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                    <text>Sor Matilde

que fulguren los insectos,
y la beldad con los ojos
nos mire de amores l lenos,
si de ese sol á I a I umbre,
de ls.s aves al concierto,
al susurro de los bosques
y del amor á los celos,
la mentira y la falacia
han levantado su imperio
y el espíritu del hombre, '
de la verdad corre h.iyendo,
tropezando á cada paso
de su nada en el misterio?
Por eso la luz rehuyo,
oh blanda noche, y, por eso,
p1tes todo es vano en la tiert·a,
pues todo pasa, á lo menos
señalan, ay! el camino
de la eternidad abierto.
tus fugitivos celajes
·
tus bendecidos I uce:os.

A la Noche
I
Cómo brillaQ,, cómo brillan,
Oh blanda noche, á. lo lejos,
tus fugitivos celajes,
tus bendecidos luceros.
Cuántas veces solitario
en angustioso desvelo,
al evocar de mi vida
los recónditos recueroos,
mis lágrimas y sollozos
has recogido en tu seno!
Tú sólo, noche, comprendes
la amargura de mi pecho,
que herido de los pesares,
herido de afán eterno,
ni busca dicha. en el mundo,
ni espera á su mal remedio.
Oh noche, noche.serena,
de mi antiguo amor reflejo,
cubra tu umbroso sudario
mi corazón sin consuelo,
deja que prorrumpa en lloro
y que contemple en silencio
tus fugitivos celajes,
tus bendecidos luceros.
II
¿Qué son para. mí los cantos
y los gentiles torneos
que ofrece el mundo á la. gloria.
-con halagos lisonjeros?
Y,, las humanas venturas,
¿qué son para mí que llevo
la soledad en el alma,
el desencanto en el pecho,
y la. amargura en los labios,
y en la m,.nte los recuerdos?
Por eso cuando se oculta
pálido el sol en el cielo,
y el ave vuela á su nido,
y su canto el marinero
sobre las aguas entona
á los compases del remo,
como el amante á su amada.,
oh blanda noche, te espero;
y me consu~lo mirand?,
mirando le¡os, muy le¡os,
tus fugitivos celajes,
tus bendecidos luceros.

IV
Ay! si es mentira lll, gloria
que da al corazón aliento
si es mentira la esperanza'
y mentiras son los sueños:
¿Por qué en el alma, Dios mío
como en un edén secreto
hay inmortal .. s memori¿s
hay inmortales deseos? '
¿Por qué á tu nomb,·e renacen
en los corazones buenos,
las ilu.siones marchitas,
las venturas ¡ ay I que fueron;
.Y en el fondo la. couciencia
á tu resplandor eterno,
'
~eñala que en otra. vida
hay un castigo y un premio?
Oh noche, noche se ..ena,
si en la. tierra nada. espero
tampoco anida. en mi alma'
de la. duda. el ángel negro,
y en el altar de tus sombras
y so~o en. tu augusto templo,
con rnfinita esperanza.
al Dios de mis padres ruego.
Mas cuando muc1a. mi lira.
yazga. en profundo silencio,
y en el sauce de mi tumba
suspire quejas el viento,
P?es no habrá quien por mí llore
01 me consagre un recuerdo,
brillen sobre mi sepulcro
con mis olvidados versos
tus fugitivos celajes,
'
tus bendecidos luce ros.

,.

;' &gt;-,. ~
;.:-~

~

·ri"l;i:~

¡--_l~ -

III
¿De qué nos va.le que alumbre
el sol radiante y sereno,
y entre el follaje del _bosque
den las aves sus gor¡eos;
que la flor vierta su aroma,

4.-Colección de trajes infantiles y vestidos de paseo.

Domingo 27 de Diciembre de 1903

El'.; MUNDO ILUSTRADO

EI:; MUNDO ILUSTRADO

Domingo 27 de Diciembre de 1~03

FELIPE TEJERA,

~

La. penumbra envuelve el
templo inundándolo de borrosos tintes; una. banda.da de
gorriones aletea sobre los
azules venta.na.les de la media
naranja; las campanas tocan
el &lt;Angelus&gt;.....
Arrodilla.da en el coro, con
la frente inclinada, una. monja, ca.si una. niña, hace pasar
bajo sus dedos largos, delgados y de sonrosa.das uñas, el
nacarado rosario. Es de una.
belleza. mística: ojos negros,
hundidos, apasionados, penetrantes y acaricia.dores; labios grana; tez pálida., transparente; en su rostro se adivina. una vida de martirio, un
pesar profundo, mudo, una
resignación heroica.
El templo está casi va.cío.
En el fondo, frente al altar
mayor, una. lamparilla de
aceite parpadea rápidamente,
permitiendo ver á intervalos
la macilenta faz de un crucifica.do; el reloj coloca.do junto
á. li. puerta de la sacristía. deja e!.capar seis compasados
golpes, cuyos ecos se pierden
en la. tranquila inmensidad
del santuario; luego, todo
q ueo.a. en silencio; Sor Me.tilde continúa. de rodillas; apo·
y a.da. la mano en la diestra,
medita; de pronto un recuerdo
surgiendo de lo íntimo de su
ser hace que asomen á sus
ojo's dos lágrimas que nespués de temblar en las pe'!taña.s ruedan por el marfilino
rostro y se pierden entre los
amplios pliegues del sayal.

..

'i#''""..:.4.:.---. ...

..

1

I

***

Sor Ma.tilde tuvo un a.mor
infeliz y no han sido suficientes dos años de noviciado y
uno de profesa, para . que se
cicatrice la honda herida. que
en su corazón abriera el desengaño.
Cuando se ha toca.do &lt;reposo&gt; y toda la comunidad
duerme, ella., sola, envuelta
en las tinieblas de su estrecha
celda piensa en su pasado,
ese p~sado que fué gloria Y
martirio y que no se apa1:ta
un instante de su mente¡ q Ulere borrar de su imaginación
el recuerdo del ingrato; presa
de sin&lt;1ero arrepentimiento,
cae á. los pies del Cristo, pidiendo perdón y olvido, Y
allí prosternada sobre el hela.db pavimento, muchas veces se queda dormida., ~on los
ojos lacrimosos y los pies descalzos.
En sus veintitrés años se compendia una vida de dolor; la. orfandad primero, la. pobreza. luego,
y más tarde el desamor, el engaño.
Abruma.da por la dE&gt;sgra.cia_, puso
entre el mundo y ella. ll;\s r~1a.s del
claustro, sin pensar pnfehz! qu~
para el corazón no hay mordaza, Dl
muerte para el recuerdo.
Al principio del novicia.do. esperanza.da. en su gran fuerza de voluntad, sólo a.nsia.ba. prnfe~ar cuánto antes· así-pensaba,-s1endo ya
perpetu¡s las ligaduras que la ~ujetasen á. la clausura., su espíritu
podría entregarse libremente al
cumplimiento de sus V?t'!s· Mas no
fué así; una vez que v1st1ó los hábitos de profesa, cuando ~u pus? no
encontrar en su alma 01 s1qmera

•
de c~•
m po y de "skating."
5.-T raJes
~

vestigios de las pasadas luchas ni
de los antiguos pensamientos, ha!ló
que éstos renacían con mayor mtensida.d, siendo imposible ahogarlos.
•:
d'
Entonces sucumbió. Nada. p_u. ieron las disciplinas ni la~ v1g1has;
las oraciones ni los cilicios, nada.
La imagen del que en el mundo le
robó su cariño, se grabó en el cerebro de la Sor con clarísimos detalles y en las horas solitarias, su
medte febricitante devoraba los recuerdos y analizaba las frases de
otro tiempo, como un. enfermo que
aspira el aroma que ignoradas flo·
res deja.ron en los bordes de un búcaro roto ..... .
Cuando el buen capellán que, desde hacía muchos años, servía de
padre espiritual á las novicias, oyó

á la desdicha.da. la. relación de sus

penas cuando penetró ~n el fondo
de es~ conciencia purísima, qu~d.ó
absorto contemplando las e~qu1s1·
teces del alma. de Sor !'la.tilde, y
pidiéndole ésta un conse10. Y un '.emedio para su mal, el hábil anc1a·
no que en otras ocasiones encentra·
ra 'siempre una respuesta oportuna,
una palabra. da consuelo, no tuvo
que decir, y verdade'.amente conmovido, sólo repuso:
-¡Orad, hija. mía!

** *

Por eso cuando todo calla Y el
sol está próximo á ocultarse, Sor
Matilde se enea.mio a al cor&lt;;&gt;, Yar~odillad a sobre el tosen re_chnatorIO,
llora. su culpa imaginaria; mas, al
elevar los ojos al cielo, el recuerdo

que sin cesar la persigue, hace cambiar su plegaria, y entonces, d_e~eando implorar por su tranqu1hda.d,
ruega por la dicha de &lt;él&gt;.
La. lamparilla colocada fr~n~ al
Cristo va á apagarse, sus ult1mos
f1•lgores iluminan c&lt;;&gt;n. relampagueos incesantes el di vrno rostro,
y después d~ lúgubre chisporroteo,
la luz se extrngue.
.
En el templo no hay nadie, está
obscuro. Aquí y allá comien~3:n á.
brillar pálidos destellos de cir10s.
Los gorriones revolotean P?r los
azules ventanales de la media naranja y las campanas tocan el «Angelus&gt; ..... .
C. R. HüBNER,
Lima, 1903.

�,

..

l!lL · MUNOO ILURTJM no

Domingo 27 -de Diciembre de 1903

a..

CLAUDINA

!WNDO lbtJ'8TBADO

Por fin se deshicieron los hielos•
el gran bloque nevado del sur emt
pf'zó á &lt;lerreti1·se á los rayos del
1;0). como lámina de plata. q ue se
fu!ide, y ya más alto el astro, vino
á iuuncla.r por las mañanas, de pleno, el dormitorio de Claudina. Era
la est11_ción propicia; los caminos
e~taban or...ados del todo, y ya picaba el sol con fuerza. Claudina
quería. partirá la mayor brevedad
posible; se irritaba, me exigía la
diera gu~to y se deshacía en lágrimas. Desµués me abrazaba, y ya
sosegada., con las mejillas levemente ~onro~a.da.s, envolvíase en el
ch alón y tomaba aires de víctima.••
Yo no pude resistirme. Además
Basilio m.. había señalado esa épo:
ca para la partida. Así, pues, di
orden de alistar los equipajes y en
ge.ochar la berlina grande con los
dos caballos más suaves; quelatapizaran de nuevo y agregasen dos
muelles más para amortiguar las
sacudidas. El 14 de octubre, víspera de su santo, todo estaba listo.
La había prometido que partiría•
mos el 15, y sólo así pude dominar
su impaciencia. El 15 por la malla.na, Rosellón vino á despertarme,
exclamando:
-Señor, todo está listo.
Fuera se oía el ruido de los cascabelea al sacudir los caballos las
l:iridas. Pablo hacía chasquear la
fusta, probando una guía nueva, y
toda la casa parecía regocijada con
la partida de Claudina, á quien
tanto amaban. &lt;Die&gt;, mi perro, me

Había entrado la primavera.
Claudina, enferma durante el in•
vierno, estaba ya convaleciente.
Un claro sol entraba por la ventana, en el jardín piaban los p4jaros
y bajo el follaje alto de los cedros
arrullaban las tórtolas. Florecían
las enredaderas y un hálito de vida
nueva, una alegre y poderosa eflorescencia parecía animar las cosas
é inundaba el alma de Claudina de
anhelos inefa.bles, de alegrías de
chiquilla revoltosa, que la conva1.,ancia y su naturalezltromántica
avivaban en deseos pueriles, hasta.
el punto de llorar cuando no se la
daba gusto en lo menor. Basilio, el
médico, se manifestaba satisfecho,
y restregándose las manos con aire
de hombre que triunfa, exclamaba.
viendo fuera y señalando las altas
cumbres nevadas de los cerros:
-Don Alfredo, cuando eso desaparezca., podrá usted llevar á
Claudica allá; eso le hará bien y
acabará por reponerla.. El aire puro de las monta.ñas le hará gran
provecho.
Luego, tornando á Claudina, contemplábala con paternal solicitud
y añadía, cruzando las puntas de su
cha.Ión á cuadros:
-No hay que desabrigarse; una
imprudencia podría comprometer el
éxito de la curación y está usted
muy débil, hija mía . ...

··- -.~-.-\........

jugaba con Beatriz, la 111uchacha1
en el cuarto de los baúles.
Ante Juanito, Alfredo cesó dellorar. Después, idiotizado, me contempló como si fuera la. primera
vez que me veía; luego me tomó las
manos y añadió:
-Carlos, tú sabes lo que son estos trances; tú has perdido como yo
á tu mujer, y comprenderás mi dolor: Tú sabes lo que es la desaparición de ese ser querido .... (volvía á llorar). Pero no la has visto
como yo, ahogada. en su sangre,
pálida, convulsa como una. paloma
á la cual se le ha clavado una fle•
cha en el corazón .. . . ¡La postema
la ahogó! bañó su chal, inundó
vestidos, ¡me tii'l.ó las manos en su
sangre! Me trastornó el cerebro.
Estábamos en mitad del camino, y
mientras Rosellón, desenganchando uno de los caballos, voló al pue•
blo y trajo un médico, todo había
concluido. Claudina había muerto
en mis b1·azos: amoratada, verdosa
casi, axlixiaua por la sangre; asida
á. mí para no marcharse. Con los
ojos desmesuradamente abiertos,
sólo pudo proferir el nombre deJuanito en una suprema arcada ...•
Después se desplomó en el asiento,
entre un río de sangre . .... .
Y o había conocido á Claudica, y
al verla tan pálida, anhelando vivir,
pero respfrando con cierta dolorosa dificultad, quise impedir á ambos la partida; pero el médico dijo
«que no había cuidado&gt;, y los doctores tienen sus caprichos. Y a vesa.i'l.adió Carlos-lo que vale la ciencia. Contra el destino no hay cosa
que se oponga. En algunos la muerte anida en ese pérfido tumor; ríen,
parecen estar bien . . . . y después su
propia sangre les ahoga.

sw-

....

_;,~-

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••'\ &gt;

Domingo 27 de Diciembre de 1908

•

JORGE MIOTA.

\
1
I~••

H:

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'.

~

6.-Vestidos de paseo y reunión y sombreros de invierno.

miraba con ojos inteligentes, y sacudiendo la cola, parecía decirme:
cqué bien lo vamos á pasar allá,
¿verdad?&gt; Le di una. rosca; me calcé las botas y salí á dar mis últimas órdenes para la partida. Claudina ya estaba en pie y me esperaba
completamente vestida con su traje
de viaje, puesto el velo y chicotillo
en mano.
-Lo llevo-me dijo-para. castigará este canalla, que se ha bebido
la leche ••••
&lt;Die&gt; movió la cola.
Listos, entramos entonces en la
berlina; Claudina dió un abrazo á
Rita y partimos, después de recomendar, por última vez, no olvidar
decir al doctor fuese allá tan pronto como volviese. ¡Ah amigol- se
interrumpió Alfredo,-¡si yo lo hubiese previsto! Pero qué quiere usted, el espíritu huma.no no lleva su
previsión hasta 4:1se extremo .... Es
cierto que Claudrna estaba dehcada, pero podía soportar el ca.mino.
Además eran unas cuantas horas
las que deberíamos caminai: en carruaje; después el fe_rrocarril se en:'
cargaría de conducirnos hasta m1
propiedad'. Allí. .....
Alfredo no pudo continuar; le
ahogaron las lágrimas. El recuerdo doloroso de la reciente. pérdida
de Claudina, lo había ~~mido e!l- un
estado continuo de crisis lacrimosa. Partía el corazón ver córn? &amp;9"u~l
muchachón tan fuerte, ,de vei!lt1séis
ai'l.os, que siempre habia temd_o un
pecho de roca contra la adversidad,
se abatía hasta tal p~nt? que los
ojos se le habían enro¡ecido como
dos ascuas y amenazaba perder la
vista.
Yo guardaba silencio; Rita, con
los brazos cruzados sobre el pecho,
lloraba también.Y el doctor movía
la cabeza impac1eotado, exc.lamando:
.
-Querido, se vo1verá usted ciego . . .. Haga el favor ... : domínese,
no Se restregue así los o¡os ... . Hágalo por Jua.nito.
.
Juanito ignoraba lo a.contec1do Y

•

?.-Vestidos "reforma" y "renacimiento" para reunión Y e

alle

•

�;,,,

lllliMUNDO ILUSTRADO

Domingo 27 de Dicie111br,1 de 1903

~

\

I

/

,

La maoo al primero da
Que en el camino se eocueotra;
El joven perdido está.

.... ...
-,:,;

f!

E~ta es una antigua. historia.
Siempre nueva, e.o conclusión;
Y a l q ne le pasa., por cierto,
Se le parte el corazón.

'

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·.~ 1f;-

.•

'is·

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,,i,,;f:.
f,

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..

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.--

.._......-

?~

En mis suei'!os me a.pareces
Todas las noches, mi bien,
Y vertiendo a.margo llanto,
Postrado quedo á tus pies.

~.•$.-

~.

~.

..l~t

¡¡,. , , ' .

.

~-,.

.1,,

Mirándome con tristeza,
Sacudes la. blanca. sien,
Y de tus azules ojos
Las perlas veo caer.

4

_.~.,.:
/.

•
·' ..

Me ha.bias con voz misteriosa,
De coronas de ciprés.
Despierto, y no hallo la. rama.,
Y la palabra olvidé.
México, D. F., septiembre 5.
Tengo la satisfacción de manifestar-escribé el Dr. Guillermo Senissoo -que sigo usando en mi
práctica diaria la Emulsión deScott
de aceite de hígado de bacalao con
hipofosfitos que preparan Scott &amp;
Bowoe, obteniendo de su uso los
mejores resultados, que han a.firmado cada día. la. convicción que
tengo de que es un medicamento
irreprochable.

;

,,' &lt;··
.

CURACIÓN DE ALMORRANAS GARANTIZADA.
En todas aus formas. Si no se curan no se eaga
Los droguistas están autorizados por los fabrican•
tes del cUNGUENTO PAZO• diaradevolver el imf!rte, ai falla. Cura casos or inarios en 6 días, y
os más desesperados en 14. La primera cura trae
la tranquilidad. Quita la comez6o instantane.amen•
te. Es un nuevo descubrimiento y el único que ga•
rantiza una curación completa y que devuelve su
importe si no cura. Si no lo encuentra en las Dro•
guerías, pídalo adjuntando estampillas por valor 50
cts. oro á la Paris h-ledicine Co., St. Louis, :Mo.,
U. S. A., fabricantes de las famosas pastillas Laxan•
tes de Bromo-Quinina para curar un resfriado.

"
--~-

;,,:,,,.·

•

f'ARA CURAR UN RESFRIADO EN UN D11.
Tome la• paatilla• Luu• de 8ro~
boticario le de•olnr6 • dl.Dero • ao 11 - . _
Araa&amp;. W, GIONNballa•_. - -

\

,,%-

-

EL TEST AMENTO

I

Del 11.110. sr. Jlrzobispo i «ba1.

\

t

Los blenet fueron valuados
en $125,000
La mayor parte de lo testado conslatla en dos pólizas de '25,000
cada una, tomadas en "La Mutu•"~
Compañia de Seguros sobre la
vida, de Nueva York.
Haco pocv- ... ,u que se practlc6 Is
apertu ra del testamento del Ilnstr111.
mo Sr Arzobispo D. Patricio .L ....._
en la cluda4 de Cblcaro, llllllOII,
La fortana del distinguido prelado .._
cendl6 A. cerca de $125,000 oro • rlcano · y eegdn el Inventarlo que 11 11a
publlc¡do, loe blebet que ce,o toeraa
como signe:
Dos pl\llzas de "La Mutus,' • Compallla de Begur011 sobre la Vida, de
Nueva York, por $25,ÓOO
oro cada una, O sean . . $ 50,000 oro.
Dividendos acumulados sobre una de las p6llzas 9,829 oro.
Otra p6llza de seguro. . . H ,000 oro.
Acciones en efectivo y en
a7,000 oro.
Bancos.
Entre las ttlsposlclones del aellor Arzoblspo, en su testamento, se blcleroa

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éstas:
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(.

Señora., sei'!ora
Que no bien la. ca.mpii'!a clarea.,
Ya estás levantada.
Recorriendo la casa. risueña,
Guiando á las criadas,
En las diarias labores caseras:

Un joven ama á una. nii'!a
Que á su vez á otro eligió;
Pero éste amaba á otra niña
Y con ella se casó.
La otra. niña, de despecho,

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l)E HECNE

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8. -T raje de visita, con tela á cuadros .

C ANTARES

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CLEMENTE PALMA.

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(

• •

Bella adolescente,
Gallarda doncella
Que, bajo cortinas,
En el lecho de sándalo sueñas
Con extrai'!as visiones, que encieo(den
Tus mejillas tersas:
é,Quisieras decirme
Si en la ca.lle, en el teatro 6 en la
(iglesia,
O en tus sueños azules y rosas
O en tu pensamiento
Has hallado al Amor:-Ah ! al Amor?
Sí le he visto: es un lindo mancebo.

\

I

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1

.,.*.,.

\

----

/

r

Viejita, viejita,
Abuela, abuela
Que sentada estás
En tu ai'!ejo sillón de vaqueta,
Releyendo unas vidas de santos,
La antiparra. puesta,
)Iientra.s tanto en la mesa de pino
La. tisana humea,
Y tres chicos retozan en torno
Al sillón de vaqueta:
é,Quisieras decirme,
Abuelita, abuela,
Si Amor ha pasado
De tu vista cerca?
Ya sabrás .... el Amor es un oii'!o
Con alas, muy bello,
Con venda en los ojos
Y que.... -¡Tootol El Amor son mis
(nietos!

"----....

\...

ADenver, Kansas City, St. Louls, Cbicago, Bew York,
San Francisco y Los Angeles

Gentil princesita
Que vas á la escuela
Con tus libros deba.jo del brazo
Y la faz risueña:
¿Quisieras decirme
Si á ese nii'!o cieguito que lleva.
Un arco en la.s manos
Y un carcaj á la espalda., con fle(chas,
Has hallado al seguir tu camino,
Camino al Colegio?
-Sí, seí'lor, sí le he visto: es un chi(co
Con bombones, con aro y muñecos.

I

/

\

\

su hermana, eellorlta Kate Feebu,
que estuvo siempre con él basta R
muerte, $40,000 oro en bonos Y $25,000
oro en nna de las p6llzas de sega.ro;
, la sel\ora Ana A. Feeban, •Inda 4tl
sellor doctor Eduardo L. Feeban, her,
mano del sellor Arzobispo, $25,000 oro
de otra de las p6llzas, Y $5,000 oro •
efectivo; A. la Academia de San Patrlclo de Cblcago, de la que es preceptora
8U hermana, Madre
Mar!&amp; Catalllll,
$10 000 oro de la Qltlma pl\llza; &amp; la
esc~ela • 'Santa Maria' ' de eneellaua
prA.ctlca para varones, 4le Feeban•llle,
Tlllnnls, que et'B la lnstltncll\n por 11
que mA.s se Interesaba el sellor AJ'll&gt;o
blapo, ee entrega.ron loa $4,000 reltU.·
tea dP l a ft ltlm• ró llu

\

'

i "SANn FE," LA MEJOR RUTA
)Iientras duermen tu esposo y tus
(hijos
Y el té se calienta
,:_Quisieras decirme
Si el Amor, ese estrai'!o sujeto
Se encuentra en tus lares?
-¿No le veis que le estoy dando el
(pecho?

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et cAmor

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                  <text>El Mundo Ilustrado comenzó a circular el domingo 14 de octubre de 1894 en Puebla, inicialmente con el nombre El Mundo Semanario Ilustrado. Su principal objetivo era el de proporcionar una recapitulación de los acontecimientos nacionales e internacionales, así como promover la verdad y la justicia. En un inicio estuvo auspiciado por el gobernador de Puebla, el general Mucio P. Martínez. En 1895 se mudaron los talleres a la Ciudad de México. Para Reyes Spíndola fue primordial dar a conocer artistas y escritores mexicanos, por lo que contó con colaboraciones de ambos para la publicación. Es posible considerar que de 1904 a 1908 fue la época de oro del semanario debido a que la calidad, tanto de contenidos como artísticos, alcanzó un gran nivel. En 1908 Reyes Spíndola tuvo que vender el semanario debido a problemas personales, en junio de ese año se anunció el cambio de administración y, que, a pesar de ello, iban a continuar manteniendo sus estándares de calidad y formato. Sin embargo, Víctor M. Garcés, el nuevo dueño, y su equipo hicieron algunos cambios, se mudaron de domicilio dos veces, cambiaron el formato del periódico, y, debido al abaratamiento de costos, la calidad del papel bajó y sólo se usó el de buena calidad para secciones específicas y el uso de la fotografía para las portadas fue más frecuente. En 1913 la empresa Actualidades, Artes y Literatura adquirió el semanario y en 1914 sus talleres fueron apropiados por el gobierno de Venustiano Carranza, sin embargo pudieron seguir editando el semanario por unos meses más gracias a la existencia de otras imprentas instauradas por Díaz. ​ Este fue un momento de crisis para la editorial ya que se encontraban en aprietos debido a la Revolución, por lo que la falta de recursos y personal fue frecuente, sin embargo, se las arreglaron para no bajar más la calidad de la publicación. Sin embargo, en ese mismo año El Mundo Ilustrado cerró definitivamente, mientras que su fundador, Rafael Reyes Spíndola, se encontraba en el retiro.</text>
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                <text>El Mundo Ilustrado comenzó a circular el domingo 14 de octubre de 1894 en Puebla, inicialmente con el nombre El Mundo Semanario Ilustrado. Su principal objetivo era el de proporcionar una recapitulación de los acontecimientos nacionales e internacionales, así como promover la verdad y la justicia. En un inicio estuvo auspiciado por el gobernador de Puebla, el general Mucio P. Martínez. En 1895 se mudaron los talleres a la Ciudad de México. Para Reyes Spíndola fue primordial dar a conocer artistas y escritores mexicanos, por lo que contó con colaboraciones de ambos para la publicación. Es posible considerar que de 1904 a 1908 fue la época de oro del semanario debido a que la calidad, tanto de contenidos como artísticos, alcanzó un gran nivel. En 1908 Reyes Spíndola tuvo que vender el semanario debido a problemas personales, en junio de ese año se anunció el cambio de administración y, que, a pesar de ello, iban a continuar manteniendo sus estándares de calidad y formato. Sin embargo, Víctor M. Garcés, el nuevo dueño, y su equipo hicieron algunos cambios, se mudaron de domicilio dos veces, cambiaron el formato del periódico, y, debido al abaratamiento de costos, la calidad del papel bajó y sólo se usó el de buena calidad para secciones específicas y el uso de la fotografía para las portadas fue más frecuente. En 1913 la empresa Actualidades, Artes y Literatura adquirió el semanario y en 1914 sus talleres fueron apropiados por el gobierno de Venustiano Carranza, sin embargo pudieron seguir editando el semanario por unos meses más gracias a la existencia de otras imprentas instauradas por Díaz. ​ Este fue un momento de crisis para la editorial ya que se encontraban en aprietos debido a la Revolución, por lo que la falta de recursos y personal fue frecuente, sin embargo, se las arreglaron para no bajar más la calidad de la publicación. Sin embargo, en ese mismo año El Mundo Ilustrado cerró definitivamente, mientras que su fundador, Rafael Reyes Spíndola, se encontraba en el retiro.</text>
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''ALFONSO

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''ALFONSO REYES''

Et MUNDO ILUSTRADO

FONDO RICARDO COVARRUSI S

Sub~crlpcl6n me11J1nal fodnea ...... f 1.60
Jdem
ldem en lil Capltal.$ 1.20

MEXICO, ENERO 3 de 1904

Beranr,: LUIS BEYES SPINDOLA

¡Señoras y Caballeros!
OCURRID

Al PUtRIO Dt VtRA(RUZ
tsqUina de Capuchinas y Monterilla---MéxiCo
En estos vastos almacenes que son los más completos y mejor surti=
dos de la República, sus dueños han procurado reunir todos los artícu•
los de lujo que se necesitan en una casa elegante. El caballero más exi=
gente puede encontrar en ellos desde el sombrero basta los zapatos de
mejor clase, y las damas más distinguidas y de gusto más ~dinadv, en•
contrarán también desde las más ricas y hermosas telas y confecciones,
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risién.

...

LAS NOVEDADES DE ESTACION que acaban de llegar por el liltimo
vapor, están llamadas á producir una verdadera revolución en la moda
dominante en México, y sería imposible enumerar las maravillas que
constituyen el inmenso surtido con que cuenta la casa. Es indispensa=
ble visitar los almacenes de "AL PUERTO DE VERACRUZ," si se quie•
reo conocer las últimas creaciones de la moda, en Paletós, Capas, Collets,
Refajos, Sombreros, Faldas, Corsets, Ropa interior, etc., etc.

..

Para que nada falte en este gran establecimiento, EL UNlCO EN SU
-GENERO, el departamento de Tapicería y Ebanistería, ofrece un bello y
completo surtido de Ajuares para sala y recámara y riquísima colección
de Muebles y Vajillas para el servicio de Comedor. Los estilos son muy
variados, pues los_hay desde Primer Imperio basta Arte Moderno.

....
Ocurrid AL PUERTO DE VERACRUZ,
la casa que vende más barato y á precios fijos marcados con ci•
iras conocidas.

..

A toda persona que compre efectos ·valor de VEINTE PESOS arriba, se le obsequiará con un

"Cocinero Alumínium."
SignQret, Honnorat y Comp.
SR.GRAL.O.POR
Booeto para " El Mundo Ilustrado"
por U, B, Eaaterday.

FONDO

RICARDO COVARRUBIAI

•

�EL MUNDO ILUSTRADO

EL ltlJNDO ILUSTRADO

A

M~RG&lt;?S ! ~olorosos fueron los auspicios bajo los cu a.les
d~ó prmeip10 el a.no de ~903, en medio de la consterna- Salubrldad
ciót: producida en el ánimo público por la declaración
Públlca
.
oficial d_e que Mazatlán y Ensenada, en la Baja Ce.llforma., estaban m!e ta.do de peste bubónica. Las autoridades tomaron
todas las ~ed1das necesa.ria.s para extinguir la enfermedad y aislar las looahda~es en que se babia. desarrollado· y, grato es consignarlo, en esta ocas16n, todas la clases socia.le de la.República entera ayu•
d~ron á los Poderes Públ_icos en sus esf-Jerzos para detener el avance del
t1emendo mal, Y por medio de espontánea subscrlpción en que figuraron
desde los más altos próceres hasta los nino3 de las escuelas, los jornaleros del campo, los soldados en campaña y los presos de las cárceles
reu~iéronse en pocos meses más de$ 300,000 que la Junta de Caridad or'.
g~mzada en esta ~pital bajo la presidencia del Sr. Ramón Corral, Mi~stro_ de Gobern~~ión, remitió en diversas partidas á Mazatlán para ser
mvert1da en _aux1hos á las víctimas 6 sus familias, en indemnizaciones
por d~struco16n de _fincas y ropa, ere., y en obras de saneamiento. Inútil
es ~ec1: qt:e el Gobierno Federal y el de Sine.loa cooperaron también pecun1ar1amente_-y por medio d~ enérgicas y prontas disposiciones. Sólo así
pudo consegu1rse el espléndido triunfo de sofocar la plaga en tan breve
p~a.zo, _que sé pudo ya extender patentes limpias en Mazatlán el 17 de junio, tr~uni~ que en :un Congri:so Internacional de higiene ensalzó ha poco distmgu1do médico extranJero.
Para con uelo de 1~ Humanidad, surgieron en esta ocasión nobles
héroes de la Ciencia~ médicos abnegados que de esta Capital y
otros puntos de la Republica, acudieron presurosos y sin miedo á. ayudar á. sus colegas de Mazatlán.
Y_desgr~iadamente, parecía. que aunque no en grave peligro todo el
terr1.torio, iba á. fenecer est~ &amp;11&lt;? dibujándose toda.vía en el 'horizonte el
trá.g1co especn:o de otra. ep1dem1a: la fiebre amarilla, que en el último verano se exte~dió pa.voro amente desde Ta.mpjco hasta la frontera de los
Estados Umdos Y a.~n llegó á.inva.dir éstos; mas, por fortuna, parece que
se ba lograd~ reduc1r la. enfermedad á sus antiguos dominios, Je. costa; y
para c~mb~tirla. aun allí, el ongr~so ha autoriza.do la. inversión extra.ordmar1a. de $100,000, Y el ConseJo Superior de Salubridad está. luchando con la _energía Y el acierto con que luchó en Mazatlán. Ojalá. que
sea Igual el éxito.

***

T

AN ruda como fructuosa ha, sido la labor de propagan- Exposiciones
da para la Exposición _de St. Louis Mo. y todo hace es- y congmos
per~r que nuestro contingente en aquel Certamen sea Cleofillcos
var1&amp;do, numeroso é importante.
El 24 de junio, el Delega.do de México, recibió de los contratistas el edificio que mand_ó _le_va.nta.1• nue tro gobierno; y en noviembre q uedaroncon•
tratadas las d1v1s10ne I portadas y estantería para las diversas exhibiciones de nuestros productos en lc,s edificios generales.
•
En T~luca se llevó á efecto una exposición nacional que estuvo muy
concurrid a.
El 4 de C?ctubre, con toda sole~nide.d, distribuyó el Sr. Presidente de
la República )os premios obtenidos por México en la Exposición de Pa.rí~. El entus1a mo que provocó la fiesta entre nuestros artistas Industria.les, etc., y el orgullo con que estos mismos exhibieron I uego 6pregona.ron su recompe-i:sas, demuestra. cuánta importancia les dan ya, y hace
esp_ rar qne perfecc10nP.n sus artículos para lograr nuevos merecidos y
va.liosos premio .
La Secr~tarie. de Fomento org_anizó, por iniciativa de los Ings. Fernando Ferrari Pérez y Alb~°:º Nuncio, un Museo Tecnológico que ha comen•
za.do ye. á prestar servic1~s de &lt;:uaotía á los industriales extranjeros que
desean d~tos sobre materias primas de esta. República y á. los industriales ó agricultores me?UC8!}0S -que necesiten informes sJbre utilización de
sus productos, ma.qu1na.r1a.s, etc.
En febrero _se inicia.ron los trabajos de la Conferencia de Economist~s, y se reUDIÓ en ~u~bla el Congreso Católico, cuya principal resolución Iué el establec1m1euto de un Banco.
La exposicio1;1-es de flores, pi a.nta,, y frutas y de gana.do y maquinaria que
cada a.i'io organiza la Sociedad de Concursos de Coyoacá.n, tuer'on más
concurridas que nunca. E_stos certámenes especia.les han contribuido en
g1·a.n manera. á la emulación entre los productores y al mejoramiento de
sus p1·oductos, pu_es que aquéllos han tenido oportunidad de ver y convencerse por ~í m1s~os del re.sul~e.do de la aplicación de medios científicos al -perrec01onam1ento de l.a obra de la atura.leza, en el mismo país en
que ellos tienen sus explota.o1ones.
oncurrieron co~o deleg~doi. de México~ el Lic. Jesih Urueta, al
Congreso Internacional de Ctenc~a. Históricas, de Italia; los Dre . José
Ra.mír~z de Arell_a1;10, .Angel Ga.v1ii.o y · Autonio Loaeza., al Congreso Ioterna.cwnal de H1g1en~ y Demografía, de Bruselas; los Doctores Ricardo
Suárez Gamboa, :qommgo Orva:il?S y Salvador Quevedo y Zubieta, al
Congreso In~rnac1onal de Me~icma en Madrid; los fgns. Felipe Ve.He¡_
Angel Aogmano, al de Geodes1a,en C(!penha.gue; el General José M. p .
rez,a.l de Química.. en Berlfn,y D. Luis Bolland al de actuarios de Seguros sobre la Vida en Nueva York.

-

r

***

ODOS en este mundo somos ceros· nuestra. importancia
depende ~el lug9:r que ocupamos: unidad, decena, ceo- Los que dastena ó m_1lla.r; auentra.s más adelante, más valemos. Si aparecen.
e? 10 qmta.~os el cero, sólo se pierden nueve; pero si
en un millón le quitamos, se reducen 900,000. Y tal parece que en este afio
cayó una mancha de ~nta negra: en la columna. de los millones que hizo
desaparecer p~~son.a.hdades valiosas en la contabilidad social y especialmente ep la m11ltar.
El 3 de enero ~ucumbió el Gen~ra.l Ig~acioEchagaray, salvador deJuár e:i: en u'ada.!&amp;Jara, ! en los últimos tiempos Magistrado de la Suprema.
Corte de Just1c1a Militar.
El 5 de marzo falleoi~ e_l 9:eneral Pedro Hinojosa, t.ercero en el escalafón como eneral de D1v1s1ón, y ex -Ministrp de Guerra. Tenía 3 años
de edad¡ tomó parte en la guerra contra los norteamericanos y en el sitio
de Puebrn, mandó una brigada.

•

valor de. 12.500.000 oro, be.jo las condiciones de que no habría. de consignarse de una manera especial, renta ni propiedad alguna de la Feder ción en garantía; de que el rédito sería de 4 y i por ciento, y que los
bonos habrían de rea\izar e al tipo de 97 por ciento.
Todas estas operaciones fueron llevadas á efecto satisfactoriamente, y
. como compleménto de la. convención ferrocarrilera., se otorgó una conoe.sión á la. Empresa. del Camino de Fierro acional de México, por la. cual
se compromete el Gobierno á no permitir la.construcción de ninguna línea
en determinada zona de la frontera Nordeste de los Estados Unidos, y dicha Compañía se obliga á termina.r el Ferrocarcil de Matamoros en un
pla;zo de tres aftos.
En abril fueron ampliadas por el Congreso las cantidades que había
a.signa.do el decreto de 3 de junio de 1901 para disponer de las reservas
del Tesoro en la ejecución de algunas obras públicas; y quedaron señaladas, como sigue, las partidas respectivas: Escuelas Primarias en el
Distrito Federal, $1()0,000.00; Edificio de Correos, $1.500,000.00; Hospital
General, $600,000.00, y Ho picio de Pobres, 300~000.00.
Las exportaciones en 1902-1903 ascendieron á. $197. 728,968.00, cantidad
que arroja. un aumento de 47 millones sobre el anterior. Considerando el
premio sobre valores oro, asciende esa cifra á. $219.402,069.80.
Los datos anteriores dan idea de la enorme labor y prudente gestión de
la Secretaría. de Hacienda.
A 74 millones de pesos a cendieron los ingresos durante el a.il.o fiscal
último, en el cual dejó ya de cobrarse el 5 por ciento de contribución federal, y se aumentó en proporción equlta.ti va el impuesto sobre alcoholes
y tabaco.
...

El 2 de abril dejó de pertenecer á los vivos Don Eleaza.r Loe.eza. Te 0 .
r~ro General de la Nación; el 22 del mismo mes le siguió el Geoefal B'hrnno Her1:1ández; en mayo, el Licenciado Vida.l Castañeda. Ná.jera.
nador Y Director de la.Escuela Nacional Preparatoria· en 24 de me.y~ la
p-ñora Amparo J. de Pimentel, esposa del sef!or Llce~ciado Don EmÍUo
~mente_l, Gobernador de Oa.xaca; en 22 de ese mes el General Don Lui
Perez F1gueroa; en 16 de julio, el antiguo periodist~ Enrique Chá.varri el
c~nocido y popular &lt;J ~venal&gt;· en primero de agosto, e1 Licencia.do Pro'tas10 Ta¡?le, ex- Secretario de Est1.1do; el día 19. el Licenciado Alfonso Lanca.ster Jone · el 10, el Gen~ral Fra.nci co ~- Arce, ex- Gobernador del Estado de Guerrer&lt;;&gt;, En sept1embre, el Mag1 trado Andrés Horcasitas; en
oct~bre, Don Gulllermo Barron; en ooviembre: nuestro querido compañero anuel Panes (&lt;Pedro Ponee&gt;); el Magistrado al vador Medina y o .
daec~ea; Don Miguel Tel10, Administrador del Timbre en el Distrito F~eral, el Ge_nera.l DC?n Manuel Orella.na Noguera,s: Don Pedro Ordóñez
antiguo regidor y director, por decirlo agf, de varia sociedades de obre~
ros,
Gener~l Don Rafa.el Cravioto, ex- Gobernador del Estado de Hidalgo, S en dimem~r~, la muy est~ada sei\ora Laura Smith de Mariscal
esposa del seilor M1mstro de Relaciones Exteriores.
'

y

s!-

E

*...*

AS ~estas de las colonias extranjeras, como ha. venido sucediendo desde hace a.Jgunog- a.i\os, excedieron en el pre- Da sociedad
sente á. las del pasado, en animación y espler:dor.
·
pe_ dl versa índole, con varios motivo , unos tristes y otros ale
en1f1st1ntas 1ormas, a.bun_daron las fiestas pliblica.s, suntuosas a.Jg~~e:;
e e as, como a;s de ~uan&amp;Juato en octubre 1Htimo, con Ias cuales se inaugura.ron, con &amp;s1stencia del sei1or Presidente de la República el es Jé d'
do cTea~ro JuáreZ&gt;, el Palacio Legislativo y la planta eléct;ica !ovnd~
ptor bmed10 de una de las más costosas instalaciones en su género'que basa a. ora se habían llevado á efecto en el país.
_El_ combate de flo1•!3S en 10 ~e mayo, fué soberbio y atrajo inusitado mov1m1ento: La.s a.mphas avemda.s del Bosque de Chapultepec quizá nunca
habían sido holladas por un número tal de carruajes y ta.otos milla.re de
peatones.
Dfe,~e!laªg' eíin efi.l ltujoil quel e.costumbra, organi:i:6 en honor del General
·
n .uca. ~s a ora , que se efectuó el 7 de junio.
Las fiestas nacionales del 5 de Mayo y 16 de eptlembre pro
como siempre, enorme a.fluencia. de forasteros.
'
vocaron,
1EI 18le Julio estuvo muy concurrida la manifestación á Juárez quizá
fag~lmb s ql!se dd rdinario,_ debid_o á. los preparativos que sehací~n pa.~a
í e rae n e ce~tenarlo! obJeto con el cua.l e reunió en la noche del
~ a.1citado la.Convenmón Nac1ona.l Jua.rista á que concurrieron delegados
e a mayor parte de las municipalidades de la R epública

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1~:

***

A sido notable .el ali.o de 1903 por el gran· adelanto-y
mejoramiento de nuestros caminos ferrocarrileros.
Comunicaciones.
Citaremos ante todo la. inauguración de la nueva. línea del Ferrocarril Nacional entre México y Gonzá.lez, y el ensanche de le. via desde esa estación hasta uevo La.redo, obra colosal en que
se invirtió más de 10 millones de pesos, y hubo épocas en que trabajaron
más de 18,000 operarios.
En otro lugar hablamos de la. combinación ferrocarrilera llevado. á
cabo por el Gobierno, y como consecuencia. de ella, de la concesión otorgada. al Ferrocarril Nacional.
El Central, aunque con lentitud, sigue tendiendo sus rieles hacia. Colima. y :Manzanillo; con gran actividad avanza. en su Jíne&amp; corta á- Tampico por Pánuco, y ha puesto al servicio público una nueva ruta directa á.
Pachuca. Ultime.mente ha celebra.do algunos arreglos para la construc•ciób. de la línea entre Estación Gutiérrez y Durango.
Había en la República. el mes de septiembre 18,191 kilómetros de ferrocarriles, cifra que nos coloca en el sexto 6 séptimo lugar, por la extensión de líneas, entre todas las naciones del mundo.
En mayo se inauguró la. nueva línea de vapores entre México y Hamburgo, pertenecieote-á. poderosa. Compañía.
Se han celebra.do contratos pa.ra una línea de vapores entre ARia y los
puertos mexicanos en el Pa.oHico; para otra que partiendo de Trie te y
Fiumo, tocará. los puertos del Golfo mexicano y algunos de Espaila. é Itu.lia, y para un.a nueva. que ligue los puertos del Golfo de México con varios de Centro y Sudamérica.
Los telégrafos federales miden más de 50,000 kilómetros.
Se hiciel'on interesantes experimentos de telegrafía. sin hilos, que ha
comenzado ya. á. funcionar, y se pagó el cable tendido entre Vera.cruz,
Fronteru. y Ua.mpeche, que de tan gran importancia ha sido para la comunicación de la península. yuca.teca con el resto del mundo. En el último
año fisce.l se despacharon más de tres millones de mensajes.
'
El orreo ha continuo.do en su vertiginoso progre o. En el último a'ilo
lisoal se expidieron giros postales por $42.000,000.00, y el número de envíos 6 pieza que circularon en la. red postal, fué de 166.000,000.
Esto da.tos son el más convincente síntoma. de nuestra. general prosperidad.

Jrimanslación de los re ~ del General Bravo á esta c~pita.1 dió oca.st n "'
ponent.es ceremonias y merecidos honores.
'

L 1 &lt;&gt; de enero este.be. el cambio, sobre los Estados Unifiºs, á 2á601 por 100, y subió luego alguoos punto basta Flmzas
efiar valer el peso mexicano 37 centavo or~: Des·
pu s de una. fuerte baja que se inició en abril, y de varias a.Izas
a.Jterna.tivas, á. últimas fechas nuestro peso va.lía 42 centavos y
f y
c16n.
una raeLa dsituación difícil que crearon, no tanto Ji,. depreciación de nuestra
~one a. cuanto las rápidas y fuertes oscilaciones en su va.lo h"
á
tntensa la a.la_r~a del comercio y preocupó justamente al Gobi~ri~o m s
A í que, á intciabiva de la ecretarf&amp; de Hacienda y previos al·
a.rr:glos con el gobierno chino, por conducto de u representante ár;l~~
m t1co Y el nuestro en Wá P-hlngton, se solicitó obtuvo la coo e
'ó
de loe Estado~ Unidos pa.ra procurar q~e las principales na.cibn"e~c~ei
mundo se pusieran de acuerdo para estudiar un plan que tenga
b'
to establecer una rel~ción de valor entl'e las monedas de oro y
Jey adoptaran las medidas adecuadas para mantener fija dicha relacló!~ª•
En persecución de tal fin y por acuerdo de 4 de febrero fuero d i
~adas 44 personas d~ las más distinguidas en estudios de Eeono:ía
t1ca. 6 notoriamente idóneas por la práctica adquirida en ocu
·
re\9:cl?na.das con el problema que debían discutir, 6 por su taleg~cto~~~
noc1_m1entos e~peoiales, con el propósito de que, reunidas en asambÍea. ó
comisión, dehberarau acerca del asunto, recogieran y ordenaran ¡0 da.tos necesarios Y propusieran, por último, lo que estimasen conveniente
Aceptados gustosa.mente los nombramientos r eunióse la coro· '6
·
desde luego emprendió uno de los trabajos má~ arduos á import;!~:.'
Censo Monetar10 que se efectuó en 31 de marzo. En estos días
·á
para terminar las. labores de la Conferencia;
ya est n
Es seguro también que con el viaje y eficaces gestiones del señor Lim~n~ur
E~opa. en co,mpa.fl.ía de otros dps comisionados mexicanos
Y le .oós del ots sta.ddos Unidos, se haya logrado avanzar mucho para la
so uci n e rascen ente.\ punto.
Combin_ación importantísiq¡a fué la. lleva.da. á cabo con respecto á 1
ferrocarriles.
·
os
Ante la temible amenaza que asomaba. inminente de
compañía posesfonada.s de nuestros ca.minos de fie~ro y ~~: 0~º:~~:~s
elementos, llegaran á consolidarse y convertirse en amago ú obstácul 8
real para el progreso de nuestro comercio ó agricultura ó de ciert
·0
dustrias, por virtud de competencias ó combinaciones que ejecutá~d~~;
dentro del terreno legal, fuera dificil, quizá imposible, evit~r de otra man_era que por la ideada hábilmente por el Gobierno éste consi uió ad ·
r~,
feKfér costo, el número suficiente de accion~s del Ferrlca.rril
c1ona e
ldco, mediante las cuales, por medio de varias O Ara ¡
que no sel'ía. fá~U explicar en pocas lfnea.s, obtuvo dominici ta~ ones
la direcc~ón de dicha líoe!I' y de la del Internacional, cuanto eC: la d: 18:.
teroceá.n1co, logrando as1 quedar en aptitud de impedir musts&gt; ó i d"
8 n 1•
catos Y otra.e negoci_aciones r~inosas para el público.
Para el pago de dichas acciones, que importaron nueve millones de esos ~ro, Y el de algunas obras públicas que son indis ensables
p
e~ l!3ó8JOdramlento de nuestros puertos, los trabajos de san~amiento 'yc~~~
v1s1 n e agua pot~l?le pa.ra la ciudad de México, et.e., se autorizó al E"ecut1vo para que 81Dltiese obligaciones del Tesoro á. dos años de plazo ior

.

XPEDIDA en septiembre la nueva ley de organización
de los tribuna.les, el Ejecutivo ha. hecho últimamente los Leyes J Bannombramientos de magistrados del Tribunal Superior,
dos.
jueces, defensores, agentes del Ministerio Público y peritos médicolegistas.
La frecuencia y de caro con que operaban ya los rateros y circula.dores
de moneda falsa, hizo üecesa.ria. la reforma. de los artículos relativos del
Código Penal, y e de esperar que los severo castigos que hoy se aplica
á- los autores de l'Obo y de moneda ileaítima, disminuyan considerablemente el número de delincuentes.
•
En 19 de julio comenzó á. regir la nueva. ley de organización política y
municipal del Distrito Federal, formando la junta de Gobierno Don Gui•
llermo de Landa y Escandón, el Ingeniero Roberto Ge.yo! y el Doctor
Eduardo Licéaga. Desde esa. fecha, modifica.das las prerrogativas del
Ayuntamiento, quedó constituido como cuerpo consultivo, con las fa.culta.des de oponer su veto, vigilar 6 iniciar lo que tenga á bien, respecto á
los senicios públicos.
Fueron reformados los reglamentos de farmacias, juegos y venta de
bebidas alcohólicas.
El nuevo regle.mento de cantinas produjo, desde luego, de una manera
sensible, la a.minora-0ión de delitos é infracciones de policía durante la
tarde y uoche de los domingos.

Y.ª!

L

... *

•

*
**

MPOSIBLE citar en esta breve resetla. todos los oegocios de
cuantía. que se han inicia.do ó lleva.do á. efecto, en los ra- ladustrla.
mos enunciados, por lo cual me limitaré á. mencionar, res• Colonlzaclón.
pecto al primero, el contrato celebrado con una Compania lllneria.
para. la fabricación de dioamita. y explosivos¡ con relación al . ..
segundo, la a.dqui ición de grandes porciones de terreno en Ta.ma.ulipas
y Chihuahua. para la colonizaclón de los boeros; y1 en cuanto al último,
el descubrimiento de ricas minas de oro á. inmediaciones de Ejutla, Oaxaca.
La industria. mlnera prospera. notablemente. Los yacimientos a.rgentífe•
ros ce.da vez rinden mayor provecho, á. pesar del bajo pr!jCio que la plata
llegó á tener. Con el cobre ha sucedido lo mismoJ y todo hace e perar que
México, dentt·o de pocos años, sea uno de los prmoipales países productores del mundo, para lo cual bastarán simplemente sus minas de Sonora
y le.Baja California, donde :fuertes negociaciones van transformando los
antiguos desiertos en populosas ciudi,.des.
Y ya comienzan á surgir halaga.doras, nuevas ex:ptotaciones, como la
del antimonio, el blanco a.:i:ula.do metal que da vida. á. la imprenta pues
con él se fabrican los tipos 6 letras. Solamente una fundición en el1Esta.do de San Luis Potosi, lanzó en un a.i\o a.l mercado 2,159 toneladas.
Pero dará. mejor idea de nuestro progl'eso en este ramo el siguiente dato: durante el último afio fiscal, expidió la Secreta.ría. de Foment-0 4 132
títulos de propiedades minera. .
'
e expidieron por el referido Ministerio de Fomento dos leyes de importancia.: la nueva de patentes y marcas de fábrica., que empezó á reglr
en 19 de octubre, y la que prorroga. la exención de derechos de importación para. los animales de la especie equina.

S

***

N

..**

Y

*
**

ERIA prolijo enumerar las sociedades que, con fuertes
capitales, se han constituido 6 regisl.ra.do en la Repú- Comercio.
blica.
En cambio, hay que la.mentar varias quiebras: la. del cajón de ropa cLa SClrpre &amp;&gt; 1 y la del clnternational Bank &amp; Trust C&lt;&gt;&gt;, acont.eoimiento, e te último, el segundo en su género ( pues sólo recordamos uno semejante, el del Monte de Piedad), y quizá. debido á. esto ca.usó alguna alarma, no obstante que ninguna. negociación importante sufrió por efecto de
esa quiebra.
.
En Yuca.té.n hubo también algunas bancarrotas que a.penas conmovieron á. aquel E te.dotan p1·6spero, que en un mes solamente exportó ..... .
2.000,000.00 de henequén.

O escasearon, por desgracia, las catá.strofes originadas
por fenómenos meteorológicos, imprudencias ó acciden- Cathlraf11.
te . En 1 de ago t-0, un ciclón hizo estremecer las casas del puerto de Ta.mpico be.eta los cimieotos, destruyó el mercado
y vario edilicios particulares é interrumpió la. comunicación telegráfica..
Apenas comenzaba. á reponerse Mazatlá.n de la tremenda sacudida. que
le hizo experimentar la epidemia, cuando el 15 de junio un fuerte Norte lo
azot6, como para ar1•a.ncar de cuajo los últimos gérmenes de la peste· y
poco después, en los primeros día de octubre, un nuevo huracán echó
por tierra vario edificios y hundió en las aguas procelosa.e varias embarcaciones, cuyos tripulant.es perecieron, a.sí como un celador de la
aduana. No vió, sin embargo, el pueblo mazatleco con tanto espanto el
fenómeno como babia visto la aparición de la peste bubónica ....
Neptuno quiso recordarnos su existencia. y manifestó su poder. Fuertes
inundaciones aDigieron á los habitante de las riberas del río Suchia.te,
e-n la frontera de Guatemala, y ca.usa.ron perjuicios de importancia en
Yautepec, ese verjel del Estado de Morelos. El río Na.zas, de ordinario
exhausto, y pletórico un día, anegó las desoladas llanuras á. él contiguas, cuyo polvo gri produce, no obstante, greila.s de oro blanco) 6 sea
algodón. u cólera, desastrosa. por el momento, originará. esplendidas
cosechas. Ojalá que pudiera provocarse su enojo cada vez que se le necesite.
El pavoroso fuego con frecuencia. ha. teiiido de púrpura. nuestro cielo
azul. El 15 de enero destruyó en México una fábrica de aceites; el 7 de febrero estuvo á punto de devorar por completo una. céntrica. ferretería., y
el 14 de ese mi mo mes, formidable incendio convirtió en gigantesca hornaza la fundición de fierro de las Delicias.
Fuera de la capital, el rojo elemento causó en algunos lugares terribles destrozos; en Iérlda consumió una calle entera, originando pérdidas por 2 millones de pesos, y en Vera.cruz redujo á escombros siete
manzanas y dejó sin bogar á 1,500 pet·sonas. ólo compara.ble con lo
enorme de la desgracia, fuá, por fortuna., la generosidad de los yucatecos
v de los vera.cruza.nos, que permitió resarcir en tan breve plazo los perJuioios, que se su~pendieron algunas de las subscripciones abiertas en varios puntos de la República.
·
El volcán de Colima, en los últimos días de febrero amenazó y llenó de
terror á los pueblos vecinos; y, por último, como accidentes ó consecuencias na.tura.le del progreso, no han faltado numerosos descarrilamientos
y siniestros, entre los cuales sólo a.puntaremos la explosión en la mina
de «Las Esperanzas&gt;, en 1a c11a.l resultaron 24 muertos y muchos heridos,
y el desplome, á fines de a.brll, á causa de un temblor, en el túnel de Tuxpa.n, qlle estaba. construyendo el Ferrocarril Central. Varios de los hombres que perforaban. allí la montaíla, encontraron la muerte al abrir paso á la vida.

ya que empezamos con lo tétrico y lo negro, mezclaremos una. nota alegre, color de rosa: el gran número de Dlmsloaes
fiestas musicales y el entusiasmo por ellas despertado p6bllcas.
en el público.
Todavía. recordarán mu.chos camateurs&gt; la magistral ejecución de lo
oratorios de Massenet, &lt;Eva&gt;, «Magdalena&gt; y «La Virgen&gt;, por el &lt;Club
Lira&gt; y la orquesta del Conservatorio, bajo la dirección del me.estro Menees; el soberbio cStabat Me.ter&gt;, de Rossini, en el Teatro del Rene.cimiento por el Orfeón mixto &lt;Lodoza&gt;, en que tanto se distinguieron la esposa
de1l Director del Orfeón, la seiiora. Maura Alfa.ro de Garrido y Adrián
Guichenné; los conciertos de Marrón Saloma, Carlos del Castillo y Vi1\a.seflor: unos, los que se iban para Europa, y otr;os, los que han venido
á. mostrarnos sus adelantos y revelarnos su ta.lento.
La temporada de ópera en el Teatro del Renacimiento, tué casi un fiasco, y le. del Circo Orrin, con precios reducidos, tuvo para. la Empresa.,
segltn parece, buenos resultados pecunla.rios.
En el Principal no hubo más novedad que la representación de «Zulema&gt; con lujo de atrezzo y mediana. ejecución.
E~ cuestión de torus, loe aficione.dos no pueden olvidar aún las proezas de Reverte, muertú pocos meses después en Espa.i'la., y comentan aún
su beneficio· la cogida de «Perdigón,, en marzo; la gr&amp;n corrida. de Beneficencia, con toros de Cu.rriquiri; y los sucesos úl~imos: el desastre de
Fa.ico las alternativas de habilidad y torpeza. ó miedo de Montes y la.s
ovaciones á. «Macha.quito&gt;. Ya se olvidó por completo la lucbaentreRómulus y Ugartechea, en que, contra los deseos del público, venció el primero.
Concluye el año con los aplausos y ¡bravos! que tan mereotdamente se
ha conquista.do la Compallía de Opera de Arbeu, y, especialmente, la senora Tetra.zzini. Sabido es el encanto con que el público ha vuelto á escuchar en esta temporada algunas óperas del repertorio antiguo, y el fervoroso entusiasmo con que ba recibido algunas obras nuevas en México,
como &lt;Ha.ensen y Gretel&gt;, y cWerther&gt;, sobre todo.

Sujetos á. determinado espacio, hemos tenido que omitir numerosos
aéontecifnientos dignos, sin duda, de mención, y callamos otros á que se
contra.e este mismo número de EL MUNDO lLtrSTRADO; por ejemplo, los
cambios en el alto personal de gobierno y eclesiástico. Debiera. terminar
el presente artículo con el bal'l.nce del allo; pero ¿quién habría de atreverse á valuar al hombre que muere y al niíio que na.ce ó al in1I1igrante
que arriba á nuestros puertos? ¿quién podría calcular los efectos de una
epidemia, de una. ley, de un descubrimi~nto\l
A juzgar por los hechos referidos y los resulta.dos que hasta boy arrojan algunos de ellos, puede asegurarse, no obstante, que el /l'ilO de 1903,
Iniciado en medio de angustiosa situación, la en.traga. bonancible y pró pera á su sur.esor, 1904. Que éste imite el ejemplo, ha.y que desear.
JtrLIO POULAT,

Diciembre de 1903.

�EL MUNDO ILUSTRADO
EL MUNDO ILUSTRADO

¿:¡r, D. Ra.món Corral.

EL SEf OR PRESIDENTE DE LA REPUBLICA

ámefario de Gobernaciór¡

Y SU CiA81NCTC '

D

ESPUES de las azarosas luéhas que llenaron el primer período de la historia. de
México independiente; despué~ del rudo
bata.lla1· para perfeccionar nuestro régimen instit,,&lt;';onal; despué~ de los épicos combate~ rp1• · hubo de sostener la República,
unos en que cayó desangrada y moribunda y otros en que alcanzó la aureola de
la victoria, -:onservando intacta y sin
mancilla su independencia autonómica.,
con su tradición constitucional y su regeneradora Reforma, aún quedaban obscuros problemas por resolver, aún había.
que comenzar una labot· constante, y no
por incruenta meaos eficaz, para entrar
de lleno en la vida pacífica del pl'Ogreso,
despertando actividades latentes, sacu•
diendo energías adormecidas, buscando
elementos propios para el desarrollo material del vaís y allegando los extl'8.flO~
que de nosotros se halla.bao apartados
por nuestros errores tndicionu.les y de
ra.zg,.
Como ha dicho un sabio publicista, estudiáodo las condiciones de nuestro medio social, el problema. principal de México ha sido un problema de pan y de instrucción. Apartándose de los hermosos
idea.le$ que guiaron á nuestros padres en
la brega, había que volver los ojos á la
realidad de las cosas y atender de pre·
ferencia á la solución del problema económico, procurando traba.jo en gl'aode
escala á la gnn masa del pueblo, u·abajo que babia
de pt•oporcionarle los medios pat•a cubrir sus nece•
sídades; precisaba. que los campos yermos y agostados por las ráfagas a brasadot·as de las revoluciones, a brie1•an su sen o á todos los gérmenes para dar
ópimas cosechas; era necesario que la montafla se
desgaja1·a, ya para abl'ir paso á la locomotora., ya
para. ostentar el rico filón E¡Ue babia esperado largos años la piquet11. de la explotación. Todo esto se
necesitaba para iniciar la nueva vida de la República, -y todo esto Y algo más ha s1cto Ja obra del seB.or General D. Porfirio Dia.z desde que está al frente de los destinosde la Nación.
Atendió primero, como asunto de vital interés y
trascendental importancia para
lo porvenir, al problema económico,pa.ra acudir luego á llenar
las necesidades de la educación
nacional, preparándonos gradual y progresivamente á la
práctica efectiva de nuestras iostitucicnes, y disponiéndonos al
ejercicio~del régimen democráti 0
co.
En su ardua y meritísima labor, en I a acendrada fe que lo
enardecía para ensanchar nuestros horizontes de progreso, en
la serena y firme Gon.fianza. que
lo alentaba, esperando sin vaci1 a c iones un desen vol vimieuto
efectivo de las fuerzas vivas del
país, su gran conocimiento de
las persolias y de las cosas de
su época. lo ba guiado siempre
para elegir coa tacto inimita:ble
el persoual de sus colaboradores.
Resuelto de manera in variable á desarrollar su programa.
político condensa.do en. un1~ frase apotegmá.tica que se ha he•
~r. lng..D. Leandro fern_ándei:..
cho proverbial en todo el país,
~ecretano de Comumcac1011e-~
sus Sec1·etarios de Estado han
sido escogidos para ayudarlo
en su tarea, y cada uay en su ramo ha sabido corresponder á. la
COn•
fianza que eu él dep0S1tara. el Jefe del Ejecutivo.

*

no de fornen

*
El sello~ Licenciado don Ignacio *Mariscal,
de la pléyade gloriosa de
los Const1tuyeDtes del 57, es, en e~ Departamento de Relaciones Extranjeras, una de Ias figuras más consp1cuas del Gabinet.e mexicano. Diplomá-

tico consuma.do, que comenzó sus tareas como
Secretario de la Legación de México en los
Esta.dos Unidos, durante la difícil época de la.
Intervención, ha toma.do parte muy directa., como Jefe de su Departamento, en el gran ensanche de lai;i relaciones internacionales que ha
logrado México en los últimos ailos.
Aparte de su~ trabaj&lt;?s en diversos_r'!-mos de
Ji. a.dministrac1óa pública y como Ministro de
Justicia., son de notarse, principalmente, los
tratados de limites con Guatemala y con
la. colonia inglesa de Belice. El seilor
Mariscal está al frente del Ministerio de
Relaciones, sin interrupción, desde diciembre de 1884.

*
**

En enero del año próximo pasado, por
un pequeño cambio ocurrido en el Gabinete se ene~ rgó de la importante Secretar{~ de Gob~ rnación el seilor don Ramón Corral. Antiguo escritor público
que siempre ba, militado en las filas liberales traía., cuando vino á México como
Gobe~na.dor del Distrito Federal, el buen
nombre adquirido como Gobernador de
Sonora, su Estado natal.
En el corto tiempo que lleva de tener á
su cargo la Senetaría de Gobernación,
se ha dejado notar su in.fluencia en la
gestión activa que desplegó para extinguir Ja epidemia de peste negra en Ma~atlán y para allegar recursos extraofic1a•
les con que acudir álas necesidade~ y socorrerá las víctimas de la plaga. Todos
saben que la acción del Gobierno fué co·
ronada. del maJ or éxito.
A este periodo corresponde ta.ml;&gt;ién. la
ley que ba organizado en nueva forma el Distrito
Federal, que se venía estudiando con anticipación.

El señor Licenciado don Justino Ferná.ndez, SecretaTio de Justicia é Instrucción Pública,es otro veterano del partido liberal. Diputado Constituyente
en 1856 y Gobernador del Distrito Federal en 1861,
:fué colaoorador activo del Gobierno de Juárez. E~tonces promulgó las Leyes de Ref~rma. en la Capital. y cooperaba en la reconstrucción del país des·
pués de la guerra de &lt;Tres Años&gt;, cu~ndo la. Repú·
blica fué sorprendida por la Intervención.
• También dejó el seilor Fernández huellas de su
paso en la Escuela. de Jurisprudencia, que dirigió por varios
años, siendo llamado á la Secretaría de Estado que hoy ocupa, ea abril de 1901, cuando e~e
Departamento se dividía. en dos
Subsecretarías. Presentes están
ante el pe.is los trabajos empren•
didos por el sei'ior Fernández
para la nueva organización judicial del Distrito y Territorios
Federales y para dar impulso á
la educación oacional en todos
sus ramos.

El sefior general don Manuel
González Cosío, Ministro de Fomento desde enero del a.i'io pasa·
do, es un antiguo colaborador
en el Gabinete, pues ha dirigido la. Secretaría. de Comunicaciones de 1891 á 1895, y por cer.
.
ca de ocho años tuvo á su cargo
la de Gobernación.
~r. 61al. D.franm,coZ. Mena.
Soldado de la República des~ecretario de Ci uerra.
de la adolescencia, es el sellor
General González Cosfo uno de
los veteranos que pelearon por
la Libertad y la. Reforma y sin descanso defendieron la independencia
de la República durante la Intervención y el Imperio.
Los méritos adquiridos por el se!Ior González Cosío en sus servicios
civiles y militares al Estado de Zacatecais, de donde es originario, y á la
Federación, son tan variados y numerosos que sería imposible resellar•
los en breves lín~s. B¡¡.ste decir que las obra.s emprendidas ó ejecutadas

,
.
D

.

19 04,- 5.ANTOR.AL,-1 904.

Derrota de tos lnsuroentes en Galderón

d I plRZI\ de GnadnJajam. fl
l!E,,O el ei~r!J!tO de B"lda1go dele . ~e realM&amp; Callcla. el Geuedonde se a1rü-1Rn las tropo~
¡e
' d
slcioncs con
re.Jlslmo salió al encuentro deleaqué\
La
susbuesttt en lo. cerc,mlas d puen
el puen•
1del 16 de ei,ero (1811 ) . los ren list~s i~~~~ro~i~J'u8Jieron nn
te; pero, obli$ado,, 11. retirarse, el 17,¡x¡r e:=ñftndefSe en nm\ lucha
ataque (ormal sobre el campo enemigo,
,.., ei,u • a1 ver que el
que estuvo ái p_unto de determln111 811 ~tcr~'aecidióJr.,dar, con todas
triunfo de los m urgentes no era remo o,
hl
alcnnY.ando una
sw; tropM reunidas, el llltlmo golpy,
ª~l1ºaerT~ta de HÍdaJgo fué
victoria tan h.1espcra.d&amp; comochcomp eh \ .~rse declarado un lncencüo
rleblde principabnente al he o de ª""
jé ·to
en e.l cumpo donde se encontrab11 el gru~ de u e rci ·

°~i~•C~1gc~n.

noche

fu

C

Fin de la Guerra de Tres f\ños

ON la derrota. de :Mira:món en Ca.lpul(llpa:m-22 de ~icimcbre de
J8'l{)-y con la evacuación de la capital por aquelJ~ie do w~~
después, se cierra el periodo de tremenda,; convuls1oncs 1lO
~.as que se conoce en 1a !Jlstor,a de México CC!n el _nombre ~
•Guerra. de Tres Años.• El Ejército ConstltuCionah~, que
ma.ndo del General D. Jes\ls Gonzá.)ez Ortega, babia obtenido imo de
sns más gloriosos triunfos, venc!cado á hu, huestes reaccion.l'nas pocos dJru, ,mte$. comenzó á entrar en Méxloo desde el die. 2ii,
1;f"
queila.s part!.das· pero descoso aquel jefe de estimularlo J?l'eIU an o
su buen comwrtamiemo ord~ó que el 1~ de enero de 1861 !ó-0 efectuara su entr11da ~olemne la. ~letr(,polt GouzAlcz 011:&lt;'ga, a.l ñ:ente de
~ .000 hombres. fué recibido por el A)nmt ..míento en la. Calle.del ~~ente de san Francisco, y vitoretido por el pueblo á •u pa~porh\Slllllles.

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l La Circ.mciaión del eñor.
2 Sa.n Martiniano Obispo.
3 Santa G1:noveva.
4 San Prisciliano.
5 &amp;inTel&lt;lS!oropapa.
6 Los Santos Re)' es.
7 San Lnciano mártir.
~ SanAwlinar obispo.
9 Sllntos ,uli¡j.c )' .Tocuudo.
10 San Gon1,aJ.o de Amarnnte,
11 San Higlnlo J'l&lt;'Jm•
12 Sa.ntol! Arcadio y 'l'lgtlo.
lS $&amp;u Gumesindo.
H Santos Rilarlo y Fl'lix.
lf&gt; Se.n Pablo ermitaño,
SA,n !lf arcelo papa.
,
El dulce nombre de ,Jemt .
San Leobardo.
an ~noto rey .

San Sebastlím mártir. .
Santa Inés vlTgen, mártir.
San Vicente mártir.
San rldefonso obls])I).

'uestra Sra. 9e la Paz.

2ó Sanlá Elvim mllrtir.
26 ,San l'olica.rpo obispo.
27 San Juan Crisóstomo.
28 San Juli~n obispo confesor.
29 San l'rancisco de Sales.
~ 30 Santa M:artina yJrgen.
D 81 San Pedro N0l!t.-SC0.

�EL MUNDO ILUSTRADO
durante su permanencia. en los distintos Minis terios que ha. tenido á. su
cargo, lo constituyen en una. de la.s personalidades más salientes del partido liberal.
El señor Ingeniero don Lee.ndro Fernández, nombra.do Ministro de Comunicaciones en enero de 1903, cuenta. como hombre púb!ico con una boja
de servicios en que resalte. la laboriosidad. Desde el puesto de Regidor
del Ayuntamiento de México á que fué llamado en 1880, hasta el de Ministro de Fomento, que ocupó en diciembre de 1900, siendo sucesivamen•te profesor y director de la Escuela de Ingenieros, del Observa.torio Astronómico y de la. Ca.se. de Moneda, Subsecretario de Comunicaciones y
Goberna.dor de Dura.ngo, su Estado na.tal, el sefior Fernández ha deja.do
siempre en todas partes huellas de su actividad y de su rectitud.

***

El ailo de 1892 y siendo Ministro de Haciende. el seílor don fa.tías Romero, entró de Subsecretario en ese Departamento el seiloi- Licenciado
don José !ves Lima.ntour. Encargado pdmero del Despacho y Sec1·etario
de Estado después, ha sido desde entonces el seilor Liman tour colaborador meritisimo del seilor General Díaz, en la. solución del problema económico que ha contribuido eficazmente á la. bonancible situación del
pa.fs.
Propios y extraños, todos reconocen la a.Ita labor financie ra del señor
Secretario de Hacienda., y si hubié ramos de enumerar todos sus tra bajos
en el departamento que es á su cargo, tendríamos que entrar ea porme-

nores, para. lo cual ca.recemos de espacio. Pero, sin embargo, no podemos pasar en silencio algunos puntos salientes que sintetizan por su
naturaleza la. gestión por él emprendida. La nivelación d~ los presupuestos, que desde 1895 se cierran con superávit; la. abolición de la.s alcabalas, prometida desde 1857; la conversión de la Deuda Pública en l 99
y sus hábiles gestiones para. que e-1 Gobierno se adueñara de la dirección
de dos ví as fórreas importantes, marcando así una nueva política f errocarrilera. en el Gobierno, son hechos lleva.dos á cabo en el tiempo que el
sei'ior Limantour ha .colaborado con el señor General Díaz, y que han
senido para cimentar sobre bases firmes ·el crédito naciona.l.

***

Un veterano de las guerras de «Tres Años&gt; y de la Ictervención figura
desde enero de 1903 al frente de la Secretaría de Guerra. y Marina. El
seilor general D. Francisco Z. Mena ocupa ese alto puesto, a.sí por su
limpia hoja de servicios miUtares,oomo por haber trabajado en otros ramos en la actual Administración. Ministro de México en Berlin en 1880, y
Gobernador de Guanajuato, electc, después del triunfo de la. revolución de
Tuxtepec; Agente financiero en Londres, y Ministro de Comunicaciones
en 1895, son muy va.ria.dos los servicios que le debe el país, y distintos los
ramos ea que se ha ejercitado su colaboración en la magna obra del Jefe del Estado.
Tales son, en brevísimos rasgos, las altas personal¡da.des que forman
el Gabinete del señor President.e de la República, y que con él cooperan
al engrandecimiento del país.
Diciembre de 1903.

·n1c1 E~tr111Je
s:=:; [;Jr::::--?;

EL MUNDO ILUSTRADO

.
_·

=r

SUCES05 DE l 90J
El Arbítraje.-La Rebelión de Marruecos.-El Militarismo Turco,-Los ingleses en Africa.-El predominio
sobre Chína.-Conflicto ruso-japonés.-La política pontíficia.-Muerte de Spencer
y Salísbury.-La caída de Mr. Chamberlain.-El proteccionismo
y el libre cambio en Inglaterra•

S

I, para juzgar de un modo general de
]os sucesos ocurridos en el mundo durante el a.ílo que acaba de expirar, fuésemos á aplicar el criterio filosó.fl.coque,
conforme á la.crítica histórica, debe presidit- todos estos juic10s; si nos interrogásemos
respecto á este tercer afio del siglo veint.e con la
pregunta suprema: ¿con cuáles obras de ci vili•
za.ci9n he. contribuido al bienestar,al progr.e so,
al perfeccior;amiento de la. especie humana.?,
quién sab~ si nos quedaríamos perplejos para.
contestar, para encontrar los caracteres que,
desde ese punto de vista., hayan podido distinguirá este brevísimo instante de la. vida de la
humanidad.
Y no purque esta época haya. sido esencial·
ment.e tranquila ni se haya marca.do por sucesos trascendentales, ni porque los a.contecimientos ocurridos sobre la faz de la tierra. no
hayan tenido gran int.erés; muy a.l contrario,
en el mundo político be. habido sucesos que,
por su ·magnitud, por la manera súbita é implacable con que hao derruído principios res·
peta.dos durante siglos, han tomado las proporciones de verdaderos cataclismos. En estos últimos tiempos hemos presenciado hechos·que
borran para siempre viefos prin'c ipios de dere·
cho interoa.cional, venerados por los pueblos
todos del pi a.neta.
Perodetodoesteconjunto,si buscamos la obra
eminentemente civiliza.dora. que pueda. caracteri1.ar este principio de siglo, nq encontraremos
quizá más que una., acogida con gran entusias•
mo y sostenida con vigor por pueblos snfiadores
denuestra.América,entrelos cuales México ha. fll!'Urado de una manera prominente: el .Arbitra.je.
Hasid.o e.qui, en las tierras que baí!a. el seco mexicano, donde se ha llegado á los acuerdos más
trascendentales de la época, respecto á esa nueva institución, destinada. nor su índole civiliza.·
dora, á llevar á. oabo las obras de paz entre
los pueblos. Puede afirmarse, sin temor de
caer en error, que en los primeros aff.os de este
siglo se han llevado á.. cabo más arreglos por
medio de arbitraje que en ninguna otra época.
de la historia. Y ha habido entre ellos gravísimos problemas que parecía. imposible resol·
ver sino por la guerra-tal, por ejemplo, el con·
flicto entre las dos más civilizadas repúblicas
de Sud- Americe., Argentina. y Cbile, que soste·
nían larga disputa sobre fronteras.
.
A estos comienzos de siglo toca. la. gloria. de
haber ensanchado la esfet•a de acción del arbitraje, haciéndolo aplicable cada vez á más
numerosos y delicados problemas internacionales. ¿Llega.rá ést.e á substibllir á la guerra.,
aunque sea en épocas retnotisimas, de las que
no podremoa tener ni viga idea.? •...

Marruecos se desarrolle. la tragedia: ya es el
*
Sultán quien vence, quien cobra los tributos y
Mas, por otra parte, *la* guerra, la imple.ca.ble,
quien impera en lo ab.-oluto; ya. es el pretenel azote más cruel de la. humanidad en todos
diente quien sale victorioso; mas. ¿habrá por
los siglos, continúa cerniéndose sobre los pneventura una venta.je. decidida en que'uno ú otro
blos. Y todavía. la guerra ha tenido en diverse~ el vencido? Acontece_allí-cumo en tiempos
sas épocas un papel civilir.ador. ¿,No las cruaciagos hubo de ocurrirnos á los mexicanos,
zadas fueron la campaBa de la civilización
y como sucede aún á muchos de nuestros heroccidental? ¿No las conquistas árabes fueron
manos de América- luchar contra. un despotisel vehículo de esa civilización de la. que aún en
nuestros dfa.s se conservan maravillosos munu- - _Jno bá.cl&gt;aro, derrocar un absolutismo 1 sencillame~te pa.i:a, sobre las humeantes ruin as del anmantos? ¿ o podrían citarse muchos otros catenor, edificar un absolutismo nuevo no me·
sos en los que las huestes guerreras han sido
. nos bárba~o ni menos sangriento, que' habría
los &lt;pioneers&gt; del progreso huma.no?
que destruir después.
Pero no puede ser una lucha eminentemente
favorable al bienestar de la humanidad Ja guerra. de rebelión de Marruecos, por ejemplo, que
***
ha sido, en último análisis, la. lucha desespeMacedonia., la cuna. de Filipo y de Alejandro
rada de un poder absoluto que quiere sostenerse
la que en llD tiempo fué la que llevó á. los re:
á toda costa, y los oprimidos, que quieren á su
m_otos pue~los de Oriente la civilización helévez convertirse en opresores. En el turbulento
nica, ha. sido en este a.no teatro de bárbaras
escenas.
La población sujeta al dominio turco se lanzó á una. lucha desigual, desesperada tremenda., en contra de Je. dominación musul~ana pero sus esfuerzos se bao estrellado contra el' pod~río del Sultán y contra Ja. absoluta indifere1;1c1a. de los pueblos de Occidente. Apenas si en
las pequeBa.~ nacione~ autónomas de la. península. bi.lká.nic:i,, como Bulgaria por ejemplo
se ~a producido un movimiento de simpatí.a'.
hacia los_ 1mby1;1gados macedonios, movimiento .m~s bien ¡:&gt;la.tóni~o, más bien popular, repr1m1,do lo más posible por el prudente gobierno bulgaro, que debe haber tenido presente la
desdicba.dísima. aventura del Rey Jorge de Gre•
cia., derrotado, vencido por los musulmanes
por ,haber i~t.enta,do llevar á cabo'11J.na quijote~
ría internac10.na.l.
•
,
Y lo que se ha. llamado el a. cuestión de Macedonia&gt; vuelve ~ quedar_, lo mismo que antt,s,
un problema s10 ~oluc1ón !1-Pare,n te, una ti ranía en S~ll.tu-guo, ioconmov¡ble por quién sabe
cuánto tiempo. La causa del coollicto es, sin
embar~o, b1_e!1 clara. Turquía. a p'ira. á ser una
potenc_1a militar ca~az ae competir con las
de primer orden, y s1 no lo ba. 'logrado, cuando menos sí puede considerarse como la. primera potencia militar de segundo orden in·
cluyendo _á España. Pero, careciendo de r;cursos .sufl~ientes para sosteoer en pie de paz
un e1é~c1~ de cerca dedo. cientos mil hombres,
ha. dec1d1do que sus milicias vivan del todo ó
en parte, sobre el país que parecedan destina.das á proteger. Y he aquí por qué los ba.sbiba.souks ~on una amenaza coo&amp;tante para el pueb!o,. S~empre la clase militar, cuando está indq¡~nphnada. y hambt•ienta., se ceba sobre la plebe rndefensa.
LA QUERRA, CIVIL EN MARUECOS -ENTRADA
El militarismo turco de estos últimos tiempos
DE PRISIONEROS EN FEZ,
ha dado el escándalo de que en Europa, en es!

LA INSURRECCIÓN EN MACEDONIA, -LOS SOBREVIVIENTES DE UNA MATANZA
HECHA. POR LOS TURCOS.

tos albores de siglo XX, se presencien matanzas como las de los sarracenos: el cielo del
continente más civilizado se enrojezca por el
fulgor siniestro de las aldeas entregadas al
fuego por los soldados musulmanes, después de
haber sido saqueadas y sus habitantes asesinados en masa.
Pero Europa está dispuesta á cerrar los ojos
voluntariamente y no manifiesta el menor propósito de intervenir de una. manera radical. Es
imposible que, por ahorrar la sangre de u.nos
cuantos oprimidos, se rompa. la unidad de lo
que se considera la obra maestra de la política.
moderna: el Concierto Europeo, al cual se sacrifica. todos los intereses, aún los de los
pueblos más dignos de respeto. Por gua.rdar
ese equilibrio inestable, se consumen para el
sostenimiento de ejércitos formidables, la. san•
gre, el sudor y la riqueza de los pueblos más
industl'iosos y más civiliza.dos del mundo.

*

* á la cultura europea:
Otro golpe en plena *faz
la tragedia. de Bel grado. Otra. página que agregar á. la tétrica historia del militarismo, del
insaciable Moloch, que, por desdicha, ha sido
el dios único por muchos años en nuestra América y todavía recibe culto ferviente en algunos países hermanos del nuestro.
:.~

***

Y para éompletar el cuadro de exterminio,
para recargar el fondo negro del panorama. de
· estos tiempos, los ingleses siguen a.delante la
campe.Be. del Somal, ca.mpa!ia que no es sino
una brevísima etapa. en la conquista del cora•
zón de Africa, en la. q1:1e estánempetia.dosel interés y el orgullo británicos. El colosal imperio británico ha fijado entre sus futm·a.s conquistas el establecimiento de la. «Cruz Africana&gt;, ' es decir, de dos caminos de hierro que
atraviesen territorio conquistado y que crucen
A.frica. de Oriente á Poniente y de Norte á Sur.

¡,Que parallograrlo será preciso ex.terminar
razas indígenas, destruir imperios y repúblicas
enviar hombres y más hombres al mortíferJ
clima? ¡Qué importa! ¡Bien vale eso para el
imperialismo británico, la posesión incontestable del continent.e negro!

de las obras más nota.bles por su unidad y por
su trascendencia. En las páginas de este sema•
na.río ha sido magistralmente juzgada la obra
del filósofo por uno de nuestros más sólidos
criterios.
Lord Salisbury fué, después de Gladstone, el
político más note.ble que tuvo Inglaterra y uno
de los campeones más grandes de la unidad del
Imperio.
De la escena política ha desaparecido últimamente, por haberse a.parta.do del gobíe1·no
inglés, una de la.s figuras más prominentes entre los estadistas contemporáneos: Mr. Chamberlairr.
Este persona.jehl\,sido, indudablement.e, el político más discutido y el hombre de las granúes
ideas y de las grandes empresas. Sus enemigos
le a.tribuyeron como una de sus obras maestras
la. lle la guerra sudafricana, de ese inmenso y
terrible orama. cuyo epílogo fué la desaparición
de dos repúblicas independientes y el engasta.•
miento de dos nuevas gemas en la corona imperial británica.
No cabe duda que Cbamberlain fué procla.mador decidido del imperialismo inglés, y que,
como Ministro de las Colonias, si no preparó
la. guerra, como se pretende, sí fué uno de los
directores de ella y contribuyó á su éxito.
Pero cabe preguntar: ¿sin el apoyo de la. opinión, sin contar con el pueblo inglf s, habría
podido Cbamberlain hacer la guerra?
La. caíd&amp; del Ministro de las Colonias es una
lección curiosísima.. En efecto, ese hombre que,
por su energía, por su fanatismo imperial, pudo encontrar a.poyo en el pueblo pa1·a su inqubbrantable política de expansión y tuvo á su
disposición ejércitos y empréstitos para llevar
á cabo la conquista. del Transvaal, cayó, irremisiblemente, cuando pretendiendo afirmar la
solidez del Imperio, habló de romper con la
tradición librecambista, uno de los orgullos
de Inglaterra..

*

* * est.e ligerísimo boceto
En momentos de cerrar
de la situación política, en el Extremo Oriente
se anuncia la inminencia. de una. guerra que, de
e tallar, será una. de las más terribles de la
historia. contemporánea. La. manzana de la. discordia es, aparentemente, la ocupación de
Ma.ndchuria por los rusos; péro, en verdad es
el predominio sobre China.
'
Los japoneses no pueden ver con calma que
el Gobierno moscovita establezca guarniciones
en Mandc~uria., y se ma~ifiesta dispuesto á llegar al último extremo, 1 no las retira de allí.
Rusia, proba.blement.e, no vacila.ría. en desdeíl.a.r la. actitud del Imperio del Sol Naciente
si no tuviese noticia de que existe una formi~
dable alianza anglo-japonesa., y que una lucha
con el Japón sería, al mismo tiemoo una guerra con la Gran Bretaña. Y éi¡ta e~ la razón
p~rque, si bien los despachos parecen hacer inmrnent.e la guerra, nada es posible anunciar de
cierto.
A ninguna de las tres naciones interesadas
más directamente, conviene lanzarse á tamaña
lucha, y menos aún cuando hay otros interesados también ~n la política de Oriente, y quepodrían muy bien aprovechar el conflicto.
*

. El cambio ocurrido '**
en el trono pontifi:cio, es,
sm duda alguna, el suceso culminante del año
que terminó. La muerte del Pontífice más libe1·al, más sa.bio, más tolerante y el más hábil
político que ha tenido la Iglesia en los últimos
tiempos, no dejó de ca.usar cierta zozobra. Se
temió que el nuevo Pontífice reaccionara. contra
la p_o litica. salvadora de León XlII, y que la
grandiosa. obra emprendida por el Papa.
demócrata., fuese á ser
destruid a. Mas los
primeros actos de gobie1•no del Papa. Pío
X, le hacen aparecer
c~mo más progresista.
aun que su antecesor,
más liberal, más dispuesto á romper con
las estorbosas tradiciones de la Iglesia. y
admitir de una vez,sin
reticencias, las conquistas de la civilización.
La. Iglesia católica
y la obra de León
XIII están, pues, sa.1vadas.

***

LA CUESTIÓ?'l' DE ORIENTE.-LOS RUSOS EN MANDCBURIA,

El pueblo inglés ha
tenido dos días de luto por la muerte de dos
de sus grandes hombres: Spencer y Lord
Salisbury. Al uno
debe la filosofía. •una

LA CAMPA!-1A DE SOMALILANDIA - EL DESAS·
TRE DEL CORONET, PLUNKETT.

,

. Ese _pueblo que fué á la guerra, que sufrió
1mpa.s1blemente reveses y calamidades por la
u01dad y grandeza del I mpetio, résistió'."vi~orosameote cuando se le habló de renuqciar á los
beneficios del libre cambio.
·
H:n un país latino, el Ministro Cban'Íbérlll.in
habría sido derrocado, escarnecido, injuriado
cuando se recibiera la noticia. de la primera,
derrota. en Sunáfrica.. En cambio, se le habría.
escucha.do con indiferencia. cuando hablaba
con toda su e1ocuencia.persuasiva, de las venta~
ja.s del proteccionismo; ó quién sabe si presentando su programa financiero como un rasgo
de alto p&amp;.triotismo, habría hallado eco en las
masas del pueblo latino, irreftex.ivas y fácilmente sugestiona.bles 1

***
Si cupiera. resumir en unas cuantas líneas
todos los principales hechos que la historia. ha.
presencia.do en los días del a.ño que acaba de
concluir, podríamos decir que de todos ellos,
desde los más insignificantes hasta. los de mayor trascendencia, se desprende una vez más el
axioma que rige á la. vida de los pueblos: los
intereses hablan más alto que los principios, y
al servicio de aquéllos se encuentra.o todas las
armas de combate que la b.uma,nidad puede esgrimir en la eterna, implacable, desesperada
lucha por la existencia.

�EL MUNDO ILUSTRADO

EL MUNDO llUST:RADO

En la noche septentrional, desolada, inmensa, resonaban los gri tos de
los pilluelos, que se batían con nie ve en el arroyo. Los alegres sones de
una charanga llegaban, desfallecidos, én a las de un viento perezoso que
apenas levantab11, los más ligeros copos para jugar un momento con
ellos y desbaratarlos , cual si fueran marg aritas intnaculadas , entre los
dedos ágiles de una mano femenina..
E ra la noche del Año Nt1ev '). i, De cuá l Rilo? De cualquiera ; los que después han corrido se parecen tanto á los anter iores, que sería. diffcil
á mi memoria llegar á clasificarlos debidamente. Era la noche de A ño
Nuevo y nevaba copiosamente.
La nieve tiene encantos misteriosos, femeninos y crueles; encantos mil,
que ofrece á. quien sabe amarla. Hay en la caída de los copos blanqu ísimos, en el seno de la noche, algo de infinibamente triste, al go de humano, algo de común con el dolor, y con la miseri a y con la muerte. Parece
que alg~ien llora, en silencio, con el amargo llanto de los dolores muy
hondos, incapaces de expresarse por el sollozo ó por el gtJmído. La nieve es la expresión de un dolor infinito.
En los clima~ d~l Norte, la, oatura.leza. toda se &amp;presta, en el otoílo, á.
la. llegada del rnv;ierno. Se de!lnuda. de sus hojas el árbol; q ueda el cielo,
por toda la esta.c1ón, de un gris de plomo ; la gama sonora del viento se
tral!sforma, de_ligera. y !!'legre, en grave y profunda; y cuando el P adre
lnviernn deshoJa en et aire toda una.floración de azahares cuando nieva
y el frío desciende á muchos grados ba.jo ce ro, sobrecogen 'al espíritu raros temores de algo enorme, de algo ineludible y enorme, que en mucho
se parece á la muerte.
· Es por t!!-1 causa que los hombres del Norte son refl exivos y son serios.
~a eterna Juventud de )a natu~aleza. es propicia á la. idea de la inmortalidad, y_por eso lo~ griegos dieron por morada á sus dioses los bosquecillos, siempre, tlor1dos, de alguna. región meridional y caliente.

***

En la aldehuela tejana en la que vivía en tonces, la celebt•ación del Aao
uevo era._ uno de e:.vs faustos acontecimientos que dan temas para. la
conv~rsa.c1ón por doce meses y ll!IÍS. La existencia monótona. y primiti•
va, d1stante,y con mucho, de la vida metropolitana sacudía. una noche su
testa so6:olienta, e1;1trea.bría sus ~jos a.modorrados', lanzaba algún bostezo al est1rar sus miembros encogidos por el largo sueño y se aprestaba
á gozar; á gozar algunas horas, en honor del año que se' acercaba.
. P~ro la noche era muy fria, muy negra y poco ó nada acogedora. Y o,
invitado por los &lt;_Rt1d Me~&gt;, como singularmente se apodaban los miembros de una espec1~ d~ so01ed:i.d naturalista y masónica., dirigía, desde la
balau~trada del ed1fi.010 donde la fiesta se celebraba, mis largas miradas
de ted10,que se perdi~o en el seno de la noche, silenciosa dolorosa opaca y fría como una mtrada demuerto.
'
'
Dentro, las rubias &lt;misses&gt; y los «gentleman&gt; correctísimos bailaban
boston Y conversaban en. el len.g uaje rígido y gutural de sus ~ayores.
Lasa.la estaba llena de lo mlls granado de la pequefl a sociedad del poblacho. Ho~bres f~rnldos avezado_s á. la lucha, en actitudes tranquilas
Y reposa~as, seil.01 as m~yores s?nr1entes, mostrando las mil y una face•
tas camb1an~s d~ sus ?lentes orificados en profllsión; señoritas e~belta.s,
de gr~ndes OJOS mfant1les Y azul es, y de mechones áureos incandescen•
tes tolSOJ?es r~gios de un oro tinísimo ; mozalbetes hercúle~s que venian
de la untversLdad á. pasar las vacaciones al lado de los padres y que

--

pretendían demostrar, con sus actitudes varoniles y sus cortesía.s sobre·
carg:adas de «do you like~? y de cwill you&gt;?, que la vida de sociedad era
para ellos asunto conocido; todos alegres, con la sana alegría de una di•
gestión perfecta, todos ellos contentos, convencidos de que bien valía. la
pena vivir una vida como la suya. Fuera, la nieve blanquísima, tenaz y
copiosa, cayendo en las enormes fauces abiertas de la noche, llena de
vag os acordes estrafalarios y de súbitos encandecimiPntos de luces leja.e.as.

Principios de Id Conqu~td de México

*
**

C uando, en el silencio de la. noche, sona.ron las doce nota.s nítidas y claras que despedían al viejo año, para. dar entrada. al nuevo como á un
soberano conquistador quevuelvelleno de oro y de gloria de la guerra;
cuando en el viejo reloj de Ja casa las doce campanadas marcaron la división entre dos aflos. la concurrencia toda se dirigió al comedor, donde
estaban µreparados algunos platos fríos y 111.s copas, milagrosas en su
delgada transparencia, rebosando Champagne.
Y brinda.ron los sajones, lJenos de fe en Jo porvenir y de confianza en
los destinos de su raza omnipotente. Brinda.ron por el año que moría y
-por los beneficios que en esos doce meses la patria ba.bía. recibido como
copioso fruto de bendición, por sus la.bores constantes y ciclópeas; brindaron por la mujer, por la deliciosa hembra rubia -y frágil que adorna
los hogares del Norte; bebieron el Champagne californiano lanzando al
aire sus &lt;hurras&gt; tempestuosos.
Pero ni una sola palabra escuché referente al año que venía. No a.lber•
g aban la meno r duda acerca del progreso continuado de su patria. y del aumento seguro de sus propios negocios; ni una palabra de esper&amp;nza y de
a.chelo, pidiendo para la fut ura etapa de la vida a.lgo que no habían lo•
grado conseg uir en la. etapa terminada.
Me hirió profundamente la confianza viril de aquellos hombres y la
seductora confianza de aquellas mujeres, deliciosas como una porcelana
imperial. Toda. su energía era pa.ra. ensalzar el vigor de la patria, el
adelanto prodigioso de la. raza, la ventura inmensa de sus bogares, y ni
un solo momento pensa.ron eu que algo había que desear; ni un solo re·
mordimiento empañó el tranquilo fulgor de sus ojos, ni una promesa. de
enmienda., ni un voto por mejores día.s, nada ....

***
Y , cuando por encima de la. nieve inmaculada, me dirigía a.l cua.rtucho
en que mi soledad y mi aislamiento transcurrían , por en medio del arro·
yo, en pleno periodo terciario de la embriaguez, dos latinoamericanos
venían, cayendo frecuentemente en el f~go, levantándose con grandes
vacilaciones y dando voces. Habla.u celebrado la última noche del año.
.Me separé violentamente, para evitar ser atropellado por los ebrios
y, cuando doblaba la esqüina, llegaron á. mis oídos los gritos que Jan'.
zaban, con su lengua estropajada y balbuciente:
«Año Nuevo, Vida. Nueva&gt; repetían. Me invadió una súbita tristeza
prof unda y mortal, al escucha,·, en el idioma patrio, en el idioma de ml
niñez, aquellas palabras blasfematorias.
«Vida. Nueva&gt; ¡Qué más qui_siera nuestt-a pobre raza. )

D

F.;;rG~.I IJ0 rrrrm',n ,orr.;.0 pn.r:i poner-

se ,11 frcnu· de lr1 exp('&lt;lic1&lt;m qnt&lt; ,fo.
b!u empn•1Hler In onqu1st&gt;t d&lt;! ) íéxjcn, el IR ele lebrero ck 1.ol\', se hizo :í
hl voln en punL1de ~nu .-\ ntún - cxtre,.
mlrlurt o,•ddent,t 1 do In isla el' Cnb,, c•on once JIN¡w·i\0-~ b,1jole, ,\ 1,orc!o de los cuales Yeni:,n n,;is iie ot·l1odcnht!-! pcn-ona,~ entre :;aldn.llos'" ,irr i,·nH'il. T.11 t•~v "1i\-if1 n llc!(ú :i lin~'!&lt;dC
febrÚro ú 0:-mmel ( Y1 t•ttli\n) y rl~~&lt;"Olh1Hcú
nlli tnmnnrto p(¡si,siím del territorio ,í nom ure
,lt!l l{cv dt' l{spuirn. Cort,í:,¡ tr,1jo p11r~1 el ~erric'io de su ekrc!tn ilie,·isi•is Mbflllos y 1-1 piews
ik II rli llcri11.
~;¡ 1~ rl r m~n(). n el templo principal. que
tt~~Í1iu 11 1 ~ in(liol-- y ttll t C t11lll inln!!e.n CQ] ~1_cüdtl
1

1

p,u· loq c,,p11ñoles, el P&gt;t&lt;lr&lt;' ,)llíLO l)1az d1¡0 1t1

primem misa q11c secclebr&lt;, en lo que lloy e ·
tcrrHurio mc:&lt;irano.

ti primer auto de fe

E

:,;¡ )a ¡;lnzuch ilcl "Mn.rqnés del \ 'nllu,
junto¡¡ la Catcdr,,I de Méc,.i1,'0, celeuró
el Tril111 M l del S.rnto Oficio el 28 de
feb rero d e l iiH 41 primer nuto de _fl'.
LO!' pem tenci11d(ll;, seglln nn testigo
ocu l11r, fueron ¡retenta. De e te;,,;, tres incron
quemados cl ml~mo din, . •n ta. ó sesen til Y
uno azotados, y los &lt;lemll.s, rémi tidos í, 11Jgu.nos
coorcmos, deblnn extinguir su condellll.c0mo

D . León Guzlni,n, ful' el pyimcr o en vrcslar el
junune.nto. l111cifndolo en seguid" &lt;&gt;1 P rt,,,ldcnte D. Valeo tln Gómez l''11rin y de;;pués los
demús Diputado". El Gral. D. Ignacio Comoufór L, com o Jefe ~upremo dcl_Po&lt;lc.r Ej~cuti ,·o,
j u ró tam biiin, el mismo dl11,_~ u,rrdar y hacer
guo.rrll\.l" el n uevo Código l'olitico.

slrv'h&lt;uks·

()

~\.I Auto c{)ncurrleron el Virrey, lo. A.111llencla, el Arzobispo y ot ras al tas dignidades de la
Colonia.

A

1904.- S:f\NTORAL.-1 904

La Constitución de 1857
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NTE una concurrcnci&amp; nnmel'OSI.Simo.
gue llellftba las gtilCr in.s dcl eo
_ ngreso,
fné jure.da cl f&gt; de febrero de J.857. la
Constituclól! que hoy rigeen lll República . .El ViceprC\,1deote de Jo. Asamblea,

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ANTENOR LES CANO.

~·~
Nuestros Oraba.dos

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En nuestra primera plana publicam_o s un boceto del Sr. Gral. D. Porfirio Díaz, hecho
expresamente para nuestro número de Año Nuevo por la distinguida artista Miss U. S. Easterua;y, escultora americana de quien tuvimos hace poco ocasión de dar á conocer algunos trabaJOS. El boceto del Sr. Presidente de 1a Repóblfoa, no obstante haber sido hecho en muy
pocos días,. está bien logrado y demuestra el empeño que por obtener un buen parecido, puso
nuestra estimable colaborado1a.

l San I gn acio obispo nu\:rtir.
2 San G1mclldo murtir.
an Bla.s obispo.
;1 Snn A.odre Corsino obispo.
5 San Felipe de Jc.~ü~ m&gt;ltt!r.
6 San Amand11 olJi.sJ)O.
7 Sao Romualdo abud.
s San Ju1tn Mnhi. confesor.
9 San Clrilo Alej&gt;1udri!lo .
10 San Guillermo ermltn.ño.
11 ·San everian o o.bl\d.
12 San Mel~"'iO.
IS San Benigno m árti r .
14 au Vnlentin presbltero m.;,\rtl.r.
15 Sil.u Flíustino mártir .
16 Sant a J ullu.u,1 vir¡¡en.
17 Sa.n. 'l'eódulo mArur.
18 &amp;.n Slmeón 11bispo mi\rtir .
19 an Gabin11 pre, bltero mártir.
20 San Elcuterio obispo.
21 Sao Severi.tmo obll&lt;po.
2'l Sa.o tu. Ma r garita oe Cortóua.
2ll S.,11 Floreucio confesor.
24 San. Modesto obi,;po.
25 San I&gt;IatiaS 11.póstol.
26 v !l.n Portirio confesor.
27
an Baldomero confe!!O r.
28 Stlll ROD\lin &gt;1b1td.
29 San Macario má rtir

s

*

Por ser de justicia, hacemos constar que ~a~to }os retratos de los Sres. Arzobispos y Obispos que figuran en estas p áginas, como algunos de los miembros del Cuerpo Diplomático, de
1os Sres. Go?ernadores de los Estados y de las damas mexicanas, los debemos á la galantería.
d_e los conocidos y hábiles fot6grafos, Sre~. Valleto, Mora, Cruces y Lupercio. Las ilustrac10nes del artículo 1(El Primer Cigarro)), son obra. del Sr. Arriaga.

"~L MlJ~DO ILUSTRA.DO"
EN 1904

A

ENrADOS w,· el éxito que J1a ven.Ido logrando e t e p eriódico desde qoe."tan t o ·8us ' 1Justra-Olo-

ne8 como au l.nfo,:,maclón, s e han hecho prll,lclpalJnente oaclooales y de a c tua.Uda.d, hemos re sue lto mejorarlo y 8eg-alr al camino qne pe.rece m"8 del agrado de .qoestros leutorM.
E llos &gt;1on los que manda.n y nos otros nos empeíliunoq e n servirlos. perAlgulendo s le mvre la.
s atlsfa.cclón d complacerlo•· A este fin, .EL 1\l1D tDO rr,US'r B-ADO a.pMecer.., á. vartir del 10
d e e n e ro vróxtmo, en una fono.a Q.Ue sin llparlarse vor comple to de la que hasta ahora ha t e,
nl&lt;lo, lo haga ú l&amp; vez que más lega;nte, m»s i\ propósito pru,a oonte u r 1t11ontos dtve rMos y
muy otiles que, de otro modo, se:rí,. lm_po11lble t.:rat &amp;l' en sllf! colu,nna .
Además, publicaremos tn11usWL1Inente. en volú.m11nes perfeotamente Impresos y enc uadernados á 1&amp; rúk1
t ""- -ov ELAS O .E LOS A UTOR ES ll1AS NOTABLES, pQ,l'a rep &amp;rti:rlas como PRIMA.$ á los sob!le rlptoreM.
E st as nove las, uuyo pré clo en l as llbrerfas e s c uando m e nos de 81,óO. s e:riin e8oogldas entre las mejores. ú. Ou
d e s atlsfa. e r .amplia m e nte el bue n &amp;"1l8to lite rario de los abonados ,. este v e rl6d1oo, que de sega ro es m ás r e ftnaclo que e l de los /La-lJitu;s ,í. los f"olletlues de los dlal:-Los poi,nlares.

En lo ref e rente á l a s eoc lón de anuncios, nos proponemos ,idoptar no sistema ente rame nte d1s t1nto d e l
11.ue hasta aquí hemos HegaJdo. Los llllnnclos lrán distribui dos d e numera que :resalte á, 1&gt;r lme n, vlJJta su tm port9.ncla, Y e st 11,rán ilustrados con FOTOG RA.FJA S O Jl'IG RAS AB.TISTICAS que los embelle zcan y atra.l•
gan la ate n ción d él lector. Los c ome r cia ntes t e ndrán e n lo suceslyo e n EL MUNDO ILUSTBA.l&gt;O e l órgano más á propósit o para, annnola:r sus mercan ()íSS: pues conta mos al efecto con 111. m á.s v1tclada col~cct6n de
modelo8 de avlsos, tanto á. una tinta como á 00111:res.
E speramos (IQe el público :recibirá. con gn.sto hu m e Jon,s q_ue vamos ú. l.mplantar,
Presldcute del Congreso Conalllnfent.e,

Presidente de la BepóliUca ou rebrero de l Sú 7.

�Et MUNDO ItUSTltADO
EL lTIJlfDO

nusTA.A.Do

nidad, causa de re~ocijo para los propios
y de sincera admira·
ción para.los extrafíos,
nos presenta. ante todos como un elemento útil en el trabajo
universal.

***

H1LVIZCOI\Df ~lllbHO,Ot Ho\llHU4. ~ltl~r.Ol'IARnKGRRrlRMtROU.
Mi¡¡1~rro d.e Belg ica .
Mi"i)rrodelaRe úblira Rrgwfina

M6XiGO Usus R6la610Il6S [Ut6rnaGtonat6S
~·~
Es indudable que el ensanche y extensi6n en las relaciones diplomáticas de un país son elementos que
muestran con signos evidentes su progreso y desarrollo,
como índices de una vida internacional activa.
Grandes períodos hubo en nuestra historin en que,
poco conocidos por los extranjeros, se exagera ban nuestros defectos, se cercenaban nuestras cualidades, y se
nos presentaba ante el mundo como un pueblo irremisiblemente ingobernable condenado para siempre á
agitarse en perpetua!ó! luchas, á agotarse en convulsiones horrendas, á ser un eterno peligro amenazante para. los intereses propios y ext.rafios. Hay que confesar,
por doloroso que sea, que no faltaban razones para.juzgarnos así, por más que el juicio estuviera recargado de
tintes sombrios, á que no éramos acreedores. Eramos
un pueblo en vía de formación, y los que con más dureza y acrimonia nos juzgaban, olvidadan, sin duda,
las lucha.6 seculares á que habian estado sujetos, y sin
atendei á las condicione$ atávicas de nuestra raza y lÍ

las circunstancias del medio en que se desenvolvía la
joven república, achacaban sólo á defectos orgánicos, á

vicios irremediables, lo que pudiera llamarse «FIEBBE
la integración y desenvolvimiento
de nuestra vida superorgánica.
Por fortuna,, tiempo ha que dejamos esos arambeles
de un pasado doloroso, tiempo ha que, encauzadas
nuestras actividodes en un.a corriente vivificadora, trabajamos decididamente en nuestro mejoramiento completo, procuramos perfeccionar nuestro rligimen institucional, adaptándolo á nuestras necesidades, y en
labor sana y eficaz procuramos dar eoluci6n satisfactoria al problema económico, para. obtener elementos de
paz y de progreso en Ja ecuación política y social.
Y esta. transformación gradual y progresiva efectuada en la República Mexicana, á la faz del mundo, esta
entrada definitiva de la nación al concierto de los pueblos culto , esta participaci6n integral del pais en la
obra de la civilización, en 11\ vida solidaria de la humaDE 'REGDITENTOi&gt; en

Derribada la antigua
muralla chinesca que
pretendimos en un tiempo levantar contra
la influencia del capital extranjero, reconocidas con toda. hoñradez nuestras antiguas
deucla.s y asentada así la base de nuestro
crédito en lo porvenir, con la suprema confianza. del jefe del Estado en nuestro latente
progreso y con su acendrada. fe en las fuerzas vivas del país, abrimos nuestras puertas
á las corrientes exteriores, y el resultado regenerador no se hizo esperar. Pronto una
red de vía.e férreas puso en comunicación
fácillos centros productores del país, llevando, como las arterias, corriente vivificantes
de fuerza y energía.; millares de kilómetros
de hilos telegráficos, como .filamentos nerviosos del organismo social, pusieron en relación sus diversos elementos, y como al influjo de un mágico ensalmo, todo fué vida y
movimiento, en donde antes todo era estancamiento y muerte.
El mundo nos contemplaba absorto, y
pronto el interés que inspirábamos, estableci6 corrientes de cordiales relaciones.
Al terminar nuestra épica lucha que inició el tratado de Londres de 31 de octubre
de 1861, en que tres potencias europeas, una.
de ellas en el apogeo de su grandeza, se unieron contra la República, y concluyó en el
drama sangriento de la justicia nacional¡ al
terminar la épica lucha en que noeotros nos
ofrecimos víctimas por la libertad de un continente y peleamos con denuedo y bizarría
por nuestros propios hogares, haciéndonos
los paladines de la doctrina que con agraba para siempre la libertad de América,
for1Dulada por James Monroe contra la Santa. Alianza, á p:d nci pios del siglo XIX, quedamos como en un espléndido aislamiento
como enhie ta roca que sustenta un faro'
besada. por brisas de admiración y azotad~
por olas de odio.
De entonces acá, ¡cuánto cambios se bnn
efectuado en nuestras relaciones diplomáticas! cómo se han ensanchado las corrienLes
de amistad que nos unen, lo mismo con pueblo hermanos por raza, por vecindad y por
semejanza de instituciones, que con aquellos
de nosotroe apartados por la tradición la
distancia 6 la disimilitud de régimen político!

***

Aparte rle nuestro visible progreso fruto
de largos años de paz, que nos ha acr~ditado
ante ~1 mundo como un pueblo bonrado y
traba¡a.dor, celoso del propio y respetuoso
del ajeno derecho, hay en la época presente
en los acontecimientos contemporáneos do;
hechos que han contribuido indirecta~ente
puede decirse, pero de una ~anera. eficaz al
ensanchamiento de nuestras relaciones 'internacionales: la. convocación del Congreso
de la P~ por el Czar icolás II, en 1899, y
la reum6n de la segunda Conferencia Internacional Panamericana en 1901. México fué
la única nación hispano-americana que estuvo representada en el Congreso de La Haya; ~u caJ?ita.l fué designada por acuerdo
cuasi unámme de las repúblicas del Continente1 p~ra asiento del segundo Congreso
Panamencano, que tanta resonancia ha de
tener para lo porvenir en los pueblos hermanos del mundo de Colón.
Por circunstancias difícilmente explicables, nuestras relaciones eran tná.s positivas
con la naciones europeas que con nuestras
hermanas de. Hispano--Amériea. L:.. segunda Conferencia Panamericana ha servido para darnos á conocer entre las repúblicas todas de este lado del Atlántico, que enviaron
~us repreeentllntes á nuestra 11Ietr6poli, de¡1mdo gran parte de ellas acreditada una legación permanente.

0

***

Hasta de la P~rsia legendaria, del país del
Iram d_ot_1~e C:eciero~ los gérmenes primeros
de la c1vilizac16Ii. aria, después de la :florescencia de los Vedas, llega á nosotros un ernhajad?r _es~eci-al y extraordinario, para ofrecer d1stmmón honroea á la Rapública en la
persona de su Supremo Magistrado. Dcl Extre~? Oriente, &lt;'.}el joven y vigoroso Jap6n
recibimos tam b1én prendas de segura amistad,

Nuestras relaciones cordiales y afectuosas
con los pueblos cultos todo1:: de Europa, América y Asia, se estrechan cada vez m~, y
nuevos tratados y convenciones son prendas de concordia y lazos de unión para lo
porvenir,
Por eso ·nos honramos al publicar en las
páginas de EL MuNDo ILusTRADo, los retratos de todos los representantes de los gobiernos extranjeros en nuestro país, dando á conocer en fotograbado á todo el H. Cuerpo
Diplomático acreditado ante el Gobierno Mexicano, cuya misión de confraternidad universal, tiende á hacer efectivo el reinado de
la paz sobre la tierra.

. de .R.- No inclul.mo&amp; entre !os retmta&amp; d e los jefes de misión ,1ue Uust.mn esto.s páginas el d el repl"Cill;!ntante de Portu-

gal , Vlzeondé d e .Alte, pol" no h,1uo rlo recibido opo-rl11ru1menw
d~ Wá~hl ngton , &lt;'lurhul d oudt• rc.-,,lde el distinguido mp,owal!eo.
l;()S re1i. ~lrili-rrosdt!I Ec.uador, fui ~ llajos Nknntgun Bnll\•l11, Arg1mtlnn, P erli , l'elllln y Pnrtogal 1·eslden unntlJ(li1 on
lu capi tal de lo. vectna R ep1\1Jllca .

�EL MUNDO ILUSTRADO

EL MUNDO ILUSTRADO

EL ROBINSON MEXICANO
Capfüdo denn Libro para los Niños, por Carlos Díaz Dnfoo.

Is.
producción,-El trabajo aislado y el trabajo en

SUMARIO, -El traba.Jo, sego.ndo factor de

común,- nión de los esfuerzos humanos,-División del"trahajo.-Ventajaa de la. divisi5n del
trabajo.-División tel'l'itorial.del trabajo,-Bus
conseouenoia.s,-La. a.coión· del trabajo sobre la
natnraleza y 111 acoión de la. na.tnra.Jeza. sobre" el
txaba:o,
O dlas tnmscnrrlnn p,1r11 el Rohinsón
!&gt;Iexicano Nm unn rapidez ¡¡x.trnordi.

mu-ln,porqne ocupado,én sus lrabajos,el
tiempo se le ba&lt;:h(m~ corto de lo que.
en medio de st1 soledad,
pod:rla imuginarse,
Cada vez encontraba en In, ls.l.1111u0\'IUlJ1T111 1/·
tion~ con que atender t\ Sll sub,·i•lene,i&lt;i, es ducir, ,i lrurnecesidades de su \' ida.
Babia gmndes cantidades do Arboles frutales (limoneros, naro.njos, m1U1za~011, ele.); otro~
&lt;.le mad11ra de construcción, otros tin !(,reos,
y gran y11rleelad de los que producen goma, cuando sir les practica una incisión en el
tronco. nabta tiimoién planUIS tuberculosas
(como la p11pa) y bortaliw.s. Lo que no pudo
descubrir lué ningún cereal ( orno el trigo), Y
lo deploró el joven proíundnmente, pues bien
sabia que los cereal es constituyen a llmcntos
sanos y substt1.nciosos.
11111 til es dOOll' !JUG, en .virtud de est.os b11llazgos, su hnerto se ibll en. anchando -poco 1\
poco, 10 que Juro qne su torea aumentara proporcionalmente; )' como 11.1 par que_sus plantlos, tenla que atündcr 6 otras labores, rcsult~ba que en multitud de ocasiones se v ta obll·
gado ll dejar nn orden. &lt;le /rabajn para consagrarse t\ olrD.

H&lt;lllía gra11da_oon/WctdCl! de (lrbole8frutales ..... ,.

-¡.Ahl-se clecía el desterrado.-¡Si á. lo menos tuviera un compañero que me 11yud11ra. en
mis labores!
Es que en efecto la labor de ,i(Jj¡ /romltre8
reunid08
un resuÍtado muy superior t\ 111 lalabor de dos hombre,i que trabajan ca&lt;la !ll!O

da

aisla&lt;lamente.
Por eso hay ciert-OS trabajos que reclaman la
cooperación de 11.mchos hombres: talar un bos·
que, rc&lt;:oger una oosecha, construir una ca.sa.,
periomr una. montaiia, etc., etc.; en nada de
esto podla pensar, porque tales trooojos son la
consecuencia de la unión rle los eefuenos hum.anos.
Su padr~ le llabla dicho á menudo que sol11mente po.ra Ialrlcar un colcbón de hlllll. trabaJo.11 cientos de manos: las 11uc cuidabnn llas
ovejas, delas que se obtm,o la m.all'ria pr-ima;
las que las trasquilnron; Jns que lav11ron la lana; lfU! que vendieron &lt;lata; las que lo. cardilron, sin contar Jo.s que prcparnron la tierra para que pastaran esas ovoJ.s, los que regaron
esa tierra y la limpie.ron, etc., cte.
Tambieu le habla. dicho su mlslllo padre
que la vida de un hombre no bastnr!a para
con truir por si wlo un reloj.
De esta suerte, !ji Jm1n hubiera tenido un
compañero, éste se habrfo encarga.do do atender al huerto, por ejemplo. cu tanto que ~I joven proseguirla la labor de íal.&gt;rlcarse herrn.mientaa, cuya falta Je ern cada die. más sen$1ble. Hnsta entonces sólo babia fabricado un
hacha de piedra y un mazo de madera, que
aunque mu¡- toscos y de dificil manejo, no dejaban de presfur/J!. 8Cl'V ieiQ$.
Más esfuerzos reclamó todavla la construcción de un quita!sol con que resguardarse de
los rayos del &amp;litro del dla.

. .......limla que Jiabiú¡,- en l~i playa

P,1mconsegnirlo,"arm6:con ·verill,ufde un
árbol un enrejado en figura de ml'Cl.ia namnja
y el centro lo atr11vcsó con tm polo, qlle aseguró con
cuerda . Dcspl\éS, to¡nó las hojas
]Il¡\s auebas ele un cocotero y lfU! prendió con
alfileres soore aquella arm11z6n.
Pero, jcómo! ¿Juan t-en.ia alfileres'/ ¿Los hal;la
encontrlldo acaso en lea solapns de su !;RCO'/ No,
por ctertO, sino qne los fabricó igualmente. ¿Y
con q ul!? Con las espinas de algunos pece
mu ortos que el mar arrojaba i\ la playa.
Esto demu.,,;tra que l&lt;t in(l,u¡/riu d&lt;l lwmbre
al)rO\'Ccha LOdo lo que le proporctona la nat11rnle1.a, y que en ella no hay nada que sea verdaderamente imltil.
Pero la ldea de que por grttnde que fuese u
onerglo., y tenaces y pcl'lllstentcs sns esfuerzos,
no llegar!au nunca 11. satisfacer todas sus necesidades, le segula atormentando. Por eso ru;pirabn constantemente por aquel compañero
·uya ayuda le habría sido tan beneficiosa. No
sólo remtb-!an ambos aus eefuer203 para alcanzar
nu dc~1·11iim1do tJbJcto, por ejemplo, derribar
un árbol, sino que cada uno se c0D$1\gT11ria' I!.
una wla labor, lo que llllrl.a más /ácil y sencilla
la tarea. Esto es lo que se llam11 la ,livisi(m díd
truoojo, qnc tllU poderosamente ha. contribuido
I\I progreso de la worlncci(m de objetos útiles,
Aü, en el caso del reloj que hl\bla acudido á
la memoria de Ju11.nito, es verdad quc_la vida
de un hombre apenlll! bastaría. para construir
uno; pero si se reúnen cincuenta, el resuJtado
esmuydistinto. Unos se consugranill á hacer ~'l!leras, otrM ma.neclJJa,¡, é tos rnedas y los otros
á armar las ellferentes piezas. Procediendo c1e
esto_modo, la fabricación de un reloj rolamen-

=

Mtú eefnerws reetam&lt;l la ro118lruteüm
de u,¡ r¡u itawl ..

te l'eclami\ u no, dos ó tre dlas, según'. ell m\_
me..-o de operarios qne Intervienen en la tarea.
n sabio inglés, que pudiera llamarse el pa-d re de la Cimu,ia Ecmt61ni,x,, Adam núth, .ho.
llegado á o.firmar qué el rl~m•r!Jil/l de tu ,irtX/!lrcil,tt, cs decir, el ,1,w1rrolln ·,Je¡ bienr•lm· de la ~·
pecle humana, descansa en la cli&lt;'Uión ilel trob11jo.

ro de tnles objetos depende del número de hombre.1J•111JaJadm·t!II que hay en él, esa riqueza
tambit&lt;u procede de lo más ó Ínenos divididas que estAn 1118 labores, ya que la dfri1tiót, da
ll'nbajo da por resultado la mavor p,-oduccitm
de los obJel.o• 1.&lt;til&lt;JS.
Mientras tamo, seguía Robinsón r:xplm·cmdu
la isla, con el objeto de deS&lt;:nbrir nueva /1.1.c11tc~ de tit¡ue::11, 6 sea DUeYas substancias aprovechables par11 sus labores. u Lugar preferido,
uo ob.~tante, er11 los •Bo:;que,s,,, cuya Ieraaldad
y hermosura no dejab;i nunca de admirar.
Continuaba lamentando no poder trnsladllJ'
alll •u tllbergue; pero por m:1l! que habla busciiclo ~uicladOSllmcn'.c, no encontró, como en
la playa, gruta 1ú caverna algun11. que le ,;iniera de retiro.
'l'cnla, pues, quecuJtivar sus plantas en lo~
,Bosques,,, tomar las piedras 11ue apro1·echaba
Plim fübrlcar herl'llmientos en la .Clm,i,s,, y
lrnofü1r en la •Ph1ya,,,
Oada comarca tiene, electivamente, en el
mundo sus riqueza¡¡nalur(l/es d.i(erente,; y como
la. e;rplataci6n de cada riquc,a 11.aturnl reclama
/11l,or &lt;tislimi,, la. misma n11turaleza ha establecido la divi8ió1' lcrrUorial del traoojo.
Asl e· como cu una comnroa sólo se cul Uva
el algodón; en otra, esfembraexclwrtvamonte
trigo ó mafa; ésta no tiene si.no plantíos de cai'la de nil\car; aquélla ofrece nada más que minas de l)tflm, oro, carbón ó Werro. Y resaltan
de nltt, po.ra las conuucas, 111s mismas ventajas
que para lo individuos al dlvidlnlO el trabajo,
puesto que cada un,1 de ellas puede ofrecer

tillo, en ltt segundó. quincena ele marzo de 1520, rindieron v11su-l l11je 11.l"Rey ele Espafül, ]lOr 1111t.i Hernan Gortéll, M11cteimn11 r los reye de Acolhw1cAn . .El neto, q u(l i:ertlücó ::l ll$cribaoo Pedro Femilndez, se efectuó en el ral1tolo de Axay11catl, estando pre entes la mayor parte de los (!apiten es de!
ej&lt;,rclto del onqui•lador y algunos soldadOI! espaiioles. El m., ,uo historiudor refiere que !llocteznma "ºº pud sostener lus !!\grima.'&lt;,• impreldonudo, indudablemente, por lfl signlfiéllclún y tr11.sccndoocia de
la l)rote.-ta que habin'hecho.
•_
_ .. :a _ . _ ,
•

RO N UNCI /\ Ml fiNT O D C LANO A .-A con.st-cuenciaelehabcrsc pronuncittdo en GnuduJu.

Jam ciucl,id donde so hall11ba cstableaido el Goo1erno den. BllD.lto Jurtrc1~ el )efe del M l;at;1llóo,
D. A.ntonlo Lancla, el H tlo mai-,,0 de 1R58 ~e amotinó la gu11rdia de Palacio, J)!!Jletrando basta eJ sal(m donde ,;e encontmba el !'residente, con el objeto de asesinarle La sererudacl que nntoel peligro
demostró el , r. .Ju,1re-¿, y1as pah1bras qlle en a.&lt;¡Ul•lln$ nttiotivas circnnstnncias dirigió D . Guilltrmo
Prieto 11. los pronuncilidos, diciéndoles que siempre h11btan ald(I uno., ,·nllentcs y que no podían convertirse
en asesto~, hicieron que la guardia levantam sus ar.ma.s, desisli(ndose de sus crJnúnales propósitcs.

------------•I
1 ¡

1 904.- :;:ANTOi:tAL,- 1904 ,J
V
M 1 San Albino.
S
M 2 San Pablo mártir.
D
T
3 an .Emeterio mártir.
L
V
4 San Casimi:ro.
M
S
ó San Eusebio mártir.
M
D
ij San Victor mártir.
J
L
7 auto Tomru;.
V
~[
~an ,luan de Dios.
111 9 , antn J'rnncü;ca.
D

J

Grand · ,on, cJectlvnmente, las ventaja que
rcsuJtau. de esto. división. Si Robinsón se hnbie:ra podido dedicar ú nlro.men te ~ con¡. trulr
quitasolei.:, claro es que el scgunelo que construyera le habrhL r ollado mejor qne cl -primero, el tercero mejor que el segundo y asi uccsivamcntc. Llegarla á adquirir mayor habilida&lt;l, umplcm1a nwws r.sju,rzo• y los quite.._&lt;ole Sllld rlan ca.da vez ntás per/ecw.~ de ~us manos, también coda din un\s dta!rax ¡¡ 1·t1= en
esta torea.

Después, ,·co11om ízarla mucho /lempo do! que
se velo. obligo.do i'i ga tar abandonando Ju construci6n del quitasol para regar sus plantas ó
hacer unos metros de cuerda. As!, un obrero
que en un taller ejecuta una misma taren son
un&amp; sol&amp; herramienta, sin cambiar do lug,1r,
a.hom1 mucho eefium:o i1ullil destinado á moverse de un sitio i'i otro l' á buscar vnrins herromlon ta.~. q uc por tener 11uic11 ,.;,m,,oa düil i II tn•,
exiger(rambios so.ccslvos de:esruerzos. Un martillo no se muovc como una sierra ni una .&amp;!erra como un destornillador. Tres hombres qac
movieran: uno110 mnrtillo, otrQnna sierra y el
tercero un destornillador, con nn mismo Qbjet-0-fabrtcar nn mueble, por cjemplo,- 11rodueirúm mástraixzjo en un dla queuu/wmbre que
en ese mismo din hiciera uso de111S tres herramientas.
Juanpertlia, pues, mucho tiempo y mucha
J1obllidad por no pocler llegará especializar sus
ftuwionc•, es decir,por no empicar snsesfuer.ros
- lí ·icos é intelectuales-en 1m trlJbqjo especi/Jl.
De buena gana so h11brl11 elcjado llevar J)Or
!'IJS inclinaciones .haclll dctem1inltelo trabajo
qne prcferla i, los otros, coll lt1 écrte,,a de que·
ojerci!ando este tmba.jo que preferia , llegaria
l\ dominarlo-y lista es otra ventaja de lu di•
vi~(m del trabajo, que -pcrm.iw l\ cada hombre
seguir. us oflclones y ejercita.r sus lacnltadl'S,
elistinlllll pn~a cada u.no; pero, de*raciadamente, Ollto no le era posible, 11or t.oncr que obtener por sl propio todos /()ll procluclns que he.bla menester.
Et1 lo. ,,ifta ~O&lt;'i&lt;rl no pasa lo mismo, puesto
que cada hombre selim.lta á 0bt nor ,ma pa,._
ti! de tos woducln• que hacen falta (1 todos, sabiendo q ne otro baro otra parte, otro otra, y n.si
/nd,ri,, h11;;ta obtener el total ,to pmd11clos que
necesita esa sociedad.
Entonces comJ)rcndió Ju,iDJto qu si la riqueza de un pueolo consiste en &amp;1 número (le
r¡bjet.os &lt;,taa que produce ese pueblo y el m\me-

V
D

ASA l..l.. A J fi A L R fiY D fi fiS P l\r,A.-Seg,ln refiere e) h.istoriador Bemnl D1&amp;1sdel C1t1&lt;·

su lug111·¡prefe1'idn . .'....
prociuclqs r//J)l'ri,ilt, mAs hlcn tla/xJradl1$ ·Y en
mnyar ca11titlr1&lt;l que $Í l¡, !mea ,e hubiem· empleado en varias pro&lt;lucciones1l. la Tl!Z,
La natur1.1le?.a marca á lo. hombres la dirección quedeben elará,su trabajo. lmdwr ro,itra
ella y 1'CllllCl'la, es, sin duda, uno de los objetos
del esf11ru'1.0 humano, pero Vencerla en aquellos ele.meo tos rmitmrlo.• ú la vida)' al bicnest.ar. A 111 Inversa, los hombre,¡ est,\n obligado
á. rhdec.-rln y C1y11darla ('Uando Rns t'lementos
!'&lt;ln .f&lt;m&gt;l'abtc• ti. e.sos mlsu,o,; fines.

10
11
12
13
14
15
16

17
l~
1~
20

San Macario Ohi~po.
San EulogJo.
San Gre~orio.
&amp;lota En!ra,ia.
Santa Florentina.
$a.u Raymundo·
San Il o(lberlo.
San Patricio.
Sun Gu~riel Arcángel
eñ◊r ::;an Jo~.
Santa Eufc.mla.

J, 21 San .Benito abad.
M 22 San Octm~ano mñrtir.
:M 23 Sn.n Victoriano,
J
24 San Epigiuenio.
V 2,,; Encarna i6n del Verbo.
?~ Sao Dimas.
D 27 San Ruperto,
L '-" San Sixto ID.
M í9 San Bertnldo confesor.
M 30 Son Régulo obispo,
J
31 - n Beujamln.

�EL MUNDO ILUSTRADO

EL :MUNDO ILUSTRADO

***

Los Sports
No cabe duda que nuestra capital progresa. Y no es solamente nuestra capital, es nuestro país; pero como es perfectamente racional,
el progreso se acentúa en los centlos sociales de más importancia,
porque las naciones en que, como México, el régimen colonial ha. tenido mucho de centralizador, la capital es algo así como una reducción de todo el país, dentro de los límites de un di trito.
La llegada frecuente y continuada de americanos, nos ha sacado de
nuestra existencia de monotonía y debi!idad, de«cn.lle tle PlateroS&gt;, y
de anemia, existencia bochornosa para cuando se tienen veinticinco
años y se es un hombre. Los sports, como el «whisky-cocktaib,
son los compañeros inseparnbles tle los nmerirahos.
La raza americana es fuerte por el Pjercicio continuado de los
ports, y los sports son muy americanos, porque éstos son fuertes.
Es una costumbre fácil, cuando se hn. ensayado alguna vez, y es,
además, una buena costumbre. Es un hecho fuera ya de toda discusibn que los sports metódicos acaban por hacer de una raza de enanos una raza de gigantes, y es cosa sabida que los que en su juventud se han acostumbrado á hacer algún ejercicio, difícilmente
prescinden de la costumbre, aunque las circunstancias que los rodeen en su vida, los afíos y demás, les sean absolutamente hostiles.
Si la costuml.,re de los sports es higiénica, y es, socialmente, recomenda.ble, entre nosotros debe implantarse, porque más que muchos
de los pueblos del mundo, necesitamos hacer una. vida higiénica.

eo

Amplio ca.mpo existe, pues, para. ejercicios físicos, ya en los sports nacionales, ya
en los importados. Entre ellos se debería escoger lo mejor, y i;e ei;tá escogiendo de hecho, tanto por Jo:; adultos cowo JJOr los directore de colegio, pam que los educandos,
á fa vez que instruídos, resulten vigorosos,
cosa que, por de.gracia, se descuidaba hace
al¡nmos años.
no de los SJ ,O:ts que más recientemente
nan triunfado lit: mil di6cullade:1 en nuestro
pa:s, pero que pare&lt; e por fortuna que ya seha aclimatado, e:; el dtl° «base-balb1.
Se hatenidoqut: luchar con graves dificulta.de., para ver de obtener un &lt;(team,, quu
diera algunas funciones en la Reforma los
clomingos. Para ver de completar la cantidad de jugadores que es precirn, ha habido
que pagar por algún tiempo jugadores de
}Jrofesi6n, que ayudaran á los aficionados.
o importa; el resultado se ha conseguido

f\ éxico

FOOT-BALL.

SPORT MIDOCANO -UN PIAL,

na, es sport que nunca debería recomendarse. La pelota á. mano, tal
como el pueblo la practica, es también un ejercicio recomendable.
Lo mismo se puede decir del lazo, que ejercita la vista, hace
buen jinete al que lo practica y tiene la cantidad de riesgo justamente necesaria para darlo algún atractivo. Estos, on sports nacionales, y con sólo que á ellos se dedicara la juventud, mucho se habría adelantado.

***
Pero los sports que están de moda y que es de desearse que
siempre lo estén entre nosotros, son netamente americanos. Es á
los americanos á los que debemos el renacimiento del gasto por los
ejercicios físicos, que alejan al joven, los días de fiesta, de la obligada é indi~pensablecantina, y que, además, lo hacen adquirir fuer-

ball", por ejemplo, ni requiere esfuerzos
sobrehumanos, que serían demasiado peli grosos en la altura á que nuestra ciudad se
encuentra.
Los juegos de «basse-bafü son muy animados, y, además de los ju~adores, se encaminan ya á los terrenos de la Reforma, lo,;
domingos, buen número de personas que desean hacer algún ejercicio á pie y divertir,-e
con los incidentes de la lucha. Y es curioso
el hecho de que sea el Club « Iéxico11, hasta
ahora, el que mayor número de triunfos_ha
obtenido.
El «Polo» y el «Golfoi1 tienen sus partitlarios; pero e3 esto entre los extranjeros especialmente. El «Polo» requiere la compra y
sostt,nirniento de ,,ponies)) que cuestan muy
caros en nuestro país, y el «Golfo» es juego
que á algunos parece algo femenino. Tal vez
por ello no ha ·a progresado mucho.
Los «tea.mi;» de 1,basse-ball», en cambio, se
multiplican, y ya es de esperar que en pocos
meses sean aún más numerosos que lo que
ahora son.

CARRERAS Á PIE.

ya y debe ser muy halagador para los miembros del Club México.

***
L.

POR'r MIQQO,\NO -ASEGURANDO UN PRl!.T.IL.

En los seores que los últimos juegos han
arrojado ha sido este club el que mayor número de triunfos ha registrado en su abono.
Y es tanto más de celebrarse cuanto que bace poco tiempo que se dedica al juego inglés,
y que, por ende, dehe haber tenido serias dificultades, desde su organización basta sus
últimos triunfos.
'
Los anotamos con gusto, por ser este un
estímulo á los jugadores y porque quisiéramos poder decir lo mismo de todos los clubs
que en la capital se han formado rara dedi
carse al sport.

:N"o es que entre no~otros los ~rorts no existan ó no hayan l"Xislido ante de que el elemento nmericano que hoy rndica núe;,trn Cllpital, los haya importado. o; e11tre nosotro;; t&gt;xisten sporl;i¡ netamente 11aciona.les, que son &lt;ligno:i de atenci611 por dos grande·
moti,·os.

en

***

Es el primero que en cualquier parte y sin gasto de ninguna especiP., sería posible ejercitarlos, pue1&lt;to que ya Je antemano se han hecho los preparativos necesarios; y el segundo, que es más fácil encontrar quienes conozcan algún sport nacional, que jugadores de Polo,
por ejemplo.
Los sports nacionales, en parte cuando menos, no merecen el
calificativo de ta.les; pero no por esto dejan de existir algunos dignos
de alabanza, lo mismo por el higienista que por el sociólogo.
De los diferentes ejercicios, por Pjemplo, que se efectúan á caballo, la simple equitación es recomendable en extremo. Pero los «coleaderos", en los cuales fácilmente 1:,e cieimuca un cal,nllo, :;,e lastima
una res ó se hiere el jinete, sin que por ello se obtengn. ventnj;~ algo.

F0O1'-BALL.

zas. Y nosotros somos uno de los pueblos del mundo que mayor
necesidad tiene de adquirir fuerzas, si queremos subs~raernos á la inevitA.ble ley de selección natural.
El «Club Reforma» ha implantado el gueto por el «basse-ball», que
y:i Ee juel!'a, domingo por domingo, en los terrenos del Paseo de la Reformn. El «basse-ball» es de los juegos que más se adaptan á nuestra
índole y Íl nuestra. constitución, pues no tiene In. rudeza del c,foot-

CARRERAS DE CABALLOS.

CAZA DE LA ZORRA.

Del «foot-bal1&gt; se puede decir, también,
que es demasiado entírgico para nuestra raza
y para la altura á que habitamos en la Mesa
Central.
Hay, sin .embargo, algunos &lt;(teams» que
juegan el «foot-ball», aunque su número no
se acercsi, ni con mucho, al de los «baJlseba.listaS&gt;•.
Uno de los sports que mayor éxito han de
tener, seguramente, es la equitación, entre
los militares sobre todo. Laequitaci6n en los
oficia.les es un ejercicio que debería cultivarse asiduamente. Eu los ejércitos extranjeros
-el francés, especialmente,-los oficiales de
los regimientos y de los batallones de artilleros, son todos admirables jinetes, que frecuentemente disputan á los profesionales el
triunfo en los hipódromos.
Entre nosotros ha sido, primero, el «Club
Hípico Alemáni, el que haya efectuado reuniones frecuentes para dedicarse á la «caza
de la zorr!Lll y á los saltos de obstáculos. Des-

pués, cronológicamente, ba venido el «Club
Hípico Iilitar", y la fraternal unióll de ambos parece que ha producido buenos resultados.
Respecto á las carreras de caballos, que entre nosotros-al parecer cuando menosno se aclimatan, hay que ver que los cabaHos de carrera. son escasos, que cuestan demasiado en el país, y que los que hay, aún
no han sido debidamente seleccionados para
producir una raza que tal vez podría llegar Íl
igualar á las extranjeras. Algo se hace, sin
embargo, especialmente por la iniciativa. del
«Jockey lub,&gt;, y en las reuniones á las que
esta sociedad privada cita, r:;e nota una concu•
rrencia tan distinguida como numero1:a.
Pero entre nosotros no existe, en realidad,
la industria ganadera caballar, con la importancia que en otros países, en donde los propios criadores hacen que las carreras sean
muy sonadas, como un reclamo para sus
mismos criaderos.

LA WN.JI'ENNIS.

�EL MUNDO ILUSWDO

EL lmM&gt;O lllJSTliDO

Adveni1,,iento de Pierrot
L antro silencioso· las retortas., humeantes, y obscuros los rincones; Polichinela, d
codos ~obre la ate~tada mesa,observa las burbujas que en intervalos suben del fon.
do de un recipiente á la superficie del líquido hirvfondo; su cabeza está cal
va de tanto estudio, su cara rugosa por lo largo de la Yigilins, y su traje d
cuidado, por el olvido para las cosas -venales; flamea la lumbre en el hornillo y b?rbota
contenido de quién sabe qué substancias en ebullici6n; de pronto aquel mago solitario se
levanta y exclama: «El fuego, siempre el fuego, como un infierno, quemando el germen, 1
el fen6meno se oculta; no valen signos cabalístico~, no importa toda la ciencia traída de¡
oriente y robada á los fakires; del fondo misterioso de la retorta verde no surge lleno de
vigor el homúnculo rojo ........ . Quejidos, lloros: ........ ayes de muerte Y. vagidos de Yidal
Pero el taumaturgo se engaña ......... Y los otros, los torpes, los que han enterrado un raye
de sol en el surco
poner la semilla en él, esperando así ver salir de la alquimia, lucie.nte
y victoriosa, la piedra filosofal. ........ Error! vanidad! soberbia! mentira! Primero teng
mos el ente y después dotémosle de la piedra angular, del oro que brilla en las estrell
estudiadas por ]os a trólogos y en el sol de que somos vasallos y siervos!i&gt;
Por la abertura tenebro a de la cueva penetr6 un rápido fulgor; después el aire trajo d'
bilmente en sus ondas, como á un nifio dormido, el eco blando de una tierna canción:
hosanna de un ángel en la guarida de un demonio! Polichinela quit6 todo pensamjento d
aquellos chirimbolos, olvidó al homúnculo rojo y á la r9torta verde, iuése cam~no adelan
te hasta llegar á la boca de la cueva¡ un hálito de frescura oreó su caheza calva; sac6 cautelo amente un pie fuera, puso las temblonas manos á modo de pantalla ante los cansados
ojo;i y miró allá muy lejos una pareja amorosameute discurriendo por la ancha vereda argentada con la luz de la luna, que plateaba los árboles de las orillas del río ...... l\farjofle
te!. ..... mi mujer!. ..... ¿Cuánto tiempo hace que la dejé? ...... ¿un minuto? ¿un afio? ......
¡qué sé yo!. ..... El estudio no tiene medida nj en el tiempo ni en el espacio...... ¿Ella in•
tiel? Y la canción venía fresca y distintamente á repicar vibrante en los oídm.., despiert
entonces á. las voces de la naturaleza.
VolYi6 Polichinela al antro; dej6 de ser i::abio para tornarse en humano; pensó en un
venganza; del fondo de un anaquel extrajo la redoma negra que contenfa la hiel &lt;le la sala.
mandra amarjlla: allí estaba el instrumento de su venganza; púsose la caperuza roja, apa•
gó el fuego del hornillo y salió ...... la se11da estaba desierta; ni Marionette ni su rival
distinguían en lontananza; emprendió la marcha, guiado por la plena luz lunar y vigorizade&gt;
por los celos ...... anduvo, y anduvo mucho. «¡Adelante!ii, le decían siempre, y seguía con
..el mismo ardor de Ashaverus; toda huella se presentaba á su calenturienta mollera coro~
la pista de la perjura, y jadeante, hambriento y destrozado, di6 con sus canijas carnes en
la populosa Par~s, que ñabía ayunado en cuaresma para volver con desbordante entusiasme&gt;
á la orgía ......
r o era asunto de pocas horas encontrar dentro de la tumultuosa ciudad parisina á la
pareja fugitiva; Polichinela, aunque celoso, era l1ombre y tuvo hambre; bu. có hospeda"
en una hostería que mostraba como genial cüstintiYo un enorme borrego blanco.
El compañero de cena estuvo obsequioso con él, y Polichinela por su parte no se manifest6 reservado y cont6 en breves palabras u historia y el motivo de sus pesquisas· el hos•
telero metió baza, y más ladino, aconsejó al burlado que concurriera al baile de
cara¿i,
lugar de cita para amantes libertinos y de escapatoria para m11jeres livianas; aquel hostelero b11rdo se representaba un Salomón en los adentros de Polichinela; sí, en el baile encon•
traría á la criminal pareja y la reconocería entre· mil; a.sí pensando, palpaba debajo del ja
bón la pequeña redoma negra ..... .
El disfraz estaba bien: puesto el mantel blanco por debajo de los hombros en dos doblecee, le cae como sayo; sobre él va la sábana de la cama, que, por las dos rasgaduras de sui
extremos, eemeja una casa.ca con flotantes mangas, en tanto que la punta posterior parece
la cola de un gorrión; ya de marcha, objetó el hostelero al truchimán del Polichinela qu~
el r? tro 1~ llevaba inal_terado y Pº: e!lo podía ser reconocido¡ entonces, con un poco de
han mi. cogida de ln cocma, puso Pohchmela blanca su cara amarillenta.
-¡ Buena suertel-gritó á guisa de despedida el huésped, que estaba curioso por saber el
resultado de aquella aventura.

sin

Uo 1•cn
. ccdor. La toma.de Pnebls,que tnnto rontribnyó
al trluniodeflnilivo de la causa naclonol, es una delas
~:i,~~~a del r. Gral. Dlaz que más le honron y enal

Mdximlliano a(epta Ll rnrona de México

A

CEPTADA por el Archiduque )laximíliano de
Austri~ la corona de México que le fué
puesta por el partido con!'&lt;lrvador, el 10 de n'fZ
d.e 1864 prestó el mismo Arebiduquc con las
formalldadcs de estilo, el juramento de desempeñar bien y ~eln,ente su encargo. El neto ae efectuó
en el salón J?rrncipal de Mlramar. concurriendo á. él
D. José Maria Gutiérrez de Estrada, como Presidente
de la Com.lidón encargada. de ofrecer á }f axlmilfano
. la corona; D. José ll1únuel Illdalgo D. Ignacio Aguilar y Marocho, D. Joa.q uln Vch\squez de L-eón o
Adrhln Woll, D. Tomás Morplty, D. Antonio Esénn'.
dón y D. Antonio Suároz Peredo, como vocales, y D.
Angel I¡¡leslas y Domlngue7., como Secretarlo.
Camb1áronse entre 9utiérrei de Estmdii y el Arr,hiduque expreslYos &lt;lL'ICUrsoo,, ,. concl11ida 1,1 ceremonia:....\ la que C!!lu vo )'.lrcrenu, \a Archiduquesa Cllrlo•
m,-sc lzC, en Mlmmar la band"rn mexicana sa ludándola. con -veintiún cañOilftZOS. E l Archiduque préS14 el
juramento ante 1l1l abad Mitrado, 11 quien ll&gt;!istleron
F'r&amp;y Tomu.s Gómcz, ca_pelh\n de &gt;tqp&lt;'l, y J)_ Ignacio
Montes de Oca, hoy ob1,ipo de s. Lllll! Potosi.

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1 904.-SA/'ITORAL.-1 904,
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Toma de Puebla por el General Díaz

S

ABEDOR el Sr. General D. Porfirio Dlaz de que
una !ucrl columna de les tres anuos nl rn,rndo de!&gt;. Leonardo Márquez sedirigiá en a.uxilio de 1~ plaza de Puebla si&amp;d,1 por él l' ocu•
pada 11 la. sazón pol' los imperla11st,lts resol Yit,
la n_o!)h0 del H de abril de 1867, efectuar Ún ataque
decu,¡vo sobre ltt m1 ma. plll.Ztl., tomándola por asalto.
A 18$ tres de la mañana lll:l (uer¿as republicanos a,·an~ron ,hada las fortificaciones que ocupaban lo~ sitia•
dos, y•despu~$ de un sangriento combate se apoderaron de elles, hasta penetmr,victorio.:ns al centro dela
población. Los Imperialistas se retiraron ll. los cerros
de_Loreto Y GUlldalupe rindiéndo,,e el dls ~al candi.

s so

mi

***
Todo lo ruidoso que pu'e da inventar la locura humana, estaba allí: desde la griseta vesti•
da modestamente de jn.rdinera, hasta la damisela disfrazada ostentosamente de «diablesa•;
afuera, el relente enfriaba los huesos; adentro, las luces y las emanaciones de los cuerpos
enardecfan el cerebro; muy pronto Polichinela se perdi6 entre aquella batahola· mudo tris•
te en ese r ecinto de la orgía estruendosa., iba de aquí para allá como un fant~sma bt'anco¡
,«ólo, en las mujeres fij~ba su es~rudiñador~ ~irada ...... Mari?~elte no parecía; bien que no
pod ta. e. caparse á la vista perspicaz de Pohchmela. pues sentrna la presenc· a de tfarionette
•:omo el girasol busca y s.iente los rayos solares ......
Súbitamente, en el rostro del abandonado Polichinela desapareció la melancolía motivo
de bromn. p:tra más de un chusco¡ en ·sus ojos brillaba tan pronto el fulgor de la c~nicia como el relámpngo de la vengan~·-·•·• una mujer lo ha mirarlo con fijeza desde el fondo negr? de su antifaz .. ..... Est? basta: la si_gue, la cortt&gt;ja....._.. De pronto su cabeza voltejea, F&amp;
aligera_ de esos sus pensam1entos.f:.an~nentos .Y ee emancipa del yugo de aquellas sus ideas
tl e ~ab1h~ndo ...... s~ p~ra un punto a. refl~x1onar acerca_ de las flaquezas del prójimo; pero
la au~tendad del fi~oso!o f las argumentac1011es del ergotista, rebeldes, huyen 6 se ocultan¡
entonces una carcaJada rm&lt;losa.alegra su boca; da el brazo á su part&gt;ja invHán&lt;lola á bailar, y
ligero y alado r.omo un venr.ejo, se pierde en torpes giros entre la fi~sta de carnaval mien·
tra su pensamiento repite, dentro, muy dentro, sobre un hacinamiento de cosas oh~dad11s,
como un grito de redención:
«¡Bailemos, riamos, que la muerte llegará al cabo!,,

Aquel saltarín tan vacío del

caletre ►

1

era Pierrot, enamorado de Colornbina.
CAYETANO RODRÍGUEZ BELTRÁN.

Toma de Puebla por el Sr. OraL D, Porll.rlo Díaz (1867).-Detalle prl11clpal de un cuadro de}'. de P. Meudoza.

San Melilón obispo confesor
San Francisco de Pa.11.la confesor.
Santos Ricardo obi po y Benito de Palermo
an Is¡dro arzobispo confesor.
·
San Vicente _Ferrer confesor.
La Bea~ J1c1hann de Cornillón ,;rgcn.
~an ~,Jamo obi$PO confesor.
an
bert,) patrit1rcu do Jeru~alem.
nta Ca.silda virgen.
Santos ,l.)lolonio y E,. ·qniel profeta.
San León llfngno p¡1p1t con fe.sor.
San Julio pnpa confesor.
San Hermeneglldo rey m(trti r.
an Pedro Gon7~11ez Telmo.
Santas Anu.,,msia y Ba$lllm mártlre.;.
Santo ~orlblo de Liébana obispo.
San1Amcetopapa mártir
San:Penecto Presbit ro Íuártlr.
un Crescenclo conlesor.
San Crlsóforo mártir.
San Anselmo obispo confesor.
Santo., Solero y Cayo Pon ti fice.&lt;,.
untos Jo~e y Ade.llxlrto mt\rtlres.
an Fidel e Sigmaringa.
San Ma.rcos.J&lt;:rnngcltsm.
Santos Clcto y Marccllno ponttflcf;'s.
Santo Tol'iblo de }fogrov~o con(esor.
an Pablo dela Crnz con esor.
San Pedro de Vcrona mártir.
Santa catalina de cna -virgen.

�EL MUNDO ILUSTRADO

EL MUNDO ILUSTRADO

------

Arrulla('á nuestro hijo, besar la frente d~ nuestra madre, estre
char la mano del amigo, caer á los p1es de la ama~a, ¿es esto por ventera una estupidez, y el segundo _que lo hizo puede
m~recer el dicW:do de imbécil? A tanto equivaldría decir que
el Vesubio no es más que un plagiario del Etna, que el polo
boreal imita. servilmente al polo austral; que el huracán. no
es más que la hipérbole de la brisa, y el terremoto la ampulosidad
y el énfasis de la vibraci6n.
Pues bien todas estas enormidades son por.a cosa en comparación de la f~rmidabl-, injusticia ae Voltaire. . . .
Nada, en efecto, más natural, espontáneo é rnstintivo que C?m•
parará las mujeres con las flores. Ante esta metáfora, subhme
y casi divina por lo noble, por lo . exacta, por lo d1;1lce, . P?r lo
discreta por lo delicada por lo umver al y por lo 1rres1st1ble,
palidec~n y se nfuscan' todos los símiles Y_ todos _los tropos del
mundo. Si hubiera un catálogo razonado y Jerarquizado por orden de mérito, algo así como un almanaque de Gotha de las figuras de pensamiento, en prim~r lugar figuraría la que en _segun~
do califica Voltaire de imbéctl, el parangón entre l~s muJeres )
las flores; si un nuevo Monthion fundara un pre:rno_ pai:a la ~;-·
presi6n poética más i_nte~sa, la_n A DE ORO qu~daría sm d1scus1on
adjudicada á una muJer s1mbohzada por un hrio.
.
¿Qué es Ja mujer? Es fecundida&lt;l, como la flor; ell dehcadeza, como la flor; es fragancia, como la flor; es dulzura, como la flor; es
inconsistencia, como la flor.
Como la flor, la mujer esparce
fra«ancia~ ostenta coloridos, da frutosºopimos, condensa en dº1amantes
gotas de ~ocío; engalana la vida

Las MU]8f8S
V LAS

FLORSS
~
El primero, decía Voltaire, que compar6 las mujeres con las flores, fué un
poeta¡ el segundo, un imbécil.
En esta apreciaci6n cortada á pico, acerada como una
daga y tajante como una hacha, hay una injusticia fla.
gra11te y notoria, contra la
que, aunque tardíamente,
estamos obligados á protestar.
Para calificar de imbécil
al segundo que se sirve de
una metáfora á la que un

poeta ha tenido derechos de primer ocupante, es: forzoso supont:r y dar por probado
que aquél, es decir, el segundo la calcó, la
plagi6, se la apropió del primero y que, rutinario y carnero de Panurgo, corri6 en
cuanto vió correr á su predecesor, y brincó
cu.a ndo lo vió saltar.
Ahora bien: es manifiesto que si en multitud de casos las cosas pasan de ese modo,
l1ay infinidad de otros en que los sucesos se
encadenan en forma y- modo totalmente diversos.
•Hay metáforas, símiles, tropos, que dirían
los tratadistas, que son individuales, perso- .
nales, con marca de fábrica registrada y, por
lo tanto, inviolables. Reproducirlas, reeditarlas, hacerlas circular con otro cufio, no
da lugar sino á un proceso .por plagio litérario, á una sentencia condenatoria por circulaci6n de moneda falsa, y al desprestigio y
al ostracismo del procesado.
Pero las hay también del dominio público, de uso común, tan espontáneas, tan na-

turales, tan innatas, por decirlo así, que bro
tan de los labios y de la pluma por virtud
propia, por su misma fuerza expansiva porque, antes que la imitación las sugier¡ y la
vanidad literaria las dicte, ya el coraz6n las
siente, la mente las concibe, el labio las prommcia y la mano las graba.
Cuando en la letanía se apellida á la Virgen María, Torre de David, Torre de Marfil
Casa de Oro, Estrella Matutina; cuando e~
el Cantar de los Cantares se llaman Cabrito
Mellizo á los senos de la herofoa ¡ cuando el
viejo Homero nos dice de un guerrero acosado por los enemigos, que cayeron éstos sobre él &lt;ccomo s.obre un asno metido en un
trigal,,, es evidente que nos encontramos en
el terreno de la poesía personal individual
inimitable, como no sea por ví~ de plagio
por simple, puro y estúpido ESNOBISMO. Para decir: «Noche en que el sol brill6,» ó para
comparar el firmamento á la cola suntuosa
y espléndida de un pavo real, se neceaita el
genio de Justo Sierra ó la ardiente inspira-

6

ci6n de Amado ervo. El sEG NDo, el PA..'3TIOIIE R,
el nuevo editor del pensamiento, merece, más que
el dictado de ünbécil, las afrentas de la. picota.
Pero en cambio 1 llamar estrellas á los ojos hermosos, hablar del rubor de la aurora y del in~endio del crepúsculo vespertino; decir de un valiente que es un le6n y de un cor~sano q~e es un _rep•
til; comparar la pureza {i la nieve, la mocenma al
liri.o, la volubilidad á la mariposa, llamar e.xplo•
si6n al ímpetu, rayo á la ira, negro ó punzante al
dolor, madre á la tierra y flor á la mujer, ·ni en
primero, ni en segundo ni en vigésimo lugar es
una imbecilidad, ni un plagio, ni un crimen literario ni una lesa majestad poética.
Mu v al contrario, es un derecho del hombre que han olvidado consignar las instituciones de los pueblos libres. ro, nada que es espontáneo, instintivo, natural; nada que emane lógica é incontestablemente de
la actividad normal é imperiosa del organismo físico de la constituci6n
mental y moral, puede constituir crimen literario ni dolo poético.

�!t MUNDO IttrS'l'~ADO

,.,

EL MUNDO ILUSTRADO

como la flor el prado. Violeta, se oculta y perfuma; ca·
melia, brilla y reina; ros1¡1,, se ostenta; lirio, se entrea·
bre y atrae; mosqueta, embriaga¡ campánula, abraza; y
después de prodigar y desparramar en torno suyo la belleza, el amor y la felicidad, dobla la frente resighada, se
marchita y muere bajo los rayos del mismo sol que la vió
nacer y desarrollarse.
Meditando en estos casos, se acaba por reconocer que el
imbécil no es el segundo que comparó las mujeres con las
flores, y si la posteridad no hubiera consagrado su genio, y la raz6n no lo hubiera ancionado, acabaríase por
creer que el imbécil es quien de tal calificó á los que no
pueden resistir á la más espontánea de las metáforas, la
que asimila las mujeres y las flores.

Hay siempre per3onas que afio por afio declar,an no haber vjsto nunca un tiempo tan deplorable. Pronto se
echan en olvido las tempestades pasadas.-MASCART.

***

Bueno es para el espíritu hacer todos los afíos una cosa
nueva y tratarlo como las tierras cuya amelga se varía.SAIN·r-BE vE.

JT/0

(/812)

S

Fin del Sitio dfGuautla.

190:,4-.-!&gt;A/'fTORAL.-J 904.

IEN DO .va imposible para los dciemor~ de la heroica Cuautln,
resistir por más tiempo á los estragos del hntnbre i· de IR peste, el'ilustre caudillo D. José Maria Moreloo se dispuso 11, evacuar Jn poblnción. intentando ln snlida de sus-tropas. de manera q11~ el cnelIÚ,l(o no se diese cuenta de ello. Los insurgentes emprendieron la mílrCha: pero ni RtravesAr por entre los puntos
que ocu pab,m los rea listo~. fueron sorprendidos y oblig&gt;1.dos á batirse. El combate, q11e se efectuó al amanecer del H de maro de 1812,
íué redidisimo y d!l fatales conseruencltts para 1118 tropas de MorelO!!;
pues sólo parto élc éstas logró salrnrse, esc¡1pándose tambi~n eJ Héroe.
El enemjgoentró luego (1 la pobl&gt;1ción, entregá.ndose al pillaje ~ incemliando IIIdci;oladn vilfa.
·

R

Batalla del 5 de Mauo

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-

OTO por Francia los tratados de Le. Soledad, lru! hueste,; in rnsoras, que ftCAuclillnba el General Le.nrencez, avan1:1rron rum._o
á. Puebla, batiendo ni Ejército Mexicano en las cwnbres de
Acultzingo. Este, que sufl'l6 allí 11D descalabro, ije replegó hacia
aquella ciudad, tomando l)OSlcloncs en los cerros de Onadalupe
y dé Loret.o. Los franceses se aviste.ron el día i¡ de mayo (1862) anie el Ejérci~ Nacional, ~ despMs d&lt;; emprender tres a.taques inlructuosos, se vrnron obligado~ á TCtirarse, batidos heroica y braYamente_por las tropas mexican88 &lt;¡,ue rwmdaba el General"Zarogoza.
El dibujo que publil•amos-oop,a de un cuadro del célebre pintor
catalán Cu.sacb.s-=-representa un cpisodiodP aquella gloriosa jornada.

D
L
M

1 San Jorem(a.s profeta.
2 Sa.n Atanasto obispo.
a $11.n Alejandro pápa.
4 Se.n Silvlano o hispo.
snn ~\gu ti 11.
San Evodio obispo.
San E&amp;tanislao obj¡¡po.
San ,Acacio mártir.
Sao Gregorio obi~-po.
San Antonio obispo.
an Francisco con/esor.
Santo Domingo confesor.
San Peoro .Regalado.
Santa Jinedina mártir.
Santo Cristina.
San Ubaldo obispo.
Sa.n P~ual Ba116n.
tra. Sra. de la. Luz.
San Pedro Celestino.
San Bernnrdino.
Sa.nta Virginla. mArtlr.
Santa Rita de Casia.
$an Epitadio obispo.
anta Susana mllrtir.
Sa.n Gregorio VlI papa..
San Felf-pe Ncri confesor.
n Beda el Venerable.
San Germán obi po.
Santa Teodosia. mártir.
San Fernando rey coti.
Santa A.ngela virgen.

�EL MUNDO llUSTRADO

~~ EL

EL MUNDO llUSTRADO

• PRIM,ER • CIGARRO~@.~:*
Mi amigo Manuelito Morán y Mariscal ha
almorzado espléndidamente. ¡Lúculo come
en casa de Lúculo! Mi amigo es un exquísito un ático de la ((bonne ch~re". Manuel
Sie;ta Méndez no desdefiaria tenerlo por
comensal en sus banquetes del Jockey. Y
como todo buen gourmet, Manuelito Morán
y Ma,riscal rnborea el divino placer de la sobremesa.
La sobremesa es el momento de las paradojas, ele las grandes verdades que han de
realizarse algún día. Por l~ s?bremesa se ~ntra á la digesti6n¡ es su port1co, un p6rtico
fino esbelto, de líneas correctas, el preludio de un día puro y azul, el primer verso
de un poema triunfal.
Pero una sobremesa solo, es la promesa
de un placer. El almuerzo es como el amor,
es como la amistad es como la caridad: han
de ser dos los que 1~ comparten. Quitad á
]a mesa el amigo ¿y qué queda?...... Queda
un cigarro.
, ,
.
Un cigarro vale tanto o mas que un amigo
cuando el amigo es malo y el cigarro es bueno. Y fiso1óficamente, mi amigo Manuelito
Morán y Mariscal cruza la pierna, como co_nviene á un hombre de su edad y de sus circunstancias en un momento SQ!emne de la
vida, saca una tabaquera, frota una cerilla
y encienrle á su compañero de sobremei,a.
Bah! Fumemos! Esto aproxima al ideal.
¿Fumar, no es soñar? El humo es la túnica
tenue que envuelve los eusueños. Tras de
las espirales vagas, se destacan las esperanzas, los deseos. las ilusiones. 1Todo es humo!
Ved: á través de la -flotante clámide, surgen las bellas imágene1-1, los rientes horizon•
tes, las atractivns lejanías que perseguimos.
Ved: aquel la bocanada qnese eleva lentamente, va .fijando perfiles, modelando formas,
precisando contorno&gt;'. Es la rccasita de tu~
rr6n,, que la bada de la leyend.a de Grimm
ofrece arteramente á loR extraviados de ]os
boflr¡ues; es la enarol)rada hecha de niebla,
la Dulcinea por quien combate el demente
caballero; es el rostro de los amados n.usentes; es la alegría, es el dolor, es la fe, PS el
desengafío. Esn. bocanada se llama ambici6n, esa otra se llama amor, aqu élla gloria.
¡Todo es humol
Un poeta ha dicho que laR nubes toman
la forma de los países que atravjesAn. ¿Y qué
son, en suma, las nubes? Humo de los cielos. Y .J.sí, toman las formas de cosas y seres que revolotean en nuestro espíritu. ¡Fu·
memos!
Y mi amigo Manuelito Morán y Mariscal,
cruzada la pierna,como conviene á un hombre
su edad y circunstancias, despide flotantes anillos qne se desvanecfln en el aire,
poniendo aquí un jir6n &lt;le brume. que se alza de un lago; acá, la blanca pluma de un
a_ve herida en mitad de su vuelo; allá, el copo de· nieve de un atardecer melanc6lico;
ora la cauda esfamada de un cometa; ya el
encaje de una dama; bien la inscripci6n cabalística trazada por un. genio en el espacio.
El cigarro se va lentamente apurando; el
amigo r,e despide; pero, comó otros amigos,
dejando en su.despedida una sensación des•
agradable: un picor en la garganta, un desvanei;iimiento &lt;:,n los ojo11, un sabor amargo,
en los labios. Y mi amigo piensa que un
sorbo de licor bastará para borrar el recuerdo del ingrato ..
¡Horror! Los o(rlos me zam ban, la cabeza se me antoja· abierta por nna espada, el
•est6mago se contrae,. vacilan las pierna~( Y
una •gran anr:istia .ie apodera de mi amigo
Manuel.' MoránLy Mariscal, mientras á su boca
acude el grito de i:ed'ención, el f'Ublime grito
en el qu~ $e ref-agian hasta los ateos:¡ Mamá 1
1Socorrol Un médico!. . .. .... ¡Tomás! ¿Qué
ocúrre? ¡El nilio!. ..... ¡Se muere!... ....
El d.octor de la ca~a (:media hora después) ::--No es.nada, Señora, tranqui:Iícese usted. El niño ha comido fuerte ... ha bebido .....
y creo, que ha, fumado. ¿Quiei:e usted un
cigarro, don Tomás tal papá.).
Don TotnáR: Gracias, Doctor, ¡No fumol

El sol ha caído; ardió el horizonte
En púr¡,ura y oro. De Jo alto del monte
Bajar á los campos la sombra se ve.
Suena. la campana, misteriosa y grave,
Y hacia el éter tiende sus alas el "Ave"
Que eleva le. Fe.
En silente calma puéblanse los cielos
De infinitos mundos y sutiles velos.
Muere ya. la tarde; y, sobre la cruz
Que rema.ta el dombo de la iglesia, Si.río
Brnta del espacio, como blanc&lt;, lirio,
Trémulo de luz.
Rásga.se el sombrío velo hacia. el Oriente
Y la luna. llena se alza lentamente,
Suave luz difunde por la. azul región
Y decir parece: "descansad, mortales;
Por los vagos suelios vuestros hondos roa.Ahuyentados SOQ".
les
¡Oh, la Noche llega! Dulcemente triste,
Con su manto cubre todo lo que existe ....
Júpiter deslumbra sobre su alba sien;
Fúlgidas estrellas ciflen su ca.bello
Y en sus ojos brilla límpido destello
De un ignoto edén ....

¡Era asimi ama.da.!. ... pálida, serena;
Era, cual la oche, dulce, triste, buena. ..
Ceiiía. su frente sideral fulgor,
En sus virginales ojos pensativos,
Impalpables sueños lloraban cautivos
Un intenso amor ... .
¡Corazón! en tanto que la aurora impía.
bre, sonri:endo, la puerta del día
-Arca de Pe.ndora qu.e cerrada está, En la paz te aduerme de tu dicha arcana ..
¡ Cuánto más dichoso si al llegar maña.o a,
o latieras ya! . ...
E. FERNÁNDEZ GRANADOS.

de

Fot, dtlArr)a¡a,

CAitI.08 DIAZ Dt1100.

Fol. di Arria¡&amp;,

�EL MUNDO llUSTRA.DO

EL lllJBDO llUSTRADO

LABOREMOS
Todo-trabajo es oración: QreJD06.
GllSPllr Nt\ñez de Arce.

¡Oh, la ley del trabajo, ley sacrosanta
que alienta., que redime, que á. Dios levanta;
damnación, anatema, cruz, sacrificio,
tú nos libras de un monstruo fatal: el vicio!
Te desprecia el idiota, te odia el estulto,
y el bueno y el honrado te rinden culto
en el campo, en la corte y en el taller.
El sudor que produces sobre las frentes,
al cuajarse, en diamantes iridiscentes
se ve tremer.
Labrador, rey sublime de la Natura.,
de encallecidas manos y de alma pura:
en su clarín los gallos tocan dta.na
anunciando la gloria de la mal'lana..
¡ Sus! Del noble trabajo cumple las leyes,
abandona el bohío, unce tus bueyes
y de la grave yunta camina en pos.
Que los campos de Cares surque el arado,
y el crujir de la reja con ritmo a.lado
se eleve á Dios.
Minero que en 1a sima. buscas el oro
y de irisadas gemas rico tesoro,
que con los gnomos vives obscura vida.
de peligros aleves tan circuida.:
¡Sus! La piqueta. a.l hombro, resuelto baja
al antro entenebrido y allí trabaja,
Hérnules incansable de alma víril.
Vuelen tus pensamientos á Dios, en tanto
que los golpes entonan un himno santo
sobre el cantil.
Buzo que en el abismo del oceano
cuántas veces las perlas buscas en vano:
no temas, si levantas tus oraciones,
que te acosen ha.mbrieutos los tiburones.
¡Sus! Viste el escafandro, las aguas hiende,
atrevido basta el fondo del mar desciende

y con valiosa pesca surge triunfal.
De tu campa.na el toque la dicha encierrn,
porque con él anuncias volver á tierra
con un caudal.
Herrero que la fragua tornas en templo

y que eres de trabajo constante ejemplo;
tú el de atléticos biceps y tez cobriza.,

Vuloano, envuelto en nubes de humo y ceniza:
¡ Sus! Que encienda tu rostro del fuego el brillo;
que el ciclópeo repique de tu martillo
rebotando en el yunque con rudo son,
forge los versos ígneos de ese poema
que es del humilde obrero, místico emblema.
de redención.
Artistas, los ilusos, los soñadores
de la rebelde forma. domina.dores;
id á. las nobles luchas del pensamiento
con las armas del numen y del talento.
¡ Sus! Que de la bicorne lira de plata
gotee perlas de llanto la serenata;
que en el marmóreo bloque cante el cincel,
y que en los blancos lienzos broten verjeles
-las rimas policromas que escribe Apeles
con el pincel.
Y vosotros, poetas, hermanos mios,
enfermos de la vida siempre sombríos,
que lleváis muchos sueilos bajo la frente
y en el alma un orgullo noble y latente,
laborad-aunque expuestos á. duras mofaspara un himno al Traba.jo limpias estrofas
y de nombre y de la.uros marchad en pos ... .
¡ Sacudid las melenas alborotadas
por donde el estro eleva las llamaradas
que a.viva Dios.
JUAN

B.

DELGADO.

México, á 1 &lt;&gt; de enero de 1904.

--

h 7ilTIMO OIA
0[ LA IN0UISICI0N

( 1820 )

E

~• Sa n to Of icio

C

Entntd• de llaxlmlllano en Jlexlco.

N virtud de )laber Ido nuevamente jurada en Méxlco-3l de mayo de 1820-la Constitución cspai'lo-la de 1812, y de ser los priori pi~ por ella r,lWJamados incompatibles con la ex!Rtenria del Tribunal del Santo Oficio, el JO de junio de 1820 quedaron el11USUl'lldW1 sus ollclnas y libres los reos que se tmcontrabao en sus $celes. Ante una fuerza de roldad08, apostada en el exrerio, del ediftclo de aquel Tribunal-el mismoque ocupa ho).' la F.scuelii N. de ?.fedlolna,-1 Notario
D. JQSé IJmacio egrelros y Sor!&amp; leyó!&amp; Real Orden que
dlspu.so fa cl&amp;USW'8. de la institución, y levo.ntada el ac1&amp; correspondiente, l&amp; tropa penetró al interior, abrió Jo, ·
calabozos y puso II todos los procesados en absoluta libertAd.-El Santo Ollclo functoo6 en la. Nueva E.,paña
durante doscientos cuarenta y nueve ailO!'.

ON un esplendor verdadmmente extraordinario
hicieron su. entni.d&amp; en México, el 12 de j uni\J de

1864, el Archiduque Ma.x:imiJiaoo de Austria y su
espo¡¡a 111 Archlduque&amp;i Carlota Ama.HA. Las call~
de San Andrés, Ve.rgal'a.y Piaterosesmban profusamente adornadas con arcos triunfales, flores y banderas, y
tal.rué el entusiasmo que por presenciar el paso del carrU&amp;je del Atchlduq11c, se despertó entro las cla.&lt;;es a.Itas, prlnclpalmeo'te, que llegaron! pagal'!ie, por el alquiler de un
balcón, hasta qn1nfeotos peS&lt;l8.
Tl'WI una larga serle de viclsltude politicas y al cabo de
tres tú"\os durante los cuales el partido conservador trató
int1tllmente desostenerlo al !rente del gobierno monru-quico, Maximlli.ano fué hecho prisionero en Querét&amp;ro ef 15
de maro de 1867, y fllSlla.do1 en unión de sus Genem.les
:Mlramón y Mejta, el 19 de Junio !!lguiente.
1 904.- S:JVITORl'L ,- I 9 04.
M
J
V

f

~ 1:\

Para "El Mundo Ilustrado" dt Mf1lco.

~'r-J•77"C7~\.~

OR el sombrío callej6n sembrado de álamos, iba la venturosa pareja dialogando del amor
vv
~ bajo la última explosión de luz de la tarde moribunda. Y junto con aquel idilio cantaban las
~~
,~~ aves y se estremecían los árboles muellemente, como bajo una lánguida caricia de muJ·er.
~Ó~
~~
Sus vocei;,, que alternaban dulcemente en aquellas letanías de amorosa pasión, perdian~Ó~
_ ~Qp se en las brisas pasajeras, como efluvios de dos lirios mecidos por el viento.
d,Ó~
~
De pronto, allá, á lo lejos y en la torrecilla de la iglesia, se oy6 el primer campanazo ele
d.~\
!'in;. la oración, luego el segundo ... el tercero ... y en el aire qued6 vibrando una ouda de tristeza..
·~
Q.!lr
Tras los montes, las sangrientas coloraciones del crepúsculo morían en una difusión de
alburas de lirios y de rosas enfermas ..... Una palidez intensa invadía el espacio ...... Losár~- ~~
boles callaban.
Bajo el obscuro azul del cielo, oscilaba un ave en su lento y peregrino vuelo ... .. .
Y de las serranías brotaba el melanc6lico balido de una oveja.
- Amor mío-dijo la nifia estrechando la mano de su amado, -¿qué es esta profunda tristeza.que p.esa
sobre todas las .cosas? ¿Qué inefable encanto, como embriagador perfume, inunda mi alma?
-Eso-dijo él-es la Poesía, que desciende en el misterio de las sombras, para llenar el inmenso sueño
de la noche.
Y en el silencio de aquel éxtasis divino, estalló un beso . .. .. . y luego en el cielo surgió la luna.

p

~'\..~¿;,_~

Rafael Angel Troyo.
Oarta.go (Ooata Rica), 1903,

1 Nuestra Señora de la Gracia.
2 corpus Chrlstl, san Mareelino nulrtlr.
s San Isaac Monje mártir.
4 San l,'raocisco Csmcciolo Confesor.
6 San Bor.ifr.clo Obispo.
&amp; Sao Norberto Obispo Cooiesor.
7 San Pablo Obispo mártir
ti •'antoe },fa.,~!lllino y Medal'do Obispo!l.
9 ;a.n Fclldano mártir.
J(, J&lt;:J Sagrndo Corazón de Jesús.
ll l:ian Beroabé Apóstol.

Pa

i!~~

~tfnfoªo%1°~0e
~J~fre.
11[ 14. San Ba.slllo Magno Oblspo.
M l&amp; Santos Vito y Mode. ,o m:\rtll'C$.
J 16
ILD Juan :Fran~lsco 1tcgi~V 17 San Manuel é I•anro m,trtir.
S 18 Santa Paula Virgen m(irtir.
D 19 Ntra. Scfiora del Perpetuo So.:orro.
l. 20 San SilYerio Papa.
~1 21
ao Luis Go~a Confesor.
M 22 San Paullno ObIS¡&gt;&lt;&gt; Confesor.
J 28 Santos Zenón y .Agripioa mártires.
V 24 La Nallvld•d de S. Jitan Bautista.
2D San Guillermo Abad
D 26 San An~mo Obispo Con!eoor.
L '1:7 Sao Lo.dlslBO Rey Confesor
M 28 San León II Papa Confesor.
M 29 San Pedro J Sm Pablo Apóstoles.
J 30 Santa Lncina Virgen.

�EL MUNDO ILUSTRADO

eanicas

-

-

En la calle, ni una alma. El asfalto gris parecía más gris,fúnebremente gris, en las tinieblas betunosas de la noche, punzadas aquí y
allá por la cruda claridad blanca de los focos .eléctricos.
La muestra rojiza de un enorme reloj sujeto á una. ménsula, está
indicando la hora: la una, con sus manecillas que parecen detenerse
ante las cifras como pernezuelas frágiles cansadas de correr al par que
el tiempo.
CANICAS está triste. e neg6 á seguirá sus compañeros, que le invitaban á irá darse una panzada de fiambres y «garapifias" en la «tortería», y ahora le pesa haberse quedado solo. Arrecido de frío bajo su
improvisada esclavina de peri6dicos y carteles engrudados, tirita,
sobrecogido por angustioso malestar que le araña la garganta como si
tuviera atascado allí un puñado de ortigas que le impidiese sollo1.ar.
Su brazo flaco, su pobre brazo huesudo y amarillo, de niño mjserable, sujeta contra el cuerpo un liacho de «Imparcialee~, con fuerza
de tenaza, como se sujeta lo que nos da el pan, .como se agarra la tabla que nos impide irnos á pique en la borrasca dura de la vida.
Malo ha sido el día y peor la noche. Todos esos señorones enfundados en gruesos gabanes¡ todas esas lindas señoritas envueltas en sedas y en pieles, se han apartado del sucio y andrajoso arrapiezo que
lanzaba en medio de la calle au pregón querelloso. ¿Par!/&gt; qué querían
i:;aber lo que ocurrió ayer, si el día de hoy se abría ante ellos como
una inmensa vía de placeres, flameante y cálida?

-

[i{!{,:Jil¡dJlll{ ,t- ~ ~

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***

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Allá se fueron, atropellados, en coches, en tra::lvías, en autom6vi1es, sin que les moviera á compasión esa incipiente humanidad que
se desgañitaba en el arroyo imploranáo el pan de cada día con su recio
y agudo vocear.
Ahora la calle est.á sola, lúgubremente, fantásticamente sola, como un claustro pardo y frío ~or el cual hubiesen pasado. las visiones
fulgurante:;, y fementidas de una tentación.
Si CANICAS pudiese llorar, lloraría; pero no puede. Si CANICAS
supiese rezar, rezaría; ¡,ero no sabe.
Está solo, sin camaradas, sin risas, sin juegos, y ha vuelto á ser un
niño, un pobre nifio que teme las sombras y á quien lastiman el frío
y el desamparo.
1Madrel Como él dice 1qué solito estál No tiene casa. Antes le dejaban dormir en el zaguán donde Don Dimas tiene f'Btablecido un
acreditado comercio de fierros viejos; pero le «levantaron» un robo y
le echaron de ahí á puntapiés como á un perro.
Ahora se queda enroscado en un quicio como los canes vagabundos, compafieros inseparables de la andante granujería.
El niño ha visto desfilar ante sus ojos el lujo d~ los trenes; se ha detenido ante los escaparates colmados de cosas
bellas, y buenas y sabro~ar-i; pero no piensa en 11ada de eso,
ni nada de eso codicia. Ya sabe que esas gangas no son
para él! Decidido y grave como un hombrecito de diez
mios, anduvo entre la multitud á caza del centavo, pero
el centavo no se dej6 coger. Mañana habrá que ayunar si
es que GARNACHAS el pilluelo ese grandull6n que le asusta
con sus audacias de ratero,
no se deja conmover y le
presta diez cent.avos.
GARNACllA es su único
arrimo. Cierto que á veces
le pega 6 Je obliga al martirio de tragar bebistrajos que
le queman las entrañas y le
trastornan la cabeza. «Nole
hace». Siquiera él le protege y evita que E'e muera de
hambre. ¿Dónde andará
GARNACHAS? .....•

,f:**
Entre las brumas del sueño
. '
que ya com1eñza

�EL MUNDO ILUSTB.AbO

EL MUNDO ILUSTRADO

á enturbiar sus ideas, CANICAS ve claro, claro, como si lo fuera á tocar, á aquel niño rico que se apeaba de un coche con tantos juguetes,
cajas y bomboneras en ambos brazos; que se le caían por el suelo sin
que él acertara á abarcarlos, y á su madre, una señora alta y hermosa
q_ue los recogía solícita y sonriente...... ¡Oh prodigio! la señora se
vuelve hacia él, hacia CANICAS, y le invita, con la voz y. con el ademán á subir al coche l...... El pillete se queda de una pieza, sin acertará moverse, pero unas manos suaves y cariñosas le cogen y le colocan en los mullidos cojines del carruaje, que echa andar ¡hala! camino de algún maravilloso palacio de hadas .. ... .

***

La calle está triste, plomiza, silenciosa. Pasa un desvencijado sim6n al claudicante trotar de sus caballos cojitrancos. La gente sale
de los t~atros abrigada y contenta. Pasan parejas de enamorados con
paso rápido y vigoroso. Una bandada de chiquillos, maravillados aún
por las escenas de una comedia de magia, cruzan la calle charloteando como pájaros......
·
.
Y nadie ve al zarramplín q.esarrapado que, envuelto en las sombras hospitalarias y meditabundas, en el quicio de una puerta, suejia
que tiene una madi:e hermosa y rica que le llena las manos de monedas y juguetes, y las mejillas de besos, que caen sobre su rostro contristado suaves y tibios como pétalos de una rosa moribunda.
Por las mejillas pálidas y sucias del granuja dormido, corre un hilo
de lágrimas ..... .
ÜARLOS TORO.

~14..
Los Gobernadores de los Estados
En este número publicarnos los retratos de los señores Gobernadores de los Estados que actualmente se encuentran en ejercicio de·sus
funciones.
.
Durante el año que acaba de pasar se hicieron tres nuevas elecciones: la del Sr. General D. Luis Terrazas, como substituto del Sr. Coronel D. Miguel Ahumada, en la Jefatura del Poder Ejecutivo de
Chihuahua; la del Sr. Lic. D. Luis García Mézquita, para Gobernador constitucional de Campeche, y, por último, la del Sr. Lic. D.
Enrique O. de la Madrid, para Gobernador del de Colima. El Sr. de
la Madrid, que tomó posesión de su cargo el 1? de noviembre último
había deaempeñado ya aquel importante puesto, interinamente e~
virtud de la designación que p~ra c~brir la -vacante que dej6 á. su
muerte el Sr. Coronel D. Francisco Santa Cruz, hizo á su favor la
Legista.tura local. En el mismo afio fué electo -además Gobernador
de Aguascalientes el Sr. D. Alejandro Vásqu~z del Me~r.ado quien
tom6 hace poco, posesión de su alto puesto.
'
En cuanto al Sr. General Terrazas y al Sr. Lic. García Mézquita,
el primero se hizo cargo del Gpbierno de Chihuahua en
mayo del afio de 1903, y el segundo entr6 á ejercer sus
funciones en Campeche el 16 de septiembre próximo pasado.
Los nuevos gobernado-res cuentan en su abono con antecedentes muy honrosos y están llamados por su espíritu
de iniciativa y por Ja rectitud y justificación de que _han
dado ya buenas pruebas, á impulsar y proteger todo aquello que renunde e~ beneficio de las Entidades Federa.ti vas que gobiernan.

Por lo que ve á los señores Gobernadores de los demás Estados de la Uni6n,
sus antecedentes son ya muy
conoéidosycreemos innecesario
hacer referencia
especial á su¡;¡
gestiones.

V

Regreso de Juárez á la Capital
de la República

¡CTORIOSA 1a. l'tcp1iblica en Querétaro: oc11p11dala .cnpital por el ~r. General don I'ortlJio
J,lhlz- 21de jumodel.'167-y restabl('("idoen todo el pal$·e1 dOminio de le. íuerw.s liberules, el
Dcneml!nto D. Benito.Tuárez, que A.l frente del
Gobtcrno ('.onstltucional
encontraba ~n San Lois
Potosi. salió ele 11.Q uella poblllCJ6n rumbo á México,
con el .fin de establecer en esta_ ciudtld el a.siento de
los Supremos Poderes de la Uni(ln.
En In ciudades del tránsito el Sr. Juárez fué objeto
de las más espOnblnel).8 y signiflcattvas demosqnciones &lt;le simpa tia. Ll~ó (i TlalneJ?antla el 12 de Julio;
niclbió uHI á las distint¡,s comisiones que de México
hablan sA.lidq &gt;\ eneoiltra.rlo pe.Ta d11rlc la bien~enida
~ nombre de los _gremios y corporaciones civile; y militares de la. cap1t.al, y despuós de perma.neeer dos dl,,s
en Chap1tltepec, hizo su entrada t.riunfal en México el
15 por Iu mru1anu.
·

....

La comitiva preai&lt;l.encla.l ocupaba treinta carraa.jes:
penetró por la puerta de Belén, y siguiendo ])Or tes·=
Hes d~ lJucarell.l se ilétuvo en 111 glQrieta. de Carlo.slV,
donde se habla evant.ado un altar á. la. P,itria. Un gru•
pode nlftas \'cstidlll! de blllJ.lro ofreció alll un laurel
de oro e.l Sr. Juf\rez, quien lo aceptó proñ~nda.mente
emocionado. En seguida fueron deposite.das ante el
altar numerosas coronas de flor , l&lt;iendo el primero
én dejar ante él su ofrenda:: el mlSlllo Pre.si.dente.
L8s tropas que mtindaba. el r, Gral. Di.az v que ma.rchaba.n tras la •caleW&gt; del Benemérito, desfilaron ,;'les•
pul's, en columna de honor. frente al Pul11cio Nacio•
na.l, y pQr la ta.me, el Sr. .Tuárez, á quien el pneblo
aclamó ).Jeno de jllbiloá su paso J&gt;Or Jns calle¡¡ de la.
metrópoli, pol,,licó nn ma.nl6esfo /i 1&gt;1 Naclón en el que
dijo, entre olms cOStlF, lo que sigue:
«Mexicanos: Hemos alcanzado el ma.yor bien que
nodle.mos desear, vlenclo consumada por segunda ve¡¡;
Io. independen·c ia de nuestro. Patria. Coopercm°" todos J)llra POder légarla ll. nn tro,¡ hijos, en camino de
pr,;,spericfud, amando }' 8(!Sléniendo ,siempre nuestrn
mélependencia y nuestra libertad».

•*•

.ElSc. Ju{irez, ll. quieu con jtu,ticia se &lt;&gt;olllli.dera como

una de 1a.s glorias más legitimas de México, murió el

18 de J uli,;, de 18i2.

l 904.-5ANTORAL.-l 904

y
!:;

D

L

~

l Sa.n Seeundino Obispo mártir.
2 S..n M11rtlnl11no m!írtir.

3 San 11.farcinl Obispo Confesor.
,¡. Nuestra Sllli.om del Refugjo.

¡; San Antonio MariR. Zacada co,úesor.
6 an Ton.i•s profeta.
7 Sn.ntos Qirilo y Mctodio .
V 8 Santa Is&amp;bel R.e lna de l'ortuiaL
9 Los prodigios de Maria antrslmu.
10 Nues.tm eilom de Ocotllio.
11 811.1110'; Pío r Papa. y Abundlo l'rosb.
12 San Juan Guálberto abad.
13 Sv.n .!,oaclet.o Papa mitrttr.
14 San Bueua.,entura obispo.
15 San Enrique F:mpemdor conL
16 Nuestra et&lt;;ñora del Cilrmen.
17 El DiYino Redentor.
18 San Camilo de Lelis confesor.
19 San Vlccnfo de J:'a,·, 1 eonfo,;or.
:.io san J eronlnw Emillano &lt;:on!e.sor.
21 Sa.ntof; Daniel pro[eta. y Juan monje
:Cl Santa Maria li,1gdalena.
:!ll S1m.Apolinar obispo 1Ii:\rttr.
D U San Y-mnci.\c,-o Solano confesor.
L 2.'i Santi.ago el Mayor A¡,6,;toJ.
l1 26 Sei\orn 88:ntn AM.
M 'l:l Snn P&amp;Utaleón mártir.
J 28 S1111tos.Na.ziirlo y Cel,¡o niños.
V 29 Santa Marta 'lirgen.
S 30 S11.11tos Abdón, Sanen r J1111ta mártires.
n 31 So.u lgnacio de Lo:,ola. confesor.
)f
.J

1

.r

�EL MUNDO ILUSTRADO

EL JifUNDO ILUSTRADO

mañana sufrí una tri teza más
da que la tristeza de lo viejos
que si¡?nen iendo poeta á
pesar ele lo de engafio y de
la enferm dade eniles: volví de pronto,
retroc dí súbitamente á la infancia.
uentan que algunos pre idiario , en vísperas de
morir, encanecen en una noche, y yo, á la
inversa, sentí en unos breves minuto que
mis cabenos se tornaban blondos.
¿ uién no viaja {1 trnvé del pai de lo
escaparates que son la uiz1, la Italia, el
Oriente de las calle céntrica ? ¿Quién no
ha tenido algo que aprender 6 algo que descubrir frente á los cri ta.le enorme. donde
la joyas centellean; relucen, nuevo , los
oros de lo rótulos; joyantean las seda ; e
más cándi&lt;la la albura de los encajes y de
Jo plumone ¡ decorosa y correcta la apariencia. de lo ver.enos alcohólicos¡ tentadora la. desnudez pagana de los barros y de los
bronces¡ ugestiva la cubierta de colore de
la ópera. nueva?

Yo me detuve en uno de ellos: había en
él libros recios, con punteras de cobre y lomo acorazado; diminuta Agendas con cantos dorados, breve libritos hechos como para 11.pun~r en ellos las i';Dpre i?nes fugaces
de una. virgen loca 6 el directono de un microcosmo de hadas; "Libros de Caja•, largos
y an~o to ; b~ock de p~pel para m!íqu.iria.;
sobres !í. una bicoca el mtlla.r; garrafa de tinta pa~ ennegrecer resmas de papel mini .
tro, y Junto .r1.a.quello símbolos del negocio,
de la contab1hdad adu ta, de Ja vida práctica, contrastaban como la coaturera. del brazo
de un Rey del petr6leo: las cajas con diminutos pliego de color con 6 sin · emblema·
los lacres al picado como las venturina por
átomos áureo ¡ los lápices de matices vivos·
el tintero de cri tal de roca; la -plegadera d~
marfil hecha para abrir sin dolor el claustro
de una bella prosa; el pi a.papeles iruulando 1.a.firos y goloondn monstruoso , y las
gomas de borrar de todas las forma y matices, que .tiE:Den la enmienda. del error y el
anepentim1ento. Todo ello se antojaba el
ar enal ob tétrico para. hacer más fácil y más
breve el alumbra.miento de la ideas; una
hoja de papel eb'1rneo, inmaculado, terso,

después, juzgando de lejos el golpe de vista
de us dibujos; en eguida, echándole vaho
y borrándolos, mientras yo, á un puso, en
1 quicio de piedra, d gn fado por eJ fr{msito cie los e colare , en cuolilla , sacando me&lt;lia lengua, aguzaba la punta de un pizarrín
de lo llamado de jab6n, ha -ta dejarla como la de un puñal, como la de una aguja.

***

¡c6mo incita á e cribir en él con letra clara
algo de tanto infdito como dentro llevamo
y que nunca pasa del periodo de protoplasma, ·in forma y sin vida!
Y he aquí que se alegran mis ojo : que
emica(da sobre o.na caja de broches y un
fra. co de mucílago, vi una pizarra. grande y
nueva; en el marco la boradaci6n para pa ar
el bramante que sujeta la e ponja, y arriba,
ese nombre popular entre lo muchacho, :
«Fábeu; eso nombre inolvidable que vimos
en los dobles decímetro , en los portaplumas, en los lápices de la escuela, y hoy realta e,ocando tiempos idos y leemos con
la triste y nostálgica lentitud con que deletreaba Chopín el nombre de Polonia.
El pergamino color de momia¡ el viejo papel de lo libro venerable ¡ el pliego orlado
por parduscas fimbrias en las carta.a añeja ;
]a página cabalistica, pautada y llovida de
notas: est.nmbres y pi tilo de flores negras;
la cuartilla cocinada de pri&amp;l pnra engafiar
la voracidad de la prensa; la hoja de á1bum
6 la hoja á pera lapizada 6 ennegrecida por
el carboncillo del dibujante, todo ello me
conmueve meno que esa lámina necrológica., fría y dura, donde lo que e escribe, presto e borra; porque viven el e pacio de un
capricho pueril lo barruntos de letra y los
simulacros de adiciones y re ta que en ella.
trazan las manos exterminadoras de lo niño.
Y recordé mi pizarra, digo, nue tra pi1..arra., ¡aquella pir.arra! y me parece ver á largarita inclinada sobre ella, bordando en campo de sable los arabe oo de oro de us rizos;

____..
....

Desde el primer día fuí u incondicional
admirador; no eran para menos aquel u
a.plom9 para afirmar que Jacob había dormido en el vientre de la ballena. oñando
con una e oaJera de serafines, y que acababa
de leerlo en un libro de su casa; aquel garbo
con que respondía que triángulo i 6 celes era
una linea tirada del centro á la circunferencia; u prurito de declararse la autora de todas las travesura que lo deruá perpetrábamo ¡ u carí1cter ind6mito para r i tir el
mandato dulce, severo, violento, tiránico,
brutal, á 1n po tre, de la. mae tra.
-¡ !áteme u ted, señorita, llame á la tropa, como &lt;lice; mándela diez mil recado á
mi papá; pero yo lo que digo lo ost-engo:
¡no me hinco! ¡no y no! y si usted me pega.,
la. acuso con el :i"Obiernol
Llam!í.banla aparte; atrave aba serena el
salón de e tudio ; d cíale la maestra alguna
palabras al oído ....

--Eso f, por la bt1Pll'I todo ...... ¿Me hinco en cru1.? Quítate, Rolcfrin, que

toy castigada; pero ya me dijo la señorita que i la
obedezco, me presta toda la tarde el trompo
que le quit6 á anuel añas hace dos meses.
in embargo, sabía s r delicada y exquisita; su manos1 como las de una encantadora, ptiinaban nue tro indómito cabellos
sin dolor; cort4lban nue tras uiias de fiera,
in efa i6n de angre; cuando habían udado
la maestra y us criadas in con eguir des-

hacer el nudo ciego ele nue tro calzoncito ,
ella no manclaha e lar quieto y no pinfar;
levantaba. la falda del rop6n y, ·resuelto el
problema ...... (

-Y por qu no re1.a tú, l\Iargot?
- ef\oritn, porque yo rezo de pu(, de ustede : yo no nece ito alrici6n, ni inflamarme, ni nada de e o que dice la n()vena¡ yo le•
pido ú Dios una herramienta de carp'ntería,
de juguete, y rezaré una oración que pida
cosa ai:í.
· ue tros lugar

que&lt;laban opuestos: ella

al pie de la r.ama una gran cama patrinrr-al
pintada de rojo con pa tore , y fruta y colcha rameada¡ bordaba en canevár, una tira
para cuelga: larga hilera ele ánade azule y
amarillos en fondo café, cópiá11dola de pringo mue tra, en tanto que yo y demás varones de la minoría, en illas bajas, repetía.roo eslúpidamPnte desde donde decía: ,rodeado por todas parte de agull,ll hasta: &lt;(Se
llama arcbi piélago.• La ma tra, puesto lo
anteojo~, en artaba chaquira; adormecía el
reloj cuyo péndulo era un niño de porc lana balancéandose en un columpio; ardía. crepitante en un ancho tazón clúne,co, una
maripo. a. frente á una Purísima, con más
joyas y bordado que 1:na sultan , y sin rumor de lizáha e lentamente, sin tanteos ni
extravíos, un pobre can, cuyo ojo ciegos y
cenicientos, parecían do canicas de ágata.
lnequívoca señal de que la criada había
vuelto de la compra y era la ora de recreo.
uando le di aquel bot6n de cristal rojo,
un hule de flecha y siete «reina » de chabacano, que fueron el precio en que tasó u amistad, no convertimos en in, eparables¡ en la
pareja ai lada, en los do dí colos de la escuela, ya. demasiado oerios para jugará tonterías como los .-pipis y gafia , el imbécil
«pan y que o», el estúpido« n liguel» y el
de precio.ble «yo tengo una cana t.a. llena de
flores.•
o le gustaba saltar la cuerda, porqu no
e la abían echar; no le hacía gracil\ poner
piedras en platitos para que hicieran veces
de comidita; pu to que le habían prohibido terminantemente jugar al piso y al buuo obliga.do, y le hacfan trampas en lo lances de canitns y se podían romper los vidrios
COll la peonza, me decía:
-Ven, Diego: deja á e os infelice ¡ tú y

yo vamo l1. jugará otra co a; pero tapa para
que no vean: el que pierda, e e cuenta.
Como la pizarra no tenía e ponjn ni eJla
traía pañuelo, e oupía su ells 0 ua blaucas
y borraba. con ella. la. suma. imposible de
quebrados.
Pintaba «ella el gato• y sacándose de la
boca el broche, pl urna de e cri bir, bot6n de
camisa clavo ú otro objeto que continuamente traía. dentro lo e con&lt;lía en las mano que, pue tas hacia a.trá primero, presentaba de pués cerrada.a para rifar la salida,
y en eso, como en todas las cosa , iempre
fué «manoll y iempre traz6 la diagonal del
triunfo en la pizarra.
Y ella contaba, contaba lo que bahía ofiado los suefio m e tupendo : ora e miraba c011 vertida en un carrete de hilo co11 el
cual jogaba el gato de su ca a; ora en un
arzobispo- el Arzobi po era para. ella el
súroum de la opulencia, de la jerarquía, del
poder-que decía misa en un altar y úbitamente se tomaban templo, gente , órgano,
pobre del atrio, todo en las ola del mnr, y
el celebrante reve tido con casulla deslumbradora quedaba solo en el arrecife; á veces
le hablaban toda cla e de anímale , desde la
pu!aa que se comeJa «erre.a» y pronuncia la
zetas como Jo e pafiolee, ha ta la. torluga,
mansa y meliflua, que tiene sonsonete como
la señorita ArtigM, nu tra mae tra.
.'o1íamo lmcer proyecto para lo futuro:
ella. e tudiaría para almirante, aunque le
gn taría también ser bailarina de circo, 6 levantar con lo diente , como la mujer Hércu le,, un caballo con jinete¡ otras vece optaba por hacerse monja en un convento donde yo fuera confesor, y al hablar del confesor, apodertibase de nosotros una ttece idnd
urgente de hacerno confidencias en voz baja, relatando pecados enormes, imaginario ,
pecado. horrible , P-omo por ejemplo: haberse reído en misa de doce de las barbas de
an Ant6n, ó levantado un falso testimonio
á. Ramoncito Aguilera, que tenía frenillo, y
por consiguieute, era incapaz de incerarse.
-Tú irías á la guerr11.?
-Pue yo también de vivandera y t(1 de
coronel; los do {\ caballo. Nunca he montado un caballo mAs que en lo volantines 6
en el barandal de la escalem de mi casa.· pero me gustaría un animal del tamaño el~ e •
ta pieza todo blnnco y con los ojos azule ,
. • l~ muy larga y mucha. e puma en la boca.
súbito e lanzaba déun bote en medio
del patio para. bracear, camcolen.r, patenr y
ta ca.r un freno imaginario, po esion:índose
de su papel equino !í. un grado tal, que nadie

podía ncercársele sin recibir un estornudo 6
una coz. Un mes má tarde nos gustaba ser
Jeone del de ierto africano, y á la emana
iguiente p rro~ de Terranova, metamorfosis
que fué evernmente prohibida cuando qui o
salvar á Toma.sito Arias: lo arrojó á una
-fuente para que nanfragara. y er ella el noble «Emperador» (perro de un tío suyo)
que lo sacara l1. flote.
-Pero qué, una nifia debe era í?-le decía. en tono persuasivo la. . efiora. Artigas.La niñas deben ser mode tas, recatadas,
juicio.a ; u juguet
on las mufiecrui, no
los trompo ; su ocupación e componer las
ahnohadillas, y no tirar papillotes con flechas
de lrnle. Ya e tá grande, Margot, para e os
retozos; ¡qué bonito que unasefiorita equiera ubir i lo árboles como cualquier mucha.cho, y en vez de cantar una alabanza {~ la
irgen, e entretenga en berrear toque militare l i sigues a í, erá de grande como la
sefi.ora que vende lo dulce : gorda, pesada,
con mano fría y ó. pera y anteojo ; con lunares de pelo, patillas y bigotes: é e e tu
porvenir, er una dofía. Bernarda. Por eso
traes las mano despellejadas, y re quebrajado el cuti de la cara, quemada la frente
por el ol. Aprende á Palmira Arag6n, ¡tau
blanc.'\, tan sedosa, tan aplicada.!
-Diego, dime la _..erdad; pero b sando la
efial de la Cruz: ¿me parezco á tlofia Bernarda? A f, de fr nte 6 de perfil¡ Hjnte c6mo
ando, ¿cojeo como ella? ¿, oy tan horrible y
tan antipática? ¿E verdad que e a mustia,
chi mo a de Palmira A.rag6n tiene la carne
m!í.s blanca •¡ue la mfa?
-T cHr , egún ..... .
-Ya saliste con el ~egún», ¿para qué eres
hombre sí no dice la c as cara{\ cara? Dímelo de u~a vez; dime que me parezco (tesa
h rrible vieja; dime que a u to á lo recién
nacidos¡ dime que Pal mira ..... .
Y por primera vez, durante el afio colar, vi gotear el llanto de aquellos ojos inefables y hermo o , poético y de un azul indefinible como las aguas mágicas y quietas
donde se empapan las violetas radioM de la
tarde.
La primera. tri tezn. hizo caer &lt;le u alma
aquella ruda corteza de bru queda.des varoniles; volvi6 e taciturna, vohi6 e femenina,
y se apoder6 de nosotros -porque yo no era
sino el pejo de su acciones,-primero, el
amor por lo. música: llegamos á silbar como
los pájaros¡ y de puée, por el dibujo. Como
éramo víctimas de per ecuciones injustas,
y todo el mundo, nuestro padres, nueJtros
hermanos, nue tros parientes político ; los
criados, la maestra, los condiscípulos, no

�EL 14UNDO ILUSTRADO

EL MUNDO ILUSTRADO
la boca. de oreja á oreja¡ éste es el corpifio
de piquitos¡ éstas las enaguas con tiras de
terciopelo. ¿Lo quieres con botas 6 con zapatos bajos?
- Como quieras tú.
- Con zapatos bajos, porque ~on los nuevos: ¿me parezco?
-Sí, pero la verdad, ese ojo ..... .
-Tonto, es que estoy llorando porque estoy muy triste, Dieguito .... .. muy triste; pero no llores tú ..... . échate vaho en los ojo ,
animal, porque si te ven así dirán que te he
pegado.

Lo adi vinan u tecles: Lres me es despuGs la fuimos á visitar sus condi~cípulos,
muy en silencio, de puntillas, con los brazos crtw.adoi:, con los trajes nuevos; estaba
en su camita de bronC('1 vestida de blanco,
con muchas flores; y un velo cubríale la
cara, y su mamá, con el pañuelo mojado en
llanto, espantaba las moticas; parecía lapo• bre señora llorar oro, porque Ja luz de los
cirios cabñUeaba en sus lágrimati.
- Tanto como te quería , Dieguitol
Y convulEa me beeaba. frente, ojos y boca,
como mi. madre me besaba; entonces yo no
teníat1 otra misión que molestarnos para que
sabía lo que era la muerte, y en caEa., á esmuriéramos de consunci6n. porque nadie
condidas, miraba la pizarra¡ el horrible munos quena; ¡ay! como nos quitaban el papel
ñeco, por iute mágica del amor fofantil, del
bJanco, y Jos lápices y los vidrios con que les
amor niño cuya alas están salpicadas de
sacábamos pnnta; como ella no tenía pizarra
rocío; el horrible muñeco se le parecía, era
porque se la había.o escondido con el pretexella, con los ojos muy grandes y pensativos,
con la boca risueiia ...... !
to de que con ella había golpeado á Palmira:
í, se muri6. ¿Qué nifía angélica no se
-Ven, Diego, vamos ápinta.r árbolel.l, camuere
temprano? ¿Qué flor delicada dura
GUITO! ¡¡ADIO PARA. SIEMPREJI Y
sitas, hombres, ferrocnrriles con humo, camás que el espacio de una mañana? Talpamás
abajo
escrita.
de
mi
puño
y
peor
letra,
ballos y el retrato de 111. sefiora ArtigRl'l, ron
rece que lo arcano no quiere que falten en la
la rniRma horrible despedida: ¡ ADIOS HERsu sombrero torcido y una pluma rota. Vavida remembranzas dtilces y triste.'! á la par,
MA ITA MARGOT DE MI CORASO
mos á ver quién dibuja letras más bonitas...
y
tiene una .floresta. donde la Muerte, con
NO ME OLVIDES!
Cnando en la nochP, deRpués &lt;lel cuento
manos amarillas, cultiva sus melancólicas
Fueron nuestros padres á dar las gracias á
de {1Los tre príncipes» y de la oraci6n dicha
azucenas ..... .
la sefiora Artigas. os vistieron los mejores
á medio dormir, Vf!ncido por la fatij?ll del
Viejo soy y no be o esa pizarra, esi maltraje : ella iba con polvos y perfames; yo,
recreo E&gt;scolar (no del estudio) , cerraba los
trecha
pizarrn, J?01· no borrR.r un
o abpeinado con pomada¡ nos mandaron á jugar,
ojos, y mi eApíritn Re detenía ante la puerta
~nrdo: ¡como que es un símbolo de nfancia
juntos
fuimo_.¡
al
sitio
preferido.
&lt;le ébano de los sueños; en la obscuridad imirreparable! Y con qu é honda tern ra dele-Acuérdate lo que hemos jurado!
penetrable de esas tiniebla"', siempre se destreo todavía:
-Acuérdate
tú
también)
tac6, ora con alflR de nieve refulgente, ora
-A nadie Je ensefies la pizarra y nunca
,qADIOS, MI HERMA 11'A MARGOT!.11
nimbada de límpidos oro , siempre risuefia,
Ja regale , aunque te den miles de mjles de
fargot, la hermanita mfa. y era ella quien
caniClls, y millones de (lfeina.s» de chabacame llevaba &lt;le la mano á un país qnimérico
uos, y de aquí á Veracraz de hule para fley disparatado, donde las árbole!'I, lm:1 ca as,
chas, y todq el mundo de cnlcomanías. Te
la,, personas y laR hestiaR aRnmfon el aApPcvoy á pintar mi retrato como recuerdo: éi,te
to convencional de los dibujo de una pizaes el mech6n que tengo en Ja frente; aaí este
rra. ¿Por qué cuando la señora Artigas nos
ojo que meto sin querer; las narices, boludas;
dijo tristemente que ya nada tenía que enseñarnos, que á ella, á fargot, habrían de
bajarle un dedo al vestido y peinarla de alto,
y no de &lt;los trenzas, y á m{ vestirme con
chaleco de verdad, y no fingido en la blusa;
que no la olvidáramo. , que no qt1erfa mucho¡ que ella , la niñita traviesa en el Colegia de fas MonjaR, y yo, el incorregihle en
el Colegio para hombres nadn. mfü,, d ebíamos ser buenos, y obedie!'ltea y estudiosos¡ por qué bajamos los ojoR, se nos encendi6 el rostro, dimos la media vuelta y nos
refugiamos en opuesto rincones?
Aún recuerdo que á la hora ele recreo dijimos al unísono, ,con una precoz alegría:
-Los dos hemos llorado. ¿Verdad que
au,1que nos saquen del Colegio, siemprP,
siempie ~eguiremos en nuestro prop6sito de
estudia-r tú y yo para pint9res? Y hemos de
pintar tocla clase de nombre de tiendas, y
relojerías, herrerías ... .. .
Y convencidos de nuefitra desventura., seguimos llorando de un hilo; en la piedra del
quicio, con la pizarra en las rodillas y sobre
el boceto de un barco náufrago en una tempestad de rúbricas y eses, que eran las olas;
sobre aquel océano gris en fondo negro,
cayeron confundidas las gotas recias de nuestro dolor.
Soñé con ella toda. la noche, y toda la noche vi en las tinieblas aquella su última obra
de arte: con mayúsculas torcidas, entre admiracion~ CQlosales, escribi6: 11ADIOS DIE-

T

CO!ó?Tfi5 -Des¡m' de setenta y ci n co drn.s
OMI\ Dfi MfiXICO, PO,R d f
N:s ri eTennehlltl6n d ieron ¡m1ebns de
de ,sit!¡ o, ldudro,mmatcbl•'.t!? J~~l~~i:».: ejemplo, Cunuhtemoc,c..?!'1º Jefod• suprenn ,•u or n
~,
.
· tJm,¡ em.,.. nda e paz.
1
n.1 0 del im¡lerio azt ~
~ pcn;!,gllido cerco por 11110 delos ca pita.1 ·a. re!!lb .~~e:H: ~ !
El Mroe rechazó o.!, propoo1
• 0 u huir junÍAnum tc con el rey de '.l'lacópam.
nes d el Conquistador, c11yó en
recibió tendi~dol e lus bm~. en p ruch,t de respeto al a_''.j
(.lunuhtemoc fné ll eva.do 11n tc j tte • lle~¡I ron d o Vum.mas se 0.1:erc(J :l. él; puso su mano e n el pomo !'lor de:,graciAdo, y el h~ , cu~•os O O!:! se
ronuncr6 e, táS [~: . Mo.Iln tz! n; pu,,,, he hecho r 110.u w
ui1 ¡ que )levabu nl cmto ul C'onquistudor, Y P
,
r lucr?.a ,. preso unte t u. persoM ,. pOdcr, toinn

JIOdg, ai. ~ºfi!

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~um~lllll en d efcllSII de mJ

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pu~gi?d~~•:fi~o emperador azteca, 11 qule n los eonquistaw::~
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pocos
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la
toma
de }fé2llco el 1s de Agosto de ló21.
tesoro de su tmporlo, se consumo

luc¡,,&gt;o e.,te puñal

C..HURUBUSC.

00847)

-

V

DfiFt;NSf\ DC GHURlJllUSGO

en Pacllern,i IJ?r el cj~cit~ in\'11..SOr n or1_011~c•~ hl~ ~:;,,
llllS QIIU COIJl)'OllÍIUl Ju. .01vi~l60 del Nor te; hu,s.tro~l~!O~ \ gmto (hl
re del cncm1go rn111 bu ll ll~x i&lt;-o, se concc II mron ~ - o -

ENCIDA

1904,-5JV"lTORAL,- 1904.

[;:,= r~~~!,~:

en 'huru-

s. J oaquln, padre d~ ~ - s.
, . Bonlfocio. sta. E lenu, cmp.

b11Sco.
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¡ Ge , ..¡ n M,m uol RJneón , quien tenl n ~ sus ór.El colnYcntdo
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. enfll d~ 'tbit-rl lo, .Y r1Jgunn.s com¡ltlllias pcrreucclunte. (l. Otro!! Cl!Cr
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defensores rc:-ehuzaron Alos o.mi,~c.1U10@ re,~ . ll-, "'"• , ,11 1m ºble ,. !!l pun m ~o rindió.
nrmamenl&lt;&gt; v agotadas hlll munieiones, h\ re.si Lcnc1t/ e) nlúd~mto'tt tus ruinas del tl l8tó1 ml"o~
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ll, 011 ~
•
Rincón y Arniya y don Manuel Ed\ll\rdo de oroswa.,

s. M1lxhnlllnno, sru. Ro,m.
', Fabri(oionol ~. Fillberló,
s. Felipe Ben clo, ~. llenllo .
s. Ban olom~. ap., sta. Aurea.
S. Lu f~. rey d e Frnnwi.
• . Ueferln~(!b,, s. LC&lt;Wlgildo.
s. J ~ d e l.;IIJl\nUi S, ij, Ru!C1,

La:.1:°~111 B"e.~18

°

1

~

J Mi

• Lui,,, ob., s. Murlnno.

8, Be r n11rdo. d., . llmuol, p .

El S. (.\')r a:6,1 de Maria. Mol~és.
Le. degollo.clón del Dan lista.
ta. Rosa de Lima.

S. Ramón Nonnato.

�EL MUNDO ILUSTRADO
EL MUNDO ILUSTRADO

S

IENDO este número de «El Mundo Ilustrado,, por su forma espPcial y por Ja importancia de
los asuntos que contiene, uno de
los que, indudablemente, conservarán nuestros lectores. con más agrado, nos ha parecido oportuno publicar en estas páginas los
retratos'de los sefiores Arzobispos y Obispos
en cuyas manos está el gobierno de la Iglesia Católica en México.
El país se encuentra actualmente dividido
en siete Arzobispados que son: los de '1vféxico, Michoacán, Guadalajara, Antequera [Oaxaca], Linares [Ntievo Le6n], Durango y
Puebla. Este último, creado por el Papa
Pío X, qued6 establecido en diciembre de
1903, y al frente de él figura el Sr. Dr. D.
Ram6n !barra y González, quien, por espacio de más de un año, desempefió allí el
&lt;'.argo de Obispo.
Los demás Arzobispados, por el orden en
que antes los citamos, tienen como jefes á
¿os señores: Dr. D. Próspero María Alarcón,

Dr. D. Atenógenes Silva, Dr. D. José de J.
Ortiz, Dr. D. Eul ogio Gmow, Dr. D. Santiago de la Garza Zambrano y Dr. D. Santiago Zubiría, prelados todos que gozan de
grande1;3 simpatías entre los fieles.
En cuanto á los obispados, se cuentan en
la actualidad veintiuno, que son: Tulancingo, Veracruz, Chilapa, Cuernavaca, Querétaro, León, Zamora, Zacatecas. Colima, Tepic, Aguascalientes, Chiapas, Yucatán, Tabasco, Tehuantepec, las Mixtecas [Huajuápam de León], San Luis Potosí, 'famaulipas, Sonora, Sinaloa y Chihuahua. En el
grupo de retratos correspondiente á los sefiores Obispos, puede verse el nombre de cada prelado y el de la Diócesi que gobierna.
De poco tiempo á. esta parte ha habido en
el Episcopado Mexicano algunos movimientos de importancia: el Sr. Dr. D. Homobono Anaya, que era Obispo de Sinaloa, pas6
á serlo de Chilapa; Fray. José María de Jesús Portugal, que había desempeñado igual
cargo en Saltillo, pas6 á Aguascalientes-

Diócesi de nueva creación,-y para substituir eri Sonora al Illmo. D. Herculano López, fué designado el Dr. D. Ignacio Valdespinos, Canónigo de la Catedral de Durango.
En Sinaloa substituye al Sr. Anaya el !limo.
D. Francisco Uranga y Sáenz.
Debemos también anotar la creaci6n de
un nuevo Obispado: el de las 1\fixtecas, que
comprende parte de la Arquidiócesis de Antequera y que está encomendado al Sr. Dr. D.
Rafael Amador y Hernández, y la consagración de los señores: Dr. D. Carlos de Jesús·
Mejía, Dr. D. J. Amador Velasco y Dr. D.
Francisco Orozco y Jiménez, como obispos,
respectivamente, de Tehuantepec, Colima y
Chiapas.
La Diócesi de Zamora, cuyo Obispo ea el
Sr. Dr. D. José María Cázares y Martínez,
está gobernada actualmente, en virtud de
que este Prelado se encuentra desde hace
tiempo muy enfermo, por el Dr. D. José de
Jesús Fernández y Barragán, quien tiene el
carácter de Coadjutor con derecho á suc eFión.

f

�EL MUNDO ILUSTRADO

EL MUNDO ILUSTRADO

El P erio&lt;:Ji5rno t\ o&lt;:I~roo
Cómo se hacen los Periódicos Diarios.
Detalles de las Oficinas y Talleres de la Casa Editorial de nuestro Direotor,- "El Imparcial,"
"El Mundo Diario" y "El Mundo Ilustrado."
UANDO, mañana á
mañana, la bulliciosa, turba de pilluelos se dispersa
en todas direcciones, atronando el
aire con sus voces
estridentes, chillonas, con gritos prolongados, en falsete, anunciandocc¡El
Imparcia.aaaa1!&gt;, y
dejando un reguero de hojas iro presas que la multitud
abre y recorre con
avidez; cuando este espectáculo se repite á las primeras luces
de cada amanecer, los que reciben, de manos

del papelero, el peri6dico que les informa de
todo lo nota ble ocurrido la víspera en todas
partes del mundo, sin duda que no piensan
en la suma de trabajo que representa esa frívola hoja impresa, destinada á vivir, como
las libélulas, unas cuantas horas.
Más de una vez, el curioso lector, mientras recorre con displicencia las columnas del
diario, habrá preguntádose con cierto interés:
c,¿cómo s~ hace (!El Imparcial»?
El periodismo en :léxico ha evolucionado
de una manera tan rápida, que todas las innovaciones introducidas en cada uno de los
afiejos procedimientos, permanecen desconocidas aún para muchas de las personas interiorizadas en asuntos de imprenta, 6 con casas editoras 6 con publicaciones diversas.
Antafio, el periodismo era, puede afirmarse, 6 bien una especie de sport á que se

dedicaban escritores políticos, 6 bien un
procedimiento más 6 menos directo para ob-'
tener uúa posición oficial; 6 era un entretenimiento, como acontecía con revistas literarias, algunas de ellas notabilísimas, que
dieron fama y renombre á varios escritores
mexicanos. Mas el periodismo, en aquellos
tiempos, no era un negocio ni una industria
independiente, sino subordinado á otros.
Generalmente el duefio de una imprenta hacía un peri6dico, para ocupar en tarea secundaria sus máquinas y obtener más provecho
de ellas.
Las antiguas redacciones de periódico eran
más bien clubs políticos 6 cent.ros literarios,
á veces círculos de conepiradores, en los que
se discutían con pasi6n los asuntos de lapolítica militante y donde encontraban amplia ·
acogida muchísimos desocupados. Allí se

L

El Grito de Dolores

T

Defensa de Chapultepec

A Rep1\blica ~clebra el 16 de ~t m~· el
nconteclmlento ml\s glorioso que re1nstra
sn historia: la re, olucibn one 11ca.udilled a
por el ilu stre Cura D. :Miguel Hld All!:O Y Costilla. e,,tall6 en Dolores en 1 10. HldnJgo, seguido de Allende. Aldnm n y una~ cort,, fuen,a d_e
gen te d&lt;,l pueblo. ,;alió él mismo ola para Snn llf1¡n.1cl el Grttnde: continuó su m orch 11, posando por
Atotonil ro, hasta elnrn. y de alll , al fren t_e ,Yf!. /le
u n ejército d e mM &lt;le 20,000 hombre~. ~e d m¡r,r, :l.
Guanaj uato, don,;le ft viv3,fu erzn tom6 el C11. tillo
de (}ron8di tll~, el día 28.
El Po'1ro de la Patria, vencedor en la b atalla del
/tf on te de Jo.~ Cn1cc y derrotado en l a &lt;le Calderón-ló._~ dos h echo d e annns mÚll notablei, á que
concu rrl 6 d uran te su eflmcrn vida deCaudillo,fu6 aprehend ido en Acatltá de Baján , en unión d e
Allen de,.Timén e,, Abu.sol oyotros pa tri otas, cl 21 de
ma:rzo de 1811. ,, con denadolimuert . scle]lfill(,-por
las armas en Chihuah ua el 80 d e julio del mismo
nDo.

o

Ri r.--7..i.::--TES las tropas iln•asorns norte-

americana~ en Chnrubusco-20 de Agosto
de 18'17- y en Molino del Rey-$ de ,;ep-tiemhre---el General ii'oott dlS].lu so n n
q ne decisivo sobre Chapnltepec, pam el
dta IS. La. d efensa del edillcio qued ó en comendada
r. losgeu ernl es D. NicoH\s Bravo y D. Mariano ~ronterile. c:¡_nien~ teninn bajo su man do POCO mr,s de
oeboci,¡n tos hombres; lneluso losalu mn osd&lt;&gt;I Colegio l)J.ilitar. El ataque fné terrible: el ed ificio. qne
babia suMdo o,,I die ltllterior un bombardeo contin uo. :fué tomado por e.sal to, r w uchoo de sus beroleos d efensor es result.nron m uer tos. Entre el los
se contaron el tenienie Juan de la Burera y los
cadetes Juan E!.'('n tia, Fem !IIldO Montes d~ Oca,
Francisco Má.rqu ez, Agustl n Mo1gar y Vi cen te
Sm\rez: los bé rocs-nii\os qne srrpicrtJn S11crlflcarse
glori088lllente por la Patri a. :m enemjgo hizo nnmerosos prisioneros, ent re éstos nl General Bravo,
,, ooupó ln cnpitál &lt;'I dial'\. E l pueblo . i ndJgnlldo, protestó contra la ocupación a tacando á. los
invasores en las calles de la ciudad.

"'ta-

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1 904.- 51\.NT OJ:U'L.-l 904.
J
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1 Nuestr a Señora d e los Rem edi os.

z San F..steban ltey Confesor.
3 San A risb•o Obi.spo ::',fá.T tir.

4 Nues!Ta Señ.om de la Colll!Olflcl6n_

ó San Loren zo Justinlano.

6
7
8
9
10

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12
13
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;FACHADA HACIA LA

21)

CALLE DE LAS DAMAS.

FACHA.DA HACIA. LA CAL LE DEL P UENTE QUEBRADO.

16
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18
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22

L
JIJ

&amp;lo D oncinno Obispo.
Santa Regi n n Virgen.
Lo; NatiddMl de Mnrla Santlslma .
San Ped ro Ct;wer Confesor.
an Nicolás de Tolentin o.
El Dul ce "ombre de c\Inrla.
San l\foccdonio lllártir .
Sun Amad o Obispo C-oo fesor.
r_.,. Ex alteeión d e In nn m Cruz.
Slln Nkomédcs P resl&gt;itcro Má rt:Jr.
Snn Cornelio Pn-pn.
an Pedro de Axbu~~an ,Too(' &lt;le Cupertino Conf.
San Gena ro, St&gt;t. Pom posa.
San Agap1to Popa.
santos Joná.s ProL y Efl¡ren in Vir .
Santo 'I'om~s d e Villanue,n.
San T,i ao Papn.
Nuestro Scjl()r\\ &lt;l e la ~{crceil.
a a tn M11 r!a d e Ce.vellón \ rugen.
San Cipriano Már ti r.
Santos Cosme y Dunlián h ermano .
S,m Wcnccslao DuqueM"ilrtit.
So.nta Gud elia Virgen.
San J er(¡nimo Pi:esbirero.

�EL MUNDO llUSTRADO
EL MUNDO llUSTRADO
para ello tomaremos como tipo el que nos
es más conocido: «El Imparcial».
&lt;rEl Imparcial» ocupa un edificio propio,
que abarca las casas números 3 y 4 de }a segunna calle de las Damas, y 3 y 4 de la del
Puente Quebrado.
La fachada principal, que mira á la calle
de las Damas, consta de cuatro pisos de cantera, de estilo Renacimiento, con un coronamiento en el cual se encuentra una hermosa
terraza, desde donde se abarca todo el Valle
de México y se disfruta de una hermosa
perspectiva. La altura total de esta fachada
es dP 23 metros, lo cual la coloc,a entre los
edificios privados de mayor altura en esta
capital.
La otra fachada es de tres pisos de ladrillo, sobre los cuales se alzan las paredes de
cristales del taller de fotograbado.
Todo el edilicio, ( que fué proyectado y
construí do por el reputado arquitecto D. An tonio Ri vas Mercado) e~tá ocupado, excepto
en tresdepa.rtamentos,exclusivamenteconlos
talleres, oficinas y demás dependencias indispensables para los periódicos tcEl Imparcial»,
,cEIMundon y ,cEl Mundo Ilustrado,&gt;, que se
publican en esta casa.
Para seguir algún orden en la descripción
lijera que nos proponemos hacer, comenzaremos por la Administración.

gran sal6n de recepción del Director, la sala de trabajo del Director
y su secretario, y la biblioteca:
Contigua. á la Direcci6n, se encuentra la sala de redactores, que
tiene acceso por un patio de cristales, al que se penetra pasando por
la conserjería.
La sala de redactores es una galería en la que ampliamente caben )
diez y seis escritorios para otros tantos rep6rters y redactores. En el
grabado que publicamos s6lo se ve una parte de esta sala.
En este departamento, como en la mayoría de los que vamos á
describir, puede decirse que el trabajo no cesa nunca, pues á poco
tiempo de haber terminado Jas labores para el periódico de la mañana, que concluyen á la madrugada, comienzan las del periódico de
la tarde.

DESPACHO DEL DIRE •.rOR.

charlaba, se fumaba, se hacía esprit se improvisaban epigramas, y entre charl~ y charla y burla burlando, se escribían los artfoul&lt;;i!, _se corregían pruebas y se dirigía el pe·
r1od1co.
,
Esos tiempos románticos nan pit!Oado para
no vo!ver, por lo menos en la capital de la
República y en las principales pohlaciones
del país; apenas si en provincia quedan algunos peri6dicos hechos así, como un hermoso pasatiempo, por «amateuri;» del periodismo-especie que abunda en todos los rincones del mundo.
A~o~~ México, al igual que t?dos los países c1viltza.dos, cuenta con una mdustria periodística, más 6 menos robusta, pero con
vida propia. Tiene periódicos que constituY:en _por sí mis~os empresas solventes; periodistas profes1onales, es decir, que viven
del periodismo y trabajan exclusivamente
para él, y talleres con maquinaria propia,
hecha expresamente para la factura de los
periódico$ y que s6lo en ellos podría tener
· aplicación.
Por esta raz6n nos ha venido la idea de escribir nn artículo en el que se describa, aun
que sea de una manera breve y concisa lo
que es el peri6dico moderno en Méxicd, y

.CRÓNICA. NEGRA..- RE)?ÓRTER TO.MANDO UNA. NOTA.

Los redactores de antaño eran&gt; por lo común, personas que se preciaban de manejar el idioma con toda corrección, que meditaban durante mucho tiempo sus artículos; que pasaban horas y horas sentados frente á su mesa de trabajo, siempre desordenada, llena de papeles, con sendos manchoues de tinta, y en la que se veía un tintero
desbordante, una pluma, las consabidas tijeras y el tarro del engntdo.
DEPARTAMENTO DE FORMACIÓN DE DIARIOS.

1

1

importa que una concordancia resulte ar''revés de COlIJO lo mandan
los cánones, ni que en toda una columna no aparezca. un solo sip;no
ortográfico, ni que la literatura resulte m~ullada á fuerza de porrazos; él ha llenado cuartillas de papel; ha referido con todos suA detalles el crimen más emocionante, sin omitir cómo estaba el difunto
cuando la policía llegó, y qué dijo el asesino al hundir el pufi.al en el
pecho de la víctima; 6 bien, ha dado la lista completa de la concurrencia. al «matrimonio elegante», en que ofició el sefior Arzobispo,
y ha descrito minuciosamente hasta el más diminuto bordado del
traje que luciera la desposada; 6 bien ha podido, tras una persecu-

DEP A'.RTAMENTQ DE ADMINISTRACIÓN

/\dministraG1ón
A esta oficina tiene acceso el público, y por
esta raz6n se e:icuentra en la planta baja,
con vista á 1a calle á través de grandes ventanas con cristales, á guisa de aparadores.
En esta oficina se encuentran la Caja, el
Departamento de Subscriptores y Agentes foTáneos, el de Anuncios, y en un espacioso sa•
lóti que forma ángulo, el Archivo.
El personal que atiende estos departamentos, consta normalmente de ocho ó nueve
empleados. Parecería, y con razón, que este
personal habría de ser insuficienté para aten·
~er todos esos servicios, pues sólo el de anu ncios, por ejemplo, necesitaría mns de seis
dependientes. Pero es necesario advertir que
el departamento de subscriptores y agentes
sólo comprende los foráneos pues los de la
ciudad dependen de otro departam11nto, y
en cuanto á los anunciant~s. la inmensa roa·
yoría de ellos Sf' entienden directamente con
l~ agencia de los Sres. B. y G. Gretschel, que
tiene un personal numeroso de empleados.

DireGGión

u RedaGGión

En el piso inmediato, en las piezas que
corresponden á la Administraci6n se encuen·
tra el sal6n de recibir de los red~tores un
SALA DE REDACTORES Y REPÓRTERS.

'

DEPAR'l'AMENT0°:DE LINO',l'IPOS1

Quien, habituado á ese ti_po de escritor. concurra á una de las redacciones modernas, creer~ que concurre á la oficina de un bauco ó
de uha casa comercial. Eh las horas de mayor actividad, se oye el
ruido breve y duro, como el de una p;raniza&lt;la, de las máquinas de escribir, en las que el infatigable repórter adereza suA noticias.
El repórter, tipo desconocido en México, .hasta hace poco tiempo
aclimatado aquí y hecho á las exigencias del medio, es un personn.je
que causa horror álos veteranos de la pretlsii. Incorrecto en AU estilo
hasta el punto de que ha creado un lenguaje especialísimo formado
de no más de veinte palabras, agota s:n ingtmio para reunir el mayor
número de detalles que impresionen al público.
ESTEREOTIPIA. -SACANDO UN FLAN.
Vedle a11í en don.de el grupo de curiosos que se arremolinan en
plena ca.Ue, denuncia el suceso digño de ser relatado al día siguiente. Empuña el lápiz, alista el carnet y abriéndose paso T&gt;Or enke ,ü ción de todo el día y á través de toda la ciudad, arrancar una en, gentío, interroga á éste, examina á agué~ sin importarle un bledo trevista del Plicopetado personaje que por el momento atrae laR mi\que se le tenga por intruso y que sus repetidas preguntas le hagan radas del público.
~asar por impertinente.
¡El estilo ...... la gramática! ¡Qné le importan á él, como al público
- Repleto el carnet, vuela á la Redacción para llep;ar antes que nin- á quien sirve! Sus noticias, amaneradas, plagadas de barbarismos,
Juno otro, con aire triunfante por haber atrapado la nota sensacional cacofónicas y desordenadas, serán al día siguiente devora.das por el
del día.
público con más interés que las estancias de un poeta excelso. Un re1\·allí, frente al«tipewriteri,, sus dedos hacen una .fuga vertiginosa, p6rter á quien censura.han en una ocnsi6n su torpeza para escribir
trazando lineas-y más lineas, l'ápidamente. sin dete;nerse á marcar pun- respondía., en un rasgo de c&lt;esprib, no raro en estos personajes: (1¡ Quiá'
to ni coma¡ sin rebuscar un término y sin consultar para nada el yo soy el escritor más leído en México ti&gt;. ....• Y escribía diariament~
dicciooario-el inseparable de los escritores de otra época. Nada le la -(cCróni~ Negra» de «El Imparcial».

�EL MUNDO llUSTRADO
El repórter bru ca distraer al público, impresionarle; u tnlento
consiste en hallar el
punto c!e vi. ta inter ante de cuanto Ye ú
oye relat1tr.. .... .
o es po ihle. el'l'ir
al mismo tiempo dti
informante oportuno
y minucio o, y de lit-1
enamorad(l de las musaR ..... .
¡Los cronicone han
muerto!
Y luego, a1H mi mo, en la Red&amp;cci6n,
está un perFonaje que
también desempi,iía.
imp0rtante papel, y
que no tiene má h\rea que ]a de reví ar,
hoja por hoja, lo escrito por todo lo rep6rter ; purgarle de los
errores má burdo ;
de la falta menos
di imulable . Es algo
como el modi to de
un teatro, que da la
última mirada y ]a úl tima mano á lo vestiFONDIENDO o A i&gt;LA 'CHA "E TER~:;oTfl'r A,
doR de los per onajes,
nnte de quefranqueen
]o bastidores y aparezcan ante el público. Y también suel acontecerleR como al modi to de teatro, que no puede, por mlis que haga
impedir que artiFtas de pé imo gusto se pre enta en la e cena ve tidos de manera infernal.

EL MUNDO ILUSTRADO

ACANOO

NA P LANCHA E TEREOTÍPI ',\.

ne seis de estas máquina , que trabajan casi sin interrupción y hacen
el trahajo que, /\. mano, harían mli de e. enta. operario .
La máquina es tan fácilmente man jable que, como e ve en el grabado, hay eñoritas que pueden hacer la tarea tan rápidamente como
lo hombre y durante la mi mas hora que ello~.

La FormaGión de los Diarios
Inmediato se encuentra el departamento ]lmnado de «Formación
&lt;le lo. dinrioSJ1, en el cual , uha vez terminado en e1 de linotipos el trabajo tipográfico de todo el matf,rial que ha de figurar en el peri6dico
se le dispone en unos marcos de hierro, por orden de páginas y co~
lumna .

Los Llnotioos
falque bien, la noticia han quedado presentahles, y entonces
pasan á un departamento que n «E:l Imparcial », cuyo edificio fué
con truído ad boc, se encuéotra enteramente 6. mano del Jefe de redactores: el de linotipo~.
aquí es tiempo de hablar d esta m{1quina, introducida al país
hnce unos cua.tro 6 cinco año. , más moderna aún que el repórter-y
m!t notable, á fe .
Figurao un opa.rato provi to de su motor y de su hornilla, ante el
cual se sienta c6modamente, en 11ill{m giratorio l obrero, teniendo
al alcance de u mano un teclado, má corto que el de un piano, poco más extenso que el de una mflquina de e. cribir, en el CU!ll oprime
]as teclas correspondientes á la letras del e crito que tiene frente á
los ojo , y no . e preocupa ya ino de moverá cnda línea una palanca, alimentar convenientemente la hornilla, de tiempo t-n tiempo, y
llamar también, de cunndo en cuando, al mozo que saca las pruebas.
La máqu ina se encarga de lo demá Jel trabaj . El antiguo tipógrafo tenía qu pn~arse la virlii de pie frente á la caja, dividida en
tantos compartim ientos como letrag se u an, de los cuales tenía que
tomar letr11. por letra y acomodarlas en un pequeño instrumento en
qu e la a.lineaba. E. te trabajo era. sumamente dilatado, inc6modo,
peno o..... . y mal retribuido. n obrero difícilmente ganaba un peso y medio aJ día, y para ello necesitaba pa ru- once ó doce horas
frente á Ja caja, manejando la letra11, cuyo plomo llegaba á veces á causarle graves
dolencia .
El Ii noti pose encarga ahora de juntar In
letraP, :\linearlrua, ajustarlas, de,·ol verlaP á
us lugares, y en vez
de gyu¡,o de letras
suelta , entrega automáticamente al operario grupo de lfueas
compactas, mlÍs fácilmente manejabJCE, y
clara , como que son
iempre nueva . Y el
obrero puede obtener
en la máquina un n1ario tre.'! veces mnyor,
con meno trabajo y
meno mole tia .
¿No e. é. ta un&amp; mnra villa del automati ino?
El departamento de
linotipos de nEI Impa.rcial», que es el más
amplio de cuantos
PL.U ' OElA ESTEREOTÍPIC A y FLA E .
exi ten en féxico, tie?

A CABADO DE LA , PLA

CITAS ESTEREOTiPI A .

En la formaci 6n del peri6dico, que es una de la labores má interesante!.", intervi~e~ el ec;~tario ~e la Redacci6n, que, con las pruebas en la mano, md1ca el sitio prec1 o en que el regente ó ea el jefe
del departamento, ha de ir colocando ca.da uno de Jo ~rtícu1os del
peri6dic~. Esta ~peraci6o d be ser h~cha. muy rápidamente, porque
el preo 1 ta-:e1 ttr~o de Jaca l!'-e::o~e con urgencia que f\ determinada hora, m un mrnuto mlis m un minuto menos e t~ lista. u prensa para comenzar la impresión.
'
En e e brevísimv tiempo, hay que reviear una por una todas ,as

llialrnatlán y la Carbonera.

P

1904.- $1\NTORA L.-1 ? 04
. n n cm i,do hl!qio l"onl.
• ,m Loodt~rlo OLl"J)&lt;),

RI ' lONJ-:JtO en el an tiguo convento ele la C'ompllflla. en P11l'hl11. ~I
·r.Gntl Don Porfirio Dlat. log-r(• ,·adl • el '.!IJ d • •ptl&lt;:mbr · de l &gt;M
l)urlnmlu In viKllnnda. d~ 10&lt;! ccnt ln c l!lll; muchó HOlo. rumbo li C'n•
vt1l11: se 11nl6 lf u n g r11 p0 dt• Clltorcc rcpu bllCllil , y dt'l'pu~. d e !'(ir•

j,!"-'nd;•r r d

t111

·a n Gc•rardo Abad.

frnn clseo de .!si
.' n .\ tllano.
Ñl1l Jlruno &lt;'onfCt&lt;Or.
• llll . lan...... f Rp,,.
.,,n 1,1 fJrh:ld a.

.'1111

rtn11r la g1111rnlcl&lt;,n de Te hui rungo, derrotó &lt;:n Piex•

con r1111ren t.i hombre., A 11n l'&gt;-euad r&lt;m enemlr¡o.

• f:J 1~ de Octnbre b!ttl611.I Jefe n.•11cl'1onitrlo n
&gt;. alcanxa ndn una ,·lctorill cnm¡,kia. F.I Ge n ero! 1)1az 1lhi¡rlo A lm Mlxt0;-l"II, y t\ la Cc.oo;lli h ku,
rlo nde Jenui tll nu ,,..,, rucr,..is y r x-Qglt, c leu1e nlM d t' g111&gt;rr11. ). Pl' N'll: Uhlo
en IX'Mlnn "'¡x&gt;r Le· tl'(&gt;J&gt;U lrnpt,rlule,,. "'' tornó t\ •U vez t•n lufati,c11IM r~•rll&lt;ll'lt1lclor rle ~ti cunn&lt;lo tuvo 1•n cln:un,t.1mrltlll ti~ rlo. F.I S di, Octuhn,

~ Olo nI,lo.
• a n f mnl'I• -o de Bor!n,
n LuL, .Bl'ltnlu.

, n M11:,tl rn llluno.
811 n l';lun Nlo fü•y.
san c·111L-tto 1'11¡,a.
Sa ntn Ten.,.., ti~ -lc,,1\s •
~an t1on.-ntino bls11().

d o 1¡,¡¡¡1 ¡,rc,en tb ncrlú n e n M!uh n atM.n, ti una fu erte brlgad n d é l11R fr1,t
arm,111 qllll ma11dob11 t"I lcfc b:n¡,cr lnfüt n Oro no1.. t:I General D)111,I\ lncat..,.
za d • 7úll ldad, , In dt-rroth compl 1am,•ntc ,. man-h6_ t'n m1dR "&lt;thre 011·
. 1\l'll. p l111.tt :\ tl(m dc Sl· hublll dlrif(ltlo ll&lt;tlll'l jefe l"'-m mcorpomrs(.' ni IITUI!·
, o d e SWI tropa•.
,

, llll!U Ed11 ,1igi , •

•••

. un l,nr e~ i,;,•11 ngl'll• 111 ,
.,m l' !&lt;ho •I• • .\ l&lt;-4111.. 111.

~un t·,·lit-io111u ,rnrnr

f_&lt;tnhlcci6 &lt;h. t' uwgo 1•1 l'ltlo: tuvo ronnt·lmil'n lo el 16, 1IP ,¡o,• 11n11 l'o1111nru1 d~ J,;;otl h 11mbr ª, cnlre su. tri 111:01&lt;, h 1l11gnl'O.'I y ¡,oh1co, . ~e ,ll rlgfo 1•n
11 unllo d1• Oronor., r &gt;&lt;1 11 11111• «!st~ , 1• dl &lt;•rtt c u •ntn del mr, ,·lmil•m o 1¡111 l \.i1 A

,•)t~•u lnr. 'Ullú -nn ,,,. ::-opo. al rncuento d,•l l'n1:rnl~. 1::1 J.~I\ m1~ Indio ·
n,·l•Ulron lo,dfl'&lt; colnmm" ..omnirin• e n l11k lomu~ 1h Is r ,1rbom,ra,) tm 1111
· rt•Ohll~h no com h11 te. 11&gt;!! lm ¡x, riot lí~ tu ~ f u eron ,l ~rrorn d os, q111~l11ndo e n POd••r
(l ('I n nwdor •ua tTo 1•11i\011 t . .,.¡,..,1.,ntú,;,•11 ru bmn, Y~ p rfslmu:ro,. La eo•
hunnll hnperlall•tn 111,·n 11,l mu~rt
El (,&lt;'lll'nt.l {llaz. ,it.,pu(• de
b rlllun te 11c1·1t\a. que con~tltnyc n no 11 •
l0t- hl'&lt;'b• , má gl&lt;,rff'&gt;M. ilt- ,u vldi&lt; mlliUlr, ,·oh·!(, 4 huun-c fn.•nte 1\ ll1L-Utu
--f'oln qu, ..Omn oi hul,km llhltldo i'll ilcAA JHlrfd(m;-rt•dobl(, t•I R!'&lt;·d lo, y pur
n n , (WUJ~I lll p lo,iu ~1 31. 11 j11bf1U1do ,•on lo., ~ltill.d !ldl uno !'tlJlllult1cJt,o muy
honru,,.a ¡&gt;l\ra Ja, ar11111• re¡,11h1iranw-.
E., ta, h amfla, 1M {, ·m•rol 11h11. he:n &gt;ido ephmilliln. &lt;'OD n- rdadcrv
~n tu,10.&lt;ino, por los t6r ll t0&lt;1 más notnlile~ del mundo 1:111c ro .

