. Esto es sólo un proceso psicológico. Además, la totalidad de las
historias son determinantes en su forma de ver el mundo y de estable~er un
ideal para su vida. Molina no concibe una realidad cruda, com~ Valentin. No
es necesario recordar el hambre, la corrupción, la falta. de libertad, no es
preciso amargarse la vida. Para el preso "amoral", la realidad pu~de ser otra
y va a trabajar para lograr verla. Primero, Molina se ve a si mi~mo como
mujer y anhela un amante, parecido a los que salen en las ~lículas. Un
amante tierno y valiente, dulce y fuerte, al cual pueda a~ar _Y temer.
Quiere la oportunidad de amar y sublimar ese amor hasta el sacnficio. Desea
alcanzar el Kitsch de su existencia.

-Es muchas cosas, pero para mí... bueno, lo más
/indo del hombre es eso, ser lindo, fuerte, pero sin
hacerse alharaca de fuerza, y que va avanzando
seguro. Que camine seguro, como mt mozo, que
hable sin miedo, que sepa lo que quzere, adonde
va sin miedo de nada. / -Es una idealización, un
ti;o así no existe. / -Sí existe, él es así (. ..) Era un
galán de película . Todo en ~/ era perfecto,, el
modo de caminar, la voz ronquzta pero por ahz con
una tonadita dulce ... (Puig 69).
Sí, esta es una idealización hecha por Molina, pues no to~a en cuenta
los defectos del mesero al que ama, y esto es producto de relacionar_se tanto
con el mundo del cine. Elimina lo inaceptable y se enamo:a de la idea del
hombre perfecto para él. Molina, después ide~liza a Valentm: ,Esto se puede
reconocer al ver las conexiones entre las cmtas y la relacion entre ~~tos
personajes. Porque a pesar de ver la debilidad y ~l mi~do del pre~o pohtico,
Molinita prefiere contemplar al ser comprometl~o, tierno, al_ heroe . de su
, ula nazi·. "( .. •)y le pregunta a él' si en realidad no le tiene miedo
pelic
'l 1a
nadie, como debe ser el soldado de la nueva Alemania, e! héroe de ,~ue e e
habló. Él le dice que si es por su patria, se atreve a cualqwer desafio (87).
En la narración de la película sobre Leni, se van descubriendo las
situaciones que luego se harán evidentes en la historia de los presos. "C:-)
empieza a decir que el oficial alemán la odiará con toda su alma_ c~?º se
entere de la traición de ella"(84). Encontramos ahí plasmada la situacion
Molina, cuya opción para la libertad es tr~cionar a su gran amor, a Valent.m.
y no sólo la cinta nazi tiene esa funcion en la novela, ~~da una de las
historias relatadas por Molina, guarda una estrecha relac10n con lo que
sucede en la cárcel, en la vida del preso político, el homosexual Y los
policías. Otra asociación entre el cine y la historia principal~ es en cuanto a
los muertos vivientes o zombies. Este caso se refiere muy bien al estado de

?e

222

Valentín, cuando quieren doblegar su voluntad con la comida envenenada.
Cabe destacar que viendo al grupo de cintas aparecidas en la obra de Puig,
en todas hace acto de presencia una pareja, hombre y mujer siempre
sufriendo ante la imposibilidad de estar juntos y de igual manera en todas se
presenta una transformación de la heroína, ya sea, por ejemplo, de mujer a
pantera, o de cantante a prostituta. Y ese es el lente de Molina, de ese color
lo ve todo, rosa. En función de ese lente va moldeando su vida. Y también
podemos volver a la imagen del espejo, "simulacro que garantiza la ilusión y
la realidad"(Campos 21). La gran pantalla, las películas son para Molinita el
espejo en el que capta su realidad, en el que se descubre a sí mismo. Ahí, él
realiza la lectura de su propia identidad. Es sólo una forma de negarse a
representar el papel que la sociedad ha querido imponerle. En este sentido y
sólo en cierta forma, se puede destruir la idea del preso homosexual cuya
perspectiva estaba encaminada a sostener los roles sexuales establecidos.
Muy por el contrario, los está erosionando, desquebrajando, pero jamás con
actos violentos, más bien de una manera muy sutil. Molina se está revelando
ante la realidad que le ha tocado.
Siguiendo con las películas, vamos a encontrar algo sumamente
interesante y que nos señalará si Molina finalmente fue engañado o todas las
circunstancias fueron elegidas totalmente por él. Buscando el ideal de su
existencia, estructurar su vida como en las historias que a él tanto le
gustaban. "Y le besa, y cuando le retira los labios de la boca ella ya está
muerta. Y la última escena es en un panteón de héroes de Berlín, y es un
momento hermosísimo ... "(Puig 100). El prisionero gay accede ante la
súplica de V alentín, es lo último que le puede dar a su amado. Molina se
compromete con llevar un mensaje a los camaradas de su héroe. Sin
embargo, eso es raro cuando él sabía cómo estaban las cosas entre los
policías, pues necesitaban desesperadamente eliminar a los rebeldes. Pero
podemos inclinamos a la idea de que Molina no se imaginaba cómo se daría
el desenlace y que el Director lo iba a dejar en paz. Aunque es muy dificil
llegar a esa idea si se vive en un país marcado por el autoritarismo. El punto
es, Molina se arriesga y lo matan. Así, como sucedió en la película sobre los
oficiales alemanes. Creo, ésta fue una manera de sublimar su amor. Su vida,
su muerte, resultan ser como en el cine. Mientras tanto, Valentín queda en
circunstancias deplorables, convertido en nada. V alentín encerrado en una
pesadilla de morfina, tratando de olvidar las heridas y reconociendo a su
amante en las imágenes, en la charla con Marta etérea.

( ... ) bueno ... me pregunta si es cierto todo eso que
sacaron los diarios, que murió mi compañero de
celda, en un tiroteo, y si.fue culpa mía, si no me da
vergüenza de haberle traído mala suerte (. . .) que
fue culpa mía, y que estoy muy triste, pero que no

223

�hay que ponerse triste porque el único que sabe es
él, si estaba triste o estaba contento de morirse así,
sacrificándose por una causa buena ( ...) se dejó
matar porque así se moría como la heroína de una
película, y nada de eso de una causa buena (285).

El beso de la mujer araña, deja ver a un personaje que pareciera
vivir en el ensueño, lo cierto es que la perspectiva de éste sobre la realidad es
muy diferente a la de V alentin. Pero ciertamente el prisionero homosexual
sabía qué quería obtener, y era la realización de su vida tal cual él la
concebía, en plena libertad, realizando su ideal, el Kitsch. Molina, un ser
justificado por su autor, provisto de amplio espacio para determinar el rumbo
de sus acciones, que sostiene una propuesta mucho más radical con respecto
a la del rebelde marxista. Un ser cauteloso, sentimental. Es una ironía.
Valentín sucumbe. Tras la unión sexual es como si éste personaje le hubiese
pasado su vitalidad al amante. Valentin queda vacío, sin ideales, sin
esperanza, solo y muriendo. Mientras Molina se realiza, llega a ser lo que
tanto quería. Él sí cumple su sueño, su ideal, y lleva al amor a una cúspide.
Se sacrifica sólo por amor. Amor no solamente al preso político, sino a sí
mismo, a su identidad, al ideal tomado de las pantallas de cine. Amor por la
libertad del ser humano, ése que está en contra de los paradigmas falsos
sustentados por el sistema opresor del hombre. Finalmente este personaje
tenía más fuerza, pues se la había robado al joven idealista que termina
inmerso en una realidad cruda, dolorosa, insoportable.

"-Es muy triste ser mujer pantera, nadie la puede besar. Ni nada. / Vos sos la mujer araña, que atrapa a los hombres en su tela"(265). Molina
fue tejiendo su telaraña, con narraciones que dejaba a medias
constantemente, preguntas, buenos tratos a Valentín. Una cortesía cuando el
prisionero marxista más lo necesitaba, comida para fortalecerlo, pero antes
lo mantiene debilitado para sus propios fines. Porque Molinita pudo
advertirle antes a Valentin de lo que le estaban haciendo, pero eso servía a
los planes de la araña. Quería tenerlo sin voluntad, juguetear con la presa un
rato, para que ésta quedara totalmente indefensa. Y la araña se acerca,
acaricia a su víctima, y por fin empieza a succionar, le quita la sangre, la
vida. Pero es sólo un beso, un beso mortal. Constantemente la araña va y se
alimenta. Y un día sólo queda el cascarón, el cuerpo de la presa sin nada por
dentro. Misterioso es el mundo de los arácnidos. Es necesario recordar que la
víctima de la araña no sólo puede ser una mosca u otro tipo de insectos. La
araña también devora a su pareja, después de haberse apareado. El beso es el
sello necesario para la muerte y para la vida. Molina, con identidad
femenina, pide un beso después de atrapar a Valentin en su entramado fino.
V alentín queda sin nada por dentro, y la mujer araña vive totalmente, existe.
Se han convertido en uno solo, la vida de V alentín va ya con Molina. En el
224

cuerpo de la víctima ya no hay nada sól0
_
.
abismo de la inexistencia.
'
suenos difusos, se pierden en el
Manuel Puig introduce al 1ector de su novela a
.. d fi
descubrir formas, consistencias y a locali
~ teJi o mo. Lo reta a
atraviesan El beso de la muier aran~
zarblos hilos que se unen, se
• • •
':J
a es una o ra que atrapa al 1
,
1Illc1a. su brecorrido con la idea de rr
. en 1i.bertad para formar
ector,
. . , este
propia so re la historia abierta ante sus o· El
.
una v1s1on muy
voz está totalmente fuera
.
~os. autor Juega, pretende que su
· •,
' Y sm embargo requiere
tabl
comumcac1on con su víctima U d' ,1
.
es ecer una
mayor parte del control. La hioc:
ogo muy dispar, en el que Puig tiene la
utilizados para dirigrr' su • • In e p~esa no se percata de los mecanismos
viaJe, e cammo se va
d
.
escritor argentino no es plenam t
. ~arcan o. Sm embargo, el
.
en e autontano deia
.
1
establec1endo, junto con él' sus si·gm'fiicados sobre la ,novela.
:i
a su ector rr

;a

Y entonces es como una ca·
b.
La otra araña que acecha a su U~~:e s~ a nera y dej?1'a ver otra, Molina.
cuando en realidad ella mueve Iofhil~ , riu~gualgap;etendiendo ser marioneta
no fuerza a Valentín sólo 1
d s. e i , orma que el autor, Molina
,
o con uce a traves de tr
.
.
ampas, gracias a un
diálogo asimétrico entre ellos L
manera muy ágil entre el nivel del os pe~onaJes y el autor se mueven de
las patas de la araña
ser Y el parecer. Estos niveles son como
tejido es una totalidadquqeuepaguarseadde una a otra los hilos, y crea su red. y el
,
a y mece a las ' tim ·
pacientemente contribuye con las
t .
vic as mgenuas. La araña
sus ancias necesarias p
tr
presa. Pero no sólo estamos en el lech d
, . ara .ª aer a su
en un campo de una lucha ante 1 o e ~or del aracmdo, smo también
engendrando muerte. La propuesta a:ecesidad del c~bio! d,e una vida
como vencedora por sobre los .d a1' y tntro de la histona esta se erige
embriagan al ser humano y J. amás l Ib~ des uecos, ~~andos, difusos, que
e nn an una solucion real.

s:

. La novela de Puig, El beso de la mu ·er
,
emgmático. Nombre elegido no tant
g barana, ese título que aparece
del autor. La figura de la araña unidaº ~or un_a surdo o por una arbitrariedad
de dos, es vida y es muerte
a a muJ~r y el beso. El beso, la síntesis
f. .
.
, en uno está hombre y mu·
Im ,
ascmantes, signos con gran cúmulo de infi
.,
uer.
~genes
apasionantes. y una realidad te .bl P
r~acion .reveladora, relaciones
realidad, forman un sueño y la ; - e.l ehro e cm~, las Imágenes acarician esa
ana o ace posible.

225

�Notas bibliográficas

INTERTEXTUALIDAD EN EL CUENTO "ÁLBUM DE FAMILIA"
DE ROSARIO CASTELLANOS
Lic. Cristina Elenes

'"Aposentado en Pabellón B, celda 34, el día 28 de julio de 1974, con proces~1~s a~~ra~~s
( .. .) Transferido el 4 de abril de 1975 al Pabellón D, celda 7 con el preso po meo a en m
Arregui Paz. Buena conducta" (Puig 151)

Bibliografia
Becerra, Eduardo, Pensar el lenguaje; escribir la escritura, España, Editorial UAM, 1996.
Campos, René, Espejos: La textura cinemática en «La traición de Rita Hayworth», España,
Editorial Pliegos, 1985.
Casares, Adolfo, Confesiones de Escritores, Argentina, Editorial El Ateneo,1996.
Fromm, Erich, El miedo a la libertad, México, Editorial Paidós, 1994.
Mmarti-Peña, Guadalupe, Manuel Puig ante la crítica, España, Editorial Iberoamericana,
1997.
Puig, Manuel, El beso de la mujer araña, México, Seix Barral, 1992.
Kundera, Milán, La insoportable levedad del ser, México, Editores Tusquets, 1998.
Wertsch, James, Voces de la mente: un enfoque sociocultural para el estudio de la acción
mediada, Madrid, Visor, 1993.

UANL

Transvestismo, literatura e intertextualidad
El transvestismo imita, pero también transgrede. Soy y a la vez no
soy el otro, me convierto por lo tanto en algo nuevo, ni el otro ni yo sino un
ser intermedio. El transvestismo implica transformación, es el disfraz, la
máscara que utilizamos para establecer una relación con el otro. Es una
forma de ocultar el yo interno, de proyectar un deseo, de imaginar lo que el
otro espera que yo sea. El transvestismo es así una mediación entre lo
imaginario y la realidad.
La literatura es por definición transformación; es creación a partir de
asumir diferentes disfraces y máscaras, de transvestir lo cotidiano para
convertirlo en una nueva vivencia. A través de la intertextualidad, la obra
literaria se viste con otros textos que a su vez transcienden en el nuevo
disfraz. La obra se convierte en huésped de los textos que la anteceden, con
mayor o menor obviedad e intensidad. Ya no es el mismo texto anterior, ni
aún en el caso de la cita directa. Por medio de la intertextualidad los textos
se van contaminando y crean a su paso nuevas vestiduras.
En el presente trabajo intento analizar el cuento "Álbum de familia"
de Rosario Castellanos, mediante las referencias y los procedimientos
intertextuales utilizados por la autora. Primero, como un texto que es en sí
parte de un texto mayor, "Rito de iniciación", una novela anunciada por
Rosario Castellanos en 1964, pero que no fue publicada sino hasta 1997; y
segundo, la intertextualidad como recurso de ironización para presentar una
visión crítica de la cultura mexicana en tres aspectos básicos: la política, la
literatura y las relaciones de género.
"Álbum de familia" pertenece a la colección de cuentos con el mismo
nombre publicada en 1971. Éste era el único capítulo que aparentemente
había sobrevivido de la novela que según Rosario Castellanos destruyó en
1969. La novela "Rito de iniciación" se encontró y publicó en forma
póstuma veintiséis años después de que el cuento "Álbum de familia" fuera
editado.

227
226

�Intertextualidad y transgresión

Definición de intertextualidad
Kristeva en 1966, al referirse al dialogismo bajtiniano, fue la primera
que utilizó el término de intertextualidad. En su ~cul~ "B~jtín, la ~~l~bra,
el diálogo y la novela", Julia Kristeva dice: "Asi, el dialogis~o b~J~ano
designa la escritura a la vez como subjetividad y c~mo ~omumcatlvi?:1d o,
mejor dicho, como intertextualidad; frente a ese dialogismo, la nocion de
"persona-sujeto de la escritura" empieza a desvanecerse para cederle el
puesto a otra, la de "la ambivalencia de la escritura" (Kristeva, Julia, pp.5-6).
En Bajtín el dialogismo es inherente al lenguaje mismo. Las relaciones
de significación necesitan "volverse discurso, es decir, enunci~do". El
término "ambivalencia" implica la inserción de la historia (de la sociedad) en
el texto y del texto en la historia, la escritura como lectura del ~orpus
literario anterior, el texto como absorción de y réplica a otro texto (Kristeva,
p.6).
Charles Grivel presenta la tesis de que "sea diálogo o intertexto, de lo
que se trata es de la relación con el otro" (Charles Grivel, p.65). Continúa
afirmando que "no hay texto que no sea intertexto". La "comprensión" es la
expresión de la relación entre las informaciones que el autor ofrece Y el
lector posee, por lo tanto, la lectura es un acto de intertextualización.
Es importante diferenciar entre intertexto e intertextualidad. Michel
Riffaterre distingue entre intertexto como "el conjunto de los textos que
podemos asociar con aquel que tenemos ante los ojos", e intertex~dad
como "un fenómeno que orienta la lectura del texto, que gobierna
eventualmente la interpretación del mismo, y que es lo contrario de la
lectura lineal" (Hans-George Ruprecht, p.29).

..

Para Barthes " ... eso es en realidad el intertexto: la imposibilidad de
vivir fuera del texto infinito ..." (Hans-George Rupretcht, p.29) Y Harold
Bloom establece que "no hay textos, sino relaciones entre textos" (Píister,
Manfred: P.87).
Estos conceptos de intertextualidad, como lo señala Manfred Pfister,
liberan al texto de su carácter limitado como una unidad e identidad cerrada
(Manfred Pfister, p.87). El texto se abre. El dialogismo bajt~ano_ Y los
conceptos subsecuentes de intertextuali~~~ como entr~cruce ~ t o de
textos abren también, por lo tanto, las posibilidades de su mterpretac10n.

228

Desde la perspectiva de la función de la intertextualidad dentro de la
obra literaria se presenta el problema de la intertextualidad como repetición
de un pre-texto, donde trae otros textos al discurso para reforzar O conferir
autoridad; y la intertextualidad como transgrersión donde se toma el texto
anterior para disminuirlo utilizando diferentes recursos, como por ejemplo la
sátira, la parodia o la ironización.
En Bajtín el dialogismo no es la "libertad de decir todo". El carnaval
transgrede las reglas del código lingüístico. Esta "transgresión" es posible
porque se da otra ley, pero hay también una pseudotransgresión de la
lit~ratura que se inscribe dentro de la "ley que prevé su transgresión" (Julia
Kristeva, pp. 7-8).
Barthes habla de dos caras de la intertextualidad: como una formación
de ideología cultural y como un procedimiento para la desconstrucción
critica. "En el primer papel parece una prisión; en el segundo, una llave de
escape" (Manfred Pfister, pp.98-99). Pfister, comentando esta cita de
Barthes, afirma que la intertextualidad tiene dos funciones en sentido
contrario, basadas en las relaciones de repetición y diferencia, pero que se
dan siempre en forma simultánea. Por una parte la intertextualidad "repite",
habla con una "voz prefabricada"; por otra es la "diferencia con relación a
otros textos". El texto es sujeción a normas previamente dadas y posibilidad
de desviación (Manfred Píister, pp. 98-99).
Charles Grivel también presenta este concepto de la intertextualidad
como de doble función al decir que "no hay texto que no sea repetición, no
hay texto que no sea diferencia" (Charles Grivel, p.68). Al citar, uno se
pronuncia, el otro está en el seno del discurso, es la voz que se hace oír en y
bajo mi voz. Citar es darse licencia y poder, y ocultarse en lo que se dice .
La polifonía puede venir de la "otra voz" (que viene de abajo, no canónica)
que sirve para concebir la alteridad que viene al texto, como en el carnaval
bajtiniano; pero también las "subvoces" o voces puestas en los textos son las
de la legitimidad y el orden (Charles Grivel, p. 69).
Marc Angenot dice que el acercamiento intertextual puede tener como
resultado que se rompa la clausura de la producción literaria canónica, para
mostrar a ésta en una red de transacción entre modos discursivos. Cita a
Paul Zumthor quien incluye dentro- de la intertextualidad las prácticas de la
parodia, los juegos de lenguaje y de ironización. (Marc Angenot, p. 45). Un
aspecto importante para Angenot no es saber qué quiere decir el término
intertextualidad, sino para qué sirve. La intertextualidad presenta la
229

�multiplicidad, lo heterogéneo, lo exterior, y esto es lo esencial del problema
(Marc Angenot, p. 49).
Laurent Jenny afuma que el análisis del trabajo intertextual muestra
que la repetición pura no existe, ese trabajo ejerce una función critica sobre
la forma. Su papel es reeminciar de manera decisiva los discursos cuyo peso
ha llegado a ser tiránico, discursos fósiles. Volver a decir para cercar, cerrar
en otro discurso. Hablar para borrar, negar para rebasar. Siendo imposible
el olvido, la neutralización de un discurso sirve también para desnaturalizar
los polos ideológicos de éste; o para reificarlo, hacerlo objeto de
metalenguaje. La intertextualidad les hace así financiar su propia subversión
(Laurent Jenny, p.130).

Las formas de la intertextualidad

La intertextualidad puede tomar de fuentes e influenci~s, citas y
alusiones, parodia y transvestismo, imitación, traducción y adapatación.
Pero también puede tener una interpretación más amplia e incluir, como
afirma Jonathan Culler, "la relación entre un texto y los diversos lenguajes o
prácticas significantes de una cultura y su relación con aquellos textos que
articulan para él las posibilidades de una cultura" (Manfred Pfister, p. 91).
Así, el estudio de la intertextualidad no es sólo la investigación de fuentes
sino que incluye también otras "prácticas discursivas anónimas", códigos
que hacen posible los significantes en textos posteriores.
Estos conceptos postestructuralistas plantean otro de los grandes
problemas de la intertextualidad y es el que se refiere a su campo de acción.
Afirmar que todo texto es parte de un texto infinito, resultado de todos los
textos que lo antecedieron, es imposiblilitar su análisis.
Siguiendo esta línea, Manfred Pfister afinna que entonces el "pretexto de todo texto individual es no sólo el conjunto de todos los textos (en el
más amplio sentido) sino, además, el conjunto de todos los códigos y
sistemas de sentido en que se basan esos textos" (Manfred Pfister, p.88).
Como esta definición tan amplia de la intertextualidad dificulta su análisis,

Manfred Pfister seíiala dos concepciones de la intertextualidad·
l
modelo glob~ del postestructuralismo, que parte de un intertexto wri::~a~y otra ~ue nen: un concepto de la intertextualidad restringido a l~
referencias conscientes, intencionadas y marcadas en el texto. Para Pfister
ambos _modelos no se exc!uyen. entre sí, y propone un modelo de mediación
ba~do e~ l~s grados de mtensidad de la referencia intertextual a través de
vanos cntenos para analizar esta intensidad intextual.
. Al~os de esto~ criterios pueden servir como pauta para el análisis de
la mtextualidad de "Album de familia" · El en·teno
· d e re1,r,erenczalzdad
· ·
esta~le~e que se da una mayor intensidad intertextual en la media que se
mediance (comente, ponga en perspectiva o interprete) la referencia con el
pre-texto.
L~ ~omunicatividad es el grado de conciencia del autor de la
referencia
·
'dad·mtertextual. Los textos traídos arbi·tran·ament e son d e poca
mtensi
mtertextual mientras que la m&lt;iv; ....a m
· tensi'dad se encuentra en la
mayor1conciencia
de la referencia
intertextual. El autor parte de que e 1 pretext
~ ..
.,
, o e es 1 ~11ar tambien al receptor y remite a él de una manera clara y
lllllvoca mediante un marcaje consciente en el texto.
•

•

'

UAllU

.
La ª.utorrejlexividad se refiere a que el autor no sólo marque la
rntebrtex~idad de una manera consciente, sino que tematice justifique 0
pro 1emattce sobre ésta.
'
. La e~tructurali~ad s:ñala que citar un pre-texto de manera puntual
?cas10_nal tiene poca mtens1dad intextual, mientras que el centro de máxim~
rntens1dad se da en la medida en que un pre-texto deviene fondo estructural
de un texto entero.
.
Basánd?se en la "&lt;!ialogicidad" de Bajtín, una remisión a textos 0
sistemas de disc~so previamente dados será de una intensidad intertextual
mayor c~?º, mas ~e~: sea la tensión semántica e ideológica. Citar un
text~ relativi~dolo rro?1camente Y minando sus supuestos ideológicos es
una mtertuxtuahdad particularmente intensa (Manfred Pfister, ~P. 102-108).

es necesario delimitar su campo.
Intertextualidad en "Álbum de familia"

Charles Grivel afirma que la intertextualidad como concepto en
bloque cubre en el completo desorden toda una gran variedad de relaciones
texto-texto. Es necesario distinguir entre las clases intencionales ( como la
cita, parodia, toma de una fuente, influencia, ironizaciones) y las no
intencionales, que no han recibido nombre sino bajo formas peyorativas y
degradadas como el cliché o el estereotipo (Charles Grivel, p.68).
230

Actualmente, la relación intertextual más obvia de "Álbum d ~ ·li "
es
fi
d
e 1amt a
. . q.ue. , º~ª- parte e un texto mayor, como capítulo de la novela "Rito de
1D1_ci~c1,~n •_Sm embargo, como se señaló más arriba, el cuento fue publicado
vemtise1s anos ~tes que la novela. Sólo en el último año puede integrarse al
texto mayor -o hipertexto- como una parte específica de éste. De acuerdo al
231

�. . . d l intertextualidad fue nula mientras no se
criterio de la comunicanvzda a
t
o tenía manera de conocer el
ublicara
Rito
de
iniciación,
ya
~uedael
llec
or
nl
entra la intertextualidad en
P

Ah
ez publica a nove a,
hipertexto.
ora, ~a v
, d l l tura de la novela, saber más acerca
ese sentido y es posible, a traves e a ~e ili Susana Mariscal y Ramón.
de algunos personajes del cuento como ec a,
,
de un texto mayor, pero el mayor grado
El cuent? se abr~, ~orno p:~amilia" no se encuentra aquí sino en su
de intertextuajidad de Alb~ ,,
cuento basado en el recurso del
estructura. "Album de . fami;1i~ ~~ e:el sentido bajtiniano, porque a través
diálogo, así utiliza la "dialogicidad ta diferentes posturas o perspectivas en
de éste el cuento se abre y ~re~en di
.
que se encuentran fuera del
conflicto que pertenecen a practicas scursivas
.
texto.
dial, .ca nos remite al método
Intertextualme~te es~ es~::i: forn:~ara llegar al conocimiento.
socrático donde el diálogo ~et 11
tamb" én utiliza el diálogo como
Como en éste, aquí Rosano Caste anos d . s~ y argumentar. y también
nfr tar diferentes puntos e vi
recurso para co ?º . . , . onía como un método para hacer aparecer 1a
'como Sócrates, quien utilizo la rr
constantemente a la ironía en
al
igual
Rosario
Castellanos
recurre
verdad,
. .
·emplo·
"Álbum de familia". El siguiente es un eJ
.
-Pero el Nobel tiene más prestigio ¿no?
.
a un bando y a otro, ese
,
a Esas concesiones
,
1
_ Lo perdio durante a guerr ·
d
que colmó el vaso, acabo por
caso Churcbill que fue l~ go: { a : y Asia y volverlos al resto del
obligarlos a apartar los OJOS e ur
mundo.
.
, .
. Áfri Oceanía Laünoamenca.
-Es decrr,
ca,
'
d , culturalmente (p. 69-70).
- Los dos primeros no cuentan to avia
. ,
dialó .ca sirve para confrontar una realidad
.
Esta rrorua Y estructura
~ fi . , n como es el caso de la cita
que se encuentra fuera de la ob~~- e
c~ndicionan la entrega de un
anterior, las consideraciones po i?c~ q ·ta la referencia es la política
. como el Nobel · En la siguiente ci
premio
mexicana:
, .
ha llevado al cabo una
orque México es e1umco que
r•tmo
P
···
. 1, ·
ue progresa a un •

:;o

revolución sui genensad;e un1~0 qntenible. el único que
ada vez más aceler o e meo
'
1, .
c
ad d' una meta de justicia social; e un1co
alcanza ctt· a
política exterior coherente y digna; el
que man ene
único...
,
d ·t do?
-¿Qué clase de letanía esta uste reci an ..

:a

232

-Los dogmas en cuya validez creen veinte millones de
mexicanos que, como dice otro dogma, no pueden estar
equivocados (P. 70).
En esta cita, México se presenta como país de dogmas. El lector
familiarizado con el sistema político mexicano reconoce las fórmulas
utilizadas por el discurso político que es parodiado por Rosario Castellanos.
La literatura y la relación entre géneros son otros discursos extraliterarios presentados en "Álbum de familia". En cuanto a las relaciones
entre hombres y mujeres surgen el tema del feminismo y las concepciones de
la época, años cincuenta y principios de los sesenta, del mismo:
-¿Es usted feminista?
-¿Tengo cara de chuparme el dedo o facha de estar loca? ( ... ) En mi vida
privada no he renunciado aún ni al amor ni al matrimonio.
- Victoria sonrió con una mezcla de burla y de tristeza. (Pp. 68-{&gt;9).

..

Desde el criterio de estructuralidad de Pfister, una obra adquiere
mayor intensidad intertextual en la medida en que el pre-texto deviene como
un fondo estructural. Este es el caso de "Álbum de familia" que por su
estructura de diálogo e ironización tiene una alta relación intertextual con el
método socrático. Además, la autorejlexividad y dialogicidad en el texto, o
sea el grado en que estas referencias a los discursos políticos, literarios o
feministas que se encuentran fuera del texto son problematizados y
discutidos, también aumenta la intensidad de la intertextualidad.
-Si habla usted de la plebe hay novelería más que hipocresía. Les fascina
acercarse a ver si el ídolo tiene los pies como dice el refrán.
- Habla de los colegas.
-Entre ellos hay un entusiamo. Cada uno se alegra de que Matilde, que en
resumidas cuentas no es sino un mal menor, haya servido de piedra de
tropiezo para evitar que el otro, el contrincante real, ganara la pelea.
¡Capta usted el quid?. La consagración media no ha sido, para quienes
participan del secreto, sino una tregua, un aplazamiento, un compromiso
que deja intacto el empate. Ninguno de los adversarios importantes ha sido
descalificado.
- Después de proyectar esta luz meridiana sobre el fenómeno de Matilde me
parece muy incongruente su insistencia en entrevistarla.
- Para el gran público -ese gran público que no lee los libros de los escritos
entre quienes practiqué la encuesta y que tampoco lee libros de Matilde
pero sí lee mi periódicer el premio es noticia. Por qué cree que un premio
es la consecuencia lógica, limpia y justa de una buena acción. ¡Y las
buenas acciones son tan escasas! (p.p. 72-73).
233

�En este ejemplo se hace una referencia a los escritores hombres. Son
los ellos que pertenecen a una realidad extra-literaria y quienes minimizan la
importancia un premio recibido por una mujer. También se hace una
referencia al gran público que no lee las obras de los escritores. Este público
existe en México y en el cuento se problematiza por qué es importante el
premio para este público no lector.
Por último, otro recurso intertextual utilizado por Rosario Castellanos
son las citas, rimas infantiles y refranes. A través de todo el cuento se hace
alusión a personajes tanto de la mitológia griega, como de la Biblia, de la
cultura popular, de la literatura y el arte. Matilde, una fatigada e inofensiva
Medusa habita en el Olimpo. Los personajes adquieren características de
Hércules, Minerva, Venus, Sibila de Cumas o Danaide. Se lavan las manos
como Pilatos, son como Cordelia, Antígona, Ifigenia y Margot, o viven en el
País de la Maravillas de Alicia.
Hace alusión a refranes: "Les fascina acercarse a ver si el ídolo tiene
los pies como dice el refrán" (p. 72). "Con razón dice el refrán que de los
parientes y el sol..." (p. 119) y las visitas de Matilde han venido "a vender

" ...balbuceando, mientras el auditorio ríe o aplaude, que son las dos maneras
de no escuchar, de negarse a entender" (P. 107)

Conclusiones
Rosario Castellanos utiliza las voces que vienen de afuera del texto
para · confrontarlas.
al texto los discursos extra-literanos
·
l
• Trae
.
para
cues~onar os y al rromzarlos disminuye su autoridad. La intertextualidad se
· , y R osano
·
econvierte
11 a través de
, la ironización en una forma de transgres1on
aste anos crea as1 otro discurso, el de la alteridad y subversión.
En el presente trabajo - la intertextualidad se ha visto desde d
aspe~~os gener~es: de su función y su,forma. Desde la perspectiva de
func1on,
la mtertextualidad en "Album de 1...........
c.,..,..;lia" h a serv1·do
.
con_sc1entemente para introducir en la obra literaria los sistemas de códigos
soc1ale~, que son cuestio?ados. En cuanto a su forma, recurre a una basada
en el. diálog~ -e? el sentido socrático- y a las citas, refranes y alusiones con
el ob3eto de rromzar.
'

~~

ates a Morelia" (p.146).
Hay una referencia consciente de Rosario Castellanos a estos
significantes -ya sea como personajes, refranes, citas, juegos de palabras que requieren de parte del lector un conocimiento de la cultura mexicana y
universal.
Citar un texto de manera puntal y ocasional tiene poca intensidad
intextual, como por ejemplo "¡Porque vaya con el Miura que te ha tocado en
suerte y con la mano izquierda que tiene para lidiarlo!" (pp.135-136).
Adquiere mayor intensidad en la medida en que estas referencias tienen una
función irónica como: "Y o hice una encuesta -que ningún periódico se
atrevió a publicar- como era de rigor (porque Matilde Casanova es una
institución tan intocable ya como Cantinflas o Rodolfo Gaona o qué sé yo)"
(p. 69) En esta cita la ironización radica en comparar el premio literario
alcanzado por Matilde con la popularidad de Cantinflas, un personaje

Así, la obra se coloca 1~ máscar~ que permitirán crear un juego entre
el autor Y el lector. El escenario es la d1scursión dialógica donde se suceden
los no~bres de personajes mitológicos, antiguas y nuevas deidades
persona3es p_opul~es, e~critores y artistas consagrados, refranes y dichos qu;
ponen ~n ev1denc~a los Juegos de poder, la hipocresía y envidias que rodean
a la sociedad mexicana.

Bibliografía
Angenot, Marc, lntertextua/ité. "La intertextualidad: pesquisa sobre la arparición y difus
·,
1
de un campo nocional ", selecc1on
., y traducc1on
•, de Desiderio Navarro 1983 c 1 c ·t ·10n

Casa de las Américas, La Habana, Cuba, 1996.

.

. o . n enos,

cómico del cine cómico.

Castellanos, Rosario, "Álbum de familia", Editorial Joaquín Morti.z, México, 1971

La máxima intensidad intertextual en el uso de las citas -se da en el
pasaje de Lázaro. Aquí no sólo se da una reflexi~n en cuanto a Lázaro, sino
que ésta contrasta con el discurso hegemónico. El resucitamiento de Lázaro
de la muerte es un milagro y a la vez una condena porque una vez que se ha
visto la eternidad todo lo demás le parecerá mezquino y se consagrará a la
nostalgia.
Finalmente, se convierte en un loco que se aventura

Castellanos, Rosario, "Rito de iniciación", Alfaguara Editores, México, 1997

234

Orive!, Charles, Intertextualité. "Tesis preparatorias sobre los intertextos " s 1 ·'
traducción de Des1.deno
. Navarro, 1982, Colección Criterios Casa de las Américas
' e ecc1onLa
y
Habana, Cuba, 1996.
'
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J~y, ~aurent, Intertextualité. ''La estrategia de la forma", selección y traducción de
DeSideno Navarro, 1976, Col. Criterios, Casa de las Américas, La Habana, Cuba, 1996.

235

�Kristeva, Julia, [ntertextualité. "Bajtín, la palabra, el diálogo y la no~~la", selección Y
traducción de Desiderio Navarro, 1967, Col. Criterios, Casa de las Amencas, La Habana,
Cuba, 1996.

PRESENCIA DEL PENSAMIENTO OCULTISTA EN
"EL BURLADOR DE SEVILLA Y CONVIDADO DE PIEDRA"
DE TIRSO DE MOLINA

Pfister, Manfred, Concepciones de la intertextualidad. 1985, Col. Criterios, La Habana, Cuba,
Número 31, 1-6/94.

Lic. Ludivina Cantú Ortiz
Coordinadora del Colegio de Letras Españolas
Facultad de Filosofia, U.A.N.L.

Ruprecht, Hans George, Intertextua/ité. "Intertextua~i1ad", selección Y traducción de
Desiderio Navarro, 1983, Col. Criterios, Casa de las Amencas, La Habana, Cuba, 1996.

... "el hombre es en acción como
un ángel, en penetración como
un dios y, sin embargo, capaz
de todas las bajezas "
E.M.W.Tillyard

Introducción
Mucho se ha escrito sobre el teatro español y los grandes poetas del
Siglo de Oro. Sin embargo, no se ha dicho aún la última palabra. No importa
cuál sea la vía para analizarlo, cualquiera que sea exige largos y profundos
estudios. Para esto debemos considerar la riqueza, variedad y complejidad
del teatro español, pues aún cuando el camino que elijamos para su estudio
sea largo, nuevo o desusado, hemos de encontrar materia de análisis
suficiente en él. Y es que en España el teatro constituye, además de una
copiosa e interesante manifestación literaria, la síntesis vital de todo un
pueblo; pues en él se encuentran condensados sus ideales, sus costumbres,
sus tradiciones y leyendas, su historia y, en general, todo lo que de
característico pueda tener el pueblo español.
Cabe mencionar que en España el teatro monopolizó la actividad
nacional durante los siglos XVI y XVII, llegando a su plenitud durante los
reinados de Felipe III (1598-1621) y Felipe IV (1621-1665), no sin haber
atravesado por distintas situaciones, tales como el enfrentamiento con la
Iglesia, pues ésta exigía su prohibición. De tal suerte que en 1598 Felipe II
prohibió las representaciones de comedias, alegando que afeminaban y
predisponían a la molice. 1
Sabemos de antemano que en todas las culturas el teatro surge de la
Iglesia. España no es la excepción, pero en el periodo que nos ocupa el teatro
ya era profano, más aún, era considerado como pagano. De aquí la gran
preocupación eclesiástica, ya que el teatro era una diversión que alcanzaba a
las masas.

236

237

�Así, y a pesar de las prohibiciones, esta forma literaria va adquiriendo
mayor aceptación y prestigio, por lo que ahora se requería de
establecimientos especiales para su representación. Surgen entonces los

ocultismo es, entre otras cosas, reconciliar el cristianismo con las fil fí
·
(M · ,
,
oso as
hebrea Y gnega
mses y Platon), la fe y la razón.
_
Un eleme~to que consideramos particularmente interesante de esta
nlosofia. es
, la'l busqueda
, de la Armonía para lograr 1a m·dad ' 1o que se
c~ns_egwna so o a traves de la conciliación de elementos contrarios· filosofía
cnstiana con filosofía griega, macrocosmos (Dios) y microco.smos ( 1
hombre), lo alto y lo bajo.
e

u

teatros fijos: los corrales.2
Entrando en el siglo XVII el teatro es llamado genéricamente
comedia, ya que ésta fue la creación más original durante este tiempo,
alcanzando su máximo desarrollo con dramaturgos de la talla de Lope de
Vega, Tirso de Molina y Calderón de la Barca. Es en este momento que el
teatro se vuelve nacional. Se le denomina así porque representa a una nación:
España, y a diferencia de otros teatros, el español tiene carácter épico, es
heredero de los romances y de los cantares de gesta, está ligado a su país, a
su pueblo y a su tiempo, cuyo ambiente espiritual y social refleja como si
3

fuera un espejo.

Pero el teatro español del siglo XVII se inscribe dentro de la tradición
barroca, y como manifestación barroca fusiona en sí misma elementos
opuestQs o contrarios, extremos y heterogéneos: une la realidad y la fantasía,
funde la historia con la cotidianidad, el realismo con la poesía, lo culto y lo
popular, la corte y el pueblo, la teología y el folklore. En su periodo de
madurez se distingue por su libertad formal, y a la vanguardia se encuentra
Lope de Vega, imponiendo su original estilo al producir su perspectiva: arte
nuevo de hacer comedias en este tiempo. Así Lope inicia el camino que
muchos habrían de seguir, entre los que podemos mencionar a Tirso de

, Lo que hemo_s propuesto en este análisis es, sobre todo, detectar de
que. manera se advierte la rel~ción entre Dios y el hombre; en este caso
p~cular, en ~l hombre. maneJado por Tirso de Molina en el Burlador de
Sevilla y convidado de piedra (BSCP)5; así como el enfrentamient d 1 b ·
Y del mal, la función del libre albedrío en Don Juan la ruptura de 1 e t~n
·
1 l
•
.
,
a armoma
umvers~ Y ~ castigo, relacionado esto con la situación socio-ideológica en
que s~ ~scnbe el texto. Hemos de aclarar que, indudablemente no son estos
los umcos elementos que competen al ocultismo· sm· embargo, nos
tm1taremo~ a ellos pues no pretendemos abarcar todos los nexos existentes
entre este tipo de pensamiento y BSCP.

°

r .

.

Las referencias bibliográficas que corresponden a las citas textuales
que apare~e~ en ~l cuerpo del trabajo se encuentran ubicadas en el apartado
de notas b1bhograficas.

Pres~ncia del pensamiento ocultista en El burlador de Sevilla y convid do
de piedra
a

Molina.
Volviendo a nuestra idea inicial diremos que el tema que ahora nos
ocupa es, si no nuevo, si desusado. Se trata de advertir la presencia, directa o
indirecta del pensamiento oculista en el teatro español del Siglo de Oro;
específicamente en una obra: El Burlador de Sevilla y convidado de Piedra,
publicada por Tirso de Molina (1584-1648) aproximadamente en 1630.
Pero ¿qué es el pensamiento oculista? Según Frances A. Yates lo que
en el Renacimiento se llamó "filosofía oculta", es un sistema de conceptos
construido con elementos del hermetismo tal como lo revivió Marcilio
Ficinio, más una versión cristianizada de la Cábala judía, agregada por Pico
de la Mirándola. Juntas estas dos tendencias forman lo que llamo ":filosofia
oculta", que es el título dado por Enrique Comelio Agripa al manual que
4
publicó sobre el tema, el cual tuvo una enorme influencia.
Este tipo de filosofia es característica de los siglos XVI y XVII, pero
no era la primera vez que se manifestaba; surge en el siglo I d.C. asociado a
Hermes Trismegito. Pero en el periodo que nos ocupa, lo que se propone el

En duda sobre si actuar o reposar,
sm saber si es Dios o Bestia
si preferir su Cuerpo o su E;píritu,
~acido, p_ero para morir, y razonando sólo para errar;
igual en ignorancia, siendo tal su razón
si piensa demasiado poco o en exceso: '
c~os de P~nsamiento y Pasión, todo confuso;
aun por s'. mismo engañado o desengañado;
creado mitad para ascender, mitad para caer;
gran señor de todas las cosas, y presa a la vez de todo·
único juez de la Verdad, lanzado a infinito Error:
'
¡La gloria, burla y misterio del mundo!

Pope
Nos ha parecido oportuno iniciar nuestro ensayo con este poema de
Pope pues nos muestra la encrucijada en que se halla el hombre de los siglos
XVI Y XVII. En este dudoso y doloroso estado medio al que es arrojado por
239

238

�la lucha interna sostenida en su alma por dos elementos contrarios: el bien Y
el mal; o bien, Dios y el mundo -la realidad- Dios y el hombre mismo.
Debemos recordar que en dicho periodo esta lucha es patente y se
refleja en-la literatura, pues jamás podremos separar un fenómeno cultural_de
la época en que se produce y la sociedad que lo vive. No es de extranar
entonces, que en una obra creada en_ esta época se_ manifieste esa lu&lt;:_ha de
opuestos característica de la centona. Pues el _S1g~? de Oro esp~?l se
distingue por esa dualidad de elementos: admirac1on_ por 1~ _anugued~d
clásica pagana y por el platonismo más ide~lista, la alegna d~ _vivir Y el ansia
de placeres terrenales se unen en un ardiente anhelo espmtual; se busca
dominarlo todo y saberlo todo.
Pero ya en plena época barroca se advi~rte una crisis ~e. ~alores, por lo
que al barroco se les asocia con una crisis d~ ~a sens1bihd~d. Es una
característica social que destaca el carácter pes1m1sta de la v1~. _Era un
mundo de delito y cambio violento, de sangre pecadora y arrepentimlento Y,
sin embargo, un mundo leal a un esquema teológico. Los ~ombres estaban
amargados y pensaban que el mundo estaba en decadencia, en gran parte
6
porque esperaban demasiado.
Ahora bien, podríamos iniciar nuestra búsqueda cues~onándonos
¿cuál es la postura del hombre en BSCP ante el mundo -su re~lid~d-y ~te
Dios? Tirso de Molina nos presenta a un hombre que por mngun motivo
podríamos considerar como héroe, por el contrario, Don Juan_es un hombre
de su tiempo a quién bien podríamos describir como lo hace T1sbea:
Mancebo excelente,
7
Gallardo, noble y galán.

Sin embargo, estas no son las únicas características del personaje,
también se le describe como desobediente, atrevido y vil,8 y sobre todo como
burlador, pues así lo llama Catalinón9 y así se le_ conoce en Sevill~, según el
mismo Don Juan.'º Este personaje no se cuestiona sobre la realidad de su
tiempo, sólo la aprovecha al máximo para realizarse en s~s a_cciones, no
como el que busca a Dios, al honor o al verdadero amor, smo ~o~o aquel
que desea gozar, hasta sus últimas consecuencias, el placer de vivir y sobre
todo de burlar, de engañar y de traicionar.
Pero tampoco se cuestiona su propia realidad, su vida. Coincidimos
con don Emilio Catorelo cuando dice de Don Juan:

«... valor indomable, desprecio de las leyes y de toda autoridad,
y aún de la misma muerte; incredulidad de la virtud femenina Y
240

ninguna inclinación al amor puro o constante, pero grande
propensión a escarnecer a todas las mujeres que halla a su
paso; falta de lealtad con parientes y amigos cuando se trata de
sus caprichos; en una palabra: el espíritu de negación satánica
encamado en el tipo de mayor grandeza dramática de la época
moderna»11 .

Y ¿qué piensa Don Juan sobre Dios? Relamente en el texto nunca se
presenta la opinión directa de Don Juan; sin embargo, podemos advertir lo
que piensa con respecto al sometimiento a las autoridades, y por lo tanto a
Dios, pues es la máxima autoridad:
DONJUAN
El que se pone a servir
voluntad no ha de tener
y todo ha de ser hacer
y nada de ser decir.
12

Pero, ¿por qué piensa esto Don Juan? ¿por qué se rebela ante al
autoridad~ el orden? Don Juan es un personaje anárquico pues desprecia
toda autondad y cuando se ve amenaz.ada su ·libertad se burla de todas las
leyes, sean humanas o divinas.
Una de las ideas esenciales que se manejan en el ocultismo se refiere a
la analogía o correspondencia para lograr la armonía universal, de aquí la
relación entre macrocosmos (Dios, el Uno) y el microcosmos (hombre).
Podríamos preguntarnos ahora ¿qué clase de relación se establece entre Dios
y Don Juan Tenorio?
Según el ocultismo, Dios crea el universo y todas las cosas que en él
habitan. En el principio, leemos en la Biblia, era el caos, el desorden
universal que Dios organiza, y al ordenarlo, crea: los ángeles, el sol y la
luna, las estrellas, los elementos naturales, las plantas y los animales; y crea
también al hombre a su imagen y semejanz.a. 13 Esta idea podría ser la
justificación de la relación entre Dios y el hombre, aunque también la
propone Hermes Trismegisto en su tabla de Esmeralda:
«Palabras de los Secretos de Hermes: En verdad, esto es sin
eng?ño, cierto, muy verdadero. Lo que está abajo es como lo
que está arriba y lo que es arriba es como la que está abajo
para que se cumplan los milagros de la unidad. Y como todas
las cosas han sido originarias de Uno, por el pensamiento de
241

�Uno, así todas las cosas han nacido de esta cosa única, por
. , 14
adaptaczon» .
Esta idea de la relación entre macrocosmos y microcosmos se
complementa con otra: la idea de la cadena del ser. A través de esta se
expresa la plenitud de la creación de Dios, la relación estrecha que con ella
tiene, la dignidad de todo lo creado, su orden infalible y su unidad úl~a. De
tal manera que todo en el universo está relacionado con su progemtor,
el
5
Uno· sólo el infierno habitado por pecadores, se libra de éste orden.1 De
aqu/ que se consider~ al hombre como el eslabón más privilegiado de esa
gran cadena, ya que este posee todas ~as fac~tades del Universo Y algunas
divinas (aunque deficientes), pues segun Foc10 el hombre e_s ~a amalgama
de muchos y variados elementos, por lo que le resulta dificil ordenar su
vida. 16
Por lo tanto, el hombre, en este caso Don Juan, aunque sea ese ser
privilegiado creado por Dios, también está propenso al mal, a caer, a
equivocarse puesto que:

El hombre es, ante todo, un hijo del
impulso, que desea, exige, teme,
ama y aborrece; sólo en segundo
.
17
plano es un ser que piensa y razona.
Esto nos lleva a pensar que en Don ·Juan, al igual que en el ~e~to de los
hombres, radican los opuestos: el bien (porque posee elementos d1vm?s~ Y el
mal (a causa de la caída de adán). La caída que representa el conoc1ID1ent~
del bien y del mal. El mal que representa el juicio humano que sera
condenado por el juicio divino.
Pero ¿qué es el bien? En su significado más g~~eral es todo lo ~~e
tiene un valor cualquiera. ¿Y no puede ser tamb1en una convenc1on
establecida por la sociedad y por la Iglesia, lo mismo que el mal? En la
sociedad de Don Juan, ¿qué es el bien y qué es el mal? ¿No proclama la
moda los goces terrenales?
En el ocultismo el bien es Dios. En el BSCP el bien es~á represen~ado
por los reyes de Nápoles y de España, así como por Do~ Diego !enono Y
por Don Gonzalo de Ulloa. Aquí podemos apreciar un Juego de
correspondencias:
Dios

►

Dios-------.
►

Rey de Nápoles
Rey

t

España

242

Don Diego Tenorio
El fantasma de
Dios •
◄i-----i►•
Don Gonzalo de Ulloa

___.

Personaje
ordenador

En el orden· jerárquico inferior es el rey el que está más cercano a
Dios, y él debe promover y realizar la justicia (aunque humana) y resguardar
el orden terrenal para proteger la armonía universal. En el esquema anterior
podemos advertir las correspondencias entre Dios y los hombres. Así
tenemos que en el nivel superior se encuentra Dios en estrecha relación con
los reyes de Nápoles y de España. Inmediatamente después aparece Don
Diego Tenorio, que en la jerarquía se ubica por debajo de los reyes. Estos
tres personajes son quienes rea.fuan la justicia humana en BSCP. Sin
embargo, es Don Gonzalo de Ulloa quien, finalmente, se convierte en el
personaje ordenador que es utilizado por Dios para restablecer la armonía.
Pero éstas no son las únicas correspondencias que hemos advertido en
el texto, aparecen otros juegos. A cada mujer que engaña Don Juan
corresponde un hombre, éste a su vez se convierte en contrapunto de Don
Juan. Así tenemos:
Isabela

◄

►

Octavio

vs.

Don Juan

Tisbea

◄

►

Anfriso

vs.

Don Juan

Aminta ◄
► Batricio
VS.
Don Juan
Ana ___. Don Gonzalo -------► DonJuan
4
+
4
= 8 --►-Justicia
Mujer: elemento pasivo
complemento del hombre
hma ytiern

En la Cábala simboliza
el equilibrio de las formas
Hombre: elemento activo
quien realiza la justicia
Sol y lluvia

Don Gonzalo es muerto por Don Juan, pero llegará el momento en la
tercera jornada en que todos estos personajes se unan, en búsqueda del cielo,
de Dios, o del rey clamando venganza. Es entonces cuando se presenta la
unidad en el orden terrenal, primero entre todos los personajes de la obrá;
posteriormente se unen la carne (Don Juan) y el espíritu (Don Gonzalo),
taQlbién en busca de la venganza; finalmente, se elimina el caos y se
restablece el orden.
Curiosamente, en la obra no se mencionan defectos de los cuatro
varones que son contrapunto de Don Juan, pero sí de las mujeres. Hemos
pensado que esto se debe tal vez a que estos cuatro personajes van a resaltar
la personalidad negativa de Don Juan; mientras que las cuatro mujeres

243

�contribuyen a fomentarla, pues representan el motivo del pecado de Don
Juan, es decir, representan el mal para Don Juan.
Advirtamos, sin embargo, que el mayor representante del mal en este
texto es Don Juan Tenorio. Pero debemos aclarar que no sólo él actúa
equivocadamente, también lo hacen: Isabela, ya que traiciona a Octavio;
Don Pedro Tenorio, pues engaña al rey de Nápoles para ayudar a su sobrino;
Tisbea, a quien se le acusa de soberbia; y Aminta que es ambiciosa. Esto
refleja el caos, es decir, la crisis de valores que se vive en la sociedad
española del barroco, ya que este, es un periodo en que se invierten los
valores. Don Juan es un fiel reflejo de esta crisis. Así como en el alma del
hombre radican los opuestos, también están presentes en el mundo y en la
sociedad en general. Esto se debe, según los neoplatónicos, a la caída, p~es
por esta quedan corrompidos tanto el hombre como el universo.
Pero si por la analogía Dios ha establecido la armonía universal ¿por
qué Don Juan y los hombres no se sujetan a este orden y preservan la
armonía? Porque Dios ha otorgado a los hombres el libre albedrío o libre
voluntad, que es un elemento divino: si Dios es libre, el hombre también lo
es. Y es por esto que el ser humano tiene la capacidad de tomar o rechazar
cualquier objeto o situación particular que se le presente. Pero en esta
elección puede equivocarse, pues por la caída se ha oscurecido su
entendimiento, y será dificil que salga victorioso de la batalla eterna entre la

que la virtud no cons~st~ en otra cosa que en la elección del placer. El placer
para Don Juan consistía en engañar, en burlar, y lo considera él mismo
como:

DONJUAN
Hábito antiguo mío
20

'

Sin embargo, para los neoplatónicos el fin del hombre consistía en
preservar la armonía
la unidad
. ydbuscar
,
, total con Dios. El alma del hombre,
que procedía de D
. 10s, ebia volver a El, conformando una especie de círculo
para lograr la umdad perfecta.
. ~i. el hombre elige e~ mal c~o se bestializa, si acierta con el bueno,
se ~i~~- Don .Juan ehge el cammo equivocado, esto le confiere una
posicion ~uy particular en el cosmos: cada vez se aleja más del uno, pues en
la lucha mtema entre el bien y el mal, vence el mal. Don Juan se convierte
en un pecador, en un hombre que no respeta la dignidad de haber sido creado
P?r Dios Y s~ atre~e a romper la armonía. De tal suert~ que su pecado no
solo ~~ca a Dios, smo que afecta a toda la cadena del ser, es decir, a toda la
creacion. Don Juan
, . se ha bestializado, como diría Don Emilio eotare1o,
21
l
re~rese~ta ...e espm_tu de negación satánica... , a tal grado que en el texto se
le identifica con el diablo:

DON PEDRO

pasión y razón.

pero pienso que el Demonio
en él tomó forma humana
pues que vuelto en humo y polvo
se arrojó por los balcones

Don Juan Tenorio, como todos los hombres, posee el libre albedrío y
elige, pero equivocadamente:

MOTA
MUSICOS

·

Esto es acertar por yerro.
/8
Todo este mundo es errar.

Como podemos advertir en este diálogo, el mundo nos encierra en el
error. Y Don Juan no tiene oportunidad para el arrepentimiento, lo que
significaría la única posibilidad de salvación:

DONJUAN
DON GONZALEZ
DONJUAN

Deja que llame
quién me confiese y absuelva.
No hay lugar; ya acuerdas tarde.
¡Que me quemo! ¡Que me
abraso!
19
¡Muerto soy! (Cae muerto).

El móvil que rige a Don Juan es la búsqueda del placer. Lorenzo Valla
en De Voluptate afirma que el placer es el único fin de la actividad humana y

244

22

'

O bien, con el monstruo:

DON PEDRO
mas quién al cielo se atreve,
sinllduda es gigante o monstruo.
¿9ué hacer entonces? Dios no podía permitir que se rompiera el orden
establecido, por lo tanto, no queda otra cosa que la eliminación de Don Juan
de la cadena}el se~; el ~astigo y la mue~e eterna. Don Juan debía ingresar
en un nuevo orden , el infierno, pues babia despreciado el orden divino.
. ~~os ~a~e justicia porque es justo; pero en este caso, paradójicamente,
la ~usticia div1?a la realiza un muerto. Es Don Gonzalo de Ulloa, padre de
dona Ana, qmen realizará la justicia a través de su venganza. Muchos la

245

�• , 2s T b
26 D
24
predicen y la reclaman: Don Pedro de Tenorio, Catahnon,
is ea~
on
.
T
·
21 Aminta•28 pero sólo a Don Gonzalo toca consumarla.
,
D1ego enono,

DON GONZALO

las maravillas de Dios
son, don Juan, investigables,
y así quiere que tus culpas
a manos de un muerto pagues;
y si pagas de esta suerte,
ésta es justicia de Dios:
"~ién tal hace, que tal pague"

y el rey de España festeja la venganza y la justicia cuando exclama:
REY

¡Justo castigo del cielo!
30

Otro elemento interesante en BSCP es preci~ente la ~parición, ~el
f. tasma de Don Gonzalo. ¿Cómo explicar esto? Dios le permite al espmtu
d~Don Gonzalo volver al orden inferior, a la tierra, para establecer el orden:

DONJUAN

Aquí aguarda del Señor,
el más leal caballero,
la venganza de un traidor
31

Este es el epitafio en la tumba de Don Gonzalo. Era tal la furia y la
cólera de Don Gonz.alo por la deshoma de doña Ana que fue capaz de
"levantarse" de la tumba para consumar su venganza. Este elemento
sobrenatural llamó la atención en el siglo . XVII cuand~ a la obr~¿:
conocía solamente como El convidado de piedra. De aqm que Don
Menéndez Pidal nos diga que:

«La verdadera fuente próxima de "El burlador de Sevilla y
Convidado de piedra" debió ser una leyenda referen~e a
Sevilla que fijaría ya el nombre de Don Juan Tenorio y,
probablemente, el del Comendador Don Gonzalo de U/loa.~~sería dificil que aparecieran rastros de esta leye";1a en .
tradición andaluza, debidamente explorada, o en algun archivo
32
olvidado» .

Otro elemento del ocultismo que observamos es la conciliación de los
opuestos. Haremos referencia primero a la vida del autor, para continuar
después con la obra.
Gabriel Téllez profesó en 1601 como fraile de la orden de la Merced,
y antes de 1615 se convirtió en Tirso de Molina, pseudónimo que utilizó en
el mundo de las letras. Lo contradictorio: un fraile que escribe comedias, y
que además tiene éxito y defiende a Lope de Vega contra las criticas de la
Iglesia. Esto le causó a Tirso ataques por parte de su misma orden; sin
embargo, salió avante. Recordemos que en aquel tiempo la Iglesia pugnaba
por la eliminación de las comedias, de aquí que el fraile hubiera de
protegerse inventándose un nombre.
De la obra BSCP (además •de lo ya dicho) podemos agregar que desde
el género en que está escrita se advierte esta unión de contrarios. La comedia
conciliaba en sí misma dos géneros que podríamos llamar opuestos: la
comedia y la tragedia, representadas en este caso (nos aventuramos a
expresar) por Catalinón la primera y por Don Juan la segunda, ya que
Catalinón encarna al gracioso mientras don Juan es el personaje más
dramático cuyo desenlace es trágico.
Otro elemento de contraste, en el cual coincidimos con Casalduero, es
la presencia alternada de la luz y de la oscuridad. En la oscuridad Don Juan
seduce a las dos mujeres nobles: Ana e Isabela. A la luz del día seduce a la
pescadora Tisbea y a la campesina Aminta. En la oscuridad se acentúan el
engaño y la huida, en la luz el sentimiento y lo fugaz de la posesión. En la
oscuridad Don Juan aparece audaz, soberbio y orgulloso; en la luz aparece
medio muerto.33
El hecho de que mujeres nobles (Isabela y Ana ) y plebeyas (Tisbea y
Aminta) se vean unidas por el engaño y la seducción de Don Juan, así como
por la venganza que reclaman, es otro elemento de opuestos que se concilian
en la obra.
De igual manera se presenta la relación entre el fuego y el agua en la
escena con Tisbea:

TISBEA

Parecéis caballo griego
que el mar a mis pies desagua,
pues venís formado de agua
y estáis preñado de fuego.
34

O bien:

246

247

�TISBEA

4. Algunas expresiones artísticas se inclinan hacia formas y enseñanzas
morales, pero "envolviéndolas" de una manera mundana, de tal modo que
pudieran llegar al pueblo.

Por más helado que estáis,
tanto juego en vos tenéis,
que en este mío os ardéis.
.
. t , . 135
¡plega a Dws que no mm ais.

También se presentan los opuestos en el desenlace a través de dos
elementos: el hielo que siente Don Juan y el fuego de Don Gonzalo:

DONJUAN
DON GONZALO
DONJUAN

Un hielo el pecho me parte?
Dame esa mano;
No temas, la mano dame.
¿Eso dices? ¡Yo, temor?
¡Que me abraso! ¡No me abraces
con tufuegof36

Adviértase que en este caso, ambos elementos son simbólicos: el hielo
de la muerte y el fuego del infierno.
Y aquí se da lo qtle Casalduero llama el primer fina1 de la obra.

5. Tirso de Molina pretende mostrar la encrucijada en que se encuentra el
hombre: razón vs. pasión. El neoplatonismo propone una solución: la
razón, el entendimiento, pues sólo a través de éste el alma del hombre se
reconcilia con Dios y puede volver al lugar de donde procede, lográndose
así la unidad perfecta que plantean los oculistas.
6. Consideramos que el personaje creado por Tirso de Molina, Don Juan
Tenorio, es un hombre de su tiempo. En él se representa la lucha entre el
bien y el mal y, por el libre albedrío otorgado por Dios al hombre,
equivoca su camino y se convierte en un seductor y blasfemo que,
animado por su insaciable deseo, atropella a personas, quebranta normas
sociales y desafia al más allá. Rompe la armonía universal de la que
hablan los oculistas, por lo cual es castigado finalmente mediante una
intervención sobrenatural para restablecer el orden.

37

Notas bibliográficas

Conclusiones

Hemos podido detectar y demostrar _la infiltración ~el pe~samien~o
oculista en BSCP. Con esto queda confirmada la importancia y la influencia
de esta corriente filosófica durante el Siglo de Oro.

1

Cfr. Cristián Gaehde, El Teatro. Desde la Antigüedad hasta el presente, p. 172.

2

Cfr. !bid. p. 168.

3

l. Si la literatura es reflejo de su tiempo, esta obra literaria refleja ~to el
caos individual como general que se vivía en España durante 1a epoca
barroca. Coincidimos con Casalduero cuando afuma que el mundo es
38
desorden, engano y error.

2. El Siglo de Oro español es un periodo de contrastes: Dios po~ _un lado Y la
carne por el otro. Por este motivo se advierte una preocupacion constante
en el hombre: la salvación. Esto lo lleva, por un lado, a buscar nuevas
formas de acceder a Dios (ocultismo, neoplatonismo); y por otro, a
centrarse en sí mismo, no para encontrar a Dios, sino para abandonar los
preceptos morales y así volverse soberbio y orgulloso.
3. La conciliación de contrarios se advierte tanto en el pe~ento ~uli~
como en la época en que se inscribe, así como en el movtmtento 1iterano
y en el alma de un hombre.
248

Cfr. JMa.Diez Borque(coord), Historia de la Literatura Española. Tomo IL Renacimiento y
Ba"oco, p.643 y 648.

4

Frances A. Yates, La filosofia oculta en la época isabelina, p.11.

5

En adelante ubicaremos la obra El Burlador de Sevilla y convidado de piedra con las siglas
antes mencionadas. La edición utilizada en este análisis es la correspondiente a El Burlador
de Sevilla y convidado de piedra, Edición de Joaquín Casalduero, Ed. REI, (col. Letras
Hispánicas 58). México, 1987.
6

Cfr. E.M.W. Tillyard, La cosmovisón isabelina, p. 57.

7

Tirso de Molina, El Burlador de Sevilla y convidado de piedra, p. 57.

8

!bid. p. 4 l.

9

Cfr. lbid. p. 87.

°Cfr. lbid. p. 82.

1

11

Emilio Cotarelo y Mori, Comedias de Tirso de Molina, p. VIII-IX.

12

Tirso de Molina, El burlador de Sevilla y convidado de piedra, p. 83.

13

Génesis, 1:26.

249

�14

Serge Reynaud de la Ferriére, Los grandes mensajes, p. 235.

15 E. M.
16

CURRICULUM, FORMACIÓN DOCENTE
Y RÉGIMEN PEDAGÓGICO
EN LAS PREPARATORIAS DE LA UANL

W. Tillyard, La cosmovisión isabelina, p. 49.

Cfr. /bid. p. 110 y 111.

17 Edmund
18 Tirso

W. Sinnot, La biología del espíritu, p. 102 Y 103.

19

/bid. p. 130.

20

/bid. p. 66.

21

Emilio Cotarelo y Mori, Comedias de Tirso de Malina, Tomo II. p. VIII YIX.

22 Tirso

Lic. Guadalupe Chávez González

de Molina, El burlador de Sevilla y convidado de piedra, p. 89.

Licenciada en Derecho por la UANL. Maestría en
Ensefianza Superior de la División de Posgrado de la
Facultad de Filosofía y Letras, UANL. Maestra de
tiempo completo de la Preparatoria 15 desde 1974 y
maestra de la FF y L. Coordinadora de la Maestría
en la Ensefianza de las Ciencias de la División de
Posgrado de FFyL. Coordinadora del Area de
Ciencias Sociales en la Preparatoria 15. Integrante
del Comité Técnico para la Reforma Académica en
el nivel medio superior, desde 1993. Colaboradora
en la elaboración de manuales didácticos y
Exámenes indicativos para las preparatorias.

de Molina, El burlador de Sevilla y convidado de piedra p. 49.

23

/bid, p. 48.

24

Cfr. /bid. p. 42.

25

Cfr. /bid. p. 67, 83 y 104.

26

Cfr. /bid. p, 68.

27

Cfr. /bid. p.86.

28

Cfr. /bid. p.107.

29

Cfr. /bid. p. 129 y 130.

30

/bid. p. 133.

31

/bid. p. 113.

32

Emilio Cotarelo y Mori, Comedias de Tirso de Molina, Tomo II p. IX.

33

Cfr. Tirso de Molina, El burlador de Sevilla y convidado de piedra. p. 13.

34

/bid. p. 58.

35

/bid. p. 59.

36

/bid. p. 129.

37

Cfr. /bid. p.22.

38

Cfr. /bid. p. 29.

•

Introducción

250

Este trabajo es producto de algunas reflexiones que elaboramos sobre
los maestros de ciencias sociales que trabajan en las preparatorias de la
Universidad Autónoma de Nuevo León. Se basa en diversas indagaciones,
experiencias personales y datos preliminares obtenidos de la aplicación de
instrumentos de evaluación a la tarea docente. Pretendemos en particular dar
una idea del estado actual de la formación de los profesores de ciencias
sociales en el nivel medio superior y sus efectos en la práctica docente, pero
sobre todo, las características que en su desarrollo y conformación ha
adquirido este cuerpo docente como tal. Para ello hacemos una relación
sucinta de las reformas curriculares de 1983 y 1993, respectivamente, las
acciones de formación que se han derivado de ellas así como los efectos que
estos procesos han dejado en los maestros de ciencias sociales de las
preparatorias. Es decir, cómo han cambiado los estilos y formas que usan
para enseñar, así como las prácticas docentes que privilegian derivadas o al
margen de dichos cambios curriculares, lo cual aunado a algunos datos que
los propios maestros proporcionan respecto de asuntos relacionados con su
práctica docente y la percepción de sí mismos dentro de ella, nos da la
oportunidad de obtener elementos para esbozar una caracterización del
cuerpo docente que conforman los maestros de ciencias sociales de las
preparatorias.

La enseñanza media superior. La Universidad Autónoma de Nuevo
León comprende desde su fundación (1933) el nivel medio superior, llamado
también bachillerato o preparatoria, mismo que atiende a jóvenes estudiantes
251

�entre los quince y diecisiete años de edad; puede ser terminal, cuando forma
en un oficio o carrera técnica; o, como instancia previa a los estudios
superiores, es decir, propedéutica. Su objetivo e identidad pro~ia se ha
puesto en tela de juicio en diversas épocas e inclusive se ha cuestionad? su
pertenencia a la Universidad. Con frecuencia~~ ha ha?lad? _de la nece~1dad
de que este Bivel quede incluido en la educac1on media bas1ca y que, Junto
con ella conforme un núcleo homogéneo e integrado, lo cual reduciría
problemas y ahorraría dinero a la universidad. Sin embargo, muchos
universitarios aún insistimos en que la conservación de las preparatorias en
la Universidad, es de muchas maneras una garantía de contar con alumnos
preparados en el sentido que la misma Universidad desea, imbuidos ya del
ethos que ésta sustenta y preparados en el marco institucional adecuado para
continuar con sus estudios. La duración del ciclo preparatoriano en la UANL
es de dos años, con excepción de las preparatorias técnicas, cuyo ciclo es de
tres años; en el país es una de las pocas universidades que conservan esta
modalidad bianual.
La Universidad Autónoma de Nuevo León cuenta con 24
preparatorias propedéuticas y tres Técnicas. Casi la mitad de las escuelas se
encuentran ubicadas en Monterrey y su área metropolitana y concentran la
mayor parte de la población estudiantil de este nivel; existe otro número de
ellas en diversas localidades fuera de la capital del Estado, algunas se
encuentran muy alejadas del "centro" y su población estudiantil es mucho
menor. Actualmente la Universidad Autónoma de Nuevo León cuenta con
un poco más de 11 O mil estudiantes, de los cuales casi 40 ~l son ~~os
de preparatoria; como dijimos arriba, jóvenes entre los qwnce y d1ec1S1ete
años que a pesar de la época que les ha tocado vivir, saturada de novedades
constantes de información y de distractores que están a su alcance hoy en
día, sigue~ creyendo que estudiar es la vía natural para consolidar un
proyecto de vida y asegurarse un cierto éxito en la sociedad actual.
Los maestros de preparatoria. La concepción tradicional de que la
educación contribuye al éxito y a la movilidad social, así como los procesos
demográficos y sociopolíticos de los años setenta, ~crementaron entre, la
población estudiantil el afán de lograr un título profesional, lo cual afecto a
las instituciones de educación superior que vieron aumentada
significativamente su matrícula desde finales de esta década. Además, como
consecuencia del movimiento del 68 y para dar satisfacción a las demandas
de la clase media emergente, se aprobó el pase automático (se eliinina el
examen de admisión) en las universidades públicas, lo cual repercutió en
diversos niveles: las instalaciones físicas se vieron insuficientes, el aparato
administrativo lento y poco efectivo y los gastos en todos los rubros
aumentaron amén de que las relaciones académicas y laborales se
complicaro~ en grado sumo. Desde luego, una consecuencia lógica de este
252

proceso de masificación que se dio en las universidades fue también el
incremento de la planta de maestros, de maestros universitarios, llamados así
entonces por tradición y por reglamento.
En la UANL, el incremento de la población estudiantil se dio como
en muchas otras universidades, de manera apresurada y con poco orden. Lo
importante era cubrir la demanda estudiantil y satisfacer las presiones
sociales de la época; los maestros fueron reclutados de diversos medios
académicos o laborales, por lo regular sin requisito alguno de ingreso: las
preparatorias en particular resintieron los efectos de esta acelerada dinámica
porque muchos de los docentes incorporados a sus filas eran profesionistas
sin experiencia alguna en educación y carecían de las habilidades mínimas
para enseñar; inclusive, un bue_n número de ellos apenas había concluido su
carrera universitaria y otros más, eran estudiantes de los últimos semestres
de licenciatura.
Sin duda la situación emergente que se vivió en aquella época
provocó esta forma de incorporación de los maestros a las filas de la
doc~cia universitaria, pero es cierto también que en esta tendencia se
percibe una idea definida de lo que entonces significaba la preparatoria y la
práctica docente que en ella se favorecía:
a) La preparatoria se consideraba como una instancia meramente de
transición, de poca relevancia, ser bachiller, ya no tenía la relevancia
académica y social que adquirió a finales del siglo pasado y principios de
este y,
b) Era un pensamiento común entre autoridades y aspirantes a la docencia
que cualquiera podía ser maestro en este nivel educativo pues las
exigencias eran mínimas; aunque no fuera "especialista " en la materia,
se pensaba que estando en funciones aprendería lo necesario.
Así, durante muchos años, la incorporación de profesores
improvisados que sólo contaban con su intuición modelada por la
experiencia con sus profesores durante la carrera, y con un dudoso dominio
de los conocimientos, fue una práctica constante; se incorporaba a dar clases
en preparatoria quien contaba con apoyos en el medio. Si eran otros los
aspectos que importaban para ser maestro, es obvio que la formación o
capacitación de los docentes no se consideró como una necesidad, las
acciones formales en este sentido sólo se dieron hasta mediados de los años
ochenta, derivadas del plan de estudios de preparatoria de 1983, del cual
hablaremos más adelante ya que su diseño, implantación y desarrollo
contríbuyen a ilustrarnos sobre el régimen pedagógico que se conforma
durante esta época y la ruptW'a que significa el establecimiento de una nueva

253

�reforma académica en 1993, sobre todo para los maestros de ciencias
sociales, que son particularmente objeto de nuestra atención.
En este universo o campo se movió durante mucho tiempo el maestro
de preparatoria, su incorporación a la docencia data (al menos un 60% de
ellos) de la época de los setenta, su formación y capacitación por lo regular
estuvo a cargo de sí mismo, su actuación se sujetaba a reglas mínimas y su
trabajo no se evaluaba. El aula, espacio privilegiado por excelencia, era
precisamente "su espacio", la libertad de cátedra cubría sus accion~s con un
manto de legitimidad y por lo tanto no era frecuente que se le cuestionara.
Ahora las cosas han cambiado, indudablemente que la planta docente
no es la misma ni en cantidad ni en calidad que hace veinte o veinticinco
años, los procesos de modernización plantean nuevos retos; los maestros de
preparatoria son presionados para que cambien y se adapten a los nuevos
estilos, formas y contenidos por enseñar, de hecho la nuev~ refon:ia
académica que se implanta en las preparatorias a partir de 1993,_justo_ diez
años después de la unificación del plan anterior, establece modificaciones
en las formas y funcíones que los maestros deben asumir. El cambio se está
dando, pero no hay tiempo suficiente para reflexionar, para e:aluar l?s
impactos que todos los sucesos (internos o externos) acontecidos están
dejando en el ámbito docente.
Una noción sobre currículum, formación docente y régimen pedagógico

La vinculación que se da entre estos tres elementos: curriculum,
formación docente y régimen pedagógico es clave para intentar al menos
una caracterización de los docentes ya que de aquellos se derivan la
estructura, procedimientos, relaciones y prácticas o usanzas en que se mueve
la actividad del maestro; tiene implicaciones en todos los ámbitos de su
quehacer personal y profesional, aunque a veces no se hace consciente o
explícito
Así, entendemos por curriculum a la síntesis de elementos culturales
(conocimientos, valores, costumbres, creencias, hábitos) que conforman una
propuesta político-educativa, pensada e impulsada por di~ers~s grupos Y
sectores sociales cuyos intereses son diversos y contradictonos, aunque
algunos tiendan a ser dominantes o hegemónicos, y otros tiendan a opone~se
y resistirse a tal dominación o hegemonía (De Alba, 1991). En este sentido
se utiliza la denominación "plan de estudios", como una propuesta
curricular conformada por aspectos estructurales-formales y procesalesprácticos, que comprende (explícita o implícitamente) los cont~nidos que se
pretenden transmitir, las actividades o procesos necesarios para su

consecu~ión, así como los perfiles y funciones de los agentes que participan
y son objeto de la propuesta curricular.
.
. E~ cuant~ a la formación de profesores ésta tiene significaciones e
imph~ac~on~s diferente~ se~ s~ a~recie desde el punto de vista del objeto
(extenon~~) o ?el sujeto (mtenondad), o incluso, desde el punto de vista
de la rela~10n sujeto-objeto (Honore, 1990). El concepto capacitación está
más _r~lacionado con el aspecto externo de la formación, capacitarse es
adq~ algo qu~ ,no se posee, ?esarrollar una aptitud para cumplir una
func~on (prep~cio~ p~a el trabajo); la formación en cambio desde el punto
d~ ~ista ~e la mterzoridad es "la capacidad de transformar en experiencia
si~ficativa los acontecimientos cotidianos generalmente sufridos, en el
h~nzonte ~e un proyecto personal y colectivo" (Ferry, 1987). En este sentido
Diaz Barnga ( 1990) expresa que la formación es en última instancia un
probl~~a que se re~ere a la adquisición de conocimientos y destrezas, a la
as~cion ~e un c~njunto de valores, así como al acceso a la cultura en su
sentido mas ampho y a la reconstrucción histórica que de la misma puede
hacer el hombre.
. . ~ formación de profesores también puede verse como una
mstzt~czo~, en tanto que puede estar constituido en un dispositivo
orgamz.acional, hecho de programas, de planes de estudio, de certificaciones,
et~., .º como un campo cultural (Bourdieu, 1990), donde las relaciones
objetivas que se dan entre los individuos y las instituciones tienen en común
dos elementos importantes: un capital cultural y lingüistico común , y el
hecho de que los agentes que participan en el campo manifiestan siempre
una lucha por su apropiación.
~~ todo caso, y para efectos de este trabajo, entendemos como
forma~i~n docente, ~~uellas acciones formales (institucionales) encaminadas
a propiciar la reflexion de los profesores sobre la práctica educativa, con el
fin de, l~grar un mayor desarrollo y profundización tanto de lo didácticop~dagogico, como de lo cognoscitivo y de actualización disciplinaria; asi
mismo como un c~po o espacio complejo y multideterminado, ligado
estrechamente al curnculum y al acontecer cotidiano de los salones de clase
donde realizan su labor los maestros.

. Ese acontecer cotidiano de los salones de clase, influido por el
curriculum y la formación docente, más todos los elementos que determinan
a ~b~s, es el espacio donde predominantemente se establece y se concreta
el regzmen pedagógico. Con esta noción aludimos a los discursos y prácticas
que ~esarrollan y ejercen los maestros y que revelan una regularidad que
permite su denominación intrínseca, usando para ello el concepto que
Foucault denomina ''régimen de verdad", que de forma tan adecuada adapta
255

254

�Jennifer Gore (1995) a los discursos y prácticas de la pedagogía. Según
Foucault toda sociedad tiene su régimen de verdad; es decir, los tipos de
discurso que acepta y hace que funcionen como verdaderos; los mecanismos
e instancias que permiten distinguir los enunciados verdaderos de los falsos,
los medios por los que se sanciona cada uno; las técnicas y procedimientos
considerados válidos para la adquisición de la verdad; la categoría de
quienes tienen encomendado manifestar lo que se considera verdadero. Todo
ello puede concebirse como perfectamente válido en un nivel local,
particular, como es el caso del régimen pedagógico. Los maestros de
ciencias sociales en las preparatorias de la UANL tienen sus discursos que
aceptan y hacen que funcionen como verdaderos, son mecanismos e
instancias cuya práctica les permite autoafirm.arse en el rol que desempeñan.

Las reformas curriculares y sus impactos en la práctica docente
La vida académica y el trabajo docente se ven determinados en
función del currículum, las reformas curriculares suelen causar efectos
'diferentes en quienes las viven, según éstas sean, a juicio de los agentes
involucrados, suficientemente consensadas o no. En las universidades
públicas, las reformas al curriculum siempre son objeto de discusiones e
incluso polémica, la definición de las lineas curriculares determina a su vez
el perfil y el status académico de los maestros, de los alumnos y demás
participantes en el proceso. Puede eliminar los espacios privilegiados o cotos
de poder, pero también dar lugar a la formación de otros. Es, un campo
cultural donde toda la gente comprometida tiene intereses fundamentales
comunes; pero también es un espacio de juego, de relaciones entre
individuos que compiten, donde los grupos se confrontan y las luchas por la
legitimidad y el poder son la constante. Las reformas . ~e l?s planes .de
estudio en las preparatorias de la UANL, no son la excepc1on; estas han sido
el escenario de todo tipo de relaciones y aunque sus efectos son diferentes
según el momento histórico, sin duda en el ámbito donde mayor inlpacto han
causado, es en el de la práctica docente, ya que ésta es una práctica social,
histórica.

El plan de estudios de 1983. Antes de 1980, las preparatorias de la
Universidad funcionaban en teoría, con un plan de estudios básico para los
primeros tres semestres, siendo el cuarto semestre diferente, por tratarse de
la modalidad de bachillerato especializado, instancia que significaba una
preparación específica para la carrera elegida. Este hecho había
desembocado para entonces en la producción de un plan diferente en cada
escuela, es decir, las preparatorias hicieron modificaciones y adecuaciones
diversas, que en muchos casos resultaron completamente diferentes ~ p~an
original. La situación condujo a una serie de problemas de orden academico
256

y administrativo, incluso político, que se reflejaron en diversos niveles, por
lo que las autoridades universitarias decidieron iniciar un proceso de
unificación de planes y programas, el cual se concretó en mayo de 1983,
dando inicio su desarrollo a partir del semestre septiembre a diciembre del
mismo año..
El objetivo principal -explícito así en los documentos de trabajo-, era
diseíiar un plan único que estableciera tanto los contenidos mínimos
necesarios para el nivel superior, como los lineamientos generales del
trabajo académico, y desde luego, la estructura organizativa necesaria para
llevarlo al cabo. El nuevo plan organizó a las preparatorias bajo la modalidad
del bachillerato único y estableció los siguientes lineamientos de carácter
académico-administrativo tendientes a hacer operativo el plan: el programa
semestral se ajustó a 14 semanas efectivas de clase; se estableció un examen
parcial de medio curso (33%) y uno por materia que cubriera todos los
aspectos del programa semestral ( 67%); se uniformó la hora-clase a 40
minutos, y se estableció un tope máximo de tres turnos al día en las
escuelas. Los cambios dan idea de cuál era el estado de cosas que- privaba en
aquella época, sin·embargo éstos hicieron surgir re.lcciones de desconcierto
y algunas de desaprobación entre el sector docente. Por otro lado, todo ello
establecía modificaciones al régimen pedagógico, ya que durante mucho
tiempo la vida académica en las preparatorias se desarrollaba bajo un
esquema amplio de libertad; amparados precisamente bajo el lema de
"libertad de cátedra", cada maestro desarrollaba su tarea conforme a sus
propias convicciones y según el estilo en que había sido formado durante su
carrera profesional.
El plan único para las preparatorias de la UANL tenía como objetivos
generales, resolver la problemática interna que era evidente y responder a
los planteamientos nacionales de modernización de la educación. Sin
embargo, en los acuerdos definitivos la participación de los maestros en su
conjunto fue mínima, en buena medida porque tradicionalmente esta
participación se había dado con motivos esencialmente políticos y no
académicos, por lo que las autoridades encargadas del proyecto no diseñaron
una estrategia para propiciar la participación ampliada, sino que lo hicieron
a través de los Jefes de Academia, a quienes se consideraba representantes
genuinos de sus compañeros en cada escuela; además, precisamente lo que
se buscaba era diseñar una estructura administrativa que permitiera un cierto
orden y control del estado de cosas que privaba en aquel entonces.
Este plan, así como los programas de estudio se elaboraron bajo el
esquema de objetivos generales y particulares, según los enfoques de la
tecnología educativa (sistematización de la enseñanza, taxonomía de Bloom,
etc.), corriente basada en el conductismo psicológico y que adquiriera gran
257

�arraigo en la comunidad académica. El enfoque técnico-instrumental permeó
toda la elaboración del programa y los problemas quedaron soslayados con
la supremacía de la lógica y de la ciencia, que apoyada en la psicología
conductista, pone énfasis en la importancia de la objetividad que se alcanza
con el rigor de trabajar sólo sobre la conducta observable (Pansza, 1987).
A pesar de las dificultades propias de la puesta en marcha, los
primeros resultados entusiasmaron a maestros y directivos y, en buena
medida los acomodos se dieron relativamente rápido, aunque la nueva
estructura académico-administrativa estableció límites importantes para los
maestros. El Plan estaba integrado por cinco áreas de estudio: Matemáticas,
Ciencias Naturales, Lenguaje y Comunicación, Humanidades, Histórico Social; además se incluyó una línea de actividades no académicas.
En el área histórico-social, que es el antecedente de lo que ahora se
denomina Ciencias Sociales, se adoptaron los programas ya puestos en
práctica por algunas preparatorias, program~s que habí~ ~ido el~b?r~dos Y
se desarrollaban con ftmdamento en la teona del materzalzsmo h1storzco; de
tal manera que conocer y comprender aspectos como la estructura y la
superestructura, las leyes del desarrollo social, se tomaron entonces
ftmdamentales.
La aplicación del nuevo plan se inició -como ya lo expresamos- en
septiembre de 1983, sin embargo, no fue acompañado por un pr?ceso de
formación actualización o capacitación de los profesores, qwenes en
definitiva debieron ponerlo en práctica. Además de la resistencia al cambio Y
ante un programa del que muchos no se sentí~ ~~cipes, s~ presentó la
dificultad real de ponerlo en práctica, por las hm1tac1ones existentes en la
formación de los maestros, tanto disciplinaria como pedagógica.
El problema de la formación docente ~e manifestó en todas las ~eas
establecidas en el currículum, pero fue particularmente patente en el area
histórico-social, ya que si bien es cierto que los profeso:~s de algunas
preparatorias conocían y habían trabajado contenidos tematicos desde ~a
perspectiva del materialismo histórico, por ser desde lue~o la tende~cia
teórica de la época, para la mayoría, sin embargo, era matenal descon9c1do,
0 si lo conocían no compartían este enfoque. Por otro lado, aunque en una
primera época de la Universidad, los maestros que predo11;1ina?an en esta
área eran licenciados en derecho, para los ochenta se hab1an mcorporado
profesionistas de diversas carreras, con un_b~gaje ~ul~al e ideológico
también muy diferente. En el caso del matenalismo histonco, se reconoce
ahora que esa visión monolítica hizo mucho ~año ~ desarrollo de_las
ciencias sociales de nuestra universidad, que se ev1denc10 cuando la re~dad
se impuso sobre la teoría y cayó el llamado socialismo real de la antigua
258

URSS. Sin embargo, tampoco puede negarse que proporcionó a los maestros
un sustento teórico-práctico definido sobre el que aprendieron a moverse con
seguridad en las aulas.
Las autoridades univer~tarias hicieron algunos esfuerzos en el campo
de la formación docente, en el transcurso de los años siguientes se diseñaron
algunos cursos tendientes a apoyar la tarea docente (es de hacer notar que no
existen archivos organizados que den cuenta formal de estos esfuerzos), pero
pocos tuvieron continuidad en la práctica, y en ninguno de los casos se llevó
a cabo un proceso de evaluación o seguimiento para conocer sus efectos en
el aula. Los contenidos fueron aplicados de manera mecanicista e
instrumental, ya que este era el enfoque pedagógico que prevalecía,
representado en todo caso por una visión reduccionista de la educación, ya
que bajo la bandera de eficiencia, neutralidad y cientificismo, la práctica
docente se redujo sólo al plano de la intervención técnica (Gimeno, 1988).
En general, el aspecto de la formación, capacitación o actualización
formal de los profesores se dejó en manos de cada dependencia y de sus
administraciones, por lo menos durante la primera parte del periodo durante
el cual estuvo vigente este Plan. Ésto porque seguramente ante las instancias
que habían promovido la unificación del plan, en aquel momento era
prioritario que se apegaran a lo establecido en el aspecto curricular, por lo
que el mejoramiento docente se soslayó, o por lo menos se pospuso. Quizá
también se dio por hecho que sucedería de manera natural.
El plan y los programas de estudio terminaron sufriendo
modificaciones con el tiempo, en algunos casos plenamente justificados por
la experiencia áulica, y en otros por necesidades de otra naturaleza, sin
embargo, no cambiaron sustancialmente los contenidos, ni se adaptaron con
flexibilidad a los nuevos cambios sociales y económicos, la práctica docente
se anquilosó. Por ello se planteó la necesidad de una nueva reforma. Al
inicio de la década los noventa existía un consenso generalizado que el
cambio era necesario.

La Reforma Académica de 1993 en las preparatorias. La nueva
reforma académica plantea "la necesidad de transformar este nivel
educativo para superar su rezago, atender la demanda estudiantil y fomentar
la integración de las ciencias y las humanidades de tal forma que permita
afrontar con éxito el dinamismo de los avances tecnológicos" (Documento
de la Reforma Académica aprobado por el H. Consejo Universitario en
1993). La reforma modificó la organización y estructura curricular que
existió en el nivel medio superior durante más de diez años. Con este
proceso se estableció un sistema de enseñanza curricular modular, cuyo
objetivo es periodizar el proceso de enseñanza aprendizaje de una manera
259

�intensiva mediante módulos con duración de nueve semanas Y con un
máximo de cuatro materias por módulo.
De acuerdo a la nueva estructura curricular cada semestre se compone
de dos módulos. Se incrementó el tiempo de cada frecuencia (hora clase) de
40 a SO minutos, así como el tiempo diario de instrucción escolar a. cinco
horas; la idea que subyace a tal modificación es que al establ~cer un tiempo
mayor de clase, se da continuidad a los temas tratados y pemute ~ mayor
permanencia con los alumnos en el aula, así como desarr~llar me!~dos Y
técnicas que promuevan el aprendizaje. El ciclo compl~to de mstruccion está
integrado en las preparatorias generales por ocho modulos ~ d~ce. en las
preparatorias técnicas, a razón de dos módulos por semestre distnbwdos en
dos y tres años respectivamente.
La reforma de 1993 al plan y programas de preparatoria introdujo
formalmente como estrategia fundamental la capacitación de maestro~ Y
administradores, considerando que en dicha acción radica en buena medida
el éxito del proyecto. Así, prepara cursos de inducción a la_ reforma a los
cuales se incorporaron la totalidad de los maestros en funciones en aquel
momento posteriormente se diseñan cursos disciplinados y de actualil.ación,
los cuale~ se llevan a cabo hasta la fecha. Este proceso propició una amplia
interacción entre los maestros como nunca antes se había dado; desde luego,
también hubo críticas y rechazos, todos estaban de acuerdo en que era
necesario el cambio, pero los que ahora se les presentaban no satisfacían las
expectativas de la mayoría.
Los cursos de ciencias sociales (antes área hlstórico-social) se
establecen en dos módulos discontinuos. El curso I se estudia en uno de los
módulos de primer semestre e incluye contenidos de Historia Y Geografia
mundial a razón de dos horas clase diarias con diez horas en total a la
semana·' el curso II forma parte del tercer semestre y sus contenidos están
relacio~ados con la Historia de México contemporáneo, se estudia a razón de
una hora clase diaria con cinco horas en total a la semana. Para muchos la
presencia del área en el proyecto curricular, y por lo tanto la presen~ia de los
maestros en el aula, es cuantitativamente menor de la que anten~rmente
tenía. Naturalmente los maestros que dentro del Plan de 1983 trabaJab~ en
el área histórico-social, son quienes se hacen cargo ahora de esta hnea
curricular.
Aqui apuntamos una reflexión que se_ ha venido haciendo en el
transcurso de estos años en que ha estado en vigor la reforma de 1993, Y es
la siguiente: aunque con el plan anterior las fr~cuencias e~an sól? tres por
semana a razón de 40 minutos la clase, la asignatura se tmpartia durante
todo el 'semestre lo cual daba oportunidad de consolidar la relación maestro260

alumno Y concretar con menos apuro las tareas académicas· ahora ciencias
sociales se ~~dia solamente en una parte del semestre. S~ embargo, esto
no es definitivo, aun hacen falta estudios que den cuenta de los verdaderos
efectos de todos estos cambios en la práctica docente y en el
aprovechamiento académico de los alumnos.
¿Qué hace el profesor cuando no se programa curso de ciencias
social~s? Puede ser asi~ado por la administración para trabajar en otras
matenas (artes Y humarudades, español, orientación educativa, etc.), lo cual
ha ~enerado c~n frecuencia un deterioro de la imagen docente y hace
ambigu~ el sentido de pertenencia del maestro a un área en particular. Lo
que debiera ve~~ _como po~itivo_ (e_l estudio de otras áreas o asignaturas) ,
p~esto que posibiht_a el ennquec1m1ento personal y profesional, se ve como
signo de desplazamiento, o abiertamente como castigo.
Como hemos expresado, los cambios significaron también cambio de
actitudes, nuevos acomodos a la situación académica y en el status general
de los maestros dentro de la organización escolar; es decir, se vieron
afectadas tanto la dimensión institucional, como la dimensión didácticoáulica (De Alba, p.47). Por un lado, porque es en la institución donde se
concretan los elementos culturales que conforman una determinada
propuesta académico-política, la cual se lleva a cabo a través de mediaciones
Y p~icularidades (esto es notorio en nuestras preparatorias, expresión
genuma de la mayor diversidad) y por otro, porque en esta dimensión los
tópicos más signifi~a~ivos, los que más inc_iden en la organización escolar y
~or ende en la practica docente son precisamente, la organización de los
tiem~os y espacios, el manejo del contenido, la dinámica particular de
relaciones y de trabajo, la jerarquía escolar, la burocracia escolar, etc., todos
los cuales se vieron afectados o modificados con la implantación del sistema
modular.
.
También la dimensión didáctico-áulica representó un cambio
Importante para los profesores de ciencias sociales. Esta dimensión se refiere
al e~pacio de encuentro, desarrollo y concreción cotidiana de una propuesta
cumcular entre alumnos y maestros; en ella son problemas fundamentales la
relación maestro-alumno, la relación con el contenido, el proceso grupal, el
problema de la evaluación del aprendizaje y el programa escolar.
-~~ ser maestros cuya práctica docente se basaba principalmente en la
expos1c10n, ahora se enfrentan a una forma diferente de conducir la relación
áulica, tienen que ser promotores de aprendizajes significativos, aprender a
usar nuevas estrategias y recursos didácticos, actualizarse constantemente y
además adaptarse a la nueva situación legal y laboral que delimita ahora su
actuación.

261

�Por otro lado, nos parece importante destacar que ahora el nuevo
reglamento del personal académico ( 1996), altera de alguna forma el sentido
social que por tradición se ha asociado a la denominación de "maestro"
(magíster), ya que establece una nueva clasificación para quienes ejercen
funciones y realizan actividades de docencia (profesor ordinario, profesor
asociado, etc.). Entonces, los maestros ya no son maestros, sino profesores,
concepto cuya usanza es más familiar en la cultura anglosajona (professor),
y aunque también se liga a la tarea de enseñar y su etimología igualmente
proviene del latín, su connotación o su sentido convencional entre los
universitarios no tiene el arraigo que posee el de maestro. Esto es también un
elemento que influye en las formas y actitudes de los docentes ya que
siempre se usó así y era parte de la esencia del cuerpo docente.

Consideraciones particulares sobre los efectos de las reformas académicas
l. La linea curricular del área histórico-social del plan de 1983 contemplaba
cuatro cursos semestrales en el ciclo preparatoriano. La reforma de 1993
contempla dos, lo cual merma la presencia de los maestros de ciencias
sociales durante la preparatoria y limita los efectos de formación integral
hacia los alumnos.
2.- La organización de los tiempos conforme al plan de 1983 permitía al
maestro trabajar con el o los mismos grupos de alumnos durante todo el
semestre. Con la estructura modular (1993), el maestro trabaja durante
nueve semanas con un grupo y otras nueve con otro diferente; la relación
maestro-alumno no se consolida suficientemente.
3. Con el plan anterior desempeñaba por lo regular, toda su carga horaria en
el área histórico-social, al cambiar de semestre cambiaba de curso, pero
no de área. Esta situación fue modificada con la reforma de 1993, ya que
el maestro de ciencias sociales debe ocupar sus horas (cuando no hay
curso programado) en el área de Artes y Humanidades, Español o
cualquiera otra que le asigne la administración. Al estar asignados a una
sola área o especialidad se generan entre los maestros sentimientos de
pertenencia al grupo, mismos que prefiguran y dan sentido a la labor
que se realiza; a su vez, el sentido de pertenencia contribuye a dar
seguridad y define buena parte del perfil real de los maestros.
4. El manejo de los contenidos según el plan de 1983, basados en el
materialismo histórico como herramienta para resolver los problemas de
la sociedad, proporcionaban a los maestros un sustento teórico-práctico
sobre el cual solía moverse con seguridad. Al eliminar el enfoque
materialista e introducir un enfoque culturalista tradicional (historia
mundial, por ejemplo), el maestro pierde un importante elemento de
apoyo y aunque en principio afirma que es fácil el manejo de lo nuevo,

262

se enfrenta ahora a una falta de fundamentos epistemológicos prácticos y
de estrategia que dificultan su tarea.
'
5. La .ev~uación académica al alumnado a través del Examen Global
Indicativo . Y. la Evaluación docente han generado un ambiente de
competencia mgrata y desarrollado prácticas subrepticias que distorsionan
los efectos reales del trabajo docente. Debido a la presión institucional la
búsque~ de mejores calificaciones, promedios o índices de satisfacción
se convierten en un fin en sí mismos.

Apuntes para una caracterización de los maestros de ciencias sociales en
preparatoria
Lo que enseguida se apunta son algunas conclusiones preliminares
b:15a~s en _los resultados de una Encuesta aplicada a los maestros de
ci~nci~s soc1~les de las preparatorias, elaborada desde el Comité Técnico de
Ciencias Sociales para el nivel medio superior de la UANL, en 1997. Entre
otros_ as_pectos~ 1~ encuesta recoge datos sobre ed41d, antigüedad, formación
acade11;uca o~gmal, formación docente, percepción sobre programas y
conterudos, as1 como sobre la evaluación académica y docente.
De acuerdo a la encuesta aplicada a 166 maestros de ciencias sociales
encontramos que más del 60% de ellos ingresaron a la planta docente -en l~
déca~ d~ los set~nta, ac~lmente un.34.93% son mayores de cuarenta y un
27. 71 ¼_ tienen mas de cmcuenta años de edad, lo cual nos hace apuntar que
pre~~~ª una estructura de edad madura. De ellos, el 43% tiene una
annguedad entre 16 y 25 años en la Universidad enseñando ciencias sociales
en preparatoria, ~bién son maestros de tiempo completo lo que les otorga
un status d~te~do: el maestro de tiempo completo trabaja en la Escuela
de su adscn~cion ~urante un mínimo de 35 horas por semana, por lo menos
15 de ellas Impartiendo clase y el resto dedicado a la asesoría académica
c?n~ultoria, o,_ a labores administrativas de su área o departamento. Est¿
sigrufica que dispone de lo que en la práctica se conoce como horas estancia

o descarga académica.
Lo anterior nos lleva en principio a realizar una caracteriz.ación de este
cuerpo docente en dos sentidos:
a) P?r _un lado, los maestros de ciencias sociales conforman un grupo
academtco ma~uro'. con una amplia práctica docente y con una rica y
ren~v~da _expenenc1a para compartir con sus alwnnos, son colaboradores y
participativos y se adaptan a los cambios; además, dada su permanencia en
la UANL, han tenido tiempo para adquirir una formación sólida o por lo
menos suficiente para desenvolverse en su campo.

263

�Pero

b)
también puede decirse que los maestros que enseñan ciencias
sociales son "demasiado" maduros, denotan síntomas de obsolescencia o por
lo menos, una condición que justifica la resistencia al cambio; dado que
tienen muchos años de laborar en la Universidad se sienten "conocedores"
de su materia, repiten conductas y modelos aprendidos en los primeros
tiempos y su presencia en cursos o eventos de tipo académico es escasa o no
ha modificado sus estructuras. Algunos en particular no están en condiciones
de estudiar una maestría, asisten eventualmente a conferencias y congresos.
Esta es una visión particular y no acabada, porque en todo caso
reconocemos que una caracterización de esta naturaleza no puede ser
definitiva si no se analizan con mayor profundidad los efectos que tanto la
dimensión institucional, como el contexto social amplio producen en las
prácticas de los docentes. Los maestros forman parte de un proyecto social,
institucional y académico que deben hacen conciliar con el de su grupo o
individualidad.

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Una nota final
Clarificar la relación que existe entre el cu"iculum, la formación
docente y el régimen pedagógico es esencial para la vida académica, porque
nos permite comprender que la práctica docente no es una práctica
ahistórica, ni descontextualizada, es por el contrario producto de su época y
de una serie de elementos que confluyen en su conformación. El desarrollo
de un currículum debe tomar en cuenta situaciones particulares y a los
agentes involucrados directamente en la actividad académica; la formación
docente se deriva o se diseña en tomo a las necesidades del currículum, pero
también deben considerar las necesidades reales de la práctica cotidiana y de
los propios maestros, a quienes se debe tomar en cuenta, dada la
consideración elemental e indiscutible de que al insertarse en estos procesos
lo hacen con el bagaje cultural y la propia circunstancia que los define y
determina en buena medida muchas de sus acciones. Esta es una vía, aunque
no la única, de lograr una mayor comprensión sobre la vinculación que
estos elementos tienen entre sí y los efectos que producen en los m~estros,
en la práctica docente y en toda la vida institucional.

Bibliografía
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De Alba, Alicia, Currículum crisis, mito y perspectivas, CESU - UNAM, México, 1991.

264

.

265

�LA DUALIDAD DEL ESPEJO EN TRES TRISTES TIGRES:
UN ACERCAMIENTO ESTILÍSTICO
Lic. Lucila Alvarez de la Cruz
Lic. Georgina del Ángel Gaviño
ITESM

Tres tristes tigres es una novela que ofrece varios caminos de análisis
por su riqueza en cuanto a sus recursos narrativos, estructurales y temáticos
expresados en ella. Uno de los apartados se inclina por el aspecto
ideológico, aparecen fuertes tintes surrealistas, existencialistas y además, se
puede apreciar una cierta denuncia política y social, a lo que atribuimos la
posible censura de algunos de sus párrafos. Sin embargo, nuestro interés se
dirige a asir las palabras para analizarlas desde el marco de la lingüística,
ayudadas por la estilística y así, poner en evidencia el poder que las lleva a
funcionar como elemento de juego. Juego en el que el lector puede
participar activamente no sólo cuando decodifica literalmente· el signo
escrito sino cuando·completa las frases, escucha las voces de los personajes,
imagina lo que no está dicho y descubre las bromas que el narrador en turno,
(pues la novela es polifónica), le hace con la ayuda de las distintas
significaciones de una palabra.
La materia prima del escritor es. la palabra. A partir de ella puede
crear historias, personajes ficticios y lugares insospechados. El autor debe
conocer la construcción de su lengua o varias lenguas para explotar su
maleabilidad y romper con los moldes, que sirven para darle un orden
lógico, y otorgarle de esta forma más oportunidades de significación. "El
escritor es un taumaturgo cuyo poder mágico revive y transforma la palabra
en una incesante labor de creación y recreación" (Fernández 11).
Guillermo Cabrera Infante es un ejemplo de escritor creativo porque
decide utilizar recursos aparentemente sencillos como aliteraciones,
anáforas, recrear onomatopeyas y burlar la posición de los adjetivos para
aludir distintas realidades semánticas. Se podría decir que no cae en lo
barroco o culto del lenguaje, al contrario se acerca a lo ordinario de algunas
circunstancias de la vida de sus personajes, quienes tienen poca educación.
Sin embargo algunos de ellos conocen y explotan el sentido de la vitalidad
de su idioma, y gracias a la comunicación intercultural que se realiza en la
isla cubana, pueden trastocar otros: inglés y francés.
En Tres tristes tigres encontramos el elemento recurrente de la
imagen invertida. En este análisis vamos a poner en evidencia algunos
recursos semánticos, visuales y semióticos que se solidarizan para recrear el

267

�recursos semánticos, visuales y semióticos que se solidarizan Par:ª recrear el
desdoblamiento provocador de una acción lúdica y hasta cierto punto
humorística. Además, enmarca la probabilidad de la existencia de un mundo
al revés. Los personajes como las palabras entran a una dinámica de
identidad en el que hacen patente su dualidad como los signos ~güísticos
en sus distintas acepciones. Por lo tanto, el espejo es un símbolo importante
en ese texto porque logra el efecto de reflexión que queremos compr~ en
este trabajo.

(

En primer lugar, vamos a hacer un acercamiento de la estilística al
texto. En este apartado se encuentran las figuras de dicción las cuales se
basan en el orden de aparición de las palabras en las frases y se encargan de
causar el ritmo. Los narradores de la novela explotan el recurso de la
repetición, lo cual provoca el efecto de la musicalidad en la o~ra. Este
recurso es conscientemente utilizado por el autor para proporcionar un
síntoma de interés, emoción o énfasis y hacer más intenso el significado. No
puede calificarse como una deficiencia en el acervo lingüístico de _Cabrera
Infante sino a partir de este fenómeno se busca crear un paralehsmo en
acciones simultáneas.
Seguía tocando y tocando vi a Arsenio _Cué ll~ar al ~amarero Y pedir
la cuenta y tocando despertar a Silvestre y vi al penco escntor lev~tarse Y
salir con Vivian y Sibila cogidas de los brazos y tocando ,cue ~staba
pagando él solo bastante y tocando regresó el camare~o Y Cue le dio una
propina que pareció buena por la cara del camarero satisfecha tocand~ Y lo
vi irse a él también y reunirse todos en la puerta y el botones abnr ~as
cortinas y tocando salieron por la sala del juego roja y verde Y_. bien
alumbrada y la cortina cayó sobre, detrás de ellos, tocando no, me diJeron
hasta luego. Pero no me importó porque estaba tocando y seguia tocando Y
todavía iba a seguir tocando un buen rato (Cabrera 104).
Es interesante cómo el autor atrapa el habla cotidiana de las
personas cuando quieren contar una experienc~a, que co_~ el simple hecho de
reiterar el término ''y le dije" ocasiona una cierta tension en el relato pues
despierta el interés en conocer en qué van a terminar los dime-s Y di.retes. "Y
ella me dijo, ¿A dónde vas cosalinda? Y yo le dij~_que para ~as Vegas Y me
dijo que si no la podia llevar más lejos, dónde le diJe, y me ~i~o, Al otro lado
de la frontera, ¿dónde?, y me dijo, Más para allá de la esquma de Texas,( ...),
le dije, ¿Todo es tuyo?, bromeando claro y ella no me dijo nada" (79).
Otros de los ejemplos de anáforas se encuentran en la ,descri~ción d~
Cuba por una señora estadounidense: "La Sra. Campbell vema ~etras _de mi
hablando y gesticulando y asombrándose todo el maldito tiempo
268

encantadora: la encantadora bahía azul, la encantadora ciudad vieja, la
encantadora y pintoresca pequeña calle junto al muelle encantador" ( 196).
En este ~aso, por el abuso del adjetivo, éste se desvirtúa y pasa a ser
un signo vacío de calidad estética. Observamos también, el énfasis en usar
gerundios en forma ascendente de valor semántico para extender la
explicación de las acciones del personaje en ese momento, es decir, estaba
hablando, gesticulaba y mostraba asombro al grado que llegó a irritar al
narrador.
Las conjunciones abundan en el texto pues de esta forma se pueden
íncluir varias oraciones dentro de un mismo enunciado, lo cual desencadena
que la enunciación a pesar de ser muy extensa, se parezca a una réacción en
cadena donde las situaciones dirigen hacia una descripción más detallada
dotada de continuidad.
( ... ) Todo el mundo se muere, queriendo decir que los infelices y los
amargados y los íngeniosos y los retardados mentales y los cerrados y los
abiertos y los alegres y los tristes y los feos y los bellos y los lampiños y los
barbudos y los altos y los bajos y los siniestros y los claros y los fuertes y
los débiles y los poderosos y los infelices, ah y los calvos: todo el mundo y
también la gente que como Bustrófedon puede hacer de dos palabras y
cuatro letras un himno y un chiste y una canción (234).
El juego de palabras en Tres tristes tigres está compuesto por
retruécanos, polícopes, onomatopeyas, derivaciones, calambures y
equívocos. El retruécano "consiste en repetir varios vocablos o una frase,
invirtiendo el orden de sus términos. Es un trueque que vuelve la frase de
revés". (Fernández 46) Su objetivo es destruir el sentido común para llegar a
una nueva idea. Una inversión de términos acarrea una inversión de ritmo en
la frase, con lo que se pone de manifiesto la vitalidad de la figura estilística.
"Explicación de Tito Arsen un bromista consumado Livido. Un bromado
consumista dije yo" (Cabrera 153).
Como ejemplo de aliteración en la obra encontramos un intertexto de
Nicolás Guillén. Éste corresponde a una canción infantil en la que las
vocales son transferibles, es decir, se canta el párrafo sustituyendo las
vocales por el sonido de una sola. Primero se sustituye con o, luego con e y
así sucesivamente. "Yo te daré/ te daré niño hermoso/te daré una cosa/una
cosa que yo sólo sé: ¡Café!" (cfr. 224).
La onomatopeya es un tipo de aliteración que busca reproducir
sonidos o movimientos reales por medio del ritmo de la palabra. El nombre
269

�de uno de los personajes es Arsenio Cué a quien uno de sus conocidos como
broma le dice: Arsenio Cuacuacuá, la reproducción de una página casi
completa de una partitura: Bien, Bien, Bien; y la teoría de que el español al
revés se oye como ruso:
" - ¿No te suena a ruso?
-Puede ser.
-¿Osura oneus eton?" (380).
Son ejemplos de intentos por recrear la imagen acústica.
"-¿Cuál será mi nombre acaso? ¿Cuál será mi nombre? ¿Ocaso?
¿Cuál será mi nombre, Acacia? ¿Cuál será mi nombre Casio? (366) No es la
nueva Jerusalén mi viejito, es Somorra. O si lo prefieres, Godoma. (373)
Igual destino tuvo su sexofón, sucedáneo del violónceloso. "(406) Aquí se
recrea la paronomasia es decir, hay voces de pronunciación parecida que se
reúnen y que al diferir en alguna letra se consigue una significación muy
dispar, en este caso se utiliza para obligar al lector' a realizar un esfuerzo
intelectual para decodificar con distintas acepciones la función del vocablo
distorsionado y así, ocasionar un posible esbozo de sonrisa. Además esta
figura marca el contraste y es muy adecuada para el chiste y la sátira.

•

Bustrófedon es un personaje muy importante porque es él quien se
encarga de poner de manifiesto de algunas teorías lingüísticas (éstas no son
mencionas explícitamente sólo aparecen aplicadas) y las provoca. Se le
brinda un capítulo entero llamado Rompecabeza. Tal vez en ironía de su
enfermedad, la cual consistía en:
«Estrictamente, pérdida del poder del habla; del discernimiento oral o
si se quiere ya más específicamente, un defecto no de fonación, sino
derivado de un disfuncionamiento, tal vez una descomposición, una
anomalía producida por una patología específica, que ulteriormente llega
hasta disociar la función cerebral del simbolismo del pensar por el habla»
(235).
Por tanto su talento para manejar la lengua lo llevaba a hacer
trabalenguas originales, "a inventar los trabalenguas más enredados y libres
y simples del tipo ..." (225).
En este caso estamos ante la presencia de la derivación que en
metáfora podemos decir que es "sacar la luz de las entrañas al lenguaje"
(Femández 52), o bien, como lo hacía Bustrófedon que al cambiar el
gramema de la palabra mostraba sus potencialidades mientras conservaba el
270

radical o lexema (el de la palabra, no de Bustrófedon). Y muy importante
empezaba a manifestar su ideolecto.
'
&lt;~ecuerdo que un día fuimos a comer junto con él, Bustrofedonte
(que era el nombre esa semana para Rine, a quien llama no solamente el más
le~ amigo del hombre, sino Rinoceronte, Rinedocente, Finedecente,
Rinecente, como luego hubo un Rinecimiento seguido de Rinesimiento
Rinesemento, Rinefermento, Rinofermoso, Rineferonte, Ronofereante:
Bonoferviente, Fuonofarniente, Busnofedante, Bustopedante, Bustofedonte:
variantes que marcaban las variaciones de la amistad palabras como
termómentro)» (Cabrera 219).
. El polícope potencia el valor semántico del signo lingüístico, y
consiste en usar una misma palabra en diferentes formas y accidentes
gramaticales. En la novela se hace una reflexión acerca del tiempo y se
aprecia en esta figura. "Esta es la cosa que es en el presente lo más
perturbador y existe el tiempo que es en el presente lo más perturbador..."
(313). En esta oración la repetición de perturbador se carga de tensión
m~nótona y la idea conductora se convierte en algo confuso, así se hace
evidente el motivo de crear ese patetismo con el que es percibido el tiempo
por el narrador, y por medio de la reiteración se logra capturar el sentido de
depresión que quiere connotar lo "perturbante" del término.
El hipérbaton es muy peculiar en la estructura gramática de las
oraciones. A diferencia de la poesía, en la que generalmente el verbo era
remitido a un lugar alejado del sustantivo a quien afectaba directamente para
"realzar la belleza o la sonoridad de algún vocablo" (Femández 35); en la
novela aparece como una redacción distraída con una acertada explicación,
algunas ocasiones por parte del autor, que nos salva de la posible confusión.
"Lupanarsky sobre su hombro, que no se inmuta (su hombro, no
Lupanarsky, que se va corriendo, corrido)" (270). "La puerta estaba abierta
Y ella estaba sobre la cama disponiendo las fotos en que se mostraba sus
senos desnudos. Eran grandes. Quiero decir, las fotos ... " (Cabrera 159).
Los homófonos es otra de las figuras que se presta para causar una
distorsión en el significado de la frase. El equívoco se basa en el empleo de
vocablos de doble sentido pero igual sonido: "El bastón costó ·unos pocos
centavos. El peso cubano iguala al dólar. De paso, abanico no habanico es la
palabra española para abanico. Probablemente una confusión por la simpatía
con la Habana" (210). Abanico está funcionando como el instrumento
manual para provocar corriente de aire y refrescar la cabeza, pero con hache
para aludir a un habitante de la Habana.

271

�Cuando al agrupar de un modo distinto las sílabas de las palabras
éstas cambian de significación le llamamos calambures. Estos fenómenos
estilísticos se nos aparecen regularmente en el texto y así contribuyen a que
la cantidad de términos lingüísticos aumente considerablemente, no solo con
las repeticiones de las palabras sino con muchos vocablos separados, cuando
se descomponen pero conservan su misma ortografia, o bien se divorcian,
esto es cuando adoptan otra presentación aunque se quedan con su misma
fonética.
«( ....) es un esteta como Beteta, que era un español que trabajó en el
periódico de cronista cultural y cada vez que alguien le decía que era
periodista o le preguntaba si ~ra periodista Beteta respondía siempre, No,
esteta, caray con beteta, a quien terminaron diciéndole Ve tetas y era verdad
porque era el gran rascabuchador de la vida» (83).
También se puede apreciar una superación temporal: "-A Magalena,
coño. No hago más que pensar en ella. Me hechizó. Es una maga Lena"
(436), y que decir de intercambio de letras:
"-No Sibila no-dijo Sivestre.
-Si Nobila si-dijo Cué. "(101)
""

-,.,.,

En el terreno de las figuras de pensamiento que se encargan del
contenido del asunto y de las ideas, aquí no se presta atención a la forma
lingüística. Se puede hablar de la descripción, en especial la que_ nos brin~
la prosopografia de Estrella Rodríguez, cantante de un bar, qmen pr~fena
realizar su trabajo sin música. El narrador hace alarde de las exageraciones
para referirnos cómo es.
1

«Era la Estrella, que cantaba déjame sola. Pensé que aquella mulata
enorme, descomunal, heroica que tenía el micrófono portátil, redondo Y
oscuro en su mano como sexto dedo, cantando en el Saint John (...) a tres
cuadras apenas donde estábamos cantando subida en un pedestal sobre el bar
como una monstruosa diosa nueva, como si el caballo fuera adorado en
Troya» (120).
La topografia está en función de presentarnos algunos flashazos del
país de Cuba.
,
«Ese día me dijo que Cuba, (no Venegas, la otra) era solamente
habitable para las plantas y los insectos y los hongos, para la vi~ vegetal Y
miserable, que encontró Colón al desembarcar. Quedaban los paJaros Y los
272

peces y los turistas. Todos ellos podrían salir de aquí cuando quisieran»
(105).

Mas que una mera descripción del paisaje, se inclina por acomodar
unos adjetivos _que construy:-n la denuncia de la situación social que
padecen los habitantes en esa isla. El narrador aprovecha la recreación del
paisaje para acuñar su cruel punto de vista en ese país.
Las figuras patéticas, en las cuales predomina lo emotivo, pues de
alguna forma "traducen la emoción del escritor y expresan las ideas con
fuerza, vehemencia y apasionamiento superiores a lo normal" (Femández
67), están presentes en la obra. Se pueden localizar en el texto en donde se
busca recrear un grito de asombro, en ocasiones para otorgar un grado de
énfasis a las palabras. Un texto interesante y con trasfondo ideológico se
logra con la presencia de una de las figuras patéticas llamada apóstrofe. El
apóstrofe aparece con el fin de interrumpir el desarrollo del pensamiento
para destacar o particularizar el ser a quien se habla.
.

..

(Si, lou séi, le dije. ¿Por qué no llamarla aleataratura?)
Eso sería otra Bustrofonada.
(Mira, que él tiene una idea no tan alejada de la tuya.)
¿Sí? ¿Cuál? ¿La conozco?
(¿Estaba preocupado o interesado shnplemente? Se parecen, no creas.
Bustrófedon piensa que se puede hacer un libro con dos o tres palabras y
creo que llegó a escribir una página con un a sola palabra.
Ya se le adelantó Chano Pozo, en 1946.
(¿Sí?) (Cabrera 249).
A lo largo de la obra se identifica una cantidad considerable de
intertextos: alusiones a la Biblia, canciones, fragmentos de muestras
representativas de la Literatura universal, actores y actrices del cine
estadounidense y un apartado especial dedicado a las sentencias que
expresan en pocas palabras un pensamiento profundo. Sin olvidar el tinte
humorístico que le impregna Cabrera:
«No dejes para mañana lo que puedes hacer pasado. Carpem diem
irae. Todo es posponer. La vida propone y Dios dispone y el hombre
pospone. Silvestre Pascual. (426) Siempre termino siendo lo que los otros:
díganme cómo hablo y loes diré quien soy, que es como decir con quien
ando» (311 ).
273

�Para dar un ejemplo de antítesis recurrimos a una inclusión de un
texto en la obra. Es un poema en donde a grandes rasgos nos dice el
narrador su confianza en las cosas inciertas, que las cosas claras se le
presentan como turbias, cree completamente cuando son incie~os los
caminos para encontrar la verdad, quiere encontrar la verdad a traves de la
suerte y cuando gana todo se retira sin nada (cfr. Cabrera 348).
Otro tipo de antítesis son las paradojas en las que_ el absurdo aparente
no acaba con el sentido de fondo ideológico que maqmlla una verdad o un
nuevo modo de verla. "Hizo un ruido sordo. ¿Habrá ruidos oyentes?
Estupidez de naciones. Ruidos sordos. A ruidos. sordos ganancias de
pescadores. A oídos revueltos, cuñas de palabras necias. No hay peor sordo
que del mismo palo" (364).

...

Una de las secciones de Los debutantes, donde se dedica a
presentarnos los antecedentes de algunos personajes de l_a novela, ut_iliza l~
reticencia como recurso de introducción de Beba Longona. Esta muJer está
hablando por teléfono con una de sus amigas y mediante el diálogo que
inicia, pareciera con si el lector se convirtiera en el que se encuentra del otro
lado de la bocina porque a medida que se avanza en ~a. lectura, ~l
decodificador se va recreando las posibles preguntas que Livia le estana
haciendo a Beba. Aunque esta última no para de hablar y son pocas las
intervenciones que podemos hacer, es muy acert~do el estil~ ~e e~critura.
"¿Yo? La misma de siempre. ¿Y por quiba a cai_nbiar? Oye, Livia, perate ~
minutico mi amiga, no vaya a colgar. ¿Que te hablaba? ~o que deJe
destapao un pomo de Chanel y tenía miedo que se me evaporara (44).
El análisis estilístico tiene como objetivo conocer la construcción
lingüística de la novela. De esta forma, ~aber qué tipo de ~guras Y recursos
fue necesario utilizar y cuáles se necesitaban explotar mas para c~ear una
atmósfera de humor, Además resultaría clara comprender como se
combinaron con algunas claves semánticas y visuales para mantener como
trasfondo y como constante, el concepto de dualidad. Las palabras por su
parte, cumplen su tarea de ocupar lugares en las oraciones ~ue le_s dan
nuevos significados, o hacer su aparición de manera atiborrante ,e
incursionar en otros planos que en el propio diccionario no se e~contrana
sus tan innovadoras denotaciones. Por tanto, la palabra se _convierte enm
cómplice directo que ayuda a que Tres tristes tigres funcione y expone
dosificadamente el secreto de una preocupación existencialista.
La intención de este análisis estilístico fue ver la construcc,ión
lingüística que daba tono de humor a la obra. También par~ encontrar cuales
son los recursos que permitieron al autor desencadenar un Juego dentro de la
274

novela. Juego que inicia desde el título. Tres tristes tigres nos remite a un
conocido trabalenguas cubano. Si revisamos las dos estrofas que lo
componen será interesante encontrar algunos de los recursos estilísticos que
anteriormente mencionamos, como por ejemplo una connotación del orden
en la presentación de sus versos.
Tres tristes tigres
tragaban trigo
en tres tristes trastos
sentados en un trigal

Sentados en un trigal
en tres tristes trastos
tragaban trigo
Tres tristes tigres.
A partir de estas estrofas podemos observar el indicio del fenómeno
de reflexión e inversión que nos evoca a un espejo. De aquí nos remitiremos
a la obra en donde se encuentran varios conceptos que pertenecen al campo
semántico de: mundo al revés, viceversa, todo lo contrario, si no es esto es
lo otro, etc. Entonces, nuestro trabajo se encauza a asir las enunciaciones
que desembocan en una teoría del espejo como: "La mirada hacia un
antimundo que ha sido a menudo elaborada literariamente" (Cirlot 179).
En la novela se reconoce la actividad de la imagen invertida, como
resultado del reflejo formal de un mundo que se encuentra del lado de la
realidad material, que también, en este caso podría ser captada por una
cámara*. Sin embargo, nos hemos dirigido al espejo porque en uno de los
primeros párrafos del texto nos encontramos con él.
«Vi enfrente a mí un hombre joven (cuando entré estaba a mi lado,
pero me volví) de aspecto cansado, pelo revuelto y ojos opacos. Estaba mal
vestido, con la camisa sucia y la corbata que no anudaba bien separada del
cuello sin abrochar sin botón. ( ... ) Levanté la mano para dársela al tiempo
que inclinaba la cabeza y él hizo lo mismo. Ví que sonreía y sentí que yo
también sonreía: los dos comprendimos al mismo tiempo: era un espejo»
(56).
Por otro lado, es posible encontrar a lo largo de la obra varias
referencias. o una intertextualidad de Lewis Carroll que se presenta desde el
epígrafe. Lo más interesante es que su revisamos algunos de los textos de
este escritor inglés, Alicia en el país de las maravillas, y principalmente Al
otro lado del espejo será posible ver las relaciones que guardan con Tres
275

�tristes tigres. "Y me acordé de Alicia en el país de la mar~v~llas, Y se lo dije
a Bustroformidable y él se puso a recrear, a regalar: Alicia en el mar de
villas Alicia en el País que Más Brilla, Alicia en el Cine Maravillas,
Ava.ricia en el País Malavillas, Malavidas, Mavaricia, Marivia, Malicia,
Milicia ..." (221 ).
Es con el espejo, que tanto el autor inglés como Cabreta Infante,
pueden desencadenar, junto con diversos recursos estilís~i~os, un juego con
el lenguaje que trastoca lo que apreciamos como lo logico de normas Y
códigos establecidos.
Así, en la obra del escritor cubano, se maneja la inversión de la
imagen de la palabra, haciendo latente la arbitrariedad del ~engua~e_y ?ando
lugar a otras posibilidades para ésta, ya que entra_ ~n una cierta d~~ca de
tesis y antítesis que da como resultado la obtenc1on de nuevos s1gruficad~s
para los significantes. Entonces encontramos en Tres tristes tigres una ho~a
completa en donde las letras se reflejan en l~- enfrent~ (280 Y 281), e_s decir,
la tipografia está invertida y esta presentac1on parec1erav que nos b~~da un
idioma nuevo, como eI ruso. Est acción lúdica también hace part1c1par al
lector, pues éste tiene que percatarse que ambas bojas pres~ntan 1~ mismo
pero en una esta como si pudiera entrar a un m~do a_l, reves ( anttmundo),
además, esto lo lleva a preguntarse cuál es la mtencion de hacerlo. Un
antecedente de este artificio está en la obra de Carroll, Al otro lado del
espejo, y ahí se explica en qué consiste este recurso. Aunque es imposible
poner exactamente lo que está en esta cinta (no tenemos un teclado que
escriba al revés), pondremos lo que Alicia encuentra co~ respe~~o a este
fenómeno si se desean observar los párrafos, es necesano refillttrse a la
página de la que extrajimos el siguiente párra:?: "~o esto ~on aso~bro
durante cierto tiempo, pero al fin se le ocumo una idea lummosa._ -,Po~
supuesto!- dijo -¡Es un libro de espejo! Si lo pongo frente a un espeJO vere
otra vez correctas las palabras" (Carroll 91 ).
«Pero, me dice, tu sabes una cosa, no me miro para ver si estoy mal o
estoy bien, si no solamente para saber si soy._ Si sig~ ahí. No sea q~e ~a~a
otra persona dentro de mi piel. Cuida tu piel le digo,_ ~s un fro_nt1spic10'.
vulgo fachada. Si soy, sigo aquí ( ... ) Implacable dma Bustrofed?n s1
pudiera mirarse en el espejo. ¿Y Drácula? ¿~ómo s~be que es, ~ue esta, que
existe? Los vampiros no se ven en el espeJO. ¿Como se hana la raya en
medio el viejo vela? Entre estas reflexiones siento náuseas» (Cabrera 388).
Este párrafo se dirige a un aspecto más ideol~gico, la exis~encia,_ el ser
y la conciencia de si son conectados por el es~eJO. Este obJeto viene a
apacientar y de igual forma a acentuar la angustia del ser humano, aunque

276

en la cita que tomamos hay un tono humorístico de la reflexión
existencialista. Es gracias a esa imagen invertida, reflejada en la lámina
pulida, que uno puede percatarse que existe, (y la angustia se apacienta). Es
preciso que la nuestra mirada nos perciba completos, y en este sentido
nuestro ojo por si solo es imperfecto, necesita de un elemento que le ayude.
Elemento capacitado para reproducir los reflejos del mundo visible. Como
signo icónico esta imagen tiene una semejanza con el objeto o persona que
en el área lumínica de la lámina se puede ver, pero no posee las propiedades
del objeto representado, sino que sólo reproduce algunas de las condicione
de la percepción común. El espejo sólo puede presentarnos la realidad
material a un nivel formal, parte de ésta para dar lugar a un mundo invertido.
Ahora bien, también el mundo se nos muestra como discontinuidad
afectada por un movimiento de cambio y sustitución, como en el espejo, uno
aparece y desaparece, es y no es, existe y no existe ( se acentúa la angustia
desde la perspectiva existencialista). Esto se puede aplicar a la imagen
visual de la palabra en el espejo, la cual puede llegar a tener diferentes
significados o aparecer como el antónimo del signo que es ajeno a este
volteado mundo (o viceversa). En este punto es posible advertir el concepto
de la dualidad que se manifiesta al estar frente al objeto que nos mira y nos
deja mirarnos. La imagen de un objeto es reproducida por una superficie
perfectamente pulida, pero lo que aparece en ésta no es completamente lo
que hay en el mundo material. Entonces el objeto y la imagen invertida son
y no son lo mismo a un tiempo simultáneo. Son por ejemplo, cuando una
persona decide verse al espejo, la imagen corresponde a su cuerpo en su
totalidad, sin embargo no tienen los mismos atributos, por esta razón
decimos que son lo mismo. Además si un ser pensante no se posa frente a
uno, podríamos atrevemos a decir que éste no existe.**
La dualidad irrumpe desde el principio de la novela de Cabrera
Infante. En el Prólogo encontramos una presentación en dos idiomas, los
cuales se alterna para indicar lo que ya se dijo con uno. Sin embargo, no la
traducción no es exacta puesto que cada idioma tiene su espíritu. "Ladies
and gentlemen . .. público que sabe lo que es bueno ... discriminatory
public ... "( 17). En esta cita se comprueba que lo dicho en inglés es algo
muy diferente a lo que se dijo en español. Ahora, este concepto de dos
naturalezas también lo encontramos en el apartado donde Aurelita y la chica
se dedicaban a hacer cositas debajo del camión. En este caso el narrador va
brindando información por dosis. Aurelita y la narradora son testigos de los
encuentros románticos de Petra, ellas se encargan de divulgar a los vecinos
del pueblo, lo que sucedía en las citas amorosas; en ocasiones sus
explicaciones son exageradas o ficticias. La dualidad consiste en que ellas
son las responsables de fraccionar una verdad sobre el caso de Petra y su
277

�novio. Sin embargo, hay otra versión que también corresponde a la verdad
de aquel momento, cuando las chicas estaban debajo del camión y veía a la
pareja. Conocemos también, que las niñas además de entrometerse en
situaciones que no les corresponden, hacían algo cuando estaban escondidas
debajo del vehículo. Este algo finalmente lo mantienen en secreto y dejan al
lector con la incertidumbre. Entonces vemos que lo que cuentan es y no es
verdad en el mismo instante. "Yo me creía que ellos querían preguntar otra
cosa, que querían que les dijéramos lo que estábamos haciendo en realidad
Aurelita y yo debajo del camión, y más de una vez por poco se me va. Pero
siempre Aurelita y yo hacíamos el cuento ..." (22).

..

Por otra parte y siguiendo con el concepto del desdoblamiento,
encontramos que en los mismos personajes se hace presente. La mayoría de
los personajes que intervienen en la novela, cambian su nombre, ya sea
porque entran al ámbito del espectáculo y deben buscar un nombre
comercial, o bien por puro capricho. Tenemos así a Gloria Pérez que se
convierte en Cuba Venegas, al momento en que nos la presentan, en Los
Debutantes, sabemos que viene del pueblo, que no quiere matarse
trabajando y es cínica; y cuando adopta el apelativo de Cuba Venegas se
convierte en un mujer enigmática y bella. Incluso se crea una confusión
entre Cuba y Cuba Venegas, la isla tropical y la actriz exótica. Una de las
hístorias que nos pareció interesante es la de la mujer que habla con el
psiquiatra y que al final, en Oncena ya no sabe que trataron de violar. "( ... )
Porque dice que parece que todo eso me pasó a mí y no a la amiguita mía. O
si lo invente yo misma" (472).
En la obra los enunciados son en su mayoría desdoblados porque
evocan dos naturalezas. Así podemos ver la palabra rusa y luego
encontrarla como osur, en esto se hace evidente el fenómeno del reflejo. Sin
embargo, la inversión del objeto material, que da lugar a la expresión de la
dualidad, aparecen otras formas y con otros artificios, de nuevo mediante la
modelación que el escritor hace con el lenguaje.
«Era un Narciso que dejaba caer sus palabras en el estanque de la
conversación y se oía complacido en las ondas sonoras que creaba. ¿Fue su
voz lo que lo hízo homosexual? ¿O al revés? ¿O es que en cada actor hay
escondido una actriz? (87). A los buitres prójimos, al siglo, como un doctor
Frankenstein al revés (286). ( ... ) que le parecía ya demasiado juego y poca
ciencia o viceversa» (280).
En estas citas no se utiliza el reflejo de 1aimagen para representar su
inversión. El cambio o la transformación de la palabra, de su significado,
viene dada por el término al revés que en otras ocasiones suele convertirse

278

en viceversa.. Este ap~n~ce q~e acompaña a la frase cumple la labor de
llevam~s hacia otras s1gmficac10nes que pueden ser diferentes al significado
denotativo, Y entonces el escrito potencia la lengua, la pone en movimiento.
Es a~í que en _Tres tri~tes tigres encontramos un desfile de palabras
que n~ qw_ere~ decir lo que por sí solas están diciendo, sino que su
co?temdo s1gmficante es mucho más amplio y rico a causa del reflejo que
deJan; a las pal~~ras antitéticas cuya importancia radica en que es un camino
~á~ para p~rc1brr un mundo "ordenado" y convencional, (pues nosotros
vivimos en el Y creemos comprenderlo); frente a un reflejo de si que aparece
vo!teado y/o al agregado que trasforma a la palabra. "Hansel &amp; Gretel.
Pri~ero Gretel Y después" (390). "La muerte de Trostky referida por varios
escntores cubanos, años después o antes" (237).
, . A lo largo_ de n~estro trabajo, estuvimos en contacto con el aspecto
ludico de Tres tristes tzgres nuestra intención era conocer el mecanismo del
juego. Juego engañoso pues parecía sencillo pero eran muchas las
posibilidades que había para abordarlo y descubrirlo. Desde su presentación,
ya evocaba el trabalenguas y la reiteración de sonidos como reto atrevido a
la gramática. Pero gracias a los recursos estilísticos y semánticos a los que
se rec':111:e en la novela para ambientar las historias y conseguir el tono
humonshco, parece que conseguimos acercarnos a ese entramado escondido
que dio forma a esta obra.
Cabrera Infante retoma al espejo como objeto para visualizar dos
verdades, dos mundos y así poner en duda qué es cierto y qué es falso; qué
es absoluto, qué es relativo; qué existe y qué no existe. Conceptos
abordados antes por la filosofía existencialista. Pero el espejo no solamente
nos ~s presentado_ co:'110 tal, afecta también el orden de las palabras, y en
ocas10nes es el s1gruficante el que lo remite. Se forma una reiteración
solidaria entre signos lingüísticos, significantes, incluso recursos visuales a
los que recurre.
.
.Ca~re~a. Infante imaginó cómo reunir una historia a partir de varias
histonas mdiv1duales, es decir la realidad social, cultural y económica de
Cuba a través de la presentación de las actividades y personalidades de un
grupo de cubanos Y algunos puntos de vista de extranjeros. Abrió la brecha
por un camino que nos permitiera acercarnos al inconsciente esto ocurrió
en a historia paralela que se cuenta en los capítulos nume~ados, donde
conocemos el conflicto de identidad que sufre la señora que visita al
psiquíatra. Aquí le dio tintes surrealistas para referirnos sueños en donde
los perros, los peces y los gusanos son los encargados de iriquietar la
tranquilidad del durmiente.

279

�El darnos la oportunidad de ser víctimas de historias contadas a
medias o demasiado exageradas. poder sentir la sensación del narrador, por
ejemplo cuando el capítulo termina en que se cae en un pozo y la página de
enfrente nos recrea ese lugar utilizando la ausencia de luz con el color
·negro; o cuando nos remite a un mundo al revés con la hoja en donde la
tiografia está invertida o bien es el reflejo de la otra.
La presencia en parodia de frases de la Biblia, poesía literatura,
sabiduría popular, dibujos, sintaxis ambigua ponen a jugar al lector y en
repetidas ocasiones lo llevan, jugando, a reflexiones serias en las que se
identifican algunos conceptos e ideas del pensamiento existencialista. La
más latente es la importancia que se le da al espejo. Influencia de Lewis
Carroll o no, Cabrera trabaja esta hipótesis, jugando también, con sus
personajes, su ideolecto, sus herramientas fónicas y extralingüísticas,
jugando.

Notas

* Al referimos al reflejo fonnal queremos significar la imagen tangible que vemos en
el espejo y que se da gracias a la exposición de un cuerpo frente a éste. Mundo funciona como
la visión convencional que conocemos, y cuando ésta cambia, la denominamos como Mundo
al revés o volteado.

CIENCIAS SOCIALES

** (¿Y si son dos?).
Bibliografía

-

Sección Tercera

Becker, Udo, Diccionario de símbolos, Océano, México, 1996.
Biedermann, Hans, Diccionario de símbolos, Paidós, España. 1996.
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Cabrera Infante, Guillermo, Tres tristes tigres, Seix Barral, México, 1998.
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Femández, Pelayo H., Estilística, José Porrúa Turanzas. Madrid, 1979.
Giraud. Pierre, la semántica, Fondo de Cultura Económica, México, 1995.

280

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                    <text>Sección Tercera

CIENCIAS SOCIALES

�EL CARÁCTER Y EL PROCESO SOCIAL

Lic. Ricardo C. Villarreal Arrambide
Psicólogo de la UANL
Jefe de la sección de Ciencias Sociales
del Centro de Estudios Humanísticos
Universidad Autónoma de Nuevo León.

.,,,

..

,

Las primeras formulaciones sobre el carácter son intentadas por Freud
en 1908 en El Carácter y el Erotismo Anal, en base a ciertas cualidades que
se manifestaban persistentemente en algunos de sus pacientes: orden,
limpieza economía, tenacidad, etc. Investigando la infancia de estas personas
descubrió una serie de problemas; fijaciones, frustraciones, etc. relativas a la
etapa anal de su desarrollo psicosexual. Dedujo entonces que la formación
de algunos rasgos de cyácter mantenía una estrecha relación con la
existencia de una problemática intensa en las actividades anales del niño,
cuya aparición correspondería a reacciones o modificaciones a estos instintos
parciales ante los requerimientos de limpieza y control por parte de los
padres. Es cierto, como el mismo Freud lo señala, que no queda clara la
necesidad interior de esta relación; la labor de relacionar, por ejemplo, el
amor por el dinero_con el interés por la defecación parece harto dificil. Sin
embargo, y esto es algo en lo que habría que creer a los psicoanalistas "por
medio de esta correlación, dentro del análisis de algunos pacientes, se logra
la desaparición del más rebelde estreñimiento, habitual en los enfermos
1
nerviosos". Hasta qué punto esto es así. Repito; habría que confiar en el
juicio de los psicoanalistas. Mi interés en señalar estas ideas se debe a que
representan una concepción parcial, esquemática y realmente estrecha si se
considera solamente este pequeño artículo; tomada en su contexto general, a
pesar de que es innegable la sobreestiniación del elemento biológico, la
formulación es ampliada y enriquecida con otros elementos; ya que en
realidad la formación del carácter psicológico del individuo vendría a estar
determinada por las interrelaciones de las instancias psíquicas (Yo, Ello y
Superyó) entre sí mismas y con la estructura de la familia y medio social en
que el individuo se desarrolla durante su proceso histórico personal. ·Es decir,
y de aquí queremos partir: La teoría del carácter nunca descartó -desde sus
inicios- los determinantes sociales en la formación de la personalidad; la
génesis del Superyó y la posición que el Yo guarda respecto a éste y con el
Ello tal como es concebido por Freud, pueden ilustrar este punto: "Un acto
del Yo (considerando éste no como el "Sí Mismo", sino como un mediador
que controla la motilidad, por lo tanto, la represión o la descarga) será
adecuado si simultáneamente satisface las demandas del Ello (necesidades
instintivas) del Superyó (conciencia moral) y de la realidad; es decir, si es
359

�capaz de conciliar las exigencias de todos ellos. Los detalles del Yo con el
Superyó llegan a ser completamente inteligibles cuando nos remontamos a la
actitud del niño hacia sus padres. Esta influencia parental no sólo abarca la
personalidad real de los padres, Sino también de la familia, de las
tradiciones raciales y nacionales trasmitidas por ellos y asimismo las
demandas del ambiente social inmediato que ellos representan. De esta
forma el super-yó, en el curso del desarrollo individual, recibe las
contribuciones de los ulteriores sucesores y sustitutos de los padres, tales
como los maestros y modelos de la vida pública que constituyen admirados
ideales sociales". 2
Lo anterior pone en claro que no es posible conceptualiz.ar el carácter,
abstrayendo al individuo de sus condiciones sociales, tal como algunos
pretenden que Freud lo hizo. En cierto sentido, el individuo sólo es a
condición de que los otros "estén" en el él; algo específico de la cultura es la
' "inclusión" de los otros en uno.

- -- . ,

,,

!

En este orden, de ideas podríamos definir el carácter como una
estructura psíquica cuya génesis es determinada por la interacción de los
rasgos constitucionales heredados, comunes a toda la especie, con el medio
ambiente natural y social en que están insertos todos los individuos. Esta
formación es una estructura que media entre los requerimientos internos
(necesidades instintivas) y las demandas de la realidad externa, dentro del
proceso general de adaptación. Diríamos que lo qúe a nivel animal realiza el
instinto a nivel humano lo hace el carácter. O para hacer un símil que los
lingüistas conocen bien: así como al hablar utilizamos un sistema de reglas o
códigos del cual no somos conscientes, que nos permite comunicamos sin
tener que saber, al mismo tiempo qué hablamos, qué reglas estamos
utilizando, así la estructura caracteriológica nos permite responder
espontáneamente, como un todo, a diferentes estímulos sin que medie un
análisis lógico o un sopesamiento racional de las diferentes alternativas. Esta
estructura no es invariable, puede ser apoyada o modificada por experiencias
ulteriores; esta última posibilidad es menor a medida que más pasa el
tiempo, pero definitivamente, se da dentro de un proceso que sólo termina
con la muerte.
Dentro de las instituciones, la familia es considerada por la mayoría
de los psicólogos como el "el agente psicológico de la sociedad". Dentro de
su ambiente se empieza a configurar la personalidad del individuo. "La
estructura económico-social de la sociedad crea determinadas formas
familiares; éstas, sin embargo, no sólo presuponen ciertas formas de vida
sexual sino también las producen mediante una definida influencia sobre la
vida instintiva de los niños y adolescentes, lo que da como resultado
diferentes actitudes y modos de reacción.

La estructura del carácter es, pues, la cristalización del proceso
3
sociológico de una determinada época". Y no se configura, como se imputa
a Freud, exclusivamente con reacciones biológicas. De ahí que el llamado
"Complejo de Edipo" no opere en forma idéntica en ciertas sociedades, tal
como lo ha mostrado Malinowski en sus estudios sobre los Trobriandeces.
De cualquier manera es innegable que las relaciones familiares e
interpersonales constituyen factores determinantes en la formación del
carácter psicológico del individuo. El mérito de Freud consistió
precisamente en descubrir y aclarar las relaciones y conflictos que se
suscitan en estas estructuras.
Ahora bien, en la etapa actual del proceso social de la civilización
occidental, parece ser que la familia va perdiendo importancia en su
intervención para el ajuste del individuo a la sociedad; los procesos de
asimilación y socialización son, cada vez más, dirigidos por agentes externos
a la estructura familiar. La dirección del amor y la agresión que conformaban
el conflicto padre-hijo va perdiendo su sentido, por lo tanto, la formación del
Superyó y las consecuentes renuncias, formaciones y sustituciones han
dejado de tener el relativo carácter personal que anteriormente poseían.
Desde mediados del siglo XX, la empresa individual o familiar ha venido
siendo sustituida por organizaciones impersonales. El individuo es valorado
no por su honestidad o su responsabilidad personales sino en términos de
rendimientos y ajustamientos a patrones culturales. Casi desde el
nacimiento· la radio la televisión, la escuela y en general, los medios de
' .
'
comunicación de masas establecen los modelos de comportamiento. Por lo
tanto, la mediación paterna funciona menos eficientemente. "El niño
descubre, más rápidamente que antes, que el padre no personifica la fuerza,
la justicia y la bondad, y sobre todo, que no concede la protección que el
niño inicialmente esperaba de él. La efectiva debilidad del padre en la
sociedad que tiene su origen en la reducción de la esfera de la competencia Y
de la libre empresa, penetra así hasta las cédulas más íntimas del equilibrio
psíquico-moral; el niño ya no puede identificarse totalmente con el padre,_~º
puede efectuar la interiorización de las exigencias ~p~estas por la f~a
que, no obstante todos sus aspectos represivos, contnbwa de modo dec1s1vo
4
a la formación del individuo autónomo" .
Así, el padre deja de ser el prototipo de la autoridad y del ideal; ~ la
agresión, el temor y el amor se disipan o no encuentran un blanco preciso;
sin embargo los controles siguen existiendo, sólo que los procesos de
socialización son determinados directamente por las instituciones que, con
sus medios de difusión, ofrecen "los ideales aceptables", "los satisfactores
asequibles", "la personalidad adecuada", etc. Esto indudablemente impl~ca,
creo yo, que las categorías psicológicas originales ya no bastan para expbcar
361

360

�estos procesos; que habría que construir otros conceptos o reformular los
antiguos de manera que puedan ofrecer explicaciones satisfactorias.
Recapitulando, es innegable que el desarrollo de las funciones y
actividades de la infancia, la adolescencia y de la edad adulta están
determinadas por el organismo biológico; sin embargo, la variedad de
acciones y modos de comportamiento que el individuo tiene que desempeñar
en cada etapa de su desarrollo, así como el significado de cada etapa en
forma global, están determinados y circunscritos dentro del marco
sociohistórico en el cual se llevan a cabo. Con esto quiero señalar que lo más
importante, sin menospreciar los factores constitucionales ya señalados, es
considerar que el paso de un individuo de un periodo a otro, ya sea de la
infancia a la adolescencia o de ésta a la madurez, implica no sólo los
cambios fisicos de su organismo, sino los cambios en la estructura de su
, personalidad y en sus papeles socioculturales.
Antes de que lle,gtie al mundo un individuo, el escenario dentro del
cual tiene que convivir-y el carácter que tiene que adoptar están configurados
de antemano en gran parte por el ambiente económico-social. La sociedad
establece para cada etapa las pautas de comportamiento y espera que el
individuo desempeñe con tesón y eficiencia las actividades que le ha
encomendado.
El modelamiento social se inicia en la infancia; el niño sufre
sucesivamente la influencia de diversos grupos, (familia, escuela, etc.), cada
uno de estos grupos intenta socializ.ar al niño inculcándole una "imagen" que
es el reflejo de la própia imagen del grupo. Si un determinado grupo controla
las actividades del niño y sus estructuras son armónicas, el niño asimila del
grupo un modelo más o menos integrado. Si el dominio es ejercido por
diversos grupos, en ocasiones contradictorios, el niño recibe "imágenes" con
seguridad antitéticas, de ahi que desde el principio tienda a convertirse en
una personalidad problemática que tiene que desarrollar rasgos
contradictorios puesto que los patrones culturales exigen cosas muy
diferentes. En estas condiciones, el niño no puede desempeñar normalmente
muchas de sus actividades ni, consecuentemente, desarrollar armónicamente
su personalidad, lo cual probablemente lo afectará dmante toda su vida.
Las condiciones socioculturales determinan un sinnúmero de hechos;
determinan si un individuo ha de nacer o no: si las normas aceptadas
prescriben el uso de la contracepción, del aborto y otros métodos de control
de la natalidad, el número de nacimientos potenciales resultará sin duda
restringido. Si las normas prescriben lo contrario, nacerán cientos o miles de
individuos a menudo no deseados.

362

Aún más, los patrones socioculturales determinan hasta el ejercicio
de las propiedades biológicas del organismo. Lo hacen prohibiendo el
matrimonio entre ciertos grupos de edad, clases sociales, familias, religiones,
etc.; prescribiendo matrimonios monogámicos o poligámicos, o restricciones
endogámicas o exogámicas. Las normas culturales regulan las relaciones
sexuales matrimoniales y extramatrimoniales, el casamiento y el divorcio.
En este sentido el ambiente social puede considerarse como el agente más
importante. de la misma selección biológica que afecta las propiedades y el
destino del organismo humano.
El universo social determina el ambiente y los papeles del niño
recién nacido. Que nazca dentro de determinada clase social; que sus padres
sean ricos o que tenga que soportar el peso de su pobreza; que sea legítimo o
hijo natural definitivamente es fruto del ambiente social. Si bien sus
necesidades fisiológicas están preformadas por lo biológico, la satisfacción y
las formas concretas de estas funciones biológicas (el dónde, cuándo, cómo y
con quién) son determinados por la sociedad. Las condiciones sociales
deciden el lugar, el modo y la frecuencia en que satisfará sus necesidades
sexuales. Todas estas formas biológicas son definidas por el ambiente social.
Aún la salud y la longevidad dependen tanto de las condiciones biológicas
como de las sociales y en ocasiones más de éstas que de aquéllas.
El tipo de personalidad que se .adhiere a la armazón biológica un
tanto indefinida depende también del marco sociohistórico dentro del cual se
desenvuelv.e el individuo; si vive dentro de un ambiente autoritario será
dominante o sumiso, si en un ambiente de libertad seguramente será liberal.
La sociedad configura la personalidad del individuo; ésta integra los
procesos dinámicos de la vida humana y refleja inevitablemente los
correspondientes procesos de los grupos sociales. Al igual que los grupos
sociales, la dinámica de la personalidad se estructura a través de procesos
repetidos y únicos. En un sentido estricto y pormenorizado todo individuo es
único, disímil e incomparable; sin embargo considerado en función de sus
procesos básicos, encontramos que su personalidad está entretejida con
elementos que se repiten en la vida del individuo y en las vidas de otras
5
personas.
El individuo es concebido, nace y acaba siendo organizado o
socializado. Existen individuos que nunca pasan de una organización
rudimentaria y cuya integración es defectuosa; otros llegan a poseer un grado
elevado de integración y desarrollo.
El desenvolvimiento de la personalidad del individuo, consiste en el
despliegue de sus potencialidades en una dirección determinada, en una
363

�creciente diferenciación de sus funciones y aptitudes, en la estructuración e
integración de su Yo en forma armónica y consistente y en el
enriquecimiento cuantitativo y cualitativo de su universo de acciones,
vinculos y experiencias diversas. Esto sólo puede llevarse a cabo dentro de
un ambiente social. Los estudiosos del comportamiento infantil y aquellos
que se han dedicado a la investigación de los diferentes fenómenos
psicopatológicos, han demostrado la relación entre las estructuras sociales,
por un lado, y, por otro, el desarrollo e integración de la personalidad del
individuo. La concepción conductista del organismo como un simple
eliminador de estímulos, parece desconocer el hecho fundamental de que el
ambiente social es el que, en última instancia, le proporciona al individuo los
elementos necesarios para el desarrollo de su personalidad y su realiz.ación.

El carácter psicológico del individuo -como he intentado demostrarpuede considerarse como un fenómeno social. En cierto sentido, lo
psicológico es sólo expre~on de lo social, de la misma manera que lo social
sólo puede ser mental; sin interacción social el hombre dejaría de existir; la
condición de su desarrollo es su existencia social. Podríamos decir, haciendo
abstracción, que existe una dimensión personal y una dimensión cultural de
la personalidad, sin olvidar que ésta es una sola. En este sentido, la noción de
"acto social total" en la que Marcel Mauss tanto insistió, apunta en una
dirección que puede ser muy fructífera, ya que considera todos los
elementos: "aparece por lo tanto con un carácter tridimensional; tiene que
hacer coincidir la dimensión propiamente sociológica con sus aspectos
sincrónicos, la dimensión histórica o diacrónica y por último la dimensión
psicofisiológica. Ahora bien; esta coincidencia sólo se produce en los
individuos; jamás podremos saber si hemos averiguado el sentido y la
función de una institución si no podemos revivir su incidencia sobre una
conciencia individual; como al mismo tiempo esta incidencia es parte
integrante de la institución, cualquier interpretación tiene que hacer coincidir
la objetividad del análisis histórico con la subjetividad de la experiencia
vivida".6
El carácter psicológico del individuo es un fenómeno determinado
en gran parte por el proceso social; para comprenderlo en
variadas
determinaciones es necesario situar al individuo dentro de las estructuras
familiares y personales, pero sin olvidar que éstas son configuradas por las
estructuras económicas, políticas e ideológicas de la sociedad; todo estudio
que pretenda, fuera de este contexto, explicar la naturalei,a del carácter
individual, sólo puede aspirar a un conocimiento parcial.

sus

La formación del carácter psicológico del individuo se realii,a dentro
de un proceso histórico acumulativo, en el cual las experiencias tempranas
364

tienen una importancia decisiva. Esto no niega la posibilidad del cambio: la
imputación hecha a Freud sobre la inmutabilidad de la "naturalei,a humana",
desconoce o altera los fundamentos del mismo psicoanálisis; éste · nació
como una terapia, su objetivo es hacer consciente lo inconsciente; es por lo
tanto un proceso de cambio, como diría Hegel; "una dialéctica de la
superación". El que Freud se mostrase un tanto ambiguo respecto al proceso
de curación, (Análisis Terminable e Interminable) fue motivado por las
condiciones de la civilii,ación de las que él fue siempre - o cuando menos
creyó ser- imparcial espectador.

CONCLUSIÓN
Como creo he fundamentado, el carácter psicológico puede
considerarse como un fenómeno social que, sin desconocer la importancia
del individuo, sólo puede ser comprendido situando a éste dentro del
contexto de la sociedad. La ventaja de este enfoque ha sido explicada en
páginas anteriores, lo mismo que mis opiniones sobre otros puntos. Creo que
esta perspectiva contribuye a la desmitificación de una psicología que
pretende abarcarlo y explicarlo todo. No se piense que le otorgo a la
sociología un status científico superior al de la psicología; - de hecho la
psicología como ciencia va delante de la sociología - mi posición enfatiu en
el sentido de que intentar descubrir el carácter específico de los fenómenos
en que se manifiesta y aprendemos lo social, (ya que los fenómenos
humanos no son específicamente históricos, económicos, antropológicos,
etc.) no es suficiente para comprenderlos; que se hace necesario una
integración de los conocimientos de las diversas disciplinas para poder
obtener una visión más rica y más completa.
En mi opinión, dentro de las ciencias sociales, que tienen todas ellas
al hombre como objeto real, una integración de los conocimientos que nos
proporcionan por un lado, el estructuralismo antropológico, y, por el otro, la
dialéctica critica aunados al psicoanálisis es, hasta ahora, la perspectiva
interdisciplinaria más fructífera: El estructuralismo nos proporciona un corte
sincrónico en el tiempo y en el espacio que nos permite entender una
situación actual concreta; el punto de vista diacrónico nos ofrece la dialéctica
histórica que nos posibilita para seguir, en su origen y evolución, un hecho
social determinado; el psicoanálisis, finalmente, al descubrir el inconsciente
permite ubicar y determinar esos factores históricos y estructurales, pasados
y presentes que no tendrían sentido si no podemos determinar su impacto y
repercusión sobre W1a conciencia individual. El psicoanálisis -a mi juiciointegra en sí mismo estos dos enfoques: Es en esa reciprocidad sincrónicodiacrónica donde puede construirse un conocimiento integral de la
personalidad.
365

�Notas bib~ográficas

EL NUEVO SISTEMA DE PARTIDOS OBLIGA
LA REVISION DE LA CONSTITUCION DE 1917

1

Freud Sigmund, El carácter y el Erotismo Anal, Obras Completas, Vol. l. Madrid.
1948. p. 952.
2

Freud Sigmund, Esquema del Psicoanálisis, Obras Completas, Vol.
Nueva, Madrid 1968, p. 1013.

m, Ed. Bib.

3

Reich Wilhelm, Análisis del Carácter,
,,. Ed. Paidós, B. Aires 1965, p. 22.

4

Adorno Theodor, La Sociedad, Ed. Proteo, B. Aires. 1974.

5

Habermas Jürgen, Pensamiento Postmetafisico, Tauros, México 1990, p. 190, 191.

6

José Luis Prado Maillard.
Profesor de la Facuitad de Derecho y
Ciencias Sociales de la Universidad
Autónoma
de Nuevo León.
Doctorante de la Universidad de
París 1
Pantbéon-Sorbonne.

Lévi-Staruss C., en Mauss Marcel, Sociología y Antropología, Ed. Tecnos, Madrid
1972, p. 25.

En toda República hay dos partidos: el de los grandes
y el del pueblo; y en todas las leyes favorables
a la libertad no nacen más que de su oposición.
Maquiavelo, Discurso sobre la primera
década de TitoLivio, 1512.

La constitución mexicana de 1917 ha funcionado satisfactoriamente
dentro de las circunstancias políticas en que fue elaborada; hoy, 82 años
después, el esquema ha cambiado, motivo por el cual debe revisarse.
Los constituyentes de Querétaro, inspirados en la democracia
occidental, estaban conscientes que la legitimidad popular y la influencia que
ejercen los partidos políticos sobre las relaciones entre los poderes Ejecutivo
y Legislativo eran parte esencial en el diseño del régimen político. Dentro de
este esquema y dadas las circunstancias de conflicto político y social por las
que atravesaba la nación, los constituyentes de 1916-17 después de un
intenso debate, se inclinaron por continuar con el régimen presidencial, en
vez de un gobierno de corte parlamentario como ciertos diputados lo
proponían. 1 Consciente de estos factores, Venustiano Carranza manifiesta en
su discurso inaugural del Poder Constituyente que:

366

"La elección directa del Presidente y la no-reelección, que fueron las
conquistas obtenidas por la revolución de 191 O, dieron, sin duda, fuerza al
Gobierno de la nación, y las formas que ahora propongo coronarán la obra.
El Presidente no quedará más a merced del Poder Legislativo, el que no
podrá tampoco invadir fácilmente sus atribuciones". El primer jefe
argumentaba, además contra las propuestas de un Gobierno
2
parlamentario: "... ¿que se pretende con la tesis del Gobierno
parlamentario? ...quitar al Presidente sus facultades gubernamentales para
que las ejerza el Congreso, mediante una comisión de su seno, denominada
gabinete. En otros términos, se trata de que el presidente personal
desaparezca, quedando de él una figura decorativa... Por otra parte, el
régimen parlamentario supone forzosa y necesariamente dos o más partidos
políticos perfectamente organizados y una cantidad considerable de

367

'

.

�hombres en cada uno de esos partidos, entre los cuales puedan distribuirse
frecuentemenle las funciones gubernamentales". 2

pertenecen a un partido; motivo por el cual debemos tomar en cuenta dos
mayorías, una presidencial y otra parlamentaria.

Carranza tenía razón cuando decía que los partidos políticos son
indispensables en un régimen democrático de naturaleza parlamentaria. El
temor del "constitucionalista" era evidente en lo que respecta a la
preeminencia del Poder Legislativo sobre el Ejecutivo; y además, sin hacer
mención expresa, revelaba el riesgo de eventuales conflictos en las
relaciones de ambos poderes. Lo que él no previó es la ausencia de una
mayoría presidencial en el Congreso, siendo ésta lógica mayoritaria,
dependiendo de los partidos políticos, la variante en las relaciones de éstos
poderes, pudiendo ser conflictiva o pacifica. Poco antes de ser redactada la
Constitución de 19 I 7, a diferencia de las democracias parlamentarias
europeas, México no tenía partidos políticos bien estructurados. Sin
embargo, había conocido en su Constitución de 1857, un régimen parecido al
parlamentario, o más próximo aún al régimen congresional descrito por
Thomas Woodrow Wils'on, donde el Poder Legislativo domina al Ejecutivo. 3
No obstante este paréntesis de la historia mexicana, donde el Congreso
ejercía de manera efectiva sus poderes de control sobre el Ejecutivo, el
presidencialismo se instaló de nuevo a causa de las circunstancias por las
que atravesaba el país: guerras intestinas y conflictos entre la clase política.
Cabe decir además, que la tradición presidencialista se refleja no solamente
en la practica política, sino también en la interpretación jurídica de la
Constitución, la cual ha sido . catalogada, equivocadamente, como
presidencialista a pesar de los fuertes poderes de control de los cuales goza
el Poder Legislativo.

En esta lógica, cabe decir que la relación existente entre los Partidos
Políticos, el Presidente y el Congreso es innegable. Sobre todo en lo
concerniente a la función de gobierno que es ejercida por el Ejecutivo y
controlada por el Legislativo. Por una parte, la elección del presidente y de
los congresistas se lleva a cabo a través de los partidos políticos; por la otra,
los grupos parlamentarios representan a los partidos, donde el Presidente de
la República nombra, en la práctica, al coordinador de su partido. Además,
dentro de la lógica democrática, en una elección todo partido presenta un
programa de gobierno y de acción. Y es gracias a este programa electoral de
gobierno que encontramos coherente que el "partido del presidente" lo apoye
desde el Congreso para la aplicación de su política gubernamental; así
mismo encontramos coherente que los partidos opositores al presidente
contesten su política desde la tribuna parlamentaria, siendo fieles a sus
promesas electorales. Es en esta última circunstancia donde se corren riesgos
de ingobemabilidad a causa de los eventuales conflictos que se susciten entre
los Poderes Políticos de la Unión.

En cuanto al sistema de partidos, éste ha evolucionado a lo largo del
régimen. Cuando Carranza escribió su proyecto constitucional nunca
imaginó la existencia de un partido tan poderoso y fuertemente disciplinado
como lo ha sido la trilogía del "partido de la revolución": PNR, PRM, PRI.
Esta trilogía ha hecho posible el presidencialismo a la mexicana, sistema
original que ha dado estabilidad política y social al país. Menos aún imaginó
una pluralidad de partidos estructurados en el seno del Congreso que
contradijeran la política presidencial. Es a partir de los años 60 que comienza
a surgir la diversidad política. A partir de entonces ésta ha evolucionado, en
el plano institucional, de una manera lenta - hay que reconocerlo - gracias a
las legislaciones electorales. Hoy, nos parece evidente que la pluralidad es el
deseo de todos los actores políticos; deseo natural después de 80 años de
hegemonía del "partido de la revolución".
Por otra parte, dentro del nuevo esquema político debemos tomar en
cuenta un factor determinante: la importancia de los partidos políticos en la
gobernabilidad del régimen. Tanto los legisladores como el ejecutivo

368

En fin, como podemos darnos cuenta, el equilibrio de poderes
establecido por la Constitución es relativo, dependiendo de las mayorías
presidencial y parlamentaria. Ochenta años de hegemonía priísta atestiguan.
Igualmente lo hace los tres periodos ordinarios de sesiones celebrados hasta
hoy de la LVU Legislatura. A éste respecto, la pluralidad existente en la
Cámara de diputados de ésta legislatura ha evidenciado la deficiencia de la
Constitución que ha funcionado bien, pero en otras circunstancias.
Vista la perspectiva de la lógica mayoritaria, sabiendo además que el
Poder Judicial juega un papel determinante como regulador del Estado de
Derecho, nos enfocaremos en las relaciones de los Poderes Legislativo y
Ejecutivo, tratando de explicar por qué la evolución del sistema de partidos
políticos las a transformado.

I / EVOLUCION DEL SISTEMA DE PARTIDOS
La evolución del sistema de partidos va de un sistema
monopartidista sin alternancia hacia un sistema plural con alternancia. Cabe
mencionar que esta mutación no ha sido fácil para los partidos tradicionales,
ni para los pequeños partidos que nacen y mueren de manera intennitente;
motivo por el cual solo haremos mención expresa de los partidos que han
tenido cierta influencia en la toma de decisiones del poder.

369

�A / Los Partidos Políticos a la sombra del caudillo

caracterizaba. Obregón cambió de partido. Es pertinente agregar que nace
una alianza parlamentaria (temporal) llamada "Confederación
Revolucionaria Nacional", llevada a cabo entre el Partido Laborista, el
Partido NacioQal Cooperativista y el Partido Nacional Agrarista, misma que
tiene como finalidad debilitar al PLC. La alianza logra su objetivo; Obregón
domina una vez mas al débil sistema de partidos y en consecuencia al Poder
Legislativo.

Desde el inicio de la revolución hasta su consolidación, todo partido
político que intentó independizarse del Ejecutivo sentenció su fin. Los
principales motivos que permitieron esta situación fueron la falta de una
legislación que pennitiera autonomía- financiera para el desarrollo de sus
actividades y la imagen de los caudillos revolucionarios que ensombrecía a
estas instituciones. En efecto, el Congreso Constituyente de 1916-17 no puso
especial atención en la organización de las instituciones políticas encargadas
de la organización y participación ciudadana en el poder.
En cuanto a la
electoral de 1918 - iniciativa de Carranza - a pesar de ser muy avanzada
en su época, no garantizaba la vida de éstos, pues se enfocaba
principalmente a la organización de las elecciones.

Es de ésta situación que se fortalece el Partido Nacional
Cooperativista, creado en 1917. Su actividad era netamente electoral. Este
partido aprendió, sin duda, de la experiencia del PLC. Sin embargo, otro
caudillo iba a poner fin a su existencia, nos referimos a Adolfo de la Huerta,
quien tomó las armas en la búsqueda de la presidencia.

Los partidos políticos de este periodo fueron despreciados y
manipulados por tres de los grandes jefes políticos de la revolución:
Venustiano Carranza, Alvaro Obregón y Plutarco Elías Calles.4 Su único
interés era de ser nominados como candidatos a la presidencia de acuerdo a
la ley electoral de 1918. Una vez elegidos, cada WlO en su período, poco les
interesaba la vida interior de sus respectivos partidos. Recordemos que las
armas todavía no se guardaban definitivamente.

El partido Nacional Agrarista es creado en 1920 por Antonio Díaz
Soto y Gama, el ideóloJo agrario. Para este partido el apoyo moral y
económico de Obregón" fue determinante. Pero para su desgracia otro
caudillo le pone fin, el Óeneral Calles. Durante su existencia su actividad fue
intensa, teniendo representación en la Cámara de diputados, promueve
importantes reformas agrarias, siendo el reglamento Agrario una de sus
principales victorias.

Al inicio del régimen, los partidos existentes en el ámbito nacional
eran el Partido Liberal Constitucionalista (PLC), el Partido Nacional
Cooperatista (PNC), el Partido Laborista (PL), el Partido Nacional Agrarista
(PNA) y el Partido Liberal Nacionalista (PLN). De todos ellos, los más
importantes eran el PLC y el PL, debido a la participación de sus miembros
en los órganos de poder.

Otro partido, compuesto esencialmente de carransistas, que no tuvo
la mínima participación en el poder fue el Partido Liberal Nacionalista

·"ey

El PLC creado en 1916 defendiendo las causas maderistas y
constitucionalistas, nació y murió bajo la protección de Alvaro Obregón,
quien contendió bajo sus siglas por la Presidencia de la República en 1920.
Cabe recordar que Obregón no quería tener compromisos con ningún partido
según su manifiesto del 1 de julio de 1919. La relativa participación en el
poder de este partido fue en el Congreso, donde era mayoría en la
Legislatura de 1920-1922, así como también varios de sus miembros eran
ministros en el gobierno y otros fueron gobernadores. Decimos poder
relativo por que el Presidente tomaba las decisiones sin consultar con su
partido. Recordemos la propuesta de ciertos diputados por refonnar la
constitución, afio de cambiar el régimen presidencial en vigor hacia un
régimen parlamentario. En ese momento se condenaron politicamente con
Obregón, entonces presidente. Era claro que de tener éxito la dicha
iniciativa, el poder presidencial se reduciría En las siguientes elecciones
para renovar la Cámara de Diputados perdieron la mayoría, la cual les

370

Finalmente, el Partido Laborista, creación de Luis N. Morones líder de
la CROM, le hace el juego político al General Obregón, a quien apoyó en su
segunda candidatura para ocupar la Primera Magistratura del país. Morones
subestimó el poder de su partido, exigiendo numerosos puestos en la
administración pública y en la diplomacia. Los conflictos con Obregón
comienzan. Pero la astucia de Morones le aconseja buscar apoyo con el
General Calles, entonces presidente. Este nombra a Morones Secretario de
Industria y Comercio, varios laboristas ocuparon, además, diputaciones y
puestos en la administración pública. La fidelidad hacia Calles, provoca los
celos de los obregonistas y del Presidente Portes Gil. El punto decisivo de su
desaparición fue la creación del Partido Nacional Revolucionario, fundado
por otro caudillo, el General Plutarco Elías Calles.
Entonces inicia otra etapa en la vida de los Partidos Políticos.