~1111 Hllo rin n .\ bnd,

·un t,1 EJn,1(11 \"l.rgen \I Artir.
. u I' ,dru l'u,· 'lll\l Oh.
. d.ll ltníu,•l .\ Nsln¡;~I.
. n Oubi no.

RoTATIV A CHlCA,-CAP AOIDAD:

16,000 ~lPLARE

POR HORA.

2'I

i-a n t:rnrl.,1,i l 'nJ,n.
,;,in Fr11m1•1tf'ln.
• 111 J ud tL• •rn,1,.., .\ p(..101.

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."ttlt Sun1-o Ol,t-y•&gt; ~11\rtlr.
Snn \ l!nn,n ltod r i¡:-ut•~
fla n S •m In ~h'lrrtr

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27

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11
L

�EL MUNDO ILUSTRADO

EL MUNDO ILUSTRADO

nas modernas se han suprimido las cintas, sujetas á romp~rse 6 s~tar de su osici6n normal, y el mecanismo doblad~r cons1Ste en cilindros hJecos, sobre los cuales se apoyan las cuchillas para cortar el
a el
barras sobre las cuales se efectúa el doblez.
p 0 ~ fu.Ueres de &lt;(El Imparciah y ccEl Mund~&gt;i tie~en dos prens~s r@•
tativas de corta capacidad, pues ci..da una no 1mpnn;e más q:ne diez {
seis mil ejemplares por hora; pero tienen otra prensa mayor, úmca en {"'
Re ública, y sin duda la más moderna que ~e ha con.~truído p~ra .ª
A!érica latina. Esta prensa tiene una capacidad má:iuma p~ra 1II;PTI·
mir noventa y seis mil ejemplares por hora; consta de cuatro_p1so&lt;l' o sea
una equivalencia de ocho prensas chicas de las más perfe?ciona as; su
doblador automático es el más moderno que se conoce: T!ene, ad!más,
mecanismo para imprimir al mismo tiempo tres dlstrntos co ores,
a.demás del negro.
d 1 d
Las Prensas Rotativas
Esta prensa cuyo conjunto se ve en un grabado, y uno e os eDe alli pasa la plancha á talles en el ot:o, tiene 3.70 metroR de altura por 7.12 de largo Y dos
los cilindros de la prensa rotativa sobre los cuales se
ajusta' perfectamente, gracias á su forma. curva. Como se sabe, la-s prensas rotativas se distinguen de las
µlanal'I antiguas en q~e la
i m presi6n se hace al m.1smo
tiempo por los dos lados del
papel. Para esto, 1~ s:iip~rficie que ha de impr1m1r tiene que ser cilíndrica y hacer
la impre~i6n apoyándose soELEOTROTIPÍA. -PRENSA moRA ULIOA.
bre otro cilindro. .
.
La prensa rotativa, á pr~mera vista da ]a irnpresi6n de una serie de laminadores, 6 sea de _cilindros col'ocados uno enfrente de otro, y de los cuales ald una tira.
lar a de papel. Su mecanismo, en pocas palabras,. puede escornpone! e en tres partes: el de i171p~esi6n, 6 sean lo_s c1.]md~os en_.9-u_e s~
fijan las planchas para impr1m1r, y los que rec1b~n la 1m_Pres1on, tn
tre m10s y otros pasa la tira de papel. El mecamsmo entmtador, orve. las letras, las :figuras, los
detalles que la matriz de cartón copi6 de la forma del periódico.
Queda ya solau1ente recortar la plancha eh otra
máquina, llamada ras1;1radora pu1irla y regulanzarla,
«r~tocarlan, podría decirse,
á fuerza de cincel eh un caballete curvo para deja-rla
ya lista.

i,

TALLER DE GRABADOS. -RETOQUE.

y medio de ancho ocupa ella sola uno de los dep~rtamentos de 13: casa con su motor ~léctrico especial. Para dar una idea de la rapidez
dei trabajo en esta máquina, di~emo~ que, puesta á toda velocidad:
puede consumir en cerca de diez mm u tos ?ºs ro11os d~ papel _de an
chura igual al doble del largo de «El Imparcial», y de crnco kilómetros de longitud cada. uno.
Los ejemplares que produce salen doblados en la forma en que los
papeleros los llevan consigo, cont~~os uno po~ uno, y, ap~rtado~ en
montones de á cien. F,n las edic10nes de se1s, ocho o mas págmas,
los ejemplares salen, además, pegados.

GRA.N ROTATrVA.-OAPACIDAU MÁXIMA: 96,000 EJEMPLARES POR IIORA.

pruebas, ya purgadas hasta donde es posible
de errores de imprenta, por el corrector; clasificar los artículos por su importancia, designarles sitio, consultar puntos difíciles al
Director, y disponer en orden cada una de
las secciones de que consta el periódico.

La Estereotioía
A partir de este momento, puede decirse
que la factura del periódico entra en la fase
puramente mecánica ( si acaso es posible que

UN DETALLE DE LA GRAN ROTATIVA.

sólo la mecánica intervenga en estas operaciones ¿no es necesaria también la habHidad
personal del operario?).
Estas operaciones constituyen también una
novedad en México y procuraremos describirlas lo más rápidamente posible en atención al espacio de que disponemo;.
La estereotipfa comprende tres operaciones radicalmente distintas. La primera consiste en aplicar sobre la superficie de la ,cformai, varia hojas de papel especiaJ, mojado
y preparado de cierta mañera, y someter el
todo á una presión nniforme, para que el
papel se amolde perfectamente á la superficie donde están las letras de plomo, Jop grabados, etc., y sobre ellos se imprima en hueco, fielmente, cada uno de los detalles que
· de pués han de salir impresos en el pape1.
Para esta operación, los talleres de «El Imparcial» y ccEl M:undoii, cuentan con una máquina única en México, que se ve en uno de
los grabados adjuntos, y en la cual, mediante ~n esfuerzo muy poco considerable, el operario somete la forma á una presión de muchos kilos y perfectamente uniforme.
En seguida viene la segunda operaci6n
que consiste en @ecar las hoj!;LR de papel y~
amoldado á la superficie de la forma, en' una
especie de tórculo, sobre una mesa de hierl o
de plancha hueca. y por cuyo interior circula
vapor sobrecalentado y {i. una presión de sesenta á ochenta libras.
Alguno minutos bastan para que las hojas de papel sequen y formen una hoja de
cartón immamente compacto, en el cual se
ven, enhueco, claramente marcados todos los
detalles que han de imprimirse después. Esta hoja se llama «flani, y sirve panda tercera
operación fundamental de la estereotipia.
Consiste en c0locar la matriz, ó flan en una
caja cuadrangular, ' formada por dos ~uperficies curvas ~ue se acercan ó se alejan por un
gozne y se cierran por un pasador. Colocada

allí la matriz, se vierte en el hueco de la caja, cierta cantitad de metal fundido y después se enfría por medio de una corriente
continua de agua á la temperatura aro bien te.
A los pocos momentos, el metal se ha solificado de nuevo. Se abre la caja y se extrae
de ella una plancha de metal, curva, de la
que se separa fácilmente, mediante una capa protectora de talco, la matriz de cartón
que ha servido de molde. Sobre la superficie
c6ncava de la plancha de metal, se. jiUeden
entonces ver fielmente reproducidas en relie-

ElcGtrotioía
La impresión á. colores en la prensa grande, la. de fotograbados ~n
«medio tono)i, requieren operaciones especiales y, por lo tanto1 la ex1s•
tencia de talleres anexos, que se encuentran en «El Imparc~ali•. Debemos advertir que en este punto y guardando las proporciones debidas, los talleres de este periódido cuentan ,con todo lo que puede
existir en el periódico más grande del mundo, y son superiores á los
de muchos peri6dicos de ciudades de segundo orden en los Estados
Unidos.
· í
·
Entre los talleres anexos, se cuentan los de electrotil? a, q~e tieSALÓN DE DIBUJO.
nen por objeto producir planchas, _no ya de metal fundido,_ ~mo por
medio de la galvanoplastia, con obJeto de a.lcanza_r una pre~1SJÓll mumado de una serie de cilindros de varias dim_ensiones, qu_e tienen por cho mayor en los detalles. -Para esto se usan vanas máqumas: una
objeto recoger la tinta de la fuente, 6 sea la ca)a que le enc1erra, Y lue- de presión hidráulica- única también en México-que puede produgo ext-enderla en una capa perfectamente untforrne y tenue, para en- cir una presión de
tintar después las planchas que dan la irnp;~si6n. La tercera parte 250toneladas, y que
del gran mecanismo es el doblado aut~matico. En unas prensas se sirve para sacar lo
hace por medio de cintas que llevan la trr?- de papel, cuchillas que l_a moldes en cera, del
cortan y otras cintas que la doblan en vanos dobleces. En Jas máq lll- grabado que ha de
imprimirse. De allí
pasa el molde á los
bafios de cobre, alimentados por una
batería podel'Osa, y
en seguida á. máquinas que tienen
por objeto recoita.r,
pulir, retocar, etc.,
las planchas de cobre.

Dibuio y Grabado

TALLER DE GRABADOS.-CÁMARAS FOTOGRÁFICAS.

UNiDEPARTAMENTO DE LA ELECTROTIPÍA.

El taller de dibujo, que está. representado en uno de
nuestros grabados,
ocupa en el pii:o
más alto del edificio un salón espacios o, el mejor
alumbrado de la casa, en el cual pue-

HACIENDO UN.GRABADO CON LUZ ELÉCTRICA.

�EL MUNDO ILUSTRADO

EL MUNDO ILUST.RAllO
«router». Llaroáse así una máquina curiosa,
en la cual se recortan los grabados y se les
ahondan los huecos extensos, que el ácido
tardaría mucho en ahondar. Esta máquina
consiste principalmente en un.a. especie de
broca mon tada en una rueda giratoria que,
mecliante banda s de comunicación, puede
girará razón de más de sesenta revoluciones
por segundo y, debido á esto, gasta rápidamente el sitio en que se apoya la punta del
punzón.
En el mismo local hay máquinas espEciales para cortar bancos de plomo en los cuales se fijan los grabados para los diarios.

"El Mundo Ilustrado"

DEPARTAMENTO DE GRABADO. - EL BA~O.

den trabajar c6modamente treinta dibujantes. Anexo hay un vestuario, rara que los modelos de que 1:1e copian los dibujos sean de lo
más apropiado posible.
El taller de grabado es otro de
los orgullos de la casa, pues por
su local, por su dotación de aparatos, instrumentos, personal, etc.
puede compararse con el de cualquier peri6dico del mundo.
El departamento de grabado
consta de varias partes: el salón
donde se toman las negativas, espacioso, alumbrado convenientemente, con todos los útiles indispen~bles; el de revelar, el de
grabado propiamente dicho, 6
sea donde las placas de metal ya
impresas, se someten al baño de
ácido que las ataca y forma el
relieve del g,abado.
Una de las novedades más útiles de este taller, consiste en Ja
instalación de unos focos de mil
quinientas bujías, por medio de
los cuales se pueden tomar fotografías y hacer fotograbados aun
cuando el cielo esté nublado, ó de
noche. Los operarios del fotograbado tienen á gala, cuando un visitante
distinguido llega allí de noche, tomar de él
una. fotografía, y en tanto que recorre el
resto de la casa, revelan, imprimen, etc., para poder mostrarle su re~rato antes de que
se despida.
El taller de fotograbado tiene otro departamento, que ocupa local propio: el de la

Aunque editado en la misma casa que «El
Imparcial» y «El Mundo», ,,El Mundo Ilustrado» tiene un departamento enteramente
separado, con personal pxopio, máquin&amp;s
propias y separadas de todo lo q ue á los diarios se refiere.
Su departamento de formaci6n es menos
complicado, no obstante que la operación en.
sí es más dilatada, laboriosa y difícil que la
de ]os diarios, á cau a de que la mayor parte del trabajo no se hace en linotipos, y por
la diversidad de grabados, á los cuales hay
que sujetar las dimensiones de las líneas del
texto.
Los diarios son publicaciones en las que

DEPA RT AMENTO DE MONTAJE DE GRA BADOS..

se necesita, antes que todo, de la oportunidad, tanto eil los artículos como en ~os ~rab3dos; el público no podría exigir en ellos
que cada grabado fuese una obra de arte ni
que la impresión fuese un acabado trabajo de
tipografía. En semanario como cc El Mundo
Ilustrado», si es sumamente importante la
corrección artística, y de aquí que sea nece-

'MÁ QUIN A ROUTER.

sario hacer la imptesi6n por procedimientos
diversoe.
Este semanario no podría hacerAe en prensa rotativa, pues basta hoy esas prensas no
han podido hacer un trabajo tan
.fin o como el que esta. publicación
requiere. Para su impresión, hay
en eeta casa dos prensas planas
de la fábrica de ,, alter Scott, de
las más modernas y mejores que
allí se constr uyen. La rapidez de
tiro de estas máquinas excede de
tres mil ejemplares por hora.
En el departamento de prensas
planas está también la encuadernación, en ]a que se ven máqui
uas para coser los pliegos y dos
máquinas dobladoras una de ]as
cuales es taro bién trn primor de
automatismo.
En e ta no es necesario, como
en las otra.a, que un operario esté
colocando pliego por pliego ]os
r¡ue ha de doblar la máquina. La
tarea del obrero se limita á poner
todos los pliego que han de dqblarse en una llifü'ª colocada en la
parte posterior · de la máquina,
alL-•tar su máquina y echarla á
andar. La máquina se encarga por un mecanismo,&lt;cas1 humano,J1en tomar uno á. uno los
pliegos, acomodarlos á determinado registro,
emparejarlos y doblarlos en doEt, cuatro,
ocho, doce dobleces, á rapidez máxima de
más de tres mil por hora.
Pasamos, ahora, á ocuparnos del departamento de empaque y correo.
,

C

El f\Gta de lndeoendenGia.

OXYOC.!DO por el gran Morelos, el 13 de Septiembre de l8Ul se Ttlllni6 en Chilpuncingo cl
P rimer Cong reso Nacion a.l. Laos Dipu tudos
n ombrad os fu eron: n . Ignacio Rnyón, por
Guadalnj am; D. J osé Maria Licéag'll , por Gua•
najuato; D• .Al)dres QuintaruL Roo, por ).&gt;riebl a; D.
Cat:loo M . de .Bwtamanto. por México; D. José M.
Oos, por , ·eracruz: n . JosO Mnda ~t urgu.10,, por Oaxuca ; lJ. J asé Manuel de Herrera, por Tecpan y D. J osé

.

.

S!xto Yerdu~eo por Michoacl\n. Como Secretarios figura ban en la Asamb1ca D. Comeb o Ortiz de
Zárate y D. o,dos Eruiqucz del CMtillo. ID 6 de 'oviembre, el Copgreso expldl~ una proclamo. de•
clanmdo que el pa\s .recobru b\l. el ejercicio d S\t sobcrenlo. y qu e quedabo. i,am siempre disuelta su

d epen dencia del trono espaiiol.
F..sta p rocl,¡m a . que redactó Bnstamnnte y qlle se conoce genemlln~te con el nombre de Acta de
I nd er,endencla ,;n o pOr decirlo así á d etermina.r de una manera p recisa. el caráet.er de lo. R eYoluoióll, llgl"Up&gt;1Di10 biij ounit nrl.w1, ba nde ril il todos los q ue con tanto ' 'IUOr y co!1$t8.Ilcla l o. sostenian.

P

ALMA CEN DE LA FOTOG R.AFfA,

UNA DE LA S PREN SAS EN QUE S E TIRA "EL MUNDO ILtTS'l'RAOO"

RendiGión de la Isla de M.exGala.

ROPAGADO en la Nueva GaliciA lll movlm.i nto insurreceionn.l de Dolor es. el lndigena Enea~
n a ción Rosas. que se hallaba afilia do á la causa d e la llldcpen denc_la, u p resentó en lns .nbcros del lago de hapal,i; reclutó un n rorta fuer;,a en tre los h!J.bttantes d e la. mncherlas
cerca,neg ~- prln', ero r n e l pueblo de ,\f •xcula v d espués en .Ponc1tltin , d errotó {i l os reah.st"s
q u e lo perileguirul. Aprovetbaod o su vlotoriii.•. IOll iudcp&lt;!n~ie_n t ' oru ()aron In isln de Mexcru.o. y l evanta ron fortificaciones. Cno.tro Ri'ios, de 1812 (L 8lf-res1 t1eron a.111 los n t!lques 1!8Ilgricntos y terribles de lu~ troprui rolo niale~. acoudillados por el Cnm de OcotMn, Marcos Castellanos, por
J~ S11n ta Ana y PQr Rooas; y tnl Cué ¡;u obstin ación en Jl!OTir antes q ue cc(!.cr Wl p,11rno de ticrm_al
en emigo, qué el Jntcndcnte D. Jos&lt;: de l,1 Cru., ~e yió oblJgado. t ru ,P.U~ seoe élc derrota~ que sufi:i~
ronsus fv.crznsen disttntos eom11n(es r.orngnn ytierm á trllslad,trse a l teatro tle lo~ ~uecsos pur11 dm~'Í r e11 persona las opern.cione,,. Hu bilitn.r on los r callst&gt;I&amp; una escuadrilla; estrecharon el bloqueo-que
R o,o1S y Santll ..\1111 b urlnrim re~ttdo.s Ye&lt;'llS p11 r1.1, irá atacar al ene~go á sus mlsnu:-.;_m1n1p_u.rue1ito•
-v el 2a de Nóvicmlicc de JITT.6. l(&gt;gr,uon, por ti.u, ocupar l1.1, IJ&lt;lfl en vutud de tma ('t1prtuJac16n n¡u11tada. con et mismo Cnstcllnnos.
I.m d efensores de Mex('nla, diezm ados por lll bam~Te y vor la peste, h11)lln~ qued&gt;)do, de mll que
eran, redueidos ~ oc h ocientos, y el TnWndentc, en "VISt.a. de ln e..•qmnto¡a m1_sen n en qlle se en cont!"9-·
bnn, orden_6 ~ les-socorriera con mil cnrgns de nuliz. Lll oc11pnClón de la isla t-1é celebrada con m meo.so jü)illo por los realisw.

1904,- s;ANTORAL,-l 904,

1r

;\f
J
V

D

L
M

1 Todo los Santos.
2 .Los Fieles Difuntos.
s San Hfüul&lt;&gt; :M~rtk
4
RO Carlos Borromeo.
~ fian Znca(ias.
6 San Leonnrdo Confesqr.
7 San Eme to Abild.
8 :,rn WU! ehndo.
9 San Teodoro :\fúrtlr.
10 ' nn A ndré ,\ Yelino.
11 S.m M,,run Obispo onf.
12 San ~rartin 1'0.pn.
13 l'nn JJiego lle A.lcalá .
1-1 San Josufa, 01.lisp&lt;).
15 S.rnt!l. (icrtrudis Virgen.

an l'id encio l\fá r li r.
)1J 11176. San
Ania no ObispoConfesor.
V

18

19

D
L
~[
M
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l)

L

!!O
21
22

San Od(m.Abad.
San J&gt;on ciano Pava.
San Yélix de Való is.

San M,iu ro Obispo.

sant&gt;1 Cccilfa Virgen.

n Clemeu te Pav a.
2ll
24 San ,Ju,111 d hl Cruz.
25
26

21
2..~

l [ \ 29
M 30

:lrul l !l Catllril11l Vi rg,'n .
S.rn Silv1;,5tre Abnd .

S.nu Facundo.
.:an Sústen"•·

s,m S!lt\lrllill().

San .Andr?s _\])6stol.

�EL MUNDO nusTRADO

EL MUNDO nusTRADO

El Gorreo

hecesitan vender los primeros
ejemplares para poder comprar su desayuno ......

Para empacar y d~spachar
los peri6dicos que el correo ha
lllgunas Gifras
de transportar, hay un deparmmento especial servido por
Para concluir este Hjero boscinco empleadcs, sumamente
quejo de lo que es ahora la inprácticos en el asunto y cuyo
dustria periodística en MéxiJefe ocupa ese puesto desde la
co, presentaremos algunas cifundaci6n de ccEl Imparcial».
fras.
Gracias á esto y á la organizaDurante el año de 1902, ha
ción dada á este servicio es
pasado de TREINTA MILLOposible en tiempos normales
NES el número de ejemplares
enfajillar, empacar y distribuí;.
que de ccEL Mundo» y 1cEI Impor rutas, cerca de veinte mil
parcial» han circulado en el púejemplares que diariamente
blico.
conduce el corrreo á casi todos
En este afio la circulación ha
los puntos de la República y
aumentado
un 20 por ciento.
todo este trabajo en menos 1de
Para esta circulación ha siclos horas, para que á las cinco
do necesario consumir cerca de
de la mañana esté ·depositado
mil toneladas de papel, con un
todo en la oficina de Correos.
valor aproximado de doscienI ,
EL transporte de peri6dicos á
tos mil pesos.
la oficina postal, en los primeros
DEPARTAME.NTO¡UE)'oRMACIÓN DE «EL MUN O ILUSTRADO.&gt;
El personal de 1as oficinas
tiempos del periodismo mexiconsta de ciento veinte emcano, se hacía por medio de un mozo, y topleados.
La fuerza Motriz
da vía se ve llegar á la oficina alguno que
Si al número de empleados que viven dd
Todas las máquinas de esta casa están mootro mozo conduciendo á cuestas un costal
producto de su salario en esta casa, se afiavidas por electricidad y se ve una particuen que van los periódicos.
de el de los papeleros que viven de la venlaridad que seguramente no es común en
ta, asi como el de los agentes que tienen por
Recién fundado 1, El Im pa1·cia1,, no fué poMé~~o, y es la de que, exceptuando tres ó
único 6 principal giro el de la agencia del
sible_ ~acer así rápidamente el tr;nsporte, y
cuatro máquinas pequeñas y secundarias
periódico en poblaciones foráneas, no es exse ut1hzaron entonces varios carros de mano
de! departamento de electrotipía, todas las
cesivo calcular que la industria del periódipara llevar los impresos al correo. Hace cuademás, por pequeñas que sean, tienen cada
co, y especialmente la de estas publicaciotro afios que ni esto ha bastado y desde enuna su motor propio, de manera que no se
nes, sirve de principal elemento de vida patonces se usan carros tirados po~ caballos de
ve en ninguna otra. parte poleas y bandas de
ra cerca de trescientas familias, 6 sea más
gran alzada. Pronto será Il€,cesario aumentar
transmisión.
de mil personas.
e te servicio.
. La fuerza es suministrada por dos grandes
XXX.
d1hamos, que se encuentran también instalados en departamento especial, al que no
tiene acceso nadie más que el electricista que
permanece constantemente en el est&amp;blecimieuto. Hay motores desde 50 caballos hasta un cuarto, de cor.riente continua.

POR EL MUNDO CIENTIFICO
El Radlo.-,llarconi y Tesla.
La Nave:acióo aérea.--,~uevos Submarinos.

El germen de fa ulstencia.

S

ERIA muy dilicil, imposible por
mejor decir: citar en un artículo
de lasexiguas proporciones que necesariamente tienen los que pretendan ser leídos por muchas personas, los
acontecimientos todos de índole científica
que marcan la evoluci6n de un año.
La ciencia avanza, y avanza con pasos tan
rftpi&lt;los, que es düícil seguirla si no se ha de
especializar el estudio debidamente. Las revistru que se ocupan especialmente de asuntos científicos, pueden apenas mantener
sus ediciones en mzonables límites. obran.
i.1vestigadores, las bases han _Rido sentadas
con solidez romana¡ E'l campo de investigaciones es muy amplio, y en estas condiciones
es ardua la ta.rea del que ha de resumir en
unos cuantos párrafos la incesante labor de
algunos centenares de hombres de ciencia,
eternamente en persecuci6n de algo nuevo,
de algo útil, de algo provechoso á la humanidad.
En materia médica, las conquistas del año
que acaba de pasar han sid? 1mmerosas, es
cit,rto; pero esto vale poco s1 se las compara
con la inmensa ventaja que 1-'restan á los facultativos de la presente generación.

fermedad. Parece que ha logrado encontrar
el malhechor microbio, perseguido hace años
en los laboratorios y siempre invisible hasta
para loa más poderosos microscopios. Elmicrobio productor del cáncer, una vez que haya sido encontrado, será él mismo la causa
de su muerte; la aplicación de 1osprincipios
que Pasteur sen t6 en este género de dolencias,
ha de dar aún muchos resultados asombro-

sos.
Además, se confía en que el radio, mediante cierta acci6n, aún no perfectamente definida, ha de dar la vista á los ciegos. No á
todos los que viven en las perpetuas tinieblas,
sino á los que, por parálisis de los nervios
ópticos, lucen sus ojos claros, sin vida, sin
senei bilidad.

***

La electricidad es uno de los campos más
fecundos y que menos han sido hollados por
la planta del hombre. Queda aún mucho por
recorrer en este ramo de la física. Pero Tesla y Marconi, los principales, han logrado,
por procedimientos bastante sencillos, como
los que utilizan siempre los que tienen éxito;
han logrado, decía, estupendos resultados.

LUMINOSAS.

distancias que hacen práctico el método y
que le aseguran una enérgica vitalidad.
Tesla por su parte, ha profundizado el
estudio' de la electricidad, siempre bajo el
punto de vista práctico, y ha obtenido resultados muy valiosos. Los «Rayos Tesla,, serán dentro de muy poco tiempo empleados
en todo el mundo, pues est.án dotados ~e
propiedades maravillosas, aun p_oco est~d1ad.as; pero no por ello menos vahosas m menos ciertas.

***

La Venta~de los:Diarios

DEPARTAMENTO DE DINAMOS.

La salida de &lt;&lt;El Imparciah&gt; es un espectáculo de Los más animados que se ven en
México. El departamento de venta está cituado en la planta baja, con cuatro grandes
puertas á la calle del l'uente Quebradc,. Allí,
desde antes del amanecer, comienzan i reunirs~ los voceadores de periódicos, en espera de que las puertas se abran y comience
la venta.
En cuanto se anuncia que la venta ha comenzado, la chiquillería. e anima, todos se
disputan el primer lugar, todos quieren ser
los primeros en adquirir los periódicos y en
cuanto los tienen en la mano, se lan'zan á
todo correr de sus frágiles piernas, rumbo al
barrio que frecuentan, llevando los periódiº cos bajo el brazo y lanzando el grito penetrante :«El Imparciaaaall" ......
Cuando por alguna circunstancia, se retarda la salida del periódico, aquella muchedumbre se impacienta, se irrita, se torna
agresiva; no puede reprimir su angustia ......
Es que todos esos pilluelos viven s6lo de la
venta del periódico y, como jamás ahorran,

'l'E LA EN SUGABINETE,-LAS RADlACIONES

GUILLERMO MARCONI.

Cuando se anuncio que la telegrafía sin
alambres era un hecho, que Marconi había
traneimitido mensajes por el intermedio baratísimo de la atmósfera misma, una ola de críticas envolvió los primeros experimento y
se combatió, en nombre de lbs conocimientos antiguos, los conocimientos novísimos
aplicados por el electricista italiano.
Ahora parece que el triunfo ha sido un
hecho y que no cahe lugar á duda. Marconi
ha logrado enviar mensajes, si no á través del
Atlántico, regularmente, como lo soñó, sí á

La navegación aérea sigue triunfalmente
su camino por los aires. Ha pasaJo ya del
período de simples pruebas empíricas al de
la experimentaci6n cientí6ca, y la existencia
ele los pequeños moton,s que ahora ae construyen para los automóviles, hace posible el
intento obstinado de Santos Dumont, 6 los
audaces vuelos de Lebaudy y de Stanley.
Santos Dumont va al frente de la legión
de perseguidores de la navegación aérea. Le
corresponde el lugat por orden y por mérito
propio, y es el «Saritos Dumont número 10,,
el que ha alcanzado hasta hoy los resultados
más completos en este sentido, pues ha logrado no solamente sostenerse en contra de
los vientos, sino caminar, abrirse paso por
en medio de las nubes tempestuosas á velocidad muy respetable.
Quizá no lliUY tarde veamos el modelo definitivo de un buque aéreo, y hay que esperar que sean los aeróstatos que por endma

EL RADIO ,-LA COR.ACIÓN DE LA CEGUERA.

UEPARTAMENTODECALDERA

DEPARTA.MENTO DE VENTA .
SALIDA DE LOS DIARIOS,

Los descubrimientos más importantes son
los referentes á las aplicaciones de los Rayos
X, primero¡ y del maravilloso metal que los
esposos Curie presentaron al último Congreso de Química aplicada, en Berlín después.
El radio está llamado á figurar en primera
línea entre los elementos de que el hombre
dispone en su lucha contra el mal, contra la
enfermedad y contra la muerte. No ha sido
sólo un descubrimiento el de los Curie; han
sido diez 6 doce descubrimientos igualmente
notables, en germen algunos de ellos; ya desarrollados unos pocos.
La curaci6n del cáncer por la aplicaoi6n
de substancias derivadas del radio, que tienen poderosas propiedades radioactivas, es
una de las conquistas de mayor importancia.
Los cancerosos han formado hasta hoy una
triste clase de desamparados, que bien merecen siquiera la esperanza que hoy llega á sus
pobres cuerpos roídos por el mal También
se anuncia el famoso descubrimiento del Dr.
Schmidth, alemán, referente á ]a misma en-

LA NAVEQ-ACION AEREA.-PRIMERA P.RUEBA. DEL "SANTOS DUMONT," CON PASAJEROS.

�EL MUNDO ILUSTRADO

LA NAVEGACIO

de la Torre Eiffel circulan, lo embrione ,
los gérmenes que contengan el verdarlero
globo, digno de la civilizaci6n del iglo 'X.

***

Si los globos avanzan, seguramente que
má lo hacen los a.utom6viles, victoreado en
toda parte . Un olo hecho e podría citar,
si quisiérarno aducir pruebas en pro del
a erto: la baratura que alcanzan lo autom6viles actualmente.
Porque es evidente que se debe llamar barato al autom6vil que cuesta en los E tados
nido 750 d61lars. Entre nosotros la cosa e
distinta, porque, á semejanza del avaro que
en «La Mil y na 1 ocbes» se nos describe,
juntamos nuestras monedas, y noche á noche las vemos y las recontamo , hasta que
un día, un Genio, una Hada maléfica., no las
convierte en bojas de álamo. Esta Hada maléfica es el cambio.
Pero el automovilismo marcha rápidamente hacia un grado de perfección que los mismo que lo introdujeron no hace a!in mucho afio , nunca hubieran esperado ni aun
en su en uefios má ambicio os. Ya e encuentran e tablecidas fábricas á millares que
se ostienen periectamente. 610 falta dar el
pa o deci ivo: encontrar un automóvil más
barato, de cien 6 do cientos clóllars, cuando
má . Entonces habrá triunfado por completo.

***

La navegaci6n ha alcanzado cierto nivel
en nu tros días, de tal manera alto, que es
bien dificil sefialar alguna mejom, y más en
el corto término de doce me e . La navegaci6n á vapor, nacida en los primeros af.ios
del siglo que acaba de morir, ha sido uno de
los legados que m§ importancia tendrán en
el curso clel presente siglo.

UBMARIN.A.-PRUEBA

.E• LA MARINA L'OLE A.

olamente debe citar el hecho de que
circulan con perfecta regularidad eu la ruta
de ~ueva York á Europa, buques de treinta
mil tonelada , con todas la comodidadei, no
ya de una ca a mode ta de los E t.ados nido , sino de un verdadero palacio de la Quinta Avenida. Los buques mayore , hace veinte afio , tenfo.n olamente de doce á quince
mil tonelada . Hoy e ha llegado ÍL duplicar
la cifra, siempre P.a beneficio de lo pasajeros y para mayor seguridad de los viajes por
mar.
Pero la marina de guerra sí ha obtenido
al¡rnnos triunfos [no en la guerra, por fortuna] recientemente. La con trucci6n de los
submarino , desde que el mago Verne ofi6
el « autilus», ha iclo una e pecie de pe adilla de los armadores é ingeniero navales.
Ahora parece que la fortuna empieza á mirar cou ojos favorables á los que tal forma de
baque per ignen. Así parecen demostrarlo,
cuando meno , las experiencias hechas en
muy diversos punto de la tierra.
Los americano guardan celosamente un
modelo, efectivo, práctico, como lo e la fuerte razn. del Norte, de buque marino. Es el
tipo «Hóllaud», que ha ido bautizado por
mis
lice Roo e\"e)t, la bija mayor del Presidente americano. Miss !ice ha confirmado, permaneciendo algunos minutos sumergida, la condiciones de seguridad que ofrece
este modelo.
P ro lo alemanes no se han qufldado á la
zaga, ni lo han hecho tampoco los ingle e .
El Prfncipe.llenry de Pru ia ha e ta.do muy
atareado algunas emanas en lo astilleros
imperial ele Dautziog, e tudiando un nuevo modelo, cuyas características permanecen
en el más profundo mi terio, pero que hn sido probado con éxito. Lo ingle es, en la
rada de pithead, han logrado atacar á los

UN SUBMARINO llACIENDQ

EL :MUJmO ILUSTRADO

US PRUEBA •

enormes crucero acorazado dE&gt; su mo.rina de
guerra, con un buquecillo muy sem jante nl
1rH6lland», en el que s61o cuatro hombres
pueden pasar algunas horas, dirigir algunos
torpedo y caminar ba tantea millas, siempre
en el seno de la aguas.
Por fortuna, á la. vez que avanza la ciencia en contra del hombre, avanza en su beneficio. El bien y el mal, entidade perfectamente relativas, nunca pueden eparnr e.
La sabia fábula bíblica nos ha ensefiado, hace mucho tiempo, e ta verdad, y lo hecho
la demuestran.

***
Como un digno coronamiento del rápido
vistazo que acabo de dar sobre el inconmensurable pacio en que lo hombres de ciencia laboran (vistazo en el que, indi pensablemente, mucho ha quedado oculto para mi
ojos miope ), como un cerramiento digno,
hay que reseñar en breve términos el de cubrimiento del Dr. Líttleton, del que di6
cuenta ante la oi versidad americana de más
fama. e trata, sencillamente, del de cubrimiento del germen de la existencia.
El Dr. LHtleton ha tomado ciert.o cuerpos que la química nos ofrece; los ha mezclado en las debida proporciones, en una
vasija., y calentándolo y haciendo pasar una.
corriente eléctrica, ha logrado producir un
animal vü-o. Un animal, no; la. forma prehi t6rica. del animal¡ la prhniti va celdilla
que en las épocas antidiluvianas formaba el
germen del que, á través de millone de afios,
habrían de producirse el hombre, lo animales, la vida toda. De ser cierto e te descubrimiento, es el más vatio. o del afio¡ quizá.
el mú.s valio o de todos los siglos.

A

TENOR LESCANO,

~ 11 Y.l~n Olib-po t'l.lnÍl r,
!'a:1111, Bihlona ,·lrgen.
:,¡¡¡n Pmnc•l•co J&amp;vler r1,nfe,.c¡r,
l1 l'i,clnr l 'rl,;/1\ogo ohi,~ l"O?II.
,• n
bá.s h;ul y $1lll111 1 rl&gt;¡llllll,

1)

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Anot,I ""' l"OllÍ

,m .\mhr,,,.Jt, obl,¡,o ,•onf.

r.

IA puri. Jma I' n,~¡H"16n.
ntc, J..e&lt;w•ndia Yl!l; •11.
Sau ~folq_nirul~s J•npo mártir.

¡, U . , 11 [l¼m,u.n ""'"' COll ll'"'r.
12 J :'la ra ' iinra d~ liaad_■ l~p •
1 !3 :&lt;Rnt11 Lucio Virgen 111,~r.

1,

E

1.,a

Paz Gon España

NTRE las efemfrld, . nArlonnk COrrt"'JlOll•
1lltnlt 11I m . dt• clki1•mhre fitnlnt tamhli'n lu i,lehmclltn tlel Ln,uvlv &lt;1(• l'n'- 1·011
f:"'J)&amp;1l11 , 1,- ._ el rr&lt;"1ncx•lmi llllHlt:, li, lndt~
J&gt;1'11Cknrh1 de ~(·. IC'O ¡ ,r d ¡:ot,1 ·nto &lt;h
nquel 11111s.
,
n J ,
MI 1mt11dn •t• nju,th eull'l• el f.xrmo. d . • &lt;
Maria Co.latn\\'11, -· •rrl&amp;nlt d~ f),18d~ d III ll!'IDA
R&lt;1! •111,• 1'1,1\11 \IIU'lo ~·rbtinft. I t•I J-.~cmo. , r. D.
~J¡ru¡ 1 Stultll Mur·a Mrnb,tro d . M'11co (•ll LOll·
&lt;Ir, • .,.. firmó en e1 "'de !Jiclcmbrc 1"'3ó, y In~ n1-

rlik1Íi10· por l•I Gral. l!.Anitsta.&lt;lo Bu,uummt • ,-omo Pr,,ddcnl• de 111 Rcr,1lt.Uc,i 1 lrana ~· por la
misma Rclru• ;\lurla Crl.súnu.

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Sllllln Eul11lla \'lrg ·n 1111írtir.

1114¡; j • ua Luc.io rn,\rtir.

rn :ian f:us&lt;il&gt;ln ubl,.¡,o m~rtir.
¡¡ \ . 11 LóZllnl t&gt;bu-i,,,.
1

""" AUS(•u,•lo conk

,r.

1,1 611111 , Durln y Tl111oll•o 111~rtlrt~.
. nw Domln~o d~ .:tloo Ahu,I.
21 .'t111to T(llni.- -~Po·'h(l.
. .,
2.! ~ 11
Dl•1twt rio y 1-11\\ 1,mn nulrll rt ..
:!3 ;nnlJI \'ictorin l'ir)!1·11 m~rtir.
., 1 1,;1111 o ,Jtiuo 11blr,¡,n 1•1111f1 ,-or.
2:-, Saluh J\111u~tu.,ht 11u'trllr.
2li "&lt;in f::,tdwm 1•n,1om,l_r1lr.
.
''i ,. 11 .Juan \(olv,tul \' E\·uu1&lt;t·l1•la.

~Í "!O

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Lo,, &amp;m!0.'11 UOCCnll"- m(1rtin•,.
• mto Tomi, ("u1111111rkn'-C uhls¡,o.

m ·ublno Obl;;po.
s,111,llv lT'l•LPllCt11lft, r.

�EL MUNDO llUSTRADO

EL MUNDO ILUSTRADO

Una visita á la casa Ptllandini
Lo que poedel) la PerseveraQcia y el Trabajo
En algunas ocasiones nos hemos ocupado
en estas columnas de la casa comercial que,
en el número 10 de la 21: calle de San Francisco, tiene establecida el laborioso industrial
y comerciante Don Claudio Pellandini, y de
los magníficos talleres con
que cuenta la referida casa,
para la producción de los
principales artículos que en
ella se e:xpenden y que tan
act·editados se encuentran
en toda la República.
Al hablar de la Casa Pellandini, siempre hemo1:t tenido para su jefe frases de
aliento y de encomio; pues
nadie que conozca las condiciones en que se desarrolla la industria en el pnís,
dejará. de apreciar lo mucho
que este importantísimo fnctor de la riqueza pública
debe á EU espíritu de inicintiva y á sus dotes &lt;le liombre
de empresa y de labor.
El sefior Pellandini e~, en
efecto, uno de los extranjeros que más han contdbuído entre nosotros al mejoramiento de la Industria: él
no se ha limitado á importar
artículos de casas europeas
y á venderlos aquí á precios
exorbil;antes; muy al contrario, ha querido que muchos de esos artículos se
produzcan en léxico, y venciendo, como es de uponerse, dificultades que á
otros hubieran hecho retroceder, acometi6 con decisión
y energía una tarea verdaderamente digna de aplauso:
fundar talleres y convertirse
en fabricante, abriendo así
campos más vastos á la actividad de nuestrai- clases
trabajadoras.

decorado de los más suntuosos salones. El
surtido de papel tapiz que tiene siempre la
Casa Pellandini, es el mejor que se conoce en
la plaza: los estilos son variadísimos y la calidad del artículo está garantizada.

Además, en los almacenes bay una considerable existencia de la renombrada pintura
de esmalte &lt;,Ripolin,,¡ de finísimos cristales
procedentes de Ja fábrica de St. Gobaitl Ohau •
ny &amp; Cirey, de Francia-una de las mejores

del mundo,-y de toda clase de materiales y útiles para dibujantes y pintores. _El
señor Pellandim es el úmco
Agente en 1a. República; de
las fábricas de St. Gobam y
de la pinturi (cRipolin».
Todos los artículos á que
nos referimos, están expuestos en los salones espaciosos, que se encuentran lujosamente decorados.

Los Talleres
Hace cuatro afios que el
señor Pellaodini, con el deseo muy laudable, de impla~tar en ~léxico u:1~ nueva iodustna, conetb16 la
idea de fundar los grandes
talleres que vamos en seguida á describir. El local en
que están instalados cubre
una área de 12,000 metros
cuadrados; su construcción
fué dirigida personalme:1te
por el infatigable i nd ustrinl,
y e1 edificio ~onstn. de una
serie de amplios y bien ventilados departamentos, cuyas paredes y columnas son
de piedra y hierro.
:Monta.da la maquinaria
que el señor Pellandini compr6 para la fábrica en Europa y Estndos Unid?s, la n~~va industria quedo defünt1vamente establecida en México en julio de 1899.

Departa.mento de Biselar y Decorar Créstales

DEPARTAMEN'ros DE1VITIUNAS, PLATEADO y'DlBOJO ,

*
**
La casa, según lás noticias que, durante una visita
que hicimos á. los talleres,
logramos recoger, fué f undada en 1839, y, favorPcida
siempre por el público consumidor, ha realizado, desde
aquella época-pero e"' pecialmente en el curso de los
últimos diez afíos-progresos de que pudieran con justicia ufanarse las más pr6speras y acreditadas negociaciones mercantiles. Sus almacenes,situados, como antes dijimos, en la 21_1, calle de
San Francisco, número 10,
son, en verdad, dignos de
verse: todo lo que en materia de objetos de lujo y de
utilidad, como estatuas, grabados, fotografías, pinturas,
espejos, etc., etc., pueden
exigir los gustos más delicados, se encuentra en ellos
formando colecciones intere
santísimas que el comprador admira justamente.
Hay allí primorosas obras
de escultura en mármol,
bronce y terracota¡ espejos
venecianos y florentinos,
acuarelas de famosos artistas y, en suma, todo lo que
pueda necesitarse para el

Este departamento, dotado c~n 27 máquinas para biselar, grabar y pulir toda clase de cristales, tienP. 20 metr_os de frente por
30 de fondo. La fuerza motriz _que se emplea
en él es eléctrica, y los trnbaJos que all_í, se
ejecutan llaman positivamente la at~nc1on.
Entre ellos pudimos ver algunos espeJOB venecianos--hasta de 4.50 metros de largocuyo acabado es de lo mejor que se conoce.
En esta phrte de la fábrica,
donde tienen ahora ocupa•
ción más de 20 hombres, hay
espacio y maquinaria sufi;
cientes para dar empleo a
cuarenta operarios.
Gratamente sorprendidos
de la belleza de los artículos que se fabrican eh ~sa
sección, pasamos en seguida
al

DEPARTAMENTO DE BISELAR CRISTALES,

Sin embargo, debem?~ decir que Jo que
más nos llamó la atenc10n, fl;lé ~~ depar~mento reservado para la fabncac1on de vidrieras artfaticas emplomadas. Este ra.1;10
constituye una verdadera novedad y _efl, _11;dudablemente, uno de los que con Jnsbc1a
pueden considerarse 0omo más importantes.
Los trabajos que 1;e des~mpeñan ~n el taller
consisten en encorvar vidrios y custales, hacer vidrio nevado, biselar, y tallar_ y grabar
cristales, por medio de una máquma espe-

cial. Además, en este departa!11ento ~e ejecutan trabajos relativos á la mstala016n de
invernaderos.
.
&lt;l
En cuanto á, la.s vidrieras l\rtísc.1ca!l, po ~moa drcir que su perfecto acabado_ y la onginalidad de los estilos, las acred1~n como
las mejores que se conocen. La rnmensa
mayoría de las vidrieras co1ocadae _en las
ventanas de las iglesias del país, han ª!ª? hechas en los talleres del señor Pellan~1n1, de
donde han salido. además,las que ex1sten en

Departamento de Plateado,
Doradurfa, etc., efe.,
donde se transforman en lunas de excelente cali&lt;lad los
cristales destinados para .es·
pejos. Anexo á este departa.mento, está otro taller
donde un grupo de obreros
muy hábiles se dedican al
corte del cristal que debe
utilizarse en los trabajos concernientes á los demás talleres. El plateado de los cristales, hecho por un procedimiento e pecial que inventó
el señor Pe1landini, está garantizado por veinte afi.oei.
Ninguna otra casa, estamos
seguros, puede ofrecer una
garantía igual á sus clien-

tes.
En las secciones dt; doraduría y fabricación de marcos, trabajnn más de tre_inta
hombres y algunassefiontas,
estando tanto el corte como
' , d e «passeparla colocacion
touts», encomendados á ope·
DEPARTAMENTO DE TRABAJOS

DE ESCULTURA EN MADERA,

rarios muy expertos.
CORNISAS y DORADORÍA.

DEPARTAMENTO PARA LA PREPARAOIÓN DE ESPEJOS Y GRABADOS EN VIDRIO.

�EL MUNDO llUSTRADO

EL MUNDO ILUSTRADO
los departamentos de la Tesorería General y del Sal6n
de Embajadores ( en el Palacio Nacional), en el Castillo
de Chapultepec,Palacio Municipal de México, Templo
del Colegio de Niñas, templos protestantes de México
y ~an Luis Potosí, iglesias
de jesuitas en . Oaxaca., departamentos pnvados del señor General Díaz enChapultepec, Escuela Normal de
.Jalapa, Palacio del Gobierno de Guana.juato, Casino de
Mérida, y en otros muchos
edificios públicos y particulares.
En el taller hay empleados ordinariamente seis artistas, á quienes están encomendados el dibujo y la
combinación de colores de
las vidrieras, treinta operarjos y algunos aprendices.
Tan importa11te como el
anterior, es, sin duda alguna, el taller de carpintería,
donde se fabrican, principalmente, vitrinas 6 aparadores para mostrador, de
diversas formas y tamaños
así como distintos objeto~
tallados en madera con tanta perlecci6n y buen gusto,
que _pueden compararse,
ventaJosamente, con los mejores que se producen en el
extranjero.
La maquinaria correspondiente á la carpintería está movida por electricidad y es modernísima.

***
Otro tanto puede decirse del departamento de niquelado, tan notable por la buen~ calidad . ?e s~s pr~ductos y por la mi:igmfica dotac1on ae útiles y subi;:tancias con
que cuenta para el desempeño de los trabajos m_ás artísticos y bien acabados. Entre
otras piezas que nos llamaron la atención vimos a11í una serie de _((aparatos,1 destinad~s á,
contener los artículos que ordinariamente
se exponen en los aparadores de 1as casas
come1ciales: su construcción
es muy sólida, y su estilo
del mejor gusto.
Los precios á q \te se expenden en la Casa Pe11andini, son sumamente bajo~, y
da&lt;:la.s las excepcionales condiciones de durabilidad y
hermosura que los aparatos
reunen, es in!fudable que su
empleo se hará muy pronto
extensivo á todos los establecimientos mercantiles
que deseen tener, para sus
aparadores, un objeto de
tanta utilidad.

El departamento de empaque, anexo á los talleresi
está servido por un persona.
muy experto en las labores
que tiene encomendadas.
Buena prueba de lo que decimos, es que la casa garantiza sus empaq_ues, segura
de daT, en todo caso, gusto
á su numerosísima clientela.
En cuanto á las demás dependencias de la fábrica, en
este número puede verse
una fotografía de los corrales en donde se encuentran
depositados, en lugares á
prop6sito, carros rep1'rtidores de la casa, y donde están instaladas las caballerizas necesarias para las bes•
tias de tiro.

La. Sucursal en Guaáa.laja.r~

GRANDES ALMACENES DE VIDRIOS Y CRISTALES.-CARROS RF..PARTIDORES.

Durante nuestra visita á los talleres del
sefior Pellandini, tuvimos también ocasi6n
de recorrer los departamentos Ni que se encuentran almacenadas las existencias de papel tapiz y molduras para marcos, y los marcos hechos. Admirados-ésta es la palabraquedamos al ver el espléndido surtido que
hay allí de estos artículos: más de quinientos
mil rollos de papel esUin almacenados en
uno_ de los salones del segundo piso, y convementemeute separados, según su clase·
pues hay que advertir que lo mismo se en~
cuentra entre ellos el má-s corriente y de

menor precio, que el más fino y de míis elevado valor. Los dibujos_ son bellísimos; y
en c~anto á la bu~na calidad, el papel no
admite competencia.

..**

En los salones de molduras v marcos hech?s, se _encuentra también uha magnifica.
A~stenc1a, como puede apreciarse á la simple
vista, en el correspondiente grabado. Las
molduras:-entre las cuales se ven desde las
_m ás sencillas hasta las más artísticas-son
~e un acabado perfecto, y los marcos se distinguen notablemehte por su irreprochable
corte y hechura.
.

GRANDES DEPÓSITOSDE!PAPELTAPIZ Y MARCOSlIECROS,-MOLDURAS PARA MARCOS.-UNO DELOS SAWNES
DEL ALMACÉN SITUADO EN EL NÚM. 10 DE LA 2~ DE SAN FRANCISCO.

te&amp;.

El interior de los almacenes está decorado cofi verdadera elegancia y esm\1y amplio.
Las ventajas que ofrece á
Ja1isco y á los Estados colindantes el sostenimiento
de la Sucursal, son grandísimas, pues desde. lut&gt;go, la
clientela que antes ocurría á
la Casa Matriz, ahorra el
desembolso de gastos de
tranPporte y se evjta pérdidas de tiempo. El público
así lo ha comprendido, al
favorecer, como favorece, á
la Sucursal, haciendo eil. ella
sus compras.

Crisia{es y coidrios, papel
tapiz, efe., efe.
Los almacenes de depósi-

to de cristales y vidrios, que
represent.a uno de nuestroR
grab¡tdos, constan de dos
grandes salones de sesenta
metros de largo por siete de
anchura. El «surtido» que
en ellos se encuentra, es vastísimo y está ordenado de
manera que la busca de un
cristal de determinadas dimensiones, se haga fácilmente y en el menor tiempo posible. La gran existencia de -vidrios y cristales con
que cuenta este almacén,
permite á la casa servir los
pedidos con toda oportunidad,:por considera.bles que
éstos sean.

Para completar los datos,
muy incompletos ciertamente, que hemos dado á
conocerá nuestros lectores
acerca de 1a importantísima
negociación comercial é industrial de Don Claudio
J&gt;ellandini, agregaremos en
seguida algunas palabras
con respecto á. la Sucursal
que el mencionarle· caballero tiene establecida en Guadalajara.
Esta Sucursal-la única
casa en su género con que
cuenta la Perla de Occidente--fué fundada en 1901, y
se encuentra abierta al público en el amplio y elegante edificio maTcado en la calle de L6pez Cotilla con los
números 43 y 45.
El surtido con que están
dotados sus almacenes, es
muy selecto y corresponde,
ampliamente, á las exigencias del público coni,umidor, no s6lo por lo que ve á
Guadalajara, sino también
á los Estados de Colima y
Sina\oa, y al Territorio de
Tepic, que se surten generalmente en aquella plaza.
Como la Casa Matriz, la Sucursal tiene constantemente
una riquísima existencia de
objetos de arte y de materiales para pintores y dibujan-

..* *

SUCURSAL DEJ.,A OASA PELLANQINI EN GUADALAJARA.-VISTAS DEL lN'l'ERIOR Y 1'~ACRADA PRINCIPAL.

Creemos que basta con lo dicho para
justificar el elogio que del sefior Pellandini
hicimos al principio de este artículo; pues no
ca.be dnda que á sua esfuerzos y á su espíri-

tu de empresa, se dehe la implantaci6n en el
país de una industria de tanta importancia
como es la de la fabricación de espejos y vitrinas artísticas.
Por lo demás, bien merecida tiene el se-

ñor Pellandini la fama que goza de comerciante laborioso y honrado; pues que s6Io
á su honradez y laboriosidad, puede atribuirse el éxito por él obtenido en su importantísima negociaci6n.

~
TALLER Dl!l NIQUl!;LAOO,-ll'R.AG"UA$ y TORNERf.As.-coRRALES DE LA ll'ÁlµUOA,

�EL MUNDO llUSTRA.DO

EL :MUNDO llUSTRADO

LOS BANOS TERMALES
Y las Aguas Minerales del PeQón
En este n11mero publicamos una. serie de fo.
tografías tlel gran establecimiento balneario
conocido entre no otros de de hace algunos
a.flos con el nombre de e El Peiión&gt;, así como de
l a. magnifica fábrica. de Aguas Minerales re•
cientemente fundada en un edificio que e levanta. junt-0 al que ocupa. el referido e tablecimiento, por una re µeta.ble "'ompa.ñía. cuyo de pacho e encuentra abierto en el número 20 de la
ca.lle de Donceles, en esta capita.1.
La fama que han gozado iempre los bailos
del Peñón, por la maravillo as propiedades
medicina.le que poseen las agua que los urten, es generalmente reconocida, y á esto se
debe, sin duda, la pl'edilección del público por
esa agua . 11ultitud de persona que adecen
determinada. nfermedades, acuden ali en busca de alivio, y son innumerable , por cierto,
roe casos en que u eficacia. ha quedado plenamente comprobada..
El Pefión, como es sabido, está. situado á
cuatro kilómetro , más 6 menos, de I a capital de
la República, y á la orilla Poniente del lago
de Texcoco; la capa en donde brota. el agua es
silicífera. y muy semejante á. las de las monta.ilas de Bohemia-donde tienen origen los mana.ntiales más afama.dos del mundo- y e en-

*
**

f

VI TA GENERAL DEL EDIFICIO D:F; LOS DA1'fos.

clón de la funciones orgánicas suprlmidas 1 la.
restauración del apetito, digestión y de las fuerza vita.les.
«El coploso sudor que eslos bailos excitac y
que debería suponerse que debilitaría á los pa.-

CRAN SALÓN DI~ CONUJEH'.rO

cuentra, como e observa en todos los terrenos
de formación análoga, desprovista en lo absoluto de vegetación.
Na.da se sabe con respecto al uso que de las
fuentes termalAs del Pailón baya.n hecho las
tribus que pobla.be.n el Va.lb~ de México antes
de la. Conquista; pero, á partir de la época en
que el Gobierno colonial quedó definitivamente
establecido, muchos fueron los hombre de ciencia que se ocupa.Ton en e tudia.r las aguas que
producen, y muchísimas las aplicaciones que
ésta.s tuviet·on en la medicina.. Para robustecer
nuestra. afirmación, kanscribiwos en seguida.
la carta. e crlta. 6. Dl)n André Caballero por
Don Gabriel de Ocampo, Doct-0r en Medicina.
de la Real y Pontificia 'niversidad de México
y uno de los sabios má.s notables de la Nueva
E pa.ña, y que aparece publicada. en el número
de LA GACE'rA DE MÉXICO correspondiente al
22 de diciembre de 1192.
Dice así:
e .... . La. gran cantlda.J de gases mefíticos y
respec1.0 de los cuale la experiencia prueba
que extinguen las vela y sofocan 6 matan los
pájaros pequeños, es, en mi o¡.,inión, la causa
activa que restaura como de una manera mágica la perdida actividad de los miembros paralizados 6 medio paraliza.dos. E e te ga. el que
reanima los nervios y vuelve los espfritu a.ni•
ma.le más a.cUvos, disipa las obskucciones
crónicas de loa mlsmos nervios y de los órganos y glá.ndulns. El os el que restablece el equilibrio conveniente en la circulación de los líquidos y en hi ac'!iÓo muscular de la.s partes
sólidas, y r•º ta.o sólo en estas partes en gene·
ra.l, sino "también en las fibras pequeño. que
la com¡::')oen; y de e ta manera resulta la total
extirpación 6 al menos un notable y benéfico
alivio de la gota. y el reumatismo, la. estimula-

A este documento, que no vacilamos en considerar como uno de lo testimonios más con·
cluyeotes que acreditan la eficacia de las aguas
del Peilóo tendríamos que agregar otros muchos; pero siendo esto imposible, dada_s las
cortas dimensiones de un artículo, nos ümitaremos á. describir, aunque sea. á g1·a.ndes ras.,.0s el estado en que ahora e encuentran los
~
'
baños.

cientes, está. proba.do por la experiencia que
produce el efecto contrario, y en ca.da caso e
ha demoskado que se obtiene una reanimación,
la. cual sólo puede tener lugar cuando la naturaleza. se resta.blece y cuando llegan á eliminar e todas las sub tancia nociva .
cEs digno de observar que e te sudor copioso cQntinuado por diez días 6 má. y los ba.Hos
tomados tres 6 cuatro veces al día, producen
los mismo buenos resultados en los pacientes
de menos de diez año que en lo. que tienen más
edad.
cLas sales coot.enidas en estas aguas, que los
profesores se.ben muy bien que son laxante
combina.das como lo e tán con gran 1:antidad
de gases y con una. al tu. tempera.turn, son especialmente adecuadas para. producir los efecto
mencionados de renovar obstrucciones, aflojar
y disolver las fibras sin destruir su propio tono
ó vigor. E lo se ha comprobado por la experiencia. Desde que estos descubrimiento afor•
tunados han tenido Jugar, debemos comprender
proplameate la verdadera. fuerza. y virtud de
e tas a.guas en los caso de gota, reuma.ti mo,
epilepsia, hipocondría é histeria, así com.l en
las afeccione pulmonares y cutáneas.
&lt;Si yo quisiera mencionar los casos especiales de curaciones efectuadas por esta aguas,
la lista. de ellos sería. .nuy larga, y además,
mucha gente de esta ciudad tiene ya noticias de
todos estos casos¡ y si alguno dudara de la
eficacia de ellos, es un paseo fácil y agradable,
porque no están !03 batlos distantes mtí. que
uua legua. de la. ciudad, y cualquiera. puede ver
por sus propios ojos, en cualquier día indistinta.mente del ano 1 muchos inválidos que acuden
á bañarse, y as1 como si compara la condición
de los que entran con la de to que salen del
establecimiento después de haberse bañado,
a.dqulrirá por sí mismo una completa convicción de la eficacia de las aguas, siendo ademá.s
muy cierto que un va. to número de enfermos
crónicos en los que le, sa.lud había desaparecido por completo, esta:, aguas les produjeron
efectos maravillosos ...... &gt;

Los ba.ilos e tán instalados en un edificio a m plio bien ventilado y decora.do con ve.rd~der a
eleg~ncia, y sed ividen en dos grupos di trntos:
uno que se destina. á la seíloras y otro que es tá. reservado \Hl.l'O. los caballeros. En el 11!-ismo
edificio hay cuartos amuebla.dos conve~1entemente para las personas que por prescl'lpción
facultativa hayan de pel'manecer en el e tablecimiento por algunos días, así com~ un ele•
gante restaurant, salone para. con~1erto Y
juegos permitidos por la. ley; .u1;1aca~1l!a don·
de ema.nariamente, hay serv1c10 rehg1oso, Y
ja~dines muy bien cultivados.
Los días fe tivos toca en el Pailón una orquesta. contratada. expresamente para el~o. La
concurrencia. es en estos días numero ís1ma.
En cuanto al ervicio de los baílos y sus d~peodencias, es magnifico: las ropas y uteo l•
lios de tocador son de primera cla.se, "! el per•
sonal encargado de a.tender á los bañista , es
no . 610 suficiente, sino apto y atento.
Próximamente, según a.b.emos, 1!1- Empresa.
llevará {~ cabo lmportantis1mas meJor as, il. fin
de que lo atractivos que ofrecen ahora los bo.ilos, sean mayores si cabe.

*
*.

DEPARTAMENTO DE B~O

PARA SEf:tORES.

El local donde se embot~lla.n las aguas minera·
PRODUCTO GA. E&lt;\. OS

Aire ............................... .
Acido carbónico... . . . . . . . ...... • • •
Nitrógeno ......... . ....... . ..... • ..
Va¡&gt;or de a.gua .. .............. ••••• •

DEPAC,.TAMEN''ro DE BAROS PARA

E!itO:lAs.

28
l. 7

Tota.l en centímet1·0s cúbicos por li
tro ........................ . ....... 100.00
PRODUCTOS SÓLTDO

ulfalto de cal.. ................ , •, •
Carbonato de cal. . . . . . . . . . . . . .... .
ldem de magnesio ............... •.•
Idem de sosa. . . . ......... • . . • .. • • • • • •
Cloruro de sodio................. .
SiUcat-0 de potasa. . . .. . ........ ..
Yoduro de' potasio ......... . . .
Alúmina ........ . .............. . .
l!'ierro y manganei,o ............... .

0.029

Tota1 en gra.mus por litro ...... ~...
Densidad, 1.0016;3 á. 20Q
Temperatm·a, 4495.

1.325

0.();j(i

o.256

O 341
0.480

0.147
ve tigio
0.016
vestigios

Actualmente el viaje al Peüón e hace con
mucha. comodidad, pues ca.da veinte minuto
parten de la ca.lle de Cocheras los t1·enes de
tra&lt;:eióo animal que conducen ha ta la puerta
de los bailos. El tiempo que se emplea en el
trayecto es menor de media hora. Pronto, según sabemos, quedará. establecido un ~ervicio
de trenes eléctricos pa.ra. ma.yor comodHlad del
público.
LABORA 'l'ORlO QUÍMICO.

•

6.2
63.3

les ocupa una considerable oxten~ión de terreno' y está situado á corta. dista.ncrn de los bailo', hacia el Nori.e. Consta de un gran sa}ón,
de hermoso e tilo arquitectónico, ~e una p1ez.a
donde está. lo talado el la.bora~~10 de quÍID.l·
ca y de otros cuartos que se ut1hzan como depahamentos para el lavado de las botellas Y
el almacenaje de los productos de la casa.
En el alón principal, que recibe _luz Y ,enti1ación por una serie de ventanas abiertas en los
muros latero.les, se encuentran insta'.a.das las
máquina. embot.ella.doras y. las mesa., donde se
efectúa el empaque. En este sa~ón ha.y constan·
temente trabajando un grao numero de opera.ríos y algunas señoritas.
En cuanto al labo1•atorio, está. ~ot~do con
todas las ubstancia y aparatos md1spensable para u objeto.
La limpieza que se observn. en ~dos los departamento es verdaderamente digna de llamar la atención.
Por lo que toca á la. excelente preparación Y
pureza de las aguas minerales que allí se producen, bástenos decirqueestáo recomenda~as por
médicos nota.ble·, como el eilor Dr. Lic~aga,
Presidente del onsejo Superior de Salubridad,
como las mejores y más eficaces 1&gt;ara lu. cu1·t~cl6n de determina.das enfermedades del estómago. En el mercado, son actualmente las más
solicitada ·.
Para. concluh-, reproducimos á cootiuuacióo
el a.nfi.lisis exacto que, de las aguas del manantial del Pei\6n, hizo el eminente químico Don
Leopoldo Río de la Loza:

DEPARTAMENTO DE

ru·v AS.E.

�EL ltUNDO ILUSTRADO

EL MUNDO llUSTRADO

LA GRAN JOYERIA

En esta terraza, los elegantes parroquianos
del caié pueden contemplar á su sabor la admirable perspectiva del Castillo, que.se yergue á. lo lejos, sobre la verde frondoSidad de
los ahuehuetes.

"LA PtRLA"
Muy difícil, ciertamente, es que en el período de gran actividad comercial que de una
manera tan brillante se ha iniciado en Mé.xico, logre determinada casa, por importante
que se la suponga, sobreponerse á los escollos de la competencia y salir victoriosa en
una lucha que, necesariamente, demanda de
todos los que en ella están empefiados, una.
suma incalculable de energías y de esfuerzos.
«La. Perla», la gran joyería preferida por
el público elegante de México, ha vencido
entre nosotros esa dificultad, y gracias al
empeño que por elevarla á la altura que le
corresponde han tenido siempre SUR propietarios, los señores Diener Herma.nos, figura
hoy en primera línea entre todos los establecimientos que se dedican á la venta de joyas
y objetos artísticos.

***
El gran sal6n interior, decorado con todo
lujo, ofrece un aspecto m~y hermoso_co~ sus
pinturas claras, sus Gobebno~ y sus v1dr1er_as
artística.a. En él se han ofrecido las más anstocrá.tica-s comidas los banquetes políticos,
etc. Los domingo; y los jueves, toca a~ por
la tarde el quinteto Jordá., tan ~plaud1do en
nuestros mejores círculos artísticos.
Hay, además, salones para fumar, tocadores para las damas, eleg~ntes retretes, etc.
Es en verdad un hermoso espectáculo el
que presenta el sa16n come~&lt;;&gt;r los jueves y
domingos, cuando una select1s1ma concurr~ncia de damas y caballeros de nuestra meJor
sociedad acude al Café de Cbapultepec y
' pequeñas met38.l', en que las r?.sas
ocupa sus
alternan con las piezas de la elegante va.Jllla
y la cristalería despide chispazos de luz,
Bien podemos afirmar que el rcCafé Chapultepec» es el centro de convivialidad ':Ilás
favorecido por el público elegante de México.

***
Hace un año, el 10 de Enero de 1903, se
inauguró el magnífico edificio que los señores Diener hicieron construirá todo costo en
la esquina de la Profesa y el callej6n de Santa Clara, para transladar alli su giro comercial. El edificio, que entonces- estaba. terminado s6lo en parte, es positivamente digno
del objeto á que está destinado y ,.hoy por hoy,
puede considerarse como una de las obras arquitectónicas que más hermosean nuestra
gran avenida.
De entonces acá., «La Perla» ha realizado
una serie de progresos que si demuestran,
por una parte, la predilecct6n ·que los consumidores tienen por esa casa, por otra son
prueba concluyente del celo con que sus propietarios corresponden á aquella. significati va
demostraci6n de confianza y aprecio que reciben del público.
El surtido que ahora se encuentra en «La
Perla» es, indudablemente, el .mejor y más
completo que pueda darse; sus aparadores,
arreglados éon es(! arte especial y ese talento
que tanto realzan la belleza de los objetos
que se exhiben, $On constantemente admirados, y con justicia: en ellos se halla desde
el reloj más barato que puede adquirir el
obrero, hasta la joya de más subido precio.
Todo es hermoso, todo de una factura irreprochable, todo de procedencia legítima y
garantizado.

***

El interior es uha maravilla: estatuas de
mármol, bronce y c1bisquit»; centros de mesa elegantísimos; relojes de pared, de mesa
y de bolsillo, candelabros y lámparas dignas
de figurar en los más elegantes salones; esto,
y mucho más, se encuentra allí despertando
el interés de los numerosísimos visitantes
que acuden diariamente á c&lt;La. Perla».

RESTAURANT DE CllAPULTEPEC.-VISTA

GENERAL.

El Café-Restaurant
D6

CHAPULTEPEC
El "rendez-vous" de M.éxioo

FACHADA DE LA GRAN JOYERÍA &lt;LA PERLA,,&gt;

En vitrinas muy lujosas de cristal, se exhiben las más ricas joyas, como son collares
de perlas y brillantes, brazaletes, anillos,
etc., etc. Entre estas joyas hay algunas cuyo valor oscila entre $25,000 y 30,000, y
otras que, aunque de menos precio, son, sin
embargo, muy notables por su exquisita hechura. y por la belleza de las pedrerías.
Ea cuanto al ramo de bastones, «La Perla» cuenta con una existencia variadísima,
pudiendo asegurarse que tanto por la originalidad de estilos que en ella se encuentra,
como por la magnífica calidad de las cañas
es la mejor de su especie actualmente e~
la capital.

***
Muchos son, sin duda, los detalles que con
referencia al gran establecimiento mercantil
de los sefiores Diener, hemos omitido en este artículo¡ pero ya que nos es imposible
darle mayor extensión, no deja.remos de recomendar antes al público de buen gusto
que visite &lt;1La Perla», seguro de que encon~
trará e~ ella, por poco preciv, los objetos de
arte mas notables y los relojes más afamados
del mundo. Entre éstos se encuentran los de
marca &lt;1Boule1,, que son la especialidad de la
casa.

En el sitio más hermoso de México, al pie
mismo del legendario Castillo de Chapultepec, un poco á la izquierda de la gran avenida que rodea el parque, se alza el famoso
~Café-Restaurant de Cbapultepec,,: ein ~isputa el mejor de los comedores, el preferido
por la «high life» de México, ya para las comidas íntimas, ya para los grandes banquetes que constituyen un acontecimiento.
Esbelto y airoso, el edificio del café alza
su blanca techumbre entre las frondas eternamente verdes del parque. Amplio y bien
cuidado jardín lo circunda y frente á él pasan en interminable desfile, los más elegantes y ricos trenes de la alta sociedad mexicana.
Una amplia terraza forma el frente del edificio y á ella se asciende por cuatro escalinatas que arrancan de la arena del gran jardín.
RE TAURANT DE CHAPULTEPEC.-LAITERRAZA PRINCIPAL Y UNO DE LOS PABELLONES.

El servicio culinario está dirigido por un
,maure d' hotel» traído expresamente ,le París, y por otros inteligentes cocineros, cuyas
selectas listas Ron preferidas por los «gourmets.» de la crema mexicana.
Numerosa y correcta servidumbre atiende
á los comensales, sirviéndoles cuanto plato
6 golosina delicada figura en la despensa de
las grandes cocinas. Una bodega especial
contiene los mejores caldos que puedan ape•
tecerse.

***
Para el servicio fuera del Café, se cuenta
con hornos portátilei; y puede servirse el más
delicado banquete ó lunch, en el sitio que se
indique, á precios muy c6modos.
Justificada está la preferencia que la alta
clase de México ha dado al «Café-Restaurant
de Chapultepec».

ENTRADA Á 'LA JOYERÍA.

UN DETALLE DE LA PLANTA BAJ"A DEL EDIFICIO.

RESTAURANT DE CHAPULTEPEC,-PARTE NORTE DEL EDIFICIO,-UNA

CASA HABITACIÓN.

�EL MUNDO ILUSTRADO

44

EL MUNDO ILUSTRADO

EL BUEN TONO" 5.-/,..

EL UHOTEL REFORMA§!

NOTAB~ES PROGRESOS

Toca ahora su turno, en las páginas consagradas por este semanario á dar á conocer
los establecimientos mercantiles é industriales más importantes de la República, á la
grañ fábrica· de tabacos establecida en léxico por uno de los hombres de empresa más
inteligentes y prestigiados: por el señor Don
Ernesto Pugibet.
La historia de &lt;e El Buen Tono», que no es,
en compendio, sino la de una serie de triunfos hourada y legítimamente adquiridos, ofrece á los ob$ervadores puntos muy dignos de
ser estudiados, pues no sólo representa una
suma. de esfuerzos incalculable, ino también
-y esto nadie pod1á negarlo-una constancia en el trabajo y una laboriosidad en la
empresa que positivamente honran al infatigable industrial.
Prueba muy terminante de lo que decimús,
es el hecho de que la fábrica «El Buen Tono11
haya logrado elevarse en el período de tiempo, relativamente corto, que lleva de establecida, hasta la altura en que ahora se encuentra,,. co1ocántlo~e al irente de todas las n~gociaciones análogas que existen en la capital.
La organización de esta. fábrica, el orden

que reina en todos sus departamentos, y,
más que todo, la moralidad que se ha logrado imponer en el ánimo y las costumbres de
los obreros, han hecho de la casa de «El Buen
Tono11 un verdadero templo erigido al trabajo.
.
l\Iil doscientos obreros están encargados de
la elaboraci6n ejecutada en los departamentos de máquinas, envoltura, etc.; ciento cincuenta individuoe trabajan en la. sección de
empa1ue y maniobras del tabaco; trescientos
sirven en los tafleres de litografía, y más de
un centenar de nifios adquieren el hábito del
trabajo en la fabricaci6n de cajas de cartón.
focho tenemos que decir del incremento
que esta gran empresa cigarrera ha tomado
En los últimos tres afios, aumentando su capital y extendiendo la exportaci6n de sus
productos hasta introducirlos á Francia, de
cuyo Gobierno es proveedora la fábrica. Tal
incremento ba puesto en auge los valores fundadores de la Compañía y proporcionado á
los accionistas dividendos fabulosos; sin que
por ello haya dejado de aumentar el número
de máquinas y de muebles, y dejádose un
gran fondo anual de reserva.

Estos triunfos .financieros vienen á justifi car la perpetua inteligencia y el tacto del
Consejo de Administración, integrado actualmente del modo que sigue: Presidente,
señor General Don Manuel González Cosío;
Vicepresideñte, señor Licenciado Don Rafael Dondé¡ Consejeros: señores Licenciado
Emilio Velasco, Julio M. Limantour, Porfirio Díaz (rujo), Henri Tron y Hugo Scherer; Director General, Ernesto Pugibet, y
Vicedirector, Andrés Eizaguirre.

La fábrica de« El Buen Tono» debe ser visitada por todos los hombres que amen las
diferentes formas del progreso. El mayor orden, un aseo desmedido y la perfecta corrección que se nota en todos los que allí trabajan, demostrarán elocuentemente al visitante, á qué hermoso pináculo puede llegarse
cuando para la cimentación de un negocio
cualquiera, se aprontan las más inquebrantables energías y se tiene verdadero amor al
trabajo.

Reiio y fw\oderl')o Establecimi~l')to
En lo que pudiéramos llamar el daubom·g&gt;aristocrático deMéxico, en
el hermoso Po.seo de l a Reforma., que se extiende desde la esta.tu a de Carlos IV hasta.·e1 Castillo de 'ba.pu1t.epec, se alza el suntuoso edificio del
Hot.el &lt;Refor ma&gt;, r odeado de innumerables &lt;chalets&gt;, que son Otl'OS tantos palacios, y dominando la más admirable de las perspectiv~s.
Dicho paseo es la parte má.s moderna de la ciudad, la escogida por la
a l ta sociedad mexicana y por los má.s prominE-ntes ext1·anjeros, pal'a erigir esa s r -,sidenci as de gran belJeza arquitectónica, que dan idea Y habl an muy alto del progreso urbano á que ha llegado nuestra capital en
los últimos aüos.
Allí, pues, se instaló el Hotel:&lt;Reforma&gt;, fundado por el señor Doctor
Nibbi , distinguido caballero italiano muy apreciado en México_ por su
corrección y por su espíritu de empresa. para lo grandes negocios. 1 odudable era que reunidas tales dotes en el propietario del establecimiento, éste no podría. menos que ser , por su di posición gener~l y por su
«confort&gt; y lujo interiores, el primero en rango y en elegancia entre los
demás hoteles de la capital.
B ien claro hemos visto que ta.les esperanzas o·o salieron fallidas. El
Hotel «Reforma.&gt;, cuya construcción es del más sobrio y her moso estilo
euro peo, ofrece en su interior cuantas lujosas comodidades p~eda.n ape•
tecerse en el más correcto alojamiento, y no vacilamos en demr que e tá.
á l a altura de los mejores hoteles del Viejo Mundo.
Dm·ante l a Segunda
Conferencia. Pan-Americana reunida. en esta.
capital y que despertó
tanto interés en Eut·opa,
el Hotel ·&lt;Reforma&gt; fué
la mot·ada que temporalml'nte ha.bita.ron los
delega.dos más promi ·
oentes, quienes, dut-an•
te su permanencia. en el
establecimiento , ·disfl'Uta.ron de todo género de
comodidades. Aparte
de ellas, los alojados
disfrutan la gran atracción de contemplar desde sus habitaciones el
elt&gt;gante paseo de carruajes que, á las últi·
mas boras de la tarde,
muestra. cuanto de elegante y de «chic&gt; tiene
la alta sociedad me.xicana..
El Hotel &lt;Reforma&gt;
consta de tres pisos, á
los que da acceso una
amplia escalel'a de márEL E DIFICIO DEL HOTEL REFORMA, VISTO
mol, en ca.da uno de
DESDE LA GLORIET,\ COLÓN.
cuyos tramos hay a.sien.
tos de descanso para.
¡
damas Al pie de esta monumental escalera está la. oficina destinada
tslos pa~ajeros, que en ella encuentra.o un eficaz ser vicio telefóni .
coy telegráfico , buzones para correspondencia. de todo género, etc. etc.
0

HOTEL REFOftM.A.-C0RRm&gt;ORES Y ESCA LERA .

A la izquierda está el despacho del señor Doctor Ni~bi, incansable Y_gala.ate caballero que celosa.mente cuida de que los aloJa.dos sean atendidos
y sP.rvidos con todo celo y corrección.
Para irá las habitaciones se pasa por elega.ntes y cómodos c01-redores .
En el spgundo piso está instalado el restaurant, en un gran salón, contiguo al cual hay gabinetes para ramili~s. ,
.
Un cocinero francés , verdadero «ma1tre d hotel&gt;, est1i encargado deba.cer el servicio en tres estilos diferentes: francés, alemán y americano. En
este comedor se ha hecho un verdadero derroche de lujo, lo mismo que en
los departa.mento para. habitación y salones d_c. _recibo, de_f~ma.r, cu~rto
de baño, w. C., etc. , que reúnen grandes cond1c10nes de ~1g1eae y orientación. En todos ellos ha.y profusión de alumbrado eléctrico.
Frente al hotel paran varias líneas de tranvías eléctricos y muy cerca
de él se ba.llan Jas estaciones de ferrocarril.
En suma: el Do&lt;,tor Nibbi ha logrado hacer del Hotel &lt;Reforma&gt; un
establecimiento que han preferido los embajadores, los millonarios, los
"ra.ndes escritores y cuanto personaje notable ha visitado l a República
" los últimos años.
en

[§]

"EL BUEN TONO," S. A,-MAQOINAlUA~ARA LA ELABORAOIÓN,

HOTEL REFORMA.-UN DE_¡'AúLE DEú RESTAURANT.

HOTEL REFORMA.-ANTESALA DE LAS BABlTACIONES IDESTlNAD.AS : _
Á LOS PASAJEROS,

�EL MUNDO ILUSTRADO

EL HUNDO ILUST.RA.UO

fl Capital fxtranjero en Méxirn~
Importantísima Negooiaoión
Según este.dísticas fidedignas que obt•an en
poder del ministerio de Hacienda y publicadas
también por el representante consular ameri•
cano en esta capital, basta !ebre1·0 del último
año ascendía á $500.000,000, oro americano, el
capital invertido en México. En el tiempo subsecuente, ó dentro del espacio de metJos de un
ai'lo, según el &lt;Mexican Investo1·&gt;, periódico fi.
nanciero publicado en esta capital y dedicado
á las inversiones extranjeras, éstas han sido
como de $200.000,000 más. Más de la mitad del
dinero americano invertido en México el aíio
pasa.do, lo ba sido en bienes raíces. Sumas
muy consiaerables se bao gasta.do en propiedades al rededor de la ciudad y dentro del Distrito Federal, dándose la preferencia á vastas
fajas de terreno para subdividirlas en lotes ó
en haciendas cercanas á la ciudad y que pudiesen fraccionarse en jardines de diez á veinte
hectáreas cada uno. in embargo, algunas de
las ventas más importantes, han sido de in-

EL

R. PREVOST EN SU D;ESPACBO.

da.lados operadores que están interesados con
respecto á México y su progreso. Efecti vo.mente, esta firma emprende transarciones importantes directamente con sus clientes americanos, y se halla. en aptitud de hacer en esa línea los contratos más satisfactorios. Una experiencia de diez aílos en la. República; el conocimiento de los terrenos en todas las secciones, así como de sus valores; la posesión del
habla espaflola, y sus bien establecidas rela•
ciones en punto á negocios con prominentes \
mexicanos en muchos Estados de la República ,
convierten á los señores Prevost y Vai1 en per·
sooas singularmente útiles para quienes deseen
vender vastas propiedades. No se encarga.o de
residencias ó fajas de terrenos muy reducidas, sino que gustan siempre de examinar haR. M. B. PREVOST.
SR. W. L. V AIL
ciendas de importancia, sin parar mientes en
la locación de ellas. Tampoco procu1·an optrato. Creen dichos sel'Iores que los fracciociones sobre propiedad sino cuando tienen
nadores de propiedad raíz hacen mal en somecompra.dores dispuestos á cerrar trato y soter la propiedad á opciones, y que cuando los
lamente mediante el pago de une. suma de diterrenos son aceptados para la venta, debería
nero que será suficiente recompensa para el
hacerse al punto un esfuerzo por enajenar
propietario, en ce.so de que no se realice el conaquélla.

.

FACHADA DE LAS OFICI AS DE LOS SRES.
PREVOST Y VAIL.

mensa.s posesiones mexicanas en el lnterior,
donde se ha.o compt•ado terrenos para cría. de
ganado, terrenos para corte de madera y exten.
sas haciendas donde establecer colonias de
«rancheros&gt; americanos.

***

Muchos de estos cuantiosos contra.tos se ha.o
hecho con intervención de la ffrma. de Prevost
y Vail (l"' de Sa.n Francisco, número 8), quienes tienen larga experiencia en los negocios y
son los únicos en esta ciudad que especialmente se dedican al ramo de bienes raíces. Mr.
Vail, de dicha lirma, intervino en la reciente
venta de la hacienda. de la Teja, que va á coa•
vertirse en un hermoso suburbio de la ciudad
de Méx:ico. El mismo caballero aseguró la vente. de la faja. de terreno que pertenecía al seflor
Ministro Limantour en el Paseo de la Reforma
y que se está vendiendo actualmente bajo el
nombre de «Stílwell Place&gt; (Plaza Stílwell) y
promete ser uno de los suburbios más bellos
de México. Mr. Prevost, antes de venir á esta
ciudad, tenía. ya cuantiosos intereses entre ma·
nos, en materia de transacciones sobre bienes
raíces en Wáshington y Nueva. York, y tiene
conexiones amplísimas con prominentes y acau-

EL SR

VA!LEN SU DESPACHO,

TRAJE DE MUSELINA NEGRA CON FONDO «CHAMPAGNE.&gt;

riamente por lo más escogido del bello sexo
de esta Metr6poli. De allí han salido trajes
riquísimos confeccionados bajo la última
creación ideada e11 París, de suerte que nada pueden envidiar nuestras damas á las que
visten en casa_de Worth, el célebre modisto
parisiense.

El Taller de Mme. Laiage.
00
Cada día van siendo mayores los atractivos
que presentan el cotidiano paseo de la Reforma y el desfile en la avenida de Plateros,
tanto por los lujosos trenes que formall: larga procesión, como por la magnificencia de
las "toilettes» que lucen nuestras grandes damas, ya reclinadas en los sedosos almohadones de sus carruajes, ya deslizándose por la
acera con el andar rítmico propio de las mujereJ mexicanas.
Para un observador cualquiera no habrá
pasado desapercibido el aumento de lujo que
ha hecho de nuestra capital una verdaclera
ciudad europea. En teatros, bailes, banquetes y paseos, la suntuosidad y elegancia de
los trajes iemeninos ca.usa verdadera admiración.
Y es indudable que esas grandee «tenues» y
las coniecciones que más llaman la atención,
proceden de la Caaa de Modas de Madame A.
Lafage, una francesa muy espiritual y muy
artista, que desde su llegada á México, fué
preferida por las sefioras elegantes para vestir de eiedas y finísimos paños los más perfectos cuerpos de las más hermosas mujeres.
Por los salones de Madame Lafage ha desfilado el alto elemento femenino de esta capital, encontrando siempre en ellos las últimas novedades de Europa, en materia de
modas. ¡Cuántos delicados talles habrán podido mostrar su esbeltez y gallardía bajo
las maraviUosas confecciones de la hábil modista francesa!
La casa que en la avenida Juárez, n6mero
10, ocupa Madame La.fage, es visitada dia-

TRAJE DI!: «LUISrNE&gt; Y TERCIOPELO.

***

'!'RAJE DE &lt;VELO DE PARÍS .&gt;

En egta página publica.moa tres primorosos trajes que llevan la firma de la incomparable fadame A. Wage.
Uno de ellos, el primero, es de finísima
muselina negra con rosas pintadas; lleva un
fondo color «champagne» y está adornado
con aplicaciones de «chautilly» y «cluny. &gt;,
Este traje, que no desdefiaría vestir la más
elegante de nuestras damas, es de hechura
irreprochable y del mejor gusto.
Muy notable es también otro de los trajes que apareceu en nuestros grabados: el de
«luisini&gt;.11 _«champagne" y «ter.!iopelo limineu,,
La falda, de un corte perfecto, aparece adornada con aplicaciones riquísimas, y tanto el
talle, como las mangas y el cuello, son de 1a
más exquisita factura.
Por último, llamamos la atenci6n de las
damas acerca del traje de «velo de París»
con aplicaciones de «guipuren crema, que aparece en otro de nuestros grabados. Este bellísimo traje, que reúne á la sencillez de su
estilo un corte elegantísimo, lleva un gracioso cinturón con botones de ccstrass». El
adorno, muy sobrio, pero muy bien combinado, es de magnifico efecto.
No cabe duda: fada.me Lafage, la modista
francesa más antigua con que cuenta ahora
la Metrópoli, es acreedora á la confianza y al
aprecio de su uumerosísima clientela.

�EL 1411NDO ILUSTRADO

EL MUNDO llUSTRADO

Una N6006ia6ión MOd610
IL,1\i oo~~~IE~:Ai~IBXIl~~;Aiºº
.
Hacia Ja parte más elegante y más nueva
mo, que la producci6n diaria total es "de sie-

de la capital, casi al extremo Sur de la hermosa avenida de Bucareli, se alza el edilicio
donde está instalada una de las negociaciones industriales más importantes de México:
la de la «Compafifa Cigarrera Mexfo.tna».
La ((Cigarrera Mexicana» foé constituída
fusionándose eu ella cuatro de las principales
casas manufactureras de tabaco que hace algunos afios existían. en México. Logróse con
ello no sólo la acumulación de los fuertes capitales que dichas negociaciones representaban, sino el acaparamiento de distintas marcas ya acredit.a.das entre los consumidores á
quienes con el aumento de capital y con' el
desarrollo de la emprern, se daban indudables garantfas de legitimidad y bitjo precio
de la manufactura.
La concentración de esos distintos elementos, hizo, desde luego, que la fábrica apareciera con el respetable capital de un millón
setecientos cincuenta mil pesos, suficiente
para girar una explotación de tanta importancia, de tan indispensable salida en todos
los mercados del mundo.

te millones de cigarros.
·
Los movimientos de cada máquina sorprenden. Parece que dentro de la delicada
estructura de cada una &lt;le ellas, hay una voluntad humana que impulsa el mecanismo
imprimiéndole movimientos de la más rara
precisión.

-. Más de cien clases son las del papel que se
emplea en la elaboración; y cuando las cajetillas están ya cerradas, se forman paquetes
que contienen determinado número de ellas,
quedando listos para la exportación á los
lCstados de la República y á Europa, Estados
Unidos y Centro y Sudamérica. Durante el
primer año de trabajo, la «Cigarrera Mexica-

DEPAUTAMENTO DE EN CAJETILLAR.

elaboró cigarros por valor de $3. 000, 000,
de los cuales exportó una gran parte, hacitndo así gran competencia á las manufacturas
extranjeras.
En el Distrito Federal, el reparto es hecho por cnarenta carros elegantísimos, tirados por caballos &lt;le gran alzada.

11a))

*

El gran edificio de**
la Compañía, moderna
construcción de ladrillo, Jo forman todos los
departamento necesarios á empre 'a semejante. Bástenos decir que concurren á él mil
obreros, entre hombres y mujeres, que son
los encargados, en medio del orden mis per.ecto, de las distintas labores de la fábrica.

Para la dirección de los djst.intos departamentos de la fábrica, son necesarios cien empleados superiores, encargados de ramos tan
imr1ortantes como los de empaque, carpintería, expendios, embarque, bodega. , etc. En
estas últimas existen enormes cantidades de
tabaco en rama, que proce&lt;le únicamente de
las plantaciones de Oaxaca, Veracruz, Chiapas, Tamaulipas y Tepic.
La mezcla de estos tabacos se ejecuta por
procedimientos del todo iguales á Jos que e
siguen en Cuba.

Orgulloso debe sentirse el señor Gerente

de la Compafiía, Don Ricardo del Río, porque ha sabido cumplir con rara constancia
esas indudables exigencias de una labor tan
ardua, como la de sacar á flote, á fuerza de
energías, el prestigio comercial y el provecho
pecuniario de un capital de tamaña cuantía.
Todo lo ha logrado el señor del Río, y no
podía suceder d e otro modo. En todos los
certámenes donde el e~fuerzo universal hizo
p1odigios para alcanzar un premio, ganándolo en la más noble ele las competencia , la
((Cigarrera Mexicana» obtuvo hermosÍ!&lt;imas,
altas distinciones, logrando con ella el enaltecimiento ele la industria nacional.

***

Ochenta máquinas «Bonsack» y «Comas"
funcionan, movidas por fuerza eléctrica en
los hermosos talleres de Rucareli. Di~bo.s
máquinas, que revelan lo que puede fraguar
de maravilloso el ingenio humano, están instaladas en amplísimos salones de elaboración, teehados de cristales y dotados &lt;le todas las comodidadea y condiciones higiénicas que pueden hacer agradable á los obreros
la labor cotidiana.
Cada una de las ochenta máquinas, cuyo
portentoso funcionamiento entusiasma hastn
dejar el ánimo suspenRo, puede producir de
ciento cincuenta á doscientos cincuenta. cigarrillos por minuto, calculándose, por lo mis-

DEPARTAMENTO DE M~ QUINAS ENGARGOLA DORAS,

DEPARTAMENTO DE &lt;SECADORAS&gt; Y «ENFRIADORAS,&gt;

«DEPAR'l'AMENTO DE PICADURAS.»

�•
EL 1t1Jlrn0 llUSTRADO

EL MUNDO llUSTRADO

Th6 M6Xi60 Min6 ano Sm6lt6r SUDDIU Gomoanu
(Compañía Abastecedora de Minas y fundiciones de México)
Entre las numerosas negociaciones comerciales establecidas en la actualidad en México, ocupa un lugar preferente, por la importancia de su giro y por el ctédito que ha sabido crearse, la Compafiía Abastecedora de
Minas y Fundiciones de México [The Mexico Mine and Smelter Supply Company],
cuyo domicilio se encuentra en el soberbio
edificio que ocupa la esquina poniente norte
de las calles 11!- de San Francisco y San Juan
de Letrán.
Los accionistas principales de esta Negociaci6n, aon los sefiores John S. Cary, de
Denver, Estado de Colorado [Presidente y
uno de los fundadores de la Uompanía], y
Joseph Seep, de Oil City, PensilvaniA, bien
conocido efl los Estados Unidos como fuerte
capitalista, pues fué uno de Jo¡¡ fundadores
y permanece como uno de los principales accionistas de la gran Com pafifa de petróleo
«Standud Oil Companyi,. El señor Cary,
además de 8er capitalista, ha estado por
años al frente de la Mine and Smelter Supply Company, de Denver, una de Jas ca~as
más importantes en el ramo de maquinaria
en la parte occidental de los Estados Unidos.
Como Gerente residente en México, figu·
ra el sefíor Thaddeus S. Dayton, y como encargado del Departamento de Ventas, el sefior W. J. Williams. Forman la Junta Directiva de la Compafiía, además del señor
John S. Cary, personas tan acreditadas en el
comercio como son Mr. Robert J. Cary, Vicepresidente; Mr. Herbert . E. Fiske, Secretario; Mr. J. H. Fennessy, Tesorero, y Mr.
Albert Seep, Ingeniero Mecánico.
En cuanto á la dirección telegráfica de la
Compañía, es la siguiente: rcMexmine, Mex.ico, D. F. »--EL apartado postal es el número 447.-Teléfono: 403.

***
La poderosa Compañía á que nos referimos, tiene más de 1.000,000 de pesos en
mercancías, que constituyen al surtido más
vasto y completo que pueda encontrarse en
la plaza. En el almacén anexo al despacho,
eh la esquina de Safi Francisco y San Juan
de Letrán, hay siempre á la vista del público los mejores ejemplares de maquinaria para minas, haciendas y fábricas. Estos ejemplares son los más modernos que se conocen
y los mejor construidos que se importan á
México.
Además de estos almacenes, cuenta la ca·
sa con extensas bodegas, situadas en Nonoalco, en las cuales entran varias líneas de
ferrocarril.
Por lo que toca al ramo de minrui, que es
la especialidad de la Compafifa, hay siem•
pre en sus almacenes una gran existencia de
todo lo que en materia de útiles, herramientas y maquinarias, puede necesitar la negociación minera mis extensa.
Además, «The Mexico Mine and Smelter
Supply Company" suministra toda clase de
mfl.quinas y herramientas para los diversos
UB')S de la industria, de :a agricultura y de la
ingeniería, y vende material rodante para
ferrocarril~ y tranvías aéreos. En los vastos
depósitos de la. Compañía se encuentran
siempre también los mejores materiales de
hierro para la construcci6n de puentes y edificios, etc.
El surtido que tiene la Cotnpañía es tan
extenso y está tan bien arreglado, que ocurriendo á sus almacenes, puede adquirirse
desde un tornillo hasta la. más complicada
maquinaria para la minería 6 la. industria.

FACHADA DEL EDIFICIO DONDE ESTÁ INSTALADA 'l'HE MEXICO MINE AND SMELTER SUPPLY COMPANY.

*
**

((The Mexico Mine and Smelter Supply
CompanyJ&gt; se fundó en México el afio de 1898·
y es, por lo mismo, muy reciente su funda:
ci6n. Sin embargo, es ya la casa más importante en su ramo de maquina.ria, y una de
las casas importadorai más fuertes de la República.
La Compafiía cuenta con un gran número
de agentes viajeros, aptos y conocedores del
ramo, que recorren continuamente los principales Estados del país, y con agentes co-

rresponsales en diversas ciudades de Inglaterra, Bélgica, Alemania y Estados U nidos.

***

La Drogueria de la Profesa
Consecuentes con nuestro propósito de dar . á con?oer en «~1 l\iundo
11 u trudo&gt; los establecimientos industriales y comercia les más lmport~,r

tes de la Capital, apuntamos en seguida algu!30S dat?s que con relam. n
á la gra,n «Droguería de la Profesa&gt; nos ba sido posible recoger.
Esta magnífica Droguería, esta?lec1da, como se sabE:_, en una de las calles más céntricas de la Metrópoh, fué fnodada en l 60 por el Sr. D. Jnlio L1tbadie (padre), entt'ando á f?rmar soci,idad_ con él á los pocos meses el Sr. Euaenio Pinsón. La soc1t:'dlld permaneció así constituida; basta.
'
"
el aiio ae 1 80, en que
el 81'. Labadie quedó
como único dueño del
negocio: y ocho aílQ!'l
después. en vil·tud del
fa.l lecimiento de este señor, se con1&lt;tituyó nue•
vamente bajo la r11zón
social de «J. Labactie
Sucesores, y Cía.&gt; por
los actuales ocios propietarios D. Luis y D .
.Eiéctor Labadie y D.
Arístides Mart.el. Al
frente de Ia cal'&lt;a, y con
¡1oder qut:&gt; Je han otorgado dicho seflores, Fe
encuentra actl\a.lmente
el St·. Emilio Zarauz,
en ballero cu,1•os conodmlentos en los ramos
que cotrlpreode el giro
~on genet·almente reconocidos.
Basta detenerse frente á los lujosísimos escaparates de laDrogueda ó penetrar en su espléndido salón de despacho, pat'a fo1:marse
unajdea de la importancia de esta llegociaci6o. Dl'o~as, perfume·
ría de las fá.brica.s roás
acl'editadas de París y
Londres, y la marca especial de la casa; materiales y apiu·atos para. fotografía; papel tapiz· todo se eocuenka
DROGUERÍA DE LA PRO!i'ESA. - FACHADA DEL EDIFICIO. allí' formando el mejor
1
y el más vasto surtido
que de estos artículos existe en México.
La Casa «Labadie&gt; es, por lo que se ,refiere a.l ramo de fotografía., la
más a.ntio-ua en la Canital y la que mas garantías puede ofrecer en este
sentido, á los consumido;es. Las substancias que expende son de supre·

ma calidad, y los aparatos que se encuentran en sus alma~enes, son de
los mejores que se fabrican en el mundo. Además, los aficionados á .1~
fotograffa tienen á, su disposi.ción en la Ca a, u:,::i depa~tamenio especia_
donde cal·gar «cha.sis&gt;, revelar placas, y bacer 1mpres1ones .. Este depa.r
tamento cuenta coa todo lo necesario para llenar las nece tdades de su
obi~to~uanto al ramo de DrOO'&amp;S los señores «.T. Labadie Sucesores Y
Cía.&gt; ti.enen constantemente ;o a' gran eJi:iste~cia de todos los pro~u?tos
químicos y farmacéuticos que se conocen, siendo en la plaza, los umcos
agentes de las fábricas más acredita.das del mundo.
El surtido de papel tapiz que hay en_ los ~lmacenes ~e la Droguería es
soberbio: la variedad de estüos y la lllffieJ01:able calidad del producto
hacen de él uno de los mm; completos y más 1mportrantes que pueda.u encontrarse en el )íercado.
.
,
Por último diremos que los sei'lores «,J. Labad1~ Sucesore~ Y Cia.&gt; son
agentes exclu'sivos para la puolicación de aounc10s extra.n1eros en los
principales periódicos del país.
Ilnstramos esta plana con tres vistas fotográficas que rep1•esentan 1a
facbadn de la Drog-ueríe.. el salón de despacho y un detalle del departamento de fotografía.

DROGUERiA D1!! LA PROl"ESA.-OEP,\RTAME ".rO DIJJ FOTOGRAFÍA.

Por último, diremos que «The Mexico Mi
ne and Smelter Supply Oompany" tiene la
representaci6n exclusiva de muchas de las
principales fábricas de la República vecina
de toda clase de maquinaria. y herramienta;
y sus ventas, ya enormes, van aumentándose
de día en dfa.

INTERIOR DE LOS ALMACENES DETH-E MEXICO MINE AND SMELTER SUPPLY COM.PANY SITUADOS EN
LA.ESQUINA P. N. DE SAN FRANCISCO Y SAN JUAN DE LETR.ÁN. '
DROGUERÍA DE l,A l'RQFESA. - Th.TTERIOR.

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lro?l])()

EL MUNDO ILUSTRADO

ILUST&amp;A.0O

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lA (OMPANIA (fRVf((RA Df lOlU(A YMfXl(O

u

ANATORlO DEL

R. OR. SU Á REZ G AMOOA. - F'ACHADA DEL EDlfo'ItIO Y VISTA DEL INTERIOR

n Sanatorio Modelo

En el coraz6n de la nueva y herm sí .
colonia llamada A)IERlCANi\ e d .º tmal
lind
·
. ·,
ectr, en e
ero pomente de la Cmdad de México al
lado del paseo de t, A REFORM
1
'
edificio del A ATORIO d 1.A. e evantA el
CARDO
AREZ AMB e Doctor D. RICalle de Rorn11. n,
'r:
D , en la TercP,ra
·
' um. ,&gt;.
esde su aspecto
exterior,, ed te E tablecimiento perm1·te so peeh ar 1a JO o 1e de u naturale
.
lemne
d
za. erio, so.
' muy asea o, el edificio ostenta l
nombre de . u nropietai-io
e
«CLINICA QUIRURGI A py esta leyenda:
». enetrando á él
11ama d esde luego la atenci6n
el .
d'
aspecto de alegría y vida que se
ta&lt;'
parece un.centro de enfermo y
tr~ te:
za,
al
contrario,
sus
hermosos
J·a
dº
ani d
.
r rnes su
ma a concurrencia, su brillante li~ ie~'a·la luz que á él penetra á raudales Jdo
m tea que allí _se cura por los métod~s modernlos, que aleJan del enfermo todo aqueU
0
que o abrume 6 la entristezca. u
do, parece ser la máxima de esta
recreanFundada hace más de cuatro fiasa.
· ta ·
a os por su
Prop1e
no, el 'r. Doctor RICARDO
A
REZ GAMBOA, han pasado por sus salone;
gran n~mero de enfermo distinguid
sus reg1 tro quirúrgico existen fumo , y en
respetables y conocidas. El servicio
está á cargo principRlmente de su D' ~co
el r. SUAREZ GAMBOA cu
irbec r,
.
'd
,
yo nom re e
b1en
conoet o en el paf... Además
i
lo8 Do ·tore8 LUI MORALES
FRANCI CO CARRAL. GER t ~ DIAZ
LOMBAR_DO, JO E TERRE 'y otros varios
Cuatro~ c1nc_o practicante facilitan la ta~
qmlrurg1cae. Alumnos distinguidos de
~ i scue a de Medicina, llevan ahí su
n
ting~nt~ de ciencia y de labor.
co ·
Ma informes, respecto al per ona] e ohtendrá n en el despacho del Doctor
ARDO. UAREZ GA 1BOA en la Calle d B
navista, 4}.
'
e ueEn~re los departamentos que llaman la
ntenci6n por su verdadera suntuo idad figuran la
LA DE OPERACIONE
' l
OR4TORIO. La primera, montada con iodea
sencillez, ostenta. los mejores y más perfec-

N~

~:esifira
d!

cionados aparatos conocido actualmente.
El segundo, radiante de elegancia y de buen
gu to, ofrece tranquilo retiro ít los que deeen entregarse á la. oración. Todos los días
se celP.bra en el Oratorio el anto a.crificio
de la l\fis~ á In seis de la mafiana, viéndo~e concurrido por l aristocrática falliilias
del rumbo, y permitiendo A los enformos
que lo deseen. buen campo para u prácticas_ devotas. El per onal que cuida del Oratono, es el mi moque cuida de todo el E .
tablecii:zi!ento: un selecto grupo de Hermanas rellg10 as, perfectamente inslruída en
el arte de curar. Buenas cariño as emi~entement.e caritativas, so~ uno rle l~s meJores beneficios que este E tablecimiento
ofrece á su Clientela.
. La ~r11ctica m édica, en e ta Casa, es también digna de mención: tiene un lema: «P .

~~~

&lt;ER LO BEXEFICIOi.:' DE LA fEDICIL,ALC , ' CE
TODA L · FORT C A •· Alh lo ~•smo se atiende al rico
que al pobre, lo unsmo se recibe e cura e
consuel~ al a,Silado de primera. ~la e gu~ al
prole~no que 00 paga. Las operacione , Jn 8
~ura~1ones, Jas consulta : SE&gt; dan sin reparar
,\. quién, y pu de e tnrse seguro, al tocar lftB
píudertas &lt;le la asu, de que nadie será des-

.f

pE

o o.
ror ce~tena:es se cuentan ya lo grandeii
é~tto quuúrg1cos realizado en el E tabled•
mi_ento: multitud de eñf rmo ya o erado
existen por toda la Rep(i blica y ellos~ i11mo
?0 10 que propagan Y realzan la importancia de unn a aquP, cual ésta, adunaCII~ ·.
~IA. ARTE, MOR AL HO IBRE PR .

RE

E

LA 'Al'ITAL.

La inda tria cervecera en México ha adquirido últimamente un desarrollo muy considerable, bll8ta. el punto de ocupar uno de
loR primeros lugarett entre las industrias nacional , tanto por la calidad de sus producto , como por el número de trabajadores que
emplea y el capital en ella invertido.
Por otra parte, la poblaci6n de léxico es-·
tá aprendiendo más y más cada día á tomar
cerveza, es decir, á estimar mejor In calidad
de esta bebida y á usar de ella cotidianamente. Hace algún tiempo, las per ooas que
con umían cerveza. eran en ntmero mucho
menor, comparado con el de las que consumían otras bebidas menos limpias, menos
sanas y meno agradables. Pero á medida.
que la buena. r.erveza se ha ido poniendo al
alcance de todo , y á. medida que ha. mejorado la calidad de la cerveza. mexicana, la
proporción de con umidores ha. aumentado
de una manera. considerahle.
La mpañía Cervecera de Toluca y México
una de las más antiguas en léxico y
que mtís se han acreditado. u fábrica, situada en Toluca, es una de las mh grandes
del país, y se distingue por la pureza y bondad de sus productos.
La Compañía, tal como existe ahora., fué
incorporada en l 90, con el objeto de dar
grim impulso!\ la Fábrica, y tan lnego como
lanz6 sus productos o.l merca.do, Cueron reconocidos como inmejorables. De est.'\ manera, la Compañía progres6 de de su co•
mienzos.
F,l Presidente de la Compañía ervecera.
Je Toluca y México, es el r. ll. L. \\"iechers, capitalista y hombre de negocios muy
conocido en Mfxico. El Gerente General e
Don Santiago Graaf y tiene sus oficinas en
Toluca, donde es una. de las persona más

proroinentes. Las oficinas de México están
!i cargo de Don Emilio Leycegui.
La. Fábrica de Toluca ocupa una gran extension de terreno y cuenta con varios edificios propio para la elaboraci6n del producto, para fábrica de hielo, para. depa.rtamtnto de máqoinns, almacene y caballeri-

za .
E:otos edificios son am1&gt;lios, bien conslruído!I y perfecta.mente acondicionados, y la
maquinaria. que e usa en cada uno de I departrunento , es de los modelos más IDO·
dernos y perfeccionados.
La fábrica de hielo es un modelo en su
género, y su capacidad de 200 tonelada por
día, la hace la más grande del paí . La. capacidad total de la ervecería, es de 90,000
barril s americano por afio.
La 'ompañía tiene fábrica propia para lna
botellas que usa, y de las cuales pueden hacerse á raz6n de 20,000 por día.
Los almacenes de la Fábrica tienen capacidad para contener 10,000 cajllft de cerveza.
La maquinaria está. movida. por tres motores que tienen utia potencia total de 300 caballo de vapor, y alimentados por cuatro
calderas con 400 caballo de fuerza.
Los materiales con que está elabora.da la
cerveza, son importado I á gran co to, &lt;le los
E tados nidos y Alemania, y gracias á esto, el producto re ulta de calidad igual á la
de las mejores cervezas del mundo.
El departamento de embotellar está montado conforme á las últimas rtforma , pues
tiene lavaderos automáticos, y está equipado como para producir el mejor trabaj~ po•
aible.
El agua que se emplea para la elaboraci6n
de la cerveza, está considerada conforme á
lo anftlisis de peritos competente , como de

]a mejor calidad, por su pureza y excelencia.
Las marcas más afamadas dA fábrica, son:
Toluca Extra, Toluca Favorita, Lager Bee1,
Bock Beer, Pilsner, 'nadard y tar Beer.
La primera, llamada Toluca E ·tra, obtuvo el primer premio en la última E ·po ici6n
de Parí , y fue con iderada por los jurado
co•no la cerveza más pura y más fina de todn la que concurrieron al certrunen. E to es,
como se comprende, un grnn triunfo para. la
industria cervecera mexicana, y demuestra
la superioridad de los producto de la Fábrica de Toluca.
En la Fábrica trabajan 450 operaríos,á cuyo
frente hay varios cerveceros muy experimentados. El de pacho de la ciudad de México
mplea para él solo 29 ca.rro repartidores, y
9 en Ta.cuba.ya. Las oficina en esta ciudad
están ituadas en la Rinconada de 'an Diego,
número 11, y e t{m á cargo del , 'r. Emilio
Leceygui, que es persona recomen&lt;lable por
su habilidad para los negocio .
El Presidente de la Compañia, r. \\'iechers, es banquero muy conocido, y está en
relacione comerciales con varias casas de
reputaci6n universal.
El ' r. Graaf, ierente, e uno de los hombres mi expertos de la indu tria cervecero,
de la cua.l es uno de los upioneers• en la República, y además es muy couocedor del
paí . in duda á estas cualidades debe el
haber impulsado tan brillantemente los negocios de la Com-pañía.
Con el personal que acabamos de mencionar, y con los elementos de primera clase
que la Compafiía ti~ne en acción, no hay que
sorprendeTSe de que la Compañia Cervecera
de Toluca y ~1éxi&lt;:O ocupe un lugar distinguido entre sus congéneres de América.

y

1-

7f

':lJ~Y

CO:;T!8z::!

rea~

RI

VI TA EXTERIOR DEL EI&gt;IFIOlO DE LA CERVECERÍA DE TOLUCA,
SANATOlUO DEL SR, DR, SUÁRE Z GAMBQA, - UN GRUPO D
'
EN' LA SALA DEOPERACIONE~NAS Yf PRAO'l'IOANTJl:S

�EL MUNDO ILUSTlrADO

EL MUNDO ILUSTRADO

LA GR.i\N SEDERU

Comprendieron que por ahí debían empezar y lo lograron.
Los principales departametltos de la casa,
ou el de modistas, de que hablamos antes,
el de barilleros, en el que se en?uentra un
;urtido completo; el de coniecc1on~s, que
podemos citar como uno de Jos meJores ~e
la capital está atendido p~r notables modistas ue proporcionan al ~tiente con todo e~m¡r; y prontitud los meJores Y más cap~chosos modelos, de l_as últimas modas e
Europa y Estados Urudos.

"tL PAJt"
Importante Gasa GomerGial
En. el pasado mes de m'élyo, tuvo lugar en
e. ta ciudad uno de esos acontecimientos notables qne produjeron ur.a revolución entre
la gente elegante, y cuyo recuerdo vive aún
imperecedero en la memoria de las más di tinguidas damas de nuestr:\ buena sociedad:
la inauguración, en la esquina de las calles
del Em pedradil lo y Plateros, de la importante casa comercial, de sedas y artículos de fantasía para el bello sexo, jntitulada ,dl:l Paje,,.
Sus propietarios, los conocidos señores que
forman la razón social «Arellano y Compañía», haciendo gala de su inteligencia y exquisito gusto, procuraron reunir en su espaciosos almacenes el prototipo de la elegancia,
distinción, arte y buen gusto capaces de !'atisfacer el capricho de las damas mis exigentes.
Y en efecto, sus esfuerzos se han visto coronados del más lisonjero éxito, pues por SU!i
puertas han de filado desde la distinguida
señora Doña Carmen Romero Rubio de Díaz,
esposa del sefior Presidente de la República,
[que hizo la primera compra en el día de su
inauguraci6n] hasta la señorita más modesta.
Para todas las ei::feras de la sociedad tiene
departamentos especiales la sedería de «El
Pajen.
Encajes, listones, blondas, aplicaciones,
pasamanerías, flores, aigrettes, pluma"', telas fantasía, telas para vestido, botones, sedas para bordar, coser y tejerJ artículos para barilleros y eastres, etc. , etc.
o pueden
tener rival en ninguna clase de establecimientos de este género.
El departamento de modietas está atendido por personas aptas y conocedoras del

ramo.

***
E

"~ª

rEcL1LrnADE DE LA
SA. -Corsets
Sirena» marca ccRBFOIUIA», que podemos a¡¡e-

&lt;EL PAJE.'&gt; - FACHADA DEL EDIFICIO.

Esto, agregado á la buena calidad y baratura de los artículo , ha. hecho que este departamento sea uno de los más concurridos
de la casa.
En sus escapa.ratea y mostradores se encuentran expuesto los últimos modelos ideados por las mejores modistas de París. Londres y Berlín.
Su departamento de confecciones es un
modelo de elegancia y bueu gusto.
La riqueza de los géneros y la córrecci6n
en 1 corte, deleitan y seducen.
Al frente de e ta sección, los señores Arellano y Compafiía han colocado á una de las

modü,tas de mayor renombre de Parí., conocedt&gt;ra de _todos los estilos, todos los capri•
chos y todos los gustos del más exquisito
«chic» parisién.
Las confecciones que de manos de esta extraordinaria modista salen, llevan el sel Io
característico que ha sabido conquistar ccEl
Paje» y son las más admiradas en los salones.
Verdadero orgullo puede caber á los señores Arellano y Compañía de haber montado
un departamento que pued.e llamarse con justicia el prjmero que de su clase existe én la
República.

gurar ~on los mejor acabados y más peJfectos que exi~ten en el ?1:1,n?o, porque re_ nen á sus condicionés mg1emcas y á su comodidad un irreprochable corte y una comcomplet; perfeccí6n E-D su hechura.
ombrer0s adornados para sefíoras, sefio
ritas y niños desde 5. 00 haS ta $100. OO.
Losrenom,brados guante_s «~errin»,siste_ma
J ouvin, son también especialidad d~ l_a ca~¡¡.,
donde se encuentra además el depos!~º gci"
neral de la fábrica. de cintas((!·ª pn10n:'i . e
los Sre . Alberto A1·ellano y Cia ... la pnmern y única en~Jm género, establecida en fo,
República.

"'
CTN DE1lÁ~LE DEL 1:IEPARTA"MEN'rO DE Vl!lNT~

ALIMENUDEO,

No es menos notable el departamento de

"El Pajei,, destinado á la venta al por_ menor,
que reúne á su sencillez el caracterí tico sello
de la elegancia y el buen gusto.
Nueve amplísimos ª?aradores, _cerrado_s
por espléndidas lunas venecianas, rnundan
de luz y a1egría las innumerables novedades
que allí se exhiben.
Cuatro eleganles puertas, una á1:lateros y
otras al Empedradillo, dan acceso a es~e departamento, no pudiendo sus depe_ndientes
despachar á todo el público que aili acude
en demanda de novedades.
Los empleados, y en general todos los
pendientes, son conocidos por su correc~16n
entre la cnlta sociedad de nuestra capital.
Todos ellos son atentos, fino", correct.os, ! sus
conocimientos en el ramo á que se dedu;au,
están por demás acreditados.
Estas cualidades de los empleados de ?El
Paje», son la mejor garantía para:~ público . .
Los señores Arellano y Co~p_arua, ente~diendo que éstas son las prmc1pales cuaJ1&lt;lades que deben ~dorn~r. á todos los de~endientes de comercrn, h1c1eron ~na acetta9a
selecci6n entre el peI"soual, hab1en~o logrado reunir el elemento de que hoy d1spqnell.

?-e-

DEPARTAMENTO DE VE, 'l'A,S AL POR MA_YOR (ENTRESUELO,)

**..

Nuestros grabados repres~ntan los pl'incipales departamentos de esta irn.portante negociación merca.lltil. El1os, por sí solos, ba~tan
para que nuestros-lectores se_formen_una idea
de la magnificencja de _s1~ msta1ac16n y _del
buen gusto 9.ue ~a presidido en la orgamzaci6n del establecimiento.
.
En un p.eríodp de ti~mpo relat1va~ente
corto, pues como antes md1camos, su 1~anO'uraci6n data del pasn.do mayo, ha lo9r~do
~EL J&gt;aje» reunir una clientela numeros1s1!'.Ila
y select.a que á todas horas llena sus alm~ce-

nes.

~uestra enhorabuena á los señores Are11 ano y CompañÍa á cuya actividad é inca11sables esfuerzos, debe nuestra capita~ un estit
blecimient9 que le honra ~ los OJQS de los
muchos , extranjero que residen e~tre , I!OS.
otros.

(

'

DEl?ARTAllIENTO DE VENTAS AL MENUD1'JQ.

DEE'AR'rAME~TO

DE VENTAS AL POR MAYOR

(1.1-nrSDELO.)

�Et MtrNí&gt;O n.trsTRADo

EL MUNDO ILUSTRADO

la • fa~ri(a(ión • ~e • Iortill~5 • en • Má~uina

En este local, y hacia el muro del fondo,
se ven dos ranuras por las cuales penetra la
misma banda que recibe de la máquina las
tortillas en crudo conduciéndolas á través
del horno y del s~lón de airea.do, basta el
mismo d~pacho, d?nde so~ recogidas ;n cajas especiales y enviadas á .os ~xpendios.
A las ventajas que el nuevo sistema def~bricaci6n de tortiUas ofrece á los consumidores desde el punto de vista de la higiene,
hay que agregar las de la baratura del artículo¡ pue el precio fl que vende ~us productos la Fábrica es mucho más baJo que el
establecido generalmente en las «-tortillerías».

--Limpieza y Baratura
Hace poco hab16 EL I !PARCIAL acerca de
la fábrica de tvrtillas á máquina establecida
en 111 número 2,4 ...0 de la calle de San alvador el Seco, en esta población, por una sociedad recientemente fundada bajo el nom-

bre de toda substancia. extrafia 6 de microbios suceptibles de llevar el contagio á los
hogares.
Lo que primero se nos mostró, durante
nuestra visita, fné el departamento de coc-

únicamente, no s6Jo el buen aspecto, sino
también el sabor agradable de las tortilJas.
De este departamento fuimos conducidos
después, por los empleados superiores de Ja
Fábrica, al de máquinas, donde se ven dos
SRES, LUI

ROMERO Y EVERAROO RODRÍGUEZ ARCE,

INVENTORES DE T,A MÁQUINA TORTIC.LADORA.

***
El! indudable que el empleo de las máqui-

FACHADA DE LA FÁBRICA.

bre ele «La Compañía. de las Máquinas Tortilladoras, . A.»
Es de tal importancia la instalación de esta. nueva industria-ya que las antiguas «tortillerías», por el estado de abandono y desaseo en que se encuentran, constituyen un grave peligro pa~a _la salubridad pública, -que
no hemos resistido al deseo de hacer una visita á la Fábrica, recogiendo los datos que
con referencia á sus talleres ve!án nuestros lectores en seguida,
1lustrados debidamente con algunas vistas fotográficas.

DE PAOBO DEL GERENTE.

ci6n del maíz 6 «preparado del mixtamal,,,
donde se encuentra un tanque de lámina de
hierro, con capaci&lt;lad de doce hectolitros y
calentado directamente con leña..
Para la preparación del maíz, la Fábrica
ba logrado establecer reglas fijas, que aseguren las buenas condicione de aquél para la
condimentación de la masa. Este punto es de
grandísima importancia, pues de él depende,

***

Lo que más sorprende, al penetrar en el interior del establecimiento, es el contraste que la.
instalación ofrece con respecto á
las viejas «tortillerías» de sucias
paredes y de aspecto, en general, repugnante; pues nada hay
en sus distintos departamentos
q~e no esté perfecta.mente limpio y que no acuse, desde luego,
el aseo más escrupuloso. Esto,
para los consumidores, es una garantía inestimable, y hará sin duda que los productos de la fábrica sean preferidos por todos aquellos que deseen un alimento liDE P A.CHO DEL ADMINISTRADOR.

MOLINO DENIXTAMAL.

molinos suficientes para producir, cada uno
de ellos, una cantidad de masa igual al doble de la que se necesita para alimentar la
«máquina tortilladora11. Cerca de los molinor,
se encuentra el moto!" eléctrico que proporciona la fuerza motriz necesaria para poner
en movimiento la instalación.
La «tortilladora", que admiran justamente
los visitantes, no s6lo por Ja sencillez de su
mecanismo, sino también por la
enorme cantidad de tortillas que
p1oduce, está montada el\ un local amplio, bien acondicionado
y muy limpio. Esta máquina,
en sus partes esenciales, consta de
una «tolva» ó «embudo» donde se
deposita la masa y de un tornillo que, al girar, empuja la misma masa. á una bomba que comprimiéndola, la hace saJir por una
ranura del grueso exacto de la
tortilla. En esta ranura hay dos
pequefias piezas que al acercarse
6 retirarse, hacen que las tortillas tomen la forma sensiblemente circular que las distingue
de las fabricadas á mano. Esto
tiene por objeto que los consumidores puedan, en todo caso, cerciorarse de la legitima procedencia del producto.

VI TA GENERAL DEL SALóN DE MAQUlNAS.

La capacidad de ~a «tortilladora» puede
variar según se nos mform6 1 entre fi ueve Y
dieci~~is mil tortillas por hora. Estas, tal
como salen de le. máquina, ei,tán_ perf;~tamente limpias¡ pues debido á la diapos1c1ón
que lo inventores de aquélla l?graro? dar al
mecanismo, es de todo punto 1mposibl~ que
]as tortillas tengan contacto con las piezas
en¡?rasadas de la máquina.
.
Por último, en la ~rma_z6n de la _m~quma,
gira. una polea que 1mpmne mov1m1_ento á
una banda metálica. sin fin, qu~ recibe las
tortilla , en crudo, y las conduce dir~ctamente
al horno donde se efectúa su cocción: Este
horno e tá hecho en parte con ladr1llo refracta;io y en parte con ladrillo común, Y
tiene una longitud de trece m;tros. En las
extremidades anterior y postenor, se encuentran dos aberturas destinadas ~l pnso de la
banda conductora, cuya velocidad es 1~ estrictamente necesaria pare. que las tortillas
que conduce reciban la cantidad_ju~ta de es:-·
ior que requiere su perfecto cocmuento. El
gasto de combustible que demanda el horno,
es casi insignificante, pues nunca pasa de
cincuenta. centa.vos el valor del que consume
en la cocción de las doce mil tortillas que
por término medio se fabrican en una hora.
Estas tortillas salen del horno al eal6n de
«aireado» con una separaci6n perfecta.mente
marcada de las dos telas, lo cual de~uestra
su buen cocimiento; e1 calor se mantiene en
aquéllas durante algunas ho~as, y, en cuanto á su sabor, resultan superiores, con mucho, li. las hechas á mano.

nas tortilladoras se hará muy pronto extenRivo no sólo á toda la República, sino también' á los países de Centro! udaD?érica que
utilizan el maíz en la ahmentam6n de la
clases pooulares¡ pues según los !nformes
que nos proporcionó el sefior Ingerue~o ~on
Luis Romero 1erente de la egoc1ac10n 1
muchos son l~a contratos de venta de máquinas que tiene firmado la Compafiia con persona de fuera de la capital

***

ALIDA DE LA

Ahora bien, si se toma en cuenta el enor-

la explotación de la máquina; y en el segun•
do, las vendedoras de tortillas pueden ocurrh
á Ja fábrica y hacer sus compras al por mayor, para revender el articulo, obt.enien~o
mayores utilidades que las que ahora obtienen. Para concluir, diremos que una carg_a
de maíz con 140 kilos, produce en la máq111na. 10 000 tortillas, más 6 menos, de catorce
centÍ~P,tros de diámetro y veintidós gramos
de peso, aproximadamente, y que según
datos recogidos por personas competentes,
puede calcularse un consumo de quince tortillas por habitante diariamente, en cualquier
población de la República.

***

Mucho .:ielebrare.mos que «La Compafiía de
las Máquinas Tortilladoras, S. A. »1 formada
por hombres de empresa y de la.bor tan honorables como el sefior Ingeniero Don Víctor
M. Braschi, su Presidente, logre impulsar
cada. día más su negocio, en beneficio del
país entero¡ pues no cabe duda que el ensanche de una industria de tanto porvenir
como la que se acaba de implantar en México redunda en provecho de las clase pobres, que graciae á ella tienen á su alcance
un alimento barato y de buena calidad.

***
Muy satisfechos de nuestra visita á los
distintos departamentos de ~a Fábrica, pasamos, por último, al expendio donde u? grupo de señorita. atiende á los consumidores
al menudeo y despacha los pedidos al por
mayor que se hacen diariamente nla cnsa..

SALÓN DE AIREADO DE LA

TORTILLAS,

me consumo de tortillas que hay en el país;
loa ventajosos resultados que se obtümen con
la explotaci6n de los molinos de mixta.mal,
y el hecho de qu11 una. multitud de personas
viven actualmente con s61o el trabajo de hacer y vender tortiUas, se comprenderá que
la adquisición de la. máquina es un pingüe
negocio para cualquier

MÁ U[NA TORTILC.ADORA,

TORTIT,I.AS LISTA. PARA
LA VENTA.

capitalista.
Y no hay que pensar que con la implantaci6n de la nueva industria, tengan que
desaparecer los molinos de mixta.mal que
ahora proporcionan los
medios di: subsistencia á muchas personas, ni tampoco en
que con ]a fabric11Ci6n
y venta en grande escala de tortillas hechas
en máquina, se arruinarán las infelices mujeres que 1as hacen á
mano ó las llevan al
mercado.
En el primer ".a.so, la.
explotaci6n de los molinos puede combinarse perfectamente con

***

Las fotografías qne publicamos en este
número, justifican, por lo demó.s, lo que
asentamo al principio de este artículo con
respeto á la escrupulosa limpieza que se advierte en la Fábrica. Ellas, estamoa seguros, son suficientes para que el público se
cohvenza de que la industria que nos ocupa
merece de su parte la más decidida protección.

DESPACHO DE TORTILLA ,

�EL MUNDO ILUSTRADO
EL MUNDO ILUSTRADO

•'Paris Cbarmar,t"
Un E,tableoimiento de Primer Orden

HORASo
IOA.M

\ ll: UIF'l CIO DONDE E l'Á IN 'VALADOEL B A.NCO ALEMÁN
''l'R ASATLÁN'r l CO.

BA NCO ~\ LEMÁN 'l'RASATLÁ TICO -DEPARTAMF.JN'l'O DF, CAJ A
Y lJESPACHO PAltA EL PÚBLICO

Si ha.y actualmente en México una casa
de Modas que merezca toda la confianza y
toda la protecci6n de las damas de buen gusto, es sin duda la que con el nombre de ((Paria Charmantn, se encuentra situada, en ]a
esquina de ]as calles 2~ de Plateros y la Palma.
Sus aparadores, ante los euales se detienen día por día los que desean conocer la
última nota de la moda, encierran, ordinariamente, todo cuanto de lujoso y artístico
puede concebirAe en materia de indumentaria femenina. Vestidos de re1:1ni6n y de paseo, de teatro y de baile; sombreros de la
más perfecta hechura y de irreprochable forma: todo se encuentra alli, despertando la
admiración del público. Los maniquíec; de
caras perfectamente modeladas que asoman
tras el cristal de los aparadores, parecen animarse bajo los riquísimos trajes que en ellos
se exhiben.
Y ha.y raz6n de sobra para que el ,cParis
Charmant» sea el establecimiento preferido
por nuestras damas aristocráticas: en primer
lugar, sus almacenes son los que figuran en
primera línea, tratándose de telas, aplicaciones, etc., etc., para la confección de trajes, y,
en segundo, no existe en México establecimiento que más se esfuerce por complacer
tan ampliamente á su clientela. El «Paris
Charmant» cuenta con modistas experimentadas y cortadores de primer orden, capaces
de dejar satisfecho el gusto más delicado, y
en sus talleres no hay operaria que no esté
suficientemente instruída para desempefiar
á conciencia su labor.
Tanto es el crédito que esta magnífica ne-

&lt;PARÍ

CHARMANT&gt; -FA CELADA DEL EDIFICIO,

gociaci6n ha logrado crearse, y tanto es el
empeño que su propietario tiene por elevarla á la altura que le corresponde, que la
fama de que goza se ha extendido hasta las
más lejanas poblaciones de la República.
umerosísimas son, en efecto, las damas
de fuera de la capital que le confían la
confección de sus trajes, seguras de que
ni~gún , otro establecimiento análogo puede
atender sus indicaciones con la exactitud y
el esmero con que siempre lo hace esta casa.
Por lo que á la Capital de la República
respecta, sólo diremos que al «Paris Charmant» acuden siempre las damas más aristócratas, y que de sus talleres han salido las

confecciones más ricas y más bien acabadas,
en los últimos afíos.
Los suntuosísimoFI matrimonios celebrados hace poco en México, ofrederon una
brillante oportunidad al ((París Charmant»
para lucirse: los más hermosos trajes fueron
hechos allí. Uno de éstos aparece fotografiado en esta plana, juntamente con otro de
paseo, de correctísimo corte y de magníficas
telas.
Para. concluir, agregaremos que el c&lt;París
Charroant», no obstante su lujo y su envidiable fama., cobra á sus clientes precios tan
módicos como ninguna otra casa de su género.

,f,

.BANCO ALEM:Ár TRASATL AN' r I CO .- DEPARTAMlllN'l'O D.E E 'CIU TORlO.

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SUGURSf\L D5L

"D6UtS6h6 U606FS66iS6h6 BanK" 06 B6rlín
San 1\gustin, número 7
L U JOSiSlMOS TRAJES DE BODA y DE P A EO, CONFECCJONA PO

pon

L A CAS A &lt;PARÍS CBAI!MAN'l'.&gt;

�EL MUNDO ll.USTRADO

EL MUNDO ll.USTRADO

EstanI661ml6nto 06 una 1moortant6 1naustria.
La Gran I~ábrica de Calzado (le lo re .. C. B. Zetina YComp.

SALON'E

DE:AP.ARADO DE CORTES,

EDIFICIO INTERIOR DE LA FÁBRICA,

Ca 6ranada Extinguidora "fiardtn"
U r, Triur,fo Completo
La. frecuencia con que por desgracia se suceden en el pa.i los casos de iccep.dio, y la. neceida.d. que existe de e ta.r siempre alerta. contra.
ta cla e de sinie tros, han hecho que tanto
la autoridades como los comercia.ni.es y propietarios, se preocupen muy seriament~ en la
actualidad por encontrar lo medio más eflca.ce de combatir el ruego en un momento dadó.
Las catástrofes ocurridas últimamente en
Mérida y en Vernc1·uz 1 por otra. parte, vienen á
poner de manifiesto las terrible consecuencias
que puede traer con igo Jade truccióndeedificios ó manzanas enteras, susceptible de acarrea.r
la ruina á las negociacione más prósperas 6
de oca.siona.r una. muert.e segura á los que, ectreo-a.do al trabajo 6 a.l o iego se ,en de improviso amenazados por las llamas ó por inevitables derrumbes.
Como e te asunto e de grandísima. importancia., creemo:; pre ·tar al público un verdadero
ervicio 1·eflriár\donos hoy en estas columna
al más precioso recurso que baya podido inventarse pl\ra extinguir incendios : las granadas &lt;Barden&gt;.
Esta grana.da , que se fabrican con el vidrio
más delgado, están constituidas por un frasco
azul, de forma. elegante, que contiene un Hquido de compo ición qu(m1ca. inofensiva tanto
para la persona como pa1·a. las cosas ; no son
explosiva ni corro i vas; jamás e deterioran
y no sufren alteración alguna ni por el clima
ni por el tiempo. Ademá , y esto es muy importante, u empleo es tan sencillo que un niño
olo puede, con la mayor facilidad, apagar un
incendio, pue basto. arrojarla. en medio de las
llamas pa1·0. que, al romperse, se extienda sobre el fuego e1 líquido que contienen, desarrollándos inmediatamente uns. enorme cantidad
de gases que hacen absolutamente imposible
toda combustión. Ya. s1:1 comprenderá, por lo
que decimos, que este maravilloso invento no
debe faltar en caso. alguna, máxime cuando los
cjuego &gt; de granadas, ya sean de uno, do ó
tl·es cfra.scos&gt;, con tituyen por su elegante apariencia., un verdadero adorno digno de figurar
hasta en los más hermosos salones.

*
**
Hace pocos meses-y e to lo decimos para
jn tificar la recomendación que de la granadas cHarden&gt; hacemos a.l público- e efectuaron en la. Casa.mu.ta, en Chapultepec y en la.
Avenid11, de Pa.toui, unas experiencias interesantí imas, que llevaron al ánimo de cuantos
la.s presenciaron lo. convicción de que no hay
actualmeute ni habrá quizás, para extinguir
un incendio, un a1ed1o más eguro oi más rápido que el u o de las misma granada . Se improvisa.ron caseta ; e amontonaron materia.les
susceptibles de a.rder violentamente· e les prendió fuego, y cuando las llamas se retorcían

elevándose ya á. considera.ble altura., los concurrentes, a ombrado , vieron que el fuego e
extinguía como por encanto; para vencer al vora.z elemento, bastó a.rroja1• á él las granada .
En Tacuba e efectuaron, asimii;mo, otras experiencias con resultados en extremo atisfactorios.
En vista del éxito obtenido en las experíencia , la Secreta.ría de Guerra y la de Hacienda
compraron un gran número de grana.das pa.ra.
distribuirla en lo edificios y cficinas de u
dependencia, siendo, 11,demás, incontables los

cHarden&gt; han alcanzado en las expos1c1ones
más notables del mundo, llenarfamos con la
sola enumeración de las recompensas que ásus
fabricantes les ha.o sido otorgacla , un espacio
mucho mayor del que disponemo · bá tenos,
pues, decir qu11 en la Exposiciones Universa.les del 9 y 1900, quedó la extinguidora. «Ha.rden&gt; fuera de concurso y que en la de AnverR,
celebra.da en 1 7, obtuvo medalla de oro y diploma adicional, en competencia. con otra.ca a
fabricante de extinguidora.s de incendio. Mr.
William Layton, Comisario de la Sección Inglesa. en el Certamen, decía con este motivo á
la. «Sociedad Francesa. de la Grana.da Extinguidora «Harden&gt;, entre otras cosas, lo siguiente:
&lt;Tengo el honor de comunicaros la deci ión
del Jura.do de la Exposición de Anvers, relativa. á las pruebas comparativas que ha.o tenido
lugar, el lunes último, entre vosotros y la otra
Compa.tlía Exponente.
«Et .Jurado opina. que la. dos granada oc
eficaces para. extinguir lo incendios; en consecuencia, concede una medalla. de oro á. cada
casa..
&lt;Al mismo tiempo, el Jurado se ve obligado á
reconocer que en igualdad de condiciones,
cla mlta.d de la. cantidad contenida en vuestras
grana.das ha. extinguido el fuego en meco tiempo que la granadas de la otra Compaiiía concurrent.e.
«En consecuencia, el Jurado os concede el Diploma de honor adicional&gt;.
Además, las granada cHarden&gt; h&amp;n obtenido medallas de oro en la Exposición del Havre
(1 7); Exposición de Hl,ziene y de Salva.vidas
(Paris-1 ) y Exposición de Londres (1886).
En cuanto á. los certificados que prueba.n el buen
éx-ito obtenido siempre con su empleo, la Sociedad tiene en su poder testimonios muy elocuentes de todas partes del mundo,

Como una prueba mu:v c·lara del ensanche que la. indu tria. ha. adquirido
en el paí , sobre todo en los últimos años, vamos á referirno~ en e tas
líneas á. la. fundación de un nuevo centro ma.nufactnrero, cuya importancia. está fuera. de toda duda: la Gran Fá.brica de Calza.do e ta.blecida en
Ta.cubaya por los señores . B. Zetina y Compañía..
Esta Fábrica. monta.da. á. todo costo y conforme á. los adelantos modernos, ha venido á satisfacer.una de las nec~sidades más a.premian tes que
se hacían sentir en la. poblac16n 1 pues nadie ignora el _precio verdadera.mente alto á que e expende el ca.Izado de procedenma a.mericana en
la. plaza, ni las mal as condici_one de durabilidad y ~lega.ocia de los za.patos que aquí se fabrica.e igu1endo los métodos e.n~tj!'uos.Los señores C.
B. Zet.ina y Compañía, en efecto, ha.n logrado sat1sfacer aque~a. necesidad . pues á le. inmej&lt;,rable calidad de los producto de su fábrica. ~a.e
a.preciados como los mejores en su género, ha.y que agregar las ventaJa
que para. el consumidor ofrece su extremada baratura.
Este nuevo centro ioilu trial está dota.do de una maquinaria. de primer
orden· da a.ctµo.lmente ocupa.ciór. á un gran número de opera.ríos, y tales
1100 los adelantos po r él obtenidos, que no obstante el corto tiempo que
lleva de fundado, cuenta. ya con nueve sucursa.le establecidas en México
y con una a.biertaa.l público en Puebla.. Po.raquenue troslectore se formen una. idea de la. gra.n importancia. de la. Fá~rica, dtre';DOS que sólo en
el año de 1903 fo.brico calzado por valor de IM69,000, habiendo pa.gado á
s us oper arios cercn. de $fil.OOO, por la man ufacturo. de aquél. El número
de pares de zapatos fabricados, fué de'. ,200.
Debemos advertir que los señores _C. . Zetina y Compai'lía., trope1.aron a.1 principio con alguno.~ diflcultade en cuanto á. obreros, pues hubo neoe idad de traer operarios. de los Estad?s Unidos, _que, como con?·
cedores de l as máquina. , estuvieran en aptttud de enseñar su ma.neJo
á. los mexicanog que se admitieron como aprendices, con el propósito
muy laudable de que únlcámente éstos trabajara.o en los talleres en lo
sucesivo. ¼ .s que entonces f~eron aprendices con un sueldo de ~5 centavos. diarib)!, son ahora. ofio1ales q ue ganan de $3.00 á$4.00 al d1a.
MAQUL"l"AIPARA COSER EL PUNTO DEL CALZADO.

***

En cuanto á los materia.les que se emplean en
la manufactura del ca.Iza.do, e Importan directamente de los Esta.dos Unido y l!:urvpa., pues
desde el simple hilo ha. La. la. piel más fina., son
de aquella procedencia. La importación se ha.ce en grande cantidade , y e to permite que el
ca.Iza.do más fino pueda venderse 11ctualmente á
$6.50 el de señoras y á. 87.50 el de caballeros.
Los señores C. B. Zetina. y Compatiía., con el
de eo de ensanchar todavía más u negocio en
beneficio de toda la República, tratan de abrir
-próximamente, en las principales poblaciones
del país, algunas agencias donde se expendan
sus productos.
Pa.1 a esto se están instalando y a. en la Fábrica-Raocbería, número 1, Tacubaya.,-nuevos departamentos que tendrán máquinas suficientes para duplicar 6 triplicar la prod··cción.
En e te número damos á conocer en fotografía
algunos departamentos del establecimiento industrial que nos ocupa..
Es de felicitarse muy calurosamente á los seflores Carlos B. Zetina. y Frbncisco Martínez
Arauna, que forman la razón social de la Fá.brica, por haber implanta.do en el pa.í una. industria tan necesario. y tan importante.

*•*

SR. ADOLFO P A CAL.
Unico reprc entante en la Replibllca de la "St&gt;ciedad
Fmnce,;a de le. Gmnnd11 'Eictlnguidora Harden."

e tablecimien.~s me1·cantiles é industriales que
las han adqu1r1do; pues según nuestros informes, pasa ya de novecientas docenas el número
de gro.nadas vendidas en "i\Iéxico Sa.ltillo Monterrey, Torreón, San Luis Poiosí Le\5~ Lagos, Aguascalientes y otra., pobl~cione~ del
país.

•

**

si fuéramos á referirnos de una manera pormenorizada. á los triunfos que las granadas

Por er de interés, agregaremos que el único
repre entante de la. cSocieda.d Fra.ncesa de la.
Granada Extioguidora «Ha.rden&gt; en México, es
el señor Don Adolfo Pascal ( allejón de Bilbao, número 5.-Apa.rtado 652), quien hace pocos día estuvo en Jalapa con el objeto de nacer, á petición del Gobierno de Veracru?., algunas experiencias de extinción de incendios.
Dada. la. indi cutible eficacia. de las granadas
cHa.rden&gt;, es seguro que estas experiencias se
llevaron á. cabo con el mejor éxit-0.
Por último, diremos que la &lt;Sociedad Fra.ncesa de la Grana.da. Extlnguidora clla.rden&gt;, es
actualmente proveedora de la Marina y del
Ejército francés, y del mexicano, a í como de
innumerables ayuntamientos, hospitales, escuelas, haciendas y esta.blecimientosindustriales y mercantiles .

m

*
**
Los propietarios del nuevo centro industrial
invitan á. las personas que deseen vi ita.1· sus
talleres, á. fin de que lo hagan, segura.s de set·
perfectamente recibidas y atendidas.

00
DEPARTAMENTO N'(j?,{. 3 DE ENSUEL.A.DO Y .AOABADO,

�EL MUNDO llUSTRADO

EL MUNDO ILUSTRADO

LAS GRANDES INDUSTRIAS MEXICANAS.

'' LA PRUEBA''
Balsa Hermanos.-Veraoruz.

jase encuentran las oficinas de la Empresa, el departamento de empaque y los alma.cenes de tabaco en rama. Estos almacenes tienen capacidad para contener hasta cinco
mil tercios de 100 kilos de peso cada uno.
Los altos, destinados á los talleres para elaboración y
manufactura de puros, están divididos por mitad, formando dos exte~sos salones denominados ,,galera.8», en los cuales trabajan más de 400 operarios, con tal ligereza y tal
perfección, que en un solo dfa salen de sus manos millares
de puroEl, perfectamente acabados.
En estos salones están comprendidos cuatro departamentos que se destinan al «rezagado», «despalillado», «fileteado» y «escogido» de puros.
La mayoría del tabaco que se elabora en los talleres de
esta fálnica., pertenece á las ya famosas plantaciones del
Va11e Nacional (Estado de Oaxaca) que poseen los señores Balea Hermanos, actualeii propietarios de la fábrica
que nos ocupa.
A tal extremo ha llegado la preponderancia que la fábrica de los sefiores Balsa Hermanos ba adquirido en Mé-

VERACRUZ.-FACBADA DEL EDIFICIO n:m:.BALSA HERMANOS.

Sería un oh·ido inexcusable de nuestra parte no hacer
menci6n en este número de una de las industrias mexicanas que más contribuyen en la actualidad al desarrollo
de la riqueza pública y al bienestar de las clases trabajadoras: nos referimos á la industria del cultivo del tabaco
Y elaboración de puros, que tantos progresos ha alcanzado
en el país.
Al hablar de este importantísimo factor de la industria
nacional, nada más justo sería que dar á conocer las fábricas que más se distinguen por lo cuantioso de su producci6n y por el crédito de que gozan entre los consumidores;
pero en la imposibilidad de hacerlo en un artículo de
tan cortas dimensiones como éste, nos ocupamos únicamente de la más importante y más acreditada: la que tienen establecida en Veracruz los Sres. Balsa Hermanos.
«La Prueba», que así se llama este magnífico establecimiento industrial, fué fundada en 1 69 por el Sr. Don José .Balsa y Rfo-padre del actual administrador gerente de
la negociaci6n, D. José Balsa-y ocupa hoy en Yeracruz un
amplio y bien acondicionado edificio cuya extensión superficial pasa de 34,000 pies cuadrados. Este edificio, el
primero en su género en la República, está situado en la
esquina deJas calles de Zamora é Hidalgo, se extiende por
la de Miguel Lerdo y consta de dos pisos. En la planta ba-

OASA. DEL SR. DON JOSE ESCANDÓN EN L~ CALLE
DE TIOURCIO, NÜM,

20.

"FA CHADA DEL PALACIO DEL SR. DON ALEJANDRO ESOANDÓN,
IlAOIA EL CINCO DE MAYO.

GI Emb6ll66iml6nto 06 la 6iuOaO
NUBVOS EDIPICIOS

FÁBRIOA DI!: BALSA liERMANOS.-ENTRADA.

xico, qu~, no ?u~iendo por sí sola surtir todos los pedidos
que recibe d1anamente, se vió en la necesidad de establecer una Sucursal en la capital del Estado de Puebla.
Los puros salidos delos talleres de la fábrica. «La. Prue~a» tienen el sello ca_racterístico de suavidad y aroma que
Justamente los han hecho famosos entre los fumadores de
buen gusto.

BALSA.HElUUNOS, - VID-A DELOS MANGOS, SAN JUAN DELRf.O. -VALLE NAOIONA.L.

Los mejores triunfos de que en este sentido puede ufanarse «La Prueba», están acreditados en los múltiples di
plomas y medallas que sus productos han obtenido en diversas exposiciones nacionales y extranjeras.
A. continuaci6n mencionamos los principales concursos
en que ha estado &lt;&lt;La Prueba» representada.
World' sColnmbian Exposition, Chicago,1893¡ Jnternational E xposition,Pbilade1phia,18i6; Exposici6n Nacional
de 1éxico, 1876; Exposici6n Universal de París 1889·
Primera exposición Veracruzana, 1881; Exposici6~ Muni~
c!~a.l de México, 1875; Cotton States Ioternational Expo•
s1t1on Atlante, 1895; Exposición. Municipal de Puebla
1880; Exposici6n Municipal de Tepic, 1883; y por último'
Exposicion Internacional de París, 1900, y Búffa~
101 1901. En todos estos concursos "La Prueba» ha
obtenido numerosísimas y .:merecidas recompensas.

Una. de la.s manifestaciones de la. prosperidad nacional que más ola.re.mente se peraiben
y que más llaman la atencióu de los que observan, con ánimo tranquilo y bien dispuesto,
los a.dela.otos rea.liza.dos por la ciudad de Mé·
xico en la. última década., es ind.ida.blemente
ese a.obelo de renovación continua que va. poco á poco transformando á la. antigua. metrópoli de ca.l les t-0rtuosas y sombríos caserones,
en una población moderna., de hermosas avenidas y edificios que constituyen su mejor orna.to.
Muchas son, á la íecba., las calles que han
cambiado totalmente su aspecto de encrucijadas por el de espacio..1s0s y bien orie!ltados bu·
leva.res, y muchas son también las que han sido abiertas, pa.ra. f&lt;1.cilitar el tráfico cada. día.
mayor que se advierte en la. capital. Encua.nto
á. edificios, rara. es a.hora la. cuadra donde no
se encuentra. alguno nuevo, modesto ó suntuoso, pero suficiente para. que los turistas, siempre ávidós de impresiones, se formen una idea.
de los progresos que en materia. de fincas urbanas ha. logrado la. primera. ciudad del pais.
La.s anteriores reflexiones nos las han sugerido la.s fotografías de tres bellísimos edilicios
cuya. coostruccion se debe al arquitecto Sr.
s. Contri, uno de los que más se distinguen por su buen gusto y por sus vastos conocimientos en el arte que cultil"a. Uno de esos
edificios está situado en el mismo lugar donde
hace pocos años estuvieron insta.ladas las ofioas de EL l.MJ&gt;ARCIAL y EL MUNOO: en la. ca.lle
de Tiburcio, núm. 20, y pertenece al Sr. D.
.José Esca.ndón. La obra. es la más nueva que
exist.e en esa calle, y está hecha con pleno conocimiento del espacio que ocupa. y con una
corrección de estilo irreprochable.
En otra de la.s fotografías que publicamos.
verán los lectores de este periódico el edificio
que el Sr. C-Ontri construyó en la. esquina. de
Betlemitas y el 5 de Mayo, para el Sr. Don
Manuel l!!sca.ndón. Este edificio consta de cuatro pisos y está destinado, como su aspecto lo
indica, para. el establecimiento de despachos
comerciales y de profesionista.s.
La. sobriedad de su estilo y la. severa elegancia de sus puertas y balcones, ha.ceo que la
construcción sea, en la. nueva avenida, una.
de las que más se distinguen y más son admira.das.
Al Sr. Contri se debe también el proyecto de
facha.da., hacia el 5 de Mayo, que se ejecutó en
el soberbio edificio quepertenecea.l Sr. D. Alejandro Esca.ndón y que da. frente á la plazuela.

de Guardiola.. Esta. residencia., que puede considerarse un palacio, ha ganado mucho en be•
lleza, no cabe duda., con la nueva. fachada.
Por último, y ya. que en la.s líneas anteriores
hemos hablado únicamente de las obt•as arquitectónicas que debe la ciudad al Sr. Contri, dil'emos que este notable arquitecto es el autor del
proyecto a.probado por el Gobierno para. la
construcción del magnífico edificio que ocupará la Secretaría de Comunicaciones v Obras
Públicas en el lugar donde abora se encuentra.

el Hospital de San Andrés. El proyecto es ya
conocido de nuestros lectores, por haberlo publicado este semanario en su oportunidad, y
nos parece ocioso ocuparnos de él nueva.mente.
Sólo haremos constar, por ser de justicia., que
el Sr. Contri ha recibido numerosas felicitaciones con motivo de dicho trabajo.
Para otra. ocasión nos proponemos hablar más
extensamente a.cerca de estos y otros muchos
edificios proyectados y constt•uídos por el Sr.
Contri.

EDI~'lOIO PERT&amp;'IBCIENTE AL SR. DON MANUEL E S CANDÓN , CON TRUÍOO EN LA ESQffiNA
DE BETLEMITAS Y CINCO DE MAYO.

�EL MlTNDO ILUSTRADO

EL MUNDO ILUSTRADO

EL -TIV0LI DEL ELISEO

FRONTON Nf\CIO.NAL

~
En esta. plana verán nuestros lectores una
fotografía del interior del gran Tívoli del
,cElíseo)), tan ventajosamente conocido en México por la belleza de sus jardines y la elegancia de sus salones.
El «Elíseo» es, no cabe duda, el único establecimiento, en su género, con que cuenta ahora la :Metr6poli, pues en ninguna otra
parte, como allí, pod16,n encontrarse &lt;lepar•
tamentos más á prop6sito para la celebraci6n
de banquetes, días de campo, hailes, etc.,
etc., ni salones de boliches y de patinar
más bien acondicionados y más lujosos.
Las colonias extranjeras han hecho de
aquel sitio de recreo su local favorito para
las fiestas con que, año por afio, solemnizan
sus grandes fastos nacionales, y multitud
de familias y caballeros de la buena socie•
dad, acuden á él, ansiosos de distraerse y de
respirar el aire embalsamado que orea sus
jardines, á la c,,ombra de los frondosos árboles que lo embellecen.
Los 11.ctuales encargados del Tívoli, SreH.
Desdier y Reynaud, se propusieron hacer del
establecimiento una ca1,a modelo, y lo han
conseguido; el restaurant, que atiende un cocinero de primer orden, es, actualmente, el
preferido del público de buen gusto, tanto
por la buena condimentaci6n de los platillos
que allí se sirven, como por la excelencia de
los vinos que hay siempre ea sus bodegas.
Muy raro es el día en que no se efectúa allí
algún banquete, y esto es la prueba más clara de quf\ la casa, á fuerza de esmero y de
trabajo, ha llabido conquistarse la más numerosa clientela. Según sabemos, la Empresa que tiene á su cargo este magnífico Esta-

UN GRAN HNTRO Df RfCRfO :J4..

2A DE ITURBIDE

mmmmmmmm

mmmmmmmm

OUl ■ IELAS

APUESTAS
MUTUAS

Simples y

DOBLES

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mmmmmmmm
blecimiento, se encarga también, por precios muy m6dicos, de servir banquetes fuera de la Capital.
,
Ojalá que los Sres. Desdier y Reynaud no

desmayen en su empefiode mejornr constantemente el «Tívoli», ya que el público que
los favorece es tan numeroso y que tan hien
ha sabido corresponder á sus afanes.

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EL GRAN TRIUNFO DE LA CIENCIA

L UN-DO LUST~ílDO
Año XI- Tomo I~Número 2
Director: LIC. RAFAEL REYES SPINDOLA

MEXICO, ENERO 10 de 1904

Snbscrl()t'l611 men~n&amp;l rod nea ...... $ 1. 50
Idem
ldem en 1B Capital.$ l. 25

Gerenta: LUIS BEYES SPINDOU
Registra.do como a.rt\c1!lo de segunda ele.se en 3 deNovtem.bre de 180-!.

et/EXTRACTO DE ACEITE

DE HIGAOÓ DE BACALAO~
(MORBHUOL.)

l CHTIOL, KOU Y ESTRICNINA,
son los principa.le&amp; componen-

tea de eata ma.ra.villoM prepa•
ración, que ha he(lbO tan graodes beneficios A la humanidad.

DOSIS. - Una cuchara.da
¡rande aot.&amp;S de cada eomida
y al acostarse, de manera qae
sean cua.tro al día.
· Preparado solameut.e por

Latomr Ba~,-.
PARIS
Mo .. legitimo ■i
"" oada

DO

lleva la 6.raa

tll'f11l,11ra.

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                  <text>El Mundo Ilustrado comenzó a circular el domingo 14 de octubre de 1894 en Puebla, inicialmente con el nombre El Mundo Semanario Ilustrado. Su principal objetivo era el de proporcionar una recapitulación de los acontecimientos nacionales e internacionales, así como promover la verdad y la justicia. En un inicio estuvo auspiciado por el gobernador de Puebla, el general Mucio P. Martínez. En 1895 se mudaron los talleres a la Ciudad de México. Para Reyes Spíndola fue primordial dar a conocer artistas y escritores mexicanos, por lo que contó con colaboraciones de ambos para la publicación. Es posible considerar que de 1904 a 1908 fue la época de oro del semanario debido a que la calidad, tanto de contenidos como artísticos, alcanzó un gran nivel. En 1908 Reyes Spíndola tuvo que vender el semanario debido a problemas personales, en junio de ese año se anunció el cambio de administración y, que, a pesar de ello, iban a continuar manteniendo sus estándares de calidad y formato. Sin embargo, Víctor M. Garcés, el nuevo dueño, y su equipo hicieron algunos cambios, se mudaron de domicilio dos veces, cambiaron el formato del periódico, y, debido al abaratamiento de costos, la calidad del papel bajó y sólo se usó el de buena calidad para secciones específicas y el uso de la fotografía para las portadas fue más frecuente. En 1913 la empresa Actualidades, Artes y Literatura adquirió el semanario y en 1914 sus talleres fueron apropiados por el gobierno de Venustiano Carranza, sin embargo pudieron seguir editando el semanario por unos meses más gracias a la existencia de otras imprentas instauradas por Díaz. ​ Este fue un momento de crisis para la editorial ya que se encontraban en aprietos debido a la Revolución, por lo que la falta de recursos y personal fue frecuente, sin embargo, se las arreglaron para no bajar más la calidad de la publicación. Sin embargo, en ese mismo año El Mundo Ilustrado cerró definitivamente, mientras que su fundador, Rafael Reyes Spíndola, se encontraba en el retiro.</text>
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              <text>https://www.codice.uanl.mx/RegistroBibliografico/InformacionBibliografica?from=BusquedaAvanzada&amp;bibId=1752362&amp;biblioteca=0&amp;fb=20000&amp;fm=6&amp;isbn=</text>
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                <text>El Mundo Ilustrado comenzó a circular el domingo 14 de octubre de 1894 en Puebla, inicialmente con el nombre El Mundo Semanario Ilustrado. Su principal objetivo era el de proporcionar una recapitulación de los acontecimientos nacionales e internacionales, así como promover la verdad y la justicia. En un inicio estuvo auspiciado por el gobernador de Puebla, el general Mucio P. Martínez. En 1895 se mudaron los talleres a la Ciudad de México. Para Reyes Spíndola fue primordial dar a conocer artistas y escritores mexicanos, por lo que contó con colaboraciones de ambos para la publicación. Es posible considerar que de 1904 a 1908 fue la época de oro del semanario debido a que la calidad, tanto de contenidos como artísticos, alcanzó un gran nivel. En 1908 Reyes Spíndola tuvo que vender el semanario debido a problemas personales, en junio de ese año se anunció el cambio de administración y, que, a pesar de ello, iban a continuar manteniendo sus estándares de calidad y formato. Sin embargo, Víctor M. Garcés, el nuevo dueño, y su equipo hicieron algunos cambios, se mudaron de domicilio dos veces, cambiaron el formato del periódico, y, debido al abaratamiento de costos, la calidad del papel bajó y sólo se usó el de buena calidad para secciones específicas y el uso de la fotografía para las portadas fue más frecuente. En 1913 la empresa Actualidades, Artes y Literatura adquirió el semanario y en 1914 sus talleres fueron apropiados por el gobierno de Venustiano Carranza, sin embargo pudieron seguir editando el semanario por unos meses más gracias a la existencia de otras imprentas instauradas por Díaz. ​ Este fue un momento de crisis para la editorial ya que se encontraban en aprietos debido a la Revolución, por lo que la falta de recursos y personal fue frecuente, sin embargo, se las arreglaron para no bajar más la calidad de la publicación. Sin embargo, en ese mismo año El Mundo Ilustrado cerró definitivamente, mientras que su fundador, Rafael Reyes Spíndola, se encontraba en el retiro.</text>
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                <text>El diseño y los contenidos de La hemeroteca Digital UANL están protegidos por la Ley de derechos de autor, Cap. III. De dominio público. Art. 152. Las obras del dominio público pueden ser libremente utilizadas por cualquier persona, con la sola restricción de respetar los derechos morales de los respectivos autores</text>
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                    <text>IL1\1 § 1=\lILITJ10) V IL~ WIl1D) ~
I

EL · GRAN TRlUNFO DE LA CIENCIA

L UNDO LUST~ílDO
Año XI-Tomo !-Número 2
Director: LIC. RAFAEL REYES SPINOOLA

MEXICO, ENERO 10 de 1904

Sullscrlpclón mensual foránea......$ 1. óO
Jdern
ldem en la Capital.$ 1. 2ó

Gerente: LUIS REYES SPINDOLA
Registrado como artículo de segunda clase en 3 de Noviembre de 1894.

PRtPARACION

'~T. GERMAIN."
SAN GltRMAN

~EXTRACTO DE ACEITE
· OE H16ADÓ DE BACALAOt
(MOR!IHUOL.)

1CHTYOL, KOLA Y ESTRICNINA,
son los principales componentes de esta maravíllo83 prepa•
ración, que ha heoho tan grandes beneficios á la hti.manida.l.

DOSIS. - 1'1oa cucharada
¡raode an~ de cada comida
y &amp;I acostarse, de manera que
enatro al dfa.

sean

· Preparado BOlament.e por

Latou~ Ba••-;
PARIS
tfo .. legitimo ai

DO

lleva la firma

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Plor de la Miseria.
Fol. de " El Mundo Ilustrado."

�EL MUNDO ILUSTRADO

EL MUNDO ILUSTRADO

Política General

NuBva tDOGa 06 6St6 S6manario

~

LAnuestro
extraordinaria demanda que tuvo
número especial de Año Nuevo
y la gran circulación que ha venido logrando este periódico en los últimos meses sobre
.todo, nos impulsan á introducir en él algunas mejoras que esperamos sean recibidas
con agrado por nuestros lectores.
Estas mejoras, que implican hasta cierto
punto una reforma del sistema periodístico
que hasta aquí hemos seguido, comprenden
diversos puntos relacionados tanto con la
parte literaria y artística de este semanario,
como con lo que atañe directamente á la distribución de los asuntos que debe contener
y á su formación tipográfica.
No pormenorizaremos, sin embargo, el
plan que estamos dispuestos á adoptar; pero
sí diremos que éste no sólo está de acuerdo
con las ideas más modernas en materia periodística, sino que también-y esto justifica nuestra resolución-se aviene á las exigencias del público, numerosísimo por cierto, que más que una tribuna de las arengas
ó un asiento de las Musas, anhela encontrar
en los periódicos de la índole del nuestro, palabras y figuras, raegos y detalles que lo
pongan en contacto con 1011 hombres del día y
que lo familiaricen, si vale la frase, con los
acontecimientos más notables de la época.

El fin que perseguimos es, pues, el de hacer de EL MUNDO !LUSTRADO una revista en que lo mismo encuentre eco el asunto nacional que embargue la atención del
público ó sea susceptible de contribuir
á la formación de la Historia Patria con datos que arrojen suficiente luz con rei-pecto á
nuestras coetumbres y á nuestro modo de
ser, que el asunto extranjero más importante ó de mayor trascendencia.
Esto no quiere decir- y vale que las publicaciones peri0dicas literarias surgen en el
país á cada paso, y que, en punto á bellas
letras, hay en la actualidad revistas que las
cultivan con gracia y primor exquisitos,-que pretendamos cerrar las puertas de EL
MUNDO lLUSTADO á todo lo que trascienda á
literatura; muy al contrario, haremos lo posible por dará conocer cuanto sea, en nuestro concepto, digno de vivir en letras de molde, ya que los cuentos, las poesías y otras
producciones análogae, son parte muy principal para que la lectura de un periódico resulte, si no más interesante, sí más amena
y más entretenida.
Nuestros lectores dirán si estamos ó no en
lo justo, pues no hay, que sepamos, signo

más seguro de la buena marcha de un periódico, que la mayor ó menor demanda que
tenga en el mercado. Por lo demás, y ya que
nuestros propósitos sólo se encaminan á ofrecer á los lectores una revista útil é interesahte, sólo diremos que estamos decididos á mejorar cada día más este periódico, aunque esto importe, para nosotros, crecidos gastos y
esfuerzos incalculables.

***

En cuanto á la edición extraordinaria del
día 3, debemos agregar que nos ha traído
aparejadas una safüfacción y un descontento: es la primera el éxito obtenido, y es el
segundo la falta de ejemplares para llenar
los pedidos de última hora.
Nuestra imprevisión fué hija de nuestra
modestia, y el éxito superó á nuestras esperanzas. Todas las ediciones de lujo son muy
costosas por los materiales que usan, y ese
costo excesivo impone la cautela en los tirajes de ejemplares.
Sin embargo, tanto en el ánimo del público como en el nuestro, quedará esta prueba
como enseñanza provechosa, para tener mú
fe en el porvenir de nueatra labor, que continuaremos más decididos que nunca.
LA REDACCI6N.

RESUMEN.-El Extremo Oriente Y el conflicto ruso·
Japonés.-Ori¡¡:-enes de las dlflcnltades.- La guerra del Oplo.-:m puerto de Palikao.-Los rnsos
en Mandehuria.-EI orto de un nuevo imperio.
-Los triunfos del Jap6n.- Frente á. frente en
Corea.-Probabllldades de paz.- Conelusi6n.

L comenzar el afio, todas la.s mira.·
das están fijas en el Extremo Orien·
te: allí en las risuefia.s costas del
golfo de Petchilí parece prepararse
un tremendo drama., con todo el apara.to escénico de una. guerra. terrible, con todo
el formidable &lt;atrezzo&gt; de acorazados, cruceros arma.dos, torpederos y cdestro_yers&gt;.
Desde que a.l mediar el pasa.do siglo, la culta. Inglaterra abrió á cañonazos las puertas
del Celeste Imperio, para .º~ligarlo por la. fuer· •
za. y la violencia á. p~rm1tir ~ue su. pueblo se
envenene, fingiendo !lirvana.s imposibles con el
h1•mo pestilente del ¡ugo concreto de las a.dormideras índicas; desde antes que el general
conde de Montaubán, con un puñado de solda.dos franceses, a.travesara. el puente de Pa.lika.o,
para ir luego á. apacentar sus caballos en l&lt;?s
palacios imperiales de Pekín,. Y. despu~s á abrir
un bazar de curiosas y exq uisita.s chmería.s en
el aristocrático París de N a.poleón III; y a el
Imperio moscovita, apartado un ·momento de
sus tentativas sobre Turquía, dando treguas á
la. cláusula. testamentaria de Pedro el Grande
que le señalaba por capital á. Esta.mbul, bu~caba. para. Siberia. puntos de desahogo ~a.cia
los mares de China, asenta.:&gt;a la planta mva.sora en las riberas del río Armur, en los confines de Ma.ndchuria, y fundaba el gran puerto
de Vla.divostock, arsenal, almacén, cen~romerca.ntil, y base segura. para. sus operaciones en
lo porvenir.

fl

cenar el fruto de sus triunfos y hacerles. acep·
ta.r en Shimonoseki, por toda comp~nsación territorial, la mezquina y revuelta. isla. de Formosa.

***

La intervención AMISTOSA en favor de China
no fué meramente gratuita.. Si Japón entraba

***

FALTA á nuE&gt;stra. buena ciudad
el estímulo de un frío de muchos grados bajo cero. Los que de
tales asuntos se preocupan, acostumbran decirnos que ejerce maravillosa influencia el medio sobre
la vida. humana, y que es precisa.mente á. tal acción á. la.que debemos
nuestra. natural i.diosincracia. La.
naturaleza. es una. buena. maestra.,
siempre calumnia.da., y siempre es
á ella. á quien recurrimos cuando
pretendemos explicar lo inexplicable.
Como una buena. madre, nos acoge
y arrulla.; nos ha.ce soñar y nos ha.ce ver. Llena. nuestros ojos de vi¡¡iones divinas y amolda nuestro
corazón, de la. misma manera que
si de blanda. cera se tratara.. ¡Qué
de extraño hay, por tanto, en que
el medio que nos rodea., desde que
sonreímos inconscientemente en una
cuna, hasta que cerramos los ojos
cansa.dos, sea el que forme nuestro
espfritul
Nuestros climas tropicales, calientes y monótonos, tienen desventajas que sólo por comparación
llegamos á. percibir. Muchas veces,
en mis horas de tedio mortal, he
pensado en la súbita. transformación que habría de sufrir nuestro
hogar, sila nieve cayera en blancas
guedejas sobre la ciudad, amodorra.da y durmiente.
En nuestros hogares nunca. precisa. tener chimenea.. E~ artefacto
cuyo uso, si no desconocemos, sí
despreciamos. Y sin embargo, basta. abrir algunos de los deliciosos
libros de cuentos septentrionales,
para. que a.parezca. ante nosotros la.
estufa.,jugando un papel importante
en la fábula..
El frío obliga al hombre á recogerse. La ca.lle está cubierta. de nieve; brilla á lo lejos la. mirada. parpadeante de un foco eléctrico, y el
viento, el acera.do viento homicida.,
sopla. en la. vía pública.
¿Qué debemos esperar? A casa.
En ella. encontraremos á la. esposa.
amante ó á. la. madre llena. de ternuras y de a.di vinaciones ca.riñosas. El tibio a.liento de la. estufa.
nos -da la. bienvenida. al llegar. El
&lt;home&gt;, el dulce hogar adquiere entonces todo su prestigio.

notas
mttropolitanas
Uno de los triunfos que más frecuentemente recuerdaAdelina Patti,
la deliciosa. cantante que nuestros
padres apla.udieron,está íntima.mente relaciona.do con el cSweet Home&gt;.
Segura.mente que si en nuestros teatros hubiera cantado la vieja romanza doliente, el triunfo no hnbiera. sido tan grande, ni tan espontáneo el a.plauso.
Porque nosotros nunca. hubiéramos percibido la. dolorosa. cadencia. de esa canción olvidada hace
lustros. El cSweetHome&gt; debe cantarse en aquellos países en los cuales la varilla. mágica de la. «Herma.na Nieve&gt; cambia. por completo las
decoraciones callejeras, cuando el
Padre Invierno, mofletudo y viva.racho, dirige el tiro de renos de su
trineo hacia el Sur.
·
Todas las ficciones deliciosas de
los países del Norte, tienen porba.se el frío y la nieve. El cambio es
ta.o brusco, tan distintos los atavíos
que luce la Naturaleza, que, para.
todos forma época la. llegada de
las estaciones. Es éste un placer
que nos ha. sid"o negado por la situación meridional de nuestra patria..
En cambio tenemos algo propio,
algo que debemos al empinado volcán sobre el que dirige el Sol sus
primeras miradas hacia el Valle.
Cada. aurora es un derroche de tin •
tas de sangre, ca.da crepúsculo un
degüello de rosa.¡ purpurinas.
El Sol, como un viejo sátrapa.
oriental, muere ca.da. tarde en un
aluvión de fuego, celestial y purísimo. Y cuando la noche extiende
por los confines del cielo su amplia
ola. de tinieblas- una intensa mira•
da. de ojos negros y hondos, - arden
en el lejano firma.mento las estrellas
con trémulos fulgores y se dilata y

extiende el infinito, tal como si un
abismo se continuara en otro abismo.
Nuestros cielos de Año Nuevo,
son una gloria de la.-s tinieblas.
Fingen gruesos diamantes las estrellas, prendidos en el pecho de
una soberana. etiópica.. Así deben
haber brillado las joyas litúrgicas
en el seno de Belkiss, la. noche aquella memora.ble, á cuyo amanecer el
taima.do gua.rdiún encontró los «inmaculados pétalos de las rosas,
manchados de sangre ...... &gt;

***
La. Crºó nica es una encanta.dora,
semejante á las que nos asustan en
nuestra niñez, á cuya sola evocación nuestros párpados rebeldes se
cierran convulsiva.mente. Como las
brujas dé la leyenda, se nutre de
sangre humana., y para vivir, necesita comer niños crudos.
Su apetito es voraz. No bastan á
satisfacerla los diarios crímenes;
ni la sangre derramada en las calles-con tanta indiferencia-por
nuestrc, pueblo, es basta.ate para.
a.pagar su diabólica. SPd. Es preciso
darle gusto. Al suicidio de hoy, sigue el asesinato de mañana, y más
contenta está la Crónica mientras
mayor número de víctimas devora..
El Moloch de loa viejos pueblos
fenicios, no fué más cruel, ni más
ávida de carne tierna la. bruja del
cuento de Humperdick. Ante el altar de esa divinidad proteica y modernísima, se acumulan las diarias
miserias, los delitos constantes, las
pasiones rebeldes y bravas, los dolores profundísimos y las tristezas
mortales.
Toda una Caja. de Pa.ndora. La.
Crónica. es a.sí y a.sí ha.y que a.cap-

tarla, con sus defectos y con sus
avideces de energúmeno. Es mujer
y es bella. y sabe &lt;,ue es desea.da.
Mucho tiene de aquella amante parisina del «Hombre del Cerebro de
Oro&gt;. Después de haberle sacrificado lo mejor y de haber trocado en
trajes y en perfumes para ella. el
oro que contiene la. ca.j a. del cráneo,
el infeliz enamorado entrega, con
los dedos crispa.dos por el dolor,
las últimas partículas del precia.do
metal, arrancadas al cerebro y cubiertas de sangre para. pagar alguno de los pequeños caprichos de la
ama.da..

Pero andando los tiempos y mientras las potencias europeas discútían el diagnóstico del
nuevo &lt;hombre enfermo del Oriente,&gt; Y se proponían someter al estudio de. los ga._binetes "!
cancillerías el problema. de lamfluencia. en China., no para repartírsela. que es proyecto muy
prematuro, sino para dejar de par e~ par _«la.
puerta abierta&gt; á todas las concupiscencia.~,
para dar paso libre indefinido , la.1, expedi-

*
**
Nuestros teatros permanecen cerrados. Gusta el pú blicodea.costa.rse
temprano en estas largas noches de
invierno, y las compañías emigran
para vol ver, con las golondrina.¡,
en mejores tiempos. Eilta.mos obliga.dos á forza.da reclusión y mucho
es que tengamos, para. consolarnos
siquiera., la. esperanza. de una. buena
compañía de drama que ha prometido visitarnos pronto. Estamos ya
acostumbrándonos á. vivir de este
género de esperanzas.
Nuestra vieja. ciudad, amodorrada y triste, se a.cuesta. muy temprano;
va. á la. cama., como los ancianos
decrépitos, en cuanto muere el Sol
y arde en el cielo la. primera estrella. Este viejo hábito, mona.cal y
atrasa.do, nos da. cierto aspecto de
provincialismo y aleja las buenas
intenciones de los empresa.ríos.
La. ciudad se a.cuesta. temprano;
poco después de la hora de la.«queda.&gt;, sola.mente silba el viento en los
relieves de las fachadas; parpadean
histérica.mente los focos, balancea.dos en sus altos columpios, y llega
á nuestros oídos, debilitado por la
distancia, el quejumbroso llorar de
una guitarra ó el grito agudo y
breve de algún trasnochador empe·
dernido.

El Almirante Alcxieff,
Virrey ruso en Mnndchuria

ciones que empiezan en el misionero y acaban
en el acorazado; un pueblo despertaba de la.catalepsia secular de las razas mongólicas, rompía. las ata.dura~ que lo unia.n á. un p_a.sa.doobscuro y cuasi miserable, y el dmper10 del Sol
Na.ciente&gt; se disponía á entrar de lleno en la.
civilización occidental. Y apareció el Japón
con los arrebatos y estremecimientos de los
pueblos jóvenes; a.ca.baba de destruir su feudalismo militar tradicional, y para ensayar sus
fuerzas ociosas, para dar empleo á sus energías excedentes, que felizmente no produjeron
en su organismo social las guerras civiles, que
son com,o la. fiebre de crecimiento de los agrega.dos superorgánicos,se lanzó sobre China., su
antigua. metrópoli, por apartar de su dominio
á. Corea y ,¡ujeta.rla. á su propia influencia.
Rudo fué el choque: las muchedumbres indisclplina.da&amp; de chinos fueron arrolla.das por las
tropas j a.ponesa.s organiza.das á la. alemana. y
provistas de los elementos que la ciencia. moderna ha puesto á. disposición del arte de la.
guerra.; aún es una enseñanza para. la estrategia. naval la batalla. del río Ya.lú, y resuenan
todavía. los ecos sonoros con que la. fama proclamó las hazañas del general Y amaga.ta.
En ca.mino de Pekín los ejércitos vencedores,
y en posesión de los principales puertos del
golfo de Petchilí los cruceros del Mikado, Rusia vió un peligro en el triunfo completo del
Japón, y procuró buscar y encontró sin graves
dificuh,a.des el a.poyo de Alemania. y Francia.,
para. detener el vuelo de los triunfa.dores, cer-

El Visconde Katsure.,
Primer MlnistTo del Japón.

para. mantener el orden, y se extendieron y perfeccionaron las esferas de influencia. que ca.da
potencia. había establecido en la.casa del«hombre enfermo&gt; del Extremo Oriente.

***

Japón a.duefta.do de Corea, es una amenaza
posible, un peligro para Rusia., si abandona el
territorio mandchú que ocupa, He a.quíel nudo del conflicto actual: Japón noquieretolerar
los avances moscovitas que menoscaban i,u in·
fluencia., y exige la. desocupación _del territ&lt;?rio
ocupado temporalmente por Rusia; el gabmete de Petersburgo pide el establecimiento _de
una zona neutral entre Corea. y sus posesiones 1 para. alejarlas en lo posible de la. influencia. del Mika.do; éste pide la. predominanci~ _absoluta. en la. península. coreana., para. vigilar
más de cerca. los pasos de Rusia.
¿Estas dificulta.des tenorán una. solución pacífica.? Creemos que sí. Dejemos á un l~do las
declaraciones de los banqueros berhneses,
quienes ha.o dicho que ni Rusia. ni Japón podrán colocar un empréstito en los principales .
mercados del mundo; apartemos la. vista. de las ·
consideraciones comparativas entre las dos
potencias contendientes, la. una, Rusia, cuyo
territorio se extiende á más de la sexta parte ,
de la. parte habitada del planeta. y _13: otra. sólo
constituida por un pequeño archipiélago; la.
una poblada por poco menos de la duodécima.
parte de los habitantes del globo, y la_otr9'
constituida. por un pueblo con _a1;ra.nques ¡u~eniles, y fijémonos en las condiciones especia.les de cada. cual.
.
El Czar Nicolás, el noble soberano que inició
el Congreso de la. paz en 1899, es pacífico po~ naturaleza, y quién sabe qué sueños defraterni?a.d
universal se albergan en su elevado espíritu.
Su actitud ante el mundo tiene que ser corree·
ta., serena. y reposad a, no de iniciar un conflicto armado. Japón, que comprende la. grande·
zq, de su poderoso rival, osa emprender prepa·
ra.tivos de guerra. y los anuncia. á. todos los
vientos de la. publicidad; ¿con qué objeto? Para
hacer el peligro inminente y á ese precio a.1ca.nza.r mayores ventajas de la solución pacífl·
ca que espera con ansia.

al CONCIERTO de las naciones de Occidente, ha·
bía que a.plica.rel plan del equilibrio, inventa.·
do en tiempo de los soberanos absolutos y que
ha producido tantas guerras. Poco á poco ca.·
da. una. cobró su racompensa, y Francia. al Sur,
Rusia., Gran Bretaña y Alemania. al Norte, tuvieron sus esferas de influencia. en el corazón
mismo del Imperio que domina la dinastía
mandchú, y establecieron una especie de bloqueo pacífico sobre las costas más ricas y abiertas al comercio de la vetusta. China..
No pasó mucho tiempo sin que la Emperatriz de China, tutora. obliga.da del pobre
Kua.ngsí, triste soberano de un imperio petrifica.do, provocara. con a.yudadel príncipe Tuan,
enemigo de los extra.ajeros, una insurrección /
contra todo lo exótico, contra. todo lo nuevo,
contra. todo lo que procedía del mundo occi·
dental. Las legaciones de Pekín fueron sitia.das
por los fanáticos que azuzaban los altos funcionarios. Se formó un ejército internacional, fueron desmantela.dos los fuertes de Takú, se renovaron en la capital sagrada que había abandona.do la. Corte, las escenas del tiempo del
conde de Palika.o, y después de exigir al gobierno de la Emperatriz cuantiosa. indemniza·
ción, y de imponerle condiciones humillantes y
onerosas, Rusia se adelantó en Ma.ndchuria

-~-

Por lo demás, ¿no habrán de evitarse posi·
bles y futuras complica.cio!)es? ¿Nada sign~fican
en la. solución de las dificultades la. a.ha.nza.
franco-rusa, y la. unión anglo-japonesa? ¿Qué
actitud observarían las potenc.ia.s de la &lt;Tríplice» si estallara un conflicto arma.do en que se
mezclaran otros elementos, a.demás de los que
directa.mente están interesa.dos en la actual
contienda.'? Hasta. Estados Unidos, que reclama

Diagrama comparativo de·losejércitos ruso y japonés.
Rusia, 1.611,295.hombres.-Japón, 474,770.
■ JAPON

la «puerta. abierta&gt; en China y en Corea, es un
elemento de más en la. disputa., y á ello lo }laman sus condiciones de nueva. putencia. colo·'-··
nial.
,
"·
Todo esto ha de verse eon cuidado en Sait
Petersburgo y en Tokio, antes de decidirse á. ·
romper toda. esperanza. de a.v,ceaJm1en~ pacífico.
-·L
X. f; X.
Enero 6 de 1904.

Dlngra.ma.s comparativos de las fuer, as navales rusas y japonesas.-EI primero muestra los elementos de que disponen
en el Extremo Oriente las dos Potencias; el segundo, los mi smos elementos cuando Rusia h aya enviado toda su flota.

'

\

�EL MUNDO ILUSTRAD"

EL MUNDO ILUSTRADO

Reliquiéls Históricas
Una mesa notable,-Retratos de Maxlmlllano y Carlota, .

NA importante reliquia histórica constituye la mesa cuya fotografía
damos conocer en este número á nuestros lectores.
UDicho
mueble está hecho para usarse á lo acebo, tiene tres tableros de
á

La reliquia históriea á que nos referim~s, ha sido enviada
Nacional y pronto quedará expuesta al publico.

madera blanca, y uno de madera amarilla, que representa la wuerte de
***
Sócrates; se halla dividido en piezas desmontables á voluntad, y está
Las otras dos fotografías que aparecen en esta plana están tomad
chapeado en parte con
de unos cuadros enco11
finísima caoba. Cuatro
trados últimamente
pilastras primorosalas bodegas de la Ac
mente talladas,que desdemia de Bellas Ar
cansan sobre otras tany representan á Maxi111
tas patas qne afectan
liano y Carlota entra
la forma de garras de
de Corte. El Arcbid
ave, sostienen la cubierque, de pie, ostenta
ta, destacándose en la
manto imperial y á u
parte baja del zócalo,
lado, sobre un coj
esta inscripción: «J. M.
aparecen la corona y
Miranda. Inventó y Escetro. atributos de
culpió.-Año de 1845».
jerarquía.
La llamad
En torno de esta meemperatriz
luce un ri
sa, que estuvo primero
quísimo traje de ce
en el exedificio de la
monia, y ciñe en su e
Inquisición y que fué
beza la corona imp
transladada más tarde
rial.
á la Cámara de DiputaAmbos retratos f
dos, se agruparon el 16
ron hechos por un pin
de Septiembre de aquel
tor de Munich y han s~
año los funcionarios ando también translad
te quienes prestó el judos al Museo.
ramento de estilo como
Presidente de la República, D. José Joaquín
Herrera. La mesa fué
El hambre es muy m
después mudo testigo
la compañera, y p
del juramento que para desempeñar la Primera Magistratura, prestaron
consejera. - POSADA,
sucesivamente D. Mariano Parédes Arrillaga, D. Nicolás Bravo, D. Mariano Salas, D. Antonio L6pez de Santa Aoca. D. Valentín G6mez Farías, D. Pedro María Anaya, D. Manuel de la Peña, D. Mariano Arista,
***
La muerte de un ho
D. Juan Bautista Cevallos y D. Ignacio Comonfort, hasta Abril de 1861,
bre libre, lava la ign
en que comenzó á celebrar sus sesiones el segundo Congreso y se efectuó
MUSEO NAOIONAL,-UNA MESA HISTÓRICA.
minia de un pueblo
la elección de Juárez para Presidente dela República.
esclavos. -PEREDA.
Por último, el valioso mueble fué usado en 1863 por la Junta de Nota·
La mujer que1 vale por sí misma, no ha menester, de muchos1.oropel
bles que llamó á México á Maximiliano, ofreciéndole una corona; y á -MARQUESA
D IVRY.
partir de 1867 hasta 1895, por el Congreso de la Unión. Frente á esta mesa, además, rindieron la protesta de le.v. como Presidentes de la Repúbli ***
ca, los señores Lerdo de Tejada, en 1872; Gral. Porfirio Díaz, en 1877,
Las
obras
más
perfectM
son
las
que
faci
Gral. Manuel González en 1880 y ,nuevamente, en 1884, el Sr. Gral. Díaz. lidad, á la imitación. - PÉREZ GALDÓS más incitan,lpor su·aparente
.

Un·a Aventura ·Extraordinaria
Por Wilkie Collins

E

N la pequeña ciudad de la costa bretona, ante el fuego de

una chimenea monumeñtal, el abuelo contaba á sus nietos
sus aventuras de marinero. Había servido «por su rey» en
la época de Luis Felipe; pero anteriormente, allá cuando el
siglo anterior comenzaba, bahía formado parte de tripulaciones aventureras. Conocía de vista las costas de todo el mundo y había desembarcado y vivido en Ritios remotos, cuyos nombres son muy difíciles de pronunciar.
Habitualmente no quería extenderse en explicaciones, cuando ·se
le pedía que hablara de sus viajes. Algo había que le molestaba referir, y que por esta razón misma, era el tema de las curiosas conjeturas de toda la familia moderna. Los viejos algo sabían de cierto; pero
se cuidaban bien de decirlo á los que no habían nacido aún en la remota época de los sucesos.
·
Es por esto que, cuando el. viejo marinero, retirado ya hacía algunos lustros, y lleno de cicatrices gloriosas, se dispuso á contar su
aventura más grande, la que en su memoria debilitada se conservaba
aún nítida, los muchachos formaron rueda, los oídos se aprestaron á
no perder sílaba. La atención era religiosa.

**,¡¿

MUSEO NJ\OIONAL,-RETRATOS DE MAXIMILIANO y CARLOTA,

Era en 1818 ó 20, no estoy seguro-comenzó el anciano,-cuando
teqía yo solamente veinticinco años de edad, y me salvé de una muerte segura, por la interv.ención de elementos misteriosos.
Se peleaba en América, después de ha,ber guerreado en Francia y
en ~uropa toda. En América, los norteamericanos habían logrado
sacudir el yugo de los ingleses y se habían constituído en una república. Los sudamericanos intentaban hacer algo igual. Para ello habían levantado ejército, sin tener soldados, y libraban combates, sin
tener armas, ni municiones ni nada.
El General Bolívar, después de haber dado el grito de independencia, conducía con éxito los negocios en una extensión tan grande como cuatro veces Francia, de la América del Sur. Para consE&gt;guir armas. y municiones, tenía que encargarlas á Europa, de donde se le
enviaban con veleros tardos, díficiles de manejar y que frecuentemente caían en manos de las naves reales españolas. Yo trabajaba en
uno de estos veleros.
El ccbrick» se llamaba «Buena Intenciónn; yo era el segundo de á
bo~do, y era muy considerado por mis patrones (riquísimos marinos
retirados, que en la Cité hacían negocios con países muy lejanos) .
Habíamos recibido un cargamento de pólvora, de pura pólvora, que
parece era lo que más faltaba á lós· revolucionarios del General Bolívar.

Por supuesto que, desde que salimos de Londres, habíamos tenido
algunos incidentes, desagradables casi todos, por causa del maldito
cargamento que llevában¡os. Había que despedirse de la pipa. Se 'había prohibido estrictamente que se fumara y en el interior del ((Buena Intencíón» no se encendía luz para nada.
La navegación fué larga, muy larga; los vientos contrarios nos hicieron danzar en pleno océano por máe de dos meses. Hasta que, por
fin, cansados todos y hambrientos, logramos arribar al puerto.
Digo mal, á ningún puerto habíarpos de arribar, porque ningún
puerto habían ganado á su causa los insurgentes, y las naves españolas rondaban en todos sentidos, olfateando la presencia de buques
que llevaran auxilios para los partidarios del nuevo régimen. Teriía.mos que llegar á cierto punto de la costa, en donde habría de salir á
recibirnos un enviado del General Bolívar, hombreprácticoenla,cos;
ta americana, y éste era el que habría de decirnos en qué punto podríamos desembarcar nuestro peligroso cargamento.

"'**
A lo lejos, esfumada, se perfilaba una costa negrísima. La tempes:
tad era inminente y ninguno de nosotros conocía la rada en que estábamos, ni había yo jamás navegado por aquellos mares.
.
Echamos la sonda y encontramos que sólo cuatro pies de agua teníamos en qué navegar. El capitán mandó que estuviéramos á la expectativa mientras él bajaba á su camarote á cerciorarse de las señales y contraseñales que habríamos de hacer. Se· le había dicho, en
sus instrucciones, que gente adicta al General Bolívar habría de experar, en determinada fecha, de manera que al arrib ar nosotros, el
práctico nos abordaría y nos habría de llevar al sitio de recalada.
El Capitán salió; hizo sus señales; le fueron contestadas. Y vimos
entonces que en la costa se movían algunos puntos luminosos, mientras escuchamos el chapaleo de una canoa que se acercaba.
En ella venían dos personas. Uno de ellos era un mulato, de .ojos
traidores, recia musculatura, palabra insinuante y dulce. El otro parecí~ ir disfrazado, porque frecuentemente olvidaba la clase de vestidos que portaba y hacía el ademán de ealudar militarmente.
El mulato me chocó á primera vista. Era uno de esos tipos quejamás simpatizan á nadie y que, para que nos conformemos con su
presencia, necesitan hacer un derroche de gracia ó de talento.
El General Bolívar, en carta que el mulato presentó, nos hacía saber que el sitio era poco seguro; que la víspera, precisamente, habían
sido aprehe11didos y fusilados algun9s espías, y que las tropas reales
españolas se encontraban, de seguro, á corta distancia. Agregaba que

�EL MUNDO ILUSTRADO
el mulato era &lt;chombre de toda su confianza, muy adicto Y leal, Y,
además, muy conocedor de la costa y de las circunstancias.. Que entregáramos la direcci6n del buque á este hombre, le obedeciéramos Y
él sería quien nos llevaría al sitio del desemba_rcon. . ,
El mulato, apenas tom6 posesi6n del barco, pro~ed10 á lanzar en
pésimo inglés, juramentos. Parecía estar algo ebno, de manera 9-ue
los compañeros todos tPnían ya intenciones de lanzarle por encima
de la borda, ahogándole en el mar.
.
Fué menester que el Capitán les amonestara Pª1:ª que estuvieran
quietos, á pesar de que el patrón mismo no simpatizaba mucho &lt;l~~
tal bergante, según me lo dió á entender. El hom_bre que me parec10
disfrazado se levantó y se marchó en la canoa misma en que había
venido, en cuanto el mulato hubo cambiado con él algunas palabras.

Navegamos por espacio de varias horas á las órdPnes del mulato,
de tal manera que cuando amaneció, estábamos nuevame?te en ~Ita
mar, porque, decía el mulato, ((era conveniente que nadie nos viera
desde la costa y que escapáramos á la
vigilancia de los esbirros del gobierno español,&gt;.
Todo el día permanecimos á lo largo
de la costa. Por la noche nos acercamos,
siempre bajo la dirección del piloto mulato.
•
Tocábamos ya el puerto, cuando el negro, siempre insolente, pasó por delante
de mí, en una de las escotillas. El instinto de lainsubordinación,juntocon el.asco
que me inspiraba el mulato. me impelieron á empujarle para abrirme paso. Como
una víbora se revolvió sobre sí mismo, con
una navaja en la mano y espumarajos de
rabia en la boca.
Súbitamente me apareció la idea del
peligro. Tomé al villano por. la mano armada, le arranqué la navaja y le apliqué dos soberbias bofetadas, que lo lanzaron á rodar en la escalera.
Nada me dijo, se Hmitó á levantar la
mano en actitud de amenaza y deeapaieció en las negruras de los alquitranados
camarotes.

***

EL MUNDO ILUSTRADO

luciente de pólvora, que recibió en la palma de su ?Jano, D?ás n
aún ue el explosivo. Untó cuidado_samente la torcida y!ª int
or agujero que acababa de prac,t1car. ~espués enrollo ~l o~o
O á la candela ardiendo, volvio á cerciorarse de que mis 11
r:~~staban firmes y me dijo gritándome al oído:
- Ahora ealta ~on el brick. Tú me has abofeteado; me totn
venganza que más me place. Salud y que te apro~eche la lecció
y desapareció por la escaler~. Momentos despues oí el golpe d
remos que a~itaban la superficie del agua.

f J

***

Mi situaci6n era desesperada. Por un momento _Pensé ~~ j
todo lo que me restaba d~ energía en provecho de m1 salvac1on.
puse á reflexionar tranqmlamente.
La candela seguramente que podría arder a~tes de comuni
fuego á la mecha y al barril, un~s dos horas. S1 _!~graba acerca
apagarla, tendría el ti~mpo l?remso, el q_ue me ~ICiera falta, para
cibir auxilio· ¿pero quién habría de vemr en m1 ayuda, cuando
bamos en u~a costa desierta?
Me sacudí nerviosamente. Los s6
lazos que me ataban penetraron en
carnes; pero no cedieron. El esfut
hizo casi desvanecerme. No había
guido nada y la luz seguía ardiendo,
zando sus chisporroteos lúgubres, á
cuales solamente acompañaba el
monótono del bergantín, al caer
mente en un sentido ó en el contrari
bre sus anclas.
¿Qué debería hacer? Peneé en gri
¿,Quién me oiría en la costa desie
Porque era seguro que los bandoleros
habían asaltado á la tripulación, de
haber huído inmediatamente, lo m
jos posible.
Además, deberían haber escogido
que E:l piloto era de los suyos, el me·
tío para huir tranquilamente, es d ·
más solitario. •¿Y la candela? Me fij
que estaba á la mitad y que hab
transcurrido mucho tiempo desde qu
habían abandonado á mi suerte.
Pensé en mi madre, que me es
en lejanas costas. Recordé entonces
lo que en mi vida había acontecido
desesperé por algunos momentos, y
pués la flama, la punta luminosa•
candela en la que mi·s ojos se detuvi
ejerció cierta atracción sobre mí
produjo el efecto &lt;le un punto hipn

El intermedio eA para mí un largo período de olvido. Recuerdo sólo que el Capitán me ordenó que vigilara, porque estábamos muy cerca de la costa desconocida y el mar se agitaba, presintiendo la
cercanía de una de esas tempestades tropicale.s, amenazadoras y súbitas.
Me dormí en el puente, con el profundo sueño de largos días de
Debo haberme dormido. Cuando escuché por vez primera al
trabajo no interrumpido. El suefio me sorprendió bruscamente; brus- palabra, era una voz de mujer la que llegaba á mis oídos. Me
co fué mi despertar taro bién.
el cuerpo atrozmente; pero me parecía estar mejor. Súbitamen
Cuatro ó cinco hombres, vestidos con uniformes llenos de entor- acordéde la última vez que había pensado, por decirlo así,enel
chados, peEaban sobre mí. Unos sobre las piernas; sobre los brazos gro que me amenazaba, en la candela y en la pólvora. Traté de
los demás; uno de ellos amarrando fuertemente una mordaza en mis los ojos para cerciorarme del sitio en que estaba.
labios, y el mulato, el maldecido mulato, que sonreía sarcásticamenEn una sala baja, muy
te, ante mis ojos, bablando en lenguaje desconocido con los demás limpia, se veían hasta veinbribones.
te lechos, extendidos á lo
Al propio tiempo que inútilmente me debatía bajo la recia presión largo de las paredes. Una
de los asaltantes, escuché cómo, por la borda, caían al mar hasta ocho hermana de la caridad estahombres, precisamente los que constituían la tripulación del buque, ba al lado de mi cama y
sin contar conmigo.
platicaba con un hombre de
Pensé que también á mí me lanzarían por encima de la borda al edad, respetable, vestido de
mar, y súbitamente me apareció en la mente la idea de los sucesos negro. Se refería á sucesos
acae~idos en aquella villana expedición. El mulato, traidor, había que nunca había yo conocivendido el secreto á los españoles y había llevado el buque recto al do.
.sitio en donde un destacamento de enemigos deberían capturarle.
Era el médico. Había
¿Qué suerte me esperaba, contando con la amenaza del mulato?
pasado cuatro meses en un
Por fortuna no peMaron en arrojarme al mar desde luego. Me de- hospital de las Islas Vírgejaron tendido, bien amarrado en el sitio mismo en que me quedara nes, en donde me depositadormido, y vi desde tal lugar cómo tomaban posesión del brick, có- ron unos marinos que viemo descargaban nuestros barriles de exquisita pólvora, cómo amarra- ron que flotaba á la deriva,
ban la lancha y se marchaban, dejándome solo en el bergantín.
amarrado sólidamente á un fragmento de madera.
bía roto el brick, pero me había respetado.....

***

No sé de cierto cuántas horas pasarían. Era ya entrada la noche
cuando volví á escuchar el chapaleo de los remos y saltó al puente el
mismo diabólico mulato, acompañado de un mestizo robusto. Entre
amb~s me tomaron en peso, me bajaron hasta la sentina del bergantín ·y ahí el mulato, que debería ser algún cacique, me ató sólidamente á las argollas de hierro del piso, se cercior6 de que la mordaza
estaba bien puesta, me amenazó variaé ocasiones en su dialecto ininteligible, y, finalmente, raspó uha mecha, encendió fuego y prendió
una candela larga, que puso en uno de los huecos que había entre el
maderamen del piso.
Se retiró algo y volvió llevando en la mano una torcida de algodón, un berbiquí y una luz. Con la mayor sangre fría, el bandido
aquel se acercó á uno de los pocos barriles que habían quedado en la
.sentina. i\.l;&gt;ri§ ~r¡. ¡tgujero, por el cual se vi6 salir ún cbono negro y

.

TRADUCCION DE "El MUNDOILUSTRADl.u:

AL PARTIR
Estreché sus quince años,
Besé la boca de flor
Y los cabellos castaños,
Junto al viejo mar cantor.

- Piensa, amada, en el aman
No me quieras olvidar...
Y cayó una estrella errante
En la copa azul del mar.
R. B.

FoMBONA,

~ l.f\ fON,

naRl~l)U
LEMt~TlN

Las-~Capitales de los Estados
QUERETARO
( Fotografías de l. Muñoz Flores.)

En otro lugar damos á conocer u~a interesantísima serie de vistas fotográficas en que están representados los principales edificios y lugares históricos de la ciuda?- de Querétaro.
Al frente de la serie figuran el templo de Santiago, notable por la bellísima torre, obra
de Tres Guerras, que'lo corona; la fachada del exconvento de Capuchinar,, ~di~ci.o donde
estuvo preso el llamado Emperador Maximiliano, en junio de 1867; el Colegio C1v1l ( antes
de ccSan Ignacio,&gt;) y el exconvento de la Cruz, que fué el punto por donde las f?erzas r~publicanas tomaron la ciudad histórica, en 15 de mayo de aquel mismo afio, haciendo prisionero al Archiduque y á varios de los jefes de su ejército.
.
El teatro Iturbide es otro de los edificios notables en h historia del Segundo Imperio,
pues allí, como se recordará, se reunió el Consejo de Guer~a que juzgó .Y sente1!ció ~ muerte al mismo Archiduque y á los Generales Don Tomás MeJ~a y Don Miguel Muamon, que
fueron ejecutados en el Cerro de las Campanas. Los banquillos que ocuparon, ~l. comparecer ante sus jueces los señores Miramón y Mejía, así como el ataúd donde prov1s~onalmente fueron depositados los rest?s de Maximíliano, se con~er":an e~ u,n .sal6n especial, donde
juntamente con aquellos obJetos se guardan otras rehqmas h1stor1cas de las guerras de
Independencia y de la Intervención. El museo se encuentra ahora establecido en el Palacio de Gobierno.

*
**
En cuanto á la Academia, donde recientemente se efectuó una exposi'ción de pintura .con
motivo de la visita que el señor General Díaz hizo á Querétaro, no carece de interés desde
el punto de vista histórico; pues en sus salones, cofivertidos hoy en clases, fué ~atificado
por el Congreso Nacional, en los últimos días de mayo de 1848, el Tratado d~ Paz con lm!
Estados Unidos, que se ajustó en Guadalupe Hidalgo el 2 de febrero del referido afio.
Además de los edificios de que antes hemos hecho mención, aparecen en este número el
Palacio Municipal, ó sea la anti~ua casa que ocuparon en Querétaro la heroína Doña Josefa
Ortiz de Domínguez y su esposo; el templo de Santa.Rosa, uno de los más bellos y más
suntuosos de la República, el interior de la iglesia de San Agustín, considerado en detalle
y en conjunto como una inapreciable joya de arte, y el monumento que en el cementerio
de la Cruz guarda las cenizas de la célebre Corregidora. Completan nuestra in.f ormación
gráfica, las fotografías de la sala de sesiones del Congreso, del salón de recepciones del Palacio de Gobierno y de la cerradura de la puerta por donde Doña Josefa Ortiz de Domíngu_ez envió á decir á Don Ignacio Allende que la conjuración de Querétaro había sido descubierta.

*
**
Próximamente publidaremos fotografías de las demás capitales de los Estados, á fin de
dar á conocer.....:como lo hacemos ahora con respecto á Queré¼ro-los edifi-cios más notables con que cuentan.

�O ILUSTRADO

Las Capitales de lo stados.--QU ER ETARO

o
1.- Par-roQnla de Santiago.

Z,-Capuchinas. con ven to
donde estuvo preso
J\Ta • hnillano.
3,- Colegio Civil (Antes "de
San lgna&lt;'lo)".
4.-Convento d e la Cruz.
5, Teatro Iturblde.
6, Panorama de QuerHaro, desde lQJ¡ torres de
LaCrnz,
7,- La Academia.
8,- Intel'ior del Templo de
San Agustín.
9, Salón de recepcion es e n
el ' Palacio de Gobierno.

o

o
0

l0,-Palaclo 11lnnlol1&gt;al(An·
tl¡roa Casa de la Corregidora cloila Josefa
Ortlz de Oomlngoez.)
11.- llfonumento, e n e l Pan·
teón de la Cru7~ que
guarda las cenizas de
la Corregidora.
l Z,-Templo de Santa Rosa.
13,-l\luseo Jllstl,rlco.
1~.-Sala del Congreso.
15,-Cerradora por la Qne
habló la Corregidora
Dom'Íng-uez.annnclando que·laconsplra,•lón
de Querétaro estaba
descubierta.

o

�EL MUNDO ILUSTRADO

EL MUNDO [LUSTRADO

EL TELEORAFO IMPRESOR

REPUBLICA MEXICANA

~liti

TELEGRAFOS FEDERALES
HACE pocos días que en la Oficina Central de
Telégrafos Federales, se están haciendo pruebas del Telégrafo Impresor, sisten1a Hughes, con
resultados muy satisfactorios.
Hughes, el inventor, era de nacionalidad americana, y no logr6. como otros grandes hombres no lo
han logrado tampoco, ver coronados sus esfuerzos
por el éxito; pues cuando invent6 el aparato que
lleva su nombre, lo propuso á varias compañías
telegráficas de la República vecina, siendo, por
razones ignoradas, desechado en todas partes.
Ante este fracaso, Hughes emprendi6 un viaje
á Europa, vendiendo á una casa alemana su invento para regresar á su patria, ignorando si llegaría 6 no á utilizarse el telégrafo imprernr.
La casa compradora empez6 á
estudiar el nuevo sistema, logrando, por fin, que su empleo se hiciera extensivo á un gran número de oficinas alemanas y francesas.

representa el momento en que está funcionando,
así como un facsímil de un telegrama.
Pr6ximamente se harán nuevas pruebas entre
puntos más lejanos.

Si bien se dice Qtte en e11eatlonés
,Te auslo no cabe la disc1ullón; sin
emhn1·00, la aeevtnt."i6n e..-r,on.ta11e~
de rlctt1·1u.inados artícnlo."I coni•
p1•ueba la lnd.iscutible s11.pc1•io1·i&lt;la&lt;l

de ellos,

El Jabón
Cristalino
Transparente
deRieger
tu? eururutrn en, los boudolrs ,k ltt.ri
,lamas elco«utes tlcl 111,un,ln 1'11t&lt;·ro

,

'Pltec~

11

••
*

La razón no dice que la guerra debe desaparecer, algún día., sino ella dice que es necesario
obrar como si la guerra debiese deeaparecer. -RANT.

*

1/11

__

ME X ICO.
10 OICL 1903.

sf¿,,, _/(t-a,,,,

El pobre que cumple con sus obligaciones, es
más respetable que el rico que las descuida.-OTTo.
cr-•

a, hlr.t mcn1:1Jc,o Mdlua,10• ta 1U.aorultltli:n Vo• ,, nm1tio
rt:t ~ •~•poa,,... c:.~ vctü11
bfdl• &lt;f11 IM (RGl,,.-STt'.l't, 'IMC&amp;IUMia ett NCtrp eorretpoadl\'11~ conforn.. ' tarila.-t• Se--

..... º".......... "-'cilio·" h

en. .. "'"'"· .. rnpMdltlldo# POt ~-~ . . q

nlll"f(a

., ,_111 htuacr.._ , leda.-c:t&amp;tM.U. t ettit mPtCIO, ~ Mil C'S - - ~ " •• • - • -nit lJ,e:..1·, • • • l . . , . . _ , ~ - - tral&gt;f- CD f.l MTrit.kt 1'N' c:a.e-. ch ~ ..., . . . ~ l"o ...,UlfrM rttpou•al'l'fflaldl pOII' . , . _ ~. . . .ea...adat po,1:Krltsn ta.oon-ec1a 4n lcll«llh u,
.tt.11 t'la..,_._._\t r11,.. ,__,., p,a11l111 ~.. fllbli(,,&gt; W oqfMIO.llfio k,- &lt;llellU)h ,.,.

""°"'"''""

.~

--

NQl l&lt;wut -.U cr-.i:11111&lt;1 , . '" UHllllh.f.6•,cohrlado,e por ..1, •~11119110 00h11 VNICkl d, tuf•
ra.--- l,u "'"tUcM- de AttoUrjn p111Udu por loa l11wrt11Mt", u .. ,.,h el . .~ . . . . . . . .
.,. - . . . - 1 • lgo t'Mtft ralla H lu 01o1,. . ~-tRIU, MtlldAtffte CNI,,....... ,., ttdl
f..S..•IMICll6-• ,_.IIIOI\Wi: .:11•~14 t.portt•l,d'«h•fel -•-.Jt-ft Mt • V. ...,...WIW_, 111&amp;•.-. ~ al Mr.,"1,a h lu lto~ 6 ...lou Httdu, •• - . . l f •
- ,• .., redu.i ....... M• ft!Chll11Cldo
hctr• ,,..,,. di&gt; IN_,,. 41u ..a,-Jtolv
6 11 (~•• del r.e.11.QIJe q.,1,1: la .iod-rf,

4"t,,

Nada hace más incrédulos, como los malos ar-

PUEBLA 10 DICIEMBRE DE 1903=
SE HA HlCHO AQU I L~ PRUEBA DEL TELEGRAFO IMPRESOR DEL HUGHES CON
BUEN tXllO = ENVIO ESTE MENSAJE APROVEC~ANDO EL NUtVO APARATO

***
La Direcci6n de Telégrafos de-

la Joya
~el lO(í~Ol

S': . " ~ 1MP ARC I AL

T.ELEGRAMA

EL CORRE SPO ÑSAL

cidi6, por vfa de prueba, hacer
un experimento entre Puebla y
México.
Loe resultados han sido, como
decimos, satisfactorios; pues se
puede llegar con el aparato Hughes á una velocidad en la transmisi6n de setenta y cinco palabras por minuto, ó sea el despacho de cuarenta á cuarenta y cinco mensajes por hora, pudiéndose
utilizar, en los sist1::mas de transmisión múltiple, como dúplex,
cuádruplex, etc.
El aparato es sincr6nico y funciona por medio C:e una maquinaria movida por un pequeño motor eléctrico.
La rueda de tipos está sujeta
por la armadura de dos electroimanes, que la dejan libre en el
momento en que se oprime cualquiera de las teclas que sirven
EL TELÉGRAFO IMPRESOR,-TRASMITIENOO UN MENSAJE.
de manipuladores.
El teclado es semejante al de un piano y la ve- gumentos en apoyo de la verdad.-A. DE GASPAlocidad en la transmisión se explica sabi~ndo que RÍN.
el volante del aparato da seiscientas revoluciones
por minuto.
Cualquiera que sea el ser que cae de lo alto yo
La «recepci6n» se efectúa sobre una tira de pa- mido la caída y sufro todos sus grados.-M11IE'. DE
pel, que es la que se envía al público.
STAEL.
Actualmente hay cuatro telegrafistas aptos para
el desempeño de este trabajo.
El tacto es el freno del coraz6n y del cerebro.
Publicamos un grabado del aparato y otro que -JEAN LrsEROL.

*

*

Wilhelm Rieger
rrankfurt a Ma in, Alemania.
,re

ProoeNlM· ,,e lt1!1 Cm•f,•'f

ITALIA,
· 1¡5pl\~A
V PORTUGAL,

Rcprcscut1nte~ en lo Repúbllra:

Fínk y Cía.
Capuchinas 7,-Méxl.;;o.

'l'EI.ÉGRAFQ IMPRESOR, - PARTE PRIN CIPAL DEL, AP~ATQ,

Primera Plateros
esquina Alc.atc:.eru,.

El Tnctttdio dtl Ctatro Troquts dt fbicago
Iroqués de Chicago, durante la representaci6n de
una pieza intitulada ((Barba Azul».
La declaraci6n obtenida por el subjefe &lt;le policía y que ante dicho funcionario rindi6 Mac
Muller, dice que la causa del siniestro fué una
lámpara eléctrica, cuyo arco se extendió demasiado entre los dos carbones, hizo explosión y cayó.
Al producirse el incendio, el director de
la compañía orden6
que fuera bajado el telón iIJCombustible de
asbesto, sin lograr que
descendiera más que
hasta la mitad; las llamas brotaron del escenario hacia fuera, y á
los repetidos gritos de
«fuego", un pánico espantoso se apoder6 de
la multitud, que, tratando de buscar salida, se estrellaba eh
confuso tropel, poseída
de una angustia indecible.
En diez minutos perecieron más de 550
personas, de las mil
trescientas que llenaban el teatro, fijándose en 700 el número
total de víctimas, aunqu~ hasta hoy no se
tiene noticia más que
de 582, de las cuales
412 han sido identifica.das y el resto, 170,
no.
,En la lista de las
personas desaparecidas se encuentra un toCHlCAGO, FACHADA
tal de 312, y. en la de
los heridos uno de 104. La identificaci6n es uno de
101;1 trabajos más difíciles para la policía y para
las personas que han ocurrido en busca de sus parientes, padres ó hermanos al lugar del incendio,
pues existen muchos hacinamientos de cuerpos
destrozados, en los_departamentos del teatro que
·quedarón lib.re~; en]as estacioties'de'policía y en
,!?s hoSiJitalé§, gonv~tt}dQS _en vérdaderos guiña,pos de carne pt1.rpan~. calcmados y desfigurados
·por ,ebfuego. '•J, . .
Honda tristeza reina en toda la ciudad de Chicago, y por las calles, blanqueadas _vor el invierno,
infinidad de cortejos enlutados transitan á diario,

CRISTALERIA

LOEB HERMANOS

EL TELÉGRAFO IMPRESOR. -FACSÍM[L, DE UN TELEGRAMA.

p Atrofe
VOROSA y por demás funesta ha sido la catásocurrida en días pasados en el Teatro

,,f

V.ajillas para mesa
tle Lo1.&amp; y Fol'l'.elana,

conduciendo á la última morada despojos de pa•
rientes ó amigos que han dejado sin calor mu•
chos hogares.

blancas y detoradas.
Cor,tt11

/

Hnt,Jln• 11 tn&lt;fn•

ln1101-ttrul."~ de rrllttal, rl.rltde cla11c
cu-1•ri1mt'- halfttt lo tttÓa fina.. ·

***

El teatro destruído !le construyó según el modelo de la «Opera C6mica» de Paríe. Hoy damos á
conocer á nuestros lectores una fotografía de la
fachada principal del suntuoso edificio, en la actualidad reducido á un montón de escombros.

u Ya.,,o•,

m:

JUEGOS.
LAVAMANOS,
Ei;CUl'IDl!!RMI
1'0rl«c.rad 01u na IM-iaualn. e,•

"'""'"'fJ.
JXJ,1'"t~.
-.
A.1-tícttlu• ,le htdo 11 fwnlattl11,

pf,13 pa,•a oblff'!(J'ttloa,

iguot.

vro ....

cí preelOJJ aln

~

Pensamientos
No hay dificultad
más insuperable que
la que no se procura
vencer. - EvANGILE.

*
Un sabio sabrá hacer el ignorante toda
su vida; al paso que
el ignorante sabrá hacer el sabio solamente
un día.-X.

*1

DEL TEATRO IROQUÉS.

Dos son, á cual más
adorable, las madres
del hombre educado:
aquella á quien debe
la vida material, y la
que le di6 vida intelectual; y si la razón dice que debe especial
amor á los demás seres que, antes de ver
· la luz, tuvieron por
morada el mismo sagrado claustro que él,
dice también que lo
debe i gua l mente á
quienes recibieron como alimento del alma
el mismo que nutri6
la suya.-ArvER.

Gota de Ajenjo ' )
Báj51';s ~1tos cipreses~
El sepulturero, un dí.a , _
Cantaba de eBta manera
Con honda melancolía:
«Entierro ufl grano de trigo,
Y el grano. produce granos·
Entierto un hombre ...... y'el hombre
S6lo produce gu'sanos) ··
JULIO

FLOREZ.

Se espera como se respira, por
necesidad. -JEAN LISEROL.
:t

La indiferencia crece más pronto que los cipreses al borde de las
tumbas. -HIPPOLYTE LucAs.

GREMI\-ROSI\Dft
.

.

Jldenna Patti
Compuesta de substancias
tónicas y saludables,
EVITA LAS ARRUGAS.
R_KFRESCA,:EL CUTIS.
y CONSERVA LA ll.EllMOSU RA DE~ CARA
HASTA LA VEJEZ;
.

.

comunica un. perfume dell·
cioso, y con su uso diario,
)ns s-efloras tienen la seguri·
dao de conservar siempre los
eGCaotos de la belleza y la
fre~ura de la ju veo tu d. ,,.
, -1 )nt.o en Europa c9mo en
A.marica, la usan las damas
más .aristocráticas.
'.'l.~
1

D~ ventes

tf»R'oo1JERUS Y PERF1)JIERI!S
.J

�EL MUNDO ILUSTRADO .

EL MUNDO ILUSTRADO

~VIDA SOGIAL~
Baile en obsequio del Sr. Gobernador de Zacatecas

•·ev

A José Ma,,•(a, de He,•edia,
del soneto
11 nacido en, las Antillas, ded'ica este Ub,·o
de sonetos indianos
ElA1tto·1•.

Dedicatoria
Poeta: oye la voz del que te aclama,
mis versos nacen con las alas rotas,
pero llegan á ti de rama en rama;
y se van á estrellar contra tu fama,
como contra los faros las gaviotas.

que sorprendes del pájaro en los vuelos,
CI\ el curso del astro por los cielos,
en el aire, en el mar, en las montai)as?
F.sa mt\sica es sólo la cadencia
de tu raza gentil: ritmo de gloria.
Tú. no puedes negar que en la conciencia
a~rinias tu.,;r horas de- inocéncia, ·
tu fresco abril, tu· primitiva historia ......

las

Mi estrofa es un jaguar que te saluda:
ya que cruzas desiertos, no te espantes;
y al fiero grito de mi estrofa ruda,
det.én, sobre esa inmensidad desnuda,
los pies de tus fornidos elefantes.
¿Qué te quiero decir'? Decirte quiero
que América te ofrece ancha campiña,
una hamaca á los pies de un cocotero,
un zenzontle cantando en el alero
y ur.a ánfora de miel en cada piña.
Y si te place el épico horizonte,
en sus selvas te da ríos de plata;
de llanura en llanura va el bisonte,
el ct,ndor volador de monte en monte,
de peñón en peñón la catarata......
Consá~ral.J tu amor. No la fortuna
le niegues tú de un cántico sonoro.
América meció tu blanda cuna;
y, en noche tropical, te vió la luna
l poner la mano sobre el arpa de oro.
¿No sientes que, en la sangre, tus abuelos

L te legaron las m'1sicas extrañas

~,

Oyes. en la ilusión de tus amores,
del ronco mar )as th\g:icas dispútas;
y ves brotar
islas d e colores,
ya como. ramos de lozanas flores,
ya como cestas de pintadas frutas.

'$ 1 '

'.,'

\

¡
(

-~\

•

Cántala, pues, artlfice divino,
y á un libro nuevo tu fervor consagra,
que haga pensar, por lo tallado y fino,
en una miniatura de Tanagra
ó en un puño de estoque florentino.

t)

l

( '.·
~:~

' ..,,:,,

Cada soneto tuyo es .la paloma
que en su nido murmura timideces,
trofeo heroico de la vieja Roma,
6 algo como una artlstica redoma
en que se miran retozar los peces......
Desde hoy, Maestro, ampárame en tu coro,
bajo la sombra de la rubia palma.
T'1 pondrás sobre mi tu sello de oro;
y yo pondré en tu cántico sonoro,
¡todo este fuego que me facendia el alma!

La Noche de los Andes

EJ'sacerdote ante las mudas gentes
te echó su bendición:' la mar bravla
se doblaba á sus pies; y el sol ardla
en sus abiertas manos transparentes.

Hay en las soledades de la puna,
-cuando la noche aumenta ese reposo,
un misterio solemne y religioso
1[como el amor de un[alma sin fortuna ..

•

La luz sobre·tus armas refulgentes,

con alegre temblor, se estremecla:
t'1 doblaste la frente; y á.porlía
se doblaron también todas las frentes.

saltaste entre tus propios marineros;
y un ave, al rededor de tu cabeza,
te empezó á. hacer adiós con sus dos alas...

·~

:'(

,,..

· Y en ese cuadro que tu genio admira
ves que un cantor, bregan&lt;lo entre cadenas,
te da su nombre y su vibrante lira:
sientes, al fil\, que América te faspira
r que el Niágara corre por tus venas......

La partida de Colón

Luego, miraste el mar; y los remeros
de tu bote se Irguieron con presteza,
puestas en alto.las lustrosas palas:

.

0

•

La Cruz del Sur
Cuando las carabelas voladoras
al fin trazaron sobre el mar sus huellas
fueron rasgando por delante de ellas '
la inmensidad con sus audaces proras.
Entonces Dios en las nocturnas horas,
tras el misterio de las tardes bellas,
una cruz dibujó con cuatro estrellas
en el lienzo en que pinta sus auroras......

Cada curo bre de nieve es como una
¡virge~,:que, de la mano del esposo,
va saliendo del templo luminoso,
envuelta en fria castidad de luna......
¡Oh cuadro aquel de m\sticos reflejos!
Los mismos Andes á los cielos crecen
como torres de inmenso campanario;
los rayos fe hacen cruces, t lo lejos;
Y hasta los astros, al brotar parecen
las desgranadas cuentas de un rosario.....

Brilló la cruz cual argentado broche
que la punta de un velo suspendies~
dejando ver radiantes simbolismos;
Y hoy sobre el paño negro de la noche

prendid&amp; se le ve, como si fuese
' .
la condecoración de los abismos! ... .,.

Valiosa colaboración
_Ya en l;&gt;r~nsa el :ú·_l timo pliego de nues_tro número de Ai'lo Nuevo, reci•
b1mos or1g10ales cuarenta sonetos del hbro «Alma de América&gt; que pre•
para el poeta. José Santos Choca.no.
'
_En obsequi? de_ los amantes_ de _la buena literatura, damos hoy prin:ci•
p_10 á la I;JUbhc!lc1ón de la serie, rnsertando, en primer término, la bellísima d~d1catona á Don José Mar:ía de Heredia, que debe figurar al fren·
te del libro. Este, según nos man1tlesta ni;¡estro distin~uido colaborador,

constará de cien sonetos, que tiene ya escritos, y de los cuales sólo desea
POL at¡~ra, dar 4 conocer los que irán apareciendo en nuestras columnas'
a g d ra de Chocan&lt;?, &lt;;&gt;bra de empuje y de valía, constituirá, sin duda;
un ver '!'dero ~contec1m1ento enel mundo de las letras. Ojalá que así sea
tiSfacc tóbn del ,P°eta, á quien estamos suma.mente agradecidos po;
l 0 s_a co1a ora.el6n en EL MUNDO ILUSTRADO.

ri:~i~

El mes pasado tuvo lugar en el foyer del
Teatro Calder6n de Zacatecai,,, un hermoso y
aristocrático baile con que la sociedad de
aquella poblaci6n obsequi6 al Sr. Gobernador, D. Jenaro G. García. El sarao comenz6 con la marcha de Fausto, para continuar
con el minué de Mozart. F,n la gravedad,
pausada y noble, hija del siglo XVII en
]l'rancia, en la gracia y el esprit ducales 6
principescos de los acordes arcaicos de la orquesta, las parejas tejen hermosas y estéticas figurail, bordadas por el sereno conjunto
de las pelucas empolvadas y la alegre volicromía de los trajes de seda recamados de
«velours)) y joyas radiantes. Así en Zacatecas se creó de nuevo un frei,,co de Watteau,
forjado por príncipes galantes y marquesitas blondas.

*

Los grupos estuvieron formados sucesivamente por los siguientes caballeros y damas:
Sr. Edmundo Von Gehren, vestido de satín
de seda brillante, negro, recamado de galones de oro con aplicaciones de perlas y abalorio, y corbatín de encajes, con la Srita.
Guadalupe Viadero Gordoa, que lucía una
falda crema guarnecida de blondas, peto de
gasa y oro y brocado color de rosa.
Sr. Manuel G6inez Serna, vestido granate
y plomo perla, de satín de seda, adornado de
galoneR de oro, perlas y abalorios, con la
Srita. María Viadero Gordoa, que vestía falda de raso blanco, con aplicaciones de terciopelo rojo sobre malla bordada de oro.
Lic. Francisco Brefia, vestido de raso amarillo recamado de galones de oro, con la
Srita. Guadalupe Cano, que lucía traje com-

pleto de raso azul pálido, guarnecido de blondas y rosas.
Sr. Flavio Macias Torres, vestido de satín
de seda negro, con galones je oro y pasamanerías de seda roja, con la Srita. Berta Sescosse, que ostentaba falda de raso perla y peto
con anlicaciones rosa, oro y granates.
El Sr. Ingeniero Joaquín Capilla, vestido
de satín de seda verde con galones de oro y
flores de pedrería, con la Srita. Josefina Petit, que lucía falda y pliegue Watteau d~ raso
salm6n, paoier y cuerpo de seda antigua,
verde musgo, con rlflejos de iris.
Sr. Ignacio Flores Maciel, vestido de raso
color de oro viejo, recamado de galones de
plata, pedrería blanca y encajes, con la Srit~.
Anita Breña, que vestía falda de raso Liberty blanco y guarnecido con blonda antigua, recogida con cinta roja.
Lic. Ricardo Arteaga, vestido de satín morado y lila, adornado con galones de plata y
aplicaciones de abalorio y perlas, y la Srita.
Teresa Sescosse, que vestía falda de raso duquesa, lila, guarnecida con tul bordado.
Sr. Feliciano G6mez Serna, vestido de brillaflte rojo y crema, adornado de galones de
plata, y la $rita. Elena Sescosse, que lucía
traje de gasa antigua blanca y oro, drapeada.
Lic. Luis G. Sánchez, vestido de satín de
seda, casaca granate y centro can galones de
oro, y la Srita. Rosa Ibargüengoitia, que
vestía falda rosa guarnecida de blondas, panier y pliegue Watteau azul y rosa, estilo
Pompadour.

Sr. Luis Macfas Torres, vestido de raso
amarillo y crema, adornado de galones de
plata, y fa Srita. María Breña, quelucíafalda de raso Liberty ·blanco, guarnecida con
blonda antigua.
·
Sr. Carlos Pesado, vestido de satín de seda azul y rosa, con galones y rica pasamanería, y la Srita. Margarita Brefia, que ostentaba falda de raso blanca, con volante de
blonda.
Sr. Felipe Viadero, vestido de satín deseda blanco con galones de oro, y la Srita. María Ibargüengoitia, que lucía traje de raeo
blanco guarnecido de pintura al 6leo.
Sr. Manuel Ibargüengoitia, vestido de satín de seda blanco con galones de oro, y la
Srita. M1,.ría Petit, falda de raso azul con listas de plata.
·
Los Sres. Fernando Velasco, Luis Santillán, Carlos L. Klein, y las Sritas. María Cano, Mariana Petit y Virginia Moreno, que
lucían, todos, trajes no menos vistosos y elegantes que los anteriores.
Tanto las sefioritas como los caballeros
lucían, como se ve, trajes de la época, que
rivalizaban en elegancia, buen gusto y lujo
é iban ricamente alhajados.

*
La fotografía que damos á conocerá nuestros lectores, representa el conjunto de parejas que bailaban el minué y que despert6
gran entusiasmo en la sociedad zacatecana.

m

�EL MUNDO llUSTRADO

EL MUNDO ILUSTRADO

ráainas 06 1a Moda

La Indumentaria femenlna.-La vuelta"de las
crlnollnas.- EI corsé.-La moda
en Méxlco.- Nuestros
figurines.

pública, inauguramos en el presente número una sección de Modas
que estamos seguros será del agrado de nuestras simpática~ lectoras.

*

el año nuevo, y con él
han principiado las evoluciones de la indumentaria femenina.
Si recorriéramos, una á una, las
modas de estos últimos diez años,
pasmados quedaríamos al ver su
diferencia y sus transiciones, á veces demasiado bruscas.
Cuando las reinas dela·moda parisiense llevaban con todo chic las
legendarias blusas á cuadros con
hombreras de globo, se hubiera
creído un sacrilegio, una profana·
ción sin nombre, pensar siquiera
en las mangas ajustadas al brazo.
Y sin embargo, las mangas ajustadas se impusieron con irresistible
poderío dos años después de aquella moda. Cuando nuestras abuelas
usaban las clásicas crinolinas y las
abullonadas enaguas, se hubiera
pecado contra la moral, y ·se hubiera castigado con censuras á la dama que se atreviese á llevar «faldas
de talle con corsé de «varilla recta&gt;. Hoy se considera la esencia de
la cursilería usar crinolinas y éstas se han relegado para las comedias históricas en que aparecen condesas de viejos tiempos.
Me diréis que esto no es nuevo ni
original. Acepta.do. Pero las vulgaridades que relato encajan perfectamente en los momentos actuales en que la moda femenida está
sufriendo una seria metainorfosis.
Porque habéis de saber que en Alemania ya se inician las crinolinas·
que en París comienzan á esbozar~
PRINCIPIA

✓

*
Las personas *subscri~as
á nues·
tro Semanario, observarán que la
presente página de figu1iines es diversa, en lo absoluto, de la sección
que publicamos en los años anteriores. Un estudio ::oncienzudo de
la materia, nos ha indicado el ca·
mino que debemos seguir y quepa·
samos á explicar:
Desde·e ste número y en lo sucesivo,
nuestra sección de Modas será cuidadosamente escogida; en ca.da edi·
ción publicaremos figurines de una
misma prenda y los aislaremos de
tal manera, que nuestras lectoras
1_10 tengan que consultar números
anteriores para ,relacionar un figu,
·rín con otro. En el número actual
publicamos figurines de vestidos;
en el próximo publicaremos sombreros; en otro abanicos, después
tejidos y bordados, y así sucesivamente consagraremos números á los
abrigos, sombrillas, tocados, guantes, all;lajas, etc. Finalmente, para
completar nuestra sección, publicaremos periódicamente una plana de
figurines masculinos. La moda de
los hombres debe ser también conocida en estas páginas, ya que tan
poco lo es en el pai's, y ya que tan•
tas cursilerías masculinas se ven
por esas calles de Dios.

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'

-~

"f"'

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Í

'

Fig. número 5.

roa tela; el pequeño sombrero del
figurín encaja perfectamente con la
forma ajustada del vestido.
El número 3 representa, asimismo, un traje de calle propio para
señoritas de talle esbelto. Sus «decadentes&gt; adornos, logran que este
vestido tenga un magnífico golpe de
vista; la tela ha de ser de un color
rosa ó azul pálido.
El número 4 es de baile, se confecciona con muselina, y se adorna,
el pecho, con rosas blancas; en el
cinturón y en la parte superior del
escote, se coloca el insustituíble
encaje que tanta gracia y vista da
á los trajes de actualidad.
En el número 5 se pone de manifiesto la elegancia y chic de la capaesclavina, con grandes bandas colgantes y con las obligadas trencillas de seda, que caen á lo largo de
las bandas, rematando en vistosas
borlas.
El nú'mero 6 representa un modelo de abrigo suelto, de rica confección y de elegante forma, y un traje
de visita muy elegante y muy rico
en sus adornos. Recomendamos
muy especialmente el primer modelo, pues hay que advertir que esta
especie de abrigos se llevan mucho
en la actualidad y probablemente
se llevarán en la próxima estación
de invierno.
Por último, el grabado número 7
representa otro traje de baile menos complicado que el . anteripr,
pero no por eso menos agradable.
El flotante rebozo de muselina, es
prenda necesaria en este vestido.

*

* * lectoras: esConque, estimables
pero que las inovaciones que os he
anunciado, serán de vuestro agra-

Las Pildoras del Dr. Ayer son para curar pronta Y
permanentemente toda "clase de ataques biliosos como
fiebre biliosa, exceso de bilis, ictericia y vómitos biliosos.
Dolores de cabeza por la mañana, jaquecas, dolores de
cabeza ocasionados por la dispepsia y casi todos los demás
dolores de cabeza pueden aliviarse con prontitud tomando
todas las noches dos ó tres Píldoras del Dr. Ayer. Hacen
algo más que curar el estreñimiento, por producir un marcado efecto tónico en todo el aparato digestivo, dando
lugar á que la secreción de todos los :fluidos digestivos sea
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Fig. núme-ro 1.

~i con las máximas sociales? Con razón, amigaitmíás-, se nos tacha de
l~geras; con r'.1-zón se nos aplican epítetos más p menos duros pero
siempre merecidos.
'

.

.

***

L!e&lt;van el éxito á todas parles. ¿Por quét No es un secreto;
porque cada par de za.palos !le&lt;rJa. magnífica. piel, bonita. y cómoda forma y su duración está ga.ra.ntiza.da-sa.tisfa.cforia..menle.

¡

Muchas veces se dice que en México. las modas femeninas van retrasadas con el uso europeo y que nosotras llevamos las prendas de vestir
cuando ya e~ el extranjero comienza su decadencia. Nada más inexacto
· que _lo anterior. Por intuición si 'se quiere y por la diversidad de figurines que á nu_estras manos llegan, estamos al corriente de la última palab_ra. en c~estión de elegancia,y jamás haremos desairada.figura enel concier.to universal 4e la indumentaria femenina.
'

.

***

Sin embargo, debemos. avanzar más Y. más en cuestión de moda~ y •.
aunque por a~ora no· seamos nosoti,as qulenes las imppngamos, ·M);lare:
mos, en camb!o, que no ~e nos tache de displicentes. T&amp;mbién se· dice ·
que en la cap¡tal de México se usan, antes que en los Estados la,s modas
de ,actualidad. Sobre esto tendríamos mucho que hablar,y aunqué en parte sea verdadera esa suposic~ón, tiene grandísimas excepciones, que se no- ·
ta,n particularmente en las ciudades de Gua.dala.jara, Puebla, Moñterrey
Lerdo, Toluca y muchas otras.
·
'
b Pues b~en, p_ara evitar que las malas hablillas continúen y para colao~ar asiduamente al desarrollo de la indumentaria femenina en la Re-

Fig. n,úmero 2:

HAY EN
NUESTRO CAL·
ZADO ALGO

".)

Fig. número 6.

ELEGANTE

En los bailes de medio tono, pudiéramos decir, se lleva mucho este
rebozo, que, al caer en dos bandas,
aumenta la vaporosidad de los trajes y la soltura de las danzantes.
Es necesario bailar muy bien para
llevar con gracia estas bandas. De
no ser isí, constituirían un admi·
nículo estorboso y cansado.

.l .,'
; Fi9. número 3.

se las mang-as englobadas, y que
en Estados Ur~idos, se están dejan; ,
do 1os corsés de varilla recta y
usándose los de busto.
'
I.ias '.&lt;inodas nón faciunt saltus,-&gt;J', '
pero aunque caminen con paso len,11; ·.,
to, evolucionan en lo absoluto. ¡Y
cómo no evolucionar si están sujetas á un capricho, y no á un capricho cualquiera, sino á. un ca¡:u:icho femenino! Si nosotras las niii0
jeres hemos sido siempre y en todos
los tono~ motejad as de vol ublí)~,
más élebem.os, s¡i'rl-0 en cuestión de 1
modas. · Si los am.orés nos cansan, '
digo, cansan á muchas; si los placeres nos hastían, si · las faenas
domésticas &lt;i veces nos abruman,
¿qué no habrá de súcedernos con
aquello que, como nuestras modas,
no pugna con la religión del hogar

rt

Jt
Fig. número 4.

do, Y pa~o, por ahora, · á exqli~ár
l~s figurm_es ~el presente número.
ES t as exp_licaciones serán, concisas
Y se referirán, tan só-lp, á conjunto'.
L(?s det11:lles qe un 1•~raje so9. · inexplicablés Y q'ú édan a1' árbitrió y ál '
arte de las confeccionádora.s: 1
El número l · rep.r\'!:senta , dos elegantes trajes de pase0¡; propios ,pa,f.ª la entrante estación; los pequenos escotes pueden cubrirse con .
· cuellos de_ ~neaje.. Los adornos de
esto¡¡ vestidos, originales y de buen
~oq~, deben confeccionarse de.acuer- ·
'tá~ F.1º1 n el modelo, pues creo que es,
; n· enos de atractivost ·
. Elt_ número 2 representa otro tra.Je para paseo; la falda const,a, d,13-·
,c,ua,tr;o sobrefaldas que le daq·un,,
gracioso aspecto'; el talle úsase có'n '
ancho cuellohombreras de la mis-

y

BONITA

JOSEFINA.

~OP
MINIATURA

Fig., número 7.

La divina y gentil criaturita
que se ríe con su boca de f¡:-~!l.S,
siempre que me mira,
siempre que me encuentra.,
tan graciosa y tand ulce, me encanta,
¡tan dulce y t.an bella!
y me place escuchar de su risa
la voz placentera.
Con su modo infantil, ese tierno
· y precioso botón de princesa
tanto me seduce,
.
• tanto me alegra,
qµe al pasar juntoámí,suavemente,
mi duelo se lleva
la divina y gentil criaturita
que se ríe con su boca de fresa!
A. E. DE LA GUARDIA.

Los comerciantes de toda la. República debe., tener en sus al·
.~Jcenes esta famosa marca. ·
', MA!'!UfACTURAOOS POR

La Prelle Shoe Co.

�Año XI.-Tomo L-Núrn':lro 3,

EL 'MUNDO llUSTRADO

El

Et tESt.11mento

-PQinkl\\e.t

del Ilmo. Sr. Arzobispo Fechan
°Los bienes fueron valuados en $125,000.

(MATA. DOLOR)

) de PERRY DAVIS'

La m~or parte de lo testado consistía en dos pólizas de $25,000
cada una, tomadas en "La Mutua", Compañía de Seguros sobre
la vida, de Nueva York.

Cara CALAMBRES ,
COLICOS
DIARREA

Hace pocos dias que se ,pradicó
la aipertura del testa.mento del Ilustrisimo Sr. Arzobispo D. Patricio
.A.. Feehian en la ciuda,d de Ohicago,
lllinois. La fortuna doeij distingu,do
prelado ascendió á oorca de . . .
$125,000 oro -americano; y según el
li!lJventario que se ha publicado, los
bienes que dejó !fueron como sigue:

La Fosfatina Falieres
es el alimento mAs agradable y el

máis recomendado para los niños
desde la edad d• ~ lis á siete meses
sobre ,todo en el momento del destete y durante el p,2riodo del crecimiento. "Facilita la dentición:,
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huesos."
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El fosfato de cal aue entra en la
composición de ,la Fosfatin,a. "FaI:rere,s," está preparado :¡:or un procedimiento especia[ con aparato á propósito, y no se encuentra en el coIIllercio.
Desconfíen de Jas imitaciones y
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Dividendos -acum11l!ldos
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9,329 oro.
Otr,a, póliza de seguro. 14,000 oro.
Acciones en efectivo y
en Ba.ncos . . . . . . 37,000 oro.
,E ntre los disposiciones del señor Arzobispo, €ID su testamoento, se
hicieron ésla¡g:
A su hermana, señorita Kate
Feehan, que estuvo siempre con él
hasta su muerte, $40,000 010 en bonos Y $25,000 oro en una -de las póli"'81S de seguro; A. la señora Aina A.
F\€ehan, viuda del señor doctor
!Eduardo L. Feehan, hermano del
seño,r !Arzobispo, $25,000 oro de
otra de las pólizas, y $5,000 oro en
efectivo; A. la Academia de San Patricio de Chicago, .de la quoe es preceptora su -hermana, Madre Maria
Cat:alina, $10,000 oro de la última
(l)6liza; A. la escuela "Santa Maria''
d•e enseñanza prA.ctica para varo•
nes, de Fee&lt;ha.nville, Illinois, q,ue
era la institución por Ja que más se
interesaba el s.eñor Arzobispo, se
entregaron los, $4,000 restaml€1S de
la última póliza.
.

"SflNTfl FE" L,fl MEJOR RUTfl.
~----....._-~111'\
A Denver, Kansas Oity, St. Louis, Ohicago, New York,
San Francisco y Los Angeles

El Hambre de Don Severo
Venía rendido y mal impresionado· el juicio había. si'do largo, pesa.do triste, á ratos tétrico. Un
desfile interminable de testigosalgunos falsos, estaba seguro-y
otro desfile de reos, ca.si todos culpa.bles, no había duda..
Entró en su casa, saludó con unos
¡buenos días! de P?COS ami~os á la
criada, preguntó s1 los chicos habían llegado del colegio y se coló
en el despacho.
Sentado en cómodo sillón, Don
Severo comenzó á representarse el
juicio de aquella. ma.i'la.na.. Era. una.
obsesión molesta, insoportable: su
imaginación, aguzada. por la fatiga.
misma, le ha.cía. ver al vivo, con los
colores propio11 de una. realidad
exaltada., todo el cuadro ....
Don Severo, hombre integérrimo,
magistrado incorruptible, sentía
una indignación sincera contr_a
aquella ristra de procesados pehgrosísimos, que habían robado, un a
noche, cierta panadería é intentado otros desmanes.
La voz amenazadora. del fiscal de
Su Majestad - una voz chilion a,
atiplada., fríaé implacable-sonaba
en sus oídos como la. voz de la. conciencia.
¡Eran culpa.bles! El jurado lo re•
co1wcería ....

***

-¡A comer, á comer, papál-gritaron sus hijos, invadiendo el despacho.
·-Unos momentos aún, Severo, y
comeremos-dijo su mujer, que ve•
nía con los niños.
•
Don Severo la miró con tristeza
angustiosa y luego miró á los pequeños.
-Pero, hombre, ¿qué te pasa.?...
-¡Na.da, nada! Pensaba. ahora en
qué va á ser de vosotros el día que
yo me muera; porque yo puedo morirme cualquier día: ¡qué será de
estas criaturas!
-¡.Quién piensa en eso, Severo?
-¡Fútil! ¡ Superficial! ¡Imprevisora! ¿No has calculado que si yo
falto, me llevo la llave de la despensa? ¿Y qué harás tú sin la nómina.
y con seis churumbeles?
- A veces te pones insoportable;
no hay quien te resista ....
- Y tú jamás te figuras el mai'lana posible.
-Fío en la. Providencia ... .
Don Severo quiso decir algo acerca de esta señora, pero se contuvo.
Levantóse del sillón y comenzó á
pasear. De vez en cuando, cogía un
niño y lo besaba emocionado. Allá
adentro, muy adentro, en la. raíz de
su ser, se pregunta.be. si hacía bien
en ser justiciero é inabordable; si
no hubiera sido más sensato hacer
lo que tantos otros, para subir, y
subir, y medrar y ase¡?ura.r en ID&amp;·
yor escala el porvenir de aquellos
pedazos del alma ....
-Probablemente soy un orgulloso tonto.

***
La idea. le produjo frío, un frío
glacial, y como si la culpa de ti.n
impuros pensamientos fuese su mujer, se volvió hacia ella y con aires
de fiera que se domina, le dijo:
-Pero ¿en esta casa no se come?
¡Siempre lo mismo! Aquí no hay
orden ni concierto..... ¡escucha!
¿quién ha tocado en mi mesa? Sobre este libro había un papel. .. no
valía nada., pero¿dóndeestá?Quiero saber dónde está.... Además,
observo que la pluma está rllta; no
se gana. para plumas .... Ya lo sé:
ha.brán sido los .chicos; pero ¿no
sabes educ1~rlos? ¡Porque no cuidas .... 1
Afortunadamente, el chaparrón
de preguntas fué interrumpido por
la. criada, que anunció la comida.
Don Severo, con aire triunfador
dejó el despacho y se sentó á la. me:
sa, triste y malhumorado.
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***

Sólo se oían los choques de las
cucha.ras contra los platos.
Don Severo tomaba. la sopa: á la.
tercera. cucharada del caldo suculentb-tenía sus trocitos de jamón
~ sintió subir desde el fondo íntim~
del estómago, algo así como una

Precio del Ejemplar, 50 centavos,

oleada de calorcillo vital, dulce y
suave, que con rapidez eléctrica
inundó todo su cuerpo, se extendió
por las cavidades mismas del cerebro, fundiendo en su espíritu las
negruras todas.
Siguió comiendo: se sentía otro
hombre; el comedor le pareció más
claro; la alegría, una ale¡?ría pura
y franca, que quería manifestarse,
iba apoderándose de su alma. ¡Qué
ridículo le parecía lo del papel y lo
de la pluma!
•
Po'l' fin hizo una caricia á un nii'lo, luego á otro, después miró á la
mujer con ojos serenos y cariiío•
sos ....
-¿Estás mejor?-- le dijo ésta.Todo a.quello, y,a me lo parecía á
mí, era debilidad.
-Más claro hija, y perdona., era
hambre, ¿sabes? ¡hambre!
-Y el hambre, Severo, es muy
mala compañera. y peor consejera.
-Es verdad, es verdad ....

***

Y Don Severo, sin dejar de comer su buen cocido y lo demás que
vino, recordaba, pero como un su•
ceso leja.no que apenas impresiona,
el juicio. Momentos hubo en que lo
ol vid6 por completo.
Pero de repente, cuando al aba.o•
donar la mesa, se dió cuenta de que
antes de una hora tenía que volver
á su audiencia ... vestir toga y sen•
tarse en el sillón aquel, sintió un
terror inexplicable. El juicio surgió
de nuevo en su mente, pero la imaginación se lo bacía ver de otra
manera.
No era posible negarlo, estaba
patente, bastaba mirarlos con su
aire pesado y siniestro. Aquellos
reos, ladrones sin duda, ladrones
de pan, pero ladrones, tenían todos
cara de hambrientos, eran la per•
sonificación misma del hambre.
-¡Horrible! ¡horrible!-se decía
Don Severo; el hambre es una cosa
horrible. Yo mismo acabo de expe•
rimentarlo: hace una hora todo lo
veía negro, muy negro, estaba iras•
cible, tremendo, verdaderamente
estúpido ... hasta. me parecía verosímil venderme si bu biera quien me
comprase, con sólo imaginarme el
hambre hipot.ética. de mi mujer y de
mis hijos ... Y ahora que he comi•
do, todo me parece bien, la pluma
rota por el chico me hace gracia, 111
_d esaparición del _papel me qi vierte,
y el sol brilla con más fuerza, eso
no me ca.be duda.
Y Don Severo abandonó la. casa,
se marchó al tribunal, animado co•
mo siempre d&lt;1l mejor espíritu, de·
seoso como siempre de que la justi·
cia triunfase, pero sin poder dejar
de oír la voz de su amable mujer
que le decía:
-El hambre, Severo, es muy mala compafiera y peor consejera.
ADOLFO POSADA .
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Tome las pastillas Laxlllltes de Bromo-QÍlinina.
El boticario le devolverá su dinero si no se cu•
ra. La firma E.W. Grove se halla en cada cajita

México, D. F., junio 18.
Tengo sumo gusto en hacer cons•
ta.r- escribe el Dr. Fernando Men·
dez Capote-que siempre heobteni•
do excelentes resulta.dos con el uso
de la Emulsión de Scott, que prepa·
ron los seíiores Scott &amp; Bowne, de
Nueva York, en afecciones talesco•
mo: escrófulas, raquitismo, anemía
de los adolescentes, y la tuberculo·
sis en sus comienzos. En más de 15
años de práctica en la Is Ia de Cuba,
mi paí~, he tenido muchas veces
ocasión de recomendar con entu·
siasmo la Emulsión de Scott.

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                  <text>El Mundo Ilustrado comenzó a circular el domingo 14 de octubre de 1894 en Puebla, inicialmente con el nombre El Mundo Semanario Ilustrado. Su principal objetivo era el de proporcionar una recapitulación de los acontecimientos nacionales e internacionales, así como promover la verdad y la justicia. En un inicio estuvo auspiciado por el gobernador de Puebla, el general Mucio P. Martínez. En 1895 se mudaron los talleres a la Ciudad de México. Para Reyes Spíndola fue primordial dar a conocer artistas y escritores mexicanos, por lo que contó con colaboraciones de ambos para la publicación. Es posible considerar que de 1904 a 1908 fue la época de oro del semanario debido a que la calidad, tanto de contenidos como artísticos, alcanzó un gran nivel. En 1908 Reyes Spíndola tuvo que vender el semanario debido a problemas personales, en junio de ese año se anunció el cambio de administración y, que, a pesar de ello, iban a continuar manteniendo sus estándares de calidad y formato. Sin embargo, Víctor M. Garcés, el nuevo dueño, y su equipo hicieron algunos cambios, se mudaron de domicilio dos veces, cambiaron el formato del periódico, y, debido al abaratamiento de costos, la calidad del papel bajó y sólo se usó el de buena calidad para secciones específicas y el uso de la fotografía para las portadas fue más frecuente. En 1913 la empresa Actualidades, Artes y Literatura adquirió el semanario y en 1914 sus talleres fueron apropiados por el gobierno de Venustiano Carranza, sin embargo pudieron seguir editando el semanario por unos meses más gracias a la existencia de otras imprentas instauradas por Díaz. ​ Este fue un momento de crisis para la editorial ya que se encontraban en aprietos debido a la Revolución, por lo que la falta de recursos y personal fue frecuente, sin embargo, se las arreglaron para no bajar más la calidad de la publicación. Sin embargo, en ese mismo año El Mundo Ilustrado cerró definitivamente, mientras que su fundador, Rafael Reyes Spíndola, se encontraba en el retiro.</text>
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                <text>El diseño y los contenidos de La hemeroteca Digital UANL están protegidos por la Ley de derechos de autor, Cap. III. De dominio público. Art. 152. Las obras del dominio público pueden ser libremente utilizadas por cualquier persona, con la sola restricción de respetar los derechos morales de los respectivos autores</text>
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                    <text>BH3L1OTECA UN1VERSl1,'AlllA
. '' ALFONSO R!::YES

-AL PU.E RTO
DE VERAC.R UZ

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ran hacer á sus discípulos la más leve iódicación con respecto al es111e
seguido y á los procedimientos.empleados.
La lista de las clases que tomaron parte enel certamen, con expres14de los profesores que las tienen á su cargo y de los alumnos á quielllli
se confirieron recompensas, es la siguiente:
Clase de Colorido del Natural y Composición.-Profesor: José Sal

TRABAJO PRESENTADO POR EL ALUMNO IGNACIO ROSAS.

de arte, á semejanza de los que se e,fectúa.n en Europa,
LOShanconcursos
sido implantados en México, con grao regocijo de la juventud estudiosa, que ve en ellos un poderoso estímulo que la aliente en su ca·
rrera.
El Conservatorio Nacional de Música fué el que inauguró los concursos en nuestro país, con un lucido certamen entre los jóvenes que obtuvieron calificaciones superiores en la clase de piano, siguiéndole la Academia Nacional de Bellas Artes,queacaba de exhibir en sus salones los
trabajos de los alumnos premiados en el primer torneo.
Estos trabajos, para cuya ejecución se concedió á los concursantes un

TRABAJO PRESENTADO POR EL ALUMNO PATRICIO QUINTERO,

Piña.-Obtuvo el premio el alumno Igoaci
sas.
Clase de Modelo Vestido.- Profesor An
Fabrés.-Obtuvo el premio el alumno Sr.
adjudicándose la «mención&gt; al alumno Pa
Quintero.
Clase de Dibujo Superior de Ornato.sor: Félix Parra.- Obtuvo el premio el al
Juvencio .Enciso.
Clase de Pintura de Paisaje.-Profesor:
María Velasco. - Obtuvo el premio la Srit
riqueta Gochicoa.
Clase de Pintura de Claro- Obscuro.---Pro
Germán Gedovius.- «Mer.ción», por unaoiIQ
alumno Alberto Garduiio.

***
Ilustramos est a página con
premiados en la clase dP.l Sr. Fabrés: un
carbón, que representa un tipo medioeval,
es obra del alumno Patricio Quintero, y el
tomado del mismo modelo que el anterior, al
por el alumno Ignacio Rosas. Publicamos,
más, el paisaje, del natural, presentado po
Srita. Gochicoa.

TRABAJO P RESENTADO POR LA S EÍ'!ORITA ENRIQUETA GOCHICOA,
EL ALMUERZO DE LOS PAPELEROS (ENERO 6),- EL « J OROBADl'.J:0» BRINDANDO. - UN GRUPO DE COME N S ALES .

•

�EL MUNDO ILUSTRADO

"'-1 EXCORSIOtt
AL

V

t:ATlPETL
son y a las excursiones q u e desd e
hace aíios se vienen haciendo al Popocatep elt pero en su m ayor p arte, cas i tod as h an
r ev¡stid o ~n carácter r ecreativo, da do el enca nto d e la d iversidad d e p an oramas q u e a llí
exis ten, á través d e serranías esp ei,as, exp lan a d afl, colin as y ventisquer os atrevidos
que inclina n ó r etu er cen sus am pos blanquísimos h acia el abismo.
L a excursión m ás reciente, efectu ada hace unos cuantos d ías, saliendo de la rutina
v ulgar, ha t enido un fin mer a m ente ci en tífico.
L os excursionistas, p rovist os d e termóm et ros, ba r ó m etros a n er oides, etc. , et c., reco •
gierotl cuid adosas obser vaciones según las
diversas alturas que iban alca n zando, llegand o así á m edir la a ltura t otal d el volcán sob r e el nivel d el m ar.
Los alp inistas eran numero~os, con tándose entre ellos los S res. Claudio B u tlin y esp osa, W. H. Gleadell, Jhon Rober tson , J.
H. G r een y M. K ulley.
N u MEROSAS

*

-i

1'0POCATEPETL. -IN'l'ERIOR DEL CRÁTER.

P ublicam os u nas fotografías d e esta int er esante ascensión, tomadas, respectivamente, una á la su b ida y otra al d escen so; otr a
que r epr esenta una pa rte d el cráter, y, por
último, u na que es la m ás notable d e todas y
que r ep roduce la vi sta de un p equef\o lago
q u e ex ist e d entro del mis m o crá t er.

POPOCATEPETL.-UN BORDE DEL CRÁTER,

Los Pámpanos
El río es como un ímpetu salvaje;
el lago e., como un fondo de tristeza;
el pantano, cubierto de maleza,
es como un vicio entre el pudor de un tmje.

Tumba abierta. de pronto en el ca.mino,
es t modo de un golpe repentino
envuelto en el disfraz de una asechanza;
¡-

Cada selva en su pompa de rumores
sobre la ?5i:entación de los follajes,
'
copia el frufn\ de los sedosos trajes
y en las sedas después pinta sus flores.

porque en el corazón de la espesura,
sobre el fango se extiende la verdura.
como sobre un dolor una esperanza' ...

*
**

En las altas horas de la noche duerme nuestra buena ciudad, que aún
no pierde por completo «el pelo de la dehesa». Nos acostamos demasiado
temprano, dada la categoría que pretendemos ocupar entre las ciudades
civilizitdas; nuesti·as calles toman el desolado aspecto de una aldehuela
desde las primeras horas ele la noche.
Entonces domina por completo en l a vía pública un ser que de ella ha
hecho hogar, teatro, club y centro de di versiones. Los escasos concurrentes á la última «tanda» salen arropados en sus capas, y con paso rápido se esparcen por la ciudad. Parece que e! aspecto de l a calle les inspira l a idea de caminar con aire acelerado; sus pisadas se escuchan á
larga distancia, repiqueteando el taconeo en les adoquines de asfalto.
Algún soñoliento guardián señala su presencia por el irritante sonido
agudo y ríspido de un pitazo lleno de trémolos y de variaciones; en los
portales obscuros, el papelero duerme, acompañado de sus camaradas
y de sus perr os.

Se anun~ia ya el cascabeleo aleg_re y la risa cómica de B¡ll, del gran
~ell, admirado por cuatro generac10nes. El circo Orrin se apresta á visitarnos Y por ello deben esta~ contentos los niños. Es á Bell á quien deben nuestros pequ~ños sus meJores ratos, y es en el circo donde se pueden escuchar las r_1sas á~reas y ver los grandes ojos infantiles, dilatados
por el pasmo CÓ';Dico y smcero. ante una regocijada escena. de Bell. Si,
para entrar al cielo, &lt;debemos volvernos como niños», no cabe duda que
los hermanos Orrin nos ayudan á entrar al cielo;

no ha.y rio como aquel que se arrebata

r, las plantas del Ande y que fulgura,

La sel va tropical, que por frondosa
finge la cabellera de una hermosa.
de día, entre penumbras se recata;
Y de noche sujeta su peinado
con un rayo de luna, atr,wesadc
como si fuese un alfiler d~ plata!

El Amazonas
."i el Kilo que entre arenas se desata,
ru el Rhm que entre campiñas se a.ventura
ni el Jordán mismo que en s•J linJa pura '
la dulce imagen de Jesús retrata;

Luce insectos de gasa brilladores
p!\.jaros de vivísimos plumajes,
'
fieras dignas de verse en loo paisajes
de una artística alfombra de colores.

f'\. ~tropolitar,as

***

Espeso carrizal, flores de encaje,
viento que arrulla, abismo que bosteza,
el pantano es un sueño de pereza
que duerme el fango en medio del boscaje...

,. Las Selvas

Notas

ILLASEROR ha triunfado en toda
El papelero es una pobre flor de civilización; una humilde y marchita
la línea. Ha gustado ampliamente
flor cuyos únicos encantos residen en
la satisfacción del triunfo legíti·
su edad. El papelero reina en la noroo. El aroma capitoso del éxito
che porque no tiene más hogar que la•
produce embriagueces raras: es
calle, más familia que su perro, más
más fuerte que el vino y que el amor.
Los genios y los artistas saben encontecho que la bóveda celeste, más cama
que el duro recinto de alguna puerta
tra~ en ~sta _ero briaguez fuentes nuevas
hospitalaria y sola.
d~ 10sp1rac1~n,y en este sentido, el
triunfo del virtuoso es un au&lt;Yurio de
En esta vez los Reyes Magos han
alto precio.
"
dado una grata sorpresa á los papeLa semana entera está llena de la obra de Villaseñor. Si el tl'iunfo leros trasbumflntes y sucios. Han sido, por fin, escuchados los eternos
primero que en Europa haya obtenido q ueda en su memoria aún, como gemidos ·de estos infelices, que son ho?1bres,y si~n_ten y sufren, sin haber
una gr¡¡ta remembranza; si los primeros laureles recogidos en la senda siclo jamás niños, sin haber soñado, srn haber vivido.
que con paso firme recorre, se conservan frescos en su sien; si recuerda
Los Re ves Magos dieron de comerá los papelero~. Hicieron bien. Sí, ]a,
l a emoció!l deliciosa del primer aplauso, seguramente que todo esto h a · máxima bíblica «dar de comer al hambriento» es santa y es humanitaria.
brá resucitado en su memoria, como un grato aroma de guantes femeni- Cuando el hambriento es un niño, la caridad se extrema y toma caractenos, ele flores _s~cas, ele listones amarillentos, de ca1·tas borrosas, que res nuevos. Bien hicieron por cierto.
surge de un vie¡o arcón, por muchos años cerrado.
La mesa á laque fueron invita.dos los papeleros fué una humilde mePorgue la musa es una novia proteica, ·s iemsa, que era, seguramente, la que en sus noches
pre distinta y la misma siempre. La que inssi n pan nabían soñado los pobrecillos. No
piró nuestros primeros sueños en aque ll a edad
«dijo sus secretos el faisan de oro» en este ágaen la que se lleva &lt;el cabello largo y el juicio
pe popular; fué más modestamente arreglado.
.corto», la musa virginal y tímida que nos h izo
En cambio, la salsa mágica, que, al decir de
soñar tantos años, en los primeros de la vida,
Brillat-Sevarin, hace ce cualquier platillo una
y que con nosotros emprendió viajes dilatados
delicia gastronómica, el apetito,debe haber sopor el paí!;; de la Quimera; la musa juvenil,
brado en el! a, como sobraron, de cierto, la
cuya risa de oro es lo único que de este regio
i..legría, la franca alegría de un niño, por más
metal poseemos, no es la musa enlutada de
que este niño· sea un papelero.
nuestras tristezas, no es la siniestra musa de
tocas de viuda y ojos de hondo mirar inefable,
***
que gusta acompañarnos cuando nos retorcemos dolorosamente al sentir las primeras he·
Se anuncian ya los conciertos que darán l as
ridas venenosas y crueles de la Duda.
bandas militares antes de irá la Exposición de
La musa de Villaseñor es una musa sabia.
St. Louis. Debemos felic; tarnos por ello. Son
Ha seguido los cursos de los grandes liceos,
tan escasas en nuestra buena metrópoli las
gusta de la técnica. Ha escuchado á los grandes
manifestaciones de arte,que cuando a.lgo se nos
maestros en los conciertos del Viejo Mundo.
ofrece, nos sentirnos, p rimero, poseídos de ese
Debe haberla conocido en esa región de vievago temor que debe h aber sentido la. Cenicienjas civilizaciones, y su idilio ha de haber cota cuando se le prometía hacer una carroza
menzado en alguna mansarda berlinesa, una
de una legumbre cualquiera, y frisones elede esas melancólicas tardes grises en las que
gantes de ratoncillos mí;¡eros.. Nuestra PIDO·
la escarcha teje encajes caprichosos en las
ción estética en mucho se ofubca cuando, por
cornisas y la neblina esfuma á lo lejos los
fin, la buena hada nos ha cumplido sus procontornos de las torres, haciéndolas aparecer
rnes~s, porque á la par que la grata sensación
como milagrosas construcciones de un país de
deleitosa, sentirnos el esrnpor de lo imprevisensueño.
to; cuando menos de lo no-esperado.
La musa de Villaseñor es una divina musa
. En e~te hecho reside seguramente algo de lo
estilista y grave; una soñadora que ha leído
rnexphcaclo en la psicología del público de
IDPCho y que piensa mucho. Y el artista l a
nuestros teatro3. Los crínicos todos están de
arna; la ama con un amor intenso; con un
acue:do al decirnos que es original en sus im·
amor «más fuerte que la muerte».
presiones y que es raro en sus modos de ver
Así Ju demuestra en sus recitales. Bien me·
y de sentir. Posible sería que la desconfianza,
rece la franca acogida de la sociedad y el
ya enraizada en nuestro ánimo, fuera la res·
aplauso de todos los amantes ele l a harmonía.
ponsable de este hecho.
Es un mago que de lejanas tiert'as nos ha trq,í.
Una banda militar irá al norte y deleitará á
ALBERTO VILLASElil'OR,
do el clón incomparable ele su música; un ma·
nu~stros poderosos vecinos. No cabe d uda del
Notable pianista mellcano.
go á cuyo conjuro se abren para nosotros deséxito, PO:que muy cumplido lo han otorgado
conocidas regiones de ensueño y de gloria.
.
los americanos á l as bandas que en anter io·
Bien merece el inteligente artista el triunfo que ha coronado su labor. res _«Feri~s ?,~l Mundo»_ha enviado nuestro gobierno. L as primiciasregias primicias por cierto-serán s iempre nuestras.

Las Punas
Silencio y soledad... Nada se mueve...
Apenas, á lo lejos, en hilera,
las vicuñas con r!\.pipa carrera
pasan, !\. modo de una sombra leve.
¿Quién á medir e,!l. extensión.se atreve?
Sólo la desplegada cordillera.
que se encorva después, á la manera
de un colosal pg,r¿ntesis de nieve...
Va.no ser.l. que busque la mira.da
alegria. de vividos col ores,
en la t risten de la cun.. hel!l.d t:
sin m9.riposas, p~jaros ni flore~,
e, una inmen,id!td dc,h.,bit!l.1'1.
¡C:l:ll'l si fu1ne un n.lm 1. sin n:n,r::n! .....

entre la obscuridad de la espesura,
cual si fuese un relámpago de plata ......
El es el Porvenir: en sus riberas
florecernn las razas venideras
sin odios, ni rencores ni egots~os;
porque no en Yano su cristal parece
un arcoiris de paz, que resplandece
('.n la profundidad de los abismos!

Un Plante l Mode lo.-La tsc uela _" Miguel Lerdo de Tejada"
de todo elogio y acreedor á los aplausos más sinceros, es el empeño conque el Gobierno p r ocura mejorar, día con día, los establecimientos de ens&lt;&gt;ñanza que deél dependen, y
muy particularmente las escuelas que realizan
entre nosotros el alto fin de la educación de la
mujer, conforme á los modernos procedimientos pedagógicos.
La tarea que se ha impuesto el Gobierno es
tanto más meritoria, cuanto que tiende de manera muy directa á combatir añejas
preocupaciones é ideas que, en el estado actual de la cultura humana,
constituyen una verdadera aberración; pues apartar á la mujer del círculo de hierro dentro del cual ha viv ido tantos años; abrir un nuevo cauce
á sus facu ltades y energías; prepararla lenta, pero seguramente, para la
lucha por la vida y estimular sus aptitudes en provecho de la familia y de la
patri a, es,ciertamen:te, un a
D IGNO.

labor merecedora de los encomios y aplausos
más entusiastas.
Esta es la tarea que el Gobierno ha acometido y puesto en práctica, fundando en México la
Escuela para Niñas «Miguel Lerdo de Tejada»,
de que se ocupa hoy EL MUNDO ILUSTRADO,
dando á conocer en seguida algunos datos relatí vos al establecimiento y una interesante serie de vistas fotográficas.

*

* *y ensanchó hace poco,
E l local, que se repar6
es muy amplio y obedece, en cuanto á su distr ibución interior, á un plan perfectamente estudiado; consta de todos los departamentos indispensables á un edificio de su naturaleza, y
sus salones están dotados con los muebles y
útiles necesarios para el buen servicio de la
Escuela.
Las salas de clase para los cursos generales,
el salón de máquinas de escribir, el de costuras, el museo mercantil, la instalación de relojes eléctricps y de filtros apropi ados, todo ha
sido motivo de un escrupuloso cuidado técnico,
del q'ue no se han excluído el confort y el buen
gusto.

*
**

. La Escuela está bajo la dirección de la intehg-~nte. profesora señorita Raquel Santoyo,
&lt;., men tiene á sus órdenes seis emoleadas para
los cursos generales, tres profesores de I nglés
t~no de alemán. do~ de ~rancé~, y uno, respec:
hn~ente, de Taqu~gr~fta, Esc:itur!I' ee, máquina, Teneduría, Dibu¡o, Mús¡ca Caligrafía
Labores_femeniles, Gimnasia, ek. r 3idernás d~
la Sub?1rectora, ·1a Sec:etaria; las ¡¡refectas y
la servidumbre, necesaria.
-~ '
Los cursos están abiertos en el, día
y en la noche. Los diur·nos son para
las alumnas que cursan todas las ma- ·
terias, y los nocturnos para todas
aq,~ ella~ p_ersonas á quienes sus tra.ba¡os diar10s, las ocupaciones del hogar ó l as l abo,res que les producen los
elementos de vida, les impiden concurrir á las horas útiles del
día.
La simple enumeración de

�un r1ant6l M006IO.-La "E 610 MiOU61 66rOo 06 T6iaOa"
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l. La Señorita Directora en sn

fesores.-3. E n el gabinete de fl
5. Ejercicios ghnnástlcos.-6, CI
de la misma clase.- 8. Una lec
mento de hwabos.- 11. Clase de

ho.-2. :.a Señorita Direc tora y un grupo de proEl patio de recreo antes de la en trada á c lase.scritnra e n máquina.- 7. U n grupo de alumnas
costura.- 9. Clase de anatomia.- 10. Departagia anilnal.

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�EL MUNDO ILUSTRADO

:l!:L MUNDO ILUSTRADO
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CRIST ALERIA

LO EBJIE RMAN OS
Primer-a PlateTos
~ esquina l\lc;atc.eria.

Vajillas para mesa
de Lo1.a y l'ort.elana,
blancas J decoradas.
SERVICIO DE DESINFECCIÓN.-LA ESTUFA.

SEPVICIO DE DESINFECCIÓN.-EL PERSONAL.

l~ Joy~
~el TO(d~ITT
Si blen. se dice {Jrt.e en c,ie.ftiones &lt;
&lt;le ousto no cabe la discusión, sin

embr,1•00, la aceptnctón, e.~ou.tánea
. de rlctr,•ntin&lt;ull&gt;s a,-tícn(os co111,1
¡ 1&gt;rflebalu indiscu.tll&gt;lc su,pel'im·id,a,(1,

',le ellos.

El Jabón
Cristalino
Transparente
de R.ieger

las materias que se estudian en la Escuela, servirá para dar__una idea &lt;_le ~a importancia del plantel, cuyo obJeto es, prmc1palmente, impartirá las
educandas los conocimientos necesarios para hacerlas capaces de desempeñar un puesto en las casas
comerciales, para encargarse de un despacho para
llevar una contabilidad, para atender de u~a manera acertada los propios intereses y para tener
en fin, á su alcance, medios muy seduros de ganar~
se la subsistencia.
º
De _aquí q_ue, a_,demás d~ la sección general de Instrucción Pr1_m?-ria Su1:1erwr, se impartan en la Escu~la cono~im1entos, sistemados y propios, de la~ sigmentes asignaturas: L engua nacional Francés Histor_ia, ~eografía, Derecho usual, Econ'omía Política.,
Ai:1tmét1ca, Alg~bra, Contabilidad, Caligrafía, Escritura en máquma y Taquigrafía.
En ?Uanto al cuerpo de profesores, éstos han sido
escogidos_ entre los más aptos é inteligentes, lográndose reun~r, de e~ta manera, los mejores elementos.
Por último, diremos que la Escuela cuya instalación costó al Gobierno más de i!:30 000 tiene un
presupuesto anual aproximado de $20:ooo:
Es rndudable que el sostenimiento del plantel á que
nos hemo~ referi?,O, redundará no sólo en beneficio .
de la muJer mexicana, sino también del país entero.

Para la Exposición de San LuisMissouri
EL CONSEJO SUPERIOR DE SUURRIDAD

HAN
si?o _enviados y_a á l_a Secretaría de Fomento
los d1stmtos t:aba¡os científicos y estadísticos que
forn1:arán el contmg-ente del Consejo Superior de Sahbr1_dad en la próxima Exposición de San Luis Missour1.
Los trab~j?s á qufl nos referimos, comprenden todas _las noticia~ que se relacionan con la mortalidad
habida en México durante ~l año de 1903, y con la
cau~ada ¡:¡_orla fiebre amarilla en las diversas regiones mvad1das por es~a terrible enfermedad, en los
meses de enero~ novrnmbre del mismo año; los resúmenes compara~ivo_s de los casos de rabia en el hombre Y de las aphcacwnes del tratamiento antirrábico
Y las t~blas gráficas que representan el número d~
defunciones causadi.s en la Metrópoli desde 1869
hasta 1898, por el tifo.
'
Además, el Consejo ha remitido á la Secretaría
con el fin de que sean también enviados á San Luis'

unos diagramas á colores de la mortalidad habida
ea la capital en 1900; una tabla que manifiesta el número de vacunados contra la viruela desde 1873 hasta 1898, en I a capital, y las defunciones causadas por
esta enfermedad; un cuadro que expresa las desin fecciones de casas y ropas, practicadas de 1895á l903,
y otro en que aparecen corn,ignados los casos de defunción ocurridos en Mazatlán á consecuencia de la
peste bubónica. Otros tt-abajos, tan importantes como los anteriores, completan la parte del contingente que se relaciona con el ramo de estadística.

En cuanto á las oficinas que dependen del Consejo,
se exhibirán en el Certamen de San Luis varios cuadros formados con series de fotografías que representan las instalaciones sanitarias de los puertos y de
C. Juárez, C. Porfirio Díaz, Laredo y .Nogales, así
como el departamento de desinfección establecido en
la Capital. En otro cuadro por separado, se darán á

C()r,nR 11 ra.'IOlf. Rntellnlf t1 totfnll
los a,-t·f,..ulolfde ,,.,,.;.Htal, tle11de clase

conocer los loca.les que ocupan, respectiva-mente, la
Dirección del Consejo, las Secciones,1elLaboratorio
de Bacteriología, etc. etc.
Por último, y juntamente con las fotografías y
datos de que antes hemos hecho mención, se en via.rán á San Luis las colecciones completas del Boletín del Consejo, dos «Memorias:\', escritas· en inglés,
que tratan de los principales trabajos llevados á
cabo por aquel Alto Cuerpo desde su fundación, y
algunos otros libros y folletos indispensables para
dar una idea de la eñcacia con que en México se
atiende á todo lo que se relaciona con el importantísimo ramo de Salubridad Pública.
Los lectores de «El Mundo Ilustrado» verán en estas páginas cuatro de las fotografías que se exhibirán en el certamen: Una de ellas r epresenta al
personal del Departamento de Desinfección, que preside el Dr. González Vásquez; otra, la estufa en que
son desinfectadas las ropas de los atacados de enfermedades infecciosas, y las dos últimas, los carros en que son conducidas las mismas ropas al local en que se encuentra la estufa.

co-1•ri~,tP. li11sU1 la ,riás tina. •
JUEGOS.
LAVAMANOS.
ESCUPIDERAS
e,-. wu-,-l~,lad que no se- Igual" en
uiuqfl'nt&amp;

J)O'lºff'e

...-J·1-tfot1.lu1t ti.e Ltt40 11 fwntaRla pro-.~
pi",. pu.,-a obtre(J1dos. á. ¡r,-eciOs aiu ·
♦ount.

-

___.)

ESTOMAGO

'

tU} euruen tl'&lt;t en.. los bou&lt;lolrs- do lus'
,tlam&lt;t.s ele(J«nf{'S ,lcl 11uo1tlo ,mte,·o

Wilhelm Rieger
t'rankfurt a Main, Alemania.
. ,..J:/,w~~-

• ••

Proi:ec,lor ele ltttl Co1•t,·~ rre·
ITl\l..11\,
55PAl'lA

Y PORTUGAL.

Es el úni co medicamento que
cura de verdad
,
Lo recetan los médicos de todas las u1tcl()nes. para cuar
1as enfermedades del estómago é in.:estinos; 1•¡, tóni co
d1g-est,ivo y 11111,ig1tstrAlgico;
cura el 98 por 100 de los enfermos. aunque sus dolencias
seau de mlls de 30 años de antigiledad y hayan fracasado
todos los demas medicamentos

Ucpr~seutantes en la Repúblltñ:

.Fínk y Cía..
Capuchinas 7.-Mexlco.

Cura: dispepsias, diarreaa
y dise11tel'ias, la dilatación.
la úlcera, catarro bitestinaJ.
y todas las demas a fecrlones
del estómago e intestinos

siendo ootabiltsimo en lo; .
- - niños. - Venta: Farmacias y Drog·uertas.
Las botellas han de llevar la
palabra
(STO_MALIX}
j

...
SERVICIO DE DESINFECCIÓN,-CARROS PARA LA CONDUCCIÓN DE ROPAS INFESTADAS,
SERVICIO D"E DESINFECCIÓN. -CARROS PARA LA CONDUCCIÓN DE ROP
AS INFESTADAS,

�EL MUNDO ILUSTRADO

EL MUNDO ILUSTRADO

El Organilltro

T

ODOS los metropolitanos le conocemos; todos le hemos visto pasar
ante nuestros ojos, perseguido por
la impaciente multitud de adultos
y chiquillos, y, quizá, quizá nosotros mismos, en un tiempo, fuimos parte de esa impaciente multitud.
Este tipo, tan nacional ya, tan nuestro, gozó, no ha.!e
aún muchos afios,
su época de florecimiento; desempefió, dos ó tres lustros ha, un papel im
portante en los pasatiempos de nuestros humildes. En
la actualidad, ha
evolucionado como
todo lo que le rodea, ha tenido que
marchar con la época, y no es ya, por
tanto, aquel mismo

quier clown de los arrabales; que se pone el
sombrero, y se lo quita más tarde para presentarlo á la concurrencia en demanda del
óbolo á que estima haberse hecho acreedor.
En la actualidad, sin el tití que hace piruetas en la cuerda, ó sin los falderillos que
saltan el aro ó bailan en parejas al corn pás
de la música, el organillo perdería enorme
suma de su legendario prestigio. No basta ya
á su público el más ó menos desatado torren-

y de la abrumante labor, escuchando acaso
un dulce juramento; es la vaga promesa de
fáciles esparcimientos y de no lejanos éxtasis cuya expresión jamás en su pobreza soñó,
el léxico.
Su existencia se desliza inalterable; va dela balada á la tragedia, de la comedia al drama, sin advertirlo él mi,mo en muchas ocasiones. El júb:lo infantil que def'pi~rta su
llegada, no hace cambiar la expresión de su
rostro; no ignora que con él' va la ocasión deamorososos transportes; que al arrullo dt: su
música, pobres almas sencillas y torpes
creen entrever algo de la, felicidad ambicionada; mas él ho da sefiales de advertirlo, y
da vuelta al manubrio, da vuelta, infatigable en la apariencia, entanto que &amp;obre las
toscas baldosas del patio la planchadora baila, contando con ansiedad los momentos de
placer, ó el ebanista que llega de la cotidiana peregrinación después del trabajo, siente,
á cada nota, que loa instintos se despiertan y
le arrastran.
Mas él pasa, sin detenerse mucho tiempo, por en medio de todas estas embriagueces; sus momentos Ron tortos y precisa aprovecharlos; es voluble como pocos; va de aquí
para allí, dispuesto sólo á hacer alto cuando
adivina ánimos de ffesta y sus oídos acaricia
el retintín de las monedas; llegada esta ocasión, su marcha cesa, y pronto el instrumento lanza al espacio la cascada de sus agudas
notas. Y cuando todo parece convidar á la
alegría olvidando el más allá; cuando parece
que el infatigable noctámbulo ha olvidado ó
hallado tal vez el final de su peregrinación,
vuelve á levantarse y desaparece sin que las
súplicas le ablanden, sin que le haga vacilar por un momento el pensar en la tristeza
que sucede á su partida.
. Razón de sobra tiene. Adivina ya sus postrimerías, cree entrever ya el término de sus
jornadas, y apresúrase á extraer el fruto de
los últimos momentos. Al presente, haecbado mano del tití, para prolongar siquiera esa
agonía; más tarde, el tití será desechado por
insuficiente, y substituído por alguna otra novedad de mayor atractivo, y no mucho después, quizá, el mismo or"anillero irá á ocupar su sitio al lado de ta;tos otros recu.irdos
que señalan el paso de nuestros mayores.

..

La Herencia de Rousselot
NATOLIO Rousselot y su buen amigo Próspero Desroches, el pintor, alegaban hacía
ya un buen cuarto de hora, sin poderse poner de acuerdo. acerca de cómo y cuándo
era el hombre feliz.
Discusiones de este jaez, son· de aquellas que
jamás se cierran. La felicidad humana, como
todos los mitos, tiene variantes individuales
infinitas, y basta se podría decir que cada persona, según sus anteredentes, su educación y
su manera de pensar, tiene formada diversa
opinión respecto á los elementos indispensables
de la dicha humana.
En estas circunstancias, y dado que nuestros
dos interlocutores eran. amigos, precisamente
porque pensaban en todo de manera diametralmente opuesta, fácil es comprender que hubieran pasado discutiendo tanto tiempo. Anatolio decía:
- Desengáñate, amigo mío. Sin una reata,
sin una suma de oro ó de buenos títulos de banco, que permiten al hombre vivir inlependiente
y libre, no se concibe la felicidad. La única
dicha posible reside precisamente en decir:
&lt;nadie me manda; teogo dinero para vivir·sobre el mismo pie que boy lo hago, por más que
mi existencia se extienda por cien años y más&gt;.
-Te equi vacas lastimosamente- interrumpió
Próspero,-porque si en el caso que citas, el
hombre se encuentra enfermo, gravemente en•
fermo ó atacado de dolencias inte,·minables, la
dicha es imposible por este solo hecho. Mas
valen buena salud, una mujercita que baga la
vida del bogar hermosa y amigos leales y buenos. El dine1·0 es accesorio.

A

A. GONZÁLEZ CARRASCO.

En Honor del Sr. Gobernador de Tabasco

para quien Fidel tuvo en los ojos una mirada de ternura, y una estrofa juguetona entre los labios.
A través de la lenta evolución ha logrado
conservarse hasta nuestros días· si en la poesía pudo alcanzar siquiera fues~ un pequeño
abrigo, por su parte la plástica ha reproducido sus formas, el pincel le ha robado sus
tonos y la cámara obscura ha alcanzado á
sorprender sus más ligeros movimientos.
Su vida, en otro tiempo, gu:;taba poco de
mo,,trarse á la plena luz solar; poco a 111igo
de ésta, surgía á la pública expectación
cuando en el Ocaso que&lt;laba apena,; un d ébil rastro del día agonizante· cuando en la
esquina, la vendedora de el~tes cocidos ó
de alcauciles, sentada al borde de la acera,
pregonaba con voz extrañamente plañi&lt;lern
su mercancía; cuando en el fondo &lt;le la calle obscura, una estrella errante una I uciérnaga rojiza, yendo de aquí para ~llí delatal&gt;a
al encendedor público, aparentem~nte infatigable en su faena.
Hoy le _acompaña el t~tí que danza caprichoso encima del organillo; que maneja el
aro, y la sombrilla y el pandero, como cual-

te de armonías escapado del torpe instrumento, y ha sido necesario ofrecer un nuevo
&lt;itractivo para que la diversión no termine
ni vaya el pobre organillo á reposar eterna'.
mente. en la sombra del olvido.

Publicamos en este número una fotografía
que representa dos de los arcos triunfales le- .
vantados en San Juaü Bautista hace pocos
días, con motivo del regreso á aquella población del señor Goberna&lt;lor de Tabasco
General Don Abraham Bandala.
'
De los arcos á que nos referimos uno fué
erigi?o frente al Pa1acio Federal y ~tro f'n la
esqmna de las calles de Juárez y Miguel Lerdo, estando los dos vistosamente adornados
con follaje, ban~eras y atributos de guerra.
~ns &lt;lt&gt;mostrac10nes de simpatía de que fué
ohJeto por parte del puE&gt;blo de San Juan Baut~~ta el S&lt; ñor Gobernador, fueron muy entusiastas.

•

*
Mas el organillero no ha muerto aún. Ha
emigrado, sí, de algunos sitios que antes
fueran propicios á su existir; huye de las
a~enidas sobre las cuales los escaparates
vierten cascadas de luz; en Jonde se aspira
el perfume enloquecedor de las hembras
que .subyugan al recogerse la falda, y halaga los sentidos el tenue frufrú de la seda, ó acaricia el oído el caracolear de los PUR
s~NG sobre el ~s!alto. No ha muerto, porque
leJOS de tales sltlos ha encontrado quien le
ofrezca todavía un momento de reµoso en su
peregrinaci6n; quien le reC'iba afin con una
sonrisa de bien venida, con una frase de
afecto ó &lt;le esperanza.
Entre los humilde~, su presencia es un
recuerdo y una promesa: es, para las hembras, y aun para muchos varones el recuerdo de gratas horas pasadadas lejo~ del taller

ARCOS
EN

Y sobre el mismo tema discutían nuestros dos
protagonistas, cuando un criado se presentó á
dar cuenta de la llegada del correo.
Una carta de luto, grande, cuadrada, señorial, que á las claras revelaba ser de alguna
persona seria y formal. Anatolio la abrió pensativo, y súbitamente su semblante se serenó,
se iluminó, mejor dicho, y dijo tendiendo el
pliego á su amigo:
•
-Mira. La fortuna tiene sus arranques de
hembra frágil y caprichosa&gt;. La carta era de un
notario. Decía «que habiendo muerto en las
cercanías de Cherburgo el señor Rousselot, tío
de Anatolio, había recibido la misión de hacerle saber que era el heredero universal de los
bienes, suficientes para producir una renta de
cien mil francos&gt;. Agregaba que en la notaría
se encontraban los documentos y que sería muy
dichoso en ver que se acercaba á la población
Anatolio para hacer valer sus derechos y seguir la existencia que en épocas anteriores llevaba el tío&gt;.
Anatolio se decidió á partir desde luego, por
el primer tren que saliera, é invitó á su amigo
para que lo acompañara.
•

***

LEV AN'l'AD0S EN !'-. JUAN BAUTISTA
HONOR DEL SR, GRAL. BANDALA .

.,

En el paradero del ferrocarril, en Cberburgo,
encontraron una calesa, fea, vieja, pero fuerte
y bien construída. Un rústico, de unos cincuenta años ó más, vestido muy modestawente·, esperaba cerca, y cuando percibió á los dos amigos, se dirigió á ellos, diciéndoles haber recibido la orden de llevarles á «La Huerta&gt;, hacienda y granja del difunto Rousselot. Anatolio
tuvo, desde luego, algunas frases de despecho,
porque el tren no le gustó, pero no tuvo una
palabra de afecto para el muerto.
El camino era largo, muy largo; por toda la
empinada cuesta bordeábalo el mar. Durante la
marcha, Anatolio preguntó al viejo su nombre.
-Me llamo Juan-dijo éste.-Era yo algo
como un intendente del viejo y difunto Rousselot, algo como un administrador y algo como
un amigo.
Y llegaron á &lt;La Huerta&gt; después de dos horas de marcha.
Próspero estaba encantado. La vista era her-

mosa y el jardín muy bien cuidado. La casita
modesta., pero admirablemente limpia y bien
dispuesta. La cocina amplia, bien dotada, á
mano!! llenas. Todo era causa de admiración
para Próspero y de despecho para Anatolio.
No se cansaba el heredero de señalar defectos, de hacer cálculos acerca de lo que valdría
la propiedad, y preguntas respecto á la renta
que se podría obtener de ella. Su disgusto era
grande, y de no haberse
preocupe.do por esto, hubiera podido distinguir las
miradas de disgusto que
le dirigía el viejo Juan, el
administrador,amigo é intendente del difunto Rousselot.
Próspero sí lo notó y se
explicaba perfectamente el
caso, por haber vi vid o más
de cincuenta años en «La
Huerta&gt; el buen hombre.

-Sí, yo soy el padre Rouse.elot. Dios me ha
consei vado la vida, y para saber quiénes eran
y lo que pensaban mis herederos, antes de darles lo que había reunido con tantos trabajos,
en toda mi I arga experiencia de viejo y de campesino, no he encontrado cosa mejor que una
vieja farsa de comedia. Me he fingido muerto y
he sabido la verdad ....
Anatolio salió por el rrimer tren, rumbo á

***
Apenas hubieron cenado
la frugal pitanza que les
fué servida, Anatolio quiso que le fueran entregados los documentos de propiedad de «La Huerta&gt; y
sus anexos. Preguntó el
anciano Juan cuál era la
intención que abrigaba.
Era simplemente ir al día
siguiente al pueblo, arreglar la venta de toda la propiedad, para volverse á París cuanto antes á disfrutar de su
herencia.
Casi lloró al saberlo el pobre viejo. Próspero r~gañó por algún tiempo á su i,,migo, pretendiendo convencerlo de que debería ir á inst~larse á «F,a Huerta&gt;, . para seguir la existencia tranqmla y metódica de su tío.
Nada pudo conseguir. Anatolio estaba decidido á vender. Y era tan sincera la aflicción del
viejo, que Anatolio no pudo menos que indignarse y decir en voz alta:
-Si yo tuviera cien mil francos, mañana te
compraría esto. Mañana empezaría á buscar
algima muchacha sencilla que se casara conmigo y me acompañara toda la vida. Seguiría
la tradición del difunto Rousselot.
. Pe;o de nada _sirvieron sus :i,rgumentos. Al día
sigmente, á prima hora, sahó Anatolio vestido
de negro, listo para la venta, con la carpeta
en la cual llevaba los documentos de propiedad. Próspero no quiso acompañarle IÍ Cherburgo.

París. Próspero, pn h i ,
bérselo suplicado tanto
Irene como el padreRo~sselot, quedó en «La Huerta&gt;.

***
Y cuatro meses después,

Anatolio recibía una carta.
de Próspero, en la que le
comunicaba que en unas
cuantas semanas más, sería su esposa Irene; que el
viejo Rousselot bendecía la unión y haría herederos universales á los dos; pero que, por
haber sido su amigo Anatolio, el heredero en

*
**
pna calesa se det~vo á la puerta. El únbo
criado de la casa llegó agitadísimo y habló con
el s~ñor Juan, aparte, algunas ·p alabras. El
anciano llamó á Próspero y le dijo:
-Llega de su convento, donde se educa la
señorita Irene. Era la protegida del difu'nto
Rousselot y •ada sabe de su muerte. Recíbala
usted y dígale todo lo que ha pasado.
Apenas había salido, cuando entró á la pieza
Irene. Era una hermosa muchacha de unos diez
y ocho años, a!ta, esbelta, muy bien formada
y de grandes OJOS azules. Se detuvo, mortificada, en el umbral de la puerta, mientras Próspero pen~ba cómo decir á la pobre niña que
había qué&lt;lado sin familia, sin hogar, sin nada.
A las primeras palabras, la pobre muchacha
comprendió que algo se le ocultaba. Pero Anatolio, q.ue se había mantenido fuera, se tomó la
molestia de decirle claramente lo que babia
pasado. Antes de que terminara, la infeliz es•
taba anegada en llanto.
Anatolio prometió seguir pagando la pensión
en el convento. hasta que la educación de Irene
terll'inara. Pero ésta, altivamente, rechazó la
oferta, diciéndole que era al difunto Rousselot
al que quería y no &amp;. su dinero, que lo único
que le suplicaba, era que le diera el retrato al
oleo, de cuerpo entero, del difunto Rousselot
que se encontraba en el salón. Anatolio no tu:
vo inconveniente en cedérselo.

*
**
Cuando el criado volvió, trayendo en las manos al retrato envuelto en un crespón, Próspl)rO
se descubrió respetuosamente. Irene se precipitó sobre él, llorando, y Anatolio permaneció
frío, separado, pensando en que perdía el tiempo preciso en que debería ir á vender sus propiedades ante el notario de Cherburgo.
El velo había caído, dejando al descubierto
el retrato. La estupefacción de Anatolio llegó
al extremo. El retrato claramente representaba
á Juan, al anciano intendente.
Entonces se abrió una puerta y apareció el
propio personaje, en cuyos br8 zos se precipitó
Irene, confusa y llorosa.

una época, tanto Irene como él mismo no habían querido casarse hasta saber de cierto que
el padre Rousselot le dejaba determinada suma, aunque bastante pequeña.
·
Arreglo del Francés para "El Mundo Ilustrado."

00
Hasta en las ondas del aire hay oficiosos correos para las malas noticias.

*

A la lengua más la mueve el temperamento
que la voluntad.

*

Como se oculta el sol tras negros nubarrones, así suelen ocultarse almas celestiales tras
caracteres muy ásperos.-PEREDA.
La mujer que vale por sí misma, no ha menester de muchos oropeles.

*

A?nque fuese _m uy rica y hermosa, causaría
lástima una mu1er: que no supiese hacer otra
cosa_que gastar dmero en atavíos con que encubrir su nulidad.-MARQUESA D'IVRY.

�EL MUNDO ILUSTRADO

EL MUNDO ILUSTRADO

PAGINAS DE LA MODA :

Siente usted un cosquilleo constante en la garganta ?
Está usted ronco con frecuencia? O está t 1 sted molestado
por la tos ? El Pectoral de Om•eza del Dr. Ayer calma las
irritaciones de la garganta, alivia la inflamación de los
tubos bronquiales y ataja la congestión pulmonar. Y es
por esto que domina con rapidez las toses rebeldes é impide las pulmonías y la tisis.
El Pectoral de Cereza del Dr. Ayer ha estado curando
afeccic)lleS de la garganta y los pulmones por cerca de
sesenta años. No debería faltar en ninguna familia.
Ya hay muchos contrahechos é imitaciones. Póngase
en guardia contra ellos! Y asegúrense antes de que
obtienen el Pectoral de Cereza del Dr. Ayer.

los-vestidos de los niños-Sencillez
y elegancia. -

Hermosos

figurines.

En la presente página trataremos un poco
de tra,jecitos infantiles, ya que esta parte de
la indumentaria está sien do actualmente descuid,:).da por nuestras madres de familia. Antes de entrar de lleno al asunto, debemos
hacer algunas observaciones que creemos de
importancia.

***

1

~¡
1'

.

,A
1

--

\
••.,

:º

En el número 3 veréis dos abrigos de niñas de edad de ocho y
cuatro años, respectivamente. El primero
es muy elegante, aunque no muy rico: consta de un saco suelto,
con mangasjaponesas,
y el frente de este saco se atavia con pai-:amanerías de seda y botonaduras de metal.
EL abrigo para la niñita de cuatro añoa encanta por el hermoso
aspecto. Creo que os
habrá de gusta1 mucho,muchísimo, y que
haréis que vuestras hijitas lleven uno igual.
Se compone de una ba-

Fig. número 1.

Se ha creído, err6neamente por
cierto, que sólo los niños pertenecientes á familias ricas pueden andar bien vestidos. Ningún juicio
más desacertado que éste. No es la
riqueza el factor principal de la elegancia. Cuántos y cuántos ricos andan por ahí próclamando en alta
voz que la cursilería no es aún planta exótica en este mundo, y cuántos caballeros y cuántas señoritas de
modesta clase, llevan con todo garbo y con verdadera elegancia prendas modestfaimas de ropa.
Hay que convencerse, lectoras
mías: si la fortuna no ha derramado en vosotras sus prodigalidades, no por eso desesperéis
de hai:er buen papel en reuniones y
paseos. Un traje de humilde tela bien
confeccionado y arreglado de acuerdo con los últimos figurines, os hará
tan elegantes como si llevarais ricos
pendientes de pedrerías y deslumbra
dores collares de perlas. Lo mismo
que con vosotras, pasará con vuestros hijos. Haced que los niñ~s vayan siempre aseados y con traJes en
los que por ningún motivo aparezca un recargo tonto 6 ridículo de
adornos. En los niños debe inculcarse la sencillez y de ninguna manera el amor á la vanidad. Los figurines que os presento en estas páginas darán mayor fuerza á mis palabra;, puesto que en ellos veréis mucha gracia y poco adorno.

_Ji e·"..#~.....

El número 1 representa dos trajecitos infantiles: para niño y niña, respectivamente.
Observad el de la niña y en el veréis q~e con una te~a
de poco precio se ha logrado confecc10nar un tra}e
de mucha vista. El trajecito suelto no lleva mas
adornos que los pliegues á_ lo largo y los holanes á
ancho y en la parte poster10r, así como un peque1;10
cuello hombreras· sobre el que caen, con toda naturalidad las dos trenzas del tocado infantil. El ~rajecito del niño no puede se~ ~á¡;¡ sencill?· Se co_nfecciona con un cas1m1r de mediana cahdad,
de color claro ( dabo advertiros también
que nada sienta mejor á los -niños que
los colores claros). Los pantalones se cortan un poco holgados, de acuerdo con la
moda, y la blusa se tableará en la pa~te
delantera, dejándola suelta en la posterior
y rematándola COI?, un pequeño cuello
ccChicagoi, formado con
la misma tela del vestido.

Preparado por el DR. J . C. AYER &amp; CO., Lowell, Mass., E. U. A.

El vulgo es incapaz de entrever los_ incon_yenientes que resultan de la
transgresión de las leyes del lengua¡e.-MuLLER.

** *
No hay amor propio más intransigente que el de los literatos.-NAPOLEÓN.

***

A no haber otros fundamentos para tachar á veces de irracion'.1-1 á la
Moda, para ello bastaría el hech&lt;? de h3:b~r convertido el vestido fe·
menil en escoba para todas las mmund1c1as de la calle.-MARQUESA
D'IVRY.

'\

ta suelta, rematada
ror un gracioso cuello esclavinr;,. Bata
y cuello llevan por
únicos adornos pequeñasaplicaciones
de cinta clara, formando listas y picos.
¿Habéis visto algo más gracioso y
espiritual que los
trajecitos infantiles que representa
nuestrograbado nÚ•
mero 2? Seguramente que no. En
efectc, laforma suelta y la confección
de estos trajecitos
los hacen modelos
en su clase. ' -Para
número 4.
lograr que los trajee
hechos de acuerdo
con estos :figurines, no desmerezcan en nada
del 01iginal, procurad únicament.e no separaros &lt;le sus detalles, pues en estos es donde está el •creto de la elegancia y del
buen gusto. No me cansaré de repetiros
que no hay necesidad de copiar servilmente un modelo para obtener una obra perfecta. Léjos de eso, podéis inspiraros en vuestra propia imaginacié,n, sin apartaros por
completo del modelo que habéis pretendido
seguir. Haced lo mismo con estos trajes y os
iesultarán tres graciosísimos vestidos infantiles. Los demás :figurines, de última moda
como todos los que os presento, rnn muy
apropiados para la est.asión actual y cuadran
perfectamente á nuestras constumbres, por
más que los hayamos tomado de modas europeas.
JOSEFINA.

t,a "fosfatina Fali6r6s"
es el alimt:nto más completo y el más recomenda,do para los niños desde la edad de seis á siete
meses, y particu!armente en el momento del destete y durante el período del crecimiento. Facilita mucho la dentición; asegura la buena forma-·
ción de los huesos; previene y · neutraliza los·
defecto~ que suelen presentarse al c;:recer, é impide la diarrea,, que es tan frecuente en los niños.

París, 6 Avenue· Victoria,.
Y

en todas las F'artnacla.s

~ts;J~-.

~--.__..... == .
Fi9.. numero 2.

Fig. número 5.