B / El "partido de la revolución": una trilogía hegemónica
La función del partido de la revolución fue esencialmente de unificar
la nación, dividida por mas de diez años de conflicto social. En la época de

371

�la revolución el país contaba con más de una centena de partidos en los
niveles nacional, regional y local. El propósito del General Plutarco Elías
Calles, cuando convocó a las fuerzas reales del País para unificarse en torno
de un instituto político, era de crear un "partido revolucionario". El dos de
mayo de 1926 convoca a todos los partidos para formar una "Alianza de
Partidos Socialistas de la República". Esta Alianza es el precedente del
instituto político que ha monopolizado la ideología revolucionaria,
unificando así a la "familia revolucionaria". El partido de la revolución ha
conocido, a lo largo de su vida, tres nombres: Partido Nacional
Revolucionario (PNR), Partido de la Revolucionario Mexicana (PRM) y
actualmente Partido Revolucionario Institucional (PRI). Esta "trilogía
revolucionaria" ha estado siempre bajo la autoridad del presidente en turno,
quien designa al presidente nacional del partido así como a los candidatos a
los principales puestos de elección popular; en especial a los líderes de las
Cámaras.
El PNR fue cteado para unificar a la "familia revolucionaria ",
buscando la estabilidad política de la Nación. Era evidente que el conflicto
entre los caudillos y la ausencia de verdaderos partidos políticos impedían a
todo presidente de realiz.ar su mandato constitucional. De hecho, todo actor
político sabía que la única manera de lograrlo era a través de instituciones
políticas sólidas. Cabe remarcar que la sucesión presidencial (la conquista
del poder) se encontraba detrás de todo conflicto político. Así lo fue también
para el primer candidato de este nuevo partido: de una parte Aarón Sáenz
contendió de lado de los obregonistas y Pascual Ortíz Rubio de lado de los
renovadores. Este segundo gana la contienda interna del PNR. Desde
entonces "la familia revolucionaria" ha dirimido desde su interior las
inquietudes políticas de los grupos internos para alcanzar la nominación a la
presidencia Sin embargo, ciertas escisiones han sido provocadas por las
inquietudes políticas de Juan Andrew Almazán en 1940, Ezequiel Padilla en
1946, del general Miguel Henríquez Guzmán en 1952 y en 1986 por la
Corriente Democrática dirigida por Cuauhtémoc Cárdenas.
En 1938 el general Láz.aro Cárdenas del Río llega a la presidencia
con aires renovadores y una visión más social de la política, dan~o prioridad
a los obreros y a los campesinos. Dadas esas circunstancias, en 1938 decide
reestructurar al "Partido de la Revolución" llamándolo Partido de la
Revolución \-fexicana, que tendrá a partir de entonces una estructura
corporativista compuesta de cuatro sectores: obrero, agrario, popular y
militar. Este último desaparece bajo la presidencia del general Manuel Avila
Camacho. Los sectores son representados en el gobierno y en el Congreso.
Ese mismo año de 1938 nace el Partido Acción Nacional, creado por Manuel
Gómez Morin. En esa época, a pesar de no ser un partido representativo
dentro de las instituciones políticas, es al menos una opción política Su

372

oposición sistemática a la política presidencial le dará un carácter de partido
serio apegado a sus principios e ideología Motivo por el cual, creemos, que
ha incrementado su influencia y poder político desde entonces. Empéro, la
"familia revolucionaria" monopoliza el poder.
Una vez consolidadas las instituciones, terminan los gobiernos de los
generales para dar comienzo a los gobiernos de los juristas que gobiernan
entre 1946 y 1988, con la excepción de la presidencia de Adolfo Ruiz
Cortines ( 1952-1958). Es durante este periodo que se transforma una vez
más el "partido de la revolución": de Partido de la Revolución Mexicana a
Partido Revolucionario Institucional. El primer gobierno civil fue el de
Miguel Alemán Valdés. 5 En el periodo de los civiles México vive
importantes transformaciones: el "milagro económico" de Miguel Alemán,
se le concede el voto a la mujer (1953), se reduce la edad de votar de 21 a 18
aíios (1970) y la ley electoral se modifica en varias ocasiones desde 1963
con la finalidad de encontrar una pluralidad (tal como lo veremos en el
inciso C). En efecto, la política de Miguel Alemán daba un giro ideológico
hacia la derecha: la inversión privada era la base de la economía nacional.
Luego, el gobierno de Ruiz Cortines enfrenta serios problemas con la clase
trabajadora En los aíios sesenta la sociedad mexicana se transforma: la
juventud exigía mayor libertad, los trabajadores mejores salarios. El
gobierno de Gustavo Díaz Ordaz (1964-1970) se enfrenta con un grave
problema en la víspera de los juegos olímpicos. El conflicto estudiantil del
68 ensombrece la política nacional; la izquierda mexicana intenta sacar
provecho de la situación, pero su representación dentro de las instituciones
es casi inexistente hasta los años ochenta Hasta entonces comienza a
participar en el poder institucional. El último presidente de formación
jurídica, fue Miguel de la Madrid, quien planteó las bases para Wla profunda
reforma económica Propuso por primera vez el ingreso de México en el
GATI, planificó la primera etapa del TLC. Debido a los problemas
económicos por los que atravesaba la nación, sus dos sucesores han sido
economistas de formación: Carlos Salinas de Gortari (1988-1994) y Ernesto
Zedillo Ponce de León (1994-2000). Es pertinente remarcar que bajo éstos
dos últimos gobiernos, los problemas políticos y sociales se agravan de una
manera considerable.
En fin, el proceso histórico post-revolucionario de México se ha
desarrollado bajo un sistema de partidos que no imponían dificultades al
presidente para gobernar, pues contaba con una confortable mayoría
parlamentaria que lo apoyaba en sus iniciativas. Ahora bien, este contexto
que hemos descrito de manera superficial, ha totalmente cambiado. Ahora
los candidatos del PRI se encuentran con una verdadera oposición. Además
el candidato priísta a la Presidencia de la República, que era prácticamente el
futuro presidente, no tiene segura su elección.

373

�Veamos enseguida como la legislación electoral ha ayudado al
incremento del pluralismo dentro del Congreso.

C / En la búsqueda del pluralismo

Relación de diputados de minoría: 1967-1976
1976

1973

En el canúno hacia el pluralismo encontramos dos grandes periodos,
que a su vez encierran diversas etapas. El primero comprende de 1963 a
1977 y el segundo de 1977 a 1996.

1970

1967

l. El primer período:1%3-1977
1964

La búsqueda de la pluralidad comienza con la reforma electoral de 1963,
misma que ha sido modificada en 1973. En efecto, por primera vez en
México se intenta encontrar una pluralidad en el órgano legislativo. La
refonna de 1963 proyecta la figura de "diputados de partido", que aparece en
el artículo 52 de la Con~tución, consistiendo en que todo partido que haya
obtenido un porcentaje-'mayor a 2.5% de la votación total, se le acreditaban
cinco curules en la cámara de diputados, con un tope de 20 diputados por
partido. Se le asignaba otro diputado por este mismo concepto, siempre y
cuando hubieran obtenido une porcentaje superior a 0.5% . Después, en
1973, otra reforma menor a la Constitución se da, afin de incrementar el
número de "diputados de partido" al mismo tiempo que la barra legal
obligatoria para la obtención de este beneficio se reduce de 2.5% a 1.5% y el
número máximo de diputados por esté concepto se incrementa a 25.

Por otra parte, el criterio para fijar el número de diputados era, desde
1917 hasta la reforma política de 1977, de acuerdo a la población habida
dentro de un Estado. Así, de 1917 hasta 1942 la relación era de un diputado
por cada 150,000 habitantes; después · en 1951 se incrementa a 170,000
habitantes por diputado; en 1%0 de 200,000 habitantes por diputado hasta
llegar, en 1972 a 250,000 habitantes por un representante de la nación.
Ahora bien, si es cierto que los partidos minoritarios estaban
representados en la Asamblea legislativa, no es menos verdad que su función
de control sobre la acción del ejecutivo era nula Esto en razón de que su
representación en el órgano deliberativo era mínima Vearnos la siguiente
tabla para ver como estaba representada la minoría en las siete legislaturas
que comprenden el periodo de 1961 a 1976:

-rn

1961

o

50

100

150

200

250

l•PRJ ■PAN ■PPS ■PARM 1
2. El segundo período: 1977-1996
Siguiendo la boga de la democratización mundial, México busca una
mayor pluralidad dentro de sus órganos políticos; es en ése sentido que Jesús
Reyes Heroles propone la reforma política en 1977. Esta consistió en la
introducción del sistema electoral mixto, con la finalidad de que la oposición
estuviera mejor representada en el seno del Congreso. El sistema mixto
consistía en el~gir cierto numero de diputados con un escrutinio mayoritario
y otros serian designados por una elección proporcional. El territorio
nacional es dividido en 300 circunscripciones para la elección mayoritaria y
cinco circunscripciones para la elección de 100 diputados elegidos a la
proporcional. La condición de acceso a la proporcional era de pasar la barra
legal de 1.5% de la votación total. En 1986 él número de curules se
incrementa de 400 a 500; el incremento tiene lugar en la elección
proporcional, que va de 100 a 200 diputaciones. Esto se hace posible gracias
a la presión ejercida por los partidos políticos, que comienzan a ser
competitivos en el plano electoral. En este punto cabe precisar que una
condición del partido en el poder se introdujo en la Constitución. Se trata de
la cláusula de gobemabilidad. Esta consistía en asegurar una mayoría en la
Cámara de diputados afin de asegurar la gobemabilidad interna de la cámara
baja y darle, además, una seguridad al ejecutivo para que sus iniciativas
fueran aprobadas. En caso de que ningún partido obtuviera la mayoría
relativa en la elección, un número de curules necesarios se le otorgaba para
obtener la mayoría requerida Esta polémica cláusula es eliminada en 1993.
Una vez más la presión de los partidos políticos se manifiesta eficazmente.
Después, en 1994, el órgano electoral se independiza del Gobierno, pasando
a ser un órgano autónomo; además, el Senado incrementa sus miembros de

374
375

�64 a 128 introduciendo la elección proporcional en ésta Cámara.6 La
pluralidad gana terreno.

Configuración política del Senado de la República de la LVll Legislatura:

El equilibrio dentro la representación política comienza en las
elecciones de 1988, cuando la oposición se hace más presente en el terreno
electoral. Dicho equilibrio es posible a la coexistencia de tres grandes
partidos políticos; sin embargo, el equilibrio de la representación política es
relativo, porque la repartición del poder depende de la configuración de los
partidos políticos en ambas cámaras. El PRI goza de una superioridad
nwnérica en el Congreso hasta las elecciones de 1997, cuando por primera
vez se encuentra privado de una mayoría absoluta en la Cámara de
diputados, pero le resta, sin embargo ésta mayoría en el Senado. 7
PMVE
2%

Cabe decir, que si la repartición del poder es aún desproporcionada,
podemos considerar éstos cambios como un principio para limitar el
presidencialismo, pues el presidente tendrá que negociar con su oposición en
el seno del Congreso. L,es debates en la LVII Legislatura confirman nuestra
tesis.
Podemos concluir este punto diciendo que son los partidos políticos
quienes han transformado la lógica política modificando las relaciones entre
los Poderes Políticos de la Unión, pues han sido ellos el principal motor para
arribar al pluralismo y así erradicar el presidencialismo a través de las
alianzas entre ellos.

PRI
48%

Configuración poütica de la Cámara de Diputados de la LVII Legislatura:

'"' 1

PRO

1

13%

376

�Il / TRANSFORMACION EN LAS RELACIONES DE LOS PODERES
,POLITICOS DE LA UNION

Las relaciones entre los poderes políticos de la Unión, es decir entre
el Ejecutivo y el Legislativo, corresponden a las de un régimen presidencial.
Es decir, el Presidente es jefe de Estado y de gobierno, no pudiendo ser
removido de su cargo por el Congreso y éste último no puede ser disuelto
por el Ejecutivo. En este régimen, inspirado de los Estados Unidos, cada
órgano tiene poderes propios y compartidos. En éstos últimos encontramos
mecanismos de control, que son relativos en la práctica; y que además, en la
actual Constitución, pueden bloquear la función gubernamental debido a la
lógica del poder mayoritario.
, A / Relación Presidente-partido-Congreso
Dentro de las relacion?.:s
· stitucionales no podemos ignorar la influencia de
los partidos políticos; es son éstos que dan vida a las instituciones. Toda
proposición, tanto del jecutivo como del Legislativo, es discutida en el seno
de una o de ambas Cámaras del Congreso de la Unión, siendo ahí donde los
partidos políticos juegan una función esencial.
1. Relación entre el Presidente de la República y los lideres de las cámaras
La relación entre uno y otro ha cambiado radicalmente a partir de la

LVII Legislatura en detrimento del presidente y en beneficio de los líderes
de las Cámaras.
La relación jurídica que hay entre el Ejecutivo y los lideres de las
Cámaras es el de infonnar, por parte de éstos últimos, sobre la composición
de la Mesa Directiva (arts. 21 y 65 LOC8) . Por el mismo conducto se harán
las comunicaciones que las cámaras tengan que hacer al Jefe del Ejecutivo
Federal. La relación en el campo político es más confusa, la podemos ver en
la influencia que ejerce o puede ejercer el Ejecutivo en la nominación de los
líderes de las Cámaras.

Para comprender mejor nuestro argumento, es pertinente diferenciar
entre la Gran Comisión y la Mesa Directiva de las Cámaras. La primera tiene
una función política y representa a los Estados federados y al Distrito
Federal, mientras que la función de la segunda es de organización: dirigir las
sesiones y de vigilar sobre la seguridad y la buena administración del interior
de éstas.
La elección de los presidentes de la Gran Comisión en cada una de
las Cámaras se lleva a cabo de manera distinta. En el Senado se elige por la
mayoría de votos de los miembros que la integran (art. 92 LOC); mientras

378

que en la Cámara Baja se asigna automáticamente al coordinador del partido
que obtenga la mayoría absolu~ (art. 38-V). Es a los presidentes de la Gran
Comisión que se les conoce como lideres de sus respectivas Cámaras
quienes de hecho, son nombrados por el Presidente de la República de entr;
sus hombres de confianza, pertenecientes a "su partido", siempre y cuando
este goce de la mayoría absoluta. Dentro del antiguo esquema, una vez
concluido el periodo de la Legislatura, estos pasaban a ocupar importantes
puestos dentro de la Administración Pública Federal o importantes puestos
de elección popular.
Ahora bien, ésta práctica presidencialista de nominación se ve
limitada por la configuración política dentro de cada una las cámaras. En la
Cámara Baja de la LVII Legislatura se presenta un cambio importante en el
plano jurídico y político. En efecto, ante la nueva composición de ésta, la
Gran Comisión no se puede integrar según la Ley Orgánica del Congreso
(L?C), ~a que la ausencia de una mayoría absoluta de un partido impide sü
eXIStenc1a_ , Ante , ~sta situación la Comisión de Régimen Interno y
Concertacion Política (CRICP) asume la función de gobierno de dicha
cámm:a (arts. 38 y 45 LOC). La CRICP se compone de manera plural, por los
~rdinado~ de cada uno de los grupos. Es interesante observar que la
Camara de diputados ha retomado su función política de control sobre el
ejecutivo y su función jurídica de crear leyes por su propia iniciativa Prueba
de ello es la función hasta ahora realiz.ada de los coordinadores de los grupos
del PAN, PRO, PMVE y PT, quienes aliados bajo el nombre que se le
conoció como Grupo de los Cuatro (G-4) firmaron, haciendo uso de su
autonomía constitucional en lo que concierne a su autogobierno (arts. 70 y
77-ID C), el acuerdo plenario llamado: "Acuerdo para el logro de la
independencia, autonomía y gobiemo democrático de la Cámara de
diputados de la LVIJ Legislatura". El nombre dice mucho en sí mismo.

En cuanto a la influencia ejercida por el Jefe del Ejecutivo sobre los
lideres de ambas Cámaras, podemos decir que en el Senado es todavía
manifiesto, debido a la mayoría priísta de la cual goza; mientras que en San
Lázaro, su líder se ha independizado del Ejecutivo gracias a la composición
plural donde el PRI es minoría frente a la "alianza mayoritaria". A nuestro
p~r, de ahora en adelante, la composición de ambas cámaras será plural
y sm mayoría absoluta para ningún partido, siendo las alianzas entre ellos
que veremos de manera frecuente. Dicho de otra manera, toda decisión
deberá ser tomada por conse~, debido al nuevo sistema de partidos. Bajo
esta perspectiva, el parlamento mexicano, así como los partidos políticos
representados en su seno, retomarán sus facultades constitucionales de
control y de legislación de una manera autónoma dando así fin al
presidencialismo.

379

�1. Relación entre el Presidente de la República, Partidos Políticos y
Grupos Parlamentarios
Los miembros de las Cámaras del Congreso de la Unión se organizan en
grupos parlamentarios. Jurídicamente el Presidente de la República no tiene
ninguna relación con estos; políticamente sí.

Los grupos parlamentarios son los principales actores [en la vida
parlamentaria] ya que estos son el medio por el cual se opera la confluencia
entre lo político y lo institucionaf. La Constitución (art. 70) reconoce que la
"ley determinará las formas y procedimientos para la agrupación de los
diputados, según su afiliación de partido, a efecto de garantizar la libre
expresión de las corrientes ideológicas representadas en el Congreso". Lo
que nos llama la atención de este articulo es que solo hace alusión a los
diputados ignorando a los senadores; mas sin embargo la LOC (arts. 31 y 94)
reglamenta de todas maneras lo concerniente en ambas cámaras. Para su
composición se requiefC un mínimo de cinco diputados (art. 31 LOC) y de
tres senadores (art. 95 LOC) pertenecientes a un mismo partido político. En
la LVII Legislatura existen cinco grupos tanto en la Cámara de diputados
como en el Senado, a saber PRI, PAN, PRD, PMVE y PT.
La función primordial de los grupos parlamentarios es de representar
a sus respectivos partidos, defendiendo sus pwttos de vista y sus programas
por los cuales han sido elegidos por el voto popular. Esta relación partidolegisladores afecta de manera directa al Presidente, ya que toda política del
ejecutivo debe ser aprobada por los parlamentarios. Esto a pesar de que en
todo régimen presidencial, el presidente no presenta una declaración de
política general o moción de confianza como sucede en un régimen
parlamentario. La influencia que ejerce el Congreso sobre la política
presidencial nos parece, a simple vista, un poco ambigua; pero tomemos en
cuenta que siguiendo la constitución (art. 74-IV), los diputados deben
aprobar o rechazarto el presupuesto de egresos de la Nación, donde el
Ejecutivo Federal organiza el gasto para la aplicación de las políticas
públicas. Anteriormente, en la práctica presidencialista, el presidente en
tumo jamas había tenido problema alguno para la aprobación de sus
iniciativas, gracias a la mayoría priísta. Práctica que ha llegado a su fin.
Podemos constatar nuestra tesis observando las deliberaciones entre los
grupos parlamentarios llevadas en San Lázaro en diciembre de los años de
1997 y de 1998, donde la "alianza mayoritaria ": PAN, PRO, PMVE y PT
ha obligado al Presidente Zedillo a negociar y modificar su programa de
gasto público para los años 1998 y 1999. Es en ese intenso debate que hemos
visto las posiciones de los grupos parlamentarios. Por un lado los partidos de
izquierda (PRD, PMVE y PT) proponían un incremento en el gasto social,
reducción al IVA y mayores impuestos a las empresas; mientras que la

380

derecha (PAN), exigía mas recursos para los estados federados. El PRI, por
su lado, defendía (naturalmente) la iniciativa del Ejecutivo. Felizmente el
Presidente encontró una alianza con el PAN, para hacer aprobar su iniciativa.
Decimos felizmente por que en el caso contrario, es seguro que una parálisis
en la función gubernamental hubiera obscurecido el panorama político,
desembocando en consecuencia una · crisis constitucional. Lo anterior en
razón que la actual Constitución no prevé una salida a una situación tal; ya
que si los grupos parlamentarios rechazan el presupuesto de egresos, el
11
ejecutivo no podrá ejercer ningún gasto.
.,_
Para concluir este punto, podemos decir que la relación presidente,
grupos parlamentarios y partidos políticos la encontramos en las
negociaciones concernientes a la aprobación de las iniciativas provenientes
del Ejecutivo y en los actos de control parlamentario sobre la acción del
Gobierno. Es así como el Presidente Zedillo a tenido que negociar sus
políticas publicas con las dirigencias nacionales de los partidos políticos, los
grupos parlamentarios y de su lado algunos Secretarios de Estado designados
por él mismo.
Enseguida estudiaremos como afecta, ésta relación netamente política, los
poderes constitucionales de uno y otro órgano.

B / Poderes constitucionales del Ejecutivo y del Congreso
A fin de realizar sus mandatos constitucionales, los Poderes Políticos de la
Unión son previstos de diversas facultades y obligaciones. Encontramos
poderes que para su utilización no necesitan ninguna autorización, se trata de
poderes propios; también hay poderes que su realización requiere de ciertos
requisitos, como la autorización o consentimiento de un órgano sobre el otro.
Veamos entonces un extenso pero útil inventario de los poderes
constitucionales.

l.

Poderes propios
a) Poderes propios del Ejecutivo
A diferencia de un régimen parlamentario, donde el Poder Ejecutivo es dual,
el régimen presidencial es unitario. El Presidente es Jefe de Estado y de
gobierno. Los poderes que la Constitución le confiere son de carácter
pe1manente o temporal, dependiendo si se trata de una acción política
interior o exterior, o aún, de una situación de emergencia.
2) Poderes Permanentes
Estos son indispensables en todo momento para el buen desarrollo
político, social y económico de la nación. Tienen además, relación con la
organización del Ejecutivo, con el Parlamento y con el poder judicial.

381

�Poderes pennanentes en relación con el Ejecutivo mismo
Hay que recordar que el Ejecutivo realiza funciones como Jefe de Estado,
Jefe del Gobierno y Jefe de la Administración Pública Federal.
❖

La función de Jefe de Estado

Bajo esta condición el Presidente vigila lo concerniente a la seguridad
del país y las relaciones internacionales de la nación. En efecto, es el
representante de la nación frentt? a la comunidad internacional, motivo por el
cual dirige la política exterior y los tratados internacionales (art. ~9-X).
~bién decide sobre la participación del país en los orgamsmos
internacionales (art. 133). Para ayudarse en esta tarea, nombra agentes
diplomáticos y sus representantes en los organismos internacionales (art. 89III). Acredita, además, los embajadores y los enviados extraordinarios de
otros países según la convención de Viena de 1961.
❖

Funciones de Jefe de Gobierno

Estas son las más importantes de todos sus poderes, en razón que el
Presidente es el responsable político del País. Ejerce su poder político a
través del Gobierno y debe, apoyándose en su "Plan nacional de desarrollo",
asegurarse del desarrollo del país y del buen funcionamiento de las
Instituciones según la Constitución (arts. 25 y 26). En este concepto sus
prerrogativas y obligaciones son múltiples: la iniciativa de ley (art. 71-1); la
promulgación de leyes y su ejecución a través de su poder de reglamentación
(art. 89-I); la nominación de los secretarios de Estado y los altos
funcionarios de la Administración Pública Federal, propone, además al
Senado, al Procurador General de la República (art. 89-II); a los oficiales del
ejercito y de la Fuerza Aérea (art. 89-V); propone así mismo una tema para
la nominación de los 11 Ministros de la Suprema Corte de Justicia de la
Nación (art. 89-XVIII); igual de· los Magistrados del Tribunal Agrario (art.
27-XIX); puede conceder el derecho de gracia (art. 89-XIV); por otra parte,
dirige la educación del país (art. 3-II); en fin, esta obligado a informar
anualmente, por escrito, al Congreso sobre la situación que guarda la
Administración Pública Federal (art. 69).
❖

Funciones de Jefe de la Administración Pública Federal

El Ejecutivo asegura la prestación de servicios públicos. Este principio
es inspirado de la doctrina francesa: el derecho administrativo es el derecho
del servicio público. 12 Para el cumplimiento de ésta función, la Constitución
obliga al Presidente a asegurar la habilitación de puertos marítimos, de
aduanas y de carreteras (art. 89-X:III). La administración de empresas

públicas esta igualmente bajo su responsabilidad (art. 90). También tiene el
poder de expropiación por causa de utilidad pública - siempre y cuan~o el
Congreso Federal y/o locales, ·según el caso, determinen y declaren la
13
utilidad pública (art. 27-2). En fin, puede también conceder privilegios a
los inventores e investigadores a fin de favorizar la ciencia (art. 89-XV).
En lo concierne a los Departamentos Administrativos, podemos decir
que estos son teóricamente autónomos en sus decisiones, pero
económicamente dependientes de la Administración Pública Federal o en el
caso del Departamento del Distrito Federal del Congreso de la Unión (a
pesar que su gobernante es elegido popularmente por el voto universal).

Poderes permanentes en relación con el Congreso
En este concepto consideramos que los poderes del Ejecutivo son
importantes. En caso de desacuerdo entre las Cámaras para fijar la sede dé
sesiones en casos excepcionales, el Presidente escogerá el lugar (art. 68). El
Presidente de la República deberá ser informado por los Presidentes de las
Cámaras sobre toda resolución tomada por ellas mismas, para que sean
publicadas en el Diario Oficial de la Federación (art. 70-1). Por otra parte, el
veto parcial y global (art. 72-c) o aún el veto de bolsa14 son los más
importantes poderes sobre el Congreso.

Poderes permanentes en relación con el Poder Judicial
En la reorganización del Poder Judicial, un Consejo de la Judicatura Federal
es creado con el fin de crear una independencia de este Poder de la Unión
con relación a los otros. El dicho Consejo se compone de siete miembros de
los cuales uno es nombrado por el Presidente de la República (art. 100•2).
Por otra parte, el control de constitucionalidad a sido una de las
preocupaciones de todos los "reformadores de la política mexicana" que
están en busca de la democratización del sistema político. Motivo por el cual
el Presidente puede demandar a la SCJN, a través de su Procurador de
Justicia, la inconstitucionalidad de una ley federal o local (art. 105-11).

2) Poderes Excepcionales
Entendemos por poderes excepcionales, todos ellos que no son
utilizados mas que de manera extraordinaria Es decir, en caso de una crisis
grave o para garantizar la seguridad nacional.
• Los Plenos Poderes
La Constitución prevé éstos poderes (art.29) para situaciones de urgencia

tales como invasión, perturbación grave de la paz o cualquier situación que
382
383

�ponga en riesgo la seguridad de la sociedad. Si el país se presenta en una de
éstas situaciones, entonces el Presidente concentrará los poderes de la Unión
en sus manos. Pero un decreto es necesario para su utilización donde se
especifique el tiempo y si será en todo el territorio nacional o en una región
determinada. Para que el mandatario no abuse de este poder, el acuerdo de la
mayoria simple del Congreso es necesario.
La seguridad nacional
El Jefe de Estado dispone de las fuerzas armadas, del ejército, de la marina
de guerra, y de la fuerza aérea (art. 89-VI), así mismo de la guardia nacional
(art. 89-VII).
Igualmente que el Presidente el Congreso esta previsto de medios de
acción para el desarrollo de sus funciones.

b) Poderes propios del Congreso
La función natural dél legislador es de hacer leyes, de ahí el nombre de
Poder Legislativo. Sin embargo, la lógica del poder mayoritario a cambiado
la función real de los legisladores. Desde hace tiempo ellos no tienen el
monopolio de la creación de la ley, ya que lo comparten con el Ejecutivo
dentro del esquema de la colaboración de poderes. En el contexto de
cualquier democracia en el mundo, observamos que los parlamentos
cumplen dos misiones fundamentales: votar las iniciativas de ley que les
presente el Ejecutivo y controlar la acción gubernamental. Procedamos
enseguida a analizar estas misiones.

1) Poder de legislación
Este e~ un poder relativo. Por que si el partido al cual pertenece el
legislador no tiene la mayoria nece~ia para aprobar una iniciativa de ley
por él presentada, dificilmente se aprobará; salvo que encuentre una alianza
para este propósito. Es por ésta razón que decimos que son los partidos
políticos que aprovechan al máximo, siendo esta la lógica del poder
15
mayoritario siguiendo la descripción de Jean-Claude Colliard. Es dentro de
este esquema que el PRl ha sido dominante, debido a la ausencia de partidos
políticos competitivos, quienes hasta los años ochenta comienzan a tener
más presencia en el plano institucional. Ahora bien, ya una vez "despierto "
el Congreso de la Unión, conviene analizarlo en cada uno de sus
componentes en particular. Es decir, los poderes del Congreso General, de
los diputados, de los senadores y de la Comisión permanente.
Poderes exclusivos de los diputados y de los senadores
Con la excepción de la creación de sus propios reglamentos internos (art. 771), podemos constatar que sus poderes son mas bien de control que

384

legislativos, porque los parlamentarios no tienen la exclusividad, que en
principio debe pertenecerles, de la iniciativa de ley (art. 71-11) así como la
votación de esta (art. 72-d-h). Deducimos lo anterior en razón que la máyor
parte de las iniciativas provienen del Ejecutivo o aún de los Secretarios de
Estado, que a través de "sus hombres" en el Congreso las presentan.
Además, si un legislador presenta una iniciativa por su propia cuenta, se
encontrará que la Mesa Directiva de la Cámara de que se trate, no le dará el
núsmo seguimiento ni el interés correspondiente contrariamente que si la
iniciativa proviniera de un grupo parlamentario.
Así lo hemos constatado en la Cámara de diputados de la LVII
Legislatura, donde los partidos políticos son los que comandan. 16
En lo concerniente a la votación, consideramos que se trata de un medio
de control al núsmo tiempo que una función legislativa. 17
Los poderes exclusivos del Congreso18
Siguiendo la lógica del régimen presidencial, encontramos ciertas limitantes
del Ejecutivo con relación al Congreso. La competencia legislativa del
Congreso consiste en crear las bases, dentro de las cuales, el Ejecutivo pueda
endeudar al Estado, elaborar leyes concernientes al derecho marítimo, de
guerra y sobre la organización de la guardia nacional, crear igualmente leyes
sobre la nacionalidad y la condición juridica de los extranjeros, hacer leyes
concernientes a la comunicación y correos, así como sobre la utilización de
· aguas, legislar también sobre la fabricación de la moneda, organiza también
por medio de la ley, la diplomacia, la concesión de una amnistía, la creación
de leyes para coordinar las relaciones entre los Estados, establecer
impuestos, legislar sobre el desarrollo económico y social de la nación, crear
leyes de control sobre la inversión extranjera, sobre la ecología, la creación y
organización de los tribunales administrativos, legisla también sobre el
Distrito Federal (art. 122-A base 5-F).
Ahora bien, es pertinente reconocer que, en el caso mexicano, esos
poderes pertenecen relativamente al Congreso, en virtud de la omnipresencia
del Ejecutivo sobre la actividad parlamentaria.
Los poderes exclusivos de la Comisión Pennanente
En materia de legislación, ésta Comisión recibe las iniciativas de ley que le
son presentadas para que ella misma las envíe a la comisión respectiva, afin
que en el periodo inmediato posterior de sesiones comience su proceso
legislativo; por otra parte, también esta facultada para aprobar las
nominaciones que le haga el Ejecutivo (art. 79).

2) Poderes de control

385

�Estos poderes son jurídicamente relativos; pero políticamente
efectivos. Cierto, en la lógica mayoritaria los partidos minoritarios no
pueden limitar la acción de la mayoría; sin embargo, la minoría puede hacer
manifestaciones públicas, expresando su desacuerdo con la mayoría
parlamentaria o gobernante. Ahora bien, si la mayoría parlamentaria, en una
o en las dos cámaras se opone a la mayoría presidencial, el Ejecutivo estará
obligado, para que sus iniciativas sean aprobadas, a negociar con uno o
varios grupos parlamentarios. Es entonces que los poderes de control son
jurídica y políticamente efectivos.
De igual manera que los poderes de legislación, los poderes de control
varían para los diputados con respecto a los de los senadores.
Control de los diputados
El control de los diputados se ejerce sobre el Gobierno, la constitucionalidad
de la ley y sobre la re~ponsabilidad excepcional de los parlamentarios y de
los funcionarios púbHcos.
Sobre el Gobierno. Los diputados gozan de los más importantes ·
controles constitucionales sobre el Ejecutivo. Ellos aprueban o no cada año
el presupuesto de egresos. Además controlan, a través de la Contaduría
Mayor de Hacienda, los gastos del Gobierno para aplicar las políticas
públicas, ya que todo gasto debe figurar en la ley de egresos (art. 74-IV).
Hay que precisar que este poder, además de control, es también un poder de
disuasión, por que los diputados pueden bloquear la política gubernamental,
rechazando aprobar el presupuesto de egresos del Ejecutivo, obligándolo a
negociar con ellos. Otro control, también eficiente, es el de investigación,
que lo ejercen a través de las comisiones de investigación (art. 93). Por este
medio pueden hacer comparecer a un funcionario público delante de la
Cámara.
En cuanto al control de la constitucionalidad, el 33% de los miembros de
la Cámara (165 diputados), pueden demandar a la SCJN la
inconstitucionalidad de una ley. Esta nueva disposición fue publicada en el
Diario Oficial de la Federación el 22 de agosto de 1996. El objetivo de ésta
reforma constitucional es de dar a la SCJ N el control abstracto sobre la
constitucionalidad de las leyes y de la anulación en su caso.
En cuanto a la responsabilidad excepcional, los diputados pueden
pronunciarse sobre la procedéncia de un juicio en contra de un parlamentario
o de algún funcionario público. Este procedimiento es indispensable para
que un congresista o funcionario pueda ser objeto de un juicio penal (arts. 74
y 111 ). En lo concerniente al juicio polílico, la Cámara de diputados conoce

386

sobre la responsabilidad, sin juzgar, del Presidente de la República, y
además se constituye en Cámara de acusación en contra de algún funcionario
públicoocongresista(arts. 74-V, 109, llOy 111).
Control de los senadores
La función de éstos es de análisis, de nominación, para señ.alar la
inconstitucionalidad de una ley y de investigación.
El control de análisis consiste en examinar la política exterior llevada a
cabo por el Ejecutivo. Si están de acuerdo con su política, los tratados
internacionales firmados por el Jefe de Estado, deben ser aprobados sin
problema (art. 76-D. Con el objetivo de que la democracia no sea amenazada
y que la soberanía de los Estados Federados no sea afectada de igual manera
sucede en materia de seguridad, donde la Cámara Alta analiza y autorii.a el
desplazamiento de tropas militares en el interior o exterior del país (arts. 76III IV y 79-1). Los senadores nombran, además, dós consejeros en el Conséjo
de la Judicatura Federal (art. 100-2).
Igual que los diputados, los senadores pueden demandar a la SCJN la
inconstitucionalidad de una ley federal o local, donde un mínimo de 42
legisladores (33%) es necesario (art. 105-11).
Otro punto parecido de los senadores es el poder de investigación (art.
93). Una vez rendida la conclusión de una comisión de investigación, los
senadores juzgarán sobre la responsabilidad de un funcionario o de algún
colega El control jurisdiccional de los senadores es en el juicio político.
Aquí los senadores juzgarán sobre la responsabilidad de un funcionario
público o del Presidente de la República (arts. 76-VII, 109-I, 11 Oy 111 ).
Control del Congreso
Este se orienta en cuatro direcciones: la actividad presidencial, el
federalismo, los controles propios del proceso legislativo y las acciones del
Congreso de naturalei.a administrativa
Los controles del Congreso sobre la actividad presidencial. Este autoriza
al Presidente a salir del país (art. 88), de ausentarse temporalmente del cargo
(art. 73-XXVI) y acepta su dimisión (arts. 73-XXVII y 86). Así los cuatro
partidos de la oposición presidencial, (PRD, PAN, PVEM y PT) modifican
la demanda del Presidente Zedillo, el 5 de noviembre de 1997 para ir en
visita de Estado a cuatro países, autorizándolo a asistir únicamente a
Venezuela y a Canadá. Situación inimaginable hace algunos años atrás. Por
otra parte, el Congreso acuerda al Presidente la suspención de las garantías
individuales (art. 29) así mismo acuerda el endeudamiento del Estado, cada
año (art. 73-Vlíl).

387

�Las atribuciones sobre el federalismo. El Congreso puede admitir (art.
73-1) y crear (art. 73-III) nuevos Estados dentro de la Unión Federal. Es así
como el Congreso determinó en 1974 que los territorios de Baja California
Sur y Quintana Roo devengan Estados miembros de la Federación

Mexicana 19

Los controles nacidos del proceso legislativo. Aquí encontramos la
creación de impuestos (art. 73-VII), donde raramente hemos visto la
aplicación de ésta disposición. Fuera de ésta prerrogativa, el Congreso
beneficia de tres controles de disuasión en caso que las mayorías
presidencial y parlamentaria sean contrarias. El primero es la creación de la
ley (art. 73-IIIX, XIII, XVI, XVII, XIX, XX, XXI, XXIII, XXIV, XXIX-a-h,
XXX), en razón que, a través de la ley, en un régimen democrático, el
Congreso puede obligar al Ejecutivo a desarrollar ciertas disposiciones
deseadas por el Poder Legislativo. ¿No se trata de un Gobierno de leyes? El
segundo control es el ,ieto legislativo, porque en caso de una contradicción
de mayorías, los parlamentarios pueden forzar al Presidente a negociar con
ellos. Si es que el Presidente desea que su iniciativa sea aprobada (art. 72).
En fin, la demanda de toda información solicitada por el Congreso, en el
cuadro de una investigación o de una aclaración (art. 77-Il). Esta
prerrogativa obliga a la Administración Pública Federal a que cumpla con el
presupuesto aprobado por los legisladores, por que en todo momento la
oposición presidencial puede activar una investigación en perjuicio de la
imagen del Ejecutivo y en consecuencia de su Gobierno.

Las acciones del Congreso de naturaleza administrativa. Estas son
directas e indirectas. Las primeras consisten en la creación de organismos
tales como la Comisión Nacional de Derechos Humanos (art. 102-B), creado
el 28 de enero de 1992. Otra facultad es la creación o supresión de empleos
públicos federales {art. 73-XI). Por último, "la obligación de establecer,
organizar y financiar escuelas rurales, en todos los niveles y que impulsen,
además, la investigación científica y la cultura " Esta disposición
constitucional nos parece absurda, del hecho que ésta función esta lejos de la
naturaleza y de la lógica estructural y funcional del Congreso. ·

En cuanto a la acción de control indirecto, podemos citar el derecho que
tienen los parlamentarios de ser informados, cada año, sobre el estado que
guarda la Administración Pública Federal (art. 69).
Finalmente, un control dificilmente aplicable, por razones evidentes,
es la declaración de guerra (art. 73-XII). Normalmente es el Jefe de Estado
que hace este tipo de declaración, ya que cuenta con todos los elementos de

información necesarios. Empero, el Congreso debe crear una ley especial de
carácter temporal.
Control de la Comisión Permanente
Fuera de los periodos de sesiones ordinarias (del 16 de diciembre al 15 de
marzo y del 15 de marzo al 1 de abril), ésta Comisión, integrada por 37
miembros de los cuales 19 son diputados y 18 senadores, nombrados en el
seno de sus Cámaras, tomará algunos de los poderes del Congreso. Estos
son: recibir el juramento del Presidente de la República por interinato (art.
79-11); autorizar al Presidente para salir del País (art. 88); autorizar a este
mismo y a los congresistas a separarse temporalmente de su responsabilidad
(art. 79-Vlll); ratificar los nombramientos hechos por el Ejecutivo que
requieran la autorización del Congreso (art. 79-Vll); autorizar la
movilización de topas (art. 79-1).
La Comisión Perman}IDte acuerda la convocación a una(s) sesión(es)
ordinaria(s) del CongresefGeneral o de alguna de sus cámaras (arts. 67 y 79IV). En este punto, la ' Constitución no es muy clara, porque la Comisión
acuerda y el Presidente convoca (art. 89-XI). En ésta circunstancia nos
preguntamos ¿qué pasaría si la Comisión Pennanente, integrada por una
mayoría hostil al Presidente acuerda una sesión extraordinaria y el
Presidente rechaza de firmar el decreto de convocación? Seguro que la
sesión extraordinaria no se celebraría y en consecuencia, habría con toda
seguridad fricciones entre ambos poderes de la Unión.

En fin, si los poderes propios son importantes, los poderes compartidos
no to son menos.
2. Poderes compartidos

El objetivo buscado de la Constitución de otorgar facultades
compartidas entre los Poderes Políticos de la Unión es de equilibrar el poder
político. Comprendemos por poderes compartidos la proposición o la
decisión tomada conjuntamente entre el Presidente y los congresistas. Ahora
bien, éstos poderes son relativos si la mayoría parlamentaria es coincidente
con la mayoría presidencial, llevando en consecuencia una predominancia
del Jefe de Estado sobre el otro poder. Lo anterior se refleja tanto en la
política interior como en la exterior.

1) En política interior
En este dominio encontramos poderes compartidos entre el Presidente y
el Senado y entre el Presidente y el Congreso General. En cuanto a los
diputados, la Constitución no prevé relaciones especificas con el Ejecutivo.

388
389

�a) Entre el Presidente y los senadores

El Presidente propone y los senadores aprueban. La complejidad
para ciertas nominaciones se encuentra en la mayoria exigida para su
aprobación, que puede ser simple, absoluta o calificada.
Poderes de nominación
En materia económica, el mandatario propone el candidato a ocupar el
puesto de Gobernador de la "Banca de México, así como sus cinco
subgobernadores, para los cuales se necesita la rnayoria simple (arts. 28 y 38
Ley del Banco de México).
En el federalismo, en el caso que el Senado declare la desaparición de
los poderes locales de un Estado o del Distrito Federal, el Presidente le
propone una tema para que escoja un gobernador interino. La aprobación de
dos tercios de los miembros presentes es indispensable (arts. 76 V, IX 'y
122).
,
En lo relativo al Poder Judicial de la Federación, la nominación de los 11
Ministros se hace mediante una selección realizada, para cada Ministro, por
los senadores de entre la terna presentada por el Ejecutivo. Dos tercios de la
votación senatorial es necesaria (arts. 76-VIII, 89-XVIII y 96).
En lo que concierne a la seguridad de la Nación, el Presidente propone,
igualmente al Senado, al Procurador General de la República, a los coroneles
y otros jefes superiores del Ejercito y Fuerza Aérea Mexicana. La mayoría
simple del Senado debe aprobar (arts. 76-11, 89-III, IV, IX, XVII y 79-VII).
Así, 11 O nominaciones de militares han sido aprobadas por el Senado en el
periodo de sesiones (del 15 de marzo al l de abril de 1998).20

b) Entre el Presidente y el Congreso

En este punto, las relaciones se dan entre el Legislativo con la
Administración Pública Federal.
En las políticas públicas
El proyecto de elaboración del Plan Nacional de Desarrollo, según la
Constitución, debe ser elaborado de manera democrática. El Congreso
participa en su elaboración (arts. 25 y 26). En este punto encontramos un
matiz parlamentario, por que el Ejecutivo dirige el Plan Nacional de
Desarrollo, pero debe tornar en cuenta a la sociedad y al Congreso, teniendo,
este último, facultad de participar activamente en la medida que la ley se lo

permita. 21 Cabe remarcar que si una mayoría parlamentaria opuesta al
Presidente persiste, el sistema politico puede transformarse en un sistema
congresional, como el descrito por Woodrow Wilson. Pues a través de la ley,
puede obligar al Ejecutivo a su ejecución, so pena de un juicio político en
virtud de cometer una falta grave como_lo es el no respeto a la Constitución.
En el proceso legislativo
El Gobierno debe funcionar; y para eso requiere de ciertos mecanismos para
poder aplicar su programa, por el cual fue elegido. En tanto que gobierno de
leyes, ciertos mecanismos como el decreto y la iniciativa de ley es de
ÍUQdamental importancia para la acción gubernamental. Estos dos
mecanismos son previstos en la Constitución (71-1). Sobre este punto ciertos
constitucionalistas y politistas argumentan que el presidencialismo mexicano
ha sido legitimado gracias al PRI, motivo por el cual no ha habido
verdaderas deliberaciones en el Congreso; sin embargo el esquema de hoy,
ya no es el mismo y en un momento de conflicto, dentro de las estrategias
del poder, esta prerrogativa puede tomar importancia política.
En cuanto a las iniciativas, es evidente que la mayor parte provienen del
Ejecutivo. Podemos verlo en todas las democracias del mundo. Y en México
lo constatamos en el segundo periodo de sesiones de ia LVII Legislatura. En
el proceso legislativo, el Presidente puede depositar sus iniciativas ya sea en
la Cámara de diputados o en el Senado.22 Así fueron depositadas por el
Ejecutivo, en el periodo mencionado, 50% de iniciativas en San Lázaro y el
otro 50% en Xiconténcatl. Es evidente que el Presidente escogerá la Cámara
que le conforte más. Donde su partido tenga mayoría
En lo concerniente al veto, el mandatario puede utilizar dos veces ésta
prerrogativa en una misma iniciativa, mientras que los parlamentarios una
sola vez. Ahora bien, el veto presidencial puede ser superado por el voto de
las dos terceras partes de los congresistas presentes, mientras que el veto
parlamentario obliga al presidente a insistir en el siguiente periodo de
sesiones (art. 72).
En cuanto a una reforma constitucional, el consenso se impone. En
efecto, el voto de las dos terceras partes mas el 51 % de las Legislaturas
locales (art. 135) es necesario para que ésta sea realizada Por otra parte, la
nueva redacción del artículo 53-IV de la Constitución limita la presencia de
los partidos políticos en la Cámara Baja. Ningún partido político puede tener
mas de 300 miembros en ésta Cámara En ésta circunstancia ningún partido
puede tener la mayoría requerida para una reforma de ésta magnitud.

390
391

�2) En política exterior
Aquí contrariamente que en materia económica, el Senado domina
sobre los diputados en lo concerniente al control parlamentario.

En materia de defensa
La declaración de guerra hecha por el Presidente debe ser aprobada l?°r la
mayoría simple del Congreso; además, la creación de una ley espe&lt;:1~ es
obligatoria (art. 89-VIII). Ahora bien, el Ejecutivo no ~ene la exclus1vi?ad
de una declaración bélica, pues el Congreso goza igualmente de esta
prerrogativa (art. 73-Xll). Esta prerrogativa ha sido utilizada en una ocasi~n:
durante la segunda guerra mundial, cuando el Presidente Manuel Avtla
Camacho declara la guerra a los países del Eje.

En la diplomacia /
.
La política exterior de México es dirigida por el Jefe de Estad~, m1sma que
debe ser ratificada por el Senado (arts. 76-I, 89-X y 103). As1 es como se
han llevado a cabo los tratados finnados con los Estados Unidos, Canadá Y
últimamente con Europa. Estos son esencialmente en materia de comercio,
educación lucha contra el narcotráfico, extradición, etcétera Por otra parte,
el Senad~ controla, por su poder de ratificación, las nominaciones de
embajadores y de cónsules propuestos por el Jefe de Estado, donde la
mayoría simple es necesaria (arts. 76-II, 89-Ill y 79-Vll). Dm:ante el
segwido periodo ordinario de sesiones del primer año d~ ~a L~U ~g_istagira,
19 ratificaciones y 9 permisos se concedieron en el serv1c10 d1plomattco.
Una vez vistos los poderes constitucionales y las limitantes que
imponen los partidos políticos debido a las mayorías exigidas par~ la
aprobación de determinadas acciones de ambos poderes, pasemos a analtzar
en que consiste ésta lógica.

C / La lógica del poder mayoritario
A lo largo de nuestro trabajo hemos hecho mención del po~er
mayoritario; es momento de hacer alusión al termino. Una ~ez .defimdo
procederemos a explicar por qué éste exige la refonna constitucional del
México de hoy.
El poder mayoritario nace de wia bipolarizació~. Es . de~i~, la
manifestación en favor o en contra de alguna política. La b1polarizac1on se
puede manipular por diversas maneras: por un escrutinio donde la mayoría

392

absoluta sea requerida, o aún por un sistema proporcional como la elección
legislativa en México, donde la elección proporcional se liga a la
mayoritaria, que al mismo tiempo depende de una barra legal exigida
(porcentaje mínimo de votos para tener acceso a la proporcional) y una
repartición de curules con base al más alto porcentaje obtenido de votos.24
Sin embargo se puede debatir que el sistema electoral mixto, como es el caso
de México, no favorise una bipolarización sino a un sistema múltiple de
partidos, cosa que es cierto, pero no obstante este argumento válido, existen
otros factores de hecho que bipolarizan la vida política. Nos referimos a la
política gubernamental, donde los partidos políticos representados en el
Congreso se manifiestan en favor o en contra. Si estamos de acuerdo con
este último argumento, lo estaremos también que existe una bipolarización
en la política mexicana a pesar de] multipartismo reciente. ¿No hemos visto
en la LVII Legislatura que el Presidente necesita del apoyo político y
jurídico del Congreso para la aprobación de sus iniciativas? ¿No hemos visto
que todas las alianzas celebradas, o la mayor parte, son en tomo a las
iniciativas provenientes del Ejecutivo?

Las ventajas de la democracia mayoritaria es que se crea un régimen
gobernable. Pero en el caso de México, ésta se ha dado, en el nuevo sistema
político que acaba de nacer, gracias a la conciencia de los actores políticos:
presidente y legisladores y no a mecanismos constitucionales. Los actores de
los cuales hacemos referencia han sabido solucionar los conflictos suscitados
mediante acuerdos a través de sus partidos políticos. Pero, ¿ qué sucedería si
no se llegara a un acuerdo? Hemos visto en el inciso B de ésta segunda parte
los poderes constitucionales de ambos actores y las mayorías requeridas para
la aprobación de las iniciativas y/o nominaciones presentadas por el
Ejecutivo. Es en este punto que la Constitución de 1917 padece de
deficiencias para prevenir conflictos entre los Poderes Políticos de la Unión,
situación que pone en riesgo la estabilidad política del régimen.
Los principales puntos de conflicto (o posible conflicto) se dan en la
función de gobierno, basada en la ley, que es ejercida por el Ejecutivo. Es
por eso que a pesar de la división rígida de poderes, necesita el apoyo del
Congreso de la Unión.
En el actual contexto político existen cinco partidos en el seno del
Congreso: PRI, PAN, PRD, PT y PMVE (los mismos en ambas cámaras).
Un factor importante es la contradicción de mayorías entre el Ejecutivo y el
Legislativo (al menos en la Cámara de Diputados), situación que complica la
aplicación de la política presidencial y en consecuencia de la función
gubernamental. Es por consenso que el Presidente de la República puede
hacer aprobar sus iniciativas; de otra manera estará impedido a realizar su
función de gobierno.

393

�Bajo este esquema el Presidente ésta obligado a realizar alianz.as con
los partidos que se oponen a su política. Recordemos que en la realización
del Plan Nacional de Desarrollo participan los legisladores que al mismo
tiempo representan a la nación y se organizan en grupos políticos que
representan a sus partidos. Ahora bien, en este punto la Constitución no hace
mención expresa de sanción alguna si el Ejecutivo ignora las
recomendaciones hechas por los legisladores para que se incluyan en el
PND. Sin embargo los legisladores tomarían revancha al momento de
analizar la iniciativas de las leyes de ingreso y de egresos de la federación
presentadas por el jefe de gobierno. O aún, se podría argumentar que el
Presidente de la República faltaría a su juramento de respetar la Constitución
y entonces podría ser sujeto a juicio político.
Por otra parte, la mayoría requerida para la aprobación de ciertas
funciones gubernamentales, sea relativa, absoluta o calificada, hace
reflexionar sobre la gotiemabilidad del régimen. Sobre todo si tomamos en
cuenta que ningún partido goza (posiblemente no gozará más en el futuro) de
una mayoría en la Cámara de diputados, y posiblemente tampoco en la de
senadores para la próxima legislatura. Este es el nuevo contexto de la
política mexicana.
Lo anterior, se da en virtud de que es precisamente el ciudadano
quien reparte el poder a través del voto, distribuyéndolo entre los diversos
partidos políticos llevándolos al Congreso para apoyar o para linútar al
Presidente de la República, ya sea en una elección legislativa intermedia o
coincidente con la presidencial. Esta situación jamas se había vivido en
México, motivo por el cual la Constitución a funcionado. Empero, la nueva
configuración política del parlamento evidencia la funcionalidad de ésta. El
análisis de los poderes constitucionales nos lleva a observar que no existen
previsiones para determinadas situaciones que podrían desencadenar una
crisis constitucional; tal es el caso de la no-aprobación del proyecto de
egresos. Situación que invita a reflexionar en alternativas para una revisión
constitucional.
Se debe tomar en cuenta, en le caso de una revisión constitucional,
que toda constitución además de organizar al poder público y asegurar los
derechos del hombre, es necesario que concilie la estabilidad gubernamental
y el respeto a la voluntad mayoritaria En ésta búsqueda, ciertos actores
políticos han formulado una serie de propuestas de reforma que giran
fundamentalmente en tomo a dos formulaciones. La primera consiste en una
adecuación de la Constitución conservando el régimen presidencial. La
adecuación consiste en un cambio de sistema electoral, tanto para la elección
presidencial como para la legislativa, implementando una segunda vuelta,

tendiendo derecho al balotaje (segunda vuelta) los dos primeros lugares de la
elección; también contemplan la inclusión de los mecanismos de democracia
directa: referéndum y plebiscito. Nuestra opinión en cuanto a la doble vuelta
es que provocaría las alianz.as entre los partidos políticos, dándose ésta en la
segunda vuelta, llevando a la cabeza a los dos candidatos con mayor
votación obtenida, donde los otros partidos conservarían una considerable
importancia, ya que sus electores pueden determinar la victoria del candidato
con el cual se alíen y es ahí justamente que las negociaciones tendrán lugar.
Además el ciudadano tendría dos oportunidades para reflexionar su opción.
Dicho de una manera más sencilla, seria una especie de elecciones primarias
a la angloamericana o más precisamente como se desarrollan las elecciones
presidencial y legislativas en la V República Francesa. En consecuencia ésta
situación reestructuraría, sin duda, la política mexicana en una
bipolarización, pero conservando la pluralidad resultante de un sistema de
partidos múltiples.
En cuanto al refeféndum y al plebiscito podemos decir que estos dos
mecanismos desbloqué'arian los conflictos que se presentasen entre el
Ejecutivo y el Legislativo. En ésta perspectiva, éstos elementos son de gran
utilidad en la hipótesis que los diputados no aprobasen la iniciativa de
egresos del ejecutivo, intentando bloquear la aplicación de su programa
gubernamental. 25 Es entonces que la consulta popular se impone: el
ciudadano decide quien tiene la razón, el Ejecutivo o el Legislativo.
En cuanto a la refonna mayor, la mutación de un régimen
presidencial a uno semi-presidencial, tal como lo proponen ciertos
constitucionalistas y actores políticos, cabe decir que las actuales
condiciones lo hacen viable. En efecto, si recordamos el argumento de
Venustiano Carranza que par~ un régimen parlamentario debe existir una
pluralidad de partidos y que en su interior debe haber un número de
miembros suficientes para participar en el gobierno, podemos damos cuenta
fácilmente que éstas condiciones están dadas.
En este tipo de régimen el gobierno seria nombrado por la mayoría
en el Congreso o de alguna de sus cámaras, pudiendo además destituirlo por
una moción de censura Situación que fortalece al órgano deliberativo. Por
otra parte, el Presidente de la República, electo por el sufragio universal
directo, sería jefe de Estado y encargado de vigilar el buen funcionamiento
de las instituciones. Sin embargo, ,es importante tomar en cuenta los poderes
constitucionales que se les asignaría a cada órgano de darse dicha reforma,
así como el ritmo electoral entre la elección legislativa y la presidencial.
Factor importante en la distribución del poder.

394
395

�Ahora bien, existen argumentos en contra de la instalación de este
régimen diciendo que la cultura política de México está lejos de obedecer a
tal diseiio constitucional. Frente a esos argumentos podemos contradecir que
la "nueva cultura política en México" es de competición y no más de
sumisión; de pluralidad con alternancia y no más de hegemonía. Por otra
parte, las nuevas generaciones no con~cen el presidencialismo tal cual era en
la época de nuestros abuelos y/o padres. También es prudente hacer mención
que la educación juega un papel determinante para el desarrollo de una
cultura democrática.
Finalmente cabe preguntarnos si dentro de un esquema democrático
~o es el pueblo de México quien debe decidir su futuro? Seguramente si,
por ésta razón los actores políticos deben debatir sobre la refonna políticoconstitucional a la luz de los mexicanos; y una vez que hayan llegado a un
acuerdo, deben consultarlos. Es la única manera de legitimar
democráticamente cualquier régimen político.

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11

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·
http ://www.pri.org.mx
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http ://www.cddhcu.gob.mx/
http ://www.gobierno.mx

Notas bibliográficas
1

El debate sobre un cambio de régimen presidencial a uno parlamentario continuo
bajo la presidencia de Alvaro Obregón, cuando diputados del Partido Liberal
Constitucionalista presentaron el 14 de diciembre de 1921, una iniciativa de reforma
constitucional en ese sentido. In FUENTES DIAZ, Vicente: Los partidos políticos
en México, ed. Porrúa, México 1996 p. 129.
2
Mensaje de Carranz.a a los miembros del Poder Constituyente de 1916-1917, en la
ciudad de Querétaro el 1 de diciembre de 1916, in TENA RAMIREZ, Felipe, Leyes
fimdamentalesdeMéxico 1808-1997, ed. Porrúa, México 1997 pp. 760-761.
3
Recordemos que uno de los factores esenciales que hicieron fuerte al Congreso de
la Constitución de l 857 fue sin duda que éste era unicameral. Es decir solo existía
la Cámara de diputados. Al menos basta la restauración del Senado en 1874.
4
Emiliano Zapata y Francisco VilJa, poco o nada les interesaba la creación o el
apoyo de algún partido; a pesar que dentro de las filas z.apatistas se encontraba
Antonio Díaz Soto y Gama, miembro fundador e ideólogo del Partido Nacional
Agrarista.
$ Es pertinente precisar que durante el periodo de los generales, hubo dos
excepciones, los gobiernos de Emilio Portes Gil y de Pascual Ortíz Rubio. Pero su
función presidencial era limitada por los mismos generales; motivo por el cual no los
incluimos como gobiernos civiles.
6
La Reforma concerniente al Senado de la República nos parece un poco extraña,
pues la naturaleza de este órgano es la representación de los Estados miembros de la
Federación y no de los partidos políticos o de la federación. Lo anterior desequilibra
la representación paritaria de los estados en la Cámara Alta; además, los partidos
políticos son fortalecidos, pues son los quien proponen los senadores a la
froporcional.
Hay que tomar en cuenta, que en el Senado, el PRI tiene una cómoda mayoría y
que para ciertas leyes o autorizaciones, se requiere de una Mayoría en el Congreso,
es decir de los diputados y de los senadores en su conjunto.
8
Ley Orgánica del Congreso General de los Estados Unidos Mexicanos.
9
Gicquel, Jean: Droit constitutionnel et institutions po/itiques, ed. Monchrestien,
Paris, 1997, p. 690.
10
Aunque la Constitución no hace mención expresa de la facultad de rechazar, la
consideramos implícita, ya que en el art. 74 dice ("...esfacultad de los
diputados...IV) examinar, discutir y aprobar anualmente elpresupuesto de egresos
de la Federación. .. ". Por otra parte ¿qué caso tendría discutir algo que de todas
maneras será aprobado?

399

�11

En el inciso B vamos a analizar más detalladamente esta situación.
OSORNIO CORRIES, Francisco Javier, "Estructura funcional y orgánica del
ejecutivo federal en México", in El sistema presidencial mexicano, México~ UNAM,
1988 p. 215.
13
Jurisprudencia. Diciembre de 1998: Felicitas Carrillo vs. Gobierno Federal,
12

1998.
14

Este tipo de veto consiste en la no-publicación de la ley; donde el presidente
aprovecha la falta de sanción en el caso de que no publique.
1
COLLIARD, Jean-Claude: Les régimes par/ementaires contemporains, presses de
la FNSP, París 1978. Analizaremos en el inciso C el concepto de poder mayoritario.
16
En este punto estamos de acuerdo que sean los partidos políticos quienes dirijan ya
que , en el contexto político mexicano, consideramos es la mejor manera de tener
una pluralidad gobernable.
17
Para profundizar en este punto de las votaciones, ver el Dictamen de la Comisión
de Reglamentos y Prácticas Parlamentarias relativo a la iniciativa de Refonnas a la
Ley Orgánica del Congreso General de los Estados Unidos Mexicanos. Leer
igualmente el voto particul,r del PRl. In Gaceta Parlamentaria, año II, Número
175, miércoles 9 de dicie,mbre de 1998. En este dictamen se fortalece aún el poder
de los partidos políticos; es decir del poder de la lógica mayoritaria.
18
Encontramos estos poderes en las 30 fracciones del artículo 73 de la Constitución.
19
Diario Oficial de la Federación, 4 de Octubre de 1974.
20
Senado de la República, fracción parlamentaria del Partido Acción Nacional,
estadísticas, in revista Este País, junio 1998 México 1998 pp. 70-11.
21
Cabe lugar a agregar a esta disposición constitucional, otra prerrogativa de la
misma jerarquía. Se trata del artículo 73-XXIX-D de la Constitución, que permite al
Congreso de hacer las leyes sobre la planificación para el desarrollo social y
económico del país.
22
Siempre y cuando no se trate de alguna materia exclusiva de una Cámara.
23
Senado de la República, fracción parlamentaria del PAN, estadísticas, op. Cit.
24
Tal es el caso, más allá de ideologías, de las elecciones locales en Zacatecas y
Baja California Sur, donde el PAN, PRO, PT y PMVE se aliaron en contra del PRI,
'anando, éstos primeros las elecciones.
sPor solo mencionar el ejemplo más importante.

POLÍTICAS PÚBLICAS Y MUJERES.

Lídice Ramos Ruiz
Coordinadora del
Centro Universitario de Estudios de Género
Facultad de Filosofia y Letras
Universidad Autónoma de Nuevo León.

Para muchas y muchos estudiosos de las Ciencias Sociales y las
Humanidades, la revolución más importante de fin del siglo XX ha sido la de
género. Es una revuelta que toca y atraviesa todas las dimensiones de la vida
y cuestiona hasta el fondo las relaciones humanas.
Varios grupos de mujeres sabemos que los esfuerzos pretenden
acabar con toda forma dP' inequidad. Sin embargo, lograr que lo cotidiano
sea también responsabilidad pública, recuperar el derecho a decidir sobre el
cuerpo y la sexualidad no es tarea fácil. Implica tocar estructuras arraigadas
y escleróticas, que algunas personas creen que son naturales y no culturales.
A pesar de esto, paso a paso construimos la visibilidad y presencia
del movimiento amplio de mujeres y del movimiento feminista para que las
reivindicaciones de género sean una realidad en las políticas públicas.
Este trabajo muestra al lector o lectora parte de ese andar que incide
en el escenario político con capacidad de interlocución, de participación y
negociación tanto en lo nacional como lo internacional. Está organizado en
tres apartados: Sobre Políticas Públicas, Sobre Políticas Públicas
Demográficas a nivel Mundo y Sobre Políticas Públicas y Mujeres en
México. Se alerta sobre el sentido de presentar a las mujeres como seres
humanos que aspiramos a programas que respondan a las necesidades de
una mejor calidad de vida para nosotras y los demás, así como para destacar
la responsabilidad colectiva respecto a las generaciones futuras.
La construcción de la perspectiva de género, no es sólo asunto de
mujeres; es un proyecto de mujeres y hombres que pretendemos impulsar un
panorama social, económico y cultural de equidad para tener una sociedad
más democrática, participativa, incluyente y solidaria; con políticas públicas
que se legitimen desde la dimensión microsocial hasta la macrosocial dentro
de un marco de desarrollo sustentable.
Las políticas públicas en nuestro país deberán hacer un énfasis
todavía mayor del que tienen ahora para que se perciba que se aplican

400

401

�entendiendo las nuevas formas de organización social, los cambios en la
estructura productiva, en la institucionalidad y en la nueva cultura de la
eficiencia y del consumo y por supuesto que la mirada de la asignación de
los recursos del país tiene como centro a la persona. Que se entienda la
equidad, no sólo como la distribución de bienes, de derechos y obligaciones,
sino también como participación de las sujetas y los sujetos sociales en la
toma de decisiones y en la formación de reglas que normen las conductas y
las actitudes colectivas y personales.

Sobre Políticas Públicas
Las Políticas Públicas de acuerdo a nuestros manuales de economía
y política, dan cuenta de los requerimientos de regulación o interferencia
pública, léase estatal, que existen sobre las libertades individuales a fin de
maximiz.ar el rendimiento de la distribución de los bienes escasos, en
relación a las necesidades de la población, que de ninguna manera el
mercado puede atender. Siempre bajo la discusión del bienestar social.
Dentro de todas las escuelas de pensamiento económico está, de una
u otra manera, la discusión de la participación del Estado dentro de la
Economía. Para muchas posturas entra como algo nocivo, para otras como
algo necesario. En la crisis actual se plantea de nuevo la pertinencia del
debate sobre el mercado, las posturas del Estado y de la sociedad civil, para
encontrar maneras de hacer funcionar el sistema económico, ya que, la
dicotomía eficiencia en el uso de los recursos -escasez de los mismos, se
vuelve de primer nivel.

,.,..

h

11

Bien sabemos que desde inicios de los años ochenta la situación
financiera ha conducido al agotamiento del modelo de Estado-Nación
resultante de la Revolución Mexicana. De ese Estado facilitador del
desarrollo económico que desembocaría en lo social, llamado "consenso
Keynesiano" se pasó al "consenso Washington" que en palabras más llanas
es el modelo Neoliberal, donde el Estado y sus funciones de regulación son
altamente cuestionadas.
Sin embargo tenemos con nosotros y nosotras a unas formas de
intervención que paradójicamente, se activan para liquidar viejas estructuras
regulatorias, caducas instituciones y obsoletos instrumentos de intervención
estatal que las recetas del llamado "ajuste estructural".
Conviene señalar que en el horironte del tercer milenio por causa de
estas reformas estructurales que se traducen en: disminución de la
intervención pública en la economía, merma en las políticas sociales,
privatizaciones, replanteamiento del desarrollo de la seguridad social,
402

disminución de aranceles para productos del exterior, flexibilización de
contratos laborales, subsidios focalizados, normatividades financieras
diferentes, cambios en la propiedad de la tierra rural y urbana, etc.; el
Estado deja gradualmente de hacerse responsable del bienestar de los
ciudadanos pero no transfiere en igual medida la responsabilidad de las
políticas públicas a los sujetos o sujetas sociales.
Esto es, la eficacia de la reestructuración económica no va a la par de
una reestructuración ideológica, se habla de cambios, se plantean reformas
políticas que hablan de transición a la democracia, mas las promesas, son
promesas. La exigencia de la comunidad es a tener mayor participación en la
toma de decisiones para organizar las partidas presupuestales, la
adminstración de las mismas e ir en contra de la filosofía individualista que
desalienta cualquier iniciativa colectiva.

Sobre Políticas PúbliclJÍ Demográficas a nivel mundo.
Considerando los argumentos del inciso anterior, la relación
población, pobreza, medios de subsistencia alcanza una posición relevante.
Buscar el desarrollo económico sostenido y durable integra a las políticas de
población dentro de los programas de desarrollo económico y social del país
de manera ineludible.
El factor clave del desarrollo sostenido, somos los seres humanos,
vistos como capital humano. Se vuelve clave para la competitividad
internacional, el binomio desarrollo-población, cualquier política pública que
no considere esto no estará orientada a los cambios del nuevo milenio.
Haciendo un poco de historia tenemos que a nivel mundial. la
primera conferencia sobre población se organiza en Bruselas, en 1853 con la
finalidad de levantar un censo. A inicios del siglo XX, las tareas se vinculan
a mejorar los censos y a relacionarlos con la higiene de los pueblos.
Natalidad y mortalidad ocupan grandes espacios de trabajo la primera mitad
del siglo mencionado.
Al término de la segunda guerra mundial, con la creación de la
ONU, se establece la Comisión de Población en 1946. De aquí en adelante
crece el interés por los estudios sobre el sentido y los efectos de la dinámica
poblacional. Se promueve la creación de estadísticas, la recopilación de
información y se sensibiliza a los Estados de la importancia de tomar
decisiones sobre las migraciones y su trascendencia económica.

403

�En 1965, dentro de la Conferencia de Belgrado, dice Louise
Lassonde (1997, 39) por primera vez llamó la atención de la comunidad
internacional acerca de la función de la fecundidad como factor
socioeconómico del desarrollo. Reunión en la que asistieron más de
novecientos expertos y expertas.

impugnan y critican la aplicación de éstas. A estos reclamos, se debe en
parte la insistencia de la igualdad de condiciones dentro de la ley poblacional
antes mencionada.

Las mujeres, desde el espacio privado vemos como los gobiernos de
las Naciones Unidas focaliz.an la planificación familiar como un conflicto
entre los derechos individuales de la pareja con los intereses colectivos de
distribución de los recursos económicos de los países. ¿Coincidencias? "lo
privado se hace público" como dice una buena frase de las luchas de las
mujeres.

Y además, dentro de la Primera Conferencia Internacional de la
Mujer celebrada en México, en 1975, un reducido grupo de mujeres
feministas (léase por favor el término, como mujeres que demandan y
proponen soluciones bajo la perspectiva de género, fuera de toda carga
ideológica negativa), buscaba "cambiar la vida". Se habló de la economía, la
política, la cultura, la educación, la vida cotidiana con un carácter más
próximo a las soluciones complejas de la sociedad mexicana superando los
planeamientos del "horno economicus".

Para 1967 se crea en la ONU, el Fondo de las Naciones Unidas para
las actividades en materia de población, que se maneja bajo las siglas de
FNUAP. Y para 1974 se establecen programas de acción poblacional que
destacarán la relación humanidad-naturaleza, con algo dinámico que
determina la elevación de los niveles de vida de los seres humanos. Se
buscará no poner en riesgo el medio ambiente y aflora como preocupación
el crecimiento de la población en extrema pobreza.

¡Cuánto se ha caminado desde entonces! De la anticoncepción que
pretendía bajar las tasas globales de fecundidad, con lo que se continúa el
proceso de cambio conocido como la transición demográfica. Algunos
demógrafos hablan que ~rt los setenta estamos en la tercer etapa de dicho
proceso, y es con las políticas de planificación familiar y las de bajar la
mortalidad infantil, que se provocan expectativas de vida más altas para los
mexicanos y mexicanas en su totalidad.

La autora antes mencionada, Louise Lassonde, (1997, 40) destaca la
importancia política de las Conferencias de Bucarest, 1974, México, 1984 y
El Cairo, 1994. En todas, dice, se discuten los temas demográficos dadas las
- exigencias deJ nuevo orden mundial en gestación: cada conferencia ha
producido una línea de .fractura ideológica diferente: Norte-Sur en
Bucarest, Este-Oeste en México; en El Cairo, la oposición se cristaliza entre
defensores de una concepción laica de la sociedad y quienes apoyan una
concepción teocrática.

Las mujeres quedamos subsumidas en los programas de salud
materno infantil y de planificación familiar, todas y todos sabemos que para
nosotras resultaron insuficientes. La mirada biomédica, fue bastante
unilateral, estaba centrada en el produéto de la maternidad en el niño o niña
que sería después. La madre estaba allí como ser para los otros. La
especificidad de su cuerpo y de sus funciones era importante de acuerdo a la
reproducción. El tema del bienestar de la población se restringía, a ver a las
mujeres como los vehículos de la transición demográfica.

Políticas Públicas y Mujeres en México.
Las mujeres mexicanas sabemos que contamos con una ley de
Población desde 1974, en ella se buscaba favorecer una mayor participación
de las mujeres en los procesos de desarrollo nacional, en condiciones de
igualdad con los varones. Aún así los documentos oficiales hablaban en
términos sexistas, no habían introducido la visión de humanidad que cobija
tanto a los hombres como a las mujeres. Situación que no se dará hasta El
Cairo, 20 años después.
El modelo de desarrollo instaurado a partir de la Segunda Guerra
Mundial, mostraba fisuras en distintos sectores de la población mexicana, y
son las mujeres como parte de los sectores menos favorecidos las que

404

Las ganancias, no obstante esa visión, permitieron visibilizar las
aspiraciones de nosotras las mujeres para ser consideradas como sujetas
sociales y que los cuestionamientos sobre el cuerpo femenino empezaran a
ser tomados en cuenta.
Durante toda la década de 1975-1985 que ha dado en llamarse
Década de la Mujer, se crearon fondos especiales en los organismos
internacionales para la promoción y el desarrollo de programas en tomo a la
reproducción, los derechos relacionados con ella, los problemas sanitarios, la
sexualidad femenina, la libre elección de la pareja, la familia, la
planificación de ésta, la función social de la familia, las relaciones entre sus
miembros. Dando una enorme carga emocional, social y cultural a las
mujeres.

405

�En Copenhague, 1980, algunos países desarrollados presentaron
políticas públicas a favor de las mujeres donde se instrumentaban acciones
administrativas para separar asuntos de familia de asuntos de mujeres. Un
pequeño pero grande paso, se reconocía públicamente que la concepción, el
placer sexual y la familia podían ser tocados como temas separados.
Propuesta que en México apunta para que en ese mismo año se cree el
Programa Nacional de Integración de la Mujer al Desarrollo, adscrito al
Consejo Nacional de Población de la Secretaria de Gobernación, incluso
entiendo se formó una Comisión Nacional de la Mujer que quedó sólo en el
papel.
En Nairobi, durante julio de 1985, se discutieron nuevamente las
situaciones de las mujeres a nivel planetario en pleno acuerdo sobre la
globalización económica y la mundializ.ación de las acciones sociales y
comunicativas, que hacen estrechas para nosotras las políticas públicas sobre
salud. Y hay intentos en materia de educación con traros endebles.
Algo hay que agradecer a las conferencias mundiales de El Cairo en
1994 sobre Población y Desarrollo y a Beijin, en 1995, IV Conferencia
Mundial sobre Mujeres, porque obligaron a las delegaciones de los países
participantes, a las organiz.aciones de la sociedad civil, a regresar a los
grandes temas. Junto a la paz, el desarrollo sustentable, la democracia, el
nuevo papel del Estado, la situación de las mujeres, es propuesta desde la
perspectiva de la equidad entre los géneros.
El trabajo de El Cairo enriqueció las políticas de población con
temas sobre la sexualidad femenina, el placer, la vida, la muerte, el aborto,
los derechos y la posición de las mujeres en "salud reproductiva". Beijin,
destacando parte de estos asuntos y declarando que los derechos de las
mujeres son derechos humanos. ¡Las mujeres vistas como humanas!
El núcleo central de la propuesta de la equidad entre los géneros que
está detrás de las consideraciones de las mujeres gravita a su vez en la
consideración de que la desigualdad basada en las diferencias biológicas al
ser llevada al plano de lo social desarrolla una ideología de la dominación y
la discriminación hacia las mujeres.
Lo masculino y lo femenino y la consecuente desigualdad se han
construido socialmente y por tanto, es un fenómeno cultural que puede y
debe ser modificado. Desde las mujeres se opina que, deben adecuarse todas
las políticas públicas dentro del proceso de institucionalización del enfoque
de género.

406

La dimensión micro-social que introducen las luchas de las mujeres
a la reflexión demográfica constituye toda una revuelta para el tratamiento
de los temas de natalidad, mortalidad y migración. Al igual invita a la
construcción de acciones afirmativas que edifiquen procesos para
operativizar algo de carácter macro-estructural, como son las políticas
públicas de población a esos niveles micro de las sujetas sociales o de las
familias. Una gran preocupación es tener datos de hasta dónde son
interiorizadas estas políticas por los grupos focalizados. De cómo en los
procesos de ejecución y sensibilización de ellas se pueden utilizar
mecanismos de equidad, de aprendizajes de los y las ejecutoras de las
políticas.
Así, podemos hablar de aciertos al promover la inclusión del término
"familias" en la Encuesta Nacional de Planificación Familiar de 1995, donde
se aplican en parte lineamientos de El Cairo. En dicho lugar las discusiones
sobre las diversas formas de familias estuvieron en el tapete de las polémicas
entre los grupos de mujert;S, el Vaticano y la secretaria general que organizó
el evento.
Para el caso mexicano, ampliar el concepto de esta manera permite

dar cuenta más de cerca de la realidad de los hogares mexicanos y muestra
las tendencias en las entidades federativas definidas como prioritarias en
materia de planificación familiar. Permite destacar las jefaturas de hogar
femeninas que llegan a un 18% del total de las familias mexicanas, puede
visualizar los problemas de familias por edad de la mujer, por nivel
educativo, por monto de los ingresos y por supuesto determinar niveles de
pobreza familiar.
Además presentar programas para las adolescentes con embaraws
tempranos, presionar para la puesta en marcha de programas de empleo, de
crédito para mujeres de las áreas rurales y apoyos educativos para las niñas.
La revisión de dichas propuestas no está en este lugar a discusión, lo que
estoy destacando es el compromiso moral del Estado Mexicano para aplicar
los acuerdos firmados.
Muchos grupos de mujeres que están dentro de la sociedad civil
organizada, encuentran ambigüedades en los procesos de modificación del
marco juridico, del acceso a los fondos de inversión o a las propuestas de
toma de decisiones sobre el rumbo de las políticas públicas de todo tipo.
Repito lo que páginas atrás comentaba, no siempre los niveles micro, donde
está lo operativo, se hacen escuchar. Otras mujeres ni se la creen, piensan
que los servidores públicos están lejos de entender sus problemáticas
concretas.

407

�Existe entre la práctica y la operación de las políticas públicas en
general, un desfase para adecuarse a los cambios en las familias y con más
razón para llegar hasta los y las sujetas sociales. A muchos y muchas
operadoras, las jefaturas femeninas les parecen poco importantes, o bien,
como en el caso de las leyes laborales que estaban enfocadas al obrero
varón, no logran cubrir con la amplitud necesaria a la mujer obrera.
En otros casos, interviene un conservadurismo social que puede
utilizar los mecanismos de equidad o de igualdad de oportunidades dentro de
su discurso, pero donde la capacidad de entablar un diálogo es nula. En los
tiempos que corren, temas como la salud reproductiva, la educación sexual,
el derecho a la libre elección sobre la fecundidad, el uso del cuerpo de las
mujeres, son temas álgidos, impactantes, cotidianos donde chocan posturas
ideológicas diversas.
En las prácticas educativas poco se atiende a equidad entre los
géneros. Prevalecen estereotipos, como acaba de demostrar un estudio del
Programa Nacional de la Mujer, sobre los libros de texto de primaria. Dentro
del sistema educativo superior, las resistencias a las transformaciones que
experimentan las formas de vida de mujeres y hombres, han sido poco
estudiadas, o bien, la cultura educativa tradicional -la patriarcal- no asocia
los nuevos conocimientos más allá de los espacios donde se producen.
La incorporación de la equidad de género como tema de las políticas
públicas, esfuerzo de los movimientos de mujeres, en especial de los grupos
feministas mexicanos, no es asimilada por otros actores sociales con la
rapidez que se desea. Dentro del debate político está condicionada por las
concepciones y valores vigentes, interiorizarla lleva tiempo y esfuerzo, pero
estamos andando el camino.
Para muchas de nosotras, como mujeres, el conocimiento producido
por la acción a favor de la igualdad de oportunidades para los géneros, nos
ha permitido tejer redes entre mujeres, a definir un sentido de pertenencia, a
delimitar nuevos problemas que hoy se nombran en la agenda de las
políticas públicas como: violencia intrafamiliar, derechos reproductivos,
maternidad sin riesgos donde la salud de la mujer-madre sea el núcleo de la
proposición, una educación donde las niñas reciban becas para terminar el
sexto año, la prueba de no embarazo para conseguir empleo, paternidad
responsable, entre otros.

humanas se estremecen, se ponen en duda las relaciones y prácticas
genéricas asociadas a la feminidad y a la masculinidad. Afloran miedos,
creencias y fanatismos.
En México, se está trabajando por parte del Instituto Nacional de
Estadística e Informática (INEGI), en un sistema de indicadores desde el
género. Nuevas investigaciones saldrán sin duda de esta pos~a no ~e~sta
de la información. Y tenemos claro que hablar de compartrr y socializar
conocimiento sobre perspectiva de género, de practicar políticas públicas
con esta orientación, resultará extraño a ciertos grupos sociales que más que
incluir buscan disgregar. Que más que luchar y buscar nuevas rutas de
entendimiento entre los géneros, quieren la quietud. Que más que estar en la
cruzada abarcadora de una nueva relación entre humanos se reservan los
privilegios adquiridos.

Bibliografia
/

,

(compiladora). El Pensamiento Unico:
Fundame;tos y política económica. Ed. Miguel Ángel Porrúa. México, 390
páginas.
Concheiro

Elvira.

(Í999)

González, Ma. Arcelia. (2000) (compiladora). Las Mujeres Mexicanas en el

Tercer Milenio. Primer balance de la plataforma de acción de Beijín desde
las mzgeres de las organizaciones civ.i/es. Morevallado editores, Morelia
México. 235 páginas.
Lucciano, Lucy. ( 1998) . Un Estudio Comparativo de la Reestructuración de
las Políticas Sociales Canadienses y Mexicanas. Edición del Centro de
Investigaciones sobre América del Norte. UNAM. 64 páginas.
Lassonde, Louise. ( 1997) Los Desafios de la Demografia. ¿Qué calidad de
vida habrá en el siglo XXI? Edición del F.C.E. México, 262 páginas.
Cazés, Daniel. (1998) La perspectiva de Género. Ed. Consejo Nacional de
Población y Programa Nacional de la Mujer. México. 205 páginas.
Programa Nacional de Población 1995-2000. Ed. Gobierno Federal.
Programa Nacional de Desarrollo 1995-2000. Ed. Gobierno federal

Las familias, las mujeres, los hombres, con el principio rector de la
equidad entre los géneros, podemos tender a la ética de la responsabilidad
compartida, a la concreción de las palabras, a la determinación de normas y
valores sociales. Las resistencias son muchas, los sistemas de relaciones

408

409

�LAS TAREAS DE LA PSICOLOGÍA POLÍTICA

Dr. José María Infante

Jefe de Estudios de Posgrado de la
Facultad de Filosofia y Letras,
UANL.

LPresentación
Psicología política es una expresión casi desconocida entre nosotros; sin
embargo, tiene una larga trayectoria y -tanto en la formación de sus ideas
principales como en su fomializ.ación e institucionaliz.ación- puede
presentarse ya un largo camino recorrido.
Hace casi tres mil años, en un texto atribuido al rey hebreo Salomón,
podían encontrarse una serie de máximas y sentencias sobre el ser humano· y
su vida social y política:

"Quien almacena en otoño es prodente, quien duerme en la cosecha se
abochorna" (Prov. 10,5); "Por falta de gobierno se arruina un pueblo y se
salva a fuerza de consejeros" (Prov. 11, 14); "Quien desprecia a su prójimo,
peca; dichoso quien se apiada de los pobres" (Prov. 14,21); "La justicia
hace prosperar a una nación, el pecado empobrece a los pueblos" (Prov.
14, 34); "El soborno es piedra mágica para quien lo da: consigue cuanto se
propone" (Prov. 17, 8); "Practicar el derecho y la justicia Dios lo prefiere a
los sacrificios" (Prov. 21, 3); "Quien oprime al pobre, lo enriquece; quien
da al rico, se empobrece" (Prov. 22, 16); "Más vale maña que fuerza,
experiencia más que vigor/Con estratagemas se gana la guerra y la victoria,
a fuerza de consejo" (Prov. 24, 5-6); "La altura del cielo, la hondura de la
tierra y el corazón de los reyes son insondables" (Prov. 25, 3); "León
rugiente y oso hambriento es el gobernante que oprime a los necesitados"
(Prov. 28, 15); "Cuando gobiernan los honrados se alegra el pueblo,
cuando mandan los malvados el pueblo se queja" (Prov. 29, 2).
Sin duda, todas estas expresiones tenían la finalidad de orientar a los
lectores de estos textos en sus decisiones de la vida cotidiana y en sus
relaciones con el poder, pero las sentencias no estaban expuestas formando
un sistema y en algunos casos eran contradictorias entre s~ como el caso de
la condena a la opresión de los pobres, pero al mismo tiempo la ventaja que
éstos reciben por el hecho de ser despreciados o sometidos a la condena y la
aceptación simultánea del soborno u otras formas de deshonestidad. En
suma, presentando las mismas características que hoy aparecen en el
pensamiento popular o de sentido común, las sentencias son válidas cuando
se toman de manera aislada, pero cuando se intenta formar un sistema con
ellas, no puede evitarse caer en contradicciones.
411

�Podemos ubicar un primer intento de construir un pensamiento
sistemático sobre los temas y asuntos de la psicología política en los griegos,
como ocurre casi invariablemente en todas las tradiciones del pensamiento
occidental.
En el libro IV de Las leyes, Platón observa que es mejor contar corl
poblaciones homogéneas, dado que en las poblaciones heterogéneas es más
dificil conseguir acuerdos y lograr sentimientos comunes. Asimismo, Platón
pensaba que Jas leyes eran construcciones humanas derivadas de una mezcla
de azar, oportunidad y sabiduria, de manera que la figura de un legislador
sabio adquiere una importancia fundamental cuando se busca una sociedad
annónica (Platón, 1991). Los comportamientos aceptados y las costumbres
se transmiten desde las clases altas a las bajas y no al revés; los gobiernos
, deben estar en manos de quienes obedezcan las leyes y no de los más
poderosos o más ricos; las leyes deben hacerse obedecer mediante la
persuasión o mediante fa fuerza y los castigos. Éstas son algunas de las
generalizaciones sobre los seres humanos que se enuncian en ese diálogo y
podriamos decir que se mantienen todavía como expresiones de cierta
psicología social ingenua, pero con un valor que se manifiesta en muchas
formas del pensamiento popular o de sentido común y, en numerosos casos,
como premisas todavía válidas en el análisis del comportamiento político.
Para Gustave Le Bon, El Príncipe, la obra más reconocida de Nicolás
Maquiavelo, era el único tratado de psicología política conocido. Sin duda,
toda la obra de Maquiavelo está repleta de referencias a cuestiones que en la
actualidad son fácilmente ubicables como pertenecientes al campo de la
psicología política:

"los hombres cambian de buen grado de señor creyendo que mejorarán ... "
(Maquiavelo, N. 1993:7); " ... siempre, aun cuando uno cuente con un
ejército poderosísimo, para entrar en una provincia es necesario el favor de
sus habitantes" (ibid.: 8); "Por lo que queda claro que a los hombres o bien
hay que ganarlos con beneficios o destruirles, porque se vengan de las
pequeñas ofensas, de las grandes no pueden; así que la ofensa que se haga
a un hombre debe ser tal que no dé lugar a venganza" (ibid.: JO) y en uno
de los párrafos más conocidos de ese texto: "Porque de los hombres, en
general, se puede decir esto: que son ingratos, volubles, hipócritas, falsos,
temerosos del peligro y ávidos de ganancias; y mientras les favoreces, son
todo tuyos, te ofrecen su sangre, sus bienes, la vida e incluso los hijos como ya dije antes- mientras no los necesitas; pero, cuando llega el
momento, te dan la espa/da"(ibid.: 67).
En otro texto no tan mencionado pero quizá de mayor importancia para
conocer el pensamiento de Maquiavelo ( 1987), también se pueden encontrar
412

numerosas expresiones simiJares, donde los aspectos psicológicos son
colocados como causa o efecto de muchos de los comportamientos o
características políticas de una sociedad. La idea de la maldad intrínseca de
los hombres se repite:
"... es necesario que quien dispone una república y ordena sus leyes
presuponga que todos los hombres son malos y que pondrán en práctica sus
perversas ideas siempre que se les presente la ocasión ... "(1987:35)
Quizás estas expresiones expliquen en parte la animadversión que
muchos teóricos han tenido haéia Maquiavelo y su pensamiento, quien al
'sejialar las limitaciones que toda sociedad tendrá para su constitución y
funcionamiento, atacaba implícitamente las posiciones de optimismo y
voluntarismo que han estado en considerables ocasiones presentes en las
diversas formas que asume la activídad política concreta En parte, la
ambición que todos los seres humanos conllevan es respousable de estas
dificuJtades:
"... la causa es que la naturaleza ha constituido al hombre de tal manera
que puede desearlo todo, pero no puede consegui~lo todo, de modo que,
siendo siempre mayor el deseo que la capacidad de conseguir, resulta el
descontento de lo que se posee y la insatisfacción"(ibid, 120)

También es interesante la explicación que da sobre la deformación de la
memoria social:
"los hombres alaban siempre, aunque no siempre con razón, los tiempos
antiguos (...) por varios motivos (...) como los hombres odian las cosas por
temor o por envidia, en las cosas pasadas han desaparecido las dos causas
más poderosas del odio, pues ya no te pueden dañar ni hay razón para
envidiar/as" (ibid.: J77)
Para el iluminismo posterior, creyente en la sagrada racionalidad y
perfección de los seres humanos y en su bondad natural, el pensamiento
maquiavélico significa un serio escollo y por eso ha sido negado o denigrado.
Pero su obra debe ser considerada como uno de los puntos de partida
fundamentales del pensamiento político y del nivel de análisis psicológico de
la política. Maquiavelo fue el primero en poner de manifiesto de manera
clara que la política es más pasión que razón y -si no reconocemos estodificilmente podremos entender muchos procesos políticos.
El mismo Le Bon contribuyó de manera importante a ese análisis con
toda su obra, de la cual el elemento más conocido es su análisis de la
psicología de las masas o muchedumbres (Le Bon, G. 1998).
Wilhem Wundt comenzó en 1900 una obra de gran extensión que llevó
por nombre "psicología de los pueblos". Habiendo trabajado en lo que en ese
tiempo se denominaba psicología experimental, trató en esta obra de
413

�interpretar los datos históricos y antropológicos a partir del marco conceptual
de la psicología; aún cuando su enfoque se centró en los fenómenos
lingüísticos, su visión implicaba la idea de que el lenguaje de un pueblo
podía revelar mucho de sus características psicológicas y su comportamiento
diferenciado (Murphy, G., 1971). Para Michel-Louis Rouquette (1995) la
obra monumental de Wundt está descalificada en la actualidad debido a que
1. presenta como modelo dominante un tipo de universalidad moral que
confunde, ya que en nombre de la igualdad política rechaza la desigualdad
psicológica; 2. uniformiza 1as culturas en nombre del consumo,
desconociendo que las costumbres y la moral no se difunden ni imponen del
mismo modo que las modas en el vestir o en otros aspectos menores; 3.
presenta resultados inconsistentes, como consecuencia de los problemas
metodológicos de la puesta en acción de los métodos comparativos.
Aún cuando el ténnino política no se considera como una referencia
importante en la obra ~ Freud (1976), parece indudable que sus ideas se
hacen imprescindibles para el análisis de la política desde una perspectiva
psicológica. El tema del trabajo represivo de la cultura se manifestará en su
obra por las diversas consecuencias que para él implica: la construcción del
complejo edípico, la sublimación en la creación cultural, la satisfacción
personal de los individuos en una sociedad. La agresión, fenómeno de orden
psicológico, es organizada socialmente por el poder político y en gran parte
de la obra de Freud podemos encontrar referencias a ello, como por ejemplo:
"Nuestras exigencias culturales hacen demasiado dificil la vida para la
mayoría de las organizaciones humanas, y así promueven el extrañamiento
de la realidad y la génesis de las neurosis sin conseguir un superávit de
ganancia cultural a cambio de ese exceso de represión sexual" (Freud, S.
1910, 50)
1 • 1r,, 1111

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El trabajo de 1921, Psicología de las masas y análisis del yo, puede
considerarse un tratado elemental de psicología política (Freud, S., 1921). En
él, partiendo de la obra de Le Bon, analiza las características de las masas,
ese concepto tan dificil de definir de manera clara, pero de presencia
irrefutable en la vida política contemporánea. Sería una tarea dificil y quizá
inútil resumir el contenido de El malestar en la cultura, pero en esa obra
Freud (1930) expone con mayor profundidad que en otras su concepción de
la forma en que los sistemas culturales y sociales se desarrollan en función de
la oposición y colaboración con las necesidades individuales, los modos de
hacer posible una convivencia humana aceptable, el requisito de la
construcción de un estado de derecho y el control de la violencia y las
maneras en que las construcciones culturales afectan el desarrollo de la
personalidad. Freud también escribió un trabajo que puede calificarse de
señero en los estudios de psicología política, el estudio psicológico del
presidente estadounidense Thomas Wilson (Freud, S. y W. Bullitt, 1973).
Aún cuando la obra no sea de las más importantes de su pensamiento y que
414

fuera publicada muchos años después de haber sido escrita, su lectura es un
paso inicial básico en el estudio de la psicología política.
Pero quizá su contribución involuntaria más importante a la psicología
política se exprese en su concepto del complejo de edipo, fundante de la
personalidad por imposición de la ley y modelo de la instauración de las
leyes en toda sociedad. Todo sistema social requiere que los individuos
encuentren una salida adecuada a su complejo edípico, de lo contrario estarán
condenados a las varias formas de desorden que suelen amenazarlos, ya que
no hay aceptación del orden sin una adecuada integración de la disposición a
aceptar la ley del padre.
·
En la tradición estadounidense, Harold D. Lasswell (1960) es el
fundador de la psicología política. Habiéndose formado en Chicago, viajó en
los años 1926 y 1927 a Europa, donde tomó algunos cursos en la London
School of Economics con Graham Wallas y tuvo una experiencia
psicoanalítica con T. Reik en Berlín. A su regreso, publicó Psicopatología y
Política, trabajo donde, mediante la técnica de entrevistas a políticos
destacados, intenta establecer relaciones entre las experiencias infantiles de
desarrollo y la participación política de la etapa adulta El texto presenta
algunas limitaciones conceptuales, pero ha sido hasta el momento
prácticamente la única obra que arriesga una descripción y una interpretación
de las complejas relaciones entre las estructuras de personalidad y la
actividad política en una sociedad democrática.
Aproximadamente por la misma época en que se publicaba el texto de
Lasswell, en la Universidad de Frankfurt, en Alemania, se desarrollaba la
tarea del Instituto de Investigación Social en el que varios pensadores, pero
principalmente Max. Horkheimer y Theodor Adorno comenzaban su tarea de
construir una teoría social distintiva Ésta, conocida más vulgarmente en la
actualidad como teoría crítica, hizo de las relaciones entre estructuras de
personalidad y estructuras político sociales el punto central de su desarrollo
teórico. Los primeros trabajos de Horkheimer giraron alrededor de la
estructura de la familia alemana de la época y sus relaciones con ciertas
instituciones políticas como el autoritarismo. Sin embargo, será uno de los
trabajos más conocidos de Adorno, La personalidad autoritaria, el que
intentará establecer las posibles relaciones entre las estructuras de
personalidad básicas y las formas de organización política y su ideología
subyacente (Adorno, T. 1965). Aún cuando la escuela de Frankfurt se
disolvió, de alguna manera, durante la segunda guerra mundial, el texto de
Adorno sigue produciendo efectos: casi todos los trabajos que estudian algún
tipo de manifestación del autoritarismo hacen referencia a él (Smith, M.
1997; Durrheim, K. 1997).
La segunda guerra mundial provocó, particularmente en los Estados
Unidos, una especial renovación de la ciencia social aplicada con relación a
415

�las estructuras políticas y sociales. La guerra condujo a estudios sobre los
efectos de la propaganda política y la contrapropaganda: tanto el nazismo
como lo que se llamó el grupo aliado desarrollaron estudios sobre las
posibilidades de efectividad de los mensajes, analizando tanto sus
características formales como los efectos del contenido y los razonamientos
implícitos. Técnicas como la denominada "lavado de cerebros", fueron
utilizadas y analiz.adas en sus posibilidades concretas para producir cambios
en el comportamiento político de los seres humanos y fueron aplicadas en
diferentes versiones por los miembros de distintas sociedades, sin importar
las tendencias ideológicas. Aún cuando la capacidad de esas técnicas para
producir los efectos deseados puede cuestionarse tanto teórica como
prácticamente, no parece haber dudas sobre el uso relativamente amplio que
tuvieron. El lavado de cerebros es, en última instancia, una fonna de tortura.
Y aún cuando ésta haya sido condenada por organismos internacionales y
, leyes en casi todo el mundo, su práctica ha sido frecuente hasta nuestros días
en el ámbito político; los Jllilitares del cono sur latinoamericano recurrieron a
ella de manera sistem~ con pocos beneficios desde el punto de vista de
sus objetivos, pero con un indudable daño a las personas y la sociedad. La
psicología del torturador ha sido poco estudiada, pero debe merecer un
análisis más profundo; sin duda, se ha trabajado más en el problema de la
recuperación psicológica de las víctimas de la tortura, pero si fuera posible
entender un poco más la psicología del torturador, quizá pudiéramos hacer
algo para evitar ese mal.
Asimismo los rumores fueron estudiados de manera particular. Un texto
clásico de G. Allport y L. Postman (1952) intentaba desarrollar una teoría
sobre la dinámica de los rumores en la vida social y política El tema, sin
embargo, debido probablemente a sus dificultades metodológicas, ha
desaparecido de los trabajos de psicología social y política.
Un psicólogo social de origen alemán que se vio obligado, como tantos
otros, a emigrar a los Estados Unidos en el momento del ascenso del
nazismo, Kurt Lewin (1978, 1939), realizó numerosos estudios y
experimentos sobre la convivencia democrática y la formación de distintos
tipos de liderazgo en grupos. Para Lewin, la democracia era una cómpleja red
de relaciones que podían aprenderse y, por lo tanto, desarrollarse en
cualquier clima grupal. Pero, fundamentalmente, la organización democrática
de los grupos acarrea una serie de sentimientos de satisfacción, lo que la hace
superior a cualquier otra forma de organiz.ación social. Podría objetarse que
confundía, un poco ingenuamente, las relaciones en un pequeño grupo con
las condiciones más amplias y generales de las estructuras políticas de una
sociedad, pero sus estudios promovieron el análisis de formas de
organiz.ación reales de vida con relación a la ideología política Debe decirse,
además, que Lewin pensaba que la ciencia social debía asumir un rol activo
en la construcción de un mundo mejor, a pesar de las voces que reclamaban y
416

reclaman la prescindencia valorativa Esta idea de un mundo mejor permeó
casi todos los avances de la psicología social y política en el periodo
posterior a la segunda guerra mundial. No sólo Lewin; también Adorno,
Marcuse y otros pensadores realizaron investigaciones dirigidas a aminorar o
eliminar los males de los sistemas autoritarios como el nazismo o el
comunismo. La búsqueda de una sociedad democrática igualitaria y
participativa no era sólo un ideario político sino también una meta científica.
En enero de 1978 se fundó la International Society of Política/
Psychology, dando así marco institucional a las actividades en el campo. La
sociedad internacional no sólo desarrolla las actividades propias de una
organización de este tipo, sino que edita una publicación donde se recogen
los principales elementos del "estado del arte" en materia de psicología
política y que se constituye, por ello, en una referencia obligada en la
disciplina
Entre las publicaciones más recientes, podemos mencionar el texto del
sociólogo Jon Elster, aparecido con el nombre de Psicología polftica (Elster,
J. 1995). El título es, a primera vista, engañoso, porque podría hacer pensar
que se trata de un panorama completo del campo, mientras que sólo trabaja
sobre algunos aspectos muy limitados: aún cuando en la introducción
promete describir la función y alcances de la psicología política, su promesa
permanece incumplida En una primera aproximación, define la psicología
política como el análisis de los mecanismos que llevan a la formación de los
deseos y creencias y la descripción de los efectos que ellos producen en las
acciones individuales y, por consiguiente, en los procesos sociales. La
definición podría aplicarse para explicar otros campos de estudio y no sólo la
psicología política. Elster piensa que la idea de mecanismo es un instrumento
epistemológico importante para superar la antinomia entre las teorías con
status nomológico y las descripciones ideográficas, pero no se trata de
"teorías de alcance medio" de corte mertoniano, sino de lID. tipo de modelo
causal "ex post" que no puede preverse. Se debería aclarar de antemano que
Elster se pronuncia como participante de la corriente epistemológica que
postula el individualismo metodológico, con todas las consecuencias que ello
acarrea En realidad, creo que quien pretenda saber en qué consiste la
psicología política no debería leer el libro de Elster, pero lo menciono como
una muestra de las dificultades que se deben superar para construir un campo
unificado. Dada su postura epistemológica, Elster piensa que elementos
como la racionalidad de los individuos son importantes para entender el
proceso político; más específicamente, los asocia a la elaboración de las
constituciones políticas y desarrolla largos análisis y disquisiciones sobre las
consecuencias esperadas e inesperadas de los comportamientos en esas
condiciones.

417

�En México, aún cuando no hay grupos consolidados con programas de
investigación consistentes, ha habido ya bastante larga tradición de
investigaciones dirigidas por Héctor Cappello (1995; 1994; 1993a; 1993b;
1990), quien puso énfasis en los procesos de identidad nacional desde tma
óptica muy especial. Para Cappello, identidad y carácter nacional se definen
como formas complementarias, donde el sentido de pertenencia define la
identidad y el sentido de participación produce el mismo efecto con relación
al carácter nacional. En sus estudios concretos, encuentra que las
instituciones políticas -como los partidos políticos y la administración
pública- son los obstáculos principales para que se desarrolle en los
ciudadanos mexicanos una adecuada identidad nacional. Graciela Mota
(1999; 1990a; 1990b), aún cuando parece colocarse en una perspectiva quizá
más fenomenológica, ha producido también importantes trabajos en el campo
de la psicología política mexicana, analizando los procesos de constitución
de grupos en la dinámica vida política mexicana.
Víctor Zúñiga (l 9?s') ha trabajado los problemas de la identidad en los
niños de la frontera norte. Zúñiga encuentra que la fonnación de la identidad
está determinada por complejos simbólicos donde los procesos afectivos
juegan un importante papel. En otras palabras, no son sólo elementos
cognitivos o de desarrollo intelectual los que conforman la identidad, sino,
quizá más importante, los procesos afectivos que vinculan los niños con los
agentes socializadores.
Aún cuando sus trabajos se han desarrollado en los Estados Unidos, no
puede ignorarse que gran parte de la obra de Roderic Ai Camp (1981) versa
sobre la realidad psicopolítica mexicana. Sus estudios abarcan varios
campos, pero uno de los más tratados ha sido la socialización de las elites
políticas mexicanas y sus agentes socializadores, como la familia y la
escuela.
También autores clásicos de la teoría política, como Lipset, Bobbio o
Dahl han incluido conceptos de nivel psicológico en sus explicaciones sobre
el comportamiento político.
En su obra más clásica, Lipset (1987) establece que una democracia es
un sistema de resolución de conflictos donde debe manifestarse alguna forma
de consenso. El consenso es lo que permite que un sistema político pueda
establecer las reglas de un juego pacífico del poder, por el cual los que
sienten afuera del sistema de decisiones acepten las decisiones de quienes
están adentro y éstos últimos reconozcan y respeten los derechos quienes se
sienten afuera. Estos procesos implican superar todas las formas fuertes de
narcisismo social, lo que constituye una de las cuestiones pennanentemente
omnipresentes en los sistemas políticos: la confianza en la representación y
los mecanismos que la constituyen (y aquí debe entenderse representación en
418

su doble sentido: como sistema de transferencia de responsabilidades y como
sistema psicológico de construir y organizar el mundo de lo real). En un
trabajo más reciente (Lipset, S. 1995) sostiene que la democracia requiere
una cultura que le sirva de fundamento; esta cultura implica que los
ciudadanos y las elites ponen en práctica de manera no declarativa principios
como libertad de expresión, ejercicio y vigencia de los derechos humanos,
medios de comunicación independientes y relativamente imparciales,
vigencia del estado de derecho y libertad de asociación y reunión. También
Cerroni (1991) cree que la democracia es una forma o modo cultural, donde
el sufragio universal es el resultado de luchas permanentes desde hace más de
doscientos aíios y se instala de manera más o menos definitiva después de la
segunda guerra mundial. Este proceso de igualación política a través del
sufragio no fue admitido como una forma o expresión natural desde sus
inicios, lo cual implica, para Cerroni, un paso fundamental y decisivo desde
el interés hasta el pleno derecho político. Las ideas de Lipset y Cerroni
presuponen procesos de nivel psicológico en acción: comportamientos
derivados de representaciones del mundo, sistemas de relación interpersonal
con elementos empáticos, alguna forma de concepción del otro -y sus
condiciones de existencia- identificación para el logro de consensos y
rechazo o negación de lo diferente y demás.
Robert Dahl concibe la organización política como un sistema cuyo
problema fundamental, el pluralismo democrático, se puede resumir en dos
preguntas:"¿Qué tanta autonomía debe permitirse a cuáles actores, con
respecto a qué acciones y en relación con qué otros actores, incluyendo al
gobierno del estado? ( ... ) ¿qué tanto control deben ejercer cuáles actores,
incluyendo al gobierno, empleando qué medios de control sobre qué otros
actores con respecto a qué acciones?" (Dahl, R. 1991: 12)
Autonomía, acciones de ciertos actores, control y relaciones mutuas
entre actores son aspectos que no pueden abordarse adecuadamente sin
recurrir a conceptos y explicaciones propias del nivel psicológico de análisis,
salvo que rectifiquemos la realidad. Lo que parece que no hemos podido
encontrar aún es un modelo que unifique ambos niveles de un modo
coherente.
Al definir la democracia, Bobbio (1986) la caracteriza por un conjunto
de reglas que permite establecer quién o quiénes están autorizados a tomar
decisiones colectivas y los procedimientos que permiten tal cosa. La idea de
reglas, como ya hemos visto, está asociada a su internalización: las reglas por
sí mismas no valen nada si no existe una comunidad de individuos que las
acepta y está dispuesta a hacerlas cumplir, aún cuando su cumplimiento
implique consecuencias negativas para sí mismo, lo cual supone complejas
disposiciones de nivel psicológico; asimismo, la toma de decisiones es un
intrincado mecanismo psicológico que supone una compleja estructura de
419

�conocimientos y juicios. Aún cuando la democracia no es sólo la constitución
de estos mecanismos y también debemos admitir que debe darse alguna
resolución a la cuestión del individualismo metodológico, me parece
indudable que hay aspectos de la organización política de toda sociedad para
los que debe recurrirse a conceptos psicológicos.
I.¿Cuál es el campo?

Después de lo visto, quizá podríamos aventurarnos a exponer alguna
definición de la psicología política y su campo de trabajo. En principio, diría
que es una rama aplicada de la psicología social. Y todo estaría bien si las
ideas de psicología social y de aplicación de una ciencia tuviesen consenso
más o menos universal. Lamentablemente, ni siquiera quienes llevamos ya
varios añ.os trabajando en psicología social coincidimos en los aspectos
fundamentales del campo.
Otra posibilidad: tfreguntarnos qué es la política y de allí derivar cuáles
son los fenómenos o áspectos psicológicos que intervienen; ya mencionamos
más arriba cómo los autores que han trabajado los temas más importantes de
la teoría política, introducen, de una u otra manera, conceptos de nivel
psicológico para definir a los sistemas políticos.

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Opto por definir la actividad política como todo aquello que en una
sociedad se relaciona con el ejercicio, ordenación y distribución del poder
con relación a la organiz.ación general de la sociedad. Evidentemente, el
problema del poder puede aparecer en cualquier relación humana y en
cualquier grupo u organización humana y en ese sentido, incluso, podríamos
hablar de política familiar o política empresarial y así sucesivamente, pero
aquí quisiera restringir de manera deliberada esa extensión. De manera que
todo lo que hace a la búsqueda del poder, a su uso, al modo en que los
distintos miembros de una sociedad lo ejercen o lo sufren y a las
consecuencias de ello, las particularidades en que el poder se estructura,
forman parte de la actividad política de una sociedad cualquiera. Todos
nacemos en una sociedad que posee ya estructuras de poder establecidas y
por lo tanto, automáticamente nos colocamos en alguna posición con relación
al poder. Ya sea como grupo, ya como "individuo", podemos intentar
adquirir más poder por distintas vías o modos y podemos perder el poder
también de diferentes maneras. En las monarquías tradicionales el poder (o
su ausencia) se adquiría por nacimiento, mientras que en las sociedades
republicanas modernas el poder se deriva de los apoyos obtenidos por parte
del resto de los integrantes de la sociedad. Si entendemos que el poder se
resuelve, de manera concreta, en términos de la capacidad por parte de
alguien (una persona o un grupo) para producir un detenninado
comportamiento en un otro (persona o grupo), las condiciones en esto se
420

ejercita de manera concreta e incluyen, inevitablemente, una variada gama de
componentes de nivel psicológico.
Reafirmando esto, encontramos que Dahl piensa en la democracia como
un tipo particular de organización de las instituciones políticas de la
sociedad, donde deben satisfacerse ciertos criterios (Dahl, R. 1999). Entre
éstos se encuentran la participación efectiva en todas las actividades políticas,
como posibilidad para cada uno de los individuos de asumir
comportamientos discrecionales; la igualdad de votos, en todos los sentidos
en que pueda concebirse, ya sea como respeto a todos y cada uno de los
votos, ya como aceptación psicológica de la validez de todas las opiniones en
el mismo pie de igualdad; la igualdad de oportunidades en el acceso a la
información relevante para adoptar decisiones; el control de la agenda
-como oportunidad similar para decidir cuáles son los asuntos que deben ser
incorporados al debate- y la inclusión de todos los adultos sin excepción en
las actividades políticas (o al menos, su posibilidad).
Dahl se pregunta también por qué debemos preferir la democracia a
otras formas de organización política y encuentra que sólo la democracia
puede evitar que alcancen el gobierno los autócratas o individuos con otras
patologías; sólo la democracia puede garantizar a todos los ciudadanos el
ejercicio pleno de sus derechos, cosa que los demás regímenes ni hacen ni
pueden; la democracia asegura un ámbito de libertad personal mayor que
cualquier otro régimen; ayuda a las personas a proteger sus intereses y los
· que podrían considerarse bienes fundamentales a los que aspira todo
individuo: supervivencia, alimentación, protección, salud, amor, respeto,
seguridad, familia, amistades, trabajo más o menos satisfactorio,
oportunidades de ocio libre y creativo y demás; la democracia posibilita el
ejercicio libre de la autodeterminación personal, profesional, grupal,
ciudadana, etc.; el ejercicio de las responsabilidades morales y el desarrollo
personal pleno; la prosperidad económica generaliuida, tema que puede ser
enormemente debatido, pero donde puede afirmarse que si bien no todos los
países desarrollados con economías de mercado son plenamente
democráticos, todos los países democráticos que se presentan en la actualidad
como tal poseen economías de mercado, facilitad.oras de una distribución de
bienes más igualitaria que todas las anteriores conocidas, aún cuando siempre
esté en juego el problema de los equilibrios.
En este sentido, la actividad política ha sido una actividad cambiante
que a su vez abarca una gran cantidad de modalidades con relación a las
formas culturales en la que se inserta o desarrolla. Las formas democráticas
de organización han cambiado y con ella las actitudes y los
comportamientos: desde la forma restringida directa de la antigua Grecia
-donde sólo los que eran considerados "importantes" tenían participaciónhasta las modernas repúblicas donde casi todos tienen la posibilidad de
421

�alguna forma de participación, pero donde las diferentes formas de
representación -y los correspondientes elementos de delegación y confianza
en el otro- son el modo inevitable de organizar los asuntos del gobierno: En
todos los casos, los elementos o estructuras de las condiciones psicológicas
que se requieren o exigen a los ciudadanos en sus modos de incorporarse a la
política, presentan formas variadas.
El problema, por otro lado, es que la democracia formal no es suficiente
para garantizar el funcionamiento verdaderamente democrático o el
comportamiento democrático de un conjunto de personas. Claro que puede
alegarse que el funcionamiento formal es ya suficiente desde la óptica
holística del sistema, pero el comportamiento de los agentes presenta
variaciones según sea la forma en que se estructura el sistema Debe
distinguirse entre el comportamiento político de los agentes -allí donde tiene
sentido el análisis psicológico- y las estructuras políticas de una sociedad,
campo de otros niveles de análisis.
En suma, proponemos que el estudio del comportamiento político se
refiere al análisis de (1) la forma en que un individuo se ubica en la estructura
de poder, relacionándose (2) con otros para (3) obtener más o (4) perder
poder, para (5) mantener una estructura dada o (6) buscar su remplazo, (7)
consiguiendo su objetivo o (8) fracasando, para ocupar un nuevo espacio
en la estructura de poder, en un sistema que siempre estará reestructurando el
conjunto de relaciones (o sea que se trata de un sistema dinámico). Quizá
· podríamos intentar representar este proceso de manera gráfica:

5.
mantener
estructura
1. agente
(individuo
situando

2.
relación
con
otros

3.

más
poder
6.
mantener

4.
pierde
poder
7.
éxito

estrnctura

1. La ubicación del agente, que es una estructura evaluativa que implica
juicios de su parte, sobre la forma en que se representa a sí núsmo con
422

relación a todas las otras fuentes de poder (sin olvidar que las
representaciones son -por sí mismas-espejos multienfrentados). Un
individuo, de todas maneras, es una ficción epistemológica: no existe ni ha
existido un individuo aislado en toda la historia humana y lo que un
individuo es como tal no es más que el resultado del modo en que ha
elaborado los procesos sociales en su propio sistema simbólico, procesos
sociales que son percibidos selectivamente a partir de las experiencias
previas. También debemos tener en cuenta que, con relación a lo político, un
individuo desarrolla cierta conciencia de responsabilidad y cierta conciencia
moral, como resultados de los procesos edípicos y actúa provocando
consecuencias deseadas o no.
Ese individuo ha sido socializado -la
participación política se da siempre en la vida adulta- y posee ciertas
estructuras o rasgos de personalidad que pueden ser funcionales o no a ciertas
estructuras políticas; asimismo, toma decisiones siguiendo su deseo -o sea
que comporta un modelo de racionalidad/irracionalidad-; 2. las formas en
que se relaciona con 1~ otros, lo cual supone la puesta en juego de
mecanismos tales co;no empatia, identificación, rechazo, liderazgo,
solidaridad, coparticipación; 3. la búsqueda de poder, que implica
comportamientos con una dimensión objetiva y una dimensión subjetiva que es la que interesa especialmente en función de los elementos
psicológicos-. Con relación a la búsqueda de poder, podríamos identificar
dos tipos ideales (en el sentido weberiano) de estructuras de personalidad:
por un lado el polo de autoritarismo y en el extremo opuesto, el conformismo
o sumisión. Con respecto a lo primero, ya mencionamos los trabajos de la
escuela de Frankfurt; por lo que hace al conformismo, los lewinianos
iniciaron hace ya más de cincuenta años una serie de estudios con
metodología experimental, los cuales todavía son discutidos, en especial por
lo que hace a su interpretación: podría decirse que, en general, las personas
están dispuestas a someterse a quienes identifican como figuras de autoridad
sin cuestionar los fines, siempre que depositen su confianza en quien les
propone realizar la acción (Doise, W.; J-C. Descbamps y G. Mugny, 1997).
Estos estudios han sido muy cuestionados ideológicamente por quienes
se resisten a aceptar que inclusive personas con alto nivel de formación e
información son susceptibles de ser manipuladas o sometidas, pero hay
muchas evidencias empíricas que apoyan la idea de un conformismo de base
en la mayoría de los seres humanos; 4. la pérdida de poder, también con sus
dos dimensiones; 5. la decisión de mantener las estructuras preexistentes, con
su satisfacción o insatisfacción como dimensiones psicológicas; 6. la
búsqueda de reemplazos para esas estructuras, lo cual implica prever o
construir imaginariamente las nuevas estructuras, las que pueden ir desde
fantasías simples hasta utopías y donde las ideologías tienen un importante
rol; 7. el éxito en política posee también una dimensión subjetiva, dada por
una evaluación de los logros alcanzados cuya resultante no es siempre
coincidente con los elementos imaginados; por último, 8. el fracaso también
423

�se compone de elementos subjetivos, dados por la decisión de abandonar o
mantener, a partir de una nueva situación, nuevas relaciones con otros o no.
La psicología social es una ciencia de interniveles. Con esto quisiera
significar que se trata de una ciencia que abarca como mínimo dos niveles de
construcción y organización de la realidad, al menos desde cierta perspectiva
epistemológica: el que comprende los aspectos de lo psicológico y otro, el de
las organizaciones sociales o sistemas de interacción. Lo psicológico, no
obstante, tampoco se constituye como campo definido con una aceptación
universal. Tenemos, por un lado, una vieja concepción restrictiva, que
elimina o ignora los fenómenos del campo de lo psíquico por las dificultades
epistemológicas que conlleva y termina por confundir conducta con
psiquismo o viceversa.
Por otro lado, nos situamos quienes entendemos que lo psíquico, como
tal, se expresa en las producciones humanas que organizan, clasifican,
expresan y dominan el mundo en y a través de los procesos simbólicos
elaborados como producción personal y original de un agente o compartidos
en grupos a partir de procesos colectivos de apropiación y difusión. En el
cuadro l. de la figura, "agente", se nos presenta como una compleja
estructura simbólica de integración, que ha sido denominada como sí-mismo
y que se construye con los elementos de identidad y autoevaluacíón del
sujeto. Forman parte también de este sí-mismo los aspectos conscientes del
ideal del yo y las representaciones que sobre las representaciones de su
·sí-mismo tienen los otros. Las construcciones simbólicas y sus formas de
presentación y representación social aparecen modulando el deseo como
proyección individual en los modos de organización humana de la cultura; las
construcciones simbólicas de privación, escasez, abundancia y disponibilidad
de bienes materiales o simbólicos y demás formas de necesidad elaboradas
socialmente determinarán una porción importante del comportamiento
político.
La "ideología dominante" y el mundo construido a partir de ella, se
instauran como formas de representación social, psicosocialmente hablando,
que imponen un modo de comportamiento en la sociedad civil y en sus
relaciones con el estado. El ténnino ideología ha sido uno de los más
polisémicos de la ciencia social: su uso multivalente parece haber llegado a
un máximo de denotación en los años setenta del siglo veinte y me parece
que aún no tenemos una forma unívoca de referirlo (van Dijk, T. 1999). Para
algunos autores (Rex, J. 1985) las construcciones ideológicas están en la base
de los conflictos sociales, ya que las partes en conflicto siempre elaboran
racionalizaciones especiales destinadas a poner de manifiesto la naturaleza
fraudulenta o ideológica de la posición del otro. Los trabajos de Van Dijk
(1999; 1995) sobre ideología son en sí mismos complejos y un análisis
detallado de su pensamiento al respecto es de por sí una obra laboriosa, pero

424

en la medida en que una de las funciones sociales que les atribuye es la de
sustentar los intereses grupales, su coparticipación en los procesos políticos
es bastante obvia.
Pero así como organizamos el presente de manera simbólica, también lo
hacemos con el pasado: el tiempo y la historia son construcciones simbólicas
que se nos imponen; contar los años de diez en diez y no de doce en doce o
de veinte en veinte tiene efectos disímbolos; concebir la revolución francesa
como una revuelta popular o como una rebelión de sectores de clases medias
nos lleva a interpretar de manera diferente las fuerzas sociales actuales; la
memoria de los pueblos, por otro lado, es mucho más distorsionadora que la
de los individuos; la reconstrucción del pasado está sometida a los procesos
de deformación que requieren que lo pasado sea revivido como se habría
deseado para justificar nuestras acciones del presente, de allí la permanente
tensión en la discusión escolar sobre la historia a enseñar a las nuevas
generaciones y a la elev,ación de las categorías históricas al nivel de mito
(Lévi-Strauss, C. 1964)/
Pero también los procesos de socialización política, como la formación
de la identidad y el sí-mismo y su contrapartida, el otro, responden a
dinámicas sociales: actitudes, construcciones estereotipadas y prejuicios se
construyen como procesos justificados socialmente, que se internalizan en
individuos concretos como respuesta a sus diferentes grados de estados de
ansiedad.
Los problemas de conflicto y agresión tuvieron una reconsideración a
partir de la propuesta del "Dilema del prisionero" en la década de los años
cincuenta. Como sabemos, el problema del egoísmo había sido planteado por
Thomas Hobbes (1993), señalando que la única posibilidad de un ser
humano de protegerse era anticiparse a los comportamientos de saqueo o
daño de los demás obteniendo poder y ejerciéndolo en su salvaguarda. Es en
los años posteriores a la segunda guerra mundial cuando el problema se
retoma desde otra perspectiva (Axelrod, 1986). La idea es que cuando la
búsqueda del bienestar individual produce resultados negativos o
desfavorables para todos, los seres humanos se ven obligados a buscar
fórmulas de cooperación. Sin embargo, el modelo presenta tantos supuestos y
restricciones que su utilidad se hace limitada; no obstante, los trabajos
posteriores en esta línea nos muestran las complicaciones que deben
enfrentarse cuando se trata de implantar fórmulas de cooperación entre seres
humanos y las dificultades para lograrlas mediante el uso de cualquier forma
de racionalidad. Concomitantemente con la incapacidad para explicar
teóricamente la agresión y la violencia, no hemos sido capaces de hallar
soluciones a la violencia concreta: Kosovo o Timor oriental, para no citar los
cientos de conflictos de los últimos tiempos en este mundo, muestran lo
dificil que es controlar la violencia una vez desatada y la imposibilidad de
425

�anteponer la racionalidad a la irracionalidad. Además, ha surgido un nuevo
problema: la disponibilidad abierta, en muchas sociedades, de medios de
agresión muy poderosos, como armas sofisticadas o de enorme poder
mortífero y que a veces están en manos de individuos con ciertos grados de
perturbación psíquica En esta misma dirección, ha aparecido en Rusia una
nueva forma de terrorismo que nos deja algo estupefactos: hacer volar un
edificio de varios pisos sin que se sepa a ciencia cierta por qué se ha elegido
ese objetivo es un acto que nos enftenta a una realidad para la cual carecemos
de esquemas de referencia ¿Qué fantasías o representaciones del futuro llevan
a un individuo o grupo a actuar de esa manera? ¿Cuál es el sentido de la
reivindicación o de la justicia que se posee?

Lo social, por otro lado, se organiza: clase, sexo, estudios.
Antiguamente lo hacía siguiendo las líneas de testamentos, religión u oficios,
pero hoy a través de la inmensa pluralidad de los grupos e intereses, donde
podemos encontrar organizaciones de distinto corte y desarrollo. Partidos
políticos, grupos de presión, organizaciones no gubernamentales y demás son
hoy parte del panorama cotidiano de toda sociedad y producen
entrecruzamientos donde las identidades se funden en procesos de
acercamiento y cooperación o estallan en conflictos y pugnas. Todos los
testamentos, sistemas, estructuras y grupos a los que pertenecemos nos
obligan a una dinámica continua de incorporación o integración o de
separación o conflicto.
Las organizaciones son parte de la identidad personal de todos los
ciudadanos y sus modos de funcionamiento interno marcan, en cierta medida,
las características de personalidad de quienes las integran. Pero todas las
organizaciones, entre ellas las de oficio político, como los partidos políticos
o sindicatos, tienden a estructurarse en tomo al ejercicio del poder, creando
lideratos y formas jerárquicas. Dificilmente podemos encontrar una
organización igualitaria donde todos sus integrantes compartan el poder en el
mismo grado.
El liderato aparece en todos los órdenes de las interacciones sociales,
desde la familia hasta las complejas organizaciones y la más compleja de
todas las hasta ahora desarrolladas por los seres humanos, el estado-nación.
No obstante, desde los trabajos clásicos de Max Weber (1974) sobre
sociología de la dominación, poco es lo que hemos avanzado. S. Pancer, S.
Brown y C. Barr (1999) han trabajado con la idea de que los líderes políticos
pueden ser estudiados en tres dimensiones principales: integridad,
competencia y carisma, cada una de las cuales está formada por una serie de
rasgos que se poseen en mayor o menor grado. As~ integridad está formada
por una escala de honestidad/deshonestidad, el actuar de manera recta,
responsabilidad y cuidado/descuido; la competencia, por inteligencia,
capacidad de trabajo, compromiso y sentido de fines u objetivos; mientras

426

que el carisma se integra por la capacidad de seducción,
causa y su capacidad "carismática". Obviamente, todos
evalúan tal como son percibidos por quienes
independientemente de juicios más "objetivos" sobre el
poseen.

la impresión que
estos rasgos se
son liderados,
grado en que se

Para César Cansino (1998) el liderato parece ser un componente
estructural de los sistemas políticos, donde quienes ocupan la posición de
líder lo hacen como resultado de las condiciones históricas y los rasgos de
personalidad puestos en juego. Et estudio de la personalidad de los lideres es
uno de los elementos que explican el liderato y propone que se consideren
los rasgos de la personalidad sociopolítica, una categoría conceptual no muy
bien aclarada por Cansino.
Un tema dificil es el de las estructuras de carácter nacional y los
sistemas políticos. Ya m7ncioné ta tarea importante de Cappello en México,
pero podemos decir qóe también en otras latitudes se ha intentado y se
trabaja en este aspecto. Inkeles (1997) define el carácter nacional como el
conjunto de características permanentes y patrones que son modales entre los
miembros adultos de una sociedad. Tanto aquí como en general para la teoría
sociológica, el establecimiento de los límites reales de una sociedad se
presenta como una cuestión dificil. Como ya lo ha señalado el equipo
dirigido por Wallerstein (1996) durante mucho tiempo partimos de aceptar
como obvio lo que no parece ser tanto: la sociedad no está ligada
necesariamente de manera determinante al espacio fisico, al menos el
determinado por los límites geográficos de las líneas políticas del estadonación.
Algunos otros han tratado el carácter nacional como la suma total de
todos los valores, instituciones, tradiciones culturales, modos de acción e
historia de un pueblo. Es evidente que esto sólo puede producir un sistema
delirante. Además, suele conducir a ciertas formas de racismo (si es que
consideramos el racismo como algo diferente de un delirio colectivo). La
exacerbación de los valores supuestamente nacionales produjo errores
históricos, como el nazismo y otros similares; en algunas de las sociedades
árabes de la actualidad, dominadas por fundamentalismos religiosos, se
reproducen aquellos fenómenos, aún cuando se quieran ver como
expresiones de resistencia a la dominación de potencias mundiales o como
formas románticas de buscar la afirmación de los propios valores. El
romanticismo, de todas maneras -con su carga de irracionalidad- estuvo
presente en los fundamentos del nazismo.
Colateralmente, la medición de rasgos de supuesta presencia universal
en una población, como la personalidad modal o los valores de la

427

�nacionalidad, presentan una serie de dificultades técnicas para las cuales no
tenemos aún soluciones satisfactorias.
Ya establecimos las condiciones de funcionamiento general de la
democracia en las sociedades modernas, de las cuales podemos deducir la
necesaria condición de estructuras de personalidad y actitudes para su
funcionamiento. El egoísmo, sin embargo, es una característica humana
omnipresente contra el cual toda democracia debe establecer una cierta
estrategia Siempre habrá grupos que creen no recibir lo suficiente de la
sociedad o que su aporte es proporcionalmente mucho mayor que lo recibido.
Los movimientos separatistas e independentistas se alimentan de esta
representación social y, dado su carácter, a veces adquieren fuerza como para
impulsar comportamientos reivindicativos o revolucionarios.
Otro campo que admite una gran cantidad de trabajo para la psicología
política es el de las relaciones internacionales: todos los países utilizan
tácticas de propaganda para difundir una cierta imagen propia y del
"enemigo", así como todos los pueblos desarrollan representaciones sociales
de los extranjeros, especialmente de aquéllos con los que se entra en contacto
más fuerte. Lo del enemigo, en ciertos casos, no suele ser más que el
incentivo de ciertos rasgos paranoicos en individuos muy particulares. Por su
parte, la profesión de espía requiere, sin duda, de ciertas características
psicológicas especiales. Además, son famosas y reconocidas las faltas
cometidas por los llamados cuerpos de inteligencia, cuyos miembros no
siempre poseen el glamour o la inteligencia que la literatura y el cine nos han
presentado.
Queda, por fin, el problema de la posible manipulación de los seres
humanos a partir del posible conocimiento de la psicología política ¿Es ello
posible? ¿Cómo se contrarrestaría? ¿Cuál debe ser el comportamiento ético
de quienes pretender saber sobre esto? En concordancia, hay quienes piensan
que la psicología política puede ser un arma peligrosa en manos de ciertos
políticos, que dispondrían de esta manera de instrumentos o técnicas de
manipulación eficaces. El argumento es válido para todas las ciencias
sociales, si entendemos que la ciencia, en cualquiera de sus campos, debe
servir para transformar el mundo y lograr un mundo mejor para todos. Mi
respuesta es que todo conocimiento es tal por el hecho de ser público.
Justamente, el hacer público el conocimiento es la única forma de impedir
que una persona lo utilice de manera ventajosa en su propio beneficio. El
conocimiento que, como tal, es autoconciente de sus limitaciones y alcances
asegura a sus portadores un mayor dominio de sí mismos y, por lo tanto, la
posibilidad de usar correctivos para sus propios defectos y errores. De todas
maneras, también deben analizarse y cuestionarse los aspectos éticos de
quienes trabajan en psicología política y de sus posibles clientes o usuarios.

m. Las tareas actuales
Me parece que está fuera de discusión que es mucho más lo que
ignoramos que lo que sabemos. De manera que una de las tareas actuales
deben dirigirse a buscar un consenso que permita señalar cierta concordancia
de los interrogantes sobre lo que ignoramos y los modos de poder cubrir esos
huecos.

Las respuestas podrán ser elaboradas mediante uno o más programas de
investigación, con o sin énfasis en asuntos locales o regionales. Esto quiere
decir que hay cuestiones generales que pueden ser explicadas a partir de
investigaciones que partan de problemas locales o también, que puede
pensarse en investigaciones que trasciendan las condiciones localizadas y
puedan iluminar los aspectos más complejos del comportamiento humano en
el ámbito político.
I

¿Qué debemos entender cuando hablamos de comportamiento político?
¿Se trata sólo de comportamientos electorales o más bien, de todo aquello
que se agencia con relación a todas las formas de presentación y
representación del poder? ¿Cómo se concibe el poder, como una manera de
resolver problemas o conflictos o como una instancia de poder restrictiva u
opresiva? ¿Cómo se da la relación entre estructuras de personalidad y
estructuras políticas: hasta qué punto los regímenes autoritarios o
democráticos moldean ciertas estructuras de personalidad o viceversa?
¿Cómo utilizan el poder los sistemas gubernamentales? ¿De qué manera se
usan los sistemas represivos? ¿Cómo, cuándo y por qué aparece la tortura en
política? ¿Por qué hay individuos que buscan el poder de manera compulsiva
y por qué hay quienes lo ejercen de manera cruel y despiadada? ¿Puede
prevenirse la aparición de los "hitleres'.', los "lenines" y similares? ¿Hasta qué
punto y cómo corrompe el ejercicio del poder? ¿Debe haber para ello ciertas
características de personalidad previas o el poder corrompe a cualquiera? ¿Es
evitable la corrupción de los individuos en la política?
Dado que "lo que quiere parecerse, se junta": ¿es similar la afiliación
política a otras fonnas de afiliación, como la religiosa, la de grupos sociales
y demás? ¿Qué es la "conversión" política? ¿Se trata de un fenómeno similar
a otras formas de conversión? ¿Por qué se desafilian o se "desconvierten" las
personas? ¿Cuánta libertad se pierde al afiliarse? ¿Cuánto se está dispuesto(a)
a perder? ¿Qué motivaciones están presentes en la afiliación política en
México: búsqueda de identidad o intereses más o menos egoístas o
compromiso intelectual por una causa o adhesión afectiva a un líder o
persona o grupo o algún tipo de compromiso altruista o cualquier otra cosa?
¿Cuánto de confonnismo y cuánto de reflexión personal se da en la afiliación
política en México? ¿Cuáles son las técnicas de reclutamiento más usadas por
429

428

�los diferentes partidos políticos en México? ¿Hay diferencias entre ellos en
cuanto a las más efectivas? ¿Cuáles son las formas de reclutamiento?¿Varían
según el tipo de organización? ¿Han variado históricamente? ¿En qué
condiciones se produce el "transfuguismo"? ¿Hay rasgos especiales de
personalidad en los tránsfugas?
¿Cuáles son las formas de participación política? ¿Cuáles son las formas
de asumir los compromisos ideológicos, si es que hay grados o diferencias de
otro tipo? ¿Es el comportamiento político, en este punto, similar o diferente a
otras formas de compromiso con respecto a grupos? ¿Cómo se construye el
imaginario de igualdad o diferencia? ¿Qué es lo que subyuga para buscar
parecerse en el ámbito político? ¿Cómo tratar la inconsistencia actitudinal y
representacional? ¿Cómo se jerarquizan los niveles de pertenencia, habida
cuenta de que la pertenencia en las modernas sociedades no puede ser sino
plurívoca?
. ¿~ómo evoluciona el comportamiento del voto en México? ¿Puede
atnbwrse el voto a determinaciones psicológicas y sociales? ¿Es posible
inducir el voto mediante alguna técnica? ¿Se induce el voto en México de
alguna manera particular? ¿Qué condiciones culturales, ideológicas y
políticas producen votaciones de mayor o menor afluencia? ¿Cómo y por qué
se da el abstencionismo? ¿Cuáles son los factores que contribuyen a una
elección por uno u otro candidato?
¿Cuáles son las actitudes fundamentales de ciudadanos con relación a la
política? Además de la confianz.a, ¿qué otras condiciones psicológicas se
necesitan en los sistemas de representación? ¿Permiten mayor participación
los sistemas representativos que los unipersonales? ¿Cómo se representan los
individuos de una sociedad los valores democráticos de cumplimiento de
leyes? ¿Cómo se elabora la toma de decisiones en la construcción de leyes
positivas y en su cumplimiento?
¿Cómo se presentan los rasgos autoritarios de personalidad y su relación
con las estructuras políticas? ¿Qué relaciones hay entre autoritarismo e
ideología? ¿Es el conformismo un rasgo complementario o concomitante del
autoritarismo? ¿Cuánto conformismo se presenta en México? ¿Está el
confo~smo distribuido de manera igualitaria o tiene una presencia mayor
entre ciertos grupos socioeconómicos, de tipo de estudios, de edad u otro
rasgo?
¿Cómo se socializa el "ser político"? ¿Por qué se aceptan unos valores y
se rechaz.an otros? ¿Es un proceso similar en todas las culturas?. Admitiendo
que es imposible dar una respuesta total a esta pregunta, ¿cuáles son las
diferencias en los procesos de socialización política que podemos anotar en
todo el mundo? ¿Cuáles son los agentes socializantes políticos de mayor
430

importancia en México: tiene primacía alguno de ellos o ejercen influencias
equivalentes los padres, la familia, los amigos, la escuela, los medios de
comunicación masiva? ¿Hasta qué punto el comportamiento electoral paterno
se repite en las nuevas generaciones? ¿Cómo se adquieren los valores
democráticos? ¿Cómo surgen los lideres políticos? ¿Qué experiencias
infantiles son fundamentales para optar por la actividad política? ¿Qué tipo
de socialización tienen los líderes políticos? ¿Son similares en todas las
formas de estado o de organización política (regímenes autoritarios,
democracias y demás)? ¿Qué tipo de elementos psicopatológicos son
evitables? ¿Hay modos diferenciados de liderato político según las culturas?
¿Cuáles son los estilos comunicativos y de lenguaje de los políticos con
relación a otros lideres, como los religiosos, los deportistas, etc.? ¿Hasta qué
punto los estilos comunicativos de los políticos mexicanos difieren de los de
otras culturas? ¿Cuál es el tipo de discurso político más seductor en México?
¿Cómo se capta a trav~ del discurso lo irracional o lo inconciente de la
gente? ¿Cuál es discursó más efectivo para atraer y controlar a las masas?
¿Cómo funcionan los' vocabularios "ricos" y "pobres" con relación a la
captación de atención o de interés? ¿Cuál es la efectividad de las supuestas
técnicas de marketing que parecen ser cada vez más utilizadas? ¿Cómo
influyen los estudios de opinión en los propios encuestados y en el resto del
público? ¿Cómo se construye, realmente, la opinión pública en México? ¿De
qué manera se modifica o transforma y por qué vías o medios? ¿Cuáles son
las convicciones fuertes y cuáles las débiles con relación a la esfera de lo
político y cuáles, por lo tanto, sus posibilidades de transformación o cambio?
¿Cómo se presenta la ideología dominante? ¿Cómo afecta los
comportamientos políticos individuales? ¿Los habitantes de México perciben
la actividad política como wia agencia (posibilidad de transformación de la
realidad)? ¿Creen que la acción política es inútil? ¿Cómo se construyen los
rumores políticos? ¿Qué tipo de rumores son y han sido más efectivos en
México?
¿Cómo y cuándo se inventan rumores? ¿Qué relaciones hay entre
rumores, difamación, falsificación y calumnias? ¿Qué es lo que hace creíbles
los rumores? ¿Las mentiras sobre personas tienen las mismas características
que las mentiras sobre ideologías? ¿Qué efectos produce en los seguidores el
descubrimiento de los engaños? ¿Cómo se receptan los informes falsos y
cómo se distinguen de calumnias u otras formas de mensajes distorsionados?
¿Cómo funcionan organizaciones como la CIA estadounidense en la
invención y propagación de rumores? ¿Cómo se elaboran las diversas formas
de difamación en México? ¿Hasta qué punto son procesos elaborados de
manera conciente o el resultado del azar o de juegos inconcientes? ¿Cómo se
da el chiste político en México? ¿Presenta aspectos similares o diferentes a
los de otros países? ¿Hay ciertos chistes difamatorios que aparecen más
correlacionados con ciertos políticos, en el sobrentendido de que algunos
431

�chistes difamatorios se repiten para varios políticos, inclusive en otros países
de todo el mundo?
¿Cómo se presentan las diferencias mujer/hombre en la política? ¿De
qué modo aparecen en México las diferencias en este punto? ¿Cuáles son las
fuentes de estas diferencias? ¿Cuáles son las diferencias de actitud y de
participación política para hombres y mujeres?
¿Cuáles son las condiciones culturales que favorecen o dificultan la
aparición de la violencia política? ¿Qué diferencias podemos encontrar entre
violencia política y otras formas de violencia? ¿No se trataría, en todos los
casos de violencia, de una forma de presentación del poder? ¿Por qué algunas
personas se unen a los grupos que hacen de la violencia su modo político de
operar? ¿La adhesión a las guerrillas o grupos vulgarmente llamados
"subversivos" es diferente en algún sentido a algunas otras formas de
adhesión política?
¿Cómo se juzga o concibe la historia: como una abstracción
incomprensible, como un conjunto de cuentos o de pequeños relatos, como
un mito u otra cosa? ¿Cómo juega la construcción histórica mexicana en los
sentimientos de integración nacional? ¿Qué historia(s) debemos contar para
ello? ¿Cómo se concibe el cambio social y la posibilidad de participar o no
en él?.
¿Cuál es · el mejor político? ¿Puede darse una respuesta total a esta
pregunta? ¿Es el mejor político el que consigue más votos (el que tiene mejor
imagen), el que presenta argumentaciones más racionales, el que propone
mayores riesgos y desafios, el que es más querido por sus gobernados, el que
encuentra las mejores soluciones para los problemas de la comunidad, el que
administra mejor y más limpiamente los recursos públicos (el menos
corrupto)? ¿Cómo se presentan las formas de corrupción política? ¿Sólo
como cohecho, soborno, etc.? ¿O también como manipulación de datos, de
seres humanos, de masas? ¿Cuándo y cómo los políticos o gobernantes
reconocen sus limitaciones y deciden consultar a expertos?
¿Qué es el carisma? ¿Cómo se presenta? ¿Hay variaciones en el
carisma? ¿Todos los políticos deben detentar algún grado o nivel de carisma?
¿Hay diferencias -impuestas por la cultura- entre el carisma detentado por un
líder político mexicano con respecto a los de otras sociedades?
¿Cómo se dan los niveles de organización simbólica en las discusiones
políticas? ¿Qué diferencias hay en los debates políticos mexicanos con
respecto a otras culturas? ¿Cómo se usan los argumentos persuasivos?
Cuando un político posee una posición determinada de antemano -en
especial en los cargos de representantes en los órganos deliberativos- ¿en qué
432

condiciones se produce el cambio de posición? ¿Para qué sirven las
discusiones parlamentarias y sobre quiénes tienen efecto? ¿Cuáles son las
estrategias argumentativas en el discurso de los integrantes de órganos
deliberativos en México? ¿Cuáles son las condiciones sociales que permiten
una discusión abierta y amplia? ¿Cómo se delibera racionalmente? ¿Cómo se
dan y respetan los compromisos políticos en los gobiernos de carácter
representativo? ¿Cuál es la condición de quienes negocian acuerdos en
órganos deliberativos?
¿Cómo se "dan" las masas en México? ¿Presentan características
similares a las de otras masas o culturas? ¿Ha variado el fenómeno en los
últimos años? ¿Ha evolucionado de manera diferente o similar a la de otras
culturas? ¿Cómo se dan las masas en esta época de medios masivos? ¿Cómo
se presenta la siempre permanente tentación de la acción directa. Creo que la
tarea que tenemos por delante es enorme.
/

,I
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En los años anteriores al establecimiento de la gran industria, antes de la
novena década del siglo XIX, no se han encontrado indicios -hasta ahora- de
que se hayan presentado grandes conflictos laborales en la incipiente
industria regiomontana; de los que se tienen noticias se advierte que no
fueron significativos en términos económicos y sociales. Las fuentes
informan de un breve paro estallado por los obreros del Ferrocarril
Monterrey-Matamoros y otro promovido por un grupo de panaderos,
incidentes laborales que al parecer no tuvieron mayor trascendencia. El
periódico La Defensa del 20 de diciembre de 1883 informaba que, en la
ciudad de Monterrey, un grupo de tahoneros había demostrado su
descontento abandonando las labores del batido de la masa en la panadería
donde estaban empleados, propiedad de su patrón Pablo Galván; hecho que
el redactor de la nota juzgaba inusual en la vida laboral del Monterrey de
esos años, por lo que concluía poniendo en alerta a las autoridades para que
evitaran ejemplos que podrían tener resultados negativos. 1 El otro conflicto,
el de los ferrocarrileros, tuvo lugar el mismo año de 1883 el cual se dio con
motivo de que no les pagaban puntualmente el salario.2
Es importante mencionar que fue justamente en los ferrocarriles donde
se produjeron algunos de los primeros y más significativos conflictos
laborales en Nuevo León. Antes de narrar la crónica conviene hacer una
breve reseña de los ferrocarriles regiomontanos. Cuatro fueron las
principales vías ferroviarias que se instalaron en Nuevo León entre
principios de 1880 y 1890: La vía Matamoros-Monterrey cuyo tendido de los
rieles se inició a mediados del mes de abril de 1881 y se conectó con
Monterrey en 1905; el ferrocarril México-Laredo (Ferrocarril Nacional) fue
el primero en llegar a Monterrey en agosto de 1882; entre 1888 y 1891 el
ferrocarril del Golfo unió el puerto de Tampico con Monterrey; de 1888 a
1890 se construyó la línea ferroviaria que conectó a Monterrey con Piedras
Negras, Coahuila.3 Los ferrocarriles regiomontanos no solo fueron medios
de comunicación, sino instrumentos que posibilitaron el funcionamiento de
437

436

�la industria, sobre todo de la gran industria minero metalúrgica y sidenírgica:
Acarreaban el mineral y el carbón desde los fundos mineros; movilizaban el
hierro, el acero y los metales refinados desde las fundiciones hasta los
centros de consumo cercanos y distantes. Entraban y salían de los patios de
las plantas y de los minerales, en donde había talleres de mantenimiento y
reparación de las máquinas; por ello los obreros ferrocarrileros y los
trabajadores de las fundiciones establecieron vínculos muy estrechos.
Aunque no se dispone de información suficiente, el número de
trabajadores ocupados por las compañías ferroviarias debió ser importante:
Según Isidro Vizcaya, para 1902 el tendido de las líneas del ferrocarril
Nacional en su tramo de Laredo a Lampazos, implicó la contratación de 600
obreros. Ello indica que en el tendido de las líneas férreas se emplearon
muchos peones regiomontanos, dirigidos por capataces norteamericanos;
luego con la puesta en operación de las locomotoras llegaron técnicos e
ingenieros de los estados unidos. Se emplearon paileros, garroteros,
carpinteros, fogoneros,~ecánicos, maquinistas, telegrafistas, calderos.
Muchos de los puestas técnicos así como los empleados de confianza
estaban reservados a los extranjeros, lo que -aunado a las diferencias
salariales- generó ambientes laborales de competencia y rivalidad entre
trabajadores mexicanos y norteamericanos. En otros centro laborales
ferrocarrileros del país eran frecuentes las diferencias discriminatorias
salariales y jerárquicas, así como los maltratos de los capataces
norteamericanos en contra de los trabajadores mexicanos; experiencia a la
que no escapó el ambiente laboral ferrocarrilero regiomontano.
En 1898 tuvo lugar un conflicto laboral iniciado por los trabajadores del
ferrocarril del Golfo, cuyo motivo fue la agresión fisica de que fue objeto un
trabajador regiomontano por parte de un norteamericano, debido a que el
mexicano había sido promovido a un puesto de mayor jerarquía. El grupo de
trabajadores de nacionalidad estadounidense se sintió afectado en sus
intereses laborales, lo cual provocó que más de cincuenta de ellos recurrieran
a la paralización de labores.
Según una nota aparecida en el periódico La Voz de Nuevo León de
marzo de 1898, el presidente municipal de Monterrey citó a los huelguistas
norteamericanos para hacerles saber que de acuerdo con el Código Penal del
Estado de Nuevo León tenían diez días de plazo para buscar algún trabajo o
demostrar que vivían de sus rentas; en caso de no comprobar ni lo uno ni lo
otro, serían consignados a la autoridad judicial correspondiente con la
calificación de vagos.4 La misma fuente informaba que la acción emprendida
por la presidencia municipal no significaba un acto de hostilidad contra la
colonia de norteamericanos residentes en Monterrey.

438

Este conflicto laboral puede ser de particular interés para la
historiografia nacional porque plantea una revisión a la idea de la
discriminación que sufrían los trabajadores mexicanos a manos dé los
norteamericanos.
El conflicto regiomontano de los trabajadores del
Ferrocarril del Golfo aparece como una discriminación al revés, en la que los
discriminados fueron los norteamericanos.
Sin embargo también se presentaron conflictos en los que obreros
regiomontanos fueron objeto de malos tratos por parte de los capataces
norteamericanos. Un caso -aunque no del ferrocarril- fue el registrado por el
diario Monte"ey News del 12 de septiembre de 1907, en el que se informa
que un obrero de Monterrey fue golpeado por el norteamericano F.H. Long,
quien tenía a su cargo la apertura de las zanjas del drenaje en el Barrio de las
Tenerías. En mayo del mismo año, el mismo periódico informa de la huelga
promovida por los calderos del ferrocarril a raíz de que la empresa ascendió
como ayudante de calderos a un individuo de nacionalidad norteamericana
llamado H. Lermon, en lugar de haber promovido al inmediato inferior que
era mexicano.
Nacionalmente de las 250 huelgas que se registraron durante el
Porfiriato, cerca de una docena tuvieron como causa protestas de obreros
mexicanos por los privilegiados que disfrutaban los trabajadores extranjeros
y los malos tratos de que eran objeto los trabajadores mexicanos por pare de
5
los primeros. Ello fue particularmente recurrente en el caso de las
compañías fe{l'oviarias. Se tienen noticias que en Toluca en el año de 1881
más de un millar de trabajadores estallaron una huelga en protesta por los
malos tratos que les infringían los ingenieros norteamericanos, quienes en no
pocas ocasiones los golpeaban con látigos, bastones y pistolas.
Aunque es de justicia aclarar que también fueron frecuentes las huelgas
promovidas conjuntamente por obreros y técnicos norteamericanos. Moisés
González navarro da cuenta que el año de 1886, en el Ferrocarril Central,
tuvo lugar un conflicto promovido por 185 maquinistas norteamericanos.
Otras compañías ferroviarias prestaron maquinistas al Ferrocarril Central
para suplir a los huelguistas. Los motivos de la huelga fueron que los
técnicos pidieron nivelación de salarios, a lo que la empresa se negó. El
hecho trajo como resultado que varios obreros mexicanos fueran habilitados
para suplir a los técnicos norteamericanos, lo que permitió que los
nacionales demostraran su capacidad y fueran promovidos a puestos de
mayor jerarquía.
Así como los anteriores se presentaron otros conflictos en las compañía&amp;
ferroviarias regiomontanas; la importancia de los mismos reside en que
formaban parte del proceso de organización de los gremios ferroviarios

439

�nacionales. El movimiento obrero ferrocarrilero regiomontano que mayor
resonancia tuvo en la primera década del presente siglo fue el promovido por
la sucursal número 9 de la Unión de Mecánicos Mexicanos, que tuvo como
motivo principal la solidaridad con el llamamiento que hiciera la matriz de la
organización ferrocarrilera desde Chihuahua a todas sus sucursales del país.
El seminario local Renacimiento, dirigido por Antonio de la paz y Guerra y
por Santiago Roel Melo, en su número 9 del 15 de agosto de 1906, atribuía
el origen del conflicto a las tendencias nacionalistas de los trabajadores
ferroviarios, ya que los huelguistas pedían no solamente incremento de
sueldos, sino que se pagara a cada obrero mexicano miembro de la Unión de
Mecánicos Mexicanos el mismo salario que se pagaba a los extranjeros por
desempeñar el mismo trabajo. La demanda se basaba en la experiencia de
que los jefes de las compañías del Ferrocarril Central y Ferrocarril
Mexicano, venían impartiendo una protección "indebida al elemento
extranjero, deprimiendo al elemento nacional". En un plano de solidaridad
se sumaron a la huelga otros trabajadores de nacionalidad norteamericana.
Lo que no resultaba extraño ya que los norteamericanos fueron activos
organizadores de los ferrocarriles de Nuevo Laredo en 1887 y en Monterrey
en 1898; ~í mismo fueron promotores de la organización anarcosindicalista
International Workers Word. (IWW), fundada en 1905.6
La huelga de 1906 y otras de 1907 promovidas por la sucursal
regiomontana de la Unión de Mecánicos Mexicanos sacó a la luz la división
existente entre los gremios ferrocarrileros. Justamente en esas mismas
fechas el periódico mencionado reproducía un manifiesto signado por
miembros de la Gran Liga de Empleados Mexicanos de Ferrocarril-rival de
la Unión- que protestaban por las acusaciones que les hacían de participar en
la promoción de las huelgas. En el manifiesto no solo declaraban ser buenos
ciudadanos mexicanos y amantes de la paz y el orden sino además ser
adictos al gobierno de la República; así mismo además de deslindarse del
sindicalismo radical, hacían declaración de fe mutualista, manifestando que
según los estatutos de su organización se habían organizado para protegerse
mutuamente exigiendo de los agremiados ''una conducta absolutamente
correcta", un "estricto cumplimiento del deber", moderación en todos los
actos, atención a las empresas en las que servían y respeto a las autoridades.
Para conseguir sus fines se proponían recurrir a todos los medios posibles,
pero cuidando siempre de no excederse en el uso de sus derechos, evitando
que las autoridades tuvieran motivos para reprochar su conducta. El
moralismo religioso del que hacían gala los miembros de la Gran Liga así
como el deslinde del radicalismo político sindical que procuraban, tenía que
ver con la campaña política amarillista que venía realizando la prensa
estadounidense contra los grupos sindicales promotores del nacionalismo
·mexicano, expresado en el lema del periódico regiomontano Renacimiento:
"México para los mexicanos". Los lideres de la Gran Liga de Empleados
440

Mexicanos del Ferrocarril rubricaban el manifiesto diciendo: ''Ni una
intención de desorden, ni mucho menos de carácter criminal puede
suponerse en quienes, con su trabajo honrado generan el pan de cada día, en
quienes son obedientes a la ley, y en quienes aspiran a honrar la nacionalidad
que tienen, a enaltecer y nunca a escatimar los intereses y el buen nombre de
la patria mexicana".7Resulta interesante anotar que la sucursal regiomontana
de la Gran Liga Mexicana de Empleados del Ferrocarril nació con tendencias
ideológicas socialistas y anarquistas; el jefe del gobierno estatal no solo
introdujo agentes en la organización obrera para manipular a los líderes,
logró ~ue a él mismo lo nombraran presidente honorario de la asociación
obrera. El biógrafo del gobernador -Victor Niemeyer- asegura que Bernardo
Reyes guió los pasos de la asociación obrera según los deseos de Porfirio
Díaz y del secretario de Gobernación Ramón Corral, quien tenía experiencia
en el manejo de organizaciones sindicales, por haber participado en Sonora,
su estado natal, en la fundación de sociedades mutualistas de artesanos.9 La
' experiencia de la sucur~ regiomontana de la Gran Liga permitió al
gobierno ensayar proy~tos de arbitraje en los conflictos laborales.
Justamente con motivo/ de la Tercera Convención de la Gran Liga que se
celebró en Monterrey a principios de 1908, el delegado Rosendo Maury
propuso que las huelgas de los trabajadores ferrocarrileros fueran arbitradas.
La propuesta consistía en integrar un comité compuesto por representantes
tanto de la compañía como de los trabajadores. Los primeros serían
nombrados por el gobierno y los segundos por los propios obreros. Se
trataba de crear comités mixtos de arbitraje, en los que formalmente el
gobierno federal dio marcha atrás al proyecto por una razón política: los
comités de arbitraje significaban el reconocimiento de las organizaciones
obreras como entidades contratantes al participar con personalidad propia
-con voz y voto- en las negociaciones con las empresas.
En el año de 1907 tuvieron lug~ otras huelgas por incrementos
salariales y en protesta con los jefes de los talleres. Una de ellas fue la
huelga del ferrocarril Nacional, en la cual participaron 15 ayudantes -varios
de los cuales laboraban en la Gran Fundición nacional Mexicana (Asarco)dirigida por los gremios de moldeadores, romaneros, motoristas eléctricos y
del departamento de muestras. La participación conjunta de los trabajadores
de ambas compañías se explica porqué el ferrocarril realizaba trabajos de
transporte de carbón, minerales y productos refinados de la empresa Asarco.
Por su parte los obreros del Gremio de caldereros de la misma compañía
ferroviaria estallaron otros tres paros en el mismo año, motivados porque la
empresa había ocupado a trabajadores que no pertenecían a la unión gremial.
Una de las huelgas del 21 de junio de 1907 trajo como resultado el despido
de los huelguistas. El conflicto tuvo repercusiones nacionales. Los
empresarios ferrocarrileros junto con los dirigentes nacionales de la Unión
de mecánicos mexicanos se reunieron con Porfirio Díaz. El presidente
441

�conminó a los huelguistas a que volvieran a los trabajos, con la promesa de
que serían cesados los despóticos jefes de los talleres.

2. La huelga de la Fábrica de Vidrios y Cristales de Monterrey, S.A.
(1903) (Contratos individuales de trabajo, sistema destajista y la huelga
por diferencias culturales

La fábrica pionera de la industria del vidrio se fundó dos veces, la
primera en 1899 y la segunda en 1903. La primera fundación de la vidriera
regiomontana, arranca desde que se constituyó la sociedad y el gobierno
otorgó la exención de impuestos el mes de julio de 1899.1° La exención
había sido solicitada días antes por el señor Luis Manero, en representación
de los asociados. El propósito de los solicitantes era el de establecer una
' fábrica de botellas, vidrios planos y objetos de vidrio, bajo distintas formas,
aprovechando para el efeJ'o la materia prima existente en Monterrey y otros
lugares del Estado. Así'mismo declaraban que la empresa se comprometía a
invertir un capital inicial de 400 mil pesos. 11

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El establecimiento de la fábrica de vidrios y cristales se dio en el
momento histórico en el que se produjo el despegue industrial de Monterrey.
En 1890 se fundó la Cervecería Cuauhtémoc, empresa que tuvo particular
importancia en el desarrollo de la fábrica vidriera, por demanda de botellas
para la cerveza.

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El área de la planta era de 89,276 metros cuadrados de construcción, en la
cual se asentaban los siguientes edificios y departamentos: 12
Un edificio de dos pisos para la oficin,a general, trece departamentos para
diversos usos, un departamento con ocho hornos para calcinar y otro
departamento de beneficio de sulfato de sosa.
Siete tanques de
cristalización, con cocedor para cuarzos; un depósito de cal. Dos
departamentos gasómetros, donde se extraía el gas de carbón. Un
departamento con un horno de capacidad para fabricar diariamente 20 mil
botellas; más 16 hornos templadores. Otro departamento con construcción
igual al anterior. Dos portales para separar y almacenar botellas. Todos de
construcción de ladrillo y techo de lámina de fierro. Lo que muestra los
vínculos tempranos entre las fábricas de vidrio, fierro y ladrillo (Vidriera
Monterrey, Fundidora Monterrey y Ladrillera Monterrey). El terreno estaba
situado al norte de la ciudad, entre· la estación del Ferrocarril Central y la
Gran Fundición Nacional mexicana. Además la planta contaba con tres
calderas de vapor, un agitador del material, dos ingenios, un elevador. Dos
molinos para la materia prima; 50 aparatos para fabricar botellas y dístintos
442

accesorios de maquinaria y herramienta en los departamentos. Cuatro
departamentos con 9 cuartos de construcción, que servían de habitación para
los empleados. También había en el patio una vía férrea conectada éon el
ferrocarril. Para 1903, se tenían almacenadas alrededor de 300 mil botellas.
Desde los tiempos en que se realiz.aban los trabajos de montaje del montaje
de la planta surgieron dificultades que retrasaron la puesta en operación de la
fábrica. En mayo de 1902, un año antes de que fuera cancelado el proyecto,
Isaac garza dirigía un oficio al gobernador del Estado, en el cual le explicaba
que entre los motivos por los que se habían retrasado los trabajos, estaban:
Haber decidido poner una planta de purificación de soda (en aquellos
tiempos se le llamaba "soda" a la sosa, que era un componente básico de
la materia prima para producir el vidrio), la cual requirió una inversión
que no estaba considerada en el proyecto inicial.
Demoras en la importación de la maquinaria de Alemania y dificultades
para instalarla una ve estando en Monterrey.
Un aire huracanado de febrero que derrumbó el techo de uno de los
departamentos.
Ante estas dificultades los empresarios solicitaban al gobierno del
Estado una prórroga para iniciar las operaciones. 13
Otro aspecto que contribuyó de manera decisiva al fracaso del primer
proyecto fabril, fue la huelga de los técnicos alemanes.
Según se. desprende de la información disponible, por esos años en
Monterrey no había tradición del trabajo del vidrio antes de que se montara
la fábrica vidriera. Como sí existía en la ciudad de México, Puebla y otros
lugares de la República: Por ello en la región no existían técnicos y obreros
especializ.ados de Alemania.
El ingeniero y gerente de la fábrica, Roberto G. Sada da cuenta que se
había tomado el "atrevido acuerdo de contratar y hacer venir desde Alemania
para hacerse cargo de la producción a un equipo de personas compuesto por
dos jefes, dos fundidores, dos arqueros(templadores) y cuarenta y ocho
sopladores. Todos ellos llegaron el 24 de febrero de dicho año (1903) y
fueron alojados en casas que la compañía había construido y amueblado
especialmente para ellos. Tras breves días de descanso se presentaron en la
planta para iniciarla producción".14
Sin embargo, a pesar de la capacidad de los técnicos alemanes, la fábrica
no pudo arrancar. El autor citado dice: "Pero, los días y los meses fueron
deslizándose uno tras otro sin los resultados anhelados. Nada se producía en
la fábrica, aparte de muestras defectuosas...Las noticias propaladas desde el
interior de la fábrica se relacionaban con problemas técnicos que nadie
443

�comprendía su verdadero significado. En forma muy confusa se hablaba de
la calidad de la sílice, del sulfato, de los defectos del combustible y de la
misteriosa viscosidad del combustible caliente. Es casi seguro que los
expertos alemanes que dirigían aquellos trabajos tampoco comprendían la
parte fundamental de las dificultades encontradas. Todo lo relacionado con
aquella nueva industria era diferente de lo que ellos habían visto y aprendido
prácticamente en su propio país."15
La producción inicial de la planta fue muy inferior a lo proyectado. Ante
lo cual la reacción del gerente general de la fábrica fue culpar directamente a
los sopladores alemanes y recurrió a la presión sobre ellos para obligarlos a
realizar una mayor producción. Así mismo el funcionario de la fábrica
modificó la forma de pagarles los salarios, diferente en lo acordado a los
contratos. Los alemanes rechazaron las medidas y se fueron a la huelga.
, Después del conflicto algunos de los obreros alemanes desertaron. Unos se
regresaron a Alemania y otros se fueron a los Estados unidos de
Norteamérica. Quedaron,,én servicio menos de 20 sopladores.
/

El historiador de la empresa considera que las medidas adoptadas fueron
un error grave, que las principales deficiencias se encontraban en otro lugar:
en el tipo de materiales utilizados en la producción los cuales eran
"totalmente inapropiados y que no había posibilidades de obtener con ellos
productos de buena calidad y en cantidades suficientes". 16
La administración de la empresa tratando de solucionar la grave situación
contrató un nuevo director técnico en Alemania, quien aconsejó el uso de
materias primas de mejor calidad y de mayor costo. Sobre el problema de
los trabajadores la empresa logró reclutar unos cuantos en la ciudad de
Puebla. Su llegada a Monterrey coincidió con la existencia de una epidemia
de fiebre amarilla. Ante lo cual los _obreros poblanos desertaron y se
regresaron a su lugar de origen.
Se propuso resolver el problema de la mano de obra, mediante la
capacitación de los trabajadores regiomontanos; pero ello era un proceso
largo y costoso. En cuanto la materia prima de calidad inadecuada, se pensó
resolverlo acudiendo a la importación provisional de los Estados Unidos de
Norteamérica. Ambas medidas significaban mayores desembolsos, lo cual
se podría obtener incrementando la producción y las ventas o aumentar las
aportaciones de los accionistas, ambas medidas dificiles de lograr dado el
ambiente de frustración imperante.
Sobre las causas reales que determinaron el fracaso del primer proyecto
fabril, el informe de un hombre de negocios de esa época, produjo el
siguiente reporte:

Selección inadecuada de muestras entregadas al perito contratado en
Estados Unidos de Norteamérica, para hacer los cálculos técnicos
correspondientes.
Materias primas con altos porcentajes de impurezas.
Altos costos de materias primas, muy superiores a los calculados
inicialmente.
Carencia de combustibles de alta eficiencia. Mientras en los Estados
Unidos de Norteamérica ya se utilizaba gas natural y petróleo crudo, en
Monterrey no podía sustituirse el carbón mineral.
Deficiente calidad del producto, particularmente en la fundición del
vidrio; botellas manchadas.
Esto último hizo sospechar al autor del reporte de la posibilidad de que los
mayordomos y los obreros deliberadamente mancharan el vidrio. 17
Seis años después, en1909, los liquidadores de la "Fábrica de Vidrios y
Cristales de Monterrey, S.A.", Isaac Gana, Manuel Cantú Treviño y
Francisco G.. Sada, explicaban que las causas del fracaso del proyecto fabril
habían sido: 18
Los altos salarios pagados a los sopladores de botellas.
La crisis económica que provocó la paralización de los negocios.
El 3 de diciembre de 1903, los hornos se apagaron y se cerraron las
puertas de la "Fábrica de Vidrios y Cristales de Monterrey, S.A.", para
renacer seis años después con el nombre de "Compañía Vidriera Monterrey,

S.A."
Profundizando en el problema laboral de la fábrica de vidrio y de
acuerdo con otras fuentes el problema se inicia con la contratación de los
técnicos alemanes. En enero 17 de 1903 la empresa rubrica contratos
individuales -renunciables en cualquier tiempo a conveniencia de ambas
partes- con cada uno de los 43 técnicos alemanes19• Para analizar las
relaciones laborales de la fábrica enseguida se considerarán las cláusulas del
contrato de Karl Hearman, de oficio soplador, que contiene los siguientes
compromisos obligatorios para ambas partes:
La empresa se comprometía a contratar por tres años al citado técnico;
adelantarle el pasaje del puerto de Hamburgo hasta Monterrey, así como
hacerle algunos anticipos. Por su parte Karl Haerman se obligaba a
reembolsar a la empresa el valor del pasaje así como otros anticipos, en
abonos mensuales de 1O pesos. Si el técnico alemán cumplía con el
compromiso de quedarse los tres años en la planta regiomontana, la empresa
445

444

�absorbía el costo del pasaje, pero sólo hasta el final del tiempo estipulado en
el contrato.
Un segundo bloque de cláusulas se refería a las razones por las cuales la
empresa podría imponer castigos al técnico alemán. En primer lugar multas
-cuyo importe se depositaria en la caja de ahorros para enfermos- por faltas a
la disciplina e irregularidades en el desempeño del trabajo. Si las faltas se
repetían -la empresa las definía como delitos- la gerencia se reservaba el .
poder de anular el contrato, con lo cual el soldador perdía el derecho al
pasaje de regreso a Alemania. La misma pena se aplicaría si el obrero
resultaba inepto.
Un tercer grupo de cláusulas estipulaba el salario y las prestaciones que
ofrecía la empresa al técnico germano. Un sueldo mensual de 125 pesos
-alrededor de 4 pesos por día- pagaderos en moneda mexicana. El pago
, mensual fijo podía ser cambiado al sistema de salario a destajo por mutuo
acuerdo, tomando como J&gt;ase los 125 pesos mensuales y una producción de
parte del soplador de / u6 minimo de entre 550 a 600 botellas por día. Al
pasar al sistema a destajo, la empresa retendría semanalmente un 30 por
ciento del salario del trabajador hasta saldar la deuda de los anticipos,
pasajes, etc. Además del salario la gerencia se comprometía a proporcionar
una habitación libre de renta, así como carbón coke para uso doméstico. En
caso de suspensión temporal de los trabajos, la empresa se comprometía a
continuar pagando el salario ofi:ecido, y en reciprocidad del obrero debería
realizar cualquier tipo de tareas que le asignara la empresa. En caso de
suspensión definitiva ambas partes negociarían la indemniz.ación en
beneficio del obrero alemán.
Por último la empresa comprometía al técnico germano a enseñar el
oficio de soplador a los ayudantes regiomontanos.
Las dos cláusulas importantes del contrato, desde el punto de vista de los
. intereses de la empresa, eran la 9 y la 1O; la primera que estipulaba el salario
de 125 pesos mensuales y que dejaba abierta la posibilidad de pasar al
sistema destajista, la cláusula 10 que establecía la cantidad de entre 550 a
600 botellas por día a que se obligaba a producir el soplador en caso de optar
por el sistema de pago a destajo. Otra de las cláusulas que adquirió especial
importancia para la empresa fue la que hacía referencia al caso de
suspensión temporal de los trabajos, en vista de las dificultades técnicas que
venían afrontando la planta para arrancar la producción.
El conflicto se presentó a cuatro meses de que fueron firmados los
contratos laborales. El motivo consistió en los términos de las condiciones
no escritas establecidas por la gerencia de que los trabajadores laborarían los
446

días festivos del calendario alemán, y suspender labores los festivos
mexicanos. En atención a ese acuerdo, el cinco de mayo, día festivo
mexicano, los obreros alemanes dejaron de laborar. Como castigo ·p or la
falta la gerencia les redujo el salario de 25 a 20 pesos semanales; por su parte
los técnicos alemanes suspendieron totalmente las labores el 9 de mayo. En
mayo 20 el conflicto fue llevado por la gerencia ante los tribunales judiciales
de Monterrey, en donde acusó a los técnicos alemanes de incumplimiento de
contrato, interponiendo una demanda por daños y perjuicios cuantificados en
más de 15 mil pesos.
El gobernador Bernardo Reyes, el cónsul y el embajador de Alemania
intervinieron para conciliar el conflicto. Una carta fechada en mayo 30 de
1903 del Secretario de Relaciones Exteriores del gobierno mexicano dirigida
al gobernador del estado de Nuevo León, daba cuenta del conflicto según la
versión del encargado de negocios de la embajada alemana. El súbdito
germano decía que la decisión de la empresa de reducir el salario a los
trabajadores era injusta; denunciaba a la administración porque les había
quitado las viviendas y echado a la calle junto con sus familias. Sin
viviendas y el no recibir salario colocaba a los técnicos alemanes en
condiciones de "perecer de hambre", según el funcionario de la embajada
alemana.
En su respuesta Bernardo Reyes decía estar atento al curso de los
acontecimientos interviniendo directamente para solucionar el conflicto. Al
mismo tiempo dejaba en claro que el gobierno del estado no permitía el
estallamiento de huelgas, por considerarlas perniciosas para las industrias
establecidas en territorio neoleonés.
En un momento del desarrollo del conflicto los trabajadores decidíeron
levantar el paro y reanudar las labores, incluso sin reclamar salarios durante
el tiempo que duró la huelga. No obstante los empresarios aprovecharon la
situación para cancelar el contrato de trabajo original y condicionar la
reanudación de las labores a la firma de nuevos contratos con diferente
clausulado; condición que fue rechaz.ada por los técnicos alemanes. El
mismo gobernador del estado en su respuesta a la embajada alemana,
consideraba que los obreros alemanes debían firmar los nuevos contratos
aunque les concedía parte de razón en su negativa de aceptar todas las
cláusulas.
El 16 de junio de 1903 la empresa y los representantes de los técnicos
alemanes suscribieron el nuevo convenio en el que se anularon las cláusulas
9 y 1O del contrato de trabajo original. En su lugar se insertaron otras,
estableciendo que hasta el primero de septiembre de 1903 continuarían para
los soladores el sistema de sueldo mensual fijo de 125 pesos, pero ahora la
447

�empresa comprometía a los técnicos a entregar diariamente no menos de 250
medias botellas o 200, de tres cuartos botellas de cerveza. Una segunda
cláusula especificaba que después del primero de septiembre se introduciría
el sistema de remuneración a destajo, de acuerdo con las siguientes bases:
los sopladores se comprometían a entregar con auxilio de un ayudante -el
cual sería pagado por la empresa- diariamente 400 botellas de cerveza por
un pago de cinco pesos. Una vez cubierta la norma de las primeras 400
botellas, por el primer ciento adicional la empresa pagaría al soplador un
peso con cuarenta centavos. Luego por el segundo ciento 1.50, el tercer
ciento 1.60, etc. Se agregó un anexo condicionando el pago de cinco pesos a
la producción de 300 botellas de tres cuartos, luego la empresa ofrecía pagar
dos pesos por el primer ciento que excediera las primeras trescientas y por
cada ciento adicional 1O centavos. Se incluían otras cláusulas en las que se
contemplaban las condiciones para producir otro tipo de botellas, hasta la
necesidad de pedir informes a Alemania sobre tarifas.20
En un primer mome.nÍo los técnicos se negaron a aceptar el contrato por
considerarlo demasiad6 ambiguo. El contrato general de enero de 1903 si
bien contemplaba la posibilidad del sistema a destajo, su establecimiento
estaba sujeto al deseo del técnico y al mutuo acuerdo. En cambio en el
segundo contrato el establecimiento del sistema aparecía como obligatorio y
unilateral.

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Puede advertirse que las med,idas aplicadas por la gerencia de
descontarles cinco pesos a la semana del sueldo como castigo por haber
suspendido labores el cinco de mayo fue una acción que los técnicos
alemanes consideraron como desproporcionada, lo que estaría en la base de
la reacción de éstos para explicarse el estallamiento de la huelga. Un
problema cultural de las tradiciones festivas mexicanas aparece como el
detonante del conflicto. El hecho de que la empresa llevara el diferendo
hasta los tribunales complicó aún más las cosas, en razón &lt;le que los obreros
alemanes se encontraban en un país extraño, del que ignoraban las normas
jurídicas. Al final el conflicto dejó un ambiente de resentimiento entre los
técnicos por las medidas aplicadas por la empresa de quitarles las viviendas
y prácticamente dejarlos en el total desamparo.
Para diciembre de 1903 la empresa vidriera destituyó definitivamente de
sus empleos a los obreros alemanes, debido a que estos se habían dedicado a
publicar en Alemania artículos atacando a la empresa regiomontana y
poniendo en alerta a los ciudadanos alemanes para que no aceptaran
contratos con la Vidriera Monterrey.

448

En un balance neutral habría que considerar las dificultades que venían
afrontando los empresarios para poner en operación la planta, lo que estaría
presente en el manejo del conflicto y su desenlace.

3. Acción política y demandas obreras: Los obreros de cementos
Hidalgo. (1912)
Cementos Hidalgo fue una planta cementera instalada en el municipio
de Hidalgo a 30 kilómetros de Monterrey, se constituyó como empresa en el
año de 1905 y comenzó sus operaciones dos años después. El proyecto
fabril estuvo a cargo de J. E. Brittingham y otros empresarios
regiomontanos. Una característica particular de esta empresa es que se
instaló en un pueblo que con el tiempo, ya funcionando la fábrica se
convirtió en un pueblo fabril, como otros pueblos fabriles de Nuevo León: El
Cercado y La Fama. Es decir la vida económica, social y política de la
población pasó a depender de la actividad de la fábrica. Debido a ello los
acontecimientos de la comunidad afectaron la actividad de la planta
industrial, y al contrario. Problemas laborales y cívicos se mezclaron
frecuentemente. Tal fue el caso de las elecciones políticas municipales de
1911.
En el mes de octubre de 1911 y en el contexto de los cambios
promovidos por el maderismo, los trabajadores de la fábrica cementera
organizaron ~o que se llamó el Club Obrero Hidalguense, 21 con el propósito
de participar en las elecciones municipales del año de 1912. Su incursión en
los asuntos políticos electorales del municipio estuvo motivada por la
participación en las elecciones municipales de varios empleados de la fábrica
y del ferrocarril. Lo que consideraron los obreros como un "mal grave",
porque para los obreros de la fábrica de cemento tener como autoridades de
gobierno a los altos empleados de la fábrica cementera a los "amos",
significaba correr el riesgo de afrontar funcionarios déspotas, por el doble
poder que adquirían de llegar a la alcaldía municipal. El obrero Guadalupe
Lozano en el discurso pronunciado el día en que se inauguró el Club Obrero
Hidalguense, expresaba con sentimiento del pueblo pobre y el obrero su
derecho a la libertad de manifestar públicamente las ideas y a ejercer el
poder -del pueblo- de alterar y modificar la forma de gobierno. Las ideas de
Lozano estaban llenas de la emoción que producía la pasión política. Su
propósito era hablar por el obrero, expresar sus sentimientos más hondos;
pretendía darle voz a quien no podía o no quería hablar. Pretendía ablandar
el corazón de los que aspiraban a llegar al poder municipal, para que se
acordaran que: "el obrero o el pobre hombre que trabaja duramente tiene
derecho a gozar de garantías y hacerle cada vez más fácil su vida siempre
llena de martirios. El pueblo pide a gritos lastimeros el goce de garantías

449

�que juer::a es decirlo, siempre se le han negado". La retórica de corte
cristiano, que pretende llegar a lo hondo del corazón, para crear efectos de
realidad.
¿Por qué razones se negaban los obreros -según Guadalupe Lozano- a
que los empleados de la fábrica ocuparan puestos en el municipio? La
oposición no provenía de que fueran ineptos, la negativa provenía de la
doble función, el temor al doble poder: el económico y el político, el poder
de mandar en la fábrica y el poder de mandar en la vida cívica. Lo que no
imaginaba Lozano era que quien carecía de poder, al llegar al mando político
corría el mismo riesgo de convertirse en déspota, lo que hubiera significado
un reconocimiento de las propias debilidades humanas que poco tienen que
ver con el "rol social". "Lo único que digo -continúa el discurso de Lozanoes que los empleados de una compañía o fábrica, no deben ocupar puestos
públicos, porque los trabajadores no podrán disfrutar de garantías". Y para
que no quedara duda Lozano interrogaba para afirmar y reforzar su discurso
de efecto de realidad: "¿!'jo es verdad que los obreros son siempre oprimidos
por sus jefes?". Ciertamente la lógica aparecía muy contundente: ¿Cómo los
obreros podían esperar justicia de un funcionario público que a la vez era
jefe en la fábrica? ¡ Imposible!, "decía el obrero Lozano". "Esos
funcionarios de la fábrica serán despotismo, ruina, desgracia para nuestro
pueblo".
Es claro que el discurso político del líder obrero de Hidalgo tenía el
propósito de la retórica, convencer con el adjetivo, mezclando el discurso
patrio con la lucha de clases:

"Abrid los ojos mexicanos -decía Lozano- es tiempo de hacer valer nuestros
derechos ...que la sangre de"amada por nuestros héroes no sea estéril, sino
que fructifique. Acordaos que si votáis por vuestros patrones, tendréis en
ellos también a vuestros jueces".
Extrañamente el discurso de Lozano no hace referencia a la situación
real de los trabajadores: jornada de trabajo, salarios, escuela, casas
habitación, atención médica. Desde esta perspectiva lo expresado por
Lozano aparece como un discurso ideológico, motivado por la coyuntura
electoral, pero sin referente obrerista. Sólo trata de convencer del peligro
que significa que los empleados de la fábrica ocupen puestos públicos.
Justamente un año después, en el mes de mayo de 191222, un grupo de
obreros de la fábrica de cemento envía una carta al gobernador del estado
exponiéndole que los jefes de la fábrica, Niggle y Rehu, giraron la orden de
aumentar la jornada de trabajo de diez a diez horas y media por jornada, sin
el correspondiente incremento salarial. Por ello el grupo de obreros
450

acordaron negarse a trabajar, en vista que consideraban que con una jornada
de trabajo de diez y media horas, no les quedaba tiempo suficiente para el
descanso necesario. En su respuesta los funcionarios gubernamentales se
comprometían a intervenir ante los empresarios a fin de lograr un arreglo
conciliatorio.
El incremento de las horas de trabajo planteaba un problema laboral en
el sentido de ser acciones unilaterales, donde los trabajadores no tenían
posibilidades de intervenir en la decisión. Sin embargo, lo que en el futuro
sería resuelto por la acción de los sindicatos apoyados en la nueva
legislación del trabajo de 1917.

Los conflictos laborales de los tiempos revolucionarios

1. Conflictos durante el gobierno de Antonio l. Villarreal: fundidores,
cerilleros y tranviarios (1914).

A mediados de 1914 el gobernador del Estado, Salomé Botello,
partidiario de Victoriano Huerta y su gobierno golpista, fue obligado a
renunciar a la gubematura del estado por los seguidores del
constitucionalismo. Quedó al frente del gobierno el general Antonio l.
Villarreal, antiguo correligionario de los hermanos Flores Magón y
cofundador del Partido Liberal Mexicano. Luego como resultado de los
enfrentamientos armados entre huertistas y carrancistras, las actividades
económicas de Monterrey se vieron afectadas considerablemente. La
Fundidora Monterrey vio caer su producción y sus ventas de manera
drástica. En 1915 la producción bajó a niveles inferiores al tonelaje con que
había iniciado en 1903.23 Las ventas cayeron siete veces en 1914 en
comparación a 1912.
El mismo cuadro se presentó en el comercio, las comunicaciones y la
actividad bancaria. Muchos hombres de negocios fueron afectados en sus
propiedades por las confiscaciones de los constitucionalistas encabezados
por Antonio l. Villarreal.
Derivado de lo anterior se presentó otro problema económico
característico del periodo: la carestía y escasez de productos de consumo
básico para la población regiomontana, en particular ello hizo que los
obreros recurrieran a medidas de presión para recuperar en algo el poder
adquisitivo de los salarios.
En ese contexto se produjeron una serie de conflictos laborales que
marcaron la característica de la historia obrera de Nuevo León de los
451

�tiempos revolucionarios, hasta la promulgación del texto constitucional de
1917 y las agitadas huelgas de 1918.
Unos meses antes de que se terminara el año de 1914 un grupo de
obreros del departamento de muestras de Peñoles, exigieron un aumento del
25 por ciento en los salarios. La gerencia de la planta refinadora de metales
se negó a conceder el incremento salarial; ante lo cual los obreros
decidieron irse a la huelga. El conflicto se complicó con la intervención de
la sucursal regiomontana de La Casa del Obrero Mundial; con tal apoyo los
obreros de peñoles ampliaron el pliego de sus demandas solicitando 50
centavos para todos los operarios de la fábrica, la implantación de la jornada
laboral de ocho horas y destitución del mayordomo norteamericano que
trataba a los obreros de manera despótica.24 Ante el conflicto la gerencia de
la planta argumentaba que la solicitud de incremento salarial era
improcedente y que nunca antes se había presentado una huelga en la
empresa; que su política laboral consistía en pagar un premio de 25 centavos
por cada obrero, prestacióy/que antes se concedía solamente a los operarios
que laboraban los domingos y los días de guardar religioso. Así mismo
afirmaba pagar por cuenta de la empresa gastos médicos, medicinas, hospital
y medio salario a los trabajadores cuando enfermaban. En los casos de
muerte del trabajador la esposa recibía la mitad del salario del fallecido
mientras permaneciera en condición de viuda.25 Sin embargo la gerencia no
aceptaba disminuir la jornada laboral, destituir al mayordomo y conceder el
incremento salarial. Ante la intransigencia de la empresa los obreros
decidieron levantar la huelga sin haber conseguido ninguno de los puntos del
pliego de demandas.
Otro conflicto que también tuvo resonancis fue el presentado en octubre
de 1914 promovido por los obreros de la Compañía Manufacturera de
Cerillos, organiz.ados en el Sindicato de Cerilleros, quienes estallaron dos
huelgas en demanda por reducción de la jornada de nueve a ocho horas, el
reconocimiento del sindicato para que la empresa contratara exclusivamente
obreros sindicaliz.ados; también supresión del fósforo blanco por su alto
grado de riesgo para la salud de los trabajadores; la cancelación del sistema
de salario a destajo y un incremento en los salarios.26 La gerencia np aceptó
negociar ninguna de las demandas obreras y amenazó con cerrar la planta,
así mismo despedir a los obreros por agitadores y recontratar nuevo
personal. Amenaz.a que al parecer los empresarios hicieron efectiva.

público; no aceptar la responsabilidad por los desperfectos sufridos por los
vehículos, mientras la empresa no hiciera las mejoras en el equipo; el retiro
de tres altos empleados de la compañía, entre ellos el superintendente, ·por su
comportamiento despótico con los obreros; el reconocimiento del sindicato
con personalidad para negociar las condiciones laborales. Por último la
solicitud de un incremento en los salarios.
El conflicto tuvo repercusiones políticas entre los grupos
revolucionarios. El general Ildefonso Vázquez envió una escolta de diez
soldados, a petición de la empresa, para brindar protección a los empleados
de la compañía. En tanto que otro militar revolucionario, el coronel José E.
Santos, remitió un segundo contingente armado el día siguiente de iniciada
la huelga con instrucciones para que no se obedecieran las órdenes de los
representantes de la compañía, sino únicamente las que emanaran de las
autoridades militares.
El conflicto tuvo particular significación por la critica que hicieron los
obreros sobre las limitaciones del movimiento político constitucionalista con
relación a las demandas obreras, por la respuesta que diera el gobernador
Antonio I. Villarreal a los dirigentes obreros que fueron a solicitarle ayuda,
27
diciéndoles que no eran tiempos de hacer huelgas. A lo que los obreros le
responden que no pueden posponer el reclamo de sus derechos, por tanto
tiempo postergados. Además de dejar en claro que no estaban de acuerdo
con la política de no hacer huelgas para dar confianz.a a los empresarios y se
instalaran más industrias. La posición obrera consistía en promover la
industria pero al mismo tiempo asegurando el beneficio de los trabajadores,
porque se preguntaban los obreros: "¿De qué nos sirve que haya muchas
industrias si los jornales no corresponden a las necesidades del
proletariado?". Concluían los obreros: ''No vayamos, señor gobernador, a
los tiempos del porfirismo para deslumbrar al mundo entero con el progreso
material, teniendo al pueblo en la miseria y en la ignorancia."28
Durante este mismo año se produjeron otros conflictos obreros en las
plantas textiles por incrementos salariales, la reinstalación de trabajadores
despedidos, la creación de una bolsa de trabajo para los desempleados y por
el reconocimiento del derecho de sindicaliz.ación.

2. Textiles (1915-1917).
En la misma fecha anterior estalló una huelga en la empresa canadiense
-que en 1916 fuera intervenida por el gobierno- propietaria de los tranvías de
Monterrey; promovida por el Sindicato de Motoristas y Conductores de
Tranvías, Luz y Fuerz.a Motriz de Monterrey. Los obreros demandaban el
arreglo de los carros de los tranvías con el objeto de mejorar el servicio al

452

Como se dejó anotado en otra parte, en Nuevo León los gremios de
obreros textiles se formaron en el interior de las cuatro plantas de esta rama
industrial: La Fama, El Porvenir, La Leona, y La Industrial. De ellas
solamente la última se encontraba instalada en la ciudad de Monterrey, las

453

�otras tres se localizaban en los municipios de Garza García y El Cercado.
Luego de haber pasado por un proceso de transición del mutualismo a
sindicato, en 1912 se constituyeron filiales del gran Círculo de Obreros
Libres, fundado en 1906 por trabajadores de las plantas textiles del estado de
Veracruz y puebla, bajo la influencia del partido Liberal Mexicano sede del
29
floresmagonismo.
Organización sindical que se proponía agrupar a los
obreros textiles de todo el país.
Resulta interesante hacer notar que nacionalmente la organización de
los obreros de la industria textil vivió un proceso de unificación paralelo a la
agrupación de los propios empresarios, bajo la dirección del gobierno
maderista. De tal manera que se fueron estructurando las condiciones para
formar organismos tripartitos -por sectores: obrero, gubernamental y
patronal- para el manejo de los conflictos laborales. Justamente con
propósitos mediadores el gobierno maderista fundó el Departamento del
Trabajo en 1912. 30 El mismo esquema nacional se intentó reproducir a nivel
local. En Nuevo León )('uienes se encargaron de impulsar las reformas
maderistas no fueron los seguidores del "mártir de la democracia" sino sus
enemigos, los huertistas. El gobernador de Nuevo León Salomé Botello,
designado por Victoriano Huerta, fue el encargado de organizar el 16 de
agosto de 1913 la Cámara de Trabajo de Nuevo León. Aunque para su
constitución fueron convocados obreros y empresarios, los puestos
principales de la junta directiva del organismo tripartito se pusieron en
manos de connotados empresarios regiomontanos. La presidencia quedó
bajo el mando del industrial Manuel G. Rivero, propietario de las plantas
textiles de La Fama y El Porvenir, quien además se había desempeñado
como diputado durante el gobierno de Bernardo Reyes.31
En este mismo proceso de intervención conciliatoria del gobierno en los
asuntos obrero patronales, el equipo maderista convocó el primer mes de
1912, a una convención de obreros y empresarios de la industria textil de
todo el país, con el propósito de que se pusieran de acuerdo en la forma de
dirimir sus desacuerdos. De esa reunión salió un reglamento de trabajo que
pretendia normar las relaciones obrero patronales en las fábricas textiles del
país. Establecía la jornada máxima de diez horas, limitaba la autoridad de la
administración de las empresas para despedir obreros; dejó abierta la
posibilidad del cese a los casos de "desobediencia, insubordinación, faltas de
orden, ineptitud y demostraciones estrepitosas".
Los representantes
empresariales se negaron a reconocer la personalidad de las directivas
sindicales en el interior de las empresas.32
Teniendo esos antecedentes y en ese marco histórico-político de la
revolución maderista y constitucionalista, en septiembre de 1915 -durante el
gobierno del general Pablo A. De la Garza- los obreros agrupados en el
454

Primer Círculo de Obreros Libres de la Fábrica de Hilados y Tejidos El
Porvenir y Anexas, S.A. instalada en el municipio El Cercado, N.L.
plantearon, con amenaza de apelar a la fuerza, varias demandas labórales,
apoyados en el reglamento maderista para la industria textil nacional. En
33
carta dirigida al gerente general de la fábrica Manuel G. Rivero, los líderes
del círculo de Obreros Libres solicitan establecimiento -"cuanto antes"- de la
instrucción escolar para los obreros. La demanda se apoyaba en lo
establecido por el reglamento nacional para la industria textil que en su
artículo 18 recomendaba que todos los propietarios de las fábricas de hilados
y tejidos del país fomentaran la instrucción escolar para sus trabajadores, así
como les proporcionaran gratuitamente médico y medicinas en los casos de
accidentes de trabajo. En esos días las escuelas del municipio no estaban
trabajando; el problema residía en que las escuelas existentes en la
comunidad sostenidas por el municipio y en ocasiones ayudadas por la
empresa, se encontraban cerradas debido a las dificultades para encontrar
profesores. Ante ello el empresario manifestaba que no estaba en sus manos
la solución completa de la demanda obrera, ofrecía que cuando se
consiguieran los maestros encargados de impartir las clases, la empresa
contribuiría al sostenimiento de la escuela para, de esa manera, cumplir con
la demanda de fomentar la instrucción escolar.34

Una segunda demanda de la sociedad de obreras y obreros de la fábrica
textil se deriva en la escasez de trabajo debido a la falta de materia prima, o
sea algodón.. Por ello los obreros pedían que aunque no hubiera algodón
para producir, la empresa les pagara un salario minimo equivalente al
establecido en el reglamento nacional de la industria textil, que era de 1.25
pesos. Sobre este punto el empresario hacía saber a los obreros que la
marcha de la fábrica no andaba del todo bien. El problema de la escasez de
algodón se debía a las dificultades que venían afrontando el ferrocarril que
traía la materia prima de torreón. En la segunda fuente de aprovisionamiento
del algodón que era Texas, sucedía lo mismo, no se podía traer a Monterrey
por las dificultades del transporte ferroviario. Una tercera fuente de materia
prima era el algodón disponible en Monterrey, el cual resultaba dificil llevar
a las bodegas de la fábrica debido a las pertinaces lluvias que azotaban a la
región. Un último problema que dificultaba las labores en el departamento
de Tintorería de la fábrica se relacionaba con los problemas para importar
productos tintóreos de Europa, debido a los problemas de la guerra que
recientemente había comenzado. En otras palabras se presentaban factores
ajenos a la voluntad de los empresarios, creando dificultades para el
suministro de la materia prima, afectando con ello el trabajo de los obreros y
obreras, y al mismo empresario de la fábrica. Como el gerente de la empresa
escribiera a los obreros, de continuar la guerra europea tanto obreros como
empresarios tendrían que verse en la necesidad de afrontar la posibilidad de
455

�disminuir Y " ...quien sabe, si más tarde, hasta suspender todo trabajo en ese

Departament? -de tintorería- pero como los más perjudicados seriamos
nosotros, esten seguros _que no omitiremos medio alguno para evitarlo, aún
a costa de grandes sacrificios.. ".
~na tercera demanda consistía en un incremento de los salarios. Los
trabaJadores hacían la observación de que los jornales que venían recibiendo
estaban basados en las tarifas salariales que había fijado la Convención de
Obrer~s e Industriales celebrada en 1912 auspiciada por el gobierno
ma~ens~, donde se reglamentó que todos los trabajadores de la industria
textil naciona~ tendrían derecho a un salario mínimo de un peso y veinticinco
centa~os por Jornada. ~~ problema -decían los obreros- era que transcurridos
tres anos de la convencion, los precios de los artículos de primera necesidad
n~ ~ran los mismos. Por ello solicitaban un incremento salarial
m~tlplicado". Textual:_ "Tomado en consideración la gran diferencia en
precios que actualmente tt7n~n !os artículos indispensables, pedimos para los
obre~os_ y obreras ~e lá fabnca que usted dignamente dirige, que nos
I
multip?que los salanos q~e marca la tarifa, a modo que compremos lo que
comprabamos en aquel tiempo con el salario que en ella se señaló.. .',3s
Respecto de esta demanda el empresario se manejó recurriendo a tácticas
políticas. Produjo un discurso basado en convencer a los obreros que el
mcremento de los precios era ajeno a su responsabilidad; al mismo tiempo
les recome?dó dirigirse al gobierno federal -al Departamento del Trabajo de
la Secretaría de Fomento- a fin de que promoviera un aumento de salarios
para l?s obreros de_todas _las empresas de la rema textil a nivel nacional; ya
que ~i e~ e?1presano regi~montano concedía el aumento de salarios y las
demas fabncas no lo hacian , se colocaría en una desventaja en costos de
producción que lo intposibilitaría para competir con las otras empresas
textiles.

r,ª

La siguiente demanda tenía que ver con la carestía y la forma de hacerle
fr~nte. Los ob_reros hacían la sugerencia al patrón que los beneficiara
baJando los precios en la tienda que tenía instalada en la cercanía de la planta
d?n~e expend!a artí~ulos para consumo de los obreros y empleados de la
fabnca. Al fillsmo tiempo advertían de las trabas que les imponía el artículo
17 del reglamento nacional -firmado por los obreros textiles incluidos los
.
'
regiomontanos- que prohibía la instalación de tiendas de raya. En su
respuesta el empresario hacía ver a los obreros que podían acudir a la tienda
~e raya sin tener resentimiento de culpa alguna, dado que la mencionada
tienda ~ra un depósito _de mercancías sin las características de un monopolio
comercial; no era abusivo del obrero, ni mucho menos obligaba a los obreros
a~ consumo exclusivo en la tienda; ya que la empresa no pagaba con vales
smo con moneda de curso corriente y en lugar diferente a la tienda.

456

Adicionalmente el gerente de la fábrica hacía a los obreros una
proposición -que en esos tiempos parecería indecorosa a la luz de los
cánones de la ideología socialista y revolucionaria- consistente en
traspasarles la tienda de raya con toda la mercancía en existencia a precio de
costo, a pagar en el plaz.o de dos años. Así mismo les facilitaban gratis el
local. A cambio el empresario solicitaba una garantía en efectivo o que le
concedieran la administración del negocio. Al mismo tiempo les sugería un
plan de la organización de la tienda que prácticamente la convertiría en un
esquema de cooperativa obrera. El esquema consistía en dividir las
utilidades en dos partidas: una repartible entre los accionistas y otra para ser
distribuida entre los mismos obreros consumidores, distribuyendo las
utilidades en forma proporcional al monto de las compras anuales. El
empresario ofrecía los servicios de la gerencia para asesorar a los obreros en
la administración de la tienda. Todo ello con el propósito de garantizar en lo
posible el éxito de la cooperativa obrera con participación empresarial.
Decía el empresario: "...de esa manera obtendrían muchas economías en los
gastos de su alimentación y les permitiría con el tiempo, ayudados de un

espíritu sistemático de ahorros, llegar a formar un pequeño capital. "

36

Resulta por demás interesante la posición del gobierno tanto del Estado
como de la República. El gobierno del estado, por esos días bajo el mando
del general carrancista Pablo A. De la Garza, apoyó a los obreros en sus
demandas sobre aumento salarial, justificando la solicitud por la baja en el
poder adquisitivo del papel moneda. Al mismo tiempo que admitía los
· raz.onamientos. del empresario de hacer extensiva la acción a todas las
fábricas textiles de la región, y del país, para evitar ser víctima de la
37
competencia.
Si se analiun las posiciones de ambos factores de la producción,
empresario y obreros, se puede advertir que el peso del contexto histórico
nacional y regional es un factor que explica buena parte de las dificultades
que afectaban a la empresa textil regiomontana. Por otro lado cabe subrayar
la posición del gerente de la empresa quien advierte que con la suspensión
del suministro de materia prima resultarían afectados no sólo los obreros,
sino al mismo tiempo los intereses de los propios empresarios, por lo cual no
escatimarían esfuerzos para impedirlo. Se trata de una declaración en la que
se evidencia que el empresario no presumía de un espíritu patemalista hacia
los obreros, simplemente ubicaba el origen de las dificultades que
amenazaban la estabilidad de la fuente de trabajo y de las utilidades: la
planta fabril. En otras palabras, el núcleo del discurso empresarial era la
advertencia de que si el barco se hundía, los responsables -o los culpablesdel hundimiento no eran ni los obreros ni los empresarios. Los causantes de
las dificultades estaban fuera de la fábrica: eran la Revolución y la primera
Guerra Mundial. Por lo que hace a la propuesta de convertir la tienda de
457

�raya en una cooperativa con la participación del empresario como
administrador representaba una posibilidad revolucionaria -revolucionaria
en sentido contrario a la otra revolución- que nacía fuera del contexto
histórico mexicano, y al parecer al margen del tiempo socialista y anarquista
cuyos esquemas doctrinarios y estrategias políticas impedían cualquier
posibilidad de soluciones creativas -no dogmáticas- a los antiguos problemas
obreros que de otra manera conducían irremediablemente al enfrentamiento
laboral.
Un segundo conflicto laboral registrado en el mismo contexto
revolucionario -año de 1917- en la planta textil La Leona, propiedad de
Florentino Cantú, ilustra la combinación de factores externos e internos a las
fábricas en la generación de enfrentamientos entre obreros y empresarios con
la participación parcial del gobierno del estado y la aparente neutralidad del
, gobierno federal.

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El derecho de empÍear y desocupar obreros como una libertad
individual irrestricta favórable siempre al empresario, fue un principio que se
puso a prueba durante este conflicto. Según la versión de los obreros
defendida por el gobernador del estado, general Pablo A. De la Gana, a
principios del mes de febrero de 1917 el empresario Florentino Cantú definido por el gobernador como un empresario "excesivamente tonto"despidió de manera arbitraria a dos obreros, Justo W. Dávila y Federico
López, quienes se opusieron a que el empleado utilizara el edificio de la
escuela para instalar una iglesia; el segundo motivo consistió en que el
mismo patrón pretendía quedarse con la mitad del dinero que los obreros se
proponían pagarle a la maestra por impartirles clases en la noche.38 En vista
de que el gobernador consideraba a los obreros como personas sumamente
honradas y en razón de que el empresario no dio pruebas fundadas de por
qué había despedido a los dos obreros, el jefe del gobierno estatal ordenó al
empresario los restituyeran en sus respectivos puestos de trabajo.
Pastor Rouaix funcionario federal encargado del Departamento del
Trabajo -dependencia que tenía una sección denominada "de conciliación y
arbitraje", lo que pudiera interpretarse como signo de la política laboral del
constitucionalismo para atraer a los obreros- quien fuera uno de los autores
del artículo 123 de la nueva constitución federal de 1917, al principio del
conflicto desempeñó un papel de mediador entre el empresario y el
gobernador del estado, sin embargo no aparecía con una actitud totalmente
neutral; el funcionario federal negó el apoyo al empresario cuando éste le
solicitó que anulara las órdenes del gobernador de Nuevo León. En el plano
mediador el funcionario recomendaba la posibilidad de atender la petición
del empresario sobre la base de indemniz.ar a los obreros despedidos.
458

Las raz.ones del empresario para despedir a los obreros eran que desde
mediados del mes de noviembre de 1916 comenz.ó a faltar combustible para
el funcionamiento de la maquinaria de la fábrica, lo que provocó la
paralización de varios departamentos, entre ellos el de la tintorería, lo que
hiz.o que el administrador de la planta, de acuerdo con el reglamento de la
industria textil, diera aviso con una semana de anticipación al obrero, de
oficio tintorero, Federico López que cesaba en su empleo. Sobre el otro
obrero cesado de nombre Justo W. Dávila -mecánico de oficio- el
empresario argumentaba que fue contratado para que atendiera las calderas,
el ingenio y toda la maquinaria de la planta fabril; pero el mecánico, en
palabras del propio empresario, "no dio satisfacción en su servicio y
permaneció poco tiempo en el empleo". De aquí se dedujo que el principal
motivo del cese fue la "ineptitud" del obrero; sin embargo al revisar el
documento original donde se relata el motivo de la remoción del mecánico
no aparece la palabra "ineptitud", como se puede comprobar por la lectura
del reporte redactado por el administrador de la Fábrica Refugio Garza
González, quien fuera el encargado de promover el cese. El texto dice:
"Necesito un mecánico competente que atienda el ingenio, las calderas y
toda la maquinaria; estoy en condición de que personalmente tengo que
atender a esos asuntos, porque dicho mecánico -el obrero cesado Justo W
Dávila- me dice que él no los puede hacer y bajo estas circunstancias es
imposible atender el sinnúmero de asuntos de la fábrica ". Hasta ahí la cita.
La lectura detenida del reporte puede prestarse a diferentes interpretaciones
no únicamente la que Dávila era incompetente; el reporte da lugar a la
interpretación de que eran muchas las tareas: atender el ingenio, las calderas
y toda la maquinaria; lo que significaría sobrecarga de trabajo y no
precisamente ineptitud. Sin embargo el principal argumento aducido por el
empresario para cesar al mecánico fue su ineptitud. Por su parte el obrero
cesado se defendió diciendo que tal motivo era falso; como prueba entrega
varios recibos de pago por sus servicios con lo cual demuestra tener mucho
tiempo desempeñando el puesto. Otro motivo del cese fue que el obrero
Dávila incurrió en desobediencia a su superior inmediato, el administrador
de la planta Refugio Garza González. A lo que el obrero argumenta que el
administrador carecía de conocimientos especializados que lo autoriz.aran a
opinar sobre el oficio de mecánico. Sin embargo el reglamento que regulaba
las relaciones entre obreros y patrones de la industria textil, establecía como
causa de despido. "La desobediencia, la insubordinación, las faltas al orden,
la ineptitud y las demostraciones estrepitosas". Lo que fue aplicado por el
empresario para cesar al obrero Dávila.
El problema laboral se complicó al aparecer otro motivo del cese: el
abandono de trabajo. El empresario Florentino Cantú manifestaba que el
obrero Justo W. Dávila dejó de ocurrir al desempeño del trabajo que tenía
encomendado, por lo cual se vio en la necesidad de contratar otro mecánico.
459

�Lo que constituyó otro argumento de peso para que el empresario accediera
a reinstalar en su puesto al obrero Dávila.

estos resolvieran los problemas en sus empresas, a menos que los conflictos
rebasaran el ámbito fabril.

Finalmente en el desarrollo del conflicto apareció un problema que
tendría importante significado en el futuro de las relaciones laborales; se
trataba de la libertad del empresario para la contratación y despido de los
trabajadores de su empresa. Libertad que en este caso particular se veía
coartada por la intervención directa del gobierno del estado, al insistir el jefe
político de Nuevo León en obligar al empresario a reinstalar a los obreros
despedidos. Lo que planteaba en la práctica que el asunto involucraba a tres
agentes: los empresarios, los obreros y el gobierno, estatal y federal. Como
se podrá ver esta será una de las características que asumiría el nuevo estado
mexicano surgido de la Revolución de 1910 y 1917, a través de la
legislación laboral y los tribunales del trabajo. Experiencia que no existió
durante el porfiriato.

En el caso del conflicto de La Leona Textil el empresario reclamaba que
el gobernador limitara su libertad de acción para despedir o emplear obreros.
Los argumentos del empresario para protestar por la intervención del
gobernador en su empresa eran, que si el dueño de un negocio carece de
libertad para utiliz.ar su propio juicio a fin de resolver acerca del número y
competencia de su personal, la empresa se iría a la ruina. Ello por dos
razones, según su punto de vista: a) se vería impedido de mantener la
disciplina de trabajo y b) no podría administrar su negocio de acuerdo con
criterios técnicos de acuerdo con sus gastos y rendimientos. Elementos,
ambos, esenciales para garantizar la buena marcha de cualquier empresa.

Ji

Fue justamente en
marco de los años revolucionarios que el
gobernador del estado -Pablo A. De la Gana- toma partido a favor de los
obreros. Lo que estaba en consonancia con la política federal; en tal sentido
resulta interesante citar la circular No. 2 del 20 de julio de 1916, firmada por
Pastor Rouaix encargado de la política laboral carrancista en la que indica al
gobernador del estado de Nuevo León que en vista de que se venía
observando que algunos patrones y sus representantes ejercían presión sobre
sus trabajadores haciéndolos firmar contratos en los que renunciaban a
reclamar sus derechos, "frustrando de este modo la realiz.ación del programa
de la causa constitucionalista".39 La circular concluía con dos
recomendaciones especiales al gobernador del estado: a) "el imperioso deber
de protección de las autoridades revolucionarias" de los intereses de los
trabajadores, en vista el alz.a inmoderada de los precios, y b) para no frustrar
el programa de la causa constitucionalista, de mejoramiento de los
trabajadores, se recomendaba: ''tener poi nula y sin valor alguno, cualquier
renuncia que los trabajadores hicieran de sus derechos legales". La
recomendación se refería al proyecto de reforma de Venustiano Carranz.a al
artículo 5° de la constitución de 1857, en el que se decía: ''El contrato de
trabajo sólo obligará a prestar el servicio convenido por un período que no
exceda de un año, y no podrá extenderse en ningún caso a la renuncia,
pérdida o menoscabo de cualquiera de los derechos políticos y civiles".40 Se
trata de un enunciado muy ambiguo, pero el ministro de la Secretaría de
Fomento, Pastor Rouaix41 , fundó su recomendación en la idea de evitar que
los trabajadores renunciaran a sus derechos por presiones de los empresarios.
Se trata de una política que en Nuevo León asumirán los gobiernos
revolucionarios, con algunas excepciones, de apoyar a los obreros en
algunos conflictos laborales. Lo que durante el gobierno de Bernardo Reyes
no era una constante, sino más bien dejada en manos de los empresarios que
460

El empresario admitía que el poder público ejerciera las facultades de
vigilancia en olas industrias los problemas de higiene, moral y trato
equitativo hacia los obreros, pero lo que se resistía era aceptar la
intervención del gobierno en asuntos de contratación y despido de personal,
lo que era reclamado como de interés y libertad exclusivos del empresario.42

3. La tienda de raya de la Compañía de Minerales y Metales, S.A.
(Fundición de Guadalupe).
Como se dejó anotar en otra parte del trabajo, la instalación de tiendas
de raya fue üna práctica usual en las fábricas regiomontanas durante la fase
de la industrializ.ación; se les puede encontrar en las empresas textiles, la
Fundidora Monterrey y la American Smeting &amp; Refining Co. (ASARCO).
Las quejas de los obreros fueron frecuentes, por dos razones: por la forma de
pago, salario diferido y porque con ello se les obligaba a comprar los víveres
en las tiendas de raya.
La Compañía de Minerales y Metales, S.A. (Unidad Guadalupe) fue una
empresa propiedad de norteamericanos; el período de mayor auge de la
empresa minera y afinadora de plomo y plata, se dio durante el año de 1899,
cuando llegó a ocupar a más de seis mil trabajadores. Para los primeros años
del siglo XX la planta de Guadalupe apenas si tenía los 256 obreros.43 El año
de 1917 la gerencia informaba tener una plantilla laboral de 800
trabajadores.
En el mes de julio de 1917, un grupo de entre 40 y 50 obreros que
fueron trasladados de Monterrey a ViUaldama, protestan ante el gobierno del
estado por las medidas laborales aplicadas por la empresa; en particular
denunciaban que la gerencia les había prometido pagar por concepto de
461

�salario entre 3 y 2.50 pesos por semana en oro nacional. Sin embargo la
compañía no les pagó sino hasta después de tres semanas de labores y en oro
americano. El mes de mayo del mismo año de 1917 la empresa implantó el
pago no en dinero en efectivo, sino por medio de "letras de cambio".
Adicionalmente, el mes de junio la gerencia circuló el aviso de que el pago
de salarios se haría una vez al mes. Otro de los motivos de la protesta era
que la empresa les había prometido a los obreros casas habitación con una
renta de dos pesos mensuales, y una vez estando en la planta, la gerencia les
cobraba seis pesos de renta. Así mismo a partir del mes de mayo disminuyó
la jornada de trabajo de doce a ocho horas por jornada; pero la gerencia les
descontó el 25 por ciento del salario.
La carta de protesta finalizaba con la solicitud de los trabajadores de
que el gobierno interviniera a fin de que la gerencia les pagara el salario
inicialmente prometido, que el pago se hiciera cada semana y en oro
'nacional. Sobre la tienda de raya decían textualmente: "Pues figúrese usted
que ahora nos vemos obljgados a sacar nuestro salario en mercancías de la
tienda de raya de la referida compañía".44
La vers1on de la gerencia sobre los motivos de la protesta fue
completamente contraria a los argumentos de los obreros quejosos. El 30 de
julio del mismo año la administración de la empresa hace saber al gobierno
que no era cierto que en la planta existiera una tienda de raya; que tenía
instalada una tienda propiedad de la empresa que ofrecía productos a precios
más bajos que los negocios instalados en Villaldama y Bustamante, a los
obreros que libremente lo desearan, sin ninguna presión por parte de la
gerencia. Lo cierto es que los obreros no eran obligados a comprar en la
tienda, pero con los pagos diferidos -en lugar de cada semana- los obreros no
tenían otra alternativa que comprar en la tienda. El mismo aviso que la
gerencia había hecho circular el 6 de junio de 1917, decía que desde junio
los pagos se harían decenalmente, en lugar de cada ocho días, y anunciaba
que a partir de julio los salarios se pagarían cada mes: "Por familias a
Villaldama pues una vez en esta no necesitan efectivo (jurante un mes,
pudiendo sacar todas las mercancías necesarias en la tienda de esta, sin
necesidad de pagarlas porque se les rebajarán de su sueldo el fin de mes".45
Sobre la queja que hacían los obreros de que no se les pagaba en
efectivo sino con "letras de cambio", la gerencia aclaraba que no eran "letras
de cambio" sino cheques; que la acción no era generalizada sino sólo para
los obreros cuyas familias residían en la ciudad de Monterrey, a las que les
situaban los cheques en esa plaza. Pero, según la gerencia, la regla era pagar
en oro nacional.

Acerca de la renta de las casas habitación. De acuerdo con la versión de
la gerencia, la empresa había construido casas de cinco categorías: de un
peso mensual de renta, de dos pesos, de tres, de seis y de ocho pesos. · Las
casas habitación de las dos últimas categorías las ocupaban los altos
empleados como los mayordomos y los mecánicos; las posibilidades de que
alguna de ellas fuera ocupada por algún obrero ordinario eran prácticamente
nulas. Como decía el gerente de la planta, si alguno de los obreros quería
darse el gusto de ocupar una de las casas de las últimas categorías, era
porque estaban en su derecho de darse ese lujo, porque para ellos había casas
de uno y de dos pesos de renta mensuales.46

Notas bibliográficas
1

Isidro Vizcaya canales. Los orígenes de la industrialización de Monterrey. (18671920. Op. Cit. P. 138.
2

Moisés González Navarro. La vida social. En Daniel Cosio Villegas. Historia
Moderna de México. Ed. Hermes, México, D.F. 1970. P. 306.
3

4

5

La Voz de Nuevo León., marzo 26 de 1898.

Moisés González Navarro. Opus. Cit. Pp. 298-299.

6

John M. Hart."Los anarquistas mexicanos, 1860-1900. SEP, México, D.D.
Colección Sepsetentas No. 121 p. 149.

7

Renacimiento. Semanario. Directores Antonio de la Paz y Guerra y Santiago
Roel. Monterrey, N.L. 5 de agosto de 1906.

8

Ricardo Niemeyer. El general BernardoReyes. Biblioteca de Nuevo León No.3.
Monterrey, N.L. 1966 pp. 135-138.
9

Diccionario porrúa de historia, biografia y geografia de México. Editorial Ponúa,
México, 1976. Dos tomos.
10

Expediente No. 13/4, de la Sección de Concesiones del Archivo General del
Estado de Nuevo León (AGENL).
11

Ibid.

12

Informe del recaudador de rentas del Gobierno del estado de Nuevo León del l de
mayo de 1903. Sección Concesiones. AGENL.
13

462

Isidro Vizcaya canales. Op. Cit. Pp. 9-11.

Expediente 13/4. Opus. Cit. (AGENL).
463

�14

Ensayos. Opus. Cit. P 47.

15

lbid. P 49.

Valle de Orizaba. (1880-1925) Centro de Investigaciones Históricas. Universidad
Veracruz.ana. México, 1990. Pp. 56-57.
30

16

lbid. P 49.

17

lbid. 51-53.

18

Oficio del 28 de diciembre de 1909. Concesiones. Exp. 23/3. AGENL.

19 Contarto firmado por Guido Moebius e Isaac Garza, funcionarios de la Fábrica de
Vidrios y Cristales de Monterrey, S.A. Monterrey N.L. Enero 17 de 1903. Sección
de correspondencia entre el gobierno del Estado y la Secretaria de Relaciones
Exteriores. Caja No. 58, años 1903-1904. AGENL.

°Contratos con los técnicosJemanes del 16 de junio de 1903. Misma fuente que la

2

referencia No. 19.

Ramón Eduardo Ruiz menciona que el Departamento del Trabajo había nacido
por iniciativa del presidente interino Francisco León de la Barra en 1911. El
proyecto fue retomado por Madero. El Departamento del Trabajo se constituyó para
que cumpliera tres funciones principales: a) recoger y publicar todos los informes
relativos a la problemática laboral de todo el país, b) mediar en las negociaciones
entre patrones y trabajadores en la celebración de contratos colectivos y, c) que los
conflictos laborales se resolvieran en términos amistosos y voluntarios. Ramón
Eduardo Ruiz. Op. Cit. p 49.
31

Acta constitutiva del comité organizador de la Cámara del Trabajo de Nuevo
León. Sección Concluidos, caja sin número. 16 de agosto de 1913. AGENL.

32

Citado por Ramón Hernández Ruiz. Op. Cit. pp. 55-56.

33

21

Impreso con el discurso de Guadalupe Lozano V. Con motivo de la fundación del
Club Obrero Hidalguense. 29 de octubre de 1911. Sección Varias Carpetas.
Documento número 473. Caja sin número. AGENL.
22

Carta de varios obreros de la Fábrica de Cementos Hidalgo, S.A. del 15 de mayo
de 1912. Sección de trabajo. Asunto Conciliación y Arbitraje. 1906-1923. Caja
No. l. AGENL.

Carta de Manuel G. Rivero dirigida al Círculo de Obreros Libres de El Cercado,
N.L. del 26 de septiembre de 1915. Departamento de Fomento. Caja No. 69.
AGENL.
34

Carta de Manuel G. Rivero dirigida al Circulo de Obreros Libres de El Cercado,
N.L. del 26 de septiembre de 1915. Departamento de Fomento. Caja No. 69.
AGENL.
35

lbid.

36

lbid.

23

Fundidora Monterrey, 75 años de actividad en la industria siderúrgica.
Monterrey, N.L. junio de 1975.
24

Sección correspondencia con alcaldes. Caja del año 1914, docwnento número l.
AGENL.

25

37

Telegramas cruzados entre el gobierno del estado federal, octubre 2 de 1916.
Departamento del Trabajo. Caja No. 69. AGENL.

38

lbid. Documento 583.

Sección varios particulares. Noviembre de 1914. Caja sin número. Documento
número 48. AGENL.

26

27

Carta enviada por el Sindicato de Motoristas y Conductores al general Antonio l.
Villarreal en noviembre 24 de 1914. Sección Concluidos. AGENL.

28

Carta de los obreros de la Compañía de Tranvías, Luz y Fuerza Motriz de
Monterrey, del 24 de noviembre de 1914. Sección varias Particulares. Documento
No. 48. Caja sin número. AGENL.
Ramón Eduardo Ruiz. La revolución mexicana y el movimiento obrero. 19111923. Era, México 1978. Pp. 38-39. También Bernardo Garcia Díaz. Textiles del

29

Telegrama del gobernador del estado Pablo A. De la Garza a Pastor Rouaix,
director de la Secretaría de Fomento del gobierno federal. Sección Fomento 1917.
AGENL.
39

Circular Número 2 de la Secretaria de Fomento, Colonización e Industria. Pastor
Rouaix. Julio 20 de 1916.
40

Felipe Tena Ramírez. Leyes Fundamentales de México (1800-1976). De Ponúa,
México, 1976. Proyecto de Constitución presentado por Venustiano Carranza. Pp.
764-765.

41

Pastor Rouaix. Génesis de los artículos 27 y 123 de la Constitución Política de
I 917. Instituto nacional de Estudios Históricos de la Revolución Mexicana.
México, 1959.

464

465

�42

Carta del empresario Florentino Cantú dirigida a la Secretaría de Fomento del
gobierno federal. Marzo I de 1917. Sección de Fomento 1917. AGENL.

LA LÓGICA DE LAS CIENCIAS SOCIALES:
UNA DISPUTA filSTÓRICA Y METODOLÓGICA

43

Consultar a César Morado Macias. Mineria e industria pesada. Capitalismo
regional y mercado norteamericano 1885-191O. Opus. Cit. p 133.
44

Circular de la Compañía de Minerales y Metales, S.A. Planta Guadalupe del 6 de
junio de 1917. Sección Trabajo. Asunto: Conciliación y Arbitraje. (1906-1925.
Caja No. l. AGENL).
45

Circular de la Compañía de Minerales y metales, S.A. Planta Guadalupe del 6 de
junio de 1917. Sección Trabajo. Asunto: Conciliación y Arbitraje. (1906-1925.
Caja No. l. AGENL).

Lic. Rolando Picos Bovio
Profesor, Colegio de Sociología, UANL.

INTRODUCCIÓN

En la discusión filosófica contemporánea,
la disputa entre el
Racionalismo crítico y la Teoría Crítica representa uno de los momentos
fundamentales y en muchos sentidos definitorios en la polémica sobre el
carácter específico del problema sobre la cientificidad de las Ciencias
Sociales.

46

Carta de la gerencia de la Compañía de Minerales y metales, S.A. Unidad
Guadalupe, Villaldama , Nuevo León. 30 de julio de 1917. Sección Trabajo.
Asunto: Conciliación y Arbitraje. 1906-1925. Caja No. l. AGENL.
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En contraposición a la idea de una estructura unitaria de ciencia
caracterizada en la propuesta del Positivismo Lógico por la búsqueda a toda
costa de la unidad del mttodo bajo el modelo rígido de las ciencias duras
(representadas sustancialtnente por las matemáticas, la lógica y la física en la
pretensión del Wienef Kreis), el modelo alternativo desarrollado por la
Escuela de Frankfurt va a oponer, a esta noción reduccionista y cientista tan
ampliamente aceptada en los términos de la racionalidad tecnológica
instrumental una consideración dialéctica y particuJar, en lo concerniente a la
especificidad y naturaleu del conocimiento social, no reducible, en estos
términos a las formas esquemáticas y logicistas del positivismo científico.
Partimos del punto de vista de que la polémica epistemológica entre el
racionalismo crítico de Popper - como continuador de una línea que busca la
unidad del método- y la Teoría Crítica, como una propuesta hermeneútica al
sentido de la propia ciencia, envuelve también aspectos relativos al
problema de la objetividad que aún son motivo de discusión.

1

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Nos encontramos ante un panorama en el que, de una forma u otra y
apoyada en el impresionante desarrollo de la tecnología en el siglo XX, el
ideal positivista de una ciencia "libre de valores" (identificados por esta
postura con la filosofía y la metafísica "especulativas") continúa teniendo
importantes partidarios en las discusiones epistemológicas contemporáneas y
no pocos defensores en los metarrelatos de las posturas nihilistas del llamado

pospensamiento.

466

Los problemas que esta situación plantea para la filosofia de la ciencia y
en particular para la denominada teoria de la tecnología son múltiples y
diversos. En este ensayo pretendemos rastrear, en base a un análisis
histórico-metodológico algunos aspectos de la metodología de las ciencias
sociales, las coincidencias, divergencias y contradicciones de la discusión
que envuelve Primer Congreso de Sociología Alemana, recogidas en un
467

�texto ya clásico: la Lógica de las Ciencias Sociales ( Der Possitivismusstreil
in der Deutschen Soziologie: 1%9).

señalar algunos elementos de coincidencia, que, sin embargo, tampoco son
concesiones.

Considerada como una disputa que continúa y profundiza las
divergencias entre dos maneras opuestas de conceptuar y caracterizar la
propia realidad, encontramos en las posturas de Karl Popper y Theodor
Adorno, no sólo la perspectiva metodológica de los problemas de la ciencia,
la investigación y la lógica del descubrimiento científico, sino también y más
a profundidad, una visión óntica sobre la naturaleza de lo real.

En primer lugar, señala la distancia que ambos guardan del positivismo
sociológico, "el tercer hombre" presente en la discusión. Por otra parte
destaca la consideración sobre la primacía de la teoría, en tanto que los dos,
con sus matices, limitan el papel en ocasiones dudoso de la empiria (lo
aparente en términos gnoseológicos) que no agota por sí mismo lo verdadero
y con ello la concepción de lo que llamamos "conocimiento científico".

L HISTORIA Y SOCIEDAD

Frente al problema epistemológico del conocimiento científico Popper
opone el criterio de la falsación, el ensayo y error; Adorno la comprensión
dialéctica sobre los hechos.

En una consideración sobre la historia del método, toda ciencia tiene que
ver con la comprensión y no es más o menos científica porque esté más o
menos cerca del problema de la comprensión. El obstáculo epistemológico,
ineludible en estos ténninos, es una constante que rodea la práctica científica
y que constituye la base de su progreso, pero no agota sus dimensiones.
Bajo estas consideraciones, partimos de la idea de que en la
confrontación Popper-Adorno mediada por la particularidad del tema, es
posible encontrar conceptualizados no sólo problemas de naturaleza
epistemológica, sino también de corte social y político que se manifiestan en
su manera de abordar la problemática específica y las tareas de las ciencias
sociales.
Sobre este enfoque, no es gratuito que la polémica se dé en el ambiente
de la posguerra en Alemania, y precisamente en tomo a un punto
fundamental: el de las tareas de la sociología a la luz de un contexto
histórico donde los propios valores de la ciencia se encuentran sujetos a un
proceso de redefinición crítica.
El desarrollo de la tecnología bélica con sus secuencias terroríficas y la
bipolarización mundial de las ideologías son el escenario donde la discusión
sobre el papel de la sociología son puestas en entredicho a la luz de las
consideraciones sobre dos puntos opuestos: la perspectiva cientistaracionalista de Popper y la dialéctica-hermenéutica de Adorno. Una es
heredera en parte de la tradición positivista y cientista, la otra de la visión
marxista sobre la naturaleza del conocimiento y su relación con la sociedad.
Para la propia historia de la ciencia y de la filosofia lo que hace significativa
a esta discusión es que, a la luz de sus razonamientos y pese a sus
contradicciones, ambas posturas no son totalmente disímbolas en todos los
aspectos y, en algunos casos, por su raíz crítica y cuestionadora, hasta
pueden considerarse complementarios. En su intervención para comentar las
posiciones de ambos pensadores, el filósofo Ralph Darendhorf no deja de
468

Popper desea demostrar la debilidad de todas las teorías que se sustentan
sólo en las generalizaciones inductivas muy al modo del positivismo,
Adorno está interesado~o en descalificar a la ciencia, pero sí en señalar los
límites a los que se enfrenta y el carácter transformacional, dialéctico, que
debe tener en la sociedad. Es, precisamente, la sociología, como un corpus
teórico valorativo, lo que le da su carácter racional, pero también
contradictorio, donde las categorías de la objetividad deben interpretarse de
manera distinta a las pretendidas por el ideal de la unidad metodológica que
plantea Popper, señala
En el contexto filosófico cabe destacar la matriz de la discusión de
Popper en su relación cercana, pero no identificada del todo, con el
positivismo representado por el Círculo de Viena, de ahí su cientificismo
"critico". Adorno, al igual 'que la mayoría de los partidarios de la teoría
critica hunde raíz en Hegel y en el Marx "dialéctico", cercano más a una
postura "comprensiva" - de origen weberiano - y a la vez transformacional
de los fenómenos sociales: " Cuando la crítica de las categorías
sociológicas se reduce a la crítica del método y cuando la discrepancia
entre concepto y cosa se produce a costa de la cosa, que no es lo que
pretende ser, lo que decide es el contenido del teorema sujeto a la crítica. La
vía crítica no es meramente formal, sino también material; si sus conceptos
han de ser verdaderos, una sociología crítica no puede ser, por
fuerza(..)sino crítica de la sociedad. (Adorno: Sobre la lógica de las
Ciencias Sociales. Pág. 38).

11. POPPER Y EL POSITIVISMO LÓGICO
¿Hasta dónde llega el deslinde de Popper respecto al Círculo de Viena y
el Positivismo Lógico? La pregunta no es fácil de contestar, pero lo que es
un hecho es que no se le puede catalogar como un positivista en el sentido
469

�clásico, ya que cuestiona seriamente la tesis de un fundamento lógico a la
inducción y no acepta tampoco una distinción entre un lenguaje empírico y
un lenguaje teórico. Frente a la violenta antimetafisica del Círculo de Viena,
Popper no se deja llevar por el reduccionismo del lenguaje científico y las
posibilidades de un ideal de "ciencia unificada" (que no unidad
metodológica) en el sentido que Cainap, en ese intento de sustituir la
metafisica por un filosofar "científico" le da al término. (Cfr: Camap. la
antigua y la nueva lógica).

Ya en la lógica de la Investigación Cient(fica ( 1934) el filósofo
'austriaco-británico había planteado claramente sus diferencias
epistemológicas con el positivismo lógico: "Para Popper la fanción de la
experiencia no es ya la medida incondicional sobre la cual se establece el
criterio de verdad (crítica del empirismo) en la teoría. la experiencia, al ser
constituida por la teoría se convierte en un proceso metodológico. No es que
se pueda llegar a una teoría induclivamente, sino que se puede falsear una
teoría (. .) Podemos corrobar 50 veces una teoría, pero cuando encontramos
que un evento la falsea entonces la rechazamos" (Fernando Castañeda: El
Problema del Positivismo y la Ideología en La Teoría Sociológica de
Anthony G iddens: 1986). La fórmula de esta concepción de la ciencia, que

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traslada a la disputa con Adorno la plantea desde entonces en los siguientes
términos "lo que podemos llamar el método de la ciencia consiste en

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aprender sistemáticamente de nuestros errores; en primer lugar
atreviéndonos a cometerlos -es decir proponiendo arbitrariamente teorías
nuevas- y en segundo lugar, buscando sistemáticamente los errores que
hayamos cometido, es decir, realizando nuestra búsqueda de errores
mediante la discusión crítica y el examen crítico de nuestras ideas " (!bid
Op. Cit).

Esta idea planteada en forma de rigurosa tesis de lógica deductiva tras
haber analizado lo que Popper califica como tensión epistemológica entre
nuestro saber y nuestra ignorancia, la sintetiza en su sexta tesis o tesis
principal, en La lógica de las Ciencias Sociales donde sostiene que " El
método de las ciencias sociales, al igual que el de las ciencias de la
naturaleza, radica en ensayar posibles soluciones para sus problemas (. ..)
se proponen y critican soluciones ... "( Pág.11).

Es a partir de esta afirmación central en el esquema conceptual popperiano
donde se produce la réplica de Adorno, centrada, como hemos mencionado,
en la critica a una concepción, que, aunque reconoce la preeminencia de la
"cosa" insiste en reducirla a premisas de absolutismo lógico.

470

m. COINCIDENCIAS Y DIVERGENCIAS
En medio de la confrontación y el revuelo que producen las posiciones
de Popper y Adorno, otro elemento que viene a ser uno de los puntos nodales
tiene que ver con el papel de la ideología en el conocimiento que Adorno
delimita de manera inmediata en su respuesta a Popper, cuando al
caracterizar el objeto de estudio de la sociología señala que tiene "más bien
presente el método concreto de la sociología que las reglas genera~e~ tfel
pensamiento" (Pág.29). Remarca más adelante el papel de los JWC1os
valorativos "Parece innegable que el ideal epistemológico de la elegante
explicación matemática ( .. .) fracasa allí donde el objeto mismo, la
sociedad, no es unánime ni sencillo, ni viene entregado de manera neutral al
deseo o la conveniencia de la formación categoría" (Ibid. Pág.33).

Mientras la escuela empírico-analítica concibe a la ciencia desde una
concepción de razón instrumental de la que Popper no se desliga del todo,
Adorno y los partidari/s de la Escuela de Frankfurt señalan y destacan el
papel que juega la curtura y la ideología en la mediación no sólo del objeto
de estudio de la ciencia, sino incluso de los propios juicios científicos. " A
ninguna teoría del absolutismo lógico le es posible decretar una obediencia
de los hechos a principios lógicos cuyas pretensiones de validez se derivan
de la purificación de todo contenido material". Mayormente en el caso de la
sociología en la que "El hecho de que la concepción del carácter
contradictorio de la realidad social no sabotee su conocimiento ni lo
entregue al azar, se debe la posibilidad de concebir, incluso la propia
contradicción como necesaria extendiendo así a ella la racionalidad' (Op.

Cit. Pág.32).
Bajo esta óptica la oposición a la tradición positivista no significa para
la posición dialéctico-crítica un rechazo a la ciencia o al conocimiento
científico, sino al reduccionismo cientificista. La ciencia, es, en todo caso,
un instrumento que permite avanzar en el estudio de la sociedad y la
naturaleza, lo que conduce a la emancipación humana. Hay, como lo señala
Habermas (Cfr. Conocimiento e Interés: 1968) una relación ineludible entre
conocimiento e interés: en el te/os de la ciencia debe existir una finalidad
ética
La teoría critica destaca el hecho de que el positivista no advierte que su
saber está mediado socialmente y por lo tanto se condena a lo fenoménico y
sobre él reflexiona desechando lo que advierte como "seudoproblemas" o
metafísica encubierta. Frente a ello Adorno sostiene un modelo
epistemológico dialéctico-critico donde la realidad no es una categoría
inmediata, sino una construcción intersubjetivamente mediada. Al igual que
Popper no niega la importancia de la observación, pero sí cuestiona su
47 1

�primacía: no se rechazan los hechos, pero se niega a aceptarlos como únicos;
en este sentido lo que es, no es todo.

Tomando distancia del sociologismo pos1t1V1sta y sin negar la
importancia del descubrimiento, reitera que la conceptualiz.ación de lo que se
denomina ensayo debe ser bien establecida, pues "los ensayos, sin más en

La ciencia moderna ha privilegiado lo dado sin conocer sus
fundamentos y reducido por tanto la razón a razón instrumental. Este
enfoque, según la teoría critica, ha funcionado en forma encubierta como una
ideología legitimadora de una unidimensionalidad de la razón que se opone
por definición al proyecto emancipador (Cfr. Marcuse: El hombre
Unidimensional: 1969).

sociología son bien poco productivos. El momento especulativo (el
subrayado es nuestro) no es una necesidad del conocimiento social, sino que
es, para éste, en cuanto a tal, ineludible" (Ibid. Pág.38).

IV. LA CUESTIÓN DEL MÉTODO

Adorno acepta, al igual que Popper, que la raíz fundamental del
método es critica (confianza en la fuerza de la razón), pero no identifica a los
hechos factuales como el criterio último de verdad, pues la razón puede ir
más allá por medio de la hermenéutica, pues finalmente "los métodos no
dependen del ideal metodológico sino de la cosa" (Ibid. Pág. 33).

Frente a la categoriz.ación lógico-deductiva de Popper en la que la ciencia
avanza a través de la constante critica y falsación de teorías, Adorno señala
que la naturaleza del objeto de estudio de la sociología es contradictoria y en
ocasiones inasible en el sentido que le pretenden otorgar las tesis
popperianas y esta contradicción, que Popper ve como insuficiencia del
enunciado científico, es parte del mundo de los hechos que constituyen a la
disciplina. Este punto adquiere mayor relevancia, como veremos más
adelante, cuando se analize la cuestión relativa a los valores y la objetividad
del científico social.

I

V. CRÍTICA AL CIÉNTIFICISMO
Como lo habíamos señalado Popper defenderá a toda costa la unidad
del método científico partiendo de la consideración de que el método de la
ciencia "No es sino una prolongación critica del método del ensayo y el
error" (trial and error) (Pág.11).
Adorno no critica el planteamiento general de la tensión epistemológica
. de Popper, sin~ el hecho de que determine que un ensayo de solución que no
resulta accesible a la crítica deba ser excluido -aunque sea provisionalment~
por no ser científico. "Si como tal crítica se piensa en la total redención del

pensamiento por la observación, en la reducción a los llamados hechos (..)
hay teoremas sociológicos que en la medida en que da cuenta de los
mecanismos operantes contradicen a los fenómenos (..) De ahí que tampoco
en la sociedad sean los hechos lo último, aquello en lo que el conocimiento
encuentra sus puntos de incidencia, ya que ellos mismos vienen mediados
por la sociedad. No todos los teoremas son hipótesis; la teoría es te/os, no
vehículo de la sociología" (Ibid. Pág. 36).
Adorno va a insistir, una y otra vez, en que si bien es evidente que la
sociología no ha conseguido acceder a un hábeas de leyes reconocibles
comparables a las de las ciencias naturales, es fundamental entender la
distinción epistemológica de ésta frente a un saber totalitario "Si no se quiere
confundir, en última instancia, la sociología con los modelos de las ciencias
de la naturaleza, el concepto de ensayo (de Popper) habrá de abarcar también
ese pensamiento que, saturado de experiencia apunta más allá de ella con el
fin de comprenderla" (Ibid. Pág.37).
472

En la crítica al cientificismo que Popper y Adorno comparten existen,
sin embargo, diferencias radicales. Mientras que el primero señala
atinadamente (corno lo hacen también Nagel y Bachelard) que "el

conocimiento no comienza en percepciones u observación o con la
recopilación de hechos, sino con problemas" (lbid. Pág. l O), Adorno destaca
que para él éste es un problema en un sentido enfático y por consecuencia
"ineliminable del mundo por el simple aumento del conocimiento o por
mayor claridad de las afirmaciones". (Ibid Pág.33). Lo puntualiza sin
cortapisas "En Popper el problema (del conocimiento) es algo de naturaleza
exclusivamente epistemológica en tanto que para mf es a un tiempo algo
práctico, en último término una circu_nstancia del mundo". (Ibid.). Popper
destaca el papel de la primacía del problema; Adorno, el sentido que estos
tienen en el mundo.
Al establecer el carácter emancipatorio de la sociología que propugna
Adorno va a centrarse en que ésta no puede quedarse en un nivel
autorreferencial sobre sus enunciados, teorías y métodos, pues "la vía crítica
no es meramente formal, sino también material; si sus conceptos han de ser
verdaderos, una sociología critica no puede ser, por fuerza, sino critica de la
sociedad" (Ibid. Pág.38). El conocimiento científico desde esta perspectiva
no es reducible a un saber instrumental (mera técnica, la llama Adorno), ni
tampoco escapa al problema valorativo que plantea el proceso de
investigación.

473

�El criticismo de Popper reconoce la imposibilidad de prohibir o anular
al científico sus valoraciones, que, sin embargo, se convierten con frecuencia
en los propios obstáculos para el avance del conocimiento. Adorno, tras
señalar que el comportamiento neutral en el orden valorativo es imposible,
denuncia una vez más la pretensión de "una conciencia científica de la

sociedad (que) se supone libre de valores (y) desatiende a la cosa no menos
que aquella otra que se remite constantemente a unos valores más o menos
decretados y arbitrariamente estatuidos ... " La autocosificación del mundo
científico es producto de esta idea de neutralidad que en realidad legitima un
ideal de ciencia positivista tendiente a separar en todo lo posible la unidad
teoría-praxis del proceso de investigación, condición indispensable para
~prender los fenómenos del mundo social.
Adorno concluye en esta polémica que la crítica científica y en
particular la crítica de las categorías sociológicas no se limitan a la crítica
del método como lo instituye Popper ni mucho menos se caracterizan
solamente como un problema de tensión epistemológica.
Al reivindicar la prirnacia de la comprensión en las ciencias sociales
señala que "cuando las discrepancias entre concepto y cosa se produce a
costa de la cosa, que no es lo que pretende ser, lo que decide es el contenido
del teorema sujeto a crítica. La vía crítica no es meramente formal, sino
también material: si sus conceptos han de ser verdaderos no puede ser sino
crítica de la sociedad ... ". (lbid. Pág.38). La Wertfreitheit o la neutralidad
valorativa se muestra así contraria al proyecto de la ilustración critica.
Frente al reduccionismo cientista que hace de la cosa en sí, en
términos kantianos, un objeto determinable y absoluto, las ciencias sociales
se enfrentan hoy a la tarea de demostrar la especificidad dialéctica de los
fenómenos que analizan, sin dejar de lado que el lenguaje y la metodología
científica debe ser, en todo momento, la guía que articula la teoría y la
práctica del científico social.

LA IDENTIDAD CULTURAL COMO SISTEMA TEÓRICO
Dr. Miguel Rojas Gómez
Universidad Central de las Villas,
Santa Clara, Cuba.

l. EL CAMINO DE LA IDENTIDAD CULTURAL

1.1 Génesis de la identidad en la diferencia.

En la historia de la filosofia --occidental- un concepto permanente ha
sido el de la identidad. Se ha estudiado desde la lógica, la Psicología, y más
recientemente desde la teoría de la cultura. En tomo suyo se han presentado
clasificaciones y distinciones. Sin embargo, no se han determinado
debidamente dos tendencias intrínsecas en su desarrollo, la identidad en la

mismidad y la identidad en la diferencia
Esta última, cuyo antecedente se remonta al Yang-Yin chino y a
Heráclito, tuvo su desarrollo con la identidad del género y la diferencia
específica de Aristóteles y la idem secundam analogiam de Tomás de
Aquino, y. alcanzó su clímax con el idealismo clásico alemán de Fichte,
Schelling y Hegel. Precisamente, este último expuso la identidad en la
diferencia, lo concreto como síntesis de múltiples determinaciones y la
mediación de las partes opuestas. También en la filosofia alemana Herder
planteó la unidad entre naturaleza e historia, y las «necesidades
elementales», entre ellas la de territorio, lengua, costumbres, mediante las
cuales el hombre está unido a una determinada comunidad. Filosofias que
influyeron en pensadores iberoamericanos, y deben considerarse
antecedentes histórico-teóricos de la identidad cultural.

Bibliografía
1.2 La identidad como tipo de identidad.
•
•
•
•
•
•
•

Ayer, A.J. (comp.) El Positivismo Lógico. FCE. México: 1%5
Adorno Theodor et al. La lógica de las Ciencias Sociales: la disputa del
positivismo en la sociología alemana. Grijalbo. Barcelona: 1973.
Adorno Theodor. Dialéctica Negativa. Taurus: 1975.
Castaíleda, Femando. El Problema del Positivismo y la Ideología en La
Teoría Sociológica de Anthony Giddens México: 1986
Popper Karl. La Lógica de la Investigación Científica. Rei: México: 1991
Habermas, Jürgen. Conocimiento e Interés. Taurus. Barcelona: 1968.
Marcuse, Herbert. El Hombre Unidimensiona( Joaquín Motriz: 1968.
474

1.2.1 ¿Concepto de origen europeo?
La paternidad del origen del término identidad cultural como género o
tipo específico de identidad se toma controvertida. Para Lucia Guerra
Cunninghan, profesora de la Universidad de California, la identidad cultural
es "un concepto eminentemente europeo" (Guerra, 1987, 1047). Mientras el
destacado filósofo argentino Hugo E. Biagini, en su importante y aportador
libro, Filosofía americana e identidad, 1989, afirma que "el nuevo concepto
475

�de la identidad cultural empieza a verificarse sintomáticamente con el
proceso de descolonización de Asia y A.frica, aplicándose luego a la
circunstancia latinoamericana. En su gestación se ha interpretado ·que
convergen varios elementos. El cuestionamiento del eurocentrismo por parte
de diversos científicos e intelectuales, los pueblos desprovistos de voz y que
al emanciparse bucean en sus quebrantadas raíces originarias, la defensa
frente a los medios masivos de comunicación manipulados para
homogenizarlo todo con el modelo dominante ajeno a las modalidades
vernáculas" (Bagini, 1989, 38).

registra representantes de la Ilustración como Simón Rodríguez, Andrés
Bello, Simón Bolívar o Fray Servando Teresa de Mier que fueron los
primeros en forjar y exponer la concepción de la identidad cultural desde
Hispanoamérica. A diferencia de algunos enfoques anteriores, investigadores
de la historia de las ideas como José Gaos, Arturo Ardao, Leopoldo Zea o
Arturo Andrés Roig, han planteado la existencia de la identidad cultural
como una peculiaridad creadora del pensamiento hispano-americano desde
fines del siglo XVIII, y más característicamente de las ideal decimonónicas
iberoamericanas.

Por separado, en un sugestivo opúsculo, Modelo teórico para la
identidad cultural, 1996, cuyo principal mérito es intentar una de las
poquísimas propuestas teórico sistemáticas de la identidad cultural, cuyos
fundamentos son muy discutibles, la cubana Cristina Baez.a Martín coincide
con el criterio anterior al escribir "la problemática de la identidad cultural
se hace consciente como tal a fines de la década del 60, y se afianza en la
ensayistica literaria y cultural -particularmente en la crítica- en los últimos
veinte años como respuesta a la tendencia cada día más marcada a la
homogeneización de los patrones culturales impulsada por las
transnacionales" (Baeza, 1996, 61).

El filósofo hispano José Gaos, radicado en México después de la Guerra
Civil Española, escribió: "En el siglo XVIII se inició en España y sus
colonias americanas el que debe considerarse un mismo movimiento por la
identidad de sus orígenes y de dirección. En España, un movimiento de
renovación cultural, de reincorporación después de la decadencia
inmediatamente anterior, de revisión y crítica del pasado que había
concluido en aquellq/ decadencia. En las colonias, en México
señaladamente, un movimiento de renovación cultural, asimismo, de
independencia espiritual respecto de la metrópoli, de la consecuente
tendencia, siquiera implícita, a la independencia política" (Gaos, 1945, 25).
La comparación de Gaos pone de manifiesto la común ocupación en IberoAmérica acerca de la identidad, rasgo que comparten ambos movimientos
ilustrados ochocentistas. Pero con la entrada en el nuevo siglo, las
circunstancias y las coincidencias d~ España y sus colonias americanas
cambian. Los intentos de revolución político liberal española fracasaron, en
tanto la América Española lograba su independencia política. La nueva
circunstancia hispanoamericana desarrolló un pensamiento de la
emancipación y una teoría de la identidad cultural. España no tendrá en el
siglo XIX, observa Gaos, pensadores de la talla de Simón Bolívar o José
Martí, sin obviar, claro está, la estltura intelectual de los krausistas
españoles como Julián Saez del Río o Francisco Giner de los Ríos, un Emilio
Castelar o un Marcelino Menéndez y Pelayo. Mas, estos no fueron
pensadores tan orgánicos como Bolívar o Martí. Es magnifica la mención de
ambos por Gaos, pues con Bolívar se abre la conceptualización de la
identidad cultural y continental, la que tendrá al fin del siglo XIX su más alta
expresión en José Martí, previsor de lo acontecido en 1898.

Es cierto que el proceso de descoloniz.ación de las décadas del actual
siglo condicionó una justificación crítico-teórica de la identidad cultural.
Mas, la llamada explosión de la identidad cultural de los años sesenta y
setenta es unade las reacciones, reexplosiones y resurgimientos de la misma.
Ella no fue importada como concepto y concepción a la América Latina, sino
que nació de ella en el siglo XIX, no por la vía del ensayo literario, sino por
el camino del ensayo filosófico e histórico, aunque no debe desdeñarse en su
itinerario los géneros de la literatura, la poesía y la crítica.

1.2.2 ¿Término americano latino?
Con objetividad, Jorge García e Iván Jaksic en el "ensayo"
introductorio a la antología Filosofia e identidad cultural en América Latina,
1988, subrayan que "el problema de la identidad cultural y su relación con la
filosofia ha sido(...) tema constante en el pensar latinoamericano desde los
tiempos de Alberdi." (García y Jaksic, 1988, 44). Pero centran la atención
explicativa, preferencialmente, en la filosofia como expresión teórica de la
identidad y no en el desarrollo mismo del término identidad cultural. Por otra
parte, la aportadora e insoslayable antología comienz.a con Juan Bautista
Alberdi, que de hecho implica ubicar la identidad cultural de América Latina
a partir del Romanticismo. Por lo que no incluye los escritos predecesores de
Eugenio de Santa Cruz y Espejo o de un Juan Pablo Viscardo. Además, no
476

Una opinión autoriz.ada y reconocida en la materia, como la de
Leopoldo Zea, ha subrayado que ésta es una "identidad cultural complicada,
y por serlo, original. Experiencia de hombres en extraordinarias y
complicadas situaciones que, por serlo, viene a ser original su aportación a
la historia, y a la cultura del hombre. Del hombre sin más, en sus múltiples
expresiones" (Zea, 1993, 198). Reiteradamente ha insistido en esta
aportación iberoamericana y latinoamericana, que tanto preocupa en la teoría
477

�y la práctica a Europa, Estados Unidos, Canadá y otros pueblos actualmente.
Uno de los grandes méritos de Zea es haber contribuido al desarrollo de la
categoría identidad cultural. Sin embargo, no se encuentra en su obra una
exposición sistemática de la historia y la lógica interna del concepto
identidad cultural, así como una tematización a través de las diferentes
corrientes de pensamiento, ni una teoría que dé cuenta de los contextos y
determinaciones culturales que la conforman, porque, con toda justicia, no se
lo propuso. Su quehacer en el campo de la identidad cultural ha sido, más
bien, en el orden de la filosofia como expresión teórica de la misma, aunque
ciertamente la ha desbordado.

1.3 En torno a la tematización contemporánea de la identidad cultural.

La identidad cultural, desde el siglo pasado, conceptualmente, en la
' Ilustración, con la descentralización del sujeto la desarrollaron Andrés Bello,
Simón Bolívar, Fray Se~ando Teresa de Mier y Simón Rodríguez. En el
Romanticismo Juan Baótista .AJberdi, Francisco Bilbao y José María Torres
Caicedo, quien acuñó el auténtico nombre de América Latina. Con el
positivismo Justo Arosamena, José Maria Samper, Justo Sierra, Manuel
González Prada, Silvio Romero, Eugenio Maria de Hostos y José Ingenieros.
Y con el Modernismo José Martí, Euclides de Cunha, Rubén Darlo, Graca
Aranha y José Enrique Rodó, entre los principales.
En el nuevo siglo, con el riesgo de omitir algunos por la apretada
síntesis, hay que destacar a Alfredo Palacios, Luis Alberto Sánchez, Manuel
Ugarte y José Carlos Mariátegui. Los ensayos de Alfonso Reyes sobre la
síntesis cultural y el español de América. Samuel Ramos con el perfil del
hombre en las culturas mexicana y latinoamericana. Pedro Henriquez Ureña
en tomo a la unidad cultural hispanoamericana y su expresión,
particularmente en la literatura. El concépto de raza cósmica o raza síntesis,
de José Vasconcelos. El iberoamericanismo de Antonio Caso. La hispanidad
de Eduardo Nicol. La unidad americana espiritual y la síntesis entre lo
singular autóctono y lo universal occidental, de Félix Schwartzmann. La
transculturación de Fernando Ortiz. La identidad y el status de autenticidad
de la filosofia latinoamericana y española, empeñada en explicar ·y salvar su
circunstancia, a la que dedicó su obra el Maestro José Gaos, a partir de la
influencia de Ortega y Gasset. Mariano Picón Salas con la identificación
cultural.
Para la segunda mitad de la centuria ésta es tematizada por José Lezama
Lima con el concepto espacio gnóstico abierto y fecundante, refiriéndose al
mestizaje cultural. La concepción de los contextos culturales que definen al
hombre latinoamericano de Alejo Carpentier, junto a la teorización de la
478

identidad. La categoría de pueblos nuevos, con su correspondiente andamiaje
conceptual, de Darcy Ribeiro. Calibán como símbolo de la identidad
latinoamericana, expuesto por Roberto Femández Retamar, que tambíén se
encuentra en Leopoldo Zea y Arturo Andrés Roig, quienes son clásicos en la
historiografia filosófica de la identidad cultural latinoamericana, sin olvidar
a Joáo Cruz Costa o Arturo Ardao, quien sistematizó la investigación del
verdadero nombre de América Latina.
Más recientemente han trabajado la identidad cultural otros
movimientos y corrientes filosóficas. Entre los filósofos de la liberación,
además de Zea y Roig, han prestado a la identidad cultural, entre otros,
Horacio Cerutti, Enrique Dussel, Rodolfo Kusch, Abelardo Villegas, Luis
José González, Germán Marquínez Argote, Alejandro Serrano Caldera y
Francisco Miró Quesada, quien también es analítico. Con independencia de
las diferencias personales y tendencias internas, el centro del problema lo
sitúan en los problemas de la imitación y la creación, la inautenticidad y
autenticidad culturales, la enajenación y la identidad, la liberación y los
medios de alcanzar la libertad.
Por su parte, la filosofia analítica a través de Luis Villoro, Femando
Salmerón y León Olivé, ha tratado constructivamente la filosofia como
instrumento de análisis de la identidad cultural, el indigenismo y la función
simbólica de la cultura, la identidad y la diferencia, el diálogo cultural, el
respeto por la identidad humana, la identidad en los contextos de la ciencia y
la tecnología, Aquí, en esta tendencia, Jorge García e Iván Jaksic exponen
tres posiciones histórico-filosóficas al filo de la razón: la postura
universalista, la culturalista y la crítica.
En el campo historiográfico Hugo E. Biagini señala diferentes
problemáticas de identidad. La negativa, la difusa, la escéptica y la auténtica,
así como el surgimiento y causas del concepto. Igualmente Cristina Baeza
Martín y Maritza García Alonso incursionan sobre el origen del término.
Proponen un modelo teórico que contempla las relaciones entre el objeto y el
sujeto, la identificación y la diferenciación, y la naturaleza de la identidad
cultural, que ubican en el campo socio-psicológico.
Más allá de la América Latina en la primera mitad del siglo XX no se
pueden obviar pensadores españoles de la estirpe de Miguel de Unamuno y
José Ortega y Gasset. Contemporáneamente existen importantes estudios
sobre la identidad cultural, realizados en Estados Unidos y Europa, tanto de
obras colectivas como individuales. Entre los autores cabe mencionar a
Charles Taylor, Peter Mühlhauler, Rom Harré, David B. Wong, Jürgen
Habermas, Gianni Vattimo, Frenando Ainsa y Gustavo Bueno. Los temas
que tratan son en su identidad filosófica y cultural, la identidad en la
479

�literatura y el lenguaje, las relaciones interculturales, la identidad personal y
de la comunidad, la identidad nacional y postnacional, la unión
supranacional, las relaciones con otras entidades y comunidades del mundo,
etcétera. Todas estas problemáticas de la identidad cultural que preocupan,
necesitan una reconstrucción teórico-crítica (Rojas Gómez, 1996: 159-178),
pues sería un contrasentido, una contradicción que se quedará sólo en lo
filosófico y no se adentrará en los demás componentes de la cultura, porque
ella es una categoría compuesta y omnicomprensiva.

2. REDEFINICIÓN
CULTURAL.

Y

PRINCIPIOS

DE

LA

IDENTIDAD

2.1 Multicondicionamiento actual de la identidad cultural.

La multilateralidad/de elementos, expresiones y contextos que
conforman la identidad éultural, los enfoques diferentes (Rojas Gómez 1007,
74-89), la pretensión de algunos analistas de negarla, el surgimiento de
nuevas problemáticas sociales y culturales exigen una redefinición de la
misma.
Los conflictos étnico-culturales en países de Africa, el medio Oriente,
Europa, Asia, la América del Norte y América Latina. En lo que cabe
destacar, entre otros, el de Chiapas en México y el de Kosovo en
Yugoslavia. El reclamo de las minorías étnicas a la autonomía dentro de los
Estados nacionales y su presencia espacio-terrirtorial en más de uno de ellos.
El resurgimiento del racismo y la discriminación en países de Europa y
Estados Unidos, que ha llevado en algunos casos, a la expulsión de
inmigrantes latinos o africanos, a la violación o al asesinato. El
fundamentalismo islámico que recurre · a la violencia y no reconoce el
derecho a la diferencia del otro. La reacción del feminismo frente al
ancestral machismo, cuya tendencia extrema absolutiza la diferencia con el
otro género, que no es precisamente la del género humano, sino la del género
femenino. Concomitantemente el reclamo de las lesbian~ y los
homosexuales a que se les reconozca la práctica sexual en la mismidad de su
género, y no se les discrimine socialmente, son fenómenos de identidad
social y cultural.
Las divergencias entre poblaciones de diferente origen étnico y cultural,
como la anglófona y francófona de Canadá, que ha amenazado en convertir
el país en dos naciones a través del plebiscito. La recomposición del mapa
geopolítico con la desmembración de la Unión Soviética y el surgimiento de
la CEI, Comunidad de Estados Independientes. La desintegración de

480

Yugoslavia en Estados independientes entre sí. Las guerras y disputas
territoriales como la de los israelitas y palestinos. La reunificación en los dos
Viet Nam y las dos Alemania. La justificación del Estado universal
homogéneo, según la fórmula neoliberal de Francis Fukuyama. La
ampliación de la OTAN más allá de los países del Atlántico Norte, después
del derrumbe del Socialismo este-europeo y la desaparición del Pacto de
Varsovia. Los separatismos nacionalistas como el vasco en España y el tamil
en la India. El Tratado de Libre Comercio entre Estados Unidos México y
Canadá. La creación de la Unión Europea y el tránsito hacia el Estado
supranacional. El surgimiento del Mercado Común Sudamericano
(MERCOSUR). La Asociación de Estados del Caribe. La globalización de la
economía y las comunicaciones. La universalización de los resultados de la
revolución Científico-Técnica. Los problemas ecológicos que degradan y
destruyen la naturaleza, a la vez que ponen en peligro la existencia del
hombre. La sociedad postindustrial y la llamada postmodernidad que
pretende clausurar la modernidad, son manifestaciones contemporáneas que
se deben tener en cuenta a la hora de estudiar la identidad cultural, pues
están multicondicionando la misma, y llevan a una reconstrucción de ésta.

2.2 DeÍinición teórica y principios epistémicos.
Todo el sistema de hechos, acontecimientos y factores económicos,
políticos, científico-tecnológicos, sociales, culturales y antropológicos
señalados, füwan a repensar y a definir la identidad cultural. Sin obviar los
estudios sobre la misma, La tematización desde un a u otra perspectiva de la
cultura, corriente o autor, aquí se define y expresa que, conceptualmente, la
identidad cultural es la condición del ser humano que caracteriza la manera
común de vivir en el tiempo y en el espacio, un quehacer concreto del
hombre en el proceso de creación y recreación, objetivación y subjetivación,
producción y reproducción de la cultura y la sociedad misma. Ella constituye
una síntesis de múltiples determinaciones de la identidad en la diferencia que
comporta un universal concreto situado.
Los principios matrices o fundamentos epistémicos en que se sostiene
esta teoría son:
• El término identidad cultural es de índole filosífico-antropológico y
sociocultural, y no de naturaleza socio-psicológica como afirman algunos
estudiosos del tema, porque el principio socio-psicológico de identificacióndiferenciación en la relación con otros grupos, culturas y sociedades- es tan
sólo inherente a la psicología social, que es, a su vez, un contexto de la
identidad cultural y no la identidad cultural misma. Y aunque el proceso de
producción de respuestas y valores en la comunicación y el diálogo es
481

�importante, así como la asimilación de lo creado por otras culturas, lQ más
importante es el proceso de producción y creación de la cultura y la sociedad
como totalidad concreta.
• Es uno de los conceptos socio-culturales de máxima generalización, por
eso es una categoría omnicomprensiva que incluye determinaciones
históricas y geográficas, individuales y colectivas, materiales y espirituales,
científicas y tecnológicas, teóricas y prácticas.
• Constituye una síntesis de múltiples determinaciones. Es decir, la creación
o construcción de un todo por integración de las partes, en este caso por
determinaciones y conexos culturales.
• Las determinaciones y contextos que la conforman tienen carácter concreto
y relativo. Significa que wia identidad cultural específica puede coincidir e
interactuar con otras identidades culturales, ya en lo económico, lo político,
lo científico-tecnológico, la lengua, la religión, etcétera.
• Toda verdadera identidad es identidad en la diferencia. La identidad para
ser tal necesita de la difere9Cia, y la diferencia supone siempre la identidad,
si no hubiese diferencia, 96 habrían referentes para saber lo que es idéntico.
• La identidad cultural, identidad en la diferencia, representa una diferencia
específica al permitir comprender la diferencia entre una y otra cultura. Es el
principio del multiculturalismo, sin llegar al extremo del particularismo o
relativismo cultural.
• Representa la identidad abierta, por lo que en su esencia debe contener el
diálogo intercultural con el otro, en condiciones de igualdad, sin la mismidad
incluyente.
• Reconocimiento de la dignidad del otro y de la autonomía cultural de las
minorías en el marco de la identidad nacional, expresión de la identidad en la
diferencia
• Constituye una identidad colectiva y humana formada por un sistema de
relaciones socioculturales.
• Su portador no es el nombre abstracto, sino el hombre concreto, por
hombre universal y por concreto específico.
• Conjuga lo autóctono y lo universal, a modo de dialéctica de lo general y lo
particular a través de la mediación.
• Comporta un universal concreto situado. La síntesis que conforma la
universalidad se asume desde el aquí y el ahora.
• Se manifiesta en espacios específicos y tiempos definidos. El espacio o
territorio no tiene carácter absoluto, pues han existido -y existenexpresiones de identidad cultural que han perdurado y se han desarrollado
fuera del territorio nacional, regional o continental, pero han reflejado
sociedades específicas. Lo característico es que toda identidades despliega
en un espacio geo-socio-cultural concreto.

482

• Puede manifestarse inconscientemente en individuos y grupos, mas es un
proceso consciente, el cual es necesario asumir para contribuir a la
reafirmación y desarrollo de la misma.
• La integración representa el factor consciente y práctico de la identidad
cultural, así está operando hoy en contextos como el de la economía con las
distintas uniones continentales o regionales.
• Presupone la libertad como totalidad, y en cada una de las determinaciones
y contextos culturales.
• Representa una ruptura en la continuidad y una continuidad en la apertura.
• Tiene carácter histórico concreto. Varia con las circunstancias, con el
espacio y el tiempo. Sufre procesos de crisis y lyisis, ajustes y reajustes,
desintegraciones parciales y nuevas integraciones.
• Se forma en la interacción de la tradición y la aculturación, dando como
resultante la trasculturación. La tradición, del latín traditio, equivale a
entregar, tradere, lo que pasa de una época, generación o cultura a otra. En
tanto aculturación, del inglés acculturation, corresponde a la adaptación a
otra cultura por la pérdida de la propia, en lo fundamental. Culturalmente
estas antítesis generan la trasculturación, cuya proposición trans- indica lo
que pasa, en este caso, de una cultura a otra, produciéndose la génesis de la
identidad cultural.
• Por su direccionalidad puede manifestarse históricamente como identidad
vertical, formada desde arriba, e identidad horizontal, creada por expansión
de la cultura en el pueblo.

3. DIRECCIONALIDAD DE LA IDENTIDAD CULTURAL
3.1 La identidad cultural vertical

La identidad cultural se construye por la actividad y por la volwitad de
los hombres en el quehacer histórico, social y cultural. Tendencia! y
genéticamente, por su direccionalidad, la primera manifestación de la
identidad cultural es la vertical, se forma desde arriba, por acción
hegemónica de dominación y la conquista y colonización expansiva en que
el pueblo vencedor impone sus patrones y modo de vida culturales al
dominado o vencido. Así lo revela la historia universal desde la antigüedad
hasta la modernidad. Roma impuso e irradió su cultura a los -pueblos
sometidos y dio lugar a la Romanía, unidad en la diversidad de pueblos que
tuvieron en el latín la matriz de sus lenguas. Naciendo, así, por proceso de
trasculturación, las lenguas romances o neolatinas: el italiano, el español, el
portugués, el francés y el rumano, expresiones de identidad lingüística y
comunicación cultural en varios países.
483

�La creación de los Estados nacionales en Europa siguió similares pasos.
En España se produjo la wrificación nacional por los Reyes católicos:
Fernando de Aragón e Isabel de Castilla. Como explica Miguel de Unamuno,
Castilla ocupó el centro, su espíritu era centralizador y expansivo, impulsó el
ideal de unidad española. Paralizó los centros reguladores de los demás
pueblos hispanos y les inhibió, en parte, su memoria histórico-cultural. El
unitarismo conquistador dio lugar a un gobierno central. Llevó a cabo la
catolización y castellanización de España, culturalmente; por lo que puede
afirmarse que, a partir de ese proceso, comenzó la castellaniz.ación de
España y la españolización del castellano.

Casi simultáneamente, con el descubrimiento de América, se
reprodujo aquel proceso, pero con mucha más violencia y destrucción de las
culturas precolombinas, muchas de las cuales sucumbieron. Por efecto de la
conquista y la colonización, desde arriba, verticalmente, se impuso la cultura
del vencedor. En los lugares de los templos indígenas se levantaron las
iglesias y catedrales catóficas con el fin de erradicar las creencias del hombre
autóctono. Comenzó e1 proceso de las encomiendas y la evangelización. El
castellano devino el idioma de comunicación en la mayor parte del Nuevo
Mundo. Durante los tres siglos en que la América hispana fue colonia de
España, predominó la identidad cultural vertical (Rojas Gómez, 1994. 8284). Se produjo la latinización y españolización de América, pero también la
indianización, africaniz.ación y americanización de sus colonias y de la
propia España.

3.2 La identidad cultural horizontal
La identidad vertical, que generalmente precede a la identídaci
horizontal, por expansión irradiación de la cultura hegemónica comienza a
ser asimilada y da paso a la identidad &lt;;Uitural horizontal. En lberoamérica,
el castellano o el portugués como lenguas, la religión católica, la arquitectura
y la plástica barrocas, la cultura material con la introducción de plantas como
el trigo, animales como el caballo y el ganado vacuno, la tecnología de
explotación de las minas y el cultivo de la caña de azúcar, y las haciendas
como centros económicos y culturales, son algunos contextos y factores
culturales que hablan del surgimiento de la identidad horizontal, fruto de la
comunicación e intercambio de experiencias culturales de los pueblos.
Además, no puede obviarse que entran en éstas las aportaciones
indígenas y las contribuciones africanas por efecto del mestizaje étnicocultural. El conocimiento de la naturaleza, el aporte de frutas y plantas
comestibles como la papa, el maíz, el cacao, la piña, y otras productoras de
placer como el tabaco, con sus correspondientes técnicas incipientes de
cultivo. Cientos de palabras que circulan en el español, provenientes,

484

principalmente, de la familia arahuaca, el náhuatl, el quechua, el tupíguaraní. La resurrección de ídolos e imágenes de las creencias indígenas y
africanas que ensanchan el cristianismo católico, proceso que llevó a afirmar
al brasileño Silvio Romero la existencia de una religión mestiza. La
contribución africana a la música, que según el cubano Fernando Ortiz
produjo la transculturación blanca de los tambores negros, incluida Europa.
También todos estos contextos y determinaciones culturales, y otros
no mencionados, contribuyeron a la transmisión y fusión de culturas, a la
formación de la identidad horizontal. Todas y todos tributaron a trascender la
identidad político-administrativa del régimen colonial, que al entrar en crisis
provocó las guerras de independencia hispanoamericanas, ruptura políticojurídica con la metrópoli, pero no con la cultura hispana e ibérica, que
continuó viva, a través de la cual España, Portugal, Francia y otras culturas
europeas están presentes culturalmente en América en identidad de
diferencia. Con los siglos, la formación de las naciones, el desarrollo
económico, social, científico-técnico y el aumento de la intercomunicación e
intercambio culturales, la identidad vertical tiene cada vez menos peso en la
sociedad, sin embargo, no ha desaparecido. Su radio de acción es menor que
en centurias pasadas. Pero existe en la cultura política dictatorial
contemporánea, de izquierda y de derecha. Contextos culturales como leer y
escribir, conocimientos científicos y tecnología, el ejercicio de la política, el
disfrute del arte y la literatura, la asequibilidad de los bienes materiales y
económicos no están horizontalmente al alcance de todos los grupos y países
por igual, sobre todo en aquellos que se ubican en lo que se dio en llamar
"Tercer Mundo", y que hoy, apelando a la geografia, se les llama del Sur. La
identidad política y la identidad económica siguen siendo el Talón de
Aquiles de muchas sociedades. Como contextos culturales afectan la
identidad no sólo cultural, sino la identidad fisico-humana misma.

4. ENFOQUE SISTÉMICO DE ESTRUCTURACIÓN COMPLEJA
DE LA IDENTIDAD CULTORAL
4.1 El fundamento fllosófico antropológico de la creación cultural
Por lo visto, la identidad cultural constituye un todo concreto,
complejo y diverso por las varias determinaciones y contextos que la conforman.
Un esfuerzo serio y aportador en la visión filosófico-estructural de la
cultura, sin usar el concepto de identidad, lo realizó Ernesto Cassirer en sus
últimos libros, particularmente en Antropologí,a .filosófica, 1944, subtitulado

485

�"Introducción a una filosofía de la cultura". Obra superadora, en buena
m~dida, del enfoque positivista reductor de la sociedad, en que se presenta la
mtsma como un organismo bio-natural. Asimismo, trasciende las filosofias
culturalistas de W. Windelband, H. Rickert y W. Dilthey, en que se
contraponen, no sin carencia de razón, las ciencias naturales y las ciencias
del espíritu, también llamadas culturales o del hombre.
A diferencia de las otras filosofias de la cultura, Cassirer consiste en
que la filosofia no puede anafüar formas peculiares de la cultura, ésta es la
tarea de teólogos, psicólogos, médicos, economistas, políticos y otros
especialistas de las ciencias particulares. La misión de la filosofía de la
cultura es buscar una visión sintético-universal de la cultura dada en la
unidad del proceso creador, cuyo sujeto es el hombre.
'
Sostiene con meditación desde la antropología filosófica: "la
característica sobresaliente y distintiva del hombre no es una naturaleza
metafísica o fisica, sijo su obra. Es esta su obra, el sistema de las
actividades humanas, lo que define y determina el circulo de su
humanidad(. ..) Una filosofía del hombre seria, por lo tanto, una filosofía
que nos proporciona la visión de la estructura fundamental de cada una de
las actividades fundamentales humanas y que, al mismo tiempo, nos
permitiera entenderlas como un todo orgánico" (Cassírer, 1994: J08)
Conceptos como proceso creador, estructura de las actividades
humanas y todo orgánico, en el campo complejo de la cultura, son claves
para abordar la especificidad de cada una de las determinaciones y contextos
culturales en su unidad de diferencia.
El hecho de que Cassirer definiese al hombre como un animal
sim~ólic?, y que sólo examinara el mit?, la religión, el lenguaje, la historia y
la c1enc1a desde la perspectiva simbólica, y no incluyera otras formas
fundamentales de _la cultura como la economía, no demeritan su aporte. Hay
que reconocerle, mcluso, desde el punto de vista teórico metodológico, la
tesis de que la visión estructural de la cultura debe anteceder a la mera
investigación histórica, porque se perdería en hechos dispersos y sin
aparentes conexiones. Prudente recomendación para estudiar cualquier
cultura y su identidad.
Actualmente, en un abordaje filosófico de la cultura, Gustavo Bueno
aporta en su libro El mito de la cultura, (Bueno, 1996: 158-186), un enfoque
que se debe tener en cuenta para el estudio estructural de la identidad
cultural. Las identidades culturales -afirma- presuponen no sólo un esquema
de la naturaleza objetual (instituciones, artes, ceremonias), sino también
esquemas de naturaleza Qbjetual y social (la identidad del pueblo, de la
486

nación). Añade, además, esferas o círculos para la investigación cultural: en
el sentido etnográfico, como la cultura egipcia, la maya, la francesa u otras.
Aquí se coincide con la perspectiva de Bueno, sobre todo, en cuantó a la
naturaleza objetual y subjetual de la identidad cultural, desde el plano del
concepto determinaciones culturales (Rojas Gómez, 1994: 19-48).

4.2 Determinaciones y contextos de la identidad cultural

Vista así, la identidad cultural, categoría omnicomprensiva y
compleja, es expresión de la identidad en la diferencia, notación teórica
implicada en su composición sistémico-estructural. Sin hacer culto a la
forma, que está implicada en el contenido de la cultura, ella representa la ley
de la estructura en la conformación de los sistemas, en este caso
socioculturales. Semánticamente, las palabras conformación y composición
devienen conceptos filosóficos. La preposición con indica unión y la manera
de hacer algo, en tanto formación, deriva del verbo oromar, significa
constitución y composición. Por su parte, composición expresa disposición,
textura y síntesis. En correlato teórico con-formación y com-posición fijan la
manera de la unión, disposición y textura de la síntesis que com-porta la
identidad cultural en una estructura sistémica, cuyas grandes
determinaciones culturales son:
•
•
•
•
•

la cultura filosófico teórica,
la cultura espiritual,
la cultura material,
la cultura científico-tecnológica,
la cultura sociológica.

Como toda clasificación, también ésta es relativa. La asunción del
concepto determinación, del latín determinatio, señala la fijación de los
limites, pero los limites de las determinaciones culturales no tienen carácter
absoluto. Entre ellas existe la mediación y la interacción. No obstante, la
razón de ser de cada una de las determinaciones obedece a su naturaleza
cultural, objeto, funciones que desempeñan y el modo en que satisfacen al
hombre como sujeto creador.
Cada una de las grandes determinaciones culturales está compuesta, a
su vez, por contextos. Representan un conjunto de elementos que integran un
enunciado. Teóricamente, la concepción de los contextos fue expuesta por
Ogden y Richards, y estos manejados por el contextualismo pragmático de
S.C. Pepper y L.G. Hahn, y en Francia por J.P. Sartre. Generalmente se han
utilizado para significar contextos lingüísticos, jurídicos y literarios. En un
proceso de resemantización implícito, Alejo Carpentier habla de contextos
487

�culturales, sobre todo latinoamericanos, al afirmar que, ''por repercusión y
eco, por operación adentro-afuera, habrá de definirnos al hombre
americano, (. .. , que es la de Adán nombrando sus cosas. Vayamos ahora prosigue Carpentier- a la importante cuestión de los contextos cabalmente
latinoamericanos que pueden contribuir a la definición de los hombres
latinoamericanos en espera de una síntesis" (Carpentier, 1974: 19). En esta
misma perspectiva se asumen aquí los contextos culturales carpenterianos,
pero con mira general, en aras de expresar la síntesis cultural que define e
identifica a cada hombre concreto universalmente situado. Además, se
explicita de modo teórico general que ellos, los contextos culturales,
permiten comprender mejor la unidad y disposición interna de los elementos
que componen las grandes determinaciones culturales.
Dentro del sistema de las determinaciones culturales, la cultura
filósofico-teórica se distingue de las demás determinaciones concretas por
ser conciencia critica y de máxima universalidad, un saber teórico
valorativo, generalizadi e integrador del conocimiento que orienta el
quehacer humano. Nücleo -por demás- de la concepción del mundo, la
cultura y la sociedad, al regular la praxis creadora del hombre en sus
diferentes manifestaciones, así como de las diferentes interacciones y
mediaciones entre cultura material, espiritual y otras.
Por otra parte, la cultura espiritual -el arte, la religión, la lengua y los
idiomas, la educación, la psicología- caracteriza la dimensión de la
subjetividad en sus varias formas de vida social: ideas, imágenes,
representaciones,
sentimientos,
pasiones,
emociones,
voluntad,
comunicación, etcétera. Por paradójico que parezca, ella es también material,
aunque no utilitaria. El lenguaje y la literatura se objetivan en las palabras.
La música, en el pentagrama y el sonido. La religión, en la representación de
dioses, mesías, profetas, santos, templos? iglesias, textos sagrados al estilo de
La Biblia o El Corán, etcétera. La pintura, en los colores y pigmentos. La
escultura, en el mármol, el bronce y la madera. Y así con los demás
contextos, en función de la vida social.

Lo que se denomina cultura material, con sus respectivos contextos
-el medio geográfico, la economía, las artes culinarias, las herramientas, el
transporte, y en parte la arquitectura, -sin olvidar que está también es arte- se
determina por la importancia constitutiva de los objetos, la duración, la
utilidad y funcionalidad, por el valor de uso y de consumo. Mas, la cultura
material es asimismo espiritual, subjetiva, ella es el resultado de la
cosificación u objetivación práctica del pensamiento, las ideas, la
imaginación y la manera de sentir del hombre.

488

Una y otra, la cultura material y espiritual, implican conocimientos y
técnicas. Pero la función intrínseca de cada una de ellas no es producir
conocimientos, esto atañe a la ciencia, la cual en esta morfología pertenece a
la determinación de la cultura científico-técnica. Ambas se ubican en esta
determinación cultural por la estrecha relación que hay entre ellas, sobre
todo, después de la revolución industrial, y por la sincronía e interacción
contemporánea de las dos revoluciones, que llevó a crear el término
Revolución Científico-Técnica, pues entre el descubrimiento científico y su
aplicación tecnológica a la producción, media muy poco tiempo, es casi al
unisono.
La ciencia es adquisición de conocimientos siempre crecientes,
validación de los mismos y rectificación del error a través de la
demostración lógico racional, la demostración lingüística, la observación, el
experimento y la práctica. Construye teorías y predice heurísticamente el
camino de la investigación.
Por ora parte, la técnica, del griego techne, significa oficio, maestría.
Con mayor amplitud y precisión concierne a los procedimientos, destrezas y
habilidades para dirigir y ejecutar eficazmente la actividad creadora, el
empleo y el manejo de los instrumentos y medios para aprovechar, modificar
o trasformar la naturaleza, la sociedad, la cultura y el hombre.
Las revoluciones tecnológicas: agrícola, urbana, metalúrgica, mercantil,
· industrial, termonuclear, electrónica, telemática, biotecnológica y otras, han
generado en el continuum de la evolución sociocultural modificaciones
estructurales en la vida social. En la actualidad su conjunción con la
revolución científica produce impactos y transformaciones en todas las
sociedades, tanto desarrolladas como subdesarrolladas. Conduce a remodelar
la identidad cultural, la economía y las instituciones. La estructura social
cambia. Y ya se está en predios de la cultura sociológica.
Esta se encarga de analizar la identidad de la colectividad. La
colectividad en la dinámica de los contextos de las organizaciones a
instituciones económicas, políticas, militares, jurídicas, estatales, etcétera.
También contempla, esencialmente, los grupos y comunidades conformadas
por la familia, las etnias, las nacionalidades, grandes comunidades geosocio-culturales como África, Asia, Europa, América Anglosajona, América
Latina, lberoamérica, el Mundo Árabe, etcétera. En general, las identidades
colectivas en sus diferentes manifestaciones.

489

�5.

LA INTEGRACIÓN COMO PRÁCTICA DE LA IDENTIDAD

CULTURAL
5.1 Significados semánticos del concepto integración.
La comprensión de la cultura sociológica inherente a grupos,
naciones y comunidades macro-regionales o continentales permite prestar
atención a los procesos de integración que están teniendo lugar sobre la base
geo-socio-cultural, en la que los factores medio geográfico y situación
territorial compartida, junto a intereses económicos, científico-tecnológicos
y comunidad de cultura e intereses, generan o proyectan nuevas identidades
y uniones de la magnitud del Tratado de Libre Comercio entre Canadá,
Estados Unidos y México, la Unión Europea, MERCOSUR, o las Cumbres
Iberoamericanas, de las Américas, o del Pacifico.
Etimológicamente, integración, del latín integer, significa
composición de algo, c_phlponer un todo a través de sus partes. Ha tenido en
la historia de las ideas diferentes connotaciones, específicamente en
matemática, biología, psicología, filosofía y sociología. No obstante, ha
habido coincidencias fundamentales. Para Juan Federico Herbart, filósofo
alemán promotor de una psicologia dinámica y científica, la integración es la
incorporación de un elemento nuevo a un sistema anteriormente constituido.
Mientras para Hipólito Del~croix la misma tiene lugar cuando la
síntesis supera los elementos que la constituyen, así, la integración funcional
supera los niveles inferiores refundiéndolos. En tanto Herbert Spencer, en
los Primeros principios, 1862, incluye la integración en su visión universal
del cosmos. La integración, centro de la teoría de la evolución, caracteriza el
tránsito de la homogeneidad indefinida e incoherente a una heterogeneidad
definida
y coherente. Asimismo_ enuncia en la integración la
interdependencia. Conjunto de ideas aplicadas a su sociología.
También ésta se ha visto como organización o cohesión de los
miembros o partes de un grupo u organismo social. Y reconstrucción de
nuevas realidades sociales, en función de una unión concreta con objetivos
específicos.

militar sobre la base de una comunidad de costumbres, lengua, religión y
cultura en general. Su proyecto de integración comprendía construir una
nación de naciones, lo que hoy se denomina Estado Supranaéional.
Puntualizó que la "unión es la que hace falta para completar la obra de
nuestra regeneración" (Bolívar, 1945, 103). Y lo sigue siendo de tal grado
que hoy no es posible progresar y desarrollarse sin una integración zoo~
regional o continental.
La concepción bolivariana estará presente a lo largo del siglo XIX
latinoamericano y hasta el presente. En esta tendencia vale detenerse en el
argentino Juan Bautista Alberdi, específicamente el que podríamos llamar el
"primer Alberdi", muy diferente del " segundo Alberdi" caracteriz.ado por la
euro-nordo-manía. Es importante prestar atención, algo in extenso, a las
ideas del "primer Alberdi", por la trascendencia de las mismas. Explicita la
idea latente de sus antecesores ilustrados iberoamericanos acerca de la
filosofia universal concreto situada. Subrayó en 1842 que, "una filosofia

completa es aquella que resuelve los problemas que interesan por el
momento. Americana será la que resuelve los problemas que interesan a la
humanidad. Una filosofia contemporánea es la que resuelve los problemas
que interesan por el momento. Americana será la que resuelva los destinos
americanos. La filosofia, pues, una en sus elementos .fundamenta/es como la
humanidad, es varia en sus aplicaciones nacionales y temporales" (Alberdi,
1993, 150). En cuento a su carácter in situ aclaró: " nuestrafilosofia por sus
tendencias aspira a colocarse a la par de los pueblos de Sudamérica. Por
sus miras ser(Í la expresión inteligente de las necesidades más vitales y más
altas de estos países" (Alberdi, 1993, 151).
La fórmula teórica, la filosofia, como la humanidad, una y diversa, es el
planteo conceptual de la unidad en la diversidad o identidad en la diferencia.
Pertrechado de este enfoque se adentra en la identidad cultural, al recordar
en 1845 que, "la descentraliz.ación americana no será obra de un congreso,
rigurosamente hablando, porque esta obra ya está hecha, y su trabajo es
debido a la grandez.a del pueblo español que se produjo en el mismo, en cada
uno y todos los puntos de la América meridional donde puso su planta".
Argumentó: 'yo veo los elementos de su amalgama y unidad en la identidad
de sus términos morales que forman su sociabilidad». Para más
puntualmente concretar. «América del Sur, pueblo único por la identidad de

5.2 Precursores de la identidad postoacional.

todos sus elementos " (Alberdi, 1993, 160-161).

Precisamente, en estas acepciones también se pensó en América Latina
la integración desde el siglo XIX. En sus escritos encontramos los conceptos
de unidad, identidad y mancomunión. Ya en su Carta de Jamaica, 1815,
planteaba la necesidad de crear una nueva unión político social, jurídica y

Teóricamente ratificó los contextos o elementos de la identidad cultural
sustentados por sus predecesores, pero no se queda ahí, va más allá. Habló
de todos los elementos de la identidad y se detuvo en el análisis de ellos.Entre estos prestó gran atención al factor geográfico y los límites territoriales
de las nuevas naciones, al derecho, la ciencia y la técnica, y en especial a la

490
491

�economía. Enfatizó que la causa de esta América, la Española, era ahora de
proveerse de una marina para las rutas comerciales, fomentar la industria y el
comercio. La realidad histórica, cultural y los niveles de desarrollo internos,
bajos, en comparación con Estados Unidos y Europa, demandaban, para
garantizar el futuro, una unión o integración económica. Por ello señaló: "la
unión continental de comercio debe, pues, comprender la uniformidad
aduanera, (. ..). En ella debe comprenderse la abolición de las aduanas
interiores, ya sean provinciales o nacionales, dejando solamente en pie /a
aduana marítima o exterior. Hacer de (este) estatuto americano y
permanente, la uniformidad de medidas y pesos que hemos heredado de
España" (Alberdi, 1993, 154).
Todo parece indicar que, posteriormente, fue el primero en concebir una
unidad e integración económica continental sobre la base de una comunidad
, de cultura más allá de lo nacional, y sin duda, está entre los primeros a nivel
mundial en pensar una identidad económica basada en la elimínación de las
aduanas nacionales y
unificación de las medidas, pesos y monedas,
problemas actuales en que los países de América Latina trabajan con la
integración económica en diferentes regiones, y que Europa ha puesto en
práctica con la Unión Europea al fundar el europariamiento, eliminar las
aduanas internas y crear una moneda única: el euro, entre otros factores
integracionistas.

Ji

Al meditar reflexivamente sobre la Unión Europea como proceso de
integración efectiva de este tiempo hay que tener en cuenta a uno de sus
principales predecesores y propugnadores: José Ortega y Gasset. Desde sus
primeros trabajos como Meditaciones del Quijote, 1914, donde afirma: 'yo
soy yo y mi circunstancia, y si no la salvo a ella, no me salvo yo" (Ortega y
Gasset, 1963, 322), hay una toma de conciencia del problema español y su
solución, la integración de la atrasada España de la época a Europa, sin
abandonar la tradición. Recordará en España invertebrada, 1921, que la
historia de toda nación, y sobre todo de la nación latina, es un vasto sistema
de incorporación. Para él toda conciencia de nacionalidad supone reconocer
otras nacionalidades en la búsqueda de un proyecto de vida común colectivo.
Como analista de la realidad europea señala desde La rebelión de las
masas, 1930, la necesidad de pasar de la vida nacional a una unidad política
social supranacional para evitar que otra parte del mundo mandara la vieja
Europa. Con hondura advirtió que la unidad contenía la diversidad y la
historia de Europa confirmaba esta tesis. Frente a los incrédulos y
nacionalismos extremos expresó: "la unidad de Europa no es una fantasía,
sino que es una realidad misma, y la fantasía es precisamente lo otro: la
creencia de que Francia, Alemania o España son realidades sustantivas, por
tanto, completas e independientes" (Ortega y Gasset, 1965, 295).

Hubo de apreciar que entre los particularismos nacionales se abrió
paso, en juego dialéctico de lo específico y lo general, la tendencia
integradora. Apuntó que "la diferencia entre Europa y las naciones Europeas
en cuanto sociedad estriba en que la convivencia sensu stricto europea es
más tenue, menos densa y completa. En cambio fue previa y ~ás es
permanente. No ha llegado nunca a condensarse en forma superlativa de
sociedad que llamamos Estados, pero actuó siempre sin pausa, aunque con
mudable vigor, en otras formas características de una vida colectiva como
las vigencias intelectuales, estéticas, religiosas, morales, económicas,
técnicas. Si extirpamos a cualquiera de aquellas naciones los ingredientes
específicamente europeos que la integran les habremos quitado las dos
terceras partes de sus vísceras" (Ortega y Gasset, 1965, 324).
Aquel forjador de la conciencia europea en el prólogo al libro de
Johannes Hatler, Las épocas de la historia alemana, 1941, en plena época de
los segregacionismos de la Segunda Guerra Mundial, fue capaz de entrever
la simiente que ha fructificado en la Unión Europea. Subrayó que, "todo el
pueblo occidental al llegar a su plena integració~ en la hora ~e ~
preponderancia ha hecho la misma sorprendente y gigantesca expenenc1a
que los otros pueblos europeos eran también él o, dicho viceversa, que él
pertenecía a la inmensa sociedad y unidad de destino que es Et1~opa:•. : ~
así sentenciar que "otra vez, y más que ninguna otra vez, el gemo historzco
tiene ahora ante sí esta formidable tarea: hacer avanzar la unidad de
· Europa, sin que pierdan vitalidad sus naciones interiores, su pluralidad
gloriosa en que ha consistido la riqueza y el brío sin par de su historia"
(Ortega y Gasset, 1965, 325-326). Reto que enfrenta la Unión Europea, para
que Europa siga siendo eso, unidad en la diversidad.
De esta visión histórico-teórica hay que resaltar que para una auténtica Y
real integración actual, la composición del todo integrado por las partes, la
incorporación de nuevos elementos al sistema -~onfo~ado, la
interdependencia y cohesión de los elementos de la umon, as1 como la
sintesis en cualesquiera de las determinaciones y contextos culturales en que
se efectúe.

5.3 La globalización y el imperativo de la integración supranacional.

La reflexión actual de la integración tiene que partir de concebir ésta
como principio de la identidad cultural, ya señalado anterio~ente, _en el que
se manifiesta el factor consciente y práctico de la construcc1on soc10cultural
en la unidad de la diversidad de sociedades concretas.
493

492

�Ella constituye un imperativo de la época para entrar en el próximo milenio,
poder garantizar ia supervivencia y el desarrollo de las sociedades ante la
nueva mundialización llamada globalización, en que los resortes de la
transnacionalización de la economia y los efectos de las revoluciones
electrónica y de la información. modifican todas las normas de vida
establecidas.
Con sapiencia ha advertido Arturo Andrés Roig que estamos "ante
el surgimiento de nuevos principios de identidad por obra de la expansión y
consolidación del asombroso avance de la tecnología" (Roig, 1994, 48-49),
que algunos fundamentan desde la razón instrumental, a la que hay que
oponer la razón como instrumento de vida, para una utilización adecuada de
los logros y resultados irrenunciables de la ciencia y la tecnología para todas
las sociedades y hombres.

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La Revolución Científico-Técnica a través de las revoluciones que la
integran está produciendo una ruptura con ciertos presupuestos de las
identidades culturales establecidas. Bill Gates, uno de los innovadores y
artífices de la información de hoy señala: "El mercado de la información
global será enorme y combinará todos los modos de intercambiar los bienes
humanos, los servicios y las ideas. A nivel práctico, nos proporcionará más
posibilidades de elegir nuestras cosas, incluyendo el modo en que ganamos e
invertimos, lo que compramos y lo que pagamos por ello, quiénes, son
nuestros amigos y cómo pasamos el tiempo con ellos, y dónde y con qué
grado de seguridad vivimos nosotros y nuestra familia. El lugar de trabajo y
la idea de lo que significa ser educado se trasformará qu.iz.á, de manera que
nadie pueda llegar a reconocerlos. Nuestro sentido de identidad, de quiénes
somos y de dónde pertenecemos, puede ampliarse considerablemente"
(Gates, 1995: 6).
De hecho, la revolución informática con los potentes ordenadores y
los sistemas de multimedia, convergencia de televisión, teléfono, cine y
computadora en una sola tecnología, mutatis mutandis, está cambiando el
panorama de la cultura y efectuando una «integración» más allá de lo
deseado o no. Ha surgido un nuevo tipo de espacio, el ciberspacio -concepto
dado a conocer por William Gibson en su novela Neuromancer-, el cual
"viola" las fronteras del Estado-nación. Por medio de las autopsias de la
información de la red de Internet viajan imágenes e información de todo
tipo. Las autopistas de la comunicación, término acuñado por Al Gore,
comunican zonas urbanas y rurales, pueblos distantes y culturas diferentes.
Invade la privacidad, y entra en hogares y naciones sin pedir permiso.
La integración por vía de la informática, de incuestionable beneficio,
preocupa axiológicamente a los más optimistas. El propio Bill Gates, uno de
494

sus patriarcas, afirma: "Los beneficios de la sociedad de la información
llevarán implícitos cosoes, como ocurre siempre que se producen gra_ndes
cambios. Algunos sectores económicos experimentarán conmociones que
obligan a readaptar a los trabajadores. La disponibilidad de
comunicaciones e informática de modo virtualmente libre alterará las
relaciones entre las naciones y las de los distintos grupos dentro de ellas. El
poder y la versatilidad de la tecnología digital originar?~ nuevas
preocupaciones en torno a la privacidad individual, a la confiabilzdad en el
campo del comercio y a la seguridad de las naciones. Además, hay que
ocuparse también de las relaciones relativas a la equidad. La sociedad de la
información tendrá que servir a todos los ciudadanos, y no sólo a los que
pueden utilizar una tecnología sofisticada o sean unos privilegiados desde el
punto de vista económico. En definitiva, nos enfrentamos a toda una gama
de cuestiones importantes (. ..), es un buen momento para entablar un
amplio debate" (Gates, 1'995: 246). Él mismo subraya que "el problema
potencial no es la existencia de la información en sí misma, sino el mal uso
que se haga de ella" (Gates, 1994: 260), con lo cual se entra en el campo de
la responsabilidad ética, que algunos postmodernos intentan rechazar.
Junto a la integración científico-tecnológica está el reto de la
integración económica. Ella, imprescindible, no puede realizarse a cie?as y
sin tener en cuenta los riesgos que se corren. Debe efectuarse entre naciones
que tengan similitudes económicas, científico-tecnológicas ~ soci~es: ~ue en
algunos casos pueden estar favorecidas por una comurudad histonca de
cultura como América Latina o Iberoamérica. Precisamente, al respecto, en
la Declaración de Guadalajara, 1991, qué dio inicio a las Cumbres
Iberoamericanas, se reconoce que las naciones que lo integran comparten un
patrimonio cultural de 500 años. En uno de sus artículos se plantea que "Es
necesario acortar la brecha tecnológica básica para obtener los derechos a
la salud, a la educación, a la alimentación y a la vivienda. La transferencia
tecnológica debe responder a criterios sociales y no exclusivamente
mercantilistas" (Guadalajara, 1991: 3). Sin negar los logros de éstas, las
mismas tienen que pasar de la retórica del discurso a la integración efectiva.
Ningún país solo, por potente que sea, podrá desarrollarse, axioma
de mayores consecuencias para los Estados de economias débiles o pobres.
En este orden, Helmult Schmitd, ex canciller de Alemania, ha planteado:
"En la economía global de hoy en día, los países pequeños y medianos son
incapaces de alcanzar sus objetivos de forma aislada. Sólo la integraci?n
(. ..) les permitirá defender sus intereses, ya sean las estructuras mon~tar1as
y financieras, las disputas en la Organización Mundial ~el Co":erczo o_
protección de la atmósfera y los océanos. Por este motlvo, la znt~gra~!º~
europea se hace más y más importante en la era de la giobalzzacwn
(Schmitd, 1997: 44)

!ª

495

�Si tal razonamiento tiene validez para países pequeños y medianos
del área europea, a fortiori, debe ser tenido en cuenta en las naciones que
hoy llaman del Sur. Cada día que las sociedades en vías de desarrollo
reemplacen y posterguen la integración, ya sea continental o regional-zonal,
es un tiempo que dejan a favor de una integración vertical, desde arriba, que
vendría desde los tiempos de poder, condicionando nuevas dependencias.
La verdadera y efectiva integración es la integración horizontal, resultante de
la igualdad de condiciones que, por consensus omnium, es decir, clel
consentimiento general de las naciones, permita un desarrollo equitativo,
racional y sostenible. Asimismo, la integración debe ser integración
multilateral, en el sentido de que un país puede estar en más de una
determinación sociocultural o contexto económico, teniendo en cuenta que
toda identidad e integración es identidad e integración de la diferencia.

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/

Benigno Benavides Martínez.
Subdirector de la Facultad de Filosofía y Letras,

UANL.

La Sociología, como disciplina que aspira a la explicación de la
sociedad, tiene su referente empírico en la sociedad misma, pero sobre
todo en la parte más sensible de ésta, en la que se expresa como "problema
social". Podemos localizar en la tradición sociológica que la preocupación
por los problemas sociales ha sido constante: en Marx el problema de la
explotación; en Durkheim el orden y la evolución, en Weber la
racionalidad de la acción en el capitalismo.
Esta tradición de
preocupación por la problemática social comenzó a perderse
probablemente con Parsons por su afán de constituir una disciplina
científica más explicativa y menos proyectiva de la sociedad. Sin
embargo, la relación con los problemas sociales siguió manteniéndose con
autores como Mannheim en los años treinta, Mills en los sesenta y
Giddens más recientemente. A nivel local Genaro Salinas Quiroga, como
sociólogo, trató de entrelazar las direcciones anteriormente trazadas
haciendo que la Sociología, además de explicaciones ofrezca perspectivas
de solución y cambio a la situación problemática.
La relación de la Sociología con los problemas que la sociedad
padece puede ser enfocada desde el ángulo del compromiso moral que
todo el desarrollo científico tiene que procurar para con la sociedad que la
sustenta, por ello el hecho de que la Sociología se preocupe por problemas
como la pobreza, los marginados, los oprimidos o el crimen no parece
extraño, del mismo modo que trate de proponer soluciones proyectando los
cambios sociales hacia cierta dinámica. Este tipo de problemas resultan
ser tan evidentes que hasta llegan a imponerse como temas de estudio.
Existen, sin embargo, otro tipo de problemas cuyo reconocimiento
resulta sumamente difícil y en ocasiones controversia!. Preguntarse la
razón por la cual se debe asistir diariamente a la escuela o al trabajo,
respetar la individualidad de los demás o la función de la religión son
situaciones mucho menos reconocidas como problemas.
Sobre
este
segundo tipo de problemas Mannheim afirmaba ya en 1936 que "es preciso
considerar como una de las anomalías de nuestra época el hecho de que

498

499

�esos métodos de pensamiento, por medio de los cuales tomamos nuestras
decisiones más importantes y tratamos de diagnosticar y orientar nuestro
destino político y social, nunca han sido objeto de nuestra atención, y por
ello permanecen inaccesibles al control intelectual y a la crítica. Esta
anomalía resulta aún más monstruosa si se tiene en cuenta que en los
tiempos modernos dependen muchas más cosas del pensar adecuadamente
las situaciones sociales que era el caso en épocas anteriores" (p.1)

Mannhein hacía esta aseveración en el contexto histórico previo a
la Segunda Guerra Mundial con el fascismo como tipo de gobierno
amenazante para el mundo occidental, lo cual explicaría hasta cierto punto
su preocupación.

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A fines de los años cincuenta Wright Milis se preguntaba también
¿cuáles son en nuestro tiempo los mayores problemas para los públicos y
las inquietudes clave dy- los individuos particulares? Para dar respuesta a
esta interrogante él syfiala que debemos preguntarnos acerca de los valores
que son preferidos en la actualidad y que sufren alguna amenaza. Las
situaciones en tomo a la relación valor-amenaza nos conducen a establecer
estados que van desde el bienestar hasta la crisis. Pero, cuestiona Mills:
"Supongamos que la gente no sienta ni estimación por ningún valor ni
perciba ninguna amenaza. Esta es la experiencia de la indiferencia, la
cual, si parece afectar a todos los valores, se convierte en apatía.
Supongamos, en fin, que no sienta estimación por ningún valor, pero que,
no obstante, perciba, agudamente una amenaza. Esta es la experiencia del
malestar, de la ansiedad, la cual, si es suficientemente total, se convierte en
una indisposición mortal no específica". (p. 30)
Agrega Milis, además, que para poder dar respuesta a esta
problemática, nos debemos orientar ·por tres tipos de cuestionamientos
referentes a:
a) La estructura de esta sociedad particular en su conjunto.
b) Los mecanismos por los que la sociedad cambia.
.
c) Las variedades de hombres y mujeres que en una sociedad prevalecen.
Del modo como Milis lo señala, los problemas sociales sólo tienen
sentido si se ubican en una sociedad específica. A su vez, esta
problemática se presenta de tal manera en cuanto a la estructura propia de
cada sociedad; pero además hay que ubicarse en cuanto a la dirección del
cambio deseado de acuerdo a la sociedad que se ha diseñado aunque sea
idealmente. Finalmente todo cambio social debe ser realizado por
500

hombres en concreto, miembros de cada sociedad que combinen historia y
biografía, en un todo social.
En "la tercera vía" Giddens (1999) relaciona la igualdad con la inclusión,
dentro de la nueva política en la que define "la igualdad como inclusión,
aunque estos términos necesitan alguna precisión. Inclusión se refiere en
su sentido más amplio a la ciudadanía, a los derechos y deberes civiles y
políticos que todos los miembros de una sociedad deberían tener, no sólo
formalmente, sino como una realidad de sus vidas. También se refiere a
las oportunidades y a la integración en el espacio público". (p. 123)
El problema de la democracia, de acuerdo a todos estos elementos
no puede ser planteado de una manera simple. Debemos cuestionarnos
primeramente si nuestra sociedad la valora, si percibimos alguna amenaza
contra ella. Incluso podemos problematiz.ar acerca de la sociedad en
particular en la que queremos reflexionar, así como también la estructura
de esta sociedad, su percepción de cambio o permanencia y el tipo de
hombre y de mujer en esta sociedad. Además de ponderar si efectiva y
realmente tenemos los mismos derechos y no sólo las oportunidades de
participación en los asuntos públicos.
Al reflexionar acerca del problema de la democracia desde la
perspectiva que establecen los anteriores cuestionamientos no podemos
pensar en ella como circunscrita a procedimientos electorales o a la
idealidad del gobierno de todos, más precisamente, debemos pasar por
reconsiderar el concepto mismo de la democracia y de los conceptos
conectados con ella, además de precisar las características de la sociedad
regi.omontana. Para este propósito Habermas (1999) confecciona un
modelo de democracia que se apoya en las "condiciones comunicativas
bajo las cuales el proceso político tiene para sí la presunción de producir
resultados racionales porque se lleva a cabo en toda su extensión de un
modo deliberativo". (p. 239)
Los conceptos relacionados con la democracia, como estado,
partidos, gobierno y otros semejantes deben ser definidos en términos de
su orientación sociológica, para lo cual, siguiendo a Mannheim, "no son,
necesariamente, componentes de lo que solíamos llamar estado".
Reconociendo la historicidad del concepto de estado, procedente del
renacimiento italiano y habiendo estructurado su relación con la sociedad
sólo a partir de la época del liberalismo en base a la oposición entre
ambos, en el futuro, el concepto estado, resultaría cada vez menos
aplicable. En su lugar Mannheim propone la expresión "cuerpo político",
el cual permite identificar la historicidad del concepto estado y no pasar
501

�por alto la importancia de otros grupos y dirigentes que en el pasado
tuvieron influencia y que en el futuro podrían volverla a tener. Mannheim
señala que "por cuerpo político entendemos, por consiguiente, todos los
grupos y dirigentes que desempeñan un papel activo en la organización de
la sociedad. Pueden ser empresarios autodesignados, o magistrados
electos, altos funcionarios sindicales, o señores feudales del pasado.
Nuestro concepto comprende estos elementos políticos por excelencia, que
concentran en sus manos las funciones administrativas, el poder militar y
la dirección social. El cuerpo político, contemplado desde el punto de
vista sociológico, es inherente a todas estas unidades políticas y de
importancia política. Cuando empleamos la expresión "de importancia
política", la palabra política significa "pública"; incluye asuntos de familia
o de trabajo' únicamente en la medida en que pasan a ser preocupaciones
públicas en una determinada sociedad". (1974 p. 62)
Las ventajas jé la definición precedente, como Mannheim mismo
lo señala son principalmente dos: prestar atención a los elementos que se
encuentran fuera del éstado y que sin embargo juegan un papel en los
procesos políticos de dirección, organización y coordinación de la
sociedad. La segunda ventaja consiste en dejar de considerar igualmente
que la democracia es únicamente amenazada por el estado, como si no
existieran otras organizaciones que desean imponer su voluntad sobre los
demás. (p. 62-63).
'

1

\

Al iniciar el estudio de la sociedad regiomontana, el primer
problema que nos marcamos es el que puede señalarse como de la
estructura social que la configura. La importancia de este punto radica en
que a partir de él podemos trazar las posibilidades de transformación, en
razón de la forma en que se articul~n los componentes. En este sentido,
resulta significativo el análisis a partir de la dureza de la configuración
estructural, ésta resulta ser, en el caso de Monterrey reconocida por su
polarización. Si bien en todo México la diferencia entre ricos y pobres es
muy notoria, en Monterrey la distancia entre ambos sectores resulta ser
mayor debido principalmente a la riqueza de la élite dominante. La crisis
económica recurrente viene a mostrar con mayor crudeza los contrastes, en
tanto que los sectores medios ven frustradas sus aspiraciones de ascenso
social.
Las bases estructurales de la sociedad regiomontana no ofrecen un
escenario propicio para la democracia ya que partimos de que la
democracia puede darse únicamente entre iguales, con igualdad de
conocimiento, oportunidades de ascenso, acceso al consumo y deseos de
participación. Pensar la democracia como confluencia entre ricos y pobres
502

es reducir la democracia, cuando mucho, a procesos electorales y poco a
procesos sociales.
El segundo problema que tenemos que abordar es el que consiste
en determinar la dinámica de la sociedad regiomontana tratando de seguir
una línea, patrón o ideal que la prefigure, posiblemente éste consista en el
desarrollo o modernización. Con este propósito es conveniente analizar el
pasado y prefigurar el o los sentidos de las acciones que los regiomontanos
hacen con el propósito de construir su futuro a partir de una utopía, pero
que hoy, en términos nuevamente de Mannheim, sería sólo ideología.
El tipo de hombre que le toca vivir en Monterrey en la actualidad
es el que se ha formado a partir de una estructura social derivada de la
industrialización y de la economía de mercado. Este tipo de hombre es el
que ha interiorizado la carrera hacia el éxito económico y el
reconocimiento social, pretendiendo niveles de consumo siempre
crecientes.
Es pertinente ahora preguntarse ¿cómo en una sociedad tan
polarizada en la distribución de bienes económicos puede darse la
democracia y hasta una marcada tendencia hacia el conservadurismo en lo
político y en lo cultural, pero enfocada hacia el desarrollo y la
modernización y sus miembros individuales aspirando al éxito

, . ?
. econOilllCO ..

Las respuestas a esta situación interrogativa podría darse en varios
sentidos, siendo uno de ellos el que se enfoca hacia el aspecto económico.
En él, la respuesta consiste en pensar a la sociedad regiomontana como
ventajosa y prestigiada en lo económico, comparativamente mejor que
otras sociedades locales de nuestro país, por lo que, en términos relativos,
vivir en Monterrey resulta mejor que vivir en otras localidades más
atrasadas y con mayores problemas, trayendo como consecuencia la
valoración de lo que se tiene y la tendencia al conservadurismo.
Esta explicación, si bien es válida, lo es pero sólo para el aspecto
que trata de explicar, es decir, vale para explicar la aceptación de una
situación como la menos mala ante la amenaza creciente de perder lo que
se tiene, además de que esta inmovilidad, contradice mar~adamente las
aspiraciones de cambio hacia la modernización y niega al tJ.po de hombre
que busca el éxito.
Otra posible explicación que se pretende, consiste en un enfoque
básica.mente orientado por determinantes de carácter político en el que el
503

�poder, la dominación y el papel del estado adquieren relevancia, pero que
deja fuera el _análisis de la actitud que asumen los que son dominados, lo
cual resulta básico para explicar las épocas de estabilidad, de paz
perdurable y sobre todo para entender el conservadurismo de una spciedad.
Es aquí donde adquiere relieve el planteamiento de Habermas, en el que se
rebasa la relación estado-sociedad y la a;utocomprensión ética, dando lugar ,
a "los acuerdos de intereses y compromisos, mediante la elección racional
de medios en relación a un fin, las fundamentaciones morales y la
comprobación coherente jurídicamente". (p. 239)
El enfoque que se sigue en este estudio, está dirigido hacia la
aceptación por parte de los sectores subordinados de las líneas establecidas
por los sectores dominantes. A manera de una inicial hipótesis de trabajo
podemos configurar la idea de que la dominación de parte de la burguesía
expresada como conservadurismo de la sociedad regiomontana es posible
explicarla en base a ~ capacidad de convepcimiento y la consecuente
aceptación por parte,,de los sectores subordinados de la concepción de la
sociedad burguesa manifestada eli el ideal de éxito y trabajo.
Para cumplir con este propósito se parte del análisis de la sociedad
regiomontana dentro de su especificidad de su desarrollo dinámico y de su
estructura relacional entre grupos sociales dominante y dominado, entre
fos cuales la cultura y l~s sentidos de valoración son impuestos, pero
igualmente aceptados por cada uno de los componentes de la estructura
social. El estudio del caso regiomontano, no pretende construir una teoría
sino que parte de la convicción, sustentada por Bordieu ( 1997) de que
"sólo se puede captar la lógica más profunda del mundo social a
condición de sumergirse en la particularidad de una realidad empírica,
históricamente situada y fechada, pero para elaborarla como "caso
particular de lo posible". (p. 12)
Con el mismo propósito se ha introducido el término inclusión, el cual
ha sido manejado por Giddens, para señalar la situación de los individuos
que se encuentran dentro de la corriente principal de la sociedad. La
exclusión, por el .contrario, hace referencia al alejamiento de los beneficios
que la sociedad, en general, ha logrado. La exclusión no es desigualdad
(p. 125) sino alejamiento, tampoco es pobrez.a, o ignorancia, puesto que
puede existir la exclusión de la élite.. Esto es, el rechazo de la élite a su
propia sociedad por considerarla atrasada, inculta o poco propicia para
vivir. La democracia, por lo tanto, aspira a la inclusión, y puede decirse
que la inclusión es la medida de la democracia.

504

Lá pertinencia del término inclusión se fundamenta, siguiendo la línea
de Mannheim, para explicar la política, se aplica a todo grupo o dirig~nte
que oiganiz.a la sociedad, entre ellos los empresarios y los funcionarios y
no simplemente al estado. Estos llegan a constituir una élite que alcanza el
poder y que se mantiene en él! no sólo por medios políticos, sino también
por medios que conducen al convencimiento de que los subordinados
deben seguir a los dirigentes. La élite establece los rasgos de inclusión
para ser considerado dentro de ella y con la categoría suficiente para
hablar en su nombre y para dirigir la sociedad desde el cuerpo político,
tratando de incluir a los subordinados a partir de la negociación,
obviamente entre desiguales.
A manera de conclusión, se puede señalar que en la formación de la
sociedad democrática regiomontana, la inclusión vendría a ubicarse como
la aspiración fundamental, la cual se expresaría en empleo, educación,
seguridad, cultura, participación política, deporte y otras a través de
procesos de decisión en los que la comunicación incluya efectivamente a
todos en las negociaciones y acuerdos aceptados como legales.

Bibliografia

Bourdieu, Pierre. Razones Prácticas. Anagrama. Barcelona. 1997
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Mills, C. Wright. La imaginación sociológica. Décimo primera
Reimpresión. Fondo de Cultura Económica. México. 1986.

505

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                <text>El diseño y los contenidos de La hemeroteca Digital UANL están protegidos por la Ley de derechos de autor, Cap. III. De dominio público. Art. 152. Las obras del dominio público pueden ser libremente utilizadas por cualquier persona, con la sola restricción de respetar los derechos morales de los respectivos autores</text>
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                    <text>231. Osear Martínez: "Testimonios históricos de la arquitectura de vivienda
en Monterrey. Periodo anterior al establecimiento del Obispado de Linares
(1664-1777) pp. 397-415.
232. María Luisa Rodríguez-Sala: et al. "Francisco Báez Treviño y Gregorio
de Salinas Barona o Baraona, primeros gobernadores del siglo XVill en el
Nuevo Reyno de León. Su estudio histórico-social en fuentes primarias", pp.
417-447.
233. Lydia Espinosa Morales: "El convento franciscano de San Andrés, en la
ciudad de Monterrey", pp. 449-482.

Núm. 25, 1998
234. Israel Cavazos Garza: "Algunas fuentes para la evangelización del
noreste", pp. 473-485.
, 235. Tomás Mendirichaga Cueva: "La segunda Universidad de Nuevo León
(año lectivo 1948-1949)" pp. 487-511.
236. Teodoro Amerli~JÍ'y Zirón: "Origen y desarrollo de la ciudad de
Monterrey", pp. 513-522.
237. Patricia Guadalupe Alfaro Guerra: "Francisco Barbadillo y Victoria,
apuntes sobre su historia", pp. 523-545.
238. Manuel Ceballos Ramírez: "Monterrey y los dos Laredos: relación
bicentenaria", pp. 547-555.

Núm. 26, 1999
239. Israel Cavazos Garza: "Haciendas y ganados en el Nuevo Reino de
León. Siglos XVII y XVill", pp. 441-461.
240. Manuel Ceballos Ramírez: "Estados Unidos en la historiografia católica
mexicana: La interpretación del siglo XIX", pp. 463-470.
241. Ernesto de la Torre Villar: "El deceso de Felipe II. Sus repercusiones en
Nueva España", pp. 471-495.
242. Jesús Canales Ruiz: "Don Benito Juárez y Cantabria", pp. 497-507.
243. José María Muriá: "Iglesia y Estado en Jalisco durante la República
restaurada y el porfiriato", pp. 509-519.
244. Tomás Mendirichaga Cueva: "El barrio antiguo de Monterrey", pp.
521-537.
245. Mario Cerutti: "Gran propiedad y organización de la agricultura en el
norte de México. La experiencia de la Laguna (1870-1920)", pp. 539-557.
246. Jorge Sada Ortega: "Dioses, abejas y tributos en el México antiguo:
presencia y persistencia de elementos de religión prehispánica", pp. 559-571.

636

Sección Quinta

COMENTARIOS
y

RESEÑAS

�ARTURO BERRUETO GONZÁLEZ,
DICCIONARIO BIOGRÁFICO, DE COAHUILA,

Gobierno del Estado, Talleres Gráficos del Estado, Saltillo, 1999, 656pp.
Israel Cavazos Garza
Universidad Autónoma de Nuevo León
Hasta no hace muchos años, los maestros, investigadores y estudiantes
de los estados fronterizos del norte carecían de fuentes bibliográficas que,
en uno o más volúmenes, compendieran las biografias de su gente destacada.
Se hacía necesario recurrir a los diccionarios de carácter nacional. Al clásico
Diccionario geográfico, histórico y biográfico de los E. UM, de Antonio
García Cubas, editado en 1888-1891, o al Diccionario de geografia, historia
y biografia mexicanas, de Luis Lara Pardo, Alberto Leduc y Carlos
Roumagnac, en 1,109 p~, impreso en París, en 1910, en la casa de la viuda
de Charles Bouret; ,atnbos convertidos desde hace largo tiempo en
verdaderas joyas bibliográficas.
En 1944, apareció el Diccionario biográfico mexicano, (solamente
biográfico) impreso en México por Editorial PAC en dos volúmenes;
encomiable esfuerzo individual de Miguel Angel Peral a quien conocimos
en Monterrey en un congreso de historia, en 1958.
Veinte años más tarde, en 1964, llegó a nuestras manos otro trabajo
particular; el Diccionario de biografias e historia de México, en un volumen
de 1,200 páginas, impreso en México por la Editorial del Magisterio, obra
magníficamente lograda por Juan López de Escalera.
En ese mismo año del 64 fue dada a la estampa la primera edición del
Diccionario Porrúa de historia, biografia y geografia mexicanas (invertidos
los términos, primero debe ser la geografia, donde suceden las cosas). A este
nuevo y voluminoso libro de 1,721 páginas, le fue agregado en 1966 un
suplemento de 496 páginas.
También en 1966 el Dr. Gutierre Tibón fundó la Enciclopedia de
México, de la que solo aparecieron los tres primeros tomos. Al pasar esa
empresa editorial a manos del erudito historiador jalisciense José Rogelio
Alvarez, la obra ya constó de doce volúmenes, aumentándose a catorce en
posteriores ediciones. Esto en cuanto a obras a nivel nacional.
Por lo que atañe al noreste, había sido en 1940 cuando la Sociedad
Mexicana de Geografía y Estadística, presidida entonces por Pastor Rouaix,
emprendió la tarea de preparar un Diccionario geográfico, histórico,
639

�biográfico y estadístico, de la República Mexicana. De esta serie que no
logró su propósito integral, formó parte el volumen correspondiente al
Estado de Tamaulipas, encomendado al general Juan Manuel Torrea. Esta
publicación fue divulgada en el tomo 52 del Boletín de la Sociedad, números
1 al 12. El presidente de la Sociedad, Sr. Rouaix, escribió el Diccionario...
deDurango.
Lamentablemente el Diccionario... de Tamaulipas no llenó el vacío
regional en el aspecto biográfico. En las 604 páginas del libro predominan
las notas referentes a la toponimia tamaulipeca, basándose en los censos
nacionales de 1921 y 1930, y únicamente trae 47 biografias de gente de
aquel Estado, algunas desesperantemente lacónicas.
No cabe duda que dos estados norteños se nos habían adelantado en
este esencialísimo asunto. Un historiador excepcional, a quien tuvimos el
privilegio de conocer y de tratar, el profesor Francisco R. Almada, publicó
en 1928 su Diccionario de historia, geogra.fia y biogra.fia chihuahuenses,
del que hay una segunda edición de 1968 y una tercera, facsimilar, ambas de
578 páginas.
Como si aquella valiosa aportación no le hubiese parecido suficiente,
sus lazos de familia con Sonora le movieron a redactar su Diccionario de
historia, geogra.fia y biogra.fia sonorenses, impreso en 1952 en un volumen
· de 860 páginas. Y, saliéndose del marco de nuestra región norteña, a la
admirable capacidad de este historiógrafo debemos su Diccionario... , de
Colimq; independientemente de las varias decenas de libros relativos a
Chihuahua o a la historia nacional.
Impulsados por este edificante ejemplo, los historiadores Juan Fidel
Zorrilla y Carlos González Salas, en junio de 1984 sacaron pulcramente
impreso en 525 páginas, en la Editorial Jus, su Diccionario biográfico de
Tamaulipas. La edición fue auspiciada por el Instituto de Investigaciones
Históricas de la Universidad Autónoma de Tamaulipas.
Con un mes de diferencia, en julio de ese año de 84, apareció nuestro
Diccionario biográfico de Nuevo León, cuya primera edición fue
patrocinada por la Capilla Alfonsina Biblioteca Universitaria. El libro salió
en dos tomos, sumando ambos 540 páginas, profusamente ilustrado.
Totalmente agotado el tiraje de dos mil ejemplares, Grafo Print Editores, de
Monterrey, sacó una segunda edición, en un sólo volúmen de 577 páginas,
enriquecida con más de 300 biografias.

640

Entre los estados del norte sólo faltaba Coahuila de que contara con un
libro de esta naturaleza. Pero ha llegado, por fortuna, el día en que tenemos
ya en nuestras manos el Diccionario biográfico de Coahuila, obra del
maestro Arturo Berrueto González.
Genti~ente invitados por el autor, hemos disfrutado el privilegio de
ser de los pnmeros en repasar el amplio texto, aún en proceso de impresión.
Ello nos ha dado la oportunidad de percatarnos de su enorme importancia y
de lo que representa no sólo para la cultura coahuilense, pero para la de
nuestro país en general.
. Por p~~ipio d~ cuentas, nos hallamos ante las síntesis biográficas de
casi tres filll personaJes coahuilenses, o vinculados de alguna manera a este
Estado prócer.
En nuestra innata t,dencia a clasificarlo todo, agrupamos el vastísimo
número de personajes en diversos apartados. Mucho nos ha ayudado a ello
el hecho de que tras el nombre del biografiado vengan su profesión u oficio.
Se registran, por supuesto, los gobernantes. Coahuila debe de ufanarse
de se~ patria de varios presidentes: Melchor Múzquiz, Madero, Carranza,
Go~ez Garza, etc. Están, desde luego los gobernadores, desde la antigua
Coahuila hasta nuestros días, siendo todo un acierto el hacer figurar a los de
la Nueva Vizcaya, po:t: haber pertenecido a aquella provincia, y a los de
Texas durante el tiempo que formó con Coahuila un solo Estado.
Bajo el rubro de políticos (para cuyo registro se requeriría no un
diccionario sino una enciclopedia) se ha dado entrada a alcaldes destacados
de Saltillo y otras ciudades importante~, así como a diputados, senadores,
funcionarios ocasionales, etc. y, porqué no, a algunos modestos burócratas
entre los cuales brilla una mujer: María Antonio Bandala, con 46 años de
servicios.
Adoptando la clásica división de épocas de nuestra historia, aparecen
los de la etapa colonial: descubridores, pobladores, etc. y los más destacados
de la Independencia, el Federalismo, Ayutla; etc. Son frecuentes las notas
biográficas de capitanes indios, kikapoos, mascogos y otros.
La iglesia representa una riquísima aportación humana. De allí que en
el libro figuren no únicamente los prelados que han gobernado la diócesis de
Saltillo, pero también sacerdotes y religiosas, así como pastores de otras
comunidades no católicas clasificados bajo el rubro de reverendos.

641

�Trae el Diccionario... dos entradas que en el fondo parecier~ ser_ la
misma: militares y revolucionarios. Pero, aunque todos !ºs r~voluc1onanos
fueron militares, no todos los militares fueron revoluc1onanos. Cuna del
movimiento social de 191 O, Coahuila es semillero abundante d~ unos_ Y
otros. Los Carranz.a, los Madero, los Aguirre Benavides, por citar solo
algunos, abundan en el orden alfabético.
Vastísimo apartado lo constituye el innumerable contingente h~ano
relacionado a la cultura. Coahuila y en particular Saltillo, han conqmstado
en ésto envidiable y bien ganada fama. El Diccionario... re!?stra ce~tenare_s
de escritores entre los cuales destacan Artemio de Valle Arizpe'. !uho Tom,
Laura Esquive!, etc. Es realmente impresionante la ~po~c1on de este
Estado en cuanto a poetas, Manuel Acuña a la vanguardia, aun _en el orden
alfabético; admirándonos de que predomine el mundo fememno en este
sentido.
Son también muy numerosos los filósofos, los fil~logos .Y . los
periodistas. Lectores de periódicos de casi todo el país sonnen a diano o
elevan su espíritu con el buen humor o la profundidad espiritua~ de las
contrastantes colaboraciones de uno de los más leídos col~stas de
nuestro tiempo, don Armando Fuentes Aguirre, cronista de Saltillo. E_n este
mismo apartado están los impresores y editores y el autor ?º ha desden~do a
quienes han logrado sobresalir por su entrega ~as1 sacerdotal. los
bibliotecarios y los archivistas. Pero nos halaga, ademas, enter~os_ de que
el recuento cultural figura más de medio centenar de histonadores,
:~Uando en primera magnitud Carlos Pereyra y V~to Alessio Robles. La
, mm·a de esta ilustre cofradía registra al nuevoleones Pablo C. Moreno, en
no
. d h.
.
cuya nota biográfica se lee que dejó inédito ~ Diccionarw e istoria,
geografia y biografia de Coahuila, que convendría rescatar.
En el mundo de la música es abundante la cosecha de violinistas,
· · tas, gw·tam·stas , directores de orquestas y de rondallas, cantantes
p1ams
d , dY
compositores, etc. No se diga en el campo de la pintura en el que, a em~ e
Gonz.alo Carrasco, Rubén Herrera, Julio Galán y tantos otros, y por encima
de dibujantes y diseñadores, predomina también de man~~ª arrolladora el
número de mujeres consagradas a esta hermosa manifestac1on del arte.
La escultura y la orfebrería tienen igualmente en Coahuila exponentes
notables· como los tiene de igual modo en la coreografía. Per?,
indudabiemente que los supera en número en el cine, ~l teatro Y, &lt;lemas
actividades afines. En la ennumeración de los del eme, bas~an los
nombres de Andrés y Femando Soler, el indio Femánd~z, Agustín _Isunza,
Beatriz Aguirre, Ricardo Montalbán y otros para ser motivo de eufona. Enla

642

radio y T. V. es de igual manera nutrido el número de locutores,
comunicadores, etc.
Otra veta inagotable es la de los educadores, en la que llevan la
primacía las mujeres; pero en la que son figuras prominentes los Berrueto,
Jesús Alfonso Arreola y tantos otros. Registra asimismo el Diccionario... a
promotores de la cultura, que con una vocación que tiene mucho de
apostolado, la impulsan y la dignifican.
No podría haber omisión en esta obra, de las biografías de aquellos que
han actuado señaladamente en el deporte: clavadistas, boxeadores,
beisbolistas, etc. De dificil clasificación permítasenos mencionar aquí a los
aviadores, cuya lista es notable: Emilio Carranza, Pablo Sidar, Gustavo y
Alberto Salinas, etc. Se ha discutido mucho sobre si el toreo es un deporte.
En todas las crónicas y las corridas antiguas se coincide en llamarlo juego
(un juego muy peligroso, por cierto). Con Fermín Espinosa, Héctor Saucedo
y Jorge Gleason basta para que Coahuila destaque en este medio.
Prolongaríamos , demasiado este comentario si nos detuviéramos a
pormenorizar lo realizado por las generaciones de ilustres profesionales y
hombres de ciencia cuyos perfiles registra el Diccionario... : abogados,
arquitectos, botánicos, economistas, enfermeras, geólogos, ingenieros,
inventores, médicos, oceanólogos, ornitólogos, etc.
Resulta por demás interesante encontrar un considerable número de
líderes obreros, magisteriales y mineros. Entre éstos destacan Eduardo
Barba, Casiano Campos, Humberto Dávila y Juan Manuel Elizondo; o de
diplomáticos como el célebre Juan Antonio de la Fuente, Horacio Flores de
la Peña y Federico Barrera Fuentes a quien tratamos en algún congreso
internacional de historia en Guatemala y vibramos allá con él en un emotivo
homenaje a Juárez.
Es reconfortante repasar las semblanzas de quienes se han distinguido
por su filantropía, como Lucía Aguilar de Fernández, Enrique Mass y tantos
otros preocupados por alcanzar el bienestar ajeno; o bien las de los
personajes populares, inmortalizados ya en algún corrido, como Rosita
. Alvírez, Santiago González, el Gringo, Arnulfo González y Agustín Jaime,
por citar sólo algunos.
Para la realización de esta utilísima obra, rompió el autor con el viejo y
tradicional criterio de incluir únicamente a quienes hubieran estado
vinculados con la historia, la política, el arte, la ciencia, la milicia. Aquí se
ha dado cabida a individuos de la vida diaria, antiguos y modernos. Así,

643

�desfilan terratenientes, agricultores, ganaderos, fruticultores, etc. Asoman
industriales y empresarios entre los cuales es posible identificar a Evaristo
Madero, Juan Brittingbamm, Felipe de Jesús Benavides, Harold Pape,'José
Milmo y muchos otros. Surgen las anotaciones sobre mineros y
comerciantes. Entre éstos últimos, los comerciantes, se hace alusión a los
fundadores o propietarios de almacenes y tiendas tradicionales y de
prestigio; y por qué no, en la biografia de Herlinda del Bosque se enfatiza la
nota sobre la Panadería La Reina. Se consignan, además, los perfiles de
ebanistas, relojeros, transportistas, molineros (de harina) restauranteros y
muchos otros que suelen formar parte de otro tipo de registro como un
"quién es quién"; pero que se ha considerado que, después de todo, han
contribuído a forjar el Estado de Coahuila.

R~cibimos con júbilo a un libro que se nos entrega al concluir un siglo
Y e~ vtspera~ de.~ nuevo milenio, a manera de balance o recuento de la
valiosa contnbuc1on humana de Coahuila a la vida de México.
Enhorabuena, en nombre de la historiografía regional.

En amable conversación ·con los maesros Berrueto y Arreola, nos
comentaban haber encontrado en nuestro Diccionario... de Nuevo León a
más de medio centenar de coahuilenses. La copa nos ha sido devuelta con
creces, por cuanto en este de Coahuila nos han salido al paso 208 personajes
vinculados a Nuevo León.
Es usual y de ningún modo censurable que un diccionario incluya la
biografia del autor, don Arturo Berrueto González. El de Coahuila la trae,
pero para sus contemporáneos no era necesario leerla para saber de quien se
trata. Saltillense auténtico, heredó el noble oficio de sus padres, el
. magisterio. Lo alternó con el periodismo en los diarios locales y con el
deporte a nivel internacional como destacado beisbolista. Picado por el
gusanillo de la política ha ocupado importantes cargos como funcionario
público y ha sido diligente alcalde de su amada ciudad. Ahora nos
demuestra que en el campo de las letras ha sido fiel al ejemplo de su ilustre
padre.
Como podemos damos cuenta, por este repaso atropellado y en manera
alguna exhaustivo, somos testigos de la aparición de un libro excepcional y
de utilidad permanente. Ante un libro que deberá estar en manos de
maestros y de alumnos como un manual de consulta inmediata. De un libro
que procurarán tener todas las bibliotecas públicas y escolares, que deberá
de estar en la de los hogares, seguros de que ayudará a los padres de familia
a asesorar a sus hijos en sus tareas de estudiantes.
Somos testigos del alumbramiento de una obra que viene a cubrir un
vacío que era urgente llenar. De una obra que con las ya existentes
complementa en los Estados del norte este género de información. De una
obra que será timbre de honor y de prestigio para el Gobierno coahuilense,
que ha patrocinado la edkión.
644

645

�ESTRELLAS EN EL CAMPO DEL OLVIDO, DE ELVIA SALINAS

Dra. Alma Silvia Rodríguez
Centro de Estudios Humanísticos
Facultad de Derecho y Ciencias Sociales

Como los sueños a la vida, Estrellas en el campo del olvido, es una
aproximación al campo poético, que hilvana las palabras en el silencio de la
más alta armorua.
Con gesto de introspección y nostalgia, la autora escribe en Noches de
Luna Llena:
"La plaza del pueblo se estremece, mecida por la brisa que huele a
durazno y a flores de azahar. La nostalgia se acurruca en sus esquinas.
Camina entre los árboles bañados de rocío y se acerca. La sientes recostada
en tu corazón. La tocas. Quieres aprisionarla y se te escurre entre los
dedos. La ves esconderse detrás del naranjo más viejo, el que sembraron
cuando la inauguración del kiosco. Pretendes ignorarla y coqueteas con las
mariposas amarillas que bailan junto al jazmín. Imposible. Es noche de
luna llena".
Los cuentos ofrecen la unidad artística de un poema, al evocar la
espera, desde donde se contemplan las figuras del mundo; también están ahí,
en forma tácita abrazados, el secreto y la derrota: "Cuando la tuvo a su
alcance... no pudo alcanzarla".
La soledad, la lejarua, el regreso, el instante, enmarcan una
peregrinación que se dirige al silencio, a lo silencioso como lo más
elocuente. Tal pareciera que en la progresión del tiempo, hay una luz que
envuelve vida y anhelo, desesperanza y delirio:
"Te deslizas con pasos lentos, apoyándote en tu viejo báculo de madera
encapotada. Respiras con fatiga. Llegas al pequeño jardín situado en el
fondo de la casa. Tus ojos ruedan por el espacio que constituye tu único
refugio y consuelo.
Percibes los últimos destellos de claridad y tu cuerpo se encorva un
poco. Con movimientos casinos te sientas en banquillo verde y blanco,
regalo de tu hijo en la última Navidad."

647

�Los cuentos están escritos con lenguaje depurado, en una introspección
que eleva y transfigura a los personajes que deambulan por la palabra, por el
campo o la ciudad. Por las calles desiertas o los paisajes, que se esconden
en la penumbra de la noche.

Por ello esa estatua desolada es la mujer que he querido desde siempre,
es la amiga de mi infancia, el sueño de mi juventud... y ahora está s9la,
viendo obsesivamente la caja vacía de esperanza en la que destacan la boca
inerte y el ojo burlón."

Se trata de la expresión de una mujer que escribe con el coraz.ón
volcado en el mundo; el destino de la escritora que teje a través de su
discurso, anhelos e ideales; recuerdos de tiempos pasados y viejos caminos;
sensualidad y melancolía, todo escrito con galanura de estilo y riqueza de
lenguaje.

Esta es la aventura que la autora ha emprendido, enigma de un alma
conmovida, expresión casi evaporada a fuerza de ser precisa, pero
indescifrable que, al mismo tiempo, se afirma con una energía y una
evidencia que conturban. En Aroma de un Juicio final escribe:

En esta obra se ama lo inexpresable y lo inasible, lo distante y lo no
visto, o aquello que más perfectamente se cumple en el recuerdo. En
Labrador de espigas Silenciosas dice, por ejemplo:
"Como cualquier otro día sales de tu casa y te diriges a la escuela. De
nuevo la rutina. Tu trabájo de maestro parece no tener fin. En tus pasos se
reflejaban el tedio y el cansancio.

" Los días pasaron; continuaste asistiendo a la clínica con frecuencia.
Los recuerdos brotaron espontáneos y cerraron las grietas que el tiempo y la
distancia habían formado.
A la profesora Carmen María, si bien la
enfermedad aniquilaba su cuerpo con rapidez, no la herían los soplos
helados del desaliento. Sus setenta y siete años -repetía con orgullo- le
bastaban para sentir que había vivido lo suficiente y que podía dar buenas
cuentas de la labor realizada. No viste en ella, en ningún momento, un
jubilado en derrota, sino un auténtico general en campaña.

El fin de semana se esfuma cada vez más rápido. ¿Será que las
ilusiones de los primeros años se marchitaron?, ¿o que tu vocación no era
tan fuerte como pensabas?, ¿o que los problemas económicos menguan tu
capacidad de dar y de darte?, ¿o que sientes que las manecillas del reloj
giran cada vez más rápidamente y el tiempo te vence?... preguntas que se
pierden en la niebla.

Le preguntaste cuántos años trabajó como maestra y sus ojos se
humedecieron un instante, pero recobró la sonrisa cuando te dijo que sólo
cincuenta y nueve. -Yo hubiera querido llegar a los sesenta, pero ya ve, el
hombre propone y... a propósito, ¿sabes que el general Barrientos me
_ insistió por más de diez años? ¡Ah, qué hombre tan terco!, le parecía
imposible que yo prefiriera ser maestra a convertirme en generala.

La mañana se tapiza con las hojas del otoño, con el rocío temeroso de
la lluvia que no se atreve a ·caer, con el aroma vivo de los pájaros que se

Por fin vuelves al pueblo del que partiste cincuenta años atrás jurando
no volver, pero aquí estás en tu último regreso para el adiós definitivo. El
sepelio de la profesora Carmen María te trae al panteón. La brisa se aleja
dejando el calor denso y el aroma de este junio seco."

alejan.
Llegas a la institución donde trabajas desde hace veinticinco años.
Saludas al portero como lo has venido haciendo por cientos de días. Te
diriges al aula entre el ruido sordo de voces juveniles. Mecánicamente das
los buenos días y sacas de tu portafolio la lista de asistencia.

Es el reino de la imaginación donde confluye realidad y sueño. Y en el
silencio de la noche se al.za la visión y la escritura, transfiguración del propio
ser en la materia de lo soñado, instante único, de intensidad impar, que
~scapa al tiempo y a la contingencia.

-Maestro, el texto que nos encargó me gustó mucho -oyes que comenta
uno de los chicos más inquietos -y, aunque era fin de semana, de reventón Y
. de disco, disfruté haciendo la tarea-. Todo cambia en un instante. Ya no
es otro simple día."
Las palabras, no llegan solas, sino llevadas de la mano de quien percibe
la existencia como una de voces y un desfile de sombras que hacen las veces
de sueño y realidad.

648

649

�RELATMSMOS, IMPOSTURAS Y OTROS FRAUDES
Sokal, Alan y Jean Bricmont.
Imposturas intelectuales. Ed.
Paidós. Col. Transiciones.
Barcelona, 1999. 315 pp.

Dr. Ricardo Miguel Flores.
Centro de Estudios Humanísticos - UANL.
Quizá nunca antes una broma -una parodia intelectual- había causado
efectos tan devastadores en determinados segmentos significativos de los
medios intelectuales de Occidente -particularmente Francia y Estados Unidos' , como ha ocurrido con la publicación, en 1997 y 1998 respectivamente, de
este corrosivo texto, qu&lt;; preanuncia claramente el fin de varios falsos
prestigios intelectuales. /
El libro en cuestión es una denuncia y una puesta en evidencia, del uso
fraudulento y abusivo de terminología científica tomada de las ciencias duras,
así como de injustificadas e inconsecuentes extrapolaciones de dicho tipo de
lenguaje al ámbito de las ciencias humanas y sociales, por parte de una serie
de teóricos -todos ellos franceses o pertenecientes a dicho contexto culturalmuy conocidos e influyentes en los ambientes académicos, culturales y
universitarios que, en términos generales, pudieran ser caracterizados como
posmodemos o posestructuralistas.
Buena parte de la intelligentzia francesa es exhibida de tal forma que el
escándalo y la polémica en el mundo anglosajón y francés ha sido tan intenso
que diarios como Le Nouvel Observateur, The Guardian, Libération y The
New York Times -este último en primera plana- se han hecho eco de este
asunto, desbordando los confines estrechos de los claustros académicos, y aún
de las secciones, suplementos y revistas culturales y/o especiaijz.adas. Es la
nomenc/atw-a francesa en el campo de las humanidades la que desfila por esta
humillante pasarela, y las consecuencias pueden ser tales -dado lo
contundente del golpe- que hay quien prevé una especie de efecto Althusser,
esto es, de desprestigio fulminante, para estos malabaristas conceptuales y
mistificadores del pensamiento.
Los autores, apoyándose en los textos mismos de los teóricos criticados,
demuestran con abundantes argumentos y lógica minuciosa que principal,
pero no exclusivamente, Jacques Lacan, Julia Kristeva, Luce Irigaray, Bruno
Latour, Jean Baudrillard, Gilles Deleuze, Félix Guattari y Paul Virilio
incurren reiteradamente en los usos y abusos arriba mencionados, y en otros
651

�procedimientos intelectuales de dudosa honestidad, lo que deja traslucir a la
vez una no menos dudosa solvencia intelectual.
.
Retomando una frase que aparece en el libro, todo parece indi_c ar que,
como en el conocido relato de Andersen, el emperador iba desnudo, siendo en
este caso el emperador el llamado posmodernismo con t?do su séquito.
Decimos "con todo su séquito", porque no nos podemos olvidar de la cauda
de cortesanos aduladores, imitadores y demás corifeos que, de una u otra
forma, le han'hecho y le hacen el juego a estos saltimbanquis intelectuales,
que han sido virtualmente puestos en la picota.

y es que el golpe no podía ser más certero por ~enir preci~ente de
donde viene: de las "ciencias duras", sólo que trabaJa~ con ~eneda?~ Y
debidamente circunscritas a los. límites que les son propios. . Si la. cntlca
hubiese sido hecha desde otras vertientes, -lo cual ya ha sucedido- ~g~os
desde los propios ámbitos humanísticos -por ejemplo desde la hermeneutica o
el análisis lingüístico-, el resultado no hubiese sido tan contundente. Esto,
desde luego, no habla muy bien del talante intelectual y mor~ de nuestro fin
de siglo XX; aquí lo importante y decisivo es que ya hubo qmen se encargara
de hacer esta labor de verdadera profilaxis intelectual -como algunos la han
llamado-.
¿Quiénes son los autores? Alan Sokal es prof~sor de Físi:a e?_ la
Universidad de Nueva York, mientras que Jeáll Bncmont ensena F1sica
Teórica en la Universidad de Lovaina. Y nadie vaya a pensar que se trata de
exponentes de cualquier forma de "pensamiento conservador" o cosa por el
estilo; µimpoco se trata, como algunos secuaces de los aludidos escritores
criticados han pretendido, de un episodio de guerra cultural entre Estados
Unidos y Francia -de hecho aparecen entre los . da_mni.ficados ~umerosos
exponentes norteamericanos de estas corrientes, si_ bie_n sec~dario~- o de
escaram\11.aS entre ciencias exactas y naturales vs. ciencias sociales, m mucho
menos. Hay suficiente evidencia tanto en la trayectoria de los autores, como
en el propio libro, que desvanece cualquier proclividad al_respecto. In~luso se
trata de académicos cuyas posturas político-sociales pudiesen ser calificad,as
en sentido amplio como "de izquierda" o "de avanzada". ~~emas,
puntuali:zan no pronunciarse en materias específicamente ~umamstlc~ .º
sociales sustentadas por los teóricos criticados; recortan su obJ~to de analis1s
ciñéndose estrictamente a los abusos y tomaduras de pelo amba ap~tados
que señalan en dirección de trasladar impropiamente vocablos pr:ove~en!es
de las ciencias fisico-matemáticas sobre todo, a contextos de ciencias
humanas donde no tienen ninguna justificación.
Explícitamente, Sokal y Bricmont afuman proponerse "contribuir, de
modo limitado aunque original, a la critica de ese declaradamente nebuloso
652

Zeitgeist que llamamos posmodernismo. No pretendemos examinarlo
exhaustivam~nte, sino más bien llamar la atención sobre algunos aspectos
poco conocidos: a saber, el abuso reiterado de conceptos y términos
procedentes de las ciencias físico-matemáticas. También examinaremos
ciertas confusiones de pensamiento muy extendidas en los escritos
posmodemos y que tienen que ver con el contenido o la filosofia de las
ciencias naturales". (introducción, p.22).