~~~~~~~~~~~~

�EL MUNDO ILUSTRADO

MUNYON

Et tEst.11mEnto

Un juego de hace cuatro mil años

del Ilmo. Sr. Arzobispo Fechan
Los bienes fueron valuados en $125,000.

HABLA CON LAS MUJERES

La ma¡yor parte de lo testado consistía en dos pólizas de $25,000
cada una, tomadas en "La Mu•
tua", Comp•a ñía de Seguros sobre
la vida, de Nue,va York.

Hace poco-s d!as que ~ ,pradi,có
la aip,ertura del tootaa:nento d,el I~u_str!~imo Sr. A.TzobLspo D. P~-tnc10
A Feehian en la ciudad de Oh1cago,
J
Iiiinois. La fortuna dl€il. distin,gu,do
El Jabón del Av,ellano de la, B;-uja prelado ascendió á ,cerca de . • •
r,ea,Jmente es un alimento y vivifica- $125,000 oro americano; Y_ según el
dor de la p.iel.
i!llJventario ,que se ha publlca,do, los
Alimenta y nutre la piel tasnto co- bien.es que dejó !fueron como sigue:
mo los alimentos nutren el cuerpo. Po•
ne OOida poro en una condición salu- Dos póli2las de "La
dable; a.sisite á la Naturaleza en ¡:u·
Mutua,"
Compañia
rificair el cuerpo de venenos; evita ind,e Seguros sobre .J.a,
flaima..ciones y suaviza y cura las parVida, de Nuewi. York,
tes irrita.das. CUTa las hendiduras de
por $25,000 oro .cada
las manos y labios y toda forma de
una, 6 sean. . . . . $ 50,000 oro.
escaldadura. No hay jabón, no ha,y lo- Divi.de ndos acumula,dos
ción, no se ha descubierto ningún basobre una d,e las póño que t.an ra.pi,d,amoote tranquilice á
Jizas. . . . . . .
9,329 oro.
los bebés que sufren de picaduras ca Otro. póliza de seguro . 14,000 oro.
Ji.entes 6 cualquier forma de ronchas Acciones en efectivo y
como el Jabón del Avellano de Mu
en Bancos. . . . . . 37,000 oro.
nyon. El cailmante efecto que hace en
Enlre los disposicion&amp;s del selos niños es casi instantáneo. Yo deseo
que cualquLer persona que sufra de ñor Arzobispo, en su testafillento, se
la piel, y atormentada de picazón, que hicieron ést.a,s:
se bañe con el Jabón del Avellano
A su hermana, señorita Kate
usando el agua tan caliente como la F'eehan, que estuvo siempre con él
piel la pueda resistir. El alivio será hasta su muerte, $40,000 010 en boinmediato.
nos y $25,000 oro en una!' de las póMU NYON.
lizas de s-eguro; á la s -e ñora A.na A.
Dr. Munyon, núm. 1505, Arch St., F'Eiehan, viuda del señor doctor
Filadelfia,E. U. d-e A.
E)duardo L. Feehan, hermano del
Agentes Generales. J. Labadié Sucs. señor tArrobispo, $25,000 oro de
y Ca., Profesa 5.
otra de las pólizas, y $5,000 oro en
Depósitos en Méxi-co:-Sres. J. Uih- e f,ectivo; á la Academia d·e San P.alein Sucs.-Carlos Félix y Cia.-Dro- tricio de Ghica§o, de la qu,e, es pre•
guerí,a del Elefante.-Droguerfa del captora su h ermana, Madre Maria
Refugio.
Catalina, $10,000 oro de la última
En Monterrey.-Sres. E. Bremer y .póli11a; á la escuela "Santa Maria''
Cia.
d•e enseñanza práctica para varoEn Puebla.-Sr. Joa,gufn Ibañez.
n-es, de Feelh,a,nvme, Illinois, que
En Oaxaca.-Sres. Tolis y Rene-ro. ! era la institució~ por J,a, que_ más se
Temporalmente hemos subido nues• interesaba, el senor Arzobigpo, &amp;e
tros prec.ios 20 por ciento hasta nor - •e ntregaron Joo $4,000 restalnl-EIS de
ma,Jizarse el• cambio.
, .Ja última póliza.

¡

"SflNTfl FE" l,fl MEJOR RUTfl
A Denver, Kansas Oity, St. Louis, Ohicago, New York,
San Francisco y Los Angeles

---~!IV'l!\9ll9"'~

De los juegos existentes no hay
ninguno tan antiguo como el que
representan las siete figuras g~ométricas contenidas en el cuadr1to
cuyo grabado acompaña á este artículo.
Hace cuatro mil años serví~ de
diversión á los niños y á las mñas
de China, lo mismo que ahora.
Se le llama juego de los tangr~mas y fué inventado por. el gra°= ti·
lósofo chino Tan, de qmen deriva
su nombre.
El filósofo tomó un pedazo de papel en forma de cuadrado, y lo cor·
tó en siete pedazos ex actamente
iguales á los representa~os en
nuestro dibujo. Con esos siete pe·
dazos construyó miles de figuras
diferentes,de todas clases: ho~bres,
animales casas, embarcac10nes,
etcétera ~on sólo ajustar de mane·
ra disti~ta 1as siete piezas.
Publicó las figuras en su gran
obra Los Sil!:TE
LIBROS DE TAN,
que trataba de
la creación del
mundo y de los
progresos de la
raza humana en
los siete períodos de su desarrollo, todo ello
según las anti·
guas teorías chinas.
Tan vivió hace cuatro mil
años, como hemos dicho,y Los
SIETE LIBROS DE
TAN, continúan
figurando en la
literatura clásica del Celeste Imperio.
A ningún chino se le ha ocurrido
escribir el OCTAVO LIBRO DE TAN,
que abarcara figuras ilustrando los
progresos de la humanidad, de cuatro mil años á esta parte.
Consideran la tarea casi imposible; tanto es así, que en China hay
un proverbio que dice poco más ó
menos: «Es hombre muy listo, pero
no podrá escribir el octavo libro de
Tan.» Lo cual no ha impedido que
un yanqui, pues yanqui había de
ser, y por añadidura la mayor celebridad en el mundo de los confeccionadores de problemas, SamLoyd,
haya confeccionado recientemente
ese octavo libro, en el que figuran
imágenes de locomotoras, automó·
viles, de aerostatos y máquinas voladoras y demás inventos recien·
tes, dibujados sólo con las siete figuras de Tan.

el primero representa las siete piezas y el segundo, tercero y cuarto,
fig~ras confeccionadas con ellas.

o
Ilustraciones para música (*)
(Por Salvador Farina)

UNE DROLE DE CHANSON
Se alza un grito de fiesta en el
valle. Calla la aleg ría, y un pensamiento de amor infeliz rememora
un drama concluido apenas y ya
antiguo como el dolor. Dice el llanto: «La vida es amor, el amor es dolor». Voces diferentes lo interrumpen y la paradoja grita entonces
en el valle: «Olvidemos la vida ....
y vivamos&gt;.
MINUETE
Otros tiempos. Vísperas de grandes cosas. En la sala dorada y luminosa· el deseo juvenil se enlaza
en danza láng uida; por la calle ne" ra y fría pasan lamentos infinitos,
la miseria ruge é impreca.

y

DESPUÉS DE UN SUERO
Es negra noche. Tengo cansado
el cuerpo é inquieta el alma. De
pronto escucho .... ¿quién es? ....
un monstruo amenazante, quizá una
fiera humana; intento huir; pero me
sigue, se acerca siempre; ya me
siento preso....... piedad! piedadimploro en vano. Caigo , me levanto y aun corro . .... . en vano. EL
m~ alcanza, me aferra . ..... doy uu
grito desesperado ..... . cesa la negra :,;.oche, aparece sereno E1i cielo,
til a lma espantada interroga, el
cuerpo, escapado de la amenaza
horrenda, tiembla, pero estoy sa l·
vado, era un sueño!
VISIÓN DELA HERMANA MOER1'A
Tú me pareciste, hermana querida, á decirme dulcísimas palabras,
á alentar mi vida con tu sonrisa.
Yo te quería siempre junto á mí.
«Quédate», te dije, y quise entretenerte; pero tú, vol viendo los ojos
al cielo,huiste sin fatiga demi abra·
zo. Así en el sueño de hoy, hermana mía; así ayer en tu breve vida.
REVE
Oio-o la voz sumisa del lago tranquil~; también la montaña sublime,
dorada por el sol naciente, dice cosas del cielo. La floresta. calla y
escucha.
Todo duerme en el paisaje ... . . .
mas no ...... oigo el golpe de remos lej anos; una barca pasa, se
aleja. se pierde ..... . Tal vez era el
amor!
DANZA ZÓ'l ICA

Se reservan camas en Carro Pulman para todos los puntos en
los Estados Unidos. Los Restaurants·y Carros Comedores de Harver en la Línea de Santa Fe, son renombrados en el mundo entero.
Para precios, itinerarios y otros informes, dirigirse á
W. S. Farnscwortb.-Agente General.
1 ~ San Francisco, NÚJn. 8, l\léxlco, D. F .

Estas fig uras se han puesto de
moda en muchas partes, y realmente constituyen un recreo graq,ge,
pues no se confecciona f ácilmm!te
una figura bien hecha con esos siete pedacitos de papel. En primer
lug ar, el 7 es un número que no pue·
de dividirse e n mitades simétricas,
y. por otra parte, las formas simétricas de las figuras de Tan tienen
todas ángulos que parecen apartar
la posibilidad de trazar con ellas
líneas graciosas y variadas, pues
se excluyen las curvas. A ñádase
que es condición imprescindible el
emplear los siete pedazos en cada figura que se baga, ni un pedazo más ni un pedazo menos.
N o constituyen sólo un recreo las
siete figuras de Tan, sino que, además, son un ejercicio excelente para la imaginación.
Gustavo Doré desarrolló y perfeccionó su g usto asombroso para
el dibujo de fig ura, jugando y trabajando con las siete fig uras de
Tan.·
De los g rabados de e~te artículo,

Es día de feria. De todas partes,
aun de muy lejos, 1:1,cuden tenderos
y juglares; ya todos se entregan á
la danza mientras los pilluelos
aturden sonando sus trompetas; el
amor teje en silencio su tela inmor·
tal. Dos viejecitos escapados á la
muerte celebran sus bodas de oro,
y quieren tambien bailar, porque
aún se aman.

EL MUNDO ILUSTRADO

TIUSión, €sptranza

«Hércules&gt;, el arrepenti miento de
1 ~~~afi~~~ los sentidos? ; Todos nos
Diana en «Orión&gt;, el sentimie nto
Vemos caminar el sol de oriente
religioso en l a «Cruz del Sur&gt;. .
~E1
á occidente, y no camina. Mentira
Sin la ilusión no podríamos vi(llAT A DOLOR)
de los ojos.
vir; nos crea la belleza de lo prede PERitY DAVIS '
Personas hay de tan irreflexivo
Vemos el fin del espacio en la
sente y, madre de I a esper anza,
Para Escalofrios, Cortaduros,
carácter, que tienen á gloria deseo- bóveda azul que llamamos cielo. y
embellece el porvenir, cargada co·
cuemaduras y Contusiones
gañar á los seres seneillos ó ino- ni es bóveda ni término de nada,
mo viene de l as dulces sugestiones
No tiene igual.
centes de l as dulces mentiras que sino de la vista. Mentir11: de ella
de la fantasía.
creen, como si semejantes desenga- misma.
¡Ay del pobre corazó n de donde
fiadores pudieran darles,en cambio,
El oído nos dice que el sonido
haya huido!
realidades de tan intenso cons uelo brota de la flauta, del piano, de la
EDUARDO CALCA RO.
y tan completa resignación como garganta del cantante, y nos engalas tales mentiras.
ña, porque el sonido no se prod~ce
Si una madre desolada coloca sinoeneloídomismo; enélesdoñde
sobre la frente del hijo gravemente brota, allí es donde nace; aquellos
No preparéis matrimo nios des·
enfermo una cinta bendita que ha instrumentos no despiden sino vigraci ados acost umbrando á vuesde darle la salud, sonriendo luego braciones mudas. Mentira. del oído.
tras hijas á un lujo excesivo.-MAR·
de esperanza y cobrando tranqui• Lo mismo que la l uz, que no se forQUESA D'lVRY.
lidad en el ánimo, ¿no es una cruel• ma sino en la r etina, donde las
dad, igual al asesinato, represen- vibraciones opacas del éter se conSOLiTAR~ A
tarle la vanidad de su recurso Y la vierten en claridad. Y creemos ver·
La falta de nutrición es l a cau sa
·
CURACl(lN CIERTA
futileza de su ilusión, sumiéndola la fuera de nosotros.
r
en ~ HOBAS, con los
primordial de las enfermedades exGLOBULOS
SECRETAN
tenuantes. Véase lo que dice el muy
así de nuevo en el abismo de la
¿ y ra ilusión de la música? Al
Farmacéuti co, Laureado y Premi ado
prominente.:Qr. D. Pablo Córdov a
ÚN ICO 1\.KMBOIO IKPALIBLE
angustia homicida? ¿Qué lenit ivo hombre que está alegre lo transl&amp;DOPTAno POR LOS HOSPIT•LE$ DE PAR!~
y Valois, de J-a- Ciudad de México :
le dan, en cambio? ¿Con quó le porta á praderas rientes donde ha«Tengo el gusto de man ifestarles
substituyen la esperanza que la bita la dicha y convidan los placeque el uso de la Emulsió n de Scott,
hace vivir\' Después de esa palabra res. Al triste le llena los ojos de
en mi práctica de muchos años, ha
mortífera, ¿qué palabra le dan que lágrimas, y le lleva el pensamiento
sido siempre satisfactorio, pu es sudescargue su ánimo del anhelo do- á los sepulcros. Al desterrado le
pera á toda otra preparación cuanloroso y su mente del lúgubre prn- oprime el pecho, y le representa en
do se trat'a de enfermedades de los
sentimiento?
la memoria el río de su comarca,
órgan0s respiratorios óde las afecY si es ilusión mentirosa de la la caricia de las brisas de sus mon·
ciones por falta de nutrición. Reú
esperanza, ¿de qué vive el hombre, taílas, la torre de su iglesia y el
ne además la ventaja de tener un
IJE LAS
en definitiva, sino de ilusiones Y techo sagrado que cubre entristecigusto agradable, pues los enfermos
esperanzas? Vive el poeta fortifi- dos á la esposa y á los hijos. La
en general no la rehusan. »
cado con el anhelo de la gloria, virgen sueña delirante con el ideal
que, obtenida, es ilusión, porqqe misterioso que le está sugiriendo j
CON E L
es humo y vanidad; no lograda, es Ja naturaleza. El adolescente pal PARA CURAR UN RESFRIADO EN UN DJA
esperanza fallida, que es dolor; pita de entusiasmo y a.mor. El an- l
las pastillas Lnxantesd e Bromo-Q11inin11.
pero ha perfecciona.do su espíritu ciano siente la nostalgia de la ju- ¡ Tome
El boticario le devolvern su dinero si no se cuen la contemplación de la belleza · ventud desvanecida. La música no
r a. La firma E.W. Grove se h alla en cada cnjila
ideal, y vivido valerosamente. Lu- es culpable: son locuras de la fan cha con herohmo el guerrero por ta.sía, que es la facultad de la ilude GUESOUIN, Ou1mico en París
la ilusión de la victoria Y la espe- sión; porque la acción inefable del
En Mexico : J. LABADIE Suc•• y C&gt;•.
ranza de la fama, Y puede cae1 arte de los sonidos despierta la
destrozado y exámine en medio de sensibilidad , eleva el alma, revela
la selva; pero se ha agitado útil· la existencia del espíritu, levanta
mente en la defensa de la patria Y . el pensamiento hacia las grandes Vd.em p,, zaá engrosar,y engrosar es
Se obtiene un
TomepuesJoda.s las maJianaE
de la honra.
concepciones; y emociones, sonri- envejecer.
ayunas dos gr1,je s s de THYROiDINA
Se afana el labrador con la ilu- sa.s, alegrías, y basta las lágrimas en
AOUTY y su talle se conservará es O c l&lt;o
siór: de la ganancia y la esperanz11 que causa, dulcifican la vida y me· 6 volv.,rááserlo.- Elfrascode50grajeas t ú '
por m•~io de las Pllules Orienta.lea
del bienestar, y acaso muere empo· joran al ser humano, por la can ti· PARIS, Laborittorio.1, Ruede Ché.tea ud un. "'
•
11110 l' II Z meses desarrollan v endure cen 6
brecido en la sala de un hospital; dad de cielo que lleva la músic a en IEDICA!fEIITO CIERTO t INOFLNSIVO EN kB, OLOTO.
lo.; senos, hacen de ;-.a p a r8ce r Ias ~al idaa
pero ha fecundado la riqueza públi- su seno.
huc-.oaas de l oa bombl'os y dan al Uuato
Téngaaecuidado de e11g1r: Thyro1dina Bouty.
u na ~raciosa lozanía.Aprobadas por las
ca y cumplido la santa ley del traLos más engaíladores son los
eminencias médicas,,on benlffcaspafl I•
salud y con v ienen á los más de licad '&gt;P
bajo. Ve la madre en su hijo, con ojos. Vemos las constelaciones del
tem peramentos. - Tralamiento 1il.-iL
los ojos de la ilusión, el resumen cielo y les ponemos nombre por su
Rn!\ultado duradero. - B1 frassco l'()lJ
. de todas las perfecciones, Y contero- figu r a; esa figura es ilusión: cada
DOlicia rr. 6.35.J. RATIÉ, Ph1• 15t_Pan.Verdeau,Parta,9"
LOMBRIZ SOLITA,t!A
pulslón segu r&gt;
En Mexico : .J. LABA.UIE Suo'" v e•.
pla de antemano, á la luz de la es estrella dista de Ja otra millones de
DOS horas, sin PI "RO A. po• las eApsa
peranza, el brillante y seguro por• leguas, y si nos acercár amos allá, eo
las L. KIRN. Evlta4 Imitaciones. Dep6sl
venir que le aguarda, y quizá fiebr, encontraríamos que no hay tal to : Farm. IIAUGOTI, :"i4. boulevard. f'.dga•
maligna lo arrastra. á poco á la &lt;León», ni tal «Carro&gt;, ni tal &lt;Can&gt;, Qulnet. l'arfs y en t odas las tarmaclaa
profundidad de la huesa; pero en ni tal «Peces~ ni tal &lt;Hércules&gt;; y
trPtanto ha vivido ella feliz, porqut- sin embargo, es el deleite de las
ha amado y esperado. Si en vez del noches extasiarnos en la contem•
,_ nlDTI III IU, 11 CUU CII LII
en~aut? de belleza que nos ofrece plación de esa;s mentiras, y entre•
la 1lus1ón E:º el rostro del ~er que tener el espíritu en la agradable
amamos, viéramos la hornblE: ca- 1 tarea de ir en·c ontrando en la. in........ , ...... 'I MCllft. la ......_
lavera que está detrás, realidad mensidad la formación de esos
1 grupos
irremediable ..... •
resplandecientes; hacemos
No quiero continuar, porque te- más: los hemos emparentado con
mo envenenarme con el tósigo re nuestros dolores, recuerdos y vir01 JJ'DU J uepn.. H:. le
pugnante de la realidad.
tudes, guardando para la inrnor taSin la ilusión, que enamora, y la lidad, en las urnas de luz de sus
esperanza, que convida, sería Pl estrellas, el heroísmo de «Art uro&gt;,
hombre el gran paralítico de la el sacrifir.io de «Berenice&gt;, el genio
PLACAS FOTOGRÁFICAS
creación.
de «Orfeo», el wartirio moral de
En medio de la ilusión vivimos. «Casiopea», la suwisión filial de
Tnlw• rulMal I lmll,It ¡tr Pulpe!tla NI ltt
porque¿dóndeencuentrn el liomo re, «Andrómeda &gt;, las hazañ as de «Peren su vida subl unar, el elemento seo», la desesperación de «AriadPOL
GIDIEB
de la certeza? ¿En la razón"? La na», el castigo de «Erídano», el
PAIUS - ll08 b.f.l, F6 Bt-Deaú "(.;
ignorancia . la vicia, el inte1 és la vuelo de la inspiración poética en
IN11M: , LOUa, ..... J 00t ·, llll.ld.
-545, Rue de Rivoll, 4 PARIS,
subyuga, las pasiones la obscure- «Pegaso&gt;, la virt ud del trabajo en

SE'Painki\\ey

LOMBRIZ

RE COLORACIÓN

BARBAS y del PELO

EXTRAITaesSIRENE~

!

(*) El joven maestro A)l!LCAR ZANELf.A.
ianista compositor (del c ual n oencucntrop,1·
a b ras que puedan expresar todo 1~ bie n que
pienso) ,compuso en Lugano, casi ba¡~ m,s
ojos siete pequeñas maravillas pnra piano.
Yo quise o\rlas varias veces, y á pedido del
compositor , escribí con el menor número de
palabras siete peque ñas ilw,trnciones,cx p resando lo que lá música me ha hech o sentir.

r.

S .Fai-ina.

HERMOSO PECHO

•

º ASTILLAS DEL DR. ANDREU

~=lGllBliR
COQUE~UCHE
,os F1J11;uomos

MAZURKA SENTIMENTAL
Todo pasa, también el amor. San·
ta Teresa ha escrito: «El infierno
es allí donde: y a no se a ma&gt;. Ay,
pobre criatura que me. amaste un
día!

........"

iCUIDAOO, SENORAi

. LICOR

~LAiliLE

JOUOLA

VINO
NOURRY
ANEMIA, LINFATISMO
ENFERM'EDADES
del PECHO

i

�Año XL-Tomo !.-Número 4.

Enero 24 de 1904·

Precio del Ejemplar, 50 centavos,

1

1

1

.I ,
'

.

1
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1

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¡!

lJ

En el pr6ximo número informaremos á nuestros lectores acerca del

Nuevo sistema de Primas
y algunas otras novedades para los abonados.

�L UNDO LU5TN0DO

AL

Año XI-Tomo 1-Número 4

PUERTO

MEXICO, ENERO Z(de 1904

Director: UC.IRAFAEL REYES SPINDOLA

Subserlpel6n mensual foránea ...... $ 1.60
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Registrado como art!culo de segunda clase, en 3 de Noviembre de 1894.

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Mandamos á vuelta de Correo todas las muestras que se nos pidan.
Remitimos, FRANCO DE PORTE, los pedidos mayores
de 25 pesos cuyo peso no exceda de 15 kilos.

Signoret,, Honnorat y Comp.
Una Hija del Rhin,
(Colecciór, Pelli.r,clil)i.)

�</text>
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                  <text>El Mundo Ilustrado comenzó a circular el domingo 14 de octubre de 1894 en Puebla, inicialmente con el nombre El Mundo Semanario Ilustrado. Su principal objetivo era el de proporcionar una recapitulación de los acontecimientos nacionales e internacionales, así como promover la verdad y la justicia. En un inicio estuvo auspiciado por el gobernador de Puebla, el general Mucio P. Martínez. En 1895 se mudaron los talleres a la Ciudad de México. Para Reyes Spíndola fue primordial dar a conocer artistas y escritores mexicanos, por lo que contó con colaboraciones de ambos para la publicación. Es posible considerar que de 1904 a 1908 fue la época de oro del semanario debido a que la calidad, tanto de contenidos como artísticos, alcanzó un gran nivel. En 1908 Reyes Spíndola tuvo que vender el semanario debido a problemas personales, en junio de ese año se anunció el cambio de administración y, que, a pesar de ello, iban a continuar manteniendo sus estándares de calidad y formato. Sin embargo, Víctor M. Garcés, el nuevo dueño, y su equipo hicieron algunos cambios, se mudaron de domicilio dos veces, cambiaron el formato del periódico, y, debido al abaratamiento de costos, la calidad del papel bajó y sólo se usó el de buena calidad para secciones específicas y el uso de la fotografía para las portadas fue más frecuente. En 1913 la empresa Actualidades, Artes y Literatura adquirió el semanario y en 1914 sus talleres fueron apropiados por el gobierno de Venustiano Carranza, sin embargo pudieron seguir editando el semanario por unos meses más gracias a la existencia de otras imprentas instauradas por Díaz. ​ Este fue un momento de crisis para la editorial ya que se encontraban en aprietos debido a la Revolución, por lo que la falta de recursos y personal fue frecuente, sin embargo, se las arreglaron para no bajar más la calidad de la publicación. Sin embargo, en ese mismo año El Mundo Ilustrado cerró definitivamente, mientras que su fundador, Rafael Reyes Spíndola, se encontraba en el retiro.</text>
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              <text>https://www.codice.uanl.mx/RegistroBibliografico/InformacionBibliografica?from=BusquedaAvanzada&amp;bibId=1752362&amp;biblioteca=0&amp;fb=20000&amp;fm=6&amp;isbn=</text>
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                <text>El Mundo Ilustrado comenzó a circular el domingo 14 de octubre de 1894 en Puebla, inicialmente con el nombre El Mundo Semanario Ilustrado. Su principal objetivo era el de proporcionar una recapitulación de los acontecimientos nacionales e internacionales, así como promover la verdad y la justicia. En un inicio estuvo auspiciado por el gobernador de Puebla, el general Mucio P. Martínez. En 1895 se mudaron los talleres a la Ciudad de México. Para Reyes Spíndola fue primordial dar a conocer artistas y escritores mexicanos, por lo que contó con colaboraciones de ambos para la publicación. Es posible considerar que de 1904 a 1908 fue la época de oro del semanario debido a que la calidad, tanto de contenidos como artísticos, alcanzó un gran nivel. En 1908 Reyes Spíndola tuvo que vender el semanario debido a problemas personales, en junio de ese año se anunció el cambio de administración y, que, a pesar de ello, iban a continuar manteniendo sus estándares de calidad y formato. Sin embargo, Víctor M. Garcés, el nuevo dueño, y su equipo hicieron algunos cambios, se mudaron de domicilio dos veces, cambiaron el formato del periódico, y, debido al abaratamiento de costos, la calidad del papel bajó y sólo se usó el de buena calidad para secciones específicas y el uso de la fotografía para las portadas fue más frecuente. En 1913 la empresa Actualidades, Artes y Literatura adquirió el semanario y en 1914 sus talleres fueron apropiados por el gobierno de Venustiano Carranza, sin embargo pudieron seguir editando el semanario por unos meses más gracias a la existencia de otras imprentas instauradas por Díaz. ​ Este fue un momento de crisis para la editorial ya que se encontraban en aprietos debido a la Revolución, por lo que la falta de recursos y personal fue frecuente, sin embargo, se las arreglaron para no bajar más la calidad de la publicación. Sin embargo, en ese mismo año El Mundo Ilustrado cerró definitivamente, mientras que su fundador, Rafael Reyes Spíndola, se encontraba en el retiro.</text>
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                <text>El diseño y los contenidos de La hemeroteca Digital UANL están protegidos por la Ley de derechos de autor, Cap. III. De dominio público. Art. 152. Las obras del dominio público pueden ser libremente utilizadas por cualquier persona, con la sola restricción de respetar los derechos morales de los respectivos autores</text>
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        <name>Academia de Bellas Artes</name>
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                    <text>L UNDO LU5TN0DO

AL

Año XI-Tomo 1-Número 4

PUERTO

MEXICO, ENERO Z(de 1904

Director: UC.IRAFAEL REYES SPINDOLA

Subserlpel6n mensual foránea ...... $ 1.60
Idem
ldem en la Capital.$ 1.25

Gerente: LUIS REYES SPINOOLA
Registrado como art!culo de segunda clase, en 3 de Noviembre de 1894.

DE

VERACRUZ
Grandes Almacenes
de Ropa y Novedades.

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Segunda Monterilla

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y Capuchinas-México.

Lo Caso Mejor Surtido de lo República
Departamento de Sedas y Cerciopelos~_
Neste Departamento ofrecemos
á nuestra n~merosa clientela,
un surtido sin igual en _
Rasos, Pongée, Taffetas, Po=
Ionesas, Fulards, Surah y Mu~
, ,i¡fi'. selinas de todas clases.
_'·~--''.' \:,t::Brochés, Damasés, Faconnés
blancos, negros y de colores.
Muselinas brochés para trajes de baile.
Cortes de punto coit 6 sin pailletes.
Crespones franceses é ingleses.
Terciopelos lisos y fantasía.
Felpas de todas clases.

Mandamos á vuelta de Correo todas las muestras que se nos pidan.
Remitimos, FRANCO DE PORTE, los pedidos mayores
de 25 pesos cuyo peso no exceda de 15 kilos.

Signoret,, Honnorat y Comp.
Una Hija del Rhin,
(Colecciór, Pelli.r,clil)i.)

�EL MUNDO ILUSTRADO
EL MUNDO llUSTRADO

J Esus Urueta., delicadísimo artis-

ta. es un hombre todo lleno de miserichrdia. Como el otro Jesús, el
que derramó toda la hiel de su a.ngustia. huma.na. y toda la. dulzura.de
su naturaleza divina en el &lt;Huerto
de los Olivos&gt;, ba dicho: &lt;dejad que
los niños se acerquen á mÍ&gt;, y ha
llevado de la. ma.oo á los pequei'ios,
para que depositen en los santos
alta.res del arte las flores frescas de
su admiración infantil y entusiasta..
La. obra. de Urueta. es una obra. de
amor y misericordia. Ofrece sucora.zóo, como un gran vaso de perfume y de ambrosía, á todos. los que
quieren a.breva.r su sed de ideal ardiente, inacabable. Porque la poesía es a.mor, y es dolor y es misericordia·, y un poeta, de los vuelos de
Jesús, lleva en sí una fuente ioagota.ble de bendición, cuy as linfa.s
limpísimas a.pagarán muchos a.nhelos y fecundarán muchos de esos
&lt;campos interiores&gt; en los cuales
el ideal surgirá como una gran 1·osa.
de fuego.
En nuestro país hemos padecido
inteosa y permanente sed de arte.
En nuestras épocas escolares no
hemos encontrado quien nos guíe
por los senderos floridos doodeban
marcado la. huella de su pie los
grandes artistas.
.
. P'
Panzudos burgueses, deo1os miopes y anhelos porcinos, enfermos
crónicos de tiña. litera.ria., nos hablaban de arte y se erguían sobre
el pedestal de su insignificancia.,
para. vociferar en cualquier reunión sobre asuntos que desconocían. Toda. una generación de pequeiios era. sometida. á la. dura
obligación de aprender de memoria. algún texto imposible.
Se descuidaba por completo todo
aquello que sigoiñcara algo de a.rte, y si alguno, en la escuela., sentía. el beso de la Musa., si alguno
mostraba. tener un ligero conocímiento innato acerca de cómo se
monta. á. Pega.so, si algun_o la.oza.ba
su fantasía por los ubérrimos ca.mpos donde florece el ideal, Y sabía.
cómo ir á esa región de ensueílo Y
de quimera, los compañeros, los
roa.estros, todos, le herían con la.
sátira. burda y soez, le impooí_a.o
nombres denigrantes, le desprecieba.n.
Y los predestina.dosi los que sentían arder en sí la flama voraz de
un a.mor al arte inagotable y profundo, dirigían al cielo tropical

sus largas miradas de a.chelo, in- no. Apenas si ha llega.do, displicen- llenos de flores, y de gorjeos y de
tensas y la.rg:a.s mira.das, como si te y nostálgico, y ba. posado sus frescura., que, de distancia en disquisieran empaparse el alma. del labios ligeramente, muy ligera.men• ta.ocia, esma.l ta.o el desierto de
azul divino, como si temieran que te, sobi·e la frente morena de nues- nuestra. existencia. metropolitana.
tanta sombra. y tanta imbecilidad, tra patria.
de los conciertos que la
les hubieran anegado' el espíritu
Quédase mejor en los países del Despuésperseverancia.
del maestro
para. siempre.
Norte. Gusta de coronar las chi- asidua
Meneses nos ofreció, ha.o venido
Quien haya sufrido tal tormento, meneas de blancos encajes y de fi- los
de uno de los discípulos del
precisa.mente en la. época. en la. cual ligrana.s cristalinas, que son un mismo
maestro, y bien puedA dees el cerebro humano capaz de im- milagro de delicadeza. En nuestro cirse
que es á la labor del maestro
presionarse con facilidad mayor, país no encuentra. chimeneas.
comprenderá cuán grande, cuán
La hirviente sangi·e la.tina. se Meneses á la que somos deudores
los pocos momentos de tranquimeritoria. es la. obra. de Orueta.. El compadece poco con los paisajes de
la.
satisfacción
lleva. de la mano á los pequel'los á invernales. Gustan al Padrelnvier- dado saborear. estética. que nos es
los templos marmóreos donde se no. las lenguas rígida.~ y gutura.l~s
Sea. en persona. el mismo maesrinde culto á la. Belleia.¡_~l abre las de los &lt;bárbaros del Norte&gt;, y a.01puerta.s de oro, iovita'oaó á. todos, "lrña. toda. su .floración de nieves y de tro, sea en su nombre sus discípupara que penetren al santuario.; escarchas l~~ calles d1r·1as aldeas los mejores, ellos son los que basta
donde luce la majestad soberana sajonas, en las que juegan los pe· hoy lleva.o muy alta. la noble bandel Arte; sirve de guía á los que quel'!os muy rubios, y los campos dera del arte musical. De no ser
serán mafia.na hombres, y les llev~ septentrionales, en donde lanzan por ellos, por sus esfuerzos, por
á los floridos bosq uecillos donde el 1as máquinas h0rribles y prácticas, sus labores incesantes, quedaríamos eterna.mente entregados á la
mirto simbólico abre sus sa.ngrien- sus ríspidos pujidos de va.por.
tos pétalos, como labios sedientos
Nuestro país tiene muchas flores, ignominia. del género ínfimo.
de besos.
demasiadas flores que marchitaría
Hemos tenido en las escuelas la. nieve; tiene paisajes espléndidos
***
hambre, intensa. hambre de Arte. que jamás lucirían si se cubriera.o
Tenemos la promesa de un artisMás que en cualquiera otra época de esa inmensa sábana de blaocude la vida, es en l a. pubertad en la ra que el lápón atri.viesa con sus ta y de un sabio, como valiosa esque buscamos ansiosamente algo largos &lt;sky&gt; rápidamente. Sólo en peranza. en un futuro próximo. El
de luz para nuestras almas. Des- nuestras moot!l.ílas, allá en las al• . Doctor Ga.rna.ult, que habla. y se
pués vendrá la lucha; apagará los tas regiones en donde impera. el hace escuchar lo mismo en la.sacaentusi~smos la ola de merca.ntilis- ave sacra jupiteriaoa, sólo en las demias ceñudas y pomposas que
\ Jmo que caracteriza. las modernas
quiebras elevadas y solitarias de en la. cátedra de arte, el Doctor
sociedades. Quedará solo, en los la montaña, extiende sus galas el Ga.rna.ult, que tanto sabe de la.ciencia. de curar, como de la ciencia
altares, el Becerro de Oro, y las al- Padre Invierno.
mas que jamás haya.o soñado, enEn nuestras latitudes jamás el del buen decir y del buen pensar,
durecidas y aoq uilosadas en la a.i'lo es viejo. Muere como morimos nos ha prometido una serie de conatmósfera. oprobiosa. de una vena- nosotros mismos, antes de que el ferencias acerca de la. historia. del
lidad irredimible.
frío de la. vejez cuaje nuestra san• arte.
Será un evidente progreso. Las
Jesús Urueta ha sentido su alma. gre en Ia.s venas; quédese para los
invadida. por una. inmensa. piedad; países grises del Norte el espec- conferencias literarias de Urueta
ha recordado que la.Poesía. es a.mor, táculo infinitamente triste de la ne- y la.s cooferenci a.s artísticas del
y es piedad y es misericordia, y se vasca.
Doctor Ga.roault, se completan y se
ba. dispuesto á derramar sobre la
harmoniza.o. ¡Felices los escolares
legión inmensa de los deshereda.modernos que bajo ta.les auspicios
dos del Arte, toda. la miel y la. dulcomienza.o la vida!
***
zura. de su ta.lento privilegiado.
Los
conciertos
últimos
de
Vil!
aMerece un sincero apla.us'ó. Los
que, como él, tienen el dóo del ver- seiior fueron la. confirmación de lo
***
bo y llevan en el alma todos los que aoteriorme.nte dije. La musa de
En esta temporada, solamente la
perfumes de una primavera. lujú- este artista es una musa sabi a., que noche tiene 11lgo de invernal y de
riosa y viril,. iienen cierta, obliga.- ha pasado tardes crepusculares y hermoso. Cuando en las altas hocióo hacia los'líu'érfaoos y los po- noches inmensas en contacto ínti- ras el sue!'io reina en la. ciudad
con el genio de los grandes múbres. La misma que tienen los mo
como un déspota. africano, brillan
sicos.
magnates respecto á los mendigos,
las estrellas en el cielo, como si un
La
sociedad
ba
recibido
de
Viy los sabios hacia los ignorantes.
Buckingham misterioso hu hiera
lla.sei'lor
las
primicias
de
su
talenSu obra es buena., y es misericoratravesado los abismos siderales
to
y
de
su
estudio.
Se
adivina.
fádiosa. y es santa.. Debe estar satiscilmente la constante labor que ha derramando per 1a.s.
fecho.
sido necesaria. para. que el virtuoso se hay a. elevado á tal altura.
*
**
Los conciertos que acaba. de da.r en
Decidida.rµeote no es nuestro país el Teatro Arbeu, forman uno de
de los predilectos del Padre Inviar- esos pequei'los oasis, deliciosos,

Necrología
8 L. SR. DR. O. CARL.OS Te:J8DA

En los primeros días del presente mes dej6 de existir en México el Sr. Drf Don Carlos Tejeda, Profesor de Clínica Quirúrgica
de Pediatría, ~n la Escuela Nacional de Medicina., y uno de los facultati vos m ás estimados en los círculos científicos, por sus vastos
conocimientos y su amor al estudio.

*
**
El Sr. Dr. Tejeda era originario de Jalacingo (Veracruz); hizo su carrera con notable aprovechamiento, y poco después de haberse recibido, emprendió un viaje á Europa con el fin de perfeccionar sus estudios
en Francia, bajo la dirección de los eminentes facultativos Pajot y Galezowski.

I

Cuentos de Manicomio
CRUCIFICADO
Amo á Cristo.
Odio el martillo y los clavos, tao profundamente como odio la. Cruz.
Ha. sido esta. mai'laoa. cuando ha. entrado en
mi alma ese odio infinito, y ya. nunca. se a.pa.rta.rá de mí.
Afirmaba. el termómetro que tenía. 42 g rados
de fiebre~ y sentía en proximidad al, estalli(l,o,
mi pobre cráneo torturado por la implacable
jaqueca..
y se ha metido en la. cabeza-seguramente
imbécil,-de un sirviente del hotel, poner sus
manos á remachar clavos sobre la tapa de una
resonadora. ca.j a de madera..
¡Martirio! El ruido hl!- sido dese~pera.nte,
ahora que extraordinaria.mente, m1la.gros~meote la fiebre seme ha ido del cuerpo, no stn
deja.r~e antes su huella d_olorosa y debilitante,
recuerdo y odio aquel ruido enloquecedor.
¡Cuá.nt~s siglos duró aquel hombre para.clavar la. ca.¡a.!
El ruido se repitió, en efecto, pocas veces, pe•
ro tuvo doloroso eco en mi pobre ca.be11a., un
millar de sucedidos.
.
¡Oh martillo odioso! ¡Ob clavos a.bomtoa.·
bles!
¡
¡Cuántas veces he pensado en a.que res_peta.•
ble y venerado adorador de la Huma.D;1da.d,
compa.fiero mio compaílero sólo por lo iluso,
or lo soñador 'en imposiJ:&gt;le~, no por el a.mor
la. Humanidad, porque si bien específica.!Deo•
te soy como todos los hombres iofluen~i~ble
por las compasiones para todos los sé~es v1 v10Otes · como todos los anima.les, acce~ible á los
am~res oa.ra. los semejantes; en con¡uo_to, aborrezco á. ratos, y á ratos sólo despremo al_ género huma.no, y lo aborrezco por fementid?,
por crimina.!, 1por huma.no! como me desprecio
ó me aborrezco ¡p~r horuJ:&gt;r~I
y he compadecido cr~stiaoamente-só!o ~
Cristo corresponde la Caridad ~erfecta,-s10 fi_
nes egoístas sin espera de ulterior recompensa.,
or eso se c~ee que no fué h~mª!lº. a.bsoluta.~ente, que no perdió su génesis_ div100; sólo á
El corresponde la. sana compa._s1óo,. la verdadera. Caridad, la verdadera. v1rtlJ:d' he compadecido á aquel sublime loc_o C~uc1fica.do.
Sin embargo para sentir s10cera.meote esa
misericordia. h~ necesitado que el eg~ísmo me
la despierte que la. egolatría. me 1~ excite-¡so1
hombrel-q~e el sufrimiento propio !1&amp;ya. venido á recordarme, como sie~pre, el a1~n~; comi
siempré viene también el a¡eno suf_rimiento
hacerme sufrir por el recuerdo propio pasa.do,
ó or el temor futuro, en caso análogo.
bon ese martilleo, co_n ese cl3:ve~o que me ha
dolido más que á la ca¡a. que v1ct11naba. la ne·
cesidad del hombre, qu~ perforaba .la. torpez:i.
de ese mi martirizador mcógmto, ha llegado el

i

•

Permaneció en el extranjero dos años; Y
habiendo obtenido por opQsici6n, á su regreso, el cargo de Profesor de Clínica Interna
en la Escuela de que había sido uno de loe
alumnos más aprovechados, volvi6 á Europa en 1890, con una importante comisión
del Gobierno.
Afio y medio permaneció en París nueva·
mente el Sr. Dr. Tejeda, concurriendo du·
rante ese período á las clínicas de los más
renombrados profesores.
De Francia se dirigió, por último, á Londres y Berlín y á las principales ciudades
de Italia, con el objeto de visitar los hospitales de niños y fundar, á su regreso, una
nueva clínica en la Escuela.
Además, el Sr. Dr. Tejeda concurrió, como
delegado de México, al Congreso Universal
de Medicina celebrado en Moscow, y fué
miembro, durante algunos años de la socie·
dad médica Pedro Escobedo. '
La muerte del distinguido facultativo ha
sido muy sentida.

/
~lb,~

i ~~:~i
~,-, if
,-~)
.,

/

·

NTONIA

lll ~ 6UAO/\LAJA

amor á Cristo por el camino de la compasi?º·
Si yo fuera Cristo, y si á_míme a.mara 3:lguie,n
por compasión yo le odia.ría, porque s1emp1e
he preferido qJe me odien á que me 11_meo por
cvmpa.sión; que me amen ó que me o_dieo, pero
ue no me compadezcan: amar y od1ar:-Yª lo
ia.n dicho muchos intelectua.les-;es digno de
almas grandes, y el a.mor y el odH? están he·
chos para los que algo va.leo, 1:131eotra.s que
&lt;Compasión&gt; fué sentimiento fabricado en a.1guoa. alma pei·versa. que quiso disfraia.rse de
buena para los seres pobres, pa.~a. los hombres
inválidos para la. gente despreciab)t.
Siempr¿ he preferido que al referirse á ~í,
profieran, acompa.fia.ndo á mi nombre, una .m·
juria.; y no que la acompa.i'len con el despectivo
&lt;Pobre&gt;.

***

Sí Cristo; yo te he compa.d~cid?, y~ me he
reco~ciliado contigo de tus m1seri~?rdia.s pe~1· udicia.les para. ti, yo me !1e reconciliado cont~=
0 de tus caridades estériles para la. Humaoi
\ía.d, que contra tus sue!'ios e~ los cuales pervertiste á, Spencer, º? va. cami_no de la. Fra~r=
nida.d y del Amor unt ver~3:l, stno antes s~ p1er
de en el crimen, se esteriliza. en el De!i~, y'
por fortuna., se degenera y agota. en el V ic10; la
única perfección para el género está en la.
muerte. Yo he sufrido en una maña.na tod~ la.
locura. de tu martirio; cada golpe_ de martillo
sobre la. férrea cabeza del cla.vo-!'.&gt;por qué 00
me fabrica.rían• en hierro't--:ba. sido un go1pe
sobre mi cabeza. humana., y me ha. causa.do el
tristemente misera.ble dolor humano que se ~r~duce en el espasmo y que, á las veces, se ridi•
culiza. en el gemido.
.
Cuando sentía yo sobre la cabeza el martillazo golpea.do sobre el cráneo del clavo, cuando me estremecía. sobre el cerebelo el ~olpe
aventa.do sobre el remache del fierro que iba. á
a.se ura.r contra los humanos deseos de robo,
unldecena de botellas de cerveza, he pensado

en Cristo, lo he a.me.do por el ca.mino de la
compasión. l\Ie ha. calenturea.do el cerebro la.
ilusión-delirio de tanta. grandeza-de que yo
era Cristo, sólo que mi suf_rimieoto era m~yor
que el suyo· tendido en mi cama de a.lquller,
en la. cama que en el hotel da. exi~uo rep~so á
mis temblorosos miembros ¡he sido crucifica•
do! Cada golpe del martillo vulgai· que no _sa·
crificaba, '1ue no divinizaba. á un Cristo, s100
que empaquetaba. 12 botellas de lupuloso y alcohólico líquido espumaote, me caía sobre el
cuerpo y me fijaba. sobre la Cruz.
Y sentía. sacrificados los pies, ya. me dolía.o
a.tra.vezada.s las manos, cuando vino aún á
engrandecer mi suplicio, sólo explica.ble por
mi fiebre la. coronación de espinas; sentí cuan·
do me intrudujeron la. corona. en la c3:beza de·
lira.ote; y lo que fu~ pe?r, ¡;y-o be sufrid_o ~ás
que Cristo, yo he sido 10fehz! Ca.d~ espma.que
me perforaba la ea.beza, cada espma. que me
castigaba el cráneo, era una culpa, era. una.
maldad, era. un vicio mío. ¿No sufría. más quf
Cristo? El moría. por las culpas de l?s hombres
y ámí me sacrificaba.o las mías; Cristo, amante de l a Humanidad, moría ~or ella, Y Y&lt;?,\
amante de mí mismo, me sacrificaba por mis
culpas por mi odio a.l género huma.no.
y seguía el claveteo; los judíos, en este ca.si;&gt;~
los justicieros verdugos, que me p~na':&gt;an mis.
culpas seguían crueles en su ci·ucificción, y e.!
golpe~o era más decidido y más frecuente, cp_::o
mo si ~stuviera.n á ca.da segundo más cor.veo• .
cidos de su razón, más satisfechos de su casti,-•
go, más seguros de mi culpabilidad.
Yo sentía deseos-¡oaturalmeote!-de escapar al castigo, y pensaba que podí3: hacerlo,
que podía huír al claveteo _que s?ooriza.b3: contra. una caja de cerveza. el imbécil a.morta.¡ador
de 12 ca.seos del lupuloso, alcohólico y espumante líquido que á los teutones encanta.: pero
no podía. huír· no podía. yo excusarme al frío
de los pies, a.i estremecimiento, al .s~dor del
cuerpo entero, á la. calentura y al ~eh~io. .
Por fin vino el salvador, el misericordioso
golpe de ~Longino&gt; y saltó la sangre. Entonces yo, ¡el Cru~ifica.do! resucité, volví á la vida, y amé á Cristo.
.
Eso sí· desde esta mañana entró en mi alma
el odio para el martillo, la repulsión para Jo~
clavos; el aborrecimiento para la, Cruz; y el
amor para Cristo, aunque por cammo d&amp; la
compasión.. .. .. .
Amo á Cristo y odio el martillo y los clavos
tan profuoda.m~nte como odio la Cruz.

Francisco Zárate CJ?.uiz.

�EL MUNDO ILUSTRADO
EL MUNDO ILUSTRADO

LA ORDEN DE

COETZAL.\N,-CAÍDA DE LOS REMEDIOS.
ZACAPOAXTLA.-CAÍDA DE XILI1' A.

FUENTES DE RIQUEZA
f;L DISTRITO D6 ~AGAPOI\XTLI\

L

A ciudad de Zacapoaxtla, cabecera de Distrito del mismo nombre,
situada á doce kilómetros de la estación «Zaragozai, del Ferrocarril Interoceánico, está llamada, indudablemente, á ser uno de 101:1
piincipales centros industriales, mercantiles y agrícolas de la zona
conocida con el nombre de ((Sierra de Puebla.»
Be halla en una meset:i. limitada al Este y al Oeste por las cuencas
hidrográficas del rfo de Texpilco y arroyo de Teacalco; la circundan
hermosas campiñas y extensos bosques cuyas maderaB podrían ser
objeto de explotación, pues entre ellas abundan las de ciprés, haya,
encina, pino y liquidámbar, que produce una recina medicinal; ayacahuite, tepeilite, ailite y otras varias resistenteH, compactas y de
hermoso color, como la de capulín, aguacate, moral, nogal, etc. i etc.
No soh menos abundantes los productos minerales, pues hacia el
Sur de la región se encuentran algunas velas plomosas con pinta de
plata, hallándose también al Norte, en un punto denominado dnfiernillo,i, yacimientos de carbón de piedra, y en general otros varios
productos, como el tizar, la tierra casel, el asfalto, el yeso y la arcilla blanca.

Pero una de las riquezas más notables, sin duda alguna, de dicha
región, son las numerosas caídas de agua que posee, siendo las principales la de Tepetitlán, de un a altura considerable y que puede proporcionar una poderosa fuerza motriz; la de Apulco, me:nos alta que
Ja anterior, pero de un caudal de agua mucho más vasto; la de Atehuetzian, muy inmediataá la población, y otras varias que hay en
todo el curso de los ríos de Texpilco, Xilitan y Apulco, y que podrían servir para la instalación de varios establecimientos industriales, como fábricas de hilados y tejido~, fábricas de loza, curtidurías,
aserraderos de madera, etc.. y otros que podrían implantarse utili,
zando las materias prima, que abundan en el distrito y que hasta
hoy han permanecido ignoradas.
A fin de que nuestros lectores tengan una idea de la importancia
de las caídas de agua á que nos referimos, publicamos en estas páginas las fotografías de cuatro de las que más fácilmente pueden aprovocharse en la industria.

Efitre los distintos cuadroi&gt; qu e
fueron hace poco encontrados en
la Escuela Nacional de Bellas Artes, figura uno de pequeñas dimensiones, pintado al ó leo, que
representa la ceremonia efectuada en noviembre de 1853 en la
Colegiata, con motivo del restablecimiento de la Orden de Guadalupe creada por decreto de la
Junta Soberana Gubernativa de
20 de febrero de 1822.
El Decreto que restableció la
Orden, aparece firmado por el
General Don Antonio López de
Santa Anna, «benem érito de la
Patria, General de División, Caballero Gran Cruz de la Real y
Distinguida Orden Española de
Carlos III y Presidente de la República Mexicana» ; fué publicado
en el DIARIO OFICIAL de fecha 14
del mes y afio referidos, y contiene, á guisa de «Considerandoi,, un
párrafo en que se señala como
el fin vrincipal del restablecí.
miento, el de «perpetuar el gloriorn recuerdo de la Independencia», premiando, al mismo tiempo, «la virtud, la lealtad, el valor, el
patriotismo y las accionef3 meritorias eli todas las clases y jerarquías de la Nacióni,.
Además, y conforme á los Estatutos respectivos, la Orden quedó bajo el patrocinio
de la Virgen de Guadalupe, siendo Jefe Supremo de ella y Gran Maestre el mismo Presidente de la República.

***
La ceremonia que, como antes decíamos,
se efectuó en la Colegiata, fué solemnísima;
comenzó á las 12 del día y concurrieron á
ella todas las tropas de la guarnición, las
distintas corporaciones civiles y eclesiásticas
residentes en la. capital y los representantes
de las naciones extranjeras acreditados cerca
del Gobierno mexicano.
Junto al altar mayor y bajo un riquísimo
dosel de seda con bordados de oro, se colocó
la mesa ante la cual debía instalarse su «Alteza Serenísimai, el sefior Santa Anna, y á lo
largo de la nave del centro, una doble hilera de sillas, que ocuparon los frailes de las
diferentes órdenes religiosas y los personajes
á quienes iban á ser conferidas las insignias
de la de Guadalupe. Sobre la mesa se encontraban un crucifijo, dos cirios encendidos y
una bandeja de plata cincelada, con los títulos, collares y cruces respectivos. El gasto
eroaado con motivo del restablecimiento de
la Orden, fu é de $16,000.
En el grabado que publicamos, que reproduce el cuadro encontrado en la Escuela de
Bellas Artes y que se conserva en el Museo
Nacional, aparece el General Santa Anna poniendo en manos de un religioso el título de
Gran Cruz.

***
COETZALÁN.-CAÍDA DE COHUATICHÁN,
Z ACAPOAXTLA. -CAÍO-A D E TEPE'l'ITL ÁN.

Ya que hablamos de la Orden de G uadalupe, nos parece oportuno dar á conocer los
nombres de algunos de los personajes más
notables que á ella pertenecieron en las tres

GUADALUPE

todos que figuraron en la época
del segundo imperio, en primera fila .

***
Por último, el Archiduque
Maximiliano r estableció la Orden
de Guadalupe, extinguida ya,
nombrando Grandes Cruces á
Don José María Gutiérrez de Estra da, Presidente de la Comisióh
que fué á Miramlr á ofrecerle la
corona de México; á Don Juan
N. Almonte, á Dou Tomás Mejía, á Don Leonardo Márquez,
f~if;
al Arzobispo Labastida, á Don
Mariano Salas, á Don Santiago
Méndez, á Don Ignacio Aguilar
y Marocho, á Don .José López
:Jff
&lt;:-S
Uraga y á otros de sus partidarios, igualmente acreedores á la
distitdón de que fueron objeto,
ya por sus trabajos Pn pro del establecimiento de la monarquía en
México, ya por los servicios personal es que habían prestado al
mi!'mo Archiduque.
Los títulos de Grandes Oficiales, Comendadores y Oticiales, conferidos por Maximiliano, fueron muy numerosos.

-~

ti

·11~

::;t~fa~:·:~;:~!~E;;}·~&amp;~~::distintas épocas en que estuvo establecida,
es decir, en tiempo de Iturbide. en tiempo
de Santa Anna y en tiempo del llamado Emperador Maximiliano.
Bajo el imperio de Iturbide pertenecieron
á la Orden: como Grandes Cruces, el Obispo
de Guadaliijara, Don Juan Ruiz de Cabañas;
el Obispo de Puebla, Don Antonio P érez; el
Obispo de Guatemala, Fray Ramón Casaus;
el Obispo de Oaxaca, Don Manuel Isidro
Pérez, y el Obispo de Nicaragua, Fray Nicolás García; como Caballeros Grandes Cruces, D. Anastasio Bustamante, Don Vicente
Guerrero, Don Manuel Velásquez de León,
Don Pedro del Paso y Troncoso y otros hombres prominentes de la época; y como Caba1:eros de Número, entre otros personajes,
Don Nicolás Bravo, Don Vicente Filisola,
Don Antonio López de Santa Anna, D. Juan
Cayetano Portugal, célebre Obispo de Micboacán, Don Miguel Ramos Arizpe y Don
Juan Francisco Azcárate. A la lista, muy
numerosa por cierto. de Caballeros de Número, se agregó una de ((Caballeros Supernumerarios», en la cual aparecían los nombres
de personas muy distinguidas en los círculos
políticos y en las altas clases sociales.

***
Santa Anna, por su parte, nombró: Grandes Crurei&gt;, á Do!l Nicolás Bravo, Don Agustín Iturbide ( hijo) , Arzobispo de la Garza y
Ballesteros, Don Clemente de.Jesús Munguía,
Don Manuel ·Díaz de Bonilla y Don Teodosio Lares. su Secretario de E~tado, considerando como vivos, «para perpetuar su buena
memoriai,, al Emperador Iturbide, á Don Vicente Guerrero, á Don Guadalupe Victoria y
á Don Juan 0' Donojú.
Entre los Comendadores y 1os Caballeros,
iae contaban personalidades tan salientes en
la esfera política como Don Mariano Salaf'I,
Don Pedro EFpino, a, Don I ~nacio Aguilar y
Marocho, Don Joaquín Velásquez de León,
Don Juan B. Ormaechea, Don José López
Ur¡i.ga y Don Juan N. Almonte, individuos

***
A título de información, reproducimos en
otro lugar los retratos de Don Agustín de
Iturbide, el primer «Jefe Supremo de la Ordeni,, así ·como el de su esposa, Doña'Ana de
Huarte, á quien se consideraba, en ·su época, como una de las mujeres más hermosas
dfl país.

( DE IVAN TUR_GUENEP )
(GLOSA )

l ba yo por cier ta calle melancólica y estrecha,
y un m endjgo me d.:tuvo r.abe el borde de J.a acera,
robosando de a margura, de cansan cio y de aflicción ;
no decrépito mendigo, con los ojos como brasas,
c·on 105 I:ibios como adel fes. carcomidos por las llagas
ha rapiento y destrozado por las garras del dolor.
'
¡Cuán horriblemente habla quebrantado la m iseria
á aquel \'lejo tembloroso de faz triste ,. macilen ta,
,\ aquel vie¡o que imJ.&gt;loraba con pesada y ronca voz!
Me alargó una mano¡a roja, nna mano hinchada y sucia
y al pedirme algl!n socorro, ,;ollozaba de amargura,
'
npoyándose en el ma ngo tosco y r ecio del bordón.
Y busqué por mis bolsillos; pero en ellos ¡oh pobreza?
no guardaba ni un centavo, n i un pailuclo ta n sJquiera.
¡Y el mendigo continuaba sollozando su dolor!
Y min\ndomc con ojos ralcinados por la fiebre
esperaba el sin ventura que mi mano al fin le diese
la limosna que pedla con pesada y ronca \'Oz.
Y confuso, avergor,zailo, sin saber lo que me h acia
en presencia de aquel homore cuyos Ie bios daban grima,
eijtreché su roja mano con protunda compasión.
Luego ale~ la vista al cielo por las lágrima.s nublada,
y le dije al triste viejo desde el fondo de mJ alma:
-Ten paci~ncia, hermano mio, y perdóname por Dios.
En mis ojos fijó el ,icjo sus fosfóricas pupilas.
,. sonriendo con dulzura, estrechó mis manos llmpia.s,
sl~mpre limpias de la infamla y del dolo triunfador.
-Está bien, hermano-dljo con su ,·oz pe,ada y ronca,q ue C&amp;IS m anos compasivas son también una Hmosna,
porque alivian mis tortu ras y dan tregua á nri aflicción.
Y al ver yo que por la a ngosta., negra calle se alejaba,
cxclam~ con voz fervien te desde e l fondo de mi alma :
-¡Dios te alumbre con ~u gloria y te dé fuerza y valor!
¡Dios te ampare y te redima, pobre hermano lastimoso,
q ue ese a!i,•io que tú sientes es tam bién como un socorro
de piedad para mi alma r de inmensa compasión!
GONZALO PIOON F EBRES.

1903.

�EL MUNDO ILUSTRADO
EL MUNDO ILUSTRADO

SAFO

Brillante desarrollo de tas siembras de atgo~ón-árbDI

I

E

L cultivo del algod6n-árbol de que en lo~
últimos meses se ha hablado tanto, paso
ya de su período de prueba 6 experimen.taci6n y entra de lleno á formar parte activa
de la industria nacional.
Notable ha sido el éxito alcanzado en las
siembras verificadas desde hace año y medio en las que si ha habido alguno que otro
fra~aso, es á consecuencia de varias causas de
segundo orden, cuales eon: la extremada sequía de la tierra al brotar las_ plantas, la
abundancia de lluvias que ocas10na?a la ~odredumbre de la semilla , 6 la de1?as1~d.~ tierra con que fué cubierta y que 1mp1d10 ~u
germiflaci6n.
Pero estas causas son comunes á todos los
vegetales y el mal se ha remediado plantando nu'evas remesas de semillas.

•No más, no más! Por la inocencia mía
qu~ yo inmolé, Fa6n, á tu hermosura;
por ese filtro de let:11 dulzura , .
que bebo en tus muadas todavia,
por el raudal de i~tensa poesf~
con que ensalcé m1 amor y m1 vent~u
-amor que aún arde en llamarad~ impura,
ventura muerta como flor de un &lt;lrn,y por aquellos ósculos de. fuego.
. .
que en la em~ri~guez de 1mpú&lt;l!cas delicias
dejaban en m1 piel marca ~angnenta,
que pongas fin á mi furor te ruego.:.
y hasta el Cielo me lleven tus canc1ai-,
6 al Averno mis celos y mi afrenta! ,

II
PLANTAS DE .H.GODÓN-ÁRBOL .

canzan en la actualidad un desarrollo de más
de tres varas de a lt ura, presentando además
un hermosísimo aspecto.

*
*'*

La introducci6n y propagaci6n en la República de la semilla de algodón--:árbol, ~s
debida á los e~fuerzos del Jabonoso agncultor Sr. Don Hilario Cuevas, de San Luis
Soyatlán (Jalisco), quien, luchan~o durante año y medio con una constancia y tenacidad dignas de encomio, y alentando á su
vez á los demás agricultores, ha logrado
obtener los magníficos resultados de que ya
hemos hecho menci6n.

¡Vanos mi ruegos y mi lloro han sido!
A ti me acojo, Léucades bravía;
Safo en tu sirte milagrosa fía
que encontrará la muerte 6 el o~vido.
Duélate mi pasi6n, diosa de Gmdo!
Y si en hora feliz la füa mía
vibr6 en tu prez mitiga en mi agonía
el amargor de ~i po~tre~ gemido:
¡Hijas de Lesbos! S1 m1 cuerpo 1~erte
llevai,;e á vuestros pies la onda traidora,
cubridlo de verben11s y amarantos,
y aplaque en él su cólera mi suerte;
pero el fuego q~e el. m~r apag_ue ahora,
rojo esplendor 11rad1ara en mis cantos!

Ricardo del !!Monte.

o
Muchas veces los hombres buscan .lo q ue
saben, y otros muchos no eaben lo que buscan.

~

PLANTAS DE ALGODÓN-ÁRBOL.

il 11· .

lt

j,

Son l os hipócritas y los viciosos quienes
már, se escandalizan de las flaquezas de sus
pr6jimos.-SAN ~GUSTIN.

***

Sé padre de las virtudes, y padrastro de
l os vicios.-F1uus.

En poblaciones donde el plantío se ha
hecho con más práctica 6 mejores .elementos
atmosféricos, los resultados han sido en extremo satisfactorios.
En Teloloápam (Guerrei·? ), se obt,uv:o
una brillante cor,echa en noviembre prox1mo pasado; en Tlacotálpam (Veracruz) los
plantíos se encuentran ahora en pleno período de fructificaci6n, y en Durango las plan·
tas sembradas á fines de marzo pasado, al-

ltESUM.EN.-1'~1 porvenk de Servla.-lnútUes esfoerzos.- J&lt;:i nieto de Jorge el Negro.
-La expansión d., ltusla.-En Oriente y en Occidente.- La disputa por Corea.
-La. preponderancia sobre Chlna.-El ºhombre enferrno" del Oriente remoto.-La actitud brltánica.-Slempre lgual.-Las reformas de Cha.mberlaln.Su porvenlr.- Su próximo triunfo.

T

RISTE y mísera condición la que ofrece el reino de Servia, azota1o
por el encrespado oleaje de las pasiones! ~bscuro y enlutado por·
venir el que le aguarda, en medio de las . tormentas desencadenadas
sobre su cabeza, suscitadas por el odio y fomentadas pqr el rencor!
Palpitantes todavía é insepultos los ensangren~ad~s despojos de los so·
beranos reinantes,después de la tenebrosa consp1ramón de Belgrado,1con·
tr a l a casa de los Obrenovitch, sube al trono mancillado un representante de las antiguas rivalidades entre los primitivos creadores de la monarquía y se·sienta bajo un solio salpicado con la sangre de las víctimas,
Pedro, l:Íijo de J.orge el N~gr?, comerc\ante en cerdos Y. guerrillero. afortunado de la antigua provrnma balkámca.. ¿,Qué ha podido hacer el nuevo
soberano que inaugul'aba su reinado bajo auspicios tan sombríos'? qué
podía hacer, ante los asesinos triunfantes, que ponían p~r primeras condiciones de su sumisión, quA su tremendo delito q--edara impune, á pesar
de todas las protestas de los pueblos estremecidos y horrorizados ante la
roja visión de l a tr3:gedia palaciega de Belgrado? ~ada, y así fué: costeando agrios arremfes, saltando obstáculos del primer momento, bordeando sirtes profundas, y procurando llegar á puerto, el pobre rey
Pedro ha guiado una mezquina embarcación tripulada por piratas; pero
pronto cansado de la brega fatigosa, trata ya de abdicar su ruin corona de ;spina.s, y dejar á las potencias l µ. tarea de darle un sucesor en su
mengua.do trono.
No se hará esperar la solución; el pa.nslavismo que parece adormecido
en Europa, despertará muy en breve, y tomará bajo su protección á los
servios que son carne de su caro.e y sangre de su s.angre, para._hacer de
ellos un satélite más en el gran sistema solar que gira en torno· del esplendoroso astro de San Petersburgo. Así acaecerá, sin duda, S!.1;11? interpone su veto ese otro agregado de pueblos y de razas q11e se.11:a,fua..el
imperio de Austria-Hungría.

fluencia, sino que cada cual aspira á disminuir la de su contra.río; en
estas condiciones, aunque por de pronto se encuentre una solución pacífica, quedará suspendida una nube sombría sobre ellos, que en cualquier momento puede estallar en horrenda tempestad.

***

Y en medio de esas concupiscencias apremiantes sobre el infeliz «hombre enfermo» de China, se na provocado un medio que parece destinado
á resol ver la cuestión de un modo trágico, y á precipit&amp;.rla desde Ja.s serenas regiones de la diplomacia en que hasta ahora se h-a agitado: los
motines amenazantes en Corea que, una vez desencadenados, harán que
l os pueblos contendientes se precipiten á las armas, cualquiera que sea
la noble ambición de paz qne anime al autócrata de Rusia.
Dícese que los emisarios extranjeros, interesados en la cuestión,se mueven á la continua para provocar nuevos disturbios y motines nuevos, que
obliguen á las potencias preponderantes en la región á deselJlbarcar
tropas en Corea, y por ende, á despertar las rivalidades del contrario, y tal vez á determinar un «casus belli» que baga desenvainar la
e,pada á los dos pueblos que al parecer se respetan mutuamente. Si es
verdad que existen tales manejos, debemos creer, fundados en los antecedentes del soberano moscovita, que no es él quien acude á esas malas
artes para buscar una solución armada, · que parece muy lejos de sus
sentimientos, patentes hasta ahora al mundo. Quédense para los que conservan todavía algo de sus viejas costumbres feudales esas maquin~ciones; quédense para ellos esas al'terías de dudosa justificación; que el promotor del Congreso de l a Paz, estamos seguros, no ha de acudirá, medios bastardos, para defender tiu derecho ó para sostener sus pretensiones.Entre tanto,los aprestos de guerra continúan por ambas partes; siguen
los movimientos de buques, la concentración de provisiones, la actividad
feli.ril en los arsenales, y por todas partes, la acumula"ión de energías
pb.ra lanzarlas en un momento dado contra las fuerzas del enemigo.
~ ._ ~f•'· .: .

. _ ~.~:~-. _,_ ·~. t ·

~,;;¿*

4

Y la Gran Bretaña, que de todo espera sacar provecho, la pérfida Al·
bión que dicen los poetas decadentes, se envuelve en su espléndido aisy mientras en Servia se prepara otro acto de su drama escarlata, y lamiento, que la resguarda de todo accidente, y se promete después del
los revueltos hijos del difunto rey &lt;rastacuer&gt; se disponen, tal vez por combate, recoger los frutos de una victoria que nada le ha costado, pero á la cual ha contribuído con sus sugestiones y ha fomenta.do con sus
extrañas inspiraciones, á, oponerse en cuanto de su par-te esté á la insu- falsas
esperanzas.
rrección que se prepara furibunda. en Macedonia, contra el secul ar y
Y mientras l lega esa hora de aprovechar un triunfo que no le pertenedespótico gobierno de Turquía, para segregar otro jirón de su Y:a bien
cercenado territorio, los poderosos moscovitas, en su afán de conservar ce, mientras llega el momento de ver lo que pesca en el revuelto mar de
sin tacha su preponderanqia en el lejano Oriente, ceden ante las exi- las dificultades ruso-jap&lt;_&gt;nesas, y asegurar para sí un puesto mejor enel
Extremo Oriente, ya se prepara por medio de su temido ex-ministro de
gencias del Japón, pero sin mengua ?e su. pr~pio pres~igio.
Entre las di versas y hasta contrad1ctor1as mformac1ones que á diario las Colonias, por medio del antiguo director d&lt;&gt; su política de expansión
á rec¡rganizar de modo nuevo las relaciones comercia.les de
se dan á la publicidad, difícil es seguir las diferentes fases del embrolla- imperialista,
la Metrópoli con las inmensas colonias del mundo británico.
do conflicto, donde á las veAyer el célebre Chamberlaiin,
ces parece próximo el rompien aplaudido discurso, se premiento, y otras se ve todo
sentó ante el público de la
arreglado de modo satisf~cgrancle y populosa Lond,res
torio para las dos potencias
á defender sus reformas fiscacontendientes. Procura.remos
les, que hace poco sirvieron
resumir la cuestión de la mepara separarlo del gabinete;
jor manera posible, pa.ra.f~nayer, ante animado concurso
dar mejor nuestras opm10se dejó llevar de sus proyecnes.
tos imperialistas, haciendo
*
* * Japón, casi.
ver la realidad posible de sus
Convencido
pretensiones proteccionistas.
hasta la certidumbre, de que
Y habló de las enseñanzas de
el noble soberano de todas
la historia, y se refirió á la
l:i.s Rusias no quiere ir á la
caída de Venecia, y al cuasi
guerra. á, menos que á ello
hundimiento de Holanda, y á
:,e vea ·obligado por las _pro.,-~-'i,J~
.
la desaparición del poder de
vo0aciones de sus enemigos,
las Ciudades anseáticas1 y
crece y crece en sus _exigenapoya.ao en esos da.tos, pidió
cias, y á cada re~oluc1ón c?n·
nueva forma en las relac·10nes
ciliadora del gabmete de t-&gt;a.n
,mercantiles, que en lo sucesiPetersburgo, parece contesvo deben unir á Inglaterra.
tar el gobierno de Tokio con
~. ·•·
con su dilatauos dominioS"couna nueva demanda. Algo
•
·--:
;'loniales.
hay, sin embargo, entre los
p:riunfará al ~~ el antig.u o
asuntos disputados que no
m1mstro,convert1do ahora en
puede resolverse por de pronagitador por virtud de lascirto, y que, tarde ó_ temprano,
cunstrancias? Ta.l vez; no me- •
l levará rusos y Japoneses á,
nos de veinte años duró la
hostilidades activas: es la
lucha iniciada por Huskisson
preponderancia absoluta que
y sostenida por Cobden p·ara
cada cual pretende ejercersoh11,cer triunfar el libre-cambio
bre el &lt;hombre enfermo» del
de los viejos procedimientos
Extremo Oriente.
del proteccionismo. ChamberAsentó Japón suplanta venlain tiene fuerzas bastantes y
cedora. en la península de
energías suficientes para luCorea; levantó sus tiendas Ruchar veinte y más años en fa.
sia sobre la comarca deMandvor de sus reformas; y acaso
■ TROPAS ✓APONESAS t:,C{IA/?DIAS TfLEi 'l?#'.S.JAl'.s ... . FERROCARRILES
churia., y vigilantes los dos
triunfará en no lejauo día·
O ' ; , • RllSAS { o rllt'J/[:/"'S RUSOS'-LIMITES OEL FENROCANRIL
en el golfo de Petchilí, aun~uizá presencie su triunfo 1~
. &lt;1D1!D Bll(JUES RUSOS "8ó' CUARTELESCENERALES ..... LINEA PNOPllESTA PllR lfUSIA
que haya en esas risueñas
,,. _generaoió'n actual.
'
. .,- 1, JAPQNESES~&amp;DEPOSITOSIYAVAUó, - ·- TEI.ECNAf'O JAP0/1/ES
costas centinelas avanzadas
.,,,
. c i, ,.•,•_!!VClESfS ,
11111111 TERRITORIO TOMADO PONRIIS!A .. ,•
de las otras potencias, no
· 2Ó dé enero de 1904.
·
quieren reconocerse mutuam'.lnte l_lsfera,s limitadas de ÍQ•
X, X, X,

***

'11¡

Retratos de Don l\gustín de lturbide y
Doña llna de ttuarte de lturbide.
Erutentes en el l\Iuseo NaoionaL

."

�EL MUNDO ILUSTRADO

EL MUNDO ILUSTRADO

.~1 Gonflicto Ruso-Jüponés

Las Ametralladoras Hotchkiss

BUQUES PRINCIPALES DE U ESCUADRA JAPONES!
TAKASAGO,

AZUl\IA,

ASAlllA.

YAKUl\10,

NUEVA ARMA PARA EL SERVICIO DEL EJERCITO

FUJf.

/

¡

***

::IUKASA.

SHTKISHú\IA,

Su mecanismo es tan sencillo como ingenioso: un cañón reforzado
con un irradiador destinado á absorber una parte del calor, cuyo interior, semejante al de un fusil común, tiene perpendicularmente á
su eje una pP,rforación que comunica directamente con la cámara de
gases; un aparato de carga que lleva un carrete giratorio con dos estrellas, un cerrojo con aguja de percusión y un pequefio extractor
con un émbolo de rernrte recuperador; todas estas piezas, que están
encerradas en un cajón metálico, constituyen el mecanismo.
Los cartuchos poseen una bala de plomo endurecido, con ca-q¡isa
, metálica, y se colocan horizontalmente en un cargador de latón.
El arma está colocada en un tripié de compases de acero huecos.
El asiento destinado al artillero apuntador, repoi::a en uno de los
compases colocados detrás de la ametralladora, siendo solamente
necesarios dos artilleros para manejarla.
El artillero ~puntador tira de una palanca exterior al mismo tiempo
que un artillero proveedor presenta al aparato de carga un carga-

ASAHr.

BUQUES PRINCIPALES DE U ESCUADRA RUSA
ASKOLD,

POBIEDA.

dor· la palanca en su movimiento arrastra consigo el émbolo,
que' á su vez mueve el carrete y comprime el resorte recuperador; al
girar el carrete,presenta el primer cartucho á la recámara, estando
desde luego dispuesta el arma para fundonar automáticamente.
Oprimiendo el ~isparador el resorte que está comprimido, _lanza
el mE&gt;canismo hacia adelante, arrastrando un cartucho que mtroduce en la recámara, al detenerse, la aguja que se mueve libremente
entre el cerrojo, y sigue su movimiento haciendo el disparo simultá. neo al tocar la cápsula \fel cartucho.
.No teniendo 1os gases otra salida que la perforación del cañón, pasan á la cámara de gases y
ejercen presión sobre el émbolo hacia atrás; éste,
en su movimiento, saca el cartucho quemado, y
haciendo girar el carrete, presenta un nuevo proyectil.
Los cascos quemados sofi arrojados por un orificio
y
van
á
chocar
contra
un cojinete de caucho que los lanza á dos
J: NTRE las máquinas de guerra metros de distancia, mientras
que el apuntador da al arma un moL, más perfectas y modernas, desvimiento
horizontal,
para
formar
el fuego de «abanicoi,.
cuellan las ametralladoras Hotchkiss, que la Secretaría de Guerra y
:1:**
Marina adquirió últimamente por
Para
hacer
más
interesante
nuestra
información, publicamos en
conducto del Brigadier don Manuel
Mondragón. Dichas máquinas son de invención americana y fue- estas páginas una serie de fotografías relativas al manejo del arma
y á su conducción á lomo de mula.
ron construídas en los talleres de Saint Chaumond (Francia) .
Al ser recibidas en esta capital, una comisión técnica, nombrada
por la misma Secretaría, emprendió un detenido estudio sobre el particular,y tras una minuciosa serie de puebas y experimentos, se
obtuvieron los resultados más sorprendentes y safafactorios.
Lás mencionadas bocas de fuego, tienen por peso total cuarenta
y un kilogramos. Dos acémilas son suficientes para transportará lo'llo
una ametralladora, llevando un cofre de piezas de respeto y ocho
cofres de municiones con RUS respectivos cargadores.
Puesta la máquina en batería., puede en un momento dado disparar simultáneamente y sin interrupción, en siete
minutos, dos mil cuatrocientos cartuchos, ó sean
trescientos cincuenta cartuchos por minuto, consumiendo cartuchos iguales á los del fusil Maüsser,
reglamentario en el ejército, lo que facilita en extremo el aprovisionamiento eJ?, los Parques y Secciones de Municiones.

SISSOI VELnu; ·
OSLIABYA.

SEVASTOPOL, .

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�EL MUNDO ILUSTRADO
EL MUNDO ILUSTRADO

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""~-~~~-::-:'f ,'.:'! .~LAS AME.TRALLADORAS IIOTCHKISS. - ESCUADRA EN:uoLUMNA. - LAI CONDUCCIÓN DE ', HERRAMIEN'l'A s.

TOLSTOI
Después de la muerte del Nazareno _b?hem~o, ningún otro sublime v1s10nano ha desafiado el Gólgota.
L~s pasados ~iglos no vieron
surgir otro nuevo Redentor. La
casta salvadora estuvo estéril por
muchas centurias.
Nadie trató de hacerse mártir
p~r los vi~jos dolores humanos.
Ninguno mtent6 protestar ante la
crueldad de los chacales para con
los albos corderos.
Pero el siglo ha cambiado su
panorama desolador y terrible.
¡No son iguales los tiempos!
Un sacrosanto tronco eslavo ha
dado á la humanidad triste un
nuevo Salvador.
Los mártires tienen ya un mo-

-.

de_rno rabino que. enjugue sus lá~
gn.mas.
La melancolía tiene consuelo
el frío pieles, el hambre pan. '
El alma del eremita nuevo está iluminada por el mismo s~l de
Nazaret.
El evangelio viene hoy de las
estepas de Siberia.
El apóstol es ruso.
Viene armado de la rebelde corn"amusa pastoril-en sus labios
pálidos está la palabra formidable
que habrá de hacer lucir nuevas
auroras.
. Tiene toda la neurosis de los
d~oses, y los enigmas de los magos
hierofantes de la salvación'
Tiene nombre de fiera y ~l alma
de Jesús.
¡Salve al Le6nl

Fotog1•ct fias d e Arriaycr.

JUAN D' SoLA.
LA AMETRALLADORA EN BATERÍA. - PECHO EN TIERRA.

M

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·" ,. . " ...

ELITA y Jorge se hallaban muy tristes
desde que Jack, el fiel Jack, había sido
arrojado ignominiosamente de la casa.
¿Por qué aquel noble é inteligente animal, que
tantas muestras de fidelidad diera á sus amos,
que tomaba parte en todos los juegos de los niños y velaba día y noche por la seguridad de
la apartada cabaña, había sido, de repente,
objeto de tamaña ingratitud?-Porque es un
mal perro - había dicho Juan, el padre de Melita y Jorge, como única explicación de su conducta.
A Rosa, la mujer de Juan, la había causado
también mucha tristeza aquel acto, pero la ferocidad de su marido la obligaba á callar, temerosa de recibir algún maltrato ne parte de
aquel hombre inhumano; y cuando los niños,
acercándose á su madre, que cosía sentada en
el dintel de la puerta de entrada, ó preparaba
la cena para el esposo ausente, 1a preguntaban:
¿por qué Jack no vive ya con nosotros?, Rosa
les respondía: Porque así lo ha mandado vuestro padre y es preciso obedecerle. Y procuraba en seguida un nuevo entretenimiento para
hacerles olvidar su pena.
Los niños tornaban á sus juegos, pero bien
pronto, en cualquier momento del juego, la presencia de Jack hacíaseles indispensable, habituados como se hallaban á que el buen animal
tomase parte en todos sus pasatiempos.
¡Cómo se acordaban entonces de la primera
vez en que aquél se ha.bía presentado á la puerta de la cabaña, cual un pobre mendigo que demanda calor y sustento! Era el invierno, la
nieve caía.ten blancos copos, el viento helado
de la noche lu~cía cruFr los árl¡oles de_la.

selva cercana y los niños acurrucábanse cerca
del fogón, . contemplados tiernamente por su
madre amorosa. De pronto, escuchóse un rumor, como: si la puerta hubiese sido empujada
por algúien,'y los niños se estremecieron.
-No temáis- murmur ó la madre, estrechándoles contra su pecho,-es el viento el que ha
empujado la puerta.
Nuevamente el ruido se hizo escuchar, esta
vez acompañado de un débil gemido.
-¿Es el lobo, mamá?-preguntó Jorge.
- Dormid, dormid-replitló la buena mujer,~
que~está bien¡cerrada la puerta, y el lobo no
podrá entrar.
Los gemidos continuaban; Rosa acercóse de
puntillas á mirar por la rehendija: afuera, la
silenciosa. luna dt:,slizábase en el azul recamado de e~trellas, retratándose sobre las aguas
del río que cruzaba á pocos pasos de la cabaña y separaba á ésta del camino que conducía
al pueblo cercano.
-¿Qué miras, mamá ?- interrogaron los niños.
-Miro á vuestro padre que llega por el camino y ha desamarrado la barca, para pasar
en ella.
A los pocos momentos, Juan entró, seguido·
por una sombra que se arrastraba trabajosamente. Era un pobre perro de unos cazadores
que habían pasado por ahí dos días antes, y
al_ cual habían herido, dejándolo abandonado
en medio del bosque.
-Arrojad á ese animal!-gritó el padre.
-Papacito-respondió Melita,- míralo cómo
está. Lo curaremos primero. ¿Quieres?
Y tanto y tanto rogaron los niños, á quienes
su madre había predicado la piedad para con
los antmales, que el padre consintió, á condición de que una vez sano, el animal sería arrojado de la casa.
Pasado el tiempo, el perro sanó, pero los niños no se atrevían á necírselo á Juan, temerosos de que éste recordara la promesa hecha.
Como que el huésped había acabado por ganarse el cariño de Melita y Jorge, lo mismo
que el de la buena Rosa. Desde su alivio,
J ack ( así le habían puesto por nombre) aprovechaba la menor oportunidad para demostrar su cariño y agradecimiento: él vigilaba
por la ~Qc~e1 ll,l red~\!Qr \le lll, cabaña, p11,ra. im•

pedir que el lobo entrase al gallinero· él era
quien acompañaba á los dos hermani~s, cuando su madre les enviaba á cortar yerbas para
sazonar la comida, llevando la canasta entre
los dientes; él quien hacía veces de caballo
arrastrando el carrito con que solían divert.ir~
se Jorge y Melita; ó bien, cuando el viento y
la lluvia arreciaban fuera, ¡con qué grata
docilidad prestábase á todos los juegos de
los niños y se dejaba vestir la vieja chaqueta, y el cuello de papel, y la gorra y las antiparras, contento con la ruidosa alegría que su
facha provocaba en el ánimo de sus pequeños
amos!
Pero una vez en que Juan, después de haber
bebido más de lo regul ar en unión de sus amigos, llegó á la casa, tropezó con Jack, que se
había adelantado á recibirle. Su cólera no tuvo límites, y, 1,.cordándose de lo ofrecido, tomó
un enorme garrote y arremetió ciegamente contra el desgraciado animal, expulsándolo para
siempre de aquel albergue.

***
Desd~ entonces Jorge y Melita se hallaban
muy tristes. J ack rondaba día y noche cercad
láa cabaña, y, cuando la puerta se cerraba, ib:
ec~arse enfrente de ell a, gimiendo sin cesar.
Cierta noche, J'uan, que entretenido por ·sus
amigos, había tardado más que de costumbre, ll~gó por el camino, y desamarrando la
barqmlla, penetró á ella, para pasará la otra
~argen del río. Mas su torpeza le hizo perder
bien pronto el equilibrio, la barca zozobró
. f ,
' y
J uan ue arrastrado por la corriente.
Jack, que había visto esto, acercóse en dos
saltos al río, echóse á nado, y, afianzando por
las ropas al náufrago, logró sacarle victoriosamente hasta la orilla.
Cuando _esto supieron Jorge y Melita, recor. daron !l,l punto la máxima de Jesucristo, tantas veces·r.epetida por Rosa·· «Amad á vuestros enemigos; haced bien á los que os aborrecen.:»
Tacubaya.
A. GONZÁLEZ C ARRASCO.

�EL KUNDO ILUSTRADO

El rODER DE UNf\ GUNf\
POR \V. R LIGHTON

Arreglo del inglés Pl4'ª
''.El Mundo Ilustrado,"

En una pequefia ciudad del oeste americano,
volver á los primeros días de su vida, ~e su
era conocido, y lo era también en veinte leguas
existencia libre y aleg1'e de hombre trabaJador
á la rednnda, por lo menos, Bill Ansley, pay
pobre.
triarca de los buenos tiempos; vecino de los
Otra vez fué á visitar al administrador de
más antiguos y millonario, según decían las
mente triste por la forma en que había crecido
viejas de la localidad.
sus bienes. Señaló entonces á la que llevaba su
su hijo. Era evidente que Billy se avergonzaba
mismo apellido ciertas rentas, que le permitirían
Era uno de esos tipos viriles que, á pesar de
de su padre. Y una tarde, cuando tomaba el
vivir elegantemente, y pareció olvidarse de que
haber pasado ya la marca de los cincuenta
fresco el viejo Bill en la acera, vió que, entraexistieran sobre la tierra un hijo suyo y una
años, permanecía tan fuerte-física y moralje de etiq neta, su hijo y otros varios meq uetremujer que le pertenecía.
mente-como si hubiera vivido tan sólo cuatro
6 cinco lustros.
fes de su edad, entraban á una cantina. Queriendo saludarle, porque hacía tiempo que no
Había sido un rudo trabajador. Cuando los
le veía, atravesó también él y se presentó ante
indios amenazaban constantemente á los pocos
el grupo de elegantes.
blancos que se atrevían á instalarse en la reNo había pasado un año, cuando se rumoró
-Billy-aijo,-yo pago esta copa.
gión, y cuando era preciso al inmigrante cocon insistencia que Billy, después de haberse
-Yn.
te
he
dicho
que
cuando
me
veas
con
menzar por desmontar sus tierras, para hacerse
embriagado en todas ].,.s tabernas y de haberse
gente decente. , ..
luego un campo y una choza, en esos lejanos
exhibido en ridículas situaciones, se disponía
No acabó la frase el presumido. Indignadítiempos, Bill se había distinguido por la enérá casarse también. Por supuesto que la novia
simo, ardiendo en ira, el viejo le dijo en alta
gica. actitud que conservaba en todas las cirera una señorita elegantísima y tonta, que se
voz,
para
que
le
escucharan
todos:
cunstancias de su existencia, no siempre muy
preocupaba solamente por la forma en que de-Me has cansado con tu actitud irreverente.
feliz ni muy tranquila por ende. Los buenos
bería llevarse la falda 6 por el tamaño que
Soy tu padre y deberías acordarte de que es
tiempos lo habían visto igual que los malos.
marcaba la moda última para los sombreros 6
precisamente mi dinero el que tanto gastas y el
los abrigos.
No parecía haber cambiado porque en su casa existieran á la feEl· viejo Bill supo el casamiento
cha comodidades, ni porque en el
de su hijo por un vecino que se
pueblo se le llamara respetuosapreocupó lo suficiente para ir á
mente el «señ:or Bill». Era siemturbarlo en su aislamiento y copre el mismo hombre, franco, a biermunicarle el suceso. Ni un múscuto, lleno de afecto para sus amigos
lo de la cara del viejo se movió al
y de adora&lt;1ión para el trabajo.
saberlo.
Había sido casado. Pero la pobre mujer que lo acompañó en la
***
época de prueba, que guisó para
Pero cuatro años después, sila comida de él y de su hijo en las
guiendo por las mismas calles, á
quiebras de la montaña, amenazala misma hora, conlsu mismo traje
da por los lobos, no había podido
de trabajador, su paseo cuotidiano,
vivir lo suficiente par·a ver cómo
tropezó con una señora joven, herel pueblo se hacía villa y la villa
mosa, pero con un resabio de malse convertía en una hermosa ciudad
dad en los ojos, elegante, pero con
progresista, industrial, rica. La
,.
cierta suma de efacatción en toda
pequeña casa en la que había pasasu persona.
do su vida de hombre casado, era
La señora llevaba un niño, pepara Bill objeto de culto reverente
queñito y enfermizo, que lloraba
y, para poder dejarla intacta, una
desoladamente. La señora, irritayez que la buena madre de su único
dísima, lo arrastraba materialmenhijo hubo muerto, construyó en el
te, para que, con sus débiles piercentro de la población un h0gar á
nas, lograra sPguir su marcha rála moderna. Pero muchos días los
pida. El viejo Bill tuvo un arranpasaba en atenta observación, en
que y se acercó al pequeño, llasu viejo hogar, como si quisiera
mándole la atención á la madre.
evocar la sombra de aquella comNi uno ni otro se conocían.
pañ:era de su vida de miserias y
Pero al preguntarle al niñ:o su
de trabajos.
nombre, el viejo quedó estupefacUn pesar amargaba su existencia
to. Era su propio nieto, al que no
y lo hacía más rudo, más arisco ·
conocia, de cuya existencia sólo teaún que lo que siempre había sinía una vaga noción, por haberle
do, al decir de sus camaradas de
comunicado el hecho ali¡ún vecino.
cincuenta años atrás. Su hijo úniPero jamás se había detenido Bill
co, Billy, como en toda la ciudaC:
á pensar que era abuelo.
le decían, parecía no haber sido
Al ver á la criatura,con sus granhijo de aquel valiente hombre de
des ojos inteligentes y llorosos,
labor y &lt;le aquella señora dignael anciano sintió rápidamente que
mente miserable. Parecía mejor un
su naturaleza toda se removía.
señorito, y sus amistades así lo haLas afecciones descuidadas años
cían notar, burlándose de su oriatrá~ no habían muerto. Se engen.
contraba súbitamente en presencia
Bill, el padre, era un hombre
de su nieto. Y creyó que el mundo
adusto. Conservaba los mismos vestodo cambiaba, cuando las miratidos baratos y amplios que toda
das del pobre niño enfermizo se
su existencia había llevado. Unas
fijaron en él con la dulce confianbotas altas de recio cuero; un pantalón de pana,
za de la inocencia.
que te permite rodearte de amigos elegantes. En
siempre de la misma forma; un sombrero de
-¿Te quieres ir conmigo?-le preguntó.
lo futuro seremos dos extraños; absolutamente
anchas alas, y su cam.isa de franela. Tal era
Y el niño quiso. La madre lo golpeaba y
extraños.
siempre su vestido, tal era su atavío. Lo mismo
cualquiera que en esos momentos se hubiera
Y abandonó silencioso la taberna.
cuando en un terreno árido y seco se encorvaba
ofrecido á amarle, hubiera sido seguramente un
bajo los rayos de un sol ardiente, que ahora
salvador para él
.
que en su despacho existía una caJa fuerte, la
No
tuvo
inconveniente
la
señora cuando el
más sólida y la más bien provista de la locaviejo Bill, diciéndole quién era, le pidió perPor varios años el pueblo entero vió cómo
lidad; lo mismo cuando ponía sus «vales» al
miso para llevarse al pequeño, en concederlo.
cada día era más triste la actitud del viejo Bill.
único tendero de la villa, por unos cuantos cenTenía demasiada prisa por llegar á la parte
Pero una sola palabra de desconsuelo jamás
tavos de abarrotes, que ahora que ponía sn
céntrica de la ciudad, en donde debería gastar
escucharon sus amigos. Jamás se le vió detefirma bajo documentos que valían mile~ de pealgunos dineros en las tiendas de novedades.
nerse, ni dirigir una mirada cuando por casuasos; siempre, en todas las estaciones, Bill llevaba la ropa descrita.
lidad se encontraba en la calle con el hijo. Apenas había' salido de.la taberna el día del suceso
Había enviado á· su hijo á la hermosa.Acafata.l, que tanto le envejecía, se dirigió á su
demia Militar que en aquel entonces existía.
El viejo Bill tomó cuidadosamente á la criaadminbtrador y le dió órdenes para que cierta
I,e había dotado espléndidamente de modo que
tura y la colocó en sus brazos. Recordaba
suma, cada mes, le fuera entregada á Billy,
tuviera no solamente lo indispensable, sino muemocionado la época en que su hogar estaba
«Ni un centavo más», le dijo,
cho de Jo superfluo. El resultado no se hizo
completo, vi vía su primera esposa y su hijo e1 a
Pero era evidente que el enorme hoirar nuevo
esperar. El muchacho creyó que sus padres
tan pequeñito que le podía llevar en los b1·azos.
era demasiado grande para aquel pobre homeran unos millonarios neoyorquinos, elegantes
Mientras el chico, que había adquirido confiany refinados.
bre solitario, en la decadencia de su vida.
zi. al verse tratado de tal manera, decía en su
Cierto día, los vecinos se decían, alarmados,
Cuando volvió de la escuela, en vez de pedir
infantil lenguaje plagado de preguntas inge«que Bill estaba porcasarse&gt;j y hasta se citaba
al padre que se fuera á descansar y ponerse él
nuas, todo lo que sabía acerca de su casa. Contó
el nombre de una vhda que se había distinguial frente de los muchos 1.e,;ocios, se sintió de, que su padre iba rara vez á su bogar. Que se
do por la largueza que empleó para gastar el
ilusionado por la baja a,curnia de sus progepresentaba ebdo frecuentemente; á veces pegadinero de su primer marido. La cosa era cierta,
nitores, evitó salir á la calle con ellos, y como
ba á la mad1·e. y el niño decía tener entonces
el padre no tasaba sus gastos, acabó por irse · según se supo después, pero esto sólo fué el día
mucho miedo. El viejo Bill se sintió indignado
mismo en que el viejo Bill y la conocida viuda
del brazo de algunos elegantes amigcs semasólo al considerar que un hombre que llevaba
se presentaron ante el juez.
nas enteras, sin comparecer en el hogar pasu propio ·apellido, fuera capaz de pegarle á
terno.
Sucedió entonces lo que muchos habían preuna mujer. Se acordó de la escena de la tabervisto. La esposa de Bill solamente se preocuna, en la que, años atrás, había quebrado por
paba por la manera de gastar dinero en .excen·
completo con su hijo. Y preguntó al niño:
tricidades, y el viejo marido volvió á encerrar- Dime, ¿no sabes que tienes un abuelo?
se en el mutismo que le caracterizaba, después
Bill, aunque nada decía., estaba profundaEl niño lo ignoraba. Nadie se había cuidado
de unas cuantas semanas en las cuales pareció
de decirle quiénes eran sus parientes. Bill se

EL MUNDO ILUSTRADO
l
. t'ó orno si su nombre fuera el de un
sintió angustiado al safe.~
1 ºj 0sii \ 6 ~ue la criatura hablara de todo,
hombre
muerto
ya.
Y
o
:
ªí
·
mientras su pensamiento segu a.en e¡ anos puntos ' en la pasada historia
de su Yidi. ya muy larga.
. • B'll
6 que el sol alumCuando_ llegaron á la casa, anttesb soltta;J.1:~ d:coi~i~s. La charla del
braba me¡or, que los cuartos es a an m
h
pequeño era suficien~ para alfgr~ todo ;\uf~~~~iso que la criatura se
Pasaron muy rápidamente as oras u parte tampoco deseaba volfuera. Bill envió al pequeño, que por s
ver á su hogar.

i8 ·

***

t

.
á enviar al netezuelo. Pero la
1
1 1•
Esperaba el ~i~jo Béildl qdu~ e vo :~fen Un amigo semanas después,
noticia que rec1b1ó fu e 1versa n
· b
f • ' • que el radre hafué á decirle «que el peq~ñ~e~~
s:se:~º
~t1::a~r!ns:~!idntraba
en el ca.ro1
1
cía
algunos días
no 1 aam1g_as
• • c »· Añ:adió
que el niño' en su delirio, le
po ya
visitando
á algunas
.
1
ua'ma_ba, y que ¡la ~~fe':-Tfªturªlf!
~~~~ª·del hiJO desconocido. Dej!5
1
Olvidó
todo
e
v1e10
d.í
.
pre
á la cabecera del pequeño deltpasar las noches y los as, siem
rante. y así pasó una semana. d. do or el insomnio y la angustia, el
Ciert3:
~oche,
cuandoba,yaperct
re~b!16 c~rto ruido en la puerta. Su hijo,
pobre
vteJO
se doblega
el padre de sul nie:ecilii teu=~~º~!rfab~;;t:.en~.guramente ba~ía paLlevaba
en eanter10r
ros _ro srn
. d ormir.
. A pesar de ello' ni una sola idea de
sado
la noche
venganza pasó por el cerebro del abu~o.la inmensidad de su deshonra
y le 1~ª:ín~r~l\g:t:~l
d!l~o:~e,~;:;Jitª
1/pb:~r:i!~ºdi!~:cir~td!á~.clent~~ó
que
yac a e pequenue
? •
.'
cariñosamente
la mdeano¡'·
d1ménNdol!e'
despiertes· Velaremos juntos á su
-Y a está fuera
pe 1gro.
o
lado.

o
b da ligereza. aunque la lealtad muevaSleo~~~t~~sª~,U~~~sef~~~!zcón\seºnc~do de los má.s hidalgos sentimientos.

*

1
aal irascible· empiecen por contemplarle algo
lo~~u~e sei~:nti~~ué ~!~e~~e,d3:d_padec~; no le irriten; no le puncen; concédanle siquiera lo qu&lt;i en 1ustte1a se le debe.

*

No se ha de buscar en el irascible solo el remedio co;tra. c~rtás.:e:;
afinaciones de su temperamento, sino también en la1 pru enc1a e qui n
se le acerquen y le traten.
*
Con dar la razón al que la tiene, no se agravia á :n¡i.die y se evita que
las cuestiones se caldeen. ·
*
Fruto que no alimenta, ¿de qué sirve en la heredad sino de estorbo?
JOSÉ M. PEREDA.

NUESTRO PAÍS.-PUENTE DE ZARAGOZA (COLIMA),

�EL :rrrom,o ll.USTBADO

I

EL MUNDO ILUSTRADO

~PAÜl~AS Dt LA MODA~
- ToGados Modernos\

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\

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Creo que con lo expuesto
bastará para que mis lectoras se formen una ligera idea
de los tocados, y procuren
emplearlos con toda coirecci6n, pues como dije en un
principio, nuestras damas
n o fijan toda su atenci6n en
esta parte de su atavío.

llevar pedrería cuando asistan á bailes
de etiqueta 6 representacionos teatrales de 6pera 6 conciertos.
Como el presente asunto es más extenso de lo que parece y debe ser tratado de varias maneras, lo amplearé
en las páginas de la moda que aparezcan en lo sucesivo en este semanario.

'írví)~

tL NlflGflRft

D

algunas líneas en este número al estudio del tocado femenino. A primera v.ista
salta la imp01tancia del asunto
desde el memento en. que nuestros damas, y tengo que decirlo
con toda franqueza, desatienden
un poco este arte. Lo llamo arte,
porque es el nombre que le ~orresponde; en efecto, se neceeita
un verdadero trabajo de imaginaci6n, una cerebr&amp;ci6n en toda forma, para confeccionar un tocado
sencillo y elegante.
No todas las cabelleras son igualmente abundantes, ni todos los
cráneos tienen la misma forma, ni las estaturas de las dam&amp;s son todas iguales ni son unas mismas las circunstancias de la vida para
usar un soÍo tocado. De aquí depende la diversidad de peinados que,
si no raya en lo infinito, si está muy pr6ximo á lo ini:ontable.
Designar «a priori" cuál es el tocado que ~ebe usarse, seria pei:der
el tiempo lastimosamente y no conseguir mngún resultado práctico.
Así pues eli las presentes líneas haré una ligera descripci6n de los
to~dos que m ás en boga están, y advertiré, como lo advierto desde
ahora, que las damas deben usar el tocado que más cmadre con su
estatura, abundancia de cabellera, etc.
E DICARÉ

***
Los numerosos modelos que presento á la consideraci6n de mis
lectoras en estas páginas de la moda, son apropiados para llevarse
en diversas ocasiones. Así es como encontraréis tocados para teatros,
bailes conciertos, soirés, «five 6 clock,,, etc.
Par~ puntualizar más mi cr6ñica y apropiarla á los modelos que
tenéis á la vista os diré que actualmente se usan, por regla general,
los peinados de'resplandor, es decir, aquellos en que la cabellera circunda por completo el cráneo, aumentando ficticiamente sus di~ensiones y formando lo que se llama una «gran cabeza.,, Estos pernados sientan perfectamente á las señoritas de dieciocho á veinticinco
años, y se llevan en paseos y visitas.

Los peinados «bajos,)) es decir,
aquellos en que la cabellera se
trenza y se acondiciona en la par•
te posterior del cráneo, son apropiados también para señoritas de
dieciocho á veinticinco años; pero s6lo deben usarse en visitas de
pésame, pues su natural confec·
ción indica languidez y displicen·
cia.
Los peinados de «raya,, so~
aquellos en que la cabellera se divide en dos á mitad del cráneo,
haciéndola caer á ambos lados,
rizándola ~obre la fi~ca y orejas, y recogiéndola con gracia para fo~mar un pemado «baJo" en la parte posterior de la cabeza. Estos pe1~ad_os, aunque ~6lo sient~~ bien á las niñas, pueden llevarlos las senontas en reumon~s fam1hares y bailes de confianza.

J OSEFINA.

Como en supremo arranque de heroiswu,
salta el tropel de espuma alborotada,
de peñón eu peñón , de grada en grada;
y revienta en perpetuo cataclismo.

Sigue el tropel en épico alboroto,
como un inacabable terremoto
que ingentes peñas.arrancó de cuajo.

(oj

Pf\Nf\Mfl
¡No! Tú no eres Corinto, en el que un día
se disputa.tan el laurel pagano,
en ardua pugna, hermano contm hermano,
hasta cejar alguno en la porfia.
Istmo de Panamá, no:en la bravía
lucha persigas el asombro)rnmano,
sino en hacer de dos sólo un oceauo;
que eso es paz, y es unión y es armon!a....
· • - ~ - ~..............,.__. ._ . _ _ __ _ ~

'Q

Ave hay que se abre el seno en los prolijos
cuidados de su amor: ¿de qué te ext ra.ñas,
si es por calmar el hambre de sus hijOS'I

¡Y, oh poder de un alambre, ese torrente
sólo llega á servir humildemente
para,mover las ruedas del 'l'rabajo!. .....

Tú, como esa ave, con tu propio acero,
te vas también rasgando las entra.ñas,
para darle la vida á un mundo entero! ...

..,.,,,. ,.ii~Ji\MtlA)'

***
El peinado de bailes de etiqueta 6 soirés de alto tono deben ser
serios y _apropiados á la fiesta en que_deben lucir. Los peinados de
«raya,,, o «baJos,&gt;J son porcompleto madecuados á estas reuniones¡
los que se llevan en tales circunstancias, son altos es decir formad os con toda la cabellera, de modo que esta se halle,
en su' mayor
'
parte, sobre.la cabeza, reservando algunas ccmatas)) para los lados Y
parte posterior. Estos tocados deben llevar un rizado compacto y fino,
d_e manera _de nacer que el cab~llo aparezca como «quebrado,)) es decir, como rizado al n atural. Sm estas condiciones el tocado de reu•
niones de etiqueta desmerece en lo absoluto de 1~ elegancia del traje y del carácter de la fiesta.
Los tocados de naturaleza diversa que no hayamos mencionado
en. estas lineas, los podrán ver n uestras leqtoras en los grabados
adJuntos. Por lo que hace á los adornos de los tocados manifesta1é
á mis lectoras lo que ya deben saber, es decir: que nada sienta tan
b!en al t?cado de una_señorita, como una rosa blanca prendida con
cierto deJo y con grama¡ que las señoras no deben llevar flores en el
tocado, á no ser que se trate de fiestas campestres, y que deberán

0)~

~~~~

Se revuelve el caudal sobre si mismo:
y tinge ante la extática mirada,
la ilotante melena enmitrañada
de un león que ruge en el profundo itbísmo.

~~~º

Cada volcán levanta su figura,
cual si de pronto, ante la faz del cielo,
suspendiesen el ángulo de un velo
dos dedos invisibles, de la altura.
La cresta es blanca y como blanca pura,
la entraña h ierve en inflamado anhelo;
v sobre el fuego aquel contrasta el hielo.
~ual sobre una pasión un alma dura.

Cruje el taladro; el garfio que se aferra
destroza el pedernal: salta el cascajo;
y á cada s6n que repercute abajo,
lo que va abriendo el hombre,el mar lo cierra.
El agua se hace fango y miasma luego;
y envuelta en ese miasma se desprende,
como una irradiación de las montañas,

Los volcanes son túmulos de piedra,
pero á sus pies los valles que florecen,
fingen alfombras de pintada yedra;
y por eso, entre campos de colores,
al destacarse en el azul, parecen
cestas volcadas derramando flores!....

'

Contra Natma en formidable guerra,
triunfa la eucaristla del trabajo:
antes de unir dos mares con un tajo,
se unen todas las razas de la tierra.

,

la fiebre tropical, garra de fuego,
con que la Madre Tierra se defiende
del que le va arrancando las entrañas...

José Sanws Chocano.

�EL J4UNDO llUSTlW&gt;O

LOS VIEJOS
Agoniza en el mísero aposento
1a llama del bogar. Un melancólico
fulgor oscila al pie del blanco muro
y alumbra tristemente los contornos
de las combadas vigas.
A intervalos
sopla el viento sus lúgubres rezongos
por entre las rendijas de la puerta,
y entonces de la hoguera se alzan rojos
fulgores que en la sombra se dilatan
con.,o miradas de terror que á poco
se extinguen en un súbito desmayo.

***

Cae la lluvia . .Rómpense los chorros
en las s~noras charcas y chasquean

de la fugaz corriente. Un calofrío
estremeció los descarnados troncos,
cuyos ganchos sin hojas se agitaron
en un espasmo convulsivo, como
si fueran á romperse ...... »
Con voz suave
la anciana dice tristemente:
«Somos
en nuestra soledad como los viejos
árboles sin follaje. En el otoño
de la vida perdimos nuestras galas.
Del cierzo de la muerte al frío soplo
cayeron nuest!'OS hijos, como al viento
caen las hojas otoñales. Solos
estamos en el campo de la vida
como esos negros y torcidos troncos
que las rachas combaten.
Uno á uno
se fueron nuestros hijos al i¡:moto
país á donde van viajeros p á lidos

de la sombría estancia, se quedaron
mudos también, y sus abiertos ojos
se dilataron en la negra sombra,
y mirando sin ver, en cruel insomnio,
quedáronse pensando en otros tiempos ...
... Cuando vertía el sol sus rayo, de oro
sobre la limpia choza, y era buena
la vida, y florecía el campo y todo
respiraba contento. Cuando alegres
resonaban los cánticos sonoros ·
de los rubios muchachos que corrían
entre las flores del jardín y en torno
del alero volaban gorjeando
risueñas golondrinas . . ..

***

Cuando el alba
filtró un tenue reg_uero luminoso
por el resquicio de la puerta, siempre
los dos viejos tendidos en el fondo
de la estancia sin luz, permanecían
mudos y sin cerrar sus turbios ojos ....
M. MAGALLANES MOURE.

••

RUTA
En la escala gloriosa del arte
en estancias el alma comparte
el sendero de mágica lumbre;
el placer, que las rutas inicia,
el amor, que eh la brega acaricia,
y el dolor, que conduce á la cumbre.
Es efebo, el placer, que sonríe
al perfume inicial qne deslíe
en el alma la flor del deseo,
y á su influjo, se anima y palpita
la sensual concepci6n de Afrodita,
del color 6 del mármol trofeo.
El amor es audaz v1s1onnrio
que persigue Bethleen 6 Calvario
y en el alma fecunda su empeño
que en la malla del arte aprisiona:
simbolice capullo 6 ma&lt;lonn
de la rima y del ritmo es en;urño.

ll:L MUNDO ILUSTRADO

TU CONFESION
Te estoy mirando de hinojos
del confesonario al pie,
y hay tal unción en tus ojos,
que el que te ve siente antojos
de hacer lo que hacer te ve.
Eres un bello argumento
de fe para el corazón;
con santo r ecogimiento·
te adora mi pensamiento,
ángel de la contrición'.
Mas .... bajo el fervor d ivino
yo no sé qué alcanzo á ver:
aun divisar'imagino
tras del ánge;l peregrino
el Luzbel de la mujer.
Y en ese velo que, puro,
cual un piadoso conjuro
protege tu confesión,
estar viendo me figúro
retozar l't tentación.
Sube de pronto tu duelo,
tu confesión larga va ....
y alcanzo á ver tras el velo
cierto rubor .... ¿Es el Cielo
quien tales rubores da?
Tus linda, manos ahora
con golpes de pecadora
hieren tu pecho á. porfüt,
¡en mala parte, á. fe mía,
das esos golpes, señora!
Te haces la ci-uz. No diré
si bien ó mal hecha fué;
Mas, si con verdad te hablo,
mucho me temo que esté
detrns de la cruz el diablo.
Aún no te levantes, no,
Que un consejo voy á dart1 :
por si algo se te ol vidó,
Juzgo muy prudent~ yo
que vuelvas á coafpsarte.
R&lt;ifael Po»ibt&gt;.

México, D. F.
La prime&gt;ra Médica Cirujana de
la EscueladeMéxico, DoctoraMatilde P.Moatoya, baescrito y firmado lo siguiente, que bien merece ser
leído:
«Ea esta époC'a y en este país, en
donde ta.ato abundan los niños escrofulos0s y débiles, difícilmente
h·•brá un médico que no recete todos los días la Emul~ióa de Scott,
que por el aceite de bacalao y los
hipofosfitos que contiene, se considera como uno de los más preciosos remedios en la terapéutica i nfantil».

Et tEst.11mEnto

del Ilmo. Sr. Arzobispo Fechan

"SflNTfl FE" ~flMEJOR RUTfl

Los bienes fueron valuados en $125,000.

A D~nver, Kansas City, St. Louis, Ohicago, New York,
San Francisco y Los Angeles

La ma!}'Or parte de lo testado consistía en dos pólizas de $25,000
cada una, tomadas en "La Mutua", Compañía de Seguros sobre
la vida, de Nueva York.

Hace pocos dfas que ee practicó
la aipertura del testa.mento del Ilustr!simo Sr. ArzoMspo D. Patricio
A. Feehan en la ciudad de Ohicago,
Illiaois. La fortuna doeQ distinguido
prelado ascendió á ,cerca de . . .
$125,000 oro americano; y según el
i,n ventario que se ha publicado, los
bienes que dejó fueron como sigue:
Dos póli:z,as de "La
Mutua,"
Compañia
d.e Seguros sobre J.a,
Vi,da, de Nuev,a York,
por $25,000 oro cada
una, ó sean. . . . . $ 50,000 oro.
Divid•e ndos acumnlaidos
,s obre una d•e las pólizas. . . . . . .
9,329 oro.
Ot11a póliza de seguro. 14,000 oro.
Acciones en efectivo y
en·Baaoos . . . . . . 37,000 or.o.
Entre los disposiciones del señor Arzobispo, en su t-estam•ento, se
hicieron ésl.as:
A su hermana, señorita Kate
F'eehan, que estuvo siem1¡1re coa él
hasta su muerte, $40,000 010 en bonos y $25,000 oro en unai de las pólizas de seguro; á la señora A,na A.
F'E&gt;ehan, viuda d~I s,eñor doctor
Eduardo L. Feehan, hermano del
señor Ll\rzobispo, $25,000 oro de
otra de las pólizas, y $5,000 oro en
efeclivo; á la Academia d·e San Patricio de Ohicaigo, de la qu,e es preceptora su hermana, Madre Maria
Catalina; $10,000 oro de la ú.Jtim,a
póliz.a; :i la escuela "Santa Mar!ai"
doe enseñanza prá.ctica para va.rones, de Fe€ib.a.nvme, Illinoi,s, que
era la institución por la que más se
interesaba, el señor ArzobiS'PO, &amp;e
entregaron los $4,000 resta,nt,e,s de
.Ja última póliza.

b \:· 1t:.:, c1 ,,.,,. t:i..l 11u..:, c11 \..,a,1 1·v 1..., u 11uau µ"'n:t. Luuus lus lJUutos eu

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W. S . Farnsworth.-Agentfl Genna.l.
1' San Francisco, Núi:n. 8, México. D. F.

El dolor es tirano que oprime
6 Jordán ideal que r&lt;idime ......
¡pero siempre en el alma perdurn!
y á su imperio tenaz que reclama
al llegará la meta, se inflama '
rima y ritmo, color y eRcultura !

la llustrMión
ts~añola
Americana.

FEDERICO DRRBA~H.

Es en su clase el Periódico
de más circulación en México.

00
Pensamientos
P ? co hec_ho y trabajado est(t el lenguaje literario espanol, pat·a asimilarse los matices de •
la conversación cori-iente.-PÉREZ GALIJÓS.

*
Las diferencias entre la manera de escribir y
la man.era de hablat·, son desesperación y escollo del novelísta.-PÉ1rnz GALD6s.

*

¡Una limosnita.....!
( Fot.

las gotas que con ímpetu rabioso
arroja el vendaval contra los vidrios.

***
En la mísera estancia, al melancólico
resplandor de la lumbre agonizante,
hundidos en su.; lechos haraposos,
los viejos hablan muy pausadament e.
Dice el anciano como en un sollozo:
«A la tarde, hoy be visto desprenderse
las postrimeras hojas. Poco á poco
cayeron, y como aves moribund&amp;.s
trazaron amplios círculos en torno
de los desnudos árboles. El cierzo
vino después y las echó al arroyo.
Entonces yo las vi cómo subían
y bajaban flotando sobre el dorso

L nr,el'cio.)

que no vuelven jamás.
En el otoño
de la vida, como árbole, perdimos
nuestro follaje único ..... .
Los troncos
volverán á cubrirse en primavera
de nu_evas hojas verdes .... y nosotros,
por siempre nunca recobrar podremos
nuestras hojas caíd as .... »

***

En el lóbre"'o
aposento la llama moribunda º
del hogar se apagó. Los bulliciosos
chasquidos de la lluvia se extinguieron ·
del viento se acallaron los rezongos
'
y, en medio del silencio de la noche
los dos viejos, tendidos en el fondo'

Sea cual fuere l a categoría de un ir:dividuo
su talento, instrucción, etc., es un contrasenti~
d? ~l llamarl~ honrado 6 decente, si tiene el
victo de embriagarse. Envenenador de su proP!ª sangre y d~ la de aquellos á quienes da la
vida; desmoralizador de su familia; malversad?r del _propio y,_ muchas veces, también del
aJ_eno drner1; envilecedor é inutilizador de sí
unsmo; .escandalo de la sociedad de que por
desgracia forma parte: verdugo de quienes están. bajo su abo~reci_ble imperio, es indigno el
ebrio consuetudmar10 de que se le apliquen
aquellos tan honoríficos calificativos. -OIINET.
¼

No solamente la parte intelectual sino también, y en gran manera, lo merame~te material
de la prensa de un país, da una idea bien clara
del actelanto por él alcanzado.-BRYAN.

Publleación predilecta de las damas americanas como la mfts completa y 11til,
&lt;1ue ft la vez que constituye un repertorio de educación y de recreo, lnspiraido en
la moral mfts estricta, permite armonizar la economía con el decoro y la elegancia.
Contiene selectos grabados de modas, Yarindisimas labores, art!stlcos figurines
Iluminados, l1ojas de patrones trazados al tamaño natural, dibujos para bo1•&lt;i:ados.
Publica novela-s, crónicas de teatros y salones, poesías, müsica, recetas, &lt;:ontes•
taciones ft consultas, etc., etc. Cada n11mero consta de ocho pftginas, un figurín iluminado y una hoja de patrones, labores ó bordados.
ANO

y
Revista de Bellas Artes
Literatura y Actualidades.

LA ILU::.'l'RACIO~ ESPANOLA Y A~IERICA;,,A, i.evista de Bellas Artes, Ll•
tera tura y actualidades, se publica los dfas 8, 15, 22 y 30 de cada mes, constando
cada ano. d:e sus números de una cubierta y dieciséis p!iginas, v,ulas de ellas con selectos grabados, debidos al 1'1.plz y al buril de los primeros artistas.
Consecuente con su trtulo, que es al prop:o tiempo su programa, LA ILUSTRACI0:--1 reproduce por medio d el grabado, del fotograba.do y ó:e otros procedimientos moñ·ernos, ,los sucesos Importantes del mundo entero que atraen la atención
general, ~uadros y esculturas notables de todas las escuelas, monumentos arquitecLXII DE PUBLIOACION.-SE PUBLICA LOS DIAS 6, 14, 22 y 30 tónicos antiguos 6 modernos, ren,atos de los personajes de reconocida notoriedad, etc.
La E.ecci6n literaria, confiada ft los mis distingul&lt;fos escritores, contribuye efiDE CADA MES. PRECIOS DE SUBSCRIPCION
cazmente !l. hacer de esta publlcacl6n una verdadera en'Ciclopedla ó:e nuestra época.
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tiene nombrados Agentes en las principales poblaciones; é.~tos ha&lt;:en entregas, cobros, etc., ete., asi qne cua'.quier reclamación que haya re&amp;pecto del -servicio, debe
bacet·se al Agente en cada población, y de no ser atendida, ;l. la Agencia General.

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Herrero Hermanos,
MEXIC0.-10, Callejón de Santa Clara, 10.-Apartado 671.

�Año XL-Tomo L-Númer 5,

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Enero 31 de 1904

Precio del Ejemplar, 50 centavos',

LMUNDO
LUSTRADO

�UNDO LUST~ílDO
Año XI-Tomo !-Número 5

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MEXICO,ENERO31 de 1904

Subscrl¡icl611 me11sual forá11ea ......$ 1.50
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ldem en la Capital,$ 1.26

Director: LIC. RAFAEL REYES SPINDOLA
Registrado como art!culo de segunda clase, en 3 de Noviembre de 1894.

Gerente: LUIS REYES SPINDOLA

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Remitimos, FRANCOS DE POl{TE, los pedidos mayores
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Signortt,
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LA PRIMERA L.ECCION

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l ?ot. de EL JEUNDO I LUS1.'1U .DO

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                  <text>El Mundo Ilustrado comenzó a circular el domingo 14 de octubre de 1894 en Puebla, inicialmente con el nombre El Mundo Semanario Ilustrado. Su principal objetivo era el de proporcionar una recapitulación de los acontecimientos nacionales e internacionales, así como promover la verdad y la justicia. En un inicio estuvo auspiciado por el gobernador de Puebla, el general Mucio P. Martínez. En 1895 se mudaron los talleres a la Ciudad de México. Para Reyes Spíndola fue primordial dar a conocer artistas y escritores mexicanos, por lo que contó con colaboraciones de ambos para la publicación. Es posible considerar que de 1904 a 1908 fue la época de oro del semanario debido a que la calidad, tanto de contenidos como artísticos, alcanzó un gran nivel. En 1908 Reyes Spíndola tuvo que vender el semanario debido a problemas personales, en junio de ese año se anunció el cambio de administración y, que, a pesar de ello, iban a continuar manteniendo sus estándares de calidad y formato. Sin embargo, Víctor M. Garcés, el nuevo dueño, y su equipo hicieron algunos cambios, se mudaron de domicilio dos veces, cambiaron el formato del periódico, y, debido al abaratamiento de costos, la calidad del papel bajó y sólo se usó el de buena calidad para secciones específicas y el uso de la fotografía para las portadas fue más frecuente. En 1913 la empresa Actualidades, Artes y Literatura adquirió el semanario y en 1914 sus talleres fueron apropiados por el gobierno de Venustiano Carranza, sin embargo pudieron seguir editando el semanario por unos meses más gracias a la existencia de otras imprentas instauradas por Díaz. ​ Este fue un momento de crisis para la editorial ya que se encontraban en aprietos debido a la Revolución, por lo que la falta de recursos y personal fue frecuente, sin embargo, se las arreglaron para no bajar más la calidad de la publicación. Sin embargo, en ese mismo año El Mundo Ilustrado cerró definitivamente, mientras que su fundador, Rafael Reyes Spíndola, se encontraba en el retiro.</text>
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                <text>El Mundo Ilustrado, 1904, Año 11, Tomo 1, No 4, Enero 24</text>
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                <text>Reyes Spíndola, Rafael, 1860-1922</text>
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                <text>El Mundo Ilustrado comenzó a circular el domingo 14 de octubre de 1894 en Puebla, inicialmente con el nombre El Mundo Semanario Ilustrado. Su principal objetivo era el de proporcionar una recapitulación de los acontecimientos nacionales e internacionales, así como promover la verdad y la justicia. En un inicio estuvo auspiciado por el gobernador de Puebla, el general Mucio P. Martínez. En 1895 se mudaron los talleres a la Ciudad de México. Para Reyes Spíndola fue primordial dar a conocer artistas y escritores mexicanos, por lo que contó con colaboraciones de ambos para la publicación. Es posible considerar que de 1904 a 1908 fue la época de oro del semanario debido a que la calidad, tanto de contenidos como artísticos, alcanzó un gran nivel. En 1908 Reyes Spíndola tuvo que vender el semanario debido a problemas personales, en junio de ese año se anunció el cambio de administración y, que, a pesar de ello, iban a continuar manteniendo sus estándares de calidad y formato. Sin embargo, Víctor M. Garcés, el nuevo dueño, y su equipo hicieron algunos cambios, se mudaron de domicilio dos veces, cambiaron el formato del periódico, y, debido al abaratamiento de costos, la calidad del papel bajó y sólo se usó el de buena calidad para secciones específicas y el uso de la fotografía para las portadas fue más frecuente. En 1913 la empresa Actualidades, Artes y Literatura adquirió el semanario y en 1914 sus talleres fueron apropiados por el gobierno de Venustiano Carranza, sin embargo pudieron seguir editando el semanario por unos meses más gracias a la existencia de otras imprentas instauradas por Díaz. ​ Este fue un momento de crisis para la editorial ya que se encontraban en aprietos debido a la Revolución, por lo que la falta de recursos y personal fue frecuente, sin embargo, se las arreglaron para no bajar más la calidad de la publicación. Sin embargo, en ese mismo año El Mundo Ilustrado cerró definitivamente, mientras que su fundador, Rafael Reyes Spíndola, se encontraba en el retiro.</text>
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                <text>El diseño y los contenidos de La hemeroteca Digital UANL están protegidos por la Ley de derechos de autor, Cap. III. De dominio público. Art. 152. Las obras del dominio público pueden ser libremente utilizadas por cualquier persona, con la sola restricción de respetar los derechos morales de los respectivos autores</text>
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        <name>Cuentos de manicomio</name>
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        <name>Damas distinguidas</name>
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                    <text>UNDO LUST~ílDO
Año XI-Tomo !-Número 5

·JII Pu~rto ·a~ u~racruz
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MEXICO,ENERO31 de 1904

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Director: LIC. RAFAEL REYES SPINDOLA
Registrado como art!culo de segunda clase, en 3 de Noviembre de 1894.

Gerente: LUIS REYES SPINDOLA

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LA PRIMERA L.ECCION

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l ?ot. de EL JEUNDO I LUS1.'1U .DO

�EL MUNDO ILUSTRADO
EL MUNDO ILUSTRADO

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\S · m~'@
IJ O íl1/ .: .,-.-.}":::-:-.:·~

C,N presencia de un niño, nada
e
es wás frecuente, ni más espontáneo, ni m:1.s irresistible, que exclamar: &lt;¡Pobrecito!» Ya duerma como un justo, ya juegue, salte y corra
como un ciervo, ya coma como un
l obo, ya llore como una plañidera,
ya sonría como un ángel; envuelto
en encajes, lo mismo que ve.stido de
harapos, sonrosado como un capullo ó pálido como un lirio, sano
como una manzana ó enfermo como
una flor marchita; al contemplar á
un niño, la palabra compasiva y
dulce brota de nuestros labios como
la más genuina expresión de nuestros sentimientos y de nuestras
ideas ante tanta gracia unida á tanta debilidad.
¡Y cómo no! El sentimiento fundamental que los niños inspiran es
la ternura, y en el fondo, la ternura. es sólo una forma de la compasión.
Los seres fuertes, poderosos,
grandes y felices, suscitan entusiasmo, admiración, respeto, envidia.
Los próceres y los héroes, los sabios,
los potentados y los ricos, no inspiranjamás ternura, porque no suscitan la compasión; pero en presencia de la debilidad, de la impotencia, dela inocencia, de la pequeñPz,
surge y se impone la ternura, porque se despierta la compasión. Por
eso no nos la inspiran los paquidermos, sino los pájaros; ni las
encinas, sino los retoños; ni las
magnolias, sino los &lt;edelweis» y
· las violetas, y, por eso, también, no
la sentimos por los hombres hechos,
sino por los niños.
.
El origen de esa compasión es
doble. Desde luego, un ser débil e~
un ser en peligro. Desarmado é impotente, vive expuesto á todas las
asechanzas y á todos los amagos;
incapaz de luchar, cae á los golpes
de cualquiera acometida. No son
necesarios rayos para desgajarlo,
,ni hura.canes para derribarlo, ni
incendios para consumirlo. Tiene,
además de los enemigos del fuerte,

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sus proµios euemig·os; ·10 que pu.n1
el fuerte es una caricia, para el dl'ibil es una herida. La intemperie, el
trabajo, las más insignificantes contingencias de la vida á que el fuerte se sobrepone y que lo dejan en
pie, las luchas que afronta y en las
que resulta victorioso, son todas
mortales para el débil.
Su vida pende de· un cabello; el
edificio de su bil:)nestar y de su felicidad, es castillo de naipes que el
menor soplo echa por tierra, y su
estructura es tan delicada, que, como las alas de la mariposa, se paraliza al más ligero contacto ó á la
más leve presión.
En la especie humana, el niño
sintetiza y condensa todas las formas de la debilidad, como todos los
encantos de la gracia. Et amor que
profesamos á los niños, está formado del insaciable deseo de que
vivan y del temor irrefrenable de
que mueran. Deseamos para ellos
toda la plenitud de la vida y del
bienestar, y tememos, sin cesar, su
aniquilamiento y su desaparición;
son prisn'!'as luminosos que nos parecen próximos á romperse; sabemos que tienen la fragilidad del vidrio, y aspiraríamos á que tuvieran
la dureza del diamante; son oleaje
movedizo y espuma fugitiva á las
que exigimos la persistencia y la
inmutabilidad de la roca, y siendo
tiernos como los pétalos, quisiét·amos para ellos la solidez y la resistencia de los robles. ·

A&lt;le,n,ts, en el niño vemos el germen del hombt·e y presentimos las
luchas, las angustias, los desencantos, los dolores punzantes, las decepciones profundas, que son posibles y probables en su existencia.
No quh,iéramos en su rostro más
que caricias tibias de brisas perfumadas, y presentimos los I atigazos
de las ráfagas desencadenadas.; no
quisiéramos en su epiC:ermis lahuella ?e una arruga de pétalo, y presagiamos las.heridas del cardo; ·anhelamos para él todos los goces y
á la vez sabemos que le están res~rvados todos los dolores; aspiramos
á que co~quistetodas las glorias, y
nos sentimos temerosos de que sufra todas las humill aciones.
Nada hay más deliciosamente
cruel que el amor al niño mezcla
íntima de esperanzas y teu{ores de
deseos de bienandanzi. y de pre~entimientos de infelicidad. Al rededor
de las cunas, se congregan no sólo
las hadas, sino las harpías; bri!lan
astros Y se am_ontonan nubarrones,
resuenan cánticos y se oyen rugidos. Un niño es una presa que más
tar~e _hao de ~i~putarse la virtud y
el v1c10, la fehc1dad y la desgracia
la grandeza y la abyección la ri:
que2:a _Y la miseria, el pla~er y el
sufrirmento, y el amor que le profesamos es á la vez delicioso y atormentador.
Esas futuras luchas y esos posible~ dolores, los presentimos y los
con¡eturamos vagamente y justa-

mente
momentos
que el
niño seen
noslospresenta
más en
inocente,
menos respo nsable y menos consciente. Esa presa sonrosada y
torneada que la Naturaleza arroja á
las furias del destino, nos pa1 E}Ce
semidivina y adorable; la amamos
tanto más cuanto más pura: tememos por ella más cuanto más débil,
y nos sublevamos contra sus dolores tanto más cuanto más inocente.
Quisiéramos la omnisciencia para
preservarla y la omnipotencia para
protegerla, y ante su impotencia y
la nuestra, y en medio de las injusticias y de la~ crueldades de la vida, sentimos fundirse en compasión
y amor, es decir, en ternura infinita, nuestro corazón.
Por inocente, por irresponsable,
por débil y por predestinado al dolor, el niño debe ser sagrado para
el hombre; al niño pebemos amparo, protección, educa:iión, benevolencia y justicia; debemos armarlci
de todas armas para la lucha, fortalecerlo en Jo físico, en lo intelectual y en lo moral; acorazarlo contra el vicio y fortifiearfo contra el
mal; transformar su holocausto posible en apoteosis probable; de sus
inminentes derrotas, hacer triunfos
gloriosos, y consagrarnos á su felid ad tanto cuanto la Naturaleza
lo ha condenado á la desgracia.
E$e «;Pobreéito!»con que saludamos al niilo, es, en el fondo, el reconocimiento de una iniquidad y la
promesa de una repl!,ración. Por
eso las madres, que aman y protegen,
como nadie, á los niños, tienen siempre en los labios esa palabra compasiva y dulce, como tienen en sus
corazones toda la abnegación y toda la bondad humanas.

Cándida
C{1ndida el nve que lt Ju. altura su De
Y en luz se baiia deslumbrante y bella;
Cíllldido el rayo de la dulce estrella
Qtre ununcht el alba, y cándida la irnbe.

Cándido el nimbo del gentil querube
Q,ue junto ni solio tlcl Señor dcscnclln,
Y el alm1t de la cándida donccllit
De quien un ticrnpv elllimorndo c:-,tu,·c.
¡Oh divino portento de Natura!
A tus plantas el alma extasútda

Te contempla, radi1tnoo de renturn;
Y á la espléndida luz de tu rnirnd,i
Siento que eres, ¡oh cándida hermosura!
.Ave, nub~, fulgor, ímgel y Hmnctn.

._______..e_____

Enrique Fenuirulez Grtrncufos.
Enero de 1904.

/

Muerte del Sr. Lic. Gral. Francisco Pérez
ijrcTI MA de una penosa enfermedad, falleció en México el día 23 del corriente, el señor Licenciado General Don Francisco Pérez, caballero muy estimado en
los círculos oficiales por los servicios que prestó al país
en diferentes épocas y por la actividad y honradez que
lo caracterizaron siempre como empleado de la Administración Pública.
·
El señor Licenciado Pérez, qüe desempeñaba últimamente el cargo de Procurador General de Justicia Militar, era originario de Oaxaca, donde se recibió de
abogado el 4 de marzo de 1870; fué, por algún tiempo,
Oficial Mayor de la Secretaría de Gobierno de su Estado natal, y más tarde, sirvió como Pagador en la Brigada expedicionaria que hizo la campaña contra los
indios rebeldes de Juchitán. Peco tiempo después, recibió el nombramiento de Juez de Distrito en el Estado,
desempeñando, por último, el cargo de Diputado á la
Legislatura local, bajo el gobierno del señor Esperón.

En 1881, Y sien?º Gobernador de Oaxaca el señor General Don Porfir10 Dfaz, el Licenciado Pérez tuvo encom~ndada, por- ministerio de la ley, la Secretaría de
Gobter~o, ·y, final,~ente, pasó al Congreso de la Unión
como Diputado, permaneciendo all-í hasta el año de 1890
eTn _que se le nombró Magistrado Supernumerario del
ribnnal Superior del Distrito.
MAl _año siguiente, eJ señor Licenciado Pérez fué electo
ag1strado Pr_oJ?ietario,. y con tal carácter siguió prestando sus serv1c10s en aquel alto cuerpo, hasta los pl'Ímderos meses de 1903, en que se le removió al puesto que
esempeñaba á su muerte.

~31(HélER
Dt "VlfJOS ROMANTICISMOS"
IDILIO

Así como Frnncesca, ella lela
la eterna historia,
la historia del amor, triste y sombría.
El indio uTabar6 1 11 con su tristura
nnia nuestras almas amorosas
dos almas sln ventura,
'
cual se nuen los efluvios en las rosas:
y calJando su angustia nuestros labios
---¡oh canto de amargura!--n uestr«s ojos dijt&lt;ronse mil cosas.

el~~ c~iáver del señor Licenciado Pérez fué · inhumado
a
P~r la tarde en el Panteón Francés concurriendo al sepe!J? el señor Presidente de la Re¿úblic.,. y numerosos amigos del finado. Una brigada de las tres armas, al mando del General Brigadier Lauro Villar hizo á su cadáver los honores de ordenanza.
'

VRIM1\S 1\· L0S SUBSeRIPT0RES

El ritmo del charrúa despertaba

en las heridas almas

un quejido de amor. ¡Ella soñaba!
La bóveda del cielo transparente
mandaba un rayo de su luz trnnquil,1.
á la divina frente,
~- al cla,•arse en el libro americano
húmeda y temblorosa la pupila,
la .flor de la esperanza se entreabría,
m1 mano descansaba entre su mano
y Dios--que es todo amor--nos sonrcí;t,

"La Piel de Zapa,"-Nuestro próximo concurso,
Al concluirse la edici6n de novelas ·de Ponson du Terrail, que repartimos á nuestros subscriptores, hemos recibido muchas indicaciones referentes al género de literatura que debíamos elegir para los
lectores de EL MUNDO ILUSTRADO.
Nunca hemos desdeñado tales indicaciones, y aunque no siempre
las hayamos obsequiado por razones para. nosotros concluyentes, nos
esforzamos por complacer al público; y es por eso que vamos áinaugurar nullstra nuevii serie de primas con la notabilísima obra del exquisito Balzac, traducción correcta de «La Peau de Chagrin.»
Este libro _es .~n delicioso cuento en forma de novela, y la trama ó
argumento s1rv10 al autor para filosofar sobre los diversos actos de la
vida, con esa atingencia de criterio, esa sencilla claridad y belleza de
lenguaje que son, sin duda, uno de los principales méritos del libro
porqu~ hace~ accesible y en extremo agradable su estudio, á pesar d~
las especulac10nes científicas que se entremezclan en el discurso de la
narración.
¿Balzac prohija una superstici6n? ¿la ridiculiza quizá? pero ¿q~ién

podrá n;gar la existencia real de tantas ficcion;s en el seno
·
de la mas avanzada civilización de todos los tiempos?
mismo
~~ caso es que «La Piel de Zapa» es el talismán ~ás bella t
poetico de que se sirvió el ilustre autor de la «Investigación d f~be
sd~lutoid, para hacer la psicología de un estado social particul:r ºmuy1gno e su numen.
·
Creemos, por lo mismo, que esta obra será del com leto a rado de
nu~:~~l~:~tor: va ~nd un_ vo_lumen en 8~, encuadernfdo á lagrústica.
~s e crec1 o tiraJe y de la encuadernación de los e·emplar~s, retaraarán el reparto de los mismos más de lo que h b · é J
querido; hasta Febrero próximo.
u 1 ramos

i

.

***

:e:1emos ya arreglado nuestro primer concurso y en el nú
prox1mo daremos á conocer las bases.
mero
l :r~iaramo; esa grata sorpresa á nuestros lectores y tenemos fe en
e·t· ~11?tc ornép eto plor la novedad que encierra y porque tiene un pos1 1vo n er s para os abonados.

AÑO NUEVO
¡Un afio! Q,ui71t un moment-0
de la lucha transltori&gt;t,
la aspiración á la gloria
que se pierde como el viento;
es de la tumb&gt;t el acento,
dardo que amenaza¡· hiere.
•ma ilusión qne se quiere,
una vida que se ale¡a, .
es un suspiro, unr, que¡a,
oigo que nace 6 que muere.

Si es ilusión, bien venida;
si es mentira, bien hallada,
que si al fin todo es la Nad1t
no h ay que pensarlo en la Yida.
¡Venga otro año! En la partida
buena 6 ruin de nuestra suerte,
hay que ser grande y ser fuerte,
y que vecya cuand o quiera
desplegando su bandera
nuestro Ocaso, que es la muerte,
Adulberto Utrriedo.

TUSOJOS

Bellos, inmensos, profundos
son tus ojos, vida mía,
'
esplendente lejanía
de otros seres, d~ otros mundos·
fuegos vivos ¡· fecundos
'
donde guardo mis anhelos
mis angustias, mis desvelo$!
ojos tiernos y soñ1tdos!
ojos divinos y amados:
sois dos soles, sois dos cielos!
Si no me habéis de mirar
ccrráos, divinos ojos!
ojos...... si tenéis enojos,
ojos ...... si habéis de llorar
es mejor hagáis matar
'
al que os lleve. en sus anhelos,
en sus an,~ias y desvelos1
¡ojos divinos, soñados,
ojos grandes adorados
que sois soles y sois cielos!
Enero de 1904.

J filllbm•tu Om•,•iedo.

�EL MUNDO ILUSTRADO

La Legación de México
EN LA ARGENTINA
BJETO de constantes elogios, por parte
de la Prensa de Buenos Aires, ha sido
la suntuosa residencia que el Señor Ministro de Méx;co en la Argentina, Lic. D.
Francisco L. de la Barra, tiene establecida
en la calle de Santa Fe, una de las más hPrmosas y más aristocráticas de aquella dudad.
l!;l chalet, cuya fachada principal ofrece,
por su estilo arquitrntónico, un scberbio
golpe de vista, está decorado y amuel;&gt;lado
con suma elegancia, siendo dignos de admiración en él desde la entrada {el «Halb),
que da acceso á las habitaciones de la planta alta por una escalera que en su primer
descanso se divide en dos brazos, basta el
último de los departamentos. El despacho
del Señor Ministro.es lujosísimo; pero donde se ad vierte mayor del'rocbe de elegancia
y de buen gusto, es en el comedor, estilo
Luis XV, y en el gran salón de recepciones,
que á menudo abre sus puertas para recibir
á numerosas familias de la alta sociedad
argentina y á los diplomáticos. extranjeros.
La más notable entre todas las recepciones ofrecidas por el Señor Ministro de Méxipo, es la que se efecmó en septiembre último, con ocasión del aniversario de nuestra Independencia, pues tanto el Sr. de la
Bacra corrto su disti nguida esposa la Señora Elena B. de de I a Barra, pusieron todo
cuanto estuvo de su parte para que la fies:
ta resultara digna de su objeto, haciéndose
acreedores á los uuís entusiastas elogios de
sus amistades por la cortesla con que atendieron y cumplimentaron á sus invitados.
Entre la buena sociedad bonaerense, los
Sres. de la Barra cuentan con •grandes y
mereéidas simpatías.

O

***

A título de información EL MUNDO ILUSTRADO reproduce en sus páginas los retratos del muy estimable diplomático y de
su señora esposa, dando á conocerá sus lectores, además, cinco fotografías que representan la fachada, el «Hall», el despacho, el
salón de recepciones y el comedor de la Legación.

EL MUNDO ILUSTRADO

�EL MUNDO ILUSTRADO

EL MUNDO ILUSTRADO

LA GO~STITUGIO~ Dt 1857
LOS ULTIMO.$ COMSTITUYENTE:.S

E

L viernes próximo, 5 de febrero, · celehra

e1 amor y el sulcldlo.-e1 Gonsejo de Salubridad.-La temporada
en Orrin.-La próxima visita de los marinos alemanes
á Méxlco.- Drama en Arbeu .

E

S en balde que queramos eludir un deber que pesa sobre no,otros,
como la tremenda maldición que la Leyenda Bíblica arroja sobre
las generaciones que no han nacido aún. Nos sigue la inexorable
ley de vida, &lt;como la sombra al cuerpo.» El instinto, como una fiera
nunca domada, pasea siempre por las tenebrosidades de nuestro cerebro,
como un remordimiento, espiando la oportunidad de hincarnos la garra
en lo más sensible y vivo de la carne.
•
El Amor, el Dolor., la Muerte, son los tres clavos sangrientos con los
cuales nos crucifica el Destino. Forman los ·tres colores fundamentales
de los cuales se derivan todo matiz y toda coloración·en la existencia.
Como tres criminales cómplices, van siemprP juntos, siempre unidos por
el mismo d.ilito. Est&lt;ín siempre en n0sotros como el Mal y corno la Mentira. Apenas si los grandes esfuerzos dela civilización han logrado vestir con un sombrero de copa, un gabán y botas charoladas· al instinto
que guiaba, rugiendo, en las selvas pl'irnitivas, al hombre, ávido de amor
y de carne. Por más que bagamos, nuestra voluntad flaquea; es un centinela obligado á velar constantemente; se rinde, dormita, y el hombre primitivo que va dentro de nosotros, aprovecha tales somnolencias. El
amor, en nuestros días, fácilmente evoca el recuerdo del amor en los
clanes prehistóricos. Basta quitarle la levita para sorprenderlo en toda
su natural y hermosa bravura salvaje.
Porque el Amor es tan grande corno la Muerte. Los ojos de los enamorados tienen las mismas languideces de lvs ojos de los moribundos; ambos presienten la llegada de un misterio; de un misterio enorme, voluptuoso, que condensa quizá en un segundo los ensueños de muchas noches
de ávida contemplación interior.
Ha pocos días un enamorado, después de una noche de orgía, no contento aún, busca en la muerte el término de su ensueño. Como un puente
de pórfido sangriento, se tiende l a Agonía, entre los dos grandes amores
y dolores supremos, entre el Amor y la Muerte. Todos, como un niño que
sale de su casa por vez primera, notarnos un vago sentimiento de espanto al entrará ese maravilloso puente y retrocedemos hacia la Vida; más
valiente, más loco, más audaz, este pobre enamorado anónimo atravesó

que debe seguir cuando lucha con enemigos forrnida~les de e~ta c~ase. La
ciencia ha armado el brazo del hombre con armas siempre v1ctor10sas, y
ya la ley ha autorizas].o los gastos que demanda la campaña.
Cabe á nuestro Consejo de Salubridad, al Sr. Dr. Licéaga especialmente, el orgullo de haber iniciado el plan de combate, como en poco
tiempo más habrá de caberle el orgullo.no menos grande ni manos fundado de haber saneado la costa mexicana.

rápidamente el &lt;trait-d'union,» sumergiéndose en la «o-ran sombra» con
los labios olorosos aún á los besos de su amarla.
~
,
La o_la negra_ avanza rápidamente. Nos rocleit y compenetra la nada;·
nos_sentimos espiados constantemente por un ojo pres&lt;,nte en nuestros
suenos 3; en nuestra~ alegrías. A todas horas nos sorprPnrlemos á nosotros mismos arrod11lados ante esa divinidad ubicua y he-rmética á cuY? solo nomb_re sentimos e~ coi:azón enjuto y frío. ¿Qué mucho qu~. á medida que ! a vida avanz~, srntamos el vértigo que nos incita á arrojarnos
en ese ab1s?10 co!1 ten_acidad mayor ca~a vez? El suicidio es un místerio,
como la existencia misma, como la muJer, como nosotros mismos .·...

***
En las playas calurosas qi;e el mar ataca, .:iomo una gran ambición
que se acerca_ á su objet&lt;;&gt; tenazmente, con insistencia de &lt;parti pris»; y
en nuestras ciudades baJas; en todo recinto donde la ciencia del bombr·e
no ha llegado aú·n; y en cualquiera concavidad de la~ sierras del litoral
se encuentra el monstruo legendario que ahuyenta á los inrn ig1·antes y
cobra, añ? por año, una pesada contribución de sangre.
Paremda á las deidades sanguinarias de la leyenda ha imnuesto un
tributo á nuestro país, que le ha sido pagado, necesari~mente. Habíamos
llegado á conformarnos con tal azote, sabedores de que no era fá..:it librarse de sus garras.
.
.
La Muerte reina sobre el mundo con el despotismo de' un revPzuelo
oriental, ebrio de salvaje alegría y de vino barato. La Muerte, la ·rrnplacable, mere~e el nombre de &lt;Nuestra Señora del 01 vid o Eterno» y ¡ ,ajo
tal advocación le hemos rendido pleito homenaje, llevando á, sus altares
todos nuestros miedos, todos nuestros espantos, toda la floración de
nuestros corazones débiles y enfermos, de nuestras almas débiles y enfermas.
•
La Fiebre, la siniestra deidad de las costas, va á ser vencida de seguro Y la campaña _ha comenzado, dirigida hábilmente, hasta lograr encerrarla en sus últimos reductos y darle el golpe mortal .que para siempre
,nos libre de su prefjencia.
Porque l¡¡, .cieqt?_i_a,~,~ h,~Jado ya y bll., m~rcado al hombre .el .camino

***
Sabido es que el Congreso Constituyente
estuvo formado por los miembros más distinguidos del Partido Liberal mexicano. En
él figuraron Don Francisco Zarco, Don Pon-

***
El Circo ha abierto sus puertas á toda la chiquillería, cuyas carcajadas resuenan ya en el salón de Villamil. Viene de lej»nas tierrns á verter, ante las miradas atónitas de los pequeños, las ánfuri;Ls llenas de chucherías milagrosas.
Bell, por. supuesto, es el rey de la risa
en esta temporada como en las anteriores. Pasma considerar en qué raudales
de amor á los pequeños encontrará este
clown las mil y mil muecas de su rostro
pintarrajeado y maravilloso. Basta ver
el aspecto de las graderías en el Circo,,
para convencerse de que todos somos niños, ele que todos llevarnos aún á cuestas, por añosos que seamos, al pequeñuelo mofletudo, cándido y riente que
nuestras madres balancearon, ba mucho
tiempo, en la cuna.
¡El Circo! Esta sola palabra es el mágico talismán que cambia en sonrisas
¡
el frágil y ligero llanto de los niños. En
,
el Circo la vida vuelve pQr los fueros
,
que ba perdido en otros lugares; triunfa
en toda la línea. La alegría de vivir-un
mito delicioso-parece la realidad en
ciertos momentos, cobra caracteres de
veracidad admirables, como si la franca
risa argentina fuera el &lt;sésamo» que SR DR. o·. EDUARDO LICÉAGA.
abre el jardín de los ensueños á nuesPresidente del Consejo de Salubridad.
tras miradas. ·
A las puertas del Circo dejamos nuestra túnica de miserias y de do•
lor'es, de agrios r encores y desapacibles envidias. Nos transforma en ese
recinto el banal espectáculo que tanto gustamos en nuestra infancia ya
ida, en nuestros primeros años 'que, en nuestra memoria, son ya flores
secas y amarillas con un vago perfume secreto.

***

EL &lt;VINETA,» CRUCERO ALEMÁN.

lo hiciereis, Dios os lo premie, y si no, Dios
y la Patria os lo demanden».
A este acto imponente y severo, si¡rnió la
lectura, de un breve :Hscurso de Oomonfort
y el.de contestación que, á nom bre de la
Asamblea, pronunció Don León Guzmán.

la República el aniversario del juramento solemne del Oódico Político expedido en
virtud del plan de Ayutla, ei:i. igual fecha de
1857, por el Congreso Constituyente.
La nueva Constitución fué jurada aquel
mismo día memorable por la Cámara de D iputados y por el Presidente de la República,
en el antiguo salón de sesiones del Congreso,
que existía en el Palacio Nacional. Abierta
la sesión aúte una concurrenciá numerosísima, el Diputado Don-.Jo~é María Mata dió

Se anuncia la visita de los marinos alemanes q·1e vienen á nuestra
buena ciudad por algunos días. Se han· organizado algunos festejos para
recibirlos dignamente.
Traen la comisión de saludar al Señor Presidente, dada por el Kaiser Guillr.rmo JI. Y esta misión hace más simpática aún la lleo-ada de los
«lobos de mar», curtidos por el viento que eternamente sopÍa sobre el
Golfo de México.
.
Se les 1·ecibirá dignamente y mucho !JS lo que , ignoramos acerca de
las fiestas que b_an de celebrarse, pues solamente en parte se han aprobado los programas que han de llenar los pocos días en los cuales seran
nuestro huéspedes el Capitán ~cboeder y sus marinos.

***
Pronto se abrirá en el Tea!ro Arbeu la temporada de drama español.
Era una promesa que nos bab1an hecbo, una grata promesa que por
fortuna, está para convertirse en una realidad dPI iciosa. _
'
En l_a ignomin)a á que nos condena el malhadado «género ínfimo»,
en el desierto artf~llco en que ten_emos que vivir por fuerza; la llegada de una_c?mpama de drama, se:ia y _completa, tiene para nosotros muc~o del aliciente que, en épocas leJanísimas, tenía para nuestros ceremomosos abuelos la llegada á Acapulco de la &lt;Nao de China.»
, En aquel)a época la noticia llegaba con &lt;propios» atezados, que corr1an los vericuetos de nuestras montañas con las piernas musculosas
desnudas. Se somentaba en todas _las obligadas tertulias familiares el
suceso, se hacian apuestas sobre s1 llegaban mayores cantidades de sedas labradas ó de lacas o ro y negro.
Cuando en la tien_da del_ español amigo se recibían las pesadas cargas, era aquello u!;la irrupción ele días alegres. P.irsonas había que, por
m_uchos meses, sonaban.en la llegada de la «Nao» semifantástica; y por
anos enteros algunos alimentaban sus esperanzas ·con sueños mil en los
r._uales v?l&lt;;aba la mag-ia a:.r tística &lt;le! Oriente todas las sed.erías biper-bóhcas y s101estras de sus biombos y de sus mantillas.
Ahora nos pasa lo mismo. Esperamos largos meses la llegad., de
esa_&lt;Nao» que viene de más allá de la Cbina, de esa maravillosa &lt;'mbarcación de forma.s atormentadas, en las que viajan nuestros sueños todos
nuestros pobres sueños de desheredados del arte....
'

m

\
\

S11;ÑOR LTC DON .JUSTHW FERNÁNDEZ.

(

\
.,
SEÑOR LIC. DON IGNACIO MARISCAL
SEÑOR DON BENITO GÓMEZ FARÍAS.
lectura al proyecto, y, habiéndose declarado
cianQ Arriaga, Don Manuel Romero Rubio,
que la minuta estaba conforme en todo con
Don Guillermo Prieto, Don Ignacio Marislos autógrafos aprobados; los representantes
cal-actual Secretario de R elaciones Extede las distintas Entidades fueron, uno por
riores;-Don Benito Gómez Farías - hoy
uno, .firmando la Ley Fundamenta) de la
Senador
al Congreso de la Unión, - Don
República.
I gnacio Rarnírez, el célebre tribuno; Don
En seguida, el Vicepresidente-del CongreJosé María Mata., Don Justino Fernánso, Don León GuzmáQ, prestó el juramento
dez-Secretario de Justicia é Inetrucción
de reconocer, guardar y hacer guardar la Ley
Pública en laactualidad;-Don Ignacio Luis
Suprema, y, conducidoporvariosdiputados,
Vallarta, eminente jurisconsulto; Don Félix
el Presid'eµte de la Asamblea, Don Valentín
Romero-hoy Presidente de la Suprema CorGómez Farías, se arrodilló después, jurante de J us-ticia de la Naci6n, - y muchos otros
do ante el libro abierto de los Evangelio~
cuyos nombres guarda, piadosa, la HiPtoreconocer también y hacer guardar la obra
ria.
magna á que había dado cima el Congreso,
De aquella pléyade de hombres ilustres
,'
tras luminosas y largas discusiones. «Hubo
no quedan, vivos, más que los señores Maun mom'lnto de. emoción profunda, dice un
riscal, Fernández, Romero y Gómez Farías.
historiador, al ver al venerable anciano, al
SEÑOR LIC. DON FÉLIX ROMERO.
Los
cuatro pertenecen al partido avanzado y
patriarca de la libertad
á los cuatro debe nuesde México, .ofreciendo
tro país grandes y muy
el apoyo .moral de su
meritorios servicios,
nombre y de su gloriit
que están en la conal nuevo Código Políciencia de todos y que
t ico)). Gómez Farías
no cabe enumerar en
se encontraba enfermo;
tan cortas líneas como
difícilmente podía ROS·
éstas.
tenerse, y su presencia
en . la Cámara causó
*** '
una emoción indesOreemos que la pucriptible.
blicaci ón de los retraLos diputados, puestos de los distinguidos
to¡;; en pie y extendiensupervivientes del 57
do la mano derecha,
, .
'
sera vista con agrado
prestaron después el
en todo el país, por
jurament.o, haciéndotratarse de un asunto
lo, por último, el Preque trae forzosamente
sidente de la R&amp;públiá la memoria el reca, en estos términos:
cuerdo de l,Ós e~ormes
«Yo, Ignacio Oomonflacrificios qúe costó á
fort, Presidente subsla Patria constituirse y
tituto de la República,
conservar incólumes,
juro ante Dios reconoen medio de terribles y
cer, guardar y hacer
sangrientas luchas sus
guardar la Constituinstituciones.
'
ción Política de la República Mexicana, que
hoy ha expedido el
Congreso». -- El Vicepresidente de la CáAN'rlGUO SALÓN PEl, CONGRES(? EN ~ L PALAqO N;\OJONAL,
mara repuso; ccSi así

____

�EL ~U~-~-JLUSTRADO

7iNA valiosa joya del arte

, F&lt;in duda alguna el estudio
que el maesLro Don AntolÍo Fabrés tiene e~tablecido en
la Academia .Kacional de Bell s Artes.
. Desde la puerta· que da a so al interior del estudio, gra- c10.a por el encaje blanco d u arco que se extiende á todo
el «p?rtieri, y termina hacia suelo por un canto de mosaicos, se revela el estilo orien . Tapicerías cuajadas &lt;le arn- ·
bescos y cojines de :-;eda de ia cubren por completo el pavimento, y capicho¡.;os tejid
estrellas y «broderies» de mil
colores, a¡,,cie11den por lós ·os, en cuyas puerta.s y ventanas lucen su bien trabajad
ebrería lámparas repujadas
en cobre y descuellan suntr s cortinajes de Damasco.
El mennje e.; no menos ipleto y elegante. Divanes de
sedas mult1~oloras, escabel .e 1oánualo incrust~dos de _nácar, mesas ricamente bordad · &lt;le filigranas fantast1cas, t1bores de donde emergen palmas •d~ naturaleza ~uerta, y una
soberbia colección de armlll! p ov1::;ta de culebrrnas, espingardas, armaduras completa~, Y taganes, lanzas, espadas y espadines de la Edad :Media.
A fin de que nuestros Jecto_ s se form~n una idea de las
riquezas artísticas que conU ne el estucho del maestro, pubhcarnos dos fotografías que ·epres~ntan unos de los detalles principales del m!BJll estud10, acompaíiándolas de
otras dos en que aparece¡,[ S; Fabrés entregado á sus.labores. Próximamente darernosfá conocer otras fotografías del
notabilísimo estudio que, en pinión d_e los conocedores, es
superior al que el maestro ftll establecido en París antes de
fijar su residencia en México-

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�EL MUNDO ILUSTRADO

EL MUNDO ILUSTRADO

Francia é ltalia.-Sus glorias y sus tradiciones.-Hermanos en la lucha.-L~ Revolución Francesa·
y el "ressorgimento."-Solferino y Sedán.- Servia y su estad(lamentable.
La suerte del rey Pedto,-La corona de espinas.-Rusia y Japón.
Temores y zozobras.-.La situación no mejora.-Los
planes de caótpaña.-Supuestos Proyec=
tos del Japón.-Conclusión.

C

IEMPO era ya de que las dos naciones
latinas que en Europa más genuinamente representan el pensamiento y
las tradiciones de la raza, y llevan en sí, con
sus glorias seculares acumuladas en el gran
desenvolvimiento de los hijos de Lacio, las
glorias y las tradiciones de los pueblos que
sojuzgaron; tiempo era ya de que las dos
naciones que más estrechamente han vivido
unidas por el Ideal y vinculadas por el Arte; de que los dos países que hoy forman
dos pueblos y ayer eran una sola familia; de
que la Francia republicana gloriosa y la Italia monárquica coronada de
inmarcesibles lauros, se unieran más íntimamente, ya que
s6lo han vivido apartadas en
la apariencia durante los últimos lustros de la pasada centuria.
La gran revoluci6n de 1789
hall6 una Italia medioeval y la
despert6 á la vida moderna;
en0ontr6 una agregaci6n de
f,1!
pueblos y naciones italianos
I
que se odiaban entre sí, suje#
tos á soberanos diversos que
1
,
.....
de manera diversa los explo.
taban, y les habl6 á todos de
solidaridad, les enseñ6 los derechos del hombre y ech6 la
semilla que fructific6 al cabo
de varias décadas, fundándose
la nueva Italia, la Italia de
Cavour y de Mazzini, la Italia
que resurgi6 una y . reformada
al estampido de los cañone~
que tronaron en Solferino, y al
estruendo-¡ay!-de las bom., bas prusianas que derrumbaron el imperio del tercer Napole6n, entre lo~escombros humeantes de Sedán:
Las suspicacias de los esta distas, el consecuente alejamiento de los gobiernos, el
dolor que en el pueblo francés
sigui6 á la «débacle», un resentimiento mal disimulado
entre .los dos países, la Triple
Alianza y otro cúmulo de circunstancias que fácilmente se
forman, aunque no se comprenden, todo contribuy6 al
apartamiento en que han vivido Francia é Italia. Pero
los tiempos lían cambiado: ya
no se siente en la naci6n que
pele6 á través de las edades pot el Rin_:fra_ncéf", ·ya no se experimenta con tanta ms1stencia el deseo del desquite ni el ansia de
la «revancha»; por eso se aproximan los pue•
blos hermanos. Ayer fué saludado el joven
rey Víctor Manuel en París con un entusiasmo rayano en delirio; para el 6 de abril.pr6ximo se anuncia la salida del presidente
Loubet rumbo á la ciudad de las siete colinas, á donde va, n.o simplemente á pagar
una vjsita de cortesía internacional, sino á
estrechar unos vínculos que nunca debieron

aflojarse, á reanudar una franca y leal amistad que nunca debió hat:Jer perdido los caractere~ de la más pura fraternidad, á hablar: con la cordialidad con que se resolvi6 ·
la suerte de la moderna Italia en la entrevista de Plombiéres, de. los nuevos lazos que
en lo sucesivo deben atar á pueblos hermanos.
Fructuosa por más de un concepto tiene
que ser la visita de M. Loúbet á Roma: servi¡á, á no dudar, para encauzar las corrientes de simpatía que desde hace tiempo cruzan en opuestas direcciones á travl::s de los

v'&lt;.(_

\ 't-'~

e,·

téril la acci6n del rey Pedro, nieto de Jorge
el Negro, y que su situaci6n en su minado
trono se hacía cada vez más insostenible.
Nuevas informaciones, llegadas posteriormente, nos hablan de con~piraciones pr6ximas á estallar, de trabajos de zapa que carcomen y amenazan el mísero reinado, de
sordas maquinaciones que se acercan, de
odios profundos que se amontonan, de desquites crueles que se preparan, y todo esto
mezclado con la roja visi6ñ de la tragtdia
del pasado junio, que salpic6 de i,angre, y
de sangre de reyes, el solio de Belgrado, hace que el mísero monarca sueñe mejor en el retiro, que en
la lucha contra enemigos cuasi invisibles.
Los partidarios de los regicidas se mueven i,in cesar·y su
influencia negra no termina,
,I
sino, antes bien, parece fortificarse; los parientes de la difunta reina Draga no descansan por su parte, y hablan de
venganzas; aquéllos acusan al
actual rey de connivencia en
sus maquinaciones; éstos se
quejan de él ante la impuñidad
del crimen horrendo, y todos
traen á mal traer al soberano
infeliz coronado de espinas,
que no otra cosa es la áurea
corona que en hora Riu ventura acept6 para sus sienes. .
Y allá van los unos maquinando venganzas, los otros
tramando conspiraciones; allá
van, preparando todos el desprestigio del usendereado reino, buscando, tal vez sin sospecharlo, el protectorado ex- .
tranjero, 6 quizá la vuelta á la
servidumbre de que salieron,
despué&gt;1 de haber combatido
sin t regua y de haber derramado towmtes de sangre generosa en defensa de la patria
soñada:

LOS SOLDADOS RUSOS EN MANDCHURIA.-UN BAILE AL AIRE LIBRE,

a!lima al Czar; con toda prudencia, pero con
eierto dejo de malicia por parte de los estadistas de Tokio, quienes procuran, y parece
que lo han conseguido, ganar tiempo, antes
de decidirse francamente por la remisi6n de
la disputa á los peligros é incertidumbres de
una contienda armada.
Díjose en los pasados días, que el orgulloso Imperio del Sol Naciente no estaba listo
para la lucha, y que no lo estaría hasta el
primer día del pr6xirno febrero; y cosa singular, á medida que se acerca la fecha señalada, las dificultades parecen crecer, las sombras se agrupan en nubes de tormenta, y los
mismos que mostraban mayor confianza en
la terminaci6n honrosa y satisfactoria de las
diferencias en disputa, hállanse, en la npariencia, más dispuestos á creer en el rompimiento de las hostilidades. No quiere decir
esto que se haya p~rdido toda esperanza, y
que se considere irremediable la situaci6n
para los que con an3ia desean la'paz; pero es
un hecho que las zozobras crecen y las inquietudes se hacen más punzantes, al ver
que, lejos de vislumbrarse la anhelada soluci6n, se hacen á este respecto· las predicciones menos halagadoras.

***
Alguien ha sorprendido, 6 creído sorprender, hasta los planes de los pr6ximos combates, según las opiniones de un militar de
alta graduaci6n en el ejército niponés. Háblase de. desembarques futuros en Chemul po,
para crear una base segura de operaciones en
territorio coreano, y poder así, entre los puertos Arturo. y de Vladi vostock, puntos de apoyo de los ejércitos rusos en movimiento, tener la vista fija, por un lado, en Mandchuria ohjeto de las predilecciones moscovitas,
y, 'por otro, en los movimientos de las escu~dras del Czar, punto objetivo de la estrategia
estudiada por el Estado Mayor del gobierno
de Tokio. En esa posici6n, si los desembarques no son estorbados eficazmente por la
flota y las tropas de Rusia, pod_rán dar los
japoneses, como lo esperan_, el pnmer golpe,
asegurar el éxito primero de la campaña.
Vendrán luego-agregan ellos- nuevos contingentes de tropas moscovitas; irán los cosacos á apacentar sus caballos en las llanuras fértiles de Corea; no iml)orta: ya estad
dividida la energía rusa y poco han de poder los japoneses si no logran prolongar la

campaña y dadas sus condiciones de vecindad par~ . las operaciones, luchar y luchar
por mucho tiempo, hasta agotar las fuerzas
del coloso.
Esto se ha dicho; pero lo cr1:emos_ por lo
menos anticipado y desprovisto des6hdo funmento. Esperemos el desarrollo de los acontecimientos que no ha de tardar, y confiemos
en que la diplomacia alcance un v~rdadero
triunfo, con un pacífico desenlace del conflicto como lo desean todos los hombres de
buen~ vomntad.
X.X. X.
27 de enero de 1904.

09
Verdad como la luz es, á mi ver, quemayor prosperidad puede alcanzar ~m yueblo
instruído, poseedor de ~orto tern~ono, que
uno inculto, señor de dilatadas tierras. De
donde concluyo que más acrtedor al lauro
de los inmortales es el ciudadano que aplica
todo su poder á difundir la instrucci6n entre sus compatriotas, que el guerrero que
corobate ardorosamente por conquistarles
nuevos dorrijnios. -AIVER.

***

MANDCHURIA.:_UNA BANDA MIÚTAR RUS A.

Alpes legendarios; para dar nueva y más
poderosa eficacia al tratado de comercio recientemente concluído; para despertar los
viejos ideales que antes á los dos pueblos
animaban; y si no alcanza, cerno es de creer·
se, esa uni6n á desatar los nudos de la «Tríplice,&gt;, pará las rP.laciones diplomáticas más
claras y las relaciones de las colectividades
más cordiales.

***

Bien decíamos, al hablar de la infeliz Servia en nuestra cr6pica anterior, que era es-

Entre tanto, el conflicto rusojaponés está en pie: puede
asegurarse que substancialmente en nada ha influídopara su soluci6n el transcurso de
una semana; el Imperio moscovita que disputa al Jap6n
la preponderancia en Extremo
Oriente, cede, no cabe duda, ante las demandas del Imperio niponés; pero las concesiones á su temido rival, que aumenta en
proporci6n sm exigencias, no bastan á dar
· pacífica sol uci6n al conflicto.
Rechazada por común acuerdo de los contendientes la oficiosa interveñei6n de las potencias amigas: sigue estudiándose en los gabinetes la embrollada cuesti6n, á nue,,tro entender, con una buena fe admirable, en San
Petersburgo, guiados los políticos rusos por
el noble sentimiento en favor de la paz que

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MANDCHURIA.-~~ Y¡RREY ;\LEXIEFF :nsANDO REVISTA Á l,AS 'l'lWPAS

MANDClIUlU;\,-UN TREN PE ARTil,LERÍ A,

�EL MUNDO llUSTRADO

EL MUNDO ILUSTRADO

~!
POR JOSE SUTOS CHOCANO
~J4,.
EL MtDIODlf\ EN EL ISTMO
romo ph1&lt;·ti bruílich\. por l;i o!n,

Lf\ Ff\UNf\ DE f\MERIGR
NiPga. B1IO'on rtc AmériC'n el portento,

EL BOf\
lt'.n sus. nnrlos hn\· f11cr,m~ mistcrio~ns:

fulge la R.renn: el ,1g-1u1. se rrt1rn.:
min.s,mn. sutil ht &lt;•il•n.ign. r&lt;\8.pim:
y en ese hálito. el sol pint&gt;1 su iu1reoh1.

,1 trnYés &lt;le sn f»nna. El sabio ronde•
cntm en la selv,i; y le prcguntn "" dónde
p11NIC e11t'ontrnn111 bruto corpulento.

f.Ohrr- i:.u IPntrnn, ·vihrHci6n de enojo~:
lirnpi&lt;l,..z &lt;l(' C'!-:mernJñn. C:'ntrc sn:,:; ojos;
~- c-n ~11 ('Scamn, rorricntc.-s luminosaí-.

E1i la. piznrrn. &lt;lo ln. pin.y;\ ~~In.

;.lfHl.ml leones tnl \·ez·? Vano C'fi ~11 intento...
;,mc11111trs hnbrá'' NAclic rC'spondc ...
E~ que tfll vez el nu'1!-ic11lo se e~('onde
pan1 dejarle &lt;·nmpo Hl pensamic.-11to...

lluPrrnc (&gt;nrnrcn&lt;lo t-nbrc bliln&lt;lM• ro~ns;

una tortug,1. Al~t11rg,trlt1 cxr1ra:

,·. ni redor rlc un lngitrt-o qnp ._e e~tirn.
bnten cien peces :o.u cnt·orvnrla. rola.
El Aire qni&lt;.-to·es.t~: ni un itYe ru1!-·A:
~úlo ú\'cn~r Pn el nrnr. qn&lt;•&lt;•l !--Ol :ihrm:.tt,

mnrm.nrnciones ron temblor de n•zo:
"en ln. reYerbern.nte Jt.'jnní:l. ...
t'n meñio riel sopor dl'l 1n,,ñiodin,
~e 1lbr(' la. inmensidnrl ('QlllO UII b()f:tCZO...

~º~

Mf\RINf\ TROPIGf\L
El re-mern npoyó }A 11 birrtn rmrno
rontrA el &lt;·r1i-:ro ckl h11q11l•: Y lcntnmcntc
~e nlejó t•l pn!--trc-r bntP .. Enorme lcntf•,
hnjo el ojo del sol. em el orca no.
Puc$.tA la proa hnrin el &lt;'"nfin Jcjnno,
el hnq11c de las Jn&lt;lins &lt;le ()(·cirlente
zRrpó, llcnrndo (t lu enropr;i gente
los tesoros del ~nielo nmPritano .....

Y ,111!\. en h1s ¡,Ínyns. entre espumas rotus,
cnnnflo c1 buQnc, vir&lt;1n&lt;to en i;;us ~nhclos,

YOl\'iÓ la espulda con brutal desaire,
se leYnntó nn,i bnnd,1 &lt;le irn,"iotns,
rual si f11esc el n&lt;1i6s de cien p11iiuelos
snspensos y ngitados cu el aire ......

;,Y el bo&gt;1? ¡.Y el rondor? ¿Y el ,•neorlrilo·.•
~ndo potente: n.rm.1H1uc vi:-dornuio:
&lt;•lan1. de ncc-ro; que. Bnffon se n~o1nbre ...

l'cro ln idea del que • brió este asilo
no f11l• b11~('nrlc ni brntr un exc•enurio.

sino fué darle otro cscennrio ni hombre!

Pt'fO. ni &lt;i&lt;'sC'n\ oh·C'n-:f' en sus nntnjos,
Jnt•f.l t1n 811 lnrg,1 piel rirn1l0~ rojos,
Ol'S el(" J&gt;&lt;n-o rrnl r moripO,"-nS.
~ rpIc.' S&lt;" &lt;'S&lt;'np/) df'.' nn mono~rarna,
d11n:;,nrnlo vn sobre ln YC'rdc .e-rnmn,

&lt;lP Hn fneg-o nrtificinl ,\ In. mR.nern.;
y en 11n {1rbol ni fin C'iñ&lt;- !'-ill Jnzo.
f'iii(' i-11 rC'd&lt;'dnr ele un bruzo
Ja urtisticn c-sµirul de nnn pulsera.

(•01110 ~"

~OiJ

~(W

Lf\ GEIBf\

Lf\ Gf\OBf\

En la~ \·irg&lt;?ne~ sPl\'n~. rorpnlento
yergue sn tronro ele n11aosns fnnrns,

que improYisnn ,·ihrnntc~ pc-nh1granrn.fi
vn rl'L toda::: las mt'isicas ctel \'icnto.

BAjo su somhr11. pAirfarcnl i\F-iento
presta al hibricrro en lns mullirlns g-rmnn~;
;\ su:-1 pit·s. dps(lnvuclvc panorumns:
y brindn, con su copn, al firmamento ...

Dúc-il c·Hohn. entre los sabios manos
&lt;lcl ornamcn lndor. r--e tru.nsfigura.
t·n ndornos de nrtistira. moldura.

mfts primorosos cnnnto más livituios.

runa &lt;k niílo~ y ntaú,t d~ anrian~o:-.:
lecho en que dÚermc pUtcidn hermosura;

pórth·o cie 1111 n]c;\znr de ventura.:

y bn,tn trono de regios soberanos.

Grnb11 C'n In tierrn eno·rmc~ c·icatric~s.
m1'-:- no ln hiere 11i penetnt en vnno.

'El pcnctrnntc olor de la m,idera
tinge ,)J olhlto un1l.. ilusión extraña.

porqnc el árbol que nhonda ~ns raicec,

como si el alma de los bo•ques fuem;
y así. aunque el lustre_del barniz engaña,

ya que resalta sobre todo un mundo;

el-i. al i~unl riel pcnSt1111iento humnno.
siempre más grtlbde cumito más profundu!

en más de tmH. tfll ver. corte extranjera

se respim el olor de la montañr ...

EL GONDOR
Al clesp1111ll\r rl cstrcllndo roro,
pósase en una c1íspid~ nevadll:
IO'('nvnelve el rli,i rn la postrer mi:rndn;
)' reYient,i á sus pie.s trueno sonoro.
En hltlnca gola es impNinl decoro;
~u c&lt;'ño w1rnniJ. pomo dP e~ptt&lt;ln:
~11~ g-arrn~ siPmpre en Actitud nirnda.
run'os pufü1lcs entre estuches de oro.
f:olit,r rio ~n la cúspide se siente:
en his pálidas nieolas se confunde;
cksnmece los brillos dr s11 ,iureohi;
,. rsfnmándose. entonces, lentamente.
hunde el' la noche, corno el almtist1b1111dc
en la mcdit&gt;1ción cuando está ~ola!

se

~º~

EL Gf\lMf\N
Enorme tronro que arrastró la oh1.
,·ncc el rt-1imán varado en Jn ribera;
e.~pinazo de &gt;1brupta eordill&lt;·rn,
fauces de abismo)' formidable col&gt;1.
El sol lo envuelve en reluriente aurei.ln;
y parece vestir &lt;·ota y cimcrA.

cun1 monstruo de metal que n•verbern
)' que n1 reverberar se tornasola ...
rnm6Yil como un fdolo sagra&lt;lo,
c-eñido en n1nllas dtl compacto acero.
contempla el ngua. cxt,\tico y somhrio,
á manera de 1111 príncipe encantado
quo vive etcrna.mun~c prision&lt;1ro

en el palneio de crist&gt;tl de un rio!

ON la pupila clavada en la
Soy el alcohol. Mi linfa, sublimizada por aromas y matices, es como
sima misteriosa del dolor la boca del abismo cubierta de ramajes florecidos: atrae porque encubre
humano, descubro el fon- las entrañas del precipicio. Mis ansias turbulentas se coronan de regocido tétrico y sorprendo jos cuando en las luchas de las pasio·nes humanas hundo el acero de los
g-uiñapos y tinieblas; oigo cuchillos en la carne de los senos vírgenes; cuando llevo en el plomo ó
chasquidos de puñales ho- en el cianuro el beso de la muerte, sobre la frente pálid,t de.los suicidas.
micidas, lamentos de tráSoy el alcohol. En mi corcel &lt;le color de sangre cabalgan, en aquela·
1:ricas agonías y sollozos rre tempestuoso, la Locura y el Hastío, el Crimen y la Miseria. La onda
de labios inocentes que de mis esiragos imponentes lleva de una generación á otra el germen de
·elevan al cielo la flot· de sus plegarias corno un eco de perdón.
incurables raquitismos, de hemiplegias torturantes y de morbosos sediBusco en el flujo de las podredumbre~ al espíritu infer~al que las in- mentos que arrancan al músculo su energía y á la celdilla cerebral sus
forma; y del fondo ensangl'entado del abismo, de las entran as de la enor- más altas vibraciones. Mi estandarte rojo y negro flamea sobre I a vida,
me cuenca se levanta hasta mi oído, con clamores de tempestad, un~. voz corno el ala de un halcón apocalíptico que cracita entre escombros de
que diabóÚca se reo-ocija al hace1'meel terrible inventario db sus tl'iunfos.
miserias :fisiológicas y lágrimas de Jolor.
-Soy el alcoh;l-me grita.-Para. rendir á mi do·
¿,Qué es la fuerza del. hombre ante mi fuerza? ¿Dónminio la voluntad del hombre, inicio mi labor de sede está el poder de ese luminoso espíritu que ha sabido
Los
colaboradores
de
El
MUNDO
ILUSTRADO
ducciones ofreciendo consuelos á las penas, llevando
domeñar la altivez del rayo; que ausculta las entrañas
guirnaldas enrojecidas de alegría á las almas sediende lo infinito y orgulloso y triunfante se pasea sohreel
tas de ventu,·a.
oleaje iracundo de los mares? ¿Dónde está ese espíritu,
- Soy el alcohol-repite la voz.- Para someter las
creador de tantas maravillas, que yo convierto en jualmas á mi imperio, halago al insensato, ofreciéndole
guete de mis garras;'
vigot· al brazo rendid-o por el trabajo, fiereza á su _coSoy el alcohol. Soy el incansable combatiente y
razóo y cárdenos resplandores al haz de sus peosa:m1e~perpetuo vencedor de la dignidad humana. Mis fuerzas
tos. Me infiltro en los orga.nismos bajo la apar1e~ci_a
se robustecen con el vaho que se levanta de los coágu•
engañosa de !'l&gt;Lvia que vivifica, y al empuje de ?Jl pi·
los de sangre con que enfloro las encrucijadas de mi
queta lacerante, no hay fr~nteque no se eclipse_, ni d1g:
camino.
nidad que no !'le •'stru¡e, m brazo que no se rrnda: 1~t
El epinicio más alto de mis heroísmos se revela
espíritu asolador puPdes hallarlo en esa turba envilecicuando llevo el hambre y el odio á los hogares y visto
da y gastada que claudic,t por calles y tabernas, arras•
de luto á la orfandad queme canta con la elegía de sus
trando como pesada carga, un cuerpo tembloroso, de
sollozos.
carnes 'amarillas v flá~idas. Mi espíritu soberbio canta
Soy el alcohol, y en la. fíebl'e de ;mis delirios, me
su poema de gloria en los hogares sombríos, donde llodisparo como un rayo hasta el¡-asiento de Dios, cuando
ran los pequeños abt·azados á las madres para salvarbrota la blasfemia con que el borracho consagra las
se de las iras que levanto en los corazones que me
podredumbres de mis altares.
aman.
Enero-1904.
Soy el alcohol. Bajo las arcadas ~úgubres de los
manicomios congrego y sacudo una legión macabra de
espíritus imbéciles, de organismos impotentes que gesticulan,:gritan, cantan, y lloran y desenvu~lven el a~- Muchas de nuestras llamadas virtudes no son más
senal de sus hórridos extravíos en contorsiones horr~que vicios d_isfrazados.
,
Sr. Beµito Fentane,i.
bles, en pesadi~las vi_olent~s que hallan su epílogo si-En todo negocio humano se puede hallar siempre
lencioso en el vientre msaciable de las tumbas.
un inconveniente.

o

E

N la pequeña ciudad de la
Nueva Inglaterra, en l·a que
el ca~o actu,tl se ha registrado, dicen los vecinos que la
gente es buena; la cárcel, muy pequeña; cornµarativamente al tamaño de la ciudad, se ve frecuentemen te vacfa, y, desde que el Consejo
Municipal tomó posesión del pequeño edificio de la plaza principal, no
se sabe que nadie baya sido condenado á muerte, ni á uh número considerable ele años de presidio.
Y es que la existencia de tan pacíficas gentes es fácil y tranquila,
por haber en las cercanías suficientes campos para obtener legumbres,
cet·eales y 'to'do lo que para la alimentación de los habitantes se requiere. El comercio y el trabajo de
algunas fábricas locales, les proporcionaban dinero para una subsistencia, si no con altas comodidades y lujo. sí con lQ necesario
para vivir trnnquilamente. El clima, por último, y la lejanía relativa de los grandes poblados, daban
cierto aspecto de paz permanente,
nunca desmentida por los vecinos.
En una de las noches en las cuales la botica del pueblo estaba más
concurrida y se encontraban ahí el
Alcalde, el Jefe de la Policía, el médico, el maestro de la escuela _y algunos de los vecinos de mayor prominencia, se discutía acaloradamente algo que debería interesará
todos, pues contl'a lo que siempre
sucede en las discusiones de pueblo,
los particulares no se injuriaban,
ni las palabras sonoras atravesaban el viento.
Era, sin embargo, el tema de la
conversación, intet·esante; pero por
un extraño milagro, estaba de
acuerdo el médico con el Alcalde,
y éste con ~l boticario. En pocas
palabras, el asunto era éste;
Vi vía bastante aislado, casi solo, en un a¡ vieja granja de los alrededores, situada enfrente del camino carretero, un vecino que en épocas anteriores mucho había figurado en la política local, pero que,
viejo ya y con fondos suficientes
para mantenerse, se había retirado
de la socieJlad y rara ocasión se
llegaba hasta la plaza del pueblo.
Este humbre. el «Tío Olduck»,
había sido algo avaro, y se susurraba que tenía fuertes depósitos
en los bancos de la- ciudad; pero,
por otra parte, ánadiehabíahecho
mal nunca, y á nadie se le conocía
por enemigo, á pes,Lr de lo &lt;!ual, la
n0che anterior había sido asesioado vilmente.
Habían los- asesinos (porque seguro que eran &lt;los, cuando menos,
los criminale~); habían, decía, sec•
cionado el cadáver, después de darle de puñaladas, con verdadero
ensañamiento, y habían pretendido
quemarle e'1 la chimenea sin conseguirlo, tanto µor las dimensiones
de ésta, -cuanto pcrque el día los
había sorpl'endido en la operación
siniestra.
¿Quiénes habían sido los culpa·
bles? La opinión era unánime. No
había en el pueblo entonces ningún
extraño; nadie había sido visto en
los caminos, en cuatro ó cinco día,;
cuando menos ; solamente existían
en la ciudad dos hombres, los dos
criminales, no porque algún delito
hubieran cometido en esa población,
sino porque habían llegado hacía
algunos años, y se afirmaba que
p_rocedían de algún presidio lejano

un rrohlBma Juai6ial

en el que habían purgado una condena por asesinato.
Ya en la población, los dos criminales, estrechamente vigilados,
nunca habían cometido delito alguno; pero sí eran borrachos, pendencieros, poco aficionados á trabajar y de mala índole. Ellos deberían sel' los criminales, porque ellos
tenían que serlo.
Tal era la opinión de 'los que en
la botica discutían y era .también la
unánime opinión de todos los vecinos, de todos los cuatro ó cinco mil
que en la aldea t-enían su residencia.
Habían sido aprehendidos los dos
bandoleros. Negaban, por supuesto, su participación en el asa·lto y
en el homicidio; pero ne, habían logrado pro'har que se encontraban
fuera del sitio del crimen en los momentos en que el pobre Olduck había perecido.

los que éstos fueran? Entonces sí
que la!'l opiniones quedaron divididas. Muchos de los vecinos, incapaces de matar una mosca, decían:
-Si yo fuera del J urado, á los
dos condenaría. ¿Podernos vivir
tranquilos, si :;aJen de I a cárcel los
dos bandoleros, que, por desgracia,
se han avecindado en nuestra población? ¿,Quién podría vivir en
paz en estas circunstancias? Debemos influir para que los dos sean
enviados á la horca; cuando menos, á la penitenciaría, por toda su
existencia.
-Pero-le respondía otro de los
vecinos--ya se sabe que el abogado
de Jolrnson dice que sólo admite la
condenación total ó la absolución
sin términos medios. Hay que ahorcarlos á los dos, ó que maodarlos
á la calle á los dos, juntos tam•
biéo.

A la sensación causad a por el
descubrimiento del crimen,• siguió
la que causaba la actitud df! los
abollados defensores de .Tohnson y
de Peterick, los dos oandoleros,
probables asesinos del tío Olduck.
El abogado había dicho en· todas
partes «que el caso era el arí$irno;
que su cliente, Jobnson, era ó no
era culpable; que en el primero de
estos supuestos, debería ser ahor•
cado, y puesto en libertad en el segundo, y que nada admitiría que
no fuera uno de estos dos extremos».
Se discutía mucho la actitud del
hornb1·e de leyes, y meses después,
cuando la causa iba á ser preseotada al Jurado, uno de los más prominentes \·ecinos, que, en uno de Jo,;
senderos que llev-aban al pueblo
había encontrado á varios de sus
a.nigos, decía «que e1·a ele esperar·
se fueran condenados Johnson y
Peterick, porque éste último había
ya confesado su culpabilidad».
Y el caso era cierto. Pero, ¿,habría que tomar en serio la declaración, llena de contradicciones, de
Peterick, al que todos conocían como un mentiroso incapaz de ~ospechar siquiera la existencia de la
verdadi' ¿Deberían los jueces populares-mandar á la horc,a, por la
sola declaración de un conocido
mentiroso, á dos hombres, por ma-

Y sucedió que, pocos días des,
pués, se reunió el Jurado, y los
mismos que sostenían la doctl'ina
de la condenación y que se manifestaban indignados, por· la debilidad
de los que con ellos estuvieron de
acuerdo, se vieron ya en el estrado
y sintieron sobre sí la 1:esponsabilidad del cargo y absoi vieron á los
dos acusados.
-Hemos pensado - decía días
después el que fuogió como Presidente, al contestar los cargos que
se le hacían en I a eterna reunión de
la botica del pueblo;-hemos pensado en que Peteri&lt;:k de seguro
mentía, tratando de lograr una disminución en la pena, que suponía
fuera la de muerte, porque estaba
muy asustado. Creyó que confesando una mentira, lograba salvar el
pellejo. Y, además, mintió por costumbre, porque siempre, y en todos
los casos, miente, porque es y a un.
hábito en él hacerlo.
Los dos hombres paseaban por
la calle y seguían su vida misma de
vagos y de borrachos, cuando se le
ocurrió al notario de la aldea, que
mucho creía saber de leyes, un infalible razonamiento que libraría
á la pequeña ciudad de los vagaburidos, sospechosos del asesinato
de Olduck, librando de temores á
todos los vecinos.
- Si Peterick mintió-decía el no-

tario-al declarar la histol'ia clt-1
crimen en los términos que ante el
Juez lo hizo, es culpable de perjurio y se le debe procesar por ello. ·
El veredicto del Jurado es prueba
suficiente de que ha mentido, porque él, Peterick, dijo que habíf!'
muerto á Olduck, y el Jurado voto
que no lo habían hecho.
Volvió á entrar á la cárcel Peterick, por lo tanto, cuando la acusación tomó forma. Enton&lt;'es el
pueblo tuvo su cun,rtu dfa de excitación en la temporada. Después
del día del asesinato, del día en que
se había dicho lo que el abogado de
Johnson pensaba hacer, y del día
en qu·e el Jurado había absuelto á
los dos sospechosos, ninguno fué
tan sensacional en la aldea como
aquel en que el mismo abogado que
sostuvo la inocencia de Pete1·ick y
de Johnson, y que consiguió ante
el Jurado la absolución, ahor·a, que
defendía á Peterick, apoyaba lave
racidad de éste, y, por Jo tan tu,
afirmaba la comisión del delito pot·
su defendido.
Pero como la absolución habfa
sido ya pronunciada por el Jurado,
era fácil decir en público, ahora,
que Peterick no mentía. El fallo ern
irrevocable, y así lo sabía el astuto
abogado defensor.
Tanto y tan bien sostuvo su tesis,
que el segundo ·Jurado absolvió a 1
vagabundo de toda culpa. Fué el
díu, de mayor expectación en todo el
pueblo, tanto por lo inesperado de
la sentencia, corno por la sensación
que causaba lo dicho por el notario, por el acusador que creyó im·
posible se salvara Peterick del dilema que había imaginado. Si habían J os dos vagos asesinado a 1
tío Olduck, deberían haber sido enviados á presidio, cuando menos;
si no lo habían asesinado, Peterick
mentía, y, por lo tanto, había cometido perjurio y debet·ía ir al presidio también.

***

Pero el primer Jurado afirmó que:
no habían asesinado a,l viejo los
dos acusados, y el segundo aseguró
que no mentía Peterick, al no habe1·
cometido perjurio.
Entonces decidieron enviar todos·
los vecinos un memorial escrito en
buena forma al diputado.que representaba en el Congreso Federal el
Distrito al que la población pertenecía. Discutieron mucho y ten di•
do la forma que habría de darse~ l
documento. Pedían que se reformar a la ley en último caso, si no e1·1L
posible resolver debidamente el
problema que se babia presentado.
«Si los dos acusados son respons:rl&gt;les de la muerte de Olduck, dech
el memorial, deberían ser condenados y estar en presidio. Si no lo
son, ha meotido ante los jueces P,·terick y debería, estar en la peniteu- •
ciaría por ello. PerocornoniJohu·
son ni Petel'ick habían sido en via
dos ¡Í la cárcel, luPgo 6 no habfa
sido muerto Olduck (y estaba ya.
enterrado), 6 algo había en la le.,
incompatible con la vida real, ó º"
existían los criminales, ó .... »
Todavía no reciben la contesta ción del diputado.
Elliot Flot&lt;•ei·.
Traducción de ''El fündo Ilustrado."

�EL MUNDO ILUSTRADO

EL MUNDO ILUSTRADO

Para las Damas
LABOR.ES
MANUALES

71oY á tratar en la presente página
Y de un asunto que mucho os inte-

re@a, lectoras mías, y en el cual deberéis fijar vuestra atenci6n. Me refiero
á las hs labores manuales, á ese «bouquet» dé maravillas que vosotras sabéis
hacer teniendo por úuicas armas una aguja y algt,nos hilos de seda.
Sobre el asunto se han escrito muchos libro~. Yo tomaré de ellos lo
principal y os lo presentaré, condensado en'. breves líneas.
Una mujer de hogar, la verdadera ccmujer;de su casa,i, en el sentido más amplio de la palabra debe saber,~por fuerza, c6mo se borda
una toalla de tocador, c6mo se confecciona un cojín de seda, ó c6mo se realzan,
en un pañuelo, las iniciales del padre 6 del
esposo. Ignorar el arte de estas labores, es

niendo los medios para qu-e
se ~esarrollenj· fructifiquen.
es de la única manera coml•
se forma la verdadera mujer
de hogar.
El arte de las labores ma •
nuales es muy extenso y~
veces complicado. Ya son
manufacturas de gancho ó
«crochet»; ya deshilados de
punzón; ya pinturas al óleo
ó á la aguada; ya, en fin,
otras diferentes manifestaciones que por ser tan larga$, no ~abaríamos de enumerarlas. De todas ellas no
podríamos hacer uba selección y presentarla á nuestras lectorai::. No: la tarea
sería dificilísima é infruc•
tuo~a, pues nada avanzaríamos, no s6lo con intentarla siquiera, ni con completarla aún. Así, pues, dejamos al gust.o de nuestras
lectoras y á su~ buenm; deFeos, la labor que traten de

'.rOALLAS BORDADAS
una verdadera acusaci6n de
pereza que se formula tácitamente en contra de las
mujeres. Si nosotras podemos ser maestras en algo,
debemos serlo en las labores mánuales, que no son el
coronamiento, sino la base firme y sólida de l o.s hogares modestos
y laboriosos.
. .
.
Aun la mujer acomodada, la rica señora que tiene cubiertas todas sus necesidades y que en los almacenes de modas colm~ todas sus
a:mbiciones, adquiriendo el traje de alto tono el saco-abrigo d~ moderno estilo; aun esa dama que parece haber sido creada l?ara d1sfru:
tar magníficamente de sus riquezas, debe saber, super_ficialmente. s1
se quiere, el arte de ~~s la?ores manuales. Mayor ne~es1dad y, pudiéramos decir obligac10n, tienen de conocerlo las remas de modesto
hogar ó las ~efioritas dé condición humilde. Aparte de ser para ellas
un arma poderosa de defensa, pues
en las vicisitudes de su· vida no se
verán exentas de utilizarlo como medio de subsistencia, constituye un
preciado y noble adorno que, por lo
menos, les da el satisfactorio y her•
mosísimo título de hacendosas.
Las niñas, particularmeute, son
las que deben aprender y llegar á
dominar este arte. Bien harán las:
madres de familia en exigirá sus hijas que no abandonen, ni un solo,
día, el bastidoi; y la aguja; en inculcarles en sus tierno&amp; corazones los
principios más sanos de laboriosidad
y limpieza; en obligarlas á que por
sus propias manos preparen y confP.ccionen el obsequio para el padre
ó el hermano. Sembrando estas teoOTRO BORDADO PARA· TOALLAS
rías en los corazones tiernos y po-

MQDELO lJE 'l'i,;JlDOS

borde alta estima, que además de pagarse
á muy buen precio, enorgullece y satisface
hondamente á quien lo ejecut11..
Para terminar, haré menci6n de un hermosísimo cojín de seda, bordado por una
sefiorita española que radica en México. La
prenda se va á exhibir en la pr6xima Exposición universal de St. Louis Missouri. Etite
cojín es una verdadera obra de arte. Se ha
bordado especialmente para el rey de España y constituye, verdaderamente, un obse·quio regio. En el centro del cojín aparecen
las armas españolas bordadas con seda blanca. :Menudas y artísticas guías de cordonci-

BORDADO PARA MANTELERÍA.

PANT&lt;(\LLA PARA LÁMPARA
emprender. Estas pueden ser de tejidos, bordados, deshilados, pinturas, dorados, pinograbados, etc.
Lo que más está en auge es la pintura. Dentro &lt;le poco tiempo, difícil
será encontrar una señorita que no
maneje el pincel y pinte rameados
en la tela de sua trajes, paisajes marinos ó cam pei-tres en la cubierta de
una mesa, alegorías en la portada
de un álbum ó &lt;Crecuer&lt;los» en el ángulo de un «cache-néz». Así, puei;,, os
recomiendo que intenteis algunos
trabajos de este género y que en vista de vuestras aptitudeE&lt;, los eontinuéi¡, hasta perfrccionarlos 6 los
cambiéis por otrol'&lt; que sean más ele
vuestro agrado y satisfagan más
vuestras disposicionei;,.
PoJéis dedicaros á bordar. El bor-,
dado es un manantial riquísimo, inagotable. Las multicolores combinaciones de la seda y la diverRidad de
asuntos ó de modelos que se pueden
explotar, hacen del bordado una la-

EN CONTRA Y EN PRO DEL CORSE

POR'l'APAPJ!]Ll~S CON BOl!O.\ DO

llo parten del escudo á los~cuatro ángulos del
cojín, donde se encuentran otros tantos escudos de las principales provincias ibéricas.
Los ángulos 6 esquinas del cojín se unen entre sí por medio de guías de mirto y laurel.
Al pie del escudo central se hallan las iniciales de S. M. el rey Alfonso. Esta prenda,
que es una verdadera obra de arte ha me·
recido los más sinceros y caluros¿s elogios
por parte de todas las personas que la han
exa-minado. Como dato curio~o agregarer.aos
qi:e un viajero inglés ofreció p_o r el cojín dos
mil pesos á su. duefia. La señorita española
se negó á venderlo.
·

Marcel Prevost, en una crónica del &lt;eFígaro», resucitaba &lt;ela gran cuestióni,: la cuestló1t
del corsé: la armadura esencial de la &lt;etoilette» moderna. No es cosa nueva la campaña
feroz contra el corsé: la Higiene le ha condenado ya hace mucho tiempo, y los estéticos
murmuran de él en nombre de la belleza.
Marce! Prevost se h~ apoderado de los antiguos argumentos, reforzándolos con la autoridad de su palabra y de su nombre. ·
,,Fcemina» se encarga de la defensa. Desde
luego se lamenta cede que se tr3:ta de quitar
á la mujer del siglo XX esta manera de revelar su tipo mental, su estética personab,
Su fuerza-dice otro cronista-está precisamente en que no se funda en ningún argumento. El corsé es un hecho y no hay natan sólido, tan inquebrantable como un
hecho.
&lt;ePara evitar-contesta Marcel Prevost-Ja
tortura de los cordones alrededor de la cintura, pueden adoptar las reformistas una
combinación que sujete el pantal6n á Jacamisa y haga descansar sobre los hombros el
ligerísimo peso de la ropa blanca.ii Prevost
explica, entrando en detalles de información
precisa, los procedimientos que pueden emplearse para sustituir el corsé «sin que ningún cord6n oprima la cintura, descansando
toda la ropa sobre los hombros y dejando libres los movimientos del toro y de los brazos,
Pero á esto contestan las damas francesas
que renunciar al corsé es renunciar á «vest~rse. ,, «Nos dan á elegir-dicen- entre qos
uniformes: ó la «neglige» dentro de casa, ligera y flotante, ó el traje «sastre,, con la _res-

BORDADO PARA UOJINES
tricción de que no puede ser demasiado ajustado, y además quieren que seamos elegantes.
La recomendaci6n tiene que dejarnos confusas.
BORDADO AL &lt;CCROUCHE'.l' »
En estas páginas encontrarán 'Ilis benévolas lectoras diversos modelos de tejidos, bordados, etc., que no dudo a provecharán para
la confección de toallas, colchas, cojines y
, otras prendas de utilidad y de lujo.
JOSEFINA.

?

SERVILLETAS CALADAS

OTRO BORDADO AL &lt;tCROUCHET.»

BORDADO PARA CUBREMESA

CEPILLO BORDADO

�EL MUNDO ILUSTRADO

OMO no aman las mujeres, así lo amaba.
S u amor se llamaba corazón. No tuvo
u n s olo día vulgar. No conoció la veleidad, ni el devaneo, ni el requiebro avent urer o y malsano. Era culto, fervor, idolatría.
E ra p ureza, una pureza .divina en la que nunca posó la sombra ruin de las profanaciones
h uman as. Un cr istal era su alma; y en el cristal de su alma, luminosa y vibrante como u na
p rim aver a de auroras, no se miró jamás sin o
el r os tr o de su amado, único y electo, vi va fl.01 ·
impetuosa de salud y juventud, desbordada en
la vida cual un tor rente de anhelos y alegrías.

** *
Un día, el idilio se h izo pedazos. Se rompió
como una copa finísima, sumergida en rubí,
cont r a u na mesa de mármol. Y del choque en
la piedr a gloriosa, surgió una nota aguda, del g ada, penetr a nte, como la aguja de una daga,
como un !'itmo enigmático, como el ritmo de un
doloe ar·tista.
L a mano brutal de la desdicha habían sido
los celos. ·Nunca fueron, empero, más claros
ni má's di!mos. El er a incorregible y terrible.
Profes aba que el amo1, ◊Orno el sol , abre todos los dias; y C!'e ía que era necesario recibirlo, ab ,orbed o, r eflejarlo, bañar-,e en él, aprovecharlo, gozarlo íntegro como la luz del portento so esteta del cr epúsculo. Y al amor se en. t regaba como un poeta á sus joyas, como un
conquistador á sus sueños heroicos en la embriaguez de la guerra y la visión de la gloria,
q ue se eleva en el horror de la matanza, como
l a f ábula dil la r.e surreccióu sobre la miseria
del sepulc1:0.1
E ~ ama,ba todos los días y á todas las mujer es. Que fuer ¡m b~lla s, que fueran volu ptuosas,
q.ue v~braran, era lo que peclía. El amor unipersmi'al le pa recía un a prisión, una abominación.' Se sublevaba contra lo que él llamaba
ese aislamiento, como con tra una to r tura, como cont r a una bal'barie. Y más multiplicaba
sus amores, sus· amores; jocundos y vo1·aces,
cuanto más imperaba en torno suyo el enemigo, el fiero y tOL'pe, decía, defraudador de sorpresas, de bellezas, de venturas, de vida; tl'Onchador i mpasi ble de los mejores racimos de la
vid; que trabajab a como las religiones, para
la tristeza; 6 co mo l as tiranías; para la muerte.

***

po lita. Y se r o mpió l a copa, l a mirífica cop a
procelosa, inmer gida en rubi; p ero· el r ostro
del electo subsistió en el cristal de su alma, luminosa y vibra nte como u n a prim a vera de auroras.
Su a mor s iguió siendo cor azón; pero ahora
fué congoja, pesar i:iconsolable que la ' consu·
mía en la desesperación de un m artirio continuo, concentrado y cr eciente.
El no vaciló, la s acrificó s in pied ad. Entre
ella y tod a s, se decidió por todas. Sus ojos no
e1:an para ver-insistía -el espectáculo del
amor uno, ig ua l , i nmovili zad o en l&amp; repetición
y la identidad , como la marcha de las agujas
en el cuadrante. Se enco lerizó contra a quello
que llama ba ir r acional pretensión al monopolio de s u vida; le pareció q ue habían quer ido
mutilar lo; y d ió 'la espalda a l amor de María
en una violenta insu r recci ón de toda su existencia de bebedor de amores.

** *
Pasó el tiempo; para él en el vértigo, para
ella en la pena.
L a abogaban los celo s, la mataban. Vivía en
ellos co mo un a expiación. N o o bstante la ruptur a, cada nueva noticia de u n nuevo amor era
como un azote más supe:an do á los otros en
fiereza.
Y cuando h a sta ella llegaban, como en un
haz fl agel ante, todos los ecos de su vida, que
escuchaba como ecos de esmíndalo, apuraba. la
agonía na zarena, con la hiel en los labios, con
la sangre del a l ma en las pupilas, en silencio.

Improvjso, una nocbe de b a i le se encontraron. Fué uno de eso s encuentros e n que la casualidad parece prodiga1· to da la r evelación de
su inteligencia. Aprehen dida e n pomos de ópalo, en rosas r ojas, en liri_o s verdes, en azucenas
azules, en todos los caprichos del vidl'io y todo s los ma tices del colo r , i n u ndábalos la luz
incandescente.
L os ojos en los oj os, se m ir aron lar gamente,
hondamente, exas per a d a mente, con la emocióu
y el ímpetu de la vida vi vi da toda entera en un
.. minuto.
De p r onto,-él dió palabra y gesto al drama
en su i nstante de may or ang-ustia. Abrió los
brazos, avanzó hac ia ella; y e n uu grito patético exclamó:
¡María ! ¡Te amo más q ue nunca!
¡Ylyo también!, mu rm uró ella .

Ella no qu iso ser una entre tantas y se rebe·
16 valerosa y resignada. No, no formaré-se
di jo-en ese harén disperso de Sultán cosrno-

J A CIN;l'O LóP EZ,

EL MUNDO ILUSTRADO

Las Bendiciones de San Antonio

m

UY conocida es la tradicional costumbre de las «bendiciones de San Antonio,)) á las que acude en masa n uestro pueblo, . año por año, llevando toda clase de
a nimales engalanados con listones, flores y
otra variedad de adornos.
_El 17 del presente wes comenzó la serie
de bendiciones en la iglesia de San Antonio
Abad, y continúan verificándose cada dom ingo. Esto ha sido motivo para q ue la
t riste plazuela del barrio y las calles del
tránsito, por lo común carentes de tráfico y
animación, seencuentren en la actualidad aleg radas por entusiasta verbena, en la cual -una
g ran multitud de vendedores de fruta~, legumbres, platillos nacionales y otras golosinas, causan la delicia de las turbas &lt;le muchachos que a llí concurren, &lt;le los obreros,
y en general, de toda la clase humilde del
pueblo.
La fachada de la iglesia d·e S,in An tonio
Abad, en el momento de n~ayor afltwncia de
gente, y el puesto de una venderlorn. &lt;le legumbre$, cuyos gritos se mezclan ú los de
lo!l demás mercaderes que ofrecen S\IH «vendimias,i, representan, rt'spectivamPnte, las
fotografías que aparecen en e!--ta púgi nrt.

De lánguido abandoLlo en d u Ice exce~o ,
fijando en mí los celestiales ojos,
con gratas esqui veces y sonrojos
y el móvil talle entre mis brazos p1·eso :
turbada por mi erótico embeleso,
r'iendo de mis cándidos antojos,
posaron con ardor sus labio-, rojos
sobre mi sbn calenturienta un beso.
Despué, . .... . ¡purtí! L1. v!']('idosa suerte
me hizo llo1·ar en ya leja.no día
de dura ausencia, su tem pran:.1, muerte.
Mas ¡ab! con aquel beso todavía
en vano pugno por que no dPspierte
h ondas t ri stezas en el alma mía.
MANUEL A. SAN JUAN.
L ima,11903.

CHISPAS
El secreto de la dicha
consiste en tener paciencia,
y los senderos del mundo
caminar en línea rect a.
¿Eres pobre? Pues trabaja.
¿Eres rico? Haz obras buenas.
¿Eres ambicioso? Lucha.
¿Naciste león? Pues devora.
¿Naciste pájaro? V uela.
¿Naciste ví bora? Muerde.
¿Naciste buey? Come yerba.
M. DEL PALACIO.

!nécdotas de artistas
El Emperador José II preguütó
un día al célebre Padre Ma rtini:
¿En qué consiste que sobre músi ca se emiten juicios tan abs urdos,
cosa q ne no ocurre con las demás
bellas artes':'
-Hay dos r azones-respondió el
P~d:e Ma:tini: la pri~era que la
mus1ca exige ser sentida como el
amor ; la segunda, que la mayor
parte de los músicos no son escritores y l a generalidad de los escritores no son músicos.
Méxicv, D. F. , septiembre 21.
El Dr. Bernardino Beltrán dice:
«Desde antes de recibirme, en algunas personas de mi familia, y después de recibido, en mi clientela
particular, he usado con muy buen
éxito la Emulsión de Scott de aceite puro de hígado de bacalao con
hipofosfitos , únicamente preparada
por los Sres. Scott &amp; Bowne. Me
es muy grato manifestar los buenos
resultados que he obtenido, sobre
todo en el tratamiento de la escrófula y la tuberculosis pulmonar.&gt;

o

et tatJ1mento
del Ilmo. Sr. Arzobispo Fechan
Los bienes fueron valuados en $126,000.
La ma¡yor parte de lo t estado consistía e.n dos pól izas de $25,000
cada una, tomadas en " La M utua", Comp,a ñía de Seguros sobre
la vida, de Nueva York.

"SflNTfl FE" l,flMEJOR RUTfl
A Denver, Kansas Oity, St, Louis, Ohicago, New York,
San Francisco y Los Angeles

"'.'~

Haice pocos dfas que ~e ,p racticó
la atpertura del testam,e nlo de.J. Ilustrís imo Sr. Al'zob~o D. Pat r icio
A.. F~ehian .en la c.iuda,d de Ohicago,
Illrno1s. La fortuna d,e[ distinguido
prela:do asoendió á i0errca de . . .
$125,000 or o americano; y según el
illllVentario que se ha pu.blicardo Jos
bienes que dejó .fueron como sigue :
Dos p6li zas de "La
Mutua," Com-pafüa
d,e Seguros sobre ,!,a,
Vi-da, de Nueva York,
por $25,000 oro ca.da
una, ó sean. . . . . $ 50,000 oro.
Dividendos a.cumulados
sobre una ,d,e las p.óJizas. . . . . . .
9,329 oro.
Ot:ria póliza &lt;le segu,r o. 14,000 oro.
Acciones en efectivo y
en Bimcos . . . . . . 37,000 oro.
Entre los disposiciones del s&amp;
ñor Arzobis-po, en su testamrento se
hicieron ést.ae:
'
A su hermana, señor ita Kate
F'eelhan, que estuvo si.empre con él
hasta su mue.rte, $40,000 010 en bonos y $25,000 oro en una de las pólizas de seguro; á la se ñora A.na A.
Fi€&gt;ehan, viud a de.J. s,eñor doctor
:IDduardo L. Feehan, hermano del
señor !Arzobispo, $25,000 oro de
otra de las pólizas, y $5,000 oro en
efectivo; á la Aca.diemia de San P,atri.cio de Ob.ica,go, de la qu,e es preoeptora s u hermana, Madre Maria
Catalina, $10,000 oro de la últim,a
.p óliza; á la escuela "Santa Marfa''
de enseñanza -práctica para varones, de Feelhanville, Illinoi-s, Q;Ue
er a la institución por J.a, que más se
interesaba el señor Arzobispo, s,e
entregaron :!OSI $4,000 restamt,eis de
.Ja última póliza.

~

Se reserv a~ camas en Carro Pulman para todos los puntos en
los Est ados Um dos. Los R estaur ants y Carros Comedores de Harver en la ~ íne~ ~e Sa!!,ta Fe, son r enombrados en el mundo entero.
Par a precios, 1tmerar1os y otr os informes, dirigirse á

~., ,
,-4

,,,,,,,,,,,

.::_

//

~.

.
t

i
'

LAS BENDICIONES DE SAN AN'l 'ONIO ABAD, -LA VERBENA,
NUESTRO PAfS , - PUliJNTE DE LOS FRESNOS, - CUER NAVACA,

W. S. Famsworfh.- Agente General.
1~ San Francisco, Núm. 8, México, D. F.

�Año XL-Tomo L-Número 6,

Febrero 7 de 1904

Precio del Ejemplar, 50 centavo2',

�..

.Al Puerto de \;)~racruz

L UNDO LUST~ílDO

LA CASA MEJOR SURTIDA
DE LA REPUBLICA·

Año XL- Tomo I.-Núrnero 6.

MEXICO,~FEBRERO 7 DE 1904.

~Director: LIC. RAFm: nms SPINDOLA
Registrado como articulo de segunda clase, en 3 de Noviembre de 1894.

Su!Jsrri¡&gt;clóu mensual torliuea ...... $ 1.ó0
ldetn
ld~rn en la Ca¡&gt;ltul. $ l. 26

Gerente: LUIS REYES SPINDOLA

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Departamento de Géneros de Lana para Vestidos.
VISAMOS a nuestra numerosa
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Mandamos á vuelta de Correo todas las muestras que se nos pidan.
Remitimos, FRANCOS DE PORTE, los pedidos mayores
de 25 pesos cuyo peso no exceda de 15 kilos.

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Un Observatorio al aire libre.
Eot. de oJ El Muu.clo I/u,Nll'(Hlo, '-'

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                  <text>El Mundo Ilustrado comenzó a circular el domingo 14 de octubre de 1894 en Puebla, inicialmente con el nombre El Mundo Semanario Ilustrado. Su principal objetivo era el de proporcionar una recapitulación de los acontecimientos nacionales e internacionales, así como promover la verdad y la justicia. En un inicio estuvo auspiciado por el gobernador de Puebla, el general Mucio P. Martínez. En 1895 se mudaron los talleres a la Ciudad de México. Para Reyes Spíndola fue primordial dar a conocer artistas y escritores mexicanos, por lo que contó con colaboraciones de ambos para la publicación. Es posible considerar que de 1904 a 1908 fue la época de oro del semanario debido a que la calidad, tanto de contenidos como artísticos, alcanzó un gran nivel. En 1908 Reyes Spíndola tuvo que vender el semanario debido a problemas personales, en junio de ese año se anunció el cambio de administración y, que, a pesar de ello, iban a continuar manteniendo sus estándares de calidad y formato. Sin embargo, Víctor M. Garcés, el nuevo dueño, y su equipo hicieron algunos cambios, se mudaron de domicilio dos veces, cambiaron el formato del periódico, y, debido al abaratamiento de costos, la calidad del papel bajó y sólo se usó el de buena calidad para secciones específicas y el uso de la fotografía para las portadas fue más frecuente. En 1913 la empresa Actualidades, Artes y Literatura adquirió el semanario y en 1914 sus talleres fueron apropiados por el gobierno de Venustiano Carranza, sin embargo pudieron seguir editando el semanario por unos meses más gracias a la existencia de otras imprentas instauradas por Díaz. ​ Este fue un momento de crisis para la editorial ya que se encontraban en aprietos debido a la Revolución, por lo que la falta de recursos y personal fue frecuente, sin embargo, se las arreglaron para no bajar más la calidad de la publicación. Sin embargo, en ese mismo año El Mundo Ilustrado cerró definitivamente, mientras que su fundador, Rafael Reyes Spíndola, se encontraba en el retiro.</text>
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                <text>El Mundo Ilustrado, 1904, Año 11, Tomo 1, No 5, Enero 31</text>
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                <text>Reyes Spíndola, Rafael, 1860-1922</text>
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                <text>El Mundo Ilustrado comenzó a circular el domingo 14 de octubre de 1894 en Puebla, inicialmente con el nombre El Mundo Semanario Ilustrado. Su principal objetivo era el de proporcionar una recapitulación de los acontecimientos nacionales e internacionales, así como promover la verdad y la justicia. En un inicio estuvo auspiciado por el gobernador de Puebla, el general Mucio P. Martínez. En 1895 se mudaron los talleres a la Ciudad de México. Para Reyes Spíndola fue primordial dar a conocer artistas y escritores mexicanos, por lo que contó con colaboraciones de ambos para la publicación. Es posible considerar que de 1904 a 1908 fue la época de oro del semanario debido a que la calidad, tanto de contenidos como artísticos, alcanzó un gran nivel. En 1908 Reyes Spíndola tuvo que vender el semanario debido a problemas personales, en junio de ese año se anunció el cambio de administración y, que, a pesar de ello, iban a continuar manteniendo sus estándares de calidad y formato. Sin embargo, Víctor M. Garcés, el nuevo dueño, y su equipo hicieron algunos cambios, se mudaron de domicilio dos veces, cambiaron el formato del periódico, y, debido al abaratamiento de costos, la calidad del papel bajó y sólo se usó el de buena calidad para secciones específicas y el uso de la fotografía para las portadas fue más frecuente. En 1913 la empresa Actualidades, Artes y Literatura adquirió el semanario y en 1914 sus talleres fueron apropiados por el gobierno de Venustiano Carranza, sin embargo pudieron seguir editando el semanario por unos meses más gracias a la existencia de otras imprentas instauradas por Díaz. ​ Este fue un momento de crisis para la editorial ya que se encontraban en aprietos debido a la Revolución, por lo que la falta de recursos y personal fue frecuente, sin embargo, se las arreglaron para no bajar más la calidad de la publicación. Sin embargo, en ese mismo año El Mundo Ilustrado cerró definitivamente, mientras que su fundador, Rafael Reyes Spíndola, se encontraba en el retiro.</text>
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                <text>El diseño y los contenidos de La hemeroteca Digital UANL están protegidos por la Ley de derechos de autor, Cap. III. De dominio público. Art. 152. Las obras del dominio público pueden ser libremente utilizadas por cualquier persona, con la sola restricción de respetar los derechos morales de los respectivos autores</text>
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        <name>Alma de América</name>
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        <name>Constitución 1857</name>
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        <name>Damas distinguidas</name>
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                    <text>..

.Al Puerto de \;)~racruz

L UNDO LUST~ílDO

LA CASA MEJOR SURTIDA
DE LA REPUBLICA·

Año XL- Tomo I.-Núrnero 6.

MEXICO,~FEBRERO 7 DE 1904.

~Director: LIC. RAFm: nms SPINDOLA
Registrado como articulo de segunda clase, en 3 de Noviembre de 1894.

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CUADROS POPULARES
Un Observatorio al aire libre.
Eot. de oJ El Muu.clo I/u,Nll'(Hlo, '-'

�EL MUNDO ILUSTRADO

EL MUNDO

La ~111briaguez Nu111ano

t,a Mucrt6 061 sr. Goron6l Vill60os

Pesimismo

LOS FU~5RA.L58

y Optimismo
IBL Oriente tiene el opio, el Occidente tiene el alcohol. Ca.da
pueblo, cada raza, cada época tiene su embriaguez y tal parece que
las altas facultades de que el hombre da muestra, todas las proE&gt;zas
que realiza, todas las empresas á
que da cima. y todos los progresos
que conquista., son fruto de un estimulante artificial, de una embriaguez provoca.da y deliberada. y de
una. excitación anormal física, intelectual, moral, económica ó política.
En l a India, las portentosas civilizaciones y las prodigiosas grandezas del pasado, son la natural
resultante de la embriaguez metafísica y mística, que no encuentra paangón en Occidente, como no sea
en las mitología~ escandinavas.
En Grecia se vivía en una.embriaguez estética y dialéctica, representadas, ya por formas armoniosas y puras, ya por razonamientos
silogísticos é impecables que le permitieron crear una plástica, una
poética y una filosofía inmortales
co'n la Ilíada y el teatro griego, con
el Partenón y la estatuaria, con
Aristóteles y Platón.
En Roma imperó la embriaguez
de lo grande en el orden militar,
material y jurídico y en tan vastas
proporciones como en el antiguo
Egipto; pero con mayor armonía y
mejor gusto, tomados de la vieja
Grecia, levantó circos, construyó
acueductos, escribió digestos, realizó conquistas, monumentos todos que aún no,s pasman á través de
siglos y siglos de progreso y de
grandeza.
La civilización medioeval fué una
embriaguez ascética. y mística, como la de la India, y dialéctica, co-

mola de Grecia. Los Santos Padres
y los escolásticos la simbolizan.
El Renacimiento fué una encrucijada de embriagueces, la paga.na y
la cristiana. Tuvo á Rafael á la
vez que á Miguel Angel, vió al Aretino del brazo de Dante Aligbieri;
miró codearse á los dialécticos con
los experimentadores, puso frente
á frente á Galileo y á la Inquisición y tuvo Zoilos para todos los
Aristóteles.
'rodas estas embriagueces que sostienen, pero que enervan y que estimulan á l a acción aflojando y re·
la.jaudo sus resortes, eran meramente mentales y morales: el entusiasmo, el fanatismo, el amor á lo
bello, á lo verdadero, á lo bueno;
y por ser meramente mentales y morales, es decir, inmateriales y superiores, eran nobles y grandes como grandes y nobles fueron, aunque á veces erróneos, sus resultados, y aunque, en ocasiones, quiméricas sus conquistas.
La embriaguez moderna, la que
sostiene, estimula é impulsa al hombre en su portentosa labor industrial, es menos noble en sus fines
inmediatos y más baja y mezquina
en sus medios. Moralmente considerada, la embriaguez moderna es
la sed de lucro, el afán de riqueza.
El hombre de nuestros tiempos se
embriaga con oro, como Cleopatra
coa perlas disueltas, y para allegar
fuerzas, impulsos, energías, fuerza
el vapor de su caldera interior atiza el fogón, acumula el combustible, se agota t riunfando, y, como
Pirro, puede excl amar: «Con otra
victoria. como ésta, estamos perdidos&gt;.

La lucha es tan desmesurada y
· tan desproporcionada á las potencias y facultades norma.les del hombre; el rendimiento útil que se exige
á la máquina es tanto, que sólo á
fuerza de combustibles especia.les y
de ca.lefa.criones exageradas, el dé·
bil y frágil aparato huma.no puede
momentánea y fugitivamente, consumiéndose y aniquilándose, bastar á la ardua tarea y á la agobia.dora. fatiga de la vida moderna.
El hombre moderno no es un sol
perpetuo y perpetuamente br~lla1;1te
y cálido: es un meteoro transitoriamente luminoso, y l a humanidad, á
diferencia del sistema. planetario,
vive de la luz y el calor de una lluvia de estrellas, antes que de las
irradiaciones y de los destellos de
un astro central.
Deficiente de todo punto parabastar á la. ruda tarea á que lo condenan el torbellino y el vértigo de la
vida moderna; necesitado cte impender energías C()losa.les en lo físico,
lo intelectual y en lo monl, y á mayor abundamiento en lo político y
lo social, así como el dispéptico
recurre á los eupépticos, así como
el inapetente acude á los amargos
y como el neurasténico echa mano
de las substancias fosfóreas, el
hombre actual recurre al alcohol,
al tabaco, al café, para darse fuerzas transitorias que acabarán por
ser debilidad, y energías pasajeras
que concluirán por ser enervamientos é impotencias.
.
Vivimos á caballo sobre un sofisma y encerrados dentro de una petición de principio. Por vivir más,
nos acortamos la vida, y por vivir
mejor, nos hacemos intolerable la

existencia.. En busca del placer , caemos en el «delirium tremens&gt;; anhelantes de genio, llegamos á la imbecilidad; sedientos de gloria, sólo
alcanzamos la abyección, y deseosos de riqueza, labramos con nues•
tras propias manos nuestra miseria.
Terrible dilema: ó el hombre se
confina en la mediocridad y sólo así puede ser feliz, ó aspira.
al progreso, á la grandeza, á la
gloria, á la excelsitud, y entonces se condena á la desgracia.; el
péndulo humano oscila entre extremos inaceptables, va del quietismo
. oriental á la fiebre álgida occidental, y pasa, como decía Víctor Hugo de París, de las Termópila.s á
Gomorra. Parecemos condenados á
ser estúpidos é inertes para poder
ser felices, ó á ser desgraciado,;¡ en
fuerza de querer ser dichosos.
Pero este pesimismo sale sobrando. 'l'odo momento de la historia es
una transición y es una crisis; inferir de nuestros vicios de hoy nuestro bienestar de maña.na, es presunción y audacia; nuestras abyecciones y nuestras miserias son
todas cambiadizasy transitorias;la
tempestad no es más que el e,;fuerzo en favor de la calma; el huracán
augura la brisa; el terremoto consolida á l a vez que destruye, y á
fuerza de erupciones volcánicas, de
diluvios universales y de cataclismos generales, 1a tierra se ha hecho
habita.ble y digna de ser habitada.

Alma de América

II nuevo Procurador Militar

PIEL DE PUMA

.1e)JON motivo del fallecimiento del Sr. Lic.
D. Franci~co Pérez, Procurador General del Ejército, ha sido nombrado para sucederle _en_ tan importante encargo el Sr. Lic.
D. Eut1m10 Cervantes, actual Diputado al
Congreso de la Unión.
El ~uevo .Procurador l\Iilitar, que tomó ya
poses1on de s_u empleo, previas las formalidades de estilo, es oriundo del Estado de
~axaca, don~e hizo sus estudios preparatorios y p1:of_e~10nales, interrumpiendo su carrera al i~iciarse la campaña de Tuxtepec,
para servir al lado del Caudillo de la revolución.
Al terminar 1~ guerra, el joven estudiante,
que había obtemdo en el campo de batalla
el gr~do de capitán, regresó á Oaxaca para
conhnuar allí sus estudios hasta recibirse
por último, de abogado. Como jurisconsul:
t?, el Sr. Cervantes ha dado pruebas palmanas de su competencia, sobre todo en asuntos de Derecho Constitucional, ramo del que
fué profesor durante algún tiempo en el Instituto del Estado.
Por lo demás, el Sr. Lic. Cervantes ha
ser_vido, en d~ferentes épocas, puestos de tanta importancia como los de Secretario de Gobierno de su Estado natal y Diputado á la
Legislatura de Oaxaca y al Congreso de la
Unión.
Con tales antecedentes no e3 de extrañar
que el nombramiento hecho en su favor haya sido recibido, en los círculos militares,
con general aplauso.

'&amp;

Rasga el puñal con acerado diente
la pintoresca piel: brotan raudales
de sangrientos rubíes y corales;
y rinde el puma la indomable frente.
Dobla, sobre su cuello, airosamente
la rodilla Nemrod: himnos triunfales
pugnan entre los ásperus breñales;
y se tiñe de púrpura el torrente .. ..
L a piel envuelve, con abrazo estrecho,
la desnudez del cazador fornido:
¡qué orgullo siente, c uando cubre un pecho;
mas su orgullo es mayor, cuando reposa,

á la manera de un tapiz tendido,

bajo los pies de una mujer hermosa!

OO .
EL AÑIL

SR. LIC. DON EUTIMIO CERVANTES,
Procurador de Justicia lllllltar.

[ASUNTO PICTOR.ICO]

LOS COCUYOS
Brinda al pintor el índigo cambiantes
con que luce en l as sedas y en las flores,
prodigando el azul con los vigores
de ocasos regios cuanto más brillantes.
Ya es el añil zafiro entre diamantes,
ya lazo para atar cartas de a.mores,
ya vestidos ae tul que entre fulgores
giran en una danza de bacantes .. ..
Tiembla en el lago, como un brillo apenas;
corre bajo la piel de terciopelo
y se trasluce en perfiladas venas ....
Pero nunca es más noble en sus antojos
que cuando, en un pincel, recoge el cielo:
y en dos lo parte, par a hacer dos ojos!

00

Parpadeos de luces vacilantes
bordan la selva, cuando muere el día,
á manera de extraña pedrería
que relumbra. y se apaga por instantes . ...
En de.iatados círculos errantes,
brotan cocuyos en la selva umbría,
cual si alguien, con la fiebre de la orgía,
arrojara. puñados de diamantes ....
De día ocultos en la verde alfombra.,
sólo en las horas de nocturna calma
di vagan á través de la espesura;
y á fuerza de brillar entre la sombra,
acrecientan su brillo, como el alma
ltue á fuerza de sufrir se ha.ce más pura!
JOSÉ SANTOS CHOCANO.

ILUSTRADÓ

IL

A nota sensacio~al de la semana, ha sido el lamentable accidente
de que fué víctima hace ocho d1as el señor Coron el Don Carlos
Villegas, Inspector General de Policía, en México, é insaculado al
gobierno de Jalisco.
El fallecimiento del señor Coronel Villegas, dadas las dolorosa
circunstancias en que aconteció y que ya conocen nuestros lectores
por lo que acerca del su ceso han publicado EL IMPARCIAL y EL MuN-

honor ante el cadáver. Por la noche estuvieron en la residencia del
finado l os señores Mini~tro de Gobernación, Don Ramón Corral,
Subsecretario cte Guerra, General Luis C. Curie!; los Dipu tados Don
Tomás Morán y Don Ignacio M. Luchichí y algunas otras personas
distinguidas.
Las coronas depositadas en la capilla ardiente, fueron numerosísimas.
Los restos del señor Coronel Villegas, una vez embalsamados, fueron puestos en u na caja de madera fina con adornos de plata, permaneciendo así en la cámara mortuoria hasta las tres de la tarde, hora
previamente fi jada para los funerales.
A este acto concurrieron el 4? Regimiento, con bandera y m úsica,
el Cuerpo de Gendarmería Montada, el de Bomberoe, con uniforme
de gala, y una gran parte de la gendarmería de á pie; fuerzas, todas,
enviadas para. h acer los honores correspondientes al finado.
El cortejo partió de la calle de Donato Guerra en este orden: Gendarmería montada, carroza fúnebre, Cuerpo de Bomberos, Gendarmería de á pie, 4? Regimiento y carruajes particulares. Los invitados tomaron asiento en 1.5 vagones, ocupando el primero el sefior Ministro de Gobernación, Don Ramón Corral, que presidió el duelo
oficialmente; el señor Lic. Don Victoriano Agüeros, que representaba á la familia del señor Villegas; el señor Gobernador del Distrito;
los señores Ministros del .Japón y de Cuba y otras personas.
De la calle de Donato Guerra, el cortejo siguió por las de Bucareli,
Providencia, Alconedo, Nuevo México, Rebeldes, Zuleta, Cadena, Capuchinas y San Bernardo, para dar vuelta por la de Flamencos siguiendo en la misma dirección hasta Peral villa, y de allí hasta el
panteón del Tepeya-c. En las calles del tránsito, multitud de personas presenciaban el desfile.
Antes d e darse sepultura al cadáver, el señor Lic. Angel Zimb rón,
Secretario del Gobierno del Distrito, pronunció una pequeña oración
f6nebre, que fué escuchada por los concurrentes en medio del más
religioso silencio.
La comitiva regresó á la ciudad al caer la tarde.

S,R. CORONE.L DON CARLOS VILLEGAS,
EL 31 DEL PASADO.

t TRÁGICAMENTE

DO, produjo en la ciudad una sorpresa y una sensación verd aderamente extraordinarias. Multitud de personas acudieron al sitio donde el señor Inspector General había sido atropellado por los cahallos
desbocados de un carruaje, á fin d e informarse del accidente, y la
noticia de que se encontraba en agonía, se propagó en la población
con una rapidez increíble.
.
Al recibir esta noticia, y en los momentos en que el señor Coronel
acababa de expirar, se presentaron en la casa mortuoria el señor Gobernador del Distrito, Don Guillermo de Landa y Escaudón, el señor
Diputado Don Benito Juárez y otros caballeros, disponiéndose desde
luego qu~ los principales empleados d e la policía h icieran guardia de

LLEGADA DEL CORTEJO AL PANTEÓN.

00
Los nifios son el alma de la familia: vivimos con ellos, por ellos, en ellos.-GRÉARD.

LOS FUNERALES DEL SR. CORONEL VILLEGAS.-DESFILE DE LOS BOMBEROS Y DE LA. GENDARMERfA.

�EL MUNDO ILUSTRADO

Algo sobre espectácnlos.-La llegada de los marinos
alemanes á Veracruz.- El banquete dacio en la
Presidencia al Administrador de Correos
del Cauadá.-La Primavera.

f!::fJ..UCHOS
han afirmado que la vida e;, un
teatro; que la comedia humana, en el escenarlo de las grandes cindades, lo mismo que
en los poblados cortos, tiene mucho de la existencia febril, falsa, de oropel, de los cómicos,
detrás de las bambalinas. Todo es ficción; todos parecemos, cuando nos encontramos en público, actores, más ó menos diestros, que tememos olvidar el papel, trabajosamente aprendido de memoria.
Cuando llegamos á nuestra casa, ya en la
intimidad, solos con nosotros mismos, arrojamos enfadados la careta, estiramos perezosamente los miembros, encogidos por la larga
«pose» y vol vemos á ser hombres.
Pero es más pungente la impresión que causa un circo. En el escenario de un teatro todo
lo que se representa es el producto de una imaginación que se empeña en tejer intrigas, hilando situaciones con muñecos, los mismos
siempre. El amor, el instinto, la codicia sexual,
arden en ~os ojos de los actores de talento; los
que no lo tienen, hacen la pantomima de un interés que no sienten, y nos producen la misma
impresión desagr¡¡,ctable que experimentamos
ante una nuez vacía. Pero falta en esa farsa
uno de los elewentos de la vida.
No; más que un teatro, es un circo la vida.
La misma sonrisa abre las bocas dispuestas á
reír, así sea ante el curioso espectáculo de un
atleta forzudo, que ante la repugnante figt.ra
de un hombre-víbora. Todos, al ir al circo y
al irá la calle, dejamos nuestro rostro de personas para vestir un rostro de ocasión, obligatorio, necesariamente alegre. Las pobrecillas hestias, deformadas por el yugo oprobio·
so, saltan como falderillos á la voz del domador. Vemos al más noble de los animales rastrear humilde y penosamente, tratando de
acomodar sus garras, hechas para herir, en
un equilibrio impuesto por el miedo. Tal pasa
en la vida. Y luego nmos á una pobre hembra, abatida, con grandes ojos de miseria y
de temor, que domina al instinto difícilmente,
precipitándose en un vuelo peligroso. Seguramente que de tener pan, no lo haría. P ero tiene
hambre; ha de comer; precisa ganar la vida de
algún modo. Y se impone una sonrisa satisfecha, muy semejante á la sonrisa orgánica de
una calavera. Tai pasa en 1~ vida.
A las veces una muchacbilla, impúber aún ,
salta tejiendo caprichosos encajes cte agilidad.
Apenas descansa en un ángulo, cuando la her·
mana (recogida ha poco en cualquier recodo
de la ruta) salta pidiendo un aplauso para
ella, pidiendo su ración de aplauso, sin la cual
las contratas se dificultan. En una competencia
innoble se despernancan y se agitan hasta que
el público aplaude. ¡ Se ha conseguido el objeto! Y se retiran l~ntamente, desapareciendo
tras la cortina, abatidas, como si el peso de la
vida cargara todo entero sobre sus débiles hombros, mientras algún cirquero enamorarlo silba en sus oídos una frase vulgar y roja.
Recuerdo un delicioso cuentecillo que rueda
por ahí. La princesa Colibrí, una enana, reina
sobre un trono de oropel y de misel'ia, sobre
la compañía acrobática que la r ecogió, muy
niña aún, al borde de un camino helado. No
con0ce má!; asunto que el limitado por las telas manchadas y las decor·aciones de relumbrón en las cuales se exhibe, casi desnuda, en
una corte de irrisión, ante los aplaus.o s imbé·
cites de los campesinos. Pero un niño de casa
rica, un escrofuloso y mártir niño de largos
cabellos rubios desteñidos, ha ido por casualidad al circo, ha visto á la princesa Colibrí y
ha pensado en invitarla á un té infantil que
dará en su palacio á sus amiguitos.
La pobrecilla princesa de feria recibe, encantada la invitación. Un coche, tirado por caballos hermosos, con un gran cochero de librea,

llega hasta li. barraca donde la princesa reina,
Ha procurado la enana vestir su mejor traje,
y se mira orgullosa en el espejo, porque se
cree hermosa, se cree elegante.
Pero cuando llega al salón, las cosas cambian. Un grupo de pequeños, ricamente alhajados, baila incoherentemente, con la incoherencia de la vida misma, que se manifiesta sin
ambages. La princesa se siente cohibida ante
a'luel mundo que se revela súbitamente á su
asombrada imaginación. Ella creía otra cosa.
Los niños tienen para ella una curiosidad
semejante en todo á la que los «badauds» ma,nifiestan por un oso encadenado. La vida es
mala, seguramente; y cuando la invitan á un
vals, cuando siente que sus músculos atrofiados se resisten y su pobre cabeza zumba con
los preliminares del vértigo, se retira, se va á
su cuarto deslavado, en la barraca del circo;
vuelve á su trono, á su trono de burla y de
irrisión, á llorar con las primeras lágrimas de
fuego, lágrimas vivas y humanas, que van quemando sus mejillas embadurnadas de bermellón. Tal es la vida.

eterna variación de los dos elementos en pugna, del aire siempre inquieto, del agua siempre femenina y amarga, voluble como una hembra, insaciable, forjan el alma y la baten, dándola aristas agudas y modelándola sólidamente.
Y aun cuando la vida se prolongue con insistencia, más allá de la ambición más ávida;
aun cuando los aiios lluevan su escurcha y el
corazón vaya enfriándose, debilitando el curso de la sangre, el cuño que I a mar imprime en
las almas, permanece apenas ligeramente gastado, C.)mO las efigies de las monedas, por el
largo contacto con la gente; pero siempre perceptible.
Bien venidos los viejos marineros. Son heraldos de paz, por mucho que monten buques
de guerra. Nuestra pobre ciudad les hará los
honores, y se apresta ya á tal cosa, como una
vieja coqueta que, al saber la espera un visitante, revuelve los arcones en busca de las galas que atormentaron á los galanes de su época juvenil.

...
... *

Una de las notas más simpáticas ha sido el
banquete ofrecido en el Palacio Nacional al
Director de Correos canadiense que visita nuestra ciudad. Los amplios salones, hermosamente decorados, se han abierto para recibir al
huésped distinguido.
Desde que el rubio é infortunado príncipe de
Hapsburgo-Lorena dió sus fiestas rumbosas y
vacías, en las cuales flotaba un hálito de tragedia; desde que la República triunfante desterró los usos del régimen monárquico, faltaba
á nuestra buena ciudad el aliciente de este género de fiestas.
Eramos demasiado pobres para celebrar fiestas. Nuestro pueblo, como una Cenicienta india, esperaba la llegada de la hada que había
de convertir en dorada calesa la calabaza panzuda y burguesa. Eramos muy pobres y estábamos muy tristes. Nuestra raza tiene cierta
melancolía innata, como si, para probar la
teoría quimérica de la transmigración, soñara
con vagas existencias anteriores, en las cuales
el destino humano hubiera sido menos cruel
para con ella.
Ahora la buena hada ha llegado. Se llama
Paz y viste un gran traje de luz y de alegría,
en el que brillan, como luciérnagas, los dones
&lt;le la tierra y del trabajo. La buena hada ha
convertido á los ratoncillos y disponemos ya
de un carruaje. El príncipe nos espera.
Y mañana, cuando nuestra. raza sueñe aún
con el espectáculo enigmático y hermoso de la
fiesta, vendrá el Príncipe Azul á buscarla, para medirle el zapatito de cristal, pequeño como la mano de una marquesa y blanco como
un símbolo sagrado.

Los marinos alemanes se acercan á nuestras
playas. Vienen, amparados por la banderaglo·
riosa de la Federación alemana, á visitar nuestras costas hospitalarias. Bien venidos.

LA VISITA DE LOS MARINOS ALEMANES
Á MÉXICO.
El Comodoro Schroeder, Jefe de la Escuadra.
Los marineros forman una raza hermosa. Los
aires salobres del mar q neman sus mejillas,
que llegan á tener los reflejos cambiantes del
cobre viejo. Sus hondas pupilas, prolongadas
en un acecho constante y tenaz, parecen tener
profundidades de abismo cuando miran fija·
mente.
El mar esrun gran almácigo de voluntades.
Es una-escuela de virilidad á la que deberían
ser enviados todos esos retoños de la vida metropolitana en cuyas venas corre apenas una
sangre desteñida y pobre. La vida del mar es
grande, y es fuerte y es cruel, y las enseñanzas
que proporciona son modeladoras de la voluntad.
La mar imprime sellos hondos en la existencia de un hombre. El peligro, siempre presente
y posible, acechando siempre como un odio
tenaz y rastrero que vigila á su víctima; el e,:;pectáculo enorme, majestuoso, de la mar; la

PROGRESO.-LUGARiQUE OCUPABA EL MERC.IDO.

r=ORMIDABLt INGtNDIO
ENORMES PERDIDAS

...
... *

.........

RUINAS DE LAS BODEGAS DE LA AGENCIA COMERCIAL.

..

IBL ~elégrafo nos ~ra_nsmitió la. noticia del incendio en Progreso, simestro que !'ev1st1ó proporc10nes alarmantes y que ocurrió la noche
del 21'l del pasado enero.
Hasta hoy se señala como causa pro1?able del desastre, las chispas de
una locomotora que cayeron sobre varias pacas de materia combustible
dando origen al_ incendio, que comenzó entre 8 y 9 de la noche, pero qu~
º? fué notado smo basta las 11 por un policía que disparó al aire su
pistola en demand:i. de auxilio. Acudieron ento~ces el Jefe Político, Sr.
Sausores, el C&lt;?mandante de Policía, Sr. Regil, y cincuenta gendarmes y
soldados, á quienes acompañaban numerosos vecinos que trabajaron sin
descanso para extinguir el fuego.
El lugar df\l siniestro fué una manzana con vista á la calle dela Libertad, en que había grandes bodegas de henequén establecimientos de
abarrotes, un mercado, la estación del ferrocarril d~ vía ancha y las bodei:ras de la misma empresa.
E_l Norte que soplaba con fuerza, hizo más difícil la tarea de extinción,
Y b1e!-1_Pronto, á pesar de las bombas de mano y cubetas de madera que
se ut1l1~aban para_ refrescar las paredes, las pacas de henequén quedaron
convertidas en cemzas; los _tec)los se derrumba_ron con estrépito, y el fuego
se propagó á los demás ed1fic1os con una rapidez extraordinaria.
A las cuatro de la mañana ll~gó un tren de auxilio de Mérida, trayendo
á bord&lt;;&gt; á los Sres. Vales Cast1llo, Escalante, José Gabriel Escalante y
José D~az, representantes de las compañías de seguros, y á otros varios
comermantes de Mérida, el Comandante de Policía, un oficial y veintiocho
hombres, que prestaron grandes servicios.
El Jefe Político, Sr. Sausores, al intentar penetrar á una bodega donde
s~ temía hubiera trabajadores, cayó medio asfixiado por la enorme cantidad de humo, y el Comandante Regil, que· dictaba en esos momentos
diversas disposiciones, fué herido por la .explosión de un depósito de
alcohol, que le produjo graves lesiones en la cara y en el cuello.
Hasta el mediodía de la mañana siguiente se extinguió elfuego debido
á la falta de combustible.
'
. El número de pacas in9endiadas fué de 13,045, salvándose únicamente
mnco en las bodegas que se quemaron.
El valor de estas pacas, deduciendo las que se salvaron, se calcula en

Además de las pé_rlidas á que nos referimos, hubo algunas otras de
mayor ó menor cuant1a, que hacen mucho más lamentable el suceso.
El Sr. Don Alfonso E. López, corresponsal de EL MUNDO ILUSTRADO

Además del henequén, se incendiaron otras mercancías diversas, que
representan un valor de $200,000.
El Ayuntamiento perdió su mejor mercado, que valía $15,000 y le
producía una renta de $700 mensuales.

en Mérid_a, tomó personalmente las fotografías del lugar del siniestro
que publicamos en nuestras páginas y que, unidas á esta breve reseña
servirán_ para que_ nuest~os lectores se formen una idea de las tremenda;
proporciones del rncend10.

OTRA VISTA DEL LUGAR QUE OCUPABA EL MERCADO.

$700,000.

Se avecina, con un cascabeleo alegre, la Primavera, y se escuchan, á lo lejos, los roncos y
plañideros timbales de los h eraldos que la pre·
ceden. Nuestro valle es residencia de las favoritas para ella. Cuando sale de viaje, se aleja
poco, porque no quiere permanecer largo tiempo separada de los viejos colosos que, poi• el
Oriente, se tienden la mano, blanca de siglos y
de nieve, para cerrar el circo donde la ciudad
se asienta. Y el va lle presiente su llegada, sintiendo los e ~pasmos de una lujuriosa, de una
milagrosa vitalidad, que corren por sus 11,rterias. Porque si la Primavera ama á nuestro
valle, éste siente por la hermosa la insensata
pasión que todos 1enemos por aquello que es remoto, que es difícil, que es lejano ó imposible.

Febrero 4.

LAS BODEGAS DE l!lSCALANTE É HlJO, Y EL PATIO DE I..A ESTACIÓN, DESPYÉS DEL SINIESTRO

�EL MUNDO llUSTRADO
EL MUNDO ILUSTRADO

-

,:

·~~

~

Hay un punto que no menciona el discurso del Trono, punto de gran interés, que puede hasta enredar la ya inextricable madeja
del Extremo Oriente: nos referimos á la expedición inglesa á las casi inexploradas regiones del Tibet. A esas comarcas sagradas
que han sido muy poco frecuentadas por los
viajeros europeos; á esas altiplanicies para
norntros solitarias, pobladas, sin embargo,
de millones de seres humanos de civilización
exótica; á erns apartadas soledades donde se
agit~ un hormiguero de hombres, abrumados
bajo la inmensa pesadumbre del fanatismo
que en ellos mantiene la autocracia omnipotente de los grandes Lamas; allí donde
convergen las aspiraciones de Inglaterra, dueña de la península índica, y los apetitos de
Rusia,soberana de toda el Asia septentrional
se ha dirigido un destacamento de soldado~
británicos para sondear el territorio y ver si
pueden Establecer avanzadas que dominen
las vías por donde el «oso moscovita» se acerca á los risueños valles que inmortalizaron
los Vedas con sus cantos y regaron los cipayos con su sangre y engrandfcieron con sus
sacrificios.
Pero si el Emperador de las Indias no se

. ~
;t"~-==-

~:_:;:y:~::P-s--~~;-; -~:.· --

~l nuevo ]&gt;arla1neuto de la Gran llretaiia..-Agitación genet·al de los Jla.rtJdos.-La cuestlóu pa,lpitante,-Las reformas íiscttles.-Divisiones y subrllvislones.

.l,;l &lt;liscurso de la. Corona.-El conflicto rusojapoués.-La neutralidad &lt;le Inglaterra.
La expedición al Tlbet.-Rnsla y la Gran Bretaña, rivales.

((~ UÉ distante la política inglesa actual de
~ la de aquellos buenos virjos tiempos,
en que los destinos del país se vinculaban
en el movimiento de báscula de «tories» y de
ccwighsb: El complicado mecanismo del poderoso Imperio Británico ha traído, como
natural consecuenciit, la multiplicación de
elementos que funcionan en medio del trabajoso andamiaje levantado á impulsos del
triunfante imperialismo, sobre los despojos
arrancados de grado ó por fuerza á los pueblos sometidos, y obligados á girar en torno

del astro esplendoroso de la vieja Inglaterra,
transformada en la «Greater Britain» por el
curso arrollador de los acontecimientos.
No hace mucho tiempo todavía que bastaban dos hombres escogidos de entre los
más sobresalientes de los partidos, para dejar asegurado el perfecto funcionamiento
del Estado inglés, en todos los detalles de
su complexa organización. Russell ó Disraeli, Gladstone 6 Salisbury, eran euficientes á sustentar en sus robustos hombros de
Atlante el peso del mundo británico. ¡Qué
lejos estas épocas
y qué diferente el
,....
movimiento actual
en la política inglesa.!

C:a'.k-.~ER:itA.l]:T J:;N INGLATERRA.- UNA DEMOSTRACIÓN OBJE'l'IV A DE LAS
VENTAJAS DE SU SISTEMA FISCAL.

ENVÍO DE REFU ERZOS RUSOS Á MANDCH URIA.

de los diversos ~rupos en que se han dividido los partidos, ante las tendencias opuestas
y encontradas de las fracciones políticas, que
se acercan, se tocan, se confunden, se alejan, se des:ifían, chocan, se espían, saltan
para eequivar los golprs del contrario, y en
el revuelto entrecruzamiento de palabras que
parecen dardos y de rudos ademanes que simulan estocadas, semejan un tremendo y
descomunal a¡;,aJto de esgrima, de box, de
pugilato, de todos los juegos, ejercicios y
deportes británicos.

***

Siete-µor no decir ocho-distintos partidos se hallan frente á frente, dispuestos á
emprender la lucha, t6niendo por es&lt;::enario
*'!'*
el vasto hemiciclo de la. Cámara de los CoAyer inauguró sus
munes, y por espectadores á todos los puesesiones el nuevo
blos de la tierra, más ó menos interesados
Parlamento, con toen el fin del combate, pues directa ó indida la 1ujosa pompa
rectamente todos están atentos al desarrollo
y fastuoso ceremo- · que h11ya de tomarla cuestión fiscal que ahonial de los períodos
ra aparta., divide, fracciona y multiplica las
de ostentación, usaantes apretadas filas de los viejos partidos.
dos ant~s por la
Procuraremos hacer una breve y somera enumonarquía y casi
meración de los div.ersos grupos.
olvidados en ella en
Delante de todos se deEtacan los ministeel largo y glorioso
riales, los que siguen á Balfour, empe~ados
reinado de la difunen la actual contienda por su propia virtud
ta Emperatriz de
y que forman la falange resultado de la prilas India~, la senmera escisión de los conserv11dores que pretida reina Victoria.
sidía el Marqués de Salisbury; este grupo,
Ayer, en medio de
del que se ha alejado el célebre ex-1\linistro
las aclamaciones de
&lt;le 111s Colonias, el impetuoEO Chamberlain,
los unos y de la indistfoguese por sus deseos de reformas locasaciable cmiosid11d
les, sin llrgar al proteccionismo de sus antide los m~s. ¡::e di riguos colegas, causa primordial, de la pasada
gió Su Majestad Ecrisis en el ministerio.
duardo VII, entre
Formando en filas cerradas, pero con tenlos esplendores de
denciaP, f"i no opurstai;,, por lo menos distinsu brill11nte corte y
tas, se hallan los viejos unionista¡,, separarodeado de pompas
dos en dos fracciones: los librecambisll!s,
cuasi medioevale,:,
que proclaman la libertad del trMico, amá la suntuosa abaplia, pero moden,da; y lo.; ultralibrecam·
día de W estminster
l1ista1&gt;, que defienden r l comiorcio libre, sin
á cumplir con el
rei::tricciones de ningmia especie, sostenienprecepto legal, ante
do ambos que debe rel'petarse el actual sieel Parlamento que
tema fiscal, sin enmiendas ni modificncioneF.
inauguraba un nueDespués vienen los grupos liberales, subvo período lrgisladivididos en tres fracciones: los herederos de
tivo.
las tradiciones del «Great Old Mami, los con·
Grande expectatinuadores de la política de Gladstone, que
ción se siente en toquieren la antigua ,,Home rule» que ha de
das partes, calcudevolver su autonomía á la católica Irlanda;
lando el porvenir
éstos reconocen pot jefe indiscutible é indisdel ministerio que
cutido á Lord Rosebery, y trabajan por represide M. Balfour,
constituir el partido liberal tradicionalista,
ante la agitación
agrupando bajo una sola bandera los elemefl·

tos dispersos de él; vienen luego los que rechazan en cierto modo la libertad irlandesa
Y, bajo la jefatura de Sir Campbell-Banner~an, guardan los demás principios del partido; y finalmente, como para marcar la división completa de .los librecambistas en las
mismas filas liberales, mírase en s;gundo
término, aunque con fuerzas no despreciables, el ccpartido del trabajo", donde figuran
entre sus antiguos colegas, los radicales avan- .
zados, con sus ribetes de socialismo, anhelando ciertas reformas que atañen á las relaciones entre el obrero y el patrón, buscando .
solución al eterno problema entre el capital
y el trabajo.
·
Por en medio de todos, y amenazando con
sus compactos elementos, inclinándose del
lado de donde soplan vientos favorables á las
aspiraciones nunca satisfechas de los cat6licos, está el grupo que dirige John Redmond
las viejas é indomables huéspedes de O'Con~
nell, los representantes de la infeliz Irlanda,
s,iempte repleta de ideales, siempre dispuesta á luchar por ellos.

***

Magnas dificultades y diarios combates es-

peran al ministerio Balfour en la época actual, para poder salir avante en su tarea,
salvando los escollos que las oposiciones levantan en el revuelto mar dela política. Entre
tanto se preparan las luchas futuras y los futuros torneos de la severa elocuencia británica
en la Cámara de los Comunes, el RPy Eduardo ha ofrecido en el discurso del Trono los
lineamientos generales del programa de su
gobierno. Sin detenerse en grandes consideraciones ha estudiado la situación en el ExtremoOriente, señalando los rumbos seguidos
para observar estricta neutralidad en las diferentes fases del conflicto rusojaponés.
No era posible que en un mensaje, por su
naturaleza sobrio y compeñdiado, se expusieran pormenorizadamente las circunstancias
diversas del asunto; pero se nota por la parte
que se ha dado á conocer, que no se extinguen las esperanzas de que haya de en~ontrarse una solución pacífica á las cuestiones
pendientes, y se deja comprender que sin
hacer presión sobre ninguno de los co~tendientes, el Rey procura de todas veras un
amistoso y cordial arreglo de las negociaciones.

.....

...

:::

..,

EMBARQUE DE TROPAS Y MARI NEROS
EN LOS A CORAZADOS ARGENTINOS
COMPRADOS RECIE NTEMENTE
POREL J"APÓN
-

4.

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refie:e en su mensaje á esa expedición, sábese, sm embargo, que ha sido detenida en sus
avances, y aun se ha hablado de que los tib_etan&lt;?s amenazan con la intervención rusa.
s1 los mglese,! pretenden eeguir su marchá
aventu rada. J&gt;ue~e afirmarse, pues, que ha
fracasado este pr1mer intento· no será sin
duda, el último, y para cuando el pró~imo
Re efectúe, habremo:; de contemplar frente á
frente á laa potencias que se dispu tan la
preponderanci11 en el Asia, como vemos ahora á los que con t irnden por el codiciado jirón del Extremo Oriente.

X. X. X.
'

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....

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-..,,,4,a.
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~

LA EXPEDICIÓN AL TIBET.-TRANSPORTES~EN LA FRONTERA DE LA INDIA,

3 de febrero de 1904-.

'1

. En punto á supersticiones y leyendas, deJadnos las que son alegría de los niños. VALTOUR.

-El amor hace á las mujeres lo que el sol
áh las flores: les dd_a color, las embellece, las
ace parecer ra iantes y lozanas · pero cuando es demasiado ardiente, las c~nsu~e y las
agosta.
-:-El hil~ de la vida se aflojaría si no estuviera moJado en algunas lágrimas.

�-

EL lllJNDo n,UffB,ADO
De estos trabjos emprendidos con toda actividad, estáñ ya terminados los relativos al
malecón y una g~an parte de los correspondientes al muelle.
En cu~to á las obras de saneamiento, tanto ó más importantes que las de defensa, con.
!:'~~ten en la apertura de un canal-el de «Ventanas, »-que permita la introducc1on y conserva.ción de las aguas del oceáno en la parte Norte de la laguna de
Cuyutlán dividiendo ésta, por medio de mi dique, de la parte donde ahora
se explo~n )as salinas; y en el saneamiento de otra laguna-fa, dó San Pedrito, mediante la construcción de otro canal de forma y dimensiones determinadas.

J ( 1

tri ;¡-·-

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' ""'Trrmmir.miiñ~

~Laño de 1900 dieron principio las obras de saneamiento y
l.L2, defensa del puerto de Manzanillo, en la costa del Pacífico,
encontrándose en la actualidad muy avanzadas.
Las obras, en virtuu del contrato celebrado por la Secretaría de
Comunicaciones con el Sr. Lic. Don Pablo Martínez del Río. en
representación del contratista, Mr. Edgard K. Smoot, comprenden lo siguiente:
Un malecón paralelo á la playa; el d ragado necesario para obtener en la bahía una profundidad de ocho metros, cincuenta centímetros, y un muelle perpendicular al mismo malecón, que facilite á las embarcaciones el embarco y desembarco de las mercancías.

Con la apertura de estos canales se logrará, como en otra
ocasión lo dijimos al tratar de este mismo a,mnto, el que la acción directa de las olas del Pacífico impida el estancamiento,
en los depósitos de Cuyutlán y San Pedrito, de aguas y desechos perjudiciales para la @alubridad y que, en opinión de
personas competentes, han sido la causa de las enfermedades in. fecciosas que en ciertas épocas se observan en Manzanillo.
Además y con el objeto de irnpedir que el golpe brusco de
las olas de~truya el canal de Ventanas, se ha levantado á la en-

t'.ada de éste u~ muro de protección, con ·materiales muy res1stente1:1. Al Onente de la laguna de San Pedrito se ha construido una gran presa.
Es indudable_ que con la im~lantación de las mejoras que por
cuenta del Gobierno se llevan a cabo en Manzanillo este puerto será uno de los más importantes y más bien aco~dicionados
de la República.

m

�EL MUNDO ILUSTRADO

EL MUNDO ILUSTRADO

fiesta entre Médicos
'7\¡ iniciativa del Dr. Don Adrián de Ga-

Lñl ray, se reunieron hace pocos días va-

RIMAS
¿Sabes por qué te quiero, hermosa mía?
¿,sabes por qué te adoro?
Porque la castidad es un tesoro
que tú no has derrochado todavía.
Porque cuando mi mano temblorosa
te acaricia, al instante
de la serenidad de tu semblante
surge como un relámpago de rosa.
Porque eres más esquiva, más huraña
que los osos que habitan en el hielo,
que el pájaro que vive en la montaña,
que las nubes que pasan por el cielo.
Sé siempre así: sé casta .. . . Si algún día
mi boca te sorprende y te profana,
di que soy Acteón, que tú eres Diana,
y despréciame mucho, hermosa mía.
VÍCTOR M. RACAMONDE-

-Los juguetes de artificio complicado no
hacen más que embrollar el entendimiento.
El niño adora las formas sencillas y regulares de que ya no gustamos nosotros.-MI•
CHELE'f.

-Delicioso es creer en las leyendas 6 fingirlo: la gente, grande 6 pequeña, no puede
ser feliz sin las mentiras. - FouQUIER.
- La caridad callejera perjudica á la sociedad y al socorrido. - FouQUET.

vios facultativos de los que hace veinticinco años concurrieron por primera vez á la
clase de Anatomía de la Escuela Nacional
de Medicina, para comenzar su carréra de
médicos.
Por la máñana se reunieron los doctores
Lorenzo Cbávez, Ignacio Fernández Ortigosa, Adrián de Garay, José Gay6n, José Mangino, Miguel Márquez, Ismael Mendoza Fernández, Ram6n N. Prado, Jesús Tajonar,
Fernando Zárraga y Juan Martínez del Campo, residentes en México; Tomás Pellicer, de
San Juan Bautista, y Ricardo Ortega, de
Piedras Negras, y el Sr. Don Donaciano Morales, residente también en esta capital y que
fué Profesor de Farmacia de todos los compañeros alli reunidos.
El grupo de doctores se dirigi6 al pante6n
del Tepeyac á depositar una corona de flores artificiales en la tumba del Dr: D. Francisco Ortega, que fué su Profesor de Anatomía Descriptiva.
Allí pronunci6 una alocuci6n el Sr. Dr.
Garay á nombre de sus compañeros y en
elogio del maestro, y en seguida el Sr. Profesor Moraler;, habl6 también, felicitando á
los qne fueron sus discípulos, por la muestra de gratitud y cariño que consagraban á
la memoria del sabio maestro Ortega.
De regreso á la capital, los invitados se
retrataron en grupo, y en Chapultepec les
fué servido un espléndido banquete.
il$'. Por la tarde se charló alegremente en el
bosque y se evocaron gratísimos recuerdos,
pues de los noventa y cuatro alumnos inscritos en las listas de aquella época, s6lo una
tercera parte vive.
En un álbum «ad hoc,» los concurrentes
escribieron algunos pensamientos, y por la
noche se dirigieron juntos á un teatro, cenaron en un restaurant, y se despidieron, á la
media noche, deseándose felicidades y citándose para la celebraci6n de las «bodas de
oron, dentro de veinticinco años.

1

r

. 1

• 1

tfijJON motivo de} ~niversar~o de la promul~ gaci6n del Cod1go Político de 1857,_pu,
blicamos en nuestro número del domrngo
último l~s retratos de los cuatro únicos Di.
.
putados' al Congreso ConFtituyente
que. viven y una vista que reproduce el antiguo
salón de la Cámara, en el Palacio Nacional,
donde fué solemnemente jurada la ley suprema de la República..
.
Por considerarlo de importancia desde el
punt&lt;;&gt; de vi.sta hif:t6rico, ,d~mos hoy á _c~nocer, en fotografía, dos pagmas del ongmal
de la Constituci6n, firmado el 5 de febrero,
y que se comerva actualmente en la Secretarfa. de la Cámara de Diputados.
El refeiido original forma un volumen de
más de cien páginas, e8tá escrito _con letra
muy clara y uniforme des?e su p_nmera hoja hasta la última, y contiene, biiJo l?s n~mbres de los Estados puestos en letra «IZCJU!erdilla», las rúbricas de todos los represe~tantes que juraron la ley fundamental, siendo
de advertir que no_ se encuentr_~ en todo el
texto más que la hgera correcc10n entre renglone1,, que aparece salvada por la nota que
figura inmediatamente después de la fecha
de expedici6n.
En la misma Secretaría de la Cámara se
encuentra también el original de la llamada
«Acta de Independencia del Imperio ~exicana», que firm6 D. fg_ustín de ~turbide y
que publicaremos prox1mamefite a título de
curiosidad hist6rica.

o

- p ABADOS: n,,·es. Rafael Orteya, MiyueZ M. Má,•quez, José Manyino, To,nás Pellice,·, Jesás 'l'ajona ,·, José P. Gay6n, Ad,,•i&lt;Í-n &lt;le Ganty, Juw:• M, de~ Ca,npo • .
SENTADOS: D1·es. I. Mendoza Fe,-nández, Lo,·en.o Chávez, P,•ofesor José Donaciano Mo,•ales, D,•es. Fentwndf&gt; Zá1•1•aya, Ra&gt;rwn N. P••ado, Ignacio Fenwndez Ol't1tgosa.

�EL MUNDO ILUSTRADO
EL MU:NDO ILUSTRADO

LA BARRICA DL ORO
IEN la pla.ya baja y arenosa se
congregaban unas dos ó tres
mil personasquevenían áconstituir,
en suma, la población entera del
pequeño puerto. El viento favorable
hinchaba las velas de los barquichuelos, que, llegada la hora de
volver de la pesca, dirigían sus
proas, negras de alquitrán, hacia el
pequeño muelle, henchido de espectador-es.
De 1a cercana fábrica de artefactos de cinc, que era la riqueza y el
orgullo de la población bretona,
salían las muchachas con sus locas
risas en los labios, y una, larga flama d~ amor en los azules y profundos OJOS. Todas ellas esperaban,
en aquella tarde de sábado, acabada la dura labor de la semana, á
sus novios, á sus amantes, á sus
maridos, que terminaban también
la semana de pesca y volvían en los
buquecillos á favor del terral.
Cada barquilla que iba llegando
al muelle, arrojaba media docena
de robustos marinos, en traje de
labor, con los brazos hinchados
por el ejercicio diario. La pipa en
los labios, contestaban á las preguntas de aquellos más cercanos al
muelle. Las preguntas eran.siempre
las mismas, y lo eran hacía ya varios ~ños. ¿Cómo va la pesca? ¿El
sol pica? ¿Cuándo podrá cambiarse
el anzuelo por la red?
Muchos de los marineros llegaban, enlazaban con la mano callosa
la cintura de alguna muchacha que
llevaba en los brazos á un pequeño.
Sonaba un beso, y los amantes se
dirigían, lentamente, saboreando
la dicha de amar y de estar vivos,
en aquel crepúsculo glorioso.
Las obreras seguían llegando en
grupos charladores y pomposos, en
los cuales las risas flotaban como
un «lied-motiv» argentino y sonoro.
Se detenían en la fina arena de la
playa, cerca del muelle, y esperaban, con los ojos fijos en alguna de
las velas que se perfilaban en el
horizonte, la llegada de sus novios
ó de sus maridos.

La muchacha, á fuerza de hábiles
maniobras con los codos, se acercó
á los que en aquel momento ponían
pie en tierra, abatidos, confusos,
sintiendo sobre sus cabezas las miradas interrogadoras y burlonas de
todo el pueblo reunido para recibirles.
·- Bien-dijo María, asestando á
Jean una mirada rabiosa. - Se han
manejado tú y tus compañeros como
unos can·allas. ¿,Qué significa esa
sangre y ese aspecto de criminales
aporreados por la policí1,:?
-Bueno; tenemos que verlo todavía. Ha sido un acaloramiento
de cabeza y nos hemos dado algunos golpes. Pero yo y Pictou tene-

bala vejez en aquel pueblecillo de
la costa bretona, comiéndose los
ahorros de su juventud.-¡Buena
pesca; pero ha de ser un cuñete, no
una barrica! ....
-No-le interrumpió el más cercano.-Un cuñete valdría, es cierto;
pero no valdría tanto como una
barrica. Jean lo ha dicho bien claro: se trata de una barrica llena de
buenos «napoleones», de «luises»
y de monedas muy raras, que tienen
retratos de reyes extranjeros y qi;e
llevan la inscripción defechasmuy
atrasadas.
Aquel pobre hombre, por refere ncias, daba, ya las señales del hallazgo; su voz se im ponía en el oleaje

***

De los botes de pesca, era el «Esperance» el más grande y mejor
dotado. El patrón, Couzels, era un
viejísimo lobo de mar que conocía
los cielos de todas las latitudes y
había vivido en todos los buques,
bajo todas las banderas. Poseía
algunos botes de vela para la pesca; pero de entre ellos escogía el
mejor, el más bien dotado, para
dirigirlo personalmente. Eran de la
tripulación Jean Houtré, muchacho
fornido y recio; Pictou, el marinero
más par lancbín del pueblo; Lo rain,
y dos muchachos, dos «ratones»
como en el tecnicismo marino se
llama á los pequeños que desempe-·
ñan los oficios subalternos en los
barcos. Todos ellos formaban un
grupo unido, amistoso, grupo de
fraternal amistad y de verdadero
cariño, y parecía que tal conducta
les granjeara las bendiciones del
buen Dios, porque era la«Esperan- mos razón, y y a se verá quién triunce» la que siempre despuntaba ror fa ante el comisario ....
sus buenas pescas, por el tamaño
Tales palabras fueron bebidas
de 5us pescados, por la fortuna en ávidamente por la atención curiosa
la navegación, difícil, de aquellos de todos. No explicaban nada. Augolfos plagados de escollos.
mentaban mejor el enigma. María
Entre los espectadores indiferen- preguntó, ya con cierto interés en
tes, la gran mayoría, queformaban la voz:
cola en el muelle, corrió rápida- ¿Y se pue&lt;!e saber por qué ha
mente la voz de alarma.. Los del sido la batalla?
«Esperance» venían heridos. Dos
-Por nada; por una barrica de
de ellos tenían los ojos reveutados,
sangl'ieotos, y el capitán mismo, el monedas de oro .. ..
patrón Couzels, llevaba un gran
guiñapo empapado de agua de mar,
por encima de la nariz. ¿Qué había
No fué necesario más que dijera
pasado á bordo? Rápidamente, como un reguero de pólvora, la noti- el mocetón, para que cordera, la
cia corrió avi rnncto la curiosidad noticia hasta las últimas filas. ¡Una
de aquellosespectadores que habían barrica de oro! Siempre habían
ido precisamente á ver qué sucedía sido muy afortunados los de la «Esperance». Bien valía la pena de romy á tratar de divertirse algo.
María, la novia de Jean, vió, con perse la boca y cambiar algunos
gran pena, que su amado era uno bofetones por la presa. ¡Una barri·
cte los más maltrechos, y recibió, ca de oro!
- ¡ Buena pesca!- declaraba á voz
mordiéndose los labios, las pullas
de sus compañeras de taller. Debe- en cuello uno de los concurrentes,
rían casarse, ella y el marino, en anciano de grandes barbas quemapocas semanas, y en el pueblo eran das por la brisa de muchos mares,
bien conocidos por todo el mundo. antiguo capitán retira.do, que pasa•

•
humano, con el prestigio que siempre encuentran los audace¡,.
El capitán, al escu@har esto, recordó la historia de los galeones
españoles. Era cierto. El mismo lo
había oído referir á viejos marineros que habían estado en los momentos de la pérdida de tales galeones. Los navíos del rey de España,
allá, hacía muchos años, habían
naufragado en el Golfo de Gascuña,
muy cerca del pueblo. Cosa muy
fácil era que, á la larga, la fuerza
de las olas hubiera levantado un
barril de pe luconas, y después de
haberlo hecho danzar por espacio
de algunos años, lo habrían llevado
á las redes de la «Esperance». ¡Buena suerte!
El grupo cómico de los cuatro
marineros, había acabado lamaniobra, y caminaba ya, en medio
de una masa comp.,,cta en la que se
distinguían Jean y su novia, rumbo
al edificio en que estaba la Comisaría marítima del Distrito. La
muchacha, más que cualquiera,
ardía en curiosidad por saber de

fijo lo acontecido en 1a barca de su
novio. El mocetón caminaba lentamente, cogido de la mano y procurando disimular, tras el cuerpo de
su amada, el rostro cubierto de cuajarones de sangre.
¿Que cómo había sido la lucha?
Cuestión de mala cabeza. El, Jean,
y Pictou creían firmemente que á
los que descubrían la barrica, á los
que la habían sacado del mar, les
tocaba la mitad. De la otra mitad
debería pagarse, por partes iguales,
al patrón y á los demás marineros
del afortunado barco. Pero el patrón Couzels era muy testarudo.
Había alegado que á él le tocaban
dos partes, una por su persona y la
otra por ser suyo el buque. ¡Y eso
no, sangre de Cristo! Eso debería
llamarse un robo, que ninguno toleraría.
Con esto se habían acalorado los
ánimos, y habían llegado á las manos, cambiando algunas bofetadas.
Eso era todo.
El gendarme de guardia, que los
vió llegar á la puerta en compacto
grupo, les advirtió cuál era su consigna. E l Comisario estaba jugando en esGs momentos su partido de
ajedrez en la _casa del maestro de
escuela, y no queda que se le
molestara. Pero cuando escuchó de
labios de algún acomedido la narración sucinta del acontecimiento,
abrió los ojos y chasqueó la lengua:
--¡Una barrica de monedas de
oro! ¡Bien vale la pena de venir á
avisar al Comisario! ¿Cuánto será
lo que valen las monedas de oro?
Eran muy distintos los pareceres.
Los unos, calculando por el volumen, decían que ¡bien sería un millón! ¡No tanto!, decían los otros;
aunque bien visto, el oro estaba
muy caro, y esos españoles gastaban oro de primera en sus monedas.

Llegó el Comisário, animado por
la narración que, en pocas palabras, le había hecho el gendarme
mismo, poniendo de su propia imaginación los detalles que le falta·
ban. Parecía el señor Comisario
alegre, á pesar de que se le había
turbado en su partido cuotidiano
de ajedrez, único que siempre terminaba á conciencia.
Difícilmente conseguían los gendarmes tener afuera de la sala á los
curiosos. Los cuatro marineros,
contritos y arrepentidos, se unían
en uno de los rincones obscuros,
pugnando por retroceder y mar·
charse á su casa, dejando el asunto
en tal estado. Los aparatos de la
justicia les causaban cierta sensación de abogo, molestísima.
Con una entonación benévola,
con sus mejores palabras, el señor
Comisario interrugó al patrón, al
principal de ellos:
-Veamos, Couzels .. Diga usted
claramente el asunto: ¿qué ha pasado en la «Esperance»' que así se
han molido á bofetadas?
-Habla tú, Pictou - dijo el patrón,-tú sabes mejor cómo estuvo
la cosa. Tú y Jean comenzaron el
negocio.
Pictou se acercó, eoroJlando su
gorra entre las mano•, en la actitud chusca y cortada oe un pillas·
tre á quien se coge «con las manos
en la masa». Pugnó por decir algunas palabras. No le fué posible Y
se acercó á Jean, tocándole con el
codo para que hablara.
-Bien-dijo decidiéndose Jean.
-Yo y Pictou estábamos en labor·
da y veíamos el mar, iluminado á
lo lejos por el sol ....
-Adelante-inter rumpió el Comisario.-Vamos al grano.
-Bueno; estábamos Pictou y yo,
y el patrón no estaba con nosotros,
porque f&gt;staba lejos con Lorain Y
con el «Ratón» pl aticanco.
.
-¿Cuando pasó lo de la barrica
de oro? Siga sin rodeos.
-Pues bien, sí; yo decía que nos
había de tocar á nosotros dos, á
Pictou y á mí, la mitad, y que de la
otra mitad habrían de tener partes
iguales lo mismo el patrón que
Lora.in y que el «Ratón~ .....

-La ley dice-continuó el Comisario-que
en los casos en los cuales se encuentra un objeto cualquiera, de poco ó de mucho valor que
Ilota en la playa, hay que esperar un año 'para
que se sepa de cierto que ya no tiene dueño.
Después se reparte, el Estado es acreedor á la
mitad y, de _la otr:a mitad, la tercera parte
es_para la tripulación, por partes iguales, lo
mismo el patrón que los marineros ... .
-Pero, ::on permiso-dijo tímidamente el patrón Couzels,-me parece que el buque tiene su
parte en la ganancia, lo mismo que una persona ....
-No; esto solamente se toma en cuenta para
la repartición de utilidades y no para los hallazgos, para los encuentros fortuitos.
-Ya lo decía yo-gritó Jean,-ya lo había
dicho y por eso llegamos á las manos: ¡Tenía•
mos razón, Pictou !
-Vamos al grano-persistió el Comisario.Ya enterados de lo que la ley dice díganme
¿dónde está la barrica de oro·?
'
J ean miró con grandes ojos de loco á Pictou
y Pictou mir? as?mbrado al patrón, y el pa'.
trón al Comisar10. Parecían no entender lo
que se les decía. No se daban cuenta.
-Perdón-dijo Jean,-la barrica era sólo
una suposición. De&lt;!ía yo que si encontráramos una barrica de oro, nos tocaría á ..... .
. - Imbéci~es-3:hulló_el Comisario, indignadís1mo.-¡Trip_les imbéciles! ¿Y ha sido por una
sola supos1e1ón por lo que os habéis maltratado '?¡ Gendarme, pronto, meta usted á la cárcel á esto_s idio_tas! Dirá que yo los mando por
ser más im béclles de lo que permite el reglamento ....
Y por eso los del«Esperance» durmieron tres
días en la cárcel; por una barrica de oro que
suponían encontrar en el mar ....
A. LE BRAZ.
[ Traducción de ''El Mundo Ilustrado."]

00

Accidentes ferro viarios
W N este número damos á conocer á nues1.Lo tros lectores dos fotografías relativas
al choque de trenes ocurrido la noche del 26
del pasado, en la Estación del Ferrocarril
Mexicano, en Puebla.

PUEBLA.-LA MÁQUINA DE PATIO, DESPUÉS DEL CHOQUE.

En la fotografía que publicamos puede
verse uno de los carros descarrilados que la
Empresa mandó apartar del camino con el
objeto de no interrumpir el tráfico. Esta fo.
tografía fué tomada por el Sr. Fidel C. Hernández, quien ha tenido la· bondad de remitírnosla.

o
Los dos Templos
I
En el fondo de la nave
O en la gótica fachada,
San Pablo ciñe la espada;
Muestl'a San Pedro la llave;
Y bajo la mística Ave,
Cu~ncto á orar al templo asisto,
En el a ltar siempre he visto
Que se abren, rasgando el velo
Que hay entre el mundo y el Cielo
Los brazos de Jesucristo.
'
II

De Dios.se miran los rastros
Fulgir en los horizontes: .
Sus altares son los montes,
Sus girándulas los astros,
Las cumbres los alabastros
De su Catedral inmensa,
Y la llamarada intensa

Fot. Bustatnan.te.

Del volcán su ardiente pira,
Y el Sol, que á sus plantas gira,
El ánfora que lo inciensa.
FELIPE TEJERA.

o

OASIS
Por la pálida fiebre consumido,
En los mares de arena del desierto
Ve, de pronto, surgir en lontananz~
Verde paisaje, el ávido viajero.
'
Tendiendo la mirada con cariño
Al lejano confío, en un supremo
Esfuerzo, la distancia salvar quiere
Mordido sin piedad por el deseo.
'
Hasta él siente llegar la perfumada
Dulcísima caricia de los céfiros ·
Mas ¡ ay¡ soñando en fuentes cri~talinas
Y flores, halla tumba en el desierto ....
Mi corazón_, sediento de te.r nura,
Busca el oasis de tu amor; viajer0
Perdido en el desie1to de la vida
Cargado de esperanzas y recuerdos.
Da á ese pobre mendigo la limosna
De una mirada de tus ojos negros
Para que no maldiga de su ~uerte '
Muriendo de dolor en el desierto.'
VICENTr-:

AGOSTA.

UNO DE LOS CARROS DEL F. C. DE VERACRUZ
AL PACfFICO, DESPUÉS DEL
DESCARRILAMIEN'.l.'O.

El choque, según parece, fu é odginado
por la torpez1t del maquinista que conducía
un tren de pulque y que lo hizo entrar en la
estación con mayor velocidad de la acostumbrada. La máquina de patio, que en esos
momentos remolcaba un carro de primera.,
fué alcanzada por el tren y lanzada fuera de
la vía, rompiéndose completamente el «ténder». El tren de pulques quedó también, á
consecuencia del choque, algo averiado y
fuera de los rieles.
En la línea del Ferrocarril de Veracruz al
Pacífico, se registró el día 30 un accidente
que pudo ser de fatales consecuencia!&gt;. El
tren de pasajeros descarriló al llegar al kilómetro 6, junto al puente de «Trapiche Viejo», volcándose casi por completo. ,
Los pasajeros, que resultaron por fortuña
ilesos, se vieron en peligro de perder la vida, pues los carros, al salir de los rieles, quedaron á la orilla de un profundísimo barranco y estuvieron á punto de rodar basta
el fondo.

PUEBLA.-EL TREN DE PULQUE FUERA DE LA VÍA.

Fot, Bustamante.

�EL MUNDO ILUSTRADO

EL MUNDO ILUSTRADO

4á9inas 6e fa Jf{o6a

La número 3 se confecciona con
satín de color claro obscuro. El
cuello de guipur se remata en
sus extremidades con colgaduras
ó cordoncillos de seda, con borlas metálicas.
La blusa número 4 se confecciona con crepa de China, y el

Trajes que pueden hacerse
'7\1 LGO práctico presentamos á
Líil nuestras lectoras en estas páginas de la Moda: la man era de confeccionar, á domicilio, vistosas blusas y trajes de paseo y reunión, haciendo un cálculo aproximado del
costo de estas prendas de ropa.
E l grabado número 1 representa
u n traje de calle, confeccionado con
tela azul de cheviot. Para el traje se necesitan diez metros de tela, cuyo costo aproximado será de diez ó doce pesos. Para la blusa y cuello se emplea metro y medio de un
terciopelo suave y de color obscuro, que costará, á lo sumo, cuatro pesos. Dos metros y
medio de cinta oriental para las aplicaciones;

sin intervención de
la modista

.rameada, tan alegre á la vista y tan
de moda actualmente en las ciudades europeas. Seguramente que los
comerciantes habrán importado ya
este artículo y dentro de pocos días
podremos verlo en los escaparates de
los almacenes.
El ,grabado número 4, que reproduce un traje de visita, puede hacerse con cachemira, aeolina ó cualquier otra
tela igual en consistencia á las mencionadas.
Los precios de estas telas fluctúan entre setenta centavos y dos pesos el metro. Ya se
ve que hay dónde elegir, de acuerdo con los
medios pecuniarios y sociales de cada persona. El costo total del vestido importará, á
lo sumo, veinticuatro pesos, empleando n ue-

1,1

Modas.- F ig. número 1.

cuello espaldilla se bordea con
cinta maravillosa. En el centro
de la blusa y partiendo del cuello á la cintura, se aplican rosetas
de encaje, tal como lo representa
el modelo. El conjunto tiene que
resultar muy agradable.
En cuanto á las blusas que aparecen en los_ modelos 5 y 6, pueden confeccionarse con telas delgadas, adornándolas con cintas ó
encajes de un color apropiado.

•

{¡

hace normal? El espejo es el símbolo más brillante de que todo en
e~te mundo no es más que apariencia; 6, por lo menos, de que no hay
nada que sea más re:i.l de una manera que de otra ..... .
Nadie, s in embargo, tiene más
motivos que yo para amar á estos
mue!;&gt;les ínt!m~s; uno de ellos, una
prec10sa psiqms, con marco de ébano, ha hecho realmente el papel de
hada en mi existencia.
¿Qué sería yo hoy sin la intervención de ese travieso espejo?
Yo tenía entonces 23 años y pertenecía á la tonta corporación de
los jóvenes tímidos. Y puedo asegurar que no era tímido á medias.
Chateaubriand, que se jacta de haber sido de una torpeza consumada
en su juventud, pod ría haber pasado, relativamente, por una águila
de audacia y de buen tino. Si he
perdi.do este defecto, ¿no se lo debo
también á la psiquis? ... .
II
Tenía, pues, 23 años y est aba
enamorado. Pero enamorado sin
esperanza. El castillo próximo al
nuestro había sido alquilado ese
verano por una familia lombarda,
y las circunstancias crearon pronto
vinculaciones entre mi padre y los
recién llegados. Eran lombardos
i•ubios, especie que no es rara; seres radiantes de petulancia, de ingenio, de elegancia. El padre parecía un retrato de Van Dyck; lamadre conservaba vestigios de una
belleza deslumbradora, y la bija,
Francesca, agregaba á la luz, á la
frescura de las rubias, ese encanto
divino, esa flexibilidad armoniosa,
esa vivacidad feliz y rítmica que
sólo dentro de muchos siglos habrá
pasado de las razas meridionales á
las razas del Norte.

JOSEFHIA.

EL ESPEJO

Cu

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Fig. número 2.

li \
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;.

F ig. núm ero 1.

cuatro met ros de lienzo fuerte para forro ºdel
jaquet, y siete metros de cambray moaré.
Con estos materiales, de reducido costo, se
puede confeccionar un traje elegante y vistoso que se ajusta á los figurines más modernos.
El grabado número 2 representa otro traje
de calle, que deberá llevarse en los primeros
días de la primavera y que se confecciona
con tela de color.
El número 3 representa un traje de paseo
vespertino, gracioso en su hechura y vistoso
en su conjunto. Debo advertir aquí que las
señoritas que no estén muy
diestras en el corte de sus
vestidos, deben ensayar primeramente con moldes de
papel y después hacer sus
trajes con telas de 12 á 15
cs. metro á fin de corregir los d~fectos y percibir
hastalos menores detalles de la hechura. Así es
como se logrará adqui-

rir maestría en la confección, sin malgastar
tiempo ni dinero en trabajos perdidos. Así
que los moldes ·y el traje de tela corriente
bayan salido bien, puede emplearse el género que en definitiva constituirá el vestido.
El de este modelo puede hacerse con tela

F ig. número 3.

ve metros de tela, nueve de forro, cuatro de
cinta y los botones y broches correspondientes.
BLUSAS

Fig. número 4.

Además, mis lectoras verán en esta sección una hermosa serie de blusas que en seguida paso á describir.
La blusa número 1 es de seda azul, adornada con encaje de Alenzón; las espaldillas
y junturas se unen por medio de cinta maravillosa y cordoncillos que se extienden á
los lados del talle, en forma simétrica.
La número 2 también se
confecciona con seda, ó puede hacerse con sedalina, para evitar un costo mayor.
Suave cifita de satín se ·emplea en las aplicaciones,
muy vistosas por cierto, comu puede observarse en el
grabado.
Esta cinta se entrelaza á la mitad del pecho y ·en el
cuello.

I

ANDO era niño, contaba Claudio Berney, los espejos me inspiraban gran terror. Me parecían
abismos, cosas vacías y vertiginosas ante las cuales no me animaba
á detenerme. Durante el crepúsculo, de noche sobre todo, se me hacían terribles. Las cosas se mueven
en ellos á esa hora de una manera
tan extraña, con reflejos tan lejanos,
tan profundos, tan misteriosos . ...
Había en casa, en el fondo de un
corredor, un horroroso espej-0 verde, que se me representaba como
l a entrada á un mundo de fantasmas, de almas en pena, de vampiros;
¡cuántas veces se me han erizado
los cabellos al tener que pasar por
fuerza por ese corredor, á la hora
tenebrosa en que andan los murciél agos!
Después, mi terror se disipó, pero
be conservado siempre un recelo
instintivo á los espejos. ¿No hay
algo de perfidia y de embuste en
esas superficies casi invisibles, donde los objetos aparecen invertidos,
donde lo que está al levante se presenta al poniente, donde nuestra
mano derecha parece ser la faq uierda, donde la escritura al revés se

Modas.-Fig. número 2.

Modas. -Fig. número 3.

Y o la amé casi inmediatamente,
y este amor se acrecentó de una manera prodigiosa en pocas semanas.
Pero cuanto más la amaba, tanto
más cohibido me sentía .en presencia de ella. Además, .estaba real y
completamente convencido de que
esa magnífica criatura no podía
quererme. Por lo común, hay siempre una esperanza oculta en el fondo de las desesperaciones más intensas. Mi caso no era ése. Un teorema de geometría no era para mí
más evidente que la imposibilidad
de que yo llegara á ser el marido
de Francesca. Por lo tanto, no había pensado ni por un momento en
hacerle la corte. La amaba con
desinterés; disimulaba mi pasión
como se disimula un sentimiento
grotesco 6 vergonzoso.
De modo que, por sutil que fuese,
la joven lombarda no sospechó nada; me había acogido con una afabilidad cordial, pero debió concluir
por tomarme por un osezno; me hablaba raras veces y con frialdad.
Francesca tenía locos á todos los
jóvenes de la comarca, y por mucho
tiempo se most ró indiferente al homenaje universal. Pero al fin hizo
su elección. Visiblemente, A lfredo
Frontault obtenía una preferencia
marcada sobre sus rivales. Francesca, sincera y sin coquetería,_ no
disimuló el gusto que le inspiraba
este joven, y yo no podía dejar de
reconocer que él era superior en
todo á sus rivales. Esto, sin embargo, no me consolaba. La idea deque
Francesca iba á casarse, me ponía
loco. Me paseaba por la orilla del
río, con la cabeza ardiendo, el co-

Modas.-Fig. número 4.

razón, ora oprimido de angustia,
ora palpitando con fuertes latidos
dolorosos, y pensaba continuamente en el suicidio.
III
Una tarde, los Luragbi nos hicieron una larga visita. Francesca,
mi hermana y una de nuestras primas, se habían retirado, después de
un paseo por el parque, á la gran
cámara roja, uno de esos aposentos
sin destino bien definido que existen en ciertas viejas mansiones. Yo
babí_a entrad? en él, quizá por casuahdad, qmzá arrastrado inconscientemente por el deseo de estar un
momento con Francesca. Mi prima
me había retenido haciéndome algunas preguntas. Y allí estaba yo
todavía, hacía ya media hora sentado un poco lejos. Mi berm~na y
Francesca me daban la espalda.
Mi prima fué la primera que se
marchó; después salió mi hermana
para ir á buscar unas fotografía;
que deseaba mostrar á su amiga.
~ubo _un momento de silencio, un
silenc10 pesado, opresivo. Yo habría querido huir, pero los tímidos
no saben irse.
Me quedé, pues.
Francesca me dirigió algunas palabras, á las que respondí apenas,
Y se sumió luego en una especie de
abstracción.
Sus miradas se fijaban-así lo
creía yo por lo menos- en la ventana, y no podía verme sin volver
la cabeza. Esta circunstancia me
infundió la audacia necesaria para
contemplarl a largamente apasionadamente, sin apartar p¿r un momento mis ojos de su fulgurante cabecita rubia. Elcorazón melatíacon
tanta fuerza, que me sentía como
sof?~ado. Me asaltó una especie de
dehrio; y. seguro de no ser visto
con un impulso maquinal, me llevé
111, mano á los labios y envié un beso á Francesca.

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I·
Modas.-Fig. número 5.

Un minuto después entró mi hermana, y tuve a,l fin valor para levantarme y salir.

IV
Transcurrió un mes. F rancesca
multiplicaba sus visitas. Me hablaba má s á menudo, con una familiaridad tan sencilla y tan cordial, que
á veces me olvidaba casi de ser tímido.

¡Cosa extraña! no demostraba ya
ninguna preferencia á Frontault.
Le manifestaba más bien una espeoie de frialdad. Esto me hacía feliz,
sin que tratara yo de averiguar la
causa; era feliz, instintiva, aturdid amente feliz, como lo es uno á los
20 años.
Ahora bien: un día volví á encon trarme con Francesca en la cámara
roja. Estaba sola, sentada delante
de una gran psiquis con marco de
ébano. Hice ademán de retirarme.
-Qnédese un momento-me dijo;
-su hermana n.o ha de tardar ....
Además, quisiera preguntar á usted
una cosa.
Me había hecho seña:;; para que
me aproximara. Me quedé de pie al
11!-do de ella, impresionado, como
siempre que me hallaba en su presencia; un poco trémulo t ambién.
Francesca continuó con una voz
burlona y dulcísima á la vez:
-¿Cree usted que los espejos sean
sinceros? ... .. Yo estaba interrogando á éste . . .. Le preguntaba si me
había dicho la verdad ó si me había
mentido. .. éuando me contó que...
Fijé mis miradas en ella, desconcertado, confundido ante su rostro
risueño y sus ojos chispeantes.
-Espere-me dijo.-No está bien
colocado para responderme... Siéntese ahí, en esa silla .... y yo voy
á sentarme aquí. .. . Míreme bien
ahora, y piense bien lo que va á

~

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'/ ,-· !

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..
· .·

"""

Modas.-Fig. núme r o 6.

decir .. . . Sobre todo, le ruego que
su respuesta sea sincera . ... porque
ella ha de sacarme de una gran perplejidad .. . .
Esta vez temblé de pies á cabeza:
los dos estábamos en la misma
p~sición de un mes antes, cuando
mi hermana nos había dejado allí
solos para ir á buscar unas fotografías.
-¿Y bien?-dijo ellaá media voz
-Si el espejo me ha contado la ver:
dad, toda la verdad .... hay que hacerle hablar otra vez.
P?r fortuna, en este instante maravilloso en que se decidía mi suerte, a~nque tímido y medroso, no fuí
estú pido.
Respondí como había que responder: ~e llevé la mano á los labios
y envié á la cabecita rubia el mismo
beso de la otra vez .... y, como la
otra vez-pero entonces pude verlo
-la psiquis repitió fielmente mi
ademán.
Y Francesca me dijo con !gravedad:
-¿Es para siempre?
Y o me había echado ya á sus pies
Y besaba, la orla de su vestido con
un sollozo de amor, mientras ella
murmuz:a_ba, movida por el instinto
superst1c10so de su raza:
- ~No cree usted que los viejos
espe¡os, á fuerza de estar mezclados á la vida íntima de los seres
a~aban po1· tener también una espe'.
cie de alma?
J. E(. ROSNY.

�EL MUNDO ILUSTRADO

La canonización de Juana de Arco
A Doncella de Orleans, la visionaria patri6ti•
ca que en los campos de Francia vi6 llegará
los ángeles misioneros de Dios para entregarle la
espada. de fuego que h abría de arrojar del país á
los enemigos; la dulce J uana de Arco, la más divina histérica que jamás baya alentado grandes
ideales, gobernado pueblos, coronado reyes y sufrido la consagraci6n del martirio, está en vísperas de ten er sus altares y de son reír desde lo alto
de sus tronos á los bu enos y sencillos campesinos, á los visionarios humildes que la crean en
el cielo rodeada de todas las venturas y de todas
las purificaciones y que vayan á ofrecerle, en holocausto, la amargura de sus existencias de vencidos.
Pocas santas habrá que seah tan simpáticas, tan adorables como esta frágil mu jer del campo,
toda saturada de los perfumes d e la mejorana y
del tomillo y que ha escuchado, en el gran silencio de la sel va, la voz de la fe, la gran voz de su
fe y de su imaginaci6n, que le habla en sonoras
estancias de lo más d ulce, de la patria, de la familia, del pobre rey sin corona; la visionaria que,
armada de todas armas, combati6 al enemigo,
venciéndolo dos veces, la primera con la espada
flamígera, la segunda con la profunda con vicci6n
y la maravillosa intuici6n que la hicieron reír
apaciblemente á las flamas que la devoraban, á
las flamas de aquella hoguera encendida por los
ingleses, en la que se evapor6 la substancia, toda
lirios y rosas, de su cuerpo, quedando el vago
aroma inefable de su espíritu, que aún flota sobre
la extensi6n entera del paír:! de F rancia.

IL

CRISTALERIA

LOEB_.HERMANOS
Prl mer6 Pl6te ro&amp;
C&amp;quln6 Alo61c;eria.

v_ajillas_para mesa
de Lom.J Porcelana, l..
blanw y detoradaa.
C.,,,,.. 1Fr~a. Bolelln• 11 10 (10•

El Papa Pío X ha escuchado, en la Sala de Consistorios del Vatieano y m uy recientemente, la lectura del decreto can6nico por el que se reconocen
las cualidades de heroicidad y las virtudes de J uana. La curia romafia inclina la frente ante la dulce figura de la Doncella de Orleans, á la que los
ángeles mismos armaron, para la defensa de su
país y de su fe. La figura triste y blanca de J uana, encarnará en la carne blanca del mármol cristiano, para sonreír, der,de lo alto de sus a ltares, á
los pobres, á los h u mildes, á los siervos, á los vencidos, á todos los que llevan, como ella, un gran
soplo de amor y de luz sobre sus almas.

lL~ §F;íIL[J1D) Y lL~ Wil1D)R

EL GRAN ·TRIUNFO de la CIENCIA

00
HtLADO AMOR
Tú no sabes amar: ,;,acaso intentas
darme calor con tu mfrada kiste?
El amor nada vale sin tormentas,
sin tempestades el amor no existe.
¿Y con esa frialdad dices que me amas?
No, no es amor lo que hacia mí te mueve;
el amor es un sol hecho de llamas,
y en los soles jamás cuaja la nieve.
El amor es volcán, es rayo, es lumbre;
y debe ser devorador, inmenso;
debe ser huracán; debe ser cumbre;
debe alzarse hasta Dios como el incienso.
Pero tú piensas que el amor es frío,
q ue h'I. de brillar en ojos siempre yer tos.
Uon tu anémico amor, anda, bien mío,
anda al osario á enamorar los muertos.
JULIO FLÓREZ.

Bogotá.

loa o rl1«ulo,, tü rrl llla l , delld~ cla,e

.,,..,.,..,.,,. haáta la u táa /lna. J .
.JU EGOS. (•
LAVAJIIANO!!.
&amp;"!CUPIDKBAII

..: ""-rleclad. 'v,,o ,.,; u

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lguáí,.-. ,.
SAN GB:RMAN

..'""''"" J)G'f't~.

At-Ctcu/oa •le 1"40 11 f wntasio pro-'
olu1equlo6, cí ¡,-recJ.Ós ah•
lgt&lt;fJI.
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.JHOIO 1&gt;«ra

~ EXTRACTO DE ACEITE
· OE HIGADO DE' BACALAO~
tMO!UIHUOL.)

1CHTYOL, ROLA Y ESTRICNINA,
~on los principales c omponen-

tes de e1Jt&amp;maravillosa preparación, que ha beobo tan grandee beneficios A la humanidad,

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S . S . PIO X ESCUCHA L A OECLARACION DE LOS MÉRITOS Y VIRTUDES DE J UANA DE AR CO

�Año XL-Tomo !.-Número 7.

''EL MUNOE) ILUSTR.1\O0"
Primer Concurso de 1904.
Premio ofrecido por la Gran Joyería "l,A Pf¡R_l,il\" de los Sres. Dlener Hermanos, esquina
de la Profesa y GalleJon de Sant.a Glara .

Estimulados por l a decidida protección
con que el público nos favorece, deseamos hacer más positivos· los efectos de
esa protección, correspondiéndole prácticamente por "diversos medios que iremos aprovechando en su beneficio.
Queremos interesar más vivamente en
nuestras labores á-los mismos abonados,
y para estrechar esas relaciones, les abri•
mos una nueva puerta para penetrar, por
medio de concursos sencillos y agrada•
bles, á un campo más vasto que lleva co•
mo emblema la posible adquisición de
un objeto precioso, de valor efectivo y
artístico.
Entre los concurs0s que abrirá este año
EL MUNDO ILUSTRADO, los habrá de ver·
dadera sensación y originalidad; mas pa·
ra no retardar el principio de la serie,
comenzamos por ahora con uno sencillí•
simo y al esfüo de los que ya se practi·
can con gran éxito en el extra}ljero.
BASES

I. El tema del primer Concurso de EL
MUNDOILUSTRADO,será acertaró aproximarse al número exacto de municiones
que contenga el frasquito cerrado y la•
erado que reproducimos en fotograbado
al tamailo natural. Queda depositado dicho frasco en poder del Sr. Notario Don
José Arellano, y en presencia del mismo
se abrirá el 31 de Marzo próximo, para
verificar el 01\mero de que se trata, ante
los testigos y personas que deseen estar
presentes al acto.
II. El período de Concurso (para ha•

Tamaí\o naturaL

cerlo extensivo á todos los subscriptores
de los Estados), será del l Q al 15 de Marzo entrante, y sólo tendrán derecho á to•
mar parte en él quienes estén al corrien•
te en el pago de subscripción.
III. Los subscriptores de la capital
mandarán su contestación al Sr. Alberto
Santibáiiez (2~ :ndependencia 2, H) · y ~os
de los Estados y Territorios, á los A.gen·
tes por cuyo conducto reciban elperiodi·
co, 6 á la Administración quienes con ella
se entiendan directamente, dentro del tér·
mino seiialado. No se admitirá sino una
cifra por persona..
IV. Los seilorss Agentes de EL MUNDO
ILUSTRADO, cuidarán de anotar en una
lista el nombre del subscriptor y nú·
mero indicado, remitiéndola á la Admi•
nistración, certificada, el día 16.
V. Si dos ó más acertaren la cifra de
que se trata, se sorteará el premio entre
ellos. Si nadie hubiese acertado, corresponderá el premio á. quien más se haya
aproximado, 6 se sorteará si también hubiere empate en las aproximaciones.
VI. El premio consistirá en un bronce
artístico, cuyo valor no baja de cien pesos, el cual ha sido ofrecido bondadosa•
mente por la Gran Joyería «La Perla,&gt;
de los Sres. Diener Hermanos, la prime· _
ra casa de su género que existe en la República. Tal premio será entregado á
quien corresponda, con una orden que
se le dé por nuestra Administración, al
efecto.
Si el premjp recayere fuera de la capital, el agraciado podrá comisionar per·
sóna de su confianza para que lo recoja.

Febrero 14 de 1904

Preoio del Ejemplar, 50 oentavos,

�..

.

Al.Puerto Qe;~ ·tracruz .
LA CASA MEJOR SURTIDA
DE LA REPUBLICA

UNDO LUST~ílDO
Año XL-Tomo J.-Número 7.

MEXICO,FEBRERO 14 DE 1904.

Director: LIC. RAFAEL REYES SPINDDLA
Registrado como articulo de segunda clase, en 3 de Noviembre de 1894.

Subser ipclóu mensual foráuea ......$ l. oO
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Gerente: LUIS REYES SPINDDLA

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�</text>
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                  <text>El Mundo Ilustrado comenzó a circular el domingo 14 de octubre de 1894 en Puebla, inicialmente con el nombre El Mundo Semanario Ilustrado. Su principal objetivo era el de proporcionar una recapitulación de los acontecimientos nacionales e internacionales, así como promover la verdad y la justicia. En un inicio estuvo auspiciado por el gobernador de Puebla, el general Mucio P. Martínez. En 1895 se mudaron los talleres a la Ciudad de México. Para Reyes Spíndola fue primordial dar a conocer artistas y escritores mexicanos, por lo que contó con colaboraciones de ambos para la publicación. Es posible considerar que de 1904 a 1908 fue la época de oro del semanario debido a que la calidad, tanto de contenidos como artísticos, alcanzó un gran nivel. En 1908 Reyes Spíndola tuvo que vender el semanario debido a problemas personales, en junio de ese año se anunció el cambio de administración y, que, a pesar de ello, iban a continuar manteniendo sus estándares de calidad y formato. Sin embargo, Víctor M. Garcés, el nuevo dueño, y su equipo hicieron algunos cambios, se mudaron de domicilio dos veces, cambiaron el formato del periódico, y, debido al abaratamiento de costos, la calidad del papel bajó y sólo se usó el de buena calidad para secciones específicas y el uso de la fotografía para las portadas fue más frecuente. En 1913 la empresa Actualidades, Artes y Literatura adquirió el semanario y en 1914 sus talleres fueron apropiados por el gobierno de Venustiano Carranza, sin embargo pudieron seguir editando el semanario por unos meses más gracias a la existencia de otras imprentas instauradas por Díaz. ​ Este fue un momento de crisis para la editorial ya que se encontraban en aprietos debido a la Revolución, por lo que la falta de recursos y personal fue frecuente, sin embargo, se las arreglaron para no bajar más la calidad de la publicación. Sin embargo, en ese mismo año El Mundo Ilustrado cerró definitivamente, mientras que su fundador, Rafael Reyes Spíndola, se encontraba en el retiro.</text>
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                <text>El Mundo Ilustrado, 1904, Año 11, Tomo 1, No 6, Febrero 7</text>
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                <text>Reyes Spíndola, Rafael, 1860-1922</text>
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                <text>El Mundo Ilustrado comenzó a circular el domingo 14 de octubre de 1894 en Puebla, inicialmente con el nombre El Mundo Semanario Ilustrado. Su principal objetivo era el de proporcionar una recapitulación de los acontecimientos nacionales e internacionales, así como promover la verdad y la justicia. En un inicio estuvo auspiciado por el gobernador de Puebla, el general Mucio P. Martínez. En 1895 se mudaron los talleres a la Ciudad de México. Para Reyes Spíndola fue primordial dar a conocer artistas y escritores mexicanos, por lo que contó con colaboraciones de ambos para la publicación. Es posible considerar que de 1904 a 1908 fue la época de oro del semanario debido a que la calidad, tanto de contenidos como artísticos, alcanzó un gran nivel. En 1908 Reyes Spíndola tuvo que vender el semanario debido a problemas personales, en junio de ese año se anunció el cambio de administración y, que, a pesar de ello, iban a continuar manteniendo sus estándares de calidad y formato. Sin embargo, Víctor M. Garcés, el nuevo dueño, y su equipo hicieron algunos cambios, se mudaron de domicilio dos veces, cambiaron el formato del periódico, y, debido al abaratamiento de costos, la calidad del papel bajó y sólo se usó el de buena calidad para secciones específicas y el uso de la fotografía para las portadas fue más frecuente. En 1913 la empresa Actualidades, Artes y Literatura adquirió el semanario y en 1914 sus talleres fueron apropiados por el gobierno de Venustiano Carranza, sin embargo pudieron seguir editando el semanario por unos meses más gracias a la existencia de otras imprentas instauradas por Díaz. ​ Este fue un momento de crisis para la editorial ya que se encontraban en aprietos debido a la Revolución, por lo que la falta de recursos y personal fue frecuente, sin embargo, se las arreglaron para no bajar más la calidad de la publicación. Sin embargo, en ese mismo año El Mundo Ilustrado cerró definitivamente, mientras que su fundador, Rafael Reyes Spíndola, se encontraba en el retiro.</text>
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                <text>El diseño y los contenidos de La hemeroteca Digital UANL están protegidos por la Ley de derechos de autor, Cap. III. De dominio público. Art. 152. Las obras del dominio público pueden ser libremente utilizadas por cualquier persona, con la sola restricción de respetar los derechos morales de los respectivos autores</text>
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        <name>Alma de América</name>
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        <name>Coronel Carlos Villegas</name>
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        <name>Embriaguez humana</name>
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        <name>Fiesta entre médicos</name>
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        <name>Formidable incendio</name>
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        <name>Política general</name>
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        <name>Procurador militar</name>
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                    <text>..

.

Al.Puerto Qe;~ ·tracruz .
LA CASA MEJOR SURTIDA
DE LA REPUBLICA

UNDO LUST~ílDO
Año XL-Tomo J.-Número 7.

MEXICO,FEBRERO 14 DE 1904.

Director: LIC. RAFAEL REYES SPINDDLA
Registrado como articulo de segunda clase, en 3 de Noviembre de 1894.

Subser ipclóu mensual foráuea ......$ l. oO
ldem
idnm eu In Capital. $ 1.25

Gerente: LUIS REYES SPINDDLA

T

Departamento de 6éneros de Lana paraVestidos.
VIS AMOS á nuestra numerosa
clientela que acabamos de reci=
bir todas las novedades de Pri=
mavera, como Velos, Etaminas,
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Vaños, Granadinas,
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Electorals y 1\rmures
de todos tejidos en colores
y negros.

f

I
I

J
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i,

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j

Especialidad en telas crema, lana y lana y seda:

Mandamos á vuelta de Correo todas las muestras que se nos pidan.
Remitimos, FRANCOS DE PORTE, los pedidos mayores
de 25 pesos cuyo peso no exceda de 15 kilos.

Signortt, J;onnorat vtompañia.

S, M, GUILLERliO II, EMPERADOR DE ALEMANIA
Susto en br,nce, propiedad del
Sr, Coronel Fernando Gonzílez

�EL MUNDO IÍ,USTRADO

El Carnaval.-Un gnitarrista notable
Los marinos alemanes.-Todo nn
drama.-La primavera.

O es la nuestra una generación

N alegre, ni con mucho. Los que
por los años medios del siglo pasa-

do fueron jóvenes, encuentran en
nuestra alegría una nota discordante. Nuestras risas suenan hueco, y
á menudo se escucha en una carcajada algo como la reminiscencia de
un sollozo. ¿Será que nos ha anegado el alma tanta filosofía y tanta
ciencia? Hemos apuntado á las estrellas telescopios de poder amplísimo y hemos resuelto las constelaciones en embrollados enjambres de
mundos.
Los mitos que alegraban el corazón de nuestros antepasados, se han
desvanecido en un horizonte gris,
opaco, que se prolonga dolorosamente hasta ignoradas regiones de
misterio y de dolor. Los rayos del
sol son para nosotros vibraciones
clasificadas en esta ó aquella forma, y á fuerza de estudiados, de
torturarlos en espectroscopios y
prismas, les hemos quitado todo el
dulce calor vivificante que en anteriores épocas propicias, alentaban
el '10razón de los viejos.
Pesa sobre nosotros un gran misterio. Hemos querido avanzar, profundizarnos en regiones en las que
nuestros abuelos divisan claramente el «non plus ultra&gt; de la leyenda,
y, después de la jornada laboriosa,
ensangrentados nuestros pies y frías
nuestras almas, nos hallamos ante
la esfinge secular envuelta en sus
humos impenetrables, en el fondo de
abismos negros en los que reina un
silencio muy semejante al de la
muerte. ¿Habremos hecho un viaje
circular, y después de tanta fatiga,
estaremos al principio de la jornada?
¡Quién sabe! La expectación de
nuestra juventud, tiene mucho de la
estupefacción que sigue á los grandes fracasos. No sabemos, no podemos divertirnos. El Carnaval es
la mejor demostración de que nuestras alegrías, nuestras pobres alegrías, entumecidas por el hielo que
flota en la atmósfera, han volado á

climas más propicios. ¿Volverán
algún día?
Entre tanto, las fiestas simbólicas
del Carnaval, que tanta risa y tanta verba animaban «allá en los tiem·
pos en que Diosquería&gt;,han desaparecido, para dejar sitio á algo siniestro, profundamente macabro, crispante, cuerpo muerto y putrefacto
de aquella garrida diosa alegre que
acompañó á nuestros padres con su
cascabeleo cte risas argentinas.

*

*
La guitarra se*presta
únicamente
á llorar los tres siglos de amargura y de esc:lavitud de nuestra raza.
En las quebradas 'de la sierra, en
los días lluviosos, ante la lejanía
borrosa, que se esfuma lentamente,
como un gran dolor que se prolonga en sollozos, en esos crepúsculos
lamentables, la voz de li,, guitarra
surge temblando, empapada en lágrimas de muchos infortunios y de
muchas derrotas.
Nuestro pueblo ama la guitarra,
porque en sus siete cuerdas encuentra ecos simpáticos que acompañen
las quejas de su corazón, herido
por los siete puñales simbólicos.
Hacer de este instrumento uno apropiado para la música moderna, es
un esfuer-w laudable.
En general, los guitarristas que
hemos escuchado en México, han
sido tocadores de flamenco, más ó
menos hábiles, pero sin elevarse
más ali á del estrecho círculo en que
giran, como lujuriosos pensamientos en una noche de fiebre, las mujeres con el mantón terciado, los
brazos al aire y una gran flama
sangrienta en los ojos inmensos.
Octaviano Yáñez ha hecho mucho,
ha dignificado la guitarra, basta
hacer de ella un instrumento capaz
de encerrar en sus estrechas paredes toda la pasión de la música moderna. Merece el éxito que ha coronado su digna labor. Es un artista.
*

*
Los marineros* alemane~,
en nuestra adusta metrópoli, han sido una
racha de frescos vientos salobres
del mar, que pasa por encima de
las huertas, de perfumes enervantes,
del Valle.

EL MUNDO llUSTRADO

Los huéspedes distinguidos han
pa'lado por la ciudad, alegres, con .
la alegría de un corazón sólido y de
una conciencia tranquila. Esos robustos lobos de mar saben ser exquisitos, cuando de tal cosa se tra•
ta, y saben encontrar la cuerda sensible que produce, al ser herida, la
risa franca y noble. Sanos, muy
sanos, robustos y macizos, parecen
hombres que han surgido al encanto de una evocación, de alguno de
los cuadros flamencos donde sus
antepasados quedaron «fijados en
la muerte» por el prodigio del arte.
Un drama banal, uno de esos pequeños dramas vulgares que lacrónica negra consigna y que pasan
por la memoria metropolitana como
pequeños nubarrones que no cuajan, ha arrojado á la prisión dantesca á un infeliz, y á la miseria-¿á
la prostitución quizás?-á dos mujeres. ,
Una mujer, una pobre alma de
mujer que se ase á los últimos destellos de su juventud con la tenacidad misma con que se adhiere un
instinto á los bajos fondos de la
conciencia humana. Un hombre que
no sabe aún que la juventud es una
hechicera cuyos misteriosos poderes no alcanza á remedar el artificio, y cuyas galas el amor apenas
imita burdamente; y una pobre muchacha, muy joven, muy sencilla,
que ama, como el sol alumbra, porque para tal cosa ha sido creada.
Y por fondo, cualquiera de los
infiernos que en la ciudad abundan
en los barrios bajos. La madre, poco cauta, vive arrullando su pobre
ensueño de mujer caduca, y rodeando al hombre amado de todas las
dulzuras de su temperamento excesivo y de su cariño sin límites. Pero
la hija crece, se hace mujer, se convierte en la tentadora, ante las miradas atónitas de quien, por más
que .lo procura, como un rasgo de
caridad dolorosísimo, no puede considerarse padre de aquella criatura.
La vida íntima, con todas sus
oportunidades, con todas sus pro-

miscuidades, con todas sus asechanzas, hace que la much9.cha vaya
descendiendo, por la lenta pendiente quehaceuncriminal de un hombre
honrado, hasta convertir el amor
sencillo de la hija, en el ardiente
amor de la amante, hasta quemar
sus alas de catorce años en el fuego de una pasión devoradora como
un incendio, avasallante como un
océano.
El hombre cede; la madre ruge de
dolor al sentir que se le escapa, con
aquel amante, su existencia toda de
mujer, al contemplar, después de
aquella aventura, los horizontes
fríos, helados, de la vejez asexual,
de la abstinencia total y desesperante. Después el rapto, como único modo de poner fin á la situación;
las acusaciones soeces, en las que
se arrojan lodo á la cara á manos
llenas, en la que las dos descienden
á los fondos más asquerosos de la
pasión humana, ante un juez impasible, que comentará, si acaso, con
una sonrisa, amarga como la náusea, el caso.
Y la entrada á la cárcel, la disolución de aquella familia que se había reunido, i,,l acaso, como una.
pequeña aglomeración de hojas secas, roídas por todos los gusanos,
combatida por todos los vientos,
condena.da á todas las caídas.

L

•

NUtVOS GOBtRNADORtS
N A licencia concedida por la
U
Legislatura ele Zacatecas al
Gobernador del Estado, Don Jena-

ro G. García, ha hecho que sea nom-

GHIGf\GO TRIUNFfl. EN TODf\ Lf\ Llf'IE.f\
ban consumado y en la· libre América de los
incendios que han sufrido.
Haberse quemado diez ó doce veces, da, en
tierra yankee, respetabilidad, escuadría, influencia electoral á un hombre. Los Pierpont
Morgan, los Rockefeller y los «tutti quanti&gt; del
multimillonarismo, tienen, sin duda, respetabilidad, p·oder y superficie; -pero nada hay comparable á la veneración que inspiran, á la influencia que ejercen y al respeto que se mert!cen
los siniestrados del incendio y los héroes de la.
conflagración. Casi no hay candidato que no
se presente á las urnas eón las pólizas y los
certificados que acreditan que ha ardido tal ó
cual número de veces, y el coeficie11te de combustibilidad es factor importante y hasta determinante de las preferencias populares.
Si Bryan ha sido vencido, es porque ni él, .
personalmente, ni su grupo, han podido presentar un activo de incendios comparable á la cifra imponente que presentan sus adversarios,
y sabido es que si R,oosevelt ha obtenido el
triunfo que se sabe, es porque logró probar que
si ni él ni sus propiedades han ardido .nunca,
en cambio era capaz de poner fuego al planeta
por los cuatro costados.
Lo que se dice de los individ.ios, se dice de
las agrupaciones. Cada poblado, cada ciudad,
cada capital americana, tiene su hoja de servicios, su «stud book&gt;, su árbol genealógico
del incendio; y Chicago, el fénix americano,
tres veces resurgido de sus cenizas, era motivo
de envidia, de celos y de intrigas. Gálveston

El Gral. Rivera empuñó por primera vez las armas en defensa del
país á las órdenes de los Grales.
Comonfort y Alvarez, habiéndose
encontrado con el grado de alférez
en el sitio de Ajusco y en la batalla
de las cumbres de Acultzingo. Comonfort lo nombró después su ayudante; y al lado de los fieles á la Patria, defendió la causa liberal en
Michoacán, Guanajuato, San Luis
Potosí, Oaxaca y Querétaro.
Cuando obtuvo el nombramiento
de capitán, peleó á las órdenes del
Gral. Angel Trías y algún tiempo
después organizó en Chalco un pequeño batallón, del cual se hizo
comandante, grado que le fué confirmado por el Ministerio de la
Guerra en reconocimiento de sus
meritorios é importantes servicios.
La toma de Toluca por las fuerzas
de su mando en diciembre de 1860
le valió el ascenso á General d~
Brigada, pues debido á sus esfuerzos, los Grles. Degollado y Be·
rriozábal, que se encontraban en
aquella población como prisioneros
del enemig?, lograron salvarse para prosegmr su campaña en contra
de la¡¡ huestes reaccionarias.
Además, el Gral. Rivera, que fué
en la época de la Intervención y el
Imperio uno de los guerrilleros liberales más tenaces y más decididos, concurrió á la batalla del 5 de
mayo, al sitio de Puebla eo 1863 y
á otros hechos de armas, donde tuvo ocasión de distinguirse como
valiente y como patriota. Al morir
contaba 72 años de edad.

Dr. M. Flores.

Sr. General A.urellano Rivera,

Los días van lentamente alargándose, como si despertaran, conlargos estiramientos perezosos, de un
sueño letárgico. Se presiente la llegada de la primavera, bulle en las
yemas la savia vivificadora, mientras en Occidente cada día es más
pomposa la muerte del Sol. La tarde, como una hembra voluptuosa,
despeina sus cabellos de oro ante la.
luz muriente, y las golondrinas, las
charlatanas, sacuden sus alitas,
rumbo á nuestro va.lle, anegadas en
el resplandor dorado del horizonte.

EL INCENDIO EN BALTIMORE
OS norteamericanos se han creado, enmateria de incendios, una verdadera especialidad. «Baten el record&gt; no sólo por la frecuencia,
sino por la magnitud y la importancia de esta
variedad de siniestros, y rayan en sport y en
diletantismo su desmesurada afición y su práctica asidua y sistemática de la «quemazón» en
grande escala.
Otros pueblos y otras razas gustan de poner
un gallo frente á otro gallo, un duelista frente
á otro duelista, un torero frente á un berrendo,
un cazador frente á un oso, y basta un ejército
frente á otro ejército. Nuestros vecinos, sin desdeñar, al menos en los últimos tiempos, este
último género de sport, prefieren, ante todo y
sobre todo, extasiarse con la lucha mortífera
de los comburentes, con los combustibles y con
los chisporroteos, los llameamientos y las humaredas que acompañan á esas nupcias de fuego del oxígeno con el carbono ó con el hidrógeno, en su caso.
Las estadísticas yankees prueban, con cifras
medias y tantos por ciento irrefutables, que cada edificio de aquel heroico pueblo se ha incendiado dos vece&gt;s y una fracción en el último
ejercicio económico, y que la ci1;1dad que no ha
ardido tres veces, se ha consumido cuatro en el
mismo lapso de tiempo. ·
En Francia las gentes se vanaglorian, recíprocamente, de los duelos que han «sustentado»; en Inglaterra de las apuestas que han ganado en Alemania de los vasos de cerveza que
se ha~ bebido, en Italia de las «vendettas» que

campeonato parece inconmovible.
En vano. los ~omberos y los cuerp~s de rngemeros han pretendido
alimentar el fuego de Baltimore y
complicar sus efectos, empleando,
e!1 ya.sta. esca.l_a y ~ara extinguir el
simestro, la drnamita, la lidita las
inyecciones de hidrógeno carb'ura·
do y las duchas de petróleo bruto.
Todo ha fracasado; y esta noble y
enérgica tentativa de Baltimore ha
dado higa por los cuatro costados
Los juristas, que en todo se han d~
meter, h:i,sta~nelfuego, atribuyen el
buen éxito, Jamás desmentido de
Chicago, á la sabia legislación' en
cuya virtud, ó en «virtud de la cu'áb
que es lo mismo, toda víctima de u~
incendio queda, por. sólo ese hecho,
exonerada de todas sus deudas y
resulta «á mano&gt; con sus acr~edores.
Los j1;1r!s~as de Baltimore se proponen rniciar y hacer adoptar una
ley según la cual las víctimas de
los incendios recibirán de sus acreedores el monto de las deudas con
e~los contraídas, con un rédito mímmo de tres por ciento al año.
Todos tienen fe en que la Legislatura aprobará la ley. Si así fuere
el próximo incendio de Baltimore'
ofuscará á todos sus predecesores'.
Las compañías de ferrocarril preparan ya, en ese evento, trenes de
excursión á precios bajos y se ha
constituido una sociedad la «Camp~ment Fire Spectacl 'Company
Lim», _que prepara a~ojamientos y
C?modidades especiales á los tour~stas que deseen presenciar el &lt;feérico» espectáculo.
No dejaremos de faltar.

le había tendido una red capciosa. No pudiendo desbancarlo en el terrAno del fuego, había
pretendido derrocarlo en el del ciclón y la tempestad de nieve. El jingoísmo yanqui sonrió
con desprecio y se encogió de hombros. El cataclismo aéreo lo dejaba frío. El valle del Mississipí ensayó la vía húmeda, y quiso, con sus
múltiples, devastadoras y reiteradas inundaciones, apagar los fuegos á la siempre ardiente
Cbicago. El fiasco fué completo. Baltimore,
despechada,tt.alió entonces al frente, y quiso
combatir, en el mismo terreno que la Sultana.
del lago Michigán, y su simulacro de incendio
le dió higa y le resultó la carabina de Am·
brosio.
Al principio, la Unión Americana suspendió
su juicio y llamó el proceso á prueba. No era
posible, de primer momento ni de primera intención, fallar en conciencia. Aquello que comenzaba en luminaria, podía acabar en incendio. Una de dos: ó el fuego arrasaba la ciudad, dejaba sin hogar á ciento cincuenta mil
familias, causaba pérdidas de tres á cuatro mil
millones de dóllars, y la ciudad, reconstruida
en tres meses, volvía á arder en quince días,
en cuyo caso Chicago quedaba en ridículo, con
todo y su banal demostración del teatro Iroqués, ó el fuego se conformaba con devorar
veinte ó treinta manzanas de casas, con producir estragos por la ridícula suma de do;; ó
trescientos millones, y se extinguía en cuarenta y ocho horas, en «el cuaL caso&gt;, Baltimore
qiaedaría deshonrado y escarnecido.
Hasta ahora, al parecer, Chicago triunfa, su

t el 7 del corriente.

Los funerales del Sr. Gral. Rivera se efectuaron el día, 8, por la
tarde, en el panteón de Dolores,
tributándose al cadáver los honores de ordenanza por una brigada
compuesta de las tres armas. Entre
los concurrentes al sepelio se contaban algunos jefes de alta graduación y numerosos amigos del finado.

II Sr. 6eneral Aureliano Rivera
A infausta nueva de que había muerto el
L
_Sr. Gral. D. Aureliano Rivera, circuló el
domrngo p~sado y fué confirmada, pues á las

doce 7 med~a de ese_ dí~ dejó de existir aquel
amer:itado Jefe del e¡ército, cuyos servicios á la
Patria fueron grandes en época de prueba.

Sr. Lic. D. Eduardo G. Pankurst, Gobernador
interino de Zacatecas.

Sr.~D. Carlos Gnevara A.larc6n, Gobernador
interino de Gnerrero.

brado para que lo substituya, interinamente, el
señor General Licenciado Don Eduardo Pankurst, que durante muchos años desempeñó el
puesto de Magistrado del Supremo Tribunal de
Justicia Militar.
El nuevo Gobernador de Zacatecas cuenta
con innumerables simpatías, tanto en México
como en su Estado natal, y es seguro que su
paso por el gobierno, dados los antecedentes
de honradez, laboriosidad y energía que distinguen a I señor Pankurst, será fecundo en bienes
para Zacatecas.

El Inspector General de Policía
A muerte del señor Coronel Don Carlos ViL
llegas, quien durante siete años desempeñó
el puesto de Inspector General de Policía hizo
que el Primer Magistrado de la República' nombrara para substituirlo al Coronel Don Fernando Gon_zález, Jefe de su Estado Mayor.
El agraciado con el nombramiento de Inspector General, es originario de Oaxaca y cuenta
C?arenta año_s de edad, de los cuales veinti·
siete ha dedicado al servicio de las armas
pues comenzó su carrera en el Colegio Milita;
cuando apenas contaba 13 años.
El señor Coronel González ha estado en las
campañas de Sonora y Yucatán haciéndose
acreedor por su brillante comphrtamiento á
algunas condecoraciones, entre ellas la del
Mérito Militar, que le fué otorgada como recompensa á sus buenos servicios.
El nombramiento hecho en su favor ha sido
aco~ido con beneplácito por toda la ~ociedad
mexicana. El señor Coronel González, no o bstante el puesto que desempeña, conservará su
cará?ter de Jefe del Estado Mayor del señor
Presidente.

***

En virtud también de una licencia concedida
al señor Don Agustín Mora, Gobernador de
Guerrero, ha sido designado para substituirlo,
con el carácter de interino, el señor Don Carlos
Guevara Alarcón, uno de los vecinos más caracterizados de aquel Estado.
El señor Guevara Alarcón es originario de
Chilpancingo, donde se inició en la carrera
política desempeñando distintos puestos bajo
las administraciones de los señores Generales
Don Rafael C. Cuéllar y Don Francisco O. Arce. En la época en que este último estuvo al
frente del Poder Ejecutivo, fué nombrado Ofic~a.l Mayor del Despacho, haciéndose cargo en
diversas ocasiones de la Secretaría, por ministerio de la ley, dm·ante los gobiernos del mismo
~eneral Arce y de los señores Ortiz y Mercenar10. Además, el señor Guevara ha desempeñado varias veces el puesto de Diputado á la
Legislatura. Ultimamente era Tesorero General del Estado.
El nuevo Gobernador es generalmente q uerid_o en Guerrero, por sus dotes de hombre laborioso y honrado.

Sr. Coronel Fernando González, Inspector General
dePollcla.

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EL MUNDO ILUSTRADO

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EL &lt;VINETA&gt; EN VERAClfüZ.

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La Escuadra Alemana en Veracruz
Cortesía del Emperador Guillermo
L señor Barón Von F loeckher, Encargado
á

E de Negocios de Alemania, comunicó la
Secretaría de Rel aciones que para dar cuna
prueba de amistad y consideración á S. E. el
seilor Presidente de los Estados Unidos Mexicanos&gt;, S. M. Guillermo II había dado orden
de que una división de cruceros de la. marina
a.lema.na, hiciera. una. visita á la República.,
tocando algunos de aquellos cruceros los puer-

tos de Tampico, Coatzacoalcos, Campeche y
Progreso, para reunirse, finalmente, en Vera.cruz.
Esta demostración de la simpatía que el
Emperador Guillermo tiene por nuestro país y
por el ilustre hombre de Estado que rige sus
destinos, fué acogida, ta.oto entre los círculos
oficiales como entre la colonia alemana residente en México, con positivo entusiasmo. La

Secretaría de Uelaciones comunicó al sel'ior
Barón Von Floeckher que el Gobierno Mexicano quedaba impuesto con satisfacción del
acuerdo de Su Majestad, y que los buques alemanes serían recibidos en nuestras costas con
todos los honore;¡ de la cortesía na.val; y la
colonia, una de la.s más lab0riosa.s y honora.bles que existen en el país, se dispuso, sin
pérdida de tiempo, á organizar una serie de

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EL COMODORO SCHROEDER Y EL SEf:fOR BARÓN VON FLOECKHER A BORDO DEL &lt;VINETA.&gt;

fiestas en honor del Jefe de la división y de los
tripulantes.

***

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El día 4-, á las once de la mañana., entra.ron
en la bahía. de Vera.cruz los primeros buques:

el &lt;Vineta.&gt;, que en otra ocasión visitó ya. las
costas mexicanas y que es el &lt;insignia&gt;; el «Ga.zelle&gt; Yel cFa.lke&gt;. Al avistarse la. flota., las baterías del puerto correspondieron al saludo con
21 cañonazos, y las emba.rca.ciones surtas en
esos momentos en aguas del Golfo, enarbola-

·~t..

UN BOTE DEL &lt;VINETA, &gt;

t

LOS CRUCEROS &lt;GAZELLE&gt; Y FALKE.&gt;

CUBIERTA DEL &lt;GAZELLE,&gt;-UN DISPA¡!O DEL &lt;VINE'fA.&gt;

ron sus banderas festejando el arribo de los
cruceros. El pabellón mexicano ondeaba en todos los edificios públicos y el muelle se veía.
como nunc:i. concurridísimo.
Momentos después de la. llegada de los buques de guerra., el señor Barón Von Floeckher

�EL MUNDO ILUSTRADO

EL MUNDO ILUSTRADO

VERACRUZ,-RUMBO AL «VINETA.»

pasó á bordo del «Vineta» para saludar al Comodoro Schroeder y darle la bienvenida, y más
tarde, á la una y media, fué recihida por el Jefe de la escuadra la comisión que envió á Veracruz la Secretaría de Guerra y Marina para
cumplimentar en nombre del Gobierno á los
distinguidos visitantes. La Comisión, que estaba integrada por los señores Coroneles G ilber-

en su honor, en la Lonja Mercantil, un gran
baile al cual asistieron las principales familias
de Veracruz.
El día 5 y á bordo del buque insignia, el Jefe de la escuadra ofreció un banquete al señor
Encargado de Negocios de su país y á la Comisión de la Secretaría de Guerra q:ie fué al
puerto á cumplimentarlo, recibiendo por la tar-

En la misma mañana, el Comodoro Schroeder y el grupo de sus subalternos que lo acompañó en su viaje, fueron recibidos por el señor
Presidente de la República y por los señores
Secretarios de Guerra, de Hacienda y de Relaciones, haciendo la presentación de los mari·
nos, tanto ante el señor General Díaz como
ante sus Ministros, el señor Von Floeckher.

rinos en México. Ene! Jockey Club, el Sr. Gral.
Don Francisc,o Z. Mena ofreció al Comodoro y
á los tripulantes del «Vineta», del «Falke» y
del «Ga.zelle» un gran banquete, y el Casino
alemán abrió el lunes por la noche sus salones
para festejará los distinguidos huéspedes con
un baile, al que fueron invitados los miembros
del Cuerpo Diplomático y sus familias, y numerosos caballeros y damas de la alta sociedad
mexicana. Además, el señor Von Floeckher les
ofreció por la tarde una brillante recepción en
su lujosa residencia de Coyoacán; habiendo
sido antes obsequiados con un banquete por
aquel distine;uido diplomático.
Antes de partir rumbo á Veracruz, los marinos visitaron algunos establecimientos oficiales, el Bosque de Chapultepec y la Alameda,
mostrándose, en general, muy complacidos de
S'l permanencia en la Metrópoli.
La salida del Comodoro Schroeder y de los
marinos que con él hicieron el viaje á México,
se efectuó el ma1:tes, llegando después á la Capital los tripulantes de los cruceros que permanecieron á bordo de éstos en ausencia de su
Jefe.
Las fiestas efectuadas en su honor resultaron también muy lucidas.

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'

***

Es indudable que la prueba de simpatía que
de parte del Kaiser han recibido, tanto nuestro
país como el señor Presidente, contTibuirá á
robustecer los lazos que unen á mexicanos y
alemanes, haciendo que su amistad sea cada
vez más estrecha y más fecunda en bienes para
las dos naciones.

«VINETA.»-EL COMODORO SALE Á RECIBfü Á LA COMISIÓN DE LA SECRETARÍA DE GUERRA.

00
LEVIA CARMINA
A Matllde.

¡Hosana al vencedor!-¿Qué ser humano
O qué divinidad librarse puede
De ese dios, de los dioses soberano;
Del rudo golpe de mortal saeta,
O en lucha competir, que al fin no ruede
Bajo la planta del terrible atleta? ....
¡Amor es siempre vencedor!-Un día
Cuando la esbelta Juventud prendía '
En tu semblante la primera rosa
Y en tu mirada dulce, y candorosa,
La suave luz de pubertad nacía,
¡Cuánta blasfemia profirió tu labio
De ese dios de los dioses en agravio!
De ese dios que al ofrte sonreía
Y ya para su triunfo preparaba
Su dardo más punzante,
Propio para tu seno de diamante ....
VISI'l'ANDO EL «VINETA. »

to Luna, Gustavo Maaffs y Capitán Gabriel F.
Aguillón, fué recibida 4 bordo con los honores
correspondientes, cambiándose entre el mismo
señor Coronel Luna y el Comodoro Schroeder
frases de galantería y de afecto para Alemania
y México y para sus gobiernos.
Por la tarde, el Comodoro hizo una visita al
Comandante del puerto y por la noche se dió

de la visita del señor Comandante de la plaza.

***

El Comodoro Schroeder y un grupo de jefes
y oficiales de los tres cruceros, salieron el mismo dfa por la noche rumbo á México, llegando
aquí el 6 por la mañana. En la estación del
Mexicano estuvioron á recibirá los marinos
los miembros más prominentes de la colonia.

Las frases cambiadas entre el Primer Magistrado y el Comodoro, fueron muy afectuosas, Y
las entrevistas con los señores Licenciado Mariscal, Licenciado Limantour y General Mena,
muy cordiales.
El corto espacio de que disponemos nos im·
pide dar crónica detallada de los festejos con
que se ha celebrado la permanencia de los ma·

¡ Amor es siempre vencedor! .... Rendida
Te ve á sus pies y con desdén se aleja.
¡Oh, cuánta sangre mana de tu herida!
¡Cuál hiere el alma tu doliente queja!. ...
Mas ya raudos los vientos
Llevan á los oídos de Afrodita
De tu dolor los débiles lamentos;
La Diosa te reclama
Para el divino culto, arde la llama
Y el Amor, por ser bella te perdona.
Salta á la barca si feliz ser quieres,
Da al mar la blanca lona
Y dirige el timón rumbo á Citeres ..... .
ENRIQUE FERNÁNDEZ GRANADOS.

o
LOS HEROES
Gigantescos y rudos como tallados
en un bloque de piedra; rostros curtidos
color de viejos bronces enmohecidos
'
y cabellos hirsutos y enmarañados.
Fulguran en su diestra los afilados
aceros, de eternales glorias bruñidos,
y se graban sus pasos, como esculpidos
en la cima eminente de los nevados.
'
Son los héroes invictos. Sobre el brumoso
escenario del Andes, do el sol los baña
en un vago reflejo de luz· extraña,
yo no sé lo que tienen de fabuloso ... .
¡me parecen forjados por un coloso
en el yunque ciclópeo de la montaña! ....
DAMIÁN

Buenos Aires.

CUBIERTA DEL «GAZELLE.»

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GARA Y.
GRUPO DE JEFES Y OFICIALES DEL «VINETA.~

�EL MUNDO ILUSTRADO
EL MUNDO ILUSTRADO

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cieron al trote los oficiales del Ejército, resultando vencedores en ésta el Capitán sec,undo
Gabriel Cuevas, que montaba el caballo ~Gru·
mete»; el _Teniente Ernesto Ortiz. que montaba
q:E[ Gorrión», y el Mayor Luis Pérez Figueroa
que montaba PI caballo q:Luzbel.»
'
Los clubs Militar y Alemán hicieron la quinta carrera, habiendo resultado en ella vencedores los Sres. L. Brauer, Dr. Dettwiler y A.
Chavaud.
La úl~ima c arrera, que fué la más sensacional, se ¡ugó e!1tre. algunos rurales, ganándola
los Sres. Jesus J1ménez y David Pérez.
Otro concurso de salto de obstáculos fué el
q~e cerró el programa, y en éste resultaron pre·
rmados los Sres. Mayor Pérez J&lt;'i..,ueroa L;
Brauer y Teniente Ernesto Ortiz. º
'
El _S_r. Gral. Rosalino Martínez, Comandante Militar de la ?laza, hizo á los vencedores el
reparto de prern10s, consistentes en objetos de
arte.
La concurrencia fué selecta y estuvo forma·
da por muchas personas, entre las que recordamos á las siguientes:
Sritas. Domínguez, sobrinas del Secretario
de Guerra; Sra. Algara de Joy, Srita~. Dolor es Núñez, Ana Robalo, Me G1·egor, Sra. Me
C_r:ery, Guernesey y Forst , Sri tas. Martínez,
ht_Jas del Comanda.ate Militar; Sritas. !.';arco,
Pmcel, D. Pablo K~si~owski y señora, Rugo
Scherer y ~efiorl!-, '.J:emente von Fink, Attaché
alt&gt;~mín; W . ~e1rnpe y seño1·a, · capitán Reef,
Lms Torres R1vas, Coronel Antonio z. Rojas,
Ma.yor Gar~ía. Cuél!ar, Rodrigo Valdés, D. HiP_óhto Ada!1d; marrnns alemanes, Capitán de
ft agata Be1rnke. Dr. Knohe, Capitán Teniente
von Bechtal,heim, Capitán Teniente Stelzel,

1

1

'

N el hipódromo de Peralvillo se efectuaron
el domingo próximo pasado, unas carreras de caballos organizadas por el Club Hípico Militar, y en las cuales tomó también parte
el Club Hípico Alemán.
Las carreras fueron para inaugurar el hipódromo y abrir la serie de ejercicios hípicos que
se verificarán durante la temporada de 1904.
Tanto el Sr. Gral. Díaz como el Ministro de
la Guerra, Gral. D. Francisco Z. Mena, fueron
invitados para que presidieran el espectáculo;
pero por motivos ajenos á la voluntad del primer Ma~istrado, el Sr. Gral. Díaz no pudo
concurrir, quedando la presidencia á cargo del
Sr. Gral. Mena, quien se presentó á las diez ele
la mañana en aquel lugar, habiendo tomado
asiento en la tribuna de honor y teniendo á su
de,r echa al Sr. Schroeder, Comodoro de la di-

E

visión naval alemana que ha llegado á. VPracruz últimamPnte, y á su izquierda al Sr. Bar6n von Flreckher, Encargado de Negocios del
Imperio Germánico.
La tribuna expresada la ocupaban, además
de las personas que herno~ mencionado, los se·
ñores D. Ramón Corral, Ministro de Goberna-

OFICIAL DE RURALES JESÚS JIMÉNEZ.

fueron invitados para que concurrieran á ;1a
fie~ta hípica que reseñamos.
U n concurso de salto de obstáculos cubrió la
primera parte del programa, habiendo sido 30
individuos de tropa los que se presentaron á
él. De éstos resultaron prE&gt;miados: el cnnductor
de primera Arnulfo Morales, el guard ia José
Padilla y gendarme Manuel Lomelí, con el primero, segundo y tercer premios respectiva.mente.
La segunda carrera (á 500 metros) fué ganada por las )'eguas q:Angelina» y q:Ancora», que
montaban los capitanes Luis G. Pradillo y Manuel M. Bridat.
Los socios del Club Hípico Alemán hicierOL
la tercera carrera (á 600 metros). habiendo resultado vencedores los Sres. L. Brauer, con la
yegua q:Raya», y O. Groth, con la yeguaq:Teya.»
A 1500 metros fué la cuarta carrera, que hi-

Teniente von Steinreker, Subténiente Ayudante
C. von Voigt, Ingeniero Bitterltertruz Pagador Kunz y Teniente de primera Lorey.'
La fiesta terminó cerca de las dos de la tarde, Y to~os los asistentes á ella se retiraron
muy satisfechos.

00
EL BESO
I
Dame un beso, paloma ... ,
¡Soy tan joven! Tu beso me levanta
cada vez que la vida me desploma.
¡Soy _tan débil! Tu beso me agiganta.
Es m1 labio tan solo y tan amargo
es el vivir tan largo
'
.Y es tan inmenso· mi temor por eso!, . ..
Fortaléceme, amada, dame un beso.

•,. ; ~'

' L .. .'.

·i

~ '

PERALVILLO.-éARRERA ENTRE SOCIOS DEL CLUB HÍPICC' ALEMÁN,

L,UZ DE L,UNA

Que besa las ramas,
Dos seres que tiemblan; la luz de la luna
Que el paisaje baña .. ..
¡Amor, un instante detén ahí el vuelo
Murmura tus himnos de triunfo y recog~ las alas!

-~·,..,

if;. s',' g • ,.

t:::

:Éú° ~ü~~¿¡·~-q~~-¿~~¿~:::: '1'a: ·¡;~¡~~- .. ....... ... .

EL SEROR GENERAL MENA Y EL ENCARGADO DE NEGOCIOS DE ALEMANIA EN LAS TRIBUNAS DEL HIPÓDROMO, - LA TRIBUNA CENTRAL,

Fiesta Hípico-Militar

•

Ella _e staba con él. ... A su frente,
Pensativa y pálida,
Penetrando al través de las rejas
De antigua ventana,
De la luna naciente venían
Los rayos de plata.
El estaba á sus pies, de rodillas
. .
Perdido en las vagas
'
V1s1ones que cruzan en horas felices
Los cielo.; del alma!
Con las trémulas manos asidas,
Con el mudo fervor de los que aman
Palpitando en los labios los besos, '
Entrambos hablaban
El lenguaje mudo,
Sin voz ni palabras,
Que en momentos de dicha suprema
'l'embloroso el espfritu habla,... '

1

En el Hipódromo de Peralvillo

·;w••;•s•:· :it&lt;/! "';' 1' -., •

Unos meses después, él dormía
Bajo de una lápida
El último sueño de que nadie vuelve
El último sueño de paz y de calma. '

...... -.A~ó~i:i"~," ~~-~ -ii~~;,~ .. · .-············ ··· ·
Con su gri.to bullicio animaba
De ese amor el tranquilo escenario.
¡Oh burbujas del rubio champaña!
·
¡Oh perfume de flores abiertas!
¡Oh girar cte desnudas espaldas!
¡Oh cadencias del valse que mueve
,
Torbellinos de tules y gasas!
Alh estuv_o más linda que nunca,
Por el halle tal vez agitada;
Se apoyó levemente en mi brazo
Dejamos las salas,
'
Y un instante después penetrarnos
En la misma estancia
Que un año antes no más la hubo visto

TPmblando, callada,
Cerca de él ! .... . . : . . .... . ..... , . , . , ..
. . . . . . . . Amorosos recue!·dos,
Tristezas lejanas.
Cariñosas memorias que vibran
Cual sones de arpa,
Tristezas profundas
Del amor, que en sollozos estalla,
Presión de sus manos,
Són de sus palabras,
Calor de sus besos,
¿Por qué no volvisteis á su alma? ... ,

A·s·~-p~~bÓ. ~; ·;i~¿ -~~- ~~~iir;,· ·· ·, ·
A sus ojos no vino una lágrima,
Ni una nube veló aquella frente
Pensativa y pálida;
Y mirando los rayos de luna
Que al través de la rt:,ja llegaban,
Murmuró con su voz donde vibran
Como notas y cantos y músicas
De campanas vibrantes de plata:
«¡Qué valses tan lindos!
¡Qué noche tan clara:»
J. A. SILVA.

00
LOS TRtS
Dialogaban los tres. Dijo el joyero:
-Bruño y esmalto en mi troquel sonoro,
para las novias, aderezos de oro,
medallas para el sabio y el guerrero!
Y exclacnó, pensativo, el jardinero:
- Con el C:iáfano aljófar de mi lloro,
las flores se g uarnecen., .. -Yo deploro
mi suerte!-profirió el sepult urero.
- Sí, mi suerte es fatal!. ... Tú, tienes flores;
q:éJ», oro, plata, gemas; yo .. . dolores!. ...
¡Jamás tengo un inst:i,nte de alegría!
No acierto á recordar que haya pasado
ni un a ño, sin haber yo sepultado
lo menos un difunto cada día.
JUAN DUZAN,

II
¿Has visto? .. . . El mediodía
me insulta y me condena, Necesito
abrevarme en tus labios, alma mía ,
Dame un beso: ¡tu amor es i tJ fioito!
i Gracias! ¡gracias! Tú sola no maldices
tú sabes que soy bue no y rne lo dices
tú me alivia.nas de la vida el pPso .. '..
Otro beso, paloma: ¡quiero uu beso!

lllll

III

UN BUEN SALTO.

ción; el Sr. Ingeniero Leandro Fernández, Ministro de Comunicaciones; el Sr. Capitán Don
Porfirio Díaz; los Ministros de España, Guatemala, Bélgica, Italia y Japón, y varios de los
Secretarios de las Legaciones residentes en México y los oficiales de los barcos alemanes, que

i~~!:

Ha caído la noche.
¡Cómo pasa la vida! .... Cejijuntos
nos despiden los hombres. ¡Qué de rl'Oche
de tristeza y de amor h icimos juntos!. ...
Muero de amarte, pero ¡quié n pudiera
vol ver contigo á la pasión primera!.,,.
2ué tu amor corno túnica de Neso
mas no importa: ¡fuí tuyo! Dame u~ beso!
DIEGO DUBL:É! URRUTIA,

00
SR. L. BRA UER.

f*~

'4w,W""&gt;e&lt;W:4ii-"""""A/c1Fw«WW:Piiir•;"C'.'"'V".&lt;HXWS.2 ., m
PERALVILLO, -CARRERA ENTRE OFICIALES.

,~,.,,.,,"_l.:

�EL MUNDO ILUSTRADO

El Primer Triunfo
C

UANDO Juan Francisco Lorrain se vió en el andén de la
espaciosa estación metropolitana;
cuando sus equipajes le fueron entregados y vió ante sí la enorme
sncesión de calles y más calles,
avenidas, encrucijadas y plazuelas, sintió un vértigo persistente
que soplaba en sus oídos. Creyó
que fuera el aire malsano, del que
tanto 1e habían hablado en su pueblo, aire de la ciudad populosa, aire que hace pálidos y enfermizos
aun á los niños de las capitales.
Había salido de su pueblo sin
más rumbo que la capital, sin más
apoyo que su fe en el triunfo de su
arte, en su talento. Sabía que la
vida era dura, que la competencia
de los imbéciles era tenaz y echaba mano de cuantas malas artes
puede concebir el cerebro humano.
Sabía también que el calvario, el
áspero y rudo calvario que ante sus
ojos se extendía, llevaba á la segura crucifixión. Pero tenía una es•
peranza, una de esas esperanzas
que amplían el horizonte de una
vida y que hacen un genio ó un loco de quien las alimenta.
Su violín era su capital único. Y
á fe que dominaba al difícil instrumento. En su pueblo, cuando á solas se internaba en la montaña cubierta de bosques, su violín et·a
ave, era torrente, era nube y era
alma
Tenía el amor intenso á su arte,
que sólo los grandes músicos conservan más allá de la época de la
primera novia y de la primera lágrima. Estaba seguro de que el
mundo entero, si lo llegaba á escuchar, lo comprendería inmediatamente, y sólo pedía á esa vaga deidad á la que tanto tememos--el
Destino,-que le proporcionara la
manera de tocar ante un grupo de
distinguidos «dilettanti.»

las que fundaba el castillo todo de
sus sueños, se desvanecían con una
rapidez que causaba hondas desazones al pobre músico. Cada semana llegaban hombres de rostros patibularios y de escasas palabras,
que, á cambio de un papel timbrado, le llevaban sus dineros, en una
sucesión ininterrumpida y siniestra.
Y, cuando ya las monedas se concluían, sin que la menor esperanza
se perfilara en el horizonte nebuloso, María, la adorada María á
quien había prometido volver pronto á sacarla del pueblo, llegó ino··
pinadamente, en una noche de postración y de amargura inmensas.
María era madre. No había querido esperar por más tiempo en el
pueblo, al convencerse de que l levaba en su_ seno á «su pequeño
Juan» con el que tanto habían so-

de la casa la obligaba á derrochar
sus fuerzas, más aún, en continuadas ascensiones peligrosas. Pero
siempre reía, siempre estaba contenta, y cuando Juan volvía de su
ruezquino trabajo, con el alma rebosando amargura, con la mirada
to.rva, la respiración anhelosa y
lívido el rostro, lapo bre muchacha
encontraba manera de decirle en
una charla argentina de avecilla
loca, todo lo que en el día había
soñado, todo lo que en sus éxtasis
había previsto, para un porvenir
cercano.

***

La ocasión, tanto tiempo buscada
por Juan Francisco, llegó como
siempre, inopinadamente, en el momento mismo en que más remota la
creía. En los pisos bajos de la casa, en lujosa habitación, vi vía un

***
La capita,l era muy grande. Más
aún de lo que en sus sueños la había
creído Juan Francisco. Las calles
sucedían á las calles, y las plazas
á las callejas en un interminable
desfile de edifi&lt;Jios, altos y bajos,
ricos y pobres, elevados la mayor
parte, humildes algunos, silenciosos todos, obscuros, cerrados herméticamente, en el silencio de aq uella noche de invierno.
Soplaba el viento furiosamente,
quejándose al chocar con las salientes y al internarse en las encrucijadas. El frío intenso mordía las
carnes poco cubiertas de Juan
Francisco. Había recibido, al salir
del pueblo, la dirección de una casa de huéspedes en la que poco,
muy poco cobraban. Y e~prendió
valientemente la marcha, fi¡ándose,
al pasar, en las farolas, donde se
podía leer el nombre de avenidas y
plazas, preguntando á los pocos
p11seantes trasnochadores, para
guiarse en su camino á través de
tal aglomeración de edificios.

***

Había creído Juan Francisco fácil, relativamente, hacerse oír por
los empresarios, con sólo decirles
«soy artista; quiero solamente que
me escuche. Nada pido en cambio.»
Pero en las tentativas que había
hecho para acercarse á esos misteriosos y omnipotentes personajes en cuyas man.os deposital;&gt;a el
Destino el porvemr de los artistas,
había sufrido siempre repulsas,
más ó menos francas, más ó menos
dolorosas; pero dolorosas y francas siempre.
N adíe quería escucharlo, por
más que sólo pedía eso: que se le
oyera tocar. Nadie había visto, detrás de sus miradas lacrimosas y
tristes la chispa del talento, que
ardía ~omo un lejano fuego, oculto
por una mansa neblina.
Su capital, el pobre capital reunido en tantos ali.os de sufrimiento
y de ahorro, capital formado por
las escasas monedas que la madre
prudente y amorosa había ocultado en el equipaje magro de Juan
I!'rancisco; las viejas monedas en

ñado allá, en el tranquilo pueblecillo, al amor de la mansa lumbre
de la chimenea, en el pueblecillo
pacífico y amado.

*
**

La llegada de María obligó á
Juan Francisco á buscar algo en
que trabajar siquiera pai:a alimentarla y para preparar la ropa del
que venía.
Buscó un alojamiento cualquiera,
humilde hasta la miser-ia, frío, alto
y desapacible. Instaló los escasos
muebles que alcanzó á comprar, y
dió lecciones, regalando su trabajo
á manos llenas.
María trabajaba, siempre contenta, siempre cantando aires del villorrio, tejiendo ensueños en un
deslumbramiento de amor. Se había
casado con Juan porla única razón
de que le amaba mucho. Poco á
poco se iba llflnando la canastilla
del futuro hijo, con pequeñas piezas
de ropa fina, hechas con los retazos
que el amordeMaríalograba transformar por completo.
Trabajaba rudamente, á pesar de
su estado. La interminable escalera

actor mimado por el público. Algunas noches, cuando faltaba hasta el alumbrado en la mansarda de
Juan, el infeliz músico tomaba su
violín, se retiraba al wás obscuro
de los rinc0nes y-fingiendo en su
imaginación que un gran público lo
escuchaba atentamente -rompía el
silencio de la noche con una extraña y genial sinfonía, en la que su
alma sollozaba todas sus miseria,.
Gustaba de imitar, en la soledad
de la noche, el rumor del viento, del
mar, el rugir del as olas, los ruidos
mil y uno que en las costas vagan,
cuando el mar conversa con las
sombras de la noche. Era como una
regresión al pueblo. Se sentía entonces transportado á la época, no
muy lejana y para siempre ida, en
la que solo en su casita, enfrente de
la inconstante planitud del océano,
soñaba con un ·porvenir de gloria y
&lt;'l.e riquezas.
El actor poderoso y querido por
el público, escuchó alguna noche el
extraño llorar de aquella serenata
de Juan Francisco. Pensó en aprovechar el talento que el músico demostraba, en el estreno de una comedia que preparaba. Por la mañana subió los escalones resbala-

•

&lt;lizos y elevados, y tocó á la guardilla del músico.
No lo quería creer Juan Francisco. ¿T!,ra verdad? ¿Le presentaría
al empresario para que le tocara su
sinfonía? ¿Sería posible que le contratara? Las preguntas de Juan
Francisco se atropellaban, salían
sin orden alguno de sus labios, trémulos de emoción y de gozo.

***

El empresario lo recibió. Pero
cuando el pobre artista sacaba su
violín, para mostrar basta dónde
llegaba su habilidad y su talento,
el gordo empresario movió sus dedos, recubiertos de sortijas, en un
gesto de supremo desdén. No era
necesario oírle. Debería venir en la
mañana siguiente á tomar parte en
el ensayo. Dobería tocar «eso del
mar» en una de las escenas de la
farsa que se estrenaría en poco
tiempo.
El músico salió anonadad&lt;,, sin
comprender bien qué era lo que sucedía. No podía comprender cómo se
le iba á contratar, sin escucharle, ni
qué papel era el que se le reservaba en la representación. Fué puntual á la cita. Por el camino, al dirigirse al teatro, discutía consigo
mismo cuál era la actitud que más
le convenía ado¡)tar. Pe1 o le molestaba no saber de cierto cuál era
su papel en la escena.
Se trataba de una pantomima en
la que un acto pasaba en el puente
de una embarcación llena de r-icos
que regresaban del veraneo, y de
infelices que emigraban de su patria. En cierto momento un músico
alemán [este papel se reservaba á
Juan Francisco] era llamado por
los via¡eros ricos para que les divirtiera algo. Y aquí debería tocar
su sinfonía imitativa, «eso del mar»,
que había llamado la atención del
actor socorrido por el aplauso del
público.
En el ensayo se le colocó en cierto punto, se le dijo cu&amp;.ndo y cómo
debería entrar y en qué fo rma, se
le aconsejó que hiciera algo capaz
de provocar la risa del auditorio.
Pero no se le pidió siquiera que tocara. Juan Francisco escuchaba,
casi sin entender, las palabras.
Cuando volvió á su cuchitril, fué
preciso que oyera el canto alegre
de su pobre María, que le hablara
ésta del hijo por nacer, que le refiriera, con sus palabras amables y
su mímica animada y descriptiva,
todo lo que había pensado hacer,
para «cuando ganara dinero con su
contrata y hubiera ya nacido el
pequeño Juan». ¡Si supiera lapobre mujer!
Pero no lo sabría. Juan Francisco se impuso como un sacrificio
inmenso el silencio y hasta supo
aprestar su corazón suficientemente para fingir la misma alegría que
manifestaba su pobre esposa.
Decíase el músico que, aunque
fuera en el disfraz de un emigrante
miserable, el público, una vez que
lo escuchara, sabría distinguir su
talento. Soñaba en futuras ovaciones que le pagarían con creces el
angustioso momento que la fortuna le imponía.

Un mar rujiente de cabezas humanas se extendía hasta el infinito,
ante los ojos maravillados de Juan
Francisco. El intenso resplandor
de las candilejas le cegaba, impidiéndole la percepción clara de los
objetos. Avanzó mecánicamente,
creyendo escuchar un murmullo de
aprobación. Pero tropezó con una
silla, y una carcajada brutal, imbécil, resonó en la sala. El músico
permanecía con su violín en la mano, anonadado, incapaz de pensar
siquiera en la situación. El actor
que le había llevado al teatro se
acercó á él diciéndole algunas palabras que se perdieron en el ruido
ensordecedor de las risas. Para el
público, la escena era finjida. El
mismo estupor dramático de aquel
músico de largos cabellos rojizos,
era divertidísimo.
Y Juan Francisco permanecía atónito, muy lejos de ahí, en espíritu,
y con el violín en la mar:o, sin acer-

tar á darse cuenta del caso. Otra
vez, tocándole en el hombro, el actor le dijo: «¡toque inmediatamente,
toque, porque va á hacer rodar la
obra!» Y el artista atacó su sinfonía ....
A medida que iban pasando por
su memoria, en la evocación misteriosa de la música, los sitios y las
escenas, maravillosamente descritos en a:¡uella su obra más cuidada
y más amada, iba Juan Francisco
adquiriendo el dominio sobre sí
mismo. Vió retorcerse, con la risa
bestial y burda que causaba su presencia, al público todo. Nadie es·
cuchaba la música. Este era un pretexto, sólo para exhibir la figura
interesante y risible de aquel músi·
co germano, de largo pelo encendí·
do ....
Nadie se dió cuenta de los mila·
gros de harmonía; nadie vió cuando Juan Francisco salió de la escena. Los histriones que finjían el

mareo en el puente del buque, absorbían la atención toda. Juan
Francisco se retiró taciturno, con
la mHerte en el alma. Alguien le qui·
tó la peluca, le dió sus rop~s y
abrió una puerta para que sahera
á la calle.

***
Ya era demasiado. Había que terminar, de una vez, con tales sacrificios. Juan Francisco se encontraba en ese estado de postración que
es el obligado precursor de la muerte. Pasaban por su mente, en ca·
balgata desenfrenada, ideas opuestas, y el conflicto de su alma repercutía dolorosamente en su corazón.
Sentía una opresión intensa que le
cortaba el resuello; y cuando llegó
á su casa, en el pasillo de la escalera, estaba decidido. Abrió la llave del gas, en el estrecho gabinete,
y se dispuso á morir.

Olas amargas bamboleaban el cerebro del pobre músico. Sentía que
se iba desvaneciendo rápidamente
su persona; que se diluía su al~a
en un anonadamiento negro y sm
dolores. ¿Era la muerte?
Cuando volvió en sí, el sol reía
en la ventana de su cuartucho. María, más pálida, estaba á su cabecera sosteniendo en sus brazos un
bulto. En grandes frases, violentamente, cuando se convenció de que
Juan Francisco la escuchaba, la
infeliz mujer le dijo cómo le habfan
encontrado, privado por la emoción
probablemente, aquella n~che de su
primera funcion, de su primer concierto de su triunfo. «El pequeño
Juan ~o esperó-decía- y ha venido al mundo precisamente en la noche del primer triunfo de su padre.»
Y sólo Juan Francisco sabía, ne
cierto, cuál había sido este primer
triunfo ..... .
K. JARBQE.

TEATROS
Debut en Arbeu

O ON

EMILIO THUILLIER

gran satisfacción de las amantes del
arte hizo su debut, en Arbeu, el miércoles último por la noche, la Compañía Dramática que dirige el notable actor español
Emilio Thuillier.
La obra escogida para d debut fué ccDe
Mala Raza,» drama de D. José Echegaray
muy conocido en México y muy del agrado
de nuestro público.
Si hemos de atenernos á la impresi6n dominante entre los que asistieron el miércoles á la función inaugural de la temporada.,
diremos que la Compañia es indudablemente una de las mejores que nos han vi~itado.
Thuillier, que ha sabido triunfar en Madrid,
donde el público que gusta deLdrama es tan
exigente, triunfó en toda la línea, revelándose un artista de corazón y de talento. Su
tendencia al cmaturalismo» se echa de ver
desde que aparece en las tablas y su labor esde aquellas que satisfacen y convencE&gt;n. Para Thuillier fueron la noche del debut, las
más entusiastas ovaciones.
La Sra. Ferri, ·la primera actriz, estuvo
muy discreta, distinguiéndose en los pasajes
culminantes de la obra por la buena interpretación de su papel. En cuanto á los demás artistas, bástenos decir que contribuyeron eficazmente al éxito obtenido, trabajando á conciencia y con deseos de agradar.
Damos en este número los retratos de
Thuillier y de la Sra. Ferri, así como los de
las damas jóvenes María Victorero y Mercedes Díaz Gambardella.

ANA[MOLLA;;FERRI.

o
Miniaturas
La política es como la guerra: devora hombres y millones.
-Las multitudes no se mueven á impulsos de una idea, sino á impulso de uu sentimiento.
-La segunda parte de la vida ee pasa
siempre haciendo recuerdos de la primera.
-El mal que hacen los hombres vive en
el bronce; sus virtudes las trazamos sobre la
onda.
-Las injurias se recuerdan; los favores se
olvidan.
-El progreso se mide comparando el presente con el pasado.
-Los hombres, reunidos como un haz de
flechas, son invencibles; tomados separadamente, se les rompe como cañas.
-Los principios de la ley natural con respecto al hombre, se reducen á un precepto
fundamental y único: la conservación de sí
mismo.

*

**de la represenY llegó la noche
tación. El actor que le había protegido, le llevó en su carruaje, dán·
dole aún algunos consejos. Ya en
el teatro, se apoderaron de él algunos de los coristas, le pintaron la
cara; bromeando y riendo, le pusieron una peluca de color rojizo,
ridícula, le vistieron casi con la indumentaria de un payaso. La amargura y el asco subían á los labios
de Juan Francisco, produciéndole
la amarga impresión de la náusea.
Pero pensó en María; pensó en
su hijo, en el pequeño Juan, cuyas
ropas tinas, resultado de meses de
trabajo, había sido preciso vendPr_
para comprar un pedazo de pa~. Y
se resolvió á triunfar por encima
de la hostilidad del mundo. Un hombre le sacó de su ensimismamiento,
tocándole en el hombro y arrojándole casi á la escena.

EL MUNDO ILUSTRADO

MERCEDES DÍAZ GAMBARDELLA,

MARÍA VICTORERO

�tt

EL MUNDO ILUSTRADO

MUNDO ILUSTRA1&gt;O

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fluencia y de nuevas adquisiciones territoriales.

(1

***
Entre tanto, dos acorazadoi, que eran fuerza y orgull? de las escuadras rusas y un cru-

~ ~~

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¡&gt;•

El conflicto ruso,faponh. -Tnttrrupdón dt tas ntgoctaciones. - Jlllta jacta tst•-eomtenzan las bosttlldadts.
En Puerto Jlrturo y en ebtmutro.- EI primer rtoés dt los rusos.-Et patriotismo dt los putblos y los principios bumanitarios.- En dtfensa dtt
"Padrt."- Probabilidadts para lo porotnir.-ta actitud dt las pottndas.
J:l
7 \

pe.ar de las opiniones optimistas que
hasta última hora se substentaban en
las Cancillerías, y eran mantenidas entre los
hombres de buena voluntad; á pesar de los
esfuerzos que, po!' lo menos en apariencia, hicieron los Gabinetes para buEcar una solución
pacífica á las controversias ruso-japone;:a¡,,
cada vez más agrias, y á cada momento amenazando con un terrible rompimiento, los
acontecimientos se han precipitado de una
manera casi inesperada1 y hoy la guerra entre el joven Imperio del «Sol Naciente» y el
poderoso Imperio de los Czares, es un hecho
irremediable, acompañado de todos los horrores de una lucha porfiada y tenaz, como
tiene que ser la que acaban de emprender los
japoneses con su impaciencia y los ru.os contra toda su voluntad, si ha ele juzgarse por
las declaraciones hechas en hora postrera por
la corte de San Petersburgo.
Aún no llegaba á manos del Gobierno japonés la respuesta á su última nota, con las
concesiones dizque conciliadoras de Rusia;
aún se esperaba con ansia en todas partes
la anhelada contestación cuyos términos se
habían hecho públicos en su parte substancial, cuando ex abrupto y de modo intempestivo, e! Ministro japonés en San Petersburgo, pidió con urgencia sus pasaportes, y de

orden de su Gobierno dió por rotas y terminadas las negociaciones pendientes, decl:mrndo que, en consecuencia1 rn país recobraba
su completa libertad de a&lt;:ción para ref:guardar los quP. creía amenazados intereses propios en el Extremo Oriente. La actitud de
Rusia no era dudo~a ante esta declaración:
aguardó serena la marcha de los sucPSufl, no
sin lanzar la responsabilidad sobre $U rival,
en nota circulada á las potencias que habían
seguido con interés creciente las diversas fases del conflicto.

***
Imposible en las presentes circunstancias
decidir á ciencia cierta de parte de quién está
la responsabilidad en la contienda armada
que acaba de estallar. La luz de los primeros
cañonazos y el sc..rdo estruendo de los primeros torpedos clavados con hábil destreza en
la quilla de tres buques de guerra rusos, en
medio de las sombras recatadas de la· noche
del lunes último, en la bahía de Puerto Arturo, no soh suficientes á definir fas condiciones todas en que se han roto las hostilidades, ni. pueden arrojar la claridad que se
quiere para dar la solución á ese problema
erizado de dificultades por su propia naturaleza. Más tarde, cuando se depuren á la luz

de un criterio desapasionado y ajeno dP preocupaciones, los hechos que han precedido y
seguido inmediatamente al rompimiento, se
sabrá dar á cada uno su derecho igualmente,
conforme á los principios eternos de la justicia, que ni cuenta el alcance de los elelllentos de guerra de los com batiPntes, ni atiende ni com,idera la inmensa mole de ejércitos
que abruman á los pueblos con su enorme
pesadumbre. Entonces se sabrá si el Japón
ha sido tan impaciente como aparece, y Rusia tan conciliadora como se deja entrever;
se comprenderá entonces si el iniciador del
Congreso de la Paz no fué cegado por sus
propios apetitos ó los de sus consejeros; si
fué arrastrado, á pesar suyo, á un conflicto
que repugnaba, ó cedió s6lo en la apariencia,
pretendiendo abrumar con el peso del número á su competidor, lanzando sobre las fértiles regiones mandchúes y sobre las comarcas de la asendereada Corea, la avalancha de
sus cosacos, protegidos por los cafiones de su
potente flota, á la sombra de las inexpugnables fortificaciones de Puerto Arturo.
Sabráse al mismo tiempo hasta dónde volaban las pretensiones japonesas, cuál era el
límite de sus aspiraciones, cuál el arrebato
de sus concupiscencias, y hasta dónde podía
llegar en sus anhelos de nuevas esferas de in-

~

1
1
1

-

S. M. MUTZUH~T01 EMPERADOR DEL JAPÓN

Mas hay que prever un hec~o posi_ble Y. al
alcance de las humanas contmgencias: mutilizada por ahora, la parte principal de la
escuadra' rusa en las aguas orientales, pueden, cabe en lo probable, hacerse los japoneses duefios del mar, y entonces prevalecer, por tiempo más ó menos_ lar~o, sobre
los rusos cortando las comurncac10nes con
Vladivostock y entorpeciendo, de manera
más ó menos' eficaz las operaciones de los
ejércitos en tierra, donde superarán indudablemente los rusos, si logran concentrar sus
elementos en disponibilidad.

Pronto resonará también la
poderosa voz del Czar de todas
las Rusias, convocando á su
amado pueblo á la lucha, que
puede tomar el carácter_de guerra sagrada contra lo~ mfieles;
y ese pueblo, que mua. ?n su
soberano á la encarnac1on de
Dios sobre la tierra; esas innúmeras multitudes, que tienen
mucho de asiáticas en su c,mstitución , correrán apre-rnradas
al llamamiento, buscando, por
todos los medios á su alcance,
la manera de ofrecer la vida
por el Czar, su PADRE, su AMO
y su sExoR. Y se desbordarán
los ejércitos moscovitas, aun á
través de las heladas estepas
de la inclemente Siberia; se
desbordarán en ordenado ó
confuso tropel,-¿pero á dónde?-sobre Mandchuria y sobre Corea, que
han de ser, á no dudar, el teatro de los ?ºn:1bates por tierra, á pes~r de todas las ms1nuaciones de los Gabmetes, que, azuzados
por el gobierno americano, pretenden, á última hora, poner coto y sefiala~ linderos á
los caro pos de las futuras opera~10nes.
Seguirán los combates y contmuará la lucha encarnizada hasta que uno de los contendientes, falt~ del nervio indispensa~le d?
la guerra falto de los recursos necesarios a
sostener Íos crecidos gastos que demandan,
con im¡:,eriosas exigencias, las modernas t~cticas y la estrategia moderna, busque la mtervención pacífica, que ah~ra rechaza en
su orgullo, patriótico si se qmere, pero profundamente inhumano.

blime Puerta á sus siervos infelices, que aún
gimen en los Balkanes bajo el pesado yu~o
de la Media Luna; sufrirán todo, como vieron á la infeliz Ilélade, madre de pueblos y
cuna de la civilización, pisoteada por los cascos de los caballos turcos, triunfadores en
Larissa. Todo lo verán con los ojos serenos
de la neutralidad, porque, por encima de las
consideraciones meramente humanas, está
~iempre la. consideración del interés propio,
que prevalece en la tremenda lucba1 digan lo
que quieran filósofos y moralistae, filántropos
y pensadores. ¿No se ve clara la pretendid~ intervención americana en el actual confücto,
porque teme, no por el Czar ni por el pueblo ruso, sino por sus flamantes posesiones de Filipinas? ¿No
se insinúa que Inglaterra, neutral y todo, ha permitido --así
lo dice en un cablegrama de última hora-que l-0s japoneses
usaran del puerto de Wei-HaiW ei arrancado á China por
ami~tosa mediación, como base
de sus operaciones primeras,
que han costado á Rusia el primer revés en la contienda?
Esperemos: que grandes sorpresas nos prepara, sin duda,
la lucha que antier ha comenzado.

X. X. X.
10 de febrero de 1904.

o
PENSAMIENTOS
Muchas veces el que escarba, encuentra lo que no quería
hallar.

***

***

!

- -=-,-....-.-,:L••H___..
S. M. NICOLÁS II 1 CZAR DE TODAS LAS RUSIA$

cero protegido de no escaso valor, yacen l)ncallados á la entrada de Puerto Arturo, anunciando con sm entrepuentes desmantelados
y ~us torrecillas rotas y desarboladas, que el
primer golpe de la audacia jap?nesa les h_a
sido desfavorable, pues en el primer encuen •
tro ha logrado pouer fuera de combate treo&lt;
unidades táctitas de las fuerzas navales del
enemigo, aislar el resto ~e 1a flota que queda
encerrada en la bahía, mientras
permanezcan esos obstáculos
que la obstruyen, imposibilitándola ba11ta para. tomar el
carbón indispensable á las operaciones posteriores, y sobre
todo, haciendo ver ai enemigo
mismo y al mundo entero, que
observa la lucha como espectador, cuáles son los bríos que
animan al impetuoso pueblo
niponés, guiado por un gobierno fuerte y acompañado de
las manifestaciones de un patriotismo no desmentido en las
horas solemnes de prueba.
De otro combate se tiene noticia, ocurrido en aguas del
puerto coreano de Chemulpo,
donde se dice que dos cruceros moscovitas que trataban de
impedir el desembarque de
tropas japonesas, fueron desmantelados, b.undiéndose uno
de ellos con toda su tripulación.

***

No darles á las escuelas del
pueblo la importancia que se
merecen, es hacer causa común
con el diablo.

***

La razón necesita de la experiencia; pero ésta nuda vale
sin la razón.

***

La educación es una maestra dulce é insinuante, á la vez
que enemiga de la vioiencia.

***

Antiguamente la vejez era
una dignidad; hoyesunll. carga.

***

De quien pone los ojos en el
suelo, no fíes tu dinero.

***

UN &lt;VIVAC&gt; DE LOS RUSOS EN UN TEMPLO CHINO.

En ese caso, no enteramente remoto, la
lucha que de todoEO modos se supone porfiada y tenaz, tendrá que alargarse más de lo
que por de pr?nto e!·a de suponers~.
¿Y sufrirán 1m pas1~les las poten?]ªª que ~e
dicen amigas de los rivales en acc1on, sufrirán indefinidamente que se destrocen dos
grandes pueblo@ llamados por ley hist6rica
á ser los portaestandartes de la civi_lización
en los imperios petrificados del Asia secular? Sí lo sufrirán, como vieron borrarse del
mapa de Sud Africa el nombre de dos p~eblos heroicos· como vieron á los macedomos
sucumbir en ~anos de los bárbaros ((bashibasuks» del impío sultán Abdul Hammid,
no obstante que reclamaban su libertad después de tantas inútiles promesas de la Su-

Los que pudienclo defender
á un inocente, lo abandonan,
son tan culpables como los que
lo matan.

..

CLARO DE LUNA
(BEETHOVEN)

En alta. noche la canciór. serena
trae en su giro vagabundo er viento,
como ráfaga triste de un lamento
que allá en el fondo del pasa.do suena.
¡Oh, cuál tl'aduce la profund1:1- pena.,
la amarga. soledad del pensar1;11e~to1
la breve dicha, el hondo sufr1m1ento,
con frase vaga de misterios llena!
Sobre las teclas pálidas del piano,
desgranando su I!Ota. cristalina,
parece una hbélula tu mano.
Y tu frente de anémona se inclina.
al ev&lt;'car del ruiseñor germano
la sollozante vibración divina.
LEOPOLDO DfAZ.

�EL MUNDO ILUSTRADO
Et MUNDO ILUSTRADO

PARA LAS DAMAS
Los Bailes de fantasía.-Peinados u Traies,
Nosotras, las j6venes de la presente generaci6n, s6lo sabemos lo que es el Carnaval
por lo que de él nos· cuentan. Bieti desearíamos tenerlo nuevamente entre nosotras y
agasajarlo con todas las alegrías, con todas
las carcajadas que merece. Pero ¡ah! s6lo conocemos la tumba de Pierrot.......
Dejemos al Carnaval en sus manifestaciones populares, generalizadas, tal como no lo
veremos más, y hablemos un poco de bailes
de fantasía, ya que estas reuniones se efectúan con frecuencia en México y son siempre tan elegantes y están siempre tan concurridas. El baile de fantasía tiene encantos
especiales. En ellos se despliega un verdadero ingenio artístico para la confección de
trajes. El mayor triunfo de una mujer que
asiste á estos bailes, es ser proclamada reina
de la fiesta, por la. elegancia y originalidad
de su disfraz.
He aquí, pues, un medio de lucir las habilidades femeninas y de tomar parte en un
torneo del que son juecés todos los concurrentes al baile. No se estilan ya los conocí-

i¡l1

IPEIN ADOIDE FANTASÍA «GITANA,»

1

1

en la casa de un noble italiano, el sefíor de
Manutelli. Dice el cronista que á la mitad
de la fiesta se entreg6 un rico list6n de seda
á cada uno de los danzantes. En cada grupo
se separaban los caballeros de las damas y
formaban línea tendida á lo largo del sal6n.
En seguida, como si se tratase de bailar lanceros 6 minuetos, los grupos de un extremo
de la sala avanzaron hacia sus contrarios, y
al compás de la orquesta llegaron á una gruta que había en otro de los extremos del sa16n y cada uno de los danzantes se instal6
en el sitio que tenía marcado, hasta formar
una apoteosis de la Primavera.

PEINADO DE FANTASÍA WUQUESA.»

P

ASARON ya en nuestro país los alegres
tiempos del Carnaval. Apenas si, como
débil remedo 6 lejano recuerdo de pasadas
épocas, quedan en algunas ciudades, especialmente en Mérida, las bulliciosas algarabías y los disfraces multicolores de los tiempos en que Arlequín y Colombina discurrían
por teatros, calles y salones, al agudo retintín de sonoros cascabeles.

et test.11mento

EL CALENDARIO
Observo que cada cual
con indiferencia igual,
se sirve del calendario
que le indica de ordinario
los días del mes puntual.
Y todos, de enero á. enero,
y con el mismo interés,
van arrancando á su vez
la hoja del día primero
hasta la última del mes.
Y en la página deshecha
que cae al suelo estrujada
nadie fija su mirada,
porque ella encierra una fecha
que no sirve para nada.
Sin darse cuenta del daño,
todos con empeño extraño,
todos con el mismo afán,
quitando las hojas van
hasta que concluye el año.
Engañándose quizá,
su mal el hombre entriltiene,
y así cuenta no se da
que cada hoja que se va
es una menos que viene.
En existir tan preca,rio,
se arranca una hoja y se olvida
que aquella hoja desprendida
es parte del calendario
que compone nuestra vida.
Así, de manera igual,
pierde en la época estival,
el árbol, hoja tras hoja;
así de ellas se despoja
sin sentir ni el bien ni el mal !
CALIXTO VELADO .

La falta de nutrición es la causa
primordial de las enfermedades extenuantes. Véase lo que dice el muy
prominente Dr. D. Pablo Córdova
y Valois, de la Ciudad de México:
«Tengo el gusto de manifestarles
que el uso de la Emulsión de Scott,
en mi práctica de muchos años, ha
sido siempre satisfactorio, pues supera á toda otra preparación cuando se trata de enfermedades de los
órganos respiratorios ó de las afecciones por falta de nutrición. Re. une, ademas, la ventaja de tener un
gusto agradable, pues los enfermos
en general no la rehusan.»

del Ilmo. Sr. Arzobispo Fechan
Los bienes fueron valuados en $125,000.
La m~or parte de lo test.ido consistía en dos pólizas de $25,000
cada una, tomadas en "La Mutua", Compañía de Seguros sobre
la vida, de Nueva York.

Hace pocos dfas que ~ practicó
la apertura del testallllento del Ilustris,imo Sr. .A:rzobilSlpo D. Patricio
A. Feehiam en la ciudad de 0hicago,
Illinois. La fortun:a diell distingmdo
¡prelado ascendió á. cerca de . . .
$125,000 oro americano; y según el
ÍiD/V.entario ,que !le ha publicado, Jos
,bienes que dejó fueron como sigue:
Dos póli~as de "La
Mutua," Compañia
de Seguros .sobre a~
Vida, de Nueva York,
p,or $25,000 oro ,cada
una, ó sean. . . . . $ 50,000 oro.
Di,viruendos -aoom.ulados
sobre una die las aióJizas. . . . . . .
9,329 oro.
0tm póliza de seguro. 14,000 oro.
Acciones en efectivo y
en

Baill.COS. • • • • •

37,000 oro.

Entre los -disil)OSliciones del señor Arzobispo, en, su testa.miento, se
hicieron ésbals:
A su hermana, señorita Kate .
Fleehan, que estuvo siempre con él
hasta su muerte, $40,000 oro en bonos y $25,000 oro en •mu, de -las póliza,s, de seguro; á la señora Ama A.
F\elehan, viuda d-eJ. señor dootor
!Eduardo L. Feeliaru, hermano del
señor IArrzobispo, $25,000 oro de
otra, de Jas pólizas, y $5,000 oro en
efectivo; á la Academia de SMl Fa,
tricio de Ohicago, de ia qu10 es ·preceptora su ,hermana, Madre Ma.ria
Calla.Una, $10,000 oro de la última
,p.óliz,a; á la es,cuela "Santa Marta"
de enseñanza práctica para varo'lles, -de Feelhanvi!le, lllinois, que
era la institución :por Ja que más se
interesaba el señor Arzobispo, s,e
entregaron dos $4,000 restam.tes de
Ja última póliza.

"SflNTfl FE" l,fl MEJOR RUTfl
A Denver, Kansas Oity, St, Louis, Ohicago, New York,
San Francisco y Los Angeles

TRAJES DE «FRANCESA» Y «CRISANTEMA.»

¿Preguntaréis cuál era el objeto de las cintas? Pues formar precisamente la apoteosis final. Al efecto, el organizador de la gruta y artista director del cuadro final, había estudiado uno á uno los trajes de
las damas, y para formar el conjunto, en la gruta había hecho las
siguientes indicaciones: cerca de una pefía, junto á un surtidor, al
pie de un árbol, etc., había colocado una cinta y todas ellas de diverso color. Correspondiendo á su idea, había manifestado igualmente á las damas que al llegar á la gruta buscasen el sitio que tuviera
un list6n igual en color al qu_e tenian en sus manos. De esta mane1a
se formaba el conjunto, que podía variarse cuantas veces se quería.
Análogos á estos entretenimientos hay otros muchos en los bailes
de fantasía, que siempre producen un efecto original y gracioso.
Aquí, en México, se han hecho ya cosas parecidas y estas fiestas
han dejado eco en la sociedad, pues muchas de ellas se recuerdan con
agrado.
Los figurines de nuestra presente página son modernísimos y del
último corte de la moda. Veréis dos esbeltos tocados de fantasía: el
pelo rizado en abundantes quebraduras; un penacbo de plumas coronando la cabellera y un lazo de cinta lánguidamente plegado y haciendo consonancia con el aspecto general del peinado. En el otro
modelo son los zarcillos indianos, las plumas de pavo, la cabellera
abutidante y suelta y una graciosa corona-encaje y medallones arcaicos los que forman el conjunto y dan vida al peinado. Por estos dos
modelos podéis inspiraros é idear otros más, tan hermosos y agradables como éstos.
Respecto á los trajes de fantasía, los hay para niñas,. para j6venes
y para sefíoritas. La niña «crisantema», la joven «alsaciana», la señorita ccduquesa», la ccvendedora de pájaros», son otros t3:ntos modelos
de buen gusto. La confecci6n de estos trajes debe ser ureprochable.
Sus telas aun cuando no sean de exquisita calidad, puesto que no
todas las'familias podrían adquirirlas, sí es necesario que sean, por
lo menos entrefinas. Las aplicaciones de encaje, listones, etc., así
como las'alegorías, pueden ser de ccbi~cui~1,, es decir, finas, delicadas. (Debo advertir que la palabra «b1scmtn ha tomado_ carta de naturalizaci6n en el tecnicismo de la indumentaria femenrna. )
El traje de crisantema y en general los trajes q,ne represente:1; flores, pueden confeccionarse con pape! adecuado, o con tel~ ccp!1ssén,
que se presta más que 1.iinguna otra a este género de combmac1ones.

!I
-~,&gt;··

TRAJE DE «ALSACIANA,»

TRAJE DE WUQUESA.»

dos trajes de domin6, que, por anticuados,
ni el recuerdo merecen. No: ahora priva el
·modernismo y son los disfraces de «crisantema1i, de «reina de Parísn, de «sofíadora)), de
ccpensativa)) y otros más los que son dignos
de la atenci6n de las damas elegantes.
Y a que de bailes hablamos, os diré algo
nuevo de este «sport.,i
Los bailes de fantasía no s6lo son vistosos
y agradables por los trajes que ostentan damas y caballeros, sino también -por las figuras que en ellos se forman. Acabo de leer un
pei-i6dico europeo en el que se publica una
cr6nica de un baile elegantísimo celebrado

TRAJE DE «VENDEDORA DE PÁJAROS,»

JOSEFINA.

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�EL MUNDO ILUSTRADO

Alma de América

EL lfUNDO lllTSTRADO

Recetas Utiles
Para barnizar los pisos de las habita-

ciones.

MUERTE DE JAGUAR
¡Cómo tiembla en el árbol, ~uspendido,
atizando las ascuas de sus o¡os,
el que ayer en sus trágicos enojos
envol via la sel va en un r ugido!
Sello de lacre, sobre el flanco he~ido,
mancha su piel con go~rones ro¡o~;
y en la agonla de sus mrnm.bros flo¡os,
suél tase, dilatando un alarido ......
Alza la fren te: a rquéase; y se estira.
Una flecha Jo h irió ...... l\luer~ reposa..... .
En sus ojos relumbran dos cristales;
y d e la flecha, que sobre él se mfra,
la sangre corre por. la piel hIStrosa
como si fuese u n lulo de corales..... .

~WJ
EL ~1AIZ
Brota la m ilpa entre hojas rel ucientes
v se destaca Pn los fecundos llanos,.
i&gt;rocla mada &lt;¡ue fué por. los h ispanos
reina de Jns md1genas simientes.
Entrea briendo s•1s hojas sonrientes
a l contacto fugaz de aires livianos,
deja ver la mazorca, cuyos gra nos
fingen hileras de apretados dientes.
El tallo, que en las h ojas se hu n de.esquivo,
hace pensar en el la drón que enc1ern1.
en su c rispada mano {mrco tesoro;
porque parece u n brazo fugitivo,
que se escapa del fondo de la tierra
con un puñ udo de pepitas de oro....

_LAS 0~&lt;QUIDEAS
Anforas d e cristal, a iro-'as gal ns
[: de enig máticas formas sorprendentes,
diademas p ropias de soberbias fre ntes,
adornos d ignos de faustuos;.s salas.
E n los nud os de un tronco hacen escalas
y ensortijan sus tallos de serpient:.,s,

hasta quedar en la altitud pendientes
á manera de pájaros sin alas.........
Solas como ca;,ezas pensativas,
brotan ellas, sin torpes ligadu ras
de tirana ralz, libres y altivas;
qne ellas también con lo mezqtúno en guerra,
q_uieren vi vir como las a lmas puras
sm un solo contacto con la tierra ........ .

~OP
DANTA SORPRENDIDA
F..stremecióse la montafia obscura;
y hasta la orilla de la clara fuente
una danta llegó, que b,avamente
se improvisó una senda en la espesura.
Enturbió con su sed el agua pura;
mas inmóvil quedóse de repente,
al mirar que en el agua transparente
salpicaban los astros su blancura.
Súbito, apareció lrágil piragua:
sonó del boga el canto de tnsteza,
el chischá~ de los r emos contra el agua.
Cuando lo oyó, la danta entró en recelo;
y al suspender, de pronto, In cabeza,
se encontró con los astros e n el ciclo!

~OP
LOS C0NQUISTADOl&lt;ES
F..sc, Pizarro: el de la fren te erguida;
J&lt;:se Cortez: el del cabello undoso;
PnSÍt Alv;i:ado en su corcel brioso;
Valdivialleva el suyo de la brida.
¡.Y ése? ¿Y aquél? En ptlrpura encendida
envueltos van, oregando Sl!l repo~1
cual si fuesen el grupo lunnnoso,
de los conquistadores de la vida.
Chispeante de oro el puño del cuchillo;
la coraza, cubierta de lulgorcs;
pleno de sol el reluciente casco:
pasando vA.n con el temblor de un brillo,
cual si fuesen bordados en colores
sobre grandes tapices de. Damasco.........

José s,11110.1 Chocano.

EAN los suelos de las habita·
ciones de madera ó ladrillo, se
barren perfec-tamente y se les pasa
una rodilla ó trapo grueso. En seguida ~e pintan con una brocha
mojada en aceite de petróleo, barniz común, trementina, mezclando
bermellón, ocre, cardenillo, etc., ó
el color que se quiera. Luego que
esté bien seco, se frota el piso con
un cepillo.
Para dar el color rojo, se toma
una libra y media dtl cola de Flandes y se hace disolver al fuego en
doce cuartillos de agua; pásese por
un lienzo y deslíanse en esta disolución seis libras de rojo de Prusia
ó de almazarrón fino; se pone al
fuego, y cuando está muy caliente,
se aplica á los ladrillos con un tra•
pito; se deja secar y se da otra mano. Después se prepara el encáustico, echando doce onzas de cera en
una cazuela con tres cuartillos de
agua; se hace hervir todo y sé aña•
den poco á poco cuatro onzas de
potasa disuelta, revolviéndolo con
una cuchara de madera. Cuantlo
está frío, se extiende sobre los I ad rillos con un pincel grueso, cuidando de no frotar más que dos veces sobre un mismo paraje; antes
que se seque enteramente, se frota
con un cepillo de suela.

S

Modo de Umplar los guantes sin mojarlos.

Se toma miga de pan y polvos de
huesos muy quemados, y se restre•
gan con ellos los guantes; se frotan
después con una franela impregnada de polvo de alumbre y tierra de
quitar manchas y quedarán perfectamente limpios.
lllantequllla salada,

La mantequilla salada, cuando
ha sido bien preparada y es de buena procedencia, resulta más agradable al paladar que la mantequilla fundida. Sirve muy bien, no solamente para la cocina, sino para.
la mesa.
Ajustándose en la preparación de
la mantequilla á las recomendaciones que vamos á indicar, la salazón
permite conservarla un año próximamente.
Es preciso escoger buena mantequilla, lo más fresca que fuere posible. Para limpiarla de todas las
partes lechosas y caseosas que encierra, conviene y aun es indispensable lavarla en agua fría, agua
que se renueva hasta que quede perfectamente clara y sin que el lavado
deje en ella tintes blancuzcos ni el
más mínimo rastro.
La operación del lavado es sumamente importante, desde el punto de
vista de la conservación de la mantequilla, por lo cual insistimos en
este punto.
En las haciendas normandas, el
lavado se practica en grandes cuencos abiertos en troncos de árboles,
,.meneos que miden á veces hasta 6
metros y más de longitud.
En todas las localidades, en general, cuando la maotequillaes buena para ser salada, se empieza por
dejarla escurrir siquiera un poco;

y luego se hace entrar en su masa
la sal correspondiente, en la pro•
porción de 50 á 80 gramos de sal por
cada kilogramo de manteca. Hiendo
muy seca y muy pulverizada, se puede emplear indisti1,tamente la sal
blanca ó la sal gr-is; pero la pr-imera, esto es, la blanca, es siempre la
mejor y debe en todo caso preferirse.
Para más comodidad, la mantequilla se sala diviéndola en trozos
de uno ó dos kilogramos, á los cuales se une la sal en las pr oporciones convenientes. La sal se incorpora á la mantequilla salpicándola
con profusión,ó por otro cualquiera
de los medios practicados.
Terminada esta preparación, sólo
falta depositar la mantequilla en
los vasos destinados á conservarla.
Estos vasos, ante todo, se han de
lavar con agua hirviendo y han de
ser cuidadosamente secados, para
que no le den mal gusto.
Es prudente no cerrar los potes
de una manera definitiva, para poder examinarlos algunos días después y cerciorarse de que la mantequilla no ha disminuido de volumen
y de que no se ha despegado de las
paredes del pote como sucede á menudo, lo cual no es conveniente. Si
esto ha sucedido, es necesario llenar los vacíos con una fuerte salmuera que debe recubrir la mantequilla en algunos centímetros. Esta
salmuera se hace disolviendo en
agua caliente la mayor cantidad de
sal que en dicha agua se pueda disolver. Antes de echarla en los potes hay que dejarla enfriar.
Cuando este accidente no se ha
producido, bast a echar sobre l a
mantequilla una capa de sal que
puede estar separada de la masa
por una rodaja ó redondela de estameña ó de tela de tejido suelto.
Para impedir el contacto del aire,
se cubren los potes herméticamente
con tapaderas bien ajustadas ó con
pergaminos.
C uando se ha empezado á consumir una conserva tle mantequilla.
salada, es bueno tomar las precauciones que hemos prescrito para la
fresca, es decir, recubrir los potes
comenzados con una capa de agua
fresca, la cual se renueva sea todos
los días ósea cada vez que se saca
del pote una porción de mantequilla.
l\lantequllla á media sal.

Para conservar la mantequilla á
media sal, como se hace g eneralmente en las familias, se le mezclan
16 gramos de sal por kilogramo,
lavándola antes con mucho cuida·
do. La mantequilla á metlia sal se
pone en jarros ó pucheros de barro
vertiendo encima una salmuera lo
más fuerte posible para que no se
despegue.

..

PARA EL CABELLO

Los cabellos demasiado grasos,
conviene lavarlos con una esponja
llena ele es ta disolución:

Monyoo habla coo las mujeres·

D.,

De agua destilada de brea..... 300 gr.
,, clorato de pota~............... lO ,,
,. amoniaco llqm d o. ... ... ...... 4 ,,
M. s. a. (Dr. E. Monin .)

Se consigue dar un hermoso color
castañado obscuro ó negr o al ca bello, lavándolo, primero, con una
débil solución de carbonato de potasa, y luego, con una mezcla compuesta de 10 partes de ¡ugo de corteza de nueces ver des y 90 de alcohol, cuya mezcla liay que dej arla
reposar diez días, y filtrarla después antes de hacer uso de ella.
Para teñirle de rubio, h ágase hervir, hasta red ucir en u na mitad el
líquido, 300 gramo s de ruibarbo en
un litro de vino blanco, ú ntense los
cabellos con el referido coci miento
y déjense secar. La coloraci ón pasa pronto, pero es la única inofensiva.
La capa se qu ita friccionando todos los días el cuero cabelludo con
una ó dos cuchar adas de est a solu •
ción previamente calenta da :

J

El Jabón del Avellan o de la Bruja

realmente es un a !i:nento y vivificador de la piel.
Alimenta y nutre la p.jeJ tanto como los alimentos nutr en el cuerpo. Po•
ne cada poro en u na condición salu•
dable; a.siste á la Naturaleza en ¡:u•
rificar el cuerpo de venenos ; evita inflamaciones y suaviza y cura las par•
tes irritad,a s. Cura las hendiduras de
las manos y labios y toda forma de
esca ldadura. No hay jabón, no hay loción, no se ha descubierto ningún ba•
ño que la,n rapida.mente t ranquilice á
los bebés que sufren de picaduras ca
tientes ó cualquier forma de ronchas
como el J abón del Avellano de Mu
nyon. E l cailma1ite efecto que hace en
los niños es casi instantáneo. Yo deseo
que cualquier persona que s ufra de
la piel, y atormentada de picazón, que
se bañe con el Jabón del Avellano
usando el ag ua lan calien te como la
piel la pue&lt;la resistir. El! alivio será
inmedia to.

D &lt;c

De agua destilada de rosas.... 50C gr.
,, licor de Van-Swieten........ JO(! .,
hidrato de cloral............... 2o .,
M. s. a. (Dr. Martinenu.)

La caída de los cabellos en los
convalecientes, se contiene frot ándose mañana y noche con el siguiente líquido:

MUNYON.

Dr. Muyon, núm. 1.505. --rch. St
li'iladelfia E. U . de A .
Agencia General, J. Labadie Sucs.
y Cfa., P rofesa 5. De venta en todas
las droguerías de México.

D "'

De alcoholado de limón....... 150 gr.
,, ácido clorhldrico.. ...... ... .. . 4 .,
M . s. a . (Dr. Barré.)

La caída prematu ra de l()s m ismos, friccionándose á ma 11ana y
nocbe, durante tres minutos. con esta pomada:

POR
50

D &lt;c

De áC'.ido bórico en polvo. 3 gr.
ácido láctico en !dem. 75 centigr.
:; vaselina ..................... 125 gr.
M . s. a . y aftádase el perfume que más guste.
(Doctor Oisicus.)

La célebre &lt;pomada corintia» de
los antiguos, que decían era la que
prestaba á las cabelleras de las
griegas aquella suavidad y aquel
bello tornasolado q ue l as dist ing uían, se componía de las siguientes substancias:

Centavos
Oro
Americano
Vd, libre de 11:a•tos, nno de

1

Je env iaremos a
n ue•tro• HEttllfOi--OS PRENDEDORES
"AlllERIUANOS" DE ALAMBRE DE. ORO,
elaborado e n cualquier nombre que se desn1. por
nuestro fa1noso nrlis tn americano e u alnmbre
de oro, hecho de una sola. pieza tuerte de alambre de oJ'o y__ la cual guarantlzamoa por espacio de
diez nnos. O!'recemns este hermoso prendedor

R~ri:t~~r~c1:

cauo, en b illetes de banco de su pais, (ógir o¡1ustal)

D., De aceite de almendras mon dadas.. 6 gr.
· ,, grasa de becerro lavada y bien
purr,, ............................... ....... ... 9- ,.
aceite d e avellan as............... ...... l ..
i r. s. a'. y a romat1cese con benjuí, cinam"mO y
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111'1 l'J

excesiva sequedad del cabello
se remedia friccionándole con
L
una. brocha suave empapada en la . COQUE LUCHE
mezcla siguie nt ·, que también deti&lt; A

Tral&amp;lllltt rulml I W&amp;lllh p11 h1lpa1m11t1 111

ne su caída:
D.,
Mézclese.

De aceite de ben ..... ..... 50 gr.
tintura de ámbar gris. 50 cen tigr
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�Año XI- Tomo !.- Número 8.

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L UN-DO LU5TflílDO
Año XL-Tomo I.-Número 8.

MEXICO, FEBRERO 21 DE·1904.

Su~serlpclón mensual foránea ......$ 1.ó0
l&lt;l em
ldem eu Iii Ca1iltal. $ 1. 2¡¡

Director: LIC. RAFAEL REYES SPINOOLA
Registrado como articulo de segunda clase, en 3 de Noviembre de 1894 .

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Gerente: LUIS REYES SPINDOLA

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                  <text>El Mundo Ilustrado comenzó a circular el domingo 14 de octubre de 1894 en Puebla, inicialmente con el nombre El Mundo Semanario Ilustrado. Su principal objetivo era el de proporcionar una recapitulación de los acontecimientos nacionales e internacionales, así como promover la verdad y la justicia. En un inicio estuvo auspiciado por el gobernador de Puebla, el general Mucio P. Martínez. En 1895 se mudaron los talleres a la Ciudad de México. Para Reyes Spíndola fue primordial dar a conocer artistas y escritores mexicanos, por lo que contó con colaboraciones de ambos para la publicación. Es posible considerar que de 1904 a 1908 fue la época de oro del semanario debido a que la calidad, tanto de contenidos como artísticos, alcanzó un gran nivel. En 1908 Reyes Spíndola tuvo que vender el semanario debido a problemas personales, en junio de ese año se anunció el cambio de administración y, que, a pesar de ello, iban a continuar manteniendo sus estándares de calidad y formato. Sin embargo, Víctor M. Garcés, el nuevo dueño, y su equipo hicieron algunos cambios, se mudaron de domicilio dos veces, cambiaron el formato del periódico, y, debido al abaratamiento de costos, la calidad del papel bajó y sólo se usó el de buena calidad para secciones específicas y el uso de la fotografía para las portadas fue más frecuente. En 1913 la empresa Actualidades, Artes y Literatura adquirió el semanario y en 1914 sus talleres fueron apropiados por el gobierno de Venustiano Carranza, sin embargo pudieron seguir editando el semanario por unos meses más gracias a la existencia de otras imprentas instauradas por Díaz. ​ Este fue un momento de crisis para la editorial ya que se encontraban en aprietos debido a la Revolución, por lo que la falta de recursos y personal fue frecuente, sin embargo, se las arreglaron para no bajar más la calidad de la publicación. Sin embargo, en ese mismo año El Mundo Ilustrado cerró definitivamente, mientras que su fundador, Rafael Reyes Spíndola, se encontraba en el retiro.</text>
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                <text>El diseño y los contenidos de La hemeroteca Digital UANL están protegidos por la Ley de derechos de autor, Cap. III. De dominio público. Art. 152. Las obras del dominio público pueden ser libremente utilizadas por cualquier persona, con la sola restricción de respetar los derechos morales de los respectivos autores</text>
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                    <text>AL PUERTO
DE VERACRUZ

____________________

L UN-DO LU5TflílDO
Año XL-Tomo I.-Número 8.

MEXICO, FEBRERO 21 DE·1904.

Su~serlpclón mensual foránea ......$ 1.ó0
l&lt;l em
ldem eu Iii Ca1iltal. $ 1. 2¡¡

Director: LIC. RAFAEL REYES SPINOOLA
Registrado como articulo de segunda clase, en 3 de Noviembre de 1894 .

..._

Gran06S ftl,Mft6GNES 06 ROPft UNOV60006S
Espléndido surtido en:

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y PELISES•

Departarr,ei:,to
de M.odas
y Coi:,f,ccioi:,es

T

~
Informamos á nuestra distinguida clientela que hemos recibido y puesto á la
venta el surtido más completo de

,_•••

:,.../ir

" .J - -

Sombreros paro lo Primavera
suplicamos á nuestras favorecedoras se sirvan visitar nuestro departamento
de Modas, y ver las últimas creaciones de París.

y

Nos permitimos recordar á nuestra clientela
que tenemos establecidos grandes
: · talleres de Vestidos y Som=
breros, á cargo, res=
pectivamente,
de hábiles

Modistas y Costureras
·;
.
de las mejores casas
_ de -~-~ _rue de la Paix y avenue de I'Opera en París.

En Honor del Héroe Don Vicente Guerrero
Destile de manifestante:i por Plateros y San ~'ra.ncisco. - Lleiada de la Comitiva al Circo Orrin.- Rmnbo al Panteón de San ~·ernando.

Gerente: LUIS REYES SPINDOLA

�!t lrroNDO

Un-Carnaval en Colonia

L

LEGAMOS á Colonia el martes de Car•
naval del año de 1890, á las primeras
horas de la noche, un grupo de compatriotas y yo, y después de instalarnos en el
hotel, de hacer una «toiletten y de comer,
salimos á dar un paseo para formar concepto de la ciudad, y, sobre todo, de su famosa
catedral.
De pronto, y en el fondo de una callejuela estrecha, vimos un gran pórtico, profusamente iluminado, y un grupo de alemanes
rubios, sonrosados, resplandecientes de limpieza y vestidos de rigurosa etiqueta. Nos
acercamos, llenos de curiosidad, y tratamos
de inquirir qué era aquello. El grupo de alemanes nos abri6 paso, nos formó valla y
nos hizo ademán de que podíamos pasar.
Vacilamos. Nuestra indumentaria era la de
todos los touristas bohemios. Vestíamos«ulstersn á cuadros, calzado amarillo, :fluxes grises y gorras de viaje, y aun alguno de nosotros llevaba una bolsita de mano y unos
gemelos, con su correspondiente correaje.
Preguntamos en francés qué era aquello,
y nadie di6 trazas de comprendernos. Desde
antes de 1870-71, no hay alemán que no posea el francés; pero tampoco lo hay que
quiera hablarlo, en Alemania al menos.
Los modales corteses y las sonrisas afables de la Comisión de Recepci6n, nos indujeron á entrar al edificio; y tomados nuestros boletos en una taquilla adyacente, penetramos al misterioso recinto. Subimos una
escalera monumental y llegamos á un vas•
tí.simo sa.16n, del más rico y puro estilo gótico alemán. En el fondo se elevaba una inmensa gradería, en cuyos peldafios, tanto
así eran vastos, veíanse mesas y sillas, como en un café; al rededor del sal6n «reinaban una inmensa sillería, y, de trecho en
trecho, sobre maderos enclavados en el pavimento, grandes carteles que rezaban, en
italiano: «Tenori», «Soprani», «Bassi.&gt;&gt;
No cabía duda: aquello era una sala de
conciertos y, de seguro, nos tocaba asietir á
uno de esos festivales grandiosos, tan frecuentes en Alemania. La desesperación de
mis compafieros de viaje, todos ellos sordomudos en materia de música, no conoci6 límites, como no los conoci6 tampoco mi alegría.
Eramos los primeros en llegar, y en espera de lo:,¡ acontecimientos, tomamos posesión de una mesa y nos instalamos en ella,
para ver de qué se trataba. Esperamos largo rato.
De repente, un grupo hizo irrupci6n en la
sala. ¡Pero qué grupo! Ellas y ellos vestían
trajes de baile; pero ,,calzahan» unos sombreros de lo más extraño y extravagante que
pueda. darse. Una señora joven, hermosa,
elegante y ricacamente vestida y cuajada de
diamantes, llevaba, p or sombrero, una gallina enorme en vía de empollar sus huevos· su acompafiante ostentaba un juego de·
té para seis personas, primorosamente tejido con paja de Italia; otra beldad enarbolaba un acorazado de escuadra perfectamente
armado y tripulado; el de más allá se ufanaba de un sombrero de copa que automáticamente se achicaba basta lo microsc6pico ó se alargaba hasta lo monumental; la
de más acá se refugiaba bajo un globo aerostático.
A este grupo siguió otro, y luego otro y
otros más, hasta; henchir el sal6n, y cada
Rombrero era mas raro, extravagante y sorprendente que sus predecesores. Había ahí
yelmos de Mambrino, cascos romanos, chambergos mosqueteros, boinas catalanas, embudos tanquineses, fieltros bretones, turbantes turcos, gorras alsacianas, tocados rusos.
Aquello era una historia caricaturesca y bufa del sombrero á través del tiempo y del espacio desde la tiara hasta la montera, desde el 'casco de pelear hasta el gorro de dormir y desde el corozo hasta la escafa.ndra.
Era algo más. Toda la flora y toda la fauna se daban cita en aquellas cabezas de ale-

n USTRADO

manes. Figuraban ahí ratoneras con su poblaci6n escolar; jaulas de canarios. cilindros
giratorios de ardillas con ardillas vivas, fauces abiertas de leones del Atlas, de tigres de
Bengala, de hipopótamos de la India, de
cocodrilos de Egipto, Jaban alojamiento á
rubias cabezas de Gretcheus y á fisonomías
venerables de nobles padres de familia.
Las industrias extractiva y manufacturera, estaban dignamente representadas: aquí,
por un cañón Krupp; allá, por un martillo
pilón; más allá, por un junco chino; luego,
por un avío de pesca; después, por una
trampa de lobo. No había utensilio de menaje, desde la sopera hasta la cacerola,
desde la cafetera basta la canasta del mandado, que no figurara dignamente. Y luego,
el moblaje y sus accesorios: roperos de lunas, canapés imperio, escaparates bretones,
biombos chinos, sillones Voltaire, pu pi tres
americanos. ¡Y la juguetería! Cajas de música, autómatas malabaristas, implementos
de polo y de ttbasse hall».
Desde lo alto de nuestra gradería veíamos
toclo aquello girar, ir y venir, bailar, saltar,
y nos parecía asistir á un 0afarnaum, á un
sábado bullicioso y entusiasta de toda la Naturaleza y de toda la Humanidad. Donde no
giraban los caballitos al son de un organillo,
rodaban los planetas al rededor de un sol
eléctrico, y donde no despedía vapores perfumados un pebetero árabe, chisporroteaba
y flameaba una estufa holandesa.
Aquello era, á la vez, épico, macabro y
bufo; es decir: esencialmente carnavalesco.
Habíanse dado cita Tirteo, Pierrot y la Madre Celestina, y todo aquello danzaba, cantaba, gritaba con una alegría sana, espontánea, decorosa y pura.
Eramos felices. Aquellos jefes de familia,
aquellas nobles matronas, aquell0s ángeles
de juventud y de candor, aquellos nifios rubios y sonrosados, se entregaban á los transportes de una alegría sin mancha, de un
placer sin resabios y de una felicidad sin remordimientos.
La Comisi6n de Recepci6n vino á nosotros, con ademanes, corteses, nos invit6 á
seguirla y nos llev6 á un almacén de sombreros, anexo al sal6n de baile. U na vez ahí,
quiera'3 que no quieras, nos hizo abdicar de
nuestras gorras, y elegir un tocado análogo
á la situación. A mí toc6 en suerte un astrolabio; otro de n:.is compañeros prefiri6
una fuente luminosa, con surtidores coloridos; los demás adoptaron, respectivamente,
un barco submarino, un ecuatorial y una
Mule-Jenny. Notamos, entonces, la falta de
uno de los nuestros, hacendado de Ateneo y
campirano, que nos hacía rabiar -con el volumen, densidad y peso de su equipaje.
Volvimos al salón, escoltados por la Comisión de Recepción, y fuimos objeto de
una cariñoRa acogida. Se destap6 Obampagne en honor nuestro; las daml!s más encopetadas y las jóvenes más bellas, nos invitaron á bailar; fuimos presE&gt;ntados á las mejorP.s familias, conversamos con todo el mundo; ellos en alemán, que no estudiamos, y
nosotros en espafiol, que ellos no comprendían; pero unos y otros encantados, recíprocamente, de nuestra afabilidad, de nuestro trato, de nuestro «esprit» y de nuestra
erudici6n. Y ya lamentábamos profundamente la deserción de nuestro campirano,
privado de tan honestos é intensos goces,
cuando, de pronto, el edificio se sacudió hasta en sus cimientos, como bajo la acción de
un terremoto. La multitud se arremolinaba,
todo eran gritos, pataleos, aclamaciones, desbordamientos de entusiasmo, frenesí delirante, que apenas lograban dominar la orquesta y las masas corales, que lo eran todo
el mundo, entonando la «Kaiser Marcb», de
Wagner, y el Himno Imperial Alemán.
Qué era aquello? Nuestro campirano, que
en un momento de genial inspiración, había
corrido al hotel, descerrajado una sombrerera
monumental y encasquetándose su sombrero jarano blanco, como un inmenso pilón de
azúcar en medio de una interminable llanura de Siberia, y bordado, cincelado, recama-

m, ltUNDO nuSTRADO

do, incrustado de oros, platas, sedas, cobres
y pedrerías.
Salido del hotel, y en el trayecto hasta el
Gürsenich, el pueblo lo aclamó; llegado al
baile, su sombrero hizo furor. La Comisión
de Recepci6n, que en realidad era un jurado de concurso, le discernió las palmas; sus
incontables rivales le rindiero:i parias; en
un instante conquist6 todas' las simpatías.
Calmada la primera emoción, se organizó el
cortejo. El municipio asistió en cuerpo, la
guarnici6n formó en columna, recorrimosla
ciudad entni antorchas y músicas; y clareando el alba, que pos6 sus alas sonrosadas, de toda preferencia, en el «jarano» nacional, nuestro campirano recibió su diploma, él decía díploma, de manos de las autoridades, la rosa de oro de manos de las
damas; y el jarano, que el autor, agradecido,
cedió á la perfumada Colonia, figura, bajo
un capelo, en el Museo Municipal.
Desde aquella noche memorable he adquirido e.,ta convicción: que si nosotros, los
latinos, creemos divertirnos, los germanos y
los anglosajones eaben divertirse. Y es que
no hay verdadero esparcimiento, si no es
honesto, y nosotros propendemos á sólo esparcirnos con la deshonestidad.

Dr. M. Flores.

o
EN HONOR DE UN HEROE
E,L MI\RTIR DE GUILI\PI\N
El domingo último, por la mañana, se efectuó una manifestaci6n patriótica en honor del
héroe de la Independencia de México, General Don Vicente Guerrero, sacrificado por
sus enemigos políticos, en Cuilapan, el 14 de
febrero de 1831.
Los manifestantes, entre los cuales se en•
contraban los miembros de casi todas las
agrupaciones mutualistas de la capital, y los
representantes de los Estados y de los cuerpos de la guarnición, se reunieron frente al
Palacio Municipal para dirigirse en comitiva al Circo Orrin, donde debía efectuarse una
fiesta cívica en memoria del ilustre insurgente, bajo la presidencia del Sr. Subsecretario
de Instrucci6n Pública, Lic. Don Justo Sierra. El acto-se vió muy concurrido, cubrién•
dose la parte literaria del programa con un
discurso que pronunci6 el señor Rafael
Ramos Pedrueza y con una poesfa recitada
por la Srita. Gabriela Z. Hernández. La señora Guadalupe L. del Río cantó la aria de
«Cavalleria Rusticana», y el Sr. José B.
Portillo la de «Dinorah». Los demás núme·
ros fueron cubiertos con piezas de música.
Terminada la simpática fiesta, la comitiva se organiz6 nuevamente para encaminarse al Panteón de San Fernando, donde reposan las cenizas del mártir, y depositar ante
la tumba de éste numerosas coronas de flores.
En nuestra primera plana publicamos cuatro fotografías relativas á la patri6tica ma·
nifestación.

AsJ&gt;ttto tleil atrio de la Cate&lt;1ral-cle Puebl&lt;t ctl tlnicub1•in1t las plMas connu-,noratfras de {{f erecdún (lt•l Arzobispado.-Re1&gt;&lt;t1•to de com.id(( á los J&gt;&lt;&gt;bres en el Colegio Teresia1w.

vido en obsequio de los prelados que concurrieron á las fiestas; y la distribución de prendas de ropa y alimentos á un buen número de
menesterosos, hecha. en el Colegio Teresiano
por un grupo de sefloritas de la. buena. sociedad. Todos estos números del programa resultaron muy lucidos y bao dejado entre los católicos de Puebla. la. más grata impresión.
En cuanto á la. ceremonia religiosa., ésta. se
efectuó el día 8 del actual por la mafia.na, sien·
do verdaderamente notable por el lujo y esplendor que en ella predominaron.
El altar mayor lucía un magnífico adorno,
haciéndose uso en esta vez del hermoso ajuar
de plata que posee la catedral, y que no se usa.·
ba desde el tiempo de Maximili ano.
La solemnidad principió con la lectura. de
los documentos pontificioR re] ati vos á la. erección del nuevo Arzobispado, siguiendo después
la. misa en que ofició de pontifical el Señor Ar·
zobispo Ala.rcón, teniendo como diáconos á. los
Prebendados D. Antonio Santillana y D. Agustín A. Nieva.
El Señor Obispo de León, Dr. D. Leopoldo
Ruiz, ocupó la Cátedra sagrada., impresionando vivamente al auditorio.
A esta solemne ceremonia. concurrieron, además de los Sres. Ala.rcón y Ruiz, los Sres. D.
Atenógenes Silva, Arzobispo de Micboacá.n;
D. José M. Mora, Obispo de Tulancingo, y D.
Rafael Amador y Hernández, Obispo de las
l\lixtecas, único que tendrá el carácter de sufragáneo del nuevo Arzobispo.

***

Con una. velada literariomusical dió fin la
celebración del establecimiento del nuevo Ar·
zobispado.

00

Las fiestas Arzobispales en Puebla

L

A elevación del Obispado de Puebla á la.
categoría de Arzobispado, fué motivo pa.·
raque en días pasados se efectuara.a,. en
la. capital angelopolitana., algunos feste1os,
tanto de carácter religioso coino profano, que
atrajeron á un público numerosísimo compuesto, en su mayor parte, de fa.mili as de las poblaciones cerca.nas y de miembros del alto ele·
ro mexicano.
Todos los templos de la población se veí9'.D
engalanados con festones, banderolas y ?ort1najes, y muchas fueron las casas de part1cul&amp;·
res que también ostenta.bao adornos, dando á
la ciudad. un hermosísimo aspecto. Por la. no·
che la. iluminación de las calles fué muy pro·
fusa.
.
Entre los actos con que se celebró la. crea.el 6n
de la. nueva Archidiócesis, menciona.remos: una.
velada que se efectuó en el Palacio Arzobispal
y que estuvo muy concurrida.; un banquete ser·
D68puéa de la funot6n 1•eUaloaa,-.dapecto del at1•io de Cated1•al,-El Sr, .4.1'%0blapo lbarra Pl'e.tld·t enao la 11elada Ute1·a1•lo11u«1lcal.

�Et MUNDO ILUSTRADO

EL MUNDO ILUSTRADO

***

TTENIA Thuillier

precedido de
una gran fama. La prensa de
la Isla de Cuba, muy especialmente, había vaciado todo el vocabulario de la hipérbole y de los ditirambos Eln su loor; se le consideraba como el renovador de la escena española, tan noble, tan alta,
tan apasionada; pero tao llena de
rancios defectos de dicción y de
amaneramientos imposibles.
Nuestro público es hosco. Celebridades extranjeras de indiscutible mérito se han presentado en
los teatros metropolitanos y han
visto, con extrañeza, que el público, lejos de entrt&gt;garse fácilmente,
de dejarse conquistar con agrado,
ponía todos sus nervios crispados,
todas sus reservas, todos sus recuerdos de anteriores fracasos, al
servicio de una especie de hostilidad innata, de un exagerado criticismo.
Thuillier lo ha visto. La noche
del debut el público acudió al reclamo, pero acudió receloso y frío,
haciendo reminiscencias de viejos
engaños y lleno de escepticismos y
de dudas. Cierto: mucho era lo que
sabíamos acerca del artista y de su
compañía; los ecos de tanto aplauso sonaban aún en nuestros oídos.
¡Pero es tao fácil engañarse!
La sala presentaba un hermoso
aspecto. Cuando la cortina se levantó, la att&gt;oción era perfecta, y
en las primeras escenas, cuando
Thuillier hizo su aparición, alg unos -aplausos dispersos resonaron
en la sala.
El público fué conquistado en poco tiempo. Ya en las escenas del
segundo acto [«De Mala Raza&gt;], en
las absurdas escenas con las que
el genio de Echegaray sabe bordar
admirables dramas, el público estaba entusiasta y contento. ¡No le
habían engañado 1
Y el triunfo vino por los debidos
caminos, vino natural, espontáneo
y legítimo. Porque si es cierto lo
que al principio de estas líneas decía· acerca de la innata hostilidad

}i_

Los Bueyes
¡Vro vlctls !

Van con su lento andar; estremecidas
las musculosas testas bruscamente
bajo el yugo oprobioso: las enormes
pupilas en las órbitas se mueven
con una triste lentitud, y nada
pone viveza en ellas; permanecen
clavadas en el suelo y nada miran
sino la senda misma, y nada advierten
sino el tropiezo próximo: ellos saben
cuán dolorosa es la ca.ida siempre
y cómo aumenta ew dolor el hierro
dé la aguzada pica introduciéndose
en su trémula carne atormentada.
De sus hocicos jadeantes penden
brillantes hilos que en el blanco polvo
trazan complejas curvas que ~arecen
los misteriosos signos con que escriben
estos desheredados de la suerte,
en la página inmensa del camino,
la•sombria odisea de sus crueles
marchas interminábles á·lo largo
de-,UI1a ruta sin fin.

El Carnaval es un dulce fantasma
que nuestra generación conoce por
referencias tan sólo. Los que des·
criben á las veces los «bailes del
Nacional&gt; y citan nombres conocidos y hablan de aquellas reuniones célebres, de los incidentes y
anécdotas de la temporada, son todos viejos, son todos de otra generación y se nos aparecen como seres misteriosos que han habitado
en mundos desconocidos que apenas soñamos.
Era un buen much acho el Carnaval. Aparecía en é pocas leja nas por
algunos días tao sólo, lleno de cascabeles y de sonoras risas, para
emba ucar un poco á los jóvenes y
y dar bromas á los amigos. E ra un
buen muchacho y se divertía-¡milagro ostensible!-en nuestra ciudad, cansada de estar aburrida.
Pero el tiempo ha pasado rá pidamente y el muchacho alei;rón ha
degenerado. con no menor rapidez
por cierto. Todavía hace un año se
le podía·ver en los arrabales, mal
vestido, ebrio, aporreando a lguna
vieja canción y en compañía de mujeres dudosas. Ahora tal \'ez haya
muerto.
Hoy llega la cuaresma cuando
no la esperamos, cuando el Carnaval no ha llegado aún. El ceño
adusto de la cuarentona no tiene
para nosotros la reprobación de
antaño. ¡ Somos demasiado inocentes! ¡No sabemos ya divertirnos !

de nuestro público, lo es también
que el talento se impone y que Thuillier tiene talento. Tiene, además,
un gran amor, una pasión siocera
y noble por su arte y yaesestomu·
cho tener.
Después vino el «Otelo.&gt; La formidable figura del celoso shake~piriano ha sido ioterpretaua de mil
maoeras por los grandes artistas y
cada uno de ellos ha puesto algo
de su personalidad al servicio de
la vieJa idea trágica de Shakespea·
re. Porque el autor se limita á derramar en las cuartillas blancas la
hiel y la brasa de una gran pasión,
como él la concibe, como él la sentiría, como él la manifestaría; mejor dicho: dejando al intérprete
completar esa personalidad y vestir esa pasión, para presentarla, no
ya en la forma de un simple diá logo, sino como .un hombre vivo, co•
mo .in ser completo y animado.
La siniestra figura negra de 0telo ha cautivado la imaginación de
todos los artistas. Hay tanto del
dolor humano, del intenso y constante dolor humaoo en los gritos de
pasión y de rabia del moro vece•
ciaoo, que los grandes poetas to***
dos y los grandes literatos, se han
Un grupo de facultativos amerisentido sistemáticamente atraídos canos ha visitado la ciudad, con la
por ese enorme corazón adolorido especial
misión de estudiar nuesy sangriento.
tros sistemas sanitarios. Es éste
Otelo es una pasión humana, es uoo de los actos encaminados á
la pasión misma en sus manifesta- uoiformar la acción de las autoriciones supremas, y, por ende, los dades americanas y mexicanas, paque interpretan el papel en la esce- ra lograr con mejor éxito y con
na, no hacen sino aplicar esa gran menor tardaoza, el anhelo que hace
pasión á su temperamento. Thuil- siglos persigue COil!O un vago fan •
lier siente, vive y encarna al moro tasma á la humanidad tod a : alejar
siniestro, y su Otelo es digno de to- la enfermedad y la muerte.
da mención y dEI toda alabanza.
Nuestro país tiene un grao eneEl público, después de la primA- migo. Uno de esos enemigos tr aira función, quedó satisfecho. Pero dores y ocultos, reocorosos y tenatemía que lastimara el coturno trá- ces que persiguen en la sombra,
gico, por apretar demasiado, el ta- acechan la oportunidad y l a aprolón de Thuillier. En Otelo se con- vechan debidamente. Enemigo oculvenció de su error, y si de la fun- to; de los desconocidos, y por tanto,
ción inaugural había salido satis- •nunca. tomados en c onsideración
fecho, de ésta salió convencido. debidamente. Los extraojeros sí lo
Algo más, salió emocionado,
conocían bien; pero para nosotros

*
**

como si aún pesara sobre ellas
el h umillante yugo... ...

,
Los tardos bueyes
son los esclavos del trabajo. Nunca
s us formidables nervios estremece
la conmoción del goce, ni el espasmo
d e la pasión, ni el súbito deleite
· d el ardoroso amor.
Ellos ignoran
todo lo que es placer y no apetecen
sino un puñado misero de pasto
para calmar el hambre de sus vien tres......

Cuando, al clarear el alba, los p astores
se van con su ganado al r.ampo verdP,
lor ternerillos brincan dJl alegria,
los potros riñen amorosamente
con las jóvenes: yeguas, las ovejas
-que miran como miran las mujeresvan en nutridos grupos juguetean do
por la empinada senda hasta perderse
tras la silueta de una loma; sólo
los pensativos, los adustos bueyes
a ndan con lento andar, las poderosas
cabezas inclinadas-t ristemente,

r

***

Y a el frío ha dejado la metrópoli,
y los meses floridos se avecinan en
a.legre desfile. La noche parece una
enamorada de quince años que,
cuando el Sol se ha puesto y sus
miradas indiscretas no pueden mo•
]estarla, sale, toda llena de temores
y de rubores, á recibir el homenaje
de su amado.

**

* **

Echados á la sombra de algún álamo,
cuya elevada ramazón se yergue
en mitad del potrero, á esa hora
en que el callado campo se adormece
ba¡· o la gran mirada abrasadora
de fecundante sol, indiferentes
á cuanto les rodea. sacudiendo
la sucia piel á fin de que se vuelen
las moscas agrupadas en las lacras
que les hicieran los pincbazos crueles
de la ferrad,t pica. restregando
las enormes mandlbulas, que muelen
el pasto no rumiado en la mafia.n a,
caldas las orejas. como imbéciles,
ahi están los esclavos del trabajo,
los eunucos del harem campestre,
los que no aman, ni juegan ni retozan,
los graves. los adust os, los que siempre
tristes están pensan do en los idilios
de las· tardes rosadas..... .
¡Oh los bueyes!

Cuántas veces
con mirar resignado contemplaron
sus cansadas pupilas, á la tenue
claridad del crepúsculo, el idilio
de un noble toro lleno de altiveces
con una hermosa ternerilla joven
de ancns llenas, redon das y lucientes......
·Y ellos...... no aman. Son los eunucos
qu e en el harem del campo languidecen
mirando las caricias que se hacen
el sultán de las bravas altiveces
y la sultana de ancas opulentas..... .
A veces luce en sus pupilas breve
relámpago ardoroso. ¿Acaso olvidan
su triste condición?...... Quizá recuerden
el luminoso tiempo en que ellos fueron
también sultanes del h arem campestre..... .

***

***

Parece que ha habido ciertas demoras e~ la ejecución de los grandes conciertos de bandas militares
q ue se nos tienen prometidos. Pero
los maestros trabajan activameote
y pronto tendremos ya implantadas
estas audiciones de una manera
forru al y definitiva. Elementos dis•
persos hay que una voluntad poderosa puede reunir en un haz com•
pacto, capaz de figurar digoamente
en cualquier parte.
S!lrá un hermoso obsequio á la
sociedad, que no tiene, por desgracia, demasiados espectáculos dig•
nos de su cultura.

Entonces sus p µpilas nuevamente
giran con triste lentitud y nada
pone viveza en ellas: permanecen
clavadas en el suelo y nada miran.
nada ven, nada observan, nada advierten...

·*

No juegan: el dolor los tornó graves.
No retozan; están muy t ristes siempre.

se disfrazaba de amigo, y veces hubo en que sorprendiera la buena fe
de los poetas y les obligara á cantar en su loor.
De~de las épocas coloniales este
enemigo ha despoblado á la nación
la ha envilecido, ha alejado de su~
costas al trabajador extranjero que
busca un abrigo y un apoyo1 y nos
ha gas~ado ~l poco dinero de que
la o~món dispone. Este enemigo
formidable es el clima.
E n nuestras costas hierven los
gérmenes de todo mal y de toda enfermedad. Cuando el«PadreApolo&gt;
hiere con sus flechas doradas los
bosques de o uestras montañas, y el
calor atenacea las carnes, y es de
fuego 13: atmósfera y de fuego el
s1;1~lo mismo, la fiebre, la sioiestra
h1¡a ~e nuestro clima, sale de sus
guaridas, a vanza sigilosamente,
aprovechándose de los elementos
mismos que para el progreso del
país se han acumulado pacientemente, y hiere y mata hasta en las
poblaciones de importancia. La
fiebre ha causado muchos males á
México.

Pero es sólo un relámpago y bien pron to
se extingue. Entonces sus mirad~s v uelven
á hacerse dulces, suaves, resignadas.

M, Mauallanes Mom·e.

LAS RUINAS DE TEPEJI.-ENTRADA AL SUBTERRÁNEO DF, LA FORTALEZA

Un Descubrimiento Arqueológico
EL "CASTlLLO DE MOCTEZUMA"

L

A prensa de información se ha ocupado en
los últimos días de un importante descubrimiento arqueológico, hec&gt;ho á inmediaciones de Tepeji Viejo por los Señores Fraok
Pierce y Félix Carrera.
Trátase nada menos que de una antiquísima
fortaleza que los campesinos del rumbo designan con el nombre de «el Castillo de Moctezuma&gt; y que se levanta, destruída en parte por
la acción del tiempo, en la cumbre de una moo•
taña y sobre una especie de plataforma, alrededor de la cual se extiende una barranca profundísima. Esta plataforma ó meseta está unida al cuerpo de la misma montaña por una estrecha faja de terreno y se ve cortada á pico
sobre el abismo.
La configuración especial de aquel saliente
de la mootañ a hizo pensar á los Sres. Pierce
y Carrera en que tal vez pudiera ser obra del
hombre, y auxiliados por unos &lt;guías», cono•
cedores del terreno, emprendieron la expedición á aquel lugar, encontrándose en la cima
con una enorme coostruccióo de piedra colorada, cuyo estilo arquitectónico y cuya distribución interior la hacen aparecer como uno de
tanto sedificios aztecas que escaparon de la
obra de destrucción emprendida por los conquistadores.
Los muros de la fortaleza están construidos
casi á la orilla de la barranca, con piedras perfectamente labradas y cortadas en forma de pirámides truncadas; tienen un espesor de metro
y medio y en algunos puntos una altura de diez

TEPE.JI VlEJO. - RUINAS DEL TEMPLO EN LA FORTALEZA.

metros. De trecho en trecho se advierten llos
escombros de la serie de torres que, á lama·
nera de las de los cast illos feudales, flanqueaban la fortaleza. Además, y en el centro

de un amplio patio, se encuentra una pieza en
ruinas, que se supone haya sido de algún tem·
plo.
Enila parte correspondiente á la entrada, se

�EL MUNDO ILUSTRADO
EL MUNDO ILUSTRADO

todas las probabilidades, los constru~tor~s de la. fortaleza. se propusie•
ro n al abrirlo establecer unacomun1cac1ón con la barranca para a.pro'
· el agua.d e un arroyo que corre por ésta..
vechar,
en caso' necesario,
Por último, diremos que el «Castillo de Moctezuma&gt;, con todas sus dependencias, cubre diez acres de terreno.
.
Los Hres. Pierce y Carrera tomaron algunos c~oqu1s Y fotografías de
la fortaleza, á fin de gestionar la ayuda d~l Gobierno en la exploración
y estudio que se proponen hacer de las rumas.
.
En este número verán nuestros lectores las fotogTafla.s mencionadas.

00

NEeR0L0GI1\
t¡L. SCNOR DIPUTADO D. JOSC MARIA VIU,ASANA

bahía de Chemulpo, porque pretendieron en vano oponerse á los desembarques japoneses en tierra coreana; intentos frustrados de otros desembarques en las cercanías de_ Puerto Arturo, por los súb~itos d~l ~Iikado, que fueron acuchillados por
)os t~rribles cosa_cos; amenazas aqu1, movimientos de concentración de fuerzas allá,
mqmetudes crecientes, sombras que se levantan, temores y aprensiones que á todos
alcanz3:n: he aquí en resumen el estad~ que á nuestra vista se ofrece de la presente contienda armada en las remotas regiones de los mares chino-japoneses.

E

L MUNDO ILUSTRADO c.o nsigna hoy una noticia dolorosa: la
de la mu~rte del Señ_or Diputado D. José ~.faría Villasana, acaecida el miércoles último, por la tarde, en racubaya.
.
El fallecimiento del Sefior Villasana es para nosotros motivo de
muy justa y de muy honda pena, I?ues aparte &lt;le que fué si~~pre el
finado uno de nuestros mejores amigos, muchos_ son l~s servicios que
prestó á esta publicación, como director artístico primero y como
asiduo colaborador después.

***

***

Sr, Diputado D. José María Villasana,
t EL 17 DEL CORRIEN TE.

Villasana fué en México uno d~ los caricaturistas más celebrados
y uno de los dibujantes más hábiles y más expertos: A él se ?eb!ó,
en gran parte, la popularidad lograda p~r ,,El Ahu1zote))-;-periódico
que hizo una tremenda o~~si?i6n al Gobierno de D. Sebas~~án Lerdo
de Tejada,-y á él se deb10, igualmente, la.buena aceptacion que tuvo más tarde el «México Gráfico)), semanario que fundó en 1891 y
que sostuvo durante algún tiempo. Además, colaboró en distintas
revistas, hasta que, al ver la luz EL MUNDO ILUSTRADO, come~zó á trabajar con nosotros, haciéndose acreedor á la más franca estimación por sus excelentes cualidades personales y su am?r al trabajo y al estudio. Sus «cuadros de costumbres,,, que pub)icó en P.ste
periódico, contribuyeron á hacer más ~rand~ su popularida~.
Por lo demás el Sr. Villasana desempeño, durante su vida, cargos de importa~cia en la Administ.ración pública. Fué algunos a_ños
,,vista» de la Aduana de México cuando estaba aún en vigor
el régimen de las alcabalas, y Diputado por el Distrito. de Comitán
( Chiapas) al Congreso de la Unión. En la Esc~ela. Nacional Preparatoria desempeñaba el puesto de Profesor de DibuJo.

ven dos grandes pilastras y un foso muy profundo, abierto, sin duda.,
para. impedir el acceso del enemigo en caso de guerra.

***

***

EL MUXDO ILUSTRADO envía á la familia de su buen amig? y
colaborador el más sentido -pésame, depositando la flor de su carifio
sobre la tu~ ba que acaba de abrirse.

Los exploradores, durante su visita , las ruinas, descubrieron tambi1n
la entrada de un subterráneo que se cree sea. muy extenso, pues, segun

, '
1

:

.

.;_
.

~-

Villasana en su lecho mortuorio

.

--

¡

Ap1mte ele ,llcal&lt;le

UN CI\MPl\1'1\(NTQ Of COSRCOS (N MPJ'iDCHUR.IF\.

Política General
La g-uerra rusoJaponesa,-Sln notl•
cl&gt;1s.-La situación en lo general.Poca co•a.-La nota de E stados Unl·
dos.- Sus tendencias aparentes y sos
tendencias reales.-La filantropía y
el Interés. - Complicaciones poslbles.- DJmarca. TorQo¡a y la India
Ingless.- La solidaridad humana. Los perjuicios de la guerra.-Xnestros deseos.

Entre la multitud de rumores, versiones y noticias que de
los centros de operaciones se
esparcen para todo el mundo
por medio de las agencias cablegráficas, es difícil, por no
decir imposible, entresacar lo
que haya de cierto en la embrollada situación de Extremo
Oriente, donde se libra en estos
momentos lucha tremenda entre los pueblos asiáticos de raza mongólica, sacudidos por
ráfagas de civilización occidental, y el gran Imperio eslavo,
que ahora representa ante la
humanidad absorta, no diremos la idea cristiana, pero sí la
cultura de las naciones europeas, comprometidas, mal que
le!! pese, en el actual conflicto.
No se puede, en efecto, decidir á través de las varias
opuestas afirmaciones que llegan á nuestro conocimiento,
cuáles son las ventajas obtenidas por el Japón en sus prime,
ros triunfos, ni cuálea los descalabros sufridos por Rusia en
sus primeros reveses. Uno, dos
ó quizás tres ataques sobre
Puerto Arturo, sin resultados
decisivo!! ni mucho menos; alguno que otro buque de las
sendas escuadras con averías
de mayor ó menor consideración, algunos vapores mercantes capturados en alta mar por
las fuerzas beligerantes; ldos
cruceros rusos hundidos" e.a :Ja

En medio de estos line:3-mientos. q_ue apenas bastan. á dibujar los perfiles de la
lucha, destácase con claridad mendiana la nota enviada por el Gobierno de Estado1:1 Unid~s á las potE:ncias beligerantes y á l~s neutrales, pidiendo que sea efectiva
la n_eu~rahdad de Chma, y que ~odas se ~dh1eran_ ante la _necesidad indicada de que
se hmite el campo de las operaciones, deJando, si es posible, Mandchuria y Corea
fuera del alcance de los combatientes. Aparte de lo utópico de estas indicaciones
pretendiendo que quedeh fuera de la acción de los beligerantes precisamente lo~
territorios en ~isputa, pues es ind~da_ble que el conflicto ha sido provocado por la
prep~1;d_eranc1a sobre aquellos territorios, q_~e cada cual. de los contendientes quiere
y ambiciona para sf, con absoluta exclus10n de su rival, nada. más humanitario
que limitar la extensión &lt;le las hostilidades, que, por lo mismo tendrán que ser menos violentas; nada más á propósito para procurar que la gue~ra pase con mayor
rapidez, que marca1: una línea más allá de la ?ual ~o han de tolerarse combates, y
más que todo, defimr y sostener la verdadera situac10n del Celeste Impe.rio colocado por la fuerza de las cosas en condiciones que le exponen á los golpes de' los dos
pueblos enemigos, y en el estado de guerra, sufre por ambas
partes y padece con el choque
de fuerzas encontradas sobre
su mismo imelo.
Y á pesar de lo sencilla que
~~=--~r---4-_Jeo la apariencia es la indicación del Gobierno americano,
á pesar de sus tendencias filantrópicas, no ha sido fácil
obtener la aquiescencia de los
gabinetes á quienes fué dirigida, pues aunque ha sido aceptada en lo general, se han puesto reparos de importancia para
su, a&lt;:eptación definitiva, y la
mas mteresante es la observación hecha por la Gran Bretafia, exigiendo que la neutralidad efectiva que se quiere asegurar para China, se extienda con igual eficacia á las conces~ones extr~njeras y á los _puertos que por sus
c1~c1;1nstancia_s están propiamente bajo :el domimo extranJero.
¿Y qué hay de real en esta tendencia con dejos fi~antrópicos, tan ajenos á estos tiempos de
despiadada y cruel lucha por la vida, lo mismo entre los pueblos que entre los individuos?
¿Qué hay detrás de ese &lt;&lt;FILOCmNISlW», cuando
hace ape~as tres años los mismos gobiernos que
ahora quieren congregarse para la defensa de
China, se coligaban para su perdición en el
último año del pasado siglo, entrando casi á
saco, como en país conquistado en los espléndi-

~-f

1¡.
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. -·

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.

.

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�EL

La

MlJBDo

ILUSTRADO

Guerra ~uso=Japonesa

~- -~-- ElCombate -Nayal en Puerto Arturo, según las noticias trasmitidas por el Cable (9 de Febrero de 1904.)

j

�EL MUNDO ILUSTRADO
EL MUNDO ILUSTRADO

.-.

dos palacioR y suntuosas residencias de los Hijos del Cielo? ¿Qué
pensar de ese extral1o amor á la
tierra 6 al pueblo chino, vilipendiado ayer y declarado fuera de
la comuni6n ,Je los países cultos,
porque no pudo reprimir con la
rapidez deseada la insurrecci6n
de los «b6xers» forajidos? ¿A
dónde van esas potencias, pretendiendo defender lo que se disputaban en antes como segura presa?

'l'ABASCO. -EL «CHONTALPA&gt;~EN«BOCA NUEVA&gt;.-UN ABREVADERO.

***

TABASCO

Es que hoy, como ayer, no se
aparta la viRta codiciosa de aquellas comarcas, que convidan con sus ocultos tesoros y estimulan de
manera eficaz á la reinante manía del kil6metro cuadrado; y ya
alguien lo ha anunciado: si China es arrollada por los beligerantes en el actual conflicto; si su neutralidad, declarada oficialmente, no es sostenida por acuerdo internacional, la guerra, llevada á
su suelo, será la se11al de general levantamiento contra los extranjeros. Y no es eso lo peor, sino que á favor de esos levantantamientos comenzará de nuevo el reparto entre los neutrales, y se
extenderán las concesiones, y se dilatarán las esferas de influencia,
y la famosa ,&lt;puerta abierta)) para todas las concupiscencias, podrá
atrancarse, como parecíau atrancados los puertos de Antung y de
Wiyú, en la desembocadur.a del río Yalú, por influencias de Rusia
sobre Corea.

uLa Holanda de América"
OMO en estos últimos días se ha. habla.do
mucho de Taba.seo, á propósito de la. iomi•
gración portorriqueña., que se estudia con

C

La. agricultura es de aquel Esta.do la. fuente
única. de la riqueza publica. Sus productos son
todos los de las tierras cálidas, cultiva.dos de
una. manera. rudimentaria y señalándose como
principal el cacao. De éste be.y tres cosechas
en el ai'lo, á que llaman los tabasqueños: «a.le·
gría», &lt;inverna.da&gt; y &lt;cosecha&gt;. El maíz seco·
secba. dos veces.
También son de importancia. el cultivo de la

lo cuenta. cc,n un tramo de diez kilómetros que
une el ingenio de Nueva. Zela.ndia., 6 sea. el prin•
cipio del Río Seco, con la. ciudad de Cárdenas.
Queda. en pie el proyecto de llevar esta. vía
basta. el puerto de Chiltepec, á fin de dar salida. á todos los productos de la. Chonta.lpa., que
es la zona más rica..
Muy recientemente se formó una Compañía
nueva. que tiene la concesión de otro ferroca.-

***

Y es tan cierro que ni la filantropía ni el amor empujan á las
potencias en sus pacíficas tendencias, que por otras partes háblase
de complicaciones posibles. De modo oficioso, aunque inesperadamente, el gobierno británico se ha dirigido á la débil Dinamarca, inquiriendo si estaba en condiciones de defender su neutralidad con sus propias fuerzas, en caso de que Rusia intentara ocupar los puertos daneses, como base posible de operaciones contra
las costas inglesas. Refiérese también que, estando á punto de estallar de nuevo la insurrección macedóni&lt;_:a contra el gobierno del
Sultán, movimiento apoyado mis ó menos abiertamente por Bulgaria, era tiempo-así aconsejaban á Turquía-de declarar la guerra al principado balkánico, ahora que Rusia, entretenida en su
conflicto principal, no podría auxiliar á su inquieto protegido.
Decíase, por fin, y es anuncio de última hora, que el Imperio Moscovita disponía una expedici6n en dirección de los confines de la
India Británica, por aquellos países innominados del centro de
Asia, que ya se dejan influir por los rusos, ya se dejan atraer por
los ingleses.
De esos tres puntos de complicaciones no todos han de dar ocasión y motivo para ellas; pero por lo menos tienen E&gt;l espíritu suspenso y en tensi6n continua, al pensar que el trabajoso equilibrio
europeo está pendiente de tan delicadas circunstancias, qne en
cualquier momento pueden hacer que la guerra, como reguero de
pólvora, se extienda en general conflagraci6n.
Muéstrase la tirantez de la situación no s6lo en los centros donde se desenvuelven las operaciones militares y navales, no sólo en
las comarcas inmediatamente amenazadas por el conflicto armado,
sino en todos los centros de producción y de• consumo, en todos
los mercados, donde la especulación desconfía y el negociante se
esquiva, por temor de las contingencias en perspectiva. Que en la
humana solidaridad que alcanzamos en los tiempos presentes, nada acontece en un extremo del mundo que no tenga resonancia en
todas partes; no hay perturbación, por insignificante que parezca,
que no tenga eco doloroso en las regiones más apartadas.

ALMIR8NTE
"~MIMURA¡

***

Nosotros mismos hemos visto
sufrir el cambio sobre el exterior
alzas extraordinarias en pocos
días, que necesariamente habrán
de infuir en el movimieuto finan- .
ciero del país; y en nuestra corta
esfert de acción sentimos los resultados de la lucha, que quisiéramos ver pronto terminada, por
tratarse de dos pueblos awigos,
dignos de desarrollarse libres de
las punzantes dificultades de una
guerra cruel.

TABASCO.-UN CACAOTAL,-UN AFLUENTE DEL USUMACINTA

interés y se ve como la. salvación de la. Agricultura de aquel Estado, nos parece oportuno dar
á conocer algunas fotografías de la. rtgión.
Taba.seo, por su configuración territorial,
sus numerosos ríos, unos na.vega.bles la. mayor
parte del año, y otros considerados como vías
perpetuas de comunicación fácil y segura., y
por sus extensos lagos, que desaguan en el Golfo, ha merecido el nombre de Holanda. de América..

caña de azúcar, la explotación de la. caoba, que
en todo tiempo se exporta. á los Esta.dos Unidos
y la. extracción del hule.
Ta.be.seo a.provecha. sus vías fluviales en esca.la muy limitada., por la esca.sez de barcos
útiles, el exorbitante precio de los fletes y las
dificultades de la. comunicación por tierra..
Ha.y varias empresas de navegación, pero
todas traba.jan con irregularidad.
En cuanto á ferrocarriles, a.q uella. región só-

rril, para. enlazar con San Juan Bautista zonas
de gran importancia..
El día. en que se logre la. inmigración de Puerto Rico, en los términos pi anteados, y la. regularidad de la naveg-aeión Jlu vial combinadq, con
el servi::io de vías férrea.s, Taba.seo habrá a.de•
la.ntado prodigiosamente.

X. X. X.
Febrero 18 de 1904.

_ _;.,.;:"11-.~
~

'!.~1

'

-PUE:.RTO

DE.

C~l=MULPO.

TABASCO. -LA &lt;PEONADA&gt; DE UNA. HACIENDA. -EL MUELLE DE SAN JUAN BAUTISTA.

(FOT. M. FRANCO.)

�EL MUNDO ILUSTRADO
EL MUNDO ILUSTRADO

La "Mancha de Hierro en Oaxaca
11

A terrible plaga conocida con el nombre
de «Mancha de Hierro» y que destruye
de una manera asombrosa los cafetos,
apareci6 en algunos plantíos de Oaxaca, causando, como era natural, estragos muy considerables en los cafetales; pues hubo algunos de éstos, como el de «El Faro,&gt;, situado
en el Distrito de Cuicatlán, que se vieron
invadidos por la plaga y pr6ximos á desaparecer.
La Comisi6n de Parasitología emprendi6,
con toda actividad, los estudios necesai'ios
para comprobar la natur&lt;tleza del mal y poder, de esta manera, combatirlo con éxito;
pues en cuanto tuvo noticia de que la expresada plaga invadía los cdetales de Oaxaca, la Comisi6n referida acoi1sej6 que éstos
fueran regados con caldo bordelés, preparado según la f6rmula qne la misma Comisi6n
ha dado á conocer á los interesados.
Tanto en el cafetal de «El Faro», como en
dos 6 tres más de los que se encontraban invadidos por la «Mancha de Hierro,, se hizo lo
que la Comisi6n aconsejaba, y gracias á ello,
se ha logrado que la enfermedad desaparezca
en su mayor parte, salvándose así numerosas
plantas que estaban á punto de perderse; pero en otros, según se nos informa, los propittarios se han negado á combatir la plaga,
exponiéndose á una pérdida segura y, lo
que es peor, exponiendo á los demás dueños de haciendas cafeteras, que pueden ser
destruídas por la «mancha", 6 sufrir perjuicios muy grandes. E:ita conducta es verdaderamente censurable.

Páginas de la Moda
Trajes de Baile y Recepción.

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CAF'E'rAL «EL FARO »-CASA HABITACIÓN.

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AS recepciones y los conciertos siempre
han prestado oportunidad á las damas
elegantes para lucir sus encantos, su ,&lt;chic» y
su donaire. No es para menos, dado el carácter severo de estas fiestas, en las que debe
reinar la mayor pulcritud, no s6lo en el porte de las damas, sino en los trajes que ostenten y hasta en los menores detalles que los
adornen. Todo en una recepci6n debe ser de
alto tono, de exquisito gusto. Aunque no me
refiero á las recepciones diplomáticas, que
son frecuentes en nuestra capital y á las cuales s6lo asiste un reducido grupo de personas, no por eso debe desatenderse este géne-

La etiqueta ha marcado sus cánofies, y nadie que se precie de elegante y sociable, debe desviarse en lo más mínimo de aquéllos.
La exquisita urbanidad, la afabilidad en las
maneras, la distinci6n en el porte, son factores que se imponen á todos los concurrentes
de una recepci6n. Inútil es decir también
que los dueños de la casa son los primeros
que en todo deben dar el ejemplo de atencior es y galanterías. Ya que os hablo de estas
reuniones, os diré algo que vierie á prop6sito. Por regla general, en nuestras fiestas de
etiqueta, las damas ·quedan separadas de los
caballer&lt;?s al finalizar algún número musical

REGANDO LOS CAFETOS CON EL CALDO BORDELÉS.

PLOR DE TUMBA
A la niem,01·ia, de ttlfi perro.

Bajo el peso de acerba melancolía
Respondí con halagos á tus lamentos,
Y ante el lúgubre cuadro de tu agonía,
Con dolor aletearon mis sentimientos.
Desde el último espasmo de tus congojas
Enlazados se agitan en mis verjeles
Muchos cálices muertos, de blancas hojR.s,
Muchos negros listones de sombras crueles.
¡Cómo no be de llorarte, si tierno y sano
Respondiste á mis dichas y mis tristezas!
¡Cómo no he de sentirte, si siempre i;ifano
Deshojaste caricias en mis pobrezas!

CAFETAL «EL FARO.»-ASOLEADERO.

1"íl

CAFETAL «EL FARO.»-GRUPO DE &lt;1:PISCADORES&gt;

Cuando á juegos ruidosos se dan mis hijos,
Cual contigo se daban en otros días,
Pienso al ¡,unto que faltan tus regocijos
Ep. el haz de sus plácidas alegrías.
Tú que fuiste un halago para tus dueños,
Robas hoy á mi frente muchos fulgores;
Y eres nota apagada sobre mis sueños,
Y eres ala sin brillo sobre mis flores.
Tu recuerdo imborrable sigue mis pasos,

Y con ansia medito que en muchas horas

Fuiste luz en la sombra de mis-ocasos
Y celaje en la llama de mis auroras.

Figura número 3

¡Cómo no he de se~ui~te en la _noche bruna
Que implacable á mis OJOS les mega verte,
8i cuidaste á mis hijos des&lt;ie su cuna
Y jugaste con ellos hasta tu muerte!

ro de la cortesía social, pues lo mismo en
México que en las capitales de los Estados,
se efectúan con frecuencia reuniones de etiqueta.

En la miel deleitosa de los amores
Que con júbilos nobles mi hogar escancia,
Mucho extraño una esencia: la de tus flores,
. Y aún me embriago al recuerdo de su fragancia.

Me ofreciste roit ajes de amor tan cierto,
Que cual raro deleite para mis ojos,
8epultura piadosa le abrí en mi huerto
A la masa sangrienta de tus despojos.
Y esa tumba sombreada por verdes bojas,
Que condensa recuerdos de amor, prolijos,
Es un triste amuleto de mis congojas
Y un misterio insondable para mis hijos.
•'·

CAFE1'AI.,«EL FARO,»- ORUPO DE -O'ISCADORAS, »

Febrero de 1904.

BENITO FENTANES,

Figura número 2

Las señoras y las señoritas deben ostentar
en estas ocasiones su mejor indumentaria; ·
aquéllas procurándola de color-obscuro, y éstas de claro. Ambos colores deben ser apacibles, pues nada hay que altere.tanto la armonía de un conjunto elegante de damas,
como los colores vivos exagerados. Los medios tonos son los colores que más asientan
á estas reuniones. La tela debe ser de rica
calidad, y los adornos y aplicaciones deben
acusar, si no riqueza, por lo menos elegaficia.

6 la recitaci6n de alguna pieza literaria, y solamente en el comedor y durante el baile se
ven entremezcladas las parejas de ambos sexos. Induda\,lemente que estacostumbreno
perdurará por más tiempo, pues nada hay
tan impropio y tan incivil como dejar que
las damas conversen entre sí cuando hay caballeros al lado de ellas. Lo mismo durante
el baile que en la mesa de comedor y en
los momeutos de descanso, los caballeros,
especialmente los j6venes, deben ser asiduos
servidores de las damas, á quienes deberán
adivinar hasta el pensamiento, en tratándose de obsequiarlas y complacerlas. Afortunadamente esta costumbre va en nuestro
país acercándose más y más á la moda europea,

�Et MUNDO ItusrB.ADO

EL MUNDO ILUSTRADO

***

Varios :figurines os presento en estas páginas. Todos son
enteramente modernos y de acuerdo con la última palabra
de la moda. En todos encontraréis elegancia y discreci6n en
los adornos, irreprochable corte en las faldas y nimia escrupulosidad en la confecci6n de los talles.
El número 1, elegante traje de reuni6n, se confecciona con
tela de seda, de color claro, y se adorna con punto de Alenz6n
y aplicaciones de seda. Los pliegues transversales de la falda,
el abullonado de las mangas y el ancho cuellohombreras,
que llega hasta la mitad del talle, son los únicos elementos
de atavío del presente :figurín. Ya veis c6mo no es el tonto
recargo de adorrios el único medio que hay para arreglar
vistosas prendas de lujo; por lo contrario, mientras más
sencilla, es más elegante nuestra indumentaria.
El número 2 es un precioso modelo de traje para baile. La
falda de seda, con sobrefalda de punto, se adorna con encaje
y con aplicaciones de cinta maravillosa, formando roseias de
trecho en trecho. El escote del talle es circular (los angulares se usan muy poco) y las mangas s6lo cubren la m;.tad del
brazo, tal como se estila en traj¡¡s de esta naturaleza. Aplicaciones de cordoncillo de seda, discretamente combinadas en
rombos, formañ los adornos de este elegantísimo talle, que
no vacilamos en recomendará nuestras lectoras. El peinado
deb6 ser sencillo, en consonancia con el traje, y s6lo debe ostentarse en él una pequeña guía de oro, rematada en un
motivo cualquiera.
Los modelos 3, 4 y 5 deben ser estudiados detenidamente
por nuestras subscriptoras, pues en ellos encontrarán la última palabra de la elegancia y gentileza de corte. Ajústese en
todo á estos :figurines la hechura de los trajes, y se tendrán
prendas de ropa dignas de lucir en ricos salones. Las telas son
de color claro, con excepci6n de la del número 4, que es
obscura y se lleva con sobrefalda de gasa, obscura también
de color; los plisé~ de las faldas y las aplicaciones de los talles, son enteramente adecuados para la naturaleza diversa

7

Figura número 5

"SflNTfl FE" l,fl MEJOR RUTfl
A Denver, Kansas Oity, St. Louis, Ohicago, New York,
San Francisco y Los Angeles ·

Flg, número 6,

de1la confecci6n y cuadran perfectamente con cada uno de los
estilos.
El número 6 ostenta igualmente tres vistosos modelos llenos de
elegancia y gracia. En éstos, como en los anteriores, deben seguirse al pie de la letra sus detalles, para que resulten buenas confecciones.
JOSEFINA.

~~p

DOLOROSA

Se reservan camas en Carro Pulman para todos los puntos en
los Estados Unidos. Los Restaurants y Carros Comedores de Harver en la Línea de Santa Fe, son renombrados en el mundo entero.
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W. S. Fa.msworth.-Agente General.
1+ ·san Francisco, Núm. 8, México, D, F,

Figura númer~ 4

Tal empeño, brega tanta
porque un astro nos encanta
en la noche de la vida.
cuando á su luz se agiganta
el terror de la partida.
Más valiera, en la partida
fijar el constante empeño
sin dolernos de tal suerte,
y hacer un plácido ensueño
del ensueño de la muerte.

La tristeza de la muerte
junto á la vida, estimula
á vivir por nuestro daño,
porque la vida simula
la verdad en el engaño.
La dulzura &lt;lel engaño
nos sumerge compasiva
en las ondas del olvido,
y al instante, fugitiva
muéstranos el bien perdido.
¡Cuánto batallar perdido
en asirnos á la escala
de un.a ventura engañosa,
que en el alma tiende el ala
y se aleja presurosa!
Así vuela presurosa
de la vida la querella,
aspirando á un lento acaso.
cual si soñara una estrella
en no hundirse en el ocaso.
Pavoroso nuestro ocaso
nos aterra porque evoca
insondables lobregueces,
y doliente el alma, invoca
virginales palideces.
Si angustiosas palideces
de la vida en la partida
afánanse en domeñarla ... ,.,

nada hay mas triste en la vida
que el afán de conservarla.
FEDERICO UHRBACH.

1904.

t:i: tat11mt:nto

del Ilmo. Sr. Arzobispo Fechan
Los bienes fueron valuados en $125,000.
La mllo/or parte de lo testado con-

sistía en dos pólizas de $25,000
cada una, tomadas en "La Mutua", Compañía de Seguros sobre
la vida, de Nueva York.

Hll.()e pocos dfas que f!e practicó
la apertura del testamento del llustr!'simo Sr. Arzobispo D. Patricio
A. Fe-eoon en la ciudad de Ohicago,
Illinois. la fortuna dell distinguido
¡prela-do ascendió á cerca de . • .
$125,000 oro americano; y según el
in;ventario que· se ha publi&lt;:ado, los
,bienes que dejó fueron camo s!gue:
Dos pólizas de ''L&amp;
Mutua.," Compail.fa.
de Seguros sobre Ja,
:Vida, de Nueva York,

por $25,000 oro cada
una, ó sean-. • • • . $ 60,000 oro,
Divid·endos acumulados
sobre una, de las ¡p6Uizas. . . . • . .
9,329 oro.
Otra póliza de seguro. 14,000 oro.
Acciones en efectivo y
en Banoos. . . . • . 37,000 oro.
Entre los disposiciones del sefior Arzobis-po, en su testamento, se
hicieron éstas:
A su hermana, señorita Kate
Feeihan, que estuvo siempre con él
hasta su muerte, $40,000 oro en bonos y $25,000 oro en una -de las p6liza.s de seguro; á la sefiora Allla A.
Foeiehan, viuda del siefior doctor
!Eduardo L. Feehan, hermano del
señor IArzoblspo, $25,000 oro de
otra de las pólizas, y $5,000 oro en
efectivo; á. la Aca.demia de San Patricio de Ohicago, de fa que es preceptora su hermana, Madre Marta
Catialina, $10,000 oro de la última
,póliza; á la escuela "Santa Marta"
de ~mseñanza prá.ctl&lt;:a para varones, de Feelhanville, lllinois1 que
era la Institución por Ja q'l!e más se
interesaba el señor Arzobispo, se
entregaron los $4,000 restwnl.€6 de
la última p(illlza.

�EL MUNDO nusrRAl&gt;O

EL MUNDO llUSTRADO
ra que se estime en algo, era entonces una 1?:rnvísima falta de decoro
el hacerlo sin pintarse de rojo previamente las mejillas y sin adornarse el rostro con dos ó más de
aquellas famosas moscas ó lunares
que tan en boga estuvieron entre las
refinadas cortesanas de Luis XIV y
de Luis XV.
Se lee á lo mejor en las Memorias
del tiempo ésta ó parecida noticia:
«Ayer muy de mañana se dt&gt;claró
un in-iendio en una de las habitaciones del palacio del marqués de
Tal; madamas Fulana y Menga.ni,,
se asustaron tanto, que salieron
atropelladamente á la calle hasta
sin darse colorete y sin ponerse las
moscas.»

porcionaba y que no tuvieron más
rivales en su siglo que los de lama·
dre que la concibió, para salvarla
del bárbaro puntapié de su feror.
marido que la produjo la muerte. y
de quien cuenta Plinio, en su «Historia Natural&gt;. que á fin de que no
le faltase la le..,he necesaria para
llenar su baño todos los días tenía
rebaños. &lt;l!l hunas que la s;guían
en sus v1a1es: cosas todas que verificaba en la crePncia de que el referido líquido quitaba las arrugas
del rostro, bacía más delicada la
piel y aumentaba su blancura, si
bien era preciso, para llegar á este
resul tado, según el buen naturalista citado, lavarse lacaracon él setecientas veces al día, número ca-

ll a república nacida en la imaginación del infortunado Tomás Moro,
«así como tiene por descaecimiento
el no cu idat· ele consPrvat• la hermosura natural, igualmente conde·
na al que con afeites y aderezo,,
procura aumentarla»; y segunda,
porque la composición de aquéllos
no es siempre todo lo inofensiva q ne
fuera ele desear, y tienen, la mayor
parte de ellos, su base en las sales
de plomo, de plata, de mercurio ó
de arsénico. que exponen á, rnuchas
enfermedades y envenenamientos;
,iparte de que i mpiden el natural fenómeno de la transpiración cutánea y que, después de todo, la mujer no solamente
«... . non es bella
Por tener zn.ucba congilla»

Esta pasión tan
desordenada que
sentían por emperejilarse y retocarse y por usar
altos tacones en el
calzado las damas francesas del
sigloXVII, sería.
á no dudarlo, lo
q UA motivó el gracioso dicho de La
Bruyere, de que
había que juzgar
acerca de las mujeres «casi como se mide el pescado,
entre cola y cabeza.»

***

Mejora cualquiier complex!On por hermosa que sea.
Ppne el cutis ta;n suave como la felpa.
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Aparte ya de estos excesos é intemperancias en la cantidad y variedad de las materias, base de los
usos ó afeites, ha habido también
en todos los tiempos una infinidad
de creencias y supersticiones, referentes á la pretendida manera de
conservarse siempre jóvenes y hermosas, y tales, y tan raras y tan ex·
travagantes han sido las cosas que
se han hecho, en efecto, con este fin,
que sin gran esfuerzo me 'trae á la
memoria el recuerdo de una Lais de
Corintio que se bañaba en aceite
todos los días; los baños de leche
de burra de la triste emperatriz Popea, mujer de Nerón, á quien nada
faltaba, según de ella dice Tácito,
sino la virtud, «prreter honestum
animum», á quien no bastaron los
encantos que el néctar lácteo la pro-

EL USO DEL PETROL
DEL

Dr. Torrel, de París

balístico, ni una más ni una menos;
los baños de fresas y frambuesas
de la hermosa y célebre española
Teresa Cabarrús, mujer de Tallien,
la cual, sin duda, ya que supo obligará éste, con el ascendiente que
sobre él le daba su belleza, á mitigar aquel furor revolucionario que
le condujo á organizar las mat anzas de septiembre y á ir escoltado
en sus misiones á la Gironda y á la
Vendée por I a espantosa guillotina, tinta en la sangre de tanto des·
venturado, le indemn;zaba, en su
querencia á lo roj o, haciéndole ver
cómo se bañaba ella en un líquido
parecido, por su color, al sanguíneo; las lonchas de carne con que
cuéntase que se recubría el rostro
al acostarse aquella célebre belleza
madrileña, conocida de sus contemporáneos por «La Montúfar&gt;, al recuerdo de cuyos encantos todavía
he visto brillar la mirada y colorearse el arrugado semblante de
más de cuatro ilustres vejetes; los
baños de Champagne, «intus et extra&gt;, que se dice han emplea.Jo algunas de las más famosas «demimondaines&gt; parisienses, y otras
mil excentricidades de que os hago
gracia merced á la brevedad.

***
¿Puede transigir la Higiene con
los cosméticos? En general, no; y
digo que no, por dos razones: la
primera, porque la Higiene, á semejanza de los ciudadanos de aque-

evita la calvicie prematura, que tanto afea Y
comunica-al hombre el repulsivo aspecto de
In las _Droguerías y Boticas un joven viejo y ganado.

que diJo el célebre marqués de Santillana, si.no que el uso de los cosméticos (l a congilla del prócer poe·
ta) hace perderá los tejidos suelasticidad y favorece, por lo tanto, la
formación de arrugas y el brote de
erupciones que a fean la fisonomía.
Sin embargo, y por regla general, la Higiene puede transigir con
aquellos cosméticos cuya base sean
los poi vos de at·1·oz, el óxido de
cinc ó blanco de Thenard, las sales
de bismuto y el alabastro, como
cosméticos blancos; y como rojos,
los que estén compuestos de t intura
de «grana kermes&gt; (cochinilla), de
cártamo ó de ros anilina; todos ellos
muy poco perfumados, por supuesto, pues si Jo están mucho, provocan dolores de cabeza y accidentes
nerviosos, sin contar con que el
abuso de los perfumes es hasta una
prueba de mal gusto y un signo de
degradación moral, y que lo mejor,
como ya creo haber indicado anteriormente, es no oJer á nada, pues
como decía P lauto, el gran poeta
cómico latino, una mujer que no
huele á nada, huele siempre bien.
Pero los mejores cosméticos serán
siempre el jabón y el agua, ésta
fresca y pura, y aquél ni rancio ni
alcalino y blanco ó de color amarillo, pues los demás jabones deben
su coloración á substancias minerales que no son siempre inocentes.
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Naturaleza y el azul del cielo templo inmutable.-Su pesada frente de poeta y de pensador reposa
sobre la ancha palma de su diestra.
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          <description>The Dublin Core metadata element set is common to all Omeka records, including items, files, and collections. For more information see, http://dublincore.org/documents/dces/.</description>
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                  <text>El Mundo Ilustrado comenzó a circular el domingo 14 de octubre de 1894 en Puebla, inicialmente con el nombre El Mundo Semanario Ilustrado. Su principal objetivo era el de proporcionar una recapitulación de los acontecimientos nacionales e internacionales, así como promover la verdad y la justicia. En un inicio estuvo auspiciado por el gobernador de Puebla, el general Mucio P. Martínez. En 1895 se mudaron los talleres a la Ciudad de México. Para Reyes Spíndola fue primordial dar a conocer artistas y escritores mexicanos, por lo que contó con colaboraciones de ambos para la publicación. Es posible considerar que de 1904 a 1908 fue la época de oro del semanario debido a que la calidad, tanto de contenidos como artísticos, alcanzó un gran nivel. En 1908 Reyes Spíndola tuvo que vender el semanario debido a problemas personales, en junio de ese año se anunció el cambio de administración y, que, a pesar de ello, iban a continuar manteniendo sus estándares de calidad y formato. Sin embargo, Víctor M. Garcés, el nuevo dueño, y su equipo hicieron algunos cambios, se mudaron de domicilio dos veces, cambiaron el formato del periódico, y, debido al abaratamiento de costos, la calidad del papel bajó y sólo se usó el de buena calidad para secciones específicas y el uso de la fotografía para las portadas fue más frecuente. En 1913 la empresa Actualidades, Artes y Literatura adquirió el semanario y en 1914 sus talleres fueron apropiados por el gobierno de Venustiano Carranza, sin embargo pudieron seguir editando el semanario por unos meses más gracias a la existencia de otras imprentas instauradas por Díaz. ​ Este fue un momento de crisis para la editorial ya que se encontraban en aprietos debido a la Revolución, por lo que la falta de recursos y personal fue frecuente, sin embargo, se las arreglaron para no bajar más la calidad de la publicación. Sin embargo, en ese mismo año El Mundo Ilustrado cerró definitivamente, mientras que su fundador, Rafael Reyes Spíndola, se encontraba en el retiro.</text>
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      <description>A resource consisting primarily of words for reading. Examples include books, letters, dissertations, poems, newspapers, articles, archives of mailing lists. Note that facsimiles or images of texts are still of the genre Text.</description>
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          <name>Título Uniforme</name>
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              <text>https://www.codice.uanl.mx/RegistroBibliografico/InformacionBibliografica?from=BusquedaAvanzada&amp;bibId=1752362&amp;biblioteca=0&amp;fb=20000&amp;fm=6&amp;isbn=</text>
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                <text>El Mundo Ilustrado comenzó a circular el domingo 14 de octubre de 1894 en Puebla, inicialmente con el nombre El Mundo Semanario Ilustrado. Su principal objetivo era el de proporcionar una recapitulación de los acontecimientos nacionales e internacionales, así como promover la verdad y la justicia. En un inicio estuvo auspiciado por el gobernador de Puebla, el general Mucio P. Martínez. En 1895 se mudaron los talleres a la Ciudad de México. Para Reyes Spíndola fue primordial dar a conocer artistas y escritores mexicanos, por lo que contó con colaboraciones de ambos para la publicación. Es posible considerar que de 1904 a 1908 fue la época de oro del semanario debido a que la calidad, tanto de contenidos como artísticos, alcanzó un gran nivel. En 1908 Reyes Spíndola tuvo que vender el semanario debido a problemas personales, en junio de ese año se anunció el cambio de administración y, que, a pesar de ello, iban a continuar manteniendo sus estándares de calidad y formato. Sin embargo, Víctor M. Garcés, el nuevo dueño, y su equipo hicieron algunos cambios, se mudaron de domicilio dos veces, cambiaron el formato del periódico, y, debido al abaratamiento de costos, la calidad del papel bajó y sólo se usó el de buena calidad para secciones específicas y el uso de la fotografía para las portadas fue más frecuente. En 1913 la empresa Actualidades, Artes y Literatura adquirió el semanario y en 1914 sus talleres fueron apropiados por el gobierno de Venustiano Carranza, sin embargo pudieron seguir editando el semanario por unos meses más gracias a la existencia de otras imprentas instauradas por Díaz. ​ Este fue un momento de crisis para la editorial ya que se encontraban en aprietos debido a la Revolución, por lo que la falta de recursos y personal fue frecuente, sin embargo, se las arreglaron para no bajar más la calidad de la publicación. Sin embargo, en ese mismo año El Mundo Ilustrado cerró definitivamente, mientras que su fundador, Rafael Reyes Spíndola, se encontraba en el retiro.</text>
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                <text>El diseño y los contenidos de La hemeroteca Digital UANL están protegidos por la Ley de derechos de autor, Cap. III. De dominio público. Art. 152. Las obras del dominio público pueden ser libremente utilizadas por cualquier persona, con la sola restricción de respetar los derechos morales de los respectivos autores</text>
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        <name>Carnaval en Colonia</name>
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                    <text>Año XL-Tomo 1.-Número 9.

MEXICO, FEBRERO 28 DE 1904.

Director: LIC. RAFAEL REYES SPINDOU
Regis trado como artrc::lo de segunda claae, e n 3 de Noviembre d e 189 4.

Substrlpc16n meDHual for, aea ...... s t. GO
ldem
ld~m en la Capltal.S l.~¡¡

Ber11t1: LUIS REYES SPIIDOU

Grbn06S f\LMf\GGNES 06 ROff\ UNOV60006S
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'Espléndido surtido en:

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. . '.

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-·

f, ... ,.

Los n,ás irar,d,s
y n,eJor 5ortidos
d, la Capital

SOMBREROS, GORROS,
TOCAS y FORMAS;
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y LIGAS;
PLUMAS, FLORES
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"

Seiur,da M..or,t,rilla
y Capocbir,a5
M..éxico

"

Departan,er,to
de M..oda5
y Cor,f,ccior,es

T

.

Informamos á nuestra distinguida clientela que hemos recibido y puesto á la
venta el sut1ido más completo de

·· -~· Sombreros paro la Primavera
y suplicamos á nuestras favorecedoras se sirvan visitar nuestro departamento

de Modas, y ver las últimas creaciones de París.
, .

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Nos permitimos recordar á nuestra clientela
que tenemos establecidos grandes
talleres de Vestidos y· Som=
breros, á cargo; res=
pectivamente,
de hábiles

Modistas y Costureras
_.
de las mejores casas
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Signortt, J;onnorat y~eompañia.

;

.
ESTUDIO FOTOORAFICO
Coleccl6n P~ua,.a1,.1.,

�ÉL MUNDO ILUSTRADO

la "Americanizadón" de las Ciudades
Estétioa de la Calle

E

L hombre civilizado conoce dos aspectos
de los grandes centros que sirven de focos
á la actividad febril y al pensamiento de
la humanidad. Tenemos la ciudad histórica que relata en cada una de sus piedras un
largo y venerable pasado, y la ciudad moderna,
improvisada por decirlo así, brillante, cómoda,
práctica, pero con demasiado olor á cosa nueva. La ciudad advenediza pasa por ser un producto particularmente americano. La vida desborda en ella, pero la poesía falta por completo. Todo allí es científico, progresista, poderoso, todo está de a0-uerdo con las últimas invenciones técnicas, pero nada hay que revele la
preocupación de la belleza. Sus calles son
anchas, pero rectas, como trazadas á cordel, y
largas hasta parecer infinitas; sus casas son
uniformes; y, si en alguna parte aparece un
esfuerzo arquitectónico, una ten tati va de construcción monumental, casi siempre se trata de
la parodia de algún celebre modelo del viejo
mundo.
A este hongo nacido en una noche se contrapone la vieja ciudad europea, que es la obra de
los siglos. :B,sta parece ser un organismo animado, con raíces profundas en el suelo y con
florescencias parado jales, á fuerza de ser lentas.
Sus calles son, por lo general, estrechas, desiguales, empinadas, cuesta arriba ó cuesta
abajo, pero no hay una que se parezca á la
otra.
De la misma manera, cada edificio, casi, tiene su fisonomía propia. A cada empedrado, á
cada fo,c hada, está lig.ado un recuerdo. Se ven,
se huelen los rastros que ha dejado allí una
larga s,erie de generaciones anteriores. Las
épocas desaparecidas hablan en esas ciudades
al transeúnte con el estilo de su arquitectura
anticuada. Evocaciones hacen surgir espectros
de todas partes en pleno día. Hay en el ambiente algo así como ecos lejanos de palabras confusas. Por definición, la ciudad americana es
el teatro de las luchas ardientes por la existencia. El hombre despliega en ellas sus fuerzas,
trabaja, ga·n a dinero, goza materialmente. En
la ciudad histórica, el hombre tiene visiones y
escucha las voces interiores. En ella se pasa el
tiempo y se sueña.
Pues bien: los delicados se quejan en todas
partes, puede decirse, de la tendencia enfadosa
que acusan las ciudades de ensueños y de belleza á perder cada ,vez má.i;¡ su carácrer propio, á
americanizarse, en una palabra. Querrían con·
tener esta transformaci6n. Por todos lados
surgen estéticos que proponen diversos remedios contra el afeamiento de--las ciudades. Pero en el fondo, todos estos proyectos no son
más que una misma idea bajo diferentes formas:
hay que impedir el rejuvenecimiento de la ciudad, hay que desterrar de ella el modernismo,
hay q:ie acentuar su vejez, hay que subrayar
sus arcaísmos; esto exige la belleza. Se forman
sociedades para la conservación de los monumentos antiguos, se organizan exposiciones de
muestras y letreros y o.e vidrieras 6 escaparates, se abren cqncursos de proyectos de embellecimiento, y se protesta poéticamente contra
las irrupciones de los tiempos nuevos en forma
de tranvías eléctricos, de redes de hilos telefónicos, de troles-, de maquinismo y de industrialismo.
H~ visto varias de estas exposiciones de estética de la calle. Su tepdencia, confi.rmada por
la manera como se distrihuyen los premios, es
invariable: el retoi:no al pasado.- Para ser bella, la calle tiene que ser medieval. Fuera de
esta fórmula absoiuta, no hay salv.ación. Todo
lo que no sea r~mate de fachada, puntiagudo,
muestra de hie~9 (forjado que se balancea colgada de un sopo\'td arriba de la vereda, arquitectura gótica. ,es afrentado con el nombre desdeñoso ne «auiericano:1&gt;. El ideal es el París de
la novela de Víctor Rugo,' «Nuestra Señora:i,.

Equivocan el camino: estoy profundamente
convencido de ello. Para conservar á las ciudades históricas su carácter arqueológico único, hay que cubrirlas con fanales, rodearlas
de barreras, proveerlas de molinetes con ventanilla, ponerlas bajo la vigilancia de gu!l.rdianes, reglamentar las horas en que pueden ser
visitadas; y, sobre todo, expulsar de ellas á
sus habitantes, ·para no admitir sino turistas,
peregrinos fervient!ls, artistas y poetas. Mientras las ciudades sigan siendo habitadas ror
gentes vulgares que tratan anacrónicamente de
ganarse la vida por el comercio y la industria,
será imposible satisfacer á los aficionados á
impresiones estéticas que delir:i.n por pasearse
en medio de una decoración de gran ópera. Los
vivos no quieren dejarse tiranizar por los
muertos. No se avienen á habitar un museo
inmutable sino con la condición de ser los guar- ·
dianes asalariados de él, como los guías y los
restauradores de las pequeñas ciudades italianas, cuya única ~ndustria, es la de acompañar

á_ los visitantes extranjeros y pedirles propma.
Lo que me hace sonreír, sobre todo, son las
tentativas de mejcramiento de la estética de la
calle por medio de la introducción del gran arte e n las muestras ó letreros. ¿No habrán pasado nunca por un bulevar los bien intencionados educadores del pueblo que querrían hacer de la calle un museo de arte? ¿O habrán
tea ido los ojos en los bolsillos cuando pisaban
el asfalto? ¿,Para quién sería la obra de arte
en la calle? ¿Para la multitud que, ag uijoneada ~or el~ ambre, por la ambición, por la concupiscenci a , corre á sus negocios 6 á sus placeres, y que, en su empuje loco, atropella y
voltea al que pretende andar indolentemente y
pasearse aquí y allá para mirar y distraerse?
La multitud no tiene tiempo ni atención para
aquello que no toque á su interés inmediato.
El luchador por la vida que anda como en un
sueño y que calcula mentalmente las utilidades
dP, su carrera ; el aventurero que está al acecho
del azar prop1cio; el viejo verde que pisa los
talones al mandaderó ; el comisionista que pasa
revista á su clientela; la obrera que va á entregar trabajo 6 á buscarlo; el artesano con su
mandil de cuero debajo del brazo · ninguno de
éstos se detiene delante de una m~estra que no
es la que les interesa, que no se relaciona con
sus necesidades y que no les enseña ningún
hecho de significación práctica y actual. El
azotacalles es una figura legendaria que se encuentra aún en autores rancios que beben en
f~entes envejecidas, pero que no existe ya en la
vida real. Durante las horas de t1 abajo en
cualquier día que no sea de fiesta, no se ve~en
las calles de la gran ciudad más que mandaderos, gente que anda con un fin determinado
peregrinos del pan, rastreadores de ganancias; .
pero no paseantes sentimentales en busca de
impresiones estéticas. Aquel. que por razones
profesionales no tiene que fijar su atención P,n
la bulliciosa multitud, que no es punguista 6
mez:cachifle, 6_ vendedor de diarios, 6 agente de
P?hcía, se ab1sm_a en la lectura de su diario, 6
sigue sus pensamientos, y no ve de todo lo que lo
ro?ea· más que lo estrictamente necesario para
evitar las carambolas, y esto más bien por
instinto que conscientemente. Tampoco se preocupa el peatón del cuadro-en que se mueve como el pasajero de ómnibus, 6 el que va e~ un
coche de plaza, 6 el que cabalga en bicieleta, ó
el «chaffeur&gt; horrorosamente enmascarado y
arrebujado en abrigos polares, 6 el avaro desu
tiempo que viaja en los trenes asfixiadores del
ferrocarril subterráneo. «¡No distraerse! ¡Llegar!» .... parece gritar cada movimiento de la
multitud de las grandes ciudades. Obligar á
ésta á detenerse, sería una tare!L tan fácil de
llevar á cabo como la de parar el sol en su carrera.
Sin embargo, el comercio realiza este milagro á lo Josué. Pero por medios que no son el
encanto abstracto de una muestra gótica, por
bonita que sea. El comerciante de la gran ciudad, aguijado por la competencia mortífera,
hace la psicología de las multitudes como Monsieur Jourdain hace prosa: sin saberlo. Apela
á las inclinaciones, á las flaquezas y á las necesidades del término medio de los hombres.
Cu~re las paredes de carteles ilustrados, que
repiten centenares de veces hasta conseguir
desp~rtar las distracciones más profundas, fijar
la mirada más vagabunda, domar la memoria
más rebelde, y hacerse una obsesión para el
viandante. El cartel ilustrado caracteriza la
calle moderna como la muestra gótica, pintada ó recortada, pendiente del remate puntiagudo de la fachada, fué el rasgo propio de la calle
medieval.

***

El cartel ilustrado, con su dibujo atrevido de
grandes líneas, que recuerda necesariamente el
contorno monumental de la pintura al fresco;
con su colorido fuerte, á veces viol.ento, pero á
pesar de eso bien armonizado; con sus alusiones á la actualidad, graciosas por lo menos,
cui,,ndo no ingeniosas; con sus dimensiones; con
su efecto de masa por la multiplicación de su
número, representa el advenimiento de un arte
nuevo infinitamente superior á la pintura de
muestras de un pasado más tranquilo y más
lento. No es un arte noble é ideal, ni mucho
menos un «arte por el arte:1&gt;. P01·0 tiene su belleza, permite el florecimiento de talentos de
ingenio, industria y capacidad, y llena su objeto con una perfección que es en sí mismo un
elemento estético.
Al lado del cartel ilustrado, la vidriera es
la que trata de h ipnotizar al público. Su arreglo ha llegado á ser también un verdadero arte. Quiere causar el efecto de un cuadro. Quiere recrear los ojos por medio de la línea y del
color, de una composición y de una idea, y
también de la riqueza intrínseca de la materia,
ya se trate de telas de seda, de flores, de joyas
ó de vulgares come,tibles. Promete al transeúnte la satisfacción de todas sus necesidades, lo
hace consciente df) las que no ha sentido netamente todavía, y le sugiere otras nuevas. ¿Cómo comparar, ni de lejos, las sorpresas de la
vidriera que cambia cotidianamente, siempre
nueva, siempre animada, con la monotonía

~dormecida de la ingenua muestra que seenveJecía en su inmutabilidad'?
¡Qué 13: calle moderna no es bella'. ¡Pero si
esto es simplemente una blasfemia! Nunca y en
n~nguna parte ha sido más bella que en la gran
ciudad contemporánea. El gigantismo de las
construcciones, la variedad de los estilos que
aunq_ue in';'lig~n~s y sin gusto cuando ;e les
considera 10d1v1dualmente, se rehabilitan por
la abundancia y diversidad de sus formas y
ofrecen un conjunto magnífico; los carteles ¡legres, muchas veces tolerablemente viciosos· los
avisos multicolores sobre los balcones las
a~oteas; !os escaparates ricos y agradables· los
pmtarraJados quioscos de diarios: las col'umnas de avisos de espectáculos; los chalets de
refrescos , de floristas y de otros géneros· el
encli.nto mágico de las iluminaciones más intensas; la miscelánea del tráfico por los medios de
locomoción más vii,r iados en cuanto á formas
y velocidad; todo esto constituye un cuadro al
lado del cual parecerían incoloras é insípidas
Babilonia y h, Tebas de las Cien Puertas la
Roma de los Césares y la Florencia de '10s
Güelfos, la Palmil'a de los Seleucidos y la Nuremberg de la Reforma.
Sólo los snobs estetizantes no alcanzan á
comprender esta belleza abrumadora. ¿Por
qué? Porque todavía no se les ha predicado
sugerido, impuesto dogmáticamente esta belle:
za; en una palabra. porque ella es nueva, porque ella obra por sí misma, no en virtud de un
lío de frondosas frases; porque á ella hay que
descubrí~!~, sentirla, asirl a uno mismo, pues
su exposición no se encuentra todavía en libracos consagrados.
¡A~, estos en~usiastas de muestras de siglc,s
abohdos! ¡estéticos que se creen de substancia
superior! Del presente vivo y animado, ellos
n? ven nada; no lo sienten, no les causa impresión alguna. Para sus ojos vueltos hacia atrás
lo pasado, lo lejano, es lo único que paree~
belJo. Esto es lo único que les produce emociones que ellos tienen por estéticas, cuando no
son más que místicas. La -:a lle gótica les parece más bella que la moderna, porque está muerta y enterrada. Los estéticos profesionales de
la calle son los hermanos menores, infantiles
podemos decir, de los prerrafaelistas en•pintura, de los difuntos simbolistas en poesía, de
l&lt;;&gt;s li~ratos que predican la bancarrota de la
c1enc1a. En resumen: son los merodeadores del
gran ejército de la reacción universal.
París, 1903.
MAX NORDA u.

it

MUNDO ILUSTRADO

y

00

Impresiones y Recuerdos
El Sueño de un Héroe

S

E hablaba del dominio que la sugestión ejerce. sobre los borrachos, alienados, maniáticos y otras gentes, y yo conté esta aventurilla, que realmente me ocurrió, hará obra de
diez años, en Santiago de Chile.
Hab_ía yo ingr~sado_, en cali?ad de huésped,
con m1 entonces ¡uveml humamdad y mis escasos bagajes, á una pensión burguesa, situada
en la calle de San Diego, bonita vía pública
de la metrópoli chilena.
El recuerdo de aquella casa trae á mi mente
figuras ya medio borrosas, auras ya casi olvidadas, llenas de la poesía de las cosas idas
y del encanto de los veinte años, que nos hacen
verlo todo á través de un ideal prisma de belleza. La dueña, «Misiá Filomena:i,, como la
llamaban las criadas en el habla del país: gord_a, opulenta, separada de su l!larido, gran partidaria de la tanda, correctísima mujer al fin
de todo; Blanca, su hija; Misiá Dorilita la encargada ';'iel. ~anejo inmediato d_el neghcio, y
hasta vemticmco huéspedes: m!litares estudiantes, abogados, dependientes delcome'rcio...
¡Ah, una francesa gorda, alta, fresca, con el
cabello literal~ente blanco, á la que se decía,
por_ ant&lt;;&gt;nomas1_a, la «Madama:i,; y su sobrino,
un mfehz á qm~n. malas lenguas asignaban,
respecto de la «v1e1lle femme:i,, más inmediato,
si bien menos honorable parentesco.
Si cierro los ojos y regreso á aquel tiempo
venturoso, veo el piano del salón, veo á lamadama sentada en el taburete y al grupo disímbolo de los huéspedes congreg ado en derredor
suyo- todos de buen humor, todos chisporroteando alegría. de vivir, - entonaodo, con las
voces acordadas á la diabla, una canción del
poeta Soffia, entonces muy en boga:
«¡Oh flores que nacéis tristes,
Entre la y.erba escondidas,
Cuánto no sois parecidas
A unas flores que amé yo!:i,
Y luego, rumor de carcajadas joviales ea días
de campo y en regatas en el«Parq ue Cousiño:i,,
notas de zamacuecas bailadas en fiestas memorables, botellas d!l espumante «chicha:i, que se
destapan con estrépito .... todo eso, que se fué
ya para no volver nunca, como mis veinte
años!. ...
Les conocí á todos, 6 á casi todos, el propio
día de mi ingreso en la mesona común, entre
platos de «charquicán:i, y de «porotos:i, y botellas de buen vino de Panquehue.

Á TEPOZOTLÁN EN AUTOMÓVIL ·
.
.- LOS EXCURSIONISTAS EN LA GLORIETA DE CARWS IV· -EL PRIMER PERCANCE.
. El héroe de aquella mesa redonda era, sin
disputa'. el Mayo: Guill~r.mo Gaona. Tendrfa
60 años, bla.l!co bigote mihtar, uniforme, espada Y uno_s 0¡1tos bondadosos que contrastaban
con el aire feroz que le gustaba imprimí á
su ,fioonomía. Estaba retirado y se comía tr~nq_mlameote su pensión, esperando librar la última de las batallas, la de la ineviGable derrota. i;;u edad heroica fué cuando la guerra del
Pacifico, allá de 79 á 84. Refería, á todo el ue
deseaba escuch~rle, haberse hallado en las &amp;atallas de, Chorr1ll&lt;:&gt;s y Miraflores y haber penetrado, trrnnfante, en la capital del Perú, Mostraba gran respeto Y veneración por el General Baquedano, que mandara en jefe á los chilenos en aque~ln g~err3: memorable, y no se cansaba de repetir episodios bélicos.
. La Madama, cuya lengua era de víbora segúnbdes1pués Pº:.propia experiencia pude ~ompro ar o, me di¡o al oído:
-No le crea usted una palabra: es un «farceur:1&gt;.,. • .y b~rrac~o, además.
¡Ah. lo último iba yo á experimentarlo en
b reve.
d f~rtó mi habitación á quedar vecina de la
.e
a_yor Ga~)Ila. Apenas si las separaba un
1igtísimo tabique que permitía escuchar dese a una, todo lo que en la otra se decía'. Tan
pronto como me acosté-y conste que ten.fa un
sueflo descomunal,el sueflo de mis veinte añospude notar que ,mi vecino se ocupaba en todo
á'.1fnos en dormir. Paseábase por la recámar~
argos pasos, hablaba él solo y de vez en
p~z, llegaba hasta mis oídos' el' gluglú del
isco, que des~e las profundidades de una botta pderua~a, se iba á las profundidades del vienre e1 hi¡o de Marte.
Conciliaba yo apenas el sueflo cuando me
despertó u~ for~idable estrépito; una algaza~\tald 4á,8¡ imagmé que, por lo menos, habían
ra o · a casa dos legio.nes de demonios
oces penetrantes, manotadas, rodar de sillas·
arrastrar. de un chafarote sobre el piso
'
aquello diríase una pesadilla!
····· ·
Apliqué el oído y pronto pude convencerme
de que aquel estrépito no era otra cosa sino
1d~dh~r ~i!ººª seencon!rabaen_plena ba- 1
.
. rri os. 8 us suenos heroicos me . i,
c&lt;;d al rnflu¡o d_el aguardiente peruano -a' ua~- e
1
diente de enemigos tenía de ser _ habí tg
mado forma·
d
. ,
an orna. ,,Y Y?, _esde m1 lecho, tuve la for- l·
tuna de asistir, siquiera fuese de oídas á
de los episodios de la guerra del Pacífico. uno

V

l:i1!

-Aquel puesto se cubra.... ¡Avance la caballería!. ... ¡Adentro muchachos!
·Atrás
los «ch o1os» ..
, : .... ¡Apunten!
'
.. · · 1 ....
.... ¡Fuego!
El Mayor gritaba como si estuviese poseído
Y repartía con su tizona tajos y mandobles
por.muebles y por paredes.
Si aquello pudo divertirme en el principio
su prolong_ación empezó, naturalmente, á sa~
berme á rAJalgar. Protestédentrodemímismo
dando 3:l diablo á los borrachos y á las casa~
con tabique~ delgados, y procuré dormirme á
pesar de la rnfernal algarabía.
~l ~ayoi:: continuaba, continuaba, imperté~rito, 1nfa~igable, batiéndose, dando órdenes
rnterrum~1~ndose sólo para cobrar ánimo co~
nuevas v1s1t as á la bota del Pisco.
R:esolví tocar con los nudillos ea el liviano
tabique ,Y suplicar al héroe que se acostase y
~e du_rmiese, por estar avanzada la hora para
semeJantes batallas.
-¡V~mos_, hombre! ¡Acuéstese usted como·
cualquier crndadano pacífico y deje en paz á la
guerra del ídem!
Co_ntestóme con interjecciones un tanto exrres1 v3:s Y e~íte~o.;. de cobarde y de traidor á
a páatria, Y s1gmó en sus trece, más borracho
Y m s exaltado que nunca.
Yo renegaba del ejército, de la América del
8 ur y hasta del que inventó la guerra. Pero de
repente se me ocurrió una idea salvadora que
me apresuré ~ poner en práctica.
'
_Ahuequé.mi voz como mejor supe; la dí inflexiones tétricas, imperiosas y terribles y levantándola lo más que pude, exclamé:
'
el-¡ Mayor Guillermo Gaona! ¡Habla usted con
General Baquedano! Si no se acuesta usted
Y ~o se due_rme inID:ediatamente... ¡lo fusilo!...
~Lo venció la fatiga, 6 lo sugestioné de v~
ras?
El hecho_ fué que, cinco minutos después, el
Mayor qmllermo Gaona, el héroe de Chorrillos Y M1raflores, roncaba como un bendito.
ENRIQUE MARTÍNEZ SOBRAL.
México,

1904.

o
Las ideas son como las piedras preciosas:
las falsas deslumbran más.
,

EXCURSION EN AUTOMOVILES
Con:io lo .anunció EL IMPARCIAL, el domin-

g? último se efectuó la excursión de automóvlles que organizaron varios caballeros amantes ~el sport. El punto de reunión fué la
glone~ d~ Carlos IV, de donde partieron los
excurs1omstas á las 8 y 15 a. m.' en tres coches ~e construc?i.ón m~derna y dotados de
los útiles y provisiones mdispensables
Los coches iban ocupados por las siguientes personas:
Sres. Hi!ario Elguero, Angel Algara Terreros, Antomo Coca y Juan N. Rondero.
. Sr~s. Carlos Alvarez Rul y Escalante Julio Z1egner Uriburu, Jacques Lemmens 'y un
«chaffeur».
Sres. Francisco Restori, Alberto Echeverría, M. Ramos y un «chaffeur,,.
l¿- la hora indicada partió la excursión
saliendo por las calles de Rosales Alvarado
etc., hasta la Tlaxpana, para tor:iar la Cal~
zada. de l?s ~allos, en donde ocurrió la primera peripecia del viaje; pues habiendo atravesado los coches por un atascadero, bastante hondo, hul:&gt;o necesidad de sacarlos á ma~o,. para con_tm?,ªr la marcha. Pasado este
mcidente, sigmo la excursión sin novedad
alguna rumbo á Atzcapotzalco la H . d
d E
d'
,
aCien a
~
nme 10, Tlalnepantla, Lechería y Barnentos. En este lugar fué necesario desocupar un?, de los ?ºches, debido á que no tenía
la pre_sion sufic~ente, y empujarlo, también
á mano, al_ su_bir una cuesta. De Barrientos
los e~curs1omstas siguieron después hast~
Cuautitlán, tomando en seguida el camino
para Tepozotlán, que fué el punto designad º como final del viaje.
.,A las tres y _media p. m. salió la excurs10n para México, emprendiendo el regreso
por otros caminos más cómodos y pintorescos.

Á TEPOZOTLÁN El', AUTOMÓVIL,-SACANDO UN COCHE DEL ATAS;ADERO
,-LOS EXCURSIONISTAS

EN

EL CONVENTO.

�EL MUNDO ILUSTRADO

:tt MUliDO ILUS'rltADO

~n Puebla
Hace pocos días fueron inauguradas en
Puebla las obras de embellecimiento del antiguo callejón del Teatro, que comunicaba
la Plaza de Armas con la calle de la Independencia.
Lae obras á que nos ref1::rimo1:1 consistieron, principalmente, en la const;ucción de
un techo de hierro y cristales á lo largo de
la ví~, y en la de un hermoso pavimento de
mosaico. A uno y otro lado se levantan
además, amplios locales que se destinan
habitaciones y establecimient0s mercantiles.
El aspecto que ofrece el c&lt;pasaje» es muy
elegante, y no cabe duda que con la implantación de esa mejora, ha ganado mucho en
belleza la capital angelopolitana.

eOl)corso de '' El 1--\UQdo Ilustrado"

íi

Una historia romántlca.-Las conferencias
del Dr. Garnault en la Preparatoria.
Thullller en Arbeu

A corrido por la prensa diaria una nota de
sensación, no tanto por sn importancia intrínseca, no tanto por los caracteres deque
está rodeada, sino por su anacronismo mani·
fiesto que la hace tener cierto rancio olor de
guantes olvidadPs en un ropero de moda pa·
sada, de cintas desteiíidas, de papeles amarillentos cuya escritura ha deslavado la obra
lenta• y constante del tiempo.
Se trata de toda una historia romántica, muy
romántica, por más que en ella no entre doncel
alguno, cuando menos aparentemente; que, en
el fondo, es casi seguro que alguno tiene papel
de importancia en el dramita.
Pasa en las sombras olientes á incienso de
alguno de los conventos que la vigorosa mano
del ministro Combes ha cerrado. Los santos,
pintados en rancias telas por la mano de algúr. maestro medioeval, han visto, con sus
grandes ojos de pasión y de tinieblas, desarrollarse algunos capítulos, cuando menos, de la
novela.
Una heredera española (que me finjo guapa,
con la guapeza soberana y riente de la andaluza, con grandes ojos negros, donde caben todos los ensueños y v uelan todas las quimeras),
una pobre muchacha huérfana, á la que han dejado los padres una fortuna considerable, se
está educando, conforme á la moda anticuada
que tanto gusta en Europa, en la Europa latina cuando menos, bajo el cuidado de las Hermanas que forman la Comunidad. Sus parientes por natural y humana condición, la ol vi•
da~ mucho; apenas si, rara ocasión, se presentan con o§tem.ible festinación á cambiar un
consejo ceremonioso y vacfo , por las lágrimas
y quejas de la educanda.
En la fría celda en que duerme visitan á la
pobrecilla sólo las apocalípticas bestias de
San Juan, los iracundos profetas de la Biblia,
el dios vengador y anacrónico que gustan fingir algunos. Y es esto todo. No vuelan en torno de su cabecita los ideales mur..danos, únicos que hacen la vida posible; cada grito de
pasión que sale de su alma, sale refrenado por
la mano de hierro de alguna conseja religiosa.
Su pobre cuerpo, torturado entre aquellas paredes que destilan lentamente hastío y miseria,
pierde ]os lineamientos que hacen de la mujer
todo un delicioso poema de hermosura y de
harmonía.
El tiempo agita perezosamente sus alas en
aquella atmósfera de tedio, sin llevará la huérfana un hálito siquiera de vida y de calor. Se
prohibe sistemáticamente, «ad majorem Dei
gloriam~, todo aquello que es patrimonio de la
juventud y de la belleza.
La Comunidad es expulsada. Vuelan las monjas como hojas secas de un árbol condenado á
esterilidad eterna, por una de las mayores paradojas que haya ideado la inteligencia humana. Salen del país; pero se llevan á la muchacha, que, para los directores, significa muchos millares de pesos, significa un capital adquirido fácilmente.
La última parte de la novela se desarrolla
en nuestro país. Las monjas han llegado en
busca de un asilo donde reposar violando la
ley, y no encuentran este asilo_ideal. Pasan de
casa en casa y de conventículo en conventícu-

H

DEL RECUERDO ...
En el recuerdo lejano
que preso en el alma tiembla,
como en brumoso horizonte
la pupila de una estrella,
á modo de flor de sangre
perdura l a herida abierta
de los últimos ensueños
por las lágrimas primeras.
Reminiscencias perdidas
de la borrasca en la niebla,

lo, llevando sus alumnas, como podrían lleva1·
algún mueble útil que facilita la vida.
Una carta pone á los morosos parí.entes al
tanto de lo que sucede. Entonces se apresuran
á venir al país en busca de la pobrecilla. La
carta destila, como un acre jugo, la intensa
melancolía de esa vida robada á la juventud y
al amor, de esa existencia que se consume en
un vano sacrificio, que se evapora en la atmósfera impasible.
¿Dónde se encuentra la novicia? Nadie losabe. Los conventos, como los sepulcros, guardan bien sus presas y no las devuelven al mundo. Quizá ya haya terminado, con el sacrificio
dolorosísimo de su vida, la pequeiía historia
de su estéril juventud.

***

Las conferencias del Dr. Garnault han comenzado ya, después de haber sido vencidas
ciertas diticultades que por el momento se pre- sentaban; dificultades que son completamente
naturales, desde luego que es en nuestro país
cosa inusitada la celebración de tales conferencias.
Ha pensado bien el hombre de avanzadas miras que dirige la instrucción pública. Nuestra
pobre juventud se encuentra ávida de sensa·

DR GARNAULT

ciones artísticas; padece hambre y sed de ideal,
intensa y febril sed de algo hermoso, de algo
noble, de algo bello y santo.
En el renunciamiento que forma la base de
la vida moderna, nada tan peligroso como dejar inerme á la juventud. Cuando se padece el
crónico hastío que la civilizada vida proporciona, y se vuelven los ojos, como dos grandes
súplicas, en torno, y se encuentra sólo el impasible centellear de estrellas cuyo análisis químico se conoce, es fácil que aparezca la vida á
tal grado desnuda y fría, de tal manera odiosa, que la muerte, la eterna, la inmutable, tome

que habláis de perdidos goces
y fugitivas quimeras;
resplandores estelares
que remedando promesas
de ·opulentas lejanías
iluminasteis la senda
al fingir florecimientos
de engañosas primaveras
para agostar los capullos
de las rosas tempraneras;
melancólicos regueros
de aspiraciones intensas,
que como fúlgidas chispas

caracteres de hermosura tales, que atraiga con
la tenacidad de un abismo en cuyo fondo duerme toda la fascinante gala del misterio.
Es una buena obra de misericordia, una buena obra de humanic.ad la del Señor Subsecretario de Instrucción pública. Ha caracterizado
sus gestiones en el elevado puesto en que 88
encuentra, por el amor rnnato y ardiente á todo
lo que sea arte. Muchas son ya las pruebas
que ha dado de su habilidad para combinar
en la existencia del púher, la suma necesarl~
de conocimientos científicos, con la indispensable suma de conocimientos de arte que deben
formar la base de una educación completa.
Las conferencias del Dr. Garnaul serán apro•
vechadas por los actuales preparatorianos debidamente, porque es un terreno fértil en el que
se siembra y porque la milagrosa facultad del
arte es siempre omnipotente y fecunda.

"'**

En Arbeu sigue su marcha triunfal Thuillier.
Las primeras batallas fueron gentilmente ga•
nadas y ahora recorre el sendero del triunfo
con paso rápido. 'Lo merece.
Porque no es solamente un actor exquisito:
es un actor de talento universal. Su talento es
maleable como la cera y toma con pasmosa fa·
cilidad los relieves todos de los moldes de al•
mas que han vaciado los grandes dramaturgos.
Pocos, muy pocos han de ser los actores que
puedan ser geniales con Shakespeare, y geniales con Dicenta, y geniales con Sardou; en al•
guno de estos grandes dramaturgos ha de existir l a cuerda antagónica de la que predomine
en el alma del actor, y el resultado de una aso•
ciación entre ellos debe ser funesto por modo
Sej!"uro.
Thuillier es discreto, muy discreto, y tiene
alto y noble amor á su arte.
De aquí que sepa, de aquí que tenga la intul•
ción de cuándo debe detenerse y hasta qué al·
tura sus alas le pueden sostener. Este es
gran mérito, sin género de duda.
Después de los dramas españoles, que do
mina perfectamente, nos ha ofrecido algo d
repertorio shakespiriano, en el que se eleva
una altura envidiable, por más que no roceco
sus alas en estos casos las diáfanas capas d
cielo donde los genios habitan.
Son tan grandes, tan enormes los personaj
de Sbakespeare, que ante ellos se experimen
ese misterioso desasosiego que hacía supon
un dios en la sombra del templo de !sis Y
las tenebrosidades de la conciencia human
Sin embargo, la discreción de Tbuillier
un gran escudo que lo salva, y mucho debem
agradecer al Destino que nos haya traído
actor de su talla. ¡Ojalá siempre pudiéram
decir cosa semejante!

o
EL REY Y EL POETA
(Pragmento.)

E

L Rey Skule.-Me hablarás de eso den tro de poco.
Pero dime, Skalda, tú que has errado
tan~o por países extranjeros, ¿has visto una
muJer que ame al hijo de otra? Y cuando
digo amar, entiendo amar no con un sentimiento pasajero, sino amar con todas las ternuras del alma.
El poeta Jatgeir.-Eso no acontece sino á
las mujeres que no tienen hijmt
El rey.-¿A ellas solamente?
. El poeta. -Sobre todo á las que son estériles.
El rey.-¿Sobre todo á las que son estériles? ¿Aman entonces á los hijos de otra con
todas las ternuras de su alma?
'
El poeta. -Sí, á menudo.
E!I rey. - ]l., ¿no es cierto?, sucede que esas
muJeres estenles mlltan á los hijos de otra
despechadas de no haber tenido ellas.
'
El poeta.-Sí. Pero eso no eP obrar prudentemeHte.
El rey.-¿Prudentemente?
El poeta.-No, no es obrar prudentemente, porque dan á aquellos cuyos hijos matan
el don del sufrimiento.
'
. E~ rey.-Pero ¿crees tú que el don del sufrimiento sea una buena cosa?
El poeta.-Sí, señor.
E! rey.-;-Islandés, hay como dos hombres
en ti. Estas entre la muchedumbre, en algún alegre festín, y pones un manto sobre
tus pens~mi~ntos. Se está á solas contigo, y
te asemeJas a los raros á quienes voluntaria-

PREMIO OFRECIDO POR LA JOYERÍA «LA PERLA.»-(TERCERA PARTE DEL TAMA~O NATURAL.)
VéansE&gt; las Bases respectivas en otro lugar de este núme..0 .

m?nte se escogería por amigos. ¿Por qué es
as1?
El poeta. -Señor, cuando os queréis bañar en el río, no os desvestís cerca de donde
pasan los que van á la iglesia, si no que buscáis un lugar solitario .... . .
El rey.-Naturalmente.
El poeta.-¡Y bien! yo también tengo el
pudor del alma y por eso es que no me desvisto cuando hay mucha gente en la sala.
El rey.-¿Eb? Cuéntame Jatgeir cómo
has llegado á ser poeta y quién te h~ enseñado la poesía.
El poeta. -Señor, la poesía no se aprende.
El rey. -¡La poesía no se a prende! Entonces, ¿cómo has hecho?
·
El poeta.-He recibido el don del sufrimiento y así he llegado á ser poeta.
El rey. -Así, pues, ¿el don del sufrimiento es necesario al poeta?
El ~oet~. -Para ~í fué necesario; pero hay
otros a qmenes ha sido concedida la alegría
la fe ó la duda.
'
El rey.-¿Aun la duda?
El poeta.-Sí; pero es preciso que sea la
duda de la fuerza y de la salud.
El rey.-¿Y cuál es la duda que no sea de
la fuerza y de la ~alud?
El poeta. -Es la duda que duda aun de su
duda.
E l rey. -Paréceme que eso debe ser la
muerte.
El poeta.-Es más horrible que la muerte
misma: son las ti.a1ieblas profundas.

*

*
A medida que el año*avanza,
nuestro valle
colma de d0nes, como una novia cuyo señor
á llegar en poco tiempo. Nuestro valle meil
cuerda aquel jardín encantado de las M
una Noches, en donde cada árbol estaba cu
jado de piedras preciosas, mientras un gr
soplo de hastío flotaba pesadamente por e
ma de sus copas.

dejáis temblorosa estela
en las trágicas penumbras
de las humanas tristezas;
voz simbólica de aliente
inicial de la contienda,
como r itmo que vibrara
reclamo de heroica brega,
desvanecida en el hálito
de prematuras tormentas
y extinguido en el silencio
de soledades inmensas;
aromas embriagadores
de corolas entreabiertas,

cómplices de vagos suefiOS
y exaltaciones secre~as,
que simuláis de la vida
embalsamar la tragedia,
dejando en la áspera ruta
ambiente de flores secas .•• ·
Perduráis eternamente
haciendo la herida eterna
en el recuerdo lejano
que preso en el alma tiembla
á modo de flor de sangre
ó de inmarcesible adelfa.
FEDERICO URBACS:,

PUEBLA. -&lt;PASAJE&gt; QUE COMUNICA LA CAI.LE DE LA JNDEPENDENCIA CON LA PLAZA DE ARMAS

Fot, B t ~ ~ t l ) .

ENRIQUE IBSEN,

�EL MUNDO ILUSTRADO
EL MUNDO ILUSTRADO
que han de sostener las pretensiones moscovitas en los campos manchúes.
Y llegará el momento en que se consideren con fuerza suficiente para tomar la ofensiva, y en que se crea al ~nemigo obligado á
aceptar el reto, y, acaso, entonces tengan los
japoneses que retirarse de los puntos que hayan conquistadó y volverse en las naves que
les queden después de una cam:r,aña prolongada.
No, no parecen estas declaraciones rusas
fruto de alucinaciones ni engendros de megalomanfa: hay mucho que está en el orden de lo posible. S6lo hay, ánuestro entender, un pequeño obstáculo: el dinero que
habrá de necesitarse para un período de
grandes y fuertes gastos que una campaña,
aF&lt;Í realizada, significa para Rusia. El problema financiero es el eje de ésta, como de
todas las cuestiones que afectan, en lo íntimo, á los grandes agregados orgánicos que
constituyen las modernas sociedades.

DALNY, CAPITAL DE LA MANDCHURIA RUSA

Política General
Los perjuicios de ta guerra.-Pánlco en ta Bolsa de Parls.-General expectación.-Ansiedad
en todas partes.-La actitud de R.usla.-Sus proyectos para et porvenir.- A ta defen•
slva solamente.- Seguridad en su triunfo futuro.-Bt tem~r de los Balkanes.
-Turqula y Butgaria.- Las reclamaciones macedónicas Y la paz.

N

ADA ha cambiado substancialmente en
la situaci6n de los beligerantes que en
Extremo Oriente se disputan la preponderancia sobre aquellas comarcas, y, sin embargo, ya se dejan sentir con punzantes r-esultados los efectos de la lucha cruel, que amenaza ser tenaz y despiadada. Nada se ha vi~to
que parezca decisivo en las primeras operac10nes, impetuosas por parte del ~ap6n, prudentes y recatadas en cuanto á Rusia corresponde;

contemplar el drama que lentame~te se va za, están más expuestas á las agresiones de
desenvolviendo en el golfo de Petch1lí, don- los poderosos.
de se han desarrollado las primeras escenas,
mientras se prepara el desenlace en Mand***
churia.
Entre tanto, una alta autoridad rusa, seEsa ansiedad por todas partes sentida, ese gún informes de una agencia de noticias, ha
interés con que se ~igue la ma_rcha de_ los hecho declaraciones muy importantes, poacontecimientos explican la tens16n nerv10sa niendo en evidencia la actitud de Rusia y
que produce un~ atm6sfera carga~a de ~lec- su firme creencia de que al fin el triunfo setricidad que hace á todos susceptibles a los rá suyo, cuando logre poner ~n el _campo de
'
cambios más peque- operaciones, que debe ser la discutid~ Mandños en el estado de la churia los elementos de que puede disponer,
guerra. Cierto que que e~ materia de fuerzas de tierra, no ee
apenas hay motivo exagerado decir que son inagotables. Para
- .
ostensible para espe- entonces se dice, el número habrá de pre--..
. ~ ?-'~
rar
complicaciones valecer, pero no el número ciego é indisci,;
' .
internacionales, pues plinado, sino las huestes apretadas de los
las potencias, en ge- súbditos del Czar, que de todos los puntos
neral, han asumido de su dilatado imperio, han acudido al llauna actitud neutral, mamiento del PADRE en defensa de la tierra
conforme á las leyes que guard1t las ceni~as de sus antep~s~dos,
que rigen las relacio- las glorias de sus apostoles y las tradiciones
nes de los pueblos de sus mártires; las huestes unidas en una
cultos; pero aparte de sola aspfraci6n, sostenidas por patri6ticas
que esa neutralidad energías y apoyadas con todos los ele~ent?s
puede ser más 6 me- que el progreso moderno presta á la ciencia
nos eficaz, y de que de la guerra.
varían en cada naY en esa virtud, como para explicar esas
ci6n las disposiciones declaraciones, ya se sabe que el Virrey Aleaplicables á los beli- xieff ha transladado sus cuarteles generales
gerantes, n6tase una de Puerto Arturo á Harbin: movimiento esactividad desusada, tratégico de alta significaci6n, pues colocado
así en Dinamarca co- . el centro de las futuras operaciones en la
mo en España, en misma Mandchuria, quedando Vladivostock
Suecia como en otras y el puerto que domina la entrada del g?l•
EL EMPERADOR DE COREA SE DIRIGE AL ~TEMPLO ÍI ROGAR
partes, simple y sen- fo de Petchilí abandonados á sus propias
QUE SE CONSERVE LA PAZ ENTRE RUSIA Y EL JAPÓN
cillamente para sos- fuerzas defensivas, no temen los directores
tener la neutralidad; de la guerra en Sau Petersbúrg~ que e~as
pero está el aire cargado d~ tan~snubesde torsiendo de advertir que, excepto Gran Breta- plazas caigan en poder del enemigo; y s1 á
menta, es t.an grande la mqme_tud que ~eneña, no son las grandes potencias las que más pesar de sus formidables fortificaciones lleralmente se siente, y son tan vivas y ex1g_ense preparan, sino aquellas que, por su situa- garan los japoneses á rendirlas, no sería detes las ambiciones de los especuladores, que
ci6n g,~ográfica y por su relativa escasa fuer- cisivo ese golpe, ni afectaría la marcha geneha bastado la insistencia de un rumor ala~mante en la Bolsa de París, para producir
una profunda depresi6n en el m~rcado que
ha traído consigo enormes pérdidas, en las
cuales seguramente se vieron envueltos_ los
mismos especuladores, q~e·_pensaron re~hzar
ganancias á favor_ del pamco que supieron
sembrar en aquel importante centro de negocios.
En vano intervino oportunamente el Gobierno para desacreditar los rumores esparcidos que tendían á favorecer la alarma; en
vano los financieros, viendo amenazados sus
propios intereses, pro.curaron contrarrestar
los efectos de la onda mvasora de la depresi6n, que subía y su?fa tomando espan!oeas
proporciones: el pámco fué, y poco falto para que se registrara otro VIERNES tan NEGRO,
como aquel cuya memoria se conserva en los
anales de la especulaci6n americana, en los
últimos días de la serna~~ que acaba d e
pasar,entre sombras y maldic10nes, en las encrucijadas de la Bolsa de París.

EL PRÍNCIPE FERNANDO DE BULGARIA

ral de la campaña, porque quedaría aún el
núcleo de la resistencia rusa en las plazas
fuertes de Mukden, Harbin y Dalny, donde
han de librarse las batallas más sangrientas
de la campaña por tierra'.

***
Más todavía: la misma Corea, que será á
no dudar base de operaciones japonesas, se
deja á un lado, se la abandona á las tropas
de desembarque, que en número no despreciable han tomado posesión de aquel territorio, recibiendo constantemente los refuerzos que de T::&gt;kio se envían. Y eeguirán las
giras de las escuadras japonesas, seguirán los
ataques sobre Puerto Arturo, con resultados
más 6 menos indecisos, y hasta es posible
que prevalezcan en los mares orientales los
buques de Matsuhito; pero ahí está el Ferrocarril Transiberiano que, á gran costo, es
verdad, presta importantes servicios; ahí está para derramar miles y miles de hombres,

en su seno y protege de modo franco; s6lo
falta una chispa que puede partir de los vencidos el año pasado, por las atrocidades de
los «bashi-basuks", de los impacientes macedonios, que aguardan en vano su manumici6n de las reformas proyectadas y en vano
esperan hallar su libertad en las tardas negociaciones de las cancillerías.

***
S6lo parece posible, en medio de esta general tirantez, una complicaci6n que puede
asumir proporciones de importancia apenas
previsible: la agitaci6n en los Balkanes, ocaRionada á producir un rompimiento entre
Turquía y Bulgaria, que pudo brotar en la
última insurrecci6n de Macedonia, y que á
duras penas lograron conjurar las potencias
con su intervenci6n y Rusia con el ascendiente que ejerce sobre el príncipe Fernando.
La situaci6n no es la misma que era en el
verano pasado; Ee ha anunciado para la pr6x ima primavera la renovaci6n de hostilidades contra el dominio musulmán; las reformas acordadas por Austria, en acción común
con el gabinete de San Peters.burgo, y presentadas á la Sublime Puerta para su cumplimiento, han sido, como siempre, indefinidamente aplazadas; y hoy no está Rusia en
condiciones de fijar su atenci6n toda en ese
embrollo, hoy no está cohibida Turquía por
la acci6n de Rusia; y como no se ocultan sus
resentimientos hacia Bulgaria, ni ésta ·vela
sus simpatías por los macedonios que acoge

LA LEY MARCIAL PROCLAMADA EN UNA
ALDEA DE LA FRONTERA MACE.DONIO·BÚLGARA.

Se hacen, por una y otra parte, protestas
de sus pacíficas intenciones; pero ahí siguen
los preparativos y pronto se sabrá el resultado.
S6lo hay una probabilidad de paz en los
Balkanes: que Austria -sostenga su actitud
de los pasados días.
Febrero 24 de 1904.

***

y as6 ya la tremenda crisi_s, dejando las
huellas de su acci6n en las rumas deiort_una
y despojos de opulencia que_,muchos,miran
ahora con ojos de desesperac10n. ~aso, pero
ha venido á demostrar de modo evidente la
;i,nsiedad genera.i que embarga al mundo, al

.I

EN LOS BALK.ANES,-UNIMONTA~ÉS TURCO lNCITANDO;Á SUS COMPAREROS Á LA MATANZA y AL PILLAJE
J,OSjCOS ACOS INSPECCIONANDO EL FERROCARRIL TRANSIBERIAN O

X.X.X.

�EL MUNDO ILUSTRADO. .pebrero 28 de 1904:

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�EL MUNDO ILUSTRADO
1

La Sociedad Protectora de Animales

los abusos y crueldades que se cometan con
las bestias y que constituyan una infracción
de las disposiciones legales correspondientes.
El establecimiento de esta Sociedad ha
sido recibido con aplauso por la gente sensata.

fl

semejanza de las sociedades protectoras
de animales establecidas en Europa y
Estados Unidos, acaba de fundarse en México una agrupación cuyos fines principales
consisten en combatir, por todos los m6dios
lícitos y posibles, la costumbre, muy generalizada entre nosotros, de maltratar inútilmente á las bestias.
La agrupación, que preside el Sr. Lic. D.
Ignacio Sepúlveda, se propone hacer propaganda en las escuelas, de libros, grabados y
otras publicaciones que expliquen el objeto
de su fundación, para lograr mayor número
de adeptos y para que, poco á poco, se generalice en México el sentimiento de horror
que despierta en todos los pueblos cultos el
maltrato que se da á los animales.
Para hacer más fructuosa su campaña, la
Sociedad gestionará la expedición de las leyes y reglamentos necei;arios, nombrando,
por su parte, inspectores ó agentes que estén
obligados á dar parte á las autoridades, de

EL MlJNDO ILUSTRADO

00
CELAJE
Una nube vagaba por los cielos
Y un alma triste por el mundo erraba;
Del sol un rayo hirió á la blanca nube,
De unos ojos la luz llegó hasta el alma;
Brilló en el manto de la nube el iris,
Brilló en el alma triste la esperanza;
Sopló el viento en los aires, en la tierra
El infortunio desplegó sus alas;
La nu•e se deshizo en blancas perlas
Y el alma al punto se deshizo en lágrimas.

~Of
Sr. Lic. D. Ignacio Sepúlveda,
Presidente de la Sociedad Protectora de Anlmales.

Nada provoca tanto las iras del envidioso,
como la humillación que cree recibir cuando reconoce que hay alguien superior á él.

Grupo de Jefes y Oftciales.-Caballete de ti.ro.

yoría ha salido del Colegio Militar, concurre todas las noches de 7 á
8,. á la academia que da en el mismo cuartel y que dirige el' Sr. Temente Coronel Agustín A. Valdés.
Los lunes, miércoles y ~ueves de -~ada semana, practica todo el personal del ~uerp?, sus m~mobras ¿e mstrucción, y los martes y jueves
~as de fort1ficac10n; haciéndose estas á las primeras horas de la ma~ana Y ~}as, órdenes del Coronel ó del Teniente Coronel. El grado de
mstrucc10n a que se encuentra la tropa es muy notable así como su
destreza en el manejo de la pala y el z¡papico.
'

el _Bafallón de 3apadores

***

A estos datos tenem?s que agregar que el Batallón de Zapadore3
es, hoy por hoy, el úmco que cuenta con local especial que se destina á ?omedor y qi:e e~tá dotado con todos los muebles y útiles necesanos para el obJeto. En uno de los grabados que publicamos puede verse el departamento respectivo.
'
El Jef~ del Batallón de Zapadores es actualmente el Sr. Coronel
Ingemeros Don Bernardo A. Z. Palafox, uno de los militares más
ilustrados y más expertos que se han educado en el Colegio Militar.
El Sr. C?ro_nel Palafox fué por el año de 1896 Suodirector de aquel
Establecimiento, donde desempeña ahora el cargo de Profesor de Matemáticas.

?e

••

La tropa eu la Escuela•

EL SUPLICIO DEL CARACOL
PATIO PRINCIPAL DEL CUARTEL.

EJERCICIOS DE ESGRIMA,

E

N este número damos á conocer varias
vistas que representan los principales
departamentos del local que ocupa el
Batallón de Zapadores, así como algunas escenas de la vida de cuartel que sorprendió
nue1,ttro _fotógrafo durante una visita al mismo Batallón.
El Cuerpo de Zapadores es el más brillante y más bien equipado, sin duda alguna, de
todos los que forman el ejército mexicano.
El edifici_o en que se aloja, es amplio, está
muy bien acondicionado para el objeto á que
se le destina, y cuenta con todas las dependencias indispensables para el buen servicio
interior y para la comodidad de la tropa.

bartería y armería. Al frente de estos talleres figuran co::no maestrof;, operarios muy
hábiles. La dirección &lt;le la escuela está encome1,dada al Sr. Gumersindo Rocha, Profesor
titulado, que tiene la categoría de sargento
segundo.
Por las noches, tanto los cabos y sargentos como los zapadores de primera, reciben
lecciones sobre fortificación, topografía, reglamento de maniobras y otros ramos de la
instrucción militar, estando la enseñanza á
cargo del Capitán 1? Ayudante Alberto Franco y del Capitán 2? Emiliano López Figueroa.
En cuanto á la oficialidad, que en suma-

El caracol sonoro que un día las sirenas
tocaron, coronadas de pámpanos y rosa,
arrancándole el alma cálida y voluptuosa,
sobre la playa ardiente de la sagrada Atenas;
El caracol i;onúro que un día las escenas
miró de los tritones sobre la mar famosa,
y los senos desnudos y blancos de la diosa,
y las finas violetas de sus pálidas venas;
Empotrado en la piedra, en la nave sombría
junto al altar de Cristo, en la vieja Abadía
'
está lleno de agua.... pero de agua bendita'. ...
, Y en donde un día pusieron sus labios los tritones
una vieja rezando gangosas oraciones,
'
mete ahora la mano, arrugada y marchita.

el/.. Fernández Garda.

ESCALERA QUE CONDUCE Á LOS DORMITORIOS.

DIS TRIBUCIÓN DEL RANCHO.

En el cuartel se encuentra establecida una
escuela de primeras letras á donde concurren los soldados diariamente y en la cual
reciben clases de aritmética, lectura, escritura, geografía, etc., etc. , estando también
abiertos, para el servicio del mismo Batallón,
unos talleres de herrería, carpintería, tala-

DISTRIBUCIÓN DEL RANCHO.
Es,:rima_del marrazo•.

Lavaderos Para la tropa.

�EL MUNDO ILUSTRADO

Escuela Modelo en Campeche

EL MUNDO ILUSTRADO

En la ciudad de Campeche ha quedado abierta al servicio del
público la primera escuela modelo para niños que se establece en
la poblaci6n.
El plantel ocupa un edificio perfectamente acondicionado y cuenta para la comodidad de los alumnos y la buena distribuci6n de
las clases, con todos los muebleE y útiles necesarios. Para la enseñanza, el Gobierno ha adoptado un plan enteramente conforme con
los procedimientos pedag6gicos más modernos, sin omitir en este
sentido esfuerzo alguno que redunde en provecho de la niñez estudiosa.
Es indudable que la nueva escuela acarreará á la sociedad campechana muchos y muy grandes beneficioe.

&lt;&gt;
''El tastillo dt moct~zuma"

CAMPECHE.-EDIFICIO DE LA PRIMERA ESCUELA MODELO.

En nuestra edici6n del último domingo publicamos tres fotografías de la antiquísima fortaleza_que existe en Tepeji Viejo y
que fué visitada hace poco por los señores Frank Pierce y Félix
Carrera.
Completamos hoy nuestra informaci6n gráfica relativa al «Castillo de Moctezuma», nombre con el cual se conocen las ruinas entre los campesinos de Tepeji, publicando el aspecto que presenta
la fortaleza por el lado E,:;te, y una fotografía de la parte de un muro en el cual se hallan abiertas algunas ventanas.
El Sr. Pierce, que se encuentra actualmente en los Estados Unidos, piensa emprender á su regreso una
escrupulosa exploración de las ruinas,
á fin de comprobar
su valor hist6rico.

&lt;&gt;

Ptnsamltntos
CAMPECHE.-SALÓN DE CLASES DE LA ESCUELA MODELO.

Para odiar bien·á
alguno es preciso
amará otro.-GAuTHIER.

*

Poesía y Moral
jamás han vivido
juntas en buena inteligencia. -SAINTE
BEUVE.

TRAJES DE CASA Y DE PASEO

T

RAJES de casa y de paseo, únicamente,
es lo que presento á mis lectoras en estas Páginas de la Moda. Una mujer d, 1 hogar debe vestir siempre con correcci6n aun
en los momentos en que se dedica á sus labores domésticas. Así, pues, desde el momento en que abandonéis el lecho, arreglad
vuestro tocado y vestid un tra_je limpio y propio del hogar.
De un momento á otro podéis
recibir visitas, y no será bien
visto que las hagáis esperar
mientras cambiáis de traje. Esta es una mala costumbre un
un poco generalizada entre
nuestras familias.
Vosotras
mismas, quizás, habréis hecho
esperar á vuestras amigas
mientras trasformáis vuestra
indumentaria.
Los vestidos del hogar deben
ser siempre sencillos y exentos de atavíos ridículos y presuntuosos. La indumentaria
femenina para el hogar, ha de
estar en consonancia con la .
placidez de ese mismo hogar.
Telas de lana en época de
invierno y ligeras muselinas
en la estaci6n de calores, deben ser las preferidas para esta clMe de trajes. Inútil es deciros que las sedas se excluyen
por completo. Las «batas» han
sido, de muchos años á esta
parte, el traje preferido para el
interior de la casa. Esta moda
está cayendo en desuso y en la
actualidad se llevan vestidos
de talle y falda. Esta, por regla general, se cubre casi siempre con delantales con bandas
de seda.

lantales para señorita y niña, y dos blusas
de paseo, vistas por sus partes anterior y
posterior. Los delantales están confeccionados con tela de seda uno; con sedalina bordada de encajes el otro. En la hechura de
estas prendas es eficaz colaborador el gusto
de las interesadas. Como fio son prendas de

***

*

El deseo es el parlre de la esperanza.
-MAx NoRDAU.

*
Quien dice grandeza dice franqueza. - VÍCTOR HuGO.

Páginas de la ·M oda

'J'EPEJI VIEJO.-VENTANAS DE LA FORTALEZA.
,¡::

Cuando la pobreza entra en una casa por la puerta, la estimaci6n,
la amistad, las deferencias y las consideraciones salen por la ventana.

*

No depende de nosotros tener 6 no tener pasiones, pero sí el poderlas dominar.
CAMPECHE.~LOS ALUMNOS DE LA ESCUELA MODELO.

En los grabados que ilustran
estas páginas hay'delantales de
falda, delantales de talle y falda y algunos trajecitos de niños; estos últimos para paseo.
El número 1 representa un
traje de casa para señorita de
14 á 15 años, y una enagua
blanca y bajo corpiño de 1ujo. El primero se
confecciona con tela de color obscuro. La
falda es lisa y lleva solamente un gran pliegue en la parte inferior. La blusa es suelta y
luce un ancho cuellohombreras que se hace
bajar basta la mitad del pecho. Las mangas
son ajustadas cerca del hombro y abultadas
en la parte inferior.
El grabado número:2 representa dos de-

Fig. número 1.

etiqueta y no tienen que sujetarse á reglas
:fijas de entalle y elegancia, pueden diferir
de los modelos según el deseo de las personas. En las blusas sí debe seguirse para su
confecci6n el figurín, pues como no son de
casa, sino de paseo, sería grave falta pecar
en el entalle ó en los adornos. Estúdiense
bien nuestros modelos y sujétense á ellos las
prendas que hayan de cortarse.
En el número 3 veréis dos trajes de

,
.,...

.

·,
.;,

:~
- :.

Flg, número 2,
TEPEJl VIEJO. -ASPECTO :PE!i COSTADO ESTI!l DE l;A FQR'l'AI.EZA

calle, estilo sastre. Se confecqionan con tela
de lana, cuyos colores pueden variar á discreci6n. Las faldas son de siete cuchillas;
una de las blusas cae sobre la falda, y la otra
es cubierta en su parte inferior. Los adornos
de los puños han de ser semejantes á los del
cuello. Esta es una regla general que debéis
observar en la confecci6fi de todos vueetros
trajes.
El número 4 es uri figurín para traje de
paseo, propio para señoritas de 16 á 18 años. La falda es corta, tal como se estila hoy en Europa, y la
blusa ha de estar perfectamente entallada, pues de lo
contrario se alteraría la elegancia del vestido. El sombrero, muy sencillo y vistoso, debe hacer «pendant&gt;&gt;
con el traje. La falda se
pliega longitudinalmente en
toda su extensi6n. Cúbrase
el talle con vistoso cuellohombreras; y las aplicaciones, de cinta maravillosa,
así como las botonaduras
metálicas que adornan el :figurín, deben ser iguales
en la blusa y en la falda.
En el número 5 veréis un
traje para nifia de 12 á 14
afios y dos vestiditos infan-

�EL MUNDO ILUSTRADO
EL Mll'NDO ILUSTRADO

tiles. Todas estas pr(;lndas se confeccionan con telas de lana, cuyos colores y dibujos pueden variar á discreci6n. Estos trajes se tablean longitudinalmente. A prop6sito os debo
advertir que en la actualidad los trajecitos infantiles se llevan siempre
tableados, y de no hacerlo así, se

descoloridos y trémulos sólo han
podido verla los genios de la tiniebla en las noches negras, intensamente negras, símbolo del luto de
su' alma.
Conoce las dulces exquisiteces de
los dolores eternos; sabe de la suprema voluptuosidad del supremo
dolor.
En sus pupilas negrísimas hay el
esplendor aivino cte las grandes
tristezas.
Y reina en la noche, porque la
noche es como ella: misteriosa y
triste ....
HÉCTOR DE GALARD.

EI tEStJlmEnto

del Ilmo. Sr• .Arzobispo Fechan

Fig. número 6.

ELOIA
Fig. número 3.

-La bandera simboliza la
patria: su orgullo, su gloria, su
salvaci6n y sus recuerdos.

rompe una costumbre adoptada generalmente.
Los grabados restantes, también llenos de eleganciay buen
gusto, creemos·que serán del agrado de nuestras lectoras. La confecci6n de las prendas
se sujetará á lo marcado por los :figurines.

Fig. número 5.

-La Naturaleza es la única que compadece á esos pobres poetas á quienes el mundo llama insignes y divinos, porque después de muertos, sobre la losa fúnebre que cubre sus despojos,
canta versos mil en estrofas de perfumes y, cada año, al llegar
la Primavera, rocía las tiernas florecillas que suelen formar el
epitafio triste de sus pobres sepulturas.
-Hay quien crea que el espiritualismo enfermizo que socava
el alma de los poetas, no debe ya tomarse en cuenta.

"SflNTfl fE" l,fl MEJOR RUTfl
A Denver, Kansas Oity, St, Louis, Chicago, New York,
San Francisco y Los Angeles

JOSEFINA.

o
El alma es la misteriosa fuente de las lágrimas, y los ojos hablan con ellas el tierno
idioma del sentimiento.
-Los diamantes que
brillan en las coronas
de los reyes, son menos preciosos que las
lágrimas que corren
por las mejillas de los
mártires.
-Al través de las
1ágrimas vemos tres cosas ad mir 'l. b 1es: la
muerte, 'lo infinito y
Dios; esto es: la transfiguraci6n espiritual,
la patria de las almas
y el Ser increado.
-El que censura las
faltas de sus padres,
reniega de su propio
honor.
-Es más estimable
un virtuorn ignorante,
que un sabio corrompido.
-El ideal es la gran
rosa purísima del pensamiento.

La beldad radiante y sugestiva
del día se despereza con mchines
adorables; después de un letargo
delicioso, en el que ha sentido bullir en su mente todo un enjambre
de castos ensueños, abandona su
culto lecho de sombras, su mullido
colchón de tinieblas, y luego de
perfumar sus carnes blancas con
un baño de fresco rocío, lánzase,
indolente, en el inmenso espacio,
disipando con los tenues sacudimientos de su nívea túnica, las den. sas capas de sombra que aún la circundan.
Cada una de las gráciles ondulaciones con que vibra su cuerpo de
hada, produce una intensa claridad que se disuelve en las invisibles lejanías, simulando relámpagos maravillosos.
En sus pupilas arde un fuego vivísimo y radiante que anima sus
rosadas facciones y le prestan un
fulgor ardiente de vida, fulgor nuevo y magnífico que hace temblar en
los guija.rros escondidos, los gérmenes propicios á la triunfante iniciación vital. ...
Las estrellas ocúltanse vencidas
y pálidas dé dolor, ante el espléndido triunfo de una luz nueva, de
una luz divina y más clara.
Las nubecillas, transparentes y
leves, se tiñen de un tinte rosa intenso, calcándose apenas en el fondo diáfano del cielo.
Y en el espacio infinito se extiende
un resplandor luminoso.
¡Ha triunfado la beldad radiante
y sugestiva del día! ....

De los templos silenciosos con sus
naves inmensas.
De las ocultas alamedas, inundadas de misterio y lobreguez.·....
Y la rara sonrisa de sus labios

Los bienes fueron valuados en $125,000.
La mayor parte de lo testado consistía en dos pólizas de $25,000
cada una, tomadas en "La Mutua", Compañia de Seguros sobre
la vida, de Nueva York.
IDl1ee pocos dias que se practicó
La apertura del testamento diel Ilustrísimo iSr. Arzobispo D. Patricio
A. Fee·han en la ciudad de Chicago,
Ll-linois. La fortuna del distinguido
)relado ascenldió á cerca de. . . .
$125,000 oro a.m.erfoan.o; y según el
inventario q100 se hll publicado, los
bienes que déjó fueron como sigue:
Dos pólizas de "La
Muitua,.''
Compafí.ía
de Seguros sobre Ja
Vida, de Nueva York,
por $25,000 oro cada
una., ó sean . . . . . $ 50,000 oro.
Divi:dendos acumulados
sobre unia de las pó-

•

LA NOCHE

Se reservan camas en Carro Pulman para todos los puntos en
los Estados Unidos. Los Restaurants y Carros Comedores de Harver. en la Línea de Santa Fe, son renombrados en el mundo entero.
Para precios, itinerarios y otros informes, dirigirse á

W. S. Farnsworth.-Agente General.
1~ San Francisco, Núm. 8, México, D. F.

Flg, namoro 4,

La ninfa de bs ojos negrísimos
y melancólicos, la dulce y soñadorá romántica de la noche. apenas
se oculta Favonio tras el abigarrado pico de la enorme montaña,
apenas el crepúsculo prende su velo vaporoso de penumbras entre
las innúmeras desigualdades de las
nubes errantes, asoma su tez pálido y triste por un claro de luna, y
avanza lentamente, desatando su
negra inmensa cabellera, que sombrea el espacio con sus hilillos de
tiniebla.
Es la virgen luctuosa que no gusta de los resplandores espléndidos
ni de las soberbias iluminaciones.
Ella solamente gusta de las vagas penumbras en apartados recintos solitarios.
De las grutas sombrías y tristes,

con inciertas obscuridades.

Flg, nQmero 7,

Arboles tristes
Arboles melancólicos y mustios
que perdéis vuestras hojas;
'
árboles por la. niebla. circuidos
sin veraor y sin fronda..
'
Árboles silencio,sos y aislados,
como seres proscntos,
que sentís los rigores del invierno,
sm ramaje, sin flores, sin abrigo.
Árboles compañeros del misterio,
que inspiráis al poeta.;
ar boles cual fantasmas,
evoca.dores de las cosas viejas......
En vosotros he halla.do la. nostalgia,
h ermana. de la. ml a ......
El invierno ha arra.nea.do nuestras flores
sin curar nuestra h&lt;&gt;rida..
'
¡Oh tristeza infinita. de los árboles!
¡Oh tristeza infinita.!
E vcca.dora. de las cosas viejas ......
¡Y hermana. de la. mia.!
Justo Past()'l• .Ríos.

lizas.

. . .

Otra 'Póliza die &amp;€guro.
Acciones eru efectivo y

9,329 oro.
14,000 oro.

en Baooos . . . . . . 37,000 oro.
Entre fas disposiciones del señor Arzobispo, en su testamento, se
hicieron éstas:
A su hermana, señorita Kwte
F1eehan; que estuvo siempre con él
hasta su muerte, $40,000 oro en bonos y $25,000 oro en 'llna de las pólizas de seguro; á lai señoro, Ana A.
Feehan, viuda del señor Doctor
Eduardo L. Feehan, hermano del
señor Arzobispo, $25,000 oro de
otra. de lia.s pólizas, y $5,000 oro en
efectivo; á la Academia de Saru Patricio de Chicago, de la que es preceptom, -su hermaina, Madre Maria
Ca,talina, $10,000 oro ~e la, última.
póliza; á la escuiela "Santa Maria"
de enseñanza. práctica para varones, de Feehanville, lllinols, que
era la institución• por la que más se
interesaba el señor Arzobispo, se
entregaron los $4,000 restantes de
la última póliza.

�EL MUNDO ILUSTRADO

NARCISA

g- Teatros-Bailes-Reuniones g

g

o -CURRE comunmente que de muchas personas ;

reunidas en el teatro, en algún baile, en la 1
iglesia, etc.. en fin, en cualquier parte donde 1
puede haber colectividad, alguno 6 algunos de los
concurrentes, de regreso al hogar, sienten alguna
ligera indisposición, malestar, pesadez de cabeza,·
etc., síntomas que in., _ dican algún desequ~librio organico á veces pásajero; pero que
en otras ocasiones re, .
sulta"·m~rtal.
Si se pregunta al
enfermo cuál füé la
causa de su mal, res~
ponderá seguramente: .Q ue con seguridad
es ocasionado por el
brusco cambio detem~
peratura que se experimenta á la salida
de estos.centros de reunión Ciertamente
que ésa es una de las
.
causas; pero no la única, desde él momento que no todas las personas reunidas ·e n el. mismo sitio y puestas en iguales condiciones se han enfermado
Hay que escudriñar más profundamente, hay que
suponer con fundamento que· existe un origen netamente individual, que pre&lt;lispone el terreno para
la invasión y desarrollo del mal
Cosa semejante pasa en las familias, en las casas
de vecindad y en las ciudades cuando se trata de
una enfermedad epidémica; pof.!,_gamos por caso el
tifo No todas las personas que están en contacto con
un enfermo se contagian. ¿Deqnédrpendef'sto?SinduJa Je la mayor 6 menor predisposición de cada indi vidqo á contraer Ja enfermedad, ósea lo que ll aman los médicos idiosincrasia.
¿Es esta predisposición una ley fatal á la que naee sujeto el
intli\'iduo, sin poder eludir de ningún modo sus perniciosos efectos?
Indudablemente no, y esta predisposición puede
atenuai'se 6 curarse radicalmente, pues no reronore
otro origen que la falta &lt;le energía orgánica, debilitamiento eh el sistema nervioso y pobreza ó alteración de la sangre. Fácj Imente pueden conjurarse estos males; en la .mano de todo el mundo está el preventivo de estos achaques; de tal modo, que todo el
que experimenta alguna molestia orgánica, puede
atenuar ó combatir sus efectos con éxito seguro.
Aconsejan los médicos, para estos casos, el uso del
· Vino de S. Germán, del Dt. Latour Baumetz, qu~ es ~n
. tónico recqnstituyente admirable .y cuyos compo' nen tes sop: Kola, Coca,' Estricnina, Ichtiol y Aceite dt ·
•§ i.Hígado de Bacalao, combinados en proporciones estpeciales para su asimilación y tolerancia.
, · El Vino de S. Germán se distingue por su sabonumamente agradaole, que es una buena cualidad en cual.quiera prpparación terapéütic~; y siendo un tónico ·
!?Constituyente P?.deroso, adema~ de ser un preve~tivo, es un remedio seguro y radical para la.Anemia, · ·
Clorosis, Tu~erculosis, Nenra~te~ia, lnapeteneia, ~nsomnio, IHJP.O·
tencia, pérdida de la memoria, Jaqueeas, Paludismo, Caquexia,
Linfatismo Eser6fula, etc.; prestando, además, servicios
emi nent~s en todos los casos de Anemia Post-Partum
de las señoras; el debilit~,miento produ?ido por el!~go período de la lactac10n, metrorragia, etc.
· El Víno de S. Germán es el a:r:nigo del niño, el médico
del enferm.o y el cons_uelo del ancian?. Procurem,os ,
tener siempre á mano un frasco ?el Vmo de S. German;
~~ influen~~a benéfica se hará sen\} r en tod?s los c~sos
excepc1on , alguna,-De venta en Drognenas y Boticas.

Sobre el mar y en un cerro cuya.s cuestas
repechaba, en silencio. el pueblo mio,
como trer.a la viila en las enhiestas
colinas nber~ña.s del Bioblo;
sin sueños de ambición y sin amores,
en su clara casita de madera,
sola con su telar y con sus flores
habitaba Narcisa., la encajera.
Encantaba aquel nido. Desde lejos
convidaba á volar. En sus balcones
crecia.n ma.Jva.s en barrile.• viejos,
ven su huerto claveles á montones
pela.rgonia.s ardientes, cardenales
y a.legres mara.villa.s ampulosas,
y un rosal, que atestado de nidales,
a.pla.sta.ba. el alero con sus rosas.

Y encantaba, Narcisa., siempre á sola.s,
tejiendo y desteiiendo alegremente,
con la. malla. sutil de la.s estola.s,
la tela. de su vida. transparente;
ó contemplando el mar azul del puerto
en sus nostalgias y piadosas cuitas,
ó el techo de la. iglesia, junto a.J huerto
poblado de palomas infinitas.

§
8
8
8

88&lt;;in

8

... ..
..,

lP?\;I

(Del libro "Del lllar á la :M ontaña," por Diego Dnblé Urrntla.
Santiago de Chile, 1904.)

.
8
8

8

EL MUNDO ILUSTRADO

Era Narcisa. tan a.fabl~ y buena,
que la. llegamos á adorar los niño,;
comoá una. a.ya. común: de tez morena.,
casi joven, vestida. sin a.liños;
más constantes amigos no tenia.
que se acercara.u á golpear su puerta,
que nuestra. bulliciosa compañia.
y el alma. en pena. de su madre muerta..
Eramos diez, y en su jardln verdeaban
diez siembras diminutas. Diez jilgueros,
que eran nuestros también, se columpiaban
en sus jaulas de caña., prisioneros;
Cuco, su perro, nos queria.; el gato
nos mallaba, á la. siga., dulcemente,
y hasta el azul, sobre aquel huerto grato,
pa.recla. besarnos en la frente.
Cada tarde, jadeantes de fatiga,
trepábamos por sendas y escalones
á saquear el jardln de nuestra. amiga.
ó á escuchar sus conseja.s y canciones;
y después, por la, noche, ya. rendidos,
vagar veía. más de una alta estrella.
por la tierra. sin luz, entretejidos
nuestros ensueños y los sueños de ella......
De este modo, en nosotros, la. encajera.
fué cultivando, con terneza. surna.,
su recuerdo, esta ama.ble enredadera
que hoy florece en nuestra alma., y la perfuma:
dulce oficio con que ella consolaba,
sin saberlo. tal vez en su alegria..
su pobre vid11 del trabajo esclswa..
que a.caso nunca. de otro a.mor sabría..
Pero un dla, ¡catástrofe espantosa!
nuestros padres. con ceño tremebundo,
nos ordenaron. indecible cosa.,
no ver más á Narcisa en este mundo......
Nos hablaron del mal. del Dios airado,
de obediencia filial. de su cariño......
Fué aquello cual si hubiérannos robado
un pedazo del alma á cada niño.
Fué un dolor. No estudiamos. Se hizo eterna
nuestra vida. Soñamos con demonios......
Pero nadie rompió la. orden paterna.,
y ¡adiós! C'ISita azul y pelargonios,
rosal de nieve y mttdreselva. oscura;
y adiós ella también, la desterrada.
que, acaso, moriría de amargura
en tanta soledad abandonada.
Desde lejos mirábamos a l nido......
Mas yo que entonces, al igual de ahora,
sólo escuchaba al corazón, sin ruido
de casa á tientas me escapé una. aurora;

'f á paso de raposa, cuando avanza

Junto á las tapias ó las altas mieses
subi, lleno de miedo y de esperanza
por la senda. ya andada. tantas veces.

Todo estaba. como antes: ni en la lom
se hollaba sangre, ni trala. Ja. brisa
a
olor de azufre. ~ino el fresco a.toma
de ~a. mar y de) huerto de Narcisa.
Chispeaba. el cielo, y á la voz risueña
del dla., mudamente, cerro abajo
cegados por el sol, como quien sueña.
bajaban 1os obreros a.! traba.jo.
'
Un ~a.llo, rezagado sobre el techo
de la. iglesia., cantaba. alegremente
y a.lll _estaba~ cual siempre, en el repecho
la. casita moaesta y sonriente·
'
y a.lli estaban los altos cardenales
y la.s malvas humildes, y la orquesta
de enjaulados jilgueros y zorzales
todo baña.do por un sol de fiesta. '
Entré a.l huerto; temblába.nme de fr!o
las manos yertas, y pisando quedo
sobre el pasto cubierto de roclo ·
llegué á la. puerta, la golpeé con miedo
y una anciane. salió, desconocida
•
para. mi, que con gestos de enfermera
me suspiró: ¿la. quieres ver, mi vida?......
y yo, temblando. contesté: quisiera......

Y entré en la. casa, como entró Aladino
de la C{!eva._encantada, en el sosiego......
¡Qué misterio! Roncando en el camino
Cuco dormía: y al a.mor del fuego
otra. vieja., cubierta. y encorvada. '
puest-0s en trenza los cabellos canos
conversaba con Dios, sin decir nada·
revolviendo un rosario entre las manos.
Sub\ a.l cuarto. Narcisa estaba en cama
y á, su lado una. lámpara mezq•linn
la. llummaba. con su pobre llama
El telar olvidado en una._esquiná:
m un rumor, m una. que¡a., y sólo amigo
ba.J?_aquel techo que quisimos tanto,
uu Jilguero colgado en un postigo
que llamaba. á los otros con su canto.
&lt;c¿Eres tú» ...... cOn voz trémula y mnrchibt

Xarc1sa., al verme, spllozó a.ngustinda ·
uvete, vete, mi bien, que estov mnldit~
pero calla. jpor Dios! no cuentes nada... :::~·
y apartando de mi su c,1ra hcrm.osa
quiso esconder en su desnudo pecho
nna criatura de color de rosa
que dormiaá su lado, sobre el lecho.....

NUESTRO PAÍS.-RÍO DE CUAUTLA (ESTADO DE MORELOS. )

¡Qué sorpresa! Parémc am«Irentado·
pero luego, riendo y en puntilla..
·
lleguéme á verá aquel recién Jlegaño
y á tocarle, temblando. lus mejillas.
¡Era un ángel! ¡Qué dedos tan pequeilOI!!.....
No pude más, y respirando ape1rns,
eché á correr, como se corre en sueñOI!
ya sin dudas, sin cuitas y sin penas. '

"Á la

Y Yolé, deYorando los instantes.
como loco plumón que el viento llera
cerro aba.jo, temiendo morirme antes
de contar á los otros la gran nueva:
y en aquella. mism!~ima alborada,
,.¡ suePO alegre y a.! candor propicia.
no hubo niño, ni pájaro ni a.lmoh8d!\
que no escuchara la feliz noticia.

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diablo se le ocurrió una vez
cometer la más grave de las
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imperio es bastante dilatado, y aunque no faltarían en el infierno lin·
das y amables muchachas que pudiesen hacer, aun al diablo, uno de
los seres más felice~, no encontró,
sin embargo, en él ninguna que le
conviniera.
Convencido de que no se encontraría allí su novia, resolvió dirigirse á nuestra tierra, y he aquí
realizado el proverbio de la Biblia:
«Busca.el y encontraréis&gt;. Satanás
encontró su compañera entre las hijas de los hombres. La afortunada
que dió su nombre al Príncipe de
los Infiernos, se llama la señorita
Impiedad.
Muchos años vivieron los dos esposos en completa felicidad.
Un día, impelido por un acceso
áe nostalgia, el buen padre se de·
cidió á abandonar la tierra y dirigirse á su patria. Como padre amo-

S

roso que era, IJO quiso irse sin de•
jar colocadas á sus hijas (queeran
doce) de la manera siguiente:
La Ambición, su hija mayor, con
un rico hidalgo.
La Brutalidad, con un potentado.
La Envidia, con un artesano.
La Hipocresía, con uncort.esano.
La Locura, con un soldado.
La Pobreza fué la mujer de UD
maestro de escuela.
La Injusticia fué la fiel compail.era de un juez.
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Li. Crueldad según la voluntad
de su padre, fué la querida de todo
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dejó el diablo al bello sexo, porque
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          <description>The Dublin Core metadata element set is common to all Omeka records, including items, files, and collections. For more information see, http://dublincore.org/documents/dces/.</description>
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                  <text>El Mundo Ilustrado comenzó a circular el domingo 14 de octubre de 1894 en Puebla, inicialmente con el nombre El Mundo Semanario Ilustrado. Su principal objetivo era el de proporcionar una recapitulación de los acontecimientos nacionales e internacionales, así como promover la verdad y la justicia. En un inicio estuvo auspiciado por el gobernador de Puebla, el general Mucio P. Martínez. En 1895 se mudaron los talleres a la Ciudad de México. Para Reyes Spíndola fue primordial dar a conocer artistas y escritores mexicanos, por lo que contó con colaboraciones de ambos para la publicación. Es posible considerar que de 1904 a 1908 fue la época de oro del semanario debido a que la calidad, tanto de contenidos como artísticos, alcanzó un gran nivel. En 1908 Reyes Spíndola tuvo que vender el semanario debido a problemas personales, en junio de ese año se anunció el cambio de administración y, que, a pesar de ello, iban a continuar manteniendo sus estándares de calidad y formato. Sin embargo, Víctor M. Garcés, el nuevo dueño, y su equipo hicieron algunos cambios, se mudaron de domicilio dos veces, cambiaron el formato del periódico, y, debido al abaratamiento de costos, la calidad del papel bajó y sólo se usó el de buena calidad para secciones específicas y el uso de la fotografía para las portadas fue más frecuente. En 1913 la empresa Actualidades, Artes y Literatura adquirió el semanario y en 1914 sus talleres fueron apropiados por el gobierno de Venustiano Carranza, sin embargo pudieron seguir editando el semanario por unos meses más gracias a la existencia de otras imprentas instauradas por Díaz. ​ Este fue un momento de crisis para la editorial ya que se encontraban en aprietos debido a la Revolución, por lo que la falta de recursos y personal fue frecuente, sin embargo, se las arreglaron para no bajar más la calidad de la publicación. Sin embargo, en ese mismo año El Mundo Ilustrado cerró definitivamente, mientras que su fundador, Rafael Reyes Spíndola, se encontraba en el retiro.</text>
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              <text>https://www.codice.uanl.mx/RegistroBibliografico/InformacionBibliografica?from=BusquedaAvanzada&amp;bibId=1752362&amp;biblioteca=0&amp;fb=20000&amp;fm=6&amp;isbn=</text>
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                <text>El Mundo Ilustrado, 1904, Año 11, Tomo 1, No 9, Febrero 28</text>
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                <text>El Mundo Ilustrado comenzó a circular el domingo 14 de octubre de 1894 en Puebla, inicialmente con el nombre El Mundo Semanario Ilustrado. Su principal objetivo era el de proporcionar una recapitulación de los acontecimientos nacionales e internacionales, así como promover la verdad y la justicia. En un inicio estuvo auspiciado por el gobernador de Puebla, el general Mucio P. Martínez. En 1895 se mudaron los talleres a la Ciudad de México. Para Reyes Spíndola fue primordial dar a conocer artistas y escritores mexicanos, por lo que contó con colaboraciones de ambos para la publicación. Es posible considerar que de 1904 a 1908 fue la época de oro del semanario debido a que la calidad, tanto de contenidos como artísticos, alcanzó un gran nivel. En 1908 Reyes Spíndola tuvo que vender el semanario debido a problemas personales, en junio de ese año se anunció el cambio de administración y, que, a pesar de ello, iban a continuar manteniendo sus estándares de calidad y formato. Sin embargo, Víctor M. Garcés, el nuevo dueño, y su equipo hicieron algunos cambios, se mudaron de domicilio dos veces, cambiaron el formato del periódico, y, debido al abaratamiento de costos, la calidad del papel bajó y sólo se usó el de buena calidad para secciones específicas y el uso de la fotografía para las portadas fue más frecuente. En 1913 la empresa Actualidades, Artes y Literatura adquirió el semanario y en 1914 sus talleres fueron apropiados por el gobierno de Venustiano Carranza, sin embargo pudieron seguir editando el semanario por unos meses más gracias a la existencia de otras imprentas instauradas por Díaz. ​ Este fue un momento de crisis para la editorial ya que se encontraban en aprietos debido a la Revolución, por lo que la falta de recursos y personal fue frecuente, sin embargo, se las arreglaron para no bajar más la calidad de la publicación. Sin embargo, en ese mismo año El Mundo Ilustrado cerró definitivamente, mientras que su fundador, Rafael Reyes Spíndola, se encontraba en el retiro.</text>
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                <text>El diseño y los contenidos de La hemeroteca Digital UANL están protegidos por la Ley de derechos de autor, Cap. III. De dominio público. Art. 152. Las obras del dominio público pueden ser libremente utilizadas por cualquier persona, con la sola restricción de respetar los derechos morales de los respectivos autores</text>
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        <name>Batallón de Zapadores</name>
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                    <text>ta casa qut l',n&lt;tt más barato
dt la Rtpública.

L UNDO LUST~aoo
!ño XL-Tomo I.-Número 10.

MEXICO, MARZO~ó DE 1904.

Director: LIC. RAFAEL REYES SPINOOLA
Registrado como artrc::Jo de segunda cla.se, en 3 de Noviembre de 1894.

Subscrlpcl6n me11sual foránea ......$ l. 60
ldem
ldem e11 la Capital.$ 1. 2ó

Gerente: LUIS REYES SPINDOLA

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Stgunda dt la monttrilla
y tapucbinas.-mtxico.
Gronde~ ·Almoc~nes
de Ropo y N-ov·e dodes
f

,~~n@.il

1D) ~ rµ&gt; éñl rrtt¿ro mm ~rn11l@ 4~
cdl ~ IPéñlffil @§ y ~illl~nmm nrr~§

~Il J!lITl~D@IF cdl~ Il©i ~©1T¡i)l1l©1Ilo
Surtido sin igual en:
_. ·:·.,.
:,:. Paños, Satinés, Diagon~les; Armures, Corsc~ew, Cheviottes,. Foules,
Peignés negras y de colores.
Casimires de -fantasíá ingleses y franceses.
Cortes.de Pant~lón Novedad.
Panas parB;_trajes .de carta y spprt..:, .
Franelas americanas, bennis; etc. ·
Alpacas lisas y de Jantasía.
Sargas de seda: Rasos, Alepines y percalicas.
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·"~Mandapios á efé1ta_l t"e. CQrreo tod~~ las .,.,muestras ·que _se nos pid~n.
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~~mitimos, FRAtiCOS DE PO~TE, 1~ pedid.!)$ _f!!ayores
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de 25 pesos cuyo peso nó exceda
dé
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. 15 kilos;
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LA PESCA
Fot. &lt;le EL MUNDO ILUS2'1UDO

�EL MUNDO ILUSTRADO

tL MUNDO ltUSTRADO

"la Piel ~e la~a"
Prima para los subscriptores

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En estos días recibirán nuestros abonados la novela que les tenemos ofrecida.
Consta de un tomo á la rustica con
más de 300 páginas, y la obra es una
de las más celebradas del notable literato H: de Balzac.

--.:;.....:;:::

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Cyrano en Arbeo,-La Cuaresma,-En el Principal:
"La Reina. 1\Iora."

L penacho de·Cyrano ha vuelto á circular altanero entre nosotros. Algunos
han dicho que la poesía de Edmundo
Rosta.nd es populachera. y que este poeta. acude en sus piezas dramáticas, á recursos ga.stado's y de efecto muy discutible. La verdad es
que difícilmente se puede creer esto cuando se
ha asistido á la. representación de Cyrano, hecha por algún artista de &amp;.ltos vuelos y de ta•
lento.
Hay obras de arte que, por sí solas, forman
la gloria de su autor, por pequefias que sean.
No es la fecundidad sola característica. de los
grandes hombres, y es, !Lntes bie~, una ci~cunstancia desfavorable, si en sí misma se ¡uzga.
Los Hugos son muy escasos. Se ha celebrad?
ya el centenario del nacimiento de este formidable poeta. y no se sabe aún que vientre alguno de madre haya llevado al que ha de sucederle en el sitio vacío que dejó á su muerte.
Sólo Rugo pudo tener I a tensión de espíritu
suficiente para sostenerse en su vuelo á la. altura de las estrellas. Aun los homhres de talento indiscutible tienen sus horas en las cuales
la. fibra de sus músculos se afloja, se relajan
sus alas y se hace tardo y difíci! su vue_lo. Una
producción enorme no es, por cierto, signo de
alta alcurnia. intelectual; los antiguos solían
decir que aun Homero dormitaba á las veces.
Rostand pertenece á la ilustre cate¡wría de
los que producen poco, de los que afinan en
siete nornos el oro de su verso y lo pulen y
lustran después por tiempo bastante largo. Su
obra es escasa, es cierto, apenas si llenaría un
volumen, y, sin embargo, el sitial que ocupa.en
la. Academia de P'l.rís es suyo por obra. y gracia de su propio mérito.
Cyrano de Bergerac ocupa un lugar, en la
poesía dramática francesa, semejante al que
ocupa., en la literatura española, el inmortal
hidalgo manchego. Se completan y se parecen
estos dos personajes, en los cuales parece soplar el trágico aliento de una raza.
Porque el penacho de Cyrano ha sido divi·
sado por todo francés y aun podría decir que
por todo latino, alguna vez cuando menos. La
verba aguda y romántica del g:ascón ampuloso
y pendenciero lleva en sí el chic francés, como
en las frases de D. Quijote se puede escuchar
algo como una reminiscencia de la labia española. Cyrano es francés y lo es por dere~ho
propio, por nacimiento, por haberse nu~rido
con el jugo de las uvas francesas y delos rng~-

E

Sinfonía de la fuente
todos allí junto á la
ESTABAMOS
fuente árida, El descanso impre-

I'
1

visto, y las palabras, y el. aspecto
de la dolorida, y la solemmdad del
lugar cerrado, y la frialdad argentina de la luz que le llovía de lo alto la inminencia de la metamorfosi~, parecían prestar ~ aq?-ella antigua cosa inerte el m-i sterio de una
obra de magia. La mole marmórea
-composición pomposa e.e caballos
neptuncos de tritones, de delfines y
de concha; en tríplice orden~surgía ante nosotros cubierta de costras grisáceas y de líquenes desecados blanqueante aquí y allá como
el t;onco del haya, y sus múltiples
bocas humanas y bestiales pare~ían
casi haber conservado en el silencio la actitud de la líquida voz últimamente producida.

niós franceses. Y, además, el verso de Rostand
es una delicia purísima.
El alejandrino clásico que en ninguna lengua
adquiere la sonora flexibilidad que en la fran·
cesa, suena de un modo nuevo en el drama de
Rosta.ad, por más que se le conozca desde luego. Lleva el original sello de buena cepa, es
producto legítimo de la lengua gala; pero lle·
va también, y muy marcado, el sello personal
de Rostand.
Si «L' Aiglon&gt; conmovió más á los franceses
por ser la epopeya napoleónica en su episodio
final, «Cyrano&gt; nos conmueve más á los latinos en general porque es más extenso, por de·
cirlo así; porque abarca y generaliza el espíritu de raza y las modalidades de región; porque ríe con risa que nos es bien conocida y
porque lleva en el corazón amarguras que se
compadecen y simpatizan con nuestt·as amarguras.
Hecho por Thuillier, convence oastante. Es
una de las piezas que mejor le resultan y entra
en su temperamento. Tiene escenas en las que
descuella por su natural ejecución y delicadeza. en los detalles, y escenas en las que conmueve y levanta. al auditorio.
Por desgracia., la Cuaresma se encuentra ya
avanzada, y el público es escaso, como no debería serlo jamás, tratándose de un artista como Thuillier. La. verdad es que cualquiera que
sea el actor que ocupe nuestros teatros en esta
temporada, corre el riesgo de tropezar con la
roca durísima., inconmovible, de la. costumbre.
La Cuaresma ha agotado por completo las
fuentes de la crónica. Nada se sabe. Na.da se
hace. Nada se dice. Parece que un gran soplo
de paz y de desaliento ha pasado por encima
de la ciudad adormecida.
En los teatros, las butacas vacías y los palcos desiertos. Las calles solitarias, los paseos
sin la gala y el ornato de las mujeres. Decidida.mente estamos en un período difícil.
Los &lt;habitués&gt; del Teatro Principal son s~empre los mismos y para ellos no ha.y Cuaresma.
Son los únicos que concurren siempre al coliseo, lo mismo en los meses de calor insoportable que en las heladas noches en las q¡¡e los
vientos arra.santes pasean en las sombras sus
d.iplorables túnicas rasgadas y lanzan sus alaridos incoherentes de locos.
En el Principal ha habido estrenos, dignos
de mención los unos, á pesar de ser piececilla.s
del género ínfimo. Parece que se va produciendo cierta. regresión hacia mejores y más sanos
principios, que bien caben en la cáscara de
nuez del género pequeflo.
La zarzuela cuadra bien á nuestra. época' y
á nuestras costumbres. Se puede escribir y es-

-Apartaos-añadió Anatolia in- ·
clinándose hacia un disco de bronce que cerraba una apert~ra circ~lar en el pavimento próximo al pilón inferior,- voy á dar agua.
Y puso los dedos en el anillo que
salía del centro del disco y probó
de levantar el peso, pero como no
lo consiguiese, se incorporó, coloreado el rostro por el esfuerzo. Fuí
yo en su ayuda, y, advertida, inclinóse de nuevo y con su mano encontró el asa. escondida. La cogimos entrambos, y con un movimiento acorde, tiramos con fuerza, mientras ya se oía borbotear el agua
saliente por las venas de la fuente
exánime.
Se produjo un momento de expectación ansiosa, como si esperásemos que las bocas de los monstru_os
diesen una respuesta. Involuntariamente imaginé la voluptuosidad de
la piedra invadida por la fresca y

cribir decentemente para los teatros por horas,
y el público acepta las producciones del ta.lento, por más que se diga. lo contrario. El teatro
es difícil que llegue á adquirir los caracteres
de una escuela, como muchos quieren, de las
costumbres. Pero no por esto hay que desesperar y creer que sólo la. pornografía. incandescente y el chiste canallesco encuentran aceptación entre nosotros.
Cuando autores como los hermanos Quintero
hacen piececillas como &lt;La. Reina Mora&gt;, el
éxito es seguro, lógico y legítimo. Seguramente que no quiero decir con ello que entre las
frágiles mallas del género ínfimo puedan ca.her
las a.venturas tremendas del romanticismo, ni
los formidables gritos de pasión de la lírica
moderna. &lt;Lobengrin&gt; y &lt;Tanha.usser&gt; no podrán nunca. vivir en esa atmósfera.
Pero bien se puede refrenar en algo, cuando
menos, la natural y atávica tendencra que tenemos todos á retrogradar, y producir piececilla.s que, sin salirse de los límites exiguos del
génet"O, sean dignas de un aplauso decente y
de una alabanza noble.
«La. Reina Mora&gt;, que cité antes, es una bue•
na muestra de esta tendencia sana y noble, que
puede dignificar al géneru pequefio .r h!lCer!o
en realidad un género teatral. Es un ep1sod10
sencillo de la vida popular andaluza.; pero co·
mo está bien observado, está bien escrito y tiene la gracia. que los hermanos Quintero saben,
cuando quieren, derramar, resulta ba.$t&amp;nte
aceptable.
La tendencia. se ha venido acentuando lenta.mente. Pero es consoladora y debe ser apre·
ciada debidamente por el público. Si los autores de ingenio quisieran producir obras, seguramente que los desheredados del talento no
tendrían la audacia que hoy tienen para. a.saltar la escena, inundándola con pornografías
anodinas. La degradación del género, degradación que parece será pronto reemplaza.da
por un esfuerzo laudable en pro del buen teatro, aunque sea. por horas, tiene su posible explicación en la sistemática abstinencia de aquellos que podrían producir; abstinencia que envalentona á los imbéciles.

***

Nuestro henévolo clima ha. derrama.do ya
todo un tesoro de tintes encendidos en las c~
rolas prematuras. Las noches tibias y tra_nqu1las extienden galas pomposas en los Cielos,
cuando, en la inmensa paz sideral, vuelan, como abejas de oro en torno de un panal argen•
tado, las estrellas.

fluida vida; fingí en mí mismo el
imposible estremecimiento.
Las bocas de los tritones soplaban, las fauces de los delfines borboteaban. En lo más alto un surtidor hizo irrupción silbando, luciente y rápido, como una estocada.
vibrando c0ntra el azul; se fraccionó, retro~edió, duqó, resurgió más
derecho y más fuerte; se mantuvo
alto en el aire, se hizo diamantino,
se convirtió en estrella., pareció florecer. Un estrépito breve y limpio,
como el chasquido de una fusta, resonó antes en el claustro; después
se produjo como una ca.rea.jada. de
risa. poderosa, fué como un estalli·
do de aplauso-,, fué como un chaparrón de lluvia. Todas las bocas
dieron sus chorros, que se curvaron en arco para. llenar las conchas
inferiores. La piedra, baí!ándose
aquí y allá, se cubría de manchas
obscuras, relucía en las partes hu·