Y nos dicen a continuación, qué van a entender por "abuso". Distinguen
c~tro aspectos: "1. Hablar prolijamente de teorías científicas de las que, en el
meJor de los casos, sólo se tiene una idea muy vaga. La táctica más común es
emple~ una terminología científica -o pseudocientífica- sin preocuparse
demasiado de su significado. 2. Incorporar a las ciencias humanas o sociales
noci?~es propias de las ciencias naturales, sin ningún tipo de justificación
, empmca o conceptual de dicho proceder... 3. Exhibir una erudición
superficial lanzando, sin el menor sonrojo, una avalancha de términos
té~ni~os e~ un context?~ n el ~ue resultan absolutamente incongruentes. El
obJettvo sm duda, es lilpresionar y, sobre todo, intimidar al lector no
cientí~co ... 4. Manipular frases sin sentido. Se trata, en algunos autores
menc10nados, de una verdadera intoxicación verbal, combinada con una
soberana indiferencia por el significado de las palabras." {p. 22-23).
Este saludable libro de poco más de trescientas páginas está dividido en
on~~ ,capítulos, introducción, bibliografia e índice analítico y de nombres; la
edic1on ca~ellana, cuya aparición debemos agradecer a la Editorial Paidós y
qu~ ~e revisada por Sokal, añade un prefacio a la misma y tres importantes
apendices, a los que luego nos referiremos. Se puntualiza que el capítulo 11
-que_ ,no fue incluido en la ·versión inglesa- se reintrodujo en la presente
ver~ion ~ensando que en el contexto cultural de habla española pudiera poseer
algun relieve, y es que se refiere al bergs.onismo en filosofia de la ciencia.
Lo peor del caso, para los autores franceses en cuestión, es que el asunto
se originó en una broma, -una parodia- que ha devenido en sátira, y que quizá
para más de alguno pueda significar una tragedia o al menos, un drama. A
ell? se refieren justamente los apéndices. Esto es lo que nos dicen Sokal y
Bncmont sobre el particular: "El libro surgíó de la ya famosa broma por la
que uno de nosotros publicó, en la revista norteamericana de estudios
.culturales Social Text, un artículo paródico plagado de citas absurdas, pero
?esgraciadamente auténticas, sobre fisica y matemáticas, tomadas de célebres
mtelectuales franceses y estadounidenses. No obstante, sólo una pequeña
parte_del dossier re~do por Sokal en su investigación bibliográfica pudo ser
~cl~da en la par~d1a. Tras mo~trar esa recopilación a amigos científicos y no
científicos nos fuimos convenciendo (lentamente) de que quizá valiera la pena
ponerlo al alcance de un público más amplio. Queríamos explicar, en
653

�términos no técnicos, por qué las citas son absurdas o, en muchos casos,
carentes de sentido sin más; y queríamos también examinar las circunstancias
culturales que hicieron posible que esos discursos alcanzaran tanta fama sin
que nadie, hasta la fecha, hubiese puesto en evidencia su vaciedad". ( p. 14).
El apéndice A es precisamente el texto paródico referido: "Transgredir
las fronteras: hacia una hermenéutica transformadora de la gravedad
cuántica"; el apéndice B incluye comentarios sobre dicha parodia y el C es un
epílogo a todo este affaire, cuyas proporciones se magnificaron, -al dar a
conocer Alan Sokal que todo se trataba de una broma- cuando apareció en la
portada del New York Times. Se hicieron eco de este asunto otros medios,
además de los ya mencionados al principio, como el lnternational Herald
Tribune , The Observer de Londres, La Vanguardia de Barcelona, Le Monde,
.
y muchos otros. En México, el diario La Crónica de Hoy dio una amplia
cobertura a la presentación de la obra en español en la ciudad de México.
Hay otros teóricos que de paso son alcanzados, parcialmente al menos,
por las andanadas de estos científicos: Jacques Derrida se lleva un buen
"raspón" al ofrecer flanco en algunos textos similares a los criticados, pero
esta vez la libró porque la mayor parte de su obra no "coquetea" con las
ciencias duras. Lyotard es bastante cuestionado en el capítulo 6, que se refiere
a la Teoría del Caos, por sus excesos interpretativos, y el que quizá -por esta
vez- sale más airoso es Michel Foucault -quien aparece poco-. Roland
Barthes aparece aún menos, Lévi-Strauss es mencionado sólo una vez, y de
· Louis Althusser ya no hay ni quien se acuerde. Otros autores, sobre todo del
primer estructuralismo de los sesentas y de hasta mediados de los setentas, ya
no gravitan en los estudios de nuestros días.
Fin de siglo; fin de milenio. Algunos ajustes de cuentas pendientes se
empiezan a ver. Habrá cobro de facturas, inevitablemente. Desde la impostura
y desde la propaganda (llama mucho la atención cómo ediciones en
castellano de Derrida y Deleuze son abiertamente auspiciadas por el
Ministerio de Cultura francés) se han erigido estos y otros dudosos prestigios.
y también, como reverso de la medalla, quizá sea este el momento de hacer
ver que a otros pensadores de mucho más valor se les ha soslayado,
tergiversado u ocultado 1. Cuando se cuente con ma~or pers~ec~va histórica, Y
se recupere el nivel propio de la :filosofia, y las nusmas ciencias humanas Y
sociales perfilen mejor sus métodos, pulan su rigor y depuren sus contenidos,
quedará muy claro que el nivel del pensamiento y radicalidad de Dilthey,
Simmel, Husserl, Scheler, Cassirer, Ortega, Hartmann, Jaspers y algunos
pocos más, jamás lo alcanzó el siglo XX en su segunda ~tad, al menos en lo
que se refiere a los "pensadores" más publicitados y conocidos.

654

Después de la demolición de la obra de estos exponentes de la raza del
hombre fugaz, de que~ª?!ª Evola2, (se suponía que eran estos iconoclastas
los ~x~ertos ~n ,de~olicion), ¿habrá quien persista aún en posiciones de
re/atzvismo ep1stem1co?, ¿habrá aún quien se afane por convencemos que "ya
no hay lugar" para lo que ellos llaman metarrelatos, y de que sólo hay cabida
para el "pensamiento débil", la "cultura light" y las visiones fragmentarias
dado q~e pretender cualquier otra cosa no es sino evidencia de ~
pensamiento, autoritario
y represor, además depatriarcalistcl, fionologen
' tr·zco
. ?
y onto-teologzco.
D~sde otras vertientes y latitudes, por otra parte, agudos señalamientos
se han ido convocando en tomo a estas (im) posturas4; desde ópticas que van
de la ~sc~ela de Frankfurt ~~sta la _filosofia analítica, pasando por la
hermeneu~~a, el ~ono de las cnticas ha ido in crescendo, si bien algunos de
e~tos posic10nanuentos han sido por momentos contemporizadores. No es
ciertamente el caso de la Qbra aquí reseñada.

I
. Sintomático ?e_l ictual "!-ª!estar en la cultura, es el hecho de que Sokal y
Bncmont
· de
ti li · · , han recibido multitud de sugerencias -e infinidad de mensaJes
e citac10n Y agradec~ento- a fin _de que efectúen idéntica operación con
otros autores ~n semeJantes o parecidas características. Por pudor intelectual
~o ~an publicado los nombres de estos candidatos, algunas de cuyas
identidades acaso no sea tan dificil adivinar.
La &lt;:risis en las ciencias humanas es patente; interesantes diagnósticos se
han vem10 efectuando -alguno muy importante acaba de aparecer en
cas~e~ano - pero se echan de ver verdaderas soluciones y no meros atisbos 0
paliativos. Con to~o, el previo desbrozamiento del camino es condición sine
qua non d~ cua_Iqwer alternativa viable. En esa labor de quitar todo escombro
es ~ue se mscnbe este oportuno volumen, de cuyos autores tal vez se podría
decrr, -guardando todas las proporciones- "nunca tantos debieron tanto a tan
pocos".
.
Habrá que esperar los próximos meses y años para observar la evolución
mtel~tual en los ámbitos referidos y aquilatar mejor la recepción e influencia
efectiva que Imposturas intelectuales haya logrado y el destino reservado al
llam~do «p~smodernismo», el cual ciertamente "abarca una galaxia poco
-de~da de ideas, que van desde el arte y la arquitectura hasta las ciencias
sociales Y la filosofía, y no tenemos la menor intención de discutir todos estos
cam~os. ~os ceñimos a ci~rtos aspectos intelectuales del posmodernismo que
han ~wdo en las humamdade~ ~ en las ~ie?ci~s sociales: la fascinación por
los dis~ursos oscuros, el rela~visi:iio epistem1co unido a un escepticismo
genera~zado ~e~pecto de la ciencia moderna, el interés excesivo por las
creencias subjetivas independientemente de su veracidad o falsedad, y el
655

�énfasis en el discurso y el lenguaje, en oposición a los hechos a que aluden, o,
peor aún, el rechazo de la idea misma de la existencia de unos hechos a los
que es posible referirse" (Sokal y Bricmont, p. 202). En este párrafo los
autores al tiempo que precisan sus finalidades y los alcances del libro,
sintetizan apretadamente mucho de lo que actualmente se respira en
universidades y otros medios culturales. Cabe acotar que explícitamente los
autores señalan que excluyen de sus consideraciones al posmodernismo en
arte, arquitectura o literatura, del cual dicen no tener "una opinión formada"
([bid.).

3

Al feminismo no le va nada bien en esta obra gracias a las incoherencias de Luce
Irigaray.
4

Eagleton, Terry. Las ilusiones del posmodemismo. Paidós, Buenos Aires, 1997.

5

Durand, Gilbert. Ciencia del hombre y tradición. Paidós, Barcelona, 1999.

También -a fin de evitar malentendidos- los autores asientan que
reconocen que muchas ideas «posmodernas», "expresadas con moderación,
aportan una corrección necesaria a un modernismo ingenuo ( creencia en un
progreso indefinido y continuado, cientificismo, eurocentrismo cultural, etc).
Criticamos la versión radical del posmodernismo, así como cierto número de
confusiones mentales presentes en las versiones más moderadas del
posmodernismo, heredadas, en cierto modo, de la versión radical" (!bid.)
Esperamos que la lectura y difusión de esta valiosa obra contribuya a
disipar las neblinas que densifican y oscurecen la atmósfera intelectual de
estos días, de suyo ya lastrada por otras toxinas y algunas pesadas herencias
de los siglos recientes. Ciertamente, si en otros casos se realizara similar
operación, más pronto estaríamos respirando a todo pulmón y navegando en
- cielos abiertos. Esperamos que así suceda.

Notas bibliográficas
1

Es sumamente interesante lo que señala Julián Marias al respecto: "Los que se
llaman ahora «posmodemos)) no presentan ideas propias, sobre todo con una
configuración coherente, sino que más bien desdeñan o rechazan las interpretaciones
elaboradas hasta hace pocos años y, lo que es más importante, las cuestiones
planteadas. No se pierda de vista que de lo que se trata, sobre todo, es de la
eliminación de las preguntas que el hombre, y desde cierto momento la filosofía, se
han hecho por intima necesidad". Lineas arriba había puntualizado: " ... lo que en los
últimos años tiene curso social, lo que se estima y cultiva y difunde, es lo que no es
filosofía; y esto del modo más explicito e insistente. Se habla de «destrucción» (o
«deconstrucción»), se insiste en la idea de «posmodernidad», sin demasiada claridad
sobre Jo que ello significa, ...." Razón de la fi/osofia, Alianza Editorial, Madrid,
1993. P. 76.
2 El

arco y la clava, Ediciones Heracles, Buenos Aires 1999; pp. 19-23. Ver también
del mismo autor Los hombres y las ruinas, Ediciones Heracles, Buenos Aires, 1994.

657
656

�EMMANUEL LEVINAS: LA HUELLA DEL OTRO
MÉXICO, ED. TAURUS, 2000, 117 pp.

Lic. Pedro Cortés Rodríguez
Centro de Estudios Humanísticos
FFyL-UANL

Esta publicación representa, en sí misma, una situación oportuna
para todo aquel lector que pretenda introducirse a las conceptualizaciones
ético-filosóficas levinasianas, y en general es una opción interesante para
encaminarse al estudio de la obra del pensador lituano-judío de nacionalidad
francesa Emmanuel Levinas.
El libro se encuentra compuesto por cuatro apartados que pueden ser
divididos en tres partes. La primera de ellas es el prólogo intitulado Levinas:
un pensador de la excedencia, un trabajo a cargo de Silvana Rabinovich,
quien analiza las significaciones más importantes en las concepciones del
autor. Sobresalen sus indicaciones de comprender la postura levinasiana
como una crítica al pensamiento filosófico tradicional en su sentido de
iluminación y clarificación, aspecto que se revela y se asimila, como una
metáfora helio/ógica reductora de la reflexión a una egología teórica del
sujeto. Se destaca además, la prioridad de Levinas por plantear una reflexión
fundamentalmente orientada a la alteridad. Este estudio inicial, permite un
pertinente y puntual acercamiento a los textos posteriores.
El prólogo es seguido de una segunda parte constituida por dos ensayos
pertenecientes al autor. El primero de ellos que da nombre al libro, es una
traducción de Esther Cohen. En este texto Levinas expone una contundente
diferenciación entre el Yo y el Otro, hace énfasis en la necesidad de una
salida del Yo dirigida hacia el Otro, tal movimiento es expresado como un
acto que implica la imposibilidad de un retomo al Yo. La finalidad significa
para el autor una experimentación trascendente, en donde lo Uno o lo Mismo
abandona en definitiva la inmanencia que impide la llegada al Otro. En este
planteamiento se dejan entrever las influencias del método fenomenológico
husserliano y la analítica existencial heideggeriana estrechamente
fusionadas, de cuya aplicación resulta una derivación práctica en relación al
exilio de un Yo contextualizado en el plano de la moralidad. Amalgamado al
proceso de exilio Yo-Otro, Levinas identifica un colapso de la temporalidad,
en donde el pasado y el futuro devienen en presente, la noción de huella
659

�adquiere así significación del pasado y futuro en el presente para el Otro en
su eleidad.
En el segundo ensayo -Libertad y mandamiento- el autor describe una
libertad ilimitada que se obtiene de la acción humana de ordenar: "Mandar
es, entonces, hacer la voluntad de aquel que obedece"(p. 78). Levinas parte
de la idea de tiranía manifestada en la República platónica, idea que utiliza
para enmarcar la obediencia humana conforme a criterios mínimos de
racionalidad, los cuales garantizan la realización de un imperativo que
emerge de una relación humana visuafüadora de esa libertad. Sugiere
~har toda acción que violente al Otro, dada al instante en que un hombre
se perfila como adversario en una intensa búsqueda de ta debilidad del
enemigo dentro de una sociedad.
Afirma que el rostro humano al desnudo, facilita una convivencia de
libertad, a la vez que anula toda relación de apariencia y eomascaramiento.
Además, la concepción de un rostro desnudo significa para Levinas, la
posibilidad de solidificar la oposición del Yo frente al Otro. Sin embargo el
Yo, no olvida su actitud de tránsito irreversible al Otro, tomando en cuenta el
valor de la conciencia ante una vinculación de libertad,- guerra, tiranía,
violencia, oposición, y sometimiento.
La tercera parte del texto es un diálogo entre Levinas y el profesor
alemán de filosofia Hans-Joachim Lenger, lleva por titulo: El rostro y la
primera violencia- Una conversación sobre fenomenología y ética, esta vez
la traducción fue hecha por Manrico Montero.

El libro se puede situar como preámbulo de un detallado y extenso
análisis ético-filosófico del hombre contemporáneo, constituyendo una
variante más de la postura fenomenológica existencial planteada ahora por
Emmanuel Levinas, quien al tratar de complementar la inmanencia de la
conciencia . husserliana con la trascendencia del plano existencial
heideggeriano, exalta una atención de lo diverso del otro, justamente a partir
del otro y no a partir de la mismidad. La asimilación de un pasado y un
presente tan disgregado que conserva como hilo conductor la noción de
jerarquía, tiene sus ventajas y desventajas, hay implícitamente una pluralidad
~ ~ntidos en el pensar y en el actuar, los cuales arrojan otra gama de
pI'OQlemáticas que no destruyen al sujeto sino que simplemente lo
reconstruyen al margen de la proposición y la interpretación. En ella nos
vamos acostumbrando cada vez más a la percepción de un devenir dialógico
en donde predomina un ambiente de misticismo que sumisamente se concibe
como oculto e incognoscible, y mucho menos comunicable.
Tratamos pues, de recomendar el texto, para exhortar a estar al tanto,
con apertura pero reflexivos, de las traducciones traídas al castellano. Desde
luego examinando: toda consecución eurocentrista; todo afán de reconstruir
y de consumirse en la continuidad histórica sobre el germen de Occidente;
todo asistir con un punto de vista diferente al de los demás, en donde el
hombre se remita a la embriaguez de autenticidad que abre paso libre al
desenfreno predominante de la futilidad; toda anulación de las convicciones;
y por último todo rechazo de una síntesis histórica, en donde el camino de
regreso sea la uniformidad. En esta atmósfera las interrogantes y las
respuestas podrían figurar netamente en una esfera axiológica susceptible a
la competencia de creencias.

En la conversación se puede apreciar, la aceptación que Levinas tiene
de la fenomenología como fuente primaria de su filosofia Hace patente el
impacto de las cátedras de Husserl y Heidegger que como alumno directo
vivenció durante el año de 1927. Rechaza efectuar una aplicación de la
fenomenología en el ámbito cognoscitivo, asimismo la ubica en el terreno de
una exhibición del Yo en su indigencia al Otro. Transforma la construcción
ontológica fundamental expresada en Sein und Zeit: ser-para-la-muerte en
ser-para-después-de-mí-muerte y justifica de esta manera el acaecer del Yo
en su exilio al Otro. "Pero la relación con el otro como no aprehendida
-explica Levinas-, como yo la hago aparecer fenomenológicamente,
conmueve ~r eso, porque esta relación no es ningún momento del saber. La
otredad en la que acontece el otro acontece como orden. ¿Y de dónde viene
esta relación? Esta orden es una llamada, una llamada a la responsabilidad.
Es un Decir primero que no sólo pide una respuesta sino que en primer lugar
pide responsabilidad." (p. 107).

660

661

�LA IRÓNICA LLEGADA DE GODOT

Dr. Pol Popovic
El espectador dramático consigue la primera información sobre
Esperando a Godot en el título de la obra, la espera y por ende la esperanz.a
de encontrar a Godot. Esta información inicial es tal vez preponderante en la
interpretación de la obra ya que precede a las primeras impresiones
dramáticas, suponiendo que el espectador conozca el título de la obra antes
de llegar al teatro. Pero la información contenida en el título, que llega al
espectador antes del levantamiento de las cortinas, es engañosa. El
espectador sentado en el "Théatre de Babylone" durante el estreno de
Esperando a Godot en 1952 y los millones de espectadores posteriores
fueron engañados o por lo menos mal informados antes de pisar el terreno
nebuloso de la escena de Samuel Backett.
El hecho de esperar a Godot se entrelaza con las reiteradas
actividades que parecen inútiles, pero éstas están justificadas por la
necesidad de "pasar en el tiempo" hasta que llegue Godot. A pesar de que en
el mundo moderno la espera de una cosa o una persona es un hecho
cotidiano, es parte del misterio de la obra de Samuel Beckett cómo los
personajes, parecidos a las marionetas que maneja un mago escondido en la
oscuridad del techo, crean el ámbito que absorbe al espectador para
compartir con él sus experiencias. Los protagonistas y el espectador se
mueven al ritmo de los leves estiramientos de hilos en los cuales ambos
terminan por enredarse. Ambos motivados por la esperanz.a tratan de abrirse
paso ~ través de los hilos y sus existencias se someten al imprevisible acto de
la espera. Así como lo indica el título, la esperanz.a de ver a Godot es la
dianoia en la cual se involucran los protagonistas y el espectador. Este eje
central es el punto focal de la obra alrededor del cual se desarrollan y
pierden, las ideas y los protagonistas.
El aspecto irónico de la obra empieza a vislumbrarse siempre y
cuando el espectador se permita el lujo de tratar de definir las características
pertinentes a su llegada. A pesar de las atentas observaciones del espectador
y de acuerdo con las engañosas premisas de la obra, el perfil de Godot
permanece indefinido. La ironía de Esperando a Godot nace del conflicto
directo entre las circunstancias expuestas en la escena. Por un lado, los
protagonistas se entregan incondicionalmente a la espera de Godot y por el
otro, la existencia de Godot como todos los elementos temporales,
espaciales, comunicativos y personales que lo rodean, permanecen en una
confusa neblina dramática. La claridad de los rasgos contradictorios de las .
dos vertientes de este paradigma, la total entrega a la espera y la falta de

663

�conocimientos sobre el lugar y la persona que se espera, da la fuerza a la
ironía de la situación:
Estragon: You're sure it was here?
Vladimir: What?
Estragon: That we were to wait.
Vladimir: He said by the tree. (They look at the tree.) Do
You see any others? ( 10)
La pregunta de Estragon sobre el lugar de su cita con Godot es
respondida con la pregunta de Vladimir como si la imposibilidad de la
certeza prohibiera el uso de la afirmación. La duda y la pregunta son los
elementos psico-lingüísticos que definen la espera de Godot. El ambiente
austero de la escena crea la ilusión perfecta de que se trata del lugar debido
para esperar a Godot gracias a la presencia del único árbol como punto de
referencia. El espacio y, el vacío que se extienden a través de las sombras
hacia la platea y los tJls puntos cardinales re~tes so~ el ~ej~r ~dic~dor
escénico de la nada que rodea a los protagomstas. La unagmana infinidad
del espacio que rodea a los protagonistas y la inutilidad de su
desplazamiento se amplifica a través del uso teatral del montículo. El
espectador se da cuenta que los protagonistas pueden observar la totalidad de
su entorno desde este punto estratégico, y a pesar de la ausencia de Godot se
sienten encadenados al montículo por la obligación no definida moral y
éticamente de esperarlo.
Cuando Estragon obliga a Vladimir a observar el horizonte en
búsqueda de algo o de alguien, los esfuerws de éste resultan vanos pero su
postura nos dice mucho sobre su situación. De espaldas al público, Vladimir
supuestamente busca otro ser humano que podría ser Godot y como el
público se encuentra detrás de él y no frente a él, Vladimir concluye gracias
a su perspectiva que no hay nadie en las proximidades. La dirección en la
cual Vladimir busca a una persona que podría salvarlos de la interminable y
frustrante situación es un irónico indicio de lo absurdo de su existencia. Las
sombras que rodean a Vladirnir durante su inspección del entorno absorben
su mirada sin darle ningún indicio sobre la presencia de los demás seres
humanos así como la presencia de los protagonistas absorbe la mirada del
espectador sin dar ninguna información sobre los protagonistas. La
reciprocidad de las visiones ilusorias de los protagonistas y del espectador se
cancelan entre ellas dejando un gran espacio de incomprensión entre ellos.
La presencia del camino que pasa al lado del "campamento de
fortuna" de los protagonistas es otro elemento ilusorio de la presencia de
otros seres humanos. El camino no es desolado únicamente porque nadie lo
utiliza sino porque no tiene el poder de extraer a los protagonistas de su

664

impasibilidad, motivarlos a levantar el campamento y tomar el camino. La
pérdida de la motivación para actuar, a pesar de la presencia del camino, se
presta a una fabulación dramática según la cual el abandono de los
protagonistas es planeado por el mago invisible de la escena quien decidió
hacer tabula rasa a todos los habitantes y dejar a los protagonistas sentados
al lado del camino a merced de Godot. Obviamente, los protagonistas no son
libres, el camino de sus vidas es fijo como el de la escena, esperar a Godot es
su única razón de ser aunque el lugar y la fecha de su cita sean tan
problemáticos como la existencia de Godot.
La función dramática del árbol, alrededor del cual los protagonistas
se encuentran sentados, es doble. Por un lado, es el objeto que suscita
subrepticiamente la idea del suicidio a través de su presencia dramática y las
sugerencias de los protagonistas: "What about hanging ourseJves?" (12). A
veces falta la cuerda y otras la motivación, pero la presencia del árbol
siempre apunta hacia el suicidio. Por otro lado, el árbol es el punto de
referencia geográfica gracias al cual Vladimir convence a Estragon que están
en el lugar debido para la cita con Godot: ''He said by the tree. Do you see
any others?" ( 1O). El hecho de que sea el único árbol que hay en la escena
significa implícitamente que no hay otro lugar para esperar a Godot ni otra
manera de vivir sino esperar al lado del árbol. La falsa esperanza que
fomenta el árbol es irónicamente expresada a través de los impulsos suicidas
que suscita. El árbol pertenece a la parte vibrante del escenario que retiene a
los protagonistas a su lado para condenarlos a la violenta e interminable
· espera sin esperanza. Al final de la representación, el aspecto siniestro del
árbol se refleja en la réplica desilusionada de Vladimir: ''Everything's dead
but the tree" (59b). La vida del árbol contrasta con la condenación de los
protagonistas a la indefinida _espera. Si el espectador tuvo un rasgo de
esperanza al principio de la obra o en la declaración de Vladimir de que el
árbol es el lugar de la cita con Godot de la misma no permanece más qiw la
desolación toral.
El camino y el árbol forman una alianza dramática en la cual
sugieren en primera instancia la presencia humana y el lugar de la cita con
Godot, pero los dos elementos escenográficos resultan sumamente
engañosos ya que la llegada retrasada de Godot se transforma en la
desesperanza de los protagonistas. Los continuos avisos de la llegada de
Godot y sus consecuentes ausencias contribuyen a la transformación
psicológica de los protagonistas que se nota en la aumentada frustración y la
frecuencia con la que discuten la opción del suicidio. Esta no anula el acto de
espera sino que minimiza la espera y así promueve ad infinitum el
sufrimiento de los protagonistas. Irónicamente, los principales elementos· ·
escénicos que definen el lugar topográfico de la cita y por ende preservan la

665

�"esperanza", así como el camino y el árbol, son los que perpetúan el
sufrimiento de los protagonistas.
La desesperación de los protagonistas no anula la actuación ya que
ésta es un elemento de fundamental teatralidad. Nunca se ha hecho una obra
de teatro en la cual los personajes estén absolutamente inmóviles ya que esto
sería una exhíbición de actores y no una presentación dramática. Una obra de
teatro necesita la actuación como un elemento indispensable para llenar el
espacio escénico. Beckett ha logrado recrear el ambiente dramático sin
palabras pero nunca sin actuación. Al final del siglo veinte, puede decirse
que la actuación es indispensable en la escena ya que en ella se basa la
función del teatro. En Esperando a Godo!, la actuación pierde la función
práctica tal y como se encuentra en la vida cotidiana para expresar el estado
mental del protagonista y definir su desubicación. El modus vivendi de
Vladimir y de Estragan no únicamente llena los prerrequisitos de la
teatralidad sino que talllbién refleja la irónica esperanza de encontrar la
solución a su existencia(La pérdida de la función práctica en la actuación de
los protagonistas maréa la desesperación de los mismos y su deseo de llenar
el vacío que los rodea.
La actuación en el drama de Samuel Becket es también una forma de
reafirmar la existencia y probar que uno vive a pesar de las condiciones. A
través de la interacción repetitiva entre Vladimir y Estragan, estos cancelan,
o por lo menos posponen, el suicidio y así prolongan el hilo de vida que
incesantemente estiran fingiendo cumplir con las reglas de un juego. El
frágil desequilibrio a favor de la vida se mantiene a través de la falta de
voluntad para suicidarse pero la falta de voluntad impide también a los
protagonistas abandonar el lugar y la esperanz.a de ver a Godot. La inversión
del equilibrio a favor de la muerte y del suicidio, marcaría la conclusión de
la presentación y al mismo tiempo sería incompatible con el enfoque de la
obra: permanencia de la esperanz.a.
La actuación de los protagonistas en las condiciones de
desesperación se manifiesta en forma de un juego infantil. La pesadumbre de
sus vidas da el tono lúgubre al juego mezclando lo agónico con lo lúcido:
Estragon: This is how it is. (He reflects.) The bough... the bough... (Angrily.)
. Use your head, can't you?
Vladimir: You're my only hope.
Estragon: (with e:ffort). Gogo light-bough not break-Gogo dead. Did heavybough break-didi alone. (12b)
Para contrarrestar la dimensión de su agonía, los protagonistas se
refugian en el infantil estado mental para no ver lo obvio, el irónico juego

666

del destino que pretende darles la libertad de actuar pero que los condena a
un estado de impotencia. Detrás del tono rítmico y juguetón de Estragon y de
Vladimir, yace una declaración de suicidio. En los breves fragmentos,
parecidos al poema de un niño que aprende la versificación, resaltan los
sonidos "go" y "di" de sus apodos "Godo" y "Didi". (12b) En un acto de
fusión fónica, sus nombres forman la palabra "&lt;lodo". Según el lenguaje
familiar de los niños franceses "&lt;lodo" significa "dormir". Atravesando los
abismos del suicidio y jugando simultáneamente los inocentes juegos
infantiles para "pasar el tiempo" o para alejarse de la tentación de la muerte,
los desgraciados protagonistas caen en la trampa de sus propios juegos,
fomentan el instinto de la muerte a través del sueño. El sonido cantante y
alegre de sus nombres, "Gogo" y "Didi", así como el contenido de su
versificación presagian la tragedia: "Gogo light-bouh not break-Gogo dead."
(12b) insinúa, suicidio invitando a su compañero a poner su cabeza en el
laz.o de una cuerda suspendida del árbol. En el contexto de las coincidencias
fonéticas, los sonidos de los apodos "Gogo" y "Didi" componen el nombre
de su supuesto salvador "Godot'' tal y como "Godot" se pronuncia en inglés
y francés, sin el sonido de la ''t''. ¿Sería una extensión de la coincidencia
lingüística que Godot sea el producto de la imaginación de los protagonistas
así como su nombre es una combinación de los apodos de éstos?
En el comportamiento de los protagonistas se nota la ostensible
renuncia a la serenidad como un método de cancelación de la realidad.
Cerrando los ojos frente al mundo lleno de decepciones y prestándose a los
juegos infantiles, los protagonistas esperan crear un mundo de ilusiones en el
cual estarían a l 'abri de los sufrimientos psico-fisicos. La renuncia de la
realidad la cual por parte de los protagonistas es paralela a la renuncia de
tomar el camino para alejarse del ambiente estático en el cual se encuentran.
Estas dos renuncias son efectuadas con la leve intención de evitar la
decepción y posiblemente la muerte que podrían causar la comprensión de su
estado actual y la intrusión en los territorios desconocidos. Pero la inercia
circular de Esperando a Godot ejecuta una vez más el giro rromco
encaminado a los protagonistas a lo que trataron de evitar, la decepción y
los impulsos suicidas ocultos detrás de las palabras lúcidas. El giro irónico
mezcla los aspectos lúcidos con los trágicos para formar un ambiente
patológico propio de las pesadillas que toman forma de una danza macabra.
Los juegos de los protagonistas y de los recién llegados, Lucky y
Pozzo, literalmente toman la forma de una competencia de bailes siniestros
que acercan a los protagonistas más a la muerte que a la vida. La breve y
descoordinada combinación de movimientos de Lucky invitan a Estragon a
imitarla. Este se siente incapaz de reproducir los movimientos artísticos de
Lucky y después de algunas fallas de coordinación y de equilibrio se
disculpa con mucha gracia por no haber practicado los momentos: "With a

667

�little practice." (26 b.) La imprevista competencia de baile entre Lucky y
Estragon y la subsecuente discusión sobre los bailes crean falsos lazos ente
los dos grupos. La imposibilidad de formar un grupo interactivo que se
quede al pie del árbol o se vaya revela la mez.quindad de su unidad. Las
palabras y la actuación, que parecen unirlos a través de una interacción
dinámica, se evaporan contra la bruma.
Aunque Estragon y Vladimir no puedan llegar a una clara conclusión
sobre su situación ni sobre la función de su actuación en la escena, Estragon
revela irónica e inconscientemente su estado adivinando el nombre de los
bailes que Lucky ejecuta: "The Scapegoat's Agony". (27) Estragon sitúa A
Lucky en su propia situación. La cómica interjección logra su fuerza
dramática en la sencillez y la espontaneidad con las cuales se presenta.
Indirecta y dirigida hacia el otro, la réplica de Estragon revela la vida de los
personajes. El mago de la escena los ha condenado a un sufrimiento eterno
sin que conozcan la causa de su castigo. Ser como son, es una explicación
silogística de la agonía; que los protagonistas sobrellevan. El contenido
revelador de la réplica de Estragon se manifiesta gracias a la falta de miedo y
tensión que los protagonistas sienten cuando hablan directamente de su
porvenir o de la llegada de Godot. La conciencia entre el estado mental de
los protagonistas y la naturaleza del baile le ha permitido describir
espontánea y subconscientemente el panorama psico-fisico de su situación.
Los elementos escénicos, tales como el camino y el árbol, y los
juegos lúdico-dramáticos de los protagonistas están lejos de anunciar la
llegada de Godot como el título de la obra lo hace implícitamente. Por el
contrario, el ambiente escénico y el comportamiento de los protagonistas
encubren la desesperación y la tentación suicida de los mismos. La imagen
nebulosa de Godot es sumamente irónica ya que yace en la imaginación de
los protagonistas sin que los elementos dramáticos confirmen su identidad o
proximidad al árbol de la esperanza de Estragon y Vladimir.

SOCIOLINGUISTICS DE BERNA.RO SPOLSKY

Lic. Gabriela A. Elizondo Regalado
División de Posgrado
Facultad de Filosofia y Letras, UANL.

En el libro Sociolinguistics Spolsky presenta un panorama general acerca
de esta disciplina y la define como la encargada de estudiar la relación entre
lenguaje y sociedad. La obra se compone de siete capítulos, una sección de
lecturas complementarias, referencias y un glosario.
Existe una gran variedad de fenómenos que pueden estudiarse bajo las
perspectivas de la sociolingüística, entre ellos podemos mencionar la
estratificación social, relaciones género-lenguaje, lenguaje de poder y
solidaridad, relación etnia-lenguaje, bilingüísmo, etc. Cabe mencionar que
la sociolingüística no es la única disciplina interesada en estudiar estos
fenómenos, sino también la psicología, las ciencias políticas y la historia,
entre otras.
Para realizar investigaciones sociolingüísticas se deben reunir datos que
nos aporten evidencia de variedades en pronunciación, elección de palabras
o estructura gramatical, de acuerdo a la edad, sexo, educación o lugar de
procedencia del hablante. El investigador debe tomar en cuenta el contexto
en el que se lleva a cabo la recolección de datos, así como el tema que se
está tratando. Sin embargo, en la mayoría de las ocasiones, el investigador
se enfrenta a problemas metodológicos que son inevitables en el estudio del
lenguaje en su uso social. Entre los métodos utilizados para reunir datos se
encuentra la grabación clandestina, la entrevista sociolingüística, la encuesta
y la observación etnográfica.
Uno de los principales análisis se realiza en la convers1on, que es
considerada como la unidad básica de la lengua hablada. Un intercambio
conversional posee una gran cantidad de reglas como el respeto al tumo, las
interrupciones, los silencios, el tipo de pronombre que se usa para referirse a
la segunda persona (tú o usted), etc. Todos estos aspectos muestran
diferencias de acuerdo a la raza o al país de procedencia de los participantes.
Mientras la lingüística estudia el lenguaje como sistema dentro de sus
áreas, fonética, semántica y sintáctica, la sociolingüística se encarga de
estudiar el lenguaje en vivo, dentro de su medio ambiente geográfico y

668

669

�social. Se analizan por ejemplo los fenómenos que surgen en una
comunidad cuando dos o más lenguajes entran en contacto.
También concierne a la sociolingüística el estudio de los dialectos o
variedades de una misma lengua. Encontramos que, de acuerdo a la región
geográfica, se utilizan diferentes palabras para referirse al mismo objeto.
Localizamos también diferencias en pronunciación y entonación. Existen
diversos factores, además del origen geográfico, que originan la aparición de
variedades dialectales entre los que podemos mencionar la edad, la clase
social, el sexo y la educación.
Spolsky considera también dentro de las variedades lingüísticas a los
registros. Al hablar de registros se refiere al vocabulario típico de las
diferentes profesiones. Así, por ejemplo, existe el registro de los médicos,
de los abogados, de los cocineros, etc.
Algunos grupos sqé'iales, especialmente los jóvenes, utilizan cierto
vocabulario coloquial como símbolo de pertenencia a un grupo. Este tipo de
vocabulario generalmente rompe con las normas sociales y los términos que
se generan dentro de estos grupos son muchas veces adoptados por otros
segmentos de población.
No cabe duda que el lenguaje refleja las diferencias sociales, pero ¿qué
podemos decir de la relación género-lenguaje? A pesar de las ideas
existentes de que las mujeres hablan más que los hombres, está comprobado
que esto no es así. Sí existen diferencias neurológicas entre hombres y
mujeres, pero no son significativas para poder afirmar que las mujeres
hablan más que los hombres: Sin embargo sí hay diferencias culturales en el
rol tradicional de hombres y mujeres que marcan diferencias en el lenguaje
utilizado. Las mujeres tienden a resp~tar más las reglas gramaticales y a
utilizar la cortesía al expresarse.
Por medio de la investigación sociolingüística también se ha estudiado la
estratificación social. Labov realizó en los años sesenta un importante
experimento en los almacenes de Nueva York en donde comprobó que existe
diferencia en pronunciación de acuerdo al estrato social. En esa ocasión el
indicador que encontró fue la /r/ post-vocálica.
Otro tópico de interés para la sociolingüística lo constituye el
bilingüísmo. Se ha estudiado el caso de los niños bilingües, quienes tienen
que utilizar un lenguaje diferente de acuerdo a los contextos o a las personas
con quienes estén conversando. Se debe reconocer a una persona bilingüe
porque "tiene habilidad funcional en una segunda lengua" (Spolsky, p.45) y
además es capaz de cambiar de un código al otro con facilidad. Un bilingüe
670

utiliza_ca~ lengua en contextos específicos: en casa, en asuntos académicos,
en la 1gles1a, etc. A estos contextos se les conoce como dominios. Las
comunidades que utilizan una variedad llamada alta para ciertos menesteres
oficiales y otra variedad baja para tratar temas familiares o informales
presentan el fenómeno llamado diglosia.
Cuando una persona bilingüe aprende un idioma primero que el otro se le
conoce como bilingüe compuesto. En este tipo de bilingüísmo es posible
~ncontr3: el fenómeno llamado interferencia en donde un idioma ejerce
influ~n~1a sobre el otro a la hora de aprender significados, pronunciación 0
gramatica.
. . Existen además casos en que una persona bilingüe mezcla sus dos
1d10mas al hablar o cambia repentinamente de un idioma a otro. Muchos
inmigrantes utilizan este cambio de código al emplear palabras de su nueva
lengua en estructuras de su lengua materna y así desarrollar un código
mezclado.
Es muy raro enconn:ar comunidades monolingües, por lo general
podemos hablar de comurudades monolingües que se han desarrollado como
~esultado -~e la migración, o bien por la conquista y subsecuente
mcorporac1on de hablantes de otra lengua en la comunidad conquistada
formando una nueva unidad política.
Las comunidades multilingües indudablemente enfrentan el problema de
tener que seleccionar la lengua que utilizarán en su vida diaria.
Gener~ente ~eciden utilizar la que represente su identidad y, aunque el
len~Je se!ecc1onado no se~_ la lengua oficial del país, ellos la usan para
cuest10nes mformales o familiares. Cuando se trata de asuntos oficiales o
académicos utilizan la lengua oficial. Un claro ejemplo lo tenemos en
Paraguay, con el español como lengua oficial y el guaraní como su lengua de
identidad o vernácula.
Otr? ~specto a consider3: e? el caso de lenguas en contacto lo constituye
el surtimiento de lenguas p1dgm. Este tipo de lenguas nace como resultado
de la necesidad de comunicarse para resolver problemas comerciales
turísti~s o similares entre comunidades que no tienen lengua en común par;
comumcarse. No es una lengua nativa y pronto desaparece. Tiene
vocabulario muy simple y estructuras sintácticas también simples.
Encontramos pidgins en Hawaii, Nueva Guinea, Nigeria, etc.
Cuando el pidgin perdura y surgen hablantes nativos de esta lengua .
entonces se convierte en lengua criolla, la cual poco a poco va estructurando
671

�su vocabulario y su sintaxis. Tenemos ejemplos de lenguas criollas en
Nueva Guinea, algunas comunidades de Luisiana y Jamaica.
Como parte de las diferentes políticas que rigen las lenguas existe la
llamada planeación de corpus en donde localizamos el proceso de
estandariz.ación.
Existen también políticas como la planeación de
adquisición de lenguas, de educación de lenguas y de difusión.
No cabe duda de que el lenguaje es uno de los aspectos más importantes
que identifican a los diversos grupos sociales. Por m~io del len~je de los
integrantes de las comunidades lingüísticas se s1ent~n umdos, y . ~s
precisamente a la sociolingüística que corresponde el estudio de esta relac1on
lengua-sociedad.

EN BUSCA DE LA ENSEÑANZA PERDIDA.
UN MODELO DIDÁCTICO PARA LA EDUCACIÓN SUPERIOR, DE
ALICIA FUENTES VÁZQUEZ

Lic. Jesús Ordoñez Martínez

En el libro, En busca de la enseñanza perdida, la autora propone una
"didáctica autogestiva" que consiste básicamente en lograr un cambio en la
educación: transformar la educación normalizadora, transmisora de
infonnación, reproductora y alienante para que se convierta en crítica ·e
innovadora ' tendiente a apoyar el surtimiento de una nueva realidad
sociQcultural y la construcción de seres pensantes y éticos.
Los objetivos dy la didáctica autogestiva son: llevar al educando a
estrategias de pensaµíiento sobre qué es lo que puede hacer con la
información, qué es lo que se encuentra alrededor de ella y su aplicación en
el plano personal y profesional.
Alicia Vázquez Fuentes considera el discurso educativo tradicional
como homogéneo y triunfalista que busca la formación de una sociedad con
individuos que deben pensar todos igual, y expresa la necesidad de buscar
una educación formativa e integraL donde el cambio se sustente en una
dimensión sociopolítica ""I descentramiento del sujeto tolerante con los

otros, y la autoevaluación [ ..}. En el que docente y estudiante interjuegan
no sólo como sujetos éticos y políticos".1
Esta propuesta centra la enseñanza en el alumno, donde el énfasis se
encuentra en la formación más que en la infonnación, en buscar el desarrollo
integral, en enseñarlo a pensar, en aprovechar su historia personal y en no
olvidar su construcción interna.
La iniciativa busca nuevas formas de explicar los hechos educativos
donde su referente teórico está construido bajo presupuestos y teorías
humanísticas, históricas y pedagógicas integrando así un conjunto de
categorías, estrategias herramientas de comunicación, formación de hábitos,
· actitudes, herramientas autogestionarias de programación y desarrollado de
la autoevaluación, todas reunidas en un matemodelo didáctico que persigue
el desarrollo de la relación y situación didáctica.
El desarrollar un modelo autogestivo implica educar con
ingredientes como la autonomía, la libertad, la autorresponsabilidad, y la
autoevaluación para el cambio, para la libertad, para la conciencia y para la
672

673

�vida misma Este metamodelo surge por la necesidad de dar respuesta a tres
problemas educativos: hemos transmitido por generaciones que la realidad es
algo que está ahí para ser explicada y no para ser cambiada, contamos con
muy pocos y dispares referentes teóricos para abordar una problemática, y
no está bien determinado que el qué enseñar no puede ser planteado al
margen del para qué enseñar.
El maestro tiene una función de gran responsabilidad, pues será el
acompañante del alumno en el proceso de formación y tendrá que realizar,
por lo tanto, estrategias y herramientas que operen como disparadores de las
experiencias formativas. Los nuevos educadores deben concentrarse en el
cambio de procesos de enseñanza-aprendizaje integrando en ellos el valor de
la experiencia histórica, de rescatar el pasado y promover la comprensión del
futuro como un destino construible, no sólo en una, sino en múltiples
opciones. Deben buscar el desarrollo de la persona humana para el ejercicio
de la conciencia de responsabilidad individual y al mismo tiempo del
sentimiento de justicia, solidaridad social, libertad, respeto, honestidad y
amor a la verdad, sin dejar de lado el desarrollo de hábitos y actitudes que
faciliten la apropiación, la reflexión y la expresión de toda persona.
Por su parte, los alumnos desarrollarán un aprendizaje significativo,
compromiso con el querer aprender, apropiarse de la realidad, y por la
acción y reflexión, aprender a mirarla de forma diferente. Son responsables
del esfuerzo y compromiso consigo mismos y con los demás de ganarle
terreno a la ignorancia y a la incompetencia; su reto es una doble toma de
conciencia: del papel esencial que realiza el grupo de aprendizaje y de su
respo~sabilidad como parte de una familia, de un grupo, de una sociedad.
El aprendiz.aje significativo es un proceso autoformativo y
autoevaluativo que se va construyendo con el apoyo de las situaciones en las
que se encuentra la persona que aprende y es responsabilidad del educando
articular los procesos internos de análisis, comparación y asinúlación como
portadores de la significación real del aprendizaje que se obtiene de la
interexperiencia grupal.
En la planeación educativa se deben integrar el desarrollo
cualitativo de los procesos de percepción y de formas de pensar la realidad y
considerar el entrenamiento y el desarrollo de la atención como los
principales procesos para potenciar la inteligencia.
Por otra parte, hay que conseguir, desde la programación, una
congruencia clara con la factibilidad que posibilitan el aprendizaje
significativo. Considerar, al momento de programar una clase, el alto peso
que en la significatividad del aprendizaje tienen los procesos interactivos e
674

interperson~es. La clase toma la forma de una unidad didáctica que nunca se
planea, anahza o programa, sin considerar el conjunto de todas las otras
unidades.
Hay que programar, diseñar y orientar actividades y estrategias en
las q~e cada ~wnno se vea, ~ oiga y se sienta, tome conciencia de cómo y
de dond~ actúa, para que decida qué hacer con su propio comportamiento.
Los hábitos y actitudes didácticamente deseables en el comportamiento de
todo aqu~l que esté inmerso en una tarea de aprendizaje son: terminar lo que
se ~pieza, es~uchar con atención, programar acciones, precisión,
considerar _la situación antes de actuar, optimismo, cooperación y
perseverancia
El factor_ que garantiza la relación didáctica es la sigoificatividad que
para el docente ttene su tarea de enseñar y para el estudiante su necesidad de
aprender. Es fundamentaJ que tanto el maestro como el alumno asuman su
respon~~ilidad: el ~~o de conducir y desarrollar el aprendizaje y
formac10n, el maestro facilitarle los mejores resultados en el proceso.
La situaci~n didáctica,~ establ~ a través de cuatro etapas que se
apoyan en el trabaJo programahco: Ja pnmer etapa se refiere al inicio de la
cl~se, donde_ se marca el acuerdo de enseñanza y aprendizaje jerarquizando
la 1mportanc1a y trascendencia del contenido informativo.
.
~ segunda es la ilustración y activación que convierte la nueva
mfonnacion en forma de concepto, idea o teoría que se organiza a manera de
lectura, resumen, cuadro sinóptico, etcétera, que el alumno descubre sobre la
base de su experiencia previa.
Continúa con la integración i~onnativa que se traduce en nuevas
estrategias de aprendizaje que se expresan en evidencias concretas de
cambio de actitud, de comportamiento, de solución de problemas O de
ge~eraci~~ de nuevas ideas que suelen acompañarse de experiencias de
s~tt~fa~1on del desempeño alcanzado y que está guiado por la estrategia
d1dachca.
P~r último _se plantea la ev~luación como un conjunto de estrategias
que perrmten considerar las necesidades individuales en la interacción de
grupo Y_ g_enerar otras de carácter grupal que respondan a todos y cada uno de
los p~c1p~tes en el aquí y ahora de cada sesión recuperando básicamente
las evidencias de aprendizaje mediante preguntas concurrentes solución de
problemas, resúmenes, cuadros conceptuales, etcétera
'

675

�Vázquez Fuentes plantea que la evaluación y la calificación no son
ni deben ser la misma cosa Cómo evaluar al alwnno ha sido el "problema
eterno" para quienes quieren de una manera objetiva representar el grado de
impacto de los contenidos en la vida profesional y personal del educando.
Dedica un apartado especial a este tema argumentando que "Hoy en día, la
evaluación es sin duda el principal factor con el que suelen estrellarse los
modelos didácticos".2 Plantea la estrategia de evaluación como un proceso
autoevaluativo por desempeño y satisfacción, donde se deben considerar la
estructura conceptual, las pautas de interacción, la adquisición de
herramientas dialógicas y de reflexión critica, la responsabilidad de
intervención, la gestión ética, los cambios de actitud y la adquisición de
hábitos académicos.
La evaluación autogestiva se centra en el proceso, al margen de los
objetivos paradigmáticos y aprecia las evidencias de desempeños
competentes construyéndose un proceso de resignificación, aprendizaje,
autoevaluación y fundamentalmente interactivo. Para llevar a cabo este tipo
de evaluación la autora plantea instrwnentos como: guías autoevaluativas
que el maestro acota sobre la base del trabajo desarrollado; el alumno se
autoevalúa, pero el maestro le señala qué considerar, con qué evidencias, y
su producción se contrasta con los resultados de los demás en pequeños
grupos y en sesión grupal.
El metamodelo presenta la necesidad de un cambio urgente: una
manera diferente de hacer teoría educativa basada en la premisa de que las
personas no pueden aprender si están separados el cómo aprenden de para
qué lo hacen. La nueva teoría educativa debe centrarse en la educación para
la libertad, la justicia, la paz, la democracia, y sus fines educativos deben
estar dirigidos a fonnar a los alumnos para la competencia laboral, el
desarrollo del sentido critico y el compromiso social.

Notas bibliográficas
1

Vázquez, Alicia. En busca de la enseña perdida. Pp. 15.

2

lbid. Pp. 132.

EL BUEN LECTOR SE HACE, NO NACE.
REFLEXIONES SOBRE LA LECTURA Y FORMACIÓN DE
LECTORES, DE FELIPE GARRIDO

Lic. Maria de Lourdes Urbina Carrillo

En El buen lector se hace, no nace, la formación de lectores es una
preocupación del autor. El libro consta de veinte textos que fueron artículos,
pon~ias y pláticas escritas para congresos y conferencias sobre la lectura
y form~ión de lectores; algunos de estos artículos fueron publicados en
suplementos y revistas entre 1984 y 1998. Con ello pretende convencer de
la importancia de estas actividades y analiza algunos problemas prácticos en
la formación de personas con plenas habilidades para la lectura y escritura
La recopilación no guarda el orden cronológico de aparición de los mismos,
sino que presenta otra secuencia, para entender la argumentación de lo que
considera es la problemática actual de la formación de lectores y la carencia
de los mismos, con la cual coincido.
Garrido manifiesta su preocupación por la formación de lectores: se
refiere al habla, la lectura y la escritura como las operaciones básicas de la
comunicación y la expresión; quien no lee y escribe no domina su propio
idioma Pero la importancia de estas herramientas va más allá de la
comunicación con los demás, el lenguaje nos permite tomar conciencia de
nosotros mismos y del mundo que nos rodea. Por ello es que la literatura,
antes que un conocimiento, es una experiencia La realidad nos demuestra
que mucha gente se ha pasado la vida leyendo a medias, simulando la lectura
o limitándose a leer libros de texto. Pero la lectura no puede estancarse en
este nivel, debe abarcar los libros de la imaginación, los que se leen por
gusto. Hace falta multiplicar los lectores, desarrollar el gusto, conquistar la
afición y alimentar el amor por la lectura y la posibilidad de escribir. El
problema no se limita a la alfabetización, a la edición y distribución de
libros, a la instalación de librerías, bibliotecas y al estudio de la literatura.
Describe y analiza la experiencia fundamental que permitió al autor
conocer los problemas de la formación de lectores: el programa "Rincones
de lectura" iniciado en 1986 por la Secretaria de Educación Pública donde
actualmente dirige la Unidad de Publicaciones Educativas. Dicho programa
tiene como objetivo crear una de las escuelas primarias públicas del país, que
atienden al 93 por ciento de la población escolar, la colección de Libros del
Rincón. Con la finalidad de que el alumno tenga a la mano libros para leer
y, en forma adicion~ sensibilizar a los maestros y demás autoridades para

676

677

�que hagan uso de este acervo y si es posible, ~~dar también el acceso a los
padres de familia mediante el préstamo a doIDicilio.
.
Personalmente tuve la oportunidad de conocer esta colección y es una
pena decir que como todo proyecto, le hace falta seguimiento al destino final
de estos libros, siendo éste la casa de aquellos que se lo llevaron, no para
leer, sino para adornar sus estantes y libreros. Espero que este sea un caso
aislado y que la experiencia haya sido positiva~ porque representa .1?1 gr~
esfuerzo económico por la calidad de los matenales y su presentacion. As1
como por su intención, que reconozco es una propuesta se~~ y formal, lo que
es una lástima, debido a la falta de ética y responsabilidad de algunos
maestros, y como consecuencia el incumplimiento de los objetivos para los
que fueron creados, en este caso en p~~ular. Si~ embargo, el autor no
presenta comentarios al respecto y se hmita .ª dec~ que ~o~ resultados ~e
esta experiencia le permiten referirse a una sene de ideas basteas, que seg1;"1
él, responden a los problemas de formación de lectores en nuestro ~rus.
Sefiala que más allá de los aspectos teóricos, la. lectura y la escn~a
implican actividades que se desprenden de estas ideas, las cu~le~ estan
encaminadas a la comprensión e importancia de los problemas practtcos de
Ja formación de personas para emplear el lenguaje en su forma escrita.
Define y está convencido de la "libertad de elección" como
resultado de una experiencia que debe tener cada niño para escoger, de un
número infinito de opciones, el o los libros que sean de su agrado para
hojearlos y leerlos; asimismo le ofrezcan la oportunidad. de eje~citar _Y
desarrollar la imaginación, como el mejor recurso para gan_ar mterés ~anttl.
Que en el fondo irracional, intuitivo, imagin~vo de mit?s y tradiciones
populares se encuentra la fascinación (episodios de las mil ~ ~na noche~,
Robinson Crusoe, Los viajes de Gulliver, Lo isla del tesoro, Alicia en el pa,s
de las maravillas, El Principito, etc.). Amado Nervo, decía: "este libro ideal
que todos hemos entrevisto en nuestra infancia, que nos ha revelado, el
libro de la fantasía, del milagro, sin otra utilidad que su belleza" .
Subraya la importancia del papel fundrunental del maestro para la
formación de los lectores e insiste en que el primero que debe formarse
como lector para los maestros, dice, debe ser una preocupación P~S?nal Y
profesional. Lo presenta como la figura person~ ~ara refo~ los h~lntos de
los estudiantes y pretende, como en receta magica, que este ensene a sus
alumnos a comprender que la lectura de obras literarias no está veda~ a s~s
colegas, los maestros de literatura y de español, sino que es ~ patrunomo
de todos y no debe faltar un solo día En esta receta la meJor manera ~e
comenzar un día de clases, en cualquier nivel educativo, en cualqwer
disciplina, es ver al maestro o maestra de pie ante el grupo con un libro que
no sea de texto en las manos; incluye también a los padres y sueña con
678

fundar muchos rincones infantiles y talleres de lectura cultural, educativa y
social. Elena Poniatowska expresa: "Imponer media hora de lectura todos
los días en las escuelas desde la primaria hasta la preparatoria, ¿sería
mucho pedir?".
Garrido de nuevo coincide- con Elena Poniatowska en su comentario:
"antes de editar libros hay que crear lectores". No basta con publicar y
distribuir libros en forma masiva para que se multipliquen los lectores.
Respecto a los libros, la educación y la política cultural, establece que la
formación de lectores debe ser el mayor problema del Estado, propone que
las acciones del Gobierno cuenten con un esfuerzo más importante: la
extensión de la lectura a una población más amplia, y en educación, la
calidad del material y el aprovechamiento del lector.
Dicho autor presenta lo que seria una propuesta para talleres de
lectura como la solución para fomentar y afianzar el hábito por la lectura,
proponiendo la realiz~ón de talleres, grupos, clubes, círculos de lectura en
las escuelas y que éstos sean incluidos como una materia obligatoria en los
planes de estudio de las escuelas primarias y secundarias oficiales. Los
objetivos de dichos talleres serían: Avivar el interés y fortalecer el gusto por
la lectura, mejorar el dominio del lenguaje oral y escrito, es decir, elevar los
niveles de comprensión de la lectura, expresión y comunicación; y ofrecer a
los participantes una selección de lecturas básicas encaminadas a profundizar
sus conocimientos, despertar su imaginación y que respondan a los intereses
y necesidades de los participantes. Describe lo que considera debe ser un
lector y cómo se fonnaría a este "modelo" de lector. Da importancia a dos
aspectos inherentes a la lectura, siendo la primera el que "no se lee con el
diccionario" y dice: "Sin comprensión no hay lectura fuera del diccionario y
la comprensión muchas de las veces se disfraza de memorización, es decir,
la memorización a veces ayuda a la comprensión, pero no deja de ser mejor
memorizar lo ya comprendido".
Finalmente critica al sistema educativo y al trabajo que se desarrolla
en los talleres de lectura, sefialando en el actual trabajo de formación de
lectores dos aspectos que él considera importantes: la erudición y el exceso
de animación; en el primero, Garrido afirma que no basta con ser "erudito"
en la materia si no cuentan con las habilidades para capacitar lectores. El
segundo atiende el excesivo uso de juegos y técnicas de animación en la
lectura con grupos de treinta, cuarenta o cincuenta niños al mismo tiempo,
que tienen como resultado que sus alumnos no lean libros y a veces ni
siquiera uno de texto. En uno y otro caso se atiende a la teoría y al juego más
que a la lectura.

679

�Este libro aborda con argumentos sólidos la problemática existente,
sin embargo, no todas las soluciones las tiene el Gobierno. Sabemos que
dependemos de los proyectos y políticas educativas, y esto, no es lo crítico,
lo lamentable es la cancelación de proyectos, porque "cambian las políticas"
o bien las administraciones ¿Por qué no tomar en cuenta los resultados
positivos de los programas implantados y darle un seguimiento sistemático
que reorganice las acciones?.
Felipe Garrido es un ejemplo de tenacidad. La experiencia que le
brindan veinte años dedicados a la formación de lectores, le dan autoridad
para proponer y criticar el trabajo actual. Como lo indica el nombre de su
libro, él se reconoce como un lector que se hizo, como lo explica en el
epilogo de esta obra. Sin embargo, existen personas que nacieron con esa
cualidad de buenos lectores y como única diferencia de otros, "tuvieron la
oportunidad de desarrollar esa cualidad". La lectura necesita más que la
propia lectura; reclama gusto, afición, interés, vida, razonamiento,
inteligencia, pasión, etc.

LA ARQUEOLOGÍA DE NUEVO LEÓN Y EL NORESTE
DE MOISES VALDES MORENO
r

r

'

Lic. Héctor Alemán Hernández

Antecedentes
Probablemente por la situación geográfica y por el intenso deseo de
parte de nuestras autoridades de presentar a nuestro país como abundante
zona arqueológica, las regiones norteñas han pasado a ocupar un segundo
té~o en cuestiones de interés nacional para el desarrollo de proyectos
relacionados con la arqueología. Sin embargo, día tras día, se han
desarrollado intensas investigaciones en el norte de México las cuales
muestran las costumbres y tradiciones propias de cada entidad y se han
establecido grandes diferencias en cuanto a tiempo y espacio.
Como se sabe, Nuevo León es el territorio medular de la región
noreste de México, nuestro estado ha sido objeto de descuido y desaparición
de infinidad de zonas arqueológicas, sobre todo en sitios donde la misma
erosión ocasionada por el paso del tiempo nos ha dejado ver la ubicación de
estos restos arqueológicos y en muchas ocasiones, incluso, artefactos que
han sido sustraídos y que ahora forman parte de colecciones privadas.

Límites geográficos de las regiones Norte de México
Es necesario hacer mención de los limites geográficos con respecto al
noreste; al norte, limitado por las riveras del Río Bravo hasta su
desembocadura en el Golfo de México; al sur, por una franja marginal al
costado poniente de la Sierra Madre Oriental que llega hasta la zona tórrida
del trópico de cáncer, donde colinda con la región huasteca; al oriente, por
los límites costeros del golfo y al poniente, hasta la línea oeste donde
concluye la Sierra Madre Oriental e inicia la región centro del país.
En base a esta delimitación, las entidades que conforman la región
noreste son:

l. Tamaulipas. A excepción de su porción sur que corresponde a la región
Huasteca.
2. Extremo norte y oriente de Coabuila.

3.

Estado de Nuevo León. Sin tomar en cuenta su flanco surponiente.
681

680

�Referente al estado de Tamaulipas al extremo sur (que queda fuera de
los límites de la región noreste) ha sido objeto de la mayor cantidad de
estudios arqueológicos que se hayan llevado a cabo en esta región. Sin
embargo, un poco más al norte, casi llegando.ª los !~tes. de la !"l~steca
con el noreste se desarrolló un importante estudio cuyo pnnc1pal objetivo era
encontrar restos que indicaran las primeras etapas de la domesticación de
plantas.
Estas investigaciones fueron realizadas por Richard McNeish quien
posteriormente logró rescatar de entre algunas cuevas ~e. la Sie1:-3, de
Tamaulipas y la Sierra Madre Oriental, algunos vestigios org~cos
fozilizados que le permitieron obtener evidencias de fechas y construir dos
importantes secuelas cronológicas desde las primeras prácticas de cultivos Y
la aparición de pueblos hasta el abandono de éstos.
En el caso de Coa:huila se han realizado investigaciones arqueológicas
principalmente en la zona comprendida al oeste del área .de Bolsones, al
poniente de la Sierra Madre Oriental, misma que puede considerarse como el
principio de la región centro del país.
Entre los más destacados descubrimientos se encuentran artefactos
elaborados en madera, palma y fibras vegetales, así como recipientes hechos
de cerámica de los cuales se asume que provienen desde el año 12,000 a.C.
En el estado de Nuevo León la primera investigación de carácter
arqueológico que se llevó a cabo fue en la década de los sesenta y fue
conocida con el nombre de' Proyecto Noreste de México, la cual estaba a
cargo de la Universidad de Texas en Austin.
Las investigaciones comenzaron con reconocimientos de la superficie
y se registraron cuarenta y tres locaciones que en su gran mayoria se trata~~
de sitios de campamentos abiertos, rocosos y algunas cuevas. A excepc1on
de dos sitios, en los cuarenta y uno, restantes se lograron recolectar algunos
artefactos.
De los dos mil veintiuno objetos que fueron analizados primero por
materia prima y después por su técnica de manufactura; ~ólo mil ciento
sesenta y uno quedaron clasificadas como puntas de ~royectll y de .entre los
restantes se podían encontrar algunas piedras de molienda, herranuentas de
hueso, conchas, cristal de roca transparente y perforadores.

Zonas explotables del Noreste de México
Según los datos proporcionados nos dan una idea general del ento~o y
recursos naturales que debieron ser explotados por los grupos humanos que
habitaron la región noreste, tomando en cuenta las siguientes
consideraciones:
a). La situación geográfica del área con estaciones templadas en
pnmavera y otoño, temperaturas muy cálidas en verano y heladas
constantes en invierno.
b)Características fisiográficas de la región que influyeron de alguna
manera en el desarrollo de las sociedades en lo que se refiere al tipo y
disposición de recursos alimenticios y algunas materias primas para la
fabricación de herramientas, habitación y vestimenta.

Al respecto podemos mencionar la existencia de seis principales zonas
explotables en épocas anteriores, como son las siguientes:

Zona serrana. Constituida por el sistema de laderas y cañones por
donde cruzan los ríos que integran la Sierra Madre Oriental.
Zonas fluviales. Formada por los márgenes y riveras de los principales
ríos de la región.
.
Zon.a de llanuras sem.ihúmedas. Incluye el conjunto de planicies y bajas
del extremo oriente de la Sierra Madre Oriental.
Zonas de valles aluviales intraserranos. Consta de todos aquellos
valles, pequeñas cuencas y abanicos aluviales que se localizan entre los
sistemas orográficos donde termina la Sierra Madre Oriental.
Zona de llanuras secas. Integra las planicies y bajadas que se
encuentran al extremo poniente de la zona serrana, donde se produce el
efecto de sombra de la Sierra Madre Oriental.
Zona de llanuras húmedas y litorales. Compuesta por todas aquellas
llanuras y bajadas del extremo oriente de Tamaulipas, zonas aledañas al
Río Bravo y la extensa franja litoral del Golfo de México.

682
683

�Categorías de clasificación de las manifestaciones gráfico-rupestres.

Motivos zoomorfos. Esta clasificación está compuesta por serpientes,
lagartijas, aves, tortugas, venados y huellas de osos.
.

El estudio del testimonio rupestre puede aportar valiosa información
sobre la flora, fauna, fenómenos naturales, herramientas además de técnicas
y recursos que fueron utilizados por las antiguas sociedades de esta zona.

Motivos fitomorfos. Para este grupo se incluyen las flores, las hojas,
los árboles, el peyote y los agaves.
Motivos formatizado.
Integrado por arcos, flechas, puntas de
proyectil, cuchillos, lanzas, escudos, redes y tambores.

Petrograbados

En general, los petrograbados eran reafuados sobre roca caliza con un
grado alto de oxidación, lo que permitía que contrastara ésta entre los
motivos grabados y la superficie exterior. La mayoría de los grabados se
realizaron ntilinndo objetos como punzones y cinceles de piedra.

Motivos naturalistas. Compuesto por el conjunto de soles, lunas,
cometas, estrellas, lluvia y relámpagos.
Primeras jornadas de explotación.

La zona con más alta concentración de petrograbados en nuestro país Y
probablemente una de la más abundante en América está constituida por la
parte norponiente de Nuevo León y el extremo oriente de Coahuila.

Pinturas rupestres
A diferencia de los petrograbados, este tipo de manifestación requiere de
condiciones especiales para su preservación, y por lo regular, se encue~tran
localmldas en paredes rocosas o pequeñas cavidades que no reciben
directamente la lluvia o los rayos del sol.
Entre las técnicas de elaboración se puede observar el delineado fino Y
grueso, distintos colores y tonalidades del rojo, amarillo, blanco, negro Y
café.

Categorías de clasificación de las manifestaciones gráfico-rupestres.

Hay una gran variedad de formas y de clasificaciones de las_ imágenes
grabadas o pintadas, éstas dependen de la región, país y critenos de los
mismos investigadores. En este caso, las categorías que más se acoplan a la
región noreste son las siguientes:
Motivos geométricos. En este rubro se incluyen líneas rectas, curv~,
triángulos, rectángulos, cuadros, zig-zag, círculos, espirales y media

luna.
Motivos antropomorfos. En este se incluyen manos, pies cuerpos
completos sexuados o asexuados.

El primer antecedente que se conoce sobre un posible contacto
occidental en el actual territorio nuevoleonés proviene de una carta enviada
por Antonio Sotelo de Betanzos al Monarca español, donde se menciona la
entrada del Comendador Cristóbal de Barrios hacia territorios desconocidos
'
partiendo de la región del Pánuco en 1529.
Cabe7.a de Vaca.

En 1535 Alvar Nuñez Cabeza de Vaca pudo ser el primero en transitar
por el nore~e cuando encabezaba una misión de exploración al cabo de la
Florida y se interna con algunos compañeros a la extensión suroeste de
Texas, cruza el Río Bravo y al intentar dirigirse a la región del Pánuco, por
diferentes sucesos cambia su trayectoria realizando una larga travesía hacia
las costas del mar del Cortés.
Han sido muchas las reconstrucciones de la ruta seguida por Cabeza de
Vaca. Algunos investigadores no consideran su entrada por la región noreste
y sitúan su incursión por algún punto cercano a la actual población de
Ojinaga en Chihuahua, bajando por el río Conchos y luego hacia Sinaloa.
Otros investigadores, que se consideran mejor informados, consideran
que la trayectoria fue cruzando por los estados de Tamaulipas, Nuevo León y
Coahuila, pero existe una gran diferencia entre los trayectos que se plantea
por cada uno de éstos.
Para estas consideraciones se puede agregar los siguientes puntos, para
poder formar nuestro propio juicio:
•

684

Al tiempo en que esto sucedía, transcurrían apenas dos años de la
Conquista de Cortés.
685

�•
•

En los mapas que existían en ese momento sólo se delineaba el Golfo de
México y algunas desembocaduras de los ríos y puntos costeros.
Un aspecto muy importante a mencionar es la falta de cronistas, como en
muchos otros sucesos, y la necesidad de tomar como testimonios los
comentarios que se pudieran haber conseguido.
Uno de los argumentos más importantes y trascendentes que se tiene
respecto a la ruta que tomó Cabeza de Vaca es el haber convivido con
campamentos indígenas que estaban conformados por grupos de veinte a
cien casas, las cuales se encontraban asentadas cerca o a las orillas de un
río.
Otros precursores

Existen también algunos nombres de soldados, frailes o exploradores que
al igual que Cabeza de Yaca, ya sea por el deseo de impartir la doctrina
cristiana cruzaron el actual territorio nuevoleonés en expediciones hacia la
Florida, o en busca de una ruta que conectara los reinos de Nueva Galicia y
Nueva Vizcaya con el Pánuco (como vía más corta hacia España, evitando el
paso por México y Veracruz).
Entre estos personajes menciona a Fray Andrés Olmos, de manera
importante porque, además de reconocer una gran porción de la extensión
tamaulipeca y parte del estado de Nuevo León, regresa junto con los
llamados indios olives para poblar la legendaria Tamaulipas. Sin embargo,
son a los militares Alberto del Canto, Diego de Montemayor y Luis Carvajal
y de la Cueva a quienes se le atribuye el descubrimiento y primeros intentos
de colonización del Nuevo Reino de León.

BINGO 6. ENGLISH FOR CBILDREN,
DE SAMANTA McNAMEE Y KEN METHOLD
Francisco Javier Treviño Rodríguez
Facultad de Filosofia y Letras

UANL
La enseñanza del inglés ha sido una actividad realizada por el hombre
desde hace muchos años y tiene gran relevancia para la difusión del
conocimiento. Una de las tareas más dificiles que enfrenta el docente en esta
área, es encontrar un texto que reúna las características óptimas para
utilizarlo ~n clase.
Para quienes nos dedicamos a la enseñanza, es común encontrar material
bibliográfico que aborde el tema desde una perspectiva teórica, dejando de
lado el enfoque práctico.
. _El libro "B~go 6" es un texto para la enseñanza del inglés dirigido a
runos que empiezan a aprender el idioma como segunda lengua y ofrece
~umerables situaciones funcionales para llevar acabo el aprendizaje. El
libro consta de doce unidades, donde la seis y la doce son de repaso.
.La metodología en que se basa tiene un enfoque práctico, con un
crudadoso manejo de las estructuras del idioma y con un vocabulario
adecuado para el seguimiento del tema. El texto tiene otras actividades que
complementan el aprendizaje tales como canciones y juegos que ofrecen una
experiencia divertida.
De acuerdo a mi experiencia como docente, es importante mencionar que
los niños requieren de textos coloridos que les llame la atención, ya sea con
fotografias, dibujos y situaciones con las que se hermanen de acuerdo a su
edad. Estoy convencido que el libro "Bingo 6" reúne todas estas
características primordiales para facilitar el aprendizaje. Muchos autores no
se esfuerzan para establecer una relación entre los alumnos y las actividades
del texto, la cual es de gran importancia, sin embargo, los autores de éste,
tienen como objetivo fundamental el enfatizar dicho vínculo y se observa
desde el momento que incluye niños y personajes jóvenes tratando que el
alumno se identifique con ellos.
En mi punto de vista, otro aspecto importante que no deben olvidar los
autores de libros para la enseñanza de idiomas, es que una lengua no puede
transmitirse satisfactoriamente si el texto no incluye aspectos culturales de
los países que hablan el lenguaje a enseñar. A pesar de íncluir temas

686

687

�recientes en la sección de lectura, que son apropiados para los niños y
adolescentes tales como la vida del grupo norteamericano "Backstreet
Boys", el actor Leonardo DiCaprio y otros; el autor no se desliga
completamente de temas importantes que forman parte de la historia de los
Estados Unidos de Norteamérica como el Día de Acción de Gracias, el cual
representa gran parte de la cultura de los Norteamericanos.
El libro tiene una metodología muy actualizada, que puede asimilarse con
uno de los mejores textos para la enseñanza del inglés que se han hecho
últimamente; como lo es "New lnterchange", el cual tiene una distribución
de actividades parecida a la del texto "Bingo 6", donde antes de iniciar con
la explicación de la gramática incluye ejercicios que la incorpora dentro de
un contexto,. Las unidades de este libro, contienen una conversación, un
agregado del vocabulario, expresiones importantes y una lectura relacionada
con el tema. La forma de presentar la gramática también es similar, ya que
aparte de aparecer en un recuadro, incluye un ejercicio. Pero existe una
sección diferente a Já del texto ''New lnterchange", que es la de
pronunciación, ya que el libro "Bingo 6" no hace ninguna conexión al tema
o a las estructuras gramaticales ni culturales que se utilizan en las unidades,
perdiendo parte de la sincronia al final de cada lección.
"Have you ever seen a TV studio?", es la quinta unidad. En mi opinión,
creo que el autor sobreestimó al docente al repetir la misma estructura de las
unidades tres y cuatro, que es la del presente perfecto. Un texto base para la
enseñanza de un idioma, se puede o no cubrir en su totalidad, pero hay que
tener un espacio en la planeación que sirva para incrementar el conocimiento
de cada unidad con material bibliográfico de ayuda, sin tener que recurrir a
la repetición de estructuras para cubrir vacíos.
En la unidad seis es de repaso, lógicamente trata de incluir todos los
tiempos gramaticales vistos con anteriÓridad. Esta unidad es más corta que
las anteriores y se basa en ejercicios prácticos que buscan verificar el
aprovechamiento del alumno de las unidades anteriores. En mi forma de
pensar, creo que el hacer una pauta a la mitad del libro y llevar a cabo una
verificación sin darle el nombre de examen, es de gran relevru;icia, ya que
conciencia al alumno del aprendizaje que ha desarrollado y esto tiene una
influencia psicológica para seguir adelante con el curso.
Cuando analizamos libros para la enseñanza del inglés y vemos el tema
de los países y nacionalidades, muchos autores no entran en la tarea de cómo
el alumno puede aprender esta lección dentro de un contexto. Atinadamente,
los autores de este libro, incluyen la explicación del verbo ''to be" para que
el alumno utilice los países y nacionalides en oraciones.
688

El autor da una gran importancia a la forma comparativa. En la unidad
?cho, se enfoca sol~ente en este tipo de estructura incluyendo ejercicios
mteresantes para facilitarle la enseñanza al maestro. Algo esencial que se
encuentra en esta unidad es el inmenso número de fotografías, las cuales
ayudan al alumno a ubicarse en una situación real.
Dentro de la unidad nueve, "Magic Marine World", se encuentran dos
~artes de la oración muy importantes: los adjetivos y las preposiciones de
tiempo. Cuando se enseñan los adjetivos, especialmente a los niños es
.
'
llllportante utilizar muchas ilustraciones, las cuales están incluidas en esta
unidad. Las preposiciones que se encuentran en esta lección son: "in'', "on"
Y "at'', que son muy utilizadas en el inglés. En mi opinión, estas tres
preposiciones se presentan correctamente en ejemplos muy sencillos, ya que
en es,te _nive! de aprendizaje seria un error incluir ~a mayor cantidad, porque
podría inflwr negativamente.
"The camping trip" es el título de la unidad diez y aborda el tema de los
conectores cronológicos, que se utilizan cuando se quiere describir un
proce~o. En esta lección, la actividad auditiva está muy bien utilizada, ya
que VIsualmente nos presentan seis acciones diferentes mediante fotografías
con el objetivo de armar una tienda de campaña; este ejercicio puede ser
contestado siguiendo la lógica de una secuencia cronológica, pero hay que
tener en cuenta que los alumnos son niños; es por eso que se anexa una
actividad auditiva para que el alumno escuche e identifique más fácilmente
cada una de las acciones de las fotografías y de esta manera encuentre la
lógica de un proceso.
En la unidad once, "Ken loves cartoons", los autores vuelven a caer en el
mismo error, que es mezclar diversos tiempos verbales, los·cuales desde mi
punto de vista son estructuras gramaticales difíciles de enseñar, puesto que
no es una lección de repaso, esta combinación podría confundir al estudiante
al momento de enfrentar diferentes tipos de estructuras en los ejercicios.
La segunda mitad de repaso es la número doce, que presenta de manera
acertada las estructuras gramaticales y partes de la oración que se vieron con
anterioridad. En esta lección se ven ejercicios auditivos, de lectura y
pronunciación que permiten practicar de una manera general el material
cubierto.
Existen tres agregados al final del texto. Uno está dedicado a la
pronunciación; otro, al vocabulario de cada unidad y el último corresponde
al programa de contenidos. La sección de pronunciación consta de una hoj_a
y presenta ejemplos muy generales que pueden ser de utilidad en la
enseñanza. La segunda sección presenta las palabras más importantes de
689

�cada unidad ordenadas alfabéticamente para facilitar su ubicación. Por
último, el programa de contenidos le ofrece al maestro una visión gen~ral de
los objetivos de enseñanz.a. A pesar que muchos docentes lo c?~1deran
irrelevante, creo que es de gran importancia para establecer los objetivos de
aprendiz.aje.
A mi juicio, este libro de texto cuenta con características i~eal~s para la
enseñanza del inglés como el segundo idioma en el nivel de _P~arta. _T~~ta
de desarrollar las cuatro habilidades básicas de aprendiz.aje: audic10n,
expresión oral, lectura y escritura.
Sin e~b~~o, incluye algunas
actividades, en particular las referentes a pronunc1ac1on,_ que al ~arecer no
están bien integradas a los objetivos que se pretende cubnr. En rm punto de
vista, el afán de repetir estructuras gramaticales tampoco es de ~an ayuda
para el docente, ya que se vuelve una tarea tediosa. Creo que es lillportante
reconocer la labor de los autores de esta obra ya que, si bien es obvio que no
logra cubrir de manera ~xhaustiva todos los aspeetos r~l~ci?nados con la
enseñanz.a es un buen intento por presentar de manera dinarmca algunas de
'
, .
las estructuras básicas del idioma con un enfoque practico.

ANGUSTIA Y ANSIEDAD.
CAUSAS, SÍNTOMAS Y TRATAMIENTO,DE JESÚS DE LA
GÁNDARA MARTÍN Y JOSÉ CARLOS FUENTES ROCAÑIN

Lic. Raúl Romo Vallejo
La ansiedad es clásicamente un sentimiento subjetivo que implica la
presencia de sensaciones de aprensión, tensión, inquietud, temor indefinido,
inseguridad o miedo, a modo de anticipación indefinida de un peligro ante
una amenaza más o menos objetiva que supone una forma de miedo ante
algo o ante nada, en contraposición al miedo concreto ante un peligro o
amenaza real. Puede ser una respuesta a algo, pero también puede nacer de
dentro, con o sin razón aparente.
La ansiedad normal. es adaptativa y útil para resolver problemas,
controlable y lógica (aUÓque puede ser incómoda), no implica sufrimiento
grave. La anormal es inútil, inapropiada, dificulta la adaptación y el
rendimiento.
La ansiedad exógena o reactiva es motivada por un desencadenante con
relación a un suceso; puede ser nonnal y sirve para enfrentarse a ella o
anormal y dificulta la adaptación. La endógena, no tiene motivo aparente,
surge sin razón o causa comprensible, como una manffestación del carácter
de la persona y es poco o nada adaptativa.
Desde el punto de vista biológico se trata de un estado de alerta
frente a una amenaza que ·prepara al organismo a la defensa, activa el
sistema nervioso central, vegetativo, endocrino y todo el organismo para la
lucha por la supervivencia.
Cierta cantidad de ansiedad es necesaria para mejorar la resolución
de problemas, existiendo un punto óptimo de ella para un máximo
rendimiento sin sufrimiento patológico. El aumento excesivo hace caer
drásticamente los rendimientos, tanto en el plano intelectual como en el
psicomotor, en las relaciones personales o en el trabajo, en la toma de
decisiones o en la vida sexual. La capacidad de algunos seres humanos para
modular este mecanismo se conoce como autodominio.
Los estímulos más habituales provienen del entorno psicosocial del
sujeto, medio ambiente o del propio organismo, lo que importa es la
valoración que el individuo hace de ellos.

690

691

�El estrés es la reacción ante situaciones de alarma o amenaza que
generan ansiedad, fue descrita por Hans Selye como reacción gene~al de
adaptación. Tiene tres fases: alarma, resistencia y agotamiento.
La ansiedad patológica es el resultado de una situación estresante
más las posibilidades de adaptación del sujeto, determinadas tanto
genéticamente como por el aprendizaje. Ésta aparece si la presión estresante
es exagerada y agota las posibilidades de adaptación, o la reacción del sujeto
es excesiva en intensidad, duración o en calidad.

Se habla de ansiedad exógena, cuando se supera la capacidad
adaptativa del organismo frente a estímulos externos, amenazantes, intensos
o sorprendentes. Mientras que la endógena, está ligada a factores
hereditarios, carece de causa externa, se presentan anomalías en los
mecanismos cerebrales de procesamiento de información procedente de los
sentidos.
La ansiedad es una especie de nerviosismo acompañado de inquietud
y desasosiego, es sobresalto, "nos activa". La angustia es un sentimiento
sensorial localizado en el cuerpo que se manifiesta en forma de opresión del
pecho, ahogo, congoja y sensaciones de malestar que afecta a todo el
organismo y con frecuencia se localiza en las funciones vicerales, "nos
ahoga, nos paraliza".

Síntomas psíquicos: inquietud, inseguridad, intranquilidad, temor,
miedo, tensión, angustia. Síntomas somáticos: taquicardia, sudoración,
temtlor, boca seca, inquietud psicomotora, hiperventilación, disnea, tensión
muscular, meteorismo, diarrea o constipación, poliquiria, vértigos,
hiperactividad. Síntomas de alerta excesiva: insomnio inicial, pesadillas,
somnolencia diurna, anorexia, hiperfatiga, inhibición del deseo sexual,
impotencia, anorgasmia, dificultades de memoria y atención.

Síntomas en los distintos tipos de ansiedad:
Trastorno de ansiedad secundario a enfermedad fisica o por uso de
sustancias: presencia de ansiedad continuada o crisis secundarias al
padecimiento de una enfermedad somática o abuso de sustancias tóxicas.
Por trastorno de pánico: crisis recurrentes de ansiedad grave no limitadas a
situaciones no concretas. Síntomas variables que aparecen de modo
repentino, incluso mientras la persona duerme. Temor secundario a morir,
perder el control o enloquecer, miedo a sufrir otro ataque de pánico,
aparecen conductas de evitación. Puede aparecer agorafobia.
692

Por fobias: temor excesivo e inacional ante objetos o situaciones
específicos. La exposición al estimulo fóbico provoca ansiedad. Reconoce el
miedo como irracional. Provoca ansiedad anticipatoria al imaginar el
estímulo y presenta conductas de evitación. En la fobia social, existe temor
ante situaciones sociales, restringe las actividdes y presenta ansiedad
situacional.
Por transtomo obsesivo-compulsivo: presencia de pensamientos
obsesivos, reconoce que son producto de su mente y que su comportamiento
es irracional, provocando mucho malestar.
Por trastorno de estrés postraumático: expos1c10n a un
acontecimiento traumático grave, con periodo de latencia de semanas a
meses. Reexperimenta el acontecimiento, existe embotamiento emocional
falta de capacidad de respuesta al medio, anhedonia, conductas de evitación:
insomnio.

/
Por estrés agÚdo: exposición a un acontecimiento traumático grave.
Relación temporal clara entre agente estresante y aparición de síntomas.
Reexperirnenta el acontecimiento, embotamiento, desapego, ausencia de
reactividad emocional, desrealización, despersonalización, amnesia
disociativa, ,conductas de evitación.
Por trastorno de adaptación: malestar subjetivo acompañado de
alteraciones emocionales que interfieren con actividades sociales. Aparecen
durante un período de adaptación a un cambio importante. Relación clara
con acontecimiento estresante, hay vulnerabilidad, hwnor depresivo,
preocupación, incapacidad para enfrentar problemas y planificar el futuro.
Por trastorno de ansiedad generalizada: es excesiva y persistente, no
asociada a ninguna circunstancia particular. Sensación de nerviosismo,
inquietud, impaciencia, irritabilidad, dificultad para concentrarse, tensión
muscular, sudoración, mareos, palpitaciones, molestias epigástricas,
alteraciones del sueño, aprensión.
Por trastornos de somatización: presencia de síntomas somáticos
múltiples, recurrentes y variables. Visita regularmente a los médicos sin
éxito en su problema. Afectan cualquier lugar del organismo. Pueden existir
síntomas depresivos o ansiosos recurrentes. Interfieren gravemente en la
actividad social, interpersonal o familiar.
Es importante para la medicina reconocer, diagnosticar y tratar los
trastornos de ansiedad porque son enfennedades que requieren asistencia y

693

�tratamiento, su elevada presencia en la población generan un elevado costo
socioeconómico y humano.
El diagnóstico clínico de la ansiedad patológica debe basarse en la
atenta observación de los síntomas y signos que son detectables en la
conducta de la persona afectada. Debe obtenerse información a través de una
entrevista amplia, recabando los siguientes datos:
•
•
•
-.
•
•
•
•

Antecedentes familiares y personal~s.
Sít)tomas neuróticos en la infancia.
Pers&lt;&gt;Qalidad premórbida.
Características fisiológicas.
Acontecimientos importantes a los que se ha sometido el sujeto.
Indagar sobre aspectos psicosociales, familiares, laborales y económicos que
puedan estar relacionados con el inicio del trastorno.
Explorar los hábitos de consumo de sustancias.
Aplicar·una encuesta para obtener datos precisos.
Debe realizarse un diagnóstico diferencial entre tr~tornos de
Jansiedad y otras patológicas mentales o somáticas que pueden confundirse
con ella Tales como: trastornos somáticos, depresivos, somatoformes,
demenciales, de personalidad, por uso de sustancias, síndromes maníacos,
esquizofrenias.
El tratamiento debe buscar la disminución de la ansiedad para poder
abordar otros objetivos más complejos, como la modificación de conductas
patológicas y la reestructuración de la personalidad o la promoción de
hábitos de vida más saludables.

•

•
•

LA CASA ECOLÓGICA, DE JORGE CALVILLO UNNA
Lic. Alberto René Romo

G.

El li~ro La casa ecológi-ca, está constituido por veintiséis capítulos.
En la_ ~nmera parte ~os señala que la evolución biológica y del
conocimiento no son lineales. En este fin de siglo, nuestra visión del
mundo está cambiando en todos los aspectos. Nuestro concepto de casa no
es la _excepción. ~otécnicas, diseño solar y bioclimático, arquitectura sana,
ecob10construcc1on, tecnologías blandas o apropiadas, premacultura,
agricultura bio~ámica, etcétera, son nuestros conocimientos que nacen,
como una reacc1on al presente, de un compromiso con el futuro y de un
ree~c~entro con el pasado. La casa ecológica y sana conjuga saberes
trad1c1onales con nuevos descubrimientos científicos.
U~a casa ecológica y sana tiene tres fachadas: la de la salud, paz y
armorua. Salud para el cuerpo, paz para el espíritu y armonía con la
naturaleza. La finalidad es integrar
nuestras necesidades fisicas
espirituales, y adaptarnos al entorno local. Generalmente creemos qu~
nuestras casas son más sanas que las del pasado y que esto es el resultado
de las tecnologías modernas. Los lugares, por sus cualidades naturales o
artificiales, nos predisponen a la excitación, irritación, intimidad y paz; por
eso, una casa no es solamente un refugio fisico, sino también un abrigo
· para nuestra alma.
· . Los ciclos del agua, vegetación, animales, aire, tierra, sol y clima
son sistemas que son preciso integrar en el diseño de una casa..

Regularmente la ansiedad es un sentumento humano habitual,
comprensible, lógico y que no requiere tratamiento; pero si la persona
afectada no lo soporta, si afecta su vicia o si hace que se comporte de fonna
anormal, es preciso tratar el problema. Los recursos disponibles son
esencialmente de tres tipos:

Nuestras casas se han convertido en mundos sintéticos y extraños
para nuestro organismo, expuesto a los más peligrosos contaminantes. Al
mismo tiempo, éstas pueden contaminar el medio ambiente con sus
desechos y materiales de construcción, despilfarrar energía y agua; este
tipo de casa es lo que llamamos una casa enferma.

Psicoterapias y técnicas de modificación de la conducta; a través de la
introspección, estudios de comportamiento, técnicas de relajación y terapia
de apoyo.
El empleo de psicofármacos.
Otras medidas específicas; tratamientos somáticos, cambios psicosociales.

De la misma forma como rodea y penetra el aire o como cuando
nos sumergimos en el agua, las diversas radiaciones naturales y artificiales
nos envuelven y llegan hasta lo más profundo de nuestras células. Las
radiaciones naturales proceden del cielo y de la tierra; son parte de nuestro
funcionamiento biológico. En términos muy generales, la radioactividad se
define como la propiedad que algunos elementos poseen de transformarse
en otros y emitir, al mismo tiempo, diversos tipos de radiaciones (alfa, beta
Y gama). Los campos electromagnéticos naturales están íntimamente
relacionados con nuestros biorritmos y por lo tanto con nuestra salud.

694

695

�La arquitectura de cada cultura y región ha desarrollado formas
propias y específicas, la presión sobre los cursos e?ergétic?s ~a~ que se
vuelva a conceder un valor esencial. Clima y comodidad están mtimamente
ligados. Sin embargo, el microdima es fun?ament:11. ~os lugares sep~ados
por unos cientos de metros pueden tener difer~nc1as tmportan~~s de~idas al
asoleamiento, dirección y velocidad de los vtentos, vegetacion existente,
los cuerpos de agua, etcétera.

En muchas culturas se considera la respiración y por ende el aire,
como el primer eslabón de la salud. Calidad del aire en nuestras casas
tiende a degradarse, pero en la casa ecológica y sana, la calidad del aire es
de vital importancia pues influye en todos nuestros procesos fisiológicos y
metabólicos. El mejor remedio para ello, son las cualidades básicas de una
casa sana, las constituyen la ventilación que renueva el aire y las plantas
del interior; en casos graves, los ionizadores son una alternativa.

Las zonas tropicales húmedas, se caracterizan por las altas
temperaturas y lluvias abundantes todo el año. En ellas suelen registrarse
huracanes y lluvias torrenciales. Por este motivo, l~~ techos debe~ tener
mucha inclinación para desaguar rápido. Esto tambien ayuda a evttar un
excesivo calentamiento por el sol y permite crear un colchón de aire en el
interior que aísla el calor. Los árboles altos y con ramas sin ramificación
densa, como las palmeras, pueden sombrear la casa para evitar el sol
directo y al mismo ~mpo permiten ~l paso d~l air~. Las chim~n~as o
respiraderos en los techos logran la salida del arre cahente y propician el
movimiento del aire fresco.

La ventilación natural es producto del aprovechamiento de las
brisas y los vientos naturales por medio de la orientación y el diseño de
ventanas y techos, así como por la disposición de vegetales adecuadamente
seleccionados para tal fin. El viento influye con movimientos horizontales
y verticales; los primeros son de flujo normal y los segundos se originan
por las diferencias de temperatura y presión.

El clima caliente seco, se caracteriza por pocas lluvias en verano o
en invierno, temperatura extremosa noche - día, también en inviernoverano; se registra con frecuencia en zonas tropicales secas co~ n~erosa
vegetación. La ventana ideal tiene veg~tación en la~ partes infe~ores Y
superiores para que entre aire fresco abaJo y salga caliente por amba: Los
techos ideales son menos calientes, con los arbustos se puede desviar el
aire al interior de la casa.
Los climas se caracterizan por ser fríos en invierno y calientes en
verano, con excepción de las regiones localizadas a la orilla del mar,
donde las temperaturas son más uniformes. Las ventanas y puertas deben
estar bien aisladas y selladas en los lugares en que el invierno es muy frío.
Vivimos en la heliosfera que envuelve a los planetas de nuestro
sistema solar al igual que biosfera que envuelve a la tierra, todos los
recursos energéticos provienen del Sol, excepto la energía nuclear; Pº! e~o
la vida depende de él. El aprovechamiento de la energía solar en un ~dificio
se basa en cuatro principios: radiación, retención, almacenamtento Y
circulación, tal como sucede en el calentamiento solar de nuestro plane~.
Dicha energía es la única que no implica residuos negativos para el medio
ambiente, también la más equitativamente repartida en nuestro planeta. Se
pueden definir tres partes básicas en un calentad?r: el c~lector solar, el
sistema para transportar el calor y el termo o almacen del mismo.

En la naturaleza hay vida porque existe muerte y descomposición.
Toda la materia orgánica se pudrirá y se reciclará tarde o temprano, este
proceso se lleva a cabo en la tierra. En un montón de tierra pueden convivir
mil especies diferentes, en una cuadra de ella puede haber miles de hongos
y millones de bacterias. En la agricultura ecológica el primer paso es tener
una tierra rica en nutrimentos naturales para producir plantas fuertes y
sanas. Alimentar a la tierra es una necesidad esencial para la sobrevivencia
de la vida en nuestro planeta. Las diferentes formas de alimentar la tierra
son: Compostas en montón, composta enterrada, composta en compostera,
los excusados secos y lombricultura.
El agua es la vida misma. Lo fértil y productivo de nuestro planeta
depende de su disponibilidad. De toda el agua de nuestro planeta sólo el
uno por ciento es agua dulce y de esta mínima parte dependemos la
mayoría de las especies vegetales y animales. Actualmente, la
contaminación, en constante aumento, amenaza este recurso vital, la lluvia
ácida, los productos tóxicos, fa basura, los drenajes y el arrastre de
agroquímicos junto con el despilfarro, especialmente en las sociedades
ricas, son algunas de las principales causas de contaminación y escasez.
La vegetación y la casa son inseparables en la arquitectura
ecológica y sana. Independientemente de sus cualidades funcionales, la
planta y el hombre, como seres vivos, establecen relaciones en múltiples
niveles. Las plantas influyen en la temperatura de cualquier sitio por sus
múltiples funciones: transpiración, protección de vientos, transferencia de
calor, sombra y humedad. Estas también producen vapor a través de sus
hojas este vapor pasa al aire.

696
697

�Desde el punto de vista funcional, los anima~es contro!~ parte de
la vegetación y plagas, por tanto, complementan los ciclos ecologicos.

del ruido de la calle, duetos, bombas de agua o de habitaciones como
cocinas y baño. En diferentes culturas, como la japonesa, la escandina".a y
la California, el baño es un lugar social, terapéutico, de relajación y placer.

Producir alimentos en casa o en jardín, es una tradición muy
antigua que se perdió en el presente, tiene múlt~pl~s _implicacion~s
ecológicas, de salud, económicas y culturales. ¿~ue s1gmfica produc~
nosotros mismos parte de nuestros alimentos? Reducrr nuestra dependencia
de sistemas industriales, productos que perjudican el entorno Y la sal~~'
sin dar alternativa en una sociedad en proceso de cambio._ ~a produc~ion
doméstica de alimentos nos facilita dicho proceso y tambien proporciona
nuestra autonomia personal y social.

La casa y el jardin participan en los grandes ciclos ecológicos de la
biosfera, son parte integral de sus procesos y de su evolución. Desde una
propuesta ecológica, el jardin debe ayudar a reducir el consumo en general
y evitar la contaminación, además de agradar nuestros sentidos. Es un
modelo del universo, un microcosmo de la biosfera. También nos ayuda a .
aumentar nuestra percepción sensorial; sus posibilidades terapéuticas so~
múltiples.

No puede haber una casa ecológica y sana con ruido ~ malos
olores. Podemos disminuir el ruido con árboles, arbustos y cubrepisos_que
lo amortigüen, paredes altas, rejas con enredaderas y taludes de berra
cubiertos con vegetalys. Conviene que baños, escaler~s, bode~as,
estacionamientos y pasmos se localicen del lado donde proviene el nudo
exterior para disminuir su efecto. La ventilación e~ lo básico, sobretod~ en
cocina y baños, para eliminar los olores, reducrr el uso de matenales
tóxicos y sustituirlos por materiales naturales.

Cada célula de nuestro cuerpo responde a la luz y oscuridad.
Nuestro reloj biológico interno está ajustado para seguir este ciclo. La luz
natural cambia en el transcurso del día y durante el año, algunas veces
sutilmente y otras por contraste. La luz puede ser directa, reflejada o difusa
y variar su intensidad y color. Cada lugar de la casa requiere diferentes
calidades y cantidades de luz. El color afecta nuestra vida. Recibimos
información del lenguaje del color. Se asocia con diversas emociones e
incide en el estado de ánimo. En la casa ecológica prevalecen los colores
originales de los materiales y las pinturas naturales.

Un lugar es algo concreto con cualidades específicas: luz,, c?lor,
textura, olores, , paisaje, vista, proporciones, formas geome!1'1~as,
temperatura, humedad, energía telúrica, etcétera. Estas car~ctenstJ.~~s
constituyen el carácter de un lugar o su "atmósfera", que es la mt:raccion
de todas sus diferentes cualidades. El abuso de la tecnologia Y el
despilfarro energético han eliminado las consideraciones en cuanto a las
cualidades ambientales y climáticas del lugar en que se construye.
La cocina es el corazón de la casa y de su vida cotidiana; es el
centro de transformación y consumo, de las actividades domésticas Y el
lugar desde el que podemos desempeñar un papel activo para .proteger
nuestra salud y la del planeta. La comida industrializada generalmente
lleva conservadores, aditivos y colorantes artificiales.
Úna sala de estar sirve para descanso, celebrar reuniones, fiestas,
ceremonias y rituales, recibir visitas, estudiar, jugar, etcétera. Por eso,
muchos la consideran el lugar más representativo de la casa. Los lugares
de estar y de trabajo requieren de buena luz natural. En lo~ climas fresc~s Y
templados, lo ideal es que su orientación sea al sur. Es importante evitar
las zonas alteradas telúricamente en estos lugares. Una tercera parte de
nuestra vida la pasamos en la cama. Si no descansamos a~ecuad~en~e,_ las
repercusiones se manifiestan en todos los ~vele~: fis1cos, psicologico,
emocional y espiritual. La recámara debe ser silenciosa. Hay que separarla

698

La construcción es una actividad que generalmente contamina. Es
posible tomar medidas para mitigar sus efectos en la naturaleza y en
· nuestra salud. Los materiales que usamos en la construcción pueden tener
un efecto negativo en el medio ambiente. Su producción y su transporte
consumen recursos y energía agotándolos y contaminando el medio
amb~ente. Los materiales naturales como la tierra, cal, y~so, piedra y
madera se pueden reciclar, no contaminan y son absorbidos por los
ecológicos.
En la vida urbana actual, no somos conscientes de dónde viene lo
que consumimos y en dónde acaban nuestros desperdicios. Solemos creer
que las consecuencias ecológicas y para la salud no son nuestra
responsabilidad y tampoco reflexionamos acerca de quién o qwenes
deben asumirla. Los materiales de construcción que se pueden volver a
usar son preferibles a los que se vuelven inevitablemente basura. Al
fabricar productos con material reciclado se ahorra gran cantidad de
energía y se contamina menos.
En "La casa ecológi,ca en México " señala el autor que en nuestro
país se requiere de una visión alternativa y creativa ante el problema de la
escasez de casas, no solamente porque es un problema cuantitativo, sino
cualitativo. Si poco a poco se van integrando conceptos ecológicos y de

699

�salud en los reglamentos de construcción y diseño, nos prepararemos para
el futuro y mejoraremos el presente.
La mayoría de las casas que habitamos los mexicanos no están
diseñadas por arquitectos; están planeadas por sus moradores con el apoyo
de un maestro de obra o un albañil. La casa ecológica es ~arte de -~
proceso global a largo plazo que ~tenta ~odificar, 1~ tendencias de cns1s
ecológicas y deterioro de nuestro sistema mmunologico natural.

UN HILITO DE SANGRE DE EUSEVIO RUVALCABA•

Dora González Cortina

El título de la novela Un hilito de sangre, es tan sugestivo que remite
a muerte, crimen o hechos violentos. La edición está cuidada en cuanto a
presentación, y la fotografia de la portada alude a la vida aventurera del
protagonista.
A la narración anteceden dos epígrafes referentes a la amistad: unos
versos de William Butler Yeats y el soneto XXX de William Sakespeare. El
autor divide su novela en trece capítulos en los que el narrador, un joven de
trece años, relata lo que le acontece en un día de su vida.
El argumento puede resumirse como sigue: un adolescente, por
mandato paterno, debe obtener información acerca de direcciones y
teléfonos de las escuelas que se anuncian en los vagones del metro, pero
antes prefiere pasar por la casa de su novia. Cuando llega ahí, recuerda que
ella fue a visitar a unos parientes de Guadalajara, por lo que decida recoger
unos ahorros que le guardaba un primo, para trasladarse allá. En la central
camionera, el encuentro con un hombre que acompañaba a una cieguita, se
transforma en el primer obstáculo que le impide realizar su deseo.
Más tarde, el hambre lo conduce a un restaurante chino cuyo dueño
le bri,rida su amistad y en un momento aciago, ofrenda su vida para salvarlo.
Antes de morir, el chinito le obsequia una buena cantidad .de dinero que
permite al joven viajar en avión a Guadalajara y de aqui, contratar a un
taxista que lo conduzca a Tlaquepaque.
Después de ver a la joven, hace amistad con el taxista que lo había
llevado y determina pasar por su casa para conocer a su hijo. Antes de volver
a la ciudad de México, en un gesto de bondad, compra una bicicleta de
carreras para regalársela al hijo del taxista.
Mientras vuela de regreso, le sucede un penoso incidente, del cual
sale bien librado gracias a su ingenio y facilidad para contar historias; evoca
lo acontecido con el chinito y se imagina tocando el timbre de su casa en
espera de que su madre, histérica por su ausencia, le abra.
Nos dice Walter J. Ong que sin las tecnologías, básicamente la
escritura y la imprenta, "la privatización moderna del yo y el agudo y
doblemente reflexivo conocimiento moderno de sí mismo, resultan

700

701

�imposibles": El antecedente de la escritura es la oralidad, de la cual,
actualmente, sigue siendo su fuente fresca e inagotable. En los últimos textos
literarios aparece la tendencia de volver a ese origen y la novela de
Ruvalcaba nos confirma. Es por la escritura que nos enteramos, en este caso,
de las peripecias que le suceden a un adolescente y cómo enfrenta sus retos
en los momentos en que comienza el diálogo consigo mismo.
El largo monólogo que constituye Un hilito de sangre trasluce los
problemas que debe resolver el hombre en la etapa más dificil de su vida: el
tránsito de la· niñez a la adolescencia. El descubrimiento de su dualidad:
materia y conciencia, lo conduce a nuevas necesidades que requieren de
nuevos satisfactores.
El autor de un texto literario no debe olvidar que toda palabra escrita
constituye un remate y que por ello, no sólo ha impulsado la actividad
intelectual del hombre sino que ha estructurado la psique del individuo. En la
presentación que de s~ t'hismo hace el autor, en la solapa del texto que nos
ocupa, se denota una afinidad de carácter y estilo expresivo del escritor con
su personaje creado.
Precisamente porque se parte un narrador que habla para sí mismo,
se permite el uso muy frecuente de muletillas, pleonasmos, voces latinas,
inglés escrito como se pronuncia y otras libertades que la literatura, por ser
arte, suele admitir.
Se dice que la creacion literaria se distingue por dos rasgos
esenciales: su naturaleza Y. la intención, es decir, la ficción y los fines
estéticos.
En el caso de las obras fantásticas, que por cierto no siempre
constituyen un reflejo infiel de la realidad, es dificil evaluarlas con
parámetros fincados en el concepto de verosimilitud, pero en obras
marginadas de este género, si es plausible.
La novela de Ruvalcaba presenta muchos lugares comunes, tanto en
espacio, tiempo, lenguaje, como en personas y cosas, lo cual marca
deliberada y firmemente su parecido a la realidad del ambiente capitalino.
No obstante, el narrador (detrás de éste, el autor) cae en contradicciones tan
notorias que hasta un lector principiante observaría.
Como antecedentes de esta novela puede considerarse El lazarillo
de Tormes y los autores Zweig, Joyce, Paz, Fuentes, José Agustín y,
principalmente Gustavo Sáinz. El autor nos dice que leamos la novela para
conocer su vida porque algo debió filtrarse y, efectivamente, su personaje es
702

un pícaro del siglo XX que incursiona por los senderos eróticos con el viento
a su favor, pero creemos que sólo es un pretexto para criticar la educación 0
la falta de esta, tanto en las escuelas como en los hogares.
·
Este adolescente -protagonista, que no puede denominarse típico
puesto que en la vida real no todos corren con su suerte- es capaz de detestar
escuelas y maestros pero ama la lectura hasta convertirse en "lector voraz"
le~tor no se .:xplica có~? demasiada lectura provoca pobreza de lenguaje:
m _c?mo un hiJo de familia de trece años, carece de formación moral y
re~gi_osa. El p~o~goni~ quiere eludir los traumas pero proyecta tendencias
edípti~as, narc1S1stas y picarescas que bien podrían reclamar el auxilio de un
profesional.

E!

Co~~T?1e :l c?!erio de Jitrk2 un texto puede someterse a tres tipos
de lectura:_ llllcial, mdi~ial, y _crí~ca. La primera corresponde a la que otros
~aman
Impacto, la Impresiomsta o superficial, sería una lectura rápida e
mconsciente.

?e

. . L~, lectura indicia} o preconsciente localiza los núcleos de
sigm~cac10n d~ ~- texto; y la crítica o consciente se realiza cuando se
org~ los mdic1os encontrados con miras a describir el sistema de
sentidos que subyace en todo texto, es decir, lo desenmascara.
.
La ~ovela de Ruvalcaba causa una fuerte impresión por el lenguaje
· ~ticonvenc1onal, en una primera lectura, pero aún en esta algún indicio que
visl~bramos como nuevo, se vuelve monótono, a fuerza de repetirlo.
Los epígrafes sólo se justifican ante el lector hasta el capítulo ocho
p. ~28, a casi tres cuartos del p~cipio. Los.trucos que aplicaba el joven par~
salir de _apuros se ~elven predecibles, lo IDismo que la disyuntiva A y B que
en o~as1ones termmaba en contradicción. Tomando en cuenta que se trata de
ª!~en ~ue no sólo ~ leíd? mucho, sino que ya escribe libros y
d1cc1onarios, se le podría pedir mayor congruencia lineal global, por
supuesto, al ~a~or, pero como este es un personaje ficticio, llegamos a la
eterna contradicc1on de la literatura: abstraer lo concreto y concretizar lo
abstracto.
. La _tercera lectura nos ofrece un mejor panorama: un joven en busca
de ~u identidad, reconoce la existencia de su otro yo y cobra conciencia de la
amistad y de la culpa.
J_orge Ruffinelli3 encuentra tres niveles de comprensión de la lectura
Y los aplica a la novela, poesía y ensayo; nosotros, por razones obvias sólo
nos enfocaremos a la primera. Dichos niveles son: informativo, estilístico e
703

�ideológico, que responden a las preguntas: ¿Qué, cómo y para qué lo dice?,
respectivamente.

Por su parte, el joven protagonista -audaz y precoz- se encuentra a sí
mismo cuando en el cristal de una ventana observa su imagen, después de la
pérdida de su amigo salvador, a quien bautizó como Kung Fu por ser chino.
También ha tomado la personalidad de un artista e incluso, se ha sentido
automóvil, todo en aras de encontrar su esencia.

El primer nivel marcado por Ruffinelli, queda expuesto en la
relación de los hechos que encierra el resumen ya asentado. Del segundo,
que hace referencia al modo en que se expon~n lo_s hechos, ~es~c~emos
algunas cuestiones de estilo como son: el uso reiterativo del sufiJ~ errimo, no
sólo en adjetivos, sino también en nombres_; el enlace _de un c~pi~o con ~l
subsiguiente mediante la última palabra dejada a medias. La rroma Y ~acia
están presentes aunque no siempre dejan sabor grato. La referencia d~l
nombre del protagonista se encubre hasta el capítulo nueve, pero en cambio
su relación con el número trece la descubre por completo en el segundo,
donde también señala la letra L como inicial de su nombre al indicar que es
la número trece del alfabeto.

A propósito hemos dejado para el final el comentario sobre la
premiación otorgada a esta novela: "premio Agustín Yánez 1992"; así como,
las opiniones que aparecen en la parte ulterior. Desconocemos las razones
del premio pero las opiniones nos parecen, en parte, ofuscadas dedo que no
encontramos ''una ternura muy grande". "El manejo del lenguaje admirable,
ni "las palabras tratadas como encrucijadas". Con respecto al futuro,
debemos recordar que es muy pronto para pronosticar que "tendrá un éxito
muy grande".

Después de avanzar en la lectura, el receptor se ent~ra q~e ~e lo
contado no todo es ci910, ya que León Rosas Bernal es mu~ lDl~gma~vo Y
guasón, por ello utiliza una serie de muletillas cargadas de rroma Y solo la
temúra, manifiesta en los capítulos ocho, doce y trece, la salvan de quedarse
en novela erótica.

Lo que sí encontramos es que el narrador provoca al lector con su
disfraz de guasón que se autocorrige para quedar peor. Aunque el hilo
conductor, son la memoria y la imaginación del narrador, por el estilo
utilizado el lector no sabe cuándo al mentirse a sí mismo, de paso miente al
receptor.

El hilo conductor es la memoria del protagonista que le permite
asociar los hechos del presente con los del pasado, aunque algunos hayan
sucedido únicamente en su imaginación.

Pese a que el emisor aplica con fluidez la ley de asociación de ideas
para recordar algunas experiencias y muestra una sagacidad poco común
· para resolver, mediante disyuntivas, los problemas que la vida le presenta, la
dependencia materna es denotativa. Su postura antifeminista oculta bajo sus
deseos.·carnales, demuestra la falta de madurez de un personaje que en
ocasiones aparenta ser adulto.

La falta de coherencia es notoria dado que el joven encuentra
personas que le dan dinero generosamente ¡en la ciudad y en nu~stros días!.
Aparte que a los trece años él es capaz de emprender razonamientos . de
orden teológico (p. 164 y 181 ). En el pasaje de la p. 177 parece redescubra a
Carlos Fuentes en su novela La muerte.de Artemio Cruz.
En el tercer nivel marcado por Ruffinelli nos centramos en la lectura
ideológica. Con respecto a este texto hemos de advertir que se filtra leve Y
suavemente, como que se eluden compromisos. Se_ cri~~ la ~ormación
educativa en las instituciones escolares y la contammacion ambiental. El
protagonista preocuposo de satisfacciones sexuales, m~,s ima~arias que
reales, evoca la tristeza que los errores de nuestra formacion social causan en
el infante, como por ejemplo la tradición de ~os Reye,s ~fagos Y Santa Claus
que sólo pueden seguirse respetando en medios econom1cos muy estables.
La solución que significa el consejo que le dio el chinito al joven
León Rosas Bemal resulta todo un mecanismo de defensa contra la
ingratitud e indiferencia de los demás: no tomarse en serio, ni tampoco a la
vida.
704

Se dice que la literatura es una conmoción, entonces esta obra es
literaria porque eso causa. Es novela porque narran una historia mediante un
discurso, pero lo que más sorprende es no sólo su lenguaje anticonvencional
sino, la carencia de formación moral y religiosa en un adolescente que
además de ser hijo de familia, lee mucho.
El final nos hace captar que las experiencias sufridas y gozadas por
el protagonista no fueron de balde porque, después de veinticuatro horas
fuera de casa, aprendió a valorar la amistad y el amor; además cobró
conciencia de que a veces los sueños se realizan.

705

�Notas bibliográficas

CULTURA DE CALIDAD DE SERVICIO,
DE ENRIQUE MÜLLER DE U LAMA

Ruvalcaba, Eusebio. Un hilito de sangre, (Col. Narrativa 21) México: Ed.
Planeta, 1992. P. 183.

•

Lic. Ma. De los Ángeles Carrillo

Ong Walter J. Oralidad y Escritura. Tecnologías 1e la palabra. Traducción,
Angélica Scherp, México: ed. Fondo de Cultura Econórruca, 1987. Pp. 168.
1

Cultura organizacional y de servicio
2

Jitrik, Noé. De la lectura comoactividad. (Col. "Red de Jonas"), México: Ed.

Prenúá, 1986.. pp. 64.
1

Ruffinelli, Jorge. Comprensión de la Lectura. México: Ed. Trillas,, 1991, PP· 52,

53.

El modelo de empresa, de calidad, que anteriormente se tenía era
que el que sólo cumplía las expectativas del cliente sobre el producto. Esto
significaba que ''hacer un buen producto era suficiente para hacer un buen
negocio".
Los tiempos, los clientes y sus percepciones han cambiado mucho,
ahora se consideran importantes tanto los clientes internos (personal) como
los externos y los inversionistas.
En la actualidad, el servicio es "la ventaja competitiva de la década",
igualando su importancia con la calidad del producto.

Una empresa en equilibrio consiste en que el líder de alta calidad
esté en el centro del modelo (clientes, personal y accionístas) buscando
siempre superar a las expectativas de los tres én un proceso de mejora
-continua. Cada una de estas partes buscará satisfacer sus necesidades a
través de la interrelación, alcanzando un alto crecimiento y calidad, además
de utilidades, esto permite a la empresa tener valor agregado y compartirlo
con la sociedad, involucrándose en grandes proyectos que mejoran la calidad
de la vida misma, así como colaborar en la construcción de parques y
jardines, actividades culturales, deportivas, etc.
El proceso de la mejora continua se inicia con la mención de
indicadores clave, se continúa con el entrenamiento básico sobre los
conceptos de una cultura de calidad, se define la estrategia, se escoge una
metodología y se termina con la creación de equipos de mejora que reciben
la información de los clientes, personal e inversionístas y la actuación de
éstos.
La cultura organízacional es importante ya que ofrece una base para
pensar a escala respecto a la compañía, tanto en lo humano, como en el
control empresarial.
706

La dirección de la empresa, crea día a día una cultura que crece y
que puede modificar de acuerdo con un modelo preconcebido; por ejemplo,
707

�define la identidad de la empresa a través de sus trabajadores, transmite
sentido de pertenencia a sus miembros, facilita la integración de valores y
objetivos de la organización con los de. los indivi~uos, selec~ion~ los
individuos afines con la empresa, mantiene la umdad orgamzacional,
proporciona normas formales e informales y ofre~e segurida~. d~ntro _de un
marco estable; y por último, ofrece la oportunidad de dirigir m~!or la
empresa entendiendo, cambiando o mejorando la cultura y haciendola
permanente.
Así nos podemos dar cuenta de la importancia de la secuencia lógica
de causa y efecto entre los valores de la dirección, la filosofia de la empresa,
las acciones y comportamiento de los miembros de la organización.

El cliente
El concepto "cliente" se diferencia del concepto "comprador". Los
compradores son estadjsticas, los atiende cualquier empleado, ellos no tie~en
razón de sentir lealtád hacia una empresa, generalmente buscan el meJor
precio a la mejor transacción; mientras que _los clientes son. individu?s que
proporcionan satisfacción, a éstos les sirve un profes10~al asign~do
especialmente para él -el que solucionará su _problema-. E! cli~n!e percibe
que tiene una relación personal, con lo que siente que está recibiendo una
relación directa con la empresa.
En un inicio todo cliente es un comprador, y se convierte en cliente
al experimentar la calidad del s~rvicio.

competencia, de lo que reciben contra lo que pagan, permite tomar
decisiones y hacer mejoras en sus productos y servicios.
Lo que realmente debe importar a las empresas es ser mejores que la
competencia tanto en los atributos del producto como el servicio que
ofrecen.
Es el vendedor "la gente de contacto" en la empresa que debe estar
realmente convencido de promover la cultura de servicio mediante la
atención directa al cliente y así cumplir con su principal misión.
Para establecer una cultura de servicio debe crearse un programa
para clientes externos y otro para internos, con las siguientes finalidades:
determinar quiénes son mis clientes internos, aclarar cuáles son sus
necesidades, medir el índice de satisfacción de .estas necesidades e
incrementarlo continuamente.
Se forma una cadena donde cada trabajo es un proceso de el cual los
empleados son proveedores y clientes mutuos. Un proveedor proporciona
información, materiales o servicios a algún compañero de trabajo, a otro
departamento o al cliente externo.
El medir y mejorar la calidad de los servicios internos, aumenta la
calidad humana, la calidad de las personas y de la empresa; la calidad se
· irradia y llega a la "calidad total".

El servicio
Cuando el cliente contacta el servicio por primera vez y satisface sus
necesidades inclusive excediendo sus expectativas, entonces la organización
tiene éxito' y los clientes regresan . una y otra vez recomendándolos
ampliamente. Esto se refiere a una ~strate,gia ~e éxito; ~l buen preci? _d~ un
producto de alta calidad trae consigo mas clientes y estos lo adqmnran a
bajos costos.
La medición de la satisfacción del cliente debe ser. un sistema
permanente de información y mejora; esta se puede re~izar median!e
entrevistas que aplicará un encuestador externo o perso?al mtern?, ~or via
telefónica, en encuesta por correo o en el lugar, mediante la tecmca del
grupo focus o directamente en el mostrador.
Una estrategia para lograr la lealtad de los clientes, una mayor
penetración en el mercado, y altas utilidades, es la del Valor Agregado al
Cliente (VAC), ésta se utiliza midiendo la percepción de sus clientes Y de la

708

Esta acción utilitaria satisface necesidades específicas de un cliente,
por lo que se genera en él una experiencia psicológica según la manera en la
que el proveedor del servicio lo proporciona.
El servicio y el producto deben superar expectativas del cliente, por
lo que se requiere de personal entrenado y con vocación de servicio. El
monitoreo y entrenamiento permanente en el personal llevará a resultados de
una mejora constante y a la resolución de necesidades predecibles e
impredecibles del cliente que debe tener en cuenta el proveedor.
Las compañías que hacen del servicio de calidad su ventaja
competitiva, requieren de creatividad, innovación, toma de riesgos,
replanteamiento de la figura del cliente y del enfoque de la organización. Lo
importante para mantenerse como líderes en su mercado, es su compromiso
obsesivo a todos los niveles con el máximo impacto hacia el cliente.

709

�El cliente a la vez debe estar preparado para recibir el servicio con
calidad y entenderlo como un acto de valor humano ~nde~te; Y no
interpretarlo como servilismo o con una connotac1on demgrante Y
despectiva.
Los productos

El concepto producto y servicio están íntimamente asociados en la
empresa, no las hay sólo de servicios o sólo_ de pro~uctos; lo que las define
como una u otra es el contenido final que recibe el cliente.
En las empresas de productos, el contenido de servicio que exige el
cliente va Greciendo día a día. Esto obliga a las empresas a entrar en
competencia y darle más importancia a la calidad del servicio.
'

Las empresas d«tl producto experimentan cierto co~ct~ para
asumir el objetivo de ciµÍdad en el servicio; ya que su enfoque pnn~1pal es
crear cultura de calidád del producto recurriendo a la alta tecnologia. Con
esta p~rspectiva se puede apreciar la falta de _conscien~ción de que este
proceso de culturación representa la competencia en esta decada.
Los sistemas y procesos

El personal de contacto

El proceso de culturación, en los diferentes niveles, la labor d~ la
gerencia; por lo que es importante que todo el personal esté convencido y lo
viva a través de un entrenamiento que permita a la gente saber que hay qué
hacer, cómo hacerlo, y para qué.. querer cambiar su comportamiento a través
de la motivación y pretender que asuma una actitud positiva hacia los nuevos
valores lo llevará a actuar de la manera deseada y le permitirá diseñai:...un
nuevo entorno, logrando sus metas.
Como herramientas a utilizar en este proceso están: la definición, los
requisitos y el perfil del puesto, los sistemas de reclutamiento, selección y
recompensas del personal, los programas de inducción, los sistemas y
programas de entrenamiento, el índice de satisfacción de empleados y
clientes, la comunicación organizacional y además de los círculos de servicio
que están formados por personas de contacto de todos los niveles cuyo
objetivo es analizar la satisfacción o insatisfacción del cliente, las
oportunidades de mejora, las soluciones y los planes de acción; funcionan
mediante reuniones periódicas para darle así el seguimiento al proceso de
culturación.
El jefe y la dirección de la nueva cultura

Los sistemas que una organización emplea para hacer más efectiva
su empresa son las políticas, normas y procesos.
Los sistemas de servicio podrían ser una ventaja del futuro para las
empresas, éstos se deben diseñar en base a la conviven~ia del cliente, por
ejemplo: un sistema de reservaciones y cancelac10nes, apertura o
cancelación de cuentas, etc.

Al introducir un sistema de servicio resulta necesario llevar a cabo
una reingenieria, esto es, rediseñar, empezarlo de nuevo e inventar~ª- mejor
manera de hacer el trabajo. Para esto hay que desarrollar tecmcas_ o
herramientas para hacer una revisión "fundamental", para que nos determme
"qué debe hacer", "cómo debe hacerlo" y co~centrarse en lo " que db
e e ser"
para el rediseño "radical" de procesos, ob~iamente descartando t ~ las
estructuras y procedimientos existentes e mventar formas de realizar el
trabajo completamente nuevas, para logrru: ~ejoras "espectaculares~' en
medidas criticas y contemporáneas de rendimiento, como costos, calidad,
servicio y rapidez.

710

La dirección como pieza clave para la nueva cultura tiene en sus
·funciones: definir la misión de servicio, aclarar la filosofia de servir, elaborar
el mode_lo cultural del proyecto, tomar el liderazgo y dar ejemplo de calidad.
El jefe de este proceso de culturación debe mantener satisfecho a su
personal para que al final se logre la satisfacción de los clientes.
Para que el líder de alta calidad funcione como tal, debe cumplir con
ciertos requisitos como son: ser parte del proceso, vivirlo y buscar el éxito;
estar convencido del proceso y convencer a los demás; contar con alta
calidad de valores y rodearse de gente afín, creer en la calidad de la gente y
desarrollar líderes de calidad en todo lo que le rodea.

Modelo cultural y plan maestro de cambio

Se iniciará con un seminario sensibilizador dirigido a los miembros
de la dirección sobre la calidad de servicio y el cambio de cultura
organizacional.

711

�Determinar que la misión de la dirección y su filosofía de servicio se
enfoquen hacia el cliente. Elaborar y aplicar cuestionarios que midan el
índice de satisfacción de los clientes internos y externos. Revisar y diseñar
estándares de servicios, productos y sistemas para que uno de ellos tenga
como propósito la satisfacción de los clientes. Capacitar a jefes e instructores
a través de un curso básico de sensibilización, y darles a conocer el nuevo
modelo a seguir.
Se formarán y entrenarán los círculos de serv1c10. Ofrecer al
personal de contacto cursos cuya temática se base en tips sobre atención al
cliente, habilidades de servicio; recurriendo a videos y cuadernos de trabajo
para guiar el aprendizaje.
Organizar talleres para diagnosticar las expectativas de los clientes
, internos y mejorar permanentemente su satisfacción.
Asesoría sobre,la medición del mejoramiento en la satisfacción de
los clientes, del personal y de los accionistas.
Promover la comunicación interna en todas direcciones de la nueva
cultura, a través de boletines, premios a logros, videos de inducción, etc.
para reforzar valores, objetivos y comportamientos.

Realizarlo todo por escrito en hojas de trabajo.
La personalización masiva es una estrategia para obtener mayores
utilidades, la cual ofrece niveles de éxito sin precedentes en el mercado. Su
objetivo es ser innovadora, reducir tiempos, incrementar calidad, volverse
más flexible y sobre todo, generar clientela que no se interese en comprar en
otro lado.
Esta estrategia es aplicada en cualquier empresa no importando su
giro. Para diseñar cualquier estrategia que ayude a la culturación se deben
analizar cuatro áreas: la sensibilidad del cliente hacia la personalización, la
amplitud del cambio de proceso, el entorno de la competencia y la
disposición organizacional.
Los componentes de la personalización masiva deberán configurarse
para coincidir con la combinación de retos, clientes, capacidad de
producción, situación competitiva, disponibilidad de nueva tecnología,
agilidad organizacional, etc. de cada empresa.

CANJE

ALEMANIA
Zeitschrift für Kulturaustasch, Institut für Auslandsbeziehungen; Stuttgart.
M~dus. A Q~erly ~eview of German Research. Contributions on Asia,
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          <description>The Dublin Core metadata element set is common to all Omeka records, including items, files, and collections. For more information see, http://dublincore.org/documents/dces/.</description>
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                  <text>Humanitas es la revista de investigación más antigua del noreste de México en el área de Ciencias Sociales y Humanidades, se publica desde 1960 y actualmente está indexada en Latindex. Es una revista arbitrada y de acceso abierto que considera para su publicación artículos originales escritos en español e inglés, que sean el resultado de una investigación científica y que representen una clara contribución al debate y conocimiento de las áreas de la revista: Filosofía, Letras, Ciencias Sociales e Historia.</text>
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              <text>https://www.codice.uanl.mx/RegistroBibliografico/InformacionBibliografica?from=BusquedaAvanzada&amp;bibId=1784592&amp;biblioteca=0&amp;fb=20000&amp;fm=6&amp;isbn=</text>
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                <text>Humanitas es la revista de investigación más antigua del noreste de México en el área de Ciencias Sociales y Humanidades, se publica desde 1960 y actualmente está indexada en Latindex. Es una revista arbitrada y de acceso abierto que considera para su publicación artículos originales escritos en español e inglés, que sean el resultado de una investigación científica y que representen una clara contribución al debate y conocimiento de las áreas de la revista: Filosofía, Letras, Ciencias Sociales e Historia.</text>
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                <text>El diseño y los contenidos de La hemeroteca Digital UANL están protegidos por la Ley de derechos de autor, Cap. III. De dominio público. Art. 152. Las obras del dominio público pueden ser libremente utilizadas por cualquier persona, con la sola restricción de respetar los derechos morales de los respectivos autores</text>
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        <name>Buen lector</name>
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                    <text>UNIVERSIDAD AUTO NOMA DE NUEVO LEON
2000

�CENTRO DE
ESfUDIOS
HUMANISfICOS

ANUARIO
HUMANITAS
2000

Universidad
Autónoma de
Nuevo León

�. "~
FONDO

UNfVERSITARIO

�HUMANITAS-4

�~
TTNTVERSIDAD AUTONOMA DE NUEVO LEON
~2000

�Derechos--.Reservados ©
por el Centro de EstudióifHúmanísticos de la U.A.N.L.

HUMANITAS

La res onsabilidad derivada de los estudios conte~dos en este
Anuari~, corresponde exclusivamente a sus respectivos autores.

ANUARIO DEL CENTRO DE ESTUDIOS HUMANÍSTICOS
DE LA UNIVERSIDAD AUTÓNOMA DE NUEVOLEÓN

CENTRO DE ESTUDIOS HUMANÍSTICOS DE LA
UNIVERSIDAP AUTÓNOMA DE NUEVO LEÓN

Director
CUARTA EDICION
Septiembre de 2000.-500 ejemplares.

Dr. Agustín Basave Fernández Del Valle

Jefe de la Sección de Fi.losofia:
Dr. Ricardo Miguel Flores Cantú

Jefe de la Sección de Letras:
Dra. Alma Silvia Rodríguez

Jefe de la Sección de Historia:
Profr. Israel Cavazos Garza
HUMANITAS

Jefe de la Sección de Ciencias Sociales:

Correspondencia:
Centz:o . de
Estudios
Human1sticos.Dirección
Biblioteca
Magna
Universitaria.- Av. Alfonso Reyes
No. 4000 Nte. Col. del Norte, C.
Postal 64440_, Monterrey, N.L.

Lic. Ricardo Villarreal Arrambide

�ÍNDICE

SECCIÓN PRIMERA
FILOSOFÍA
DR. AGUSTIN BASAVE FERNANDEZ DEL VALLE:
El diálogo.filosófico inter-cultural en un mundo globalizado ......... 13
DR. RICARDO MIGUEL FLORES: Principios fundamentales
de filosofia de la sociedad ..................... . . : . . . . . . . . . . . . 27
HEINRICH BECK: Exigencies ofethics in technical culture:
principies ofethics in concordance with nature . . . . . . . . . . . . . . . . . . 49
JOAQUIN LOMBA: Moral, cosmos y hombre en la estética
musical griega . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .

6l

DRA. MATILDE ISABEL GARCÍA LOSADA: La existencia
como juego . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .

81

DRA. MARÍA DEL CARMEN DOLBY MÚGICA:
El sufrimiento y la desdicha en Simone Weil . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 91
MTRO. JOSÉ ROBERTO MENDIRICHAGA: Religión
y ateísmo en el cambio de milenio . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . l 03
RAMÓN KURI CAMACHO: Ética y política en el relativismo
Contemporáneo . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 115
LIC. MARTHA E. GARCÍA SEPÚLVEDA: El realismo
en filosofia y educación . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . l 41
MTRO. LUIS RIONDA ARREGUÍN: El hombre como ser
Indescifrable .. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . l 61

SECCIÓN SEGUNDA
LETRAS
DRA. ALMA SILVIA RODRIGUEZ: Ideologí,a y lenguaje . . . . . . . 181

�DR. AGUSTIN BASAVE FERNANDEZ DEL VALLE:
Vida y obra de Goethe .................. • . • . • • • • • • · · · · • • · · · 197

DR. MIGUEL ROJAS üÓMEZ: La identidad cultural
como sistema teórico ............. . ....................... . 475

LIC. ALEJANDRO DEL BOSQUE: La cotidianización
de la poesía ............... . ........ • • • • • • • • · · · · · · · · · · · · · · 213

MTRO. BENIGNO BENAVIDES MARTÍNEZ: Democracia e
inclusión en la sociedad regiomontana ............... .......... 499

LIC. ELVIA ESTHELA SALINAS HINOJOSA, LI~. JUANA
GARZA DE LA GARZA, LIC. ROSALBA MARTINEZ
MORALES: Sor Juana Inés de la Cruz: voz en el tiempo ......... . . 229

S·E CCIÓN CUARTA

SARA ALICIA ARÉCHIGA: The high school English textbook . . . . . 265
LIC. LUCILA ÁLVAREZ DE LA CRUZ: Violencia vertical
y horizontal: una revisión en Lituma en los Andes ......... • • ... • • 293
LIC. GEORGINA DEL ÁNGEL GAVIÑO: Si te dicen que caí:
Los rumores de Espaiía 9n ruinas . . ... • • • • • • · • • · · · · · · · · · · · · · · · '.?11
LIC. JOEL MORALES: Expresiones e identidades juveniles
en Monterrey: el ska como adscripción a redes sociales .... - ... - . • 323
JOSÉ MIGUEL SARDIÑAS: Sobre la indeterminación
en un relato de Edgar Allan Poe .. . ...... • • • • • • • • · · · · · · · · · · · · · 343

SECCIÓN TERCERA
CIENCIAS SOCIALES

HISTORIA
PROF. ISRAEL CAVAZOS GARZA: Nuevo León,
medio siglo de historiografía . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 509
MOISÉS GONZÁLEZ NAVARRO: Guadalajara en un llano . . . . . . 551
PROF. TOMÁS MENDIRICHAGA CUEVA: Monterrey antiguo.
Casas y materiales de construcción . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 573
DRA. MA. LUISA RODRÍGUEZ SALA: Cipriano y Luis García
de Pruneda, dos hermanos Gobernadores del Nuevo Reyno de León
(1707-1710) y Francisco Mier y Torre (1710-1714): aportes
historiográficos para un estudio histórico-social . . . . . . . . . . . . . . . . . 595
DR: ERNESTO DE LA TORRE VILLAR: Mi experiencia
con el norte de México . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .

619

ABRAHAM TÉLLEZ AGUILAR: Índices de Humanitas . . . . . . . . .

623

LIC. RICARDO C. VILLARREAL ARRAMBIDE:
El carácter y el proceso social ......... . - - - • • • • • • · · · · · • · · · · · 359
MTRO. JOSÉ LUIS PRADO MAILLARD: El nuevo sistema
de partidos obliga a la revisión de la Constitución de 1917 - ..... - • • 367
MTRA. LÍDICE RAMOS RUIZ: Políticas publicas y mujeres . . . . . . 401
DR. JOSÉ MARÍA INFANTE: Las tareas de la psicología política. . . 411
MTRO. JAVIER ROJAS SANDOVAL: Monterrey. Conflictos
laborales: del despliegue industrial a la Constitución de 1917 • .. - • • • 437
LIC. ROLANDO PICOS BOVIO: La lógica de las ciencias
sociales: una disputa histórica y metodológica ... . • • • • • • • • • • • • · · 467
8

SECCIÓN QUINTA
COMENTARIOS Y RESEÑAS
Diccionario biográfico de Coahuila, Mtro. Israel Cavazos Garza, 639. -Estrellas en el campo del olvido, Dra. Alma Silvia Rodríguez, 647. -Relativismos, imposturas y otros .fraudes, Dr. Ricardo Miguel Flores, 651. --La Huella del Otro, Lic. Pedro Cortés Rodríguez, 659. ---La irónica
llegada de Godot, Dr. Poi Popovic, 663. --Sociolinguistics, Lic. Gabriela
A. Elizondo Regalado,669. -En busca de· la enseñanza perdida,. Un
modelo dinámico para la educación superior, Lic. Jesus Ordoñez Martínez,
673. ---El buen lector se hace, no nace. Reflexiones sobre la lectura y
formación de lectores, Lic. María de Lourdes Urbina Carrillo, 677. --La
9

�arqueología de Nuevo León y el Noreste, Lic. Héctor Alemán Hernández,
681. ---Bingo 6. English for children, Lic. Francisco Javier Treviño
Rodríguez, 687. ---Angustia y Ansiedad. Causas, síntomas y tratamiento,
Lic. Raúl Romo Vallejo, 691. -La casa ecológica, Lic. Alberto René
Romo G. 695. ---Un hilito de sangre, Lic. Dora Gonz.ález Cortina, 701. Cultura de calidad de servicio, Lic. Ma. De los Ángeles Carrillo, 707.

Sección Primera

FILOSOFIA

10

�EL DIÁLOGO FILOSÓFICO INTER-CULTURAL
EN UN MUNDO GLOBALIZADO

Profr. Dr. Phil. Dr. Jur. Agustín Basave Femández del Valle
Presidente de la Sociedad Mexicana de Filosofia.
Director del Centro de Estudios Humanísticos.
Universidad Autónoma de Nuevo León.

El hombre es un ser constitutivamente dialógico. Y es dialógico porque
tiene una dimensión comunicativa. Comunicación es el proceso personal de
actos intencionalmente dirigidos por medio de signos, a una o varias
personas, para que asimilen el concepto o el conjunto de conceptos idóneos
para modificar o reforzar comportamientos. Las ideas personales son
privativas de cada quien; lo único que cabe es suscitar ideas similares.
Mientras que en las transfusiones de sangre se recibe realmente la sangre del
otro, en la comunicación de ideas sólo se reciben signos o símbolos
convencionales, pero no las ideas vivenciadas por el otro. El símbolo sólo es
vehículo de una realidad que se quiere transmitir en el mensaje. Y el
mensaje esta referido al receptor que tendrá que descodificarlo. Trátase de
inducirle a una vivencia suya aunque similar a la del emisor. La buena
comunicación produce actitudes vitales concordes entre emisores y
receptores. En la medida en que no exista similitud entre las ideas del
emisor y las ideas del receptor, cabe.hablar de "descomuniciación". No es lo
mismo una mala comunicación donde existe al fin y al cabo una
rudimentaria aunque deficiente comunicación, que una descomuniciación en
donde se da una ausencia total de comunicación. Cuando las ideas son
totalmente disímbolas en la mente del receptor, respecto al emisor, es que ha
habido una falta de comunicación. Y la descomunicación es un fracaso
causado por una mala técnica de comunicación. El emisor quería que se le
entendiese en determinada fonna y se le entendió en una forma totalmente
diversa. De ahí la importancia de preguntarse: ¿Cómo me va a interpretar el
que me va a interpretar?, ¿cuáles son sus parámetros?, ¿qué se va a suscitar
en su proceso cognoscitivo si yo emito tal o cual mensaje?. Todas estas
interrogantes corresponden a un serio y profundo estudio del receptor o de
los receptores.
El hombre es un animal comunicante -con buenos o malos resultadosporque tiene una dimensión comunicativa. La existencia de un lenguaje oral,
gráfico, y mímico testimonia esa dimensión comunicativa.
Nos
comunicamos con los otros por imperativos de nuestro desamparo
ontológico o insuficiencia radical. Pero, aunque no existiese ese desamparo
13

�ontológico o insuficiencia radical -hipótesis de trabajo-, nuestro afán de
plenitud subsistencia}, de comunicación con los otros, nos e;idenci~~ esa
dimensión comunicativa tan íntimamente humana. Razon, volic1on y
emoción -elementos del acto espiritual, sintético y acentuado en alguna de
sus vertientes- son elementos entrañados en la comunicación virtual o actual.
Porque no existe un animal racional, o animal espiritual, o espíritu e~carn~~o
que carezca de función comunicante como fruto de su d1lllens1on
comunicativa.
La dimensión comunicativa del hombre es radical apertura a los otros.
No se trata, tan sólo, de una apertura pasiva, sino de una vocación
comunicante, que en algunas personas, puede profesionalizarse. La
comunicación humana interpersonal, la comunicación social y la
comunicación a través de los medios masivos -la menos humana de las
comunicaciones- son tres formas que adopta la dimensión comunicativa del
hombre. Puede abordarse la comunicación desde diversas disciplinas
científicas pero, sin olvidar, que el fenómeno comunicativo proviene de lá
dimensión comunicativa. La lingüística, la filosofía, la sociología y la
psicología acometen, desde diversos objetos formales, el mismo fenómeno
de la comunicación. Cabe, también, un estudio interdisciplinar de la
comunicación humana que aborda múltiples relaciones y estructuras de
comunicación. El fenómeno comunicativo no sólo incluye contenidos
intelectuales, sino también contenidos operativos, actitudinales, valorativos...
En la vida personal, en la vida grupal, en la vida institucional, en la vida
social y en la vida internacional, la comunicación ejerce una enorme
influencia. Pocos investigadores examinan la comunicación en toda su
riqueza metodológica. ·Podemos hablar de un déficit metodológico. La
comunicación humana se da desde la sociedad y en la socialidad, porque el
hombre no es una mónada aislada, porque se realiza existiendo individual y
comunitariamente. La comunicabilidad es inescindible de la sociabilidad.
Pero la comunicabilidad es vida dinámica y relacional de persona a persona
y de persona al todo social e internacional. Aunque como individuos
estemos vinculados a los deinás, es lo cierto que también somos
independientes de ellos. Los símbolos y los mitos -parte del lenguajetienden el puente en el vacío entre los próximos que a veces parecen muy
lejanos. Se trata de conseguir un nuevo enlace mutuo.
Desde la mismidad del ser humano, la libertad de una persona que se
sabe sujeto se comunica en situación y en circunstancia, sin sentir ningún
desgarro ni suponer ningún fracaso; se comunica por afán de plenitud
subsistencia}, por apremios de su ser dialógico que anhela no una simple
apropiación esencial de los objetos sino una destinación existencial de los
conocimientos y de los efectos. Aunque transida de temporalidad, la
comunicación existencial busca otra existencia en diálogo. En esta búsqueda
14

aparentemente hay una fuga de la de la mismidad íntima, una anulación de la
intimidad recóndita pero en el fondo es todo lo contrario, se trata de una
afirmación rotunda de la mismidad personal que sólo surge frente al otro y
los otros. No es lo mismo dirigirse a un individuo, a un sujeto libre
concreto, que dirigirse a la sociedad, a la colectividad. No estamos inmersos
en la conciencia común, sino aclimatados en un mundo social en donde
encontramos cosas con las que coexistimos y personas con las que
convivimos. No hay comunicación sin mundo. La inteligencia se comunica
con la inteligencia en un mundo que no carece de situaciones y de
circunstancias. Un mundo espacio-temporal y objetivo que nos permite
oomunicarnos y relacionarnos. Mundo de cosas, de bienes, de valores, de
com'portamientos prácticos. Mundo en que la razón de cada hombre se
comunica cognoscitivamente, tratando a los otros como cosas o
reconociéndolos como personas. En el primer supuesto se establecen
relaciones de dominación. El emisor se esfuerza por convertir al receptor en
instrumento. Le anula el interés propio. En la comunicación existencial, que
es siempre interpersonal, no se busca una racionalidad universal sino a
hombres concretos con mundos concretos. Si somos esencial libertad y
radical trascendencia podemos dirigimos por comunicaciones sociales o por
comunicaciones interpersonales o intersubjetivas. Los ámbitos-del-yo-tú se
convierten, por la comunicación, en ámbito-del-nosotros. El hombre que se
va haciendo incesantemente dentro de su estructura vocacional, se convierte
en "gestor sui", en un mundo lleno de posibilidades: "el regnum hominis ",
en donde los hombres se comunican social e interpersonalmente. Porque
vivir es comunicarse, porque no se puede vivir sin hacerse, superándose,
comunicándose. Si el hombre es "mit-sein", un ser-con-otro, está
comunicándose desde que tiene uso de razón hasta que muere. La aventura
de ser es, a la vez, la aventura de comunicarse con otros, de existir en común
por la comunicación. Las formas de preocupación y atención al próximo, en
la solicitud, no podrían darse sin la comunicación. Ser-en-la-habencia. Y
si somos "seres relativamente a otros", la comunicación está en la base de la
relación, del vínculo. El otro es un "alter ego" que puede ser mi compañero,
mi amigo o mi enemigo, pero jamás una cosa. Uso las cosas y me comunico
con los hombres.
El abismo entre un yo y un tú se supera con el amor. El otro me llama
solicitado por mi existencia. Esta vinculación por el amor no tiene por qué
ser llamada -como lo hace Jaspers- "combate amoroso". Yo diría que no hay
combate amoroso sino colaboración, vinculación, unión amorosa. La
trascendencia en la inmanencia -indiscutible en el amor- se da en la
comunicación intersubjetiva. Viviendo en Ja instancia de la subjetividad
creadora, tan alejada de la "masa", surge la transformación valoral por obra
del amor en toda la extensa gama de sus clases: Amor pasional de hombre a
mujer, amor de amistad, amor paternal, amor maternal, amor fraternal, amor
15

�al prójimo. Hay entre estos amores, uno que viene de lo alto hacia nosotros
y que nos ha amado primero, porque fuimos escogidos por El desde la
eternidad. Nuestra vida, en este sentido, se presenta como una dádiva de
amor que nos compromete a vivir amorosamente. No se trata de obligación
sino de compromiso. Compromiso con ese Supremo Amor, que es el
absoluto, y en el cual reside la plenitud· de toda perfección posible. Cuando
el hombre no quiere aceptar ese Absoluto, único capaz de ser el patrón de
nuestras limitadas perfecciones, es que sus propios y mezquinos intereses le
han cegado para su dimensión teotrópica. Convivencia más impulsiva,
instintiva, que reflexiva. El diálogo intersubjetivo entre el yo y el tú se da
at:tte el tú eterno del cual somos reflejos en nuestro amor. Nuestra relación
total como hombres con la totalidad de los demás no se comprende sin el tú
trascendente en el mundo. El hombre sólo se libra de su ego-ismo, en el
sentido del yo-ello, rastreando la sombra del tú trascendente en el universo
y en la imagen en el propio yo. Tales de Mileto observaba que conocerse el
hombre a sí mismo es lo más dificil que existe. Sócrates insistió, una y otra
vez, en aquel imperativo digno de estamparse en el pórtico del templo de
Delfos: "Conócete a tí mismo". Pero, ¿cómo conocemos a nosotros mismos
en nuestra individualidad si no es examinando nuestra personalidad en su
dimensión comunicativa?. Porque hombre que no se comunica no es
hombre. Y hombre que no ve en los otros el vestigio e imagen del tú
trascendente, padece miopía intelectual cuando no ceguera. Porque no cabe
pensar un ser fundamentado sin el Ser fundamentante. El hombre no puede
ser reducido a un haz de elementos bioquímicos, concebidos tan
extrañamente que producen algo más perfecto -el espíritu- que sus mismos
componentes. La intercomunicación de persona a persona se da entre
espíritus encamados y es inconcebible dentro de un monismo materialista.
La apertura del yo dirigida hacia todas las creaturas, se da dentro de un orden
cósmico con sus múltiples grados de perfección y fundamentada en la
apertura-religación del yo al tú trascendente. Cuando la comunicación
social, egoísta, hace de los otros objetos de uso y explotación, la sociedad se
convierte en una lucha del hombre contra el hombre, en un campo de odios,
de injusticias y de crim.enes. Cuando la comunicación es interpersonal se
forja una sociedad auténticamente humana, siempre que el yo rudimentario
-que todo lo calibra por el interés- sea sobrepasado. Entonces, y solo
entonces, la ley de la recta razón y de la auténtica libertad normarán la
convivencia social. Amando, haremos lo que queramos. Amando y
comunicándonos sentiremos la responsabilidad comunitaria.
Una vez esclarecido el aspecto dialógico del hombre, réstanos por
esclarecer el significado y el sentido del diálogo ínter-cultural. Apenas
empieza, desde hace menos de una década, a tratarse de constituir una
filosofía inter-cultural. Se trata de una manera de forjar y de practicar la
filosofía que brota de un diálogo imprevisible, que surge desde los
16

dialogantes de diversas etnias filosóficas que van historizando sus
potencialidades hasta llegar a un punto de afinidades, de convergencias
comunes. Todo ello sin pretenciones de dominio ni de colonización por
parte de un grupo cultural sobre otra diversa tradición en materia de cultura.
Se trata de un proceso continuo, siempre abierto, en el cual se aprende a
compartir las experiencias filosóficas de todos los pueblos de la tierra. Con
cierto optimismo, Raúl Fomet Betancourt nos habla de "un proceso
eminentemente polifónico donde se consigue la sintonía y armonía de las
diversas voces por el continuo contraste con el otro y el continuo aprender de
sus opiniones y experiencias"'. Esta Filosofia intercultural se realiza en
actitud hermenéutica, partiendo de la finitud humana -a nivel individual y a
nivel cultural- renunciando a la absolutización de cualquier cultura para
arribar a un intercambio y a un contraste que se convierte en habitud. Cabe
preguntar, si la verdad depende del simple intercambio y contrastación, ¿cuál
es el criterio de certeza?. Hasta ahora no han elucidado los partidiarios de la
filosofía intercultural el problema de la verdad. Estamos de acuerdo en lo
beneficiosa que resulta la renuncia a toda postura hermenéutica reduccionista
que opera con un único modelo teórico-conceptual paradigmático. Se busca
descentrar la reflexión filosófica de todo posible centro prepotente o
predominante. Lo que cuenta es la intercomunicación, la interconexión que
nos lleva a una supuesta y nueva "figura de una razón interdiscursiva ". Se
quiere -y en este punto con razón- que no se sacralice la cultura propia, que
se supere el etnocentrismo, aunque se parta de la propia tradición cultural.
La propia tradición cultural sólo sirve como tránsito y puente para la
intercomunicación. Abrir un tanto el espacio compartido e interdiscursivo
no es garantizar la comprensión cabal de la cuestión de la identidad de una
filosofía, ni de la identidad cultural de una comunidad humana determinada,
sino tan solo hacer posible esa comprensión. En todo caso, cabe hablar de
cierto enriquecimiento continuo posibilitado por la dinámica de una
transculturación constante. El transporte de una tradición a otra y de esa otra
-u otras- a nuestra tradición es apenas convertimos en agentes-pacientes, de
procesos de universalización que no garantizan, tampoco, la verdad porque
la verdad no depende del número de quienes la profesan. Porque la tontería,
la estulticia, también pueden universalizarse.
La filosofia intercultural pretende buscar la universalidad desligada de
la figura de la unidad, que resulta fácilmente manipulable por culturas
dominantes. ¿Hemos Uegado alguna vez a la verdadera universalidad?.
¿Puede la filosofía intercultural llegar a la verdadera universalidad?. ¿Y esa
supuesta universalidad, nos haria abrazarnos a la verdad o colectar el
máximo número de experiencias posibles?. Ciertamente es deseable una
universalidad que incremente la solidaridad entre todos los centros culturales
que componen nuestro mundo. El enriquecimiento es patente. Pero este
enriquecimiento no entraña, por sí mismo, un criterio de vivencia y una
17

�reflexión filosófica personal que nos conduzca a la anhelada verdad que
resulte evidente. Porque la evidencia es el supremo criterio de certeza.
El diálogo intercultural en filosofía puede librarnos de una estrecha
filosofía monocultural para conducirnos a una visión intercultural. Me
simpatiza el sello de la apertura que ofrece la filosofía intercultural, pero no
creo en abstracciones superculturales. Hoy en día se piensa "que no hay ni
puede haber diálogo ahí donde reina todavía el monólogo de una filosofía
que escucha su propio eco, es decir, donde filosofía se confunde todavía con
la imperial expansión de un /ogos sofocante de otras fonnas de racionalidad.
Posibilidad fundante del diálogo es entonces, para decirlo positivamente,
-apunta Raúl Fomet Betancourt-, el despunte de la polifonía del logos
filosófico; la multiplicidad de las voces de la razón, como ha dicho
2
Habermas" • Me parece que la multiplicidad de las voces de la razón, que
tanto valoriza Habermas, es tan sólo un medio para que nuestra razón se
ponga a filosofar en una soledad, poblada de compañías, y con una
meditación propia, personal. Menos aún podría aceptar que "esas voces no
están ordenadas a priori por una unidad metafísica, sino que son más bien
voces históricas, expresiones contingentes que se articulan como tales desde
el trasfondo irreductible de distintos mundos de vida". Advierto, en este
historicismo flotante, el peligro de un caos de opiniones que se suceden en el
transcurso de la historia. Aunque estén cargadas de "contexto y de cultura",
esas voces históricas caóticas sólo pueden conducir, a lo más, a una
comprensión del mundo y de la historia, pero no a una filosofía rigurosa,
abierta a las otras filosofías, pero no relativista ni escéptica. Una cosa es el
derecho a ver las cosas desde su contexto y cultura, y otra cosa muy
diferente es absolutizar el perspectivismo. Está muy bien buscar una
"comunicación no dominante ". Pero estaría muy mal hacer depender la
verdad de esa base histórico-práxíca. Hablar en el diálogo intercultural
filosófico no sólo sobre sino con y desde una correspondiente diferencia
histórica no es de por sí forjar una filosofía con verdades de validez
universal. Liberar la filosofía para la polifonía cultural es un avance para la
relación entre la filosofía europea y la filosofía latinoamericana. La
recíproca comunicación, con el despliegue de la propia voz de quienes se
comunican forjará un diálogo más libre, sin pretendidos imperialismos
unilaterales que siguen aquel veredicto de Hegel "Was bis jetzt sich hier
ereignet, ist nur der Widerhall der Alten Welt und der Ausdruck fremder
3
Lebendigkeit. . ." . Un verdadero diálogo intercultural abierto y paritario no
tiene por qué despertar sospechas de inculturación hegemónica. Los
filosofemas latinoamericanos son tan legítimos, en cuanto filosofemas, como
lo pueden ser los filosofemas europeos. En vez de una inculturación
unilateral, el auténtico diálogo intercultural puede conducirnos a una
intertransculturación abierta, alternativa. La propia teoría del entender que
tiene cada cultura, tiene que ser revisada en ese auténtico diálogo
18

in~ercultural. Desafío hermenéutico que no tiene por qué constituir una
relativización postmodema, sino de una nueva reubicación de las culturas.
Las posibles unilateralidades pueden ser removidas en nuestros modelos
filosóficos. Pero vale la pena que los contenidos universalizables no sean
minados por sugerencias de un relativismo disolvente. Transformar la razón
para enriquecerla y liberarla no puede significar abdicar de la razón. Aunque
nuestro modo propio de pensar no puede imponerse como lugar del
encuentro con el otro, cabe esperar que el encuentro con el otro nos resulte
una interpelación para repensar nuestra postura filosófica. La alteridad que
nos sale al encuentro en forma de vida o cultura nos ofrece un nuevo
horizonte de comprensión, por encima de falsas certezas y de precarias
seguridades de nuestros filosofemas.
¿Qué representa para la filosofía el diálogo intercultural?. Pienso que
un genuino diálogo intercultural representa un nuevo acceso hacia nuestra
propia filosofía. Quiero decir que la llamada filosofia intercultural no es
más que un medio y nl,lllca un fin. Prefiero hablar de diálogo intercultural
como valioso auxiliar en la forja de nuestra propia y personal filosofía, que
de una filosofia intercultura/. El diálogo intercultural condµce, puede
conducir, a la solidaridad humana, a la comprensión del otro desde su
aspecto exterior hasta su alteridad. Me opongo a un concepto de una
totalización dialéctica.. Se apunta "la necesidad de pasar de un modelo
mental que opera con la categoría de la totalidad, y que fija y cierra la verdad
en ella a un modelo que se despide de esa categoría y que prefiere trabajar
con la idea de la totalización dialéctica, para expresar con ese cambio
categorial justo su cambio de actitud frente a la verdad: Para este modelo la
verdad no es condición ni situación, sino proceso'"'. Yo puedo poner en
juego mi verdad y hasta someterla a la dialéctica de la contrastación que se
crea necesariamente por el carácter interdiscursivo del diálogo intercultural,
pero esto no significa que la verdad sea un proceso. La dialéctica no da la
verdad. Busquemos los mutuos enriquecimientos, la pluriversión de la
realidad, sin relativismos de ninguna especie. Una cosa es pensar la
substancial conexión de la realidad pluriversa y otra cosa muy diferente sería
deshacer esa pluriversión de la realidad en aislamientos relativistas.
Concuerdo con Fomet Betancourt en La idea zubiriana de la "respectividad"
como un modelo de intelegir superador del relativismo. Comprender y
apreciar al otro desde su ordenamiento y relación histórica con el mundo y la
verdad, será siempre sano. La interpelación del otro es una invitación a un
proceso de diálogo intercultu.ral siempre fecundante. La interdisciplinariedad
constituye una buena oportunidad metodológica y epistemológica para el
diálogo intercultural en un mundo global que quisiéramos ver convertido en
un concierto inconcluso y siempre abierto. Abrirnos a otras fuentes, a otras
referencias, a otras tradiciones, puede ser ocasión propicia para rehacer y
universalizar más nuestra tradición histórica. La perspectiva ecuménica de
19

�la llamada aldea global busca constantemente una nueva e inédita
universalidad de superior calidad. Pero esta perspectiva no puede significar
" la liquidación de la filosofía como una forma de saber sistemático y
universal". Pensar sistemáticamente con anhelo de validez universal es
propio de todo auténtico filosofar aunque se trate de un saber finito y falible
hecho desde una circunstancia histórica y geográfica; ese saber, -si es
filosófico- presentará siempre las notas de sistema y de universalidad. No
importa si ese saber sistemático y universal acaece en América, en África, en
Asia, en Europa o en Oceanía. Una filosofia no es universal porque se
autoproclame como modelo hegemónico, sino por caracteres íntrínsecos de
su validez. Todos los lenguajes que se hablan en un mundo global pueden
ser recogidos en tejido de saberes y experiencias cualitativamente superior al
tejido etnocentrista, monofánico y unidimensional.
Vivimos en un mundo quebrado lleno de compartimentos o estancos,
donde ya no impera una dichosa unanimidad como aquella lograda en el
Medioevo, cuando aún no se hablaba de Europa sino de la Cristiandad. Hoy
en día, la disyuntiva política más importante se plantea en estos términos:
Pluralismo democrático o transpersonalismo totalitario en cualesquiera de
sus formas (fascismo, nacional-socialismo, comunismo).
Pluralismo
equivale a civilización que permite subsistir a los sectores sociológicos
disidentes. Totalismo político equivale a barbarie. Barbarie de una
intolerancia fanática que destroza personas humanas. La tolerancia entendida rectamente- se ejerce hacia la persona y nunca hacia el error o los
errores. La tolerancia proviene de la igualdad esencial de naturaleza, de
origen, y de destino -sin mengua de las desigualdades accidentales- y está
fundamentada en el amor de caridad. Confucio lo dijo en forma negativa:
''No hagas al otro lo que no quieras que te hagan a tí". El Nuevo Testamento
nos lo dice en forma positiva: "Trata al otro como quisieras que te trataran a
ti". Esta regla de oro de la convivencia humana, la podemos extender a los
estados y al diálogo de las etnias. Cuando se enfrentan cosmovisiones o
sistemas últimos de pensamiento y vida, que resultan inconciliables, sólo
cabe el método de la persuación. Al fin y al cabo la verdad se impone sola y
no necesita de imposiciones. El pluralismo no trata de llegar a una síntesis, a
un sincretismo de sistemas irreconciliables, pero permite la convivencia
pacífica y favorece la paz activa. La pretensión de ultimidad en materia
filosófica, teológica o religiosa, no permite el supersistema sincrético
pluralista. ''No podemos superar una situación pluralista -advierte con razón
Raymundo Panikkar- sin quebrantar el principio de no contradicción y sin
negar nuestro propio conjunto de códigos: Intelectuales, morales, estéticos y
5
demás" • El estudio interdisciplinar no está en el mismo estadio que el
estudio intercultural. Las actitudes humanas fundamentales en la base
misma de las distintas tradiciones de los diversos pueblos de la tierra son
mutuamente irreconciliables. La historia de la humanidad está plagada de

20

guerras. Para evitar una catástrofe bélica que destruya la humanidad o parte
de ella sólo cabe, a mi juicio, la tolerancia bien entendida. Una tolerancia
bien entendida hacia las personas -que nacen, sufren y mueren como yo-, no
hacia las doctrinas que pueden ser falsas o verdaderas. No creo en "el
pluralismo de la verdad", porque la verdad no puede confundirse con la
perspectiva. El perspectivismo es, a la postre, relativismo. Y "el relativismo
se destruye a sí mismo cuando afirma que todo es relativo y, por lo tanto,
6
también lo es la afirmación misma del relativismo'' • Ciertamente no
podemos proclamarnos poseedores de la verdad absoluta, pero eso no
significa que la verdad misma sea pluralista. Cada persona y cada cultura es
una fuente de entendimiento, de autocomprensión. Del hecho de no poder
imponer mis parámetros y mis categorías de entendimiento a otros, no cabe
concluir que la verdad es plural. Una cosa son las convicciones generales, y
otra cosa muy diversa es la verdad en su sentido ontológico y en su sentido
lógico. Comprender la lógica interna de una persona no significa prestar
nuestra anuencia a esa lógica interna que puede ser errónea. Está bien que
cada cultura posee una visión propia de la realidad y un cierto mito como
horiwnte de cosas y sucesos; pero una cosa es la explicación y otra cosa es
la justificación. No todas las visiones de la realidad son igualmente ciertas.
Me parece muy sano la toma de conciencia de nuestras limitaciones, pero las
diversas limitaciones o finitudes humanas no impiden la existencia de la
conciencia suprema. No hay muchas verdades, pero la verdad no puede ser
abstraída de su relación con un espíritu encarnado, inserto en la situación y
en la circunstancia. ¿Porqué ha de ser una verdad universal tan sólo una
extrapolación de nuestra mente?. Hay criterios unánimemente aceptados que
no dependen de mi mente ni de las otras mentes. Las verdades lógicas y las
verdades matemáticas no son verdades relativamente universales, sino
verdades universales sin más. Estas verdades no son tales porque un grupo
particular humano así las ve, sino todo lo contrario, así las ve porque son
verdades universales. No puedo concordar con mi colega y amigo
Raymundo Panikkar cuando afirma: "Cualquier teoría universal, del tipo que
sea, niega al pluralismo. Cualquier pretendida teoría universal, es una teoría
particular, que junto con otras pretende tener validez universal, traspasando
los límites de su propia legitimidad, más aún, ninguna teoría puede ser
absolutamente universal. porque por el hecho mismo de la teoría, la
contemplación de la verdad no es una contemplación universal, como
7
tampoco es una verdad teórica todo lo que hay en la realidad" • Una teoría
universal, de acuerdo con mi tesis, no niega al pluralismo. El hecho de que
alguien esgrima una teoría no significa que esa teoría quede circunscrita a
una subjetividad particular. El hecho de que la contemplación de la verdad
sea realizada por una persona, no quiere decir que esa teoría sea
forzosamente subjetiva. La contemplación de la verdad no es atributo de
ninguna subjetl\, idad particular. Aunque la teoría brote de una praxis, la

21

�calificación de verdadera o falsa no la da la praxis sino la evidencia como
último criterio de certeza.
Superar doctrinas exclusivistas y abrir vías de comunicación entre
culturas compartimentalizadas, a veces congeladas, me parece algo muy
importante. Sin abandonar cualquier ·postura crítica, podemos y debemos
buscar la certeza, aunque se nos diga que tenemos "obsesión por la certeza".
Porque amo la verdad y la certeza, nunca me resignaré a explicaciones
provincianas, partidistas, facciosas, banderizas. Estas visiones causan
rivalidad y guerras. La mutua comprensión y cooperación entre las
~diciones religiosas no puede significar el abandono de la verdad en la
religión y de la verdadera religión. Si todas las religiones fuesen verdaderas
no habría ninguna religión verdadera. Abrirnos a los demás no significa
aceptar siempre los sin sentidos que nos propongan, los errores patentes que
nos propongan. Creo en la experiencia humana en su conjunto, pero no creo
en la verdad como fruto de transacciones y de componendas. El método
cartesiano de la duda permanente no tiene fin. Hay certidumbres vitales
directas -la existencia es una de ellas- que no admiten una duda sensata. La
primera certidumbre no es pienso, sino existo. Yo invierto el entinema de
Renato Descartes y digo: Existo, y luego pienso, quiero, proyecto, siento. ..
Vemos el todo a través de la parte -totum per partem- pero esta visión
limitada no es, no tiene que ser, una visión puramente subjetiva. Quiere
decir, simplemente, que vemos el todo, pero no totalmente. El mundo y la
vida humana no son simplemente -como creen algunos autores- objeto de un
panorama visual visto a través del color, de la forma y del cristal de una
ventana particular. Si así fuese, no cabría hacer ciencia ni rigurosa filosofía.
Todo quedaría reducido a ventanas, a perspectivas del significado de la vida
humana y del universo. Los científicos, conscientes del todo, no ven sus
respectivos sectores de la realidad desde ángulos simplemente visuales. La
validez universal de las proposiciones lógicas y de las proposiciones
matemáticas no son cuestiones de simples perspectivas. En la vasta zona de
lo opinable -de la doxa, como dirían los griegos- puede haber discordancias.
Ahí, en esa zona -y no en la zona de la episteme- es donde buscamos una
cierta concordancia en medio de la discordancia. Concordancia en las
reglas para un verdadero diálogo; discordancia en las doctrinas. Podemos
sintonizar nuestros corazones sin mengua de las divergencias en las
convicciones filosóficas y religiosas. Esta feliz armonía invisible, sólo
captable por simpatía, constituye la única vía para llegar a una socio-síntesis
pacífica y amorosa.
Para incrementar nuestra información .en este mundo global en que
vivimos, se nos abren muchísimos caminos. Tenemos acceso a libros sin fin,
a máquinas, a archivos, a eruditos que nos asombran con su memoria.
Oriente y Occidente se encuentran, se conocen mejor y se fecundan
22

mutuamente por medio de avanzadas tecnologías. Marshall McLuhan, en su
celebre obra "La Comprensión de los Medios como las Extensiones del
Hombre ", nos advierte lúcidamente:

Los hombres pasan a ser, súbitamente, nómadas colectores de saber, tan
nómadas como jamás lo fueron anteriormente; libres como en ninguna
ocasión anterior de la especialización fragmentada, pero implicados
también en el proceso social total como nunca antes lo estuvieron, puesto
que con la electricidad prolongamos globalmente nuestro sistema nervioso
central, estableciendo instantáneamente una interrelación de todas las
experiencias humanas. Acostumbrados desde largo tiempo a un estado de
relaciones al estilo bolsa de valores o de sensaciones de primera página,
podemos captar más fácil y prestamente el significado de esta nueva
dimensión cuando se nos señala que en las computadoras es posible hacer
"volar" aeroplanos que todavía no se han construido. Se pueden
programar las especificaciones de un avión y se puede poner éste a prueba
bajo cierta variedad d&lt;;, condiciones extremas antes incluso de que haya
salido del tablero de dibujo.
Lo mismo ocurre con productos y
organizaciones nuevos de muchas especies. Ahora, con la computadora,
podemos habérnoslas con complejas necesidades sociales, con la misma
certidumbre arquitectónica que anteriormente procurábamos conseguir
para nuestra vivienda privada ,,a
Podrá ser cierto que la gama de elecciones en proyectos, énfasis y metas
dentro del campo total de los procesos recíprocos electromagnéticos, es
mucho mayor que la que jamás pudo haber sido bajo la mecanización; pero
este progreso tecnológico no ha traído aparejado, de por sí, un progreso en la
resolución de los últimos y más significativos problemas humanos: La vida,
el amor, el sufrimiento y la muerte. McLuhan sostiene que la propaganda
termina cuando el diálogo comienza. Hay un slogan humorístico que
Marshall McLuhan ha acuñado para convertir en algo tangible el lavado de
cerebro que los televidentes, los radioescuchas y los lectores de periódicos
reciben todos los días. El primitivo slogan The Medium is the Message (El
Medio es el Mensaje) se ha convertido en este otro nuevo slogan: The
Medium is the Massage (El Medio es el Masaje). Los medios masivos de
comunicación, con su diario "masaje", manipulan a sus receptores. Ya el
genio alemán J. W. Goethe nos hablaba de la Zeitungsfieber -fiebre
periodística- que nos aliena en cierta manera. El diálogo global debe ser
reconstruido. Pero no nos hagamos muchas ilusiones con la revolución de
los medios masivos de comunicación. Internet puede proporcionarnos un
acceso a mayor cantidad de personas, una acrecentada información y una
rapidez sorprendente, pero Internet no va a resolver la crisis contemporánea,
aunque incluya todos los catálogos directos de las bibliotecas, de los centros
académicos y de investigación de tantas bibliotecas en el mundo. Se puede
23

�"hablar" interactivamente por Internet durante horas casi todas las noches,
pero también se pueden insertar pornogra:fias de todos tipos, mensajes de
gentes perversas, incitaciones al mal. Los propagandistas de Internet suelen
decirnos que "Internet es un lugar amistoso". Yo diría que Internet puede
ser un lugar amistoso o un campo de batalla. No desconozco ese posible
intercambio democrático de información, que elimina barreras, en la
comunicación en linea. Pero ¿cómo es posible hacer juicios sobre La persona
con quien se habla en base a la mera apariencia?. Los hombres se convierten
en gentes, y las gentes se convierten en lo que quieren ser o simulan ser. La
comunicación puede realiz.arse en forma asincrónica -se escribe un mensaje
para un receptor que no se encuentra en ese momento frente a su televisor- o
en tiempo real (el receptor está viendo en su pantalla lo que escribe el
emisor). El correo electrónico se puede realizar en una microcomputadora o
en cualquier computadora que esté disponible. Pero yo me pregunto: ¿Qué
significado tiene para el genuino filosofar y qué importancia reviste para la
filosofía esa red de redes de computación?. Ciertamente Internet llega a
millones de usuarios en todo el mundo. Seguramente se abre una nueva
puerta a la información actuali.2:ada. No podemos negar la importancia que
tiene para el filósofo el estar a la altura de su tiempo; pero con pura
información -por más reciente que sea- no se hace filosofía. Si ya vivimos a
escala mundial, en esta aldea global, Internet es un medio muy importante,
de primera línea, en la globalización del mundo. Pero la globalización del
mundo, con toda la inmensa información actual que nos proporciona, no
suple ni suplirá nunca el filosofar personal, comprometido, originario,
metódico, fundamental y teleológico. El filósofo debe tener un acervo

decoroso de información para estar a la altura de su tiempo, pero la
erudición excesiva mata la veta creadora. Se puede navegar horas y horas
por Internet sin haber tenido un solo momento de auténtico filosofar. He
dicho que la filosofía se hace en la meditación y en la soledad; pero también
en el diálogo.
El diálogo-oposición, mera yustaposición de monólogos, es un "diálogo
de sordos" un diálogo infecundo. El diálogo-colaboración, en cambio, es un
diálogo verdadero, abierto, receptivo, fecundo. Dos o más personas -como
en los diálogos platónicos- buscan juntos la verdad. Pero la buscan no
simplemente por trivial juego o ejercicio mental, sino por imperativos de
saber último, sapiencial. Su método de aprender de los otros, de fecundarse
mutuamente, no impide que defendamos la verdad. Nos abrimos desde
nuestro punto de vista no para vencer al otro, en brillante polémica, sino para
buscar juntos desde nuestras diferentes posiciones, la verdad. Este diálogo
füosófico no puede ser un diálogo multitudinario, sino interpersonal. Los
estudios mutuos pueden cambiar la opinión de los participantes. Los
diálogos interpersonales hacen variar, con frecuencia, la interpretación del
otro. Yo diría que el diálogo-colaboración es un locus veritatis, un lugar de
24

la verdad, una fuente de comprensión humana, un origen de una nueva
teoría. El proceso del mutuo aprendizaje no tiene fin, concluye con la vida.
En el diálogo-colaboración los dialogantes no usan trucos,
estratagemas, desafíos. Ofrecen su inteligencia y muestran su confianza
básica. No importa que no aprobemos lo que los otros piensen o hagan, ante
la esperanza de encontrar juntos la verdad. Porque tenemos una dimensión
ecuménica que nos lleva a desarrollar, en lo comunitario y universal, nuestro
estado de proyecto social ecuménico del ser-todos-juntos-en-el-mundo. Y
en este ser-todos-juntos-en-el-mundo, cada cual realiza su vocación singular,
única, incanjeable, insustituible. Algunos, que hemos sido llamados por la
filosofía, sentimos el imperativo de llegar a un conocimiento científico,
fundamental y teleológico, de todo cuanto hay, por las primeras causas; así
como a los últimos y más significativos problemas de la vida humana. Amor
a la sabiduría como propedéutica de salvación. "In amore sapere, et in
sapientia amor". Amar conociendo y conocer amando. ¿O es que acaso no
somos constitutivamenté, por empañado que esté en nosotros el amor, un ens
amans?. La verdad "luz, alimento" es comunicada después de ser poseída.
Todo hombre está empeñado en la indagación de la verdad. Y cuando se la
descubre amorosamente en el silencio de la meditación, se pega al alma y le
infunde vida interior.
No es bien mostrenco, sino asunto íntimo,
descubrimiento histórico, con filiación personal. El hombre no inventa la
verdad, se acerca a ella y la recoge con reverente humildad. Pero en este
acercamiento, el ser humano rasga la corteza de las cosas para alumbrar su
secreto íntimo. Desde la propia intimidad inagotable percibimos el llamado
de una verdad infinita que nos trasciende y que funda la realidad de las
verdades finitas. A/ere Flammam Veritatis. Si la administración de la
verdad está confiada a la libertad humana, es preciso alentar la flama de la
verdad. Condenados como estamos a la muerte, debemos apresurarnos -con
inquebrantable voluntad y sin descanso- a dar nuestro mensaje -grande o
pequeño, pero siempre auténtico- antes de pasar a aquel estadio en donde
tenemos la certeza -los creyentes- de que sobran los mensajes porque todo
está a la vista, en su más prístina patencia. Pero todo develamiento, todo
mensaje debe estar al servicio del amor que abraza, administra y excede a la
verdad. La verdad nos hará libres. Pero a la hora de vísperas seremos
juzgados por el amor. A la luz del amor y de la sabiduría, la filosofía reviste
no tan sólo un alto valor teorético sino un noble y generoso valor edificante.