~~~
medecidas, se regaba con ríos ca.da vez más espesos-al fin gozó toda entera el contacto del a.gua., pa.·
reció abrir á los placeres innume·
rabies todos sus poros, se reavivó
como un árbol beneficiado para una
nube.-Rápidamente las cavidades
más angostas se llenaron, se desbordaron, cotnpusieron coronas argénteas, de continuo destruidas Y
renovadas de continuo. Como se
multiplicaban los juegos instantáneos abajo por la diversidad d~la.s
esculturas, crecían los sones 1~terrumpidos formando una. música
siempre más profunda. en el gran
resonar de las paredes. Gallardos
sobre la. gran sinfonía del agua, al
caer en el agua dominaban los chasquidos y gran ruido del caño· ce~tral, que dirigía, contra la cer viz
de los tritones, 1as flores milagro·
sa.s florecientes de momento en mo•
mento en la cima de su tallo.
GABRIEL D 1ANNUNZIO,

Dé frescura., dulce y grata;
En tus nocturnos insomnios
Me posaré en tus pestafias,
Y te brindaré los blandos
Sueños que a.legren tu alma.
Y adormecida en tu pecho,
Llena de amor y esperanza,
Aguardaré que amanezca
Para emprender la jornada.

..

ENRIQUE FERNÁNDEZ GRANADOS.

DIA DE INVIERNO
La. tarde muelle y lánguida declina.:
un sudario de luto el cielo viste,
y la Naturaleza opaca. y triste
dormir parece un sueño de morfina ....
Cuelga. en el aire un manto la neblina.
y simula que todo lo que existe,
la ilusión melancólica. reviste
de un cementerio en espantable ruina.....
Como u11a. veleidosa. cortesana
duerme el sol en su lecho de oro y '5rana;
un hálito vernal filtra las venas
y recorre sus celdas misteriosas,
como delgadas sierpes venenosas
en cálices de blancas azucenas ....
JOSÉ M. CARBONELL.

o

~

NECROLOGIA

SE~ORA AMPARO SÁNCHEZ MÁRMOL DE MANTILLA Y SR. D. JOSÉ MARÍA MANTILLA

NUPCIAL
A

Pensamiento Nocturno

NTE una concurrencia tan :&lt;electa co-

mo numerosa, se efectuó, el 27 del pasado por la mañana, el matrimol'.!io canónico
de la. Srita. Amparo Sánchez Mármol con el
Sr. D. José María Mantilla.
La ceren;1onia tuvo lugar en la capilla del
Sefior Arzobispo Alarcón, la cual estaba engalanada con vistosas guías de alelíes y gardenias.
Fueron padrinos de los desposados el Senor Lic. D. Manuel Sánchez Mármol y su
sefi.ora esposa, padres de la novia., á quien
sirvieron de pajes las nifí.as Maristela Sosa,
Dora Pellicer y Evangelina L6pez.
Terminado el acto religioso, durante el
cual tocó un buen cuarteto, la distinguida
pareja pas6 á la biblioteca particular del Señor Arzobispo para recibir las felicitaciones
de sus parientes y de sus amigos. A mediodía se sirvió, en la casa del Sr. Lic. Sánchez
Mármol. una comida íntfma en obsequio de
los novios.
Las simpatías con que cuentan los contrayentes entre las principales familias de la
Metr6poli, y las prendas personales que los
distinguen, hacen que su matrimonio constituya una de las notas sociales más sobresalientes de los últimos días.

La mentira es á la vez la más infame violación del orden moral del mundo y la mayor degradación de la. dignidad humana..

*

* * en vivir descontento
No consiste la virtud
del proceder de los demás.-BERSOT.

La obscuridad de la noche
A los dos nos ocultaba ... .
Ella, sentada á mi la.do;
Yo, reclina.do en su falda.
Y le dije:
-Amada mía,
Paraíso de mi alma:
Si yo antes que tú me muero,
Saldré, de mi caja.,
Convertido en avecita,
Todos los días, al alba,
E iré á posarme en tus rejas
Para cantar la. alborada.
De allí partiré volando
A introducirme en tu estancia
Para que tú me acaricies
Con tus ma.necita.s blancas,
Hasta. que al fin, con tus besos,
Quede, lleno de esperanza,
Dormido sobre tu seno
O acurrucado en tu falda.
Y ella me dijo:
-Amor mío,
Encanto y luz de mi alma.:
Si yo muero antes que tú,
Saldré, de mi c,aja,
Convertida. en el espíritu
Que por los aires di vaga.
En la flor que tú respires
Plegaré mis leves alas; ·
En el perfume que a.mes,
Irá diluida. mi alma;
Estaré en el fresco arbusto
Que te dé sombra.; en el agua.
De la fuente rumorosa.
Que refresque t u garganta;
En el pájaro que cante
Su amor en la. verde rama,
Y en los ojos de la virgen
En quien fijes tu mira.da.
A darte de amor un beso
Vendré á ti sobre las alas
De la brisa que á tu frente

El día 20 de febrero último dejó de existir
en Tulancingo la sefiora Doña. Rita Ortufio de
Ormaechea, dama generalmente estima.da en
aquella población por sus sentimientos filantrópicos y las obras de beneficencia. que llevó
á cabo.
La señora de Ormaechea. era originaria de
Madrid y casó en 1869 con el sefior Lic. Don
Gabriel Ormaechea, hermano del sefior Obis-

SRA. RITA ORTU~O DE ORMAECHEA,

po Don Juan B. del mismo apellido, que tanto
figuró en México durante las aciagas épocas
de la Reforma. y de la Intervención. En febrero de 1890, la sefiora Ortufio fundó en Tulancingo uo a.silo para nií'ias pobres y huérfanas,
sosteniéndolo con sus propios recursos hasta.
el día. de su muerte.

�I

É:a:. MUNDO ILUSTRADO
EL MUNDO ILUSTRADO

LAS FIESTAS EN VERACRUZ
INAUGURACION DE DOS GRANDES MEJORAS

CoN

gran pompa acaban de inaugurarse en Veracruz dos importantisimas
mejoras que vienen á ser, puede decirse, el
complemento de las obras que allí se han
llevado á cabo por cuenta del Gobierno, pa-

bombas que abastecen de agua á la ciudad.
Entre otras personas, vimos en los coches
á los Sres. Jefe Político, Francisco Ortiz; Presidente Municipal, Mario Molina; Director
C:e Faros, Francisco Nicolau, y Director de la

taba la cooperaci6n del pueblo con su limpieza.
.
El Senor Presidente Municipal contest6 el
brindis del Sr. Pearson con frases muy expresivas, tomando después la palabra el Se-

F.L l'lENOR MINISTRO DE COMUNICACIONES
VISITANDO;LASIOBRAS DEL SANEAMIENTO

ñor Ministro de ComunicaciotleR. el Sr. Lic.
Raigosa y ·e~ Se_ñor Mini;s"tro de España. TodoR estos brmd1s fueron, muy aplaudidos.
Terminada la comida, los invitado1:1 se dirigieron al edificio en que se encuentra instalada la dotaci6n efe bombas para el servicio &lt;le distribución de aguas haciéndose uso
para inaugurar el mismo edificio, de una lla~
ve de_ oro de ocho centímetros de longitud,
que tiene en la parte superior el escudo de
Veracruz y, en el reverso, una inscripci6n

te se a~ri6 desJ?~és el edificio co;respondiente á la rnstalac1on del saneamiento.
. ~ las cuatro de la tarde emprendieron los
m vitados el regreso á Veracruz, deteniéndose el convoy en la Alameda de los Cocos á
fin de q_ue los mismos invitados pudie;an
presenciar un simulacro de incendio. Al efecto, se improvis6 una caseta de madera como
de sei~ metros, impregnándola de materias
inflamables para prenderle fuPgo. Las mangueras extinguidoras fueron cinco y se colocaron en las nuevas tomas de agua notándose que la presi6n de ésta es muy fuerte
pues los chorros, que alcanzaban una altur~
de ocho metros, extinguieron el fuego en pocos momentos.
Por último, los convidados visitaron el departamento de bombas y el colector establecidos en el rompeo!as del Noroeste, que es
por donde al mar tienen salida los desechos.
Por la noche se di6, en el Círculo E&gt;&lt;pañol
Mercantil, un gran baile en obsequio del Señor Ministro de Comunicaciones y de las demás personas concurrentes á las fiestas. A
las doce de la noche se sirvió un lunch en
el Salón-teatro, donde fué improvisado el
comedor.
Finalmente, en el Teatro Dehesa se efectu6 un baile popular.

Algunos datos histórioos
Siendo Veracruz ur.o de los primeros puertos

EL SIMULACRO DE INCENDIO.
-LA CASETA

les, dPsde luego, dieron principio á su ejecución, habiendo formado los proyectos d¡¡ ambas
obras el Sr. William Fox, uno de los más notables ingenieros sanitarios de Inglaterra.
Las obras del saneamiento fueron hechas con

ASPECTO DE LA ESTACJÓN Á LA LLEGADA DEL TREN ESPECIAL DE MÉXICO

ra hacer de aquel puerto el primero en las
costas mexicanas. Nos referimos á los trabajos de introducción de agua potable y saneamiento, que fué á inaugurar, en nombre
del Presidente de la República, el Sr. Secretario de Comunicaciones, Ingeniero D. Leandro Fernández.
La ciudad de Veracruz, con este motivo,
se vistió de gala y muchas fueron las personas que, galantemente invitadas por el Gobierno del Estado y por la Compañía Pearson, concurrieron á los festejos organizados
en honor del Sr. Ministro. El tren que condujo al Sr. Fernández á Veracruz, lleg6 á su
destino el 27 por la mañana. Numerosas
personas, entre las cuales se encontraban los
8res. Gobernador Don Teodoro A. Dehesa
y Comandante Militar de la Plaza, Don Joaquin Maass, esperaban en-la estaci6n la llegada del alto funcionario, á quien salud6
a nombre del Estado, dándole la bienvenida
el mismo Sr. Gobernador. El arribo del tren
fué festejado con aplausos, salvas de cohetes
y piezas de música.
Momentos después, efi vagones urbanos,
los invitados se dirigieron á la estaci6n del Ferrocarril de Al varado, donde los esperaba el
tren que debía conducirlos al ccTejar,» sitio
donde se encuentran los filtros, tanques y

Escuela Naval, Manuel Izaguirre. · Al bajar
del tren el Sr. Secretari,&gt; de Comunicaciones,
fué recibido por el Ingeniero en jefe de las
obras, Sr. Cradtree.
Después, y en un sal6n improvisado al
aire libre y adornado con palmas, flores y
banderas, se sirvi6 el banquete ofrecido por
el Sr. Pearson al Sr. Fernández, quien ocupó en la mesa el lugar de honor, colocándose á la derecha los Sres. Gobernador del Estado, Ministro de Eepaña, Gobernador del
Distrito, Don Guillermo de Landa y Escandón, y Senador Don Jenaro Raigosa. A la
izquierda tomaron asiento los Sres. W eemann D. Pearson, Ingeniero I. Lavit, el Presidente del Ayuntamiento, el Jefe Político y
el Comanda.nte Militar de Veracruz; Capitán
Porfirio Díaz, Gen&amp;ral Martín González y el
Sr. Don Carlos de Latida. Al banquete asistieron más de trescientas personas y fué
amenizado con escogidas piezas por la banda
del 17 Batall6n.
A la hora de.los postres, el Sr. Pearson
brind6 para enaftecer los méritos del Sr.
Ministró de Comunicaciones y del Sr. Dehesa, agregando que, con las obras inauguradas, la ciudad podía contarse entre las primeras de la República, y que para que aquellas obras dieran buen resultado, se necesi-

EL SIMULACRO DE INCENDJO.-EL PÚBLICO PRESENCIANDO LOS TRAB.AJOS
DE ExTINCIÓN

que dice: «Inauguraci6n de laA obras de Saneamiento y abastecimient.o de aguas de
Veracruz. Recuerdo de W. D. Pearson al Gobernador rlel Estiido, D. Teodoro A. Dehesa.
Febrero 27 de 1904". Con una llave semejan-

SALÓN DE BAILE EN EL CÍRCULO ESPAROL
MERCANTIL

de la R~pública y haciéndose indispensable el
saneamiento de la ciudad y su abastecimiento
de agua, tanto el Gobierno Federal &lt;'omo el del
EstaC::o, tesolvieron llevar á cabo estas importantes mejora~. A este efecto, se celebró un contrato con los Sres. S. Pearson &amp; Son, los cua-

arreglo al sistema «separado» de transporte
por a~ua; y constan de una atarjea ma yor que
se extiende desde el límite Sureste de la ciudad
~asta la esta~ión de bomb as; de varias atarJeas secunaarias y de todos los caños accesorios necesarios para su func ionamiento. Las

EL COMEDOR EN EL CÍRCULO MERCANTIL
BAILE POPULAR EN EL TEATRO DEHESA
LOS TRENES URBANOS EN LA ESTACIÓN DEL MEXICANO

DESPUÉS DEJ, BANQUETE EN EL TEJAR

�EL MUNDO ILUSTRADO
EL MUNDO ILUSTRADO

EDIFICIO DONDEIESTÁN INSTALADAS LAS BOMBAS DEL SANEAMIENTO

BOMBAS PARA ELEVAR EL AGUA, INSTALADAS EN EL TEJAR.-EL SE~OR MINISTRO DE COMUNICACIONES VISITANDO
LAS INSTALACIONES DE VENTURÍN

atarjeas, en conjunto, tienen una longitud de
55 kilómetros.

La atarjea mayor atraviesa el terreno gana•
do al mar en virtud de las obras del puerto,
con dirección al Norte, teniendo una longitud
de 1800 metros y una pPnc!iente de 1 en 1000.
E~ta se compone de un lecho de concreto ~on
bóveda inferior de un bloc de barro. cocido
amoldado á la forma exacta y entech ado sobre
el coneréto. Los costados basta el nivel del
arranque son de concreto revestido con anillo
de ladrillos v itrificados. Entre el concreto y los
ladrillos se extendió un revestimiento de mezcla de cemento. Las atarjeas secundarias son
de O. 75 por O. 50 metros, c0n una pendient~ de
1 en 8001 y est á n construidas de igual manera

que la mayor. Los caños de las casas que comunican con
las atarjeas tienen un diámetro de 0.15 D?etros. Desde el
baluarte de Santiago, el lavado de la atar¡ea i;nayor se hace por medio de un tubo de 0.38 metros de diámetro, que
conduce agua de mar desde el puerto.
.
Lll. instalación de bombas se compone de tres máqmnas
de alta y baja presión, teniendo cada una tres é mbolos con
. diámetro de 0.45 metros y golpe de O. 76 metros. Dos de,13:s
máquinas tienen capacidad para bombear 19 metros cubicos por minuto.
.
El vapor lo proporcionan tres calderas,. sistema «C~rnisb&gt;, y la instalación tiene su planta propia de luz elec•
trica.

***
No es posible, en unas cuantas
líneas, referirnos á los trabajos
que desde los comienzos de l a
Conquista basta nuestros días
se h an llevado á cabo para surtir de agua potable á Vera?ruz.
El conde de Monterrey, virrey
de Nueva España, proveyó á la
necesidad que allí se hacía sentir del precioso líquido, con la
apertura de cisternas, aljibes_y
pozos públicos; más tarde, ba¡o
el reinado deFelipe V, se empren-

dieron nuevas obras, á fin de hacer más regu·
lar el servicio y, por último, el conde deRevillagigedo aprobó, en 1789, unos proyectos para
la introducción del agua de Jamapa, cuya eje·
cu:iión importó 380,000 pesos.
A partir de aquellaépoca, muchas fueron las
reparaciones que hubo qbe hacer á las obras
y muchos los nuevos proyectos que se presen·
ta.ron para surtir á la población con la can ti·
dad de agua suficiente para sus necesidades.
Sólo diremos, por lo mismo, ya que no nos es
posible referirnos detalladamente á ca,'.ia uno
de aquellos proyectos, que todavía en 1864 el
prefecto de Vera.cruz gestionaba., ante el Go bierno de Max imilia.no, se le autorizara para
llevará cabo otro proyecto que babía siclo pre·
~entado en 1858 por los Sres. J. M. Melgar,
Angel Carra.u y Lorenzo Rivera.
Emprendiéronse por fin las obras. quedando
terminadas el 14 de diciembre de 1866, pero bien
pronto se notó que el caudal de agua era y a insuficiente para el servicio, en virtud del crecimiento de la población y hubo necesidad de
pensar en un nuevo proyecto que salvara al
vecindario de los horrores de la sequía.
Este proyecto, que se acaba de llevar á la
práctica con éxito muy lisonjero, consiste según la reseña descriptiva que han publicado
los señores S. Pearson and Son Ltd., contratistas de las obras, en lo siguiente:
«La instalación de una planta de maquinaria
en El Tejar, destinada á extraer el agua del río
Jama.pa, haciéndola pasará los estanques de
asentar, en los cuales, como su nombr e lo dice,
sufre el agua su primera é imperfecta depuración. Dichos estanques se comunican por medio
dB tubos especiales con los qepósitos de filtrar,
á los cuales pasa el líquido, saliendo después,

ya purificada, para ser lanzada por una ca.ñe•
ría de 15 pulgadas de diámetro y M. 12,521. 64
de extensión hacia el depósito de servicio ó
tanque de distribución, construido en el Médano del Perro. Del depósito de servicio, el agua
es conducida por una cañería de 20 pulgadas
de diámetro y M. 1,112. 90 de extensión, hasta
la calle de la Laguna, en donde se bifurca para
formar dos grandes circuitos compuestos de
t ubería de di versos diámetros, según la parte
de la ciudad que recorren, siendo su extensión
la siguiente: de ¡5 pulgadas de diámetro, M.
5,626.25, y de 4 pulgadas, M. 46,418.33.
Las obras de in Groducci9n de agua á Veracruz han importado, según el contrato de 26 de
Septiembre de 1901. la cantidad de $2.250,495. OO.
La capacidad del depósito de servicio construído en El Tejar es de 8,000 metros cúbicos,
ó ~ean 8.000,000 de litros.
Vera.cruz recibe con las nuevas obras 13,500
metros cúbicos de agua por día, los cuales dan,
para unn. población de 30,000 almas , la cantidad de 225 litros diarios por cada habitante».
Los aatos anteriores bastan para patentizar,
que el puerto de Veracruz es, actualmente, una
de las poblaciones más bien surtidas del precioso líquido.
r,':La Compañía S. Pearson and Son Ltd., me•
recen ciertamente los más calurosos aplausos
por las importantísimas obras que acaban de
llevar á efecto. En cuanto al Gobierno de Vera.cruz y al Gobierno Federal que han contribuído para ello con cuantos elementos fueron
necesarios, haciéndose acreedores al más alto
elegio por parte de la sociedad veracruzana,
es indudable que basta esta nueva prueba de
su espíritu eminentemente progresista, para
enaltecer sus esfuerzos en pro del bienestar y
mejoramiento de la Ciudad~Heroica..

UNO DE LOS TANQUES DEL TEJAR DONDE SE FILTRA EL AGUA

SEROR H. H . CRABTREE,
INGENIERO EN JEFE DE LAS OBRAS

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.EDJ:,F:ICJ9 WNDE ESTÁN INSTALADOSILOSIBOMBEROS PARA ELEVAR EL A GUA· - VISITANDO LOS TANQUES DEL
_ TEJAR

.

·VISTA COMPLETA DEL EDIFICIO DONDE ESTÁN INSTALADAS LAS BOMBAS
PARA ELEVAR EL AGUA POTABLE.

VERACRUZ.-UNA INSTANTÁNEA DEL SIMULACRO DE INCENDIO.

�es Oficiales
de Párvulos

GRUPO .DE PROFESORAS DEL ESTABLECIMIENTO.

DONES DE~FROEBEL. -TEJIENDO ~N BAS'.l'IDORES.

jugar á la "Buena Madre» adoptando actitudes especiales, moverse para tomar asiento y repartir sus útiles.
El recreo es especial, las maestras se despojan de rn
seriedad y vuelven por un momento á la Edad infantil. Las instantáneas tomadas de esos ju·egos,
darán una idea de lo que son los ratos de asueto en el jardín, que tambiéc. aprovechan las
profesoras para hacer que los niños observen
la naturaleza y ejerciten sus facultades.
Como esta escuela, se ha inaugurado otra en
la calle de Sor Juana Inés de la Cruz, á cargo
de la Srita. Profesora R. Zapata, quien tiene á
sus 6rdenes u;:; persona~ competente y entusiasta por la educaci6n de la niñez.

no corregir _á la naturaleza, ha sido
1MITAR,
el gran secreto de la educaci6n.
Hacer de la escuela un hogar tranquilo donde el niño, como al laq.ó de la madre, ejercite
su actividad, obteniendo pór este ejercicio, bien
dirigido, el desarrollo y perfeccionamiento necesarios de todas sus facultades, fué el problema
que resolvi6 sabiamente Froebel.
Las «Eecuelas Maternales", como se llaman en
Francia los «Kindergarten» de Alemania, los
«Jardines de la Infanciai,, en otros paíseE", son
la nota moderna en el arte pedag6gico.
El Gobierno mexicano ha comprendido que
estas escuelas de párvulos producen inmensos
qeneficios y . ha aumentado rn número, instalando espléndidamente dos de esos planteleP, que · se han dotado
de todos los tlementos necesarios é indiF&lt;pensables para
impartir una educaci6n propia.

00

LAS ESTAMPAS DÉ FROEBEL. -ESTUDIO DE LA
NATURALEZA.

do, al frente del cual figura la Srita. Profesora
Estefanía Castañeda, es lo más competente que
se pudo encontrar y trata á los nifios con todas
las ternuras maternales que exige el sistema
educativo.
Varias criadas atienden á los
parvulitos: niños y niñas de 4 á
6 años, quienes se encuentran

DONES DE FROEBEL.-DURMIENDO AL PAJARITO.

felices al concurrir á un plantel tan lleno de
atractivos.
El trabajo se hace al son de cantos acompaüados en arm6nium, y la entrada, salida y -reparto de útiles, se acompaña con música apropiada.
Verdadero encanto proporciona ver á los
pequeñuelos trenzar el papel en bastidores á
propósito, continuando bandas multicoloras;
hacer con sus manitas construcciones de arena,

ili

ALEONA

1

!"

Nuestros grabados darán una idea exacta de
lo que son estas escuelas. Tomadas nuestras fotografías en los momentos del trabajo, sin preparaci6n alguna, son el reflejo fiel de la vida
escolar.
El edificio que ocupa la escuela, está en la
calle del Paseo Nuevo y lo constituyen salones
á prop6sito para el número de niños· que se han
recibido, y dos amplios jardines p!ua los juegos
y ejercicios infantiles.
Los muebles y útiles son de la mejor calidad,
y el decorado de las clases, consistente en pla_ntas, jaulas con pájaros y flores, dan al estable~imiento un_aspecw ~I).c~ntador. El profesora.-

Tienes nombre de fiera. Y son de fiera
tus ojos con arenas de diamante;
tu vello, de oro fino é incitante;
y tu boca, de guinda tempraner::i .
Nobleza hidalga y altivez arte1 a
brillan en tu mi::-ada fulgurante,
y eres, ora sumisa, ora triunfante,
al par que una leona, una pantera.
Soy hábil domador: no es pertinente
castigarte con hierro incandescente
para extirpar de orgullo tus exceso~.
Cuando te tienda de mi amor los lazos,
enjaulada en la cárcel de mis brazos,
fustigaré tu carne con mis besos.
Juan B. Delga.do.

�EL MUNDO ILUSTRADO
EL MUNDO ILUSTRADO

POLITICA GENERAL
L" ituerr" ruso-Japouesa.-Las operaciones h"st" el dla.,-Movlmlentos prep"r"torlos.-J..p6n en el m ..r y Rusl" en 1.. tlerra,-Sns Coerzas predomlu..ntos.
En Core" y en ::\Iandchnrla.-Frcnte á frente.-Ansiedad generaL-Los futuros aconteclmJeutos.-La cuestl6u de los Balkanes.
Aspiraciones de Maoedonla.-Servta y Bnlirarla.-La lnterveuol6n de las potencias.
Los próximos levantamientos.

LJ

X . mes pronto hará que el gobierno
mponés, cansado, según su propia opinión, de esperar la respuesta rusa á sus pre~ensi_ones, rompió de modo brusco y cuasi
mopmado las negociaciones diplomáticas y
se dispuso á abrir inmediatamente la campaña contra su rival en el Extremo Oriente.
En las semanas transcurridas, he aquí, en
resumen, la marcha de las operaciones por
las dos partes beligerantes: ataques ·repetidos sobre Puerto Arturo llevados á cabo con
gran prudencia por los japoneses y resistidos
con serenidad por los rusos, al abrigo de sus
formidables fo1tificaciones; un intento frustrado de bloquear la bahía, echando adrede
á pique algunos barcos viejos cargados de
piedras para hacer impracticable la entrada

en tierra neutral, según la opinión vulgar,
y aliada, conforme á recientes tratados impuestos por el Japón al Emperador coreano, comenzar movimientos ofensivos contra las huestes rusas que se hallan al Norte,
en las riberas del río Yalú. Aliada ó sometida, de grado ó por fuerza, Corea será, en un
porvenir no remoto, el campo de las hostilidades entre las dos potencias contendientes,
y en esa virtud mal podrá conservar la neutralidad de que ha querido hacer gala, para
acomodarse á las prácticas internacionales,
acaso sin intención de cumplir los compromisos contraídos. Por eso, apenas se anunció el tratado conciuído con el gobierno del
l\fikado, se dijo luego que las tropas coreanas se habían unido á las japonesas en acti-

do con dificultades de carácter internacional
para obteher libre paso por el canal de los
Dardanelos, y hallando también tropiezos
de diversa índole en los pasos que conducen
de las costas rusas á las aguas libres del l\Iar
del Norte, la escuadrilla del Mediterráneo,
que ya estaba á la altura de las costas africanas, ha hecho rumbo de nuevo á través de
Suez, aplazando para más tarde la proyectada concentración; los buques del Báltico esperan nuevas órdenes, y los del l\Iar Negro
aguardan el consentimiento del Sultán, por
una parte y que Inglaterra levante el impuEsto veto á los movimientos de los barcos rusos
encerrados en el interior del Ponto Euxino.
Por de pronto las condiciones geográficas
de Japón y su situación insular han podido

ha tenido que permanecer á la defensiva,
por tierra ha acumulado incesantemente sus
fuerzas en Mandcburia, y tomando por base las importantes ciudades de Mukden y de
Harbin, el ferrocarril transiberiano ha derramado sin cesar los inmensos recursos de
que dispone pam tomar la revancha en los
combates que habrán de tener dentro de poco por teatro ias riberas del Yalú.
La extensa arteria de acero que cruza toda
la Siberia y une la capital del Imperio con
Puerto Arturo y Vladivostock, á través de
las tristes estepas y calladas soledades de la

muerto hace siglos á la civilización occidental.
,
Y lucharán sin tregua ni descanso hasta
obtener el anhelado triunfo, que no en vano
han visto brotar de las llamas de incendio de
Larissa, donde los griegos se ofrecieron en eacrificio la autonomía de Creta; no en vano
han bu~cado con pacien~ia el auxi~io de Bulgaria que desafiando hasta las iras de su
prot;ctor 'el poderoso Autócrata de San Petersburgo, ha podido ampararlos d~ las persecuciones de los agentes del roJo Abdul
Hamid. Y no sería extraño que en la reu-

z. z. z.

2 de marzo de 1904.

o
R IMA
Déjame así, e? mi caverna ob~cura,
rugir como el lean en la~ montanas,
sin que le cause penas m temores
la soledad que espanta.

..
'\

..
I

y

Déjame así, que de ese modo puedo,
no siendo prisionero de tus garra~,
vivir cual la paloma que ha vencido
el huracán con sus valientes alas.
EsTEBAN FoNCUEVA.

-

~

LAS MUCHACHAS

--

~

LA GUERRA RUSO JAP0NESA.-REFUERZOS RUSOS PARA EXTREMO ORIENTE.-C0NVOY
EN TERRENOS DE MANDCHURIA

EFERVESCENCIA ANTI·RUSA EN EL .TAPÓN.-MANIFESTACIÓN
DE LOS SOLDADOS EN LAS CALLES DE TOKIO.
al puerto y dejar la escuadrilla rusa más eficazmente detenida que hasta ahora han podido lograr las constantes jiras de los cruceros niponeses; abandonada Corea á sus propias fuerzas, sobre ella ha lanzado el Mikado
el grue!'o de sus fuerzas de tierra y de ella
han tomado pacífica posesión, sin que las
tropas·moscovitas hayan podido detener la
avalancha mongola que se ha derramado en
aquellas~tierras.
n Considéranse tan completas esas tropas y
tan firme la base de sus operaciones futuras,
que ya se anuncia que el Estado Mayor ja.
ponés ha salido de Tokio para Chemulpo, y

EJÉRCITO RUS0.-AR'l'ILLERÍA DE FORTALEZA
EN POSICIÓN DE COMBA.TE
va campaña, sin que hayan encontrado eco
prevalecer sobre Rusia, cuyos centros de ac- ,
las protestas de Rusia.
tividad comunican con mares helados en
la mayor parte del afio, ó tienen su desembocadura en aguas cuyo dominio territorial
Por su parte, la gran potencia occidental
no le pertenece. Y en esa situación ha visto
de Europa no ha quedado inactiva; pretencon pena, pero sin zozobra, los ataques repedió en los primeros momentos mover y contidos contra Puerto Arturo, que después de
centrar todas sus fuerzas de mar enviando
todo, no han teaido hasta hoy un resultado
á las aguas orientales sus escuadras del Medecisivo y se han manifestado sólo en la forditerráneo, del Báltico y del Mar Negro;
ma de desperfectos causados á las unidades
quiso aumentar sus elemefitoR ofensivos y
tácticas de su escuadra, muy menguada ya
defensivos en Puer to Arturo y Vladivostock;
por el alejamiento de los centros de sus opepero detenida por los rápidos movimientos
raciones.
del Japón, cuyas fuerzas recelaba, tropezanPero si por mar el gran imperio del Czar

***

las negociaciones emprend~das por las. potencias continentales más directamente interesadas en el problema de los Balkan~s? Bie_n
está que Austria é Italia traten de 1mpedu
complicaciones posibles rusoturcas, ~ero
creemos que nada pueden contra las aspiraciones macedónicas, á, menos que, para que no
se repitan las escenas de sangre y de matanza del año pasado, obliguen por la fuerza á
la Sublime Puerta á implantar las reformas
acordadas si son aceptables para los pueblos á qui~nes se destinan.
Corto muy corto es el plazo, y no es de
creerse que en pocos días se lleve á ~bo lo
que tardó tanto tiempo en concebuse, Y
más, mucho más, en acercarse á la ansiada
realidad.

Rusia Asiática, ha quedado concluida en toda su extensión, aun en la parte que corresponde al lago Baikal, que por uno~ días estuvo interrumpida, y hoy, al ~ec1r de un
funcionario ruso envía un contingente que
puede valuarse ;n tres mil hombres P?r día,
para sostener las aspiraciones moscovitas en
Extremo Oriente.
Frente á frente lfs fuerzas rusas y japonesas, pues ya 88 tocan al Norte de C?re3: las
d
d 1 d
é 1tos
patrullas
exploraenoras
e os elos
eJ re ver-,
no
ha de tardar
comenzar
drama
dadero que cou ansiedad creciente espera el
mundo · unos los neutrales reales, lamentando la l~cha; ¿tros, los interes!ldos en el fon;
do y neutrales en la apariencia, deseando, a
no dudar, que triunfe "'/ prevalezca aquel por
quien no º~']-ltan sus s1mpat!as. Breve será
la expectac10n, pues es ~1fícil q~e por mucho tiempo dure la tens16n nerviosa que sacude á los dos pueblos; quizá en la pres~1:te
semana lleguen hasta nosotros las noticias
de los primeros formales encuentros que h an
de empapar de sangre los campos mandchúes
y las tierras coreanas, donde se desenvolverán las escenas principales del tremendo drama de la guerra á que se han lanz!l~º dos
imperios, presas de la manía del.k1lometro
cuadrado.

ni6n panslavista que se anuncia por motivos
de la guerra en el oriente asiático, . también
los servios tomaran parte; los servios, que,
olvidados ya de las aventuras de Alejandro
de Battenberg, y reconciliados ya con sus
vecinos y parientes los búlgaros, tratan abora y procuran h:!cer que se borre el-recuerdo
de la tragedia de Bel grado para entrar en una
vida al amparo de una lucha que ha de desper tar universales simpatías entre los pueblos, porque se emprende e~ nombre ~e la
libertad y de la independencia que por siglos
ha esperado:M:acedoniay porsiglost9:mb~énba
sido defraudada en sus nobles asp1rac1ones.
¿Qué significan, si no, las palabra~ ~el rey
Pedro de Servia á sus soldados, pred1c1éndoles horas de prueba en los futuros días? ¿qué

ENDO hacia la ciudad en cuyas terrazas
se canta,-bajo los árbole~ flori~os como
Y
ramajes nupciales-yendo hacia la cmdad en
donde el suelo de las plazas-vibra, en la
noche azul y rosa, con silencio de danzas fatigadas-encontramos á las muchachas de
la llanura-que venían á la fuente-que venían anhelantes-mientras nosotros paeábamos. -La dulzura del cielo claro vivía en
sus ojos tristes,-los pájaros de la mafiana
cantaban en sus voces dulces.-¡Oh, tan dulces con sus ojos de buen augu~io-:-y tan tiernos con sus voces de palomaa md1cadoras!Ellas se sentaron para vernos, tristes y castas-y sus manos juntas parecían guardar
sus corazones en jaulas ...... Nosotros vamos
hacia la ciudad en cuyas terrazas se cant3:bajo los árboles floridos, para buscar novias
-¡oh campanas de alegría en el silencio de
las plazas!-las campanas tiemblan como flores que se mecen.
HESRY DE REG~IER.

***

LA ESCUADRA RUSA QUE HA SIDO ATACADA EN PUERTO ARTURO
POR LOS JAPONESES,

LLEGADA DE UN RREN DE REFUERZOS MILITARES
Á PUERTO ARTURO,

Entre tanto en el oriente europeo, en lo
que desde el siglo XVIII ha sido n úcleo de
intrincadas cuestiones y ha despertado de
una manera tradicional los apetitos de las
potencias, míranse cada vez co_n mayores zozobras los próximos levantamientos que allí
se preparan contra el dominio del S~ltán.
Apenas el empuje primaveral de la savia haga palpi~r los nuevos brotes e~ los campos
macedómcos esos fieros montaneses se lanzarán al enc~entro de sus dominadores seculares los turcos y en desesperada lucha buscarán la muer~, ya que la ansiad~ ~iberta~
se aleja de ellos como. un_ fantistico m1raje, merced á las combmac1ones de los g~binete!', que quieren y prete~en galvamzar el cadáver infecto delimperio musulmán,

UN ACORAZADO JAPONÉS ALISTÁNDOSE PARA EL SERVICIO ACTIVO

�EL MUNDO ILUSTRADO

Et MUNDO ItUSTltADO

Páginas de la Moda
HEMOS presentado al examen de nues-

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1

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hateríafl de lói:i fuertes en Ia península. del
Tigre, Golden Hill, y la Peña Eléctrica, vueltas contra el enemigo, siguiéndose un furioso cañoneo que dur6 hasta las • cinco de la
mañana.
El fuego de los enemigos fué aflojando y
se hizo irregular; los japoneses habían fracasado en su intento.
Los cuatro buques se hundieron, quedan3

do en estas posiciones: uno junto á Golden
Hill, dos frente á la entrada del canal y la
península de Liaotheshan, y otro cerca del
«Retvizan». Dos de los buques son presa de
las llamas todavía. Dos cruceros rusos persiguieron á la flotilla da torpederos; se dice
que uno de los torpederos se fué á pique.

00

***
8i tenemos, pues, aquellas facilidades, y
si, por otra parte, la corrección en los trajes
se está imponiendo con irresistible poderío.
justo es respetar los cánones de la moda é
imponernos la obligaci6n de vestir con elegancia. Ya he dicho en ocasiones anteriores
que la elegancia no consiste en la riqueza de
las telas ni en el lujo de los adornos; consiste
en la correcci6n de las confecciones y en la
gracia para llevarlas, haci"éndolas lucir.
Esos trajes de paseo, especialmente, y en
general todos aquellos que se llevan en lugares públicos, deben ser irreprochables en su
corte. Nada hay tan mal visto como una falda con «respingos» ó una blusa con c,alforzas».
En los vestidos de calle debe procurarse que
la falda tenga algún vuelo para recogerla con
facilidad y evitar que recoja el polvo 6 el lodo del camino.

***

· El número 1 de nuestros grabados representa una «toilette,, de comedor. Para concu_rrir á banquetes de etiqueta, ningún modelo
puede ser tan apropiado
como éste. El talle ha de
cerrar el cuello, pues sería altamente imwopio
lucir el más pequeño escote en trajes de esta na- ·
turaleza. Las mangas deben ser cortas para facilitar los movimientos delas
manos y evitar que aquéllas tengan puntos de
contacto con los platillos.
Las mangas de estos vestidos se llevan, por regla
general, esclavinadas.
Fig. número 1.

o

Puerto Arturo, febrero 25.- Ayer, como á
fa una de la 1,.iadrugada, en un intento desesperado, -pretendieron los japoueses tapar la
entrada interior de la bahía; con los torpederos venían cuatro vapores mercantes, que
se enviaron por ambos lados de la entrada.
El movimiento fué advertido por el «Retvizan», que estaba en el canal, y el cual abri6
inmediatamente el fuego, secundado por las

ción en nuestra indumentaria femenina. Y
como los precios de telas y de ccmano de obrai,
han abaratado en un buen tanto por ciento,
de aquí. resulta que no se necesita poseer
una gran fortuna para vestir con toda elegancia y corrección. Lo que antes s6lo era posible para damas encumbradas, hoy lo es para
señoras que no poseen coches ni lucen joyas.
El jefe de una modesta familia puede proporcionar lo necesario para que la esposa. y
las hijas vistan con decencia.

tras lectoras numerosos figurines de
trajes de bailes, paseos, hogar, teatros, comidas, visitas, etc. Creemos que la colección
de grabados á que hacemos referencia, es de
lo más completa que puede tenerse en un semanario que, como el nuestro, trata en sus
páginas diversos asuntos. Nuestras subscriptoras'nos han enviado numerosas cartas en
las que se nos pide demos preferencia á los
figurines de trajes para paseo y reuniones.
Atendiendo la petici6n, publicamos en este
número una serie de elegantísimos modelos
que agradarán, sin duda alguna, á nuestras
abonadas.
Antes de hacer la descripci6n de ellos, hablaré un poco del desarrollo que la elegancia
femenina está tomando en nuestro país. Antiguamente, y de esto sólo hará doce años,
nuestras damas no vestían con el lujo cou
que hoy lo hacen. Apenas si un contado número de ellas llevaba, con todo garbo y chic,
faldas cortadas en los talleres parisienses ó
blusas de «englobado» confeccionadas por la
mejor modista de la ciudad.
Hoy todo ha cambiado: en los paseos, templos, teatros y reuniones, causan admiración
las «reinas de la elegancia», que son incontables. Desde fas señoritae de dieciocho á veinte años, hasta las respetables matronas sexa-·
genarias, llevan correctísimos trajes, impecables en su corte y discretísimos en sus adornos.
Y esta evoluci6n en nuestra indumentaria
femenina, ¿á qué se debe? La caus~ es fácil ·
de explicar. Antiguamente las relaciones comerciales de México con Europa, no habían
alcanzado el gran desarrollo que actualmente
tienen, y por este motivo los comerciantes
en telas no recibían, casi á diario como hoy,
las últimas novedades del Antiguo Continente; la industria de tejidos é hilados ha progresado también de modo increíble, y hoy se
fabrican en el país telas que hace doce años
no hubiesen podido fabricarse; en 1:1quel
tiempo las «casas de modas» eran contadas
en esta ciudad y hoy se han multiplicado
extraordinariamente, al grado de que son
pocas las calles donde no haya uno ó más talleres de confecciones.
Sin entrar en más detalles, bastan los anteriores pera explicar el porqué de la evolu-

Fig, número 3.

�EL :rrtuNno lLU$TRAD0

EL MUNDO íLUSTltAl&gt;O

to en las presentes «Páginas de
la' Moda,&gt; hemos dado cabida á
un buen número de elegantes figurines, no sólo de trajes para paseo y casa, sino también para ceremonias y banquetes.

•

JOSEFINA.

ODA INGENUA
.A una ,nestiza-.

I.
Se enflora la Primavera,
y con su racha más tibia
agita tu cabellera,
como si algo te dijera
de la lejana Valdivia.
Aunque está la tarde triste,
mi ensueño hacia ti galopa,
ya que en mí la luz vertiste
de esos ojos con que viste
las maravillas de Europa.
Mi espíritu se electriza
y canta cuando divisa

flotar sus ímpetus raros
en esos ojos más claros
que un panorama de Suiza ...•

Sonat,a al claro de luna
cantada á son de guitarra
eres tú como ninguna,
'
por tu cabellera bruna
y tu apostura bizarra.
Nacida en extraño suelo,
en tu alma extraña se encierri.
quién sabe si en paz ó en guer;a
la ternura de tu cielo
'
con la pasión de mi tierra..
Hay algo en ti que despierta
las hambres de la caricia....
Algo en tu boca. entreabierta
dice ya que la delicia
está cantando su alerta.. ..

III.

Flg, número 4,

Los figurines del número 2 representan dos originales y elegantes trajes de paseo. La tela á cuadros de uno de ellos, puede substituirse por otra decoloruniforme,
pero procurando siempre que la
falda inferior sea de color más
obscuro, para producir el contraste que representa el modelo. Los
flecos del otro figurín deben ser de
seda y enteramente iguales los de
la blusa y los de la falda. Las mangas de ambos trajes son campanulaclas y terminan con estrechos
puños.
Nada más hermoso y de alto
tono que los trajes representados
por nuestro grabado número 3.
Ambos son para paseo y ambos
llaman desde luego la atenci6n
por la originalidad ele sus detalles.
Estos vestidos son muy usados en
Alemania y su uso se está extendiendo rápidamente á Francia é
Inglaterra. En México han comenzado á llevarse y algunas damas los han ostentado en nuestro
Bosque de Chapultepec. Facilísimos en su confección, todo su
mérito consif,te en el «efecto,:.
Unos se llevan con cinturón y
otros sin esta prenda. Generalmente, lucen más sin ella.
El número 4 es un hermoso
modelo de traje &lt;&lt;princesa», propio para señoritas de 15 á 16 años
y apropiado únicamente para el
acto de la confirmación. Los rameados de la falda'-J' talle pueden
ser «sobrepuestos» ó pintados.
Los demás grabados representan: una blusa de casa, trajes de
visita y reunión, un vestido infantil y trajes para niñas de trece
{t quince años; finalmente, faldas
de lana para trajes de paseo y de
cai:a.
Como nuestras lectoras han vis-

.

,

Y de tu alma femenina,
picaresca y columbina,
como un r elámpago cruza
por tu nariz parisina
-y por tu boca andaluza.
VI.
Pero en las tardes discretas
de neblinas v1oletas
sobl'e las blancas ciudades,
en tus pupilas inquietas
suspiran muchas saudades.
Y sentándote á tu piano
-un negro piano alemán,tus sueños vol ando van
al eco vago y lejano
de una balada de Uhland ....

Nada hay en ti que no estalle
en triunfos de aristocracia.
Cuando así ondulas el talle,
se va llenando la calle
del perfume de tu gracia.

Y allá en espléndida. corte
-así divagan tus cánticos,rinden ante ti su porte
los caballeros románticos
de las leyendas del Norte.... .

IV.
Amo tu voz porque vibra
y con 'ingenuo alborozo
hace vibrar toda fibra,
porque en ella se equilibra
la risa con el sollozo.

Fig. númer~ 5.

Fig. número 8.

VII.
Así me gustas. Por eso
no silencio que te adoro.
Por eso en ti me embeleso.
Por eso en mi alma tu beso
sonaría á perla y oro.
Virginidad opulenta,
son tus caprichos extraños
la marejada violenta

Amo tu voz, porque hace,
con la inflexión extranjera.,
más original tu frase;
tu voz, que aunque s,e disfrace,
es cruelmente zalamera....
Pero amo más tu palabra,
porque al vaciar sus torrentes
de armonías transparentes,
hace que tu boca se abra
para que brillen tus dientes.

Ella reposa. perezosamente
acostada en el lecho: tras la nuca
las manos finas, largas, escondiéndose
entre la profusión de los cabellos,
como dos a.ves blancas que, acosadas,
buscan refugio en la maraiia obscura.
En tanto, vagan sus abiertos ojos . J
sin det&lt;&gt;.nerse fije.roen te en nada.
Y sus ojos parécenme dos sueños
que tuvieran pupilas y miraran.
Por el postigo, apenas entreabierto,
pasa una luz discreta, una luz intima,
como luz de crepüsculo. En la. alcoba
flota un perfume tibio, ese perfume
que es como el alma de los besos idos.
Entonces mi cabeza va á. posarse
junto á. la de ella, y ella me sonrle
y su sonrisa es elocuente, como
una !rase de amor; y su sonrisa
es como si en lenguaje luminoso
y mudo, me dijera •YO te e.roo!»

Cuando ante tu regio paso
las bocas sueltan sus oles,
cruje de tu traje el raso
y van contigo del brazo
tus recuerdos españoles.

Por el auroral encarne
del cutis tenue y sedeño,
ese tu rostro zahareño
es un ensueño de carne
hecho con carne de ensueño.

No son tus ojos azures
ni tienen grises de brumas.
Si no amas, no lo asegures.
que en tu sombrero las plumas
se besan con los guipures.

De nuestra vida

V.
Tus manos llenas de hoyuelos
tienen curvas exquisitas,
y sus dedos picaruelos
saben incendiar los celos
de las mujeres bonitas.

~on que ya en fruto revienta
la gloria de tus veinte años.
Me tiene loco tu hechizo.
Y aunque ilay en tu orgullo escollo,
ya abrirás el paraíso,
diabolesco ángel mestizo,
á tu poeta cri:ollo.
VÍCTOR DOMINGO SILVA.

UN NOTABlf fXPORTADOR
DE

PRODUCTOS NACIONALES
N la creciente evolución económico-mercantil que actualmente se opera en México, bajo la egida de la paz bienhechora, implantada hace más de cinco lustros por el
egregio é ilustre ciudadano Gral. Porfirio Díaz,
Presidente de la República, se hace notar de
una manera extraordinaria la exportación de
pieles de ganado vacuno, lanar y cabrío de los
distintos Estados de la Federación Mexicana y
principalmente de la frontera del Norte, de
donde solamente de Monterrey, Nuevo León, se
han exportado, en el año de 1903, más de dos
millones de pesos por el acaudalado comerciante Sr. D. Pedro Treviño, persona tan conocida
en aquel comercio como en la Plaza de New
York, de los Estados Unidos de Norte América.
Como es bien sabido entre las personas que
comercian en estos artículos, para la exportación de las PIELES DE RES y de ganado CABRÍO,

E

Sr, Don Pedro Treviño,

es absolutamente indispensable una previa PRE·
PARACIÓN ESPECIAL. que impida que un insecto
llamado polilla l as invada durante el tiempo
de su transporte y de su almacenaje; y este procedimiento químico-industrial ha. sido implantado, con los mejores y satisfactorios resultados, por el Sr. Treviño en sus grandes cuerer ías que tiene establecidas en los suburbios de
Monterrey, habiéndole valido tal preparación
una alza considerable en el precio de esas merFlg. número 7,

Así como el fuego pone á prueba
el oro, el poder pone á prueba las
doctrinas. -LAVEDÁN.

*

La riqueza real de una nación
consiste, no en conquistar los dominios de otro, sino en hacer valer
los suyos.-TALLEYRAND.

cancías ó artículos de exportación nacional, y
grandes ganancias en su negociación.
Algunas de las principales casas comisionistas de New York procuran obtener la preferencia de recibir sus mercancías, para su venta en
aquella Plaza, por los pingües productos que
les resultan de su comisión.
La exportación que la casa de comercio del
referido Sr. Treviño, establecida en l a ciudad
de Monterrey, hizo durante el año de 1903, según los datos que tenemos á la vista y que se
ha servido ministrarnos una persona que conoce perfectamente los negocios de aquel tan
hábil como honrad.o comerciante, es como sigue:
PRODUCTOS DEL PAIS

600,000 pieles MATANZA por valor

de ............ . ................. $ 1. 080,000.00

960,000 pieles frontera por valor

de ............ ... ..... . ..... ... .

924,000.00
36,000.00
55,000.00
10,000.00
2,000.00

valor de ...................... .

144,000.00

240,000 pieles de cabrito ... . .... .
50,000 kilos cerda caballo . .... .
10,000 pieles de venado ........ .
5,000 pieles jabalí............. .
720,000 kilos ixtle lechuguill-a por

Suma .. . . ... . .. $ 2.251,000.00
Esta importante exportación de productos
nacionales pone de manifiesto el empeño laudable por prosperar de los hombres de negocios, de nuestros hábiles y entendidos comerciantes financieros, cuyos capitales están multiplicándose día á día en su propio provecho y
en bien de los intereses fiscales, que marcan,
con beneplácito general, el termómetro del incesante progreso de nuestro país.
Estas operaciones de nuestro comercio dan á
conocer también en el extranjero alg-unos de
los ramos de la riqueza pública de México, y
establecen permanentemente y estrechan más
y más las relaciones mer cantiles con lás naciones amigas, principalmente con la gran República de Norte América, que en la presenteépoca está llamando la atención del mundo, por
su colosal industria, sus grandiosos inventos,
su universal comercio y su fabulosa riqueza en
lo.s comienzos del siglo XX, cuya luz auroral,
de creciente y verdadero engrandecimiento en
todos sentidos y en todos los ramos del saber
humano, tendrá que difundirse en los horizontes del porvenir, en bien de todos los pueblos
civilizados, por los más apartados ámbitos del

~o~.

.

Las franquicias arancelarias para el comer•
cio de nuestrapequeñaé incipiente exportación,
obra de un detenido y concienzudo estudio de
nuestro ilustre Ministro de Hacienda, están
dando los más apetecibles resultados en las
finanzas públicas; y por esta razón estamos palpando, con verdadero beneplácito, el rápido engrandecimiento de muchos capitales en varios

:;" Después y para hacer aün más viva
nuestra felicidad, nos recordamos
aquellos •die.:; tristes», cuando todos
escarnecian nuestro amor; aquellos
dias de la ausencia, en que probamos
todas las cmarguras de !a vida....
Ella habla dulcemente, y por sus ojos
pasa la sucesión de los recuerdos,
como esas leves nubes que no alcanzan
~ !\ empañar el fulgor del sol, en estos - - ~
dlas primaverales......
·
Me refiere
sus angustias de entonces y me pide
que le cuente las rolas.
Yo ladlgo
mis pasadas congojes, mis horribles
martirios y mis trágicos dolores.
Ella me escucha recogida y luego,
antes que yo concluya mi relato,
me echa al cuello los brazos, yo la oprimo
contra mi pecho y juntos nuestros labios
forman sólo una boca, y nuestras almas
forman al confundirse una alma sola.
M. J.íagallanC8 Mourc.

Estados de la República. principalmente en
Yucatán, en donde la agricnltura é industria
henequenera está tan desarrollada para el comercio exterior, que sus propietarios han improvisado, por decirlo así, grandes fortunas y
han ensanchado la riqueza agrícola de aquella
península.
Así también en el Esta.do de Nuevo León, debido, en su mayor parte, á las muy liberales
concesiones del Gobierno General para el establecimiento é inauguración de las 'grandes
fundici.ones metalúrgicas de Monterrey, hemos
vi3to, en ese emporio de comercio é industria
fabril, que su notable engrandeciwiento ha surgido, de pocos años á esta fecha, teniendo por
base la entrada de los ferrocarriles en aquella
parte de la frontera del Norte. Efectivamente,
en septiembre de 1882 se inauguró en Monterrey
el tramo ósea la división del Norte del Ferrocarril Nacional Mexicano, que en La.redo de
Tamaulipa¡¡ conectaba. con las vías férreas de
los Esta.dos Unidos de Norte América; y en
1888 se dió principio á los trabajos del Ferrocarril de Monterrey al Golfo mexicano, cuya
línea ha venido á levantar, en alto grado, el
comercio de la capital de Nuevo León.
Y tanto este ferrocarril como los otro~ que
en la actualidad llegan á. aquella ciudad, han
ofrecido y ofrecerán, con más ó menos frecuencia, al comerciante exportador D. Pedro Treviño, tarifas especiales por las grandes remesas que quincenalmente ha.ce de los productos
nacionales para el extranjero. Es verdaderamente notable el movimiento mercantil que tiene la casa de comercio del Sr. Treviño, según
el registro del departamento de fletes de los fe.
rrocarriles de la frontera del Norte y á juzgar
también por el despacho de giros ó letras de
cambio que le son pagadas por los Bancos de
Monterrey, principalmente por la Sucursal en
aquella Plaza del Banco de Londres y México.
Creemos conveniente á los intereses generales del país, dar á. conocer personalidades como la del Sr. D. ~dro Treviño, que por su
modestia y notables aptitudes para el comercio
de exportación en grande escala, está llamando
la atención de los hombres de negocios de a.que•
llas comarcas y de esta capital.
Hoy da,mos á la publicidad su retrato para
que nuestros lectores conozcan al gran exportador de nuestros productos nacionales, Señor
Treviño, comerciante de la ciudad de Monterrey. Ya en otros artículos publicaremos algo
de importancia referente á la gran fábrica de
hielo, aguas gaseosas y minerales en TOPO CHI·
co queestáimplantandoeste acaudalado comerciante, con una planta de luz eléctrica de que
en breve disfrutarán los habitantes de S. Ber
nabé, jurisdicción de la capital de Nuevo León.
México, Febrero 21 de 1904.

�:tt MUNDO

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es muy notable -entre las diversas estaciones,· sin
•·.:e:t embargo, el cuerpo, que parece dotado de sensibi~•-••• lidad exquisita, presiente perfectamente los caro••· ••• bios de clima, por pequeños que sean, y de ahí
~i~
••••• proviene que cada estación traiga consigo en. d el
••· ••• f ermed a d es que pudºé
1 ramos. 11amar propias
•·.:e:~: tiempo. En el invierno las bronquitis, neumonías
:~-.~·; y demás afecciones del aparato respiratorio; en verano las afecciones gastrointestinales en todas sus
•• • •• formas,· en las demás estacíones, reumas, enfer:t!··.-:·;
••·•·~• medades de la piel, etc.
•·.:e.~
Aderoá s d e l as enf ermed a d es c1ºtad as y que t·1e~•-• •~
.~·.,·.
nen uha forma aguda, hay afecciones que, sin ser
enfermedad, sí predisponen al organismo para que
:~·~;~ en él se desarrolle cualquiera de las indicadas;
:~:•·~: al número de las afecciones predisponentes perte•:-,:. · nece la anemia ó pobreza de la sangre, propia de
los países tropicales, como el nuestro,· la anemia
~~
••·••·· tiene por causa la mala alimentación y la defectuosa asimilación de las substancias ingeribles,
:~:•·~: siendo estas afecciones la pu~rta de entrada para
la cIoros1s,
. escro"fu la, tisis,
· · etc.
:~:•·~:
En el verano el apetito disminuye, las digestiones son lentas é incompletas, porque el calor pro• • • • • duce algo de atonía en los movimientos peristálticos del estómago, siendo esta causa bástante pa••·:-:~ raque la anemia se acentúe y con ella sus ·fúne:~:•·~: bres derivado!l.
••·••··
A causa de l asmal as d igestiones en el verano y
••.
.-:~
:.;:;;; de los enftil!.mientos producidos por el exceso de
••·••·· traspiración, hay otra enfermedad de peligro real,
reinante en nuestra mesa central, llamada tifo
:.•:•·~: exantemático, cuya gravedad es bien conocida.
~~
Para ponerse al abrigo de todos estos peligros
:.•:•·~: que acarre~ la primavera, el

.•. ...
•• •· •

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tómo son las Jagrtmu.
Las lágrimas que vierte una per•
sona de raza blanca están compuestas de agua en gran cantidad, fosfato de sosa, cloruro de sodio y una
pequeñísima cantidad de mucus.
En los negros, los elementos de
las lágrimas son casi los mismos;
solamente falta el fosfato de sosa
y en cambio hay una escasa propor'.
ción· de amonía~o.
Lo¡t¡esquimales lloran muy raras
veces; cuando lo hacen, sus lágrimas contienen mucho cloruro de
sodio; gente endurecida por las especiales condiciones de su país, no
es en ellos frecuente el llanto, pero
en cambio lo vierten más amargo
que los hombres de otras razas.
Más curioso que la composición
química de las lágrimas, es su as•
pecto al microscopio. Los elementos de la lágrima del blanco están
dispuestos de manera que figwran
las espinas de un pez; en la lágrima del africano forman una especie
de cruz, y en la del esquimal ofrecen la forma de un arco.

~º~

PtNSf\MIENTOS.
I,o que se llama suerte, en sentido de probabilidad y éxito, resulta
de una relación exac~a entre nues•
tras fuerza&amp; y las circunstancias,
casi independientes de nuestra voluntad.

*

* * siempre imitar
La mentira busca
á la verdad.
*

*
Los primeros *amores
no son los
mejores. Son como los primeros
dientes: es preciso que se caigan.
*

**
Es necesario periódicamente
pa·
sar revista á nuestras ideas y á
nuestros libros, bajo pena de no saber ya lo que se tiene en el talento
y la biblioteca.

*

**
La vida es la escuela
donde nunca se tiene tiempo de concluir su fi·
losofía.

A Denver, Kansas Oity, St, Louis, Ohicago, New Yorlf,
·
San Francisco y Los Angeles

~-~

.!'•....
-....
•:•.•:
!',e:•.•:

Profesor de Obstetricia en la Escuela Nacional de
Medicina de México, miembro qe l a Academia d e •:!-;•
Medicina, médico del Hospital de San Andrés, di. . te:
•• ·••.•
ce l o s1gmen
. •••:•
«La especial composición del
••·•·••

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M~

1

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,no a~\. san ª~rma"
n., •:•:•
~~:t.
U\.

" ..

e. n el que se adunan l os reconstituyentes, los tól h
nicos neurosténicos y cardíacos, al icthyo , acen
esta preparación la más adecuada al tratamiento de laA enfermedades en las que predomina la
·
d e1 m
. d.1v1.
pob reza d e sangre y e l d e b 1'l'1tam1ento

duo.»

••·•·••
~-•:•.•=
•....
.:•:•.•

••·•·!:
!",e:•.•.
~:•.:•
: • ••:~;
:-•:·.•:
~.-•.:•

Plantas que florecen dos ums.
Jlstucla de zorra.
que muchos fabulistas
S se hanesinspirado
frecuentemenABIDO

te en la astucia de la zorra; que
sus narraciones no tienen nada de
hiperbólico, lo demuestra el siguien·
te hecho referido por un periódico
científico inglés:
Una zorra que estaba enjaulada
y veía con envidia á varias gallinas picoteando poi· los akededores
de su prisión, determinó disminuir
en provecho suyo el número de las
aves. Al efecto, puso junto á las rejas algunos 1·estos de su comida y
se echó como para poder dormir.
Pocos momentos después, una ga11 ina, h11biendo olido el cebo, metió confiadamente la cabeza por
entre los hierros para cogerlo, pero
inmediatamente se sinti~ agarrada
por el cuello.
La zorra, levantándose de pronto, la. había cogido entre sus fauces,
y dos dentalladas la bastaron para
matarla.

€1 carácter en los dientes.
Los dientes mejores, son los que
están colocados con regularidad y
son de mediano tamaño y de color
blanco crema. Cuando son de blanco azulado, denotan poca inteligen•
cia. y escaso poder mental, y los
que son obscuros indican que su
propietario no goza de perfecta salud.
Cuando una persona tiene los
dientes separados entre sí por espacios bastante anchos, no hay que
confiar en ella. Si es un hombre,
indudablemente será de carácter
cruel; si es mujer, ten!'lrá mal genio
y no hará lo más míniruo por disimularlo.
Los dientes muy: grandes, sobre
todo si además son salientes, indi•
can el predominio de la amabilidad.
Las mujeres que tienen los dientes
así, siempre están contentas y no
dejan de refr, cual si quisieran hacer ver que gozan con la vida. Encontrar dientes de esta clase, es in•
dicio de que se ha dado cnn una
persona de buen humor, y hay que
convenir en que tales dentaduras,
si están bien cuidadas, sientan admirablemente en una cara alegre.
Si los dientes, sea cualquiera su
forma y tamaño, se encuentran so·
bre una mandíbula estrecha, es señal de que el individuo tiene gustos
refinados y simpatías naturales.
Por regla general, los dientes
salientes denotan generosidad. Las
personas que los poseen son las
mejores del mundo, y en cualquier
trance se puede acudirá ellas con
la seguridad de que su corazón se
interesará en las desdichas ajenas;
1,i son mujeres, casi siempre serán
humildes, mode'Stas y libres de la
afectación y el disimulo, tan co·
r riente en el bello sexo ( dicho sea
con perdón del mismo).
Como se ve, bay motivo más que
suficiente para que las condiciones
personales se estudien en los dientes, y el enseñados ha de ser antes
de mucho c"sa indispensable para
el trato social,. ámenos que uno se
reconozca con defectos dignos de
ser ocultados.

La destrucción de las h0jas en
ciertas plantas parece dar lugar,
verificadas en determinadas condi·
ciones, á una segunda floración.
Un observador, Mr. Apert, dice
haber visto á fines del mes de octu•
bre de 1960 en Tarrides, Francia,
un macizo de lilas blancas en flor,
exactamente con el mismo aspecto
que pudieran ofrecer en primavera.
Investigando la causa del fenómeno, averiguó que aquellos arbustos
habían perdido meses antes todas
sus ho jas,_devoradas por un enjambre de c11 ntáridas.
En 190:l estos insectos han vuelto
en el mPs de julio y han atacado
parcialment-e á las mismas li las,
que de nuevo han florecido en parte
durante el otoño.
Así como á la de&gt;strucción completa de las hojas sucedió una floración total, á la destrucdón parcial h¡1 seguido la producción de
algunos ramos de lilas solamente.
Este h1cho, del que podrían deducirse consecuencias de evidente
importancia para la jardinería, no
es difícil de comprobar, y ·sería interesante hacerlo durante el verano
próximo.
Para ello no habría más q ue
arrancar en julio ó agosto las bojas ele algunos árboles de los que en
estos meses tienen ya algunas ye•
mas productoras de flores, como
son el manzano, la lila, el cerezo,
etc.

la curación de dicha enfermedad,
tan general como mortificante.
Pero como quiera que sea, toca á
los bacteiiólogos japoneses el honor de haber indicado la solución
del prob!tima, en el caso, muy pro
bable, de la especialidad del medimento.

MUN\'ON'S
Jabón del A\lellano
Dt L..\ BRUJA

ta luna de Pascua como barómetro.
Una luna clara indica helada; si
aparece turbia ó como sucia, presagia lluvia.
Un halo alrededor de la. luna es
signo de tormenta; un doble halo,
indica tiempo muy borrascoso.
Si un cambio de luna coincide
con viento del Este, es señal de que
va á hacer mal tiempo.
Si á los tres días de u¡;¡ cambio
de luna aparece ésta clara y bri·
llante, seguramente hará un tiempo
hermoso.
Cuando se ve la luna de día, hay
que esperar tiempo frío.
Cua·ndo las puntas de la luna en
creciente se ven con mucha claridad,
es que va á helar.

.

Un Reparto Equitativo
una vez dos honraPLEITEABAN
dos labriegos bóeros, dispután-

dose la mejor parte de un terreno
que poseían y que decidieron dividir por partes iguales.
ttmenterlo de tltfantes.
Era en aquellos felices días para
estas pobres gentes en que todavía
Los mercaderes árabes, que desde eran
dueños de su amada patria,' á
el interior de Africa llegan á la
costa con cargamentos de marfil, la cual llamaban orgullosamente
maderas preciosas y plumas de &lt;República del Transvaal&gt;, y que
no es hoy sino una colonia de In·
avestruz,habla n conmucbafrecuen- glaterra.
cia de cementel'ios de elefantes, ó
Cada uno de los dos campesinos
sean sitios que estos colosales cua- afirmaba
que la distribuéipn por él
drúpedos eligen para morir. Hasta ·
ahora, se creía que tales relatos no propuesta era la mejor, y que la de
eran sino cuentos ideados por la su compañero le perj udicaba gran•
vi va imaginación oriental; pero hoy demente, y asi permanecieron mutiempo en riña,&lt;erre» que&lt;erre&gt;,
está probado que la tenida por fá- cho
sin ceder un ápice, y no hubo con·
bula es realidad.
La confirmación de las narracio- sejo de anciano ni fallo de juez que
nes de los árapes, se debe á un ofi- les hiciera entrar en razón. ¡Quién
cial inglés, el Comandante Powell sabe en lo que habría parado la
Cotton, que ha pasado cuarenta me• disputa á no habérseles ocurrido
ses en el Uganda y el Alto Nilo, y dejarla á la decisión del viejo
ha visto con sus propio&lt;;ojos un ce - Kruger, Presidente entonces de la
República sudafricana.
menterio de elefantes.
Sostuvieron ambos, ante el anciaEncuéntrase éste situado al pie
de una sierra, no lejos de unos ma- no y noble árbitro, sus pretensio•
nantiales. Los elefantes van allí nes, creyendo cada cual que habría
cuando sienten llegar sus últimos de obtener de sus labios la razón;
quedaron mudos de asombro
momentos. '.rodo e1 terreno está cu- pero
bierto de enormes esqueletos blan- cuando aquél les dijo:
ninguno de vosotros está
queados por el aire y el sol, y los la-Con
justicia, puesto que no os habéis
indígenas acuden allí con regularipuesto de acuerdo. Sólo hay un
dad para recoger el marfil.
de hacer el reparto equitati·
Según asegura el oficial, es difí- medio
justo ..... .
cil imaginarse lo imponente del es- voy
- ¿Cuál?- preguntaron á una los
pectáculo sin haberlo visto.
dos labriegos.
- Que uno de ustedes di vida la
Jldelanto científico.
pt·opiedad en dos parte~, y que el
otro
eséoja ....
Los diarios japoneses nos hacen
-¡Es
verdad !-dijeron llenos de
saber que se ha descubierto el sé- admiración
aquellos sencillos homrum contra el asma, y ser los auto- bres, y salieron
satisfechos, charres de tan importante descubrimien - ' lando como buenos
camaradas, de3·
to los doctores Okuyama, Endo y el pués de dar l as gracias
al viejo
profesor Kitasato.
Ya varios especialistas y sabios Kruger por su sabio consejo.
alemanes habían hecho conocer el
bacilo del asma, y declaraban y
demostraban la posibilidad de encontrar un sérum capaz de efectuar

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La precedente opinión del DR. MANUEL GUTIERREZ, -que es un hombre de ciencia de recod .,
nocida competencia, es l a mejor r ecomen acwn
para que todos puedan aprovech ar l as ventajas del

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E~..11·nstinto nos ~liga á huir del p eligro cuando

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éste se presenta; el raciocinio nos aconseja prevenirnos contra él.

l~}i
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De venta en las principales

~:it;
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:......

los bienes fueron valuados en $125,000.

La mayor parte de lo testado consistla en dos pólizas de $25,000 ·
cad~ una, tomadas en "La Mutua", Compañia de Seguros sobre
la vida, de Nueva York.

EL MUNDO ILUSTRADO

"SflNTfl FE" l,fl MEJOR RUTfl

~~

Dr. manutl 6ut·1t'rrtz, :~:--:•
..•=·=
:•.•:•:

: .• :•· ~:

~~

et test.11mento
del Ilmo. Sr. .Arzobispo Fechan

H.eioo ·POCOS &lt;ll'as que se Practicó
la apertura del testamento del Ilustrísimo Sr. Arzobispo D. Patricio
A. Feehan en la ciudad de Chicago,
Lllinois. La fortuna del distingúi&lt;io
)relado ascendió á cerca de. • • .
$125,000 oro amerioa.n:o; y según el
inventario quie se Iul· publicado los
bienes que dejó fueron como sigue:
Dos pólizas de "La
Mutua,"
Compañf.a
de Seguros sobre Ja
Vida, de Nueva York,
por $25,000 oro cada.
una, ó sean. . . . .$ 50,000 oro.
Dividenidos acumula.dos
sobre un,a, de las póliws. . . . . . . . 9,329 oro.
Otra póliza die seguro. 14,000 oro.
Acciones eru efectivo y
en Bancos. . . . . . 37,000 oro.
Entre las disposiciones del ses
ñor Arzobispo, en su testamento, se
hicieron 'éstas:
A su hermana, señorita Krute
F1eeharu, que estuvo siempre con él
hasta su muerte, $40,000 oro en bonos y $25,000 oro en l\lna de las pólizas de seguro; á la; señero, Ana A.
Feehan, viuda del señor Doctor
Edua1'do L. Feehan, hermano del
seíior Arzobispo, $25,000 oro de
otra de las pólizas, y $5,000 oro en
efectivo; 1í fa Ac8Jdemia de San· Patricio de Chicago, de la que es preceptoro· su hermana, Madre Maria
Catalina, $10,000 oro ije la última
póliza; á la escuela "Santa Maria"
de enseñanza práctica para vorones, de Feehanville, Illinois, que
era la institución por la que n¡ás ,se
Interesaba el señor ArzobiSpo, se
entregaron los $4,000 restantes de
la última póliza.

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{f1~ üino de San Germán. ~l~}
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Año XI.-Tomo 1.-Número 11.

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de 25 pesos cuyo peso no exceda de 15 kilos.

1
CABEZA D E ESTUDIO.
O leo de J uan :U, Pach aco.

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                  <text>El Mundo Ilustrado comenzó a circular el domingo 14 de octubre de 1894 en Puebla, inicialmente con el nombre El Mundo Semanario Ilustrado. Su principal objetivo era el de proporcionar una recapitulación de los acontecimientos nacionales e internacionales, así como promover la verdad y la justicia. En un inicio estuvo auspiciado por el gobernador de Puebla, el general Mucio P. Martínez. En 1895 se mudaron los talleres a la Ciudad de México. Para Reyes Spíndola fue primordial dar a conocer artistas y escritores mexicanos, por lo que contó con colaboraciones de ambos para la publicación. Es posible considerar que de 1904 a 1908 fue la época de oro del semanario debido a que la calidad, tanto de contenidos como artísticos, alcanzó un gran nivel. En 1908 Reyes Spíndola tuvo que vender el semanario debido a problemas personales, en junio de ese año se anunció el cambio de administración y, que, a pesar de ello, iban a continuar manteniendo sus estándares de calidad y formato. Sin embargo, Víctor M. Garcés, el nuevo dueño, y su equipo hicieron algunos cambios, se mudaron de domicilio dos veces, cambiaron el formato del periódico, y, debido al abaratamiento de costos, la calidad del papel bajó y sólo se usó el de buena calidad para secciones específicas y el uso de la fotografía para las portadas fue más frecuente. En 1913 la empresa Actualidades, Artes y Literatura adquirió el semanario y en 1914 sus talleres fueron apropiados por el gobierno de Venustiano Carranza, sin embargo pudieron seguir editando el semanario por unos meses más gracias a la existencia de otras imprentas instauradas por Díaz. ​ Este fue un momento de crisis para la editorial ya que se encontraban en aprietos debido a la Revolución, por lo que la falta de recursos y personal fue frecuente, sin embargo, se las arreglaron para no bajar más la calidad de la publicación. Sin embargo, en ese mismo año El Mundo Ilustrado cerró definitivamente, mientras que su fundador, Rafael Reyes Spíndola, se encontraba en el retiro.</text>
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                <text>El Mundo Ilustrado, 1904, Año 11, Tomo 1, No 10, Marzo 6</text>
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                <text>Reyes Spíndola, Rafael, 1860-1922</text>
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                <text>El Mundo Ilustrado comenzó a circular el domingo 14 de octubre de 1894 en Puebla, inicialmente con el nombre El Mundo Semanario Ilustrado. Su principal objetivo era el de proporcionar una recapitulación de los acontecimientos nacionales e internacionales, así como promover la verdad y la justicia. En un inicio estuvo auspiciado por el gobernador de Puebla, el general Mucio P. Martínez. En 1895 se mudaron los talleres a la Ciudad de México. Para Reyes Spíndola fue primordial dar a conocer artistas y escritores mexicanos, por lo que contó con colaboraciones de ambos para la publicación. Es posible considerar que de 1904 a 1908 fue la época de oro del semanario debido a que la calidad, tanto de contenidos como artísticos, alcanzó un gran nivel. En 1908 Reyes Spíndola tuvo que vender el semanario debido a problemas personales, en junio de ese año se anunció el cambio de administración y, que, a pesar de ello, iban a continuar manteniendo sus estándares de calidad y formato. Sin embargo, Víctor M. Garcés, el nuevo dueño, y su equipo hicieron algunos cambios, se mudaron de domicilio dos veces, cambiaron el formato del periódico, y, debido al abaratamiento de costos, la calidad del papel bajó y sólo se usó el de buena calidad para secciones específicas y el uso de la fotografía para las portadas fue más frecuente. En 1913 la empresa Actualidades, Artes y Literatura adquirió el semanario y en 1914 sus talleres fueron apropiados por el gobierno de Venustiano Carranza, sin embargo pudieron seguir editando el semanario por unos meses más gracias a la existencia de otras imprentas instauradas por Díaz. ​ Este fue un momento de crisis para la editorial ya que se encontraban en aprietos debido a la Revolución, por lo que la falta de recursos y personal fue frecuente, sin embargo, se las arreglaron para no bajar más la calidad de la publicación. Sin embargo, en ese mismo año El Mundo Ilustrado cerró definitivamente, mientras que su fundador, Rafael Reyes Spíndola, se encontraba en el retiro.</text>
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                <text>El diseño y los contenidos de La hemeroteca Digital UANL están protegidos por la Ley de derechos de autor, Cap. III. De dominio público. Art. 152. Las obras del dominio público pueden ser libremente utilizadas por cualquier persona, con la sola restricción de respetar los derechos morales de los respectivos autores</text>
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                    <text>ta casa qut otndt más barato
. dt la Rtpública.

AL

Año XI.-Tomo 1.-Número 11.

MEXICO, MARZO 13 DE 1904.

Director: LIC. RAFAEL REYES SPINDOLA
Registrado como artfc·-Io de segunda clase, en 3 de Noviembre de 1894.

Subscrlpcl611 mensual foránea...... $ 1.60
ldem
ldem en la Capital,$ 1. 26

Gerente: LUIS REYES SPINDOLA

PUERTO
DE VERACRUZ
Stgunda dt la monttrilla ·
y eapucbinas.-mtxico.
Grandes Almacenes
· de Ropa y ~oved·ades
1D) ~ IP&gt; éfü Irll@mm~illl11&lt;ID

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cdl ~ ~@rrfi @§ y ~@§nmm nIr~§
~ n mm~n&lt;ID w cdl ~ Il@ ~ @IP nll@Ilº

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~§

Surtido sin igual en:
Paños, Satinés, Diagonales, Armures, Corsckew, Cheviottes, Foules,
Peignés negras y de co1ores.
.
Casimires de fantasía ingleses y franceses.
Cortes de Pantalón Novedad.
Panas para trajes de caza y sport. .
Franelas americanas, bennis, etc.
Alpacas lisas y de fantasía.
Sargas de seda, Rasos, Alepines y percalicas.

n

.~
1

Depósito de los Fábricas Nocior1ales

t

Mandamos á vuelta de Correo todas las muestras que se nos pidan.
Remitimos, FRANCOS DE PORTE, los pedidos mayores
de 25 pesos cuyo peso no exceda de 15 kilos.

1
CABEZA D E ESTUDIO.
O leo de J uan :U, Pach aco.

�1:t MUNDO ÍLUSTRADO
EL MUNDO ILúSTRADO

Notas f'\ etropolitáoas

1

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El Princlpe Abrll.-Combate de flores.-La educacl6n en Méxlco.--Teatro Arbeu.
-"El Surco" y "En el Seno de la Mua-te."

1

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L Príncipe Abril ha enviado sus embajadas á nuestro valle y se escucha ya el claro tintineo de sus cascabeles de plata. En
una ideal competencia, el fértil suelo contesta á cada estrella que surje en el infinito negro de la noche, con una flor que se a.bre á todos los vientos.
La savia bulle en los retoños, como una sangre joven y exúbera; y se siente en el campo la
misteriosa atracción que ejerce lo que es bello,
lo que es fuerte, lo que es sano. Parece que ha
soplado un gran viento de juventud y de vida,
y que, á su beso, se apresuran los árboles á
cubrirse con la gala de sus hojas nuevas, y
las flores entonan, en el silencioso lenguaje de
sus almas, el hossana al que llega, al Príncipe
Abril, que ha enviado ya sus embajadas.
Viene á desposarse con la Primavera. Se dirá aquella deliciosa "Misa de las Flores" y
tendrán, para los desposados, muchas estre·
llas nuestro cielo incomparable, muchos perfumes nuestras flores y muchos cantos de amor
los pajarillos en las ramas.
Sea bienvenido. La mañana ha limpiado ya
sus celajes, y ha dispuesto sus ofrendas con
toda la pomposa policromía de la flor tempranera. La tarde apresta sus melancolías intinitas, y la música de sus vientos, que cantan á
la sordina la gloria de amar. La noche tiene
para el Príncipe Abril galanterías de mujer enamorada que se entrega, toda llena de temblores deliciosos, á los abrazos de su amado ....

***

para que sepan encontrar en el grupo social á
que pertenecen el sitio que más cuadre á sus
facultades y para que, una vez encontrado este
sitio, sepan cumplir con sus deberes y reclamar su¡¡ derechos en forma.
Cuando los ingleses, admirados por el rápido desarrollo de los Estados Unidos, enviaron
á territorio de la Unión representantes que estudiaran concienzudamente las causas íntimas
de tan prodigioso progreso, especificaron claramente á sus mensajeros cuál había de ser su
papel y cuáles sus labores. Y los emisarios
volvieron llevando á la madre patria la impresión de un vago deslumbramiento.
Admiraban los grandes talleres "de los americanos y su manera genial de conducir asun•
tos de tan disímbola naturaleza; declaraban
que en muchos puntos eJ americano aparecía
superior al inglés; y confesaban que los méto•
dos de tratamiento de los minerales se acercaban á una .rara perfección en los Estados Unidos. Pero lo que más llamó la atención de es·
tos hombres avezados á la lucha y fuertes con
la fuerza de sus experiencias y de sus vidas, .
fué la escuela primaria.
Así lo declararon en su patria. La escuela, el
centro de educación, la manera de "hacer hombres y mujeres," ahí estaba el secreto, ahí estaba el porqué del progreso inaudito de la
Gran República.
Entonces se pensó en adaptar lc,s colegios de
Inglaterra á la manera de ser americana. Las
costumbres, la rutina, pesando con la inmensa

Se dispone un combate de flores, que ·s erá la
resurrección de aquellos que hemos visto y que
por desgracia no fué posible continuar. La
tiesta de las flores, la tiesta de la primavera,
con sus simbolismos y sus derroches de pétalos, ejerce en el espíritu el consuelo de nna
suave caricia femenina.
Será el Combate de Flores una fiesta de la
elegancia y del amor; se citará á la mujer, para recibirla con flores y con música. Porque
si las flores completan á la mujer, la mujer
completa á la música y son, música, flores y
mujeres, el símbolo de la alegría de vivir.
¡Tiene la vida tan escasos momentos de buen
humor! Es una enferma, de crónicos males, cuyo gesto avinagrado impone la nota en todo
tiempo; y cuando, por rara casualidad, una
vaga sonrisa a.parece eq sus labios, debemos
apresurarnos, porque fácil es que no vuelva á
acontecer tal cosa. ¡Es la vida entre nosotros
una enferma que se mu_ere de hastío!

***

La educación.es, por ahora, uno de los grandes problemas en nuestro país y, ya que la gestión administt-ativa nos ha guiado por los senderos que ahora recorremos, justo es que la
iniciativa privada venga en auxilio de la oficial, para dar digno fin á la obra comenzada,
para coronar nuestro progreso y cimentarlo en
sólidas bases. Porque en nuestra época sólo
los pueblos educados triunfan. Es en la escuela eu la que se forman los caracteres que han
de ser después los guiadores de la nación.
EL secreto de la gran fuerza de los americanos del Norte, reside en sus acailemias y en sus
escuelas. LO que el muchacho ó la señorita
americana saben al salir de las escuelas, es
muy suficiente para que se basten á sí mismos,

pesadumbre de una roca, en mucho entorpecieron tan buenas intenciones: pero por fin triunfaron los iniciadores y en pocos mesiis el resultado fué superior á las esperanzas más codiciosas.
Entre nosotros es tiempo ya de que el individuo se una, para formar con los aislados elementos que de otra suerte serían inútiles, un
haz de energías y de voluntades que, bien encauzadas, serán de inapreciable importancia.
para la vida futura de nuestra patria. El Gobierno no puede, humanamente, estar listo para todo, hacer todo, pensar en todo, y precisamente porque es mucho lo que ha hecho, debe
completarse su labor con la de los individuos
de más alcance intelectual que entre nosotros
vivan, para que sea más fructuosa.
La creación de escuelas de educación que se
ha iniciado por una compañía particular re•
cientemente constituída, es un hecho digno de
ser conmemorado. Será, la fecha en que se abra.
uno de estos estable:cimientos, la fecha de nuestra redención social, la fecha en la que se iniciará nuestro progreso futuro, tomando caracteres de solidez y ne fuerza.

***

El Teatro Arbeu sigue siendo el punto de cita de todos los amantes del arte. La compafiía
de Thuillier, que vale mucho, ha cumplido con
exceso sus promesas y ha obtenido, por modo
tal, el triunfo más legítimo.
Después de las dos formidables obras del
repertorio shakespiriano que nos ofreció, ha
puesto en escena el drama de Cavestany "El
Surco," en el que Thuillier hace una. verdadera creación. Los papeles en los cuales el artista tiene que representar edades que ha vivido,
mucho tienen de una recordación, y parecen,
en mucho, la repetición de algo que ha ocurrido y que se conoce perfectamente.
Pero cuando hay que representar edades que
aún no llegan, cu11,ndo hay que fingir el tem•
blor ·s enil que h ún no se experimenta y forzar
la voz para que adquiera debilidades, estando
en todo su vigor, las dificultades se acrecientan y la labor se hace ruda.
La prueba ha sido muy dura, hay que confesarlo, y Thuillier ha salido triunfante. "El
Surco," por otra parte, es una deliciosa obra.
llena del fresco olor del tomillo, y sobre la cual
domina el cielo de una campifia hispana. .
Muy distinta, aunque también hermosa, es
"En el Seno de I a Muerte", que nos ha ofrecido
la misma compal'íía. de Arbeu. La flexibilidad
de Thuillier para adaptar su alma á tan distintos tipos, es de cierto admirable. Hay que
enviarle un sincero aplauso.

***

El Príncipe Abril se avecina. Para recibirlo
ha tendido su amada, la Primavera, una alfombra de flores inmaculadas. Ya despeina sus
rubias trenzas, para ungirlas con óleos balsá•
micos. La naturaleza torna también parte en la
fiesta. El amor y la vida flotan en los aires.

«EN EL SENO DE LA MUERTE.&gt;-UNA ESCENA
DEL TERCER ACTO.

UN PROY,ECTO DE RULETA.

C

ORRO traslado á los fervientes de Birján de un caso que he
presenciado, que casi "he vivido'', como hoy se dice, y que
bien meditado y estudiado puede
contribuir á desvanecer en el espíritu de los jugadores esa ilusión tan
engafiosa como seductora en cuya
virtud se juega con la esperanza de
ganar, y se admite que existen ó
pueden existir combinaciones, sistemas, proyectos infalibles para
subyugará la veleidosa fortuna.
Nos reuníamos con a lguna frecuencia en la redacción de Pn periódico parisiense un grupo de ami·
gos mexicanos y pasábamos buenos ratos hablando de toda clase
de asuntos y especialmente de literatura y de arte.
Un día, al llegar coir.o de costumbre á nuestro centro de reunión, nos
encontramos con un personaje extraño 1),1 grupo y desconocido para
casi todos.
-·Mr. Chimene-dijo el dueño de
la casa, presentándonos al neófito.
Era éste un hombre enorme y extremadamente flaco, de nariz aguileña, cejas oblicuas, ojos negros,
profundos é impenetrables, traje de
luto pasablemente sórdido y uñas
puntiagudas y encorvadas. Algo
así como un Mefistófeles taciturno
y melancólico ó como un D. Quijote ensimismado y meditativo.
-¿Mr. Chimene es literato?
- No; Mr. Chimene. tiene un proyecto infalible para ganar á la ruleta.
-¿Y en qué consiste?
- Es su secreto; pero está deci(iido á experimentarlo y demostrarlo
en nuestra presencia tantas cuantas veces sea necesario hasta que
quedemos plenamente satisfechos
de su eficacia y de su infalibilidad. Una vez ensayado.lo bastante y adquirida convicción plena de
que no falla ni puede fallar, Mr.
Chimene levantará entre nosotros
una subscripción, y reunido un capital decente, aun cuando no sea
considerable, el inventor irá á jugará Monte Cario y los que subscriban se distribuirán las utilidades cediendo á Mr. Cliimene el tanto por ciento que se estipule.
Nos veíamos unos á otros con
cierto asombro,y una sonrisa de escepticismo vagaba por nuestros labios. Chimene callaba y st&gt; conformaba con aprobar con pausados
y cadenciosos movimientos de cabeza.
-Veamos las condiciones de Mr.
Chimene.
- Son muy sencillas y dan todo
género de garantías- agregó el director del periódico, pues el autor
del proyecto permanecía mudo. Hemos traído una ruleta y fichas
que representen dinero. Mr. Chimene hará sus apuestas y se compromete á duplicar el capital que
se Je entregue en cada sesión, sin
llegar jamá s·á perder la cantidad
inicial. Duplicado el capital, se
suspenderá la sesión para reanudarla cuantas veces fuere necesario
en las mismas condiciones. El experimentador está dispuesto á sa-

LAS MARAVILLAS

crificar el tiempo que los accionistas creyeren necesario hasta llegar
á convencerlos y después procederá á "levantar" el capital y á jugar de veras.
A estas alturas ya muchas sonrisas escépticas se habían borrado
de otros tantos pares de labios y
algunos que otros ojos tenían el
brillo intenso del entusiasmo y de
la fe.
Chimene callaba y casi sonreía.
Pasamos á la pieza contigua,
transformada en sala de juego, y
comenzó la sesión. Se encomendó
á los más escépticos el manejo del
aparato y se les confiaron las nobles funciones 'de gurrupiés. Chime•
ne recibió mil francos en fichas, algunos de nósotros, destinados á
servir de puntos d&lt;;J comparación,
tomamos diversas cantidades en
las mismas especies y comenzó la
·magna experiencia.
El operador, augusto, solemne y
silencioso, hacía sus apuestas con
varia fortuna y en muy distintas
formas. Acertaba unos golpes,
erraba otros, y según ganaba ó perdía, modificaba su tanteo impasible
ante el hado adverso ó favorable,
y atento y concentrado como un oficiante.
Cuando ya los "puntos de comparación" habíamos perdido nuestros lotes, Chimene tendió la. mano
indicando una suspensión de hostilidades, hizo contar sus fichas y
resultaron mil doscientos francos
de utilidades netas. Chimene había
cumplido en todos los tercios.
Los ojos brillantes estaban en
mayoría; l as sonrisas escépticas,
de capa caída. A lguien dijo:
-Acepto y me subscribo con mil
francos.
El artista cambió una mirada inexpresiva con nuestro anfitrión y
éste indicó:
-Mr. Chimene dice que la experiencia no es aún concluyente, que
hay que repetirla muchas veces para que sea probante, y á pesar de
la fatiga que le produce el cálculo
mental de su tanteo, está dispuesto
á reiterar el experimento.
Se armó la gorda. Unos querían
que la experiencia se repitiera con
un capital mayor; otros más sensatos, la creían más concluyente
con uno menor.
-Más concluyente, sí; pero me·
nos productiva, decían los del pro.
Y los del contra contestaban:
-No se trata de productividad
actual, sino de seguridad de los
métodos y de eficacia del "modus
operandi", y el pequeño capital
prueba, en la especie, m,í,s que el
grande.
Segunda mirada indescifrable de
Chimene al director de escena.
-Nuestro grande hombre reconoce que hay un "mínimum" de capital indispensable para proceder;
pero en obsequio del aud_itorio consiente en operar con cien franco·s
como punto de partida.
Hurras, ovaciones y á ello! Quince minutos después, Chimene volvía á pronunciar con la mano su
"Quos ego" y entregaba trescie.n tos
cincuenta francos y algunos céntimos de utilidad sobre los cien de
capital.
Aunque fatigado, indicó con la
mirada que haría todavía otra ex-

periencia con cincuenta francos de
entrada, y que trataría de quintuplicarlos, bien que con pocas probabilidades de éxito. El cálculo
de su tanteo fué en esta ocasión tan
riguroso y tanto y tan bien se ciñó
el operador á sus fórmulas y á la
secuela general de su proyecto, que
estuvo á punto de desmontar.
El entusiasmo no conoció límites.
Chimene fué abrazado, besado y
paseado en triunfo por los escépticos, y sólo una modestia innata y
orgánica como la suya, le impidió
envanecerse de aquella, ovación tan
entusiasta como espontánea.
Pero nunca ha de faltar una nota
discordante en el concierto más
unánime y más armonioso. ·Ya la
subscripción para explotar el pr&lt;&gt;yecto montaba á tres mil francos
cuando un «aguafiestas&gt;, «trouble
fete&gt;, que llaman los franceses, se
interpuso y dijo:
- No obstante el éxito alcanzado
por el elocuente Mr. Cbimene, tengo objeciones de dos categorías que
hacer á su proyecto, las unas de
orden mecánico y las otras de índole filosófica. En consecuencia, pido
que antes de la votación se hagan
nuevos ensayos con una ruleta que
yo traeré é ins~alaré mafiana y que
funcionará bajo mi dirección. Después promoveré un debate contradictorio entre Mr. Chimene y sus ·
partidarios, de una parte, y el que
habla, de la otra, para promover
un acuerdo en asuntos cuya gravedad nadie aquí puede desconocer.
Dicho y hecho. Chimene asintió
á todo. Se reiteraron las experiencias con distinta ruleta; pero con el
mismo éxito para el operador. En
cuanto al debate contradictorio, fué
un triunfo para las pupilas negras
y profundas de Chime.ne.
Su adversario le argüía y con
sobrada razón aparente:
-Si posee usted un secreto de tanta magnitud y de tan seguros y pingües resultados, ¿cómo sele ha ocurr~do acudir á nosotros, desheredados de la fortuna, en vez de proponérselo y ensayarlo ante los
Rostschild, los Hirsch, los Soubeyran; ó bien, hacerse asignar una
renta espléndida por los empresarios de Monte Cario, ó hacersEl reconocer un capital con la condición
de no jugar jamás?
La; mirada inexpresiva de Chimene respondió por la boca de ganso
de su habitual intérprete.
-Así lo he hecho; pero los grandes capitalistas quieren que les venda el se.creto para explotarlo ellos,
alegando que si me suministran capital, á poco andar yo seré también
capitalista, jugaré por mi cuenta y
los mandaré á paseo. En cuanto á
la empresa de Monte Carlo, no cree
en los proyectos infalibles, y me ha
contestado que puedo ir á desbancarla cuando guste. Entonces he
pensado que los únicos accionistas
poaibles, se.r ían personas de pocas
aspiraciones, capaces de contentar-.
se con subscribir cien francos y ganar cien mil en una semana. Pero
no insisto más y me retiro, porque
voy á ensayar mi proyecto en el
barrio latino, en donde un grupo
de estudiantes está dispuesto á reunirme mil francos de capital, poniendo-á escote todas las escuelas
superiores de Par_ís.

on RADIO.

co con sus rayos.

mN EL SENO DE LA 1,{UERTE.&gt;-ESC~AS niµ. TERCER ACTO.

Así fué. Durante ocho días un
telegrama vespertino de nuestro comisionado, nos informó de la marc~a de nuestros asuntos. Era lacómco y elocuente, como Chimene el
dichoso telegrama:
'
Primer día: Ganados fr
5 712 oo
29
•
' .
39
"
,,
,,
12,575.25
4,;,
"
,,
,,
25,418.14
,,
,,
,,
52,973. 05
5 99
,,
,,
,, 118,002.00
6
,,
,,
,, 312,111.16
715,144.01
,,
,,
,, l. 500,212. 50
. Ma~erialm_ente no vivíamos, ó meJor dicho, vivíamos en el paraíso.
Aquello era la California Australia, el Pactolo. En espera'de llegar
á los cinco millones, peso neto prometidos por Chimene y en ..;fa de .
realización, contraíamos deuda,s
nos dábamos importancia1 comprá:
bamos á plazo joyas y chucherías
Y. el dirE:cto_r del periódico se dab¡
cita á diario con unor, ingenieros
navales á quienes había mandado
h~cer un «yacht&gt; de recreo que babia de llamarse el «Chimene&gt;
El telegrama del noveno d.ía fué
menos satisfactorio. Decía simplemente:
. «Todo l?erdido, capital y ganancias. Ch1mene, desaparecido,-EL

¡~ ,,

,,

,,

CORRESPONSAL&gt;.

¿Qué había pasado? Lo supimos
después. En un momento en que
nuestro encargado de la vigilancia
?ª Chimene se separó de la mesa de
Juego para platicar con una belleza de ~uda Pest, de extraordinarios
atract1v?s, que lo camelaba hacía
días, Ch1mene, ó perdió todo y huyó,
ó se levantó con el santo y la limosna y desapareci6 llevándose todas
nues~ras_esperanzas y todas nuestras 1lus10nes.
La policía le siguió la pista y
creyó reconocerlo en un enano regordete, de ojos azules y extremadamente locuaz que se embarcó esa
noche par3: s~be Dios dónde. Tal
vez era Ch1mene disfrazado.
¡Y es éste el mejor de los proyectos de ruleta!

Dr. M. Flores.

Hemos tenido á la vista una de dichas
partículas, propiedad del Prof. Luis G. Le6n
con la cual obtuvo una fotografía que re'.
producimos en este númer9. El radio emite
rayos X, que se aprovecharon para impresionar Ia placa de que se trata.
La mencionada partícula es casi inapreciable á la simple vista; pero sus radiaciones sobre una plaquita de sulfuro de zinc
sí son p erfectam ente perceptibles y se no~
tan con toda facilidad en el aparato científico especial llamado Spintariscopio.
Yá en este semanario hemos hablado extensamente del referido m etal, y por eso no
insistimos por ahora.

L.a primera fotografla sacada en Méxi•

El mundo científico ha fijado su atenci6n
y la prensa peri6dica ha difundido por todas partes la sorprendente noticia de las maravillas de ese nuevo cuerpo descubierto por
el Profesor y la Sra. Curie en París y que
ha tomado el nombre de radio. .
A México vinieron ya tres partículas del
raro metal, que tiene la particularidad de
emitir indefinidamente fulguraciones que semejan una lluvia de estrellas.

Todas las manos se tendieron suplicantes y retentivas hacia Chimene. No; Chimene no podía abando•
nar á lo~ primeros hombres que habían temdo fe en su genio y vinc:ilado esperanza en su triunfo. ¡No!
¡A la vida ó la muerte! Daríamos
el capit~l, modesto sin duda, pero
necesario, y redactaríamos un cont!°ato cuyo p~ne!)te sería el escéptico de las ob1ec10nes mecánicas y
filosóficas.
Se reunieron á duras penas cinco
mil francos. Chimene estipuló que
sólo cobraría su pasaje á Monte
Carlo y sus gastos á razón de cinco francos diarios, en tanto el caPi.tal no ;hubiera llegado á veinte
mil. Partiendo de ahí, el genial inv_entor tendría ~e_recho al diez por
ciento de las utilidades y la sociedad se disolvería sin ulteriorrecur
S? cuan?º Chimene hubiera ganadr_
cinco millones de francos libres de
polvo y paja. Uno de los ~sociados
lo acompañaría á Monte Carlo
guardaría el dinero y administrarí~
y regentearía los fondos de la sociedad.

FOl'OGRAFIA TOMADA CON LUZ DE &lt;RADIO,&gt;

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EL MUNDO ILUSTRADO

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N el Hannover, la catedral, 6, como sella•
ma, el Domo de Hildesbein, es indudablemente uno de los monumentos más antiguos de la Alemania, que se remonta, según la tradición, al mismo Carlomagno.
El Emperador bahía perdido en la caza su
cuerno de marfil que apreciaba mucho, Desesperado, hizo voto, si se encontraba en alguna
parte, de construir en el sitio mismo del hallaz- ·
go una iglesia tan grande como su propio palacio.
Al día. siguiente, uno de sus escuderos vió
balancearse el precioso cuerno en las ramas
floridas de un rosal silvestre.
El Emperador, fiel á su juramento, puso sobre las raíces del arbusto la primera piedra del
templo.
El hecho es que, detrás del coro y debajo del
altar mayor, surge un rosal gigantesco que,
atravesando el muro por una ancha brecha,
ostenta hasta la cúspide del edificio su ramaje
tnpido y florido á pesar de los años y tapiza
con un manto de verdor el conjunto de piedras
obscurecidas por la pátina de los siglos.
Se entra en la iglesia por una elevada puerta
de cobre cincelado, maravilla de paciencia, de
trabajo y de fe, composición maciza y conmovedora en que el buril de algún gran artista de
la Edad ·Media ha trazado, una por una, con
candidez encantadora y pun,zante intensidad,
todas las escenas de la pasión de Jesucristo.
Esta obra maestra, que lleva la fecha del
año 1000, fué hecha para rogar al cielo que preservara al mundo dél aniquilamiento definitivo
de que se le creía amenazado.
El visitante huella la tumba de granito donde reposa San Bernardo, primer Obispo de
Hildeshein.
Cerca del coro donde cuelga, suspendido de
un pilar, el estandarte turco tomado en Belgrado en 1691 («Tropheum fugatae lunae captique
Belgradi&gt;), se destaca un bajo relieve de madera tallada que representa la Resurrección.
Aquí, por ejemplo, el eclecticismo histórico
del autor toma ancho vuelo, porque los dos soldados romanos que montan la guardia, llevan
la cabeza cubierta por el «salade&gt; [casco de celada] al lado del sepulcro desi,. rto del Gólgota,
y están armados con arcabuces de rueda del
último modelo ....
Hay otros ejemplos, sin embargo. Veronese
ha. vestido á sus apóstoles como patricios de
San Marcos.

El tesoro contiene también el famoso cuerno
de marfil legado por Carlomagno, al mismo
tiempo que un broche de su manto imperial, la
zapatilla de no se qué Papa y una serie de otros
objetos más ó menos curiosos, teniendo cada
uno su leyenda particular, de cuya autenticidad me libraré muy bien de salir garante.
Es una iglesia digna de visitarse, como se ve,
y que merece la pena del viaje.
Pues bien: hace unos cincuenta años, el Domo, además de sus riquezas y curiosidades,
poseía un organista famoso llamado Karl
Schneider.

***
Era éste un músico apasionado de su arte,
que había estudiado en Leipzig con el gran
Bacb.
Parn él, las fugas y las tocatas del maestro
no tenían secreto.
Conocía maravillosamente los recursos de !.U
instrumento, cuyos pedales y registros manejaba con habilidad sin igual; y cuando bacía cantar sus «voces celestes&gt;, se hubiera dicho que
era un concierto de arcángeles descendidos de
su trono eterno.
~ra la gloria de la capilla de música, el honor de la ciudad, la ilustración del reino, y
varias veces Su Majestad le había mandado
ofrecer sumas considerables para que abandonara su catedral y sirviera en la capilla del
castillo real.
Pero él se negaba siempre y continuaba en
su pequ,~ñaciudad, donde cada domingo venían
á oírle de los distritos de l as inmediaciones.
El motivo era que Karl estaba enamorado.
Desde que vió á la hija del juez Baun_gartein,
Guillermina, cuyos cabellos se asemejaban á
una cascada de oro líquido, y los ojos azules
á primaveras abiertas al sol de verano, desde
que la había oído una noche en la iglesia resplandeciente de luz y saturada de incienso cantar un died&gt; en honor de Santa Catalina, y
llenar la nave con su voz cálida y vibrante,
cuyas sonoridades llenas le llegaban, como si .
se hubieran cernido sobre las frentes prosternadas, él ya no se pertenecía.
Sólo para ella pedía á su órgano sus melodías más dulces, para ella tocaba sus marchas
alegres, para" ella lanzaba sus acordes triunfales.
Decía sus declaraciones discretas con inte-

rioridades veladas que cantaban una confesión. .
Las flautas, mezcladas á la voz humana, murmuraban notas apasionadas en un roce de alas,
y los clarinetes hinchaban los sonidos con una
insistencia apremiante, una decisión más franca, una nitidez más audaz.
Pero ¡ay!, todo eso era en vano. La adorada
no sentía por el pobre!organista sino una admiración de artista y ningún sentimiento particular.
Le escuchaba con placer , es cierto, pero no
adivinó nunca que todas las notas que volaban
bajo la bóveda de piedra tenían un sentido, que
esos cantos le hablaban á ella y le decían Jos
sufrimientos de un corazón que le pertenecía
por completo.
No sentía esa atmósfera deternuraquelaenvolvía como un rayo de luz tamizada por un
ventanal, y no entendía ni las llamadas desgarradoras, ni las súµlicas, ni las plegarias.
Ella pensaba en cierto teniente de caballería
ligera, que llevaba un penacho de plumas blancas con las armas reales grabadas en el tahalí
de :su cartuchera y que la había mirado, el año
anterior, en la patinación.
Evidentemente, el mísero Karl, con su levitón
negro y sus cabellos demasiado largos, no podía luchar.
Un día .... el organista se armó de valor y
se fué á casa del juez. No era rico y sólo poseía.
su empleo para vivir.
¡Pero tenía tanto talento! Trabajaría, ga.naría dinero, se dejaría oír en las capitales, compondría coros, fugas, sinfonías, quizás óperas.
Seguramente lleg aría á ser célebre. ¡Con tal
que Guillermina le quisiera! ¡Qué feliz la haría!
Era demasiado tarde. Guillermina se había
comprometido ya precisamente con el joven
oficial.
El .desgraciado Karl huyó desesperado, ani•
quilado por el derrumbamiento súbito de sus
aspiraciones y de sus ensueños, quebrantado
de pesar y resuelto á desaparecer para irá llorar en alguna parte sus ensueños de dicha desvanecida.
.
No quiso ya subir al órgano. El instrumento
permaneció mudo durante cuatro domingos seguidos, destacando en el fondo de la iglesia la
hilera de sus lari;os tubos taciturnos, cuya voz
se había extinguido y estaba ausente su alma.
Vagó quejumbroso por los campos, contando
su pena á la brisa que no le oía y asustando á
los aldeanos, que lo tomaban por loco.
Se acercaba la fecha del matrimonio de Guillermina. El juez que había convocado á la ce•
remonia á los consejeros antiguos, á los auditores y á los magistrados, e$taba afligido por
la huída de su organista, que le hacía esa mala
pasada en el momento d~cisi vó.
Pensó en enviará buscar á otro cualquiera,
algún pobre diablo famélico de las inmediaciones, que se daría por muy contento con ganar
alguna retribución.
¿Pero se podía envilecer decentemente el ins·
trumento ilustrado por Schneider\' ¿Se podía
sin deshonor confiar á un torpe el cuidado de
despertar las &lt;evoces celestes&gt; dormidas hacía
tanto tiempo?
E l obispo se oponía, lo mismo que la mayordomía de la iglesia. ¡No! Se cubriría el órga·
no con un velo y se dejaría su masa sombría
ocultarse en la sombra de las bóvedas, avtr·
gon·z ada del abandono del que la animaba.
Así se hizo. Y cuando la rubia Guillermina,
ruborizada de amor y de dicha, subió l::i.s gra·
das del t emplo del brazo del señor Baungarteo,
l.llientras el nov-io, dorado en todas sus costu·
ras, saltaba por det rás, para no tropezar ~us
espuelas en la cola del tr;,,je de desposada,. mn•
guna marcha triunfal acompañó el corte¡o al
altar.
-¡Qué triste es esto, Fritz! -dijo la señora
Bauogarten al oído de su marido.
-Es verdad. ¡Maldito Schneider! Si alguna
vez cae en mis manos, me lo pagará caro.
Pero hete aquí, de r.ronto, mientras el obispo
con su mitra en la cabeza y el báculo en la roa·
no, se acercaba á los novios para felicitarles y
los canónigos envueltos en armiffo se agrupaban con sus cirios alrededor de Su Grandezaé,
un ruido de tr.1eno estalló en la tribuna. Fu
primero un rugido sordo, como el anuncio de
algún cataclismo inminente.

Después se oyeron trompetas que sonaban
estridentes y apremiantes, lanzando á los cuatro ángulos del templo llamadas imperiosas.
Y voces terribles respondieron anhelantes
que parecían salir de las profundidades de los
muros y repercutir contra los pilares macizos.
La_rgos sollozos, rasgados por gritos de angustta, atravesaron toda la extensión de la nave,. acompañados de una melopea lúgubre, seme¡ante al lamento de una alma abandonada
que gime.
Armonías entrechocadas, discordantes, acordes dolorosos, sonidos lamentables, llenaban
la antigua iglesia, aument ando su intensidad
cada minuto bajo la presión del viento desencadenado que llenaba los tubos y hacía temblar la masa de madera oculta allá ar·riba. bajo
su ve!o.
Parecía una falange de demonios aullando
de dolor y de desesperación, un concierto de
condenados abrasados por las lla.nas venga•
doras.
Las ondas sonoras se ensanchaban en un empuje in vencible y parecían comunicará las mismas piedras sus vibraci0nes.
La~ llam~s de los cirios vacilaban, las estatuas rnmóv1les se estremecían en sus nichos de
ye~o, y las cabezas de los fieles se inclinaban
baJo un soplo de espanto y de horror.
l!;l obispo, muy pálido, hizo el ademán de
exorcizar, pero se le escapó de las manos el
báculo.
Los canónigos, aterrados, rechinaban los
dientes y dejaron caer sus ci rios.
Guillermina, como Margarita atormentada
por los demonios, pidió á su madre un frasco
de sales y se desmayó murmurando:
-¡Tengo miedo!
E l ór&amp;"ano calló al fin. La espantosa sinfonía
se 11:pac1guó en una frase dulce y triste, última
q ueJa de amor traicionado y suprema expresión
de dolor.
El bedel, tranquilizado, se disponía á subir
para expulsar al maldito que acababa de evo?ªr con un objeto desconocido á las potencias
rnfernales, cuando se vió aparecer en la tribuna á Karl Schneider, con los ojos extraviados
y los cabellos desgreñados.
~r.ep6 como un gato por las asperezas de la
DaJa del 6r:gano hasta la parte superior de los
tubos, envió con la mano un beso hacia el coro, donde Guillermina inanimada estaba extendid~ y recibía cuidados, y después se lanzó al
vacrn y fué á estrellarse palpitante sobre el
granito de la tumba de San Bernardo.

***
El canónigo que me relató esta historia me
señaló también una enorme mancha obscur~ incrustada e.:i la piedra tumular.
Se dice que cuando cantan en el órgano las
c:~o?es celestes&gt;, aquella mancha se enrojec1;
sub1tamente y toma una coloración de sangre
encarnada.
JULES LEMAITRE.
De la Academla }'rancesa,

00 .

. .

1
.f

-· "':

..·
·

1

,

.

Morir y vivir en la memoria de los homhres,
es la posesión de la vida eterna,

*

El pedante habla á Ios niños como si fueran
hombres, y á éstos como si fueran niños.

Agualturbia.
(Fot. Luperclo.)

POSTALES
En el mar de Margarita
Hay, como tú, perlas blondas.
¡Quién inquiriera sus ondas
'
Para darte, Margarita,
Como tú, perlas tan blondas! .