Notas bibliográficas
1

Raúl Fomet Betancourt: Filosofla intercultural. pág. 1O Universidad Pontificia de
México, A.C., México, 1944.
2

Raúl Fomet Betancourt: lbidem, pág. 13.
25

�3

G.W.F. Hegel: Vorlesungen über die Philosophie der Geschichte, en: Werke in
zwanzig Biinden, tomo 12, Frankfurt 1970, p. 114.

PRINCIPIOS FUNDAMENTALES DE FILOSOFÍA
DE LA SOCIEDAD

4

Raúl Fomet Betancourt: Filosofiía intercultural pág. 21, Universidad Pontificia de
México, A.C., México, 1944.
5

Raymundo Panik.kar: Sobre el Diálogo Jntercultural, pág. 108, Editorial San
Esteban, Salamanca 1990.

6

Raymundo Panikkar: lbidem, pág. 112.

7

Raymundo Panikkar: Ibidem, pág. 120.

8

Marshal McLuhan: la Comprensión de los Medios como las Extensiones del
Hombre. pág. 437, 9" Impresión, Editorial Diana, México, D.F., 1982

Dr. Ricardo Miguel Flores.
Centro de Estudios Humanísticos -UANL.
ITESM - Campus Monterrey.

1. Lo social como dimensión constitutiva de lo humano.

En los días que corren, muchas tesis sociales y políticas -no todas
precisamente orientadoras- se difunden y contribuyen a formar o a deformar
la atmósfera cultural de nuestros tiempos. La diseminación y multiplicación
de diversos desórdenys sociales patentiza la imperiosa necesidaq de
establecer orientaciones precisas y bien definidas y que tal labor se ejecute
sobre bases firmes.
Lo primero que procede efectuar es analizar la esencia de lo social, ver
en qué radica específicamente la socialidad del ser humano. Precisar si lo
social es inherente al hombre o, si se trata de un mero sobreañadido o
accidente que le sobreviene en su devenir.
Pensamos -e intentaremos evidenciarlo- que el impulso que hace al
hombre abrirse a sus congéneres le es constitutivo, le viene dado con los
demás datos de su naturaleza. El ser del hombre transcurre en radical
abertura a la alteridad, pero lo decisivo aquí habrá de ser la alteridad
específicamente personal.
El carácter social de la existencia humana es primigenio, radical y
esencial; estamos constitutivamente abiertos a lo social sin que este dato nos
prive de autonomía personal, ni la mencionada apertura agote o exprese la
totalidad del ser humano. Decir "sociedad" o "socialidad" alude a convivir o
relacionarse con el prójimo, con el cual co-generamos "ámbitos" de
convivencia y de relación recíproca.

26

La esencia del hombre no está constituida únicamente por la
individualidad de la persona, aunque esta última constituye en sí misma un
ámbito de responsabilidad e imputabilidad. La sociabilidad de la persona
está fundada derivativamente en la racionalidad; con todo, cualquier
concepción del hombre que omita la dimensión social debe ser tenida por
incompleta, y en último análisis, por falsa.
27

�De esta suerte, la sociabilidad en el ser humano debe ser conceptuada
como un elemento fundamental, no como un factor que se "adiciona" a las
notas definitorias del hombre. Es así que persona y sociedad están tan
esencialmente ordenadas y referidas la una a la otra, que no cabe concebirlas
con existencia "independiente".

Ciertamente, la persona individual es un todo autónomo, un ser
subsistente, y por tanto, un ser único; sin embargo su ser es limitado, y por sí
sola no puede realizar completamente la plenitud ideal del ser humano. Para
ello requiere de la complementariedad social; esto coadyuva a paliar su
insuficiencia.
El ser humano, en efecto, requiere de la sociedad para su
perfeccionamiento; le es indispensable formar parte de comunidades
permanentes -algunas de las cuales son de derecho natural, como luego
veremos- y sentir que vive en ellas; ello conlleva a la vez, originalidad y
diferenciación con respecto a los demás miembros, ante los cuales la
personalidad del individuo no desaparece, antes bien se perfila en más clara
configuración.
Así, el hombre se encuentra ante un horizonte más variado y rico, que le
saca de su soledad estrecha y mezquina, le despega de su autosuficiencia y le
invita a una plenitud de vida comunitaria. Cerrarse al autodespliegue que la
vida en comunidad proporciona, implica un empobrecimiento y, aun, una
mutilación de la persona, la cual en este caso deja en un vacío un aspecto
fundamental de la realización del ser humano.
Desde una perspectiva realista, el "hombre aislado" no existe; es una
ficción producto de elucubraciones vanas de algunos diletantes versallescos.
Hay una unión necesaria de los hombres entre sí, ontológicamente
determinada. Esto ha sido permanentemente reconocido por los
representantes del derecho natural a lo largo de su historia, y por todos los
siglos pasados, e incluso por algunos pensadores racionalistas como Hugo
Grocio y el genial Gottfried Wilhelm Leibniz.
Todo está entrelazado; hay una necesidad ontológica de la familia, de la
nación, de la profesión, del Estado, que resulta de la naturaleza del hombre.
La familia, y. su fundamento, el matrimonio, son anteriores al Estado.
Asimismo la comunidad nacional, basada en la sangre, la lengua y la cultura
(incluidas la historia, la religión y las costumbres, desde luego), está a su vez
constituida por familias, las que están en primera instancia referidas al
municipio, como expresión más próxima o más tangible de la presencia del
28

Estado. En el interior de la nación, economía y cultura juegan un papel
decisivo en cuanto a la diferenciación de las personas según sus funciones en
el ámbito profesional o en cuanto a tendencias y orientaciones políticas
manifestadas en toda agrupación.
El ideal social humano alcanza su perfección en el Estado. Desde
Aristóteles, el Estado es llamado wia sociedad perfecta, precisamente porque
la vida social del hombre encuentra en ella su plena expansión. La familia
-lo mismo que las demás agrupaciones intermedias- tiene necesidad de una
organización social más elevada para poder subsistir y durar, y para alcanzar
la felicidad de la vida. La vida política constituye una copmnidad necesaria
al hombre, y específicamente distinta de la vida económica. Salvo la egregia
excepción de los eremitas, prácticamente nadie es libre de vivir o no en el
Estado, ya que esto se impone de suyo debido a la ley moral natural, que
reclama el perfeccionamiento de la naturaleza social del hombre. En esto
radica propiamente el fundamento de la autoridad del Estado y la de quien lo
dirige.
Lo debido a la autoridad pública y al Estado -y que éste tiene derecho
de exigir- descansa en última instancia en la necesidad que tiene el hombre
de vivir en una comunidad política concreta. Esto que configura lo que el
ciudadano debe al Estado, no consiste en manera alguna en una mera suma
de derechos que los individuos habrían transferido a dicho organismo
político y a quienes ocupen el poder a través de un pretendido "pacto" o
"contrato" social (nuevamente los dislates versallescos) y de sumisión a la
autoridad, sino que es algo que está fundado en la función esencial del
Estado, a saber: el establecimiento, conservación e incremento del bien
común y del recto orden social, de él derivado.
De todo lo anterior cabe colegir, que no puede haber ni un primado
exclusivo de la persona individual ni tampoco de la colectividad. Ninguna
sociedad ni comunidad, por relevante que sea, goza del derecho de anular o
absorber a la persona individual, convirtiéndola en puro instrumento, aún y
cuando toda sociedad y comunidad legítima tenga un fin específico dotado
de un valor propio en la jerarquía de los fines, y posea un ámbito de legítima
y sana autonomía respecto de todas las demás, a contrario sensu de lo
planteado y llevado a cabo por el liberalismo, que deja a personas y
comunidades en condición débil, inermes ante las diversas formas
desbordadas de poder.
Por su parte, el estatismo, no menos ciego, con su burocracia y su
Estado-empresario, anulaba la libre expansión de la personalidad humana y
prescindía -o al menos, consideraba prescindible- la labor de las
comunidades naturales, que juzgaba "imperfectas"; sólo el Estado socialista

29

�estaría en condiciones de realiz.ar una labor en este sentido fecunda y
creadora. No vio que es insustituible la obra de personas, familias,
comunidades intermedias de diverso tipo, particularmente las que por
naturaleza están destinadas a ser formadoras de conciencia.
El pecador estándar aparece en todos los sistemas. Mito insostenible
a estas alturas de la Historia -entre otros-, el mito del "hombre nuevo
marxista". Es increíble la producción de disparates que en esta materia se ha
generado en los últimos recodos de la historia. Explicable si vemos el
abandono de sanos principios que pueden contribuir a dotar de genuina y
sólida vertebración a una sociedad. Sin virtudes sociales, las comunidades
involucionan, retroceden; las estructuras sociales son importantes
ciertamente, pero estas últimas son en todo caso vivificadas por personas, y
primero son las actitudes profundas de las mismas. Es desde "dentro" de los
hombres concretos de carne y hueso que se gestan estructuras y sistemas
sociales.
Lo que ni wia ni otra concepción visualiz.aron con claridad, es que al
Estado -bien entendido- corresponde una grandeza, una nobleza y wia
dignidad tales, que sólo se logra si ordena, hace durar y progresar la vida de
las comunidades y de las personas y practica la justicia distributiva de tal
modo que la afluencia de bienes -así culturales como materiales- que
constituyen el bien común -y el bien particular de cada uno- efectivamente
cumpla con su destinación universal, generándose entonces un auténtico
orden humano.

2.

Derecho natural y ser de la sociedad.

Pretendiendo asentar aquí algunos principios de ordenación social,
indispensables a toda vertebración social rectamente entendida, principios
que emanan de la naturaleza esencial del hombre, habremos en función de
ello, de referirnos antes a la corriente jurídica del derecho natural, toda vez
que de ella derivan en buena parte algunos de los postulados luego
examinados.
Como es sabido, toda concepc1on del derecho tiene por base
-explícita o implícitamente- una determinada concepción del ser del hombre.
Es el derecho natural lo que denota la expresión "naturalmente justo" o
"conforme a la naturaleza humana", lo exigido por la estructura óntica de su
ser. Aquí la naturaleza moral del hombre juega un papel preponderante.
El derecho natural es la ley natural en su dimensión interhumana: la
ley natural constituye el fundamento de las obligaciones morales del hombre
30

en relación con el cumplimiento de los fines vitales esenciales, y a la vez,
base moral para exigir el respeto de los demás para exigir dichas
obligaciones.
De lo anterior resulta ser el derecho natural el complejo de las
prerrogativas fundadas en la responsabilidad moral individual del hombre, y
ordenadas a la realización de la totalidad de sus finalidades esenciales. Es
conocido por el hombre por wia doble vía; en primer término, a través de la
intuición de su conciencia; en segundo lugar, mediante el conocimiento de
su naturaleza. La primera consiste en la captación de las verdades jurídicomorales más generales y susceptibles de aprehensión inmediata, relacionadas
con el comportamiento interhumano.
Esta primera forma de conocimiento de lo "naturalmente justo" es
dada a todo hombre con su razón moral, con la conciencia en cuanto
cualidad de su naturaleza racional. Le hace posible al hombre obrar
conforme al derecho y é)' Ía justicia en casos que exigen de él una deci~ión
inmediata.

La conciencia jurídico-moral y los fines vitales esenciales
constituyen los conceptos centrales de la doctrina del derecho natural. Del
modo de actuación de éste resulta la distinción de su contenido. El derecho
natural que actúa de modo inmediato a través de la razón como conciencia
jurídica moral es el derecho natural originario y consiste en los principios
jurídico-morales más generales. El derecho natural aplicado consiste en los
principios jurídicos especiales resultantes de la aplicación de los generales a
las circunstancias socioculturales concretas. La mutabilidad de las
circunstancias, condicionadora de tal aplicación, hace que el derecho natural
aplicado sea mutable.
La aplicación de los principios jurídicos tiene una especial
relevancia ya que se trata de principios jurídicos aplicados comunes a todos
los pueblos, esto es, el jus gentium. Consiste éste en las normas
fundamentales comunes a todos los órdenes jurídicos, deducidos del derecho
natural originario, y a las cuales se llegó en virtud de la misma experiencia
en el tratamiento de la naturaleza humana en el proceso de configuración de
sus ordenamientos sociales.
En más de una ocasión, en las distintas sociedades y épocas
concretas, se hace necesaria la definición detallada de los principios jurídiconaturales por el legislador mismo y la aplicación de la potestad coactiva para
asegurar su estricta observancia. Aquí se origina la razón de la ampliación de
la competencia del poder del Estado.
31

�La concepción del derecho natural es solidaria de una específica
visión de la sociedad, a la que responde y a la vez sustenta. Una filosofia de
la sociedad concorde con la línea del derecho natural deberá, por razones de
elemental congruencia, poseer un carácter realista, toda vez que toda
sociedad, asociación o comunidad es relación real entre personas humanas
para realizar entre todas un fin o bien común. Si se quiere evitar toda suerte
de sofismas, ficciones e imposturas en esta materia, de debe aceptar que "la
relación real es dimensión esencial del ser humano, de todos los seres
concretos y del universo como conjunto" 1•
Por ende, la sociedad no puede ser conceptuada como una simple
palabra o un mero nomen; se tata de una "relación de pensamientos, afectos,
libertades y conductas de los seres humanos que constituyen el todo social"2;
nada más opuesto a la visión nominalista, para la que bastan los conceptos y
los nombres que los expresan, sin atribuir mayor importancia al problema de
la realidad. De ahí provienen múltiples equívocos inconducentes cuya
concreción en situaciones específicas ha incidido no pocas veces én
desarmonías y graves desajustes sociales.

3.

Principios sociales fundados en el pensamiento realista.

Expondremos a continuación una visión panorámica de los
principios filosófico-sociales más importantes ínsitos en las ricas fuentes del
pensar realista, cuya consistencia puede ser evidenciada en un plano
estrictamente filosófico, al que nos habremos de ceñir.
El primer principio filosófico-social que debe ser asentado es el de la
naturaleza de persona espiritual y moral del hombre, matizado de modo
especial con la dignidad personal fundada en la responsabilidad moral por
sus fines vitales suprasociales. Es justamente de la esencia del hombre que
deriva el conjunto de condiciones requeridas para su pleno despliegue a
través de la sociedad, así como la naturaleza de la sociedad y la índole de sus
fines. Ya la sola enunciación de este primer principio deslinda totalmente la
concepción realista de las concepciones individualista y colectivista del
hombre, de la historia y la sociedad, marcando diferencias que se irán
ahondando conforme vayamos desplegando los subsecuentes principios.
En segundo término se debe postular la naturaleza social esencial deJ
hombre; principio asentado en su multivariada vinculación a la sociedad en
orden a la consecución de sus fines vitales esenciales.
Todos los hombres tienen una naturaleza individual y social; todo
hombre es un ser vivo dotado de un alma espiritual, y por ende, todo hombre
32

tiene los mismos fines vitales condicionadores del pleno despliegue de su
naturaleza. Para dicho despliegue el hombre necesita completarse mediante
su inserción en distinos órdenes sociales (familia, municipio, Estado,
comunidad internacional y otras formaciones sociales). Ello se fundamenta
en la desigualdad existente entre los hombres respecto a disposiciones,
inclinaciones y fuerzas, así como de vocaciones y talentos. El pensar realista,
entendido en toda su integridad, postula, frente a todo individualismo y
liberalismo, la vinculación ontológica del hombre al ser social, base de la
solidaridad correctamente entendida y también, frente a todo colectivismo y
socialismo, el valor y destinación suprasocial de su persona, cuya
realización, sin embargo, está condicionada, por su vinculación a lo social.
En tercer término, debemos consignar la destinación supratemporal
del hombre en Dios, que es su origen y fin, así como de la sociedad, y en
general, de toda la Creación. Ciertamente, este principio sólo adquiere su
plena claridad dentro de la íntegra cosmovisión cristiana, pero aún así,
limitadamente, es accesi9le a la naturaleza racional del hombre. Esta visión
rompe con todas las cosmovisiones puramente "terrenales" u "horizontales"
del hombre, que prescinden de la vinculación del hombre, de la sociedad o
del Estado, respecto de Dios.
El cuarto principio que habría que postular es el de la autoridad
suprahumana de la ley moral natural, fundada a su vez en la esencia
vinculante de la ley moral, la cual reconduce a la voluntad creadora divina.
Se le considera social a este principio por cuanto obliga por igual tanto al
hombre individual como a la sociedad como tal. Visiblemente este principio
ético no es compatible con una serie de interpretaciones racionalistas y
materialistas de la ética, que pretenden derivar su obligatoriedad de la
"autonomía de la razón" individual o de la necesidad social; tal es el caso del
utilitarismo y pragmatismo éticos, de la ética del sentimiento, del
materialismo dialéctico, del psicoanálisis freudiano, y en general, de todas
las corrientes inmanentistas.
Para Johannes Messner, a quien libremente reinterpretamos
prosiguiendo algunas de sus líneas maestras en este apartado, el principio
filosófico-social supremo es el del amor fraternal para con el prójimo, esto
es, el desear y procurar su bien, una actitud de tanto respeto hacia él como a
uno mismo. La fraternidad universal aparece como la relación interhumana
fundamental, y la relación entre hombre y hombre aparece determinada por
su relación con Dios. Todo ello sustentado en la igualdad de naturaleza de
todos los hombres, fundada en la comunidad de destino final en Dios y de su
amor paternal para con todos. Esta visión es diferente de la mera filantropía
fundada en el humanismo ateo del liberalismo individualista y de la idea de
fraternidad tomada de la Ilustración por el socialismo, perdida en el principio
33

�de una forzosa solidaridad de clase y en la lucha de clases como principio
supremo, nociones ambas notoriamente insuficientes.

vistas a la realización de un bien común, que a su vez, deberá revertir sobre
las personas concretas.

El principio que presentamos en sexto lugar es un principio hoy día
olvidado las más de las veces debido a las concepciones prevalecientes: se
trata de la esencia moral del derecho. Esto significa que la fuerza del
derecho habrá de fundamentarse en la ley moral natural; se trata de postular
un derecho capaz de obligar en conciencia, negando toda vigencia moral al
derecho positivo que contradíga la ley moral natural. Por tanto, aquí se
desliga al derecho de su mera reducción a la coactividad (aunque la implica
como una de sus notas constitutivas), a la coerción fisica o a la "voluntad
popular", así como a cualquier sucedáneo análogo. El derecho tiene que ser,
como enseña en sus lecciones orales el ya citado maestro E:fraín González
Morfin, "moral autolimitada". Todo derecho habrá de ser moral, mas no
viceversa. Así, la fuerza del derecho no habrá de desembocar en el "derecho
de la fuerza".

Planteamos en noveno lugar el principio del Estado como estructura
de autoridad al servicio de la libertad. Este principio obliga al Estado, desde
nuestra perspectiva, al reconocimiento y garantía de los derechos de libertad
individuales, derechos que tienen su raíz en las diferentes obligaciones
sociales del hombre.

En séptimo lugar tenemos el pnnc1p10 de la objetividad del
ordenamiento de la justicia. Esto es, la actitud de dar a cada uno lo suyo,
tomando como base principios objetivos. Ello significa que el fundamento
del orden de la justicia lo constituyen derechos determinados en cuanto a su
contenido, toda vez que no son aceptables las concepciones que trasladan la
razón y esencia de la justicia a un mero sentimiento o a una mera voluntad
juridícas, o aún, a un igualitarismo de las aspiraciones jurídicas de los
hombres.
Por contrapartida, las concepciones jurídicas individualistas,
colectivistas y formalistas no saturan de contenido objetivo concreto las
exigencias de realización de la justicia, produciéndose en consecuencia, en
aparente paradoja, un exigir demasiado del orden de justicia del derecho
positivo o una búsqueda de dicho orden en el equilibrio de las relaciones
sociales de poder, cuando no, de meros intereses desbordados de grupos de
presión.
Un principio muy relacionado con los citados en último término es
el del principio del Estado como estructura de autoridad al servicio del bien
común, que es tanto como decir al servicio del conjunto de condiciones que
deben posibilitar la realización de las tareas vitales esenciales del individuo.
El Estado en ningún caso deberá ser un instrumento de protección al
servicio del mecanismo de los intereses sociales, que prescinde de toda
intervención y regulación, como pretende la concepción liberal; tampoco una
máquina administrativa al servicio de un Estado-providencia. Debe ser en
todo caso, una comunidad de vida del pueblo fundada en el orden moral, con
34

Destacamos aquí por su relevancia en la misma línea que venimos
recorriendo los siguientes derechos: derecho a la libertad de conciencia,
derecho al libre ejercicio de la religión, derecho a la libertad e integridad de
la persona, a la inviolabilidad del domicilio y a la autodeterminación de la
familia en proporción a su responsabilidad; derecho de los padres a la
educación de los hijos, incluyendo la religiosa y moral; derecho a la libre
expresión de la propia opinión por diversos medios (respetando los derechos
de terceros y el orden pyblico); el derecho a la libre asociación con diversos
fmes (con las mismas limitantes apuntadas); el derecho a la cooperación y
asociación en la gestión del bien común (condicionado al estadio de
evolución social).
El décimo principio que postulamos para una recta ordenación y
estructuración de la sociedad es el del fundamento moral del poder del
Estado y de la adecuada inserción de éste en el orden moral. Es tanto como
hablar de una "constitución no escrita" superior a todo ordenamiento legal: el
orden ético-jurídico. En los hechos, el poder del Estado está expuesto
permanentemente a una deformación como consecuencia de los defectos
propios de la naturaleza humana en su estado ontológico actual. Por tanto, en
casos graves, y con base en el deber de obediencia a los ordenamientos
éticos, puede haber situaciones en que constituya un deber, o al menos un
derecho, la resistencia al poder del Estado; esto cuando haya disposiciones
que vulneren gravemente el recto orden moral, el cual obliga en conciencia.
A continuación planteamos el principio de la autonomía individual y
de los derechos propios de las sociedades fundadas en la naturaleza humana,
ya sea de forma mediata o inmediata. Son consideradas comunidades
naturales o fundadas de manera inmediata en la naturaleza, la familia, -con
su cauda de derechos supraestatales-, el municipio o comunidad vecinal, así
como la comunidad profesional.
En rigor, son estas comunidades las que forman directamente el
Estado, y es en su seno que los individuos reciben la ayuda más inmediata en
la realización de sus cometidos vitales esenciales. Estas comunidades
naturales deben ser fortalecidas ante el desbordamiento del poder estatal, así
35

�como de los poderes corporativos. No ven las cosas de la misma manera
quienes sustentan concepciones individualistas o colectivistas de la sociedad
y del Estado, ya que unos le trasladan todos los derechos al individuo, y los
otros a la colectividad; pero ambas perspectivas pierden de vista los derechos
de las comunidades naturales, que tienen un papel importante a realiz.ar entre
individuo y Estado.
Además de las comunidades fundadas "inmediatamente" en la
naturaleza humana, las hay fundadas de manera "mediata"; aquí se incluyen
las comprendidas bajo el rubro de la libre asociación, ya mencionado más
arriba. De estas últimas pueden nacer genuinas comunidades o meras
agrupaciones de carácter pragmático (v. gr.: sociedades anónimas); a estas
últimas pertenecen las organizaciones de autoayuda económica o social
(cooperativas, sindicatos). Se trata de un sano pluralismo social.
Principio número doce en materia social: la alta dignidad del trabajo
humano. El trabajo ocupa, por su vinculación a la persona humana y a la
realización de sus fines vitales esenciales, una posición preeminente, a
diferencia de las concepciones prevalecientes en las unidades económicas
capitalistas o en las de raigambre estatista-socialista, donde el trabajo es
visto meramente como un factor de la producción. Dice Messner en relación
a este punto: " . . . la posición jurídica natural del trabajo en la economía
exige la realización del derecho al trabajo, y con ello de la posibilidad de la
adquisición del sustento vital como objetivo de la política económica
estatal, así como la realización del derecho del trabajador a compartir la
responsabilidad y la gestión en la esfera laboral de la empresa, de la
comunidad profesional y de la economía social" 3.
En décimotercer lugar consideramos al principio de la propiedad
privada y su función social de orden. Éste se constituye tanto en base a la
naturaleza individual como a la social del hombre. Este principio es uno de
los más importantes supuestos de la paz social ya que en los hechos viene a
ser la más poderosa garantía de la responsabilidad y la libertad personales así
como el núcleo generador del más vigoroso impulso del fomento del bien
común material de la sociedad, por cuanto es capaz de movilizar con la
máxima fuerza el interés personal en función del bien común, y a través de
ello, de ordenar todos los bienes de la tierra a su finalidad de destinación
universal.
Mas para que se garantice efectivamente la realización de su función
social, se precisa de un orden social de la economía, tal que por un lado,
otorgue la máxima efectividad posible al estímulo anexo a la propiedad, y
por otro, propicie tal distribución de la misma, que haga posible la mejor
realización de las vocaciones personales.
36

Otra consideración importante, para ampliar e iluminar este
principio capital es que la propiedad, como derecho de disponer de los
bienes, se funda en la naturaleza de la persona humana; por ello, rectamente
entendida, la propiedad no puede ser una forma transitoria o contingente de
la relación del hombre con los bienes de la vida social.
Algunas razones fundamentales que justifican el derecho de la
persona humana a poseer bienes son: en primer lugar, porque por la razón y
la voluntad libre, el ser humano puede subordinar a sus fines personales
propios los bienes materiales, y tener dominio sobre ellos, poder de disponer
de ellos conforme a la razón con exclusión de los demás, y en segundo,
porque requiere para la plena realización de su destino personal, temporal y
eterno, de bienes materiales.
González Morfin enfatiza certeramente que es la propiedad, ante
todo, relación con otras _personas y con la sociedad, a propósito o en razón de
la relación con los bienes materiales. Concebir la propiedad únicamente
como relación de la persona individual con las cosas es insuficiente e
individualista, ya que omite la relación de las personas con otras personas, y
de todas ellas con el bien común de la sociedad. Pero también es inválida la
otra postura extrema, que únicamente visualiza la relación de la sociedad globalmente considerada- con los bienes materiales, con prescindencia de las
personas concretas, deslizándose hacia el colectivismo totalitario.
Hay que precisar, por otra parte, que del hecho de que exista un
derecho natural de propiedad personal, no se deriva que la distribución
concreta de la propiedad, en un país y época determinados, sea de derecho
natural. Las formas históricas de distribución de la propiedad no son de
derecho natural, y siempre se pueden y se deben mejorar. No siendo dichas
formas históricas de derecho natural, sin embargo, a través de ellas tiene el
hombre que realizar su capacidad de derecho natural de tener propiedad
privada.
El bien común precisa de propiedad personal para que haya
reponsabilidades, libertad y sana autonomía, ya que la falta de propiedad
personal favorece el desbordamiento incontrolado del poder político o
económico en perjuicio de personas, familias o agrupaciones legítimas,
promoviendo una subordinación injustificable respecto del poder.
No obstante lo anterior, el bien común también requiere de
propiedad pública, siempre respetando el principio de subsidariedad,
concebido
como
"complementariedad escalonada,
que
regula
constructivamente las relaciones entre desiguales: entre persona y persona,

37

�persona y sociedad y viceversa, (y aún) entre sociedad y sociedad", o
también como "solidaridad entre desiguales"4•
Sintetizando, la propiedad es una relación de la persona con los
bienes materiales y, a propósito de esos bienes y por razón de ellos, es
también una relación con otras personas, y con la sociedad y el bien común.
Por su propia naturaleza los bienes materiales tienen un destino universal;
mas este destino no significa propugnar el establecimiento de la indefinición
absoluta en la relación con esos bienes, sino que se requiere de formas justas
de apropiación en las distintas comunidades humanas, en su sucesión
histórica, a efecto de que, en un esfuerzo constante de generalización de la
propiedad, dicho destino universal efectivamente se cumpla.
Esto último debido a que "por su propia naturaleza, que se funda en
la personalidad de los seres humanos, en las exigencias del bien común y en
el destino universal de los bienes, la propiedad tiene una indudable vocación
a la generalización. La mejor defensa de la propiedad personal es difundirla
y generalizarla lo más que se pueda dentro de un orden económico, sin
desconocer que las crisis negativas dificultan y posponen el planteamiento y
la solución de los problemas, de generalización de la propiedad" 5
El décimocuarto principio que consideramos esencial es el de la justicia
social, cuyo fundamento radica en el fin social de la economía. Este
principio exige la proporcionalidad en la distribución de los frutos de la
cooperación económico-social entre las distintas personas y grupos. El
criterio de proporcionalidad es de una parte, la igualdad esencial de
naturaleza y destino de todos los seres humanos y por otra, la diversidad de
talentos y aportaciones concretas de grupos e individuos.
A contrario sensu de una creencia muy difundida, la justicia social no es
un principio que sólo alude a derechos, sino que también alude a deberes, ya
que el bien común resulta perjudicado si se satisfacen pretensiones que no
van acompañadas de la consiguiente contraprestación.

Nada más lejos de esta propuesta de una sana economía social de
libertad ordenada, que la subordinación liberal-individualista de la economía
a la sola libre competencia, a los ciegos mecanismos de un mercado
omnienglobante que prescinde de criterios racionales de redistribución y
equidad. Asimismo se aparta de este principio la subordinación colectivista y
socialista de la economía al Estado, al cederle a éste enteramente la
organización de la misma.
No podemos dejar de mencionar, en décimoquinto término, el principio
del derecho y del deber del Estado a la intervención en beneficio de la
38

finalidad social de la economía. Se funda a su vez este principio en la
finalidad que tiene el Estado de realización del bien común, donde radican
todos sus derechos y esferas de competencia.
Este principio fue combatido por el liberalismo manchesteriano y todos
los defensores del laissez-faire, y ahora es rechazado por la corriente neoliberal. Ellos propugnan la ilimitada libertad de los derechos individuales y
la reducción de la acción del Estado a la mera protección de la libertad de la
persona y de la propiedad ("Estado-gendarme"). En cambio el principio de
la acción subsidiaria del Estado en la economía es rechazado por los diversos
socialismos, por sostener que el Estado no se debe limitar a una función de
orden, sino que es el primer responsable de la economía, y le corresponde
organizar y dirigir la producción, circulación, distribución y consumo, es
decir, todo el ciclo de la operación económica.
Hay también una serie de principios sociales de Derecho natural
internacional que aportan elementos que clarifican y precisan determinadas
relaciones jurídicas fundadas en la naturaleza humana. Esto se expresa
fundamentalmente en el enunciado de que, como consecuencia de la
igualdad fundamental de la naturaleza humana y de la unidad de la
humanidad de ella resultante, todas las naciones constituyen de algún modo
una comunidad con su propio bien común, que a todas les vincula.
Condición básica de tal comunidad es un mínimo de igualdad jurídica
entre las naciones (derecho a la existencia y a la autodeterminación de cada
Estado). Hay un principio jurídico natural que sanciona la obligatoriedad de
los tratados: pacta swzt servanda, fundado, para la concepción realista
solidaria, en el orden moral y divino del mundo. La soberanía nacional de los
Estados se subordina al bien común internacional.
Tres principios de filosofia social concentrarán ahora nuestra atención
de manera muy especial y con algún detalle: son el principio de la libertad, el
principio de la subsidiariedad y el de solidaridad.
Por libertad habremos de entender -tanto en el plano personal como
social- la capacidad de autodeterminarse que tiene el hombre. Dice Basave:
"La conciencia del deber y el sentido de responsabilidad patentizan la
existencia de la capacidad personal de ser origen de un suceso. Porque la
persona tiene iniciativa y es autora de sus acciones, tiene que estar a las
consecuencias de su actuar y responder por lo realizado. Por esta vía -la de la
acción- se introduce la medida del bien y de lo justo. El acto libre recibe su
sentido plenario, no por el simple actuar, sino por la recta actuación" 6• A lo
cual añade: "Soy libre porque soy espiritu. Mi ser tiene una densidad tan
grande y una dignidad tan peculiar, que se puede decir perfecto en su orden
39

�ontológico. Ningún ser particular satisface adecuadamente mi medida.
Tengo una capacidad infinita de conocer y de amar más allá de los entes que
conoz.co y que amo" 7•
La libertad, en una filosofia realista, estando afincada sobre la
responsabilidad moral, recibe un sentido positivo que es el ser una libertad
para algo, esto es, para la realiz.ación de los fines esenciales que
corresponden al hombre por su naturaleza, con lo que a la vez recibe una
fundamentación sólida y una delimitación clara.
La concepción individualista carece de una fundamentación sólida
desde el momento que tiene una noción ilimitada de la libertad del hombre,
según la cual cada hombre cedería una parte de dicha libertad ilimitada a
efecto de instituir una potestad ordenadora que posibilite hacer uso del resto
conforme a la propia voluntad. Es la línea del "contrato social".
En contraposición a esta última, se halla la idea colectivista de libertad,
conforme a la cual es el Estado quien asigna a cada individuo su respectivo
margen de libertad, de acuerdo a las necesidades del conglomerado social,
definidas por el propio Estado, condicionadas a su vez por la técnica y la
economía, convirtiéndose así la libertad en una mera necesidad reconocida.
En ambas concepciones prevalece un sentido negativo de libertad -sólo
estar libre de algo- o no tener obstáculo externo para obrar conforme a la
propia voluntad. En un sentido positivo, y conforme a un planteamiento
realista, hay que dejar claramente establecido que no existe libertad sin
restricciones, ya que estas últimas pertenecen a su misma esencia, entre otras
razones, debido a que está referida de suyo la libertad a los medios, y existe
gracias a que la voluntad está determinada al bien irrestricto.
Basave abunda al respecto: "La libertad del hombre no es ilimitada. La
libertad de pensamiento -al parecer exenta de límites- está sujeta, a más de
las leyes de la lógica, a múltiples influencias de otras inteligencias, a
intereses y pasiones. El entendimiento humano topará siempre con la
realidad objetiva, con la verdad". Cita a continuación a Reverdy quien
afirma: "Grave error este de querer ilimitarse en un mundo limitado..." 8•
En una concepc1on realista de filosofía social, todo derecho tiene
esencia social, por tanto, todo derecho, por personal que fuere -como
veíamos en el caso del derecho de propiedad- está referido intrínsecamente a
los vínculos que la persona tiene constitutivamente con las otras personas, y
con la sociedad en cuanto tal.

40

El hombre tiene por misión realizar en libre autodeterminación sus
finalidades existenciales; por ello constituye la libertad característica
distintiva de su dignidad en cuanto hombre. Asimismo posee el hombre un
derecho inviolable a las libertades sociales, ya que de no existir libertad de la
voluntad ni responsabilidad moral, no habría razón para reconocer en la
persona un valor, fines, derechos y libertades suprasociales.
Diversos autores en la línea del pensamiento realista proponen como
ideal la mayor libertad dentro de los límites de un orden moral de vida. Es
así que el orden de la libertad queda en esta concepción comprendido como
parte del orden moral, resaltando la íntima dependencia que en realidad
existe entre la efectiva medida de la libertad con respecto al nivel de
moralidad realmente vivido.
Sin embargo, para que realmente se manifieste el recto orden moral en
la vida social, y que fehacientemente puedan ser cumplidas las obligaciones
morales vinculadas a 195 derechos de libertad, siempre se necesita la recta
interacción del poder ordenador del Estado; de modo que resulta falaz
esperar que de la sola espontaneidad del actuar de los particulares haya de
surgir "el mejor de los Estados posibles". La justicia no puede emanar de una
sociedad totalmente abandonada al libre actuar de las fuerzas del mercado,
como un estómago con úlcera que se digiere sólo, no; la justicia y la equidad
para ser tales, tienen que ser promovidas y procuradas intencionalmente.
Esto no anula en manera alguna la sana subsidiariedad que debe existir
en las relaciones entre sociedad y Estado: "tanta sociedad como sea posible,
tanto Estado como sea necesario". Entendiendo aquí "sociedad", conforme a
lo ya señalado más arriba, tanto individuos como sociedades menores, ya
sean naturales o de libre asociación, con su cauda de derechos preestatales y
supraestatales.
En otras palabras: "tanta libertad como fuere posible, tantas
restricciones como fuere necesario". Las restricciones aludidas corresponden
primordialmente al Estado, toda vez que posee legítimamente la potestad
ordenadora, a objeto de fundamentar y garantizar la máxima libertad efectiva
en la concreta situación moral de una sociedad.
Para precisar mejor nuestro pensamiento, hay que señalar con toda
claridad que ciertas limitaciones a la libertad establecidas por el Estado,
sobre todo en materia económica, y más específicamente relativas al derecho
de propiedad, en la medida en que se basan implícita o explícitamente en el
principio de "tanto Estado como sea posible", constituyen en realidad una
falsa solución y un errado intento de resolver la problemática social
planteada hoy en día. No sólo no son auténtica reforma social, sino que
41

�obstruyen el paso a lo que seria una genuina reforma basada en principios
sólidos, y congruentes con la naturaleza humana. Evidentemente, no puede
haber verdadera función social de la propiedad privada, cuando y donde ni
siquiera hay propiedad privada.
Tiene que haber en la sociedad suficiente aprecio por la libertad y la
responsabilidad; de lo contrario, se verá resentido el orden social de la
libertad, y se abre un flanco a la colectivización del hombre. Es preciso
pugnar por un orden social tal que el Estado no sólo no prive a las personas
y grupos de su responsabilidad, sino que antes bien, les posibilite y brinde
condiciones propicias a la misma.
Contrariamente a una versión muy difundida, la libertad no es lo que
resta al individuo como ámbito para el libre actuar y desenvolvimiento
humanos, depués de lo que el Estado exige y toma para sí mediante su total
esfera de actuación, incluyendo sus disposiciones, leyes y reglamentos. Más
bien se trata de un principio primario del orden social, ya que los derechos
de libertad están fundados en obligaciones morales ínsitas en la naturaleza
humana.
Todo ello es de tal manera que la primera función cardinal del Estado
viene constituída por la protección de tales derechos como esferas de
responsabilidad y actuación personal, siendo la segunda el posibilitar la
realización de las vocaciones personales a través de la creación de los
supuestos necesarios. El Estado, por tanto, ha de ser un ordenamiento de
autoridad al servicio del orden de la libertad y del bien común.

4. El principio de subsidariedad.
Ahora pasaremos a abordar con algún detenimiento el pnnc1p10 de
subsidiariedad, que ya ha sido aludido en diversas ocasiones. Ante todo hay
que decir que el hombre y las unidades sociales menores tienen finalidades
propias qué cumplir, fines que están impresos en la naturaleza humana y que
por ello, tienen un carácter esencial. Tanto el hombre considerado
individualmente como las comunidades intermedias son los depositarios de
la responsabilidad moral primaria en materia de actividad y de ordenación
social, con sus propias esferas de actuación y derechos propios, con
funciones cuya realización sólo corresponde al conglomerado social,
representado por el Estado, de manera secundaria.
Esta última responsabilidad consiste precisamente en capacitar a los
individuos y grupos intermedios, para la realización personal y responsable

42

de sus tareas y en asumir incluso dichas tareas cuando individuos y grupos
no estén en condiciones de ejercerlas.
No olvidemos que la palabra "subsidiariedad", desde al ángulo de su
etimología, viene de la palabra latina subsidium, que significa ayuda. El
principio de subsidiariedad se refiere no sólo a derechos, sino también a
deberes. La posibilidad de cumplimiento de unos deberes irrenunciables de
personas y de comunidades es protegida por el principio de subsidiariedad en
cuanto principio de derecho natural y de orden social.
El orden de libertad exigido por el principio de subsidiariedad se
encuentra ligado al esfuerzo y a la responsabilidad; por tanto, se trata de una
tarea dificil para el hombre. Asimismo es difícil para el Estado y sus órganos
competentes el crear por medio de un orden de libertad la máxima medida de
conciencia de responsabilidades y de disponibilidad de colaboración en
beneficio de la comunidad, en relación a grupos e individuos y evitar las
tentaciones de desbordamiento.
La subsidiariedad -ya lo hemos señalado- debe darse a distintos niveles:
primero, en la relación entre personas humanas desiguales, vinculadas por la
solidaridad, ya que, sin esta última, la desigualdad se hace ventaja ilícita del
que sabe, puede o tiene más respecto del que sabe, puede o tiene menos. La
desigualdad existe como oportunidad de complementación a través de la
solidaridad del amor y la justicia. A nivel de relaciones entre personas, la
subsidiariedad exige que el superior -sea cual fuere la razón de superioridadrespete la dignidad y las capacidades de propia realización del inferior, sin
absorberlo ni inutilizarlo.
También debe de manifestarse la subsidiariedad en las relaciones
recíprocas entre persona y sociedad. Respecto de su propio bien común, cada
una de las sociedades o comunidades dispone de medios más abundantes y
eficaces que los medios con que habitualmente cuenta la persona individual.
Familia, empresa, escuela, sindicato, universidad, organizaciones políticas e
instituciones religiosas deben respetar y complementar a sus miembros en
vez de anularlos y despersonalizarlos.
La importancia de la subsidiariedad en las relaciones entre sociedad y
persona se pone claramente de manifiesto en todo el conjunto de actividad y
decisiones económicas, de derechos y obligaciones de la persona con la
economía tan frecuente y arbitrariamente menospreciados y violados por la
autoridad política o por los grandes intereses económicos particulares. En
un esquema de filosofía social rectamente entendida, se deben visualizar las
exigencias de la subsidiariedad de modo integral, de tal manera que no se las
circunscriba exclusivamente al marco de las relaciones entre gobierno y
43

�particulares; deben extenderse también con congruencia inflexible a todos
los tipos de relación entre la persona y todas las diversas formas de
organización.
También en las relaciones entre una y otra sociedad deben aplicarse los
principios de la solidaridad entre desiguales, esto es, la subsidiariedad. Ello
debido a que, en su nivel y proporción correspondiente, tanto las
organizaciones públicas como las privadas pueden practicar el dominio
ilegítimo de la sociedad más fuerte e influyente sobre la más débil y
vulnerable.
A continuación hemos de señalar algunas caracterizaciones esenciales
que perfilan mejor el principio que estamos examinando.
- El principio de subsidiariedad evidencia que el bien común se
subordina al bien de las personas humanas concretas. Este principio rechaza
toda forma de independización colectivista absolutizada de los fines sociales,
y por ende, le resulta inaceptable el Estado totalitario o el estatismo del
Estado-providencia.
- Este principio también expresa que el hombre no puede ser reducido a
mero instrumento al servicio de los fines sociales, ya que posee verdaderos
derechos suprasociales, y es capaz de responsabilidad moral por el hecho de
ser persona. Por ello es inaceptable su reducción a mero factor de la
producción, ya sea en economías individualistas de mercado, o en
estructuras colectivistas de economía planificada.
- La subsidiariedad expresa asimismo el origen común de todos los
derechos morales, tanto de los individuos como de las comunidades con
finalidades fundadas en la naturaleza humana. A tales comunidades
pertenecen la familia, el municipio, la comunidad profesional, la nación, el
Estado, la comunidad internacional y las iglesias. Los derechos referidos son
originarios; en manera alguna son derivados. Todos estos derechos tienen su
origen en la naturaleza humana. "(Estas comunidades) . . . . tienen una
esencia igual en su origen y unos derechos morales de igual origen. Los
derechos de estas comunidades no derivan de derechos de otros ....; antes
bien, los derechos de cada uno han de ser respetados por todos los demás.
Esto quiere decir, principalmente, que el Estado es sólo una más entre estas
comunidades, tiene derechos propios, pero tambien tiene que respetar los
derechos de los otros." 9.
- El principio de subsidiariedad constituye la ley de prelación de las
responsabilidades de la vida social. Ello significa que el individuo y las
sociedades menores tienen la primera responsabilidad en la realización de las
44

funciones vitales del hombre. Individuo y comunidad tienen obligación
moral de realizar responsablemente sus propios fines a partir de sus propias
fuerzas, en la medida de lo posible; asimismo pueden esperar y pretender la
ayuda de la comunidad estatal sólo en cuanto no les sea posible alcanzar
dichos fines por sus propios medios.
- También es el principio de subsidiariedad ley de prelación de los
derechos en la vida social. Ello se sustenta en que la responsabilidad moral
personal se funda en derechos naturales que como tales son preestatales y
supraestatales. Su respeto y garantía constituyen una finalidad esencial del
bien común encomendado al Estado. Lesionar estos derechos es lesionar las
obligaciones de bien común encomendado al Estado y el orden éticojurídico. Corresponden estos derechos tanto a individuos como a
comunidades menores fundadas de manera inmediata o mediata (mediante el
derecho natural de asociación) en la naturaleza social del hombre.
- Constituye ademsis el principio que estamos examinando la ley de
prelación de las libertades en la vida social. Ello conlleva sustancialmente la
exigencia de una política de bien común con la tendencia a la ampliación de
la esfera de la libertad de conformidad con el principio ya enunciado de
"tanta libertad como sea posible, tantas restricciones como sean necesarias".
Los últimos tres aspectos mencionados se pueden unificar en uno sólo: el de
los límites de la intervención del Estado en las esferas de la vida social y
económica.
- El pnnc1p10 de subsidiariedad es también el pnnc1p10 de la
descentralización del poder social, ya que el bien común se despliega con
mayor amplitud y riqueza en la medida que sea más vigoroso el
desenvolvimiento de las sociedades miembros conscientes de sus
responsabilidades e intereses, y también en la medida en que la autoridad
central de la sociedad se limite a una actividad meramente rectora,
coordinadora y de supervisión.
- El principio de subsidiariedad como principio de orden social exige
la "sociedad libre". Bien entendida, sociedad libre es la sociedad en la cual
están -de hecho y de derecho- garantizados los derechos naturales de los
ciudadanos -sólo limitados por las exigencias del bien común-. Se hallan
garantizados asimismo -en orden a la consecucion de sus fines e intereses en
los diversos ámbitos sociales- los derechos de las comunidades naturales y
asociaciones. Tiene para ello que haber la posibilidad del aseguramiento de
estos derechos por medio de procedimientos jurídicos frente al Estado. La
libertad de opinión pública es el criterio más seguro y a la vez garantía de
dicho orden de libertad, por lo que puede establecerse que sociedad libre será
aquella sociedad cuyo Estado no teme al juicio libre de dicha opinión.
45

�De igual manera, el principio de subsidiariedad exige la "sociedad
abierta". Una sociedad será considerada abierta en la medida que sus
ciudadanos, tanto individua.mente, como agrupados en sus asociaciones,
posean libertad de tráfico con el extranjero, incluyendo el libre intercambio
cultural en el ámbito de la ciencia, el arte, la literatura, libre contacto en el
ámbito social y político (sindicatos y partidos políticos); libertad en el
ámbito del intercambio religioso, a través de las iglesias y sus miembros.
También se requiere, en esta misma línea de sentido, de reconocer plenos
derechos a los extranjeros, compatibles desde luego con las exigencias del
bien común, en la misma medida que a los propios ciudadanos (con
excepción del derecho de voto, la elegibilidad para los cargos públicos, y en
general, la participación en la política interna del país huésped).
Todo esto equivale a una sociedad que no teme al juicio de la
opinión pública mundial, ya que lo anterior está referido fundamentalmente
al derecho a la información sobre las condiciones, tendencias y orientación
de cada país.
- El principio de subsidiariedad en su carácter de principio jurídico y
de orden social, da origen al principio de la autoayuda al servicio de los
intereses de comunidades y asociaciones, conforme a las exigencias del bien
común y dentro del orden por él implicado. En lo referente al Estado, este
principio limita la ayuda que éste pueda otorgar, reduciéndola a grupos
incapaces de hacerse cargo por sí mismos del logro de sus intereses
particulares, y ello sólo en la medida y el tiempo necesario, procurando al
máximo evitar su conversión en dádiva patemalista. Bajo el aspecto de la
autoayuda, el principio de subsidiariedad deja traslucir el derecho a la
asociación realizada con miras a dicho fin, pero también el deber que tienen
los miembros de una sociedad de asegurarse por sí, mediante su agrupación
y la creación de instituciones, la posición que les corresponda legítimamente
en el juego de las fuerzas socio-económicas, y con ello, la realización
responsable y personal de sus fuerzas individuales y sociales. Aqui juegan
un papel insoslayable, tanto el sindicato como la cooperativa. Es muy
relevante el papel que a esta última forma de agrupación le corresponde
conforme al principio de subsidiariedad, debido a que su finalidad descansa
en el fomento e incremento de la capacidad de colaboración o aportación de
sus miembros, y mediante ello, la promoción de su legítimo interés
particular, convergiendo todo en el aumento de la productividad de la
economía y en el bienestar general de la sociedad.
- El de subsidiariedad es el principio que garantiza el derecho a la
actuación social y política; define, en general, la relación del individuo y de
la sociedad con sus respectivos derechos y deberes; los miembros de una

sociedad mayor de edad se saben responsables de la evolución y orden de la
misma, y hacen uso en plenitud de sus derechos de libertad.
- El orden de subsidiariedad de la sociedad política y socialmente
capaz evidencia con nitidez que en sí mismo no es finalidad ni derecho del
poder del Estado imponer sus ideales políticos y sociales en contra de la
voluntad de los individuos y la comunidad, sino que ha de someter a las
decisiones de la sociedad las formas y modalidades que ésta quiera imprimir
a su operar político, a condición de que no sea lesionado derecho alguno. En
este proceso configurador se entremezclan tanto intereses como ideales, y se
forman a veces grupos contrapuestos que deben conciliar sus posiciones en
aras del bien común de la sociedad.
- Al igual que el principio del bien común, el de subsidiariedad
configura una ley ontológica del orden social; no son sólo principios
formales. Ello porque los miembros de la sociedad -individuos y
comunidades- poseen, C9I)lO consecuencia del orden ontológico de ·la
naturaleza humana, sus propios fines individuales y comunitarios. Es por
esta razón que el principio de subsidiariedad constituye un principio
estructural concreto y vinculante del orden social en todas sus esferas:
estatal, económica, social y cultural.
Serian materia de otros esfuerzos el estudio de otros principios sociales,
cuyo análisis prolijo requiere de considerables desarrollos, imposibles de
consignar en este limitado espacio. Entre ellos resaltan destacadamente los
principios de solidaridad y bien común. Bástenos por ahora apuntar estos
basamentos, cuya presentación estimamos oportuna.

Notas bibliográficas

1

González Morfin, Efraín. Temas de filosofía del derecho. Oxford University Press
y Universidad Iberoamericana. México 1999, p. 11.
2

Jdem., p. 103.

3

Messner, Johannes. La cuestión social. Edicio3 nes Rialp. Madrid, 1960, p. 347.

4

González Morfin, Efraín, en : M. VV., Manual de Doctrina Social Cristiana; cap.
11.6: "La subsidariedad". Ediciones del IMDOSOC. México, 1991, p. 129.

46

47

�5

González Morfín, Efraín. Cuestiones económicas fundamentales. Ed. LimusaNoriega. la. reimpresión. México 1991, p. 77.

EXIGENCES OF ETIDCS IN TECHNICAL CULTURE:
PRINCIPLES OF ETIDCS IN CONCORDANCE WITH NATURE

6

Basave, Agustín. Filosofia del hombre. Fondo de Cultura Económica. México
1957,p.179.

Heinrich Beck/ Otto Friedrich
University of Bamberg
Germany

7 ,

Jdem, p. 180.

8

Reverdy. ApudBasave. Op. cit., p. 181.

In the present period of world history, during which the narural
foundation of our technical culture is under attack and the survival of
mankind is endangered, the urgency of ethics according to nature springs up:
of ethics respecting the whole of nature - and included within the nature of
man -and doing justice to it. Therefore, with regard to our technical culture,
we have to ask anew for the principies of natural ethics.

This contibution is projected in the context of intercultural encounter
and dialogue because the relation to nature seems to differ typically from
European to Asiatic c•e: the first one intending more a rational and
technical mastering and domination of nature, the second one rather a
spiritual paticipation and integration in nature. In order to overcome actual
problems of mankind, a cooperation of both intentions seems necessary -a
task which will be dealt with in this essay.
In the first part we shall expose the "idea of nature" as the dynamic

essence of being in an evolutionary context and hence deduce the
fundamental ethical principie that nature is to be preserved and protected in
its substance, moreover it is also to be disposed as far as that seems to be
necessary for thebenefit of the whole.
In a second part we shall try to apply this principie to three concrete
fields ofhuman life: health care medicin~, education, religious spirituality.

Finally we have to draw the Conclusion concerning a "responsable
naturality" in human life habit.
L part: The idea of nature and the principie ofethics according to nature

J. step: The idea ofnature
a) Classic component

48

A source of the idea of nature is expressed by the direct meaning of the
term "nature", as explained for instance by Thomas Aquinas who continues
1
corresponding dispositions of Aristotle • Hence the Latín tenn "natura" or
"nascitura" derives from "nasci", i.e. "being boro", marking the bringing
49

�forth of living beins. Accordingly, the term "nature" is applied to the
intrinsic principie of this bringning forth; in a higher degree of
generalization, "nature" means the intrinsic principie of ali productive
movements, i.e. of ali productive beigns, even the lifeless ones, as far as
those lifeless beigns are productive by themselves, by their own essence, and
not by something added from outside. Therefore the term "nature of beign"
very generally stands for the essence of this beign as a productive cause, for
the essence as principie of its own essential activity, or: the essence of a
beign regarded as something dynamic. Hence "nature man" signifies: the
essence of man, i.e. that what man is and by which man is constitued;
"nature man" is the source of the actions and ways of behaviour that are
typical of man and that make the difference between the humans and the
expression of other beigns, such activities as thisking, feeling and
corresponding physical actions. Those acts are caused and coined by the
2
nature of man and therefore they are "natural" to him •

b) Modern component
In a way typical of modem times the idea of nature is developed further
by the concept of evolution. According to it, nature of man is in a continuous
ontodynamicmanner connected with the nature of animal and plant )and in
the end with the nature of lifeless matter, too). Hence the term of ""hole of
nature" (or of "wrold") signifies the totality of ali beins extended in space
and time, whilethe higer kinds of being arise from the lower ones in the
course of evolution. Such an evolutionary concept of nature might be
recommended to us already by the dynamis-energeia-teaching of Aristotle.
According to this, every physical beign is formed matter and, and according
to its nature it is based l. upon an universal material substratum and 2. upon
essential forms that are different in each single case; forms such as those of
crystal, plant, animal and man. In this context materiality is to its forms as
possibility (dynamis) is to its gradual realizations (energeia); possibility aims
at realization; therefore to possibility realization is the sense of beign (its
3
goal, télos); to material substratum of ali nature, beign formed is the sense .
In the course of evolution of the species of life -in phylogenetic
development - the simpler and lower species underlie the more complex and
higher ones, such as the realm of minerals is the base for the realm of plants,
this for the realm of animals, this finally for mankind. But the course of
evolution of individual life - the ontogenetic development -according to tbe
often correctly so-called "bio-genetic basic law'' is a faint duplication or
repetition of the phylogenetic development. Therefore, in the course of
evolution of individual life the simpler layers of beign are the genetic and
constituting foundation of the higher ones. Regarded in this way, materiality
in a certain dispositive structure is the base of vegetable life, this underlies
50

sensiti~e, and this spiritual life; thus, without an according embryonic
formation of the typical human cerebral cortex, mental functions of this man
cannot take action later on, violating certain cerebral regions or even altering
them by extended abuse of alchol or drugs affects the mind, too.
It's becoming clear: The lower components constituting what is
~egetable and sensitive in man - these lower components constituting what
1s veg~table ~d sensitive in man - these lower components are the base for
the higherentrrety. t~at ultimately is determined by spirit. The entirety
employs _the p~tentiahty the lower components creatively, trnscending the
mere!~ b10log1cal ~phere, mtegrating it into a more comprehensive context of
meanm_g; cf., for mstance. the field of human sexuality. In exemples like
these, 1t can _be o~served concretely how the biological sphere can and
shou!d be crattvely _mtegrated into a more comprehensive context of personal
and mte~ersona_l h~e. Therefore. the spiritually deterrnined entirety is the
trescending realizatton of meanmg for the biological sphere its typical
human goal or "télos',4.
'

º:

2. The principie of ethics according to nature

. He!1ce an _ethical maxim arises from this ilumination of beign of nature
whic~ 1s apphcable for actions which respect the dynamic structure of
me~rung t~at w~ ha~•e discovered in the whole of nature, applicable for
ac~ons which - m this sense - arein accordance with nature and is natural.
This ethical principie is: Ontically lower beings, as far as possible, have to
be ~reserv~d, cared for, developed for the sake of themselves and of what is
ontically higher, because they are the base for the higher ones and for the
whole.
Bu~: They h~ve to be preserved only as far as possible - that means:
unless ~ any srngle case momentous circunstances occur forcing the
destruct10n ~f the lower being for the sake of the higher and entire ones.
N_atural fmahty procceds from the lower to the higher being . After ali, the
higher one doesn't offend the essential dignity of the lower one without a
momentous cause; the higher one rather integrates the lower one as its
substratum, preserving it in an altering way. (This action is comprehensively
expressed by the three meanings of the Gennan word "aufheben": "to
preserve", "to remove" and "to raise".)
Hence we see two important issues: a) a conclusion for the "normal
case" and b) another one for the " borderline case". A) 1n the normal case,
the lower one as ~e subtra~ has to be preserved within the higher entirety.
B) In the borderlme case - 1.e. whenever the higher one can continue or start
51

�existing by no other means - the lower one, after ali, has to be destroyed. On
this - and only on this - occasion destruction happens according to the
finality of the lowers one's very own nature, for its nature is to serve the
higher entirety. For example: When a hand suffers from an incurable disease
(for instance cancer), this hand must be amputated: for the sake of the whole
organism - and this is in concordance with the natural finality of the hand,
i.e. to serve the whole organism.
From this point of view, a normative and measuring line refering to the
idea of "according to nature" can be drawn: a line reaching from the
inorganic-biological to the moral-religious sphere. For instance, within the
natural constructive order of life, inorganic forms serve as nutriment of the
vegetable organisms, those as food of the animals, and all of this as
nourishment of man. In that the destruction of lowerforms and beings really
is necessary, it is in accordance with nature. Lower forros being destroyed
for the benefit of higher ones - that is the way of nature rising by continuous
development. Nature, seen from an ontodynamic and evolutionary point of
view, reveals itself as bearing the idea of sacrifice deep inside - as told by
Hans-André5. Reality consists of different layers, and the lower layer has to
serve the higeher one, even by giving up its own essence and existence; and
whatever thereby may vanish in favour of the higher and more
comprehensive wholeness aleays stays "aufgehoben": preserved, removed
and raised within the higher one.
Acting against nature is sonething completely contrary. E.g.: Man may
torture or kill animals without obeying any convenient necessity based on
natural order- just for fun of destruction or - let's think of someexperiments
on animals - just to satify a scientist's desire to play. Acting like this is
hostile to nature, it is a contradiction against the structure of meaning we
found in nature.
Take another example: In the regular case maintaining, tending and
i.mproving physical health is an action according to human nature, also in
order to intensify mentel efficiency. Given the borderline cases - and they
may be very numerous -, cases of conflict: Suppose the situation that argent
human task can be carried out in no other way, it may seem to be justifiable,
if not required, to tolerate damaging health asan inevitable lesser evil. Take
for instance a student, studying for his examination, thereby suffering from
exaggerated intellectual strain; or a doctor doing his night-duty at hospital,
continuously sacrificing his sleep. On the contrary the following cases are
hostile to the order of meaning discovered in human nature: A way of
studying tolerating injuries to health without any urgency, just because of
grim fanatism stirred by particular inclination to investigation and learning,
or because of personal ambition - this would be against nature, for thereby
52

the body is actually despised. Similarly, in a manner which is also discordant
to nature, a doctor would act when allowing his sleep to be robbed by an
obvious hypochondriac, expecting advantagesfrom the visit to that patient.
Of course this example shows that in the concrete single case disceming and
apt judgement can be difficult and has to be based on an accurate sense of
responsibility.
Therefore the cognitive conditions of the - maybe numerous - "borderline cases" of natural behaviour are getting clear. Pssively tolerating or even
actively causing an evil - e.g. an injury to health - has to take place only
under these two circunstances. l) The evil obviously has to be th.e lesser one
compared with the evil that is to be avoided, e.g. failing the examination.
And 2) the thus ensuing other evil, the violation of nature, recognizably has
to be th.e only practicable meam by which under the given circunstances the
greater evil can be avoided. E.g. postpoining the examination or
compensation by sports, diet or mild medications must seem to be un or no
sufficient solution.
We see. These ethical principies, through plausible, are very difficult to
be applied and put in action in sorne single concrete cases. In every given
case one has to realice that health, e.g., isn't an absolute and highest value;
just by accepting physical suffering which is inevitable or imposed by life a
way towards spiritual and moral maturing can be opened. The normal case
founded by nature-related ethics, which is natural and according to nature,
needn't be preferred by the course of the life and fate in the majority of all
cases.

JI. part: "Ethics of naturalness" in some concrete fields ofculture
Hence from the attempt to throw light on the structure of meaning of
nature and of a corresponding principie of ethical behaviour according to this
structure, now in a second part of our consideration let' s try to outline the
meaning of "natural ethics" by exemples of different fields of application: l.
from the already mentioned field of h.ealth care and medicine, 2. from the
attached field of education, and 3. in the contextof a spiritual religious view
oflife"

l. The principie of medicine according to nature shouldn't primarily haveto
be fighting disease, but maintaining, tending and strenghthening health. It's
told that in anccient China the doctor whose patient fell ill was punished for
having neglected his most important duty. The first step towards health care
would have to be, at any rate, decidineg to respect one's own body: not only
as a necessary instrument for higher intellectual efforts, in the context of a
merely technical thinking of means and purpose, not only even primarily as
53

�an object of crude or refined pleasure of life, lost in hedonistically idolizing
the body - but: as an integrating link of a meaningful human way of life.
Respectfully attending the senseful contexture of the body prepares for a
way of nourishment not opposed, but according to nature; it also prepares for
an order of life that provides a natural change betwwen work and sufficient
sleep, fresh air, light and relaxation.
This approach is continued by the principie of medica! ethics according
to nature: "On the side of nature, not contrary to it!"or: in concordance with
nature. not in discordance with it, i.e. not primarily fighting disease, as our
technical way of thinking may seggest us, but addressing and strenghthening
healing powers from within the organism. This also implies: 1n the case of
doubt at first those meansmust be chosen that are least violent against nature.
According to the sequence of treatment already demanded by Hippocrates:
"Verbis, Herbis, Lapide" (i.e.: by words, by plants, by scalpel), constantly
the mildest way that is possible has to be choosen in the first place: the
word, i.e. medical advice which ought to make the patientconscious of his
way of living and - if necessary - motívate a change, e.g. within the range of
nourishment towards dietetics. This way being not successful. the next step
is the "plant", i.e. treatment by remedies. By that one has to prefer milder
and less dangerous drugs. Only if this is hopeless, too, the scalapel may
exercise its right. Even a violent operation can be according to nature, if it is
the las resort and if a healthy human life cannot be reached by other meaos,
as it is in the case of cancer mentioned above. The natural rule for such a
k.ind of operation - "As much as necessary, as little as possible" - seems to
be inverted in practice frequently - herein we see anew the temptation of
technical culture. In contrast to this the sound nuclueus of the body,
6
remaining even during disease, ought not to be offended . According to an
understanding of culture based on nature, it is the task of the physician to
restore the order, the absence of which is the disease.
2. Analogous aspects as in medicine can be found in education - our second
example. The educator confronted with psychical and social chaos has gol
this chance: Primarily he hasn' t to fight negative symptoms and fix them by
doing so. He rather should address what is positive in the young person,
setting that free and strenghthening it. Surely, an adecuate educations sees
the mistakes of man, sees evil, destructive inclinations and attitudes, such as
presurnption, lust of cruelty, boundless retaliation and so on, and certainly it
can be claimed that there is nearly no undisturbed order. Consequently
disorder can be overcome by mak.ing conscious of the underlying order and
by affirming this order. Le. in the midst of 9bvious inhumanity one hasn't
only to threaten and to work by the meaos of frightening and deterrence.
That may be helpful and necessary additional measure. Moreover, basically

54

th~ repressed and refused capacity of humaneness has to be addressed; by
thts solely the power of overcoming can arise.
This happens through so-called positive educational methods such as
appreci~~ion and praise, stimulation and encouragcment. By those r:ieans the
the pos,ttve has to be emphasi1,cd. So-called negative educational methods
such as ignoringso_meon~ in a deliberate manner, or blame and punishment:
ca~, yes must ass,st. J?•rectl) facing and attacking a negative action and
attttude._ But _ali "negatlon of the negative" - through negative meaos - can
~e :ffic1ent m the long nin only on the condition that there is a further
lmk.in? "position of the already (or still) positive" - through positive means.
That 1s: In accordance withhuman nature and in tlús sense "natural" a
mod:rate way .º.f education crytallizes which finds the golden mean between
a ~a_1vely pos1t1ve and an e~uall) o~esided negative attitude, Sensitively
gatrung the adequate proport1on - th1s way is based upon a fundamental
7
affirmations of man •
3. -~ene~ the a~ces_ to_ religíous spirituality and to the concept of a natural
~pmtualtty which 1s m accordance with human nature finally discloses
1tsel~. Nature of man causes and coins longing for the experience of the
beatiful, the true and the good, the longing for being understood and
~cc~pted as a person. But: Those contents of meaning obviously are not
l~m~ted by themselves; therefore our longing is unlimited and unsatiable. No
hm1t~d creature can be_ satisfactory; who could undcrstand us thoroughly,
whu 1s able to love ~s without any reservation? That is why the movement of
º~. nature tends by 1tself through the whole of finite being to the infinite and
d1vme.
Certainly this movement is in a practice exposed to confusions and
perversions, the horizon _of the true God is darkened by the deceptive
appear~nc~s of se!f-made 1dols we are chasing. Our nature, originally a good
one, _with tts _longmg for love and for God, is in a very bad state. Spirituality,
the hfe-shapmg mentality, the movement of love related to God must bear
especially resistance that is to be faced. Spirituality is to stand the test when
confronte~ with what seems to be absurd. But whence can arise the power of
conquest, 1f not from an even more original positive wlúch however buried
underlies the whole of negativity - as it is just this positivit; that is ncglected
and distorted?
~at_ i,s the espre_ssio~ of spirituality according to its very meaning?
~ertai_nly tt s_n?t the v10l~t1on ?f our_limiting physical nature by the spirit's
unpat_1ent stn_vm_g for uruficatlon with God - another temptation of our
technically thinkmg culture, rather is it an attitude of receptivity and trusting

55

�III. Conclusion
Summing up: We have started from a philosophical illumination of
"nature" and have considered phenomena of medicine, education and
religious spirituality. What is meant, in this context, by "natural ethics" or
"etlúcs of naturalness" - especially with regard to our technical culture?
''Naturalness" is a habit, a positive state of our very human nature. This
state partly has to be developed by working patiently on ourself, by selfconquest and practice. In the state of "naturalness" man is able to act more
authentically; to this estent, it is an ability and virtue concerning morality.
As Aristotle puts in: ''Nature is an aim, a télos, according to which we call
9
the state of perfection of each thing the nature of each thing." That is to say:
Naturalness always is the best, perfect state of a being. It is a state of our
being: the state by which our aptitudes come into play freely, in a senseful
proportion. A kind of behaviour that deserves to be called "natural" therefore
is realized "as by itself', because it freely results from the full nature of man
and is according to it. For that reason a deep, creative freedom and clmness
and a plain simpleness, verity and beauty is often typical of mature
naturalness.
Originally "naturalness" is a gift given to everyone; once lost, one can
never force it back but solely permit its coming anew. Threby an alert
knowledge of nature and what is in accordance with natured is required and a resolute personal effort. Therefore "naturalness" always is in the
perspective of nature, but it extensively trascends natural powers, due to the
commonly poor state of our nature. Thus one could almost say: There is
nothing more supematural than the natural.

Summary

l. part: The idea o/nature and the principie o/ ethics according to nature

aa) = the lesser evil
bb) = the only practicable way

and its cognitive conditions:

calmness and serenity, calmly permmiting the positive and divine to come
8
through the patience and courage of everuday life .

JI. part: Application o/ this principie:

l. Health care and medicene
2. Education
3. Religious spirituality

lll. Conclusion

Notas bibliográficas
1

Cf. E.g. Thomas Aquinas STh III q2 al i.c. in its relation to Aristot/e Phys. JI, J.
192 b21 an~ ~ataph. iy, 4.1014 b16-1015; idem, Comm. In Phis. Arist. lib. II lect.
14. 268 ~~) m 1t~ relatto~ to Aristotle Phys. II, 8. I 99 a26-33.- As for the history of
concept nature of Henbert N. Nobis. Die Ummwandlung der mittelalterlichen
Naturvorste_llung. Ihre Ursach~n und ibre wissenschaftsgeschichtlichen Folgen [The
transformation of the medieval conception of nature. Its causes and ists
consequences for the histo1?.' of sci~~ces]. In Archiv für Begriffsegeschichte XIII
(1969) p .. 34-57. Idem, Frühneuze1tliche Verstandnisweisen der Natur und ihr
Wandel bis aum 18. Jahrhundert [Understandings of nature in the beginning of
th
modero times and their change until the 18 century). In: Ztschr. F Philos. Forsch.
XX (1966) p. 5~5-538; for the concept of rigbt rooted in nature see Nikolitsa
Georgo1:oulou-N1ko~akakou,_Zur Problematik cines natürlichen Rechtes [Problemes
concerrung natur~l ng~t]. Publicated in the context of habilitation, Bamberg 1975.F~herm~re: Fr'.ede~1ch Rapp. (ed. ), Naturversilindnis und Naturbeherrschung.
Philosophiegesc~ch~bche Entwicklung und gagenwart:inger Kontext [Concept of
na~e and dorrunation of nature. The development in the course of history of
ph1losophy and todau' s context], München [Munic] 1981.
2

l. The concept of nature
a) classic componen!:
b) modern componen!:

dynamic essence ofbeing
evolutionary context of the beings

2. The principie of ethics according to nature
a) nornal case:
perserving the lower laying
for saker of the higher whole
b) borderline case:
destroying the lower layer
for sake of the higher whole
56

"Ethics o/naturalness" in
some concrete fields o/ culture

Dealing_with t~e question whet_h~r hum~ nature can be perceived, one basically
has to see. Man 1s no merely spmtual be1gn, but essentially co-implies aphysical
body. ~herefore man does not possess an immediate view of bis intrinsic nature he
rather_1s to elaborate spiritual insight from (sensual) experience. I.e.: From hu~an
behav10_ur and. actions given in experience and their continous peculiarities the
under~ymg reahty of "human-beign" can be disclosed. The entire structure ofhuman
behaviour can_not be under~tood exceptas an expression of "human-beign".- Typical
h~an_ behav101:11" reveals 1tself e.g. as speaking (and listening) related to a body,
d1sclosmg meanrng. Thereby a fpurfold relation is exprsed: 1) to the fellow-man (fo
I speak ''to" him), 2) to myself (for Tknow about myself as a speaking ane), 3) to th;
57

�subhuman resp. to the material world (for I speak about it), and 4) to the ·•superhuman" (for when speaking I experience myself beign demanded by the obliging
absolute call of truth).- lt is according this fourfold essential relation of man to
respect the fellow-man, one self, subhuman nature and the absolute and divine.
Hence certain outlines ofbehaviour according to nature and of"natural ethics" result
from the (mediate) knoeledge about the relational intrinsic nature of man.
Cf. Aristotle, Metaph. IX, 6-8 (1048 a.25 -1051 a.3); ibid. VIII,3 (1029 a.2 f.),
VIII,1 (1042 a.26-30); De anima II,l (412 a.4 -10); moreover Josef Stallmach.
Dinarnis und Energeia. Untersuchungen am Werk des Aristoteles zur
Problemegeschichte von Moglichkeuit und Wirklichkeit [Dynamis and Energeia.
Inquiries into the work of Aristotle about the history of the problem of possibility
and actuality], Meisenheim a. Gl. 1959.

3

The concept of stratification of being at ali times was articulating during the
history of philosophy (and even of biology, psychology and sociology) in different
ways. Cf. e.g. the "ontological !ayer model" of man I Aristotle (De anima), Duns
Scotus (Quaest., supra lib. Arist. de anima), Karl Marx (Zur Kritik der politischen
Okonornie, In: K. Marx/F. Engels, Ausgew. Werke, Moskau 1983, S. 186-190),
Nicolai Hartmann (Der Aufbau der realen Welt, Berlín 1964), Philipp Lersch
(Aufbau der Person, München 1970) etc.- For the sake of apt understanding one
thereby nas to kepp in mind - as must be emphasized in confrontation with a dualisti
concept of man (especially that of Descartes) - that "layers of being" never can be
regarded as "complete substances"; rather they express the hierarchically ordered
structure found as content of the human person's self-experience. This person
experiences itself as the identical "subjet" of ali of its "layers". The discemability
and plurality of those "layers" results - as especially Aristotle and Thomas of
Aquinas have shown - from the ontological body-spirit-constitution of man,
whereby the intellectual spirit forros and fills the matter of the body - remaining in
substantial unity with it -, gradually expressing itself tbrough matter and being
experienced by it ("anima forma corporis").. This meaningful order of the "lower
one" and "higher one" can axiologically be falsified by devaluating (or even
despising) Toe lower one and taking as absolute the higher one. For a critica!
discussion of dualistic-technical objectification of the physical sphere by the spirit,
see: author, Kulturphilosophie de Technik. Perspektiven zu Te,chnik - Menschheit Zukunft, Trier 1979, pp. 102-107..

4

6For approp,~te
. perspectives an medica! ethics based an philosophical principies of
Thomas Aqumas cf.: Eberhard Sievers, Natur als Weg. Thomas von Aquin und
gesundes Leben ~ature ~s Way. Thomas Aquinas and healthy life], Koln [Colo e
1966. In connection to this t?e au1hor ·s recension in: Salzb. Jahrb. F. Philos. XII~l:
(?68-~9)_ 446-450. Regardmg_ the consecuences of a "natural ethics of sexuality"
~ • He1~rrch Beck, Arnulf R1eber, Antropologie und Ethik der Sexualitat zur
1deolo~~chen Ausein~derse~zung um korperliche Liebe [Antropology and Ethjcs of
Sexuaht1. About the 1deolog1cal discussion on physical !ove]. München [Munic] _
Salz?urg 1982,. esp. chap 13 (ethik der Ehe und der nicht-ehelichen Sexualitat
[Ethics of Mamage and of extramarital sexuality]) and chap. 14 (Familienplanun
und Geburtenkontrolle als Problem der Verantwortung [Family planning and birtf
control as a problem ofresponsability]).
7

Cf, tWhe_ auth~r 's Philosophie der Erziehung [Philosophy of education]. FreiburgB ase1- 1en [V1enna] 1979, p. 202.
8

~f.. the author 's ~tropologischer Zugang zum Glauben. Eine rationale
~editatlon [An~horpo!~g1éal acces to faith. A rational meditation], Salzburg1:1-°chen. [Muruc]. 2 ed. 1982, and idem, Natürliche Theolo ie Grundrib
phtlosophischer Gotteserkenntnis [Natural Theology. Outlines of g hiloso hical
knowledge about God], Munchen [MunicJ-Salzburg 1986.
p
p
9

Aristotle, Politics I,1 ,8; )252 b.33-35.

Cf. Hans André, Vom Sinnenreich des Lebens. Eine Ontologie glaubiger
Wurzelfassung [About the sensual realm of life. An ontology of believing roottracing]. Salzburg 1952, idem, Annliherung durch Abstand. Der Begegnungsweg der
Scopfung [Approximation through distance. The encounter-orientated way of
creation]. Salzburg 1957; see also the author's Natur- Geschichte - Mysterium. Die
Materie als Vermittlungsgrund der Seinsereignung im Denken von Hans André
[Nature -History - Mystery. Matter as basist ofmediation for the actualization of
Being according to the conception of Hans André], in: Salzb. Jahrb. F. Philos.
XII/XIII (1968/69) 95-129.

5

58

59

�MORAL, COSMOS Y HOMBRE
EN LA ESTÉTICA MUSICAL GRIEGA

Joaquin Lomba
Universidad de Zaragoza
España

La definición del arte como «imitación de la naturaleza» ha sido
interpretada desde su planteamiento por los griegos hasta nuestros días de las
más diversas maneras, según haya sido en cada época el concepto tanto de
«imitación» como de «naturaleza». Por ejemplo, el concepto de naturaleza
de siglo XVII y comienz.os del XVIII inspirado en el racionalismo cartesiano
y en la física newtoniana marca un tipo de música muy distinta a la del
romanticismo en los que priva la expresividad y el sentimiento. Otro tanto
ocurre con la ruptura del lenguaje musical tonal clásico por la dodecafonía y
con el cubismo en pintura y sus correspondencias con el positivismo lógico,
la fenomenología y la fisica de los «quanta» de Planck. 1
Por eso, para una correcta interpretación del hecho musical entre los
griegos, será preciso tener en cuenta la idea que de &lt;/&gt;üau; y de
/uµr¡au; tuvieron cuando, por primera vez, definieron el arte
como µÍµr¡m~ ÚÍq &lt;f&gt;ÓaEOJ~. Una consideración de estos conceptos en el
marco general del arte ya lo he expuesto en otros lugares2. Aquí me ceñiré
solamente al hecho musical que, por otro lado, resulta situarse, como
veremos, en el centro de toda la cultura griega, tanto en el orden teórico
como en el práctico, hasta el punto de ser consideradas las demás artes como
ayalµara, simples adornos. El que ahora no dispongamos de sus partituras
ni podamos oír su música tal como entonces sonaba, supone una pérdida
mucho mayor de la que supondría el carecer de toda la música del Barroco.
Y, a pesar de esta importancia de la música en Grecia, no se
conserva ningún tratado exclusivamente dedicado de modo monográfico y
omnicomprensivo a la estética musical. Los teóricos matemáticos de la
música como son los pitagóricos, no se ocupan de la ejecución musical; y, a
la inversa, los seguidores de Aristoxeno, aferrados a la práctica instrumental,
rechaz.an toda especulación metafísica. Platón, por su parte, sigue la
tradición teórica de los Pitagóricos (olvidando, por consiguiente la
dimensión práctica) a la cual añade, de acuerdo con Damón, el valor moral y
educativo de la música. Aristóteles insiste igualmente en el valor educativo
de la misma, aunque con mayor amplitud de criterios respecto a su maestro,
sobre todo el libro VIlI de la Politica, pero se desentiende tanto de la
práctica como de la teoría musical. La única excepción, de suma importancia
aunque bastante tardía (del s. 11 de nuestra era) es la de Arístides Quintiliano,
61

�cuyo tratado llEp~ µouatK1J~ Sobre la música maneje hace algunos años,
3
habiendo sido publicado en castellano precisamente muy recientemente •

incorruptibles, a su vez, poseen movimiento porque tratan de imitar la
perfección final del Motor Inmóvil.

En efecto, Aristides Quintiliano es el primero en unir teoría y
práctica, metafísica y ética, cosmología y educación, recogiendo todo lo
dicho sobre el tema por la gran tradición anterior de Damón, los Pitagóricos,
Platón, Aristóteles, Aristoxeno y el Neoplatonismo. Así se expresa el propio
4
Arístides Quintiliano al comienzo de su libro : "Intentamos presentar la
música misma en su totalidad, tal como es, y tratamos de mostrar todas sus
formas en la voz y toda sus sustancia en los cuerpos y, además, averiguar si
hay algunas razones de semejanza entre sus relaciones numéricas y lo más
estimable de todo lo que hay en nosotros, el alma, y junto a esto mostrar que
aquel que utilizase la música para el ascenso del alma no parecerá ignorante
acerca de este universo/todo (
1ravroi;)".

.
Y la tercera nota de la 1/nSau;. es que ese movimiento mimético del
Universo y del ser se r~ali_za de forma rectilínea en el mundo sublunar
(expresand?, con este movl.Ollento lineal el ámbito del nacer y del perecer de
~a generacion. y la co~pción) el cual a su vez, imita el movimie~to
mgener~d~ e mcorruptible de las esferas celestes. Ahora bien éstas al
quer~r imitar c~n el movimiento y la temporalidad la inm~vilidad
eterrudad de las id~as. de Platón o del Motor Inmóvil, solamente lo podr~
?acer _c_on el _movimiento circular, el cual es a la vez movimiento e
~oVIhdad, n~rnpo ~ eterni1ad por su carácter cíclico y cerrado en sí
IDismo, como dice Aristóteles : "Cada punto es comienzo medio y fi .
'
ID, Y,
POr tanto, un_a_co~ que, se mueve en círculo está siempre al comienzo
y al fin
Y el~a no estáJ~as alb. Por esta misma razón, la esfera parece que en algún
sentido ~s movida y está quieta; ya que ocupa el mismo lugar; la razón de
ello e~~ en que todas las propie~des de que hablamos corresponden al
centro. el -~s, r~spec~o de esa magrutud, el comienzo, el medio y el fin [ ... ].
La traslacion tien~ siempre lugar en tomo al medio, pero no en la dirección
d~I extrem~ extenor; he aquí por que la _esfera permanece en su lugar y, en
cierto sentido s~ masa total siempre está quieta a la vez que es movida de
una manera contmua".

wv

Para entender esa totalidad musical como imitación del UniversoTodo que incide en la totalidad del ser humano, empezaré señalando tres
caracteres del Universo de los griegos que serán el fundamento de cuanto
diga sobre su música.
Sea el primero el de su aspecto esencialmente dinámico, móvil. Es el
carácter radical del ser y de la &lt;f&gt;Úau; a la que Aristóteles definió como5
«aquello que tiene en sí el principio del movimiento y del reposo»,
entendiendo por reposo, ~pEµÍa, no la falta absoluta de movimiento,
aKÍv17m~ sino que la parada que permite seguirse moviendo (como el pie
que se apoya y reposa en el suelo para que el otro avance y pueda caminar el
\
hombre entero). Porque lo que no se mueve en absoluto, ro aKLVlJWV, es
porque no necesita moverse; y no lo necesita porque es perfecto, no precisa
cambiar, caminar hacia ningún ideal de perfección. Es el caso del Motor
Inmóvil que es absolutamente perfecto en su acto puro de pensarse a sí
mismo. El resto del ámbito del ser, se constituye en acto y en potencia
porque todo ser, ro
siempre, mientras es algo, ~v.fpr&lt;=ia y tiene una
perfección, .,J-vrEAEXELa, todavía puede ser más y estar más
acabado, óvvaµu;. .
~

~

6v,

,

De ahí el segundo carácter de la rpuau;. en contraste con otras
concepciones panteístas, animistas o basadas en el dominio del azar: el
Universo griego es un todo mimético que, configurando a imitación de las
ideas, como una gran obra de arte hecha por el Demiurgo platónico, aspira a
parecerse lo más posible a los paradigmas modélicos. Y lo mismo en el caso
de Aristóteles para quien6 : "los seres que están sujetos a cambio, como la
tierra y el fuego, imitan a las cosas incorruptibles; aquellas, en efecto, están
siempre en actividad pues tienen por sí y en sí el movimiento" Y esas cosas

62

Ahora bien, el círculo, la esfera, tienen dos características que
afectan a _todo arte pero, sobre todo a la música, a saber: la posición de un
solo Y ~co centro,_ ~mo ac~bamos de ver, y la reducción a esta figura de
las noc10nes matematicas de ntrno, armonía proporción y simetría.
.
En cuanto a lo primero, hay que observar que toda la cultura griega
gITa en tomo de todo el l!niverso y de todo cuanto hay y se piensa a un solo
punto que hace las func10nes de mediación absoluta a la manera como el
cen~?_de la esf~ra lo hace con relación a todos los puntos de la figura. Es la
P?sicion de la tic?'1 en el centro único del universo esférico, el papel de la
cop~a ~ntre el SUJet?, Y predica~o del juicio, la función del término medio en
el stlogis~o, la ~ocion de la vITtud como mediación entre los extremos, la
construccion de! agora Y del altar a la diosa Hestia Koiné en su medio en el
centro de la pohs, co~o sím~o_lo de la taovoµ,á E 1aoKpaná democ;áticas
Y, desd~ ~I punto de vista estetico, de la ubicación en las obras de arte, en un
solo Y uruco punto, del centro de interés, de gravedad y geométrico8.
La música, por su parte, tendrá, en primer lugar, como elemento
fun~e~tal, el d~
consti~ción de los tonos a base de mediaciones
~atematic_as, armomcas y antméticas. Y, en segundo lugar, dada la
unportancia que veremos tendrá la música sobre las demás artes, reunirá en

!ª

63

�su centralidad cultural todas las funciones estéticas, éticas, políticas Y
educativas de la sociedad.
En cuanto a lo segundo, bastará recordar la compleja pero evidente
partición del alma del mundo que hac~ Platón en ~I Timeo, para darse cuen~
de la estructura matemática y annóruca de la misma. Y ello es tanto mas
importante cuanto que el alma de este mundo, encargada de bacer_rotar a las
esferas de los cuerpos celestes imprimirá al cuerpo de los Illl~mo~ una
estructura y ritmo aritméticos y geométricos idénticos a ella. Mas aun, el
alma del hombre estará hecha por el Demiurgo del resto del alma del n:iundo,
teniendo así la misma composición numeral que el r~sto del Uruver~.
Precisamente la plasmación de estos ritmos, propo~~iones Y ,armomas
matemáticas eternas y siempre válidas en la estructurac10n de la h_~ea recta
sublunar y en su movimiento que discurre entre . la_ generac10~ '! la
corrupción permitirá que estos, la recta y su moverse, 1m1ten el mov1Illlento
circular y eterno de las esferas celestes, del mis~ o mod~ q~e ~stas,_ a ~u vez,
con su movimiento circular ritmado, annóruco y Slllletnco, llll1tan la
inmovilidad de lo Perfecto.
Con todo ello, el Universo griego se ha constituido como una,,
Totalidad dotada de un orden unitario. La xwpa platónica, ~a blr¡
aristotélica en sus diversos niveles, habrá quedado ordenada, hecha Koaµoc;
gracias a un EÍooc;, forma matematizada, que lo configura.
Basten estas rápidas y breves alusiones a la constitución del TodoUno del KÓaµoc; para entrar directamente en el orden cósmico y moral de la
música.
9

Empecemos con un texto de Arístides Quintill~o : "Examin:~os
ahora detalladamente cada una de las cosas que se discuten en m~s1ca
trando con claridad la semejanza de cada una de ellas con la Totalidad.
mos
. .da I
d la
Tal como ninguna de las otras cosas bellas está ~~nstttw ~ margen_ ~
consonancia con la Totalidad, así tampoco la musica se hubiera constituido
nunca, ni, una vez constituida, actuaría tan poderosamente, a ~eno~ que,, por
medio de su mucha semej anza con las realidades que es~ 1_11ª~, alla de
nosotros, se hubiera procurado una fuerz.a firme y, en verdad, d1v10a .

y es que Platón había dicho ya antes 10 "El movimie~to, a °:1i
entender, presenta no una sola forma, sino muchas. Un sabio podn a
enumerarlas todas, nosotros, si acaso, esas dos que conocemos [ ... ]. :arece
en verdad que así como los ojos han sido hechos para 1~ as_tronomia: ~os
oídos lo fueron para el movimiento armónico y ~ue estas cie~cta~ ~la mus1ca
y la astronomía] son como hermanas, al decir de los p1tagoncos Y de
nosotros mismos que comulgamos en ello".

64

Veamos, entonces, la estructura matemático-música! de ese
movimiento de la Totalidad celeste que se oye y a cuya imitación se
constituye la música.
En efecto, lo primero que hizo el Demiurgo, muy en consonancia
con los requisitos del mito de la Línea Dividida del libro VI la República"
de Platón, fue constituir el alma del mundo matemáticamente con los
contrarios del binomio del ravróvy del 0árEpov lo idéntico y lo diverso,
armonizándolos con la oDafa. El resultado lo dividió, a su vez en partes de
valor 1, 2, 3, 4, 9, 8, 27 serie numeral que no es sino la sucesión de dos
primeras series yuxtapuestas de lo par y lo impar. Por fin, los espacios que
quedaban entre cada uno de estos números, los llenó con cinco medias de
nueve octavos y dos de doscientos cuarenta y tres partido por doscientos
cincuenta y seis. No es cuestión de desarrollar aquí el complejo proceso
matemático por el que llegó a esta solución. Pero lo más importante es que
los números de este resultado coinciden con la octava musical griega
compuesta de dos cuartas con sus corresponrlientes tres tonos y un semitono
o AÉ1µµa cada una.
De este modo, el alma del mundo tiene una estructura matemáticomusical así como el alma del ser humano también la tiene, puesto que está
hecha de los residuos de la primera. La música, pues, resulta ser un arte en
que el alma del hombre imita el alma del mundo, porque ambas son
musicales.
Ahora bien, esta imitación tiene varias características que la hacen
superior a cualquier µ1µr¡mc; practicada por otras artes. En primer lugar, no
sólo es una música teórico-numeral la que se está manejando, sino una muy
concreta, cual es la producida realmente con sonidos. Se trata de la música
celestial que emiten los astros al rozar con el éter. Los Pitagóricos, Platón y
el propio Aristóteles, lo sostienen, subrayando todos el hecho de que esa
música es generalmente imperceptible al oído humano. Arístides Quintiliano
12
lo sintetiza de este modo : "estos somdos son imperceptibles para nosotros
(pues nuestros sonidos no son adecuados para ello, ya que, debido a la gran
distancia y a la mezcla con el cuerpo, están demasiado turbios, tal como
aquellos de nosotros que tienen sus oídos peor fonnados no oyen nuestra
propia voz ni, lo que es más truenos y estruendos semejantes), si bien para
los mejores de quienes han vivido entre los hombres sin vileza estos sonidos
golpean de cerca el oído y en absoluto quedan excluidos de tal felicidad.
Ciertamente, dicen, del mismo modo que para nosotros es dificil por
naturaleza llegar a ser videntes de las realidades superiores, mientras que a
quienes han alcanzado la cima de la virtud y de la ciencia de lo apropiado les
es posible observar sin daño la presencia de las formas divinas, así también
65

�nos es completamente imposible oír de manera espontánea el s?nido del
universo y, sobre todo, a las personas indignas, pero los hombres vrrtuosos Y
sabios, aunque en raras ocasiones, participan generosamente de tal honor Y
buenaventura, bajo el auspicio de las realidades superiores. Dicen que e_stos
sonidos son producidos en el orden que corresponde a los somdos
musicales".
En segundo lugar, los protagonistas últimos de la música son el alma
del artista y el alma del mundo a la que aquel imita, pero utilizando como
materia al movimiento. Se trata de una noción de alma, tanto del mundo
,
como del hombre, que esencialmente es movimiento, µEmfioJ.17 o KLV1]0"tq
(curiosamente la palabra µErafioJ.rÍ es un término musical Y la de
O"vy,a'vr¡mq expresa la conmoción que produce la música). En este sentido,
la música se centra en el movimiento que como en los cuerpos celestes, se
plasma en el µÉJ.oq perfecto, en el movimiento rítmico y armónico del
sonido instrumental, de la voz (en el canto) y del cuerpo (en la danza). .
/

Arístides Quintiliano no sólo abunda en estas nociones al definir la
música como13 " conocimiento trvmO"tq) de lo conveniente ( ro 1rpÉ1wv) en
cuerpos y movimientos" añadiendo poco más adelante:: "evidentemente, la
música se ocupa del µÉJ.aqperfecto, pues para lograr la perfección del canto
es necesario considerar no sólo la melodía sino también el ritmo y la dicción:
respecto a la melodía, simplemente la voz en sí misma, respecto al ~tmo, el
movimiento de ésta, y respecto a la dicción, el metro. Lo que concierne al
melos perfecto es el movimiento, tanto de la voz como del cuerpo, Y,
además, los tiempos y los ritmos derivados de ellos".
El mismo Arístides Quintiliano va mucho más adelante sintetizando
el pensamiento sobre todo platónico. Habla el alma que es movida por la
14
música, lo cual da por evidente y dice : "Que el alma es naturalmente
movida por la música de los instrumentos es algo que todos conocen", Y para
.
1o enuncia
. as1' 15 : " ~1 a1m~ es un~
probarlo da dos argumentos. El pnmero
cierta armonía y una armonía de números y que la armoma musical está
constituida por esas mismas proporciones; y, por consiguiente, cuando los
semejantes son puestos en movimiento también se mueven a la vez los de la
6
naturaleza semejante". Y el segundo es que 1 : "La materia y la naturaleza de
los instrumentos es análoga a la primera constitución del alma, mediante la
cual ella se ha unido a este cuerpo" y tras entretenerse en demostrar que los
nervios, piel, aire y demás elementos y miembros que el alma, al caer en este
mundo, hace surgir en su propio cuerpo y los estructura de una manera muy
17
similar a los instrumentos musicales, concluye : "¿Qué hay de asombroso
en que el alma, que ha tomado físicament~ un cuerpo semejant~ a las_ cosas
que mueven los instrumentos (nervios y viento) se mueve al mismo tiempo
que estos se mueven -en que cuando el viento suena melodiosa y

66

ritmicamente el alma sea afectada por simpatía mediante el viento que hay
en ella, y en que cuando un nervio es armónicamente golpeado el alma
resuene y se tense a la vez mediante sus propios nervios--, si también la
citara se observa que sucede algo semejante? En efecto, si se colocara una
pequeña y ligera pajita en una cualquiera de dos cuerdas homófonas y se
golpeara la otra, tendida lejos de la primera, se vería muy claramente que la
cuerda que lleva la pajita se mueve al mismo tiempo. Extraordinario es,
pues, a lo que parece, el divino arte, al ser capaz de actuar o producir un
efecto incluso a través de cosas inanimadas. ¡Cuánto más necesario es que la
causa de la semejanza actúe sobre lo que se mueve por medio de un alma!
Así pues, los instrumentos que se armonizan mediante nervios guardan
alguna semejanza con la región del cosmos y la parte de la naturaleza
anímica, etérea, seca y simple, pues son menos pasionales, inadecuados para
la modulación y enemigos de la humedad, ya que con el aire húmedo alteran
su buen estado, mientras que los instrumentos de viento guardan semejanza
con la región del cosmos y la parte de la naturaleza anímica ventosa, más
húmeda y cambiante, pues afeminan en exceso el oído, son adecuados para
modular repentinamente y obtienen su constitución y su capacidad a partir de
la humedad. Son mejores instrumentos los que se asemejan a lo mejor y no
tan buenos los otros". No puede darse una mayor síntesis del Todo cósmico
y del hombre como totalidad de cuerpo-alma en la música tanto teórica como
instrumental.
En tercer lugar, la música, así entendida ejerce una µ{µr¡mq que no
pueden llevar a cabo las otras artes. En efecto: entre las muchas maneras que
distingue Platón de µ{µ17cnq se encuentran: la ÓµoÍ(J)cnq o imitación general
y por analogía la µÍµ1]0"lq (JavmmzK,f o la orientada simplemente a los
sentidos para que estos obtengan placer aun a costa de la deformación del
objeto, y la µÍµr¡mq ElxamtK,f o la puntual y exacta respecto al modelo.
Esta última y no las otras dos es la elegida para la µ[µ17cnq musical. No se
trata pues, de una imitación simbólica, aproximada analógica y apariencia!
(una «doxomimética» como la llamará Platón) de la música del orden
cósmico sino de una reproducción exacta de sus proporciones, de una
óp06r17q o rectitud, de una «.mimética sabia», tal como Platón la plantea 18 :
"La rectitud propia de estas artes les vendrá, según creo y hablando en
general, de la exacta correspondencia en los aspectos de cantidad y de
cualidad más bien que de placer". No es extraño que Aristídes Quintiliano
19
hable de la total y precisa exactitud que la música exige : "En verdad, la
música es una ciencia ( tlmomefµr¡) en la que el conocimiento (yvmcnq) es
seguro e infalible, pues nada de lo que en ella se dice, tanto en sus cuestiones
como en sus conclusiones, admitiría cambio o variación".

Y, por fin, una cuarta característica de la mimesis musical es la que
se refiere al material-objeto que se emplea para imitar. Platón en la

67

�República20 distingue entre las artes que utilizan un medio externo al sujeto
para hacer la imitación, como es el mánnol. la pintura, la madera, y aquellas
que se sirven del propio cuerpo, alma y ser para hacerla, como es la poesía,
la narrativa, la tragedia y la música, entendida ésta como la unión de
canto/poesía, danza y melodía instrumental. Y dentro de todas estas, la más
importante es la tragedia y la música puesto que personifican íntegramente
en el sujeto-artista la imitación.
Y, obviamente, dentro de la tragedia y la música, la primacía se la
lleva esta última, puesto que en el quehacer musical se apropia la misma
alma, el yo más profundo. de la armonia que le es esencial, mientras que en
la tragedia se imita a un personaje ajeno al actor. La µÍµ,¡au; µovatKiÍ, en
este sentido, se sitúa en un lugar privilegiado de las artes, no comparado con
ninguna otra, puesto que la acción imitativa la asume la persona entera,
desde su alma hasta su cuerpo, al poner todos sus elementos en movimiento,
al ritmo armonía y melodía esenciales del KÓaµot;. De esta manera pienso
que la música, al menos en su esencia más profunda, deja de ser mera
1roiT7ms fabricación externa, fabril y propia de siervos, como en las demás
artes, para convertirse en ,rpa~:;, en acción humana )- moral. Y no es
mero liyaJµa !¡0ot;.
Ante estos hechos podemos ir pensando ya que la música se presenta
como el fundamento único y último de un todo humano, cual es el del
conjunto de las pasiones, de la moral, de la política, del pensamiento y de la
educación.
Y penetra en ese mundo interior )- totalizado del hombre, además de
por las razones dichas más arriba, por otro motivo, éste puramente sensorial,
a saber: por su dimensión acústica, a la vez que visual y diríamos que táctil.
Lo que entra por el oído cala directa y más profundamente en el alma. Lo
1
reconocen unánimemente Platón en la Repúb/icd" y Aristóteles en la
Política y en Sobre el almd"2 cuyo pensamiento resume Aristides
Quintiliano. Este, en efecto, hace que la música invada todas las edades del
hombre y todas las actividades del mismo, precisamente porque, entre otras
razones, penetra por el oído23 : "A mí me parece que el bien específico de
este arte [de la música] es principalmente que, a diferencia de las demás no
se la considera útil para una sola materia o para un breve intervalo de
tiempo, sino que cualquier edad e incluso la vida entera y toda acción
pueden ser perfectamente ordenadas (Km:aKovaw=0EÍr¡) únicamente con
ella. En efecto, la pintura y todas las artes similares que persiguen la belleza
visual aportan sólo un pequeño beneficio y, al ser fáciles de percibir, por
todos, no reflejan con el transcurso del tiempo ningún progreso en la
complejidad del conocimiento. La medicina y la gimnasia han aportado el
beneficio que concierne al cuerpo, pero a partir de la infancia son incapaces

68

d~ b~n~:ficiar a sus seguidores con los bienes derivados de su aprendizaje. La
dtalecttca y su correspondiente inversa [la retórica] sería de provecho al alma
en lo qu~ ª. la sabid~a ~/JpÓvT/CJ_ls) se refiere si la han encontrado purificada
por la mus1ca, pero sm esta no solo no le han aportado ningún provecho sino
que en algunas ocasiones le han corrompido. Unicamente el arte mencionado
antes, _la música, se extiende por toda materia, por así decir, y la atraviese
todo tiempo: ordena el alma con las bellezas de la armonía y conforma el
cuerpo con ritmos convenientes: y es adecuada para los niños por los bienes
que se derivan en la melodía, para los que avan7,an en edad por transmitir las
bellezas de la dicción m~trica y, en una palabra, del discurso entero, y para
los mayores ~orque explica la naturaleza de los números y la complejidad de
las proporciones, porque revela las armonías que mediante estas
proporciones existen en todos los cuerpos y, lo que en verdad es más
importante y más definitivo, porque tiene la capacidad de suministrar
razones de lo que es más dificil de comprender a todos los hombres, el alma
tanto del alma individual como del alma del universo".
'
.
Que la _música abarca de una manera total el mundo del placer, es
obvio y no precisa de mayor confirmación textual pues se encuentra en todos
los text~s clásic?s: si bien hay que tener en cuenta que el placer que
proporciona la musica, como todo objeto bello, si sitúa dentro del ámbito de
los p~aceres puros, de aquellos que se obtienen sin que previamente se
expenmente _el dolor por la carencia y necesidad de su objeto, sino que se
24
hallan gratwtamente, tal como los describe Platón en el Filebo . El
problema estar~ en admitir placeres moralmente buenos y malos, en fijar el
papel de los pnmeros en la educación y en decidir si los placeres son los
jueces ~~?s en la valoración estética musical. De la moral y educación y
en decidir st los placeres son los jueces últimos en la valoración estética
musical. De la moral y educación se hablará enseguida. Del tema de la
val~ración úl~~ de la música, está claro para Platón que no son los placeres
los ~ueces d:fi_ruhvos. Y ello es obvio por el carácter teórico-matemático que
reviste la mustca en su base. Ya. se habló más arriba del criterio de la rectitud
Y no del placer a la hora de enjuiciar una obra de arte. Pero refiriéndose más
en concreto a la música dice25: "Por consiguiente, el placer no será
l~gítimamente el único juez más que en aquello que no produce ni manifiesta
nmguna utilidad, ni ninguna verdad ni ninguna semejanza o imitación de
aquello que, por otro lado, no causa ningún daño". El juicio último, por
tanto, d~ la a~téntica belleza musical, estará en el pensamiento, lo cual puede
ser patrimoruo no del propio artista sino del contemplador; y no de un
contemplador cualquiera sino de uno que tenga sabiduría, como veremos
más adelante.

69

�Sin embargo, dada la importancia de los placeres en la vida humana,
los proporcionados por la música serán fundamentales en la educación del

desarmonizar el alma de acuerdo con la armonía o desarmonía de la música
escuchada, hacerse virtuoso o vicioso, según sea la música oída.

niño, como pronto veremos.
Que la música comporte en su raíz el orden moral, se desprende de
cuanto se ha dicho. El número. proporción y armonía con que el Demiurgo
estructuró el alma del mundo y del hombre no son sino los cánones
matemáticos de todo arte, pero sobretodo de la música y de la virtud. La
virtud es armonía; ~o re~te hasta la_ sacieda~ P~atón~;•L,~ virtud es se~ejante
a la armonía musical" . Y lo mismo Aristoteles : Es en los ntmos Y
melodías donde encontramos las semejanzas más perfectas, en consonancia
con su verdadera naturaleza, de la ira y de la mansedumbre, de la fortaleza y
de la templanza, como también de sus contrarios y de todas las otras
disposiciones morales. ¿o no lo demuestra así la experiencia, cuand? ~uiera
que sobreviene un cambio en nuestra alma después de estas audiciones?
(... ]. En las demás sensaciones no se da imitación alguna de los estados
morales, por ejemplo en las del tacto y gusto y débilmente en las de la vista
( ... ]. En las obras musicales, por el contrario, hay directamente imitaciones
' b.1en pensar que
de estados morales" y en otro lugar28 : "O no deberemos mas
la música tiene alguna influencia en la virtud y que así como la gimnasia
confiere al cuerpo ciertas cualidades, otro tanto hace la música con el
carácter, acostumbrándonos a recrearnos rectamente? O también, y sería esto
una tercera posibilidad, que la música contribuye en algo al entretenimiento
intelectual y a la cultura moral".
Pero es Aristides Quintiliano, una vez más, el que mejor sintetiza
este pensar común a toda Grecia29 : "La música nos persuade con la mayor
eficacia, ya que hace la mimesis mediante aquello con lo que también se
realizan las acciones mismas de verdad. Efectivamente, si en las cosas que
hacemos la voluntad (/3ouJ,.:I¡) va en primer lugar, le sigue la razón (A.6yoq)
y tras ella se realiza la acción (1Cpa~iq), en la música, mediante los
conceptos ( É voÍai) se imitan los ethos y las pasiones del alma, _con las
armonías y la modulación de la voz las razones, y con los ntmos y
movimientos del cuerpo, la acción". Y el mismo, de una manera más
sintética3º: "La música es la primera pues ya desde la infancia modela los
comportamientos éticos por medio de armonía y dispone más
melodiosamente el cuerpo mediante los ritmos".
Componer música, por tanto, o ejecutarla, es en definitiva, imitar
con melodías, ritmos, danzas, voces la armonía- virtud o la desarmoníavicios que se tienen en el alma, la cual, a su vez. es imitación de la armonía
de las esferas celestes o desasimilación de las mismas. En este sentido,
componer o ejecutar música, ya no es tanto mera «imitación» cuanto
«expresión» del propio interior. Y a la inversa. Oír música es armonizar o
70

, . Y como _en Gr~cia la ética individual y colectiva, la personal y
pohtt~a ?? se diferencian, la música adquiere un papel decisivo en la
constt~c1on del Estado y de la sociedad. Platón tiene un texto sumamente
expresivo en que _cue_nta con lo que antiguamente sucedía al contrapunto de
31
lo ~ue en su _prop10,ttempo se daba en los teatros : "En tiempo de las leyes
antiguas, amtgos mtos, el pueblo no era señor absoluto de la situación sino
que de alguna man~r~ obedecía libremente a las leyes. En primer lugar a las
que regulaban la mus1ca de aquel tiempo, para exponer desde sus orígenes el
proceso hac~a el exces~ de libertad (...]. La autoridad que regulaba esas
cosas, conociendolas pnmero y juzgándolas con conocimiento de causa para
lueg?, en consecuencia, castigar a los que contravinieran las n~rmas
musicales, no se encontraba en los pitos, ni en las voces discordantes de la
masa como actualmente". Platón pasa luego a descubrir épocas posteriores
en q~e e~pezaro:° a ~ue?rantarse las leyes musicales y a componer músicas
que mducian al liberttnaJe, Y entonces, dice: "en consecuencia el público de
los ~eatr_os_ se ':olvió de silencioso que era, en vocinglero, con;encido de que
sa?1a dis1:111gwr lo bello de lo feo en el campo de la música y a una
ans~ocra~ta musical sucedió una detestable teatrocracia. Si, al menos
hubiera sido est? ~a democracia reservada a los hombres libres y dentro del
cam~o. de la mus~~ el daño no hubiera resultado muy sensible. Pero en el
doIDlillo de, la. mus1ca, nació lo opinión de que todo el mundo entendía de
todo Y podía Juzgar de la ley, con lo que vino la libertad. Comenzaron a
perder el temor a ley al creerse competentes, y la seguridad en sí mismo dio
~ugar a l~ desvergüenza, pues dejar de temer lo opinión del que es mejor por
~solenc1a, supo~e verdaderamente una desvergüenza viciosa, nacida de la
h?ertad enardecida. Como consecuencia de esta libertad, viene la que se
ruega a obedecer a las autoridades; luego, según huye de la servidumbre y no
se hace caso_ a las advertencias del padre y de la madre y de las personas de
edad; ya casi al final de esta carrera, se busca la manera de no obedecer a las
!eyes Y, al término mismo de ella, deja uno de preocuparse de los
Juramentos, los compromisos y las promesas y, en general, de los dioses".
Y ~sta visión no se perdió lo largo del tiempo pues siete siglos más
32
tarde ~sttdes Quintiliano se expresaba de este modo : "Si en nuestros días
toda cmdad Y casi todos los pueblos aman el orden y la amistad entre los
hombres, no por ello la m~ica es inútil( ... ]. Se ha de decir de la música que
h~mos de estarle agradecidos por reunir en amistad a cada uno consigo
°:11smo Y a unos con otros en la ~omunidad, y hemos de acogerla para
stem~re, vel~do ~o~ la salva~dia de la concordia mutua. y se ha de
traba_¡ar no solo pubhc~ente smo también en privado, pues tal como hay
una salud de lo comun y una en lo individual, así también hay una
71

�consonancia en la ciudad entera respecto a sí misma y una consonancia en
una sola alma respecto a sus partes".
Que la música sea, además de arte, sobre todo conocimiento, ciencia
( J1m:n:17µr¡), se desprende de todo lo dicho: no se trata solamente de
proporcionar un placer sensible a los oídos sino, sobre todo, de captar
originariamente las proporciones matemáticas que o~ganizan el ~er del
cosmos y de la composición musical. Y esto es atnbuto exclusivo del
pensamiento, de la más alta especulación, de aquella que se sitúa en ,lo_s
pródomos de la intuición de las ideas platónicas, del Motor Inmovil
aristotélico o del Uno neoplatónico. El saber matemático, sobre todo si se
enlaza en sus raíces con la ética y la política, es el conocimiento científico Y
racional por excelencia. De ahí su afinidad estrecha e incluso identificación
con la filosofia. Baste recordar aquel testimonio de Sócrates que, en vísperas
33
de morir confesaba a sus amigos lo siguiente : "Con mucha frecuencia en el
transcur~o de mi vida se me había repetido en sueños la misma visión, que,
aunque se mostraba cada vez con distinta apariencia, siempre decía lo
mismo: «Oh Sócrates! Trabaja en componer música». Yo hasta ahora,
entendí que me exhortaba y animaba a hacer precisamente lo que venía
haciendo y que, al igual que los que animan a los corre~ores, ordenáb"1;1~ el
ensueño a ocuparme de lo que me ocupaba, es decrr, de hacer mus1ca,
porque tenía yo la idea de que la filosofia, que era de lo que me ocupaba, era
la música más excelsa". Y no contento con ello, nos regalaba con aquella
encantadora leyenda de las cigarras que según la cual éstas, que
originariamente habían sido seres humanos que s: pasaban la vi~ -~antando
y haciendo música, se habían convertido en estos msectos cuya mtsion era el
de dar cuenta a las diosas de lo que hacían los hombres. Y concluye con esta
35
bellísima coda34: "pero es la mayor, Calíope , y a la vez que va detrás de
ella, Urania36, a quienes anuncian los que pasan la vida en la filosofia Y
honran su música. Precisamente éstas, por ser de entre las Musas las que
tienen que ver con el cielo y con los discursos divinos y humanos, son
también las que dejan oír la voz más bella".
El propio Aristóteles relaciona estrechamente la natural inclinación
del hombre a imitar, la cual le diferencia claramente de los demás animales,
con el hecho de que tenga también ~or naturaleza tendencia al ritmo y
armonía, todo lo cual da conocimiento 7 : "El imitar es conatural al hombre
desde la niñez y se diferencia de los demás animales en que es muy
inclinado a la imitación. Y, por la imitación adquiere conocimiento,
obteniendo así placer por la imitación [... ] siéndonos, pues, conatural el
imitar, así como la armonía y el ritmo".
Pero es otra vez Arístides Quintíliano el que con singular maestría
sintetiza todo el pensamiento anterior y sentir de toda Grecia respecto las
72

relaciones entre música y conocumento. Ya lo hemos leído en el texto
3
anteri~r ~: "En ve~dad, la música es una ciencia ( Jmar-,fµr¡) en la que el
conocumento (yva&gt;utq) es seguro e infalible". Y en otro lugar insiste en la
estrecha relación entre ambas, sólo que ahora añade dos notas: el carácter
pr~~~ar de la música respect~ a la filoso:fia y la tonalidad mistérica y de
1Illc1ac~on que ambas encie~ : "Así pues, en tanto que es la principal
campanera Y colaboradora de esta -me refiero a la filoso:fia- la música se ha
de_ practicar y enseñar de modo completo, y, considerando la relación que
e~ste _entre ambas, la que hay entre los pequeños misterios respecto a los
mtstenos mayores, se ha de atribuir a cada una la dignidad y el honor
op~~os, Y se ha de estrechar su unión por ser la más conveniente y
legi~a. En efecto, la filosofia es culminación de todo conocimiento
(yváJo-Ea&gt;q á7ráur¡q 'rEA.émovpyoq) y la música es educación preliminar
(7íp07íaLÓEÍa); y mientras que la primera es en realidad una estricta
cere1:11onia mistéri~a que completa mediante recuerdos lo que las almas
perdieron por las crrcunstancias de su generación, la otra es la iniciadora en
los misterios y una ceremonia preliminar propiciatoria que anticipa y da a
aprobar unas cuantas cosas que serán culminadas en la filoso:fia.
Ciertamente, la música proporciona los principios de todo aprendizaje y la
filosofia sus cimas".
Este c~cter p~opedé1;1tico es el que nos concentra en el último punto
de la ~~ncepc1on musical gnega: su necesaria y esencial utilidad para la
educacion. Que se trata ante todo, de dotar al hombre, desde su niñez de una
sensi~~dad es~ecial para el bien, a través del placer que se experimenta en
1~ mus1ca deb1~ente armonizada, es decir, en la que se expresan las
~des: ,Es prec1~ encauzar la sensibilidad infantil para que sólo sienta
mclinac1on ~or la ~~• p~ lo cual se le ha de hacer disfrutar los placeres
q~e proporc1~na la mus1ca aJustada a los cánones matemáticos de la virtud y
displacer Y disgusto por las músicas por todo servicio. Platón lo dice todo a
lo ancho Y largo de su obra, por ejemplo, en este pasaje40: "Cuando la voz
llega hasta el alma, entonces, me parece, se da la formación de la virtud a la
que hemos dado el nombre de música". Y, en consecuencia establece una
sintesis del currículum que todo niño ha de seguir en s~ educación41 :
"Apenas el niño_empieza a comprender el lenguaje, la nodriza, la madre, el
pedagogo, el mismo padre, que se esfuerzan sin tregua en hacerlo lo más
perfec!o posible [ ...]. ,Más tarde, cuando ya se le envía a la escuela, se
recomienda mucho ~as. al maestro la buena conducta del niño, que sus
progresos en el conocumento de las letras o de la citara; el maestro, por su
p~e, pon~ en~~~ el máximo cuidado y, cuando los niños saben sus letras y
están en d1spos1c1on de comprender las palabras escritas como ocurriera con
el lenguaje hablado, hace leer a toda la clase, la coloca e~ filas en los bancos,
los versos de los grandes puertas y les hace aprender de memoria esas obras
llenas de buenos consejos y también de disgresiones, de elogios en que se
73

�exaltan los antiguos héroes, para que el niño. movido por la emulación, los
imite, y aspire a ser semejante a ellos. Los citaristas, a su vez, ponen el
interés en inspirar al niño la sabiduría y en apartarle del mal. Y, además,
cuando el discípulo sabe ya tocar su instrumento, el maestro le da a conocer
otras obras bellas, las de los poetas líricos, que él hace ejecutar en la lira,
obligando así a las almas de los niños a que se compenetren con los ritmos y
melodías, a que las asimilen de tal fonna que queden con ellas más
amansados y tranquilos y a que, bajo la influencia del ritmo y la armonía, se
formen para la palabra y para la acción, ya que toda la vida humana tiene
necesidad de ritmo y de armonía".
Aristóteles, amplio el horizonte de la música, poniendo como fines
de la misma, los siguientes: en primer lugar, el de ser juego y descanso del
trabajo. En segundo término, el de construir un medio para poner fin a las
preocupaciones mediante el placer que proporciona. Tercero, el de ser una
maravillosa Ká0apau; de las pasiones que estorban al hombre la
contemplación. Cuarto, el de poder gozar de la belleza en medio del ocio. Y
quinto, sobre todo, la educación del ciudadano en la vida del ocio, la
contemplación y de la virtud individual y social. Así se expresa en el libro
VIII de la Política42 : "Es preciso investigar si no será la naturaleza de la
música más valiosa que la utilidad de la misma y sí, en consecuencia,
deberemos participar no tan sólo del placer común que de ella deriva y que
todos perciben (porque la música implica un placer natural y por esto es
amable su uso en todas las edades y a todos los caracteres) sino ver también
si de alguna manera no influye la formación del carácter y del alma [ ... ] la
música es una de las cosas que dan placer y la virtud, por su parte, consiste
en goz.ar, amar y odiar rectamente, se impone con evidencia la necesidad de
aprender y habituarse sobre todo a juzgar con rectitud y a complacerse en los
caracteres virtuosos y en las bellas acciones".
Y en otro lugar de la misma obra, establece un currículwn paralelo al
de Platón43 : "Cuatro son las materias que se acostumbra a enseñar: lectura y
escritura, gimnasia, música, y a veces, en cuarto lugar, dibujo. Las primeras
letras y el dibujo se enseñan por ser útiles en la viga y tener muchas
aplicaciones; la gimnasia porque estimula el valor; en cuanto a la música,
podría uno preguntarse por qué. En la actualidad la mayoría la cultivan por
placer, pero quienes en un principio la incluyeron en la educación lo hicieron
porque como a menudo hemos dicho, la naturaleza misma procura no sólo
del trabajo adecuado, sino también estar en capacidad de tener un ocio
decoroso, el cual es, para decirlo de nuevo, el principio de todas las cosas.
Siendo ambos necesarios, el oc10 es, con todo, preferible al trabajo y tiene
razón de fin, por lo cual hemos de investigar cómo deberemos emplear
nuestro ocio[ ... ]. El ocio parece encerrar en sí mismo el placer, la felicidad
y la vida bienaventurada. Y esto no lo tienen los que se afanan sino los que

74

h~elgan, porque el_ q_ue se afana lo hace por alcanzar algún fin que no posee.
m1entr~s que la fehc1dad es un fin, y la acompaña, en opiníón de todos, no la
pena smo el placer [ . ..]. ~~ c~aro, por consiguiente, que deben aprenderse y
formar parte de ~a ~ducac10n ciertas cosas para poder dirigir nuestros ocios y
que estos co.¡10c1m1entos y disciplinas tienen un fin en sí mismas mientras
que _aquellas otras orientadas al trabajo se estudian por necesidad y como
medios_ ?ara otros fmes. Por esto los antiguos incluyeron la música en la
educac1on, no porque fuera necesaria (no lo es en absoluto) ni tampoco útil
[ .. . ].,No nos queda,' pues, sino considerarla como un pasatiempo en el ocio y
qu~ esta es l~
aparente. de haberla introducido en la educación, por
estimarla el divertmuento propio de los hombres libres".

~º-

Por fin, oigamos a Arístides Qintiliano resumir setecientos años más
4
tarde, e~ta tradici~n pedagógica de la música4 : "Las causas de la eficacia de
la mus1c~ son evidentes. Nuestro primer aprendizaje se produce por medio
d~ seme3anzas, que descubrimos atendiendo a los sentidos. Sin duda la
p~tura Y el arte plástico educan sólo mediante la vista y, sin embargo,
est:Imulan al alma y la conmuevo; ¿cómo, pues, no la iba a cautivar la música
que ~ace 1~ invitación no por medio de un solo sentido sino de más? La
poes'.a se srrve del oído sólo mediante dicciones puras, pero sin la melodía
siempre mueve nuestras pasiones y sin ritmos no siempre las pone en
mt:Imo contacto con I_o que subyace tras ella. La prueba de esto es que si
alwu:ia vez_ es_ ne~esano mover la pasión durante la interpretación, eJlo no se
cons1,~e sm mchnar de alguna manera la voz hacia la melodía. Únicamente
la ~ms1ca educa no sólo con la palabra, sino también con imágenes de las
acciones, y no 1~ hace mediante imágenes inmóviles o fijas en una única
figura ~o~oral, s1?-o. mediante imágenes animadas que modifiquen su forma
Y movtIDiento en mt:Ima unión con cada uno de los hechos que narran [ ... ].
Por
ello, una educ~ción de este tipo debe estar dirigida principalmente a
~os ~os, para que mediante las imitaciones y la semejanzas realizadas en la
mfanc1a lleguen a conocer y desear a través del hábito y el ejercicio las cosas
q~e en la ~dad adulta se realizan. !n serio". Y un poco más adelante dice lo
?11smo
otro punto ~e vis~. : "En efecto, toda educación ejerce su
mfluencia o a traves de la tmpos1c1ón, como la educación que procede de las
le~e~, o a tr~vés de la persuasión, como la que se hace en las reuniones; la
mus1ca doDlllla de am~os modos, en que no sólo subyuga al oyente con la
palabra _Y con el µÉA-or;, sino que también lo arrastra, con diversas
modulaciones de la voz y de las figuras corporales, a la íntima unión con lo
que las palabras expresan".

?º.

t?~º

?ªJº

De ~ste mod? se explican las rígidas prescripciones de Platón y las
recomendac10nes mas !~~as de 1Yistóteles, de imponer el Estado y los
gob~~antes en la :ducac1on los voµoz dorio, por su carácter moral y varonil
Y frigio por empujar a la valentía y por su tono orgiástico y salvaje y de

75

�rechazar el lidio, por afeminado y el jónico por incitar a la embriaguez, a la
orgía, a la üf3pu;y pérdida de la crw&lt;/&gt;pocrúvr¡.
Orden cósmico, moral, político, filosófico y educativo se han
reunido en un todo en la música, entendida ésta como una estructura
armónica, rítmica, proporcional matemática y, por tanto, construida por
accesible a la razón científica y discursiva. Pero ¿Se reduce a esto sólo la
música? Porque tanto la inspiración práctica de los aristoxenistas prácticos
como la construcción racional y teórica de los pitagóricos no se terminaba
ahí. Se exigía un plus; ese plus que a partir del Renacimiento se llamará
«genio». «inspiración». Además, entre otras cosas, urgía en Grecia la
apelación a algo superior a la razón porque, en principio, el instrumentista, el
bailarín, el poeta, el cantor, eran normalmente trabajadores (siervos o
esclavos) que, por ser tales, no gozaban de privilegío del hombre libre, cual
era el del pensamiento, el del saber teórico. Y a la inversa, el hombre de
pensamiento no podía descender a la manualidad habitual de los hombres no
libres. Es la razón de q¡¡e Aristóteles, más abierto al hecho musical y a sus
variantes que su maestro Platón, recomendarse cierta moderación en la
enseñanza del uso de los instrumentos musicales en la educación de los
niños, no fuera que llegase un momento en que dependiesen de las manos,
enemigas en ello, del intelecto.
Por eso tanto Platón como Aristóteles, apelan a una µavía o «locura
divina» como causa de la inspiración musical, por encima de la pura técnica.
46
Ambos son explícitos a este respecto. Platón afirma lo siguiente : "Así, la
Musa misma crea inspirados y por medio de ellos empiezan a encadenarse
otros en este entusiasmo. De ahí que todos los poetas épicos, los buenos, no
es en virtud de una técnica por lo que dicen todos esos bellos poemas sino
porque están endiosados y posesos, que esto mismo le ocurre a los buenos
líricos, e igual que los que caen en el delirio de los Coribantes no están en
sus cabales de bailar, así también los poetas líricos hacen sus bellas
composiciones no cuando están serenos sino cuando penetran en las regiones
de la armonía y el ritmo poseídos por Baco y, lo mismo que las bacantes
sacan de los ríos, en su arrobamiento, miel y leche, cosa que no les ocurre
serenas, de la misma manera trabaja el ánimo de los poetas, según lo que
ellos mismos dicen [ ... ] Porque es una cosa leve, alada y sagrada el poeta, y
no está en condiciones de poetizar antes de que esté endiosado, demente, y
no habite más ya en él la inteligencia [ ... ]. Pero no es en virtud de una
técnica como hacen todas sus cosas y que hablan tanto y tan bellamente
sobre sus temas [ ... ] sino por una predisposición divina, según la cual cada
uno es capaz de hacer bien aquello hacía lo que la Musa le dirige; uno
compone ditirambos, otro loas, otro epopeyas, otro yambos. En las demás
cosas cada uno de ellos es incompetente. Porque no es gracias a una técnica
por lo que son capaces de hablar así, sino por un poder divino, puesto que si

76

supiesen, en virtud de una técnica, hablar bien de algo, sabrían hablar bien
de todas las cosas. Y si la divinidad les priva de la razón y se sirve de ellos
como se sirve de sus profetas y adivinos es para que, nosotros, que los
oímos, sepamos que no son, privados de razón como están, los que dicen
cosas tan excelentes, sino que es la divinidad misma quien las dice y quien a
través de ellos, nos habla".
'
Y Aristóteles viene a decir algo similar de manera más escueta47 :
"Por eso el arte de la poesía [entiéndese también la música] es de hombres de
talento o de exaltados; pues los primeros se amoldan bien a las situaciones y
los segundos salen de si fácilmente". Y Aristídes Quintiliano, mucho tiempo
despu~s, sigue en la mism~ línea48 : "esta exposición muestra el principio
(&amp;pzr¡v) supremo (1rpwdcrrr¡v) y más natural (&lt;/&gt;vcrtKonárr¡v) de la
melodía es el entusiasmo ( J v0oucriacrµdv). En efecto, dicen que el alma -que habiéndose inclinando hacia las cosas de aquí por la pérdida de la
sabiduría (&lt;/&gt;pov,fcrE{J)(:;), llega a no existir sino en la ignorancia y el olvido
/
'
,
'1/
.
( Ev ayvwcru~ Kat 11,r¡01J), debido al letargo corporal, y se llena de agitación
Y enajenación ( rapázou TE Ka'i rcwr¡'crEws) -se constituye en el mismo
momento en el que es generada de una manera vacilante, y en su vida de
aquí obtiene más o menos provecho [de la sabiduría (&lt;/&gt;pov,fcrEws)] de
acuerdo con ~iertos períodos. Dicen que el alma, a la que no le falta nada de
locura Ú!ªvLas) a ~ausa de su mucha ignorancia y olvido, ha de ser
restablecida por medio de la melodía, y que o bien los hombres dulcifican la
parte irracional (d'loyov) con alguna imitación (µiµrycrEZ), como hacen
cuántos son de ethos rudo y más salvaje, o bien mediante el oído y la vista se
apartan de tal temor, como hacen cuantos han sido derrocado si son de
naturaleza más o_rdenada. Por ~llo dicen que las ceremonias báquicas y
cuantas son semeJantes a ellas tienen una cierta razón de ser: servirían para
que la enajenación ( nrÓr¡cris) de aquellos que son más ignorantes, bien por
la forma de vida o bien por la fortuna, fuera purificada ( JKKa0aÍp Erai) por
las melodías y las danzas que junto a los juegos se realizan en ellas. Que
t~d~ pasión (nav 1rd0or;) es locura (µavfa) lo muestra también el poeta
d1c1endo
acerca
de
la
mujer
enajenada
por
el
deseo
s: •'
, E1rwr¡µEVTJs):
,
/
. de Proteo lo deseó con locura
( ul
Efll 0uµiav
«La muJer
( l:rcEµ,fvaw)». Y cuando dice sobre el Dios que se lamenta por la muerte
de su hijo: «Loco, demente (µaivóµEvr¡ &lt;/&gt;pivar;)». Y también muestran
est? los sabios al d/enominar a toda pasión (1rav ná0or;) «pequeña posesión
(µiKpav iml E,¡llav)». Su razonamiento demuestra esto a partir de los
extremos, pues si lo extremo de toda pasión es locura (µaviá), es evidente
que las demás cantidades también serán pequeñas locuras
/
,
( aµiKpat µaviai), por más que al llevar una parte mayor o menor de
sabiduría (&lt;/&gt;pó'vr¡aEws) la desgracia quede ensombrecida".

77

�¿Qué quiere decir todo esto? Que la auténtica música es cuestión de
algo superior a la razón, de algo que está por encima de la armonía
matemática y que, por tanto, ni el ejecutor instrumentista, bailarín y cantor,
ni el espectador medio pueden calar hasta el fondo, pues dejarían de ser
operarios y espectadores medios. ¿Para qué, pues, el orden cósmico, moral y
social impuesto por la música matemática? Creo que se trata de fijar un
criterio inamovible, alcanzables sólo por el sabio, para discercir el buen y
virtuoso músico del farsante e impostor que dice estar inspirado por las
Musas. Sólo estará aquel que de su música, arrebatado por ellas, pero dentro
de los cánones que únicamente el sabio conocerá. Él será quien decida sobre
la bondad, las moral y estética de los vÓµot usados, sobre la conveniencia o
no de determinadas músicas para ser ejecutadas y empleadas en la
educación. La matemática musical será el criterio de la auténtica musa
inspirada por las Musas. tras perder la razón el compositor o ejecutor. En
este punto, Platón es claro49 : "No es, en efecto, en manera alguna necesario
que el compositor juzgue de la rectitud, es decir, de si la imitación es bella o
no lo es, aún cuando en general tengan que saber lo relativo a la armonía y el
ritmo. Los ancianos, por su parte, han de examinar los tres elementos dichos
( el placer. la utilidad, y la rectitud) para distinguir el primer grado de
excelencia y luego el segundo".
Orden cósmico y moral regido por la mus1ca, por una mus1ca
racional-matemática pero que se resuelve en última instancia en una locura,
µavta, y entusiasmo J-v0ovaiaµ6~divinos. De este modo, la razón griega,
en filosofia, en ciencia y en música queda reducida a su papel auténtico, el
de razón instrumental al servicio de instancias más superiores, afincadas en
la belleza y en lo divino.

' Aristóteles, Física, 265 b.
8

Veáse Amheim, R., El poder del centro, Madrid, 1984.

9

Arístides Quintilfano, Sobre la música, III, 9, 107.

10

Platón, República, 53 l a.

11

Platón, República, VI, 509 c-511 e.

12

Arístides Quintiliano, Sobre la música, ITI, 20, 120.

13

Aristides Quintiliano, Sobre la música, 1, 4, 4.

14

Arístides Quintiliano. Sobre la música, II, 17, 86.

15

16

Arístides Quintiliano, Sobre la música, Il, 17, 86.
Arístides Quintiliano, Sobre la música, II, 17, 86 y ss.

17

Arístides Quintiliano, Sobre la música, Il, 18, 89-90.

18

Platón, Leyes, 667 e.

19

Arístides Quintiliano, Sobre la música, I, 4, 4.

20

Platón, República, 369d- 389 b.

21

Platón, República, 531 a.

22

Aristóteles. Política, 1339 b-1340 b, Sobre el alma, 420 b.

Notas bibliográficas
1

23

Arístides Quintiliano, Sobre la música, I, 1.

24

Platón, Filebo, 51 a ss.

25

Platón, Leyes, 667 d y ss.

Ver Fubini, E. "Estética musical del siglo XVII a nuestros días. Barcelona, 197 J.

2

Ver, mi Principios de la filosofia del arle griego, Barcelona, 1987. Es muy
interesante: Lippman, Musical Thought in Ancienl Greece, New York, 1975 y
MoutsopouJos, E., La musique dans l'oeuvre de Platon, París, 1959.

26

Arístides Quintiliano, Sobre la música, Introducción, traducción y notas de Luis
Colomer y Begoña Gil, Madrid, 1996.

Platón, República, 431 e, 443 d, 44. Ver también Protágoras, 326 b. donde dice.
toda la vida humana necesita eurritimia y equilibrio". Platón define en el Filebo, 1,
a, a la virtud en términos de media, proporción y annonía.

4

Arístides Quintiliano, Sobre la música, I, 3-4.

27

5

Aristóteles, Física, 192 b.

28

6

Aristóteles, Metafis,ca, 1050 a.

29

3

78

Aristóteles, Política, vm, 1340 a 18-30.
Aristóteles, Política, VIII, 1339 a 11 y ss.
Arístides Quintiliano, Sobre la música, II, 57.
79

�30

Aristides Quintiliano, Sobre la música, II, 54-55.

31

Platón, Leyes, 699 a.

32

Aristides Quintiliano, Sobre la música, Il, 6, 64.

33

Platón, Fedón, 60 d.

34

Platón, Fedro, 258 e.

35

Caliope es la Musa de la elocuencia de la poesía épica.

36

Urania es la Musa de la astronomía. La conexión de esta moza con la fi.losofia es
que originariamente los filósofos eran observadores del cielo.
37

Aristóteles, Poética, 1448, b.

38

Aristides Quintiliano, Sobre la música, I, 4, 4.

39

Aristides Quintiliano, Sobre la música, III, 27, 133-134.

40

Platón, Leyes, 672 e.

41

Platón, Protágoras, 323 e.

42

Aristóteles, Política, 1339 b-1340 b.

43

Y un texto similar es el siguiente: "Acerca de la música [ ... ] no es fácil definir su
in.fluencia y decir el motivo porque debe cultivarse; si por divertimiento y reposo,
como el sueño y la bebida[ ... ] ¿O no debemos más bien pensar que la música tiene
alguna influencia en la virtud y que así como la gimnasia confiere al cuerpo ciertas
cualidades, otro tanto hace la música con el carácter, acostwnbrándonos a recrearnos
rectamente? O también, y sería esto una tercera posibilidad, que la música
contribuye en algo al entretenimiento intelectual y a la cultura moral" (Aristóteles,
Política, 1339 a 11 y ss.
44

Aristides Quintiliano, Sobre la música, II, 4, 56-57.

45

Aristides Quintiliano, Sobre la música, II, 6, 59.

46

Platón, Ion, 533 d.

47

Aristóteles, Poética, 1454 a.

48

Arístides Quintiliano, Sobre la música, III, 25,129.

49

Platón, Leyes, 671.

LA EXISTENCIA COMO JUEGO

Matilde Isabel García Losada
Investigadora -miembro de la Carrera del InvestigadorConsejo Nacional de Investigaciones Científicas (CONICET)
Buenos Aires, Argentina.

Nos proponemos desenvolver el tema de la existencia como juego en el
marco del desarrollo que el mismo ha tenido en los representantes de la
Filosofía existencial argentina que se han ocupado del tema. Son ellos,
Carlos Astrada1 y Vicente Fantone 2•
El seguir el despliegue de la existencia como juego tanto en Carlos
Astrada como en Vicente Fantone nos ha de conducir a adentrarnos en sus
respectivas metafisicas.
Carlos Astrada, quien acompaña a Heidegger a través de su analítica del
Dasein, aporta a la estructura de éste un nuevo existenciario: el juego3.
Considera Astrada que en la esencia de la existencia humana misma se
oculta un carácter de juego.
La actividad lúdrica es un elemento
constitutivo del ser de la existencia humana, un existenciario.
El jugar de la existencia humana "no es absolutamente un jugar con las
cosas, tampoco un jugar con el ser, sino que en este jugar, la existencia

humana juega el ser',4
Hay juego metafisico: el desocultamiento del ser.
La existencia
humana juega el ser, lo desocul~. El telón de fondo de su juego existencial
es la nada. La existencia humana juega el ser, y sólo gana la nada, la
certidumbre de su esencial nulidad.
En el juego existencial se revela la nada, se descubre la existencia como
un estar sosteniéndose en ella (en la nada).
Adviértase la concepción
nihilista de Carlos Astrada.
El jugar de la existencia humana posee una regla fundamental: el juego
existencial no conoce ninguna etapa final y tranquilizadora más allá de sí
mismo; es el juego finito de un ser finito. Este juego sólo temporaliza y
totaliza la finitud como estructura ontológica básica de la existencia humana.

80
81

�El sentido finitista de esta concepción es una constante a través del
desarrollo del pensamiento de Carlos Astrada, quien ha cortado toda amarra
con la supuesta trascendencia de un objeto metafisico; fuera de la finitud
existencial del Dasein no es posible pensar ningún ser.
La existencia
humana concebida como proceso temporal finito no está abierta a la
trascendencia, se desarrolla al hilo de la historia, horizontalmente.
En Vicente Fantone quien desde la filosofia oriental ha llegado a la
filosofia existencial en sus años de ·madurez es reconocible un pensar
integrador.
El hombre es libertad, potencia creadora. La libertad es raíz última de
la existencia humana.
"No soy sino mi libertad; pero no soy mi libertad, por que no soy; tengo
que ser".5

es, se plenifica en cuanto desenvuelve su capacidad de Dios. Es decir, el
hombre ?esde su ~bertad, y desde su ser capaz de Dios juega, desenvuelve
su capacidad de deificarse. Este es su juego a lo divino. El desenvolvimiento
de esta capacidad de Dios, íntima aspiración humana, conduce al hombre a
su plenitud.
Como jugador de su juego existencial - un juego a lo divino- el hombre
se deifica, se plenifica en cuanto desenvuelve su capacidad de Dios. y en
este deificarse se desarrolla como un ser co-referido a lo divino, a Dios. Si
es desde su propio fundamento, Grund, que el hombre es fundado como
capaz de Dios, entonces, es desde su propio fundamento que el hombre está
llamado a jugar su juego existencial como jugador de un juego a lo divino.y
es en y desde su experiencia anonadante - en y desde la que el hombr~
reconoce su Grund; y es en ella y desde ella que advierte su estar llamado a
d~i~carse- en y desde su ser capaz de Dios - como jugador de un juego a lo
dzvmo.

I
El hombre en su libertad y desde su libertad creadora, jugador de un
juego a lo divino. La libertad que el hombre como persona es, es creadora.
"No puedo delegar mi libertad, porque lo que nadie puede pot mí es
crearme".6

Cada hombre es en Fantone una elección de ser algo y en definitiva,
tender hacia Dios.
El hombre es capaz de Dios, y lo es en tanto deja de ser todo aquello de
que es capaz como pensante, sentiente y volente, para no ser sino la pura
nada de su capacidad. El hombre es capaz de Dios en la medida en que se
anonada; y esa capacidad es en él su fundamento, su Grund.1
El hombre se anonada como pensante, sentiente y volente, y es en esa
experiencia anonadante donde reconoce su Grund, su fundamento.
Se
reconoce capaz de Dios y desde ésta, su capacidad de Dios, el hombre se
desenvuelve como un ser que se deifica, en su juego existencial, como
jugador de un juego divino.
Cabe preguntarse ¿Qué es este juego a lo divino?
Vicente Fantone, si bien usa la expresión, no se explaya en el tema, pero
sugiere su sentido. El hombre es para Fantone, libertad. La libertad es raíz
última de la existencia humana. La libertad que el hombre es, es creadora, es
libertad creadora, porque el hombre desde la libertad que es se crea a sí
mismo. Como jugador de un juego a lo divino el hombre se deifica, esto

82

El hombre es para Fatone, libertad, potencia creadora, despliega su ser
al dar el ser a sus posibles. Dar el ser en que consiste su "juego divino". A
este respecto se expresa así: "Este es nuestro juego, un juego a Jo divino.
No podemos ser dioses, pero estamos condenados a jugar a ser dioses
porque somos libres " 8
El ~uego existencial, el juego de la libertad, está regido por la ley de la
generosidad. En el amor, "la única libertad creadora de libertad" en la
ge?erosi_dad ha_ encontrado Vicente Fatone la ley que rige el' juego
existencial, el Juego de la libertad, ''juego a lo divino", según lo ha
expresado Fatone en su aspiración a la divinidad. El hombre religioso que
hay en Vicente Fatone ha expandido, ha expresado su ser en la búsqueda del
Ser. Búsqueda en la que Vicente Fatone articula las dimensiones horizontal
y vertical de lo real. El gozne de la búsqueda del Ser es el hombre mismo
quien desde la libertad que es se despliega desde su juego a lo divino y en s~
aspiración a la divinidad, se encuentra consigo mismo.
El análisis de la existencia como juego en Carlos Astrada y Vicente
Fatone nos permite advertir su distinta concepción del ser.
Carlos Astrada no ha transigido con un ser concebido como absoluto
trascendente, supratemporal. El inmanetismo de Astrada le ha impedid¿
una apertura a la dimensión vertical. En Vicente Fatone, el ser concebido
como trascendente se despliega en las dimensiones horizontal y vertical de lo
real.

83

�Consideramos importante profundizar, ahondar en el "juego a lo
divino", cuyo sentido, según hemos ya indicado, Vicente Fatone, sugiere.
La persona es el gozne del juego que es su existir.. En otras ~a~abras, el
existente es el gozne de su juego existencial como Juego a lo divrno. Es
decir, el existente es quien articula su juego existencial en la. doble
dimensión - horizontal y vertical - de este juego. Juego al que el eXJstente
es invitado, vocado y covocado por su "Grund". Jugar el existente su juego
existencial, desplegar la persona su juego existencial, coin:o jugador d~ un
"juego a lo divino, en la dimensión vertical de este Juego aswmr al
convocante, su "Grund", el "jugador cordial mayúsculo", la Concordia
Suma.9
Si es que las reglas del juego son propuestas por quien propone el
juego10; entonces es el "Grund", el "Jugador cordial _mayúscul~" el _que le
propone al existente como única .regla _de su Juego. eX1~enc1al, la
generosidad, la cordialidad, el Amor, srn medida, el Amor, sm mas.
Así, la persona, que es en su raíz última libertad, jueg_a su liberta?,. se
juega y juega con, el juego de su libertad c~nj~gada atend1end_o a l? uruca
regla de este juego: la generosidad, la cordialida?, el Amor sm ma~. El
juego existencial como juego cordial es un Juego de conc~rdia, de
concordancia. Un juego que el existente juega en y desde lo Cordial - en Y
desde el cual quedan asumidas, integradas, abarcadas y superadas- las
diferencias , en respuesta al "Grund", lo Cordial sin más.
Jugar el "juego a lo divino" es con-cordar el existente- en el d~spliegue
de la libertad que él es -con la Concordia Suma en y desde el sUIDlfla como
tal dimensión vertical del juego existencial como "juego a lo divino"-. Y
jugar el "juego a lo divino" es también concordar el existente consigo mismo
y -desde su concordar- jugar su existir c?mo libe~d c?n-jugada,~on el otro
-tú cordial 11 - dimensión horizontal del Juego ex1stenc1al como Juego a lo
divino"-.
El "Juego a lo divino" el "gran juego cordial" es un juego que el
existente - el jugador del juego a lo divino -juega endiosándose,
deificándose. Y es un juego que el Grund- el Jugador Cordial Mayúsculo juega encarnándose, entrañandose, en el existente. J?e ahí que, el existent~
sabiéndolo o no saboreándolo o no, al desplegar su libertad que es desde s1
mismo y así afirmarse como libertad -al afumarse des~e su "Grund"Concordia Suma entrañando en él- se afirme concorde, cordial.
Ahondemos aún más en el "juego a lo divino".
Desde su existir
saboreando desde la integración de sentir y pensar, la persona -que se asume
como ser capaz de Dios- se propone desenvolver su existir como "juego a lo
84

divino", es decir, como juego a desplegar desde la integración- la Verdad y
el Amor en grado máximo; juego que tiene como modelos -acaso como
supremos ganadores- al genio, al santo y al héroe 12, es su síntesis. Genio y
santo, quienes ha encarnado y encarnan respectivamente el valor intelectual
y el valor moral en grado sumo.
Cada existente consigo, y en su relación con el otro, juega su juego
existencial, que es juego a ser genios, a ser santos y a ser héroes. Que así
como genio, como santo y como héroe en su síntesis, la persona, el existente,
como capaz de Dios puede presentificar a su Dios, a su "Grund" y
presentificarlo al otro -tú cordial- presentificante, también, de la Concordia
Suma.
En y desde su aceptar el existente jugar su existir como ''juego a ser
genio, a ser santo y a ser héroe", o si queremos, en y desde sus aspiración a
encarnar la Verdad y el Amor en su síntesis -el existente se plenifica y como
tal se deifica, se asume como capaz de Dios- su "Grund" que lo voca y convoca a desplegarse desde la libertad que él es y con el otro -tu cordialgenio, santo y héroe- Es decir, a desenvolverse -en tanto existente- como
jugador de un ''juego a lo divino".
Si Carlos Astrada y Vicente Fatone han desenvuelto del modo expuesto
su pensar en tomo al tema de la existencia como juego, entonces nos
hacemos una pregunta. ¿A qué responde ese desenvolvimiento? Y
13
respondemos: a su convicción •
Atendiendo su etimología14, la convicción es el acto de con-vivir con
aquello que se cree, con aquello que es objeto de la creencia.
El acto de con-vivir, de vivir con, es para quien lo vive suficiente
prueba, demostración decisiva de aquello que vive. Esta convicción, este
acto de convivir, esta famifüµidad de conviviente y convivido -que es al
mismo tiempo, convencimiento, prueba suficiente- es para la persona sujeto de la convicción-fuente del dominio de sí misma, de su fuerza y
persistencia interior (eykpateia).
La convicción, la vivencia, finitista, tempralista, de Carlos Astrada y la
convicción de la integridad de lo real en Vicente Fatone, sustenta el
desenvolvimiento del pensamiento metafísico de estos autores, en el que se
enmarca la cuestión de la existencia como juego.
Carlos Astrada ha insistido en desarrollar la existencia como proceso
temporal finito, como juego finito de un ser finito que desenvuelve al hilo de
la historia, horizontalmente sin apertura a la dimensión vertical.

85

,

�Vicente Fantone desde su concepc1on integradora de lo real ha
propuesto a la existen~ia como juego a lo divino. Y ha _sugerido lín~~s para
el despliegue de la cuestión. El existente, gozne d~ su Juego a lo divmo, lo
despliega en una doble dimensión -horizontal y vertical-.

Si compromiso es obligación contraída, fe empeñada, empeño, el
filósofo es decir, quien ha hecho la profesión civil de la filosofia a través de
su filosofar, no se ha empeñado en desarrollar en pensar probo, honrado, que
se desenvuelva como expresión de su ser como libertad? ¿Acaso no ha
contraído consigo mismo la obligación de desarrollar un pensar tal? ¿No es
ello una exigencia, un imperativo?.

Ahora bien si convicción es aquello que se vive, aquello con lo cual se
con-vive, enton~es, desenvolver un pensar sustentado en la convicció? es
desenvolver un pensar probo, honrado. Damos aquí el tema de la prob1da~
del pensamiento. El pensador, o mejor, si queremos, el filósofo, está
llamado a pensar con probidad.
Quien haga profesión civil de la filosofia acaso tenga l~ vive~cia de ~sta
probidad. En ese caso la probidad es vivida, encarnada:, S1 ~l. filo~ofo vive,
vivencia la probidad -"honradez, integridad en el obrar -. S1 il~amo~ el
término desde su etimología, entonces, con-vive con ella, es_decrr, con-vive
con su probidad vivida, e)'lcarnada. Y, en y desde esa prob1~d encarna~a,
vivida, el filósofo -sujeto de ella-, despliega su pensar con probidad.
Ahora bien ¿qué implica, qué supone para el filósofo desplegar su
pensar con probidad?
Para el filósofo, desplegar su pensar con probidad supone integridad
moral integridad en el obrar. Ello significa decir que el filósofo ha de ser
15
íntegr~ (del latín: "integer-gra-integrum") recto, probo, ~tac~able • Es
decir, no ha de desenvolver un pensar que repugne a su conc1enc1a.
El desenvolver su pensar con probidad, desde una probidad encarnada,
vivida, con la cual el sujeto, la persona (el filósofo) convive es lo ~~e nos
posibilita afirmar que al ser la probidad vivida, encarnada, y, con-v1vrr con
ella, dicha probidad es convicción en su suj~to, la pe~sona en nuestro ~as?~ el
filósofo. Dicho de otra manera, el filosofo -suJeto de la conv1cc1onvivencia su compromiso de probidad y convive con su vivencia. Es como
persona un comprometido a ser probo, honrado.
De ahí es decir, del acto de vivir con surge en la persona, sujeto de_ la
convicción,' el dominio de sí, su fuerza y persistencia interior ( evkpaateia)
Y, en consecuencia, la aristocracia de la conducta.
Habiendo llegado a este punto corresponde que nos interrogemos:

¿Hay compromiso en lafilosofia, en elfil~sofar, y, "el.filósofo_? ,,
Para responder hagamos luz en el termmo compromiso desde su
. logia
, 16.
etlillo

Consideramos que además de la convicción que resalta en cada uno de
los autores expuestos. Ella es, la finitud de Carlos Astrada y la integridad
de lo real en Vicente Fantone; dichos filósofos tienen una convicción común:
la vivencia de la probidad con la cual han convivido. La probidad vívida,
encarnada y vivida como compromiso ha sido en ello convicción.
Y desde su vivencia de la probidad, con la cual han convivido, esto es,
desde una honradez, integridad en el obrar - vívida, encarnada y más aún
entrañada - han desenvuelto la probidad en el orden del pensar, han
desarrollado un pensamiento probo, honrado.

Queremos enfatizar lo que sigue. Porque ofrecer un pensar probo,
honrado, es la función -y más aún- el "servicio social" 17 del :filósofo, éste
ofrece a la persona lo que es el resultado de la unión de su ser y quehacer
filosofantes.
Así lo hari ofrecido los autores que hemos analizado en punto al tema de
la existencia como juego, en cuyo marco hemos ofrecido también nuestro
propio desenvolvimiento de la cuestión.

Notas bibliográficas
1

(l 894-I 970) De su reproducción correspondiente a su pensamiento existencial
nombramos: El juego existencial, Buenos Aires, Eds. Babel, 1933, 139 pp;
Idealismo fenomenológico y metafisica existencial, Buenos Aires, Universidad
Nacional, Facultad de Filosofía y Letras, Instituto de Filosofia, 1936, 132 pp.; La
ética formal y los valores; ensayo de una revaloración existencial de la moral
kantiana orientado en el problema de la libertad; Facultad de Humanidades y
Ciencias de la Educación, Universidad Nacional de La Plata, 1938, La Plata,
Argentina, I 42 pp; El juego metafisico; para una filosofia de la finitud, Buenos
Aires, El Ateneo, 1942, 165 pp.; Temporalidad, Buenos Aires, Cultura viva, 1943,
205 pp.; La revolución existencia/isla haca un humanismo de la libertad. La Plata,
Nuevo Destino, I 952, 204 pp.

86
87

�2

1903-1962) Seleccionamos de su producción: El existencialismo y la libertad
creadora. Una crítica al existencialismo de Jean Paul Sartre. Buenos Aires,
Argos 1948, 181 pp.; La existencia humana y sus filósofos Heidegger, Jaspers,
Barth, Chestov, Berdiaeff, Zubiri, Marcel, Lavelle, Sartre, Abbagnano. Buenos
Aires, Raigal, 1953, 193 pp.; Introducción al existencialismo.
Buenos Aires,
Columba, Colecciones Esquemas, v.4, 1953,63 pp.; El hombre y Dios; Buenos Aires,
Columba, Colección Esquemas, 1955, 63 pp.; Temas de Mística y Religión, Bahía
Blanca, Instituto de Humanidades, Universidad Nacional del Sur, 1963, 87 pp
(Publicación Póstuma).
(

3

Aporte a la estructura del Dasein que resaltamos, y con el que el filósofo argentino
se ha anticipado a su maestro Heidegger, quien llega al juego en las obras del
''último Heidegger" El concepto de juego desempeña un papal importante en Was
heisst denken?, 1954 (trad esp. ¿Qué significa pensar? 1958); en el ensayo sobre
"La cosa", (Das Ding) en Vortrage und Aufsatze, 1954, y en Der Satz vom Grund
1957 trad. Esp. : El principio de razón, 1958. Astrada ha aportado el juego como
existenciario del Dasein en El juego existencial, 1933, obra que se prolonga en : El
juego metafisico, 1942.
4

El juego existencial. Buenos Aires, Babel Eds, 1933, 133 pp.; p. 25

5

La existencia humana y sus filósofos.

6

lbídem

7

Temas de la Mística; data cit p. 7.

8

Data cit. p. 189.

Madrid, España, Espasa Calpe, 21 ª. 1992; héroe tomado de lat, heros, herois, y éste
del griego npoc, m. Deriv heróico-ca adj. (su uso se generalizó antes que el de
héroe). l"Aplícase a las personas famosas por hazañas o virtudes y por extensión
decese también de las acciones, 2/ pertenecientes a ellas"/ Con esclarecedores
desarrollos. Lo heróico pertenece al orden de la acción. Se considera que si bien el
genio y el santo encarnan respectivamente el valor intelectual y el valor moral, en
grado máximo, su encarnación conlleva el modelo del héroe.
Al proponer el
modelo del héroe, asociado al genio y al santo, se quiere resaltar la importancia de la
acción.
13

Damos aqw, en un tema que hemos desarrollado en nuestro libro de próxima

aparición: "La filosofia existencial en la Argentina.- Sus introductores". Eds. Plus
Ultra, 152 págs. Buenos Aires, Argentina.
14

Del latín convictio-onis: 1º (de convivo) el acto de vivir con intimidad,
familiaridad, 2° (de convinco) convencimiento, prueba, demostración decisiva. (Cf.
Luis Macchi, Diccionario de la Lengua Latina, Buenos Aires, Don Bosco, 6ª.
Edición con interesantes desarrollos).
Y también del griego contener junto,
gobernar, retener el aliento y dominio de sí que tiene de si mismo la fuerza y la
persistencia interior. (Cf. Sebastián Yarza, Diccionario Griego-Español, Barcelona
España, Ramón Sopena 1988).
'
15

Cf. Diccionario de la Lengua Española, Real Academia Española, 21ª. Madrid,
1992, Eds. Espasa Calpe, Madrid, España, "integro-a" (del latín interger-gra-grum)
adj./2 ''Diciese del recto, probo, intachable).
16

El existencialismo y la libertad creadora; ... data cit. p.178.

9

Anonimia y polionimia; insistimos en este punto desde Vicente Fantone, ningún
nombre es el nombre y todos los nombres son el nombre de la realidad última.
Nosotros desde nuestra propuesta de ahondar en el pensamiento de Vicente
Fantone, preferimos designarla "jugador cordial mayúsculo", "Concordia Suma".
Porque si el amor es la única libertad creadora de libertad, en Fantone, entonces, hay
que insistir en designar al Grund como "Jugador Cordial Mayúsculo", "Concordia
Suma".

C. Real Academia Española Diccionario de la Lengua, data cit. "Compromiso"
(del latín compromissum-i"n) Bajo la acepción 1) del citado Diccionario se lee
"Obligación contraída, palabra dada, fe empeñada". En la acepción 2) "empeño"
entre otras acepciones-Con interesantes desarrollos
17

Cf. Matilde Isabel García Losada. Filosofia e Integración. El Filosofar como
Vía.;I.S.B.N.950-751-096-6 Eds. Almagesto, Buenos Aires, Argentina, 1994, J13
pags. En especial el cap. IX.

10

Cf. Graciela l. Scheines, Juguetes y jugadores, Buenos Aires, Argentina, Editorial
del Belgrano, 1981, 327 pags. Los juegos de la vida cotidiana, Buenos Aires,
Editorial Universitaria de Buenos Aires, 1985, 133 pag. Prólogo, Introducción y
Compilación de Graciela l. Sheines a quien pertenece también el último capítulo:
''jugar es fundar un orden" pp. 127-132 con desarrollos interesantes.
11 El otro es ''tu cordial" en cuanto juega su existir como libertad desde el corazón y
más aún, desde lo entrañado y también es cordial en cuanto presentificante de la
Concordia Suma.
12

Cf. J. Corominas ). Pascual Diccionario Crítico Etimológico Castellanos e
Hispánico, data cit, Real Academia Española Diccionario de la Lengua Española

88

89

�EL SUFRIMIENTO Y LA DESDICHA EN SIMONE WEIL

Dra.Maria del Carmen Dolby Múgica

A LA ESPERA DE DIOS

La desdicha es uno de los temas principales de la filosofia de
Simone Weil. Ella supo captar -como pocos- el verdadero alcance de la
desdicha -que es más que sufrimiento-, y darle una respuesta trascendente.
Supo llevar a cabo el engarce entre la desdicha y lo divino e intemporal.
Pocas personas han tenido, como lo tuvo Simone, un termómetro
espiritual tan fino y .exacto para descubrir, en las diversas situaciones, el
rostro de la desdicha.
Simone Weil la describe como algo diferente al propio sufrimiento.
"en el ámbito del sufrimiento, la desdicha es algo aparte, específico,
irreductible: algo muy distinto al simple sufrimiento. Se adueña del alma y la
marca, hasta el fondo, con una marca que sólo a ella pertenece, la marca de
la esclavitu". 1
La define también como:
''un desarraigo de la vida, un equivalente más o menos atenuado de
la muerte"2
La persona desdichada vive apenas con la mitad de su alma. Pero la
pregunta que aparece es la siguiente: ¿cuándo podemos decir que hay
desdicha en un ser humano?. La respuesta que da la filosofia es Esta:
"sólo hay verdadera desdicha si el acontecimiento que se ha
adueñado de una vida y la ha desarraigado, la alcanza directa o
indirectamente en todas sus partes, social, psicológica, feica. "3
Y no podemos preguntar a la vez que Simone Weil, ¿qué ocurre en
el interior de las personas que han sido y son víctimas de la desdicha? En
primer lugar se encierran en sí mismas y son incapaces de ayudar o incluso
de desear ayudar a los demás. La desgracia, de alguna manera, las hace
egoístas, aunque determinadas personas, puedan, por su alta calidad moral,
sustraerse a esta situación:
"aquellos que han sido mutilados por la desdicha no están en
condiciones de prestar ayuda y son incapaces, incluso, de desearlo ". 4

91

�En segundo lugar, la desdicha curte el alma:
"la desdicha endurece y desespera porque imprime en el fondo del
alma, como un hierro candente, como un desprecio, una desazón, una
repulsión de sí mismo". 5
Y en tercer lugar, la desdicha puede alejar a las personas que la
padecen, de Dios, en una especie de noche oscura y terrible:
"la desdicha hace que Dios esté ausente durante un tiempo, más
ausente que un muerto, más ausente que la luz en una oscurra mazmorra.
Una especie de horror circunda toda el alma. Durante esta ausencia no hay
nada que amar, el alma deja de amar, la ausencia de Dios se hace
definitiva ". 6
Sin embargo la posición de Simone Weil ante la desgracia no es
pesimista, y encuentra una salida liberadora de la misma. La escapatoria sólo
puede estar en Dios, en la posibilidad de que el alma, a pesar del
sufrimiento, siga con la mirada hacia lo alto y entonces dice, recogerá su
fruto:
"es preciso que el alma continúe amando en el vacío, o que, al
menos, desee amar, aunque sea con una parte infinitesimal de sí misma.
Entonces Dios vendrá un día a mostrársele y a revelarle la belleza del
mundo, como ocurrió en el caso de Job. Pero si el alma deja de amar, cae
7
en algo muy semejante al infierno ".
¡Cuán semejantes fueron las experiencias que tantas personas
sufrieron en los campos de concentración durante el Nazismo! Y, sin
embargo, ¿¡cuántas de ellas descubrieron a Dios a través de su desgracia!
En el hondón de su alma desgarrada encontraron la fuente de la vida, de la
belleza y de la verdad. Hay múltiples testimonios de personas que en la
oscuridad de su personal mazmorra, supieron conservar el coraje y la mirada
hacia lo alto y atravesar el tiempo para llegar a la eternidad:
"aquel cuya alma permanece orientada hacia Dios mientras está
atravesada por un clavo (por un sufrimiento, por una desgracia), se
encuentra clavado en el centro mismo del universo. Ése es el verdadero
centro, que no es su punto medio, que está fuera del espacio y del tiempo,
que es Dios. Por una dimensión que no pertenece al espacio, y que no es el
tiempo, por una dimensión totalmente distinta, ese esclavo ha horadado un
agujero a través de la creación, en el espesor de la barrera que separa al
alma de Dios. Por esta dimensión maravillosa, el alma puede, sin dejar el
lugar y el instante en que se encuentra el cuerpo al cual está ligada,
atravesar la totalidad del espacio y el tiempo y llegar a la presencia misma
de Dios". 8

92

Bellas y profundas palabras que señalan una vía de acceso a lo
trascendente, a través del sufrimiento. Un camino que podría ser transitado
por la mayoría de los seres humanos, dado que la desgracia siempre acaba
golpeándonos. Se podría desde esta óptica, hacer un uso diferente de nuestro
sufrimiento y de nuestra desgracia.

PENSAMIENTOS DESORDENADOS
En esta obra, Simone sigue ahondando en la temática de la desdicha.
En sus ''Nuevas reflexiones sobre el amor a Dios y a la desdicha",
encontramos un cambio en su consideración de la desdicha. De ahora en
adelante se va a fijar en aquellos que la padecen.

Para la filosofía, los desdichados lo son no sólo de un modo casual e
incluso injusto, sino qué de alguna manera se han hecho dignos acreedores
de la misma, en concreto por su complicidad con el crimen o por su cobardía
al no denunciar situaciones injustas atentatorias de los derechos humanos
más elementales. Podemos recordar cuánta complicidad hubo y ha habido en
la historia de la humanidad al respecto:
"sea cual sea el grado de desdicha en que está sumido, es como
mínimo lo que se ha merecido. Pues antes de ser reducido a la impotencia
por la desdicha, se ha sido cómplice por cobardía, inercia, indiferencia 0
ignorancia culpable, de crímenes que han puesto a otros seres en una
desdicha por lo menos semejante. Probablemente, no se podrían haber
impedido por lo general, esos crímenes, pero se les podría haber
denun~iado... La desdicha que se sufre no es en estricta justicia un castigo
demasiado grande para esa complicidad y no se tiene derecho a
compadecerse de uno mismo. Sabemos que, al menos una vez, un ser
perfectamente inocente sufrió una desdicha peor; es preferible dirigir la
compasión hacia él a través de los siglos ".9

Es evidente que aunque merezcamos una parte de la desdicha que
afecta a la humanidad, ninguno de nosotros la desea, seria algo así como ir
"contra natura", una perversión, en palabras de Simone Weil. No obstante
para ella:
"el conocimiento de la desdicha es la clave del cristianismo ".'º
Para Simone, sólo hay una forma de conocer la desdicha: haberla
padecido, ~berse encontrado con ellas cara a cara. Pero tampoco, según
ella, es suficiente haberla padecido sino que es necesario amarla, querer esa
dureza que desgarra el alma a pedazos:
93

�"hay que amar tiernamente la dureza de esta necesidad que, siendo
dominación la cara vuelta hacia nosotros y obediencia la cara vuelta hacia
Dios. Hay que estrecharla en nuestros brazos. según cuando nos ofrezca sus
11
puntas y al estrecharla la hagamos entrar en nuestra carne".

Aquellas personas que son capaces de entrever a Dios por medio de
la be~~eza del mundo, cuando son tomadas por la desdicha, es posible que
tamb1en sean c~p~ces de comprender que constituye una vía distinta de
acceso de lo divmo, aunque estén al borde de su resistencia y tengan
tensadas todas sus resistencias espirituales. El ser humano fiel:

Nos podemos asombrar de su insistencia en la necesidad de aceptar y
amar la desdicha que supone la muerte, de por lo menos, una parte
importante del alma. A esta cuestión Simone Weil diría:

de Dios".

"debemos agradecer a Dios con todo el corazón, habernos dado
como soberana absoluta la necesidad, su esclava insensata, ciega y
perfectamente obediente. La necesidad nos conduce con su látigo. Pero
estando sometidos a su tiranía, basta con que elijamos a Dios como tesoro,
con que pongamos en Dios nuestro corazón; desde ese momento veremos la
otra cara de la tiranía, la cara que es obediencia pura. Somos los esclavos
12
de la necesidad, pero también los hijos de su Señor ".

La persona que padece la desdicha, desde esta óptica no sólo es
capaz de acercarse a través de ella a lo divino sino también esta experiencia
le capacita para asumir como propia y de modo natural la desdicha ajena.
Incluso le da el poder de devolver al desdichado con su compasión, parte de
la dignidad que la desdicha le había arrebatado:
"aquel que proyecta su ser en un desdichado hace nacer en él, por
amor, al menos por un momento, una existencia independiente de la
desdicha... proyectar el propio ser hacia un desdichado es asumir
momentáneamente su desdicha, tomar voluntariamente aquello cuya esencia
misma consiste en ser impuesto por la fuerza y contra su voluntad... sólo
Cristo lo ha hecho, y los hombres cuya alma está enteramente ocupada por
Cristo pueden hacerlo. Éstos, al proyectar su propio ser sobre el
desdichado al que socorren, llevan a él, no realmente su ser, pues ya no lo
13
tienen, sino al propio Cristo".

Si Simone Weil hace hincapié en la desdicha, es debido a que su
padecimiento, siempre inevitable en nuestra condición de humanos, puede
acercarnos a Dios al igual que la belleza del mundo o el amor a los demás.
Pero ella es consciente que es un don que se despilfarra abundantemente y
del que sólo algunas personas saben extraer su verdadero tesoro:
"se estaría a menudo tentando de lograr lágrimas de sangre, viendo
cómo la desdicha aplasta a desdichados incapaces de hacer uso de ella.
Pero considerando las cosas fríamente, no es despilfarro más lamentable
que el de la belleza del mundo ¿Cuántas veces la claridad de las estrellas, el
ruido de las olas del mar, el silencio de la hora que precede al alba, vienen
14
en vano a reclamar la atención de los hombres?".

94

. "~7 el fondo de sus propios.gritos encontrará la perla del silencio

La experiencia de tantas personas llevadas al borde des sufrimi'e t
~
b
n~
po a corro orar ~sta frase. El fondo de su ser y más allá de sí mismas se
en~ntrar~n con D1~s. El eco agustiniano está presente. Trascender nues~as
te~bles_crrcunst:inc1as y trascendemos a nosotros mismos, para encontrar en
el silencio grandioso de la espera un astro de lo trascendente.

/LA GRAVEDAD Y LA GRACIA
En esta obra, Simone. ~eil analiza la psicología de las personas
tocadas por el dolor, por el sufrimiento, por la desdicha. Hace una especie de
fenomenología de la persona desdichada.
Un rasg~ ~portante que descubre en la persona que sufre, es el
querer hacer partícipes a los demás de su sufrimiento:
.
"tendencia a extender el sufrimiento más allá de uno mismo". 16
. . La pers?na que_sufre quiere, o_bien que otras personas participen del
sufri.mi~nto o bien, susci~ la compasión de los que le rodean. No obstante,
en oc~sio~es no se logra mnguno de los dos objetivos, y es entonces cuando
en el mt~_rior d~ s:1" desdichado se produce una deformación de la realidad:
se daña na representación del universo en uno mismo. Cualquier
cosa hermosa y buena resulta entonces como una injuria". 17
. La_ desdicha no sólo provoca una deformación en nuestra visión de la
realidad smo, y sobre todo, un vacío en el pensamiento. y ante este
profundo Y osc~o vacío, que Simone compara con la noche oscura del alma
tema muy quendo por los místicos españoles, sólo caben dos salidas. Una, 1~
de caer en la desesperanza o en la adoración de falsos ídolos y otra la de
esperar ~.ue ~ea llenado por el pan espiritual, es decir, por Dios y su gr~cia:
quzen por un momento soporta el vacío, o bien, obtiene el pan
sobrenatural, o bien cae. El riesgo es terrible, y hay que correrlo, e incluso
exponerse a un momento sin esperanza. Pero no hay que arrojarse a él".'ª

95

�Cuando el vacío no es llenado por la necesidad de ~ios, aparece
entonces la ""imaginación colmadora", esencialmente mentirosa Y ~ue
permite que se adore a personas que, en la mayor parte de los casos,_ ru lo
merecen, 0 ¡0 que es peor, se adore a una cosa que no es otra que el dinero.
De las dos opciones quizás la del dinero sea la más degradante:
.
l
, ,, 19
"dos efectos bajos aunque el dinero o es mas .
La imaginación que colma falsamente el vacío co~. ídolos hum~os o
materiales, impide que el sufrimiento no cumpla su _funcion de catar~is .º de
purificación que desde la óptica weiliana tan necesana es en nuestra limitada
condición humana.
. .
"así es como las personas normales pueden_ ser _pns1~~e~"fó
esclavas, prostituidas, o pasar por cualquier sufrimiento sm purificacwn .
Para Simone Weil, la desdicha, el sufrimiento, la desgracia, son
camino hacia Dios, por la que reconocemos nuestr~ miseria, nu~str~ nada.
Son los que nos abren la puerta que conduce al cammo de la sabiduna Y no
sólo la ignorancia socrática:
.
. .
" · cómo habría de considerar yo la desgracia y el reba1am1ento a
q ue la mi~ma condena hacen posible el conocimiento de la miseria humana,
,, lasabºd
'?" .21
conocimiento que es la puerta ue
1 una.
A la sabiduría nos puede llevar no sólo el reconocimiento de
nuestros límites cognoscitivos, a pesar de los grandes avances cie~tíficotecnológicos sino, y sobre todo, el reconoc~i_ento de nues~os límttes al
experimentar nuestra impotencia frente al sufrimiento y la desdicha.
El planteamiento de Simone Weil es harto realista. A lo _largo d~ la
historia de la Filosofia, ha habido muchos filósofos que han quen~o, o bien,
soslayar la realidad del mal con explicaciones excesivamente racionales, o
bien, proyectar su desaparición en un futuro cer~ano, _construye~d~ una
utópica sociedad feliz y perfecta en la que no tendría cabida el sufrimiento.
Lo que Simone quiere mostrar es que tanto el goce de la hermosura del
mundo, coo el padecimiento del dolor, son vectores reales de nuestra
existencia a los que no podemos sustraemos.
Su inspiración es, en este caso, tanto griega co~o cristiana. Griega,
en el sentido de entender la filosofia como una pre¡arac1on para la muerte:
2
"por eso, filosofar es aprender a morir".
Cristina, porque se da cuenta del sentido auténtico del dolor en el
cristianismo:
"la extrema grande=a del cristianismo procede del hecho de que no
busca un remedio sobrenatural contra el sufrimiento sino un uso
,E.. • . t ,. 23
sobrenatural de1su_¡,
1m1en o .

En esta fórmula, se encuentra resumida su posición ante la desdicha
y el sufrimiento: saberlos convertir en una senda que conduzca a la persona
que los padezca hacia lo trascendente. Ha dado del mal una solución
religiosa, única posibilidad de asumirlo en su totalidad sin que el alma se vea
definitivamente destrozada por la desgracia.
Dentro de la temática weiliana sobre el sufrimiento, la desgracia y el
mal, hay un aparato especial que habla del sufrimiento y del mal en los
inocentes. Algo que ha escandalizado a muchos filósofos y literatos, y que
incluso les ha llevado a la negación de Dios.
A Simone le sorprende también que la desdicha, el mal, sea capaz de
habitar en el alma de personas inocentes. La desdicha que diríamos nosotros,
de miles y miles de niños hambrientos, de los que huyen dejando sus cosas
porque la devastación de la guerra se avecina, y la de muchas personas que
sufren largas y dolorosas enfermedades.
/
En este punto, Simone contacta en concreto con la preocupación
planteada por el propio Fedor Dostoievski en los hermanos Karamazov, sólo
que le dará una solución radicalmente diferente. Cita libremente, como era
su costumbre, las palabras de lván:

"por más extraordinarias que sean las maravillas que esta enorme
fábrica prof.aorcione, si cuesta wza sóla lágrima de un solo niño, me niego a
admitirla". 4
Simone se refiere al capítulo Rebeldía o Rebelión en la obra "Los
hermanos Karamazov", del que podemos sacar muchas otras palabras que
sirvan para complementar las traídas por Simone. Así, por ejemplo, dice
lvan:

"toda la ciencia del mundo no vale lo que las lágrimas de los
niños... pero ¿qué haré de los niños?. No puedo resolver esta cuestión. Si
todos deben sufrir para ayudar con su sufrimiento a la armonía eterna, ¿qué
papel desempeñan los niños? No se comprende por qué deben sufrir ellos
también en nombre de la armonía. ¿Por qué servirán de material destinado
a prepararla? Comprendo perfectamente la solidaridad del pecado y del
castigo, pero ésta no puede aplicarse a los pequeños inocentes. Y si
verdaderamente son responsables de las fechorías de sus padres, esa verdad
no es de este mundo y no la comprendo... mientras pueda hacerlo, rechazo
admitir esa armonía superior. Creo que esa armonía no vale lo que las
lágrimas de un niño".25

96
97

�Simone las comenta de este modo:
'yo suscribo totalmente ese sentimiento. Ningún motivo, cualquiera
que sea el que pueda dárseme como compensación a la lágrima de un niño,
puede conseguir que yo acepte esa lágrima. Absolutamente ninguno de los
que la inteligencia puede concebir, únicamente uno que sólo le es inteligible,
sin embargo, al amor sobrenatural: Dios lo quiso así. Y también por ese
motivo aceptaría un mundo que no fuera más que el mal de la lágrima de un
·~ ,, 26
mno.
Sobrecogedoras palabras las de Simone Weil. Por una parte afirma
algo que quizá muchos filósofos y algunos que no lo son, ya han advertido:
la dificultad de comprensión intelectual del mal, aunque algunos pensadores
como es el caso de San Agustín, hayan intentado dar de él una explicación
27
racional.
Por otra parte, llama la atención su aceptación estoica del mismo, a
pesar de que el mal degrada y afecta al núcleo de las personas. Por último y
aquí radicaría el aspecto fundamental, busca dar al mal un sentido que esté
más allá de lo meramente racional y que entre en los limites de lo
sobrenatural, es decir, de lo religioso. No hay respuesta exclusivamente
humana, horizontal, para esta cuestión. Nuestra desdicha jamás podrá
comprenderse desde una posición meramente humana. He aquí su mensaje.

CONCLUSIONES

Desde la óptica weiliana, lejos de ser el mal un obstáculo
infranqueable para llegar a Dios, la desdicha humana es o puede ser, el punto
de engarce y de encuentro entre Dios y el hombre. Hay numerosos textos
que avalan esta afirmación:
"cuando se ama a D-ios a través del mal como tal, se ama
verdaderamente a Dios. Amar a Dios a través del mal como tal. Amar a
Dios a través del mal odiado, odiando ese mal. Amar a Dios como autor del
mal que se está odiando. El mal es al amor lo que el misterio a la
inteligencia. Igual que el misterio obliga a la virtud de la fe a ser
sobrenatural, así hace el mal con la virtud de la caridad. Tratar de buscar
compensaciones y justificaciones al mal es tan perjudicial para la caridad
como tratarde exponer el contenido de los misterios en el terreno de la
inteligencia humana".28

"nosotros somos los que más lejos estamos de Dios, en el límite
extremo del que todavía no resulta imposible volver a él. En nuestro ser,
Dios se halla desgarrado. Nosotros somos la crucifixión de Dios. El amor de
98

Dios por nosotros es pasión ¡De qué forma podría amar el bien al mal sin
sufrir? Y también el mal sufre al amar al bien. El amor mutuo entre Dios y
el hombre es sufrimiento". 29
De estos textos se desprende la total aceptación de la necesidad
representada en este caso por el mal y sobre todo la concepción que Simone
tiene de Dios como el Bien puro y de nosotros, como mortales, de una
mezcla de bien y de mal. El ascenso a Dios hay que hacerlo
irremediablemente a través del mal, del sufrimiento, de la desdicha. En
Simone, encontramos ecos del Maniqueísmo, al que tanta fuerza se enfrentó
el propio San Austín de Hipona. La creación para esta filosofia:
"es el bien hecho trozos y esparcido a través del mal... Dios ha
creado un mundo que es, no el mejor posible (como diría Leibniz) sino el
que contiene todos los grados de bien y de mal".30
Y todo esto es lo que hay que aceptar para que desde esta realidad
del mal, del sufrimiento, de la desdicha, lleguemos a Dios. El sufrimiento
está ahí, existe y, por lo tanto, la consecuencia que deriva de este
planteamiento es la siguiente:
"no debo amar mi sufrimiento porque sea útil sino porque es ". 31
Está clara ya la perspectiva weiliana del mal, del sufrimiento, de la
desdicha. La respuesta única posible para su aceptación está en Dios y en
concreto, en el cristianismo, en Cristo, en su cruz:
"la desdicha está realmente en el centro del cristianismo. El
cumplimiento del único y doble mandamiento "Ama a Dios", "Ama a tu
prógimo ", pasa por la desdicha". 32

"la única fuente de claridad lo bastante luminosa como para
iluminar la desdicha es la luz de Cristo. En cualquier época, en cualquier
país, allí donde haya desdicha, la luz de Cristo es su verdad. Todo hombre
que ama la verdad al punto de no correr a las profundidades de la mentira
para huir del rostro de la desdicha, tiene parte en la cruz de Cristo, sean
cuales sean sus creencias. Si Dios hubiera consentido en privar de Cristo a
los hombres de un país y una época determinada, lo reconoceríamos por un
stgno cierto: entre ellos no existiría la desdicha. No conocemos nana
semejante en la historia. Allí donde hay desdicha, está la cruz oculta, pero
presente a cualquiera que elija la verdad en lugar de la mentira, el amor en
lugar del odio. la desdicha sin la cruz es el infierno y Dios no ha puesto el
in.fiemo en la tierra. Recíprocamente, aquellos cristianos, tan numerosos,
que no tienen la fuerza de reconocer y adorar en cada caso de desdicha la
cruz bienaventurada, no participan de Cristo ". 33

99

�Estas últimas palabras nos dan la clave definitiva del pensamiento de
Simone Weil.34• Su punto neurálgico no es otro que el del mal en el mundo,
su padecimiento y su solución que pasa por el engarce que lleva a cabo entre
el drama de la desdicha y la cruz de Cristo.

Notas bibliográficas

Weil, Simone: A la espera de Dios, Ed. Trotta, Madrid, 1973, 31 amor a Dios Y la
desdicha.

19

ibid. "La imaginación colmadora" Pp. 68.

20

Ibid.

21

lbºd
· ' ". Pp. 84.
1 ., "Descreac10n

22

Ibid. "Renuncia", pp. 70.

23

ibid., "La desgracia". Pp. 120.

24

ibid. "El maf'. Pp. 116.

1

2

Ibid.

3

Ibid. Pp. 77

5

lbid.

6

lbid.

7

Ibid.

8

Dostoievski, Fedor: Los hermanos Karamazov. Ed. Nauta. S.a., Barcelona, 1990,
capítulo IV; libro V, Rebeldía. Pp. 503.
26

Weil, Si.mone: La gravedpd y la gracia, Ed. Trotta., Madrid, 1994. "El mal", pp.
116.
/

Ibid. Pp. 76

4

25

I

27

Cfr. : Mi artículo: Dolby Múgica, María del Carmen: "El problema del mal en
San Agustín y la racionalidad de lo real" en Revista Agustiana, Vol. XXX, 19898.
Pp. 437-454.
28

Weil. Si.mone: La gravedad y la gracia, Ed. Trotta, Madrid. 1994. "El mal". Pp.
115.

29

Ibid. "La Cruz". Pp. 129.

Ibid. Pp. 85.
30

Weil, Simone. Pensamientos desordenados, "Nuevas reflexiones sobre el amor a
Dios y la desdicha", Ed. Trotta, Madrid, 1995, pp. 75.

lbid. ''El mal". Pp. 111 y 118.

9

10

Ibid. Pp. 79.

11

ibid. Pp. 77.

31

32

Weil, Simone: Pensamientos desordenados, Ed. Trotta. Madrid, ''Nuevas
reflexiones sobre el amor a Dios y la desdicha", pp. 83.
33

12

lbid. ''La desgracia". Pp. 119.

lbid. Pp. 85.

ibid. Pp. 78.
34

13

ibid. Pp. 82.

14

ibid. Pp. 88.

15

ibid. Pp. 89.

Weil, Si.mone: La gravedad y la gracia. Ed. Trotta, Madrid. 1994, "Vacío Y
compensación", pp. 57.

16

17

lbid. Pp. 58.

18

ibid. "Aceptar el vacío". Pp. 62.

Las Obras c~mpletas de Simone Weil están en curso de publicación, en 16
volúmenes, por la editorial Gallimard de París. En España, la editorial Trotta ha
traducido y está traduciendo al español sus obras más importantes:
- A la espera &lt;.{e Dios. Prólogo de Carlos Ortega, Trotta, Madris. 1993.
- La gravedad y la gracia. Trotta, Madrid, 1994 (introducción, traducción y notas de
Carlos Ortega).
- Pensamientos desordenados. Trotta, Madrid. 1995 (traducción de M. Tabuyo y A.
López).
- Echar raíces. Trotta. Madrid. 1996 (traducción de J. R. Capellá y J. C González
Pont).
101

100

�. .
títul . "Cuadernos" "Cartas a un
- Próximamente aparecerán los s1gwentes
.os. d L d " '
. •
" y "Escritos e on res .
religioso", "lntuiciqnes precnstlan~
d B
Ai·res ha publicado en los años
"
l ed.t . 1 Sudamencana e uenos
- Por otra parte, a lona . .
b
d s ·mone Weil: "Carta a un religioso
1953, 1954, y 1961 las s1gme~t~ ras e Je Dios"· "La fuente griega", "La
(traducción de M. E. Valentet1e): Espdera d dos' acerca del amor a Dios";
avedad la gracia"; "pensamientos esor ena
gr
y . . ,, (
·
tr ductor para todas las obras).
"Raíces del ex1sllr e1nusmo a
d. . , b erak" y "Reflexiones sobre
. .
b . "E
os sobre la con ,cwn o r
- Las s1gwentes o ras. nsay
.,
. I" han sido publicadas en Barcelona,
las causas de la libertad y de la opre~1on socia
ta última obra hay una edición
en Nova Terra y en Paidós, respectivamente. e es .

RELIGIÓN Y ATEISMO EN EL CAMBIO DE MILENIO

?,

D

de México, de 1977, Premiá (tra~ucción de_ L. C:l~~ ~!v:~~ más completas es la
- Sobre la vida y la filosofia de Sunone We~;Lun . de s,·mone Weir' I · 1909-1934
.
·,
f; s·
ne Pétrement- a v,e
' ·
de su anuga y b1ogra a un~
1973
Í979 Hay edición española: Pétrement,
II: 1934-1943, Fayard, Pans,
Y
·.
Simone: ''Vida de Simone Weil", Trotta, Madrid, 1998.

Mtro. José Roberto Mendirichaga
Universidad de Monterrey

Nosotros los cristianos creemos y enseñamos, y hasta
hacemos depender de ello nuestra salvación, que la
Filosofia, esto es, la aspiración a la verdad (iapientiae
studium), y la religión no son distintas una de la otra.
San Agustín, en De vera religione

Un libro que ha despertado muchísimo interés y está siendo traducido a
varios idiomas es el texto titulado ¿En qué creen los que no creen, de
Umberto Eco y Cario María Martini: el primero, intelectual de la
Universidad de Bolonia; y el segundo, culto clérigo y cardenal de Milán.
Fundamentalmente, lo que polemizan estos coautores, pues que se trata
de cartas entre ambos, primero publicadas en la revista italiana Liberal y
luego editadas en fonna de libro, es la cuestión de si pueda existir una ética
natural que funcione independientemente del dato revelado. .
El profesor Eco sostiene que basta la primera para ser fundante de toda
conducta humana rectamente informada. Por su parte, el cardenal Martini
señala que, si no incluimos a Dios como autor de la ley eterna y de la ley
natural, no habrá un fundamento lo suficiente sólido ni confiable; y que
después de la encamación, muerte y resurrección de Cristo, coincidiendo lo
anterior con lo expresado por Teihard de Chardin, nada escapa a lo crístico. 1
¿Y cuál es la razón por la que el público se ha volcado sobre este libro,

tan sugerente en su título y tan vivencia! y claro en su contenido? Que al
mundo de hoy le inquietan los problemas de Dios. Se vive un
neoracionalismo, que no otra cosa es la corriente más fuerte del llamado
posmodemismo filosófico; y por otro lado, simultáneamente, se percibe y
registra una fuerte necesidad de vinculación con lo Absoluto, Dios.
Pero no con un Dios idealista, como lo concibieron Kant y Hegel.
Tampoco alejado del fenómeno humano y tema de disquisiciones. No,
nuestro mundo de hoy demanda un Dios personal: que se ocupe de sus
creaturas; que se vuelva hombre con los hombres sin perder su categoría
divina, omnisciente, todopoderosa. Se trata, pues, de un Dios encamado,
concepción naturalista que coincide con el plan de salvaciónjudeo-cristiano.
102
103

�A lo anterior hay que agregar que, a causa del milenarismo actual, en
este tránsito del segundo al tercer milenio, se están presentando una serie de
signos que denotan la vital necesidad de encontrar una fundameotante a todo
el discurrir y el quehacer humano, para llenarlo de sentido y de esperanza.
En nuestro trabajo intentaremos hacer una apretada síntesis de este tema
de la religión y el ateísmo a la luz de la filosofia, revisando conceptos que
ciertamente han sido dados a través del tiempo y del espacio, pero que hoy
adquieren una nueva dimensión, dada la complejidad del mundo en el que
nos ha tocado vivir, al mismo tiempo que por una serie de elementos que nos
re'R,_eren a una constante histórica, con las variantes propias del cambio
epocal que cada vez se define con más claridad y presenta ya una
característica que permite realizar una primera lectura intrepretativa.

¿Religión o Religiosidad?
Podríamos hablar de religión~también, de religiosidad. O de ambas. Y
luego, vincularlas, relacionarlas con lo que se denomina ateísmo, problema
de nuestro tiempo y, al parecer, de todos los tiempos, pero que en este
momento se ha extendido a grandes capas de la sociedad y se ubica tanto en
los llamados países socialistas o exsocialistas, como también en aquellos que
se pronuncian por el capitalismo, con sus muchas variantes y tonalidades.
Por religión entendemos "la creencia en una garantía sobrenatural
ofrecida al hombre para su propia salvación y las prácticas dirigidas a
obtener o conservar esta garantía" (Abbagnano). El mismo autor define la
religiosidad como "la actitud religiosa fundamental ...", que puede ser
interior o privada, o institucional, cuando se da en el orden de lo público.2
En este último sentido, podríamos hablar de la contagiosa religiosidad
del pueblo mexicano, definida como un conjunto de creencias y prácticas
religiosas populares donde se mezcla lo pagano con lo cristiano, en tanto que
la religión predominante seria la católica, seguida por la presencia de iglesias
evangélicas históricas (presbiteriana, anglicana, metodista, bautista, etc.), y
otras mucho más recientes denominadas "sectas".
Ahora bien, religión y/o religiosidad las contraponemos a ateísmo,
porque éste es generalmente concebido como "la negación de la causalidad
3
de Dios" (nuevamente, Abbagnano). En un sentido absoluto, debiera
hablarse de antiteísmo (negación de Dios), ya que ateísmo como
agnosticismo, por la partícula a (sin), debieran indicar que el tema-problema
de Dios no importa a quien se clasifica o autoclasifica en esa categoría
Pero antes de pasar a la descripción de las diversas formas tradicionales
del ateísmo y su presencia en la historia, hasta nuestro momento actual,
debemos aclarar que puede existir una religiosidad que nada tenga que ver
104

con l.o institucional
y que pertenece al ámbito de lo individual . Lo antenor
·
está ·
po
. rque
nn~resa en la naturaleza humana esta necesidad vital d;
~culamos Y religam~s al Absoluto (de aquí viene religw de religare cum)
o que_San Agustín fiJa maravillosamente en aquella~ de: "Nos creast '
para Tt, Señor, Ynuestro corazón estará quieto hasta que descanse en Ti".4 e

Los Divenos Ateísmos
Nicola Abbagnano' 00 sól0 autor d.e l c l~•co
' · Dlcc10nario
. .
de filosofía
1
o co aborador y defensor de un ex1stenc1alismo filosófico creyente y
~ndente, dentro de la llamada filosofia perenne, nos señala en su
maxnna obra los tres grados o formas del ateísmo tradicional:

sin

a)
. -~I primero de estos ateísmos es un materialismo "que se basa en
la optruon de que la naturaleza precede al alma" lo
h
.d
modernameot
•c1o
,
que a s1 o
. .
e soslem
por Berkeley en Los principios del
;:;~c1m1e~to h~~o, qui~ sitúa a 1~ ~~eria como la más sublime
Plat ~ y ... elimina a Dios como pnnetp10 metafisico". Ya el propio
00 ~mo ~al~ Abbagnan&lt;: se encargó de refutar esta concepción
f
~ ~ c a , al ~dicar . que, s~ la existencia de un primer motor
mmatertal, resulta tmpoStble el IDlsmo movimiento de los cuerpos.
b) .
Una segunda forma de ateísmo resulta ser negar la posibilidad
validez de la prueba cosmol ' ·
. .
Y
al . l d I b
ogi~ por un escepbctsmo que sitúa a Dios
mve e o umano, con imperfecciones y debilidades en un
:!;;;m;rfismo qu~ Hume_postula en _sus Diálogos sobre la,religión
h
anto Tom_as, m_~ ante sus _c mco vías, se ha encargado de
ec ar . ~Jo estas tests esceptlcas que ruegan la posibilidad de acceder al
~n~ento de 1~ verdad, y antes lo había hecho Aristóteles al estudiar
: ~enet~sustancial de _las co~ mediante la metafisica y encontrar que
1 ausa e causas es Dios, pnmer motor y acto puro.

ah .

c)