*
Tus ilusiones son rosas
Que guardan fragantes mieles·
Y los tímidos rondeles
'
Son doradas mariposas
Que sueñan con esas mielef',
,¡:

Cuando tu ilusi6n medita
En la rumorosa cuita
Que llega á brindarte aromas,
El ansia de· tus amores
Finge escuchar antre flores
Un idilio de palomas.

':Ramón L. Santel/i,
CliAPUl,Tll,PEO,-UNA CAl."LE D~ l:IOSQUE.
, _ ,. (Fot, dj! "EJ l\l~do IJ-qs~~do,")

�EL MUNDO ILUSTRADO
EL MUNDO ILUSTRADO

Política General

, il

.El recluso de la Isla del Dlablo.-.El gran acto civil de Zolá. y la rehabllltaclóu de Alfredo Dreyfus.-La revisión del proceso r&lt;,suelta por fa, Corte de Casacl61:1
de l&lt;'rancla,-Otro bombardeo eu Vladivostock.-L,. politica inglesa en el actual coufllcto.-Pretensioues
de Abdul Hamid.

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HABL6 Emilio Zolá, y la luz fué; y de
sus tumbas salieron hasta los muertos
para declarar eh favor del infeliz recluso de la Isla del Diablo. La verdad se ha
abierto paso á través de todas las sombras
que pretendían envolver .sus resplai:!dores
magníficos, á pesar del tremendo oleaje de
pasiones que se entrechocaban en furia desenfrenada, á pes.a r de las montañas que se
levantaron- para oponerse á su marcha triunfadora. Habló Zolá, y la verdad luci6 con
todas sus lumbres aurorales y cayó en lluvia
de luz y brillo con llamas de fuego sobre las
frentes de los encargados de la rehabilitación
del proscrito, del que sufrió en silencio, con
la protea.ta eterna en los labios, las maldiciones dé una multitud extraviada y los anatemas·de toda una clase social importante de
la sociedad francesa.
El fallo pronunciado por la Corte de Casación, el más alto' y respetable ti:ibunal de
la República Francesa, dt-ja ya entrever la
completa inculpabilidad de Alfredo Dreyfus.
¡Qué distintas las circunstancias de ahora
y las que precedieron y siguieron á la primera sentencia en el consejo de guerra de
París y á su confinamiento á perpetuidad
en la espantosa isleta que se levanta frente
á Cayena! ¡Qué diferente la actitud de los
franceses hoy qu~ se busca la reparación en
favor de un inocente, y la, exaltación que
acompañó las sesiones celebradas en .Rennes,
donde un tribunal preocupado y falto de ·
los elementos ir.dispensables de prueba, lanzó por segunda vez el anatema sobre una
frente que no podía erguirse ante el público sin sentir que caían sobre e~la las blasfemias de un populacho embriagado por las
consejas que querían hacer creer en la existencia de un culpable. Y el culpable quizá

-.

¡.

EN SAN PETERSBURG0.-UNA MANIFESTACIÓN PATRIÓTICA POPULAR ANTE
EL PALACIO DE INVIERNO.
según datos incompletos, sino de los directores de la escena, que entre bastia.ores procuraban dejar indeleble la mancha de traidor en la frente del acusado.
Todo ha entrado en calma; lejos estamos
de las tremendas amenazas de los nacionaliRtas, que ponían en peligro la República;
lejos de las incendiarias alocuciones de Deroulede y de los desafíos inconcebibles de

\

-

Y en tantoqueunanubesedisipaenFrancia al resplandor de la justicia, sigue en Extremo Oriente cerniéndose tremenda tempestad, y á la distancia que estamos del teatro
de las operaciones de guerra, se hace difícil
obtener informaciones fieles y cabales de la
marcha de los acontecimientos, y habremos
de verlos por ahora á través del prisma más ó
menos apasionado de los escasos corresponsales que nos sirven al día el platillo condimentado de la noticia sensacional.
Dos hechos, sin embargo, se señalan en la
presente semana y que parecen fuera de toda
duda, pues han recibido oportunamente la .
debidá confirmación: el bombardeo de Vladivostock por la flota japonesa al mando del
contralmirante Uriú, y la cuasi seguridad dada por declaraciones de la Gran Bretaña de
que no habrá las temidas complicaciones europeas por razón de la guerra que desgarra
ya dos grandes pueblos.

Esperemos, esperemos, que al fin la verdad debe abrirse paso
á través de estas brumas y habremos de saber lo que hay en la
realidad de los sucesos
que se nos presentan
como velados por sombras y dudas imposibles de resolver.·
Entre tanto, el regreso á Londres del
Embajador ruso que
había ido á San Petersburgo para decir
adiós á su hijo que
marcha á la campaña,
ha sido motivo de plácemes para los que desean de buena voluntad que ya que la guerra ha estallado, quede

...

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***

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1'

¿Qué falta para que Dreyfus vuelva á go•
zar de las consideraciones del pueblo? Poco
ó nada; el P1ocurador General, que comenzó
el estudio del «caso» con la firme convicción
de que no había habido error judicial, ha dicho que ante su actitud severa se han desvanecido todas las ideas y preocupaciones de
antaño, y h!l, declarado que, por ahora, no
quedan contra el antiguo convicto, pero jamás confeso, más que sombras que hará desaparecer hasta en sus últimos matices la averiguación suplementaria mandada practicar
para el esclarecimiento de ciertos hechos dudosos que aún quedan en pie, los cuales no
serán bastantes á invalidar lo hasta aquí demostrado para que dejara de prosperar como
ha pro~perado el procedimiento de revisión
acordado por el Tribunal. ¡Honor á los magistrados que han podido fallar sin prPjuicioAI
¡Paso al smtimiento eterno de la justicia universal, aceptado por la Francia republicana!

✓

LA GUERRA NAVAL'.MODERNA,-EXPLOSIÓN DE MINAS POR
DE CONTRAMINAS.
Después del bombardeo del puerto ruso en
las aguas del mar del Japón, han comenzado, como siempre que algún acontecimiento
fuera de lo ordinario se anuncia, á llover las
conjeturas sobre los fines alcanzados y sobre
las consecuencias posibles.
·
Como si cada persona que suministra las
noticias en los centros di versos de información, estuviera elaborando constantemente
según sus propias aficiones y no según los
datos adquiridos, todo es contradictorio, todo sin coordinación posible. Quién asegura
que los buques rusos han sido destruídos ó
apresados al intentar regresará Vladivostock,
de donde habían salido en movimientos de co
operación con las fuerzas de tierra, para oponerse á desembarques intentados en aquellas
remotas regiones; quién dice, anunciando de
fuente autorizada, su información, que los
b uques rusos estan dentro del puerto todavía á cubierto de sorpresas; y lo mismo de los
movimientos de las fuerzas de tierra y exactamente igual cuando se refieren á ios estragos causados hasta ahora en las posiciones y
en los elementos del enemigo. Los japoneses
ó por mejor decir, las noticias que vienen d~
Tokio son las que más hacen dudar de la
-veracidad de los que las transmiten.

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LA INfl'ANTERIA JAPONESA.-UNA CARGA

Á

LA BAYONETA.

bían agriado las ligerezas de las prensas en
ambos lados.
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. MARINA JAJ'0NESA, - ARTILLEROS NAVALES OBSERVANDO LOS EFEJ]os DE UN TIRO.
Gue_rin, en las calles mismas de la ciudadluz; la República, una, fuerte y poderosa.
ni se estremece ni teme sacudimientos porque se hable d e la rehabilitación del que se
j.uzgaba ayer un-culpable aborrecido; ya no
se oyen tampoco los terribles denuest.os de
Drumor:d contra todo los semíticos. Por encima de ese mar, tranquilo hoy. y ayer azotado por vientos de tempestad, flota la serena .
palabra de Zolá, exclamando con voz tonante su imponente "J' accuse, '' que resonó al
fin con alientos apocalípticos y se dej6 escu- EN VLADIVOSTOCK.- LA FLOTA RUSA MANIOBRAN))()
char en las salas del Supremo Tribunal.
A FA voR DEL ROMPE-HIELOS.

.

'ffll,i,".

***

Y ya comienza á comprenderse á qué costa habrá d6 consentir Turquía en el anhelo
de esos buques encerrados é inútiles para la guerra: ya se dice que el astuto Abdul
Harr:::d pide nada menos que manos libres en
los Balkanes como precio de su disimulo en
la vigilancia del Cuerno de Oro, i&gt;i es que los
Sea para bien de la paz del mundo y pa- · ingleses consienten Pll cerrar los ojos como
quiere el Sultán. Y á ese precio no es de
ra el mantenimiento de las dos naciones
creerse que admita Rusia el convenio; no
que arrastradas por comunidad de intereses
son de abandonarse su prestigio y su predo- ,
en la dirección de Oriente, pueden muy bien
minio en los pueblos eslavos, no son de
un día hallarse frente á frimte, como se
desdeñarse sus sueños de panslavismo, para
decía en un libro azul á prop6sito de la exque á .una necesidad del momento sacrifipedici6n del Tibet emprendida por Inglateque sus aspiraciones de toda la vida. Ya
rra y fio con muy buenos ojos vista desde el
habremos de ver de _qué otra manera se logabinete de San Petersburgo. Sea para bien
gra acariciar á la Sublime Puerta sin que
de los hombres de buena voluntad , que ya
haya de apelarse á un expediente que por
temían que el veto de la reina de los mares
&lt;le pronto no puede aceptar el Emperador
impuesto al Sultán para que fio permita que·
Moscovita.
la escuadra rusa del Mar Negro atraviese los
9 de marzo de 1904.
Dardanelos, fuera ocasión de un rompimiento 6 por lo menos de
z. z. z.
que se resfriaran las
relaciones entre los
dos pueblos,que ha-

:~

ha existido, pero no fué el capitán. Dreyfus:
allí está.. , clamando desde su sepulcro, las
declaraciones del suicida coronel Henri; allí
las afirmaciones del 'encargado de los aréhivos,asegurando bajo juramento y demostrando las falsificaciones ejecutadas con saña
inexplicable,. en los· llamados documentos
de convicción; allí está todo el proceso nue,vamente rec0nstruído en la Corte de Casaci6n, mostrando á la faz del mundo, que ha
seguido con interés las fases diferentes del
drama, hasta dónde ha podido llegar el error,
no diremos de los jueces, pues ellos juzgaban

~..

......

MEDIO

en lo posible reducida á las dos potencias beligeran~es, sin que otras se mezclen en ella produciendo acaso una conflagración europea.
El Embajador llevó á Rui;;ia una carta autógrafo del rey Eduardo,llena de frases conciliadoras, y ha vuelto con una carta del Czar para el soberano de la Gran Bretaña, auguran-do que los temores de desavenencias rusobrit.anas no entran en cuenta de los poderosos monarcas.

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....

UN TORPEDO AU'l'OMÓVIL.-EXPERIENCIAS EFECTUADAS

Á

BORDO DE CAZATORPEDEROS.

�EL MUNDO ILUSTRADO
EL MUNDO ILUSTRADO

EL CARNAVAL EN MERIDA
~cos de las Fiestas

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AMOSAS rnn, en toda la República, las
fiestas que con motivo del Carnaval se
celebran, año por año, en Mérida. Los
habitantes de la población, lo mismo el rico
que el pobre, lo mismo el obrero que el acaudalado, abandonan durante los días que prec-eden al "tiempo santo" sus ocupaciones ordinarias, y se lanzan por calles y plazas ansiosos de distraerse, de di vertir,;e hasta sa-.
ciarse.
En esta ocasión las fiestas de Mérida han
tenido un lucimiento extraordinario, pues

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NIÑA MARIA GUERRA Y RUBIO.

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NIÑAS FERNANDA

no parece si~o que en aquella próspera ciudad, muy al contrario de lo que sucede en
• México y en la mayor parte de las poblaci0nes del Interior, el entm•iasmo por esa clase
de holgorios ha ido en aumento sin descanso.
El programa á que obedeci6 la serie de festejos que acaban de efectuarse con gran pompa, comprendía un desfile de · pequeños carruajes tirados por caballitos ó borregos y
conducidos por niños de corta edad. Más
de cien vehículos lujosamente adornados y

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ESTHER ZA V ALA.

que representaban distintas figuras, tomiron
parte en el concurso, entablándose entre los
chiquitines que los ocupaban, un combate
en que, á guisa de proyectilee, se hizo derroche de juguetes, flores y serpentinas. Por
las calles discurrían innumerables parejas de
"chinos,'' "japoneses," "novios," "pierrots,'' "polichinelas," etc., etc. Los niños
fueron obsequiados en la Lonja coh dulces y
juguetes, otorgándose premios especiales á
los que por su disfraz y el buen adorno de
su¡; ''carruajes' ' se hicieron acreedores á ellos.

I
....__!

Tipos del día.- Uh cosaco.
PENSAMIENTOS.

La conquista tiene un· límite natural: la asimilación.-SOREL.

*
El singular derecho dematarque, segúnPascal, limitan una montaña, un río, tiene, para
ejercitarse, todos los puntos del globo donde
viven, sufren ¡ ¡µuer~n seres humanos, -VAir
TOUR; ' ' ·
.. . ,

*
Si la ciencia nos proporcionase medios de
comunicación con los otros planetas, nuestro
primer anhelo consistiría en iz: á guerrear en
ellos para imponerles nuestras ideas y nuestros
productos. -V ALTOUR.

*
Hay horas en que la mejor mane_ra de amar
á la humanidad es amará la p11,tr¡a,-VfCTOR
HUGO.

*

Las revo!ucion~s nace:i de causas baladíes Y
ponen en juego grandes intereses. - LACOUR,

*

Lo falseado puede corregirse; lo envilecido,
envilecido se queda.-HAUSSONVILLE.

*

El valor de la verdadera amistad es inapre·
ciable; el de la amistad fingida es detestable.

&lt;X&gt;

CARRO &lt;ANF_'ORA.»-SEÍ'fORI':l'AS ROS;\ GUERRA Y MERCEDES RUBIO,

-

:: Fots, de Guerra

NIÍ'fA MARIA RUBIO IBARRA,

�EL MUNDO ILUSTRADO
EL MUNDO ILUSTRADO

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merosísima, cerrándose las fiestas por la noche con dos grandes
bailes que se efectuaron en los círculos
"Uni6u" y "Liceo."
Más de 700 parejas se
contaban esa noche en
aquellos aristocráticos
centros de reuni6n. En
las sociedades ''Paz y
Reuni6n'' y ' 'Recreativo Popular" se dieron también bailes.
siendo éstos para mestizos.
En este número publicamos algunas vistas de pequeños carruajes y carros aleg6ricos, tomadas para
nuestro Semanario por
la Fotografía Guerra..

NI~AS'ERMILDA Y MARIA CÁMARA.

El día 16, el máR grande de las fiestas, hubo una batalla de flores durante la cual multitud de carruajes, ricos y vistosamente engalanados, recorrieron las calles de Mérida.
Las señoritas que ocupaban los coches lucían magníficos trajes de fantasía, así como
los miembros de las comparsas y estudiantinas concurrentes al combate.
Terminado éste, las damas y caballeros fueron obsequiados con flores, dulces, juguetes, libros y
peri6dicos, adjudicándose por el Jurado á
los dueños de los coches mejor adornados,
valiosas recompensas que consistían en artísticos estandartes.
Las calles donde se efectu6 la batalla quedaron cubiertas completamente de flores,
serpentinas, confetti.
Para que nuestros lectores teJ?gan una
idea del extraordinario lucimiento de las
fiestas, diremos que el número de carruajes
adornados que desfilaron por las calles de
Mérida, fué de mil cuatrocientos cuarenta y
cinco. Los carros aleg6ricos, entre los cuales había algunos verdaderamente notabl~s
por la riqueza de su decorado y por su originalidad, fueron diez.
El carro fúnebre del Carnaval fué acompañado, el día 17, por una concurrencia nu-

POEMA DE SANGRE

H

AY dos medios para llegar fácilmente
al coraz6n de la mujer: el arte y el valor.
Los héroes nunca llaman en vano con
el pomo de rn tizona á la puerta cerrada de
un coraz6n femenino; los poetas con la música de sus versos rindieron siempre el ánima remisa de la mujer. Seré un héroe, ya
que no puedo ser un poeta.
Y el joven córonel, abrochándose el último dorado bot6n del uniforme, sali6 del cuartel entre los honores de su rango marcial.

*
El camino era largo. La noche, propicia
al amor. Una armonía estelar llenaba el
ambiente de·misterio.
-Si esta noche no me da esa mujer una
esperanza, m_oriré en la primera pelea. La
tristeza de un nuevo desdén me prestaría va-

·1or. Esta noche venceré su3 dudas.
necesario, las ahogaré en mi sangre.

Si es

*

En·el arrabal silencioso, la casa de la novia se ve como un nido, blanqueando entre
los árboles, bajo la luna radiante.
El coche rueda rápidamente, después lentamente, y se detiene al fin.
Un piano gime. Un verso de Tosti vuela
como un pájaro por el espacio luminoso y
sonoro.
El Coronel pone en orden el tahalí de su
espada, ajústase el kepis, sacude el polvo recogido en la pechera del dormán, lleno de
botones de oro y alamares de seda, y entra
en la casa de la novia, ahogando su emoci6n
con el ruido de sus botas.

*
- Mañana, sí. La guerra es interminable. Sin odiarnos nos matamos. Mafiana
volvemos á campaña. Para la rubia madeja de tus cabellos de oro, yo traeré del campamento un laurel. Pero debei;, alentar mi
coraz6n. Dime que me quieres. Si rne voy
sin saberlo, caeré en la lidia, si no herido
por una bala, muerto de tu desdén. Di ¿me
quieres?
-Sí. ¡Te quiero! ¡Te quise siempre! Ahora
has de contestarme esta pregunta, -y tu respuesta será como un solemne juramento: ¿me
olvidarás?
Sobre una mesa vecina estaba el Album
de Auristela, lleno de aut6grafos valiosos.
El joven soldado lo abri6. Con un movimiento rápido sac6 del dormáfi un fino puñal; con su punt.a agudísima se rasg6 la epidermis del índice derecho; y con tan rara
pluma escribi6 con sangre, en la última hoja
blanca del Album, esta palabra: ¡Nunca!

El Internado en la Preparatoria
LOS COMEDORES
Como es sabido, está ya resuelta la implantaci6n del internado en la Escuela Nacional Preparatoria, y s6lo se espera, para la
admisi6n de alumnos, que la superioridad
fije la fecha en que deben comenzar á recibirse en el plantel.
En el presente número publicamos fotografías de los comedores para el internado y
de la cocina que pr6ximamente se inaugurarán en la Escuela Nacional Preparatoria.
Con ese objeto han sido construídos dos
grandes salones que se destinarán á comedores, en uno de los ángulos del patio del «Colegio Chico», los cuales están provistos de sus
correspondientes mesas y sillas de construcci6n americana.
Tocla la vajilla es inglesa y tiene grabadas
las iniciale'l del plantel, y cada mesa está cubierta con un mantón de franela gruesa para
evitar que se mt.ltraten lvR manteles. En uno
de dichos salones se halla un dep6sito de
agua provisto de un filtro «Pasteurn, que rinde aproximadamente 150 litros por hora y
que i,;e cierra automáticamente tan pronto como el mismo dep6sito está lleno.
Los salones son suficientes para dar cabida á 300 personas.
La comida que se ha de servir á los ínter-

COMEDOR NÚMERO UNO.

mío! Cuando tenga cien canarios, se me reventará la cabeza. ¡Ya se metió el otro, mamá ... !
Siento que se besan.
Los padres lloraron.

*

La easa está alegre.* *Ha llegado un alienista notable, el hermano del pobre joven.
El loco es nuevamente tratado hasta que
aquél, viendo la inutilidad de su ciencia, tiene
una idea.
-Te voy á sacar esos canarios -le dice á su
hermano.
El loco salta de contento.
Como se comprenderá, vendan al loco, y el
alienista le hace una incisión en la parte superior de la cabeza.
El loco cree de veras que le sacariin los canarios.
- ¡Ya vienen! ¡ya los agarré! ¡infames!-dice
el alienista.-¡ Aquí están!
Al joven le quitan la venda y le muestran
dos canarios que su hermano tiene consigo.
· -¡ Bendito sea Dios!-exclama el loco. - Ya
estoy bueno. Cosan bien la herida para que
no vuelvan á meterse esos animales. No, mejor mátenlos.
Y á presencia del loc*o matan los canarios.

Rafa.el Síl'CJa,

00
-La hipocresía no es una pasi6n, sino la
careta de todas las pasiones.
-La mora! es la higiene del alma.
-Ser señalado con el dedo, es el diminutivo de anatema.

COMEDOR

nos, estará compuesta de dos sopas, un huevo, un beefsteak que, ya cocido, pese lo menos dos onzas, un guisado, frijoles, fruta y
dulce.
Por lo que hace á la cocina, el departamento está dotado con las baterías más modernas y con todos los útiles indispensables
para el buen servicio.

NÚMERO . DOS.

* el joven ha olvidaLa familia es feliz, *pues
do su tema. Pero una semana después que el
alienista "sacó" los canarios, el joven se entristece.
- ¿Qué tienes?- le pregunta su hermano.
--¡Ay hermano!-le contesta el loco-Mesa&lt;'aste los canarios, dejllndome el nido con una
docena de huevitos. Estos luego inqubarán,
y ... doce canarios, cien canarios, mil canarios, un millón de canarios dentro de mi cabeza.... ¡Oh! ¡Esto es horrible, Dios mío!
El alienista exclama entonces:
-¡Es incurable!

e:::;

~O{)

EL LOCO DE LOS CANARIOS
(Cuento ajeno.)

Era joven, rico y dP. noble familia. Un día
se levantó de la cama diciendo:
- ¿Oyen?
-;.Qué?
- Tengo un canario de"ntro de la cabeza.
-;.Un canario dentro de la cabeza.... ?
-Sí; y ¡cómo canta! pero me mortifica. .$e
ha callado; ya vuelve á cantar. Me duele la 6abeza, porque el canario me pica los sesos. ¡Ay.!
¡Loco!
La tema consistía en creer que un canario estaba dentro de su cabeza.
Como los médicos más notables asistieron al
desgraciado y ninguno pudo curarlo, su hermano dijo:
-Estudiaré la medicina; tal vez yo ....

*

* joven seguía peor de
Pasaron diAz años. * El
su locur:i. Un día dijo:
' -Temo, papá, que el compañero del canario
que tengo dentro, se meta también; y entonces,
los dos harán un nido y se procrearán. ¡ Dios
MÉRIDA, -CARRO &lt;LIRIO,» - SRITA, BIBIANA CASTRO.

MÉRIDA, -c.A,RRO «EL PROGRESO,l-SRITA. ANITA CÁMARA B.

E. PREPARATORIA,-LA[COCINA,

A. l!letes Bolaffos.

�EL MUNDO ILUSTRADO
EL MUNDO ILUSTRADO

SILENCIOSAMENTE

Páginas de la Moda

Courons vers l'ho rizon, il es tard, courons vite
Pour a.traper a.ux moins 1m obligue rayonl
CII. BAUDELA!R E•

. . . . Y he vuelto al sitio donde ayer apenas
á tus caricias vinculé mi vida,
donde al amor rompiste las cadenas
y entre mis brazos te miré vencida.
Hoy, el canoro ruiseñor no anida
sobre el naranjo en flor ; en las serenas
mañanas, una alondra d9lorida
lanza sólo sus pobres cantilenas.
Y en tanto que las buenas y sencillas
segadoras recogen sus gavillas
con rostro esquivo y con mirar risueño,
Cruza á lo lejos, por la pampa verde,
un extraño viajero que se pierde
tras la ignota colina del ensúeño.
1904.

DELIO SERA VILLE.

EDIFICIO DE LA ADMINISTRACIÓN DE CORREOS
EN CIUDAD JUÁREZ.

EL ESTADO DE CHIHUAHUA
Vistas interesantes.
Hace poco tiempo publicamos en este semanarío algunas
fotografías de lugares históricos y pintorescos del Estado de
Chihuahua, siguiendo nuestra costumbre de dar á conocer
todo aquello que en punto á información gráfica,· revista alguna importancia.
En este número aparecen ahora otras fotografías del mismo Estado, que esperamos sean vistas con interés por nuestros lectores. Una de ellas representa el local que ocupa en
Ciudad Juárez la Administración de Correos, y que se levanta precisamente en el mismo sitio en que 'se encontraba en
1865 la casa que habitó el Benemérito de América durante
GARITA MEXICANA EN CI.UDAD JUÁREZ.

Pensamientos
Verdad ó quimera, la idea del infinito nos atraerá siempre.
-RENÁN.

*

La vida es una adición de esperanzas fallidas. - X.

*

El poet~ añade poco á las ideas de si;¡ tiempo; las graba en
monedas o en medallas, y las difunde ó las conserva. -VAL·
TOUR.

* .

-~
.. ~ ~ t
~-_:;,,J- - -

Ag::iardando la suprema constitución de los Estados Unidos de Europa, cada pueblo tíene puesta la mano en el pomo
·de su espada; de otro modo, podría él desaparecer antes del
gran día.-KANT.

*

El trabajo es el padre del bienestar y de la virtud.

EL RÍO BRAVO EN DÍAS DE GRÁN A VENIDA.

su permanencia en la ciudad mencionada. En el pórtico dela-moderna construcción se ve un busto en bronce del ilustre patricio y una inscripción en letras de metal, que dice: ·
«En eate lugar residió el Presidente Benito J uárez sosteniendo la autonomía nacional cuando el ejército francés invadió
la República.-1865-66.~La Patria debe á su constancia y
energía la reivindicación de sus derechos».
Los demás grabados que aparecen ~n esta pagma, representan la Garita mexicana, ó sea el punto limítrofe con los Estados Unidos; el Río Bravo en un día de fuerte avenida, y
una vista del camino ferroviario de Parral á Durango.
Tanto estas vistas como las que hace poco dimos á la publicidad, formarán parte del ,,Album Directorio del Estado
de Chihuahua» que ha ordenado el señor Federico García y
Alba y que verá la luz próximamente.
.....s.~~~~~

~-Z7•C7•C7~~~.,,...

La historia suministra argumentos para todas lairtesis; es
el arsenal común de todos los partidos. - VALTOUR.

*

Nadie es más apto para mandar que el que sabe hacer lo
que manda.

FERROCARRIL'DE~PARRAL Á DURANGO,-UN PUENTE,

Fig. número 1.

C

ONTINUO ocupándome de los trajes de
paseo, ya que esta faz de la indumentaria femenina tiene gran interés
para nuestras lectoras. Para esta página, lo
mismo que para las anteriores, he escogido
los más elegantes figurines llegados á mi
mesa de trabajo. Figurines europeos que
constituyen la última palabra de la elegancia
y el buen gusto en las populosas metrópolis
del Viejo Continente. ·
Antes, quiero hablaros un poco de moda
europea; pues es ésta la moda que hemos
aceptado con toda franqueza, por más que
la americana trate de imponer su dominio
entre nosotras. Ambas modas tienen entre sí
diferencias fundamentales. Sin analizarlas,
diremos que más cuadra á nuestras costumbres y á nuestra raza la moda del Viejo Continente. Si la americana la adoptamos, es
solamente para trajes sencillos, µero nunca
para vestidos de etiqueta. Los trajes amei-icanos son más fáciles de llevar, menos complicados en su confección y menos costosos;
los europeos son, ante todo, trajes de "gran
tenue", sin que esto quiera decir que no los
hay sencillos para faenas domésticas.
En las ciudades de Europa, especialmente
en las de Francia, las mujeres, rindiendo
culto á una inveterada costumbre, salen de
paseo por avenidas y bulevares en las últimas horas de la tarde y primeras de la noche. Natural es, por consiguiente, que los
trajes de calle sean, para las europeas, un

Fig. número 2.

artículo de lujo que ostentan con donaire.
Se explica así que la mujer francesa, particularmente, ponga especial atención y dedique todo su empefio en que las confecciones
de calle sean de lo más irreprochable y vistosas. Desatienden un poco la indumentaria
del hogar y sólo las damas Je posición re
preocupan en la hechura de trajes de soirée.
La calle, en París, es á manera de un campo militar donde pasa una incesante revista
la airosa juventud femenina.
En México se observa, aunque en menor
escala, semejante costumbre. Nuestras calles de Plateros y de San Francisco, el bosque de Chapultepec y, en general, las avenidas céntricas de la población, son visitadas
á diario por un ejército numeroso de señoritas que se preocupan de la corrección de i,u
indumentaria. Ya en otra ocasión he dicho
que la moda en México ha evolucionado
notablemente, aunque se encuentra todavía
en un período de desarrollo. En la actualidad hay más elegancia que hace veinte
años.
Si, pues,fel traje de paseo debe ser para
nosotras las mexicanas objeto de gran atención, justo es que estudiemos á conciencia
los modelos más adecuados á nuestras costumbres y á nuestros gustos. Creo haber seleccionado debidamente los figurines y espero que serán de vuestro agrado los que aparecen en la presente página. Publico, además,
dos de trajes de primera comunión.

Modelo número 1.-Traje estilo alemán
para paseo. Confeccionado con tela de · sed~
color obscuro y ataviado con pasamanei;ía
de cordoncillo y cinta maravillosa. La falda
ajustada en sus dos tercios superiores, arran~
ca en vuelos cortos en su tercio inferior. Este tercio debe plegarse lo máA extemamente
que sea posible,de acuerdo con las dimensiones de la persona que lo lleve. Las dama&amp;
altas de estatura harán bien en dar largos
vuelos á sus faldas. La blusa es enteramente
moderna y sugestiva. Es tal) e "esclavinado."
Llámase así por su semejanza con Jas e¡:clavinas de _capa: Las mangas se "agloban" en
su parte mfenor y se hacen terminar por
pufios estrechoi;i. Los adornos son de encaje
y cinta maravillosa, á los que se agregan
cuatro borlas de seda colocadas simétricamente en la parte anterior.
Modelo número 2. -Dos elegantes vestidos
de visita, propios para sefioritas de quince á
diez y nueve años. El de tela oscura consta
de falda entallada y corpifio "esclavinado."
La enagua consta de faida y Robrefalda y
ambas rematan en vistoso adorno de ~ncha cinta de terciopelo negro, llevando de
trecho en trecho botone~ metálicos. Los
adornos de la esclavina, en el corpiño son
enteramente i~uales á los de la falda
sobrefalda. Las mangas son también engloba•
das en su parte posterior y terminadas por

y

�EL MUNDO ILUSTRADO
EL MUNDO ILUSTRADO

ACTUALIDADES.-NIKKO
Nikko wo minai ucbi wa.,
¡&lt;lCekko&gt; to iu na.!

L

A traducción al castellano de las pala-

1,_,:);

bras que encabezan este artículo, es la
siguiente: No podrás decir Kekko ( espléndido), has~a que hayas vi~to Ní~ko.
· Nikko está situado á unas Cien millas a-1
Norte de Tokio, la capital del Japón, y es
tenido en gran estima por los japoneses, por
estar allí enterrados los dos grandes, Yeyasu
y Yemitsu; para los viajeros que }o visitan,
Nikko es ccKekko,,, por sus magmficos templos, sus grandes faroles de pied;a y de bro~ce, sus curiosos tallados sobre piedra de ammales fabulosos, y de los mayores monstruos
que jamás existieron; por sus montafias, barrancos y cascadas, y, sobre todo, por su
avenida de pinos de treinta millas de extensión. Se reúnen en Nikko todas las bellezas,
las naturales y las que el arte crea, contribuyendo de este modo la naturaleza y el hombre á que el lugar sea, sin disputa, el mejor entre los mejores del Universo.
La mayoría de los lugares célebres por
cualquier causa, producen una decepción á
quien los visita por primera vez, debido, sin
duda, á que la idea que se ha hecho es superior á la realidad; dos puntos, sin embargo, existen que pueden exceptuarse de esta
regla y son: Taj Malhal en la India y Nikko
en el Japón.

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Fig. número 5.

Fig. número 4.

Fig. número 7.

pufios estrechos, tal como lo exige 1~ moda
de nuestros tiempos. El segundo traJe es de
''plisé'' de seda blanca. La falda es lisa, de
siete cuchillas· el corpifio se adorna con ancho cuellohodibreras de encaje ingléE&lt;. Un
cinturón de seda es indispensable para los
dos trajes que representan estos modelos.
Modelo número 3.-Traje francés de paseo hecho con seda ó sedalina y adornado
cod cuello y pufios de encaje de Alenzón.
Para este traje es indispensable el corsé de
.varilla recta, pues sólo con él se logra dar á
la enagua la forma debida que representa el
modelo. El talle se rodea con cinturón de
seda llevando broche metálico 6 de concha
náca~. El sombrero ha de hacer "~efl.dant,''
á fin de completar esta elegante mdumentaria.
.
.
Modelos números 4 y 5.-TraJes para primera comunión, confeccionados con seda
blanca ó crema pálido. Las blusas, de plisé
de seda, y el velo, de punto de~ mismo ~olor
que el traje. Los velos para traJes de pnme:
ra comunión son cortos y no deben llegar
hasta el pie de la falda. Nada ~ay más impropio que un velo largo en tra-Jes para estas ceremonias.
· Los modelos restantes
representan trajes de casa y pl\,seo, de última moda.
JOSEFINA.

o
La nobleza y la virtud
i-on una sola; luego no
hay má11 nobleza que la
· virtud.

*
Callar es el silencio manifiesto, y es la . elocue~cia de las situaciones difíciles.

~-:

Flg, nGmero 3,

Entre las muchas bellezas de 'Nikko,
rece citarse el llamado puente rojo sobre
Daiyagawa, un río de cuarenta pies de anc
y que es necesario cruzar para entrar en 1
templos. El puente en sí mismo es una
ravilla, y está todo cubierto de laca de col
rojo; es considerado como sagrado y eetá
rrado al público por dos puertas, una á
extremo, las que ee abren solamente dos
ces al afio. Su origen es en extremo in
sante. Cuentan que cuando d primer san
budista llegó á aquel sitio, encontró el ri
lo que le impedía continuar avanzando; vi
do esto el santo, cayó sobre sus rodil1as y
menzó á orar, apareciendo á los pocos i
tantes en la orilla opuesta un ser de tama
colosal, vestido de azul, con un coJlar
cráneos colgado al cuello, y llevafido en
manos dos culebras, una verde y otra
las que depositó sobre las aguas. Tan p
to cayeron sobre el río las culebras. se tra
formaron en un hermoso puente, por el q
cruzó el santo, pero al llegar al otro lado
ir á dar las gracias á su protector, tanto ,
como el puente desaparecieron. En el
mo lugar se construyó el puénte actual.
Subiendo una colina, encuentra el viaj
una serie de templos muy difíciles de dese
bir con exactitud, en atención á su rara m
nificencia y lo complicado de su ornam
tación. Los templos de Nikko son para,
Japón lo que es el Partenón para Gr
para Egipto las pirámides, y la Capi11a
tina para Italia; todos encierran model?9.
lo más exquisito que produce Jaindustna_
ponesa, y en tan gran número, que no se f
be, al describir, por dónde empeza1..
En conjunt~ hay uno(i treinta edificios, d
los cuales algunos son templos, otros
sas de vivienda de los sacerdo.tes, campana
ríos y pequefios mausoleos.
Entre otras cosas notables visitan los tu
ristas el caballo sagrado, qt{e vive en un,
elegante caba1leriza y se alimenta _exclUSl
vamente con judías, las que se le sirven
1m gran plato de porcelana.

•

"SflNTfl FE" l,fl MEJOR RUTfl

Fig. número 6.

Pasemos ah~ra á los árbol{ls, á la inmensa avenida de treinta millas
de largo. Es tan magnífica, que es difícil describirla tal cual es. A
ambos lados de tia avenid.a se alinean majestuosamente los pinos,
entrelazando sus copas.
·
La hi~toria de la avenida es la siguiente: Cuando el gran Yeyasu
inició la subscripción para construir los templos, puentes, etc., recibió de algunos dinero en efectivo, mientras otros le mandaron estatuas de bronce ó grandes farolas de piedras; pero un individuo le
mandó á decir que siendo pobre, no podría hacer grandes regalos,
pero que en compensaci6n mandaría sembrar algunos árboles. Mandó con este objeto á sus criados, quienes sembraron miles y miles de
árboles, y en la actualidad su nombre es el único que se recuerda
entre todos los que contribuyeron al engrandecimiento de Nikko.
(Del inglés.)

e: tESt.11mEnto

del Ilmo. Sr. Arzobispo Fechan
Los bienes fueron valuados en $125,000.

La mayor parte de lo testado consistía en dos pólizas de $25,000
cada una, tomadas en "La Mutua", Compañía de Seguros sobre
la vida, de Nueva York. ·

He-ce pocos dl'.as que se practicó
la apertura del testamento del Ilus-

trfsimo Sr. Arzobispo D. Patricio
A. Foohan en la ciudad de Chicago.
l11inois. La fortuna del d!stinguido
)relado ascendió á cerca de. . . .
$125,000 oro amerioano; y según el
inventario qu,e se lUl publicado, los
bienes que dejó fueron como sigue:
Dos pólizas de "La
Mutua;'
Compafiia
de Seguros sobre la
Vida, de Nueva York,
por $25,000 oro cada.
una, ó sean . . . . . $ 50,000 oro.
Dividendos a.cumulados

A Denver, Kansas Oity, St, Louis, Ohicago,-New York,
San Francisco y _Los Angeles

M. RODRÍFUEZ ÉMBI L.

sobre una de las póliztis. . . . . . . • 9,329 oro.
Otra póliza de segqro. 14,000 ox:o.
Acciones e!l) efectivo y
en Bancos. . . . • . 37,000 oro.
Entre -l as disposiciones del sefior Arzobispo, en su testamento, se
hicieron éstas:
A su hel1!Ilana, sefiorita Klllte
F1eehan, que estuvo siempre con él
hasta su muer.te, $40,000 oro en bonos y $25,000 oro en 'llna de las pólizas de seguro; á. lai sefioro- Ana A.
Feehan, viuda del sefior Doctor
Eduardo L. Feehan, hermano del
señor Arzobispo, $25,000 oro de
otra de las pólizas, y $5,000 oro en
efectivo; á la Acaidemia de San: Patricio de Chicago, de la que es preceptore- su herma'Ila, Madre Marra
Catalina, $10,000 oro ije la, última
póliza; á la escuela "Santa Maria"
de ensefianza práctica para varones, de Feehanv!lle, Illlnols, que
era, la Institución: por 'la que mlis se
Interesaba. el sefior Arzobispo, se
entregaron los $4,000 restantes de
la tlltima póliza.

Se reservan camas en Carro Pulman para todos los puntos en
los Estados Unidos. Los R estaurants y Carros Comedores de Harver en la Línea de Santa. Fe, son renombrados en el mundo entero.
Para precios, itinerarios y otros informes, dirigirse á

W. S. Farnsworth. -Agente General.

'

1' Sao Francisco, Núm. 8, l\Iéxlco, D. F.

�EL MUNDO ILUSTRADO
EL MUNDO ILUSTRADO
do, se le quitan los hilos y espetones y se echa en un platón.
En el centro se ponen las papas
amasadas, valiéndose de una talega de pastelería con tubo de estre•
lla para darle á la masa vistosa
forma en la cima.
Los guisantes se colocan en el
borde del platón.

fl L,QS tNFERMOS
DeL

tbuletas francesas con setas, ú bongos.

i

~§

¿Sufre usted del est6mago, no tiene apetito, digiere

~ con dificultad, tiene usted gastritis, dispepsia, gastral-

§

-S. gfa, disentería, úlcera ~el estómago, dilatacíod'? del ~~ tomago, neurastenia gastrica, anemia con ispepsia, ■;
=: una enfermedad de los intestinos?
■:¿Por la mañana, al levantarse, tiene la lengua su- ~
~ cía, mal olor de aliento, está bilioso, tiene aguas de :;

~

~
.._

..

boca?

::
¿Después de las comidas tiene usted eructo, agrios, ~

~ gases, pirosis, vahídos, pesadez de cabeza, ruidos en ~
■; los oídos, sofocación, opresión, palpitaciones al cora- '$,
~

~

~

:-■:• zón?
¿Tiene usted dolores al vientre, á la espalda, vómitos, estreñimiento, diarreas?
•
Se altera usted con facilidad, está febril, se írri=: ta por la menor cosa, está triste, abatido, evita el
::
1
,..,
,..,
•• trato socia...,
teniendo por la noch e ensuenos,
sueno
~ agitado, respiración difícil?
~
Desea evitar el mar_eo del mar al tener que embar~
~ carse?
••
::
¿Ningún remedio, ningún régimen ha podido cu~
,S. rar á usted?
::
No se desespere, tome pronto

~

::
::
••

§

~

..

::
~
~

■:

=:

·.•

••
-S.
~
::
~

:-~

~

-:

~

~

..
'$,

~

..~
..

Elixir Estoma6al

:■

DE

~

!

~ Saiz de Carlos -:
~
,S.

~

Es el remedio d el día u sado en el mundo entero,
..• el que {micamente t riunfa de las enfermed acl es re:■ beldes á to&lt;lo tratamiento del estómago é intestinos.

•■:
~

Preguntad á -todo el que lo tom e y os &lt;lirá:

~

..'$,
..
•:

(l&lt;'ot. Luperclo.)

BAJO EL YUGO
en bru(o pinfaclor d e arqueado cuello
v ino á ver la ta ren de la gente.
Rccoglnnse al bosque los zarzales.
y en la tibia extensión, roja y escueta,
un a c(ilida tinta d e violeta
sonrooabn colinas y jarales.

I
Ln tierra erial crujía
bañada por el sol del mediodía,
y sobre las colinas y collados,
como sarmien tos q ue la nieve aplasta,
por el yugo impla cable domeñ ados
iba n los bueyes, d e mirada casta.

Al pie nudoso de un cerril espino,
rendido neaso del ran..&lt;,ancio rudo,
habíase dormido el campesino.
Refrescaba la tu rde su d esnudo
pecho, y ln yunta, por el sueloechada,
rcposabn, en silencio, In jornada.

Tras ele ellos él arado, bruscamente

d esgarraba la tie rra enrojecida,
y el rústico boyero, con la lren te
empapada en sudor. iba en seguida
retando al ciclo y !t la suerte esclava,
mie ntras que, airado, con la férrea punta
de la pica mentorn, desgnrrabn
los ~ancos macilentos de la yunht.

Al verlo el nmo, que hi estanci,i jira,
cual mastln que Íl la prcsii carga ciego,
rompió su fusta , rebosante en ira,
sobre el pech o desnudo d el htbricgo;
y con voz que á las aves espa ntaba.
«¡qué te duerme~! rugínle el bandido,
¡nndn, bestia! In tarde a un no se 11cnbn
y tú te estás, como u n ladrón , dormido!• ...

Par:1bnnsc los bueyes, jadeantes,
" veces, cua ndo e ra áspero el repecho,
y e l la briego feroz, lanzando g ritos
que asustaba n los p.1 jaros e rrantes
que se~tcnban al sol d e trecho en trecho,
les d ccla, aguijándoles: ¡malditos! ......
y agregaba en su mudo pensamiento
el v:illn no violent-0:
¡buey n aciste! ¡buey eres! ...... y In m ucllL
yunta a rañaba la pendiente rucli1,
y descendía por la fnldn opucstt1,
y otm falda snbla y o tra cuestn;
en tanto que en Jn vega, que ,·ercleab11,
debajo de los árboles e.stirns,
el noble toro mujidor sestcab11
en medio á los re baños pensati vos.

Y as! como u u vit1jcro que en ht inrierui
noche,~ d utr mc sobre sierpe impurn.
y mordido por ella se despierta,
y 8111tu l' h uye por la sclm obscurn,
así el boyero dt•spcr tó Psp1rntndo
y ante el a.roo Cj,,1i\udo q ue le agn\.,~ia,
toro mal herido, con su a nido
~e nlcj6, dcvo1,'rnclosc su mbin ......

;,m,1

1

IJI

Desde en'.onces ht yunta y el boyero,
bajo el yugo común que lo. fatlgn,
de aquel campo hasta el guijo postrimero
riegan, a ra ndo, ron su sang re ami€a ......
])iego ])11b/l: l"rr ulia.

II
Cala ya la tarde, mansamente,
cuando el amo y seilor de todo t\quello,

~
~§§§~
•Z7•Z7•Z7•Z7•Z7•Z7~•'S::::,•-S:S,•"S::::,•-S::S•'-S·
Hay cadenas que son de oro cuando se las ve de lejos, de piorno cuan·
do se las lleva encima, y de fier rn cuando se las ve romper. - SCRIBE.

*

No vivimos sino en lo presente · pero se escapa y cae en la nada, como
el relámpago que surca ht. nube y' desaparece. L a vid a es un recuerdo,
una esperanza, un punto.-CASTlGLIONE.

••
~

~

::

•'EL ELIXIR EST01\\ACAL de SAIZ de CARLOS (~to= ,s._
■: malix) me ha curado radicalmente, mientras que los de= '$,
~ más medicamentos no me habían ni aun aliviado."
~

:.~

~

E s seguro en ~us efect os y

••

~ SlfMPRI l~OfINSIYO ..~

't■:

:■

::
:■

::
,s._

aunque se use añ os seguidos.
.
Cura las diarreas &lt;l e los nifios, aumenta e1 apet1~ to, tonifica y ayuda á las di gestiones, por lo que es
■: de uso n ecesario.
.

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se vende en todas las Droguerías y farmacias.

:;
:;

¡l

"!.•• ■-----■..11
• • • • • • • • • • • • • • • • • • ~• • • • • • • • • • • -~~ • • • • • • ■1
••••.-.-.---.-a•• ■■■■•.-.-.--.-■• ■••••••• ■--•••• ■• ■- ■ r■ a ■■

...-.--.

E SCENAS DE LA VIDA MILITAR,-EL &lt;RANCHO,&gt;

Se les quita la parte flaca á doce
chuletas de carnero.
Se lava y se corta en tajadas delga.das medio quilogramo de hongos
frescos y se echan en una olla con
una cucharada de mantequilla, una
cucharadita de sal y 1,1na más chica
de pimienta; se tapa y se cuece poco
á poco por espacio de veinte minutos.
Se moja una cucharada de harina en un poco de leche, se junta con
las setas, ú bongos, se remueve la.
mezcla hasta que hierva y se pone
en seguida por veinte minutos sobre agua caliente mientras se asan
las chuletas.
Se tendrán disponibles tajadas
de pan tostado, que se acomodarán
en un platón caliente.
Las chuletas se ponen sobre las
tostadas, se espolvorean con sal y
pimienta, se les vierte encima la salsa de setas y se mandan á la mesa.

Bistec á la borllalesa.
Una vez prevenida una tajada de
carne grande y como de pulgada y
media de grueso, se mezcla una cucharada de mantequilla con una de
harina y se añade medio litro de
caldo muy gordo, una cucharada
de cebolla picada., una hoja de laurel, una cucharadita de semilla de
api:o, una de sal y una de pimienta.
Se hace hervir esta mezcla y se
mantiene hirviendo á fuego lento
durante media hora.
Se introducen en el horno por
diez minutos unos diez hongos grandes, se agregan á Ia salsa, se tapa
ésta y se pone sobre agua caliente
mientras se asa la tajada de carne
á toda prisa por uno y otro lado,
hasta que se deseque, y Jespués des•
pacito por veinte minutos.
Se sirve en un platón caliente y
se espolvorea con sal y pimienta.
Se le agrega á la salsa una cucharada de mantequilla, se sacan las
setas, se ponen sobre la carne y se
les vierte encima la salsa.

tandón egipcio.
Se pica finamente un quilogramo
de carne de res; se añaden y mezclan dos cucharaditas de sal, una
de pimienta, un cuarto de litro de
almendras ó de avellanas tajadas,
una cucharada. de perejil picado y
dos cucharadas de cebolla rallada.
Hágase un rollo compacto, envuélvase en papel aceitado, póngase en una cacerola y ai'iádase un
cuarto de litro de buen caldo y una
cucharada de mantequilla.
Se cuece al horno, pringando sobre el papel, por espacio de tres
cuartos de hora.
Se quita el papel y se pone el canelón en el centro de un plato.
Se baten juntas dos cucharadas
de mantequilla y dos de harina; se
echa la mezcla en la cacerola con
medio litro de caldo; se remueve
hasta que hierva; se añade una cu-

charadita de sal y dos cucharadas
de extracto de jitomate, siempre
que se tenga á la mano.
Se cuela esto sobre el rollo, el
cual se adorna con rebanadas de
pan tostado.

...

turtosidadts
A~ué es la atm6sfera~
El Profesor J. Hann, de Viena,
de los más célebres meteorólogos de
nuestros tiempos, ha dado en aquella capital una reciente conferencia,
en la que ha expuesto un análisis
más preciso del aire atmosférico, el
que, además del oxígeno y del ázoe,
contiene los siguientes elementos:
argón, néon, cripton, xénon y helio,
nombres bárbaros de gases que tienen propiedades distintas.
Ademas, observaciones directas
hao permitido comprobar la exis•
tencia del hidrógeno, este principio
del agua, considerado hasta hoy
como extraño ó ajeno comµletamente á la atmósfera terrestre. Gracias
ií las nociones exactas que hoy poseemos de estos diferentes gases, de
sus pesos, de su temperatura de liquefacción, etc., hase podido determinar y fijar muy bien las proporciones ea que se encuentran en las
varias alturas, y esto es lo que ha
tratado de precisar el sabio meteorólogo austriaco.
La atmósfera de las llanuras ó
planicies poco elevadas, contiene
78 por ciento de ázoe; 21 por ciento
de oxígeno; 0'9 de argón; 3 diez milésimos de ácido carbónico, dado
que el hidrógeno no figura sino como un diez milésimo; y los otros
elementos cuyo volumen varía de 1
cien milésimo á un millonésimo, no
se estudian y conservan sino como
curiosidades de laboratorio.
A diez kilómetros de altura, se
encuentra en el aire un 81 por cien•
to de ázoe por 18 de oxígeno. En
esa altura, el argón y el ácido carbónico son la mitad, ó sea, un 50
por ciento más débiles que en las
llanuras; pero en cambio, el hidrógen() es mucho más abundante. A
50 kilómetros de altura y con un
frío de fl0 grados, la proporción del
ázoe disminuye á 79 por ciento; la
del oxígeno se reduce á 7 por ciento; la del argón es en cantidad igual
á la del ácido carbónico en la llanura, y allí, el ácido carbónico ha
desaparecido; el hidrógeno se ha
aumentado considerablemente y
ocupa el 14 por ciento del volumen
total; y el helio-del que no había
hasta esta altura ni trazas en el aire, - entra, sin emt&gt;a.rgo, en la proporción de un milésimo.
Cuanto más ascendemos, más se
rarifican el ázoe y el oxígeno, y
proporcionalmente aumenta el hi·
d1·ógeno. En las regiones muy altas
del aire, es por fin el hidrógeno el
que reina en absoluto, acompañado
de un poco de helio; al paso que en
estos medios en que nosotros respiramos, son los gases pesados los
que constituyen el mayor contingente de tantos y preciosos elementos.

No siempre es uno mismo el hacedor de su destino;mas se puede siemp re ser su colaborador. -VALTOUR.
- Más dura la memoria de las in·
jurias que la de los beneficios.
-Cuando sufras, consuélate pen·
sando que 1:,n este mundo, lo mismo
los goces que los pesares son transitorios.
-En el curso de tu vida, forzosamente llegarán días de tribulación
y de amargura: está apercibido para mostrarte grande cuando lleg uen.

~Uf'IACIÓN OE ALMORRANAS GARANTIZADA
G

Bn todas 1us formas. Si no se curan no se e aga.
Loa droguistas están a u tor i:iados por los fabrican•
tu del •UNGUENTO PAZO, para devolver el importe, si falla. Cura casos ordinarios en 6 dfas J
los más de,esperados en 1,4.. La primera cura t;ae
la tranquilidad. Quita la comezón instantaneamen•
te. Es un nueve descubrimiento y el único que p·
rantiza una curación completa y que devuelve 1t1
importe si no cura. Si no lo encuent ra en las Dro•
guerías, pidalo adjuntando estampillas por valor so
cts. oro á la Paris Medicine Co., St. Lo uis, Mo.,
U, S. A., fabricantes d e l as famosas past il las Laxan•
tes de Bro mo•Qu inina para curar un rc~fri;ido.

Texcoco, México, febrero 16.
· Siendo universalmente reconocidos los benéficos efectos del aceite
de hígado de bacalao y los hipofos- Vd. empieza á engrosar, y engrosar ee
fitos- escribe el Dr. Rodrigo Ló- envejecer. Tome pues,todas /aa ma.üanaa
pez Parra, de la Facult ad de Méxi- en ayunas dos grajeas de THYROiDINA
ROUTY Y su talle se conservará esoeUo
co, á los señores Scott &amp; Bowne,ha cabido la satisfacción de poder 6 volverá á serlo.- El fruco de 50gra,Jeu 101 •
presentar á la humanidad doliente PARIS, Laboratorlo.1, Ruede CbAteaudun.
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(Fot. de "El Mundo 1111$trado.")

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                  <text>El Mundo Ilustrado comenzó a circular el domingo 14 de octubre de 1894 en Puebla, inicialmente con el nombre El Mundo Semanario Ilustrado. Su principal objetivo era el de proporcionar una recapitulación de los acontecimientos nacionales e internacionales, así como promover la verdad y la justicia. En un inicio estuvo auspiciado por el gobernador de Puebla, el general Mucio P. Martínez. En 1895 se mudaron los talleres a la Ciudad de México. Para Reyes Spíndola fue primordial dar a conocer artistas y escritores mexicanos, por lo que contó con colaboraciones de ambos para la publicación. Es posible considerar que de 1904 a 1908 fue la época de oro del semanario debido a que la calidad, tanto de contenidos como artísticos, alcanzó un gran nivel. En 1908 Reyes Spíndola tuvo que vender el semanario debido a problemas personales, en junio de ese año se anunció el cambio de administración y, que, a pesar de ello, iban a continuar manteniendo sus estándares de calidad y formato. Sin embargo, Víctor M. Garcés, el nuevo dueño, y su equipo hicieron algunos cambios, se mudaron de domicilio dos veces, cambiaron el formato del periódico, y, debido al abaratamiento de costos, la calidad del papel bajó y sólo se usó el de buena calidad para secciones específicas y el uso de la fotografía para las portadas fue más frecuente. En 1913 la empresa Actualidades, Artes y Literatura adquirió el semanario y en 1914 sus talleres fueron apropiados por el gobierno de Venustiano Carranza, sin embargo pudieron seguir editando el semanario por unos meses más gracias a la existencia de otras imprentas instauradas por Díaz. ​ Este fue un momento de crisis para la editorial ya que se encontraban en aprietos debido a la Revolución, por lo que la falta de recursos y personal fue frecuente, sin embargo, se las arreglaron para no bajar más la calidad de la publicación. Sin embargo, en ese mismo año El Mundo Ilustrado cerró definitivamente, mientras que su fundador, Rafael Reyes Spíndola, se encontraba en el retiro.</text>
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                <text>El Mundo Ilustrado comenzó a circular el domingo 14 de octubre de 1894 en Puebla, inicialmente con el nombre El Mundo Semanario Ilustrado. Su principal objetivo era el de proporcionar una recapitulación de los acontecimientos nacionales e internacionales, así como promover la verdad y la justicia. En un inicio estuvo auspiciado por el gobernador de Puebla, el general Mucio P. Martínez. En 1895 se mudaron los talleres a la Ciudad de México. Para Reyes Spíndola fue primordial dar a conocer artistas y escritores mexicanos, por lo que contó con colaboraciones de ambos para la publicación. Es posible considerar que de 1904 a 1908 fue la época de oro del semanario debido a que la calidad, tanto de contenidos como artísticos, alcanzó un gran nivel. En 1908 Reyes Spíndola tuvo que vender el semanario debido a problemas personales, en junio de ese año se anunció el cambio de administración y, que, a pesar de ello, iban a continuar manteniendo sus estándares de calidad y formato. Sin embargo, Víctor M. Garcés, el nuevo dueño, y su equipo hicieron algunos cambios, se mudaron de domicilio dos veces, cambiaron el formato del periódico, y, debido al abaratamiento de costos, la calidad del papel bajó y sólo se usó el de buena calidad para secciones específicas y el uso de la fotografía para las portadas fue más frecuente. En 1913 la empresa Actualidades, Artes y Literatura adquirió el semanario y en 1914 sus talleres fueron apropiados por el gobierno de Venustiano Carranza, sin embargo pudieron seguir editando el semanario por unos meses más gracias a la existencia de otras imprentas instauradas por Díaz. ​ Este fue un momento de crisis para la editorial ya que se encontraban en aprietos debido a la Revolución, por lo que la falta de recursos y personal fue frecuente, sin embargo, se las arreglaron para no bajar más la calidad de la publicación. Sin embargo, en ese mismo año El Mundo Ilustrado cerró definitivamente, mientras que su fundador, Rafael Reyes Spíndola, se encontraba en el retiro.</text>
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                <text>El diseño y los contenidos de La hemeroteca Digital UANL están protegidos por la Ley de derechos de autor, Cap. III. De dominio público. Art. 152. Las obras del dominio público pueden ser libremente utilizadas por cualquier persona, con la sola restricción de respetar los derechos morales de los respectivos autores</text>
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                    <text>'

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_UNDO LU5TN0DO
Año XL-Tomo I.- Número 12.

MEXICO, MARZO 20 DE 1904.

Director: LIC. RAFAEL REYES SPINDOLA
Registrado como articulo de segunda clase, en 3 de Noviembre de 1894.

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de 25 pesos cuyo peso no exceda ·de 15 kilos.

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UN BUEN PASTOR.
(Fot. de "El Mundo 1111$trado.")

�ÉL MUNDO ÍLUSTRADÓ
Necroló¡rlca.

Los Sres. Gustavo Baz y Dr. lgnatio Pombo

La Semana de Dolores.-La Prlmavera.-Los teatros.

Un drama de amor.

T

IENE la liturgia cat61ica muy hermosas fiestas, símbolos populares de al. tas ideas; formas palpables de abstracciones superiores, que se ofrecen accesibles á todos, e•.wueltas en el manto pomposo de una f6rmula religioc;a.
La Semana de Dolores coincide con la llegada de la Primavera. Entre nosotros, en
el Valle de México, la festividad de la Virgen de los Dolores es la fiesta de las corolas y de las hojas. La figura de la Virgen
Madre herida por los siete puñales del dolor, es una de las más logradas de la liturgia,
sin género de duda.
Porque el dolor es purificador como el
fuego; porque el dolor tiene las excelsitudes
mismas de la gloria, del amor y de la muerte; tres formas en sí del dolor supremo.
Por el dolor, el hombre se eleva sobre los
demás animales de la tierra, por el sufrimiento se depura !.se afina el espíritu humano, hasta adqumr las alas místicas y vaporosas qne da á los ángeles el arte, hasta
llegar á tocar con la frente los misteriosos
cielos en los cuales habita lo más alto, lo
más noble y lo más puro de la esencia divina.
El hombre, sin el dolor, sería el bípedo
implume clásico; sería el "horno sapiens"
de la clasificaci6n zool6gica, y la existencia
de tales seres podría formar una tribu, un
rebaño, nunca una sociedad.
El hombre primitivo, en medio de las selvas profundas en que debe haber surgido á
la exi~tencia, todo lleno de curiosidades y
de temores, el primitivo cavador de grutas,
para elev11-rse á la categoría de ser superior,
debe haber llorado, debe haber sentido la
angustiosa sensaci6n de vacío interno, ,le
aniquilamiento, que acompaña siempre á
las penas mayores. El placer degenera y
enerva; los santos y los sabios lo son porque
saben llorar, unos ante la miseria humana,
pidiendo á la Divinidad perd6n para tantos
excesos y para tanta mentira; los otros, ante
la pequeñez, la insignificancia la miseria de
la vida.
'
Es una fiesta simpática la fiesta de los
Dolores. Ante ella, ante la Virgen-Madre,
no por ser mujer, sino porque ha tenido entre sus brazos el cadáver de su hijo· no por
ser María, la doncella inmaculada
casta,
sino por ser la que lleva los siete místicos
puñales del.dolor en su pecho; ante ella, los
humildes, los pobres, los que no tienen nada, llevan el tesoro inapreciable de sus penas, de sus ternuras, de sus vidas enfermas
y miserables.
Porque el dolor, y el amor y la muerte
son los tres clavos sangrientos con los cuales el destino nos crucifica.
La existencia
del hombre gira siempre en rededor de-esos
tres puntos cardinales. Y mientras el último no llega, mientras la vida se adhiere á
nuestro cuerpo con tenacidades de naúfrago,
el amor y el dolor se disputan nuestro espíritu, como dos hambrientos que forcejean
por un mendrugo.

y

***
Citan las flores con insinuaciones coquetas á las mujeres. Ya se aprestan á dejar
sus más caros perfumes en el seno de las
muchachas, durante la temporada del veraneo. Ha mucho tiempo que alguien dijo
que las mujeres son hermosas, porque se parecen á las flores, y las flores son bellas,
porque en mucho se asemejan á la mujer.
Pero cada afio, cada verano, el milagro vuelve á efectuarse, y cada año nos parecen más
hermosas las mujeres, cuando en medio de
las flores aparecen, y más bellas las flores,
porque son las -preferidas de las mujeres.
Lo que en países de clima extremoso es
imprescindible necesidad del hombre que
trabaja, lo que es descanso y vacaci6n en el
norte, es, entre nosotrO!i, un lujo que s6lo
en nuestro valle es permitido. El verano
es una cita de las flores á las mujeres; una
deliciosa conjunci6n de dos hertuosuras que
se funden en una gloria de los ojos y del espíritu; un milagro, siempre viejo y desconocido siempre, que todos esperamos con la
vaga imprensi6n con que se va á la primera
cita de amor.

***

Los teatros se aprestan á cerrar momentáneamente sus puertas, por lo avanzado de la
cuaresma, que aleja al público de los coliseos,
En Arbeu se despide la compañía que tan
brillante campaña ha sostenido, con el viejo
«Tenorio», con el conocido y admirado de todos los muchachos.
Después del «Cyrano», el «Tenorio" resulta finchado como un fidalgo tonto, y el air6n
de plumas de su sombrerc, parece desgarbado después de que ha flotado al viento el
blanco penacho del héroe gasc6n.
Pero sin embargo, Thuillier logra hacer el
milagro de infundir vida en ese manequí de
farsas y de ampulosidades que engendr6 la
imaginaci6n de Zorrilla. El «Tenorioii es. un
vago fantasma petulante, pero el talento del
actor espafiol salva al personaje y salva á la
obra. Su «Tenorioii resulta vivo, animado,
amoroso, valiente, cualidades todas que son
de Thuillier, no del héroe imposible de Zorrilla.
El Orrin ha cerrado sus puertas, despidién ·
dose por breves días, mientras sacude sus
d"coraciones y refuerza sus elencos. Hasta
la Pascua no veremos la enharinada mueca
de Bell, ni los actos de acrobatismo que nos
ofrece Orrin todos los años. Los nifios, por
escasos días, dejarán de reír con sus risas
que se desgranan como un rosario de perlas.

***

Un pequeño drama de amor, una trivial
historia de pasi6n y de abandono ha venido
á levantar la convulsión del sollozo, en el
seno de las románticas que aún quedan. Es
una de tantas historias en las cuales los capítulos se suceden con la tediosa regularidad
de una novela de folletín, y en la que, cambiándole el nombre á los personajes, queda
la vieja historia convertida en nueva.
Es siempre lo mismo. El coraz6n y el espíritu de la mujer han sido siempre uno de

los misterios más grandes, uno de los mis
indescifrables enigmas que se encuentran en
la vida.
En el dintel del coraz6n femenino, la simb6lica esfinge tiende sus 6rbitas vacías al
· horizonte desierto. Un gran vértigo sacude
á los que se atreven á asomarse, siquiera sea
por un momento. En el fondo, en el interior
dantesco, todas las anomalías, todos los misterios, las degeneraciones todas y los absurdos más inconcebibles, se mezclan en confusi6n desconcertante con los altos ideales, la
sublimidad de la pasi6n y la heroicidad del
sacrificio.
Como en la caja de Pan dora, todos los males duermen sus pesados suefios de bestia
apocalíptica en el coraz6n femenino, mien•
tras no llega el momento preciso en que la
voluntad los despierte y desen&lt;:adene. Pero
á la vez, en absurda promiscuidad, el bien y
la belleza han dejado sus más preciados doñes en esas almas, pequeñitas y frágiles como una porcelana imperial; fuertes, altas y
nobles como el ideal y el ensuefio.
¿Qué milagro de amor habrá desconcerta•
do á esa muchacha, que se entrega al aman•
te, bajo la promesa de un matrimonio leja•
no, y que, cuando su falta se hace ostensi•
ble, apela al suicidio, con fuerza y valordig•
nos de mejor causa? ¿Qué vértigo sopl6
encima de esa energía, que la apag6 como
una débil llama?

Honda sensacion ha causado en la sociedad
mexicana la noticia. del repentino fallecimiento
del distini?uido escritor y diplomático Sr. Don
Gustavo Baz, ocurrido últimamente en París,
donde desempeñaba el cargo de Primer Secretario de I a Legación de México en Francia.
El Sr. Baz principió su carrera diplomática
el año de 1880, interrumpiéndola en 1884 para
ingresar á la Cámara de Diputados, á la cual
perteneció hasta 1890, en que salió para la capital de la República francesa, como Encargado de Negocios de México durante la ausencia
del sefior Ministro. Además, desempeñó con
acierto y d¡screción el cargo de Delegado de
México en diferentes congresos y exposiciones.
El año de 1900 el Sr. Baz fué nombrado Oficial de la Legión de Honor, y en 1892 fué electo
Vicepresidente de la Sociedad Internacional de
Literatos y Artistas de París.
La muerte del Sr. Baz ha sido generalmente
sentida.

***

t

SR. DON GUSTAVO BAZ,
en Paría el 14 del actual.

NUÑEZ DE BALB07-t
Por la atónita selva, que pujante
abres, como rasgada vestid·.ira,
vas corriendo la intrépida aventura
de llevar tu pendón siempre adelante;
mas de súbito escuchas el gigante
rumor de un mar, poblando esa espesura,
y reparas que crece y se apresura
cuanto más huyes tú del mar de Atlante.
Es otro... ¿No lo ves?.. Hacia él te lanzas:
llegas por fin con tu bandera á solas,
y en las aguas del mar entras y avanzas;
y diríase. al ver tu épico trazo,
no que tú penetraste entre las olas,
sino que el mismo mar . ... te dió un abrazo!

Tosé Santos Cfwcano.

La crónica de la semana registra otra nota
dolorosa: á las ocho y media de la mafiana del
miércoles último, después de varias semanas
de enfermedad, dejó de existir en esta capital
el Sr. Dr. Ignacio Pombo, Senador por el Estado de Oaxaca.
El Sr. Pombo era originario de Oaxaca, donde hizo sus primeros estudios para la carrera
de medicina, la cual terminó en México, obteniendo el título profesional el año de 1854.
El Sr. Pombo desempeñó varios puestos de
importancia durante el gobierno del Sr. Juárez y fué Jefe nato del departamento médico de
la Secretaría de Guerra, puesto que dejó vacante para pasar al Congre~o como Diputado,
primero, y después como Senador.
En el Estado de Oaxaca desempefió el cargo
de Oficial Mayor de la Secretaría de Gobierno
en la época en que el Sr. Lic. Don Marcos Pérez fué Gobernador, y, por último, perteneció
á varias sociedades científicas, siendo fundador de la agrupación &lt;Larrey&gt;.
Actualmente era vocal de la Junta Directiva
del Colegio de la Paz.
Los funerales del Sr. Pombo se efectuaron el
jueves en la mañana enel panteón del Tepeyac,
siendo presididos por el Sr. General Don Porfirio Díaz.
La familia del Sr. Pombo ha recibido innumerables muestras de condolencia.

***

El frío ha regalado á las montanas todo
un joyero de cristalinos diamantes. Una~
fiana el Valle se despert6 sintiendo que pal
pitaban en su frente, como una imperial corona, todas las cintilaciones del cielo. La
nevada había hecho el milagro, y desde su
altura vertiginosa, la «Mujer Blancai&gt;, de la
fábula azteca, veía dilatarse hasta los confines del horizonte la blancura implacable de
la nieve, como si, en la noche, todos los án•
geles hubieran desplumado sus alas.

Qued6 ya repartida la obra que ofrecimos como prima á nuestros a~~~
de quienes hemos estado rec1bien
bondadosas frases de aprobaci6n ~
haber elegido "La Piel de Zapa"
Balzac.
•
, el
Tal vez antes de que se efectúe
Segundo Concurso de nuestro semanario, repartiremos otro libro no men~
interesante que el anterior.

MUSEO NACIONAL.-EL NUEVO SALON,

SR. DR. DON IGNACIO POMBO,
t en México el 16 del actual.

EN EL MUSEO NACIONAL
En el Museo Nacional acaba de abrirse un
nuevo salón, en el cual han sido colocados los
diferentes objetos arqueológicos que, como se
recordará, fueron encontrados en la calle de
las Escalerillas, al hacerse las excavaciones
necesarias para la construcción de los colectores del Saneamiento.
El salón es bastante amplio; está muy bien
acondicionado, y cuenta con el número de estantes indispensable para la buena. distribución
de los ejemplares á que nos referimos.

~r¡p
Los grandes hombres del pasado no son más
que instrumentos en las manos del presente.

*

Las derrotas se vengan, la.a pérdidas se reparan, las ruinas se reedifican, pero la decadencia en el hombre es irremediable.

�EL MUNDO ILUSTRADO
EL MUNDO ILUSTRADO

VIO1\ S0eI1\L

POEMAS EN PROSA
EL JUDIO ERR~NTE MODEl~NO

AYER

-- .

,

-"W

,....4
y

J

me lo encontré, sí, señor. Muy entrapajado y envuelto; calzado con unos
enormes botines; cubiertas las manos en g1·uesos y felpudos manguillos, y fumándose un
cigarro. En el instante Jo conocí, como que
tantas y tantas veces lo he visto! Lectores
míos! vosotros también, y en varias ocasiones,
Jo habéis visto. ¿.Tendré necesidad de pintá•
roslo, ó descifrároslo hoy?
Siempre convenientemente «trajeado;~ obedeciendo á la moda lo bastante pa,·a ser elf'gante, pero no de modo exag~1 a lo; para no hacerse
muy notable, no lleva nunc..1, nada eu las manos. l&gt;ías, apenas se anuncia jel aguacero, es·
ternos seguros que no fa ltará á nuestro tipo el
paraguas debajo del br¡¡zo. De la faltriquera
izquierda de su so?reto&lt;lo, despuntan ous ó
tres periódicos mano~eados, p,rrugados, como
si los hubiese leíuo; pero ui p1&gt;r encima de ellos
ha paseactosus ojos, ni hay tt•adición ninguna,
que nadie lo haya repat·ado en disposiclóu de
lePr.
Se mete entre el barro, camina sobre la nieve,
y sus zapatos están siempre maravillosamente
limpios; sin embargo, preguntad qué llmpiabotas Jo ha visto poner alguna vez los ples
sobre la cajita de los del oficio, y os responderán: ;ninguno! c,No es cierto que es éste un
famoso orig¡nal i'
Pues bien; no es así absolutamente. Es, sí,
la pura vulgaridad. Ni buen mozo ni feo, ni
gordo ni flaco, ni vif'jo ni joven, ni pícarv ni
estúpido; se parece á todo el mu.ndo.
Empero, hemos de confesar y repetir que tiene algo muy particular y de earecterístlca propiedad; helo aquí: N-o se detiene jamás.
L'.1. multitud se C?tnpacta delante de un traficante en cuadro, ó de un vendedor de comes-

~
•

-- "'·
.:.r. .....

Grupo de bailadores de 8 á 10 ailos.-1. Elena Cnesta.-~.11\lartln L6pez.-s.·carmen Gorjox.-4. Jorce
Rocquet.-5. Elena lllatlenzo.- 6. José Gorjnx.-7. Elena Domíngnez.-8. Raúl llarberena.

Baile infantil de fantasía
El Casino de Tampico organiz6, con motivo de las fiestas de C:..rnaval, un baile infantil de fantasía que se eiectuó en los salones de aquel centro de recreo en los últimos
días del pasado.
El baile á que nos referimos resulté, muy
lucido y ha dejado entre los habitantes del
puerto los más gratos recuerdos. Multitud
de nifios se dieron cita en el local, vistiendo
los más variados trajes: babia entre los
concurrentes: «contrabandistasii, «aldeanosii,
«princesasn, ,,caballeros de corte&gt;&gt;, «soldadosn;
todo un grupo de tipos y personajes de distintas épocas y nacionalidades, que se entregaban, con la alegría propia de la infancia, á
las delicias del baile.

Entre los nifios que más llamaron la atenci6n por lo correcto de sus trajes, mencionaremos á Jorge Rocquet, Elena Matienzo y
Elena Domínguez, María Teres~ Jáuregui,
Gracia y Núñez y Raúl Ostos. Los primeros,
del grupo de chiquitines de 8 á 10 años, y
los segundos del dé_4 á 6, que bailaron las
cuadrillas anotadas
el carnet, conquistándose muchos aplausos por la gracia y desenvoltura de que hicieron derroche.
La fiesta, á instancias de las principales
familias de Tampico, se repiti6 el 28 de febrero, resultando tanto 6 más lucida que el
primer día.
Ofrecemos en este número dos fotografías

en

que representan los grupos de bailadores de
4 á 6 y de 8 á 10 años, así como las de lo,
niño Alberto y Raúl Ostos.

00
Quien no sabe obedecerá sus superiores,
no merece ser obedecido de sus inferiores.EvANGELI.
·

*

El teatyo es la literatura de la gente edu.
cada qu:e no tiene tiempo de leer.-SAIN'J.',;
BEUVE.

*

Se tiene siempre el coraz6n prendido
lo que se ha sembrado.-BAzIN.

{f ,~:,· "

«

ea

.

J

BELLAS AR'I'ES.-MATER DOLOROSA.
(Cuadro de autor desconocido, propiedad del Sr. Luis Galván.)

verdadero designio- del que no tiene sin embargo, conciencia,-es sencillamente 'el de estar donde no está.
¡_Lo conocéis ya?
R ecor'.laos. Si sois muy anciano 1 ]o habéis
visto en todas las calles y en toda é poca· lo
h_a?éis visto durante el cólera, en los días' del
s1t10, en los meses de la Comuna, el otro día,

no más, en lo más recio de la tormenta de nieve.. Lo veréis hoy, en el momento en que salgáis ~ la cal le; y _mañana, temprano, lo veréis
i;amb_1é n. Lo veréis, no hayáis cuidado, ó más
prop1a_mente, lo verá todo el mundo siempre.
E~te tipo, es un tipo de París: es el Judío
Errante moderno.
. ~ero, ¿qué voz, así como secreta y poderosa,
lo impulsa á esta marcha sempiterna é !inútil?
P ues en dos palabras os lo diré: se fastidia
Y se marcha á zancajear por ahí.
JUAN RICHEPIN.

BAILE INFANTIL.-Nif-fO ALBERTO J.IOSTOS
tibles; pero él no se detiene á mirar ni la tela
en que el pintor mamarrachero borrajeó el arcoiris, ni el pavo trufado, cuyo hermoso pecho
jaspeado parece la espalda pintarrajeada de
una mujer.
El aun vuelve el rostro á mirar cuando un
pobre rocín se desploma y cae al suelo, envara.das las piernas, jadeándule los ijares, perdida la mira.da. en las angustias de la muerte.
Si oye detrás de sí que gritan ¡al ladrón!, escóndese para dejar pasar a l ratero; y si luego
corre tras él con los granujas, no es más que
para desquitar el tiempo que ha perdido, haciendo la parada. de unos seg-undos. En suma,
su única preocupación es ésta: tiene miedo,
horror, de estar alguna vez atrasado. Pero,
;.dónde diablos va, para que esté tan apura.do
é inquieto?
Ah! en este punto, nuestro personaje llega a
hacerse verdaderamente original. Porque, imaginaos. ó mejor dicho, sabedlo con certeza.: no
va á parte alguna.
Marcb.a sin saber la dirección que lleva·; sin
inquirir el porqué, sin sentir aún el cómo va.
Se precipita hacia un término 6 fin, que huye
sin cesar, ó más claro: que no exis·te. El persigue un vano sé qué, el cual no se preocupa
de aléanza'r, pero que aparenta buscar consta.ntemente. Inclínome á creer que - acasof,s\!,
Grupo de bailadores de 4 á 6 ailos.-1, Gracia Núñez.-2. Fl~roncfo Domlng~ez.- 3, María Te~eSll Jánregnl.- 4. Raúl Ostos.-5, Consuelo Peña,-6, Leopoldo
Dominl:'nez,- 'l', Elena López,- 8 , Juan Cortlna.-9, Sofla Núilez,- 10, Antonio López Cortina,

A las sociedades de elogios mutuos se deben
muchas repu~aciones que son otros tantos sarmos.-V ALTOUR.

*
No te quejes de tu tiempo: si te parecE1 malo
pregúnt8:te á ti mismo qué es lo que has hech¿
para meJorarlo.-CARLYLE.

*
. No ha mu~rto el feudalismo: cada poderoso
t1eoe u_na clientela por él domesticada y por él
defendida. -BARRÉS.

*
El medio más eficaz que ha podido hallarse
p~ra propagar nuestros vicios, es una viva.
pwtura de ellos .en la novela, en el teatro y aún
en el púlpito.-VALTOUR.
* .
Qrítica: arte.de pasar por hombre de gusto,
mostrá ndose disgustado por todo.--COURCE-

LtE.

*
Censura: uno de esos viejos cargos sociales
tan imposible de renunciar honrosamente en
BAILE lNF.AN'l'IL,-NÍ~o RA Ul.i-OS'l'OS.~, ,•;1 ' nuestra ,é poca como de desempeñar con prove,,···&lt;füo.-VAL'l'OUR,

�EL MUNDO ILUSTRADO

EL MUNDO ILUSTRADO

Política Geoeral
En la Cámar a de los Comunes.-El l\llntsterlo pellgra.-Una derrota lnesperada.- Trlunfo de los lrlandeses.-Los llberales en accl6n.-John Redmond héroe
de la Jornada.- La guerra.-Otro bombardeo.-El Almirante Makarolf,-Puerto Arturo ftrme.-Los rusos toman la ofinslva.-En espera
de las operaciones por tlerra.-Sln temores de compllcaclones.-Medlacl6n prematura.

N

O era difícil prever, al abrirse el actual Parlamento, que pronto ocurriría un rompimiento eñtre las diversas fracciones en
que se ha!lan divididos los partidos ingleses. Es cierto que
los puntos principales de disidencia radican en la'cuesti6n financiera que divide y aparta á conservadores y liberales en variados grupos
y en ma.tizadas bJ:1.nderías; pero los irlandeses, que forman la agrupaci6n más compacta de la Cámara de los Comunes, los que obedecen
á las indicaciones del «terrible» John Redmond, jefe reconocido é indiscutible de los que sueñan en la anhelada «Home Rule» para la
verde Erín; los que trabaj\\n sin descanso por dar la codiciada auto-

***
El golpe ha sido duro, y habrá de influir por modo eficaz en debilitar á Balfour y en disminuir su ya menguado prestigio, abriendo
paso á los liberales hacia el poder, escapado de sus manos casi desde
que el «Great Old Man» se eclips6 de la escena política; para buscar
descanso á sus arduas labores de media centuria.
La ausencia del célebre ex-Ministro Mr. Chamberlain es, acaso un
factor que ha de tenerse en cuenta para calcular los acontecimie~tos
futuros en la política inglesa, pues todavía no se ha tratado en el
Parlamento del asunto principal, de la reforma financiera, que es la
que más divide los ánimos y más multiplica escisiones en las antes
apretadas filas que regenteaban el difunto Salisbury y Lord Rosebery. Es cierto que ya ¡;e nos dice que Balfour ha declarado que
en el actual período parlamentario no se tratará de reformas financieras; pero esta misma declaraci6n hace pensar en el pronto regreso
de Chamberlain, quien, á no dudar, procurará impulsar la iniciada
campafia.

***
Este incidente, que amenaza la yida del Ministerio Balfour, hará
apartar á Inglaterra la vista de los acontecimientos que con gran lentitud van desarrollándose en el Extremo Oriente, por más que en todo el Reino Unido dase importancia capital al duelo que sostienen
Rusia y el Jap6n, por prevalecer cada cual c.o n absoluto predominio
sobre aquellas regiones abiertas al comercio y á la Ó:plofaci6n de los
pueblos occidentales.
Pero si la Gran Bretaña deja por un momento de preocuparse, si
posible es, por la marcha de la guerra, el mundo sigue todavía con
creciente interés las operaciones y espera con ansia los movimientos
cj.e las tropas rusas y japonesas que se congregan en los confines de
Mandchuria, atisbando con mirada escrutadora la hora de los combates que tengan siquiera apariencias de definitivos; pues hasta ahora
nada se ha adelantado en los encuentros por mar y tierra ocurridos
entre rusos y japoneses.

Cierto que ~or depronto los ejércitos del Mikado han podido desemba_r~ar r.uas1 pacíficamente en Corea, á favor de la preponderancia
adqumda en los mares orientales por los primeros movimientos de
sus flotas, que han logrado mantener á las escuadras enemigas
unas encerradas ~n Pu~r!o Arturo al abrigo de las fortificaciones d¿
la plaza, y otras rnmov1hzadas en Vla_divostock, parte por los hielos
~e la comarca que con_fina con las reg10nes hiperbóreas, parte por las
Jiras de los cruceros Japon~ses que ~a1;1da el Almirante Togo, los
cuales se mueven á la contmua en d1strntas direcciones buscando
los ~uques enemigos, á fin de procurar anonadar el pod~r naval de
~us1a _y quedar _du~ños de los mares, y por ende dejar reducido al
imperio mo~covita ª. la ~ase de provisiones que á gran costo le ofrece
el Ferrocarril Trans1benano.
A ese objeto ha tendido sin duda el bombardeo de Vladivostock
el cual~~ definitiva pareci6 más un reconocimiento, según la primiti~
va version ~e San Petersburgo, qu~ un_ at~evido golpe de mano, como _pret~n?ian lo~ que toman sus mspuac10nes en la capital del imperio dei Sol Naciente. A eso han tendido también los repetidos
a_taques contra Puerto Artur?, el úl~imo de los cuales parece haber
sido _más eficaz que los ~nte:10res, á J~zgar, no por los ditirambos que
provienen de procedencia mponesa, srno por las pérdidas confesadas
po_r los rusos, que ~n esta vez,. ?omo en toda la campaña, son los
primeros en comumcar la:s noticias referentes á la situaci6n naval de
Puerto Arturo. Ya no se contenta el vicealmirante Makaroff como su
predecesor, con esperar sencillamente los ataques del contr~rio· impetuoso al parecer, busca en ~ovimientos activos nuevas probabilidade~ de triunfo y se le ha visto en el combate del día 10 salir con
dos simples cruceros protegidos á rescatar un cazatorpedero ruso que
se hundía, aun cuando era de temerse que encontrara como encontr6
al ~rueso de la flota enem_iga. Esta_ tentativa, aunq~e haya resulta~
do 1~fru~tuosa por las circunstancias en que se emprendi6, habrá
servido sm duda para levantar el espíritu de sus subordinados, pues
según afirman los e~pertos,. las tropas se fatigan en la inacci6n y se
cansan en la espera mde:fimda de los ataques del contrario.

***
Entre tanto, permanecen firmes en sus puestos los defensores, y ni
remotamente han pensado ab3:ndonar su fuerte posici6n, por más que
una Y otra vez se haya anunciado así en informes de origen japonés.

LA GUERRA RUSOJAPONESA.-EMBARCO DE TORPEDOS,

Y en espera de}os ~utu~os acontecimientos, s6lo una. cosa puede
darse por segura o ?as1: que las dos pot~ncias contendientes quedarán
solas en la lucha sm que hayan de temerse complicaciones· pues
desv~n~cida la pos;bilidad de i,ltervenci6n de Gran Bretaña, d~spués
del VIaJe del Em baJador ruso que llev6 de San Petersburgo á Londres
Y de L?ndres á San Petersburgo prendas de amie.tad y confianza de los
respectivos soberanos; y expedida la proclama de neutralidad de los
Estados Unidos por el Presidente Roosevelt que con satisfacci6n tan
franca recibieron en Rusia, los temor.es tod¿s se han deshecho, y hasta se ha lle~ado á apuntar, aunque sm fundamento, que Francia y
Estados Umdos estaban llamados á intervenir de modo amistoso
para la cesaci6n de las hostilidades. Verdaderamente, es á nuestro
e!)tender pr_ematuro cualquier intento de mediaci6n en las actuales
circunstancias; después, quién sabe; tiene muchos escondrijos la
competencia de los pueblos.
16 de marzo de 1904.

o
LA GUERRA RUSOJAPONESA.-EL GOBERNADOR DE VARSOVIA PASANDO
REVISTA A LAS TROPAS ANTES DE LA SALIDA DE ÉSTAS
PARA MANDCHURIA.
LOS JEFES DE LAS FUERZAS RUSAS EN ORIENTE.-EL(GENERAL
KUROI'ATKINE Y EL ALMIRANTE MAKAROFF.

nomía á Irlanda, desde hace muchos años; los que fueron derrotados
con P~rnell y cayeron con las promesas del gran Gladstone, que ya
anunciaba cercano el deseado triunfo; esos mismos que se inclinan á
uno ':( ?tro la~o d~ los partidos dominantes, según las tendencias de
·los yieJOS «tor~e~» ? de los modernos «wigh~», haciendo á cada paso
vacilar el _eqmhbrio _de la Cámara, han logrado en la primera escaramuza de 1mportanc1a, substraer la mayoría parlamentaria con que
.contaba el Primer Ministro, Mr. Balfour, y en poco estuvo que el Gabinete no fuera completamente derrotado.
Tratábase de una simple cueeti6n administrativa referente á Irlanda: de la prohibici6n de la ensefümza del gaélico en las escuelas irlandesas, y el golpe preparado con tacto exquisito sorprendi6 aun á los
mismos partidarios y n0 menos á los liberales, 'que no esperaban una
derrota tan patente en asunto de tan escasa importancia. Y, sin embargo, así fué: mientras Mr. Balfour charlaba tranquilamente con un
amigo de las galerías, la discusi6n, que casi pas6 inadvertida termin_6. en _silencio, .Y _al r~cogerse la votaci_6n, se vió, con asombro'de opos1c1omstas y mm1ster1ales, que el gobierno había llegado á una minoría de once votos.
·
El entusiasmo que se sigui6 entre lo? vencedores, fué' una especie
.de tregua que supo aprovechar con mucha cautela el derrotado Primer Ministro, llamando á toda prisa á sus ausentes partidarios, pues
cuando se pretendi6 hacer constar que el gobierno carecía de la exigida mayoría, se vi6 que ya la tenía de veinticinco votos: es decir
que mientras la liga liberal-irlandesa se entretenía en apláusos y fe:
licitaciones mutuas, los unionistas habían podido llamar treinta y
~ei~ qe SlfS n,iieillbr9!3 ¡&gt;ara impedir la retira,da del Ministerio,

z. z. z.

Solamente _de una manera se conservan las naciones: cuando representan grandes ideas y cuando están representadas por grandes hombres.

*

No hay casualidud, no hay más que coincidencias.

Siguen imperturbables aguardando la
concentraci6n de tropas en Mandchuria,
que no tardarán en ser en número suficiente para comenzar operaciones agresivas
coutra los soldados niponeses, que, por
su parte, continúan llegando á tierras coreanas, donde mandan como verdaderos
dueños, ya que el tratado celel;&gt;rado últimamente con el Emperador que nominalmente reina en Seul, los deja en completa libertad de acci6n, aunque hayan pretendido negar que la administraci6n del
imperio peninsular no estaba supeditada
á sus órdenes y exigencias; siguen preponderantes desde Seul hasta Pingyan,
construyendo vías férreas, removiendo
empleados, cambiando la organizaci6n
general del país, y dictando todas las disposiciones que creen convenientes para
los futuros movimientos estratégicos.

***

LA GUEMA RUSOJAPONESA. -UN BUQUE DE GUERRA ,TAPQNÉl$
PROVEYÉNDOSE DE CARBÓN,

Tal es, al terminar la presente semana,
el estado que guardan los beligerantes,
frente á frente los dos, recelándose mutuamente de intentar por ahora ningún
movimiento que pueda comprometer el
porvenir, que cada cual considera favorable para sus propios intereses.

LA GUJlJRRA RUSOJAPONESA,-CO?i!CEN'J.'JUC¡óN PE ~OPAS RUSAS EN LAS RIBERAS PEL YALÚ,

�EL MUNDO ILUSTRADO

EL MUNDO ILUSTRADO
!

'

Notas de sport

El "Rtforma Jltblttic tlub"

TIRANDO UNA BALA DE 16 LIBRAS.

SALTO CON GARROC'HA.

Sr. C, 1\1. Bntlln.

Sr, T, R, Phllllps, Presidente.

oY conmemora el «Reforma AtbleticClub&gt;
el X aniversario de su fundación.
Este Club, que puede considerarse como
el principal centro de «sport&gt; en la República
Mexicana, fué definitivamente organizado el
20 de marzo de 1904, por unos cincuenta caballeros, de entre los cuales se formó la Mesa
Directiva compuesta por los señores P. de la
Poer French, Presidente Honorario; H. C. Waters, Presidente; L. J. Nunn, Vicepresidente, y
T. R. Phillips, Secretario y Tesorero, habiendo sido socios fundadores los señores A. P. de
la Poer Frencb (Ministro inglés), H. C. Waters,
A. J. Cam'pbell, E. W. Jackson, FelipeM. Robertson, Chandos S. Stanhope. Charles O.
Pl¡.illips, L. H. Rouzer, Lionel O.arden, J. H.
Hampson y Richard Honey. Entre los socios
figuran personas de representación de la colonia inglesa, como banqueros, capitalistas, apo•
derados y representantes de varias
compañías, etc.
Actualmente. el Club tiene 233 socios, de los cuales solamente 80 no
son ingleses, estando incluídos en
este número 30 mexicanos.
Durante todo el año, el Club ce- .
lebra en los terrenos de la Reforma
los juegos de «Cricket&gt;, «Lawn Tennis&gt;, «Football&gt;, «Polo&gt;, «Hockey&gt;
y «Quoits&gt;. De éstos los que cuentan con mayor número de aficionados, son el «Cricket&gt;,el «Lawn Tennis&gt; y el «Football&gt;.
Los seis primeros meses cel año
forman la temporada del «Cricket&gt;,
y los otros seis la del «Football&gt;. ·
El 12 de diciembre es el llamado
por los socios ·« sporting day&gt;, y
en este día, año por año, se celebran distintos juegos atléticos, otorgándose á los vencedores valiosc,s
y artísticos premios.

H

En los diferentes «sports&gt; al aire
libre, corresponde al «Reforma
Athletic Club&gt;, la honra de contar
entre sus miembros á los mejores
jugadores de la República. A coni;inuación damos los nombres de

Srlta, PatrJcla Bntlin.

Sr. Shrap.

Sr, 1\1, S. Tnrner.

algunos de ellos, con expresión de los juegos
en que se distinguen y la fecha en que batieron el &lt;record&gt;:
M. S. TURNER.-Carrers de velocidad á 100
yardas; tiempo, 10 segundos dos quintos (diciembre 12 de 11J02). En carrera abierta á larga distancia no ha tenido competidor en México, hasta la fecha, el señor Turner; es un completo «sportman&gt;. Ha pertenecido al «South
London Harriers Club&gt; (el primero en el mundo en su género), al «Vesta Rowing Club» y al
«Otter Swimming Club&gt;, obteniendo grandes
premios como nadador, remador y corredor
(con y sin obstáculos). Nadando ha hecho 40
yardas en 24 segundos, 60 en 36 y 90 en 61. Andando á paso veloz, ha hecho 19 millas en tres
horas 15 minutos. Ha obtenido grandes triunfos en el juego llamado «Water Polo&gt;; y remando en las grandes regatas &lt;lf 1 Támesis, ha con-

quistado los primeros lugares. Tiene 27 arios
de edad, de los nuales ha dedicado 12 á toda
clase de ejercicios atléticos.
H. J. HOLT. - Salto de altura. 5 pies 4 y media pnlgadas ( diciembre 12 de 1902). Carrera de
obstáculos y velocidad, 120 yardas en 17 segundos dos quintos. El señor Holt es, además, un
gran jugador de «Base Ball:&amp; y uno de los primeros jugadores de Cricket en la República.
C. M. BUTLIN. - Salto á distanda, 20 pies
y 3½ pulgadas (julio 4 de 1903). Salto con garrocbi,,: Altura, 9 pies dos pulgadas [diciembre
12 de 1899). El señor Butlin es también un
gran «sportman&gt;. No ba llegado á ser vencido
en el «Lawn Tennis&gt;, consArvando bast.a la fe·
cha la copa. Ha sido campeón en el salto con
garrocha y hasta la fecha ninguno ha alcanzado la altura que él brincando en competencia. Sin embargo, el señor Sharp puede considerarse como el actual campeón
en este ejercicio, pues si bien es
cierto que no ha llegado á brincar
los 9 pies 2 pulgadas alcanzados
por. el señor Butlin, es de creerse
que teniendo competidor, pueda batir el «record», porque de dos años
á esta parte ha vencido con facilidad á sus contrarios. El señor But·
lin no puede saltar en la actualidad
lo mismo que en el año de 1899, por
haberse fracturado un brazo.
OSCAR BRANIFF.- Arrojar
una bala de 16 libras á mayor distancia: 31 pies 6 pulgadas [Diciem·
bre 12 de 1901). El señor Bra.niff
es un verdadero atleta y siempre se
ha disting'Gido como jugador de
«Base Ball&gt;, «Football», «Salto con
garrocha&gt;, etc.
JUEGO DE CRICKET.-No obstante que el «Reforma&gt; ha perdido
la «League Cup&gt; por muy pocos ta.utos, en los dos últimos años la ob·
tuvo y conservó durante los años de
1900 y 1901. El Sr. C. M. Butlin tiene
el «record&gt; más alto al «bat&gt;, haciendo en Puebla el 22 de febrero
de 1903, 175 carreras, sin que lo·
graran ponerlo fuera. El señor Butlin es el mejor jugador de «Cricket&gt;
EL &lt;REFORMA ATHLETCC CLUB&gt; EN UN &lt;SPORTING DA Y.&gt;
en el país, y mientras fué Capitán

del «Reforma Athletic Club&gt;, su team conservó
el campeonato en este juego. También se han
oistinguido t&gt;n el «Cricket&gt; los señores Geo
Kennedy, H. E. Brook, F. Trollope y George
Ga:vnor.
FOOTBALL.-El Club t~mbién cuenta con
muy buenos jugadores de «Football&gt;, entre los
que figuran, en primer lugar, los señores Johson, Parada, R. BlackmorP, Clifford (Capitán
del Britisl.l Club), Bennet, Turner y Bourchier.
LA WN TENNIS.-Por muchos años tuvieron el campeonato en este juego los señores
Wm. B. Woodrow y C. M. Butlin [en los «doubles&gt;). El primero de estos señores obsequió
al Club las dos valiosas y artísticas copas que
i=;irven de insignia á los campeones de este
juego.
En los «doubles&gt; son actualmente campeones
los señores Butlin y T. Honey.
Entre los jugadores pertenecientes al bello
sexo, no ha. podido competir, hasta la fecha,
ninguna con la señorita Patricia Butlin, y aun
entre los hombres hay muy pocos que puedan
competir con tán hábil y simpática jugadora.
Ojalá siguiendo el ejemplo del «Reforma
Athletic Club&gt;, tan hábilmente dirigido por el

¡Muchos escriben libros! ... De la Gloria
rnnchos corren detrás;
más, la página eterna... la soi'iada...
¿cuántos la escribirán?
MANUEL DEL p A LA ero.

o
Los pueblos j6venes no ven sino lo que
tienen que ganar; las naciones vif'jas piensan en lo que tienen que perder. -GROS·
CLAUDE.

&lt;CLUB REFORMA. &gt;-POLO,

PIERROT TRISTE
Pierrot acariciando la mandolina,
y dibujando el ritmo con su pirueta,
rasguea una romántica cavaleta
que gustaba á su pérfida Colombina.
Entona su voz dúctil y cristalina
una canción vibrante como saeta,
mientras corre una lágrima en su careta
cual transpar•.nte y húmeda serpentina.
«CT,UB REFORMA.&gt;- LA WN TT&lt;:NNIS.

La historia es una buena consejera porque
es la experiencia comprobada y condensada.

Su novia, la de mística faz de plata.,
con otro más hermoso fuése la ingrata,
llevándose su dulce gracia divina;
Pierrot mezcla en su canto risas y enojos
y la lágrima a ,uella brilla en sus ojos
cual transparente y húmeda serpentina ....

-MAZADE.

RAMIRO HERNÁNDEZ PORTELA.

&lt;CLUD REFORMA,&gt;-SALTO Á DISTANCIA.

señor Thomas R. Phillips, se fundaran algunos
clubs de mexicanos para fomentar entre nosotros la afición al sport.

00
LA PAGINA ETERNA
Tonos los que escribimos la soñamos
magnífica; ideal;
la buscan en el libro nuestros ojos,
y en el libro no está.
Engendro del placer 6 la amargura,
del combate 6 la paz,
vive allí con el alma del poeta,
el alma universal.
La hallaron en la fe Milton y Dante;
en la duda, Balzac;
Shakespeare en la miseria; en el regalo
Byron y Chateaubriand.
A la mentira la arra.ncó Cervantes;
. Tácito á la verdad:
y es, lo mismo plegaria que blasfemia,
en io&lt;los ir¡mortal,
CARRERA DE .Nl;~O!'¡ ..

FOOTBALL.

VERA CRUZ. -BA~ ADORES,

�EL MUNDO ILUSTRADO

EL MUNDO ILUSTRADO

,

Ella se irritaba un poco. El socarrón se
callaba.
-¿De veras? ¿No conseguiría ella hacerle
contar una de sus buenas fortunas de bastidores, una sola'?
-Pues bien, amiga mía, concluyó por responder Fa.bree, sonriéndose; ya que usted lo desea
tanto, voy á decirle cuál ha sido mi primera
pasión.
-¿Por una mujer de teatro?
-Sí, pero le advierto á nsted que la acción
no pasa en la calle Richelieu, en el teatro Francés, y la heroína no es &lt;sociétaire&gt; con parte
entera. Tenía yo entonces diecinueve años y
comenzaba mis estudios de derecho. Era cándido y tímido.

*
**

L

Una noche entré en el teatrito de los Gvbelins, donde se representaba la &lt;cBerlina del
emigrado,&gt; y quedé herido de amor por la dama
joven, que se llamaba Blanca Lilas, tan pronto como apareció en escen.a,. ¿Era joven? ¿Era
linda? Me lo pregunto á mí mismo hoy que sé
que la belleza de una actriz puede desaparecer
con cold-cream y dos toallas, y que las «ingenuas&gt; tienen generalmente un hijo teniente
de caballería ó subprefecto.
Pero entonces, mademoiselle B lanche Lilas
me aparecía como la más adorable de las mujeres.
.
Sólo vivía para soñar en ella, y, para admirarla con más frecuencia, en el escenario de
los Gobelins, de Montparnasse y de Grenelleporque la compañía era ambulante,-vendía yo
todos mis libros á los puesteros de la calle
Cujas .... Gracias á Blanca Lilas, conozco el
repertorio de los antiguos melodramas.
rQué encantadora estaba en el «Cretín de la
Montagne,&gt; y en «Polder, ó el Verdugo deAmsterdam.&gt;
·
Es la única mujer por quien he hecho versos.
Eran execrables, pero sinceros, y nunca, como
es de suponer, me consideré con audacia para
dirigírselos.
.
Las vacaciones me llamaron entonces á m1
provincia, en casa de mi familia. Las pasé contando las horas, y, la noche misma en que regresé á París, corrí á los Gobelins, después á
Montparnasse y luego á Grenelle.
El nombre de mi actriz no figuraba ya en
ninguno de los tres carteles.
.
.
La inquietud, la espantosa mquietud que

i:r~~a:~ tt~r;i!~~ ~! ;~!~;º~~

La Camarera de Teatro
EN

!)l Odeón se daba aquella noche el «Depit amoureux,&gt; como "petite piece "y la
hermosa Sofí.a Cherubín, que desempeñ~ba el
pap!)l de Marinette, estaba todavía en el escenar~o, cuando Fabrec-ya lo conocéis, Fabrec,
~l dip_utado de barba de oro, con su aspecto tan
JUveml, á pesar de sus cuarenta años, y á quien
S«;l encuentra en todos los estrenos-entreabrió,
sin llamar, la puerta del camarín diciendo
&lt;¡Cu-cúl&gt;.
'
El malvado, que hacía algún tiempo coqueteaba con S?fía, creía sorprenderla en el momento de quitarse los afeites, en el más seductor desorden, como á veces se lo ofrecía la
suerte.
La escena de falso pudor é indignación fingid.a que representaba la comedianta divertía
siempre mucho á Fa.bree.
'
-rQué indiscreto! Le prohibo mirar ..... .
. Vuélvase lle espaldas .... el tiempo preciso para que me poni;a el peinador .. . . ¡Qué monstruos de hombres!
Y es~o. co_nclufa generalmente con un beso de
reconc1hación en la nuca de la bella joven.
Por eso se encontró algo contrariado al encontrar vacío el camarín.
Pero Constancia, la vieja camarera, que estaba ~etrás de un ?iombo, salió y le dijo:
-Si el señor quiere tomarse la molestia de
se_ntarse .... la señora volverá dentro de cinco
mmutos.
Fa.bree se dejó éaer en un sillón de Persia
floreado, cruzó las piernas, y, al mismo ·tiempo que golpeaba con la punta del bastón su
b&lt;?tín charol~d?, s&amp; ·sumergió en · reflexiones,
mientras la vieJa arreglaba las chuchería,$ en
la mesa del tocador,

Aparte de todo, ¿,para qué había ido al cuarto de Sofía Cherubín?No era por amor. Apenas
por distracción.
Un día que se puso apremiante, ella le dijo,
con cierto aire razonable:
-Escuche usted, señor Fabree. Es usted muy
amable. Pero yo tengo cuarenta mil francos
de deudas, y para ustedes se ha concluído el
hermoso tiempo del Panamá. Venga á charlar
aquí todo lo que quiera, pero sólo seremos
buenos compañeros . ...
Francamente, ella tenía razón. Sin embargo,
un atractivo llevaba siempre allí al hombre de
buena fortuna, un atractivo casi desinteresado,
porque, contento con obtener aquí y allí lo que
nuestros antepasados llamaban los &lt;menus sufrages,&gt; se complacía al lado oe esa artista de
raza tan bella y tan alegre, y se reía francamente de sus salidas espirituales y sazonadas
con un asomo de cinismo.
¿Y además, qué? Hay que matar el tiempo.

***
Y mientras pensaba, Fa.bree miraba maquinalmente á la camarera, y, bruscamente, lesacó de su ensueño el rostro de la viejecita reflejado en el espe:jo.
'
¡Qué ruina! ¡Qué desconsoladora fealdad!
Seca como un palo, arrugad a como una manzana en invierno, con greñas color ceniza
ojos muertos, dientes amarillos y demasiad~
largos que mordían unos labios amoratados:
daba miedo. Y probablemente había sido una
mujer linda, y amada en sus tiempos.
Debía tener por lo menos setenta y cinco
·11,j¡o!j;.- -Y; Fabree, cuyo corazón era. bueno, se

co1:11padeció de esa lamentable vieja, que traba.Jaba hasta la muerte; pero, en su refinamiento, sentía también algo como una repugnancia
al ver esa bruja con harapos de luto, que parecía manchar, al ~ocarlos, los encajes, las frusler:~as de plata cmcelada, los peines de carey
roJ1zo, todas las cosas de lujo, delicadas y
perfumadas, que brillaban sobre la mesa de la
actriz.
De pronto, la puerta se abrió y Sofía Cherubín apareció con una rosa en la oreja, con su
rozagante falda de Marinette.
Estaba fresca como un capullo la divina trigue_ña, y estallaba de juventud, de belleza, de
afeites y de desenvoltura.
-¡Fa.bree! exclamó alegremente. Llega usted
oportunamente, pues vamos á hacer una pequeña fiesta. Dentro de poco vendrán á buscarnos
á mí y á mis compañeras, con trajes de teatro'
para llevarnos á la Gaité, donde representare~
mos para un &lt;beneficio.&gt; Mientras tanto charlaremos, y durante este tiempo, Constancia
n?s preparará un ponche. Siéntese y sea juicioso.
La camarera pasó detrás del biombo.
Charlaron, y Sofía, según su costumbre se
puso á bromear con el hermoso diputado sobre
los. numerosos éxitos de galantería que se le
atribuían en el mundo del teatro.
Vamos á ver, ¿era verdad todavía su historia
con la &lt;divette&gt; del teatro Nouvea~tés?
Pero Fa.bree era discreto.
. El verdade~o hombre afortunado con las muJe!'es lo es siempre, porque las ama por sí
mismas, y no por necia vanidad.
A l~s preguntas de.Sofía, Fa.bree no respondía s1uo eon bromas, siu decir na¡la.

~~p~º;:r~~
se había renovado el contrato de mademoiselle
Blanche Lilas y que no se sabía lo que había
sido de ella.
Pues bien, querida amiga: créame si quiere,
pero sentí ese día mi más doloroso, mi más
amargo pesar de amor, y pasaron muchos meses antes de consolarme.
-¿Y eso es todo? preguntó la comedianta.
-Ni más ni menos.
- Fabrec, es usted un mistificador, y se burla
de mí con sus recuerdos estudiantiles.
Pero, de pronto, la camarera de la actriz entró en el uamarín.
-Señora, esos señores y señoras suben al
coche. No esperan más que á usted.
Y la voz del director de escena gritaba en la
escalera:
-¡Señorita Cberubínl ¡Pronto! se nos va á
hacer tarde.
En un minuto, una sirvienta tomó de las manos de la vieja los paquetes.
Sofía se envolvió en una piel. ...
-¡Hasta la vista, Fa.bree!
Y las dos mujeres salieron corriendo:

LA AGRUPACIÓN DE &lt;DIONISIANOS.&gt;-SOCIOS CONCURRENTES AL úLTIMO BANQUE'l'E,

Tres meses después de haber salido del teatro; me dediqué á ganar la vida limpiando. casas y ayudando á los quehaceres domésticos
como sirvienta. Gracias á un antiguo compañero que desempeñaba los papeles de característico, conseguí, mucho tiempo después, esta
colocación de camarera de teatro.
Pero ya no puedo más. Sólo me conviene !)l
hospicio. Mi solicitud está en la Asistencia
Pública. Puede usted preguntar. Mi no~bre
verdadero es Constancia Poireau. Y ya que en
otro tiempo se dignó usted fijarse en mí. ...
Ella se interrumpió, como avergonzada, temiendo disgustar al hombre á quien pedía un
favor.
Afortunadamente para ella, él tenía buen corazón.
-Iré .... mañana, dijo él con una voz casi
temblorosa.
Tranquilícese usted, voy á ejercer mi influencta en las oficinas. Y si, por el momento, agregó, con los dedos en el bolsillo del chaleco,
pudiera serle útil. ...
Pero ella hizo un ademán de negativa, discreto y muy digno.
-Gracias, caballero .... Todo lo que deseo
es entrar en un hospicio . . .. Allí con mi corto
socorro anual de la Sociedad de los Artistas,
estaré muy satisfecha.
Por un movimiento cordial, antes de separarse de ella, le alargó la mano. Pero cuando ella puso la suya, seca y arrugada, no pudo contener un estremeeimiento al pensar que
veinte años antes, hubiera llorado de alegría
á haber podido depositar, sobre esa misma
mano, su tímido beso de adolescente.
Y al irse por los corredores del teatro, con
una ligera palpitación de corazón, se sorprendía, á resar de su experiencia, de esa extraña
vida de París, donde él, casi un joven todavía, tenía el deber de conseguir un lecho de incurable para la mujer que le inspiró su primer ensueño de amor.

***
El diputado iba á salir á su vez, cuando la
vieja Constanza se acercó.
y levantando hacia él su rostro de miseria:
-¡Caballero .. . . ! dijo tímidamente.
-¿Qué quiere usted, buena mujer?
-Deseo pedirle una cosa. Estoy muy fatigada. Y a no t:engo salud. Ape~as si. pued?
hacer mi traba.JO, Por eso he pedido m1 admisión en un hospicio.
-Está bien, dijo distraídamente Fa.bree.
Cuando yo vuelva otra vez, me entregará usted una nota.
Pero la camarera no lo había dicho todo. .
-Además, caballero, hay una cosa que quizás le hará interesar algo más por mí. Le he
oído hace poco, cuando hablaba -qsted con la
señora. Pues bien: yo soy Blanca Lilas.
Involuntariamente, Fabrec lanzó una exclamación y retrocedió un paso. .
.
¡Blanca Lilas! ¿Era Blanca Lilas, esa horrible vieja harapienta, con ese rostro de veladora de muert0s·t
Exclamó, muy turbado, casi con espanto:
-Pero ¿qué edad tiene usted?
La vieja se sonrió lamentablemente.
-No la que parezco, es verdad. He sufrido
mucho. Pero tengo sesenta y dos afios, y tenía ya cuarenta y uno cuando me vió usted representar, en un teatro de los suburbios. La
edad de las cómicas no se ve desde la sala.
Pero á pesar de esto, me ~espidieron pre~isamente ese año. Me consideraban demasiado
vieja. Y después llegó la, llÜ$eria.

Francisco Coppée.

La "Agrupación de Dionisianos"
En días pasados celebró s1;1,banque~e a1_1~al
reglamentario la «Agrupa~1on de, D1oni~1anos» sociedad en la cual tienen solo cabida
los que en su juventud fueroñ alumnos del
plantel que dirigía el señor Don Dionisio Gómez.
Entre los viejos condiscípulos se cuentan
actualmente hombres de mérito y de elevada posición que, lejos de echar en olvido el
recuerdo de las horas pasadas en la escuela,
procuran mantenerlo siempre vivo, reuniéndose en amigables convivialidades.
Al último banquete, que se celebró en uno
de los principales restaurantes de la capital,
concurrieron los señores Lic. Don Roberto
Núfiez, Subsecretario de Hacienda; Don Rafael del Castillo, Don Agustín Earriaga, Don
Bernardo A. Z. Palafox, Coronel del Batallón de Zapadores; Don Jesús Rábago, Diputado; Lic. Don Eugenio Ezquerro, Juez
3'! Correccional; Lic. Don Manuel M. Dávalos, Don Fernando S. Padilla, Don Jqaquín
Zerecero, Coronel Don Manuel P. Villarreal,
Don Adolfo Toussaint, Doh Félix M. Escalante y Don Francisco de P. Echeverrla, discípulos todos de Don. · Dionisio Gómez, así
como algunas otras personas que también
pertenecieron á la misma escuela. Además,
asistieron al banquete los señores Don José
León y Don Luis Reboulet, que fueron profesores del establecimiento en la época en que
cursaban la instrucción primaria los miembros del círculo actual de «Dionisianos».
Durante la comida reinó entre los concurrentes la más franca animación.

~

•r-- ~-:--,'"'
f

••

11'-

;NUESTRO PAIS,-VlSTA GENERAL DE C. JUÁREZ,

�EL MUNDO ILUSTRADO

EL MUNDO ILUSTRADO

Páginas de la Moda
Los trajes de Semana Santa.-Para la Pascna:
trajes de baile y de paseo,

cuanto á las segundas, muchas
son las reuniones familiares
que se están organizando.

E

STAMOS en pler¡.a cua-

SR. ARZOBISPO DON PRÓSPERO MARÍA ALARCÓN.

El Visitador Apostólico.

H

ACE pocos días l~egó á esta capita;, procedente de Europa, Monseñor Domenico Serafini, Arzobiepo de Spoleto,
nombrado por el Papa Pío X Visitador
Apostólico en México.
'
La misión de Monseñor Serafini se rela-

resma y la Semana Mayor toca ya á nuestras
puertas. El traje negro, por
una costumbre social inveterada se impone en estos tiempo; y mal vista es la dama elegan'te que no lo lleva. Sin embargo, debo hacer una aclaración: el traje negro sólo se usa
en las :fiestas religiosa1:¡ y en
una que otra elegante reunión.
Acatemos la costumbre, que es
á manera de fuerza avasalladora que nos eubyuga, y rindiendo culto á la moda que en estos tiempos cuaresmales ha imperado desde hace largos años,
adoptemos el traje negro.
La Semana Mayor es recibida por nuestra sociedad con
grandes alardeos de lujo y ostentosas manifestaciones de elegancia. No hay hogar, por
modesto que sea, en el que no
se confeccione por lo menos un .
traje para la Semana Santa. Y
tiene que ser así: las ciudades
se animan y hasta los apacibles
pueblos de las serranías entran en un período efímero de

MONSE!il'ORSERAFINI, VISITADOR APOSTÓLICO.

cio~a directa y exclusivamente con &amp;l buen
gobierno de la Iglesia Católica en el país
pues ~egvn las declaraciones que con res:
pecto a su venida han hecho á la prensa personas caraderizadas y que parece están al
tanto d~~ asunto, el Visitador trae el encar~
go esp~mal de cerciorars~ de la marcha que
aquí_ sigue la misma Iglesia, y de poner reme~10, ca;so de que existan, á los males que
advierta.
· -

***

,~/
R·

·-~

_µ

--

[En un cortijo.)
I

Eres todo un filóscfo, borrico;
ni el duelo esquivas ni el ¡,Jacer te afana
y sólo el ansia de pasión liviana
suele tu calma interrumpir tantico.
Pobre en meollo y en paciencia rico,
sul¡es al que te zurra la badana,
y conduces á rústica aldeana
como á desventurado merolico.
:~Quién como tú feliz? Cual muchos hombres
ci,tras todo tu encanto en el ¡,esebre;
y aunque á, la humana multitud no asombres,
que eres, por torpe, de sarcasmo objeto,
consigues que un poeta te celebre
grabándote en el cuño del soneto!
II
Caldo el rabo y la cabeza baja,
¡¡o t,e se&lt;lqce11 i¡:noraqas lides,

}'., parodiando á Diógenes, no pides
srno comer en paz la rica paja.
No ~onoces de orgullo ni una miaja,
Y. sumiso en la cuadra do resides
sm proteHar del pienso te despides
cuando t~ ordena el látigo: ¡trabaja!
Hu_milde, el grano llevas á la siembra;
humilde, traes en la pisca el fruto:
Y sólo cuando corres tras la hembra
s\entes que te entusiasman dnlces goces
Y te transformas en el fiero bruto
que se defiende del rival á coces!
III
Tu nombre es timbre de tontera y cu·\nto
ser C!J~ privilegiada inteli¡¡encia '
'
ambiciona la paz de tu ex1Stencia
que no la turba el sinsabor del llanto!
No te seduce el pasajero encanto
de la fama, el poder y la opulencia
y á fal!'8, &lt;!e saber, tienes la ciencia'
de v,vir sm zozobra ni quebranw,

~

.

El Sr. Ser~fini ha sido recibido por los
prelados mex1cauos con todas las atenciones que le son debidas por el carácter de
que está investido. El día de su IIPgada.
estuvieron á saludarlo en la el"tación del
Ce~tral: el Sr. Arzobispo de México, Dr. D.
Pr_ospero María Alarcón, el Arzobi1&gt;po de
M1choacán, Dr. D. Atenógenes Silva y al
gunos otros miembros del alto clero. '

Lucha en la vida, en el palenque inmenso
el ho!'lbre. y pide al triunfo una caricia,
'
su bnllo al oro y al amor su incienso......
,Y no obtiene, vencido, en su estulticia,
TI) asegurar, cual tú, el diario pienso,
m hallar, en la derrota, la justicia!
IV
Es tu misión de paz; nunca inhumano
tu fuerza apliéas á vivir en guerra,

y cammas en paz por valle v sierra
cargando leña ó conduciendo grano.
En cambio el hombre. con rencor insano
riega de sangre la fecunda tierra
'
Y en su loca ambición al mundo aterra
si _lucha, cual Caln, contra el hermano.
Tú llevas la alegria á Je.g cabañas,
que al pobre ayudas que te da el sustento
y á todos sirves y á ninguno dañas...... '
¡Y el hombre con frecuencia en su locura
lleva el dolor á donde ve el contento,
'
hace la noche en do¡¡de e! sol ful¡:uml

V

Dándola más de alguno de ladino
al ver_ cómo te ensalzo, considero '
que dirá: á tal Aquiles tal Homero,
6 bueno está el cantor para el pollino.
Juzg)len asl, que es un juzgar sin tino
pues d1gno es de un encomio lisonjero '
quien como tú, con el sudor del cuero'
gana la vida y cumple su destino.
'
Tt\ debes imperar: en estos dlas
nn que se pone la virtud á escote
Y se aplauden supremas cobardías,
. Y el mal se yergue, sobre el bien. triunfante,
s1 vale Sancho más que Don Quijote
tú valer debes más que Rocinante! '
1904.

_EDUARDO

J. CORREA.

.;

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.. '

1

ASPECTO DE LA ESTACIÓN DEL CENTRAL Á LA LLEGADA DEL VISITADOR APOSTÓLTCO.

UN f\81'10

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SR. ARZOBISPO DON ATll:N"6GENES SILVA.
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Flg. número 2,

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Grabado número 1.- Elegantísimo traje de calle, corte
modelo y estilo "regencia.' '
Confecciónase con tela de color gris y se adorna con cinta
maravillosa y botonadura metálica. El talle se ajusta mediante un pequeño cinturón de
seda, ribeteado con la misma
cinta maravillosa. La elegancia de este traje consiste, como
puede verse tras ligero examen, en la disposición y corte
de la falda. Consta ésta de tres
sobrefaldas cuyos pliegues aumentan proporcional ro en te.
La longitud del frente ha de ser
igual &amp; la estatura, y en la parte posterior, con el aumento de
pliegues coincide el aumento
de tela hasta formar una pequefia cauda. Esta falda es de
siete cuchillas.
El talle se
adorna con medio cuellohom-

movimiento. Natural es, por consecuencia,
que todas las mujeres nos empeñemos en lucir "toilettes" que no acostumbramol." por lo
general. En esos días nos exhibimos y justo es presentarse ante el público con la corrección debida.
Vosotras habéis observado, tal como lo he
observado yo, que en la Semana Santa las
damas lucen dos clases de vestidos: de color
y negros. Aquél se emplea para la calle y
visitas; el último, para las ceremonias religiosas. El "viernes santo" es de todo rigor
vestir de luto. Entiéndase que hablo en relación á nuestras costumbres.
Hechas las anteriores observaciones con
respecto á los trajes de Semana Santa, paso
á describir á mis amables lectoras la hermosa colección de vestidos de baile y de paseo
que aparece en estas páginas y que les será,
sin duda, de grandísima utilidad para las
fiestas, tanto públicas como privadas, que se
efectuarán durante los días de Pascua. En
cuanto á las primeras, háblase ya de un
combate de flores, para el 10 de abril; y en

Fig. número 1.

Flg. nQmero 3.

Fig. número 4.

breras. Estos medios cuellos sólo cubren
parte del corpiño por la espalda, dejando libre el frente, tal como lo representa el modelo. Las mangas son de estilo "abrigo,"
es decir, un poco más anchas en su parte inferior, sin ser estrechas en la superior. Se
terminan con puños anchos, también de seda, y pequeños pufios de tela, ajustados.
Trajes semejantes á éste, sólo deben ser lle ·
vados por damas de talle esbelto.
Grabado número 2.-Este traje de baile
deben. llevarlo solamente las damas de estatura elevada, pues no es propio para
cuerpos pequeños. Su confección, aunque
vistosa, es sencilla. En este Semanario hemos publicado ya tra.jes semejantes y nada
tenemos que agregar.
Grabado número 3. -Sencillo y elegante
traje de casa, para sefioritas. La falda se
pliega ligeramente. La parte principal de
este vestido es el talle, que de lleno representa nuestro figurín. Para la confección
de este traje debe hacerse uso de tela de color claro, pues náda hay más impropio que

�EL MUNDO ILUSTRADO

EL MUNDO ILUSTRADO
mas, fué á pedir á su abuelo protección.
.
-Mira, papá, exclamó, Merceditas me ha quitado la lana.
-Sí, papá, contestó la alu?,ida,
porque hace mucho frío y mi mu· ,.
ñeca está desnuda.
-Pero el ovillo era mío y ella
me lo quitó porque es mayor. . .
Levantándose el General, se dirige á un antiguo a~mario y_ saca de
él una cinta amarilla. y roJa de la
que pendía una medalla y le dice:
-Toma, hijita, abriga tu muñeca
y decórala.
Con esto terminó la querella y
continuó nuevamente la interrumpida conversación.
De pronto la hija del General San
Martín se fija. en la medalla. que la
muñeca ostentaba ufana, la toma y
lee: &lt;Bailén, 8 de junio
de 1808,&gt; y sorprendida
exclama:
-1Padre! ¿Usted no
se ha fija.do en lo que
le ha dado á la chica?
-¿Qué?-dijo San Martín, indiferentemente.
-La medalla con que
el Gobierno espafiol
premió á usted en la.
batalla. de Ba.ilén.
Se ata. la. carne co_n una. tira de
-La aprecio mucho, bija-:eontestó·-en Bailén tuve la gloria de lienzo y se pone encul!a de los veser r;comenda.do en el parte Y des- getales pica.dos, añadie~do 1;1na cucharadita de sal Y medio htro de
pués condecorado.
.
-¿Entonces cómo deJa un re- caldo hirviendo.
Se tapa la cacerola y se pone á
cuerdo como ése en manos de una
chiquilla que no sabe l&lt;? que vale? cocer la ternera. en un horno moderado, como á tresci~ntos grados Fáh
-agregó uno de sus amigos.
-Me hará usted el favor de _de- renheit, por espacio de c~atro hocirme, mi amigo-dijo tra,nqm~a- ras pringándola, es decir, untánmente San Martín,-¿,para qué sir- dol~ gordo de tocino, una. ó dos veve la gloria, si u':1 cinta.j? de éstos
no consigue siquiera en3ugar las cese pasa la carne á un platón Y se
a.dorna. con guisantes cuidadosalágrimas de un niño?
mente cocidos.
Se baten juntas en la cacerola.
dos cucharadas de manteq~ill~ Y
'fricandó dt ttrntra.
dos de harina, se añade medio htro
de caldo y se bate la mezcla hasta
Se escoge una tajada gruesa de que hierva.
.
pierna de ternera, con un peso de
Agré"'uese una cucharadita de
dos á tres quilogramos.
ramillete (laurel, tomillo y mejoSe cubre el fondo de una cacer?• rana), media cucharadita. de s!l-1,
la con zanahoria, cebolla. y apio media de salsa de W orcestershire
picados, y se añaden dos hojas de ú otra de clase superior, y cuélese
laurel.
sobre la carne.

Fig. número 6.

~
.r;. -

·--

.. .

-

.~:.-;:::

los vestidos obscuros para el hogar. Las mangas, ablusadas, hácense rematar por una ajustada pasamanería que substituye al peto. El
cuello debe ser alto y estrecho. El frente ad6rnase con pasamanería
á cuadros y botones metálicos, unidos unos á los otros, los de lado
opuesto, con cordoncillo de seda. Un cintur6n, il,mbién de seda, ciñe
el talle y cubre la parte superior de la falda. EL blusa, por lo sencilla y vistosa, la recomiendo muy especialmente á mis lectoras.
Grabado número 4.-Hermoso vestido de baile, de estilo original,
de confecci6n sencilla y de gran efecto. Se usa plisé de seda 6 gasa
lisa ligeramente encarrujada. La falda debe tener el vuelo necesario
para el objeto á que se destina. El talle se ajusta lo más que sea po-

sible en la cintura y se deja un poco holgado en la parte superior.
El escote es circular. Las guías de rosas que adornan la falda en su
tercio inferior, y el talle al nivel del escote, constituyen los únicos
adornos de esta elegante "toilette." Las mangas, cortas y abundantes, se hacen desaparecer en su parte superior bajo el ancho cuellohombreras del corpiño. El peinado "de raya" se adorna únicamente
con dos crisantemas blancas.
Grabado número 5.-Traje de reuni6n, seleccionado entre los mejores figurines de su clase y confeccionado con tela blanca.
Los adornos de este hermoso vestido son de gasa encarrujada 6 plisé de seda, y su disposici6n es el factor pri_ncipal de la elegancia del
traje. E_n efecto: las bandas transversales del plisé, colocrdas simétricamente, lo mismo en la falda que en el talle, forman un conjunto
agradable á la vez que original.
El cuello debe ser alto y ajustado; las mangas, cortas, sin llegar al
extremo de los vestidos de baile. Un angosto cintur6n de seda rodea
la parte superior de la enagua. La falda se pliega ligeramente. Este
traje, como se ve, se usa solamente con corsés de varilla recta, que
son los únicos que dan la forma debida.
Los demás grabados, del 6 al 9, representan una variada colecci6n
de trajes de calle, casa y paseo. Son tan diversas las confecciones de
estos figurines y sus ~dor?-,ºs pueden variar 41,nto, que es inútil entrar en detallada exphcac1on de cada uno de ellos. Baste decir que
todos son de última moda y que se ajustan perfectamente á nuestros
usos, no obstante ser europeos. Nuestras lectoras podrán elegir el que
más les agrade, seguras de que quedarán complacidas con su nueva
confecci6n.

Josefína.

..

"SANTA FE," LA MEJOR RUTA.
A Denver,~Kansas City, St. Louis, Ohicago, New York,
San Francisco y Los Angeles

Una anécdota del Gral. San Martín

S

AN Martín, el ilustre héroe
sudamericano, consideraba
las medallas, cordones y cintas,
pruebas de los numerosos triunfos
obtenidos en !alarga carrera de su
gloria &lt;inútiles si no servían para
enjug¡r siquiera las lágrimas de
un niño&gt;.

·. ii~~~~i~;{¡;~¡~ ~·1. o;~¡:. s'¡~ ·M~~:
tín una tarde en su humilde casa de
Blunois, con su hija y nietas, en

tat11mento
del Ilmo. Sr. Arzobispo Fechan
€t

Los bienes fueron valuados en $126,000.
La mayor parte de lo testado consistía en dos pólizas de $25,000
cada una, tomadas en "La MU·
tua", Compañía de Seguros sobre
la vida, de Nueva York.

Hoce pocos dfa.s que se practicó
La apertura del testamento d.el Ilus-

Flg. número 7,

trfsimo Sr. Arzobispo D. Patricio
A. Feehan en la ciudad de Chicago.
lllinois. La. fortuna del d!stlnguido
)relado ascenldló á. cerca de. . . .
$125,000 oro iamerica.n-o; y según el
inventarlo qru,e se hll publicado, los
bienes que dejó fueron como sigue:
Dos pólizas de "La
Mutua,''
Compafiia
de Seguros sobre la
Vida., de Nueva York,
por $25,000 orQ cada
una, ó sean. . • . .$ 60,000 oro.
Dividendos acumulados

compañía de algunos amigos que,
sentados cerca cte la estufa, discutían alegremente sobre la patria
ausente, que era el tema. favorito
de su conversación.
Su patria en aquella época de
horror se hallaba. dominada por el
tirano Juan Manuel Rosas.
No muy lejos de ellos dos pequeñas jugaban á las mufiecas, que
adornaban con un ovillo de lana;
de pronto la interesante conversación se interrumpió por la menor
de las niñas, que, con acento dolorido y con los ojos llenos de lágrisobre una de la.s pólizes. . . . • . . • 9,329 oro.
Otra póliza de seguro. 14,000 oro.
Acciones elll efectivo Y
en Bancos. . . . . . 37,000 oro.
Entre las disposiciones del sefi.or Arzobispo, en su testamento, se
hicieron éstas:
A su hemnana, sefi.orita K1llte
Fieehan, que estuvo siempre con él
hasta su muerte, $40,000 oro en bonos y $25,000 oro en une. de las pólizas de seguro; A la, señore, Ana A.
Feehan, viuda del señor Doctor
Edua.rtlo L . Feehan, hermano del
señor Arzobispo, $25,000 oro de
otra de las pólizas, y $5,000 oro en
efectivo; á. la Academia de Salll Patricio de Chioago, de la que es preceptoro, su herma111a, Madre Marta
Catalina, $10,000 oro ,de la., última.
póliza· á. la escuela ' Santa Maria"
de en'sefianza prá.ctfoa Para varones, de Feeha.nvllle, IU!nols, que
era la lnstltuclólll por la que mAs se
interesaba el sefior .Arzobispo, se
entregaron los $4,000 restantes de
la. üLtlma póliza.

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W. S. Farnscworfh.-Agente General.
1' San ~nclsoo, Núm. 8, Mlt:doo, D, F.

�EL MUNDO ILUSTRADO

EL MUNDO ILUSTRADO

SICRfTOS DIL TOCADOR
EL CABELLO

WOMAN'SCROWNINGGLORYIS
HER HAIR, dicen los ingleses,
y efectivamente, en la mujer,
una hermosa cabellera es la glorios_a corona de su ?elleza, pues constituye, con los OJOS y el cutis, sus
atractivos físicos más poderosos.
El color y la calidad del pelo caracterizan el tipo, son el sello de
~az11¡, com&lt;? quien dice. Así que la
importancia de atender á su !J.igiene y. preservación, es evidente.
La cabellera protege el cráneo y
los órganos que encierra, del aire,
del sol, de los cambios atmosféricos. Es, además, una especie de armadura salvadora contra las heridas y contusiones del cráneo.
Cuando el cuero cabelludo se eoc~eotra húmedo p~r la transpiracrón·, el pelo permite que se seque
sin transición brusca de temperatura, llegándole el aire suavemente
tamizado por los múltiples tubos
capila. es.
·se resiente también de todo decaimiento en la salud, y el cabello
de una persona profundamente anémica ó débil, acaba por perder su
brillo y vitalidad; de modo que una
cabellera bella y lozana, es casi
siempre indicio de buena salud, y
para conservarla no hay que descuidar el estado general del cuerpo,
indispensable á la belleza, no obstante las protestas de Baudelaire,
Verlaioe y su cohorte de decadentes enfermizos.
:Jl:q cuanto á los cuidados, puede
sufrir el cabello por exceso tanto
como por falta. Los estirones de la
peinadora y sus tijeras de rizar,
son casi nocivos como el abandono,
pues ar1•ancan el pelo, irritando,
lastimándo el cuero cabelludo y
quemándolo.
·I gual daño hacen los cepillos demasiado duros, los peines demasiado fi.oos, y, sobre todo, el uso constante de lociones que suelen ser peligrosas, á no hablar de tinturas
con base de plomo.
Las atenciones que requiere la
cabeza son muy sencillas: pasar el
peine lo más á menudo posible para que esté el pelo siempre desenredado, el peine fino, una vez al día,
para quitar toda materia extraña
que se deposite ·en el cráneo; ceiiillar, mañana y noche, con un cepillo
Para lavar las telas de seda.
algo suave..
.
El uso del cepillo es absolutamen- ·
Hágase una mezcla de una parte
te necesario; quita las partículas de de jabón blanco, dQs de miel, blancaspa y de polvo, da brillo y una ca tam.b iép, y cuatro de espíritu de
finura sedosa al cabello, provocan- vino. Todo esto se hace cocer lendo, al mismo tiempo, una ligera ex- tamente basta tanto ½ue la mezcla
citación de la raíz, que es altamente lle.g ue á hervir. Se frota con un
favorable á su crecimiento. Esto cepillo muy suave los sitios del a
podría llamarse la «ventilación del tela que se desea limpiar, y se incabello».
trc-duce en seguida aquélla en ag-ua
Dice. un distinguido especialista fría tantas veces como sea necesario, en tanto que el agua no .se ensohre este punto:
«Al penetrar el aire en 1a cabelle- turbie por las repetidas inmersiora, la savia abunda, y resulta que nes de la tela, ·la, que, ni se debe reel pelo adquiere nuevo vigor. El torcer ni frotar. Se coloca después
pelo se asemeja á un vegetal por · dicba·tela entre dos •· lienzos· bien
los jugos que asimila, y por la par- limpios durante una hora, plante que toma el aire en su vitalidad. chándola al cabo de este tiempo,
«De la misma manera que una cuando todavía se .halla húmeda. También se propone una mezcla
planta decae y se march1ta cuando
está constantemente alejada del de dos partes de esencia de jabón -y
contacto def aire, así el cabello de- una parte de miel blanca, aplicáncae y se marchita cuando no siente dola del modo que acabamos de indicar. Hay además una receta que,
esa influencia vi vi.ficadora.
«Moral:- Señoras, dejen flotar según Mr. Chevalier, es-tan excelibremente el cabello, aunque no sea lente para las telas de lana úomo
más ·que por ·breves momentos, ca- . para las de seda; es la siguiente:
da mañana y noche, si quieren us- tómense seis litros de agua; 122
tedes conservarlo en toda su her- gramos de sosa; dos hieles de buey
· purificadas; 61 gramos de jabón nemosura&gt;.
En cuanto á medicamentos, soy . gro y el jugo de un limón . .Se puemuy escéptica; la mayor parte de de emplear en frío y en caliente,.
También hay un procedimiento
las cabezas están mucho mejor sin
ninguno; sin embargo, esto varía para devolverá las telas de seda
su brillantez, y que consiste en excon cada caso.
Las personas de pelo muy seco tenderlas sobre una plancha de manecesitan suministrar artificialmen- dera un tanto arqueada, esponjánte las secreciones lubrificadoras que dolas con 1.1,na solución de almácigo
faltan, y harán bien en frotar dete- en gotas y de alcohol [1 de almácinidamente el euero cabelludo con go, 12 de alcohol], plaochándolas
vaselina ó algún aceite puro, que en seguida con una plancha no
puede ser perfumado si se quiere. muy caliente. Haciendo dicha ope·
Este debe usarse siempre en peque- ranión con la i;eda no hay que teña cántidad, untándolo solamente mer en lo sucesivo las manchas de
en el cráneo y en el pelo. En las agua.
personas q]!e, al contrario, sufren
un excesq , natural de grasa, los
acet~s y pomadas tenderían á ex-

A

...

Para
sazonar las.sopas y
'las
-... : salsas y 'mejorar.
de un modo prodi•
gioso todos
" tos ~oci-"
\'
. dos .
'
en los que se empl_ea caldo,··
~

POGAS.

GOTAS

... BAST.A N
Economiza 50 por ciento de
, carne. Esta puede y debe
leducirse á las tres
.
Juartas partes de
'
.
la que se usa
'para el pu•
- cbero.
y)e refuerza con
~

J ,u go~agg,i
el caldo delgado obtenido~
Fuera_de Concurso. Miembro del Jurado\...
·
. _Exposiciones Universales de 1889 y 1900.
~randes Premios: lyon; . 1894; Burdeos, 1895.
De venta: EN ALMACENES y ..ABARROTES.

citar más las ya abundantes secreciones, con el efecto desastroso de
hacerles caer el pelo.
Para esas recomendamos el lavarse la cabeza semanalmente con
algún jabón antiséptico, como el de
alquitrán, de azufre, de cuticura ó
de bicloruro de mercurio.
Inútil es prevenir á la mujer contra el uso pernicioso de las tinturas.
Los químicos de la antigüedad lo
hicieron presente á Aspasia y á
Cleopatra, pero no por eso dejaron
de oiotarse el pelo.
dl faut souffrir pour étre belle»,
dice el refrán, y estamos dispuestas
á snfrir con tal que la pintura nos
embellezca ó nos quite años. La
dificultad está en engañar rompiendo la, harmonía del tipo, pues aunque se le dé al cabello un tinte 'que
no es suyo, queda el colorido de los
ojos y de la tez para proclamar la
mentira; como la mona á quien :visten de seda, la morena que se tiñe
de rubia ó la vieja que se· pinta las
canas, morena 6- vieja se q uPda 'y
no se engaña más que 4 sí misma.
La célebre actriz francesa, Mlle.
Mars, murió de una erisipela á consecuencia de haberse untado una
loción para teñirse el pelo, que
contenía, como casi todas, s~lés
metálicas venenosas.
Para consuelo de mis lectoras,
bueno es que sepan que los hombres
padecen más enfermedades del cut;iro cabelludo que nosotras, y la calvicie, mortificación de tanto amor
propio, abunda más en e.l sexo
fuerte.
· ·
Se ha a tribuido hasta aho1•a ·'á
varias causas, princípalmente á la
costumbre de llevar con exceso la
cabPza cubierta, impidiendo así fa
ventilación tan recomendada. Los
turcos y otros orientales que usan
constantemente el turbante, son ca:1vos muy jóvenes.
Pero el siglo que acaba de morir
nos dió á conocer, como uno de sus
últimos descubrimientos, el secreto
de la calvicie. Es un microbio. Sí,
señores, es un microbio el que les·
come el pelo. Ahora falta descubri.r
la manera de aniquilar el maldito
«bacilus», y al iovestigaqor que logre aclarar ese ir.bterio, le espera
una inmensa fortuna y el agradecimiento de media humanidad.
BLANCHE Z. DEBAitALT.

jo éste, si le molesto, pero usted se
ha servido autorizarme.

-Es á propósito de la torpeza de
aquel pobre sirviente que vi en la
casa de usted, ¿no es verdad?
-Sí, señor.
- Está bien.
Y Roger se dirigió h11cia la caja
que contenía el jarrón de su bisa·
bue la, pensando que la excelente se·
ñOl'a aprobaría su buena acción.
8in embargo, en el momento de
separarse de este objeto, casi lamentó hacerlo y no escuchaba las
p~labras de g-ratitud del sefior Bissoo, cuando éste agregó:
- A mí mismo me presta usted un
servicio, porque al contentar al sir·
viente del barón de Trezal, me aseguro la clientela de su patrón, lo
cual no es de desdeñar.
El joven se sobre.altó y volvió á
colocar sobre la mesa. la caja que
había toma.do.
-Lo siento mucho, dijo, pero no
puedo ¡,restar á usted este servicio,
pues razones de familia me impiden
separarme de este jarrón, que se
asemeja, en efecto, á los restos del
que be visto en casa de usted.
El comerciante, consterna.do, intentó aún abogar por una causa que,
en el fondo, era mucho más suya
que del sirviente de los Trezal.
Todo fué inútil. El señor de Luziére afirmó que no cejaría. en su
resolución.
Al pie de la esca.lera., el autor de
la torpez,a esperaba al señor Bisson, y,· muy desesperado, se fué á
presipir los últimos
prepa'ra.tivos
para recibirá, sus 1patrones, que llegaban ese mismo-día.
El señor de Lu-ziére pensó que era
el día de· las caras disgustadas al
ver llegar, pocos instantes después
de la salida del dueño del bázar, á
su amigo Ma.rcelo.
-La señorita. no quiere casarse,
dijo al momento en tono dt&gt; "requiero." La señora de Arthiel, mi
excelente amiga, que también lo es
suya, me lo ha escrito recientemente.
·
-Tiene razón esa joven. Es un
punto de simpatía eµir.e nosotros.
Te agradezco tus ,buenas intenciones, y para recompensarte te invi•
to á la gran. caceria. qüe mi. padre
orga.n.iza en mi honor f'l lunes próximo, 25 de octubre, con carta blanca sobre la cuestión de los tiradores.
Odette de Treial en su lindo cuartio, tapizado de seda, lloraba. delan·

te del jarrón roto. Quiso volver á
ver los pedazos, los tomó en la roano, los llevó á sus labios, y una
gota de sangre procedente de un ligero rasguño cayó sobre su traje
de espumilla. blanca.
Para su alma, la herida era profunda, porque.le parecía sentir el
desgarramiento de todos sus ensueños de juventud de que era símbolo
la frágil ánfora.
Odette la contemplaba. como una
especie de talismán. ¡:a:abía creído
tantas veces que á las vibraciones
de su cristal se mezclaba la pala.bra imprudente pronunciada por la
anciana: "Roger te amará.!"
Los años habían pasado, la a.usencia, unida á las divergencias de
familia., había arroja.do un velo tupido sobre las relaciones de los
primos, pero la esperanza. había

queda.do en el corazón de la joven,
sostenida p9r su ardiente imaginación.
·
- Ahora estoy segura de que todo
ha acabado. Necesito ser valiente
y no vivir yadequimeras, pensó la
señorita de Trezal, con un último
sollozo. Mi padre me apremia. pa·
rá que me case. ¡Qué contento hu·
biera estado con una alianza que
borrara los tristes conflictos de in•
tereses!
Ya que no debo pensar más en
ello, ¿por qué no he de acoger las
proposiciones de la señora de Artheil que no quise escuchar el otro
día?
·
Se acercó á su ·escritorio y con
mano febril escribió:
"Necesito verá usted.
"Su amiga
Odette."
Menos de una hora después la se·
ñora de Artheil estaba al lado de
Odette sonriendo con la más indulgente simpatía á las coofidenc1a.s
de la joven enamorada de un primo
á quien conocía apenas y cuyo
nombre callaba. por delicadeza.
-Cálmese usted, dijo la sefiora
enjugando las lágrimas quecorrían
aún, y como ella había sufrido mucho en su vida, agregó:
- No hay que llorar por ensueños. La. providencia lo arreglará
todo, créam~, porque según los informes más serios, entreveo grandes gara-ntías de dicha en su unión
de usted con el s¡iñor Roger de Luziére.
-¡Roger! ¿es posible? ¿con que
era él?
Y Odette, loca de alegría, se echó
al cuello de la serlora. de Artheil.
Lo demás se a.divina fácilmente.
El nombre del señor de Trezal figura al frente de los in vita.dos para
la cacería del 25, y la ánfora de cristal, salida de su nido de algodones, reposa sobre la mesa de Odette.
De su cuello elegante surge la última rosa. a.bierta en los futuros do·
minios de la. linda desposada..
BARONESA LIVET.

PARA CURAR UN RESFRIADO EN UN 0IA
Tome las ¡,as tiJlas Laxantes de Bromo•Quiuina.
El boticario le devg)verá su dinero si no $e cura.
La tirwa.E. W. G rove se baila en cada cajita.

.

Se obtiene ülli

HERMOSO
PECHO
por medio de las PU:aloa Orle:a.talH
que en 2 meset de■arrollan y endurecen á

LOMBRIZ SOLITARIA. Expulal6a
11eg11ra en DOS .lloras, sin PURGA, por
Ju cApaulu L. KIRN. Evlta4 lmltaclones. Depósito: Fra.m. HAUGOU, 54.,
boalebud. Edgar Quinet. Parte y en
todu 1a111 fulllaelu.

- .......__,,.._

b~::~::·l:i:, :::iª:i~~e;e¡i:~~l!!~~:

1

0

uoagracio,~losaoía.A.probactas por lat
emineociaa m6dicaa,ton benftfcup•" I•
,a./ud y coo•ieoen A 101 m6.1 dehcadt&gt;,
temperamentos. - Tratamiento ticil.
Resultado duradero. - Bl fraaco coa

ooticia rr. 8,85.J, IIATIÉ¡
Bu .Mezico : :l.

~hi'.&amp;.DIE
,5, Pa11.Verdeau,Parle,II
Sao"" y OO.

LOS CLIMAS TROPICALES

Generalmente los climas tro- mo eficaz antiloto el VINO DE
SAN GERMAN, que debido á
picales son los más favoreddos
por la Naturaleza, para el colo- s'lls elementos, restablece el equisal desarrollo de la flora, que librio de las funciones orgánicas
tonifica el si'f'tema nervioso, auforma el principal elemento de
menta
el apet ito y crea rápidavida y de riqueza.
mente
carne
y aangre, sin permi
D'esgraciadamente, lo que es
tir
el
de1sarrollo
de los tejldoa
fuente de vida para el reino vegetal, no lo es para el hoo:nbre, grasOE qu,1 son los causantes de 1a
pues generailroente el excest' de obesidad.
A propósito de este valioso r •;calor aumenta las secreciones, lo
que origina pérdidas orgánicas de constituycnte, univer~a1ment P coimportancia, no reparadas sufi- nocido, EL DR. R. MACIAS,
cientemente por la alimenbt:ión, Profesor adjunto de Olínica expues además de que ésta, por ra- terna en la Escuela Nacional
zones •e speciales, no contiene las Medicina de México, dice: La
substancias proteicas s uficientes, composición del VINO DE SAX
el estómago no ingiere la canti- GERMAN garantiza sus bu'e~1 os
dad de alimento necesario, pues efect os y aquí, en donde tanto
el calor exagerado es una causa abundan las enfermedades por
de atonía intestinal; es decir, que debilidad en la nutrición, será de
el aparato digestivo no cumple positiva ut ilidad para el públi•; ,
El Dr. R. Macías, ventajooacon sus funciones, los movimientos peristálticos son débiles ó nu- ment e conocido como hombre de
ios, la secreción de jugo gástrico cieMia, recomendando y prescri·
y pancreático no es suficiente, y b iendo el VINO DE SAN GERpo.r último, el intestino delgado MAN, hace su mejor alaban.za,
Dulcts da fra11buesas
en razón de la atonía que experi- pues en asuntos de medicina la'
Tómense 135 gramos de frambue- menta por el calor, no absorbe la opinión de un facultativo es de
sas (previamente secadas á la estufa) y pulverícense en un almirez; cantidad suficiente de alimentos gran peso.
Tómese, pues, el VINO Di•;
derrítase por separa.do medio kilo· digeridos.
gramo de azúcar, y échese encima
Todas estas circunstancias re- SAN ,GERMAN sin reserva, esel polvo de frambuesas cuando esté en buen punto de cocción. Una.se unidas, pronto se traducen por un
pecialmente ahora que está próla pasta cita.da más arriba y muéb . • t d 1
'
0
ximo el verano, estación en la
vase todo como se ha explicado, pa- empo reclllllen
e a sangre
raque dé un hervor. En seguida se anemia que trae como consecuen- cual el apetito disminuye, y por
vacía en las cajas de papel.
1•
'
·' d 1 t .. d
Las substancias vegetales emplea- Cl.8. la degeneracrnn e os 8 J1 08, consecuencia, el agotamiento y la
das para. hacer estos dulces deben el adelgazamiento rápido del pa- anemia se desarrollan profusaser secas, á fin de que el azúcar no . t . ote · debilitaru.ienente.
suba.
, cien e, J,11p .ncia,
1 to de las fondones intelectuales,
EL VINO BE SAN GERMAN
·
la t
tiene un ;;abor tan agradable, que
Toluca.? México_, febrero 21. . y a:l cabo de poco tiempo,
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del aparato respira orio.
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�Año XI-Tomo 1-Número 13

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Año XI.-Tomo J.-Número 13.

MEXICO, MARZO 27 DE 1904.

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Dibujo de G11&amp;tavo Doré,

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                  <text>El Mundo Ilustrado comenzó a circular el domingo 14 de octubre de 1894 en Puebla, inicialmente con el nombre El Mundo Semanario Ilustrado. Su principal objetivo era el de proporcionar una recapitulación de los acontecimientos nacionales e internacionales, así como promover la verdad y la justicia. En un inicio estuvo auspiciado por el gobernador de Puebla, el general Mucio P. Martínez. En 1895 se mudaron los talleres a la Ciudad de México. Para Reyes Spíndola fue primordial dar a conocer artistas y escritores mexicanos, por lo que contó con colaboraciones de ambos para la publicación. Es posible considerar que de 1904 a 1908 fue la época de oro del semanario debido a que la calidad, tanto de contenidos como artísticos, alcanzó un gran nivel. En 1908 Reyes Spíndola tuvo que vender el semanario debido a problemas personales, en junio de ese año se anunció el cambio de administración y, que, a pesar de ello, iban a continuar manteniendo sus estándares de calidad y formato. Sin embargo, Víctor M. Garcés, el nuevo dueño, y su equipo hicieron algunos cambios, se mudaron de domicilio dos veces, cambiaron el formato del periódico, y, debido al abaratamiento de costos, la calidad del papel bajó y sólo se usó el de buena calidad para secciones específicas y el uso de la fotografía para las portadas fue más frecuente. En 1913 la empresa Actualidades, Artes y Literatura adquirió el semanario y en 1914 sus talleres fueron apropiados por el gobierno de Venustiano Carranza, sin embargo pudieron seguir editando el semanario por unos meses más gracias a la existencia de otras imprentas instauradas por Díaz. ​ Este fue un momento de crisis para la editorial ya que se encontraban en aprietos debido a la Revolución, por lo que la falta de recursos y personal fue frecuente, sin embargo, se las arreglaron para no bajar más la calidad de la publicación. Sin embargo, en ese mismo año El Mundo Ilustrado cerró definitivamente, mientras que su fundador, Rafael Reyes Spíndola, se encontraba en el retiro.</text>
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              <text>https://www.codice.uanl.mx/RegistroBibliografico/InformacionBibliografica?from=BusquedaAvanzada&amp;bibId=1752362&amp;biblioteca=0&amp;fb=20000&amp;fm=6&amp;isbn=</text>
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                <text>El diseño y los contenidos de La hemeroteca Digital UANL están protegidos por la Ley de derechos de autor, Cap. III. De dominio público. Art. 152. Las obras del dominio público pueden ser libremente utilizadas por cualquier persona, con la sola restricción de respetar los derechos morales de los respectivos autores</text>
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        <name>Baile infantil</name>
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                    <text>~mmmmmmmmmmmmm
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Año XL-Tomo!.-Número 13.

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Dlbtd o de Guatll'l'o D oré,

�:Et MUNDO ILUSTRADO
EL MUNDO ILUSTRAD()

Reliquias Históricas

dencia. -Julio 14 de 1867.--Varios mexicanos».
Cada uha de las alhajas está colocada en
su correspondiente estuche.
El señor Lic. Don .Benito J uárez hijo de
quien obtuvimos permiso para publicar e~Las
reliquias históricas, nos ha. manifestado que
por acuerdo de su familia, se ha resuelto qu~
el día del centenario del natalicio del Benemérito, es decir, el 21 de marzo de 1906 el
referido señor J uárez hará., con las formalidades debidas, solemne entrega al señor Presidente de la República 'de esos objetos tan
queridos, rara que sean colocados en el ?iluse~ Nacional, en un_i6n de los otros que allí
e_x1sten y que han e1&lt;lo cedidos por la familia. del grande hombre i quien pertenecieron.
Publicamos también una vi~ta de 1a casa
que el P. Sala.nueva, prot('ctor del señor .Juirez, habit6 en Oaxaca. En esta casa fué donde el Benemérito encontró abrigo y protec-

Las GondeGoraGiones de Juárnz

E

L día 21_d~l actual fué el 9~&lt;.&gt;. aniversario
del nacmuento del Benemerito C. Benito .Juárez, celebrándose con entusiasmo en

Fiestas de flores.-EI Viernes de Dolores y el Domingo de Ramos.-Promesas
para la temporada de Pascua.

fi

.AY grandes -preparativos en los verjeles
del Valle. Desde que el Sol se avecina al
equinoccio y van los días alargándose
lentamente, desde que la Primavera sopla su
aliento vivificador y cálido sobre los retoños
donde la savia comienza á despertarse de su
sopor larguísimo, las flores se preparan á su
fiesta.
Se teñirán las rosas soberanas con los tintes todos de la aurora; desde la sangre roja
y vi va, hasta la palidez aérea, desde la carne
aterciopelada., que se ant-0ja la frente de una
1.uujer hermosa, hasta el carmesí que imita
la púrpura l egendaria, toda la gama del rojo
y del rosado, toda la encendida gradaci6n de
tintas sonrosadas, se extiende en los pétálos
de las rosas. Ejercen el monopolio de estas
.t intas, casi humanas, y apenas si conceden
á los geranios el uso de ciertos rosas empalidecidos y deslavados.
Las violetas cubren sus flores del color
simb6lico de la tristeza y de la· melancolía.
Los pensamientos ostentan una paleta biza•
rra que se cliria fruto de la imaginaci6n enferma de un demente llegado á la locura por
el sendero florido del arte.
Las flores se aprestaq á celebrar dignamente su fiesta titular. Hay actividad en la
confección de los hermosos tocados. Las florei:s rizan sus pétalos y los bordan; colocan
aplicaciones en _los bordes y pi~tan, c?n ~elicadeza femenma, los m1fiuc1osos dibu1os
que tanto admiramos en ellas.
La febril actividad de un taller reina en
los jardine8. Flota en la atm6sfera, caldeada. por los rayos verticales del sol de m~rzo,
el insinuante perfume de las rosas remas.
Es µn derroche de matices y una orgfa de
tonos; precisa que, al llegar el día de la fiesta todas las plantas ostenten orgullosas sus
n~evos vestidos; precisa que todas las flores,
como incensarios vivos, contribuyan á impregnar el aire del día floral coh los capitosos
aromas de sus nectarios.

***

Ante la simb6lica figura de la Virgen Dolorosa la humanidad siente en su alma el
paso de una sensaci6n 'semejante al inefable
vértigo de la muerte. La dolorosa :figura de
la Virgen de los Siete Pufiales, tiene sobre el
espíritu la atracci6n de lo &lt;&lt;ya visto».
Y es que, en el fondo del alma, lleva~~s
todos una Virgen Dolorosa que sonríe cliVJnamente al dolor que la hiere. J6venes ó
viejos, con la cabeza llena de los hielos de
la existencia 6 de los humos embriagadores
de la juventud, todos tenemos en el más secreto camarín de nuestro espíritu )a imagen
simb6lica del inevitable Dolor Humano.
.Al principio, cuando recorremos las primeras etapas del camino poblado de abrojos,
derramando las miradas en torno, con la vaguedad curiosa del asombro; cuando llevamos muchas estrellas en la frente y desconocemos los abismos de la ruta, porque llevamos la mirada fija en el vacío infinilo de la
regi6n sideral, entonces sorprendemos á nuestra auna, á ocasiones, arrodillada ante la
Imagen Dolorosa, como ante un símbolo sagrado. Y sentimos el frío del espanto qu_e
eriza n,uestros C!l,bellos, al recordar que, q';ll·
zá en vidás anteriores, quizá en remotas existencias vagas, que se pierden en la noche del
tiempo y del espacio, hemos sido fervientes

adoradores de esa Virgen Madre, toda llena
de dolores, en cuyo coraz6n arde una flama
inextinguible que hace brillar siniestramente el acero de los siete pufiales implacables.
Después, cuando ya hemos doblado la
cuesta, y el camino no asciende ante nuestros pasos, sino antes bien, desciende basta
perderse en el abismo negro de la muerte, en
el abismo frío y siniestro de la muerte; cuando sangran nuestros pies heridos por los
abrojos, basta entonces visto'l, y se han disipado de nue.&lt;tra frente las estrellas, á lasalida de un sol opaco y triste; cuando apenas
arde en el santuario una llama casi invisible
y 1a miseria humana. ha tr_abajado larga y
tenazmente nuestros cuerpos y nuestras almas, entonces peregrinamos más frecuentemente á la eterna capilla, entonces conocemos bien á la Santa Dolorosa, entonces ya
no nos arredra el espanto. ni sentimos la fría
sensaci6n inexplicable al encontrarnos en su
presencia.
Es que ya nos compreodemos bien, que ya
hemos llmado largamente ante ella y le hemos ofrecido lo que de más humano tenemos:
nuestras lágrimas, nuestras miserias, nuestros miedos y nuestras maldades. Hemos acu dido, agitados por la punzada intensa del
dolor, á su eterno consuelo, y hemos visto
que sus labios, exangües, saben aún sonreír
melanc6Hcamente, á pesar de que brillan en
su pecho los siete puñales !!angrientos.
Más tarde, cuando ya tenemos el alma y
cuerpo entumidos por el frío de la tumba
que se avecina; cuando ya hemos dejado tina
gota de sangre en cada zarzal del sendero y
una esperanza en cada noche del alma, entonces la Santa Dolorosa es un refugio y un
amparo y la última esperanza. Ella es la que
promete la paz, el descanso, la alegría del no
ser, para tiempos no muy lejanos. Nos ha
acompafiado ;,orla ruta y ha visto que son
muy hondas nuestras heridas y muy graves
nuestros dolores¡ como una b uena madre, enjuga nuestra.frente, donde cuaja el sufrimiento en frías gotas de sudor de agonía; como
una buena esposa, nos habla de la paz, que
ha de llegar, y del bien, que s6lo en la som·bra eterna existe¡ como una buena hija, nos
toma de la mano, para que no tengamos miedo al pasará la regi6n del olvido y de la
nada.
Nuestra Sefiora de la Esperanza, para los
que llegan; Nuestra Sefi.ora del Dolor, parn
los que sufren; Nuestra Sefiora del Olvido
Eterno, para los que mueren; pero siempre la
misma, siempre la Madre Dolorosa, en cuyo
pecho arde la flama simb6lica á cuyo resplandor se enciende el hierro de los Siete Pufiales, con tintas de sangre.

***
En los templos, bajo las anchurosas b6vedas sombrías, el himno de paz vibra con sus
notas enérgicas y ehtusiastas. E l ((hossana»
vuela mientras se agitan las palma¡;,, con la
cadenciosa agilidad de cabezas que saludan
al que viene.
Volverá otra vez el Cristo á pasar su angustiosa figura de dolor por la conciencia humana. Llega á Jerusalén ante la maldad, que
se inclina desconcertada mientras prepara el
golpe sangriento y fatal; pasa sereno por encima de la tempestuosa muchedumbre, y s6-

lo brilla en la multitud de miradas torvas
del pueblo el balo lunar que rodea su frente
divinizada por el padecimiento y por la bondad.
La .fiesta de las palmas vuelve á recordarnos los episodios de aquella tragedia, la única que ha tenido potencia. bastante para perdurar por encima de los siglos y de las razas.
Porque la intensidad del dolor, sintetizada
en la iigura dolorosa del Cristo¡ la iniquidad
espantosa dela injusticia humana, siempre la
mii,ma y siempre humana; porque la sangre
entonces derramada sobre las pefias del Calvario, permanecen -vivas y frescas en la con•
ciencia de 1as generaciones y perduran á través del tiempo y de las edades.

***

di versas poblaciones &lt;le la República.
Con tal motivo, juzgamos oportuno publi~r las fotografías de IM alhajas que pertenec_ier~n á a.que! _ilustre patricio y que su famil ia. t iene depositadas -en el Nacional Monte de
Piedad.
Estas alhajas son las siguientes:
Placa de oro, brillantes, rosas, rubíes y esmeraldas, con esta inscrípci6n: «Al Libertador de ~léxico, C. Presidente de Ja República, Bemto Jnárez. Los mexicanos de Oaliforni~ y de Nevada, acogiendo con entusiasmo
la idea del C. Coronel José A. Godoy, dedican esta medalla como muestra. de su afecto
y admi~aci6n al ilustre Magistrado que ha
mantenido desplegado el pabellón nacional
dur_ante la gloriosa lucha que México ha sostemd~ contra los franceses y traidores. San
Francisco Cal. -Septiembre 16 de 1867».
Medalla de oro y esmalte con una estrella
de _brill~nt~~- Tiene por el a~verso la siguiente mscr1pc1on: «Al D. D. Benito Juárez. La
EscueJa de Medicina de Lima11; y por el reverso se lee: «Por el triunfo oblenido sobre
la intervención extranjera. Julio 28 de 1867».
Medalla de oro, con esmeraldas, brillantes

Tenemos una grata promesa. En la temporada de Pascua, en i:t1anto comiencen á
abrir sus puertas los teatros, el Maestro Meneses nos ofrecerá las primicias de una mú.
ca alta y excelsa.
Recordamos aún la temporada anterior en
la que escuchamos «La Virgen» y alg unas
otras hermosas obras del genio humano.
.A.hora senos promete música de Berliotz alta y nobl~, mú,sica que, por deegracia: no
hemos podido aun saborear en México.
La temporada de Thuillier ha seguido en
la senda del triunfo, de la victoria conipleta
y absoluta. Después de Shakespeare, de~pués
de Echegaray, nos ha ofrecido una creaci6n
de &lt;&lt;Tierra Bajai,, la formidable obra de Guimerá, en la que Thuillier hace una de las fi.
guras más hermosamente humanas de 1m :repertorio.

o
Coro a a de ot·o regalada al Sr. Juárer.11or
mexicano•, en .1867.

LA NOCHE Tl~ISTE.
Cortés, oculto por el ancha cope.
del árbol triste, en actitud de duelo
miró pasar con desata.do vuelo
'
las fugitivas heces de su tropa:
Pensó quizás en su lejano.Europa;
y, ante el fraca.so de su audaz anhelo
sintió bajo sus pies temblar el suelo, '
crispó los puños y rasgó su ropa.
¡Qué desesperación!. ... Arrancó el broche
que ataba bl cuello; en las convulsas manos
hundió la faz; y pt•orrumpió en querellas ....
Nadie le vió llorar: sólo la noche·
¡mas ao pueden valer ojos humano;
lo que va.le una noche con estrella.si

José Santos Choca.no.

,.,.,.¡08

ci6n y donde empezó á aprender el silabario.

Léanse en otro lugar de este número,
las bases de nuestro segundo
Concurso de 1904.

o

ROMANZA DE TENOR

1EL
1

Grao placa ob,equlada. al Sr. Juárez 1&gt;or ¡ 08 mexicanos ""8ldcotes en Callforma y Neva&lt;la.

y rubíes. En el anverso dice: «EL Estado libre y soberano de Oaxacai,, y al reverso: «Al

Almo de Amér lGa

Los himnos albos al amor eterno, los ma.driga.le_s galantes, llenan las cuartillas mientras
sum1?-o _en pobreza el bardo fü,ge de gran señor.
¡l\hm1 está s?lal Cuando llega el primer rayo
d?l sol de abril, ella. lo recol!"e abl'iendo los
OJOS Y la boca, y su úoica compa.Bera es una
ro-a que lentamente la.espía.
F~e:a, ronca. el ba.t·t·io Latino sus estrofas
ma.hc1osas1 y .los artistas llaman al -poeta. para
tomar el a.JenJo en el hirviente café Momus l
E~ el cielo gris la nieve dibuja sus filigrana~, _erectos campan u.r1os como triunfo del
Cnst1a_nismo, recuerdan á los fieles que llega.
la. media noche, y el poeta de cabellera sedosa.
apoya. sus labios por donde vuelan los besos
sob1·e los de Mimf, y aun sobre su cabecita. de
ave, rueda. la caricia de Setene la madre del
poeta, la mad1·e del músico, l a. i'nadre del pintor, la madi-e del filó ofo.
FRANCISCO GARCÍA CISNE.ROS.

***

AvanZll, coronada de pámpaflos y de rosas
la Primavera. Los campos se cubren de mult icolora túnica de flores, sobre la cual brillan, como un joyel con alas, los colibríes de
fuego y de esmeralda. Vuelve lentamente
el Tiempo la monótona rueda de las horas
Y el espíritu avanza en las tinieblas con 1~
mirada fija en t:1 infinito horizonte n;buloso
en el infinito negro tras del cual la sombr~
extiende sus dominios, en el infinito negro y
profundo, donde la muerte elabora sus misterios.

JJ:stnohe de caoba c¡ue 1rua.rda la corone.de oro.

inimitable patriotismo de su hijo predilecto
Benito ,Juárez. -1867».
'
.,Medalla de pl~ta., con la.siguienteinscrip01on: 1(Al C. Presidente Benito Juárez en su
vuelta á. San Luis Potosí. - Febrero de' 1867».
Medalla de oro. Dice por un lado: «Al C.
Beni_to J uárez, Presidente de la República
Mexicanai,¡ y por el otro: KJunio 24 de 1868.
El pueblo de 8an Juan de Arag6n,1.
·
Medalla ele oro, con e1 busto del señor Juárez, al rededor del cual se lee: «Presidente
de la República }lexicana, C. Benito J uárez.,,.
Al reverso dice: «El pueblo de la Luz en testimonio de amor y gratilud al Benem'érito de
la Patria, C. Benito Juárez.-Mayo 15 de
1867».
Un hermoso estuche de caoba, qu.e figura
un gorro frigio, guarda una corona de oro
qu e tiene al frente un broche de esmeralda
brillantes y rubíel'.', con la siguiente dedica~
toria: ,,.Al C. Presfdente Benito Juárez, que
salv6 á la República y consolid6 la Indepen-

no está en venal-Ni el Soneto pomposo
ni el femenil ronde! surgen del cerebro
de! barcl~, sino vienen los versos, llega la Poesía.: es Mtmí.
Débil, pálida, supremameate bella. y tristemente buena. Sobre u cabecita. de ave cae la
~una.- Selene, madre del poeta, maclre del músico, madre del pintor, madre del filósofo a.rg:eo~a en la. boardilla, donde la. reina Miseria. tiene su trono en el desvencijado sillón
y su corona de laurel. Mimí tiene los ojos
como dos uvas negras y la boca. como un punto
de g-r:a"!late; en su alma viven amores nuevos y
exq ms1teces desconocidas.
. Es_ la casta paloma, la ble.nea perla, la que
rnspi.ra confianza y ca.riflo• espe1·a.d señorita
Rodolfo os va á decit· quién es.
'
'
_-Es e! poeta. ¿Qué hace? Escribe. ·y cómo
vive? ¡vtve!
G

Oasa_donde vlrló Juárez ea Oaxaca. allado de su
protector e l Padre alllJlu.e,..._

�!t MUNDO ttUST1An0

UNA OBRA COLOSAL
CN DICN DC L./\ I\GRIGUL. TURJ\.

JI NA mejora de trascendental importancia
\1 ha emprendido en el importante y pin-

HUIOHAPAN. -LA PLAZA PRINCIPAL.

toresco pueblo de Huichapan el gobierno
del Estado de Hidalgo¡ nos referimos á la.
construcci6n de una gran presa para. el riego de los vastos terrenos de aquella comarca..
Para que nuestros lectores se puedan formar idea de la. magnhud de la obra, ilamo..
aquí algunos datos de c6mo será aquélla.
El espesor 6 grueso en la parte inferior de
la. cortina de la presa, tendrá cuarenta metros. La altura d~sde el fondo hasta el nivel del agua será de CU&amp;renta. metros. EL
mayor largo en la parte superior medirá trescientos cuarenta metros. El volumen de la
mampoateóa que se empleará, asciende á
treinta y cinco mil metroe cúbicos.
Termina.Wl. la presa, podrá contener treinta. y seis millones de metros cúbicos de
a.gua, para poder regar cuarenta. y cuatro mil
hectara!!I de terreno. El canal hasta la pre•
sa Meteté, teodxá una dist.ancia de doce y
medio ki16metros.
Como se ve, la. obra es
colosal y de grandísima importancia para
los agricultores de Huichapan y sus contornoe.
En la actualidad multitud de obreros trabaja.o en las grandes excavaciones que ha sido necesario hacer para la construcción de
los cimientos de la presa, así como en la
apertura del canal.
En este número publicamos varias fotografías de los trabajos emprendidos ni la
presa y obras de la plaza principal de Huichapan y del Palacio Municipal.

o
El Ultimo An,or.
De tal s11erte se comprende todo
en nuestros seres. que ye, no 80
puede decir dónde comienza el uno
y dónde termina el otzo......

E

HOlORAPAN.-l!:L PALAOIO MUNIOIPAL.

BU1Cl;{APAN.-1:XCAVACIÓN 1'"-RA LOS CIMIENTOS DE LA PRESA.

(M:a&amp;terlillok,)

L camino se perdía á lo lejos, bajo la doble hilera de árboles que juntaban sus
follajes como un arco verde y movedizo. El
cielo azul desaparecía entre las ascuas del
crepúsculo. Las hondonadas se llenaban de
sombra. El astro rey, moribundo, que esparcía sus rayos de oro como estremeciéndose, hacía brillar las aguaB tranquilas del
lago con resplandores siniestros. La tarde
dormíase acariciada por las rojas claridades
del ocaso.
Por el Norte, súbitamente, una nube negra y espesísima apereci6 amenazadora y se
lanzó por la inmensidad del cielo, deshaciendo la poesía misteriosa del crepúsculo.
Y los dos enamora.dos, últimos herederos
de razas superiores y olvidadas, caminaban
lentamente unidos por la fuerza de lo bello
y por el horror de las fealdades terrenales.
Sus ojos, reflejo de pasio.i.1es heroicas y de
suefios de edades gloriosas, contemplaban
con disgusto el paisaje que los rodeaba. Las
beUa.s y puras lineas de los enamorados desentonaban el fondo raquítico de una naturaleza mustia y campesina.
Y una tristeza desesperada se apoder6 de
ellos, y se miraron en el fondo de sus
ojos para. olvidarse el uno en el otro.
Rehecho por la claridad que de los ojos
.d e ella .irradiaba, el enamorado dijo: "Yo
sin ti no viviría. Tú para mí eres algo más
que la mujer sofiada: eres la resurrecci6n de
aquellos tiempos que tanto ansío. 8610 delante de tus ojos inmensos, fuentes de luz y
alegria, negros como una noche eternamente oscura, vuelvo fi. la vida. S6lo delante de
esa frente noble y serena, llena de pensamientos amorosos y de belleza indefinida, la
suave tranquilidad me consuela. Sólo delante de tus labios rojos, como dos arcos de fuego sobre la blanoura de tu rostro, que más
se arquean &lt;mando á. ellos se acercan los míos,
siento palpitar mi corazón. Y tus ca.bellos?

EL MUNDO ll..USTRADO
Oh, tus cabellos! Son ondas de pasión antigua y heroica, torrentes de voluptuosidad
cuando se desligan, símbolo de pu.reza.cuando loa recoges sobre tu cabeza, con aire altivo y guerrero. • Yo te amo, porque eres la
belleui. soberana, domfoadora y absolut,a.
Yo te amo, porque has atravesado este mundo miserable, desdeñosa y ~i invisible, para llegar hasta mí con el bnllo deslumbrador del sol, con la cliuida.d misteriosa de la
luna, con la majestad de las noches estrelladas. Yo te amo, porque en ti encuentro la
belleza espléndida de Semframis yCleopatra
y el hechizo espiritual de Beatrice. Yo m~
arrodillo ante tu cuerpo divino como el héroe griego enfrente del ara de enue. Yo te
amo con la pasión gigantesca y violenta del
Faraón por la virgen eti6pica. Yo mento por
ti la adoración del caballero medioeval por
la. doncella m1stica, de rostro purísimo y de
mirada angéhca. Yo te amo con i.odos los
amores" ..... .
Y en medio de una naturaleza mustia y
campesina, bajo un cielo cubierto de nubes
en la.quietud pavorosa de la tempestad pr6xi~
ma, se abrieron los·Jabios de la enamorada.
Una delicada melodía, como recuerdo de felicidad muerta, brot6 con suavidad en el cami oo desierto.
((Yo te adoro, porque te veo bello como
Apolo, fuerte como Hércules, enamorado á
]a vez como Petrarca y Ovidio. Yo te veo
con los ojos del deseo, sobre un carro de guerra adornado de oro y marfil y cubierto de
pieles de fieras, entre nubes de polvo, mientras el sol hace lucir el cobre de tu escudo
y coo la diestra lanzns el dardo que se pierde silba.nd~ ent!e la hueste enemiga. Y veo,
detrás de tl, millones de soldados, focontables Janz'\Sj percibo el ruido de las llanuras
sacudidas por huellas humanas; llegan á mi;
oí.dos los ecos de himnos de victorias más
~ranrleR que las de Alejandro, de Aníbal y
de César.
' 'Yo te veo sobre la arena. del Coliseo, vencedor de los atletas, con el esfuerzo del pecho robusto y del biceps poderoso.
"Yo quisiera eternizar la voz tuya, cascada
armoniosa, fuente de elocuencia. evoca.dora
de vida, revelación de -belleza. Yo quisiera
para ti la omnipotencia de los reyes de Persia y Babilonia, ]a sabiduría de Salom6n,
las riquezas de Creso, la ·ciega obediencia de
las falanjes roaced6nicas y de las legiones
roma.nas. Y o te quisiera dominador abso•
luto de estos seres mezquinos que se tienen
por hombres y no son buenos ni para e~cla.•
vos .... .. ''
Y la voz tomaba una entonación épica,
bajo la. arqueada. oscura, en un sublime momento glorioso de orgullo y de dominio.
"Te amo por tu mirar de rey, por tus ojos
de ~uila, por tu frente siempre luminosa.
''Te runo, porque, sin hablar, nm.stras a1mas se ven, y viven la vida inmaterial de
las cosas imperecedera11, y tiemblan como
llamas amorosas, y se unen en un fuego inextinguible. Te amo, porque los efluvios
de nuestros corazones, al ensancharse, retrocedarían si no pudiesen unirse. Te amo,
porque soy m11jer" ..... .
Y la voz desfallecía, muriendo como un
deseo de amor, bajo la calma trágica de1
cielo....... ..................... .......... ........... ..

HUIOHAPAN.-l'JtINCTPlO DEL CANAL PARA LA rRESA.

HULOHAPAN. -TERRENOS QUE ATRAVESARÁ EL CANAL.

Barcínonis.

~

AL DESPERTAR
Pues de tus velos grises y livianos
Apenas, muda noche, te despojas,
Y la. mañana. oon sus tintas rojas
Aún no baña los montes y los llanos,
¡Vengan los se.eros libros, á mis manos,
En cuyas bella.¡:,., inspira.das bojas,
Sus a.nsia.s, entusiasmos y congojas
Vertieron los poetas mis herma.nos! ....
Saturado de luz y de armonía.
Me siento al finl ... Ahora de los viles
Vuelva. la. diurna hostilidad impía,
Yérganse en mi sendero los reptiles,
PL1es llevo resguarda.da. el al.me. mí.a
Con la armadura olímpica. de Aquiles!
Lima..
NOMA P. LLoNA.

HUIOlUPAN.-oTRA VISTA DE LAS EXCAVACIONES PABA LOS OIMil!.NTOS,

�EL MUNDO ILUSTRADO

EL MUNDO ILUSTRADO

na.dos, dejan á la posteridad ensefla.nzas gratas y recuerdos cariñosos.

El canal de Panamá.-De Nú.ilez de Balboa á Fernl\ndo de Le~seJ)S,...!antecedt•ntes.-El derecho y la necesldad,-La nu ,-a Repúbllca.-En inaroha.-KI gabinete de Balfour
flrme,-1 Pobre Traus1•aal 1-.llluRrte d~l Duque ele Cambrlg&lt;le.-Un ,•etnauo ,le Crbnen.-!..,,. i:uerra rnso-Japoueoa.- ltuacl6n
mooótona.-El quinto bombardeo"" Puerto Ar~oro.-La condlolón eoonómtca.

n

o mucho después que Vasco Núñez de Bal-

boa, substrayéndose á.la autoridad de Pedra.ria.s, gobernador de Tie1•ra Firme, se adelantó por coma.reas desconocidas, atravesó el
istmo de Do.ríen, dese ubrió el Océano Pacífico,
y avanzando á pie por entre sus revueltas ondas tremoló el viola.do {,endón de Castilla para tomar posesión de aquella. inmensidad en
nombre del Emperador Carlos V; no mucho
después de esta hazaña, digna. de los tiempos
míticos, pensóse ya en la perfor9:ción de 11quel
istmo para establecer una comunicación entre
los dos Océanos: el Atlántico, que besaba las
tierras del viejo mundo, y el nueva.mente descubierto, que llevaba á playas desconocidas y
remotas. Y tan factible se consideró la empresa, que no tardó un c~pitán ~ene~al de aquellos territorios en pedn· autor1za.c1óu al 1·ey de
Espaiia. para comebzar la. obra de titanes,. con
un puilado de soldados y peones ind1g~nas,
obra gigantesca, donde andando los siglos
fracasaría. el genio de Fernando Lesseps, ese
Moisés de las modernas edades, que, á diferen·
cia. del personaje bíblico, babia juntado las
aguas del Bermejo con las turbulentas del Mar
Interior, que habían presencia?º pura.s y si?
mezcla los tiempos de la humanidad en sus primeras etapas, sin dejarse arrastrar por los es·
fuer1.os de los Faraones tebanos, á través del
istmo de Pelusa y de :S:eroópolis.
Cruzaron los siglos, pasaron las edades, y
llegó la época en que las necesidades del C?mercio del mundo exigieron con más urgencia
que antes la. obra gigantesca del canal interocéanico que había de e1·uzar el istmo de Panamá. Se había,n estudiado las divers~s v~as
propuestas para establecer la. comumcació?
deseada y después de tanteos y reconocimientos' se volvía siempre al proyecto del
&lt;Gran Francés,&gt; consruído y vilipendiado en

mm. sacuden el volcánico suelo de Hispano.América., había agotado en cruenta y costosa
lucha las fuen:as de Colombia; aún quedaban
rescoldos de la antigua hoguerll,, y el departamento de Panamá, que no e1•a de los que menos
babia.o sufrido en la contienda, al ver que el
Senado de la República. reprobaba el tratado
conclufdo con los E tados Unidos, acudió á un
ex1&gt;edi.ente lamentable para los fueros etel'nos
de la. ju ticia, y doloroso en extremo para. la.
nación colombiana: asumió su soberanía,, se
declaró independiente del Esta.&lt;lo rle que había.
formado parte y procui·ó con tituirse á labrevedad posible en república. soberana. y, poi·
ende, dueña absoluto. de su suelo antes que todo y de sus futuros destinos.
Consumada. la. secesión, y aun antes de que
el nuevóE ta.do americano fuera. reconocido
por las p·otencias aquende y allende el Atlántico, nu nuevo tratado ajustado con la poderosa república anglosajona, ase{!u1·~• por :1ºª
parte, la independencia de la repúbhca. naciente y, por otra, la. construcción pronta y efectiva del canal ístmico.

·r,

*
**

. Len~a, monótona., uniforme, sigue todavía la
s1tua.c16n en el Extremo Oriente. Avalanchas
de rusos que se desbordan hacia las llanuras
de Mandchuria., fortitloá.ndose en las riberas
del Yalú, parapetándose en Nueva Chua.ng
leva.atando defensas en Da.lny concentrándos~
en torno de Ha.rbin, en espera.' de tener fuerza
abrumadora para prevalecer á golpe seguro

***

EL DUQUE DE CAMBRIDGE~

GRAL. ESTEBAN llUERTA , JEFE DEL EJÉRGlTO
PANAME°RO~ -

No fueron, ni pudi~ron ser tan certeros contra el mimsterio Balfour, los tiros preparados
por los libera.les ingleses, como el golpe asestado por los partidarios de I a libre Erín. Parece que las lilas ministeriales se estrecha.ron
al asomo del peli~ro, y cuando el &lt;leader&gt; liberal Sir Henry Ca.inpbell-Bannerman pretendió consumar la obi·a de Redmond, proponiendo nn voto de censura para el gobierno por
haber autoriza.do la importación de trabajadores chinos en el Transvaal, los dardos de su
elocuencia se estrel!al'ou ante la serenidad del
Primer Ministro Ba.l!our, resultando en vez de
un golpe teatral, una. simple escaramuza parlamenta,ria.
.
¡Pobre Transvaall mientras tus hijos vencid~s buscan en_ suelo_ extraño consuelo para sus
tristezas, ves mvad1dos tus campos por jornaleros mongoles, por todas partes malquistos
y todos olvidando tus heroísmos. y todos a.par'.
ta.ndo la. vista de tu suelo pro-fa.nado por la
pla.nt~ d~l chino, ~- hacen ahora juguete de
combmac1ones poht1cas y de maquinaciones
parla.mentar;as. Espera., espera, que cuando te
baya.s fortalecido á. la sombra de la &lt;Union
Jack&gt; y te bayas reconstituído en el gobierno
propio de colonia autónoma, podrás aspirar
de nuevo á tu soñada. independencia., qué entonces nadie te podrá arrebat1u·.

No entrar~mos en los detalles que narran los
acontecimientos inicia.dos en noviembre último
por los corifeos de la. nueva nacionalidad;
baste decir que, verificada la. excisión sin efusión de sang1·e, constituida la república istmeña con todos los requisitos del derecho público, establecida.s sus autoridades constitucionales, sancionado el tratado novísimo por el
gobierno de Estados Unidos y reconocido el
· nuevo Estado por casi todos los pueblos soberanos, ya está funcionando en Wásb.ington la
comisión encargada. por el Ejecutivo de dirigir los trabajos y vigilar la construcción de
la vía. interoceánics, que ba de dar gran impulso á las transacciones que á través di'! los mares celebran los pueblos y naciones, pa.r11, cam·
biar los productos de las zonas más apartadas
y establecer el lazc mercantil de la humana.
solidaridad. Pronto la. piqueta del traficante
dará. el pl'iuier golpe, que ha de resonar dolorosamente en el corazón de Colombia, pero
que abrirli. un camino nuevo á la obra de la.
civilización.

Y mientras en los pasillos de la Cámara de
los Comunes se preparan nuevas escenas de
la comedla política. que amena.za. al gabinete
Balfour, la suntuosa. Abadía de Westruinsterba.
abierto sus puertas medioevales para honrar
bajo sus altas bóvedas los restos mortales del
Duque de Ca1nbridge, como príncipe de la. real
familia, primo de la difunta. Reina. Victoria
veterano de la guerra. de Crimea. y soldado d~
Jamás a.Ha jerarquía. militar en el ejército del
Reino Unido.
¡A cuántas tristes con¡¡ideraciones da lugar
la. desaparición de esos hombres que, como el
Duque de Cambridge, que acaba de bajar á la
fosa, junto al lecho de piedra. de §o esposa morganática., una actriz del género bufo, son los
representlj,ntes de tiempos para. siempre idos!
El difunto e1·a compañero de aquellos célebres
«hi~blanders&gt; que se inmortalizaron en la planicie de Valaclava, sobre las agi•estes regiobes
del Quersoneso, dando la carga inútil y heroica de caballería q~e hizo célebre á Lord Racle, carga sólo excedida por la tenacidad de
Ma.c Mahón al permanecer impávido en la parte minada de la famosa torre de Malakoff
~,onde quedó P?_rque a.llí estaba: &lt;J'y suis:
J y reste&gt;, que dlJo en arranque laoedemónico.
Hombres como el difunto Duque que · llevan
á su sepulcro las bendiciones de sus subordi-

combat.e á la. península., espían los movimient-0s
de las escuadras de Puerto Arturo y de VI a.di·
vostock, y apenas si logra.u interrumpir la
calma. aparente de la campai'ia., con un quinto
bombardeo sobre el puerto que domina en Lia.otung, el cual, á juzgar por lo que hasta hoy se
ha da.do á conocer, así de fuente niponesa como moscovita., ha. sido tan ineficaz como los
anteriores.
,
Y e!l este ir y venir de tropas, en este incesante movimiento de buques, en estos bombardeos 1·epetidos, las fuerzas económicas se gastan, los recursos se a¡rotan, y el desenlace
drama se aleja más y más.
Por lo que toca á Japón, la Dieta Imperial,
convocada á sesiones extraordinarias, no parece muy dispuesta á escucbar la.sindicaciones
tod11.s del Emperador, que á ella ha. acudido,
pidiendo recursos extra.ordinarios para la guerra: cuénta.se que el monopolio del tabaco, propuesfo, cie donde se esperaban algunos millo•
nes, será desechado y, si como éste, los otros
proyectos sufren menoscabo, no es de envidiarse en situación financiera., á pesar de la.
suscrición nacional de 100 millones de yens.
Rusia, á juzgar por las declaraciones del
Ministro de Hacienda. que hasta nosotros han
llegado, está. en mejores condiciones. Pero de
todos modos, 1a gueaa no puede prolongarse
indefinidamente, sin poner en peligro las fuerzas del coloso.
Marzo 24 de 1904.
z. Z, Z.

PENSAMIENTOS

El ser huma.no cuya conciencia. está pura. y
tranquila., halla en&lt;.:a.nto en todo cuanto le rodea; solamente para él es bella. la naturaleza..

*

Mis atenciones todas se reducen á una sola.:
estudia1•1l.Je, prof□ ndizarme y, sobre todo, vencerme para. hacerme.digno de alcanzar la verdad.- F.ENELÓN.

*

LA GUERRA. RUSOJAPONESA.-LOS COSACOS DEL

CÁUCASODISPONIÉNDOSE Á SALCR
PARA. EXTREMO ORIENTE.

sobre las tropas enemigas, á riesgo de perder
la neutralidad del Celeste Imperio, si no alcanzan por tierra un ruidoso triunfo sobre sus
contrarios.
Los japoneses, por su parte, dueiios casi absolutos de Corea, cuyo Emperador pe.rece supeditado al cowandante de las fuerzas del Mikado, siguel;l mandando nuevos elementos de

Nadie sufre una reprensión con tanta entereza como quien tiene plena. conciencia de merecer ala.ba.nza.-1\IADAME DE LAMB.ERT,

*

Indudablemente es un malestar lleno de defectos; pero mal mayor aún es a.bu.ndar en ellos
y no querer reconocerlos, pues que es a!Iadirles todavía el de una ilusión V'Oluntaria.. PASCAL,
lt

El contento de sí mismo es la prueba y la re-

compensa de la buena conducta.

;DR, MANUifü AM.&amp;llOR, PRESIDENT!l: Dll: 1:,A

REPÚBLICA Dll: PANAMÁ,

la misma tierra. que levantó estatuas á su memoria., porque faltó á su cita el dios éxito, porque no pudo vigilar el derroche y el despilfa.rrQ de los inmensos cauda.les confiados á su
inteligencia y laborío ida(l de fama universal.
);'asa.ron los tiempos, y era preciso comenzar
depuevo los trabajos suspendidos.
Dueíla la. república. de Colomb!a del territorio donde había de construirse el canal, no se
daba. toda la prisa n!=!cesaria para expeditar
los preliminares de la tarea que toma.be. á. su
-cal'go el gobiérno de la Unión Amerfoana.
Pu11o lp,rga. rev1;1l11ción1 de esª1' q,µe 6. Ja, collH~
'--

.

.

.

}?AN AM,\,-J.:íMITES DE LA NPEVA REP'fl'BLJC.o\-

I.A OmraRA ¡il)'SOJ.A.PO:t-.'ESA,-Al'RERENSIÓN DE JAPONESES SOS~(JffOSOS(POIJ LOS OOSACOS,-E;l¡ FERROOAMIL TRANSIB&amp;RIANOI

�EL MUNDO ILUSTRADO

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JERUSALEM EN TIEMPO DE JES CRISTO.-UN PLANO CURIOSO.

�EL MUNDO ILUSTRADO

EL MUNDO ILUSTRADO

Nu6stro S6ounao Gonourso 06 1904
Estímulo á los Padres de Familia.

JI

por la extraordinaria aceptación q11e ha tenido, por parte de nuestros subscriptores, el primer concurso
de EL MUNDO !LUSTRADO, en 1904, nos apresuramos á abrir un nuevo certamen de carácter enteramente distinto del anterior, pero
de gran interés para las familias.
Tratamos de estimular, con este concurso,
á todos los que directamente se interesen por
la salud de los niños y por su buen desarrollo físico en los primeros aJ'ios de la infancia,
otorgando un premio á los que reúnan, en
nuestro concepto, las mejores condiciones en
ese sentido. Concursos de esta naturaleza se
efectúan frecuentemeute, tanto en Europa
como en los Estados Unidos, con el mayor
LENTA.DOS

éxito.
Debemos advertir que, siendo qno de nuestros principales prop6sitos el de que todos
los abonados de este semanario puedan lomar parte en los concursos 4ue organizamo ,
no hemos olvidado en esta vez el derecho que
tienen n. que se les adjudique el premio respectivo; pues, como se verá eh las bases que
en seguida se establecen, todos, sin excepción, pueden aspirar á la recompensa, ya
sea que el nifio que resulte vencedor sea hijo del subscriptor ó de alguno de sus parientes 6 amigos.
Además, y con el objeto de que s6lo nuestros ahorrados puedan entrar al concurso, en
El. MuNDO !LUSTRADO del 1? de mayo pr6ximo se publicará un cup6n especial, á fin de

EL LUNAR

P

I

UES, seíior, éste era un príncipe de no sé
qué país. Sólo 3é que no era de Espafia,
porque aquél era. un país muy dichoso.
A pesar de esto, el prfoci peque regía. sus destinos no era feliz, ni mucho menos. Efecto de
alguna causa. desconocida. ó de enfermedad
oculta á los ojos de la ciencia, tenía el joven
soberano (porque os advierto que era. muy joven) una tristeza. tal, que da.be. lástima verlo.
:Muchas veces, en medio de las fiéstas con que
sus cortesanos le obsequia.bFrn, sentíase abrumado por la. melancolfa, y empezaba á ~acer
pucheros no obstante su elevada. alcurma; y
cuantos más esfuerzos bacía. por a.nimarle la.
gente que le rodea.ba, más se entristecía. el pobrecito, acabando siempre por echarse á. llorar
á. lágrima. vi va.
·
Reuniéroose los médicos más afamados del
país, le llena.ron el cuerpo de jaropes, sehicü¡roo ensa.yos de todo género con las hierbas
tenidas por maravillosas, se apeló á. los recursos sobrenaturaíes, consultando á nigrománticos y ancianas tenidas por brujas: todo fué
inútil. El príncipe no gozaba un momento de
a.legría¡ los motivos de _g oceeran¡,araélcausa
de mayor tristeza, y el 10feliz se consumía poco á poco, de tal manera, que iba quedándose
en los huesos.
Prohibióse, bajo terribles pena.s, usar trajts
negros, morados ó amarillos, poi,' haber indica.do alguien que.la. vista de tales colores ,Pr!3·
disponían á la tristeza, y toda, la gente se vistió
de encarnado y verde que daba gusto verla.
Parecía aquel un pueblo de cotorras y g uaca.mayos.
.
. .
Pues nada: á pesar-de tales d1spos101ones y
de hacerse constantes las fiestas y regoeijos
públicos, el ai.gusto m&amp;n';ebo lloraba.como un
chiquillo y no bahía medio de consolarle.

II
Un día. se presentó en palacio un ~xtrai'lo
personaje. Aseguraba. poseer 11n remedio eficacisimo contra la tristeza., y fué introducido
hasta la regia cámara..
El príncipe se enjugó las lágrima.s que entonces como casi siempre, vertía; contestó al
salud~ del r ecién llegado , y entreabriendo los
labios con una meláncolica sonrisa de incre·
d\tlidad, le nreguotó quién era.
ÍiJLaspecto del descon~cid? era lo más á. ¡;&gt;ro·
pó'sito para excitar la b1lar1dad en cua1qu1era.
que no fuese el príncipe triste.
.
Figure.os un v.ejete de corta estatura,-piernas
¡11¡tr~adamente tiacas, cuerpo un t~n~ corco•

que al remitírsenos la fotografía de que se
habla en las bases, lo manden también,
como justificante de que el interesado es
subscriptor de este peri6dico. La Administraci6n cuidará de inutiUzar los cupones de
los ejemplares que venda sueltos, á fin de
que no pueda hacerse uso de ellos por personas que no tengan el carácter de abonados.

BASES
I . Be establecen dos primero!! premios y
dos segundos, para. niños de O á 2 años y de
2 á 4 afios de edad, que consistirán respéctivamente en dos retratos al 6leo, de los mismos ni.ñosJ al tamafio natural, y dos amplificaciones fotográficas, de ignales dimensiones. Los retratos serán entregados con sucorrespondiente marco en nuestras oficina~, en
México, ya sea á los intereeados 6 á las
personas que éstos designen para que los recojan, si residen fuera de la capital.
II. Los que deseen tomar prrte en el
concurso, deberán remitirnos antes del. 20
de mayo pr6ximo, directamente y á la 21!- calle de las Damas, núm. 4, una fotografía del
niño [hombre 6 mujer] que presenten al
certamen, haciendo constar al reverso los aiguientes datos, que escribirán también en el
cup6n respectivo:
A.- La edad exacta del niño, al bace1se
la remisión del retrato.
B.-Su peso, en gramos.

C.-Su nombre y apellido.
D.-El nombre, lugai- de residencia y domicilio del que lo presente ~l concurso.
Los cupones vendrán firmados preoisamente por un médico que corrobore la exactitud de los datos sobre edad y peso. Sin
este requisito, los cupones no tendrán valor
alguno.
Nos reservamos el derecho de comprobar
tanto la autenticidad de la firma del médico
como el hecho de que los niños han sido re, tratados recientem¡mte. .
JII. Las fotografías deberán ser suficientemente claras, y su tamafio, ~uando menos,
el "Imperial," prefiriéndose los retratos de
''medio-desnudo.''
IV. Los subscriptores que no tengan ensu
familia niños de O á 2 ni de 2 á 4 afios, podrán hacer uso del cup6n correspondiente
remitiendo el retrato de algún nifto que, ásu
juicio, merezca figurar en el certamen, ó bien
regalar el mismo cup6n á otra. persona para
que lo utilice.
V. El resultado del concurso se dará á conocer por EL MUNDO ILUSTRA.DO en su edición del segundo domingo de junio. En esta
edición, además de las fotografías de los niños vencedores, se publicarán las de los otros
nifios que á nuestro juicio lo merezcan.
La ejecución de los retratos al óleo que
ofrecemos como premios, será encomendada
á un artista competente.

- Descuidad, que estamos completamente
vado, cara extremada.mento pequeña., con una.
nariz extra.ordinaria.mente gorda y colorada.,
solos.
-En este ca.so, vais á saber la sencilla. may una boca grandísima con un único diente,
nera. de curar á. nuestro amado monarca.
que tembla.ba de verse solo.
-Decidle. pronto, que ya estoy impaciente
Los ojos, muy pequeño11, pero negrísimos y
de una mira.da viva y penetrante, daban á la.
por saberla.
El príncipe no int.errumpió este diálogo sino
fisonomía. una expresión animad R. y alegre.
con unos cuantos sollozos ca.paces de conmoVestía. una especie de blusa roja que remaver á. las piedras.
taba en picos adornados con cascabeles; unos
-Pues bien- dijo al fin el risuello hombrecicalzones ceñidos, de aquel mismo color; y un
llo:- el medio único para curar esa profundo.
gorro puntiagudo rematado por nna campatristeza. consiste en encuntrar una. mujer que
nilla.
tenga. un lunar negro, del tamafio de una lenCualquiera hubiPse creído ver en el vejete
teja, sobre el homb1·0 derecho, y que esa.mujer
una. caricatura de Momo.
dé un beso al princi pe en la. frente.
- Poco debe importaros, señor- dijo al prínEl ministro se echó tí reír y el rey á llorar.
cipe,- saber quién yo sea. Básteme deciros que
E l hombrec!llo se puso serio. acaso por primeposeo el secrPto de vuestra felicidad.
ra vez en su vida; pero muy bien pronto, reco•
- ¿.Y q ué quieres por revelá.rmelo?
braodo su 'alegre aspecto, alladió:
- Absolutamente nada.
-¿ Dudáis de la eficacia de mi remedio? No
-En ese caso, debo estarte doblemente agra.importa.. Bien sencillo ha de ser el praatica.r•
decido.
lo, y nada perderéis en ello. Además, para
- Una sola condicióll impongo pare. descuque con fe ló busquéis, sabed quede esa. mi!ma
briros el medio de matar la tristeza, y es que
enfermedad he curado, por un medio análogo,
nadie sino vos y otra persona. de vuestra abá un potentado del pa.ís ve..}ioo. lnformaos si
soluta confianza se enteren del secreto. Y exijo
es cierto, y cuando lo sepá.is, confie.réis seguta.nta. reserva porque perdería. su eficacia. el
ramente en el r esultado que ha de &lt;lar lo que
remedio en caso de llegar á. ser conocido.
-Mi palabra. de rey y el interés de aliviarme
os be propuesto.
- Basta-dijo el prfocipe Uorando siempre,
te garantizan el exacto cumplimiento de esa
condición- dijo el príncipe echándose á llorar
- basta, yo necesito creerte; yo haré que bus' quen una mujer que tenga un lunar negro, code una. manera. desconsoladora.
mo una lenteja, sobre el h:,mbro derecho, y
-Ve", seflor, que urge el remedie&gt;.
que me dé un beso en la frente. Desde hoy
- Mucho, muchísimo- ail.adió el príncipe,
mismo se la buscat'á- añadió dirigiéndose a.l
dando cada suspiro que partía. el alma..
- Pues en ese caso, designad la persona á
ministro:-yo lo mando, yo necesito creer á
quien hemos de hacer partícipe ciel secreto y
este hombre, pot•que si perdin·a la esperanza
busquemos cuanto antes la medicina.
de curarme, moriría.
E l príncipe, vertiendo lágrimas como avellaY más desconsolado, al parecer, que antes,
oa s, pensó unos cuantos minutos, y por fin
rompió á llorar de nuevo.
- Señor-dijo el hombrecillo, cuyo semblandijo :
-Nadie me parece más á propósito que mi
te ofrecía un contraste extraño con el del prín·
primer ministro.
cipe,- yo me retiro.
- ¿Pero insistís en no pedirme na.da por el
-Llamadla al punto.
Hízolo así, en efecto, y bien pronto se preremedio?
- Na.da: volveré á veros cue.ndo estéis más
sentó el ministro haciendo r everencias.
a.legre que unas castail.uelas.
Y haciendo una pirueta y un gracioso r;nohín,
III
&amp;alió de la. estancia.
Era. el tal hombre ya viejo; pero toda. la graIV
vedad que los aí'i.os le habían prestado, se la
quitaba el traje de color de cereza con adornos
- ¿Con que no crees lo que me ha dicho ese
verdes que vestía, para no aumentar la tristehombre?-preguntó el soberano e.l ministro,
za. de su augusto amo.
en cuanto aquél hubo salido.
En cuanto éste le dijo la. causa de haberle
- Señor, no quiero disgusta.i-os, .Pero me per•
llamado, el ministro, que había. reprimido dimito &lt;l,udar de ello. Podemos, s10 embargo,
fícilmente una. carcajada al ver el ridículo asaveriguar si es cierto que por un medio semepecto del hombre que se proponía. cura.r al prínjante ha cura.do á quien nos dijo; y si resulta
cipe, demostró visible¡g.ente el interés que le
verdad; yo, como vos, confiaré en ~1 remedio
· inspiraba conocer él secreto.
que pro¡,oi:ie1 y b\l&amp;Ciu-emos ui:ia mu¡er que ten•
....ved si alguien puede eacucln,rnos.

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"""'ga. ese lunar, haciendo paraencontrarla.·todos

los esfuerzos imaginables.
-P11es deseo que se averigüe al momento i,i
en efecto ba curado á ese que padecía como yo.
-Se preguntará inmediatamente.
Y á muy poco se supo con certeza. que aquel
hombre, pol' un medio desconocido, pero, según el interesado, muy sencillo, leba.bía cura.do de una antigua y horrible tristeza en poquísimos días.
Averiguado esto, y aunque sin decfr para
qué objeto, ma.ndároose miles de emisarios en
busca de una mujer que tuviera el lunar apetecido.
Además, en todos los sitios públicos se colgaron carteles que decían, poco más ó menos,
lo siguiente:
«Toqa mujer que tenga sobre el hombro derecho un lugar negro del ta.maño de una lente•
ja, se presentará en el palacio del primer ministro.~
V

A pesar de tantas averiguaciones y de tan
numerosos anuncios, la anhelada mujer no parecía..
Infinidad de ellas se presentaron: unas tenían
el lunar un poco más a.-rriba; o tras, un poco
más aba.jo; éstas, un poco máscbico,; aquéllas,
un poco más "rande.
Por fin, pareció una que lo tenía en el sitio
designado, y del tamaño preciso; pero no era
negro, sino de un color de chocolate claro.
A pesar de esta pequeña falta, se hizo entrat•
á la mujer, que et·a, por cierto fea y vieja., en
la. cámara real, y con el mayor secreto dió un
beso en la frente al monarca., que en cuanto ló
recibió, se puso más triste que nunca. y empezó á llorar á cborros.
Despidieron de mala. manera á la mujer del
lugar, que no acertó á comprender todo aquello, y se continuó buscando con más ahinco á
la que tuviese las necesarias condiciones.
VI
El tiempo corría, y el monarca empeoraba.
A tal extremo había. Uegado su desconsuelo,
que lloraba baste. dormido, y nocbe hubo en
que, para que no se ahogase ensu propio llanto, tuvieron q_ue sacarle de la cama.
Entretanto, enflaquecía poco á poeo, basta
EJ.Uedar en sus puros huesos, y el infeliz ya no
tenia fuerzas más g~e pa.r~ $Ollozar, solt~nd_o

cada suspiro que parecía imposible saliese de
aquel cuerpecillo tau débil.
Y la mujer del lunar no parecía, poi· más que
se la. buscaba sin descanso. ¡Tao difícil es,
&amp;]!D á los p1,focipes, halla.r aquello que más
desean!
VII

Llegó la prima.vera. Los árboles se pusieron
sus trajes verdes, y cantarotl los pájaros lo
mejor de su repertorio. Todo en el campo era.
alP!:\'rfa..
Una 1uaflana. de las más r i sueiias, en que no
había una sola nube en el cielo, el príncipe se
hizo trasladar en hrazos desde el lecho, que
ya por sí no podía abandonar, á un sillón colocado junto á un balcón abierto sobre el jardín dP.1 palacio.
AlJí lo dejaron solo, porque la gente le en•
tt•istecfa más. y se entregó á su sabor á la más
profunda melancolía.
El hermoso e pectáculo que ofrecía á su vista
la naturaleza, le producía un pesar i ndecible.
El pobrecito lloraba bilo á hilo y- á •través de
sus lágrimas miraba el jardín, donde los ruiseñores gorjeaban á su gusto.
De pronto vió aparecer por entre los árboles
una mucha.ch.a que l'Ontaría quince aiios á lo
sumo, y que, vivaracba , cantanélú como una
alondra y corriendo como una cierva, hollaba
apenas con u planta el suelo florecido.
El príncipe tuvo envidia de aquella chicuela.,
bija. del ja.rilinero:
Di1·igióse ésta á una fuentecilla. que vertía un
chorro de agua fresca y bulliciosa, y después de
mirar en toruo suyo, como para cerciorarse de
que nadie la veía, se quitó el corpiño de la.na
a.z1üque llevaba y empezó á l avarse, jugueteando con la clarísima corriente.
El príncipe, al verla, lanzó un grito, y la
muchacha, asustada. se cubrió rápidamente.con
el corpitio y echó á correr; ocultándose entre
los árboles.
El pl'íncipe, que desde algunos días antes no
había podido moverse del sitio en que le colocaban, hizo un supremo esfuerzo, púsoseeo pie,
y cogiendo el cordón de una campanilla., Jo agitó con violencia.
Acudieron varios servidores.
-¡El ministro!-e:xclamó el príncipe;- que
venga. pronto, pronto.
Salieron á buscarlo, y pocos momentos después entró en la estancia.
- Oye-le dijo elpríqcipe, esfQrzándose para

.

)

echar del cuerpo la voz; -la hij11, del jardinero,
que venga ... tiene el lunar negro... en el hombro derecho .. . como una lenteja.
- ¿Es posible?
- Si: la. he visto. .. ¡Que venga.!
Y dicho esto, se echó á llorar amargamente,
mientras el ministro salía. de la habitación.
A muy poco volvió acompe.ñado de ia·mucba.cha, que aún traía quitado el corpifto y pinta.do el rubor en el rostro.
-Es cierto, stmor-dijo al entrar el ministro·
- ¡va.is á ser feliz! ¡Tiene el lunar! Vamos...'.
Ml.adió dirig iéndose á la joven,- da un beso en
la frente al rey.
La; muchacha se resistía, y el soberano lloraba más que nunca.
- Vamos- repitió el ministro, tomando á la
joven por un brazo y obligándola. á acercarse
al enfermo.
La muchacha se aproximó, y encarnada como
una amapola, le besó en Ia.11·enre:
Así que el príncipe sintió aquel anhelado
ósculo de felicidad, sonrió dulcemente, pintándose en su rostro la alegría más completa.
- ¡Qué feliz soy!-dijo, rJendocomo un niño.
- ¡Y hemos busca.do por todas partes lo que
teníamos aquí!-exclamó el mlnistro. - Dale
otro beso-dijo á la muchacha.
Esta se acercó de nuevo y le besó como antes
El pr~ucipe soltó un a. carcaj a.da sonora. y cerró
los OJOS.
~ ? l!:stáis y a contento, señor?- le preguntó el
m1n1stro.
¡El príncipe n.o respondió! ¡Estaba muerto!
La muchacha dió un grito; el ministro se quedó aterr11.do.
. Y cuan~o poco después salía. de la habitación.' ~e01a pai:a s\ el buen vi~jo llorando:
- ,Siempr e lo mismo! El primer momento de
verdadera felicidad es el último de la vida,

..

RAMOS C ARRIÓN.

L a virtu~ no entra sino en una. alma.cuhive.da, perfeccione.da por un ejercicio contiBuo·
nacemos para. e1la, pero no con ella. Los hom~
?res ~ás fel!zme~~ nacidos tienen, e.ntes de
mstrU1rs~, d1~pos1c1ones para. la virtud mas
no son aun virtuosos.
'
i¡

Una conciencia pura es una blanda almoba_da en que sólo el ll.oQlbfe de bien pued4;¡ reposar. -

�Et Mtrih&gt;o IttrSTWó
EL llll'NDO ILUSTRADO

UN PLANO OllRIOSO DE JEltOSlLEN

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es la colección de figurines
que en las preeentespáginas de la c&lt;ModaJ&gt; ofrezco á la consideraci6n de mis
lectoras. Trajes de casa, de paseo, blm:,as,
s?mbreros y faldas forman 1a colecci6n. Inútil es manifestar una vez wás á nuestras abonadas q~e todas estas prendas de ropa son
de la últuna moda y que han sido tomadas
de los mejores periódicos especialistas llegados á nuestra redacción.
Habiendo dado mi opinión, en anterior
ARIADÍSIMA.

M

y elegancia. La tela es de seda, y las aplicaciones de encaje son las que dan vida á la
confección. El otro traje, también de visita
confecciónase con tela de seda 6 lana, colo;
obscuro, y se adorna con aplicaciones de cinta negra maravillosa. El ancho cuellohombreras, esclavinado, se hace terminar en ángulo por la. parte delantera.
Graba.do número 2.-Traje «reforma¡¡ para
casa, confeccionado con tela diagonal color
obscuro y adornado con una hermosa·aplica.ci6n de encaje que atavía el frente del talle
y principio de la falda. En la parte final de
las mangas se aplican adornos semejante@.
Las mangas se hacen terminar por puños de
seda blanca y negra. La imitación de escote
del talle se cubre con gasa de seda adornada
con tiras longitudinales de plisé.
Grahado número 4. -Modelos de sombreros para la estación de verano. Nuestras lectoras harán bien en fijarse detenidamente en

Flor Negra

~ PÚ·b-»9 . 4~~'-4
~

Por ser de oportunidad, publicamos en este número un antiquísimo plano de la ciudad de J erus!l.lén en el cual aparecen representados, tanto los lugares cuya historia se
relaciona. con la vida y muerte de Jesucristo·
como los edificios principales q lie existían en
aquella época. Entre éstos se cuenta el palacio de Pilatos, el de Caif6s, la torre de David, el gran templo, la casa de Simón Cirineo, el «arco del Ecce Horno», etc.
A la izquierda del plano se ve el camino
seguido por Jesucristo desde la casa de Pilatos hasta el Monte Calvario, y en la parte
superior está representado el huerto de los
Olivos y la escena del «Prendimiento,,. Finalmente, en la parte de abajo y al extremo
opuesto del Calvario, se ve el sitio en donde,
según la. tradición, Ae ahorcó J udM.

Páginas de la Moda

//4v~-~~ ~ ~4
~ ~ ,/4

7·

Cu ANDO á. la. media noche me despierta.
El medroso aullido
De mi perro, que aes.so mal dormido

En el .imbra.l obscuro de mi puerta.,
De los trasnocha.dores el ·rüido
Oye en la calle lóbrega. y desierta.;
O el alerta
Del gallo,
Que en las hondas tinieblas sumergido
Cela, ampara y vigila. su serrallo;
Me incorporo en mi lecho,
Me incorporo y medito
En el daf1o espantoso que me ba.s hecho.
En el me.l infinito
Que me ca.usó tu a.mor .... 1 amor maldito
Que a.rranoar no he logra.do de mi pecho.
Y abro los ojos en la sombra, entonces,
Mientras que á. mis oí.dos
Llega.o los melancólicos tañidos
De los leja.nos bronces.
Y evoco, soñoliento,
Los recuerdos queridos
Que llenaron de luz mi pensamiento,
Recuerdos ¡ a.y I de las difuntas horas
En que bébí la luz de· tus pupilas
Negras, pero brillantes como auroras!
. ' ············ ....... ····· ····· ·· ... ..

UN AUTÓGRAFO DE RUBÉN DARfO.

···· ·· ... .

¿Porque os fuisteis tan presto,horas tranquilas,
¡Muertas encantadoras!
Bogotá.
JULIO FLOREZ.

Fig. número 2.

la elección de sombrero que es uno de los más
difíciles problemas que tienen que resolver
~as sefioras. Por lo regular, no encuentran
Jamás uno á su gusto, y sólo después de ver
numerosos modelos logran escoger el que
creen adecua.do. Depende esta dificultad del
poco cuidado que las señoras tienen en estudiar las medidas de su cuerpo. Si lo hicieran, no tendrían dificultades para la elección
del sombrero. Es una de las prendas efectiv_amente, más difíciles de elegir, pe;o si se
tiene en cuenta la estatura, el grueso de la
persona, la forma del rostro y otros detalles

Flg. n&lt;imero 1.

artículo, acerca de los trajes que deben llevarse en Semana Santa, s6lo me resta. deciros, en respuesta á algunas consultas sobre
el particular, que las telas de seda son las
más adecuadas para los vestidos elegantes de
ca.lle.
Hay en la actualidad una hermosa tela
&lt;(parisina», que es un verdadero primor par~
trajes de calle. El color perla es el más elegante en est8 clase de telas. La «parisina» es
aún muy poco conocida y sólo he visto diez
ó doce trajes, á lo sumo, confeccionados con
~a tela .. Este es el D?omento oportuno para
smgular1zarse y vestu con todo tcchic», empleando la hermosa tela.

***

s

ESTUD10 FOTOGRÁFICO.

(Coleoclon!de la "Orlataleria de Verirara,.")

Grabado número 1.-Representa dos trajes de visita. El primero, estilo «princesa »
es un verdadero modelo por la originalid~d

estos modelos de formas, pues
seguramente las encontrarán
muy elegantes y de alto tono.
Tales como éstos son los sombreros que están de moda en
Europa. Las formas de paja de
ala doblada, los campesinos con
copa de céfiro y los inclinados
hacia adelante, son de muy
buen gusto.
Advertiremos, de paso, que

Flg, n&lt;imero

a,

�EL MUNDO ILUSTRADO

EL MUNDO ILUSTRADO
deliciosa amistad, entre los veinte
años de ella y unos cuantos más
de él. .....

por este estilo, que al parecer son de ¡Joca
monta, no se dificultarfa la elección del sombrero.
Por regla general, y esto es un buen consejo, nuestras lectoras harán bien en confeccionarse por sí mismas los sombreros que deban usar. Cómprense las formas de paja ó
fieltro y adórnense al gusto en el hogar. De
esta manera el costo total 1·esultará menos
caro, ylapreudamuyvistosa,si se han terudo modelos que imitar.
Grabados números 5 y 6.-Estos dos grabados representan una colección de seis blusas para casa. Todas son muy elegantes y de
fácil confección, como vamos á e:x:plica.rlo.
Elíjanse telas á cuadros 6 labradas y adórnense cou botonaduras metálicas 6 aplicaciones de enea.je 6 cinta. El corte de todas estas
blusas ha de ser apropiado para los corsés
de varilla recta, que son los que se estilan y
los únicos que pueden dar la forma exacta á
las confecciones modernas. Cualquiera de las
blusas que representa este grabado pueden
confeccionarse á domicilio, pues siempre
procuramos publicar en las páginas de la
«Moda» figurines que por su sencillez en la
confección puedan hacers~ en casa. Sería
muy di!:lpendioso gastar en modista cuando
una mujer hacendC1sa y de hogar puede des·
empefiar el trabajo con tanta perfección como la mejor de las modistas.
Grabado número 7.--Tres faldas de verano es lo que representa este grabado. Los fi.
gurinea de las enaguas soh sencillísimos, como puede verse. Las enaguas se pliegan longitudinalmente y dos de ellas se adornan en
su parte inferior con pliegues transversales.
También estas faldas deberán llevarse con
corsés de varillas rectas, pues de no ser así,
no tomar~n la forma precisa, que es la única elegante. Estas faldas, lo mismo que las

*

* * terminado el
Recordaba cómo,
vals, le tomó él una de sus manos,
pequeñas y nerviosas, sin que ella
se resistiera, pues sólo creía ver en
ese acto ya la. vieja. costumbre de
Jorge de pasa.i· revista. á, sus sortijas, repitiendo de paso sus inocentes bromas sobre novios. Pero aquella -vez se sintió turbada por su mirada profunda, cual si hubiera
transmitido en ella todo el deseo
del alma rebelándose contra el silencio. Y al recibir la luz de sus
ojos-se lo confesaba con íntimo y
secreto deleite,-vió alzarse á.nte la
opacidad de su existencia. lllonótona, todo un porvenir de vida pla.•
centero, todo un horizonte de coloraciones aurorinas.
Luego recordaba su primer impulso de arrancarse de su lado, ante la. visión del deber, señalándole
lo imposible de esa
uni.ón, pues él, con modestos medios de vida,
no podía constituirlo un
hogar digno de ella. Y
recordaba que ese mismo cálculo frío y egoísta, la condujo, en el ac•
to, á retenerle, á recompensarle con su mirada
en Jaeua.lleorreció---en
,_ .
espontáneo ananque,
y adivinando por fin los moti vos .....
de su actitud-las bondades y los
sacrificios necesarios para el florr.cimiento de aquella pasión.•.... Y
recordó por fin cómo, sin haber
cambiado entre ellos pa.la.bra alguna., sus labios se unieron en un be·
so interrnina.ble, el poema de la
atracción de los seres.
Y ante este nuevo y violento recuerdo, su cuerpo, lirio humano, se
agitó en un sollozo comprimido....
*
**

Fig. nCimero 4,
tantes é insinuarle á su vez, con
datos velados. historias galantes
que se Je atribuían; y sonreía al
considerar el empeiío de Jorge en
eludircontestaciooes, y los cambios
de con-versaoióo bruscos, amenos ..
En la época evocada, cqno_cía la
ad versión de Jorge á los novia~~os
oficia.le , á. los Pncuentros en s1t1os
púb1icos, antechi mografías impertinentes, á. todo cuanto significa1·a
&lt;legislación de afecto&gt;; y salvo galltnterías superficiales ofrecidas ca.si por hábito á reinas de belleza.,
no le conocfa, á la verdad, asiduidades con ninguna niña, crnyéodole
libre de preocupaciones amorosas.
Aqui&gt;l conversador enketeoido y
amable, aquel artist&amp; por tilmpera.•
mento, á. cuya amistad debía la
placidez de muchos momentos, era
entonces para ella. un misterio, pre•
Fig. número 5.
blusas de nuestros grabados anteriores, pueden confeccionarse á domicilio, con la segurida.d de obtener un trabajo perfecto y economizar lo que debería emplears&amp;en el pago
de modista.
JOSEFINA.

&lt;&gt;

ALMA DE MUJER

A

L arrancar del teclado el último acorde
de un vals zíngaro, recuerdo para Marta
de todo el eucanto y el misterio de su
desgraciado amor, quedó inmóvil freute a.l
piano, íntimamente conm&lt;_&gt;vlda. por aquella
música. Couio Je ocurría. srn c%a'r desde mucb.a.s semanas, evocó el momento en que, seis
meses antes, en ese mismo sitio, Jorge- el
compañern de todas la.s horas de un berma.no
suyo -después de ese mismo vals, escuchado
con gran atención, sorprendióla. con muda,
pero elocuente declaración de a.mor.
Recordaba perfectamente esa mira?ª. con la.
cual envolvióla uo segundo, tan distinta de
la.s fflaternales de otras horas de con.fiado
abandono en que solía bromearla. con una lista
interminable de festeja.ates, fingiendo ella molestarse, sólo por el gusto de discutir unos ins-

dizo ó bruta.lmente incapaz de
amarte .... como un herma.no.
Tu felicidad ha sido, es y será.
siempre mi guía.
&lt;Esta es mi última.-JORGE&gt;.

Flg. nC.moro 6,

auntándose muchas veces si habría
amado sin atreverse á dilucidar el
punto 'con él, pero resolviendo _el
problema.- inconscientemente satisfecha -por la negativa.
No lo había. creído por eso inca•
paz de amar; al contrario, lo con•
cibió como un amoroso, replegado
en sí, un tímido dentro de un osado temeroso de equivocarse y halla~ desgracias donde buscara. feliciclaaes.
Y Marta, en esa primera parte de
sus recuerdos, recordó, admira.da,
los muchos momentos dedica.dos
por eJla, a.ntes de la. sorpresa, á l_a
investigación del a.lma. de su ami·
go, y pensó, por primera v~z, no
fuese lo inesperado de la actitud de
Jorge la causa única de su amor
por él-amor del cual nunc9: tuvo
a.rrepentimientos,-sino también la

Quiso aparta.r la. evocación. Pasó
al jardín donde las plantas florecían a.carici&amp;das por la brisa pri•
mavera.J, y COt&gt;tando llores, hizo,
inconsciente, un pequeño ramo. Su
vista qm;dó fija. en una rosa de co •
lor de fuego, de las que -rél&gt; prefería. ¡Otra. vez &lt;él&gt;! Y su cerebro,
incapaz de dominarse, se abandonó
nneva.mente á la evocación de aquel
drama íntimo, á. nadie referido ni
a.un en los momen105 de prueba. Y
asi, siendo sola á experimentar su_
dolor, si sus congojas la desgarra•
bao sin el bálsaooo del consuelo,
también sólo pa.t•a ella sería el re·
cuerdo de los momentos felices ....
Reclinado el cuerpo sobre un bao·
co, á la sombra de un afloso árbol, el
ramo incoocluído sobre la.s faldas,
la rosa oprimida en los labios, sintiendo su suave perfume y mordien•
do los pétalos sanguíneos cual si
fueran formas del a evocación amable del pasa.do, Marta., instante tras
instante, recorrió en la embriaguez
del recuerdo los sitios, los muebles,
los adornos, testigos de las deliciosas peq ueffeces bl'indadas por
aquel a.mor de pocos días, diez á. lo
sumo, hasta la hora fatal de la
reacción hacia el frío deber, inicia.da. por él, irrevocablemente, en nombre de la felicidad de ella. ¡Cuánto
hubiera anhelado ballar en Jorge
más egoísmo, más olvido del deber!
¡Cuánto hallarlo menos altruista,
pero más humar.o!. ... iY qué bruscamente la sorprendió con su deci•
sión de no verla más! Ella, si:l sensaciones siquiera, en medio de un
estupor que la. paralizaba, le dejó
partir sin pronunciar una queja.
Después trató de atraerle con cartas sin térmtno, con renglones imperativos. Todo en vano: no volvió.
Y ante tales recuerdos sufría una
confusión completa de sus ideas,
espantosa obscuridad en la cual
por fin a.parecía, paulatinamente,
la cl&amp;ra visión del deber. Pero la.
idea de signiJica1· esa pasa.da comunión di} afecto&lt;i 11na mácula para sn
concitncia-, lo. rebelaba, tal como en
las heuatombes de lo~ antiguos ntos se rebelara en silencio una. víctima., contra. "l sacrificio ineficaz,
est.éril. ...
Conceptos confusos de honor 1.,.,
agitaron, pero en ningún momento
surgió la acus~ción pa.rael amado.
El la había provoca.do á a.mar, era.
cierto, después de aquel -va.Is ..... .

Fig. nCimero 7.

Pero ¿lo rechazó acaso? Y además,
¿no fué él quien luego la retrotrajo
al deber? La última carta., la únioa.
conservada., ¿no era de fraterna.les
consejos, insospechable en sus finest'
E investigando el jardín en el temor de ser sorprendida, buscó en
su seno la. carta, ansiosa de leerla.
una vez más.

***

En muchos dobleces, si;.có de entre los sencillos encajes del batón
un papel arrugado. Quitó de sus
faldas las .flores, hizo pasar los
restos de la rosa al sitio donde
guardar&amp; la carta, y, protegiéndose de mira.das ímposibles, con la

amplitud de las mangas, desdobló
la. carta. Fechada dos meses antes,
Marta creía ha.llar siempre frases
nuevas, nunca.leídas .... Un sobre·
nombre cariñoso que la daban sus
amigas, reemplazaba al suyo:
&lt;Ghiyal Te suplico una vez más
comprendas juiciosamente mis esfuerzos; en vez de rogarme, a.pruébame. Si no te a.dorara tanto, sería
inc"mprensible, torpe, mi actitud.
&lt;86 juiciosa., Ghiya; debemos
tra.nsfol'm&amp;r nuestra pasión en sentimientos amistosos. Muéstrate valerosa; si así no Jo haces, lograrás
mi desesperación. Ante tu felicidad,
ta.l como debe ser, todo lo abdico.
Cuando nos veamos de nuevo, sólo
con pensamientos amistosos en la
mente, saca energías de tu cariño
fi.lia.l. Y siempre, á través de mis
aparentes fria.Ida.des-repara bien
en esto,-oo me creas un ser olvida.

Por un 1·ato***miró las letras
sin verlas .... Después, la. fuerza
de las cosas, tanto tiempo impo•
tente, hizo pt•esión en ella. Y ante
la reacción roga.da por él, ante
ese deber implaca.ble para su
amoroso anhelo, donde queda.·
ría en ruinas su juventud, sintió
apoderarse de ella energías, no
encauzadas aún, pero ini~-iales
de una conducta futura.
Entre sus manos,
en un postrer momento de vacilación,
sostuvo su cabeza.,
inimitable de belleza, donde el ca.bello
era palio bajo el cual
dos ojos magníficos
lloraban sin lágrimas ....
La imagen de J orge ap e.recia. nítida en
su mente. Sintióse in•
vadida por exquisita.
ternura y, muy mujer, tuvo orgullo de
ha.berle ama.do, de
amarle tanto. Fuá el
último recuerdo ....
Luego, ya decidida á la tortura.
de vivir sin él, dijo penosamente,
hablándole como en el ayer de los
dulces abandonos: «¡Tú lo has que1•ido........ pero nunca., nunca. me
amaste bien I&gt;
Y como si tal reproche la hubiera restituido á. su existencia anterior, bajó basta ella una insensibilidad de aniquilamiento.
Y al salir de aquel rincón del jardín, SU'- ojos, ojos de dolor y de
anhelo, iban apartándose de las flores, besa.das por el sol de mediodía .. ... .
MARCELO DEL 1\uzo.

Poco cuesta la confesión de las
faltas á quienes se juzgan capaces
de repararlas.

et tatJmtEnto

del Ilmo. Sr. Arzobispo Fechan
Los bleaes fueron valuados en $125,000.

La mayor parte de lo testado consisti a en dos pólizas de $26,000
cada una, tomadas en "La Mutua", Compañía de Seguros sobre
la vida, de Nueva York,

"SANTA FE," LA MEJOR RUTA.
A Denver,._KansaB Oity, St, Louis, Ohicago, New York,
San Francisco y Los Angeles

Hece pocos dta.s que se practlc6
la apertura del testa.mento d.el nustrf.simo Sr. Arzobispo D. Patricio
A. Feeha.n eo la ciudad de Chicago,
Illiuois. La. fortuna del d!stlnguido
)rala.do ascendió 1 cerca. de. • • .
$125,000 oro a.mel'ica.no; y según el

inventario qu,e se h.O publicado, los
bienes que dedó fueron oomo sigue:
Dos póllzae de "La
Mutua,"
Compaftfa
de Seguros sobre la
Vida, de Nueva York,
por $25,000 oro cada
una, 6 sean. . . . . $ 50,000 oro.
Div!tlen&lt;loe acumulados
sobre un.a. de las pólli:lls. . . . . . . •
9,329 oro.
Otra. póllza de seguro. 14,000 oro.
A&lt;:eiones ell! efectivo y
en Baneos. . . . . . 3'1,000 oro.
Entre las disposiciones del se•
ñor Arzobispo, en su testamento, se
hicieron éstas:
A su her,mana, seliorlta Kate
Feehan, que estuvo siempre'. con él
hasta su muerte, $40,000 oro en bonos y $25,000 oro en una. de las póliUI.S de seguro; á la. señoril· A.na A.
Feilba,n, viuda del señor Doctor
Eduardo L. Feehan, hermano del
señor Arzobispo, $25,000 oro de
otra de las pólizas, y $5,000 oro en
efectivo; 6. la Academia de San• Patricio de Chicago, de la que es preceptoni su hermana, Ma&lt;ire Marra
Catalina, $10,000 oro de la, filtima
póliza; á. la escuela "Santa Marta"
de enseñanza. prá.ctica para v:erones, de Feehanville, Illlnois, gue
era. la lostltuclón- por la que mAs se
interesaba. el ee.iíor Arzobispo, se
entregaron los t•.ooo restantes de
la Ql.Uma. póliza.

Se reservan ca.mas en Carro Pulma.n para todos los puntos en
los Esta.dos Unidos. Los Restaurants y Carros Comedores de Bar•
ver en la Línea. de Santa. Fe, son renombra.dos en el mundo entero.
Para precios, itinerarios y otros informes, dirigirse á,
W. S. Fams'Worfh.- Agente General.
1' San Franclaco. Nlll'.D. 8. I\Uxtoo, D. F.

�Et MUNDO nusT:a.ADO
EL MUNDO ILUSTRADO
t

PANTASIA.

D

EL ARGUMENTE, OE UN OR1\M1\.

de la comida., charla·
hao alegremente va.ríos ámigos
en la sal a destinada á furoar.
Y el judío Pereira, Director de
uno de los Teatros de París, decía
en tono solemne:
-No hay obra buena. cuyo argumento no pueda referirse en cinco
minutos.
-No i,or autor dramático-con•
testó Mauricio L .... agregado de
Embajada, - pero si Ud. quiere,
a migo Pereir a, le contaré una -anécdota de la que podría. sacarse un
buen partido con destino a l teatro.
Pero el plazo de cinco minutos para
relatar el argumento, es demasiado
breve.
-Bueno-exclamó el judío, -le
concedo á Ud. un cuarto de hora.
-Pues bien; la historia que voy
á referir causó en Austria gran
sensación, en los tiempos en que yo
residía en aquel país.
Babia á. 1a sazón en Viena un
médico de extra.ol'dinaria fa.roa pa·
ra. las enfel'meda.des del corazón.
El doctor Arnold, que así se lla•
ma.ba, tenía cuarenta. arios y con•
iaba. con una magnífica. clientela.
Una fa.milla. rusa, la familia de
los Skebe1off, residente en Viena,
llamó cierto día. al doctor para que
visitara á la seilorita de la casa, en
quien la ciencia había. descubierto
un principio de aneurisma.
Arnold auscultó á la hermosa
Eva, y se enamoró locamente de
los enea.otos de aquella. admirable
morena de diez y ocho ailos.
-Mauricio-interrumpió el dueño de la casa.,-eso pa.rece una comedia, y nos has prometido un
dt·ama..
- Todo se hará.. Al poco tiempo,
el doctor contrajo matrimonio con
Eva, y los Skebeloff se fueron á.
vivir IÍ. MOS'lOU.
Arnold ama.be. á su mujer, como
á. su esposa y como enferma., adorándola. y cuidándola. con singular
esmero.
Eva, cuya salud se iba. resta.ble•
clendo por momentos, volvió á fre•
cueotar la sociedad y hasta se per•
mitió bailar en repetidas ocasiones.
- ¿A pesar de su enfermedad del
corazón?
ESPUÉS

(Coleoclón de la "Crl8talerltt dt, Ver¡rRra.'')

_ _ _ _ _ _ _ _ __ _ _ _ _ _ _ NUESTRO PAÍS.-CANAL DE T.ENEXT.EPANGO,-ESTA.00 DE MORELOS,

- Sí. Y esta.ha, a.l parecer, tan
bien curada., que su esposo le había
permitido bailar, como médico,
aunque de buena gana. se lo habría
prohibid o como ma.rido celoso. Porque el elegante Capitán Blazewitz
-un Apolo con uniforme-.dgura.ba.
siempre en primera línea. en el pro·
grama. de baile de la seilora. de Ar·
nold.
-¡Col'riente!- dijo Pereira.,-ya
está. hecha la exposicióñ de la. obra.
-Sí, sei'ior¡ y abora vamos al
nudo del drama. Cier to día descu•
brió Arnold un paquete de cartas ...
- Ese es un recurso muy usado.
-Es Ud. insoportable, amigo Pe·
reira; pero no es posible falsear la
Yerdad histórica. Las ciertas car•
tas ..... .
-Demostraron a.l marido sudes·
honra.
-Eso es.
-Si conoce la historia, ¿por qué
no la. cuenta Ud. mismo, a.migo Pe·
reira.?
-No la.conozco; pero la. supongo
y la desarrollo. Conque el marido
se vengó ... .
- Cometiendo uno de esos crímenes que quedan ignorados.
-Pues entonces, ¿cómo ha tenido
Ud. noticia. del caso?
-Porque el doctor habló en con·
fianza, movido por ese instinto que
obliga á los culpables á. revelar el
secreto que poseen.
-Adelante.
-Elesposoofendidoimaginó una
venganza. terrible, sólo permitida
á un""hombre de esa profesión. Eva
no esta.ha radicalmente curada de
su enfermeda.d, y desde aquel día.
consagróse A1·nold á. devolvérsela
y acrecentársela por todos los me·
dios imaginables.
Por las cartas que había sorpren•
dido, conocía el doctor la intensidsd de la pasión que dominaba. á
los dos a.mar;tes.
Aquel Me.quia.velo doméstico
contuvo su indignación y puso es•
peoial cuida.do en estorbar con
disimulo las entrevistas de los cri•
minales, interceptando la corres•
pondencia y procurando empeorar
cada. vez más el estado de su esposa.
El doctor iba. matando á su mujer

con la. misma precisión con que
antes la. había curado.
Y el hipócrita le decía.: &lt;¿Pero
qué tienes, mi querida. Evai' Mi
ciencia no me sirve ya de nada.
Estás triste y cualquiera diría que
te mueres de pena.. ;,No eres feliz
conmigo?&gt; Al cabo de seis meses,
los síncopes ere.o más frecuentes y
las palpitaciones más rápidas. ha•
bien do reaparecido todos los síntomas del aneurisma. ¿A que no interrumpe Ud. a.hora., amigo Pereira?
-Sí, seftor, le interru,npiré á Ud.
para. decirle que ése es el segundo
acto, el nudo de la obra. Venga
abora. el desenlace.
Al instante. Una. tarde entra e1
doctor como un a tempestad en el
cuarto de su mujer, y le dice de
repente: c:Lo sé todo, miserable. El
seí'ior de Bla.zewitz es tu amante.&gt;
La pobre Eva palideció, como si
fuera á exba.lar el último suspiro,
y dijo: «¡Mátame si quiere.&lt;1!&gt; Era.
lo que la infeliz deseaba.. &lt;No pondré mis manos sobre une. mujerrepuso Arnold.-Tu cómplice ha
pagado por los dos. Acabo de ba.•
tirme con Bla.zewitz .... y . . .. le he
mata.do!&gt; Eva cayó sobre la alfombra.. Pero el doctor había mentido,
pues DO era. capaz de atreverse
con el Capitán, que pasaba como
uno de los mejores tiradores de
Viena. Arrodillóse junto á. su mu•
jer, tendida en tierra, y le cogió
una mano. El pulso latía aún y
Eva vivía. Entonces, el ver'dugo
procuró reanimarla con un cot·dial.
&lt;Vas á vestirte y á ponerte toda.a
tus joyas para. acompaílarme al
baile de la .Embajada fra.ncesa.&gt;cNo puedo, me serfa. imposible.&gt;Vístete y partamos. He dado por
pretexto para. mi desafío con Blazewitz una. cuestión de juego y mi
honor esta. comprometido. Es pre•
ciso que nos vean del brazo esta
nocbe, para. que nadie crea. que me
he batido por ti. &gt;
Eva obedeció, no pudiendo resistir á las exigencias del hombre á
quien había. ultrajado ta.o cruelmente.
El doctor Arnold llevó á Eva a.l
baile de la Embajad't~.
Al llegar, dejóse caer la. infeliz

en una butaca. del saló o de entra.da
donde un ujier proclamaba. á cad~
momento el nombre de las per sonas
que se iban presentando.
El doctor permanecía. e.o pie de•
trás de la butaca de su esposa..
De pronto se acercó al oído de
Eva., como para diri¡?i rle una galantería, y le dijo: c¿Y aún no t.e
ha matado el dolor, miserable?&gt;c_¡~odavía no!&gt;-~urm~ró la ajust1c1ada.-cPues bien, mira, aíla.dió
el asesino, indicándole la. puerta.Y muere de alegría.&gt;-En aquel momento, el bujier anunció con voz
i:;onora.:-c:¡El Ca.nitán Barón de
Blazewitzl&gt;- EI oficial entró y bus•
có con la mirarla á. E\•a, á la que
a.penas rfCODCCÍÓ .
L~ setlo1·a de Arnold se levantó
de su as:ento, como movida por un
rE&gt;sorte, lívida. y desencajada.; llevóse la. mano á la. ga.rganta y cayó
muerta. sobre el pavimento.
El escá.nda.lo fué espantoso. El
doctor se precipitó sobre el cadáver
de su esposa, lanzando gritos de
dolor, y la desesperación de Blazewitz habría dado mucho i, ue ha•
blar, si un amigo no le hubiese
sacado á toda prisa del sa.lón.
Retiráronse los convidados, y el
cbuffet&gt; fué entregado á la voraci·
dad de la. servidumbre.
Mauricio guardó silencio y á los
pocos insta.ates se pr esentó la d ueíla. de la casa:
-Vamos, SE-flores, ¿todavía. no
han acabado Uds. de fumar?
Al pasar al salón, dió Pereira. el
brazo á Mauricio y Je elijo:
-,:.Pero qué b.a sido del doctor?
-En un momento de imprunpncia
tuvo la. debilidad de vanagloriarse
de su crimen, que, por Jo dewás, se
i:;ustrae á todo género de castigo.
En la. actualidad reside en Varsovia, donde tiene una. clientela. de
primer orden, y continúa repitiendo
á los enfermos de su espeoialidad:
c:¡Sobre todo, nada de emociones
fuertes!&gt; Y ahora. dígame Ud . con
franqueza, ¿qué le ha parecido á
Ud. el argumento del drama?
-No me parece mal. Pero tengo
la seguridad de que los orHfoos
dirían que es una. Imitación de la.
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Tomo XI-Año 1-Nómero 14

Abril J de 1904

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�L UNDO LUST~ílDO
Año XL-Tomo 1.-Número 1-1.

MEXICO, ABRIL 3 DE 19.04.

Dlnctor: LIC. RAFAEl REYES SPINDOU
Registrado como artículo de segunda cl11Be, en 3 de Noviembre de 1894.

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                  <text>El Mundo Ilustrado comenzó a circular el domingo 14 de octubre de 1894 en Puebla, inicialmente con el nombre El Mundo Semanario Ilustrado. Su principal objetivo era el de proporcionar una recapitulación de los acontecimientos nacionales e internacionales, así como promover la verdad y la justicia. En un inicio estuvo auspiciado por el gobernador de Puebla, el general Mucio P. Martínez. En 1895 se mudaron los talleres a la Ciudad de México. Para Reyes Spíndola fue primordial dar a conocer artistas y escritores mexicanos, por lo que contó con colaboraciones de ambos para la publicación. Es posible considerar que de 1904 a 1908 fue la época de oro del semanario debido a que la calidad, tanto de contenidos como artísticos, alcanzó un gran nivel. En 1908 Reyes Spíndola tuvo que vender el semanario debido a problemas personales, en junio de ese año se anunció el cambio de administración y, que, a pesar de ello, iban a continuar manteniendo sus estándares de calidad y formato. Sin embargo, Víctor M. Garcés, el nuevo dueño, y su equipo hicieron algunos cambios, se mudaron de domicilio dos veces, cambiaron el formato del periódico, y, debido al abaratamiento de costos, la calidad del papel bajó y sólo se usó el de buena calidad para secciones específicas y el uso de la fotografía para las portadas fue más frecuente. En 1913 la empresa Actualidades, Artes y Literatura adquirió el semanario y en 1914 sus talleres fueron apropiados por el gobierno de Venustiano Carranza, sin embargo pudieron seguir editando el semanario por unos meses más gracias a la existencia de otras imprentas instauradas por Díaz. ​ Este fue un momento de crisis para la editorial ya que se encontraban en aprietos debido a la Revolución, por lo que la falta de recursos y personal fue frecuente, sin embargo, se las arreglaron para no bajar más la calidad de la publicación. Sin embargo, en ese mismo año El Mundo Ilustrado cerró definitivamente, mientras que su fundador, Rafael Reyes Spíndola, se encontraba en el retiro.</text>
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              <text>https://www.codice.uanl.mx/RegistroBibliografico/InformacionBibliografica?from=BusquedaAvanzada&amp;bibId=1752362&amp;biblioteca=0&amp;fb=20000&amp;fm=6&amp;isbn=</text>
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                <text>El Mundo Ilustrado, 1904, Año 11, Tomo 1, No 13, Marzo 27</text>
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                <text>El Mundo Ilustrado comenzó a circular el domingo 14 de octubre de 1894 en Puebla, inicialmente con el nombre El Mundo Semanario Ilustrado. Su principal objetivo era el de proporcionar una recapitulación de los acontecimientos nacionales e internacionales, así como promover la verdad y la justicia. En un inicio estuvo auspiciado por el gobernador de Puebla, el general Mucio P. Martínez. En 1895 se mudaron los talleres a la Ciudad de México. Para Reyes Spíndola fue primordial dar a conocer artistas y escritores mexicanos, por lo que contó con colaboraciones de ambos para la publicación. Es posible considerar que de 1904 a 1908 fue la época de oro del semanario debido a que la calidad, tanto de contenidos como artísticos, alcanzó un gran nivel. En 1908 Reyes Spíndola tuvo que vender el semanario debido a problemas personales, en junio de ese año se anunció el cambio de administración y, que, a pesar de ello, iban a continuar manteniendo sus estándares de calidad y formato. Sin embargo, Víctor M. Garcés, el nuevo dueño, y su equipo hicieron algunos cambios, se mudaron de domicilio dos veces, cambiaron el formato del periódico, y, debido al abaratamiento de costos, la calidad del papel bajó y sólo se usó el de buena calidad para secciones específicas y el uso de la fotografía para las portadas fue más frecuente. En 1913 la empresa Actualidades, Artes y Literatura adquirió el semanario y en 1914 sus talleres fueron apropiados por el gobierno de Venustiano Carranza, sin embargo pudieron seguir editando el semanario por unos meses más gracias a la existencia de otras imprentas instauradas por Díaz. ​ Este fue un momento de crisis para la editorial ya que se encontraban en aprietos debido a la Revolución, por lo que la falta de recursos y personal fue frecuente, sin embargo, se las arreglaron para no bajar más la calidad de la publicación. Sin embargo, en ese mismo año El Mundo Ilustrado cerró definitivamente, mientras que su fundador, Rafael Reyes Spíndola, se encontraba en el retiro.</text>
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                <text>El diseño y los contenidos de La hemeroteca Digital UANL están protegidos por la Ley de derechos de autor, Cap. III. De dominio público. Art. 152. Las obras del dominio público pueden ser libremente utilizadas por cualquier persona, con la sola restricción de respetar los derechos morales de los respectivos autores</text>
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                    <text>L UNDO LUST~ílDO
Año XL-Tomo 1.-Número 14.

MEXICO, ABRIL 3 DE 19.04.

Director: LIC. RAFAEL REYES SPINDOLA
Registrado como articulo de segunda clase, en 3 de Noviembre de 1894.

Sut,srr lpclón mensual fodnea ......$ 1. ó0
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ldem en la Capital.$ 1.1?6

Gerente: LUIS REYES SPINDOLA

Los más orana6s umBior surtiOos 06 la .R6Dú01iGa.

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.

Informamos á nJtestra numerosa y distinguida clien=
tela, que hemos recibido y puesto á la venta un es=
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Mandamos á vuelta de Correo todas las muestras que se nos pidan.
Remitimos, FRANCOS DE PORTE, los pedidos mayores
de 25 pesos cuyo peso no exceda de 15 kilos.

Signoret;ilonnorat y Cpmp.

J~SUS AZOTADO POR LOS JUDIOS.
Dibujo de Gustavo Dor.S.

�'.Et MUNDO !LUSTRADÓ

'.Et MUNDO It..US'.l'RADO

NOTAS M~TROPOLITANAS
La Semana Mayor .-Los Teat1·os.-Los concie,•tos del
Maestro Meneses.-Comvañía de Qpe,•« J!'i-ancesa.-Las fiestas del 2 de A.b1·U.

•

La Semana Mayor está llena de la inmensa sombra que proyecta la figura grandiosa del Cristo. En las melancolías de la
tarde en el augusto misterio de la noche
que ¡e aproxima lentamente, flota, proyectándose á través de veinte siglos, la tranquila figura del Nazareno, en cuyo espíritu,
como en una divina ánfora de cristal, caben
todas las ternuras y tienen abrigo todas las
misericordias.
Vivimos demasiado de prisa para ·que podamos conceder algo más que un septenario á la contemplación interna ·de esa figura
extrahumana, de ese Hijo del Hombre que
pasa hace dos mil años, bajo todos los cielos preñados de tempestad y por encima de
todos los mares enfurecidos y rugientes. De
no ser por el ansia nerviosa que nos sacude
y nos impulsa, de no ser porque ocupa todo
nuestro tiempo la conquista del Vellocino
de Oro tendríamos mayores miradas para
esa pálida figura de hombre bueno, que tiene el prestigio misterioso de lo desconocido
y de lo sagrado, al propio tiempo que lamagia infinita de quien pude comprender el
dolor porque lo ha sentido.
Cristo llega á nosotros, prolongándose por
encima de toda la miseria y de toda la maldad que destilan veinte siglos de vida humana. Nadie como ese humilde hombre del
pueblo ha infl.uído en la marcha del mundo,
no por la brutal imposición de las armas,
no por el prestigio demoledor del genio, !'lino por la apacible influencia de un dolor
que condensa todos los dolores, de un sacrificio que impone el pasmo aun en los espíritus más fuertes, de una angustia en la
que todas las angustias humanas tienen su
fuente y su destino. Po~que el _Cristo_ es el
amor inmenso, eterno, sm límites, sm reservas, y es el dolor infinito, sin consuelos
posibles sin alivio. Porque el Cristo ha lle•
gado á ;er la personifi_caci?? de todo sufr.~miento de toda humlllac1on, de toda miseria; l~ sangre que destilan sus heridas, es
la misma sangre que corre oculta por el corazón humano; sus dolores son nuestros dolores; sus padecimientos son los nuestros.
Encarna y sintetiza todo lo que de dolo~¡;o
tiene la existencia humana, todo lo que de
amargo y duro se oculta en el espíritu, todo
lo que el alma tiene de espantoso y profundo.
Peregrina nuestro espíritu á él con l!l vaga ansiedad -de quien traspasa el umbral
de lo desconocido; pero vemos que sus llagas son como nuestras llagas, y que sus dolores son los mismos dolores que nuestro espíritu oculta sigilosamente. La peregrinación es pavoroRa, pero de ella vuelve el alma llena de inefahles sonrisas.
·"El es la luz, es la verdad, es la vida,"
porque él ha sufrido, P?rque él ha_ amado.
con intenso amor, porque él ha temdo a~te
sus labios secos de fiebre, la amarga hiel
.del corazón
' humano.
, De pie, en los lí!Ilites ?bscuros _de la nada tras de cuyos imprecisos horizontes se
extiende la sombra y la muerte, el Cristo
tiende sus brazos á nosotros. Marcha sobre
el abismo proceloso de nuestra alma, á pie
'e njuto, como por el Tiberiades. Y es el único que nos acompaña, que nos conforta y
nos ayuda cuando dirigimos los ojos desolados á esa' región de misterio y de negación
absoluta á esos horizontes vagos y tenebrosos tras' de los cuales comienza el reino de
la muerte.

***

Uno por uno, á medida que la Semana
Mayor Ee acercaba, los teatros fueron cerrando sus puertas. Nuestra :ipetrópoli no
tiene' demasiados.centros de diversión. Nadie se ha ocupado en hacer estadísticas comparativas; pero creo firmemente que, de haberlo hecho, resultaría claro y seguro que es

Poiítica Ger,~ral

la capital mexicana la población que cuenta
tura. Hemos progresado; y uno de los signos más claros sería, sin duda alguna, la imcon menos centros de reunión, entre las de
plantación en nuestra metrópoli de un essu tamaño y categoría.
¿Somos demasiado hoscos, gustamos demapectáculo culto, por esencia culto, que si
siado del «sweet home» ó influye en esto,
tiene puntos de contacto con el género chicomo en toda nuestra exii,tencia, la malhaco, lleva, sin embargo, la frente suficientemente alta para que en sus pupilas se refledada cuestión de la plata? Es difícil saberjen los astros.
lo. En la ·c apital Argentina, por ejemplo,
cofi una poblar.ión que se puede calcular en
***
Las fiestas militares tienen sobre el pueel doble de la nuestra, los teatros constantemente abiertos al público son tres á cuatro
blo, que á la postre es un conjunto de niños
veces más numerosos que en México. Cier- · grandes, el mismo prestigio que tienen sobre
to que la diversión que entre nosotros es calas criaturas los cintajos, cornetas y demás
rísima, apenas si es cara en aquella hermosa
arreos que ellos fingen insignias marciales.
población sudamericana, y que el asiento
Jamás se logrará, ni en los pueblos más cique pagamos nosotros á un precio alto, se
vilizados, hacer que desaparezca el escal-:-frío
de placer que recorre el alma colectiva en los
pa~a ahí con unos cuantos centavos.
Los teatros cerraron sus puertas, promemomentos en que ·p asa un regimiento lantiéndonos presentarse remozados y limpios
zando al viento de la mañana la pr;mpa de
sus notas de guerra.
en cuanto la Semana Mayor hubiera pasado.
Los elencos, á decir verdad, se resentían ya
. Las fiestas militares son las fiestas popude una carencia extrema de artistas idóneos. . lares por excelencia. Apenas si habrá un
Precisa ahora que las empresas hagan sus
porciento escasísimo entre los que presencontratos á la mayor brevedad, para que los
cian el desfile de un batallón, .que no se
cuadros, completos, puedan atraer la concusienta transportado por la magia multicolo•
rrencia que de otra manera difícilmente se
ra del uniforme á momentos mejores de su
obtendría.
existencia anterior. No importa que sean
extranjeros, no importa que sean viejos.
***
Los unos fingen al paso de las tropas una
Para la Pascua tenemos grandes promesas,
visión de su lejana patria; los otros sienten
dignas la ma_yor parte de ellas de un aplauen sus pechos el mismo latido de placer
so sincero. El maestro Meneses, infatigaque cuando niños sentían en idénticas cirble, tenaz, empeñado en vencer la arisca recunstancias.
sistencia de la so.ciedad, dará una nueva seEl alma de la patria vuela por encima de
rie de conciertos en la que nos ofrecerá las
los batallones en revista, y encarna en la
obras de Berlioz, muy especialmente, en mebandera, que ondea en el polvillo luminoso
dio de otras muchas de renombre universal.
de la mañana como un iris simbólico.
La música de Héctor Berlioz ha sido uno
Por desgracia la civilización tiende á
de los ejemplos claros y palpables de lo que
"cosmopolitalizar"
á los pueblo!'. Pero mupuede perjudicar la bandería artística á un
chos siglos han de pasar aún, muchos desgenio. Música exquisita, llena de un vigor
files militares han de efectuarse, antes de que
asombroso, sabiamente pensada y eabiael pueblo, el verdadero pueblo humilde y
mente expresada, modelo de delicadeza y, de
patriota, dej&lt;i de lanzar los estentóreos vivas
armonía; y, sin embargo, han pasado mual paso de una columna de soldarlos. Entre
chos años antes de que el público conocedor
nosotros se aúna al prestigio de la tropa el
de Europa se fije en ella. Parece que el Berenorme prestigio de ese· nombre que después
lioz crítico musical, en mucho perjudicó al
de llenar toda la patria, se extiende por los
Berlioz compositor, .y que las acritudes que
ámbitos del mundo todo: Porfirio Díaz,
se encuentran frecuentemente en la literatuPorque no cabe duda: apenas se i,abe
ra mutücal del maestro, han sido de .mal
que
el nombre ilustre del Primer Magistraagüero para su propio prestigio, como inspido suena, como una nota de gloria, en la
rado y correctísimo compositor.
,
revista, y ya el pueblo todo, unánime, coAhora la reacción indispensable, cierta,
mo
un solo hombre, se presenta y lo aclama.
segura, llega, aunque un poco tarde, y . la
Su nombre es un símbolo; es una palabra
música de Héctor Berlioz figura con honor
mágica para mover los corazones.
en la mayoría de los programas de las grandes salas de concierto de Europa. Nosotros
En la tarde infinita, mientras en el occino la conocemos. El nombre, apenas, ha
dente tiemblan los últimos rayos de un sol
pasado el Atlántico, para llegar, aureolado
enfermo, el espíritu se encara con el mistepór la fama, á nuestros oídos. Pero las difirio de la noche que llega. Lentamente se
cultades de la exquisita música del maestro,
encienden los luceros con tembloroso brillar,
unidas á la hostilidad inerte que á todo _lo
y á las pupilas interrogadoras contesta. el
suyo se profesaba, han retrasado, hasta hoy,
vuelo tortuoso de un pájaro que parece esel momento de escuchar la "Condenación
cribir con el ala signos cabalísticos de un
de Fausto", que nos promete el Maestro Melenguaje macabro, de un lenguaje presentineses y que esperamos ansiosos.
do y sin\estro .. ... .

La cuesti6n reliaiosa ,m ll'ranr.ia.-Waldeck-Roussau
11 Combes.- B&lt;1dieales 11 ult1•amontmnos.-El Eliseo
11 el Vaticano.-Fraw,ia é Ltalia.-Recuerdos histl&gt;•·icos,-Las .,,sita&amp; al Rey Victm• ill'anttel.-..4.ntes y
ahtn•a.- La uue1"1·a 1·usojci,ponesa.- A.taq11,es 111·Psi1r
te11.cia.-Las flnianzasjaponesas.-La actLwd de Tokio.

D

ESDE que el célebre Waldeck-Rousseau
se encargó del poder, presidiendo el Ga,
binete francés, el parlamentarismo, que
!había hecho de la República. un campo de comibate eterno y de luchas estériles, ha quedado
sometido y las filas de los diversos partidos
'marchan en pos de sus idea.les, buscand() tran•
¡quilas la. realización d,i sus aspiraciones, sin
,amenazará ca.da paso la. existencia. de los Mi!histerios, que antes apenas podían subsistir en
¡nedio de las tormentas deshechas. Aquel Gabinete, que pudo calmar la tempestad levant·a.f$a por el caso Dreyfus, que ponía. en peligro
1ha.sta la. existencia. misma de la. tercera Repú'blica., domeñó también los desmanes pa.rla.men·
:tarios, sujetó las ambiciones no satisfechas,
¡~
· ca.116 los apetitos desbordantes, serenó las
1 a.siones desenfrenadas, y cimentó un gobier•
• .o COJDO no se veía. desde los tiempos de GamB·etta..
' 'Pero dejaba pendiente un problema en cuya
sólución solamente había dado el primer paso:
el' problema de las comunidades religiosas.
~ Combes, el sucesor, lo ha. abordado con áni•
.roo sereno y con firmeza no desmentida., y siem·
pre con a.poyo de las Cámaras, donde han do·
mina.do los elementos radicales, ha ido poco á
poco avanzando, no sin tener que sofocar por
la fuerza. de las armas las algara.das de las
multitudes, en ciertos Departamentos donde
los religiosos regula.res tenían su asiento principal y deslumbraban al pueblo con el polvillo
de oro de sus predicaciones.
' En vano han clam11.do los partidarios del ul•
tramontanismo contra. lo que llaman persecueiones religiosas; en va.no han tratado de resistir al complimiento de la. ley; el poder civil
se ha hecho respetar y su preponderancia so•
bre las autoridades eelesiásticas es actualmente una. conquista alcanzada. para. siempre en la.
Francia. republicana, fundada por 'l'hiers y
santificada. por Carnot.

***

La aproximación de la República al vecino
reino de Italia, que por tradicionales lazos debieran de estar unidos para siempre, ha traído
de nuevo á la discusión el asunto religioso,
que parecía, si no olvida.do, por lo menos en
un período de relativa calma. Todos los hombres de buena voluntad han visto con regocijo
cómo se allanan los caminos y se enderezan
llJ:ª veredas para que los pueblos latinos,
aquende y allende los legendarios Alpes, vivan
en una armonía perfecta q,ue jamás debió ver-

se quebranta.da., ya. que á ello se oponían la
razón histórica junta con la razón económica.
El país que recibió de Francia la. ayuda. más
eficaz en la época gloriosa del &lt;ressorgimen·
to&gt;, que vió á sus hijos peleando como buenos
al la.do de lo~ frances1:&gt;s, por el principio de las
nacionalidades, no podía olvidar ni ha. olvidado esas tradiciones fraternales. El sobera•
no actual de Italia no fundó la. &lt;Tríplice&gt; y,
por ende, se ha. encontrado en disposición de
anudar unos lazos que las circunstancias más
que las personas ha.bí..n desata.do. Su visita
á la capital francesa fué un viaje triunfal, y
como no ha. de tardar en recibir la. respuesta. cortés del Presidente Loubet, vuelven
de nuevo á hablar los ultra.monta.nos de las re•
laciones entre Francia y el Vaticano. ·
No ha muchos días que un diputado pretendió en la Cámara francesa oponerse á que se
votaran los créditos necesarios al viaje del
Supremo Magistrado de la República, y una
vez más quedó demostrado cómo ha avanza.do
la opinión radi~al, pues se obtuvo lo solicitado, en medio de aplausos que supo arrancar el
popular Ministro Delcassé, hablando de la.
alianza francorrusa, alusión muy á propósito
en los momentos actuales, para levantar dudas y desvanecer gratuitas supo11iciones que
deiaba.n circular los desafectos á la gran República.
·
Nuevo incentivo á la. disputa tradicional, ha
sido el discurso de S. S. Pío X ante el Sacro
Colegio, censurando la. política francesa. A él
ha. contestado el Embajador de Francia. en el
Vaticano con una enérgica protesta. y con una.
declaración más enérgica. .el Primer Ministro
Mr. Combes.
Y marchará dentro de poco el Presidente
Loubet rumbo al país &lt;do florece el naranjo&gt;,
y la patria de Cavour y de Ma.zzini saludará
entusiasmada. al que llega. en nombre de la paz
y de la solidaridad de los pueblos, á hablarle
en representación de la patria. de Cremieux y
de Ju.les Ferry. Y esperará en vano el suc.esor
de León XHI y de la política. tradicional del
Pontífice del «Syllabus&gt;, que llame á sus puertas el Supremo Magistrado de un poder eminentemente laico; y las cortesías acostumbradas en la. corte del Vaticano, no encontrarán
dificulta.des, porque la. visita será exclusivamente dedica.da. al soberano de la. casa de Saboya., que ha heredado con la corona que Carlos Martel puso en la frente del Rey Papa, los
derechos transmitidos por la voluntad del Pueblo Rey, entre los escombros de la. Puerta. Pía,
el 20 de septiembre de 1870.

Italia., entre tanto, está á la. orden del día.
Mientras espera. agasajar al Presidente de
Francia, ha concedido una cordial acogida. al
Emperador de Alemania, y derrochado en su
honor los tesoros de su entusiasmo, formando
un hermoso cuadro que tenia por marco el cie·
lo azul de la antigua Parténope en medio de .

los esplendores del puerto, que vigila. como
centinela el magnífico Vesubio, y a.ca.ricia. con
sus ondas verdosas el encantado Pausilipo.
Allí se han reunido el monarca teutón y el
soberano latino, y en abrazo fraternal han ha.blado de paz y de concordia; allí se han hecho
recuerdos de los lazos que unen al imperio germánico con la Italia unida; pero de seguro no
habrá olvida.do Víctor Manuel III que si la
visita a.ctua.l representa las rotas de Custozza,
la. futura que en breve recibirá en el Quirinal,
debe traer á la memoria los espléndidos días
de Solferino.
*
**
Y en medio de estas cortesías que se cambian
entre soberanos y jefes de Estado, en medio de
estas manifestaciones que unen á los pueblos
con lazos de paz y los estrechan en compromisos de a.mistad, la guerra. en Extremo Oriente
sigue desenvolviéndose lentaIIJ.ente, mientras la
madre primavera. extiende sobre las heladas
coma.reas del Septentrión su falda de verdura,
para hacer menos ingrata la. ta.rea de los que
tienen que combatir en defensa de su bandera..
Hasta hoy Rusia se ha. limitado á resistir los
ataques de su enemigo; una y otra vez en Puerto Arturo y 'en Vladivostock. Cinco ocasiones
los acorazados del Mikado se han presenta.do
frente al puerto que domina. la península de
Liaotung, y cinco ocasiones se han retirado sin
poder rendir la formidable fortaleza. y su··poderosa. resistencia.. Sobre el mismo puerto se
han hecho dos tentativas para. ta.par la entra.da
del canal estrecho que conduce al interior dela.
bahía, y en las dos han fracasado los japoneses. Si es de alabarse la tenacidad de los que •
atacan, no lo es menos la. tenacidad de los que
resisten, muy especialmente en el último com•
bate, en que, según los informes de la. prensa.
diaria, un solo cazatorpedero ruso, al mando
de un ir:trépido oficial, sostuvo el empuje de
seis buques enemigos.
Y entre tanto que estas hazañas se llevan á
cabo con gran arrojo por ambas partes, la Dieta Imperial del Japón discierne un voto de gl'acia.s entre aplausos y aclamaciones al marino
distinguido que al servicio de la patria. japonesa ha sabido hasta ahora mantener alto el
nombre de los vencedores de Wei-Hai-Wei en
1894, y sostener la. preponderancia en los mares orienta.les. Pero si concede esos honores,
no parece ceder en los puntos principales que
se refieren á los impuestos extraordinarios de
guerra; pues á pesar de las protestas de sumi•
sión hechas en la apertura del Parlamento, ha
rechazado algunos de los proyectos del gobierno del Emperador, y acaso surjan dificultades,
porque son insuficientes los recursos votados.
Veremos cómo sal va el escollo el Primer Ministro Katsura, que, en época bien difícil, tiene
sobre sí inmensa responsabilidad.

z. z. z.
Marzo 29 de 1904.

***

'***

Tendremos una compañía de ópera cómica y de opereta, que, á juzgar por los elencos que nos han llegado, será tan completa
como puede serlo cualquiera. de las que fi.
guran en las grandes capitales.
Tiempo es ya de que algo se intente en
este sentido. El vaudeville francés está tan
distante del "género chico" como lo está el
drama lírico de la "pastorela" arcaica. Quizá haya peregrinado suficientemente nuestro espíritu para que en su viaje ultraterrestre haya adquirido afinidades mejores y haya hiperestesiado su gusto. Quizá cuando
veamos de cerca el espectáculo francés por
excelencia (si no lo ha prostituido el empresario), sintamos la palpitación del intenso
placer que nada iguala ni imita nada.
Es hora de que ensayemos. Porque si el
salero español está más cerca de nosotros
que el chic francés, tiene éste caracteres de
rica universalidad que lo hacen fácilmente
accesible, cuando se le mira desde cierta al-

Antenor Lescano.

Nuestro Primer Concurso
APERTURA DEL FRASCO
Participamos á los subscriptores de
este periódico que hayan tomado parte en nuestro Primer Concurso de
1904, que mañana, lunes, á las ·10
a. m. , se efectuará en la Notaría del
Sr. D. José Arellano [calle del Esclavo, núm. 2] la apertura del frasco
respectivo y la verificación del número de municiones que contenga.
En el número próximo daremos á
conocer el nombre de la persona , á
quien, conforme á las bases, se adjudique el premio correspondiente.
JAPÓN.-LOS HOMBRES QUE HABITUALMENTE ARRASTRAN LOS &lt;RINCKISHÁ,&gt; SON UTILIZADOS PARA EL TRANSPCRTE
DE MATERIALES DE GUERRA.

�'.Et '.MUNDó ILUSTRADO

EL MUNDO ILUSTRADO

ta fofradía dtl Siltncio

E,L PASEO DE Lf\S FLORES
EN SANTA ANITA.

l

.1

•

UN ALMOERZO AL AIRE LIBRE.

.·Cori_Nores,
menos ;ntusiasmo .que ,en años antepero todavía con alboroto, se celebr'6 esta vez el tradicional paseo de -l as flores en la calzada y canal de la Viga.
Desde antes de amanecer, una multitud
· alegre ocupaba ya las canoas que surcan el
canal, cantando al sofi de mandolinas y guitarras, mie_n tras por la calzada desfilaba una
hilera interminable de carruajes y peatones.
_Lo curioso de este paseo, como se sabe, es
que conforme avanza el día, va cambiando
el carácter de su concurrencia. Los prime-

ros en retirarse son: el •humilde obrero, la
costurera y los operarios q-e' casas cuyos talleres y despachos abren ~µs puertas en las
primeras horas de la m:¡.ñ_ina. .Eñ seguida
tócales abandonar el paseó á los oficinistas
y empleados de cierta_categt)ría, y finalmentP., á los que, por su 'posi9i6n social, pµeden
á sus anchas divertirs~►,•
El paseo, pues, no liega á verse desierto
á ninguna hora del dfa.
Ir al paseo y no desayunarae atole y tamales al aire libre, comprar 'apio y lechugas y

UN PU.t,;S'l'O DE Vl!:RDURAS,

la indispensable corona de amapolas, es para la mayoría de los paseantes algo asi como falta de patriotüimo, y un desacato á la
vieja costumbre.
La circunstancia de 110 haber habido paseo en•la Alameda este año1 hizo que la
afluencia de concurrentes f¡. la Viga fuera
mayor. La músicas de Zapadores y !a del
10~ Batallón ejecutaron durante el paseo las
mejores piezas de su repertorio.

Por la calle lejana, pasando
viene el Nazareno,
la frente abatida, la cruz á la espalda,
la mirada vítrea clavada en el suelo.
Sólo al contemplarlo
se cuaja la sangre en el pecho;
no mirl!,, y sus ojos traspasan el alma,
no exhala una queja,
·
y en el alma se clava su acento.
Su aspecto terrible
el valor paraliza en los nervios,
y agujas de nieve
saetean de espanto los huesos.
Montañés á su gran escultura
transmitióle un poder tan tremendo.
que al mirarla, las víboras quietas ·
del pecado, sacuden su sueño,
y revueltas el pecho estremecen
la conciencia acosando y mordiendo.
Lenta cofradía,
es la del «Silencio», ·
la imagen conEluce
sin rumores, ni cantos ni ecos.
· Como luna debajo de un lago,
cual figura detrás de un espejo,
.
se mueven las luces y avanzan y avan'zan,
horrándose á veces al soplo del vien'to. ' 1
· La túnica· larga tejida de lirios,
el cíngulo qe oro colgado del cuerpo,
el cabello mezclado de espinas,
moradas las manos
y la sangre saltando y corriendo,
á la luz amarilla resaltan
con los trazos terribles de un sueffo,
y el séquito mudo camina, camina,
como hilera de vagos espectros.
Borrones confusos
que la noche dibuja á lo lejos,
los demás nazarenos deslizan
sus ropajes medrosos y luengos,
tan leves y largos,
que así de la niebla los pálidos velos,
suoen la montaffa
,,
arrastrando sus pliegues aéreos.
A los lados,. las-rejas se abren
llenas de semblantes y de ojos despiertos,
que·en la noche aguardaron las horas.
deli hondo, misterio,.
para v.er·elt1U1,llado desfile·
venir·desp!egando sus círculos lentos.
La luna riela
sin rumor en el' líquido inq_uieto,
que copia las ffores del fresco naranjo
en el trémulo azul de su seno.
La gente se agrupa
para ver en las calles el séquito
y baja los ojos-que, humildes, no-pueden
resistir los del gran Nazareno.
El áureo incensario,
sus ascuas meciendo,
raya la penumbra
con líneas de fuego,
y á los aires arroja la nube
de místico incienso,
que á la luz de los cir\os parece
la escala en que suben plegarias y rezos.
Nada turba la noche; ni cantos,
ni sentidas «saetas» del pueblo,
ni fúnebres músicas,
ni tambores discordes y huecos:
volterianas palomas tan sólo¡
en l'a.s azoteas orladas de tiestos,
á veces· trasmiten, su· arrullo de idilio

EN LA VIGA.-P.ASANDO EL PUENTE DE LA GARITA.

como un largo y ronco murmurio de besos;
pero pronto vuelve
á reinar el augusto silencio;
las 'lolas se arrastran;
los pasos son lentos;
con terrible fatig-a l'a imagen
pasa bajo el tronco del sacro madero;

p cuando de espalda
imponente se pierde á lo lejos,.
las despiertas víboras
del peca.do retornan al sueño,
y en el fondo de sombras del alma;
,
se enroscan y· quedan tranqudlas de nuev.6.
8.A:,LVADOR. RliJED1A: ..
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1-

EL P.ASEO DE LAS FLORES.-ASPECTO DE LA O.ALZADA DE LA VIGA.

�EL MUNDO ILUSTRADO

EL MUNDO ILUSTRADO

EL CONVENTO

·Muerte del Señor Gobernador de Guerrero

Madre naturaleia, nueva vida
viene á pedirte quien la suya ha dado,
y resucita al fin, desengañado
de la pompa del mundo fementida.
Toda esperanza por mi mal perdida,
buscó un asilo en ti, triste y cansado,
como busca un refugio en el sagrado
recinto del convento el alma herida.
Mi claustro serás tú, natura hermosa; ·
pues tú me brindas en tu seno oscuro
"
para amará mi Dios con santo anhelo: •
una celda en tu umbría rumorosa,
en tus montañas el altar más puro;
y un libro de oraciones en tu cielo.

En prensa ya nuestro número antei:io~, se
recibi6 en México la noticia del fallec1miento del Sr. Don Agustín Mora, Gobernador
de Guerrero, acaecido en la ciudad de Puebla el 23 del pasado.
El Sr. Mora fué electo Gobernador de aquel
Estado hace cuatro años y gozaba de grandes simpatías tanto por su laboriosidad como por el empeño con que se dedic6 siempre
á promover el adelanto de 1a entidad que
había sido confiada á su gobierflo. Durante
la época de los temblores en Chilpancingo,
el Sr. Mora no obstante &amp;u edad avanzada,
pues contaba 70 años. se disting~i6 muy particularmente por su afán de acudir, por cua~tos medios estuvieron á su alcance, en auxilio de las víctimas de los terremotos.
Hace poco tiempo, el Sr. Mora empren~i6
una larga excursi6n á caballo por los diferentes distritos del Estado, cayendo enfermo
de pulmonía al regresar á Chilpancingo.

FF:DERICO VILLOCH.
Marzo, 1904.

El buen ejempio dispone el alma al bien;
emana de él algo así como una brisa vivificadora y saludable; c?n.stituye á manera de
una atm6sfera á propos1to para hacernos sanos y fuertes.-LEBRUN.

SR. DON AGUSTÍN MORA

t el di11 Z3 del pasado,
Restablecido un tanto de sus males, se ~irigi6 á Puebla, su ciudad natal, con el obJ~to
de pasar allí el perfodo de convalecencia;
pero desgraciadamente, la e~fermedad volvi6 á atacarle 'y los recursos mtentados para
salvarlo fueron ineficaces.
La muerte del Sr. Mora ha causado honda
impresi6n tanto en Guerrero como en Pue· bla, .dond~ alguna vez desempeñ6 también el
puesto de Gobernador.

,

~OP

SANTA ANITA.- UN GRUPO DE PASEANTES.

Las alabanzas obtenidas por las almas
fuertes y elevada&amp;, acrecientan su ardor y
su pujanza; se avergonzarían de no sa~er
conservar su gloria, dándole mayor brillo
con acciones más bellas aún.

SANTA ANITA. -CARRO &lt;COMPLETO.&lt;&gt;

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r-:-'"'&lt;l.::

..

LA ORACION DEL HUERTO.

.. ..

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(Dibujo de Gnst11vo Doré,)

.

..

. , ..

TIERRA SANTA.
(De1,••viaje:á:Orlente.••)

2 de noviembre, acampado junto

á la piscina de Salomón, bajo las

murallas de Jerusalén.

SANTA ANITA.-CONTRATANDO UNA CANOA,
,

, .I

r,UERIAMOS consagrar un día. á la oración
~ en a.quel sítio hacia el cual todos los cristianos se vuelven orando, .como los mahometanos se vu~l ven hacia la Meca. Rogamos
al religioso que desempeñaba, él s6lo, el cargo de cura en Jerusalén, que celebrase, por
nuestros parientes vivos y muertos, por nuestros amigos de todos los tiempos y de todos
los lugaree, por nosotros mismos en fin, la

conmemoraci6n del grande y doloroso sacrificio que reg6 aquel suelo con la sangre del
justo para hacer germinar en su seno la caridad y la esperanza: todos asistimos á la
misa con los sentimientos que nuestros dolores, nuestros recuerdos, nuestras pérdidas, .
nuestros deseos y nuestras diversas medidas
de piedad y -creencia, nos inspiraban á cada
cual: elegimos por templo y por altar la gruta de Getsemaní, en lo hondo del valle de
Josafat. A esta caverna del pie del monte
de los Olivos se retiraba Cristo, según las
tradiciones, para sustraerse á veces á la persecuci6n de sus enemigos y á la importunidad de sus discípulos; allí se engolfaba en
sus celestiales pensamientos y pedía á su padre que el cáliz demasiado amargo que él

.mismo había- llenado, o.omo, t9dos , no~otros

llenamos el nuestro, pasase lejos de sus Jabios; allí dijo á sus tres amigos, la víspera
de su muerte, que se estuviesen á un lado y
no se durmiesen, y tres veces tuvo que d~spertarlos: tan fácil es de adormecer el ' celo
de la,cai:idad humana; allí, en fin, pas6 aquellas terribles horas de la agonía, lucha inefable entre la vida y la muerte, entre la voluntad y el instinto, entre el alma, que quiere emanciparse, y la materia, que resisteporque es ciega; allí sud6 sangre · y· agua, y
cansado de pelear consigo mismp sin que 1~
victoria de la iriteligencia dieso la paz á sus
.pensamientos, dijq aquellas palabras finales,
aquellas palabras que resumen todo el hombre y todo Dios, aquellas palabras que han
llegado á ser la sabiduría de todos los sabios
-Y que deberían. ser. el epitafio de todas la;

�EL MUNDO ILUSTRADO

EL MUNDO ILUSTRA»O

1

MARIA AL PIE DE LA CRUZ.
Colección Pellan din!.

vidas, y la inscripci6n única de todas las cosas creadas: ¡Padre mío! ¡hágase vuestra
voluntad, y no la mía!
El lugar de esta gruta abierta en el peñasco del Cedrón, es uno de loe más probables
y mejor justificados por el aspecto de los sitios, de todos los que la piadosa credulidad
populai, ha asignado á cada una -de-fas etice•

nas del drama evangélico. Aquel es verdaderamente
el valle sentado á la sombra
1
de la m uerte, el abismo escondido bajo los
muros de la ciudad, el hueco más profundo
y verosímilmente entonces el más evitado
por los hombres, donde Cristo, que debía
tener por enemigos á todos los h9mbres,
porque venía·. á atacar todas sus mentiras,

debió buscar á veces un abrigo y recogerse
en sí mismo para meditar, orar y sufrir! El
torrente impuro del Cedrón corre á algunos
pasos. Entonces no era más que un basurero de Jerusalén. Allí se repliega la colina
de los Olivos para unirse con las colinas en
que están las sepulturas de los reyes, y forma como un hondo recodo donde grandes

MARIA RECIBE EL CUERPO DE JESUS.
Colección PellandJnl.

masas de olivos, de terebintos y de higueras
Y aquell_os á~boles frutales que el pobre pue:
bl~ cultiva siempre, en el p_olvo mismo del
penasco en las cercanías de una gran ciudad
d_e?ían ocultar la entrada de la gruta; aquéÍ
sitio, además, no se alteró ni dejó de ser reconocible con las ruinas que sepultaron á

Jerusalén. Los discípulos que habían velad? y orado con Cristo, pudieron volver y decir, sefü~Jando el pe:ñasco y los árboles:¡Allí eral-Un valle no se borra como una
calle, y el menor peñasco dura más que el
templo más magnífico.
La gruta de Getsemaní y el peñasco- que

la cubre están rodeados ahora por las tapias
de una capillita cerrada con llave, la cual
llaye permanece en poder de los religiosos
la~mos de Jerusalén. Esta gruta y los siete
ohvos del campo vecino les pertenecen• la
pu~rta labrada _en la peña Ee abre rnbr~ el
patio de obro piadoso eantuario que se llama

�EL MUNDO ILUSTRADO

EL MUNDO ILUSTRADO

r.

,

Un soldado de la guerra de Reforma,
uenaeaor ae pertóatcos.
, t

NUESTRO PAfS.-BOTES PESCAD9RES EN Vl':flACRUZ.

amor en el fondo de la cual se ve y se ama
al «ser evidente,» Dios! ...

La misma fecha.

DESPUES DE LA CRUCIFIXION
Dibujo de Gustavo Doré,

el sepulcro de la Virgen; éste pertenece á los
Griegos; la gi:_uta es profunda y alta, y está
dividida en dos cavidades que comunican
entre sí por medio de una especie de pórtico subterráneo. Hay muchos altares labrados también en la roca viva; nadie ha desfigurado este santuario, dado por la naturaleza, con tantos ornatos artificiales como todos los demás santuarios del Santo Sepulc[ºi
la bóveda, el piso y las paredes son la roca
misma, destilando todavía, como lágrimas,
la humedad cavernosa de la tierra que lo
rodea; solamente han aplicado, encima de
cáda altar, una mala representación en láminas de cobre pintado de color de carne y
de tamaño natural, de la escena de la agonía de Cristo, con los ángelee que le presentan el cáliz de la muerte; si se arrancasen
estas malas figuras qu~ destruyen las que la
..i.8:laginaci6n piadosa gusta ~-e orearse en la

sombra de aquella gruta vacía; si dejaran á
las miradas húmedas de llanto subir libremente y sin imágenes sensibles hacia el pensamiento de que está llena aquella noche,
esta gruta sería la más intacta y religiosa reliquia de las colinas de Sion; ¡pero es preciso que los hombres estropeen sieLl pre un poco todo lo que tocan! ¡Ah! ¡Si hubieran alterado y estropeado solamente las piedras y
las ruinas de estas escenas visibles! Pero
¿qué no han hecho con los dogmas, las doctrinas, los ejemplos de aquella religión de
razón, de sencillez, de amor y de humildad
que el hijo del hombre les enseñó á precio
de su sangre? Cuando Dios permite que una
verdad caiga sobre la tierra, ·los hombres
empiezan por maldecir y lapidar al que la
trae, luego se apoderan de aquella verdad
que no ha~ podido matar con él, porque la
verdad es mm9rt_a¡¡ pero como la pieclra pre•

ciosa que los malhechores arrebatan al peregrino celeste, la engastan en tantos errores que no es posible reconocerla, hasta que
de nuevo brille la luz sobre ella, y separan. do.al cabo de siglos el diamante de su cerco,
dice la filosofía:-He aquí lo cierto, he aquí
lo falso: ésta es la verdad, éste es el error!
Esta es la razón porque todas las religiones
tienen dos naturalezas cuya asociación __¡tdmira á las inteligencias: una flaturaleza
popular, milagros, leyendas supersticiosas,
vergonzosas, impura liga con que los siglos
de ignorancia y de tinieblas empañan el pensamiento del cielo; una naturaleza racional
y filosófica que se descubre espléndida é inmutable, borrando con la mano el orín humano, y que, presentada á la luz eterna é
incorruptible-, que es la razón, la refleja pura y entera, é ilumina toda cosa y toda inte•
ligencia con aquella c}~riq.ad de verdad •Y

Existe, no lejos de la gruta de Getsemaní
un rinconcillo de tierra sombreado todaví;
por siete olivos, que las tradiciones populares señalan como los mismos árboles bajo
lo~ cuales se tendió y lloró Jesús. Estos
olivos, en efecto, llevan impresa realmente
en sus troncos y en su-s inmensas raíces la
fecha de los diez y ocho siglos que han trascurrido desde aquella gran noche. Estos
troncos son enormes y están formados como
todos los de los añosos olí vos, de. u~ gran
número de tallo·s que parece que se han incorporado al árbol, bajo la. misma corteza
•Y forman como un haz de columnas reuni~
das. , Sus ramas están ~así desecadas, pero
todavia dan algunas aceitunas. Cogimos las
, q?~ habfa en el suelo debajo de los árboles;
hicimos caer algµnas con piadosa discreción
Y, n~s llenamos con ~!la~ los bolsillos par~
llevarselas, como rehqma de aquella tierra
á ~uestr~s amigos. Concibo que sea cos~
dulce para el alma cristiana orar revolviendo entre los dedos los huesos de las aceitu_nas de _a1uellos árboles cuyas raíces regó y
fecundizo ~case J esú~ con sus l~grimas cuando por última vez oro sobre la tierra. Si és- ·
tos no son los mismos troncos, son prcbablemente retoños de aquellos árboles sarrrados ·
. -pero nada prueba que no sean idénti~amen~
te los mismós. He recorrido todas las partes del mundo donde nace el olivo· este árbol vive sigloE', y en ninguna parte he hallad9 otros más gruesos, aunque plantados
en un terreno pedregoso y árido. En la ci~ª- del Líbano he visto cedros que las tra., d1c10n~s árabes hacen ascenderá los afios de
Salomon. No hay en esto nada imposible·
la nat~raleza ~a da~o á ci~rtos yegetales má~
durac~on que a los imperios; ciertas encinas
han visto pasar muchas dinastías, y la bellot_a que pisamos con desdén, el hueso de
aceituna que revuelvo entre mis dedos, 'la
manzana_ de cedro que barre el viento, se
rep!oducirán, florecerán y cubrirán todavía
la tierra con su sombra, cu::.ndo los centenar~s de generaci~nes que nos siguen haya·n
1evuelto á la tierra este puñado de polvo
que una á una. le van robando. Esto no es
una señal dt: desprecio de la creación hacia
nosotro~: la 1m portancia relativa de los seres
no s~ mide por la. duración, sino por Ja intensidad de su existencia; más vida hay en
una ho~~ d~ pensamiento, de contemplación,
d_e oracion o de amor, que en una existencia to~a entera de hombre puramente física:
más vida hay e~ un pensamiento que recorre el mundo--.y sube al cielo ._en un espaciO',

de tiempo inaprP.ciable, en la millonésima
p_arte de un segundo, que en los diez y ocho
siglos de ~egetacié,n _de l~s ?livos que estoy
tocando, o en dos mil qmmentos años de los
cedros de Salomón.

La misma fecha.

iftODO anciano, por humilde que sea su
~ condi~ión, inspira siempre respeto, y
mas aún si, como Te0doro Candia, cuyo retrato ¡,ublicamos hoy, tiene tan honrosos
antecedentes.
. Candia, que hoy se dedica á vender periódicos, es nada menos que un viejo soldado
que hizo la guerra de Reforma y toda la
campaña contra la Intervención y el llamado Imperio.
Duran.te su servicio en las filas conoció á
casi todos los jefes liberales y recorrió gran
parte de la República, concurriendo .á diferentes batallas.
Ingresó al ejército como soldado raso á
las órdenes del General Santos Degollado
c_uando el primer sitio de México, y asis~
tiendo al de Guadalajara se batió contra
Castillo, Woll, Gua,larramay Blancarte. Al
concluir la. guerra de Tres Años y después
de tomar parte en la batalla de Calpulálpam, Candia se dió de baja; pero un poco
más tarde .se incorporó á la Guardia Nacional de Pachuca, pasando por último al pri.
mer batallón de Toluca, que prestó sus i,er.
vicios en la gloriosa acción del 5 de Mayo.
Cuando el General González OrtJga sitió~
México, Candia venía á sus órdenes incorporándose finalmente á uno de los ~uerpos
q~e ~ormaron. ~l Ejército del Korte y que
asistieron al sitio y toma de Querétaro.
Después de esta acción, Candia estuvo en
los principales hechos de armas que se libraron, y al darse de baja el afio de 1880 :figuraba en el 13~ Batallón, que mandaba 'el General Pradillo.
Candia tuvo la f,irtuna de no resultar herido nunca en campaña, y de no haber sido
hecho priFionero más que una vez. El haber perdido sus documentos y diploma del
5 de Mayo, ha hecho que el veterano Candia
no pueda alegar sus derechos á una pensión·
pero hay varios Jefes que lo conocen
espera que ellos certificarán los servicios que
prestó al país.

He almorzado, sentado en las gradas de
la fuente de Siloe; he escrito algunos versos, ";( luego los h'e rasgado y tirado al manantial. La palabra es un arma mellada•
los más hermosos versos son los que n~
se pueden escribir. Las palabras de toda !engua son incompletas, y cada día el corazon del hombre halla en los matices de
~us sen_timiento!l, y la imaginación en las
1mpres1ones de la naturaleza visible cosas
que .l a boca no puede
'
expresar por falta de r - -:--------- ---~~-......,.:..,___-------===.--;
voces. El corazón y el
pensamiento del hombre son un músico precisado á ejecutar una
música infinita en un
clave que no tiene más
que algunas notas.
Más vale callar: el silencio es una hermosa
poesía en ciertos mo-·
mentos; el espíritu la
oye y Dios la comprende: basta.

y

cA. de Lamartine.
La conciencia habla

á todos los hombres que

no s,_e l:Jan hecho, á fuerza de depravación indignos de oírla. '

No puede ser feliz nadie que no goce de su
propia estimación.

Puro en las acciones
Y en las palabras, sé
puro también en tus
pensamientos y arréglalos tan cuidadosamente
que si te preguntan en
g_ué piensas, puedas
siempre dar una respuesta pronta, sincera
y al mismo tiempo honrosa para ti.

•·EI,)PAPELEBO 'J.lEODORO CANDIAv✓

�EL MUNDO ILUSTRADO
EL MUNDO ILUSTRADO

-

(

Páginas de la Moda

1

0S figurines de la presente págma
•
re-

presentan una variada colección de traJes de calle, cte cal:!a y de baile E
.
nana d
• xam1o etem&lt;.iamente u110 á uno todos los
lllo&lt;.lelol:!, l:!e vera 11ue
-. la l:!ubnectad en e 1 a d orno Y 1a curreccwu eu el eutalle so l
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, n os prmpa el:! 1actores de isu elegancia.
Lll.l:! pal:!aruaneríal:l, 1a1:1 apucacwllt::l:l ruetallcal:! y lois eucaJt::1:! ó ¡,unto1:1 &lt;.ie Aleuzun, sou luis adurno1:1
pnncipaleis qut:: Se llevan en lul:!
LraJt::is mu&lt;.ieruu¡:j, lJe Vt::z en cuau&lt;.iu, Y 1:1010 cuauuo 1rupenol:!ailleutt:: lu rt::qu1ert:: el tigunu, l:!e apncan1.u aUul'llUl:l ÚlVt:n,Ud. .h,u t::.:,LUIS .
ca;:,u1:1 &lt;.itil&gt;t: UIJ;:,t::i'Varl:!t:: grau pruUt::uc1a, pue¡; Ut:: uu 1:&gt;t::l' aoi, t1 U-a.Jt::
lJt:Carn Ut: l'lÚH:UlU.
Lais wuua¡; acLualel:I Jemuet:iLran
Uua marca&lt;.ia Lt:llUt:ucia I.H t:1:&gt;Lllu
«lWJJt:l"lUJJ, qut:: LallLU iuc1u t;U la
t::lJUCa (fo 10.::! LUllSt::d Ut: .lfraucia.
.l!..::1 "' 11 t::1Stt:: _l.lalis Uuuút:: cuweuzaruu
Ut:: uuevu a ilt::VlU'ISt:: y ÚUllUt:: llla:,
l:!e uisau pur ü1,1:1 uawa1:1 elegaULt::l:I
De .l!'rauc1a han pai;actu a tuU~

ESTUDIO FOTOGRÁFICO,
(Colección de la "Cristalería de Yer,:ara.")

ted, ni piense en que vi. á morirse.
Verá usted cómo se ali vía; Dios ha
de querer mandarle la salud.
Pero le temblaba la voz, la conLos oue no llegan á San ttipólito tradecía
en sus palabras la tristeza
de entonación con que las pronunciaba; y delataba sus temores y su
U ENt'Elli!IEllt
cariñoso sentimiento por la próxima partida, el gesto de dolor que
(Pensando en «Sor Filomena». de los h ermanos
le contraía el rostro, á pesar del
Goncourt.)
esfuerzo para conservar su sereniL demacrado morí hundo l la- dad. Durante los días que llevaba
maba á la gec.til enfermera el pálido mozo de recibir de las
manos de la gentil enfermera las
y le decía:
-¡Hermana, no me deje obscuras «cucharadas» y la blanca
usted solo tanto tiempo-y con la leche, ella había encontrado en el
impertinencia febril le pedía:-esté interesante aspecto del «incm·able»,
usted aquí á mi lado; hábleme de la revelación de quién sabe cuántos
Dios, de Amor, de Vida, y no me sufrimientos pasados, la huella de
deje entregado á la. desesperante idea muchas desilusiones sufridas, y !a.
de que la muerte está para mí muy simpatía había nacido para el encercana; me desespera horriblemen- juto y pálido mozo.
Después se había hecho á aquete esa idea; yo que antes he deseado la muerte muchas veces, y que la llas impertinencias febriles del enentreví en lontananza ofreciéndome fermo, que no era como todos los
su eterno abrazo frío, como una enfermos de hospital, que se difede ellos en aquella carisalvación del continuo sufrimiento renciaba
de vivir, como una solución del ñosa súplica para que la enfermera
problema eterno del incierto maña- no se fuese de su lado.
Durante las tardes largas y caluna, boy que la veo rondar en derrecuando los enfermos quedan
dor de mi lecho, me siento aferrado rosas,
sumidos en el sopor provocado por
á la vida, creo que si viviera sería la
«hora sofocante», y ella tenía alfeliz, que progresaria, que realizaría mis aspiraciones, y me desespe- gún reposo, iba á sentarse cerca de
en cuyo colchón sehundíael
ro; no quiero morir; hermana, no la cama,ya
esqueletado, momificado
quiero; pero al menos, si ha de ser, cuerpo
inspíreme usted conformidad; há- del joven, harto pronto envejecido;
game creer que hay algo tras ese 1a atraía aquel rostro varonilmente
hermoso, que, de cuando ~n cuando,
momento indispensable para los contraía
un gesto de amargura.
humanos, en que se pierde uno de
A menudo, durante su inquieto
la vida .... consuéleme usted; haga sueño
se le oía hablar, y sólo saaliro por mi tranquilidad.
Y la mujer, enternecida, Je prodi- lían de sus labios palabras incohegaba el exiguo consuelo de una rentes:
-Dios, Amor, Vida, María, Demujer cuya educación se ha concre- lito,
Conciencia, Desesperación,
tado á la que puede adquirirse á la
cabecera de enfermos de hospital, Muerte ..... .
Y la joven del mandil blanco, la
y como enfermera práctica, ve en
la faz del paciente la aproximación gentil enfermera, fija la mirada
.en aquel cuerpo, al cual se acerci.de la muerte:
-No, hermano; no desespere us- ba la Muerte de rato en rato, aho-

CU(NTOS Df MANICOMIO

E

gaba II!ªl los suspiros y pretendía
fijar la atención, para el cumplimiento de su deber, en los demás
enfermos, pero casi todos dormían.
Sólo se oía en e} largo y ancho
salón de camas, paralelamente colocadas á trechos, el gemido acompasado, el grito intermitente del
«23», y el zumbido pertinaz de un
moscardón que se colara por una
de las ventanillas.

** *
A la madrugada fué; ella, que
allá lejos, en el falso concepto de
los demás dormía, pero que en verdad pagaba á su atávica histeria el
natural tributo, escuchó el aviso
por medio de la campana eléctrica:
alguien necesitaba de auxilio, y ese
alguien era «él».
.
En efecto, «el incurable», como le
llamaban ya en el hospital, porque
él les había dado el nombre, morfa,
y cuando ella llegó, no en cumplimiento de sus deberes, pero sí en
satisfacción de sus deseos, los ojos
y la boca del moribundo se entreabieron-·para ya no cerrarse más á
voluntad del sujeto, sino por ma
no ajena- como si el «incurable»
hubiese dado un adiós á la paciente cuidadora. ·
¿Lo creerán ustedes? Yo lo creo:
á los ojos grises de la gentil enfermera asomaron lágrimas, y en la
boca empezó una tartamudeante
oración.
Después, dos hombres sacaron en
hombros, depositado en una camilla--la improvisada camilla de
hospital,--el cuerpo envuelto sólo
en el largo camisón del muerto, y
ella á hurtadillas, con reprensión
de su conciencia, traducida en sincero rubor para el rostro, contempló aquel cuerpo unos instantes,
los que el paso rítmico de los camilleros duró en el pasillo que conducía al anfiteatro.

Entonces maldijo la 'curiosidad
de los practicantes que iban á despedazar aquel cuerpo que ya ama·
ba ella.
,

***

Su aroor--entreoracióny oración,
para salvarse de aquellas mundanas tentaciones, entre arrepentimiento y arrepentimiento, se lo confesó á ellamisma,-su amor á aquel
muerto la llevó á la falta: cuando
ya todos habían salido del anfiteatro, cuando ya la luz solar acababa,
entró hasta la plancha, se aproximó al cadáver y cortó el rizo de la
cabellera negra que se desbordaba
sobre la frente fría. Fué entonces
cuando de rodillas pidió á Dios
perdón por sus amores; eran puros;
eran los amores q:ie iniciaba con
un muerto.
Desde aquel día se aman. Ella lo
mira todas las noches, cuando «éb
viene á buscarla, y sus amores siguen siendo puros-¡los amores de
un muerto!
Sólo una vez «él&gt;, atrevido, pretendió besarla en la frente, pero
ella no lo consintió; «Dios se enoja», le dijo; y «él», ¡claro!, como
muerw, no insistió.
Ella, la gentil enfermera, la enferma también, enferma de amor,
seguía creyendo que sólo Dios y
ella sabían de sus amores.
Sin embargo, ya ustedes ló saben, y como buenos .amigos, como
buenos hombres, Jo contarán á sus
conocidos, recomendando, por supuesto, «:el secreto&gt;.
¡Pobre enfermera; mañana todos
conocerán sus amores que ella cree
puros y secretos porque son con
un muerto, y ello habrá sido porque yo lo conté á ustedes! Me arrepiento, pero ya no tiene remedio.
FRANCISCO ZÁRATE RUIZ.

Morelia, 1904.

1,

'l

Fig. númer&lt;? 1,

Europa y aun á la América aunque aquí no
se han generalizado todaví¡ como fuera de
desearse. El traje ,cimperio)) es muy elegante
y t;i,l vez el único que se adapta perfe.c tamente a los talles esbeltos. Una mujer de buen
cuerpo, hará bien en llevar trajes de este es' -..\ l

• ¿,,

..:-'~

tilo, pues la belleza de su cuerpo lucirá de un
modo notable.

***

. Actualmente están en pugna los modistos
mg!eses y los franceses. Aquéllos tratando
de 1m poner la falda de corto vuelo y el talle
englobado, y é•s tos propagando por los cuatro vientos los ta1les
con corsés de varilla
recta y la,s faldas de
corto vuelo, pero no
tan ajustadas como las
inglei;as. No puede decirse cuál &lt;le las dos
modas es la triunfante
Sí creemos que la ba:
lan;a se inclina un poco a favor &lt;le las niodas parisienses.
Como para nuestros
usos y costumbres la
moda francesa es la
que más con viene :í
México, reproducimos
solamente vistosos figurines parisienses. De
vez en cuando daremos cabida á g;abados
ingleses y alemanes.
Grabado número l.
-Colección de traje:-1
de cas~, paseo y baile.
El pmnero de estilo
modernista, consta de
falda abundosa en pliegu_e~ Y de un corpiño
or1gmal. no sólo por su
cuellohombreras de
«picos», sino también
por 1&gt;US dobles manga1:1
englobadas y de entalle. Los dos trajes de
paseo también son de
a \to tono y muy apropiados para paseos matutinos. Finalmente
el cuarto, de baile'
consta Je falda lisa Ji~

�EL MUNDO ILUSTRADO

'.8L MUNDO ILUSTRADO

geramente plegada á1 lo largo y de gran vuelo, como deben ser todas
las de estos trajesr y de un corpiño de escote semicircular. Tanto las
mangas como la parte delantera del corpiño, constan de encarrujados
y de encaje; la combinación resulta de efecto. Puede variarse, á voluntad de las interesadas, la combinación de los encajes. Siñ. embargo, aconsejamos que se siga el modelo. Creemos oportuno advertir
que nuestros figurines son de trajes que se han llevado en las ceremonias para que son propios, y no se deben á la fantasía de las modistas
ni de los dibujantes, como otros figurines que aparecen en infinidad
de publicaciones. Esto constituye una verdadera ventaja para nuestras lectoras, que no experimentarán por vez primera el efecto de los
trajes, vistiéndolos, siho que reproducirán solamente los que ya han
sido aprobados y aceptados por el mundo elegante.
Grabado número 2.-Dos trajes de visita, para la estación, propios para señoritai;. Consta el primero de talle «embuchado» y falda
ajustada, y el segundo de saco «abrigo» y falda también ceñida. Como se ve por el modelo, estos dos vestidos se distinguen por su sencillez y elegancia. Los adornos de pasamanería y las aplicaciones de
cinta maravillosa constituyen, á no dudarlo, un atavío de buen gusto. Estos trajes deben llevarse para visitas de confianza 6 de media
etiqueta, pero jamás para reuniones de tono.
Grabado número 3. -Representa este grabado do.&lt; elegantes vestidos para reuniones selectas. Estos trajes, aunque de hechura diversa
de los anteriore~, son más vistosos que aquéllos, y su confección, co-·
mo. es natural, presenta mayores dificultades. Kl alforzado del primero, tanto en el talle como en la falda, es el principal adorno que
lleva el traje. Estos alforzados en la falda, decrecen proporcionalmente hasta terminar en ángulo los dos tercios inferiores de la enagua.
Las mangas, aglobadas, también se alforza,1 en su tercio inferior y se
hacen terminar por puños estrechos de la misma • tela. El segundo
traje, torero, ha de agradar sobremanera á nuestras abonadas, pues su
confecéión sale de lo vulgar,-no obstante pertenecer á un estilo muy
ge:neralizado. La falda no se ajusta tanto como en el otro vestido, sino

Conserva de grosellas
Se coge 1 kilogramo de grosellas desgranadas, que se pone al fuego en un lebrillo para
comenzar la reducción; estas grosellas ablandadas y derretidas por el calor del f~ego se
ponen sobre el tamiz, haciendo que por éi se
pas~ la pulpa. Recógese esta pulpa sin pérdida
de tiempo_, á fin de reducirla, al fuego, por la
ev3:porac16n, hasta que, agitándola, se vea
fác1~mente el fondo del barreño 6 del lebrillo.
Se t(ene :J'.'ª preparado el azúcar en estado de
clar1ficac16n y se derrama sobre las grosellas·
menéase todo bien para que el almíbar se in~

Fig. número 2.

que se le da un poco de más amplitud. Se r,liega ligeramente en la parte posterior, se adorna con pasamanería y pequeñas alforzas
transversales. La blusa consta de dos cuellos
hombreras. El peto es de plisé y encaje,, y
las solapas, lo mismo que los bordes del primer cuello, adórfianse con aplicaciones floreadaF, de cinta y encaje. Estas aplicacionts
son vistosísimas y por mil títulos las recomendamos á nuestras lectoras. Las mangas
agl6banse en su parte inferior y se hacen terminar por estrechos puños de la misma tela.
En el remate de los puños, se aplican pasamanerías semejantes á las de la chaqueta y
cuello.
.
Grabados número 4.-Presento tres traj'es .
de baile y uno de casa. Los primeros, de estilo «imperio», son la última palabra de la
elegancia; el tercero no carece de originalidad, y, por último, el cuarto es muy apropiado para señoritas de corta edad: Hay que
estudiar detenidamente todos los detalles de
estos vestidos y hacer que la: confección se
sujete á Jo indicado por los modelos. '

.

Josefíf)a,

Recetas Utiles

~

C?rpore J'. que 13: mezcla no se pegue al barreño, lo que podría su d
s1 no hubiera cuidado; al retirar el b1:1-rreño de encima ctel fuego se
er
meneando hasta que en la masa empiecen los borbotones
'
• gue
Esta receta puede servir también para las «frambuesas&gt;· las f,
las «cerezas.»
,
« 1 esas&gt; y
Se aplica, además, á la conserva de las «cuatro ºfrutas rojas&gt; (grosellas, cerezas, fresas y frambuesas).

~f

Conserva 'de piñas

Flg. número

a,

Se frota la. piña 6 «ananas&gt; contra un pedazo de azúcar; á medida
que el frote va ablandando e1 azú·
car, se le raspa la superficie con un
cuchillo; la raspadura se deposita
en un plato, sobre el cual se exprime el jugo de la piña cortada en
cuartos; bátase todo. Se cuece á la
par de 1 á 2 kilogramos de azúcar
y se echa en ·este azúcar, después de
cocido, el jugo y la raspadura, removiéndolo todo. Se deja · enfriar
un poco y se pone en los moldes.
De iguaJ.manera se preparan las
conservas de «naranjas&gt;, «limones&gt;,
&lt;cidras&gt;, etc.

Conserva de c!Jooolate
Se deslíen c_on esmero y acabadamente 64 gramos de chocolate en
pequeJia cantidad_ de azúcar clarificada; se cuece aparte medio kilo una
de azucar Y se le ¡unta la mezcla; remuévase hasta que el
, gr:tmo
borbotones. Se retira todo y se echa en los mol Ges para termi!:~~ar haga
Pasta· para dulces de frutas

Flg. número .¡,

Los/~lces Y pastas ?i~eren de las conservas, aunque aquéllos y é t
sean e rutas, por adw16n de una pasta que se com O
d
s as
huevo batida con un poco de azúcar bien t amizada. p ne e clara de _
Para dar, color á los dulces, no hay más que dárselo á 1
lo que aquellos resultan del color que se desea· se le d a lasta, ~on
con el azafrán; el rojo con el carmín.
' ·
a e amarillo

�STILWELL

ESTCJDIO FOTOGRÁFICO.

uBauti~mo de "Belki~"
.A bo1·&lt;1,o ele "Et Rnit1•e'-'.

La gata ,le J&gt;ie1·1·e Lotí.-:Los &lt;letalles
de la oe1·enionta.

E

N el diario «Stambul_» ~ncontrarnos la curiosa notICia de una
ceremonia singular que acaba
de efectuarse en las aguas d~ «El
Bósforo», á bordo de «~l Buitre&gt;,
quecomanda ellugartemente denavío Pierre Lotí.
Pero dejemos la palabra al colega turco:
-Entre íntimos, Pierre Lotí cele•
bró el bautismo de su g11.ta. L~ fiesta se efectuó á bordo de «El Buitre»,
en los departamentos del comandante maravillosamente dPcorados
para ~l acontecimiento. U~ alt3:r
con~agrado á Odín había sido erigido en el salón comedor, Y la gata,
pl'Udeaternente oculta en una cesta,
esperaba el momento de hacer su
aparición.
La ceremonia comenzó por una
audición de la sinfonía budesca de
Romberg, ejecu~ada por el comandante y sus oficial e~.
.
Uno de nuestros simpáticos ag-regados de Embajada, portaba ~abatuta de jefe de orquesta.
El alegro, el minueto y t;l fi nal,
fueron eJecutados con un b_rio notable Después á los ma¡estuosos
ac~rdes del trío de «Sigurd», al cual
se habían adaptado las pala br~s
del caso el representante de Odm
apareció. todo vestido de blanco,
envuelto ·en un resplandor ~e luz
eléctrica; ofreció á la ma~nna la
trompeta misteriosa al somdo de la
cual la gentil neófita s~ldría de su
cesta, al rugido estrepitoso de las
kohals vencedoras.
.
.
El gran sacerdot~, h~ hiendo m v~cado en seguida los ritos escapd1navos á Octín, el dios salva¡e Y
,;ever~ bautizó á la gata c~n el
nombr~ de Belkis, nombre e _su
graciosa y bella madrina, y recitó
el poema siguiente:

y que radien lan tásticos entre la noc,he obsc'.,ra
y alumbren los temblores de tu espma dorsal.

Los asistentes penetraron en la
sa,l a de los oficiales donde estaba
servido el ambigú, después de la
ceremonia. Entre los invitados de

E[ tEStJlmEnto

del Ilmo. Sr. .Arzobispo Fechan
Los bienes fueron valuados en S125,000.
La mayor parte de lo testado consistía en dos pólizas de $25,000
cada una, tomadas en "La Mu•
tua", Compañía de Seguros sobre

Pierre Lotí, se encontraban el Conde y l.a Condesa de Seynes; rn.a?ame
Roux representando la fam1ha de
la gata· el padrino, Mr. deFeaelón;
Conde Condesa Ostrorog; Mlle.
Chiniere, Coquelin Cadet; Mdrnes.

y

Ledoux, comandantes de vapores
extranjeros, etc.
.
El mú sico de S. A. el Pi ínc1pe
Mirza Riza Khan, encantó á la c~ncurrencia cartLando algunas canciones persas.

"SANTA·FE," LA MEJOR RUTA.
A Denver,'Kansas Oity, St, Louis, Chicago, New York,
San Francisco y Los Angeles

la vida, de Nueva York.
Ro-ce pocos di.as que se pr-acticó

la apertura del testamento del l!u~trfsimo Sr. Arzobispo D. Patricio
A. Feehan en la ciudad de Chicago,
lllinois. La fortuna del distinguido
Jrelado ascendió á cerca de . . . .
·$125,000 oro americano; y. según el
in•ventario qu,e se h.0 pub!Jcado, los
bienes que dejó fueron como signe:
Dos pólizas de "La
Mutua,"
Compañta.
de Seguros sobre la
Vida, de Nueva York,
por $25,000 oro cada
una, ó sean. . . . . $ 50,000 oro.
Divi&lt;lendos acumulados
sobre una de las póliws. . . . • . . . 9,329 oro.
Otra póliza de seguro. 14,000 oro.
Acciones en: efectivo Y
en Bancos . . . _ . . 37.000 oro.
Entre las disposiciones del señor Arzobispo, en su testamento, se
hicieron éstas:
A su hermana, señorita Kate
Fleehan•, que estuvo siempre con él
hasta su muerte, $40.000 oro en bonos y $25,000 oro en un~ de las pólizas de seguro; á la, se:1oro Ana A.
Feehan, viuda del senor Doctor
Eduardo L. Feehan, hermano del
señor Arzobispo, $25,000 oro de
otra de las pólizas, y _$5,000 oro en
efectivo; á 1:1 Academia de San Patricio de Chfoago, de la que es prece toro su herma[la, Madre M~ria
·Oh gata de pelo sedoso,
qJe sumergida entr~ una .c~stit,
Citalina, $10,000 oco}e la últim~
duermes sin angustia la siesta,
póliza; á la escuela Santa Maria
sin ningún sueño doloroso.
. de enseñanza práctka ~ara varoYo en el nombre de tu~ hermanos
con la lustral agua_benq1ta
nes de Feehanville, Illmols, que
toda viJ infamia qmta,
era' la institución: por la que. más se
fuuebautizo
cual los cristianos.
interesaba el sefior Arzobispo, se
• Y llevarás el nombr&lt;,, rutilante Y J~~d~oro
entregaron los $4,000 restantes de
de Bel~0~~:b;;~~gh%YI~i~~imall
·
la 1lltlma póliza.
.
ojos de ópalo, conserva el agua pura,

re1:

(Colección de la "Cristalería de Vergatca,")

A más hermosa Colonia, no sólo por su posición, que lo es contiguo al
Paseo de la Reforma, sino porque las personas que están comprando
lotes, pertenecen á lo más granado de nuestra sociedad, quie•
nes desean construir magníficos edificios, que, en época no muy lejana,
llegará á ser el lugar más de moda y el centro de las lujosas residencias
de la ciudad de México.
Sírvase investigar el alza á que ha llegado en esta parte de la ciudad,
de algunos años á esta parte, y se convencerá de que no hay inversión
más segura ni de más brillantes resultados que la que le ofrecemos.
Por un acuerdo especial, se ha prohibido para siempre, establecer pulquerías ú otros establecimientos por el estilo en esta Colonia. Siendo este
lugar para edificar fincas que llenen todos los requisitos de salubridad, y
por consiguiente, para que residan personas de refinada cultura, se hacen
necesarias estas restricciones.
En menos de tres meses se ha vendido cerca de la cuarta parte de este
terreno, y esperamos que para fines del presente año, todos los lotes habrán sido tomados, y dentro de unos cinco años, este lugar será el más
hermoso y saludable de la Capital de la R,epública.
Creemos que en un tiempo no muy remoto, México llegará á ocupar la
primera fila por sus edificios, en el hemisferio occidental. Tiene la ventaja
natural, que no gozan otras capitales: salud y cultura.
Continuamos vendiendo lotes bafo nuestro mismo plan, es decir, veinte
por ciento al contado y el resto en nueve años. Ningún interés se paga
sino después de que se hayan concluído: calles de asfalto, banquetas de
cemento, drenaje y un sistema completo de agua.
·

¿Hay alguna proposición
de t~rrenos mejor
que ésta?
Para mayores informes, dirigirse á

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1' '. San Francisco, Núm. 8, México, D. F.

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Ricas eonfecciones,
Boas y euellos de gasa. ~ ·,
Enaguas, Refajos,
Blusas de seda y algodón.
eorsets. Lencería para
Señoras y Niñas.

Elegantes Sombreros para señoras,

1Leyetes, Guantes, Calzado, Abanicos,

1

Trousseaux para desposada.

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Muebles,
Papel Tapiz,

Alfo1,,bras,
Cristalería,
Orfebreria,

_._._

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OBJETOS DE ARTE.

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~~ssssssss~ssssssssssss~ssssssss

Tomo XI-Año 1-Número 15

Abril 10 de 1904

Precio del Ejemplar, 50 cs.

�UN.DO LUST~ílDO
!ño XL-Tomo !.-Número 15.
Director: LIC. RAFAEL REYES SPINDOLA

MEXICO, !llRIL 10 DE 1904.

Subscripción mensual foránea ......$ l.óO
ldem
ldemen la Capital.$ 1.26

Regla t rado como artrculo de segunda clase, en 3 de Noviembre de 1894.

Gerente; LUIS REYES SPINDOLA

Lós má-sorano6s um6ior surtiaos 06 la R6DúbliGa.

m
.J

lnformamos á nuestra numerosa y distinguida clien=
tela, que hemos recibido y puesto á la venta un es=
pléndido surtido de telas de lino y de algodón fanta=
sía, propias para trajes de Primavera, suplicando á
nuestros favorecedores se sirvan visitar nuestro

-oe~artamento ~e Géneros ~e lino y Al~Món fantasia
en donde hay un inmenso y sin rival surtido de Cre=
tonas, Muselinas, Crespones, Sedalinas,. Cappets, Li=
nons, Telas de Vichy, Nansús, Cambray~ Piqués, Cé=
firos, Oxfords, Organdís, Satins, Brillantinas, Telas
de :Uno fantasía, Velos, Etaminas, Plumetis, etc.

•nutoo surtido tn tortts mtdio
;tonftttionados ·para blusas y
/otstidos.
-Esp,cialidad tn trttonas para mutblts y cortinas.
'

,

l

Mandamos á vuelta de Correo todas las muestras que se nos pidan.
Remitimos, FRANCOS DE PORTE, los pedidos mayores
de 25 pesos cuyo peso no exceda de 15 kilos.

Signoret, Honnorat y Comp.

51 aniversario del .2 de Abril de 1867
1:¡1 Señor General Díaz. recibe en Anz.ures la fellcltaclón d

•
e un viejo subalterno , .

(Fot, de "El Mundo Ilustrado,")

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                  <text>El Mundo Ilustrado comenzó a circular el domingo 14 de octubre de 1894 en Puebla, inicialmente con el nombre El Mundo Semanario Ilustrado. Su principal objetivo era el de proporcionar una recapitulación de los acontecimientos nacionales e internacionales, así como promover la verdad y la justicia. En un inicio estuvo auspiciado por el gobernador de Puebla, el general Mucio P. Martínez. En 1895 se mudaron los talleres a la Ciudad de México. Para Reyes Spíndola fue primordial dar a conocer artistas y escritores mexicanos, por lo que contó con colaboraciones de ambos para la publicación. Es posible considerar que de 1904 a 1908 fue la época de oro del semanario debido a que la calidad, tanto de contenidos como artísticos, alcanzó un gran nivel. En 1908 Reyes Spíndola tuvo que vender el semanario debido a problemas personales, en junio de ese año se anunció el cambio de administración y, que, a pesar de ello, iban a continuar manteniendo sus estándares de calidad y formato. Sin embargo, Víctor M. Garcés, el nuevo dueño, y su equipo hicieron algunos cambios, se mudaron de domicilio dos veces, cambiaron el formato del periódico, y, debido al abaratamiento de costos, la calidad del papel bajó y sólo se usó el de buena calidad para secciones específicas y el uso de la fotografía para las portadas fue más frecuente. En 1913 la empresa Actualidades, Artes y Literatura adquirió el semanario y en 1914 sus talleres fueron apropiados por el gobierno de Venustiano Carranza, sin embargo pudieron seguir editando el semanario por unos meses más gracias a la existencia de otras imprentas instauradas por Díaz. ​ Este fue un momento de crisis para la editorial ya que se encontraban en aprietos debido a la Revolución, por lo que la falta de recursos y personal fue frecuente, sin embargo, se las arreglaron para no bajar más la calidad de la publicación. Sin embargo, en ese mismo año El Mundo Ilustrado cerró definitivamente, mientras que su fundador, Rafael Reyes Spíndola, se encontraba en el retiro.</text>
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              <text>https://www.codice.uanl.mx/RegistroBibliografico/InformacionBibliografica?from=BusquedaAvanzada&amp;bibId=1752362&amp;biblioteca=0&amp;fb=20000&amp;fm=6&amp;isbn=</text>
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                <text>El Mundo Ilustrado, 1904, Año 11, Tomo 1, No 14, Abril 3</text>
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                <text>Reyes Spíndola, Rafael, 1860-1922</text>
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                <text>El Mundo Ilustrado comenzó a circular el domingo 14 de octubre de 1894 en Puebla, inicialmente con el nombre El Mundo Semanario Ilustrado. Su principal objetivo era el de proporcionar una recapitulación de los acontecimientos nacionales e internacionales, así como promover la verdad y la justicia. En un inicio estuvo auspiciado por el gobernador de Puebla, el general Mucio P. Martínez. En 1895 se mudaron los talleres a la Ciudad de México. Para Reyes Spíndola fue primordial dar a conocer artistas y escritores mexicanos, por lo que contó con colaboraciones de ambos para la publicación. Es posible considerar que de 1904 a 1908 fue la época de oro del semanario debido a que la calidad, tanto de contenidos como artísticos, alcanzó un gran nivel. En 1908 Reyes Spíndola tuvo que vender el semanario debido a problemas personales, en junio de ese año se anunció el cambio de administración y, que, a pesar de ello, iban a continuar manteniendo sus estándares de calidad y formato. Sin embargo, Víctor M. Garcés, el nuevo dueño, y su equipo hicieron algunos cambios, se mudaron de domicilio dos veces, cambiaron el formato del periódico, y, debido al abaratamiento de costos, la calidad del papel bajó y sólo se usó el de buena calidad para secciones específicas y el uso de la fotografía para las portadas fue más frecuente. En 1913 la empresa Actualidades, Artes y Literatura adquirió el semanario y en 1914 sus talleres fueron apropiados por el gobierno de Venustiano Carranza, sin embargo pudieron seguir editando el semanario por unos meses más gracias a la existencia de otras imprentas instauradas por Díaz. ​ Este fue un momento de crisis para la editorial ya que se encontraban en aprietos debido a la Revolución, por lo que la falta de recursos y personal fue frecuente, sin embargo, se las arreglaron para no bajar más la calidad de la publicación. Sin embargo, en ese mismo año El Mundo Ilustrado cerró definitivamente, mientras que su fundador, Rafael Reyes Spíndola, se encontraba en el retiro.</text>
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                <text>El diseño y los contenidos de La hemeroteca Digital UANL están protegidos por la Ley de derechos de autor, Cap. III. De dominio público. Art. 152. Las obras del dominio público pueden ser libremente utilizadas por cualquier persona, con la sola restricción de respetar los derechos morales de los respectivos autores</text>
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        <name>Cofradía del silencio</name>
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        <name>Cuentos de manicomio</name>
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        <name>Maestro Meneses</name>
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        <name>Opera francesa</name>
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        <name>Paseo de las flores</name>
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        <name>Soldado de guerra</name>
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        <name>Tierra santa</name>
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                    <text>L UN.DO LUST~ílDO
Año XL-Tomo!.-Número 15.
Director: LIC. RAFAEL REYES SPINDOU

MEXICO, AllRIL 10 DE 1904.

Subsrrlpclón m•n~oal toránea......$ 1.50
fdem
ldem en la Capital.$ 1. 2G

Regle trado como aruc 1 d
u o e &amp;e~da claae, en 3 de NovJeml&gt;re de 1894.

01rent1: LUIS REYES SPINDDLA

Los más orana8s umBJor surtiaos 06 la RBDú0116a.

m
J

lnformamos á nuestra numerosa y distinguida clien=
tela, que hemos recibido y puesto á la venta un es=
pléndido surtido de telas de lino y de algodón fanta=
sía, propias para trajes de Primavera, suplicando á
nuestros favorecedores se sirvan visitar nuestro

-oe~artamento de Géneros de lino y Al~odón fantasla
en donde hay un inmenso y sin rival surtido de Cre=
tonas, Muselinas, Crespones, Sedalinas,. L;appets, Li=
nons, Telas de Vichy, Nansús, Cambray, Piqués, Cé=
firos, Oxfords, Organdís, Satins, Brillantinas, Telas
de lino fantasía, Velos, Etaminas, Plumetis, etc.

.nutvo surtido tn tortts mtdio
:tonftttionaaos ·para blusas y
'VtSddos.
Especialidad tn er~tonas para mueblts vcortinas.
Mandamos á vuelta de Correo todas las muestras que se nos pidan.
Remitimos, FRANCOS DE PORTE, los pedidos mayores
de 25 pesos cuyo peso no exceda de 15 kilos.

Signoret, Honnorat y Comp.

~I anive rsario del 2 de Abril de 1867
ti l 5eñ or Gen e ral D ía z: rec ibe en /\ n :i: ures la fellcltaclón d

•
e un viejo s u balterno,
(.Fot. de "El ll11111do )Ju_etffldo, ")

�!t MUNDO !1ttST1\AD0

Héctor 8erlio.z
J

A temporada de conciertos que el reputado
L, maestro Carlos J. Mene es ha.inaugnrado
en el Teatro Arbeu, va. á permitlr al público
mexicano admirar las portentosas creaciones
líricas de Héctor Berlioz.
El colvsal compositor francés es uno de los
músicos má.s grandes que ha producido la humanidad y figura. dignamente al lado de Wag·
ner y a.un del mismo Beethoven.
Para México es la música de Berlioz una
completa. novedad. No recordamos que hasta.
hoy, alguna de las obras del gran maestro
ha.ya sido ejecutada pa.ra. el público, ni menos
aún en las ventajosas cc,ndiciones en que el
maestro M-eneses ha. preparado su a.udicíón.
Berlioz es ante todo un músico poderoso, épico, de inspiración grandiosa., de incoumensurables vuelos de águila que ofrece al auditor
cuadros musioa.les inmensos, de colorido ar•
diente como el Tintoreto, de dibujo audaz y de
modelado potente, como Miguel Angel. En el
cTub a. miruo&gt; de su misa. de Requiero, hace
esta.llar cuatro orquestas de instrumentos de
bronce diseminadas en el templo y se cree asistir á la evocación de los muertos en el Juicio
Final Ne.da. habría. comparable como emoción
de arte, á podel'io escuchar en la Sixtine.,
!rente al-cuadro de Miguel Angel, y hacerse la
ilusión de que aquellos clamores siniestros y
aquellos lamentos sobrehumanos se exhalan de
aquellas boca.s contraida.s y brotan de aquellos
pechos gigantescos y convulsos.
En la marcba búnge.ra. de la «Damnation de
Faust&gt;, :se asiste á. un Yen&amp;, á un Austerlitz,
con su tempestad de tambores, sus llamadas
de clarines, sus tropeles de caballos, sus esta·
llidos de volcánica artillería y todo el tumulto
informe y todo el fragor a.trona.nte de la batalla.
En la misma obra, 1a. cahalgata. de Fausto y
Mefistófeles es un cuadro admirable ea verdad;
une. esca.pe.da. rauda. y vertiginosa á través de

llanuras interminables y escuetas, de bosques
sombríos poblados de fantasmas, de calladas
abruptas y de montañas escarpadas; y caballeros y palafrenes, fa.otástlcos, crea.tm·as de pesadilla, apariciones de delirio febril, galo·
pan, corren, 'l"Uefa.n, devoran el espacio jadeantes, espumaotes, ardientes como jinetes
ioteroale en oaba.lgadura.s demoniacas.
No acabaríamos. La epopeya es la atmósfera propicia y el ambiente natural de Berlioz.
En esa esfera del arte, impera, domina y reina.
como un Homero mus!ce.1.
Pero no es ésta, oi con mucho, la única cuerda
de su arco. Cuando Berlioz arroje. le. trompa
épice. y empufl.a la zampoña idílica, nada hay
más pastoril, más dulce, má.s tierno que sus
c1·ea.ciooes. Aquel cíclope potente que en el
Tuba miruo forja aceros y funde bronces, en1e.
reina Ma.b de su cJulieta y Romeo,&gt; se entretiene en tejer hilos de oro y en hacer exquisitas
filigranas frágiles y sutiles como telas de araila
y ricas y vistosas como joyeles. Entre otra.s
muchas creaciones de este orden delicado des•
cuellan.el &lt;Ballet de Silphes&gt; y el cMenoet des
Fellets&gt; en la Damnation.
Ea. estas páginas todo es frágil como el cristal, tenue como la seda, pintado y fresco cowo
el pétalo, vistoso y ágil como la. muiposa.
Su ta.lento descriptivo es iocompa.ra.ble. &lt;Le
réveil del&amp; Nature&gt;conqueseiniciacLa.Damna.tion de Fa.ust&gt;, surge de la orquesta. bajo la
fot·ma. de un canto delicioso que crece, se ensancha., se amplia, se complica y se completa.,
pasando de la gracia á la. suntuosidad y a.lesplendor, como¡asa. en prima.vera. la Ne.turale•
za del germen le. planta, del retoño á le.fronda, de la gema. á la ftor, de la. bruma á la. luz
y del sordo rumor de las fuerzas interiores y
fecundas á su manifestación visible, palpable
y grandiosa en verdor de praderas, en follajes
de bosques, en cantos de a.ves, en zumb!dos de
abejas y en irradiaciones deslumbradoras del
sol y de los astros.
Y cueota que en esos cuadros descriptivos
na.da ha.y de imitaciones toscas, ni de remedos
serviles¡ que en ellos ni siquiera cantan las
tórtolas como en la Pastoral de Beetboven, ni

los cla.rine8 de la lle1vll. como eh et .!3igfriecl dé
Wa¡-ner. Le. armonía., el contrapunto y la más
mare.villosa. de las instrumentaciones son los
recursos empleados, los únicos legítimos y los
únicos plenamente musicales.
Si para pinta.r la ~aturall'za y la Vida, Berlioz se muestra ta.o genial, no se muestra. me•
nos profundo y filosófico cuando quiere pintar
el alma humana.
Las dudas y a.ngolstias de l~austo, el escepticismo irónico de Mefi tó!eles, el amor tierno y
ápasionado de Margarita y de Julieta, penetran ha.sta el fondo del alma, hacen sentir y
pensar, arracan sollozos y lágrimas, sugieren
reflexiones serias y hacen creer que la. música
¡&gt;uede hacer, no digamos sentir, sino pensa.r
te.nto como la literatura y la poesía.
Berlioz, además, es un evocador. Sabe por
pu1·a intuición resucíta.1· la música del pasado,
como reproduce la música. exótica. La &lt;Can•
cióo Gótica&gt; de &lt;La Damoa.tioo&gt;, parece venir
del fondo de la. Edad Media, entunada por la
voz lánguida. de una castellana. y acompa!'!ada
por el laúd del trovero.
Se cuenta que un die. escribió, por vía de juego, una. ca.otsta del siglo XV, que hizo pasar
par a.uténtica y que atribuyó á un músico de la
época, Pierre Duc1·et. Todo el mundo aplaudi ó
la cantata y los a.rqueólogos musica.les fijaron
con precisión la época remota. en que había si do escrita. Como quiera. que no encontraron
indicios ni rastros de la. existencia de Pierre
Ducret, estuvieron á. punto de inscribirlo en
los diccionarios de mú~ica, como un inspirado
compositor del siglo XV, bajo la fe de le. cantata¡ y lo hubieran hecho si el mismo Berlioz no
descubre el misterio.
Un músico de talla semejante, está llamado
á. conquistar a.l público de México como ha.
subyugado al del mundo entero, y como quiera.
que un a.rticulo no hasta para analizar su talElnto, ya daremos á. nuestros lecto1·es anblcipa.ciones ó comentarios de sus obras á medida. de
la ejecución.

.•.
dua~do la. tarde de fallece lentamente tr
líd1·eg1ón poblada de quimeras, llegan á. m~:
o osrumorescomode un gra.otropelqueavanza. apresuradamente, atropellándose en la sombr~. . Cabalga.o los vientos sus corceles de ba.~a a, fingen hecatombes en el cielo las nubes
e tormenta Y el rayo, como uo índice de fuego, marca. signos misteriosos en la. altura.....
~;r-~

o
La Peregrinación Azteca
Ualloso clot11mento histórico

M

se he. be.bla.do en estos días acerca,
del hallazgo !le un ,importantísimo documento de 1~ historia. antigua mex.lca.na., que se
creía perdido desde algunos años y que se encontraba á. la. venta en una tienda de antigüedades de la calle del Coliseo Nuevo.
Nu_e~t~os lectores están seguramente a.l tanto
del htig10 á que el mismo hallazgo ha dado
~ a.rgeu¡ p ues m~en~ras _el Museo Nacional estima aquella rehqurn. h1stóricacomo desu pe .
tt:neocia., el S!·· D. Rlpólito Ra.mirez, desce~d1en~ del sabio mexicano D. José Fernando
del mismo :i,pellido, sostiene que lo adquirió
por her encia y que á él y no al Museo Je pe .
teoece.
r
Sea. ~e e~to 1? que fuere, el caso ha. despertado v1vís1mo _interés entre arqueólogos é historia.dores.y bien merece que se le consag
toda atención.
re
UOHO

Tomlindola del «Atlas Mexicano&gt; que publicó hace e.Jgú.n tiempo el Sr. Ing. D. Antonio
García C~ba.s, reproducimos en esta página
un facsímil de la lámina. en colores nllm 1 del
curioso documento. Este lleve. el nom'br~ de
c~ua.dro Histó~ico-Jeroglíflco de la. Peregrinac1 o de las ~l'lbus Azttca.s que poblaron el
Valle de México&gt;, y estll ampliamente descrito
en un largo texto por el referido D. José Ferna.n~o Ramírez, que fué Du·ecto1· del Museo
N
ac1ooa.l.
1 El «Cuadro&gt;, para la. mejor inteligencia de
fs notas explicativas, a.pu.rece numerado en
e &lt;Atlas&gt; d~l l al 49,. seiialándose con cada
une. de las cifras los distintos lugares que, des•
de su salida de la Alta California. hasta su llega.da. al Valle de México, toca.L'on las tribus
Aztecas. Las líneas paralelas que se extienden desde el 2 hasta. el 48, iodica.n el itinerario
exacto.
En cuanto á. los diferentes lugares por los
que pasó I a peregrinación, el 5 representa Cinco!lán, donde permaoeció 10 a!Ios¡ el 6, Tocolco ?l 7, Otzotlán; el 8, Mfaquiahuala¡ el 9, Je.lpan, el 14, Pa.pa.ntla; el 18, CuauJ::.titláo · el 20
.Atz~apotza.lco; el 21, Cha.leo; el 2fi, Cu~uhte!
pee, el 34, Apam, Y el 48, Tenochtitlán. Los suceso~ más notabl~s ocurridos durante l a. perigr1naoión están asimismo representados en
e &lt;f\,tl&amp;S&gt; por números. El 42 por e·em lo
tndica. que en ese sitio se celebró un siorJcio
~ma.no¡ Y el 47, que una. mujer dió á. luz un
h IJO.
L&lt;&gt;s emigrantes, según el mismo D. José Ferfaodo Ramírez, peregrinaron juntos hasta el
r~ga.r marcado con el número 18; a.Uf ese sepa•
uno,1tom a.ndo un a ruta transversal&gt; • y al
11~ge.r
os otros á. Cha.pultepec (núm 3¡¡) se
(dispei-se.~oo, dirigiéndose unos á. Tliltelblco
númei;o 37). «Los emi~ra.dos que habían per•
ma.nec1do en Che.puhpec, se movieron á su vez
tra.osl1&gt;dándose al interior de un lago (núme-

Dr. M. Flores.

B,.,
ºººº

3

ro ~): pero alll solátnente permanecieron treg
Pf
s~guiendo los otros su peregrinación hast~
e asiento de le. actual ciudad de México (nú0

mero 49)&gt;.
Como se ve por estos ligeros a.puntes, el do~umeoto á.. que nos referimos es de la. mayor
importancia. para la. Historia.

~w
ANIMA TRISTE
(DF. D'!~tNZló)

¡Cesad! que Y&amp; la mllslca mi i!$J&gt;lr1tuiatlga
Y el Ideal me canoa coroo ooo cnol!8. una
'
lleblda cuya fuerza se dlalpó; ninguna
Ficción, ninguna magia nú laxitud lllltlga ......

¡Con cuánto Rllln, al can-o, la juventud se liga,
Que lleva los Amores y rige la Fortuna•
No lmPol'Ul sea m6vll Ja hembra cual 1~ luna
Será In misma siempre, ya ébano 6 C$})lga.
•

010110, Y ,e.ranoi¡, Invlern&lt;lli, Prim,weru
Interminables horas, •ombrlas, la.stftUera.s, '
A vuestra gris únngeo m1s tedJoo van UuidOI':
El !ndeci!&gt;le tedio de ,·er sobre la !renta
clemenw 6 luclem

Un cielo siempre el miBnlo,

GUlLL&amp;IIMO V il.ENL'IA.

@

, En otro Iugar de este número damos
a conocer el resultado de nuestro PRIMER CONCURSO de J904.

.

Notas Metropolitanas

,"

t.a t. eye n da d e la V lrQen.- Go nclertos e n A rbe u . - t.a oper eta.-Flesta mlllt.a r e n An ~ ures. - Vl slón d e gl o rla.-L as nube s .

D

ESPUES de un septena.río de
fiestas, de celebra.ciooes religiosas y paLrióticas, vuelve la
11ocii vi dad burocrática. á reinar en
la ciuda.d, que ha. dejado en el g uardarropa sus trajes de cristianar. El
comerciante abre ]as puertas, bos•
tazando, á. la. misma clientela. de la
semana anterior, que le hace idénticas pregunta.s acerca de hechos
conocidos ha tiempo. Y rueda monóta.mente el mundo, mientras el
viejo Kronos, con un gesto aburrido, hace ,irar la esfera de las ho·
ras con el eterno ritmo que marca
la. eternidad del tiempo y del espa·
cio.
Hoy como ayer, malla.na. como
a.hora.; no parece sino que la. exis•
tencia. fuera una cinta cinemato~ráfica.. cuyo fin se uniera. al µrioo1 pio
proyectándose, por ende, perpetua•
mente, con le. regularidad desespera.ate de une. mecánica muderoa, el
mismo espectáculo sobre la misma
tela, en los mi mos momentos, con
variantes siempre iguales entre sí.

***

Los conciertos de Pa.scua que ha.
organizado el maestro Meneses en
el Tea.tro Arbeu, ha.o comenzado
con la audición de &lt;La Virgen&gt;, que
ya el ano anterior habíamos escuchado.
El público, sin embargo, ha recibido con sumo agrado los primeros
conciertos, pues I a selecta. música.
de Massenetno es de aquéllas que,
con la primero audición, quedan
g1·abadas en l '\ mente, como los eternos sones melodiosos de los organillos. Aúna.se á. la hermosa partitura la leyenda., que. es muy hermosa.
tambié n. María, la mujer por excelencia., la Virgen Madre de la. leyenda cristiana., será siempre objeto
de la tácita veneración humana.
Porque en su frágil cuerpo, como
en una copa de alabastro, se guarda un perfume delicioso, todo rosas
y todo primaveras. Porque su diá•
fano espíritu, sin dejar de ser huma.no, es excelso y es noble, y por
encima. de su frente empa.lidecida.
flota el ha.lo del sufrimiento, pu.n•
gente é intenso.

El poema. es hermosísirno. Ea la
primera parte, María, la Virgen
hebrea, toda. blanca. y pure. como
una. azucena. ilvestre, ora á su
Dios, y se inclina como una.humilde sierva ante la voluntad del Todopoderoso, que la ha. elegido. El
á.rcaogel Gabriel desciende en una
nube a.úrea, y se inclina. ante la Elegida, para darlecueota. de la comunicación celestial de la que es mensajero.
Las palabras de la anunciación
suenan como una promesa. de paz y
de redención, no solamente en los
oídos castos de María, sino en los
pecadores cídos del género humano
todo. «El Seilor es contigo; bendita.
entre todas las mujeres&gt;. La Virgen
escucha, con un vago sentimiento
de angustia, pues a.nt.e sus miradas,
dilata.das en vagos anhelos, se pre·
seote. la tragedia toda en la. que
ella será. el va.so de dolor ofrecido
en holocausto a.l Dios de los ejércitos.
Viene después le. escena. de las
Bodas de Canaáo, en las cuales J;i.
Virgen Madre pide a.l Hijo la consumación del milagro. Los pueblos
todos soo incrédulos y burdos, y es
sólo ante los ojos del cue1·po que
puede cuaj1tr y tomar formas sensibles el prodigio. Para ellos el Cristo, para serlo, tiene que obrar por
cuanto tiene de a.ha y divina. s u naturaleza.
Y el prodigio se rea.li za, ante la
mirada. atónita de los judíos, que
presienten algo a.normal, algo enor•
me, profundo y trascendental para.
su raza y para su religión en el mi•
la.gro que p1·E1seooian, Bruscamente, como los pueblos todos toman
sus -resoluciones, los convid1tdos
creen y la fe in.llama en ellos el espíritu, mientras vaga en los labios
del Cr-isto una sonrisa inefable.
En la pa.rte siguiente, la Madre
ve al Hijo presa de la a.ogustla y
del oprobio humanos, y todo lo que
de femenino, delicado y frágil tiene
en su espíritu luminoso, parece
romperse en un formidable despedazamiento interno, doloroso hasta.
el vértigo, hasta le. muerto.
En medio de esta escena de dolor,
de angustiosa expectativa, de tre-

mando padecimiento, la Hgura di vina y ble.nea del Cristo pasa. lentamente en un círculo de luz y de dolores.
Bajo el peso de la ignominia. su
cuerpo se doblega cruelmente. Los
hombres, los miJitares, la plebe, Je
escupen todas sus miserias y todas
sus depravaciones al pe.so. Y el espíritu vidente y puro de la Madre,
tiembla en un profundo espasmo de
dolor y de padecimiento infinitos.
La. parte final es el apoteósis de
la Sa.ota. Madre. Glorificada. por el
sufrimiento, elevada por encima de
su humana naturaleza, por la intensidad de su dolor y de su angustia.,
Marfa, la Madre, la que ha visto la
ignominia y la muerte de su bijo,
siente que su espíritu se afina y
sonríe á la muerte que llega.. La.
muerte es, en ella, una Liberación y
un premio; es el anhelo convertido
ea realidad, porla intensa. potencia
del dolor, por In. milagrosa influencia. de las lá.grimas.
Por segunda vez, el arcángel llega.: pero en esta vez, cumplidos los
designios del Altísimo por un milagro de amor, la. Madre, transfigura.da, va á reunirse con su Hijo en
uoaconjuoción de luces y de lla.!ltos.
La leyenda, es la más hermosa
que el género humano conserva., y
la mú ice. tiene la sinceridad que
penetra y conmueve el espíritu. Es
un largo sollozo redentor, una gran
angustia que se prolonga más allá
de la muerte y se termina por un
canto de gloria y de a.legríe., hecho
ya el milagro de amor, de tristeza.
y de sufrimientos infinitos.

***
Nos ha prometido el ma.estro Meneses música alta. y noble, que tanto necesitamos, y en la actual temporada haremos conocimiento con
Héctur Berlioz, muy especialmente,
y con algunos compositores de su
alta alcurnia intelectual. Lll. bue·
na semilla nunca. deja de aportar
frutos. Quizá tarden algo; pero
de cierto darán honra y provecho
á quien con tales minuciosos cuidados los atiende.
Remos tenido, a.demás, la inau•

guración de la Compañía. de Opereta y de Opera Cómica, que inicia s u
temporada en el Teatro del Rena·
cimlento. Aún no lle presenta el
cuadro completo, ni es posible juzgar del conjunto ni de las partes
principales, cuando apenas se ini·
cia la campaña. Sin embargo, se
puede decir que figuran en ella discretos artistas, que es variado su
programa y que se cuide. bastante
la escena, para. que la. impresión
estética que resulte sea muy agradable.

J,1

***
En la. vasta exteosión de Anzurez, á la. gloria. del Sol de Abril,
se extiende el ce.ropa.mento formado
para celebrar la. gloriosa. fecha.
Sobre la. llanura las tiendas de
campa.Da se levantan en correcta.
lineaci6n. mientras los bulliciosos
grupos de alegres militares salpi·
can el suelo con la note. roja.de sus
uniformes. Vuelan de un extremo
á. otro las agudas oota.s del clarín,
el toque se va prolonga o do y debilitándose á la. distancia., en la at·
mósfera, que el Sol puebla de mili ares de átomos de oro.
El seilor Presidente dió alto brillo á la festividad con su presencia.
y con1partió con la tropa la. comida
d el día. Muchos anos atrás, en la
misma techa, ba.jo el cielo azu: de
Puebla, tambien compartió con sus
soldados el me.ojar delicioso de la
victoria.
Seguro es que, en la. mente del
H6roe, á. la. vista del campamento
que se extendía basta perderse en
los indecisos confines del horizonte,
donde la. ciudad levanta las torres
de sus ig lesias medioeve.les, debe
haber surgido una visión de gloria.
Los mil y uo ruidos de la. paz, la
actividad febril de la metrópoli, al
fondo los gloriosos volea.aes que
presenciaron en épocas lejanas la.
victoria de Puebla. Y por encime.,
en la luminosa. extensión, el Angel
de la Paz, que escribía su nombre
con estrellas, formando constelaciones mexicanas, en el cielo de la
República, redimida por su obre.
milagrosa.

t

¡.!.h! ;quién pudiera darme otros nuevos seuud: e.

FACSIMIL DE UNA LÁJdINA DEL &lt;OUADRO RISTÓRICO-GEROOL:fFico
DE LA PEREGB.INAClÓN DE LAS TRIBUS AZTECAS&gt;,

�it M'üino ti.tf§Tit.ADÓ

El flniv6rsarlo 061 2 06 flbril d6 1867

EL MUNDO ILUSTRADO

Gran Fiesta Militar en Anzures

ASPECTO DE LA. TIENDA DE HONOR DURANTE LA F.i!lLICITACIÓN AL SR. GENERAL DÍAZ.

ILLEGADA DISL SR. GENERAL DÍAZ Á LA TIENDA DE HONOR.

fl ON verdadero entusiasmo SEi ha celebra.do
~ este año el fausto a.ni versa.río _del 2 de

Abril, día en que las armas republicanas al
mando del Sr. General D. Porfirio Dfaz, se cubrieron de gloria. en el a.!lalto y toma de la
Ciudad de Puebla, en 1867.
,
La. fiesta militar efectuada en el pohgono de
Anzures con este motivo, ei, de aquellas que
dejan recuerdos imperecederos, tanto por su
significación como por el entusiasmo que naturalmente despiertan en el pueblo.

***

Desde las cinco de la mañana se deja.ro_n oír
en la. ciudad las a.legres notas d~ la diana.,
ejecutada por las bandas y músicas de los

cuerpos de guarnición en esta plaza.. Por disosición superior, todas a.quéll9:s desfilaron
~or Ja calle de Cadena, donde reside el Señor
General Día.z, quien debe h11;berse en_teroec1do
al oír el épico toque que treinta y siete años
antes escuchara. sobre_ e! campo de batalla,
como premio á su hero1c1dad.
. _
_
A las ocho todo el cuerpo de E1érc1io, 1ntegrado confo;me á. Jo dispuesto por la. SecÚeta·
ría. de Guerra se hallaba formado en nea
desplegada eI:t el paseo de la Reforma, esperando el paso del Sefl.or Presidente, para hacerle los honores que maro~ la Orden!l'nza. Roá
ra Y meñia después, el Primer Mai;!1strado_,
quien acompañaban los Señore~ Secreta.r1&lt;~s
de Guerra., lla.cienda, Gobernación,, Comum-

caciones, Justicia. y Fomento, y los· !Diembros
de su Estado Mayor, salió del Palacio Nacional para dirigirse á Anzures en Jos coches de
la. Presidencia. recorriendo la~ calles de Ple.teros y San Francisco y la Avemda Juárez, Y la
calzada del paseo de la Reforma. EL 1pu~blo que se aglomeraba. en las calles del_ tránsito ansioso de presenciar el desfile,_ tributó al
s~. General Díaz ruidosas y entusiastas ova.•
cion.es.
En la. misma. calzada de la. Reforma el Sr.
Presidente presenció el desfile de los cuerpos
de las tres armas que marchaban á. Anzures en
columna ofreciendo el más brillante golpe de
viste.. Dentro ya del polígono el cuerpo de
ejército, se dió el toque de &lt;asamblea&gt;, y co-

mo movidos por un resorte, todos los soldados
procedieron á formar sus tiendas, siendo este
espectácuJo el detalle más hermo,,o de la fiesta.
Cinco minutos habrían pase.do cuando todo el
ca.ropo se vió cubierto de pequeñas tiendas, entre las cuales se destacaba la que se destinó al
Héroe de la fiesta y á. su comitiva. El cuerpo de
ejércüo estuvo 11.l mando del sei'lor Subsecretario de Guerra., Ge oeral Don Rosalino Ma.rtfoez.
Al terminar la instalación del campamento,
ó &lt;vivac&gt;, los clarines anunciaron la llegada
del Sr. Ganare.! Díaz, siendo recibiQ.o el Primer Magistrado por los Generales, Jefes y
Oficiales francos que concurrieron con objeto
de ofrecerle en el glorioso a.ni verse.rio su felicitación. El Sr. Gral. Mena., como Secretario
de Guerra y á. nom.bre de aquéllos, felicitó al
héroe del 2 de Abril en térm inos muy elocuentes. Aunque ya. &lt;El Impa.rcial&gt;dió á conocer
la conliestación del Sr. General Dfaz al Sr.
Ministro, creemos oportuno reproducirla por
los bellísimos conceptos que encierra. y que no
son sino una nueva prueba del a.mor que profesa. á la Patria el ilustre solda.do y de su carifto al Ejército.
''Seilot•es Generales, jefes y oficiales:
La. sangre y la vida de todo militar que merece la. honra de serlo, constituyen un crédito
de la Patria sobre el cual puede girará la vista; siendo esto asf, el personal del Cuerpo do
Ejército de Oriente, no ha hecho más que cumplir con su deber; sin embargo, vosotros encontráis mérito en ese cumplimiento, y ant{l
opinión tan autoriza.da, sólo puedo -0aros graLA ABTILLER!A ARMANDO
cias en su nombre por las manifestaciones de
júbilo con que vuestro espíritu militar os inel hecho que tan solemnemente conmemora hoy
duce á honrar su memoria. Os doy gracias
la. República; hecho que, como otros, no metambién por haber tenido la. delica.1eza de ennos trascendente.les para. sus destinos, es pácomendar la expresión de vuestros calurosos
gina de oro en su historia militar.
recuerdos á un antiguo amigo mío, distinguiEl transcurso de 37 años no ha moderado el
do compañero ea el episodio de Puebla. y en
otros del mismo género.
entusiasmo del pueblo mexicano por la victoria. que sus armas alcanzaron eu Puebla de
Los pocos que, como él, quedamos aquí, que
Zaragoza el día. 2 de Abrll de 1867, ni ha entihemos v.i vido bastante para presenciar vuestra
bia.do la. gratitud y venerar.ión que tributa á
patriótica expansión, la. aceptamos en el nomlos manes de sus bravos y leales compatriotas
bre y par:i. honra de aquellos que consumaron
que tan generosamente dieron ahí sus vidas

por la. vida de la patria y por la honra de su
bandera. Entusiasmo tanto má.s justificado
por parte de la República. Mexicana, cuanto
que sin preocuparse por el número de sus enemigos, fuerte en la conciencia. de su deber y
presidida por Juárez, aceptó el reto de tres
grandes potencias europeas, con. larga servidumbre de mexicanos fascinados, y combatió
con bizarrfa durante cinco a.l'Ios, con suerte
varia, es verdad; pero siempre recordaremos
con noble orgullo que aquella guerra reveladora. de la. dignidad y viriliñad mexicanas,
comenzó con el glorioso ó de Mayo y tiirminó
con el 2 de Abril y el 15 de Mayo, que, como
plausibles ¡¡-olpes de rema.te, prepa.raron el
memorable 21 de Junio.
Ojalá que esa guerra. tao desastrosa. como
regeneradora sea la. ú ltima en nuestra patria.
y que el porvenir de ésta se marque por una.
larga. era de actividad industrial y comercial;
mejoras morales y materiales y el consiguiente
bienestar; pero como desgraciadamente es posible que nuestros deseos y loa.bles propósitos
sean defraudados, aprovechemos la paz para.
ejecutar con eficacia y á. todo costo cuanto de
modo práctico nos conduzca á. cumplir el deber
que tenemos de estar preparados y de estar unidos, tanto porque la. unión es la :fuerza, como
porque México no vuelva á pasar por la vergüenza de que haya mexicanos al servicio del
invasor.
Compai'Ieros. bagamos votos por que el lema
del ejército mexicano sea siempre: "honor mil'tar, amor al estudio y amor á la Patria, simbolizada en. su gloriosa bandera."
Una salva de aplausos acogió las últimas
palabras del seilor General Díaz.

LAS TIENDAS DE CAMPA:f:l'A.

En seguida todos los jefes y oficiales desfilaron ante el señor Presidente, quien estrechaba.
con igual ca.riBo, así la. mano del jefe de alta
grad_uaci~n como la del. humilde subteniente.
Test1mo010 de ello es la fotografía que publicamos en primera. plana. yen la. que aparece el
seilor General Díaz saludando con efusión á
un veterano del Cuerpo de Inválidos, que Je felicita por el brillante hecho de armas que se
conmemoraba..
Termina.do el acto oficial, el seilor Presidente pasó al campo y bajo una tienda de campa.Be. presenció el reparto de &lt;rancho&gt; que se
hizo á la. tropa,.
A la una. y media de la. tarde, el seiior General Díaz y su comitiva., a.sí como la.s diferentes
comisiones que asistieron á la felicitación toma.roo asiento en el comedor que se improv'isó
sirviéndose en su obsequio un banquete al es'.
tilo mexicano.
En las primeras horas de lá tarde se regresó
del campo el señor Presidente de I a. Repúolica
levantándose el &lt;Viva.e&gt; para que la tropa s~
retirara á sus cuarteles.

***

Por la. noche se organizó una procesión de
antorchas quA fué presidida. por un carro a.leg6rico de la Vic~ria y querecorri6 la.s princiles c_alles de la crndad. comprendidas entre la
glorieta de Carlos IV y la plaza de Armas.
Este original desfile arrancó nutrido.s a.plausos.
1!)o los salones de la. Presidencia, la distinguida. SPftora. Dolla Carmen Romero Rubio de
Díe.z ofreció un lunch•champagne al grupo de
familias de la. mt&gt;jor sociedad mexicana y á los
miembros del Cuerpo Diplomático, que asistieron á Palacio con el fin de presenciar la procesión de antorchas. Frente al edificio se dtó
µna gra.11 serenata.
UN ASPECTO Dn. 0.AMPIJ4EN'l'O,

l,OS ZAPADORES INSTALANDO SUS TlENDA&amp;,

o

�EL MUNDO ILUSTRADO

EL MUNDO ILUSTRADO

Política General

tenida.mente por el Estado Mayor General en
San Pi!tersburgo; el nuevo jefe comenzará
pronto sus operaciones, que han de dar brillo
á l as armas moscovitas.
Por su parte, los ejércitos del Mikado, que
se dirigen en apretadas filas hacia el norte de
Corea y avanzan hacia el río Yalú, se li:.onjean de haber desalojado á los rusos de sus
posiciones, en tanto que los moscovitas declaran que en su estrategia.está la. retirada hacia el norte, para a.traer al enemigo á los puntos donde espera.o dar el golpe decisivo.
Pronto se emprenderán tas operaciones forma les por una y otra parte; y breve será el período que tengamos que espera.r para saber que
ha habido el primer comba.te, probablemente á
las orillas del Yalú. Ya la primavera sonríe
en los campos yermos ~el helado septentrión,
los árboles desnudos sienten el empuje de la
nueva. s avia., las montaffas se despojan de s u
manto de nieve, y dejan correr arroyos en cintas de plata que irán á fecunda.1· las tie-rras sedientas de vida; y esas tierras, que se abren
¡ay ! para recibir los nuevos gérmenes, seabrit•án para guardar la onda roja. de sangre con
que la humanidad riega por Jo común las etapas de su camino! ¡Qué lejos, qué lejos estamos
todavía de los días hermosos en que ba de lucir en la tierra la aurora. eterna. de la paz _para.
los hombres de buena voluntad) Aún ha.y mucha
herencia, hay muchos atavismos, ha.y muchos
sedirnentos de antiguos odlos, para es perar
que desaparezca el combate del hermano contra el hermano, del nwesita.do contra el poseedor.

hl t6r1cos.-El Rey Or18t1án de Dlp.amarca.-S'II natallolo,

"La vtalta del Pre•ldent&lt;J Loubet al Rey Vlotor Mannel,-Reoaerdo8 _ "
ern- en Orlente.-S1tnac16o de los
-Ren.nl6n de prlnctoes y monarcas en Copenba&amp;'ne, La lttl •

belJ&amp;'eraoteo.-El prtmeroombate por tierra.

D

de serias consideraciones en el Ge.•
bínete está por fin decidida. la. visita. del
Supremo Magistrado de Francia á. l_a. capital
del reino de Ita.lle., la cual, emprend)da. en los
momentos en que toda.vía no se Pxtinguen en
el aire las aolama.ciones con que fué saluda.do el
Emperador Guillermo, tiene que_h~cer coo~ra.s·
te, entre el modo con que se rec1b16 a.1 antiguo
ESl'UÉS

aliado y los honores y agasajos que se ofrez•
can al representante de una. nación .hermana
por la tradición y por las circunstancias de los
últimos Uempos. De seguro q-ue la compara•
oión no ba de resultar desfavorable ó. la. Repú•
blioa. Francesa, pues la visita de M. ~u~t ha
sido esperada con regocijo del pueblo ita.ha.no
con satisfacción de la. dinastía de Sabo~a,
~ue sin dl'Rata.r los lazos que la. ~nen á sus 9:hados de la Tríplice, ve las venta1as. econó~1ca.s
que puede conseguir de u.na. cordial inteligencia. con. la nación trasalpina.
y aparte de las corrientes mercantil.es Y de
las consideraciones puramente económicas que
influyen, ó. no dudar, en romper el frío d~ )as
relaciones francoitalianas, hay _una trad1c1ón
de simpa.tía. y de comunidad de 1dea.s que servirá también para estrechar ó. los pueblos y
á. los gobiernos en sus afectos y deferencias
restablecidos.
No puede, no debe olvida.r be.lía q1;1e !ª mano primera. que la. auxilió par.a. cons~tu1rse en
su unidad actual fué el Imperio del tercer Napoleón como había. sido la del gran Bona.parte Ja. qJe saeudi6 su suelo volcánico, y al so1:lo
de la. Revolución la despe~tó del su~íio med10eva.l para hacerla resurgir ó. los tiempos modern'os No puede ni debe olvidar que si Ma.gent11. Solfel'ino sólo le dieron la. L?mbardía,
de·ando el Véneto en poder de Austria., la convetción de Villa Franca fué la. se~a.l del lt;v~ntamiento general que Je entregó sm oópof1ción
Toscana. Módena Y Parma., prepa.r
a. expedición' de Sicilia y le abrió la.s puertas de
Nápoles.
Cierto que las veleidades de Luis Napoleón
en l&lt;1. cuestión romana., dila.ta.ron. un t!"nto la.
osesión de la. Ciudad Eterna. por el remo ~~e
habían creado las predicaciones de Mazz1n.1,
la di loma.cía de Ca.vour, la firmeza de "(ícto~
Ma.n~el auxiliadas por la espa~a. de Gar1ba.!dl
el arr'o·o de fo,. Mármora; cierto que las rn~ecililonjs del Gabinete de las Tulleria~ y laá.
astucias intangibles de Bismarck, arroJaron
Italia en brazos de Prusia, alcanzando entre
las rotas de Custozza Y
de Novara. el hermoso
¡¡¡;;;~~';¡"'a:a::-'7, jirón de la. tierra adriática. con su im,peria.l
Venecia, despues de
que Moltke aniquiló en

LA GUERRA RUSOJA:PONESA,-UN CONVOY DE .ARTILLERÍA OBLTGADO Á DETENERSE POR
LA NIEVE EN SU3ERIA.

fante por la. Puerta Pía á I a. Roma de los Papas, al eco triste y doloroso de los ca.i'looes que
ha.bían tronado en Sedán. Pero también. debe
recordarse, que todas estas circunstancias que
poco á poco Iban alejando á las antiguas naciones hermanas, no fueron buscadas por Italia y sí sólo soportad as por Francia, que protestó, siempre que pudo, contra l a política cesarista inaugure.de. después de I a guerra de Italia,
ó. pesar de haberse prometido que «el Imperio
era la paz&gt;.
Hay, pues, motivos suficientes en las t radiciones de los dos pueblos que hoy se acercan,

y

M. EMILl!l LOUBET, PRESIDENTE DE! LA
REPÚBLIOA FRANCESA,

vrc•roR MANUEL 111 Á. LA EDAD DE
CINCO Af:fOS.

nríncipes y monarcas á todos los miembros de
la. familia real, en celebración del aniversario
de su na.cimiento. ¡Qué simpática fiesta la. que
en Copenbague se dispone en honor del Rey
octogenario, de todos amado y considerado de
todos ; Rey abuelo que tiene parientes en todas
las cortes, y admiradores en todos los pueblos y
corazones leales en todos sus súbditos! ¡Qué
hermoso concurso patriarcal el que Sl!l dispone
para el día de ma.Ba.na., en que huyendo de las
preocupaciones del poder y sin los compromiso~ de la diplo~acia, se verán reunidos persona.Jes que las circunstancias a.parta.o , pero que
unen los lazos del a.mor!

***

Y mientras, allá en el lejano y remoto Oriente siguen los preparativos de la tremenda. lucha concertada ent1•e dos naciones rivales · sigue la. concentración de tropas y la a.cum~lación de elementos de destrucción, en los campos de Mandchuria y en los territorios de Cor ea. Después de la llega.da. del Vicealmirante Makaroff á Puerto Arturo con el mando supremo de las fuerzas na.vales, que ha hecho
cambiar la táctica hasta entonces observada y
ha sabido oponer mayor y más firme resistencia. á los repetidos ataques de los japonesés
nada ereemos q\le influirá más á favor de lo~
ruso.s en la marcha de la guerra, que la presenc1~ del Genera.l Kuropatkin, ql!ien se ha. encarga.do de la dirección de la campaña por
tierra.. Sin que en ningún punto se amenitüen y disminuyan las facultades del Virrey
Alexieff, que tienAtoda la confianza del Czar
el nuevo jefe habrá de hacer sentir su inicia.:
tiva y desar rollará los planes madura.dos de-

Sadowa las tropas que mandaba Bennedeck;
verdad también que el mismo Napoleón., cegai
do por la cuestión espa.íiola q1;1e ?c.as1onó e
conflicto de 1810, creyó en un pr1~c1p10.be~tarse ó. sí mismo y sólo buscó la alianza. italiana.
cuando ya. er~ tarde y no podía aceptarla Víctor Manuel quien se refugió, por ende, e~ la
neutralidad ofrecida. á Prusia y penetró trrnn·

z. z. z.

7 de abril de 1904.

.

~- de la R.--Corao ea algtln periódico de esta C!lpiW aparecieran artículos llrmadoe Jy; X . X. , el autor de esu1s crónicos hn querido calzor los suyos con la simple tlrrna de z. z. z,
para evitar cualquiera confwúón. conste.

EL SONETO
Es la divina forma del Sone, o
Agil bajel que, al navegar, desata
Catorce remos de bruñida plata
Y velas de oro sobre el mar inquieto.
Pérfida S yrte le enviará su reto
Eu la tormenta que su voz dilata
Mas, luego, brisa bonancible y grata
A Golfo azul le impulsará en secreto.
Acéchanle traidores arrecifes
Donde se hunden los frágil~s esquifes
Y hacen temblar al rudo a.venturero . ...
Pero, los arrecifes de corales
Evita, al fin . ... y se oyen los triunfa.les
Himnos del victorioso marinero! .. ..

EL RETRATO
¿Qué me dicen, sonriendo con tristeza
Viejo re~rato, tu.s profundos ojos?
'
Tus pupilas son glaucas, y son rojos
Tus labios, y gentil es tu cabeza.
Me sumerge en ensueños tu belleza
Pensativa..... quiméricos antojos
Me infundes, y los á speros enojos
Disipas ~on tu nimbo de pureza.
~.Te &lt;;onocí, tal vez, en otra vida,
Misterios a beldad desvanecida.?
¿En. quó Thulé remota, en qué lejana
Región, por vez primE1ra, me ofrecis te
La flor de tu hermosura sobrehumana
Y de tus labios la son.risa triste? .... '
LEOPOLDO DfAz.

EL REY ORISTIÁN IX DE DINAM.AROA.

¡¡A GUERRA RU$.OJAPONli;S,4.-UNA JORNADA PJNOS,\,

para mejor comprenderse; hay motivo, a.parte
de la razón económica, para que sea de trascendentales resul ta.dos la visita que en estos días
realizará el Primer Magistrado de Francia al
Rey cJe Italia, que en el aj'Jo pasado fué la. delicia de los parisienses y abrió una. nueva. era
á las relaciones entre los dos pueblos latinos,
que en. su s ola i.listoria condensan las g lorias
más grandes de una raza. que ha llenado el
mundo con el fragor de sus haza.ñas y fatigado
los cielos con el resph,ndor de sus triunfos.
Y allá van sober anos y jefes de Estado buscando en pacíficas jiras solución á los problemas pendientes , por medio de conferencias con
sus igua.les y entre las aclamaciones de los
pueblos amigos; predicando la paz y la concordia, como a ntes iban los de su propia estirpe sembrando la consternación á su paso y la
desolación en su ca.mino. No así ahora.: Guillermo de Hohenzollern cruza la azul bahía de
Nápoles saludado por los italianos y agasajado por Víctor de Saboya., para apretar los
n udos de la Triple Alianza., no en son de guerra, sino como prenda. de sus intentos pacíficos
en el equilibrio europeo; el anciano Rey Cristián de Dinamarca., olvidando para siempre su
doloroso aislamiento de o tros días, que le entregó cuasi inerme á las armas triunfadora.s de
Prusia; la cual le arrebató el codiciado Schles•
wi¡¡--:ijols~in, co~l're¡ra. en ¡,airiarc¡r.l reu¡:¡1611 dv

:¡:..A G ~ A RUSO.,APONESA,-TRANSPORT)l; DE v!VERES Y E~Ull'A,TEa
/. LOS OAf4PAffl)N'TOS Rl7$QJ¡,

�EL MUNDO ILUSTRADO

LA PIESTA MILITAR DEL' 2 DE ABRIL.

EL MUNDO ILUSTRADO

LA FIESTA Mll.... ITAR DEL 2 DB ABRIL.

LLEG ADA D f!:L SR. GENERAL DÍAZ Á ANZURES.

EL SR. GENERAL ROSALINO M:ARTÍNEz Y SU E~TADO MAYOR, RECORRIENDO EL CAMPO.

LA ARTILLERÍA D E MONT A~A ANTES DE INSTALARSE EL VI VAC.
LOS ZAPADORES RECIBleNDO EL «RANCHO. &gt;

LOS ARTILLEROS A0A-B4NW DE LEVANTAR Et CAMPO,

�EL MUNDO ILUSTRADO
EL MUNDO ILUSTRADO

RESULTADO DE NUESTRO PRIMER

ocurrió una aventura. que estuvo á punto de
costal'les la vida. Fué el caso que al atl-avesar
un estrecho y largo puente, vieron venir una
locomotora que ava.nza.ba con velocid ad vertiginosa. y que los hubiera. atropella.do, á no habérselas ocurrido amarrar el &lt;támdern&gt; que
montaban á uno de los durmientes y colgarse
de él mientras pasaba el tren.

CONCURSO
Otra "Pl'inta" á JO$ $llb$crlptorts

Como complemento á esta. información, publicamos los t•etratos de los jóvenes periodistas cubanos.

o
Pablo y Uirginia

*

E

N "El Impa.rcia.l" del 5 del corriente, dimos
á conocer con todos sus deta.lles, el resul•
ta.do de nuestt:o primer concurso de 1904.
Más de siete mil abvnados tomaron parte en
el certamen, sin que ninguno, como consta. en
los documentos que obr¡¡,n en nuestro poder,
acertara. el número exacto de municiones (511)
contenida.sen el frasco re~pectivo. La. a.pe~tura.
de éste se hizo en presencia del Sr. Notario 1?·
José Arellano, Jeva.ntándose pe.re. constancia.
el acta. correspondiente.
.
Conforme á la.s "ba.ses" y en atención á
aquella. circuosta.ncia, buscamos el número que
más se aproximara. á la cantidad precisa., encontrando dos soluciones igua.les que señala.ba.n la cifra. 513, y que proceu(an, una, d~~ subsoriptor 159 de ·'EL MUNDO ILUSTRADO , que
reside en C. Porfirio Díaz (Coe.h.), ~ otra, del
Sr. Roque Rodríguei:, vecino de Gomez Pala.cío (Dgo). Hecho el sorteo que prevenían las
mismas bases para el ca.so de que dos ó más
de los abona.dos dieran como solución cifras
iguales resultó favorecido por la. suerte el Sr.
Rodríg~ez, quien pu~de_ desde luego. man~a.r
recoger el bronce a.rtistico que ofreció la. Jo·
yería &lt;La. Perla.&gt; como premio y que le será.
entrega.do por los Sres. Diener :anos., previa.
la presentación de una carta nuestra. que acredite sus derechos y que le será dada. en nuestras oñcinas.

Para salir de Nueva York á. Liverpool, con
dos pesos que les quedaban, pagaron el Jlete de
su bicicleta hasta aquel puerto, logrando ellos
esconderse en la. escotilla de un buque, donde
permanecieron cuarenta. y ocho horas sin comer, basta que unos marineros fueron á sacar
pastura.s, pues el buque resultó ser de los que
transportan gana.do de América á Inglaterra.
En Liverpool se embarcaron p"a.ra la. Coruila,
Espafla., pasando en bicicleta. por Cádiz, Málaga. y Valencia. Al hacer la travesía. d~ Barcelona. á. Madrid, se les 1'ompió el &lt;támdem&gt;, teniendo que camina.e á pie :&gt;80 kilómetros.
De la capital de Espai:la. se dirigieron á Francia, pasando la. frontera por Hei.daya., y llegado que hubieron á París por Lyon, Dijón y
Marsella., arr iba.ron á Niza; de aquí paisaron
á. Mónaco y l uego prosiguieron el viaje hastll.
Génova, llegando allí el mes de agosto del año
sig uiente al de su partida..
De Génova, Argüello y Deulofeu se dirigieron á. F lorencia. y luego á Piza., visitando Livorno, Roma y Nápoles, lugar donde se embarca.ron en un buque inglés fingiéndose polizontes. Al ser descubiertos , el capitán les impuso un duro castigo. En este viaJe visitaron
.Alejandría., Port Se.id y el Mar Indico, hasta
la. isla de Ceilán, donde quedaror. aba.ndonados hasta. que, como marineros, toma.ro o el
vapor &lt;Africa&gt;, que los dejó en las costas del
Sur de la India Inglesa.
De allí s alieron para las ciuda.des de Madur &amp;., Madrás, Birma.nia, Rangoon, Mala.ca,
Sioga.pur, y de esta última para. Hong-Kongen
un va por chino, en el cual se les dió el trato
más cruel. En China. se embarcaron para Manila y de all/ para el Ja.pón, visitando Tokio,
Yokobama, Osaka y Nagasa.ki, donde tomaron
pasaje para San F r anci..co Califomia. Finalmente, de San Francisco se dirigieron á Ensena.da (Baja Ca.lifornia), Mazatl~n, Tepic, Guada.laja.ra y México. Los intrépidos -viajeros
deben haber partido para Vera.cruz el jueves
último, con el fin de embarcarse a.Uf y regresar
á l a. Habana..

***

El e.eta. que se levantó al abrirse el frasco es
la siguiente:
Una este.mpi1111, de cincuenta. ce?ta.vos ~a.noelada con el sello del seílor. Nota.no Pú?l~co D.
José Arella.no.-''En la _01udad ~e Mex1co, el
día. cuatro de Abril de mil novecientos cu!"tro,
á las diez de la mañana, día y hora designa.dos por la Redacción de "Jl.L. MUNDO lLUl!l·
TRADO, " semanario de est_a _ca.pita.l, para. abrir
el frasco conteniendo muo1c10nes, á que se r~fieren la.s bases de su primer concur~o de ~11
novecientos cuatro, y verificar el numero de ·
aquéllas se abrió y, hecho el recuento, se encontró q~e contenía. municiones en c_antidad de
"quinientas once. "-Para constancia. se levanta. esta acta. el mismo día., que fir11;1a.n. algunos
connurrentes en unión del depos1tario.-José
Gó,i;ez Uga.rte.-Antonio Enríquez.-Lorenzo
J. Arellano.-Da.niel Torices.-José Arella.no.
-Rúbricas. "

***
Participamos á nue'ltrus subscriptores _que
en este mes se ba.rá el reparto de ~tro hbro
muy interesante que- ofrece como &lt;prima&gt; este
semanario.

f

D

E p ie sobre mi hombro Je sostenía yo,

mientras él, como todos los demás que
afiigidos nos quedábamos en la playa
extranjera, sacudía su pafiuelito blanco en
dirección del vapor que se a.lejaba del muelle. Mi nietecito daba el postrer adiós á su
amada primita, la compaüera de sus juegos,
la ama.da de E'U corazón. El vapor desaparfció, al fin, entre las brumas, con rumbo á.la
Patria.; los pafiuelos dejaron de agita.rae en
el ai re y muchos de ellos fueron á enjugar
más de una lágrima .... ..
¡ Las cartas, las primeras cartas! Niki tuvo
también Ja suya, escdta en grandes é indisciplinados caracteres de imprenta, en renglones que comenzaban en un ángulo y terminaban en el otro. Ella, su Pilarica querida, le decía que se había mareado un poquito, que la mar era un agua muy grande y
muy azul, y que ella no se olvi daba de él.
La carta estaba, además, ilustrada con gracioso dibujo del va.por en plena mar, y con
un admirable retrato del capitán con sus
grandes patillas, formadas por dos hermosos
borrones de tinta; todo de pufio y letra de
la. primita ausente.
El niño oy6 leer la carta con profunda
atención, interpretó correctamente los dibujos, y terminada la lectura, tomó la misiva,
la dobl6 en cuatro, y teniéndola en la mano,
se ech6 sobre ]as rodillas de su abuela; la cabecita hundida en el maternal rt&gt;gazo, el bracito colgando y la carta apretada entre los
dedos.
Lo que p9-só por el cerebro del pobre niño
durante aquel silencio de tristeza; lo quepa-

La Fiesta del 2 de Abril.
EL CARRO ALEGÓRICO DE L A

&lt;VICTORIA.&gt;

Los defectos de los bárbaros son mucha.s veces virtudes en ciernes, y los vicios de los puehlos en decadencia, virtudes degenera.das.HENRI MALO.

*

La desgracia. de la. igualdad es qu~ sola.mente la queremos con nuestros super 1ores.BECQUE.

o
Ca Uudta al mundo
PERIODLmS OUB!NOS

H

J.,OS JÓVENl!lS PflLlO J!, ARQOELLO Y ALFREDO DEULOFEU, l'ERIODISTAS OVl'IAN0$ QOE ACAl3AN
PI PAR ll.\ VT1EllrA 4~ MUm;&gt;O,

ACE poco~ días llega.ron á. esta capital los
jóvenes Ofilio E. A.r¡!'üello y Alfredo Deulofeu, redactores de EL MUNDO de la Habana, quienes, el 20 de diciembre de 1902, salieron sin un solo centavo, de la Isla. de Cuba., con
el objeto de dar la. vuelta. a.l mundo, bajo l_a.
promesa de recibir como recompensa. la cantidad de dos mil quinientos pesos al llegar al
punt&lt;I de partida.
EL MUNDO, que es el peri~dico q~~ ofrece el
premio. dejó libre la. elección d~ ~twera.rio [i,
los viajeros: pero puso por cond1c16n el recibir de aq uéllos una. carta por serna.na en laque
Je dier an cuenta. de su viaje lacónicamente.
Aceptada la proposición, Argüello y Deulofeu
se escom:lieron en el primer vapor que encontraron basta salir de la Habana ; pero al ser
descubiertos, se les llevó á presencia del Capitán, quien los mandó_ encerrar en la «bar~a.&gt;,
mientra.s el barco arribaba á Ta,mpa., Florida.
En este punto fueron entregados á la. autoridad,
acusándolos de fraude y de haber violado la.
ley de inmigración de los Estados Unidos, por
no tener loa treinta pesos que se requieren al
desembe.roar en territorio amerioa.no.

.Al ,a.ur de 'l'a.mp11i p~ra. J~~aoi:ivUie1 lea

NOJ!;STRO PAtS,-fRES.A

p~ S.A~

;ost

(SAN LUlS :fQ7'0S1).

só por su corazoncito de cuatro años, eólo los
ángeles del cielo, que son también los genios
del primer amor, pueden decirlo. Si yo lo
supiera, escribiría el sublime poema del primer pesar, que nadie conoce, porque la infancia. no se lo revela sino al celeste compañero &lt;le su guarda. Si yo fuera pintor, trazaría aquel cuadrito doloroso que me oprimió
el alma.
Al cabo de un rato, el ni.fío levantó la cabeza, alz6 los ojos húmedos de Uanto, y dijo
con acento de ternísima súplica.:
- Gran mamá, vamos nosotros también en
aquel vapor!

N.

BOLET PERAZA.

o
Aln,a de An,érica.
IJlS DOS RAYAS.
- CoJp,. del t lemPo 11ou ......

Ya trepidaba. el ímpetu guerrero,
cuando Pizarro se sintió un gigante;
y, sa.lieado del grupo vacilante,
e:x:clamó en a.Ita. voz:- Yo seguir quiero.
Y sobre el ancha arena, con su acero,
trazó luego una raya. fulgurante:
volvióse al grupo¡ sefia.ló adelante;
llegó á la. línea, y la pasó el primero . .. .

Otra raya tambiéo, pero sombría,
trazó Atahualpa. en memorable día,
cuando, cautivo de la hispana tropa,
la. altura. señaló, como un desdoro,
que ofrecio luego repletar con oro,
para saciar el hambre de la. Europa.
,TOSÉ SANTOS CHOCANO.

�EL MUNDO llUSTBADO

Muerw del Señor General Don Lui~ Carballeda

Páginas de la Moda

A fines del pasado falleci6 en México el sefior General Don Luis
Carballeda, víctima de una larga y penosa enfermedad.
El sefior Carballeda contaba 77 años de edad, y la mayor parte de
su vida la consagr6 á la defensu de la Patria, comenzando á prestar
sus servicios durante la campafia contra la invasión norteamericana,
en 1847, para continuar su carrera en 1862, á las órdenes de! señor
General Díaz.
En 1876, el sefior Carballeda fué nombrado Inspector General de
Policía, pue!'to que desempeñ6 hasta 1881, en que se hizo cargo de la
Inspección de los cuerpos rurales de la Federaci6n. Por el año de
1884 volvió á servir el empleo primeramente referido, permaneciendo
en él hasta 1897, año en que pas6 á Guadalajara como Jefe de la 51!'
7,ona militar. En 1901 regresó á esta. capital para radicarse aquí definitivamente.
El día 31 de marzo se efectuó la. inhumación del cadáver en el Pan-

LAS

modas actuales son, decididamente
u~a segunda eclici6n de las del Segund¿
I_mpeno, de esas modas exóticas que en un
tiempo fueron consideradas como la esencia
del mal gusto y de la cursilería. Este fué un
error nefasto en la historia de la moda pues
ha! _que advei-~ir que aunque esta se~unda
ed1c16n haya sido cuidadosamente «corregida y aumentada,» no es de mal tono sino
q_ue, por el contrario, ha sido de la aprobación unánime del mundo elegante.
LaR mangas de hoy y los justillos recuerd:m las que en tiempos pasados llevaba la
Emperatriz Eugenia. Ningún detalle de 1a
presente indumentaria se diferencia notablemente de la del Segundo Imperio, y hasta
los sombreros que entonces estuvieron en
boga, han vuelto á llevarse, con gran complacencia de las damas.
Los nuevos trajes de primavera muestran
que los artistas de la moda en París están
resueltos á intro~ucir la seda, que es 1Ja tela
más elegante y vistosa. En años pasados no
hubo_ tendencias tan marcadas para que la
seda imperase, pero en la estación actual
sucede lo contrario.

***

El .ilttaché Militar üe Alemania en !léxico
El se.ñor Teniente Von Fink, que durante algún tiempo permaneció en México como attacbé militar de la Legación de Alemimia, ha
salido de esta capital para aquel Imperio, donde se incorporará al regimiento en que prei-taba sus servicios antes de venir á nuestro país.
El señor Von Finck supo captarse, tanto en los círculos oficiales
como en los sociales, grandes simpatías por su trato afable 'y cortés, y
fué siempre objeto de inequívocas muestras de estimación por parte
de los miembros más distinguidos de la colonia alemana..
Publicamos en esta págifla el retrato clel señor Von Finrk, vistiendo el unüorme del regimiento alemán de ((Coraceros de la Muerte», á
que pertenece.

00
Los buenos libros son la esencia de las almas mejores, el resumen
de sus conocimientos y el fruto de sus largas vigilias. En ellos se
puede recoger en una hora el estudio de toda una vida.

SR. GENERAL DON LU1S OARBALLEDA,

te6n Francés, habiéndole hecho los honores que conforme á la ordenanza lt1 correspondían, una brigada al mando del Coronel Eduardo
M:. Caus.
La muerte del señor General Carballeda ba sido generalmente sentida, principalmente por sus subordinados y amigofl.

De p~co tiem p~ á esta pal'te, los trajes
para mfios y mñas di¾ corta edad son
iguales por completo. Los cuellos son' cua~rados, y no redondos 6 circulares como antiguamente se usaban. Las pelerinas son de
~enos fan~sía en su confección y se asemeJan mucho a los cuellos marinos. Se guarnecen con galo~es y no con franjas dentelladas. A los diez y ocho meses los niños
pueden vestir la clásica blusa de t'res pliegues
redondo:::; pero desde que han tomado los
neceearios hábitos de aseo que convienen á
su eJad, dejan ese traje y visten el netamente mas.::ulino.
Para los nifios de cuatro á ocho afios de
edad,. el _palet6 de medfa estación es el más
práet1co y el más usado. Estos consejos ge~erales que dejo anotados, son de gran utilidad y. ~o deben olvidarse, pues librarán á
las familias de muchas dificultades en materia de elección de trajes para los chicuelos.

I

'.

***

Paso ahora á explicar los :figurines de las
presentes páginas:
Grabado número 1.-Trajes modernos de

-~
- -~- - __

*

Los libros son para el alma lo que los alimentos para el cuerpo.

*

.:---

El estudio disipa. el fastidio, mitiga la tristeza, atenúa el dolor,
anima y puebla la soledad.-SEGUR.

Flg. número 1.

~~~~\:."~t~doqsu:ºá a~licacio~etasde en1caje, cin_ta y ab_alorios. La originalidad de
,
primera vis resa ta, consiste únicamente en 1 d ·
· ·6
d e los adornos,
pues como F!e ve ambas faldas de li
. 8: 1spos101 n
1
adornadas, trasversalmente, po;'las aplicacione~ á q~e ~:~e
.1~~e~r;f!~

~~~i~!

A Venus Urania.

¿POR QUE ... ?

La Emperatriz Loca

¡Venus descíende al 1nundo! la. Pureza
Brilla. en' las almas con ful gol' escaso;
El Genio expil'&amp;j el hombre, paso á paso,
Camina. hacia. el abismo en su tol'peza..

En mi humilde boardilla de poet,a,
en la que á solas por tu ausencia lloro,
puse en la jaula. tu canario de oro
y en el azul florero tu violeta.

Carlota., abandonada y macilenta,
en un Castillo encierra. su locura,
y evoca de su trágica aventura
la fecha de Querétaro sangrienta.

Huyó del Arte la ideal :Belleza;
La. sensata. rRzón vuela al a.ca.so;
Nos deja. la. Virtud, y, en e~Ocaso,.
La. desnuda Verdad á bund1rse empieza . . .

Mas su vi.da fué breve. ¿Qué secreta
enlermeda.d los consumíó :' Lo 1gooro;
ni el canario á. otros muohos hizo coro,
ni perfumó la :flor mi estancia quieta.

Parece que le daiia y que le afrenta
cuanto fué gala. a.ver de ~u hermosura:
Cogen sus manos flores con ternura
y luego con sus pies las ato1•mijnta.

¡Tus hijos somos! .. de tu excelsa altura.,
¡Madre desciende y sá.lvanos! . .. umbrosa
Nocbe ~os cerca. y cubre de pavura .. ..

Ave y flor expiraron .... ¡Oh maldita
sombra la que proyecto, 6 Jo que fupre,
que basta.. lo fútil sin piedad me quita!. ...

Sueil:a. que aún es la Emperatriz consorte
y ciffe el busto con &lt;toilette&gt; de Corte:
ronda en la noche el medioeval Castillo,

¡Qué brille en el cenit, esplendorosa.,
De tus ojos la luz eterna y pura,
.
La. luz de tu mira.da., ¡ob Madre! ¡oh D10sa!

Dime: ¿por qué el destino así me hiere'! ... .
¿Me obsequias una flor?. . .. ¡Se me marchita!
¿Me obsequias un ca.nario? ... . ¡Se me muere!

y su labio infeliz, que á nadie nombra.,
en el puente, en el foso, en el rastrillo,
-¡Ma.ximiliano!- gime entre la sombra ...

ENRlQ"OE FERNÁNPEZ GRANADOS,

JUAlf B, Dl;LGADO,

M..\NUEL S, PlCHÁRDO,
H&amp;b&amp;na-1904.

Flg, nOmero 2,

Flg, nOmero 3,

��"El Mundo llustradou
S~iUr,do Gor,curso de l 904.

JI

por ]a extraordinaria aceptaci6n que ha tenido, por parte de nuestro subscriptores, el primer concurso
de EL MUNDO lLu~TnADO, en 1904, nos apresuramo á abrir un nuevo certamen de carácter enteramente distinto del anterior, pero
de gran interés para las fantllias.
Trata.moa de estimular, con este concurso,
á. todos los que directamente se interesen por
]a salud de los nifios y por su buen desarrollo ff ico en los primeros años de la infancia,
otorgando un premio á loe que reúnan, en
nuestro concepto, las mejores condiciones en
ese sentido. Concursos de e ta naturaleza se
efectúan frecuenteroeute, tanto en Europa
como en los Estado Unido , con el mayor
éxito.
Debemos advertir que, siendo uno de nuestros principales propósitos el de que todos
los abonados de este semanario puedan tomar parte en los concursos 4ue organizamos,
no hemos olvidado en esta vez el derecho que
tienen á que se les adjudique el premio respectivo·, pues l como se verá den las .base que
en seguida se e tablecen, to os, sm excepción, pueden aspirar !L la recompensa, Y.ª
sea. que el nifio que resulte vencedor sea_ hijo del subscriptor 6 de alguno de sus panentes 6 amigos.
Además, y con el objeto de ques6lo nuestros ahonados puedan entrar al concurso, en
E1. MUNDO lLU ' TRADO del 1? de mayo pr6ximo se publicará. un cup6n especial, á fin de
LE 'TADOS

que al remitírsenos la fotografía. de que se
habla en las bnses, lo manden también,
como justificante de 9u~ el interesad~ _es
subscriptor de este per1ód1co. La Adm1mstraci6n cuidará de inutilizar los cupones de
los ejemplares que venda suellos, á fin de
que no pueda hacerse uso de ello por personas que no tengan el carácter de abonados.

BASES
I. 3e establecen do primero~ premio y
dos segundos para nifios de O á. 2 años y de
2 á 4 afio de1 edad, que consistirán respectivamente en dos retratos al 6leo, de los mi ·
mos nifios, al tamafio natural, y dos amplificaciones fotográti~, de igtiales dimensiones. Los retrato9 serán entregados con u correspondiente marco en ~uestras oficinas, en
México ya sea {i los intere ados 6 á las
person;s que é tos designen par~ que los recojan si residen fuera de la capital.
Los que deseen tomar p"rte en el
concurso deberán remitirnos antes del 20
de mayo 1próximo, directamente y á. la 21!- calle de las Damll.fl, núm. 4, una fotografía del
n iño [hombre 6 mujer] que presenten ~l
certaruen haciendo con tar al rPver o los Sl·
guientes da.tos, que escribirán también en el
cupón respectivo:
A. - La edad exacta del nifio, al hace1se
la remi i6n del retrato.
B.- u pe o, en gramos.

rr.'

a: test.mnento

Recetas Varias

del Ilmo. Sr. Arzobispo Fechan
Dulces d1 llores de oaraaJa
Se toma. 1 kilogramo de azúcar,
se cla.rlfica, se espuma.; se le hace
hervir varias veces, echándole 250
gra.mos de llores de naranjo; después de cocido se Je agrega una cu·
charada. de la. pasta con u.bid a; me·
néase todo con prontitud, en movimiento circular y a.poyando en los
bordes para que el azúcar suba;se
deja. caer de nuevo y otra ve1. ~ebace subir, agitando como la_pr1mera.
vez. Luego se vierte el conJunto resultante en caja de papel engrasada con aceite fino y salpica.das de
azúcar.

rrlcto.
Córt.ese en cubos de una pulgada
medio quilogramo de carne de res
y aplánense golpeándolos recio con
un ama. adol' de pa.pa.
Mónden e y rebánense tres papas
grande y cuatro cebollas.
Póngase una. capa de papa en el
fondo de una. tartera, Juego una
capa de carne y ceholla., y espolvoréese eon so.l y pimienta.
.
Móndense y córtense en mitades
cutitro jit-0mat.es de buen tamaYlo,
píquese la.carnemenuda.ment.e, líche•
se en la tartera. y anádase una cuchara.da de mantequilla. dividido.
en porciones pequeiias.
Viértase sobre todo ello una media copa de crema espesa y á~ida.
•rápese, métase en una vas!Ja de
a.gua hirviendo y cuézase en un
horno uave por espacio de dos horas y medio..

eamero estofado.
Se hacen oquedades pequeilas en
un pecho de carnero y se llenan de
apio pica.do.
Se pone en uno. tartera., se espolvorea. con una cuchare.dita. de sal y
una de pimienta.
Aiiádase uno. copo. de agua y cuézase en un horno &amp;rdlente por veinte minutos, y en seguida. por una
hora. á fuego lento.
Se sirve con una. buena. salsa.

C.-Su nombre y apellido.
D.-El nombre, lugar de residencia y domicilio del que lo presente al concurso.
Los cupones vendrán fumados precisa.mente por un médico que corrobore la. exactitud de los datos sobre edad y peso. Sin
este requi ito, lo cupones no tendrán valor
algtino.
1 Tos r ervamos el derecho de comprobar
tanto la autenticidad de la firma &lt;lel médico
como el hecho de que lo niflos han sido retratados recientemente.
III. La. fotografías deberán ser suficientemente clara. , y su tamaño, ruando menos,
el "Imperial," prefiriéndose los retratos de
•·medio-de nudo. "
IV. Los subscriptores que no tengan en su
familia. niño de O á. 2 ni de 2 á 4 año , podrán hacer uso del cup6n corre pondiente
remitiendo el r etrato &lt;le algún n iño que, á su
juicio, merezca figurar en el certamen, 6 bien
regalar el mismo cupón á otra persona. para
que lo utilice.
V. El resultado del concur o se dará á conocer por E1, MUNDO lLu "TRADO en su edición del segundo domingo de junio. En 6Rta.
edici6n, además de las fotografías de los nifios vencedores, se publicarán las de lo otros
nifios que á. nue tro juicio lo merezca.o.
La ejeouci6n de los retratos al 6leo que
ofrecemos como premio!'!, será encomendada
á un artista competente.

Los blem fmoa raloados u $125,000.
La mayor parte de lo testado c ons istía e n dos pólizas de $25,000
cada una, tomadas en " La Mut ua", Com pallia de Seg uros s obre
la vida, de Nueva York,

"SANTA FE," LA MEJOR ~UTA.
A Denver, Kansas Oity, St, Louis, Ohicago, New York,
San Francisco y Los Angeles
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Ho&lt;ie pocos dlas que se practicó
la apertura del testamento del Ilustrislmo Sr. Anobispo D. Patricio
A. Feehan en la ciudad de Chlcago,
lJllnols.. La fortuna del d!stingu1do
)relado ascendió a cerca de. . . .
$125,000 oro americe.no; y segtln el
inventarlo que se blJ publicado, los
bienes que dejó fueron como sigue:
Dos pólizas de "La
Mutua,"
Compa.ft1a
de Seguros sobre lo
Vida. de Nueva York,
por $25,000 oro cada
una, ó sean . . . . . $ 50,000 oro.
Dlvltlendos a.cumulados
sobre una de las póll1J1s. . . . • . . . 9,329 oro.
Ot.ra. póliza de seguro. 14,000 oro.
Acciones en efectivo Y
en Bancoe. . . . . . 37,000 oro.

~TIL tLL
PLA
hermosa Colonia, no sólo por su posición, que lo es contiguo al
de la Reforma, sino porque las personas que están comprando
lotes, pertenecen á lo más granado de nuestra sociedad, quie•
nes desean construir magníficos edificios, que, ea época no muy lejana,
llegará á ser el Jugar más de moda y el centro de las lujosas residencias
de la ciudad de México.
Sírvase investigar el aJza á que ha llegado en esta parte de la ciudad,
de algunos años á esta parte, y se convencerá de que no hay inversión
más segura ni de más briJJantes resultados que la que le ofrecemos.
Por un acuerdo especial, se ha prohibido para siempre, establecer pul•
querías ú otros establecimientos por el estilo en esta Colonia. Siendo este
lugar para edificar fincas que llenen todos los requisitos de salubridad, y
por consiguiente, para que residan personas de refinada cultura, se hacen
necesarias estas restricciones.
En menos de tres meses se ha vendido cerca de la cuarta parte de este
terreno, Yesperamos que para fines del presente año. todos los lotes ha•
brán sido tomados, y dentro de unos cinco años, este lugar será el más
hermoso y saludable de la Capital de la República.
Creemos que en un tiempo no muy remoto, México llegará á ocupar la
primera fila por sus edificios, en el hemisferio occidental. Tiene la ventaja
natural, que no gozan otras capitales: salud y cultura.
Continuamos vendiendo lotes bajo nuestro mismo plan, es decir, veinte
por ciento aJ contado y el resto en nueve años. Ningún interés se paga
sino después de que se hayan concluido: calJes de asfalto, banquetas de
cemento, drenaje y un sistema completo de agua.

¿Hay alguna proposición

1

Entre las dlsp0slciones del seftor Arzobispo, en su testamento. se
hicieron éstas:
A su hermana, a.el'lorlta Ka.te
Foeehan, que eituvo siempre con él
hasta u muerte, $40,000 oro en bonos y $25,000 oro en una. de las póUzas de seguro; li. l.&amp; seiioro Ana A.
Feeh&amp;n viuda del eeilor Doctor
Edu.al'do L. Feehan, hermano del
sefior Arzobispo, $25,000 oro de
otra. de las p6llzas, y $5,000 oro en
efectivo; (l. la Academia de 8a.l1' Patricio de ChJoago, de la que es preceptora su hermuia, Madre Marra
Cata.llna, $10,000 oro de l&amp; ü l ~
póllz&amp;; 11 la escuela "Sant.e Marta.
de enseiianza práctica para, varones, de Fleehanvllle, Illlno.18, que
era la lnstltuclóo por 1a que mA8 Be
interesaba. e1 aefior

Arzobispo.

110

entregaron loe ~ 000 reet.eui . de
1a dltlma póU-.

de terrenos mejor
que ésta?
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· □ E VERACR_
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UNDO LUSTNílDO

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1

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Año XI.- Tomo I.- Número 16.

MEXICO, lBRIL 17 DE 1904.

Director: LIC. RAFAEL REYES SPINDDLA
Regis trado como articulo de segunda clase, en 3 de Noviembre de 1894.

Sub~rrlprlón men8uII forineit...... ifl 1. ó0
ldem
ldett1 en la Capital. ill L 26

Gerenta: LUIS REYES SPIIIDOLA

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"~lctorla" &lt;le la Sra. 1"\ict,el (Grar, Pr, IT)lo,)-

11

Duquen° &lt;le los r,iijos Díaz ~aiiosa CJ"\e1Jció1J t,or,orífica,)

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          <description>The Dublin Core metadata element set is common to all Omeka records, including items, files, and collections. For more information see, http://dublincore.org/documents/dces/.</description>
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                  <text>El Mundo Ilustrado</text>
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                  <text>El Mundo Ilustrado comenzó a circular el domingo 14 de octubre de 1894 en Puebla, inicialmente con el nombre El Mundo Semanario Ilustrado. Su principal objetivo era el de proporcionar una recapitulación de los acontecimientos nacionales e internacionales, así como promover la verdad y la justicia. En un inicio estuvo auspiciado por el gobernador de Puebla, el general Mucio P. Martínez. En 1895 se mudaron los talleres a la Ciudad de México. Para Reyes Spíndola fue primordial dar a conocer artistas y escritores mexicanos, por lo que contó con colaboraciones de ambos para la publicación. Es posible considerar que de 1904 a 1908 fue la época de oro del semanario debido a que la calidad, tanto de contenidos como artísticos, alcanzó un gran nivel. En 1908 Reyes Spíndola tuvo que vender el semanario debido a problemas personales, en junio de ese año se anunció el cambio de administración y, que, a pesar de ello, iban a continuar manteniendo sus estándares de calidad y formato. Sin embargo, Víctor M. Garcés, el nuevo dueño, y su equipo hicieron algunos cambios, se mudaron de domicilio dos veces, cambiaron el formato del periódico, y, debido al abaratamiento de costos, la calidad del papel bajó y sólo se usó el de buena calidad para secciones específicas y el uso de la fotografía para las portadas fue más frecuente. En 1913 la empresa Actualidades, Artes y Literatura adquirió el semanario y en 1914 sus talleres fueron apropiados por el gobierno de Venustiano Carranza, sin embargo pudieron seguir editando el semanario por unos meses más gracias a la existencia de otras imprentas instauradas por Díaz. ​ Este fue un momento de crisis para la editorial ya que se encontraban en aprietos debido a la Revolución, por lo que la falta de recursos y personal fue frecuente, sin embargo, se las arreglaron para no bajar más la calidad de la publicación. Sin embargo, en ese mismo año El Mundo Ilustrado cerró definitivamente, mientras que su fundador, Rafael Reyes Spíndola, se encontraba en el retiro.</text>
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      <description>A resource consisting primarily of words for reading. Examples include books, letters, dissertations, poems, newspapers, articles, archives of mailing lists. Note that facsimiles or images of texts are still of the genre Text.</description>
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          <name>Título Uniforme</name>
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              <text>El Mundo Ilustrado</text>
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          <description>Tomo al que pertenece</description>
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          <name>Relación OPAC</name>
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              <text>https://www.codice.uanl.mx/RegistroBibliografico/InformacionBibliografica?from=BusquedaAvanzada&amp;bibId=1752362&amp;biblioteca=0&amp;fb=20000&amp;fm=6&amp;isbn=</text>
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                <text>El Mundo Ilustrado, 1904, Año 11, Tomo 1, No 15, Abril 10</text>
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                <text>Reyes Spíndola, Rafael, 1860-1922</text>
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                <text>Periódicos</text>
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                <text>Siglo XVIII</text>
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                <text>Siglo XIX</text>
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                <text>El Mundo Ilustrado comenzó a circular el domingo 14 de octubre de 1894 en Puebla, inicialmente con el nombre El Mundo Semanario Ilustrado. Su principal objetivo era el de proporcionar una recapitulación de los acontecimientos nacionales e internacionales, así como promover la verdad y la justicia. En un inicio estuvo auspiciado por el gobernador de Puebla, el general Mucio P. Martínez. En 1895 se mudaron los talleres a la Ciudad de México. Para Reyes Spíndola fue primordial dar a conocer artistas y escritores mexicanos, por lo que contó con colaboraciones de ambos para la publicación. Es posible considerar que de 1904 a 1908 fue la época de oro del semanario debido a que la calidad, tanto de contenidos como artísticos, alcanzó un gran nivel. En 1908 Reyes Spíndola tuvo que vender el semanario debido a problemas personales, en junio de ese año se anunció el cambio de administración y, que, a pesar de ello, iban a continuar manteniendo sus estándares de calidad y formato. Sin embargo, Víctor M. Garcés, el nuevo dueño, y su equipo hicieron algunos cambios, se mudaron de domicilio dos veces, cambiaron el formato del periódico, y, debido al abaratamiento de costos, la calidad del papel bajó y sólo se usó el de buena calidad para secciones específicas y el uso de la fotografía para las portadas fue más frecuente. En 1913 la empresa Actualidades, Artes y Literatura adquirió el semanario y en 1914 sus talleres fueron apropiados por el gobierno de Venustiano Carranza, sin embargo pudieron seguir editando el semanario por unos meses más gracias a la existencia de otras imprentas instauradas por Díaz. ​ Este fue un momento de crisis para la editorial ya que se encontraban en aprietos debido a la Revolución, por lo que la falta de recursos y personal fue frecuente, sin embargo, se las arreglaron para no bajar más la calidad de la publicación. Sin embargo, en ese mismo año El Mundo Ilustrado cerró definitivamente, mientras que su fundador, Rafael Reyes Spíndola, se encontraba en el retiro.</text>
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                <text>El diseño y los contenidos de La hemeroteca Digital UANL están protegidos por la Ley de derechos de autor, Cap. III. De dominio público. Art. 152. Las obras del dominio público pueden ser libremente utilizadas por cualquier persona, con la sola restricción de respetar los derechos morales de los respectivos autores</text>
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                    <text>.-

AL P:U ERTO

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GRANDES ALMACENES
DE ROPA~-.y NOVEDADES .

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I

MEXICO, ABRIL 17 DE 1904.

Director: LIC. RAFAEL REYES SPINDDLA
Registrado como artrculo de segunda clase, en 3 de Novlembr~ de 1894.

Subserlpclóu mensual foránea ...... $ I.óO
ldem
ldem en la Capital.$ l. 2o

Gerente: LUIS REYES SPINDDLA

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SEGUNDA MONTERILLA Y CAPUCHINAS. MEXICO

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Año XL-Tomo I.-Número 16.

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D6Dartam6nto 06 ·r6rtum6ría,
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Depósito del mara~Hloso ]abón para Desmanchar·Ropa y Pieles.
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El Combate de Flores en Chapultepec.
"'1ictoric1.·., &lt;le lc1. Src1.. l"'\kt,el (Grár, Pr~n,io,)- "Du&lt;¡uesc1." &lt;le los r,Hjos Díc1.z Rc1.iios c1. CJ"'\e 11c ió11 t,or,oríficc1. .)

�tt MUNDO tt11STltADO

~t ?titJm&gt;o tttrSTitADO

nitot y 6rauizo
A nieve, más aún que la lluvia,
es la fecundidad de la tierra.
Diríase que es su nodriza, según la amamanta de jugos fertil:zantes, según la acaricia con el
contacto de sus copos, según la viste, la engalana y la embellece con
blanquísimos encajes y con platea•
dos hilos, y según la envuelve en
gasas transparentes.
La nieve es melancólica, pero es
dulce y tierna. Sus copos tenues y
como cardados, flotan y se ciernen
en la atmósfera, como las aves sobre sus nidos, ó como las mariposas sobre las flores, antes de depositarse en la tierra ó de posarse
sobre la vegetación.
Ligera y alada, cae sin herir, sin
maltratar, sin destruir. Se posa delicada sobre lll.s aristas más finas,
sobre las ramas más frágiles, sobre
las vellosidades más tenues, sin doblegarlás ni deformarlas ni romperlas. Así posada y superpuesta
en capas finísimas, reproduce en
alto relieve y con absoluta fidelidad, todos los rasgos, todos los
surcos, todas las asperidades y todos los contornos de los objetos,
esculpiéndolos, por decirlo así, en
blanquísimo mármol.
Salvo cuando el huraeán la brutaliza ó el declive la traiciona, la
nieve jamás acomete, jamás ataca,
jamás derriba, jamás aniquila. Todo en ella es caricia silenciosa y
discreta.
Venga después el sol á fundir la, y

L

entonces, convertida en hilos de
plata líquida, se insinúa, se infiltra, impregna la tierra y la vegetación transfundiéndole los gérmenes
y los jugos de la vida, enriquecidos
con los abonos atmosféricos que ha
aprisionado, al formarse, en las
mallas de sus copos.
Llegada la primavera, la nieve
acumulada en el invierno, se transforma en arroyos juguetones, en
majestuosos ríos, en lagos apacibles, en torrentes espumantes, en
regadío de praderas; en fecundidad, en vida, en retoños y nidos en
los troncos, en sombríos y murmurantes follajes en los bosques, en
espigas, en flores, en frutas, en ri queza y bienestar.

*

**
El granizo es tumultuoso
y brutal. Na vega por los aires en colosales barcas negras; se anuncia con
ruidosa artillería, con redobles de
atabales, con estruendos de trompas, con fulguraciones, con fulminaciones. Es un monstruo de alas
negras, pico de acero y garras aguzadas, preñado de odios, agitado
por las furias, sacudido por las
convulsiones de una cólera ciega y
desmesurada
A su llegada, todo se obscurece
en el cielo y todo se estremece en la
tierra. Los animales buscan refugio en el fondo delas cavernas; las
aves cubren nerviosamente con sus
alas á sus polh,elos; las altas encinas sacuden sus·ramas como calosfriadas de terror, y los enhiestos
pinos alzan sus cimas agudas como

saliendo al encuentro del rayo qué
ha de desgajarlos é incendiarlos.
De repente, el colosal é informe
tumor negruzco se abre y el combate comienza. El relámpago ciega,
el rayo atruena, el granizo apedrea,
el viento arrasa y la destrucción y
la muerte se ciernen sobre la Naturaleza.
El follaje desmenuzado gira á im•
pulsos del viento, los pétalos caen
acdbillados; las frutas agujereadas se desprenden de las ramas, y
ruedan por tierra los granos aplastados de las espigas desgl'anadas.
Caen las aves como fulminadas por
lqs disparos de siniestros é i~visibles cazadores, ruedan los mdos,
vuelan las techumbres, se hunden
las cabañas, perecen á montones
los animales y las plantas.
A poco, de lo que era un campo
de maíz, no q_uedan más que cadáve1·es de cañas hacinados y confundidos; los jardines S!3 transforman
en lodo de pétalos; en los bosques
se yerguen despavorido!! y petrificados los esqueletos desnudos de
los árboles ayer frondosos y exuberantes. El caserío es ya ruina; el
barranco, colmado y azolvado,
desborda sus agua.s sobre la campiña y la trausforma en lago de
fango.
El granizo hace harapos de lo
que eran vestiduras; tiestos, de lo
que fueron ánforas; hacinamientos,
de lo que fueron construcciones;
papillas escurridizas, de lo que fueron formas, y el espectro escueto y
demacrado de la miseria se cierne

en lo que fueron centros de prosperidad.
Esparpajar, desmenuzar, dispersi.r y aniquilar todo lo que antes
fué trabajo acumulado, riqueza
creada, vida fecunda y bienestar
seguro, tal es su obra, y ni la imaginación más candente del poeta
más inspirado encuentra la compensación de tanta ruina en la contemplación de aquella tumultuosa
batalla en que los proyectiles son
diamantes.
¡Felices los países de nieve que
tienen el tranquilo y melancólico
reposo del invierno, para disfrutar
después, del despertar espléndido y
suntuoso de la primavera!
Nieve y grsi,nizo ... , para el físico
son una misma cosa. Para el labrador, para el productor, para.el hombre de trabajo y de ahor1·0, media
entre ellos la misma diferencia que
entre la madre que amamantay acaricia y el·monstruo que hiere y destruye. Aquélla es todo amor,. éste
todo odio; aquélla es prosperidad,
éste miseria; aquélla es fecundidad
y éste es aniquilamiento.
Y así es la Naturaleza y así es la
vida. ¡Con la misma gota de agua,
fecunda ó esteriliza, crea ó de1,truye, engendra ó mata, vivifica ó aniquila!

POLITICA GENERAL
La Reina Doñ!l ls,'•bel,-Su vida y su muerte,-Recuerdos de otro• d1as.-Glorlas Que pasan.-El atentado
contra el PrlmAr l!Ilolstro Maura,-Flrmeza del
Rey Alfonso XLII ,-El Soberano en su puesto.-Lamentable desgracia en Puerto Arturo,-Un acorazado perdldo.-Mu&lt;,rte del Vicealmirante Maka·
roff,-Los efectos del accidente.

TRISTE Y sombría ha sido la presente semana para España: ha visto desapareéer á
la reina ~bue!a, á la célebre DI!- Isabel II, que
con su h1stor1a llena casi toda la pasada cen.

se desmoronó su trono, al estampido de los
cail.ones que tronaron en el memorable puente
d~ Alcolea! Después, el destierro, la proscripción, la sombra; los partidos en rabiosa lucha·
la guerra francoalemana que se enciende ai
buscarse un sucesor de la reina destronada·1 el
general Prim que perece al filo del puñal de
un asesino despiadado; el rey Ama.deo quepasa ?ºm~ en visión profética por las gradas del
sollo mmado por la revolución; los- cantonales que desgarran el seno de la patria española: la República que se derrumba á pesar de
la honradez de Pi y Margall y la' entereza de
Castel ar; otra vez la hidra del carlismo asomando sus fauces hambrientas y ensangrentadas: el
cuartelazo de Sagunto; Martínez Campos que
proclama á Alfonso XII; la restauración ....
Y en tanto, la ~eina D._. Isabel, siempre envuelta e? las t"r1stezas de la expatriación, sin
que pud1ora ver de nuevo el sol de sus primer~.s alegrías, ni aun bajo la influencia de su
h110 que ceñía la corona de que ella se había
despojado al impulso avasallador de la revolución triunfante.
S!gu~eron después los años fatigosos de la
ano1a01dad, fríos,- solitarios y tediosos para
la que fué soberana aplaudida y que ~on la
Emp~ratriz Eu&amp;"enia, otra grandeza que se so·
brevive á sí misma, compartió la celebridad
en los centros aristocráticos de Europa· después, el manto del ol vid-o, en medio de la fiebre q_ue consume á las m?dernas sociedades; y
por fin, la eterna prometida, la muerte que uivela con su rasero al prócer y al mendigo, al
noble y al ~lebeyo, en el montón de tierni, que
á t?dos abriga con el mismo carii'io de madre
umversal.

/

Notas M~troPolitanas
SI granlzo.-La nleve.-81 frio.-La fiesta florat.-Los nlños.-Los teatros.

OR un extraño capricho de la Natúraleza,
hemos tenido el espectáculo milagroso de
una gran nevada. Nosotros, que acostumbramos llamar invierno á la estación que buscan nuestros vecinos septentrionales por sumorigerada dulzura, hemos visto el Valle cubierto por la repentina. floración de una nevasca inesperada.
Amado Nervo ha de haber pensado en c:La
Hermana Nieve&gt;. Los divinos versos de su poema acudían á mis labios al contemplar desde
la altura la extensión del Valle, en la que se
antojaba un gran combate de lirios, cuya sangre inmaculada cubría la llanura.
La nieve tiene extrañas harmonías de una
divina blancura. Ella, más que ninguno de los
grandes espectáculos de la Na tu raleza, llena el
espíritu de un gran sentimiento de beatitud; de
paz, de suave y tranquila ang.istia, que se desvanece en un largo estremecimiento. La nieve
es buena y es hermosa. Bajo sus diamantinas
sábanas, hierve la savia de los gérmenes que
han de brotar en la Primavera; ella es la que
cubre las altas regiones en las cuales el pie del
hombre rara vez se aventura; ella es la que
guarda en ·1a infinita soledad del Polo, el secreto que los siglos han sido impotentes para esclarecer, para sospechar siquiera.
•
La nieve se muestra esqui va hacia nosotros.
En nuestros climas de fuego, de eterno y desesperante calor, la nieve no es comp1·endida. Es
una gran esquiva, porque sabe que es hermosa,
que es más hermosa. que todas y por eso nunca
nos visita.
Ha sido preciso un engaño, uno de los deliciosos engaños de la Naturaleza, para que, ante nuestros ojos asombrados se desarrolle el
panorama que presentaría nuestro Valle, de
encontrarse á muchos grados de latitud por
encima de la que ocupa. El granizo, el frágil
y juguetón granizo, que llega repicando en todos los cristales, por una humorada infantil,
nos hizo ver una,; cuantas horas el ensueño
que muchos guardamos para las horas de in•
tensa melancolía, el blanco ensueño que inspiró al divino Teófilo los sublimes verso s de su
c:Sinfonía en Blanco Mayor&gt;.
El hombre podrá penetrar con sus plantas
burdas y sus ojos llenos del ahinco de lucro en
todos los secretos, en todos los tesoros de la
Naturaleza; violará las altas cataratas para
extraer de ellas la electricidad vulgar que mueve la máquina odiosa; robará las fuerzas que
el Gran Todo ha puesto á la disposición del
fuego, las que ha dado por patdmon~o á la rabia que hierve en los volcanes; pero ¡amás penetrará el blanco misterio de la nieve. Es por
eso que sentimos ante la fugitiva visión de esa
blancura de ala, áe lirio, el vago sentimiento
de estupor, el anonadamiento total que sumerge al espíritu en una región ilimitada, en cuyos

P

horizontes inacabables vuelan lentamente todas las quimeras.

......
*
Por una de tantas anomalías de nuestro carácter híbrido, las fiestas florales son raras
entre nosotros. Preciso es que venga algún extranjero á admirarse ante los prodigios de
nuestros jardines, para que tengamos la noción, siquiera sea la noción incompleta y deforme, de lo mucho que valen y de lo mucho
que podrían producir bien aprovechados.
En nuestro Valle, las flores se ofrecen en un
eterno afán de pródigo. Las hay blancas, muy
blancas, con pétalos de cera en los cuales una
sangre anémica apenas si circula con lentitudes
señoriales; las hay rojas, tan rojas como una
desesperación sin límites y sin remedio; las hay
azules, como los ojos impregnados de bruma
de esas turbadoras mujeres septentrionales; la.s
· hay de formas correctas y simétricas; las hay
llenas de perfumes incitantes; las hay casi ca1·nales y femeninas como labios, como frentes y
como piel de mujeres hermosas.
Las rosas, con arrogancias de hembras va. nas, irguen sus corolas que el-paciente esfuerzo humano ha plegado; rosas hay que tienen la
morbidez de la carne, de la fresc¡i, carne joven,
llena de emanaciones y de redondeces; rosas
existen en las cuales parece hervir la sangre
criolla en tumultuosos giros. La camelia imperial extiende sus pétalos de cera, frágiles y satinados· balancean sus pequei'ias corolas, como
estrslla~, las margaritas, caras á los amantes,
y los miosotis se empeñan, sin.conseguirlo, en
·copiar el color de los cielos serenos.
Son las huertas del Valle la residencia favorita del Príncipe Abril, porque en ellas, co•
mo en el verso del sudamericano, parece que
.la tierra contesta al cielo con una flor por cada estrella.
· Las fiestas fl.órales hacen :falta entre nosotros.
Demasiado escasas son las fiestas que nos quedan. Es tiempo y a de que la adusta esquivez
que nos legaron nuestros padres, vaya desapa
recíendo en una sociabilidad que haría menos
monótona la existencia metropolitana. •
El ensayo, por lo pronto, ha sido feliz. Los
carruajes adornados llevaron á la fiesta la doble delicia de las flores y de las mujeres, muchos
perfumes y muchas hermosuras. Tam1;&gt;ién los
niños tuvieron su parte y no fué, por cierto, la
menor ni la menos agraciada. . Los pequeíl.os,
los que llegan á la vida abriendo grandemente
sus grandes ojos, con el pasmo el!orme de los
primeros años, deberían figurar siempre en e_ste "'énero de fiestas.
.
Para ellos ijon, en realidad, las mayores delicias y las estupefacciones más grandes en ta- 1
les casos.
.
.
El niño tiene sus sitios privilegia.dos, tiene

sus espectáculos predilectos, y justo es que los
mayores se acuerden frecuentemente de que también en esas cabecitas rizadas la idea tiende
sus alas condorinas para iniciarse en vuelos
vertiginosos.
Los niñQs .. . . Todos los grandes hombres,
los pensadores que ilustran y levantan á la humanidad, han ama.do mucho á los pequeños.
Jesús, el Cristo, gustó mucho de hablar de ellos,
de servirse de ellos en sus simbólicas y misteriosas prédicas.
Bien están los pequeños y las flores. De ser
posible, para que la fiesta fuera completa, habría que invitará los pájaros á ella. Pero son
demasiado esquivos; hemos sido tan crueles
con ellos, que ahora nos temen y nos castigan
con S:l alejamiento.
La fiesta floral de hería establecerse entre nostros, debería ser un privilegio del Valle, que
tanta¡, flores ofrece. Porque tan es un privilegio del Valle esa orgía de colores y de aromas,
que nuestras mujeres se parecen más á las flores que las de cualquiera otra raza. La mujer
del Norte, la frágil y harmoniosa hembra septentrional, es más humana, más celeste si se
quiere; pero menos floral que la nuestra. La
mujer helénica fué una competidora de las dio•Sas; la nuestra es una competidora de las flores. Algo tiene de los pétalos de rosa.

***
El maestro Meneses ha cumplido sus ofreci•
mientas y nos ha hecho oír la. fantasía de Héctor Berlioz, en la que el poeta músico pinta la
pasión más grande dé su existencia. Están lós
críticos de acuerdo-cosa inaudita- al reconocer el c:Lelio&gt; y su primera parte, la &lt;Sinfonía
Fantástica», como una de las obras maestras
de la música moderna.
Por desgracia, nuestro público se ha mostrado algo esquivo. ¡Hubiera sido tar¡ consolador,
tan bueno, verlo acudir al reclamo!
Tenemos también una Compañía de opereta
y de ópera cómica, como hace muchos años la
deseábamos. Quizá _sea éste el género que más
cuadre á nuestros gustos. De aceptarlo francamente el público, tendremos siquiera un refugio modesto, pero hermoso, para las largas
veladas.

...

... *
Abril es un nigromante prestigioso. Cada
crepúsculo nos presenta una nueva gloria de
fuego en el occidente; cada ocaso es un luminoso milagro, un derroche de sangre sideral, en
la que nada Venus como ur¡gran diamante que
se ahoga en un incendio.

cl/ntenor Lescano.

en su odio satánico, pretenden ahogar en san•
gre á los representantes del Estado moderno.
~ay muchas sombras de ignorancia y de misel'la en las capas del bajo fondo social que en·
gendra tempestades sordas en el subsuelo y
]lrecisa llevar por todas partes rayos de Ju~ y
pedazos de pan, á fin de satisfacer al que ruge
entre los horrores del hambre y las soledades
de la orfandad inteh,ctual.

***

_Por su parte, el Rey Alfonso se ha mostrado
digno de su corona al l'8alizar el viaje acordado á Barcel&lt;;&gt;na, pues sus propios en'"migos, si
a~aso los tiene un soberano que apenas comitinza á trazar las primeras líneas en la historia C!e su reinado, nabrán de confesar la entereza de su corazón, firme en la serenidad de
una conciencia tranquila. Después de hi,.ber
recibido tln las aguas ele Vigo al poderoso Emperauor &lt;le Alewauia, que hizo al joven lliy
un saludo de cortesía, y de haber reanudado
los lazos dt1 amistad co1·dial que lo m:ian con
su difunto padre el .Rey Alronso XII, debía
procur_ar COL.l ·su presencia l.rnscar los medios
ue con¡urar la tormenta que se cierne sobre las
p1·ovmc1as catulanas. 81 no lo consigue es
oastauw ménto para él haberlo intentado; pueUtl ~~tar sat1sfec1.10 de su conducta que ha me1·ecido aplausos de propios y de extraftos..

**...
Un ac_ontecimiei:ito do_loroso para el Imperio
moscov1La ha venido á interruwpir la monotonía de los incidentes de la gue,·ra que lentamente se va des,:,n volviendo eu el I emoto Oriente: cuando se acei·caban á Puerto Arturo los
buqutlij Japoneses para iutentar un nuevo atalJ.Utl, el Vkealruiraute Makaroff, Jefe de las
tuerzas navales de Rusia, ;,alió uela bahía con
sus IJuques escogidos, á fin ue hacer frente al
tlnemigü, y vienuo la superioridad numérica ae
los dt:llltllltos del Contraalmil-ante '.l.'ogo, volvió-al ¡,uei-to, trovezanuo, desgraciaaamente
cont1·a una Uti las ruinas QUtJ Utefienden la en~
tracia y hunctiéuuose cou su buque insignia el
acorazado &lt;.l:'1:,tropav lov;.k&gt;, y perecieLUO á. su
lado la mayor pa1·te de los tripulantes del barco peruido.
· Ronda sensación ha producido el fatal accidente en los cent1·os de la metrópoli rusa que
ve desapa1·ecer, en un momento, al Jefe en quien

Entreoista det E,npel'ltdo,· Guittm•m.o y el Be¡¡ A.lfo11sn
á bo1·tlo de la, "Gfralda,"

turia, y ha provocado en Barcelona una escena
de horror en que los odios de la anarquía estuvieron,_á puuto de dejar acéfalo el gobierno
ue su MaJestad, pretendiendo as1:,star golpe de
muerte en la persona del Primer Ministro Sr.
•Maura.
¡Cuán varios y encontrados serán los sentimientos del pueblo espai'iol, viendo bajará la
fo~a á. la augusta hija de Fernando VII, que
fue en el segundo t ercio del siglo XIX el ído :o
de los espauoles, po1· cuyo trono se derramaron torrentes de noble sangre hispana se sacudió la sociedad ha~ta ~n sus fundam~ntos, y
se luchó y se combauó srn tregua. ni descanso,
¡,or muchos all.os, trayendo como consecuencia
~a creación de caudi!Jos que Juego quisieron
imponer su voluntad, inauguranuo la era de
los motines militares que habían iniciado, con
.el mfaute D. Carlos, los pa1·t1dal'ios del absolutismo, y que dejaron profuuda huella en la
est1·uctura. de la ruonarquía, ue la cual trabaJosamente se va 1·ecobrnndo hasta en los comienzos del nuevo reinado.
CJ
Y después de haber siao adorada de su pueblo, uespués de haber alcanzado gloria, ¡cuántas tempe$~ades se desencauenarou sol.Jre ella!
¡córuo rugió el ,·ayo sobre su cabezal ¡cómo es·
1;a1laron 10s rencores y explotaron los odios y
romp1erou sus diques las pasiones, hasta que

La. Beina Isa.be(,-t ••eaie,itemente en Pa••Ís,

¡Pobre Señora! s;u vida se extinguió como
lo_s últimos resplandores de uno de esos soles
leJanos que ll_egan á nuestras pupilas, cuando
h~ce mucho tiempo habían dejado de existir.
Ni pudo recoger el postrer aliento de su ama•
?º hijo, ni,recibió sobre su frente helada por
,a agonía,. el ósculo postrero de su nieto. Cosas d~ la p.olític~: En su lecho mortuorio sólo
estuvi_eron sus ln¡as, las que con ella juntaron
sus tristezas.

***

Bien decían los miembros del Gabinete español, que era peligroso que Su Majestad D. Alf?nso XIII se dirigiera á la capital del princ_ipado de Catalufta, en jira de carácter polít1co, pues Barcelona se ha distinguido últimamente P?r sus agitaciones y por ser el centro
recono~ido de maqui~aciones malsanas y de
explos10nes anarqmstas. Bien hacían en
q!1e!er disuadir al monarca de su proyectado ·
via¡e, pues parecía que un presentimitnto les 1' T.-&lt;t ouen•a en O,'iente,-El Yi.céatn,i,•a.ite Tooo
di rigiendo una 1naniotn~ana11al.
anun&lt;liaba la catástro· ·"•
fe. Afortunadamente, el ·
golpe estuvo mal prehabían puesto su confianza el Emperador y sus
parado y peor ejecutaesperanzas los patriotas moscovitas. y en efecdo, y el Sr. Ministro
to, desde que el difunto Makaroff tomó el manMaura, á quien fué dido de las flotas del Extremo Oriente, manifes'rigido, pudo escapar
~óse una nueva fase en la mat cha de la campacasi ileso de las asena¡ ya no. se esperaban l?s ataques del enemichanzas odiosas del
go al abrigo d~ las formidables fortificaciones
anarquismo. Bay que·
d~l puerto; en mcesante movimiento y con anfelicitar á España por. s1a de corresponderá la confianza del Czar el
que por esta ocasión no
nuevo Comandante salía para desafiar más' de
ha perdido al hombre
una vez, en mar abierto, las fuerzas del Mikapúblico que tiene sobre
do, l_as cuales se conservaban á respetable dissus hombros todo el pet~ncia para no comprometer las ventajas obteso del gobierno responmdas_ en los_primeros encuentros. Supo, adesable de la monarquía,
m~s, ~nfundir en sus subordinados desde el
y por que no ha tenido
prmcip10 de su mando un empuje y una energía
que lamentar, ·con proque parecía se iban perdiendo en la inacción
fundo terror, la repetien que pe~manecían _antes de su llegada.
ción del tremendo suce. La pérdida del Vicealmirante Makaroff deso de Santa Agueda.
¡a un vacío _que sabrán llenar otros jefes, digDe seguro que el atennos de contmuar las tradiciones gloriosas del
tado contra el Sr. Mauque ~caba de perecer en un accidente tan desra, servirá para redograciado como lamentable.
blar las precauciones
14 de abril de 1904.
Z. Z. Z,
tomadas sin duda contra los enemigos jurados de la sociedad, que
La uuerra en Oriente,-]{/, G611,61'al Kuro,,aiki11, en ,u du¡,(l,(Jho,1

&lt;&gt;

�EL MUNDO ILUSTRADO

EL MUNDO ILUSTRADO

Er,tre Aves

El Comb·a te de Flores

INCO a.í'!os ha que tengo de vecino á un viejo y achacoso sauce que siempre he amado
y que hoy amo mucho más porque bajo sus
decrépitas frondas, amenazadas ya por laca l·v icie, he sentido muchas ternezas y pensado
muchas estrofas.
Ahí está juc.to á l as t api as de mi hogar, como centinela curioso de mi vida que se complace en espiar mis actos, en oír mis palabras y
en referir¡ne, á la continua, los secretos de sus
viejos amores, de sus dolencias presentes y de
sus g lorias pasadas. Ahí
est á ulcerado y quejicoso,
empinando su cuerpo esqueletado para sorp render
mis pasos, . balanceando
sus . tísicos ramajes con:
movimientos que remedan
el saludo a paratoso de un
viejo cortesano.
Ese buen árbol de testa
venerable, con quien be
tenido confidencias de cosas muy sanas, se me antoja á las veces el abuelo
cariñoso de los árboles
que lo rodean haciendo
alarde de garrida juventud. Es mi vecino predilecto, es el complaciente
consejero de mis musas, y

C

Hermosa Fiesta en Chapultepec

1
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1 1

A nota más brillante de los últimos días, ha
sido la fiesta con que se celebró el domingo pasado, en Cbapultepec, la llegada de
la Primavera. El bosque, el viejo bosque de
ahuehuetes milenarios que alberga entre sus
frondas un enjambre de rosas aladas, y que
guarda, piadoso, eternamente loado por la fama, el recuerdo de uno de los más grandes sa-

L

UN DETALLE DEL CARRUAJE QUE OBTUVO EL
GRAN PREMIO.-SRA. MICHEL Y
SRITAS. DACHARY,

crificios por la patria, abrió ese día
sus puertas para congregar, bajo la
arcada de sus avenidas llenas de sombra y de frescura, á la mujer, que alegra nuestra vida, y á la flor, que es
perenne alegría de los campos.

*

T..a fiesta r esultó bellísima. Multitud
de carruajes adorn¡i.dos, unos lujosamente, y otros no, se dieron cita en el
terreno del combate, ofrecienclo á las
miradas ávidas de sensaciones de la
muchedumbre, un a~pecto verdaderamente encantador.. No cabe en los
estrechos límites de nuestras columnas
la descripción detallada de todos y

cada uno de los vehículos que tomaron parte
en el concurso, ni la lista completa d&amp; las fa.
milias á cuyo·buen gusto se debe el derroche de
gracia desplegado en su adorno; pero no resistimos á la tentación de describir, siquiera sea
á grandes rasgos, los carruajes que más llamaron la atención y que obtuvieron los princi·
pales premios.
.
«Victoria&gt;, de la Sra. Michel. ( Gran Premio.)
-Elegantísima: toda cubierta con flores morado, blanco y lila, ofrecía un soberbio golpe
de vista. Un caballo blanco, .ricamente enjaezado, tiraba del carruaje, que ocupaban, vistiendo hermosos trajes primaverales, la Sra.
Michel y las Sritas. Dachary.
.
Automóvil, del Sr. Lic. W. A. McLaren.
(Gran Premio).- Adornado coa flores diversas
imitando «almohadillados&gt;. Ocupaban el ve-hículo el mismo seí'!or y su hermana, la Srita.
Elena.
«Duqnesal', de los niños Díaz Raigosa.Comp,.etamente revestida de miosotis, fué una
de las que más llamaron la atención por su
originalidad y elegancia. Los cuatro asientos
del primoroso cochecito estaban ocupados por
los niños Porfirio y Luisa Díaz Raigosa, hijos
del Sr. Capitán Don Porfirio Díaz, y Esperanza y _Margarita Maza, hijas del Sr. Antonio
Maza, quienes lucían bonitos trajes blanco y
azul.
,
Un «pony&gt; con penachos blancos y curiosísimas guarniciones adornadas con flores ar1,ificiales, tiraba de la «duquesal', llevado de
la brida por un lacayo de librea. Nutridos
aplausos saludaron el paso del carruaje.
«Dog-car», de la familia Brassetti.-Artístico adorno, consistente en «pencas&gt; de palmera
que figuraban cucharillas, y flores rojas.
«Duquesa&gt;, del Sr. Agustín Galán.-Decorada toda con azucenas, conducía una pareja de
niños en traje de ceremonia nupcial. Un &lt;heraldo&gt; vestido con propiedad y caballero en
un «pony&gt;, caminaba delante del cochecillo y
d~trás de éste un grupo de
pajes.
« Dog-carl', de los hermanos Salari.-Adornado con
flores naturales y telas
amaril{o y rojo.
Automóvil, de la familia
González.-Adornado con
flores artificiales; entre las
qµe dominaban los colores
blanco y rosa.
«Victoria», de la familia
Goudet. -Este carruaje estaba engalanado con multitud de flores distribuidas
en artístico desorden, llevando las ruedas cubiertas
con listones azules y blancos. Detrás, y remolcado
por la «victoria», marchaba un pequeño carruaje,
tirado por un «pony&gt;,
que ocupaba un grupo de
niños.
«Victoria», de la familia. Sarre.-El adorno de

este coche consistía
en profusión de fióres que formaban
guardas onctuladas.
'l'anto á los niños
Díaz y Raigosa como
á los dueños de los
demás coches que
acabamos dtl mencionar, se les otorgó
por el Jurado, como
recompensa, un «recuerdo&gt;. Estos consistían en hermosos
estandartes de seda
lila, con una iciscripción alusiva. Iguales
estandartes fueron
adjudicados á las siguientes personas:
Sra. Laurent; Sres.
Daniel Garza.Guerra
y Javier Gardida;
niños del Dr.Ramos;
· Sr. Casto de la Fuente Parres; familia
Pérez de León; Sres.
JohnHanfield, y Lic.
Manuel Vida.urrázaga; niños Casasús;
Srita. Elena Ballescá; Sres. Victoriano
Coutelonne y Antonio Escandón; niños
Pimentel y niños Azcué, y Sres. H. González y F. Argüello. A los
propietarios de «El Puerto de Vera.cruz&gt; y de
c:El Palacio de Hierro», se les adjudicó también
un «recuerdol' por los «carros repartidores&gt;,
adornados, que presentaron al Concurso.

COMBATE DE FLORES. -CARRUAJE DEL SR. JUAN HADFIELD.

momentos en que el suelo se viera casi cubierto por completo con rosas destlojadas, gardenias y otra multitud de «proyectiles&gt; de los más
variados colores.
El combate se reanudó por la noche en Plateros, San Francisco y la Avenida Juárez con
tanta ó mayor animación que la que habí~ reina.do en Chapultepec por la tarde. El «boulevard&gt; ostentaba un adorno sencillo 1 pero elegante, y una profusión de focos de arco é incandescentes:
La concurrencia. que hubo, tanto en el Bosque como en Plateros, fué numerosísima.
En suma: el combate de flores del domingo,

1

.

'

COMBATE!J&gt;E FLORES. -CARRUAJE DEL SR. RE NÉ SARRE,

COCHE DE LOS NIROS DE:L

fué un éxito completo y debe estimular á los
organizadores para, que, por cuantos medios
estén á su alcance, procuren la implantación definitiva en Méxito de fiestas t an hermosas como
la que acaba de llevarse á cabo.

nocro&amp;! RAMOS.

el que abre á mis ojos horizontes vivamente
azules cuando mis sueños, en parvada alegre,
v uelan á su copa en busca de fragancias, roa- tices y _gorjeos. _ . . _
. - Todas las mañanas, al d&amp;:rle yo los b uenos
días, me embeleso mirando entre sus ramas algún tierno idilio de pájaros enamorados que
se besan, ó el atrayente cuadro de los inquietos picamaderos que se asoman á las bocas de
sus nidos llevando el alimento
á los polluelos de temblorosas cabecitas implumes. Muchas veces, ante la mágica
dulzura de esas escenas me
ha parecido oír u na mtlsica
lejana de ósculos que• se desatan en suaves ondulaciones
de caden.cia. Muchas veces
ante la gloria·de e¡;¡os connu'. ,
bios.sugesti vos, he creído escuchar entre las entecas ramazones del viejo sauce, un

Además ' de las familias y caballeros que hemos mencionado, muchos fueron los que enviaron sus coches al torneo. La mayor parte de
éstos iban ocupado., por damas que lucían pri•
morosos trajes de Primavera.

***

Al brillante desfile de trenes adornados frente á la tribuna que ocupaba el Jurado calificador compuesto de los Sres. Regidores Best,
Itu;be, y Algara y Terreros, siguió un reñidísimu combate en que, á guisa de proyectiles, se
derrocharon todas las flores que en ese día pudieron obtenerse en la ciudad. El entusi asmo
fué, durante toda la tarde, grandísimo, y hubo

EL JURADO CALIFICADOR,

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,..

""

�Et MUNDO II.USTRADO
pajarillos con sus ojazos de sátiros hambrientos, sus ceñudas cabezas glo::,iformes y
sus plumas entintadas con matices de hojas
secas.
En los buhos s iempre be visto las aves de
tipo criminal. La uniformidad torturante de su
canto; la opacidad de su plumaje pardo; su pasión por los sótanos umbríos y la dureza de su.
mirada recelosa, son caracteres que denuncian
en esas aves la crueldad de su~ instintos, mal
embozados por apariencias de hipócritas mansedumhres. Los pája r os les temPn y huyen azorados de su pre,eneia. Como los hombres malos, esas aves están condenadas á no vivir en
sociedad. Su canto pone muchas tristezas en el
alma; su pupila centelleante lastima como lp.
punta de una daga; su presencia es mortífera
para. las otras avecillas, y no pocas veces las
letanías de su voz suenan para las almas moribundas, como el eco de una cita de ultratum-

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EL MUNDO ILUST¡t.ADO
de aquellos lugares. De
pronto cesó su canto.
Movi ó la tor va cabeza
felina con vivacidad siniestra y vi que de un
salto se avecindó á la
boca de uno de los muchos nidos que han formado los afanosos picamaderos. El bubo
asomaba su atigrada
cabeza diabólica en el
umbral del oculto recinto. E l momento er a
propicio para un cri·
meo. El tri unfo sería
se!!uro.
Los polluelos implumes modulaban amorosos píos. Creyeron, en
el a lbo'r de sus instintos, que el hubo era la
madre que les llevaba
como de costumbre el
alimento matutino.
Los p11jaril!os r11pazuelos acentuaban más
y más sus trinos inri·
pientes,cuando de pronto vi, no sin estremecer·
me, escabullirse rápid'1.mente al alevoso car·
nivor o. y, con agilidad

f\DIOS . ..
Yo t.e soñé en mis noches como una
visión azul, y te soñé en mis días
como un hada oportuna..... .
Con el amor de las melancolías
se unió mi pecho al tuyo,
y fué esa idolatría dolorosa,
como un nupcial arrullo
y una lánguida rosa.
Vengo á decirte adiós. El verso mío
florece en un crepúsculo sombrío;
y en el albor de tu boquita roja,
golpeado por el ftío,
como un ramo de lirios se deshoja.
· ¡Adiós! Una alborada
te vislumbró mi musa enamorada
en la pomposa catedral severa.,.
y b ablaro.~ á mi alma, ya de hinojos,
la seducc1on cambiante de tus ojos :
y el zafir apagado de tu ojera.
¿Para qué más? Nuestro carifio mudo
como un pájaro canta en la montaña,
cantó, por sobre abismos, en la meta·
y sólo llevo en mi fatal escudo,
'
la orquídea azul de tu pasión extraña
y la fina esheltez de tu silueta.
En el viejo reloj suena la hora
de la partida ntroz ..... .
En fin, oh flor de Exilio!. ...... una sonora
carcajada ¡y adiós!. .. .. .

!.k

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.'

COMBATF. DE FLORES -AUTOMÓVIL DE LA
FAMILIA GONZÁT.EZ (MENCIÓN
HONORW!CA. )

extraño susurro de
diálogos indecibles
en su amorosa expresión.
Este árbol Ps, sin
duda, el más discreto confidPnte dA las
aves, porque á él miro llegar de diario
una gentil paloma
tr ajeada de plumas
cenicientas de tornas6lados brillos, · que
va á buscar ramajos secos, ·para llevarlos, en u n vuelo
bulliciosc, á lo más
intrincado de una
ceiba
paradisíaca
que engalana el ba'rrio. Hay otras aves
que hac dado en visitar al viejo sauce
desde antes que Ja
primavera dejara oír
el taconeo aristocrá•
tico de sus chapines,
bajo su inmenso pórt ico de fl.01·es. Son
los bubos esas aves;
los bubos que tanto
miedo infunden á los

EMILTANO HERNÁNDEZ.

..

~

FACHADA DE LA CAS A D"1 DON EMJLTO
CABAS!-UT, EN Ef, PASF.O DE LA REFORMA.
UNA DEL •\ S Mi&gt;.JOR AD()Rfll'ADAS
EL DÍI\ DEL COMBATE
DE FLORES.

ba, como un llamamiento preludiado por la
mner te.
Hace pocos días fuí testigo de una escena
tormentosa que me conmueve todavía al recordarla. Era una mañanita enr ojecida de sol y
saturada de fragancias. Iba yo á ver el viejo
sauce; á darle los b uenos días y á deleitarme,
como otras veces, bajo su sombra apacible,
donde be sentido tantas ternezas y pensado
tantas estrofas.
Un buho cantaba medio oculto entre l as hojas amarillas de una rama seca. Ningún otro
plumaje se o~tentaba por allí; la arboleda est aba sola; el bubo .era el único huésped del
v iejo sauce; él reinaba allí como dueño y señor

¿'tÍ:
/IJ

COMBATE DE FLORES,-UNA CARRETELA ADORNADA .
COMBATE DE FLORES.-MAD JANE AVAERT
Y MAD. ROSINE RN EL CARRUAJE
QUE OCUPABAN.

pasmosa, arrebatar del fondo de aquel nido á
los dos pajarillos que quizás mi nutos antes se
a limentaban coa sueños de caricias maternales.
Salpicaduras de sangre inocente sobre la
gruesa cama que encerraba al nido; plumillas
grises diseminadas sobre el follaje, y silencio
absoluto en torno del viejo sauce, tal fué la
escena que la madre halló al retornar á su escondida celda llevando alimento y amor para.
sus hijos.
•
•
Después de haber penetrado al silencioso albergue, aq nella ave rlespojada de sú tesor o
filial, saltaba con movimientos de pavor sobre
las ramas; exploraba el azul del cielo con miradas locas, volvía á hundirse en la oquedad
sombría de su nido, y en tanto que sus ansias y
sus gritos me movían á piedad intensa, y mientras pensaba yo con horror en las madres que
abandonan á sus hijos, escuchaba vibrar hacia
lo lejos el ca.oto monótono del buho, que sonaba. en·mi~ oídos como el eco de angu.~tiosa letanía, CO{IlO el toquedeunacitadeultratumba.,
como un llamamiento preludiado por la Mue1·te.

'Benito Fenfanes.

Nuevo Gerentede los Ferrocarriles
DEL DISTRITO.

mas líneas, en beneficio de la población.
El nombramiento hecho en favor de Mr.
Wheatly, ha sido favorablemeflte comentado en los círculos ferrocarrileros.

En substitución del Sr. Carlos Clegg, acaba de hacerse cargo de la Gerencia de la
Compañía de Tranvías Eléctricos de México,
Mr. William Walter Wheatly, persona muy
versada en este género de negocios, por su
larga práctica adquirida en las principales
compañías de los Estados Unidos, y por sus
vastos conocimientos en el sistema adoptado
para las líneas del Distrito.
En la vecina República, Mr. Wheatly fué
por algún tiempo despachador de trenes en
Brooklyn, primero; ayudante del Superintendente de la División de Buffalo en el
"West Shore Railroad"; Superintendente de
División en la "Brooklyn Raped Traint Co."
y, por último, jde de todar las líneas de la
Compañía. Mr. Wheatly se dedicó después
á escribir sobre asuntos ferrocarriler0s, dando á luz un trabajo, que mereció muchos
aplauso!'!, relativo al problema del gran tráfico en Nueva York. AdemáP, fué Primer
Vicepresidente del Club Ferrocarrilero de la
referida ciudad y Secretario del mismo.
El nuevo Gerente sé muestra animado de
las mejores intenciones para corregir las deficiencia~ que actualmente .se notan en el servicio, y para impulsar por cuantos medios
estén á su alcance,~el ensanche de las mis-

- J
COMBATE DE FLORES. - OTRO CARRUAJE ADORNADO

(JOMBATE DE FLORE$. -VlCTORIA DE DON JUAN GALÁN (MENCIÓN HONORÍFICA.)

�EL MUNDO ILUSTRADO
EL MUNDO ILUSTRADO

LA GRANIZ.ADA DEL 9 DE ABRIL

Muerte del Sr. Enrique C. Rébsamen

M

J ¡~
!
!'~

1·.

-.

UCHOS años hacía que no se desataba sobre la capital una granizada tan
fuerte y de tan larga duración como
la que cayó el día 9, .ocasionando grandes
pérdidas á los propietarios de fincas, y algunas desgracias personales.
Serían las tres de la tarde cuando,después
de una lluvia muy tupida, comenzó á. caer
el granizo, siendo _éste en tan gran cantidad,
que las calle!! se vieron en un ~omento cubiertas por una gruesa capa de meve, que llegó á tener, contra las paredes, un espesor de
más de treinta centímetros. Las azoteas,
sobre todo las de los edificios más elevados,
quedaron también cubiertas en su totalidad
por el granizo, que, obstruyendo los t?bos
de desag~e, hizo que el agua se filtra_ra a las
habitaciones ó se derramara deter10rando
muebles y paredes.
En varias casas de comercio, el fenómeflo
causó serios perjuicios, pues rotos los vidrios
de los tragaluces, el agua _inundó salones
en los que había telas y obJetos de valor.
En la plaza Martínez de la Torre, el gr~uizo que se acu_m uló ~o?re el te~ho de lámina, hizo que éste se vm1era uba¡o, causando

• ·u
-.-.....,.---

En la ciudad de Jalapa, á donde había ido
en busca de salud, dejó de existir, el 8 del
corriente, el Sr. Don ~nrique C. Rébsamen,
notable pedagogo alemán á cuyo empeño y
relevantes prendas intelectuales debe el país,
en gran parte, los progresos realizados en el
ramo important[simo de la Instrucción Pública.
Era el Sr. Rébsamen originario de KrenzlingP,n-Egelshofen, donde nació en 1857.
Sus primeros estudios los hizo en la.Escuela
Normal de aquella población, recibiendo allí
mismo el título de Profesor de Instrucción
Primaria. Después cursó en la Ac¡¡.demia.de
Laussane y en la Universidad de Zurich las ,
asignaturas correspondientes á Profesor de
Instrucción Secundaria, haciendo su práctica en una escuela de Baviera primero, y en
una de Londres después. Tras un largo viaje por los principales·países de Europa, vino
á México, poniendo sus vastos conocimientos en pedagogía al Servicio del Estado de
Veracruz en 1885. En la ciudad de Jalapa •
fundó la E~cuela Normal de profesores que ·
tanta fama adquirió andando el ti'empo, y
está considerada todavía como la primera de
la República. Los Estados de Oaxaca, Guanajuato y Jalisco, deben también al Sr. Rébsamen servicios muy meritorios. El distinguido pedagogo, que desempeñaba á su muerte el cargo de Director de la Enseñanza Normal en el Distrito y Territorios Federalel'l,
era joven aún, pues no contaba más que 47
años de edad.
.
La noticia de la muerte del Sr. Rébsamen
causó, tanto aquí como en el Estado de Veracruz, una impresión muy dolorosa: la casa
que habitó en Jalapa fué luego visitada por
numerosas personas de la mejor sociedad, y
por los amigos y discípulos del finado que
residen en aquella población, y las ofrendas
florales depositadas en la capilla ardiente
fueron incontables.

.

EL GRANIZO EN LAS AZOTEAS DEL EDIFICIO DE &lt;EL IMPARCIAL,&gt;

..

· Para que nuestros lectores de fuera de la _capital, p~edan forma~se
idea de la magnitud de la granizada, publicamos vanas íotograf1as
del a1,pecto que pres~ntaban algunas azoteas y calles poco del:'pués de
. haber cesado el fenómeno. ·

f

......

·4,. ·,-. .
•

Y'

~OP

•,

Los viajeros salieron de esta capital para
Amecameca el jueves santo, y al día siguiente, á las trP-s de la mañana, emprendieron la
caminata hacia el volcán, empezando la asc~nsi6n á las cinco y media, para llegar á la
cima á las ocho de la mañana, no sin haber
sufrido algunos accidentes, afortunadamente de poca importancia.

SR. DON ENRIQUE C. RÉBSAMEN,
ten Jalapa el 8 del actual.

Después de hora y media de descaT)so, los
excursionistas comenzaron á bajar, llegando
al punto de partida á las once de la mañana.
El Sr. Carlos Marte! tomó .varias fotografías de diferentes lugares del volcán. De entre ellas, hemos escogirlo las que publicamos
en este número y q1,1e son las má¡:, importantes.

fXCURSION Al POPOCAUPIJL

...
JUNTANDO GRANIZO EN UNA AZOTEA.

Aprovechando los días de descanso de la
Semana Sa¡¡ta; los señores Clemente Jac-

la mul)rte.al vel~d0; del mercado y á un niño, é hhiendo á dos comerciantes que se . encoritraban cerca del lug~r del derrumbe.

La coquetería tiene sus mártires, exactamente como la religión.

El Perro '7irtuoso
(PABULA)

J: RA muy famoso en todo el

país por su
virtud y su inteligencia, un perro que
llevaba el hermoso nombre de c&lt;Bruto». Era
maestro en moralidad, paciencia y discreción.
O[ase alabarle y elogiarle cual á un Natán, el
Sabio de los cuadrúpedos.
Era una verdadera joya aquel perro 1tan
noble y tan fiel! ¡Qué alma tan hermosa!
Depositaba en él su amo su confianza para
todo, y hasta podía enviarlé á casa del carnicero. Llevaba entonces el noble perro una
cesta cargada de la boca, cesta en que el cortador metía filetes, carnero y tajadas de cerdo. ¡Cómo a traía el grato aroma de la grasa!
Pero «Bruto» no tocaba hueso alguno, sino
que tranquilo y seguro, con estoica dignidad,
llevaba á casa la preciosa carga.
Hay, sin embargo, entre los perros como
entre nosotros, una cáfila de maleantes, mastines comunes, holgazanes, envidiosos, pícaros, sin sentido para los placeres morales,
encenagados en la embriaguez sensual. Habíanse conjurado tales perdidos contra c&lt;Bruto», que fiel y alerta, con su cesto en las fau- ~
ces, no se desviaba del sendero del deber.
Y un día, cuando volviendo de casa del
carnicero tornaba á casa, vióse d·e pronto sorpre!ldido por todas lac; conjuradas bestias.
Arrebatáronle el cesto con la ·carne, cayeron
al suelo las sabrosísimas tajadas y toda la
hambrienta canalla se preci~•itó ansiosa sobre
la presa. Contempló al principio «Bruto» el
espectáculo con filosófica tranquilidad; más
cuando vió que todos aquellos perros se regodeaban devorando carne, tomó también él
parte e_n el banquete y se engulló una piernecita de carnero.

L,

***
¿«Tu quoque, Brutus», tú también, 'Bruto mío, también tú comes? Así exclama.pesaroso el moralista. Sí, el mal ejemplo seduce, y ¡ay! lo mismo que todos los demás
mamíferos, tampoco es enteramente perfecto
el perro virtuoso. ¡Come!
·

·*

ENRIQUE REINE.

El ni vela miento social es continuo: se
efectúa, ora por la exaltación de los humildes, ora por la caída &lt;le los poderosos.

*

Varios acddentes chuscos ocurrieron en la. calle, pues á cada: paso
se veía caer trarn,eúntes, poco acostumbrados á andar sobre el hielo y
los muchachos for[I)aron én diferentes calles su campo de batalla,
arrojándose, bolas de nieve.

En. un país doude ~odos Eon amos, todos
son criados.
'

*

LAS AZOTEAS DE LA ESQUINA DE LAS DAMAS Y _SAN FELIPE NERI,
DESPUÉS DE LA GRANIZADA. ,

-

Anuestros subscriptores

..,...

~

~

La abnegación y' el h~roísmo en las calamidades públicas, honran al hombre sin justificai: la calamidad.

" ...
·••-·

*

Toda energía moral es amor transformado.

'

-

- ::.,c.~·._.

- _k-

~

q

--

,

El Segundo Goncurso.- Otra prima á los
abonad'Os.

~-

A

LGUNAS persÓi;ias; quizá.por no haberse Jijado bien en los términos de las.
. bas(!s publicadas, han pretendido que
en los tall~rrs de eáta ca_¡:a se hagan las fotograffas de los ,i:iiños que, han de ~ntrar al
concurso· y ·como no sena materialmente
posible obsequia¡ tanto Úábajo extraordinario, adyertimos á ~qs interesados que no po&lt;lemo,1 'hace,r tal excepción en provecho de
los reside.ntes en la capital.

r·:

/-

.

EN EL POPOCa'J.'l!)l:'.l!a'L.-LOs l!:XCUlt~lON1~•1•as
DEN'l'RO DEL CRÁTER.

Estando casi concluí&lt;la la edición del primer tomo de :' 'J,ack' ', una de las mejores
obras de Daudet, que vamos á regalar á los
abonados, es probable .que no concluya: la
semarra pi;ó~ima sin que se haga el reparto.
Esta ¡edición lleva ilustr~ciones-heqhas ep.
los il\Heres ele, '_''E¡, Mv:rrno li,vi,rRA:pQ ."
.,.,AS AZOTEAS DE :¡'.¡A ESQUlN A DE S, JUAN

y PUB)N1'E quEBRAD0 1•DE_S PU~~ l;)El liA GRANlZADA,

~

ques, Juan Fabre., Carlos Marte], Francisco
Bellón y Vicente Gallego, miembros distinguidos de la Colonia Francesa, organizaron
una excursión al Popocatepetl, deseosos de
admirar las bellezas de la blanca montaña y
de contemplar el hermoso panorama que se
e~tiende á, sus pie&amp;,
.

EL IXTACIHUALT VISTO DESDE EL
POPOCATEPETL.

'

Para ser pícaro sin remordimiento, es preciso haber comenzado desde la niñez.
f"

EN EL POPOCATEPETL.-OTRO G~PPO-DE

LOS_F,XQ l]fi~QN,JST As.

*

En esta época de política univer1,al, una
lucha entre dos naciones, es una partida de
juego en que todos los pueblos tfopep apues.

tas.