1

Fin~en_te, un tercer ateísmo viene a ser el panteísmo

r

~~~0 que idenbfica ~ Dios con el mundo. En el panteísmo, todo1:

ios. os e1ementos Vitales, los animales y hasta 1 .
h
sobre todo, el ateísmo profesado a ser un gradeolDlsmo . ombre. y
negac · ,
·d
superior en esa
. . I?n, sosteru o como una reacción al problema del mal d 1
infeltc1dad del ser h
(Sh
Y e a
distin .
, .
u.mano
openhauer o Sartre). Habría que
gurr ~ut, igualmente, entre el deísmo (Dios como causa del
mundo y SUJeto .ª las características que la simple razón pueda atribuirle
por lo que se ruega ~a revelación) y el teísmo (Dios como Creador dei
mundo y como Ser vivo), ambas doctrinas diferentes del ateísmo.s

105

�La Praxis Atea de nuestro tiempo

Más sobre lo mismo (tipología del ateísmo)
Nuestro filósofo de casa, Agustín Basave Fernández del Valle, en un
libro denominado La sinrazón metaftsicd del ateísmo, _texto que en ~os
ochenta surgió como producto de sus ~nferenc~~ en ~rasil y de la po~enor
adición de nuevas reflexiones, nos dice que el _ate1~~ contemporaneo,
aunque teóricamente dependiente del ateísmo decllllonomco, presenta una
·tud social inusitada. No tan sólo por las muchedumbres ~ue se ~an
~ prácticamente de la religión, sino por la n~ación explí_c1ta de Di~,s
en aras de un supuesto progreso científico o de un cierf:o humamsmo nove! .
y agrega: "No resulta hiperbólico afirmar, como lo hizo P~b~o VI, que_ el
ateísmo es el fenómeno más grave de nuestro tiempo' (Enc1clica Eccles1am
suam) ". 6
En este tercer capítulo de su libro, Basave nos recu~rda}ue la, verdad~ra
ciencia no aleja de Dios, sino que nos acerca a El. El te1~mo bien
fundamentado -nos dice- no echa mano ni de Dios para _convertrrle en un
agente de circulación cósmica que ordena las trayectonas de I_os astros,
corrigiendo sus irregularidades (...)~ Dio~ no es un mer? exp~ente para
cubrir nuestras lagunas científicas...". y cita a Carlos Pans, gran rntelectual
católico, cuando éste afirma que Dios no puede representar"---~ operador
explicativo que introduzcamos en la serie de las causas cosmologicas, en la
7
cadena de los razonamientos inmanentes".
Para Basave "la ciencia se va colocando a la luz de la me~afisica,
aunque sea diver~ e inferior en grado de abstra~ión". No es lo rmsmo_ el
cientismo, "pretencioso y ciego para otras realidades ~ara s~s _propios
límites", que la ciencia como tal. De ~ f~a- del p~s•~;1~º logico, que
pide verificar empíricamente la propos1cion Dios existe , e 1g~ente la
del sicoanálisis freudiano, que "pretende reducir la idea ~e Dios a ~era
ilusión"; 0 la del monismo materialista del marxismo, que siempre remite a
8
la materia

!~

t

Pero no menos preocupante es para Basave, en su reflexión sobre este
alejamiento de Dios pof\el hombre, la deifica~ió~ de lo humano. P~a
nuestro pensador mexicano con reconocumento y proy~c1on
internacionales, el pensamiento de Stimer, Feuerbach, Comte... no es ~mo_un
humanismo
incompleto, porque carece de fundamento Y t ~ o
teleológico. Así, señala el filósofo: "El ansia infinita_ de ver~ y de_ bien
sólo en Dios encuentra el reposo. El hombre no se satisface consigo ~smo,
ni agota su ser en su ser propio, porque es menes~roso, _po~ue neces1~ una
alteridad suprema para la cual, por otra parte, está ~nstttuttv~en1: :b1erto.
Es lo que no ha podido comprender el antropocentnsmo absolutista .

Xavier Zubiri, filósofo exprofesor de la Universidad Complutense, en
su obra Naturaleza, historia, Dios, afuma que en el citado libro no ha
querido dar una demostración racional de la existencia de Dios; que no ha
dado ni tan siquiera un concepto de Dios. Ha querido, más bien, plantear la
constitutiva y ontológica religión de la existencia. 10
Para el anterior filósofo, "la cuestión acerca de Dios se retrotrae así a
una cuestión acerca del hombre. Y la posibilidad filosófica del problema de
~os . ~nsistirá en descubrir _la ~ensión humana dentro de la cual sea
cuest:Ion ha de plantearse, meJor dicho, está ya planteada". Por eso, "cuanto
digamos de Dios, incluso su propia negación (en el ateísmo), supone haberlo
descubierto antes en nuestra dimensión religada", agrega el filósofo
hispano. 11
Con Zubiri, pues, tenemos que aceptar que "un verdadero ateísmo es
12
cosa por demás dificil y sutil". Habría que agregar que, en México y en
América Latina, lo que se entiende por "ateísmo" es, más bien, un
"anticlericalismo", mucho de lo cual se da en los países latinos por una
secular oposición entre el pensamiento más libre y los efectos de una
evangelización eclesiástica, más que eclesial, que lamentablemente fue
confundida o identificada, a causa de sus mismas contradicciones, con el
poder temporal o con el poder del dinero, lo que en ocasiones hizo empañar
su vertiente divina.
Vivencia} y experimentalmente, con todo, hemos de confesar que
existen no pocos sinceros ateos en el medio filosófico e intelectual en
general. Muchos de ellos ansían positivamente conocer a Dios y ligarse a su
visión y principios, pero un fuerte racionalismo mal entendido (del que el
llamado "laicismo educativo" de la escuela pública tiene buena parte de
culpa) y un alejamiento de la filosofia perenne y de la teología cristiana los
han hecho vivir en esta angustia, en esta continua búsqueda, situación que no
es ajena al creyente en el sentido de la definición final, pero difiere
radicalmente de aquélla, en razón de la confianza que da el saber que Dios
no puede engañarse ni engañamos, por lo que existe una vida ulterior, un
Padre amoroso que cuida de sus creaturas y las trae hacia Sí, y un plan de
salvación que incluye los medios para poder alcanzar la vida eterna
Por lo tanto, en este punto respetuosamente discrepamos de Zubiri,
cuando da a entender que el ateo es alguien él mismo, existe tal posibilidad
en toda existencia y vida humanas, pero aquí se trata de algo más complejo.
H~y valiosísimas personas a las que el concepto y, más aún, la persona de
Dios parece no convencerles. Y no estamos hablando de libretinos
narcotraficantes o leones; tampoco de ciudadanos que instalados en ~
molicie han hecho del dinero y del placer su dios: estamos refiriéndonos a

106
107

�honestos profesionales, a sinceras mujeres de bien, a profesores y artistas, a
intelectuales vertebrados y orgánicos...
¿Qué pasa con ellos? Aquí sí coincidimos con Zubiri en su ap~eciación
de que /a soberbia de la vida -parafraseando a San Juan Evangehsta-,Y el
endiosamiento de la existencia son las constantes de este ate1smo
contemporáneo. 13 No poco del problema de est~ at~ísm~ de la elite
intelectual y artística tiene que ver con esta autosufic1enc1a ab1~rta o ve~ada
Pero es indudable que existen muchos que, apegados a una rectitud de Vlda Y
a un continuado ejercicio de humildad, permanecen sin poder reconocer a un
Dios personal, a un Dios que vive en la mente y en el corazón de aquellos
que han abrazado su verdad y lo han abrazado a Él, que es "Camino, Verdad
y Vida".
"... Creo sinceramente que en la filosofia actual se ha cometido un
lamentable olvido, altamente sintomático: el pasar por alto esta religación",
nos confiesa Zubiri. 14 Nosotros agregamos que, si en ligar de dar en muchas
de nuestras universidades sólo marxismo, o existencialismo, o
posmodemismo filosófico, o alguna novedad postul~ por auda~s (y
repetimos sólo, pues que la filosofia debe analizar la realidad toda y mnguna
cuestión le puede ser ajena o vedada, en ese intento por desmenuzar
conceptualmente esta realidad e ir hasta sus últimas causas), sin inicim: con
clásicos y seguir con el estudio de las principales escuelas de pensamiento
hasta llegar a nuestros días, es imposible alcanzar esa visión que la filosofia
perenne aporta, como parte de una propedeútica y de un ejercicio intelectual
cuya carencia estamos pagando caro, sobre todo en la educación superior.
Por otra parte, habría que entender o comprender, igualmente, lo que
para el universitario, el intelectual y el artista particularmente significan la
falta de congruencia entre el decir y el hacer, que se detectan sobre todo en
los negocios y en la política, lo que resulta ser una negación de los postulado
en la ciencia de ciencias, en la ciencia radical o de raíces, como define
García Bacca a la filosofia
La destrucción de la casa común (el ataque a la ecología que nuestros
inmediatos antecesores y nosotros mismos hemos cometido); el atropello a la
vida humana (aborto, eutanasia, mal uso de la genética, etc.); el situar al
mercado por encima de otras realidades humanas y, lo que es aún peor,
elevarlo en un sitial, como un nuevo Balá, edificado); y el permanecer
impasibles e insolidarios ante las grandes catástrofes y conflagraciones
mundiales... son algunas formas de este ateísmo práctico, que se traduce en
un ignorar a Dios y prescindir de Dios, a partir de ignorar y prescindir
también del prójimo; al explotar al hermano, al permanecer sordos a su
llamado, como si se pudiera amar a Dios sin amar al hermano. San Juan lo
ha dicho más fuerte: somos mentirosos, si decimos lo primero y no hacemos
lo segundo.
108

Por tanto, nuestro ateísmo contemporáneo adquiere algunos rostros.
~gun~s de ellos son claramente identificables, pero los más son vagos e
~precisos, porque son sucedáneos de Dios que engañan a los más débiles e
1gno~tes mediante ~a sutil mercadotecnia y el abuso de mensajes
subltmmales _e~ los medios de comunicación masiva, que despistan sobre la
verdadera felicidad humana y el auténtico sentido de la existencia misma.
. Porque, ~~en se siente impelido y frustrado al no poder adquirir tales
bienes_Y serv1c1os - el auto último modelo, la ropa de marca, la loción de
exc~~sivo aroma y flamante presentación, la botella de equis cosecha, la
~100 del reservado club, el imperdonable viaje (y aquí recordamos a
Em.manuel Kant, quien no salió de Konigsberg y a pesar de ello entendió al
mwido en su to~idad)-... es víctima de esta neoesclavitud q~e se llama
m~ o ~en de vtda, o lo que se quiera, que el neoliberalismo económico y
social ha ID1puesto de manera consciente o inconsciente.

Religión YReligiosidad en los albores del nuevo milenio
Rafael Díaz-SaJ~ es profesor titular de Sociología en la Universidad
Complutense ~e-~adri~. _En un trabajo titulado "la religión vacía Un ensayo
sobre la trans1c1on religiosa en Occidente", publicado dentro del volumen
Formas modernasi.de religión, Díaz-Salazar, basado en investigaciones de
~po como el Eurobarómetro (1989), la Encuesta Europea Sobre el
~,stema de Valores ~1990-1991), la Encuesta Kerkhoft y otras, ha llegado a
m~esantes con~lus1_one_s ~rea de la religiosidad europea, cada vez más
r~da _con 1~ _ms~tuc1onalidad, pero no necesariamente próxima a
extmgwrse, ':ll s1qwera tendiente a la baja, todo esto a finales de nuestra
actual centuna, que _marc~ también el final del milenio y la proximidad de
uno nuevo, lleno de mcertldumbres pero también de esperanzas.
En_estas encu~as, el citado in~estigaor-docente ha encontrado que "en
las ~iedad~ . ~1den~e~ no_ e":1ste un vacío de religiosidad, ya que
persiste la religiosidad cnstiana mstitucionalizada tanto de un modo expreso
co,m~ de un m~o difuso:'- Vamo~ a tomar, para análisis, los casos de Suecia,
Belgica Y_P?lorua, para 1r del pais europeo que empíricamente se considera
men~s rehgi~so al que se ~nsidera más religioso. Así encontramos que en
Suec!a un 3 ~ 1/o de ~a ~blac1on se autodefine religiosa, un 62% no religiosa y
un_7_¼ atea, en Belgica, un 61 % de la población es religiosa, un 22% no
religiosa, un 7% ~ea Y un 10% respondió que no sabe o no contestó·
en~etanto, ~ Polo1a, el 90% de la población se autodefine religiosa, ~
2.51/o no religiosa, un 1% es atea convencida y un 6% no sabe o no contestó.

109

�dado en todas las culturas y civilizaciones, desde el inicio de la humanidad
hasta nuestros días.

Continuando con la estadística mostrada por el autor, creen en la
resurrección un 38% en Suecia, un 37% en Bélgica y un 62% en Polonia En
cuanto a la práctica de la oración, en Suecia el porcentaje es de 34%, en
Bélgica de 53% y en Polonia de 85%. Y en cuanto a importancia como
valor, la religión es considerada como tal por un 27% de la población sueca,
15
un 45% de la población belga y un 87% de la población polaca.

T~bién, que, existen distintos ~pos de ateísmo - materialismo,
escepnc1smo, pante1smo y expresa profeSión de la negación de Dios- frente a
lo~ cuales se da _el Ateísmo, como reconocimiento privado y público de que
Dios es un Ser Vlvo y el Creador de cuanto existe.

Enseguida, Díaz-Salazar encuentra que hay un tránsito de una religión
institucional a una religiosidad creciente, particularmente entre los jóvenes.
Por ejemplo, asiste a ritos eclesiales, en Suecia, un l 0% de la población; en
~gica, un 31 %; en Polonia, un 84%, y nunca se dirigen a Dios, un 49°/4 en
16
Suecia; un 38%, en Bélgica; y solamente un 4%, en Polonia

Igu~e~te, que e~te ~eísmo no está opuesto a la auténtica ciencia y
tecnologia, smo que comc1de en su objeto final y en su causalidad con el
Creador de la n~aleza, debiendo aceptar que existen quienes no aceptan
este orden superior y perfecto, o al menos no reconocen que el Artífice de
este orden es este Ser Absoluto y Fundante a quien llamamos Dios.

Pero debemos seguir en nuestra visión a futuro. ¿Qué sucederá después
de la desesperanza del posmodernismo filosófico de Lyotard, V~o,
Derrida, Habermas...? Es tema que habremos de abordar en otro traba.,o.
Dejemos ahora que un filósofo español de gran prestigio, profesor emérito
de la Universidad Complutense, lo mencione: "Para mí, personalmente, en
tanto que creyente, Dios no ha muerto... ( ...) Creo no haber perdido
totalmente la sensibilidad para el misterio, y hay capítulos de la ética que no
sabría cómo abordar si desde algún modo no lo hago desde la religión". Para
Aranguren, al igual que para Díaz-Salazar y otros muchos catedráticos
españoles de universidades tanto europeas como norteamericanas, la
cuestión es que la religión se va paulatinamente a desinstitucionaliz.ar y va a
crecer como religiosidad, situación esta última que no deja de ser
preocupante, porque siempre hará falta la Madre y maestra que es la Iglesia,
con su magisterio ordinario y extraordinario, para guiarnos y orientarnos en
17
cuestiones de fe y costumbres.

C~mo ~ de esta negación de lo divino están, entre otras, una
soberbia de la Vl~ y un endiosamiento de lo humano, potenciado lo anterior
con un neohedomsmo y un neomaterialismo que lo han penetrado todo O casi
todo, de tal forma que resulta muy dificil sustraerse a sus tentáculos y a sus
efectos.
.

En pocas palabras, para Aranguren y otros filósofos, politólogos,
historiadores y sociólogos españoles, la cuestión consiste que en esta Iglesia
Institucional se actualice y se abra a todas las corrientes, conservando la fe
esencial, de tal forma que el impacto sea menor y los jóvenes,
particularmente, mantengan su interés en esta realidad.

A manera de conclusión

~~almente, digamos que el nuevo milenio nos presenta sombras, pero
tamb1en luc~: podero~ luces que nos indican que, pese a todo, el ser
human~ ~ ~•gue maravillando ante el Misterio (con mayúsculas) y se dan
una reli~~s1dad Y una religión que van tras lo divino, donde una de las
cara~tensttcas es que busca e8!3 ~ueva religión alejarse de lo institucional y
~ a r por el sendero de lo mttmo y de lo sensible, con los consiguientes
nesgos de un subj~tivismo religioso que se aparte de la ortodoxia, cayendo
en ~ he~erodoxia . que conduciría fácilmente a la adoxia Esto último
quedaría ~1 reswrudo en este pensamiento de la filósofa española María
Zambrano. Y en cuanto al nuestro - a nuestro Dios-, se le deia estar· se le
tolera".
'J
'

7~

Para t ~ a r, creem?s _con el ~samiento de un filósofo del siglo XV,
un humanista _del Ren~~lfillento - Nicolás de Cusa, autor de un pequeño
tratado denommado Dialogo del Dios escondido- cuyo texto fragmentario
no_s p~ede ayudar a entender teísmo y ateísmo; creencia y adhesión al
Misteno, o negación del mismo:

Gentil.- ¿Hay una verdad o varias?

Muchos otros aspectos podrían ser abordados en este profundo y
apasionante tema del ateísmo contemporáneo y su vinculación o alejamiento
con lo religioso.

Cristiano.- N~ ~y más que una sola. Pues no hay más que una unidad,
la _ verdad comc1de con la unidad, ya que lo verdadero es ser una única
Ullldad...

Lamentablemente, hay limitaciones espacio-temporales que lo impiden,
además de que el tema exige más estudio e investigación. Por ahora,
intentemos recapitu19f lo dicho señalando que la religión brota de la misma
naturaleza del ser humano y es el resultado de una religiosidad que se ha

Gentil.- Tal vez es esto lo que te atrajo a la adoración, a saber, el deseo
de ser en la verdad.

110

�Cristiano.- Esto mismo que dices. Rindo en efecto, culto a dios, _no~
conocer
y 1s
al que da nombre, smo
que tu gentil1'dad cree s--1samente
u:u
.

mismo dios, que es la misma verdad mefable.
Notas bibliográficas

12

"Conviene dejar consignado, desde luego, que un verdadero ateísmo es cosa por
demás difícil y sutil. Lo que suele llamarse ateísmo suele consistir, l~s más de las
veces, en actitudes puramente prácticas, y casi siempre en negaciones de cierta idea
de Dios: por ejemplo, la contenida en el credo cristiano. Mas la no creencia en el
cristianismo y, en general, la no aceptación de una cierta determinada idea de Dios,
no es rigurosamente ateísmo simpliciler". lbid., pp. 391 .
13

lbid., pp. 367.

14

, En este texto ante el planteamiento de Eco en el sentido de que basta una éti~a
'
. y del º!1°º'.Marti
laica que reconozca
el valor de la vida
. 01· afirma que " es ,,necesano
(p
)
95
un fundamento que no esté ligado a ningún pnnc_1p10 n:1u~le_o negocia 1e n~nn~
y
. "Me cuesta trabajo ver cómo una existencia msprrada por estas
(al:::~, sinceridad, justicia, solidaridad, perdón) puede sostenerse ~r mu:
tl·empo y en toda circunstancia, si el valor absoluto de la nonna mMor . ~? 'st
· o sobre un Dtos
· personal" (p: 98)
fundado en principios metafisicos
. ·. artm1 ms1 e
, · 1aica
· " ·.. es en el fondo una ética natural que
el
en que 1a ética
· 01 siquiera
·
· creyente
tamente
desconoce" (p. 111}, para que no quepa duda de que quien cr~ tiene, J~ncon la confianza y la cert~ que le da la fe sobrenatural, la virtud teol,,ca Y ~l
absoluto don de Dios, una confianza y una certeza ~um~as que. se fun an en a
filosofía, como que no hay opción entre fe y verdad c1ent1fica. V~r.. Umberto Eco Y
' Cario MaríaMartini: ¿En qué creen los que no creen?. Taurus, Mex1co, 1997.

:·¡,

y . Nicola Abbagnano en Diccionario de .filosofw (Tr. De Alfredo N. Galletti,
se;~da edición revisada aumentada, F.C.E., México, 1974), pp. 983 Y 984.

2

y

3

lbid., pp. 116.

4

San Agustín, en Confesiones I, l.

5

Abbagnano, op. Cit., pp. 116-n8, 295-296, 1094.

lbid., pp. 395, nota 2.
Pat:_a una mejor comprensión del fenómeno del ateísmo latinoamericano, léase la
obrá'\4/ encuentro de Dios - Filosof,a de la religión- del jesuita Jaime Vélez Correa
(Conferencia del Episcopado Mexicano-Consejo Episcopal Latinoamericano,
México 1990), particularmente lo relativo a los tipos de indiferencia religiosa y de
ateísmo teórico y práctico que se dan en AL. Al primer grupo, de acuerdo a Vélez
Correa, corresponden " ... aquellos bautizados que, sin renegar de su fe, viven al
margen de ella; dicen creer en Dios, en Jesucristo y aun en su iglesia, pero nunca o
rara vez cumplen con las prácticas religiosas y sostienen que no pecan, porque no
hacen mal a nadie...", un segundo grupo son los desarraigados de su primera
educación religiosa, que al cambiar de poblado, ciudad o país no encuentran el
ambiente necesario para crecer en la fe o en la educación de la misma; y un tercer
grupo son los secularizados, entre los que hay que contar a los que son víctimas de
la sociedad hedonista, los que interpretan libremente la fe, los que se adhieren a
movimientos espiritualistas orientales, los que siguen la dianética, el tesosofismo o
hasta el satanismo, los que practican las magias blanca o negra o creen en la
superchería, el ocultismo y la adivinación". Y al segundo grupo, establece el mismo
autor, es decir, a los indiferentes teóricos, " ... pertenecen los ateos estructurales que
defienden el sistema capitalista a ultranza, los marxistas radicales que identifican feiglesia-explotación-engafto, los científicos con mentalidad secularista, los
intelectuales que pregonan la imposibilidad de conocer a Dios por ser una
irrealidad... " Op. Cit., pp. 435-443.
15

·
, metafltSica del ateísmo
Agustín Basave Fernández del Valie, La. s,nraz.°'!
(Universidad Regiomontana-Publicaciones Pauhnas, Mexico, 1986), pp. 54-55.

6

7

8

9

Rafael Díaz-Salazar, Salvador Giner y Fernando Velasco (Eds.): Formas
modernas de religión, Colección Alianz.a Universidad 783 Alianz.a Editorial
Madrid, 1994, pp. 71 , 75,79 y 83.
,
'

lbid., pp. 57.

16

lbid., pp. 51-62,passim.

17

lbid., pp. 64.

10

Xavier Zubiri: Naturaleza, hombre, Dios (Editora Nacional, Madrid, 1981 ), pp.
397.
11

lbid., pp. 367.

112

Ibid., pp. 104.

Agrega Arangunen: "Desde la perspectiva cultural, yo diría que toda nuestra
civilización sigue siendo cristiana. Ahí ha estado el marxismo, con toda esa su
escatología intramundana de raíz cristiana: y si ahora ya ciertamente no se habla de
proletariado, es porque el proletariado se ha aburguesado, pero se quiere volver otra
vez a rescatar la palabra pobres y la teología de la pobreza en esos congresos que
hay, así como la teología de la marginación, siendo el marginado de hoy el tipo de
humano que es un poco el símbolo que ha sustituido al proletariado del siglo
pasado". /bid , pp. 32.

113

�is Ver· Nicolás de Cusa, en De Dios escondido_ y De/? ~úsqueda de D_ios (Bib~oteca
de Iniciación Filosófica, Tercera edición, Agu1lar, Mex1co, Buenos Aires, 199 ), PP

ÉTICA Y POLÍTICA EN EL RELATMSMO CONTEMPORÁNEO

36-37

Ramón Kuri Camacho

Al observar a una sociedad crispada, desalentada, desesperanzada,
insegura y, por momentos, enloquecida de dolor y odio ante tanto agravio y
escándalo nacional o al leer los debates protagonizados en la prensa y T.V.
sobre los acontecimientos que vivimos resulta inútil negar la gravedad de
una crisis moral cuyas consecuencias provocan fracturas en el edificio
mismo de la sociedad e indigencias que muestran con claridad que una gran
parte de los mexicanos estamos aquejados por el mismo mal. La simbiosis
es
profunda y los medios impresos y electrónicos intelectuales,
universidades, partidos políticos, etc. expresan con creces lo anterior.
En efecto, limitándose a transmitir sus posiciones tradicionales ya
conocidas y recreándolas a la luz de los acontecimientos de estos últimos
tiempos, algunos intelectuales o partidos políticos no buscan ni quieren
encontrar pasados o nuevos fundamentos, erigiendo la contingencia del
presente en su único absoluto e imponiéndose ante nosotros más que por su
pensamiento histórico-político por el testimonio de su actitud moral1
espiritual • No son ciertamente muchos de ellos, esa conciencia viva,
despierta y vigilante que distinga con claridad entre las formas
históricamente condicionadas por tanto frágiles y contingentes y las ideas
perennes (ya de antemano negadas), convirtiendo así lo históricamente
vigente en natural y por ende en absoluto.
Mucho se ha hablado de las graves consecuencias del "lubricante del
sistema" como eufemísticamente se llama en México a la corrupción, mucho
se discute la pobreza y miseria lastimosas de las injusticias, del abuso del
poder, etc. pero muy poco se habla sobre la verdadera causa que la ha
provocado. La corrupción, pobreza y miseria generalizadas, no ha sido sólo
originada por las circunstancias históricas, geográficas, culturales o sociales
(ausencia de una ilustración, un Voltaire, un Kant o una revolución
industrial) ni por la deficiencia o carencia de reglamentos y controles como
pretenden los susodichos haciéndoles compañía Octavio Paz y liberales que
los acompañan. Estos males han sido tan sólo uno de los lógicos resultados
de la negociación del ser donde existimos y nos encontramos actuando.
Como primer paso de la conciencia y más radical fundamento de toda
conducta y hacer hwnanos, es decir, de la negación del esse (ser) cuyo acto
nos hace existir y al negarlo, el corazón de lo real queda desarticulado,
114

115

�eclipsando en consecuencia la ley moral universal, el concepto mismo de la
naturaleza humana y destruyendo lo que Suárez llamó Derecho natural
comunitario2 columnas todas ellas de la coexistencia humana Y que el
liberalismo (~orno la expresión de la negación del ser) abolió en su triple
negación del pasado indígena, pasado español y pasado católico.
Pero fue la dictadura de los liberales porfiristas (herederos del
liberalismo) que al cambiar de modo sustancial el liberalismo por el
positivismo, difundió entre las elites políticas y mili~es de la época el grave
error de negar la existencia de la ley moral umversal Pat:1 pretender
sustituirla sobre la arena movediza de los puros pactos y capnchos de los
grupos en el poder, quebrantando así el fundamento de la convivencia
social.
El vendaval revolucionario barrió con esas mismas elites. Luego de
más de diez años de feroz lucha entre los distintos caudillos revolucionarios
y tras el cuartelazo de Agua Prieta, el grupo de los sonorenses" (Obregón,
Calles De la Huerta) estableció el nuevo sistema de la "familia
revol;cionaria" como una especie de "familia perfecta". Este sistema
calificado por algún escritor peruano (Vargas LLo~) de. "dicta~ura
perfecta", ha sostenido los mismos error~s ~e ~a anstoc?c1a porfirista,
convirtiendo a la ley al derecho y a las mstituc1ones en instrumentos al
servicio de los intereses de las nuevas oligarquías nacidas de la familia
revolucionaria, generando toda una cultura guerrera y maniquea de cultura
de mural3, donde unos son los buenos y otros los malos y cuya ley no escrita
(tapaos los unos a los otros) dio cohesión a la tal familia para mantenerse en
el poder por tantos años.
La eficacia devastadora de la corrupc1on institucionaliz.ada nos ha
sumido en el subdesarrollo, en la peor crisis político-económica del s. XX Y
sobre todo en una profunda crisis cultural y moral que 'ha dado pábulo para
debates p~lémicos y controver~ias donde en apariencia parece dificil
despejar los problemas de todo factor subjetivo y someter algunos puntos
discutidos a un análisis que les preste interés universal. Es cierto que no
hay mal que dure cien años, ni cuerpo que lo resista, _Pero l~ solución no
vendrá solo porque se implementen nuevas y mayores mstanc1as de control
ni por la sola democracia, cambio de elites, ni por que sea imposible
sustraerse al nuevo mandato civiliz.atorio de la economía de mercado y sus
innovaciones tecnológicas4 o porque nadie intente la necedad de no
modernizar México y convertirlo en un país de instituciones.
5

La solución auténtica está tanto en el retomo al ser cuyo acto nos funda
y hace existir, así como en el reconocimiento (con Sto. Tomás y Gregorio de
Rimini) de que la naturaleza esencial del hombre como personas, es la fuente
116

~utab~e de la dignidad de los derechos del hombre y por tanto de la
existencia de l~ ley mor~l ~ objetiv_a y la vivencia de esa misma ley. Porque
la ley moral unpone límites, senala cauces y establece las condíciones
fundamentales para que el Bien Común sea una realidad. Es decir, la
persona humana posee una estructura ontológica anterior a toda relación
dialogante e interpersonal y en tanto que ser personal como subsistente
distinto e incomunicable, funda y causa (por fuerza de su incomunicabilidad
ontológica) sus perfecciones, relaciones y dignidad. Es que el ser hombre
n_o es un concepto nacido de la historia, cultura, naturaleza o dado en ellas,
smo un ser cuyo constitutivo ontológico, es poseer el ser, derivando en
consecuencia su condición de persona moral y social. Sólo así es posible
hablar de derechos humanos, pues éstos se fundan en la radicalidad
ontológica de lo que el hombre es. Por que los derechos humanos no son
arbitrarios, ni obvios y evidemes. por sí mismos, para hacer una justificación
universal de ellos, deben estar fundados por y ante la razón.
Precisamente el he~o de que el espíritu humano no ponga la dignidad
personal, la cual más bien se muestra a partir del ser de la persona, sino que
la encuentre y descubra, no puede explicarse si se desconoce el hecho de que
el ~erecho natural procede de la naturaleza esencial de la persona y de sus
6
obJetos • Este derecho prohibe determinadas acciones porque violan
derechos según su naturaleza y pide otras porque son esencialmente
co~~ctas .º buenas. Y sin la aceptación de este hecho no hay ni moral ni
P?lítI~a m derechos naturales, ni derechos humanos, como se desprende de la
histona moderna de la discusión acerca de los derechos humanos.
. Ahora bien, comprender la digoidad humana es completamente
diferente de comprender derechos de la persona, sino que más bien el
comprender la dignidad de la persona es condición para la comprensió~ de
sus derechos. Esto significa, en el sentido más profundo que el hombre no
es s,ól~ un "ser vivo político", sino un ser ordenado a la comunidad personal
a~entic~ con ~tras personas y a la autoentrega recíproca.
De ahí la
diferencia (en cierto modo infinita) que existe moral y jurídicamente entre el
ser. humano que se deja llevar únicamente de sus pulsiones más o menos
racionales y del que regula sus actos por la exigencia de ese mundo jurídico
moral de horizontes infinitos que da el reconocimiento de la naturaleza
esencial del hombre. Pues con Suárez afirmo la necesidad de establecer en
el acto moral la exig~ncia metafisica de adaptarse a la rectitud objetiva que
lo haga totalmente abierto al mundo y a la sociedad e impida que en nombre
de l~ Moral s~ apl~en minorías y derechos individuales. Es la categoría
!ºmista d~ finis ~?tinendus y que Suárez identifica con el fin objetivo de
unp~rtanc1a decisiva en el hombre.
Este fin es el que se obtiene
precisamente por las acciones morales, objeto de las leyes positivas y el
Derecho natural comunitario7.
117

�Por tanto en el mismo acto moral se halla también incluido un elemento
jurídico de r:laciones obligatorias, que enseña la in~erabilidad de to?o
derecho contra todo delito del pueblo como del g~b1erno, ~e las mayon~
como de las minorías. Es la concepción iusnaturalista que impone ~umplir
un conjunto de obligaciones que brotan del ser e impulsan a consegwr e! fin
específico del hombre que es el desarrollo de su naturaleza corporea,
espiritual y social.
Pero esta concepción metajurídica del acto moral, está expul~da por
~mpleto de los debates sobre Moral_ y Política en la casi total ~ayona de _lo~
arriba señalados. Entiendo: es pedirle peras al olmo. El olvido (o meJor.
negación) de estas graves cuestiones no es otra cosa que parte de una
inmersión más profunda, como parte de la vorágine de derrumbe~ de la
"negociación del ser", generando una crisis en la . c~ . son s1;11~omas
negativos, la pura facticidad y el poder ~~er, el, _eJerc1c10 narc~s1sta e
idolátrico de la inteligencia mexicana, el relativismo etico c?ntemporaneo'. ,el
subjetivismo religioso, el esteticismo individualista y el eclipse de la ~oc1on
de naturaleza humana con su afirmación de que el hombre es la medida de
todas las cosas y, en consecuencia que la autoconciencia e~ ~ ~o~ento
esencial de lo verdadero, destruyendo de esta manera el esprntu c1v1co, la
moral colectiva y el sentido de ciudadanía y de comunidad.

I
En efecto cuando Descartes enunció su famoso argumento cogito ergo

Así se inicia la paradójica aventura de la modernidad: por un lado, es el
reinado de la subjetividad pero su reino no es de este mundo. En efecto la
modernidad no renuncia a la herencia del pasado; en concreto, no renuncia a
las pretensiones de universalidad que le vienen del pasado, pues en modo
algunos se piensa abolir la pretensión universalista de la razón y de la ética.
Pero al rechazar el principio fundante anterior (la trascendencia) se ve en la
dificil tarea de buscarle un nuevo fµndamento claro que desde el sajeto
humano. Por eso la filosofia no dejará siempre de preguntarse: ¿por qué ser
moral? ¿por qué la moral ha de ser universal? ¿por qué una razón tan amplia
como el género humano? Es decir, aquello que antes (la existencia de la ley
moral universal) era evidente, se convierte ahora en la faena principal de la
filosofia. Pero el hombre moderno arriesga esta aventura, por la sencilla
razón de que espera todo lo mejor de ella, convirtiéndose el progreso en el
objetivo de la humanidad, y no la humanidad en el objeto del progreso, tal
como lo testifica el descoraz.onamiento de la "cosificación" de Lukacs, la
razón teológica de Weber o la razón instrumental de los frank.furtianos, que
se remiten a la misma coµciencia del fracaso del proyecto ilustrado.
.
Esta conciencia del fracaso inicial es lo que precisamente ha dado pie a
la famosa "dialéctica de la ilustración". Se reconoce, por un lado, que
progreso no equivale necesariamente a humanización pero, por otro, se
piensa que no hay vuelta atrás: no se puede renunciar a la conquista de la
razón ilustrada sino que hay que ver cómo se corrige su rumbo
(Habermas,v.gr.) Si no hay vuelta atrás (entendámos bien: si no hay recurso
a Dios), entonces hay que fiarse de la capacidad critica de la razón, pues ésta
tiene en si capacidad para darse cuenta de sus errores y de corregirlos.

sum, no solan:ente suministró una valiosa prueba de la propia existenc~a de
una sustancia pensante, en el sentido dramático de que nue~tro ~ensamt~nto
es sustancia, y que en la ilustración equivaldrá a la autoconc1enc1a del sujeto,
es decir a la fundamentación de la subjetividad humana sobre el poder del
conocinriento del sujeto. El sujeto se erige así, en principio ~dante de
todo el conocimiento incluido el de Dios, convirtiéndose este último en el
pagano de la nueva conquista, que hasta entonces _había ejercido ese papel
fundante del sujeto. Quiero decir con ello, que s1 la filosofia mode~ ha
podido turbar tan radicalmente la vida e~iritual d~ Occ1dent~,
conduciéndola primero por las corrientes del momsmo pante1sta Y de~ues
clasificándose definitivamente en su auténtico núcleo de antropologismo
ateo trascendental, como lo atestigua la filosofia contemporánea, esto se
debe sobre todo al atractivo que trae consigo el principio del acto del que
arranca, a saber: el principio de la conciencia como fundament?,del ser, o lo
que es lo mismo, la afirmación de la primacía de fundamentac10n del ser en
la conciencia.
118

Llama la atención la evolución del perfil que caracterizaría a la función
critica de la razón: si en Horkeimer, por ejemplo, la critica de la razón
instrumental se inspira en las huellas de Dios, es decir, en la conciencia del
vacío que ha dejado el paso de Dios por la historia (entiendo como un vacío
de Dios o añoranza de lo totalmente otro), en Habermas la razón
comunicativa es una exigencia normativa, esto es, un principio que hay que
poner sobre la mesa si queremos llevar adelante el proyecto ilustrado, con el
matiz de que en la historia hay huellas de esa razón comunicativa (en la
presencia creciente de los derechos humanos en las modernas constituciones
democráticas, v.gr.) hasta llegar a un Dubiel en el que la función critica es
una función misma de la razón científica evolucionada que ha llegado al
convencimiento de que el progreso humano no es igual a la racionalidad
tecnológica.
Todas estas posiciones coinciden, sin embargo, en que no hay vuelta
atrás. El principio de la subjetividad es innegociable, por que eso sería
entregarse de pies y manos a las fundamentaciones religiosas. Y si bien,
119

�generaciones contemporáneas conceden que no hay vuelta atrás, la pregunta
por la fundamentación de la moral: ¿por qué ser moral?, inhiere a :astos
sectores de la humanidad, empujando a algunos de ellos a reconsiderar
virtudes clásicas (concretamente griegas) como formas de conquista de
sabiduria y de prudencia8•
¿Es eso así? ¿Hay que dar por definitivamente buena la tesis de que no
hay vuelta atrás? ¿O hay que aceptar la apuesta de Husserl por recuperar el
mundo del espíritu, otrora gestionando por la religión? ¿O la tesis de
Adorno de jugárnosla por "lo particular y especial", por lo que no es de
antemano un caso de concepto? Si tras lo dicho, analizamos brevemente el
concepto de virtud como una recuperación de lo clásico y momento
"particular y especial", advertiremos rápidamente qué sucede con tal
concepto si no se tiene en cuenta la dimensión perdida.
En nuestra cultura, en la profundidad de nuestras vidas, hablar de virtud
es hablar del bien. Pero si nos fijamos en el uso cotidiano de este término
(en la T.V. en la prensa, en nuestras conversaciones, en las Universidades,
etc.) observamos algo llamativo: ser virtuoso es ser mejor; no ser bueno, es
no ser mejor. En el mundo griego areté significa algo así como excelencia,
capacidad de sobresalir. El virtuoso es poseedor de unos dones que le
conceden una cierta preeminencia, un cierto poder. Por eso el anciano Peleo
aconseja a Aquiles a "ser siempre el mejor y estar encima de los otros",
pues siendo mejor que los demás probará su virtud. Es decir, para el
ejercicio de la virtud, será necesario el contraste, la competencia: el
reconocimiento del otro. Pensemos, sin embargo, lo que el reconocimiento
del virtuoso significa.
Si el héroe, si la virtud del héroe necesita el
reconocimiento de su excelencia sobre el otro, lo que hay que reconocer es la
excelencia de tal manera que no hay lugar para el reconocimiento de la
inferioridad del inferior. Ese no puede ser reconocido. A ése sólo le
quedan dos salidas: a) echar mano del resentimiento y construir, como dice
Nietzsche, un nuevo concepto de yirtud en función de la debilidad o b) dar
por bueno el concepto de virtud del fuerte e intentar exceder, es decir,
conquistar la virtud.
Hay muchas razones para pensar que este planteamiento es algo más
que anécdota del pasado griego y simple ejercicio filosófico. En el umbral
de la modernidad Campanella recoge la misma tesis y convicción en sus
Aforismos políticos.
"Núm. 10. Ejerce dominio por naturaleza, quien
sobresale en virtud. Está sometido por naturaleza aquél que carece de
virtud. Donde se hace lo contrario, el dominio es violento. Núm. 11. La
excelencia en la virtud, de acuerdo con la doctrina política, está en relación a
las fuerzas del espíritu o del cuerpo de ambas a la vez. Núm. 12. Ejerce
dominio más fácilmente aquél que sobresale por ambas, como Cesar. En
120

segundo lugar, el que sobresale por el espíritu como Uiises. En tercer lugar,
el que sobresale por el cuerpo, como Ayax. Núm. 27. La naturalez.a... crea
los débiles de mente y cuerpo para esclavos. Crea a los que están bien
dotados de vigor intelectual y corporal para caudillos, capitales y reyes". En
su Cuidad del sol el poder supremo se entrega al más sabio, claro que sólo
hasta que aparezca otro más sabio que él.
Tras lo dicho ya nada extraña la figura de Nietzsche. La virtud es poder
y nada tan contradictorio a Occidente como una moral del débil. Lo "bueno"
es lo "noble", lo superior, lo excelente con capacidad de crear valores. Los
débiles, sin embargo, se vengan de tal superioridad denigrando sus
cualidades y motejándolas de malvadas. Y naturalmente, nadie como la casta
sacerdotal encarna esa venganz.a con su notoria falta de aptitudes corporales,
metabolizándose en creación de valores espirituales. Así consigue movilizar
a los desposeídos de la tierra contra los guerreros. Nace la moral de esclavos
que convierte el fracaso en triunfo, la debilidad en fuerz.a. La historia de la
humanidad es la lucha entre valores "nobles", personificados por la Roma
clásica, y los "malos", personificados en el pueblo judio. A la aristocracia
política del Renacimiento se oponen la Reforma, la Revolución Francesa y
ahora, los movimientos democráticos que no son sino supervivencia
secularizada del igualitarismo judeocristiano. Moral de esclavos, con su
carga de resentimiento y de envidia.
Ahora bien, si la virtúd es poder o excelencia, ¿cómo no relacionar esa
sensibilidad con el conocimiento moderno de la verdad? ¿cómo no advertir
que las prácticas retóricas del "ser excelente", "ser mejor", "ser exitoso",
"hazlo tú mismo", "sé eficiente", con su optimismo desenfrenado, pretensión
trans-nilista y praxis autorredentora, no son otra cosa que las ideas
nietzscheanas de la creación de valores propios y que terminan por
deslumbrar a los lúcidos y confundir a l9s paletos?. Es, en efecto, el nuevo
lenguaje de los consumidores poshumanos y posmodernos que invitan a algo
grande y fascinante. " Supongo que con observar que con esto se le predica a
los empleados de las grandes empresas para que produzcan mejor y más
rápido es suficiente para recaer que se trata de esclavos alentando esclavos
9
con el lenguaje de los amos" es un nuevo lenguaje que corporiz.a algo
sumamente serio y grave: la soberbia como conjunción y síntesis del mal
moral. Y es que desde la búsqueda de esta "creación de valores propios" y
excelencia vana, se puede llegar finalmente a la soberbia, es decir, a la
desviación egocéntrica de la propia excelencia. Sto. Tomás nos dice que la
"soberbia es el apetito inmoderado de la propia excelencia, fuera de la recta
razón", pero que no es un vicio capital como los demás vicios capitales, sino
que es algo más: es la máxima capitalidad y fin al que tienden todos los actos
malos como punto de llegada, y al que se acceden desde los otros. La
soberbia, por tanto, supone una actitud muy consciente y, por lo mismo,
121

�mayor responsabilidad y culpabilidad. Pero este lengua~e es prec~sament~ lo
que ahora nos propone la T.V., instituciones, empresanos, colegios, ~te.. ~s
el síntoma y símbolo de nuestra época. Pues la verdad moderna ~e re~!e a a
subjetividad. El discurso metafísico cartesiano pretende una_ hberacion d~l
hombre liberándole de la obligatoriedad de la verd~d que se unpo?e por via
de autoridad. Lo obligatorio del conocimiento no viene de fuera, smo que lo
decide el sujeto. En efecto, el cogito que intenta contraponer~ a la duda
radical y destruirla, es decir, el cogito que pretend~ salvars~ pomendo en tela
de juicio todo contenido del concepto, es un cogtto que solo_ confía en sus
propias posibilidades. El poder del sujeto es poder sobre el objeto.
Nietzsche ya va sólo a conducir hasta sus últimas co1:15ecuenci~ esta
aventura moderna anunciada al superhombre que se alzara por enclllla de
los demasiados m~chos, proclamando la muerte de Dios, y al proc~am~ esta
última, lo que hacía en realidad, era proclamar _la muerte del _rac1onal1sm~.
Ser virtuoso es ser mejor, ser excelente, ser exitoso, sobresalir, sab~r m •
Siempre la competencia y el reconocimiento del poder del otro. Siempre
perdedor.

n
No es de extrañar que el espacio en el que actualmente nos movemos,
crecemos y vivimos (Universidad, Política,. T.V., etc.), fom~nte la
autoexaltación el éxito y la excelencia, como objeto y norma de la vida, ~on
los cuales tod~ se mida, pese y regule: "La Universidad y _la _Excel_encia",
"L p lío·ca y el Éxito" etc. De esta manera, la machacona msistencia de la
.
" , terrmn
. an por
" efia1c1enc1
· o ·a", el "e'xi·to", ,la "excelencia" y el ''vencer siempre
, d
depositarse en los campos de creencias y conductas observan onos Y
·
, donos unos a otros, respondiendo mal a nuestros fracasos y errores, no
j'::ándonos algunos kilos de exceso, imponiéndon~s reglas estresantes Y
~siógenas y sin posibilidad alguna de amar, sonrerr, gozar, perdonar o
sufrir.
En efecto, todos estos aspirantes al "éxito_ y ser excelentes", se
programan algunos ayunos que en nada le~ envidianan las obras maes~as de
austeridad de la Edad Media. Pues lo que llllporta hoy es el cuerpo bnllante,
la esbeltez, la belleza, las piernas lisas, los senos d~~s. Se pretende la !~tal
excelencia de nuestro cuerpo así como el co°:1p_leto ~XIt~ de nuestro esp~tu.
Es que no existe una sola intersección, resqwc10 o ~,cº~, de °:uestras_v~da~;
donde ta nueva mística publicitaria del "ser excelente Y rend~ al m~~o
haya dejado de intervenir. Dar lo máximo, rendir _al máXImo, VIV~r. _al
máximo, ser un motor siempre encendido, se conVIerte e°: com~e~1~1on
continua, rapidez, eficiencia y tensión emotiva pe~anente sm pos1bihdad
alguna de aflojar, enfermándonos y deshumaruzandonos. Pues en la
122

urdimbre cada vez más compleja de las técnicas de comunicacion, ser
excelente, exitoso, magnifico, único, extraordinario, creativo, esteta,
ilimitado (superhombre), prestigioso, famoso y poderoso, sólo consigue
despojarme de lo humano, dañarme como persona, destruyendo lo que
somos en vista de un insano deberíamos ser, vaciando así el sentido del
lenguaje e impidiendo la serena meditación y la auténtica palabra que brota
del silencio porque brota de la profundidad. Asistimos de esta manera a un
grave despojo de lo humano y a un gran desamparo y orfandad.
No es de extrañar entonces que hayan aparecido corrientes escépticas y
posfilosóficas y que han terminado por sustituir el cogito ergo sum
cartesiano, por el deseo luego existo. Es decir, lo racional fue sustituido por
lo volitivo; lo universal fue abolido y lo particular concreto fue
universalizado; lo absoluto fue declarado prescindible y, por todas partes, se
erigió el imperio insubstancial de lo relativo. La grandiosa esencia de las
cosas fue sustituida por el juego de relacionar hechos como si los hechos
fueran acontecimientos que les ocurren a todas las cosas. Así, el concepto
fue sustituido por la imagen sensible. La justicia fue sustituida por el pacto.
El bien fue sustituido por el éxito. La belleza por la ocurrencia. Sólo así se
puede entender a una sociedad que acatando y divulgando urbi et orbi a
través de la moda el pensamiento débil, el disenso, el caos, el devenir, la
diferencia, el instinto, la seducción, el fin de la historia y otras consignas,
termine titubeante, inse~a, desmoralizada, deformada y defundada, con un
presente sin expectativas, sin creer ya en sí misma, sumergiéndose en el
desierto acumulado de la inactualidad. No del otro modo se puede explicar el
arrobo y hechizo de quien, bombardeando a placer por los medios
electrónicos de información, fascinado por el gran negocio del mal, termine
negándolo en sí y sintiéndose decente.
En efecto, en un mundo donde lo indecente, la putrefacción y la maldad
es la noticia (el bien y la honradez nunca), la T.V. vende todos lo días el mal
que no cesa, el escándalo que no termina, y el hedor y pus que contaminan.
Tiroteados de continua por esta pestilencia, necesitamos como drogadictos
más y más escándalo, más y más violencia, más y más miedo, agarrándonos
cada día a vísceras más purulentas, terminando por sentirnos a salvo y
decentes, viendo sólo el mal en el ojo ajeno. Los fetiches de la cultura
moderna (especialmente la T.V.), se configuran así, como una alienación y
una petrificación de lo vivido, consiguiéndose justamente que la gente no
piense demasiado o, más bien, no tenga pensamiento. Es la mediocridad
desolada de un "nuevo fundamentalismo laico", que construye diariamente
un mundo donde la maldad siempre es noticia y que, a fuerza de presentarlo,
termina por negarla, aboliendo con ello lo sagrado 10• Es el nuevo
fundamentalismo laico lleno de heroísmo que, unas veces se pone al servicio
de la pasión, desplegando una prodigiosa virtuosidad en la argumentación
123

�sofistica. Otras veces se pone al servicio de la razón, como una lámpara
impotente, asistiendo a los transportes del deseo y dicerniendo
perspicazmente su malicia; pero como le gusta intervenir y nunca permanece
espectador, no hace más que aumentar la atracción dándole ~ sabor. d~
perversidad inteligente y artística, pues corresponde al artista (d1xit
Aristóteles) el seguir siendo artista cuando peca adrede.
Ahora bien, si tomamos en cuenta las distintas etapas históricas, es
evidente que el escepticismo y el relativismo no aparecen como un~ noved~d
contemporánea, pero por la generalización de sus efectos nocivos s~na
conveniente saber en qué radica su novedad, profundiz.ando algunos matices
del comportamiento humano afectado por este mal.
Uno de los principales problemas actuales es el agnosticismo práctico,
instrumentalizado a favor de un generalizado concepto de libertad,
entendido como sinónimo de indeterminación y contrario a todo dogmatismo
metafisico, que aparece siempre comprometido con una incómoda
trascendencia ontológica que intenta subordinar la inteligencia al ser. Es
lógico que una libertad, entendida como una absoluta_ ~dete~~ci~n no
pueda coexistir con verdades que son, en tanto obJe~vas'. limitaciones
también absolutas. Por ésta razón, la voluntad necesita tmponer a la
inteligencia una práctica y sistemática negación de todo supuesto ontológico,
siendo la naturaleza humana lo primero que se eclipsa al ser sustituido por el
puro arbitrio de los pactos. De esta manera, todo puede ser igualmente válido
para quien no acepta ofrendar su "libertad" a la justicia natural de la
inteligencia con la verdad. Si nada es definible ni definido, sólo ~uedan
sistemas provisorios de explicación y descripción. Luego todo es opmable,
cuestionable, refutable, aún en contra de la misma evidencia, imperando asi
la voluntad del nuevo modelo humano sobre la inteligencia y a través de ella,
intentando dominar sobre la realidad, dejando intacta su autonomía, su
autarquía y su indeterminación.
La grave consecuencia de p~ner a la voluntad arbitraria por encima de
los requerimientos de la naturaleza humana, se ve claramente, cuando se
piensa que, puestas en conflicto las voluntades existentes, se impondrán
ciertamente las más poderosas, a pesar de los esfuerzos teóricos de un
Habermas, Rawls o Apel. Es que sólo el respeto a la noción metafísica de
naturaleza humana y de las cosas, garantiza la igualdad esencial de todos los
hombres; la exaltación de la voluntad garantiza la igualdad universal. Este es
uno de los primeros y más persistentes relativismos contemporáneos, en
tanto que verdadera inversión moral.
En la introducción a su opúsculo sobre la ciencia política, Marcel Perlot
afirma que "en lo que respecta a las ciencias humanas, es necesario remitirse
124

a la op~ón general, de modo que, en lugar de soluciones diversas y
c?n~overtidas, pre_v:itezca la_ que goza de más amplia aceptación". Esto
significa, _e~ definitiva, termmar con las ciencias humanas y traspasar la
respo~sa~ilidad a los medios de comunicación, convertidos, en gestores de
una ciencia nueva llamada opinión mayoritaria.
Es lógico pensar que si se puede decir y escribir tan gran desvarío es
porque el fundamento ontológico del ser humano ha sido devas~do
qu~d~do en pie el relativismo que prospera en el seno de un agnosticism~
practico. De esta forma, el original lema escéptico "nada es verdadero
porque no hay verdades", se traduce pragmáticamente como: todo vale
porqu~ ~ada vale ,de! todo. Lo que significa que en la vida práctica, el
escepticismo academtco ha pasado a ser un relativismo con fundamento
agnóstico Y voluntarista. Así se explica la dureza con que se exige y el gozo
con ~!1e se pro~!ama la c~existencia, _como fruto de una muy "madura
~elacion humana que permite hoy, a diferencia de otros tiempos oscuros
mt~r~ambiar ~~siciones jgualm_ente respetables, ya en lo religioso, éti~o:
e~tetico o político: Pues la ''vida misma exige relativizar" lo que desde
siempre se h~ considerado como verdadero, bueno, justo o bello, con lo cual
se proc~a q~tar el molesto aguijón a todo futuro retomo, que intente ajustar
1~ mteligenci~ al ser. La flexibilidad intelectual y la apertura a toda forma de
~1~, es el p~er paso para aceptar que la verdad de un juicio depende del
exito operativo que_ alcance y del grado del consenso que logre, algo así
com? una verdad exitosa y popular, desgajada por completo del ser, pero con
su eJe puesto en _el puro poder-hacer, impidiendo de esta manera (en tanto
qu~ co~enso exitos~ y popular), V.gr. con la genética que lleguen a la
existe°:c1~ seres destmado a ser enfermos o bien, de acuerdo a criterios
cre~a~sticos y zoológicos, destinados a ser débiles o inútiles. Porque el
relativismo es un hecho capital en donde hasta la contradicción es admisible
p_ues ~~die pu~de intentar afirmar algo de algo, sino tan sólo manifestar un~
s1~cion _refleJa respecto de aquello que lo impacta y le convoca, acudiendo
de mmediato al conse-?50 de la mayoría. Por tanto no importa si el juicio es
verdadero o falso: lo importante es que sea sincero, flexible, comprensivo,
elegante Y de buen modo, capaz de suplir con creces a la verdad al bien a la
belleza y a la justicia.
'
'
. Como el predominio de la voluntad de poder se concretiza en lo
~articul~, Y la ra~n expresa a lo universal, el concepto pierde fuerza, las
ideas _deJ~ de ser importantes, la garantía de los inversores no es más la
Con:-ti~c1on Y la Ley, s~o los lob_bies, las ideas que oscurecen bajo el
cre~~ento de las sens_aciones. El discurso educativo es sustituido por los
aud10VIsuales. El salan?. d~l ~ocente es menospreciado. y dado que lo
fundamental es transmttir Imagenes sensibles, lo universal se esfuma,
125

�endiosando lo contingente y particular. Este es otro de los más duros y
tosudos relativismos contemporáneos.
Pero hay más, el odio a los principios, el desfondamiento ontológico y
moral, la negación de todo fundamento (Nietzsche, Heidegger, Derrida,
Vattimo, etc.) y olvido de la naturaleza humana, todo ello insuflado por una
filosofía que exalta lo contingente y los hechos por sobre toda consideración
(Rorty, v.gr.), todo ese proceso debía prescindir de la noción de Bien y de
mal, de la ley moral objetiva, porque son universales, manifestándose en
infinidad de problemas particulares. De ahí las afirmaciones de un escritor
mexicano, plenas de hechos y asiertos contundentes: "Podemos preguntarnos
si hay en el mundo hoy una modernización que no incluya el saneamiento de
las finanzas públicas( ... ) la inversión extranjera, la actualización
tecnológica, y los costos que cada una de esas cosas implica ... " 11 Y más
adelante: "En ningún país han podido implantarse sin altos costos sociales y
aún sin imposiciones de corte dictatorial..." 12•
Es que el poder es algo concreto y particular y el poder y la política se
miden por el éxito y la eficacia. Hay que agradecerle a nuestro paisano
intelectual su sinceridad y su franqueza al presentarse como un fervoroso
creyente en los hechos concretos (los éxitos del mercado) y como auténtico
representante de la modernidad, en suma: como verdadero positivista de la
Política. Pues negado el valor universal que a todos reúne, sólo queda el
predominio de lo particular concreto, que a todos divide. El Bien fue
sustituido por el Poder, y el Poder se mide por el éxito, no por su función
teleológica cual es la del servicio a la dignidad del hombre. No hay duda
alguna que éste es otro férreo y rudo relativismo contemporáneo.
Jungla. La Justicia es sustituida por el Pacto y por el Pacto lo celebran
los que pueden celebrarlo, es decir, los poderosos del mundo. O sea, los
dueños del capital, del mercado y la tecnología. ¿Existe acaso alguna otra
alternativa?, le pregunta sin tapujos Aguilar Camín a Carlos Mosivais. Esta
es otra inversión moral con su cauda de consecuencias relativistas.
En tal clima, la dignidad del ser humano se oscurece, el origen eterno
del hombre es negado, la unidad ontológica de la especie humana es
destruida y nuestro origen temporal es desdeñado, ya sea como ancianos o
como jóvenes mozos. Pues la vida que importa es la de los adultos participes
del Sistema y del "nuevo mandato civilizatorio", a saber: la idolatría del
mercado y sus leyes. La propiedad de algunos garantiza la ausencia de
propiedades de las multitudes, condenadas al hambre, a la miseria y a la
desesperación. La Verdad es objeto de escarnio y se miente en la mañana, en
la tarde y en la noche, por la prensa, la radio y la televisión, esto es, por las
126

~es ran~s vocingleras del Apocalipsis, con sus ruidos, sonidos,
nnprecaciones y frases vacías e insubstanciales.

111
~on este panorama, si bien parece dificil liberar al esclavo que besa sus
propias ca_denas, sumergida como está nuestra sociedad en el ritmo de lo
pur? contmgente, móviles afectivos e intereses económicos todavía es
p~sible mostrar la posibilidad que aún tiene de ser libre, cono~r el amor y
eJercer la paz.
. ~ora bien, si ser libre es ser cada vez más perfecto en virtudes
espmtuales Y morales, podemos afirmar que nuestro mundo es un mundo de
esclavos _que _pretende alcanzar la libertad en las cadenas de su propia
decadencia. Si el amor es afirmación del bien, la comunidad actual no lo
&lt;:&lt;&gt;noce ni es su origen ni en su profundidad. Si la paz es la plenitud de la
libertad Y del amor, ~~i6'nces el corazón de nuestra sociedad está desgauado,
pues no poseemos mnguna ~ esas virtudes, pero si estas virtudes son títulos
fundamentales de la cultura cristiana, creo que aún tenemos la posibilidad de
po~e~rlas Y que_ representen para el hombre actual su deber-ser, como
acti~dad en. el tiempo con trascendencia histórica y ontológica, que haga
posible la qwebra de la decadencia moral o de una amoralidad generalizada.
Y ~s que la inmanencia contemporánea no sólo representa la falta total
d_e se~~do de trascendencia ontológica, aunque la supone, sino también una
situacion de pura !emporali~ad y ontologización del presente que intenta,
una Y otra vez, ol':1dar los IDismos hechos históricos en cuanto representa la
elocuente presencia del pasado y renunciar, de algún modo a la misma
trascen_dencia histórica que tiene un compromiso moral con ;l futuro de la
hum~dad. No es extraño ~í, que se elija la fama de hoy cualquiera que sea
su onge~ antes que ~a glon~ ~~ª. de }?s sabios y de los héroes. Así se pone
m~fiesto la pnmera lllJusticia etica que no tiene pasado ni futuro,
lllJUSticia por fuena de no tener ni un deber-ser ontológico, ni para sí ni para
los otros.

?~

. E~~ inmanentismo temporal que ontologiza el presente, al perder la
r~lig~c10n con el ser que lo funda, tiene que ignorar también los títulos de la
di~dad humana, para tenninar reivindicando supuestos derechos de los
anun~les, vegetales y ~e !ª_mis~a masa inerte. En consecuencia, la persona,
reducida a una pura mdiVIdualidad eficiente, terminará exigiendo deberes
para con la na~~leza pasando a ser ésta creadora de la vida y del hombre.
Algunos_ mov1ID1entos ecológico-panteístas, así lo manifiestan. Esta
reverencia al mundo na~ ~s. un~ _forma oscura de religiosidad y constituye
otra de las formas de lllJUsticia etica que consiste en subordinar la acción
127

�inteligente del hombre a una supuesta justicia natural exigida por el mundo
animal, vegetal y mineral. El hombre de la nueva inmanencia pertenece al
mundo y como tal no es señor del mundo sino parte integrante y súbdito
eficiente.
Advertimos así un grave desajuste ético fundado en la falta de
creatividad e iniciativa, por muestra de un relativismo que muestra la
permeabilidad del modelo inmanentista a las novedades que conmueven sus
sentimientos y bloquean su reflexión. El nuevo modelo humano, no sólo es
permeable en las noticias sino que se convierte en eco de las noticias, en un
simple individuo que responde, reacciona, vota, condena, odia o aplaude sin
necesitar preguntarse o interrogarse. Perdida la intimidad y alienado en la
pura facticidad no sirve ni es servido, sólo ocupa un puesto de producción y
un lugar de consumo. Se trata quizás de la más grave injusticia ética
relativista contra el esse (ser) cuyo acto nos hace existir así como en contra
el ser hombre.
Todas estas formas de injusticia ética que provienen de la pura
inmanencia contemporánea permeabiliz.an y trascienden los limites sociales
hasta alcanzar las mismas instituciones políticas, afectando la
instrumentalización de sus disposiciones y estructuras. El poder político que
desconoce su origen, es pura inmanencia que procura, antes que la gloria del
deber cumplido, la fama de la astucia y el éxito individual. Por el mismo
motivo de fama y poder, se legisla lo que halaga y lo que gusta, aún a costa
de la justicia ática de la sociedad. Algo semejante ocurre cuando se acepta,
por un lado, el desorden y la decadencia moral de la comunidad y por otro,
se castigan jurídicamente sus consecuencias. No menos grave es la
desintegración social que produce la pura inmanencia de la pura facticidad
para vivir. La primera desintegración es la religiosa, representada por la falta
de intimidad. La carencia de silencio interior y de reflexión contemplativa
conduce a la crisis comunitaria de la liturgia y a la constante necesidad de
variaciones que hagan más atractivo el servicio religioso. La segunda forma
de desintegración social es la perdida de la armonía de la inteligencia con la
verdad, merced al agnosticismo y al relativismo gnoseológico que conduce a
la sociedad humana al error generalizado del voluntarismo. Como se ha
dicho, lo bueno y lo verdadero, guardan relación con lo que tiene éxito y
popularidad, porque estos son los únicos criterios que se esgrimen ante
alguna duda u opinión en contrario. Esta ruptura con la verdad penetra en la
intima vida familiar y en la función escolar, en las que impera la "amplia
información y el sano acuerdo" acerca de lo que acontece, por encima de
toda evaluación paternal o magistral. La tercera forma de manifiesta
desintegración que produce el imperio del "puro vivir" es la relación entre la
voluntad y el bien objetivo. De esta manera, el bien personal y comunitario
puede ser indistintamente, lo conveniente, lo útil o placentero, porque la
128

voluntad al subordinar a la inteligencia impone o exige títulos de bondad a
todo aquello que por su utilidad, mantenga la autonomía del poder-hacer. De
hecho, la sociedad civil y las instituciones políticas y se han encargado de
generaliz.ar y legalizar lo conveniente, lo útil o lo placentero, sea o no
contrario al ser-personal o comunitario. La voluntad de uno, de algunos o de
muchos es quien decide cual sea el bien legitimo y objetivo.
Sin embargo, tiempo hubo en que la política se entendía como la
doctrina de la vida buena y justa. Esos tiempos eran en los que existía una
filosofía política, cuyos objetivos expresa Aristóteles al final de su Ética a
Nicómaco: "como nuestros antecesores han dejado sin investigar lo referente
a la l~gislación, quiz.á sea mejor que lo consideremos nosotros y, por tanto,
estudiemos, en general, lo relativo a la politeia, a fin de llevar a su fin, en la
medida de lo posible, la filosofia de la que pertenece al hombre". No se trata
de emprender una tarea hasta entonces desconocida. Se trata, simplemente,
de llevar la filosofía práctica (que para Aristóteles es filosofía sobre lo que
pertenece al hombre) a S)l fin. Se busca algo que no está dado al principio. del
proceso lo c¡ue sí se da es el impulso que lleva al fin: la política es un
reco~do, de p~cipio a fin, gracias a la ética, es decir, el impulso que
empuja el recomdo. El problema histórico, es que el armónico modelo
teórico aristotélico no había conseguido dar ni garantiz.ar la vida a la
población._ Con Maquiavelo y Tomás Moro la política se fija, como objetivo,
no ya la VIda buena y ordenada sino más elementalmente la conservación de
la vida. lejos queda el interés por buscar una correspondencia o
fundamentación entre los comportamientos virtuosos de los ciudadanos y la
naturaleza humana. La reflexión se vuelve sobre los datos más crudos de la
existencia y de ahí brotan las nuevas preguntas con las que tendrá que
habérselas la filosofia social: ¿qué hacer políticamente para asegurar la
reproducción de la vida? (Maquiavelo); ¿qué tipo de organización social y
económica permitirá luchar contra el hambre? (Moro). Lo que se está
pidiendo es una técnica eficaz de conquista y conservación del poder, por un
lado, y de buena organización de la sociedad y de la producción material, por
otro. La vieja convicción que había dominado la historia de la filosofia
práctica, según la cual los temas de filosofía moral no pueden encontrarse
sino encamados en grupos sociales concretos, es decir, que la moral o es
moral de Y_ en Uflª sociedad o no se encuentra en ninguna parte, deja lugar a
un nuevo mteres por la moral en cuanto tal. La ética se vuelve formal
centrándose en la pregunta ¿por qué es moral? Y desentendiéndose del
contenido de la moralidad... Nietzsche será quien saque las consecuencias de
los sobresaltos de la modernidad. Hasta llegar ahí pasarán años. Nietzsche se
burla de la opinión que fundamenta la moral en la pureza de los sentimientos
íntimos, en la inconfundible voz de la conciencia o en la universalidad del
imperativo categórico. Nada de fundamentación, sólo actos creadores del
hombre. Reemplacemos la razón por la voluntad. Tendriamos, así, dos
129

�modelos de relación entre ética y política: a) el modelo clásico de filosofia
práctica, que no concibe la separación entre ambas, b) el moderno modelo
que las separa. Es hoy tan evidente esta escisión, que todos cuentan con ella
aunque, eso sí, utilizando argumentos encontrados. Los políticos entienden
que la política es un asunto tan riguroso, y la ética algo tan vago e
indefinido, que ésta bien puede valer como llamada general a muy generales
principios de comportamiento, buenos para la multiplicidad de opciones
políticas, pero a sabiendas de que ésta es una ingeniería con precisas y
materiales reglas de juego.

11

No es extraño que ante esta formidable escisión moderna (aquí la
política, allá la ciencia), continúen los intentos de reconciliación que vienen
desde Hegel, pasando por Marx y llegando a Habermas (éste, ahora el más
llamativo e importante con su ética discursiva). Habermas se apoya más en
Kant que en Hegel, es decir, su ética es conscientemente formalista, pero
recoge la preocupación comunitaria hegeliana, reformulada, sabemos, en
clave de acción comunicativa (lejos, pues, del idealismo objetivo hegeliano).
Por eso reformula el imperativo categórico kantiano. Más que entender como
válida aquella máxima de que lo que yo desee se convierta en ley universal,
lo que procede es someter a mi máxima a los demás, para que ellos decidan,
con razones, sí se acepta como ley universal. Ahí está la clave de la ética
discursiva.
De la insatisfacción que produce ese intento dan fe sus propias palabras,
cuando confiesa que la ética discursiva nada puede decir sobre ei hombre en
el mundo, la violencia, los hogares destrozados, las guerras o las dictaduras:
lo suyo es convocar a los presentes para que digan qué piensan. Pero, ¿qué
pasa con los que no tienen palabra, con los sin voz? Son aquellas víctimas
que son sólo un grito, que sólo puede hacerse oír a través de terceros, sea
porque les recuerde, sea porque les interpreten. Por definición, no tienen
voz: sólo pueden encontrar eco en otros; por eso, ni siquiera pueden ser
considerados como habitantes. En una comunidad de diálogo, los sin voz no
son pocos y son, sin embargó, y sobre todo, los que dan sentido a la
compasión. Porque la compasión está en el origen de la construcción ética de
toda sociedad. Es el grado de amor de donación que por encontrarse en un
nievel superior, permite que el ser-para-otro se convierta en un valor que nos
hace dirigimos al tú de un modo muy particular y concreto, compartiendo,
sufriendo y alegrándonos con los demás.

S~de o Nietzsche rivalizan en el descrédito de un sentimiento "que no tiene
p~e.~te la filoso~a" (Sade, Nietzsche), que "no puede reclamar para sí la
digrudad de la virtud" (Kant). Para toda la modernidad, la compasión es
s?spechosa p?r cuant~ parece dar por perdida la lucha contra la injusticia;
solo cabe ~lgun remedio para aminorarla. Se explica que alguien como Kant
?º entendiera de. compasión. Hijo de su tiempo, esperaba del progreso
mcesante y de la libre competencia la consecución de las más altas cotas de
bienes~ general. Había, sin embargo, ya entonces, razones para pensar en la
compasion como categoría moral: en la sociedad, como en la naturaleza
"domina el sufrimiento y el dolor''. La solidaridad con el hombre sometido a
~st~ _circunstancias, eso es la compasión, algo que pertenece casi
mstmtivamente al hombre. La compasión es, en efecto, un sentimiento y,
como tal, algo particular y material. Pero es un sentimiento mediado
racionalmente: el otro es digno de compasión, no mero objeto doliente, sino
un sujeto con su dignidad herida, ultrajada o frustrada. He aquí la otra
categoría moral: la dignidad. La dignidad y la compasión son la mediación
s~ns~ble o naturalizada e,.ntre lo particular del sentimiento y lo universal de la
di~d~d hWfana. ¿Estamos tan lejos del Kant que funda racionalmente el
sen~ento ~oral, el de la dignidad que todo hombre lleva consigo?. Existe
una diferencia, nada despreciable, que nos arrojan todos los sufridos de la
tierra: esa dignidad que tiene el indígena, v. gr., o todos los pobres de
nuestro país, objeto de mi compasión, no la tienen realmente. La tienen
como ~xige_~cia, como _anticipo; pero lo que tienen, de hecho, es el ultraje o
la h1;11ID_llac1on.. C1:1lqwer universalidad que trata al otro como si ya tuviera
su d1grudad, deJana al otro swnido en su desgracia y el yo que con el otro se
relaciona podría abandonarse en la placidez de la posesión ética. Compasión
es el nombre de la ética intersubjetiva. No simétrica, sino de acuerdo a la
asimetria real. Hacer depender la universalidad de la asimetria es evocar un
modo de pensar hondamente arraigado en la mentalidad occidental. Lo
universal pertenece a la familia de la reconciliación, el consenso lo
originari? .º lo natural, mientras que lo asimétrico es lo particular, difere~te y
p~oblematico. E~ lo an~ógico que llama la atención sobre lo particular, lo
diferente. La Ulllversahdad analógica aquí es el grito del necesitado. y la
re~puesta a ese grito es la negación de la negación. No hay sujetos morales
mas que como respuesta a esa demanda. Su filosofia moral arranca de un
hec~o,_ no el de la razón, sino el de la miseria lacerante, el desempleo y el
sufrimiento en el mundo: la constatación de que si grande es el dolor de los
pobres Y de la humanidad, no menos poderosa es la voluntad de no
resignarse.

IV
"La compasión es menos que una virtud, es una debilidad nacida del
miedo y de la infelicidad". Este topos que recoge Horkheimer y Adorno, en
su Dialéctica de la ilustración, viene de lejos. Spinoza, Kant, el Marqués de
130

Este hecho es rápidamente reflexionado: el ser que sufre, que tiene
ham~re, que muere po~ diarr~as, que sufre el desempleo y la impunidad, no
es visto c~mo un objeto_ d1~0 de conmiseración, sino como un objeto
humano pnvado de una digrudad que le pertenece. Ahora bien, después de
131

�11
11

'!1

todo lo dicho, ¿sobre cuáles valores podemos construir nuestra esperanza del
mañana?. La inmanencia contemporánea a fuerza de ontologizar el presente,
nos ha ayudado a narcotizamos y vivir una cultura del olvido y de los
derechos del hombre. Nietzsche, para quien "sin la capacidad de olvidar no
seria posible ninguna felicidad", descansa en paz. Este empobrecimiento,
este olvido del pasado se manifiesta en la expresión de la ética política, pues
evidentemente la politica tiene que ser ética. El sentido popular de la justicia,
pero sobre todo de la injusticia, remite consiente o inconscientemente a una
exigencia de la política con ética. Porque ética y política se confunden pues
el ethos es la vida buena y ordenada del miembro de una comunidad. Como
el modelo clásico aristotélico, la polis es la suma de voluntades de hombres
libres y, asimismo, el principio rector de las conductas individuales. Y es que
sólo podemos tener la posibilidad de ser libres, conocer el amor y vivir en
paz, es decir, ser modernos, si somos capaces de quebrar el presente con la
presencia del pasado olvidado con profundo y vivo sentimiento de
compasión, que reconcilie la ética y la política y la tradición comunitariaindividual en una relación intersubjetiva primigenia. La compasión es un
sentimiento de total solidaridad con el necesitado, pero cuando ese
sentimiento se hace moral, cuando ese movimiento casi instintivo se llena de
razón, queda informado racionalmente, al considerar al sujeto que el otro no
es un pobre hombre, sino a un hombre al que se le ha privado de la dignidad
de hombre. La dignidad humana es un asunto de compasión que incluye a
fracasados o vencidos que, tomando en cuanta la historia del sufrimiento
cuestiona al otro que causa la desigualdad. Desde este concepto de
compasión como amor personal que quiere el bien no para sí, sino para el
otro, es decir, como ser-para-otro, es posible hablar de ética porque sólo
entonces se afirma su universalidad en toda su radicalidad. Porque,
¿podemos ser libres, amar y vivir en paz sin el pasado que no está presente,
es decir, el de los sufridos y las víctimas?. Sin esta atención al pasado no
hay verum ni bonum universales, sino un concepto de verdad y de moral
particular, nacionalista o colonialista. Porque no podemos renunciar a la
trascendencia histórica, al compi:omiso con el futuro de la humanidad, si
somos incapaces de que el genio del recuerdo nos posea aprehendiendo al
pasado que es pasado y que no está presente: el pasado de los vencidos y los
olvidado ("lo desechado por el concepto" en sentido radical: lógico e
histórico). Historia, modernidad, futuro, universalidad, sólo pueden existir si
se toma en serio el pasado ausente: tomarse en serio conlleva cuestionar la
inmanencia del presente construido sobre sus cadáveres. Y esto no es asunto
de utopías sino de memoria: de razón anamnética. Por eso es que ( como
arriba dijimos) sólo podemos ser modernos si rompemos con la presencia del
pasádo olvidado 13• ¿Con quiénes pues?. Con las víctimas, el ejercito de
perdedores, todos aquellos que no pueden descansar tranquilos porque se les
ha privado de su dignidad. Son perdedores que nos están esperando: han sido
anteriores a nosotros pero no han quedado atrás, sino que se nos han
132

adelantado. Y si nos esperan es porque tiene una factura que pasarnos, unos
derechos que debemos saldar. ¿Por qué nosotros, si ellos son anteriores a
nosotros?. Porque nuestro bienestar y felicidad tienen que ver con ellos y el
verum y el bonum son universales, es decir, abarcan pasado, presente y
futuro, como la concreción plena de libertad, paz y amor. Son los derechos
pendientes que nos presentan los otros y que sólo podemos actualizar si nos
comprometemos con el presente haciéndonos cargo, hoy, de esas y estas
injusticias. La actualización de las esperanzas pasadas e insatisfechas puede,
en primer lugar, alumbrar nuestra conciencia y, luego, transmitirnos una
nueva esperanza. La esperanza no nace de seres satisfechos sino
insatisfechos. Esto, que es verdad en psicología individual, vale igualmente
en la apreciación histórica. Es decir, sólo si somos capaces de ser una
generación que hagamos nuestra la liberación de las generaciones pasadas
(quebrando el presente), podemos esperar algo distinto de lo que hoy
tenemos. Pues la recuperación de ese pasado es el espacio actual en donde se
decide nuestro futuro. La racionalidad de la modernidad, la racionalidad de
este "modelo civilizatorió" se agota en una ontología de presente (mercado,
innovaciones tecnológicas, hechos, etc.) del puro actualismo que olvida el
pasado. Sólo si pasamos de una concepción de la historia como ciencia a una
concepción de la historia como recuerdo, sólo entonces se puede salvar el
olvido del pasado. Y es que la ciencia y la memoria se comportan, respecto
al pasado, de manera diametralmente distinta. Lo que aquella da por
cancelado, ésta lo entiende como pendiente. Las diferencias son
particularmente llamativas en asunto de justicia o injusticia. Pensamos en
aquellas víctimas y en aquellos verdugos triunfadores. La ciencia archivará
el caso de las víctimas que murieron injustamente por defender una buena
causa. La memoria, sin embargo, puede perfectamente reabrirlo y reconocer
que ahi hay algo pendiente. Si lo hace no es por juego estético ni por pura
investigación histórica, sino porque entiende que esos derechos pueden y
deben ser saldados. ¿Cómo?. En una estructura de la memoria capaz de
garantizar esa universalidad que obsesiona a la modernidad (¿por qué ser
moral?), pero que no logra porque sistemáticamente deja fuera lo desechado
por el concepto. San Agustín es de gran ayuda aquí, cuando en el libro XI de
Confesiones, nos conduce a una profundidad , que el espíritu está, por así
decir, distentido y distraído en la misma medida en que está tenso y atraído
hacia la única significación que constituye, la identidad del drama del
hombre, en cuanto totalidad temporal. Manejando las paradojas de una
manera genial, nos dice que hay tres aspectos del presente. "un presente del
pasado, un presente del presente y un presente del futuro", a los que
corresponden la memoria, la atención y la espera. Estas son las
presuposiciones fundamentales del acto de contar y recontar. Como nos
enseña la fenomenología de "seguir una historia", al narrar comprendemos el
ahora de no sé qué evento narrado en relación al pasado inmediato, el cual es
133

�retenido en el evento presente y en relación con el desarrollo futuro que es
anticipado por el receptor.
Ahora bien, esta estructura del presente hace posible la estructura de la
historia del hombre, en cuanto ella misma reúne el recuerdo, la espera y la
atención. Es decir, sólo el presente transporta consigo la dialéctica del
pasado, presente y futuro, en cuanto que el hombre es distensio animi, o sea,
un "alargamiento" del alma misma, que conduce a San Agustín a afirmar
esto: "Concluyo de ahí que el tiempo no es sólo una extensión
(distentionem), sino una extensión de algo, lo cual yo no sé qué es. Sería
sorprendente que eso no sea una extensión del espíritu mismo (ipsius
animi)". Y luego exclama: "está en ti, mi espíritu, que yo mida el tiempo.
No, no me contradigas, ¡eso es!. Tampoco te contradigas tú mismo, en la ola
tumultuosa de tus impresiones. Está en ti, que mido el tiempo". ¿Cómo es
posible eso?. Es necesario admitir que el futuro disminuye, en la espera,
mientras que el pasado parece crecer como ese sonido que ha vibrado y
vibrará, "pues lo que se ha escurrido, ha vibrado; lo que queda vibrará, y es
así que se acaba: mientras que la intención presente transmite el porvenir al
pasado, que crece alimentándose de todo lo que pierde el porvenir, hasta el
momento en que, agotándose el porvenir, todo es pasado" (XI, 27). Esto
significa que nuestra memoria tiene la extensión,
como nuestra espera, en
la medida en que el decrecimiento del uno es el crecimiento del otro. "El
porvenir, entonces no es amplio, puesto que no existe: un amplio porvenir es
una espera del porvenir que lo concibe como tal; el pasado no es un pasado
porque no existe: un pasado amplio es un recuerdo del pasado que se lo
representa como amplio" (XI, 28).

así

Y a vislumbramos el inmenso alcance de esta meditación sobre la
distensio animi. San Agustín toca aquí el principio mismo del acto narrativo
y la estructura de la memoria que garantiza la universalidad, a saber: que
esta extensión de alma hace posible la extensión misma de la historia. Esto
es lo que quisiera eliminar toda la filosofia analítica, la historia, la crítica
estructuralista y posestructuralista, la posmodernidad y la ontopoética, en
beneficio de paradigmas intemporales. Pero la resistencia del relato a una
reducción, descansa sobre la distensio a.ninti, la cual no es unidad del
presente eterno, ni la simple pluralidad de un tiempo diferente: la distensio
animi, se haya engendrada por la dialéctica entre recuerdo, espera y
atención. Al afirmar que no hay un tiempo futuro, un tiempo pasado y un
tiempo presente, sino W1 triple presente. San Agustín nos encamina hacia la
investigación y vivencia de la estructura temporal más primitiva de la
acción. Es fácil reescribir cada una de las estructuras temporales de la acción
en los términos del triple presente. ¿Presente del futuro? En adelante, es
decir, a partir de ahora, me comprometo a hacer esto mañana. ¿Presente del
pasado? Tengo ahora la intención de hacer esto porque acabo de recordar a
134

los millones de víctimas de la historia. ¿Presente del presente? Ahora hago
esto porque ahora puedo hacerlo: el presente efectivo del hace testifica el
presente potencial de la capacidad de hacer, constituyéndose en presente del
presente, avanz.ando por el camino que abrió la meditación sobre el
alargamiento del alma. Pues lo fundamental es el modo cómo la praxis
cotidiana ordena uno con respecto al otro: el presente del futuro, el presente
del pasado y el presente del presente. Esto es lo que Walter Benjamin asume
como r~spu~sta filosófic~. Benjamín no predica una concepción fragmentaria
de la histona, en el sentido posmoderno relativista, en virtud de la cual las
hi~orias partic~ares carecen de relación y, por tanto, de responsabilidad
uruversal. Aqw se trata por el contrario, de subrayar la universalidad más
ra~cal de cada uno de n_uestros actos en un proceso que va del logos al
nuthos, de la doxa a la ep1stcme, de lo contado a lo sabido de la memoria a
la razón. Son acciones que nos comprometen con nuestro' presente, pero al
hacerlo, nos comprometemos con las generaciones pasadas y su historia de
dolor Y su~ento. Porq~e hay hechos, como los que acontecen hoy día en
nuestra patna, que cuestionan toda W1a visión de la historia comprendida
como la suma, de todos los hechos que ha protagonizado este país. Hay
hechos, en efecto, que en sí _misi:ios comprometen toda una época, y épocas
que ~o~prometen . toda la histona. Este es el caso de nuestro país. Proyecto
econonuco cuestionable, democracia inexistente, impunidad cínica
responsabilidades, complicidades, fallas y defectos compartidos etc. Poco ~
poco va haciéndose diáfano el cambio en la consideración d~ la historia
nacional: si antes el pasado era algo muerto, que había que animar desde el
presente. Y la ruptura de este presente es una ruptura que reivindica ese
pasado.
Pero la evocación no es un acto meramente intelectual sino una
exp~ri~ncia del s~ento, que ejerce como de analogado con el
sufrimi~~to de las VIctunas. En tal sentido, el recuerdo es compasión. La
compas1on se produce en relación a un sufrimiento que conocemos: pero
eso~ ~o~ conocimient~s limitados. Consecuentemente, el recuerdo que no es,
de llll~~o, un a~to racional_, sino sentimiento y voluntad, tiene que volverse
r~fl~xion P1?"~ mcorporar _mtelectualmente el significado que conllevan las
victimas ano~as. Y la dificultad de saber, por el silencio de los sujetos del
recuerdo, deb1hta nuestra capacidad de compasión. Pero a renglón seguido,
hay ~ue ~ubrayar su fuerza. El recuerdo de la víctimas es capaz de cuestionar
1~ v1ctona_ eterna, capaz de exorcizar los gérmenes letales del presente
siempre dispuestos a repetir la historia, capaz de neutralizar la parte
pecadora que todos tenemos. Y es que no vivimos una cultura sensible al
pasado ni al recuerdo: subordinados a una cultura de la imagen y del
presente, cuya ~anifestación más obvia es ser actualmente modernos (el
TLC, _el consunusmo, etc.), vamos perdiendo la sensibilidad y la capacidad
narrativa. Hace falta una cultura bien distinta para captar la fuerza del
135

�pasado, que no es la de los malos y la de los buenos como la historia oficial
nos lo ha prodigado. Porque este enemigo no ha dejado de vencer. ¿Qué
dirían nuestros contemporáneos si les contáramos que la posibilidad de un
futuro mejor está condicionado al hecho de que las víctimas de la historia
pueden ser de nuevo sacrificadas, en esto de que dejemos sueltos a sus
antiguos verdugos? No lo entenderían porque aquellas víctimas y aquellos
verdugos están bien muertos. Porque mientras la causa de los vencidos no
triunfe, los vencedores de antaño seguirán causando víctimas, nuevas
víctimas, nuevos sufrimientos. Esto implica el reconocimiento de una
solidaridad de generaciones: las causas nobles de generaciones pasadas
permiten superar las injusticias que se cometen en el presente. Y no habrán
muerto de nuevo en vano si su causa triunfa en la posteridad.
Toda esta reflexión, naturalmente, es vértebra en el punto de apoyo del
Ser que nos hace existir, a saber, en el fundamento absoluto, externo,
trascendental en la relación de responsabilidad entre las generaciones
pasadas y las presentes o, sí no, el clamor de las víctimas porque se les haga
justicia para que no triunfen eternamente los verdugos sobre las víctimas, en
un clamor que profanamos bajo la figura de la vigencia de los derechos, si
las generaciones actuales no hacen suya, la causa de las víctimas de la
historia (indígenas, pobres del campo y de la ciudad, judíos, negros,
palestinos, etc.), el enemigo entonces vencerá de nuevo.
En una sociedad en la que el hombre es la medida de todas las cosas, la
desmesura que atropella es fatal. Cada valor que anima produce las toxinas
que son idénticas en naturaleza, pero letales. Sin punto de apoyo en el esse
(ser) que nos funda, el hombre abandonado a sí mismo, olvida, niega o
rechaza, errando siempre peligrosamente y atendiendo el consejo
nietzscheano de que para vivir hay que olvidar. El resultado es que los
jóvenes nada saben de ese pasado, porque no se comprometen con romper el
presente. A nadie se le oculta que esa apatía debilita las defensas
democráticas e insensibiliza respecto a la solidaridad con pueblos que viven
en el dolor y la opresión. Los mexicanos todavía podríamos alargar el
ejercicio del recuerdo en la frase de Alfonso Reyes: "esas voces oscuras de
abuelos indios que lloran en nuestro corazón, no han tenido desahogo". ¿No
pasa acaso el ejercicio de la justicia y de la moral política por ese recuerdo?.
México debe darse una razón (por lo demás, igual a Occidente), sino no
vivirá tranquilamente. Lo que significa hacemos cargo de las esperanzas
insatisfechas en el retomo al ser, manantial que estos valores atrás hemos
recordado, como una plusvalía significativa con que hacer frente, hoy, a las
amenazas del hombre. Plusvalía es una verdadera alternativa a la
desintegración económica-política-moral de México y que hoy
presenciamos. Porque cuando una persona tiene que rob:u para comer,
136

cuando los niños toman las calles y ya no regresan más a una vida dentro de
las normas, cuando el país se compone de personas destruidas en la familia,
en el empleo, en la credibilidad hacia los lideres .. . todo esto significa que al
ser humano se le destruyó el alma. La gente acepta esta quiebra y ruptura, y
ya no puede restaurar en su vida un régimen de trabajo y de orden. Pero
cuando esto ocurre, es el momento de impulsar grandes decisiones: es el
momento de los grandes heroismos que se plasman en lo t.sencial en la
búsqueda y recuperación de los grandes principios y en la invitación a
grupos a formar núcleos de honestidad. Porque tiene que haber grupos de la
sociedad con una gran sensibilidad social y un gran humanismo, humildad y
discreción, que vivan honorablemente, que reflexionen y que vayan siendo
como células lideres. Si por definición estamos ante un abismo epoca!, todo
está en cuestión, todo debe ser pensado, México tiene que cuestionarse. Los
tiempos epocales son tiempos de inventar hipótesis o de entender qué nuevos
problemas hay, más que responder a los viejos. Ni la vuelta hacia atrás, ni la
huida hacia delante, son recomendables. La vuelta hacia atrás es la tentación
de quien vive extraño a .su tiempo, sin gozarlo ni sufrirlo. Esa vuelta hacia
atrás tiene nombres y apellidos: confesionalismo, fundamentalismo,
nacionalismo. Es todo lo contrario del retorno del ser que nos funda y llena
de sentido. La huida hacia delante está representada por las manías
contemporáneas de la posmodernidad. La post-histoire, con su renuncia a la
pretensión de universalidad (y por tanto de solidaridad), es una frivolidad
que sólo puede pagar quien sólo puede realizarse por su cuenta.
México es, sobre todo, la tierra que ha sido trabajada por la acción de
fray Pedro de Gante, Motolinia, Fray Andrés de Olmos, Bartolomé de las
Casas, Sahagún, Tata Vasco, Miguel Sánchez, agustinos, carmelitas y
jesuitas de los siglos XVTI y XVTII. Sin duda Hidalgo y Costilla, Morelos,
Juárez... han tenido un rol en su formación ¿quién lo puede dudar?. Pero no
la han fundado, inspirado, modelado, como lo han hecho estos primeros
hombres que, al "indigenizarse", se convirtieron en los padres de una
identidad nacional fundamentada en la fe cristiana y la cultura y sensibilidad
indígenas. Son con todo derecho los Padres de la Patria.
Las más antiguas instituciones presentes hoy en México, las órdenes
religiosas, las Universidades, la Iglesia, son cristianas. Nuestras primeras
organizaciones civiles y empeños democratizadores, emergen del Derecho
natural comunitario novohispano'4, que es una institución preestatal y
prepolítica, que sirve de base al derecho positivo en todas sus ramas, lo
mismo que la ley natural es fundamento de todas las leyes positivas. Por ser
preestatal, este derecho natural comunitario descubierto por Suárez y
enseñado por los jesuitas novohispanos, es derecho natural social, propio de
personas jurídicas integrantes de la comunidad universal humana. Por su
137

�Notas bibliográficas

carácter natural, el derecho natural comunitario es anterior a la Iglesia, al
Estado y a las sociedades desprovistas de estructuración jurídico-política.
1

Es el caso de los debates protagorúzados entre Carlos Monsivais, Héctor Aguilar
Camín, el subcomandante Marcos, o el periodismo de Carlos Ramírez, Jaime Avilés,
etc., o las toneladas de heces fecales que han salido a la luz pública con motivo del
"affaire" Raúl Salinas de Gortari y la guerra de las televisoras etc., etc.

No es necesario ser creyente para hacer tales afirmaciones: puede bastar
la observación de los hechos, en un espíritu de total libertad intelectual,
libertad de las supersticiones obscurantistas del s. XX y de sus ídola fori. (L.
Kolakowski).
Entonces ¿qué otra cosa proponer?. ¿Un siglo veintiuno mejor, laico,
pluralista, democrático, animado de los mismos valores y esperanzas de los
europeos y con una "iz.quierda puesta al día"?. ¿Una derecha razonable que
permita un capitalismo moderado?. Los europeos han tenido esa visión del
hombre y del mundo, y sabemos a dónde han sido llevados y a dónde nos
llevará. ¿O hace falta recordar que después de haber sido proclamada "la
muerte de Dios" y enseguida la muerte del hombre, un río de sangre, de
muerte y de destrucción se abatió sobre Europa?

1

,¡

¿El milenarismo de los Testigos de Jehová o la versión laica que nos
propone Emest Bloch?. ¿Un regreso al paganismo y sus constelaciones, el
derrumbe demográfico, la desnudez de los,; cuerpos, el vegetarianismo, la noviolencia, el deep ecologism?. Significa olvidar que el hombre hace millones
de años ha dejado de ser un animal natural. Y que, en todo caso, nuestro
paganismo no será jamás el de los antiguos que se desarrollaba en el espíritu
del tiempo, en las estructuras de la ciudad, en las costumbres de todos los
días y que no podrá ser distinto de la decadencia de nosotros. ¿La
indiferencia del propio destino (tal como lo enseña el relativismo
posmodemo) y, por ende, al destino de los demás?. Esta sería una moral de
vaca que pasta en un prado y nada más. ¿Resignación? ¿Fatalismo?. El
hombre de hoy parece indiferente a las preguntas que la humanidad no ha
dejado nunca de formularse. Para él, la muerte, el dolor, el sufrimiento es
"injusto", "absurdo". Y ¿la vejez?, la publicidad nos ofrece cientos de
lecciones para negarla. El mundo mismo procede del absurdo y del
sinsentido total. A juzgar de los mil modos, más o menos degradantes, que el
hombre de hoy utiliza intentando evadirse de estas interrogantes, perderse,
olvidar, distraerse, no ha encontrado una razón para vivir en tal vacío de
razones. En el mejor de los casos, este genero de soluciones no puede
conducir más que a una u otra forma de decadencia dulce, humillante y
destructiva del hombre. La respuesta a los enigmas de la vida. Está,
insistimos, en un proceso que va de lo contado a lo sabido, de la memoria a
la razón, fracturando el presente y haciendo justicia al pasado de los
olvidados en un retorno al esse (ser), y a los valores enraizados en el pasado
mexicano y en la dignidad de su cultura (sincrética y cristiana de fe "laica"),
que la proyecte con vigor hacia el futuro y le dé la fuerza y el coraje
necesario para afrontar su propio destino.
138

2

Francisco Suárez, De legibus, Libros I y II. Defensio fidei, Libro III.

3

Entrevista a Carlos Castillo Peraza, Un optimista trágico. La Jornada semanal 23
de jurúo de 1996.
'
4

Héctor Aguilar Camín, revista Proceso, No. 1003.

5

Kuri Camacho, Ramón, Metafrsica medieval y mundo moderno: retorno a la
jilosofia del ser, BUAP, UA,Z, UANL, 1996.
6

Josef Serfert, El hombre como persona en el cuerpo. Espíritu, cuadernos del
Instituto Filosófico de Balmesiana, 1995, No. 112.
7

8

Francisco Suárez, Ibid.
Esta ha sido la posición última de Octavio Paz: retomar a las virtudes clásicas.

9

Marino, Antonio, Retórica y política en Más allá del bien y del mal, Analogía
Filosófica Revista de Filosofia, 1995, No. 3.

° Kuri Camacho, Ramón, Ibid.

1

11

Proceso, Ibid.

12

Ibid.

13

Kuri Camacho, Ramón, Ética compasiva y razón anamnética, Diálogo, 1194, No.
28, Revista de la UAZ.
4

~uri Camacho, Ramón, La Compañía de Jesús: imágenes e ideas. La ideología
;esurta y Juan de Palafox y M y otros estudios novohispanos. (en prensa).
'.

139

�EL REALISMO EN FILOSOFÍA Y EDUCACIÓN

Lic. Martha E. García Sepúlveda
Catedrática de la facultad de Filosofia y Letras, UANL.

l. Características del realismo
En sentido amplio, el término "realismo" incluye una diversidad de
comentes, aun opuestas, según considere la realidad trascendente, inmanente
al sujeto o se sostenga la primacía de la realidad frente al yo. El hecho de
queJa realidad sea objeto del conocer y se adose al ser, a la verdad, entraña
una problemática metafisica y gnoseológica fundamental para esclarecer qué
es el conocimiento y cómo aprende esa realidad, y por tanto, pertinente para
asentar cualquier saber.

,,
1
1

En sentido estricto el realismo consiste en la afirmación de una realidad
que existe en sí y que no es simple proyección del sujeto cognoscente; es el
contrapunto gnoseológico y metafisico del racionalismo y del idealismo.
11:

Antonio del Toro expresa: "Conocimiento realista o filosofia realista, en
su sentido más propio, viene a ser sinónimo de ciencia o filosofia verdadera,
perfeccionamiento del conocimiento natural y espontáneo".'
Vemeaux distingue entre el realismo que surge del idealismo (realismo
idealista) y el realismo (realismo realista) que se opone al idealismo. El
realismo trascendental implica un realismo empírico: Kant, para refutar al
idealismo, argumenta que la conciencia inmediata de los cuerpos, como
fenómenos en el espacio, es una condición de la conciencia que tenemos de
nuestros estados interiores en el tiempo. ''Ningún idealista puede evitar
hablar del ser o de lo real, y lo hace sin el menor escrúpulo, pues habla del
ser para nosotros, no del ser en sí que declara incognoscible."2
1.- ''El conocimiento se regula por el ser, que a todas luces le es anterior.
Si se considera el sujeto, éste debe ser para poder conocer y su modo de
conocimiento depende de su tipo de ser. Por lo tanto, el cogito cartesiano
debe ser invertido: no por que pienso existo, sino porque existo pienso. Si
se considera el objeto, también él debe ser para poder ser conocido, y su
manera de aparecer depende de su tipo de ser''. 3
2.- "En algunos casos lo que conocemos existe en sí, independientemente
de nuestro conocimiento, de nuestro pensamiento, de toda actividad de
141

�nuestro espíritu. Desde el punto de vista crítico, habría que distinguir
cuando menos tres casos: la existencia puede ser concluida (como
consecuencia de un razonamiento), puede ser concebida (por un concepto
abstracto), y puede ser percibida (por conciencia o sensación).
Pero
solamente nos interesa el último caso, pues sólo se puede concluir o percibir
una existencia si se parte de uan experiencia en la que nos es dada.',4
Observa Vemeaux una contradicción y propone elegir entre idealismo o
realismo: ''todo ser está puesto por el espíritu humano (idealismo)" y "algún
ser no está puesto por el espíritu humano" (realismo), o en otras palabras,
todo ser se reduce al conocimiento que podemos tener de él o algún ser no se
reduce al conocimiento que podemos tener de él.

'"111,,

Versiones del realismo empírico de Kant son el realismo natural o
presentacionismo, el realismo ingenuo y el materialismo; inspira también al
positivismo y el empirism,p inglés inspira el neorrealismo o "realismo
transfigurado", como lo dJÍlomina Abbagnano.

El realismo exagerado se remonta a Platón, para quien las ideas esencias
son lo verdaderamente real, entes inmutables. Las ideas o esencias no son
conceptos ni parte integrante del mundo sensible, pero sí objetos inteligibles.
San ~~ sostiene que las esencias no son sino ideas divinas, y de ahí
su condic1on de suprema realidad.
~ara el realismo exagerado, los universales, lo que consideramos
habitualmente como entidades abstractas, son verdaderas y formalmente
reales, con una realidad suprema y radical, fundamento del mundo sensible.
Como es éste al que ordinariamente aceptamos como real, los medievales
acuñaron una expresión para delimitar la doctrina del platonismo·
"universalia ante rem".
·
El realismo moderado parte de Aristóteles, que concibe lo inteligible
como estructura de lo sensible; la idea no tiene existencia sino en la mente.
El mundo fisico está constituido por entes individuales, pero las esencias de
éstos son estructuras inteligibles, comunes a numerosos individuos. La
prima~ía ~~tológica corresponde a las sustancias o esencias, que se plasman
en los mdividuos o en el intelecto.

El intento de superar la oposición entre el idealismo y realismo, para
salvar la acusación de dogmatismo y refutar al idealismo desde su terreno,
hace surgir al realismo crítico, promovido por neoescolásticos de la escuela
de Lovaina (Mercier, Gosselin y Marechal, entre otros). Se trata de salir del
idealismo por el camino del análisis trascendental: define la independencia
ontológica del objeto respecto del sujeto, pero no como dato, sino como
resultado de un proceso, a partir de lo dado en la conciencia. Es un nuevo
sistema idealista, pues no tiende un puente entre el orden lógico y el orden
real.

En el realismo moderado la universalidad se da formalmente en el
concepto, pero está potencialmente en las cosas sensibles. A través del
proces~ de abstracción, la mente humana alcanza lo que de inteligible hay en
lo sensible, la estructura común o específica, ese proceso es universalizante
en la medida en que consiste en la inmaterializ.ación de la realidad corpórea.

En el terreno propiamente realista encontramos escuelas y
denominaciones que podemos enlistar como realismo exagerado, realismo
moderado, tomismo, realismo metódico, realismo metafisico y realismo
gnoseológico (neotomismo).

_Y~ que la cabecera de la línea del realismo, en sentido estricto, es
Aristoteles, parece pertinente que para caracterizar el realismo se consideren
previamente algunos conceptos básicos de su demostración tales como Ser
potencia, acto, hilemorfismo y causa.
'
'

El concepto "critico" que adjetiva al realismo es reivindicado tanto por
Vemeaux, como por Llano, no así por Gilson, que refuta el "realismo
critico" de los neoescolásticos de las primeras décadas del siglo XX.

Sophia es el grado máximo del saber humano: sabiduría, saber del ser en
cuanto ser, y de ella se ocupa la metafisica·6

El realismo es "critico" no en el sentido kantiano de "critica", sino en el
sentido etimológico de análisis. Llano afirma que la gnoseología realista ha
de ser reflexiva y critica en la acepción original de estos términos e incluso
"le corresponde realizar la critica de la critica, basándose en el conocimiento
5
de la realidad."

Grados de saber, según Aristoteles
Sophia:
Sabiduría, Filosofia primera: saber del Ser en cuanto Ser
Episteme:
Filosofia o saber fundado sobre lo universal

142
143

�Las causas o principios del ser son:

Techne:
Saber práctico, valorativo

•

La causa material o materia: aquello de lo cual el ser está hecho.
mármol o el bronce es causa material de la estatua, por ejemplo).

•

La causa formal o forma: es el principio que supera la indeterminación,
la esencia entrañada en la cosa. (La forma determinada que surge de la
madera, el mármol, el bronce, etc.: un mueble, una estatua o una
máquina).

Empeiria:
Saber empírico o saber de experiencia
Minemosine:
Memoria
Aisthesis:
Saber de los sentidos, saber común pragmático

De la unión de la materia con la forma resulta el individuo, objeto o ser
real (hilemorfismo).

La filosofia es el quehacer más propiamente humano, porque ~ace de un
saber universal y la actitud de contemplación reflexiva se onenta a la
fundamentación intelectual de todo saber.
El Ser se hace inteligible a través de las cosas o seres sensibles; para
captar la substancia, se necesita de la mirada del espíritu.
Aristóteles concibe el Ser como algo que se hace presente a través de la
inteligencia; asimismo como substancia, cosa, ente, esencia: substancia
primera o conjunto de determinacion~s para que ~a ~?sa sea tal; co~o
accidente: determinaciones no necesanas en la conshtuc10n de las cosas, el
ser se manifiesta en las cosas mediante categorías (substancia, cantidad,
cualidad, relación, lugar, tiempo, acción, pasión, ~osición y esta_do); como
Acto: ser plenamente constituido, que le da sentido a la matei:ia Y como
potencia o materia prima, ésta sirve para constituir un ser detenmnado, pero
por sí misma no es un ser determinado.
Acto es perfección, principio determinante, del ser; . la potencia es
indeterminada. Ambos están sobre las categonas y trabaJan en todos los
seres (sometidos a cambio o movimiento)_, exce~to
el q~e "~u. ~r o
esencia es ser actualidad". El Ser necesano es Dios, motor IIlDlOVil , en
términos de Aristóteles. El Acto, la idea, la forma o esencia es anterior a la
potencia.

e,?

Otro de los conceptos claves es el de "hilemorfismo" (de hyle=materia y
morphe=forma). Los seres materiales se rigen por estos dos principios:_ la
materia, principio indeterminado de toda cosa y la fo~a sustancial,
principio determinado, que hace ser tal cosa y no otra.. El ~~~orfismo_ es
consecuencia de la distinción entre el acto y la potencia, pnnc1p10 que nge
todo el universo y explica desde el ángel hasta el mineral amorfo; sólo el
Acto puro está excluido de esta ley.
144

(El

•

La causa eficiente es el tercer principio determinante del ser: aquello por
intervención de lo cual, el ser es producido como efecto. (El escultor es
causa eficiente de la estatua que esculpe.)

•

Causa final o finalidad: aquello por lo cual o para lo cual un ser está
hecho.

Vargas Montoya considera que esta última es la más importante de todas,
por su relación directa con la acción y potencialidad del agente. 7
Respecto al hombre, el alma (lat. "anima") es la forma del cuerpo
(materia), es el principio de la vida. Ambos configuran a la persona, una
sola sustancia, pero cada uno, materia y forma son incompletos. El alma es
una y tiene facultades o modos de obrar: facultades nutritivas, sensitivas,
apetitivas, motrices e intelectuales. De la unión sustancial del alma y
cuerpo infiere Aristóteles que el hombre posee sentidos internos y sentidos
externos; de la simplicidad del alma, concluye su inmortalidad.
El supremo bien del hombre es.la felicidad, fin en sí misma. El medio de
lograrla es la armonía con la actividad intelectiva del alma, al que las
tendencias inferiores deben someterse. Esta armonía necesita del ejercicio
de la virtud.
"La felicidad es, en rigor, una repercusión en el alma de lo que para
Aristóteles constituye el supremo bien humano: el ejercicio de la más alta y
diferencial facultad del hombre, que es el entendimiento ( ...) momento
supremo de la contemplación intelectual: fruición del comprender, o la
prolongación sin límite de ese instante luminoso en que el espíritu entiende o
descubre la verdad. Para alcanzar ese bien supremo se requiere de la virtud,
que es a la vez fuerza que potencia las diversas facultades y tensión
armónica entre las mismas. " 8
145

�La virtud se manifiesta como un "hábito del término medio".
En vista de la proyección aristotélica e~ lo ~ue se configura como
"filosofía perenne", fuente del humanismo uruversahsta que se propen~e en
educación, es inevitable el adentrarse en su pensamient?. .~~ l~ ~s!!1a
manera sucede con la tarea de Santo Tomás de Aquino, qmen cnstiamza Y
depura las enseñanzas de Aristóteles: Brevemente r_eseñamos , algunos
tópicos: la relación de saberes, l?s. _rasgos de -~ realismo filosofico, la
conciliación entre razón y fe, y su vis1on antropologica.

El alma se compone de sentidos externos: vista, audición, tacto, etc.;
sentidos internos: imaginación, memoria, sentido común y cogitativa, y las
funciones superiores son la inteligencia y la voluntad.
La lógica es el instrumento de sistematización de S. Tomás, como lo fue
para Aristóteles.
El tomismo no debe ser confundido con la neoescolástica, cuyo método
para sustentar su realismo no resulta demostrativo de la naturale:za del
conocimiento.
Justo el realismo metódico es la reacción de defensa de la realidad y del
realismo gnoseológico; es propuesto por Etiénne Gilson, que expresa que
quien parte de la sola conciencia como dato, termina en el idealismo. El
realismo acepta como dato la rigurosa realidad objeto-sujeto, sobre la que se
proyecta luego la critica en el sentido etimológico para demostrar y
argumentar su validez. Gilson rechaza la crítica, en el sentido dado por
Kant.

Grados de Saber según S. Tomás de
Aquino.

Saber Sobrenatural
Saber teológico
Saber natuJal
Saber teológico natural
Saber filosófico
Saber filosófico especiali:zado
Saber práctico
Saber del sentido común
El saber teológico está basado en la revelación y el~ filosófico en la
investigación. Razón y fe no pueden hallarse en conflicto, pues ambas
proceden de la sabiduría divina.
En el conocimiento intelectual se ilumina la forma universal de las cosas,
y se engendra en el sujeto la idea o concepto, que es el universo en la mente.
El entendimiento humano, por virtud natural, en cuanto contemplació~
reflexiva proyectada sobre las cosas sensibles ~filos~fia), n~ puede ver ~ue
es la divina sustancia; se puede demostrar la extstenc1~ d~ Dios por, l~ razon,
pero su esencia sólo se vislumbra mediante el_ conoclfille~to analogico: l~
perfecciones inferiores manifiestan las perfecciones supenores. S. ornas
expone cinco vías para demostrar la ~xistencia d_e Dios, _las cuatro pnmeras
tienen como fondo común la causahdad; la qwnta se mfiere del orden Y
gobierno de las cosas del universo.

!

El realismo metafísico y el gnoseológico son concreación del problema
del ser y del conocimiento.
"El realismo gnoseológico consiste en la
aceptación de la realidad trascendente a la conciencia, y por tanto,
independientemente de ella y anterior al momento cognoscitivo, aun en el
supuesto de que hubiera que justificarla a
de éste.
Realidad
trascendente a la conciencia y además múltiple".

¡artir

Alejandro Llano sostiene que la gnoseología es la metafísica de la verdad.
La metafísica no puede encomendar a ninguna otra ciencia la justificación de
sus propios principios, que son los primeros del conocer humano, alcanzados
en su universalidad.
Por último, es interesante reconocer el neotomismo, que no forma
escuela; se integra por investigadores de diferentes especialidades que
consideran a la Filosofía como algo permanente abierto y ponen de relieve
los principios metafísicos y gnoseológicos hallados por S. Tomás: el acto de
ser en la estructura del ente, el reconocimiento de la realidad trascendente al
sujeto y a los datos de la conciencia, y de la realidad de estos últimos; el
reconocimiento del pluralismo de la realidad y apertura a nuevos datos y
perspectivas, pero sin rehacer los principios generales del saber.

Alma y cuerpo -forma y materia- son sustancias incompl~tas; requieren
después de su separación una nueva unión, con lo cual se realiza la perfecta
bienaventuranza.

146

147

�2- Postulados ftlosóficos centrales.

En el realismo empírico (sea de origen inglés o alemán) se sostiene que la
razón o el conocimiento humano (sensible o intelectual) son capaces de
explicarlo todo. Se minusvalora la complejid~d de lo real y se sobrevalora
el valor y la capacidad de la razón o de los sentidos.
Subyace en este realismo una visión monista de la realidad, así como un
inmanetismo.
En el empirismo inglés se postula:
a. Todo conocimiento humano comienza a través de los sentidos. , .
b. Algunos empiristas afirman que el conocimiento sensorial es el umco
tipo de conocimiento.
El neorrealismo angl95ajón participa de los mismos postulados.
Kant afirma que el idealista trascendental es un realista empírico.
a. No niega la trascendencia del conocimiento, pero afirma que la
subjetividad no es simple receptividad, sin creatividad, poniendo ~on ello
énfasis en la dimensión inmanente subjetiva (hace depender al objeto del
sujeto).
.
.
,
b. Los fenómenos sensibles, matenales, son objetos de la razon
especulativa, que vuelca sobre ellos sus con~e~dos m~nta,les y ~~ersales
previos, produciéndose entonces el conocumento cientí~c~ teon~ . ~se
funden aquí empirismo e idealismo); lo demás (deber, fin ú1tuno, rehgion,
etc) es objeto de la razón práctica, dirigido,ª la acción.
, •
c. El hombre sólo puede conocer fenomenos y no la cosa en s1, ~or la
imposibilidad de la razón para tener una intuición intelectual de la nnsma.
10
Esto significa la omisión de la Filosofia primera.
Del realismo aristotélico-tomista o realismo moderado, sintetizamos los
siguientes postulados:
a. Concepto de filosofía.- la filosofia es el conocimiento científico que
mediante la luz natural de la razón considera las primeras causas, a través del
orden natural. La filosofia y el conjunto de las otras ciencias tienen el
mismo objeto material (todos los seres cognoscibles), pero la filosofia
considera formalmente las causas primeras, mientras que las otras
consideran formalmente las causas segundas.
b. Sólo la metafisica y la lógica constituyen, cada una de por sí, una
ciencia universal.
148

. c. La Filosofia se divide en tres partes generales: a) la lógica, que
mtroduce en la Filosofia propiamente dicha y tiene por objeto el ser de la
razón que dirige al intelecto hacia la verdad; b) la Filosofia especulativa, o
simplemente Filosofia, que tiene por objeto el ser de las cosas o ser real, y c)
la Filosofía práctica o moral, que tiene por objeto los actos humanos.
d. Relación Filosofia-Ciencia. Los principios que se basan las ciencias
particulares están subordinados a los de Filosofia, de manera indirecta. La
Filosofía dirige a las otras ciencias con una dirección que podríamos
denominar política, ya que las ciencias particulares son autónomas. El
estudio de la Filosofia primera o Metafísica no se ha de colocar al inicio
sino al fin de la investigación.
'
e. Conocimiento. La certeza que nos proporciona el sentido común es
válida, y la ciencia yerra si la contradice, pero la Filosofia tiene como
fundamento la evidencia que le procura la inteligencia y no la autoridad del
sentido común.

f. El Ser es el objeto formal de la inteligencia. El objeto de sus
conocimientos es lo que en realidad son las cosas, independientemente de
nosotros mismos.
El Ser como tal es inteligible, todas las cosas son
inteligibles en la medida en que son.
g. Intelectualismo moderado. Lo que es, es lo que causa la verdad en
nuestro espíritu: la razón puede alcanzar con certeza plena las verdades más
elevadas, pero con dificultad y a condición de estar disciplinada.
h. Hilemorfismo. Toda substancia corporal es un compuesto de dos
partes substanciales que se complementan, una pasiva y por sí absolutamente
indeterminada (materia) y otra activa y determinante (forma).
i. Animismo. El ser humano posee dos principios incompletos ambos,
uno de los cuales (el alma racional) es espiritual. Alma y cuerpo forman una
sola sustancia.
j. No es posible dudar, sin caer en el absurdo, ni de la existencia de las
cosas corporales (atestiguada por los sentidos) ni de la existencia de los seres
espirituales (demostrada por la razón).

k. Captación de los universales. La esencia de una cosa es lo que
necesaria y primariamente es, como principio primero de inteligibilidad.
Las esencias de las cosas son universales en la mente, pero consideradas en
sí mismas, no son universales ni individuales.

149

�1 Potencia-Acto. El ser, considerado en relación a la. plenitud ~: la
perfección que esta palabra significa, se divide en ser propia~e~te d1c ? o
acto y capacidad de ser o potencia. Nada pasa de la potencia a acto, smo
por W1 ser en acto.
m. El Acto puro es Dios.
Dios es conocido por analogía, y es
absolutamente distinto de las cosas.
n. El hombre está ordenado a
es Dios.

W1

fin último fuera de él y este fin último

L a V irtud es W1 medio para el desarrollo de las facultades superiores y
11
el logro de la perfección.
O.

3- Relación de los postulados al campo educativo.
De los postulados del realismo empírico es patente la p!oyección. que
algunos de los mismos filósofos impleme~w:on en sus te?nas _educativas,
pedagógicas y didácticas. Enlistamos las s1gwentes correcc10nes.
a Al rechaz.ar el innatismo de las ideas, buscan en la expe~e~c~a Y el
medio ambiente, en el aprendizaje y lo adquirid? el prmc1p10. del
conocimiento, al cual vinculan con la vida. Este vmculo es un acierto
considerado por la teoría curricular.
b. La reducción del conocimiento a la experiencia sensible lleva a una
sobrevaloración de las ciencias de la naturaleza.
E la dimensión de los hábitos, el sistema educativo realista empirista
def~~nd: la ética como norte de la instru~ci~n. J. Herbart, F. ~acon, J.
L k J Amós Comenio, entre otros, Justifican con la moralidad una
oc e,. , · m
. tegra•
si·n embargo también hay quienes la eluden, por
fiormac1on

de los intereses son los hombres y el medio ambiente.
despertarse el atractivo del educando.

Para instruir ha de

Paciano Fermoso expresa que la doctrina herbertiana sobre el interés es
una reacc1on contra el imperativo categórico kantiano y su
trascendentalismo. 12
En B. Russell (1872-1970), los objetivos de la educación son la libertad y
el juicio critico. Fermoso reproduce un fragmento de los Ensayos sobre
educación de Russell. Expresa: "Yo fomentaría el hábito de la discusión
inteligente entre muchachos y muchachas mayores, no les permitiría
obstáculos en su camino, aún cuando disintieran de lo que a mí me parecen
verdades importantes. Mi finalidad seria enseñar a pensar, y no la ortodoxia
o la heterodoxia. Y nunca sacrificaría la inteligencia al interés imaginario
de la moral ( ...) Yo persigo la virtud por la recta educación de las pasiones y
de los instintos, no por la mentira y el engaño. En la virtud que yo deseo, la
persecución del conocimiento sin miedo y sin limitación es un elemento
esencial que, si falta, priva de valor a todos los demás." 13
Interpretando un poco, podemos observar algunas constantes que
subyacen a las formulaciones sobre el conocimiento, las habilidades y las
actitudes. Los contenidos de las disciplinas fácticas parecen más confiables
y la implementación de contenidos trata de vincularse con la vida; como la
verdad es "cuestión de gradación" (Russell) y se atiene a la experiencia,
vemos patente el paradigma de las ciencias naturales. Esta realidad plana
(monismo) evidencia una omisión metafisica y gnoseológica, en el ser y el
saber, por ello la acción educativa tiene un destino sin principios, y e ideal es
aquél que cada autor considera desde su propia reflexión. Y es que los
principios de conocimiento conducen a principios de acción (ser-deber ser) y
éstos se han sentido ya como "dogmas" que clausuran el progreso. Este tipo
de realismo, llevado a los estudios humanísticos, lleva a una cimentación
más endeble: la Filosofia pierde su crédito como filtro de contenidos, la
ciencia y la experiencia son las que rigen el saber.

considerarla acientífica.
d En el aprendizaje se realza el aspecto ya emotivo y volitivo (He~bart)
ya c~gnitivo (Rusell). En la enseñan7..a, un cometido importante es motivar Y
enseñar a pensar.

J F· H b rt (1776-1841), discípulo de Fichte y sucesor de Kant _e~ la
' tedr. ·· deeFri~osofia es uno de los representantes del realismo pedagogico.
ca
a
'
·
· , 1 fu tes
Sostuvo que el interés y la atención son aliados de la mstrucc1on; as en

En cuanto habilidades, resulta natural la promoción del pensamiento, que
mediante la critica y la búsqueda, desarrolla ya una función provechosa; el
problema es el sentido o fin que le es propio, pues la verdad está en fuga.

Las actitudes, que plasman el carácter, la fuerza de la voluntad (virtud),
dependen de una moralidad subjetiva. No hay una convicción de principios
del ser y del saber, luego no los hay tampoco del hacer.

150
151

�Los postulados del realismo aristotélico tomista se representan en el
Perennialismo. La Filosofia educativa parte de un análisis metafisico de la
educación: cuál es el ser de la educación.
a. La causa material es la potencialidad del sujeto. En el hombre existen
cualidades activas y perfeccionables tanto en lo corporal como en lo
espiritual: "existen factores endógenos del desarrollo, biológi~~ Y
psicológicos, tanto innatos ( constitución, temperamento) c_~mo adqwndos
(madurez, experiencia) y factores exógenos de la formac1on, naturales Y
sociales, tanto conscientes como inconscientes. Cada uno de estos factores
tiene de por sí una forma, pero se dispone a recibir otra nueva forma, qu~ es
la del proceso educativo en el que entra y al que se subordina,
4
comportándose en relación con él como elemento material.1
b. La causa formal de la educación es el acto que realiza la potencialidad
de los aspectos educables de la persona, acto que no es definitivo y perfecto.
En sentido fisico, el acto
refiere al hábito o nueva cualidad estable que
reciben las facultades ed6cadas, mediante la repetición o ejercicio gradual y
constante; en sentido moral, es la intención educativa, que da forma al

le

proceso.
c. La causa eficiente es la persona (física o moral) que impulsa
intencionalmente el perfeccionamiento del sujeto: el educador o maestro.
Éste no es la causa de la educación en sentido absoluto, porque también el
educando tiene un papel activo y principal.
''La educación no puede
definirse en términos metafisicos, ni como absoluta autoformación ni como
., ,,15
absoluta heterofiormac1on.
d. La causa final de la educación es la perfección de la misma persona,
mediante la actualización de todas sus virtudes, en la medida en que éstas
pueden y deben desarrollarse y en la medida que lo permite la situación
existencial del sujeto. El fin de la educación coincide con el fin del hombre.
e. Desde el punto de vista ético, la educación es un derecho natural.
Todos los hombres, en cuanto participantes de la dignidad de persona, tienen
el derecho a una educación que corresponda al propio fin, al propio carácter,
al diferente sexo, conforme a su cultura y sus tradiciones. La consecuencia
es una educación personaliz.ada, ya que cada persona (cada alma) es
individual.

f. La acción educativa se presenta como promoción del desarrollo del
sujeto, como ayuda para su perfeccionamiento, su mayor bien; por
convicción de la naturaleza humana, los que educan demuestran querer, de
un modo u otro, el bien del educando, su plenitud de vida.
152

g. -~ª ~ausa material de la educación lleva a la formulación de una
e~u~ac1on ~t~gral.
La indeterminación de las facultades del hombre
s1gnific~, as1m1smo qu~ no todas están determinadas a actualizarse según su
pe~ecc1on correspondie_nte: las facultades espirituales, en las que interviene
la libertad, pue?en des~1arse_de su propio bien (posibilidad de error O vicio),
Y po~ eso no solo admiten smo que necesitan la educación. La educación
reqwere de la, voluntad de los sujetos, de su disposición, pues el hombre no
es ~uca1b~ ;solo porque es perfectible, sino porque es consciente de serlo.
La mte~a~1?n se ~lantea tambi~n con referencia a los tres sectores en que se
~ued~ div1drr la _vtda y oper~c1one~ ,del hombre: theoresis (contemplación,
e~eres especulativo), la p~IDUS (acc1on) y la poiesis (creación, producción).
1 '1'\l hay verdadera, edu~ac1?n si el pr~dominio de una de las tres provoca la
atrofia de las &lt;lemas, o llllp1de el crecimiento armónico.
h: La virtud, ejercicio de la voluntad en el bien, y contraria al vicio es
medio de co~ecución de la sabiduría. Esto implica una coherencia de vida
para el q~e tiene responsabilidad de educar.
Antonio Livi considera dos
aspectos importantes par~ conseguir una práctica integrada e integrante: "a.
Los educadores que no tienen conciencia justa de condiciones de realizar la
verdad~t;a educación( ... ) n. Ninguna sociedad ha podido lograr nunca, sin la
aportac10n del dato revelado, una clara conciencia, incluso de los valores
puramente naturales y de su jerarquía". 16
i. En cuanto a los conocimientos, tienen prioridad los contenidos
p~rm~ente~ _Y ete~os que provee la filosofia, base del saber ulterior y del
eJerc1c1? cntico.
Todos los conocimientos humanísticos llevan al punto
~e~si~o . Y . axiológico, que es el fondo, la clave de la
mterdisc1plinariedad." 17

j.N! magis_troce~trismo ni paidocentrismo. En el proceso de enseñanza
se aquilata la mt:grida? y coherencia del maestro. Amor a la verdad y amor
al ~ucando, redimens1onan el acto educativo; de ahí la figura de "apóstol"
(enviado), el modelo es Cristo.
,El educando se r~presenta en la causa formal del proceso y es el primer
artífi~e de su propia educación, pero el maestro se empeña en hacer
fructifi~ar _l,as disposiciones del educando.
La educación es diálogo,
comum~ac1on de amor, aunque no todos los momentos requieren de la
presencia personal del maestro; favorece el desarrollo del sujeto pero no lo
produce.
'
~odemos concluir ~ue la diferencia específica entre los realismos
delineados es la ausencia - presencia de la dimensión sobrenatural (meta-

153

�física) de la educ~ción, en la ql!e subyace una visión del ser y del saber, que
es cimiento de la filosofía educativa que promueven.
4- Visión Antropósfica Subyacente
El realismo idealista, que hemos concretado como rea~smo empírico
(trascendente O inmanente, ya focalice lo intelectual o!º sensible) s,e ~la~ma
en la Historia de la Pedagogía justo como "_re_alismo p~dag~gico o
científico.
La conceptualización, el detenmmsmo y bb~rtismo, la
educabilidad justificada por la naturaleza ~acional y . la ~bertad, la
priorización del conocimiento práctico e inmediato, l~ opc1on~lida,d _de una
moral situacional, así como el reconocimiento orgámco y ps1cologico del
hombre.
Realzamos específicamente estos tópicos:

..,,

a Dualismo: El hombre posee _una dimensión corporal y una _espiritual.
La s~cia espiritual es concebida en el empirismo como neces1~d, P~~o
esto implicaba un determinismo; en la s~l~ci~n trasc~nd~ntal, la dimens1on
espiritual es sustraída de la necesidad y se Justifica as1 la libertad.

b. El hombre no es libre, o bien es libre. Vemos dos interpretaciones, la
mecanicista y la trascendental; la distinción entre fenómen~s y noumeno se
explica de la necesidad de distinguir entre naturaleza Y hbertad. En la
interpretación trascendental la libertad, se ~~~ por una ley moral, que se
formula " a priori" y es objeto de la razon practica.
c. Subjetivismo. La existencia de Dios es un presup~e~o apriorístico,
como lo es la existencia del alma y de la ley moral, esto sigmfica que no es
18
objeto de la razón teórica.
d. Intramundidad. Ionsecuencia de lo anterior, el hombre es para el
mundo. La fe es un asunto personal.
e. La educabilidad entraña una práctica moral.
f. Dimensión sensitiva y autorreflexiva del hombre. Para Herb~, la
persona es "una masa apercibiente", y la libertad de! h~mbre no es ~~s que
la dominación de la masa aperceptiva sobre las exc1tac1ones y mov1ID1entos
. 19
provenientes de1 extenor.

El realismo moderado, que cristaliza en diversos sistemas educa~vos de
corte humanístico, concibe al hombre como una estructura compleja Y en
tensión, pero inteligíble.
154

a. El hombre es una unidad sustancial, alma y cuerpo, que se integra en
la acción. La complejidad humana se revela en la integración de su actual y
en su trascendencia.
b. El hombre es un ser mundano finito, pero también participa del valor
infinito en lo finito, es la dimensión espiritual. Tal trascendencia se muestra
en la libertad humana del querer, del conocer y del hacer, a través de lo que
realiza su propia esencia (La inteligencia puede conocer las esencias
universales en la mente; lo que no es, es incognoscible).
La~ertad no es una perfección realizada perfectamente en cada hombre:
la razón, que debe ser ilustrada, y la formación de la voluntad, que por medio
de la decisión convierte en realidad concreta el ideal propuesto por la mente,
son las raíces de la libertad.
Para que haya libertad se requiere la indeterminación objetiva de los actos
de voluntad y del dominio de sus propios actos. Lo propio del ser es
prescindir de la singularidad material y de la existencia concreta.
La voluntad se mueve a la elección de los medios a partir de la intención
detfin, para esto necesita del presidio de la razón.
c. El hombre es perfectible. La educación es requisito indispensable para
el recto ejercicio de la voluntad. ~
d. La perfección como fin de los actos humanos indica que el valor de
éstos no es indiferente. La moral es invariable, independientemente del
curso de la historia; la ética asume la demostración de la naturaleza de la
moral.
e. El hombre tiene su esencia y realidad en la projimidad, es un ser
dialógico, logra la planificación de su esencia en medio de la comunidad.

5 - Escuelas que surgen

La historia de la educación registra en el realismo a las escuelas que
tienen como fuentes las vías filosóficas de las que se ha venido explicando:
empirismo y realismo moderado, se designan así "Realismo" y
"Perennialismo" convencionalmente.
Aunque se ha considerado a F. Herbart como "padre de la pedagogía
científica", Kant propugnaba ya por una pedagogía experimental.
En

155

�C:';

debían distinguir al profesionista de cualquier área.
ausencia en las áreas de humanidades.

El método científico natural inspiró una nueva didáctica, que sugiere el
orden de la naturaleza, en Wolfgang Ratke, Johann Amós Comenio Y John
Locke. Los sistemas didácticos propuestos por estos dos últimos se fundan
en los postulados básicos del realismo empírico, pero cada autor sigue
trayectos distintos y aún opuestos.

El perennialismo de las escuelas de humanidades se caracteriza por una
filosofia educativa cuyos fines son correlativos a los fines del hombre,
además de proveer del conocimiento sobre el hombre y su medio, provee de
instrumentos para la comprensión y la crítica.

1

" .._,1

El realismo empírico generó el experimentalismo, el intuicionismo, el
erudicionismo, el naturalismo y el positivismo pedagógicos.

·I

"El realismo empírico, demasiado optimista al poder educativo de las
realjdades sensibles, tiene el mérito indiscutible, entre otros, de haber
preparado el campo a lo que posteriormente, sobre todo por obre de E.
20
Pestalozzi, será conocido como método intuitivo en la enseñanza".

1

1

1

Aun encontramos su

La Universidad Católica de Lovaina es restaurada por el Cardenal J. H.
Newman, desde esta perspectiva.
También surge un movimiento
~rennialista en estados Unidos, con Redden, Ryan y Cunningham.

Comenio formuló una instrucción que respondiera a un ideal pansófico
(ensefiaR todo a todos, en las proporciones adecuadas), mientras que Locke
insiste en que la instrucción se centre en las materias y disciplinas que
desarrollan la capacidad de pensar y de actuar correctamente, en cualquier·
circunstancia (disciplinarismo o formalismo didáctico).

, ,..,
11

Inglaterra fue F. Bacon el que ejerció más influencia en esta corriente, en el
siglo XVII.

·

El humanismo integral sustentado por Jacques Maritain (1882-1974), de
ascendiente aristotélico-tomista, es una respuesta a los fallos principales de
las teorías pedagógicas, entre las que se observan: desconocimiento de los
fines como consecuencia del predominio de la ciencia sobre la sabiduría;
falsa concepción del fin, en caso de ser aceptado; pragmatismo, contrario a
la visión teológica; sociologismo reduccionista que convierte la educación en
formación de ciudadanos; intelectualismo que identifica educación con
instrucción; voluntarismo que apela a lo irracional y lo emocional y yerro al
manifestar que la virtud puede ser enseñada.21
,

El erudicionismo científico y prácito, y el naturalismo lleva finalmente a
la decadencia del realismo empirista originario, sin embargo, se suplanta hoy
por el positivismo.

Maritain propone como solución el favorecimiento de las disposiciones
fundamentales del educando (amor a la verdad, al bien y a la justicia), de su
unificación interior y la formación de una actitud crítica, en lugar de
almacenar datos.

Del influjo del realismo moderado en educación vemos aparecer la
práctica educativa de algunos escolásticos en la Edad Media, a través de las
Artes Liberales, esta denominación sigue vigente, sin perjuicio, en una
cultura ajena a la tradición romántica.
Los colegios norteamericanos
denominan liberal arts a los currícula básicos de humanidades.

Aunque a lo largo de la historia hay diferentes versiones de humanismo,
no podríamos decir que todos sean herederos del realismo moderado, ni que
éste se proyecte sólo al área de humanidades, pues en cuanto establece
principios de conocimiento, actúa como filosofia orientadora en la enseñanza
de cualquier disciplina.

Con Santo Tomás, el realismo moderado sigue un cauce oficial en la
filosofia y en la educación, es a esta formulación a la que se distingue como
Perennialismo.

El neotomismo se extiende a otras ciencias. A pesar de que no interesa
aqui otra perspectiva, es importante señalar que más que escuela se trata de
pensadores que taminn sus conocimientos bajo los principios gnoseológicos
y metafisicos. El pluralismo y la apertura a los nuevos descubrimientos no
son enemigos de esta filosofia. 22

La tradición aristotélico tomista inspira sistemas pedagógicos de grupos
religiosos y de universidades católicas, sobre todo en los currícula básicos de
humanidades.
La extrema especialización que caracteriza a la educación de este siglo,
ha propiciado el descuido de los conocimientos y habilidades básicas, que

156

Notas bibliográficas
1

Antonio Del Toro ''Realismo" en Gran Enciclopedia Rialp, ediciones Rialp,

Madrid, 1979, p. 721.

157

�2 R.

Verneaux. Epistemología general o crítica del conocimiento, Herder, Barcelona,
1981, p. 90.

3

/bid, p. 91.

4

19

N. Abbagnano y A. Visalberghi Historia de la pedagogía, fondo de cultura
económica, México, 1986, p. 492.

Jdem.

5 Alejandro

20

Llano. Gnoseología, ediciones universidad de Navarra, Pamplona, 1991,

p. 18.
6

21

Cfr. Aristóteles, Metafzsica en Obras, Aguilar, Madrid, 1967.

7

Samuel Vargas Montoya. Historia de las doctrinas filosóficas, Porrúa, México,
1982, p. 124.

8

Rafael Gambra, Historia sencilla de la filosofia, Editora de Revistas, México p.
124.

9

Kant en Julián Marías. El tema del hombre editorial Espasa Calpe Madrid 1986 p.
227.
'
'
'

Antonio del Toro. Op. cit. p. 722.

J. L. García Garrido Realismo VT en Gran enciclopedia Rialp, lbid, p. 745.
P. Fermoso Estebañez, Op. cit. pp87-89.

22
_"?uiere

la encíclica que estimula la restauración de la filosofia cristiana bajo la
d1vtsa: Acrecentar y per:ecc~onar lo antiguo con lo nuevo, que se haga en este siglo
aquello que Santo Tomas hizo en el suyo; no que se repita pura y simplemente a
S~to Tomás, que se le copie... sino que se estudie a fondo, que el espíritu se
aliment~ de _su médula y ~e penetre de_sus principios. Y que, entonces con la ayuda
de las c1en~1~ que no existían en su tiempo, se ensaye una nueva enciclopedia, una
filosofi~ en~~ en la que se ~allen c?nciliadas la razón y la fe, en una luminosa y
fuerte smtes1s Texto de la enc1cloped1a Aeterni Patris de S.S. León XIII, citado en
Samuel Vargas Montoya, op. cit., p. 209.

10

"De Kant -afirma Hirschenberger- ha pasado como un dogma intangible al siglo
XIX la persiación de que no hay nada más allá del fenómeno para el conocimiento
humano, que este mundo contiene lo verdaderamente real y, en cambio la metafisica
y la religión son puras ficciones. Muchos cifran en ello la filosofia de este siglo".
Citado por Arturo Damm Arnal. Falacias filosóficas, Editora de Revistas, México,
1991, p. 98.
11

Para el análisis del pensamiento aristotélico tomista cfr. Jacques Maritain,

23

Alfonso Reyes. Andrenio: perfiles del hombre en obras completas T. XX Fondo
de Cultura Económica, México, 1979, p. 403.
'

Bibliografía

Introducción a la Filosofía, Club de Lectores, Buenos Aires, 1984.

A.A. V.V. Gran Enciclopedia Rialp

12

Paciano Fennoso Estébanez. Teoría de la Educación CEAC, Barcelona, 1982, p.
83.
13

Jbid,p.91 .

14

Antonio Livi Educación, Gran enciclopedia Rialp, T .8, p. 327.

15

lbid, p. 327.

16

lbid, p. 329.

17

José Antonio Dacal Alonso. La naturaleza de las ciencias humanas en Logos, No.
43 (enero-abril, 1987) Universidad La Salle; México, 1991, p.86.
18

"Así pues, el bien supremo es prácticamente sólo posible bajo el supuesto de la
inmortalidad con la ley moral, es un postulado de la razón pura práctica (por lo cual
entiendo una proposición teórica, pero no demostrable como tal, en cuanto depende
inseparablemente de una ley práctica incondicionalmente válida a priori" Texto de
158
159

�EL HOMBRE COMO SER INDESCIFRABLE

Mtro. Luis Rionda Arreguín

Indudablemente que referirse a la esencia del hombre es hacer
alusión al problema fundamental de la antropología filosófica, sin embargo
no es posible prescindir del punto de vista que hace del hombre un ente que
realiz.a su esencia a través de la historia. Luego, la historia es la realización
de aquello que el ser humano tiene de propio, de privativo y de esencial: el
espíritu.
Por otro lado, como ser dotado de voluntad y en él el deseo de
realizarse a sí mismo, en. suma de llegar a ser más hombre. Cuando Píndaro
expresaba aquello de "hazte lo que eres" daba a entender la imperiosa
necesidad que tenemos cada uno de nosotros de pugnar por realizar lo que
somos.
Emprendamos, en primer término, la tarea orientada a determinar la
cualidad que nos define esencialmente como humanos.
Desde una
perspectiva zoológica el hombre en relación con el animal no es sino una
especia anormal más; pero a diferencia del animal, el ser humano presenta
ciertos rasgos peculiares y privativos que lo hace ser distinto, como sería el
tamaño de su cerebro, la capacidad de abstracción, la posición erecta con la
consecuente liberación del dedo pulgar que permitió al hombre el poder asir
y fabricar objetos útiles y por lo tanto progresar.
Así mismo algo esencialmente humano y que lo hace ser distinto del
animal es el espíritu entendemos la capacidad que el hombre tiene de
convertirse a sí mismo y al mundo en objeto de conocimiento. En suma,
únicamente el horno sapiens tiene la aptitud suficiente de subjetivarse y de
objetivarse, esto es de conocerse a sí mismo y de trascender hacia el mundo
y hacia Dios.
Por otra parte, cada hombre como ser espiritual, además de ser
consciente de sí mismo es un ente único, singular y diferente al resto de los
entes. De aquí se concluye que por encima de ser un algo, un que, una cosa,
el hombre es fundamento, un alguien, un ser individual y personal, es decir
una existencia singular y única.

161

�El hombre, según Ortega y Gasset, no es sino que se hace, no es cosa
o sustancia, sino un mero irse haciendo "según se va viviendo" Y añadía. El
hombre no es cosa ninguna, sino un drama su vida, un puro y universal
acontecimiento que acontece a cada cual y en que cada cual no es, a su vez,
sino acontecimiento. El existir mismo no nos es dado "hecho" y regalado
como a la piedra, sino que al encontrarse con que existe, al acontecerle
existir, lo único que encuentra o le acontece es no tener más remedio que
hacer algo para no dejar de existir".
En tanto a que la substancia o cosa no necesita de otro para su
p~pia subsistencia y de~arrollo, ~ino que se basta a sí misma, ~a vida, por el
contrario siendo la realidad radical en donde hunden sus ra1ces todas las
demás realidades, es, sin embargo, menesterosa y necesitada.
Todavía más, la vida humana no sólo tiene que hacerse a sí misma,
sino que siendo un proyecto, necesita decidir e inventar lo que va a ser, esto
es su futuro. No siendo el hombre esto a lo otro puesto que no es una cosa;
es decir no estando adscrito a ningún determinado, es por lo tanto un ser
libre, es decir un "poder ser otro del que se era".
El hombre, pues, no es sino que se hace, o lo que es lo mismo, según
la ex.presión del pensador español, que el ser humano no tiene naturaleza,
sino lo que tiene es historia"... por que historia es el modo de ser de un ente
que es constitutivamente, radicalmente movilidad y cambio".
Ahora bien, todo acto psíquico, según Franz Bretano, es un acto
intencional referido a un objeto. Pensar es pensar algo, querer es querer
algo, odiar es odiar algo. Significa pues que toda vivencia de algo que la
conciencia es fundamentalmente conciencia de... algo; en suma que nuestros
actos psíquicos tienen el carácter de intencionalidad.
Por cuanto la conciencia es esencialmente intencionalidad no hace
sino estar dirigida al objeto, a aquello que ella misma la trasciende. El acto
intencional de la conciencia nos lleva ineludiblemente al objeto, que como
tal colma o llena la intencionalidad del acto de conciencia.
Después de Edmund Husserl, fundador de la fenomenología, la
figura más relevante de dicha corriente :filosófica es Max Scheler (18741928), cuyas aportaciones a la ética y a la filosofia de los valores o axiología
encuentran sus bases en la filosofía del primero. Partiendo del carácter
intencional de la conciencia según el cual todo acto psíquico está dirigido
hacia un objeto, la fenomenología postula a su vez a las cosas mismas, es
decir, propone la necesidad de aplicar el entendimiento a lo dado, concebido
éste común una realidad que trasciende a nuestra conciencia. En el caso
162

particular de Max Scheler, éste piensa que lo dado, tiene una objetividad que
nos rebasa, está constituido por el mundo a priori de las esencias y los
valores.
El mundo en que nos desenvolvemos está formado por hechos u
objetos creados por la naturaleza y, por otra parte, por valores que son
creaciones eminentemente humanas. Sin embargo, un hecho presenta dos
facetas: Basta con recurrir al famoso ejemplo del disparo de una pistola que
como tal constituye un hecho fisicoquímico; pero si el disparo le quita la
vi~a a una persona adquiere una connotación axiológica en cuanto que es
oBjeto de una reprobación moral de la sociedad.
Para Scheler, autor de la obra El formalismo en la ética y La ética
material de los valores, no es en la experiencia donde tienen su origen los
valores, sino que estos son anteriores a la experiencia. Si por un lado el
positivismo quiere ver al hombre libre de valores, por el otro ciertos
pensadores alemanes sustentan que los valores carecen de realidad. Entre
estos, Lotze justificaba esta apreciación diciendo que los valores no son sino
que se valen.
Las cosas que se hacen valiosas en cuanto que son depositarias de
valores. Cuando una cosa participa de un valor se transforma en una cosa
valiosa, esto es en un bien; pero los valores son independientes de los bienes
aún cuando hagan que estos existan. Además, el apriorismo lleva a Schele;
a concebir los valores como absolutos sin atisbos de relativismo que los haga
depender ya que de la aprobación de la sociedad o de las preferencias del
hombre individual.
Los valores son absolutos: ni la sociedad ni el individuo le conceden
a una cosa valor estético o moral. Los valores son, pues, independientes,
absolutos, pero además intemporales. Los valores no son reductibles al
ámbito ~e la lógica y del pensamiento, ni al ámbito de la psicología. De ahí
el repudio de Scheler por tratar de identificar los valores con números los
objetos ideales y los conceptos.
'
. Si los valores no son no significa que carezcan de realidad; por el
contrru:io tienen ~a o_bjetividad ideal parecida a la de los objetos lógicos,
pero sm que se identifiquen con estos. Los valores en su opinión son
cualidades a priori, anteriores a las cosas valiosas cuya existencia hacen
posible cuando alguien los realiza en la realidad.
Los valores más que ser extraídos de los bienes, preceden a estos.
Es más, tenemos un conocimiento a priori de los valores. Aún cuando
aprendamos los valores en los bienes o casas valiosas, sin embargo tenemos
163

�un conocimiento previo de lo bello, lo bueno y lo santo, es decir del valor
estético, moral y religioso.
Respecto del conocimiento de los valores, Scheler considera que así
como el oído es ciego para los colores, de la misma manera la razón está
impedida para aprender los valores. La razón es incapaz de te~er acceso al
conocimiento de los valores. Estos no pueden captarse con los instrumentos
lógicos de la razón, sino con la lógica del corazón como diría Pascal.
Frente al racionalismo cartesiano que convertía al hombre en pura
razón, la cual hacia posible tener la visión geométrica y matem~tic_a del
universo infinito, para Pascal el hombre es además corazón y sentmuento,
esto es una paradoja viviente, un ente de carne y hueso que por el pecado es
una criatura alejada de Dios y, por lo tanto, desamparada de todas las
asistencias divinas; pero el hombre quiere reconciliarse con Dios y volver a
él. Por otro lado, frente a la suficiencia y soberbia de la razón y de las
matemáticas, nosotros lqs humanos somos criaturas débiles, menesterosas y
necesitadas.
El hombre, según Pascal, es una caña, la más débil de la naturaleza,
pero es una caña que piensa. Su dignidad reside en el pensamiento. No
hace falta que el universo entero se arme para matarlo: un vapor, una gota de
agua, bastan para matarlo. Pero cuando el universo le aplastara, el hombre
sería todavía más noble que lo que le mata, por que sabe que muere,
mientras que el universo no sabe nada de esto. Llevado esto a otro plano,
para el filósofo francés " la grandeza del hombre es grande porque se conoce
miserable. Un árbol no se conoce miserable. Es ser miserable saberse
miserable; pero es grande conocer que se es miserable".
Considera Pascal que el primer acto de la razón debe consistir en
reconocer que hay muchas cosas que están por encima de ella; necesita por
consiguiente admitir que la verdad o sea Dios, siendo el valor supremo,
rebasa los límites, las capacidades y los alcances de la razón humana.
En suma, que de acuerdo con la concepción pascaliana existe una vía
de conocimiento no racional que conoce lo que la razón desconoce: la razón
del corazón, es decir el espíritu de fineza opuesto al espíritu de geometría,
plenamente raciona. Así pues, esta forma de conocimiento no racional que
llega a donde la razón no puede acceder al conocimiento de Dios, es una vía
emocional de conocimiento. ·'El corazón - dice Pascal - tiene sus razones
que la razón no comprende...Conocemos la verdad, no solamente por la
razón, sino también por el corazón".

164

Si nos remontamos todavía más hasta Agustín de Hipona
encontramos que también para él Dios es no solo el centro de la realidad sino
el más elevado de los valores.
El principio en que se sustenta la
antropología de San Agustín establece que la verdad es Dios; pero siendo la
verdad simultáneamente interior y trascendente al hombre, ésta necesita para
buscarla encerrarse en sí mismo, confesarse.
''No salgas de ti mismo
v_uelve a ti, en el interior de hombre -dice San Agustín- habita la verdad; ;
s1 hallas que tu naturaleza es mudable, levántate por encima de ti mismo.
Así como la verdad se manifiesta al que se afana en encontrarla
como una realidad que lo trasciende, así también necesita buscarla en el
in~erior de su alma. Si el hombre ha sido creado a imagen y semejanza de
Dios, basta con que vuelva a sí mismo y se encierre en la propia interioridad
para descubrir a la divinidad reflejada en su alma. Y es cierto, solamente
encerrándose el hombre en su propia intimidad puede realmente abrirse a
Dios y a la verdad.
Una vez que San Agustín ha superado la primera etapa de su vida y
ha encontra~o la. verdad e~ el cristianismo se percata no sólo de que la
verdad es Dios, sino que Dios se encuentra en el interior de su alma. No
ca~e duda que el obispo de Hipona es el filósofo de la interioridad.
U?Icamente se p_uede dar con Dios en la confesión, sumergiéndose en sí
rmsmo y reconociendo su propio ser.
Esta fue la vida de San Agustín, una vida entregada a la búsqueda de
la verdad. Condición fundamental para encontrar a Dios parece decirnos es
que el que se busque a sí mismo.
Es evidente que sólo buscando la
tr:15cendencia el ~ombre puede reconocerla, pero también es cierto, que toda
busqueda resulta infructuosa si no se siente llamado por ella.
, . P~r lo tanto, Dios además de verdad, Dios es amor. Amor y verdad
están L?disolublemente unidos p~r la sencilla razón de que no puede haber
amor s1 no es por la verdad; pero el hombre necesita amar a sus semejantes
para poder amar a Dios.
El conocimiento pues, según la concepción agustiniana no se da sin
~mor.
Esto significa ubicar en un lugar privilegiado de ' la actividad
mt~lectual del hombre el amor y la caridad. Ambos constituyen una vía no
racional de acceso a la divinidad. Es más llega a expresar San Agustín con
absoluta transparencia: " No se entra en la verdad sino por la caridad". En
suma, la única manera de acceder al conocimiento de Dios es el amor esto
es dándose a los otros hombres.
'

165

�La concepción antropológica de San Agustín no pretende
comprender al hombre desde el exterior, como un~ c?~ ~ás entre l~ cosas,
su propósito es más bien valorarlo desde su propia mturudad. Asi llega a
expresar:

,...
1
,.

Veamos ahora dónde están los
confines, por decirlo así, del hombre
exterior y del interior. Pues todo lo
que tenemos en el alma común con el
bruto, se dice aún con razón que
pertenece al hombre exterior.,... Con lo
cual nos advierte que el que nos ha
hecho que no seamos semejantes por la
parte mejor de nosotros, es decir, por el
alma, a los brutos, de los que nos
distinguimos por la erección del
cuerpo; no sea que rebajemos el alma
de lo más elevado que hay en los
cuerpos... pero así como el cuerpo está
erguido naturalmente hacia aquellas
cosas que son más altas entre los
cuerpos, es decir, a las celestes, del
mismo modo hay que elevar el alma,
que es una sustancia espiritual, hacia
las cosas que son más altas entre las
espirituales, no con la arrogancia de la
soberbia, sino con la piedad de la
justicia.

El problema fundamental de la antropología filosófica se resume las
siguientes palabras: ¿Cuál es la esencia del hombre? E~ otros té~os: ¿Qué
es lo que es esencial al ser humano? El hombre nene e~ c?n:iun con el
animal los instintos los impulsos y apetitos. Como ser biologico esto lo
asemeja a la natural~za del animal; pero hay algo que lo h_ace ser ~sti_nto del
animal, que lo hace ser hombre, ese algo propio, peculiar y pnvativo del
hombre es el espíritu.
Pero ¿qué es el espíritu? Según Max Scheler, si el espíritu constituye
la esencia del hombre, el espíritu es la capacidad que tiene e~ ho~bre d~
hacer objeto de conocimiento todo lo que está fuera d~ su concienc1~. Asi
mismo el hombre se distingue del animal por que tiene la capacidad de
hacerse a sí mismo objeto de conocimiento.

166

Por el espíritu y concretamente por la capacidad de objetivar, de
convertir en objeto de conocimiento todo lo que le es opuesto, el hombre
puede aprender la esencia de cuanto está a su alrededor. De esta manera el
hombre hace suyo ese mundo de esencias, por lo que las cosas son lo que
son, a través de la intuición intelectual, en tanto que los valores, según
Scheler, siendo cualidades a priori se captan únicamente por vía intuición
emocional. Los valores no se captan ni por vía sensible ni por vía racional,
sino por vía emocional. La belleza, por ejemplo, no se capta por la vía
racional, sino por la emotiva.
La doble naturaleza del hombre, impulsiva y espiritual, lo colocan
entre dos realidades. Por un lado sus impulsos le ponen en contacto con el
mundo natural que es común al hombre y al animal; por el otro espíritu lo
vincula con el mundo de los valores que le es propio.
El hombre se convierte así en campo de pugna entre el espíritu y los
impulsos, tratando ~ s llevarlo hacia los dominios que cada . uno
represente. El hombre al ser llevado hacia el ámbito que le es propio, hacia
los valores, se percata de que puede realizarlos. Cuando el hombre realiza
un valor en una cosa haciéndola depositaria de un valor la convierte en una
cosa valiosa, es decir un bien. Por consiguiente, realizar un valor en la
realidad significa hacer real lo que es ideal.
El hombre, pues, va realizando su esencia, su espíritu, conforme va
realizando los valores, los cuales constituyen el dominio que le es privativo y
peculiar. La historia es, por lo tanto, según Scheler, el proceso a través del
cual el hombre realiza su esencia, aquello que lo hace ser distinto del animal,
el espíritu. Si como ser biológico el hombre es ''un ca11ejón sin salida de
la naturaleza", en cambio en cuanto tiene la posibilidad de llegar a ser un ser
espiritual significa la salida luminosa de ese callejón.

No hay forma de vida en la que no se manifieste el impulso. En las
plantas encontramos tanto el impulso de crecimiento y reproducción como el
de alimentación; mientras que en el animal además de darse las
anterioridades que tiene en común con el reino vegetal se revela también el
impulso de movimiento y el de repetición.
Los impulsos y el espíritu entablan en el hombre una pelea en la que
los primeros se afanan por llevarlo hacia el animal, mientras que el segundo
trata de elevarlo hacia Dios. No hay, sin embargo, negociación alguna entre
el espíritu y los impulsos, sino que según la opinión de Martín Buber en el
libro ¿Que es el hombre? "los impulsos escuchan al espíritu para no perder el
enlace con las ideas, y el espíritu escucha a los impulsos para no perder el
167

�contacto con las potencias primeras". Ambos colaboran, es cierto, pero
contra lo que suele creerse "no es el espíritu el que rige, no es el poder de la
razón que domina las fuenas inferiores, sino que por el contrario, lo inferior
tiene el poderío y lo superior es débil y hasta impotente" (Juan María Parenti
Jacquemin: El cuerpo en la antropología de Max Scheler. Universidad
Iberoamericana, 1982, p 124).
Si bien es cierto que a Scheler le interesa ocuparse de lo que separa y
distingue al hombre del resto de los seres vivientes, también hace patente la
impotencia del espíritu y de los valores para realiz.arse, así como la
potencialidad, no obstante su ceguera, de los impulsos vitales.

Aún cuando los valores son vistos como superiores, su debilidad se
trasluce porque para realizarse necesitan de la realidad, en tanto que los
impulsos considerados como inferiores son los únicos que tienen la potencia
de realización.

Para Scheler lo esencialmente humano es el espíritu a diferencia de
la naturaleza psicomática que es lo que tiene en común con los demás seres
vivos.
Algo que podemos considerar como peculiar del espíritu es la
conciencia de sí. Mientras que las plantas poseen una vida puramente
vegetativa, el animal tiene conciencia, pero le falta la conciencia de sí, que
es privativa del hombre.
El hombre decía Kant -refiere el filósofo mexicano Samuel Ramoses "ciudadano de dos mundos" "el mundo de la realidad y el del valor". El
primero se le impone de manera imperiosa, el otro le atrae por su valor. El
mundo real es más fuerte por más bajo; el mundo ideal es más valioso por
más débil; por consiguiente, ''un acto moral o de contemplación estética, una
idea científica o filosófica continuarán siendo, a pesar de su debilidad, más
valiosas que la fuerza bruta". En otro sentido, "el mundo de valores -insiste
Ramos- es pues una proyección ideal de cómo deben ser las cosas. Los
valores constituyen la meta de toda acción humana". De esto colige que el
ser humano no solo tenga "conciencia del ser, sino también "del deber ser'',
que es como puente que lleva al hombre del mundo de la realidad al mundo
de los valores.
Igualmente es propio del espíritu la ideación que consiste en la
capacidad que tiene aquel de captar las esencias. Estas se aprenden por dos
vías; una intelectual como es el caso de las matemáticas y la otra por la
intuición emocional por la que captamos los valores.
Ahora bien, la
intuición emocional es fundamentalmente intencional: apunta u está referido
168

a un objeto, que es valor. El valor tiene, por esta razón la misma relación
.
.
'
mtenc1onal que una representación tiene con su objeto. De ahí que el
mundo de _los val~re~ sea independiente del acto por el que los captamos;
pero ademas es objetivo en cuanto que se rige por sus propias leyes a priori.
Los valores están. Según Scheler ordenados jerárquicamente: se parte de los
valores de lo agradable y de lo desagradable (gozar y sufrir), se continúa con
los valores vitales (salud, enfermedad, vejez y muerte), se sigue con los
valores espirituales (estéticos y jurídicos) y finalmente se culmina con los
valores religíosos de lo sagrado y lo profano. Lo que Scheler está haciendo
es retomar a un monismo axiológico que predominó en la Edad Media al
colocar a Dios, valor eminentemente religioso, como el valor en que
sustentan to'dos los demás valores.
No es sino por el espíritu, lo propiamente humano, como el hombre
se eleva al mundo inmutable de los valores y de las esencias. Cada hombre
es un ente singular distinto de los otros hombres; sin embargo únicamente
podrá alcanzar la catego~ de persona mediante la realización de los valQres
y de las esencias. Cáda hombre es un ente singular distinto de los otros
hom?res; sin e11:1bar~,º únicamente podrá alcanzar la categoría de persona
mediante la realizac1on de los valores. La idea de personas implica sobre
todo el concepto de ser singular e irrepetible. Los seres naturales en tanto
que ~~viduos pertenecie~tes a una especie, quedan comprendid~s por las
pec~ru:i~des. de la. especie; ~ero es persona en tanto que ''toda persona es
una mdiv1dualidad smgular, diversa y distinta de las otras. Toda persona se
capta a sí misma como miembro de una comunidad de personas..."
Por lo que toca al ámbito axiológico los valores existen solamente en
el ser humano. El valor se ha dicho es aquello que hace una persona o a una
~osa capaz de ser apreciada, estimada.
Para referirse a la compresión
mterpersonal, Max Scheler habla de la simpatía como una relación entre
personas, es decir como una relación de trascendencia en la que las personas
aproximan trascendiéndose mutuamente.
Pero además la simpatía significa una comprensión recíproca en la
que por una especie de experiencia inmediata y primaria la mirada del otro
es captada antes que sus ojos.
. Piensa Max Scheler que el hombre como ser espiritual capaz de
realizar valores es una persona, pero se distingue del individuo por ser el
centro activo " ... en que el espíritu se manifiesta dentro de las esferas del ser
finito" .. , Es en el interior del mundo de cada persona donde tiene lugar la
formac1on del ser de la persona singular.

169

�Por lo tanto, las vivencias, las experiencias vividas, constituyen el
mundo de cada individuo, pero su sujeto es la persona singular. Los otros
en tanto que personas se me presentan no como simples cosas o cuerpos,
sino como hombres que me trascienden.
Solo a través de la simpatía y el amor es posible la aprehensión de
los otros como personas. Nuestro autor entiende que la verdadera función
de la simpatía consiste en salir de nosotros mismos ''y en revelamos como
dotada de un valor igual a la nuestra realidad del otro, en cuanto otro".
La concepción clásica de la persona como animal racional es para
Scheler falsa y reduccionista, significa despersonalizarla reduciéndola a la
racionalidad como su única cualidad, la cual sería idéntica en todos los
hombres. Mientras que para el pensamiento cristiano el otro es nuestro
semejante, nuestro prójimo, y en cuanto que los hombres que son hijos de
Dios tienen una paternidad común, para la cultura griega el otro es también
prójimo, es decir el habitante de la polis, en cambio los demás son los
bárbaros, los que viven fuera del Estado - Ciudad.
El hombre es ontológicamente un ser abierto al mundo. Esto quiere
decir que podría haber cosas sin hombres, pero jamás hombres sin otros
hombres y sin cosas. Mi relación con el otro es una relación inmediata, es
una relación de reciprocidad donde lo que importa "no es la subjetividad del
yo sino lo intersubjetivo que se constituye en el encuentro entre dos
personas".
Por este motivo para Scheler la simpatía significa comprender los
vínculos que nos unen con las personas en la amistad, el compañerismo y la
solidaridad. La simpatía es, por consiguiente, aquello en que se sustenta la
diversidad de las personas.
Pero el amor va más allá de la simpatía, sobrepasa los límites de lo
que nos relaciona con los otros. ·A diferencia de la simpatía, el amor tiene
un carácter más profundo, radical y duradero. El amor de ninguna manera
ve al otro como si fuera idéntico al propio yo; más bien se introduce en su
persona, en aquello que el ser amado tiene de privativo y singular. "El
amor consiste - señala Max Scheler - en comprender suficientemente otra
individualidad modalm.ente diferente de la mía, en poderme poner en su
lugar, aún considerándola como distinta y diferente de mí incluso mientras
afumo... su propia realidad, su propio modo de ser".
Para el amor es un principio que humaniza, que nos hace más hombres,
por cuanto coadyuva a la realización del valor del ser amado.

KoannatsseAan!icipa en su Antropología a Scheler respecto del concepto de
Pers
. si expresa:

El hecho de que el hombre pueda
~epr~sentarse su propio yo lo eleva
mf~1tamente sobre todos los seres
v1v1entes de la tierra. . Por esto es una
persona...

Considero que lo que Kant da a entender en el , fi .
la capacidad de tener conciencia de sí mismo le nfi parral o citado es que
categoría de persona Más tarde Hus 1
co iere a ser humano la
.
·
ser en sus meditac·
•
concibe el yo como el "polo de toda 1 'd .
.•
~ones cartesianas
, .
a vt a mtenc10nal activa y pa ·
d
todos_ los hab1tos que ella crea", insistiendo en
. .
s~va y e
esencialmente relación a otra cosa.
que la vida mtencional es
Max Sc~t:r~l q~~ define a la persona como "relación con el mundo" ~s
.
.
yo, asegura, se define por la relación con 1
d
extenor, el mdividuo por la relación con la sociedad y finalm t el muo o
por la relación con el ambiente Así mis
tual'
en e e cuerpo
que "la persona se da sólo d~nde se damo, pun iza el filósofo ª!emán
cuerpo" E
1
un poder hacer por med10 del
. ··: mpero as personas no se identifica con el 1m
l
conc1enc1a; un esclavo pudiendo ser todas estas cosa .a a, e yo o la
persona por que carece de la posibilidad d
tu
s, s~ ~mbargo no es
e ac ar por med10 del cuerpo.
Por último, entiende a la persona co
d
como creadora del valor Por cuanto l
mo soporte el valor, más no
·
as personas son el soporte de los
;:1~re~, e1 amior es preciso en_tenderlo como amor por nuestros semejantes
ecrr por as personas. Siendo los valore
'
'
objetivos, necesitan para existir de las personas~ autonomos, trascendentes y
. Las personas ideales, que nos sirven de modelo
.
l
segwr para los hombres, no hacen sino encarn
. y s?n eJemp o a
perdurables: pero a la postr
d
~ Y realizar ciertos valores
el género humano
e s~ con ucta se convierte en pauta a seguir para
heroicidad de s~ a!~i~~:sci:~as P,~rsonas deStaquen p~r la santidad o la
vivientes de los valores Podríru: sodo _hecho¡ las convierte en soportes
que son portadoras de v~lores.
os ecrr que as personas son valiosas por
J?e suma trascendencia es la relación del valor moral con la
como suJeto de acción · "Cada tipo de valor descansa en un determi
persona
d
d
porta or. Unos en las cosas otros en los or a .
na o
en las personas Sólo ell '
g rusmos Y los valores morales
.
.
as son capaces de comportamiento moral" (R.

170
171

�Frondizi: introducción a los problemas fundamentales del hombre.
FCE.p.522).
Por esta razón, solamente la conducta humana puede ser
objeto de calificación moral, no así las cosas de las que no es posible decir
que son moralmente buenas o malas.
En todo esto hay sin duda un
problema de libertad por lo que únicamente de los actos humanos es posible
expresar juicios de carácter moral.
En el hombre se unen el espíritu y la naturaleza, la libertad y el
determinismo: nuestro cuerpo, carente de libertad, está gobernado por las
leyes fisico-químicas de la materia. En fin, el hombre es unión de tiempo y
de eternidad, es como diría Pascal una paradoja viviente, un ser misterioso e
indefinible.
Respecto del mundo axiológico, resulta incomprensible afirmar que
un valor necesita para existir de su respectivo portador. La belleza es un .
valor que no de pende de que existan cosas bellas; por el contrario existen
cosas bellas por que existe la belleza que en ellas se realiza. Los valores, en
suma, tienen su ser en sí; subsisten de un modo autónomo respecto de la
conciencia.
Max Scheler habla del hombre plenario, del hombre en el que
cooperan para su realización los hombres de todas las culturas. Pues bien,
ese hombre plenario es Dios. Más el Dios a que aquí se está aludiendo no
es el Dios traído por el cristianismo. Para la concepción cristiana hay un
Dios omnipotente que lo puede todo, incluso el haber creado el mundo de la
nada; pero además es un Dios que gobierna sobre todo lo existente.
Scheler por el contrario tiene un concepto muy diferente de Dios.
El suyo es un Dios impotente que nada puede. Pero ¿de dónde proviene
esta concepción sustentada por Scheler? Pues simplemente de su filosofia
de los valores de su axiología. Mientras que el impulso vital es impulso
fatal, ciego e irracional pero dotado de potencia de realización; el espíritu en
cambio es concebido por Scheler ·como la absoluta impotencia. Los valores
son, según él, más impotentes cuanto más superiores y perfectos sean. Un
valor es tanto más alto cuanto más débil e impotente sea. Por consiguiente,
siendo Dios el valor más alto es el más impotente, está, en su pura forma,
"desprovisto de todo poder" .
Dice Scheler que ante su tesis de la impotencia original del espíritu
se disipa la idea de una "creación de la nada". (Martín Buber. ¿Qué es el
hombre? FCE. pp.). Dios por lo tanto no siendo creador ni todo poderoso, no
es sino que deviene.

172

.
Requiere de la realidad para irse haciendo, pero la realidad como tal
sigue un. curso fatal, ciego, mecánico. Es el hombre lo que Dios necesita
para reahz.arse, en cuanto que el hombre está ubicado entre lo real y lo ideal
entre la realidad y el mundo de los valores. El hombre, pues, al realiz.ar lo~
valores en este mundo se convierte en instrumento para la realización tanto
de Dios como de sí mismo. De este modo realizando a Dios el hombre
obtiene su propia salvación. De a.quí que Dios y el hombre tengan una
esencia común~ en. suma que sean idénticos.
Lo que significa que la
~l~sofia de la histon~ de Max Scheler desemboca un vago panteísmo. En la
última etapa de su vida Scheler habla de una especie de solidaridad entre
tod_os
ser~s vivos que llegue a alcanz.ar las proporciones de una
solidaridad umversal que abarque a Dios y al mundo. Luego, la historia de
la_ hum~da~ lej_os de ser e~ gr~ espectáculo para ser contemplado por
Dios, sena mas bien el deverur mismo de Dios, la realización del ser divino.

!ºs

En conclusión, frente al Dios creador del cristianismo hacedor de todo
cuanto existe, el Dios Je Scheler no es sino que se v~ haciendo en la
realida~. Se_gún su con~pción filosófica Dios no es anterior sino posterior
a la existencia de la realidad. Dios más que hacer se va haciendo en la
historia y el hombre es el medio para esta realización.
D~ante el largo periodo en que Scheler abrazó la religión católica
fue un ferviente defensor del teísmo, el cual sostiene que la historia humana
más que un devenir o desarrollo de la esencia divina la historia es una
manife~ci_ón de ella. S~ embargo al darse la separación del catolicismo y
de su onginal ~stura te1sta Scheler cae en un patentismo que lo hace
sus~entar que ~tos mas que ser se va haciendo; esto es que Dios se va
haciendo a traves del hombre, a través de la historia humana y de la historia
del mundo.
Volvamos a la pregunta que inicialmente nos habíamos formulado:
¿Qué es el hombre? Definiciones se han dado muchas, sin embargo siendo
un ser tan complejo resulta imposible poder apresarlo en una sola. En una
cosa podríamos estar de acuerdo: que aún cuando han sido múltiples las
r~spuestas al problema sobre la esencia del hombre, ésta es y sigue siendo
s10 lugar a duda la cuestión medular de la antropología filosófica.
"El hombre - en el decir de Pascal - sobrepasa infinitamente al
hombre": _Lo c~l si~fica que el hombre es trascendencia, que no está en
el conocmuento _c!entífico de la biología, la fisico-química y la psicología la
respuesta definitiva a lo que constituye su esencia.
El filósofo
existencialista alemán, Karl Jaspers, considera como cuestión propia de la
filosofía la investigación sobre "lo que es el hombre". Pero insisto, tan el

173

�hombre es trascendencia que bastaría con decir que no es sólo cuerpo para
estar ciertos de que hay algo en él que trasciende a su mera naturaleza física.
Nada realmente relevante pueden aportar disciplinas como la
biología, la fisiología o la psicología, pues ninguna de ellas son capaces de
definir lo que el hombre es en su entraña más íntima. Más para tener a~ceso
a ese sustrato interior del hombre es preciso trascenderse, es decir es
necesario "sobrepasar a todo objeto e instalarse en la conci:ncia pura",
concebida ésta como el conocimiento de la conciencia por ella m1sma.

¡.

Escuchemos sobre este asunto la opinión que Jaspers expone en su
obra La filosofia: "De hecho es el hombre accesible (cognoscible) para sí
mismo de un doble modo: como objeto de investigación y como existencia
de la libertad inaccesible a toda investigación. En un caso hablamos del
hombre como objeto; en el otro caso, de ese algo no objetivo que es el
hombre y de que éste se interioriza cuando es propiamente conscient~ d: sí
mismo. Lo que es el hombre no podemos agotarlo en un saber de el, smo
sólo experimentarlo en el origen de nuestro pensar y obrar. El hombre es
radicalmente más de lo que puede saber de sí".
Pareciera como si el hombre fuese una entidad no captable para la
indagación científica y que se le escapa al propio pensar filosófico, que su
esencia no es susceptible de ser definida por los conceptos humanos. En
suma, que por ser el hombre un ente insondeable y misterioso sólo es posible
sentirlo y vivirlo de un modo existencial.
Entre las consecuencias que ha traído consigo el desarrollo del
conocimiento científico ha sido el de haber despojado de interioridad al ser
humano. Volcado sobre el conocimiento racional y científico del universo
tratando de descubrirle a los hechos las leyes que los rigen, el hombre fue
perdiendo paulatinamente su capacidad de volverse sobre sí mismo para
valorarse.

la cultura. Si desde el siglo XVI la fe en la ciencia era algo vigente dentro
de las "creencias" aceptadas por la sociedad, para el hombre actual, no
obstante los grandes logros obtenidos por aquella cumpliendo cuanto
promete, esa fe en la actualidad se ha convertido en una fe muerta.
Las razones por las que esa fe en la ciencia ha perdido vigor y ha ·
entra?º e~ un proc:so de decadencia son analizadas por Ortega y Gasset en
su Histona como sistema. Tratando de poner al descubierto cual es en el
hom~~e su verdadera naturaleza han transcurrido tres siglos.
Pero la
cuestiones qu~ " ... tod,os los estudios naturalistas sobre el cuerpo y el alma
del hombre _-dice el filosofo español- no han servido para aclararnos nada de
lo que sen~os como más estrictamente humano, eso que llamamos cada
cual ~u. vida... El prodigio que la ciencia natural representa como
conoclllllento de cosas contrasta brutalmente con el fracaso de esa ciencia
na~al ante
propiamente humano. Lo humano se escapa a la razón
fis1co-matemattca como el agua por una canastilla".
Es rid' uJ di ,
e . h
IC o,
na
assu:er: abiar del hombre como si se tratara de una proposi~ión
geometnc_a... Todas la~ lla~ada definiciones del hombre no pasan de ser
especulaciones
. en. el aire Illlentras no estén fundadas y confirmadas por
stra
nue
expenenc1a acerca de él.

!º.

.
Libertad Y determinismo han sido cuestiones estrechamente
vmculadas al ser humano al punto que sólo a él le preocupa si es libre O no.
En el ~o. de afirmar que ~s lib_re tendrá pleno dominio sobre sus actos y
detemunac1ones; al contrano, s1 su comportamiento y deliberaciones no
depend:n . de su .albeldrio sino que están determinadas por los
aconteclllllentos, la libertad estará puesta en duda.
¿Será cierto q~e ~l ?ombre está en el mundo actual determinado por
patrones cultural:s Y b10!ogicos? ¿Qué su destino es simplemente representar
el papel q~e la vida le nene deparado con anterioridad? Tal parece que lo
que s~ v1sl~bre es el _advenimiento del hombre máquina, del nuevo
humarusmo tra1do por la ciencia y la técnica donde el dominio de la máquina
Y la tecnología convertirán al ser humano en un robot.

El hombre de nuestros días es un ser mutilado interiormente por la
ciencia que le arrancó de tajo sus creencias tradicionales para después
abandonarlo a vivir huérfano de todo sustento filosófico y religioso.
Habiéndole prometido la ciencia la supresión de sus sufrimientos sobre la
tierra así como el advenimiento de una plena felicidad, el hombre sin
embargo quedó sumido por ella en una incertidumbre total acerca de sí
mismo, al mismo tiempo que pretendía inútilmente encontrar una certeza
científica en que apoyarse navegando en la infinitud del universo.

Por otra p~e, en_ el amplio engranaje de la producción en serie que
define al proceso mdustrtal, el hombre dejará de ser una unidad individual
para trans:ormarse en un conjunto de funciones técnicas específicas que los
deshumaruzan. El hombre deja de ser un todo, un individuo, para quedar
fragm~ntado y desarrollar en la producción sólo algunas funciones
mecaruzadas que lo mutilan espiritual y humanamente.

La ciencia por otro lado es considerada como la última etapa en la
evolución espiritual del ser humano a la vez que el producto más acabado de

, . Por lo ~emás exi_~e una r~lación indisoluble entre la ciencia y la
tecruca. La pnmera se dmge a la mvestigación pura de la verdad, mientras

174

175

�que la segunda tiene la tarea de aplicar con fines prácticos las verdad~s ~e la
ciencia a la solución de las necesidades de la vida humana. Lo que ~•grufica
que la ciencia tennina donde comienz.a la técnica. Pero ambas se alimentan
mutuamente: los descubrimientos científicos aseguran el progreso de la
técnica y, a su vez, los avances de la técnica traen consigo el desarrollo de
las ciencias fisicas.
En el mundo moderno el ser humano es concebido como un ser
productor de artefactos y bienes de consumo.
Vivimos en un mundo
dominado por las máquinas, creaciones eminentemente human~, ª.las q~e el
hombre se ha esclavizado. Pero la culpa no es ni d~ la tecmca ?-1 ?el
artefacto sino del hombre. El que el hombre moderno viva para la maqwna
no significa que sea su enemiga. De lo que debe _cui~ el hom~re ~ctual
no es tanto de la máquina que él mismo ha co~do, .s,mo de la ~aq~ _en
la que él mismo tiende a convertirse por la mecamzac1on de su vida mtenor
que lo llevará a transfigurarse en una entidad sin alma y sin libertad.

,,

Existe en nuestros días, una señalada tendencia a tecnificar los
diversos aspe¿tos de la vida humana, incluyendo la ~edicina. .~ tecn~logía
ha disminuido el papal que en otras épocas desempenaba el médico. 'En el
transcurso de unos cuantos años -expresa el doctor Teodoro Cesarman- ha
habido un crecimiento notable en la tecnología aplicada a la medicina.
Surgen las tomografias computarizadas y la resonancia. magnética nucl~ar, el
ultrasonido..., la automatización de los análisis clínicos... Se practica la
litotricia y la cirugía endoscópica... Se populariza toda clase de trasplantes Y
el uso de los órganos artificiales... Los seres humanos nos transformamos
en refaccionarias de órganos y tejidos. Los médicos, al ha~erse ~a~ vez
más tecnócratas se distancian de la ciencia. Aprender a manejar maqumas Y
apretar botones, poco tienen que ver con el conocimient~. científic~··· ~l
médico de antes era menos técnico pero tenía una idea mejor de la c1enc1a
biológica de su época".
El problema del futuro del hombre como especie bioló~ca y como
ente específicamente espiritual reside en que no solament~ constituye un ser
natural sino también un ser humano. La naturaleza peculiar del ser humano
consi~ en la realización de su esencia, que no es otra que la creación de
valores. El mal radical del hombre de nuestro tiempo estriba en vivir
alejado de sí mismo, volcado hacia el exterior, cuando _en i:ealidad debe
emprender el camino contrario, esto es volver a su morada mtenor.
Ante un objeto que se ha hecho tan problemático como es el del
hombre Max Scheler fue el primero en el siglo XX que dio la voz de alerta
sobre ei estado en que se encuentra la antropología filosófica. "Somos la
primera época -dice- en que el hombre se ha hecho problemático, de manera

completa y sin resquicio, ya que, además de no saber lo que es sabe
también que no sabe".
'
'
Nuestro espíritu humanista nos impide depositar en la ciencia una
confianza total creyendo que ella constituye de por sí el valor absoluto. Hay
algo en el hombre que es susceptible de ser cuantificado, como son sus
reacciones orgánicas; sin embargo, su aspecto espiritual no admite la
posibilidad de ser medido y calculado matemáticamente. El hombre, más
que ~ he_c,ho, constituye un desarrollo, un llegar a ser, un proceso de
humamzac1on que a través de las distintas etapas de la historia se hace cada
vez más hombre. El humanismo significa volver los ojos sobre los valores
de la cultura, percatándose de que si hay algo que para el hombre merezca
ser estudiado y comprendido, ese algo es el hombre.

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Sección Segunda

LETRAS

178

�</text>
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                  <text>Humánitas : Anuario del Centro de Estudios Humanísticos</text>
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                  <text>Humanitas es la revista de investigación más antigua del noreste de México en el área de Ciencias Sociales y Humanidades, se publica desde 1960 y actualmente está indexada en Latindex. Es una revista arbitrada y de acceso abierto que considera para su publicación artículos originales escritos en español e inglés, que sean el resultado de una investigación científica y que representen una clara contribución al debate y conocimiento de las áreas de la revista: Filosofía, Letras, Ciencias Sociales e Historia.</text>
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                <text>Humanitas es la revista de investigación más antigua del noreste de México en el área de Ciencias Sociales y Humanidades, se publica desde 1960 y actualmente está indexada en Latindex. Es una revista arbitrada y de acceso abierto que considera para su publicación artículos originales escritos en español e inglés, que sean el resultado de una investigación científica y que representen una clara contribución al debate y conocimiento de las áreas de la revista: Filosofía, Letras, Ciencias Sociales e Historia.</text>
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                    <text>Sección Cuarta

HISTORIA

�NUEVO LEÓN, MEDIO SIGLO DE HISTORIOGRAFÍA
1951-1999

Israel Cavazos Gana
Universidad Autónoma de Nuevo León

Sin pretender ser exhaustivos, presentamos aquí un mero repaso general
de lo que han sido los estudios históricos relativos a Nuevo León, en la
segunda mitad del siglo XX. Cubriendo no sólo este período sino todo
tiempo anterior, se han ocupado de ello diversos autores e instituciones. En
1986, el Comité Mexicano de Ciencias Históricas, con la publicación del
libro: Mil tres textos sobre la historia de la frontera norte, dedicando a
Nuevo León un breve trabajo en las páginas 241 a 294. También el
historiador David Piñera Ramírez, en su obra: Historiografia de la frontera
norte de México... ; y el Instituto de Investigaciones Históricas de la
Universidad Autónoma de Tamaulipas, en el libro: De historia e
historiografia de la frontera norte, investigación coordinada por el Dr.
Manuel Ceballos Ramírez.
Abarcando también todos los tiempos, han sido celebrados en Nuevo
León dos seminarios de bibliografia regional. El primero, en 1995 y el
segundo en 1999; ambos auspiciados por la Universidad Autónoma de
Nuevo León.
En 1996, la UANL editó nuestro trabajo: &amp;critores de Nuevo León.
Diccionario biobibliográfico que, al registrar a los autores, incluye a
aquellos que han escrito obras de carácter histórico.

Hemerografia histórica

Dentro de este mismo medio siglo, han aparecido publicaciones
consagradas a difundir trabajos o información sobre el tema. Entre éstas
conviene mencionar a Roe/, órgano de la Sociedad Nuevoleonesa de
Historia, Geografia y Estadística, lnter Folia, publicación mensual de la
Biblioteca Universitaria "Alfonso Reyes". En su sección "Autores
Nuevoleoneses", registra la producción bibliográfica de cada uno, figurando
casi todos los historiadores.

Otra publicación es Human itas, anuario del Centro de Estudios
Humanísticos, de la UANL. El primer número apareció en 1960. En 1999 ha
salido el no. 26; incluyéndose en todos una importante Sección de Historia,
509

�con colaboradores nacionales y extranjeros, pero comprendiendo siempre a
los más destacados de carácter local.
La Dirección de Investigaciones Humanísticas de la UANI.::, por su
parte, sacó a la luz su órgano trimestral Actas, cuyo primer número salió en
julio de 1977. Aunque tuvo como subtítulo: Historia, Letras y Artes,
predomina en su contenido la historia. Se significó por incluir amplias notas
sobre archivos, relaciones, crónicas, viajes, derroteros, iconografia, etc. En
cada número llevó un apéndice de diez o más páginas con algún texto de los
más raros del pasado local.
Otra publicación notable ha sido el Boletín del Archivo General del
Estado de Nuevo León. A partir de 1978 ha sobrevivido en vatjas "épocas",
difundiendo valiosa información sobre sus abundantes fondos documentales.
Hubo en este mismo intervalo, tres publicaciones ocasionales. Una, La
voz de Zaragoza que s,tó 14 números (sept. de 1961-oct. de 1962). Otra: El
triunfo de la República, semanario del cual aparecieron 19 números (30 de
enero al 5 de junio de 1867). Y otra más: 1872, año de Juárez, de lo que
salieron 12 números (enero a diciembre). La primera, conmemorativa del
centenario de la batalla del 5 de mayo; la segunda por igual celebración de la
caída del II Imperio, y la tercera por los cien años de la muerte de Juárez.
Las tres fueron fundadas y dirigidas por el periodista e historiador Ricardo
Covarrubias y contienen valiosas colaboraciones y notas históricas sobre
cada uno de aquellos episodios.

Edición de documentos
El investigador del pasado nu~voleonés ha visto enriquecidas sus
fuentes, en los últimos cincuenta años, con un considerable número de
ediciones documentales. Consignaremos aquí sólo algunas. Para el siglo XVI
ha sido publicado, entre otros, los siguientes: 1580, Relación de las personas

nombradas por Luis de Carvajal, para llevar al descubrimiento del Nuevo
Reino de León, en edición facsimilar y versión paleográfica.
En 1982, apareció la obra de Alfonso Toro (compilador) Los judíos en
la Nueva España, en edición que comprende el texto de expedientes contra
numerosos judios, y, completo, el proceso de Luis de Carvajal, el viejo a que
fue sometido por la Inquisición en 1589-90, y que ocupa 165 páginas de ese
libro.
Lo publicado en relación al siglo XVII, sobre el Nuevo Reino de
León, es más abundante. En 1966 el ITESM editó nuestro Catálogo y
510

síntesis de los Protocolos del Archivo Municipal de Monterrey, 1599-1700,
en 350 p. A partir de entonces aparecieron cinco volúmenes más, abarcando
hasta 1801. Los índices analíticos de estos libros fueron redactados por Lilia
Villanueva de Cavazos. Años más tarde, en 1998, el Congreso del Estado
auspició la edición de El Nuevo Reino de León a través de 3,000

documentos, en síntesis, del Archivo Municipal de Monterrey, 1598-1705.
El Archivo General del Estado imprimió en 1985 el libro Indios, frailes
y encomenderos, siglos XVI y XVII, de Eugenio del Hoyo. En 247 páginas
reproduce 32 documentos sobre los tres enunciados del título. El más
extenso, de 1715, es el de las Ordenanzas para los pueblos de indios
fundados por Barbadillo. En el mismo año de 85, el Archivo editó, del
mismo autor, la obra Esclavitud y encomiendas en el Nuevo Reino de León,
siglos XVII y XVIII, que en 259 págs. comprende numerosos textos de títulos
de encomiendas. Sobre este mismo tema, la Universidad de Sevilla editó en
1992 el libro de Silvio Zavala: Entradas, congregas y encomiendas en el
Nuevo Reino de León, que transcribe muchos textos y referencias de
documentos relativos.
En el mismo año de 92, Producciones Al Voleo publicó el notable

Documento del Parral, sobre el largo pleito del Nuevo Reino de León con la
Nueva Vizcaya, ventilado en 1643. Se pone como autor a Eugenio del Hoyo,
en lugar de a Wigberto Jiménez Moreno, que fue quien lo encontró. Del
Hoyo escribió la excelente introducción y realizó la versión paleográfica.
Tres años más tarde, en 1994, el autor de esta nota publicó el libro Actas del
Ayuntamiento de Monterrey, 1596-1690, en 496 pp. Aunque no del todo
referente a Nuevo León, conviene citar la importante obra de Ernesto de la
Torre Villar: Coahui/a, tierra anchurosa de indios, mineros y hacendados.
Este voluminoso libro de 722 páginas auspiciado en 1985 por Sidermex,
incluye varias cartas del general Alonso de León, (nuevoleonés) al virrey
conde de Galve, sobre el poblamiento de Texas.

Catálogos y guías
Formando parte esencial de las fuentes de la historiografia de Nuevo
León, daremos aquí un vistazo rápido a algunos catálogos y guías.
Uno de los primeros publicados al inicio de esta media centuria es el
número 3 del que preparó Bertha Ulloa Ortiz con el nombre de Catálogo de

los fondos del Centro de Documentación del Museo Nacional de Historia en
el Castillo de Chapultepec. El texto apareció en las páginas 5 a la 62 del
Tomo XI, no. 2 (1952) de las Memorias de la Academia Mexicana de la
Historia. De esta impresión se hicieron algunas separatas o sobretiros. En la
511

�explicación del texto, escrita por el Dr. Silvio Zavala, director entonces del
Museo, expresa que "comprende una parte de la micropelícula tomada ... en
Nuevo León... en 1950", en una serie titulada "Monterrey" y que en el
catálogo aparece el contenido de los rollos 4, 5 y 6, de los once de que
consta la serie. Este cuaderno registra los títulos de 159 expedientes del
Archivo Municipal de Monterrey, del ~iglo XVII.

Redactado por J. Jesús Avila Avilá, en 1990 apare.ció el índice de la
Correspondencia con la Secretaría de Guerra y Marina, tomo I, 182_3-1864,

en 243 pp. y el tomo 11, 1864-1944, en 206 pp.
En 1990 fue impreso el tomo I del Catálogo [del} Ramo Militar, 17971840, en 513 pp., redactado por Leslie Aguilar Bernal. El tomo 11, 18411848, hecho por la Sección de Clasificación, apareció en 1991, en 675 pp.

En 1958 el Congreso del Estado publicó el libro 134 años de vida
institucional, que comprende el índice de los decretos y leyes más
importantes. Este trabajo de 398 páginas fue preparado por Pedro R. Nava y
se han hecho dos ediciones posteriores.

En 1998 fue publicado el catálogo A ustedes les consta. Una historia de
dinero, guerra y mercancías, Tomás Crescencio Pacheco, 1856-1865. El

Por cuanto al Archivo General del Estado es la ínstitución que mayor
número de catálogos y guías ha publicado. En 1978 el de Límites, mercedes
y fundaciones, en 22 pp. y el de Asuntos Eclesiásticos, en 48 p. En 1980 el
Indice y catálogo de as/s concluidos, en 132 pp:

Historias generales

En 19.87 aparecier~n los dos primeros volúmenes de los índices de los
Protocolos [de] Bartolomé García, y en 1989 los tres volúmenes restantes.
Este trabajo que cubre los años de 1844 a 1859 de ese notario, lo redactó Ma.
del Carmen Jiménez Villanueva.
·
J. Jesús Avita Avila redactó el catálogo de Documentos relativos a la
legislación laboral, 1826-1924 publicado en 1988, en 100 pp.
En ese mismo año apareció el índice del Ramo Educación, 1840-1936.
César Morado Macías hizo el catálogo de Intestados. Justicia, 1827-1951,
publicado en 1989, en 109 pp.; él mismo redactó el de Comerciales. Justicia,
1804-1904, tomo I, en 207 pp. El tomo II de ese mismo ramo, de 1904 a
1912, fue hecho por Leonor Ponce y Margarita Báez, publicado en 1990, en
192 pp. y el de Asuntos de Tierras. Justicia, 1744-1956. También por César
Morado Macías, se publicó en el mismo año, en 92 pp.
Del Ramo: Gobernadores han sido publicados los siguientes índices:
Correspondencia de Bernardo Reyes, 1884-1908, editado en- 1988, sin
paginar; ...de Antonio 1 Villarreal, 1910-1915, en 35 pp.; ... de José E.
Santos, 1918-1920, en 102 pp.; ambos en el mismo año. El de la
Correspondencia de Aarón Sáenz, 1926-1930 fue publicado en 1989, en 175
pp.; el de la de José Benítez, 1926-1931, en 161 pp.; el de la de Plutarco E.
Calles Chacón, 1929, en 33 pp.; y el de la de Francisco A. Cárdenas, 19281934, en 134 pp.

índice de este notario lo redactó Ma. Magdalena Alvarez Hemández. El
volumen tiene 31 Opp.

Hasta 1950 sólo se disponía de los textos "clásicos" de José Eleuterio
Gon.zález, David Alberto Cossío y Santiago Roel. De las dos primeras no
había reediciones. De la de Roel, de 1938, sí. En la década de los 50's fueron
hechas dos: 1954 y 1955 y tenemos a la vista una de 1963 y otra de 1984.
En 1968 Editorial Trillas publicó en 250 p. la Breve historia de Nuevo
León, de Timoteo L. Hernández. Esta obra tuvo dos ediciones sucesivas, una
de 1969 y otra del 70, y cuatro reimpresiones de 1971 al 74.
Auspiciada por el gobierno local, apareció en 1984 la Historia de
Nuevo León, de María Luisa Santos Escobedo, en 148 pp. Al año siguiente el
Tecnológico de Monterrey, publicó la obra de Rodrigo Mendirichaga: Los
cuatro tiempos de un pueblo. Nuevo León en la historia, en 531 pp.
profusamente ilustrada.
En 1989 fueron dados a la estampa los libros Nue vo León, una historia
compartida, de José Luis García Valero, y Nuevo León en la historia, de
Andrés López de Castro et al., auspiciada por la SEP, en 192 pp.
El Colegio de México y el Fondo de Cultura Económica, editaron en
1995 nuestra Breve historia de Nuevo León, en 231 pp. y de la cual han sido
hechas ya varias reimpresiones.

A nivel escolar

Esa década de los 80' s fue fecunda en este aspecto particularmente en
obras de carácter didáctico. Mencionaremos sólo algunas.
512

513

�Cuando la SEP empezó a publicar las monografias históricas de cada
Estado, fue incluída la nuestra titulada: Nuevo León. Montes jóvenes sobre
las antiguas llanuras, publicada en 1982, en 223 p. y en edición de 90,000
ejemplares. Para 1996 habían sido hechas tres reimpresiones, de más de
100,000 ejemplares cada una.
En 1984, la Geografia e historia de Nuevo León, para el 3er. grado,
en 60 pp., sin citar al autor. Tres años más tarde, en 1987, Editorial Trillas
publicó en 128 pp. la Geografía e historia de Nue-vo León, de Ismael
Vidales. Del año siguiente, 1988, conocemos la Síntesis de historia de Nuevo
León, de Jorge Mascareñas et al., en 102 p., y la Historia de Nuevo León, de
Francisco Mendoza Rangel et al. , publicada por Ediciones Castillo, en 145 p.
Dentro de ese mismo género escolar, la SEP editó en 1994 el libro
Nuevo León, historia y geogra.fia, de Edna Alicia García Zúñiga et al., en
159 pp.; y en 1997, Ecj(ciones Castillo sacó a la luz pública la Geografia e historia de Nuevo Le6n, para el tercer grado de secundaria, de Héctor J~ime
Treviño Villarreal et al., en 208 pp.

En 1985 apareció el libro Efemérides nuevoleonesas. Natalicios,
decesos, biogra.fias, preparado por Alfonso Reyes Aurrecoechea, en 106
páginas. Cuatro años después, en 1989, vió la luz pública un tomito de 98
pp. Con igual título de Efemirides nuevoleonesas, de José Raymundo Reta
Díaz, bajo el no. 45 de los Cuadernos de Archivo, del Archivo General de
Estado de Nuevo León (citaremos AGENL).
Con el nombre de Cronologías nuevoleonesas, "desde la conquista
hasta los años presentes", fue editado en 1994 en 223 pp. El texto lo dispuso
su autor Saúl Balderas, no por años sino por lo sucedido mes por mes.
Apareció como el número 3 de la "Colección Monterrey 400", del mismo
Archivo.
Hay otro µbrito de 85 pp., escrito por Abel Moreno López, titulado:
Guía cronológica de la historia política de Nuevo León, en edición del
mismo autor, en 1996.
·

La cultura ~n Nuevo León
Antologías
En cuanto a compilaciones de textos de historia de Nuevo León,
conviene consignar dos, una y otra aparecidas en el mismo año de 1989. La
Antología histórica, de Raúl Rangel Frías, auspiciada por el Gobierno de
Nuevo León, en 350 pp.; y la obra Nuevo León. Textos de su historia,
compilados por Celso Garza Guajardo, en tres volúmenes de 699, 556 y 318
pp. Esta obra forma parte de la serie promovida por el Instituto de
Investigaciones José María Luis Mo?l y fue editada por éste y por el
Gobierno de Nuevo León.

Sobre historia de la cultura en Nuevo León, hay varios libros
fundamentales. Del de Rafael Garza Cantú: Algunos apuntes acerca de las
letras y la cultura de Nuevo León en la centuria de 1810 a 1910. Publicado
en aquel año del centenario, ha sido hecha en 1995 una edición facsimilar, en
621 pp., auspiciada por el Conaculta y por el Gobierno de Nuevo León. De
la de Héctor González: Siglo y medio de cultura nuevoleonesa, editada por
Botas en 1946, hay también una segunda edición hecha en 1993 por el
Gobierno de Nuevo León, en 311 pp., con un magnífico prólogo de Alfonso
Rangel Guerra.
En 1981, la Dirección General de Investigaciones Humanísticas de la
UANL, patrocinó la publicación de la Historia de la cultura nuevoleonesa,
de Genaro Salinas Quiroga, en 559 p.

Efemérides
La historia de Nuevo León ha sido ofrecida también a los lectores en
forma de efemérides. De este género mencionaremos aquí el libro
Cronología de Nuevo León, 1527-1955, de Antonio Morales Gómez. Fue
publicado en 1955 por la Editorial B. Juárez, de la ciudad de México, en 292
p. Si bien pudiera considerarse como una historia continuada por cuanto a
que muchos de los años de la cronología son tan amplios como pequeños
capítulos.

En 1992 fue editada la obra: Desde el cerro de la Silla. Artes y letras de
Nuevo León, auspiciada por la UANL y bajo la coordinación de Miguel
Covarrubias, quien figura como editor. El libro consta de 438 pp.
profusamente ilustradas.

La UDiversidad y otras escuelas
En 1957 la Universidad de Nuevo León publicó nuestro libro en 160 pp.

514

El Colegio Civil de Nuevo León. Contribución para su historia, Sobre esta
515

�misma escuela, Hermilo Salazar Suárez imprimió en 1991 su estudio Raíz en
el tiempo. Cróníca del Colegio Civil, en 178 pp. editado por la Preparatoria
no. 3. En 1993 apareció el volumen de 191 pp. Testimonios sobre el Colegio
Civil (1868-1993) con textos de diversos autores.

De la crónica del Nuevo Reino de León escrita en el .siglo XVII por
Alonso de León, Juan Bautista Chapa y Femando Sánchez de Zamora y
publicada por Genaro García en 1909, fue hecha en 1961 una se~da
edición y más tarde, en 1985, otra auspiciada por el Ayuntamiento de
Monterrey. Editorial Porrúa, por su parte, la publicó también en 1975, en el
no. 60 de la Biblioteca Porrúa, en las págínas 1 a la 215 con otros títulos de
la Colección de Documentos inéditos o muy raros para la Historia de
México. La Facultad de Filosofía de la UANL, editó en 1995 únicamente la
parte de Alonso de León, en una colección titulada Clásicos de la Historia
'
en 118 pp.

Genaro Salinas Quiroga publicó en 1983 el libro de 334 pp. Reseña
histórica de la Universidad Autónoma de Nuevo León, y diez años más
tarde, en 1993, fue publicado el folleto de 70 pp. Datos históricos sobre la
fundación de la Universidad Autónoma de Nuevo León, de J. Guadalupe
Lozano Alanís. Este mismo último autor editó en 1990 su libro Ciudad
Universitaria. Crónica de su.fundación, en 128 pp.

En los Estados Unidos el historiador Carl L. Duaine, residente en
Corpus Christi., editó en 1971 la triple crónica, traducida al inglés, bajo el
título de Cavems of Oblivion, con ilustraciones de Thomas V. Landrith, en
500 ejemplares de 245 pp. En ocasión del tercer centenario de la crónica de
Juan Bautista Chapa, el Gobierno de Nuevo León patrocinó en 1990 la
edición separándola de las otras dos, con el título de Historia del Nuevo
Reino de León de 1650 a 1690, en 173 pp. La Universidad de Texas en
Austin editó· en 1997 este mismo libro con el nombre de Texas &amp;
northeastem Mexico 1630-1690, en 235 pp.; en traducción al inglés de Ned
F. Brerley e introducción de William C. Foster.

En 1980 fue publicado el libro 50 aniversario. Escuela Industrial
Alvaro Obregón. Reseña histórica, volumen de más de 120 pp. s/n
, profusamente ilustrado.
Femando Váz.que✓Alanís y Catarino García Herrera, editaron en 1991
su libro Historia de fa Facultad de Derecho y Ciencias Sociales ... 18241891, en 346 pp. y en 1998 la UANL publicó el libro de 164 pp. Reseña
Histórica de la Facultad de Arquitectura, 1946-1996, escrito por Jesús E.
Guajardo Mass.

Nnevo León prehispánico

.

La bibliografia sobre esta etapa del pasado nuevoleonés, no es muy
prolífica. De lo más importante escrito en los últimos 50 años citaremos aquí
sólo tres estudios: Arte rupestre en Nuevo León, de William Breen Murray,
publicado en 1987, por el AGENL, en el no. 13 de sus Cuadernos..., en 69
pp.; la tesis de licenciatura en arqueología de Moisés Valadez Moreno: Las
sociedades pre y protohistóricas de Nuevo León, presentada en 1992 a la
Escuela Nacional de Antropología e Historia, en 317 pp. publicada en 1999
por la UANL con el título de La arqueología de Nuevo León y el noreste, en
258 pp. y el bello libro: Boca de Potreril/os, del mismo autor et al.,
promovido por el Museo Bemabé de las Casas, de Mina, N. L. y editado por
la UANL, en 149 pp. profusamente ilustrado.

Sobre Nuevo León colonial
La producción historiográfica sobre la etapa virreinal de Nuevo León,
es más o menos abundante en la segnda mitad del siglo XX.

516

En relación a esa época, Ediciones Pauraque publicó en 1954 un librito
de 95 pp. titulado Orígenes y formación del Nuevo Reino de León' escrito
por Rodrigo Mendirichaga.
Una importante obra, indispensable para el conocimiento de fines del
XVI hasta las primeras décadas del XVIII, es la Historia del Nuevo Reino de
León, 1577-1723, publicada en 1972 por el Tecnológíco de Monterrey, en
dos volúmenes con 662 pp., en pagínación seguida. Siete años después, en
1979, Ediciones Al Voleo la sacó facsimilar en un solo volumen, impreso en
los talleres de Editorial Libros de México.
Del mismo autor, el AGENL publicó en 1985 un libro que ya citamos
por caer en lo que son colecciones de documentos: Esclavitud y
encomiendas... ; y otro también ya mencionado por igual motivo: Indios,
frailes y encomenderos.... Eugenio del Hoyo es autor también de un tomito
de 62 pp. que publicó el mismo Archivo en sus Cuadernos... (no. 14) con el
nombre de Señores de ganado, Nuevo Reino de León, siglo XVII.
Para esa misma etapa, se tiene la controvertida tesis de Andrés
Montemayor Hemández: Las congregas en el Nuevo Reino de León,
presentada en 1971 a El Colegio de México. (Ed. multilit. 1971, 158 pp.) El

517

�AGENL editó un trabajo del mismo autor con el mismo título en 90 pp. en el
no. 54 de los Cuadernos....
Referentes a la primera mitad del XVIll, conviene citar la Descripción
del Nuevo Reino de León, 1733-1740, del gobernador José Antonio
Femández de Jáuregui, en 115 pp.; y las Noticias de los poblados del Nuevo
Reino de León, 1739, en 134 pp., de Antonio Ladrón de Guevara, ambos
publicados por el ITESM, el primero en 1963 y el segundo en 1969.
En 1988 el mismo AGENL, editó en el no. 36 de sus Cuadernos..., La
catedral del Nuevo Reino de León, en 127 pp.; y en 1989 El Obispado del
Nuevo Reino de León, en el no. 26, en 103 pp.; ambos escritos por Aureliano
Tapia Méndez; y en 1990 editó en el no. 48 el libro Mil días de riqueza. San
Antonio de la Iguana, en 151 p. escrito por Mario Treviño Villarreal.
/

Sobre los municipios dd Estado
,

Acerca de los municipios en general, había sido publicada en 1942 la
obrita de Ti.moteo L. Hemández: Relación histórica sobre el origen de las
cabeceras municipales... , en 64 pp., muy útil como manual de consulta.
Sobre el mismo tema Gustavo Garza Guajardo editó en 1986 Las cabeceras
municipales de Nuevo León. Fundadores, nombres, decretos, en 141 pp.
En 1981 la UANL editó el libro Textos municipales, antología de tantos
autores como pueblos, en 207 p.; con síntesis relativas a cada uno de los
lugares.
El Gobierno de Nuevo León auspició en 1993 la edición en 217 pp. del
libro Heráldica municipal de Nuevo león, reproduciendo los escudos de
cada uno de los municipios y su significado, con textos de Femando García.
Hasta 1950 los libros referentes a cada municipio no sobrepasaban una
decena. En la última mitad del siglo XX, en cambio, la producción ha sido
abundante. Indudablemente que han contribuído a ello la creación de la
Sociedad Nuevoleonesa de Historia en 1942; la del Colegio de Historia de la
Facultad de Filosofia y Letras de la UANL, y la de la Asociación Estatal de
Cronistas de Nuevo León, en 1987.
Al revisar lo de cada uno de los pueblos, encontramos con que para el
de Abasolo se cuenta con el tomito de 74 pp. titulado Abasolo, 1827-1852.
Aspectos históricos, escrito por Martín Saláis Cantú. Apareció en 1986 bajo
el no. 8 de los Cuadernos..., del AGENL.
518

Sobre Agua/eguas sólo se tenía la Monografía... , de Protasio P. Cadena
editada en 1942. En este medio siglo sólo ha sido publicado en 1980 el _texto
de las Diligencias para el establecimiento del lugar de Ntra. Sra. de la
Concepción de Gua/eguas y Bucareli, 1773, en 10 pp., publicada como
suplemento de Actas de la UANL.
En 1993 fue publicado el libro: El municipio de los A/damas... su
territorio, su gente, en 296 pp., sin escrito por José Guadalupe Lozano
Alanís; con breve información histórica.
El municipio de Allende ha sido más afortunado. Además del A/bum del
primer centenario... , editado por José Flor Navarro en 1950 (ya casi dentro
del segundo medio siglo del XX) han aparecido después, en 1986, el libro de
Lilia Idalia Alanís Allende: ayer y hoy, de 81 + 36 pp. con información
histórica y gráfica. En 1993, Bernardo Flores Salazar imprimió en México su
monografia Allende, Nuevo León, de 174 pp. El mismo autor editó en 1997
su Guía turística de Allende... en 97 pp., que comprende también referencias
históricas. En 1994 Lilia Idalia Alanís et al. produjeron el lujoso volumen_de
gran formato; Allende, Nuevo León.. Inventario de un pueblo, en 137 pp. y
en 1997 Amparo García et al. editaron la obra Testimonios: documentos y
fotografias de Allende... , en 258 pp., con amplia información gráfica de valor
histórico.
El municipio de Anáhuac ha sido estudiado por Hortencia Camacho
Cervantes. En 1988 la UANL le editó Anáhuac, frontera nuevoleonesa.
Persistencia de la historia, en 105 pp. En 1994 la misma investigadora
escribió una versión infantil con el nombre de Un cuento de historia para los
niños de Anáhuac, en 29 pp.
Sobre el municipio de Apodaca no hay mucho que leer. En 1951 fue
publicado nuestro folleto de 64 pp. San Francisco de Apodaca, en
colaboración con Rodolfo Garza Osuna; y en 1985 apareció el librito
Apodaca, puerto aéreo de Nuevo León, de Ramiro Estrada Sánchez, en 97
pp., que en la parte antigua reproduce textualmente lo nuestro.
·
Sobre Aramberri hay dos pequeños libritos. Uno Aramberri... 16261950 y otro de igual título, ambos de Jaime del Toro. El primero en el no. 27
de Cuadernos... del AGENL impreso en 1988 en 81 pp.; y el segundo spi, en
24 pp.s/n.
En relación al municipio de Bustamante hay también dos trabajos, uno
El Señor de Tlaxcala, en 57 pp.; el otro, El viento de la llanura, monografia·
del lugar en 107 pp.; ambos escritos por Héctor faime Treviño Villarreal y
519

�editados respectivamente con los números I y 46 de los Cuadernos... del
AGENL, en 1.986 y 1990.
En cuanto al municipio de Cadereyta, tenemos a la vista la monografia
San Juan Bautista de Cadereyta, publicada en 1995 por J. Guadalupe
Hinojosa Cantú, en 234 p.
Referentes al municipio de Cerra/vo, hay tres libros: Ce"alvo, la cuna
de Nuevo León, de Femando Vázquez Alanís, publicado en 1992, en 172
pp.; Cerralvo, Nuevo León, de Rogelio Velázquez de León, editado en 1993,
en 104 p.; y Gran Reseña de Ciudad Ce"alvo... cuna del Estado, 15821993, de Leonardo Contreras, publicado en 1994, en 311 pp.
Los tres textos más importantes sobre la congregación de Colombia,
fueron publicados en 1991, a raíz de la construcción del puente
internacional. Primero, el ~ue lleva por nombre Nuevo León. Destino y
desafio. Antología de capítÚlos y documentos sobre la frontera, para explicar
el origen de Colombia. to compiló Celso Garza Guajardo y comprende 69 J
pp. Después, el trabajo de Héctor Jaime Treviño Villarreal: Colombia.
quimera y realidad. Sucesos y personajes de la congregación; en 190 pp.,
publicado en 1991 con el no. 64 de los Cuadernos.... En el mismo año la
UANL, publicó el libro de Hortensia Camacho Cervantes, en 275 pp.
Fundaciones y asentamientos en Nuevo León. Cuatro villas en el norte,
referente a las desaparecidas villas de Azanza, Mier y Terán y Llanos y
Valdés, y a la congregación de Colombia.
En 1977, Esteban Leal Villarreal editó su libro en 173 + 29 pp. China,
Nuevo León. Ensayo histórico sobre un pequeño pueblo; y en 1966 apareció
el libro Valle de San Felipe de Jesús de China, en 299 pp. escrito por
Erasmo Leal Flores.
También en 1977 fue publicado el folletito de 36 pp. 1826. Doctor
Arroyo, datos de su fundación, de Víctor Manuel Zapata Báez. Mas tarde, en
1991, la UANL auspició la edición de la monografia Doctor A"oyo, espejo
de sol, en 187 pp., escrita por Francisco Javier Alvarado Segovia; y en 1998
fue publicado el folleto Doctor Arroyo, la esperanza del hombre del
desierto, de Francisco Merla y Andrés Huerta, en 31 pp.
Sobre el municipio de Doctor Coss conocemos una sola monografía:
Doctor Coss, ensayo histórico, publicada en J993 por José Guadalupe
Hinojosa Cantú, en 89 pp.

520

Sobre el de Doctor González, sabemos también de un sólo libro: Doctor
González, Nuevo León. Apuntes históricos, de Roberto Chapa Martínez, en
148 pp., editado por la UANL en 1983.
De los libros referentes a la municipalidad de Galeana, conviene citar la
Monografta de Galeana, Nuevo León, de Alejandro Luna Salazar, impresa
en 1989, en 137 pp.; y el libro Galeana, Nuevo León, de Saúl Balderas Peña,
publicado por el Congreso del Estado en 1998, en 177 p.
El municipio de García carece de libros de carácter histórico. hay sólo
lD1 librito de Ramiro Garza, acerca de vivencias personales; otro de
anécdotas y leyendas, de Alejandro Valadez Arrambide; y un álbum de fotos
antiguas de Juan Gerardo Garza.
De los seis municipios que ostentan nombres de generales, consignamos
aquí los trabajos siguientes: el de Hemán Salinas Cantú, Municipio de
General Bravo. Historia de su fundación, tradiciones y relatos. Fue
publicado en 1966 y consta de 134 pp. Gustavo Garza Guajardo publicó en
1990 sus Testimonios de ciudad General Escobedo, en 32 pp., más
descriptivo que histórico. En 1997, Juan Ramón Garza Guajardo editó:
General Escobedo. Historia de sus Ayuntamientos, 1868-1997, en 95 + 30
pp.
En 1999 Andrés Puente Muñoz et al. editaron el libro Personajes.
· Testamentos del "valle de la Mota, General Terán ... , en 113 pp.
Del municipio de General Treviño, nada ha llegado a nuestras manos,
salvo algún artículo.
Tenemos a la vista la monografia General Zaragoza, Nuevo León,
paraíso de sur, obrita de Emma Reyna García, impresa en 1993, en 86 pp.
En este medio siglo únicamente ha sido publicado un solo libro sobre el
municipio de General Zuazua. Lleva el nombre de Si las palmas hablaran,
Z~ua. Nuevo León, Lo escribió Raúl Martínez Villarreal. Sólo tiene 30 pp.,
editadas por la UANL. Sobre una hacienda de Zuazua, la de San Pedro, hay
dos libritos: Pláticas y recuerdos de un pasado. La hacienda de San Pedro.
Un caso de historia oral, escrito por Carlos Gustavo Leal Velasco, editado
en 1988 en 77 pp. y reeditado en formato más pequeño en 1995, en 124 pp.
El otro lo escribió Gerardo Jiménez Cantú y se llama Camino a la hacienda
de San Pedro, con algo, muy poco, de historia y con la descripción de la casa
grande; impreso en 1993 en 32 pp., sin contar más de 32 de ilustraciones a
toda plana.

521

�Sobre el municipio de Guadalupe, apareció en 1973 nuestro libr? .El
Señor de la Expiración del pueblo de Guadalupe, de 137 pp., con noticias
históricas sobre el lugar. En 1997, Francisco Arredondo Cano editó su
Ciudad Guadalupe, el gigante de Nuevo León, con notas históricas tomadas
de lo nuestro y con crónicas de los últimos años. En diciembre de 199~, pe~o
fechado ya en el 2000, salió nuestro libro Ciudad Guadalupe... en la hzstoria
y en la crónica, en 350 pp., profusamente ilustrado.

De Herreras a Montemorelos
En relación al municipio de Herreras, sólo se cuenta con el libro de
Jorge Pedraz.a. Salinas: Los Herreras, raíces de un pueblo, en 143 + 38 pp.,
publicado en 1989.
'

De la municipalidad de Hidalgo no conocemos libro alguno de esta
segunda mitad del sigI/. El interesado puede documentarse s~ ~mbargo, ~n
la Revista Hidalgo, que en las décadas de 1950 y 1960 publico Margarito
Alcántara y que trae abundante información histórica y gráfica sobre ese
lugar. En 1984 salió el volumen de 138 pp. 50 aniversario, 1934-~984, con
la historia gráfica de Cementos Hidalgo. En 1990 fue pubhcado un
cuadernito de 26 pp. titulado 162 años de la fundación del municipio de
Hidalgo, síntesis monográfica escrita por Antonio B. Villarreal.
Sobre el municipio de Higueras, en 1963 apareció el librito de Juanita
Gom:ález y Rogelio Villarreal con el nombre de Monografía del municipio
de Higueras. Primer centenario de su erección en villa, y que consta de 60
pp.
El municipio de Hualahuises dispone de mejor información. Además de
algunos trabajos sobre tradiciones, cantos religiosos, etc., hay tres libros con
referencias históricas: Monografia de Hualahuises, impresa en 1978, con 37
pp. Perfil de un pueblo. Villa de San Cristóbal Hualahuises, e~t:tdo en
1987, en 170 pp. y reeditado en 1993 en 211 pp., con algunas adiciones y
ligeros cambios; ambos escritos por Napoleón Nevárez Pequeño. En el no.
55 de los Cuadernos... del AGENL, Pedro Gomés Danés publicó San
Cristóbal de Gualagüises, haciendas ranchos y encomiendas, siglo XVIII, en
105 pp., confundiendo la misión de San Cristóbal con el valle de este
nombre.
Del municipio de /turbide desconocemos si haya sido hecha publicación
alguna.
'

522

Por lo que atañe a Lampazos de Naranjo, es uno de los lugares con
mayor información histórica. Leopoldo Naranjo publicó en 1934 el que .es y
ha sido el primer libro sobre algún municipio de Nuevo León. Convertido en
rareza bibliográfica fue, por fortuna, reeditado en 1998, con motivo del
tercer centenario de esa ciudad. Su título: Lampazos. Sus hombres, su
tiempo, sus obras. La reedición en 309 pp. fue auspiciada por el Congreso
del Estado. El prologuista del libro mencionado, Ernesto Zertuche, publicó
años más tarde, en 1982, su libro Lampazos, mi hidalga tierra, en 380 pp. El
joven investigador Mario Treviño Villarreal, editó en 1990 su trabajo: Mil
días de riqueza. San Antonio de la Iguana. Figura con el no. 48 de los
Cuadernos... del AGENL, en 151 pp. Más tarde, en 1994, fue realizada una
investigación en equipo, formado por Héctor Jaime Treviño, J. Jesús Avila,
Bárbara Leticia Martínez Cárdenas y César Morado Macías, realizando el
libro: Historia de Lampazos de Naranjo... , en 874 pp.
La historia de Linares, sigue, lamentablemente sin ser investigada y
escrita. Existen algunos estudios parciales. En 1963 un cuadernillo de 61 pp.
titulado: Linares, la primera ciudad nuevoleonesa que se rebeló contra el
imperialista Vidaurri, escrito por Pablo Salce Arredondo; y otro folletito de
34 pp. editado en 1989 por la UANL, Linares, ayer y hoy, de Armando Leal
Ríos. En 1995 fue publicado el libro Linares colonial. Calles, solares, casas
y gente de la villa de San Felipe de Linares, 1774, en 149 pp., trabajo
realizado por Rolando Guerra Gom:ález y Raúl García Flores. En 1997 fue
inaugurado el Museo de Linares. Uno de los impresos conmemorativos fue:
·Linares, el caminar de un pueblo, en 77 pp. Trae información histórica en
textos de Rolando Guerra Gom:ález et al., así como buenas ilustraciones. La
fuente primordial para el estudio del pasado linarense, es el Calendar of the _
Pablo Salce Arredondo manuscript collection, compilado en 1976 por
Carmen Piñero, de la Latín American Collection, de la Universidad de
Texas, en Austin.
En cuanto al mumcipio de Marín, a la antigua Monografía del
municipio de Marín, publicada en 1943 por Alberto Sánchez, vino a sumarse
la Historia de la villa de Marín, escrita por Ramiro Leal Gom:ález y
publicada en 1994, en 89 pp. descontadas las de las ilustraciones.
En 1998 Dalila Salinas publicó el librito Melchor Ocampo. Pueblo
joven, gente que pasa, en 80 pp.
Del municipio de Mina, tenemos para su estudio la tesina presentada en
1985 a la Universidad Mexicana del Noreste por Ernestina Lozano de Salas.
Se titula: Mina, huella geológica, colonizadores y entorno cultural, en 350
pp. El Cedulario del Archivo de Mina... Ramo Justicia 1828-1949, de la
misma autora con la colaboración de Agapito Renovato, fue publicado por el
523

�Gobierno de Nuevo León, en 198 pp. Sobre aspectos parciales conviene citar
el librito La hacienda del Muerto, de Edmundo Derbez, editado en 1997, en
86 pp., y el trabajo científico Boca de Potrerillos, en 1998, citado ya al
referimos a la época prehispánica.
De los municipios del sur, tenemos en nuestras manos el librito Mier y
Noriega, testimonio de su fundación, preparado por Jesús María Chávez
Muñoz y publicado en 1999 en 57 pp.

Montemorelos sólo cuenta con dos pequeños ensayos: Origen de la
ciudad de Montemorelos. Síntesis de una investigación histórica, de Ciro R.
Cantú, en edición al mimeógrafo hecha en 1966, en 28 pp.; y Montemorelos,
anales de su historia, de José de Jesús Martínez Perales, publicado en 1993
en 151 pp. En el anuario Humanitas de la UANL, ediciones de 1967 y 1976,
, hay dos artículos amplios sobre aspectos parciales de la misma ciudad, de
Ciro R. Cantú, y en el de 1,971 otro de Isidro Vizcaya Canales.

I
En el orden alfabetico seguido hasta ahora, correspondería ocupamos
aquí de Monterrey, de que_nos ocuparemos aparte.

De Pesquería a Villaldama
En relación al municipio de Pesquería y al de los Ramones, no
encontramos publicaciones hechas en este medio siglo. Resulta interesante
advertir que sobre esta última municipalidad el estudiante alemán Martín
Drüeke, de la Facultad de Filosofía de la Universitiit des Saarlandes, realizó
como tesis un trabajo sobre el fundador de los Ramones titulado Das
Vermachtnis des Don Plácido Rodríguez Vaca, aus Capadero, Méxiko, N.
L.. und seine Sprachlichen Besonder heiten. Text aus dem Jahre 1787, en
117 pp.
Sobre el municipio de Los Ramones, no sabemos de trabajo histórico
alguno.
No cabe duda que Sabinas Hidalgo es un municipio afortunado, por
cuanto es de los que más información histórica tienen. Antes de 1950 sólo se
contaba con la Monogra.fia ... , de Miguel Guadiana lbarra (1944), y con el
libro Sabinas Hidalgo. Tradición, leyenda, historia, de Francisco J.
Montemayor (1949). El primero de éstos ha sido reeditado en 1933, en
ocasión del tercer centenario del lugar. En 1974 Celso Garza Guajardo
publicó su libro El Real de Santiago de las Sabinas, 1693-1829, de 100 pp.
En 1990, este mismo autor editó un volumen de crónicas bajo el título de
Aquellos años que soñé, en 530 pp. y produjo además algunos ensayos sobre

524

diversos aspectos históricos como Los barrios de Sabinas... (eds. 1986 y
1990); El ojo de agua. .. (1981); el cuadernito Para contar la historia de
Sabinas... (1993); El Real de Santiago... homenaje en el 300 aniversario,
con documentos facsimilares, en el mismo año; su Diario de actas del
Ayuntamiento... 1895-1900, en 1999; etc.
Por su parte otros autores han bordado sobre varios temas sabinenses.
Rodolfo de León Garza editó Legado histórico de Sabinas, en 1990; Benito
López Valdés sobre Historia del deporte en Sabinas... (1997) en tres gruesos
volúmenes; Celso Garza Ríos, en su librito La huella de mis pasos por las
calles y barrios de mi pueblo, (eds. 1989 y 1992); Roberto Garza Cruz con
su breve Monograjia. El valle de Santiago de las Sabinas, 1983, en 31 pp. y
Santiago A. V ara Jiménez con su Memoria de un pueblo sobre el Archivo de
esa ciudad, publicado en 1987 en 69 pp.; etc.
Del municipio de Salinas Victoria desconocemos alguna publicación
hecha en el período que aquí estudiamos. Sólo hemos visto el folletito 164
aniversario de la erección en villa... orígenes e historia, en 15 pp.
El de San Nicolás de los Garza sí cuenta con diversos textos impresos
sobre su historia. En 1978 Tomás Mendirichaga Cueva publicó en el no. 19
del anuario Hwnanitas de la UANL, un amplio artículo titulado El municipio
de San Nicolás de los Garza, que más tarde, en 1993, el Ayuntamiento de
esa ciudad le editó en forma de librito, en 52 pp. El mismo Ayuntamiento
publicó en 1984 el libro San Nicolás de los Garza. Páginas de su historia, en
300 pp., escrito por Héctor Jaime Treviño y Celso y Gustavo Gana
Guajardo. En los años 1983 y 84 fue publicada la revista San Nicolás,
órgano informativo. En el no. 5 de 1984, fue incluída una Monogra.fia de
San Nicolás, en 47 pp., que suscriben Ramona Faz Anaya e lbacdi García
Ayala En 1997 la UANL publicó un lujoso volumen de gran formato
titulado San Nicolás de los Garza a 400 años. Retos frente al tercer milenio
en 172 pp. Figuran como editores Luis L. Galán Wong et al. y contiene 29
artículos de igual número de autores. El capítulo V, sobre historia, escrito
por Celso Garza Guajardo.
En lo que respecta a publicaciones históricas referentes al municipio de

Santiago, las hay sobre diversos aspectos: el deporte, la música, los límites,
los toreros, etc. Citaremos aquí sólo las de carácter general. El libro Del
valle de Guajuco a villa de Santiago, escrito en 1899 por Calixto García
Prieto y editado por Héctor Javier Barbosa, en 1993, en 150 pp.; la La
historia de Santiago Nuevo León, de Juan Alanís Tamez, impresa en 1989,
en 180 pp. y La iglesia parroquial de Santiago Apóstol, de Héctor Javier
Barbosa, edición de 1968, en 164 pp.

525

�El municipio de San Pedro Garza García cuenta con algunas fuentes
impresas sobré su pasado. En 1982, Tomás Mendirichaga Cueva publicó su
bien documentado libro El municipio de Garza García, en 11Opp. Seis años
después, en 1988, fue editado el cuadernito San Pedro Garza García, de
Federico Ortiz Moreno, en 45 pp. con breves datos históricos. En 1991, el
AGENL, publicó en el no. 65 de sus Cuadernos..., el libro de Carlos
González De Nogales a San Pedro, en 136 pp. y en 1993 el mismo autor
editó su obra San Pedro de los Nogales, en un tomo de 291 pp.,
profusamente ilustrado. Por su parte Juan Ignacio Barragán editó el lujoso
volumen de gran formato Génesis de un municipio de vanguardia. San
Pedro Garza García, en 168 pp. con abundantes ilustraciones y algo de
noticias históricas. El libro no tiene año de edición, probablemente en 1990.
De Santa Catarina hay una monografia publicada en 1989 en 168 pp.
titulada Santa Catarina a través de la historia, a base de recopilaciones y
efemérides arregladas _por Antonio Guerrero. Otro libro que lleva .por
nombre Santa Catarimí en el tiempo~ editado en 1995. Contiene 33 artículos escritos por 13 autorts; en 199 + 44 pp. Otro que se llama Santa Catarina,
un acercamiento a su h~toria, impreso en 1996 y escrito por cinco autores,
en 142 +20 pp.; cubriendo únicamente los siglos XIX y XX; y una
Cronología de Santa Catarina, 1999, de Francisco Sepúlveda García, en 132
pp. que abarca desde 1577 hasta el año de la edición. En 1999, la UANL y el
Ayuntamiento editaron el libro en gran formato Santa Catarina hacia el
siglo XXI. Pasado, presente y futuro, en 188 pp. con textos de Luis J. Galán
Wong, eta/.
Sobre Va/lecillo, el AGENL editó en 1987, en sus Cuadernos... un
librito de 113 pp. titulado San Carlos de (sic por del) Vallecillo. Real de
Minas, 1766-1821, escrito por Mario Treviño Villarreal. Conocemos
también la breve monografia Vallecillo... los caminos de su historia,
publicada por el Gobierno de Nuevo León en 1993, en 76 pp., preparada por
Juan Manuel González Sánchez.
Acerca del municipio de Villa/dama, tenemos a la vista el libro
publicado por la UANL en 1998, en 157 pp. titulado Villaldama, de Maria
Luisa Santos Escobedo, profusamente ilustrado. La misma autora escribió en
1999 el cuadernito Villa/dama, información básica, en 22 pp., con fines de
divulgación; y, por su parte Pedro Nabor González Cárdenas imprimió en
1999, en 80 pp. un estudio histórico sobre Historia de dos templos, de esa
misma ciudad.

La historia y Monterrey
La primera historia de Monterrey fue indudablemente la que en 1936
publicó Vito Alessio Robles con el título de Monterrey en la historia y en la
leyenda siendo el primero en inventar juderías y sinagogas a la ciudad.
En la segunda mitad del siglo XX los libros de carácter general no han
sido muy abundantes. En 1971 la Asociación de Editores y Libreros de
Monterrey, editó la Historia de Monterrey, de Andrés Montemayor
Hemández, en 463 p.
En 1996, El Diario de Monterrey y Editorial Grijalbo auspiciaron la
edición de una Enciclopedia de Monterrey, en tres volúmenes de 479,427 y
443 p. sobre aspectos diversos.
Sin cubrir la historia en forma continuada han salido, entre otros, los
libros siguientes: Episodios de ayer, de José P. Saldaña, impreso en 1959, en
229 p. Un primer tomo de Narraciones regiomontanas, en 1959, en 171 pp.
y otro de igual título de 160 pp. impreso en 1961; ambos escritos por Carlos
Pérez-Maldonado. Empresas Editoriales editaron en 1973 en un solo tomo de
540 pp. dos libros de José P. Saldaña Grandeza de Monterrey que había
publicado en 1968 y Estampas antiguas de Monterrey, de 1942. De este
· último el Gobierno del Estado sacó una 3a. edición en 1981 en 236 pp.
Manuel Neira Barragán publicó en 1983 su libro El Monterrey de Ayer,
de 392 pp., en edición auspiciada por el Ayuntamiento.
En 1985, Ediciones Castillo imprimió el libro Historia del agua en
Monterrey... , escrito por Enrique Torres ·López y Mario A. Santoscoy, en
273 pp., profusamente ilustrado; y en el mismo año salió el volumen de 359
pp. Monterrey, área metropolitana, coordinado por Mario A. Santoscoy y
editado por Central Distribuidora de Publicaciones, también con numerosas
ilustraciones.
En 1990 el AGENL, publicó en el no. 56 de sus Cuadernos... el librito
de 85 pp. de José P. Saldaña, apuntes sobre Monterrey. Una visión histórica.
Con el título de Una ciudad para vivir..., Alfonso Rangel Guerra sacó
en 1991 una compilación de textos de diversos autores, sobre la ciudad, en
258 pp., edición auspiciada por el Fondo Editorial Nuevo León.

527
526

�En edición coordinada por Gustavo Gana Villarreal, salió en 1995, el
volumen en .gran formato Atlas de Monterrey, en 509 pp. sobre múltiples
aspectos pero con amplia información histórica.

También el Gobierno del Estado auspició la publicación facsimilar de
El Cura de Tamajón, semanario publicado por Guillermo Prieto en
Monterrey, en 1867. Lo editó Santiago Roel, hijo, con un estudio preliíninar
suyo.

El Fondo de Cultura imprimió en 1997 el tomito de 137 pp. Visión de
Monterrey, escrito por Abraham Nuncio y en 1998 apareció el libro
Monterrey 400. Estudios históricos y sociales, en 320 pp., en edición de la
UANL coordinada por Manuel Ceballos Ramírez.

Isidro Vizcaya Canales imprimió en 1991 su libro en 74 pp. Monterrey,
1882. Crónica de un año memorable. De esta obra el AGENL hizo una 2a.
edición en 1998, en 141 pp.
En 1990 apareció el libro de José P. Saldaña El Gral. don Porfirio Díaz
en Monterrey, 1898, en edición auspiciada por el Ayuntamiento de la ciudad.
Consta de 74 pp. mas las de las láminas s/n.

Monterrey colonial
De los libros documentales sobre esta etapa, citaremos el Indice del
Ramo Causas Criminales del Archivo Municipal de Monterrey, publicado
por Eugenio del Hoyo en 1963, en 102 pp.; el Catálogo y Síntesis de los
Protocolos... del mismo Archivo, del cual hemos publicado seis volúmenes
ya citados al referirnos ¡i!Nuevo León Testamentos coloniales de Monterrey,
editado en 1991 en 248 pp. y 246 Testamentos de Monterrey, impreso en
1999, en 287 pp., ambos de Lilia Villanueva de Cavazos y el volumen Actas
del Ayuntamiento de Monterrey, 1596-1690, editado por nosotros en 1994,
en 496 pp.

\

Rodolfo Ríos Vázquez imprimió en 1996 su libro La .fundación de
Monterrey, publicado por Ediciones Oficio, en 113 pp. y del que hay una 2a.
edición de 1999. La Gran Logia de Nuevo León auspició en 1996 la edición
del libro ¡Feliz· cumpleaños, Monterrey! de J. Guadalupe Lozano Alanís, en
151 pp.

El siglo XIX
Un libro que casi abarca todo lo acontecido en el XIX es el de Isidro
Vizcaya Canales titulado Un siglo de Monterrey. Desde el grito de Dolores
hasta el Plan de San Luis, 1810-1910. Se lo publicó la Academia de
Investigación Humanística en 1998 y tiene 190 pp.
Sobre un solo año de la primera mitad de ese siglo, el de 1838, hay el
libro de 184 pp. Sin novedad, Monterrey, escrito por Edmundo Derbez
García y editado por la UANL en 1998.
Jorge Pedraza imprimió en 1970 su libro Juárez en Monterrey, de 156
pp. en edición auspiciada por la Escuela Normal Superior. El Gobierno de
Nuevo León patrocinó una 2a. edición en 1972, en igual número de pp.

528

Monterrey en el siglo XX
_

Cubriendo casi todo el siglo XX y dispuesto el texto por decenios, José
P. Saldaña editó su libro de 251 pp. ¿Y qué hicimos? Monterrey en el siglo
XX, impreso en 1988.
Referente también a casi todo ese siglo, la industria local Villacero
publicó en 1996 el libro de 447 pp., de Jorge Pedraza Salinas, Monterrey
entre montañas y acero. Comprende desde enero de 1896 hasta julio de
1996, vísperas del IV Centenario de la ciudad.
En 1970, Humberto Buentello Chapa publicó su libro de 75 pp. La
inundación de 1909. Sus aspectos trágico y político, en edición auspiciada
por la Universidad Regiomontana. Sobre este mismo suceso, el AGENL,
imprimió en 1989 el librito de 125 pp. El río fiera, bramaba. 1909, reedición
del que escribieron Osvaldo Sánchez y Alfonso Zaragoza, con el título de La
inundación en Monterrey, 27 y 28 de agosto de 1909, aparecido en aquel
año.
El mismo AGENL, en el no. 23 de sus Cuadernos..., editó el de Isidro
Vizcaya Canales titulado Monterrey bajo sitio. Octubre 23 y 24 de 1913, en
71 pp.
José P. Saldaña publicó en 1967 su librito Monterrey de 1920 a 1930
con la tónica de "El elemento sano ", en 40 pp.
Bajo el signo de Ediciones Pacelli, Adalberto Arturo Madero Quiroga
editó en 1989 Abe/ardo L. Rodríguez en Monterrey. Crónica histórica, en
134 pp.

529

�En 1988, apareció Gilberto, la huella del huracán en Nuevo León, libro
de 244 pp. escrito por varios autores coordinados por Abraham Nuncio, y
publicado por Ediciones Castillo.

En 1987 J. Guadalupe Galván Galindo, imprimió el folleto titulado
Santuario de Nuestra Señora de Guadalupe en Monterrey, en 24 pp.

De otros edificios
Hist-0ria de los templos

Tomás y Javier Mendirichaga editaron en 1980 el libro La catedral de
Monterrey en 41 pp. mas 30 de gráficas sin. La publicación fue auspiciada
por la Sociedad de Historia Eclesiástica Mexicana y la impresión en los
talleres de Editorial Jus. Diez años más tarde, en 1999 Emediciones hizo una
2a. edición de esta obra, en 79 + 30 de ils.
En 1989 el AGENL publicó el librito de 129 pp. La catedral del Nuevo
Reino de León, de Aureliano Tapia Méndez, en el no. 36 de sus Cuadernos...
En 1994 salió el lib,to Monterrey. Siglo XVIJJ. Ciudad sin catedral, en
125 pp., referente a la trustrada construcción de una nueva catedral, escrito
por Gerardo Zapata Aguilar.
En esta segunda década del siglo XX han aparecido dos libros de 291
pp. sobre el Obispado. Uno en 1975 de Xavier Mendirichaga y Cueva
titulado El Obispado. Breve historia del antiguo palacio de Nuestra Señora
de Guadalupe... , con una 2a. edición de 1976. En 1999 Lourdes Islas editó el
libro de 135 pp. El Obispado a través de la historia, compilación de trabajos
de diversos autores.

En 1991 fue publicado el libro de 139 pp. El Palacio de Gobierno de
Nuevo León, de Samuel Flores Longoria. Tres años después, en 1994, J.
Jesús Avila Avila publicó el folleto de 55 pp. Palacio de Gobierno. Símbolo
de progreso y disputa de su posesión, impreso por Oficio Ediciones.
En 1953 apareció nuestro libro: El muy ilustre Ayzmtamiento de
Monterrey, de 22i pp. del cual hay otras dos ediciones, una de 1980, en 215
pp. y otra de 1996, en 155. Sobre este mismo edificio hay el libro Tribunal
Superior de Justicia. Restauración y puesta en valor del antiguo Palacio
Municipal, publicado en 1979 y el cuaderno Las Casas reales y el antiguo
Palacio Municipal, escrito por Luis Préstamo Martínez e impreso en 1996,
totalmente basado en el nuestro.
Rodolfo Arroyo Llano publicó en 1987 el ensayo de 52 pp. La histórica
casa del Mirador. En 1993 apareció el librito de 78 pp. La Casa del Senado,
de Lilia E. Villanueva de Cavazos; y en 1995 el Consejo para la Cultura de
Nuevo León patrocinó la edición de Estación del Golfo, de 83 pp., con textos
de varios autores.

Sobre la industria

En 1983 Xavier Mendirichaga publicó su ensayo El templo de San
Francisco de Monterrey, ya desaparecido, en edición del Gobierno de Nuevo
León, de 21 pp.
Sobre el templo de la Purísima en 1959 salió el libro Estación en Santa
María la Purísima, de Aureliano Tapia Méndez, de 84 pp. y treinta años
después el mismo autor sacó la obra La Purísima. Historia de una imagen y
de su templo, impreso en gran formato, en 185 pp., profusamente ilustrado.
Sobre el mismo tema, Armando Ravizé Rodríguez editó en 1986 el libro El
templo de la Purísima de Monterrey en 56 pp. sin., con escritos de diversos
autores.
Sobre el templo del Roble, en 1959 apareció nuestro libro de 104 pp. La
virgen del Roble. Historia de una tradición regiomontana, y en 1970 el de
Silvino Robles Gutiérrez, Monografia del santuario de Nuestra Señora del
Roble, en 45 pp.
530

La historiografia sobre la industria en Monterrey es más o menos
amplia. Aquí consignaremos únicamente los libros más relevantes.
El Centro Patronal de Nuevo León editó en 1965 el libro de 93 pp. de
José P. Saldaña Apuntes históricos sobre la industrialización de Monterrey.
Isidro Vizcaya Canales editó su obra Los orígenes de la
industralización de Monterey (1867-1920), publicado por el Instituto
Tecnológico en 1969, en 194 pp.
El historiador José Fuentes Mares, escribió en 1976 el libro Monterrey.
Una ciudad creadora y sus capitanes, publicado por Editorial Jus, en 203 pp.
En 1991, el AGENL, imprimió el catálogo titulado La política de .
fomento industrial 1886-1950, redactado por César Morado Macías, en 183
pp.
531

�La UANL, auspició en 1997 la edición del libro de 301 pp. Fábricas
pioneras de la industria en Nuevo León, de Javier Rojas Sandoval.

Acerca de industrias

En relación a estudios sobre algunas industrias en forma particular,
conocemos los libros siguientes: el que publicó Nemesio García Naranjo
sobre la Cervecería Cuauhtémoc en 1955, con el título de Una industria en
marcha, librito de 93 pp. El AGENL lo reeditó en 1990, en forma facsimilar
en el no. 45 de sus Cuadernos...

'

Sobre la Fundidora, Manuel González Caballero publicó en 1980 el
libro de 148 pp. La maestranza de ayer... la Fundidora de hoy, editado por la
misma industria en su 80° aniversario. En 1989 Noriega Editores publicaron
el libro La muerte dejFundidora... en 160 pp., escrito por Juan Zapata _
Novoa. En 1996, Sandra Arenal recopiló testimonios de varias personas que
publicó en el libro de 232 pp. titulado Fundidora diez años después.
Rodrigo Mendirichaga escribió el libro Una historia para la historia,
referente a Hylsa (Hojalata y Lámina, S. A.). La publicación apareció en
1978, en 181 pp.
En 1981 fue publicado el libro de 105 pp. Ensayos sobre la historia de
una industria; su autor Roberto G. Sada, el tema: La.historia de Vidriera
Monterrey, llamada ahora Vitro.

1

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k

Ignacio Martínez Jr. editó en 1960 el libro de 152 pp. Apuntes históricos
del Banco de Nuevo León, 1892-1942. En 1983 Tomás y Rodrigo
Mendirichaga publicaron La banca en Monterrey. Apuntes para ·una
historia, libro de 98 pp. en edición privada de la Sociedad General de
Crédito. En 1980 apareció Banamex en Monterrey. 90 años, de 66 pp.
profusamente ilustrado.

La salud y los hospitales

En 1968 Toe Wellcome Historical Medical, de Londres imprimió el
libro escrito en 1881 por José Eleuterio González, Los médicos y las
enfermedades de Monterrey, editado por Francisco Guerra, en 121 pp.
Hernán Salinas Cantú publicó en 1975 el libro de 158 pp. Sombras
sobre la ciudad. Historia de las grandes epidemias... que ha sufrido
Monterrey. Del mismo autor apareció en 1988 Visión histórica del Hospital
Civil de Monterrey... , en 134 pp. impreso por Ediciones Castillo y en ese
mismo año y del mismo autor el AGENL sacó el librito Donde el dolor se
apaga, de 77 pp. en el no. 22 de sus Cuadernos...
En 1994 Rodrigo Mendirichaga editó su libro Solitario y magnífico.
Hospital Muguerza, 1934-1994, en 160 pp.

Aspectos culturales

El comercio y la banca

"Cuatro décadas de teatro en Monterey, 1900-1940" es el título de un
artículo de Manuel Neira Barragán, publicado en las pp. 511 a la 530 del
Anuario Humanitas de la UANL, no. 11, de 1970.

Sobre este aspecto la historiografia regiomontana no es muy abundante.
José P. Saldaña escribió en 1966, Mercado Colón, apuntes históricos, en 42
pp., que trae además datos sobre la construcción del Condominio Monterrey,
que sustituyó al viejo Mercado.

El AGENL editó en 1989 Una etapa cultural de Monterrey, 1939-1940,
en el no. 33 de sus Cuadernos..., en 65 pp. El autor, Genaro Salinas Quiroga.

En 1994, José Cárdenas Cavazos publicó el libro de 113 pp. Tradición y
evolución del Mercado Juárez, y sobre la edificación del nuevo en el mismo
sitio.
En 1983 apareció el libro de Rodrigo Mendirichaga 100 años de
comercio en Monterrey, de 197 pp., en edición auspiciada por la Asociación
de Editores y Libreros...

Alfonso Rangel Guerra escribió en 1993 el libro de 224 pp. Arte, A. C.
Los frutos y los años, conmemorativo de los 35 años de la institución (19551990).
En 1994 fue publicado el libro de 99 pp. Las tandas de Monterrey.
Visión retrospectiva de la farándula, que incluye "Algo del Monterrey de
entonces".

532
533

�Raymundo Izcoa Flores escribió el libro La Prensa regiomontana.
Apuntes para su historia, 1826-1996, edición auspiciada por el
Ayuntamiento de la ciudad en 1997, en 107 p.

De este libro hay una segunda edición hecha en 1996 por Grafo Print
Editores, en un sólo tomo de 577 pp.

La UANL, editó en 1998 el libro de 190 pp. Músicos y música popular
en Monterrey (/900-1940), escrito por Alfonso Ayala Duarte.

Celso Garza Guajardo et al. publicaron en 1982 un tomito de 117 pp.
titulado Personajes populares en la cultura de Nuevo León., que contiene 15
semblanzas. ·

Patrocinado por Valúe, Casa de Bolsa, apareció en 1998 el libro Cien
años de arte y cultura en Monterrey, a través de su gente, museos y
exposiciones, de 275 pp., escrito por Josefina Rodríguez de Longoria.
En ese mismo año de 1998, la UANL editó el libro de Armando V.
Flores Salazar Calicanto. Marcos culturales en la arquitectura
regiomontana, siglos XV al XX, en 105 pp.
Rodrigo Mendirichaga imprimi'su libro de 263 pp. titulado. El
Tecnológico de Mont.irrey. Sucesos, anécdotas, personajes. Lo publicó .
Ediciones Castillo en' l982.
En 1992 apareció el volumen de 342 pp. La aventura de 200 años.
Apuntes para la historia del Seminario de Monterrey, preparado por el
''Equipo de Historia del Seminario del bicentenario, 1792-1992".
Finalmente en 1995 Humberto Salazar publicó lo que él llama
crónica, titulada Nuevo León, cincuenta años de cultura (1945-1995), en 95
pp.

Biografias. Obras generales
Además de los Quién es quién que en realidad no son obras de
investigación, en la segunda mitad del siglo XX han aparecido algunos libros
que reúnen biografías.
En 1956 la UANL editó el libro de Genaro Salinas Quiroga Elocuencia
nuevoleonesa, en cuyas 214 pp. incluye 36 breves biografías de igual
número de oradores cuyos discursos inserta.
El cronista de Monterrey, José P. Saldaña, publicó en 1982 la obra En el
marco de la historia, en 237 pp, con 28 semblanzas de personas que cultivan
la historia.
Dos años después, en 1984, apareció nuestro Diccionario biográfico de
Nuevo león, con 540 pp. en dos volúmenes, ilustrado. Lo editó la UANL.
534

La Escuela Normal "Miguel F. Martínez" auspició en 1986 la edición
de un tomo sin paginar con el nombre de Maestros nuevoleoneses,
reproduciendo en forma facsimilar las 34 biografías que habían sido
impresas de manera separada en forma de serie.
Sin año de edición pero situaeo en 1989, apareció el libro Biografías de
mujeres destacadas del Estado de Nuevo León. , editado por el Gobierno del
Estado y el Consejo Estatal de Población, en 272 pp. con más de un centenar
de semblanzas escritas por diversos autores.
Del historiador Ricardo Covarrubias salió, en edición póstuma hecha en
1990, el libro Nuevoleoneses ilustres, en 264 pp. con más de dos centenares
de notas biográficas.
En 1992 la Cámara Nacional de Comercio de Monterrey publicó la obra
de Rodrigo Mendirichaga Perfiles de emprendedores del comercio en Nuevo
León. Biografias breves, en 176 pp. con 38 semblanzas en orden alfabético.
Un año después, en 1993, Juventino González Ramos dio a la estampa
su librito de 112 pp. Letras sueltas. Universitarios distinguidos, con textos
relativos a una decena de reflexiones sobre personajes.
El gobierno local editó en 1995 el libro Presea cívica "Estado de Nuevo
León, 1986-1995, con 175 semblanzas de quienes habían recibido hasta
entonces esta distinción.
El mismo Gobierno del Estado y la Sección 21 , Nuevo León, del
SMIB, publicaron en 1995 un volumen de 272 pp. titulado Nuevo León
Semper Ascendens. Vida y obra de maestros ilustres. De este libro, la
sección 21 hizo en 1996 una segunda edición. La obra trae la biografía de un
maestro de cada uno de los municipios.
En ese año de 96, la UANL editó nuestro libro Escritores de Nuevo
'León. Diccionario biobibliográfico, en 382 pp.
También en 96, Irma Braña Rubio y Ramón Martínez Sáenz publicaron
en Ediciones Castillo el tomito de 87 pp. Diccionario de escritoras
535

�nuevoleonesas, siglos XIX y XX, con más de un centenar de semblanz.as
breves.

En ese mismo año de 96, la Universidad Mexicana del Noreste editó el
libro Educadores de Nuevo León, en 219 pp. con 36 semblanz.as escritas por
diversos autores.
El Gobierno del Estado publicó en 1998 el libro de 279 pp., Medalla al
Mérito Cívico. Presea "Estado de Nuevo León, 1986-1998", que trae las
semblanz.as de 239 personas que han sido acreedoras a esta distinción.

En 1978 Gerardo de León publicó el libro de 31 O pp. Jornadas
regiomontanas. Pensamientó y acción de un esforzado regiomontqno,
relativo a la vida de Manuel L. Barragán.
Editorial Jus editó en 1972 el libro de Aureliano Tapia Méndez,
Belaunzarán. Un obispo mexicano entre la Independencia y la Reforma, en
192 pp. años después en 1988, el mismo autor y Luis Avila Blancas
publicaron el libro de 119 pp. Fray José María Belaunzarán.
Lujosamente impreso y en gran formato, apareció en 1993 el libro de
199 pp., bellamente ilustrado, Juan F. Brittingham y la industria en México,
1859-1940, escrito por Juan Ignacio Barragán y Mario Cerutti.

Biografías individuales
En 1977, la Facultad de Ciencias Biológicas de la UANL publicó el
folleto de 67 pp. titulado,Eduardo Aguirre Pequeño. Una vida dedicada a la
educación, la ciencia y )á cultura.
Napoleón Nevárez Pequeño imprimió en 1985 el folleto Don Germán
Almaraz, vida y obra, en·34 pp.
En 1975 la UANL editó el ensayo biográfico José A/varado, el joven de
Monterrey, de Raúl Rangel Frías, en 41 pp.; y en 1994 fue impreso en 34 pp.
el de Lilia Cavazos de Horstmann José A/varado. Introducción a su vida y
sus ideas.
Francisco Javier Alvarado Segovia publicó en 1995 El doctor José
Francisco Arroyo de Anda y Villagómez, un sabio, un santo, en 58 pp.
En el mismo año de 95 Editorial Oficio sacó el libro Un hombre
abogado. Ricardo Agustín Aya/a Vil/arrea/; preparado por Enrique A. Ayala
y Arnulfo Vigil, en 346 pp. y que comprende textos del biograficado y
testimonios de diversos autores.
Sobre la vida de uno de los primeros impresores de Nuevo León, la
Universidad of Texas Press, de Austin publicó en 1963 la obra de Lota M.
Spell Pionner printer. Samuel Bangs in México and Texas, en 230 pp.
Tenemos a la vista una publicación hecha en 1976 titulada Homenaje a
Agustín Basave Fernández del Valle ... , en 231 pp. que recoge 66 testimonios
de igual número de autores.

536

Enriqueta Medina y Federico Arreola son los autores de una breve
biografia de Don José Calderón Penilla, precursor del desarrollo industrial
de Nuevo León, impreso en 1994, en 41 pp.
Sobre el pintor Federico Cantú han sido publicados el libro Federico
Cantú, seis décadas de trabajo, 1922-1980, impreso en 1980, en 193 pp.; el
cuadernito de 23 pp. impreso en 1986 con el título de Federico Cantú y su
obra, escrito por Raúl Rangel Frías; el libro Diálogos con Federico Cantú, de
Roberto Chapa Martínez, que incluye textos de José Alvarado y José
Navarro, editado por la UANL, en 1988, en 55 +112 pp. de ils. sin; y el
ensayo de Humberto Salazar, Federico Cantú, el Ulises de Cadereyta,
·publicado en 1994, en 30 pp. La UANL y el Consejo Cultural de Nuevo
León editaron en 1999 el libro de Abraham Nuncio El espejo habitado.
Federü:;o Cantú y su obra, en 118 pp.
La bibliografia sobre Luis de Carvajal es amplia, pero en el lapso que
estudiamos de lo publicado en Nuevo León sólo han llegado a nuestras
manos el libro Luis de Carvajal, el Viejo, fundador de Nuevo León. Su
tiempo, su vida y su obra a los cuatro siglos de su muerte, escrito por
Hernán Salinas Cantú y publicado en 1991, en 141 pp.; y en ensayo de
Daniel Sifuentes Espinosa, Luis de Carvajal y de la Cueva, de 46 pp.,
impreso en 1994.

En 1993, Ricardo Torres Martínez publicó el libro de 238 pp. La
predestinación de un hombre. Vida y obra de Eloy Cavazos, en edición
auspiciada por la Cigarrera La Moderna.
Sobre la vida del padre Cervantes, apareció en 1961, en 312 pp., el libro
Un perfil sacerdotal, escrito por Isaac Hernández; y diez años después, en
1971, Aureliano Tapia Méndez publicó su obra Pablo Cervantes, un
sacerdote de su tiempo, en 134 pp.
537

�Hemán Salinas Cantú publicó en 1979 su Biografia del Dr. Pascual
Costanza, fundador de la primera escuela médico quirúrgica de Monterrey,
en 1828, en un librito de 88 pp.
En 1994, fue impreso el ensayo biográfico en 25 pp. Tomás Cueva, el
militante, escrito por Eduardo Segovia Jaramillo.
Sobre la vida de Juan Bautista Chapa, en 1988 fue editado nuestro breve
estudio de 60 pp. El cronista anónimo, que apareció bajo el no. 25 de los
Cuadernos... del AGENL. Este mismo trabajo fue traducido al inglés por
Edna E. Brown e impreso en multilit en 60 pp., en Corpus Christi, Texas.
En 1991, Roberto Chapa Martínez imprimió su librito de 58 pp.
Realidades de una vida. Dr. Hermenegildo Chapa Campos, editado por la
UANL.

~

.

i\ J

Lo que se ha escrito sobre el general Mariano Escobedo en otras partes
es más o menos amplio. De lo publicado en Nuevo León en la segunda mitad
del siglo XX consignaremos aquí lo siguiente. El folleto de 32 pp. sin,
editado en 1952, titulado Mariano Escobedo. Polémica Santiago Roe! Prof
Pedro Reyes Velázquez; nuestro libro Mariano Escobedo, en reedición hecha
en 1988 por el Gobierno de Nuevo León, de nuestra primera edición de
1949; esta nueva edición en 136 pp.; y el cuadernito de 16 pp. escrito por J.
Jesús Avila y editado en 1990 por el AGENL, titulado Mariano Escobedo de
la Peña.
Sobre el arzobispo Alfonso Espino y Silva, Aureliano Tapia Méndez
publicó en 1977 la Oración fúnebre pronunciada por él. El texto está seguido
por una cronología biográfica del prel8:do, redactada por Tapia Méndez y por
Gerardo Charles García. El folleto tiene 67 pp.
Femando Garza Quirós ha escrito dos libros sobre un mismo personaje.
En 1970 publicó El Niño Fidencio. Un personaje desconocido, en 85 pp.
Dos años después, en 1972, editó El Niño Fidencio y el fidencismo , en 161
pp. De este último hay nuevas ediciones; la 4a., de 1980, en 180 pp.
En 1992, el Gobierno de Nuevo León y la Universidad Regiomontana,
publicaron la obra de Guillermo Dávalos Amaya, Belisario de Jesús García.
Su obra musical, en 160 pp. El Gobierno de Nuevo León auspició en 1994 la
edición del libro en 47 pp. Belisario de Jesús García... músico, poeta y
militar montemorelense, escrito por Carlos Treviño Quiroga.

Aunque el poeta Pedro Garfias no nació en Nuevo León, el hecho de
haber vivido sus últimos años en Monterrey donde murió en 1967, propició
la publicación de algunos ensayos. Ya en 1962 Santiago Roel García había
editado su libro Pedro Garfias, poeta, en 110 pp. En 1979 apareció el folleto
de 39 pp. de Raúl Rangel Frías Oyeme, Pedro; y en 1990 el librito de 64 pp.
Mi amigo Pedro Gar.fias, escrito por Alfonso Reyes Aurrecoechea.

De García a Gutiérrez
Con el título de En busca de Catarino Garza, 1859-1895, la UANL
publicó en 1989 este libro de 362 pp. compilado por Celso Garza Guajardo
con una amplia colección de documentos entre los cuales figuran las
Memorias del personaje.
La Sociedad Mexicana de Geografia y Estadística editó en 1962 el libro
de Plinio D. Ordóñez El licenciado don Lázaro Garza Aya/a. Salió con el
no. 18 del Congreso Nacional ... [sobre] la Guerra de Intervención y que
consta de 254 pp.
Diez años después, en 1972, fue publicado el folletito de 16 pp. con el
nombre de Semblanza de... Darío Garza Cantú, servidor de la República y
fundador del municipio de General Bravo, N. L., escrito por Hemán Salinas
Cantú.
Producido fuera de México pero referente a un personaje nuevoleonés,
en 1984 apareció en Austin, Texas, el libro de Clotilde P. García, Capitán
Bias María de la Garza Falcón, de 71 pp.
El Ayuntamiento de Monterrey imprimió en 1990 el folleto de 48 pp.
Perfil de don Isaac Garza Garza, de autor anónimo.
Por su parte la Sociedad Numismática de Monterrey editó en 1979 el
ensayo de 40 pp. Eugenio Garza Sada, perfil biográfico, debido a la pluma
de Ricardo Margáin Zozaya.
En 1994 fue publicado el folleto de 35 pp. Roberto Garza Sada. La
pasión por la excelencia, escrito por Enriqueta Medina y Federico Arreola.
Rodolfo Arroyo Llano publicó en 1976 su libro Manuel Z. Gómez,
gobernador y comandante militar de Nuevo León durante la Intervención
francesa, en 255 pp. La obra incluye el texto del Diario de campaña, del
coronel Miguel Palacios.

538
539

�Sobre el banquero Rodrigo Gómez tenemos a la vista dos libros, uno de
Gerardo Guidi Kawas, Vida y obra de Rodrigo Gómez Gómez (1897-1970),
de 119 pp.; y otro escrito por Enrique Martinez Torres titulado Rodrigo
Gómez, un nuevoleonés al servicio de México, editado por Banorte en 1993,
de 101 pp.

En 1985, apareció el libro de 207 pp. Hacia los altares. Perfil
biográfico [del padre Juan José Hinojosa] escrito por José Ortiz Bernal. Del
mismo autor es el librito de Juan José Hinojosa Cantú, siervo de Dios. ·
Aureliano Tapia Méndez publicó en 1976 el libro José Juan de Jesús
Herrera y Piña, VI obispo de Tulancingo y V arzobispo de Monterrey. Fue
impreso en los talleres de la Editorial Libros de México, en 254 pp.

El doctor José Eleuterio Gonz.ález ha sido uno de los personajes más
estudiados. De los trabajos que acerca de él han sido publicados en la
segunda mitad del siglo XX, citaremos aquí los siguientes: La vida y la obra
de Gonzalitos, publicada en Londres en 1968 por la Wellcome Historical
Medica! Library, en 121 pp. La vida... ocupa 90 pp., las restantes el estudio
Los médicos y las enfermedades de Monterrey, 1881, escrito por José
Eleuterio G9nz.ález. En 1975 apareció la Biografia del doctor don José
Eleuterio González, Gonzalitos, en reedición facsimilar en 264 pp. de la que
en 1888 publicó Hermenegildo Dávila. En 1976, Aureliano Tapia Méndez
' editó su libro José Eleuterio González, benemérito de Nuevo León, en 186
pp.; y el mismo autor jÚblicó en el mismo año El doctor José Eleuterio
González, historiador'· del noreste de México, en 120 pp. La Sociedad
Numismática de Monterrey le auspició en 1978 al mismo autor, la edición de
José Eleuterio González, ·perfil biográfico, en 41 pp. Hemán Salinas Cantú
escribió Don José Eleuterio González. Semblanza en 26 pp. que le publicó el
Gobierno de Nuevo León en 1988. Cuatro años más tarde, en 1992,
Ediciones Castillo le publicó a Rodrigo Mendirichaga el libro, ... Y su nombre
se repetirá, en 407 p.; y en 1994 este mismo escritor imprimió la breve
semblanza José Eleuterio González, benemérito de Nuevo León, en 54 pp.
Finalmente, en 1999 la Universidad Pedagógica Nacional y la Secretaría de
Educación de Nuevo León, editaron el libro Gonzalitos, educador, en 192
pp. Hasta aquí lo relativo al doctor Gonz.ález.

La UANL publicó en 1995 el trabajo Rodolfo de León Garza, maestro,
- bibliófilo, cronista, en 78 pp. Aunque está suscrito con la autoría de Mario
Treviño Villarreal, sólo hasta la página 12 llega la nota biográfica; el resto lo
integran el curriculum, notas de autores diversos y breves escritos del
biografiado.

En 1971 fue impreso en Monterrey un voluminoso tomo de 1106 pp.
titulado El centinela fiel del constitucionalismo, referente al general Pablo
Gonz.ález, su hijo.

La Fundación Tarahumara editó en 1994 el libro titulado El mundo de
Pepe Llaguno, en 131 pp. El texto fue escrito por Francisco Núñez de la
Peña.

En 1967, Apolinar Núñez de León editó el folleto de 16 pp. s/n. Algunos
apuntes biográficos del Sr. Gral. y Lic. don León Guzmán, auspiciado por la

En 1996, Aureliano Tapia Méndez imprimió en México su libro Don
Andrés Ambrosio de Llanos y Valdés, tercer obispo del Nuevo Reino de
León, en 196 pp. mas 54 de ilustraciones.

Gran Logia del Estado de Nuevo León.

De Herrera a Montes de Oca
Ediciones Oficio, publicó en 1991 el libro de Encarnación Pérez
Gaytán, Arte y política en la vida de Lucy Herrera, en 115+18 pp.

El AGENL, editó en 1993 el libro Amante del desierto. Eugenio del
Hoyo, 1914-1989. Consta de 118 pp., 36 de las cuales se refieren al
personaje; el resto, al catálogo de fondo documental que lleva su nombre
existente en ese Archivo. El libro fue compilado por J. Jesús Avila Avila.
Héctor Jaime Treviño Villarreal publicó en 1987 el folleto de 30 pp.
Alonso de León precursor de la ciencia geográfica en el noreste de México,
editado por la Sociedad Nuevoleonesa de Historia y por el Gobierno de
Nuevo León.
En 1993 el Ayuntamiento de Monterrey auspició la edición de nuestro
libro de 104 pp. El general Alonso de León, descubridor de Texas. De las pp.
63 en adelante trae como anexos el acta de fundación de Monclova, los
Diarios de las jornadas de 1689 y 1690, y el testamento del general.

Del maestro Miguel F. Martinez, además de la biografia escrita por
Plinio D. Ordóñez en 1950 en 242 pp. y que se sale un año del lapso que
estudiamos, han sido publicadas sus Memorias que consignamos en la parte
relativa a este tipo de libros y, además, el librito de 43 pp. de Horacio
Salazar Miguel F. Martínez, publicado en 1994 en la serie Los hombres de .

Nuevo León.
540

541

�En 1966 Eduardo Aguirre Pequeño publicó el libro Biografia y
pensamiento vivo del doctor Angel Martínez Vil/arrea/, en 338 pp.
Comprende esta obra una compilación de textos sobre el personaje, de
diversos autores; de trabajos, escritos, ponencias, etc. del biografiado.
Transcribe, además, en 155 pp. (de la 127 a 282) textos sobre el
materialismo didáctico. Ramiro Estrada Sánchez editó en 1985 su librito de
75 pp. Buena tarde, Angel. Vida y obra.

Sobre el obispo Ignacio Montes de Oca, Aureliano Tapia Méndez ha
publicado dos libros, uno dé 120 pp. basado en el Diario del prelado, fue
publicado en 1979, en 132 pp.; el otro, El Diario de lpandro Acaico, editado
en 1988 y del cual sólo en las 127 primeras pp. escribe sobre el personaje, en
las siguientes hasta la 146, sobre la Academia Hispanoamericana de
Ciencias. La iconografia ocupa poco más de 70 pp. sin.

No cabe la menor duda de que fray Servando ha sido el personaje
nuevoleonés mas estudiado. Independientemente de las obras de O'Gorman
y de muchos otros libros escritos en México y en otras latitudes, lo editado
por paisanos o casi paisanos suyos en la segunda mitad del siglo XX, no es
tan desdeñable. Registraremos aquí el libro más literario que histórico de
Artemio de- Valle Arizpe, Fray Servando publicado en 1951 en 208 pp. y que
bajo el no. 1067 forma parte de la Colección Austral.

De Ordóñez a Suárez

En 1959, Editoriay.fus publicó el libro de 200 pp. de Alfonso Junco, El
increíble fray Servando. Psicología y epistolario, en el no. 66 de la colección
Figuras y episodios de la historia de México. Apolinar Núñez de León sacó
en 1976 en la Editorial Alfonso Reyes, de Monterrey, su librito de 55 pp. El
padre Mier y la primera imprenta. El Gobierno de Nuevo León y la UANL
editaron en 1977 el libro.fray Servando. Biografia, discursos, cartas, en 347
pp.
El Instituto Nacional de Administración Pública auspició en 1982 la
edición del libro de Margarita García Flores Fray Servando y el federalismo
mexicano, en 240 pp. Rodolfo de León Garza, escribió en 1987 el librito de
77 pp. Fray Servando, un visionario itinerante, que le publicó la UANL.
Años más tarde este mismo autor, ampliando la información, publicó en
1993, Fray Servando, vida y obra, en 254 pp., auspiciado por el Fondo
Editorial Nuevo León.
El Archivo General del Estado dedicó al padre Mier su 5a. Semana de la
Historia, realizada en noviembre de 1989. Las cinco conferencias
pronunciadas por igual número de participantes, aparecieron en síntesis, en
un cuaderno de 58 pp. impreso en ese mismo año.
En 1994 el Gobierno de Nuevo León editó el libro Fray Servando
Teresa de Mier. Vida y obra, de 133 pp. con textos de Consuelo Sánchez de
Abrego, Felipe C. Martínez Alcántara y Leonardo Contreras López.
En relación al fundador de Monterrey, el novelista español Mariano G.
Somonte publicó en 1971 el libro Don Diego de Montemayor, en 127 pp.
542

Producciones Al Voleo, Monterrey, editó en 1989 el libro de 113 pp.,
E.frén Ordóñez, pintor mexicano contemporáneo, obra con textos de diversos
autores, profusamente ilustrada, en compilación de Aureliano Tapia Méndez.
En 1960, Plinio D. Ordóñez publicó el libro de 147 pp. El benemérito
educador nuevoleonés Sera.fin Peña. Sobre el mismo personaje, Lilia E.
Villanueva de Cavazos escribió el ensayo Sera.fin Peña, benemérito de la
educación, en 33 pp.
Oficio Ediciones, imprimió en 1994 el libro de 396 pp. Macario Pérez,
maestro de siempre, escrito por José Roberto Mendirichaga con un apéndice
de discursos, cartas, etc. a partir de la p. 299.
El Museo de Arte Contemporáneo de Monterrey, editó en 1997 el libro
· en 160 pp. Un homenaje a Alfredo Ramos Martínez, con textos de Xavier
Moissén L., Fausto Ramírez e Israel Cavazos Garza; obra profusamente
ilustrada.
En 1978 la UANL editó un cuaderno de 20 pp. sin titulado Homenaje al
Lic. Raúl Rangel Frías, entrega de la medalla Alfonso Reyes, con los textos
que se pronunciaron en aquella ocasión. El AGENL, publicó en 1990 el
librito de 128 pp. escrito por Jorge Pedraza Salinas con el título de Rangel
Frías, su obra y su tiempo, que figura con el no. 5, de los Cuadernos... Del
mismo autor hay un folleto de 57 pp. titulado Raúl Rangel Frías, editado en
1994 en la serie "Los hombres de Nuevo León". En 1997 el Gobierno y el
Congreso de Nuevo León imprimieron el libro de 154 pp. Raúl Rangel
Frías, benemérito de Nuevo León, con textos de diversos autores. Sobre
Rangel Frias hay otras publicaciones que consignaremos en las de carácter
autobiográfico.
Como homenaje al cumplir 70 años, la UANL editó en 1998 el volumen
Alfonso Rangel Guerra, interpretaciones, testimonios, cartas, en 228 pp.,
con textos de diversos autores.
543

�En relación a la vida de Alfonso Reyes la producción ha sido abundante
en estos cincuenta años. Citaremos aquí únicamente lo de autores locales. En
1963, la UANL publicó y editó un ensayo de Raúl Rangel Frías titulado
Evocación de Alfonso Reyes, en 37 pp. que fue reeditado por el Gobierno de
Nuevo León, en 1978, en 47 pp. Alfonso Rangel Guerra publicó en 1982 un
librito de 43 pp. con el nombre de Alfonso Reyes en nuestro tiempo, en el
cual reproduce dos estudios suyos, "Alfonso Reyes y su idea de la historia" y
"La odisea de Alfonso Reyes". En el mismo año de 82, Raúl Rangel Frias
publicó el libro Secuencia de Reyes. Las palabras, en 134 pp., editado por la
SEP Nuevo León. En 1985, Jorge Pedraza publicó el libro Alfonso Reyes en
la generación del Ateneo de la juventud, libro de 145 pp. cuya edición
auspició el Ayuntamiento de Monterey. Aureliano Tapia Méndez sacó en
1989 el textp Alfonso Reyes ante Dios y ante la muerte, de 102 pp. con otras
tantas, sin n.umerar, de ilustraciones. En 1991 el AGENL, editó el libro de
134 pp. Alfonso Reyes en tres tiempos, que salió con el no. 58 de los
Cuadernos...
La Universidad y el Gobierno de Nuevo León auspiciaron en 1966 la
edición de El general Bernardo Reyes, obra escrita por E. Víctor Niemeyer
Jr. El libro fue impreso en 261 pp. por Editorial Jus. En 1994 el mismo autor
editó un tomito de 46 pp. titulado Bernardo Reyes, en la colección "Los
hombres de Nuevo León" El Centro de Estudios de Historia de México
Condumex, editó en 1984 el volumen de 549 pp. Guía del Archivo del
General Bernardo Reyes, 1881-1913, antecedida por una "Semblanza",
escrita por María Teresa Franco, y por la hoja de servicios. En 1985 la
UANL, publicó un librito de 60 pp. titulado Perfil de la organización_
administrativµ del régimen del general Bernardo Reyes, escrito por Roberto
Chapa Martínez. El AGENL editó en 1988 la Correspondencia de Bernardo
Reyes, 1884-1908, en 106 pp., y la directora de este mismo Archivo, Leticia
Martínez Cárdenas, imprimió en 1989 ~l folleto de 25 pp. Bernardo Reyes,
escritor.
Editorial Regiomonte Reinero, publicó en 1992 el libro de Adalberto
Arturo Madero Quíroga titulado Alfonso Reyes Aurrecoechea, el hombre, en
241 pp.
Tomás y Rodrigo Mendirichaga, son los autores del libro Vida y obra
de Valentín Rivera. El inmigrante, editado en 1989, en 275 pp.
Sobre el historiador Santiago Roel conocemos algunas breves
semblanzas. La escrita por Plinio D. Ordóñez en 1961, con el nombre de
Bosquejo biográfico del erudito historiador neoleonés Lic. Santiago Roe/;
editada al mimeógrafo, con portada impresa, en 15 pp.; y el folleto de 35 pp.
544

El licenciado don Santiago Roe/ Me/o, editado en Impresora Monterrey,
escrito por Aureliano Tapia Méndez.

Enriqueta Medina y Federico Arreola editaron en 1994 el folleto de 43
pp. Don Roberto G. Sada, en la serie "Los hombres de Nuevo León".
En 1983 fue publicado el folletito de 32 pp. Perfil biográfico del Gral. y
Lic. Aarón Sáenz, escrito por Adalberto Arturo Madero Quíroga; y en 1990
otro de sólo 23 pp. editado por el Gobierno de Nuevo León titulado Perfil de
don Aarón Sáenz Garza, de autor anónimo.
Viviano Medrano Martínez imprimió en 1962 un cuadernito de sólo 12
pp. Vida y obra de Moisés Sáenz, en edición del Gobierno del Estado con
carácter de difusión.
En 1964 fue impreso en Editorial Vallarta el folleto de 62 pp.
Semblanza biográfica del Dr. Mateo A. Sáenz, de quien hay un anecdotario
citado ya en las autobiografias.
Ediciones Oficio imprimió en 1992 el libro de 414 pp. Mi padre, escrito
por Irma Salinas Rocha, sobre la vida de-Benjamín Salinas Westrup.
En 1973, Hernán Salinas Cantú editó el folletito de 19 pp. Semblanzas
. del Gral. Bonifacio Salinas Leal. Leticia Martínez Cárdenas escribió el
librito de 75 pp. General José E. Santos. Actuación revolucionaria y
política, editado en 1986 en el no. 2 de los Cuadernos... del AGENL.
En 1998 la UANL patrocinó la edición de Jrma Sabina Sepúlveda,
escritora vil/aldamense, escrito por María Luísa Santos Escobedo, en un
folleto de 55 pp.
Sobre el cardenal Adolfo Suárez Rivera conocemos el librito de 87 pp.
titulado Bodas de plata episcopales... , editado en 1996, profusamente
ilustrado.
Erasmo E. Torres López imprimió en 1997 el folleto de 40 pp. titulado
Alfredo To"oel/a Romaguera 1845-1879. Un poeta y dramaturgo cubano en
Monterrey.
Sin año de edición pero ubicado en 1997, apareció el folleto de 65 pp.
Profr. Luis Tijerina Almaguer, apuntes biográficos, escrito por Juana del
Carmen Martínez Treviño.

545

�La UANL, editó en 1999 el libro Aureliano Tapia Méndez, caminos de
investigación, organizado por José Cárdenas Cavazos, en 195 pp.
Publicado por el Gobierno de Nuevo León apareció en 1986 el folleto
de 49 pp. Constantino de Támava, el pionero. La radiodifusión en

volumen titulado Santiago Vidaurri. Correspondencia, 1855-1864, con la
síntesis de 4,002 cartas, en 253 pp. En 1994 César Morado Macías imprimió
el folleto de 69 pp. Santiago Vidaurri. El poder en los tiempos del cólerá, en
la colección "Los hombres de Nuevo León", editada por el Gobierno del
Estado.

Latinoamérica.
Dentro de la segunda mitad del siglo XX, apareció en 1959 el libro
Carlos Villarreal A. editó en 1965 el folleto de 45 pp. Gral. Jerónimo
Treviño, breves pasajes históricos en los que tomara parte... , Auspició esta
edición la Presidencia Municipal de Cadereyta.
Dos años más tarde, en 1967, Raúl Rangel Frías publicó su libro
Gerónimo Treviño, héroes y epígonos, en 107 pp., con viñetas de Federico
Cantú. La Secretaría de Educación Pública, reeditó esta biografía, en el
mismo año, en 126 pp. con el no. 84 de los Cuadernos de Lectura Popular y
el Gobierno de Nuevo León hizo una nueva edición en 1983, en 80 pp.

¡'

Antonio l. Villarrea/. Vida de un gran mexicano, de 179 pp., escrito por
Fortunato Lozano con el título de El gobierno revolucionario de Antonio l.
Villarreal, 1914, Celso Garza Guajardo publicó en 1988, en 112 pp. los
acuerdos, decretos y demás documentos de esa administración; que
reprodujo en el libro Profesor y general Antonio l. Villarreal, 1879-1944,
publicado en 1994, en 133 pp. Sobre el mismo personaje Meynardo Vázquez
Esquive}, escribió Antonio J. Viflarreal, el revolucionario, folleto de 39 pp.
editado en 1994. Hay otro folletito de sólo 24 pp. escrito por Rodolfo de
León Garza, General Antonio J. Villarreal. El proceso de 1900, Villa/dama,
Nuevo León, sin fecha de edición [¿1998?]

De Carlos Jesús G6mez Flores es el folletito de escasas 22 pp. titulado

Julián Treviño Elizondo. Toda una vida al servicio del transporte, impreso
en Monterrey en 1998.
En 1965, Porfirio Valdés publicó en México el libro Excmo. Monseñor
Dr. Guillermo Tritschler y Córdova... en 295 pp. mas 20 de ilustraciones. En
1997, Aureliano Tapia Méndez editó su obra Don Guillermo Tritschler y
Córdova... , de la cual hay una 2a. edición hecha en 1998 en 241 pp. + l 00 de
ilustraciones.
Aureliano Tapia Méndez imprimió en 1976 su libro Fray Rafael José
Verger y Suau, el obispo constructor, en 193 pp. + 54 de iconografia. En
1990, el Ayuntamiento de Sant-Any, tierra natal del prelado, publicó en
catalán la obra fr. Rafe/ Josep Verger i Suau, escrita por Andreu Pon~ i
Fullana, en 353 pp. con un amplio apéndice documental de 140 pp.
En 1989 Rogelio Garza Elizondo escribió un folleto titulado General
lldefonso Vázquez, publicado por el AGENL en sólo 17 pp.
Etelvina Torres Arceo es autora del folleto de 63 pp. María Valdés
Morales, maestra toda su vida, en edición del Gobierno del Estado hecha en
1994, en la colección "Los hombres de Nuevo León".
Sobre el controvertido gobernador de Nuevo León, Santiago Vidaurri.
Aunque no publicada aquí, conocemos la tesis doctoral de Ed. Moseley The
carrer public of Santiago Vidaurri, presentada a la Universidad de Alabama
en 1963, en 387 pp. En 1991, Leticia Martínez Cárdenas, publicó un primer
546

La Universidad Mexicana del Noreste publicó en 1992 el folleto de 46
pp. Melitón Villarreal. Vida y obra de un filántropo nuevoleonés, escrito por
A. Guerrero Aguilar.
La cronista de Villaldama, María Luisa Santos Escobedo, imprimió en
1999 el folleto Sacerdote Nabar Villegas Villarreal. Vida y obra, en 41 pp.
•El folleto trae además dos testimonios de discípulos del biografiado.
En la serie "Los hombres de Nuevo León" figura el folleto de 38 pp.
Lorenzo H Zambrano Gutiérrez, escrito por Enriqueta Medina y Federico
Arreola. Fue publicado en 1994 por el Gobierno de Nuevo León.
En 1962, la Secretaría de Gobernación reimprimió el folleto de 24 pp.

La vida del general Ignacio Zaragoza, texto reproducido del que cien años
antes, en 1862, editó Manuel Z. Gómez. En ese mismo año Rodolfo Arroyo
Llano publicó su libro Ignacio Zaragoza, difusor de la libertad y la justicia,
en 179 pp. También en ese año la Sociedad Mexicana de Geografia y
Estadística publicó el libro de 142 pp. Epistolario Zaragoza-Vidaurri, 18551859, compilado por nosotros. El historiador coahuilense Federico Berrueto
Ramón, editó también en 1962 su obra Ignacio Zaragoza, en 342 pp.
En un folleto de 21 páginas Alfonso Reyes Aurrecoechea publicó en
1983 su Evocación de Francisco Zertuche, en edición de la preparatoria 1,
en el no. 3 de la colección "Las uvas al viento".

547

�Hermenegildo Dávila editó en 1892 su Biografia del Sr. general don
Juan Zúazúa, librito de 90 pp. ya muy raro en nuestros días. Por fortuna el
Colegio Coahuilense de Investigaciones Históricas, lo reprodujo en 1980 en
la Revista Coahuilense de Historia y lo divulgó en un sobretiro de 92 pp.
Más tarde, en 1983 el AGENL hizo una 3a. edición facsimilar de la de
Saltillo. En 1970, Florencio Galindo Treviño había publicado su Don Juan
Zuazua, general de generales, en un librito de 99 pp.

Autobiografías

Apartándolas del grupo de biografias, registramos aquí un número
considerabl~ de Memorias o autobiografias.
La Universidad de Nuevo León y el Gobierno del Estado auspiciaron en
1964 la edición de nuestro libro de 257 pp., Cedulario autobiográfico de
pobladores y conquista(iores de Nuevo León.
En 1978 Ediciones de Cultura Popular imprimió el libro Mi testimonio.
Memorias de un comunista mexicano, del líder obrero Valentín Campa, en
360 pp.
El escultor Fidias Elizondo escribió su Boceto de mi semblanza tallado
en el tiempo, publicado en 1976 por el Museo Metropolitano de Monterrey
en un folleto de 28 pp.
En 1992, el exgobemador de Nuevo León, Luis M. Farias, publicó un
libro autobiográfico con el nombre de Así lo recuerdo. Testimonio político.
Lo editó el Fondo de Cultura Económica en 347 pp.
En los Talleres de El Porvenir, dé Monterrey, Nemesio García Naranjo
publicó sus Memorias, en diez volúmenes. Ninguno de los tomos está
fechado y al parecer la edición puede situarse entre los años de 1956 y 1963.
Ningún volumen es menor de 300 pp. y dos superan las 400.
Hay una autobiografia de Roque Garza, publicada en 1963: Sólo 45 pp.
están dedicadas a notas personales y de la 47 a la 78 a su producción en
verso.
Otra más breve aún, de sólo 1O pp. es la de monseñor Jorge Garza
Salinas titulada 25 años [de vida sacerdotal], impresa en 1991.

548

Ediciones Castillo editó en 1986 la autobiografia del deportista Raúl
González R., con el '1ítulo de Así gané... , mi espíritu de lucha y voluntad de
tiempo, en 141 pp.
El AGENL, reeditó en 1990 la Breve apología [delj coronel José
Bernardo Gutiérrez de Lara, tomada de la que se publicó en 1827. La nueva
edición tiene 35 pp.
De la pintora Saskia Juárez, hay una breve autobiografia en la entrevista
que le hizo Celso Garza Guajardo y que fue publicada en 1985 con el título
de Monterrey de las montañas, en un folleto de 24 pp.
Impreso en Editorial Servigraf, de Monterrey en 1987, apareció el libro
de 109 pp. titulado Memorias de un revolucionario constitucionalista,
autobiografia del general lampacense Crescenciano López Zuazua.
El cómico regiomontano Tello Mantecón relata su vida a través de
preguntas formuladas por Celso Garza Guajardo. La entrevista fue publicada
con el título de Tello Mantecón en la cultura popular, en el no. 52 de los
Cuadernos... del AGENL, en 73 pp.
En 1997 el Fondo Editorial Nuevo León et al. publicaron las Memorias
de mi vida, del maestro Miguel F. Martínez, en 460 pp. que abarcan desde
1850, año de su nacimiento, hasta el 23 de enero de 1919, fecha de la muerte
de su esposa.
El presbítero Severiano Martínez M. escribió también sus memorias,
que aparecieron en 1985 bajo el título de Hacia una meta (Ayer y hoy),
publicadas por Ediciones Castillo en un tomito de páginas sin numerar.
En 1992, apareció el libro de 96 pp. Feliz infancia, relato autobiográfico
de Rosa Maria Noriega de Sarmiento.
Basado en un manuscrito de notas personales de 1821 a 1849, Luís
Sierra Nava publicó el libro José María Parás, en edición de 173 pp.,
auspiciada por la UANL.
La Facultad de Filosofia y Letras de la UANL, editó en 1985 el librito
de 58 pp. El trecho andado. Seis conversaciones con Raúl Rangel Frías en la
que hace autobiografia a través de preguntas formuladas por Celso Garza
Guajardo. Este mismo texto lo reeditó en 1993 la Presidencia Municipal de
Guadalupe en 1993, en 133 pp. añadiendo desde la p. 97, algunos textos de
diversos autores. En 1990 Raúl Rangel Frias escribió y publicó sus
Memorias editadas por el Gobierno de Nuevo León, en 238 pp.

549

�También autobiográfico en forma de entrevis~, la UANL Y el Co~ejo
Cultural de Nuevo León publicaron en 1996 el hbro Ensayo de ~na vida¡
Conversaciones con Alfonso Rangel Guerra, de Celso Garza GuaJardo. E
libro tiene 104 pp. mas 32 de iconografía sin.

GUADALAJARA EN UN LLANO*

Moisés González Navarro
El Colegio de México

El Ayuntamiento de Monterrey, auspició en 1990 la edición del libro
autobiográfico, El otro mundo de Salvatore Sabella, en 157 PP·
Impreso en Editorial Alfonso Reyes, apareció en 1968 el Anecdotario
de Mateo A. Sáenz, en 447 pp.
En 1991 Ediciones al Voleo sacó el libro titulado El cronista centenario
don José Pedro Saldaña Treviño, en 192 pp. autobiográficas a través de una
entrevista con ·Aureliano Tapia Méndez con una iconografía de 30
ilustraciones.
Editorial Jus public/en 1958 el libro de 622 pp. Mi atormentada vid?,
de la violinista Celta Treviño Carranza, con el no. 2 de la sene
"Autobiografías de grandes artistas mexicanos".
En 1992 aparecieron las memorias de Luis Carlos Treviño con_ el ,título
de XEX, probando. La vida de un hombre enamorado de un micrófono,
publicadas por Ediciones Castillo, en 115 pp.
1

•

1

Notas bibliográficas
• Este vol. I fue impreso por Ediciones Al Voleo y, aunque ~e _aut~r, debo dejar
constancia de que este trabajo lo hizo Agapito Renovato, por _mdicac1on~s.nuestras
cuando el Archivo estuvo a nuestro cargo. Lo mismo debo dectr de_las ediciones del
Indice del Periódico Oficial de Nuevo León. En 1979 fueron publicados los tomos
de los años de 1890 a 1930, en 699 pp.; el de 1931 a 1950, en 582 pp. ~ el d~ 195~. a
1970, en 694 pp. Hasta la década de 1940 los índices fueron hechos baJo la drre~ton
de Domingo Cantú, eficiente encargad_o del Archivo., Los de fines de esa_ decada
hasta 1954 fueron hechos bajo el cwdado de Roman C. de la Garza: Jefe del
Archivo. Los de 1955 a 1976, años en los que el Archivo estuvo baJo nuestra
dirección los redactaron Margarito Arizpe, Agapito Renovato y otros empleados.
De suert; que quien aparece como redactor lo sería únicamente de 1977 en adelante.

550

La capital de Jalisco se asentaba en una llanura bien cultivada, gozaba de
una "primavera perpetua". Mariano Otero, con el entusiasmo de sus 25 años,
escribió en 1842 que la mayoría de sus paisanos se distinguían por la rectitud
de juicio y la moderación de principios; otros, en cambio, calificaban de
apasionados a sus políticos. Tirios y troyanos coincidían en que era acogedora
y amable; pero según Mathieu de Fossey sus diversiones eran meras
"reunioncitas": bailar al són de las guitarras, almuerzos en las huertas de los
barrios, paseos a los baños de Los Colomos o a la villa de San Pedro,
cabalgatas a la luz de la luna, etc. Destacó, en cambio, la originalidad de su
música, según otros "las clases bajas " cantaban aires ligeros españoles y las
señoritas cavatinas italianas.
Otero no veía en Guadalajara los contrastes de la ciudad de México,
entre maravillosos palacios e inmundas casas de vecindad. Las casas céntricas
eran de estilo morisco, con anchos patios y las más lejanas tenían huertas. Pero
un viajero francés vió lo que los ojos tapatíos de Otero no habían visto:
informes construcciones de adobe, horadadas con algunos agujeros a modo de
puertas y ventanas. Sus moradores dormían en petates en compañía de
incontables pulgas y chinches. En opinión de Emest Vigneaux, los "pelados"
de Guadalajara sobrepasaban a sus colegas de otras partes por su turbulencia,
corrupción y energía; sin distinción de sexo ni edad se confundían con una
masa semidesnuda y asquerosa. Otro extranjero añadió que superaban, por
1
dificil que pudiera parecer, a sus colegas capitalinos •
En 1888 había 26 templos en servicio, y se estaban fabricando 5, 14
portales, 21 plazas (casi todas con jardines o al menos arboladas), 14 puentes
en el río de San Juan de Dios, el cementerio de Belén, varios hoteles cómodos
y elegantes, 28 mesones en los barrios (muchos bien situados, cómodos y
aseados), 32 fondas, numerosas cantinas de la, 2a, 3a, y 4a clases, algunas
"magníficas y en número que desearíamos que fuera menor del que es". Dos
eran los paseos principales: San Juan de Dios, de Mexicaltzingo a la Alameda,
y el camino de San Pedro, 3 los mercados más importantes, y 23 baños "de
inmersión", muchos de ellos con tanques de natación. Había 180 teléfonos,
telégrafo, correo diario a México. La aguda campanita del Correo, situada en
551

�una de las torres de la catedral, había anunciado noticias extraordinarias, la
llegada de Hidalgo, la muerte de Lozada, y en mayo de 1888 anunciaría el
2
arribo del primer tren de México •
En efecto, el 15 de mayo de 1888 cerca de 300 personas viajaron, en 3
carros pullman las señoras, en dos los secretarios de Gobernación, Fomento y
de Justicia con su séquito, y varias personas "notables": lo.s ministros de
Estados Unidos y de Santo Domingo, el cónsul de Chile y el secretario de la
delegación norteamericana; los gobernadores de Morelos, Puebla y Tlaxcala;
el gerente general del Ferrocarril Central, Eduardo Liceaga, Ramón Carmona
y Valle, Pedro Lascurain, etc. El resto viajó en elegantes vagones; cuando
descendieron del tren la temperatura debe haber sido 26 grados, calidez
todavía no 1llitigada por el aroma encantador de la tierra mojada que
"embalsama el aire".
El Duque Job escry,ió que en ninguna parte eran tan ricos los pobres
como en el Hospicio c;a6añas, este edificio se erigió e~_1802, en sus prime~os
años acogía a unas 150 personas de ambos sexos, runos y adultos . V anos
visitantes "emularon" a Cabañas con sus donativos, por ejemplo, el banquero
Agustín Cerdán regaló 50 pesos. Al baile asistieron Concha Palomar de
Corcuera ("habría inspirado madonas inmortales del arte antiguo"), Ester
Tapia de CasteJlanos (poetisa y futura esposa de un hacendado gobernador
carrancista se dijo que sus ricas alhajas vivirían menos que "sus versos
4
inmortales"), Emilia Hayhoe (de futura prominente familia cristera), etc.
El pueblo común se desquitó de esta versallesca ostentación con un
corrido:
Más valía que hubieran traído a la madre que los parió muchachitos
tapatíos que ¿no les arde la cara? de ver" entrar ese tren para ese Guadalajara...
el tren es una tarasca, pero de lo muy primero, que corre en pos del dinero, que
hasta los elotes masca .
Ocho años después el presidente discretamente se autoinvitó a la
inauguración del tren Guadalajara-Ameca, pero pidió al gobemádor Luis C.
Curiel no se gastaran más de $20,000 en su recepción. Se recaudaron
$16,970.90 entre 125 contribuyentes (de cinco a mil pesos e/u), entre quienes
figuraban hacendados (los hermanos Fernández del Valle y Manuel L.
Corcuera), comerciantes barcelonetes (Gas, Fourtoul, Chapuy). Manuel
Caballero escribió que pasaron por los fertiles terrenos de la "soberbia" finca
de Atequiza. En Guadalajara 70,000 "espontáneos" (obreros, señoras,
rancheros venidos de muy lejanos lugares) vitorearon al "Héroe de la Paz". El
menú de la cena fue cuidadosamente discutido por expertos gourmets: José
552

López Portillo y Rojas, Justo Fernández del Valle, Ricardo Lancaster Jones,
etc. A la cena asistieron además de los ya mencionados, Federico G. K~ardt
(cónsul del Imperio Alemán, Ernesto Paulsen (cónsul de Suecia y Noruega),
los Corcuera, los Collignon, licenciado Ramón Corona, Toribio Esquivel
(¿Obregón?), licenciado y diputado Ireneo Paz, Sebastián Allende (hacendado
¿padre del futuro gobernador revolucionario?), etc. Justo Fernández del Valle
brindó en nombre de los comerciantes, los agricultores, los industriales y los
propietarios por la paz reinante a cuya sombra florecen el comercio, la
industria y la agricultura, se asegura y sube el valor de la propiedad, y vive
tranquilo el hombre honrado, lo mismo el mexicano que el extranjero6.
El ferrocarril comunicó Guadalajara con Ameca, cantón en el que se
asentaban las más prósperas haciendas agrícolas7. Es natural, por tanto, que el
camino se haya di.spuesto con ''innúmeras yuntas de bueyes, labriegos bien
ataviados y empuñando azadas, haciendo ademán de manejar arados
mecánicos, trepados en caballos o mulas de las castas más caras y guijando
bueyes de los que pueden rayar con la uña.
En realidad, Díaz conoció Ameca desde 1872 en sus andanzas contra
Sebastián Lerdo de Tejada, deseoso de entrevistarse con Lozada. En 1896
llegó a Ameca acompañado de casi un millar de personas, rehusó "la silla de
manos" que le ofrecieron, a pie se encaminó a la casa de la familia Cañedo. El
presidente municipal, el licenciado José Maria Fregoso, el comerciante y
. posterior Jefe Político Adolfo Martínez, entre otros, se esmeraron en sus
atenciones8.
Por supuesto, la llegada del ferrocarril afectó las diligencias que
comunicaban Guadalajara, .lapotlán y Tepic. Las diligencias salían de
diferentes hoteles; en 1888 El Cosmopolita era el más caro, los cuartos de
primera clase costaban dos pesos, 50 centavos la comida y otro tanto la cena9•
Alberto Santoscoy en un Memorandum de 1900 sobre Jalisco, en
especial sobre Guadalajara, apoyado en el "sabio" Dr. García Diego señaló
que la poblaban razas mestizas y europea, "uno que otro indígena y rarísimos
de negra y europea". El tapatío era esbelto, de buena estatura, bien
desarrollado, inteligente aunque de fisonomía "un tanto severa". Los hombres
eran altivos, decidores, rijosos, resignados, humildes cuando se les trataba con
dulzura o afecto y altaneros hasta rayar en lo ofensivo y agrestes cuando se les
zahería. También eran impasibles, generosos, quisquillosos, irascibles, y no
muy dedicados al trabajo. Las tapatías eran bellísimas, púdicas, pacientes,
hacendosas, madres heroicas, buenas hijas, excelentes esposas, muy afectas a 10
las prácticas religiosas, sentimentales y rencorosas •

553

�,

Muy probablemente esta rosada caracterización de García Diego sea
válida, en parte, para la burguesía. En 1898 dos años antes de que Salado
Alvarez escribiera su primera carta a Nervo y en que García Diego escribió su
Memoran.dum sobre Guadalajara, Mariano Azuela escribió su primera novela,
1
María Luisa, si bien la publicó hasta 190?1 • Estos dos escritores en su
juventud tenían en común ser alteños y jacobinos, pero pertenecían a
diferentes clases sociales, generaciones, profesiones y sensibilidad. En efecto,
María Luisa es el esbozo de unos pobretones estudiantes tapatíos a fines del
siglo XIX, habitan en una casa de asistencia de la calle de _Belén, cerc~ del
hospital del mismo nombre, con 1Oduros cubrían la mensualidad de comida Y
ropa limpia, asiduos a la vida bohemia jugaban baraja y bebían. Los
seminaristas, naturalmente, hacían una vida monacal: se levantaban a las 5 de
la mañana para asistir a misa a Santa Mónica, desayunaban a las 6, después de
estudiar se iban al colegio. A la una de la tarde comían, de 7 a 8 todos juntos
, se iban a dar una "vueltecita" al portal o a sentarse en el atrio del sagrario a oir
una pieza de música de lJl banda. Antes de dormir discutían sobre los errores
modernos desmenuz.ánd6los con citas de los Santos Padres y de las Sagradas
Escrituras. Los alumnos del Liceo los llamaban "cuervos", porque
caritativamente se comían a los protestantes, a los herejes y a los masones.
1

\

Muy diferente era el ambiente del cercano barrio de San Juan de Dios,
habitado por molenderas astrosas, "mujeres de mal vivir", rateros turbulentos,
en suma, "todo un mundo de ebriedad, rapiña, inmundicia y vicios". Descarga
su ira contra la elástica moral burguesa amparada por un cura gordinflón, y
12
denuncia el mestizaje como producto de la seducción • Azuela y el poeta
Francisco González de León en un café atisbaban de lejos a los consagrados
José López Portillo y Rojas y Victoriano Salado Alvarez. Pese a que años
después Los de_Abajo consagró a Azuela, Salado Alvarez olímpicamente lo
13
condenó: "No hay obra duradera en forma descuidada... y mala ortografia" •
A principios del siglo XIX Guadalajara llegaba al Norte al panteón de
Belén, el santuario de Guadalupe y Mezquitán; al Sur a Analco, Mexicalzingo
y San Antonio; al Oeste al río de San Juan de Dios, el hospicio Cabañas y la
calle de San Andrés; al Poniente la calle Tolsá, la penitenciaría Escobedo y la
huerta Leal, apenas comenzaban a formarse las colonias Francesa y
Americana; la Moderna en el Sur y Oblatos al Oriente. Cuando la iglesia
condenó "las faldas de medio paso", algunos apedrearon a sus usuarias.
14
'
'
Durante poco tiempo trabajaron cobradoras en los tranvtas
. A la o1·1garqwa
15
colonial se unieron extranjeros ricos • El mundano Salado Alvarez se burla de
que los tapatíos, incluido él, creían que Guadalajara era la Atenas de México,
no había paseo como su plaza de armas y el Degollado era el más capaz y más
bello de América, sobre todo cuando se escuchaba la imponente marcha Ecos
16
de México, "algo así como el canto patriótico de Jalisco" • Aunque en 1878
554

algunos calificaban de "soberbio" este teatro, y estaban seguros de que al
concluirse su bóveda sería "la primera en su género en todo el país" 17, a fines
de marzo de 1904 urgía repararlo para mejorar su seguridad e higiene 18•
Algunas de esas opiniones eran subjetivas, objetiva, aunque exagerada, es la
de José Guadalupe Zuno: pasear por dentro de los jardines los catrines y los
"peladitos" por fuera "es alfo semejante a la discriminación racial en los
1
Estados Unidos del Norte" , de cualquier modo atenua el optimismo de
Santoscoy. José López Portillo y Weber también notó esa diferencia, pero le
bastó señalar que numerosas muchachas de la clase media y del pueblo bajo
opacaban a las emperifolladas aristócratas20•
El gobernador Miguel Ahumada inició en enero de 1909 la entubación
del río de San Juan de Dios, gracias a esa obra en 700 hogares no faltaría el
pan en esos años de crisis2', por tanto, no tendrían que recurrir al robo, el
delito más frecuente22•
El bandolerismo se combatió con severidad hasta que el gobernador
Joaquín Angulo consideró en 1847 que era incompatible con la generosidad de
los jaliscienses y no combatía las causas del delito: miseria y desocupación23,
como lo hizo Ahumada al entubar el río de San Juan de Dios. De cualquier
modo, la penitenciaría se terminó en 1881, iaea acariciada por Otero desde
24
1834 • Mucho se habría desilusionado si hubiera visto los castigos que se
imponían a los reos contumaces: la incomunicación, "la loba" (calabozo frío,
obscuro y húmedo) y "el povo": columna cilíndrica como de un metro de alto
· con un diámetro tan justo y limitado que apenas cabían en su parte alta los dos
pies juntos, ahí debía permanecer, bajo un sol abrasador o una tupida lluvia,
dos o tres horas, si se caía "se le prolongaba el tiempo de castigo"25• Estos reos
habrían envidiado a los cerca de 70 asesinos "adrede", impunes en la primera
década de este siglo, algunos seguían viviendo en el mismo rancho, cuando
mucho se pasaban al otro lado de la barranca, su único castigo posible era la
26
ley del Talión • A principios del siglo el Jefe Político de Guadalajara prohibió
las reuniones de tres o más personas en las horas de trabaja27• Varios
sacerdotes y las religiosas del Hospital de la Beata Margarita organizaron una
comida el 17 de septiembre de 191O a 383 presos, aproximadamente una
cuarta parte del total de los comensales, el resto lo componían empleados,
vigilantes, periodistas y un largo etc. de otros invitados. La comida la obsequió
Isaura Dávila Vda. de García, la cerveza "el altruista y popular caballero" José
28
M. Schnaider •
Según Salado Alvarez el carácter de Guadalajara era muy sombrío,
29
fatalista, inquieto y fatídico , generalización tan subjetiva como que la
criminalidad de esa época era "casi inexistente"30• Puede documentarse, en
cambio, la fama de que en la cárcel de mujeres de Guadalajara las reclusas
555

�hacían "lindos encajes" 31 •
Mendigos, mal entretenidos y la obscenidad tenían raíz colonial. Esta
última se manifestaba en letreros y pinturas "indecentes" en las paredes de los
edificios. A mediados del siglo XVIII fue necesario prohibir que las personas
se bañaran desnudas en el río de San Juan de Dios, del puente de Medrano a la
32
Alameda • En Guadalajara, en nombre de la civilización y de la moral, a fines
del siglo XIX se prohibieron los calz.ones. Conforme a ese criterio pudibundas
damas protestaron porque las cariátides del kiosko de la plaza de armas,
encargado a Paris, mostraban sus "redondeces" sin recato alguno33• El
periódico La Democracia Cristiana condenó en 1904 los escaparates de las
tiendas céntricas porque eran "una hoguera de lascivia"34•

\

l

A mediados del siglo XIX el 5 de octubre una turba harapienta
, acompañaba a la Virgen de Zapopan haciendo contorsiones, o de rodillas, y
quemando petardos. Los 1Jlilotes de los indios de Zapopan culminaban en una
completa orgía, a la q~é' sólo ponían término el cansancio o el sueña35 • Sin
embargo, en 1868 algunos personajes diariamente viajaban en carruajes
públicos de Zapopan a Guadalajara por sólo 18 centavos; guayines
particulares hacían de 5 a 6 viajes, según la demanda. Veinte años después
tranvías de mulitas unieron Zapopan y Guadalajara, y en 1907 se utiliz.aron
36
tranvías eléctricos • En 1904 una "inmensa multitud de viandantes" tapatíos
acompañó a la Virgen a su regreso a Zapopan, fueron tantos que, pese al
servicio de los trenes hasta las 3.30 del día siguiente, algunos lo hicieron un
día después. Pero, a diferencia de los indios que tanto escandalizaron a los
viajeros extranjeros, en 1904 sólo hubo una que otra ratería "y pequeños
37
escándalos, pero en menor medida que en años anteriores" •
El salto de Juanacatlán fue crecientemente visitado a partir de la
inauguración, el 6 de octubre de 1889; de un tranvía que unía la estación
38
ferrocarrilera El Castillo con Juanacatlán • En 1888 se inició el destino
turístico de Chapala aprovechando el ferrocarril a Ocotlán, de ahí se viajaba en
un barco de vapor (inaugurado en 1868) hasta Chapala, fue tanto el sobrecupo
en marzo de 1889 que naufragó ocasionando la muerte de 28 personas.
También por entonces se construyó el primer hotel de la ribera, Villa
39
Montecarlo • Cuando a mediados de 1904 se anunció que tranvías eléctricos
unirían Guadalajara con Chapala, se dijo que esta población se convertiría "en
40
una de las estaciones balnearias más importantes de América" • Por lo pronto
se cubrió la distancia de Guadalajara a Chapala en automóvil en el "increíble"
tiempo de cincuenta y seis minutos41•
La Sociedad Agrícola Jalisciense la fundaron en 1789 algunos de los
principales hacendados; tres años después se autorizó la fundación del Banco
556

de Jalisco, entre sus socios figuran miembros de la Sociedad Agrícola
Jalisciense, entre ellos Palomar Hnos., en menor número comerciantes,
industriales y Alfonso Heymann agente de seguros de una firma británicá. Por
su parte el Banco de Londres y México fundó sus primeras agencias en
Autlán, Ciudad Guzmán, Encarnación de Díaz, Lagos de Moreno, Mascota,
San Gabriel, Sayula, Teocuitatlán y Tepatitlán; el Banco de Jalisco también
tenía una sucursal en Zapotlán. Los Bancos de Aguascalientes y de
Guanajuato (corresponsales del Banco Central Mexicano) tenían una agencia
en Encarnación de Díaz, y sucursales en Lagos de Moreno y Mascota, en fin,
el Banco Occidental de México tenía corresponsal en San Gabriel y agencia en
Sayula42• Sobresale la ausencia de Ameca, importante centro agricolaganadero. La Cámara Agrícola Jalisciense nació el 27 de febrero de 1899 con
200 miembros, entre ellos Manuel Cuesta Gallardo. La Cámara tiene en su
programa lo obvio (mejoramiento de la agricultura, formación de un banco
agrícola, equitativa distribución del impuesto predial), y novedades como el
uso de maquinaria para que el peón deje de asemejarse a la bestia de carga
para convertirse en el árbitro de las fuenas ocultas que la mecánica, la
zoología, la química y demás auxiliares han puesto a disposición del hombre
43
para imperar sobre la naturaleza como verdadero rey de la creación •
La Cámara Agrícola Nacional ofreció en 1909 una novedad mayor:
44
mejoramiento de los agricultores y de los jornaleros del campo • Esta
novedad corresponde a la creciente inquietud rural que se muestra, entre otros
ejemplos, en la zarzuela del laguense Carlos Kegel En la hacienda, estrenada
en Guadalajara en 1907, y después representada en otros teatros. El Imparcial
la asemejó a La Gleba de Federico Gamboa, su tema era de "dificil solución
45
cuando menos por ahora" . Representaba el maltrato de los peones y
46
justificaba el asesinato de un hacendado abusivo • En fin, la Cámara de
Comercio se fundó desde el 20 de junio de 1888 para ocuparse de asuntos
mercantiles, industriales y apcolas. En 1908 agrupaba a 98 de los más
poderosos burgueses tapatíos4 •
Victoriano Salado Alvarez, uno de los mayores apologistas de su clase
social, la burguesía, en una carta dirigída a Amado Nervo, fechada el 10 de
febrero de 1898, comenta que el "Quijote sólo tuvo una intención que hasta los
más burgueses nos proponemos: escribir lo mejor posible para que nuestras
obrillas alcancen la perfección que se halla en nuestras manos". Con
posterioridad rechaz.ó que se apostrofara a los burgueses de feos, tontos y
faltos de aptitudes artísticas, ellos habían hecho en México cuanto había
"digno de recuerdo", y en carta a Francisco Olagufüel irónicamente se
autocalifica de "humilde burgués". Salado Alvarez recuerda que Rafael
Delgado mostró en cuatro pinceladas a don Eduardo como el "prototipo de los
burgueses indígenas", claro, él. era criollo, y al fin de su vida católico y
557

�sentimental como Justo Sierra Méndez48•

,

\

Atulque El Correo de Jalisco fustiga las vanidades sociales, considera al
49
lujo una manifestación de cultura y de progreso • El Economista Mexicano
añade que los ricos gastan menos de lo que deben gastar, los pobres más de lo
que deben. Remedio, que las "clases medias". leyeran a Samuel Smiles. Puesto
que los ricos no practicaban el evangelio, es decir, ser "los tesoros de los
pobres", al menos deberían seguir el criterio positivo: volver a la circulación la
mayor cantidad de dinero posible, "manera indirecta, pero segura de proteger a
los demás, porque el lujo de los ricos "hace prosperar el comercio de telas y de
joyas que a su vez beneficia a industriales y a obreros"5º. En 1909 la Cámara
Agrícola de Tabasco pidió el arbitraje voltultario para dirimir las controversias
entre los empleados de las fincas rurales y su patrón, "a fin de dar una solución
práctica y definitiva a las dificultades que estas controversias traen al gremio
agrícola". El Economista Mexicano juzgó plausible tal proyecto, por la larga y
dolorosa experiencia de e,sas dificultades, unas veces causada por los vicios de
los peones y otras por/el despotismo de sus capataces y patrones, pero no consideró definitiva táI solución. De cualquier modo, estas controversias eran
poco importantes en el Centro y en el Norte, mucho en Veracruz, Tabasco,
Chiapas, etc. En la novena jtulta preparatoria de la Cámara Central de
Agricultura, Miguel A. de Quevedo representó a Jalisco en esa reunión51 •
V. Jura en Una Auto-Novela tapatía de 1908, dentulció que a la mujer
mexicana que perdía el afecto del marido le quedaba, como a los gatos, el
apego al hogar o refugiase como las beatas en la iglesia. Las mujeres casadas
eran "sumisas hasta la esclavitud", pero si se estableciera el divorcio no
encontrarían otro marido, "Amantes cuantos quisiera"52•
La situación de los obreros era diferente. A la mitad del siglo XIX había
4 fábricas textiles en Guadalajara, y una en Tepic, dos de papel, en Batán y
Tapalpa; las textiles no tenían más de 25 años de existencia en 1853. Los
empleados principales de "La Prosperidad Jalisciense" eran un director con
sueldo de $3,000, tul tejedor, un cargador y un herrero, con sueldos anuales de
$1,300 y $1,200. Los 210 operarios ganaban 60 centavos diarios en 18521854, más del doble nominal que los acasillados, pero sin la ración
alimenticia. Cada uno de los 11 diputados ganaba, 1,200 pesos. Probablemente
en las ricas minas de plata en los cantones de Autlán, Lagos y Etzatlán
("Hundido", "Cinco Minas", "Cabrera" y "Gachupines", de la jurisdicción de
Hostotípaquillo), el salario nominal de los mineros era mayor53• En la
industrialización jalisciense jugó un papel sobresaliente José Palomar, quien
en nombre de los industriales jaliscienses había escrito desde el 25 de octubre
de 1848 que las fábricas de Jalisco habían ahorrado tul millón de pesos
anuales en la compra de mantas e hilaza54 •

El semanario Las clases productoras inició su publicación el 30 de
octubre de 1877, para proteger su independencia no admitiría militares ni
civiles a sueldo del gobierno. En marzo del año siguiente deseoso de
conquistar la paz pidió la pena de muerte a quienes se sublevaran o asaltaran
en los caminos, se opuso a las alcabalas, y organizó una caja de ahorros y una
sección de auxilios mutuos. Aunque se abstuvo de opinar sobre una huelga del
taller de Ancira y Loreto, pidió un arreglo amistoso. Más ampliamente explicó
su posición al condenar, el 6 de abril de 1879, a La Comuna, destructora de
todas las riquezas y aplaudió al obrero "que todas las edifica y las conserva".
Condenó también el "estilo salvaje" de vida del indio, del jornalero, del
artesano pobre que se conformaba con vivir en chozas de mecate, siempre
acompañado de un machete o de un fusil, en evidente contraste con las
"tendencias positivistas" de los países cultos deseosos de una "rápida
adquisición de las riquezas". En 1879 informó satisfecho que ya tenía
sucursales en Colonia Brizuela, Cuyutlán, Atemajac de las Tablas y
Ahualulco; dos años después en Encarnación de Díaz y Colotlán, varias más
en otros estados. A iniciativa del Gral. Rosendo Márquez se formó en 1887 la
Compañía Ferrocarrilera Jalisciense, que proyectó el ferrocarril GuadalajaraChamela. José López Portillo y Rojas explicó con motivo de una Exposición
celebrada del lo. de mayo al 6 de junio de 1880, que sólo quedaban a la
sociedad dos caminos: "el crimen o el trabajo", pidió "guerra a la guerra1155•
La fábrica de hilados y tejidos de Atemajac tenía 300 operarios; 200 el
Batán, de cigarros y papel, ambas eran propiedad de la Viuda e Hijos de
Corcuera. Francisco Martínez Negrete era el dueño de La Experiencia, en ella
trabajaban 30 hombres y 40 mujeres. Manuel Fernández del Valle era el
propietario de la fábrica de hilados y tejidos La Escoba; Fernández del Valle
Hermanos eran dueños de la de hilados Río Blanco56• Los propietarios de estas
fábricas también eran importantes hacendados.
Los franceses, en particular los barceloncetes, con base en su éxito
comercial establecieron varias fábricas textiles, borraron en buena medida la
insolencia del ejército de Bazaine que al ocupar Guadalajara en 1864, tachó de
"judío" al padre de Jesús López Portillo, quien acabó sirviendo al Imperio
porque las dotes "de persuasión del Hapsburgo eran sobresalientes"57•
Además, muchas pollitas tapatías se morían de ganas por bailar con los
oficiales de Bazaine y, sin duda, despreciaban a los casi desnudos soldados
~epublicanos, con sus lanzas mal hechas y sus estribos de mecate, y a los
infantes que medio se cubrían con un "mal cotón" 58• Por supuesto, no todos los
jalisciences se afrancesaron, Ignacio Luis Vallarta pronunció fogoso discurso
el 5 de mayo de 1867, la República derrotó al pretorianismo, la teocracia y la
extranjería59.
559

558

�La francofilía corresponde al desprecio que en Guadalajara tenían en
1878 por los artículos de fabricación local, al grado de ponerles nombres de
60
París o Londres para venderlos • El afrancesamiento fue tan grande que, se
61
decía, Olagwbel había leído el Quijote en francés • También los alemanes
fueron bien recibidos, por ejemplo, a modesto viajero le descubrieron
62
"continente y modales casi aristocráticos" • Se encumbraron los Collignon,
Teodoro Kunhardt, Peter Hermano, Friedic Petersen H., etc., así como el
63
libanés Juan Chalita • El abogado Ignacio Matute celebró que los chinos que
se establecieron en Guadalajara hubieran comunicado a los tapatíos
laboriosidad y conocimientos agrícolas, los mexicanos les correspondieron
64
ofreciéndoles "las verdades reveladas por el cristianismo" •
En 1888 había en Guadalajara 5 consules: Teofilo Fourtoul (Francia),
Manuel Fernández del Valle (España), Justo Femández del Valle (Guatemala),
Teodoro Kunhardt (Alemania), y Federico Newton (Estados Unidos), Carlos
65
Behm era vicecónsul ,dé Noruega • Como los extranjeros más integrados al
país eran españoles y franceses, comerciantes de ambas nacionalidades fueron
invitados a la ceremonia religiosa con la que el comercio de Guadalajara
renovó la jura del patronato especial de Nuestra Señora de Guadalupe en
1898. Excepcionalmente asistió "don Felix Dávila, honradísimo sujeto",
representante de los comerciantes que no habían obtenido los favores de la
fortuna. Nada más conforme, por una parte, con los principios de la igualdad
cristiana; y por otra, nada más conveniente que en acto de tanta trascendencia
para todo un Cuerpo se hiciera visible el concurso del interesado.
También se invitó a los cónsules de España y de Francia por los
estrechísimos vínculos que los unían con los mexicanos, "pero principalmente
por la comunidad de creencias". Aunque no se prescribió "especial
ceremonioso vestido", para evitar un posible gravamen o bochorno, todos
vistieron de negro, entre ellos los representantes de la "Sociedad de Artesanos
y Obreros". El canónigo magistral les pidió acompañar la fe con la caridad, la
justicia y la equidad en las transacciones mercantiles, porque no creía que se
hubieran postrado al pie de los altares con las miras raquíticas de acrecentar
66
sus "intereses mundanos" •
En fin, se celebraban las fiestas nacionales laicas del 16 de septiembre, 5
de mayo, 18 de diciembre (victoria sobre los franceses en La Coronilla) y 28
de enero (victoria sobre Lozada). Entre las fiestas religiosas sobresalían el 29
de junio fecha en que una multitud iba a San Pedro Tlaquepaque, y entre las
exclusivamente tapatías el 26 de julio (los tastoanes en Mezquitan), el 15 de
agosto en Atemajac (tan animado como el 26 de julio en San Pedro), y el 5 de
67
octubre en Zapopan .

En los primeros años del Porfiriato había una sociedad mutuacooperativa en El Bramador, 8 en Guadalajara, entre ellas, la Jurídica José M.
Vérea, su cuota de ingreso ascendía a 5 pesos, la mensual a uno. Modesta era
la "Auxilios Mutuos" (cuota mensual de 25 centavos). El ingeniero Juan
Ignacio Matute fundó la mutualista "Las Clases Productoras" en 1879, él
mismo la sostenía, y "La Providencia" que llegó a tener un fondo de mil
quinientos pesos y 170 socios. "La Alcalde" tenía por objeto propagar la
religión católica y crear una caja de ahorros en casos de enfermedad o
68
inhabilitación no culpable • Es natural que cuando el 16 de septiembre de
1890 se fundó la "Sociedad Mutualista Hidalgo", Ignacio Matute haya sido
nombrado su presidente honorario, su órgano oficial fue El Porvenir del
Obrero, se disolvió hasta el 7 de junio de 1909. La "Sociedad Mutualista
dependientes de comercio" se fundó a fines de 1902, para socorrer las
necesidades extremas, exigía una conducta apegada a la moral cristiana69•

Las mutualistas, sin embargo, no impidieron las huelgas, por ejemplo, la
de los mineros de San Sebastián del Oeste en 1888, la del 16 de febrero de
1901 en "La Experiencia"; aunque conjurada muy rápidamente, de esta
emergió un grupo de jóvenes que inspirados en Tolstoi contribuyeron a crear
el Partido Obrero Socialista en 1903, y un año después, La Aurora Socialista,
70
periódico dirigido por Roque Estrada • Por entonces el salario minero
71
oscilaba entre 50 y 75 centavos • El periódico La Democracia Cristiana
respondió a una queja de que sólo se ocupaba de los ricos, apoyado en León
XIll, que todos eran ''hijos de un mismo Padre", y sin hipérbole podía decirse
que eran comunes todos los bienes "aunque no siempre la sociedad ofrece esa
bella imagen que dibuja la caridad cristiana" 72•
El tejedor Ramón Morales fundó a fines de 1903 en la vecindad
"amarilla" la Sociedad de Tejedores, desapareció en 1907, combatió los bajos
salarios (25 a 50 centavos) y la jornada de 16 horas. Además, los propietarios
sólo pagaban el trabajo, pero no las "posturas" (acomodo del hilo para
confeccionar las telas) ni las "faenas" (acabado y aderezo de los rebozos y el
planchado). Tanto o más grave era que los patrones despedían a obreros
víctimas de accidentes y enfermedades profesionales. En su fundación
pronunciaron sendos discursos, Ramón Morales, los abogados Miguel
Mendoza López y Roque Estrada, y los estudiantes de jurisprudencia
Guillermo e Ignacio Ramos Praslow. El último domingo de enero de 1904 se
eligió presidente a Ramón Morales y "Abanderado" a Justo González, casi
todos continuaron la lucha social, por ejemplo, en una huelga que declararon
casi mil tejedores, aunque obligados por la necesidad reanudaron sus labores
3
en menos de 15 días7 • El salario de los sábados no se pagaba a los mineros de
Etzatlán, la empresa retenía una quinta parte y el resto se entregaba para el
culto de la parroquia74•

560
561

�Los operarios de las sastrerías de Guadalajara solicitaron en 1907
aumento del salario: los sastres lo consiguieron de 50 centavos en prenda y de
$1.50 en traje entero. Sin embargo, fueron aprehendidos 80 operarios y su
propio abogado Francisco Díaz de León. A principios de 1905 se inició la
construcción del edificio de la Compañía de tranvías Luz y Fuena en San
75
Femando, se inauguró el 14 de septiembre de 1907 • La empresa dispuso al
mes siguiente que se pagaran l Ocentavos por hora a los conductores; estos se
negaron a aceptar el nuevo salario, y fueron substituidos por los inspectores.
Ante los inconvenientes de la suplencia, la empresa tuvo que revocar su
disposición y regresaron los cesados. La mayoría de los obreros textiles de
Juanacatlán se declararon en huelga en 1909 por las abusivas multas que
padecían; entrevistaron al gobernador de Jalisco para solicitar su ayuda, este
ofreció hacerlo en lo que fuera justo. a cambio de que actuaran con
, prudencia76• Manuel Cuesta Gallardo, ahijado del presidente Díaz, formó la
Compañía Hidroeléctrica, e Irrigadora de Chapala, dominó la industria
eléctrica y los tranvías, e-'"mició la desecación del lago de Chapalan.
En 1830 había 247 _establecimientos de beneficencia en Jalisco, según
Longinos Banda número "bastante corto", 102 se concentraban en el cantón de
Guadalajara (el 41 % del total); 31 tanto en La Barca como en Ahualulco
(12.5%); y 27 en cada uno de los vecinos cantones de Sayula y de Zapotlán,
casi una décima parte del total. En fin, en el poco comunicado Autlán había 14
y 13 en Lagos (7% en c/u), y en los aun más incomunicados Tepic había 20
(8%) y en Colotlán sólo 9 (4%). Las diferencias entre Guadalajara y el resto
no era sólo cuantitativa sino cualitativa; la capital de Jalisco contaba con el
muy elogiado hospicio Cabañas y el grande y hermoso hospital de Belén para
hombres y el de San Juan de Dios para mujeres, la casa de pobres indigentes,
el colegio de niñas indígenas de Cuescolatitlán, el "excelente" Monte de
Piedad, la escuela correccional de Artes y Oficios, colegios, escuelas y
conventos78 • También son dignas de recordarse las 158 casitas que el obispo
Alcalde construyó cerca del Santuario de Guadalupe para familias pobres, lo
emuló el vicepresidente de la Cámara de Comercio quien en 1894 construyó
79
una vecindad, modelo de moralidad e higiene • Alcalde también hizo una
pequeña industria de telares80• Los hacendados y el clero eran entonces
quienes tenían mayores recursos económicos, los de Ameca no pocas veces
aliviaron en épocas de escasez a los tapatíos pobres, cuando los precios del
81
maíz subían "a un precio exhorbitante" • El presbítero Miguel Leandro
Guerra donó su hacienda de Santa Bárbara, a pocas leguas de Lagos de
Moreno, para que con sus productos se establecieran dos escuelas primarias y
82
una "de agricultura teórica-práctica" .
Al finalizar el Porfiriato existían en Jalisco el Liceo del padre Guerra y el

Hospital Rafael Larios en Lagos de Moreno; Ameca, Mascota, y Teuchitlán
contaban con sendos hospitales fundados con bienes del mascotense Hilarión
Romero Gil. La cabecera del cuarto cantón tenía el Hospital Villalbazo; ·en
Huejuquilla el Alto había un hospital particular; San Gabriel y Atoyac tenían
su montepío; Tequila el Hospital Tomasa Martínez de Flores.
Guadalajara conservaba el Hospital de Belén, pese a que con la expulsión
de las Hermanas de la Caridad el clero dejó de aportar de 6 a 7 mil pesos
anuales para su sostenimiento, lo que acarreó un déficit, que en 1878 remedió
el gobierno del Estado con una contribución del 5% sobre el aforo de tabaco
en rama. En 1890 contaba con 365 camas, 100 plazas para dementes, una
sección para presas y una maternidad. En 1901 le agregaron dos nuevas salas.
Fuera de Guadalajara sólo en Yahualica y en Autlán había hospitales
sostenidos por el gobierno.
El hospicio Cabañas seguía siendo uno de los mejores del país; contaba
con una Casa de Expósitos, un Asilo de Huérfanos, una Escuela de Artes para
mujeres y el Asilo de Mendigos. En 1880 los beneficiarios del Hospicio eran
530, 594 al año siguiente. En 1890 había 18 niños en la Casa de Expósitos,
330 en el Asilo de Huérfanos, 129 en la Escuela de Artes para Mujeres, 21
ancianos y 71 mendigos, que junto con los empleados y los asilados externos,
sumaban 694 personas.
Las conferencias de San Vicente eran por su difusión en todo el territorio
nacional; y por la variedad y magnitud de sus auxilios, una de las instituciones
de beneficiencia privada más importantes del país. En la octava década del
83
siglo había en toda la república 60 conferencias • En 1888 sus 600 socios
socorrían en Guadalajara con alimentos a más de 100 familias pobres; 4
conferencias proporcionaban médico y medicinas, en un hospital atendían a
más de 100 pacientes. Aunque el año anterior gastaron más de $20,000 todavía
había miseria (porque no era "posible socorrer a todo mundo"), pero inferior a
84
otras partes • Esta asociación se formó en Autlán en 189085• Las conferencias
de Jalisco fueron las más caritativas, siendo su director Luis Silva repartieron
en 1893 más de 113,000 pesos entre los pobres, sin contar lo gastado en otras
obras de caridad. Las conferencias de varones eran 17, con 408 socios, y las de
damas 1O, con 789 socias. Al pasar de los años aumentaron su número y
mé~~s. De mayo de 189~, a ).unio de 1895, visitaron a 4,908 enfermos,
surmmstraron 686,821 raciones , 29,554 recetas, 2,539 piezas de ropa, en

* * Una ración constaba de una pieza de pan de a centavo, 6 tortillas, 4 onzas de
carne, 2 onzas de pasta de arroz, llll huevo y medio cuartillo de leche.

562
563

�total gastaron $46,728, incluyendo lo empleado en la construcción de varios
hospitales.
El año de 1902 celebraron su quincuagenario en Guadalajara, al año
siguiente el presidente del asilo de San Vicente de Paul agradeció su ayuda
tanto a los tapatíos como a las "respetables colonias extranjeras". La
Democracia_Cristiana preguntó en 1903 si poniéndose la mano en el pecho
habían correspondido (conforme a los recursos que el Señor les había dado)
beneficiando al desválido y al huérfano: "No, señores, muy lejos estamos de
ello". Excitó a la caridad cristiana tanto a los ricos que todo lo tenían de sobra,
como a los muy pobres que algo podían dar para las víctimas de la peste
bubónica de Mazatlán86. El arzobispo de Guadalajara explicó en su visita
pastoral a Cocula que las conferencias de San Vicente beneficiaban a los
87
decrépitos obreros enfermos y "espiritualmente a sus benefactores" • Las
, conferencias de Guadalajara atendieron en 1906 a 3,226 enfermos, hicieron
20,447 visitas, entregaro)l 901,180 raciones, proporcionaron 1,170 socorros,
surtieron 71,597 rece~s, proporcionaron ropa a 3,401. Cerraron ese año con
un déficit de 572 pesos. En 1908 contaban con cuatro hospitales en
Guadalajara (uno recién terminado, el del Sagrado Corazón de Jesús, el de la
Beata Margarita, y el Guadalupano) y en Zapotlán, Atotonilco, Arandas,
Etz.atlán, San Gabriel, Tepatitlán, A.meca, Encarnación, Zapotlanejo, Santa
Ana Acatlán, Tlajomulco, Tala, Ahualulco, Cuquío y Degollado. Sostenía dos
orfanatorios que albergaban a más de 300 niños, y dos escuelas. Dieron
catecismo a 14,599 niños, suministraron 676,575 raciones, 2,390 piezas de
ropa, 21,636 recetas y 5,070 socorros; dieron cristiana sepultura a 191 difuntos
88
y realizaron 29,830 obras piadosas y 18,715 visitas •
Aunque estas conferencias fueron la institución mejor organizada
subsistieron las obras individuales, por ejemplo, cuando una señora de San
Ignacio Cerro Gordo se deprimió al vér que ellos tenían tanto (casó con un
rico español), los demás padecían hambre, el marido rápidamente le puso una
89
tienda para que regalara a quien quisiera • Un hombre "inmensamente rico"
de El Grullo "tocaba una campana para llamar diariamente a los menesterosos
90
para regalarles comida, ropa y dinero" .

La Democracia Cristiana reprodujo un articuló de La Tribuna que por
un lado recordó las críticas a los vicios de los obreros ( dilapidación de sus
jornales y poca constancia escolar), y por el otro, aunque reconoció la
existencia de numerosas instituciones caritativas, pidió algo casi imposible,
que aristócratas, banqueros, literatos, fabricantes y hombres de ciencia se
mez.claran con jornaleros y proletarios, dándoles educación, consuelo,
sociedades de socorros mutuos, cajas de ahorro, y escuelas para niños y
adultos. Algunas de estas instituciones ya existían, lo casi imposible está en la
564

mez.cla. La Democracia_Cristiana pidió, en los primeros días de 1903 a
"nuestras Damas Cristianas", que siguiendo el ejemplo de las más
aristocráticas damas españolas, visitaran las covachas de las casas de vechl.dad
de los barrios, donde sólo cabía una persona, que dormía sobre montones de
paja, petates o girones de trapos, peor aun era su miseria moral. A fines de ese
año de 1903 consideró el amor de los ricos una necesidad del alma, en los
pobres era un "sentimiento de lujo"91•
El hospital de Etzatlán v1via angustiosamente, en agosto de 1908
comunicó al abogado Andrés Arroyo de Anda que se estaban acabando sus
recursos, casi sólo quedaban los 120 pesos trimestrales que había donado el
presbítero Cayetano López de Nava, la contribución de la mina El Amparo no
bastaba ni para los 14 a 20 enfermos de la mina de Santo Domingo92. En fin,
en la celebración del centenario de iniciación de la guerra de independencia se
repitió el reparto de juguetes, dulces y ropas a los niños pobres de las escuelas
oficiales de Guadalajara93•

Notas bibliográficas
1

Gonz.ález Navarro, Moisés. Anatomía del poder en México 1848-1853. México: El
Colegio de México; segunda edición; 1983, pp. 277-279.

2Romo· de Vivar y Torres. Guadalajara. Guadalajara: Banco Industrial de Jalisco;
1964, pp. 161-166.
3

Banda, Longino. Estadística de Jalisco (1854-18631- Guadalajara: UNED; 1982, p.
262.

4villa Gordoa, José. Guía y A/bum de Guadalajara para los viajeros. Guadalajara:
Tipografia, Litografia y Encuadernación de José M. Iguiniz; 1888, p. 16. Gallo Pérez,
Celia Guadalupe. Una visión de la Guadalajara de fines del siglo XIX y principios del
actual. Guadajalajara: UNED; 1986, p. 23. Femández Somellera, Gabriel. Fiestas
inaugurales del Ferrocarril a Guadalajara. Recuerdo escrito para "El Diario de
Jalisco" por Manuel Caballero, en nombre de los excursionistas que vinieron en el
tren inaugural el 15 de mayo de 1888. Guadalajara: Imprenta del "Diario de Jalisco";
1888, pp. 9-17.
5

Gonz.ález Navarro, Moisés. Los extranjeros en México y los mexicanos en et
extranjero. México: El Colegio de México; 1993-94; II, p. 191.
565

�6

19

Arana Cervantes, Marcos. 100 años en la vida de Guadalajara. Guadalajara: Cámara
Nacional de Comercio de Guadalajara; 1990, Tomo I; pp. 28-38.. Orendaín,
Leopoldo.Cosas de viejos papeles. 1JJ Recopilación. Guadalajara: Centro Bancario de
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E.D.I.A.P.S.A.; 1946, II, pp. 67-68.

°Dávila Garibi, Ignacio. Memorias tapatías. 2a. ed Guadalajara: Banco Industrial de
Jalisco; 1953,p. 275.

7

21

Salado Alvarez, Victoriano. Memorias. México: E.D.I.A.P.S.A.; 1946, I, p. 111.
Zuno, Reminiscencias, I, p. 112.
·
2

Nájar Herrera, José M. Geografia particular del estado de Jalisco. Guadalajara:
Imprenta del "Diario de Jalisco"; 1897, p. 50.

Chávez Hayhoe, Arturo. Guadalajara de Ayer. Guadalajara: Banco Industrial de
Jalisco; 1956, p. 77.

8

22

Díaz Navarro, José C. Ameca Jal. y sus costumbres en 191O. s.p.i.; 1964, pp. 197-198,
276-280.

Banda, Longino. &amp;tadística de Jalisco (1854-1863). Guadalajara: UNED; 1982, pp.
241,244.

9

23

Villa Gordoa, José. Guía y Albúm de Guadalajara para los viajeros. Guadalajara:
Tipogra.fia, Litogra.fia y Encuadernación de José M. lguiniz; 1888, pp. 54 126.

González Navarro, Moisés. Anatomía del poder en México 1848-1853. México: El
Colegio de México; segunda edición; 1983, p. 123.

10

2

Santoscoy, Alberto. "Historia de Nuestra Señora de San Juan de los Lagos y el culto
de Esta Milagrosa Imagen" en Obras Completas. l. Guadalajara: Gobierno del Estado
de Jalisco; 1984, p. 439.

4?iutarco, Elias Calles. Enciclopedia Temática de Jalisco. Guadalajara: Gobierno del
Estado de Jalisco; 1992, II, pp. 145, 262.
25

11

Azuela, Mariano. Epistolario y Archivo. México: Universidad Nacional Autónoma de
México; 1969, p. 119.

Chávez Hayhoe, Arturo. Guadalajara de Ayer. Guadalajara: Banco Industrial de
Jalisco; 1956, p. 50.
2

12

Azuela, Mariano. María Luisa y otros cuentos. México: Ediciones Botas, 1938
segunda edición; pp. 1, 6, 19, 41, 56, 160, 167,178,236.

6:Brambila, Crescenciano Pbro. El obispado de Colima Apuntes Históricos,
geográficos y estadísticos. Colima: Talleres de Ediciones de Occidente; 1964, p. 152.
21

La Democracia Cristiana, 4 de mayo de 1903.

13

Elías Calles, Plutarco. Enciclopedia Temática de Jalisco. Guadalajara: Gobierno del
Estado de Jalisco; 1992, VI, pp. 67-68.

28

Chávez Hayhoe, Arturo. Guadalajara de Ayer. Guadalajara: Banco Industrial de
Jalisco; 1956, p. 44.

1

4Muría, José Maria. Cándido Galván. Angélica Peregrina (comps.). Jalisco en la
conciencia nacional. México, Guadalajara: Gobierno del Estado de Jalisco Instituto de
Investigaciones Dr. José Maria Luis Mora; 1987, II, pp. 519-522.

29

Salado Alvarez, Victoriano. Memorias. México: E.D.1.A.P.S.A.; 1946, I, p. 113.

3

15

Camarena, Enrique Francisco. Narraciones tapatías. Los acontecimientos principales
en la sociedad, en la cultura, política y la vida provincial de Guadalajara, Jal., con
sus costumbres, escándalos, y personajes distinguidos, de 1900 a 1950. Guadalajara,
s.e.s.f., Tomo I, Primera Parte y Segunda Parte, pp. 6-7.
1

6Dávila Garibi, Ignacio. Apuntes para la Historia de la Iglesia en Guadalajara tomo
primero. México: Editorial Cultura; tomo 5; 1957, p. 74.
17

Semeria, José P. Geografía de Jalisco. Guadalajara: N. Parga; 1878, p. 85.

18

La Democracia Cristiana, 20 de mayo de 1904.

°Martínez Réding, Fernando. Los Tapatíos. Un modo de vivir. Guadalajara:
Ayuntamiento de Guadalajara; 1987, p. 226.
31

Chávez Hayhoe, Arturo. Guadalajara de Ayer. Guadalajara: Banco Industrial de
Jalisco; 1956, p. 28.

32

Semeria, José P. Geografía de Jalisco. Guadalajara: N. Parga; 1878, p. 107. Olveda,
Jaime. La Oligarquía de Guadalajara. México: Consejo Nacional para la Cultura y las
Artes; 1991, p. 87. Ramírez Ascencio, Indalecio. Antecedentes históricos de_Arandas,
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33

Martínez Réding, Femando. Los Tapatíos. Un modo de vivir. Guadalajara:
Ayuntamiento de Guadalajara; 1987, pp. 170, 221.

566
567

�3

!La Democracia Cristiana, 8 de mayo de 1904.

35

González Navarro, Moisés. Anatomía del poder en México 1848-1853. México: El
Colegio de México; segunda edición; 1983, p. 278.

Victoriano. Memorias. México: E.D.I.AP.S.A; 1946, I, p. 109. 11, p. 128.
49

El Economista Mexicano, 7 de marzo de 1908.

50

/bid, 25 de abril de 1908.

3

6Laris José T. y Alfonso M. Orozco. Zapopan. Su evolución rural, social y religiosa,
en cuatro siglos. Guadalajara: s.p.i., pp. 91-92.
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39

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Azuela, Mariano. El Padre Agustín Rivera. México: Ediciones Botas; 1942, p. 30.

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84yilla Gordoa, José. Guía y Albúm de Guadalajara para los viajeros. Guadalajara:
Tipografia, Litografia y Encuadernación de José M. Iguiniz; 1888, pp. 68-69.

7

8

ºElías Calles, Plutarco. Er,éic/opedia Temática de Jalisco. Guadalajara: Gobierno del
Estado de Jalisco; 1992, ¡t. 317. Historia Jalisco, t 4, p. 317.

5villaseñor, Bordes. Autlán. Guadalajara: UNED: 1998, p. 302.

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71

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87

72

88

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73

Ramírez Flores, José. La revolución maderista en Jalisco. México: Universidad de
Guadalajara Centre d'Etudes Mexicaines et Centramericaines; 1992, pp. 30-32.
74

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en la sociedad, en la cultura, política y la vida provincial de Guadalajara, Jal., con
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Gómez Zepeda,Ignacio. Historia del Valle del Grullo. Segunda Parte. Arandas:
Editorial "Tierra Mía"; 1992, p. 15.
91

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de 1903.

González Navarro, Moisés. El Porfiriato la Vida Social. México: Editorial Hermes;
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92

77

93

Camarena, Enrique Francisco. Narraciones tapatías. Los acontecimientos principales
en la sociedad, en la cultura, política y la vida provincial de Guadalajara, Jal., con
sus costumbres, escándalos, y personajes distinguidos, de 1900 a 1950. Guadalajara,
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Paez Brotchie, Luis. Jalisco, historia mínima. Guadalajara: Ed. Ricardo Delgado;
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78

Banda, Longino. Estadística de Jalisco (1854-1863). Guadalajara: UNED; 1982, pp.
261-262.

570

571

�MONTERREY ANTIGUO
CASAS Y MATERIALES DE CONSTRUCCIÓN

Tomás Mendirichaga Cueva
Sociedad Nuevoleonesa de Historia,
Geografía y Estadística

I
En los testamentos de antiguos pobladores del Nuevo Reino de León
frecuentem~nte hay referencias a sus casas, pero la descripción de las
viviendas es muy escueta, así como la referencia a los materiales de
construcción. Los testadores, a veces, sólo declaran "la casa de mi vivienda"
o bien "la casa de mi morada, con su solar..."

I

Mencionaremos 1as alusiones que hicieron a sus viviendas, durante el
siglo XVII, algunos vecinos de Monterrey en sus últimas voluntades
testamentarias. Pero antes advertimos que no se mencionan casas en el
testamento inconcluso de Diego de Montemayor el Mozo, fechado en abril
de 1611, ni en los del capitán Martin de Aldape, dictado a principios de
marzo de 1646, y de Alonso García, otorgado en diciembre de 1662, ni en
otros testamentos.

1

\
1

Juan López, en su testamento otorgado a fines de 1634, declara: •~ta
casa donde vivo, con su sitio de huerta y corrales..."1 José de Treviño dicta
su testamento en la hacienda de San Francisco (Apodaca) a mediados de
noviembre de 1646, mencionando entre sus bienes "una casa y solar que

tengo en la ciudad de Monterrey..."2
El alférez Andrés de Charles dice a fines de julio de 1658 que tiene

"una casa de vivienda en que vivo, con su sala y aposento y sitio de
3
hu?rta... " El capitán José Ayala, en su testamento fechado en 1666, afirma
que tiene un solar de casa y huerta en Monterrey.4
El general Diego de Ayala, a fines de diciembre de 1682, dice que es
dueño de un solar "donde tengo edificado un aposento y un alto encima... ".
En el inventario de sus bienes, a mediados de enero de 1683, se alude a
dicha casa con aposentos bajo y alto ''y señalados cimientos en el dicho

sitio...". 5

573

�Leonor de la Gana, viuda del capitán Nicolás de la Serna, declara en
octubre de 1687 1ue su casa se compone de una sala, un aposento b!ljo y
otro alto y cocina.
Pedro Salas, a mediados de 1698, afirma que su vivienda era una
1
"salita y aposento techado de morillos y su jacal encima..."
Las propiedades rústicas tenían viviendas tan modestas como las de
Monterrey.
En su testamento, fechado en 1643 en la hacienda de Los Nogales
(ahora municipio de Gana García, Nuevo León), el capitán Miguel de
Montemayor cita entre sus bienes dicha hacienda, "con casas hechas en
8
ella... "
Había una finca rural que, seguramente, contaba con casas de buena
construcción. Elena de la Gana, esposa del capitán Juan Cavazos, quien
testó a fines de 1659, dice que su hacienda de Santo Domingo (en el actual
municipio de San Nicolás de los Garza) tiene "casas de altos y bajos y
ventanas y toda cubierta de vigas labradas..." 9 Por su parte, Juan Cavazos
dicta su testamento dos décadas después, en 1680, en la misma hacienda de
Santo Domingo, y afirma que las casas de vivienda eran "muy cumplidas",
' " cuatro cuartos a ltos y ba¡os
. ... " 10
ya que teman

mediados de 1668, se menciona la casa que tenía en su hacienda de la
Pesquería Grande (municipio de García, Nuevo León), la cual "se compone
de cuatro cuartos, techados de morillada, y más el torreón; con todo bien
14
techado... " También las haciendas de Santa Catalina y San Francisco,
ahora municipios de Santa Catarina y Apodaca respectivamente, que eran de
los capitanes Lucas García y Bias de la Garza, tuvieron a mediados del siglo
XVII "casafuerte y torreón".
Una descripción más detallada es la de la casa que fue del general
Antonio de Urresti, redactada a la muerte de su viuda María Francisca de
Larralde, ocurrida a fines de 1769. En el inventario de bienes se asentó que
la finca estaba techada de viguería y cubierta con mezcla de hormigón de
piedra y teias; los pisos eran de ladrillo. Una ''portada grande", con
"marco de piedra labrado", daba acceso al zaguán. Tenía portales "con
cuatro pilares y arcos de piedra" y tienda. Además dos salas grandes,
recámaras, dos piezas que habían servido de tiendas y trastienda, despensa,
alacenas y un " tapancj grande" donde se guardaban las semillas. Las
puertas eran de madéra tallada y las ventanas tenían la madera labrada.
Puertas y ventanas lucían marcos de cantería. 15 La finca estaba en la esquina
suroeste de las actuales avenidas Zaragoza e Hidalgo, en el predio que ahora
ocupa el Condominio Acero. -

II

\

El general Diego de Ayala decía, a fines de 1682, que su casa de la
hacienda de San Diego, en la jurisdicción de Monterrey, "es una salita, con
un alto- encima... " 11
En 1688, la vivienda del capitán Pedro de la Ga17.a el Mozo, en su
hacienda de San Nicolás (ahora municipio de San Nicolás de los Gana),
12
tenía un aposento bajo y otro alto.

A mediados de 1691, la casa del difunto alférez real Juan de Treviño,
en su hacienda de San Agustin, jurisdicción de Monterrey, era una sala
grande y un aposento, con techo de morillos y "su jacalillo encima. .." Su
hacienda de Santa Rosa (municipio de Apodaca) sólo tenía un jacal de
adobe y la cocina. 13
Los inventarios de bienes, levantados después del fallecimiento del
testador o testadora, contienen referencias muy interesantes a las casas y los
materiales de construcción, ya que en ellos se hace la descripción y el
avalúo de las fincas. Sin embargo, los más antiguos inventarios que
conocemos son muy concisos. En el que se redactó a la muerte de Clara de
Rentería, viuda del sargento mayor Jacinto García de Sepúlveda, fechado a
574

A fines del siglo XVII y principios del XVIIl algunas viviendas sólo
consistían en una salita y un aposento. Otras tenían sala, aposento y cocina.
Había casas con sala, uno o dos cuartos y cocina, corral y huerta con árboles
frutales, sobre todo naranjos. La de Mateo Villafranca, en 1650, tenía la
huerta, arboleda y corrales. La que fue· del portugués Sebastián García, que
compró el sargento mayor Pedro de la Rosa Salinas a fines de 1671, era
"una sala y dos aposentos de tapias, techado todo de morillos", y colindaba
con la de Villafranca. Ambas fincas ocupaban el sitio donde ahora se
encuentra el edificio del Casino de Monterrey, esquina noreste de las calles
Zuazua y Abasolo.
Las paredes eran de adobes, aunque también las había de piedra y lodo
o de piedra y cal. Los techos eran sostenidos por vigas o morillos. Había
viviendas con techos sólidos, como las casas de María González Hidalgo,
que tenían, en 1716, " torta de hormigón sus azoteas..." y la del capitán Juan
Esteban de Ballesteros, fallecido a fines de 1723, que tenía azotea "de
argamasa a modo de hormigón...". Pocas veces se mencionan los techos de
tejas, quizás a dos aguas. En la descripción más antigua de la iglesia
575

�parroquial, fechada a mediados de 1673, se asentó que es~b~ ~'cubierta de
teja... " 16 La casa del alférez real Pedro de Almandoz, a pnnc1p1os de 1705,
era con techumbre de teja. Las viviendas más humildes se cubrían ·con
carrizo, paja o hierba.
Las cocinas estaban aparte, con el fin de evitar el incendio de las
viviendas y eran chozas que tenían techos de carrizo o hierba. Los patios,
traspatios,' huertas y corrales estaban cercados con tapias de adobes o "de
piedrd', quiz.ás lo que después se llamó "sillar".
·
La mayor parte de las viviendas era de un solo piso, con techo plano, o
sea de terrado. No pocas, sin embargo, tenían "un jacal encima" o "un alto
(un cuarto) encimd', como las del capitán José de Ayala y Diego Sá~nz.
Algunas tenían zaguán y tienda,_como la del sargento mayor Juan Franc1s~o
Sánchez de Robles, y también trastienda y bodega, como las casas de Maria
González Hidalgo. Las mejores debieron tener el suelo pavimentado con
losas o ladrillo.
En el siglo XVII casi todas las casas eran, indudablemente, de un solo
piso. También las había con "un alto encimd', que debió ser un cuarto o
aposento, otras viviendas tenían ''un jacal encima", seguramente con te.cho
de paja. A mediados de 1655 el gobernador Martín de Zavala dono al
convento franciscano dos tiendas, "con dormitorios arriba de ellas" y
· para asegwarlas de las aguas..."17
"cubiertas de zacate arnba
Las casas altas o de dos pisos ya se mencionan a principios del siglo
xvrn. En 1720 hay referencias a una que era del sargento mayor Pedro
Guajardo y, en 1725, el sargento mayor Antonio López de Villegas era dueño
de dos casas "de altos". En esa época se hace referencia a los balcones. En
1720 una finca que había sido del mencionado Pedro Guajardo tenía balcón
en ei segundo piso y, en 1726, la casa que fue del capitán Joaquín de
Escamilla tenía "su alto" y balcón.
Algunas casas tenían su tienda, con puerta a la calle. _Ya hemo~ ;isto
que, a mediados del siglo XVII, el gobernador Zavala hizo donac1on al
convento franciscano de dos tiendas, con dormitorios en los altos y
techumbre de zacate. Una década después, en un informe municipal de 1664
se mencionan las ocho tiendas que había en Monterrey.
En el siglo XVIIl son más frecuentes las alusiones a las tiendas. El
alférez real Francisco de Treviño, en su testamento dictado a fines de 1700,
dice que su casa cuenta con un aposento "que sirve de tienda...". A fines de
enero de 1705, el alférez real Pedro de Almandoz declara en su testamento
que en su morada hay "un aposento que hace tienda..." Los herederos de
576

Almandoz vendieron la finca al capitán José de la Mota quien, en su última
voluntad testamentaria, a mediados de 1724, menciona la tienda. En 1716 la
casa de María Gonz.ález Hidalgo se componía de trece cuartos, incluyendo
la tienda, trastienda y dos bodegas. Cuando falleció el capitán Juan Esteban
de Ballesteros, a finales de 1723, en una de sus casas había un cuarto "a
modo de tienda... "

III

En 1626, la iglesia de San Fmcisco tenía "torre fuerte" y la casa del
capitán Miguel de Montemayor, donde vivía con su esposa Mónica
Rodríguez y-sus hijos, eran dos asposentos "con una torrecilla alta"
A principios de 1683 se dice que en las casas reales (antiguo palacio
municipal) había una ,torre o "aposento alto", donde vivió el gobernador
Juan de Echeverría, /quien había fallecido a fines de diciembre del año
anterior. Las casas de María González Hidalgo también tenían, en 1716, una
torre "con un aposento debajo...".
Las citadas fincas de María Gonz.ález Hidalgo, a fines del siglo XVII,
constaban de ocho cuartos en la planta baja y uno en la alta; eran "de las
mejores" de Monterrey y estaban valuadas en más de 4,000 pesos. En 1716 la
propiedad se había extendido pues se componía de trece piezas, incluyendo
la tienda, trastienda, bodegas y una torre; su construcción era de adobe y cal,
techada de viguería y con "torta de hormigón sus azoteas..." 18
La casa de Antonio Guerra y su esposa Antonia de la Garza, que en

1700 vendieron al capitán Lucas Gonz/4lez Hidalgo, era "una salita pequeña
y un aposento, techada de morillos y su fábrica de tapia y adobes..."
Antonia la había heredado de su abuela Beatriz García, viuda del sargento
mayor José de Treviño, cuyo solar habían comprado éstos al sargento Frías,
o sea el cirujano Juan Martínez de Frías. 19 La finca estaba en la esquina
suroeste de las actuales avenidas Zaragoza y Padre Mier.
María de las Casas dice en su testamento, dictado a fines de 1703, que
su vivienda era una sala techada de morillos. Después de su muerte, la finca
fue adquirida por el capitán Joaquín de Escamilla, quien afirma en su última
voluntad testamentaria, fechada a principios de 1711, que la casa se
componía de una sala y un aposento y que era "de adobes, techada de
morillos, con su jacal... " A principios de 1726 la viuda de Escamilla, Teresa
de Guzmán, declaró que dicha casa tenía cinco piezas, "lo más de ello
obrado de cal y piedra... " Por su parte, en el inventario de bienes de
577

�Escamilla se asentó que las cinco piezas, "con su alto", eran "de piedra y
adobe". La finca, por último, fue valuada en 3,000 pesos y, en el peritaj~, se
alude a "su alto" y " balcón". 20 Se ubicaba en la esquina suroeste de las
calles del Padre Jardón (antes Ocampo) y Diego de Montemayor.
A principios de 1705 ~l alférez real Pedro Almandoz menciona en su
testamento su casa, construida "de adobe y lodo de tierra muerta" y techada
"con vigas y carrizo". La finca tenía zaguán, sala, dormitorio, tienda,
desván, cocina y corral. En el inventario de bienes se dice que tres de las
piezas estaban techadas de morillos y cubiertas de teja, mencionándose,
además, los árboles frutales y dos hornos. La propiedad, valuada en casi
1,500 pesos, se edificó en un solar mercedado a Almandoz a fines de
octubre de 1689.21 Se encontraba en la esquina sureste de la avenida Padre
Mier y la calle Escobedo, donde se levantó en 1922 el edificio de la Casa
Langstroth.
La casa que había sido del sargento mayor Pedro Guajardo, fallecido a
principios de 1720, se componía de trece piezas y era "obra de cal y
piedra"; estuvo en la calle Corregidora, entre la avenida Zaragoza y la calle
Escobedo, lado norte de la que fue después plaza de Hidalgo. Otra finca que
también había sido de Guajardo, que colindaba con la anterior, eran "cuatro
cuartos bajos y altos, de lodo y piedra y revocada con argamasa..."; la sala
del segundo piso tenía balcón; se ubicaba en la esquina noroeste de la
22
avenida Zaragoza y la calle Corregidora.
En 1725 el sargento mayor Antonio López de Villegas era dueño de
dos casas "de altos", una de once piezas y la otra de doce, ésta con un
23
corredor " todo de cal y canto".
La que fue del general Antonio Femández Vallejo, que en 1722 compró
María Báez de Treviño en 3,000 pesos, tenía quince
piezas y era " lo más
24
principal de toda ella fabricado de cal y piedra... " Estuvo en la esquina
suroeste de las que después se llamaron avenidas Morelos y Zaragoza,
donde se levantó el Hotel Monterrey, inaugurado en agosto de 1933.
A principios del siglo xvm se había iniciado la reconstrucción del
templo de San Francisco, ubicado en la ahora avenida Ocampo, donde está
el edificio del Círculo Mercantil Mutualista. En un " libro de cuentas" del
convento franciscano se asentaron algunos datos interesantes. En 1726 se
trabajaba en la capilla mayor, edificada con piedra "sacada a punta de
barra'', es decir, con "sillar", vigas de sabino y morillos. La testera o ábside
se hizo con piedra y lodo, "que es poco menos que mezcla en esta tierra... !"
En 1738 ya estaba terminada la restauración de la iglesia, "de piedra y lodo,
y sus pretiles y azotea con cal y arena, con piedra tosca..."

578

~a iglesia de San Francisco se concluyó en 1752 Tenía
aproX1.IDadam~nte 8 metros de ancho y 27 de largo. Los muros eran de casi 1
~etro '~ me~o de espesor. Estaba cubierta con vigas de sabino y piedra
tosca moli~ y cal. El techo y los pretiles eran una "torta" o mezcla de
arena, cal y piedra almendrilla. En el citado "libro de cuentas" se di
la mezcl
· dr~ y caI "es uno y otro costoso en este país (el Nuevoce
que
, a de pie
Reino
~e L~on), .que 1:10Zido y batido está probado ser bueno para la última torta
· se asento, que la
" e dichadi 1gles1a y resistir las muchas aguas···" Tamb'ten
e J:zormigón", con la que se cubrían los techos, era una mezcla de
pte a mohda o almendrilla, cal y arena... El templo contaba "para m or
firmeza, con dos pilares grandes (contrafuertes) hasta el rerrz:ite...,,2s ay

~º';;

IV

/
• A mediados del 1siglo XVIII la casa del sargento mayor Juan Francisco
Sanchez de Robles tenía zaguán y tienda sala y "un alto"· era "sufi'b . ,J
iedra (. ·sill ?I "
1
h
,
' 26
a nea ue
P • ¿ · ar./·•· Y os tec os tenían vigas de sabino. Estaba en la
esquma sureste de las calles del Padre Jardón y Zuazua, donde ahora está el
Museo MARCO (Museo de Arte Contemporáneo).
. ~n la mi~a época la casa de María Josefa de la Garza viuda del
capitán Andres Femández de Tijerina, se componía de sala 'y aposento
estaba "l~brada de piedra'' y techada de viguería y morillos. La finca s~
construyo en un solar concedido por el ayuntamiento de Monte e
Fem~dez de Tijerina a principios de agosto de 1706.27 En 1747 su v:d~
ve~dio, en 1?0 pesos, al capitán Manuel Femández de Riancho Villegas
Ówen,.una decada después, la traspasó. por 900 pesos al general Antonio d~
rre~t. A la muerte de María Francisca de Larralde viuda de Uresti
ocurr,1da a fines d~ 1769, la finca,_cuya d.escripción ya dimos, tenía portales:
zaguan, salas, recamaras y otras piezas, tienda y pisos de ladrillo· las puertas
~ven~~as eran de madera labrada, con marcos de piedra, y el te~ho con "su
rmigon de mez.c/a, piedra Y tejas... " Se ubicaba en la esquina-suroeste de
1as actuales avemdas Zaragoza e Hidalgo, donde ahora está el C d . .
Acero.
on ODllillO

1:

G !3:bién a mediados del siglo xvm, la mansión del general Luis
arcia ,e Pruneda Y su esposa Juana de León, llamada "la casa grande" se
com?om~ de cuatro solares con varías viviendas "de cal y piedra" , vigu;ría
Y teJas, cercado de adobes y pretilado de cal y piedra..." 28 Esta finca
estuvo en la actual avenida Padre Mier, quizás muy cercana a la calle de
Escobedo.

579

�En 1770 la casa de Alejandro de Uro y Campa y sú esposa Matiana
Femández Vallejo debió ser como muchas otras de esa época: "de piedra
(¿sillar?) con techos de vigas.. .',29 Se encontraba en la esquina sureste de las
calles que después se llamaron Morelos y Escobedo.
Sin embargo, en la segunda mitad del siglo XVIIl Monterrey tenía
varias fincas que podrían calificarse de mansiones.
En 1762 la de Josefa Francisca Cantú, viuda del general Francisco
Ignacio Larralde, estaba ''fabricada de cantería labrada, la que, por lo
costoso de su erección y abundancia de oficinas y altos de que se compone,
con el fondo de huerta, guardada de un corral fuerte de piedra", debía valer
8,000 pesos.30 Estaba en la esquina noreste de las calles Z ~ Y Abasolo,
donde se levantó el actual edificio del Casino de Monterrey, maugurado la
noche del 31 de diciembre de 1922.

En 1780 se estaba construyendo una finca de María Josefa de Larralde,
quien fue esposa de Ignacio Usel y Guimbarda y Cosme Damián de Arrese.
La casa, ''fabricada a todo costo", tenía un valor de más de 3,000 pesos?
Ahí se instaló a principios de 1793 el seminario conciliar, fundado ese año
por el obispo De Llanos y Valdés. Estaba ubicada en la esquina noreste de
las actuales calles de Zuazua y Padre Jardón (antes Ocampo). Aparece
señalada en el plano de Monterrey trazado por Crouset en 1798.

V

Trataremos, por último, del convento franciscano, la iglesia parroquial,
las casas reales y el colegio de San Francisco Xavier.
El convento y la

En 1767 la residencia del general José Salvador Lozano y su segunda
esposa Petra Gómez de Castro, "construida de sillería . de pie~ra, con
corredores interiores, altos y balcones decentemente fabricados ... , estaba
31
valuada en 12,000 pesos.
La que fue del general Antonio de Urresti y María Francisca de
Larralde, cuya descripción y ubicación ya mencionamos, tenía en 1~69 ~a
portada con marco de piedra labrada, pisos de ladrillo y techos de viguena,
puertas y ventanas de madera tallada, con marcos de cantería, y portales con
"arcos de piedra".
La casa que había sido del general Domingo Miguel Guajardo y su
segunda esposa Leonor Gómez de Castro, se decía en 1770 que era "de
32
suntuosa fábricd', con piezas "labradas de sillería a cal y mezcla..."
Dicha finca fue adquirida en 1784 por el obispo Verger en 6,000 pesos,
convirtiéndola en palacio episcopal. Estuvo en la esquina noreste de l_as
avenidas Zaragoza y Morelos, donde construyó su edifico la firma comercial
Salinas y Rocha, inaugurado a fines de 1942 y hoy desaparecido.
La residencia almenada del gobernador Ignacio Usel y Guimbarda Y su
esposa María Josefa de Larralde tenía veinticinco piezas, incluyendo la
cocina, trascocina, caballeriza, carpintería y cochera. Los tec~os eran
sostenidos por cuatrocientos ochenta y cinco vigas de madera, siendo los
pisos, en la mayoría de los cuartos, enladrillados. En 1772 fue valuada en
más de 6,000 pesos.33 La finca aun está en pie, muy reformada, e~ la
manzana comprendida por las calles de Abasolo al norte, del Padre Jardon al
sur, Mina al poniente y avenida Constitución al oriente.
580

iJf~sia de San Francisco

Fray José Arlegui, en su Crónica sobre la evangelización franciscana
en el norte de México, publicada en 1737, afirma que el convento de
Monterrey fue establecido en 1603. Por su parte, el historiador Wigberto
Jiménez Moreno (1909-1985) le rectifica y aclara que ''parece existía desde
35
1602". Sin embargo, es probable que su fundación sea anterior, pues en la
petición de un solar para casa, que solicitó Juan López el 5 de junio de
1600, se dice que dicho terreno" "está frontero del hospital..." Lo que nos
hace suponer que en esa fecha ya existía el convento franciscano.
El convento y la iglesia de San Francisco tuvieron la advocación del
apóstol San Andrés. Las noticias sobre su historia son escasas. En los
primeros años su recinto sirvió, quiz.ás, de refugio a los vecinos en algún
levantamiento indígena. El cronista Alonso de León afirma que en el ataque
a Monterrey, consumado "al amanecer" del 8 de febrero de 1624 por los
huachichiles al mando de Guajuco y Colmillo, los religiosos se defendieron
"desde el convento... " 36
Con motivo de la entrada del gobernador Martín de Zavala, el
ayuntamiento regiomontano redactó un documento sobre el estado en que se
hallaba el Nuevo Reino de León, fechado el 2 de agosto de 1626, en el que
se dice que "el monasterio" de San Francisco tenía "el Santísimo
Sacramento, pila de bautismo con su bautisterio, muy grande cementerio
para entierro de naturales, torre fuerte en la dicha iglesia y muy buenas
31
campanas..." Es probable que la iglesia y el convento hayan sufrido
graves daños o desaparecido, durante la inundación ocurrida en septiembre

581

�de 1636.38 La iglesia se incendió a principios del siglo XVID, iniciándose
poco después su reconstrucción, como ya lo mencionamos.
.

La "iglesia mayor"
La construcción de la iglesia parroquial de Monterrey se inició, quizás,
a fines de 1626 o principios de 1627 al oriente de la plaza de armas, donde
ahora se encuentra la catedral.
_ Los trabajos debieron ser muy lentos pues, en el m~s de enero de 1_635,
el obispo doctor Leonel de Cervantes recom~ndo_, al ayuntanllento
regiomontano que prosiguiera su ayuda para la ~enmnac10~ del templo. Es
muy probable que la parroquia haya desaparecido en ~eptiembre de 163~,
debido a una inundación, como lo da a entender el cromsta Alonso de Leon
en el capítulo VII, discurso tercero, de su Relación.
En los años siguientes se levantaron uno o dos templos más, que
frecuentemente se tuvieron que reparar debido a las lluvias o nevadas.

\

A principios de 1661 se asentó en acta del cabildo reinero q_u~ , la
parroquia "está demolida..." La edificación de un nuevo templo se decid10, a
principios de 1663; dirigió las obras el sargento Juan d: Mo_ntalvo, pe~o aun
no se concluían en 1667. A mediados de 1673 la 1gles1a parroqmal ya
estaba terminada, "cubierta de teja y con puertas de madera", con sacristía,
· bautisterio y "torre de las campanas..." Una década desp~és, a ~es de
1681, el obispo doctor Juan de Santiago d~ ,León G~ab1to, debid~ al
deterioro del templo, ordenó su urgente reparacion. Todav1a a fines del siglo
XVII se le hicieron otras reparaciones y mejoras.
La construcción de la actual catedral de Monterrey se inició a
principios del siglo XV~, en el lugar _que h~bíai: ocupado los templos
9
primitivos, siendo conclmda a fines del m1smo siglo.

Las casas consistoriales
Las antiguas casas reales, ubicadas en el costado poniente de la ~laz.a
de armas, eran una sala y un aposento "y otro pequeño que servia de
cárcel..." En 1653 el gobernador Zavala emprendió, en el mismo solai:, la
construcción de las nuevas casas del cabildo, con un proyecto del alferez
Juan Alonso Bazán cuyo costo ascendió a 3,000 pesos; Bazán tuvo como
ayudantes al sargento mestizo Juan de Montalvo y al inglés Ro~go Nore_s.
La obra se concluyó en 1655, en el sitio que ahora ocupa el antiguo palacio
municipal de Monterrey.

582

El edificio tenía la puerta principal hacia el norte, con un portal que
daba acceso a la sala de cabildo. El recinto estaba cubierto con techo de
tejamanil, sostenido por veintisiete vigas. La sala hacia el oriente, o sea a la
actual avenida Zaragoza. Otras piezas eran "el escritorio", con puerta y
ventana al poniente; la cárcel, el aposento del carcelero y la cocina. Además,
un zaguán o pasillo techado de morillos y un patio interior. La fachada tenía
diez canales de madera labrada, "con argamasa de cal y arena", y estaba
rematada por catorce almenas "de piedra y cal, labradas de colorado". La
cárcel tenía quince canales como los de la fachada. 40

El colegio y la iglesia de San Francisco Xavier
El 13 de marzo de 1702, el padre Jerónimo López Prieto solicitó al
gobernador Juan Francisco de Vergara y Mendoza la merced de un terreno
"de una cuadra en cuadro... desde la una a la otra (calle), que queden
(ambas calles) por linde,,os...", con el fin de construir una capilla a San
Francisco Xavier y fqndar un colegio seminario. El padre López Prieto
decía, además, haber recibido en el mismo terreno un solar, como donativo
de Francisco de Treviño, para cementerio. El gobernador concedió la
merced en la misma fecha.41
Un año después ya se había iniciado la construcción de la capilla, pues,
el 15 de mayo de 1703, el alférez Luis de Salazar solicitó la merced de un
solar ''por detrás de la capilla que están fabricando de San Francisco
Xavier... ,,4i
Manuel Campuzano Cos y Cevallos, ju_e z de tierras y aguas, confirmó
el 22 de diciembre de 1708 la merced, sugiriendo que se aumentara su
extensión para que hubiera ''plantíos de viña, árboles, legumbres y otras
cosas comestibles... ".
El 7 de enero de 1709 se llevó a cabo la medición del terreno, la cual se
hizo con "un cordel torcido de hilo henequén". Se inició en la esquina
noroeste de las calles que, dos siglos después, se denominarían Morelos y
Escobedo, donde había un pequeño puente sobre una acequia. La medida se
dirigió hacia el poniente por la calle real (Morelos) y, siguiendo "dicho
camino", llegó al despoblado. Luego prosiguió hasta un montecillo, en un
paraje pedregoso, a orillas del camino real a la villa del Saltillo, donde
concluyó la "línea" o cuadra oriente- poniente, con 250 varas (210 metros)
de extensión, o sea el costado sur del terreno. Desde ahí se tiró el cordel de
sur a norte, hasta un chaparral "muy espeso y agreste", y después se hicieron
otras tres medidas, aunque no se pudieron completar las 200 varas (168
metros), debido a que se interponía el camino real a El Topo y los valles de
Las Salinas y El Carrizal, donde concluyó la línea norte-sur o primera

583

�cabecera, también llamada "cabezadd', es decir, el lado poniente del
terreno. Después, dirigiéndose de poniente a oriente, se tiró la medi~ de
250 varas, correspondiente a la cuadra del costado norte., Por últim?, _se
completó la medición tirando el cordel de norte a sur, trazandose el lnmte
43
del costado oriental o segunda "cabezadd', con sólo 135 varas.
En el documento que se redactó con ese motivo, se dice que al terreno
"no se le pudo dar .figwa cuadrada con la igualdad de varas por cada
viento", quedando con un "ámbito desiguaf' y siendo su circuito un
"cuadrado desiguaf' de 836 varas y dos tercias.
A fines de septiembre de 1710, el padre López Prieto solicitó al
gobernador Francisco de Mier y Torre y al ayuntamiento de Monterrey su
ayuda para techar con teja la iglesia. El cabildo, presidido por el gobernador,
. 44
decidió el mismo día aportar 600 pesos para " e1reparo" de la 1.gles1a.

En esa época el ayuntamiento de Monterrey hizo notar que el terreno de
San Francisco Xavier invadía las calles colindantes. Por otra parte, objetó la
validez de la merced otorgada en 1702 por el gobernador Vergara y
Mendoza, ya que debía haberla concedido el cabildo regiomontano y no el
gobernador.

A principios de 1714 la Compañía de Jesús se hizo cargo de la iglesia Y
el colegio.

A principios de 1717 el cabildo revalidó la merced. La nueva medición
se llevó a cabo el 4 de febrero de dicho año, partiendo "desde la esquina que
hace la casa del Gene/al Don Francisco Báez Treviño, de la parte del
cementerio...", es decit, desde el cruzamiento de las calles después llamadas
Morelos y Escobedo. (La casa del general Francisco Báez de Treviño y su
esposa Catalina de Maya estaba en la esquina noreste de Morelos y
Escobedo, enfrente de la iglesia y el colegio de San Francisco Xavier,
ubicados en la esquina noroeste de dichas calles). Luego siguió de oriente a
poniente por la calle real (Morelos), ''por delante del dicho colegio", hasta
completar doscientas veinticinco varas (casi 190 metros), dejando espacio
para una calle o mejor dicho callejón (Capitán Emilio Carranza). Desde ahí
se trazó la medida de sur a norte, ''por la parte del poniente", llegando a la
otra calle real (Padre Mier), con 90 varas y media (76 metros). Entonces se
midieron de poniente a oriente otras doscientas veinticinco varas del costado
norte. Por último, "se corrió la medida a cerrar este solar", siguiendo la
linea de norte a sur con otras noventa v~as y media.

Hemos visto que, en 1702, cuando el padre López Prieto solici_tó al
gobernador Vergara y Mendoza la merced de tierra para fundar la capilla Y
el colegio, aclaró haber recibido, en el mismo terreno, un solar donado por
Francisco de Treviño para que se destinara a cementerio.

En la medición de 1717 se asentó que ésta se llevó a cabo "quedando
siempre calle real en todo este circuito", que se componía de 631 varas
castellanas. El terreno, se decía, estaba "circunvalado por todos cuatro
vientos con calles reales... "

Catorce años después, el 15 de mayo de 1716, Francisco Alejo_ ~e
Treviño donó al colegio parte de un solar que había comprado al cap1tan
Antonio García de Sosa. El terreno estaba "enfrente de la portería o puerta
principal del dicho colegio..." y tenía 31 varas (26 metros) de largo, !ªs
cuales debían medirse "desde la esquina de lo restante de un solarczto,
enfrente de dicha portería, hasta igualar con la calle real que c~"e desde
las tapias de la huerta o patio del palacio para la puente, que es lzndero del
solar de San Xavier... " El mismo terreno tenía 21 varas (17.64 metros) de

La propiedad de San Francisco Xavier quedó con 225 varas de frente a
las dos calles reales (Morelos y Padre Mier) y 90 varas y media a los dos
callejones (Escobedo y Capitán Carranza).

A mediados de 1711 el gobernador De Mier y Torre inspeccionó las
obras de la capilla y el colegio, dando fe de que había una iglesia con
sacristía "muy capaz" y siete cuartos bajos "capaces y fuertes", destinados a
clases refectorio y vivienda. Los altos con un dormitorio "largo", una sala,
un c~o sobre la sacristía y un corredor. El solar tenía "bastante patio".
Había un portal y la fachada tenía "una puerta grande ..." La construcción
era "de piedra, toda fuerte y decente... ,,4s

\

ancho "que corren desde lo último de dicho pedazo de solar, hasta igualar
con la calle real, que hace frente al colegio de San Xavier..." Treviño decía,
por último, que hacía la donación "para la decencia y desahogo de la
iglesia y cementerio de dicho colegio" con el fin de "que forme alguna
plazuela enfrente de la dicha iglesia con las cuatro bocacalles que le
corresponden...,,46 El predio que donó Treviño a los jesuitas no hemos
podido ubicarlo.

La iglesia de San Francisco Xavier sirvió de parroquia, por lo menos,
desde mediados de 1709 hasta principios de 1716, mientras se construía la
nueva iglesia parroquial, ahora catedral.

584

Sin embargo, en el documento de la medición se anotó, qwzas
posteriormente, que el terreno tenía 250 varas "de levante a poniente" y 90
varas "de sur a norte".47

585

�El colegio de San Francisco Xavier cerró sus puertas hacia 1745. A
mediados de 1747, el gobernador Vicente Bueno de la Borbolla y el cabildo
regiomontano informaron al virrey conde de Revillagigedo que la iglesia y
el colegio estaban abandonados. Con autorización del virrey, el cabildo
decidió la venta de los materiales de dicha propiedad para que, con su
importe, se techaran la iglesia y su sacristía, con el fin de que ahí se
colocara la "milagrosa imagen" de la Santísima Virgen del Nogal o del
48

Roble.

Dos décadas después, a mediados de 1768, se decía que la iglesia de
San Francisco Xavier "hoy existe demolida..." Es probable que el extenso
predio de los jesuitas haya sido fraccionado en lotes. Además, se abrió un
callejón en medio, con el fin de dividirlo en dos manzanas. En 1796 se
afumaba que dicho callejón estaba trazado con doce varas ( 1O metros) de
ancho. En el plano "anónimo" de 1791 aún no aparece, pero en el de Juan
Crouset ( 1798) ya está delineado. Es la actual calle cerrada de Parás, entre
las avenidas Padre Mier y Morelos.
A fines del siglo XVIII, la manzana comprendida por las actuales
avenidas Padre Mier al norte y Morelos al sur y las calles de Parás al oriente
y Capitán Emilio Carranza al poniente, era propiedad de María Josefa de
Mier, viuda de Juan Rosillo Enciso y Rosicler. Dicha manzana de tierra,
dividida en dos partes, fue vendida por Josefa en 1791 y 1793.

\

El 19 de noviembre de 1791 Josefa de Mier vendió al padre Matías
López Prieto, en 3,500 pesos reales, la primera mitad de la manzana con una
casa de ocho piezas, fabricadas "de piedra", y su solar, que tenía el frente
hacia el sur, es decir a la calle real (Morelos), lindando al oriente con el
terreno que había sido de los jesuitas, al poniente con un callejón (Capitán
Emilio Carranza) y al norte con la otra mitad del solar, en el que había una
casa pequeña.49 El padre López Prieto falleció a mediados de 1797. El 4 de
junio de 1828, Gregorio Zambrano compró en 3,200 pesos al convento
franciscano de Monterrey dicha finca, cuyo frente, hacia el sur, tenía 32
varas ( casi 27 metros) y dos tercias y de fondo al norte 44 varas (casi 37
metros) y tres cuartas. Al norte colindaba con la casa de Luis Ugartechea y
Mier y la del sacerdote Pedro de Hombre, al sur con la Calle Principal
(Morelos), al oriente con un callejón (Parás) y al poniente con otro callejón
(Capitán Carranza).5º Zambrano falleció el 15 de agosto de 1873. En el
inventario de sus bienes se menciona la finca, de dos pisos: el superior, con
diez habitaciones y tres corredores grandes, era la casa familiar; la planta
baja, con dos almacenes, uno hacia el oriente, o sea a la calle de Parás, y el
otro hacia el poniente, es decir a la calle de Puebla (ahora Capitán Emilio
Carranza), "con sus correspondientes salones", era la casa comercial de
Zambrano; además un patio y corredor, cuarto para criados, traspatio con

noria, faballeri~, pajero y "comunes". La finca fue valuada en 20,000
5
peso~. Los hiJOS de Gregorio Zambrano y María Josefa Martínez la
:m~ero~,al B~~ de_~uevo Le?n, S.A., en 25,000 "pesos fuertes del cuño
exzcano · La ":15~~cion bancana tomó posesión de esta residencia el 1° de
mayo d~ 1892, tnlClando sus operaciones el 1° de octubre y "otorgánd
las escrituras el 26 de diciembre del mismo año" 52 En el mi
di ose
l
t · l edifi · M
·
smo pre o se
evan o e
c10 onterrey, inaugurado el 16 de julio de 1960.
El 8 de julio de 1793 Josefa de Mier vende a José María Flores en 600
pesos en reales, la otra mitad de la manzana con casa y solar que colindaban
al sur con la pr~piedad vendida al padre López Prieto. La ~asa, compuesta
de una sala, cocma y corral cuyo solar estaba "cercado de sillería" tenía
frente a ~'la calle que corre a espaldas de San Javier'', 0 sea a l; aveni:
53
Padre Mier.
El 14 de abril de 18,06 los hijos de José María Flores vendieron en
1,400 pesos la finca al Ssléerdote Pedro Hombre.54 A la muerte del padre De
8;ombre, ocurrida a médiados de 1842, quedó como heredera de todos sus
bienes Josefa Flores, viuda de Andrés Viteri.
La casa con~ba con zaguán, dos salas, dos recámaras, despensa, cocina
Y un cuarto ,~ontiguo, cochera y caballeriza. Al frente y los costados había
corr~dores, compuestos todos de siete pilares". Tenía en la fachada un
porton con herraJes y ventanas enrejadas. Las paredes eran de sillar y los
techos lucían grandes vigas y "tabletas" de sabino.
El 27 de octubre de 1857 los ocho hijos de Andrés Viteri y Josefa
Flores venden, _en 8,250 pesos, a José Morell la casa que había sido de sus
p~dres, con "diez piezas principales". El terreno en que estaba construida
dicha casa medía 38 varas (casi 32 metros) y dos tercias de frente al norte 0
sea a la actual avenida Padre Mier, y 42 varas (35.28 metros) y tres c ~ s
de fondo al sur, por donde colindaba con la casa de Gregorio Zambrano.55
Despu~s de la mue~e de José Morell y de su esposa Juana Anguiano, la
finca recayo por herencia en sus diez hijos quienes el 28 de di · b d
1888
di
,
ciem re e
, v~n eron 1a propiedad en 9,500 pesos a Ramón García Chávarri
sec~etano general de gobierno de Nuevo León durante muchos años. La ca~
tema 33 varas (27.72 metros) y tres cuartas de frente al norte y 40 varas
(3~.6~ metros) Y media de fondo al sur. En dicho predio se construyó el
edificio L~ Nacional, inaugurado el 22 de agosto de 1938. El solar que a
fines del s~glo XVIII: vendió María Josefa de Mier a José María Flore; y
que, ~ ~ves d~ los anos, fue propiedad del padre De Hombre, Josefa Flores
~; Viten, J?se Morell Y_ Ram~n García Chávarri, tenía su frente hacia la
tual avemda Padre Mier y hndaba, al oriente, con la calle Parás y, al

587
586

�varas (31 metros) y media de frente y 27 varas (22.68 metros) y media ele
fondo. La vara de tierra se valuó en 5 pesos.59

. poniente, con. la del Capitán Emilio Carranza; al sur c?lindaba con el solar
que Josefa de Mier vendió al padre Matías López Prieto y que, en 1~28,
adquirió Gregorio Zambrano, cuyos hijos vendieron en 1892 al Banco de

~zpe p~gó 187 pesos y 4 reales. El terreno lindaba al norte "con el
c_alle1on que tl~ne por medio la casa de don Manuel Morales ...", ubicada

Nuevo León, S.A.

es~ e~ la esqwna sureste de las ahora avenida Padre Mier y calle Escobedo
(edi:fic10 Langs~oth), ~l _sur con la iglesia de San Xavier, al oriente con la
c~a de Antomo Bemdi y al poniente con el solar adquirido por De la
Rigada.60

Otras ventas de solares
A fines de 1796 el ayuntamiento de Monterrey hizo la venta de dos
predios, en el extenso terreno que había sido de los jesuitas.

Una década después, a fines de junio de 1807, Arizpe vendió en 1 200
pesos a José V alera, administrador de alcabalas del Nuevo Reino de Leó~ la
casa "de piedra'' que había edificado en el medio solar, "haciendo esquin~ a
la calle de los Arcos (Padre Mier)", con la cual lindaba por el norte y con el
"callejón que ~e titula_ del Norte a la Presa (Escobdo)", al orien;e; al sur
esta~a la mencionada igl,esia y al poniente el solar de De la Rigada. La
propiedad se hallaba cércada por el callejón (Escobedo) con "tapia de
· se levantó, en los años 1930-193 I, el edifico
sz·¡¡ares... " .61 En d.icho / predio
Isaac Garza.

El 9 de noviembre, Manuel Antonio de Rigada e Inda solicita un solar
"en el paraje que antes sirvió de viña" a los jesuitas, ubicado en "la calle

real y principal (More/os) ..."
El día 14 el cabildo otorgó a De la Rigada la merced. Al día siguiente
se hizo la medición. El solar tenía 39 varas (32. 76 metros) y tercia de frente
y 87 varas (73 metros) y media de fondo, siendo valuada la vara de terreno
56

en 12 pesos.

Dicho terreno tenía al norte "la casa vieja de los Prunedas", en la
actual avenida Padre Mier, al sur la calle real (Morelos), al oriente "los
cuartos" de la antigua iglesia de San Xavier y al poniente una calle (Parás)
de doce varas de ancho que lindaba con "la propiedad del licenciado Prieto
(el padre López Prieto)...". El ayuntamiento vendió el solar a De la Rigada
· en 472 pesos en plata.

\

~especto a la iglesia de San Francisco Xavier, el doctor José Eleuterio
Gonza~ez (1813-1888) afirma: "Todavía en 1812 existían las paredes y la
torrec1t~ con Untf campana pequeña, según dice el Sr. Dr. Benavides", 0 sea
2
el padre José Angel Benavides. (Obras completas tomo segundo páo-in~

353).

57

D~ la Rigada construyó su casa, donde vivió con su esposa ~osa M~a
de Sada. Después del fallecimiento de ambos, la finca recayo en María
Josefa Guerra, viuda de Manuel de Sada y madre de Rosa Maria. A la
muerte de Maria Josefa, sus hijos, los Sada, vendieron, el 4 de marzo de
1826 en 3,500 pesos, la propiedad a Juana de Ugarte. Los linderos eran: al
norte' la calle "que se nombraba de la Aduana (Padre Mier). ..", al sur la
calle real "que va a la plazuela de La Purísima (More/os) ...", al oriente la
casa y solar del difunto Valera y "la casa del Congreso", ésta en la esquina
noroeste de Morelos y Escobedo, donde luego estuvo el primer
palacio de
58
gobierno de Nuevo León, y al poniente un call~jón (Parás). Es d_ecir, que el
predio adquirido por Manuel Antonio de la Rigada a fines ~el siglo
abarcaba la mitad de la maman.a comprendida por las avemdas Padre Mier
y Morelos y las calles Escobedo y Parás. En la esquina nore~e de Morelos Y
Parás se levantó, en 1901, el edificio de la casa comercial La Reynera,

'

'

~

El ~ri~adier Joaquín de Arredondo, nombrado en 1813 comandante de
las Prov?1ci~ Internas de Oriente, con sede en Monterrey, ocupó los bienes
que ~ab1an sido de l_os jesuitas e instaló su cuartel general en el extinto
colegio de San Francisco Xavier. Unos. años antes de la consumación de la
~d~~endencia, en 1821, el callejón abierto a fines del siglo xvm para
d1V1drr, la extensa propiedad, se le llamaba "el callejón de Arredondo".
Despues se le nombró "el callejón ancho de don Gregorio Zambrano O de
los Zambrano". Como hemos dicho, es la actual calle cerrada de Parás.

XV"l!1•

Notas bibliográficas
1

Ramo Civil, volumen 4, años 1632-635 expediente 1 folio l vuelta. Archivo
Municipal de Monterrey.
'
'

fundada en 1855.
2

El 14 de noviembre de 1796, José Francisco Arizpe solicita al
ayuntamiento medio solar, "a espaldas" de la citada iglesia, el cual tenía 37

588

~rotocolos de Instrumentos Públicos, volumen 2, años 1642-1649, número 68,
fohos 111 a 112 vuelta. Mismo archivo.

589

�3 Ramo

Civil, volumen 8, años-1654-1659, expediente 27, folio 1 vuelta. AMM.

Ramo Civil, volumen 16, años 1685-1687, expediente 12, folio 14 a 17 vuelta.

4

AMM.
5 Civil,

21

Merced de solar al alférez real Pedro de Almandoz en Civil, volumen 19, años
1690-1698, expediente 12. Testamento e inventario de bienes en Civil, volumen 30,
año 1706, expediente 5, AMM.
22

volumen 15, años 1981-1689, expediente 3. AMM.

Testamento del sargento mayor Pedro Guajardo e inventario de bienes en Civil,
volumen 47, año 1720, expediente 8. AMM.

6

Protocolos, volumen 5, años 1691-1694, número 26. AMM.

23

Protocolos, volumen 11, años 1717-1725, número134. AMM.

·1

Protocolos, volumen 6, años 1695-1700, número 65. AMM.

24

Protocolos, volumen 11, años 1717-1 725, números 72 y 13 5. AMM.

8

Civil, volumen 5, años 1640-1645, expediente 22.AMM.

25

9

Protocolos, volumen 3, años 1650~1679, número 62. AMM.

Xavier Mendirichaga. El templo de San Francisco de Monterrey.Monterrey,
1983. Página 12.

6
;z
10

Protocolos, volumen 16, años 1756-1769, número 46. AMM.

Protocolos, volumen 4, años 1681-1690, expediente 3. AMM.
27

11

Civil, volumen 15, años 1681- 1689, número 3. AMM.

12Protocolos,

La fecha de la merced de solar otorgada al capitán Andrés Fernández deTijerina y
la descripción de su casa se mencionan en Protocolos, volumen 14, años 1743-1747,
número 124. AMM.

volumen 4, años 1681-1690, número 46. AMM.

Inventario de bienes del alférez real Juan de Treviño en Protocolos, volumen 4,
años 1681-1690, número 61. AMM.

28

Protocolos, volumen 15, años 1748-1755, números 28 y 30. AMM.

29

Protocolos, volumen 17, años 1771-1773, número 23. AMM.

30

Protocolos, volumen 16, años 1756-1769, número 85. AMM.

31

Protocolos, volumen 18, años 1774-1779, número 12.AMM.

32

Protocolos, volumen 18, años 1774-1779, número 22. AMM.

13

Inventario de bienes de Clara de Rentería en Civil, volumen 11 años 1664-1669,
expediente 7. AMM.
14

Inventario de bienes de María Francisca de Larralde en Civil, volumen 100, año
1770, expediente 5, folios 20 vuelta a 21 vuelta. AMM.

15

\

Tomás y Xavier Mendirichaga. La Catedral de Monterrey. Segunda edición.
Monterrey, 1990. Página 17.
16

17

33

34

Protocolos, volumen 17, años 1771-1773, número 56. AMM.
Civil, volumen 124, año 1748, expediente 1, folio 34 vuelta. AMM.

Protocolos, volumen 3, años 1650-1680, número 31. AMM.
35

las casas de María González Hidalgo, en Protocolos, volumen 4, años 16811690, números 56 y 58, y volumen 1O, años 1713-1716, número 144. AMM.

Estudios de Historia Colonial. México, 1958. Página 146.

18Sobre

36

Relación, discurso segundo, capítulo XII.

37

19

Protocolos, volumen 5, años 1691-1694, número 79, y volumen 7, años 17001704, número 21. AMM.

Acta del ayuntamiento de Monterrey, fechada al 2 de agosto de 1626, en Actas de
Cabildo. AMM.

Testamento de María de las Casas y compra de su vivienda por el capitán Joaquín
de Escamilla en Protocolos, volumen 7, años 1700-1704, números 101 Y 103.
Testamento del capitán Joaquín de Escamilla en volumen 9, años 1709-1712,
número 89. Testamento de Teresa Guzmán en Civil, volumen 53, año 1726,
expediente 6. AMM.

38

20

590

Cronista Alonso de León. Relación, discurso tercero, capítulo VII.

39

Tomás y Xavier Mendirichaga. La Catedral de Monterrey. Segunda edición.
Monterrey, 1990.

591

�58

40 Expediente sobre la construcción de las casas del cabildo de Monterrey. Años
1653-1655, en Civil, volwnen 7, años 1650-1654, expediente 6.AMM.

·

Testimonio de la merced de solar al padre Jerónimo López Prieto, el 13 de marzo
de 1702, en Civil, volumen 36, año 1709, expediente 19, folios 1, vuelta y 2. AMM.

41

59

Protocolos, volumen 33, años 1824-1826, folios 351 vuelta a 355. AMM.

e·1v1·1, volwnen 158, año 1796, expediente 11 . AMM.

60

Protocolos, volumen 23, años 1796-1797, número 42. AMM.

61

Pfotocolos, volumen 27, años 1805-1807, folios 244 vuelta a 245. AMM

Civil, volumen 26, año 1703, expediente 4, número 28. AMM.

42

Medición del terreno concedido al padre López Prieto, llevada a cabo el 7 de
enero de 1709, en Civil, volumen 36, año 1709, expediente 19, folios 4 a5 vuelta.
Posesión dada el mismo día, en folios 5 y 6. AMM.

43

44

Civil, volumen 37, año 171 O, expediente 20. AMM.

45

Civil, volumen 38, año 1711, expediente 29, folios 4 a 5 vuelta. AMM.

46

Protocolos, volumen 10, años 1713-1716, número 149. AMM.

Medición de 1717 en Civil, volumen 44, año 1717, expediente 23, folios 4 vuelta
y 5. Testimonio en Protocolos, volumen 11, años 1717- 1725, número 1, folio 8

47

vuelta. AMM.
Carlos Pérez-Maldonado. Documentos históricos de Nuevo León, 1596-1811.
Monterrey, 1947. Páginas 56-60.

48

49 Protocolos,

\

50

volumen 21, años 1789-1792, número 118. AMM.

Protocolos, volumen 34, años 1827-1829, folios 288 vuelta y siguientes. AMM.

Protocolo del escribano público Tomás Crescencio Pacheco. Año 1874. Folios
23-47. Archivo General del Estado de Nuevo León.

51

Ignacio Martínez Jr. Apuntes históricos del Banco de Nuevo León, S.A., (18921942). Monterrey, 1960.
53 Protocolos, volumen 22, años 1793-1795, número 46. AMM.

52

54

Protocolos, volumen 27, folios 184 vuelta a 191 vuelta y 194 vuelta y siguientes.

AMM:
Protocolo del escribano público Tomás Crescencio Pacheco. Año 1857. Folios
236 a 246 vuelta. Archivo General del Estado de Nuevo León.

55

Civil, volumen 158, año 1796, expediente 11, y Protocolos, volumen 23, años
1796-1797, número 40. AMM.

56

57

Protocolos, volumen 23, años 1796-1797, número 40. AMM.

592

593

�CIPRIANO Y LUIS GARCÍA DE PRUNEDA, DOS HERMANOS
GOBERNADORES DEL NUEVO REYNO DE LEÓN (1707-1710) y
FRANCISCO MIER Y TORRE (1710-1714):
Aportes Historiográficos para un estudio histórico-social.

Ma. Luisa Rodriguez-Sala •
Con la colaboración de Rosalba Tena V., 1
Patricia Alfaro y Jesús Lozada G.

Este trabajo forma parte de un proyecto mayor de investigación 2 y
una primera parte del mismo ya ha sido publicada en este mismo anuario 3.
En ella entregamos al lector el análisis de las fuentes primarias que
proporcionan información sobre los dos primeros gobernadores, Francisco
Báez Treviño y Gregorio Salinas Barona, quienes ejercieron el mando en el
Nuevo Reyno de León durante los primeros años del siglo XVID.
En este nuevo aporte incluimos, por razones de espacio, el análisis
de las fuentes primarias que corresponden a los tres siguientes mandatarios.
. Esta secuencia cronológica tiene como fin constituir una serie de artículos
que, sistemática y paulatinamente, cubran el análisis histórico-sociológico
del ejercicio del poder de todos los gobernadores de esa etapa de la historia
regional novohispana.
Por razones metodológicas limitamos el periodo del siglo xvm
hasta los años previos a la constitución de la Comandancia General y la
posterior formación de las Provincia Internas. Lo hemos hecho así en
función de que la etapa de las reformas borbónicas marca definitivamente
una nueva conformación en el ejercicio de la administración de las diferentes
provincias del septentrión novohispano. Durante ella las tareas políticas,
administrativas y militares que hasta entonces habían quedado en manos de
los gobernadores pasaron a las del Comandante General y del Intendente de
las nuevas regiones que conformaron los bastísimos y lejanos territorios
norteños de la Nueva España.
Como en nuestra inicial aportación, en ésta también partimos de un
resumen de las actividades de los personajes bajo estudio que está basado en.
la consulta de obras secundarias. Éstas han servido de guía y orientación,
tanto para la localización de los materiales primarios, como para su
595

�complemento. Nuestros materiales primarios proceden, fundamentalmente,
del Archivo General de Indias en Sevilla (AGI) del Archivo Histórico
Nacional de Madrid (AHN), y, por supuesto, del Archivo General de la
Nación de la capital mexicana (AGN). Ha sido en esta parte del proceso de
investigación, localización de materiales en el archivo mexicano en el cual
han trabajado eficazmente los becarios del proyecto, quienes aparecen como
colaboradores de esta nueva publicación.

Honduras, el virrey Duque de Alburquerque, nombró a don Cipriano para
suceder/e "en atención a sus largos y buenos servicios militares ''.. Le
nombró por dos años con sueldo de 2000 pesos anuales, el 18 de mayo de
1707, pero sólo gobernó un año. Sintiéndose enfermo "no testó porque
luego se privó ". Murió en Monterrey y fue enterrado en el convento de San
Francisco el 27 de mayo de 1708. A su muerte quedó gobernando el Cabildo
de la ciudad 4 •

Esperamos que la acogida que nos ha brindado HUMANITAS nos
permita continuar entregando a los lectores los trabajos sobre los
subsecuentes gobernadores. Sin duda que la consulta de estos materiales
permitirá a los interesados en la historia regional de esa parte del septentrión
oriental novohispano, aportar, a su vez, nuevas informaciones y con ello
enriquecer el proceso de investigación que continuamente debe nutrirse del
conocimiento de los colegas interesados en temas similares.

. No apareció documentación en AGI a su nombre, pero sí se Je
men;10na en la de su hermano, don Luis, quien también fue gobernador; de
ella extractamos:

Sin más, pasam/s a la exposición, análisis y resumen de las fuentes
primarias que hemos localizado para esta investigación, las cuales, en la
mayoría de los casos, confirman y amplían la información secundaria hasta
ahora disponible.

CIPRIANO GARCÍA DE PRUNEDA: (agosto de 1707 a julio de 1708)
Según Cavazos, los dos gobernadores hermanos, don Cipriano y Don
Luis, pertenecieron a familia de gran influencia en el reino, muy
probablemente, a partir de sus respectivos matrimonios con dos hijas del
general Alonso de León. Los hermanos llegaron a la Nueva España con el
gobernador don Domingo de Pruneda y Arce, su tío, en el año de 1676.
Fueron naturales de Santibáñez, del Valle de Carriedo en Burgos, hijos de
Don Juan García de Pruneda y Arce y de doña Leonor Fernández.
Don Cipriano estaba asentado, hacia 1680, en el Valle del Pilón,
jurisdicción de la Villa de Cadereyta, fue su alcalde mayor hasta 1687:

Participó en diversas campañas contra los Indios y obtuvo el grado de
capitán. En 1692 fue designado alguacil mayor del Santo Oficio de la
Inquisición. Estuvo dedicado a la cría de ganado y al comercio, hacía
frecuentes viajes a San Juan del Río y México. En 1701 figura entre los
vecinos del Pilón que solicitaron licencia para fundar la villa del Santísimo
Sacramento, para esa época había alcanzado el grado de general y estaba
casado con doña María de León, hija del General Alonso de León. Estando
el gobernador Gregorio Salinas Verona para pasar a ocupar el gobierno de
596

Don Cipriano tuvo dos hijos, uno de ellos llevó su mismo nombre y
fue presbítero, bachiller y doctor, como sacerdote ejerció en diversas
parroquias, en 1738 tenía el cargo en el curato de Sierra de Pinos. El otro,
José, fue doctor y maestro, nació en la jurisdicción de Cadereyta hacia
1685. Estudió en el Colegio de San lldefonso en la ciudad de México y
obtuvo el grado de licenciado en la Real y Pontificia Universidad, el 6 de
julio de 1711 y el de maestro de filosofía, el 30 de agosto del mismo año,
más tarde también obtuvo el doctorado. Fue canónigo de la catedral de
Puebla y, como su hermano, cura en la población de Sierra de Pinos en
donde murió en el año de 1734. De acuerdo a datos de Osores 6, José fue
originario del Nuevo Reino de León, gozó de beca del Real Seminario de
San lldefonso de México y se graduó de bachiller, maestro y doctor en /a
Universidad de la capital y fue en ella doctor y maestro. También fue cura
propio y juez eclesiástico de Sierra de Pinos, en la diócesis de la Nueva
Galicia y en la de Puebla de los Angeles, canónigo de su Catedral.
En AGN localizamos documentos que confirman lo señalado por
don Israel Cavazos y amplían la información que procede de AGI es la
. .
'
s1gwente:

1.- REALES CÉDULAS DUPLICADAS, Vol. 38, Exp. 134, Fol.172, del 18
de mayo de 1707: Nuevo Reino de León. Capitanes Generales: Título de
Gobernador y Capitán General de este Reino a Cipriano García de
Pruneda.
Se aclara en este documento que el cargo de gobernador no le fue
concedido inicialmente a don Cipriano, que éste suplió a su original
propietario. Le había sido otorgado por merced real al capitán don Juan
Bautista de Anz.aldo y Peralta, caballero de Santiago, quien por enfermedad
se vio imposibilitado de ejercerlo. Debido e ello el rey consideró necesario
597

�otorgárselo a persona benemérita a fin de que pudiera encarar las frecuentes
hostilidades que los enemigos del Nuevo Reino de León ocasionaban.

nueve meses y diez y seis días, ya que falleció el 27 de mayo de 1708. El
adeudo se debió a la falta de situados.

Por su contenido sabemos que el gobernador en funciones, don
Gregorio Salinas Baraona, no podía continuar en el car_go, ya que ~abía ~ido
designado para el gobierno de Honduras a donde debena pasar de mmediato.
En atención a esta situación y, después de consulta con el virrey, el rey don
Felipe, decidió el nombramiento en la persona de don Cipriano Garcí~ de
Pruneda debido a sus largos y buenos servicios militares y por concurra en
él las calidades y prendas necesarias. Se le confirmó su título por el virrey
Duque de Alburquerque en la capital novohispana el 18 de marzo de 1707.

La decisión del virrey, después de recibir respuesta a su consulta a
los oficiales reales de la Caja en Zacatecas, fue en el sentido siguiente: pagar
un ~o ~e salario a los capitanes y soldados de los dos Presidios, ya que con
antenondad se les había abonado un año de paga. Asimismo ordenó cubrir la
totalidad del salario que había devengado don Cipriano, en virtud de que
había depositado cumplidamente la fianza que se le requirió para iniciar de
su cargo.

Fue nombrado por el tiempo reglamentario de dos años, con salario
anual de 2,000 pesos de oro de minas, pagaderos por los oficiales _de la Real
Hacienda en Zacatecas. El resto del documento repite las formalidades que
' se contenían en estos noµibramientos, entre ellas, presentarse con el título
ante la Real Acuerdo de,-Ía Nueva España con el fin de hacer el juramento de
rigor. Don Cipriano n6 lo realizó personalmente, lo hizo por poder, el oidor
más antiguo, don Antonio de Santillán, el 26 de mayo el mismo año. Otr~ de
los requisitos usuales para ocupar el cargo era el de cubrir la fianza que fiJara
el Cabildo de la ciudad de Monterrey.
2.- REALES CÉDULAS DUPLICADAS, Vol. 38, Exp. 152, Fol. 189, del
25 de septiembre de 1709: Nuevo Reino de León. Para que los oficiales
reales de Zacatecas paguen al Capitán Pedro de Tagle y Villegas, como
apoderado de los capitanes y soldados presidia/es de Cerralbo y Cadereyta
el año de sus sueldos que se expresa y lo debido a la Viuda del Gobernador
de este Reino, General Cipriano García de Pruneda.
A partir de este documento se confirman y precisan dos fechas: el
inicio formal del gobierno de Don Cipriano que tuvo lugar el 11 de agosto de
1707 y el de su fallecimiento, el 27 de mayo de 1708. Como era lo usual en
la administración virreinal, el pago de salarios, no sólo de los subalternos,
también de los gobernantes, sufría serios retrasos. En este do_cumento se
confirma ese hecho Al gobernador difunto se le había quedado a.deber todo
el tiempo que desempeñó el cargo y a los capitanes y soldados de los
Presidios de Cadereita y Cerralbo un total de dos años de sueldos.
Correspondió al apoderado de la viuda de don Cipriano y de los militares de
los Presidios, don Pedro de Tagle Villegas, Caballero de la orden de
Alcántara, presentar el memorial para el requerimiento de los adeudos.
Comprendían éstos, en el caso de los militares, sus salarios desde agosto de
1707, día en que tomó posesión de la gobernación Don Cipriano, hasta el 11
del mismo mes de 1709. En el caso del ex-gobernador el adeudo era de
598

3.- REALES CÉDULAS DUPLICADAS, Vol 38, Exp. 166, Fol. 213, del 30
de septiembre de 1711: Nuevo Reino de León. Ordenando al gobernador de
este Reino que vistos los autos -que se le devuelven, proceda a tasar y que se
paguen las costas que se debieren al General Matías de Aguirre por los
inventarios que hizo de los bienes de Cipriano García de Pruneda.
Aclara el documento el haberse llevado a cabo un inventario de los
bienes de Don Cipriano, los que importaron un total de 70,000 pesos. Lo
realizó el entonces alcalde ordinario de Monterrey, el general Matías de
Aguirre. A pes~ de las varias solicitudes que Aguirre realizó, el año de 1711
en el cual radicaba en la Villa del Saltillo, ante la viuda, heredera del exgobemador, para que se le cubriera el pago de su trabajo, no lo había
logrado, principalmente debido a que la viuda, doña María de León tenía
dificultades con su cuñado, el gobernador en funciones. Tampoco' había
procedido su demanda judicial, ya que era necesario que se concluyera la
residencia que se efectuaba al gobernador.
Finalmente, el mismo año de 1711 por indicaciones del virrey, el
Duque de Linares, se procedió a aclarar la situación y ordenar, si fuera el
caso, al pago que se le adeudaba. Fue esa la decisión, ya que en alguno de
los autos de la sucesión, apareció un recibo por 400 pesos, sin poderse
comprobar si la cantidad había sido pagada a cuenta del inventario al general
Aguirre.
Las siguientes referencias corresponden, en su mayoría, a su hijo
mayor, quien llevó su mismo nombre y, como ya se asentó, fue presbítero y
bachiller y, de acuerdo a los datos de AGN, también doctor. Localizamos un
documento más que debe estar relacionado con su otro hijo, José y, uno más,
probablemente correspondiente a su nieto, el también clérigo, Juan Ángel,
pero aquí con el nombre de Juan de Dios. Las referencias documentales son:

599

�4.-TIERRAS, Vol.527, Exp. 8, Fol.8, años de 1732-34:
José García Pruneda contra María Rosa de la Peza, viuda de Pedro de
Tagle Vi/legas, sobre propiedad de unos sitios nombrad~s San Diego,
ubicados a orillas del río San Juan, Jurisdicción de Nuevo Leon.
En este expediente, al parecer, se inicia el pleito por la propiedad de
tierras, que continuará años más tarde, el otro ~jo del gobemad~r, el
bachiller don Cipriano. Corresponde a tierras en los hnderos de la p~op1edad
familiar en la jurisdicción de la villa de Caderta, que fueron propiedad .de
doña Rosa de la Peña o como aparece en este documento, de la Pez.a, qwen
fuera mujer del capitán Tagle Villegas a quien la madre del bachiller vendió
parte de la propiedad.

\

interrogatorio propuesto para la comparecencia de los testigos que presentó
García de Pruneda, los testimonios de los treinta testigos y un bello e
interesante mapa en el cual los peritos demarcaron los centros y lindero~ que
señalaban las tierras en litigio, mismas que estaban ubicadas en jurisdicción
del Nuevo Reino de León, concretamente de la Villa de Cadereyta.
Incluimos aquí una fotocopia del mapa.

5.- INQUISICIÓN, Vol. 883, Exp. 4, Fols. 11-12v., 2 de diciembre de 1746
y 10 de abril de 1747: Juan de Dios García de Pruneda, relig_ioso'. P_rof~so
' de la Compañía de Jesús, solicita confesar y ejercer los demas mzmsterzos
de su instituto. No hay inéonveniente en que los ejerza.

El pleito se entabló entre dos clérigos, el demandante, presbítero y
vecino de la ciudad de San Luis Potosí y el demandado, don Francisco
Xavier Bermúdez de Castro, presbítero del Arzobispado de la ciudad de
México y abogado de su Real Audiencia. El litigio abarcó diez sitios que
reservó para sí su dueña original, doña Maria Pérez de León, la viuda del
gobernador y madre del bachiller antes de la venta de los 65 sitios restantes·
el comprador lo fue el capitán don Pedro de Tagle Villanueva. La reserva'
territorial quedó asentada en la escritura de venta y fueron destinados a
pastos de ganado mayor y caballadas. Los diez sitios del litigio corrían
desde:

Se trata de una solicitud que presentó el jesuita ante el virrey para
que le fuera levantada la suspensión para el ejercicio de sus ministerios. Le
había sido impuesta por su provincial debido a unos supuestos ei:ores
contenidos en los papeles que había escrito una señora de n~mbre M~a de
Jesús, y que habían sido transcritos por el religioso en su cali&lt;~ad de dir~tor
espiritual. Llevaba un año en esta situación y había ya procedido a rectificar
su error ante el Tribunal del Santo Oficio, ofreciendo acatar totalmente la
decisión del mismo.

... la orilla del río de San Juan para el rumbo oriental, e incluían y
comprendían las TIERRAS de los puestos y parajes nombrados el
Paso del Obispo y los Horcones y en ellas ha habido poblaciones de
arrendatarios del Bachiller Don Cipriano García de Pruneda con
ganados y demás bienes de campo. Lindaban, por la parte de abajo
con TIERRAS de los Padres de la Compañía de Jesús del Colegio de
la Ciudad de San Luis Potosí y para la parte de arriba con las que
fueron de Doña Rosa de la Peña.

El jesuita pidió al virrey le informara la decisión del Tribunal,
misma que había sido presentada en la audienci_a de_ l_a mañ~a del 1O de
abril de 1747· el decreto fue en absolutorio y los mqws1dores informaron no
haber inconv~niente para que don Juan de Dios pudiera volver a ejercer sus
ministerios.

El documento, como puede apreciarse, confirma plenamente la calidad
de propietarios de tierras de la familia García de Pruneda, que en el caso,
pasó como parte de la herencia a los hijos.

6.- TIERRAS, Vol.738, Exp.3, Fol.30, año de 1751: Villa de _San Juan
Cadereyta: Cipriano García de Pruneda, contra Francisco Javier ~ermúdez
de Castro sobre posesión de los sitios nombrados El Paso del Obispo, Los
Horcones y Ayancual, ubicados a orillas del río de San Juan, cita el rancho
de Tlahualilo y la hacienda de Nuestra Señora del Rosario.
Amplio expediente en el cual se proporciona detallada inf?rmación
para comprobar que las tierras en litigio eran propiedad del bachil!er Don
Cipriano García de Pruneda, el hijo mayor del gob_ernador. ~demas de la
parte jurídica propiamente dicha, en el expediente se mcluyen: el
600

7.- TIERRAS, Vol.2986, Exp. 16, Fol. 47r.-50v., años 1750-51: Real
Provisión para que dentro del término que se asigna se remitan a esta Real
Audiencia los autos y diligencias que se expresan y citatoria con término y
señalamiento de estrados, a pedimento del doctor Don Cipriano García de
Pruneda.
Documento complementario del anterior, con carácter estrictamente
legal y signado por el virrey Conde de Revillagigedo, a través del cual se
establecen los antecedentes del pleito entre el hijo mayor del ex-gobernador
Yun capitán de la región, por el uso de agua y posesión de tierras. Se solicita
el envío de autos y diligencias y la celebración de una junta en la Real
Audiencia. A través de su contenido se confirma que Cipriano, el hijo, era
601

�presbítero _del Obispado de Guadalajara y dueño de haciendas en la
jurisdicción de San Luis Potosí.
Las dos últimas referencias están referidas a los bienes del difunto
bachiller Don Cipriano, no revisten mayor interés, sólo el hecho de que para
1757 ya había fallecido el hijo mayor del que fuera gobernador del Nuevo
Reino de León.

8.- TIERRAS, Vol. 3110, Exp. 2, Fols. 126-146, años de 1757 a 1_762:
Obligación otorgada por Don Casimiro López de Li;ra, ayudante Y teologo
en el Colegí.o Seminario Pontificio y Real del Senor San Jos~ph de esta
ciudad, vecino de ellas, en nombre de Don Antonio de Rivas, vecino del ~eal
de San Marias de Sierra de Pinos, de la cantidad de 10,866 pesos, 5 tomines,
medio grano, proveídos del remate que se celebró de la hac~enda de
Santiago en dicha jurisdicción, a favor del concurso forma:w a bienes que
' fueron del Bachiller Don &lt;¡ipriano García de Pruneda, ya difunto.
/

9.-TIERRAS, Vol. 3110, Exp. 3, Fols. 147-439, años de 1758 a 17??: Au~os
ejecutivos y criminales contra don José Antonio Rivas. 1758._ J?i_lzgenczas
practicadas por el vicario de Sierra de los Pinos sobre las ex~zbzczones que_
han mandado hacer a Don José Antonio de Rivas del dinero que esta
:hiendo del concurso del bachiller Don Cipriano García de Pruneda.

\

LUIS GARCÍA DE PRUNEDA, (agosto de 1708 a julio de 1710).
Como ya se asentó en relación a su hermano, su predecesor en el
cargo, llegaron juntos a la Nueva España en 1676.
De acuerdo a Cavazos, pa~ticipó en diversas jornacf~, de
pacificación llegando a obtener el grado de general. Rec1b10 el
nombramiento de gobernador del Virrey Duque de Alburquer~ue el ~ ~ de
julio de 1708 por dos años con sueldo de 2,000 anuales. Tomo poses1on el
17 de julio, r;cibiendo el cargo de manos del Cabildo, que gobernó desde la
muerte de su hermano.
Fue un gobernador arbitrario que tuvo diferencia~, primero ~on el
Cabildo institución a la que exigió la entrega de los archivos; los ediles se
quejaro~ en México y el gobernador tam~ién l? hizo, aleg~do que el
Cabildo trataba de usurparle sus funciones, sm servrr como se debia al rey, al
dejar en depósito la venta de los oficios vendibles. G?bernó_hasta el 4 de
julio de 171 Oy entregó el cargo a su sucesor, don Francisco Mier YTorres.

Para 1714 era juez comisionado de tierras y en ese mismo año el
gobernador le encomendó la pacificación de los indígenas rebeldes dé la
sierra de Tamaulipas.
Por segunda ocasión, en 1722, ocupó corto tiempo la gubernatura
interina. Fue dueño de enormes extensiones de terrenos en la región en
donde se había asentado la familia, el Valle del Pilón y sus inmediaciones.
En todo el reino gozó de gran influencia y obtuvo, inclusive, del Virrey
despacho para que el gobernador Juan José de Arriaga no tuviera
conocimiento de los negocios y causas de la familia de don Luis, lo que le
ocasionó serias dificultades con la autoridad máxima local, mismas que
llegaron hasta el conocimiento de la cámara real. Esta información
mencionada por Cavazos, se encuentra asentada en el legajo de
ESCRIBANÍA, 204A de 1729 de AGI, en donde se anotó lo siguiente:

Luis García de Pruneda, regi.dor perpetuo y alcalde provincial de la Santa
Hermandad de Monterrey, con Juan José de Arriaga, gobernador del Nuevo
Reino de León, sobre ciertas injurias que le hizo y excesos cometidos en el
uso de su empleo. Determinado en 1731.
No sólo fue dueño de tierras, también de cargos públicos ya que
compró oficios vendibles para toda su familia, fueron los de regidor
perpetuo, juez provincial de la Santa Hermandad y otros.
Como su hermano, casó con otra de las hijas del general Alonso de
León, doña Juana, con quien tuvo, que esté documentado, un hijo, Juan,
nacido en Monterrey, a quien, desde que tenía entre 10 y 11 años, le compró
el cargo de alguacil mayor de Monterrey, que gozó hasta 1732, en que pasó a
ser regidor perpetuo.
Las influencias de don Luis y sus arbitrariedades le ongmaron
enemigos y así fue golpeado en la plaza mayor de la capital neolonesa, sin
que se supiera por quién.
El 28 de mayo de 1738 fue nombrado gobernador de Coahuila, pero no
llegó a tomar posesión, ya que terminado el periodo del gobernador al que
iba a sustituir, Clemente de la Garza Falcón, el cargo lo dejó recaer en su
hijo, don Juan García de Pruneda. Éste lo inició hasta diciembre de 1739 a
pesar de que había sido nombrado desde julio, ya que el gobernador en
funciones no quiso dejar el puesto, alegando tener asuntos pendientes que
resolver. Don Juan lo desempeñó hasta 1744, año en que fue reemplazado por Pedro de Rábago y Terán; retomó a Monterrey y recuperó los cargos
603

602

�oficiales de los que era titular por compra efectuada por su padre, eran éstos
el de alguacil mayor y regidor perpetuo. Además de desempeñarlos se
dedicó a administrar la fortuna heredada de su padre. Casó con doña
Gertrudis García Guerra y tuvieron un hijo, Juan Ángel, quien sería
presbítero y bachiller, con estudios y graduación en Guadalajara, obtuvo el
curato del Valle del Pilón, en territorios familiares y ahí murió en 1765.
Don Luis, el padre, en viaje a la capital del virreinato, murió en el
San Juan del Río cercano a la capital, el 16 de septiembre de 1739. Su mujer,
doña Juana, murió en Monterrey algunos años después, el 22 de marzo de

1741 7 •

~!

durante
periodo del Marqués de Casa-Fuerte. Durante su primera
gobernacion, según su Relación, acudió voluntariamente al pueblo de
Nuestra Señora de Guadalupe con la Campana que tenía, un tercio de
Tabaco para los INDIOS, cuatro vacas, otros tantos novillos, caballos y
yeguas~ _una yunta de bueyes. El virrey Duque de Alburquerque le agradeció
esta accion en carta fechada el año de 171 O.
. . Recibió residencia como Juez Subdelegado de Comisión del
Privativo del Repart!"':iento de Tierras, en el desempeño de este cargo, tomó
p~e . en las expediciones para la reducción y población de los indios
chichimecas asentados en su distrito, seguramente, se refiere el documento a
1~ campaña que l.levó a cabo entre el grupo de los indígenas que habitaban la
sierra de Tamaulipas, según lo asienta Cavazos.

Documentos en AGI:

Aparte del documento citado párrafos arriba que procede del ramo
' de ESCRIBANÍA localicé el sigw'ente, en el cual se comprueba y amplía la
'
información que ha brin~o don Israel Cavazos:
INDIFERENTE, 148, N.23. Relación de los Méritos de don Luis García de
Pruneda, Teniente General, Gobernador y Capitán General que ha sido del
Nuevo Reyno de León, Regidor Perpetuo y Alcalde Provincial de la Ciudad
de Monterrey, su Capital.
/

\

La información para la Relación fue presentada en Madrid el 15 de
marzo de 1738 y turnada al Consejo de Indias; está avalada por cartas,
certificaciones y testimonios de autoridades civiles y religiosas de la Nueva
España, expedidas en diferentes años. Son, cartas del virrey Duque de
Alburquerque y del Provincial de los Franciscanos en Zacatecas, cinco
testimonios de escribanos acreditados en las ciudades de México y
Monterrey y, finalmente, carta del arzobispo-virrey en funciones en 1737.
De acuerdo a estos informes consta que .don Luis era, para 1737, Regidor
Decano de Monterrey y Alcalde Provincial de la Hermandad.
A continuación, en el documento, aparece una larga referencia a los
cargos que ocupó, probablemente mencionados en orden cronológico. Las
actividades propias de esos puestos son representativas de los mecanismos
de integración territorial, dominio y asentamiento poblacional de los grupos
español e indígena.
Don Luis se inició en el servicio militar-político en el septentrión,
como Teniente y Capitán del Presidio de San Juan de Cadereita durante un
año, posteriormente fue Teniente General del Nuevo Reyno de León durante
cuatro años, para pasar a ser Gobernador y Capitán General en dos
ocasiones, la primera bajo el virrey Duque de Alburquerque y la segunda

604

Durante la visita que como juez de comisión, efectuó don Francisco
de Barbadillo de 1714 a 1716 para tratar de resolver las dificultades creadas
por los encomenderos, don Luis, según su Relación, .. .por su acertada
conducta Y la experiencia, había sido el único que le había asistido en
cuanto ~e le había ofrecido y al establecimiento de cinco Poblaciones... Por
ello el Juez-visitador le dio las gracias en carta del 3 de febrero de 1716.
Entre l? que realizó don Luis García de Pruneda en servicio o atención a
Barbadill~,, de~taca el haber parti_cipado en el asentamiento de los indígenas
de la nacwn 1anambre que habian bajado de las sierras en son de paz y
. estaban esperando el apoyo español en la población de San Antonio de los
Llan?s. Con ellos formó una población, los proveyó de maíz que trajo de sus
propiedades en el Valle del Pilón para que pudieran sustentarse en tanto
procedí~ ~ recoger la primera cosecha, para que esto fuera posible les
proporciono yuntas, aperos y semillas y después de haberlos dejado ya
ase~tados desde el año de 1715, regresó a la capital del Nuevo Reyno de
Leon.
, Como juez subdelegado de repartimiento continuó acciones que
ten~an a asegurar el ~oblamiento de indígenas y españoles, fue así que hizo
~os1ble que a los habitantes de la Misión de San Cristóbal les midieran sus
tierras, lo que no habían podido conseguir en muchos años por carecer de
recursos para costear este trabajo de deslinde de propiedades. Don Luis
procedió a ~yudarlos, pagando a su costa, 300 pesos, la mitad al escribano,
120 al meduior y 30 al fiscal. También procedió a la defensa de las inisiones
Y d?ctrinas q~e el Obispo de Guadalajara, don Diego Camacho y Ávila,
habia pretendido que pasasen a su jurisdicción, manteniéndolas para el Real
Patronato. ~n términ~s ~e~erales,. en la Relación queda manifiesto que,
durante sus diferentes eJercicios oficiales, procuró mantener la defensa de los
desvalidos frente a muchos intentos dañosos que hubieran ejecutado los

605

�Jueces, si el dicho Don Luis no hubiese sacado la cara en su justa defensa.
Según lo establecido en el documento, esta fue la causa por la cual los
gobernadores y otras autoridades no lo aceptaban y le tenían ojeriza y
procuraban desabrimientos dirigidos a que se ausentase, para no ser
estorbo a sus intentos... Sin duda es esta otra parte de la situación que dio
lugar a los enfrentamientos con el gobernador de que dimos cuenta párrafos
atrás, sin que ello signifique que no haya existido un protagonismo por parte
de don Luis, como personaje influyente en el Nuevo Reino.

se dice que fue diez y siete años Gobernador de la Provincia de Coaguila, en
cuyo actual ejercicio falleció, dejando la opinión de no haber habido otro
semejante después de Hernán Cortés para el Real Servicio en aquella Nueva
España. Y, finalmente, dedica un párrafo a los méritos del hijo, don Juan
García de Pruneda y León, quien, a la fecha de la Relación era alguacil
mayor y regidor perpetuo de la Monterrey, en cuyos empleos y en lo demás
que se ha ofrecido, ha imitado a sus predecesores con inteligencia, conducta
y celo.

De acuerdo a las informaciones de su Relación si él no hubiera
actuado así y los gobernantes se hubieran impuesto, o sea, ...que a ser dable,
quedaban desconsolados y en peligro de perderle, así los Pueblos reducidos
como los nqturales, que le buscaban para su asilo y recurso, todos como
padre.

La intención final del documento informativo consistió en buscar
como en todas las Relaciones de Servicios y Méritos, el que se le'
reconocieran a don Luis sus propios méritos y se le concediera lo expresado;
en el caso, obtener que recayera en su hijo la orden real que se había
expedido en favor de su abuelo, don Alonso , de León para que a sus
descendientes se les atiendan y sean preferidos en los empleos honoríficos
de la República, de la cual hasta ahora no han usado...

Otro de los mecanismos usuales del periodo consistió en el apoyo y
fomento de las misio_µés, tanto las ya establecidas y que contaban con
pobladores indígenas ya pacificados y, consecuentemente, reducidos y
asentados, como aquéllas que buscaban atraer y suavizar a los que aún no
habían alcanzado ese nivel de sometimiento. En este quehacer también
destacó don Luis; asimismo, en la ayuda y apoyo personal e institucional a
los religiosos, en el primer caso, proporcionándoles habitación y bastimentos
a quienes iban de paso por la zona; en el segundo, atendiendo a las
necesidades de los templos establecidos y consagrados. Fue así que obsequió
imágenes y las dotó de limosnas para su sostenimiento, alguna de ellas, que
hizo traer desde la ciudad de México, a las iglesias de los pueblos de San
Miguel de Aguayo, San Pedro de Boca de Leones y al hospicio que
estableció en la misión de Franciscanos Descalzos de Guadalupe en el
mismo Boca de Leones. Durante los cuatro años que figuró como
mayordomo del Santísimo en Monterrey y ante la carencia de las
necesidades para el lucimiento necesario de la exposición y procesiones deJ
Sacramento, lo dotó de gran cantidad de aceite y ceras, también donándole
ornamentos, blandones y un rico palio de tela guarnecido de flecos de oro.

En AGN localizamos varias referencias que, en términos generales,
confirman y, en algún caso, amplían la información de fuentes secundarias y
la de AGI acerca de los cargos, actuación y actividades de quien fue
gobernador por dos veces.
Se confirma la posesión de tierras, el poder e influencia que tenía la
familia García de Pruneda y la preocupación por apoyar lo religioso; es así
.que sabemos que el gobernador y su mujer, doña Juana de León, instituyeron
dos capellanías.
· En cuanto a los cargos que ocupó, a través de referencias del archivo
mexicano, se conoce que, adicionalmente a lo que está asentado en su
Relación, fue capitán protector de los indios pelones y borrados. En el
mismo archivo existen copias de algunos de sus nombramientos más
importantes, entre ellos el de gobernador.
Las referencias mexicanas, citadas en orden cronológico, son las siguientes:

Otro de los mecanismos para afianzar el poblamiento español
consistió en sufragar obras urbanas, don Luis se dedicó a la composición de
calles, edificios, abasto de agua y mantenimiento con pocitos, a expensas de
su propio caudal.
El documento concluye con la mención del desempeño del gobierno
y capitanía general de dos de sus familiares directos, su hermano, Don
Cipriano y su tío, Don Domingo de Pruneda. Dedica una más detallada
relación a las actividades de su suegro, el general Alonso de León, de quien

606

1.- REALES CÉDULAS DUPLICADAS, Vol. 38, Exp. 167, Fol. 214 del
lo. de octubre de 1711: Nuevo Reino de León. Ordenando se mantenga en su
capitanía de Protector de INDIOS Pelones y Borrados al General Luis
García de Pruneda.

Este documento da cuenta de que Don Luis había desempeñado el
cargo de capitán protector de INDIOS desde 1702, año en que se
encontraba, con grado militar de capitán, avecindado en el Valle del Pilón.

607

�Para entonces era propietario de haciendas de labor y criador d~ g~do
mayor y menor y como tal había recibido a su cuidado un grupo de mdios de
la nación de los borrados. Estaban asentados con jurisdicción religiosa de la
Villa de Cadereita y recibían instrucción de su misionero. Par~ 17?8 don
Luis requirió se le confirmara el título de protector, con las obligaciones Y
prerrogativas del mismo. Éstas consistían, sucintamente expuestas, ~n:, la
obligación de asentar a los naturales en sitio c~rcano a una m1sion,
proporcionarles medios de sostenimiento en la~ tlerras ~e la~or de las
propiedades del protector y cubrirles por su trabaJo el salano estl~~ado en
la región. Desde luego que se debería vigilar que los n~turales recib~eran la
adoctrinación en la religión católica. Como prerrogativa estaba fiJado el
derecho para asentar a todos los indios pertenecientes al mismo ~po, ya
fuera sacándolos de su barbarie o bien, tomando a su cargo aquellos que
estuvieran ya asentados en otros sitios. Con ello era ~•~a la finali.dad del
título, fungir como encomendero que tenía a su servicio un considerable
número de trabajadores, si bien, en el caso, cubriéndoles un salario.
Don Luis reciliió el reconocimiento de su anterior cargo con fecha
del 1Ode marro de 1708 y quedó como:

1

...capitán protector de dos naciones de INDIOS Borrados así com~ d~ los
aguipanes en la hacienda de labor o en la que tuviere... y mante~a. ba;o de
la Doctrina de la Villa de San Juan de Cadereita y a la obed1enc1a de Su
Majestad y del ministro y evangelio de ella, atendiendo a su educación,
doctrina y enseñanza...podrá sacar y sacará todas iguales perso~ que de
los dichos ramos y naciones de INDIOS estuvieren en otra cualquier part~
de este Reyno... y los congregará en la dicha su hacienda, donde los tendra
sujetos y tendrá su libro de cuenta y razón donde los asentará por sus
nombres y pagará los días de su trabajo según la costumbre de este Reyno...

El memorial que acreditó su cargo le fue expedido el 1o. de octubre
de 1711.
2.-REALES CÉDULAS DUPLICADAS, Vol. 38, Exp. 147, Fol. 18~ del 18
de junio de 1708: Nuevo Reino de León. Capitanes Generales. Titulo de
Gobernador y Capitán General de este Reino a Luis García de Pruneda.
Con motivo del fallecimiento de Don Cipriano, el virrey vio la
necesidad inminente de nombrar quien cubriera el puesto y en vis~ d~ los
antecedentes de don Luis decidió otorgárselo con fecha del 18 de JUillO de
1708.

608

Al igual que sucediera con Don Cipriano, el nuevo gobernador no
estuvo presente en el juramento de rigor, seguramente radicaba en sus
propiedades del Valle del Pilón y no era fácil y menos rápjdo el trasladarse a
la capital novohlspana. Por esta razón rindió el juramente ante el Real
Acuerdo, a su nombre y por poder, por el oidor más antiguo, el mismo que lo
hiciera con su hermano, don Antonio de Santillán. La fecha fue el 21 de
junio del mismo año.
El documento, al igual que todos los del mismo tipo, le señala sus
obligaciones y derechos y no difiere, en nada, del que le fue otorgado a su
hermano y a otros gobernadores de la misma época.
3.- TIERRAS, Vol.2958, Exp. 185, Fols. 325-325v., 30 de marzo de 1712:
Real Provisión para que la justicia más cercana al Nuevo Reino de León
pase a él para lo cual se le da comisión en forma y, siendo cierta la relación
que en el escrito inserto se expresa, notifique al justicia, le entregue luego
las diligencias que en virtud del despacho librado hubiese ejecutado y,
entregadas, proceda a ejecutarlas y, hechas, las remita a esta Real
Audiencia como se manda. De pedimento del General Luis García de
Pruneda, con el Capitán Lorenzo de la Garza.
Documento legal en el cual se ordena proceder a ejecutar las
diligencias previstas en un pleito por tierras entre don Luis y un capitán. Es
de interés destacar que en el texto queda asentada la enemistad entre el
entonces gobernador, Francisco de Mier y Torre y García de Pruneda, y,
consecuentemente, el poco aprecio que los alcaldes ordinarios de Monterrey,
hacían a cumplir las diligencias en el citado pleito, razón por la cual se
emitió la real provisión.
4.-REALES CÉDULAS DUPLICADAS, Vol. 38, Exp. 182, Fol. 253 del 14
de marzo de 1713: Nuevo Reino de León. Título de Regidor y Alcalde
Provincial de la Santa Hermandad de la Ciudad de Monterrey en este Reino
y sus territorios a Luis García de Pruneda, por remate que se hizo de dichos
títulos.
Se asienta en su contenido el hecho de que este tipo de oficios o
empleos tenían calidad de vendibles y renunciables y como tal se sacaban a
remate y se adjudicaban al mejor postor. En el caso el remate salió a postura
en el año de 171 O y fue don Luis quien ofreció la mejor, se le adjudicó y
pagó por el oficio la cantidad de cuatrocientos cincuenta pesos que depositó
en la ciudad de México. Se le otorgó la certificación el 11 de marzo de 1713
por los oficios de Regidor y Provincial de la Santa Hermandad de la Ciudad
de Monterrey y Nuevo Reyno de León y sus Jurisdicciones. En el mismo

609

�expediente queda claro que este tipo de nombramientos requerían aprobación
real, que se formulaba a través de un memorial. Es de interés transcribir
algunas partes de su contenido, ya que permiten conocer las características
de estos cargos, en el memorial se establece:

...En virtud de que en Vos, Don Luis García de Pruneda concurren
todas las partes y calidades que se requieren para el uso y ejercicio
de dichos oficios con acuerdo del dicho mi Virrey he tenido por bien
de elegiros y nombraros, como por la presente os elijo y nombro, a
Vos Don Luis García de Pruneda, por mi Regidor y Alcalde
Provincial de la Santa Hermandad de la dicha Ciudad de Monterrey y
sus Jurisdicciones en el Nuevo Reyno de León por todos los días de
una vida, según como lo han usado los demás Provinciales de la
Santa Hermandad de la Nueva España y de las demás ciudades y
villas y lugares de mis Reynos y Señoríos .. con facilidad de nombrar
theniente conforme a lo pedido por dicho mi fiscal y juntamente
cuadrilleros por Jf'uestra cuenta y riesgo para la mejor ejecución de
mi Real Justicfa y de este empleo y cumplimiento de Vuestra
obligación teniendo voz y voto en el Cabildo de dicha Ciudad y el
lugar y asiento que le toca y pertenece y gozando de todas las gracias,
honras y preeminencias, prerrogativas, excepciones e inmunidades
que gozan los demás Provinciales de las Hermandades ....

5.- REALES CÉDULAS DUPLICADAS, Vol. 38, Exp. 190, Fol. 276 del 5
de octubre de 1713: Nuevo Reino de León. Para que los oficiales reales de
Zacatecas sin embargo de las órdenes prohibitivas paguen a la parte del
general Luis García de Pruneda lo que se le estuviese debiendo por razón
del sueldo que devengó en el tiempo que ejerció el cargo de gobernador de
este Reino y lo que restare debérselo de /os situados que fueren a su cargo.
Como era lo usual también este gobernador estuvo sujeto a la
dilación en el pago de su salario como gobernador. En el documento no se
proporciona ninguna información adicional a la ya conocida.
6.- REALES CÉDULAS DUPLICADAS, Vol. 38, Exp. 203, Fol. 291 del 20
de julio de 1714: Nuevo Reino de León. Para que el gobernador de este
Reino y capitulares de la ciudad de Monterrey pongan en posesión al
general Luis García de Pruneda en el empleo de Alcalde Provincial de la
Hermandad y Regidor en caso de que éstos no cumplan con su obligación.
Como se puede deducir, el cargo adjudicado a don Luis como el
mejor postor y que le había sido confirmado por real memorial del mes de
610

marzo _de 1713, no lo había podido disfrutar, pasado más de un año de la
recep~tón de la comunicación real. Muy posiblemente se debió esto a las
enemtstades que el gobernador tenía.
7.- REALES CÉDULAS DUPLICADAS, Vol. 38, Exp. 203, Fols. 185r18~v., del 20_de julio de 1714: Para que el Gobernador del Nuevo Reyno de
Lean Y Capitulares de la Ciudad de Monterrey pongan en posesión el
~mpleo de Alcalde Provincial de la Hermandad y Regidor, y en caso que
esto~ _no c~mplan con su obligación, lo ejecuten cualesquiera de las
Justi~ias mas cercanas bajo las penas que se incluye y lo demás que se
previene.
El problema referente a la dilación en la toma de posesión de los
empleos de Alcalde Provincial y Regidor de la Hermandad de Monterrey por
p~e d~ García de Pruneda, se aclara un tanto en este documento. Se
evidencia el que don Luis y su sucesor en el gobierno, don Francisco Mier y
Torre, llevaban muy malas relaciones, razón que explica la casi total
ne_gación de este último de acceder a otorgarle los cargos. A lo largo de la
pnmera parte del docum~nto el gobernador en funciones, hace serios cargos
a su antecesor en el senttdo de tener enorme influencia entre las diferentes
autoridades del Reino, a quienes había nombrado y protegido. Llega a
acusarlo de no ~aber saca~o a remate durante su periodo ningún cargo, de
que todos l?s JUe~es está? a su merced y ninguno tiene libertad para
refrenarlo, m para mtervemr adecuadamente en los pleitos que pueda haber
en _su con~a, protegiendo siempre sus intereses. Según Mier y Torre, don
Lws_ ?arc1~, de ~eda detentaba todos los puestos importantes de la
aclmipistrac10n, razon por la cual era intocable... pues concurriendo en este
s~jeto el oficio de provincial de la Santa Hermandad, el de Comisario de
flerras, ~l de Cor:z~ario de Policía, el de Alguacil Mayor, el de Regidor y el
de Escribano Publzco se coge todo el círculo dilatado de autoridad en este
R_eino y hará _tr_a~os y logros de conveniencia propia en los pleitos... En
v~d del pefJWCto que esta posición de privilegio podía ocasionar en el
Remo, de acuerdo a la opinión del gobernador en funciones éste considera
81:1 obligación comunicar todo lo anterior al virrey, a fin de ~ue enterado, se
s~rva mandarme lo que tuviere por más conveniente que será lo mejor, como
siempre.
La respuesta de la capital fue positiva para el poderoso don Luis ya
que el virrey, después de la consulta con el fiscal de la Real Audienci; e
inclusi~e, con su asesor personal, consideró que, en vista de que se habí~
procedid? al remate y éste h~b_ía sido favorable a Don Luis y a su hijo don
J~, teman el derecho a rec1brr sus empleos. Ordenó, asimismo, que se les
hbrase de inmediato los empleos y en caso de no hacerlo las autoridades de
611

�Monterrey, se acudiese a las más cercanas para que ejecutasen las órdenes
reales.
No encontramos ya documentos posterior, de donde se infiere, que
se les otorgaron los cargos a don Luis y, muy probablemente, también a su
hijo, Juan.

8.- GENERAL DE PARTE, Vol.24, Exp.83, Fol. 109r.-110r., del 30 de
octubre de 1724: Para que el Alcalde Mayor o cualquiera de los Ordinarios
de la ciudad de San Luis Potosí, administre a la parte de Luis García de
Pruneda sobre la cantidad de pesos que por escritura demanda a Juan
Antonio Quiroz y su fiador.

El contenido del documento no aporta información nueva, se trata
solamente de requerimientos legales a fin de que los oficiales reales de San
, Luis Potosí lleven a cabo las diligencias para proceder al cobro de la deuda
que tenia pendiente la p~e contraria con el ex-gobernador.
/
9.- GENERAL DE PARTE, Vol.31, Exp.168, Fol. 106r.-107v., del 17 de
agosto de 1737: Para que las justicias de Su Majestad de los partidos y
lugares donde residieren los deudores del General Luis García, pena de 500
pesos, procedan contra ellos en forma y conforme a derecho, dando cuenta
dentro del término de cuatro meses como se previene.

\

De su contenido no se desprenden nuevos datos para el
conocimiento de la vida y obra de Luis García de Pruneda, exclusivamente,
que en ese año tenía aún deudores y reclamaba el pago de esas deudas.
10.-CAPELLANÍAS, Vol. 102, Exp. 1227, Fol.1-18, año 1749: Grupo
documental: Capellanías, Juzgado de Testamentos, Capellanías y Obras
Pías: Escritura de reconocimiento e _imposición de dos capellanías que
instituyeron Luis García de Pruneda y Juana de León, su esposa, una y otra
de Manuel de Riancho Villegas.
A través de este documento se comprueba el uso habitual, por parte
de personajes destacados de la sociedad novohispana, del establecimiento de
estas ayudas. Estaban destinadas a ayudar a quienes se encontraban en el
periodo de formación religiosa y pretendían la ordenación sacerdotal.
Durante el tiempo que se disfrutaba este apoyo, quien lo detentaba debería
destinar una parte del capital principal, el que aseguraba la ayuda monetaria,
al pago de misas para la salvación de las almas del fundador o fundadores de
la capellanía, generalmente eran éstos matrimonios o individuos con buena
posición económica.
612

-FRANCISCO MIER Y TORRE, (junio de 1710 a octubre de 1714).
De acuerdo a Cavazos, el 5 de julio de 171 O entró al cargo de
Gobernador y lo recibió de manos de don Luis García de Pruneda. Estableció
compañías en San Antonio de los Llanos para pacificar i los janambres,
personalmente realizó varias de las campañas. Desalojó a los pelones de la
Sierra de Papagayos y logró asentar a los alazapas que tenían veinte años de
estar dispersos y sin reducción. Fundó el pueblo de San Antonio de los
Alazapas, junto al de San Miguel de Agua-yo. Dispuso el arreglo de las
minas de Boca de Leones, también se fundaron durante su gobierno, la
misión de San Miguel de Linares en el río Salado por fray José Díaz y la
Villa de San Felipe de Linares. Fundó el Colegio Seminario de los padres
oblatos con licencia del Obispo don Diego Camacho y Ávila. Entregó el
gobierno en 1714 a Francisco Báez Treviño en su segundo periodo 8 •
En AGI localizamos los siguientes documentos:
1.-CONTRATACIÓN, 5461, N.13 del 11 de diciembre de 1705: Expediente
de información y licencia de pasajero a Indias de Francisco Mier y Torres,
alcalde mayor de Miaguatlán, a Nueva España:
Por decreto real del 9 de noviembre de 1702 se le concedió la
Alcaldía de Miaguatlán y se le dio el título el 27 de febrero de 1705.
. En el documento no queda aclarado si, en esa fecha, llegó a partir a
la Nueva España, lo más seguro es que haya permanecido en España hasta el
año de 1708, ya que en esa fecha aparece nuevo expediente de contratación:

2.- CONTRATACIÓN, 5464, N.2, R.87 del 19 de abril de 1708: Expediente
de información y licencia de pasajero a Indias de Francisco Mier y Torres,
alcalde mayor de Miaguatlán y gobernador del Reino de León, con sus
criados Lucas de Miranda, natural de Camargo, hijo de Antonio Miranda y
de Magdalena de Maza y Andrés Martínez, natural de Cabarceno, hijo de
Gaspar Martínez y de María García, a Nueva España: Don Francisco de
Mier y Torres, como mejor proceda, hago presentación ante Vos del Real
Título de S.M en el cual fue servido conferir en mí, la Alcaldía Mayor de
Miaguatlán y de la futura de Gobierno del Nuevo Reyno de León en la
Provincia de la Nueva España y por otra Real cédula fue servido
concederme licencia para que pueda pasar a dicha Provincia en la Capitana
de Barlovento o otro cualquier navío que salga de estos Puertos, como
también la de poder llevar dos criados de mi asistencia y servicios y
613

�respecto de que éstos esperan de sus TIERRAS las informaciones que se
requieren por S.M, para pasar a los Reynos de Indias.
Se anexa la Cédula Real que dice:

Por cuanto a mi Real decreto del 24 de septiembre próximo
pasado de este año, hice merced a Don Francisco de Mier y Torres
del Gobierno del Nuevo Reino de León en las Provincias de la Nueva
España; y ahora me ha suplicado que para poder pasar a servirle,
fuese merced concederle licencia, embarcándose en la Capitana de
Barlovento o en otro cualquier navío que salga de los Puertos de
estos Reinos para las Indias. Por tanto mando a todos los Jueces y
Justicias de las Ciudades, Villas y lugares y Puertos de estos mis
Reinos a que en todo o en parte tocare su cumplimiento de embarcar
al dicho Don Francisco Mier y Torres con dos criados y la ropa que
necesitaren en cualquier navío que salga de los Puertos de España, de
él sin pedir información alguna y presentándolas los criados, hechas
en sus TIERRAS ante las Justicias de ellas y con su aprobación por
donde se certifique no son casados en estos Reinos ni de los
prohibidos a pasar a los de las Indias y con las señas de sus personas
que así es mi voluntad. Fecha en Madrid a tres de diciembre de 1707.
Yo El Rey.
De acuerdo al título concedido se establece que el rey Felipe, le hizo:

\

... la merced de la Alcaldía Mayor de Miaguatlán para suceder en el
ejercicio de ella a Don Germán Pheliz Dávila y Ponce de León por
tiempo de cinco años de que os di despacho e título el 27 de febrero
de 1705, y ahora en atención al servicio que me habéis hecho de tres
mil pesos, los dos mil de ellos en_tregados de contado en esta corte y
los mil restantes que ofrecisteis enterar en las Cajas de México, he
tenido por mis Reales decretos de 24 de septiembre y de 6 de octubre
de este año, en haceros merced de futura de Gobierno de el Nuevo
Reyno de León en calidad de que en caso de que hallándoos sirviendo
la expresada Alcaldía Mayor de Miaguatlán, vacare el Gobierno de el
Nuevo Reino de León, pueda entrar en uno de estos dos empleos Don
Bernardo de la Cantera con advertencia de que uno ni otro no ha de
ocuparse por Vos y el referido Don Bernardo más tiempo que el
regular de los cinco años y con la calidad de que por vuestra muerte
no llegare el caso de entrar en la posesión del expresado Gobierno de
el Nuevo Reino de León, sean de restituir a vuestros herederos en la
Caja de México los dos mil pesos del referido contado. Y que lo que
debiereis de media annata por esta merced habéis de cumplir con
614

pagarlo en ellas. Por tanto mando al Presidente y oidores de mi Real
Audienci~ de la Ciudad de México.... de que cumpláis con el pago de
los dos mil pesos en la Caja de México antes de tomar posesión.... y ...
os d~n Y pague? con cada un año todo el tiempo que sirviereis el
Gobierno a razon de dos mil pesos de Minas a 450 maravedíes cada
uno de salario.... Dada en Madrid a 3 de diciembre de 1707.
En AGN, e_xtr~amente, a ~esar de los cuatro años que duró el gobierno
de este personaJe, solo se localiz.aron cuatro referencias bajo sus apellidos
de ~as cuale~ tres de _e,llas, sin duda pertenecen al gobernador y aportan, e~
algun caso, informacion complementaria a la consultada en los documentos
de A:GI: La otra, probablemente, corresponda a alguna de sus parientes son

~~~=

'

1.- REALES CÉJ?ULAS DUPLICADAS, Vol. 38, Exp. 155 Bis, Fols.194195v. ~~l 3 de dic~embre de 1707: Nuevo Reino de León. Merced que se
co~cedw , a Francisco de Mier y Torres para ocupar la Alcaldía de
Miahuatlan con la promesa de concederle por cinco años la gobernatura de
este Reino.
. S~ trata de una copia del documento localiz.ado en AGI e incluido en su
licencia par~ pasar a Indias según el expediente de Contratación citado en la
referencia numero 2 de documentos localiz.ados en el archivo sevillano.
2.- REALES CÉDULAS DUPLICADAS, Vol. 38, Exp. 156, Fols. 195v.l ?6v. del 2~ de abril de 171 O: Nuevo Reino de León. Ordenando se cumpla y
e1ecu(e el título que el Rey Felipe hizo merced a Francisco de Mier y Torres
del puesto de Gobernador y Capitán General de este Reino.

En el contenido de este expediente se le confirma, el 23 de abril de
1710, ~~a ~ciar el ejercicio del cargo que, por título a futura, se le
concedio ~ Mier y Torres en el año de 1705 para ejercer la gobernatura del
Nuevo Remo de León.
A través de su apoderado, Juan Ignacio Rose!, prestó el juramento ante
el Real Acuerdo en la ciudad de México el 28 de abril de 1710.
Probablemente no acudió personalmente por encontrarse aún ejerciendo la
alcaldía de Miahuatlán.
3.-REALES CÉDULAS DUPLICADAS Vol. 38, Exp. 199, Fols. 285v-288
del 6 de marzo de 1714: Comisionando al Sargento Mayor Pedro de la
Fuente Campo para que pase a este Reino y proceda contra el Gobernador
615

�del mismo, Francisco de Mier y Torre y los Capitanes que se mencionan,
por la venta de INDIOS y muerte de otros que se ejecutaron sin sustentación
de la causa y que de cuenta como se le manda.

Documento de importancia ya que su contenido muestra la
preocupación de la administración central en que se juzgue adecuadamente a
los indígenas rebeldes y no se cometan excesos con ellos, aprovechando su
condición de sublevados. Con motivo de la rebelión del grupo de los
janambres ubicados en la sierra de Tamaulipas se tomaron prisioneros a dos
de sus jefes, los indios Pancho el Cañero y Andresillo. Los oficiales bajo
quienes quedó su custodia procedieron, sin previo juicio, a ejecutarlos y a la
venta de otros indios capturados. Estos capitanes estaban bajo la jurisdicción
del gobernador Mier y Torre. Las autoridades de la Real Audiencia fueron
informados déestos hechos y procedieron a la averiguación de los mismos.

\

En el expedien1 se encuentra una larga carta explicativa e
informativa del gobern_,attor en la cual describe detalladamente la situación
que se suscitó con motivo de los ataques de los indígenas y los daños que
éstos ocasionaron en la región. En ella se señala las medidas que las
autoridades y los pobladores asumían ante estos ataques. En el caso fueron:
inicialmente, la actuación del gobernador, quien acudió personalmente a
entablar pláticas de convencimiento con los rebeldes, a petición de los
mismos, la consecuencia inmediata fue una paz poco duradera, ya que al
poco tiempo resurgieron las hostilidades con agresión directa a los colo~os Y
sus propiedades. La siguiente medida, por acuerdo de todos los vecmos,
militares y encomenderos, fue la promulgación de un auto para que a ningún
indio se le permitiese andar a caballo ni portar arco y flecha, a fin de que los
pasajeros y cualquier persona pudiese distinguir fácilmente a los amigos de
los enemigos.
Al mismo tiempo se acordó que entre todos los escolteros que
ingresaban a la región, conduciendo sus rebaños a los agostaderos, se
integrara una compañía volante que corriese la falda de la Sierra y no dejase
entrar a los poblados, ni haciendas ninguna escuadra enemiga, con cuya
providencia cesaron muchos daños... luego que se quitó esta compañía
volante se volvió a encender su crueldad...
En la misma carta y a manera de confirmación del compromiso
adquirido con las políticas y el servicio reales, el gobernador informa su
participación en uno de los mecanismos de integración territorial,_ el
poblamiento con naturales y españoles. Es así que señala haber procedido,
por una parte, a fundar un Pueblo de INDIOS aracapas que andaban
sublevados, por la otra, haber contribuido con parte de sus caudales al
616

establecimiento de villas de españoles. Éstas fueron la de San Phelipe de
Linares y la de San Antonio de Valdefuentes. Al mismo tiempo contribuyó al
establecimiento en la capital neolonesa de un Colegio Seminario para que se
estudie gramática y philosophia. Por supuesto que todo ello no implicó costo
alguno para la Real Hacienda.
. . En . esta . información que justifica su quehacer políticoadministrativo, Mier y Torre hace especial mención a su desavenencia con
su antecesor, el poderoso general Luis García de Pruneda, quien, al parecer
trataba de minimizar y desvirtuar su proceder. No sería aventurado decir qu~
atrás de la acusación contra el gobernador en el injusto proceder de sus
oficiales, estuviera la mano de quien buscaba continuar ejerciendo el control
político y social de la región.
El documento, que no reviste mayor relevancia, concluye con un fuerte
extrañamiento al gobernador y una orden para enjuiciar de los oficiales que
actuaron en contra de los indios rebeldes.
4.- BIENES NACIONALES, Vol. 1755, Exp. 16, Fols. 1-2, año de 1729:
Recaudos de la capellanía que mandó fundar doña María de la Torre y Mier
con 1182 pesos de principal.

Notas bibliográficas

1

Doctora en Historia e Investigadora de tiempo completo titular "C" en el Instituto
de Investigaciones Sociales de la UNAM.
2
.-

Personajes y &amp;cenarios &amp;pacio-temporales en la Construcción de la Actividad
Científico-Técnica Nacional que se desprende de la línea de investigación El Perfil
de la Ciencia y el Científico en México: Pasado y Presente bajo la coordinación de

la autora en el Instituto de Investigaciones Sociales de la UNAM La investigación
está auspiciada por el Programa PAPIIT de la DGAPA de la UNAM y sus resultados
se han discutido en el marco académico del Seminario Permanente Jnterinstitucional
e Interdiscip/inario de Ciencia y Tecnología.
3
.-

Francisco Báez Treviño y Gregorio Salina Barona o Naraona, Primeros
Gobernadores del XVIII en el Nuevo Reyno de León. Su estudio histórico-social en
fuentes primarias en: HUMANITAS, Número 24, 1997, pp. 417-447.
4

.- Israel CAVAZOS GARZA, Diccionario Biográfico de Nuevo León. .. , tomo I,
p.167.
617

�s__ AGI., INDIFERENTE, 148, 148, N.23 del 15 de marzo de 1738.
. 'n
Relación de Méritos y servicios de Luis García de Pruneda gobernador~ c~~zt:
general del Nuevo Reyno de León, regidor perpetuo y alcalde provmcza e

MI EXPERIENCIA CON EL NORTE MEXICANO

Monterrey.

Dr. Ernesto de la Torre Villar

Félix OSORES, Alumnos Distinguidos del Colegio de San P~dro, San Pablo Y
San Jldefonso de México, Librería de la Vda. de Ch. Bouret, Cinco de Mayo 45,
México, 1908, pp.262-63.

Universidad Autónoma de México

6 _

1 __

Israel CAy AZOS G., Diccionario Biográfico de Nuevo León. .., tomo I, p.168

8

Ibidem., tomo II, pp.3 16-17.

•-

Mi tierra, mi pueblo, en donde me cortaron el ombligo, como allá
coloquialmente se dice, es sierra fría y húmeda. Rica vegetación, mezcla de
pinos y helechos, de duraznos, ciruelas y manz.anas, profundos barrancos dan
al ambiente aromas vegetales y frescos. Ese fue el hábitat de mi niñez y
juventud. Mas tarde conocí otros medios pero mi encuentro con el mundo
norteño, con los cactus y el desierto fue tardío. Hombres y campo, recios y
soleados, lejanos de los "muñecos de niebla" como denominara María Caso
a los serranos los conocí ya tarde, impresionándome hondamente. Conocí el
desierto por Manuel José Othón y luego por breve estancia en Monclova.
Mis primeros contactos con los hombres de estas latitudes fueron
afortunados. Tarde conocí y gusté de las obras de Nemesio García Naranjo,
brillante inteligencia y atildada pluma. Supe de él por mi padre y la historia,
que me mostró los errores que la soberbia intelectual hace cometer a muchos
hombres, la equívoca conciencia de su superioridad.
La historia misma me descubrió a fértil e incansable escritor, a Alfonso
Junco. Convencido de sus creencias, fue sincero y valiente con sus ideales.
Procl~ó con arrojo, plena conciencia y firmeza ejemplar, su credo político
y religioso. Deshizo entuertos y mantuvo una posición viril en encontrados
debates históricos. Con galanura cultivó poesía y crónica y mantuvo hasta el
último día el sentimiento gozoso de la vida que gozó a plenitud. Mentes
medrozas no han entendido su alta posición en el debate histórico realizado
con altura y saber. Admirados de Sánchez Santos, ha sido el periodista más
saliente de credo católico de las últimas décadas del ya pasado siglo.

\

Junco fue entusiasta taurófilo. Valoró a los Armillitas vecinos pero
cantó entusiasmado la destreza del ciclón Lorenzo Garza. La tierra norteña
nos ha dejado figuras incomparables en el mundo de los toreros. Manolo
Martínez es un recuerdo inolvidable y Eloy Cavazos, figura señera,
magistral, ejemplar. Es la silueta máxima de este mundo en el que la
ganadería tiene mucho que contar.

618

La cría de animales que van a sustentar al hombre e integrar una cultura,
es elemento primordial en esta región. Si define aspecto esencial de la
cultura maternal, su valor nutricio ha sido ensalzado por antropólogos y
619

�hombres de letras eminentes. Alfonso Reyes no escapa a ese elemento tan
importante.
No he de hacer catálogo exhaustivo de letrados e historiadores, sino
mencionar cómo a lo largo de mis lecturas he conocido y gozado escritores
de contrario signo que me han impresionado. Si gocé la prosa cálida y
arrojada de Junco, también aprecié el valor y desenfado de José Alvarado.
Estas provincias abiertas al desarrollo humano íntegro, al uso de la libertad
producen mentes de todos los signos, por eso la autenticidad de Junco y
Alvarado son igualmente apreciables, como apreciables fueron las
disenciones entre el "chato" Miguel Ramos Arizpe y fray Servando,
columnas venerables del desarrollo político-intelectual en estos horizontes.
Y ya que mencionamos los mismos horizontes que la historiografia
mexicana ofrece, preciso es señalar que los más amplios, los más abiertos
son los que nos dan Lafpra, Tamarón y Romeral y Morfi, varios de ellos
dados a conocer desde
tierras. Si el elemento humano presenta como es
natural ciertas afinidades, por derivar de un tronco común, la naturaleza es
diversa, rica en magnitudes de horizontes en espacios abiertos dominados
por el esfuerzo humano y en donde se vive en plena libertad.

estas

\

Conocí como primer panorama la Historia de Nuevo León, escrita con
prudente mesura por un hombre del Norte, de San Luis Potosí, David
Alberto Cossío y más tarde gusté de la maestría que Carlos Pérez Maldonado
puso en sus pinturas tanto de El Obispado, como en la aguda semblanza que
hizo de Luis de Carvajal. Inolvidables páginas las de Gonzalitos en las que
se aprecia el amor a la tierra, la descripción de los semejantes y el pasado
que se perdió violenta y tristemente.
Grandes señores de la cultura a quienes tuve el privilegio de tratar
fueron don Genaro Salinas Quiroga y don Raúl Rangel Frías, seres
talentosos constructores de cultura, directores de hombres, de pueblos.
Nuevo León les debe mucho de su proyección humanista, de la creación de
instituciones y proyectos culturales. Grata amistad me une aún con Alfonso
Rangel Guerra, impulsor de cultura, regiomontano excepcional en la labor
educativa.
Y ya en un plano más amistoso, pues lo he visto crecer junto a mí, en
aprendizajes y proyectos, se encuentra Israel Cavazos. Brotado de la misma
mata, del Colegio de México, nunca pensé que su capacidad de trabajo fuera
tan enorme, tan desbordante. Metido en empresas sobrehumanas, como es el
catalogar un archivo, organizar una biblioteca, redactar cientos de biografías,
vivas, palpitantes, investigar sobre la minería, la fundación de ciudades, los
primeros colonos, los hombres de gobierno, todo ello sazonado en limpia,
620

cálida y bella forma le convierte en uno de los historiadores más destacados
de Nuevo León y de México, como se acreditó al otorgarle el Pr~mio
Nacional de Historia. Modesto, recatado, no se envanece de esas distinciones
y prosigue callada y tenazmente su labor. Orgulloso triate-abuelo, el auxilio
moral y espiritual de su compañera, convertida ya en dulce autora de
leyendas, lo ha convertido en manantial inagotable de historia neoleonesa.
Monterrey se ha convertido en imán de ricas vocaciones. Aquí han
desarrollado lo mejor de su obra espíritus de recia formación. Eugenio del
Hoyo, enamorado de la obra de López Velarde, nos dejó a más de la recia
organización de la Biblioteca Cervantina, una de las mejores historias de
Nuevo León. Con sobresalientes ideas elaboró su historia precisa exacta
'
'
modélica, escrita con atractiva prosa.
Si de Zacatecas llegó Eugenio, Agustín Basave procede de recia estirpe
neogallega. Su formación filosófica, honda, recia, le ha permitido elaborar
serias reflexiones en torno a la historia universal y sobre todo de la nacional.
Su preocupación esencial la reflexión, ha enriquecido el cultivo de la
historia, no sólo la regional sino también la universal.
De cálidas tierras michoacanas vino con misión espiritual un hombre
que ha sabido combinar el apostolado con el quehacer literario e histórico.
Aureliano Tapia Méndez cultiva la historia eclesiástica vigorosa y
sabiamente. Penetra los caracteres muy diversos de santos y sabios prelados;
su labor de pastores, de directores del pueblo de Dios y sabe discernir muy
bien, crecimiento y esplendor de las diócesis. Con sano y recto criterio, acata
el mandato agustiniano "Toma et legere" y su labor editorial ya llegó a los
niveles que hace décadas tuviera la realizada por el P. Jesús Cantú Corro.
He dejado para mis últimos renglones recordar la cálida presencia de
don Alfonso, el de Monterrey, como Erasmo lo fue de Roterdam.
Leí a don Alfonso Reyes, mucho antes de tratarlo. Sus estudios en torno
a los clásicos castellanos fueron el caballito de batalla de mis aficiones
literarias. Gocé agradecido la valoración que hizo de Amado Nervo y con
entusiasmo delirante la presentación de la Ortodoxia de Chesterton. Mucho
me divirtieron sus sabrosos escritos de cocina y me deslumbró la pericia
lingüística que puso en El Deslinde, su filoso:fia literaria tan honda y precisa.
Empecé a tratarlo al ingresar al Colegio de México. Su atildada cortesía
iba de mano con su extraordinaria bondad. Fue el único funcionario que me
dio gusto tratar. Comprensión y apoyo de estudiantes e investigadores,
permitió al Colegio convertirse en enorme y cordial familia. Prohijó mi
estancia en París y se alegraba al recibir noticias de los avances hechos y
621

�sobre todo de las novedades que aparecían en tomo a la filosofía, el
pensamiento y las letras helénicas.
En el Colegio conocí sus preciosas versiones de la Riada, la C!disea y d~
la Ética griega y ahí mismo disfruté de su Ifigenia Cruel. En ese tiempo rel~1
y aproveché para una de mis antologías su .N(éxico en una nue~, _la mas
prodigiosa y bella síntesis de la historia mexicana. En ella ~ealizo ~o el
resumen de las letras españolas, obra aunque vasta, grata y deleitable, smo la
reducción magistral de un acontecer lleno de pasiones, de acciones nobles Y
de detestables procederes, de más sacrificios que satisfacciones. Enorme
capacidad de abreviamiento para no mencionar sino lo positivo, lo que en
realidad valora la vida toda de un pueblo.
Su magisterio, su ejemplo fue definitivo en nuestra formación. Me
, complace conmemorar su partida, mas su obra repone en parte su falta.

ÍNDICES DE HUMAN/TAS

Abraham Téllez Aguilar
Instituto de Investigaciones Históricas de la UNAM

La revista Humanitas fue publicada anualmente desde 1960 hasta
1981 por el Centro de Estudios Humanísticos de la Universidad de Nuevo
León con la ayuda del Patronato Universitario y la del Gobierno del mismo
Estado. Representa una fuente de información valiosa para los estudiosos de
las ciencias sociales.
En cada número de Humarritas encuentra el interesado secciones sobre
filosofía, letras, historia, ciencias sociales, además de noticias, reseñas y
comentarios, escritos por especialistas nacionales incluyendo los del propio
Centro y extranjeros preocupados por la historia de México.
El propósito de la revista hasta su último número fue el de publicar
''todos los trabajos aprobados de sus investigadores y aquellos otros que se
soliciten a escritores nacionales o extranjeros de reconocido prestigio".
Por la seriedad de los trabajos de investigación que presenta y por sus
_años de labor ininterrumpida esta publicación de una universidad de
provincia resulta una "rara avis" en nuestro medio humanístico; por
desgracia, su fructífera vida terminó en el año de 1981, seguramente por
razones económicas, mismas que han afectado y afectan a numerosas
publicaciones periódicas de nuestro país.
El propósito de este trabajo es evidentemente parcial, ya que ofrece
únicamente el índice completo del área de historia y deja fuera a las otras
mencionadas e igualmente valiosas; sin embargo, creemos que esta pequeña
obra servirá para acercar a los historiadores -y esperemos que a otros
especialistas- a dicha publicación en donde seguramente encontrarán
artículos interesantes.
Es importante notar que, por lo general, Humanitas se especializa en
historia regional -tan en boga en nuestros días- y sobre todo relacionada con
el norte de la república; afortunadamente tampoco desdeña asuntos
nacionales e internacionales. Los temas de esta revista son variadísimos,
desde el México prehispánico hasta nuestro siglo, incluyendo artículos
acerca del resto de América y Europa. Además se encuentran interesantes
estudios biográficos, de teoría de la historia, de metodología y otros.

622

623

�Pensamos que este índice será una buena herramienta de tranajo para el
gremio de investigadores de centros, institutos y universidades.

INDICE CRONOLÓGICO

Número 1, 1960
1. Israel Cavazos Garza: "Algunas características de los pobladores de
Nuevo León en el siglo XVII", pp. 467-479.
2. Carlos, Pérez Maldonado: "¿Porqué se vino a vivir a Monterrey el
doctor Don José Eleuterio González?", pp. 481-488.
3. Eugenio del Hoyo: "Vocablos de la lengua Quinigua de los indios
borrados del noreste de ~éxico", pp. 489-515.
4. Jorge Fernando Jfiuribarría: "La conspiración del padre Arenas", p.
517-542.
1

Núm. 2, 1961
5. Israel Cavazos Garza: "La obra franciscana en Nuevo León", pp. 437452.
6. José P. Saldaña: "Don Martín de Zavala", pp. 453-469.
7. Tomás Mendirichaga Cueva: "Médicos y hospitales en el Nuevo Reino
de León", pp. 471-494.
8. Silvio Zavala: "Los comienzos de la colonización española en el Nuevo
Mundo", pp. 495-508.
9. Rodolfo Ruz Menéndez: "La patrja lejana", pp. 509-515.
10. Xavier Tavera Alfaro: "El pesimismo mexicano a la mitad del siglo
XIX", pp. 517-524.

Núm. 3, 1962
11. Israel Cavazos Garza: "Índice de Reales Cédulas relativas a Nuevo
León", pp. 331-359.
,,
12. Eugenio del Hoyo: "La verdad sobre la Villa de Cerralvo", pp. 361-375.
13. Tomás Mendirichaga Cueva: "Breve reseña del Archivo Parroquial de
la Catedral de Monterrey, I", pp. 377-387.
14. Francisco R. Almada: "Hombres de Nuevo León y Coahuila en la
defensa de Puebla y prisioneros en Francia, 1863", pp. 389-414.
15. José Ignacio Gallegos C.: "Evangelización en Durango", pp. 415-422.
16. Daniel Cosío Villegas: "Magdalena, la ingrávida", pp. 423-440.
624

17. Joaquín Meade: "Semblanza de Fray Joseph Arlegui", pp. 441-463.
18. Alberto María Carreño: "Los Estados Unidos en Antón Lizardo",. pp.
464-478.
19. José Bravo Ugarte: "La confederación chimalhuacana y las fuentes
históricas", pp. 479-500.
20. Xavier Tavera Alfaro: "Imágenes de Sebastián Lerdo de Tejada", pp.
501-511.
21. José Torre Revello: "Historia del Archipiélago Malvinero", pp. 513530.
22. Monelisa L. Pérez-Marchand: "¿Hacia una filosofia de la historia
interamericana? Tesis de Víctor Raúl Haya de la Torre y su confrontación
con la tesis de Toynbee", pp. 531-550.
23. Lino Gómez Canedo: "Fray Rafael Verger en San Femando de
México", pp. 551-575.

Núm. 4, 1963
24. Israel Cavazos Garza: ''El licenciado Francisco de Barbadillo Vitoria.
Pacificador y fundador de pueblos", pp. 375-390.
25. José P. Saldaña: "Memorias del general Jacinto B. Treviño", pp. 391409.
26. Eugenio del Hoyo: "Don Martín de Zavala y la minería en el Nuevo
Reino de León", pp. 411-426.
27. Tomás Mendirichaga Cueva: "Breve reseña del Archivo Parroquial de
la Catedral de Monterrey, II", pp. 427-444.
28. Tranquilino Cortés: ''Diario de operaciones del sitio de Puebla, teniente
coronel Tranquilino Cortés ( 1827-1869)", pp. 445-462.
29. Alberto María Carreño: ''Nuestra primera pérdida territorial", pp. 463474.
30. Silvio Zavala: "La cultura en el Nuevo Mundo", pp. 475-494.
31. José Ignacio Gallegos: "La fundación de la ciudad de Durango", pp.
495-503.
32. Jorge Femando Iturribarría: "lnevitabilidad de la dictadura del general
Díaz después de la caída de Lerdo", pp. 505-520.
33. Ernesto de la Torre Villar: "La visión de México y los mexicanos en
algunos intervencionistas", pp. 521-541.
34. Antonio Nakayama: ''Urdiñola en Sinaloa", pp. 543-554.
35. José Torre Revello: "La primitiva Gobernación del Río de la Plata y la
división efectuada en 1617", pp. 555-567.
36. Ignacio Rubio Mañé: "Los primeros discursos del general Guadalupe
Victoria, primer presidente constitucional de los Estados Unidos Mexicanos,
ante el Congreso Nacional, 1824-1826", pp. 569-620.

625

�Núm. 5, 1964

37. Israel Cavazos Garza: "Las incursiones de los bárbaros en el noreste de
México, durante el siglo XIX", pp. 343-356.
38. José P. Saldaña: "Retablo de la calle Juárez", pp. 357- 398.
39. Eugenio del Hoyo: "Un capítulo desconocido de la obra de don
Femando Sánchez de Zamora", pp. 399-411.
40. Tomás Mendirichaga Cueva: "Breve reseña del Archivo Parroquial de
la Catedral de Monterrey, III", pp. 413-421.
41. Carlos Pérez Maldonado: "El licenciado Don Rafael Pérez Maldonado,
primer ministro de hacienda que hubo en México", pp. 423-431.
42. José Ramírez Flores: "Los Tochos de Jalisco", pp. 433-438.
43. Jorge Fémando Iturribarria: "La amenaza intervencionista durante el
primer período constitucional del general Díaz", pp. 439-456.
44. José Ignacio Gallegos: "La intervención francesa en Durango", pp. 457468.
/
45. E. Víctor Niemeyer Jr.: "Bernardo Reyes en la historia de México", pp.
469-475.
46. José Torre Revello: "La fragata corsario La Argentina en las costas
americanas septentrionales" , pp. 477-493.
47. Pedro A. Barboza de la Torre: "El contenido de las fuentes de la
historia", pp. 495-498.
48. Ray F. Broussard: "San Antonio, 1835-1845, una ciudad en transición",
pp. 499-529.

57. _J~aq~ Meade: "Mapa y breve relación de las demarcaciones políticoadministrativas de la Nueva España, a principios del año de 1776" pp . .453488.
'
58. Rodolfo Ruz Menéndez: "Interesante manuscrito de la villa de Sotuta
Yucatán, relacionado con el pintoresco cura Pardío", pp. 489-492.
'
59. José Torre Revello: "La investigación histórica", pp. 493-501.
Núm. 7, 1966

60. Israel Cavazos Garza: "El Municipio de Santa Cararina en la historia"
pp. 301-313.
'
61. José P. Saldaña: "La Decena Trágica", pp. 313-339.
62. Tomás Mendirichaga Cueva: "Breve reseña del Archivo Parroquial de
la Catedral de Monterrey, IV", pp. 341-351.
63. Eugenio del Hoyo: "Don Martín de Zavala, promotor de la agricultura y
de la ganadería en el Nuevo Reino de León", pp. 353-372.
64. José Fuentes Mares: "La lucha por el poder en 1871", pp. 373-380.
65. Ciro R. de la Garza Treviño: ''El general Don Luis Caballero,
gobernador de Tamaulipas, y el fusilamiento del general Eugenio Aguirre
Benavides", pp. 381-393.
66. Ricardo Lancaster-Jones: "Don Francisco de Paula Verea Obispo de
Linares y de Puebla", pp. 395-415.
'
67. Frédéric Mauro: "La ciencia histórica y el estructuralismo", p. 417-424.
· 68. Pedro Luis Heller: Los historiadores griegos como dramaturgos" pp.
425-43~
,

Núm. 6, 1965

69. Lótta M. Spell: "Samuel Bangs, impresor pionero en México y Texas",
pp. 441-451.

49. Israel Cavazos Garza: "La villa de San Carlos de Marin", pp. 305-317.
50. Eugenio del Hoyo: "Evangelización en el Nuevo Reino de León", pp.
319-328.
51. Tomás Mendirichaga Cueva: "Indice de artículos del historiador
licenciado Don Pablo Herrera Carrillo (1895-1957)", pp. 329-342.
52. José P. Saldaña: "La tragedia de Tlaxcalaltongo", p. 343-394..
53. José Bravo Ugarte: "Cómo se llegó al modus vivendi de 1929", pp. 395405.
54. Federico Berrueto Ramón: Santiago Vidaurri y el Estado de Nuevo
León y Coahuila", pp. 407-420.
55. Joaquín de Arrigunaga Peón: "Falso mayorazgo de la casa de Montejo",
pp. 421-437.
56. Ciro R. de la Garza Treviño: "El general Don Luis Caballero y los
orígenes de su rebelión", pp. 439-451.

Núm. 8, 1967

626

70. Israel Cavazos Garza: "El Municipio de Los Ramones, Nuevo León",
pp. 359-371.
71. Tomás Mendirichaga Cueva: "La primera Universidad de Nuevo León,
1933-1934", pp. 373-392.
72. José P. Saldaña: ''Visitas del presidente de la República Don Benito
Juárez a Monterrey", pp. 393-412.
73. Ciro R. Cantú: "Origen de la ciudad de Montemorelos, síntesis de una
investigación histórica", pp. 413-437.
74. Ignacio Bemal: "La historia olmeca", pp. 439-448.
75. Gutierre Tibón: "El héroe tepozteco. Sicoanálisis de un mito universal"
pp.449-459.
'
76. Moisés Gonz.ález Navarro: "El desarrollo económico y social de
México", pp. 461-477.

627

�77. Ciro R. de la Garza Treviño: "Madero y Huerta. La trágica decena de
febrero de 1913", pp. 479-495.
78. José Ignacio Gallegos: "Síntesis histórica de la ciudad de Durango", pp.
497-509.
79. Ray F. Broussard: "Comonfort y la Revolución de Ayutla", pp. 511528.
80. Barbara June Macklin: "El niño Fidencio. Un estudio del curanderismo
en Nuevo León", pp. 529-563.

Núm. 9, 1968

98. Jesús Rodríguez Frausto: "La colonización estanciera en Nueva
España", pp. 509-546.
99. ~ru:é,s Montemayor Hernández: "Factores que_ influyeron erÍ la
colomzac1on de la frontera del norte a mediados del siglo XVI y a principios
del XVII", p. 547-559.
100. R?~e C. Tyler: "Las reclamaciones de Patricio Milmo", pp. 561-583.
10 l. p1etrich ~auck B.: ''Estudios previos para un trabajo sobre los
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Núm. 11, 1970

81. Israel Cavazos Garza: "Cuatro gobernadores coloniales de Nuevo León.
Ensayos biográficos", pp. 327-338.
82. José P. Saldaña: "La República en ruta hacia el norte", pp. 339-359.
83. Tomás Mendirichaga Cueva: "La Universidad de Nuevo León (octubre
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84. E. Víctor Niemeys,1 Jr.: "La presencia de Nuevo León en el Congreso
constituyente de Querétaro de 1916-1917", pp. 389-403.
85. Isidro Vizcaya Canales: "El periódico oficial del gobierno de Nuevo
León en el siglo XlX", p. 405-415.
86. María Guadalupe Martinez Berrones: "Historia de España. La campaña
electoral: 1936", pp. 417-430.
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87. Francisco R. Almada: "La División de Operaciones", pp. 431-455.
88. Antonieta Espejo: "Una visita de inspección al abrigo de roca llamado
Cueva Ahumada, en la villa de García, Nuevo León", pp. 457-468.
89. José Torre Revello: "Duración de los viajes desde España al Nuevo
Mundo (1525-1810)", pp. 465-476.
90. Malcolm D. McLean: "Moros y cristianos en Tejas", pp. 477-480.
91. Heinz Otto Sieburg: "La revolución rusa de octubre de 1917", pp. 481499.
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Núm.10, 1969
92. Israel Cavazos Garza: "Esbozo histórico del seminario de Monterrey",
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93. Humberto Buentello Chapa: "Toponimias americanas", pp. 429-445.
94. Isidro Vizcaya Canales: "Composición étnica de la población de Nuevo
León a la consumación de la Independencia", pp. 447-450.
95. E. Víctor Niemeyer Jr., "La actuación de las diputaciones de Coahuila,
Nuevo León y Tamaulipas en el congreso constituyente de Querétaro de
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96. Manuel Neira Barragán: "Compositores nuevoleoneses", p. 479-495.
97. Gutierre Tibón: "Las dos chinas poblanas", pp. 497-507.

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102. Israel Cavazos Garza: "Fichas para una biblio-hemerografia histórica de
Nuevo León, 1960-1969", pp. 361-387.
103. Eugenio del Hoyo: "Los primeros avances de la colonización española
al noreste de la Nueva España (1519-1528)", pp. 389-411.
104. José P. Saldaña: "El general Don Porfirio Díaz en Monterrey" pp. 413~2
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105. Tomás Mendirichaga Cueva: "El Consejo de Cultura Superior (19351943)", pp. 453-510.
106. Manuel Neira Barragán: "Cuatro décadas de teatro en Monterrey 19001940", pp. 511-530.
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107. Isidro Vizcaya Canales: "Monterrey, los primeros años después de la
Independencia", pp. 531-538.
· 108.Andrés Montemayor Hernández: "La congrega o encomienda en el
Nuevo Reino de León, desde finales del siglo XVI hasta el siglo XVIII" pp.
539-575.
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109. Daniel Cosío Villegas: "Porfirio vs. Gerónimo", pp. 577-584.
110. Jorge Femando Iturribarría: "Oaxaca en la Colonia", pp. 585-602.
111. Luis González: "La historiografia local: aportaciones mexicanas" pp.
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112. Rodolfo Ruz Menéndez: "Dos aspectos desconocidos de la personalidad
literaria del escritor yucateco Manuel Barbachano y Tarrazo", pp. 621-644.
113. Gutierre Tibón: "Mito y magia en la fundación de México", pp. 645683.p
114. Edward H. Moseley: "Santiago Vidaurri: héroe de la reforma" pp. 685695.
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Núm. 12, 1971
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119. Ciro R. Cantú: "Don José Parás Ballesteros, pnmer gobernador
constitucional de Nuevo León", pp. 227-323.
120. Isidro Vizcaya Canales: "Montemorelos en la primera mitad del siglo
XIX", pp. 325-330.
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Monterrey", pp. 331-361.
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125. Israel Cavazos Garza: "El municipio de General Escobedo", pp. 263271.
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126. Agustín Basave Femández del Valle: "Don Vasco de Qwroga en su
tiempo y en el nuestro", pp. 273-292.
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Provincias Internas en los últimos años de la dominación española", pp. 293300.
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regional de México", pp. 327-330.
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nacional y regional de México", pp.331-340.
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132. Peter Boyd-Bowman: "La emigración peninsular a la Nueva Espana
hasta 1580", pp. 341-352.
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133. Joe B. Frantz: "Estado de la historia oral en los Estados Umdos, con
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134. Edward H. Moseley: "Los planes se Ayutla y Monterrey", pp. 365-381.
135. Charles Harris: "Un imperio mexicano, el latifundio de los Sánchez
Navarro", pp. 383-394.
136. David M. Vigness: "La República del Río Bravo", pp. 395-407• .
137. Lino Gómez Canedo: "Misiones del colegio de Pachuca en el Obispado
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Núm. 14, 1973

138. Israel Cavazos Garza: "Matehuala, jurisdicción del Nuevo Reino de
León (1638-1718)", pp. 433-456.
139. Isidro Vizcaya Canales: "Don Andrés Ambrosio de Llanos y Valdez",
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140. José P. Saldaña: "El general Jesús González Ortega en la historia" pp.
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141. Tomás Mendirichaga Cueva: "La segunda Universidad de Nuevo León
(Desde su creación hasta el conflicto del Hospital-Escuela)", pp. 497-533.
142. Ernesto de la Torre Villar: "Un patriota jalisciense: Tadeo Ortiz de
Ayala, diplomático mexicano", pp. 534-592.
143. Rodolfo Ruz Menéndez, "Alexander Agassiz, olvidado viajero a
Yucatán", pp. 593-605.
144. Ildefonso Villarello: "La fundación de la ciudad de Piedras Negras", pp.
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145. José Ignacio Gallegos C.: "La revolución de 1810 en Durango", pp.
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146. Malcolm D. McLean: "Las causas de la controversia entre Austin y
Robertson", pp. 623-638.
147. Edward H. Moseley: "Santiago Vidaurri, campeón de los derechos
estatales, 1855-1857", pp. 639-649.
148. Jorge Luján Muñoz: "Aportaciones al estudio de la Independencia de
Centroamérica", pp. 650-677.
149. Jorge Mario García Laguardia: "La reforma liberal en Guatemala: un
ensayo de interpretación", pp. 678-705.
Núm. 15, 1974

150. José P. Saldaña: "Apuntes políticos y socio-económicos de Monterrey",
pp. 447-490.
151. Gerardo de León Torres: "Tres Benítez gobernadores de Nuevo León",
pp. 491-510.
152. Carlos González Salas: "Problemática de la historia colonial de
Tampico", pp.511-527.
153. Jorge Femando Iturribarría: "Oaxaca antes, en y después de la
Independencia", pp. 529-543.
154.Luis Rublúo: "Carta historiográfica para Carlos Pereyra, 1871-1971",
pp. 545-561.
155. Xavier Tavera Alfaro: "La sombra de Lerdo", pp. 563-573.
156. Miguel Civeira Taboada: "Francisco l.ambrano y su diccionario
biobibliográfico de la compañía de Jesús", pp. 575-585.

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�157. Guillermo Arrambídez Arellano: "Breves apuntes del territorio de la
Baja California", pp. 587-619.
158. Am'bal Abadie Aicardi: "El cine como instrumento de la leyenda negra.
Notas profanas de un espectador", pp. 621-629.
159. Laurens Ballard Perry: "El significado de Icamole. El papel del noreste
en la insurrección de Tuxtepec", pp. 631-666.
160. Ernesto de la Torre Villar: ''Notas para la historia del trabajo Y de las
comunicaciones en México. La compañía de tranvías y las luchas obreras,
1900-1945", pp. 667-754.

176. Ernesto de la Torre Villar: "El norte en la historia general de México",
pp. 505-517.
177. Gutierre Tibón: "Israel hoy, notas de viaje", pp. 519-536.
178. Nettie Lee Benson: "Desarrollo del movimiento por la Independencia
en México y los Estados Unidos de América", pp. 537-550.
179. Richard G. Santos: "Juan Nepomuceno Seguín, espía tejano en la
comandancia del noreste de México", pp. 551-567.
180. Malcolm D. McLean: "Our Spanish heritage in Texas", pp. 569-616.
Núm. 18, 1977

Núm. 16, 1975

161. Israel Cavazos Garza: "Cirujanos en Nuevo León en el siglo XVIll",
pp. 385-391.
162. José P. Saldaña: "Madero y su época",p p. 393-417.
163. Tomás Mendirichag~ Cueva: "La segunda Universidad de Nuevo León
(año lectivo 1944-1945)7, pp. 419-438.
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164. Ciro R. Cantú: "Don Juan Manuel Muñoz de Villav1cenc10, gobernador
del Nuevo Reino de León", pp. 439-448.
165. Aureliano Tapia Méndez: "Fray José Verger y Suau, técnico de
misiones", pp. 449-496.
166. Rafael Montejano y Aguiñaga: "La historiografia potosina", ppp. 497528.
167. Carlos Gonz.ález Salas: "Ensayos de historia regional de Tamaulipas",
pp. 529-557.
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168. Lino Gómez Canedo: "¿Quién era el religioso que Lu\s CarbaJal traJo
de la Huasteca?", pp. 559-566.
169. Carmen Castañeda: "Los archivos de Guadalajara", pp. 567-584.

181. Eugenio del Hoyo: "La diputación de mineros en las minas ricas de los
zacatecas, democracia corporativa", pp. 299-319.
182. Ana María Herrera A.: '~Vida y obra del periodista Luis B. Herrera
Juárez", pp. 321-361.
183. Maria del Carmen Velázquez: ''Exigencias de una metodología
científica para la historia regional", pp. 363-373.
184. José Maria Muriá: "Sugerencias para dotar de nuevas perspectivas a la
historiografia regional", pp. 375-385.
185. Maria Elena de Galaviz de Capdevielle: "Crónica del padre Fray Luis
de Guzmán de la rebelión de los jonaces en 1703", pp. 387-401.
186. Julia Tuñón: La importancia de la historia oral para la historia regional",
pp. 403-411.
187. José de Jesús Dávila Aguirre: "Las monografias en la historia regional",
pp. 413-425.
188. Carlos González Salas: "Dos cronistas franciscanos del Nuevo
Santander'', pp. 427-437.
189. Ernesto de la Torre Villar: "Los Estados Unidos de Norteamérica y su
influencia ideológica en México", pp. 439-474.

Núm.17, 1976
Núm. 19, 1978

170. Israel Cavazos Garza: "El habla del noreste de México. Comentarios",
pp. 419-426.
171. Ciro R. Cantú: "El gobernador Manuel de Santa María y los insurgentes
en el valle del Pilón, la guerra de independencia", pp. 427-440. .
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172. José P. Saldaña: "Próceres de la Reforma y de la Intervenc1on
Francesa", pp. 441-461.
173. Ernesto Zertuche Gonz.ález: "Lo que ví y lo que oí en la Decena
Trágica", pp. 463-470.
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174. Tomás Mendirichaga Cueva: "La segunda Umvers1dad de Nuevo Leon
(año lectivo 1945-1946)", pp. 471-488.
175. Gerardo de León Torres: "Encarnación Brondo Whitt, cronista de
Nuevo León y Chihuahua", pp. 489-503.
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190.Eugenio del Hoyo: ''Notas y comentarios a la Relación de las personas
nombradas por Luis de Carbajal y de la Cueva para llevar al descubrimiento,
pacificación y población del Nuevo Reino de León, 1580", pp. 251-281.
191. Carlos R. Cantú Cantú: "Retirada de Hernán Cortés a la muerte de
Moctezuma", pp. 283-293.
192. Tomás Mendirichaga Cueva: ''El municipio de San Nicolás de los
Garzas", pp. 295-316.
193. Artemio Benavides H.: "De la historia social a la historia de la sociedad.
El sermón en la Colegiata de Guadalupe de Fray Servando Teresa de Mier en
1794", pp. 317-330.
194. José P. Saldaña: "Próceres de la Reforma y de la Intervención
Francesa", pp. 331-340.
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su obra)", pp. 411-425.
199. Gerardo de León Torres: "Conflicto sociohistórico en el Cerralvo
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202. Aureliano Tapia ~ndez: "La creación del prumtivo obispado de
Linares", pp. 283-301.
203. Israel Cavazos Garza: "La misión de San Pablo de los Labradores (hoy
ciudad de Galeana, Nuevo León)", pp. 303-316.
204. Ernesto de la Torre Villar: "La política americanista de Fray Servando Y
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205. Octaviano Cabrera !piña: ''El cerro de San Pedro", P~· 333-355.
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207. Carlos González Salas: "Las misiones pachuqueñas en Nuevo Santander
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Núm. 21, 1980
208. Gerardo de León Torres: "Urbanismo histórico del noreste de México",
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209. Mario Cerutti: "Industrialización y salanos obreros en Monterrey
(1890-1910)", pp. 443-474.
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210. Ricardo Elizondo Elizondo: "Reminiscencias sefardistas en el_ folklor de
Nuevo León", pp. 475-493.
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211. Tomás Mendirichaga Cueva: "La iniciación masómca del padre Mier ,
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212. Genaro Salinas Quiroga: "Los siete sabios de Mexico , pp. 521-527.
213. Juan Fidel Zorrilla: "El Plan de la Loba", pp. 529-542.
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214. Carlos González Salas: "Fray Francisco Ramírez y Gonzalez, pnmer
vicario apostólico de Tamaulipas", pp. 543-552.
Núm. 22, 1981

215. Gerardo de León Torres: "Geografía histórica colonial del norest~ de
México", pp. 183-200.
216. Hemán Salinas Cantú: "Biografía del doctor Jesús María González", p.
201-212.
217. Genaro Salinas Quiroga: "Psicología de los pueblos y del mexicano",
pp. 213-218.
218. Tomás Mendirichaga Cueva: "La segunda Universidad de Nuevo León
(año lectivo 1947-1948), pp. 219-237.
219. Juan Fidel Zorrilla: "Crónica de Tamaholipa", pp. 239-254.
220. Ignacio del Río: "Aculturación e integración socioeconómica de los
chichimecas en el siglo XVI", pp. 255-268.
221. Philip W. Powell: "Génesis del drama de Carbajal", pp. 269-278.
Hasta aquí el índice redactado por Abraham Téllez Aguilar. En 1990
reapareció Humanitas lográndose publicar un sólo número, el 23. Desde su
nueva reaparición en 1997 han salido los números 24 al 26. En la Sección de
Historia de estos cinco números, ha publicado los artículos siguientes:
Núm 23, 1990
222. Mario Cerutti: "Poder regional, gobierno central y periodismo liberal en
México en los años de la Reforma", pp. 223-246.
223. Tomás Mendirichaga Cueva "La segunda Universidad de Nuevo León
· (concluye)", pp. 247-262.
224. Celso Garza Guajardo: ''El exilio de Catarino Garza Rodríguez", pp.
263-267.
225. Carlos González Salas: "La obra del coronel don José de Escandón en la
evangelización del Nuevo Santander": pp. 269-288.
226. E. V. Niemeyer Jr.: "La delegación michoacana en el Congreso
Constituyente de Querétaro de 1916-1917", pp. 289-310.
227. William Collins: "Las empresas cortesianas de construcción naval", pp.
311-320.
Núm. 24, 1997
228. Israel Cavazos Garza: "Sabinas Hidalgo, Nuevo León. (Comentarios
sobre su origen)", pp. 353-372.
229. Ernesto de la Torre Villar: "El movimiento emancipador. "Los ideales
de la ilustración y móviles reales", pp. 373-382.
230. Manuel Ceballos Ramírez: ''Los dos Laredos en busca de su identidad.
Una historia sesquicentenaria", pp. 383-396.

635
634

�231. Osear Martínez: "Testimonios históricos de la arquitectura de vivienda
en Monterrey. Periodo anterior al establecimiento del Obispado de Linares
(1664-1777) pp. 397-415.
232. María Luisa Rodríguez-Sala: et al. "Francisco Báez Treviño y Gregorio
de Salinas Barona o Baraona, primeros gobernadores del siglo XVill en el
Nuevo Reyno de León. Su estudio histórico-social en fuentes primarias", pp.
417-447.
233. Lydia Espinosa Morales: "El convento franciscano de San Andrés, en la
ciudad de Monterrey", pp. 449-482.

Núm. 25, 1998
234. Israel Cavazos Garza: "Algunas fuentes para la evangelización del
noreste", pp. 473-485.
, 235. Tomás Mendirichaga Cueva: "La segunda Universidad de Nuevo León
(año lectivo 1948-1949)" pp. 487-511.
236. Teodoro Amerli~JÍ'y Zirón: "Origen y desarrollo de la ciudad de
Monterrey", pp. 513-522.
237. Patricia Guadalupe Alfaro Guerra: "Francisco Barbadillo y Victoria,
apuntes sobre su historia", pp. 523-545.
238. Manuel Ceballos Ramírez: "Monterrey y los dos Laredos: relación
bicentenaria", pp. 547-555.

Núm. 26, 1999
239. Israel Cavazos Garza: "Haciendas y ganados en el Nuevo Reino de
León. Siglos XVII y XVill", pp. 441-461.
240. Manuel Ceballos Ramírez: "Estados Unidos en la historiografia católica
mexicana: La interpretación del siglo XIX", pp. 463-470.
241. Ernesto de la Torre Villar: "El deceso de Felipe II. Sus repercusiones en
Nueva España", pp. 471-495.
242. Jesús Canales Ruiz: "Don Benito Juárez y Cantabria", pp. 497-507.
243. José María Muriá: "Iglesia y Estado en Jalisco durante la República
restaurada y el porfiriato", pp. 509-519.
244. Tomás Mendirichaga Cueva: "El barrio antiguo de Monterrey", pp.
521-537.
245. Mario Cerutti: "Gran propiedad y organización de la agricultura en el
norte de México. La experiencia de la Laguna (1870-1920)", pp. 539-557.
246. Jorge Sada Ortega: "Dioses, abejas y tributos en el México antiguo:
presencia y persistencia de elementos de religión prehispánica", pp. 559-571.

636

Sección Quinta

COMENTARIOS
y

RESEÑAS

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                  <text>Humánitas : Anuario del Centro de Estudios Humanísticos</text>
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                  <text>Humanitas es la revista de investigación más antigua del noreste de México en el área de Ciencias Sociales y Humanidades, se publica desde 1960 y actualmente está indexada en Latindex. Es una revista arbitrada y de acceso abierto que considera para su publicación artículos originales escritos en español e inglés, que sean el resultado de una investigación científica y que representen una clara contribución al debate y conocimiento de las áreas de la revista: Filosofía, Letras, Ciencias Sociales e Historia.</text>
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