�EL MUNDO ILUS'fRADO

ILUSTRE HUESPED

de los Abruzzos tom6 la palabra, expresando sus simpatías por México y por el Señor
Presidente de la República.

fL DUQUt Dt LOS ABRUUOS tN ACAPULCO

~~~

D

ESPUES de algunos días de permanecer en aguas de la República Argentina, ha llE'gado al punto de Acapulco
el crucero italiano ccLiguria», del cual es comandante el príncipe Luis de Saboya, Dnciue de los Ahruzzos é hijo de D. Amadeo I,
Rey de España.

S, A . EL DUQUE DE LOS ABRUZZOS.

El Duque· es una de las personalidades
más ilustres del mundo intelectual y uno de
los ¡niembros de la Casa de Saboya más populares y más queridos en su patria.
El príncipe realiz6 con gran éxito, el afio
de 1898, una expedici6n científica al polo
Norte en la corbeta ce Estrella Polar», habiendo llegado á mayor altura que la alcañzada
por todas las expediciones anteriMes. En
este viaje, el Duque sufri6, por háberi,ele
helado, la amputaci6n de dos dedos de la
mano derecha.
En Acapulco, el Príncipe Real de Italia
ha sido recibido con todos los honores que
merece su alta personalidad, y en obsequio
suyo se han organizado varias fiestas, entre
ellas una cacería, en la que el comandante
del «Liguriai, demostr6 su agilidad muy poco común en ese sport.
En la Laguna de la Coyuca se sirvi6 después de la cacería una comida al estilo nacional. A la hora del champagne, el Duque

LA SOCIEDAD "GUILLERMO TELL"
CONCURSO DE TIRO

TT PENAS hace un mes que,

á iniciativa
de un grupo muy pequeño de caballeros entusiastas para todo lo que se relaciona con el sport de la caza, fund6se la
sociedad ccGuillermo Tell,,. De entonces acá,
la idea ha tenido tan buena aceptaci6n, que
muy probablemente durante el mes que cur•
sa la cifra de cincuenta, fijada como máxim~n de asociados, será aumentada en vista
de las nvmerosas solicitudes de ingreso presentadas á la Mesa Directiva de la agrupaci6n.
·
Representa á ésta, como presiden~e elect&lt;?,
el Sr. D. Vicente Luengas, Secretario Particular del Sr. Secretn l'Ío de Hacienda, y el
Sr. Corl. Ricardo Trujillo, Director de la
Fundici6n Nacional de Artillería, como Secretario de la sociedad, contando ésta, entre
sue más distinguidos miembros, á los Sres.
Lic. D. José Ives Limantour y Gral. D.
Francisco Z. Mena.
Por concesi6n obtenida de la Secretaría
de Guerra, el club cuenta con un vasto campo de ejercicios en el establecimiento arriba
mencionado, en el cual, y á diario, los señores socios pueden ejercitarse en el tir') al
blanco. Esta facilidad, según el rPglamento respectivo, será otorgada al público en
gPneral, pues una de las princi_pales miras
de la sociedad es la de 11yudar al adelanto
en el difícil manejo de las armas.
La.agrupaci6n cuenta con buen número
de armas de fuego de diversos sistemas, los
más modernos, y entre ellas, -cierta cantidad de fusiles Maüsser, que, como se sabe,
son actualmente los reglamentarios en nuestro Ejército.

J-\

El domingo último, por la mafüma, verific6se el segundo concurso de tiro al blanco,
. á ciento cincuenta metros de distancia, con
arma de guerra y sobre blancos de cincuenta centímetros por lado. Disputárome el
premio, consistente en un hermoso cuchillo
de caza, los socios señores Vicente Luengas,
Adolfo Iberri, Norberto Domínguez, Van
den Hende Alberto Kerzman, Daniel Garza, José Agustín, Alejandro y Alfredo Saldívar Sabathé, Arturo y José Posada, José
Mondrag6n, Amoldo Casso L6pez, Mares,
Díaz Reynaga, Mac Dowell Graves, Roque•
ñí, Urbanowitz, De la Serna, Jacobo Jaime
y Daniel Garza, hijo.
El premio fué adjudicado al Sr. Ing. :\fo.
Dowell Graves, quien hizo los mejores tiros.

Los Mártires de Tacubaya

primiría. las fronteras, no pasa.ría por arriba
de las barreras aduaneras. Es cierto que sería
difícil instalar un servicio aduanero aéreo·
pero también es cierto que no sería absoluta~
mente indispensable hacerlo. Porqui&gt;, si no se
pudiesen establecer en los aires oficinas fiscales, en tierra la policía se halla.ría. siempre
bien organiza.da en todas partes. Los transportes no podrían estar cerniéadose etername?te en la atmósfera; tena rían por fuerza que
ba1ar en algún punto. ó subir de algún lugar,
y estos dos actos serían mucho más difíciles
de ocultar entonces que la fabricación de monedas falsas 6 de bombas anarquistas, hechos
que la policía de estos tiempos ha conseguido
ya impedir casi por completo.

ta maniftstattón &lt;ltl ala n.
Con el mismo entusiasmo que en años anteriores, se celebr6 el día 11 del corriente, en
el expante6n de Tacubaya, la manifestaci6n
que año por año se organiza en honor de
los liberales que fueron inicuamente fusilados en esa ciudad el afio de 1859.
La ceremonfa, que fué prPsidida por los
Sres. D. Juan A. Mateos y D. Benito Juárez, result6 muy lucida. La parte literaria
estuvo á cargo de la niña Aurora Zamora y
de los Sres. Toribio Pujol (jr. ) , Juan Mateos
( jr. ) , Carlos Ezeta, Pedro Allende, Manuel
Mateos Cejudo é Ignacio de la Peña, quienes hicieron el panegírico de los Mártires,
recordando al mismo tiempo las virtudes y
sufrimientos de los que, en los aciagos días
de 1!1. Reforma, supieron sacrificarse por la
Patria.
El monumento, que ha sido rodeado de
un hermoso jardín, se ví6 ese día cubierto
por infinidad de coronas de flores que fueron depositadas por los manifestanti?s.
La concurrencia que asisti6 á la ceremonia
fué numerosa y distinguida.

***

Hay en esto un dilema inexorable: ó los pueblos son lo bastante cuerdos para comprender
las vent~jas de una libertad absoluta. de las
tran~lac1ones humanas y de las permutas econ6m1cas, y en este caso no necesitan transportes aéreos para echar a.bajo todas la.s barreras
aduaneras; ó no están preparados para ese
concepte, y entonces el transporte aéreo no
podrá imponérselo.
Y si un pueblo más inteligente ó menos es·
crupuloso que los demás, concediese á los
tra.!1sportes a~reos plena libertad en su territorio y orga.mzase una especie de contrabando
en grande, los 4'&gt;u_ebl_os atrasa.dos, imbuidos
todavía de pro~ecc1omsmo y de exclusivismo.
respondería.o srn demora estableciendo un bloqueo que podrían hacer perfectamente eficaz.
Los aeronautas se:-ía.n puestos fuera de la ley·
se aboliría para ellos el derecho de gentes
se les trataría como á anima.les salvajes contra.
los cuales se po&lt;1ría bacer fuego impunemPnte
Pn todas p3:rtes y en cualquier momento. Dadas estas circunstancias, ¿qué es lo que PO·
dría.~ tr~n~po1·tar las aeronaves de un país á
o~ro. Nmguna. de la_s gra.~des materias primas
01 merc~de,·í3:s que tienen unportancia. para la
econ_om1a u01v~rsal; cuando mucho, piedras
preciosas, enca1es, tal V&lt;-Z publicaciones prohibidas ~n. Rusia; pe('O esto en nada altera.ría
las cond1CJones de existencia. de la. humanidad.

y

00

La Navegación Aérea
L

A conquista de los aires!

¡La navegación
del cielo con el globo dirigible! ¡Qué cuento da hadas!. ...
Por nada de este mundo quisiera yo echar
un balde de agua fría en la hoguera de entusiasmo que han rrovocado los recientes progresos del arte aeronáutico. Pero debo confesar que no creo en los globos dirigibles,
construídos por el principio de «más ~eve que
el aire&gt;, por cuanto todas las leyes físicas, así
como todos los hechos de la aviación natural,
prueban hasta la evidencia qu~ e_l principio d_e
«más pesado que el aire&gt; es el un1co que permite esperar algún resultado.
Los globos construidos por el primer principio, nunca serán diri gibles sino con un tiempo
casi completamente en calma. Al menor viento
estarán Á merced de las corrientes aéreas,
eKacta.mente en las condiciones de un viejo aerostático, fu¡,ra ya de moda, que no tenía en
sus buenos tiempos niás pretensión que elevarse en la atmósfera y cernerse y sostenerse en
ella unas cuantas horas. Para alcanzar el fin
que con tanto ardor persigue la gran descendencia de los hijos de Icaro, es preciso cambiar de rumbo. La teoría de «más pesa.do que
el aire&gt; está ya establecida y ha. de realizarse
tarde ó temprano. Se trata de encoütrar un
motor que sea á la. vez muy liviano y muy poderoso, y no se pide nada á la fuerza. aseen·
sional del ga.s hidrógeno, ni de ningún otro.
Y esta solución no está muy lejos de las posibilidades de la ciencia. actual.
Sólo que .... voy á hacer otra confesión tam·
bién pesimista. Estoy convencido de que el
día de la solución real y definitiva del proble·
ma, la humanidad ha de sufrir una dolorosa
decepción. De ninguna invención se ha prome-

***

TACUBAYA,-EL NUEVO MONUMESTO A LOS MÁRTIRES

tido aquéllá. tantos reeulta.dos deslumbrantes
como del transporte aéreo. Espera que éste ha
de ca.usar una revolución completa en todas
las actuales condiciones de existencia.. Y esta
esperanza. es va.na.
Es siempre arduo predecir el porvenir. Es
difícil, y á. veces imposible, establecer por an~icipado cuáles van á ser los efectos de una
mnovac16n. No hubo un solo contemporáneo
que se formase una idea, ni aproximada. siquiera., de las transformaciones que debía. provocar la invención de la pólvora y de la tipo·
grafía.. Más todavía: en los primeros días de ·
los ferrocarriles, en 1834, un hombre tan sa.ga.z '
como Thiers, decía con desdén que esa nove•
dad era un juguete con que la gente se distraía
l'l:10m'lntáneamente, pero que, al cabo d9 poco
tiempo, pasa.ría de moda y sería olvidado.
Este e_rror, grotesco por su enormidad, debería.
desamma.r á todos los que se sintieran tentados
f. aventurar una profecía sobre la suerte que
ha de correr una innovación.
Sin embargo,
no obstante esta lección, que parece hecha expresa.mente para imponer circunspección á los
que hacen pronósticos, me atrevo á manifestar
la opinión de que el transporte aéreo, por perfecto é irremisiblemente seguro que sea, no
realizará ni podrá realizar las promesas que
ha hecho y está haciendo á las almas poéticas,
embriagadas de ideal.

***

.

SOCIEDAD ''GUILLERMO:TELL.-UN GRUPO'.DE:socros.-APUNTANDO AL BLANCO.

:..
~~

:......-.. -~--

Los soñadores líricos ven como consecuencia de la. construcción de máquinas perfecta.mente dirigibles, una revolución de todas la.s
condiciones económicas y políticas del mundo,
Y por lo tanto, de toda la. existencia de la humanidad. Se ac abó el proteccionismo a.dua.naro. El aire no tiene fronteras ni admite barre'ras. Libertad ilimitada en toda la tierra, emulación sin obstáculos de todas las fuerzas pro•
ductivas, diferenciación extrema del trabajo.
Se crearán todos los productos en todo lugar
donde las condicioaes naturales · fueren más
ven~ajosas. De ahí el mejor empleo de la capacidad del trabajador, la abundancia., el bajo

precio y la permuta más intensa de los productos, y una facilidad para la vida material que
dará á ésta. un carácter paradisíaco.
El marco de las nacionalidades estará quebrado; el de los esta.dos políticos será elástico
ó inseguro. La facilidad de transportes hará
d~ cada u_no un dueño de la tierra. Porque na·
d\e se resignará ya á sufrir los males provementes de una mala organización política
económica. y social· sino que, con el coraz6~
alegre, se decidirá á dejarse transportar á donde se encuentre mejor y á donde represente mayor valor económico. Los pueblos no podrán
considerarse ya r ecíprocamente como rivales
hostiles, ni vivir como salteadores que acechan
una ocasión propicia. para hacer una maldad·
sino comprenderán que dependen los unos d~
los otros, que sus relaciones mutuas tienen
que ser siempre fecundas, que todos son cooperadores de los derechos y de la dignidad, é
iguales en la obra económica del mundo. Y
esto hará desaparecer. necesariamente todo
pretexto de guerra.
Aparte de que la. guerra misma sería un imposible. ¿Qué podrían hacer los acorazados
contra el rayo que los hiriese desde las nubes?
¿Qué protección tendrían las fo1·taleza.s contra.
el enemigo que les nrrojai.e de~de el cielo sus
bombas de melinita? Desde una altura inac·
cesi ble, los ejércitos en marcha ó en campamento serían pulveriza.dos sin peligro y•futa.1mente. Las batallas tendrían que librarse
pues, en los aires, donde los combatientes po.'..
drían destrozarse mutuamente; pero les sería
imposible obtener un resultado decish·o, aun
CTuando tollos e,tarían expuestos á morir en las
más horribles condiciones.
En una palabra, el transporte aéreo significa la emancipación total de:,l individuo de todas sus limitaciones históricas y topográficas
1a. fraternidad de los pueblos, la. paz eterna.'.
Tal es el sueño, 6, si se quiere, la teoría y su
desenvolvimiento lógico. Pero, con seguridad
en la práctica, las cosas sucederían de un~
manera muy diferente.
En primer lugar, el transporte aéreo no su-

La. guerra misil}ª no quedaría suprimi,]a. con
los tral?sport_es ~ereos. El arte militar se transforma.na, úmcamente, como sucedió después
de_ la invención de la pólvora, de los ferrocarriles. ~espués de las nuevas aplicaciones de
la química, de la metalurgia, de la electricidart.
No;_ el tr~nsporte aé~eo no causaría una re·
voluc•ón DI en 1~ -polít1ca nien la civilización.
Su empleo_ ~ráct1co sería muchísimo más limit~d?· Fac1hta.ría y ha.ría. libre de peligros los
v1a.1es de dPscubrimiento. En poco tiempo
n11da. nuevo habría que explorar y_a. en nuestr¿
globo. _Podría plantarse un pabellón nacional
cualquiera. en los dos polos; el Dalailama. no
po_dría.. defend~r ya los secretos de Lasa: los
episodios trágicos, como la matanza de Gor•
rlon en Jártum y el sitio de las legaciones en
Pekín, n.o serían ya posibles. Esto aumentaría
la. segur~da.d genera.! en el mundo; pero, al
mis~o t1em~o,. empobrecería la crónica periodística supr1m1éndole .U!1º de sus elemPntos de
a_ventura y de romant1c1smo, de interés apa.s10na.do y de ansiedad.
Según todas las apariencias, el transporte
a~reo no sería nunca un medio de comunicac~ón para el pueblo. Este, que prevé ya el 6mmbus aéreo con tarifa uqiforme de diez cénti~os. por grado de latitud y de longitud, tiene
ilusiones que son curiosas. El transporte aé•
reo, como el automóvil, es, por su naturaleza
un vehículo individual, no colectivo. Tal ve;
llegue á ser un día el más irra.nde lujo de la.
fl_or de los privilegiados. Ven&lt;'er la gravitación ~s un placer fantástico. No hay sueño
más mtenso que ese en que uno se imagina es~a.r _v9la.ndo. ~l transporte aéreo permitirá al
~nd1v1d~o i:e'!'hzar, despierto, ese sueño. Pero
e,á. qué md1viduo? Al millonario que pueda
comprar ó arrendar esa. costosa máquina. Pero el pueblo no sacará de la invención el más
pequ~ño prove~ho. Ni será más feliz ni más
rnfehz con esa mvención. Sólo tendría un deseo más en la vida.
Todo esto, sin embargo, no puede impedir,
como_se compre1:1derá, la. continuación de los
estudios y experimentos que se proponen hallar la S?lución práctica. &lt;1el problema. de la
n!l-vegac1ón aérea. He dicho ya que toda pred1cc16n es aventurada., y que la.s aplicaciones
q_ue li\ ~ente busca con ocasión de una invenc16n feliz, se substraen á los cálculos de la
lógica. Es posible, por lo tanto, que el transporte aéreo, una vez p!;!rfeccion11do llegue á
ser ~lgo más_ q~e un brillante complc-mento de
la vida. a.rcb1lu1osa.
PARIS.

Max Nordau.

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EL MUNDO ILUSTRADO

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Opera y Opereta

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ON «Los Mosqueteros en el Convento,» una de las obras
más conocidas de nuestro público, debutó en el Coliseo
de la calle de San Andrés el día nueve por la hoche,
la Compañía Francesa de Opera y Opereta.
El cuadro cuenta con artistas de fama, y es, sin duda alguha, uno de los más completos entre los de su clase, que
nos han visitado. En cuanto al desempeño de las obras. que
hasta hoy se han puesto en escena, y que han sido, además
de «Los Mosqueteros», «La Hija del Regimiento)) y «Las Cam-

panas de Carri6n», s6lo diremos que la concurrencia-. se ha

manifestado muy complacida. Para el jueves por la noche estaba anuo.ciado
el «Fausto», obra señalada por la Empresa para el debut del ~ar~tono Fre1s_che.
En este número daremos á conocer los retratos de los prmc1pales artistas
que ocupan el «Renacimiento.»
Ojalá que la temporada que se ha iniciado con tan buen éxito1 despierte

entre el público el más franco entusias¡:no,

l . Mlle. Paule l'revost, Primera
"oprano de Opereta.
2. lDle. Marthe Berthet, Primera
Soprano ligera.
3. Mme. Boursier, Primera Soprano de Opereta.
4. M. N. Lacane, Primer Tenor de
Opereta y segundo Tenor de Opera cómica.
5. M. Víctor Audisio, Primer 'l'énor
ligero.
6. Mlle. Genty, Segunda Soprano.
7. M. René Boursler, Primer 'l'enor
de Opereta.
8. Mlle. Perret, Tercera Soprano.
9. M. L. Desfasiaux, Primer cómico.
10. M. Mauricc Meerloo, Director
de Orquesta.
·
ll. M, J. Roussel, Tenor cómico.
12. Mlle. Mary Granier, Primera
característica.
13 y 15. Bailarinas.

�EL MUlmO tt.USTltADO

~t MUNDO llUSTRADO

Páginas de la Moda
TRAJES INPANTILES.

EN

artículos anteriores me he ocupado de la indumementaria infantil,
que, á decir verdad, fólo es objeto de ~t.ención para un contado número de familia~.
Prosigo hoy mi tarea recomendando particularmente á mis lectoras el mayor esmero
y cuidado en la confección de estas prendas.
Una mujer de hogar, una carifíosa madre
de familia que viva y se desvele por la educación y el bienestar de sus hijos, debe
atender con toda preferencia todo aquello
que se relacione con la manera de vestir de
los niños. Si algo hay dificil, es por cierto
el' traje infantil.
Esto debe ser de tal manera, que se apar•
te del lujo inmoderado: el niño no debe usar
vestidos tan elegantes que desde sus tiernos
años deopierten en él, sentimientos de ostentación y de _vanidad que por ~ingún motivo
es bueno que abrigue.
Tampoco su traje
acusará desaliño, pues el pequeñuelo caerá
en el extremo opuesto: en el desaseo y _el
abandono.

Figura número 7.

Figura nlimero 1

Figura ·n úmero 2.

Ya veifl cóino es difícil la elección de los
trajecitos infantiles. Infinidad de figurinP.s
han llegado á mi mesa de trabajo. Los he
repasado uuo á uno, y he seleccionado los
que os presento en estas páginas. Como veréis son demasiado sencillos y muy á propósito' para nifios de -todas edades y condiciones sobiales. Paso á explicar los grabados.
Grabado número l. -Trajecitos para niños
de 7 á 8 afios, de 4 á 5 y de 6 á 7. El primero consta de saco paletó y pantaloncito
corto ablusado. El saco lleva una bolsa-cartera y seis botones metálicos que le en~allan.
EL segundo trajecito, es una ¾ata de pliegues
con cuellohombrerae, y se confecciona con
tela sencilla, de colores claros. Os _debo manifestar que, salvo raras excepc10nes, los
niños deberán vestir siempre telas de colores
claros, pues nada hay que esté más ~n ?ontraposición con el carácter de los chiquillos
que los colores severos en sus traj~s. El último :figurín, sacopaletó con pliegues y
cinturón, consta asimi::mo de pantalón cor-

to ablusado. En el remate del cuel!o hay
que poner corbata maripo~a á fin de que se
cubra la juntura de las hoJaS del saco. .
Grabado número 2. -Capucha para mfios
de 3 á 5 afios. Confecciónase con tela de seda
circundada con aplicaciones de encaje y rematada en su extremidad superior con plegadillos de gasa. Nada hay.má~ sencillo que
la confección de esta prenda, vistosa y ele~ante. Tan fácil es la confección, que en
unas cuantas horas queda lista.

mente; y el segundo, cubierto con una apli·
cación de encaje. Los dos vestiditos son
sueltos. Las mangas, también holgadas, termínanse por pufios un poco estrechos.
Grabado número 5.-Traje para nifias de
8 á 10 años, confeccionado con tela de poco
cuerpo, apropiada para la estación presente
de verano. La pequeña falda, lisa por completo, apenas si se pliega ligeramente en su •
longitud, y se divide, á manera de pequeño
holán, en su parte inferior. El talle, tableado
longitudinalmente, se ajusta á la falda con
cinturón de la misma tela, se adorna con
uu pequeño canesí y se cubre en su parte
superior por ancho cuellohombreras. Las
mangas, !l.blusadas en su parte inferior, terminan en puños estrechos. Este vestido es
muy sencillo, de poco costo y de mucha
vista.
Grabado número 6. -Colección de vestiditos para nifias de 7, 5 y 3 años, }tpropios

Figura número 4.

Figu-ra nO'moro 3,

Grabado número 3.-Representa una blusa de paseo, de cuello.marinero y pufios de
cartera. El cuello y los puños van adornados con aplicaciones de cint_a y pasamanería.
La blusita se ajusta con seis botones metálicos.
Grabado número 4.-Dos trajecitos para
nifias de tres á cuatro años, confeccionados
con telas de lana, color gris. Ambos llevan
cuellohombreras. Uno de ellos, liso entera-

Figura nlimero 5.

para visitas, confeccionados con telas de la estación y adornados con
pliegues y aplicaciones de cinta maravillosa. El primer trajecito constad~ enagua lisa,orlada en su parte inferior por una ancha aplicación
de ?rnt~, y en su parte tmp?rior, ?erca del corpiño, por plegadilks y
aphcac10nes cortas de la misma cmta. El tallecito se confecciona de
manera que los pliegues longitudinales y las aplicaciones de cintas
se al_ternen. Un ancho cuellohombreras cubre la parte superior del
corpiño; las mangas son algo estrechas en su nacimiento continúan
ablusadas y por último terminah por estrechos puños' que llevan
adornos análogos á los del talle y falda. Los otros dos vestiditos
constan de «bata imitación,» es decir, de vestido suelto en el que simu~an la fa_lda .Y el coroifi.o. Co~o puede verse por los grabados, no
encierran dificultades las confecciones de esos trajes, y menos aún
desde el momento en que, como ya lo be dicho en ocasiones anteriores, )os trajes infantiles no deben ser entallados sino más bien holgados.
Grabado número 7.-'frajecitos para niños
de 2 á 4, de 8 á
9yde4á6afios,
Figura
respectivamente. El primero
consta de saco «regencia» y pantalón «mosquetero." El saco rodéase por cinturón de cuero y atavíase con ancha aplicación de holanda ó dril, que
cubre los hombros y continúa en forma angular
hasta terminar en pico junto al cinturón. Los purtos Jóblanse al exterior imitando los que llevaban los caballeros de los tiempos medioevales. El
pantalón «mosquetero» llámase así, por ser muy,
holgado y lucir bullones 6 aucbos pliegues.
El segundo trajecito es de confección más sencilla: pantalón corto ablusado y saco imelto,ablusado también, terminado en su parte superior por
cuello angular de piqué. Finalmente, el tercer
figurín representa un traje de cadete marino. Se
confecciona con pana ó cheviot de color claro. El
pantal6n, liso y holgado, termina en «campana.»
El saco imita chaquetín y chaleco á semejanza
del traje original; solamente que en el actual no
están separadas estas dos últimas prendas, sino
que forman una sola pieza. Las espiguillas de las
mangas, la botonadura metálica grabada, y el
cuello marinero, completan el agradable traje de
que hacemos mención y que tan usado es por los
niños de París.
Grabados 8, 9 y 10.-Por último, estos grabados representan una hermosa camisita de calico
con adornos de encaje, y cuatro trajecitos para
niñas. Todas estas prendas de ropa son de última
moda. Los trajecitos se confeccionan con telas de
color «foncé» (oscuro) y se adornan con cintas de
seda oscura negra y aplicaciones de encaje blaaco
Figura número 8,

6 crema. --]osefliu.

número 6.

Figura nCimero 9,

�EL MUNDO llUSTRADO

EL TRAJE MASCULINO.

\;)ea

L" ú ltlm" mod,.,-1 nglaterra al freote.-Corsés y chalecos.-Traje de "solrée".- Las
11
Joya.s.-El ..canotler" y el panamá."

(Ca,•t,i de"'"" va1·isiense).

¿Queréis permitirme 4ue me ocu- formal, por mucha fortuna que
posea, se vestirá siempre de un mope un poco del traje masculino'?
Tenéis marido, hijo 6 herma.no á. do sobrio y mesurado.
Se contentará. con llevar trajes
quien profesáis cariño y que deseáis
ver elegante y ataviado lo más po· cortados por el mejor sastre, camisible: este tema no será., pues, desa- sas lisas, pero aumirablemente
gradable para vosotras, tanto má.s, planchadas y de una tela muy fina,
cuanto que generalmente esos seño- escasas joyas, pero adornadas con
res tienen confianza en nuestro buen pedrer ías de primer orden. Hay
gusto y quieren consultarnos sobre que dejará la juventud todo lo que
es vistoso y de iantasía.
la ele~ción de sus trttjes.
La prenda de cabeza varía. El
Se dice siempre que las mujeres
son presumidas, y yo respondo que panamá de todos precios, de todas
mu0hos hombres lo son otro tanto. las formas y de todas dimensiones,
Es verdad que ellos afectan to- se encuentra todavía sobre todas
mar aires de desdén, cuando se tra- las cabezas; pero ha decaído como
ta de esas fruslerías; pero no por sombret o de vestir; se prefiere el
eso dejan de interesarse por el cor- canotier de paja gruesa con pequete de un traje, por el color de una. ñas alas, lo mismo que el sombrero
tela., ó p.or la forma de una cor- de fieltro blando gris con a las algo
ancbas.
bata.
Tambióa son grises los guantes
Según parece, se vuelve segura¡mente á las modas de 1830, y la. de piel de Suecia, y también cier· p rimera cosa que exige este estilo tos zapatos que, con los botines
blancos y rojizos con empeines ales' tener talle.
Por eso los hombres se inclinan tos y punt&lt;\S redondeadas, son los
á llevar corsé. Ya no se nos echará calzados del día, mientras que los
en cara el talle de avispa; esos se- zapatos de charol son los de noche
que acompañan á la media de seda
ñores nos reemplazarán.
y pronto se instalarán corseteros negra lisa con dibujitos bordados.
El bastón «crochet&gt;, ó de gancho,
en los barrios con tiendas eleganse hace de madera natural y se
tes.
Se lleva la coquetería hasta usar adorna con un a nillo. Los hay que
corsés de seda con los colores de ocultan en el puño un elegante lasu caballeriza de carreras, y en In- picero.
BARONES.A LlBET.
glaterra de donde nos llegan las
modas ~omo una consigna, los
señores ostentan los corsés, los tirantes, los elásticos que sostienen
Es un fenómeno hallar una mujer
los calcetines, con los colores de que haga la. felicidad de su marisus «clubs&gt; ó de sus escuelas, por- do.-MLL E. DE SOMMERY.
Fig. número 10.
que en ese país cada «club&gt; "!( ~ad_a.
El amor es una fiebre ardiente
escuela tiene sus colores d1stmt1- cuyo atributo es cambiarlo todo, y
su locura, creerse eterno.- MME.
vos.
Los más, di&lt;?en lo que saben; y de sus catástrofes, como lo son de
Los sacos tienen grandes sohl,pas COTTIN.
sus epidemias las ciudades mal adlos menos, saben lo que dicen.
y un ancho cuello. El chaleco es
ministradas y que descuidan el
*
generalmente de color. El chaleco
Las sociedades son responsables aseo.-CHANNING.
de tapicería, bo;dado por una. mi!-·
Et t€StJ1mEnto
no femenina amiga, ha pasado hgerarnente de moda, sobre todo en
la. ciudad.
Pero, en cambio, el chaleco de
Los bienes fueron ,aluados en $125,000.
punto de lana muy fina realzada.
poi· hilos de seda de color, está toLa m ayor part e de lo t estado conA Denver, Kansas Oity, St, Louis, Ohicago, New York,
da.vía en plena boga.
s ist ía en dos pólizas de $25,000
Se varían los colores, pero los
San Francisco y Los Angeles
cada un a, toma das en " L a Mu•
más de moda son el encarnado oscuro adornado con seda del mismo
tua", Com pañía de Seguros sobre
color más clara, y, sobre todo, el
la vida, de Nueva York.
chaleco de punto blanco por cuyas
ranuras corren hilos de seda color
IDlce pocos dfas que se practicó
oro ó negro.
ta apertura del testamento del nusEl chaleco y los bolsillos están trisimo Sr. Arzobispo D. Patricio
orlados por anchos galones de se- A. Feehan en la ciudad de Chicago.
da. del mismo color que las rayas.
llllnois. La fortuna del dlstinguidC\
El sombrero de copa vulgarmen- )relado
ascendió á cerca de. . . .
te llamado c:gibus&gt;, se lleva más $125,000 oro america.no; y según el
ancho y alto; los botines son lar- inventario que se h.O publicado, los
gos y con punta. El pantalón, bas- bienes que dejó fueron como sigue:
tante ajustado sin ser estrecho, debe caer absolutamente recto y el Dos pólizas de "La
pliegue del medio debe ser impeMutua,"
Compañia
de Seguros sobre la
cable.
La moda del cuello actual, tienVida, de Nueva York,
de á pasar. Se prefiere el cuello
por $25,000 oro cada
muy alto con puntitas de bordes
una, ó sean . . . . . $ 50,000 oro.
redondeados.
Divifieodo~ acumula.dos
La corbata es má.s ancha y se
sobre una de las pó• vuelve á las grandes pec!}eras. ]!:l
liws. . . . . . . . 9.329 oro.
color violeta ó violáceo y el ro¡o Otra póliza de seguro. 14.000 oro.
algo oscuro son los colores de mo- Acciones en: efectivo y
da. Los lazos hecbos no se admiten
en Bancos. . . . . . 37 .000 oro.
sino en viaje; la corbata blanca
Entre las dlsp0siciones del separa ir con frac de soirée, debe ser
bastante ancha y de muselina muy ñor Arzobispo, en su testamento. se
hicieron éstas:
fina.
A su hermana, señorita Kate
La pechera de la camisa toda lisa,
de hilo muy fino, es lo que se usa Fieehan, que estuvo siempre con él
basta su muerte, $40,000 oro en bode más distinguido.
Sin embargo, sobre todo para la nos y $25,000 oro en una de las pó«toilette&gt; de noche, se admiten los li'.63s de seguro; á la señore Ana A.
caprichos; piqué rayado, pliegues Feehan, viuda del señor Doctor
]Eduardo L. Feehan, hermano del
anchos, etc., etc.
La ca.misa de color de zefir, de ,señor ArzobispO, $25,000 oro de
batista de seda, se llevan de día -otra de las pólizas, y $5,000 oro en
con los' puños de la misma tela, y efectivo; á la Academia de San Patricio de Chioago, de la que es preel cuello de hilo b lanco.
.
Se reser,, an camas en Carro Pulman para todos los puntos en
Detalle importante: los hombres -ceptore su hermaDa, Madre Maria
los Estados U nidos. Los Restaurants y Carros Comedores de H arusan más joyas: cadenas, botones Catalina, $10,000 oro de la última
ver en la Línea de Santa Fe, son ~enombrad&lt;?s.e~ el mundo entero.
de chaleco, botones de camisas pue- :póliza; á la escuela "Santa Marta"
Para precios, itinerarios .y otros mformes, d1r1g1rse á
den ser de lo más rico; hasta los oe enseñanza práctica para voroW. S. Farns&lt;Worfh.-Agente General.
broches de los tirantes son de oro. nes, de Feehanville, Illinols, que
Este lujo sólo se lleva por los era la institución por la que más se
1' San Francisco, Núm. 8, llléxlco, D. F,
interesaba.
el
eelior
.Arzobispo,
se
jóvenes muy ricos y muy lanza.dos
entregaron los $4,000 restantes de
en el mundo elegante.
El padre de familia., ó el señor la tUUma póllsa.

o

del Ilmo. Sr. Arzobispo Fechan

"SANTA FE," LA MEJOR RUTA.

Ud. á su Derecha.

Siempre que hablamos y tenemos nuestra vista fija á determinado
lugar, habrán Uds. notado que lo hacemos mirando invariablemente
hacia nuestra derecha.. Es la ley natural. Tome cualquier día un
asiento en el P aseo y se convencerá de ello. Encontrará el noventa y
cinco por ciento que inconscientemente voltean sus cabezas siempre
á la derecha.
Cuando vaya á caballo por el Paseo con dirección hacia Chapultepec, vea á su derecha, allí está el

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pronto se pondrán para indicar las esquinas de las calles.
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Dentro de muy pocas semanas verá un buen número de obreros
llevando sus herramientas para empezar el drenaje y colocar los tubos para el agua, y poco tiempo después se harán las calles con asfalto.
No sea Ud. como uno de aquellos que les decía á sus amigos, hace
cinco años, que los terrenos del

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y pregúntele por qué ha preferido este lugar á otros numerosos que
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el suyo.
Uno de los más prominentes negociantes mexicanos acaba de comprar lotes por valor de cincuenta y dos mil pesos en el Stilwell Place,
la semana pasada. No pagó más de diez mil pesos al contado, y el resto lo pagará en nueve años. ¿,Cuánto llegarán á Yaler estos lotes dentro de nueye años, si siguen aumentando en cada año un diez por
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                  <text>El Mundo Ilustrado comenzó a circular el domingo 14 de octubre de 1894 en Puebla, inicialmente con el nombre El Mundo Semanario Ilustrado. Su principal objetivo era el de proporcionar una recapitulación de los acontecimientos nacionales e internacionales, así como promover la verdad y la justicia. En un inicio estuvo auspiciado por el gobernador de Puebla, el general Mucio P. Martínez. En 1895 se mudaron los talleres a la Ciudad de México. Para Reyes Spíndola fue primordial dar a conocer artistas y escritores mexicanos, por lo que contó con colaboraciones de ambos para la publicación. Es posible considerar que de 1904 a 1908 fue la época de oro del semanario debido a que la calidad, tanto de contenidos como artísticos, alcanzó un gran nivel. En 1908 Reyes Spíndola tuvo que vender el semanario debido a problemas personales, en junio de ese año se anunció el cambio de administración y, que, a pesar de ello, iban a continuar manteniendo sus estándares de calidad y formato. Sin embargo, Víctor M. Garcés, el nuevo dueño, y su equipo hicieron algunos cambios, se mudaron de domicilio dos veces, cambiaron el formato del periódico, y, debido al abaratamiento de costos, la calidad del papel bajó y sólo se usó el de buena calidad para secciones específicas y el uso de la fotografía para las portadas fue más frecuente. En 1913 la empresa Actualidades, Artes y Literatura adquirió el semanario y en 1914 sus talleres fueron apropiados por el gobierno de Venustiano Carranza, sin embargo pudieron seguir editando el semanario por unos meses más gracias a la existencia de otras imprentas instauradas por Díaz. ​ Este fue un momento de crisis para la editorial ya que se encontraban en aprietos debido a la Revolución, por lo que la falta de recursos y personal fue frecuente, sin embargo, se las arreglaron para no bajar más la calidad de la publicación. Sin embargo, en ese mismo año El Mundo Ilustrado cerró definitivamente, mientras que su fundador, Rafael Reyes Spíndola, se encontraba en el retiro.</text>
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      <description>A resource consisting primarily of words for reading. Examples include books, letters, dissertations, poems, newspapers, articles, archives of mailing lists. Note that facsimiles or images of texts are still of the genre Text.</description>
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          <name>Título Uniforme</name>
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              <text>https://www.codice.uanl.mx/RegistroBibliografico/InformacionBibliografica?from=BusquedaAvanzada&amp;bibId=1752362&amp;biblioteca=0&amp;fb=20000&amp;fm=6&amp;isbn=</text>
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                <text>El Mundo Ilustrado comenzó a circular el domingo 14 de octubre de 1894 en Puebla, inicialmente con el nombre El Mundo Semanario Ilustrado. Su principal objetivo era el de proporcionar una recapitulación de los acontecimientos nacionales e internacionales, así como promover la verdad y la justicia. En un inicio estuvo auspiciado por el gobernador de Puebla, el general Mucio P. Martínez. En 1895 se mudaron los talleres a la Ciudad de México. Para Reyes Spíndola fue primordial dar a conocer artistas y escritores mexicanos, por lo que contó con colaboraciones de ambos para la publicación. Es posible considerar que de 1904 a 1908 fue la época de oro del semanario debido a que la calidad, tanto de contenidos como artísticos, alcanzó un gran nivel. En 1908 Reyes Spíndola tuvo que vender el semanario debido a problemas personales, en junio de ese año se anunció el cambio de administración y, que, a pesar de ello, iban a continuar manteniendo sus estándares de calidad y formato. Sin embargo, Víctor M. Garcés, el nuevo dueño, y su equipo hicieron algunos cambios, se mudaron de domicilio dos veces, cambiaron el formato del periódico, y, debido al abaratamiento de costos, la calidad del papel bajó y sólo se usó el de buena calidad para secciones específicas y el uso de la fotografía para las portadas fue más frecuente. En 1913 la empresa Actualidades, Artes y Literatura adquirió el semanario y en 1914 sus talleres fueron apropiados por el gobierno de Venustiano Carranza, sin embargo pudieron seguir editando el semanario por unos meses más gracias a la existencia de otras imprentas instauradas por Díaz. ​ Este fue un momento de crisis para la editorial ya que se encontraban en aprietos debido a la Revolución, por lo que la falta de recursos y personal fue frecuente, sin embargo, se las arreglaron para no bajar más la calidad de la publicación. Sin embargo, en ese mismo año El Mundo Ilustrado cerró definitivamente, mientras que su fundador, Rafael Reyes Spíndola, se encontraba en el retiro.</text>
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                <text>El diseño y los contenidos de La hemeroteca Digital UANL están protegidos por la Ley de derechos de autor, Cap. III. De dominio público. Art. 152. Las obras del dominio público pueden ser libremente utilizadas por cualquier persona, con la sola restricción de respetar los derechos morales de los respectivos autores</text>
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        <name>El perro virtuoso</name>
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        <name>Enrique C. Rébsamen</name>
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        <name>Entre aves</name>
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        <name>Fiesta en Chapultepec</name>
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        <name>Fiesta floral</name>
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        <name>Frío</name>
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        <name>Gerente de ferrocarriles</name>
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                    <text>-- - -- -

AL . PUERTO
DE VERACRUZ

L
Año XI.-Tomo I.-Número 17.
Director: LIC. RAFAEL REYES SPINDOLA

MEXICO, ABRIL 24 D3 1904.
Registrado como artr IO d
cu
e segunda clase, en 8 de Noviem bre de 1894.

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UELVE ya, en los brefiales solitarios,
á palpitar la potente savia de la flora
americana. Guardan nuestras selvas
aún un vago y formidable aliento primitivo
y salvaje. En la soledad infinita de la montafia, donde el leopardo americano brama y
el águila imperial tiende sus alas por encima del rostro de un sol espléndido, donde
el cactus levanta sus carnosas pencas y las
lianas se enredan como una envidia que ataca á un enemigo augusto, flota algo que se
antoja el último hálito creador de la Naturaleza.
Cuando el Sol, con la parsimoniosa y lenta majestad de un pr6cer, se acerca al signo
primaveral, hay en el seno de la selva palpita.ciones que se sienten, sin escucharlas,
sin tocarlas, coh el sentido apenas delineado
en nuestras almas que la fisiología no ha lo-·
grado descubrir aún.

***

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La selva europea, refinada, civilizada, exquisita, tiene coqueterías de mujer fácil y
encantos un poco artificiosos, como las sonrisas de las mujeres. Las flores, que abren
sus corolas á todos los vientos, están clasificadas en los manuales académicos; se antojan pintad&amp;.s por la mano de una damita sobre un terciopelo verde. El Sol, al penetrar
por los encajes de la fronda, se filtra como
por los vidrios multicolores de una catedral,
con la apacible tenuidad propicia á los idilios elaborados y nimios de una civilizaci6n
que se avecina á la caducidad. Aqui la stlva tiene algo de salvaje: lo grandioso. Tiene
algo de primitivo: el misterio. Y algo también de siniestro: el peligro que acecha en
la cabeza triangular de la víbora 6 en la
t6xica corola de la orquídea. El Sol es brusco y fecundador, como un toro salvaje. La
flora se escapa de los catálogos, y se esparce, libre de la dominaci6n académica, en
milagrosas floraciones, irreverentes y hermosas.
La floresta europea está poblada de fantasmas, es cierto, ¡,ero de fantasmas que lo
mismo habitan los libros de historia que
los lugares de la selva. En cada rinc6n un
hecho hist6rico se acurruca, esperando, con
la sonrisa amuble de un cicerone, que vaya
un sl\bio á descubrirlo. Por dondequiera,
aun en el seno profundo del bosque, la mano del hombre ha impreso su huella, y el
signo de la esclavitud amengua y deteriora
la majestad nativa de la naturaleza.

***

La selva americana está poblada de misterios. ¿Qué tribu fué la que atraves6, al
trote bravo de sus piernas de bronce, el ojo
avizor y la flecha envenenada presta á la
muerte, por estos senderos? ¿Qué generaciones muertas frecuentan aún el misterio
de estos bosques?
El misterio, un 111isteriosecular, envuelve
á la abrupta montafia en cuyo flanco s6lo
braman las fieras, en cuya cima solamente
anidan los c6ndores. El colibrí, esmeralda
animal de reflejos de oro, paea como una
flecha de cristal, hasta perderse en el seno
de una flor de olores enervantes. No ostentan los árboles el coraz6n traspasado, signo
del amor que pasa, envclviéndose en la obscuridad; no tienen los altos encinos la simetría delatora de la mano del hombre. Los
sabinos, como ancianos caciques, tienden al
viento sus blancas guedejas, debajo de las
cuales pasan los vientos familiares al indio,
como largas lamentaciones de una raza que
desaparece en las tinieblas.
Cuando la tarde cae, cuando el sol dirige
su postrimera mirada, horizontal y vacía, y
los volcanes irisan sus nieves en las reverberaciones de un oro que se diluye en el negro de la noche, las luciérnagas, como un
emjambre de estrellas, de visita en la tierra,
vienen y van en la penumbra, con la cinti-

?rlutrno

ILUSTRADO

laci6n temblorosa de una lágrima en el
borde de unas pestafias negras.
Y la noche se puebla de formas, incompletas, rudas, como lm; animales apenas delineados de lafl primitivas creaciones terrenales. El paso del viento se antoja sollozo,
suspiro, grito de angustia 6 alarido de combate. Descienden las sombras de las altas
copas indecisas, y como cuervos sileuciosos,
van cayendo, cayendo.... A 1o lejos, con intermitencias desesperadai&gt;, brilla apenas un
lucero cuyos tenues rayos se quiebran sin
penetrar en las tinieblas, como una flecha
de cristal en un muro de acero. La noche es
mala en las montafias americanas.
No son las brujas ni los trai::gos que pueblan en la noche del sábado las seculares
selvas europeas. Es el nahual que la imaginación indígena creó de la nada; es la lechuza cuyo grito es fatal á los enferm,&gt;s; es
tamhién la muerte, pero con manifestaciones más salvajes.
S6lo se mueve á lo lejos, en el linde de la
llanura, el ladino coyote que, con su tranco
silenci0so, aterra al indígena y lanza en el
seno de las sombras su lúgub1e alarido.

***
Ha llegado la época del veraneo. Se pueblan ya ias quintas graciosas de los pueblecillos del valle y comienzan á brillar entre
los árboles las luces familiares de las reuniones vespertinas.
La ciudad se torna más sileIJciosa aún que
de costumbre. Falta la animaci6n dominical y el bullicio de la metr6poli, en tanto
que las citas y las reuniones empiezan á
animarse en los pueblecillos cercanos.
Ya se inici6 la temporada con una kermesse en Mixcoac. Y otras de ella vendrán
más y más, á medida que la estaci6n avance. Los calores enervan en las calles asfaltadas, donde el sol de abril parece clavar
todas las flechas de su carcaj con la rabia
de un hombre enfurecido.
En Europa, los elegantes, los ricos, van á
la playa. Es una necesidad de la elegancia
y de la higiene. Al propio tiempo se descansa y se hace la "cura de uvas," la "cura de
aguas" 6 la "cura de leche."
Cierto que los climas más rigurosos que
el nuestro obligan á los hombres á recobrar
la fuerza que han perdido, y á las mujeres á
desquitar las obligatorias desveladas que la
etiqueta exige en el invierno. Entre nosotros
el clima es menos riguroso y la necesidad
d~l vE:raneo menos irnperiosa; pero la moda
es también reina y sefiora y manda que á la
llegada de las golondrinas, se apresten las
muchachas á emprender el pequeño viaje á
las cercanías.

ses las caricias del triunfo. Hay que esperar, hay que tener fe en el poder del arte.

***
Un gran soplo de vida regenera en el campo los brotes y hace temblar los tallos. El
Sol se avecina lentamente al signo del equinoccio, regando sobre la tierra todo el oro
de sus miradas protectoras.

8'{emo.

~rw
81LUtTA.
Surge entre follajes su opulenta estancia,
habita un palacio de rara elegancia:
el flordelisado del Rey Sol de Francia.
Es blanca y marmórea como Gala.tea,
en venas azules su san¡rre serpea
y en sus verdes ojos Amor aletea.
Su &lt;livino labio, que á Jesús invoca,
mana tantas mieles, que la abeja loca,
creyéndolo mirto, sedienta lo toca.
Su pie, por pequeíio, cuál sedur.e y tienta:
cabe en una rosa y holgado se asienta
en el zapatito de la Cenicienta.
Por todo lo bello vibrante delir:.i.:
la mano del Arte sus nervios restira
para herirlos cuerdas de una ebúrnea lira.
Vestida con traje de Mari-Antonieta,
el minuete baila, graciosa y coqueta;
mas no con su esclavo y amante poeta.
Causa en el teatro envidia y desvelos:
las mujeres sienten al mirarla celos,
porq UP. á ella se enfocan todos los gemelos.
Cuando con altivo norte de princesa
por los bulevares cruza en su calesa,
provoca en los hombres fruición y sorpresa.
Deja como estrella luminoso rastro,
constelan sus finos dedos de alabastro
gemas irisadas cual fragmentos de astro.
¡Qué bruna la noche de su cab~llera
que al ósculo suave de brisa ligera
triunfante se extiende como una bandera!
¡Oh, quién fuera dulce pájaro canoro
para darle trovas de ritmo sonoro
-desgrane de perlas en copa de oro!
Pero nadié intente hacer] a su amada,
que como en sus cuentos dice Scherezada.,
á toda princesa la defiende una hada.
¿Acaso á la virgen Cupido es infausto?
Al dios no le acepta en dulce holocausto
ni flores ni joyas: ni á Siebel ni á Fausto.
Hay sin esperanza que amar á la diosa:
quemar nuestra alma-débil mariposade sus ojos verdes en la luz radiosa.
JUAN B. DELGADO.
México, á 24 de abril de 1904.

bra~ mov1bles en sus costados vírgenes, impacientes d·e moverse en su futuro elemento».
Las maniobras de botadura fueron dirigidas por el Ingeniero Garelli y por el Jefe de
Ingenieros Sr. Zuali, á quienes estuvo encomendada la construcci6n del buque, haciendo los honores de la casa á los invitados el
propietario de lo~ talleres, Sr. Odero, y' los
empleados superiores de la fábritla.

vi111- v' :J ..
-

~~- 3.J'J.·

,'~

..........

***
El mismo peri6dico hace del barco la siguiente descripci6n, que extractamos y que
i,;e refiere á su tipo y capacidad y al armamento de que está dotado:
«L~ nave_ tiene sus líneas muy elegantes y
sus d1mens1ones son las siguientes: eslora,
75. 70 metros; manga, 10.30; desplazamiento, 1,200 toneladas, y una velocidad de 17
nudos por hora. La capacidad de sus carborniras le permitirán recorrer una distancia de
5,000 millas á la velocidad minima de 10
millas por hora. Está dotada de dos máquinas de triple expansi6n, con fuerza de 2 OOU
caballos, y son alimentadas por dos calderas
tipo «Bleckyden expresa boiler».
«Su armamento consta de dos cañones de
tiro rápido de 10_0 milímetros, uno á popa y
otro á proa, servidos por elevadores eléctricos capaces de llevar 24 cartuchos por mi.
nuto desde las santabhbaras. En las ar•
maduras y en el puente de mando, tendrán
otros 5 cañones de 57 milímetro~, servidos
también con rapidísimos elevadores eléctricos.

,,La tripulaci6n estará compuesta de 20 oficiales y aspirantes y 90 marinos. teniendo
un departamento capaz de alojar 270 toneladas de transporte, entre oficialee y soldados.
Seis embarcaciones, de lae cuales dos son de
vapor, permitirán el desembarque de toda la
tropa.
«Todos los departamentos están dotados de
ventiladores eléctricos, y la corriente la sumi.

EL CARONERO MEXICANO «BRAVO.&gt;
(De una Ta•':ieta Postal.)

nistran dos dinamos «Bergman», movidos
por motores «Tosin; los cuales producirán
además, la energía necesaria para el alum~
brado, sefiales, elevaci6n de las municiones
talleres mecánicos y para un potente proyec~
tor eléctrico, colocado en el palo trinquete.
Cuenta, además, con una moderna instalación frigorífera para la producci6n del hielo.
«El decorado de los camarotes es verdaderamente admirable por el gusto moderno
de las decoraciones, la elegancia y la justa
entonaci6n de todo el local. La cámara exquisitamente acabada, está dotada de t~bos
de ventilación y provista del más perfecto
confort.
«Espléndidos son los camarotes de los oficiales, y entre todos, el del Comandante está
ricamente artesonado,&gt;.

.
El Nuevo Cañonero Mexicano

***
El Maestro Meneses, con laudable empefio,
se muestra decidido á dominar, á vencer la
indiferencia de nuestro público. Es una tarea honrada, meritísima y muy de la alta
personalidad que la ha emprendido.
La ''Sinfonía Fantástica" de Berlioz es
digna de que la escuche todo aquel que tenga un átomo·de pasi6n en el espíritu. Porque no es la música sabia y pedante del que
manifiesta sus conocimientos ante un público selecto; es el grito de quien siente en su
alma la mordedura del dolor; del que siente
llover sobre su espíritu todos los rocíos del
amor humano.
Se dice que es una autobiografía musical:
bien puede serlo. Los griros de pasión son
humanos, perfectamente sentidos, perfectamente comprensibles; la fantasía vigorosa
de Berlioz crea escenas de una placidez infinita, como puestas de sol en una playa tranquila y azul, en cuyas lejanías se pierden
las velas triangulares de las barcas.
Pero tiene también escenas grandiosas, de
un. alto relieve dramático, como la del sábado en la selva, en la que parece escucharse
el grito de los trasgos, la canci6n de las brujas voladoras, acompafiadas por el coro siniestro de lechuzas, de ojos relampagueantes.
Bien vale el esfuerzo del maestro Mene-

:Et MUNDO ILUSTRADO

Botadura del "Bravo" en Génova

E

L día 22 de marzo último fué botado solemnemente en los astilleros de Odero,
Sestri Ponente, de Génova, el cafionero «Bravo», construido por cuenta del Gobierno mexicano.
Al acto, que se vi6 concurridísimo al decir de la prensa italiana, asisti6 el Ministro
Plenipotenciario de nuestro país cerca del
Gobierno del Rey Víctor Manuel, y su bella
y distinguida esposa, que fué la madrina del
«Bravo» y que rompi6, siguiendo la costumbre establecida para esta clase de ceremonias,
la botella de champaña contra el espol6n del
cafionero. Además del sefior Ministro y de
RU esposa, asistieron á la botadura el Sr.
Welsch, C6nsul de México en Génova, y los
oficiales de nuestra marina Ingeniero Vare·
la, Jefe de la Comisi6n Inspectora; Inge~iero Robles, y el primer maquinista Howard,
quienes vestían de gran unif0rme.
«Hacia las diez-dice EL GoFFARO de 23
de marzo, -los a&amp;tilleros estaban henchidos
de gente. Cruzaban á lo largo dos torpederos
de nuestra marina, llegados para saludar al .
nuevo buque de guerra que, blanco y Jrallardo, bri!laba al sol, entre una profusi6n de
banderas y oriflamas, que reflejaban som

NUESTRO PAÍS.-PRES.A. DE SAN JOSÉ,-(SAN LUIS POTOSÍ.)

***
Terminado el acto de la botadura se sirvi6 á los concurrentes en los salon'es de la
casa constructora, un magnífico lunch, pronunciá?dose en~usiastas brindis, tanto por
los oficiales mex1canoe, como por los marinos
italianos.
. El _cañonero ,,Morelos&gt;, que se construye
también en Génova por el Gobierno mexicano, será botado en junio pr6ximo.
Quien prevé los males y no los previene, súfralos sin exhalar una queja, que bien merecidos los tiene.

*

Los enemigos del progreso lo son sólo en teoría, pues mucho les complace aprovecharse de
todas las ventajas que trae consigo aquél.

�Et :MtrÑi&gt;O ÍLUSTRADÓ

La Ultima Andanza

EL MUNDO ILUSTRADO

O sea el gracioso coloquio que pasó entre San Pedro, Don Quijote
y Sancho á las pnertas del cielo,

fl

UNQUE nada sobre el particular nos dejó
dicho Cide Hamete Benengeli, fueron tales
el dolor y la tribulación de Sancho á la muerte
de su amo y señoi·, que no tardó en seguirle á
la sepultura, dando con ello la. postrera y extremada prueba de su acendrada fidelidad al
ya nunca caballero andante por este bajo
mundo.
No se hallaba Sancho sin la sombra de Don
Quijote, pues el uno para el otro habían nacido
y juntos tenían de morir; así que, por más que
el cura y el barbero le animaron con sus
exhortaciones y Sa,nchica con las esperanzas
de que al fin y al cabo no habría más remedio
que parar en un gobierno mejor que el de ma·
rras, conforme á las predicciones de Don Quijote, que le auguraron títulos para él y los
suyos, hasta sus te1·ceros netezuelos, houra y
consuelo de su madura y suave vejez, entróle
al buen escudero un desmayo, una flojedad y
un descaecimiento, que á los seis ú ocno días.
de dar con sus molidos huesos en la fosa el ingenioso hidalgo, entregó á Dios su menguado
espíritu el simplicísimo villano.

humilde y bien criado, como yo, de llana condición ; hablarle be, y tengo para mí que ha de
abriros las puertas de par en par como ahora
es de noche.
Y diciendo y haciendo, tiró de su amo, y tras
no corta caminata, dieron ambos con el estrecho pórtico de la perdurable mansión de los
j·1stos.
Asomóse al ruido San Pedro y recibió con
grandes albricias á Sancho.
- Bien venidos sean lus pobres de espíritu;
pasa adelante, Sancho amigo, que ya te espe•
rábamos.
- Con quien vengo. vengo- replicó Sancho;
-aquí tiene vuesa merced, señor San Pedro, á
mi señor Don Quijote, de cuya compañía ni la
mesma muerte alcanzó á separarme. Entre él á
la par, como es justo, si no el primero.
-Don Quijote no entrará por ahora-contes•
tó San P edro,- que aún no le ha llegado su
vez.
-Rorros venimos de culpa ambos á dos-

Saocho,-si hasta aquí también llegan los maleficios de los malandrines encantadc.res, que
en los profundos infiernos los vea yo, á trueco
dé que me chamusquen las harbas, como á
punto estuvieron en la malaventurada aventura
del Clavijeño, ó Clavileño ó como fuere, que
escudero soy y no licenciado ....
- Déjate de divagaciones, Sancho amigo,
que veo que no tienes enmienda en ninguna

-Cepos quedos-saltó Sancho bastante
a~ostazado-ú oírnos han sordos, que nadie
viene á hacer usanza nueva, y alguno se entró
derecho por esa puerta sin que fuera.o á impedírselo sus fierezas, como aquél, que no digo
Y yo me sé. que de un t ajo rebaoóle la oreja á
Mar_cos ó Marco ó como quiera que se llamase
el hi de ....
-Alto ahí-vociferó á esto Don Quijote sin
poder contenerse,-ese que tú dices Sancho
fué Maleo, castigado con razón por' el seño;
San Pedro, y no conviene semejanza alguna
en el caso. Muchos caballeros acometieron con
las armas que tiñó la sangre, y no andará Je-

~q~ilatan, por la misericordia divina, en la
ultnna prueba mi purificación espiritual. Las
que el mundo todo recibió por sublimes locuras m_ía.s, sin que faltase algún mentecato que
las diputó de necedades, con lo que se contrastó su .v!!-lor, tienen en esta postrera andanza su dec1s1va consagr,. ción.
Ello _fué que Sancho no quiso entrars-a solo
en el cielo y acompañó en la penitencia á su
amo, hasta que por fin se entraron juo~os y los
dos están á la diestra de Dios Padre sentados
como es bien que estén para descansar de un~
vez de sus ya dtfioitivamente acabadas andanzas en este mundo y en el otro.
JOSÉ IJE LASERNA.

()
SELLOS HISPANOS
EL ESCORIAL

Terrestre leviatán, mole infinita
donde penetro atónito y remiso '
la parrill~ del Mártir-que el Rey quisocuán propiamente tu estructura imita.
El ánimo en tus bóvedas medita,
y á tus grandezas fúnebres sumiso, .
al ~ontemplar el cielo de improviso
sahendo de tus muros, resucita.
Por tu celda medrosa aún mira el mundo
cruzar rezando al Príncipe iracundo·
eres, alcázar, de su estirpe ejemplo: '
memorias dentro, soledad afuera
y vetusto y aislado, te contemplo '
cual la imagen mortal de España entera!

Manuel S. Píchardo.

•
Murió, pues, Sancho, acrecentando su pre,maturo fin y acabamiento la desolación que .va
reinaba en toda la Mancha por las nuevas del
fallecimiento de Don Quijote, y lo primero en
que pensó al em¡H'endtr el largo vil\je de la
eternidad, encaminándose derechito al cielo
(para donde el cura de su lugar había.le extentlido en cristiana confesión los pasaportes), fué
en reunirse allí nuevamente á su amo, lo que
Je ensar.chó el corazón rebosando alegría.
Pucos p11,sos había andado, cuando por la
opuesta verena divisó, nubláodosele un punto
el jubiloso rostro. una cuerda de condenados
que á más andar conducían unos espantables
Jemonios hacia los infernales antros.
-Priesa lleva esa gente-murmuró Sancboá lo que parece, y ligera como por florido cés·
ped camina. Por cierto que, ó yo no soy quien
soy, ó el mismísimo Ginés de Pasa.monte es
aquel que va de los primeros. Buena pro le
haga, que yo, fuera parte que no soy rencoroso,
no soy ·olvidadizo y pagarme ha la del Rucio.
Luego ·dando un gran suspiro, añadió:
-¡Oh Rucio mío, y cuán de menos agora te
echo para atajar estos vericuetos, que como
más de una vez oíle á mi buen Don Quijote,
que tanto tenía de predicador como de andante
caballero, llenos de espinas y zarzas habían
de estar, por ser los que á la bienaventuranza
eterna conducen!
Anuando, andando siguió Sancho Panza,
puestos los ojos en una· luz lejana y resplandeciente, como á modo de fa.ro celestial, cuando
apenas perdida en lontananza la endiablada
muchedumbre, topó su mirada con otra huma•
na figura que grave y melancólica y como
ensimismada, parecía vagar sin coocit:ncia ni
rumbo por las soledade« aquellas.
Acercóse Sancho, y abriendo desmesurados
ojos, entre medl'oso y asombrado, con asombro
y temor infinitos prorrumpió á grandes voces:
-Para mi santiguada que á quien. t engo
delante·no es otro q ne mi dueño y señor Don
Alonso Quijaoo el Bueno en cuerpo y alma.
¡Eh! Oigame, pardiez; vuelva en si, sefiot· mío,
que yo mismo soy, Sancho Panza, su fiel escudero, que en su busca venía, ai:&lt;i Dios me salve.
Salió de su letargo Don Quijote, pues él era,
y abalanzándose á Sancho, no tuvo más pala.oras que decirle sino echarse á Jlorar en sus
brazos como un chiquillo. Lagrimones como
bellotas lloraba también Sancho, y largo tiempo estuvieron a.mo y criado dando rienda al
gusto y al contento de vol ver á verse hasta
después de muertos.
Repuestos algún tanto, entablaron amigable
plática, que fué como sigue:
-::.;;Dígame por su vida, seilor mío-comenzó

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parte - interrumpió con paternal
acento Don Quijote.
Digo que me diga vuesa merced,
y para siempre me perdone, que
Sancho nací, Sancho morí y Sancho resucito, sin que á esto se le
halle compostura ¡.,or el sécula secuiorum amén, si no es cosa de encantamento el
que, no en el cielo, donde debiérades estar,
pero aquí dé con vuesa merced malencólico y
macilento ni más ni menos que el día que os
abandoné á vuestras penitencias en la Peña
Pobre, hecho un Beltenebrps.
- No es-con reposo y mesura respondió Don
Quijote-lance ninguno de encantamento, como
tú sueñas, Sancho amigo, el que aquí me retiene, pero como tú bien dices, penitencia, aunque distinta de la que tú piensas.
-¿,Penitencia de qué':'
-Penitencia de mis pecados. Este, Sancho,
es el castigo que llaman del purgatorio, y cuantos en él se veo, como yo me veo, pecador de
mí, tanto se hallan distantes de Jos atroces
tormentos del infierno cuanto de las d\cbas y
venturas celestes, puesto que en eso consiste el
purf!atorio, donde es el purgar de culpas y
pecados con las ansias y el anhelar de la
g loria cercana y sin poder en ningún modo
~atisfacerlos, mientras Dios Nuestro Señor no
sea servido.
- Eso es entonces como aquel de quien vuesa
merced me decía en cierta ocasión, nq sé si
mago, ó encantador ó á lo menos · gigante, que
abrumado de sed y el agua á la boca, no podía
beber, y descaído de hambre y con Jos frutos
á la mano, no podía comer, y así quien en tal
estado se mira, de él puede decirse, según di·
cen, que pasa las penas del purgatorio.
-Así es-dijo Don Quijote,-salvo que no
fué mago, ni encantador ni gigante, que fué
Tántalo aquel infelice. Yo lo mismo tengo que
resignarme al suplicio de la hambre y Ja sed
de Dios y su divina gracia que sin tregua me
acometen, hasta que, redimido, me abra el se•
flor San Pedro las puertas del cielo.
-Pues si en eso está -repuso el tozudo escudero,-véngase, sefior mío, conmigo, que tengo
entendido que el señor San Pedro era sujeto

r~.

jos el señor San Diego Matamoros, de los primeros entre los primeros, que me abonaría·
más ésos pelearon por la iglesia de Cristo:
nu_est~a santa madre, no como yo por mis anto¡ad1zas y arrepentidas fantasías.
-Pues siendo así, cada uno tiene su alma en
su almario, y no digo más, y quédese esto para
más &amp;Jlelante, y bueno está todo, pasémoslo al
raso, desnudo nací, desnudo me hallo, días
vendrán y n.trnca es tarde, si la dicha es buena
-gruñó Sancho, con otro sin fin de sentencias
refranes Y. _aun bellaquerías de su cosecha.
'
D~n Qu1¡ote, con gran resignación y parsimoma, exclamó:
-Estas son, ¡oh Sancho hermano! mis más
preciadas ejecutorias: sufrimientos,co'ntratiempos y amarguras hasta el iiltimo trance, que

()

En el Conservatorio
LA i il'Rll!IERA AUDICION PRIVADA
El día 16 del corriente se verificó en el Conservatorio Nacional de Música la primera de
las audiciones privadas mensuales que el plantel ha organizado con el propósito de estimular
el adelanto de los alumnos y el empeño de los
profesores.
La Srita Julia Genis, que fué quien obtuvo
el primer lugar entre los alumnos que tomarc,n
parte en el concurso á que nos referimos, tocó el

\

SRITA. JULIA GENIS.

vals &lt;la bemol&gt; de Moszkowski-una hermosa
p~eza, de técnica-y la tocó sin tropiezos, ha01endo desde lu~go sentir que iba enlazada su
propia sensibilidad á las bellezas musicales de
la composición. Sus condiscípulos, que llenaban la sala donde se efectuaba el torneo, la
saludaron con una salva de aplausos.
La Srita. Genis se inscribió en el Conservatorio el año de 1898, teniendo 11 años de edad·
de e~tonces acá ha obtenido siempre altas cali~
ficac10oes y más de una vez el primer premio.
Ahora cursa quinto año de piano y es discípula del Sr. César del Castillo, á quien debe desde los principios, su conocimiento de l¡ música.
Cursa, además, cuart o año de arpa, y tiene
verdadera vocación por este instrumento.

00

La pluma se vuelve pesada para quien con
ella lucha de continuo por ganar el pan de cada día.-GALTIER,
.

, ...,.._.!.,. ,e••••- '

insistió Sancbo, - y cosa jamás vista sería que
el escudero se entrase dejándose al caballero
á la puerta, cont,ra todo fuero y toda ley de
las andantes cabaI!erías.
-No hay caballerías que valgan, señor Panza, sino puntas y ril.ietes de soberbias y vanidades quti purgar, amén de otros pecadillosprosiguió San Pedro mirando de reojo á Don
Quijote, el cual tenía.se á un lado mudo é im·
¡,asible-á que le llevaron sus fierezas, puesta
la mano al hierro, en más de una injustificada
coyuntura ....

ESTUDIO FOTOGRÁFICO,
(Colección de la ''Cristalería de Ver11:ara,")

�EL MUNDO ILUSTRADO

EL MUNDO ILUSTRADO

Política •General
¡ les.-La unión de tos dos pueblos.-Bcosde la Ouerra.-La muer•
Francia y Alemanla.-Un antiguo rencor.--;-Utoplas lmpos : .
lid des tradlclonales.-Las dificultades pendientes.
te del Almirante Makaroff y la cortesla Inglesa.1va
a
R.usla Y la Oran Bretaña.- Tendenclas opuestas.-Asplraclones contrar1as.

S

I no fuera tan arraigado el sentimiento de
enemistad que por luengos años ha a par•
tado á Francia de su poderosa vecina; si no
hubiera en el fondo de ese antiguo rencor el
a¡nargo dejo de las derrotas sufridas y no se
sintieran en las manifestaciones antigermáni•
cas de los galos las explosiones de la pasión;
sí por otra parte, Alemania no estuviera tan
e~greída con la posesión del Rin, ni bu~iera
trabajado tan asiduamente durante las últimas
décadas por alcanzar la germanización cabal
y completa de las provincias que recobró por
medio del tratado de Francfort; sí no fueran
desapareciendo poco á poco, después de una
generación, las diferencias nacionales que .ª1:tes caracterizaban á los habitantes de la v1e1a
Lotaringia, podrían acept:i.rse con verdadero
regocijo, por los que sueñan en la unión cordial de los pueblos, las versiones que nos ba
comunicado el cable sobre aproximaciones é
inteligencias entre los gabinetes de París y de
Berlín. Se ha dicho, así como quien lanza una
noticia para sondear la opinión, que el Empe·
rador Guillermo, antes de terminar su viaje
de recreo por las aguas azules del Mediterrá•
neo estaría dispuesto á encontrar al Presiden~ de la República Francesa en su próxima
visita á Italia, y de ahí naturalmente se llega
á pensar que no estaría lejano el día en que se
vieran unidos por lazos de franca y leal amistad los dos grandes pueblos, apartados con
odios y alejados con resentimientos desde las
catástrofes de la guerra de 1870.
No se confirmaba todavía el rumor por medio de una nota más explícita, cuando un nuevo cablegrama vino á desvanecer la opinión
que pudo acariciarse por un momento: un periódico alemán, generalmente inspiraC:o en los
círculos oficiales, ha declarado las dificultades que se oponen á la anunciada aproxima-

ción, por no exaltar-se dice-el orgullo francés, que podría conside~ar este paso corno una
muestra de debilidad, y lejos de traer la solución anhelada ocasionar nuevas y más agrias
cornplicacione~. Las relaciones de Alemania
con Francia- concluye el diario aludido-de·
ben limitarse á las de dos países vecinos que
se miran con mutuas consideraciones; pero sin

el Grande, fundador de la dinastía reinante, después de abrirse paso
á través del reino de Suecia, para las aguas del Báltico, pensó en asentar sus reales á la sombra majestuosa de la basílica de Santa Sofía; data del tiempo en que buscando salida hacia los mares orientales para
su inmensa posesión de S iberia, buscó en el Asia del Centro la entrada
á los mares de China, amenazando por ende el imperio &lt;le la India; de
la época en que para atacar de flanco á la Sublime Puerta, dueña casi

en los pechos franceses la espada vencedora
de Moltke durante el «año terrible». Tal vez la
nueva generación, nacida lejos del odio tradicional, pueda ballar el olvido de la derrota;
difícil es, pero no es imposible, que al fin se
estrechen las manos los dos grandes pueblos
á través del Rin de arenas de oro, donde, en
las noches azules, todavía juguetean las valkirias y á las veces palpitan unidas las estrofas de Reine y de Musset.
Entonces las razas afines que resistieron con
los Vercingetórix y los Arminios á la dominación romana y llegaron á formar una nación
bajo el cetro de hierro que empuñaba el germano Carlo Magno, podrán trabajar en la
obra de la humana civilización unidas por
los mismos ideales, ya que á una se le debe la
libertad de examen predicada en la obscura
celda del fraile de Witenberg, y á la otra los de
rechos del hombre, alcanzados en medio de
relámpagos y trueno¡; de entre los escombros
humeantes de la Bastilla y al resplandor de la
revolución más portentosa de las modernas
edades.

***

EL ALMlRAJlo'lE l,KRlDL01''h', SUCESOR DE
MAKAROFF EN EL EXTREMO
ORIEN.T E.

nada má; que las que dependen de las relaciones diplomáticas.
Después de esta declaración, nada puede esperarse por ahora; ha de pasar algún tiem~o
antes de que se cicatrice la herida que abnó

UN ES:Pt..\ JAPONÉlS ANTE UNA COR'l'Elld:AROXAt.:nusA,

y á propósito de «entent.es,&gt; báblase también
de una aproximación entre Rusia y la Gran
Bretaña, á que ha dado origen, aparte de las
relaciones personales de los soberanC's de
los dos poderosos imperios, el británico
y ell moscovita; háblase de una cordialidad
posible provocada por las manifestaciones
de condolencia da.das por la prensa inglesa en la sentida muerte del Vicealmirante
Makaroff. El hecho es bastante jnteresante para que nos detengamos á analizarlo por un
momento. No son de ahora las rivalidades
ano-lorrusas; datan de la época remota en que
cada uno de los dos pueblos pensó en el dominio del Asia Central, de la época en que Pedro

UN GRUPO DE AMAZONAS RUSAS.

de la Corona, hecha
en ocasión solemne
ante la Cámara de
los Comunes, es una
fantasía del Gobierno moscovita, á la
cual no accederá de
buen grado el Gabinete de St. James.

LA ARTILLERÍA RUSA EN CAMPARA.-UN ACC'IDENTE.

por completo del Mar Negro, arrebató las pro•
vincias caucásicas, marchó sobre el Turkestán
y se aproximó á la planicie del Iram, que va
á desembocar en el Pendjab; de la época en
que, por su parte, comenzó Inglaterra á codiciar la posesión de Egipto, á fin de oponerse á
los avances alcanzados sobre el imperio musulmán; datan, en fin, de las dos cuestiones
de Oriente, el cercano y el remoto, cuya posesión despierta las concupiscencias todas;
de la suerte que se destina á los dos «hombres
enfermos», el de Europa y el de Asia, cuyos
despojos cada cual para sí desea, y en la imposibilidad de conseguirlo, procura conservar
por artificios diplomáticos una vida facticia
en aquellos cuerpos sociales destinados á perecer, galvanizándolos pvr reformas de tendencias modernas, la mayor parte inaplicables á
esas petrifiicaciones de nacionalidades.
En esa virtud, no es sólo la supuesta 6 real
tendencia proniponesa que ha mostrado la
prensa del Reino Unido desde antes que esta•
liaran las hostilidades, lo que aleja entre sí á
Rusia é Inglaterra; no es sólo la alegada co•
munidad de intereses que se dice existe entre la
señora de los mares con su gran imperio colo·
nial y las aspiraciones del recién rejuvenecido
Japón, lo que hace trabajosas las aproxima•
ciones anunciadas.
Podrán los publicistas britanos manifestar
una cortesía más 6 menos sincera ante un acontecimiento que llena de luto al pueblo ruso;
podrá verse disminuída la corriente niponófila
hasta agotar las explosiones de rusofobia que
en estos días se han observado; pero eso, que
es nada más que la apariencia de las cosas y
que no significa ni puede significar la verdade·
ra wndencia del pueblo y del gobierno de la
Gran Bretaña, no puede dar la solución de
los problemas pendientes ni dar satisfacción,
ni con mucho, al deseo de San Petersburgo de
obtener un puerto en el Golfo Pérsico, lo
cual, 1&gt;or declaración oficial de un Ministro

*

* * esperando la solución
Entretanto, ahí quedan
des~ada: la expedición al Tibet, la determinación de . esferas de influencia en Persia, la
clausura perpetua del Mar Negro á las escuadras moscovitas y, sobre todo, en la actualidad, la alianza anglojaponesa, que ha dado
ocasióc á las acusaciones de complicidad 6,
más bien dicho, de parcialidad, lanzadas contra Inglaterra á propósito del primer ataque
de Puerto Arturo, que se decía preparado en el
puerto britano de Wei-Hai-Wei, · y al hablar

de la última tentativa emprendida por el Almirante Togo para cerrar la bahía del puerto
ruso, en que se dice que fueron barcQs con bandera inglesa, vistos poco antes, los que echaron
á pique los acorazados y las baterías de la
costa, en el frustrado intento.
Por más poderosa que en el Reino Unido sea
la opinión pública manifestada en los periódicos; por más que tenga apariencias de realidad posi_b le la inteligencia anglorrusa apunti;.da en los últimos dfas, la consideramos fuera
de las circunstancias que se palpan y que hacen por ahora irreconciliables á los dos pueblos, no en lo político solamente, sino en lo
económico, por la oposición de sus intereses en
sus tendencias y en sus aspiraciones, y, por lo
mismo, orillá.dos á contraria suerte, á pesar de
las intenciones pacíficas y de la leal y franca
amistad que animan al Emperador Nicolás II
y al Rey Eduardo VII.
21 de abril de 1904.

LA GUBIRRA RUSOJAPONESA, -BOTADURAIDE UN SUBMARINO :U.N VLAOlVOS'l'OK,

z. z. z.

�EL MUNDO ILUSTRADO
EL MUNDO ILUSTRADO

Carreras en Peralvillo

Rtcutrdos t Tmprtsionts

El Club Hípico Militar y el Club Hípico Alemáu

EL Gttl\PUZON DEL GttlNO

E

GRUPO DB RURALES QUE TOMARON PARTE EN LAS CARRERAS,

LAS CARRERAS EN PERAL VILLO.-TOMANDO REFRESCOS.
EN PERALVIl.LO,-EL CAPITÁN BRIDAT,

Con el fin de allegar fondos para las familiaR de los soldados muertos durante la campaña de Yuratán, y en celebraci6b del aniversario del 2 de Abril, el Club Hípico Militar, con la cooperación del Club Hípico· Alemán, organizó unas carreras que se efectua-

rreras. En la tribuna tomaron asiento, además del señor Presidente, los Sres. Barón
Von F loecker, Encargado de Nrgocios de
Alrmania; Mayor Don Pablo Ei,candón; Don
.José María Mena, Administrador Principal
del Timbre, y Capitán Armando Santa Cruz.

la cuarta carrera, para oficiales, á 400 metros,

con obstáculos y en pista curva, obtuvo el
triunfo el Subteniente Ricardo Villamil. La
quinta, que se efectuó al t.rote, fué ganada
por el Capitán Man uel M. Bridat, y la sexta,
en la cual debían tomar parte únicamente

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...;_·-•u=;¡
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n 1,.

.........
r

Es el caso que al jugarse la cuarta carrera
el caball~ que montaba el Capitán de Arti~
llería Luis G. Gamboa, se encabritó al brincar un obstáculo, haciendo caer al jinete que
sufrió graves lesiones, pues fué arrastrado
y pateado por el brioso caballo. También el
Capitán Manuel Bridat sufrió una caída rec_ibiendo algunos golpes, afor tunadam~nte
ligeros.
El Sr. Gamboa fué atendido con todo esmero en el pnesto de socorros que se instaló
en el mismo hipódromo.
El Sr. General Díaz se retiró de Peralvillo
poco antes &lt;le la una de la tarde hora en que
termin 6 la fie~ta.
'

1a:

,.

ENIPERALVILLO. -EN EL PUESTO DE SOCORROS.

calendas una empresa atrevida por lo peligrosa. Sobre todo, en aciuella mañana hermosísima de octubri, de 1895, en que las olas gruesas, formidables, coronadas por cre~tas de
espu_m a, parecían amenazar con tragarse las
frágiles lanchas que habrían de comunicar al
buque con la tierra.
Sin embari?o, apenas hubimos fondeado tras
del fal1;1cho del Comandante del puerto, q~e se
encabritaba sobre el lomo del oleaje, llegó un
lanchón enorme, una especie de cetfoeo tripulado por ocho reml'ros, destinado á transportar á tierra, en confusión, pasajeros y carga.
Mientras el Comandante, mojado por el agua
de aqu~l _mar silvestri,. subía por Ja. escalera
con agilidad de funámbulo y se iba barco
adentro á_examinar papeles y á libar del pisco
que no deJaría dP. ofrecnle el Capitán M&amp;.cDougall, que mandAba el «ImperiaJ;i,, yo me entretuve Pn ver l'l transhordP. de los pasajeros..:...
distribución que, en los viajes marítimos que

•

E L SR. DETWILER., VENCF.DOR EN LA SEXTA CAHRERA,

ron el domingo último en el Hipódromo &lt;le
Peralv11lo y á las cuales ai;;istieron el f'eñor
Presi&lt;leute de la R"pública y el señor Secretario de (1-tierra y l\Iarina.
El Sr. General Díaz fué recibido por una
comisión espPcial que lo condujo á la tribuna de honor &lt;lescle donde presenció las ca-

VENCEOOR EN LA QUINTA
CARRERA,

RA frente á Salaverry, á bordo del vapor
«' mperial&gt;, de la marina mercantede Chile.
Salaverry es un puerto de la República
peruana. ¡Qué puerto, válgame Dios! Para los
que estamos acostumbrad.os á contemplar los
derroches de I a naturaleza tropical, exhíbese
Salaverry, que se encueati-a en el desierto como
ua bohío horripilante.
'
Así es casi toda la costa del Perú y la mitad
, de la de Chile. Desde Paita hasta Coquimbo,
en una extensióc de más de mil millas el ojo
d!3l vi~jero se fatiga contemplando ua~ sucesión 10te1•miaable de .rocas y de arenales que
no alegra la más mínima verdura como no sl'a
de cien en cien millas, en el lecho 'accident al de
algún arroyo form.ado por el deshielo de los
Andes.
Ocúi:rese preguntar cómo fué posible que l a
conquista de semejante territorio pudiera tentar á los españoles, á los Pizarros Al magros
Alvarados y Valdivias de la epopeya; y s¿
comprende cuán grande ha de haber sido la
fama de las riquezas del interior, para que
aquellos hombres se decidiesen á trasponer la
amarga extensión del desierto.
Estábamos frente á Salaverry.
Allá, á una milla de distancia, el mar se estrellaba furiosamente contra los acantilados
levantando nubes de espuma que, al azotar
roca, se clesenvolvían en abanicos de todos
colores. Hacia adentro, al norte, al sur, en
to?o lo que de la ,tierra a lcanzaba la vista,
m~danos, m{is médanos, rocas pelonas, monta~as arenosas en las cuales un sol ardiente
qmebra su luz con reflejos ofensivos. Por la
!JOche, la naturaleza se envolverá en el suda rió
1mpenetr_able de la «cama nchaca&gt;, esa niebla
sudamericana que extravía á los viajeros que
se 11veaturan en los «t11marugales:1&gt;.
;,Y qué es Salaverry? En las cuatr.o veces que
pasé frente á él, no le vi nunca. Está ocultome dijeron-tras los montes de arena. Desde
61 vapor no se ve sino el resto de un muelle
de hierro que el' mar arrancó en noche de
tormenta. Cerca está la ciudad de Trujillo
famosa en la historia del Perú. , Salaverry e~
el lu~ar por donde se embarcan los trujillanos. _Viénele su nombre d~l General Salaverry,
Presidente que fué del Perú, y hombre bizarro
Y noble, según le describl'. en alg-unas de sus
t~adiciones , el delicioso Ricardo Palma, rrínc1,pe de las letras bipanoamericanaF.
Desembarcar en Salaverry era por aquellas

LA AMBULANCIA LEVANTANDO AL CAPITÁN GAMBOA,

La p ri mera carrera , á 300 mett'os y para
individ uos de tropa, fué g:rnarla por el clarín de Artillería La&lt;lislao Ceballos, y la segunda, para ruraleFI,· por el guarda R,·fugio
l\Ién&lt;lez. Los miembros ,Je los clubs Militar
y AIPmán jugnron la trrcera r.arr.,ra., lleg1mdo primero á la meta el Sr. E. Weltnn. En

lo~ socios dPI Club Alemán, ror el Sr. Detwiler. Por último, la l'épti ma carrr1a se ju¡ró entre oficiales de los cuerpos rura]i,s, rei,nltim&lt;lo vP-nce&lt;lor el cabo primero Gumesi nclo &lt;hil Pozn.
Durante la fiest11, que se vió hastante con rri&lt;ln, ocmrieron dol'l accidentes la mrnt':dile~.

ESTUDIO FOTOGRÁFICO.
CONDUCCIÓN DEL CAPITÁN GAMBOA AL PUESTO· DE· SOCORROS. "

,- --. . .

,,_. CONDUCCIÓN DEL CAP{TÁN GAMBOA EN CAMILLA.

(Colecci6n de la "Cristalería de Vergara,")

�EL MUNDO ILUSTRADO

EL MUNDO ILUSTRADO
sas familias y caballeros de la buena sociedad tabasqueña.
El nuevo vapor es amplio y muy cómodo
para el servicio á que se ha destinado, y está
construído con los mejores materiales, conforme á un plano detenidamente estudiado.
En ambas fotografías y hacia la derecha,
se ve el "Abraham Bandala" empavesado
con banderas de diferentes naciones y adornado con lienzos de los colores nacionales.

•

El Gobernador de Guerrero

EN substitución del Sr. D. Agustín Mora,

SAN JUAN BA UTISTA,-INAUGURACIÓN DEL VAPOR &lt;ABRAHAM BANDALA.&gt;

duran un mes largo, adquiere singular importancia.
El lanchón en que los viajeros deberían ser
conducidos á tierra, tripulado por ocho cobrizos «cholos&gt;, viejos lobos de mar hechos al p.eligro y hechos á la «chicha&gt;, subía y bajaba
con rapidez vertiginosa. A veces, desde laborda del vapor, hubiese podídose casi tocarle con
las manos. A veces parecía sumergirse en un
abismo insondable. Cuando snbía, los«cho_los&gt;
del lanchón y los &lt;1:rotos&gt; del buque cambiaban
injurias. Rescoldos de la guerra.
Bajar á los pasajeros fué empresa, porque
con semejante agitación del mar, hacer uso de
la escalera resultaba peligrosísimo, cuando
no imposible.
Imagínese que había mujeres y niños .... Pusiéronse en ejercicio las grúas del barco: una
polea que constituye el extremo de un mástil,
sirve para que por ella se deslice una cadena,
cuyo último eslabón se relaciona con la argolla de un tonel, en el que es embotellado un
pasajero. .. . . Luego, el «runrún&gt; del «donkey&gt;
de vapor; la cadena que se arrolla, levantando en alto el tonel; las voces de: «¡aguanta,
aguanta!&gt;; el pasajero que, metido en el barril,
se bambolea y gira por los aires, y, por fin, el
lento descenso con un millar de precauciones,
hasta que el pasajero llega al fondo de la lancha. La escena es pintoresca y la operación,
es, al fin y al cabo, sencilla. Así se desembarca en muchos puertos sudamericanos y en casi
todos los de Centroamérica, en la costa del
Pacífico.
Sin embargo, aquella mañana, el desembar•
co tuvo su nota que pudo haber sido trágica,
su incidente conmovedor al principio, chistoso
al fin, su novedad inusitada. Ya estaba repleta la lancha con veinte ó veinticinco pasajeros
que subían y bajaban, ma,reados en su mayor
parte. No faltaba que bajase sino uno y ese
uno era un chino que venía del Callao. Viejo,
flaco, amojamado, vestido de dril, con&lt;&gt;un sombrerillo de paja en la calavera. En la mano
llevaba una petaquita. Parecía de piedra, tal
era la impasibilidad de su rostro y la inmovilidad de su fisonomía. Le sentaron en el barril. ... runrún, · ya le izan, «¡aguanta, aguanta!&gt;, ya está suspendido á cinco metros sobre
nuestras cabezas y á veinticinco sobre el nivel
del mar .... ya le bajan .... Un estremecimien-

to de terror nos recorrió á todos, lo mismo á
los pasajeros que á los curiosos y que á los que
Pn la operación andaban ocupados. Un sacudimiento bruscG del mar, inesperado, incomprensible, bahía alterado el movimiento de
descenso del lanchón, y matemáticamente se
vió que, dentro de pocos segundos, el chino, en
lugar de caer al fondo de la lancha, sería cogido entre ésta y el costado el vapor, y, por lo
tanto, convertido en tortilla. El que maneja ha
. el «donkey&gt; tuvo una inspiración súbita, genial, rápida como el relámpago. Se vió que la
máquina desarrollaba toda la velocidad de que
era susceptible: de su cilindro salieron cinc:ienta metros de cadena, y el barril, con todo y chino, cayó con la _rapidez de una bala dentro del
mar. Ya era tiempo: un segundo después, la
lancha se estrellaba contra el buque y la cadena quedaba mordida entre ambas embarcaciones.
Segundos más tarde, el mar separaba al vapor inmenso y á la lancha, llena de inquietud
acaso más inmensa, y entonces, impreso ya el
movimiento de retroceso al «donkey&gt;, se vió
cómo emergía, sentado en su barril, con la petaquita en las manos, chorreando agua por todas partes y sin sombrero, pero impasible, inmóvil, semejante á un ídolo asiático, el chino,
cuy.o viaje de treinta metros por debajo del nivel del mar, había durado apenas veinte segundos que á nosotros nos parecieron veinte
siglos ..... .

..

que falleció últimamente, acaba de ser nombrado Gobernador del Estado de Guerrero
por la Legislatura local, el Sr. Diputado D.
Manuel Guillén, persona de honrosísimos
anteceden tes.
El Sr. Guillén nació en el pueblo de San
Jerónimo [Distrito de Galeana, Guerrero]
el 24 de Enero de 1839. A los quince años
fué enviado por sus padres á estudiar á la
Universidad de Boston, E. U., y estando ya
para recibirse de Ingeniero, tuvo que regresar á México, con motivo de los acontecimientos que se desarrollaron en el país al
proclamarse el plan de Ayutla. Pasados estos sucesos, regresó á San Francisco California, donde estuvo colocado como intérprete
en un banco, y después como empleado superior de una casa comerrial en Mary Wille.

·~
.

"-'.

-

~

..

, '1

-

;

ENRIQUE MARTÍNEZ SORRAL.

El Vapor '·'Abraham _Bandala"
Publicamos en esta página dos fotografías
que representan el acto de inauguración del
vapor de río "Abraham Bandala", construído-en los astilleros de la "Tabasco-Chiapas Trading C&lt;?", en el puerto de Frontera.
A la ceremonia concurrieron el Sr. Gobernador del Estado, Gral. Bandala, los altos
empleados de su administración y numero-

Sr. D. Manuel Gnillé?i, GobeNiador del Estado
de·G-,ierre,•o.

Al poco tiempo, el Gobierno Federal nombró al Sr. Guillén Cónsul de México en San
Francisco, y al:í contrajo primeras nupcias
con una sobrina del General Grant, Presidente de los Estados Unidos de América.
Al fallecimiento de su esposa, pocos años
después, renunció el puesto de Cónsul y se
trar.sladó á Europa, radicándose en París,
donde conoció á su actual esposa la Sra. Virginia Benítez de Guillén, con la que se unió
en matrimonio en la ciudad de Nueva York,
pasando luego á radicarse á esta ciudad.
El Sr. Guillén, lo mismo que sus hermanos Don Ramón y Don Luis, prestaron importantes servicios al ejército, habiendo pe•
recido este último heroicamente cuando con
el grado de Capitán militaba á las órdenes
del bizarro General Jiménez, defendiendo el
plan de Tuxtepec.
Desde el año de 1878 á la fecha, el nuevo
Gobernador ha sido Diputado al Congreso de
la Unión.

***

El Sr. Carlos Guevara Alarcón, que desde
la enfermedad del Sr. Mora desempeíiaba el
puesto de Gobernador interino, hizo ya entrega del gobierno al Sr. Guillén.
Los poetas son hombres que han conservado
sus ojos de niíios.

*

Más apasionadamente tal vez que á sus hijos

oa.rna.lea, ama. el hombre á 1us hijos:intelectuaINAUI.UBACIÓN DEL VAPOR CABRABAM:BANDALA,&gt;-REGRESQ DE LA COMITIVA,

le■,

_Los hombr~s verdaderamente dignos de elo•
g10, :3on sens1bl_es á la estimación, mas los desconciertan las alaba.nz·,.s.

El hombre que apetezca oír hablar con elogio
de su persom.. , guárdese de elo~iarse á sí.mismo, porque el &lt;yo&gt; es ~borrecible.

Envanecerse de su al.;urnia, fortuna 6 talen•
to, es reconocer que no los merece uno,

La modestia es ornamento del mérito1 le d&amp;
fuerza y realce.

*

•

*

�:tt MtTNDO llUSTRADO

EL MUNDO ILUSTRADO

Págin as de la Moda

El ídolo referido permane?ió_ expuesto ~urante algún tiempo en la Bibhot~ca Pública.
de Cuernavaca, de donde fué enviado á cambio de algunas publicaciones, al Museo.

o

~'

El Corsé.-Lo que dice una cronista parisiense.-Ropa interior.-Nuestros figurines.

FASES DE: LUNi4

Los rncargan de á tres por vez, .
como para dejar siempre uno eu
reparaci6n en casa de la corsetera; tal reparaci6n es un sencillo
lavado, la cosa más fácil del
mundo hacer en casa, porque no
hay sino un modo de proceder.
Se quita la ballena y la guarnici6n 6 encaje que adornan. la
parte superior del corEé.
He aquí, pues, c6r,lo conviene
proceder una vez descocida la ballena.
Se extiende sobre una mesa de
madera blanca el corsé bien plano, y con un cepillo de uñas bastante grande, buen jab6n blanco
y agua caliente, se frota y lava
con intensidad.

DEL CARNAVAL

-,u ít.

I
La Luna, en esta noche, me da una
varia alucinación de forma extraña:
lo mismo que una luminosa araña
enhebrando su red, es esta Luna.
O es un tenue antifaz con el que alguna
bella estrella, fingiendo que me engaña,
vela su luz, y al empañarse empaña
la semisoledad casi oportuna.
Haciendo de Pierrot y Colombina,
mi Amada y yo dejamo,-, nuestra fina
burla al pasar por la Ciudad el coche;
y ya entre la Avenida me parece
la Luna, una gran not-a que ~mblanquece
la obscura cabellera de la Noche.
MAXIMTLIANO GUEV ARA .

II

VERACRUZ.-GRUPO) DE SOCI~S DEL «CLUB AGUILA.&gt;

Bajo el negro antifaz, corro tras una
aventura de amor y poesía,
y encanto, los disfraces por la vía
van detrás del placer y la fortuna.
No hay en mi corazón tristeza alguna;
ahogué el duelo en la copa de la orgía,

El "Club Aguila" de Veracruz
En este número encontrarán los aficionados
al «sport&gt; dos fotog-raf ías del «Club Aguila&gt;,
recientemente fun&lt;laélo en Vera.cruz por un
grupo de obreros de la localidad.
E l «Club&gt; á que nos referimos,. inauguró sus
ejercicios jugando en competenc1a con el Cluh
«Juárez&gt; al cual derrotó completamente el 16
de septie~bre del año próximo pasado. De
entonces acá, el «Aguila» ha tomado parte en
dieciséis partidos,resultando vencedor en, d&lt;?ce,
y derrotado únicalllente en cuatro .. La ultima
victoria la obtuvo sobre el «Club M1 '{to&gt;, compuesto por socios de otras agrupacion_es análogas y por algunos jugad&lt;?res de México.
Ojalá que f&lt;iguiendo el e¡emplo de la agru•
pación mencionada, se establezcan en los demás Estados, y aun en la Capital, centros de
recreo donde la clase obrera encuentre entretenimient0s tan útiles y agradables como; son
los que ofrece el sport.

o
UN IDOLO CURIOSO
En el nuevo salón del Museo Nacional recientemente abierto al púbI-.co. acaba de colocarse un curioso ídolo de piedra toscamente
labrada, que representa á un hombre y una
mujer sentados.

EL CLUB «Át,.UILA&gt;, DE VERACRUZ, EN EL CAMPO DE EJERCICIOS.

y borracho de vino y de a~egría
en medio al Boulevard, miro la Luna.
La Luna en m1mgua por el cielo sube,
y al desg-ranarel sen&lt;? de una.nube
que mil jazmines lumrnosos v1e1·te,
Su romántico disco se me antoja
la taciturna y amarilla hoja
de la vieja guadaña ele la Muerte.
A. FERNÁNDEZ GARCÍA.

AD~

or¡, '-A.
1

1

kl[

III
Esta noche ele amur, cada radi ante
lucero es un jazruíu.
Bajo la fina
vestidura fantástica. camina
un P ietTot, mela1,c6lico y errante.
L:i. Luna asoma el lívido semblante
allá por la sonárnbulM coliria:
y y;_ ei;; un abanico de la. China
ó una flor de corola extravagante.
Pierrot1 en tanto, en la penuml:ra quieta ,
mira cóm 0 se alar¡!'a su silueta,
y siente vagos y confusos miedos,
pero al mirar el rost ro de su amaela.
la Luna, le dirige una mirnela.
y un beso con la. punta de los dedos.

lSEO
,
!

ALEJANDRO CARIAS,

Caracas, febrero de 1904.

~~p
Ningún siglo ba profesa el o el egoísrr o t3:n eles·
caradamente1como1el nuestro.-JORGE S A.ND,

TRAJES DE RECE:PCfÓN Y VISITA.

D

la importancia inmensa &lt;lel papel que desempeña el corsé ~n la " toilette"
femenina, creo útil teneros al corriente de sus diferentes transformaciones.
De unos años á esta parte han sido muy sorprendentes. El talle se ha alargado, se ha llevado la parte superior del busto muy hacia a rlelante, .
mientras que la par.te inferior del talle 13ntra hastit el punto de hacn
suponer que no existe; las caderas se comprimen mucho y el talle ape- ;
nns está arqueado.
P.
Ha sido, pues, una revoluci6n completa.
~
Ahora todos se han habituado á esta forma y todo el mundo la acepta.
Según parece, va á modificarse.
·
EL talle por detrás, que había quedado corto, vn á alargarse
sensi~lemente y á arquearse más debajo de los brazos.
Creo que el golpe de vista, desde el punto e1ctético, va á gn·
nar.
Otra innovaci6n: IAs sederías chillonas, las hermosaR TOPaR
azules, se dejan para los corsés "reclames, " y los modeloR be- '
chos, para la exhibici6n; las mujeres más refina dasen sus hábitos de elegancia, llevan ahora corsés de cotí blanco, de sencillo cotí de hilo muy fino, tan ligP-ro casi como una batist_a y
q ue tiene la ventaja, sobre los tejidos de seda, de no neces1t11 r
forro, de será la vez flexible y resistente y ocupar el menor
puesto po@ible debajo de los abrigos.
· Se lava fácilmente, y esta operaci6n, lejos de perjudicar la buena
Se enjuaga, se escurre, se seca y se plancha lo mismo que la tela.
forma del corsé como se creería á primera vista, yergue por el conAgrego que este lavado no nece~ita ser frecuentemente efectuado
trarío las balle~as encorvadas por el uso y pone este objeto como si ¿ara_ los corsés. de las señoras cuidadosas, que llevan generalmente
fuera nuevo.
corp1fios exter10res 6 tapacorsés de mansounck fino, provistos sobre
ADA

MUSEO NACIONAL,-UN ÍDOLO CURIOSO.

•

•

�Et MUNDO !LUSTRADO

'.tL MUNDO ILUS'I'RADO
Publicamos también un elegante matiné
ec tat.mnento
de casa, confeccionado con tela de seda y
del
Ilmo.
Sr• .Arzobispo Fechan
adornado con pequefias aplicacionee de listones de seda y plisés de gasa. El matiné
Los bienes fueron valuados en $126,000.
lleva un pequefio escote en el cuello· las
mangas se confeccionan con toda amplitud La mayor parte de lo testado consistía en dos p61 izas de $25,000
estrechándolas un poco en los pufios. Po~
cada una, tomadas en "La Mu..
lo demás, el resto de la prenda es suelto por
tua", Compañía de Seguros sobre
completo y poco plegado, para que sus vuela vida, de Nueva York.
los ~ean lo más amplio posible.
Hoce pocos dfas que se practicó
Las blusas de verano fórmanse con telas
la ~ertura del testa.mento del Ilusde seda ó de sedalina, á cuadros ó de dia- trLs1mo
,Sr. Arzobispo D. Patricio
gonales, que son los labrados y dibujos que A. Feehan en la ciudad de Chicago
más en moda están. La confección de es- lllinois. La fortuna del distinguid¿
. tas blusas cífiese á la forma que dan al cuer- )relad.o ascendió á cerca de. • • .
$125,000 01-0 6iII!erioa.n.o; y segtín el
', polos corsés.de varilla recta de que se ha- i~ventario
qoo se h.O publicado, los
:i bla en las pnmeras líneas de esta página.
bienes que dejó fueron como sigue·
Los cuellos y los pufios ajústanse sin opri- Dos pólizas de "La
·
Mutua,"
Compafifa
mir demasiado. Los adornos constan de
de Seguros sobre la
aplicaciones de cinta maravillosa, colocados
Vida, de Nueva York,
en grecas, en líneas rectas ó en líneas sinuopor $25,000 oro cada
sas.
una, ó sean. • • • .$ 50,000 oro.
. Finalm~nte, la colección de trajes de vi- Dividendos acumulados
sobre una. de las pósita, concierto y calle, son originales · y de
lizes. · · · • • • . 9,329 oro.
buen gusto. Todos están confeccionados con Otra
p61.iza de seguro. 14,000 oro.
telas de seda, que en la estación actual se Acciones eI11 efectivo y
en Bancoe. . . . . . 37,000 oro.
emplean muchís~mo, y ador:nados con aplicaciones de encaJe, gasa y cinta maravillo- - Entre las dl..sposiciones del seArzobispo, en su testa.mento se
sa. Este artículo, como habrán observado n?r.
h1c1eron éstas:
'
nu~stras lectoras, se lleva y se ajusta bien á
A su he~mana, sefiorita Ka.te
la mdu:mentaria femenina moderna. Hubo Feehan:, que estuvo siempre con él
al~ún tlem po en que su empleo estuvo pros- hasta su muerte, $40,000 oro en bonos Y $25,000 oro en una de las pócn to.
·
lizas de seguro; á la, señ.oro, Ana A.
.cº11!-º en páginas anteriores he dado ex- Feehan, viuda del señ.or Doctor
plicaciones detalladas de trajes semejantes á Eduardo L. Feehan, hermano del
es~os, básteme decir á mis lectoras que se señor Arzobispo, $25,000 oro de
otra de las pólizas, y $5 000 oro en
SUJeten en todo á los figurines y procuren efectivo;
á la Academia de San, Pano alterarlos en lo má!:I mínimo.
tricio de Chicago, de la. que es pre-

todo de faldetas, porque las primeras sefi.ales se producen
siempre en el talle.
Así protegido el corsé de cotí blanco, conserva su frescura durante meses y meses. Se puede hacer desaparecer
una ligera mancha accidental frotando el cotí con un poco
de miga de pan.
El corsé de cotí de color claro, rosa, azul, paja se usa
tambiéu mucho; se ensucia menos fácilmente, pe~o también se limpia con más dificultad.
El tapacorsé, de que hablaba hace poco, es una de lae
prendas de "toilette" íntima que salen más caras y que
no se pueden comprar ya hechas.
La mujer elegante, cuidadosa de su "toilette," será
muy dificultosa para su tapacorsé. Debe sentar tan bien
como un corpifi.o muy ajustado.
Especialmente con la forma actual del corsé, que se lleva muy escotado por delante, el tapacorsé debe ser bastante ajustado para sostener perfectamente el pecho.
Si la señora es algo gruesa, es hasta preferible i;acrificar
la riqueza de esta prenda á su utilidad.

•

Josefina.

Avergonzarse de su condición anterior ó del
humilde linaje de sus padres, cuando se ha escalado alguna _altura, es mostrarse ingrato
para consigo mismo, es manifestará un tiempo
estrec_hez de espíritu y mal corazón orgullo y
estupidez.
'

la tlltlma p6Jba.

MATINÉ DE SEDA.

BLUSAS PLEGADAS, PARA TRAJES DE PASEO.

Los pliegues, los entredoses, los encajes,
ocupan puesto y no son resistentes para desempefi.ar el oficio que 1:1e exige de ellos. ·
Es preciso, pues, tomar un percal bastante
fuerte y ajustar exactamente cada tapacorsé como un verdadero corpifi.o sin ballenas.
Del mismo modo, debe ser bastante alto.
Basta una simple escotadura suelta rodeada
de un pequefio encaje.
Muchas sefioras mandan hacer sus tapacorsés de tafetán blanco, considerando que
esta tela es todavía más rei,istente·que el
percal, pero es aún menos agradable.
El corsé de cintas no es admisible sino
para las señoras muy delgadas, y hasta no
es posible que siente muy bien con la form:1 actual.

cepto.re su hermana, Ma&lt;lre Marta
Catalina, $10,000 oro de la ültlma
póliza; á la escuela "Santa Mar[a"
de enseñ.anza práctica para varones, de Feehanville, Illinols, que
era la institución: por la que más se
Interesaba el eeñ.or Arzobispo se
entregaron los $4,000 restantes' de

Este corsé de tul ofrece los mismos inconvenientes. Carece de resistencia, pero es
menos caliente y es una gran ventaja en los
veranos de grandes caloreR.''
Pertenecen las anteriores líneas á una cronista francesa de indiscutible mérito, que
es por decirlo así, el portavoz de la moda
e~ el gran mundo parisiense. Vosotras h~béis observado que no puede ser más precisa la extensa observación que hace iespecto
al uso de los corsés.

***

Paso ahora á explit ar los grabados de la
presente página. Verfis en ellos prendas de
ropa interior, corpifios de casa y paseo y
trajes de visita y calle.

Por lo que hace á la ropa interior, debo
deciros, ante todo, que no obstante el dominio de la seda en esta clase de confecciones, déjase el uso de esa tela para personas
adineradas y capaces de gastar lo que sea
necesario para satisfacer su capricho. P_ero
como la mayoría de nuestras familias, la inmensa mayoría que forma nuestra sociedad,
no debe ni puede hacer grandes desembolsos, deberá suplir la seda por telas de lino
ó de algodón. Aquél para el verano y primavera, y el último para invierno.
Estas prendas de ropa interior: camisolas,
justillos, batas de noche, etc., se adornan
con tiras de encaje y listones de seda, y como no requieren un talle ajustadísimo y cefiido en todo á las reglas de los . trajes, pue-

"SANTA FE," LA MEJOR RUTA.
A Denver,:.Kansas Oity,_ St, Louis, Ohicago, New York,
San Francisco y Los Angeles

TRAJE DE PASEO, PARA LA ESTACIÓN.

~en confeccionarse con entera libertad y á gusto de las personas
interesadas. Sin embargo, debe procurarse ante todo la holgura
para que no dificulten los movimientos del cuerpo.
'

Se reserva~ camas en Carro Pulman para todos los puntos en
los Estados Unidos. Los Restaurants y Carros Comedores de Har·
ver en la ~íne~ ~e Sa~ta Fe, son renombrados en el mundo entero.
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1 t '.San Franolaoo. Núm. 8, llléxloo, D. F.

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•

•

�EL MUNDO ILUST'B.ADO

·BELL·A S ·ARTES

'7ea Ud~ á su Derecha.
Siempre que hablamos y tenemos nuestra vista fija á determinado
lugar, habrán Uds. notado que lo hacemos mirando invariablemente
hacia nuestra derecha. Es la ley natural. Tome cualquier día un
asiento en el Paseo y se convencerá de ello. Encontrará el noventa y_
cinco p9r ciento que inconscientemente voltean sus cabezas siempre
á la derecha.
Cuando vaya á caballo por el Paseo con dirección hacia Chaputtepec, vea á su derecha, allí está el

STILWELL PLACE
Adelan te de Cuauhtemoc, pasando la~tercera Glorieta, á lo largo de
toda la hilera de eucaliptos y ligada por la antigua Calzada de la Teja, verá un gran terreno dotado con monumentos blancos que muy
pronto se pondrán para indicar las esquinas de las calles.
Dentro de muy pocas semanas verá un buen .número de obreros
1levando sus herramientas para empezar el drenaje y colocar los tubos para el agua, y poco tiempo después se harán las calles con asfalto.
No sea Ud. como uno de aquellos que les decía á sus am1gos, hace
cinco años, que los terrenos del

STILWELL PLACE
se adquirían por una canción. Siga el ejemplo de los demás y compre
sus lotes, obteniendo las ventajas de sus precios. Venga á nuestra
ofi cina; Primera de San Francisco, número 4, 6 á la de nuestros Agentes Generales, Sres. Prevost &amp; Vail, Primera de San Francisco, númer9 8, y Je daremos toda clase de informes, así como una lista de personas prominentes que han comprado lotes en esta COLONIA, donde
pie11san edificar sus Casas-Palacios. Vea á alguna de estas personas
que han comprado terrenos en

STILWELL PLACE~
y pregúntele por qué ha preferido este lugar á otros numerosos que

hay en la ciudad; le dirá la razón y podrá inspirarse para comprar
el suyo.
Uno de los más prominentes negociantes mexicanos acaba de comprar lotes por valor de cincuenta y_dos mil pesos en el Stilwell Place,
la semana pasada. No pagó más de diez mil pesos al contado, y el resto lo pagará en nueve años. ¿,Cuánto llegarán á valer estos lotes dentro de nueve años, si siguen aumentando en cada año un diez por
ciento, como ha ido sucediendo durante los últimos noove años que
han pasado?

EN ESPERA.

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(()uadro de N, Gord.l1rlan1l)

�GRANDES ·
.ALMAC.ENES
E.L
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CALLE

DE
S~n BERNAR_DO

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CALLEJUELA
MEXICO.
Constantemente recibimos en estos artículos,
así como en

DIPARTAMINTO DI CONff(CIONtS
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de la tela, es de un efecto completo.

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· Pídase el Catálogo. ·

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�L UNDO LUST~ílDO
Año XI.-Tomo,1.-Número 18.

MEXICO,¡M!YO 19 DE 1904.

Director: LIC. RAFAEL REYES SPINDDLA
Registrado como articulo de segunda clase, en 3 de Noviembre de 1894•

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S. M. VICTOR MANUEL 111.
De quien ha sido hu~sped en esto&amp; días el Presidente de la República Francesa.

Subscripción mensual foránea ...... $ 1,60
ldem

ldem en la Capital.$ l. 2ó

Gerente: LUIS REYES SPINOOLA

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                  <text>El Mundo Ilustrado comenzó a circular el domingo 14 de octubre de 1894 en Puebla, inicialmente con el nombre El Mundo Semanario Ilustrado. Su principal objetivo era el de proporcionar una recapitulación de los acontecimientos nacionales e internacionales, así como promover la verdad y la justicia. En un inicio estuvo auspiciado por el gobernador de Puebla, el general Mucio P. Martínez. En 1895 se mudaron los talleres a la Ciudad de México. Para Reyes Spíndola fue primordial dar a conocer artistas y escritores mexicanos, por lo que contó con colaboraciones de ambos para la publicación. Es posible considerar que de 1904 a 1908 fue la época de oro del semanario debido a que la calidad, tanto de contenidos como artísticos, alcanzó un gran nivel. En 1908 Reyes Spíndola tuvo que vender el semanario debido a problemas personales, en junio de ese año se anunció el cambio de administración y, que, a pesar de ello, iban a continuar manteniendo sus estándares de calidad y formato. Sin embargo, Víctor M. Garcés, el nuevo dueño, y su equipo hicieron algunos cambios, se mudaron de domicilio dos veces, cambiaron el formato del periódico, y, debido al abaratamiento de costos, la calidad del papel bajó y sólo se usó el de buena calidad para secciones específicas y el uso de la fotografía para las portadas fue más frecuente. En 1913 la empresa Actualidades, Artes y Literatura adquirió el semanario y en 1914 sus talleres fueron apropiados por el gobierno de Venustiano Carranza, sin embargo pudieron seguir editando el semanario por unos meses más gracias a la existencia de otras imprentas instauradas por Díaz. ​ Este fue un momento de crisis para la editorial ya que se encontraban en aprietos debido a la Revolución, por lo que la falta de recursos y personal fue frecuente, sin embargo, se las arreglaron para no bajar más la calidad de la publicación. Sin embargo, en ese mismo año El Mundo Ilustrado cerró definitivamente, mientras que su fundador, Rafael Reyes Spíndola, se encontraba en el retiro.</text>
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                <text>El diseño y los contenidos de La hemeroteca Digital UANL están protegidos por la Ley de derechos de autor, Cap. III. De dominio público. Art. 152. Las obras del dominio público pueden ser libremente utilizadas por cualquier persona, con la sola restricción de respetar los derechos morales de los respectivos autores</text>
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                    <text>L UNDO LUST~ílDO
Año XI.-Tomo,1.-Número 18.

MEXICO,¡M!YO 19 DE 1904.

Director: LIC. RAFAEL REYES SPINDDLA
Registrado como articulo de segunda clase, en 3 de Noviembre de 1894•

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1

:...

S. M. VICTOR MANUEL 111.
De quien ha sido hu~sped en esto&amp; días el Presidente de la República Francesa.

Subscripción mensual foránea ...... $ 1,60
ldem

ldem en la Capital.$ l. 2ó

Gerente: LUIS REYES SPINOOLA

�EL MUNDO ILUSTRADO
EL MUNDO ILUSTRADO

Humanidad y Jlnimalidad

do á la hembra, que el oso que ha desalojado
á su hermano de la caverna, que el gallo que
ha monopolizado el gallinero, que la gata hambrienta que ha devorado á sus hijuelos.
Como para los animales no existen ni el pudor ni el remordimiento, como viven exclusivamente para sí mismos, como el mundo ideal
y extra-animal les son ignorados y desconocidos, para ellos la necesidad satisfech11, el instinto realizado, son toda la vida y toda la felicidad. Al rededor del animal, la sensación, el
apet:to y la pasión presentes, le trazan el círculo restringido, limitado, infranqueable y no
franqueado de toda su existencia. El «ver de
terre amoureux d'une étoile~, es creación de un
poeta; esos gusanos enamorados de los astros
son concepción humana, extrahumana y sobrehumana; los g usanos no aman más que el estiércol y la podredumbre.
Si el hombre no hubiera sido más que un
animal pu1·0 y simple, jamás hubiera dejado de
ser feliz. Hubiera vivido pobre, hambriento,
miserable, desnudo. El estercolero de Job hubiera sido para él el lecho de pétalos de Petronio; las emanaciones del pantano, sus pebeteros del harem; los zarpazos de su hembra, los
besos discretos de Ofelia ó las tiernas caricias
de Julieta.
Pero el hombre es más que un animal. Tiene,
es cierto, los pies en el fango; pero Ia frente en
el empíreo._. Es una tortuga indignada contra
su carapacno; un reptil que aspira á las alas
del águila; un&gt;t babosa que quiere ser lebrel;
un topo que sueña con ser cóndor; un murciélago siempre envidiando á la mariposa.
De ahí la gran lucha. Combate sus emanaciones con perfumes; disiwula sus deformidades con vestiduras; pone las alas de !caro á
sus impotencias; reemplaza la belleza con la
poesía; suple la virtud con la hipocresía; la •

L hombre es un ser híbrido, un injerto
monstruoso, un compuesto extraño de todo
cuanto la Naturaleza ha creado de más
grande y de más mezquino, de más noble y de
más bajo, de más sublime y de más ridículo,
de más admirable y de más despreciable.
Por su estructura física, por sus funciones
fisiológicas, por' sus instintos bajos y por sus
necesidades materiales, es pura y simplemente
un animal, mal oliente como el cerdo, tosco y
pesado como el hipopótamo, ciei:ro y brutal como el toro, glotón como el pelícano, lento y
perezoso como el topo, estúpido y vanidoso como el pavo.
Sobre esta cepa rugosa, resinosa, áspera y
torcida, la Naturaleza ha injertado un alma;
aspiraciones ideales, pasiones generosas, sed
de ciencia, anhelos de virtud, esperanzas de mejoramiento, ilusiones de grandeza.
De ahí que el hombre sea su propio y peor
enemigo y que la felicidad con que sueña no
llegue á ser jamás una realidad para él. El rumiante que pasta, el reptil que se arrastra, el
ave que vuela, el pez que nada, llevan en sí
mismos su felicidad y su destino. Jamás reniegan de su propio ser ni protestan contra su misión en la tierra. Luchan contra otros seres ó
contra la inclemencia inerte y feroz; pero jamás
luchan contra sí mismos, ni contra su naturaleza, ni contra su destino.
Sus necesidades son virtudes; sus instintos
bajos, aspiraciones nobles; la satisfacción de
sus apetitos, gloria; la realización ele sus concupiscencias, placer y orgullo. Nada más
contento ni más feliz que la fiera que ha devorado su presa, que el macho que ha brutaliza-

E

__,,,,,,,.[

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•

'

ciencia con la imaginación; á lo ·real que derriba con una m.i.no, sustituye el ideal que construye con la otra.
¡Eterno descontento .... !Lo que es, no basta,
ni llena, ni satisface; lo que debía ser no llega,
ni se realiza, ni se cumple! ¡Eterno desengaño
también .... I La esperanza ofrece espejismo~
que la experiencia desvanece; la ilusión seduce
con brillantes y engañosas perspectivas que la
realidad dispers\t y disipa; llegado á lo que
creía ser la meta, el hombre se encuentra al
principio del camino; la imaginación crea mundos y el razonamiento los aniquila; la poesía
levanta monumentos que la vida reduce á escombros; todo cuerpo es humo; todo luminar, fuego fatuo; la vida no es más que la.preparación lenta y segura de la muerte; y la verdad, el retoque continuo, incesante y fatigoso
del eri-or.
Y sin embargo, el hombre vive, prospera y
se engrandece. Y es que la vida no es triun.fo,
sino lucha; que la fe licidad no estriba en
poseer, sino en adquirir; ni el poder en dominar, s~no en conquibta1; ni la gloria en subyugar, srno en crear.
Del fondo ele su infortunio surge la felicidad
del hombre. Lo importante no es trazarse límites, sino abrirse horizontes; la dicha consiste,
no en lli&gt;gar, sino f'n caminar, y la única fórmula posible de la felicidad es ésta: proponerse
realizar una obra grande y noble, y luchar, batallar, morir si es necesario, por realizarla.
Así lo han hecho los apóstoles de la virtud,
de la verdad y del bien, y en sus Tebaidas, en
sus estercoler·ó s, en sus calvarios y en sus hogueras. han sido más g-randes y má.s felices que
los sibáritas en sus lechos de pluma ó los dés- ·
potas bajo -sus mantos de púrpura.

Dr. M. Flores.

•

~ /L .

,
#.

'

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\
SRA. DOMITILA HIDALGO DE KUNHARD'l'.

El mes de las flor&lt;&gt;s.-Anlversarlo ¡¡-lorloso.-La
Exposlcl6n en Coyoacán.-Algo
de teatros.

S

E avecina el mes de mayo y con él se avecina todo el florido cortejo de la Primavera. En los primeros días de abril la flora comienza á desentumecerse apenas y sus largos
bostezos, después del sueño de tres meses, embalsaman el aire.
Tímidamente aparecen las margaritas, y los
renuevos apenas se dibujan en las cimas de los
árboles. La Naturaleza toda se antoja en ese
estado de atenta expectativa que precede siempre á los grandes acontecimientos. Es entonces el campo augusto y solemne como un templo. Los vientos parecen torpes, entumecidos,
como si sus alas, en la larga espera, hubieran
sufrido un principio de atrofia. Pasa abril;
mientras los botones revientan en lujuriosas
floraciones, las noches, cada vez más embalsamadas y más cortas, se llenan de los mil rumores imperceptibles, de los mil ruidos de la
savia que asciende á vigorizar los brotes, del
insecto que canta á las estrellas su epitalamio
primaveral, del reclamo de los pájaros en la
rama.
Es un gran laboratorio de vida. El amor,
propicio, recorre el mundo septentrional repicando en los corazones, activando la corriente de vida nueva, poniendo intensas fosforescencias en los ojos de l,...s animales, y perfumes turbadores en los pétalos que esmaltan
las frondas, como una maravillosa orgía de
colores.
Mayo es la virilidad de la Naturaleza. Crecidas ya las flores, cumplidos los antojos amorosos del insecto y de la corola, sobreviene la
beata tranquilidad que trasciende la Naturaraleza cuando su obra está cumplida. El ger·
roen vive ya, oculto en el nectario; el pájaro
ha terminado la labor de su nido, donde la
compañera empolla. Los insectos pasan atareados en proveer á la nutrición de su prole.

***

Mayo es también el mes de las ~almas gloriosas~ y de los matrimonios. La mujer, envidiosa de las nuevas galas que lucen las flores,
las imita, vistiéndose de blanco, como una
gran magnolia perfumada cuyos pistilos fueran las crenchas de seda, de áureos reflejos ó
de aterciopelado negror, sobre las cuales el
azahar, el blanco símbolo, abre los pétalos de
su corola en un espasmo de amor y de alegría.
El azahar es la flor de mayo. El símbolo
irradia su blancura en los naranjos, como invitando á amar á los que pasan. Los perfumes
de la blanca y hermosa florecilla invitan al
amor intensamente.
La mujer va al templo llevando los azahares
en la frente, como una diadema imperial. La
niña que no es sino una mujer pequeña, va
también á ofrecer, flores es cierto, como va á

ofrece~ besos su compaí'lera y hermana mayor:
la novia.
Los blancos ramos en los naranjos recuerdan las vestiduras blancas de la novia, que se
ace1 ca lentamente al altar, bajo la gloria de
la luz del sol de primavera, entre los humos
del incienso y los acordes de una marcha nup·
cial, cantada más bien por los corazones, que
dicha por la orquesta leja.o&amp;. Mayo es el mes
del amor y de las flores; las mujeres y las
frondi.s se visten de blanco cuando mayo se
aproxima.
***
Y es Mayo también el mes de las rojas glo-

rias militares. El Sol de Mayo parece traer
en su aljaba las mismas duras flechas rabiosas
que virtió en los cerros de Puebla, sobre la
cabeza desnuda de nuestros soldados. El Sol
de Mayo al visitar el Valle, parece incendiarse en la gloria de aquella acción de guerra,
lejana ya y siempre presente; legendaria casi
en su grandeza, y dulce y heroica á nuestras
almas.
La celebración del 5 de Mayo forma una
de las fiestas populares que se confunden con
el 16 de Septiembre en los brumosos reci.:erdos de nuestras clases humildes. Podría concebir fil pueblo que se borrara del calenda·
rio la fiestecilla modesta y tradicional del san. to de su barrio; pero de seguro que no comprendería jamás, y menos a.ío aceptaría, que
fueran borradas las dos fechas gloriosas de
los anales de nuestro país, las cifras que marcan dos e~apas en la dolorosa y lenta marcha
del pueblo hacia el progreso y la paz: la noche luminosa de septiembre, sobre la que pasa
la blanca figura del Padre Hidalgo, toda llena de la mansa unción del justo, y el día, lleno de la gloria del sol, en el que se libró la
batalla de Puebla.
Los pueblos necesitan ese manjar del recuerdo, como aire necesita el cuerpo para la vida.
El·pueblo que no tenga sus días de intensa excitación patriótica, será un pobre pueblo muerto, ó cuya agonía se anticipa. El culto de los
muertos-que comenzó en la supersticiosa religión de la tumba- se ha convertido en un fuerte lazo de unión entre los que han muerto, que
han dado ya su cuerpo á la tierra y los que de
ella vi vimos.

***

Una exposición de flores se abre hoy en Coyoacán. Las fiestas florales, dentro de las calles angostas de la metrópoli, tienen caracteres
de aristocracia, de lujo, que cuadran mal y
peor se avienen con el instinto de libertad de
la naturaleza..
Jamás quedará mejor un florón de rosas en
un salón cuy a atmósfera trasciende los perfumes de la alcoba, que en una tosca jarra, á los
rayos del sol, en un paisaje sin límites. En
Coyoacán las flores se hallan en casa. Se mues-

tran más coquetas, más alegres, como si tuvieran la conciencia de que añaden una nota de
fresca alegría al conjunto.
Bien merecen l as exposiciones de Coyoacán
el éxito que tienen. Las flores son organismos
tan delicados y complejos como la mujer y
para ser debidamente apreeiadas, deben e;tar
en un medio apropiado y simpático, del cual
tomen algo y al cual den mucho.
Las mujeres acuden gustosas al reclamo.
Flores y mujeres se completan en la villa veraniega, bajo la protectora mirada azul del cielo y dentro de la gloria diáfana de la atmósfera.

***

Hemos escuchado en Arbeu las «Impresiones
de Italia», que son una joya de colorido y de
intensidad descriptiva.. Al oírlas, parécenos
ver cómo en un horizonte de ensueño se esfuma.
el cielo protector bajo el cual el genio de la
raza latrna alcanzó sus mayores triunfos. La
serenidad de una tranquila contemplación llena el espíritu cuando la orquesta. nos va pintando los paisajes italianos poblados de recuerdos de gloria, llenos de los fantasmas deliciosos que evoca la memoria.
Del fondo de la montaña, toda húmeda aún
de rocío, brota como un hilo de agua fresca y
clarísima la tocata del pastor, á la que responde el canto de las zagalas que bajan á la
fuente. Una dulce impresión de frescura nos
invade. Parece que en la atmósfera flota como
un hálito de intensa vida, como un soplo fecundo de creación. Es la mañana.
Después, en el vago escenario de ensueño,
aparece la abrupta montaña que traspone la
planta ágil del cabrero. Los mulos trotan con
el rítmico andar de sus piernas teodino~as y
duras. La cigarra lanza al aire da única nota
de su violín», las piedras calcinadas se quejan;
duerme el sueño soporoso de la siesta el ave en
la rama, y la marcharítmicadelosmulos~igue
su trote cadencioso hasta perderse en el horizonte dorado por el polvo.
.
Y después Nápoles. La divina ciudad del Vesubio. La tranquila mansedumbre de su golfo,
todo azul y oro. Las calles de la ciudad, amontonándose en la falda del monstruoso volcán,
en cuyo seno hierve la rabia de la Naturaleza,
y en cuyos flancos la vid dora sus frutos, invitando á hacer la experiencia del sátiro baudelariano: chupar el jugo, soplar el pellejo y mirar al sol á través.

***

Ea· una mar de oro vivo se disuelven las soro·
bras de la noche, cuando la Aurora despierta
en el Oriente; en la tranquila soledad de lamadrugada, surge el canto del gallo como un signo de victoria; las estrellas parpadean somnolientas .... ¡Oh! si el espíritu tuviera sus a.uro·
ras .. ... .

dintenor Lescano.

VIDA SOCIAL
Dos €leganm matrimonios

TT CABAN de efectuarse en esta capital
J-\ dos iml:&gt;ces aristocráticos: el. del Sr.

Egon Kunhardtcon la señorita Domitila Hidalgo, y el del Sr. Lic.
Joaquín Baranda l\Ic. Gregor
con la señorita Dolores Luján.
El primero de estos matrimonios se verificó en el templo de Santa Teresa, que fué
hermo:aamente decorado con
gardeniaR y rosas. · Fueron padrinos rlA manos el Sr. Don
Juan Hidalgo y la Sra. Sofía
H. de Lemmem, y de velación
f'l Sr. J ..J. LllmmenR y li:t
Sra. Refngio P. de Arlali&lt;t.
Durante Ja mi-a, el quinteto
Rocabrnna ejecutó selectas piezas religio~as.
La concurrencia, enti"e la
que figuraban vario:; miembro,1
del Cuerpo Diplomático, fué
numerosa y d _istinguida.
Del matrimonio civil, celebrarlo el mi~mo día, fueron
testigos los Sres. D. Pedro L.
Rodríguez. General Powell
Clayton, Lic. Carlos Rivas,
Barón Von F loecker, Pablo
Kosidow~ki, Ignacio Torres
Adalid, José Arce y J acques
Lemmens.
La novia recibió valiosísimos regalos.

***

(Fots. Valleto. )

SRA. DOLORES L UJÁN DE BARANDA.

. Terminada la ceremonia, los novios recibie:on las felicitaciones de sus numerosas
amistades.
La concurrencia fué inuy selecta.

o

lf 6.4CION Df CHINA fN MfXICO

P

de Washington, llegaron,
d~as pasados, á esta capital el Señor
De todos los vicios el más odioso, el más
~iang Hsu~, Encargad0 de Negocios
peligroso quizá, es el 'orgullo.
de Chma en México, y su Secretario el Sr
.
Fung Ying Kai.
·
¡.¡¡¡¡¡¡¡;¡;;;;:.;,;.-;;,;iJ
El objeto de su viaje se relaciona con el próximo establecimiento en e_l paí~ de una Legación del
Imperio 9~mo, cuyo jefe será el
actual M1mstro de aquella nación
en Wáshington.
El Señor Liang Hsun vino á
América hace veinte años y se
educó en Amherst, Massachusets
desem¿eñando después diverso¿
cargos en las Legaciones del Celeste Imperio establecidas en los
Estados Unido~, España y Perú,
y en los consulados de Nueva
~or~ y de Manila. En Filipinas
eirv10 durante algún tiempo el
puesto de Cónsul General de su
país.
Hablando de México y sn estado actual, el Sr. Encargado de
Negocios se manifiesta un admirador entusiasta del Sr. General
Díaz, }'. elogia los progresos que
ha realizado la República en los
úl_timos años y el grado de prosperidad á que hoy se encuentra.
. Po~ últi~o, diremos que el distmgmdo diplomático posee un
excelente trato social y que tiene
grandes simpatías por los pueblos latinoamericanos.
ROCEDENTES

***

El matrimonio del Sr. Baranda se efectuó también en el
templo de Santa Teresa, siendo padrinos de manos el Ar.
Lic. Joaquín Baranda y su esposa la Sra. Me Gregor de Baranda, y de velación el Sr.
Luis Terrazas ( J r. ) y su esposa
la Sra. Luján de Terrazas.

La Legación de China. -ws Sres. Fnng Ying Kai y Liang Shnn.

En la fotografía que publicamos, apa~ecen el Sr. Encargado
de NegoCios y su Secretario vistiendo el típico traje de seda al
estilo oriental.
'
Antes de dos meses vendrá á
México el Sr. Ministro, para presentar sus credenciales al Sr
Presidente de la República,
•

�EL MUNDO ILUSTRADO
EL MUNDO ILUSTRADO

Nueva Fuente de Riqueza
La Compañía Petrolera Mexicana.

S

es que una po.derosa Compañía al
frente de la cual figuran millonarios
americanos, compr6 no hace mucho, á
inmediaciones de Tampico, una va,ta extensión de terreno que, por su constituci6n geo16gica, acusaba la existencia, en determinados puntofl, de fuentes petrolíferas muy
abundantes.
La Comp11.ñía, procediendo en todo á "la
americana," y una vez que tuvo datos ciertos acerca de la importancia y naturaleza de
los dep6sitos de petr6leo, construy6 primeramente una línea de ferrocarril que pusiera en comunicaci6n sus-terrenos con las ciudades más importantes de la República; estableci6 en seguida una- fábrica de hielo y
ABIDO

CÓMO BROTA EL PETROLEO DEL POZO NÚMERO

4.

.

tre los accionistas figuran notables capitalistas americanos, como son los Sres. E. P.
Ripley, Presidente de la Compañía; E. L.
Doheny, Vicepresidente y Administrador

VISTA GENERAL DE LA FACTORIA PETROLERA DEL EBANO.

A este dato, que es indudablemente de
mucha importancia para la Industria, hay
que agregar que el costo del petr6leo PS un
veinticinco por ciento más bajo que el del

--.- ~ ... .¡;- /-·
~

•• ~ .. J
..

'f;--

# .

~

O'l'RA VISTA DEL POZO NÚMERO 4 ANTES DE BROTAR
EL PETROLEO.

en talleres y fábricas, el gasto es casi insignificante, pues según cálculos aproximados,
• es de ochenta á cien pesos.
Ya se ve por Jo que decimos, que la explotación de los pozos de petr6leo resultará en
extremo beneficiosa, no s6lo para los establecimientos industriales, que se ven amenazados á cada paso por la escasez y carestía del
combustible en México,sino también, y muy
especialmente, para las empresas ferrocflrrileras, que se surten de carb6n en los Estados
Unidos .

otras fotografías del Ebano una en que pued e verse el " pozo número' 4" derramando
en un tanque provisional la gian canticlail
de _p_etróleo 9ue pro?uce. Los tanques defimtivos seran de hierro y tendrán capacidad para contener de tres á cuatro mil barriles de aceite cada uno, pudiendo éste refinar~e para ~xtraer ~e él asfalto, alquitrnn,
vaselma, aceites l_ubricantes, petr6leo para
alumbrad_o, gasolma y nafta, próductos tod_os que tienen gran demanda en el comerc10.

***

El propóflito de la "Compañía Petr_olera
Mexicana," es vender al Central l\Iex1cano
todo el aceite que esta Empresa crea necesario para alimentar sus máquinas. En caso
d~ que la operaci6n no se realice, y de que

HABITACIÓN PARA EMPLEADOS.

una planta de luz eléctrica, y, cuando había ya levantado habitaciones c6modas é
higiénicas para alojará sus empleados, di6
principio á la apertura de los pozos necesarios para la explotación, encontrando que
el aceite era de la mejor calidad y que el
rendimiento de los mismos pozos superaba
con mucho al que era de esperarse.
Hasta hoy, se han abierto ya varios pozos; pero el que más ha llamado la atenci6n
por la cuantía de sns productos, es el "número 4." Este pozo, que comenz6 á producir el3 de marzo último, puede proporcionar diariamente quinientos barriles de petr6leo, que, utilizados como combustible,
son suficientes para desarrollar la fuerza que
desarrollan 400 toneladas de carb6n.

CASAS PARA OPERARIOS.

carb6n, y que, para adaptar una locomot~ra
al sistema de alimentaci6n con aquel aceite
minern I el desembolso necesario será, cuan' ele setecientos pesos. p or l,o que
do mucho,
toca á las calderas comunes que se utilizan

CASAS DE OPERARIOS.

Para completar estos datos, diremos, por
último, que la formaci6n de la Compañía
para abrir los pozos del Ebano, se debe á
l\fr. Edward L. Doheny, descubridor de los
famosos dep6sitos de petr6leo de California
(E. U.), que han cambiado por completo la
faz del Oeste de la U ni6n Americana, y que
pueden considerarse mil veces máR importantes que los placeres de oro descubiertos
hace muchos arios en aquella riquísima comarca.
La negociaci6n, actualmente, está constituida con un capital de $10.000,000. En-

POZO NÚ M. 4 ANTES DE ENCONTRAR
EL VENERO.-UN DETALLE.

General; C. A. Canfield, W. G. Nevin y
Ch. W ellborn.

***

En. estas páginas damos á conocer, entre

...................
,

IN31'ALACIÓN PARA ABRIR LOS

~ .

-

LA FABRICA DE HIEí,O,

- ~-"
.J:c • - ·~
, .. .
!

1;&amp; ,.

TINACO ,PARA AGUA POT ABLE,

,/

rozos.

el Central suba los fletes de conducci6npues hay que advertir que la vía férrea construida por la Compañía Petrolera eflt.ronca
en el Ebano con aquel ferrocarril, -se construirá un ramal á Tam pico, puerto poco distante de los terrenos rn explotaci6n, para
embarcar a!H el petr6leo, llevflrlo por mar
á Veracruz y traerlo de allá á México, por el
Ferrocarril Interoceánico.
Además-y esto es suficiente pani qne
nuestros lectores se formen una idea de la
magnitud del negocio que nos ocupa-H' tien·e en proyecto, para el caFo de que los pozos produzcim más de la ca1,tidad que 1-i&gt; ha
calculado, la instalación de una cañería
especial desde el Ebano hasta México, dotada, de diez en diez kilómetros, de bombas
impelentes, que aseguran la llegada del líquido hasta los tanques que se establezcan
en la poblaci6n.

A UNA MU~RTA

- - - - -;,té--- •

Sumida entre la l6brega cantera
De mi cerebro calcinado, pura
Como el diamante en el carb6n fulgura
Su faz como la vi por vez prim:ra;
Y, cual rendido lapidario espera
Mi amor, cifia la humilde v'estidma
En que hoy e11vuelvo su ideal figura
De arfüta, de mujer y de hechicera ...._
Si algo palpita en mi poema,-gota
De agua en el arenal-si deja huella
O consigue ligar un alma rota; .
Si desgarra la sombra la centella
De un verso-luz que en el olvido flot-á
En su lejana inadiaci6n: es ¡ella!
'
GuéUermo Valenda.

�EL MUNDO ILUSTRADO
EL MUNDO ILUSTRADO

Política General
Lo Querra rusoJaponesa.-Todavía en los prellmlnares.-Los Japoneses, dueños del mar.-Las operaciones en tlerro-- 61 río Yalú .
y las operaciones de los rusos.-1",ada se ha adelantado,-Francla é ltalla.-La Triple Allanz.a Y la "Italia Irredenta".

S

ERIA faltar á la verdad decir que la marina rusa ha podido caminar con alguna fortuna en la presente guerra emprendida para
resistir las aspiraciones del Imperio del Sol Naciente. Aparte
de la indiscutible actividad desplegada por los japones.es desde el momento en que, dando por concluidas las flegociaciones diplomáticas,
recobraron lo que ellos llaman su libertad de acci6n, á fin de apoyar

to ruso. Habían observado con astuta perspicacia que cada vez que
los buques enemigos entraban 6 salían, lo hacían por la misma ruta
y, en atrevido intento, fueron á sumergir minas en esa senda maríti:
roa en que acechaban, como á la puerta del abismo,á los confiados barcos de la flota moscovita. Los cálculos no fueron err6neos: al siguiente día, el Comandante naval de las fuerzas rusas tropez6 contra esas
minas, y el hundimiento del buque insignia, el acorazado «Petropavlovsk», con el Vicealmirante á bordo y la mt.yor parte de la tripulaci6n, y las averías que recibi6 el «Pobieda», fueron á aumentar las
pérdidas sufridas con los buques «Czarevitch», «Retvizarn&gt;, «Boyarin»
«YenisseÍ&gt;&gt; y otros que han quedado más 6 menos fuera de combate'.

***
Pero 1:1i estos accidentes, imputables directa 6 indirectamente á la
acci6n de los japoneses, juntos con la movilidad incesante de sus
escuadra!I, han dado la preponderancia de los mares orientales á las
fuerzas de Tokio, impidiendo la concentraci6n de las flotas de Vladivostock y de P_uerto Ar~uro, ?aciendo retroceder los elementos que
conducía el Almirante W1renmuR y retardando la salida de la escuadra del Mar Báltico, ya que por ahora no hay que pensar en que quede libre el paso de los Dardanelos para la que guarda el Ponto Euxino, no han hec?o adelantar, sin embargo, la marcha efectiva de
la campaña por tierra, donde, á no dudar tiene que resolverse el
conflicto.
'
Libre en toda su extensi6n el fern,carril transiberiano, aunque á
costa de grandes sacrificioR, ha podido derramar inmensos contingentes de tropas sobre Mancburia, ha podido conducir enormes canti-

y en ese estado, frente á frente los beligerantes, separados por la corriente revuelta
del Yalú, ni los unos adelantan en lo que
llaman su marcha triunfal, ni los otros avanzan con fuerza suficiente en tierra coreana
esperando detener el mayor tiempo posibl~
el paso del enemigo, para atraerlo después á
segura derrota en terreno propio. Tales son
loa que, con el nombre de proyectos del Estado Mayor General ruso, se nos comunican
como de fuente autorizada.
En breve habremos de saber de movimient?s más defin~tivos por una y otra parte, que
t iendan á quitar la monotonía á la tarda
marcha de la campaña.

aqu~l rey, campe6n y fundador de la libre
Italia, que combati6 al Austria! al lado de
Napole6n III.
En ef~c~o, de seguro que no tendrá la
actual v1~1ta los alcances que tuvo en 18,58
la entrevista de Plombiéres, en que, á solicitud del Conde ele Cavour, qued6 reeuelta la
guerra contra la dominación de los Hapsburgos en la alta Italia, tratando de arrancarles el territorio que les había cedido el
tratado de Campo Formio, celebrado por
B?napa~te en nombre y representaci6n del
Directon?; pero no puede ocultarse la circunstancia de que la aproximaci6n entre
l~s dos grandes naciones latinas ocurre prec~samen~e cua~do se han hecho públicas las
***
d1fere~cias y dificultades surgidas entre los
. Entre tanto, háblase ya de un empréstito
d_os abados de Alemania por causa de agitaª}US0do por el Gobierno moscovita con UJl
smd1cato francés que proporcionará
c_10nes en lo que se sigue llamándose la ' 'lta111. Delca•sé, llllnlstro de Negocios Extranjeros
ha ~rredenta, '' dificultades que apenas ha
$160.000,000 al.tesoro de San Petere·b~~g~de Franela.
podido .~esvane~er el Emperador Guillermo
dándole el nervio ele la guerra, indispensa:
M' .
.
con su mfluenc1a y dar por terminadas los
1mst_ros de Rela?10nes en aro bos gobiernos, en reciente entrevista
Cos~ smgular y digna de notarse: cuando desaparecía toda causa d;
9ueJa en~re ~os g_abinetes _de Viena y de Roma, un mensaje enviado
16d1cos mdependientes, p.rovoca cierta alarma, al sacará luz
los
0 que a~ta enton~es se había ocultado con nimio escrú ulo
se
hace púbhco el peligro que había corrido la "Trípliee" ~e n'aJragar e~ los mares de una revuelta interior en el Trentino
. ~era acaso ~ma mera coincidencia esta que señalamos; s~rán supo:!c10~esfratm_tas, _fruto de un buen deseo, las que se lanzan con mo1vo e a p~esenc1a de M. Loubet en Roma; pero no debe olvidarse
que la poht1ca de la paz armada ha sido muy cara á Itar
l~Jriple Alia~za, aun en vida desu autor el célebre Crispí,
oi~~
s1 res y e~em1gos entre los Italianos, y tal vez no falte quien piense
q~i ya e s tiempo de. una reversi6n de las alianzas como Ja que ocurn en 1a _se~unda mitad del siglo XVIII.
'
d Otra coincidencia, si así quiere llamársela: al presentarse el PresiRente
ubet en el Pante6n que guarda los restos mortales de los
yes c1r Manuel II Y Humberto I, forman el cortejo de honor
ve eran?s e la guerra de 1859, ostPntando en sus pechos las condecoraciones que les concedi6 Napole6n III. ¿No es para exclam
que asombran tantas coincidencias?
·
ar
La Visita del Presidente Lonbet á Roma.-Edlficlo de la Embajada Francesa
27
de
abril
de
1904.
(Antiguo Palacio Farneslol.
z. z. z.

f

Pr

t~~¿

~f

b_le, m,ás qu~ 1;1-unca, hoy que los intereses econ6micos tienen influencia mas dec1d1da en el desarrollo de los acontecimientos que transformar:i los, pueblos y encauzan el desenvolvimiento de las naciones
El t1po_a que se dice se han colocado los bonos del empréstito ruso·
es un índ1~e que marca,.~on el crédito actual del imperio ruso, l~
manera de Juz~ar la cuest1on. que muestran los financieros, al aceptar
en ~rme la mita~ de la e~•~i6n de bonos á 98 por ciento de su valor
nommal, con un rnt~rés hm1tado de-cinco por ciento. Una uaci6n que
logra, en p~eno conflicto armado, efectuar una operaci6n tan ventajosa, aun en t~empos anormales da muestra segura ante los ojos vigilantes d~ los directores de las instituciones de crédito. A la hora de las
n_eces1dades, no bni;tan toda.s las ~impatías del mundo para proporc_1onar un solo pern, al que no tiene más que conflictos en perspectiva y se halla en v1Rperas de una tremenda crisi!'. Así se pueden
prevPr los. resul_tados finaleR del drama que tiene por escenario las vastas y fértiles llerra~
Manchuria, y por espectadores á todos los
pueblos del mundo c1v11Izado.

Toklo.-La mnltltod Imponiéndose de las noticias de la gu.,rra frent.,
á las oficinas de nn periódico,

sus pretensiones en la fuerza de las armas; aparte de los daños efectivos causados por los buques del Mikado en sus repetidos ataques
contra Puerto Arturo, que por lo me!)OS han limitado los movimientos de la flota rusa y obligádola, mal de f?U grado, á permanecer á
la defep.siva, ha habido otros incidentes en el curso de las operaciones, que han mermado la fuerza naval de uno de los beligerantes: verdaderas desgracias ocurridas en el interior de la misma bahía de
Puerto 'Arturo, que han dejado maltrechos algunos barcos, hundiéndose otros bajo el manto silencioso de las aguas que cubren sus míseros despojos.
La última catástrofe, la que cost6 la vida al intrépido Vicealmirante Makarnff, fué. provocada, sin duda, por ese arrojo de los ma•
rinos niponeses, demostrado en el primer bombardeo de Puerto Arturo, que los llev6 á colocar minas en las aguas territoriales del puer-

?~

***

La guerra rnsoja.pon~sa.-Volanta.t·Jos japone~es embarcándose en San Francisco
California rumbo al . Extremo Oriente.

dades de provisiones de boca y de guerra y de material de corobate, y
aprovechando su libertad de acci6n en las tierras manchúes, han fortificado los rusos sus líneas de comunicaciones, se han hecho fuertes
á lo largo del río Yalú, que separa Manchuria de Corea, y han unido por medio de líneas estratégicas sus plazas principales, que son la
base de futuras operaciones en Mukden, Dalny, Harbin y Niuchuang.
Lejos de haberse aprovechado los japoneses del fruto de sus pretendidos decisivos triunfos, intentando desembarques en los puntos antes desamparados y ya hoy á cubierto de sorpresas y de golpes de mano, con las fortalezas levantadas y las guarniciones que últimamente se han concentrado, s6lo han amontonado sus cuP.rpos
de ejército en Corea, avanzando paso á paso por entre las dificulta~ des materiales que ofrecen las imperfectas vías de comunicaci6n en
el territorio coreano, sujeto á su entera devoci6n por virtud del tratado que convierte al asendereado imperio en up. protectorado del
Japón ¡¡,vasall11,dor,

Y_mientras allá e~ el remoto Oriente se va lentamente desenvolv1e!1do la tragedia tremenda de la guerra, al arrullo de las bris~s pnmaverales que despiertan los brotes nuevos en las ramas atendas de los ~a~pos yermos_del helado 1&gt;eptentri6n, y parece corno
que, al renac1m1ento ele la vida en la naturaleza, los odios son más feroces y los rencores más _hondos entre los beligerante¡,, al sur de la
Europa! al dulc~ rumor cte las azules ondas de ese l\lar Tirreno qu
presenc16 los pnme~os pasos de la civilizaci6n latina y meci6 en re~
~otas edades la~ pnmeras trirremes de los romanos, á la sombra maJestuosa del Coliseo y frente á toelos los recuerdos que guarda en
seno la gran metr6poli del antiguo Lacio, se juntan en abrazo ~~
paz el _represe~tante de !a monarquía de Saboya que ha const.ituído
el gobierno la1so de Italia,. y ~l ~~prerno Magistrado de la República Francesa! ma~ que_ n~.mca m1ciada en la ·ardua tarea de fortificarse en el mter1or1 hbrando~e _de las viejas ~r~bas que á su marcha
oponían las comumda&lt;les rehg10sas no permitidas ni toleradas en el
Concordato, celebrado ~n condicioDP.s muy distintas de las que ahora prevalecen en Francia, en su pueblo y en su gobierno.
Sean cuales fueren las declaraciones que extraoficialmente se h _
ya~ hecho sobre la limit~~a F&gt;ignificaci6n que en la política franc~1t:i,hana ha de tener la v1s1ta del Presidente Loubet á Roma concediend?, qu,e sea c~erta la_ afirmaci6n d~l Rey Víctor Manuel, d~ que su
adhes1ori a la_ Tnple Alianza _no le qmta su libertad para entenderse
co~ otra_~ nac10nes en b~nefic10 de la paz, no puede menos de llamar
1~ atenc10n de los que siguen con interés los acontecimientoe el considerar_ con q1;é_ exquisita perspicacia ha escogido M. Del::assé el
habilís1mo mm1stro de Relaciones en el gabinete de París, .eLm~ento lll&amp;S oportqno para la 11,nunciada visita de M. L?ubet al nieto d~

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EL MUNDO ILUSTRADO

EL MUNDO ILUSTRADO
EL SEÑOR GENERAL DON

EL DESCARRILAMIENTO EN ZACATECAS

Miguel Castellanos Sáncbez
El día 21 del mes próximo
pasado falleció en México, á
consecuencia &lt;le violenta enfermedad. el Sr. General D. Miguel Castellanos Sánchez, caballero que en épocas aciagas
para la patria, prestó importante&lt;, servicios á la causa liberal.
El Sr. Castellanos Sár;chez
era originario de la ciudad de
Mérida y contaha al morir.74
años de edad. Durante la intervención francesa, fué asesor
del Ejército de Oriente habiendo caído una vez pri~ionero en unión del Sr. General
Díaz. Más tarde. y acompañado del General Zepeda, tomó
la plaza de Mérida, que ocupaban los imperialistas, habiendo obtenido por esta acción el
grado de General.

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EL DESCARRILAMIENTO EN ZACATECAS.-RESTOS DEL CARRO~

CÓMO QUEDÓ EL CARRO DE EQUIPAJES Y EXPRESS.

VISTA PANORÁMICA DEL LUGAR DE LA CATÁSTROFI!..

Al restablecerse ]a Repúhlica. el Sr. Caste11anos. Sánchez desempeñó diferentes puestos de 1mportancia en ]a Adminiiatración
como Diputado, Magistrado del Tribunai
Superior, Juez de DiAtrito v Gobernador del
Estado de Yucatán. Actualmente era Senador por el Estado de More]oR. .
Un número considerable de !'enadoreia diputados, abogados, milititreR y particulares
acompañaron e] cadáver del Sr. Castellanos
Sánchez hasta el panteón del Tepevac. donde se efectuó la inhumación, haciendo los
honores de ordenanza á RU cadáver 'una brigada de infantería y caballería.
•

AMPLIA y detalladamente ha dado cuenta «El Imparcial» del terrible
accidente ocurrido en la línea del Ferrocarril Central el día 19 del
mes próximo pasado, y á cónsecuencia del cual perdieron la vida diez
personas y resultaron heridas setenta y cinco.
El tren que rumbo al Paso salió de Zacatecas , á las 12 del día, descarriló en el ki16metro 7101 á una legua de aquell.a ciudad. La causa del

siniestro, según el relato de varios testigos presenciales, fué la extremada velocidad con que entró el convoy á una curva, al salir de un "reba·
je" que hay en dicho punto.
.
La máquina, el ténder, el. cano de equipajes, los coches de tercera,
segunda y primera se volcaron completamente, convirtiéndose en un
montón de astillas, bajo las cuales quedaron septlltados los pasajeros.
Las personas que resultaron ilesas, procuraron socorrer desde luPgo á
los heridos, mientras lleg:i,ba el tren de auxilio que fué pedido á Zaca·
tecas.

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El Sr. Gobernador del Estado, tan pronto como tuvo noticia del suce•
so, ordenó por su parte que se dispusiera un tren, y acompañado de varios médicos, se ,trasladó al lui,-ar de la catástrofe, donde prestó á le.s
víctimas muy impo rtantes servicios, secundado por· algunos pasajeros y '
p0r los empleados de la compañía.
.
.
Transladados los muertos y heridos á la poblaci6n, éstos últimos ~ue- .
ron solícitamente atendidos Pn el hospit.a,l, por señoras de las sociedade,; "Sierv·a s de MRría," y "Angel dPl Ho¡rar."
•'
• Las principales familias de Zacateca.s contribuyeron tnmbién á hacer
menos penosa la situación de las víctimas de la catástrofe, prodigando
á los heridos todo ¡rénero de,11uxilios.
.
Las fotografías que el Sr. Manuel SantJni tomó ilel teatro de los suce·
sos y que publicamos en este número. dan amplia idea, de la magnitud
del desastrP. que ha consternado á todo Zacatecas y Jlevado el descon·
suelo á multitud dP hogares.
Además de esas fotografías, publicamos dos tomadas nor el Sr. Luis
Flores, y que representan los restos qe la máquina y del ténder del tren
descarril ádo, y eI carro de tercera hecho pedazos.

..•
~
~~

........

-

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.
-..:

EL 'l'REN DE PRIMERA ora.SE FU.i!lRA DE LA VÍA,

...,·".

OTRA F OTOGRAFÍA DEL TÉlNOER,

SR, GRAL. D. MIGURL CASTELLANOS SÁNCHEZ.

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0

RESTOS DE LA MÁQITTNA Y EL TÉNDER.

SITU ACIÓN E:-. QUE QUEDARÓ N LA MÁQUINA Y EL TÉNDE R •

Nuevo Director de la Enseñanza Normal

\.;t?i
,.~.,_,.:.:,-:r~f~&lt;i
::· •~ ;.,. .,·?~l
~ ~ ---:.:_
¡.,' ~:~

"'~"!.
.. .,..

DE TERCERA.

Federales, el Sr. Don Alberto
Correa, uno de los pedagogos
que más han trabajado en pro
de la instrucción en México.
El Sr. Correa nació en San
Juan.Bautista (Tabasco), donde desempefió diversos puestos de importancia, entre ellos
los de Director del ((Periódico
Oficialn, profesor del Instituto
del Estado, Diputado al Congreso Local, Director General
de Instrucción Pública y Secretario General del Gobierno.
En la capital, el Sr. Correa
ha desempeñado también cargos tan importantes como los
de Delegado en divereos congresos de instrucción, Secretario en la Escuela Normal y después Director de la Es~uela
anexa á aquélla. Ultimamente
ocupaba el Sr. Correa el puesto
de Jefe de la Sección de Instrucción Primaria y Normal en
la Su bsecretaría de Instrucción Pública..

el día 2 1 de Abril.

En Rubstitución de] Sr. Profesor Don Enrique Rébsamen, que falleció hace poco en
Jalapa, ha sido nombmdo Director de la Enseñanza Normal en el Distrito y Territorios

SR. O. .ALBERTO CORREA,
Dlr&lt;'ctor de¡,. Enseilanza Normal del Distrito.

,._

�EL MUNDO ILUSTRADO
EL MUNDO ILUSTRADO

fI Iemplo de la fnseñanza Antigua

ci6n, habiendo dejado á Lea acostada en el regazo de una hada cariñosa. Al verme dormido, sonrió,
y mientras leve brisa agitaba su
ba1·ba rubia, larga de un milímetro, se le ocurrió una extraña venganza.
Con gran cautela se introdujo por
el cañón de mi oído derecho hasta
la cavidad del cerebro. Una vez
allí, tomó la sustancia gris que lo

C

ON motivo de la reconstrucción del Palacio de Justicia de Cordobanes, se tiene el proyecto de demoler el templo
de la Antigua Ensefianza, que se encuentra
situado precisamente entre el edificio que
hoy ocupa la Suprema Corte de Justicia y
el que acaba de construirse para las oficinas
del Tribunal Superior y Juzgados de lo Civil y de Distrito.
El templo referido perteneció al convento
de La Enseñanza, del cual fué funJadora
Sor María de Azlor Echeves, y se construyó
á fines del siglo XVIII. Consta de una sola nave y aún se ven en ella las rejas de dos
coroA altos y de dos bajos; posee nueve altares con sus colaterales dorados de arriba
abajo, y constituye una de las mejores y más
preciadas joyas del arte churrigueresco y
barroco que f'xisten en México.
El altar mayor e3 verdaderamente notable, tanto por 1a delicadeza con que está trabajado, como por las magníficas esculturas
que en él se hallan.
La fachada es muy artística; pero no puede apreciarse bien, á causa de cubrirla un
gran arco levantado para sostener las dos
alas de la fachada. del exconvento.

_,.,ce::rt

V\ f11

integra, y, con una habilidad rara,
modeló un pájaro de grandes ojos
redondos y pico encorva.do.
Y yo aún dormía cuando Chabriantes pególe en la cabeza tres
golpecitos con su varita mágica de
avellano, para inspirarle vida, y
deslizándose por el cañón de mi
oído derecho, huyó á contarle su
travesura á Lea, la princesa diminuta que nació de las espumas.

El pájaro cruel aleteó fuertemente y con su pico corvo empezó
á picotearme sin misericordia. Desperté con el fiero dolor, sentí un
tactac continuo en las cavidades
del cerebro, y buí, huí lejos de aquel
jardín de los Ensueños, hasta llegar á la gran carretera de la Realidad, en donde prorrumpí en amargo llanto ....
Y ésta es la causa de que yo no

haya vuelto á reír nunca más con
esa mi antigua risa franca, burlona y despreocupada; porque llevo
en el cerebro un pájaro cruel, de
grandes ojos redondos, que me hace
sufrir espantosos dolores, mientras
eternamente picotea allí adentro
con su pico corvo y afilado.
AURELIO MÁXIMO,

Panamá.

st't

~

FACHADA DEL TEMPLO DELA ENSE~ANZA ANTIGUA .

EL PAJARO GRIS
O reía en aquella hermosa ma-

Y

ñana de la vida con risa franca,
burlona y despreocupada; y
deseoso de sorprender los secretos
de los gnomos, entreabrí con mis
rudas manos de disector á lo Max
Nordau, lacorolaperfumada de un
lirio. ele un gran lirio, blanco como
las túnicas de las vírgenes hebreas.
Y vi allí-¡oh júbilo!-á Lea, la
. princesa diminuta que nació de las
espumas de un: lago, peinando la
barba, larga de un milímetro, de
Chabriantes, hijo de Cbabriar v rey
del país azul de los Sueños floridos.
Ellos, al verme, dejaron escapar
un grito de asombro, fácil de confundir con el immbido de unamosca Chabríantes, rojo de có lera,
r odeó la. cintura de Lea con sus bra-

zos nervudos-aristas de paja,-y
golpeando con su diminuta vara de
avellano en el cáliz del lirio, volaron prestos hasta perderse de vista,
mientras yo, libre de inquietudes,
r eía á más y mejor con risa franca,
burlona y despreocupada.
Poco después, cansado de corretear tras las mariposas doradas y
de gustar la ambrosía de las flores,
me tendí wbre la yerba. al lado de
un fresco arroyo en cuyas aguasde Tántalo-había procurado en
vano apagar mi sed eterna.
Allí quedéme dormido y soñé muy
luego recorrer, vestido de trovador
y con el laúd al costado, un extraño país lleno de vetustos castillos,
al pie de los cuales entonaba cántigas á las castellanas hermosas de
amante y sensible corazón.
Y mientras yo feliz dormía, apar eció Chabriantes, que paseaba solitario, indignado por mi indiscre-

..

ALTAR MAYOR DEL TEMPLO DE LA ENSE~ANZ A,

Una Cabellera Notable
Como nota curiosa, reproducimos el retrato de una joven que vive
en un rancho inmediato á Aguascalientes y que llama la atención
por la abnnda:ite y larga· cabellera que posee.
Esta joven cuenta, en la actualidad, 16 años, y la abundancia
capilar le vino desde que tenía cinco. Excusado es decir que el enorme pei:io del cabello le causa graves molestias y le produce cefalalgias
y otros trastornos. Sin embargo, es tal el carifio que la joven tiene
á su cabellera, que ni remotamente ha pensado cortársela.

00
El Premio del Primer Concurso
Según recibo- que obra en nuestro poder, ha sido ya entregado al
Sr. Roque Rodrígu ez, de Gómez Palacio (Dgo. ), el bronce artístico
ofrecido como premio al que resultara vencedor en el Primer Concurso de EL MUNDO !LUSTRADO.

TIPO DE CHARRO MEXICANO DECENTE.
El retrato del Sr. Diputado Don Thomas
Morán, que aparece en esta página, dará una
idea exacta, sobre todo á los extranjeros, de
lo que ~s eptre nosotros el cccharro1, decente.

Muy al contrario del «charro,) inculto, aquél
se distingue, á primera vista, por la sobriedad de su traje, desprovisto siempre de adornQs y relumbrones, y h1uita por la sencillez

de la montura ó «silla&gt;) que lleva su caballo.
El cliché es de los mejor logrados, tanto
por el efecto del col'.!junto, como por ¡~ buena impresión fotográfica.

�EL MUNDO ILUSTRADO

EL MUNDO Il.USTRADO

La Confesión de Juan
RA Juan Dimas todo un buen sujeto, francote, sincero y decidor, como lo son todos
esos hombres barbudos que entre sus médanos abriga el pintoresco puerto de Al varado. Eo su a.oalfabetismo, era un rústico generoso, incapaz de hacer mal á nadie y siemprA
con el ánima dispue,ta á favorecerá los que á
su cabaña se llegaban demandando abrigo.
Mas por dura. ironía de la suerte, poquísimas
veces se sintió alimentado por el júbilo que
acarrea uoa hacienda bonancible y sobrancera.
Ca.osado de maltratar su cuerpo en trabajos

E

lacas para volverse al venturoso hogar. Caminaba tranquilamente por uno de aquellos
reducidos senderos que conducen á la.s milpa.s más cerci.na.s. Caminaba, ojo a.visor y
oíño a.lerto á los &lt;chapa.rros&gt;, y en su apacible divagar oo repar ó que, siguiendo su huella y á clistancia. no nada larga., iba. pasito
á pasito Periquín, el menor de sus chicuelos,
atraído sin duda por la ilusión de ver cuáles
artes empleaba Juan Dimas para matar esas
a.ves que tantos júbilos ponían en sus ojillos,
cu ando en se odas cacerolas, adobadas 1as veían.
Entretenida en sus quebaceres de cocina.,

\►

,,,,.
poco productivos
y sabiendo que el
cultivo de la yuca no le sacaría
de fatigas y pri·
vaciones, se metió
pescador sin más
recursos que su
buena voluntad,
ni más útiles que un par de viejos remos y una
pobre red carcomida y diminuta..
Pronto J ua.n Dimas se con venció deque no era.
para él la pesca ocupación lucrativa, y casi
desalentado, aturdido de puro vivir amarga
vida de miserias, aguzó el magín, tratando de
ha.llar solución ventajosa. al obscuro problema
de su existencia.
Enredado su espíritu en intrinca.da. madeja de
locas imaginaciones, no sabía qué partido to·
marse, y á punto estaba ya de dar al traste coo
su paciencia, cuando cayó en sus manos, como
el maná en el desierto, uoa. carta que desde el
pueblecillo de Ixmatlabuac1m le escribió su
viejo compadreHesiquio Pérez, llamándolo C?D
urgencia para ponerlo al frente de grandes tierras sembradías, de que era dueño el generoso
compadre.
Juan Dimas no se hizo esperar. Luego trasl adó al indígena villorrio cachivaches y familia, y en pocos meses logró ver resultados lisonjeros en el nuevo·campo de sus afanes.
A la sombra bienhechora de su compadre,
llegó á disfrutar de esa sabr?sa tranqui~idad
que 'lonsigo trae la abundancia de la. hacienda
y el trabajo alternado con la huelga..
Dados el buen viento que soplaba á sus em•
presas, y su natural f~stivo y charlador, no era
extraño que Juan tuviera de vez e1;1 ~u ando entre sus amigos y aun entre su fa.milla, desbordamientos de sencillas alegrías que no escasas
veces terminaron en borra.cheras que se recrude:iía.n en los fandangos ante el bullicio armó nico de las vihuelas y el rítmico zapateo de las
jarochas enfloradas y llenas de colorines. Y
ahí era de verse á Juan Dimas, regodeándose
de lo lindo entre guapas a.culteca.s y llaneras
que le a.legraban el corazón y lo excitaban a l
baile y á la. gresca.
La mayor parte de sus ocios consa.grábala á
ejercicios de cacería, y a.sí, era frecuente ver á
Juan por l as tardes huroneando «~haparr~s~
y matorrales con su flamante cara.brna terCJada. al hombro en acecho de &lt;.,hacha.lacas, ve~ados ó candiles, que tanto ª?undan eo las canadas boscosas de aquellas tterras algodoneras.
¡Qué de chillarías jubilosas armaban los rapazuelos de Juan cuando éste vol vía~ su cabaña con un haz de aves muertas pendientes del
cañón de su certera carabina! En momentos
ta.les la felicidad de Juan tomaba las proporcion~s luminosas de un sol que le mo~~raba.
iri sa.dos horizontes de muy santo~ regoc1¡~s.
Una. tarde, Juan.Dimas, tan feliz como siempre, salió al campo jlOn_el propósito de merodear únicamente por los ceroanos montecillos,

la madre de Periquín, la hacendosa Aniceta,
no advirtió la ausencia del rapazuelo, que, callandito y á marcha lenta.,- sjguió los pasos de
su padre.
~- (Jo arbolillo de pequeñas frutas enrojecidas
deslumbró las pupil as de Periquín, quien, sin
temer á nada en su inocencia, se desvió del .ca.mino para. entrarse en el herboso vericueto que
ostentaba. 1as frutillas atrayentes.
¡Con qué avidez las churrienta.s manitas del
chicuelo atrapaban los ramillos y desprP-ndían
los racimos escarl ata. Con fruición de muchacho goloso sacudía al arbolillo, sin que el ruido de las hojas abatidas lo hiciese temerá nada que lo pudiera. arrancar de su sabrosa labor.
Juan Dimas, entre tanto, con pasos cautelosos, exploraba. arboledas y caña.das. El rumor
de las ramas sacudidas por Periquín llegó á
sus oídos, y un intenso cosquilleo de regocijo
estremeció sus nervios. Al pun to pensó que
aquel murmullo de r amajes, debía ser producido por aves que en sus nidos se esperezaban.
Juan se apercibió al a.taque, y con todas l as
precauciones que se requieren para lograr certero disparo, apuntó sobre el sitio donde el
ruido se pr oducía, y una estruPnd~sa descarga.
h izo estremecer los montes. Nervioso y desatentado, entre el humo del disparo, corrió á
levantar su presa. ....

Sólo a.mbioionu.ba. uui.,a.r un11o1 oua.n\H oba.oha•

•

Cuando el crepúsculo bordaba de oro las nubes del poniente, el cazador tornó á su choza,
con su flamante esc0peta sobre el hombro; pero
sin llevar como otra.s veces el manojo de aves
muertas ante las cuales sus hijos forma.bao jubilosa algarabía.
-1:M:ala. tarde, Jua.n!-exclamó An iceta desde
el humeante fogón de la cocina.-Hoy sí n&gt;tda.
matajte. Y venir tan sudao y tao dejcolorido .. .
¿Qué tienej?
-¡Nada., mujer, que he caminao mucho traj
laj malditaj chictalacajl
-¿Y Periquín se juécontigo?
- Conmigo no sia ido mujer. ¡Jun! Bújca.lo,
porque yo no sé dónde ejtá esa criatura. ¡ Buen
cnidao de madre!
Con llD poco de coraje y con much&lt;' de preocupación, Aniceta se dió á buscar á Periquín,
que no parecía ni dentro nifuerade l acabañR,
y ya desesperada nnte la ta.,de que moría y las
sombras de la noche que se levantaba., l ,r a.veó
contra su marido, refunfuñó frases de cólera y
de angustia, y ambos terminaron por culparse
de pocos cuidadosos de los paso de Periquín.
Las primeras estrellas empezaban á deshilar
su~ flecos de oro desde la opulenta turquesa de
lo infinito. cuando Aniceta y Juan Dimas, á l a
luz de vieja linterna, salieron á los montes vecinos en busca del extra.viado rapazuelo.
A l as voces de Aniceta, que llamaba al peq ueflín, sólo respondía el canto estrepitoso de algunas aves asustadizas que, soñolientas, se
recogían ante l a augusta soledad de aquellos
montes.
Después de haber buscado sin provecho por
los escondrijos y vericuetos que á su paso encontraban, Juan Dimas y Aniceta, trémulos de
aflicción, con vinieron en retirarse á su cabaña
y esperar el nuevo día.
Y ambos esperaron y Periquín s in parecer.
Los días pasaban y l a. pobre mad r e no tenía
otro consuelo que llorará todas horas ante el
recuerdo vivo de Periquín.
Desde aquella tarde abominable, Juan Dimas
perdió su buen humor. En su casa y aun en sus
trabajos de campo, a.penas si hablaba. lo muy
necesario. Desde entonces odió terriblemente á
su escopeta y maldijo á las chacha.lacas. Agobiado por indecible pesadumbre inmensa, sintió aversión hacia todo, y su cuerpo enflaquecía; sus fuerzas se agotaban y sus entr añas
er an cruelmente roídas por misteriosa enfermedad en que nadie pudo atinar.
Cuando en su invencible postración, Juan
Dimas consideró que era inevitable su muerte,
pidió al cura con insistencia., con ansia febril,
con la fe inquebrantable de quien espera entregar su alma. á Dios, su alma. limpia, pasándola
por l as aguas frías de uoa franca confesión.
Al presentársela el sacerdote, Juan Dimas,
lloroso y moribundo, sólo tuvo aliento de balbutir estas palabras:
-Confieso, padre, queyomatéáPeriquín por
ma.ta.r unaj chicha.laca.j. Un gran miedo me hi·
zo guardar silencio.. .... _. Su cuerp_o está ent.E;·
rrao debajo de un arbolito de fruta¡ colorada¡.
¡Que Aniceta me perdone, que Dioj me salve!
Benito Fe.,tanes.

Mar zo 30 de 1904.

Los Trajes para Señoras.
Crónica Parisiense
Vestidos usastre"
y Chaquetas HToreras. ,.

MODELOS NÚMEROS 1 , 2, 3, 4 y 5.

¡¡ ABLANDO de los trajes para

señoras de
I cie,·t a edad, una nota.ble cronista. parisiense escribe lo siguiente:
&lt;Solameute en la. elección de los colores y en
el detalle de algunos adornos, las mujeres que
no son ya. muy jóvenes deben dar pruebas de
tacto.
Sólo para las completa.mente ancianas, las
formas no son tan adherentes al cuerpo, las
mangas tan extravagantes, los sombreros tan
ca prichosos.
Generalmente, las señoras ancianas no se
ocupan mucho de mod&amp;.s y novedades. Conservan en su mayor parte la moda del t iempo en
que eran lindas y todavía jóvenes, y, en esto,
dan prueba. de tacto.
Conozco una, entre otra.s, que se viste aúo,
los dia.s de gala, con un traje de cachemir ne·
gro perla que llevó hace veinte años por primera. vez, y sucede que, gracias á su tidelidad
á este traje, puede dtcir que, excepto la forma,
está toda.via. de moda, por que cuanto más cambi110 las cosas más se parteen.
Una. de las disposiciones más sobrias para
señoras de 'lierta edad, es la que consiste en
agrupar pliegues, de tres en t1·es, á lo largo de
la. falda y sostener eHos pliegues por pespuntes;
a l llegar a.l tercio de la longitud, se separau y
se abl'en libremente. Un motivo de pasamanería, compue!&gt;to de un ¡;alón en forma de dos
broches enlazados, !:&gt;eñala. el punto donde concluyen los pespuntes.
Para u c:a señora de eda.d, se escoge la veste
entre las semilargas. Los pliegues de la falda.
se encuentran en la. veste, pero están "agavillados" al talle y pespunteados hasta dos centímetros arriba y abajo, y después sueltos.
Esto da. una aµarieueia de finura á un ta.lle
engrosado por la edad.
Para dar más comodid.td á esta veste, se
ponen en los hombros dos esclavinas pequeñas,
corta.das ''en forme," que guarnecen y dan
calor.

J

Se puede adornar la primera esclavina con
un gran guipur de lana brillante, de matices
mezclados, gris, verde y blanco por ejemplo;
esto produce un tono achinado muy ar monioso.
El encaje está incrustado y dispuesto "en
fo1·me" sobre paño blanco, lo cual le da un
relieve vigoroso.
Esta gua.rnición debe ponerse en el borde de
la escla.vina, y sobre el delantero desciende en
dos solapas estrechas, ter minadas en pu ntas,
y formando una línea muy prolongada..
Excepcionalmente, para esta clase de "jaqueite" se hacen dos bolsillos de paño cubiertos de guiµur, u n poco al lado de las caderas, lo cual no perjudica. á la forma del tapado
y a.grada á la que lo lleva.
El adorno de guipur y hasta la doble esclavin a. pueden suprimirse.
Una idea acertada sería. la de bac!'r la. escl a vina. independiente de la "ja.quette" y usar] a
á voluntad, según que se desee vesti1·se poco
ó mucho.
Las franja.s, las bellotas, son guarniciones
que se usan muy bien por las señora.s de edad.
El encaje negro, las pieles oscuri.s, los diamantes, son lus complementos de sus trajes.
De negro, una persona. que no es ya joven,
siempre está bien.
Pasada. cierta edad, como á los sesenta años,
la muje1· comienza á envejecer y no debe ya
escotarse.&gt;
Las anteriores observaciones, como lo he dicho, pertenecen á uo a distinguida cronista parisiense que de largos aflos á esta fecha.se ha ocupado, con toda dedicación, de asuntos femeninos. Por mi parte, añadiré que no son aquéllas
todas las observacionPs y consejos que pueden
darse acerca de los trajes para señoras de edad,
y que, en crónicas subsecuentes, ampliaré el
tema, tratándolo bajo diversas fases.

*

* * que ilustran esta.
La colección de figurines

página, representan distintos sombreros y trajes de_ úl~ima moda, 1.:0~0 puede verse por la
descr1pc1ón que en seguida ofrezco á mis lector as:
·
Modelos númei:os 1, 2, 3, 4y 5.-Representan
sombreros de pa¡a, tocas y vestido estilo sastre. En el primer sombrero de paja, redondo
y con guarniciones y bridas de cinta. hay esparcidas pequeñas flores de color de ;osa atadas ent1·e sí por medio de cinta «libertad;. El
lado interior del ala se cubre con tul y se borda dos vecPs la forma. con cinta retorcida. Una
a l a. doble, forrada de terciopelo, da á esta prnnda la consistencia necesaria. La toca de guarn iciones de encaje, se adorna. con perlas de
azabache y con uo penacho de plumas negras
de garza. Se remata. por un grao brvche metálico. Al_rededor de la forma se coloca un galón
de eocaJe. El svmbrero «directorio&gt; número 3
con bridas de cinta, es uoa prenda elegante
de mucha vista.. Se reviste el frente 'de la forma con tul «mali~e&gt;; por encima se cosen p lisés de tul; el medio se cubre con un ancbo lazo
de cinta &lt;libertad&gt; ó ma.ravillosa, que son de
mucho ¡,fecto. La toca con copete de plumas de
11.vestruz, representada en el grabado número
4, se confecciona con materia.! negro, excepto
el gran penacho de -plumas de garza, que es
blanco. El frente de la forma se forra con muselina de seda.
El último figurín, que representa un vestido
estilo sa.stre, se confecciona con tela. inglesa. á
cuadros y se guarnece con cinta 01 gra de terciopelo. La chaqueta se forma de anchos delanteros Cl'uzados en forma de triángulos. El
cierre de la parte anterior se logra por medio
de botonadurametálicadefantasía. l!:l cinturón
se forma cun cinta ancha y se cierra por medio
de un broche decorativo ó de fantasía. Todo
el traje se forra con seda.; al C'.Uello recto se
aflade un sobrecuell o, de puntas modernas. La
falda campana. debe tene1· bast ante vuelo y no
hacerse muy entallada, como por lo general se
usa. en esta clase de faldas. Debo advertir que

y

�l:t MUNDO lLUS'rltADO

Et MUNDO lLUSTitADó

MODffiLOS NÚMEROS 6, 7 Y 8,1
.t:!,'

MODELOS NÚMEROS

aunque los vestidos de estilo sastre no marchan
á la cabeza de la moda como hace algunos meses, son, sin embargo, muy usados y han sufri•
do algunas modificaciones en su confección.
Modelos números 6, 7 y 8.- El número 6 representa un vestido guarnecido con bullones y
sesgos. Se confecciona con etamina color azul
y se adorna con galones de color verde mate,
bordados en máquina, y rosas de cinta «liberty»
plegada en las extremidades. Con esta misma
cinta se forma el cinturón de un ancho de doce
á catorce centímetros. El abotellado de las manga&amp; se forma con dos bullones fruncidos y ador·
na.dos con gasa y con volantes. La enagua se
pliega horizontalmente, y en su parte superior
se abullona finamente.

El modelo número 7 representa una chaqueta•
saco con mangas pelerinás, y es solamente pro•
• pia para señoras de cierta edad. El número 8
rerresenta un vestido con chaqueta torera y
adornos de entredoses d'.l encaje. La guarní·
cióil es negra, de etamina, de tafetán y de. entredoses al bolillo. El cuello recto se cierra por
detrás y se le ajusta y da forma con ballenas.
Tanto este modelo como el del saco anterior,
están de moda y representan la última palabra
del buen gusto. Nos hemos apresurado á darlos
á conocer á nuestras lectoras, seguras de que
serán de todo su agrado.
Modelos números 9, 10 y 11.- El primero representa un traje con cuelloguarnición de forma tichú; se confecciona con tela etamina, ne-

gra, combinada con cinta de terciopelo del
mismo co lor y cinta diberty». La falda, llena
de originalidad y gracia, se pliega transver·
salmente en toda su extensión, para obtener el
bonito ~fecto del modelo. La blusa ó corpiño
se adorna en su parte media con encarrujados
de encaje y gasa. Los otros vestidos de cha•
queta torera, á pliegues el primero, y con talle
de encaje y falda campana el segundo, se ador·
nan con cuellosguarnición bordados, de color
crudo. Este color en los encajes e~tá de moda,
y no obstante eso, se puede conseguirá precios
reducidos.
JOSEFINA,

&lt;&gt;&lt;&gt;

9, 10 y 11.

Cómo se conoce si las telas son ó no (alsifieadas.
Hágase disolver un decigramo del tejido que
s~ s_upone coi:itenga lana, en diez centímetros
cubicos de leJía de potasa, añadiendo la bastante agua destilada para completar el volumen de 10~ &lt;;entímetros cúbicos. Tómese uncentímetro cubico de esta solución y viértanse algun~s gotas de nitroprusiato de sodio. Si el
!~qu1do no t&lt;;&gt;ma un color vroleta, es que el teJ1do no contiene la menor cantidad de lana y
P!l-ra as_egurarse, se afiadirán algunas gotas'de
dis_olución de lana, y se verá aparecer en seguida el color violáceo.

C Un medio para experimentar la calidad de

una tela de seda buena, como el moaré, la fa.
ya, etc., consiste en doblarla á lo ancho, trata!!do en segnidace extenderla á lo largo. Si el
pliegue no desaparece por completo es que la
tela no es suficientemente buena.
'
Par.~ comprobar l a presencia del algodón en
1os te31dos, se obrará del siguiente modo:
Lávese po_r dos veces la tela en agua hirviendo, par~ quitarla el aderezo, y déjesela secar
en ~eguida. Después se·introduce en ácido sulfúrico durante medio minuto y hasta. dos, según

el espesor de la tela; inmediatamente después
se la echa en agua, donde el algodón, transf~rmado en materia gomosa, queda destruido.
Si _la tela e~ de lana, _tomará un tinte amarillo
baJo la a_cc1ón del ácido carbónico mencionado: los hilos de lino se disuelven en parte, r,ero
el algodón queda por completo disuelto. Si la
tela es de seda, basta mojarla en agua de javel
l~ que no ataca al lino ni al algodón, pero cam:
bia la seda ~n goma, con lo cual queda el fraude á descubierto.

o

�EL MUNDO ILUSTRADO
et tat11mEnto
Esta confesión me derrot? C&lt;?~- mi gusto, la mujer me tendió los l~pleta.mente. Sólo vi ya en m1 v1s1- bios y después huyó en la obscuritante una mujer adúltera. Y me sen- dad.
. ó .
Permanecí largo tiempo mm v1_1,
tí lleno de celos contr~ _el hombre
N aquell a. época., dijo el presi- por quien había t r11.1c10na.do sus apoya.do sobre el parapeto, ebr10
Los bienes fueron valuados en $125,000.
dente Trouville, yo er a. substlt~- deberes.
de amor, medio loco de tristeza.... .
La mayor parte de lo testado con•
J to en J . .. , lugarejo donde ~e vi- ¿Por q ué-dije con a.ma.rgu~a.-;
ve mal, donde no bay una cocmera. haber escogido mi casa por a.~tlo ·
sistia e n dos p61Izas de $25,000
que sepa. ni freír un huevo ó una.
•**
-¡No he escogido- respondió la
cada una, tomadas en "La Mu•
costilla., donde los habitantes ~on mujer b ajando la cabeza;- salfa
- Al día siguiente supe á.quién hatua", Compañia de Seguros sobre
idiotas, sórdidos y hasta mal olien- perseguida.. . he llamado al azar... bía albergado, prosiguió Trouville.
tes; donde llueve tres días de ca.d_a se lo su plico no me abandone!
la vida, de Nueva York.
La hermosa r ubia no había engacuatro, donde I a. fieore, una especie
- Y bien. s~a- dije.-Permanezca. ñado á. su mi.rido, no; lo babia
Hoce pocos dfas que se practicó
de fiebre palúdica, acecha á. cada usted aquí todo el tiempo que se asesinado y en circunstancias atro- la apertura d el testamento del Iluscopa de agua que uno_ se introduce crea en peligr o.
ces· un fantástico asesinato de ca- trfsimo Sr. Arzobispo D. Patricio
en el esófago. ¡ Ah d1antrP, cu á nFué aquella. una. extra.lle. vela.da. bez~ corta.da. y arrojada á los pe- A. Feehan en la ciudad de Chlcago.
to me he aburr ido durante los tres Yo había encendido uo fuego 1e rros.
[l!lnois. La fortuna del d!stinguidCI
ai'los que estuve allí! .
.
leña preparado de antemano, y a
)relado ascendió é. cerca de. . . .
La
razón
del
crimen
no
estaba
Sobre el fondo gris p1z9:rra de mujer se calentaba Y se secab9: sen$125,000 oro americano; y. segün el
mis recuerdos, se destaca,. sm em• tada. en un viejo sill ón de terciope- bien establecida: se sabía sol amen- Inventarlo que se hn pubhcado, los
te
que
los
es¡¡?sos
tenían
frecueutes
ba.rgo, uno luminoso, ~rd1ente, de- lo amarillento. Yo me habí_a colobienes que dejó fueron como sigue·
licioso, terriblti y «roJo&gt;.. ~ua nd o cado del otro lado de la ch1men~a. disputas poi· rnter eses.
Dos pólizas de "La
¡Pónganse ustedes en micas~!
pienso en ello, mi pobre v1eJl;L car• Para verla. mejor, babia encendido
Mutua,"
Compañia
Si la desgracia.da. era detenida.,
ne se despierta y canta e~ «Ht~no&gt; todas las bujías. Después de una
de Seguros sobre ta
de la maña.na.; pero al mismo t1e,n- abstinencia tan larga_ de ? elleza, era yo quien norma I mente cleb_ía reVida, de Nueva York,
po, me recorre la nuca _un ~streme- sólo el refrigerar m_1s OJOS con cia.mar su castigo. Y fué uetemda.. .
por $26,000 oro caJa
tres
días
después,
cerca
de
la.
froncimiento, un frío de guillotina.
aquella l lamarada de Juventud r u11na, ó sean . . . . . $ 50.01111 orn
bia era una especie de orgía, una tera española. Perdí la cabeza é Oivt,tendos
acumnlaoo~
gra've y a.lucinaote orgía que ~cu- iba tal vez á.hacer al guna tontería,
*.*
sob re una de las pócuando una fiebre violenta me sacó
Era una noche como ésta, una no- paba. todas mis facultades admira.- de a.puro; seis seman~s de_ cama,
liws. . . . . . . .
9.!12!1 orn
che de llu vía . Desde bacía tres días ti vas.
una larga convalecenc1a., m1 envio Otra póliza de seguro. 14.Utl0 oro.
Cambiamos
iwenas
al~unas
p
ael a.gua no ~esa.be. de empapa.: la.
á. una ciudad menos malsa.n1;1-, me Acciones en efectivo y
ciudad. Yo acababa. de termml!'r labras. Era inútil y hubiese sido dispensaron de consultar m1 conen B1mcos. . . . . . 37.000 om.
incómodo.
La.
única
cosa,
en
efecto,
una. lamenta.ble cena de carne medio
Entre las disposiciones del seciencia.
de
que
habría
querido
hablar
con
cruda. de espinacas arenosas, dá
La mujer fué condena.da. á. quince flo r Ar zobispo, en ~u lestamento. !'e
ella- la traición que á. su esposo
vino ~itrioloso, cuando lla.maroní
años
de trabajos forzados; como hicieron ésLas:
hacía
mi
buéspeda,-estaba
dE:s~la. puerta. La. mujer que me ~erv a
A su berm:1n11, señorita Kate
confesó
todo, no se le pi_dió ~uenta
rrada.
,je
la
couversación.
Me
hmé·
de cocinera. a.-0aba.b3: de partir preté pues á ofrecerle una ta.za de t ' de su tiempo y guardó s1lenc10 so- Feeban, que estuvo siempre con él
textando un to r tlcoh.
.
E
hasta su muerte, $40.000 o ro en b&lt;'·
Fuí pues á. a.bl'ir yo mismo. _n q ~•. aceptó y que bebi_ó muy lent a• b re su estadía en mi casa. Yo creí nos y $25,000 oro en una de la.Q IJÓ·
el din'tel de '1a. puerta, so_bre las ti· mente, con aire pensativo. Pa.~a~on deber guardarlo también.
lizas de seguro; (t la señore Ana A.
Acaso les parecer á. á ustedes ex- Feehan, ,·luda del señor Orn·to:
niehla.s lluviosas, se pe1·ola.b~ una. t res horas. Los que oo ban v1v1do
sombra. femenina.. No tuve t1~mpo en J . .. no pueden saber lo que va- traño que el recuerdo de esta. aven- Eduardo L. F'eehan. hermano de
tura ha.ya qut1dado _tan bril lante,
de decir dos pala.brns. L a muJer se lieron esas t res horas.
Antes de media. no~hE:, "!º eS t aba. tan delicioso en m1_ alma. __No m_e se11or Arzobl~po. $2ñ.00() 0 1"1 rle
había precipitado en el corredor y
tan enamo1·ado de m1 v1s1tante co- explico esta singul al'ldad. 81 el_ cri- otra de las póii;,.as. y $5.íl00 oro e,,
decía. con voz suplicante:
mo
si la. h ubiera trat a.do desde v~- men de mi visitante ha arro¡ado efectivo; l\ t,1 Academia de San Pa-·Pr otegedmel
rios
meses. Ignoro si el.la lo noto. una sombra. ti-ágica i:obre todo eso, tricio de Chic11g-o, de la qne es prPAÍ mismo tiempo había c_e rra.do
L
o
seguro
es que adquiría m~s y no be podido, sin embargo, confun- ceptoro su hermana. M,11re _~l~rla
l a puer ta.. Yo estaba perpleJO.a.~~r
más
aplomo.
No des vio ya los OJO~, dir jamás lo que pasó en mí s~bre Catalina, $10.000 oro de la ult1111~
naturaleza. soy confiado, bast
.
póliza; A la escueta. ·'Santa ~la'.·t~
~nuo; pero ya. la desconfian~a. pro- me miraba.francamente. ¡Ah, aque- E&gt;l puentR con toda otra sens:.i.c1ón. de enseñanza prftl'l1c11 para v,110ll as mir a.das! Cuando ~ e en volvía y creo, f;·anca mente, que mi amor
?esional ba.b(a. Jabra.do ~u _tunelr8
en su efluvio color de v10leta s~n- por la homicida es el gran amor de nes, de F'eehan vilte, lllinols. qu_e
mi alma. Mi primer mov1m~eu_to u
era la instllul'ión por ta qne m :\s ~P
tíame preparado par a c~alqu1er mi vida.
Mi
segundo
mov1mten~o,
be né VO lo•
In teresaba el señor Arzobispo ~P
t
á
i
Slll·
aventura:
á
una
sella!
hub1e~a
de•
J.
H.
ROSNY
fué de poner en la. puer a
m
en tregaron los $ ◄ .000 rP1&gt;tnntPP tlP
jado
la
magistratura
para
huir
co_n
g ula.r visita nte. Pero !lua.ndo hu~o rni extraña visitante á la extreml·
IA llltl roa pl'lllu
repetido con una. voz J01en, uJ°!í~i dad del planeta..
.
esas voces que obran sbo r\ \acto .
Sin embar go, la pequPña crnd.ad
como una. piel fina. so re e
. estaba.
dormida. desde hacía la.1go
- Prótejame. • • · · ·
Mi tercer movi mient~ _filé de sus- t iempo. No se oía. fuera ~ás ~ue la
pender mi decisión. DtJe co~ tono voz incansable d~_la lluvia. Entonces la. mujer me d1Jo:
Ub me esforcé en óa.cer dur~.
A Denver, Kansas City, St. Louis, Ohicago, New York,
- ¡Voy á part ir !
. .
q -¿Quién es usted y qué viene á.
Tuve un gran estre!Dr c1miento.
San Francisco y Los Angeles
ha._:~s~}u!:a desgracia d al-· susp~- Hubiera querido a.rroJarme s~b~e
ella
detenerla
por
fuerza.
Me
hm11
ró,~y usted puede sal va.rme la vité á. decir:
d a-,.Su
.. ·· · · v ida est..
_,. , pues, '"mena•
-Pero usted no p uede a rriesgarse así sola., en medio de la noche.
za.da'?
S us' ojos se ajaron resueltameLJte
-Sí.
. ?
sobre los mios:
--¿ Por q u1én •
- Por la mai'lana. me sorprende-No p uedo decírselo.
.
Esta respuesta. olía mal : m1 se- rían en el camino que tengo q ue todo movimiento recobraba fuer· mar, y, además, podré salvarme...
gun Pt::r o me dije que desp ué., de
-Por lo menos- proseguí, J.,erno arriesgaba n~da P:olon- diendo completamente la cabeza.,ga.ndo un poco la aver1g_uac1ón, Y puedo acompalla1·la..
.
Sonrió con extrafia sonrisa Y
abriendo 111. puerta d~ m1 pe~U:~º
salón de muñeca, hice entrat . a murmuró:
mujtlr y encendí u n par de buJías.
-El único servicio que p uede us. Ah di11.blo!, cuando b~bo luz, me ted hacerme toda.vía, es acompa.llé inclinado de súbito &gt;i. (a más fl. arme fuera de la ciud11?, al otro
e:cesiva. indulgencia. LamuJer ~ue extremo del puente de F1ercbes • •: •
ba a llí1 moja.da. poi· la. lluvia, Si consie nte en ello, tal vez _me haesta.
con los cabellos cho rreand o de bu • ya. salvado do blemente la vida .• •
medad, era Jo que todo el_ mundo
No vacilé. Diez minutos más ta_r·
llamar ía. u na hermosa rubia.
de, marchábamos juntos ~n l'.!led10
No les diré á. ustedes que era b~- de la lluvia. No hay en m1 ex1ste~11 a como una reina, porque las rei- cia ningún recuerdo que se aproxó
nas son comunmente bastante ~oco me á. la sensación que me caus
titosas comadres; pe10 bub1era. aquella mujer dulcemente apoyada
11,pebo un ran papel en el desfile_ el sobre mi b r azo. .
~í~ del J !key ó del gran pre1~no.
Todo mi RPr clamaba de volupp
mí que desde bacía tremta
11,ra. no'coc.ocia más que l as ma- tuosid ¡1.d. Traté de a.cort~r el pa_so,
a prolongar aquella 1mpres1ó_n
~:~~!es y las disg ustaut~s _burg ue- ~!~orante,
pero la joven t ~nía pn•
ri
d
J
aquella
apar1c16n
iuvo
sa.s e • .. ,
s a · me arr astl'a.ba.
alj!"O de mil a.groso.
.
d
Al fin estuv imos sobre el puente,
Mi juventud a.dormPc1da., se es - lo franquearnos, y cua~do llegamos
ertó á ese mundo del Amor y de á. la orilla del do, m1 compañera.
Gracia que es el único ~~ndo,
.
s· .
spué, de todo; quiero decir el dijo:
-¡Gracia.si .... ;Adiós! . ... iem
&lt;e.
01. el que valga l a pena. de
ú01co ~ r la aventura de vivir. Así pre cunservaré el recuerdo de su
:;r~~!gel substituto que interrbogal~ bondad.
d
. t
y
C
Me sen tí desfallecer e tris eza.
O P ulman para 101los lns punto, Pn
• ·e de dureza en la som r~ e
Se reserva~ camas en a.r\rants Carros Corue,•01•f&gt;~ o,• l lill'·
de
pesar.
y
mi
voz
era
ron~a.
Y
con :~or no se sostuvo largo t1emlos Esto.dos UmddosS. Lot! ~:s!~n renotiibrados "º el mundo eowro.
temblor osa. cuando le respondí.
corr nte ¡1 desper tar del hombre.
ver en la Linea e an
,
d" • •
!l.
-Adiós .... me ha da.do usted va.p
recios itinerarios y otros informes, 1r1g1rse
PºJ'urmuré, siu e1;11ba!·go, para tranrias h oras de a legría Y de belleza.
ara P
'
W. S. Famscworth.-Agente Genrral.
q uilida.d de conc iencia: . éhahe•
Le había asido las manos. Nues-Pero en fin , señor a, e,qu
1t .Sau Francl8oo, Núm. 8 , !Uéxloo. D . F.
tros r ostros se toca.ron. y comprer
cho usted?
.
•
-¡He cometido un c~1men imper· diendv de pronto que s ólo pod a.
darme una recompensa.que fuera. de
dona.ble .... contra. m1 marido!

J:~ Rtfugiada

del Ilmo. Sr. Arzobispo Feehan

E

6

"SANTA FE," LA MEJOR RUTA.

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S7/LWCLL· PLACC
La más hermosa Colonia, no sólo por su posición,
que lo es contiguo al Paseo de la Reforma, sino porque las personas que están comprando lotes, pertenecen á lo más granado de nuestra sociedad, quienes desean construir magníficos edificios, que, en
época no muy lejana, llegarán á ser el lugar más de
moda y el centro de las lujosas re~idencias de la
ciudad de México.
Sírvase investigar el alza á que ha llegado en esta parte de la ciudad, de algunos años á esta parte,
y se convencerá de que no hay inversión más segura ni de más brillantes resultados que la que le ofrecemos.
Por un acuerdo especial, se ha prohibido, para
siempre, establecer pulquerías ú otros establecimientos por el estilo en esta Co~onia. Siendo estA
lugar para edificar fincas que llenen todos los requisitos de salubridad y, por consiguiente, para que
residan personas de refinada cultura, se hacen necesarias estas restricciones.
En menos de tres meses se ha vendido cerca de
la cuarta parte de este terreno, y esperamos que para fines del presente año, todo~ los lotes habrán sido
tomados, y dentro de unos cinco años, este lugar será el más hermoso y saludable de la Capital de la
República.
Ureemos que en un tiempo no muy remoto, México llegará á ocupar la primera fila por sus edificios,
en el hemisferio occidental. Tiene la ventaja natural, que no gozan otras capitales: salud y cultura.
Continuamos vendiendo lotes bajo nuestro mismo
plan, es decir, veinte por ciento al contado y el resto en nueve años • ..Ningún interés se paga sino después de que se hayan concluído: calles de asfalto,
banquetas de cemento, drenaje y un sistema completo de agua.
¿Hay alguna proposición de terrenos mejor que
ésta?
Para mayores informes, dirigirse á

United States ·y Mexican Irust. Company,
Primer. de San francisw, 4,

ó á los Sres. Prevost &amp; Vail,
Primen de S4ln fmclsco, 8.
'

�Año XI-Tomo 1-Núm. 19

GRANDES·· .
A -TJT\lf ACENES

.

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EL. P A ·L ACIO
DE HIERRo, ··s. A.
Calle de Sal) Berl)ardo-MEXIC·o .

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Departamentos de Con'feccioiles y Lencería

EXDOSi6iOn
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Interiores de Taffetas negro y de colo=
lorés. Oran variedad de estilos y clases•
Interiores de Brocado negro y de co=
lores. __
ln~eriores de M9iré de _Algodón, estilo
Pompadour y colores hsos.
Interiores de Percal y Nansook, colores
firmes, extra, .desde $ 1.90.

.~-~.,·t Jl él oÓ U. é) S
F n· Ó U~ S
LJ. '--- o
F n él ó u a·-s.
LJ ·
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Do!!_Jingo 8 de Mayo de 1904

Precio del ejemplar: 50 centavos.

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L UNDO LUSTRADO
Año Xl.-Tomo,I.-Número 19.

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MEXICO, MAYO 8 DE 1904.

Subscripción mensual foránea ......$ l. 60
ldem
ldem en la Capital.$ 1.26

Director: LIC. RAFAEL REYES SPINDDLA

Gerente: LUIS REYES SPINDDLA

Registrado como articulo de segunda clase, en 3 de Noviembre de 1894.

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Las Piestas del 5 de Mayo.
El Señor Presidente de la República condecorando á un Jefe del Ejército.

(Fot, de "El lllundo Ilustrado".)

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                  <text>El Mundo Ilustrado comenzó a circular el domingo 14 de octubre de 1894 en Puebla, inicialmente con el nombre El Mundo Semanario Ilustrado. Su principal objetivo era el de proporcionar una recapitulación de los acontecimientos nacionales e internacionales, así como promover la verdad y la justicia. En un inicio estuvo auspiciado por el gobernador de Puebla, el general Mucio P. Martínez. En 1895 se mudaron los talleres a la Ciudad de México. Para Reyes Spíndola fue primordial dar a conocer artistas y escritores mexicanos, por lo que contó con colaboraciones de ambos para la publicación. Es posible considerar que de 1904 a 1908 fue la época de oro del semanario debido a que la calidad, tanto de contenidos como artísticos, alcanzó un gran nivel. En 1908 Reyes Spíndola tuvo que vender el semanario debido a problemas personales, en junio de ese año se anunció el cambio de administración y, que, a pesar de ello, iban a continuar manteniendo sus estándares de calidad y formato. Sin embargo, Víctor M. Garcés, el nuevo dueño, y su equipo hicieron algunos cambios, se mudaron de domicilio dos veces, cambiaron el formato del periódico, y, debido al abaratamiento de costos, la calidad del papel bajó y sólo se usó el de buena calidad para secciones específicas y el uso de la fotografía para las portadas fue más frecuente. En 1913 la empresa Actualidades, Artes y Literatura adquirió el semanario y en 1914 sus talleres fueron apropiados por el gobierno de Venustiano Carranza, sin embargo pudieron seguir editando el semanario por unos meses más gracias a la existencia de otras imprentas instauradas por Díaz. ​ Este fue un momento de crisis para la editorial ya que se encontraban en aprietos debido a la Revolución, por lo que la falta de recursos y personal fue frecuente, sin embargo, se las arreglaron para no bajar más la calidad de la publicación. Sin embargo, en ese mismo año El Mundo Ilustrado cerró definitivamente, mientras que su fundador, Rafael Reyes Spíndola, se encontraba en el retiro.</text>
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L UNDO LUSTRADO
Año Xl.-Tomo,I.-Número 19.

,

MEXICO, MAYO 8 DE 1904.

Subscripción mensual foránea ......$ l. 60
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Director: LIC. RAFAEL REYES SPINDDLA

Gerente: LUIS REYES SPINDDLA

Registrado como articulo de segunda clase, en 3 de Noviembre de 1894.

DE

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Las Piestas del 5 de Mayo.
El Señor Presidente de la República condecorando á un Jefe del Ejército.

(Fot, de "El lllundo Ilustrado".)

�EI, MUNDO ILUSTRADO
Et MUNDO ILUSTRADO
d H,. el recu3rd~ el!tieade toda la ta.ata.sía de sus e1ocaciones;1tla me-

m)rta, agradecida, extrae de p1•ofundos y complicados sótaüos trajes
de moda a~rasada, espect~culos cuyo brillo · ha opacado la destructora
ma_no del t1em¡&gt;o, tr1stB stl~etas de per,oaas idas, y con todo estematerial foi:m_a, por algunos mstantes, un mundo irreal y delicioso, en
el eual vi_v1mos como amigos de la infancia.
. Y experimentamos ahí, casi sin darnos cuenta cabal, la dulce impre
sión que n_os conmueve cuando, por casualidad meramente encontrarnos
en las pág10as. d_e un libro olvidado una flor sin perfume,' en cuyos pé·
talos aún se d1st1ngue una fecha lejana ....

*

LA

prensa diaria ha dado cuentd., extensa y cruelmente, de
las últimas horas de un obscuro
solau do, al cual la justicia de los
hombres elimma, por pernicioso,
de la existencia.
El hondo misterio de la muerte
protege la turn ba de estos infelices.
Si de los muertos nada se debe hablar que no sea bueno, de los ajusticiados, de los que cun lo más ca·
ro que el hombre tiene han paga·
do sus culpas, no debe hablarse
ni bien siquiera. Merecen dormir
en paz, en la más absolutay duradera paz, en el sE&gt;no de una rniseri·
cordia infinita, tan grande, ó más,
que sus culpas.
La sociedad se conmueve cada
vez que la. ley envía al patíbulo á
un criminal. Es la saludable conmoción que justifica la muerte de
un hombre. Porque de no ser así,
los partidarios ae la abolición de
la pena de muerte tendrían á su fa·
vor un gran argumento. Es evidente que, para el criminal mismo,
quizá fuera preferibltl morir á permanecer por algunos años, por toda la vida, en un ·establecimiento
de corrección, aislado del mundo,
de la sociedad, de la existencia
misma.
Lo damuestran los suicidios de los grandes crimina·
les. En los países en los que,
por exceso de sensibilidad tal
vez, por exceso de miserieor•
dia, se ha abolido la pena de
muerte, precisa tener grandes
precauciones con los forzados, para evitar que dispon·
gan de una existencia que ya
no es suya, que deben; como
una suprema expiación, á la
sociedad que ult!'ajaron con
sus hechos delictuosos.
Los hombres más valien·
tes, los que llegan con la
sonrisa en los labios á los
mayores peligros, tienen un .
estremecimiento involuntario
cuando se avecinan á la
muerte. Domina el gran mis•
terio sobre la vida humana
como una gran ave de presa
cuyas negras alas fueran suficientemente grandes para
abarcar la distancia que exis•
te entre una cuna y un sepulcro ....

***

Un poeta excelso, hace
año~, escribió "La Ultima
Noche de un Sentenciado á
Muerte." Estaba imbuido en
las ideas de una época atrasada, comparativamente á la
nuestra, por más que sus alas te•
nían fuerza bastante para salvar
el abismo de los tiempos y de las
razas.
Se comprende la muerte en el
campo de batalla, al sonar estri•
dente de las trompetas que baten
la carga; sin dejar de ser la muer·
te, toma el duro trance en esos casos caracteres de grandeza tales,
que l.a pequeñez de la vida humana desaparece como un insignificante y lejano lucero que se ahoga en la luminaria intensa de un
sol tropical. La muerte, una en sí,
señora y reina del universo, es
· proteica en sus maaifestaciones,
es siempre igual á sí misma, y .sin
embargo, distinta siempre.
Cuando la justicia ha pronunciado su tremendo fallo, y la vida en
un hombre está en vísperas de terminar bruscamente, cortada por la
descarga homicida, al propio tiem·
po que e~ sacerdote, inv_ade!1 la
triste capilla todas las m1sericor·
días de que es capaz el corazón hu•

ma.uo,

El delito, el obcecante delito que
persigue como un fantasma sempiterno á los hombres, se pierde, disminuye, se va alejando rápidamente, y sólo queda, ante el escuadrón
que prepara las a'rmas, el suspirar
tenue y constante de una vida, de
una existencia que no quiere irse,
que encueo.tra bueno el sol, tran·
{!uila la tierra, que sabe que el
amor,como una gran bendición, purifica todo lo que toca, y que quiere amar, que quiere amar mucho,
amar siempre y amar intensamente.
Y, sin embargo. es preciso. An·
te la azorada multitud -cuyo corazón late en un doloroso espasmo
de piedad, á la gloria del sol que
nace, en la mañana balsámica,
queda el cadáver del infoliz que no
supo adaptarse á la vida civilizada monerna. La justicia está he·
cha. Y un vago soplo de angustia
se adhiere tenazmente á las gar·

El primero, el dos,, el cinco, el
ncho de mayo, son fechas que marcan etapas dolorosas, como todo
progreso, en la historia de los pue·
blos que llevan en :,U alma los restos del alma latina. Nuestra fiesta
del cinco es una gloriosa página
de esa sombría época que hasta
nosotros llega en alas del rE&gt;cuer·
do y que la historia llama "la intervención francesa."
No vivíamos aún cuando los soldados de Napoleón el Pequeño
mordieron el caliente polvo de
Puebla, y, sin embargo, al escu·
chai· la marcha triunfal que entonan los clarines militares en esa
fecha, parece que pasa por nuestras almas uno de esos soplos he·
roicos , que llevaban en épocas
lejanas á la multitud al asalto de
la Bastilla, al triunfo ó á la muer•
te ... quién sabe .... !.
¡Pobres de los pueblos que, al
escuchar la relación .de una epope-

gros, sombríos, en los cuales ela·
bora sus misterios el Infinito que
nos envuelve y nos compenetra.
Es precisamente la muerte la que
sublima y levanta los sacrificios,
b aciéndoles vencer al olvido. So•
lamente la i;nuerte vence á la muerte.

** *
Se acercan ya á su fin los conciertos que la tenaz constancia del
maestro Meneses ha logrado sostener algunas semanas en el Arbeu. La lucha ha sido ruda, ha sido preeiso vencer, primero, los prejuicios estólidos, infundados, que
atacan siempre á los espectáculos
cultos, so pretexto de que son nuevos. Después, vencido ya el primero de los escollos, la indiferencia del público amenazaba seriamente el éxito de la tempor.a da.
Hasta los ínfimos espectáculos er·
· ¡ruían sus cabecillas de monstruos
deformes, para escupir sobre el coliseo de San Felipe toda la mísera
hiel de sus amenazas y de sus có·
leras de pigmeos.
Pero el maestro Meneses, que
debe tener fe en la omnipotencia
del trabajo, ha seguido luchando, y, lo que es más raro aún, ha
luchado con éxito. No el éxito que
fuera de desearse, en vista
de la excelsa magnitud del
espectáculo que nos ha ofrecido; no el tl'iunfo definitivo,
sin ambages ni cortapisas,
que hubiéramos muchos que·
rido; pero sí un friunfo bas·
tante notable, mucho más
notable si se toma en cuenta
que ha sido en nuestra buena
capital donde se ha ganado.
Por desgracia-porque es
una desgracia grande - no
podremos escuchar ·en esta
temporada la "Condenación
de Fausto," que ha sido de·
signada por muchos como la
obra mi,.estra del maestro
francés que tanto poema musical delicioso nos ha legano.
Parece que ha tenido serias
dificultades la ejecución de
esa partitura divina, que bu·
hiera sido un verdadero bro·
che de oro para cerrar la
tempor'lda. No perlemos la
esperanza, sin embargo (nos·
otros siempre esperamos has·
ta lo imposible), y quizá en
la segunda temporada de
conciertos podamos escuchar
-con el espíritu encogido,
como un pajarillo ante la
mirada fascinadora de un
león imperial-la alta y noble
música que se nos promete.

* la inmen;a llanurai 'cuyos hori·
A la roja pompa del sol de m iyo,* en
zontes se esfui:nan en un desvanecimiento de tintas neutras, marcha la
tropa, al rítmico anda_r que marcan los tambores. Un sordo murmullo
se levanta del seno ag1_tado de la muchedumbre, y va agi.,.antáodose basta ~stallar en ada~ac10oes. Y el. ave s\mbólic_a cerniéndose á vertiginosa ~ltura, describe con su ala mmóv1I amphos círculos concéntricos ..

00

c:Antenor Lesca.no.

NUESTROS _GR.ABADOS

TRES RETRATOS YUN AUTOGRAFO

A

pr?pósito del glorioso aniversario que acaba de celebrarse, reproducimos en este número un retrato del General Ignacio Zaragoza, hecho al óleo cuando el futuro vencedor de los franceses contaba
años d~ eda~. Este retrato, que es de un parecido muy notable se~un el test1momo de personas que conociHon bien á Zaragoza en su
Juventud, acaba de ,;er adquirido por el Museo Nacional y ha que dado expuesto al público en el Salón de Historia Patria de ese establecimiento.
Asimismo publicamos en facsímil una carta escrita por el héroe del 5 de l\layo al Lic. D. Manuel Z. Gómez, de México, precisamente en los momentos en que se disponía á resistir el ataque de
las tropae francesas en las Cumbres de Acultzingo acción que como
se sabe, fué desfavorable á las arma, nacionales. '
'

I?

***

pam_os también en esta página un retrato del Sr. General D. Porfirio D1az, uno de los jefes republicanos que más se distinguieron
al lado de Zaragoza por su b~zarría en la célebre batalla de Puebla,
Y otro del Sr. General D. Félix Díaz, hermano suyo, á quien tocó en suerte sufrir en territorio mexic:mo el primer ataque em-

EL SR, GRAL, D. PORFIRIO DÍAZ, EN TRAJE DE CAMPA Fl'A,
[De una fotografía tomada en i876.J

prendido por los franceses contra el ejército
nacional. Este se registró en el Fortín, punto situado á dos y media leguas de Orizaba,
el 19 de abril de 1862: la guarnición del Fortín constaba de 40 hombres, siendo mucho
mayor el número de los invasores.
El retrato del Sr. General D. Porfirio Díaz
representa al héroe del 2 de Abril con traje
gris de campaña. Debemos advertir que la
fotografía, perfectamente lograda, es posterior á la época de la intervención francesa.

***
La Compañía de Opereta sigue en
el Renacimiento, viento en popa.
La mitad de los aplausos son la
obra del entusiasmo que inspiran
los artistas galos. La otra mitad,
quizá dos terceras partes, son
EL HÉROE DEL 5 DI!! MAYO.
aplausos retrospectivos, digamos,
(Retrato que r epresenta á Zaragoza á la edad de 17 años y que se
aplausos que, inconscientemen·
conserva en el Museo Nacional.)
te, tributamos á un dulce f~ntasma que ame los encantados OJOS
gaotas de todos, mientras la tropa ya como la de Puebla, no sientan de nuestra alma aparece cuando
desfil!l- lentamente al son de los en su espíritu la caliente ola. d~l escucharnos la música juguetona Y
entusiasmo ciego que hace ma,·ti- cosquilleante de «La Mascota&gt;, de
tambores cadenciosos.,
res ó hé roes de los simples solda· cLas Campanas de Carre6n&gt;, de
dos y corona la frente de los hom- . tantas zarzuelas que, allá hace
*
**
La primera quincena
de mayo es· bres con la verde palma de la vic- quince años, eran las predilectas,
tá toda llena del marcial redoble toria ó con los a~fodelos siniestros en épocas en las cuales el «género
de la clarinada épica de las tropas de la muerte! Tan ligada se en· ínfimo&gt; aún no establecía su trono
en marcha. Por una de esas her- cueotra nuestra vida á la negación de cartones sucios y de orop~les
mosas coincidencias- que parecen absolüta, á la disolución, al des- deslucidos en nuestra metrópoll. ·.
Vemos en la sala del Ren~&lt;:i·
ser las señas que hace el infinito á canso que llamamos muerte, que
la humanidad,-las fechas glorio• para ser digno de aplauso y subli· miento muchas ma.dres de familia
sas de muchos de· 'los pueblos la· me cualquier movimiento de nues· que sonríen beatíficamente al es·
tinos están comprendidas en los tra alma, precisa que en su ruta cuchar la picaresca música de Ofpase muy cerca de los campos ne• fenbach. Ante sus ojos entorna·
primeros días de mayo.

AUTóGRAFO DEL GENERAL ZARAGOZA
(Propiedad del Sr. Manuel Miranda y Marrón)

SR. GRAL. FÉLIX DÍAZ
(En traje de Coronell

�Ét MUNDÓ ItUSTRADÓ
EL MUNDO ILUSTRADO

EL ANIVERSARIO DEL 5 DE MAYO
Ante la tumba de Zaragoza.-Ceremooia· Cívica en Chapultepec.-lmposicióo
de Coodecoraciones.-Brillante desfile militar.

Mayo, fué, durante el trayecto de San Fernando al Bosque, entusiastamente ovacionado por el pueblo.
La ceremonia cívica consistió .en la lectura del parte oficial de la batalla por el Secretario del Ayuntamiento, en un discurso, que
fué muy aplaudirlo, pronunciado por el Sr.
Lic. Rafael Aguilar, y en la recitación de
una hnmm•a poeRía, de corte moderno, por
el Sr. José Juan Tablada. El poeta impreRionó vivamente al auditorio con frases é
imágenes llenas de vigor y colorido.
En seguida, el señor Presidente de la República hizo entrega á un grupo de veteranos del 5 de Mayo, de las cantidades en numerario que, siguiendo una vieja costumbre,
se les ofrecen como un premio á su buena
conducta en épocas aciagas para la Patria.
Los recompensados fueron Francisco Sánchez, Felipe Longo, Agustín Martínez, Mariano Espíndola y Luis Parada. Una salva
&lt;le aplausos saludó á los supervivientes del
5 de Mayo al presentarse en la plntaforma y
recibir aquel premio de manos del Primer
Magistrado.
La banda de artillería amenizó la ceremonia con escogidas piezas.

***

LA COMITIVA PRESIDENCIAL SALIENDO DE SAN FERNANDO
PARA CHAPULTEPEC.

EL COLEGIO MILITAR EN LAS AFUERAS DE SAN FJIBNANDO.
-UNA CONVERSIÓN,

D

E intento retardamos hasta hoy Ja publicación del presente número de EL
MUNDO ILUSTRADO, para ofrecerá nuestros lectores, con la debida oportunidad, la
información gráfica completa de los festejos
con que se ha celebrado en esta vez el aniversario de la gloriosa batalla librada en
Puebla de Zaragoza el 5 de Mayo de 1862,
por las tropas republicanas contra las huestes intervencionistas francesas.
No hay para qué decir que el entusiasmo
popular se desbordó en esta ocasión hasta el
punto de no reconocer límites, pues sabido
es que los triunfos del ejército despiertan
siempre en el pueblo la más franca alegria, y
que para México, lo mismo que para todo el
país, es el 5 de Mayo una de las fechas más
grandes que registra nuestra historia.
Cuatro fueron las partes principales que
comprendía el programa para celebrar el aniversario del triunfo de Zaragoza: ofrecimiento de coronas ante la tumba del héroe; ceremonia cívica en Chapultepec; imposición de
condecoraciones á jefes y oficiales del ejército por el Supremo Magistrado de la República, y desfile de una brillante columna militar Pº! las calles principales de la población.
LA· CEREMONIA ~N CHAPULTEPEC,-;-EL SR. GRAL. DÍAZ1ENII.A PLATAFORMA DE,HONOR.

GRUPO DE SUPERVIVIENTES DEL

5 DE MAYO,

En el Parque «Porfirio Díaz,, y bajo una
tienda improvisada, el señor Presidente im .
puso después, á los jefes, oficiales y soldados cuya lista completa publicó EL IMPARCIAL, las condecoraciones que les fueron últimamente conferidas, en virtud de los servicios por ellos prestados en distintas épocas
y acciones &lt;le guerra. Mientras se efectuaba
la impo~ición, torio el cuerpo de ejército per•
maneció presentando las armas, y las mú'&lt;icas, tur11ándose, ejecutaron el Himno Nacional.
En nuestra primera plana publicamos una
fotografía en que aparece el Sr. General Díaz
imponiendo á un Coronel la condecoración
que á éste le fué conferida.

*"'*

La nota más brillante del día fué, sin duda, el desfile de la gran columna militar;
pues aparte de que puso dP. relieve la buena
instrucción de la tropa, dió motivo para que
el entusiasmo popular se desbordara resolviéndose en vivas y aplausos á los batallones y regimien'tos del Cuerpo de Ejército y
á sus Jefes.
La columna se des;,rendió de la Reforma,
cuando el Señor Presidente y su comitiva
regresaban á Palacio, para seguir por la Aveni&lt;la J uárez haRta el Zócalo, tomar las calles de Santo Domingo y dai: vuelt::. por la
de CP.laya, para desfilar, por último, por las
del Reloj y el frente de Palacio.

En las bocacalles, en los balcones y en
las aceras había una muchedumbre incontable de espectadores.
El Cuerpo de Ejército eRtuvo á las órdenes
del Sr. General D. Manuel F. Loera, y se
componía de tropas de las tres armas, del
servicio de Ambulancia y de algunos Cuerpos rurales. El Sr. Gral. Díaz prP.senció el
deRfile desde el balcón central de Pal:i(\io.
Por la noche se quemaron en el Zócalo
bonitos furgoR artificiales y i;:e &lt;lió una gran
serrnata. El Palacio Nacional, la Diputación
y Catedral estuvieron profui;:amente iluminados.

&lt;&gt;

NECROLOGIA

EL SEÑOR GENERAi.

DON JOSE VICENTE YILLADA
A última hora recibimos la noticia de (1Ue
el Sr. Gral. Don José Vicente- Villada, Gobernador del Estado de México, falleció -el
viernes último en Toluca, á comecuencia de
una repentina y terrible enfermedad.
Los honrosos antecedentes que distinguían
al Sr. Gral. Villada como Roldado y como
gobernante, justifican la dolorosa impreFdón
que su fallecimiento ha causado, no sólo en
la entidad que gobernaba, donde era generalmente querido, sino también en México y
en otras poblaciones del país, donde tenía
numerosos amigos y contaba con francas simpatía!l.
El distinguido funcionario comenzó á sentirse enfermo el miércoles 4 del actual; al día
siguiente fué llamado su médico de cabecera, Dr. Don Ignacio Guzmán, y como el estado del paciente inspirara FerioR temores, se
unió á aquel facultativo el Dr. Don Antonio
Vilchis, para hacer entre 11mbos el diagnóstico de la enfermedad, que fué el dP. pulmonía
infecciosa. Adt&gt;más, la familia ilel Sr. Villana i,olicitó los servicios del Sr. Dr. Don José
Terrés. quien i,alió violentamente de México
para Toluca, el día 5 por la tarde.
La gravedad fué acentuándo,:e y P.] Sr. Viliada dejó, por fin, de exif'tir, al lado de su
familia, á las cuatro y diez minutos de la
tarde del 6.

***

Acerca de su vida de soldado tenemos los.
siguientes datos: después de haber trabajarlo como tipógrafo y como comerciante en
México, se afilió con el gra&lt;lo de Subteniente al ejército liberal, cayendo prisi,mero en
Puebla en 1863. Al ser conducido á Veracruz
como deportado á- Francia, logró fugarse al
pa!!ar por la cañada de Ixtapa, y dirigiéndo-

***

A las nueve de la mañana comenzaron á
reunirse en Palacio los señores Secretarios de
Gobernación, Justicia, Comunicaciones, Fomento y Guerra, los Magistrados de la Suprema Corte de Justicia, las Comisiones de
las Cámaras de Diputados y Senadores, los
miembros del Ayuntamiento y los empleados superiores &lt;lel Gobierno del Distrito, así
como los jefes del ejército y los oficiales francos de la guarnición, que debían acompafiar
al Sr. General Díaz durante los distintos actos á que estuvo presente P.l Supremo Mandatario.
,
La comitiva, en carretelas descubiertas, se
dirigió primero al panteón de San Fernando,
donde se encuentran sepultados los restos del
insigne General Zaragoza; y una vez que fueron depositadas antP. el mausoleo, por el señor Presidente de la República y por los altos
funcionarios de la Administración, hermo~as
coronas de flores naturales, volvió á organizarse para seguir rumbo á Chapultepec, pasando por la Calzada de la Reforma, donde
se encontraba formado el cuerpo de ejército
que más tarde debía desfilar desplegando la
hermosa bandera que desplegara en Puebla,
cuarenta y dos afios antes, á los cuatro vientos de la gloria. El Sr. General Díaz, que
combatió brava y heroicamente al lado de
Zaragoza en la memorable jornada del 5 de

se á San Luis Potosí, ingresó á las fuerzas
que mandaba el General Caamafio para hacer con él una expedición por el Estado de
Michoacán. Su brillante conducta en el ataque de la plaza de Morelia, en diciembre de
63, le valió el ascenso á Coma~dante, distinguiéndose más tarde en la Villa de Reyes, en
una acción que dió por resultado la completa derrota de una columna francesa.
A los pocos meses ocupó la plaza de Tacámbaro, recibiendo, ya al consumarse la
victoria, una herida en la cabeza que puso
en peligro su existencia.
Por último, cayó prisionero en compañía

SR. GRAL. JOSÉ VICENTE VILLADA,
t el 6 del aotuaL

de los Generales Salazar y Arteaga en Santa
Ana Amatlán, librándose en esta vez de ser
pasado por las armas, juntamente con aquellos patriotas, víctimas de la infoua ley del
3 de Octubre.
Al restablecimiento definitivo de la República, el Sr. Villada fué electo dos veces diputado al Congreso de la Unión. Durante
algún tiempo se dedicó con todo empeño á
las ~areas periodísticas, siendo Director de
la "Revista Universal'' y de "El Partido
Liberal."
·, Corno gobernador, bástenos decir que supo poner al servicio del Estado de México
todaa sus energía!&gt;. y que las obras por él llevadas acabo, fueron muchas y muy importanteR para el progreso y bienestar de aquella próspera región del país.

.

EL CISNE Y EL LOTO

DESFILE DE LA ARTILLERÍA FRENTE Á LA ALAMEDA.

Ea el estanque azul donde dormía
La flor divina, como airosa nave
Batiendo el ala de marfil, el ave.
El agua. quieta y misteriosa hendía.
La penumbra sus velos desceñía;
El cielo estaba límpido y suave;
En el hondo zafir la luna grave
Opalescente claridad vertía.
Dijo el Cisne: «¿Eres perla, 6 eres bada?&gt;
Pues abres tu corola inmaculada
De la intangible sombra al casto beso&gt;.....
Dijo el Loto de lánguida hermosura:
«Soy hijo de la Luna alba, y por eso
Brilla sobre mi frente su blancura&gt; ....
14:0POLDO DfAZ.

�EL MUNDO ILUSTRADO
EL MUNDO IlUSTRADÓ

POLITICA GENERAL
Nueva fa.se de la campaña.-Segundo periodo de la
guerra rnsoJapooesa.-La batalla del Yalú.-Vlctorla. &lt;l&lt;,l general Kuroki.- Los
en la segunda
linea.-Retlrada de•astrosa.- Los héroe• lgoorados.-El hundhutento del ' 1&lt;:inshtú l'11t-rlt''
Recuerdo de Chemulpo.-La escuadra. de
Vladlvostock.-Ataque frustrado contra
Puerto Arturo.-LoR pcellmlnares de
nuevas actitudes.

""ªº"
1

samente tenía que seguir el ejército japonés.
Una impetuosidad, pues, del jefe ruso, ha
hecho que se haya convertido uu movimiento de retirada estratégica en una derrota de
más ó menos significación para la campaña.

***

Pero hay más todavía: es probable, casi
seguro, que el general ruso, comandante de

l.,

A nueva fase de la guerra entre Rusia y
el Imperio del SQl Naciente se ha iniciado con un triunfo de las armas niponesas, alcanzado con gran resonancia á las
orillas del río Yalú, que también presenció
hace diez afios la marcha avaRalladora de las
huestes del Mikado contra las furrzas del
Celeste Imperio, petrificado por seculares estratificaciones.
Considerando verídicos los informes del
cable sobre los planes que se proponía seguir el General Kuropatkine, comandante
en jefe de las fuerzas rusas de tierra, en los
que se decía no era de esperarse una gran
resistencia al avance de los japonl)ses en las
orillas del Yalú; teniendo en cuenta que las
posiciones ocupadas en la ribera derecha
fueron escogidas por los moscovitas con plena
deliberación, para detener el mayor tiempo
posible ese avance, pero no para impedirlo,
s(&gt;lo hay dos circunstancias que expliquen
el sangriento c0mbate y sus dolorosas consecuencias para los rusos.
El jefe de la línea del Yalú, dispuesto á
resistir, no de¾ía, en atención á los planes
apuntadoR, comprometerse en un combate general, sino retirarse á la brevedad mayor que le permitieran las peripecias
del movimiento del enemigo, y ocupar las
posiciones de la segunda línea que con anterioridad se había determinado, para no
exponer sus fuerzas á un accidente de~graciado, sin ne0esidad, puesto que no se esperaba batir al enemigo hasta que hubiera
éste penetrado en Mandchuria, donde están
acumulados los mejores elementos, -en líneas
estratégicas convenientemente fortificadas y
escalonadas á lo largo de las vías, que prrci-

LA GUERRA RUSOJAJ?ONESA.-TRIPULACIÓN
DEC. CRUCERO RUSO &lt;BA Y AN&gt;.

!a línea del Yalú, ni tuvo informes e~actos
sobre las fuerzas japonesas q·u e habían de
emprender un movimiento decisivo de avance sobre el río, ni pudo calcular siquiera la
abrumadora superioridad de las bocas de
fuego de que aquéllos disponían y que, por
su alcance y número, hacían enteramente·
inútil y excesivamente pelig1 osa toda resistencia.
Dueño p'or su parte el General Kurokí de

la situaci6n; conocedor de todos los acciden- ·
tes del terreno que debía atravesar con sus
fuerzas, poseedor de formidable artillería
que había de dominar de seguro la del e'!lemigo, ~uxiliado eficazmente por la flotilla
de cañoneros que lograron desembarcar cañones de poderoso alcance, procedió sobre
base firmísima, procurando atraer á las fuerzas rusas á la resistencia que esquivaban, á
fin de que su obra de avance no sólo se ejecutara en buenas condiciones, sino que se
resolviera en una victoria de sus arma1:1, que
quebrantara las fuerzas de los rusos y tuviera como ha tenido, inmensa resonancia
d~ntro y fuera de la tierra niponesa.
Y así sucedió; iniciado el movimiento el
martes de la semana pMada, por medio de
la ocupación de pequeños islotes que en medio de la corriente fo1man una excelente
base de operaciones, y lanzados atrevidos
puentes provisionales sobre las revueltas
aguas, comenzó el avance; quedó forzado el
paso del río y desbaratados los planes rusos;
pues al comenzar la resistencia con más
energía de la que se había previsto, la retirada no pudo efectuarse en perfecto orden
y al fin se convirtió en ~na derrota, que_ los
japoneses llegan á apellidar fuga con nbeteR de pán:co. De tres á cuatro mil hombres
fuera de combate, entre ellos muchos oficiales muertos herido1:1, ó prisioneros, algunos cañone; en poder del enemigo, y bajo
la influencia de una derrota, las armas moscovitas han tenido que sufrir las consecuencias aciagas del primer combate por tierra
en que la fortuna les ha sido contraria.
Por su parte, los japoneses no han dejado
de comprar cara la victoria; sólo en la persecución emprendida el día 2 de mayo contra los rusos que se retiraban á la segunda
línea de sus posiciones, en direcci6fl de Fenguancheng, perdieron 3PO hombres, durante
la resistencia que hicieron las columnas rusas, que al fin fueron vencidas, cuando habían perdido la mayor parte del ganado y
de los hombres de su artillería que cayó en
poder de los perseguidores.

***

Hay que reconocer que en el primer com•

-.:1
1

.1

de,;graciado «Kinshiú .Marú». E,; que los hijos de Nipón, émulos de las glorias y los heroísmos de Chemulpo, en que los rusos se
hundieron entre los esplendores del incendio
al son de marchas triunfales, en los barco~
«Variag» y ccKorietz», que se envolvieron en
el manto de las olas, al fragor de los cañones
del Mikado, ellos también, los soldados del
«Kinshiú Marú», quisieron competir en su
serenidad heroica con sus enemigos. Es que
lo mismo cristianos que budistas, lo mismo
los yue esperan una eternidad de gloria en
las celestes lumbres, que los que sueñan en
el eterno nirvaua, fijan su mirada hambrienta de luz en el espacio azul, y perecen arrul!ados por incompremibles harmonías, y
mueren como los héroes de todas las edades,
como los mártires de todas las religiones.

***

LA GUERRA RUSOJAPONESA.-LOS PRELADOS RUSOS BF.NDTCIENDO Á UN BATALLÓN QUE
MARCHA AL EXTREMO ORIENTE.

batfl, si los japoneses han mostrado arrojo y
bravura, los rusos han sabido resistir con serenidad admirable y han i,,abido 0aer con
gloria envueltos en ios pliegues de su bandera, azotada por la lluvia de fuego que lanzaban 160 cañones de que disponía el General
Kurokí, en su avance sobre el Yalú, empujando fuerzas superiores en número y en las
posiciones ventajosa,s de que supo apoderarse en un prii;i.cipio.

&lt;
I

~

-...

·-

......
.....

Y"'

Z'
t.,

1:~

p

).

***

Eu vano ha intentado de nuevo el Almirante Togo cerrar la entrada de la bahía de
Puerto Arturo·; como en las tentativas anteriores, la vigilarrcia rusa no ha podido ser
sorprendida por el arrojo japonés, y 10s buques lanzados á toda velocidad hacia el canal que recorren los. barcos rusos en sus movimientos y que sirvió de tumba bajo el sudario movedizo de las olas al Vicealmirante
Makaroff, i,e hundieron fuera de la bahía

~..-t.
Y&gt;

··-

J

'

·&gt;

\ ),.

·~

En las operaciones por mar, si los rusos
han estado más afortunadm,, los •japoneses
han tenido ocasión de n:.ostrar la impasibilidad heroica de su raza y la admirable manera con que desafían una muerte segura. Pudo el Almirante Yeszen, Comandante de las
fuerzas navales de Vladivostock, emprender
una jira á través de las aguas coreanas, y
burlando la vigilancia de Jo.,, cruceros japoneses y esquivando con rápidos movimientos el encuentro de fuerzas superioreR en rnar
abierto, llegará Gensán, penetrará la bahía
y dedpués sorprender un transporte japonéi&lt;,
que se fué á pique llevando á bordo el resto de
la fuerzct que conducía, á las costas coreanas,
fuerza que uo quiso rendirse á las intimaciones de muerte y á las amenazas de los rusos,
sino que, antes bien, con un torpedo clavado
en la mitad del casco de su buque envuelto
en llamas, hizo fuego hasta !)l último momento desde la cubierta desmantelada del

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LA GUERRA RUSOJAPONESA. - UNA COLUMNA JAPONESA MARCHANDO ENTRE LOS HrELOS.

ilntes .q ue llenaran su misió!'l de embotellar
la escuadra moscovita. Según las noticias de
última hora, nueve barcos destinaba el comandante ele la flota japonesa para su frustrado intento, y unoi- voladoR por las mibaR
del pnerto, otros arrojados sobre la co~ta, y
los más tocados por las bombas que de los
buques y de las fortificaciones de tierra Re les
lanzaron, todos se hundieron antes de llegar ·
al punto deseado. Puerto Arturo queda toda vía libre; aún tienen paso franco lo&lt;, barcos que en brPve quedarán al mando del Vicealmirante Skrydloff, amigo, rncesor y ~amarada del antiguo· bravo marino ru~o que
murió como bueno, á bordo de su buque insignia, en el desastre del «Petropavlovsk», que
iiún cubre de luto á tantas madres moscovitas

***

EC.. BOMBARDEO

om P'OER.T01ARTURO,-BOMBAS JAPONESAS C AYENl?GI S ABRE B A~GA ~
PE:iQAOO.R.AS CBlfll.AS¡ JDfll

mr.

Pt1l!l!\'l'Q1

La guer_ra ha entrado en una nueva fase\
laR opnac1011es de la campaña habrán de
aRnmir, sin dud11, nueva é intere~ante actividaa, dP.Rpués de los últimmi acontecimientos que tienm en suspenso el :ínimo público
en todo el mundo civilizado. que sigue con
ansia y con febril expectaci6n todaR las peripecias de una lucha que ha de influir p,or
modo eficaz en los destinos futuroe del encantado y remoto Oriente,

, 4 de mayo de 1904,

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�EL MUNDO ILUSTRADO

EL MUNDO ILUSTRADO

Las Fiestas del 5 de Mayo.

Las Fiestas del 5 de Mayo.

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EN LA REFORMA.-BATALLÓN EN LINEA DESPLEGADA.

UN A SECCIÓN DE ARTILLERÍA.

LLEGADA DEL SR. PRESIDENTE DE LA REPÚBLICA AL «PARQUE PORFIRIO DÍAZ.&gt;

EL JEFE DE LA BRIGADA DE INFANTERÍA REVISTANDO
SUS TROPAS,

ANTES -DEL DESFILE.-ASPECTO DE LA CALZADA
DE LA REFORMA.

.
EL GENERAL EN JEFE Y SU ESTADO MAYOR.

UN BATALLÓN DESFILANDO EN COLUMNA.

EL SR. PRESIDENTE DE LA REPÚBLTCA DIRIGIÉNDOSE Á LA 'TIENDA LEVANTADA EN EL PARQUE.

DESFILE DE UN RE&amp;IMIENTO,

DESFILE DE UN CUERPO DE RURALES.

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Por Emilia Pardo Bazán.

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O tenían más hijo que aquél
los duques de Toledo, pero era
un niño como unas flores: sa.
no, apuesto, intrépido y de condici6u tan angelical y noble en la edad
tierna, que le amaban sus servidores
punto menos que sus padres. Traíle su
madre V\lstido de terciopelo, que guarnecían encajes de Holanda, con guantes de olorosa gamuza y brincos y joyeles de pedrería en el cintillo del birrete;
y al mirarle pasar por la calle bizarro
y galán cual un caballero en miniat\J.r-t,
las mujeres le echaban besos con la punta de los dedos, las vejezuelas reían guiñando el ojo·como para expresar: «¡Quién te
verá á los veinte!,,, y los graves beneficiados y los frailes austeros, sacando la cabeza de la capucha y las manos de las mangas,
le enviaban al paso una bendici6n.
Sin embargo, el duque de Toledo, aunque muy orgulloso de
. su vástago, observ6 con inquietud creciente una mala cualidad
que tenía, y que también iba en aumento según avanzaba en edad el niño don Sancho. Consistía el defecto en una especie de manía tenacísima de cautar la verdad
á troche y moche, viniese á cuento 6 no viniese, y en cualquier asunto y delante
de cualquiera .clase de personas. Cortesano viejo ya el duque de Toledo, ducho en
saber que en la corte todo es disfraz, adivinaba con terror que su hijo, por más listo, valiente, gallardo é ingenuo que se mostrase, jamás obtendría el alto puesto que
le era debido en el mundo, si no corregía tan funesta propensi6n. «Reñida está la
..
discreci6n con la verdad, como que la verdad es á menudo la indiscreción misma»,
advertía á su htJO el duque. &lt;&lt;P?r la boca solemos morir como los simples peces y no es muerte propia de ho::nbre avisado, sino de imimal
bruto, frío Y torpe», solía añadir. Corríase y afl.igíase el rapaz de tales reprensiones y advertencias, y persuadido de que erraba al ser sincero, proponía en su coraz6n enmendarse; pero su natural no lo consentía: una fuerza extraña le traía la verdad á los labios, no dándole
punto de reposo hasta que la soltaba por fin, con gran afl.icci6n del duque, que se mataba en repetir: 1cHijo Sancho, mira que lo qµ.e haces ...
La ve~dad es un veneno de los ~ás activo_s; pero_en vez de tomarse por la boca, se saca de ella. E~parcido en el aire, es cuando mata. Si tan
atractiv~ te pare~e, guárdala en t1 y para ti: no la repartas con nadie, y á nadie envenenarás».
Oc1;1m6 q~e _frisand? en los t1:'ece ,años, y siendo cada vez más lindo, desemb~razado y gentil el hijo de los duques ~e Toledo, un día que
la Rema. saho a oír misa de panda a la Catedral, hubo de verle al paso, y prendada de su apostura y dP. Ja buena graCia con que la hizo una
reveren?ta profundí~ima, quiso !nformarse de quién era, y apenas lo supo, llam6 al duque y con grandes instancias le pidi6 á don Sancho
para paJe de su real persona. Mas asustado que Jisonjeado, particip6 el duque á su hijo el honor que le dispensaba la Reina.n Aquí de miA
recelos, aquí del peligro, S~ncho.... Tu funesta manía de decir la verJad, ahora es cuando va á perderte y perdernos. Si la prudencia y el
arte de callar son buenoa siempre, en la cámara de los reyes son indispensables; te lo juron. «Antes pienso, padre-replicó el precoz don
Sancho,-que al lado de los Reyes, por ser ellos figura é imag~n de Dios, alentará la verdad misma. No cabrá en ellos mentir11, ni 11cci6n
q_ue deba ser oculta 6 reservad~»: Confuso y perplejo dej6 al duque la respuesta, pues le escarabajeaban en la memoria ciertas ·murmuraciones cortesanas referentes á hvia!1dades y amoríos regios; y tomando aliento, «No, hijo- Hclam6 por fin,-no es así como tú 13uponee....
~uando seas mayor y tu. raz6n maaure, entenderás estos enigmas. Por ahora sólo te diré que si vas á la corte resuelto á decir verdades, meJOr será que tomes ya mi c~beza y se la entregues al verdugo». Cabizbajo y melanc6lico se quedó algún tiempo don Sancho, hasta que, como el que promete, extendió la mano. «Yo sé el remedio-declar6. -Mentir me es i1,1posible pero no así guar&lt;lar si~encio. Haced vos, padre, _correr l~ voz de que un accidente me ha privado del habla, y yo os prometo, por hacero~ favor, ser mudo hasta el último día de mi vida Ri es preciso».
.
Pareci6 bien el arbitrio al duque y divulg6 lo de la mudez· siendo lo notable del cai;:o que la Reina sabedorn de que el lucido rapaz era
mudo, mostr&amp; alegría suma y mayor empeño en tenerle á su ;ervicio y 6rdenes. En efecto, desde aq'uel día asistió don Sancho como paje
en la cámara de la Reina, sella.dos los labios por el candado de la voluntad, viendo y oyendo todo cuanto ocurría, pero sin me&lt;lios dt:: revelarlo.
Poco á poco la Reina iba cobrán.dole extremQ cariño. Sancho se pasaba las horas muertas echado en los cojines de terciopelo al pie del
sillón de su 2.ma y recostando la_cabeza en sus faldas, mientras ella con la fina mano cargada de sortijas le acariciaba maternalmente los
ob~~uros y sedosos bucles. Las primeras veces que dc,n Sancho fué encargado de .abrir ·1a puerta secreta á cierto magnate y le vi6 penetrar
furtivamente en el camarí~, y á la Reina echarle al cuello los brazos, el pajecillo i::e doli6, se indign6, -y á poder soltar la lengua, Dios ~abe
la tragedia que en el palac10 se arma. Por fortun11, Sancho era mudo, oía, eso sí, y las pláticas de los dos enamorados le pusieron al_ comente de,co~3:A ha;t~ grav_es, ,de secretos de Estado y familia, y entre otros, de que el Rey, á, su vez, salía todas las noc~eR c~n m11rav1}loso re·
cato a visitar a cierta Judia muy hermosa, por quien olvida ha i;:us obligaciones de esposo y de monarca, y por cuyo mfiuJo proteg1a á los
hehreos, con perjuicio de sus reinos y mengua de sus tesoros. Esta intriga, envu!'lta en el misterio, no la 8abían más que !'l magr.ate Y la
Reina; y don Sancho, transladando su indignaci6n del delito de la mujer al del marirlo, celebr6 nuevamente no haber tenido voz, porque
así no se veía en riesgo de propalar verdad tan infame. Pasado algún tiempo, la confianza con que se hablaba delante del mudo pajecillo,
instruy6 á édte de varias maldades gordas que se tramaban en la corte: supo c6mo el privado, disimuladamenter hacía mangas Y capirotes
de la hacienda pública y c6mo el tío del Rey conspiraba para cle,-tronarle; con otras infinitas tunantadas y beilaquerías menudas que á r;ada momento hacían fluctuar de aquí allá la c61era y la virtuosa impaciencia de don Sancho, poniendo á pr ueba su cons tancia en el mutis·

mo absoluto á que se había eomprometido,

·

Sucedía, entre tanto, que le amaban todos
mucho, porque aquel lucido paje silencioso
tan caballero y tan obediente, jamás habí~
cansado. No hay para qué decir si le fayorecerí~n las damas viéndole tan gentil y estando ciertas de su discreción; y desde el Rey
hasta el último criado todos le deseaban
bienes y solicitaban su 'adelanto, hallándose
conformes en P.Ste deseo los que eran enemigos entre sí. Tanto aument6 su crédito y favor, que, al ?umplir l~s diez y ocho años y
tener que deJar rn oficio de paje por el noble
empleo de las armas. colmáronle de merce~es á porfía el Rey, la Reifia, el privado y el
mfa11;te, acrecentando los honores y preeminen?ias de su ca&lt;:ia y haciéndole donación de
alcaidías, fortalezas, villas y castillos. Y
cuando, húmedas las mejillas del beso emPª fado de lágrimas con que le despidi6 la
R~ma, que le quería como á otro hijo; oprimido el cuello con el peso de la cadena de
oro que acababa de ceñirle el Rey sali6 don
Sancho del alcázar y caba1g6 en eÚogoso andaluz que el infante le había hecho presP.nte; al ver cuántos males había evitado y cuántas prosperidades había traído su extraña
resoluci6n, tent6se la lengua con los dientes
y, meditabund~, dijo para sí [pues para lo~
demás estaba bien determi11ado á no decir
ost~ ni mos_te]: «A la primera palabra que
sue.tes al aire, lengua mía con estos dientes 6 con mi puñal te corto y te echo á los
canes,,.
Hay un erudito que sostiene la opinión de
qu~ de esta his~ori~, proviene la frase vulgar
y sm otra exphcaú10n posible: «al buen callar llaman Sanchon.

COYOACÁN.-GRUPO DE DAMAS CONCURRENTES Á LA APERTURA DE LA EXPOSICIÓN.

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A las once de la mañana dió principio el
acto, que
presidido por la Sra. María
Ü$iO de Ibáñez y amenizado por la banda
del 14 Batallbn. La Srita. Guadalupe Rodríguez ocup6 la primera la tribuna, para
pronunciar un discurso que fué muy-aplaudido por el auditorio. En seguida, la Srita.
Concepci6h . Granja di6 una cohferencia
acerca de algunas plantas exóticaR en el Valle de México, y, por último, la niña Clotilde González García habló de los colores de
las flores y de las plantas, y de la influencia
de la luz solar en la vegetaci6n. Tanto la
Señorita Granja, como la niña García, fueron
también muy aplaudidas.
.
.
Terminado el acto oficial, la concurrencia

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La Exposición de Flores.

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domingo último se efectu6 la apertura del certamen floral que anualmente organiza la Sociedad de Concursos de Coyoacán en el amplio edificio que ésta posee en
aquella pintoresca población.
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~OYOACÁN,-vuu:TANW \7N W'l'lil,

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se dirigi6 á los corredores donde se encontraban instalados los distintos lotes de la
Exposici6n, examinando con todo detenimiento los diversos ejP.mplares exhibidos.
Los lotes que más llamaron la atenci6n
de ~os visitantes, fueron el de Concepci6n
NáJ~ra, de San _Angel (rica variedad de ger~mos) el de V1dal Nájera; (hermosa colecc16n de azaleas, clemátidaR y bugambilias)
y ~l del Señ~r Me D~well, de Tacubaya:
quien presento una serie de plantas decorativae:, arnucarias, pinos, cedro", etc., etc.
Entre las damas distinguidas que asistieron á la apertura se encontraban las señoras
de Rivas, de Ibáñez, de Hegewisch, de la
Barr11, de Barreda, de Pomier, de Vértiz, de

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EL MUNDO ILUSTRADO

:tt MUNDO ItltSTRAi&gt;ó

Huink, de Le6n, ne Urueta, de G6mez, de
Noguera, y las señoritas Teresa Rivas, Luz
María Ibáñez, Luisa W olff, Ema y Rosa
Pomier, Maclovia Aneiro. Dolores y Luz
Carbajal, slaría Sicilia, Concepci6n Rivas,
Isabel Zárate, Mercedes Huink, Concepci6n
Quijano y Publia González.
En representaci6n de la Escuela Normal
para Profesoras, concurrieron á la E,xposici6n
varias niñas y señoritas de ese importante
plantel.
~. t Momentos antes de la una se retiraron los
invitados, llevando una grata impresi6n de
la hermosa fiesta primaveral.

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ARTISTAS JOV~l'!~S
RAFAEL GALINDO

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L público que concurre á los conciertos
que vienen efectuándose en Arbeu bajo la direcci6n del maestro Meneses, ha
tenido oportunidad de aplaudir en estas noches á un jovencito que figura en la orquesta como violinista y que está llamado, en
opini6n de los inteligentes, á ocupar uno
de los primeros lugares entre nuestros artistas.
El joven Rafael Galindo-que así se llama el
aplaudido violinista-cuenta apenas quince
años de edad y comenz6 sus estudios hace
poco más de cuatro, al lado del Sr. Rafael
Galindo, µadre suyo, y notable violonchelista. Su ingreso al Conservatorio Nacional
de Música, data del afio de 1902.

Los adelantos que durante este corto -período ha realizado el joven Galindo, son verdaderamente notables; pues á su conocimiento de la música, que sorprende en una
-persona desu edad, _reúne una coml?rensi6n
facilísima y una delicadeza como eJecutante, que muchos, tras largos años de trabajo,
ambicionarían poseer.
.
A esto hay que agregar su excesiva modestia y su amor al estudio, cualidades muy
dignas ciertamente, del que ansía llegar ála
meta, palmo á palmo y por sus propios méritos.
Ojalá que los aplausos que Galindo ha obtenido lo estimulen- ya que tan buenas
muestras d.e su talento nos ha dado-á proseguir sin descanso en su carrera.

CHOQUE DE TRENES

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LANO 'lE: LA C:IUDAO Y ·vALL.E: DE: ME:XIC:O. HACIA 1555 POR ALONSO DE: SANT

sando de allí en 1572 á Stockolmo, donde
permaneci6 deposita.do en la biblioteca de
la universidad &lt;le Upsal.
El año de 1892, con motivo 1üel centenario del descubrimiento de América, el plano
figur6 en la Exposici6n Colombina., y á fines de 1903, en los talleres litográficos del
ejército sueco se hizo una reproducci6n
exacta de él bajo la inspecci6n del f1abio arque61ogo Sr. Bohallius. ohteniéndose entonces, por acuerdo del Sr. Presidente de la
República, dos ejemplares dP. la copia.
En la valiosa carta se notan multitud de
incorrecciones comunes á los trabajos geográficos del siglo XVI; tanto,. que faltando
la escala, no están debidamente apreciadas
las diRtancia;;,
.
La Secretaría de Relacionef1, á la que Pe
debe la. cionaci6n del plano al Muf'eo, hizo
entrep;a formal de él a.l profPsor de arqueología, Sr. Ing. J. Galindo y Villa, quP. fu é comisionado al efecto por el director de aquel
establecim.iento.
La sala de Historia Patria. cuenta, pu'es,
con un valioso documento que da clara idea
de lo que era la ciudad de México á los
treinta y cu11.tro años· de la dominaci6n española.

*** la fotografía de un
En esta página ofrecemos

mueble curiosísimo que se encuentra también en el Museo Nacional: se trata de una
hermosa mesa de Cf'dro, tallado, que perteneci6 al convento de San Francisco y tiene
la particularidad de que la cubierta, que mine l. 70 por 2. 70 metros, es de una sola pieza. La mesa fué construída por el obrero
mexicano Francisco Ruiz el año de 1787, y
puede reputarse como una de las obras antiguas de carpintería más notables que existen en la República.
En la fotografía que publicamos aparece
sentado á la IDf'f1a el Sr. D. Santiago Sierra,
secretario del Museo, á fin de que puedan
apreciarse á la simple vista las proporciones
de aquélla.
Las sillas que rodean la mesa son también
obras muy notables, pues además de eRtar
artí~ticamente talladas, están cubiertas con
piel muy fina 1 &lt;le color rojo, primorosamente decorada. Esta sillería perteneci6 á la
~ala capitular del convento de San Agustín de México.

•

CHOQUE DE TRENES EN PUEBLA. -

GRUPOS DE C'URIOSOS EN EL LUGAR DEL SINIES~'RO.

DELIRIO
I
En un charco de sangre, alll estabas tendida,
Para siempre callada, para siempre dormida,
Con los ojos abiertos, muy abiertos...... abiertos,
Y mirándome siempre como miran los muertos,
Sin amor y sin odio, sin placer ni amargura,
Con sutil ironía y á la vez con ternura.

II
El puñal en mi diestra todavia humeaba;
Pero ya á mis oidos el furor no gritaba,
Y crecla el espanto, y la angustia crecia,'
Y humeaba en mi aiestra el puñal todavía,
Con el vaho candente de tu sangre ardorosa,
De tu &amp;1ngre de virgen, de tu sangre de diosa.
III
¿Cómo fué ......? ¿Quién lo sabe, si lo ignoro yo mismo?
¿Fué a.scensión á la cumbre? ¿iué descenso al abismo'/
::;&lt;,Jo sé que en tus ojos vi otros ojos impresos;
Que sentí e ntre tus labios el calor de o eros besos,
Y, entre sombras y dudus mi razón 1tgil.lida,
Quise hallar á tu sangre otra sangre m ezcl¡tda,
Y al vengar mis agravios y entre¡¡arte á 111. muerte,
Hasta el último instante, hasta el último, verte,
Y ver cuál se borraban en tus yertos dcspojos
La impresión de esos labios, la impresióu ae esos ojos,
Y en tus ojos ya muertos, y en tus labios ya fríos,
Para siempre dejarte la impresión de los mios.

IV
Era ya media noche, y en la obscma alameda
Murmurab11n las hojas con voz débil y queda,
Mitmtra.s dulce y tru.nquila, tru~ tin18lmo velo
De neblina, la luna se devava en el cielo.
-¡Cuán hermosa es la vida! ¡cuán hermosa!-dijiste.-Si, lq. vida es hermosa-contcsté,- pero es triste
Que se acabe tan pronto......-Y seguimos and,mdo,
'l't\ pensando en la vida, yo en h1 muerte pensando.
V

La avaricia es más opuesta á la economía
que la liberalidad.

*
Hay que merecer las alabanzas y que sustraerse á ellas.

-SI, la muerte, la muerte-murmuré, y asustada,
'l'e paraste y me viste con medrosa mirada;
Y en tus ojos tan grandes, en tus ojos t,m bel!os,
Vi brillar más que nunca la mimcta de &lt;&gt;1,quéllos,,,
Y en mi liebre inextinta de pasióu y locura,
Recorrióme la suave sensac\ón de frescura
liel que asciende á la cumbre 6 desciende al abismo.
Y después ...... ¿quién lo sabe, si lo ignoro yo mismo......?

VI

CHOQUEDF, TRENES EN PUEBLA, - LOS CARROS HECHOS PEDAZOS.

En un charco de sangre, a llí estabas tendida,
Para !-.iiempre callada, para siempre dormid~,
Con los ojos abiertos, muy abiertos...... abiertos,
Y miníndome siempre como miran los muertos,
Sin amor y sin odio, sin terror ni amargura,
Con su til ironía y á la vez con t ernura.
VII
Todavia en mi diestra el puñal humeaba;
Pero ya á mis oidos el furor no gritaba,
Y crecía la angustia, y el espanto crema,
Y humeaba en mi diestra el puñal toda via......
Mas ¡oh dicha, que en medio de mi crimen surgiera!
Al dejar en tus labios mi caricia postrera,
·
Vi quo al lin se borraba~ en t~s yertos despojos .
La impresión de sus labios, Ja lillpres16n de su.s OJOS,
Y en tus ojos ya muertos, .Y en tus labios ya J:_rws,
Para siempre quedaba la 1mpres16n de los mios.

~,

Monterrey.

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Felipe G-uer,·a-Castro.

AL FRESCO.

~EXICO EN 1555
UNA MBSA NOTABLE

O

RAN interés ha des pertado, entre los
amante~ de la hi;;toriá mexicana, el
hecho de encontra.r~e en poder del
Museo Nacional el facsímil ele un ant.i.iruo
y valioso plano del valle y ciudad de México.
Los datos que acerca de este notable documento se conocen, son los siguientes:
Por el año de 15,55, D. Alonso de Santa
Cruz cosm6grafo del emperador Carlos V,
Jeva~t6 un plano de la ciudad y valle de
México, el cual fué remitido á Espa:ña, pa-

Hace pocos días ocurri6 en Puebla un accidente ferroviario que, por estar fresco aún
el recuerdo del terrible descarrilamiento acaecido cerca de Zacatecas, produjo grandísima
alarma.
·
Un tren de carga del Ferrocarril Interoceánico y el tren mixto del Mexicano que
venía de Apizaco, chocaron á orillas de la
poblaci6n, quedando la máquina del convoy
de pasajeros y cinco carros de carga del lnteroceáuico completamente hechos pedazos.
A consecuencia del choque result6 un hombre muerto y varios heridos. La causa del
accidente, según ha podido averiguarse, fué
la imprudencia de los maquinistas de ambos
trenes, pues al llegar al crucero, ninguno
quiso detener su tren,
Las autoridades de Puebla ocurrieron inmediatamente al lugar dP. la catástrofe, ordenando que los heridvs fueran transladados
al hospital y los maquinistas á la cárcel, para hacer la debida averiguaci6n.
Las fotogr2,,fías que publicamos darán idea
á nuestros lectores de la magnitud del siniestro.

MUSEG.NACIONAL. -UNA MESA NOTABLE.

El parque, donde el musgo fing~ vagos
Tintes de un verde cromoJ :;e re.fl.eJa
Rodeado por la diáfana. y bermeja
Neblina del crepósculo, en los lagos.
Abrense los -campestres jaramagos, •
Y el vespertino céfiro se aleja
Al través de los árboles, y deja
En cada flor abierta sus halagos.
En mármol, por el tiempo, enmohecido,
((Amor)) abre sus alas, y &lt;&lt;Üupidoi&gt;
Con una ninfa su combate traba.
Mientras absorto, de atracciones llenos,
Ve de la ninfa los marmóreos senos,
Heridos por las flechas de su aljaba!
JUAN DuzÁN.

�EL MUNDO ILUSTRAUO

EL MUNDO ILUSTRADO

Páginas de la Moda

no son de primera clase, como no son tam •
poco de lo mejor las flores y cintas que lo
adornan. En partes sueltas, la forma, las
flores, las cintas y demás, nunca nos costarían más de cinco ó seis pesos.
La modista cobra, por lo tanto, noventa
y cuatro pesos por su buen gusto al adornar
el sombrero. Es un . trabaio como cualquier otro, y mientras haya quien pague la
suma, seguramente que será lícito pedirla.
Pero ¿no sería posible hacer uno igual, con
gasto solamente de los seis pesos, que hasta
en la más modesta bolsa puedeu hallarse?
Es evidente que el primer ensayo que haga alguna de nuestras lectoras no ha de dejarla completamente satisfecha. En parte
porque alguna sorpresa ha de haber en un
trabajo nuev&lt;!, y en parte porque siempre
nos atraen las obras ajenas y despreciamos
profundamente las nuestras.
Para demostrarlo, aconsejamos á nuestras lectoras que hagan la siguiente experiencia: pongan en su sombrero, hecho como adelante diremoe, una etiqueta que marque "$ 100" y enséñenlo á alguna amiga.

BLUSAS DE VERANO.

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N números anteriores hemos dado á conocer á nuestras lectoras laEt más hermoEias y variadas colecciones de trajes
de paseo, de recepci6n y de casa que ha
producido la siempre fecunda imaginaci6n
de las más renombradas modistas de EuroQ

pa.Hemos dado tam b'é
'6d'1co fi I n en este peri
gurines para la confecci6n de trajes de niños, así como numerosos modelos que tienden á facilitar la hechura á domicilio de ropa
blanca, que tanto importa desde el punto de
vista de la economía; pues sabido es que en
el comercio, aquella ropa se encuentra, siempre que sea de regular 6 de buena calidad,
á precios relativamente altos.
Siguiendo nuestra costumbre de hacer que
las Páginas de la Moda de "EL MUNDO lLusTRADo" resulten útiles para sus lectoras, publicamos ahora una bellísima colección de
blusas de modelo americano. Estas blusas,
como se verá por la descripción que hace-

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Figura número 2,

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del frente y de la espalda, con hombros estrechos, de una sola pieza. y adorflados, lo
mismo que la parte inferior de las mangas,
con aplicaciones de sedalina blanca, recortada en la forma que lo indica el grabado.
Esta blusa es una de las más apropiadas
para la actual estación de verano.
Número 4.-Representa el modelo de una
blusa gue puede confeccionarse con cualquier tela de la estación. Se adorna con un
gran cuellohombreras, rematando con ángulos que se presentan lo mismo en el frente
que en la parte posterior de la blusa. Los puños se asemejan en todo al cuello,no sólo en
su rlisposici6n, sino en la tela con que están
confeccionados.
Número 5-Blusa para trajes vespPrtinos,
confeccionada con crepa de algodón, con ancho cuellQ de batista, rematando con aplicaciones de encaje y cintas de seda. Las mangas son aglobadas y se Pstrechan un poco en
los puños, que SE hacen adornar con aplicaciones semejantes á las del cuello.
Núméro 6.-Bluf'a tableada de lino, adornada con aplicaciones inglesas. Los hombros son muy estrech0s y su adorno hace
juego con el del canesú ó peto y con los puños. El resto de la blusa es füo y ligeramente tableado. La falda también es lisa enteramente.

Figura número 4.

mos de ellas en seguida, demandan para _su
confección un gasto muy pequeño, s1 se tiene en cuenta su magnítico efecto, la elegancia de su corte y sus excelentes condiciones
como prendas de verano.
Número 1.-Blusa de organdí floreado,
cuyo efecto es de verdadera sorpresa. Los
dos lados del frente del corpiño se hacen
terminar con aplicaciones de batista blanca,
de suprema calidad. · El cuello y el canesú
se forman con seda rameada, Las mangas
son de estilo mo:,quetero, ataviadas con aplicaciones de encaje.
Número 2.-Blusa confeccioñada con imitaci6n de píqué y alargada en su corte, _así
en la parte anterior como en la posterior.
El cuello lo mismo que la parte inferior de
las mang~s se confecciona con batista blanca de buen~ clase. El cinturón está hecho
con piqué.
Número 3.-Blusa de batista entallada
Figura número 3,

,

Figura número 6.

1

1

I \

Así podrá oír lo que ella misma diría ante el escaparate de la modista al ver la obra
ya terminada, sin saber c6mo se ha hecho
en detalle. Con seis pesos, no más, se compra lo siguiente: ocho yardas de paja tejida,
al gusto; un ramo de flores artificiale10,; una
armaz6n de sombrero, de alambre, en la forma del sombrero de nuestra figura, aproximadamente, pues con u nos cuantos dobleces podemos darle la figura. que más nos
conveng~. Además, compraremos una yarda de encaje, una yarda de tarlatana, y de
un género de color haremos el forro.

00

Cómo se l1ace un Bonito Sombrero
Sin ffrandes ffastos

6

UANDO €n los aparadores de las modistas principales ven nuestras lectoras
sombreros marcados con precios fabulosos, deben fijarse en el hecho de que, si se
le hace la disección de los adornoP, materiales y flores que forman el tocado, el precio
de estos, aisladamente, es la vigésima parte,
cuando mucho. del precio que· pide la modif'ta por la obra completamente terminada.
Vemos, por ejemplo, una toca de las que
más en moda están, que vale cien pesos,
porque lleva la etiqueta "modelo de París."
Si nos fijamos en los materiales, vemos que

Figura número 6,

CÓMO SE PEGA LA CINTA DE PAJA.

Todo puede comprarse con seis pesos como decíamos. Debemos preparar también
cierta cantidad de alfileres grandes de los
que la modista usa mucho. Es ést~ un detalle digno de tenerse en cuenta. Los mejores efectos se consiguen por medio de alfile-

res, que detienen, cada uno,
más de lo que detienen cien
puntadas. Los alfileres forman, por decirlo así, la base del arte de la moda. Al
coser debemos usar cáñamo, mejor que seda, porque
el cáñamo tiene cierto acabado poco brillante que hace desaparecer las puntadas.
S6lo los listones de satín
deben coserse con seda, del
mismo culor.

***

El sombrero que haremos
será de la forma «turbante»,
que tan bonito efecto causa
en una se:ñorita de rasgos
arredondados. Cuando la
cara de la pNtadora sea de COMENZANDO EL FORRO
rasgos agudos, salientes, suDE PAJA.
primiremos el pico que forma el ala del turbante, y quedará entonces
harmónico nuestro sombrero con los rasgos
de la cara.
Con las manos daremos la forma requerí•
da al molde, á la forma de sombrero de alamb~e que se nos ha vendido. Cuando esté listo, lo forramos con un género cualqu'era
barato, cosiendo sobre el alambre algunas
puntadas que fijen el género. Después, como lo muestra el dibujo, vamos arrollando
lentamente y cosiendo la tira de paja tejida, sobre la forma, de manera que siempre
.quede la vuelta superior montando algo sobre la inferior. El principio y el fin del tejido de paja debe atarse fuertemente, para evique se deshaga la trenza; esto se hace con
alambre delgado mejor que con hilo.
Una vez que nuestra forma quede perfectamente cubierta con el tejido de paja, con
una aguja larga y una hebra de hilo comenzaremos á unir los bordes de la cinta de paja, de manera que entren en contacto por
medio de largas puntadas, en diagonal, que
apenas entren en el borde de arriba y en
una pequefia cantidad de la cinta de abajo.
Hemos adquirido un pequeño fragmento
de encaje; pero si á nuestra lectora no gusta
este adorno, podemos utilizar un fragmento
de terciopelo 6 de género de seda flojo. Con
él hacemos una corona que cosemos en el
hueco que forma la copa, por una parte, y
el ala, por otra. En la colocación de este género es en la que hay que revelar el buen
gusto, pues basta con una ligerísima variación para que el efecto no se consiga. Para.
evitar trabajo inútil,comenzamos prendiendo
con alfileres el género, hasta conseguir que
dé las ondulaciones buscadas, en cuyo mo-

�Et MUmlO ttUST1tAD0

~t tat:mnento
PBNSAMIBNTOS
el'.pecho, y como, ájuicio del médel
Ilmo.
Sr. Arzobispo Feehan
dico, no hubiera muerto á la priEl arte es divino: creaó resucita..
mera descarga, se le dieron tres -ALEJANDRO DUMAS, HIJO,
Los bienes fueron valuados eo $126,000.
tiros de gracia en la cabeza.
Resta poner forro, por una par•
El fusilamiento de Apresa cauLa originalidad consiste. no en La mayor parte de lo test ado conte, y las flores también. El ala s6 gran sensaci6n en la ciudad.
lo nuevo, sino en lo siocero.- TH.
s istía en dos pólizas de $25,000
se levantará hasta donde se crea
ÜARLYLE.
cada una, t omadas en " La Muconveniente, prendiéndola, tamt ua", Com pañía de Seguros sobre
Propiedades de Alqunas frutas
bién por medio de alfileres, hasta
La naturaleza tiene en si misma
la v ida, de Nueva Y ork.
un valor absoluto; pero su belleza
que quedemos satisfechas del
H.o,oo pocos dtas que se practicó
no la comprenden sino los que la
resultado.
Las naranjas, los higos, las ci- · saben ver.- A. MÉZJÉRES.
la apertura del testamento del IlusSegún el peinado que se use ruel'as, los tamarindos y los melotrfsimo Sr. Arzobispo D. Patricio
cotones,
pueden
ser
utilizados
venmás frecuentemente, deberá ha- tajosamente como lax antes.
A. Feehan en la ciudad de Chicago,
se desea ser amado sino pa- Illinols. La fortuna del distinguido
cerae esta ondulaci6n, pues el
- Las granadas, las frambuesf!,s, ra.No
un motivo más de amarse )relado ascendió á. cerca de. . . .
mejor efecto lo da un &lt;&lt;rouleaux,, las bayas de zumaque y el graceJo, á sitener
$125,000 oro a,mericano ; y según el
mismo.-DIDEROT.
de cabellos que venga á llenar, son astringentes.
inventario que se h.O publicado, los
por decirlo a~í, el hueco que debienes que dejó fueron como sigue:
je la ondulaci6n del ala. GeneralDos pólizas de "La
mente habrá que hacer!;¡. sobre el
Mutua,"
CompaflJa.
de Seguros sobre la
lado derecho, y en ella prender,
Vida, de Nueva York,
con largos alfileres, el ramo que
por $25,000 oro cada
hemos adquirido y cuyas flores
una, 6 sean. . . . . $ 50,000 oro.
serán de co1or que harmonice con
Olvirtendo~ acumulados
sobre una de las póel del traje y el adorno de la roliz.tts. . . . . . . . 9,329 oro.
pa.
Otra póliza de seguro. 14,000 oro.
El forro se corta en una tarlaAcciones en efectivo y
tana delgada. Se hace primero un
en Baneoa. . . . . . 37.000 oro.
E ntre las disposiciones del secuadro de doble tamaño que el
ñor Arzobispo, en su testamento, se
diámetro de la copa; las puntas
hicieron éstas:
se cosen dentro y se pega el borA su hel'mana, señorita Kate
de al borde del sombrero.
F,eehan, que estuvo siempre con él
Hemos dado una forma de muhasta su muerte, $40,000 oro en bonos y $25,000 oro en una de las póchas que puede adaptar nuestro
lizas de seguro; é. la, señoro· Ana A.
sombrero. El buen gusto de la
Feehan, viuda del señor Doctor
lectora y las necesidades de su
Eduardo L. Feehao, hermano del
toilette, harán que se modifique
señor Arzobispo, $25,000 oro de
BRUNO APRESA, AL IR Á RECIBIR LA DESCARGA, SE DESPIDE,
otra de las pólizas, y $5,000 oro en
en mucho el modelo presentado.
DESCUBRIÉNDOSE, DE SUS COMPA:1-fEROS.

mento podremos proceder á coserlo definitivamente.

\;&gt;ea Ud. á su Derecha.

***

o

.

efect ivo; é. la Academia de San: Patricio de Chica.go, de la que es preceptoro su herma11Ja, Ma&lt;lre Marta
Catalina, $10,000 oro de la últ!m~
póllza; A la escuela "Santa Maria
de enseñanza prá.ctlca para varoDl'S. di' Fl'l'hanvllle,
Illlnols, que
era la institución por la que mlís se
Interesaba el eeñor A r whispo. se

LUISA.

EJECUCIONDE UN SOLDJ\DO
El 29 de abril último fué pasado por las armas el soldado del
2&lt;? Regimiento de Caballería Bruno Apresa, á quien sentenci6 el
' Consejo de Guerra á sufrir esa pena por haber dado muerte á un
sargento y herido á un cabo, pertenecientes lós dos al mi!lmo Regimiento.
Apresa pidi6 amparo contra la
sentencia y solicit6 indulto del se-

No se adora bien sino lo que se
- Las uvas, las peras y los mem·
brillos, las fresas, las grosell_as Y conoce poco.
h1.s simientes de melón, son diuréticos.
•
- Las sandías y el melón son re• · Es un grao bien divertirse, pero
frigeraotes.
mayor aún lo es instruirse. La ~ec-Las cidras y las manzanas son tura que reúne e;;tas dos "'.e~ta.Ja.s,
refrigerantes y sedantes del estó- se a.semeja á un fruto dehc10so y e n trPli?llrOO IM $4.000 rP!&gt;IRn tes OP
la ~ltlma 111'1 llsa
mago.
n utri ti vo al mismo tiempo.
- La naranj a, tomada "º ayunas
por la mañ a.na, obra eficazmente
c0mo laxante y algunas veces hasta como purgante.
- La corteza de raíz de granado,
en forma de cocimiento, es un vermífugo muy eficaz.
A Denver, Kansas Oity, St. Louis, Chicago, New York,
- Los higos abiertos son excelent es cataplasmas para las quemaduSan Francisco y Los Angeles
ras y pequeños abscesos.

"SANTA FE," LA MEJOR RUTA.

Siempre que hablamos y tenemos nuestra vista fija á determinado
lugar, habrán Uds. notado que lo hacemos mirando invariablemente
hacia nuestra derecha. Es la ley natural. Tome cualquier día un
asi ento en el Paseo y se convencerá de ello. Encontrar{t el noven ta y
cinco por c:iento que inconscientemente voltean sus cabezas siempre
á la derecha.

-

Cuando vaya á caballo por el Paseo con dirección hacia Chapultepec, vea á sn derecha, allí está el

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Adelante de Cuauhtemoc, pasando la: tercera Glorieta, á lo largo de
toda la hilera de eucaliptos y ligada por la antigua Calzada de la Teja, verá un gran terreno dotado con monumentos blancos que muy
pronto se pondrán para indicar las esquin as de las calles.
Dentro de muy pocas semanas verá un buen número de obreros
l levando sus_herramientas para empezar el drenaj e y colocar los tubos para el agua, y poco tiempo después se harán las calles con asfalto.
No sea Ud. como uno de aquellos que les decía á sus amigos, haee
cinco años, que los terrenos del

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st· ndquirían por una canción. Siga el ejemplo &lt;le los dl'rniÍs y compre
sus lotes, obteniendo las ventajas de sus precios. Venga á nuestra
oficina, Primera de San Francisco, número 4, 6 á la de nuestros Agentes Generales, Sres. Prevost &amp; Vail, P ri mera de San Francisco, número 8, y le daremos toda clase de informes, así como una lista de personas prominentes que han comprado lotes en es.ta COLONI A, donde
pie11san edificar sus Casas-Palacios. Vea á alguna ele estas personas
· que han comprado terrenos en

STILWELL PLACE
E L FUSILAMIENTO DE BRUNO APRESA.- LLEGADA DET, REO AL LUG AR
DE LA EJECU CIÓN.

flor Pref'idente de la República;
pero dadas las agravantes que fi.
guraban en la cau~a, estos recursos le fueron negados.
La ejecuci6n se efectu6 en el
llano de la Vaquita ante una multitud de curiosos.
Cada uno de los batallones y
regimientos que se hallan en esta
capital, mand6 una compafiía para formar el cuadro.
Apresa recibi6 tres balazos en

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el suyo.
Lrno de los más prominentes n egociantes mexicanos acaba de comprar lotes por valor de cincuenta y dos mil pesos en el Stilwell Place,
la semana pasada. No pagó más de diez mil pesos al contado, y el resto lo pagará en nueve años. ¿Cuánto llegarán á Yaler estos lotes dentro de nueve años, si siguen aumentando en cada año u n diez por
ciento, como ha' ido sucediendo durante los últimos nueve años que
han pasado?

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Estudio Fotográfico.
(De la "Colección de la American Fotho Materlals Co.")

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                  <text>El Mundo Ilustrado comenzó a circular el domingo 14 de octubre de 1894 en Puebla, inicialmente con el nombre El Mundo Semanario Ilustrado. Su principal objetivo era el de proporcionar una recapitulación de los acontecimientos nacionales e internacionales, así como promover la verdad y la justicia. En un inicio estuvo auspiciado por el gobernador de Puebla, el general Mucio P. Martínez. En 1895 se mudaron los talleres a la Ciudad de México. Para Reyes Spíndola fue primordial dar a conocer artistas y escritores mexicanos, por lo que contó con colaboraciones de ambos para la publicación. Es posible considerar que de 1904 a 1908 fue la época de oro del semanario debido a que la calidad, tanto de contenidos como artísticos, alcanzó un gran nivel. En 1908 Reyes Spíndola tuvo que vender el semanario debido a problemas personales, en junio de ese año se anunció el cambio de administración y, que, a pesar de ello, iban a continuar manteniendo sus estándares de calidad y formato. Sin embargo, Víctor M. Garcés, el nuevo dueño, y su equipo hicieron algunos cambios, se mudaron de domicilio dos veces, cambiaron el formato del periódico, y, debido al abaratamiento de costos, la calidad del papel bajó y sólo se usó el de buena calidad para secciones específicas y el uso de la fotografía para las portadas fue más frecuente. En 1913 la empresa Actualidades, Artes y Literatura adquirió el semanario y en 1914 sus talleres fueron apropiados por el gobierno de Venustiano Carranza, sin embargo pudieron seguir editando el semanario por unos meses más gracias a la existencia de otras imprentas instauradas por Díaz. ​ Este fue un momento de crisis para la editorial ya que se encontraban en aprietos debido a la Revolución, por lo que la falta de recursos y personal fue frecuente, sin embargo, se las arreglaron para no bajar más la calidad de la publicación. Sin embargo, en ese mismo año El Mundo Ilustrado cerró definitivamente, mientras que su fundador, Rafael Reyes Spíndola, se encontraba en el retiro.</text>
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              <text>https://www.codice.uanl.mx/RegistroBibliografico/InformacionBibliografica?from=BusquedaAvanzada&amp;bibId=1752362&amp;biblioteca=0&amp;fb=20000&amp;fm=6&amp;isbn=</text>
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                <text>El Mundo Ilustrado, 1904, Año 11, Tomo 1, No 19, Mayo 8</text>
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                <text>Reyes Spíndola, Rafael, 1860-1922</text>
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                <text>El Mundo Ilustrado comenzó a circular el domingo 14 de octubre de 1894 en Puebla, inicialmente con el nombre El Mundo Semanario Ilustrado. Su principal objetivo era el de proporcionar una recapitulación de los acontecimientos nacionales e internacionales, así como promover la verdad y la justicia. En un inicio estuvo auspiciado por el gobernador de Puebla, el general Mucio P. Martínez. En 1895 se mudaron los talleres a la Ciudad de México. Para Reyes Spíndola fue primordial dar a conocer artistas y escritores mexicanos, por lo que contó con colaboraciones de ambos para la publicación. Es posible considerar que de 1904 a 1908 fue la época de oro del semanario debido a que la calidad, tanto de contenidos como artísticos, alcanzó un gran nivel. En 1908 Reyes Spíndola tuvo que vender el semanario debido a problemas personales, en junio de ese año se anunció el cambio de administración y, que, a pesar de ello, iban a continuar manteniendo sus estándares de calidad y formato. Sin embargo, Víctor M. Garcés, el nuevo dueño, y su equipo hicieron algunos cambios, se mudaron de domicilio dos veces, cambiaron el formato del periódico, y, debido al abaratamiento de costos, la calidad del papel bajó y sólo se usó el de buena calidad para secciones específicas y el uso de la fotografía para las portadas fue más frecuente. En 1913 la empresa Actualidades, Artes y Literatura adquirió el semanario y en 1914 sus talleres fueron apropiados por el gobierno de Venustiano Carranza, sin embargo pudieron seguir editando el semanario por unos meses más gracias a la existencia de otras imprentas instauradas por Díaz. ​ Este fue un momento de crisis para la editorial ya que se encontraban en aprietos debido a la Revolución, por lo que la falta de recursos y personal fue frecuente, sin embargo, se las arreglaron para no bajar más la calidad de la publicación. Sin embargo, en ese mismo año El Mundo Ilustrado cerró definitivamente, mientras que su fundador, Rafael Reyes Spíndola, se encontraba en el retiro.</text>
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                <text>El diseño y los contenidos de La hemeroteca Digital UANL están protegidos por la Ley de derechos de autor, Cap. III. De dominio público. Art. 152. Las obras del dominio público pueden ser libremente utilizadas por cualquier persona, con la sola restricción de respetar los derechos morales de los respectivos autores</text>
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